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                    <text>Julio de 1915

--#

EDUARDO ACJ•:VEDO DIAZ .... .

El sol aznl de l:i Lyrn

RICARDO ARE:\',\LES ......... . . .

Pocs'as

PIO BAROJ,\ ......... .. ........ .. . .

El maestro Ezcabarte

E:\'RIQUE JOSIT. VARO~A.... . .. .

Un discurso

ALEJA:S:DRO O. DEUSTUA . .• • ..

U na rutin:i prrfecc,onada

REPERTORIO Bll3LIOGR.\FlCO
.\POSTILLAS
&lt;;. LO\YES DICKI:S:SON ........ ,

La Gurrrn S:1nt:1.

S AN JOSE DE COSTA RICA, C . A .
Im pr e nta Gre íla s

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LIBROS CASTELLANOS RECIENTES:

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Ej~mplario &lt;le la vida el,· lo,

Xenius: Ft s S,;J!kor111".
sabios.
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¡., óim pl,111fr,d11 (novela).
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Frnucn. f/1Jf'1ri,1 dt la lt11,rua ·'
J. Ce¡.lllor
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Desde los origc
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y divagncin1ws.
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" '.\hdriil )

R~m

EL SOL AZUL DE LA l YRA

m;, ;,;,.mas

E~~~~~~:•;~s· ~)E LA

LECTURA

Paseo de Recoletos, 25. '.\1 ,,Ir" l.

CL rÍ~~ICOS C.\STELLXXOS
OBRA~ PU BLICADi\S

•

' ' . A _, M ,\[anu/,tS. Por don Tom:ise:Snvnrro.
Io
·
.,.;,\ .STA Tl·.RhS
• 01 ISA
-F.:aln&gt;. l'or D . •\mén co as r ·
T I R:-0 DI'. M ' • •p D Tom:'ís :-l~varro.
GARCIL,\SO.-()bm.1. or .

La obra de un autor no se juzga por la "escuela"; la llamada "escuela" no es más que
uoa moda a veces como ella extravagante, y
como toda moda, pasajera. La obra, en sí
misma, si algo vale, es fruto legítimo de la
concepción artística y del temperamento especial de quien la ha escrito. Inútil ha resultado
siempre, que los "nuevos" en la escena, los que
suponen que traen algo de genial reformador
eo la cabeza, nieguen a tal o cual libro su mérito intrínseco, porque es clásico, porque es
romántico, porque es naturalista, porque es
simbólico, porque es decadente, pues a ellos
les sucederá lo mismo o cosa peor, a poco andar en el mundo de sorpresas de las letras. Lo
único que queda, es lo que vieoe con el sello
preciso y auténtico de un ideal verdadero que
los espíritus selectos reconocen como culto
propio, sin mirarle el traje; lo que está concebido con la pasión cerebral de la convkción

1

5

■ 19LIOTECA

CE•..-aaa..

ILA..ILI.

ij

�tDCARDO ACE,El&gt;O DfAZ

una civilización. Donde el genio alumbra co·
rno un lucero, las multitudes grotescas ven
por vez primera por donde va el camino, y a
las que les suceden les imponen la costumbre
de seguirlo, aunque el !uce~J que continúa
irradiando en lo. infinito, ya se haya apagado.
Las familias homéridas, no fueron más que
un rastro del fulgor de Homero. De tal modo
obra el cerebro superior sobre la masa que vive de los instintos. La luz que enseñó una
vez el camino, se extinguió; pero, queda la
tradición de la luz.
Los jóvenes no deben ensimismarse en "es•
cuelas". Correspóndeles proceder por inspiración propia, hacer poesía o prosa según sus
impulsos desde que sientan bullir bajo su cráneo algo que no es lo vulgar o rutinario. Vale
la pena hacerlo nacer; pero, si es posible, con
"forma" suya. El buen artista modela su criatura con acendrado cariño. Se trata de un
hijo dilecto.
Déjese a algunos imaginarse que, antes de
aparecer en la tierra-gránulo que nunca sale
de un círculo fatal - ellos han pasado por
mundos donde reina una lógica superior; que
han hecho escala en su gira prodigiosa en el
lejano sol azul de la Lyra, a cuyas cercanías

sinc~ra, y parece escrito con san1?re; lo que la
misma conciencia ha dictado como expresi6n
íntima de la belleza y el corazón acompaña
con un himno de latidos vigorosos; loquese ha
soñado desde niño, se ha mejorado y sustentado en plena juyentud y se revela en edad
madura como esencia inteusa de la inspira·
ción y del arte.
No conviene preocuparse mucho de las "escuelas". Las así denominadas, son "formas"
más o menos novedosas, más o menos brillan•
te!&gt;, más o menos sugestivas, pero, "formas",
las que da el talento-pues esa es su misión .
El que crea, es el raro. Si se quiere, el que va
más allá del talento. Por eso, crear es un privilegio; pero el mismo que crea, no forma
"escuela"; hace algo superior, que sobrevive
en preeminencia: su esfuerzo intelectual poderoso, muere con él. Podrá imitarlo otro de
su mérito; tal vez no sobrepujarlo. Cada uno
en su esf~ra, y cada uno en su grado. En ern
proporción, el mismo Virgilio no pudo más
que Homero, ni el mismo Dante más que Yirgilio. Hablo en criticismo poético, con prescindencia de los entusiasmos y cultos locaks
de cada época y de cada medio.
La medida del genio puede ser la medida de

t

�4

EbtlARDO ACEVEDO DfAZ

nos arrastra nuestra estrella, según Moreux;
o que estuvieron antes en Arcturus, el espléndido sol del Boyero, cuyo tránsito se espera
de aquí a dos millones de años como el de un
arcángel suspirado de flamantes verdades y
grandes redenciones; y que en esas metas del
viaje por el infinito, recibieron siquiera una
chispa de la intensa claridad de aquella lógica
superior, suficiente para reformar y transformar la mísera condición humana.
Del ensueño ·nadie está libre, y menos el aeda de buena estirpe. Es en él un derecho de
cuna, y no hay por qué fastidiarse de sus alas
que no meten ruido como las del velívolo, y se
agitan en noches gigantescas a manera de
pensamie_n tos extra-terrestres que, una vez escapados del cerebro creador, no pueden ya volver a al&lt;,jarse en patria que no es la de ellos.
Serán ilusiones. Pero hay que admirarlas y
respetarlas. Constituyen la esperanza en una
vida mejor, y son en cuanto a vcnt,ija real lo
que un destello remotísimo del sol azul de la
Lyra.
EDUARDO A.cEVEDO

Dfaz

E s ¡:&gt;ara nosotros muy s::itisfactorio publicar esta bella lección
del cli_stinguido escritor uruguayo Eduarclo Aceveclo Díaz. Deseamos sinceramente que la aprovechen los jóvenes
Con el autor, muy agradecidos por la valiosa colaboración.
(N. delD)

Ei.\: LOOR DE LOS i.\:IÑOS
Los niños son tran quilos y suaves:
llenan la tarde y llenan la mañana
sus manos puras y sus ojos graves.
Divinamente saben la canción
del prodigioso ritmo sub-oído
que hace regocijar el corazón;
y en los brazos abiertos de la noche ·
gustan la maravilla del olvido:
olvidan luz, y amor, y gozo, y pena,
y la trisca pu1:;ril en los senderos
donde se imprime en la menuda arena
el tibio rastro de sus pies ligeros.
Despiertos ya, nos buscan con aquella
m ansedumbre jovial con que los pájaros
buscan la sombra del en biesto ro ble:
se ponen a jugar, cantan en coro, ...
ricos de una bon dad resplandeciente,
jamás economizan su tesoro.
En sus almas recónditas se inicia
una virtud secreta, que se esconde;
mas cuando llega la oca~ión propicia,
el Tiempo llama y la virtud responde !

�6

RICARDO AREKALES

¿ Qué me queréis, oh vocingleros niños
de fresca voz y suavidad de nardo,
que, como ofrenda de olorosos bienes,
ponéis la gracia de las risas puras
sobre el cansancio de Maín Ximenes?

ACTO DE AGHADECIMIE8TO
Sólo hay un bien preciso: poseer cabalmente,
por sobre tod_o engaño, nuestra sabiduría;
y como el agua clara rebósase en la alberca,
dejar que el alma llenen el valle,elmonte, el día ...
Yo he cruzado la senda que ennoblece la grarr:a
y decoran los árboles ancianos y robustos,
en donde el aire libre sus músicas derrama,
de severos compases magníficos y augustos.
He visto ya las hierbas olorosas
de florecer sencillo, que adornan las campañas ;
y espartos de los brutos, concól vulos, llantenes,
amapolas de Abril, y alóes, y espadañas.

.

"

POEli'ÍAS

Y azoradas mujeres que entornando la puerta
rendíanse a la dulce zozobra del amor.
He visto ya los niños fraternales
jugar del campo en el sopor profundo
en armoniosas luchas irreales;
y del tiempo en los giros limitados,
crecer, amar y renovar el mundo ....
Y he visto el Mar, que todo lo compendia;
y más allá del Mar, la génesis del día:
de modo que poseo justamente
la riqueza inefable de mi sabiduría.
Si un rayo de los cielos viene a cegar mis ojos
dejándolos en sombra de repente,
¿ qué ha de impetrar mi alma enajenada?
¡ Fuera de esta visión que llevo ya conmigo,
Señor, no busco nada;
Señor, no quiero nada !

LA ESTRELLA DE LA TARDE
A Lcopoldo de la Ro,a

He visto ya las mieses abundantes,
orgullo del labriego, bajo la luz de Octubre:
y el ópalo de mil estrellas rutilantes,
y vagarosas nubes del cielo que me cubre.

Un monte azul, un pájaro viajero,
un roble, una llanura,
un niño, una canción .... Y sin embargo,
nada sabemos hoy, hermano mío.

Y la sangre que brota de alguna herida abierta
bárbaramente ... ¡ oh dolor!¡ oh pavor!

Bórranse los senderos en la sombra;
el corazón del monte está cerrado,

�_8_ _ __ _ _R_I_C'ARDO

ARENAL_E_s _ __ _ _ __

POEBfAS

9

y el perro del pastor trágicamente
viene a ladrar al césped del vallado.
Apoya tu fatiga en mi fatiga,
que yo mi pena apoyaré en tu pena,
y llora como yo por el influjo
de la tarde traslúcida y serena.

¿ Qué piadosa influencia
vierte en nuestro dolor un bálsamo radiante ?
¿ Quién prende a nuestros hombros
manto real de púrpuras gloriosas,
y quién a nuestras llagas
viene y las unge y las convierte en rosas?

¿ Quién puso en nuestras vidas
esta esperanza trémula,
este orgullo anhelante
y esta emoción callada ?
¡ Hermano mío en la inquietud constante,
nunca sabremos nada !

Tú, que sobre las hierbas reposabas
de cara al cielo, dices de repente:
'' La estrella de la ta1 de está encendida".

¿ En qué fértiles costas de armonía
los dioses arrullaron nuestro sueño?
¿ Quién nos da los carbones inextintos
de la ardiente ilusión, y la resina
que en nuestros cantos pone su fragancia?
¿ Qué voz suave, qué inquietud divina
halla en nuestra inquietud su resonancia?
Toda interrogación, en el vacío
cae, como los bólidos nocturnos
en el fondo del mar; toda pregunta
vuelve a nosotros trémula y fallida,
como del choque en el cantil fragoso
la flecha por el arco despedida .
Hermano m ío en el impulso errante,
nunca sabrem os nada. Y sin embargo ....

Avidos buscan su fulgor mis ojos
a través de la bruma, y ascendemos
por el hilo de luz .... Un grillo canta
en los repuestos musgos del cer cado,
y un inc..:ndio de estrellas se levanta
en tu pecho, tranquilo entre la tarde,
y en mi pecho en la tarde sosegado.
RICARDO ARENALES
(De El Corazón /lumillaáo.)

�EL )!.A.ESTRO EZCABARTE

EL MAESTRO EZCABARTE OLA LIMITACION
Este punto de la filosofía práctica de si es mejor limitarse en la vida o no, me ha preocupado
siempre. La mayoría de los antiguos estoicos
han recomendado la limitación. Schopenhauer
dice varias veces: ''.Limitarse es hacerse feliz".
Goethe escribió una poesía con este título: En

nada puse mi deseo.
Schopenhauer, que en Parerga y Paralipomena afirma que limita rse es hacerse feliz, en
otros parágrafos del mismo libro dice que vale
más ser desdichado en plena civilización que feliz dentro del salvajismo.
Nietzsche se indigna también contra los que
buscan esa tranquilidad tan del gusto de las mujeres, de las v?.cas y de los ingleses.
¿ Hay que limitarse o no hay que limitarse?
¿ Hay que comprimirse, como diría un chulo de
teatro, o hay que expandirse, como diría un pedante también de teatro? He aquí la cuestión.
El verano pasado hice una excursión en automóvil por la Rioja. Me encontré en Logroi'ío con
un amigo que tenía fábrica de productos farma-

11

céuticos, que se proponía visitar varios pueblos.
Nos asociamos y salimos; él a correr sus productos, yo a correr por los caminos.
Un día paramos en un pueblecillo a almorzar.
Mi amigo bajó del automóvil y se fué a hacer
sus visitas; el chauffeur y yo nos quedamos en
el atrio de la iglesia viendo cómo los chicos jugaban a la pelota.
Estando allá vino mi amigo en compañía de
un joven que parecía escapado de una taberna
del Barrio Latino, un hombre pálido, de ojos negros, vestido de luto, con sombrero flexible y
gran chalina negra. Era el médico del pueblo.
Este hombre que tenía cierto aire de carnero,
me saludó con voz desfallecida y dijo que ,me rogaba fuera en su compañía a tomar café . .
Llegamos a casa del médico y nos subió a un
despacho cerrado, lóbrego, que olía a ácido fénico.
El médico parecía haber buscado el modo de
que su cuarto fuera desagradable; tenía en la pared unos cüadros de enfermedades de la piel, Y
sobre un armario un feto en un frasco y otra
piltrafa nauseabunda en otro.
El médico mandó t raer a su mujer café, un café sin color, que me pareció también fenicado, y
un aguardiente que sospeché si lo habría sacado
del frasco del feto.
¡1]ientras sorbíamos el brevaje, el médico quiso

�12

Pfo BAROJA

convencernos de que era un grande hombre no
comprendido, y como no tenía tiempo para ello,
en meda hora nos leyó seis poesías, tres artículos, un capítulo de novela de gran perversidad
según él, nos mostró un recorte de un periódico
donde le llamaban inspirado y genial y un retrato suyo en un periódico de la localidad.
El hombre quería que yo le diese noticias de
la vida literaria de Madrid. ¿ Era verdad que
García había llegado? ¿ Era cierto que Pérez entraba en el gran mundo? Yo le dije que no conocía ni a García ni a Pérez, y que creía que ,en
Madrid nadie llegaba a ninguna parte. Entonces
el médico, con su aire de carnero, habló de sus
nostalgias. Aquel pueblo, según él, era un pueblo de brutos; a él no se le comprendía. Dijo
también que él se levantaba a las doce del día
y se acostaba a las tres de la mañana. No podía
aguantar la vida vulgar, corriente, banal.
Nos corría el tiempo y salimos del antro fenicado presidido por el feto.
-¿ Qué le ha parecido a usted ?-me dijo mi
amigo ya en el automóvil.
-Insoportable, tan insoportable como su despacho, su café y su feto. Además sospecho que
en el fondo este hombre es un idiota.
Un mes después iba yo con un amigo en un
tílburi desde Vera de Navarra a Pamplona.

18
Al subir el a lto de Velate una herradura de
nuestro caballo comenzó a resonar. Poco después el caballo perdía la herradura y tuvimos
que marchar despacio.
-Iremos a un pueblo de aquí cerca-dijo mi
amigo-, y le veremos a Ezcabarte.
-¡ Ezcabarte !-dije yo-. ¿ Quién es Ezcabarte?
-Un herrador.
-¿ Si será un condiscípulo mío de la infancia,
Martín Ezcabarte?
-El mismo.
Martín Ezcabarte, cuando le conocí en Pamplona hace ya muchos años, era un tipo alto, un
poco encorvado de espaldas, gran jugador de pelota, fuerte como pocos. Cultivaba una semiblasfemia con gracia; sustituía la palabra Dios por
Diez, o por Sos, o por Reus, y se encarnizaba.
Martín Ezcabarte era un estudiante malísimo.
De él se contaban anécdotas. El profesor de Geometría, que parecía el Comendador por lo serio,
lo pálido, lo trágico y la blanca perilla temblorosa, le dijo una vez con voz sepulcral:
.
-Señor Ezcabarte, trace usted una circunferencia. Ezcabarte tomó un cordel y tiza y la
trazó en el encerado.
-Ahora tire usted la cuerda.
Ezcabarte cogió el cordel y lo tiró al suelo. Todos los condiscípulos nos echamos a reir. Ezcabarte, mirándonos, preguntó:

�14
-¿Qué? ¿ De qué os reís ? ¿ No me ha dicho
que tire la cuerda?
En el examen de Historia Natural, Ezcabarte
estuvo también gracioso.
-En el fruto-le dijo el profesor-hay pericarpo, mesocarpo y endocarpo. ¿ No es verdad?
-Sí, señor.
-¿ Qué se comería usted de un melocotón ?
¿ El pericarpo, el mesocarpo o el endocarpo?
-El endocarpo-dijo Ezcabarte decidido.
-Pero, hombre, el endocarpo es el hueso. ¿ Usted se comería el hueso de un melocotón?
-Por una apuesta, sí.
El profesor sonrió y dijo:
-No está usted hecho mal melocotón.
Recordando éstas y otras anécdotas de Ezcabarte nos acercamos al pueblo y llegamos a la
fragua del herrador. Nos asomamos a la puerta
Y, entre una nube de chispas, vi acercarse a un
hombre fornido, con la cara rasurada, alegre y
los ojos brillantes. Era el mismo E7.cabarte.
Me miró, me conoció y se echó a reir.
-¿ Tenéis que pasar aquí la noche ?-dijo.
-Sí, aquí la pasaremos.
Ezcabarte se metió los dedos en la boca y silbó con un silbido agudo. Apareció un chico y
Ezcabarte le dijo :
-Anda, llévales a estos señores a casa y dile
a tu madre que son amigos míos.

tt

~!AÉSTRO tzC!.-IBAllil'Ji!

.

15

Fuimos a la casa de Ezcabarte, que era posada. Abajo tenía carnicería y taberna, arriba comedores y alcobas. La casa estaba limpia, recién pintada; la mujer de Ezcabarte era una mujer guapa y todavía joven, madre de una lechigada de chiquillos.
Nos enseñó la casa y la huerta. A la hora de
cenar llegó Ezcabarte y nos condujo al comedor.
Ezcabarte vivía admirablemente. En la cena hablamos de nuestra infancia y a los postres nos
obsequió con una botella de champagne.
Por tener huéspedes amigos, aquella noche el
herrador se acostó a las diez, porque su costumbre era estar en la cama a las nueve.
A la mañana siguiente aparejamos el coche y
nos acercamos a la f1 agua de Ezcabarte. El herrador salió a saludarnos.
-Ezcabarte-le dije-, eres un sabio.
-Yo no, chico, no; ni quiero.
-Sí, eres un sabio. Tienes la sabiduría que no
se enseña, pero que es la más grande y más . profunda. Yo cuando pueda haré algo como tú ; me
dedicaré a cultivar mis coles y mis habichuelas.
-Bah, no lo harás.
-Sí lo haré, y vendré a d ecirte: Ezcabarte,
aquí tienes un discÍpulo.
Nos despedimos del herrador, y al montar en
el coche grité yo quitándome la boína: ¡ Viva E zcabarte ! ¡ Viva la limitación! Sí. ¡ Viva la limi-

�rn

¡,fo

BAROJÁ.

tación, amigo Ezcabarte ! Porque aunque existan muchas cosas en el mundo que hagan más
ruido que tu martillo, no por eso son más eficaces ni más definitivas. ¡ Viva la limitación! Porque el resplandor de las chispas de tu fragua
puede competir en brillo con otros resplandores.
Viva la limitación que nos da un país, un ambiente, una montaña en lo lejano, y que, si nos
cierra el camino de las aspiraciones teatrales, no
nos impide pensar, ni querer, ni soñar...
Un lector-¡ Pero usted es un farsante, señor
Baroja ! ¡ Usted se contradice!
Yo.-Hombre, no. Es que estoy cantando el
aria de la Limitación.

Pío
( Espaiía. Madrid)

BAROJA

DI_SC U RSO
DEL SR. DR. ENRIQUE JOSÉ VARONA, LEÍDO EN'
LA SESIÓN SOLEMNE DE SU RECEPCIÓN COMO
MIEMBRO DE NÚMERO DE LA SECCIÓN DE
LITERATURA, CELEBRADA EL DÍ!
11 DE ENERO DE 1915.

Señores Académicos:
En mom~ntos bien oscuros y dolorosos me
veo obligado a dirigirme a vosotros. Pero
me habéis honrado, llamándome a vuestro seno; y no me es posible dej~r de corresponder a
Jo que me impone la gratitud y a lo que demandan nuestros estatutos.
_
Bien quisiera creer que es obra de los a~os,
de mi edad que me ha hec~o 1;11ás susce_Pt!ble
por los dolores de la expenencia, el sentimiento de horror que me embarga ante el espectáculo estupendo del m~o_d_o en guerra. Pero
sería desestimar la sens1b1hdad y desconocer
la potencia. de pre;isi_óo _de los demás, suponerlos siqmera mas 10d1ferentes ~ los males
que presenciamos y de cuyos terribles efectos
distamos mucho de estar exentos.
Nunca, ciertamente, había caído sobre los
hombres calamidad más completa. Las na-

�18

ENRIQUI! JOSE VARONA

ciones más cultas, ricas y poderosas de Europa y sus inmensos imperios coloniales en ambos hemisferios, el Japón, todavía para nosotros tierra casi incógnita y nuestro más próximo vecino México, se despedazan 'y hacen
crugir hasta los cimientos la enorme estructura gigantesca de la civilización coetánea.
Cuanto amamos, cuanto nos inspiraba confianza en el saber y la industria humanos,
cllanto alentaba nuestras esperanzas de ir cada vez más adelante y con rapidez centuplicada en la conquista de la naturaleza, y, sobre
todo y ante todo, el sentimiento de la confraternidad de los espíritus superiores, destinado
a caer en lluvia benéfica sobre los demás hombres, todo se estremece y bambolea al estruendo de los morteros ciclópeos, a la luz fatídica
de los incendios, a la visión apocalíptica de
las máquinas de muerte que surcan los aires,
que van por los mares o que se escurren sigilosamente bajo su traidora superficie, para
sacudir a su paso ruinas y cadáveres.
Dllra prueba, para los espíritus reflexivos y
madurados por la experiencia de la vida, esta
inaudita conflagración. Dura, porque nos presenta los resultados más estupendos de la
ciencia aplicada puestos al servicio de una
obra insensata de destrucción; más dura aún,
porque nos hace asistir a la resurrección de
sentimientos que podríamos creer enterrados
para_ siempre con las edades en que eran predommantes. CuaQdo los sabios se han visto

l&gt;ISCú RSO

19

obligados a cohonestarla, nos dan por única
disculpa el antagonismo de _razas, ~ermanos
contra eslavos. Lo que qutere decir que se
evoca un mito el de la raza, para disculpar el
odio o el miea'o que es en el fondo lo mismo,
de p~eblo a pueblo. Porque no es difícil observar que hay provincias eslavas en el imperio alemán, y que millones de ~slavos, muchos
de ellos fieles súbditos y conscientes y voluntarios partícipes del estado, forman la mayoría del imperio austro-húngaro.
Y no porque se haya bebido. a ~randes _sorbos el licor amargo de las destlustones, deJa el
hombre de contemplar con melancolía el derrumbe de lo que juzgaba sólida conquista de
la humana labor. Luchamos, aún sm saberlo por mantenernos a flote en este mar torm~ntoso del desencanto, y nos obstinamos en
conservar siquiera la fe en las fuerzas de_l corazón y de la mente, empeñadas en meJorar
las condiciones de la vida.
Ante las exigencias de la estrategia, por n~cesidades del ataqu.:! o la defensa, hombres civilizados hacen tabla rasa de obras de las
más refinadas del arte, testigos mudos y elocuentes de los esfuerzos y de la potencia del
espíritu de nuestros predecesores. Descarga
la metralla sobre el recinto de las universidades; y se hunden bajo los escombros los ~paratos científicos y se ahuyentan. sobrec?~tdos
los que los manejan, o se les retiene apr~s1onados. Pueblos enteros son raídos de la superfi-

�20

2l

ENRTQU~, ,TOSE VARONA

DISCURSO

cie de la tierra, y millones de seres humanos,
laboriosos, activos, infatigables en su lucha
de progreso y ci,•ilización quedan convertidos
en piaras humanas sio abrigo, desnudas y
hambrientas. La humana piedad de gente remota tieoe que acudir, sin saber si ha de conseguirlo, a ampararlos, a disputárselos a las
más espantosas de las muertes.
Pone espanto el pensar en que la más sólida
conquista del espfritu humano, durante su
ob_sti?ada labor de siglos, la ciencia, sea la
pr10c1pal colaboradora de esta obra nefanda.
Su fin primordial, nacido de la necesiaad que
la amamantó a sus pechos, ha sido ayudar al
hombre a emanciparse de los riesgos con que
lo amagaba la omnipotencia de la naturaleza
circunstante y a librarse de los tormentos infi oi tos de su espíritu poseído por los terribles
fantasmas que lo asediaban, y lo paralizaba n
o lo empujaba n a acciones insensatas. Su fin
era por tanto defenderlo, sosegarlo, hacerlo cada vez más libre. Y la vemos con dolor
convertida en elemento fulminante de ruina, y
volverse con furia contra sí misma , poblando
de horrores la mente esclavizada. Orestes entregado de nuevo a las Euménides que había
logrado ahuyentar.
A la vez, si volvemos los ojos al campo de
las letras, a la región de las a rtes, eternas
consola doras v a lentadoras del ánimo sobrecogido, perenr:i'e estímulo para la voluntad enflaquecida o vacilante, nos sorprende el silen-

cio mortal en que yacen, o nos lastiman el
lamento desgarrador o la tremenda imprecación de que se hacen eco. Cuando no viene a
sumirnos en amarga estupefacción la sangrienta saturnal a que se entrega en algunas
de sus manifestaciones más populares, como
en la caricatura. Ninguno de los sentimien.tos
alentadores, ninguna de las emociones que·
dan temple al ánimo y lo ennoblecen se abren
paso y adquieren la expresión correspondiente a la sublimidad de esta tragedia colosal.
No se descubren los videntes, ni surgen los vates que profieran las voces necesarias, las que
confortan, cuando todo vacila y parece desplomarse la razón de la existencia.
Poco importa que conozcamos, por la reflexión sobre lo pasado, las causas del fenómeno doloroso. No por eso es menos doloroso. Hasta ahora la explicación del motivo no
ha sido nunca de por sí el remedio del mal.
Toca sólo a los espectadores estremecidos,
aunque se encuentren en segundo t érmino, dolerse con honda amargura de todos y cada
uno de los lastimosos episodios de esta universa l calamidad, tan próxima ya a ser universal catástrofe.
Y tanto más nos toca a nosotros, cuanto
que no nos faltan en nuestro p ropio campo,
en nuestra patria, razones bien visibles de sobresalto y temor más que justificado. Un sentimiento, ahora de congoja, es el que me domina, al fijar los ojos en los a menazadores

�22

ENRIQUE JOSE VARONA

síntomas de la descomposición política de
Cuba.
No creo que nadie pueda pensar que voy a
prevalerme de este acto, tan serio para mí,
tan importante por las personas a quienes en
primer término me dirijo, para enzarzarme en
las espinas de los reproches cotidianos de los
partidos. Miro a más, y anhelo llegar más
hondo. Miro a la patria, y me pregunto con
zozobra si la estamos fortaleciendo, o si estamos empeñados, aun sin saberlo, en derruirla·
si nos damos cuenta de que aúo no ha termi:
nado la dura labor previa de constituirla, según demandan las exigencias de la época qui!
alcanzamoi,,, y las peculiares dificultades que
nuestra composición social nos presenta, o si
nos creemos ya sobre terreno limpio y firme,
donde nos podemos entregar sin riesgo inruedia~o a juegos de azar y habilidad con el porvemr.
Y precisamente a los que están encargados
de representar por medio de signos verbales o
de signos visibles la vida que los rodea y les
impreshna, a los literatos y artistas, toca
muy de cerca e interesa muy mucho estar bien
penetrados del estado y alcance de esos premiosos problemas.
Eo estos mismos días, oo ha cesado aun por
c?mpleto_ el período más importante, por su
s1go1ficac1ón y consecuencias, de ios que impont:n sucesivamente a la actividad del ciudadano los deberes de su función pública. Acaba-

DISCURSO

23

mos, es decir, se acaban de celebrar elecciones.
Aún se realizan sus últimas operaciones. El
pueblo de Cuba, el de los tremendos sacrificios
de medio siglo por la independencia de la patria, ha sido llamado a designar los hombres
en quienes deposita su confianza para darle
leyes, esto es., para señalarle los r~mbos _que
debe seguir. Apenas han transcurrido qumce
años desde que puede realizarlo. ¿Qué espectáculo hemos presenciado? Sonroja el recordarlo. El pueblo holgaba lejos de los colegios
electorales o los designaba con sonrisa burlona e indiferente. Buscaba con mirada entristecida la valla de gallos clausurada o la taberna
difícilmente entreabierta. En los círculos privilegiados se jugaba no muy a escondidas. En
los lugares de votación se jugaba sin rebozo
con la honra, con la seguridad, con el porvenir de la patria. Corrían el oro, los billetes, los
cheques, basta nombramientos en blanco para
ir a formar parte de los conmilitones de nuestra renta por excelencia, de la renta de nuestros establos de Augías. El sufragio universal
cubano nada tenía ya que echar en cara al sufragio más que restringido de aquella Gran
Bretaña de las "circunscripciones podridas" .
Los tigres de Tammany Hall huían avergonzados en plena derrota.
.
Si los enemigos actuales del parlamenta_rismo quieren argumentos, aquí pueden ve01r a
buscarlos copiosos y decisivos. Esto es lo que
hemos hecho en. poco más de una década de ·

�24

ENRl~l "E J OSE VARONA

la institución porque han luchado y sangrado
un ¡iglo las naciones de Europa y América.
Necesario de toda necesidad es que nos demos cuenta de que un mal, que sale así a la
superficie, con tan señalados y amenazadores
caracteres, está denunciando dolencia muy
honda y arraigada. La turbia corriente viene
de lo profundo ya revuelta con toda suerte de
impuras escorias. Nuestro triste pasado se ha
erguido de súbito, para lanzarnos al rostro
que en va11O hemos pugnado, nos hemos e~forzado y hemos sangrado tanto. La generación
de cubanos que nos precedieron y que tan
grandes fueron en la hora del sacrificio, podrá
mirarnos con asombro y lástima, y preguntarse estupefacta si éste es el resultado de su
obra, de la obra en que puso su corazón y su
vida. El monstruo que pensaba haber domeñado resucita. La sierpe de la fábula vuelve a
reunir los fragmentos monstru0sos que los
tajos del héroe habían separado. Cuba republicana parece hermana gemela de Cuba colonial.
¿Cuál de los males públicos que denunciá b a mos con indig nación no se ha reproducido?
Han vuelto a l asalto de la administración pública la incompetencia , el favor, el nepotismo
y la corrupción. H ay quienes resisten, pero
h ay quienes fla quean y hay quienes se rinden.
Hemos envenenad o la fuente misma en que
pt'bíamos beber la salud. Se pone la pequeña
a dministración de la justicia, que est á más en

DJSCURf O

25

contacto cotidiano con el pueblo, en manos
que entorpece la ignorancia, cuando no las
tuerce el interés. Se proclama la intangibilidad
de _lo mal adquirido. Y así se emponzoña la
conciencia pública, porque se nos hace desconfiar del esfuerzo, del trabajo; y se pone sobre
el pavés al afortunado, cualquiera que haya
sido el origen de su fortuna, la vara de Midas
qut ha hecho brotar su corriente de oro. Ya
no hay necesidad de a guardar la nave que nos
llevará a tierra distante con nuestras arcas
repletas. En los lugares más pintorescos de
los a lrededores o en el corazón mismo de la
ciudad bulliciosa se levantan los palacios de
aquellos a aquienes la suerte pródiga ha mirado con ojos risueños y ha descubierto el secreto de la fortuna improvisada. El mísero
sin pan los saluda con secreta envidia, y va a
compra r la fracción de billete que le promete falzamente, por otro camino, la misma suerte
deslumbrante. ¿Cómo podrá quejarse, si le hemos devuelto la lotería?
Seguimos administrando la hacienda pública con los mismos procedimientos que aprendimos en el período que t a nto a bominá barnos;
son la s mismas las fuent es a que pedimos los
ingresos, y el despilfarro ha adquirido la nobleza de una teoría del hirn público , a plica da
a sabiendas y pregona da como ex.celsa pa na cea. Sólo en esto hemos progresado . No son
parásitos fora steros; son pa rásitos indígenas
los que a ma manta mos a l seno ubérrimo del

�26

ENRIQUE JOSE VARONA

tesoro nacional, y estos parásitos se llaman
legión.
Como si nos empujara demencia suicida hemos ido socavando uno y otro día, con -1~ tenacidad del que realiza una obra vital los ci.
' de
m1~nt~s.en
que se afianza la dispensación
la J~stt_cia. H_emos, a despecho de jueces rectos
y bien 10tenc1onados, destruido la eficacia de
sus ~entencias y ~onvertido el Código Penal
en simple espantaJO de los pobres de espíritu.
Unas veces por servir a corredores interesados, otras por corresponder a mal llamados
se:vicio~ políticos, otras por mal dirigida conm1serac1ón, se abren las puertas de las prisiones, se abr_evia la duración de las penas, y no
hay consejo de secretarios del Despacho, sin
que al ~ía subsec~ente se publique la interminable hsta de los mdultos. Noble virtud es la
piedad, digno de un gobierno justo reconocer
la _falibilidad de los juicios humanos, necesario
evitar y _reparar los males que sin derecho hayan podido causarse, a_l velar por la seguridad
pú~hca¡ pe_ro n~ ~eg~1mos a este respecto el
~eJor cammo, 1;11 siquiera el bueno. Nos despen.amos a destaJo por el más peligroso de los
derriscaderos.
Como no hay forma de gobierno que no presente lamentables deficiencias como es mucho
más fácil teorizar sobre la ~anera de reo-irse
los hombres, que realizar siquiera un mediano
concierto en la vida colectiva, claro está que
no pretendo que nuestras instituciones hayan

DJSCURSO

27

escapado a esa dura realidad, al pasar de la
mente de sus fundadores a los vaivenes y sacudidas de la práctica cotidiana. Pero sí debemos señalar las desviaciones en que iofluy_en
las tendencias hereditarias, el influjo aún tnconsciente, de la imitación, las solicitacione~
de las flaquezas del carácter. Gobernar es v~gilar para que se cumplan las leyes, y es suministrar los medios de que se cumplan. Prever
lo posible para llegar a lo m~jor, y pr_ocura:
la manera de que se llegue sm sacudidas m
tropiezos. Nuestra constitución implica que el
gobernante. deba su elección a un partido,
pero el partido no debe ignorar que lo ha colocado no a su frente, sino al frente de la nación. Al frente para que dé testimonio de ella
ante los extraños, para que ~a represente. y
sea como su encarnación tangible, en sus discursos y en sus actos.
Tampoco debe el que gobi~rna ~lvida: ni
por sí, ni por lo que son_ sus mmediatos mstrumeotos, que ha de deJar a otros órganos
de la vida política el cuidado de la manera cerno la realizan. Una Secretaría no debe jamás,
por buenas y rectas que_ sean las in~e~ci&lt;:&gt;ne~
del que la ocupa, converttrse en comite. -Si as1
lo hace, aun sin quererlo, corrompe !ª.s ag?as
que en torno suyo fluyen . Como el vteJO mito,
éstas en vez de templar petrifican lo que
tocan.
No queramos, por otro lado, los que co!11pouemos la masa de los ciudadanos, sacudirnos

�28

El'[RIQUE J OSE VARONA

de nuestra porción de responsabilidad. No hagamos del gobernante un día nuestro ídolo
para incensado con fáciles encomios, y al otr~
burladero, tras el que pretendemos ocultar
nuestra cobardía o nuestra incompetencia.
Los males públicos son la obra de todos. En
e~ta forzosa colaboración entra la parte principal que toca a los que están incesantemente
en contact~ con la sensibilidad pública, la que
toca a los literatos y a los artistas.
En la esfera social no está todo perdido
mientras brilla a lo lejos y en lo alto el res~
plandor de un ideal. Vamos, aunque no queramos, aunque no nos demos cuenta de ello describiendo una espiral inmensa. Nos cerdan a
veces las tinieblas,. a veces el crepúsculo; pero
aún alentamos, st la esperanza de lo mejor
nos llama y nos conjura. Esas vislumbres son
v~gas .Y fugitiv_as, esas voces son inciertas y
m1stenosa s. Dichosos o menos infortunados
los zahoríes que ven o presienten, y tienen signos para revelarnos sus visiones gloriosas.
Uno de los grandes artífices de la palabra en
nuestros días, ~omain Rolland, ha dicho que
el papel del artista consiste en crear sol, cua ndo no lo hay . Esa es vuestra noble t a rea.
Pe_ro no hay que cla mar por la luz, como el
glonoso poet a alemá n, a la h ora de la muerte. En mita d de la vici a, y cuando llegan los
sombríos momentos de prueba como los que
he bosqueja do, corres ponde a l~s que conocen
el camino pa r a hablar a la s almas presentar~e

!Jl S&lt;JURSO

29

ante todos con sus evocaciones poderosas.
El arte no debe mirar hacia atrás, sino para
compara r las dificultades venci_das y las que
tiene que vencer, para descubnr los medios
que pusieron en juego sus nobles antecesores
y adaptarlos y mejora_rlos. Para apren?e! como se hace algo superior; nunca para 1mttar.
La imita ción es procedimiento de escuela y de
taller, quiero decir, 'tie aprendizaje. Es unyrocedimiento, un paso, un escalón. Hay 9menes
no van más allá. Son eternos aprendices, no
artistas. Su número es infinito, su papel estimable. Pero no es de ellos de los que tratamos. El peso poderoso es para los hombres
robustos. A.tlas o San Cristóbal, se necesitan
fuerzas de dclope para leva ntar el mundo.
El arte no debe encerrarse en círculos cerrados y estrechos, no debe emparedar~e en. co?-·
ventículos. Buenas son las academias, st tienen muchas puertas, y si a ellas conducen y
de ellas parten muchas a venidas. Nada de
Tebaidas misteriosa s. No hay que soñar con
abadías de Telemo repuestas y sombreadas
por encina s secula res. El lu_g ar delyoeta, del
pintor, del escultor, del músico, esta en la plaza pública. E l teatro de los _h elenos era tamb:én un h ipódromo; y s us hipódromos requerían el concurso de muchas a rtes.
Debe el artista mira r hacia adelante; pero
con ojos humanos. Hasta ?onde alean.za la
visión normal. No hay que ir a dar de bruces
contra esas quimeras que se han llamado mú-

�30

ENRJQúC JOSE VARONA

sica del porvenir o arte de pasado mañana.
No se vive sino en el presente; y enorme esfuerzo se necesita para vivir con plenitud de vida
en el presente. El día que fluye, que se escapa,
ese es el que hay que vivir, artistas; porque
ese es el que hay que hacer vivir de un modo
mejo_r, superior, a la multitud indiferente, que
debéis enseñar a sentir, a comprender a idealizar.
•
'
Así se obedece a la ley exigente e imperiosa
de la necesidad. Y mejor, mucho mejor resulta obedecer- a sabiendas, que someterse de
manera inconsciente. Estamos
en este día , en
.
es~e momento, en este mstante, y no podemos
deJar de e~tarlo. La emoción que nos posee,
el pensam1~oto que de ella depende y la traduce han nacido de todo ese mundo ambiente de
pasiones q~e se entr_ech?can y de conceptos,
que nos forJamos la ilusión de que las dirigen.
El rumor millares de veces repercutido de esas
batall~s que están durando meses y arrasando naciones, llega hasta aquí y nos envuelve
ahora. La vibración profunda y dolorosa de
nuestras dolencias nacionales de la hora actual babi~ _en el fondo de nosotros y nos roba
lf;l t~anqu1ltdad e~ esta fiesta de soñado esparcimiento del espíritu.
Hay n:iás aún. Creemos buscar un refugio a
Ja obHesión de lo actual en las creaciones sorprendentes de lo pasado, en Jos productos del
arte de los que nos precedieron. Vamos a alentar con ellos, a gozar o padecer con ellos. Va-

DISCURSO

31

mos a ser helenos con las epopeyas homéricas, a ser romanos con las sátiras de Juvenal,
o italianos con las visiones dantescas, o ingleses del renacimiento con el proteico Shakespeare, o españoles del tiempo de los Felipe
con la ironía serena de Cervantes, o alemanes
del Aufklaerung con la anchurosa y profunda
vena de Goethe, o franceses del siglo de las lu-

ces a los soplos fecundantes de los cuatro
vientos del espíritu del padre Rugo. Beatífica
ilusión. Eruditos o no, leemos el ciclo homérico con los ojos y la mentalidad de hombres
del siglo veinte, y lo traducimos y no podemos dejar de traducirlo al lenguaje de nues
tras emociones. Y exactamente nos ocurre lo
mismo con todas y cada una de las obras
maestras que nos hao legado los antecesores.
Por eso se llaman legión los que los han comentado, y pudieran llamarse legiones, según
el ardor y a veces el encono con que se han
combatido. Y por eso podemos confesar, aunque bajemos la voz, que no todos, ¡oh, no todos! encontramos en cada una de ellas la honda fuente de interés y de simpatía que nos
habíamos prometido. "Die Zeiten der Vergangeoheit-Sind uos ein Buch mit sieben Siegeln."
Los tiempos pasados son para nosotros un libro con siete sellos, decía al pobre pedantesco
Wagner la desengañada ciencia de Fausto.
¡El libro de los siete sellos! Dejemos, dejemos ese intrincado apocalípsis de lo que fué.
Nos llama otro mar no menos encrespado, pe-

�32

ÉNRIQfü: ,JOS:t: VARONA

ro. cuyas tempestades conocemos y cuyas corrientes podemos predecir a donde nos llevan.
P_rocu_r;mos sond:arlo y saber con certeza la
direcc10n de los vientos que lo agitan, para
que las cartas que de él tracemos aprovechen
a todos los que a la par de nosotros y por
fuerza lo navegan.
Se ha dicho y repetido que estamos en un
período d: transición, aunque lo cierto es que
la humanidad realmente se halla en transición perpétua. Lo que esto en ver.dad significa es que nuestra época, como cada una de
las pasadas, pe~o más premiosamente, porq_ue hemos ?uplt~ado · la velocidad adquirida,
t!ene sus e~1genc1as, en la forma de modifica•
c10ne_s sociales que hay que introducir y de
conflictos que les están aparejados y que hay
que resolver.
Permitidme, para despedirnos, señalar algunos.
Transformadas, al conjuro de la ciencia las
condiciones de
. la vida material , cada día' son
mayores, y tienen que serlo, las aspiraciones
morales de más grande número de hombres.
Son muc?os, son innumernbles, los qne aspir~n a mas,. porqu~ !ª saben que respiran y
como respiran, dire, alterando un ta oto el
aforismo célebre de un sabio cubano. Cuales•
quiera que sean nuestras opiniones personales
acerca de la solución mejor para las reivindicaciones socialistas, hay que buscarla desechando mucho rezago inservible de las' orga•

DISCURSO

33

ni?.aciones p~sadas, mejon~.ndo los ~nsayos
plausibles que se h3:n aphca~o, legislando,
sobre todo, como quien trabaJa para preparar la necesaria labor de mañana, y no pa_ra
sostener ta ya hoy inútil labor de lo que ~eJamos a la espalda. Lo que ~ué _debe servn: de
lección y ejemplo, para sust1tu1rlo convementemente; de boya que avisa el escollo donde
pudimos haber zozobrado. Hay por lo menos
que levantar el faro, sólido y alteroso, que
nos alumbre el camino incierto y qu~ ~ea el
ojo que se enciende para sondear las tm1eblas
del porvenir.
, .
.
El espíritu a las veces paradog1c&lt;?, pero smgularmente lúcido y profundo de Nietzsche ha
aseverado que, con una educación adecu~da,
durante siglos, se podrá hacer de las muJeres
lo que se quiera, hasta hombr~s; pe~o que, :n·
tre tanto, merced a su creciente 1~~uenc!ª•
atravesaremos un período de transición smgularmente borrascoso. No hay man:r~ de
evitarlo. Hay que disponer n_uestro espmtu a
la más difícil de las adaptaciones, a la adaptación inestable y a sabiendas inestable. Hemos de realizar múltiples ensayo_s, Y de presenciar y sufrir no pocas con~ocio?es, d~sde
las provocadas por l_a pe_rver,51dad infantil de
las feministas del tipo ingles, hasta las 1?ucho más serias y más hondas de l_as orgamzaciones de las mujeres norteamer!ca_nas. Pero
sobre todas se impone esta conv1cci6n,,que el
círculo de hierro y de fuego en que habia pre-

�34

ENR!Qi:11!. .TOSE VARONA

tendido el hombre encerrar a la que llamaba
con inconsciente hipocresía su compañera, se
ha rotu para siempre. La más quimérica de
las empre!-as sería tratar de soldarlo, en cualquier forma. Hay ya algo definitivo y de inca h:ula bles consecuencias: la emancipación del
espíritu de la mujer. Despidámonos, no sin
ciert a melancolía, de la Eva bíblica, y demos
otra significación mucho más honda al eterno
femenino del poeta.
No menos grave es la crisis en que se encuentra otra de nuestras ideas más caras, y, fijémonos bien, de las más recientes: la de la paz
universal. No quiero decir con esto que sus
adeptos no hayan sido elocuentes, ni hayan
aportado al debate argumentos fútiles, ni dejen, ¡tremenda ironía! de tener la razón, toda
la razón de su parte. Sólo quiero significar
que el desatado huracán de pasiones homicidas que hoy azota al mundo, ha de dejar en
pos de sí, motivo sobrado hay para temerlo,
tal reato de temores, de zozobras y de odio,
que ha de serles a éstos fácil envolverse en el
manto de la prudencia y la previsión, para
mantener en las manos de los pueblos las armas formi_da~les de defensa y ofensa, con que
hoy se amquilan. Moloch tal vez se disfrace,
pero esconderá bajo los anchos pliegues de su
nueva toga la bomba de melinita.
No, uo ha de faltar a los artistas conscien·
tes de su permanente y benéfica influencia
campo sin límites donde ejercerla. El mayor

DISCORSO

35

peligro para ellos nace de la · riqueza de elementos que se les viene a las manos. E~ su
horno fulgurante, como en el del gran artista
que dió forma al Perseo, se h~n de ac~mular
los más varios y hasta los mas e.:tra~os e~ementos, oro y plata y estaño. ¿Qmen dlJO miedo? Adelante.
.
Aquí sobre mi mesa de trabajo, tengo u?a
famos~ escultura: la victoria de Samotracia.
Ha perdido un fragmento. No importa. To&lt;lo
su cuerpo nervioso y_ m~sc~loso avan~a, se
precipita con ímpetu 1rres1sttble; la túmca se
le adhiere a los miembros resistentes Y un
viento de tempestad la agit_a_ y paree; trazarle una estela; sus alas aqutlmas estan ~?talmente desplegadas. Vuela ¿a dónde? ¿Qmen lo
sabe? De todos modos, a conquistar lo futuro
que le tiende los brazos .
Vedado,

12

de noviembre de 1914.

�UNA RUTINA PERl"ECCION&gt;DA

.. UNA RUTINA PERFECCIONADA

LOS MAESTROS NECKSIT.l.N CULTURA UNIVERSITARIA

Una institución digna de estudio, que revela
~I gran progreso que han adquirido en Italia las
ideas pedagógicas y la poderosa influencia ejercida por la Universidad sobre la cultura popular
es la Escuela Pedagógica, que puede considera rse como el gérmen de una Facultad de Pedagogía, destinada a presidir todo el movimiento de
la cultura, en lo que respecta a la formación de
educadores, de hombres encargados de fortificar
la conciencia individual en todas las esferas sociales.
La necesidad de plantear y resol ver científicamente el problema p~dagógico, que es el máximo
problema nacional, ha impuesto, hace tiempo, la
necesidad de reunir y concentrar en una institución, todos los conocimientos especiales, que reclama esa labor vasta y compleja, y en la de instruir y educar en esa institución, a los hombres
e~pecialmente aptos para operar, en la vida práctica, las reformas que la solución adoptada introduzca en el mecanismo social y en la dirección
de su movimiento.

37

Estas necesidades han adquirido u na más grande importancia con el desarrollo r ápido e inmenso de las formas democráticas. La función de
crear maestros, que hasta mediados del siglo anterior, tenía, como objeto principal, la preparación de educadores, que debían realizar la labor
de disciplinar espíritus infantiles, considerados
sólo como seres dotados de energías intelectuales, aplicables al conocimiento de la realidad, especialmente ele la realidad material, contemplada en sus formas abstractas, a fin de deducir de
esa contemplación nor mas para el aprovechamiento de las cosas concretas, ha ampliado, Y
puede decirse también, intensi6cado sus ideas,
concentrando su actividad hacia un objeto más
restringido, más práctico, menos intelectualista
y más fecundo, considerando el espíritu infantil,
el espíritu del discípulo en todas sus esferas de
educación; no sólo como una inteligencia sometida a las leyes lógicas, idéntica esencialmente a
las demás y destinada a discurrir con el poder
del concepto; sino, principalmente, como una voluntad, apta para modificar la naturaleza y modificarse ella misma en el medio bien definido y
bien diferenciado de una asociación política o Estado, en el cual las exigencias nuevas de la democracia imponen al ciudadirno virtudes activas,
adecuadas a la realización de los fines colectivos
o ideales, que esa determinada sociedad se pro-

�38'

UNA RUTINA PERFECCIO:,SAD \

ALEJANDRI) O. DEOSTUA

P,o~e com~ ~roblemas de su vida económica, jund1ca, poht1ca, religiosa, artística y moral.
La ciencia positiva, fijando como norma de la
e~ucación ~ndividual la adaptación al medio prop10, condujo a la pedagogía a modificar así radicalmente la dirección de sus disciplinas, orientándolas hacia el centro del círculo y trasladándolas de la circunferencia en donde vagaban
como disciplinas puramente lógicas.
La sicología contemporánea, al colocar ese centro en la voluntad, superó la reforma positivista
s~bordinando la fuerza centrípeta de la adapta~
c16n del espíritu al medio físico, a la fuerza centrífuga de la adaptación contraria, convirtiendo
el determinismo físico en determinismo síquico,
dando a la acción creadora del alma la clave di
la explicación t otal de la historia humana, realz~ndo con energía la conciencia libre, para depositar en ella la misión de perfeccionar la realidad
entera, el medio social principalmente, mediante
una evolución diversamente concebida con sentido eminentemente moral y con tend~ncia eminentemente solidaria.
La sociedad y el individuo han resultado así
en esta nueva con.cepción, como fines v medios'
a l mismo tiempo; el individuo educa a· la socie~
dad y la sociedad educa al individuo; el primero
debe ofrecer el elemento ideal de progreso y la
segunda, con sus aspiraciones y necesidades con-

39

cretas y especiales, ofrecer el elemento real, la

base de solidaridad dentro dt! la cual debe moverse libremente la actividad individual, procurando organizarla mejor, enriquecerla con elementos nuevos y más amplios, pero sin destruir
su fisonomía especial informada por la historia,
haciendo de la educación lo que quiere Barth (1)
"la propagación espiritual de la socie~ad, efe~tuada por vía espiritual; es decir, por influencia
ejercida sobre la voluntad y sobre la representación".

Ampliada, intensificada así la finalida~ pedagógica; siendo necesarios para la educa ció~ dos
elementos, el educador adiestrado y el med10 s~cial favorable a determinada reforma pedagógica, la escuela normal, como instituto de educación, reveló toda su deficiencia. El maestro formado allí, no respondía ya a ese concepto amplio
y profundo; porque representaba la ~ristalizac_ión
de los productos que el genio super10r depositaba. día a día, en la cultura universitaria. Esa
primera y única fuente de creación,. en d_ond~ _la
vida elevada del Estado hace brotar las mtwc10nes del porvenir como estímulos para el p_r~greso en el orden cada vez más libre de la actividad
n;cional, y como guías de esa suma mayor de vida, no vertía sus aguas directamente en el alma
~ - Bat tb. Principii de P_ed?gogic e didatticc Íltndate sulla
mod~rna psicología, -Trnducc10n 1tahana. 1gc9.

�40

AL"JANDRO O. DEUSTUA

del maestro, qu_e, más o _menos pteparado para la
labo: democrática, oontmuaba siendo la oersonificación de una rutina perfeccionada coñ lentitud; pero rutina siempre, en la cual la vida se
gasta con rapidez y sólo queda la fórmula abst~a~ta, que tiende fatalmente a mecanizar el espmtu del educador y del discípulo, a convertirl?s en aparatos lógicos, fabricantes de discursos,
r!cos de palabras y pobres de acción, dominados
siempre por el miedo de aventurar a la voluntad
en el campo de lo desconocido e incierto, condenados, al fin, a restringir su acción al camino trillado, repitiendo sin cesar la tradición muchas
'-'.eces maldecida, incapaces de esos arra~ques de
libertad que parten_de una alma sincera y que
nutren la ~emocrac1a en los países más felices.
La d:ficiencia del maestro, una vez sentida, en
esos ¡:&gt;at~es que dan al problema pedagógico la
supe_nondad _que le corresponde, encontró el remedi? en la ltberlad del mismo maestro, que buscó, dir~ctamen_te, en la cultura universitaria, la
elevación y la mtensidad de doctrina, no encontrada en el formalismo de la escuela normal.
Por _otro lad?,_las Universidades, comprendiendo meJor su m1s1ón como directoras del espíritu
naciona_l en t&lt;_Jdas su s esferas, salieron de su concentración aristocrática, par~ ~o¡:&gt;ularizarse, penetrando aun, en formas y d1scipl1nas varias en
el seno mismo de las clases obreras
'
Así se encontraron, en un esfuer;o simultáneo
mae_stros y catedráticos; los primeros concurrien~
do ltbremcnt~ a_ las aulas universitarias y los segundos multiplicando las enseñanzas pedagógicas, par~ llegar, al fin, a la creación de institutos
pedagógicos, en donde se sistemase esa labor de

UNA. RUTINA PERFECCIONA.DA

4-l

la formación completa del maestro moderno en
el seno de la Universidad .

,
.
Semejante progreso no se _habrí~ alcanz~do s1
la cultura universitaria hubiese sido deficient~,
como instrucción y como educación._ Con_ Umversidades estancadas y con catedráticos s~n _vocación sacerdotal y sin sentimiento patnót1co!
ni los maestros habrían acudido a su~ aul~s, n~
habrían sido recibidos en estas con s1mpat1a, m
habrían encontrado el alimento que· buscaban.
Esto explica como es imposible que la educación democrática de un Estado contemporáneo
se reali.ce sin la existencia de Universidades edu·
cadoras, aun cuando se consuma la mayor parte
de los recursos fiscales en pagar sueldos a maestros sin ideas y sin fé y en constrll!: para esos
maestros palacios que no pueden ut1hz&lt;;1r . .
La educación nacional es la obra prmc1pal de
la Universidad; es en ella en donde nac,en Y se
encarnan los ideales del Estado; es de alli de donde descienden las aguas que van a fecun_d~r. l~s
colegios y las escuelas; de donde parten 1_111c1a~1vas felices que, como la E~cuela P_e,dag~g1c_a, tienen por fin organiz~r un~ mstrucc1on publtc'.1 _e~
armonía con las ex1genc1as actuales de la c1v1hzación.
ALEJANDRO

0.

DEUSTUA •

( La Culhtta Superior en Italia).

~incnte publicista peruano y Profesor de Estética y Fil'?~olia ~n la Universidad Mayor de San Marcos de Lnu:i. Sus arllculos , ,A propósito de un Cuestionario sobre la reforma de la ley dée
instrucciónº" en manos de todos los educadores de nuestra Am ·
rica debieran a ndar.

�REPERTORIO BIBUOGQBFICO
'
EL FRENO DE PLATA
Debe, asimismo, someterse esa obra * co
t o d os 1os escritos
·
mo
de Ameghino , a una' expur.
gación
y corrección literarias, de suma nece·d
si ad; pues hállanse erizados de impropiedades que ~tolla~ la expresión, constituyendo,
p_or su misma importancia intrínseca, un mal
eJemplo_ pa_ra el lector no avisado. Hay que
combatir s1~ tregua esta calamidad argentina del solecismo, no pocas veces cometido a
porfia por alarde bandolero, y siempre grato
~I compadraje popular, como todo signo de
igu~ld~d a bajo nivel. Del propio modo que
la limpieza de la lengua indica salud, el aseo
de la palabra certifica nobleza. Por lo mismo
que la democracia tiende a ser procaz, requiere ª .~uel freno de plata. Tascáodolo es como
le viene la elocuencia, su arte específico no
dderradmando la hez por aquella boca d~sorena a.
Ameghino adolecía, ciertamente, de esa des" La F;w.,,mi,, del egreg, 10 sn
. b'10 americano
.
gllino.
Florentino Ame-

REPERTOBI l UIBJ.IOORÁt'IC'l

43

preocupación, que no es sino un fenómeno de
incultura. Desdeñaba el verso, y parece que
consideraba incompatible la literatura eon la
ciencia. Si este trabajo demostrara lo contrario, constituiría la venganza de mi profesión.
¿Hay algo más cercano a la verdad que la belleza? Inter silvas Academi quaerere vcrum,
dijo el padre Horacio. Así sea.
LEOPOLDO L UGONES

ESPANA Y LOS ESTADOS UNIDOS
Alemania lleva la primacía de la erudición
en toda materia de historia y literaturas,
-Grecia o Roma, el antiguo Oriente o la Europa medioeval. Tuvo la primacía en el estudio de la literatura española desde fines del
siglo X VIII hasta mediados del XIX- la época de Ferdinand \Volf y de Ludwig Clarus.
Alemania, ''la redentora Alemania'', como le
llamó Menéndez y Pelayo, rehabilitó al genio
español contra los desdenes de Francia. Hoy,
sin embargo, en Alemania decaen los estudios
hispanísticos. Las ·viejas torre~, como Baist,
como Hanssen, van quedándose solitarias.
¿Por qué? No cabe atribuirlo a razones de or-

�44

REPERTORIO BIBLIOGRÁt'lC(l

den práctico: el idioma castellano va haciéndose cada día más útil.
Entre tanto, el papel que Alemania representó en la erudicióu hispanística lo asumen
(¡extraña coincidencia!) los Estados Unidos.
Francia posee hispanistas eminentes, como
Foulché-Delbosc, director de la publicación
más importante en estas materias la Revue
.
'
Hispanique, o como el venerable Morel-Fatio.
En Italia se distingue, entre otros, el brillante
y universal Farinelli, y Benedetto Croce, el
filósofo renovador, no desdeña las minucias
eruditas. A Inglaterra, que es menos rica, generalmente se la conoce en este campo gracias a Fitzmauricc-Kelly. Suecia tiene a Erik
Staaff, a Munthe ... Pero, fuera de España, no
existe grupo de eruditos en letras españolas
comparable, por la abundancia de calidad al
'
que forman los catedráticos de los Estados
Unidos. De la América latina, ni que hablar
hay: Andrés Bello, Rufino José Cuervo, García Icazbalceta, pertenecen ya al pasado; y no
llegan hoy a quince nuestros verdaderos hispanistas, los capaces de traer contribuciones
valiosas a la crítica o a la documentación histórica,-tales como José Toribio Medina (de
labor pasmosa, titánica), Francisco A. de lea-

REPERTORIO BlBLTOORil'lCO

45

za, José de Armas, José de la ~iva Agüero, Alfonso Reyes O Julio Vicuña Cifue~t~s.
Nunca faltaron en los Estados 'C01dos amantes del genio español. Desde principio ~el siglo XIX se escribe sobre España, su vi.da y
sus costumbres, su historia, su arte, su literatura; se traducen sus autores .. E~paña hac~
gran papel en la obra de los p~nctpales e~cntores norteamericanos: Washmgton Irvtng,
Bryant.(que tradujo a Heredia), Longfellow,
Lowell, Prescott, Ticknor... Aun los que nada escribieron sobre España, como Edgar Poe
o el delicioso Holmes, hacían citas en castellano, idioma que tal vez estudiaran. Hace p~co todavía, John Hay representaba esa tradición; y Howells, el insigne dec_ano de la ac~ual
literatura de los Estados Untdos, hace s1em·
pre elogios de la española moderna.
.
.
Fuera del grupo de los profesores umversitarios, los Estados Unidos pueden mostrar el
ejemplo único y admirable de Archer M. Hu.ntington, fundador y sostenedor de la Sociedad Hispánica. Los servicios que se le .d~ben,
por sus pesquizas, por sus mag~a.s edic10ne.s
de textos clásicos ( a menudo ed1c1ones facsimilares de manuscritos únicos, como el del
Poema del Cid, o de ejemplares raros, como

�46

REPERTORIO BTBLIOORÁFJ&lt;'O

los de los Cancioneros), son incalculables. y
la fundación de la Sociedad Hispánica represe~ta una fortuna: Mr. Huntington Je dió edific_10, mu~eo de arte y de antigiiedades, y bibltoteca 10superable. Sólo cabe lamentar que
esta instit~ción, cuyos elementos de trabajo
son excepcionales, no extienda su actividad
hasta_ constituirse en centro indiscutible de loe
estud~os hispaoísticos en América. Pero Mr.
Hunttngton ha hecho tal vez todo lo que
cabía...
El grupo de catedráticos trabaja dentro y
fuera de las Universidades: dentro, en las cáted~as_( que son generalmente cátedras de estudio intensivo, donde no se recorre trivial°:1ente el programa de toda la historia literana española,-se supone que el estudiante de
las insti~uciones superiores pasó ya de esa
etapa,-smo que se profundiza un tema durante un año: la poesía épica medioeval o la
novela pastoril, o el teatro de Lope, o' Cerva_n~es, o Quevedo); fuera, con estudios, con
ediciones críticas. No sería fácil en bre
•
t'
•
,
ve ar
1
icu o informativo, enumerar y describir esta
cnor~e_labor; baste recordar ejemplos: ediciones cntica_s como el Cervantes de Schevill ( en
colaboración con Bonilla, de Madrid); el Poe-

REPERTORIO BIBLIOGRÁFICO

4i

ma de Fernán González, por Carroll Marden;
el Santo Domingo de Berceo, por Fitz-Gerald;
el Cancionero gallego-castellano, por Lang;
el Califa y D1mt1a, por Clifford G. Allen; teatro del siglo XVI, por Urban Cronan; obras
de Calderón y Mira de Mescua, por Buchanan. O bien antoiogías y ediciones escolares,
como las de Ford, de Morley, de los Bourland,
y de tantos otros: apenas hay catedrático a
quien no se deba una de estas ediciones anotadas para estudiantes de lengua inglesa. O libros como La novela pastodl de Rennert ( alemán de origen); o La novela picaresca, de
Chandler; o el Ovidio y el Renacimiento en
España, de Schevill; o La literatura española
eu la I11glate1 ra de los Tudor, de Underhill.
O estudios lingüísticos como el de Ford sobre
las antiguas letras sibilantes en castellano; o
el de Emphrey sobre el dialecto aragonés, o ti
de Carroll Marden sobre la pronunciación del
castellano en la ciudad de México; o estudios
folk-lóricos como los relativos a romances y
cuentos en la frontera sur de los Estados Unidos, por Espinosa ( descendiente no sé si de
mexicanos o de españoles). O bibliografías como las de Buchanan. O, en fin, los infinitos
trabajos breves sobre puntos especiales: labor

�41!

REP ERTORIO BTDl,TOORÁPICO

en que se distingue J. P. Wickersham Crawford, para quien no hay rincón secreto en la
literatura de los siglos de oro. Por último,
Ford prepara un nuevo manual de historia literaria.
Si algo se echa de menos, es la frecuencia de
trabajos de crítica pura, de valuación estética. Pero la erudición abre el camino; no dudemosque bien pronto los hispanistas de 101
Estados Unidos coadyuvarán a la renovación
de valores clásicos que está iniciándose en
E~paña.
PEDRO HENRÍQUEZ UREÑA
( La Cu11a dt Amlrica-Santo Domingo).

LEMMONNIER

(CAMILLE}:
MANDS. Un vol.

NoELs FLA-

ALBERT SAVJNE, EDITEUR. PARÍS,

1887

Los Contes y Noels fiRmands son los más
bellos cuentos que yo conozco; debieran ser
universales.
(Ce t¡u'ils lim,t)

4!1

REPERTORIO llTBT.IOt;RÁF'TCO

PEDRO BROODCOORENS

A propósito del gran poeta portugués Guerra Junqueiro:
En todo el arte portugués se nota un predominio de la naturaleza sobre el hombre. Por

eso en pintura el paisaje se impone ~ la figura, y en el teatro influye más el ambiente que
las pasiones.
.
Obedeciendo a esta imposición del medio, el
poeta escribió Los humildes (Os simples) Y
La musa en fiesta, * dos bellos libros eminentemente líricos, donde sobre la vida d_e las
gentes rústicas flota una_ neb~ina de incienso,
dt piedad sin límites, de 10fi01to amor..
.....esas maravillosas oraciones (Oración al
pan y Oración a la luz) donde cada verso es
como un labio en flor que se abre para cantar
la vida y cerrar una llaga humana. Y en medio del desierto alucinante y terrible, calenturiento de imágenes deslumbrantes, de hipér·
boles y de metáforas desorbitadas, aparecen,
como un oasis verde, azul y blanco, los tres
colores de la gracia, ese pequefio y maravillolO volumen que se llama Los humildes, donde
el alma portuguesa sencilla y suave como ~us
paisajes, soñadora y vaga como sus ampltos
horizontes marinos, ha hallado su más gloriosa, alta y j usta concreción.
FRANCISCO VILLA.ESPESA
( .\'un•,, .1f1111,/,&gt;-~faclrirl.)

-. 1 .
• Con el título de L&lt;L musa,,, tXÍ&lt;1.&lt;, Y f.o.&lt; Sll1!P1n -mc
us,~f 1·1
0mci,,11 ,, /¡,.m y la Onuióu ., ¡,., / 11:-cst!n traducidas
~aste ano

r1

estas ouras de Guerra Junqueiro. Traductor: Edmm o

L"n vol F Granada y Cia., t..:htores. RnrC'elona.

arquina.

�iíO

JiEp~;R:roRto Bll!l,]()&lt;;R.Á.!'I()()

De los novelistas rusos dice el crítico norteamericano Howdls:
Bien recuerdo cuanto me impresionaron los
novelistas rusos en mi juventud. Me abrieron
lo que a mí me pareció un nuevo mundo-y
era tan solo el mundo real. Por ejemplo Tchecoff; ¿ha~éis leido su Huerto? ¡Qué vida, qué
color, que belleza de verdad hay en ese libro!
¿Y Turgueoeff? ¡Cuán agradecido le estoy
por sus libros!

E? el libro tr_igésino de Livio * se lee el episocl10 de _Sofomsba: son páginas magistrales.
El escritor es un romano que con vivo sentid_o de las pasiones humanas, cuenta esa hfotona pasional, ~romovida y aplastada por el
curso necesario de la política de Roma.
B. CROCE
(St(![gijilo,ojiri. Tomo r.¡
-*

DClmtfas de!,, ltisim;t1 ro111n11t1. Siete volümencs de la 13m11~

T ECA

LÁSICA.

J\fadrid.

'

·

~

APOSTII...... LAS
VIDA PARLAMENTARIA Y VIDA NACIONAL

El Congreso, que no pasará a la historia
con el dictado de "admira ble'', cerró sus sesiones el día 16 de diciembre. En el decreto respectivo el señor Presidente, no sin una punta
de ironía, alega como razones-entre otraspara clausurar las sesiones, el hecho de "haberse retirado ya muchos Senadores y Representantes, a la vez que otros deben entrar al
Consejo de Estado, corporación que aún no
se ha inaugurado por estar ocupando en las
Cámaras sus puestos algunos de sus miembrros''.
Para comprender la delicada ironía del señor Presidente, debe recordarse que honorables congresistas integran la mayoría del
Consejo de Estado, por voto y voluntad de
ellos mismos.
El balance final no le ha sido favorable a la
labor del Cuerpo Legislativo. Excepción hecha
de tres o cuatro leyes, entre las cuales debemos recordar la que extingue las tarifas diferenciales para el cobro de derechos de impor-

�tación en las aduanas del Pacífico y la que da
una autorización al EjecutiYo en el asunto
del ferrocarril de Puerto Wilches, no encontramos ningún otro acto de importancia para la
administración pública. Siete meses de disca•
sión estéril parn llegar a votar la desgraciada
ley de arbitrios fiscales y, de manera precipitada, la de presupuestos para la próxima vigencia: hé ahí la síntesis de lo que al país le
ha costado muy cerca de veintidós millont1
de pesos.* "Palabras, palabras, palabras."
Tiempo es ya de meditar en reducir n más
convenientes proporciones la representación
nacional: el sistema vigente ha traído como
consecuencia el fracaso irremediable de la labor parlamentaria.
~osotros hallamos indispensable esa reducción. La lucidez en los cuerpos colegiados está
en razón inversa del número que los integra.
La fdiz iniciativa de unos pocos queda ahogada ante la di,·ersidad de pareceres-fruto de
intereses en constante pugna-::Je una mayoría
de cas uistas, exégetas de la ley y nigromante!!
de la política. Aparte de que en Colombia, como en el resto del mundo, una cosa es In "vida
parlamentaria" y otra muy distinta la "vicla
flosci~nto~ veinte mil clólnres.

.
l" . A despecho de las am bidones, in11&amp;c1ona
1
trigas y diarias abdicaciones que forma~ a
. de la una , la otra, retirada en el· srlenesencia
1
cio de los campos o en el taller y la ~fi~ina, e'os de la discusión metafísica y pohttca, tra~ja, economiza y aumenta la riqueza moral
y material del país.
Felizmente para Colombia, no todos los colombianos son miembros del Congreso.
EMILIO CUERVO MÁRQUEZ
( Nr.·,sf,, .ll1J&lt;ftr11,1. Bogot,\ l

CULTURA LINGÜI STI CA, RIQUEZA NACIONAL

persona
Esta gente cree que con saher una
.
echar cuatro letras sobre una hoJa de papel,
t' e de sobra para sus necesidades, y que
~:d~e~o demás es literatura-así di~en ellos
con desprecio-y pum pérdida de tre~po, el
1 sólo se gana, en beneficio de la nqu:za
cua
• · t
.
1 forrándose de conoc1m1en
os aanco.:,
nac10na ,
.
ente no salas y ganaderos; ahora bien, e~ta g
.
l
.
ue
'
l1a
de
saber!-que
la
nqueza
nac1on~
b e- 1q
¡· .. , t
• men te de esa cultura 10g111s 1•
depende prec1sa
ca que nosotros defendemos, pues esa r_u 1tura
. fic:c1ona
.
pcr
y afin 'a en el individuo. el mstru.·
mento que más neces ita: el pensamiento, y sin

�A PO:-;'l'l LI.A~

.11'0~'1'11.1,.11'

r/~

éste no tiene el hombre . . .
ni del porvenir ni
v1s16n del presente
cosas y sacarl:s to:p \ u para dominar las
capacidad para ene o e prlovecho posible, ni
a usar e país p 1
ros que le conviene . . h
or os sende.
n, ll1 ay por co · ·
riqueza nacional H d' h'
ns1gu1ente,
leno-uai&lt;! es
. a . te o Condillac que el
º :J
un marav1llos .
análisis: la afirma .6
o rnstrumento de
CI n, que ha pod·a
1
audaz, no es sino . t
o parecer
JUS a; así que
generaciones argentinas de
. proveer a las
la misión más i
ese 10strumeoto es
mportante de l
do el que lo descon
a escue1a, y to.
ozca atenta e t 1
tria, que si hab d
on ra a pard e ser grand
sus hijos sabrán
e será porque
.
pensar con hond
dº
mr las ideas verd d
d
ara y iscer. .
a eras e las fal
l .
p1rac1ones útiles del
. . . sas, as msas per¡udtc1ales.
I

(.\'osotn1s. Buenos Aires.)

ROBERTO

F.

GJUSTI

LA CASTA DE LOS TEORÉTICOS

Por cierto que en
.
envidia y la an1' d nue_stra tierra, donde la
ma versión d' 'd
rio sobre las almas
.
se '.v1 en el impeno_mhre de "intele~t~:~~ce enoJar ~n poco el
quiere dar a ent d
. Con pésima fe se
'
en er qu
·
llama "intelfctual"
e quien así mismo se
se más intelige t pretende con ello declararº e que el resto de los ciudada-

nos. Debiera recordarse, o si se ignoraba

aprenderlo, que es ésta una palabra y un conttpto tao viejos como la civilización europe3,
más aún, una palabra y un concepto genuinos
de la civilización europea. Nuestros eternos
maestros los hombres de Grecia tuvieron la
clara conciencia y el sano orgullo de haber sido los primeros descubridores de una nueva
finalidad vital. Antes de ellos era la existencia
un medio para servir a la divinidad o para
dominar a los demás hombres o para allegar
riquezas o para allegar placeres. Pero ellos,
los griegos, referían con ufanía la extrañeza
de los orientales cuando oyeron decir a Solón
que él no viajaba con ninguno de esos propó·
sitos, sino meramente para ver y pensar
-theories eiaeken-, a fin de teorizar. Desde
entonces no ha habido más remedio que con·
tar con una nueva casta de hombres que llamaron teoréticos, es decir, "intelectuales",
para los que es ante todo importante lograr
un cierto decoro, cohesión y firmeza en sus
ideas. Podrá semejante afán juzgarse más o
menos laudable, pero no se quiera presentar
este viejo oficio "intelectual" como algo inau·
dito y de irritante presunción.
Josí, ORTEGA Y GAsSET

&lt;f.,p.1ñ,1, :\Iadrid.)

�APO:,TfLl,A&gt;.

LOS PERJODJCOS NUEVOS

Los intelectuales suelen pecar por exceso de
ideal!smo, que se traduce en optimismo para
las empresas públicas. Con todo, valen mucho
más que los realistas iletrados, a quienes cues•
ta muy poco trabajo convencerse de que esta•
mos ea el mejor de los mundos posible. La
irru pcióo de estos nuevos periódicos, que es al
cabo una irrupción de nuevas ideas, es útil
para el periodismo y para la política: es no
elemento
de renovación, de inquietud , de mo. .
v1m1ento. Muchas veces estas empresas adolecen de falta de sentido de la realidad; es decir,
de falta de sentido histórico tocante a lo actual. Pero el sentido histórico aplicado a las
cosas vivientes, cuando no son muy satisfactorias, puede llevarnos a un criticismo deses•
peraozado. Para hacer algo en la consabida
res pública hace falta una dósis de optimismo
que no será la verdad, pero que es una fuerza.
La verdad no es la única fuen;a; también la
ilusión.
Otro bien de los periódicos jóvenes e indep_en~ientes es combatir la fosilización del penod1smo. Por virtud del industrialismo anejo
a la índole de la gran prensa moderna se pro-

________
AP_O_s_T _
I A_LU, _ _ _ _ _ _ _5_i_

ducen dos fenómenos: uno la tendencia a ~onvertir el periódico en un gran ente anóm_mo
que absorba las personaJidades de los escntores, lo cual produce la decadencia intele_ctual
de los periódicos y crea a manera d_e _fetiches;
otro el que la dirección última y decisiva de la
prensa, ta que marca el tono y decide de las
campañas fundamental~s recae en.unos cuantos capitalistas o políticos profesionales. L~
riqueza ha sido, en.cierto ~odo, ~na calamidad para la prensa; ta h_a qmtad_o mdependencia libertad de movimientos, tiende a hacer
de ~lla una burocracia, un arrabal de la política al uso.
ANDRENIO
(.\'ut1:o .lhmdo. Madrid.)

LA ESPECIALIDAD

El profesor, no obstante las c?mplicaciones
de la disciplina a que baya dedicado sus desvelos es siempre y necesariamente un maestro
de es~uela, es decir, un funcionario encargado
de transmitir a la niñez o a la juventud una
serie de nociones, en la repetición de las cuales
ve caer las hojas doradas con los primeros
fríos del otoño y reverdecer los prados al beso

�58

.APOSTILLAS

discreto de las auras por Pascua Florida. La
repetición es uno de los procedimientos más
eficaces para provocar en la mente humaná
un estado de enajenación. Lo supo a la maravilla aquel profundo psicólogo a quien ·le debe
el mundo la invención de los ejercicios espirituales. La especialidad, la camisa de fuerza de
la especialidad, como dijo Nietzsche, acaba
por esterilizar las más fecundas regiones del
cerebro humano.

B.S. C.

( Hispa11ia. Londres.)

f9

APOSTIJ,LAS

(Baldomcro Sanln Cano,)

A PIO BAROJA

He aquí, querido conspirador metódico, una
nueva manera de cantar el aria de la limitación. * A los postres de un convivio filosófico, Octavio de Romeu levantaba la copa y
dijo:
"Esta libación es ofrecida a Hermes: patrón
de enriquecimiento; patrón de límite también.
Hay que amar la propia pujanza: hay que
amar igualmente los propios límites.
Lo más espiritual de las cosas, es tal vez su
contorno puro.
• . vcase
· 7n este cuaderno El maestro E::rabartc
d e P 10 BaroJa.

tJ

/11 li111il11t'ú!11

'

Símbolo admirable: un triángulo y un ojo
en su centro . Que cada cual sea, amigos míos,
un triángulo de abnegación, de disciplina, de
obediencia, abarcando un ojo de infinito, de
omnicomprensión y de libertad.
Un triángulo es una cosa perfecta. Un pentágono no está mal. Un exágono, un eptágono, pasen aún. Pero lo mejor que uno puede
hacer, cuando ya empieza a volverse dodecágono, es inscribirse en un círculo.
El buen patriota amará su patria: amará
también los límites de su patria.
Enamorarse en la adolescencia, es ttn progreso: se pasa de amar la mujer a amar las
mujeres. Casarse, en la juventud, es otro progreso; se pasa, de amar las mujeres, a amar
a una mujer.
Cada palabra puede tener una resonancia
infinita: buen escritor es el qué renuncia a ella ;
los oarieaos
no la utilizaro11 J. amás.
b
El culto a los límites es la esencia del espíritu clásico.
Con la mano segura, con el corazón tranquilo, levanto la copa ofreciendo esta libación
a Hermes, patrón de los límites, que los pone a
mi flaca riqueza y los pondrá a mi corta vida."
XENlUS

�1,A \WERl{A l&lt;AN1'A

LA GUERRA SANTA •
Durante algunos meses, acaso durante algunos
años por venir, quince o más millones de hombres en Europa, los más aptos físicamente, los
que habían de ser los padres de las futuras generaciones, estarán comprometidos en la empresa
de matarse unos a otros, de hacer morir de hambre al resto de las poblaciones, de paralizar la
producción de las cosas útiles y necesarias, de
destruir los instrumentos de producción, y de
demoler cuanto se ha construido laboriosamen te
durante veinticinco años de paz europea. Ninguno de los hombres empeñados en esta obra de
destrucción quiere ejecutarla; ninguno de ellos
Sabe. cómo ha sido que él se encuentra en el caso
de ayudar a su ejecución; ninguno de ellos sabe
el fin a que se sirve cumpliendo en esta obra de
exterminio. Los no combatientes están en el mismo caso. Ni previeron la calamidad, ni la deseaban, ni la escogieron. No fueron consultados
nunca. Nadie .en Europa desea tomar parte
en semejante obra. Somos un pueblo sano, aunque nuestras acciones son obra de lóco. ¿ Por
• Trad. de Tite .\ ',,ü,m, con autorización del señor Lowes Dickinson, por B. Sanin Cano.
•

61

qué? Porque todos nosotros esta.mas en manos
de algunas veintenas de individuos llamados
gobiernos;algunas veintenas entre los centenares
de millones que pueblan la Europa. Estos hom-,
bres han querido la guerra y nos han impulsado
a ella por encima de nuestra:voluntad. A ninguna
nación se le ha dado la ocasión de decir: No. Los
camoesinos rusos marchan a la guerra porque se
lo di.cen el Zar y el Pope. En esto no hay nada
ex:traordinario; pero los socialistas alemanes se
·enrolan y los socialistas franceses entran e~ l~s
filas. Estos hombres saben lo que la guerra s1gmfica. Saben cuáles han de ser sus efectos. La
odian; pero se alist.an. Los hombres de negocios,
que la conocen y la odian también, co~templan
la marcha. Los obreros observan también el espectáculo y esperan la hora en que e:npiecen a
morirse de hambre. Todos son impotentes. Otros
han echado la suerte por ellos: los tahures coronados tiraron los dados y salió en isuerte morir.
Cada
¿· Qué es lo que apuestan estos tahures?
.
.
uno de ellos dice que se trata. de la propia segundad nacional. Cada uno de ellos dice que el otro
juega para aumentar su poder. Los ing~:ses creemos que esta.mas resistiendo una agres10n. Podemos estar seguros de que los alemanes no lo
toman así. Nosotros creemos que ellos son los
agresores; estemos seguros, sin embargo, de que
ellos no lo piensan así. La acción de cada uno de

�6:l

G. L{,'WÍ-:S DICKINSON

estos gobiernos está respaldada por una teoría del

equilibrio europeo, y detrás de la teoría están
las pasiones del miedo y de la codicia. Toda la
trágica historia del género humano queda cubierta por esas pasiones, y los hombres no son más
que instrumentos en esta serie de miserias. Los
gobernantes tocan ese instrumento como si fuera
una gaita. Los gobernantes no están solos. El
periodista que ha estado sembrando la desconfianza y el odio entre las naciones·; el historiador
que se ha servido de sus estudios para glorificar
o exculpar la guerra; el hombre que haya exaltado las pasiones a expensas de la razón, todos son
cómplices en este atentado. Es así como la guerra ha caído sobre nosotros. Y¿ qué es lo que se
obtiene por medio de ella ? No es un remedio para
In enfermedad que se desea curar; ella no hace
sino crear ·nuevas condiciones para preparar otra
guerra. La catástrofe en que estamos sumergidos
debe producir incalculables males. No producirá
bien alguno, como no sea el de iluminar nuestro
entendimiento enseñándoles a los pueblos y a los
Gobiernos una manera de hacer política distinta
de la que hoy seguimos. Esa nueva manera está
en la mente y en el corazón de las gentes que
piensan bien y cuyos sentimientos no han sido
pervertidos por el sistema. Ese nuevo concepto
de la política no ha podido dominar los sucesos,
en parte porque los pueblos no ejercen predomi-

LA OUF.H.RA PA~TA

nio sobre el Gobierno, y en parte porque no han
aprendido a obrar de acuerdo los unos con los
otros, Pero todos los hombres a quienes no ciega
el resplandor de las teorías saben que el poder
ante el cual se sacrifican las naciones por mandato de los Gobiernos es un ídolo. Los intereses de
las naciones no son divergentes en ningún sentido real. Lo que los impulsa a la guerra son abstracciones, cuya vida procede de la fe que en
ellas se tiene. Poder, predominio, prestigio, honor, en el sentido en que las naciones usan esta
palabra, son abstracciones. Estos son los espectros de una edad moribunda, pero espectros que
no hemos enterrado aún. Lo real es el trabajo, la
inteligencia, la imaginación, cuyos frutos son comunes a todos los hombres. Sin embargo, la vida
pasional colectiva apenas empieza a difundirse
en estas formas de la realidad; corre por los viejos canales, si los halla abiertos, con un fatal empuje. Que se declara la guerra, y todos los individuos de una nación están listos a empeñar en
ella sus bienes y su vida. Esta es la razón por la
cual algunos espíritus elevados y generosos llegan a ver en la guerra una cosa digna. La falacia
depende de que la pasión ha sido descarriada con
el objeto de hacerla servir a los fines de la guerra.
Importa aplicar esa pasión a cosas reales, a procurar el bien y no el mal, a exaltar la verdad en
vez de la mentira, el amor en lugar del odio. Pa-

�VANTES.-D,,11

lil

ra verterla en estos canales trabajan sin cesar lo
amigos de la razón. Por el momento su voz no
será oída. Pero a medida que esta guerra siga su
tremendo curso, a medida que empiecen a desenvolverse sus consecuencias fatales ya previstas,
y cuando la evidencia de lo que estamos haciendo haya pasado de nuestros sentidos a nuestra
imaginación, y al aturdimiento del choque suceda el horrible despertar, los amigos de la razón
estarán en propicia coyuntura para hacer llegar
la verdad, primera y principalmente a sus propios corazones y cerebros, y en seguida, si tienen
valor para ello, a la conciencia colectiva. Esa es
la guerra que nosotros provocamos, la eterna y
santa guerra que promueven los que creen en el
poder de la razón. No lo olvidemos en estas horas tenebrosas en que nuestros principios son hollados por las turbas frenéticas.
G. LOWES DTCKTNSOX

Q11

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Aft111rll..

Por D. ¡.·r ncisco Ro-

'drigut"Z Marin, de 1:i Real Academia Española .. (8 vols.)
EVEDO.-l"i.l dtl n,, ,· n. Por D. Am~nco Castro.

RRES VILLARKOEl..-l'ida. Por D. Federico de Onfs.
Ql:t:: DE RlVAS.-N•n1anrrr. Por D. C1priano Rhas Cherif.
vols.)
.
JUAN DE AVII.A.-F-,Jllt /ario Rs)in/11&lt;1/. Por l&gt;. Vicente
Garcl~ de Diego.
CIPRESTE DE IIITA.-l.16111 dt /111m Am r. Por D. jnlio
Cejador (2 vols.l.
11.LE:-. DE CASTRO -/..as 11wa,J.r,fnd.l r,J. Por D. Vfctor
Said Armesto.
RQUES DE SA:s"TILLA~.\.-C 11001w V dr,irtr. Por D.
Vicente Garcla de Diego.
.
•
R'.l(.\~DO DE ROJAS.-l.a Cdrrti~a. Por D. Juho Ce¡ador.

,2

(2 vols.)
• .
C ,
LLEGAS.-/,r lt&lt;!ts o amat•ri&lt;11. Por D. :-.arcISO Alon ~0 ort, s.
1
EMA DI~ :,: 10 CID. Por D. l&lt;nmón Menéndl'Z 11dal,
de la
Real Academia Española.
VIDA DE LAZARILLO DF. TOR~IES. Por D. Julio Cejador.
R.'IA:-.:DO DE HERRERA. -P•t1íar, Prólogo y notas por
D. Vicente Garcla de l&gt;1ego.
,
RVANTES.- \'q¡:d,zs r¡rmplarr•. Prólogo} notas por D. Fr:mc,sco Rodrigue,: M,,rfn. de la Real Academia Espa!lola.
R. l.t:IS DE I.EO:-..-D~ los 11ombn.~ d, Crzsto. Tomo l. Por
D. Federico de Onls.
R A:-ITO~IO DI-: GUEV.\R,\.- .1/morpu w dt ro,lt .v aw•
dt ·aúlu. Edición y notns de ~I. M nr1ine1. de Burgos

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LAS REVISTAS:
Revist.1 Hispano - Americana. - Puhlicad.1
mcnsualmcnle por Carlos :-.1 alagarriga y
Juan Mas y PI. Número 1. Buenos Air&lt;.'S,
Recomendamos a los estudiosos la suscrición
a esta Luena revi•ta. Es de las que en n~estra América hacen falla, porque la ag,tnu
hond,ts v renovad~ inquietudes espirituale~.

c. ,11; 0 Í'"~or Argentinos cuest.-'l

1•1 semestre.

�mr.ro79
Parte del sumarlo

ESPAÑA

1915. S.-manario de la vidn nacional. M
Algunos de los anlculos publicados ea
números 13, 1-4, 15 y 16: A/Mfill,u, .S. R.
res de Aya la, /Á,r ,•6hls y l,,s dl4s, d e ~
l ·H a11t,, de j,, de l.uis de Zulueta. El
¡¡,,,,,, ({r,mi 1/, por J&lt;. de Maeztu. Jla,a,,1 J. ..
11i:d,.,, por M. de Unamuno. La fas14 ,/q
tmlh,jo, por J. Ortega y Gasset.

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La conocida Re, isla de Nuem
Agente ~n Costa Rica: Antonio Font.

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CALLE CENTRAL NORTE
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PREe1es . 111eo1ees

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                <text> Colección Ariel de Joaquín García Monge. La misma fue una importante revista cultural que iniciara en 1906 bajo la dirección de su fundador y terminada en 1917 por Alfredo Greñas, sucesor de García Monge en la dirección de la revista. La Colección Ariel se caracterizó por difundir una selección de literatura clásica y moderna de distinguidos intelectuales latinoamericanos, europeos y estadounidenses. A partir de 1908 la revista incluye una sección denominada "Rincón de los niños"  </text>
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                    <text>eeLEee1eN JIRIEL
........ 57

LEGIUBDS ·DE DZOBII

■AN

JOSII D11 COSTA IIICA, C, A,
l•prenta Greftae

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POB LOS 11.Á.S ILUSTBBS BSCBITORF.S NAOIONA•
LU Y EXTBAN.JEBOS. -GRABADOS EN NEGRO Y
D COLOBBB, 001' ORtGllfALES DE LOS MÁS
BENOJIBBADOS ARTISTAS

REDACTORES

Jo~ Ortega Y Gasset, Plo Baroja, Ra-

miro de ll.faezlU, Ramón ~ de "Yl'lil,
Luis de Zulueta, Eugenio d'Ors, GR'gorlo Marúnez Sierra y Juan Guisl.

P.KE0IOS DE 8U8CBIPCION
MADRID y PROVINCIAS S lilF:JS MESES •• •• •• 11.50~
•• l UN AAO......... 5 00 ARo ........................ 111,00 ....,
lflJEIRO R lu Llllnrfaa • TRU08 DCIIL J

EXTRANJERO: Uw
A 18 dXTlll08

a la .. la TI0D.l DI LIKD.
Escelen~ semanario. Lo recomr.ndnmos a nuestros aml&amp;p.&amp;.

SAN JOSE DE COSTA RICA, C. A.

�APRECIAC ION E S

El atildado Azorín es la faz opuesta de
Baroja. Nos encontramos aquí con el ejemplar perfecto, puro y terminante del "hombre de letras". Si la profesión literaria mereciese llevar uniforme, Azorín lo habría de
vestir irreprochablemente. Y es una inj us.:
ticia de la época que no se le hayan concedido al escritor de las "pequeñas cosas"
esos destinos pedectamente literarios, como
director de Biblioteca o Museo, miembro
de la Academia, senador vitalicio.
Es uria de las más acabadas figuras lite~
rarias del momento. Trasciende todo él a
libros, a papeles, a lectur as. Ultima mente,
cansado quizá de sus devan eos políticos, se
ha entregado del todo a la postura que 1f
conviene más y q ue mejor le cae: se ha en
cargado, puesto que otros no lo hacen, de
resucitar personas medio olvidadas o m uertas del todo. Se ha vuelt o de cara al pasa-

Junio de 1915

I

-

�4

5

APRECTACIONES

APRECIACIONES

do, procurando darles vida a los clásicos españoles. Y nadie corno él tan dotado de
cariño y de unción por las cosas viejas, por
los autores pretéritos.
Azorín, en realidad, no vive contemporáneamente. Su espíritu habita otras regiones
lejanas. Parece pasar sobre los sucesos de
hoy como un sonámbulo, sin rozarlos. Aunque viste a la moda y circula en el momento actual, fundamentalmente se halla lejos.
Si a los hombres pudiera situárseles en el
siglo que más les conviene, Azorín se encontraría gustoso y adecuado en pleno siglo

instinto, al partido conservador. Y en él está en su centro, con su conservatismo "ilustrado", que se atreve con los agrios problemas modernos. Igual que sus antepasados
del siglo XVIII.
He aquí un clásico todo pulcritud y contención. El apasionamiento del siglo XIX
apenas ha rozado su alma. Está libre de
todo fárrago. Puede encarar los asuntos sin
la presión de la fiebre romántica. El mundo, la hirviente contrariedad continua del
siglo, no podrían enardecerlo. Si vive en la
hora presente, si comenta los hechos sociales, pronto los deja; vierte una nota de interés, perfectamente educada, como espíritu cortés que no sabría rehuir la atención
en que bullen sus contemporáneos, y luego,
cumplida su especie de cortesía, vuelve a
los antiguos, a los recuerdos, a sus cuadros
castellanos.
En la pintura de esos cuadros se ha mostrado incomparable. Ninguno entre los modernos, ha podido reflejar a Castilla con tal
exactitud y tanto afecto. A estos cuadros
le debe su gloria.
En tal sentido, Azorín ejerce una poderosa influencia sobre las letras actuales. Y éste es uno de tantos misterios como a hundan

XVIII.

Tiene un "progresismo" contemporáneo
de Carlos III. Conversaría animadamente
con un abate culto, con Cabarrús y Jovellanos. Es de la madera de aquellos hombres
que leían casi en secreto a Montesquieu y a
Voltaire; que amaban las ciencias y él "progreso", pero al estilo de la época; que eran
liberal€·s, sin perdonar la misa ni el acatamiento realista. Muchos de aquellos "liberales", transportados al día de ahora, se
harían retrógrados o conservadores. Así
también Azorín, que atolondradamente voló entre las furias anarquistas dura nte algún tiempo, fué a derivar, por lógica y por

�6

.A.PRECI.ACTONES

en la literatura. Con toda su riqueza de
pensamiento, de imaginación y de emoción,
Baroja influye porn o no influye nada; en
cambio Azorín, sobrio de pensamiento y
con una emoción circu:b.scrita a dos o tres
invariables matices, arrastra detrás a muchos imitadores, casi forma escuela.
¿ Es beneficioso a España este influjo?
Desde luego, ha puesto Azorín cierto orden
en el habla, cierta compostura de formas.
En cambio, no puede decirse que un espíritu como el de Azorín impulse a un pueblo
tan decaído y desorganizado. El espíritu de
Azorín es, en el fondo, quietista o estático.
Tal vez reporte un beneficio su vuelta a la
tierra, su fervor de casticismo, su culto de
los clásicos, con frecuencia olvidado todo
esto por España, la gran olvidadiza y la
gran negligente.
Pero al mismo tiempo hay en Azorín un
recreamiento enfermizo por lo que es ruina,
quietud y muerte. Más artista que sociólogo, el pasado y el fracaso del pasado, desde
su punto de vista artístico, le merecen sólo
un amago de lágrima, una pincelada sentimental. Se ve que no gusta sumergirse demasiado en la hondura de los problemas.
Su complacencia de artista cree haber he-

.APRECIACIONES

7

cho bastante con delinear y darle vida al
cuadro, y pasar.
Es una mente tímida, levemente nostálgica, que se deleita con lo viejo. Es el poeta
parco y elegante de la mediocridad castiza.
Estima evocar los pueblos que duermen a
la sombra de los recuerdos; halla una sensual delectación en ir por esos pueblos y en
figurarse que él mismo sea uh habitante de
pequeña ciudad manchega o levantina, un
Azorín pacato y levemente sentimental, un
un pequeño filósofo.
Estima sobre todo los libros. Estos le
arrancan estremecimientos de alegría, y escribe casi siempre a estímulos librescos. As!
como hay autores que dan la sensación de
estarse arrancando las páginas que escriben
de su propia sangre, Azorín, por el contrario, se llena la mente cada vez que lee un
libro, y se vierte después.
En este sentido también es un autor profundamente literario, hombre de letras, es
decir, capaz de reflejarse en el mar convencional de la literatura, mucho mejor que en
el mar de la vida. Dentro de su sér no percibe el rumor de marea de otros escritores;
está inmejorablemente situado sobre el plano neutral del puro objetivismo; su alma

��10

APRECIACIONES

carta das; más valor y eficacia concedemos, por ejemplo, a los ferrocarriles-obra
capital en el mundo moderno-que a los
hechos de la historia concebida en su sentido tradicional y ya en decadencia. Una
preocupación por el poder del tiempo compone el fondo espiritual de estos cuadros. La
sensación de la corriente perdurable - e
inexorable-de las cosas cree el autor haberla experimentado al escribir algunas de
las presentes páginas." En verdad, la noción del tiempo parece que fuera para Azorín una sensación de tacto. La presenta
con relieves de estatua y la anima con palpitaciones musculares. . Estaba indicado por
la naturaleza para hacer la síntesis de ~a vida en pueblos y razas, un autor a quien la
naturaleza dotó conantenas de insecto para
tocar el hilo de las horas.
B. SA~IN CANO.

( Hispania. Lc-ndres.)

LECTURAS DE AZORIN

JUAN EL DE JUAN PEDRO
Juan el de Juan Pedro nació en los
Prietos, un caserío de La Roda. F ·u eron
sus padres Juan Pedro y Antonia Maria.
Juan Ped 0 era el manejero de los Prietos. Los Prietos pertenecían a un señor
muy rico que vivía en Madrid. Donde
nació Juan, la llanura se extiende inmensa y m0nótona; la tierra tiene un color
de ocre. Al lado ile la casa se ven unos
olmos viejos; no pían en ellos los pájaros. No hay pájaros en toda la llanura.
Unas palomas grises revuelan lentamente, _muy lentamente, sobre el cielo azul,
siempre limpio; a ratos se abaten sobre
las sembrados; al anochecer tornan al
palomar.
Cuando Juanico tenía cuatro o seis meses, un día que lo habían acostado en un
poyo y que su madre estaba fuera, entró
un cerdo en la casa, se llegó al niño y co0

�12

.AZORÍN

menzó a mordiscarle y roerle un brazo.
A los gritos acudió la madre.Juan quedó
para toda la vida con una gran descarnadura en el brazo. Dos años más tarde
murió Antonia Maria. Juan Pedro se
volvió a casar con una viuda que tenía
dos hijos.
La madrastra quería poco a Juanico.
Apenas le alimentaba; le daba grandes
golpes; le encerraba largas horas en las
falsas de la casa. Entonces fué cuando
Juan Pedro comenzó a beber. Todas las
faenas de la casa andaban descuidadas.
El amo, que vivía en Madrid, se arruinó;
los Prietos pasaron a otro dueño. El nuevo propietario despidió a Juan Pedro.
Juan Pedro se fué a vivir al pueblo; trabajaba muy poco; un año después murió
y Juanico quedó con la madrastra en
compañía de sus dos hermanastros. A
los ocho años Juanico no daba señal ninguna de inteligencia; no lo llevaban a la
escuela; no aprendía a leer ni escribir•
"Es muy bruto este chico", decían: "¡Jesús, qué zagal más porro!", exclamaban.
J uanico recibía más golpes que antes y

JU.AN EL DE JUAN PEDRO

13

apenas comía nada. Era alto, escuálido,
moreno, feucho, pero tenía unos ojos anchos, unos ojos melancólicos, unos ojos
luminosos. A los doce años Juanico entró
a servir en una casa de labranza; era el
guadapero que llevaba la comida a los
jornaleros que estaban labrando lejos;
hacía las faenas más rudas; soportaba
las bromas más brutales y feroces de los
mozos de la casa. Una noche de San
Jpan, por divertirse, los labriegos comenzaron a mantearlo; una de las veces que
1o lanzaron por el aire cayó al suelo y se
rompió una pierna. Estuvo dos meses en
una cuadra, acostado sobre un montón
de paja, curándose la fractura. Cuando
ntuvo un poco bien, cuando ya podía
andar y moverse de un lado para otro,
ocupándose en las faenas de la casa, se
cometi6 un robo en la labor.· del cajón
del mayoral o encargado quitaron unas
monedas. Juanico no sabía nada del robo; pero lo 11evaron al pueblo y lo tuvieron tres meses en la cárcel.
La mujer del carcelero se compadeció
de Juaoico, el preso no daba nada ,pe

�14

AZORÍN

hace!", no decía nada, no se quejaba nunca. Dos hijos del carcelero cayeron enfermos de viruela. Como Juanico inspiraba
confianza a todos,_ andaba por la casa
del alcaide de la prisión y hacía todos los
menesteres de ella; dur.ante la enferme·
dad de los dos chicos él no se separó jamás de su cama. Los atendía, les daba
las medicinas; vela ha todas las noches,
sin dormir una hora, junto a ellos.
Al ponerle en libertad , Juanico no sabía lo que hacer. Buscó trabajo, entró a
servir en una casa de Villa_rrobledo y allt
estuvo ocupado en labrar seis años la
tierra.
Como las cosechas iban mal, el propietario de la finca hizo reducción en e1 personal; Juanico no tenía mujer ni hijos; él
fue el que se quedó sin trabajo. Anduvo
durante algunos meses por los caminos,
durmiendo en las afueras de los pueblos,
comiendo los mendrugos que le daban de
limosna. Un día encontró en una carretera a un grupo de labriegos que se mar·
chaba a un puerto de mar. Le dijeron
que se fuera con ellos y él comenzó a ca-

JUAN EL DE JUAN PEDRO

15

minar en su compañía. Doce años estuvo
fuera de España, en América.
Cuando volvió a la Mancha todo estaba lo mismo. Juanico era también el mismo de antes. No tenía a nadie en el
mundo, ni tenía nada. Pidió trabajo en
algunas labores y labró las tierras. Un
matrimonio de jornaleros Je da b.a albergue en su ca~a; J uanico les retribuía con
lo que ganabá. En 1885 se extendió el
cólera por España. Juanico estaba entonces en Criptana; las familias pudientes del pueblo se ausentaron. Se suspendieron o redujeron a lo indispensable los
trabajos del campo. Juanico se quedó desocupado. En Criptana él entraba en las
casas de los coléricos; ayudaba a los médicos; se acostaba en la misma cama de
loe enfermos para hacerlos reaccionar.
Uno de los médicos se compadeció de él y
le dió trabajp en una ficca suya.
Tenía Juan el de Juan Pedro entonces
cerca de cuarenta años; era tan delgada
Y estaba tan pá lido como cuando adolesCfflte. Se levanta ba a las cuatro de la
mañana; sacaba de la cuadra la yunta;

�16

JUAN EL DE JUAN PEDRO

AZOBLN

aparejaba las mulas y se marchaba con
ellas a las tierras que tenía que labrar.
Todo el día, de la mañana a la noche, lo
pasaba en la inmensa llanura abriendo
surcos simétricos, larguísimos, paralelos.
Unas picazas revolaban en el cielo .azul;
otras yuntas caminaban lenta~, muy lentas allá a lo lejos. Al anochecer, cuando
el sol hacía rato que se había puesto,
Juanico volvía a la labor. Cenaba enton-ces con los demás jornaleros y se acostaba.
Al cabo de estar siete años en la hacienda del médico, cuando murió el propietario y la finca fúé dividida entre los
bertderos, Juanico volvió a quedar sin
trabajo. Ya entonc:es estaba más pálido
y más delgado que nunca. Apenas tenía
fuerzas; le daban de cuando en cuando
unos profundos desmayos. Se encontró
sin trabajo y no supo qué hacer ni dónde
ir. Comenzó a andar por los caminos;
eran sus compañeros las avecicas del cielo y los canes perdidos. Llevaba un zurrón a la espalda y en él metía los
mendrugos que le daban. Un perro va ga-

17

hundo y extenuado, con unos ojos brillantes, se incor por ó a él y no le dej ab a
en sus cami nat as.
Juanico le cobró cariño y juntos comían el pan que recogían de puerta en
puerta. Como hacía mucho tiempo- desde niño- que no había estado en los P rietos, y como n o tenía que hacer nada, un
día se le ocurrió ir allá a ver si la casa estaba lo mismo que antes. Era en invierno; llegó a los P r ietos al anochecer de un
día crudísimo, en que había estado nevando. Juanico conversó un rato con el
encargado de la casa y le pidió albergue.
Le indicaron un cobertizo lleno de estiér-·
col. J uanico se acostó en el muladar. A la
mañana siguiente lo encont raron muerto; junto a él, se atado en dos patas, con
la cabeza le vant a da al cielo, estaba aullando el perrit o .
(Espafia)

�EL MAR

EL MAR
Un poeta que vivía junto al Mediterráneo, ha plaiíido a Castilla porque no
puede ver el mar. Hace siete siglos, otro
poeta-----el autor del Poema del Cid-llevaba a la mujer y a las hijas de Rodrigo
Díaz desde,el corazón de Castilla a Valencia; allí, desde una torre, los hacía
contemplar - seguramente por primera
vez-el mar.
Miran Va/enria como iaze la , ibdad,
E del otra parte a oio han el mar

No puede ver el mar la solitaria y melancólica Castilla. ~stá muy lejos el mar
de estas campiñas llanas, rasas, yermas,
polvorientas; de estos barrancales pedregosos; de estos terrazgos rojizos, en que
los aluviones torrenciales han abierto
hondas mellas; de estas quiebras aceradas y abruptas de las montañas; de estos mansos alcores y terreros, desde
donde se divisa un caminito que va en

19

zigzags hasta un riachuelo. Las auras
marinas no llt:gan hasta estos poblados
párdos, de casuchas deleznables, que tienen un bosquecillo de chopos junto al
tjido. Desde la ventanita de este sobrado,
~n lo alto de la casa, no se ve la extensión azul y vagorosa: se columbra allá
en una colina una ermita con los cipreses rígidos, negros, a los lados, que destacan sobre el cielo límpido. A. esta olmeda, que se abre a la salida de la vieja
ciudad, no llega el rumor rítmico y ronco
del oleaje: llega en el silencio de la mañana, en la paz azul del mediodía, el cacareo metálico, largo, de un gallo, el golpear sobre el yunque de una herrería.
Estos labriegos secos, de faces polvorientas, cetrinas, no contemplan el mar: ven
la llanada de las mieses; miran, sin verla,
la largura monótona de les surcos en los ·
bancales. Estas viejecitas de luto, con sus.
manos pajizas, sarmento~as, no encienden, cuando llega el crepúsculo, una luz.
ante la imagen de una Virgen que vela.
por los que salen en las barcas: van por·
las calleja s pinas y tortuosas a las nove-

�20

AZORÍN

nas, miran al cielo en los días borrascosos y piden, juntando sus manos, no que
se aplaquen las olas, sino que las n ubes
no despidan granizos asoladores.
No puede ver el mar la viej a Castilla :
Castilla, con sus vetustas ciudades, sus
catedrales, sus conventos, sus callejuelas
llenas de mercaderes, sus jardines encerrados en los palacios, sus torres con
chapiteles de pizarra, sus caminos ama·
ríllentos y sin uoso~, sus fonditas destartaladas, sus hidalgos que no hacen nada ,
sus muchachas q_ue van a pasear a la s
estaciones, sus clérigos con los balandranes v::erdosos, sus abogados - muchos
abogados, infinitos abogados-que todo
lo sutilizan, enredan y confunden . P uesto
que desde esta ventanita del sobrado n o
se puede ver el mar, d~jad que aquí, en la
vieja ciudad cast ellana, evoquemos el
mar. Todo está en silencio: a llá en una
~ra del pueblo se levanta u na t enue polvoreda; luego, más lejos, apa rece la sie-rra baja, hosca; sin á rboles, sin viviendas. ¿C6mo es el mar? ¿Qué dice el mar?
¿Qué se hace en el mar? Recordemos, co-

EL MAR

21

mo primera visión, las playas largas, doradas y solita rias; una faja de verdura
se extiende, dentro, en la tierra, paralela
al mar; el ma r se a leja inmenso, azul, verdoso, pa rdo, hacia la inmensidad; una
banda de nubecilla s redondeadas parece
posa-rse sobre el agua en la línea remotísima del horizonte. Nada turba el pano...
rama. La suave arena se &amp;leja a un lado
Y a otro hasta tocar en dos brazos de
tierra que se internan en el agua; las olas
vienen blandamente a deshacerse en la
arena ; pa sa en lo alto, sobre el cielo azul,
una gaviota.

* * *
Cambiamos de evocaci6n. No estamos
ya de día junto al mar. Ahora es de noche; el pobla do está remoto; apenas si se
percibe una lucecita en la lejanía. El mar
se halla frente a nosotros; no Je vemos
a~enas; sabemos que aquí, a nuestros
pies, en lo hondo de este acantilado co.
'
~1enza la extensión infinita. Pero percibimos el rumor ronco, incesante, de las
olas que se estreUa n contra las peñas. En .
la negrura del firmamento brillan luce-

�22

.AZORÍN

ros. Pasarán siglos, pasarán centenares
de siglos: estas estrellas enviarán sus
parpadeos de luz a la tierra; estas aguas
mugidoras chocarán espumajeantes en
las rocas: la-noche pondrá su obscuridad
en el mar, en t:I cielo, en la tierra.· Y otro
hombre, en la sucesión perenne del tiempo, escuchará absorto, como nosotros
ahora, el rumor de las olas y contemplará las luminarias eternas de los cielos.
En la noche,juoto al mar, e~ también visión profunda, henchida de emoción, la
de los faros: faros que se levantan en la
costa sobre una colina; faros construídos
sobre un acantilado; faros que surgen,
mar adentro, por encima de las aguas,
asentados eo un arrecife batido por las
olas. En la noche, los faros nos muestran
su ojo luminoso, ya permanente, ya con
intermitencias de luz y obscuración ¿Qué
ojos verán desde la inmensidad negra
esos parpadeos? ¿Qué sensaciones deepertarán en quienes caminan de la tierra
nativa hacia lejanos países?
* * *
De la noche, tornemos otra vez al mediodía radiante. Ya no paseamos sobre

ELM.A.R

23

la arena de una suave playa. Nos hallamos en lo alto de una montaña;sus lade-

ras son suaves y gayas de verdura. Lejos
está el tráfago y la febrilidad de la urbe;
hemos escapado a nuestras inquietudes
diarias. Gozamos de este mundo de paz
y de mar ancho. Inmenso se despliega
ante nuestra mirada: no es el claro Mediterráneo, es el turbulento y misterioso
Atlántico. Las laderas del monte acaban
en unos peñascales; una aguda restinga
ae destaca de la costa y entra en el mar;
las olas corren sobre su lomo, van, vienen, hierven, se deshacen en nítidos espumarajos. Ese movimiento tumultuoso se
presenta a nuestro ojos contrastando
con la quietud, la inmovilidad del mar
allá en la lejanía. Su color es vario a trechos: azulado, terroso, verde, pardo,
glauco; una banda de color de acero divide un vasto manchón azul. Allá en los
confines del horizonte apareceun puntito
que va dejando detrá.s de sí, en el cielo,
un rastro negro. Al cabo de un minuto
ha desaparecido; las olas, al pie de la
montaña, se encrespan, chocan con las
rocas, se deshacen en blanca espuma.

�24

EL M.A.R

.A.ZORÍN

Y traídas por estas evocaciones surgen
otras. Vemos los puertos populosos cuajados de barcos de todos los tamaños y
de todas las naciones, con el boscaje de
sus velámenes, cou las proas tajantes,
con las recias chimeneas; en el ambiente
se respira un grato olor a brea; van y
vienen por los muelles hileras de carros;
rechinan las grúas y las gruesas cadenas
de hierro. Un vapor se mueve lentamente
hacia el mar libre; resuenan tres espaciados toques de sirena; un rato después
el barco se pierde a lo lejos, entre el cielo
y el mar. Vemos las calas plácidas y los
surgideros tranquilos de los pequeños
pueblos; los freos o canales angostos,
que penetran entre dos montañas tierra
adentro; los médanos o bancos de a rena,
que se dilatan en suaves veriles hasta
perderse bajo el agua límpida, transparente; las mañanas turbias en que todo
es gris; el cielo, las aguas, la tierra, y en
que nuestro espíritu se hinche de grises
añoranzas; los días de furibundas tormentas-tan soberbiamente pintadas por

25

Ercilla-en que el vendaba! dobla los árboles de las colinas, salta el agua sobre
los acantilados, se abren profundos senos, súbitamente, en el mar, se levantan
las aguas a increíbles alturas, baten las
olas, bajo un cielo negro, los a·rrecifes de
la costa.
.. . las hinchadas olas rebramaban
en las vecinas rocas quebrantadas.

* .. *
Pero nuestras evocaciones han termi~
nado; desde las lejanas costas v olvemos
a la vieja ciudad castellana. Por la ventanita de este sobrado columbramos la
llanura árida, polvorienta;el aire es seco,
caliginoso. Suenan las campanadas lentas de un convento. Castilla no puede
ver el mar.
(Castilla.)

�LOS FERROCARRILES

LOS FERROCARRILES
¿Cómo han visto los españoles los primeros ferrocarriles europeos? En España
los primeros ferrocarriles construídos fueron: el de Barcelona a Mataró, en 1848;
el de Madrid~ Aranjuez, en 1851. Años
antes de inaugurarse esos nuevos y sorprendentes caminos habían viajado por
Francia, Bélgica e Inglaterra algunos escritores españoles; en los relatos de sus
viajes nos contaron sus impresiones respecto de los ferrocarriles. Publicó Mesonero Romanos sus Recuerdos de viaje por
Francia y Bélgica, en 1841; al año siguiente aparecía el segundo volumen de
los Viajes de Fray Gerundio. Más detenida y sistemáti~amente habla Lafuente
que Mesonero de los ferrocarriles.
D. Modesto Lafuente fué periodista humorístico e historiador; nació en 1806 y

27

murió en 1866. Compuso la Historia de
España que todos conocemos; hizo largas y ruidosas campañas como escritor
satírico. Acarreóle una de sus sátiras, en
1814, una violenta agresión de D. Juan
Prim~entonces Coronel-; vemos un caluroso aplauso a esa agresión en el número VI de la revista El Pensamiento.
D. Miguel de los Santos Alvarez dirigía
esa publicación; colaboraban en ella Espronceda, Enrique Gil, García y Tassara,
Ros de Olano. Rehusó Lafoente batirse
con Prim; negóse a responder al sentimiento tradicional del honor. "Las injurias personales-decía El Pensamiento-,
en todos los países, personalmente se
ventilan. España, esta tierra clásica del
valor y de la hidalguía, ¿desmentiría con
su fallo su noble carácter?'' "¿Se asociaría -añade el anónimo articulista- al
cobarde que acude a los Tribunales en
lugar de acudir a donde le llama su
honor?"
Un escritor que de tal modo rompía
con uno de los más hondos. y transcendentales aspectos de la tradición había

�28

AZORÍN

de ser el primero que más por extenso y
entusiastamente nos hablase de los ferrocarrile~: es decir, de un medio de transporte que venía a revolucionar las relaciones humanas. Fray Gerundio viaja,
brujulea, corretea por Francia, por. Bélgica, por Holanda, por las orillas del
Rhin; lo ve todo; quiere escudriñarlo y
revolverlo todo. Observa las ciudades,
los caminos, las viejas y pesadas diligencias, los P arlamentos, las tiendas, las calles, los yantares privativos de cada peís,
Su charla es ligera, aturdida, amena;
aguda y exacta a trechos. Lafuente se
reservó su llega da a Bélgica para tratar
de los caminos de hierro, "por ser Bélgica el país en que los caminos de hierro
están más generalizados y acondicionados". Minuciosamente va haciendo nuest ro autor una descripción de los ferroca·
rdles.
"No todos los españoles -dice Lafuente-, por lo que en muchas conversaciones he oído y observado, tienen una idea
exacta de la forma material de los caminos de hierro." De la construcción de la

LOS FERROCARRILES

29

línea, de los túneles, de los viaductos, de
las estaciones, de los coches, nos habla
Fray Gerundio con toda clase de detalles. No nos detengamos en ellos; el tren
va a partir; subamos a nuestro vagón.
"El humo de carbón de piedra que saliendo del cañón de la máquina locomotiva
de bronce obscurece y se es¡.,arce por la
atmósfera, anuncia la proximidad de la
partida del convoy." Han unido ya a la
máquina diez, quince, veinte coches. Se
clasifican los carruajes en tres categorías:
las diligencias o berlinas, los coches o
char-á-bancs y los vagones. Las berlinas
constan de 26 ó 28 asientos, cómodos,
mullidos; divídense en tres departamentos que se comunican por puertecillas.
Los char-á-bancs constan de una sola di-visión y son de cabida de 30 personas.
Los vagones van abiertos y sirven "para
las gentes de menos fortuna y para las
mercancías." Han sonado unos persistentes toques de campana. Suben los viajeros a sus respectivos coches. Un dependiente que va en el último vagón del tren
-toca una trompeta; contesta con otro

�30

AZORÍN

trompetazo otro empleado situado a la
cabeza del con voy. Y el tren se pone en
marcha. Poco a poco el movimiento se
va acelerando. "Los objetos desaparecen
como por ensalmo". Conviene que el viajero no mire el paisaje que se desliza junto al vagón, sino a lo lejos. Si se mira a
los lados no fe verá "más que unR cinta
que forma,y se irá la cabeza fácilmente."
Mesonero habla también de la rapidez
con que desaparecen de la vista los objetos cercanos, y dice que por esto "es conveniente fijarla en la lontananza, o, por
mejor decir, no fijarla en ninguna parte."
La celeridad con que se marcha es de
ocho a diez leguas por hora. "Recuerdo
-escribe Mesonero-haber hecho en una
hora y dos minutos la travesía desde
Brujas a Gante, que son doce leguas."
En 1840, cuando Lafuente y Mesonero
observaban los ferrocarriles extranjeros,
ya corría un trenenCuba,entre la Habana y Güines. Nos habla de ese ferrocarril
el desbaratado romántico donJacinto de
Salas y Quiroga, el amigo de Larra y de
Espronceda, en el primer tomo ?e sus

LOS FERROCAR.RILES

31

Viajes-dedicado a la Isla de Cuba-publicado en el citado año. Un solo viaje
hacía diariamente ese treo de la Habana
a Güines; cuarenta y cuatro millas era el
recorrido. "Desde luego-dice Salas-noté menor velocidad que la que otras veces había experimentado en Inglaterra."
"Apenas andábamos -añade-cuatro leguas españolas por hora." Al llegar Salas y Quiroga a Cuba, y al contemplar el
destartalamiento de las fondas y la incomodidad de las ciudades, junto con el camino de hierro,. en extraño y clamador
contraste, recordó una frase de un famo10 amigo suyo. ''Vino naturalmente a la
memoria-escribe-aquel célebre dicho de
mi amigo Larra: En esta casa st: sirve el
café antes que la sopa.''

* * *
Pero continuemos nuestro viaJe en el
ferrocarril belga, acompañados de Fray
Gerundio. Nada más ·cómodo que viajar
en el tren. No hay temor, como algunos
aseguran, de dificultad o ahogo en la respiración. El movimiento es suave: "una

�32

AZORÍN

especie de movimiento trémulo y vibratorio." Se puede ir hablando, jugando o
leyendo; a lgunas veces los empleados van
escribiendo en un coche destinado a oficina. Una muchedumbre de viajeros llena
los trenes y circula por todos los caminos. Las gentes se encuentran en los caminos con la misma frecuencia que en las
calles de París, de Londres "y a un de
Madrid ." Toda Bélgica es una gran ciudad. Todo el mundo viaja con una facilidad extraordinaria. Fr.:-cuentemente se
ve a una linda j oven, •'elegantemente
vestida", penetrar en un coche del tren.
Aun estando el carn.iaje lleno de hombres, no h'ly miedo de que nadie se desmande ni haga ni diga nada que pueda
ofender o ruborizar a la viojera. "Lo que
es un CUS') igual-escribe Lafuente-sucedería en España lo puede suponer el curioso lector." De pron to el tren entra en
un largo y elevado viaducto."Espectáculo raro'' es entonces ver el rápido convoy
marcha r por encima de los carruajes que
allá abajo pasan por los arcos del puente. Otras veces el tren penetra en un tú-

LOS FERROCARRILES

33

nel. "Imponente" es ese momento. El
ruido de la máquina junto con el estrépíto de los coches resuena h6rridamente
bajo la bóveda; s6lo acá y allá una lucecita rompe la densa obscuridad; pasan
veloces en las tinieblas, rasgándolas, las
chispas y carbones desprendidos de la
máquina ... Y bruscamente, aparecen de
nuevo la luz, el paisaje, el campo ancho
y libre. ¿Qué sensadones más gratas,
más artísticas que éstas? Mesonero Romanos protestaba contra los "señores
poetas" que, existiendo el ~•asombroso
espectáculo" de los caminos de hierro,
afirman que, "el siglo actual carece de
poesía". Describe Mesonero la poesía de
loe caminos de hierro en sus diversas faees, ya de día, ya durante la noche.
Encantaba ese espectáculo también a
Lafuente. "Magnífico y sorprendente
cuadro-escribe-; mil veces aún más interesante y más poético cuando se pretencia en horas avanzadas de una noche
obscura.'' Sí; tienen una profunda poesía
los caminos de hierro. La tienen las anchas, inmensas estaciones de las grandes

�34

AZORÍN

urbes, con su ir y venir incesante-vaivén
eterno de la vida-de multitud de trenes;
los silba tos agudos de las locomotoras
que repercuten bajo las vastas bóvedas
de cristales; el barbotar clamoroso del
vapor en las calderas; el zurrir estridente'
de las carretillas; el tráfago de la muchedumbre; el llegar raudo, impetuoso, de
los veloces expresos; el formar pausado
de los larg0s y brillantes vagones de los
trenes de lujo: que han de partir un momento desf.)qés; el adiós de una despedida
inquietant~,; que no sabemos qué misterio doloroso ba de llevar en sí; el alejarse
de un treo hacia las campiñas lejanas Y·
~alladas, hacia los mares azules. Tienen
poesía las pequeñas estaciones en que un
tren lento se detiene largamente, en una
mañana abrasadora de verano; el sol lo
llena todo y ciega las lejanías; todo es
silencio; unos pájaros pían en las acacia•
que hay frente a la estación; por la ca•
rretera polvorienta, solitaria, se aleja un
carricoch~, hacia el poblado que destaca
con su campanario agudo, techado de
negruzca pizarra. Tienen poesía esas

LOS FERROCARRILES

35

otras estaciones cercanas a viejas ciudades, a las que en las tardes del domingo,
durante el crepúsculo, salen a pasear las
muchachas y van devaneando )entamen-'
te a lo largo del andén, cogidas de los
brazos, escudriñando curiosamente la
gente de los coches. Tiene, en fin, poesía,
la llegada del treo, allá de madrugada, a
una estación de capital de provincia; pa~
sado el primer momento de arribo, acomodados los viajeros que esperaban,• e}
silencio, un profundo silencio, ha tornado a hacerse en la estación; se escucha e}
resoplar de la locomotora; suena una·
larga voz; el tren se pone otra vez en
marcha; y allá a lo lejos, en la obscuridad de la noche, en estas horas densas
profundas, de la madrugada, se colum-'
bra el parpadeo tenue, misterioso, de las
lattcitas que brillan en la ciudad dormí~
da: una ciudad vieja, con callejuelas estrechas, con una ancha catcdral,con una
fonda· destartalada, en la que ahora, sacando de su modorra a l mozo, va a entrar un viajero recién llegado, mientras
nosotros nos alejamos en el tren, por la

�36

AZORÍN

LOS FERROCilRILES

campiña negra, contemplando el titileo
de esas lucecitas que se pierden y surgen
de nuevo, que acaban por desaparecer
definitivamente.

rro, y especialmente la del novísimo de
Madrid a Aranjuez. El autor canta entutiasmado las ventajas de los nuevos caminos. Sus resultti.dos serán incalculables
para las relaciones internacionales y para
el bienestar de los pueblos. "A los caminos de hierro-dice el autor-deberemos
los que hasta aquí no han podido conseguir ni los más profundos filósofos ni los
diplomáticos más hábiles." Cuando en
una semana se pueda recorrer toda Europa, conoceránse mejor los nacionales
de todos los países, podrán unirse todos
con otros vínculos distintos de los de
una falaz diplomacia. Se establecer{l entre todos una mancomunidad indisoluble de intereses, ideas y simpatías. "En
fin-termina el autor-, será tan diñcil
hacer la guerra como es hoy mantenerse
en la paz; y los pueblos, tendiéndose las
manos, serán felices merced a los caminos de hierro."
No podíau sospechar el ingeniero inglés
y el escritor español-así como todos los
que hablaban en el mismo sentido allá
en el alborear de los caminos de hierro-.

* * *

En 1846 se publicó en Londres un libro
titulado Railways; tbeir rise, progress
and coastruction; with remarks on railway accidents and proposals for their
prevention. Su autor es el ingeniero Robert Ritchie. No podría encontrarse,
para su época, uo tratado más completo
sobre ferrocarriles. "Los ferrocarriles
-escribe Ritchie-removerán los prejuicios y harán que unos a otros se conoz•
can mejor los miembros de la gran fami•
lia humana; tenderán así a promover la
civilización y a mantener la paz del
mundo." Cinco años después, en 1851,
el mismo año en que se inauguraba el ferrocarril de Madrid a Aranjuez, se publicaba una Guía de esta última ciudad; la
publicaba Francisco Nard. Lleva ·como
apéndice esta Guía-dedicada a los viajeros del ferrocarril-un apéndice en que
se hace la historia de los caminos de hie-

37

�1.

38

A.ZORÍN

no podían sospechar, al hacer a los ferrocar riles propagadores de la paz universal, el alcance qe sus palabras: alcance
en sentido opuesto, negativo. Cuando
ante el amago de una guerra-dice h oy
el proletariado internaéional- podamo~
hacer que cesen de m archar los trenes,
la paz del mundo será un heeho. Los ferrocarriles será n la pa z.
( Castilla.)

L AS NUBES
Ca listo y Melibea se casaron - como
sabrá el iectór, si ha leído La Celestinaa pocos días de ser descubiertas las rebozadas entrevistas que tenían en el jardín.
Se enamoró Calisto de la que después
había de ser su mujer un día en que entró en la huerta de Melibea persiguíendo
un halcón. Hace de f'Sfo diez y ocho
años. Veintitrés tenía entonces Calisto.
iven ahora marido y mujer en la casa
solariega de Melibea; una hija les nació
que lleva, como su abuela , el nombre de
Alisa. Desde la ancha solana que está a
la parte trasera de la casa se a ba rca toda la huerta en que Melibea y Calisto
pasaban sus dulces coloquios de amdr.
La casa es ancha y rica; labra da escalera
de piedra arranca de lo hondo del zaguán. Luego, arriba, hay salones v astos,
apartadas y silenciosas camarillas, corredores penumbrosos, con u na puert eci-

�40

AZOBiN

LAS NUBES

lla de cuarterones en el fondo, que-como
en Las Meninas, de Velázquez-deja ver
un pedazo de luminoso patio. Un tapiz
de verdes ramas y piñas gualdas sobre
fondo bermejo cubre el piso del sal6a
principal: el salón, donde en cojines de
seda, puestos en tierra, se sientan las damas. Acá y allá destacalf:&gt; silloncitos de
cadera, guarnecidos de cuero rojo, o sillas de tijera con embutidos mudejara;
un contador con cajonería de pintada y
estofada talla, guarda papeles y joya;
en el centro de la estancia, sobre la mel&amp;
de nogal, .con las patas y las chambra·
nas talladas, con fiadores de forjado hierro, reposa un lindo juego de ajedrez coa
embutidos de marfil, nácar y plata; en el
alinde de un ancho espejo refléjanse las
figuras aguileñas, sobre fondo de oro, de
una tabla colgada en la pared frontera.
Todo es paz y silencio en la casa. Melibea anda pasito por cámaras y corredores. Lo observa todo; ocurre a todo. Lol
armarios están repletos de nítida y hice
oliente ropa-aromada por gruesos mem•
brillos-. En la despensa un rayo de aol

hace fulgir la ringla de panzudas y vi-

41

driadas orcitas tala veranas. En la cocina son espejos los artefactos y cacharros

de azófar que en la espetera cuelgan, y
loa cántaros y alcarrazas obrados por la
mano de curioso alcaller en los alfares
~inos, muestran, bien ordenados, su
vientre redondo, limpio y rezumante. Todo lo previene y a todo ocurre la diligente
Melibea; en todo pone sus dulces ojos
verdes. De tarde en tarde, en el silencio
de la casa, se escucha el lánguido y melodioso son de un clavicordio: es Alisa
que tañe. Otras veces, por los viales de
la huerta, se ve escabullirse calladamente la figura alta y esbelta de una moza:
es Alisa que pasea entre los árboles.
La huerta es amena y frondosa. Crecen las adelfas a par de los jazmineros;
al pie de los cipreses inmutables ponen
loe rosales la ofrenda fugaz-como la vida-de sus rosas amarillas, blancas y
bermejas. Tres colores llenan los ojos en
el jardín: el azul intenso del cielo, el blauco de las paredes encaladas y el verde
del boscaje. En el silencio se oye-a

�42

.AZORÍN"

igual de un diamante sobre u n cristalel chiar de las golondrinas, que cruzan
r a udas sobre el añil del firmament o. De
la taza de mármol de una fuente cae deehilachada, en una franja, el agua. En
el aire se respira un penetrante a roma
de jazmines, rosas y magnolias. " Ven
por Ias paredes de mi b uerto", le dijo
d ulcemente Melibea a Calisto hace dia
y ocho años.

* * *
Ca listo está en el solejar, sent ado
jun to a uno de los balcones. Tiene el
cod o puesto en el brazo del sillón, y
la mejilla reclinada en la mano. Hay ea
su casa bellos cuadros; cuando siente
apetencia de música, su hija Alisa le~
gala con dulces melodías; si de poesía
siente ganas, en su librería puede coger
los más delicados poetas de España e
Italia. Le adoran en la ciudad; le cuidaá
las manos solícitas de Melibea; ve contin uada su estirpe, si no en un varón , at
menos, por ahora, en una linda moza,
de viva inteligencia y bondadoso cora•
zón. Y, sin embargo, Calisto se halla.

LAS NUBES

43

absort o, con la cabeza reclinada en la
mano. Juan Ruiz, el arcipreste de Hita,
ha escrito en !é' U libro :
. rl &lt;rei l,1 fa rilla
Que dis: Por lo pasado no e,tés mano en mejilla.

. No t iene Calisto nada que sentir del
pasado; pasado y µresentt: están para
El al mismo rasero de bienanclanza. Nada puede conturbarle ni entri\,tecerle:
Y, sin embargo, Cali\,to, puesta en la
mano la mejilia, mira pasar a lo ltjos,
aobre el cido azul, las nubes.
Las nubes nos dan una sen~ación de
ine~tabilidad y de eternidad. Las nubes
100-como el mar-siempre varias y
siempre las mismas. Sentimos mirándolas cómo nuestro ser y todas las cosas
corren hacia la nada, en tanto que ellas
-tan fugitivas-permanecen eternas. A
estas nubes que ahóra miramos, las miraron hace doscientos. quinientos, milr
tres mil años, otros hombres con las
mismas pasiones y las mismas ansias
que nosotr os. Cuando queremos t ener
aprisionado el tiempo-en un momento
de ventura-vemos que han pasado ya
ICIDanas, meses, años. Las nubes, sin

�44

AZOBÍN

embargo, que son siempre distintas, en
todo momento, todos los días, van caminando por el cielo. Hay nubes redondas, henchidas, de un blanco brillante,
que destacan en las mañanas de primavera sobre los cielos translúcidos. ·Las
hay como cendales tenues, q·u e se perfilan en un fondo lechoso. Las hay grises
sobre una lejanía gris. Las hay de carmín y de oro en los ocásos inacabables,
profundamente melancólicos, de las llanuras. Las hay como velloncitos iguales
é innumerables, que dejan ver por entre
algún claro un pedazo de cielo azul.
Unas marchan lentas, pausadas; otras
pasan rápidamente. Algunas, de color
de ceniza, cuando cubren todo el firmamento, dejan caer sobre la. tierra una
luz opaca, tamizada, gris, que pre!"ta su
encanto a los paisajes otoñales.
Siglos ~espués de este día en que Calisto está con la mano en lu mejilla, un
gran poeta-Campoamor-habrá de dedicar a las nubes un canto en uno de sus
poemas titulado "Colón". Las nubes
-dice el poeta-nos ofrecen el espectáculo de la vida. La existencia, ¿ qué es sino
un juego de nubes? Diríase que las nu-

LAS NUBES

45

bes son "ideas •que el viento ha conden•
sado"; ellas se nos representan como un
"traslado del insondable porvenir".
"Vivir-escribe el poeta-es ver pasar".
Sí; vivir es ver pasar: ver pasar allá en
lo alto, las nubes. Mejor diríamos: vivir es ver volver. Es ver volver todo en
un retorno perdurable, eterno; ver volver todo-angustias, alegrías, esperanzas-como esas pubes que son siempre
distintas y siempre las mismas, como
esas nubes fugaces e inmutables.
Las nubes son la imagen del Tiempo.
¿Habrá sensación más trágica que aquella de quien sienta el Tiempo, la de quien
vea ya en el presente el pasado y en el
pasado lo por venir?

* * *
En el jardín, lleno de silenci9, se escucha el chiar de las rápidas golondrinas.
El agua de la fuente cae deshilachada
por el tazón de mármol. Al pie de los
cipreses se abren las rosas fugaces, blancas, amarillas, bermejas. Un denso aroma de jazmines y magnolias embalsama
el aire. Sobre las paredes de nítida cal
resalta el verde de la fronda ; por encima
del verde y del blanco, se ex.tiende el añil

�.AZORÍN

46

del cielo. Alisa se halla en el jardín, sen•
tada con un libro en la mano. Sus me•
nudos pies asoman por debajo de ll:!, falda de fino contray; están cal:tados con
chapines de terciopelo negro, adornados
con rapacejos y clavetes de· bruñida plata. Los ojos de Alisa son verdes, como
los de su madre; el rostro, más bien a lar.:
gado que redondo. ¿Quién podría contar
la nitidez y sedosidad de sus manos?
Pues de la dulzura de su habla, ¿cuánt os
loores no podríamos decir?
En el jardtn todo es silencio y paz. En
lo alto de la solana, recostado sobre la
barandilla, Calisto contempla extático
a su hija. De pronto, un halcón aparece
revolando rápida y violentamente pot:
entre los árboles. Tras él, persiguiéndole, todo agitado y descompuesto, surge
un mancebo. Al llegar frente a Alisa, se
detiene absorto, sonríe y comienza a ha•
b larla.
Calisto lo ve desde el carasol y adivina sus palabras. Unas nubes redondas,
blancas, pasan lentamente, sobre el cielo azul, en la lejanía.
(C,,stilla,)

PRIMAVERA, MELANCOLIA, , ,
- Un amigo llega a mi casa después de
una larga correría por Europa.
_
- -Ahora- me dice-me marcho a ence~
rra r me en el pueblo. Y a lo conoce usted.,
Es un pueblo claro y silencioso de Levante. No quiero hablar con nadie ni
ver a nanie. Tengo una casa en los linderos de la ciudad. Tiene un jardín delante y un huerto detrás. Las habita~ones son espaciosas y ventiladas. En~
tra el sol a raudales en invierno. En ~eraoo corro las persianas, entorno las
maderas y reina en las estancias u n~
grat~ penumbra. En la primavera observo cómo la lu~ va cambiando; todas
las co_sas parece que sufren un profundo
c~mb10 al pasar del invierno al yerano.
~ o paseo en las mf ñaoas por el jardín y
~uerto. Me levanto t~mprano.
_Los gorriones de los árboles me des•
p1ertan con su_s gritos nerviosos. Los

�AZORIN

PllDLA VERA , ~( ELANCOl,ÍA . . .

conozco á todos. Oigo las campanas lejanas tocar a las primeras misas, Hay
en esta hora matinal una viveza y una
transparencia que no hay en las demás
horas del día. El aire parece de cristal;
las montañas remotas parecen de porcelana. Resuena una tos de un viejo labriego que pasa. Luego, las viejecitas vestidas de negro, con sus manos pajizas, discurren por las calles camino de la iglesia.
Salgo de casa y llego hasta la plaza del
pueblo. Hablo algunas palabras con los
viejos madrugadores. Los viejos parece
que esperan todos impacientes, ansiosos, la llegada de las primeras luces del
día. Inmediatamente que cla rea el cielo,
salen de sus casas y dan pequeños paseos por los soportales. Son viejos labriegos, viejos amigos de la tierra, que
han vivido toda su vida viendo colo
rearse el cielo con los resplandores del
alba. Son amigos de los gorriones mañaneros y de las campanas que tocan a
la primera misa. Tosen encorvándose y
tienen alg ún pronóstico para lo que ha
de ocurrir durante el día.

Cuando vuelvo a casa ya está todo en
orden y limpio. No tolero que den grandes y ruidosos golpes en los mueb!es.
Quiero que se limpie todo en silencio. Un
rayo de sol entra hast:l. la mesa en que
yo tomo mi des-iyuno. Respiro a plenos
pulmones el aire saturado de jazmines y
lilas. Una abeja, temprana, laboriosa,
viene ya diligente a esta hora hasta las
flores. Le corre prisa, mucha prisa, por
llevarse las patitas llenas de pegotes
amarillentos. Los cetonios panzudos y
dorados, todavía están durmiendo en el
seno sedoso de las rosas. Necesitan mucho sol; quieren que el aire esté muy pesado, muy denso. Hasfa q~e no promedie la mañana no saldrán de sus escondrijos y no revolotearán pesadamente
de un lado a otro. Mi can ha dado unas
vueltas por el jardín. Lo hace para que
yo no crea que descuida el primero de
sus deberes: la vigilancia . Sin embargo,
no vigila nada. Sa be él que nada ocurrirá, y después de andar por el jardín un
poco aburrido, vuelve a recostarse al
pie de la butaca en que yo leo.

48

40

�50

.A.ZORl ~

Los libros q_ue yo leo son sencillos . y
cla ros. Detesto los lib ros lar gos y confusos. Cua ndo h asta mí llega una ca rta
muy larga, no puedo entera rme de ella.
A los a migos y a los conocidos leja nos
les entero de mi vida en c~atro letras
menuditas y simétricas sobre un pa pel
blanco y sin brillo. No sé t ocar el piano;
pero teng0 una pianola y cerca de ella,
al alca nce de la mano, un -rimero de piezas de Beethoven, de Mozart y de Wa gner. En las paredes de mi casa no hay
ningún cuaclro al óleo; como no puedo
poseer grandes lienzos de Velázquez,
Veronés, Tiziano y Goya, tengo de ellos
hermosas fotografías. Me gustan, sobre
todo, Tiziano, Goya y Velázquez. Cuan·
do me canso de leer y escrib ir, me siento,
en una mecedora y do rmito frente a l jardín, lleno de aromas y de silencio.
Mi mesa es sobria No me gustan las
cesas complicadas. Cómo principalmen·
te vegetales y frutas . Me place conser·
var, des pués de levantarme de la mesa,
la sensación de no haber comido nada.
Para mí sería algo muy penoso el verme

51
obligado a tornar una cucharada de bicarb onato. Quiero ver la mesa limpia,
nítida; la crist a lería ha de relucir y brillar. Sobre el mantel pongo un haz de
rosas y de hierbas sil vestres. Amo todos
los hierbajos de la montaña: el romero,
la mejorana, la salvia, el cantueso. Me
t~aen una impresión que no me proporcionan las flores y plantas de los j a rdines; una impresión de soledad, de libertad , de fortaleza y de sinceridad.
Voy por las tardes a dar largos paseos por mis tierras. Converso con los
labriego~. Les pregunto mil cosas relativas a la la bra nza. Me cuentan la s impresiones de sus vidas : vidas vulgares
uniformes, en las cua les no ha ocurrid~
nunca nada. Si a lg uno ha pasado por
Ma drid pa ra ir a segar a tierras lejanas,
me dice lo que le h a pa recido Madrii
Beb o el agua fresca de los h onta na res
del mo nte. Observo entre los lentiscos
cómo tienen las silenciosas a rañas tendidas sus telas . Si levanto una pesada piedra, veo los glomeridos removerse molestados con la luz y con el ruido. En

�52

AZORÍN

algún remanso o estanquecontemplo los
girinos • dar vueltas y revueltas, trazar
sus círculos. Envidio a estos animalejoscuya misión se reduce a correr constan,
temente sobre el agua con sus pataslargas. Observo cómo riega·n los bancales
y los herreñales. Ver correr el agua por
las acequias y observar cómo la tierra
!&gt;edienta la recibe y se desposa con ella,
es una de mis mayores satisfacciones.
Después, cuando llega el crepúsculo,
permanezco absorto observando cómo
el cielo se va obscureciendo poco a poco
y cómo las cosas vuelven a su reposo
después de la lucha del día. Las estrellas
comienzan a destacarse en lo alto. Se
oye a lo lejos una canción larga y melancólica. Han callado los pájaros En
la lejana ciudad brillan las lucecitas
eléctricas. Cuando vuelvo al pueblo, si
a 1 pasar por alguna calle solitaria, oigo
las notas de algún piano que canta en el
crepúsculo alguna de esas músicas vieja•
y románticas-una música tocada por
algunas manos finas y blancas-siento
tristeza, una tenue e indefinible tristeza,

PRIMAVERA, MELANCOLÍA ..•

53

invadir mi espíritu. Dentro de doscientos, de trescientos años, otras notas tan
melancólicas como éstas, tan largas,
tan suaves, sonarán también en esta calle, en este crepúsculo. ¿ Quién las escuchará? ¿ Qué manos tristes y ensoñadoras las tocarán? ¿ Qué ensueños y que
melancolías suscitarán?
( Lecturas Espa,i olas)

�UNA LCCE( ITA ROJA

UNA LUCECITA ROJA
De los oios t&lt;111 fuale mintlrt lorú11do ....

Poema del Cid

Si queréis ir allá, a la casa del Henar,
salid del pueblo por la calle de Pellejeros, tomad el camino de los molinos de
Ibangrande, pasad junto a las casas de
Marañuela y luego comenzad a ascender
por la cuesta de Navalosa. En lo alto,
asentada en una ancha meseta, está la
casa. La rodean viejos olmos; dos cipreses elevan sobre la fronda sus cimas
rígidas, puntiagudas Hay largos y pom·
posos arriates en el jardín. Hay en la
verdura de los rosales, rosas bermejas,
rosas blancas, rosas amarillas. Desde
lo alto se descubre un vasto panorama:
ahí tenéis a la derech:i, sobre aqu ·lla
!omita redonda, la ermita de Nuestra
Señora del Pozo Viejo; más lejos, cierra
el horizonte una pincdada zarca de la
siei·ra; a la izquierda , un m:agador hace

55

serpenteos entre los recuestos y baja
hasta el río, a cuya margen, entre una
olmeda, aparecen las techumbres rojizas
de los molinos. Mirad al cielo: está limpio, radiante, azul; unas nubecillas blancas y redondas caminan ahora lentamente por su inmensa bóveda. Aquí en
la casa, las puertas están cerradas; las
ventanas están cerradas también. Tienen los cristales rotos y polvorientos.
Junto a un balcón hay una alcarraza
colgada . En el jardín, por los viales de
viejos árboles, avanzan las hierbas viciosas de los arriates. Crecen los ja?.mineros sobre los frutales; se empina una pa·
sionaria hasta las primeras ramas de
los cipreses y dl!sde allí deja caer flotando unos floridos festones.
Cuando la noche llega, la casa se va
sumiendo poco a poco en la penumbra.
Ni uoa luz ni un ruido. Los muros desaparecen esfumados en la negrura. A esta
hora , a llá abajo, ~e escucha un sordo,
formidable estruendo que dura un breve
momento. Entonces, casi inmediatamente, se ve una lucesita roja que aparece en

�•

56

.AZORÍN

la negrura de la noche y desaparece en seguida. Ya sabréis lu que es: es un tren
que todas las noche5, a esta hora, en este
momento, cruza el puente de hierro tendido sobre el ríu y luego se esconde tras
una loma.
.. * *
La casa ha abierto sus puertas y sus
ventanas. Vayamos desde el pueblo hasta las alturas del Henar. Salgamos por
la calle de Pellejeroi,;; luego tomemos el
camino de los molinos de Ibangrande;
después pasemos junto a las casas de
Marañuela; por último ascendamos por
la cuesta de Novalosa. El espectáculo
que descubramos desde arriba nos compensará de las fatigas del camino. Desde
arriba se ven lus bancales y las hazas
como mantos diminutos formados de
distintos retazos-retazos verdes de los
sembrados, retazos amarillos de los barbechos-. Se ven las 1.:himeneas de los caseríos humear. El río luce como una
cintita de plata. Las sendas de los montes suben y bajan, surgen y se esconden
como si estuvieran vivas. Si marcha un

UN.A LUCECITA ROJA

57

carro por un camino diríase que no a vanza, que está parado: lo miramos y lo miramos y siempre está en el mismo sitio.
La casa fstá animada. Viven en ella.
La habitan un señor, pálido, delgado,
con una barba gris, una señora y una
niña. Tiene el pelo flotante y de oro la
niña. Las hierbas que salían de los arriates sobre los caminejos hao sido cortadas. Sobre las mesas de la casa se ven
redondos y esponjados ramos de rosas:
rosas blancas, rosa·s bermejas, rosas
amarillas. Cuando sopla el aire, se ve en
los balcones abiertos cómo unas blancas, nítidas cortinas salen hacia afuera
formando como la vela abombada de un
barco. Todo es sencillo y bello en la casa. Ahora en las paredes, desnudas antes, se ven unas anchas fotografías, que
representan catedrales, ciudades, bosques,
jardines. Sobre la mesa de este hombre
delgado y pálido, destacan gruesas rimas de cuartillas y libros con cubiertas
amarillas, rojas y azules. Este hombre
todas las mañanas se encorva hacia la
mesa y va llenando con su letra chiquita

�58

UNA J,UCECITA BOJA

AZOBÍ~

las cuartillas. Cuando pasa así dos o
tres horas, entran la dama y la niña. La
niña pone suavemente su mano sobre la
cabeza de este hombre; él se yergue un
poco y entonces ve una dulce, ligeramen
te melancólica sonrisa en la cara de la
señora.
.
A la noche, todos salen al jardín. Mi·
rad qué diafanidad tiene el cielo. En d
cielo diáfano se perfilan las dos copas
agudas de los cipreses. Entre las dos copas fulge-verde y rojo-~n lucero. Los
rosales envían su fragancia suave a la
noche. Prestad atentos el oído: a esta
hora se va a escuchar el ronco rumor del
paso del tren-allá lejos, muy _lejos- por
el puente de hierro. Luego bnllará la lucesita roja del furgón y desaparecerá en
la noche obscura y silenciosa.

* * *
(En el jardín. De noche. Se perci~e el
aroma suave de las rosas. Los dos c1preces destacan sus copas alargadas en el
cielo diá fano . Brilla un lucero entre las
dos alongadas manchas negras.

5!)

-Ya no tardará en aparecer la lucecita.
-Pronto escucharemos el ruido del
tren al pasar por el puente.
-Todas las noches pasa a la misma
hora. Alguna vez se retrasa dos o tres
RJinutos.
-Me atrae la lucecita roja del tren.
-Es cosa siempre la misma y siempre
nueva.
-Para mí tiene un atractivo que casi
no sabré definir. Es esa lucecita corno algo fatal, ~er~urable. Haga el tiempo
que haga, rnv1eroo, verano, llueva o nieve la lucecita aparl.'ce todas las noc-hes
a su hora, brilla un momento y luego se
oculta. Lo mismo da que los que la contemplen desde alguna parte estén alegres
o tristrs. ~o mismo da que sean los seres n:iás felices de la tierra o los más desgraciados: la lucecita roja aparece a su
hora Y después desaparece.
. La ,,oz de la niña: Ya está ahí la Jueec-,ta.)

***
La estación del pueblo e¡,tá a media
hora del caserío. Rara vez desciende al-

�60

.AZORÍN

UNA LUCECI1'A ROJA

gún viajero del tren o sube en él. Allá
arriba queda la casa del Henar. Ya está
cerrada, muda . Si quisiéramos ir hasta
ella tendríamos que tomar el camino de
los molinos del Ibangrande, pasar junto
a las casas de Marañuela, ascender por
la pendiente de Novalosa. Aquí abajo, a
poca distancia de la estación, hay un
puente de hierro que cruza un río; lueg&lt;;&gt;
se mete por el costado de una loma.
E!;ta noche a la estación han llegado
dos viajeros: son una señora y una niña.
La señora lleva un ancho manto de luto; la niña viste un traje también de luto. Casi no s~ ve, a travl:s del tupido velo, la cara de esta dama. Pero si la pudiéramos examinar, veríamos que sus
ojos están enrojecidos y que en torno de
ellos hay un círculo de sombra. También
tiene los ojos enrojecidos la niña. Las
dos permanecen silenciosas esperando el
tren. Algunas persosas del pueblo las
acompañan.
El tren silba y se detiene un momento.
Suben a un coche las viajeras. Desde allá
arriba, desde la casa ahora cerrada, mu-

da, si esperamos el paso del tren, veríamos cómo la lucecita roja aparece y luego, al igual que todas las noches, todos
los meses, todos los años, brilla un momento y luego se Olulta.
( Castilla)

61

�tos

LOS VIEJOS
Estos son unos viejos, muy viejos. Llevan un pantalón negro, un chaleco negro, una chaqueta negra de terciopelo.
Esta chaqueta es muy corta. Ya casi no
quedan en el pueblo más chaquetas cortas que las de estos viejos labriegos. Van
encorvados un poco y se apoyan en cayados amarillos. ¿E .. qué piensan estos
viejos? ¿Qué hacen estos viejos? Al anochecer salen a la huerta y se sientan
sobre unas piedras blancas. Cuando se
han sentado en las piedras permanecen
un rato en silencio; luego, tal vez ur..o
tose; ofro levanta la mano y golpea con
ella abierta la vudta del cayado; otro
apoya los brazos cruzados s?bre el bastón e inclina la cabeza pensativo ... Estos
viejos han visto suceders: las gencraci?nes; las casas que ellos vieron construir
están ya viejas, como ellos. Y ellos salen
a la huerta y se sientan en sus piedras
blancas.

\'IEJOS

63

Va anocheciendo. El pueblo luce intensamente dorado por los resplandores del
ocaso; las palmeras y los cipreses de los
huertos se recortan sobre el azul pálido;
la luna resalta uidoca.
Y un vie-jo levanta la cabeza y dice:
- La luna está en creciente.
-El día 17-observa otro-será la luna llena.
-A ver si llueve antes de la vendimia
-replica un tercero-y la uva reverdece.
Y todos vuelven a callar.
Cierra la nod1-; un viento ligero mece
las palmeras que destacan en el cielo fuliginoso. Un vitjo mira hacia Poniente. Este viejo está coro pletamente afeitado, como todos; sus ojuelos son grises, blandos;
en su cara afilada, los labios aparecen
sumidos y ie prestan un gesto de bondad
picare~ca. Este viejo es el más viejo de
todo~; cuando camina agachado sobre
su palo lleva la mano izquierda puesta
sobre la espalda. ~ira hacia Poniente y
.dice:
-El año 60 hizo un viento grande que
derribó una palmera.

�AZORlN

-Yo la ví-contesta otro-; cay ó sobre
la pared del huerto y abrió un boquete.
-Era una palmera muy a lta .
-Sí, era una palmera muy alta.
Se h ace otra la rga p&amp;usa. Los murciélagos revuela n ca lla da mente; brillan las
luces en el pueblo . Entonces el viejo más
viejo da dos g olpes en el s uelo con el cayado, y se levanta.
- ¿Se marcha usted?
- Sí; ya es tarde.
-Entonces nos marcharemos todos.
Y todos se levanta n J e sus piedras
blancas y se va n a l pueblo, un poco encorvados, silenciosos.
( A 11/011io A :orí,z.)

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                  <text> Colección Ariel de Joaquín García Monge. La misma fue una importante revista cultural que iniciara en 1906 bajo la dirección de su fundador y terminada en 1917 por Alfredo Greñas, sucesor de García Monge en la dirección de la revista. La Colección Ariel se caracterizó por difundir una selección de literatura clásica y moderna de distinguidos intelectuales latinoamericanos, europeos y estadounidenses. A partir de 1908 la revista incluye una sección denominada "Rincón de los niños"  </text>
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                <text> Colección Ariel de Joaquín García Monge. La misma fue una importante revista cultural que iniciara en 1906 bajo la dirección de su fundador y terminada en 1917 por Alfredo Greñas, sucesor de García Monge en la dirección de la revista. La Colección Ariel se caracterizó por difundir una selección de literatura clásica y moderna de distinguidos intelectuales latinoamericanos, europeos y estadounidenses. A partir de 1908 la revista incluye una sección denominada "Rincón de los niños"  </text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>e0LEee10N 11RIEL
euaderno 56

Mayo de 1915

REPERTORIO

SAN JOSE DE COSTA RICA, C. A.
Impronta Greñas

��.........

e0LEee10N 1\RIEL

~-======= =======

Có,ndl-cl

.....
......... .......,

...... ,........ &lt;•Galla

...._. .........&lt;-•

CONGRESO DE NEUTRALES*

768 '.i:I)~.&amp;..-.----·:,;

POR Ta&amp;._

D&amp;'lA

a,

BIBLIOTEOA oo:aONA
Y,/11,,um,.,
Nlidrid
LIBROS D&amp; HORAS

alplld:4';, de

P.xlllteo el\ la Llteratara Castellau
IObrill loagléud. n las cuales la ~ dél

de

Y

la ro-e,,nespo11dentan ~. . . ~
~pinos dllcbadcl6 o arquetipos lacorruptlblel -~ e cena aquella altajerarqala de obra que
de letr y de admirar. Con Justicia lea ~ _,.., t!1
nombre eotrdallle y familiar que ~ kit 1Í1lloa do:
orscionet en los Siglos Medio. Libros de HGrU. l-4 BI•
BLlOTECA CORONA inicia UDII serle de lJIMil de
Horas.

110-.-....,....mos

A LA VENTA

JORGE AIANRIQUB
EL AGO EN REFRANES
Ua almanaque origillállalmo. - todos 1m ~castlsoa que se rdleren al allo, estadolles, dlal de la 1e11111na y
fechal del c:aleadariD. Decoración de A. Vlvanec&gt;,
EN PUBLICACIÓN

EL CID ( RlJ#IIIIIUJ ""Jos)

LOORES DI! lA YIRGl-.".V

,

La prensa de los Esta dos Unidos em
pieza en este momento a comentar con
simpatía y aplauso, para nuestra íntim a
satisfacción de venezolanos y patriotas,
una frliz inicia tiva rliplomática de Venezuela.
Después de mucho tiempo. cas i tal vez
desde los tir mpos del C'&gt;ngreso de P a na• 1..a actitud ck lo, neutrales en h actunl gu~rra ha sido
d e pusila nimidarl y de cgofsmo. La única guía de conducta
p arece ser y haber sido, la de una com•eniencia asustadiza,
&lt;.¡ue sólo desea escapar del más leve quebranto y explot.,r
t·l conflicto, como fuente de lucro. Diríase c1ue se trata de
una lid entre gladiadores en que las cua~rillas son de
millones y l,1 arena es medio glvbo terráqueo, sin m.ís fi.
nalidad que la carnicería misma y lo; mórbidos espasmos
c\t l muodo espectador, y que no v,m en juego la libertad
) la civilización. Cuando algún neutral alza la voz, sólo
p ide respeto parn sus artefactos o libertad para su tri ,co.
A todos les es rndiícrente que se rompan los pactos de que
wn consignatarios, y c1ue cada dla la violencia ex.1cerba1fa
reivindique con mayor furia los apetitos ancestrales de la
barlmric y de la crueldad primiti\'aS, que destilan sangre,
por t•ntr&lt;' el b,,rnlZ dt• tilo,ofías hecha, dc inf.1mia )' de

__.,_.__.. \

�2

CO)iGRESO

MANUEL DÍAZ RODRfGUEZ

má, de los Gual, Briceño Méodez y Bolívar, no se había dejado oir como esta
vez, autorizada y muy clara y distinta,
la voz de Venezuela entre un coro de na•
ciooes. El secreto de tan buen suceso ~stá
en el desinterés de la iniciativa, o, para
expresarlo en otros térmioos, en que se
trata de uoa iniciativa de interés universal, de trasceodencia verdaderameote humana.
Corresponde, sin duda, a tan grave y
tremenda· ~a si 60.
Desde el mismo estallar de la presente
_guerra de Europa, Venezuela, según lo
vislumbró en seguida el atisbo vigilante
codicia. Le ha tocado dar el grito de alerta y llamar a los
neutrales a su deber, a un hispano-americano, al egregio
escritor venezolano. :.ranuel Díaz Rodríguez. Siendo Ministro de Relaciones Exteriores de su país, preparó el llamamiento que Venezuela debería hacer a todas las naciones
neutrales para que cumplieran su deber. Dfaz Rodrigue~
se separó del Ministerio antes de darle curso a su noble
inicialiva. Su sucesor lo ha hecho, y la semilla está lanzada
,,¡ surco. Tendrá que germinar; las nacione, neutrales ha1,rán de ser escuchadas cuando sobrev~nga la hora de la
paz. Ya volveremos sobre este tema en una próxima oca~
,ión. Por hoy &lt;ju eremos dejar constancia de lo apuntado,
para gloria de uno de nuestros put'blos y de uno de ~us más
preclaros ciudadanos.

( Hispama. Londres. Marzo de 1915.J

DE

XEUTRAL1:S

3

del Gobierno, se dió cuenta exacta de
que, si nunca la neutralidad bahía sigoificado indiferencia, mucho menos podía
sigoificarlo hoy para ella, ni para ningún
otro país, ante el vasto y sangriento
cooflicto que mantiene suspeoso y preocu i-nado al mundo. Desde el primer instante fué fácil prever, en efecto, que la
actual guerra de Europa iba a promover
una completa revisión de valores en el
Derecho Internacional. Los términos tradicionalmente usados en la lengua del
derecho, empezaron desde luego a cambiar de sentido, de modo parcial o absoluto. Así acontecía, por lo que a Venezuela interesaba, con el término de.
neutralidad y los que a ésta de algún
modo se refieren en derecho. Su sentido
se vió que h abía cambiado profundamente, en la misma proporción que ha n cambiado las relaciones de los pueblos en la
sociedad internacional. La guerra antigua, cuando la vida internacional se esbozaba apeoas, o era poco intensa, permitía a un pueblo cualquiera ignorar la
auerra suro-ida entre otros pueblos leja-

º

o

�COXGRE:-0 l&gt;E ~BGTIUU:S

nos, o sustraerse con facilidad a los males consiguiente!':, de suerte que mientras
unos hombres se daban en un rincón del
mundo a cultivar con sangre los laureles
de su gloria, podían más 11llá otros hombres reposarse dulcemente y en paz a la
s~mbra de las encinas Hoy no sería posible nunca eso mismo sino en el caso de
una guerra muy localizada y circunscrita a pueblos que no sean de los que prevalecen y forzosamente influyen por lo
tanto en la acti"idad uoiverrnl. La vida
internacional
moderna es tan intensa ,
.
existe hoy una internacionalización de
intereses tao intima, compleja e inextricable, que la acción de un pueblo solo,
o el daño inferido a un pueblo solo, repercuten inmediata y seguramente en los
pueblos más distantes. Y dada esta interm1cionalización de intereses, con la
cada vez más complicada urdimbre de
las alianzas políticas, la guerra internacional de hoy no es otra cosa que la acción violenta de uno o más pueblos, con
el consiguiente daño de todos.
La primera """_;r,c:;t'lción Yisible de es-

'

5

te nuevo orden de cosas eu la actual guerra europea, fué el brusco desequilibrio
económico universal que, desde los primeros días del último agosto, afect6 a
los más pacíficos y remotos pueblos neutrales, casi tan profundamente como a
los beligerantes mismos. En tal sentido,
la acción de los países en guei:ra o de la
guerra misma sobre los neutrales aparece y es tao honda, que los más venerables conceptos, como el de soberanía. han
llegado a perder su antigua rig:dezy aun
a esfumarse.
Y aparte ese grave y general desequilibrio económico, muchas otras consecuencias e infinitos incidentes de la guerra
misma, inclinaban poc~ a poco el ánimo
a concluir por la necesidad ineludible de
una revisión de los valores internacionales. Los antiguos conflictos entre beligerantes y neutrales se suscitaban ahora a
cada paso, más numerosos, y cada vez
más difíciles y violentos. La vieja pretensión de los beligerantes a que priven los
derechos de la guerra, pretensión que se
revela en la tendencia a tener presente

�MANrEL DÍ\7. nonnÍGUEZ

siempre d &lt;leber y casi nunca el derecho
de los ne'.ltrnles, tropezaba a cada instante con la natural a&lt;.piración contraria
de 1.-s últim0s, cuyos h·gítimos derrchos
hao crecido, como ern de suponerse, en
la medida que la Ley Internacional ha
progresado y que el comercio florece y
cunde entre las naciones. Diariamente el
cable comunicabfi y sigue comunicando
aún incesantes roz::imieritos originados
del modo méÍs o menos arbitrario de estimar el contrabando de guerra.
De otra parte, los armamentos nuevos
y los varios modos de destrucción hasta
ahora no U"ados, el incipiente uso dd tel(graf, inalámbrico y Jemás medios nuevos &lt;le información y &lt;le lucha, lo mismo
que otras novedades de la guerra moderna surgieron como imponiendo de urgencia que se modifiquen por lo menos en
parte las leyes ycostumbr&lt;?s de la guerra
terrestre y casi totalmente quizás )ns leyes y costumbres de la guerra marítima.
Agréguese a todo eso, a fio de enfrentar de una vez a la neutralidad pasiva
de otros tiempos la neutralidad actiYa y

t:OXGRESO DE XJ::l:íTIUl,ES

7

dolorosa de hoy, la consideración de que
las naciones actualmente en guerra son
varias de las más ricas y civilizadas del
mundo, y la de que, por tanto, si, como
es de temerse, la guerra se prolongase de
modo indefinido, a su evidente acción deletérea sobre los particulares intereses
económicos de los países neutrales puede
venir a sumarse contra éstos el fundado
temor de ver naufragar en el conflicto
los más altos intereses morales de la civilización, que no son patrimonio de éste o aquel pueblo sino haber común de
todos.
Y por fin se comprenderá cómo, de reflexión en refleJtión, puede llegarse a un
pensamiento de defensa, esto es, a concebir la idea de concertar, frente al derecho
activo de los beligerantes, una acción
equi\·alente de los neutrales, de seguridad propia, incontrastable y benéfica.
Y así fué como surgió en mi espíritu
hacia mediados de setiembre último y
merced a la ocasión propicia, la idea de
un Congreso de Neutrales que, además
de revisar los derechos y deberes de la

�8

M.!Xl'EL DÍ,\Z RODRÍUCEZ

neutralidad, formulase, a la luz de las
no\"edades de la guerra de hoy día, nuevos deberes y derechos, y cuyas conclusiones pudieran someterse más tarde, a
fin de ser universalmente reconocidas, a
una asamblea de todas las naciones. Definitivo e ideal resultado de ese Congreso
podía. muy bien ser la constitución de un
organismo nuevo, llamado a representar,
de modo permanente yen todos sentidos,
el papel que de modo ocasional y e,porádico y en un restrictivo sentido comercial representaran en la historia las ligas
de neutrales como la de Suecia y Dinamarca en 1693 y la que se derivó del Manifiesto de Catalina de Rusia en 1780.
Por medio de un Memortindam sobre
los derechos de los neutrales, el Gobierno
de Venezuela iniciaría esa idea primeramente cerca de las otras Repúblicas de
América, porque, además de la analogía
de intereses que las une, las naciones de
este grupo son, frente a la conflagración
europea, de neutralidad insospechable.
Dicho memorándum fué en efecto redactado en ese mismo mes de setiembre; pe-

COXGRESO l&gt;E xi,;CTIU [,E:,,

!I

ro, circunstancias de orden intern o de la
Cancillería y que no es oportuno historiar por ahora, estorbaron su comunicación a los países amigos hasta mediados
del siguiente mes de octubre. Y estaba ya
listo para comunicarse a todos los gobiernos americanos, a las comisiones
pan-americanas de los distintos países y
a la Unión Pan-Americana de Washington, por conducto de nuestro Ministro
en los Estados Unidos, cuando sobrevino la crisis ministerial, por la que dejé de
formar parte del Gabinete.
Para entonces, tanto la idea como el
memorándu'1l que la expone se habían
granjt&gt;ado del sl'ñor Presidente Provisional de la República y de un grupo de los
hombres públicos de Venezuela, de los de
más profunda versación internacional,
un aplaui;o generoso y unánime.
Y hoy es natural que, al aviso de cómo
anda esa idea triunfando por la prensa
americana, yo me permita vivir un momento de orgullo. Circunstancias propicias me hicieron el instrumento humilde
o el humilde arcaduz de una idea genero-

�10

MANuEL DÍAZ RODRÍGuEZ

sa, de buena estirpe venezolana, que no
tendría de qué avergonzarse junto a sus
mayores, las de los t iempos quijotescos
y heroicos de Venezuela.
Al mismo tiempo .veo de súbito colmados mis mejores deseos de funcionario y
de patriota que no fueron, al mismo esbozar la idea, sino tener el honor de la
iniciativa para mi Gobierno y mi n~1ción .
Por tan claro suceso me felicito, y felicito al Gobierno a cuyo amparo se inició
y prosperó, y también felicito, como es
justo, a mi distinguido amigo y sucesor
en la Cartera de Relaciones Exteriores,
general I. Andrade, quien, con toda hidalguía y sin mezquinas reticencias perso!!ales, adoptó plenamente el proyecto
y, por medio de nuestro Ministro en
\iVashington, lo enrum bó con toda felicidad a la victoria.
~lAXUEL

Dü z RODRÍGUFZ.

LOS ANGELES DE PARIS
"'Ce m onsie ur ne sait ce qu"il fait:
JI est un unge."

RDtBAUD.

EN A~A'l O LE FRA~C E .

El libro que todos hemos leído, donde
fos ángeles trasnochan por los bulevares
y enamoran a los cantantes de CamposElíseos, encierra una profunda verdad:
una verdad de observaci0n, difusa como
-niebla. El autor quiere hace!nos creer
q~e todo es un sueño, pero de manera
que transparentemos la verdad según
-suele suceder en algunos sueños . Así la
ninfa del poeta latino huye;
Pero al huir procura qne la vean.

En suma, su libro es la realidad &lt;le to&lt;los los días, contero piada apenas con los
ojos entrecerrados, tras la redecilla de
las pestañas.
Imágenes de la ciudad recombinadas
en un arte sin perspectiva. Vidrio de co-

�12

AU'0XS0 REYES

lores. Papel en que se yuxtaponen los
ocios de un dibujante. Su enseñanza: la
fantasía implícita en la realidad; el pulso
de lo no conocido que circula por las ar•
terias de la vida." Se han abierto a un
tiempo la puerta de cuerno y la de marfil. Por un instante, hemos olvidado si
estamos viviendo o recordando, viendo
o fingiendo. Y, entoncei:;, el mundo ha
parecido brotar de nuestra ficción voluntaria.
Tras la lectura, queda como un desequilibrio. M, zclados en el vaso, el aceite
del sueño y el vino de la realidad vacilan
aún antes de apartarse. Y súbitamente,
se apoderan de nosotros la sospecha de
que el m!lndo es el cielo y de que los
hombres mismos "son ángeles".
LA TENUE COMPAÑIA.

Una cabeza de miel rubia que chorrea.
simétricamente, sobre ambas orej2.s. Desde el ómnibus que nos conduce a la vida,
en la ventana de aquel nuevo edificio
donde, há poco, admirábamos todavía

LOS .AKGJ,;l,ES DE P.AUÍS

13

un paisaje elemental de árbol y de luna,
la hemos visto destacane en un sube-ybaja incesante, al tiempo que las manos,-autónomas,-se lanzaban sobre t:1
teclado. Ese es, a no dudarlo, el ángel
que vendió su alma a la bailarina. Sus
alas se roen, olvidadas en la intimidad
de una alacena: ¡Triste es e\ destino de·
los cómplices estorboso!'!
Si Scblémihl no producía sombra, el
ángel no produce música: sus manos se
agota~ sobre el piano en un admirable
silencio.
¿Ella? La vida de él se refleja en ella
imperceptiblemente. ¿Quién tiene concien·
eia de la brisa que agitó sus cabellos?
Cuando él desaparezca.cobrará ante ella
la mordiente significación del recuerdo.
-Amigas,- dirá entonces,-rodeadme
· todas. Me enfría la ausencia de algo que
probablemente nunca. ha existido. Me
esfuerzo, y difícilmente columbra mi memoria las plumas de unas alas llenas de
polvo, y oye los acordes de una música
llena de luna. Mis rodillas se han endurecido a la danza ; mis mejillas se despin-

�LOS .ÁNGELES DE PARÍS

tan al llanto; mis pestaña!i, húmedas, se
juntan en diminutos haces como los picos de las estrellas. Me parece recordar
otra vida, y creo que nadie me va a entender.
·
Lloran siempre los que han vivido con
un ángel.
L UJO, BREVE SU EXO

En los comedores de la casa familiar,
-que daban, naturalmente, a unjardín,había cromos tan vivos como aquella
sensibilidad infantil en que se grabaron :
fingían una Inglaterra de novela, absurda y elegante: desde las praderas ...de
Fielding y el parque de Jane Austen hasta las hazañas, largamente desmenuzadas como en las estampas del "Via Crucis", de los hérors de Dickens. Trompas
enredadas al brazo de los cazadores, perros flexibles y ligero!; ...... También se les
suele encontrar en las bujetas del rapé
del abuelo, en las tapas de la tabaquera.
(¡Aura, ola cálida de una infancia opulenta! Siempre, cuando vuelves, canta el

15

aire,-como si a la altura de nuestros
oídos volaran dos pájaroi-!)
Y por eso aquel medio día de sol ( el sol
taladra los ramajes y proyecta sobre las
caras el tejido volador del oro y del
azul) si se oye, en el fondo del bosqne,
sonar la trompa, vaga palpitación nos
invade, y esperamos ver saltar el prodigio: ¡oh fuga de ancas tordillas, casacas
y gorros encarnado!i!
Oyese una trompa: seis caballos, un alto coche, dos brazos enguantados ("dos
cisnes''), una pluma recta hacia el cielo ...
Relumbrando, las ruedas del coche engendran un halo giratorio.
El sueño de lujo es como un remanecer
de la infancia; cuando el apetito era absoluto, y el mundo, en esplendor y valor,
pendía de un Rey vestido de Oro.
Ha pasado el raro demonio (ángel o
demonio) con ruídos de metal, y aroma!i,
y brillos de seda. El hombre to tal, el
hombre total en el tiempo, hecho un solo
anhelo desde el primer día de la codicia
infantil, ha dicho, como Dante en la "Vita Nuova":
" Ecce O eus fortior me, q ui ,·eniens dominabitur mih i."

�LOS 1X(H;J,l;~ PE PARÍS

17

Hi
.\);HELAR s1:-: RIESGO O LOS
l'ESCADORE~ ns LORELEY.

Mañana clara. Brillan, a lo ltjos, las
torrecillas ele azfü·ar del •·Sacro Coeur".
En los puro.tes clel Sena hay viejos que
arman el anzuelo y arwjan el hilo al
agua turbia. Después se adormecen. Son
pescado, es abstractos, pe~cadores sin
tentación ni peligro, pescadores seden·
tes, pescad&lt; r~s como cusa en sf: nunca
se les vi6 lograr una pit za. Son vi~jos
conserj, s jubilados que comprueban al
filósofo, engañándose con b idea de trabajar para vivir. Nunca se bao propuesto la cuestión teológica de si la vida, como la !'alvación, es gratuita.
Y mientras por los embarcaderos dd
Sena cabecean o charlan a solas ("como
los arn,yos y como los ciegos"), los peces bailan la zarabanda a 'tlucha distancia, y la pensión dd Estado les entra en
casa, misericordiosa y natural, como el
aire, como la luz.
¡Oh ángeles, ángelt:s ! Han perdido la
eficacia humana y,-tales las sombras dd
A "-ru J a q uicm:s Od iseo concedió beber

una poca de sangre,-vagameote remedan los moti.os de la acción, los ademanes de los oficios: sin gasto y sin provecho a la vez; fuera del plano de la energía;
en un espejismo concebido por la misma
dulzura de la mañana, bajo la campana
cristalina del cielo.
A:S:GELES REBELDES

Los rusos de Montparoasse,-ángeles
disfrazados de rusos,-si no predican la
muerte de Dios, auguran extraños advenimientos. ¿Arte, moral, religión? Todo
eUo a la vez: todo lo que muere y renace.
Son de uua belleza descolorida , verdaderameute angelical. Sin sabor para el
paladar veleidoso de los hombres, su beJleza es el ley motivo de todas las .bellezas posibles. Lo cual,-dice mi maestro .
de escolástica,-tiene que ser una sustancia mínima. Dudo si lo aprueba Platón.
Viven en jaulas de madera y de cal,
mal atornilladas en la cima de las casas
ruinosas. El viento salvaje de las cabañuelas arrojfl sobre suc:; troneras lo que

�18

ALFONSO REYES

se ha robado. Por los ángulos de sus talle.res veis retratos y estatuas. Los retratos fragmentan Ja fisonomfa en cantidades de espacio, como un espejo estrellado.
No se entregan de una sola vez: hay que
hojearlos como a los libros; que leer individualmente cada plano que entra, que
sale. Las estatuas (serpentinas de papel
de colores, arabescos de lámina erizados
de vidrios, aspas de cartón, aletas de
trapo, brazos en liana y piernas en caduceo) convencen de que ''el cincel del escultor" y ''el estilo del escritor" son ya
igua!mente metafóricos.
Pintan y graban, fabrican la tela de
sus vestidos, hablan con su·avidad, e impiden que ninguno de ellos perezca de
hambre. Se mezclan con ángeles japoneses y eon ángeles turcos. Se les hal!a en
las fondas de Montparnasse ( nunca en el
gris bulevar St. Germaio ni en el blanco
bulevar Raspail) adonde alternan con los
marineros de Bretaña y con las pintores ras gitanas. Por toda parte dejan su rast, o: los muros de las fondas se pueblan
e on sus auto-caricaturas y con sus anuo-

LOS ÁNGELES OE P.ARlS

19

cios de exposiciones. Unos son modelos
de otros, e imitan, lejanamente, los amores humanos.
Ninguno de elks cree sufrir: pero cada
vez perciben con mayor relieve la existencia: hasta su retina abstracta llegan
imágenes de odio y de vergüenza, que ·
van aprendiendo a discernir. Entonces,
agitan los brazos, y ascienden a la esfera
de que cayeron, en la actitud del Cristo,-y del Aeroplano.
ALFONSO REYES.
París, Febrero de 1915.
( Et Ffgaro. H abana.) .

�.AGUA. DE .RIEGO

AGUA DE RIEGO
Agua.de manos blandas i livianas,
agua maravillada, agua de riego!...
Como frase de niño que refresca
los áridos pensares del abuelo
i le ablanda durezas del espíritu,
así vas penetrando en el sembrado
i haces tuya la tierra: te agradece
el terron, i los brotes te hacen sombra
con injenua insistencia, porque no halles
tan caluroso el sol; i te saludan
con temor infantil aquellos tallos
todavía distantes .. . i tú sabes
que gravita en el aire un regocijo
i una inmensa ternura; i nada dices
que son los hijos tuyos!
Agua, corre
i fecunda este valle, y pon tus labios
en todas las raices: tú refrescas
el corazon· del campesino; agrandas
sus ocultos monólogos, i abrigas
de santidad su aspiracion. Son hondos
tus rumores para él, pues que le saben
a encantos de arboledas, a cercanas

21

desenvolturas de hojas, a visiones
de creceres continuos, i le envuelven
en un sonar de espigas el espíritu.
Vienes a ser impulso en su latido;
verdura y claridad, en su esperanza;
acelerada s~ngre, en el abrazo;
calor ·de besos i arrullar de cunas.
Algun grano de trigo saldrá un dia
de estos endebles tallos que hoi empapas
a contar en las hostias el milagro
continuo de tus dedos fervorosos.

CAMINOS
Caminos del terruño, caminitos
tendidos en el campo por la mano
piadosa de algun hombre para el viaje
de los sueños del niño !
Me habeis dado
relijiosos deleites cuando han ido
por vosotros mis pies, i muchas veces
un ájil fantasear: tras de los bosques
de la orilla del rio, he colocado
maravillosas tierras, guardadoras
de todo lo anhelado. Me he sentido,
en vosotros, señor; las cosas eran

�22

ERNESTO A. flUíl!LÍ.N

súbditos obedientes; mensajeras
de mandatos, las aves; la llanura,
un reino dilatado; i renacia
la tierra ante el dominio vigoroso
de mi infantil espíritu.
Caminos
de los anchos potreros i los verdes
i espaciosos trigales ! os adeudo
la devocion de inmensidad i el voto
de robustas acciones, que no cesan
de trabajar en mi.
Como unos brazos
largos i abrigadores, acudiais
a recibir mi encuent, o: encima de ellos
glorificado el cuerpo, mis sentidos
'
se abrian plenamente i recibían
sin ningunos propósitos ni fines'
lo que les daba el cielo, el sol, 1~ tierra
i la vega cercana.
Caminitos
de mi mejor vision, yo aun os debo
la intencion del recuerdo: sed lo mismo
que brazos llamadores para todos
~os ni~os que se acerquen a vosotros,
1 bareis mi gratitud resplandeciente!
ERNESTO A. GUZMÁN

REPERTOUIO BIBUOGR8flGO
AMOR AL ESTUDIO
Este Juan Ignacio de Armas* vivió en
Caracas unos cuantos años, entre los grandes de la mente de todas las edades; y de
andar entre libros, llegó a tener su color y
sabiduría. Es perspicacísimo de naturaleza,
y de aquellos que tienen la noble y desusada capacidad de poner por encima de sí
mísmos, y sacar salvo de todo, su amor al
estudio; títulos dan los reyes; pero de ennoblecimiento de alma, ninguno mayor que el
que se saca de los libros. Las ideas purifican. Venir a la vida usual desp:ués de haber
estado del brazo con ellas por bajo de los
árboles o por espacios azules, es como dar
de súbito en el vacío. Una adementada angustia se apodera de la mente en el primer
instante del choque. Y se sigue caminandó
adolorido, hasta que se ve al fin que los

(De Chile,)
(De Los Poemas iÚ la Sa m idad.)

" Cubano; ·•buscador ingenioslsimo y esmerado poeta."

�24

25

REPERTORIO BIBLIOGRÁFICO

REPERTORIO BIBLIOGRÁFICO

hombres son buenos y se está bien entre
ellos.

semos un paralelo entre el discurso oral y el
discurso mental, yo diría que como la voz
-ya baja, ya alta, ya triste, ya alegretiene un timbre individual que permite reconocer a su dueño en la obscuridad o a la
distancia, así el pensamiento poético tiene
también su timbre individual. El estilo es
el timbre del discurso mental, y gracias a
él reconocemos a nuestros autores. Por él
se revelan los poetas verdaderos, cuando a
través de la entonación variable, logran salvar en la palabra propia el eco auténtico de
ese timbre interior.

JOSÉ MA.BTÍ.
( Obras: Vol. X lll. )

EL ESTILO
El estilo es, ~n realidad una ecuación que
resulta de nuestro más recóndito temperamento personal y la índole del asunto tratado. De ambos factores, el tempera.mento
es invariable, cuando se tiene personalidad·
_mientras el asunto, en cambio, varía. Es;
cambio del asunto da la entonación seria o
cómica, grandilocuente o familiar, lírica ó
trágica, de nuestra composición. Esto varía
como la luz ambiente y la emoción interior
sobre nuestra fisonomía invariable en su
tipo esencial. "Eso" que permite reconocer
nuestro rostro a través de la cla ridad y la
sombra, de la risa y el llanto, de la juventud y la vejez, de la salud y la enfermedad,
es lo equivalenle de la fisonomía espiritual
que llamamos "estilo"; lo otro es elemento
variable en la obra de arte-luz ambiente 0
e~oción interior de la criatura imagin~;
na-todo cuanto se traduce en el tema, en
·el "género" o en la intención. Si establecié-

RICARDO ROJAS.

(Revista d¿ Filosofía . -Buenos Aires.)

J UAN RAMÓN Jm ÉNEZ.-Plnteroy Yo

(elegía andaluz~) .-Biblioteca Juventud, editada por LA LECT URA
de Madrid.

"PLATERO Y YO". -Pla.tero es un
borrico. "Es pequeño, peludo, suave; tan
blando de fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos
de azabache de sus ojos son duros cual dos
escarabajos de cristal negro." Tiene u1:a
oreja enhiesta para la gracia y otra oreJa
gacha para la mansedumbre.

�26

BEPERTORIO BIBLIOGRÁFICO

Y o es un poeta. Es un poeta con tal voz
de hermano que todos los que le han leído
le JJaman Juan Ramón. También fué hermano de Platero mientras Platero vivió y
le llevaba sobre su lomo blando. Ahora que
Platero ha muerto, ahora "que ya puede
entender" un libró, Juan Ramón Jiménez le
dedica uno y se lo manda •'al cielo de
Moguer''.
Los niños de España adorarán al poeta y
su borriquillo. Adorarán Platero y yo precisamente porque no ha sido con premeditación escrito para ellos. Que en este capítulo, el de la literatura infantil, hay tal vez
equívoco en que importa a todos no persistir. La publicación de libros destinados única y exclusivamente a los pequeños ¿ no
constituirá un error pedagógico ?
·
Cuenta Goethe, en Poesía y Verdad, que
en tiempo de su infancia semejantes publicaciones apenas existían. Fuera del Orbis
pictus, de Comenio, ninguna obra de esta
índole tuvo el niño Juan Volfango en sus
manos. Pero él y su hermana ojeaban a
menudo una gran Biblia en folio, con grabados de Mérian. La Crónica, de Godofredo, decorada por el mismo grabador, les
instruía sobre los acontecimientos máximos

REPERTORIO BIBLlOGRÁFICO

27

de la Historia Universal. La Acerva philologica añadía a érn la narración de fábulas,
mitos y maravillas de todo orden. Y tampoco les faltó el conocimiento de Las Metamorfosis, de Ovidio, cuyos primeros libros fueron estudiados diligentemente." Así
-díce Goethe-mi joven cabeza fué pronto
poblada por multitud de imágenes y d_e
aventuras, de personajes y de acontecimientos considerables y prodigiosos, y jamás el hastío pudo apoderarse de mí, puesto que yo estaba ocupado constantemente
en aprovechar este fondo de adquisiciones,
en juzgarlo y reproducirlo."
Hay que confesar que, a lo menos en este
caso particular, los efectos del sistema no
fueron malos del todo. Pero ¿qué dirían los
pedagogos del día de una educación con
base de Ovidio? No sé lo que dirían. Pero
sí sé que a mí una vez, en compafüa de uno
de ellos, maestro agudo, se me ocurrió interrogar a los chiquillos de su escuela sobre la
canción por cada uno preferida. Y la canción que resultó i:ireferida por el mayor número no fué, ¡ oh sorpresa !, el Arroz con
leche, ni el Serení,, ni otra ninguna de
esa familia. Fué Dios loado por la Natu-

�28

29

REPEBTOlHO B113LIOGRÁFICQ

REPERTORIO BIBLTOGRÜ'IC'l

raleza, uno de los mejores corales d€ Bee-

cuando nuevamente ilayan fracasado las
metodologías sin alma."

thoven.
ME ESCRIBE UN MAESTRO. - Manuel Ainaud (el maestro agudo de quien
otro día os hablaba, aquel que tuvo curiosidad de saber cuál era la canción preferida
por los niños) me escribe y dice que sus discípulos han seguido gustando sinceramente
del "Dios loado por la Naturaleza", como
también de algunas selectas canciones de
Schubert. Además, que en un colegio de niñas, éstas, indiferentes a ciertas pueriles
litografias alemanas fabricadas laboriosamente para Kindergarten, hallaban en cambio mil delicias en la reproducción de una
Madona -de Luini. Y que él, Manuel Ainaud,
como a un muchacho rea.cío a cualquier estudio, tuviese misión de llevar!e al buen
camino, logró este resultado con darle a
leer el capítulo X en el libro III de las Memorables de Jenofonte y algunos fragmentos de estética originales de Eugenio Carriére y reunidos en un volumen.
Y concluye el maestro agudo: "Por amor
a nuestros niños continuemos en revisar el
problema de la literatura infantil. Este será
el problema central dentro de poco tiempo,

INSISTO.-Insisto en que conviene revisar con cuidado la cuestión referente a la
literatura para niños. Y no sólo.ª la literatura poética, sino aun a la cientifica. ¿ Qué
será mejor. dar a aquéllos (debemos pr1rguntarnos) manuales escritos exprof~so para su uso o directamente, obras clásicas de
grandes ~b,ios? Algo hay en éstas, sin duda, que aquéllos no pueden compensar.
Algo a cuyo calor se encienden las J?~enes vocaciones Claro es que toda la fis1ca
de Newton ha pasado a nuestros pequeños
manuales, y aumentada y mejorada, y limpia de muchos errores. Pero ¿ qué será, que
a la lectura de un manual nadie siente despertar en su alma una seria pasi~n por la
física va la lectura de Newton s1? Cuantos grándes matemáticos ha conocido el
mundo llegaron a ser tales por razón de
que, en tiempo más o menos prematuro,
cayera en sus manos, más o menos casualmente, un volumen, más o menos maltrecho, de Euclides o de Lagrange.
XENlUS •
(España. Madrid.)

* Con este nombre firma sus escritos el admirable catalán Eugenio D'Ors.

�EL LIBERT.\DOR Y EL CAXAL

EL LIBERTADOR YEL CANAL DE PANAMA.
Poco tiempo más y hará un siglo que
el Libt:rtador solemnizaba el año nuevo
de 1822 con un proyecto, como suyo,
henchido de portentüs: la apertura del
canal de Panamá.
El Secretario General, Pérez, se dirigía
desde Calí al gobernador del Chocó, diciéndole que Su Excelencia el LibertadorPresidente deseaba vivamente que se le
remitieran cuantas noticias se hubieran
adquirido sobre el canal que pudiese comunicar los dos mares por el Atrato y
cua11tos informes y relaciones pudieran
obtenerse de los vecinos prácticos del
Chocó.
Gobernaba para entonces en aquel territorio el coronel José María Cancino
quien el 25 de enero envió a la Secretaría'
General los informes pedidos. Estos alcanzaron al Libertador ea San Pablo ,
cerca de Popayán, y al imponerse de

31

ellos, ordenó al coronel Cancino que
"procediera a hacer trazar el canal por
la parte del Istmo que separa los dos
rfos y tiene sólo tres millas en un terreno
de cascajo y greda deleznable; que hiciera abrir picas y ponerlas corrientes hacia los puntos que se reputaran fáciles
para la apertura; que encargara a Jamaica los instrumentos necesarios para
aquella operación, los cuales pagaría el
Gobierno de Colombia".
Se le advertía, además, a Cancino que
S. E. estaría para el mes de octubre en el
Chocó y que estaba resuelto a ejecutar
la útil empresa de comunicar los dos mares; de manera que cuando llegase, en la
focha anunciada, ya se hubieran cumplido las órdenes trasmitidas.
Desde Popayán, el 7 de marzo, el Secretario General remitió al Ministro de
lo Interior una descripción de los ríos
Atrato y San Juan, acompañada de un
mapa de ellos; a la vez que se le prevenía
al gobernador del Chocó que hiciera levantar nuevas y más exactas cartas, a
fin de que todo estuYiese listo para el

�32

};f,OY O. &lt;: OSZÁLEZ

EL LlBEHTAL&gt;OR Y EL CAXAL

33

---------

mes de octubre, en que el Libertador visitaría aquellas regiones, sólo con el objeto de activar personalmente, por todos
los medioi;: posibles, aquella importante
ce&gt;rnunicación.
Pero, para a quel mrs de octubre, el Liberta dor andaba ualizando, por el sur
de Colombia, otra obra, rival en magnitudes, de la apertura del canal de Panamá: el pnso de la Guardia hacia los últimos confines del continetJte, para abrir
cauces a la libertad y a la independencia.
Había, para aquella f.:cha, ganado personalmente a Bomboná, en tanto que los
Estados Unidos reconocían la soberanía
de Colombia y el general Sucre daba a la
gloria de nuestras armas, en Pichincha,
el trrc~~ día de Boyacá, según su propia
expres1on. Guayaq uil h abía sido incorporad? a la gran república y la vanguardia del ejército libertador ocupaba
~l Perú.
Vinieron, sucesiva e inmedi atamente
las disen_si?nes políticas de aquel país, 1~
guerra c1v1I, la dictadura boliviana Junín, Ayacucho, la libertad de Améri:a la
creación de Bolivia...
'

Yino también la inevitable, la ineluctable declinación, que comienza en la hora
inaplazable de 1826 y concluye con el
crepúsculo silencioso y melancólico de la
quinta de San Pedro.
El Libertador no pudo realizar su visita al Chocó; el I stmo continuó proponiendo al porvenir nuestros destinos durante noventa y dos años; pero no es
menos cierto que la tentativa de apertura en 1822, quedará como un gigan tesco
testimonio de la asombrosa capacidad
previsora de a quel hombre que, al asestar su mirada aquilina a l fondo de los
tiempos futuros, concibió tam biéo la reunión de la asamblea pan-americaua, en
ese mismo punto geográfico y en la ciudad misma a la cual predij o los destinos
de una "Constautinopla del Nuevo Mundo".
Sió duda no conoció los proyectos del
Libertador, Fullarton, el prevoste de
Ayr, en Escocia, cuando en setiembre del
año 29 le escribía al jefe de Colombia:
"Entre los muchos cuidados que deben
ocupar su grande intdigencia, permíta-

�3-!

ELOY G. GOXZ1LEZ

me V. E. que le sugiera uno que debe tener parte en sus pensamientos. Es sin
duda alguna de gigantesca magnitud,
pero envuelve consecuencias que son a
un tiempo grandes y sublimes. Me refie·ro a la unión de los océanos Pacífico y
Atlántico, por medio de un canal navegable. Si esa medida es practicable para
el poder del hombre, ciertamente que
V. E. es ese hombre, señor .... Estas ideas
han preocupado mi inteligencia desde la
primera vez que ví el nombre de V. E.
unido a la libertad de Colombia. Dejo la
sugestión sencilla y desnuda al gran corazón de V. E. y a su grande y capaz inteligencia":
Furioso decreto de inclemencias el que
_-pesa sobre los días del Libertador. Siete
años dtspués de haber emprendido la
realización de su idea, el prevoste de Ayr
se la propone como una "sugestión"; y
el diez de octubre último, cuando se en-:ontraron las aguas de ambos océanos,
la prensa de París aprovecha el suceso,
para proclamar a M. de Lesseps ''inven. . tor" del canal. .. !
ELOY G. GONZÁLEZ.
(El Cojo ll11stmdo. Caracas, 1'? Enero -19r4.)

LAS OLIVICAS
Cruzó por el ambiente de sosegada paz
del humilde lugar de Cornejales, un personaje extraño que nadie supo de donde
venía ni adonde iba. Pidió albergue en la
posada y por la noche concurrió a la taberna. Era un hombre de mediana edad,
pálido y cejijunto, hirsuto el cabello y
las prolongadas barbas gris•s, alto y seco, vestido con astroso g abán, pantalón
roto y mugriento sombrero; en el cuello
de la camisa sucia llevaba un guiñapo a
guisa de corbata, y en 11,s pié, alpa rgatas aguj ~readas por el pulgar.
Decía ser un obrero que viajaba en besca de t rabajo; pero la mochila de lienzo
que port~aba a la es pa lda no contenía
precisamente herra mie_ntas de a lg ún oficio ma nua l, s ino libros y papeles .
L a primera noche que se presentó en la
t a berna sa ludó a los matracos (en a quel
pueblo se llaman así a los que en otro de

�3G

JCAX BJ,AR í

l:BIDE

Aragón se llaman baturros), tratándoles de compañeros y hermanos. Al principio les inspiró recelos su facha y su lenguaje; después le escucharon con gusto
porque les decía cosas que nunca habían
oído predicar, pero que cada cual barruntaba en sus a&lt;lentros. Parecía que
les revelaba su propio sentir y pensar.
Tan natural y justo era todo aquello
que no podía menos de ser el evangelio
mismo.
La tierra solo fructifica mediante el laboreo del hombre. El labrador se despo•
sa con la tierra, fecunda sus entrañas
con el hierro del trabajo, la riega con el
sudor de su frente, y de esta cópula del
hombre y la naturaleza nace el pan de la
vida. La tierra y sus frutos deben ser del
labrador, como suyos son la mujer amada y los hijos en ella engendrados. La
posesión de la tierra por los holgazanes
e&amp; una usurpación. El labrador, rey de la
naturaler.a, es el pá.ria de la sociedad,
porque la tierra es esclava. Hay que libertar la tierra de la escla ,·itud ca pitalista para que el hombre del campo sea

LAS OLlYICAS

37

libre. Se acerca el día de la justicia social, en que las tierras serán repartidas
entre los campesinos y entonces no comerá el que no trabaje.
Al llegar a este punto las barbas del
apóstol se agitaban temblorosas, sus
ojos brillaban con intenso fulgor, y todo
el fluído tempestuoso de su organismo se
descargaba en puñetazos sobre la mesa.
El tío Gerardo, un labrador de aspecto
bonachón y de fondo solapado y marrullero, poco amigo de palabras, más instruído que sus conYecinos y apegado como todos al terruño, era de los que oían
con mayor complacencia al forastero y
fué quien trabó con él más estrecha relación.
Enterado el Alcalde de lo que ocurría
intimó al agitador que abandonara inmediatamente el pueblo, amenazando detenerle por indocumentado; y al tercer
día de predicación hubo de levantar el
campo, no sin dejar, como estela de su
paso, buen número de hojas volantes
y folletos de propaganda en manos de
aquellos analfabetos.

�38

JU.AX IlLAS Y "C'IlIDE

Se hablótodavfa durante algunas trasnochadas en la taberna de Cornejales del
hombre de las barbas y se comentaron
sus predicaciones; pero poco a poco, ya
fuera convencimiento de su impotencia,
temor al castigo, o porque cayeran en la
cuenta de que todo aquello eran ambrollos y engañifas, los buenos labriegos fueron olvidándose del forastero y de sus
ideas, y extinguidas lentamente en la lejana orilla las últimas ondas de la pasajera agitación, el pueblo volvió a quedar
como una balsa de aceite.
Solo el tío Gerardo rumiaba en sus
adentros las ideas redentoras y guardaba en su corazón el sagrado fuego de la
revolución social, atizado de vez en cuando por la secreta lectura de una revista
que le mandaba el forastero; pero más
cauto que su iniciador no hablaba con
nadie en el paeblo del asunto, con el sano
propósito de aprovecharse él solo del reparto cuando llegara el día.
Una tarde de otoño volvió el tío Gerard.o de un mitin de la capital de la provincia enteramente convencido de que la co-

LAS OLlVIC.AS

39

sa era cuestión de semanas, de días, de
minutos nada más. El gobierno no podía ocuparse en pequeñeces y dejaría hat'er; la guardia civil bastante trabajo
tenía con.perseguir a los facciosos blancos y rojos. Esperaba mi hombre con
impaciencia la orden de los suyos para
proceder a la incautación y reparto de
las haciendas de Cornelajes y se cansó de
esperar.
Administraba un magnífico olivar, el
más hermoso y grande del pueblo, propiedaJ de la Excma. Sra. D'.1- Damiana
Ruiz de Gombal, una finca de ojo c·o mo
t odos decían, y en ella tenía puestos los
suyos el tío Gerardo para cuando llegara el día del reparto. La oliva estaba un
poco teniente, pero no importaba que el
aceite resultara un poco aspro al principio; además, como aquello era tan grande, antes de acabar la recolección ya est aría pasada. Lo esencial era aprovechar
la ocasión, no fuera que otro se adelant ara.
Y sin más encomendarse a Dios ni al
diablo, acordó por sí y ante sí proceder

�40

JUAN BLAS Y UBIDE

a l secuestro revolucionario de las fincas
de Cornejales, empezando por adjudicarse el olivar de D'.1- D8miana, su olivar,
como él tenía derecho a llamarlo al cabo
de treinta años de cultivo.
•
Dicho y hecho: al día siguiente buscó
peones, y con todos sus chicos, que no
eran pocos, empezó a varear olivos, cu•
yos negros y lustrosos frutos caían como
granizada metálica sobre las mantas de
cáñamo dispuestas para recibirlos. Las
mujeres y los chicos recogían la aceituna
y la echaban en los cestos que las mulas
porteaban al molino de la dueña, que
también se había adjudicado el tío Gerardo, porque ¿para qué necesitaba D!'
Damiana el molino si ya no tenía olivas?
Extrañados los cornejalinos de aquella
precipitación, preguntaban al tío Gerardo cómo era que cogía la oliva tan pronto, si no había recibido orden de la dueña.
-No necesito más orden que la mía,
contestaba, y yo sé lo que hago¡ puede
que os pene a vosotros no hacer lo mismo.

LA.S OLHIC.AS

41

Llevaba algunos días de recolección
cuando D'.1- Damiana, avisada o por casualidad, se presentó en el pueblo y fué a
visitar su finca, donde hombres, mujeres
y chicos hormigueaban en la plenitud de
la faena.
- ¿Qué es esto, Gerardo? ¿quién te ha
mandado coger la oliva?-interrogó la
dueña con mal gesto.
- P ues la verdad sea dicha, señora
-contestó el labrador con el aire más
bona chón de su repertorio-; como dicen
que a hora se va a hacer el reparto, yo
m'hi dicho: pues la señora más se alegra r á de que el olivar me toque.a mí antes que a cualquier extraño, que al fin y
al cabo l'hi cobrau cariño de trabajalo
tantos años.
- ¿Cómo se entiende ... ?
- Pero por eso no hay qu'incomodase;
tan amigos como antes. Si la señora quiere clase por aquí un paseíco, ya sabe que
puede hacelo siempre que guste; y si le
apetece coger cuatro olivicas, no lo deje
por falta de confianza. Entre nosotros ...
¡no faltaba más!
JUAN BLAs Y U.nrnE
( C11entistas A r.rgo,uses )

�NOTAS Y RECORTE S

NOT~S Y RECORTES

43

Redactor: ELIAS JIMENEZ ROJAS

CULTURA Y KULTURA

E\ ideal de la cultura inglesa es el cultil'o del hombre. Y son los pueblos que
han aceptado este ideal los que han hecho el mayor número de grandes cor.quistas, no sólo en el dominio de las co·
sas morales, sino también en el de las
matemáticas puras, la astronomía, la
mecánica, la termodinámica, la luz, la
electricidad, la química y las ciencias naturales.
Ci temo~ algunos nombres de maest ros
indiscutibles; sin remontarnos hacia las
antiguas civilizaciones; sin ir hasta Sócrates, Aristóteles o Arquímedes; sin llegar siquiera hasta el inglés BACON, el
"Doctor Admirable". Limitémonos a los
últimos siglos. Dejemos de lado a los filósofos, así sean de la talla de MoNTAIGNE
( que vivió 2 siglos antes de Goethe ), de
DESCARTES, de PASCAL, de Rousseau, de
A. Comte o de SPENCER. No salgamos
del campo de las ciencias positivas, para
que la demostración sea más contunden-

te. Aquí e5tán, entre los iniciadores y
creadores no alemanes:
los geómetras franceses, Cauchy, Fourier, Galois, en el dominio abstracto de
las matemáticas puras y de las ciencias
fisicas;
el italiano GALILEO, el inglés NEWTON
y la Eerie de especialistas franceses desde
d'Alembert, Lagrauge y LAPLACE hasta
Enrique Poincar é, en la mecánica celeste
y en la física;
los ingleses Bradley y HERSCHELL, el
francés Leverrier y el italiano Secchi, en
la a stronomía de observación;
el francé5 CARNOT, en termodinámica.
Un j uez que no puede infundir sospechar;:,
lord Kelvin, ha dicho: "en toda la extent!ión del campo de las ciencias, no hay
nada más grande que el principio de
Sadi-Carnot";
el holandés H uYGHENS, el inglés Young
y el francés F.aESNEL: en óptica, estableciendo la teoría ondulatoria;
el italiano V OLTA, el francés AMPÉRE y
el ingiés FARA.DAY, en electricidad;
el inglés MAXWELL, fundador de la elec-

�4-!

XOTAS Y RECORTES

tro-óptica, el trabajo más admirable y
fecundo de los últimos años;
los ingleses DALTON, DAWY y Priestley,
el italiano AvoGADRO, los franceses LAVOISIER, GAY-LussAc, DUMAS, Berthollet
y BERTHELOT, el ruso Mendelejeff y el
sueco Arrhenius, en química;
el francés LAMARK y el inglés DARWIN,
que descubren las leyes de la evolución
natural;
y el francés CLAUDIO BERNARD, que fué
la fisiología misma.
Hemos dejado de lado la multitud considerabilísima de sabios de la clase de
Franklin (físico de Boston), Arago ( astrónomo francés), Cuvier y Buffon ( na, turalistas franceses), Elías de Baumont
(geólogo francés), Sainte-Clairc-Deville
( químico francés que explica los fenómenos de disociación), Becquerel y Curie
(franceses radiologistas) o Tyndall (físico inglés).-Tampoco hemos querido hacer mención de ningún sabio de la hora
actual, aunque se llame William RAMSAY
( químico inglés que ha dilucidado el fenómeno llamado por los alquimistas: "trasmutación de la materia") .

NOTAS í RECORTES

45

Señalemos ahora a lguoas de las aplicaciones prácticas debidas a ingleses o
latinos: navegación al vapor, navegación submarina, alumbrado eléctrico, fotografía, telefonía, galvanoplastia, telegrafia transatlántica, pólvora sin humo,
fonografía, globos. aeroplanos, antisepsia quirúrgica , primeros colorantes artificiales, cinematógrafo, radioterapia,
telegrafía sin hilos. De las aplicaciones
no citadas, dedúzcase lo que se debe a los
americanos, holandeses, daneses, suecos,
rusos, japoneses, noruegos, etc., y se tendrá la parte que realmente t oca a Alemama.

* * *
El ideal de la kultura alemana actual
es realista; es cuidado de cosas. Y es
compatible con la barbarie y con la pedantería. Para prueba, basta leer el
famoso manifiesto de los 93 máximos
prof&lt;!sores y artistas de Alemania. "La
kultura germánica florece al am paro del
militarismo a lemán."
Según el concepto clásico, bárbaro !'lignifica extraño. El bárbaro no es salvaje

�47

XOTAS Y RECORTES

NOTAS Y RECORTES

y necesita sin embargo ser conducido· no
. y ha m enester de pedagogo. '
es niño
"Los pueblos germánicos pocas veces
hao demostr a do completa originalidad.
El germano bárbaro de la antigüedad
fué tributario del celta. En los siglos xn,
XIII, xvu y xvrn, la civilización germánica es un sim ple prolongamiento de la
civilización francesa." Hoy, el carácter
propio de la ciencia alemana es la habilidad para realizar la s ideas que le vienen
de fuera. Ahí está su grandeza: ni más
a llá ni más acá .-Sus laboratorios son
suntuosos. Pero esta magnificencia no
debe tampoco hacer olvidar que muchos
de los trabajo.;; más gloriosos han sido
ef~ctuados con muy escasos recursos materi_ales. _El mismo S c HEELE (siglo xvm)
ennquec16 la química "sin más medios
9ue la propia cabeza y las propias manos " .•No vay amos tan atrás, no salgamos de Inglaterra y de Francia, y
recordemos a P AsTEUR en su pob re laboratorio de !a rue d' Ul m; a ÜROOK ES sa·
cando de s us tub os una r a ma nueva de
la física, ra ma a que t a nto esplendor ha

sabido dar Roentgen; a B!!A'S'LY posibilitando con sus r a dioconductores la telegrafia sin hilos, realizada por el italiano
Marconi, pero preparada por Hertz, dis cípulo de Ma xwell; recordemos, en fin,
a Juan PERRIN contando m oléculas y
dando a nuestra s ideas sobre la constitución de la ma teria la más firme b ase
positiva.
Acabamos de nombrar a Scheele, a
Roentgen, a Hertz. Bien sabemos, pues,
que también Alemania ha prod ucido genios de 1? y de 2? orden. El m á s ilustre
tal vez entre los primeros es el fil ósofo y
matemático LEIBNIZ (siglo XVI ), el "divino Leibniz" . La armonía que él anhelaba entre los pueblos, exige justamente
todo lo contrario de lo que proclaman
hoy los kultos k aiserianos: dicha armonía exige que cada pueblo contribuya a
la obra común de la humanidad con sus
cualidades propias, como colab Jtador
solidario y sin vanas pretensiones di! dominación universa l.
Oigamos por último la voz de otro
gran alemá n, el iocomparable "\VAG-SER:

46

�48

NOTAS Y RECORTES

"Si me entregarais la tierra para organizar la Sociedad en vista de su bienestar,
no podría hacer más que una cosa: dejarla en plena y completa libertad de
organizarse por sí misma."-''En la medida en que yo estoy contenida en vosotros, dice Natura a los hombres, vivís y
florecéis; en la medida en que en vosotros no estoy, os consumís y perecéis."

* * *
EL SERi\,fÓN DE LA MONTA'.\'A E:\' ALEMANIA

Dicen los sabios alemanes del día que
ellos no pueden ser comprendidos por
quien no sea también alt&gt;mán; que su
moral, su concep~ión del derecho y su lógica les son peculiares o idióticas. Y es
la verdad. Lo cual no quita que podamos comprender siempre a muchos de
los sabios de la Alemania prekaiseriana
y hayamos comprendido hasta hace poco a algunos de los otros a que nos referimos. Adolfo von Harnal'k-teólogo renom brado e hi:.toriaclorde los d · gmas-,
h abla ha antes de la guerra con cierta 16g_ica y seriedad. l\1i ren como se expresa
anora en una ocasión solt:mne:

NO'l' .1S Y RIWORTFS

40

"La guerra nos demuestra que nos equivocamos al pensar que la guerra no está en
la naturaleza de las cosas. ¿ Pero no se opone al aforismo de: ''Bienaventurados son.
los mansos"?. No, porque este aforismo se
aplica al individuo, pero no al Estado, porque el Estado es, en primer término_, el. r~presentante de la justicia, y a la JUstic1a
pertenece la espada ... Es posible que a~gún
día la guerra misma pase a la historia Y
desaparezca de la realidad. Pero e~ i_ndividuo, como tal individuo, debe vivir con
arreglo a las enseñanzas del Sermón de la
Montaña.' '
Saquemos las consecuencias:
l. El individuo debe ser man·so, con
arrerrlo
al Sermón de la Montaña.• El
b
Estado, no. El Estado representa la JUSticia, y a la justicia correspondr- la espada.
JI. La guerra está en la naturaleza de
las cosas; pero es posible que a lgún día
desaparezca de la realidad.
¿Pero quién ha visto jamás Estados
peleando? Quienes se baten son sus individuos; y, para vencer, precisa: que se enfurezcan y pierdan la bienavecturanza
de la mansedumbre. Por eso se enseña
hoy a los niños en las escuelas alemanas

�50

NOTAS Y RECORTES

NOTAS Y RECOk1E$

51

.

el' 'Himno del Odio", compuesto por Lissauer, contra Inglaterra.
• ¿Y cómo puede desaparecer de la .realidad ló que está en la naturaleza de las
cosas, lo que es constante en ellas, lo que
es fundamental?
¡Aquí de la kultura con k !
CON CUÁNTA FACILIDAD LEGISLAN LOS
HOMl:IRES Y QUf: MAL LO HACEN!

Leyendo la Gaceta Oficial, del mes de
Agosto para acá, tiene que sentirse desconcertado quien crea ,todavía en la eficacia de las leyes de los hombres, aun
cuando se aparten del orden natural.
¡Qué abrumadora florescencia! ¡Como si
la bondad de los códigos no estuviera
generalmente en razón inversa de su prolijidad! Las leyes de la naturaleza son
muy sencillas, muy claras y abarcan el
infinito. Sus moldes son inflexibles y es
sin embargo inimaginable la diversidad
de modalidades de acción que en ellos
caben. Nuestros mandatarios proceden
al revés: multipli~an la letra, malgastan

fuerzas y quizás nada bueno alcanzan .....
Pero pasemos sin advertir ligerezas, impropiedades, abusos, confusiones y contradicciones. Señalemos tan solo la tendencia al socialismo de Estado teutónico
que se descubre en la mayor parte de las
disposiciones de nuestra Gaceta, en lo
económico y en lo docente. ¡Y ello en plena zona tórrida, donde urge a toda costa robustecer las energías individuales!
CADA UNO HABLA SU LENGUA

¡Es curioso! Por haber sido Wilson profesor, se anotan en contra de los intelectuales en general, las vacilaciones y los
desaciertos que se atribuyen al Secretario de Estado BRYAN, dando a entender
que la alta cultura y el bagaje de teorías
apropiadas son contraproducentes para
el gobierno político de los pueblos. ¿Pero qué llamarán alta cultura? ¿ y qué,
teoría? El buen gobernante y -el buen
universitario deben reunir exactamente
los mismos caracteres de cerebración, de
potencia volitiva y de justeza de miras.
La investigación en el laboratorio, la so·

�53

tor.As y .RBCOlt'rES

NOTAS Y RECORTES

lución de los problemas sociales, _el atinado manejo de los hombres y de las
cosas, exig.en dotes que son de un mismo
orden fisiológico . Todo hombre esclarecido, resuelto y consecuente en sus actos
sucesivos, todo hombre de gran acción,
es forzosamente un gran intelectual. Si
erramos, en EE. UU., o en Costa Rica , es
precisamente por imprevisión, por falta
de reglas generales, por incapacidad para la abstracción; en una palabra, por
falta de teoría. Los Bryan de allá-si
son como los pintan-y los de aquí, serán todo, excepto teóricos de verdad.

blica ; de que no es cosa que interesa sólo a
unos cuantos sabios; de que tiene más importancia que la decorativa consistent e en
hacer buen papel entre los pueblos civilizados, qu e han dado en la flor de enamorarse
de la cultur a popular.
E n esta preconcienciadel pr oblema ¡ cuántas lagunas podrían señala rse! ¡Qué endeble
y t ierno nos parcee todavía ese interés naciente ! La predilección que se otorga a las
cuestiones confesionales y políticas sobr e
las e:¡ue son propiamente de enseñanza; la
falsa oposición que se pretende establecer
entr e educación e instrucción, p ara menospreciar solapadamente a ésta; el espfr-:it u
utilitario y práctico que se quiere imprimir
a la renovación de la enseñanza son señales
de lo incompleto y r udimentario que es t odavía ese movimiento de opinión. P ero es
algo, es el primer paso, para que tenga realidad en la conciencia española uno de los
términos de aquel programa de regeneración, trazado por Joaquín Costa en dos solas palabras que valen por muchos discursos: escuela y despensa, versión popular de
cultura y riqueza, los verdaderos ci m ientos
de la grandeza de las naciones.
Esa preconciencia del prol?lema de la cultura , del problema de la educación, que es

52

E.

J. R.

LA UNIVE RSIDAD Y LOS " P RÁCTICOS"

La opinión española empieza a interesarse por los problemas de la educación. Es
un interés naciente, acaso superficial, todavía muy incompleto, pero que permite considerarlo" optimistaniente como una señal
de renacimiento. Se empieza a formar conciencia acerca de tan vital asunto; hay ya
una preconciencia, un sentimiento confuso
de q ue la instrucción es una necesidad pú-

�54

NOTA$ Y RECORTE$

NOTAS Y RECOBTES

el problema de la preparación para la vida,
bajo sus distintos aspectos, entre los cuales
el de la instrucción es el menos discutible
es todavía: como digo, muy incompleta. S~
comprende ya la necesidad de la escuela;
pocos se atreven a decir que es mejor que
los pobres no sepan nada, que al pueblo le
conviene la ignorancia, porque le ahorra
cavilaciones, aparta de él tentaciones y rebeldías y le permite ser más feliz dentro de
su simplicidad. ¡ Como si esto fuera posible!
i Como si aparte de todas las razones ideales y morales, la economía moderna ~o exigiera mínimos crecientes de cultura hasta
pa1'a las más humildes formas de la concurrencia vital ! Pero si se comprende la escuela, no se comprende todavía la Universidad. La Universidad, según uño de esos
tópicos de la vulgaridad que corren por las
bajas capas de la política y del periódico y
arra~tran a muchos simples en quienes está
abolida la función de discurrir es una fábrica de títulos académicos, u~ vivero de
doctores y licenciados, de hambrientos de
levita que asaltarán el día de mañana los
destinos públicos por no servir para otra
cosa.
No se advierte que el problema de la instrucción es un problema orgánico, cuyas

partes actúan recíprocamente unas sobre
otras. Sin Universidad no habrá escuela a
menos que enviásemos a los maestros' a
educarse en el Extranjero. No basta que
baya Escuelas normales u otros seminarios
de maestros. De la Universidad, de los centros de enseñanza superior científica, llámense como se quiera y no hay por qué variarles aquel glorioso nombre que encierra
la tradición de la cultura desdé la Edad
Media, procede el nivel del saber que luego
se diversifica en varias aplicaciones y forma
los especialistas d~ las diferentes profesiones y hace profesores normales, inspectores,
maestros. Sin cultivo puro de las ciencias,
las aplicaciones caerían en el empirismo,
degenerarían, se petrificarían en la rutina,
Con razón se achaca a la Universidad aleana, al cultivo de las ciencias físico-quimicas, el desarrollo extraordinario de la
industria y .el comercio germánicos. El progreso de las aplicaciones. prácticas, tiene
por supuesto el adelanto de las ciencias.
El impulso de la Universidad llega a la
cuela de primera enseñanza. Contra la
niversidad conspiran el sentido utilita·o del practicismo (a veces lo que parece
áctico es lo menos p-ráctico) y la pedante-

55

�5(1

•

).'0'1'AS Y HEl'Oln'ES

ría de los autodidactos
pasado por ella, creen que no sirve par
nada. Los unos dicen: "¡ nada de faculta
des, ni de filosofías, ni de monsergas; lo qu
queremos es cosas prácticas; cosas que sir
van para la vida, ingenieros, maestros, co
merciantes !". Como si eso pudiera logrars
sin un intenso cultivo de la ciencia. Lo
otros se figuran a las Universidades como
Escuelas arcaicas, ajenas a la cultura moderna, y no advierten que todo lo que h
sobresalido en la cultura española contemporánea desde Costa a Menéndez Pclayo
de la Universidad procede (hablo de la Uní
versidad en sentido genérico, de enseñanz
científica superior).
¡De "Nuevo Mundo.")

BORRADOS

En la sesión del 15 de :Marzo, ln .lcnd
mía de Cit·nci:is '· ... ncesa ha decidido 1
cxclüsión de los siguieAtes miembros al
manes, firmantes del conocido ~Ianifiesto
Baeyer (químico), E. Fischer (químico
\Yaldeyer (anatomista) y F. Klein (mat
mático).-Otras sociedades sabias han i
mado ya resoluciones semejantes.

.\°TILLAl\·A (&amp;mm//,11)
N JUA,\' DE LA CRUZ
AY LUIS DE LEO.V
ROCHEFOUCA ULD
s LIIIR0S DE HORAS son voh1menes impresos en vitela
lada; todas !ns páginas decoradasZcon variados orna•
de estilo, a dos colores; la encuadernación en per•
loo legitimo, impreso en varios colores esmaltRdos, con
aderas y marcador de cintas de seda. El libro tiene la
afinada y paciente de un códice manuscrilo. En la
ra página lleva una dedicatoria, con el lugar corres·ente a los nombres en blanco. Es un admirable libro-

PUBLICACONES RECIBIDAS.
Ca.~a Editorinl,PROMETEO, de Valencia, acaba de
• ar La Risa, por E. Bergson, una de las mejores obras
·das recientemente en Parfs, y seguramente la más
ante del gran pensador francés. ¿Por qué relmos y
~ nos hacen reir? ¿Qué es la risa? ¿Qué representa
vida social? Lo cómico en el lenguaje, lo cómico en la
n y en el movimiento y lo cómico en los caracteres. La
mo represión moral. Todos esos puntos se estudian
Jarecen en este 111,ro, de una singularidad extrnordi• uniendo a las observaciones del hJósofo el encanto de
agen, acertada y luminosa, delicadamente expuesta y
rosamente labrada, con un acierto de 1mista. A estos
res de la forma debe Bergson su póblico femenino,
llena su cátedra de Parls. Asl le llaman "el filósofo de
1a obra,

admirablemente presentada por sus edi1ores,
na magnifica cubiert.i a todo color, se vende a dos pe.
en todas las buenas librerfas.

MERCURIO lllt

NUEVA ORI.E.\:'\S

S11111ari1J de abril de 1915:
gina personal del Director.-To/edo: por Romera :'\a- Curiosidades - St&gt;11elo: por Falconi Villagómez 1.1 Hllt..111,1: por Rodrigo Cen:intes - A.:tualida&lt;les-;.

••

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                  <text> Colección Ariel de Joaquín García Monge. La misma fue una importante revista cultural que iniciara en 1906 bajo la dirección de su fundador y terminada en 1917 por Alfredo Greñas, sucesor de García Monge en la dirección de la revista. La Colección Ariel se caracterizó por difundir una selección de literatura clásica y moderna de distinguidos intelectuales latinoamericanos, europeos y estadounidenses. A partir de 1908 la revista incluye una sección denominada "Rincón de los niños"  </text>
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                <text> Colección Ariel de Joaquín García Monge. La misma fue una importante revista cultural que iniciara en 1906 bajo la dirección de su fundador y terminada en 1917 por Alfredo Greñas, sucesor de García Monge en la dirección de la revista. La Colección Ariel se caracterizó por difundir una selección de literatura clásica y moderna de distinguidos intelectuales latinoamericanos, europeos y estadounidenses. A partir de 1908 la revista incluye una sección denominada "Rincón de los niños"  </text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>��eolecci6n 11 R I EL
APULEYO

ffIsroa,n DE PSIQUIS YCUPIDO
( Tm,i11cíd.z dd /11Jl11 por Die,,.l{I) Lóju~ d~ Cort~g,m,1)

•·•LtO'TCCA CENTRAL
U. A. N. L

SAN JOSE DE COSTA RICA , C. A.
Imprenta Grefta a

1

�APRECIACIONES.

1lbril de 1915

--~ _____________
.J •

_____

TS.3:&gt; A=93TOt.J
__-;.;_
..J .14 .&gt;.
.u

~

Nació Apuleyo en Madaurfl (A
frica), el año 114 de Cristo. Estudió en Cartago y viajó luego por
Oriente, Grecia e Italia, desde los
quince hasta los veinticinco años.
Casó en Oea con Pudentilla, madre
de un su amigo, cuya familia, enemistada con A pule yo, entabló contra él un proceso, acusándole, entre otros crímenes, del de magia.
Salió vencedor Apuleyo y se estableció en Cartago, donde vivió has ta su muerte, acaecida por los años de 185 a 190, consagrado al
estudio y a la oratoria, en la cual
Jleg6 a adquirir fama extraordinaria. Consta que tradujo al latín el
Phedon de Platón, pero esta y
otras muchas obras suyas se han

�4

APRECI.ACIOXES

perdido, habiendo llegado a nosotros solamente los once libros de
las Metamorfosis (o El Asno de Oro), los cuatro de las Floridas,
el opúscuJo Del Dios de 86crates,
los tres libros De la doctrina de
·P lat6n, el tratado De.l jjfundo y la
.Apología ante Glaudio jjfáximo.

. La obra de Apuleyo quA a nosotros por ab-:J ra nos interesa, son
las Jr/etarno1'fosis o El Asno de Oro,
escrito por el añ,1 184 seis después de la muerte de. Luciano de
Samósata.
Las iJ,fetamorfosis no son obra
enteramente original, sino que están inspiradas en el opúsculo: Lu •
cío o El Asno, atribuícl o a Luciano, el cual a sn vez reprodujo, según Focio, las 1Jletam01'fosis de Lucio de Patras (si es que éste es
fl ~terior a Luciano ), obra hoy perdida. Apuleyo amplifica esos mo-

APRECUCIO~ES

5

delos, escribiendo un libro de mero entretenimiento, donde combina varias fábulas milesias para formar el argumento.
Uno de los episodios de la obra de A pu ley o es la historia de
Ps1¡clie,que una vieja, ama de gobie0rno de cierta cuadrilla de ladrones (incidente imitado en el Gil
Blas de Santiliana), refiere a una
joven, de quien se han apoderado,
para distraerla. "Mezcla abigarrada de cuentos milesios, casos
trágicos, historias de hechicerías y
mitoil filosóficos, El Asno de Oro,
que como novela de aventuras es·
tá llena de interés y de gracia, es,
sin duda, el tipo más completo de
la novela antigua, y nos deleitaría
hoy tanto como a los lectores del
siglo II, si estuviese escrita con
más llaneza de estilo y no en aquella manera decadente, violenta

�6

7

il'R ECU.CIOXES

.APRECIACIOh"ES

y afectada, llena de intolerables
arcaísmos y grecismos, de frases

ger en sus viajes por Oriente y por
Grecia.

simili-cadentes, de palabras compuestas o torcidas de su natural
sentido, de metáforas y catacreses
~onstruosas, de diminutivos pueriles y de todo género de aliños indecorosos a la grave majestad de
la lengua latina.'' •
La fábula de Psiquis no consta en el Luci·o de Luciano. Apuleyo es el único escritor de la antigüedad clásica que nos la trasmite.
¿ Quiere decir esto que sea obra original suya ? Algunos lo han creído así. Nosotros pensamos, por el
contrario, que se trata de algunos
de esos mitos filosóficos a que tan
aficionados eran los platóuicos (recuérdese el de Rr el Armenio eo
el últ.imo libro de la Repüblica de
Platón) y que Apuleyo pudo reco• M. Menéndez y Pelayo: 01/gems de la .Vovd.i. Madrid, Bailly-Balliérc, 1905. Pag. XIV

... El Asno de Oro de Apuleyo bellamente traducido del latín
al' castellano en 1513 por Diego
López de Cortegana, Arc~diano de
Sevilla y fervoroso erasmista.

A.

BONILLA y SAN MARTIN

( El Mito de Psyquis.)

La obra qne inmortalizará el
nombre de Apuleyo, es la novela
en once libros en que ha desarrollado el asunto que Luciano tan vivamente esquició, las tribulaciones
de un asno q ne ha sido hombre~ Y
que concluye por recuperar su dignidad de bípedo. Las Metamo1'fosis por otro nombre El Asno de Oro' son un cuadro completo de la
vida y de la sociedad e~ el siglo
segundo de nuestra era; ciertamente que no es un cuadro de mano

�8

A PREGIACIONES

maestra, 'aun cuando está pintado
con cierta fuga meridional y con
alguna gracia Y. espiritual jovialidad. Algunas de las figuras presentadas por Apuleyo son muy gracia·
sas. Algunos de sus cuentos son
muy buenos, a pesar del execrable
procedimiento estilístico que le sir
ve para echar a perder de continuo
las mejores ideas y las mejores sentencias. No me refiero a los cuentos en que la gracia va mezclada
con la deshonestidad, sino a aquellos que todos pueden leer, y de
los que se han acor.dado Cervantes
y otros autores modernos. E:1 las
.1lletamo1fosis hay algo mejor que
los buenos cuentos: el mito de Psiquis, una de las maravillas de la
imaginación antigua. Es claro que
Apuleyo no inventó ese mito; pero
lo cuenta con soltura y gracia, y
hasta con una especie de relativa
sencillez. Por el asunto y aun por

IPHF.l ' IA( ' IOXES

9

el estilo, son incontestablemente
los mejores de su obra los capítulos en que relata las aventuras de
la amante de Cupido. A La Fontaine le bastó sustituir la gracia de
Apuleyo con algo de su poesía y de
su natural ingenuo, para hacer una
obra maestra de la ·narración del
escritor de Madaura. Por más que
sea africano; cuando se ha tenido
la fortuna de A puleyo con su Psiquis, no se puede morir, porque
se deja una obra y un nombre.
ALEJO PIERRON
( /li,foire dt l., Littmzture Rom,,í11t.)

Pero colocada como uno de los
episodios en la narración principal-una verdadera joya en medio
de sus mofas, su tosca aunque genuina humanidad, sus burlescos
horrores, aparece la historia de
Cupido y Psiquis, llena de brillantes y animados pasajes-speciosa

�10

APllECUCió:&amp;ES

locis-y copiosa en hermosos y visibles vuelos de la fantasía (le parece a uno ver y tocar el cabello de
oro, las frescas flores, las preciosas obras de arte) pero llena también de un idealismo gentil, de modo que puede considerarse, si se
quiere, como· una alegoría. Con
una concentración de sus más finos
dones literarios, A puleyo hn recogido en ella la esencia imponderable de muchos deliciosos cuentos
viejos.

vVALTER p ATER.
( ,)f,ll'ius //,e Epimremt)

HISTORIA DE PSIQUIS Y CUPIDO *
Eranse en una ciudad un rey y una reina, y tenían tres hijas muy hermosas, de
las cuales dos de las mayores, como quier
que eran hermosas y bien dispuestas,
podían ser alabadas por loores de hombres, pero la más pequeña, era tanta su
hermosura, que no bastan palabras humanas para poder expresar ni suficientemente alabar su belleza. Muchos de
otros reinos y ciudad.es, a los cuales la
fama de su hermosura juntaba, espantados con admiración de su tan grande
hermosura, donde otra doncella no podía llegar, poniendo sus manos a la boca
y los dedos estendidos, así como a la
diosa Venus con sus religiosas adoraciones la honraban y adoraban.
Ya la fama corría por todas las ciuda• Libros IV, V y VI de las .lfet,1111orfasis de Apuleyo .
Tr~ducción de D iego López de Cortegana, con algunas
vanantes.

�12

.APULEYO

l'SIQUIS Y CtIPfDO

des y regiones cercanas que ésta era la
diosa Venus, la cual nació en el profundo
piélago de la mar y el rocío de sus ondas
la crió. Ya decían así mismo que otra
diosa Venus, por influjo de las estrellas
del cielo, había nacido otra vez, no en la
mar pero en la tierra, conversando con
todas las gentes, adornada de flor de virginidad. De esta manera su opinión procedía de cada día,*queyala fama de ésta
era derramada por todas las islas de alderredor y en muchas provincias de la
tierra; muchos de los mortales venían de
fuengos caminos, así por la mar corno
por tierra, a ver este glorioso espectáculo que había nacido en el mundo. Ya nadie quería navegar a ver la diosa Venus,
que estaba en la ciudad de Pafo, ni tampoco a)a isla de Gnido, ni al monte Citherón, donde le solían sacrificar; sus
templos eran ya destruidos, sus sacrificios olvidados, sus ceremonias menospreciadas, sus estatuas estaban sin honra ninguna, sus aras y altares, sucias y

cubiertas de ceniza fría. A esta doncella
suplicaban todos, y debajo de vulto·~ humano adoraban la majestad de tan gran
diosa y cuando de mañana se levantaban, todos le sacrificaban con sacrificios
y manjares, como sacrificaban a la diosa
Venus. Pues cuando iba por la calle o
pasaba alguna plaza, todo el pueblo, con
flores y guirnaldas de rosas, le suplicaban y honraban.
Esta grande traslación de honras celestiales a una moza mortal, encendió
muy reciamente de ira a la verdadera
diosa Venus, y con mucho enojo meciendo la cabeza, y riñendo entre sí, dijo de
esta manera: "¡Véis aquí yo, que soy la
primera madre de la na tura de todas las
cosas; yo, que soy principio y nacimiento
de todos los elementos; yo, que soy Venus, criadora de tod as las cosas que hay
en el mundo, soy tratada en tal manera
que en la.,honra de mi majestad haya de
tener parte y ser mi aparcera una moza
mortal, y que mi nombre, formado y

• De esta ma nera su fama crecía más cada día.

Rostro, semblante.

13

�14

15

APIJLEYO

PSIQUIS Y CUPIDO

puesto en el cielo, se haya de profanar en
suciedades terrenales. ¿Tengo yo de sufrir que tengan a cada duda si tengo yo
de ser adorada o esta doncella, y que haya de tener comunidad conmigo? ¿Y que
una moza que ha de morir,_ tenga mi gesto que piensen que soy yo? Según esto,
por demás me juzgó aquel pastor que
por mi gran hermosura me prefirió a tales diosas, cuyo juicio y justicia aprobó
aquel gran Júpiter. Pero ésta, quien quiera que es, que ha robado y usurpado mi
honra, no habrá placer de ello; ¡yo le haré que se arrepienta de esto y de su ilícita
hermosura!" Y luego llamó a Cupido,
aquel su hijo con alas, que es asaz temerario y osado, el cual, con sus malas costumbres, menospreciada la autoridad pública, armado con saetas y llamas de
amor, discurriendo de noche por las casas ajenas, corrompe los casamientos de
todos, y sin pena ninguna comete tantas
maldades, que cosa buena no hace. A
este, como quier que de su propia natura
él sea desvergonzado, pedigüeño y destruidor, pero, demás de esto, ella le en-

cendió más con sus palabras, y llevólo a
a quella ciudad donde estaba esta doncella que se llamaba Psicbes, y mostrósela,
diciéndole con mucho enojo, gimiendo y
cuasi llorando, toda aquella historia de
la semejanza envidiosa de su hermosura,
diciéndole en esta _m anera: "Oh hijo, yo
t e ruego, por el amor que tienes a tu madre, y por las dulces llagas de tus saetas,
y por los sabrosos fuegos de tus amores,
que tú des cumplida venganza a tu madre, y véogala contra la hermosura rebelde o contumaz de esta mujer, y sobre
t odas las otras cosas has de haber una,
la cua:1 es que esta doncella sea enamorada de muy ardiente amor de hombre de
poco y bajo estado, al cual la fortuna no
dió djgnidad de estado, ni patrimonio, ni
salud. Y sea tan bajo, que en todo el
mundo no halle otro semejante a su miseria.
Después que Venus hubo hablado esto,
besó y abrazó a su hijo, y fuese a la ribera de un río que estaba cerca, donde con
sus pies hermosos holló el rocío de las
ondas ·de aquel río, y de allí se fue a la

�16

APl'LEYO

mar, adonde todas las ninfas de la mar
le vinieron a servir y hacer lo que ella
qaería, como si· otro día antes se lo hubiese mandado. Allí vinieron las hijas de
Nereo cantando, y el dios Neptuno, con
su áspera barba del agua de la mar, y
con su mujer Salicia, y Palemón, que es
guiador del delfín. Pues las compañas de
los Tritones, saltando por la mar, unos
tocan trompetas, otros traían un palio
de seda, porque el sol su enemigo no le
tocase, otro pone el espejo delante los
ojos de la señora. De esta manera, nadando con sus carros por la mar, todo
este ejército acompañó a Venus basta el
mar océano.
Entre tanto, la doncella Psiches, con
su hermosura sola para sí, ningún fruto
recibía de ella. Todos la miraba n y todos
la alababan, pero ninguno que fuese rey
ni de sangre real, ni aun siquiera del pueblo la llegó a pedir, diciendo que se quería casa..r con ella. Maravilláb a nse de ver
sn divina hermosura , pero maravillában·
se como quien ve una estatua pulidamen·
te fabricada. Las dos hermanas mayores,

P SIQUIS Y CUPIDO

17

porque eran templadamente hermosas,
no eran tanto divulgadas por los pueblos, y habían sido desposadas con dos
reyes que las pidieron en casamiento, con
los cuales ya estaban casadas y con buena ventura apartadas en su casa. Mas
esta doncella Psiches, &lt;!Staba en casa del
padre llorando su soledad, :,:.siendo virgen , era viuda, por la cual causa estaba
enferma en el cuerpo y llagada en el corazón. Aborrecía en sí su hermosura, como quier que a todas las gentes pareciese

bien.
El mezquino* padre de esta desventura.da hija, sospechando que alguna ira Y
odio de los dioses celestiales hubiese contra ella, acordó de consultar el oráculo
antiguo del dios Apolo, que estaba en la
ciudad de Milesia, y con sus sacrificios Y
ofrendas suplicó a aquel dios que diese
casa y marido a la triste de su hija. A polo, como quier que era griego y de nación
jonia, por razón del que había fundado
aquella ciudad de Milesia, pero respon- .D -;;sdichado . El mismo sentido tiene esta palabra
todas las veces que se usa tn este cuento.

�18 .

1':-IQUJI'; Y C{TPll&gt;O

Ál'ULEYO

dió en latín estas palabras: "Pondrás esta moza, adornada de todo aparato de
llanto y luto, como para enterrarla, en
una piedra de una alta montaña, y déjala allí. No esperes yerno que sea nacido
de linaje mortal, mas espéralo fiero y
cruel, y venenoso como serpiente, el cual,
volando con sus alas, fatiga todas las
cosas sobre los cielos, y con sus saetas y
llamas doma y enflaquece tQdas las cosas, al cual el mismo dios Júpiter terne y
todos los otros dioses ~e espantan, los
ríos y lagos del infierno le temen."
El rey, que siempre fue próspero y favorecido, como oyó este vaticinio y respuesta de su pregunta, triste y de mala
gana tora6sc para tras a su casa. El
cual dijo y manifestó a su mujer el mandamiento que el dios Apolo había dado
a su desdichada suerte, por lo cual llorararon y plantearon* algunos días. En
esto ya se llegaba el tiempo que habían
de poner en efecto lo que Apolo mandaba, de manera que comenzaron a apare•

Lloraron, sollozaron, gimieron.

19

jar todo lo que la doncella había menester para sus mortales bodas. Encendieron
la lumbre de las hachas negras con hollín
y ceniza, y los instrumentos músicos de
las bodas se mudaron en lloro y amargura, los cantares alegres en luto y lloro;
y la doncella que se había de casar, _se
limpia las lágrimas con el velo de alegnaDe manera que el triste hado de esta casa hacía llorar a toda la ciudad. La cual,
como se suele hacer en lloro público,
mandó alzar todos los oficios, y que no
hubiese juicio ni juzgado.
El padre, por la necesidad que tenía de
cumplir lo que Apolo había _mandad~,
procuraba de llevar la mezquina de Pstches a la pena que le estaba profetizada.
Así que, acabada la solemnidad de aquel
triste y a margo casamiento, con grandes
lloros ,•ioo todo el pueblo a acomp1:1ñar
a esta desdichada, que parecía que la llevaban viva a enterrar y que éstas no
rran sus bodas, mas sus exequias. _Los
tristes del padre y la madre, conmovidos
de tanto mal, procuraban cuanto podían
de alargar el negocio y la hija comenzó-

�20

21

APULEYO

PSIQUIS Y CU PIDO

les a decir y amonestar de esta manera:
"¿Por qué, señores, atormentáis vuestra
vejez con tan continuo llorar? ¿Por qué
fatigáis vuestro espíritu, que más es mío
que vuestro, con tantos aullidos? ¿Por
qué ensuciáis esas caras que yo tengo de
honrar, con lágrimas que poco aprovechan? ¿Por qué rompéis en vuestros ojos
los míos? ¿Por qué arrancáis vuestras
canas? ¿Por qué apuñeáis vuestros santos pechos? ¡Este será el premio y galardón claro y egregio de mi hermosura!
Vosotros estáis heridos mortalmente de
la envidia, y sentís tarde el daño. Cuando las gentes y los pueblos nos honraban
y celebraban con divinos honores, cuando todos a una voz me llamaban la. nueva diosa Venus, entonces os había de doler y llorar, entonces me habíais ya de
tener por muerta. Ahora veo y siento
que sólo este nombre de Venus ha sido
causa de mi muerte. Llevadme ya y dejadme ya en aquel risco donde A polo
mandó. ¡Ya yo querría haber acabadq
estas bodas tan dichosas! ¡Ya deseo ver
a aquel mi generoso marido! ¿Por 'qué

tengo yo de detener aquel que es nacido
para destrucción de todo el mundo?"
Acabado de hablar esto, la doncella
calló, y como ya venía todo el pueblo
para acompañarle, lanzóse en medio de
ellos y fueron su camino a aquel lugar
donde estaba un risco muy alto, encima
de aquel monte, encima del cual pusieron la doncella y allí la dejaron, dejando
así mismo con ella las hachas de las bodas que delante de ella llevaban ardiendo, apagadas con sus lágrimas: y, abajadas las cabezas, tornáronse a sus casas.
Los mezquinos de sus padres, fatigados
de tanta pena, encerráronse en su casa,
y cerradas las ventanas, se pusieron
en tinieblas perpetuas. Estand-:&gt; Psiches
muy temerosa llorando encima de aquella peña, vino un manso viento de cierzo,
y como quien estiende las alas, la tomó
en su regazo; así, poco a poco, muy mansamente la llevó por aquel valle abajo y
la puso en un prado muy verde y hermoso de flores y hierbas, donde la dejó, que
parecía que no le había tocado.

�22

APULEYO

* * *
Psiches, estando acostada suavemente
en aquel hermoso prado de flores y rosas,
alivióse de la pena que en su corazón tenía, y oomen:'.Ó dulcemente a dormir.
Después que suficientemente hubo descansado, levantóse alegre, y vió allí cerca una floresta de muy grandes y hermosos árboles, y vió así mismo una fuente
muy clara y aplacible.* En medio de
aquella floresta, cerca de la fuente, estaba una casa real, la cual parecía no ser
edificada por manos de hombres, sino
por manos divinas; a la entrada de la
casa estaba un palacio tan rico y hermoso, que parecía ser morada de a lgún dios,
porque el zaquizamí y cobertura era de
madera de cedro y de un marfil maravillosamente labrado, las columnas eran
de oro, y todas las paredes cubiertas de
plata, en la cual estaban esculpidos bestiones y animales, que parecía que arremetían a los que allí entraban . Maravilloso cierto hombre fue el que tanta arte
• Agradable.

PSIQUIS Y CUPIDO

23

sabía, y pienso que fuese medio dios, y
aun creo que fuese dios el que con tanta
sutilidad y arte hizo de la plata estas
bestias fieras. Pues el pavimento del palac:o, todo era de piedras preciosas de
diversos colores, labradas muy menudamente como obra mosaica. De doude se
puede decir una vez y muchas, que bienaventurados son aquellos que huellan sobre oro y piedras preciosas; ya las otras
piezas de la casa muy grandes y anchas,
y preciosas sin precio. Todas las paredes
estaban enforradas en oro, tanto resplandeciente, que ella hacía día y luz a sí
misma, aun.que el sol no quisiese. Y de
esta manera resplandecían las cámaras y
los portales y corredores, y las puertas
de toda la casa. No menos respondían a
la majestad de la casa todas las otras
cosas que en ella había, por donde se podía muy bien juzgar que Júpiter hubiese
fundado este palacio para la conversación humana.
Psicbes, convidada con la hermosura
de tal lugar, llegóse acerca, y con una
poca de más osadía entró por el umbral

�24

25

Al'rl,EYO

PS 1 QUTS Y CUPIDO

de la casa, y como le agradaba la hermosura de aquel edificio, entró más adelante, maravillándose de lo que veía. Y dentro en la casa vió muchos palacios y
salas perfectamente labrados, lleno~ de
grandes riquezas, que ninguna cosa había en e1 mundo que allí no estaba. Pero
sobre todo, lo que más se podría uno
allí maravillar, demás de las riquezas
'que había, era la principal y maravillosa,
que ninguna cerradura ni guarda había
allí donde estaba el tesoro de todo el
mundo.
Andªndo ella con gran placer viendo
estas cosas, oyó una voz sin cuerpo que
le decía: "¿Por qué, señora, tú te espantas de tantas riquezas? Tuyo es todo esto que aquí ves; por ende éntrate en la
cámara y ponte a descansar en la cama,
y, cuando q_uisieres, demanda agua para
bañarte, que nosotras, cuyas voces oyes,
somos tus servidoras y te serviremos en
todo lo que mandares, y no tardará el
manjar que te está aparejado para esforzar tu cuerpo."
Cuando esto oyó Psiches, ~sintió que

aquello era provisión* divina, y descansando de su fatiga, durmió un poco, y
después que despertó, levantóse y lavóse,
y viendo que la mesa estaba puesta y
aparejada para ella, fuese a !'entar, y luego vino mucha copia de diversos manjares, y así mismo un vino que se llama néctar, de que los dioses usan, lo cual todo
no parecía quien lo traía, y solamente
parecía que venía en el aire, ni tampoco
la señora podía ver a nadie, más solamente oía las voces que hablaban, y a estas solas voces tenía por servidoras. Después que hubo comido, entró un músico
y comenzó a cantar, y otro a tañer con
una vihuela, sin ser vistos. Tras de esto
comenzó a sonar un canto de muchas voces, y como quier que ningún hombre pareciese, bien se manifestaba que era coro
de muchos cantores. Acabado.este placer,
ya que era noche, Psiches se fue 2. dormir,
y despué~ de haber pasado un rato de la
noche, comenzó a dormir, y luego despertó con gran miedo y espanto, temiendo
*

l\Iandamiento, providencia.

�26

APULF.YO

en tanta soledad no le aconteciese algún
daño a su virginidad, de lo cual ella tanto mayor mal temía, cuanto más estaba
ignorante de lo que allí había, sin ver ni
conocer a nadie. Estando en este miedo,
vino el marido no conocido, y subiendo
en la cama, hizo su mujer a Psicbes, y
antes que fuese de día partióse de allí, y
luego aquellas voces vinieron a la cámara y comem;aron a curar* de la novia,
que ya era dueña. De esta manera pasó
algún tiempo sin ver a su marido, ni haber otro conocimiento. Y como es cosa
natural, la novedad y estrañeza que antes tenía, por la mucha continuación ya
se había tornado en placer, y el sonido de
la voz incierta ya le era solaz y deleite de
aquella soledad.
Entre tanto su padre y madre se envejecían en l!anto y luto continuo. La fama
de este negocio, como bahía pasado, había llegado a donde estaban las he1manas mayores casadas, las cuales, con mu•

Cuidar.

PSIQUIS Y Ct'"PIDO

'27

cha tristeza, cargadas de luto, dejaron
sus casas v vinieron a ver sus padres,

para babla.rles y consolar. Aquella misma noche, el marido habló a su mujer
Psiches, porque como quier que no lo
veía, bien lo sentía con los oidos y palpaba con las manos, y díjole de esta manera: "Oh señora, dulcísima y muy amada mujer: la cruel fortuna te amenaza
con un peligro de muerte, del cual yo
querría que te guardases con mucha cautela. Tus hermanas turbadas, pensando
que tú eres muerta, han de seguir tus pisadas y venir hasta aquel risco de donde
tú aquí viniste, y si tú por ventura oyeres sus voces y llantos, no les respondas
ni mires allá en manera ninguna, porque
si lo haces, a mí me darás mucho dolor,
pero para ti causarás un grandísimo
mal, que te será cuasi la muerte.". Ella
prometió de hacer todo lo que el mando le
mandase, y que no haría otra cosa; pero
como la noche fue pasada y el marido de
ella partido, todo aquel día la mezquin~
consumió en llantos y en lágrimas, diciendo muchas veces que ahora conocía

�28

.\ l'ULEYO

que ella era muerta y perdida, por estar
encerrada y guardada en una cárcel honesta, apartada de toda habla y conversación humana, y qae aun no podía ayudar y responder siquiera a sus hermanas,
que por su causa lloraban, ni solamente
las podía ver. De esta manera aquel día
ni quiso lavarse oi comer, ni recrear con
cosa alguna, sino llorando con muchas
lágrimas se fue a dormir.
No pasó mucho tiempo que el marido
vino más temprano que otras noches, y
acostándo¡;e en la cama, ella, aunque es.taba llorando, y abrazándola, comenz6
a reprenderla de est&lt;i. manera: "Oh mi señora Psiches: ¿esto es lo que tú me promefote? ¿Q_ué puedo yo siendo tu marido, esperar de ti, cuando el día y toda la
nccbe, y aun ahora que estás conmigo,
no dejas de llorar? Anda ya, haz lo que
quieres, y obedece a tu voluntad que te
demanda daño para ti; pero cuando tarde te arrepintieres, te recordarás de lo
que yo te be amonestado."
Entonces ella, con muchos ruegos, diciendo que si no le otorgaba lo que que-

PSIQUIS Y CUPJDO

20

ría, que ella se moriría, le sac6 por fuerza

y contra su voluntad que hiciese lo que
deseaba, que vea a sus hermanas y las
consuele y hable con ellas, y aunque todo
Jo que quisiere darles, así oro como joyas
y collares, que se lo dé. Pero muchas vel'eS le amonestó y espantó que_no consienta en e] mal consejo de sus hermanas,
ni cure de buscar ni saber el gesto y figu·
r a de su marido, porque con esta sacrílega curiosidad no caiga de tanta riqueza
y bienaventuranza como tiene, que haciéndolo de otra manera, jamás le vería
ni tocaría.
Ella dió muchas gracias al marido, y
estando ya más alegre dijo: ''Por cierto,
señor, tú sabrás que antes moriré que no
que hubiese de estar sin tu dulcísimo casamiento, porque yo, señor, te amo y
muy fuertemente, y quien quiera que eres
te quiero corno a mi ánima, y no pienso
que te puedo comparar al dios Cupido.
Pero demás de esto, señor, te ruego que
m andes a tu servidor el viento cierzo que
traioa
o a mis hermanas aquí, así como a
mí me trajo;" y diciendo esto, dábale mu-

�- 30- - - -

__

_, ,\l't;U;Yo

chos besos, y halagándolo con muchas
pal~~ras Y_ ~brazáodolo con halagos y
cancias, d1c1endo: "¡Mi dulce marido!
¡dulce ánima de tu Psiches!" y otras palabras por donde el marido fué vencido,
Y_ prom~t'.6 de hacer todo lo que ella qui.
s1ese. Vauendo ya el alba, él se desapare·
ció de sus manos.
. Las hermanas preguntaron por aquel
nsco o lugar donde habían dejado a Psiches, y luego fuéronse para allá con mucha priesa, de donde comenzaron a llorar
y dar grandes voces y aullidos, hiriéodo,
se en los pechos, tanto que a las voces
que daban, los montes y riscos sonaban
1~ que ellas decían, llamando por su propio nombre a la mezquina de su hermana. Hasta tanto que Psiches, oyendo las
vo~es que sonaban por aquel valle abaj(),
s~_l16 de casa temblando como sin seso, y
d1Jo: "¿Por qué sin causa os afligís con
tantas mezquindades* y llanto? ·Porqué
11 , •
¿
ora1s, que viva soy? Dejad esos gritos y
voces; no curéis más de llorar, pues que
•

Desdichas.

PSIQT'J$ í

C'CPIDO

31

podéis abrazar y hablar a quien lloráis."
Entonces llamó al viento cier~o, y mandóle que hiciese lo que su marido le había
mandado. El, sin más tardar, obedeciendo su mandamiento, trajo luego a sus
hermanas muy mansamente, sin fatiga
oí peligro, y, como llegaron, comenzáronse a abrazar y besar unas a otras, las
cuales, con el grao placer y gozo que hubieron, tornaron de nuevo a llorar. Psiches les dijo que entrasen en su casa alegremente y descansasen con ella de su
pena y fatiga. Después que así les hubo
hablado, mostr6les la casa y las grandes
riquezas de ella, y la mucha familia de
las que le servían oyéndolas solamente,
y donde las mandó lavar en un baño
muy rico y hermoso, y sentar a la me:ia,
donde había muchos manjares abundantemente. En tal manera, que la hartura
y abundancia de tantas riquezas más celestiales que humanas, criaron envidia
en RUS corazones contra ella.
Finalmente, que la una de ellas comenzó a preguntarle curiosamente y a importunarle que le dijese quién era el señor

�32

PSIQl'IS Y GCPIUO

33

.l l'l' LEYO

de aquellas riquezas celestiales, y quién era
o qué tal era su marido. Pero con todas
estas cosas nunca Psiches quebrantó el
mandamiento rie su marido, ni sacó de
su pecho e1 secreto de lo que sabía, y hablando en el negocio, fingió que era uo
mancebo hermoso y de buena disposición, que entonces le apuntaban las barbas, el cual andaba allá ocupado eo hacienda del campo y en caza de montería,
y porque en alguna palabra de las que
hablaba no se descubriese el secreto, cargólas de oro, joyas y piedras preciosas,
y llamado el viento, mandóleque lastornase a llevar de donde las había traído,
lo cual hecho, las buenas de las hermanas tornáronse a casa. Iban ardiendo
coa la hiel de la envidia gue les crecía, y
una a otra hablaba sobre ello muchas
cosas, entre las cuales la una dijo esto:
"¡Mirad ahora qué cosa es la fortuna
ciega, malvada y cruel! ¿Parécete a tí
bien que seamos todas tres hijas de un
padre y una madre, y que tengamos di•
versos estados? Nosotras, que somos
mayores que ella, seamos esclavas de

maridos advenedizos, y que vivam?s como desterradas fuera de nuestra tter_ra,
y apartadas muy lejos de la casa y remo
de nuestros padres, ¿y esta nuest~a hermana, última de todas, que nació después que nuestra madre estaba _harta de
parir, baya de poseer :antas nque7as y
tener un dios por mando, y aun cierto
ella no sabe bien usar de tanta muc~edumbre de riquezas como tiene? ¿No viste tú, hermana, cuántas cosas están en
aquella casa? ¿cuántos collares de oro,
cuántas vestiduras resplandecen, cuántas piedras preciosas relumbran? y demás de esto ¿cuánto oro se halla en_ su
casa? Por cierto, si ella tiene el mar~do
hermoso como dijo, ninguna más bienaventurada mujer vive hoy en todo el
mundo, y por ventura podrá ser que,
procediendo la continuación y ~sforzándose más la afección, siendo él d'.os, tam~
bién hará a ella diosa. Y, por cierto, as1
es que ya ella presumía y se tratab~ con
mucha altivez, que ya piensa que es ~1osa,
pues que tiene las voces por serv~doras
y manda a los vientos. Yo, mezquma, lo

�3-!

.\l't'LEYO

primero que puedo decir, ~s_que fuí c~sada con un marido más vteJo que m1 padre, y demás de esto más calv?_ que una
calabaza, y más flaco que un nmo, guardando de continuo la casa cerrada con
herrojos y cadenas."
Desde que hubo dicho esto, comenzó_ la
otra y dijo: "Pues yo sufro otro mando
CYOtoso que tiene los dedos tuertos de la
b
'
l
.gota y él corcovado, por lo cua nt~nca
tengo placer con él, fregándole_ continuo
sus dedos endurecidos como ptc~ra, con
medicinas hediondas y paños suc1os y cataplasmas, que ya tengo quema_das estas mis manos, que solían ser de~tcadas,
que cierto yo no represento oficio de,~~
mujer, mas antes uso de perso~a de f1:sico* v aun bien fatigado. Pero tu, ber'.11ana, paréceme que sufres esto co~ ánimo
paciente, y aun mejor podría decir qu_e es
de sierva , porque ya libremente te_qu1ero
decir lo que siento. Mas yo en ning~na
manera puedo ya sufrir que tanta bien·
a venturanza haya caído en persona tan
• )'.!fdico.

_ _____
P_S'l_Q_U_Js_'_)_'_C_l_ºP_I_D_o _ _ _ 35

indigna. ¿No te recuerdas cuán soberbiamente y con cuánta arrogancia se hubo
con nosotras, que las cosas que nos mos!ró con aq~ella alabanza como gran senora, mamfestó bien su corazón hinchado, y de tantas riquezas corno allí tenía
nos alanzó esto poquito por ahí contra
su voluntad, y pensándole con nosotras
luego nos mandó echar de allí con su~
silb_os de_I viento? Pues no me tenga por
rnuJer, nt nunca yo viva, si no la hago
lanzar de tantas riquezas. Finalmente
que si esta injuria te toca a tí, como c~
razón, tomemos ambas un buen consejo,
Y estas cosas que llevarnos no las mostremos a nuestros padres ni a nadie ni
digamos cosa alguna de su salud; ha~to
nos basta lo que nosotras vimos, de lo
cu_al nos pesa de haberlo visto, y no publ,quernos a nadie tanta felicidad suya,
porque no se pueden llamar bienaventurados cuyas riquezas ninguno sabe. Al
rnenos, sepa ella que nosotras no somos
sus csclava_s, rnassus hermanas mayores,
Y ahora deJemos esto y tornemcs a nuestros maridos y pobres casas, aunque

�36

.APULEYO

cierto buenas y honestas, y después, instruidas, con mayor acuerdo y consejo
tornaremos más fuertes para castigar su
so her bia."
Este mal consejo pareció muy bueno
a Jas dos malas hermanas, y escondidas
]as joyas y dones que Psiches les había
dado, toroáronse desgreñadas como que
venían llorando y rascándose ]as caras,
fingiendo de nuevo grandes llantos. En
esta manera dejaron sus padres, refrescándoles su dolor y con mucha ira, turbadas de la envidia, tornáronse para sus
casas, concertando por el camino traición y engaño, y au1;1 muerte contra su
hermana, que estaba sin culpa.
Entre tanto el marido de Psiches 1 e]
cual ella no conocía, Ja tornó amonestar
otra vezcon aquellas sus palabras de noche, diciéndole: "¿No ves cuánto peligro
te ordena la fortuna?; pues si tú de lejos,
antes que venga, no te apartas y provees, ella será contigo de cerca. Aquellas
lobas sin fe, ordenan cuando pueden contra tí muy malas asechanzas, de las cuales la suma es esta: Ellas te quieren per-

PSIQUIS Y CUPIDO

37

suadir que tú veas mi cara, la cual, como
muchas veces te he dicho, tú no la verás
más si la ves. Así que si después de esto
aquellas malas brujas vinieren armadas
con sus malignos corazones, que bien sé
que vendrán, no hables con ellas ni te
pongas a razones, y si por tu mocedad y
por el amor que les tienes, no te pudieres
sufrir, al menos de cosa que toque a tu
marido ni la oigas ni respondas a ella,
porque acrecentaremos nuestro linaje,
que aun este tu vientre niño otro niño
trae ya dentro, y si tú encubrieres este
secreto, yo te digo que será divino, y si
lo descubrieres, desde ahora te certifico
que será mortal."
Psiches, cuando esto oyó, gozóse mucho,
y hubo placer con la divina generación.
Alegrábase con la gloria de lo que había
de dar a luz, y gozándose con la dignidad de ser madre, con mucha ansia contaba los días y meses cuando entraban y
cuando salían, y como era nueva, en los
comienzos de la preñez, maravillábase de
un punto y toque tan sutil crecer en tanta abundancia su vientre. Pero aquellas

�38 ·

.APULEYO

PSIQUIS Y CUPIDO

furias espantables y pestíferas, ya deseaban lanzar el veneno de serpientes, y con
esta priesa aceleraban su camino por la
mar cuanto podían.
En esto el marido de nuevo tornó amonestar a Psiches de esta manera: "Ya se
te llega el último día y la caída postrimera, porque tu linaje y la sangre tu
enemiga ya ha ·tomado armas contra_
ti, y mueve su real y compone sus batalias, y hace tocar las trompetas, y, diciéndolo más claro, las malvadas de tus
hermanas, con la espada sacada, te quieren degollar. ¡Oh cuántas fatigas nos
atormentan por eso! tú, muy dulce señora, ten misericordia de ti y de mí, y con
grande continencia callando lo que te he
dicho, libra a tu casa y marido y este
nuestro hijo de la caída de la fortuna que
te amenaza, y a estas falsas y engañosas
mujeres, las cuales según el odio mortal
te tienen y el vínculo de la hermandad
ya está quebrantado y roto, y no te conviene llamar hermanas, ni las veas ni las
oigas, porque ellas vendrán a sentarse
encima de aquel risco como las sirenas

de la mar, y harán sonar todos estos

39

montes y valles con sus voces y llantos."
Entonces Psiches, llorando, le dijo:
''Bien sabes tú, señor, que yo no soy parlera, y ya el otro día me enseñaste la fe
que había de guardar y lo que había de
callar, así que ahora tú no verás que yo
mude la constancia y firmeza de mi ánimo; solamente te ruego que mandes otra
vez al viento que baga su oficio y que
sirva en lo que le mandare, y en lugar de
tu vista, pues me la niegas, al menos
consiente que yo goce de la vista de mis
hermanas; esto, señor, te suplico por estos tus cabellos lucidos y olorosos, y por
este tu rostro semejante al mío, y por el
amor que te tengo, aunque no te conozco
de vista. Así conozca yo tu cara en este
niño que traigo en el vientre, que tú, señor, concedas a mis ruegos, hacienclo que
yo gofe de ver y hablar a mis hermanas.
Y de aquí adelante no curaré más de
querer conocer tu cara, y no me curo que
las tinieblas de la noche me quiten tu
vista, pues yo tengo a ti, que eres mi
lumbre." Con estas blandas palabras,

�40

APUL~YO

abrazando a su marido y llorando, limpiaba las lágrimas con sus ca~ellos, tanto que él fue vencido y prometió de hacer
todo lo que ella quería, y luego antes que
amaneciese se partió de ella como acostumbraba.
Las hermanas, con su mal propósito,
en llegando, no curaron de ver a sus padres, sino en saliendo de las naos, derecho se foeron corriendo cuanto pudieron
a aquel risco, adonde, con el ansia que
tenían, no esperaron que el viento 1~s
ayudase, antes con temeridad y au_dac1a
se lanzaron de allí abajo. Pero el viento,
recordándose de lo que su señor le había
mandado, rccibiólas en sus alas, aunque
contra su voluntad, y púsolas muy mansamente en el suelo. Ellas, sin ninguna
tardanza, lánzanse luego en casa y van
abrazar a la que querían perder, y mi_ntiendo el nombre de hermanas, encubrieron con sus caras alegres el tesoro de su
escondido engaño, y comenzáronle a l!sonjear de esta manera: "Hermana Ps1ches, ya no eres niña como solía; ya ~os
parece que eres madre. ¿Cuánto bien

PSIQUIS Y CUPIDO

41

piensas que nos traes en este tu vientre?
¿Cuánto gozo piensas que darás a toda
tu casa? ¡Oh, cuán bienaventuradas somos nosotras que tenemos linaje en ta·ntas riquezas, que si el niño pareciere a
sus padres, como es razón, cierto él será
el dios Cupido que nacerá!" Con este
amor y afección fingido, comienzan poco
a poco a ganar la voluntad de su hermana. Ella las mandó asentar en sus sillas
para que descansasen y luego las hizo
tavar en el baño, y después de lavadas
sentáronse a la mesa, donde les fueron
dados manjares reales en abundancia, y
luego vino la música, y comenzaron a
cantar y a tañer muysuavem!'.!nte, lo cual
aunque ~o veían quien lo hacía, era tan
dulce música, que parecía cosa celestial.
Pero con todo esto no se amansaba la
maldad de las falsas mujeres, ni pudieron
tomar espacio ni holganza con todo
aquello, antes procuraban de armar su
lazo de engaños qué traían pensado. Y
comenzaron disimuladamente a meter
palabras, preguntándole qué tal era su
marido y de qué nación o ley venía. Psi-

�-12

43

J.PULBYO

PSIQUIS Y CUPIDO

ches, con su simpleza, habiéndosele olvidado lo que su marido le encomendara,
comenzó a fingir una nueva razón, diciendo que su marido era de una gran
provincia, y que era mercader que trataba grandes mercaderías, y que era hombre de más de media edad, que ya le
comenzaban a nacer canas. No tardó
mucho en esta habla que luego las cargó
de joyas y ricos dones, y mandó al viento que las llevase.
Después que el viento las puso en aquel
risco, tornáronse a casa altercando entre
sí de esta manera: "¿Qué podemos decir
d~ una tan gran mentira como nos dijo
aquella loca? Uoa vez nos dijo que era
su marido un mancebo que entonces le
apuntaban las barbas. Ahora dice que es
de más de media edad y ya tiene canas.
¿Quién puede ser aquel que en tan poco
espacio de tiempo le vino la vejez? Cierto, hermana, tú hallarás que, o esta mala hembra nos miente, o ella no conoce
quien es su marido. Y cualquier cosa de
estas que sea nos conviene que la echemos de estas rique_zas, y si por ventura

no conoce a su marido, cierto por eso se
casó ella y nos trae algún dios en· su
vientre. Y si así fuese, lo cual nunca dios
quiera que ésta oyese ser madre de niño
divino, luego me ahorcaría con una soga!
Así que tornemos a nuestros padres y ca• liémonos ésto, encubriéndolo con el mejor color que podremos."Enesta manera
inflamadas de la envidia, tornáronse a
casa y hablaron a sus padres aunque de
mala gana. Aquella noche, sin poder dormir sueño, turbadas de la pena y fatiga
que tenían, luego como amaneció, corrieron cuanto pudieron hasta el risco, de
donde con la ayuda del viento acostumbrado volaron hasta casa de Psiches; y
con unas pocas de lágrimas que por fuerza y apretando los ojos sacaron, comenzaron a hablar a su hermana de esta
manera:
"Tú piensas que eres bienaventurada y
estás muy segura y sin cuidado, no sabiendo cuanto mal y peligro tienes; pero
nosotras, que con gran cuidado velamos
sobre lo que te cumple, mucho somos fatigadas con tu daño, porque has de sa-

�44

Xl'ULEYO

PSIQUIS Y CUPIDO

ber que hemos hallado por verdad que este tu marido que se echa contigo, es una
serpiente grande y venenosa, lo cual con
el do1or-y pena que de tu mal tenemos,
no te podemos encubrir; y ahora se nos
recuerda de lo que el dios Apolo respon·
dió cuando le consultaron sobre tu casa-·
miento, diciendo que tú eras señalada
para casarte con una cruel bestia. Y muchos de los vecinos de estos lugares que
andan a cazar por estas montañas, y
otros labradores, dicen que hau visto este dragón cuando a la tarde torna de
buscar de comer, que se echa a nadar por
este río para pasar acá, y todos afirman
que te quiere engordar con estos regalos
y manjares que te da, y cuando esta tu
preñe~ estuviere más crecida y t~ estuvieres bien llena, por gozar de más hartura,
que te ha de tragar; así que en esto está
ahora tu estimación y juicio. Si por ventura quieres más, o creer a tns hermanas,
que por tu salud andan solícitas y que
vivas con nosotras segura de peligro,
huyendo de la muerte; o si quieres quizá
ser enterrada en las entrañas de esta

cruelísima bestia. Porque si las voces solas que en este campo oyes, o el escondido placer y peligroso dormir juntándote
con este dragón, te deleitan, sea como tú
quisieres, que nosotras con esto cumplimos, y ·ya habemos hecho oficio de buenas hermanas."
Entonces la mezquina de Psiches, como
era muchacha y de noble condición, creyó
lo que le dijeron, y con palabras tan espantables salió cuasi fuera de seso, por
lo cual se olvidó de las amonestaciones
de su marido y de todos los prometimientos que ella le hizo, y lanzóse en el
profundo de su desdicha y de~ventura, y
temblando, la color amarilla, no pudiendo cuasi hablar, cortándosele las palabras, y medio hablando, como mejor pudo les dijo de esta manera: "Vosotras,
señoras hermanas, hacéis oficio de piedad y virtud, como es razón: y creo yo
muy bien que aquellos que tales cosas os
dijeron no fingieron mentira, porque yo
hasta hoy nunca pude ver la cara de mi
marido, ni supe de dónde se es. Solamente lo oigo hablar de noche, y con esto

45

�46

APULEYO

paso y sufro marido incierto y que huye
de la luz, y de esta manera consiento que
digáis que tengo una gran bestia por
marido, y que me espanta diciendo que
no lo puedo ver, y siempre me amenaza
que me vendrá gran mal si porfío a querer ver su cara. Y pues que así es, ahora
podéis socorrer al peligro de vuestra hermana con alguna ayuda y favor saludable, hacedlo y socor!"edme, porque si no
lo hacéis, podré muy bien decir que la
negligenc~ siguiente corrompe el beneficio de la providencia pasada."
Cuando las dos malas mujeres hallaron
el corazón y voluntad de Pi:;iches descubierto para recibir lo que le dijesen, dejados los engaños secretos, comenzaron
con lasespadas descubiertas públicamente a combatir el pensamiento temeroso
de la simple mujer, y la una de ellas dijo
de esta manera: "Porque el vínculo de
nuestra hermandad nos compele por tu
salud a quitarte delante los ojos cualquier peligro, te mostraremos un camino
que días ha habemos pensado, el cual
sólo te sacará a puerto de salud, y es és-

PSIQUIS Y CUPIDO

47

te: Tú has de esconder secretamente, en
la parte de la cama donde te sueles acostar, una navaja bien aguda que en la
palma de la mano se aguzó, y pondrás
un candil lleno de aceite bien aparejado
y encendido debajo de alguna cobertura,
al canto de la sala, y con todo este aparejo muy bien disimulado, cuando viniere aquel serpiente y subiere en la cama
como suele, desde que ya tú veas que él
comienza a dormir y con el gran sueño
comienza a resollar, salta de la cama, y,
descalza, muy paso,saca el candil debajo
de donde está escondido y toma de consejo del candil oportunidad para la hazaña que quieres hacer, y con aquella
navaja, alzada primeramente la mano
derecha, con el mayor esfuerzo que pudieres, da en el nudo de la cerviz de aquella serpiente venenosa, y córtale la cabeza,
y no pienses que te faltará nuestra ayuda, porque luego que tú con su muerte
hayas traído vida para ti, estaremos esperándote con mucha ansia, para que,
llevándote aquí con todos estos tus servidores y riquezas que aquí tienes, te

�48

.APULEYO

casemos como deseamos con hombre humano, siendo tú mujer humana." Con
estas palabran encendieron tanto las entrañ~s de su hermana, que la dejaron
cuasi del todo ardiendo. Y ellas, temiendo del mal consejo que daban a la otra
no l~s viniese algún gran mal por ello, se
partieron y con el viento acostumbrado
se fueron hasta encima del risco, de donde huyeron lo más presto que pudieron y
e~tráronse en sus naos y fuéronse a sus
tierras.
~siches quedó sola, aunque quedando
fatigada de aquellas furias no estaba sola, pero llorando fluctuaba su corazón
como la mar
. cuando anda con tormenta',
y como qmer que ella tenía deliberado
con voluntad muy obstinada el consejo que le habían dado, pensando cómo
h~bí~ de hacer aquel negocio, pero todavi~ titubeaba Y estaba incierta del conS~Jo, pensando en el mal que le podía vemr, y de esta manera, ya lo quería hacer
ya lo quería dilatar; ahora osa ha ahor~
temía; ya desconfiaba, ya se enoj~ba. En
fin, lo que más le fatigaba era que en un

PSIQUIS Y COP11)0

49

mismo cuerpo aborrecía a la serpiente y
amaba a su marido. Cuando ya fué tarde, que la noche se· venía, ella comenzó
aparejar con mucha priesa aquel aparato de su mala hazaña.
Y siendo de noche, vino el marido a la
cama, el cual desde que hubo burlado
con ella, comenzó a dormir con gran sueño. Entonces Psiches, como quier que era
delicada del cuerpo y del ánimo, pero
ayudándole la crueldad de su hado, se
e!'forzó, y sacado el candil debajo dE: donde estaba, tomó la navaja en la mano y
su osadía venció y mudó la flaqueza de
su género. Como ella alumbrase con el
candil y pareciese todo el secreto de la
cama, vi6 una bestia la más mansa y
dulcísima de todas las fieras, digo que
era aquel hermoso dios del amor que se
llama Cupido, el cual estaba acostado
muy hermosame~te, y con su -vista alegrándose la lumbre de la candela, creció,
y la sacrílega y aguda navaja resplandeció.
Cuando Psiches vió tal vista, espantada y puesta fuera de sí, desfallecida, con

�•
50

.\PüLEYO

la color amarma, temblando, se cortó y
cayó sobre las rodillas, y quiso esconder
la navaja en su seno, e hiciéralo salvo
por el temor de tan grao mal como quería hacer, se le cayó la navaja de las manos. Estando así fatigada y desfallecida,
cuanto más miraba la cara divina de
Cupido, tanto más recreaba con su hermosura.
Ella le veía los cabellos como hebras de
oro, llenos de olor divino, el cuello blanco
como la leche, la cara bianca y roja, como rosas coloradas, y los ca bellos de oro
colgando por todas partes, que resplandecían como d sol y vencían a la lumbre
del candil. Tenía así mismo en los hombros péñolas de color de rosas y flores, y
como quier qtte las alas estaban quedas,
pero las otras plumas debajo de las alas
tiernas y delicadas, estaban te'.nblando
muy galanamente, y t_odo lo otro del
cuerpo estaba hermoso y sin pluma~. como convenía a hijo de la diosa Venus,
que lo parió sin arrepentirse por ello.
Estaba ante los pies de la cama el arco
y las saetas, que s011 armas del dios de

PSIQUIS Y CUPIDO

51

amor, lo cual todo estando mirando Psiches, no se hartaba de mirarlo; maravillándose de las armas de su marido, sacó
del carcaj una saeta, y estándola tentando con el dedo, a ver si era aguda como
decían, hincósele un poco de la saeta, de
manera que le comenzaron a salir unas
gotas de sangre de color de rosas. Y de
esta manera Psiches, no sabiéndolo, cayó y fué presa en amor del dios de amor.
Entonces, con mucho mayor ardor de
amor se abajó sobre él y le comenzó a
besar con tan gran placer, que temía no
despertase tan presto.
Estando ella en este placer herida de]
amor, el candil que tenía en la mano, o
por no serle fiel, o de envidia mortal, o
que por ventura él también quiso tocar
el cuerpo de Cu pido, o quizá besarlo, lanzó de sí una gota de aceite hirviendo y
cayó sobre el hombro derecho de Cupido.
¡Oh candil osado y temerario, y vil servidor del amor! Tú quemas al dios de todo
el fuego, porque tú para esto no eras menester, sioo que algún mamorado te halló primeramente para gozar en la oscu-

�•
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53

J.PULEYO

PSIQUIS Y CUPIDO

ridad de la noche de lo que bien quería!
De esta manera el dios Cupido, quemado, saltó de la cama, y conociendo que
su secreto era descubierto, callaudo desapareció y huyó de los ojos y manos &lt;le
la desdichada de su mujer. Psiches arrebató con ambas manos la pierna derecha
de Cu pido que se levantaba, y así fué
colgando de sus pies poe las nubes del
cielo, hasta tanto que ransada cayó en
el suelo. Pero el dios del amor no la quiso desamparar caída en tierra, y vino
volando a sentarse en un ciprés que allí
estaba cerca, de donde con mucho enojo
gravemt!nte la comenzó a increpar, diciendo en esta manera:
''Oh Psiches, mujer simple, yo, no recordándome de los mandamientos de mi
madre Venus, la cual me había mandado
que te hiciese ser enamorada de un hombre muy miserable, de bajo linaje, te quise
bien y fuí tu e~amorado, pero esto que
hice, bien sé que fué hecho livianamente.
Y yo mismo, que soy ballestero para los
otros, me herí con mis saetas y te tomé
por mi mujer. ¿Parece que 1~ hice yo por

parecerte serpiente, y porque tú cortases
esta cabeza que trae los ojos que bien te
quisieron? ¿No sabes tú cuantas veces te
decía que te guardases de esto, y benignamente te avisaba porque te apartaras
de ello? Pero aquellas buenas mujeres
tus consejeras, prestamente me pagarán
el consejo que te dieron, y a ti con mi ausencia, huyendo de ti, te castigaré." Diciendo esto, levantóse con sus alas y voló
en alto hacia el cielo.
Psiches quedó echacla en tierra, y cuanto podía con la vista miraba como su
marido iba volando, y afligía su corar.ón
con muchos lloros y angustias. Después
que su marido desapareció volando por
las alturas del cielo, ella, desesperada, estando eu la ribera de un río, lanzóse de
cabeza dentro, pero el río se tornó manso por honrayservicio del dios del amor,
cuya mujer era ella, el cual suele inflamar de amor a las mismas aguas y a las
ninfas de ellas. Así que, temiendo, de sí
mismo tomóla con las ondas sin hacerle
mal, y púsola sobre las flores y hierbas
de su ribera.

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53

Al?ULEYO

P:31Ql.71S Y CUPIDO

Acaso el dios Pan, que es dios de las
montañas, estaba asentado en un altozano cerca del río, el cual esta ha tañendo
con una flauta, y enseñando a tañer a la
ninfa Caña. Estaban así mismo alderredor de él una manada de cabras, &lt;JUe andaban paciendo los árboles y matas que
estaban sobre el río. Cuando el dios Peloso vió a Psiches tan desmayada y así
herida de dolor, que ya él bien sabía su
desdicha y pena, llamóla y comenzóla a
halagar y consolar con blandas palabras, diciéndo de esta manera: ''Donce1la sabida y hermosa: como quiera que
yo soy pastor y r6stico, pero por ser viejo soy instruídodemuchos experimentos,
de manera que, si bien conjeturo aquello
que los prudentes varones llaman adivinanza, yo conozco de este tu andar titubeando con los pies, y de la color amArilla de tu cara y de tus grandes suspiros
y lágrimas de los ojos, bien creo cierto
que tú andas fatigada y muerta de gran
dolor, pues que así es, tú escúchame y no
tornes a lanzarte dentro en el río, ni te
mates con ninguno otro género de muer-

te. Quita de ti el luto y deja de llorar.
Antes procura de aplacar con plegarias
al dios Cupido, que es mayor d~ los dioses, y trabaja por merecer su amor con
servicios y halagos, porque es mancebo
delicado y muy regalado."
Como esto acabó de decir el dios Pastor, Psiches sin responderle palabra ninguna, sino solamente adorando su deidad comenzó a andar su camino, y antes
que hubiese andado mucho camino·, entró por una senda C]Ue atravesaba, por
la cual yendo, llegó a una ciudad a donde era el reino del marido de una de
aquellas sus dos hermanas. Y como la
reina su hermana supo que estaba allí,
mandóla entrar. Y después que se hubieron abrazado ambas a dos, preguntóle
qué era la causa de su venida.
Psiches le respondió: "¿No te recuerdas
t6, señora hermana, el consejo que me
distes ambas a dos que matase a aquella
gran bestia que se echaba conmigo de
noche en nombre de mi marido, antes
que me tragase y comiese, para lo cual
me distes una navaja? lo cual como yo

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57

.iPULEYO

PSIQUIS Y CUPIDO

quisiese hacer, tomé un candil, y luego
que miré su gesto y cara, veo una cosa
divina y maravillosa: -al hijo de la diosa
Venus, digo al dios Cupido, que es dios
del amor, que estaba hermosamente durmiendo y corno yo estaba incitada de
ta.o maravillosa vista, turbada de tan
gran placer, y no me hartase de ver aquel
hermoso gesto, a caso fortuito y pésimo
rehirvió el aceite del_candil que tenía en
la mano, y cayó una gota hirviendo en
su hombro, y con aquel gran dolor despertó, y como me vió armada con hierro
y fuego, díjome: "Y ¿cómo has hecho tan
gran maldad y traición? ¡Toma luego
todo ló tuyo y vete de mi casa!" Demás
de esto dijo: "Yo tomaré a tu hermana
en tu lugar y me casaré con ella, dándole
arras y dote." Diciendo esto, mandó al
viento cierzo que me aventase fuera de
los términos de su casa.
No había acabado Psiches de hablar
estas palabras, cuando la hermana, estimulada e incitada de mortal envidia
'
compuesta una mentira para engañar a
su marido, diciendo que había sabido de

la muerte de sus padres, metióse en una
nao y comenzó de andar hasta que llegó
a aquel risco grande, en el cual subió, y
como quier que otro viento a la hora
ventaba, pero ella, con aquella ansia y
con ciega esperanza, dijo: "¡Oh Cupido,
recíbeme, que soy digna para ser tu mujer! ¡y tú, vieuto cierzo, recibe a tu señora!" Con estas palabras dió un salto
grande del risco abajo. Pero ella ni viva
ni muerta pudo llegar al lugar que deseaba, porque por aquellos riscos y piedras
se hizo pedazos como ella merecía. Y así
murió, haciéndose manjar de las aves y
bestias de aquel monte.
Tras de esta, no tardó mucho la pena
y venganza -de la otra su hermana. Porque yendo Psiches por su camino, más
adelante llegó a otra ciudad, en la cual
moraba la otra su hermana según que
habemos dicho; la cual así mismo, con
engaño de su hermandad, hizo ni más ni
menos que la otra, que queriendo el casamiento que no le cumplía, fuese cuanto
más presto pudo a aquel risco, de donde
cayó y murió como hizo la otra.

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.A.PULEYO

Entre tanto Psiches, andando muy congojosa en busca de su marido Cupido,
cercaba todos los pueblos y ciudades.
Pero él, herido de la llaga que le hizo la
gota de aceite del candil, esta ha echado
enfermo, gimiendo, en la cámara de su
madre. Entonces una ave blanca que se
llama gavjota, que anda nadando con
sus alas sobre las ondas de la mar, zabullóse cerca del profundo del mar océano.y
halló allí a la diosa Venus, que se estaba
lavando y nadando en aquel agua, a la
cual se llegó y le dijo cómo su hijo Cupido estaba mal de una grave llaga de fuego que le daba mucho dolor, llorando y
en mucha duda de su salud, por la cual
causa toda la gente y familia de "Venus
era infamada y vituperada por los pueblos y ciudades de toda la tierra, diciendo que él se había ocupado y apartado
con una mujer serrana y montañesa, "_v
tú ai;í mismo te has apartado andando
en la mar, nadando y a tu placer, y por
esto ya no hay entre las gentes placer
ninguno, ni gracia, ni hermosura, pero
todas las cosas están rústicas, groseras

P SIQUI S Y CUPIDO

59

y sin atavío. Ya ninguno se casa, ni nadie tiene amistad con mujer ni amor de
hijos, sino todo al contrario, sucio y feo,
y para todos enojoso.'' Cuando aquella
ave parlera dijo estas cosas a Venus, reprendiendo a su hijo Cupido, Venus, con
mucha ira, exclamó fuertemente, diciendo: "¡Parece ser que ya aquel bueno de
mi hijo tiene alguna amiga! Hazme tanto placer, tú que me sirves con más amor
que ninguna, que me sepas el nombre de
aquella que engañó a este muchacho sin
barbas y de poca edad, ahora sea alguna
de las ninfas, o del número de las diosas,
o ahora sea del coro de las musas o del
ministerio de mis gracias. " Aquella ave
parlera no calló lo que sabía, diciendo:
"Por cierto, señora, no sé bien como se
llama, mas pienso, si bien me recuerdo,
que tu hijo ama y muere por una que se
llama Psiches. '' Entonces Venus, indignada, comenzó a dar voces, diciendo: "Ciertamente él debe amar a aquella Psiches
que pensaba tener mi gesto y era envidiosa de mi nombre. De lo que más tengo
enojo en este negocio, es que me hizo a

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61

.A.PULEYO

PSIQUIS Y CUPIDO

mí su alcahueta, porque yo le mostré
y enseñé por donde conociese aquella
moza."
De esta manera riñendo y gritando,
prestamente se salió de la mar v fuese
luego a su cámara, adonde halló ; su hijo mal, según lo había oído. Y desde la
puerta comenzó a dar voces, diciendo de
esta manera: "¡Honesta cosa es, y que
cumple mucho a nuestra honra y a tu
buena fama, lo que has hecho! ¿Parécete
buena cosa menospreciar y tener en poco
los mandamientos de tu madre, que más
es tu señora, dándome pena con los sucios amores de mi enemiga, la cual en esta tu pequeña edad juntaste contigo con
tus atrevidos y temerarios pensamientos? Piensas tú que tengo yo de sufrir
por amor de ti, nuera que sea mi enemiga? Pero tú, mentiroso y corrompedor
de buenas costumbres, ¿ presumes que tú
solo eres engendrado para los amores, y
que yo, por ser ya mujer de edad, no podré parir otro Cupido? Pues quiero ahora que sepas que yo podré engendrar
otro hijo mucho mejor que tú,y,aun por-

que más sientas la injuria, adoptaré por
hijo a alguno de mis esclavos y servidores, y darle he alas y llamas de amor, con
el arco y las saetas y todo lo otro que te
dí a ti, no para estas cosas en que tú andas, que aun bien sabes tú que de los bienes de tu padre ninguna cosa te he dado
para esta negociación. Pero tú, como
desde muchacho fuiste malcriado, y tienes las manos agudas, muchas veces, sin
reverencia ninguóa, tocaste a tus mayores y aun mí, que soy tu madre. A mí
misma digo, que como parricida cada
día me descubres, y muchas veces me has
herido, y ahora menospreciarme como si
foese viuda, que aun no temes a tu padrasto el dios Marte, muy fuerte y grande guerreador. ¿Qué puedo yo decir en
esto, que tú muchas veces, por darme pena, aco!itumbraste darle mujeres? Pero
yo te haré que te arrepientas de este juego, y que tú sientas bien estas acedas y
amargas bodas que hiciste, como quier
que esto que digo es por demás, porque
éste burlará de mí. Pues¿ qué haré ahora,
o en qué manera castigaré este bellaco?

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63

APULEYO

PSIQUI S Y CUPIDO

No sé si pida favor de mi enemiga la
Templanza, la cual yo ofendí muchas ve·
ces por la lujuria y vicio de éste. Como
quier que sea, yo delibero de ir a hablar
con esta dueña, aunque sea rústica v severa; pena recibo en ello, pero no ;s de
desechar el placer de tanta venganza, y
por esto yo le quiero hablar, que no hay
otra ninguna que mejor castigue a este
mentiroso, y le quite las saetas y el arco,
y le desnude de todos sus fuegos de amores; y no solamente hará esto, pero a su
persona misma resistirá con fuertes remedios. Entonces pensaré yo que mi injuria está satisfecha, cuando le rayere de la
cabeza aquellos cabellos de color de oro
que muchas veces le atavié con estas mis
manos, y cuando le tresquilare aquellas
alas que yo en mi halda le unté con algalia y almizcle muchas veces."
Después que Venus hubo dicho todas
estas palabras, salióse fuera muy enojada, diciendo palabras de enojo, pero la
diosa Ceres , y Juno, como la vieron enojada, la fueron a acompañar,y le preguntaron qué era la causa porque traía el

gesto tan turbado y los ojos que resplandecían de tanta hermosura traía tan revueltos, mostrando su enojo. Ella respondió: "A buen tiempo venís para preguntarme la causa de es te enojo que
traigo-; aunque no por mi voluntad, sinq
porque otro me lo ha dado, por ende yo
os ruego que con todas vuestras fuerzas
me busquéis a aque1la huidora de Psiches, do qµier que la hallareis porque yo
bien sé que vosotras sabéis toda la historia de lo que ha acontecido en mi casa
de este hijo, que no oso decir que es mío."
Entonces ellas, s abiendo bien las cosas
que habían pasado, deseando amansar
la ira de Venus, comenzáronle a hablar
de esta manera: "¿Qué tan gran delito
pudo hacer tu hijo, que tú, señora, estés
contra él enojada con tan g ran pertinacia y melancolía, y que aquella que él
mucho ama tú la desees destruir? Porque
te rogamos que mires bien si es crimen
para éste que le pareciese bien una doncella. ¿No sabes tú que es hombre? ¿Hásete yaolvidadocuántos años ha tu hijo?
¿Por que es mancebo y hermoso, tú pien-

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A.PIJLEYO

sas que es todavía muchacho? ¿Tú eres
su madre, y mujer de seso, y siempre has
experimentado los placeres y juegos de
tu hijo, y tú culpas en él y reprendes sus
artes y vicios y amores, y quieres ence_rrar la tienda pública de los placeres de
las mujeres?"
En esta manera ellas querían satisfacer
al dios Cupido, aunque estaba ausente,
por miedo de sus saetas. Mas Venus,
viendo que ellas trataban su injuria burlándose de ella, dejándolas a ellas con la
palabra en la boca, cuanto más prontamente pudo tomó su camino para la
mar de donde había salido.
J

Entre tanto Psiches discurría y andaba
por diversas partes y caminos, buscando
de día y de noche con mucha ansia y trabajo si podría hallar rastro de su marido, y tanto más le crecía el deseo de hallarlo, ·cuanto era la pena que traía en
buscarlo, y deliberaba entre sí que si no
lo pudiese con sus halagos, como su mujer, amansar, que al menos, como sierva,

PSIQUIS Y CUPIDO

65

con sus megos y oraciones lo aplacaría.
Yendo en esto pensando, vió u.o templo
encima de un alto monte, y dijo: "¿Dónde sé yo ahora si por ventura mi señor
mora en este templo? y luego enderezó el
paso hacia allá, el cual, como quier que .
ya le desfallecía, por los grandes y continuos trabajos, pero la esperanza de
hallar a su marido lo aliviaba. Así que,
habiendo ya subido y pasado todos aquellos montes, llegó al templo y entróse
dentro, donde vió muchas espigas de trigo y cebada, hoces y qtros instrumentos
para segar, pero todo estaba por ese suelo sin ninguna orden, confuso, como acostumbran a hacer los segadores cuando
con el trabajo se les cae de las manos.
Psiches, como vió todas estas cosas derramadas, comenzó a apartar cada cosa
por su parte y componerlo y ataviado
todo, pensando, como era razón, que de
ningún dios se deben menospreciar sus
ceremonias, antes procurar de siempre
tener propicia su misericordia.
Estando Psiches ataviando y componiendo estas cosas, entró la diosa Céres,

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A.Pt1LEY0

y como la vió, comenzó de lejos a dar
grandes voces, diciendo: "¡Oh Psiches
desventurada: la diosa Venus and~ por
todo e] mundo con grandísima ansia buscando rastro de ti, y con cuanta furia
puede desea y busca traerte a la muerte
y con toda la fuerza de su deidad procur~
haber venganza de ti, y tú ahora estás
aquí teniendo cuidado de mis cosas! ¿Cómo puedes tú pensar otra cosa sino lo
que cumple a tu salud?
Entonces Psiches lanzóse a sus pies y
comenzólos a regar con sus lágrimas, y
barrer la tierra con sus cabellos, suplicándole y pidiéndole perdón con muchos ruegos y plegarias, diciendo: "Ruégote, señora, por la tu diestra mano sembradora
de los panes, y por las ceremonias.alegres
de las sementeras, y por los secretos de
las canastas de pan, y por los carros que
traen los dragones tus siervos, y por las
aradas y barbechos de Sicilia, y por el
carro de Plutón que arrebató a Proserpina, y por el descendimiento de sus bodas
Y por la tornada cuando tornó con la;
hachas ardiendo de buscar a tu hija, y

PSIQUIS Y CUPIDO

67

por e] sacrificio de la ciudad Eleusina, y
por las otras cosas y sacrificios que se hacen en silencio, que tú socorras a la triste
ánima de tu sierva Psiches, y consiénteme que entre estos montones de espigas
me pueda esconder algunos pocos de días,
basta &lt;]Ue -la cruel ira de tan gran diosa
como es Venus por espacio de algún tiempo se amanse, o hasta que al menos mis
fuerzas, cansadas de tan continuo trabajo, con un poco de reposo se restituyan."
Céres le respondió: "Ciert amente yo me
be conmovido a compasión por ver tus
lágrimas y lo que me ruegas, y deséote
ayudar. Pero no quiero incurrir er;i. des. gracia de aquella buena mujer de mi cuñada, con la cual tengo antigua amistad.
Así que tú pártete luego de mi casa, y recibe en gracia que no fuiste presa por mí
ni retenida."
Cuando esto oyó Psiches, contra lo que
ella pensaba, afligida de doblada pena y
enojo, tomó su camino tornando para
atrás, y vió un templo que estaba en una
selva de árboles muy grandes, en un valle, el cual era edificado muy pulidamente,

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.lPULEYO

PSIQUIS Y CUPIDO

y como ella se tuviese por dicho ninguna
vía dudosa o de mejor esperanza jamás
dejarla de probar, y que andaba buscando socorro de cualquier dios que hallase,
allegóse a la puerta del templo, y vió
muy ricos dones de ropas y vestiduras
colgadas de los postes y ramos de los árboles, con letras de oro que declaraban la
causa porque eran allí ófrecidas, y el
nombre de la diosa a quien se daban. Entonces Psiches, las rodillas hincadas,
abrazando con sus manos el altar, y limpiadas las lágrimas de sus ojos, comenzó
a decir de esta manera: "Oh tú,Juno, mujer y hermana del gran Júpiter, o tú estás
en el antiguo templo de la isla de Samos,
la cual se glorifica porque tú naciste allí
y te criaste, o estás en las sillas de la alta
ciudad de Cartago~la cual te adora como
a doncella, que fuiste llevada al cielo encima de un león,o si por ventura estás en
la ribera del río I naco, el cual hace memoria de ti, que eres casada con Júpiter y
reina de las diosas, o tú estás en las ciudades magníficas de los griegos, adonde
todo Oriente te honra como a diosa de

los casamientos, y todo Occidente te llama Lucina; a do quier que estés, te ruego
que socorras a mis extremas necesidades,
y a mí, que estoy fatigada de tantos trabajos pasados, plégate * librarme de tan
gran peligro como está sobre mí, porque
yo bien sé que de tu propia gana y voluntad acostumbras socorrer a las preñadas
que están en peligro de parir."
Acabado de decir esto, luego le apareció
la diosa Juno con toda su majestad, y díjole: "Por dios, que yo querría dar mi favor y todo lo que pudiese a tus rogativas, pero contra la voluntad de Venus mi
nuera, la cual siempre amé en lugar de
hija, no lo podría hacer, porque la vergiienza me resiste. Además de esto, las leyes prohiben que nadie pueda recibir a
los esclavos fugitivos contra voluntad de
sus señores."
Con este naufragio de la fortuna, espaDtada Psiches, viendo así mismo que
ya no podía alcanzar a su marido, que
andaba vol~ndo, desesperada de toda sa"' Que te plazca, que te agrade.

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APULEYO

lud, comenzó a aconsejarse con su pensamiento en esta manera: "¿Qué remedio se
puede ya buscar ni tentar para mis penas
y trabajos, a los cuales el favor y ayuda
de las diosas, aunque ellas lo querían, no
pudo aprovechar? pues que así es, ¿adónde podría yo huir, estando cercada de
tantos lazos? ¿En qué casas o en que soterraños me podría esconder de los ojos
inevitables de la gran diosa Venus? Pues
que no puedes huir, toma corazón de
hombre, y fuertemente resiste a la quebrada y perdida esperanza, y ofrécete de
tu propia gana a tu señora, y con esta
obediencia, aunque sea tarde, amansarás
su ímpetu y saña. ¿Qué sabes tú si por
ventura hallarás allí en casa de la madre
al que muchos días ha que andas a buscar?" De esta manera aparejada para el
dudoso servicio y cierto fin, pensaba entre sí el principio de su ful ura suplicación.
En este medio tiempo, Venus, enojada
de andar a buscar a Psiches por la tierra,
acordó de subirse alcielo,y mandó aparejar su carro, el cual Vulcano su marido
muy sutil y pulidamente había fabricado

PSIQUIS Y Ct1PIDO

71

y se lo había dado en arras de su casamiento, hecho las ruedas de manera de la
luna, muy rico y precioso, con daño de
tanto oro y de muchas otras aves que estaban cerca. De la cámara de Venus salieron cuatro palomas muy blancas, pintados los cuellos, y pusiéronse para llevar
el carro, y recibida la señora encima del
carro, comenzaron a volar alegremente,
y tras del carro de Venus comenzaron a
volar muchos pájaros y aves, que cantaban muy dulcemente, haciendo saber como Venus venía! Las nubes dieron lugar,
los cielos se abrieron, y el más alto de
ellos la recibió alegremente. Las aves que
iban cantando con ella, no temían las
águilas y halcones que encontraban.
En esta manera Venus llegó al palacio
real de Júpiter, y con mucha osadía y
atrevimiento pidió a Júpiter que mandase al dios Mercurio le ayudase con su
voz, que había m,enester para cierto negocio. Júpiter se lo otorgó, y mandó que
así se hiciese. Entonces ella alegremente,
acompañándola ::\Iercurio, se partió del
cielo, la cual en esta manera habló a

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.APULEYO

PSIQUIS Y CUPIDO

Mercurio: "Hermano de Arcadia: tú sabes bien que tu hermana Venus nunca hizo cosa alguna sin tu ayuda y presencia;
ahora tú no ignoras cuánto tiempo há
que yo no puedo hallar a aquella mi sierva, que se anda escondiendo de mí, así
que ya no tengo otro remedio sino que
públicamente tú pregones que le será dado gran premio a quien la descubriere.
Por ende te ruego que hagas prestamente
lo que digo. Y en tu pregón da las señales e indicios por donde manifiestamente
se puede conocer. Porque si alguno incurriere en crimen de encubrirla ilícitamente, no se puede defender con excusación de
ignorancia''; y diciendo esto, le dió un
memorial, en el cual se contenía el nombre de Psiches y las otras cosas que había de pregonar, y hecho esto, luego se
foé a su casa.
No olvidó Mercurio lo que Venus le
mandó hacer, y luego se fué por todas las
ciudades y lugares, pregonando de esta
manera: "Si alguno tomare o mostrare
dónde está Psiches, hija del rey y sierva
de Venus, que anda huida, véngase a

Mercurio pregonero, que está tras el templo de Venus, y allí recibirá por galardón
de su indicio, de la misma diosa Venus,
site besos muy suaves y otro muy más
dulce." De esta manera pregonando Mercurio, todos los que lo oían, con codicia
de tanto premio, se aderezaron para buscarla. La cual cosa oída por Psiches, le
quitó toda tardanza de irse a presentar
ante Venus, y llegando ella ante las puertas de su señora, salió a ella una doncella
de Venus, que había nombre Costumbre.
La cual, como vió a Psiches, comenzó a
dar grandes voces, diciendo: "V os, doña
mala esclava, basta que ya sentís que tenéis señora, aun sobre toda la maldad
de tus malas mañas, finges ahora que no
sabes ·cuanto trabajo habemos pasado
buscándote. Pero bien está; pues que
caíste en mis manos, haz cuenta que caíste en la cárcel del infierno y donde no podrás salir, y que prestamente recibirás la
pena de tu contumacia y rebeldía." Diciendo esto, arremetió a ella y con gran
audacia echóle mano de los cabellos y comenzóla a llevar ante Venus, como quier

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APULEYO

que Psiches no resistía la ida. La cual,
luego que Venus la vió, comenzóse de reir
como suelen hacer los que están con mucha ira, y meneando la cabeza, rascándose en la oreja, comenzó a decir: "Basta,
que ya fuiste contenta de hablar a tu suegra; y, por cierto, antes creo yo que lo
hiciste por ver a tu marido, que está a la
muerte de la llaga de tus manos. Pero está segura, que yo te recibiré como conviene a buena nuera"; y como esto dijo,
mandó llamar a sus criadas la Costumbre y la Tristeza, y las cuales, como
vinieron, mandó que a?.otasen a Psiches.
Ellas, siguiendo el mandamiento de su señora, dieron tantos de azotes a la mezquina de Psiches, que la afligieron y atormentaron, y así la tornaron a presentar
otra vez ante su señora.
Cuando \'enus la vió, comenzóse otra
vez a reir, y dijo: "¿Y aun veis como en
el alcahuetería de su vientre hinchado
nos conmueve a misericordia? Piensa hacerme abuela bien dichosa con lo que saliere de esta su preñez. ¡Dichosa yo, que
en la flor de mi juventud me llamarán

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PSIQUIS Y CUPIDO

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abuela, y el hijo de una esclava bellaca
oirá qtte le llamen nieto de Venus! Pero
necia soy en esto yo, porque por demás
puedo decir que mi hijo es casado, porque estas bodas no son entre personas
iguales, y demás de esto fueron hechas en
un monte, sin testigos y no consintiendo
su ·padre, por lo cual estas bodas no se
pueden decir legítimamente hechas, por
esto, si yo consiento que tú hayas de parir al menos nacerá de ti un bastardo."
'
Y diciendo esto, arremetió con ella y
rompióle las tocas, trabándole de los cabellos y dándole de cabezadas que la afli·
gi6 gravemente. Luego tomó trigo y ce. bada, mijo, simiente de adormideras,
garbanzos, lentejas y habas. Lo cual todo mezclado y hecho un gran montón,
dijo a Psiches: "Tú me pareces tan disforme y bellaca esclava, que con ninguna
cosa aplaces a tus enamorados sino -con
los muchos servicios que les haces. Pues
yo quiero ahora experimentar tu diligencia. A.parta todos los granos de estas si•
mientes que están juntas en este montón,
y cada simiente de estas, muy bien dis-

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APULEYO

puesta, y apartada de por sí, me la has
de dar antes de la noche"; y dicho esto,
ella se fué a cenar a las bodas de sus
dioses.
Psiches, embarazada con la grandeza
de aquel mandamiento, estaba callando
como una muerta, que nunca alzó la mano a comenzar tan grande obra para
nunca acabar. Entonces aquella pequeña
hormiga del campo, habiendo mancilla*
de tan gran trabajo y dificultad como
era el de la mujer del gran dios del amor,
maldiciendo la crueldad de su suegra Venus, discurrió prestamente por esos campos, y llamó y rogó a todas las batallas .
y muchedumbre de hormigas,diciéndoles:
''¡Oh sutiles hijas y criadas de la tierra,
madre dt! todas las cosas! Habed merced
y mancilla, y socorred con mucha velocidad a una moza hermosa, mujer del dios
del amor, que está en mucho peligro." Entonces, como ondas de agua, venían
infinitas hormigas cayendo unas sobre
otras, y con mucha diligencia cada una,
• Compasión.

PSIQUIS Y CUPIDO

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grano a grano, apartaron todo el montón. D~spués de apartados y divisos todos los géneros de granos de cada montón sobre sí, prestamente se fueron de
allí. Luego, al comienzo de la noche, Venus, tornando de su fiesta harta de vino
y muy olorosa, llena toda la cabeza y
cuerpo de rosas resplandecientes, vista la
diligencia del gran trabajo, dijo: "¡Oh
mala! No es tuya ni de tus manos esta
obra, sino de aquel a quien tú, por tu
mal y por el suyo, has aplacido." Y diciendo esto, echóle un pedazo de pan
para que comiese, y fuese acostar.
Entre tanto Cupido estaba solo y encerrado en una cámara de las más adentro
de casa, el cual estaba allí encerrado, así
porque la herida no se le dañase si algún
mal deseo le viniese, como porque no hablase con su amada Psiches. De esta manera, dentro de una casa y d ebajo de un
tejado, apartados los enamorados, con
mucha fatiga pasaron aquella noche negra y oscura. Después que amaneció,
mandó Venus llamar a Psiches, y dijo de
esta manera: "¿Ves tú aquella floresta

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APULEYO

por donde pasa aquel río que tiene aquellos grandes árboles al derredor, _debRjo
del cual está una fuente cerca? ¿Y ves
aquellas ovejas resplandecientes y de color de oro, que andan por allí paciendo,
sin que nadie las guarde? Pues ve allá
luego, y traeme la flor de su precioso vellocino, en cualquier manera que lo puedas haber."
Psiches de muy buena gana, se fué hacia allá, no con pensamiento de hacer lo
que Venus le había mandado, mas por
dar fin a sus males lanzándose de un risco de aquellós dentro en el río. Cuando
Psicbes llegó al río, una caña verde que
es madre de la música suave, meneada de
un dulce aire, por inspiración divina ha•
bló de esta manera: "Psiches, tú que has
sufrido tantas tribulaciones, no quieras
. ensuciar mis santas aguas con tu misérrima muerte, ni tampoco llegues a estas
espantosas ovejas, porque tomando el
calor y ardor del sol, suelen ser muy rabiosas, y con los cuernos agudos y las
frentes de piedra, y aun mordiendo con
los dientes ponzoñosos, matan a muchos

PSIQUIS Y CUPIDO

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hombres. Pero después que pasare el ardor del medio día, y las ovejas se van a
reposar a la frescura del río, podrás esconderte debajo de aquel alto plátano
que bebe del agua de este río que yo bebo.
Y como tú vieres que las ovejas, pospuesta toda su ferocidad, comienzan a dormir, sacudirás las ramas y boj as de aquel
monte que está cerca de ellas, y allí hallarás las vedijas de oro que ·s e apegan por
aquellas matas cuando las ovejas pasan.'' En esta manera la caña, por su virtud y humanidad, enseñaba a la mezquina de Psiches cómo se había de remediar.
Ella, cuando esto oyó, no fué negligente
en cumplirlo.Pero haciendo y guardando
todo lo que ellaÍe dijo, hurtó el oro con
la lana de aquellos montes, y cogido lo
trajo y echó en el regazo de Venus .
Mas con todo esto nunca mereció cerca
de su señora galardón su segundo trabajo, antes, torc~ndo las cejas, con una risa falsa dijo en esta manera: "Tampoco
creo yo ahora que en esto que tú hiciste
faltó quien te ayudase falsamente. Pero
yo quiero rxperimentar si por ventura tú

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A.Pt'LEYO

PSIQUIS Y CUPIDO

lo haces con esfuerzo tuyo y prudencia, o
con ayuda de otro. Por ende mira bien
aquella altura de aquel monte, adonde
están aquellos riscos muy altos, de donde
sale una fuente de agua muy negra y desciende por aquel valle donde hace aquelias lagunas negras y turbias, y de a11í
salen algunos arroyos infernales. De allí,
de la altura donde sale aquella fuente,
tracme este vaso Heno del rocío de aquella agua.'' Y diciendo esto, le dió un vaso
de cristal, amenazándola con palabras
ásperas si no cumpliese lo que le mandaba.
Psiches, cuando esto oy6, aceleradamente ~e fué hacia aquel monte, para subir encima de él y desde allí echarse para
dar fin a su amarga vida. Pero como llegó al derredor de aquel monte, vi6 una
mortal y grande dificultad pa:a llegar a
él, porque estaba allí un risco muy alto
que parecía que llegaba al cielo, y tan
liso que no había quien por él pudiese subir, de encima del cual salía una fuente
de agua muy negra y espantable, la cual,
saliendo de su nacimiento corría por

aquellos riscos abajo y venía por una
canal angosta cercada de muchos árboles, la cual venía a un valle grande, que
estaba cercado de ·una parte y de otra de
grandes riscos, adonde moraban dragones espantables, con los cuellos alzados
y los ojos tan abiertos para velar, que
jamás los cerraban ni pestañeaban, en
tal manera que perpetuamente estaban
en vela, y como ella llegó allí, las mismas
aguas le hablaron, diciéndole muchas veces: "Psiches, apártate de ahí; mira bien
lo que haces, y guárdate de hacer lo que
quieres; huye luego, si no cata que morirás."
Cuando Psiches vió la imposibilidad
que había de llegar a aquel lugar, fué
tornada como una piedra, y aunque estaba presente con el cuerpo, estaba ausente con el sentido. En tal manera, que
con el gran miedo del peligro estaba tan
muerta, que carecía del último consuelo
y solaz de Iás lágrimas. Pero no pudo esconderse a los ojos de la buena providencia tanta fatiga y tribulación de
la inocente Psiches, la cual estando en

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.APULEYO

esta fatiga, aquella ave real de Júpiter
que se llama Aguila, abiertas las alas,
vino volando súbitamente, recordándose
del servicio que antiguamente hizo Cupido á Júpiter cuando por su diligencia
arrebató a Ganimedes el troyano para
su copero; queriendo dar ayuda y pagar
el beneficio recibido en ayudar a los trabajos de Psiches. mujer de Cupido, dejó
de volar por el cielo y vínose a la presencia de Psiches, y díjole en esta manera:
"¿Cómo tú eres tan simple y necia de las
tales cosas, que esperas poder hurtar ni
i:.olamente tocar una sola gota de esta
fuenk no menos cruel que santísima? ¿Tú
nunca oíste alguna vez que estas Hguas
estigias son espantables a los Jio:,;es, y
aun al mismo Júpiter? Además de esto,
vosotros los mortales juráis por los dioses, pero los dioses acostumbn:in jurar
por la majestad del lago estigio: pero
dame este vaso que traes." El cual ella
le dió, y el águila ~e lo arrebató de la
mano muy presto, )' volando entre las
bocas y dientes crueles y las lenguas de
tres órdenes de aquellos dragones, fué al

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agua e hinchó el vaso, consintiéndolo la
misma agua, y aun amonestándole que
prestamente se fuese antes que los dragones la matasen,el águila fingiendo que
por mandado de la diosa Venus y para
su servicio había venido por aquella
agua; por la cual causa más fácilmente
llegó a henchir el vaso y salir libre con
ella.
En esta manera tornó con mucho gozo
y dió e! vaso a Psiches lleno de agua, la
cunl la llevó luego y la dió a Venus. Pero
con todo esto, nunca pudo aplacar ni
amansar la ira cruel de Venus, antes ella
con su rirn mortal como solía, le habló,
amenazándola con mayores y más peores tormentos, diciendo: "Ya tú me pareces una maga y gran hechicera, porque
muy bien has obtemperado * mis mandamientos y hecho lo que yo te mandé; mas
tú, lumbre de mis ojos, aun resta otra
cosa que has de hacer. Toma esta bujeta,~ la cual luego le dió, y ,•ete a los palacios del infierno, y darás esta bujeta a
•
*-

Obedecido.
Pomo para olores y cosas aromáticas.

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PSIQUIS Y CUPIDO

Proserpina, diciéndole: "Venus te ruega
que le des aquí una poca de tu hermosura, que baste siquiera para un día, porque todo lo hermoso que ella tenía lo ha
perdido y consumido cura!1do a su hijo
Cupido, que está mal"; y torna presto
con ella, porque tengo necesidad de lavarme la cara con esto para entrar en el
teatro y fiesta de los dioses.''
Entonces Psiches, abiertamente sintió
su último fin y que era compelida manifiestamente a la muerte que le estaba aparejada. ¿Qué maravilla que lo pensase,
pues que era compelida que de su propia
gana, por sus propios pies, éntrase al infierno, donde estaban los ánimos de los
muertos? Con este pensamiento, no tardó mucho que se fué a una torre muy alta para echarse de allí abajo, porque de
esta manera ella pensaba descender muy
presto y derechamente a los infiernos.
Pero la torre le habló de esta manera:
"¿Por qué, mezquina de ti, te quieres matar echándote de aquí abajo, pues que ya
este es el último peligro y trabajo que
has de pasar?; porque si una vez tu alma

fuere apartada de tu cuerpo, bien podrás
ir de cierto al infierno, pero creeme que
en ninguna matJera podrás tornar a salir de allí. No está muy lejos de aquí una
noble ciudad de Acaya que se llama Lacedemonia. Cerca de esta ciudad busca
un monte que se llama Ténaro, el cual está apartado en lugares remotos. En este
monte está una puerta del infierno, y por
la boca de aquella cueva se muestra un
camino sin caminantes, por donde, si tú
entras, en pasando el umbral de la puerta, por la canal de la cueva derecho podrás ir hasta los palacios del rey Plutón;
pero no entiendas que has de llevar las
manos vacías, porque te conviene llevar
en cada una de las manos una sopa de
pan mojada en meloja, y en la boca has
de llevar dos monedas, y desde que ya
hubieres andado buena parte de aquel
camino de la muerte, hallarás un asno
cojo cargado de leña, y con él un asnero
también cojo, el cual te rogará que le des
ciertas chamizas para echar en la carga
que se le cae, pero tú pásate callando sin
hablarle palabra, y después, como llega-

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.APULEYO

PSIQUIS Y CUPIDO

res al rfo muerto donde está Carón, él
te pedirá el portazgo, porque así pasa él
en su barca de la otra parte a los muertos que allí llegan, porque has de saber
que hasta allí entre los muertos hay avaricia, que ni Carón, ni aquel gran rey
Plutón, hacen cosa alguna de gracia, y
si algún pobre muere, cúmplele buscar
dineros para el camino, porque si no los
llevare en la mano, no le pasarán de allí.
A este viejo sucio darás en nombre de
flete una moneda de aquellas que llevares, pero ha de ser que él mismo la tome
con su mano de tu boca Después que hubieres pasado este río muerto, hallarás
otro viejo muerto y podrido, que anda
nadando sobre las aguas de aquel río, y
alzando las rnanos te rogará que lo recibas dentro en la barca; pero tú no cures
de usar piedad, que no te conviene. Pasado el río, y andando un poco adelante,
hallarás unas viejas tejedoras que están
tejiendo una tela, las cuales te rogarán
que les toques la mano, pero tú no lo hagas, porque no te conviene tocarles en
manera _ninguna. Que has de saber que

todas estas cosas y otras muchas nacen
de las asechanzas de Venus, que querría
que te pudiesen quitar de las manos una
de aquellas sopas, lo cual te sería muy
grave daño, porgue si una de ellas perdieses, nuoca jamás tornarías a esta vida. Además de esto, sepas que está un
poco adelante un perro muy grande, que
tiene tres cabezas, el cual es muy espantable, y ladrando con aquellas bocas
abiertas, espanta a los muertos, a los
cuales ya ningún mal puede hacer, y
siempre está velando ante la puerta del
oscuro palacio de Proserpina, guardando la casa vacía de Plutón. Cuando aquí
llegares, con una sopa que le alcances lo
tendrás enfrenado, y podrás luego pasar
fácilmente y entrarás adonde está Proserpioa, la cual te recibirá benigna y alegremente, y mandG.rte há asentar y dar
muy bien de comer. Pero tú siéntate en
el suelo, y come de aquel pan negro que
te dieren, y pide luego de parte de Venus
aquello porque eres venida, y recibido lo
que te dieren en la bujeta, cuando tornares, amansarás la rabia de aquel perro

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PSIQUIS Y CUPIDO

con la otra sopa. Y cuando llegares al
barquero avariento, darle has la otra
moneda que guardaste en la boca, y pasado aquel río, tornarás por las mismas
pisadas por donde entraste, y así vendrás a ver esta i,:laridad celestial. Pero
sobre todas fas cosas, te apercibio que
guardes una : que en ninguna manera cures de abrir ni mirar lo que traes en la
bujeta, ni procures de ver el tesoro escondido de la divina hermosura." De esta
manera aquella torre, habiendo mancilla
de Psiches, le declaró lo que le era menester de adivinar.
No tardó Psiches, que luego se fué al
monte Ténaro, y tomados aquellos dineros y aquellas sopas como le mandó la
torre, entróse por aquella boca del infierno, y pase.do callando aquel asnero cojo,
y pagado a Car6n su :flete porque le pasase, y menospreciado así mismo el deseo
de aquel viejo muerto que andaba nadando, y también no curando de los engañosos ruegos de las viejas tejedoras y
habiendo amansado la rabia de aquel temeroso perro con el manjar de aquella

sopa, llegó pasado todo esto a los palacios de Proserpina, pero no quiso aceptar el asentamiento que Proserpina le
mandaba dar, ni quiso comer de aquel
manjar que le ofrecían, mas humildemen,
te se sentó ante sus pies, y contenta con
un pedazo de pan bazo, le expuso la embajada que traía de Venus, y luego Proserpina le hinchó la bujeta secretamente
de lo que pedía, la cual luego se partió, y
aplacado el ladrar y la braveza del perro
infernal con el engaño de la otra sopa
que le quedaba, y habiendo dado la otra
moneda a Carón el barquero porque la
pasase, tornó del infierno más esforza.d a
de lo que entró. Y después de adorada la
clara luz del día que tornó a· ver, como
quier que en cumplir esto acababa el servicio que Venus le había mandado, vínole al pensamiento una temeraria curiosidad, diciendo: "Bien soy yo necia, trayendo conmigo la divina hermosura, que
no tome de ella siquiera un poquito para
mí, para que pueda aplacer a aquel mi
hermoso enamorado." Y como esto dijo,
abrió la bujeta, dentro de la cual niogu-

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..tPIJLEYO

na cosa había ni hermosura alguna, salvo un sueño infernal y profundo, el cual
como fué destapado, cubrió a Psiches de
una niebla de sueño grueso, que todos
sus miembros le tomó y poseyó, y en el
mismo camino por donde venía cayó
durmiendo como una cosa muerta.
Pero Cupido, ya que convalescía de su
llaga, no pudiendo tolerar ni sufrir la
luenga ausencia de su amiga, estando ya
bien dispuesto y las alas restauradas,
porque había días que holgaba, salióse
por una ventana pequeña de su cámara
donde estaba encerrado, y fué presto a
socorrer a su mujer Psiches, y apartado
de ella el sueño y lanzado otra vez dentro en la bujeta, tocó livianamente a
Psiches con una de sus saetas ydespertóla diciéndole: "Aun tú, mezquina, de ti
no escarmientas, que poco menos fueras
muerta por semejante curiosidad que lo
que hiciste conmigo; pero ve ahora con
la embajada que mi madre te mandó, y
entre tanto yo proveeré en lo otro que
fuere menester. " Dicho esto, levantóse
con sus alas y fuese volando. Psiches lle-

PSIQUlS Y CUPIDO

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vó lo que traía de Proserpina y diólo a
"Venus.
Entre tanto, Cupido, qtte andaba muy
fatigado del gran amor, la cara amarilla,
temiendo la severidad no acostumbrada
de su madre, tornóse al almario de su pecho, y con sus ligeras alas voló al cielo y
suplicó al gran Júpiter que le ayudase, y
recontóle toda su causa. Entonces Júpiter tomólo por la barba, y trayéndole la
mano por la cara, comenzólo a besar, diciéndole: "Cómo quier que tú, señor hijo,
nunca me guardaste la honra que se debe
a los padres por mandamiento delos dioses, pero aun este mi pecho, en el cual se
encierran y disponen todas las leyes de
los elementos, y a las veces de las estrellas, muchas veces lo llagaste con continuos golpes del amor y lo ensuciaste con
muchos lazos de terrenal lujuria, y lisiaste mi honra y fama con adulterios torpes
y sucios contra las leyes, especialmente
contra la ley Julia y la pública disciplina,
transformando mi cara y he'rmosura en
serpientes, en fuegos, en bestias fieras, en
aves y en cualquier otro ganado. Pero

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.APUT.EYO

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con todo esto, recordándome de mi mansedumbre, y que tú creciste entre estas
mis manos, yo haré todo lo que tú quisieres, y tú sépate guardar de otros que
desean lo que tú deseas. Esto sea con una
condición: que si tú sabes de alguna doncella hermosa en la tierra, que por este
beneficio que de mí recibes, debes de pagarme con ella la recompensa."
Después que esto hubo hablado, mandó a Mercurio que llamase todos los dioses a concilio, y si alguno de ellos faltase,
que pagase diez mil maravedís de pena.
Por el cual miedo todos vinieron y foé
lleno el palacio donde estaba Júpiter, el
cual, asentado en la silla alta comenzó a
decir de esta manera: "¡Oh dioses escritos en el blanco de las musas'. Yosotros
todos sabéis como a este mancebo que
yo crié en mis manos, procuré de.refrenar
los ímpetus y movimientos ardientes de
su primera juyentud. Pero harto basta
que él es infamado entre todos de adulterios y de otras corruptelas, por lo cual es
bien que se quite toda ocasión, y para
esto me parece que su licencia de juven-

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tud se debe de atar con lazo de matrimonio. El ha escogido una doncella, la cual
privó de su virginidad; téngala y posé~la, y siempre use de sus amores"; y diciendo esto, volvió la cara a Venus, y díjole: "Tú, hija, no te entristezcas por esto, ni temas a tu linaje ui al estado del
matrimonio mortal, porque yo haré que
estas bodas no sean desiguales, mas legítimas y bien ordenadas, como el derecho
lo manda.' ' Y luego mandó a Mercurio
que tomase a Psiches y la subiese al cielo, a la cual Júpiter dió a beber del
vino de los dioses, diciéndole: "Toma,
Psicbes; bebe esto y serás inmortal; Cupido nunca se apartará de tí. Estas bodas vuestras durarán para siempre.''
Dicho esto, no tardó mucho cuando vino la cena muy abundante, como a tales
bodas convenía. Estaba sentado a la mesa Cupido en el primer lugar, y Psiches
en su regazo. De la otra parte estaba Júpiter con Juno su mujer,_ y por su or?en
todos los otros dioses. El vino de alfaJor,
que es vino de los dioses, ministraba Gauimedes a Júpiter como copero suyo, y a

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.\PCLEYO

los otros el dios Baco. Vulcano cocinaba
la cena. Las ninfas henchían de flores y
rosas y otros olores la sala donde cenaban. Las musas cantaban muy dulcemente. Apolo cantaba con su vihuela.
Venus entró a la suave música, y bail6
hermosamente. En esta manera era el
convite ordenado, que el coro de las musas cantase, y el sátiro hinchase la gaita,
y el dios Pan tañese un tamborino. De
esta manera vino Psiches en manos del
dios Cupido, y estando ya Psiches en el
tiempo de parir, nacióles una hija, a la
cual llamamos Placer.

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>NÚM .

CERVANTES
, o,·iP1nh1-c de l!ll i

Número extraordinario consagrado a México

REVISTA MENSUAL IBEROAMERICANA
COLABORACIÓN :

Francisco Villaespesa. - Alfredo Breceda.Antonio Caso.--Miguel Alessio Robles.- Juan
B. Delgado.- Enrique GonzáJez Martínez.Luis González Obregón.- José de J . Núñez y
Domínguez.- Julio Jiménez Rueda.- Efrén
Rebolledo.- Rafael Cabrera.- Rodrigo Gamio.- Carlos González Peña.- Pedro E. Callorda.- José D. Frías.- Xavier Sorondo.- Darío Rubio.- Salvador Cordero.- Roberto Núñez y Domínguez.- Alejandro Quijano.- Alfonso Toro. -Martín Gómez Palacio.- Mercedes Borrero.- Antonio Orts Ramos.- Rafael
Durand, jr.- Genaro F ernández Me. Gregor. Samuel Ruiz Cabañas.- Gonzalo de Murga.Tomás G. Perrín. - Leoncio Espinosa. - Mael Horta.- Guillermo Jiménez.
_ _ _,

♦

~

l-

1

~

Imprenta Frnncesa, Jardín Carlos Pacheoo,

1

y 3. - México.

��u\ño l

Núm. I

CERVANTES
Noviembre de 1917

Número Extraordinario Consagrado a México ·

Directores: Fraocisco Villaespesa, Luis O. Urbioa

r

y Jo~é [ogenieros
~ubdirector: Joaquín Dicenta (hijo)

COLABORACION:
Francisco Villaespesa.- Alfredo Breceda. - Antonio Caso.-Miguel Alessio Robles.-Juan B. Delgado.-Enrique
González Martínez.- Luis González Obregón.-José de J.
Núñez y Domínguez.-Julio Jiménez Rueda.- Efrén Rebolledo.-Rafael Cabrera.-Rodrigo Gamio.-Carlos González Peña.- Pedro E. Callorda.--José D. Frías.-Xavier
Sorondo. - Darío Rubio. - Salvador Cordero.- Robe.rto
Núñez y Domínguez.-Alejandro Quijano.-Alfonso Toro.-1\-lartín Gómez Palacio.- Mercedes Borrero.-Antonio Orts Ramos.-Rafael Durand, jr.-Genaro Fernández Me. Gregor.-Samuel Ruiz Cabañas.-Gonzalo de
Murga.-Tomás G. Perrín.-Leoncío Espinosa.-Manuel
Horta.-Guillermo Jiménez,

�2

CERVAN'.l.'ES

~

ZAPATfRIA fXCfLSIOR

RETRATO DE CERVANTES
Este que veis aquí, de rostro aguileño, ele cabello castaño, frente lisa y desembarazada, de alegres ojos y de nariz curva, aunque bien propo1&gt;cionada; las barbas de plata, que no ha
veinte años que fueron de oro; los bigotes
;grandes, la boca pequeña, los dientes no cre,cidos, porque no tiene sino seis, y esos mal acondicionados y peor puestos, porque no tienen
correspondencia los unos con los otros; el cuerpo
entre dos extremos, ni grande ni pequeño ; la
color viva, antes blanca que morena; algo cargado de espaldas y no muy ligero de pies, éste, digo, que es el rostro del autor de la Galatea y e.le
Don Q'u,ijote de la Mancha, y del que hizo el
Via,je del Parnaso, a imitación del de César Caporal Pernsino, y otras obras que andan por ahí
descarriadas y quizá sin el nombre &lt;le su dneño,
llámase comúnmente Miguel de Cervantes Saavedra: :fue soldado muchos años y cinco y medío
cautivo, donde aprendió a tener paciencia en las
.adversidades; perdió en la batalla naYal de Lepanto la mano izquierda de un balazo ; herida
que, aunque parece :fea, él la tiene por hermosa,
por haberlia cobrado en la más memorable y alta
ocasión que vieran los pasados siglos, ni esp~ran
ver los venideros, militando bajo las vencedoras
handrras del hjjo &lt;1e1 rry el&lt;' la g-nerra . Carlos V.

'

La Industria zapatera ha venido dia tru dia innovándo•
se de un modo asombroso; y ·
de todos sus progresos, la

ZAPAlfRIA fXCf LSIOR
conocidisima en toda la República ha fomentado, apropiándolos, el sólido crédito
de que disfruta . Dada la no•
vedad que la

1 ZAPAlf RIA fXCf LSIOR
ha imprimido a su régimen
de ventas yservicios, no cabe
dudar que a más de ser la
mejor surtida de México y
contar con varias sucursales, es al propio tiempo la
que sus mercancías no pue ·
den ser superadas.

~

�CERVANTES

4-

LA MANIA DE ESCRIBIR

Escribir y crear es nuestro fuerte,
No hay poste ya sin eartelón impreso,
Ni prensa ociosa, ni punzón inert~i Así se compran páginas al peso,
Pagando medio duro por 1arroba,
Para envolver los dátiles
y el queso l
.
'

· Uno írrvoca a las brujas en su trova;
Otro sigue a Aristóteles y a Horacío ;
Otro pinta a los héroes con joroba;
Aquél pulsa la lira en un palacio;
Aquel ·otro, rasgando la bandurria,
Muestra en un bodegón su cartapacio.
Ya nos posea el júbilo o la murria,
A todos 'nos ataca esa manía,
Esa especie de métrica estrangurria,
Y lo rnismo en la dulce poesía
Que en moral, en política, en hacienda,
Nuestro estado normal es la ,a narquía.

"El genio por doquier se abre una senda."
.Asentada esta máxima, ¿ qué importa
Que ya ningún cristiano nos entienda 1
Jfanu.el Bretón de los H eri·eros.

5

CERVANTES

ENRIQUE HUERTA

.Admirar la labor de todo hombre que, uniendo esfuerzos y volun1lades, llegue a perfecciones
dentro del ramo de la industria a que se dedica, es algo que todos los amantes del progreso
debemos de hacer. No extrañará pues, que yo,
progresista inaudito y conocedor de las iniciativas de Enrique Huerta, le dedique unos
breves párrafos alentadores.
Enrique 'Huerta, desde que su casa gravita sobre su nombre, tal empuje le ha imprimido, tales adelantos ha introducido en sus talleres, que son únicos en México, en fundición
y Te-paración de maquinaria. Quiso también, este progresista industrial, perfeccionar su especialidad en fabricación de camas eITT.ilo inglés y americano, y han llegado las por él fabrieadas a competir con ventaja. con las que ya
tan poco se importan de los Estados Unidos de
.América.
Enrique Huerta es, además, un expQ1-to mecánico, que sin duda logrará solidific-ar el arraigo de varias innovaciones que tiene en carpeta.

�CER.V,1.,x!l'ES

7

C'l!lRVANTES

Industriales de tamaño tesón, valiéndose únicamente de sus energías y- labor, siendo com•
pletamente fomentadores del estímulo al trabajo,
logran, con poco tiempo, los grandes éxitos de
rme se muestra orgulloso Enrique Iluerta, y quP'
por ende, pertenecen a México, que de dfa en
día, debido a estos esfuerzos aislados, va levantando sus ignoradas industrias, parangoneándolas, con gran ventaja, a las extranjeras.

ZETA.

LA CALUMNIA

Fachada principal

LA TABACALERA MEXICANA
Puede una gota de lodo
sobre un diamante caer;
puede también de este modo
su fulgor obscurecer.
Pero aunque el diamante todo
se encuentre de fango lleno,
el valor que lo hace bueno
no perderá ni un instante,
y ha de ser .siempre diamante
por más que lo manche el cieno.

Riibén Daría .

Es de las industrias mexicanas, por su.s
finas y agradables elaboraciones de cigarrillps,
la que goza de mayor crédito en toda la República, y la que, por la instalación de sus talleres y oficinas, montados a todo lujo y confort, elevan y dignifican la importancia mercantil de México.
Su director gerente, don Eugenio Alvarez
Mellado, con tenacidad y perseverancia ha ido
impulsando, con verdadero tacto :financiero. a

�6

CERVANTES

oalóu de mitq uiuu.~

"La '1.'abacalera Mexicana/' salvando los mil
obstáculos que surgen &lt;le improviso en los grandes ll\ogocios, logrando wlidificar el consumo
de las marcas qne una biC'n dirigida propaganda de publieidatl ha hecho que sean conocidas en casi todo d mundo.
La pró:;;pera vida mercantil ele La Tabacaler&lt;t ,Ucxicana pnedc saca1·se en consecuencia por
los signienü•s dato~, proporcionados amablemente por sn dirPctor, don Eugenio 5Jvart&gt;z
1\íellado, y que a continuación reproducimos y
que, aunqul' se r efieran al balance de 19]~,
prueba i-u arraigo finane"ero:

CERVANTES

9

Fachada posterior del eclificio principal y vista parcial
del parque

Del balance practicado en treinta y uno de diciembre ele mil novecientos doer, consta : qne las
existencias, en esa fecha, de tabaco, papeles r
marcas, timbres de fabricación. mercancías en
camino y cigarro elaborado, ascenclfan a ochoci~ntos veintinueve mil ochocientos ,:rsrnta y
cuatro pesos eincuenta centavos. El efectivo en
caja y depositado en el Banco de Londres y l\féxico, era de noventa y tres mil cimto treinta y
siete pesos cuarenta y tres centarns. La maquiparia y refacciones se elevaba a r1oscirntos srtenta y ocho mil seiscientos veintiélós prsos cua-

�10

CERVANTES

lCERVAN'.rES

lJitección

'

J

renta y Ul,l eve centavos E
., .
bfa
. .
. u credito a cobrar h
&lt; qum1entos ochenta v t
.
. i acincuenta Y nueve éi . • r~ mil oehocientos
En crédito· d
, p sos tr~lllta Y lm centavos:
te mil qu. . etma1 cas, trescientos treinta v sie•
uueu os ])esos y otr f
.
representada.
"·
uerte cantidad,
. poi muebles y enseres
facturas y anuncios
. el
envases,

ª

J

,

l:i~:ácu~ .

~os, et:., etc. Consi~í~o1el to~~i°:!e
o~ nllllones doscientos ochenta
. , ~u
t2e,1entes setenta .,. Cl .
y oebo nul se.J cios pesos setenta
h
.
tavos; hallándose el Pa-:iv .
. Y oc o cenpecificado a.'!í. ca 't l . o, _por igual snma, es~
. p1 a ' llll millón qitiniento
·1
pesos; a~rcedores diversos o l t
. s IIll
·
' e ie.u a :V s1.ete mil

Salón principal de env&lt;.ltuia

ochocientos treinta y un pe.sos cuarenta y ocho
centavos ; fondo de reserva, veintiún mil cuatrocientos seserrtra y sei'l pesos veint~éis centavos ;
fondo de previsión, ciento noventa y siete mil
setenta y dos; pesos noventa y nueve centavos;
y utilitlades netas,' cuatrocientos oche11ta y dos:
mil cuatrocientos dos pesos cinco centavos.
Sentados c¡uedan, pues, los anteriores preccdel1tRs, en los que se prueba que La Tabacaie.ra M ex1á,,,na es una da las industri;a'S más sólidas de Mfaico ;r una de las mejor garantidas en el mundo merc:!l!Iltil.

�CERVAN'l'ES

12

NEOESIDAD DEL ESTUDIO

i

E studiad y no os asombre
La incapacidad que al cielo
Queréis ocioso imputar ;
Sabio vuestro padro os vea,
Que no hay cosa que no sea
Difícil de comenzar .

1

De la honra es btcve atajo
El estudio que el cuerdo ama,
Porque al templo de la fa¡p.a
Se ent.r a por el del trabajo.
No cobra valor ni medra
La ociosidad regalada,
Que una gota continuada
R-0mpe la más dUI'a piedra.
Uno y otro estudio venza
La memoria hasta que abrace
Lo que os enseño, pues hace
La mitad el que comienza.
Tirso ele illolina.

i\

El Periódi co

"EL .P
U E BLO"
ES EL OEC~NO DE LA PRENSA
PRECONSTITUCIONALISTA - ·

¡I

CERVANTES

13-

LA PAPELERIA SOMOLINOS
Y MONTESINOS

La tendencia del comercio moderno a regularizar sus ventas, por medio de grandes existencias, que, aunque representen enormes capitales inactivos, µega un día en que son un
enorme crédito, encuentra fuerte personalidad
con los señores Somolinos y Montesinos.
Establecidos en 1909, lucharon en un principio con todas las dificultades que sus temperamentos de comerciantes modernos les hacían saltar, contrastando con las rancias costumbres de caducos sistemas, reglas y modos
de vender.
Asimilaron, con verdadera perspicacia mercantil, una dependencia correcta y culta al comercio que se dedican, llegando ésta a un conocimiento tan profundo de lo que expende,
que no hay para ella objeto de escritorio desconocido, calidad de papel que no sepa hasta
la manera de fabricarlo, y todo, todo lo que
a este ramo se refiere, lo tiene tan completamente estudiado, que el comprador, convencido
por las razones que se le exponen a1 entrar en
La Papelería de los señores Somolinos y Montesinos, 5 de Mayo 32, no tiene otro remedio
que abdicaT a su condición cicatel"a (si esta es

�1-~~míe!§'§]!ii~@i~ii!!l~c1mrn1li~il!!íE@rt~ffi!!&amp;ffi!il!Ii'il!l~r:sñ!.!W.o1
CERVANTlllS

1Jla Enpertal

14
. . , ) y comprar lo que hasta allí 1o
su condic1on ,
trajo.
S
i· os y

La Papelería de los seíÍ,ores omo i,1
es a mi rnodo de 11e1·,
]Jontesúws, 5 de M ayo 32, '
.
,
n110 de los comercios más bien s·urtidos de ~e.
d , de 1~ amabilidacl y c1¿fü1,ra de sus
neo en on ,
1 t l
'.
.
d
prop-iet arios
y
epen d ene,•a suby1igan e e a
·modo al compradol'. q1w el que e1itra_ una vez
en dicho establecúniento_. ,indefcctiblmnente
1,t•

lw d e !'Oli· cr .

ZETA.

LA CONCIENCIA

• Conciencia nunca dormida,
•
Mudo y pertinaz testigo
Que no dejias sin castigo
Ningún c1·imen en la vida'.
1

La ley calla, el mundo olvida:
Mas, ~ quién sacude tu yngo'
Al Sumo Hacedor le plngo
Que, a ;;o1a;; con e1 pecado,
Fueses tú para el culpado
Delator, juez y verdugo.
Gaspar Núñez de Arce.

5a. TACUBA y Av. ISABEL LA CATOLICA
TELEPONO E!.RIC. 165-67

~~~--.

1 ~n~~~:en~:!:~od~:.: ;
Los

¡

~

1

1
1
;

ifil
~

füi
~

puede y debe ser dignificado, .,.1
han logrado convertir en una 0
agradable tarea, higiénica y
limpia, la del despacho de comestibles. Se dedicaron a instruir una dependencia amable
y correcta, capaz de competir
con la de los más finos giros
~
del comercio, y hoy en • - - . i2I

1

1a JEspecíal
no se sabe qué admirar más: si
la atención con que se sirve al
público, o los ricos produc-1
tos que allí se expenden, auténticos todos, baratos todos y
buenos todos. • - • - - - • • ~

~l!!l@Ii~ffi1!filfii1mffi!io!.@ffi!lii1.iii1r@i~IB!iil!Jiilrll'.!Coo~r¡¡¡¡¡¡¡...r!!'.ffi1!;

�rn

CERVANTES

RECETA CONTRA EL ORGULLO

\
¡¡

Con el alba de un &lt;lía
Prendió Irene una rosa a su cabello.
¡ Qué encanto, qué matiz, qué poesía,
No hay adorno más bello!,
La entusiasmada Irene repetía.
Lleg6 la tarde, ¡ se agostó la rosa!
Y lia: mudable Irene rigurosa,
Con mano despiadada,
La ,a rrojó por el suelo desdeñosa.
Y así dijo la flor al ser hollada :
Quiera Dios ¡ oh mujer!, que tú no seas
A tan mísero trato condenada :
Que cual triste me ves, nunca te veas,
Que nadie imite tu conducta impía.
t Qué otra cosa eres tú que flor de un día?

O·=====================o '

"LA AlfONSINA"
- GRAN ALMACEN DE ROPA
Surtido completo en artículos

~~

~~

del país. - - - - Especialidad en
obra de lana. - -

M. Zapata .

L. MIGOYA Y HNO.
PLAZA DE LA CONSTITUCION NUMERO 27
APARTADO POSTJ')L, 2163

E L PERIODICO

"EL EXCELSIOF-&lt;"
E S EL PER IODICO DE
LA VIDA NACION-AL •

TELE!I=. ERICSSON 82-94

ltlEXICO, D, F.

º=====================º
Cervantes-

�CERVANTES

18

LA VIEJA y EL ESPEJO

.~~~······················1···-

:

CAFE, DULCERIA Y

PA.STELERIA

:

="MADRID'';

En esto haciendo ?osquillas
hl muladar con el pie,
Llamada de la ~slu11:bre
y aJSustando el mteres, .
',• Si. es d"iamante ' no es diamante,
d 1
Sacó envuelto en un cor . e
Un casquillo de un :speJO
Perdido por hacer bien.
. Miróle la viejecilla
.Prendiéndose un alfiler,
. , un orejón con tocas
Y VlO
•
Donde soñó un AranJuez.

. Tacuba
=================
.
y Aquiles Serdán.
Frente al Correo •

¡

i

¡:

i

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VINOS, HELADOS •

Y TODO LO GONGfRNlfNn AL RAMO DE PASTfüRIA
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r.J

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Zapatería y Fábrica de Calzado
MARTINEZ HNOS.
3a. AJU.RGURA, 52
~ o-.--,
TEL. ERIO. 69 · 62

"ndole en el suelo,
y arroJa
Dijo con rostro cruel : .
Bien supo lo que se hizo
. te oohó donde te
Quien
. ves.
Señoras, si aquesto mismo
Os llega:re a suceder,
. 1a cara importa,
ArroJar
,
Que el espejo no . hay por que.
Francisco de Quevedo.

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para. Señoras, Caballeros y Niños.
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José López Castellanos y Cía.

~-•
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4

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------ ·~. ¡
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/
y M1teli1ía .,,
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MEXICO, D. F.

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a lo. s elegantes_

Ir~~~

-

Oye lo que la vida
Hac r dichosa puede:
.. o con udor ganados,
'ino bere lado biene ·
'ampo no ingrato: lumbre
En el hogar perenne·
Con fácile manjare
l\Iesa, no rica, alegre ;
Amigos de tu fera
C'ostt1m bres inocentes,
, ' eneillo trato y poi-te
Prnd ncia in doblece ·;
Jamás litigio o rifia
\' egocio no frecuentes;
El ánimo no inquieto
Y la . dud no endeble.
Exento de zozobra.·
Y de báquica fiebre ,
.'ueño qu e las noctnma
Tiniebla. manso abrevie;
Xo tri te, mas hone:to
El lecho; . er cual eres
in ambición : ni u~to
Xi :mhelo de la mue1ifl.

Il01·acio.
Tmd11cci611 dt: do,~ .dntonio Caro.

�LA .ZAPAURIA
...........
....................,.......

"hll BllRllTll"

Ofl lUfANTf

. . ,u1111111rnuoa111nr1tu11nnn

GRAN ALMACEN DE MUEBLES

*-----"

CASO Y CORRAL
~

3a. DE SAN JUAN DE LETRAN Y VICTORIA
TELEF. ERIC. 5440.

APARTADO 251.

--

fuefundadael 29 de
diciembre de 1907
por los señores _J acinto Costa P1 y
Luis Coda Pons, en
la Avenida Isabel la Católica número 14 (antes San
José el Real número 7).
.
El pi·ogreso tan rápido de esta casa comercial fue _no•
torio desde el principio de su fundación, pues precisamente al año de haberse establecido , aumentó su capital al doble, ocupando desde entonces dicha_ne~ocíacíón un lugar preferente entre las casas principales
del ramo en la República.
Por lo expuesto se verá que es justificada la fama al•
cam-:ada por la ZAPATERL\_DEL ELEFA~TE, establecida desde hace DIEZ ANOS en la Avenida Isabel
la Católica número 14, de México, D. F.

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�CERVANTES

24
EL TIEMPO Y EL GENIO

Piélago sin riberas ni reposo,
Hinchado de perennes tempestades.
Sigue el tiempo su curso impetüoso,
Siempre tragando y vomitando edades.
A su impulso cediendo poderoso,
En desiertos se truecan las ciudades;
Y leyes, ara, púrpura y diadema
Se hunden al fallo de su ley suprema.
Todo sucum'be a la eternal mudanza,
Por ley universal todo perece ;
El genio sólo a eternizarse alcanza,
Y, como el sol, eterno resplandece,
Al porvenir su pensamiento lanza.
Que con el polvo de los siglos ·crece,
Y en las alas del tiempo suspendido
Vuela sobre las cimas del olvido.

Gertnulis Gómez do rb:clfaneda.

�26

CERVANTES

ltA ijEitllETill

A GRANADA

Allí, sobre arcos de alabastro y oro,
Veréis los babilónicos pensiles
Producir, junto al cedro, el sicomoro ;
Junto al nudoso abeto, las gentiles
Palmeras; junto al p1átano inodoro,
El perfumado tilo; las sutiles
Hebras de la ancha pita entre rosales
Y el frag,ante limón entre nopales.
. . . . . . . . . . .. .. . . . . . .
.. . . ..

16 de Septiembre
Número 41 .

~o~«o~

-

Q

Apartado Correo

11 Número 2701.
tJ --~-JM-.~~--

MEXICO. D. F.

SANTIAGO GALAS

Allí anidan al par todas las aves
Y se abren, a la par, todas las flores;
Con la rápida alondra águilas graves,
Con la murta el davel de cien colores,
Se respiran allí cuantos las naves
De Oriente traen balsámicos olores,
Y allí da el suelo deliciosas frutas
Y encierran minas las silvestres grutas.

lo caso en México meior surlido en anícu los de escmono.

J osé Zorrilla.

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CERVA.NTES

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EL SOBRIO Y EL GLOTON

Había en un lugarón
Dos hombres de mucha edad,
Uno de gran sobriedad
Y el otro gran comilón.
La mejor salud del mundo
Gozaba siempre el primero ,
Estando de enero a enero
Débil y enteco el segundo.
- t Por qué, el tragón dijo un día,
Comiendo yo mucho más,
Tú mucho más gordo estás 1
No lo comprenclo, a fe mfa.
-Es, le replicó el frugal,
Y muy presente lo ten,
Porque yo digiero bien,
Porque tú digieres mal.

Raga de esto aplicación
El pedante presumido,
Si porque mucho ha leído
Cree tener instrucción ;
Y siempre que a juzgar fuere,
La regla para sí tome :
No n1ltrc lo q1w se come,
Sino lo qne se di gie re.
Concepción Arenal.

¡CfRVANT~S...!
Del ■u1da 11ter1
Es ta 11inu co11cid1
Yta QUIJOTE es leida
Pu su l11111je mero.
Mas SI 11111111, collSt
Del castize mdadero,
Nt bya II tu obra este
(letrera
ADllci111 del Tohse:
"Este 11d11t1 cab11l1re
s1111 dasf1clend1 eatm(tos"
YVI st■br11d1 dt ■11rt1s.
St Ja it ■ mo derroterro,
Po~ue II saeilos u di.
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30
EL PROGRESO

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CONFIANZA)

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en los últimos estilos y calidad inmejorable.

i Oh ciencia, que los astros colosales
pesas cual en la ID'ano, y l?s fulgores
irisando a través de tus cr1~ales,
analizas su polvo en los colores;
que descubres miriadas de -animales
en cristalina gota, y de las flores
sorprendes la efusión santa y serena
del mundo amor que el universo llena!
¡ Oh industria, cuyo brazo sobrehumano
taladra el túnel bajo inmensa sierra,
y unes al océano el océano
en abrazo de amor sobre la tierra;
que haces del globo como cráneo humano
que de los orbes el cerebro encierra,
euando en tu red eléctrica palpita
y al mundo un mismo pensamiento agita!
........... .
¡ Gloria a Dios m:ismo,
que en el alma del hombre
puso la inspiraición del idealismo,
como creciente incendio en füi maleza,
y la sed insaciable
de la verdad, el bien y la belleza!

Luis Benjamín Cüneros.

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CERV.\'.'\TF.S

32

1

SONETO

CABALLERO:
LE OFREZCO CORTARLE
UN TRAJE QUE LLAME
LA ATENCION

Imagen espantosa de la muerte
sueño cruel: no turbes más mi pecho,
mostrándome cortado el nudo estrecho,
consuelo sólo de mi adversa suerte.
BusC'a de algún tirano el muro fuerte
de jaspe las paredes, de oro el techo ;
o al rie-0 avaro en el angosto lecho
haz que temblando con sudor despierte.

fil

-

El uno vea el popular tumulto
romper con furia las herradas puertas,
o al sobornado siervo el hierro oculto.

-~
\...:.. .

El otro sus riquezas descubiertas
con llave falsa o con violento insulto ;
y déjale al amor sus gloria ciertas.

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�CERVANTES

34

SONETO
No me mueve, mi Dios, para quererte,
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno fan temido
para dejar por eso de ofenderte.
Tú me mueves, Señor: muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido ;
muéveme ver tn cuerpo tan herido ;
muévenme tus afrentas y tu muerte.
Muéveme, •a l fin, tu amor, y en tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.
No me tienes que dar porque te quiera;
pues aunque lo que espero no esperara,
lo milll:no que te quiero te quisiera.

LA FARMACIA
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La Farmacia Cosmopolita, regida
por uno de los más acreditados farmacéuticos de México, ostenta, como
principal característica, la honradez.
Establecida en uno de los barrios
más populosos de la Capital, surte,
con verdadera profusión, a su clien•
tela que, de día en día, va siendo mayor. Los productos que expende están garantizados como los mejores, y
las fórmulas y recetas son despachadas con puntualidad asombrosa.

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''EL AGUILA''
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La ,-ida humana, 'ócrate decía,
uando taba en negocio ocupada,
Que era un arroyo en te1upe tad airad3,
Que turbio y momentáneo di. curría.
Y qu la Yida del que en paz vida
Era como una fuente so egada,
Que sonora, apacible Y adornada
D varias flore , in cesar corría.
¡ Oh vida d lo hombres diferente
Cuya felicidad e. tima el bueno
Cuando la libert.ad del alma siente!
Negocio a la vi ta son veneno.
i Dicho o aquel que vive como fuente
'
}Ian. o, tranquilo y de turbar,: ajeno!

Lope de Vega.

+

�38

CERV,\,.',TES

CERVANTES

LA LIBRERIA DE ANDRES BOTAS

La casa fue fundada por .André Botas el
año 1905.
Puede d cirsc que ha i:;ido la introductora en
la República del libro español, la que ha dado
a conocer lo principales autor modernos.
e dedica espec.ialmente, a la venta de libro
editado en E. paña, ann cuando también tenga
surtido muy compl to de lo libro editado. en
castellano en Francia, Inglaterra, Alemania.
E. tado Unido , Italia y república hispanoamericanas.
'I'ambién se dedica al ramo editorial. per
é. te en menor escala; últimamente publicó el
libro ele "Don Qui to.' titulado
Poi' E1,pa1ia. obra que hace much bien a E paña y que
debían leer todos lo e pañoles e pecialmente.
IIasta al10ra e ta librería ba procurado tene1·
con e pecialidad obra literarias y de ciencias
ociale:; pero e fácil que muy pronto comience a traer libro e pañoles de ciencias pue e
lástima que, habiendo 1an buenos libros cien:
tífico españole., en l\Iéxico ea i no ~e conozcan, debido e pecialmente a que la lihr rías no
se han ocupado de traerlo y difundirlos.
Actualmente la razón social de esta casa e.
'·Anclr·é. Bota Phijo.''pne. clon ;\ndr' . a. ocié&gt;

-

hace ya cerea de un año, a su negocio a u hijo
Gabriel, que es el que actualmente e halla al
frente de la librería.
N'o ob tante lo exiguo del local que, aparentemente, ocupa la librería de lo eñore .Andrés
Botas e hijo, podemo. asegurar que e. muy difícil hallar otra mejor urtida en el ramo que
ya antes especifiqué; teniendo que agregar que
también recibe la p11blicaeiones de más importancia en E paña.

LA VIDA RETIRADA.

Aquí la envidia y mentira
Me tuvieron encerrado.
¡ Dichoso el humilde e tado
D 1 sabio que e retira
De aqueste mundo malvado!
Y con pobre me a ? ca a,
En el campo deleit-0. o
on . ólo Dio e com pa a
Y a. $!Ola· su vida pa. a
Ni envidiado ni envidioso.

Fray L1ii dr León .

•

�.................. .............................................................................................1

41

CERVANTES

5 RAZONfS QU f CONVfNCfN

A LA PROVIDENCIA

FÍJESE

Dime, Padre común, pues eres justo,
¿ Por qué ha de permitir tu providencia

Que, arrastrando cadena la inocencia,
Suba la fraude a tribunal augusto ~
¿ Quién da fuerzas al brazo que robusto

Hace a tus leyes firme resistencia,
Y que el celo que más las reverencia
Gima a los pies del vencedor injusto,

1

1

l===
=

1

Vemos que vibran victoriosas palmas
Manos inicu:as; la virtud gimiendo
Del triunfo en el infausto r egocijo.

"la Popular" gdna poco, pero vende mucho.
"la Popular" tiene las últimas novedades en sombreros.
"la Po~ular'' vende los mejores sombreros.
"la Popular" vende a precios que no admitencompe-

"l:~i¡•;f.~:ºS~~;~-

H.

~•-■•uuiuuu1111n1unn11,1n111111111111nn11u111111111111111u1un11111111uu11111111111111111u1111~

•

1

Esto decía yo, cuando riendo,
Celestial ninfa apareció y me dijo :
¡ Ciego ! i; Es la tierra el centro de las almas?
Bartolomé Argensola.

�4S

CERVANTES

lA GARANJIA PARA NUfSTRA ClllNTHt 80l0 NUESTRO

EL GATO LEGISTA

NOMBRE BASTA. U IIJÓR GAR~NTIA DE NUESTRO NOM·
- Primer año de leyes estudiaba
Mioofuz, y áspiraba
Con todos sus conatos
A ser oído de crimen de los gatos.

BRE PARA EL PUBUGO, NUlSTRA CllfNHlA ·

CASIN\.IRES

Estudiando una noche en las Part·idas
Halló aqueUas palabras tan sabidas :
'' Judgador non seroeye a las garduñas,
Ca manso e non de :furtos es su oficio ;
E faga el sacrificio
De cortarse las uñas."
¡ Sin uñas!, dijo el gato; bueno es esto :
Más me sirven las uñas que el Digesto.
Váyanse con lecc-iones
Al qi¿e nació con malas intenciones.

José Joaquín de Mora.

Ruiz &amp; Gállego.
AV. 16 DE SEPTIEMBRE., 55
MEXICO, D. F.

1

�45

CERVA TE

LA VEJEZ

Mient n lo · que no dicen que la vida
Es la copa dorada y engañosa
Qnr, si con dulce néctar e rebosa,
Ponzoña del dolor lleva escondida.

Los so11mes
y PRECIOS DE

La Vencedora ECHAN
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l :i. Bolivar No. 12 y 3:~ Bolívar No. 23, Sucursal

Qne . la juventud enda florida,
t' la vejez pendiente que, c. cabrosa,
V a recorriendo el alma congojosa
, in fe, sin peranza y d valida.
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la. DE BOLIVAR NUM. 16

11
, EL LUGAR PREDILECTO
DE LAS FAMILIAS
ABIERTO HASTA LA SALIDA
DE LOS TEATROS

Mienten : ·i el corazón us homenaj .
A la virtud rindió con su. querella
. •o conte. ta del tiempo a lo u1traj ·
Que tiene la vej z horas tan bella,1 1
í'omo tiene la tarde sus celaje ,
&lt;'orno tiene la noche sus e. trellas.

Vicente Rit'a Palacio.

�UUIHIIIUHIIIUIIIIHUIU HU .:: nu u ruu u 1 n n1111U lt1 1nu1111111ut1 11111 11uun11uu1UIH UUIII: • :

;;i'A"'éi°ci'R"'iiÉ""M'ii"x'ico;;· //
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LA SENDA DEL DEBER

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ESQ. BOLIVAR Y CAPUCHIN°A S

CERVANTES

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GRAN DULCERIA Y PAST ELERIA ~

Agencias en las Principales cmaaaes
de 10República Mexicano.

Al temor, como. al odio, el pecho ajeno,
Desdeñad de esas fieras la embestida,
Que no hay al hombre digno quien le impida
La marcha hacia la luz, lo justo y bueno.
Sufrid, la frente erguida, injusta suerte ;
Y si en el borde del profundo abismo
Que abra un malvado, para lucha a muerte
Se alzan calumnia, ingratitud, cinismo,
Sea el desprecio la coraza fuert e
De vuestra alma que aliente el patriotismo .
Fíctor M. R endón.

IABIICAS ~~---~~~'.~.~~~UfNOS IIRfS 1

TORRALLARDONA Y CIA
~ 1a. c1vuctt1Nns 33.-Mrnco, o. f.~

Con paso firme y ánimo sereno
Seguid la selva oscura de la vida
Que a tanto humano monstruo da guarida,
Donde la envidia arrastra su veneno.

!

I

. uu'untt ■ 11nt f ttUU11 1111 1 1 1 n 111 111 1 ■ 1 11 1 uu 1 1 , 11111111 11l 111ou1 .... •••.. • ■-u,rnu, ., 111 11 111 1 111 u 11 i

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Allí también su fortaleza ostenta
Un soldado español: su noble mano
El pesado arcabuz fiera sustenta,
Mcrnrte lanzando al bárbaro otomano;
En su ancha frente el porvenir asienta
De la gloria un destello soberano,
Orlando con reflejos r elumbrantes
El pensamiento audaz del gran Cervantes.

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Miróle el mundo con valor rompiendo
El cerrado tropel de los infieles,
A la par de don Juan, bravo cogiendo,
Sobre el sangriento mar, rojos laureles ¡
Como soldado su renombre haciendo
Digno del porvenir, que en ecos fieles,
Si de las musas le llamó el encanto,
Llamóle al par el Manco de Lepanto.
Mam¿el F er-nández y González.

El Periódico

"EL UNIVERSAL"
ESTA CONFECCIONADO
1 M PECABLEMENTE - -

Cervantes.- 4

�CERVANTES

EL MODELO

51
EL GAUCHO

Así se titula la mejor

SASTRERIA, CAMISERIA
y BONETERIA
que hay en la ciudad de México, y que está situada en el más céntrico punto de dicha ciudad. Además del gran extenso surtido con que cuenta en dichos ramos, es de
ver la afabilidad y buen trato de los empleados de dicha casa. En lo que no tiene

rival, es en sus ya famosos trajes para caballero, de

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Plaza Con~titnción núm. 1 Mélico, D. F.
Teléfono frlcsson, 1982

Gaspar Ruondo

El gaucho es lo más genuinamente homérico
de la América española conozco, y a Ja vez
lo más profundamente español. Don Francisco
Soto y Calvo, en los preciosísimos y vigorosos,.
relatos que constituyen sus Cuentos de mi pa:'
clreJ aplica más de una vez el término lwméri- ,
co a las costumbres gauchescas; y yo, que, por ·
virtncl de mi profesión de catedrático de lengua
y lle literatura griega, he hecho traducir, comentándolos, en mi clase, los viejos cantos 110mérico~, hallo una perfecta exactitud en la
aplicación del término.
(jue

Rumbewndo de pago en pago, viviendo a salto de mata, en continuas pendencias e inacabable fiesta, atento a que nadie le pise eJ ponoho
y a dejar marcado al compadre que le quiera
alzar el gallo, desahogando otras veces sus ternezas, su fondo melancólico y triste como el de
nuestros jacarandosos majos andaluces, mientras sentado en la calavera de una. vaca, da al
compás de la guitarra; sus milongas, tristes como solem·es, al aire de la pampa inmenS'a, el
gaucho es un tipo profundamente español. Su
lenguaje mismo, que por tau privativo tienen

�-~~~

AlMACfN Df VIDRIO PLANO YHU(CO

CERVANTES

Simón González yCía.

no pocos americanos, . está plagado de· vocablos
y giros aquí populares,' y que a e,scondidas de la
lengua literaria escrita, llevaron allá nuestros
emigrantes con su lengua popular hablada.

53
J

Migilel Unamuno.

Avenida República de Chile núm. 1

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LA JUVENTUD DE GRECIA
Grecia hizo grandes cosas, porque tuvo, de la
juventud, la alegría, que es el ambiente de la
acción, y el entusiasmo, que es la palanca omnipotente. El sacerdote egipcio con quien Solo.o
habló en el templo de Sais, decía al legislador
ateniense, compadeciendo a los griegos por su
volubilidad bulliciora: i" no sois sino -unos niños!
Y Michelet ha comparado la actividad del alma helena con un festivo juego, a cuyo alrededor se agrupau y sonríen todas las naciones del
mundo. Pero de aquel divino juego de niños,
sobre las playas del Archipiélago y a la sombra de los olivos de ' Jonia, nacieron el arte, la
filo.soffü. el pensamiento libre, la curiosidad de
la investigación, la conciencia de la dignidad hurnana, todos esos estímulos de Dios, que son aún
n ue. tra inspiración y nuestro orgullo.

José Enrique Rodó.

�í

CERVANTES

Som~rororía Ma~riloña

LA BELLEZA DEL UNIVERSO

FERNANDO MOLLEDA, S. EN C.
A v. 16 de S eptiembre, i\ '!'el. Erlc., 10-90

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Y cuenta.n que un día tan mohíno y taciturno
andaba don Quijote, sin saber si la bacía era yelmo o si el yelmo era baciyelmo, que encaminóse
hacia este contine.nte, y de él a México, y aquí,
tras varias discusiones con los propietarios de la

SOMBRERERIA MADRILEÑA.
curaron su genial locura con sabios consejos y
un hermoso s·o mbrero tejano que le regalaron.

~

55

~

Tiende los ojos por todo este mundo . vi,&lt;;ible,
y mira cuántas y cuán hermosas cosas hay en
él. &amp;Cuánta es la grandeza de los cielos ? l Cuánta la claridad y resplandor del Sol y de la Luna y de las estrellas? &amp;Cuánta la hermosura de
la tierra, de los árboles, de las aves y de todos
los otros animales? ¡, Qué es ver lq llanura de
los campos, la altura de los montes, la verdura
ele los valles, la frescura de las fuent es, la gracia de los ríos r epartidos como venas por todo
el cuerpo de la t.ie-rra, y sobre todo la anclmra
de loi;; mares, poblados ele tantas diversidades y
maravillas d e cosas? ¿ Qué son los est.ant1ues y
lagunas de aguas claras, sino unos como ojos ele
la tierra, o como espejos del cielo 1 ¿ Qué son
los prados verdes entretejidos de rosas y floTes.
sino como un cielo estrellado de una noche serena Y ~ Qué diré de las venas de oro y plata y
de otl'o..s tan ricos y preciosos metales? t Q11é de
los rubíes, y esmeraldas, y diamantes y otras
piedras preciosas, que parecen competir con ]as
mismas estrellas en claridad y hermosura 1 ¡, Qué
de las pinturas y colore~ de las aves, de los animales, de las flores y de otras cosas infinitas 1
Jnntóse con la gracia ele la natmaleza también
la del arte, y doblóse la berm.o,mra de las cosas.
De aquí nacieron las va,ji1las clr oro resplancle-

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prendedores corrientes, Encajes, Adornos y Listones,
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jardines bien ordenados, los edificios de los
templos y de los palacios reales vestidos de oro
y mármol con otl·as cosas innumerables.

Fray Luis de Granada.

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Hollando altiYo a la ,irtud, gobierna
La tierra alguna vez el crimen fiero ;
Mas es breve su imperio y pasajero;
La justicia de Dios vigila eterna;
De la virtud y la maldad e:s:iste
U;n inmortal testigo :

,•'•"•"•',•'~•;•1o1•11"u"-11•h"\1º\J,.1•.1•~1•11•\J"\J"\4•1l•,,~1.n,,~.,,.,.u-"º'1•,,

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Hay otra vida y Dios, premio y castigo,
¡ Dogma sublime ! ¡ Celestial coru;uelo
Que ,al hombre justo en el dolor sustenta!
Al sucumbir a la opresión sangrienta
Eterno galardón busca en el Cielo,
Fija la vista en él y abroqueliado
Con Dio;;; y su conciencia
Opone al crimen firme resistencia.

José .illa1·ú, Heredia.

�CERVANTES

59

LAS NACIONES Y LAS LENGUAS

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DE SOMBREROS, S. A.
PL~2;A DE LA CONSTITUClON N'-' l l

MEX[CO, D. F.

--

;, Cómo sucede que Napoleón sea conocido por
cuantus son los pueblos, y su nombre resuene
lo mismo en las naciones civilizadas de Europa y América, que · en los desiertos del Asia,
cuando la fama ele Bolívar apenas está llegando sobre el ala débil a las márgenes del Viejo
Mm1do 1 Indignación y pesadumbre causa ver
cómo en las naciones más ilustradas y que se
pTecian de saberlo todo, el libertador de la Amé1·ica del Sur no es conocido sino por loR hom bres que nada ignoran, donde la mayor pa1'te
de los europeos oye con extrañeza pronunciar
el nombre de Bolívar. Esta injusticia, esta de;:;gracia, proviene de c¡uc con el poder de España cayó . u lengua en Europa, y nadie la lee
ni cultiva , si no son los sabios y los literatos
poliglotos. La lengua de · Castilla, esa en que
Carlos
daba sus órdenes al mundo; la lengua de Castilla, esa que traducían Corneille ~Moliere; la lengua de Castilla. esa en que Cervantes ha escrito 1mra todos los 1rneblo;;; d e la
tierra, es en el día ai\nnto el e pura euriosidac1
para los anticuarios : se la descifra, como una
medalla romana encontrada entre los escombros de una ciudad en ruina. ¿. Cuándo , ·olverá
el reinado el e la r eina ele las lPngnas 1 Cuando

,r

�61

CERVANTES

España vuelva a ser la . sefiora del mundo ,
cuando d_
e oÚa obscura Alcalá de Henares salga otro Miguel de Cervantes.

Juan Montalvo.

EL PUEBLO DE BUENOS AIRES

Labor de cultura es la introclucción de elegancias y perfecciones. Alta labor es de civilización
que se debe estimar, la costumbre de vestir bien.
A esta labor se viene ded.i cando El Puerto de
Veracruit, En el periódico, en el libro; alli en
donde se pueda difundir el buen gusto del vesti•
do, se encontrará un anuncio de El Puerto de
que no obedece a miras de negocio,
,1 Veracruz,
sino a tendencia cultural.
El progreso, de entre su faceta.je enorme, tie~
·~ ne pequeñas variaciones que no hay que pasar
desapercibidas: una de eilas es

1
ª
-~
·=-

{

El Puerto de Veracruz

-i,u,1110IIIIIIIIHIIIIMUHJIIHIIHHHIIHUn.nu ■HIU11■_, .......HUHIUIUNIUM1 ■1i11111tHIIIIHNI

Las iluminaciones de la plaza de la Victoria,
la iluminación interior de Palacio que, al través de sus largas galerías de cristales, proyectaba su claridad,.,hasta la plaza del 25 de Mayo, la rifa pública, los caballitos y sobre todo
la aproxim,aeión de ese 25, que jamás deja de
obrar su influencia mágica en el espíritu de sus
hijm;;, arrastraban en oleadas hacia las dos gran•
des plazas a ese pueblo porteño, que pasa tan
fácilmente del llanto a la risa, de lo grave a lo
pueril y de lo grande a lo peq1.ieño; pueblo de
sangre española y de espíritu francés, aunque
no era esta la opinión de Dorrego, cuando desde la tribuna gritó a la barra que le interrumpía: '' ¡ Silencio, pueblo italiano! ; '' pueblo, en
fin, cuyo estudio psicológico se~ía digno de hacerse si alguno pudiera estudiar en las páginas
desencuadernadas del libro sin método y sin
plan que representa su historia.

Jos5 ,Vármol.

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L.UIS G,

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para señora, Géneros blancos, Telas de seda, Tre,jes de Sport
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PL.\ZA.

DE

J.A

'l'iene su media voz el semitono
del (lue reza en un claustro arrodillado,
o trémulo se acerna, deslumbrado,
ante el glorioso resplandor de un trono.
Y hasta cuando su mano pulsa el clave
lo pulsa tan suaYc, tan suave,
con un recogimiento t,an profundo,

que, como a una evocación pasmosa,
parece que el rondó de Cincarosa
desciende de otTo tiempo y de otro mundo.

Francisco Villaesp esa .

CO~STITUCION

MEXICO, D. F. _
Oervantes.- 5

�66

CERVANTES

PRELIMINARES DE UNA SITUACION
POLITICA

CERVANTES

6'7

ante la ruidosa clarinada de la revolución triunfante, despertaron de su largo sueño de tiranía
Y despotismo, y se aprestaron, en un desbordamiento de entusiasmo, y de consuno con las tendencias del Gobierno nuevo, a iniciar la obra
del mejoramiento colectivo del país, de acuerdo con las apremiantes necesidades .del medio
Y según los lineamientos trazados de antemano,
para hacer la patl'ia nueva y fueFte.
En consonancia con este estado de cosas -.,,
como una consecuencia también del movimiento revolucionario de 1910, que había abierto
nuevos horizontes a la mentalidad mexicana, en
Saltillo, capital del Estado de Coahuila, se había instituído, al amparo de ideales progresistas y con el propósito de solucionar todos los
problemas tendientes al bienestar de la clase
obrera, la Confederación Cívica Mutualista del
Trabajo, integrada por la Unión Carbonífera
del Norte, las sociedades obreras de Torreón,
Monclova, San Pedro y otras diversas partes del
Estado, amén de numerosos obreros residentes
en Aguascalientes y Jalisco.
La Oonfederación Cívica Mnt1wlista del Trabajo, en cuyo seno figuraban obreros, distinguidos intelectuales y pr~stigiados políticos, se había trazado un vasto programa, y muclio se hubiera conseguido en el orden político y económico, si posteriores acontecimientos no vienen a
1

La revolnción, eminentemente política, de
1910, acaudillada por don Francisco l. MadeTO, había conseguido, a medias, derrocar al Gobierno dictatorial del general Díaz; consolidar,
aunque débilmente, el triunfo, y establecer el
orden constitucional al amparo de las libertades conquistadas en los campos de batalla; 1mbía logrado, también, despertar las energías latentes en todas las clases sociales de la nacionalidad mexicana, pues desde los cofnienzos del
go.bierno demo,crático que sucedió i:l la dictadura militar del hombre _de Tuxtepec, pudo notarse en el pue'blo un entusiasmo inusitado por
abordar y solucionar, de manera franca y abierta, todos los grandes problemas de interés general y que entrañaban nada menos que el
progreso y bienestar colectivos.
Todos los pueblos, desde las grandes capitales
lrnsta las más obscuras aldeas de la República,

•

�CERVANTES

68

CERVA::-;TES

perturbar la paz nacional, poniendo en serio peligro la suerte de las instituciones, Y dando ~otivo justificado para la clausura de los trabaJOS
ele aquella asociación.
.
Es bien sabido que a la caída del antiguo ,
régimen, y una vez constituído el nuevo ~o- .
bierno conforme a los ideales de la revoluc10n,
que eran los ideales del pueblo, los enemigo1jurados de las libertades públicas, los que tenían vínculos muy estrechos con el pasado régimen y se Yieron, como por encanto, fuera de
la zona del presupuesto y del favoritismo gubernamental, de común acuerdo iniciaron una
intensa labor de obstruccionismo: en la Prensa, en el Parlamento, avivando nuestras reyertas domésticas, y ésto con el ostensible objeto
de satisfacer ambiciones espnrias, con lo que.
si no lograron su objeto, perjudicaron, por lo
menos, la marcha regular de nuestro progreso.
con la inestabilidad de la paz pública.
El obstruccionismo, alimentado y fomentado
por el elemento reaccionario, por los adeptos del
pasado régimen. nada había conseguido, ni en
la Prensa, ni en la esfera política, ni cll nin. d'irectamPnt e, l-ª
gltna forma, como no fuera, m
consolidación il.el nuevo Gobierno sobre bases
inmutables- y dentro de la invulnerable coraza
d~ la legalidad.
?\o obstante, para conseguir fa consolidación

de un gobierno esencialmente popular y democrático, como el que se viene pretend~endo establecer en el país, y para abrirle paso a una nueva éOrriente de ideas en que se fundan la l'edención y la grandeza de un pueblo, ha sido
necesario recurrir a la fuerza armada, dando
la nota épica y sangrienta e.u que siempre la
Ley, el Derecho y la Justicia han triunfado de
las bastardas ambiciones de políticos hambrientos y pedestres.
·La revolución de 1910, que terminó con los
convenios de Ciudad Juárez, no fue una revolución completa y decisiva, ya que el campo político quedó erizado de escollos que oponían
tenaz resistencia a la obra de la reforma social.
Las revoluciones de principios, encaminadas a
labrar la grandeza de un pueblo y que responden a grandes intereses morales, económicos Y
de civilización, deben ir, en el terreno de los
hechos, a las victorias decisivas, porque éste
es el único medio que enseña la Historia para
conquistar el éxito, que es la imposición de un
criterio que demanda el progreso de un país.
La revolución maderista, inspirada en sentimientos humanitarios que la incapacitaron para hacer una obra radical, terminó mediante
nna transacción, dejando a salvo todos los eletnentos del antiguo régimen, que, como era natural, tendrían qué erigirse más tarde en for-

�70

'

CERVANTES

midable enemigo de un estado de cosas que en
nada se compadecía con sus ideales y con sus
intereses.
Es por esto que el Gobierno constitucional,
emanado de la revolución maderista, comenzó a
actuar desde un principio sobre un volcán de
pasiones, que, tarde o temprano, tendrían que
dar margen a una hecatombe política sin precedente en nuestra Historia.
Puede decirse · que el señor Madero casi no
dispuso de tiempo, durante su gestión gubernamental, para iniciar la obra de reforma esbozada en el programa de la revolución; pues
que ya en el poder, se vió irremisiblemente obligado a restablecer el orden, a exterminar el
bandidaje y a hacer frente al enemigo, que, al
amparo de la clemencia, emergía insolentemente de los restos del pasado régimen.
Los desasti·osos frutos que el señor Madero
habría de recoger durante su gobierno con la
incongruente clemencia que empleaba para con
los enemigos del pueblo, bien pronto pudieron
adivinarse cuando a raíz de la captura de Ciudad Juárez por el ejército maderista, Pascual
Orozco, secundado por Francisco · Villa, intentaba aprehender al jefe de la revolución con
un pretexto baladí. No obstante su grave falta,
el traidor Orozco y el lombrosiano Villa fuerou
tratado"5 con la más refinada clemencia.

CERVANTES

71

Así vimos, pocos meses después, cómo Pascual
Orozco, sugestionado por tentadoras promesas
del elemento reaccionario chihuahuense, se colaba de nuevo por la puerta que su cínica traición había dejado abierta, y enarbolaba otra
vez el estandarte de la rebelión. Fue abatido,
sin embargo, por las fuerzas leales que efectuaron un paseo triunfal a través de las vastas
l !anuras frontcri7.ias; y el comandante de las
fuerzas que destruyeron al traidor, el general
Huerta, que a su vez se aprestaba a disfrutarcomo buen enemigo del gobierno maderista-de
la eterna clemencia de Madero , meses después,
por ironía del Destino, se unía en estrecho abrazo con Orozco, e.n la capital de la República,
cuando la traición, el asesinato y todas las desvergüenzas unidas, habían exaltado a Huerta a
la Primera Magistratura del país, y hecho desapareeer a ilos mandatarios ele-etoi:; por '.el
pueblo.
Tras de Orozco, vino la asonada militar de
Veracruz, encabezada por el general brigadier
don Félix Díaz, y que tuvo los caracteres clásicos de un cuartelazo. Esta insurrección contra
el orden constitucional fue un verdadero .fracaso desde el punto de vista militar y ante la
opinión pública; y el jefe de ella, no obstante
la tremenda responsabilidad que pei;aba sobrP

�72

CERVAN1'ES

su cabeza, fue tratado también con excesiva benevolencia.
Al p1:focipiar el año de 1913, una calma. apareJ;tte rei~iaba en la mayor parte del país, y nada ostensible hacía prever que se acercaba el
momento en que debería iniciarse el movimiento revolucionario más intenso que se haya registrado en nuestra historia, desde la consumac10n de la independencia nacional.
En enero de ese año yo residía en Sal-tillo y
asistía con .frecuencia, en calidad de miembr¿ 1
a las sesiones que se verificaban en la Coniederación Cívica Mutualista del Trabajo, de que
he hecho referencia en anteriores líneas. En el
i,eño de aquella simpática asociación vo tenía
la representación de la Unión Carbonífera del
~orte, cuxa matriz residía en Rosita, Coah. En
esta mism¡a fecha, la Confederación: atendiendo a una disposición :·eglamentaria · celebró las
'
.
elecciones corresponclL ~ntes para designar presidente, y en. asamblea general y por unanimidad de votos, fui favorecido para cargo tan
honroso como importante para mí, dado q_ne
me interesaba vivamente colaborar en la resolución de todos aquellos probfemas de que depende del bienestar del obrero en general.
Con el carácter de presidente de la ConfedeTa:ción Cívica Mutualista del Trabajo, presidía
una de sus juntas generales el día 9 de febrero

CERVANTES

73

de 1913, en el salón de sesiones ubicado en aquella época en la quinta calle de la Cru:. En
aquella memorable sesión había prevalecido un
entusiasmo inusitado, y todo el mundo tomaba
participio en los a.calorados debates,_ tendientes
a la resolución de los asuntos que mteresaban
a la asamblea cuando intempestivamente, como
a eso de las doce del día, noté un cambio brusco en la actitud de aquellos representantes que
antes se mostraban austeros y ag1:esivos contra
la presidencia, entregándose luego a comentario,,;; acalorados entre unos y otros, Y como haciendo punto omiso de los asuntos que se. de-batían. Aquel cambio de actitu~ entre los 1;11e11:;
bros inexpli{?:able por lo pronto para m1, dio
m:ar~en a que repetidas veces agitara la campanilla con el fin de r~stablecer. e-1 orden. Impuesto e1 sileneio, inquirí el motivo de aquella
algazara y fue entonces cuando. fui iniormado
ele una noticia extraña y seru;ac10nal.
El C. Gobernador del Estado, don V enustiano Carranza, había mandado fijar en las ventanas del telégra:fo federal un amplio telegrama suscrito por el Presidente ele la República,
en' que aquel alto funcionario le comunicaba
que el general Manuel Mondragón, sublev~ndo
por medio del cohecho a un_grup~ de aspiran,
tes de la esc'uela de Tlalpan, hab1a puesto en
libertad al g2neral Bernardo Reye..'&gt;, que se en~

�74

CERVANTES

contraha preso en Santiago, y al general Félix
Díaz, que lo estaba en la Penitenciaría del Distrito; este otro militar, acompañado de Mond~·~~ón, había sorprendido a la pequeña guarm ,cion de la Ciudadela, entrando a ella y forti:ticándose dentro ; que el general Reyes había
muerto acribillado a balazos al tratar de tomar
el Palacío Nacional, ¡:¡ecundado por tropas de
Ta-cubaya, que se le habían unido ; que la defensa del Palacio la había hecho heroicamente
el general Lauro del Villar, quien por haber reSulta.do h~rido en un hombro, que lo inutilizó
para segmr en el cumplimiento de su deber
f~e. ~~bstituído en su puesto por el general d~
divis10n don Victoriano Huerta, con el carácter
de Comandante Militar de la Plaza de México.
~l ,carácter del terrorífico telegrama, que se
exhibiu en las venta.nas del telégrafo federal
era en extremo sensacional, y justificaba l '
conmoción de la asamblea que ·yo presidía, po:
Jo que, desde luego, suspendimos los trabajo$
Y presurosos ocurrimos en masa a la oficina teleg~áíica para obtener una información del cont~mdo del mensaje. Con efecto, la noticia era
mei~ta. Algo muy grave se desarrollaba en la
capi
de la República eontra las instituciones
lega1tal
es.
Durante aquel día, la noche Y el día siguiente, procedentes del Centro se sucedían las no-

CERVANTES

75

ticias telegráficas : ya del Presidente de la República, del ministro de Comunicac~o~es, del secretario de Hacie,nda, del de Justicia-o de algunos otros funcionarios públicos'. co~unicando noticias generalmente contradictorias, que
no daban una idea definitiva de la situación, Y
tal parecía que lo_s telegramas metro~olit_anos
ve:nían illllpregnados de miedo, como si quienes
los firmaban experimentaran la cobardía de la
complicidad de lo que sucedía en México. Esto dio margen a que don Venustiano Carranza
mandara al jefe de estadística de su gobierno,
señor Francisco J. Múgica, a la capital de la
República, con amplias instrucciones, a fin_ de
que, desde el terreno de los hechos, le rindiera
una información precisa sobre la naturaleza de
los sucesos que habíal1 despertado profunda expectación en el país.
.
El •señor Múgica llevaba instrucciones precisas para entrevistar al Presidente Madero, Y el
día 11 de febrero d 1913 recibió del señor Carranza las indicaciones verbales siguientes:
'' Quiero que vaya usted a decir al señor Madero que, si necesita fue1·za. para combatir a
los sublevados de la Ciudadela, así me lo indique, pues cuento con todo el Estado de Coahuila para sostenerlo. Que si se encuentra comprometido y desea dejar la capital de la República,
lE&gt; ofrezco esta ciudad de Saltillo como abYigo ;

�76

CERVANTES

Y que si las circunstancias de su gobierno llegan a empeorar, haremos, para sostenerlo, una
guerra como la de '' Tres .A ños.''
Muchas otras instrucciones dió el Gobernador coah~ilense al señor Múgica para el mejor
desempeno de su comisión. Entretanto, a mí
me ordenaba el señor Carranza diera publicidad a todos los telegramas que fuesen llegando del Centro, con el patriótico fin de que el
pueblo se fuera enterando de los acontecimientos, de la infidencia del Ejército, y para que
fuera preparando su ánimo en el sentido del
cumplimiento del deber, .si es que se presentaba el caso fatal de consumarse un cuartelazo
tan comunes en nuestra Historia.
'
C~mo po~rá verse, hago mención especial de
las mstrucc10nes verbales dadas al señor FrancISco J. Múgica J)Or don Venustiano Carranza
Y destinadas al ,conocimiento del Presidente de
~a Re-pública, porque entrañan una verdadera
importancia, toda vez que ponen de relieve una
gran lealtarl al Gobierno del Centro y una profunda convicción en cuanto al triunfo definitivo
de la causa del pueblo. El gobernante coabuilense tenía un hondo y amplio conocimiento de
lo qne es el cumplimiento del deber y eso basta en la hora de las gran.des resoluciones. Para
los que gustan hacer consideracioue~ de aquello
que no se compadece con la naturaleza de nn

77

CERVANTES

verdadero hombre de Estado, y que son simples
trivialidades, que ni deshacen ni form~11 ~a
reputación ante el severo criterio ~e la Historia,
es oportuno y conveniente advertirles que don
Venustiano Carranza poco venía al Centro a
wnfundirse con el elemento paláciego, como no
fuera al arreglo de importantes asuntos de la_
Entidad federativa que gobernaba; que no era
visto, especialmente por la :familia ~e Madero,
con la misma confianza qne se les dispensaba a
otros revolucionarios, como
Abr~1rnm González, Manuel Bonilla, Lascuram, Y asquez ~agle, Federico González Garza, _Rafat'"l Ilernnndez, Ernesto Madero, Felipe Angeles ? otros
muchos que se suponían más hombres ~e _acción en un momento dado. Se decía en publico,
a "sotto-voce" en algunos corrillos, que don
Venustiano Carranza era a veces objeto de crítica por parte del Presidente Madero, sin que
éste, sin embargo, dejara de tenerle confianza
v buena voluntad no sucediendo así con la fa~ülia de dicho m~ndatario y con los allegados
a la Presidencia, que parecían no ver con buenos ojos al :futuro y grande hombre de Estado.
De estas versiones no me hago solidario, porque personalmente carezco de datos concretos
sobre este particular. No es obvio manifestar,
de mi parte, que siempre experimenté gran cariño y estjmación pcr~onal al apóstol Madero, Y

1º~-

�78

CERVANTES

hoy me descubro respetuoso ante su memoria
veneranda.
~~ abstengo de hacer c~nsideraciones sobre las
opm1ones de que el señor Carranza no era visto
co~ mucho agrado por parte de los allegados al
senor Madero, Y como circunstancia correlativa
que pudiera estimarse como base fundamental
d~, esa creencia, me permito presentar una opimon en que se manifiesta que el señor Carranza contrariaba los deseos, en Ciudad Juárez, de
los que rodeaban al señor don Francisco r. ÍVI:adero. En las siguientes líneas se pone de relieve, con caracteres precisos, la firmeza inquebrantable de ·c arácter de don Venustiano Carranza Y la_ a~plitud de criterio con que juzga
l~s acontecumentos, señalando las consecuenCias fatales que traen consigo las revoluciones
que_ ~o se resuelven por medio -de las victorias
dec1s1vas.
. Dice el señor Rogelio F ernández Guell en .
hbro titulado " Episodios de la Revolución M:
xicana:''

.........
''

...

... ...

. . . . . . . . . . ..

. ·.. En la noche terminaba el armisticio, sin
que 1:mguno de los delegados del Gobierno, que
parecian
. . querer ganar tiempo, hubiera h ec bo
pr~pos1c10ne-s concretas, por donde se pudiera colegir que el general Díaz, en realidad, anhelaba la paz. Al fin, al mediodía, .los señores Brá-

CERVANTES

79

niff Hernández y Esquivel, solicitaron u.na entrevista con los jefes civiles y militares de la
Revoludón y. el señor Madero accedió a que
dicha entr~vista se verificara esa misma tarde.
J•am.ás olvidaré aquella memorable reunión, que
se verificó en el cuarto principal Y_ ~a~i ~ico
de la casita de adobes, y a la que as1st1 mvitado
por el propio señor Madero. ~.st~b~ allí los
delegados del Gobierno: Osear Brarnff, Rafael
Hernández y Toribio Esquivel Obregón; don
Francisco Madero, el doctor F ernández de Lara, Pascual Orozco, José de la Luz Blanco, Ju_an
Sánchez Azcona, Alfonso Madero, Federico
González Garza, José Vasconcelos; los gobernadores provisionales de Chihuahua, Sinaloa, Ooahuila, Yucatán y Zacatecas, y el taquígrafo d~l
jefe de la Revolución, Ellas. Madero, con traJe
y botas de campaña, iba y venía de un lado a
otro y frecuentemente salía de la casita para
dictar órdenes.
"Habló primero Brániff, y se extendió sobre
el peligro de la intervención norteamericana, la
que indudablemente sobrevendría si los revolucionarfos atacaban Ciudad Juárez, pues las balas lloverían también sobre El Paso, causando
J)erjuicios a los ciudadanos del otro lado d el río .
Madero, alzando un _pie sobre una silla Y apoyándose sobre el respaldo de la misma, le interrumpió con Yehe.mencia:

�80
(!
1

1

l

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1

j

CERVANTES

-''.¡La iuterveución 1 ¡ También combatiremos a los invasores! ¡, Por ventura ha de permanecer el pueblo mexicano esclav:i_zado por déspotas hijos de sn propio suelo, por temor de
que ,engan tiranos extranjeros a arrebatarle
una libertad de que no disfru.ta, y una irrisoria
soberanía V Si los Estados Unidos íntervienen,
nstedes, y no nosotros, serán los culpables y los
1
qne habrán acarreado un mal tan grande a la
República; pues nosotros únicamente buscamos
nuestra libertad, en tanto que ustedes se arenan en mant&lt;:'ller al pueblo en la esclavitud.''
'' Entonces Rafael Hcrnández, viendo que ·
iban a fracasat las negociaciones, habló atropelladamente, con extremada vehemencia, echándose hacia atrás con su nerviosa mano sus
grandes y negros cabellos:
- ' ' Pues ¡, qué queréis, se-ñores reYolucionarios? 1, No estáis acaso satisfechos 1 ¡, Queréis
más sangre a'(m 1 ¿ Xo basta la qne ya se ha derramado 1 ¿No es suficiente para vosob:os, ver
a un Gobierno ilustre y fue1·te, tratando con
rebeldes que aún no están en posesión de una
sola ciudad importante de la República 1''
- '' El gesto y las palabras de Rafael Hernández hicieron más impresión que el discurso largo y ~oporífero de Esquivel Obregón, y las negociaciones se reanudaron. Alguien habló de la
rrmmcia de los f;eñores Dí.a1. y Corral -:,: dr 1m

81

CERV..\NTES

gobierno mixto, en que la Revolución estaría
representada por cuatro ministros y catorce gobernadores; y de improviso. un hombre como
de cincuenta años, que yo no conocía y en quien
apenas m:e había fijado, pues desde el principio de la reunión se había situado en un ángulo del local, que la luz de la lámpara no alcanzaba a iluminar, irguió su elevada talla,
mostrando su rostro de enérgicas lineas, ornado
por una barba luenga y entrecana:
-''Nosotros, los vm·daderos exponentes de la
volmitad del p·ueblo mexicano-exclamó aquel
hombre con voz poderosa-no podemos aceptar
las rennncias de los señores Díaz y Gorra.l, porque implícitamente reconoceríamos la legitimidad de sn Gobierno, falseando así la base del
Pla,n de San Litis Potosí. La Revohtción es de·
principios; la Revolitción no es peiisonalista, y
si sigue al señ01· Made1·0, es porque él enarboló
la enseña de nuestros derechos, y si mañana,
por desgracia, este lábaro sa1ito cayera de s1i
mano, otras cien manos robnstas se apresnrarían
a recogerlo. A.sí, nosotros no queremos ni minisfros ni gobernadores, sino qite se cwrnplq, la soberana voliintad dé la Nación. Revolttción qite
transa, es 1·evolución perdida. Las gra1ides victorias sociales sólo se llevan a cabo por medio
de las victorias decisivas . Si nosotros no apmt•echmnos la opo1·t1tnidad de entrar en México
Cervnutes.-6

�82

€ERVA;-.'1'ES

al frente de cien mil lwmbres y pretende1'.i~s
encauzar la reforma por la senda de w1a fict~C'1.ª
legalidád, pronto pe1·deremos nues.tro prestigio
y reaccionarán ws anvigos de la dictadni·a . La.s
. 1·evoluciones, para tríw1far de im modo defimtivo necesitan ser implacables. ¿ Q·ué ganarem.os
c01~ 'la retirada de los seúores Díaz Y Corral?
¡ Q ¿¿edarán sns amigos en el poder; quedai1
·á ol ·
sist-ema corrompido qtie hoy co·m batimos; e · mterinato será nna prólongaoión viC'iosa, anémica
y estéril de la dictadnm; al lado de esct. ~·ama
podrid.a,, el ele.mento sa:no de la Revolucwn s~
contaminará; sobrevendrán días de lucha Y -m~seria para la R ep·ública; el pueblo nos m.a.ldec1,rá, porqiw por un hnmanitarismó enferrnizo, pm·
ahorrnr unas ciiantas gotas de sangre cnlpable,
·habremos ?na.logrado el frnto de tantos esfuerzos
~ de tanto.. _ sacrificio! ¡ Lo repit'o : la revol1tción
. .d a.....
'
"
qu~ transa se 8mci
.
'' j Palabras proféticas que r 0Souarán srnmp:e
en mis oídos y que amargamente recordana
don Francisco I. Madero en los días luctuosos
de la Ciudadela!
"Las palabras de don Venustiano Careanza,
noble y gran figura de la Re-volución de 1910,
añoso y robustQ roble de la libertad, en ~uyo
tronco se melló más tarde el hacha del traidor,
encontraron eco simpático en el corazón de los
rebelaes; pero ya los ánimos estaban inclina-

CE IW.1NTES

83

dos en el sentido de 1a conciliación, y se convino en prolongar, por tres días más, el armisticio, mientras llegaba un .representante del Gobierno, facultado plenamente para firmar la
paz. '' .... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Hasta aquí las palabras de Rogelio Fernández Guell, tomadas d e su Jibro '' Episodios de la
Revolución Mexicana.''
Después he sabido q~e don V enustiano Carranza agregó a lo anterior, conversando con
Francisco Madero, senior, que él se separaría
de allos y que iría a Coahuila a continuar la revolución que habían principiado. Y fue esto en
realidad lo que vino a determinar que no se
admitiera el gobierno mixto que proponían los
enviados del general Díaz, contrariando grandemente esta a~titud al señor Madero, a Hernández y a otros ; pues que creían que disgustando a don V enustiano Carranza, que tenía
gran p~tigio en Coahuila, podía constituirse
en amenaza para ellos.
Dree el insigne sociólogo :francés Gustavo Le
Bon, que las gene1·aciones que hacen la Historia no sabrán escribirla. Retroceder en el tiempo es necesario, par~ la inteligencia de lo~ grandes dramas que hacen surgir las pasiones de los
hombres. Sin equidad para los vivos, la Histo,ria 110 es imparcial sino para los muPrtos.

�4

CERVANTES

El pueblo mexicano puede e pt•t·ar tran,1nilament&lt;" ]a hora en &lt;1ne l futuro hi 'toriador de
la re,nlucii'1u }111ga justicia H los hombres Y a
lo!'; acontccimiruto .
l,aR per,.:oua. qn&lt;" de.· ·onoccn la cie11c~a .hi~tórica. &gt;. carcnlr, . por otra parle, de d1 ciphnn. mrntal, suelen juzgar a lo hombre en. su
iwtuac:ión política o revolucionaria, por u~plc exterioridutles o . np ·rficialülade · ¡ pero s111
ir nunca al fondo de la,i co. a ·. l or el texto &lt;l
1 entrevista c •lebrada u ('iutlacl ,Jnárt&gt;z, :'
ti ne conocimiento ,1&lt;' cómo juzgaba cada quien
la situaci6n ; d lo medios que se acon ejaban
para resolver el conflici.o; &lt;le cón~o , e llegó n
nu arrealo definifo•o enh·e el Gob1erno d 1 general Diaz y la Revolución, y tle qui'n fne el
C[Ue con ideró con ver lacle1·a clarividencia ~l
problema, pennitirndo. e. con gran val_or. civil anunciar la catá trofe. Lo acontec1m1enposteriores vienen a ju ·tifiC8:r la acti:ud ele
don Yenu. tumo Carranza en mdad Juar~z . .,
Indudablemente qu de tl • que él adv1rtlo
en la revoluciún el trillado camino de ~as
transacciones, qu dó di gu, tado 0011 los principales per onaje del movimiento. y é&gt; los con
él; tanto es así, qu i 1 s ior 'arran1.a no hubiera re nlta&lt;lo ungido con el voto popular para
ocupar la Prilm•ra lagistratura del E tado de
(loa.huila, no hubiera sido uno de lo. rompo-

to¡

5

nent s principales de ai111ella a&lt;lmini traci in
tan fraída y llevada por la prrn. a de la época.
En u.na ocnsión -,e elijo que el gobernador de
Coahuila sería llamado para l ministerio de
Gob rnación, y que hubo nlgnno trabajo que
tendían a dei tnúr tal llam.amiento; lo cierto
s que el señor Cananza no habría ido, manifll.Stando una ve2 má su incourormidad con el
modo especial de gobernar que teuía aquella
masa de amigos personalísimos y pariente .
Madero tendrá eternamente 1 pecado de no
haber sabido gobernar con lo: nyos, es decir, con los revolucionarios que en alguna forma coadyuvaron al derrocamiento del Dictador, para llevarlo a él a la Pre idencia de la
República. Prefirió. generalmente, gobernar con
sus familiare. , con lo c¡ue se decían conciliados con la Revolución, con inepto , con
charlatanes, con porrii;;tas, con extranjero ,
y ha-,ta con enemigo francamente ab'erto ,
como Calero y Flore l'.fagón.
e ta conducta dl~ ef.or }.f.adfcro puede :atenua~•le un poco su gran . encillez en lo. asuntos 11ítblico ; u huena fe ele hombre honrado¡
sn cancloro. idacl ele cr yente en la conciliación,
así como el &lt;'jemplo de todos u antecesol'E-S,
pues lo ·· Prc•&lt;:idPnt&lt;'s de México, y ca i todos los mandatarios en el mundo, no son
~ino C'l último eslabón de la larga cadena que

�Si

l'ER\.A:STI.S

R6
vienen formamlo los pn•foceson·s con 11111y ligera.-; mo&lt;liticncioucs. Ya veremos al llegar u la
épora dd propio . eiíor C'nrranzn, a quien
eJltrc los gobl'rnanks &lt;le México ronsidrro el
dt1 niayorc.-, conol'imientos Je historia, tambi(•11,
apremiado por )11,; cin•nnst~ncins del rnmm·nto, s e dejó rodear al &lt;le. iguar su Gabinete y print'ipalc.&lt;; funcionarios públic·os, en algunas ocasione.-:. &lt;lt• cinc1mliu1os 110 rt•Yolucionario:-,, y con
frecm·1wia pérfidos, falsos y m11lrn1los pa-•
ra coi~ c-1 mismo que los bnbfa designado, cnfreutíimlo e audazmente, ruando no a H a los
Yenladoros rcvolncionarioi-, y algunos bosta
i1111odntlos 1•11 asmitos gravt•s &lt;¡nf' hicieron prolon~ar In hwhn intestina, cuya¡¡ últ imns débiles
ronntlsiom•s tod1wín ,;;nruclen a ln patria .
.. .. . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . .. . .. . . .
Lo,-, gramles jcf1~ dP la fü•voh1&lt;:i(,n 1 lo,- ,;1•rrctarios achwritos a la Priuwra Je.futura. los
~ohetnatlo1•1·s preconstiturionales, los coman1lantc, militan•-., y liasta los ~impl&lt;'s juec1•s y
pcc¡u&lt;'ños mamlntarios, pecaron en rsic sentido
mil wces más ,¡uc &lt;'1 Primer J¡,fe. p1ll'S é!&gt;tos,
en uu,1 gran mayoría. inconscirntrs dt' la reb•
ponsabilidacl l1i-,t{1ric11, incompetente, rn el desompeiío de s,i,., funciones administrativas, ignorante.R de. su~ deberes, xc vt'ían m•ce,ariamentP. oblig.lllos a llamar n su lado n hombres cu~·a
l'ficirnria 1•11 su lal,or ,liiwulpara su cornln ..111

.

política pasada, a rcsc1Ta ele encarcelarlos y
prorc"arlos de,;;pué&gt;s por complicidad en el
cuartelazo de f Pbrrro.
Por otra parte, no 1,ay c¡ue extrañarnos :-;t
tracmo, n la memoria al pundonoroso político
e inteligentr. méclico Yalcntín Gómez Farías,
entrando de brazo al Palacio Nacional con su
más gr11nde enemigo, el fnnr,to ~cneral Antonio Lí,pPz ele Santa-Anna.
ALFRF..00 BRECF.D.\.

�CERVAN'l'ES

88

-

EL GENIO ESPANOL

Al ilustre poeta Francisco Villaespesa
Discurso p1·ónunciado en el
festi~al l;iterario celebrado en
honor de Francisco Villaespe·
sa, en el Teatro Arbeu, la ~oche del 9 de agosto.

Dícese hoy de psicología de los pueblos, de
alrnas nacionales, de la individualidad etipiritual de los diversos .grupos humanos. Los psicólogos alemanes del siglo pasado, Lazarus,
Steinthal, Wundt, fuero.u los autores del concepto. Confor.me a su tesis, los pueblos, como
los hombres, tienen su personalidad genuina,
propia, única.
Para muchos filósofos, sin embargo, resulta
devaneo incierto y contradictorio asegurar la
existencia del espíritu colectivo. Trátase, en su
opinión, de resucitar, a destiempo, entidades
escolásticas tan misteriosas como inútiles. Sólo

CERVANTES

g

es real, enseñan, el individuo humano, cada sér
personal concreto. El "_alma colectiva" es un
fantasma, un ídolo metafísico. Los wniversales
son nombres, dijeron lo~ enemigos del platonismo medioeval; lo mismo exactamente que repiten los nominalistas a ultranza, contemporáneos
nuestros.
No se afirma por los adeptos del alma colectiva que ésta sea substancia real dife1&gt;ente
de las almas individuales; sino que se sostiene
su carácter social, es decir, su Tealidad histórica.
Haced hablar, creer y pensar conjuntamente
a un grupo humano, y su lengua-reflejo de su
razón ;-sus creencias religiosas-amparo y símb?l? de su sentimiento ;-sus costumbres y tradiciones-ejercicio sistemático de su voluntad - engendrarán una nueva realidad psíquica e
tórica que adquirirá los contornos_ espirituales
de una individuo, de una personalidad.
Los- grandes pueblos son, como los hombres
de genio, realidades inconfundibles, pese al nominalismo o individualismo exclusivo. Aun dentro de esta hipótesis enérgica, lo que se hace al
declarar la personalidad de Atenas o Roma es
no ciertamente_ elaborar fantasmas ontológicos:
sino afirmar la existencia de nuevos individuos
complejos.
Una sola vez ha sido y será el 111,ilagro grie-

b.is-

�CERVI\N'l'F'R

:7ez" Y en un _p unto no más del espacio y el tiempo florec1~ron
Cervantes y Moliere. 'l'an real es la personalidad
de un hombre de genio; corÍ.10 la de un pueblo
ilustre, que así como el espiritu_ indiv_idual se
sirve de un cere,bro para .sus manüestaroones exteriores, y lo modela y transforma su fuerza
interior, así el genio colectivo se sirve de su
lengua escrita y hablada, la cual se va plegan~o
al poderoso impulso de su espontaneidad h1stórica.
.·
Tan afines son el pensamiento y el lenguaJe,
que--0bserva Schopenhaüer-con el mismo
vocablo dijeron los griegos verbo ? razón. En
castellano, discurso significa indistintamente razonamiento y expresión. Hablar una lengua es
poseer una parte del alma colect~v~. P~sar en
español es d,isfrutar ele cierta esp1ntuahclatl común solidarizarse con un grupo humano &lt;lefinido'. y aceptar por anticipado d genio ca. tellano.
"La lengua francesa-decia Ganivet-es como
un gabán. La española com una capa. No hay
prenda más individualistá ni más difícil de l:,evar que la capa; sobre todo cuando es d.e pa.n_o
recio y larga hasta los pies.'' Los bue110s es:'ntores llevan con despejo, es decir, con donaire;
con indecible gallardía, la amplia capa española.

go, que dijo Renán. Una sola

ª:

ü1

CElrVANTES

.Estriba puntualmente el genio ~astellano en
la espontaneidad intelectual y · moral que lo distingue; en su individualism0 heroico y místico,
en su carácter peninsular. Menéndez y Pela.yo
afirmó: "España es un "pueblo de teólogos ai·mados." Cierto; pero el teólogo es siempre místico, y el guerrero lmificó, en el pendón morado de Castilla, raza y fe.
Ha poco, en breve- e incisivo artículo tan irrespetuoso como original, citaba el filósofo Diego
Ruiz los célebres versos que resuelven la incógnita metafísica de España :
•1

Antes que Dios fuese Dios

y los peñascos peñascos,

los Quirós eran Quirós
y 101; Yelasco~, V cla,;cos."
Pecado &lt;le soberbia, dirá un moralista. Sí¡
pecado de soberbia y triunfo de soberbia es el
genio español , según el m01·alista Gracián. precursor de la Volk e1·z¡sycl1oloaíe. En s,1 "Criticón," al dü,tribuirse los vicios capitales para
la "gran :feria del mundo,'' toca a España "la
estimación propia, el campear, el alab:use; el
fausto el brío, la presunción.'' Sea e~mo enseña íl racián. Mas, ¿_ quién sin ga1·bo ni brío
llevaría sin arrastrar la cava ele pa-?°io recio, que
dijo Ganivet?

1
1

I,

�CERVANTES

9:2
No hay vocablo más singular que este de despejo ; gentilísimo desembarazo que "supone facilidad, pero añade perfección.'' Es imposible
traducir a otra lengua la palabra vernácula, españolísim'.a.
El castellano es el lenguaje de la espontaneidad, de la personalidad. Su majestad el emperador y rey don Carlos I de España y V de
Alemania, decía que para hablar a Dios debe
hablarse en castellano; y su majestad era flamenco de nación. Por lo demás, reza el proloquio : '' debajo de capa al rey mato : '' individualismo anarquista.
Los españoles son improvisadores admirables.
'Lope, dice Menéndez y Pelayo, improvisaba dramas como Raimundo Lulio improvisó sistemas
filosóficos; como-añadiremos nosotros-Espaífa
misma improvisó naciones. Estas naciones n~estras iberoamericanafS.
Leed a los místicos y los ascetas, a los dramáticos, a los líricos, a los novelistas ; pensad
en las proezas de los conquistadores, de los fundadores religiosos, y la facilidad de la produc ción espiritual os producirá el deslumbramiento, la fascinación misma. Es una invención perpetua, una revelación continua. En cambio, no
pidáis perfección.
Lo francés es como un gabán; lo español, como una capa. De una capa se hacen, con buena

93

voluntad, muchos gabanes. Sin embargo nunca
,..,.. ,.
'
ceru.reis vuestro cuerpo con la capa como con t'l
gabán. Lo perfecto no es lo español, ni en el
mismísimo don Miguel de Cervantes.
España es tan grande en las letras como e11
las artes. Su personalidad inconfundible muéstrase tan gallarda en 01 Greco y Ribera como en
Tirso y Calderón. Un mismo instinto de la vida
creó la tragicomedia de "Calixto y Melibea"
Y las maravillas de V elázquez. El alma selecta
del beato Juan de la Cruz, al ascender por el
Carmelo, vibra con el ímpetu arcano de los serafines extáti.cos de Murillo.
Jaturalismo y misticismo son formas gemela · de la acción espiritual. El místico obra como
e~ realista. Ambos son súbditos de la experienc~a, profundos empíricos. Sólo que la experiencia del místico no es trivial como la otra. Es
nna experiencia difícil, insólita. A veces en el
recinto del tabernáculo interior, encifodese la
llamarada gloriosa de la revelación como al contacto eléctrico con la vida de ultratumba. Entonces el inspirado dice sn verdad con la eloc~ie~cia ?el que ha visto ; relata su experiencia mter10r de lo sobrenatural tan naturalmente como el empírico la propia. En el fondo ambos. son ob.;ervadores admirables. El geni; que
pusieron los padres de la novela picaresca en la
descripción de muchos menudos incidentes ele la

�9-1

CElt\',\:--;l'E

,·ida social, pú. olo Sa11ta 1\•n sa • 11 ,., la a:·. con
divina nnt11n1\idad. :-u· dcliqnios nhlime..
N"uturali ·mo, mistici:mo, fuerza hrío, . oh •rhía, gall.ll'(lí8 moral. E. to t.· E paúa. El mot·alista completa al 1•eligioso. l,a moral, to,la moral humana. t•.·. pn sumn, mrn. n•ligi6u práctica.
Dict&gt; ,1 iluc;trP icl1•6lof!O "'nmadino. rn &lt;·1 prinripio d su ldearium. itm' 8é1wra "no fue por
nzat· hijo 1lt• E. paña ... .Así e:. n wnlml. S{,neca represrnta antícipadamenh' lo ca1·nctcres
inhel'l'llL&lt;•: al rstoici. mo ·' natnral y humano·•
•1n1• forma la medula de las 1ucn1H'acion ·: moral ¡.¡ d&lt;• lo· &lt;'ram1e pl'n adort,.; de e,stÍl'pe ·pañola.
Esle estoicismo palpitant en algnnas lle la
má. int •u ·a. creacionr. dramáticas de Roja.s y
de altl rón, en lo· libros de oro ele la rníst íca
y la ascética ca t llana., en varia. &lt;11• la. obras
po, tica. 11 fra~· Lui,- d León y de- Ciuevetlo.
en la ü1comparablc "Epí. tola Moral" utribuída a F mández de Andrada, y hasta en la mi. ma e&gt; tupenda concepción literaria de (' rvante. ; vigor it'I' clucible ele la per onalidad capaz
de salir Yietorio ·a en todru la. pruPbas que la
vida impone, e forma su:tancial de raza y a
toda.· part s la ba acompañado y . eauido, imponiéndo. . como sello de sn aenio. en el carácter de los pueblos eng mirados por ella pal'a
la civifüación y la culhll'a occidentales.

CERVANTES
i. ación de héroe
místico ·, de artistas y
moralistas teórico- y práctico.. Raza mucho
má: instintiva que discur irn, mucho má 1i croica que discreta, como diría Graciún; psiquis
colectiva siempre idéntica a sí mi ma lihre, autónoma, metafísicamente libre. Así e~ Espaita.
;. r o pudo comprobar Renán que, bajo la férula de la Inquisición, 11uedó intacto y actfro el
pensamit&gt;nto ele la raza 1. ..
Poeta: reg1·csatl a la patria de la· ,mprc.·as
sobrehumanas y la cruzacla sempiterna. IIor,
en e ·te como apocalip).;i: de la Hi.-toria, mantién :e erguida , nest ra raza. Puerto d sal vación. amparo del derc&gt;cbo e carnecido, refugio
del ideal la llama el mundo. u en rgía legendaria no la ha abandonado. El auge de .su vida
industrial y pacífica no ha deprimido la hidalguía de us hijo,, el afán de us abio6, la íutuición de u artista, ni la oración cristiana
tle lo bueno . Ilor, como cuando el Cid lo defendía, e bonra a Dio' en lo pechos castellanos; pero al rumor de las prece cúmple e l
benéfico milagro &lt;le la acción. 1 o ólo de ontciones vive el hombre en el ,iglo vigé imo dt&gt;l
cristianismo.
¡Regresad! ... ; ma , ante d1• partir, aceptall,
como un buen amigo, una ola prome ·a y hacédnosla también. O prometemos laborar por
E paña. Laborad por no otro allá. Lui XIV
T

�96

CERVANTES

el soberbio monarca francés, dijo a .su nieto don
Felipe, al instaurarse la dinastía borbónica:
''Ya no hay Pirineos.'' Las palabras del reyasí son muchas veces las regias palabras-fueron no más, en aquella ocasión, un tropo de retórica una flor de trapo. Por ese lado, jamás
se log;·ará la compenetración de los pueblos. Digamog nosotros con mejor voluntad: Ya 1:1º b.~y
Atlántico que desuna, mar que separe, m oceano que divida. Queremos una sola alma. col~ctiva., supr.ema aquí y allá, una civilización h1spauoam:ericana. Que diga nuestra voluntad :
¡ Cúmplase el destino que inicia.ro~ las car~~elas de Colón e· Isabel! ... Y que diga tamb1en:
poeta, ¡ Dios os guarde!
ANTONIO CASO.

97

CERVi\NTES

DISCURSO

pronunciado por el señor licenciado Miguel
Ale-ssio Robles, en la Escue1a Normal para
Profeso-ras, el día l.º de junio de 1917.
Señor Presidente de la República,
Señoras y señoritas,
Señores:
Tras larga y épica lucha, México ha consumado, sólo eou su esfuerzo y su heroísmo, una
revolución gigantesca_ para devolver a los oprimidos su libertad, para acabar con los males
terribles que afligen a la adm.inistració)l pública, con el azote quemante del cacique que todo
lo envilece y todo lo prostituye, y con los vicios eternos que corrompen la acción reivindicadora de la justicia, y por la cual los verdaderos revolueionario.s embrazaron su fascinante
escudo, como dijo don Quijote., para contemplar
su.s ensueños convertidos en realidad, como sucede en el mágico cuento de hadas, en el que
Cervantes. - 7

�98

11

Cr~RVANTES

una joven dulce y hermosa, convertida en blanca paloma, disipado el hechizo, se transfigura
después, reapareciendo una princesa má bella
que nunca, y entonces el ca tillo encantado c1e
sus padres arde en fiesta y en torneos Y en luminarias, como arderá en fiestas la República
entera el día memorable y glorioso en que aparezca, den,amando su vívida luz y sus brillantes
destellos, el ángel radioso de. la Justicia .
Gratitud eteTna a los heroicos soldados que
han defendido con sus bayonetas nuestras ideas ;
gratitud eterna a los gloriosos ve:ncedores en
cien combates; gratitud eterna a la abnegadísima mujer mexicana, que, con su grandeza y su
heroicidad, ha templado el férreo pecho de los
denodados paladines que libraron a la Nación ·
de la vergüenza y del oprobio de soportar el yugo infame de los viles sa 1teadores del Poder;
gratitud eterna al invencible ejército del pueblo, que nos ha Uevado a la victoria para que
ejercitemos ~odas nuestras libertades y todos
nuestros derechos, y hagamos surgir una Patria
vigorosa y nueva, coronada de . rosas, envuelta
en una nube risueña de himnos sonoros y alados e iluminada maravillosamente por los resplandores vivísimos y deslumbrantes de su gloria inmortal.
Confesemos que ha sido un diluvio la obra
redentora de la Revolución; pero como avenida

CERVANTES

99

fecunda, que diría el excelso poeta inglés; al
modo de las hirvientes arriadas del Nilo
el
cual, si bien al ·desbordarse barre con su' vfolencia irresistible los linderos de las heredad~
Y confunde los antiguos vallados, y trae c~nsigo el germen de reptiles repugnantes y peligrosos, sin embargo, es causa tambifo ele que llenen las trojes el labrador con abundantes cosechas, y de que los jardines se revistan de todas
sus bellísimas galas, y de que puedan alimentarse todas las criaturas que tienen derecho a
la vida. Así como después de la ruidosa tempestad aparecen más verdes los campos y más
azules las montañas y más diáfano el cielo así
también terminadas las conmociones que, :orno
un terremoto, sacuden a los pueblos, nótase c:n
ellos esa misteriosa efervescencia que dió a los
helenos, después de Platea y Salamina, los dramas d~ Sófocles, las tragedias de Esquilo y las
mar~VIllas arqu~tectónicas del Parthenón ; que
a
de _las agitaciones tremendas de la Repú~hca t'omar1_a oocendió el estro vibrante de Virgiho Y Horac10, y después de la gloriosa batalla de
Lepanto, surgió en la vieja y sofütdora España
aquel coro sublime de artistas, prosadores y poetas, donde resaltan las dulcísimas tintas de Diego V elázquez y las voces armoniosas de Lope
Y_ de Cervantes. También nosotros anhelamos
vivamente, a raíz del fuerte y trágico sacudí-

:ai.z

�100

CERVANTES

miento de sombras y íulguraciones, que parecí~
anunciarnos la agonía de un m~ndo, el ad:erumiento de otro mejor, lleno de gloria, de libertad y de poesía, ardiendo todos l?s espíritus ,en
luz al beso divino de un día radiante y es~lendido, que iluminará etername1;1te a los apost~les que estén dispuestos a sacrificar su tra~~Ul' lidad y su vida en aras del doble y hermos1sIIDo
culto del Ideal y de la Patria.
Hemos condenado con toda energía los excesos de la Revolución ; pero arrepentirnos de
ella, ¡jamás! Y aquí, en este ambiente purís~o
de sinceridad y de juventud, lejos, muy leJOS
de estar arrepentido, yo declaro honradamente
que si cien veces se repitieran en mi Patria los
dolorosos acontecimientos que derrocaTon a una
legítima administración, cien veces ha~íamos lo
mismo que en 1913, a raíz de consumadas la
traición y la. infamia. Tengo yo una satisfacción
grandísima en mi vida y un orgullo inmenso e?
mi corazón : haber contribuído, dentro de mis
escasos esfu.erzos, con un desinterés manifiesto,
con ll,ll patriotismo infinito, a la santa reivindicación de los derechos ultrajados de todo un
pueblo ensangrentado y doliente, que contempló
estremecido de ira cómo le arrancaban de sus
manos la bendita enseña de la libertad.
Asistimos en estos históricos momentos al
desenlace de 1m drama estupendo, que ha con-

CERVANTES

101

movido hondamente a la República, donde las
casas de nuestras ciudades, y las piedtas de
nuestras montañas, y los árboles de nuestros
bosques, y las aguas de nuestros mares, cantarán las homéricas hazañas de todos nuestros
héroes, realizadas en medio de cruentos dolores
y de enormes sacrificios, para conquistar definitivamente las supremas aspiraciones de todo un
pueblo, anhelante de libertad y de j11sticia.
Así como todos los visitantes de los lugares históricos desean que sus nombr es figuren
en los libros de esos monumentos colo-sale;:; como
la Catedral de Toledo, la Mezquita de Córdoba,
la Albambra de Granada y en el mudéjar Alcázar de Sevilla, también nosotros, con las :frases
cálidas en los labios, con las lágrimas candentes
en los ojos, con los sentimientos generosos en
los cOTazones y con los ideales altísin10s sobre
las frentes, corrimos desbordantes de patriotismo y de emoción a las ardorosas estepas del Norte para unirnos al ilustre Je,fe de una causa justa y nobilísima, sin más ambición de que nuestro
obscuro nombre figurara al lado de aquellos grandes patriotas que tuvieron el heroísmo y la entereza de protestar contra los sucesos abominables y espantosos de Febrero, que llenaron de indignación a todos los pechos honrndos, heridos por el agudo dardo del infortunio y la desolación.

�102

CERVANTES

Pero si después de tanta sangre derramada y
de tanto heroísmo consumado, van a ser estériles
nuestros esfuerzos y vanos nuestros martirios,
que nos ve9en disfrutar los beneficios de la Revolución, todavía nos queda un recurso supremo. Perdido en los turbulentos mares australes,
dice Alfredo de Vigny en 1m maravilloso poema, un joven capitán ha agotado todos los esfuerzos posibles para salvar la tripulación y su
barco. Pero todo es inútil. Su triste suerte está
decretada y comprende que el ala siniestra de
la fatalidiad se cierne sobre su pávido espíritu.
A pesar de todo no se resigna a perecer. Él
ha llevado su diario, a bordo, en donde ha recogido sabias observaciones, en donde ha desarrollado hermosas ideas, en donde ha escrito
magníficos pensamientos y en donde marcado
tiene, con matemática precisión, el sitio del escollo que ha hecho zozobrar su navío. El capitán se resuelve a morir; pero quiere que se salve su obra, para que llegue a conocimiento de
los hombres y lleve una gota más al manantial
inagotable de la cie.ncia humana. Abre entonce¡:; una frágil botella, en la cual encierra su
manuscrito, sublime testamento de sus ideas' .y
la arroja al acaso de las olas crecidas y rugientes, para que la conduzcan al puerto salvador
Y se puedan conocer sus secretos y revelar los
descubrimientos que ha hecbo, las islas miste-

CERVANTES

103

riosas que ha visitado, los nuevos astros que ha
visto y los nuevos horizontes que ha recorrido.
Mas si por despechos, envidias y mezquindades, no se dejare cumplir a los hombres de hoy
las justas y redentoras aspiraciones que hicimos concebir a todo un pueblo, lancemos, como
el héroe fascinante del exquisito y sugestivo
poema de Alfredo de Vigny, nuestra mágica
bandera bañada con las lágrimas de nuestros
ojos y con la sangre de nuestros corazones, al
océano borrascoso del tiempo, para que puedan
las gene1·aciones futuras recoger los ideales
altísimos y alucinantes de la victoriosa ReYolución, porque si es cierto que los barcos pueden
hundirse en las profundidades de los mares y
los hombres quedan sepultados en el seno de la
tierra, también es cierto que las ideas brillan
eternamente, como los astros, en la altm·a infinita de los cielos.
Las ilusiones y las esperanzas todavía florecen en las cuencas vacías de nuestros corazones,
como la yedra sobre las ruinas desoladas de
un castillo glorioso. Mientras contemos con la
abnegación admirable del pueblo, cuyos instintos penetran más hondo que las reflexiones brillantes de todos los sabios; mientras
contemos con el heroísmo inimitable de la
mujer mexicana; mientras contemos con
hombres inmaculados que no persigan más

�104

CERVAN'l'ES

bien que el bien de la Patria, el reivindicador
movimiento constitucionalista cumplirá con sus
nobilísimos fines, con sus ideales luminosos, con
sus esperanzas salvadoras, y nuestros sepulcros
no serán mecidos ni deshonrados por el oleaje
formidable de otra revolución.
Era un sueño enarbolar la bandera legalista
contra la usurpación y la infamia ; era un sueño vencer a los defensores del crimen en Naco
y en Santa María; era un sueño llegar al pie
de los volcanes neva.dos con la sacrosanta divisa
de la redención, y se ha triunfado siempre con
el esfuerzo perseverante y los dolores eternos
del pueblo mexicano. Sigamos, pues, laborando hasta establecer una honrada administración
de justicia; sigamos laborando hasta conseguir
que cada ciudadano prefiera morir gloriosamente, como Melgar y Escutia, envuelto en
los pliegues amorosos de su sagrada bandera, antes que arrastrar las pesadas e ignominiosas cadenas del esclavo; sigamos laborando hasta encender en la cima altísima de la
más sublime idealidad, el evangelio de la paz
y del amor, que lleve a todos los corazones, como el diamantino rocío del cielo . que se deposita en las perfumadas corolas de las rosas, un
hálito suave y confortante de fe y de esperanza
para continuar con más ahinco la obra gigantesca y patriótica &lt;le la reconstrucción nacional.

CERVANTES

105

Hoy_ que nuestras férvidas miradas exploran
las poéticas y azales lejanías del horizonte,
donde ha de brillar la estrella misteriosa que
forja el dulce ensueño y promete la mágica esperanza, cerremos nuestro espíritu al torbellino
impetuoso de la envidia y la pasión, y realicemos el prodigio inenarrable de dulcificar las
iras y de conciliar los impolutos corazones, para seguir perseverando, como lo hemos hecho
siempre, en el esfuerzo eminentísimo de hacer
la Patria futura, próspera y grande.
Y en ese empeño tenaz, en ese trabajo constante y en esa empresa tan árdua, nadie, absolutamente nadie puede ayudarnos con tanta eficacia, en el hogar, en la escuela, en todas partes, como la mujer mexicana, abnegada hasta
el sacrificio, valerosa hasta la heroicidad, ejemplo elocuente de virtudes, irradiación magnífica de enterezas, aurora esplendente de amor,
florescencia divina de sublimidades, flor perfumada de gracias, gota de dulce miel en el amargo océano de la vida, rayo deslumbrante de luz
que todo lo engrandece, que todo lo ilumina,
que todo lo dignifica con la maravillosa virtualidad de sus alegres notas y de sus perennes encantos, para hacernos sentir las diversas manifestaciones del arte, las supremas glorias de la
Patria y las bellezas incomparables de la Naturaleza.

�lOfJ

CERV.

''l'l:S

Ha .·u fdclo mucho mw tro paí murho merec('. igamos trabajando todo. para . alvarlo
con ese amor tan puro y tan diYino como el
qu :-jmboliza la Beatriz del Dante, cuamlo
sentada en una estrella a las puertas del par11í. o, le allre al poeta la man. ión del delo. Cada
ciudadano debe aportar a e. ta obra glorio. ísima de redención y de justicia, .·u contingentP
de ideas, de e fuerzox y de heroísmo , '' a. í como para formar la g1·an YOZ del océano levanta
cada ola . u rumor," para imprimirle a este e·tupendo movimiento social y político un impulo genero o y noble hacia el po1•yeuii-, que c.
la vida t1e la ociedade. humana&lt;,, para (¡ue
&lt;le-piert en 1 ánimo de la generaciones futura. aquella emoción profunda '5- religio ·a ele que
nos habla el eximio scritor Jo (&gt; Enri,¡ue Rodó, con que el viajero antigno debía ver u•·~ir
en le noche diáfana. del Atica el toquP lnminoso qué la lanza de oro de la Atenea tld
Acrópolis dejaba notar a la di tancia en la pureza fofinita del ambi nte ·ereno.
El evangelio de la Patria es la encarnación
cx:cel a del evangelio del amor. Y o no sé por
qué en e:tranjero sn lo, de pnés el e Jrn her '\•i. itado las cindade más hermosas: de haber hablado con lo hombre. más célebre : ele haber
recorrido los histórico lugare , lo sitios má.
pintoresco , y de hab r contemplado lo: monu-

CERV'.\ .• TE,

...

107

mento · artí. tico , lo cuadro má notables Y
los panoramas míl d licio os, involuntariamente Yolw.m-0s nuestros ojos humedecido por las
lágrirnas a e ta tierra venturo!;a de promi. ión
y de e. ·peranza por no. otro tan amada, porque
~qní recibimo las primera dulce caricias de
nuestras madre~, que nos en eñarou con . u mano a111-0rosa. a hacer la ñal de la cruz; porque aquí están los bancos ele la escuela donde
aprendimos, cuando éramos niño., la. primera.
letra : porque aquí e tán las iglesias donde
murmuramos, entre la poHicas nubes del incienso, nnr. tras primera oracionc . qne. como
mm dulce plPgaria. e PleYaban a Dio. ; porqur
aquí, c•uando jóvenes los ojos negros y hermoso_- de nur. tra. novia· no. revelaron Pl mnnclo
ri. nefio del amor; porqnc aquí, cnando l'lalíamos
en la. tanks del colegio con los libros debajo
clel brazo y el corazón desbor·dantc rl" aladas
ilu. ione.. eorríamo a la campiñas nemorosa.
a recoger n nue. tras pupilas la Jnz ele nue. tros o&lt;:a~o: y en nue tros oí&lt;lo. el himno empiterno de lo; bo. r¡uc , 11a ta que, ya can ados d
tanto triscar y d tanto merodeo, regresábamos
a nuestro: bogare· antos cn esa hora apacihlc
del crepúsculo, consagrada en el cuadro imnortal de :\Iillct, recitando los versos vibrnnt&lt;'. y
, onoro. dr Rubén Darío y de ~fannel ,Jo ~
Ofüón; y porque. en fin aquí e tán la. tnrnha"

�10

de nue tro padre y aquí se mecerán la cuna.
de nue. tros hijos, c¡ue, debido al e fuer1.o titánico que hoy realicemo , crecerán en un ambie~te purL imo d libertad y de gloria; gloria
Y l1be1tad que, como la e tatua imperC'cedera
del dolor de r1ue nos habla O car Wilde m1 nn
po ma fantástico, urgirán ele la hoguera llameante de nuc tros martirio eterno: ,. J¡, nuc tr~. crue~to;; Racrificio ¡ y entone · la República, maJel'itnosa y &lt;' pléudida, C'nvolv-erá en un
manto piadoso de alabanza y bendicione a su.11 roico. · hi,ios, que abne..,adamPnte con . us ,·aroniles pechos henchidos de amor, ciP patriotismo Y de e peranza · fueron a la épica l11Pha a
derramar su sangr y a entregar u espíritu,
para conr¡ui ·tar una corona de olímpico lanrel
para su.· frPnte-.;, d spué de lrnber llevado una
corona de puuzantC''l espina en . u.~ corazones
de ganados por el agudo aguijón de l:is frl'né~
ticas an:ias de hacer re~urgir. en e. ta idolatradí. ima tierra, el reinado ete1·no de la lihertad
.Y el dencho para recibir el aplan o I' trnendo1&lt;0 ele sus conciudadanos ~- la hendicione
mPrecitla ele la Historia.
Intentemos con ánimo clesintere:-ado, con
~nente fiel, con espfritn librr, con manos puras,
1~nplantar t?dac, las reformas nPcesarias, garantia.- dp loR mtere. e;;; legítimo .. e!lperanza. Iumino ne, de las gennacioncc, &lt;¡ne nacen impacit•n-

100

CERVANTES

CERV.\.'TES

1

-

1

tes por realizar en el mundo nuevos progreso,,
y aspil'acione. :npremas d todos lo: bu no.
mexicanos que de ean iluminar, con la llama esplendoro. a de n ueños imnortale. , la euda
tiorida por donde México debe llegar a la civilización y a la gloria. ¡ Ko importa que caiga
sobre vue tra. frente nn diluvio de calumnias
y anatema ! Nunca ha existido en el mundo tm
solo reformador cuyo labios no hayan apurado la amarga copa d cicuta. ¡ Jesús, el cfüwo
Jesú¡;-diremo • parafra!leando al gran lírico
e pañol,--despué ele haber encendido el fuego
del , ol tuvo frío, y despu ·. de haber formado
lo mare. tuvo ed, y despné de haber pobla,lo
los campos de doradas espiga: tuvo hamlwe, y
despu~- de haber aliviado todo los dolor
ufrió tou.os los martirio. , y ele. pué ele haber levantado todo lo reino. de la tierra fue esclavo de todos lo hombre , y de pués de haber
predicado por todas partes las ideas misericordiosa de la caridad y el perdón. murió en una
cruz, herido, ultrajado, vilipendiado, coronado
de e. pina., con el ro:tro lhido lleno de . angre,
con los labios amargados por la hiel y murmurando palabra unciosa de piedad y de amor.
l\11Gt'EL

LESSJO ROBLE .

�1.10

OE!tV AK1'ES

CERVA~'l'ES

111

mas como el mal en ti vive latente,
al ver mi rostro en tu cristal fulgente
tal vez con cieno se revuelva el agua.

,.

¡ 'l'us ojos asesinos! Que me vean
los que están por .sus víctimas luctuosos
y fingen, cuando inquietos parpadean,
mariposas nocturnas que aletean
bajo dos arcos negros y sedosos.

A LILIAM

(Para el número extraordinario de «Cervantes•.)

Y o creí ser .inmune a los amores
-viejo lobo del mar de la existenciaY, i oh sirena q.e encantos seductores!, .
ante tus atractivos tentadores,
nada valen mis años ni experiencia.
Oculta y misteriosa y bella y rara
cisterna, te hallo en medio de un camino
monótono y desierto cual Sahara
Y me acerco a tu algente linfa para
refrescarme, sediento peregrino.

Y a el amor me levanta y engrandece ;
comienzo a presentir dichas supremas
y ·todo mi organismo se estremece
ante tu combo seno, que parece
un colma:do tibor de crisantemas.
Para un himno triunfal tu voz afüia;
suelta de tus cabellos el frondaje;
como al roce del arco el violín trina,
quiero, al besar tu boca cremesina,
que vibre de tus nervios el cordaje.

}

Y calmarás mi sed1 la sed ardiente
del erotismo que mi anhelo framia •
o

'

:Mi alma intenta olvidarte 1 y sólo veo
que vuela a ti desatentada y loca :
allá va nii razón como Perseo
en el bronco Pegaso de un deseo
que por dantesca sima se desboca.

�112

CERVANTES

113

C'.ERV.'_:-{'l'ES

Rindo pleito homenaje a tu her mosura;
y pues de mi desgracia no te mofas,

rayo de sol, desgarra mi negrura;
gota de miel, endulza mi amargura ;
ala de oro, levanta mis estrofas.
México, 1917.
J UAN

B.

D ELGADO.

UNA QUIETUD AMBIGUA ....

Una quietud ambigua, un claro plenilunio,
un desmedrado huerto con ansias de jardín;
en el alma, un rebelde aroma de infortunio
mezclado al penetrante perfume del jazmín.
1

l

Un beso ya marchito sobre la faz helada,
una vo;r, que en un tiempo fue chorro de cristal,
unas manos ya trémulas sobre la enmara:ñada
melena en que Ja vida desparramó su sal.
Una arruga que narra una historia en la frente,
una brasa exting1úda bajo el cabello gris .. . ·
Un repasar de cartas del hijo que está ausénte
y devana sus sueños en lejano país.
Un afán de estar solo
en la dicha, constante;
que cruzó con nosotros
de la risa y el llanto y

con aquella que ha sido
en el dolor, leal,
la senda, y ha sabido
del bien y del mal.
Cervantes.- 8

�CERV .\.N'l'ES

114

C-ER\',\ KTES

115

Una tenue fragancia de la gloria qu pudo
ceñir a nu tra siene un gajo de laurel ...
Y ser como un guerrero que levantó u e etulo,
y que a la po tre vuelve reco tado obre él.
¡ Y pensar que la vida febril desencadena

afuera de no. otro u colo al turbión,
y pen ·ar que la amamos, y que ahora re ·uena
como un toque de ánima dentro del corazón ! ..
ptiembre de 1917.

Enrique Gonzálcz Martínez.

EL ALMA ESPANOLA EN LA NACIÓN
MEXICANA
¡ Qué interesaute, qué erndito y qn, copioso
material para un libro ameno "!t' ·impático ! ¡ Los
e. paiiole c.li. tinguido en uue. tra Historia Patria, de de lo pasado tiempos dt&gt; la onqui ta,
ha,::ta lo no remoto de la Intervención anglofrancol1ispánica ! El tema s fccnndo v., de oo-rata labor para una pluma mexicana, que e enor. irullrce de rendir justo y merecido tributo en
alahanza d(' antepasados, que "tenían angre
ele u 11e. tra sangre, hue. o ele nue. tro bu o ;"
creencias, i&lt;leales, en uma, nue tra alma toda.
Y tanto má grata labor, cuanto qnc al pre. 'ntc e olvida, no de int nto, pero í incon .
c.-ient t&gt;111ente, todo lo riue nos lf'o-aron aquellol4
Yarone: ilustre en la política, en la 1· ligión.
en las ciencias, la arte. y las letras. ro seleccionamos d la herencia lo bueno de la mácula : borramo nombres, derribamos edificios, ol,·iclamo. elocuente. ejemplo de filantropía o

��CERVA ·TE

11

prim ra impr nta, abre las puerta dl' lo cole io: de 'rlatclolco, tlc an Juan de Letrún y
el de 1liñns; impul a las fábrica , alivia la . i-tuación d lo indio. , y después de gob ruar
&lt;lieci. iete año la Colonia, pasa al Perú, en prt'-mio de los servicios pre tado. a su Gobi rno.
Dignos ucesore ele I ndoza fueron otros
virreyes &lt;le la I ueva E paña, como uon Luis
de Velasao, que mereció ser llamado "Padre clt·
los indio ;" su ilu. tre hijo el l mi. mo nomhrE' y
apellido; el l al y perfecto caballero tlon Ga,:-tón de Peralta; el íntegro don Juan cle Pala-fox y Mendoza · el j mplar don Antonio María Bncar li y Ursúa; el iln;;trado don ~Iartín
de Mayorga lo do · Gál vez, y el in igne clou
Juan Vicente de Gü •me , Pacheco, Padilla ~Horcasita , segundo conde de ReYilla Gigeclo,
que aunque nacido n la Habana era hijo y
dese ndiente de padres e. pañole ..
. 'iño lle 0 ó a México con su padre ; recibí{,
aquí esmerada ducarión, y de regre. o a España siguió allá la carrera de la arma , di ...
tingniéfülo. e mucho, principalmente en el nw-morable itio J Gibraltar .• rombrado virrey ele
la Nueva España, en 17 9, . u admini tración
fue tle la má: progre i ta.-, y más pudo 1•1·,
si ya por ntonce no hubie e sido tan limita-da la autoridad de lo virrcye . Revilla Gigedo
era probo, ilu trado e infatigable en la labo-0

119

ERV.\~TE

re "'ubernativas. Trabajaba todo el día Y gran
parte d la noche. En todo lo ramo. introdujo mejora y reformas. Fomentó 1 comercio,
las indn tria las vías d comunicación. la hacienda públic~, las letra y la_ ciencia,. Persiguió con actividad a los ladron y 111alhecho1·e
él mi mo rondaba la calle I y visitaba con frecuencia las oficina
públicas. La ciudad e
tran.-formó y mbelleció y todo lo ramo municipales fueron objeto de su aten ióu. )léxico
le d be una e. tatua.

***
Si tle los gobernantes pa amo a lo mi ione-ros pañole , nombre. ilu tl·e ac_ud~n a nue _tra
mente. n Fr. ~lartín 'JI' Valencia, mtroduc1en-do con u apo tolado el catolici 1110; un Fr. Ber-nardino de ahagún, padre el&lt;' la lli:-toria antigua de ~léxico; tm Fr. An~rés __ ~e Olmo:'v nn Fr. Alonso de .i: Ioliua, lmguista. •1111-~cnte.. P •ro a la cabeza de todo , qué grande
y qué ben mérito, la colo al figura de Fr. llar:
tolomé de la. Casa. . Qué desintere ada Y que
antamente r nuncia ~u encomienda Y llora
siempre haberla tenido. E incansable_ sn. ardo-ro:-o celo por defender a los vejados md10 : Y
tll•lante de obi pos y cardenal s, en jnntas Y
coneilio~, ante reye:- y consejo , con c1i cursos

�CERV.\ 'TES

120

y cou libros, fue infl.exibl , fue implacable, eu
abogar por la ju. ticia. R corre E paña y América; cuatro veces camina en po. de -arlo. V;
catorce viajes Q.e ida y ,·uelta emprende del
Yiejo al .1. 1 uevo Mundo: ni tempestade,, ni
pers eucione , ni diatriba , ni calumnia.· ; nada
le intimida, cuando :e trata de luchar ¡,or .·u
. anta causa. Y cuando a los noventa y dos año.
de edad, muere en Ato ·ha, el año de 1566. toJavía tiene vigor y aliento en lo. in. tantc. . upremo y angu tío o de la agonía, para pedir
'· a todo · que continua. en en clt•fender lo. indio ; y arrepentido de lo poco que había h cho
en t&gt;. ta parte, uplicaha le ayuuas n a llorar
e ta omisión ; y e tando con la can lcln para
partir de e te mumlo, proi . tó qu cuanto había
hecho en &lt;'Sta parte tenía entendido . c-r Wl'1lad,
y qu daba corto al r ferir las can. a-: qne l
obligaron al empeño ... •·

***
La cari&lt;lacl, la instrucción y la. obra:-; de común utilidad, recuerdan agt·adecidas los nombre de varone hi pano . que con. agra ron
grande fortuna · a la fundación y fomento ele
in titucione · d beneficencia, ele plant le: de
en:eñanza ;: de monumentos y edificios público~. D. Fr. Juan de Zumárraga. prinwr obis-

po y arzob· po de México, establ ció el ho pital del Amor de Dio · el doctor P dro Lópcz, con 1-n pro1lia hacienda, el Je • an Lázaro;
He-rnru· lino .Alvarez, con . ns biene ~' limo. na~,
entre otro:, el ele an Ilipólito; don Francis o
Rodríguez anto., el colegio qu lleva u nombre
y el P. Pedro ánchez el de 'an Ildcfon. o; lo
ric.:o. • comerciante. clon Franci.co de Echew ·te.
don :\1annel de Aldaco y don Ambro io !1c 1Ieav •.
gastando grandes . urnas, fundaron l'l coleaio
laico t1 la Vizcaína ; cl clrnntr • ele la atidral, don Fernando Ortiz ortÍ's el IIo picio
ele Pobre ; lo. ilu. trado arzohi ·po.· don Fn111ci. co y utonio Lor-.,nzmrn. la . a. a il • • 'i ño,;
E. pó. ito., y don .Alon.·o • 'úñ z el IIaro y P ralla. el ho.pital de ,'au Andrés: el noble y
acaudalaclo don Pedro Romero el 'l' •1Tero el
)font de Picd!H1: J◄ r. Francisco Tembleque,
el a ·11N1ncto le Zl•mpoala y el marqué del \Íllar del ..\guila 1 d Querétaro; el Timo. arzobi po l1 1Iéxico, don Franci. co de A guiar ~Leija: y el marqn'. &lt;le Yillapncnte, fueron
gramle:· limo nrros, y tanto: otro: que. ya con
ns cauuale., ya on !:US e ·fu rzo , ora imlividualmente o constituyendo corporacionrs como
la&lt;.: dr lo Tribunale de Minería o del Con. nlado, pro11agaron la instrucción, impul aron la
agricultura y las i.nclu trias, erigieron colegios,
ho pi tal . , ho 1 icio.:, templo. , mona. terio. , a ene-

�122

CERVANT.f.S

duetos; hicieron túnele. en las mina , y pródi:
gamente dilltribuyeron limo na. cuantío a para in tituir becas, amparar huérfano y viuda , dotar doncellas que no tenían para la. nupcias, aux:iliaron enfermo. y socorrieron a pobres vergonzante .
En las ciencia.· y cu las letras figuran e. pañoles diJ tinguiclos, de ue el ilustre naturalista
don Franci!lco H rnánclez, célebre médico le
Felipe II, que col ctó aquí, en el iglo XVI, lo~
dato¡., para n obra . obre las planta y lo. animale de la , ·ueYa España, hasta el doctor J[artín e s • Lacarta, ilu tre abio ele la expedición
científica que vino a l\Iéx:ico a fines d l siglo ., VIII.
La Historia Patria s enorgullece con el pintore co Bernal Díaz del astillo, con el clásico
Fr. Jerónimo de l\Iendicta con el On&lt;Luistador
Anónimo, tan curioso como mode. to; con el fogo. o Fr. Toribio de Iolinía, con el castizo
José de Aco·ta y con el fecum1o Fr. Juan dr
Torquemada. Aquí vivieron o murieron literato y poeta~ como el doctor Francisco 'ervHntes de • alazar, in igne autor de lo. Diqlogos latinos·· como el do tor Gutierre d Cetina, qne,
con tm solo madrigal, inmortalizó :-u nombre;
como el doctor Bemardo de Balbu na, autor ele
la Gmndcza Mexicana; como Diego Mejía, . abio
lnunani ta, traductor d Ovidio; y como Mateo

CERVA •TES

123

Alemán, famo o por n celebrada novela El Pícaro Guzmán de Alfarache Atalaya de la Vida
Huma11a · y aquí florecieron gramáticos como
Fr. )fartíu del Castillo y teóloao. como Fr.
Alonso de la Veracrnz, fundaclo1· de la primera
biblioteca que hubo en México, y que hizo traer
mucho in trnmentos científico:,:. Después de la
Independ ncia, iempre recordaremo con cariño lo nombre. de Juan de la Granja introdncto1· del tel 'grafo en nue -tra República; d
'asimiro del ollado, buen amigo y atildado
poeta; de ¡\iceto Zamacoi , noveli. ta de co tumbre~ naeionales e historiador de léxico y de
An lmo ele la Portilla, correcto e critor y periodista.
La bóYedas y los altare. de las i~lcsia. , lo~
mmos de la. sacri tía . lo claustros de lo. extinguidos convento~, la. gal ría de las academias y mu eo fneron de continuo testigo , y
lo on todaYía, de la, obra artística de lo
pintore hispano:,:: del legendario Rodrigo de
'ifuentel,, del antiquí imo André Concha, del
~evillano Alon.o Yásqucz· de Baltnzar de EchaYe, el , •iejo crrador ele la primera r. ucla mexicana de pintura · de • eba tián de Arteaga, preclarísimo maestro; tle Andrés Ginés de Agnirre y Rafa 1 Jimeno, primero. profe ores del
notabl arte en la Academia de • an arlo , y
de Pelegrín Clavé, 1 re taurador de la mi ma

�124

0ERVAN1'ES

academia y maestro de los más notables discípulos que ésta tuvo en la pasada centuria.
&amp;Olvidaremos el nombre de Jerónimo Anto nio Gil, cuyas artísticas medallas no han podido
tener enti-e nosotros imitadores 1 Del notabilísimo escultor y arquitecto Manuel 1'olsa toda,
'
v1~ pregonan sus altas dotes artísticas una estatua que no tiene rival en América y varios
suntuosos edificios. Y no morirá nunca Lorenz? Hidalga, aunque haya deBaparecido para
siempre el mejor TEWRo que tuvo la capital de
la República.
El canto y la música religiosa fueron enseñados a los indios, en unión del sabio lego Fr.
Pedro de Gante, por un viejo sacerdote español que llegó a la Nue.v a España en el siglo XVI, llamado Fr. Juan CaTo, cuyos discípulos se asombraban de oírle cantal'· pero en
breve aprendieron y cantaron la misa de la Virgen, que comienza con el introito S(l.hve, Sancta
parens. La catedral de México conserva archi vados, en viejos estantes, inapreciable tesoros
de insignes cantollanistas españoles, que vivieron en la capital del virreinato durante los siglos XVII y XVIII. Mencionaremos la patética .Y bellísima V exilla Regis, de Antonio Juanás; el conmovedor y majestuoso Miserere del
maestro Jerusalén; la selecta serie de misas de
Fr. Martín Crnzelaegui ~· el e:a:timadísimo Pa- ·

CERVA...'l"TES

sionario, escrito e impreso por Fr. Jnau N'av~rro, aquí en )léxico, el año de 1604. No ~lv~dai·emos tampoco a José de Xasarre, celeberrilllO constructor de uno de los órganos de la Catedral que floreció en el primer tercio del iglo XVIII, y que contribuyó mucho, como
maestro organista que era, al esplendor Y magnificencia de la música eclesiástica. La profana
tuvo, a su vez, maestros españ~le~, que la desdeñosa Historia ha sepultado mJustamrnte e~
el olvido; pero la música patriótica no lo hara
con Jaime Nunó, el popularísimo autor ele
nuestro Ilirnno Nacional, que ha tenido Y t~:ne
el priTilegio de entusiasmar desde. los nrnos
hasta a los anciauos, lo mismo a nac10nales que
a extranjeros, con sus vibrantes y sonoras notas.

Cerral'emos e, te incompleto juventario ele e&gt;ipañoles distinguidos en nue,_ tra historia nacion·ü recordando con agradecimiento, tres nomb:·e~ ilustre~: F;·ancisco Javier J.Iina, Juan Prim
y ~icolás Régule.&lt;:.
::\Iina, joYen, valiente, fogoso y verdadero ~alaclín de la libertad, combatió por nues~ra mdcpendencia y_ mm·ió impíamente sacn:ficaclo.
Prim el célebre conde de Reus, famoso por sus

'

�126

CERVANTES

CERVANTES

hazañas militares, dignas de los tiempos caballerescos, tuvo la debilidad de venir patrocinando la más injusta empresa; pero a tiempo envainó su noble espada y profetizó el descalabro de la aventura napoleónica. El esforzado y
magnánimo general Régules_ será siempre loado por nosotros, pues durante las guerras de la
invasión norteamericana, de la intervención
francesa y del efímero impei·io mexicano, luchó, derramó su sangre y venció conjuntamente con nuestros sufridos, valerosos y abnegados
jefes militares y caudillos civiles.

***
Si los muertos-como ha dicho un notable
pensador-gobiernan a los vivos, todavía rigen
nuestras creencias, mantienen nuestras costumbres, fortalecen nuestros ideales y animan nuestra vida nacional, los espíritus de todos esos
muertos aquí mencionadoa y alabados, cuya
memoria perdurará entre nosotros mientras
exista nuestra raza, nuestra lengua y nuestra
nacionalidad.

Luis González Obregón.

127

,
LOS POETAS JÓVENES DE MÉXICO

El nuevo movimiento literario
Creo que es de profundo interés para la generalidad, conocer, siquiera sea de modo somero,
~ü nuevo movimiento literario mexicano.
.
El desconocimiento de ciertos detalles defimtivos en nuestra evolución literaria, es cosa corriente aün aquí en la f.astuosa metrópoli Las
gentes, en su mayoría, se han quedado :·:trasa&lt;las. Su erudición se estancó en el desalmado y
acerbo Plaza, en Acuña, Manuel M. Flores ~'
si acaso en Gutiérrez Nájera. Por lo regular, citan a lo~ poetas románticos Y neoclásicos de 1860
a 1890, y cuanto de ese ciclo -para adelante se
11a producido en la República, es completamente
ignorado.
.
.
Ell-o se debe, según mi creencia, al estigma
úOU que se quiso señalar a los innovadores. Los
Yiejos poetas sintieron lJambolearse su trono
apolillado, Y fueron los primeros en prqpalar

�128

CERVANTES

entre el vulgo la desconfianza. Después inculcaron el pdio y más tarde la indiferencia. Pero
a pesar ele esas maqninaciones y es-as intrigas, el
movimiento de renovación pudo abrirse paso.
Porque los deturpadorcs de las nuevas modalidade. no recordaban las leyes naturales ele la
eterna transformación, y, además, porque el
público se hallaba ahito de los mismos sones que
torturaban sus oídos desde hacía diez lustros.
La introdncción de las formas poéticas nuevas
en :i\féxico se debe-como ya se sabe hasta el
cansancio-al grupo de "Revista l\foderna."
Como los editores de aquel tiempo no querían
enfrentarse al consumidor, pues que era desafiar su mal gusto presentarle un manjar que
quizás resultar,a acrísimo para su paladar hecho a los bombones líricos de las antiguas reposterías románticas, los poetas de aquel grupo decidieron fundar su pel'iódico. Chucho Vale-nzuela vació sus escarcelas de millonario, y la
"Revista Moderna" urgió altivamente, difundiendo las flamantes ideas, no sólo aquí, sino en
todo el Continente.
"Modernistas" y "decadentistas" fueron los
vocablos con que se quiso significar a los poetas
de entonces, así como en el Siglo de Oro se echó
sobre los hombros de los continuadores de don
Luis de Argote, el dictado de "culteranos" o
'' gon~oristas. ''

129
l\Ias la espléndida labor realizada por el grupo solitario y orgulloso dió frutos opimos. Más.
ele dos lnstros existió este periódico, ctue fue el
''sanctasanctórum'' de las nuevas corrientes.
literarias, y pereció cuando Valenzue'á, herido
por cruel dolencia, bajó a la tumba con el cariño de sus íntimos.
¿ Qué influencia ejerció, en la juventud que
llegaba, ese portavoz en que brillaron límpidamente Amado Nervo, Díaz Mirón, Efrén Rebolledo, José Juan Tablada, Bernardo Couto, Jesús Urueta, Luis G. Urbina, Balbino Dávalos,
R-ubén M. Campos, Enrique González Martínez,
l\fanuel José Othón, Icaza y tantos otros maestros?
Una influencia decisiva y total, que formaba
contraste con el aletargamiento en que se encontraban otras actividades nacionales, entre
ellas las políticas. La juventud, que venía con
grandes ansias de libertad, se hubiera anquilo- •
sado de no haber encontrado a su paso aquel
refugio confortable. En su m1ayoría, los poetas
de la generación inmediata habían pasado por
las aulas oficiales, y alli las cátedras de literatura
estaban todavía en manos de octogenarios que
recitaban a Núñez de Arce y ,-uspiraban con la
hueca sonoridad de Quintana. Pero el contacto
con los poetas de "Revista Moderna" afinó su
sf'lltido estético y decidió sus aspil.laciones, haCervantes.-9

�130

1
1

CERVANTES

ciendo que ene:l crezaran lá ll]al·cba por· los senderos de las nuevas oóentaciones.
1 , Revista
Moderna,'' genuosamente, abrió
sus puertas a aquellos peregrinos mozos que todo lo barrían a su paso . Destructores de ídolos,
irrevel'entes ante las reputaciones académicas hechas, los poetas jóvenes de 1900 a 1912 pudieron sentir la satisfacción de cocleal'SC con los
próceres. de ambos Continentes.
Sin embargo, era preciso tener un ÓTgano
propio, una casa solariega en qué poder obraT
libremente, por más que en "Revista Moderna., no hubiera trabas para ninguna noble rebeldía. Y entonces, a iniciativa de .Alfonso Cravioto y Luis Castillo Ledó11, fundó~e el pcriódieo de arte: "Savia Moderna." Allí se congreArgüeg aron , además ele los citados, R-0bel'to
Hes Bringas, Abel C. Salazar, Alvaro Gamboa
Ricalde, Rafael López, Alfon~o Reyes, Manuel
. ele la Pana, José María Sierra, Jesús Yillalpando, :Eduardo Colín, y otros, mientras que de
proyincia llegaban Jas voces de aliento ele LuiR
R.osado -Vega, José Luis Vela.sco 1 Mannel Carpio, Alfonso Iberó, Santiago MartínRz Alomí.a,
Manuel García Jmw1o, R!aúl Esteva, Alfonso
'l'eja Zabre "&gt;' Ricardo Mimenza Castillo.
Ninguno de ellos .snjetóse a ni11gnna cf-:cnela
literaria determnrncla. El lema adoptado por
ellos: "Arte libre" ( aooptado ante 1111 aten-

CERVANTES

131

tado para resucitar la '' Revista Azul,'' de Gutiérrez ~ájera), tuvo la mejor demostración en
lo disímbolo de la producción del grupo. Así,
l\Ianuel de la Parra comenzó a andar por una
original ruta de melancolía y vaguedad. Se reconocería en él fuerte influencia de V erlaine.
En tanto, Argüelles Bringas era un poeta brusco, de estrofas de hierro; no precisamente a lo
Walt ,Vhitman, sino de nn modo especial, porque a pesar de su rudeza se veía en él nn artista
exquisito, a un lapidario pacil:'nte. Díganlo si no
sus biso netos ( forma del soneto en alejandrinos
\;los veces -aconsonantados en los hemistic1uios y
en los finales). Este procedimiento, que teq_uiere tenacidad benedictina, nadie dei,pués- ele él
lo ha em..pleado en l\'Iéxico.
Castillo Ledón, cantor de cosas burnildes a Jo
Coppée, no se parece en nada a Rafael López,
poeta suntuo o, parnasiano, ena;moraclo de ]a
forma y qne lleva por lema el del grupo franei's famoso : '' Cincela tu verso como una copa.''
Rafael López es E'l poeta épico por excele11cia.
Grnntlilocuente, rotnndo, cuida con acuciosidad
del atavío exterior como 11n patricio romano de
los pliegues armoniosos de sn toga.
Salazar difiere sobremanera ele Villalpando.
Aquél es el enamorado de la metáfora. Sus versos abundan en tropos y figuras los más origiJlalefl. En efecto, dice de las golondrinas fJUC

�132

CER\' .\. "'l'Lf'

· 1an,·"(fo
son "anclas cllH' flotan o crnces que vne
.
los camellos, que ':on cerro que dajan.'' ' 1llalpando, en cambio, es sobrio; pero sus "trouvailles" 011 frecuentes.
y bien: e te grupo, que al principio e. tuY~
congr&lt;'gado en el "At neo de la Jt~~entu 1l'.,
diagregós a lo embate, de la 1·evoluc10n. ~u 11•·
ne metido a político , nn·ieron que em1gr~r
al 'exterior; c¡niéues emplrado 11úblicos'. v~rronse constreñido a dejar los dnlce. &lt;lehqmo
de la hijas de Apolo para re ponder al llamado do la. necesidades cotilliana .. Pero ya habían realizado u obra poHica. Todos, o en n
mayor parte, pudi ron cri. talizar. por lo m&lt;'no:,
nllo de lo. precepto del consejo per a: hacer un
libro. De ese modo, 1, litl•ratnra patria (' enri11ueció con ' '\'i. ione l&lt;'jana.
ele De la ~arra: •'Broza,'' de alazai· : '' on lo ojo abiertos," de López; "Lo qne miro y lo que iento:"
de astillo Leclón: '·La vida intacta, ' de ohn
y otros más.

Nuevos viento.- de modernidau agitaron la,;
lírica fronda mexicanas. Las convul iones políticas. obrando obre todo los órc,anos vivos
de la Naci.ón, trajeron también un re;"urgimicnto en el campo de la literatura. Y :e asistió al

133
espec1áculo inaudito ele ver una aetiYidad editorial &lt;l susada en ::\I~xico, a pe ·ar de que el
país iba quitándos apena lo. arreo militares
-y sangraban copio. amente us hel'ida .. Los ese:ritot·&lt;' plÍblicos, lo mismo en la capital que en
lo E:tados, daban cima a su co echa: y presrntalian ·us acervo. en forma de bellos volÍlJUf'nes.
Si el grupo literario de 1912 había enmudecitlo, en cambio asomaban nuevo. poetas ya preparados en un ambiente doblemente revolucionario. IIasta algw10. de lo. viejo poeta de
'' Revi ta ).foderna '' ;;e rendían a la metam(lrfo is moral para no quedar e 1·etl'asaclo.-.
El copioso bagaje lírico, enviado con tant&lt;'rneutc por Francia seguía inflnyl'ndo en e ta
transformación. Despné. de la ola cl!'l "verlainismo" y 1lel im boli:-mo a la ::\Iallar'lnÍ' ~ tra. de
. obre¡,alir C'n la (' cuelas ·urgidas de todos esos
g111pos &lt;¡UP en Pal'Í. . o:tif'nen la antorcha dC'l
Al'tt&gt;, m11•stro poeta tomaron por rutas propias
aunque pi. ando lo. talonc a lo procedimiento:-, técniros principalmente, de lo· bardos franCC':-es. Y ele e ·e mouo liemo vi. to imitacione
perf eta de la balada de Paul Fort, de lo. canto! seráficos ele Albert amain, de lo poemita.
lllÍ!stcrio o. de }Iauri •e :\faetterlinck o de lo: can1o voluptuo os de la conde a de Loaille .
Es, pne. , la inflncncia france. a la que debe

�CER\' .L 'TE,

134
seüalarse como propul ·ora &lt;le las corrientes actuale del pen. miento literari en _l'-xico. pt•rqu si bi n e· cierto c¡ur ·e lee inglés e ita~io 110.
poco e traduce de e ·os í1\io111as. En ciu_n.b1?, eu
la Améri •a del ur, lo. nn
porta 1tah:mo ·
han dejado una hon&lt;la huella. Díganlo . i no_ alguno de lo~ más reciente poema. del for11n,labl Lugoncs, qu recuerdan a Gíovanni P:'t · •o-

"º·

lí ha. ta en ci 1·ta. ideas.
Ya que se babla d Lugom•s, r. preci~o scüalar , 1ue cu lo,; poeta. ' kl último barco'' la in-

flu&lt;&gt;ncia lugoniana e. &lt;l ci in1 .
• o me atrevo a creer, como afinnan al1?u11os
crítico , qne el magno autor ele ··Lo,; cn•pfo,culo del jardín'· haya :--ido ó\o un contünrador
&lt;le Julio Ilcrr ra fü•i: -ig, excepcional li1·11foro
uruguayo, muy poco ouocit1o en )[•xico.
El hecho Yidente e:-- que la jun!nttul cont mporáuea u&lt;' nue~tro pai.- Yicne tle la mano tlc
Luaone., por lo menos en sn vrimera producción. Tarnbi'n la tlistiugi.w cierto tinte roí. tico
y pant1•í ta, a la Y z que al'l'ancn tic la I ctura
de determinado poeta' eur peo· ,¡ue m:\s a&lt;lelante s ñalaté.

***
Sentado lo anterior, com •nzaré pot· cla ificar
eu grupo- a }o¡; poeta. nueYos.

CERVANTES

0-nipo ele tm11:iciú11:
Emiriue Fernánclez Ledesma.
Roilrigo ,amio.
Ramón Lúpez Velarde.
G,.11po qur. llll , rífic-o l/amú d1 :. Rl'l·i.-frt rl,•

U, pi¡jln. : "
Xavier , 01·ornlo.
Jo:--é D. Fría .
:\figucl Othón Robledo.

Grupo d, poetas jót•CJIC ·:
'B'l'ancisco Uonzálc•z Guencro.
Gn•gorio Liípez y Fuente .
Roilrigo Torres !Iernám1ez.
Orupo dr p()cla.- 11dofe.·cc11tc.
}Iartín 06mcz Palacio.
José Antonio Inñoz.
~Iignel D. )Iartínez Rendón.
Gilberto Ruvalcaha.
Llamo al primer ¡trupo '' de tran -icit,n, •· porr¡ne tle. pur &lt;le la g n raci6n po~e\'ior a la di.
'' Rrvista ~foclerna ·' fue aquél una c:prcie de
pntnte t' phihrnl qne enlazó la tcndenc·ia rc11ovadoras de ambas líricas. Quicn&lt;&gt;S forman e ·e
grupo ele t1 an. ición, en efecto. tienen la relati,·a xereni.dad de .-11. ant,·c•.,-ore. inmediato y
pal'f icipan de lo radicalismos &lt;lr . u predN'&lt;.':ore..
Dr ·táca.
en primer término Hamó11 Lríper. Vrlardr, curo lihro prístino · · f1a

�137
n::i:v .\N'l'ES

130
sangre devota," fue toda una re,·Plación.
Ya antes, José Juau Tablada l1abíalo pre. entado &lt;le de el pórtico marmóreo ue uuo
de sus artículos de '' El Mundo ; '' pero apenas
si uno· cuanto intelectuales pararon miente.
en el poeta, que llrgaba de la provincia con un
título de abogado en la cartera y un tomo de
ver:,;os bajo el brazo.
abiuo es qur los 11oeta romántico , bajo el
ala de sn hipcre tesia. remontában~e a las regione. de lo invero:&lt;ímil. Pre:taban a todo gala.
etérea , y cuando clt'sremlínn a la baja tierra.
cegados aím por sn. contemplaciones exceh,as,
veían la. cosas tri viales de &lt;':-te planeta a t ravés del prisma de ]a fantasía. Pt•ro llrgó el momento en qne esa r:rnela pasó de moda. La mpalagosa miel que había vr1ü11o ele los panulr.
{1ticos de C'lrnteanbri1rnd. Lama di ne. • In1;set :,
Ilugo, fne rechazada como un brebaje insípi,lo.
La pálidas vírgeuei'I de O iáu fundieron sns
cuerpo,., de niebla en la bruma clel olvido, y las
princesas moruna ele ZorriUa . e desvanecieron
eu la . ombra con la angélica. visiones de Gusta Yo Adolfo Bécqner.
Entonce ·e ia istió a la orgía ue la mrtáfora, a la borrachera lll'l tropo. a la rmbriagucz
del precio i mo. Don Lui lle Góngora . onri6
sin eluda de dl• el Olim¡)o, y Churriguera ha
de haher ·d. to revrnl&lt;•cer sus lauro-: al ('oufrm-

piar, reproducido en la literntura, su intrincado
procedimiento arq1útectónico. En e!'\e clcliüo ele
iuno\'acione'-, surgieron, sin embargo voce pnra~ y a t·monip as y los ·iglo, escucharon pa ·mados rl acento tle ruiseííor de Y er1aine la
ci'u1tiga qu&lt;'j1unbro a de Roclembach.
'
Rn América, muerto· C'a,:al, il,·a .v Gutiérrez Xájcra, tañían la zampoña Rnbén Darío.
cl magno; Lngon . Leopoldo Díaz, ~en·o, YaJrnc:ia, etc. Ellos recogieron la buena co ·echa
~- -npi&lt;'ron de la poe:ía simplicista, llr la po sín st•ncilla que huy&lt;' del vocablo tot·(•i&lt;lo y enruentra l'll la ,liafanidatl de la exprrsiiín su l'l1-•
canto má~ hrllo y timbre más glorioso.
Porqm•. tit&gt;rtamente, a la bnracanmla racha
rl•,·olndo1rnria sucedió la l)onanza. Roilcmbach
r11cont1·ó t•n los burgos flamencos la &lt;lelicio,:a
poesía ohjl'1.iva y subjetiva a la par, y Francii:;
.fam&lt;' · entl'etejió pn u corona la '' floretti"
tlPl s1•rúfieo hermano de A. L. Luego. lo-: rorta
modernos 11,, Espafia ~iguieron e tas lm&lt;'lla. lurnínens. y Díez auedo y, . obr todo, Anclré·~
Gonzálcz Blanco, trovaron con tema:- de provincia. Realizaban idéntica labor a la de "AzoTín" &lt;'Il sn pro a enjnta y variada.
Ilr allí. a mi modo de ver, los anteee lentes
de Lóp 'Z Yelanlc. En su libro "La sangre dcyota ,. encerró la Yisión de sn tierra natal, P.n
po1•1iu1 · olil'1lte -para no lrn&lt;•e1· r11wdar mal a

�13\1

13
la vieja cxpre ión -a tomillo y a roincro . .'ns
YCl':'-0. '' A la gracia primitiva ele la allleanas ''
q ne principian: "Ya o d&lt;' devoción, ~reas !1i,:tlo. a ... , '' destilan el zumo de la Yllle 11lll1t;:tS. , 011 linfa roqueña qne hace fouamb1ilerítts
"º umbl'ácnlo" 1le Yiol •ta!ó, : clav llina:-. ~- lnc-go, utr guija de rosir\ r, va arrastrantlo · · •adávc-res de rosa.· ' ha ta moril', glugntl'an1lo en
1a raigambre
una ceiha. pen. ativa.
.
. ·¡u(J'uno omo él para trazar bocetos de la Ylda del '·Interior· · 1\c la RepúlJli.ca. . ·, (lie ·0-

a

1110

él pai·a ck •rihir
... Las noch •s profana-:
de nove11ario ( orque ·ta.
difusa , y cohete-,;
yÍ\•ido., y tertulia:
le lo. virjos, y e- ·tranos
de :-rñoritas :obre
la regada banc¡nrta).

'\ocl1es &lt;tl1 hemo. Yivi1lo todo. Ulillcllo:- r¡n1·
nacimo en 1n ho~c¡nc•&lt;1ai1 \lt&gt; la erranin o 1' 11 1 1
poblach1111 melancólico, adonrle no llc~a aún el
forrocanil a intcrrnm pir "rl himno 1k los ho~c¡ues."
• ll pc,e. ía &lt;' • de nifü1;; 1lo1icntcs c1e o,iazo:- i\e
antílopr y jazmines en la noche de los calH•llo:;
t1e calleja que SE' rrtnercen como si nfrieran.
al amparo d la. tapias cargadas de em·e1lu&lt;le-

ras; &lt;lC' Yoces de e:quila. y &lt;le janliue. t'Jl ,¡u,
a los . on : de la banda m1micipal, la. st•ñorita'-1 r pa. a u &lt;'1 rosario fasti&lt;lio. o de la: hol'a, .
Ahoc ta, ya. lo dijC', y en ello radica uno ,fo su.
aciC'rtos. porque la poe ía moderna no an ta d
la prolijillacl, y en ello una ,·ez má. ,·a th·l hrazo lle ~u hennaua la pintura. Una imprE'. i{m el,
lo salienh•, lmos nanto. toque vigoro. o. y re-~ladore , r 1 1 ctor llenar» In-- laguna· e pir1t nal s con . u propia ilusifÍn y . 11 interpr taCÍ!Íll propia &lt;1el pai. oj y de la vida.
P ro ¡ay! q11e t·. e López Yelarde lt' qn
hablo, e rtá a punto de naufragar en un ponto
de adulaeionc perniciosa . En do· año 1¡no
han 1ran!-scurrido desde la pnhliC'ación de . u
primer libro, la metamorfo--i,: ha r1' ultatlo tremenda. Del poeta de '•La ai10'J'I' 1l1wota · · al 1lr
".~ª doncella verd · '-la más n•ciente protlucc1on tk López Vclanle que conoxco-m tlia nna
cl_istancia sensible. El cantor 1le 1a , ida proYinernna ,¡u&lt;' en n libro de introducción e. hozó
cierta tendencia al "versolibrii mo, ,. mostranc1o tl~coro a, rebeldía. hacia lo. cánonc.
tableciclo.- &lt;'ll mat ria. pro ó&lt;lica , xt1·a,·iado ahol'a por el cndcro de la extravagan •ía. acopla
wr. o ~, má. Yerso., atropellando 1lclihcradamente 1 ritmo, ej entando malabarú mo · mui:;icales ingrato al oído, ,;utilizando la m táfora
l1ru ta convertirla. en ne-bulo. a, perdirndosr rn la

�CERVANTES

1.U

oscuridad de figura incomprensibles a fuerza
de quintaesenciada ..
La "última manera' de López Velarde está
echando por tierra el edificio de belleza y sentimiento que fabricaran las manos '' oliente a
salud y carne jo.-en '' de su ro.usa lugareña.

ai,1)ccto ele renovación. Va a la ,,aga de López
Velarde ( el ele la primera época), sólo que en
él la nota sentimental se agudiza. Lo que en
aquél es un boceto, en éste es un boceto con mer1ia tintas romántica'. Su poesía "Mis ojos van
a ti ... , " lo prueba plenamente. Es el nuevo
poeta ele la provincia. Ved si no :

140

Rodrigo Gamio está representado en la m1rgeneración por sns lindo sonetos, publicados
coni-tantemente en Revistas y periódicos. Miembro de honorabilísima familia de e~ta capital,
ha despreciado, sin ombargo, lo muelle del hogar e-impertérrito bohemio-dedicóse de. de
muy joven a laborar en periódicos de provincia. Esta labor agitada, este ,aivén de la Ceca
a la Meca, ha originado que sn obra se re ..ienta de inconsistencia. El numen de Gamio, no
ob tante, es magnífico. 1\Iancja el vocablo con
la destreza qne un caballero florentino el estoque; J ero como entre un edítorial y un reportazgo lleva a cabo sus trabajos poéticos, é to~
revelan esa fatiga de la que surgen, "rnalgré
tont," !-ns hermosas iclcas como los luceros del seno cn~angrcntado de la tarde.
En cuanto a Enrique Fernández LNlesma, que
reside en Aguascalientes, pero que ha colaborado mucho y igne colaborando en los periódico:
ele esta capital. prC'scnta en la actualidad nn

"ª

"Por la calle ilustre
de la ciudad .....
..... pasan las señoritas
del pueblo : ojo de paz, rostros simpáticos,
siluetas lugareñas
sabida de memoria; anhelos cándidos
de exhibición. , .. ''
Publicará en breve un libro con el título de
'' En el remanso de mi vida.''

Y ahora llego a la parte más difícil de este
viaje lírico. Los manes de Palas séanme propicios.
El segundo grupo, compuesto por Xavier Sol'Outlo, .José D. Fría, y l\figuel Othón R-0bledo
fne por uú crítico llamado 11 de '' Revista de'
Revistas,'' pon1ue e te semanario los acogió con
todo entu. iasmo, divulgando su nombre mereci(lamente por todos los ámbitos del país y de las
Amfricas meridionales. PropiamentP, ellos ~- los

�CERV.',NTES

poeta ::lluñoz, Gúmez Palacio y Ru,alcaba forman el grupo que ha en ·ontrndo en '· Revi tn
dl' RPvistas ·' la más franca acogitla.
En 1:,;ta estupemla floración poi&gt;tica la taren
dt' puntualizar tendencias, eüalar e ·cuela y
dclermina1· orientaciones, in\'olucra la nrce.'idad d1• e tudio e.·pecialista . 'ada uno de lo
poeta, de la nueva g neración está en vía. d
formar. e, y su pc-rsonaliclad apena moldéase.
Por ej •mplo, XaYic.'r orondo. En efocto, , orondo e. capa al ojo crítico má . agaz para n
cla. ificación. borda toclo lo. género:-, reproduce las tt&gt;nclencia oc to,lru la e cnrlas. sin
caer. naturalmt·nte. en un clesPnfrenado romanticismo ui en un clasi&lt;•ismo '' demod&lt;&gt;. '' •rengo para mí 11ue , 'orondo lleva como mira la perfrccióu de la forma ha ta la impecabilidad extc-1•ior . .'n ideal ratlica en el pulim nto del ,·erso. Lo filiaría sin titub o. entn• lo. parna ianos
y podría aplicár. le c-1 mi. mo wrso c¡u' u.-a.
con gran pericia. t·n la regla gramatical dl' crratlaciún, al de:,;cribir a un japonés fahricanfr de
taza: tle atsmna: "lim pin. esmalta. incru. ta
y hrniíe." Lo ·e1l11c•p la pompa vel'hal: ·on crrato.- a . u oído los rni&lt;los ,h• la :-:"1la qne corusra, Pl "fr n-frou .. dr fa:-: ala~ &lt;le la.- á,,uila.- en
pll'HO vu lo. el .-01rnr f{&gt;rreo de• las r'&gt;¡melas que
arra tl'an los C'ahal!Pro:-: por ln. viejas . ala. oe
los castillo. medioevalc:. , 'n mu. a e &lt;'nc¡mta

C'El{\' \).; l'ES

1rn

arte de la cet rcría que él mismo ha tronirlo l'II nna erie tic rotundo .-onetos en que
deseribt&gt; una caza antigua con halcoue .
Pn·o también la modernidad le ha dado ·u
, isi,,11 , le las cosa munuana. , ~- dt• ese motlo
lo hPmos oíclo pulsar el arJla er,itiC'a o apri ·iouar, en la. malla· el .•u. sonetos, el 1emblor 111mÍllt'O dt• los foco. en el a falto del "houlrvarcl, ..
c-l 1·wlia11t&lt;' vértigo de los antos por el ho.- 1ue
long"'"º· el cuadro parisien." de lo· · · rcsrnuranb .. de moda en la hora pee-amino ·i de la
mcclia noche.
Porqm• har que advertir que orondo e un
c•uamoratlo del soneto: mientra. su. compañerog
1-&gt;e dNliean a prohar fortuna t&gt;n 1o&lt;lo g-Í'uN·o de
poe"ía, fl continúa impcrt '•nito fiel II la forma
qu,· ,liPra rrnombrl' a IIeredia. Y a propó. ito.
i LJo podría ,lt•cii·se r¡nc el altí-imo au1or de --Los
trofros · · l'-' quirn máJ dil'ectamente ha inflnhlo
1•n la hthor de !-\orondo! ,.'u libro en p1·c11sa,
· · Gohrlino.s. · · nos lo rlirá pronto.
, orondo, atl1•más. ha abordado tema · naeionale. l.'011 ft•liz (&gt;xito, r .-11 :oneto intit11lndo · J;l
charro·· p..: uua bu('na prueba d ello, como
a,111PI otro llm11ado •· A l\léxico.'' clP tinte rh•µ-íaco. ,,11 rl cual hay una tr •menda Jm•ilicci,ín
¡inra lu Rr¡níblica. qne ninguno qui ;i,,ra ver
rc-;1lizatla.
rno de :-u. último. 01it&gt;to . "Tarde religioC'Oll ¡,}

1

�.
CERVANTES

CERVANTES

sa," de arte menor, revela sus últimas ten&lt;l.encias y es una nota pictórica muy delicada. Dice
así:
"En la quietud de la granja
hay un silencio cautivo;
el sendero furtivo
es una olvidada franja;
y por la sedienta zanja,

un pino contemplativo
pone un signo admirativo
sobre del cielo naranja.
La tarde es como una monja
que enrojece a la lisonja
de una caricia del Sol.
Y en la urdimbre de urn1 mata
enreda un hilo de plata
la baba de un caTacol.

A la zaga de Sorondo preséntase José Dolores Frías, corno un caso de rápida evolución lide nimia atención. No le llamat eraria ' dio-no
o.
ría precocidad, po_rque este término ha sido manido por todos los padres de familia que tienen
hijos prodigios. Hace cinco años, José D. Frí~s,
recluído en el seminario de Querétaro, su cm-

•

datl natal, apenas balbucía sus primeros plañidos rimados. En la actualidad codéase con los
poeta'$ jóvenes de mayor renombre y está destinado a ocupar uno de los primeros lug,ares
de nue.stra lírica.
Me congratulo, como director del periódico
que supo acogerlo y alentarlo, en vaticinarle un
porvenir tan lisonjero.
t, Puede Frías ser estudiado en su actual modalidad con un criterio suficientemente preparado para fijar sus tendencias? l\'Ie temo que
no. Frías es una personalidad en gestación.
Figúrase!Ule un joven arbusto al que los vientos inclinan a su guisa. Aún no define un estilo, pero todo cuanto produce vibra con los nueYOS estremecimientos del alma de la lírica contem!poránea.
Como todos aquellos que principian, ha caminado por cuantas sendas se abrían a su juvenil
fogosidad, sin preguntar adónde llevaban.
Suel~a la rienda al bridón de su pensamiento
Y deJa que galope a campo traviesa, tal vez porc1ue sabe que todos los caminos c.onducen a la
gloria.
Eu algunos versos muéstrase místico, revelando
la~ influencias claustrales del seminario, aquellas
nusmas que arrojaron el claro ele luna de la melancolía en el huerto sellado de Amado Neno.
Véanse sus poesías tituladas "'Los instantes meCervantes.-10

�CElWA.NTES

1-17

CERVANTES

146

, t ima.
·
den silencio de vida· m
Brota

jo res ' ' y '' Hora que nos cautiva,'' así como sn
u Largo malincónico" de la "Sonata" dedica·
da a Villaespesa, que reza de esta manera :

e la fuente un rumor como de d
En las call ~ .
se a.
d "'
es etesiertas adivino
ialo_gos que la noche no delata
Y m1 alma es e?mo un parque puebler·
·
en el c1ue termmo' la serenata.
mo

Sin vanidad he dicho misereres y salve:-,
en cuyas resonancias yo solo es mi clamor :
· como en el claro escudo de aqt&lt;el conde de Gálvez
que demora en mi vida su desdeñoso ardor."
'1

Otras ocasiones canta a la provincia, siguiendo la moda introducida tan gentilmente po1·
López Velaw1e ; pero que, como toc1as las modas,
principia por nsarse en la aristoeracia, y degenera, al fin, hasta las gaJas de la gentualla.
He aquí, en este género, unos fragmentos de
su poema '' Parque pueblerino,'' cuyos dos últimos versos son definitivos:
Lentos domingos de provincia, inválidos
gozos que sin mudanza se repiten ;
días de fiesta dé colores pálidos
c¡ue ninguna tristeza . manuilliten.
La música roe infunde su fatiga
en este viejo parque, que aletarga
con .su as-pecto de selva que mendiga
agua para su sed intensa y larga ...
...

. .

. . . . . . . . .

.

. . .

4

. . . . . .

.

.

.

...

Ha muerto en el jardín la última nota;
se desbanda la turba. 'foc1o crneda

.

Otras
· ocas·
' iones demuestra
,
. .
a la influencia de 1
.·
cuan sens1ble es
.
o pumero que l
A ,
.
líltimos versos
b . .
, ee. s1 sus
.
· ' que, pu hcados
. ,
apareeieron 1mos de L
.
ª. 1¡¡.1z de quesismo i , clesd 1
.. . ugoncs, respiran '' lugoneaqní por CiJu: :vpp1.unebra a la última lefra. He
., 1esa a vo ant
f aetible juzgar a Frías d .
es que no era
Prepara nn libro : "{a una m~~era ca~al.
Esperemos pues 1 b · emocwn cautiva.' '
'
' ª 0 ra auirur l d
ta, que en vano busca '' alO'ú e ~ ~ este poeofrecer a la vid ''
º u afa~ mtacto qne
a V CUYO' C
d
do ya familiares al a;ibi ;:; 1ueve os van sienmetropolitauos.
ente de todos los "bars,.

***
y ahora me encuentro f t
podría haber sido b t· ren e a un poeta que
N
au izado en I
.
.egra por Bauclel . .
. . a guna M'lsa
Othón Robledo. an e o por Rollinat : Miguel
Él mü,mo titúlase ',
1 _poeta de exte1·minio y de
~
que uzo a nn im
· b,ecil mostrar

espanto.'' eo&gt;:a

�1

t

CERV A.l.~TES

148

los dientes de sn estulticia; pero Robledo se llama a sí mismo de esa manera, no porque aliente
en sus poesías un afán destructor, ni porque se
presenten ellas vestidas de luto, como los du~n&lt;les de los cuentos pavorosos de Hoffmann, smo
-por ironía, pues es un espíritu tan desencan~
-tado, tan dolido, tan solitario, que se burla hasta de su p{opio dolor, como el histrión de la
divina fábula.
Y como el dolor, al igual del fuego, purifica
todo aquello que envuelve, el numen de Robledo vuélvese puro en la más lírica aeepci6n del vocablo, según lo demuesh·a su poesía '' La antigua plegaria:
Haz
de que
de que
ele que

el prodigio, Virgen María,
me 1nire11 sus ojos claros,
me amparen sus rubias t;renzas,
me nombren sus rojos labios.

Tú, que vigilas cuando ella due1·me;
entra en silll sueños más enc.antaclos
para dec.irla que soy el héroe
del cuento rosa con que ha soiiado.
Haz que se ti.ña c.on los rn bores
por mí, su frente colllo los 11art10s
y que leyendo los pobres versos,
tiemblen los lirios que son sus manos.
Ya que me cabe la insigne gracia
de ser poeta, seré tu ba1·do

CERVANTES

149

pam inclinarme sobre las aras
cuando me nombren sus rojos laoios,
cuando me amparen us rubias trenzas,
cuando me miren sus ojos claros.
Mas cúmo el tiempo pasa y destroza •

todo el mfraje que urde el encanto,
pasó el poema como la nube
y el prisma roto mostró el engaño.
Y hoy, Virgen Santa, si lo pudiera
te pediría con fe de antaño
que destenarns ele mi recuerdo
los TOjos labios que me nombraron,
las rubias trenzas que me perdieron,
lo ojos claros que me engañaron.

Espíritu rebelde por naturaleza, no se inclina ante ninguna influencia literaria, y su ius·
piración no tiene derrotero fijo, sino que canta
las cosas más diversas, siempre encerrado en
su tone de extrañas emociones. En sus últimos
versos se nota un marcado tinte de modernidad
:r de originalidad. Tiene bellísimas poesí~s en
que lo espiritual del fondo rivaliza con la o-alanura de la forma; así, las tituladas "Ya ºno
sabré decirte ... " y esa otra "Esta sonoTa
vía ... , '' que eierra todas sus estrofas con este
verso doloroso :
" Y o voy e.omo fantasma detrás de tu cortejo. "

La poesía de Robledo puede simbolizarse por
un cráneo incrustado de maravillosas gema,i.

�150

CERV.\l,'ITBS

como aquel coronado de rubíes y esmeraldas que

scrYÍa para sus libaciones al satánico cantor de
"Don Juan." Ahora anda Robledo deshojando la flor de su juventud en el corazón de los
barrios de esta babilónica urbe, sin preocuparse
del azoramiento que sus disipaciones in.sólitas
producen en los espíritus mojigatos, pues nunca ha gilStado de miiformar su manera de ser
con el sentir de ''los feligreses de la parroquia
de Sancho," para usar de una de sus frases.
Y en e. ·a su vida tra;,;humante y azarosa lo acompañaban las smnbras dolientes de Edgar Poe y
Panl Verlaine, esos dos grandes poetas atorn,entados, por los q11e él siente filial Yeueración.
.De sns andanza bohemias, logra Eobledo sacar
ile o su tesoro de belleza interior para vaciarlo de pués en los moldes miríficos de su inspiración. De Jiaber sil1o este 11oeta un '' rico home,''
habría levantado el rastrillo .de su marn:dón señorial y encerrádose· a vivir con sus libros amados, en comunión sólo con su espíritu. Tiene Robledo, como también Sorondo, 1U1 defecto, que
paTa un crítico '' valbuenesco '' ;..;ería gravísimo:
el de usar con exceso, con prolijidad injustificada, de ·los adjetivos, sólo que a él no le importan las críticas, pues su bandera está acostumbrada a .flamear en su torre acariciada por
los embates de todos los vientos. Prepara para

.CERVAN'l'ES

151

muy pronto su libro "La locura de la esfinge"
Y por el título mi&amp;mo podrá tenerse iclca ele lo
que contiene en sus páginas

El grupo que ahora me ocupa, que es el denominado de "poetas jóvenes," se distingue poi·
la homogeneidad de quienes lo integran. Los
tres abrevaron en la misma linfa e idéntico
maestro les enseñó la buena nueva.
Francisco González Guerrero es el de más
vigoro-s a personalidad y el de mayor cultura,
que acrecienta cada día gracias a su loable perseverancia y a su hurañía. Ha aprendido a estar solo, y esta gran cualidad lo coloca en el
primer sitio entre sus compañeros de grupo.
Su poesía es serena, de un subjetivismo que
viene de los poetas franceses contemporáneos.
Le son familiares Charles Guerin, Albert Samain, Lucie de la Rue Mardrus, Ernest Lajeuneusse, etc. Tanto, que algunas veces ba traducido composiciones de varios ele ellos. Es posible augurar a González Glrnrrero 1111 sitio preeminente en la nueva lírica; pero taJubién se
puede predecir que sus versos nunca llegarán
a la multitud. Serán arqnillas preciosas para
guardadas solamente por manos selectas.
González GneITero produce poco. ¿ Por negli-

�15:?

CERV_\X'l'ES

gencia o por preciosismo? Por ambas cosas a
la par. Entregado a provechosa lectura, cuídase
más de acopiar conocimientos que de dar a la
musa un momento de palique. Ello, naturalmente, redundará en provecho del mismo y de
su producción ulterior. He aquí una muestra de
su manera característica de expresar la belleza,
que aunque tiene cierta reminiscencia de un soneto de Urbiua, posee en los dos tercetos nota!'pcrsona!es notables:
Porque a la senda oscura trnjiste una encendida
lámpara de ilusión; porque ciñes tu frente
con el gajo apolíneo; porque besas la herida
del rosal a la Yera de la ruta inclemente;
porque en tu alma preclara da su luz el oriente
de una perla-ya toda po1· el rocío ungiday porque siembras la misteriosa simiente
de amor, en los arcanos abrojos de la . vida ....
Tendrás la flor de paz cabe la flor estrenua
de inquietud, y una noche misticamente ingenua
darán su miel los lirios de tus propios cercados.
Y alegre irás al templo de la Sonibra, a la fuerte
soledad de un Dios mismo-la Mujer o la Muertemientras pasa el Silencio con los labios cerrarlos.

En cuanto a Gregorio López y Fuentes y Rodrigo Torres Hernández, diré que están tan íntimamente ligados en su modo de escribir, corno
dos rosas de un mismo ramo. Juntos estudiaron
y juntos publicaron, respectivamente, sus libros
'' La siringa de cristal'' y '' Por la senda sono-

CERVANTES

153

ra. '' ¡, Quién es más poeta de los dos ? Difícil
será contestar, pues si bien a últimas fechas
López y Fuentes ha hecho sonetos de gran ±í1erza descriptiva, pero que recuerdan la influencia de Luis C. López, como se verá más adelante, Torres Hernández, ya desligado de las primeras extravagancias, produjo sentidísimos
poemas, según lo testifican los llamados "Sigue
siendo sonrisa .... '' De su primer libro expresaba yo lo siguiente, que me parece resume mejor que nada mi juicio sobre uno y otro poeta:
"Los brotes e,;tán en la inminencia de la plena floración, vaticinando una gaya aparición ele
rosas vernáculas. Torres pugna en sus versos por
sacudirse la oropelesca vestimenta de la fraseología sonora y hueca, salpicada de abalorios
"ponr épater les bourgeois." No obstante, trastabillea entre las marañas de la mala retórica
y de sugestiones nocivas. Aparece, como López,
inarmónico. Su poesía se t1esintcgra y no tiene
unidad. Y este desaliño proviene (lo sé por
propia experiencia) del desenfado mozo, de la
íntima convicción de que, hay que enfrentarse
a todo lo que revele presión espiritual y se delínee como ergástula del pensamiento. Así solamente se explican estos desoladores descuidos,
que afean donosas '' trouvailles, '' o a no ser que,
cual dice un crítico: '' nuestros poetas jóvenes
diríanse enfermos o de de,;aliento, o de desorien-

�CERV.\~TES
lj,l

tación o ele incapacidad." Estimo que la· dolencia predominante es la seg1.mda, y que ~ ella
se necesita agregar la manía, la tendenc1~, la
morbosa obsesión ele ensayar las r~novac1~n~s
más estupendas, "de intento," a sabiendas, umcamente para demostrar que se peca a plena
conciencia, no porque se ignore que de tal modo
se trasgreden las universales leyes ele la armonía.
Una comprobación de mi aserto, se encuentra
en estos _yersos :
'' Amo la Vi&lt;la, nnlosa, rozagante y en flor,
vorque la Yida ~ una primavera u.e amor.''

De esa manera exulta Torres la hermosura
interior y exterior de la Naturaleza.
Su grito es el de una espíritu equilibrado, capaz de nmrder la carne de todas las manzanas
del bien y del mal. Y este mismo fuerte cantor
gusta de llegar a puerilidades como las . que
copio:
'' C'I.Umdo rizan gozo risas de campana.''

CERVANTES

155

tinúa cortando en su huerto lírico los lirios del
ensueño, aprisionando el alma nemorosa del
paisaje tropical, o rememorando las horas en
que la vida lo encadenó a una oficina pública.
Ved este sonE1to, en que describe el ambiente
monótono de un "despacho : "
Mañana de oficina, una tTiste mañana
de fasticlio encantado, ele inacción y rutina:
una metamorfosis voy sintiendo en la espina
vertebral, y medito que alguna caravana
me va a lle,ar de viaje a una patria lejana;
me siento drornetlario; y gozo una canina
gana de morder algo, entrar a una cocina
ubérrima de guisos a la veracruzana.
Después, resueltamente m_i actividad se agita;
me pongo de igual morlo que un maestro de escuela
a trabajar; las manos entre las bolsas ele la
chaqueta; y al fin, rny hacia mi ,ecinita,
la ele ingenuas sonrisas, la de las manos tersas,
y que ti.ene en el seno dos alondras perversas.

Ahora exprimid el almíbar de este manojo de
dolientes flores de crepúsculo, que se llama
''Vuelo de garzas:''

("Zagala.")
' 'Su cuerpo cim bratlor turbó la hoTa
que se agitó coa vibl'ación de eles. 1 '

En la actualidad, Lópe-z y Fuente , perdido
en el corazón de las montañas veracruzanas
ejerciendo la noble carrera del magisterio, con-

Se t1esangrn la tarde en ópalos. Es 1a hora
de las ensoñaciones lilas. Del hojita]
llega un eco armonioso, corno si en la sonora
selva preludiara una sii-inga de cristal.
Ya ocaso en su deliquio tiene aspecto de aurora,
ya rngre$a el labriego al humilde jacal;

�CERVANTF.S

solamente el picacho 1nás grande se enflora

y el bosela,je asordina su enramada orquestal.
En el árbol más alto de las hondas barrancas
la JJaloma torcaz busca nido medrosa .... ;
el cocuyo prepara sus linternas; y una

camándula de garzas, cansadas de ser blancas,
pasan rumbo a la noche, flotando perezosamente, llenas de tisis y empapadas de luna.

¿ No notáis en estos desvanecimientos lunares la sombra del autor de "Lünario sentimental " y no habéis percibido en los otros catorce versos el acre olor, el truculento olor,
para usar de uno de sus atljetivos, de los sabrosos versos del crea.dor ele "Posturas difi•Ciles? '' Tengo para mí que dentro de poco
tiempo este trío de poetas (si es que no ha
muerto Torres Hernández, como se dice), presentará.se a la liza con .flamantes volúmenes en
q11e el público irá de sorpresa en sorpresa.

***
Pláceme a mí, oscuro trovador de cines y
barriadas, tenclerle la sal y ofrendarle el pan
de los antiguos ritos, a este grupo de adolescentes liróforos. Sus gorjas de alondras mañaneras son gra,tas a mi corazón, porque con
una frecuencia gentil vienen a ,cantar a mi

CERV.I.NTES

157

alero. Y o les agradezco, desde las sombras de
mi retiro, esta asiduidad, y por ello, al darles
el espaldarazo de ritual, hay en mi mano un
temblor paternal.
José Antonio Muñoz es, de. estos poetas adolescentes, el que cristaliza con una destreza casi varonil, en el sentido de la metáfora poética,
el pensamiento moderno. Nacido en el Estado d e Veracruz, pudo, desde niño, recoger rn
su espíritu, como los vientos en los caracoles
de sus playas nativas, la belleza que lo rodeaba. Trasplantado a la metrópoli, afinó su sentilniento1 y en contacto directo con los próce1·es de la lira, comenzó a producir cosas inuy
dignas de atención.
Muñoz es esencialmente melancólico, elegíaco; poeta de tonalidades devaídas. Sus versos,
como los de Nervo, deben decirse en voz baja,
al oído, con un ligero temblor en las palabras.
Cuidadoso de la frase, huye clel vocablo supe1·fluo, del ripio disonante, por más que. a
instantes su afán de quintaesenciar las imágenes produzca oscuridad en la expresión. A
sus años tiene poesías merecedoras de figurar
en un florilegio. Lo anima un panteísmo fervoroso a lo González Martínez, cuyas huellas
sigue de cerca, quizá porque también ha sentido la in.fluencia de los modernos poetas fraricese~.

�CERVANTES

15

Apenas comienza a perfilarse su personalidad, como la de sus compañeros, y por ello
no sería posible definirlo con justeza; pero
por lo que ya deja ver, puede manifestarse
que proseguirá por su ruta de melancolía . Y
de paz interior.
Mnñoz y sus coetáneos son poetas crepusculares, pero no enfermizos como podría desprenderse de esta acepción. Hablan en ''tono
menor/' pintan oon medias tintas, por más
que no les falten alientos juveniles para los
grandes arrebatos de la oda y de la epopeya.
Para juzgar mejor de este adolescente, léase él siguiente soneto suyo :

Tu carácter es dócil
Tu caráeter es dócil como el raRo
hmar: eon beatífira inocencia
cm 1ni semlero pone su obediencia
para alfombrar de snaviclai\_ mi paso.
Eres toda benéfica: en el vaso
,le tu voz de inviolada transparcncúa,
bebo del agua corr1ial ele tu clemencia
para calmar la pena en que me abraso.
Como eu su fiel borclón 4:1 peregl'ino,
hoy me apoyó en tu clara compañia;
por eso es que. os más fácil mí r,amino,
desde aquel nunca inolvidable &lt;lía
que la cinta de sec1a lle! destino
ató la ,ida tuya con la núa.

159

CERVANTES

Muñoz tiene terminados dos libros que publicará en breve : '' Bajo el rosal del ensueño'' Y
' La música interior."

* **
Martín Gómez Palacio es, en este grupo de
poetas primaverales, el de más delicado espíritu, el qn.e más hondo siente su poesía y pinta con más exquisitos matices. El escritor que
¡:¡.1 estudiario le atribuía, como principal influencia, la del poeta de '' Visiones lejana. , '' se
ec1uivocó Lle medio a medio. A Gó:mez Palacio
le cautivó el estilo de la poesía titulada '' Cinematógrafos de barrio," y por ese sendero
ha enderezado sus pasos, con bastante fortuna
por cierto. Y esta conJ'esióu de mi parte no
entraña vanidad ele ninguna especie ; sé estar en
mi roca y estas leve¡, auras halagüeñas ni siquiera agitan los rosales ele mi jardín. Señalo
el hecho por creer que es exacto y sintomático .
Martín Gómez Palacio vacila todavía grandemente, no por carencia de mlillen, r1ue sobrado lo tiene, sino porque lleYa aún en los ojos
c1 deslumbramiento de la aurora. No de otra
suerte acontecíales en los tiempos heFoicos a
los mancebos que iban a los combates en la¡::
primeras horas de la mañana, cegados por los
rayos del sol naciente que incendiaban las armaduras de los fsemidioses.

�lüü

ya neto y preciso en Gúmez Palacio es
su tendencia manifie. ta a loar las co as eucillas de la vida, esas co ·a que carceen a lo~
ojos vulgare de relieves poético , con las cuales no tropt&gt;zamo día a día ·in dirigirles una
mirada ; la cosas que, según el b llo decü· dt'l
poeta, '' no tienen bi toria como las nrnjere
honradas.' Así, lo Yemo cantar a una '' amplia y hospitalaria cru a &lt;le vecindad,' o reo-ando las flor de u liri ·mo al pa o de las
colegiala. que abandonan la aula , o rncender
la llama de su elogio al de. cribir lo jardines
citadino . • Qué lectluas han podido llevar al
querido Martín por e ta ruta , ante no trilladas por la~ cabalga.ta líricas? Evidentemente, incontrovertiblemente, las de algunos
poetas nuevo de ndamérica: el argentino Fernández Moreno en primer lugar que no ospechará ele seguro e,-ta continuación de . u
manera, y Daniel ele la Yega y también algunos españole . Influencia france-a, ninguna.
Gómez Palacio . un espontáneo , pero al
mi mo tiempo un
píritn . nmamente impresionable; refüja como un e pejo la imagen que
tiene delante, sin sentir él mi mo que hace
e:tas reproducciones.
No obstante, ¡ qué cntimiento, C(né ternma
palpita en sus versos! El lihro que prepara"La Yirla humilde"- erá uu epinicio a la
110

161

CERV.\. Tl~

f•_xiJ;tencia que ¡,asa Jp prisa, si11 t n1scendentah ·mo:,, si11 grandes conmo&lt;'io nes espirituales.
L!f'no de una bondad ingr11it11, la fuente ele . u
JHL"&lt;lad &lt;' d,•rramará por cs,as páginas oomo
un perfume de lirio en un altar.
' ·
. Pn
, def eet o gransnno,
111w . in ilnrla corre:1 1·11 el po~ta, C&lt;; ,;n poco afán por de entramu· l?s. urniterio de la lengua castellana. El
Nll10cmue11to p1·ofun&lt;lo lle ésta, quitará a su
ol,r~ los hmat·es de léxico dl' que adolece.
. \ ean lo. lectore e tos h'es onetos &lt;1ue confmuan. 1o que ante. expreso acerea 'J Gómez
Palae10:

La estanquillera
1-; .. Lit&gt; totla. las Cármeut&gt;s que he en&lt;.&gt;ontrado eu mi
Jn Jo• más daros ojos y más 11áli,la
tez,.
( Vl·a a
r
Q
¡ Ut' poco es lo quo tien&lt;' ,l&lt;&gt; In hPmbra &lt;rarridn
•
1111 e habla &lt;le 1·a~tañuelas y ,Je , ino jl'rt&gt;z!

'En nn estanco de " anto Domin¡ro" ani.:Ja.
&lt;. b.arlamo como anugo
·
a l guna qne otm ,·ez.
Hay en U.'! uñas t•ierta touali,la,l dolida
i111e hace que yo me incline idealm&lt;'nte a sus pie~.
Una !'Osa me llena ,le incipiente aariwfoq
:ilgo quo d11ern10 en mi l'omo sun,·c ;ene or.·:
1
rnnca me h:m &gt;&lt;onreído su&gt;&lt; enfermizos l:ibioB
con lo que so dijera una ehispa de amor;
J· ro me e cuilo yo en mil:! 11riol'ipios snbios
-" no pa~:i a mayores tan fútil ins:illor.
Ccrn1nu• -11

�CElWANTES

163

162
de la Calle blauquizea ... y su gracioso sér
se destaca en las dogas lumbreras ,lel Po11ientc
como cfü-ino pája.ro de vi.vo l'OSiele1·.
all nombre de flor•
Colonia de Guerrero. C e,
.
.
h
"talaria
casa
de vecindad
.
.Amplia y osp1
.
Esperanza recita versos de actuahdad,
·
recuerda a Cam:poamor.
y abuela, en un suspiro,
.
. de anémica color,
Una rapaza must ia,
.
.
·t d
li , que llora por la abierta m1 a .
chupa un mon
toda vaguedad,
p
fin bace su entrada, que es
.
or
.
,
. , , en l:1 necbe autenor.
un-0 que la • cornera
Ofelia en la unnla
un adorado ingrato
oonteµiplación fantast1ca de .
. tante duda . ..
deshoja la corola de una inqme
_

U

La portera regan~- . na

.y en la hora imprecisa de mi común r~ladto,
¡
·aa es una viu a
en la ambigua casona a vi .
t
de pupilas insomnes y de chal de bura o.

Pájaros vespertinos
1 ta de de ''La Correg1'd or a"
Sale, al caer ª
r '
nn fugaz arrebol
donde se está educandallo, y n la última hora,
niendo en las e es e
Ya po
.
1 a un olvido del Sol.
cuan&lt;lo tod\l e&amp; igua
, de su mirada mora,
Canta la transparencia
1
jl .o de sus choclitos de charo '
y el re eJ_
rácil de chica soñadora,
; e;u m:~~ud:t;a gnu~a, de llorón tornasol.
. peto muy yagamente,
.
so en sn nono,
Piensa aca
.
que no sabe querer.
comprende ella rmsma
.
pues .
.
la suave pendiente
Se desliza dichosa por

.Miguel :\Ia1 tínez Rell(]ón es lID poeta dolicnti\ tiueju:mbroso; trae siempre a flor de labio

frases de piedad. Lo que en Muñoz es tristeza,
en :Martínez Rendón es desencanto; pel'O un
uesencant.o lleno de conformidad, :;,in gritos de
rebeldía, franciscano. Como el autor de "FioTetti, '' bendice la zarza porque lo espina y el
guija.1·.ro porque hiere su planta..
:l\fartínez Rendón fue una verdadera revPlación; dedicado a las dulzuras de la música, taüía el violín en las reuniones bohemias sü1 c¡uc
J1adie pudiera adivinar que aquel muchacho
'tímido, que r-c acercaba al piano con la cabeza
baja, era un poeta y bueno. De pronto aparecieron sus primeros versos en los periódicos, y
con ellos quedó hecha su reputación incipicutf•.
Su :forma es armoniosa y, entre todos sns compañeros de grupo, sobresale por su facilidad en
C'l manejo del vocablo. Sus versos son límpidos
r sonoros, y a veces muéstranse impregna&lt;los
rle la melancolía de Ja raza indígena, habiendo
logrado, en este tono, hacer algunos sonetos ple110s de emotividad. El titulado "A ve-ce· he
p nsado,'' preci~a RU personalidat1 :

�HH

CERVANTE

A ,·et •s he ¡&gt;ensa,lo 1111e esta tn· l eza mía
·.
c¡ue diln)"l' ('n mis .ersos crepúsculos c11munoH;
me 'l"ienc ,le los Santos Misioneros, que un_ tl1a
fü•gnron cll' otras tierras besando lo camrnos.

lk ar¡i•, llos que 'l"erticro11 un hilo ele ~u~ ría
sobre l:J. rntlas testa &lt;le los intlios. ?l,·1nos
as~etas que ensciiaban el dulce a~·enn~nn.
y enraban bcri,las con salmos cnstaliuos.

Tal ,·oz en UDa noche, que no reenerda el ~a
'1' ·1.,.;ó
.. n1i espíritu dentro de tosca arcilla,
1
algún bn u eeuo b 1·ta me dió a proh:n u cama.

cuan do

y a tra\'é do la ,·ida que se transforma ~ brilla
clentro &lt;l e nu,• hft" irn sueño por florecer nu palma,
por besar los camino y doblar la rodilla,

º•

.

El libro qnc prepara e llamará '' Palabl'as
tlc emmeño."

*

**

1 rra este grupo Gilberto Rnvalcab~. us
·
· t u d e piritual ' c. tan llcver~os rebosan nH¡uie
"
no de un 'ubj ,tivi mo que subyuga ~a temprcl·
na musa del. Poeta · E el de la audacia: ele .lenll"Uaje .Y rluien t.&gt;nh· nuestros j óvenes. so.~tiene
º ¡ pendón que tremolai·a IIcrrera ,Re1 ·~1g _en
, s d e1 Plata · Tinguno como
los pais
. el 1rnra pind
t ar lo que en el nuevo léxico poético se h~ da ~
l'll llamar "pai;:ajes de alma." El propio drs-

vanecimiento de las tintar eon ,¡ue mancha ·us
Jieuzos senti1uentale¡;;, -:,T que pa1•pcería m1 rebu camiento en otro poeta, no r sino la expresión
viva de . u modo le ,,er y 1-1cniir \;i naturaleza.
Un críti&lt;•o radica] condcnal'Ía frn·mi.·iblcmente
la obra &lt;lr Huvah•aba a un auto tlr fe . .,e a,,omhraría d1· s11 irre,·erencia a lo:,; cánom~ e tableridos ~· de sn prurito constant, ¡,ot· lo. n olog-iRrnos herhos para nrnsi&lt;•ali7.al' el YP.r. o y 1larlc
,11'111011 ía.&lt;; i nsospt'C haclas.
Realiza su obra de e. ta n1a11r1·a. JJOl'qlle ásí
cree él q ll(' se satisface a sí mismo, siu q UP le
importr que los goz&lt;¡uc.- riel rualquieri:mo la1lre11 a la lunas. de Pn:ueño c·on '(Ue decora lo,,
parque. abandonado , de u ,i:;iún interior. Prt'pllra un libro, " Lo insomnio,. florido,,," al eunl
P"l'Írnecl'D las signfr•nt!'s eom po, ieiones:

DE '' LAS ALAMEDAS DEL SILENCIO ''
Nostalgias azules
])¡,1;JmÍ&gt;s del hot&gt;hornnsn 1·1111~an,·io ,]p la ·ie~ta
&lt;'11 l'I ,iar,lin nnli¡:n10. dPliran lo~ nrn111:1s.
l~l l·iclo ~&lt;' ,le·ora ,Jt, -izul, y la 1lort•~ta
1·ol11nrpia los i1w,111tos Sll('iio. d&lt;' Jaq ¡,a(um:i~.

P ua frauja ,le ná,·ar ut' p1•rdit1n el Pon i nt,,;
&lt;•u la ~omhm •1e 1111 ala ~e aleja la Ila.·i,,11.
:, entrr los li111oni,ros flot:i Palia,lamrnt,,
rl C&lt;'O .¡., una tri. te ~- ohidn.,1:i. caneióu.

�)ti7

CERV.'I.. TE.:

J li(j

La .Tun•ntuu que pnsa y el Recu,•nln que ngohi:i.
lo!! hronccs implorantcs y lo ruidos oxtr:ilios,
hablan a mis nostalgin&lt;1 ,lt• aquella tlul&lt;-r novia
,pie me ,lió los &lt;liecio&lt;&gt;ho perfumes d&lt;' 11:1s años.

Lh•gnn ,ie,;,le la Ause1H·ia 1it•rf111nes ,•nrrvant,·~
a volear a tus phtntas ~u cornm:opia l1lanr&lt;1;:.
¡ Cuántas irnlefinibles ,·o~as en le~ ,listantea
hierático: arrobes tl.e lru; ,lurmi!'nte.- mant•as!

Pensamientos extraños

Y mientras que la. Duda me agobia en tu desvío
y miro cómo besa tus ojos el Arcano,
el &lt;:lavifordio es lirio taciturno y ~ombrfo
que implora mis anemia!! para llorar tn mano.

Este camino pleno de fragancia.
en la puesta de sol, oye mi paso.
La sombra ,lel nogal en l:l distancia.
la.menta la perl!Za drl oraso.

Un paréntesis nácar, cual un fleeo,
signa la perspectjva. e adivina
en el tCJ"reno bifurcado, el e&lt;&gt;o
aguardentoso (le una voz ladina.
lnquioro el 110 sé qué de lo pedrusco:,;
la borrachera de ,•olor me iuvade;
impro,·isa un cilindro ... Son tan bruscos
sus pi.:-.::icC1ti.•. qur me ,lañan. i lla rle
sc&gt;guir el almn ron la mi. ma ,lnlla
,le . il'mpre, con la mi ma ineertitl.umbre ....
La ,·i!1a, como yo, se torna mu,la:
¡Ai;pirnrii tamhit111 ir a la cumbre?

Éxtasis doloroso
Llena la estnnda malra &lt;'On el romanticismo
eopiado de fa~ rima de Alfredo de Musset.
Los el-firo· on notas enfem1a.'! de añorismo.
jugando E'll lo!! jardinE'R un l{rngui,lo ntinuct.

Cuando mi vida ....
Y seguiré tus pasos cantándole a 1n vida '
lfricamentc, como cuando cantabas tú.
A flor de labios c&gt;&lt;a piedail ineonoeida
-rni&lt;'ntras oyera el canto de la irenn Azul.-

y seguiré tus pasos por el sendero donde
han penado mi~ ojos can. ,ulos de esperar ...
Y la voz inefable que a mis an~ia~ rc~ponde
iliráme el sortilegio orl eneanto lunar.
Y ya, cuanilo mi vida se rloblcgue a tn paao.
y el tedio de los años me iuocnle su horror,
imploraré a la clara puleritnu de tu brazo ...
Y como dos hermanos, iremos al acaso
est'rntando el enigma rlr otra vida mejor.

Como sr habrá visto, en lo. anteriore ver..:os
no se escuchan los tamborazo: de los consonant(':- al antiguo moclo. La orr¡ne tacinn mena a

�168

CERVANTES

CERVANTES

cosa inaudita, y los solos títulos de las poesías
bastarían para enunciar lo que el poeta va a decfr después con ·sus rimas extrañas.

*

**

En este insólito florecimiento lírico, la musa
provinciana no ha sido menos pródiga que su
compañera de la metrópoli. Si ésta
11

afeites usa )' enjoyai!a viene, ' '

la otra osténtasc con toda su hermosura lugareña, rozagante, fermosa., como la. vaquern ne
la 1 'serranilla'' del marqués español. Y aunque
si bien es cierto que la mayoría de los poetas
jóvenes residente en esta capital es de oTigeu
provinciano, debe de considerársele como producto del meclio en que vive, pues refleja la
existencia febril e intensa de la urbe cn r¡ue se
agita.
En el movimil.'1ito literario foráneo encontramos en Yucatán, desde luego, al poeta Filiberto Bmgos Jiménez, autor de algunos poemas
muy dignos de alabanza. En aquel medio en
fJUe cantan las alom1ras de Médiz Bolio. Rosado
Y~ga y l\'Iimenza Castillo, el acento de este adoleRcente continúa la gloriosa tradición poética
de Yucatá.n. Comienza a.penas; pero sns versos,

-

l69

aunque vacilantes, ya indican al poeta fuer-te
de mañana. Lo enamoran todavía los espectáculos que formaron la medula. de los poetas neoversallescos, mas ya tiene el sentimiento de la
Yerdadera belleza, que reside en la sencillez.
Entre sus mejores composiciones se hallan las
intituladas '' Bajo el romanticismo de la tarde,''
"Beso tus manos blancas" y "Comprendiendo
Ja vida.''
Aunque desde hace años no reside en SLl tien-a natal, no por eso creo deber citar fuera de
Yncatán a otro joven poeta, Adonay Novelo,
que ha hecho lindos versos y que prepárase a
publicar nn libro. Su "Balada de la lluvia,"
que termina de esta manera :
La llu"ia \'iene. la llu,ia llega;
vida y consuelo ron ella triunfan ....
Pon, alma mía, nuestros rosales
a refrescarse bajo la llu,·ia,

tiene efectivamente rl cneanto de un jazminero
que se deshoja a la caricia celeste del agua. Su
poema en sonetos, '' Fugas íutimas,'' posee, asimi&amp;1no, detalles reveladores de la delicadeza ,le
este numen juvenil. Y aquí cabría e:itar a IIoltla Novelo, poetisa de abolengo, &lt;1nr ha eucont.rado la queja dolida de Sor J11ana para cantar al misterio y a la belleza; pero como tengo
en proyecto un estudio acerca ele las poetisas

�1 iO

ro11tempo1 íu11•1ts de .:\léxico 11u• 1·r.;t•1·,·o para ha•
bla1· t•ntonces de esta culta JH'JJ;nsnlar, rn cuya~ ri111m, ya Yihra la inqui 1111 r,;piritual ,ll·
la 111.llªlla ondesa dt' • oailh ·.
Dc•t1;11gome ahora eu mi prt!tlio natal, en la
hrrrdad paterna llomlc- mi· mant• · aguanlau
PI retorno ckfinitiYo. llablo del Estado de Yl·nH•1·uz, que en el modn1iento de la nur,·a lírica
¡n oporciónam nomb1·e · que en brew la Fanw
~a•i rdonará cou . us gnirnalda. más fre. ea,-.
.\llí .ostienen el fuego agrado Guil1(•11no fü..
t ra, L ourio E pinosa, ::\fanud ::\Iaplc Arce ~,luan Maraboto Henaro. Tien-a de ]1(.rocs y d1•
poet• , la Vl'1·acruzana no podía menos que dar el
mayor couting nte en este re urgimi uto pot'tico. OnillP1,no EsteYa, cuya ilustr familia ha
rortado eu 1•l Parna:-o los lauro del triunfo. e-.
nn poeta d 1•• e1·ipti\'O. c&gt;narnoratlo d1· la Yieja
1•1la&lt;1 de hil'1To, en 1¡ul'. por di.·rmtar·e el pariolín ele una clama. clo.- cabal! ros pr1·clía11 la vida.
Leoncio E. pino a, mfü dentro de lo moderno,
gn:ta tle fijar Jos paúajes porteño.· y sabe trazar cw1dro, valienti·.· clP la rostnmbrr)&gt; rc·gionalr ·. El bullirio de lo. '·fandango.. ' · el jolg-orio &lt;le la "feria.,·' el ira.Jopar de los jinete. rn
la. campiñas dou&lt;le el tabaco lncr la felpa &lt;lt'
sn hoja-,, pa a por u ver o con lo pintor co
&lt;le .-u &lt;'olorido. Todo ello vi to modrrnament ...
~· eng-a1·zaclo en el engaste ele lai; forma.· nue-

Jil

0ER\'.\.NTES

vas. 'n · ·• •octuruo rn la bahía··
,lclieio ·o. lIP o aquí:

1•:

nn C'romito

Es a~uuto la bahía
\l(' relato· orientn!Ps,

ton c~ta policromin
latente ti&lt;' lo~ fa11nlcs.
Mieut (•l mar en . u porfía
,•on lo ¡,uhie ·tos bardales,
oro quejas .Je aionía,
ora aolli•lo lle ,. hacale · ....
•ro,lo aparet·e quim~rico:
, meja un ojo colériM
la roja luz de w1n grúa,

-

y tHrico. enorme, o. t•uro,
engeullro &lt;le algún conjuro
1,art'(.'C ,_an ,Tnan ele l'lúa ....

Espinosa pronto ¡mhlicarú su prin11'r lihro. 1i1nlaclo: "La hora illsom,w.·'

Manuel .1 Iapk.; es un nmo aún, que ver&lt;la
,lnamente . e inicia por lo· scncleros de la
ucYe IIermana. ; no obstante, ya revela un temperamento de artista, lo mismo &lt;¡ue Maraboto, cuyos pai.·aje;"' co teños apri. ionan el Psplen1l01·
ori,·ntal ch• lo~ O&lt;'fl o. mnrinos.

�17:!

CERV.lNTES

at1 Luis Poto ·í cantan donairo amentr.
,Jorge A&lt;lalberto Yá qucz, 'anales ;.\ Berumen
Sein. Lo. tre., poeta modemos con aspecto!l
interesantes en demasía. En Guadalajarn ( .Ja.
li. ro), 1\fanncl Martínez Valacfoz
Juan de
Dio. Robledo, riman bellos poema , allnque cl1•
di~tintas facturas. El primero arna la poc. ía cll·
lo pueblos: d :egnudo e más emotivo y denota
pr·er1ilecciorw. liacia t~ma. de pl'ofmala filo.·o-

En

~T

fía.
En , inaloa, Rafael Mil'auda y Je. ú. n. .A ntlrade aparecen como repre. entant&lt;' tlc-1 mo,·i11úrmo actual. En Gnanajuato, .Jc.-ús H. Hoto

leYauta el estandal'ie apolíneo, a la w1·a de e. •
buen pot&gt;ta ca."i olYi&lt;lado que r-:e L11na Liborio
('n•.•po, ')-' r¡ur pm·tcnece, rste último, H la ¡;e1wración ch• "R vi. ta Modema. '' Eu rifonterrry
c-1 hardo repre. entativo e Alfonso Jun o ele la
Yrga, de enyo libro expr :é ha poco lo que
transcriho: .. ,Junco, que pertl'nN·ió a la ca1&lt;'goría de los · nifios prodigio '· d&lt;' 1ml'lilo, por
forhma para las letra . e ha dr ·embarazado
de e e mole to dictado. Místico por natmalt&gt;za
y por t'clncación, este poPta adoh, crnte está llama&lt;lo a repre ntar en el . ·ortp &lt;le la R •pública las tendencia. de la poi ,-ía . imple '!-' rl'lirtioi-a, qtu' j,n-oca a Dio: . i11 histe1·ismo y sin fanático. d&lt;'. plantr.s, , ólo par;i loarlo en el h'ino
&lt;le] avr, rn la rnma florjda. Pll la cinta cauta-

CE.R\'.\. ºTES

- De su sOllétO •. L:t
drl manantial rolJueuo.
.
'
'' ('01110
l'Sa
·uu O 1.. 1 .. a . n emocionantt• pocS1a
.
·
•
e ~1 la
· apaf'
t &lt; ·• li,iy una distancia
l'UOrm · '
•
.

l ·ina

ucu e,
.1
, ·i e tud1a
tías provincianas no lt• a1:qu 1 o. ~'.1· •. · ,.
•oun
·o
ilt'"'ll"J
a
ce)llr
la
ti
iple
e
J
y pcrsc,·rra,
e
e' • .
, •p r
• libro l'ecién pubhcailo, se llama
o
roua. , u
,
.
:\1 · ut'l
la semla :nave.'' En Aguascaheutl's. , • ig .
De!gado Reza Jama en la gris mo1'.ot~11rn
l,1

el:

. .
canto tle ·o1itat'io ru1senor. TH ne
prov1ocia su . '·l . , e llc~"1·1·bc con fll;\llO
un soneto adm1rau l! eu CJU
•'"'
'

de una nnwhacha
11111!.'st r a , la, \·ida inoenna
"'
. ln•~
,.mreña, y lJllC lo coloca en un l~1g~r mu., np1 l ·
~iabk entre lo: ha!·do. de pronnern:
,

LULU
Lulú si no l·antal,a, rf:'ia, reía, reía ....
(:\forhnd1n para uu ,1r11mo c1ue lliciN:l R~ iñol.)
Cantaba romo uu l¡ qtw· lo &lt;·1··1st·1l
· ' que ~l' '"ertia.
o como uua paloma Je pec-ho tornaMol.
omph•lakrn el alma ilel l,arrio rila y el ~ol.
El loco cam1ianero le hnbl6 ile amor un il1a,
un día tlf.' la pascua en que &lt;lardeaba el sol;
cuando fa modrl'sel\'a del atrio florecin ...

amapolas,
1Señorl, Y esta mucltncha como las
.
1 .
que ~autn, ríe, y a \'CCe se pone roJa a i:o a .
¡qué faltas con el euro tendrí'l que confe..:1rf

�li4

CER_\'ANTES

175

CERVANTES

i Que mira por la tardes besarse - a las palomas,
q11e están sns senos amp!ios, redondos como pomas,
y :ente una ansia a Yeces, tau grande como el mar, ...

Desgnciadamente no conocemos a los representantes de la nueya lírica en otros Estados ele
la República. Las moclernas ide&amp;s poéticas tu-vieron en Puebla, hace pocos años, la brillante
personalidad de Luis Sánchrz Pontón; peI'o
desde que éste ha enmudecido, la musa moderna angelopolitana carece de trn cultor ele mérito. Así, en los restantes Estados de que no me
ocupo.
Algunos nombres he omitido, como lol'.-l de Samuel Ruiz Cabañas, Habacmc MaTín, Alfonso
Illerri, Joaquín Ramírez Cabañas, Joaquín l\'.Ién&lt;lez Rivas, Emilio Valenzuela y otros, por considerarlo-· de mi generación, es decir, de la que
siguió inmediatamente después de '' Revista ilfoderna.''
Táles son, a grandes rasgos, los uombi·es que
recogerá la posteridad para simbolizar una generación que hizo evolucionar el pensamiento
literario de l\íéxico en estos tiempos en que
Marte blande su espada sobre la humanidad.
Mé:x,ico, octubre de 1917.
JOSÉ DE J . Nt'JREZ Y DOMÍKGUEZ'.

( Director de "Revista de Revistas.")

CAMINO DE PERFECCION
Al seüor licenciado &lt;lon Au·
tonio Caso.

CUADRO PRIMERO

En una celda del convento de San Jerónimo,
ante una escribanía de caoba primorosamente
tallada, frente a un tintero de plata coronado de plumas de ave, con la diestra sosteniendo la cabeza hermosa y gallarda, y la sitiiestra jugando cou las cuenta,; del rosario, Sor
Juana Inés de la Cruz, J1iana de Asbajc y Ramírez de Cantillana en el siglo, leía abinca&lt;lamente la Oarta a Gandencio, en un tomo
de las obras del padre San Jerónimo, patrono de aquella Santa Casa, cuando a las puertas de la celda alguien llamó discretamente
con los nudillos .

La rnonja.-(Con voz a1·gentina.)-Pase, hermano.

�liü

CERVANTES

(En d , ano de la puPrta s • dibuja la figura
tld padre .Antonio ~úñez dt• lli1·amla, euYuelta •n los amplios plil'gues )el manteo.)
J~l pt1cl,·1•.-Aw :M aría Purí ·ima.
La m1111ja.- 'in pecailo concthida. Pasr, padrr • Tuñcz. y tome a:ie11to. Permita u 1·everl'ncia que (],, ·poj1 1 a e ·ta ,ill:1 Je la. buj rías que
la mbaraza:1.
,.
J:l p(l(lrc .-La 1mHln• Jua11a rodea,la .-iempre
&lt;le libtos y de c•o.•m; Üt' o;t111lio.
La 11w11ja.-&lt;J.ué qtUPt'l• ,ue. 111111.'rc d, padre,
i lo. lib1·os l•Hll sido siempn· 111is amigos 111A.fiele .
El padl'c .-. o tliga e o la. muure Juana, qu"
tanto en erta santa ca.-a, como en el muncio.
tirne amigo qu la ap1·ecian y e ·timan en :u
wrdad&lt;•ro valimiento.
La monja.-1\Iucbo agradezco, ~- protundanl&lt;'nte obligada e:toy por la bomlatl de eso.
amigo ... , qu la amistad que dispcu an a csla
pobre monja, fruto es u.e 'ª bondad qne no tl·•
mi· merecimiento~.
El pa&lt;lrr.-Hace bien la madl't' ,Juana en .~er
humilde.
La monja.-¡ Qué m.á. &lt;Juisiera. patll'e, &lt;¡UI'
serlo, y qué 1 jo. e toy de merecer e e dictado ~
El padr .-, Tunea se está lejo. &lt;le lo que se
bn. ca con ahinco. Trabajo cue ;ta a. centler por

ERVANTE&amp;

177

t&gt;l camino de la perfección; pero a . u cabo puede lleaar
e con sólo la volun1 nd dr intentarlo.
e
.
la fe en Dio , que todo lo puetl' y el aborrec1mi •nto de las cosa. del mundo. de la pompa
· vanidade de la vida, para consagrarse ll
Aquel que e vida de por sí, fuente y manantial de toda ella, norte del entend~miento. Deje la madre Juana las ligas que la atan con Pl
mundo, lea en ese libro abierto, escrito con caractere · de angre y de amor que . e llama Jesucristo, y crá lnunilde y s rá santa, que es
lo que le de ea y no otra cosa e~1e pobre saccrdo-

tr y capellán.
La monja..-Desde la carta Je , or Pltilotea
de /(t Cruz he buscado con más ahinco que nunca, con m.á ardor c¡ue jamás le r l'D e. o. caractere que vuesamcrced muestra a mi l•:tuclio, ~·
cada día que mis ojos pecadore:- se dirigen al
libro, ¡ qué di -tante se encueutra la monja dt•
su modelo!

El pad,·c.-Es por que la maure Juana . e 1111
aplicado cal aprenJ.izaje de la. co:as profaua.'l.
o pasa las noches de claro en claro conociendo de letra. del hombre, de cosas de la tierra.
La monja.-1\iire su reverencia que no . ólo
letras l.umanas aprendo: ahí está el doctor Angélico, que no me dejará mentir; allá el obi. po de Ilipona, que confirmará mi dicho; aquí,
Crrvantes-12

�178

CERV.\. TES

sobre la e ·cribanía, la obra de m1 muy amado
padre San Jerónimo.
El padre.-Yo no digo que la madTe JL1ana
se aplique solamente al estudio de los autores
profanos. Las trompetas ele la fama pregonan
a lol:l cuatro vientos la profunda erudición de la
math·e jerónima en las Santas Escritura. y su
c:onocimieuto ele las obras de los Santos Padres;.
poro no puede negarme tampoco que las cosas
del mundo han atraído sus miradas con grande
in. ístencia.
La monja.-No lo podría yo uf'gar.
El padre.-La madre Juana lo ha confesado
siemp1·e. Cuando aquella priora, ' muy cán&lt;lida y muy buena,'' le prolúbió la lectura de libt'Os, por creer que el'' estudio era cosa de inquisición,,, cómo ~e aplicó a ele ·obedecerla abriendo a .su· ojos el libro inmenso de la Naturaleza.
La monja,.-¿ Fue aquel lo ocasión t1e pecado!
¿ o en ese libro se puede aprender a amar y
a servir a DioR más que en otro ning1mo?
El padi·e.-Si ·iempre lo hiciera así la madre Juana, nada tendría c¡ue reprenderle. Ei
libro abierto de la Naturaleza nos hace adorar
de continuo a su creador. La belleza de las criaturas que han nacido de su mano, nos lleva a
estimar lo inmen ·o e infinito de la b011dael y
sabiduría profunda del Señor.
La monja.-Sn paternidad ha estado reñido

CERVANTES

179

~1empre con los libros que colman los plúteos de
mi librel'Ía.
El padre.-No es que esté reñido con los libros; lo que le he dicho siempre a la madre Juana, es que su lectura constante y reiterada la
distrae de la obse1·vancia &lt;le la regla; le enajena
de tal suerte los sentidos, que la predispone al
f'rror. El pecado de soberbia, madre Juana, es
el que disgusta más a Dios y fue el que precipitó del cielo al áugel rebelde.
La monja.-Sn reverencia considerará qne u,)
tomo la lechira por tal.
El pctdre.-Recuerde la madre ,Juana cuan lo
llamó tonta irre petuosamente a ar1uella santa
monja, supel'iora 1lel convento; recuerde tambiéu
q ne si la bondad dd ilu~t1·ísimo señor don fray
Payo Enríquez &lt;le Rivera, arzobispo de :l\Iéxico,
no hubiera sido tan grande, buena reprimenda
habría llevado la que tan sin consideración i-eprochó a la priora. Y dígame la madre Jnana:-1,quP
hia sacado después de hojear tanto y tanto volumen 1 ¿ Qué provecho l,a obtenido dl' harajar
muchedumbre de papelc. 1 ¡ Qué auto propó:-;ito al deleitarse con los cánticos del arpa,
¡ Ha sido, por- ventura, má. buena al tener en
los dedos WlO ele los instrumentos matemáticos o
cosmográficos que embarazan la estancia? Quédense ellos para los hombres que los han menester en el ejercicio da sus profesiones o para el

�1 L

180

C'F..RV j,_NTES

bien de la República¡ ellos que tienen de leer
en las cátedras de la Universidad; de servir al
rey en la Auclieucia o en los Reale Ejrrcitos;
de levantar a Dio. templos dignos de sn gloria;
de preservar a la ciudad de las inundacione ;
de construir .acueductos para abastecerla de
agua; de conocer y de cifrar en los astro lai,
enfermedades &lt;¡ue no afligen y eñalal' la ruta de los cometa. para preservarno. ele la cnlamidade que la Providencia no envía para crutigo de nuestros pecados. Pero estudiar por e,tudiar, co.·a debe ser para Dio de grande enojo.
por inútil, perjuJícial y nociva. Dedíque t' la
madre Juana a hacer penitencia por todos e os
pobrecito herejes que no conocen a Dio o que
le desprecian. 6 o se blasfema de Él en mucha.
partes YPues a pedir misericordia por esa bla ·fcmias. ¿ No se le- ofende en diven,as regione:del Globo hal&gt;itacla.' por gentiles t Pue, a im1wtrar el remedio de esas ofensa por medio de la
oración. ¿ Qué ha sacado la madre Juana de su·
librosT
la monja.-Nada, na&lt;la ... El e píritu aprt&gt;c;ado en ellos no sati face u curio idad nunca .
Créame, padre Júñez, no es soberbia lo r¡ue in piran. Cada día más ignorante r¡ne rl anterior,
meno . abia que la Ü:tpera. "'Cn punto. una nada,
un átomo perdido entre la muclie&lt;hlmbre de maravillas qne la mano prétliga del Señor ha crea-

clo. Si antes he ido coutumaz, ·i he &lt;l.esobedecido a mis uperiores, si he desoído las voces de
la personas doctas como su paternida~, a~ora .. .
El padl'c.-Concupi. ccncia de la razon disfrazada de amor al estudio por malas arte . l
demonio. ¡No busca.la madre Juana una fru1c10n
iuterior, una voluptuo:'idad, más elevada que la
d los sentidos, pero voluptno;;idades
al t,fin, al
•
'1
recorrer la· líneas de Nms pergnnuno,;. omo .· e
c-uoja cuando alguna inoteut' madre l?a ~ Dios
en la celda. vecina, por las notas tle alguu mstrumento músico; c-ómo sale fuera Je . í cuanclo algnna doncella, riada üel convento, la l~ace
juez dirimidor de su. con\iendas rlomé~hca
ron cierta dueña; cómo ;; il'r1ta cuando las ma11res, sus hermanas, vienen a charlar con ~lla
11c, co. as inocente;; y hnena;;. Todo ello 1 • 1111pidl' un placer. 11n placL'r gozatlo. c-ou del Pile- Y
1oclo Jo qne llivi P.1-te 11111•.-tros sentido o uuest ra
razón de aquello r¡ue más lo.· recrea. cáw·1auo ·
P11fado r p('sa(lnmbre.
T,a mo11Jo.-Pndrc ~úñez ...
fi:l padrc.-Créame ln rnadrP Jrnma; ,· quejan siempre de u carúder 'l' ·o y al'Í. co, Y lo
atribuyen a soberbia y a or(J'ullo. ! ro hay que
&lt;lar motivo parn. que pieusc &lt;'Sto natlic. Puede
er pecado de e cáll('la]o. 1¡UC' a í
priucipin.
por co. a· de uacla.
T,11 wnnjo.- E. n: pnlnhras -:on la,: qnr han

?,

�1 2

CEHY.\. 'J'F,S

sonado siempre en mis oidos. Entré en religión
ya lo sabe ,,ue.samerced, por encontrar en e te
estado ocasión má"8 propicia de pulir y limar
mi entendimiento.
El padra.-Y me holgara de no .·aherlo. En
religión se entra única y exclusivamente por
amor a Dios, amor que no bastardea ningú.n
sentimiento humano, que es pmo y limpio como las patenas.
La. mouja.-Porque en el convento podía servi1· a Dios mejor que en otro estado cualqniern.
Ya . abe su Teverencia lo que es ser mujer en
·el mundo, •'pat·e&lt;l. blanca en la que todos quieren cenar su borrón." La condición de casada
no cuadra con mis deseos. P(lca.dora y mísera
soy; pero Dios, 11ue es infinitamente rni,;ericorJioso y justo. ha de perdonar mi tibieza y negligencia, mi falta de fuego al servirle que todas estas cosas trngo &lt;le remediar bien presto.
Cré&gt;ame, padre rúñez: nunca que cierro nn libro, dejo de hacerlo con enojo r pesadumbre:
en parte, por lo rrúsera y tonta que me considero al lado de los qn r tantas lindezas compo11en para gloria. de Dios y provecho de los hom bres y, en parte, porque no on poderosos a
llenar esa i-1cd iufi.uita de saber y amar qne
atormenta mi entendimiento y mi corazón. Desgraciada fui en la corte del señor vfrrey de
Manrrra al h·oprzar con la incomprensión 'l

CERVANTES

1H3

maledicencia de los cortc:-;anos; torpe Y mezquina aquí, la peor de todas las madres Y "1~ peor
del mundo" con pretcn ·iones tlc entendida.
El padí'e.-Ponine la madrn Juana 110 l~a
convertido sus miradas a .Aquel qu&lt;' rernrdrn
tonas las necesillades del hombre; que en un
m,omento de bonc1ac.1 infiuita creó el cielo Y la
tierra en q~1e viYimos y los astro (JU!' adornan
el fü•mamt•11lo; tri1e dá de comer a las· h_ormiga que hollamos con nuestra plant~ pc_cl!dora.
luz a lm-i inse-ctos que pneblan los Jardmes en
la noche, voz canora a las aves y perfume a
las flores: po1·c¡ue la madre Juana no ha consagrado to&lt;lo el amor que rebo;;a , u corazón al
que murió en. la cruz por nosotros; porque _no
lrn encendido . u lámpara de suel'te que brille
sólo para í~l y derrame claridfül para los pobre¡;;
y los menesteroso. ; porque ha . ido t'goísta, rnaJnaua: porq ne l1a e:tudiaclo. y la ciPncia
es egoísmo. La ciencia hace feliz o desgraciado
al hombre. Nuestros primeros padres 11üsier011
saber, contra la YOluntad de Dios y desnc· rsr
pnnto y hora loe; atormenta la mal&lt;1ición rlel
Creador. Feliz el hombre que salle para compartir esa sabiduría con sus semejautes. a í el pobre
como el rico, el bneno como el malo . Desgraciado del que estudia por afán de guardar y almacenar acervo ele noticias peregrinas y extrañas. sin que ué fruto su aplicación: es ,hhol

dr('

�14

CERVANTF.S

OBtéril, es madero eco, y recuerde la madre
Juana la maldición de la Escritura ...
La monja.-Yo he sido e o ...
El padre.- o; el entendimiento y el corazón d Sor Juana son como rosales floridos: han
nacido de ellos exquisitas flores que aroman el
huerto de la poesía, sólo que han sido demariado carnale:.
La.monja.-Han nacido del alma, padre úñez.
El padre.-Del alma nacieron también los
cánticos de David y de Salomón, del alma el
l1imno de Débora y el de M:oisé , del alma brotaron también lo. dulce acento de Santa Teresa y de an Juan de la Cruz y toda, esas
voce~ sr enderezan al trono del Señor. como el
humo de lo incensarios en lo templos. Así ·e
t&gt;levaba en los sacrificio ele Abel. en tanto que
u los de aín barría 18 til.'rra, se pegaba a la
tierra.
L&lt;, 111011ja.-Y ¡qué he ck hacer ro, pecadora
&lt;le mí, al lado de la iutPligt' ncias iluminadas
por los fulgore. de la Gracia que vue amcr·t d me cita?
.El padre.- cguir su camino, pulsar s11 lira.
Lci inonja.-Abí e tán lo villancicos consagrado a la madre ele Dio~, ahí Rf fli1·i110 Na,·-

ciso.
El pmlrr.-J11nto a las pot•.· ia: amatorias y

cuvA..-..;TES

185

a Los empeiíos de n111t casa, que proa.to correrán impresos.
La monja.-Bien sabe u paternidad que no
he hecho diligencia algnna para que se c\Pn a
1n estampa.
El padrc.-La eñora cond a de Pareo~ y
marquesa de la Laguna ha mo trado rmpcño
. ingular en reunir esa flores, lo . é. Bi nhayan
ellas, ya que ninguna cosa contraria a la moral
o a la buena costun1bre · contienen.
La monja.-Primero cortal'Íame la mano derecha que e cribir de propósito alguno contra
la íe. Padre • rúñez: ahora, má. C\UC nunca, h~
menester de . us consejos. Las palahr::i. tlc :.ll
reverencia me han penetrado a lo hondo. como
jara. :finísimas clrl más pulido acero.
El padrc.-Aliora, más q11C' nunca, tá la
macl1·1.' .Juana rn camino de sa!Yar i:U alma; no
diga como an Agui-tín: ' 1111 instnntP más.·' . ino ahora, ahora mismo. · · 'uando un rayo d,·
la luz de C'risto ha tocado lli1 coraz15n--dice an
Paulina-renueva todo, los ·rntido,., ~- el alma;''
el alma ele la maclre .Juana ha sitlo tocada por
rse rayo. como lo fuera un 1lía . anlo 1.'ll el camino ele Dama$CO.
La 111011.ia.-:'iiire sn paterni«la&lt;l que e-tos liliros son mis ·amigo,. 111i,.; 111,rm:i no:. mi,- ous•'·
,irros: s pnrannr &lt;lr «•lle,- ~l'rÍíl ,nranear pl'da:'n · de mi a1ma .

�CERVANTES

l 6
El podre.- 'ac:rificio e· e e de poco momeuio si .-e le con:idcra fr&lt;'nt, a la ternidad ()ne
no: está rcservac1a. '· Afli •cione · &lt;le todo liuajc no

apc adumbran ... "

La ,nonja .-" ... ma. toen a nuc. h'a virtn1l
c·onllevarla ha tn d puerto, &lt;·s decir, ha ta la
muerte. ' 11ice an ,T&lt;'rónimo; 1o :-é, pac1re , ·ú-

itez.

El padrc.-&lt;iné1le-,, la madre Juana con Jo:
libt·o. de oración, 1lrje los ,lemás, itne PS vanidad de vanitlatles. 1a vu •la n nomlwe en alas
!le la fama; ya se ba e erito con lct ras tle oro
c•n los fa to de la Colonia. Dcstle el . eúor \°'irrey ha ta el último paje lo pronuncian con
aumiración. Yeu 1·ahl • · uoctores &lt;' a.cnerdan
todavía con pasmo d1~ la uonct•lla que, . egún la
atinada fra e del seño1· marqurs clr "Mancera.
"
t1L:em1mrazaba ele la pregnntas, r~plicas
y aTgmuentos, a la manera ql1C un l!aleón real
. e defenderia tle la .. poca · 1•lutlnpa que lo em.1,isti ran." Éntre la ma1ln ,Tuana n sí iuL,ma, vi ite :u ro1'8zón y lo hallal'á vacío· cólme
lo de amor y ca1·iJad, y torre11te ele gracia ele·eenderún ·obre ella y alcanzadt la g-lol'ia por

·iglo. ck Jo,; siglos.

1o.

La monja.-Dirá vnesamerced a 1on
c1e

'arlo·
igi.ienza y Góngora y al doctor Castorena ~-

Ursúa y a toclo lo..; doctores y teólogo , sns conocidos. qn&lt;' ln madrt.&gt; .Juana Tn(, de la Crnz.

li i

CF.R\'A?.;'l'ES

,1.,1 conYento de . au Jer6nimo, yell(le .-u lihrr1ía por si ,• intcre an ello.- en la compra de
los Yolú111&lt;.&gt;ncs; repartirá su n•,·cr1'ncia el dinero que se ohtenga entre los pobres 1lr1 convcn~o, entr • los 11&lt;' la parroquia y entn· los tlr la
eimlad, pn'fhi1·ndo a las ,·inda!', &lt;'Oll hija• por
dotar para el convento, qne )'O i;úlo qm'clo con
estos tres libro. de clevoei{in. Rt&gt;nrntarcmo . nsimismo, lo instrumentos músicos y matemútico.
&lt;1ne llenan la celcla, y en u lugar habrá cilicio
y disciplina . ::\le oirít su reverencia, mañana, en
con fe. ión ~enPnt1. que tengo ,1c rematarla ron
lllla protc.·ta dt1 a,l11esióu y fül&lt;'lidatl a la antn
JglE:ia, l' crita c·on mi propia s:111~re ...• y hn . ta mañana, pad rt&gt; , úiíez. r¡t11• l'D In irr]psia 1o-

can a víspt•rn~ ...

''l'ADRO 8EGT1. 1 DO

La misma celua sin r. tantrría. ni ~ cribanfa
primorosamente tallacla, 11i libro . . ni mapas,
ni compH. t•s. ni cuadrantes. l'n camastro lrnmilclí ·imo en ¡,\ &lt;¡ne 1·eposa , or Juana. clrmac•ra&lt;la y l't1fe1111a : lo!'! ojo · fijos rn un crucifijo le marfil, que cuel~a &lt;'11 c•l lienzo di' pnred frontero al lecho. A lo. pie. ele la imagen, una lámpara parpad a próxima a extinguir. e 1a llama poi· falta &lt;k aceitr. En lo.

�CEHV.\NTES

J

conventos de la ciudad, las campanas tocan
rogativa ; alguien llama con los nudillo en
la puerta de la celda.

La monja.

( on ·voz apagada.)-Pase, her-

mano.
(En la puerta e ilibujn In figura
del padr~ Autooio l "úñez ñe
iranda, eou
veJos y
1

us grandes qu

u manteo prendido a

hombro .)

El padre.-¡ 'ómo sigue la madrl' ,Juana Y
La monja.-Ya lo ve su reverencia: con el pi,•
Pn el e tribo.
El padre.-¡, Peor que ayel'T
L&lt;i monja.-1\Iá tranquila tal vez. -.ifotcse,
padre, que he m~n ter ahora , m» que nun
ea, de u absolución.
El pad,·e.-,Ab.&gt;olnción ! ¿ Por qu{~ V La maclre Juana '' no ha corrido, ha volaclo &lt;'U el camino de la autificación.'' Esperamos en Dios
que nos la conserve t.odavía por muchos año .
La. cinda&lt;l m11~strase. afligida por la 1•urermeclad que nqu&lt;'ja a la e po a preuilecta del efior. En todas las igle ias se elevan prec, por
su salud.
·
La monja.-Ya, ya he oído la campanas.
¡ Qné but.&gt;na!4 ,on la,-; genk', padre mío!

CERVAN'fES

1 .

E; pad1·e.-El cñor coride de '"'antiago . e im pone, a mañana y tarde, de la salud de la madr .
El padr .-El eñor conde de Santiago ha
sido . iempre muy lmen amigo. Padre, yo siento que e la última vrz que hablo con yuesa
merced. Dígame, padre, ¡ ahora . í no . oy la &lt;J.UC
era ant ! He leído en e e libro, con el cuidado
y devoción (lUe me acon ejaba el señor Fernánde1. de Ranta Cruz: he tratado de enderezar mi:
pasos l1acia Dios, siguiendo el sendero re 00 ado
con ·n ang-rc preciosa y con las lá"rimas &lt;le las
mujel' , del Evangelio. He Rangrado yo también
por la pl'nitl'ncia, mi corazón por el dolor. ¿ e
habrán conv&lt;'rtido algunos gentile o conocido
su error lo herejes f ¿ O habré sido tibia y de. c1ridada, pa&lt;l re mío!
El padrc.- lfadre Juana ...
La 1110,1,ia.- 'follo, todo lo que he uhido eu
la vida, 1 erú suficil'nte para perdonar mis pt&gt;-cado ,
El padre.- u alma. mndrl' Juana, ha . ido
li!a nca como una paloma.
La mon ja.-.Ii lámpara ha ardido icmprr.
n lo pir · &lt;le In crnz. !Ja caridad ha sido mi
aliento.
El p(ldre.-Ya _.é yo cómo has atendido a las
ma,lre~. tus hermanas. ltija; ya sé yo cómo has
contr'lí11o e. h cnfrrn1rrhio, &lt;¡ne NI azotl' de Dio.
y castigo de las impicdade que infestan la cin -

�CERV .u"'J'l1 ES

H)O

191

CERVANTES

(lad. ¡ (~ujera 1 1 ciclo itllé ta11ta almas buenas
como ban nbanclonado el mundo. la' almas castas, blancas de la: e. po as del Señor, tronchada.' como la azucena.- en los jardines flori1lo ·
a,, la Gracia, aplaquen la ira 1kl R'-'ñor '.
Lct monja.-La lámpai·a lJUC ank a ]os pies
de C'ri,to parpadea, la lámpara c apu(J'a, la
lámpara . e ex.tingm'; la absolución, padre • 'ú1

ñez.

El padre.- alga de la cáret•l tn alma, rompa lo: lazo qu'-' In atan con la carne mi erable
y ruin; vuele, vuele a lns rc(J'io1w · de lnz que
le e. tán deparada,-. Ego te ab.~nfro i11 11ómi1rn
I'afri. d Filii el ,'píritn , anclo. ~t11d11.

.Amanecía •l 17 de abril dl' lfül:,, día lle la
Dominica del Hlll'll Pastor.
México, oc·tnhre 4: 1l • 1917.
JlíLIO JDl~~EZ

R

ED.\.

EL HADA DEL BAILE
Al compás dt• la or,¡ne:&gt;ta ,. &lt;lcnciosn
A r&lt;lP tu labio ; iguales a zafiro:
R(',,! planclece11 tus ojos, .V en t ns giros
Finge: una P. mnltada, mariposa.

)I' w: i.ndifrrcnle o amoro:a,
l~amlo l'? mi corazón mol'lal s tfros,
)' cual s1 la moYieran mi. su ·piros
, e alza tu n•sti&lt;lura Yaporo. a.
.'i_ l~ny~ ', mi último s11 •ño df' \'l'tltnra
sm tu augélicn hermo. lll"l
Y i YÍ&lt;'lll' con rápido alt&gt;tr-0
•'

~IorirH

A l'Xtinguir la pasión f'l1 &lt;tll''~ me a1)l·aso.
Perecerás, libélula de raso
En la escarlata luz tlt&gt; mi' de Po.
EFRÉ.N' REBOLLEDO.

�C'ERV.\. TES

192

LEJOS

'ERV.\N'l'Ell

193

de paz, en mis borrasca. ;
píen o en h1s ojos grave que me dicen
co. as el eternidad· pi n o u tu ojo·,
n cuyo fondo límpido sonrí,
la &lt;lnlznra de amar; pieu o en tus ojo~
que disipan la angL1, tia que me oprime,
c•u h ojo.· arcano~, en tus ojo
tan grand&lt;',, y tan hondo y tan tri:te ...
Rll'AEL C.ABRER.\.

En la orfandad inmensa de la uoche,
cuando mi carne atormentada gime
y é que e tá muy lejo · ... y k llamo ...
y sé 1ue no Y ndrás . . . . :, uw persiguen
como un rewordimieuto. la blancura
de tu cuerpo lle virgen,
y tus largo · cabello ' que npri ionan
en sus hebra sutiles
la mirra del
antar &lt;le lo
)antares
y 1 aroma lle todo · lo · jardine ;
cnando aúlla a mi puerta el De ·amparo,
y en mi agitado e píritu revive
c&gt;l afán lle be;'ar hasta la muerte
con beso inextinguible,
la pulpa sana y fresca &lt;le tu born
y tu cuello de ci ur . ..
pienso eu tu ojo:. húm do. y t"Xtraños
como lo ojos vago;' &lt;.le una es.finge;
pienso en tus grandL'S ojo. pen. ati\'os,
en tus ojo que ou r•omo .dos iri.

�CEH\'A.:'\'nS

CERVAKTES

San Francisco de Asís
De color de marfil el ro~tro añejo,
la 11ariz prominente y afilada,
('Jltrabierta la boca acostumbrada
a otorgar 11. las almas el consejo.

,

,

A

POR QUE LLORO LA LUN · · · ·

Tiene m1 riYal h1 Yesh• de tro7.alla
v también tiene el otro el desconsuelo
·&lt;le palpa!' en lo máximo tlel duelo.
tinta en sangre, la gola perfumada.
. Vive Dio. del marqué,! Una e tocatla
le I ha pasado el bla ón &lt;le terciopelo
Y le resta las fuerzas Y el anhelo
de herir bajo la bóveda estrellada.
e desplomó por fin, y su ago~1ía
era como un n núfar qne se abna
en el bramante azul &lt;lel corselete ;
Y e11 mitacl de la uoch toledana,
la. luna, con e cn1pulos de hermana·,
se retiró, l101·ando, del ainetc ...

Yi te humilde • ayal. Límpido e pejo
&lt;le innúmt'l'as virtudes. Voz cansada ...
¡ To&lt;lo el sauto una cáscal'a arruinada
de virtncles, tle polvo y de ¡wllejo ! ...

Dulcísimo mirar como de niño;
d corazón h~ncbido &lt;le cariño,
tanto, c¡uc se elijen\ hecho de mick ....
pelambre Pll la,- mejilla:, y en la manos
tlo · herida.· de clavo. inhumanos
co11 &lt;·ncencl ido asp cto ele ela vele ...
Los ojos de la novicia

)[e asomé a, sn. pupila. encantado
a ti-aYés de la clara gelatina,
prnl&lt;' wr la sonrh1 peregrina
del rostro de Jesús crueificaclo.

r

1

Pnde wr nn eonvento abandonado,
&lt;'1 lejano perfil ele una colina
y 110 pañuelo d€' sarga esm raklina
it-rnli&lt;lo a la pdnsa de un eolfado.

�CERVAN'l'ES

197

CERVANTES

Al dejar a la Tnbia agonizante,
pude ver en sus ojos, anhelante,
un ánfora de cobre cincelada
y una grácil pareja de pericos .
rompiendo, con el ámbar de sns picos,
los húmedos rubís de una granada .. •

•

FANTASMAS

Mi pa,dre
(A LA üS,1.NZA 'l'ÍPICA)

En el caballo aquel lleno de brío,
lo mismo que eu un trono parecía:
e1·a 1m ill:-:igne chano que tenía
,elegancia y arrojo a sn albedrío.
Cruzaba ctial nn Cill por el gentío:
]a muchedumbre absorta lo aplanclía,
y mi padl'e impe1·térrito lucía,
a la típica usanza, el ataYío .
Era un charro ... ¡ Lo huhierai¡;; conocido!
Costábale mil })esos el vestido
al deslmnbTante modo mexicano;
tres mil c¡uinientos pesos la lnontura
y como mil tostones de factura
las águilas üe plata del jarano ...
'l'oluca, septiembre de 1917.
RoDRIGO GA)IIO.

I
Nunca el refrán de "cría fama y échate a
dormir" encontró mejor aplicación que en el
caso de la viuda de Fernández. Era corpulenta
y gallarda, con un no sé qué de majestuosa
tran&lt;¡uilidad en los ojos azules, de agua profunda; con una pureza inviolable en la espléndida cabellera de rubio obscuro y en las manos
que, por su pulcritud y blancura y por lo sedeño de su tez, se antojaban las (le una diosa
qne, por milagro, hubiese bajado del empíreo a
regentear los menesteres domésticos de aquella
elegante y recogida casa de huéspedes de la
ca lle de Londres.
Amelita, como familiarmente la llamaban sus
a:istidos, llO tenía par en cuanto a buen gobierno y compostura de una morada se. refiere.
Su historia privada era manantial cristalino.

�198

CERVANTES

Dama de mayor virtud y recato; tan bien plantada por antecedentes y comunes hábitos, no era
fácil imaginar. Se había casado a los veinticinco años y enviudado a los veintiocho. De su
breve idilio matrimonial con Anatolio Fernánclez-un tronera que cuando pasó a me,ior vida casi había derrochado del todo el patrimonio que juntaron ambos ante el altar,-sólo le
quedaba una tierna remembranza : J aimito, el
bebé precioso y consentido como falderillo.
Entre los amigos del bi.zco Femández, se dijo
al morfr ésto. que más tardarían los árboles del
cementerio en mudar de :follaje que la viuda
en inclinar nuevamente la cerviz al peso de la
santa coyunda. ¡ Era tan guapa! ¡ La apetecían
tantos! ¡ Tantos hombres f&lt;Obraban en el mundo, con los ojos derechos, como Dios manda! . ..
¡ Error lamentable! La viuda, no bien hubo
arreglado las cuentas que el difonto dejara pendientes; cobrando los "picos" sueltos, saldando las pequeñas, aunque numerosísimas deudas, y desenredando las enredadas hipotecas,
acogióse a la casita que ahora tenía en uno de
los más aristocráticos barrios de México, la
amuebló con primor, y en la sección de económicos de los diarios de mayor circulación, entre
la multitud de anónimos avisos, se anunció de
1a manera .siguiente :

CERVANTES

199

Dama de antecedentes distinguidos ofrece asistencia a caballeros serios y de honorabilidad reconocida. Pídanse informes
en lia 2.ª calle de Londres número 180.
Ignórase si por lo distinguido de los antecedentes--el bizco Fernández había sido uno de
los pollos más connotados del gremio holgazán
Y ''chic'' de la metrópoli,-o más bien por la
advertida guapeza de la hostelera, acudieron los
clientes como moscas. Lo cierto es que, a la
vuelta de un par de meses, la viuda estaba rodeada por brillante cohorte ele asistidos. Pero,
¡ cosa singular!, todos eran viejos. Veíanse, a la
hora de la mesa, lucientes calvas, respetables
barbas grises, pronunciados abdómenes. Predominaba allí un ambiente de elegancia, dado lo
caro del hospedaje y la condición de los huéspedes: uno era banquero, médico hidroterápico
alemán el otro, rentista el tercel'O, diputa.do el
cuarto y comisionados los dos restantes por una
sociedad protectora de animales de los Estados
Unidos para establecer en México sucursales de
tan piadosa institución.
El único joven que logró formar parte del cotarro, y eso en fuerza de súplicas e influencias
,;in cuento, fue Benjamín Arizcorreta. Benjamín Arizcorreta tenía veintiséis años. Tenía, ade-

�~00

CERVANTES

más, un pingüe rm¡ileo t•n la s •cción de J&gt;roto(•olo &lt;le la Rccr&lt;'taría de füilaciom s. De simph•
lh•pcntlicnte c¡nc t•ra en un almacén de ropa de
Snltillo, ln ola arrol111,lorn d1• la política le hahín
compelido al dcsrmpt'ñO c1,• una función diplomíiticA. ÉL que se pasó sus verue,- aiíos dt&gt;spachanclo metros ch· 1wrcal o Nll'l'l'tes de hilo tra-:
,11'1 mostrador, no podía mt&gt;nos &lt;le ren&lt;lirsl' anlt•
el misterio dt• las ignotas fuerzas que lo t•lernron a cargo tan llisti11to en el palac&lt;'tr 111!
la avrnida Jnárez, 1•11 medio de diploru.Hicos tii•sos y ceremoniosos, de empleados qm·, por lo
1•rt'rnliclitos y fino", parecían dama!-!, y hasta de
un cons&lt;'rje de opulentísimas barbas, enrojeci1ln raz y espaldas encorvadas 11 co,;ta &lt;lt• múlti¡,1,•s rcYcrencias, drl cual ilccín. no sin grac•ia
c·ruel, cierto funcionario, ,¡ne "formnlm parte•
int&lt;&gt;grantr del c,lificio. ''
Arizcorrcta había tomado muy r11 serio 1,11
papd de plruipotrneiario en ciernrs. De su1•rtr. es qn,· proenró tenaY.mente que todas Jru; 1·xtP1·ioridade:-: de sn vida íntima cstnvirsen rn
con~onancia con los orop&lt;'les ele su misi,ín oficial. DP ahí su rmpeño por 110-:pcllar,;1' rn 1•ns:1
ele la viuda de F,•rnúndrz. Le g11stah11n los ,lorndos que en profusión ostentaban los mnehle.,;;
lo. ft,lpa suntuosa. de lo,- cortinajes; las alfombras mullidas; los artesonados impolutos. Le
gustaba tambirn la respetabilicla,l qne llahín en

-

la mansitÍn 111¡ul'lla, do111le sl' 1lispo11í11 a trabar
n•lacionn: con raballeros que, a ,inigar por la
traza, no difrrían, en Yestimenta y mo&lt;lalc- ·• de
los repr,•sentanll's dr las pott'llcia,;. !Je gustahn, i-;obrr to,lo, la d ueiín dt• la Nlsa, con s11 grn('ia ~piritual ch- gnm señora y i-;us ojos azul(-,-.
que, por 1nás st•ñas, se ru;cmej11ba11 a los ,le la
ministra alemana.
Y en ,·erdad que Bmjnmín .Arizcol'l'eta 110
anllnvo de:-:acertado en la dcecit'1n. 811 vida fue
111• p&lt;'rlas. Por las mañanas, cuaudo. tln1puí·s
111'1 rigmoso baño, aparrc:ía en &lt;•l 1•onwdor, bien
oliente, aliñado, luciendo algún rj1•mpla1· de su
rica coh·ccit'1n tic trajes claro,-, y co1·batas fres&lt;'11", Amelia &lt;'ll per~nn, sotll'icnte y digna. le
s,•n·ía el aromoso chorolat&lt;' con bollos, la dorn,la tortilla 111' h11eYos y las hirn sazonadas fruta-.. que rn rl n•&lt;·ipirntt• 1lt• cristal corta,lo te11tnha11. sobr,• tl,• la 111csa blan, 1uísima. su sano
apetito.-" )[1• ,la mucha ¡wna qm' usted ~e rno1,·ste ... , '' 1h•da t•I futuro embajador, poniéndose tolorado.-' '¡ \'aya! i Y por l(lll! ! Para e.-;o
(',toy a11uí. y para e~ me clió Dios c•stas manos ... , '' &lt;•xclamaba la vill(la, mostritmloselaH, .Y,
c•on ella,,, un par dt• brazos mÍls sazomt1los q1w
la-.. frutas.
8entíase dichoso Arizcorreta al salir. sorbit•n110 a pulm(m lleno el aire embalsamado ikl jardinillo. D1• una 1•xtrema delicadeza le par&lt;'CÍ3

�CERVANTES

203

CERVANTES

202

cas, pues que en esto era de una inconsciencia

el modo de ser cortes de la viuda. Paso a paso,
a lo largo de la calle orillada de árboles, se
dirigía al Ministerio; y cuando ya en éste asumía las :funciones de su cargo, a las veces, en~
tre charla y charla con los diplomáticos, observando &amp;11s afectadas maneras, -solía acordarse
de la discreta dama que tan aristocrático hos-

Y de una estupidez marmota!

pedaje le daba.
Si al principio disimulado temor le hizo -,vacilar acerca de sus aptitudes para el empleo,
no bien pasaron tres semanas se consideró duc
ño de sí y a:un capacitado para más altos lllenffiteres. Se sorprendía advirtiendo que el meollo de los dipldmáticos 1 contra lo que ante&lt;; ceeyera, no tenía mayor substancia que el de cu'llquíer dependiente de ropa. Mucha palabrería
para enga1ñar al cliente; sonrisas seduct(\ras;
promesas suaves; caravanas. . . Sólo una cosa
preocupó a Benjamín Arizcorreta en su ánimo
de codearse con ellos: su pasmosa ignorancia
de provinciano. Presentía que si en cacumen
les igualaba, en cambio les iba en zaga en lo
concerniente a cierto barniz que diese pompa y
estrépito a sus opiniones sobre cosas del mundo
que estaban m.uy aparte del derecho de gentes.
De literatura poco conocía fuera del '' Rocambole.'' En achaque de música, lo más a que había alcanzado era a tararear un vals de Juventino 'Rosas. ¡ Y nada digamos de artes plásti-

.Comp.:·encliendo su triste inferioridad se dió
mil .manas, .pa ra
. ocultarª·
1 En esto, su ' instinto d1plomatico era de u.na sabiduría a lo C
.
Mas con
avou1.
, , . ser1o, en gran manera lo intrigaba 1
urgenCia de adquirir aquel va o
, a
tración st't·
g aroma de Ilus.
e e ica, tan necesario
emergencias a. . para 1as f nturai-,
.
e su porvenir diplomático de
presentidas
andanzas por las cor t es. europeas
,
sus
T ,
emia
b . que en Viena o en S an Petersburgo de ·-·

\

1

en :ieran, al través de su bordada
antiguo hortera de Saltill
casaca, al

El comz.ón dióle un vu:i~o un día el
al encontrar sobre 1 .
e tantos,
1
. e asiento que en el ''hall''
e e casa desocupara momento
lia
1·b
.
s antes dona Ame' un 1 ro a medio desflorar . era i' Serr·es
h
e , aiudes
•
·
. ' " d e l\fauricio
Maeterlinck
y
zon se le subió a 1
·
el coraa doña A li
a garganta otra vez que oyó
tocar algo que él no entendía
que despue$ supo que era el '' C t d
Y
Je Liszt.
an ° e amor,"

.,,
1

1:1e a

\

\
\

La viuda de Fernández tenía
.,
la música y a 1 1
' pues, afic10n a
as etras. y si a esto se añad
fir,ne en
b la sala d e 1a presuntuosa hospederíae
d
an a~gunas acuarelas, obra de su pincel
IC_ o se esta que la gentil señora
.
'
Ar1zcori•eta at , por lo que a
ane, era punto más que un ha-

~;a

l
\
1

\
1

�20-1

CERVASTES

CERVA •TE!-

11.tzgo: el prodigio de una maestra gratuita

n

1wr pectiva.

·o son de puntnalizru• todos y cada uno 11,,
los artilugio de qne el Bismarck . altillen. e s •
valió para extraer de aquella flor toda la rit•a
e:encia. Arizcorreta era de buen ver iusinuautl'. En su historia tle hortera flor cían alguno
capítulo.,; donjuane:-cos. Le ingnlarizaba, principalmente, ,ma adorable ingenuidad fronterizo conqui taclora de voluntatle . Lc•nta, pero ~egm·amenk fue penetrando en la. intimicla~k ·
ill' la ganida ninfa de la hORpedcría. En tlos
por tre subieron ·ns bono, sobre lo~ de . us compañeros. ·o repararon en ello ni Ir. Hoffman
-le Uamaba así ' mí!4cr, "~l hithoterápico
~aleno, g1·an engullidor ele patata y de arr,n
c·on l che; ni el diputado ; ni lo afeitados repres,•ntantes de la . ocieclad protectora de animales.
Pt&gt;rO sí paró mientes clon erafín Gutiérrez. el
hm1qnero , y frnnciú 1 ceño don Fructuo o Banmcliaríin. el renti. ta. La olcmnísima: calva.
t1, ombos cñore:-li. a como bola. de billal',enrojecían al con itl rar ello la familiaridad,
la . oltura, el gracejo que presidía en la relacion · t1 la di!-.1:ingnilla viuda con el muchacho dl'l
)[i11istrl'io de la. rni mas.
('011 todo nunca traspu. o Benjamín Arizeorrcta los lindero de la confianza hone ta. Alargáhase en cliarlas de obremesa con Amelia.

-

Trataban lo dos de hombres y libro· tran ·atlántico. ele lo cual .- era la Yimla muy .-ab(•dora. Por la.- noches, en el gayo . aloncete, por
cuya. abil'rtas n•ntana. entraba el ai1· 1¡uieto,
Amelía, de:de •1 piano, pugnaha por tlesvanec ·r en el cerebro del jon~n la. densa. tinil'blas
mu icales que lo integraban, tocantlo a Bct•tho,·en, a Chopin, a Li zt.
Poeo o nacla aprovechó Arizcorreta ,le t aks
rn:ayo de erudición artística. La mfu.ica lle la
YÜ!tla I scanía parcciernlo '' muy rlásica,'' in¡ ntéligib1e, y lo.- libros del último barco ctuliabladamente aburrido. ; aunque mucho :e !'uartlaba &lt;le confe arlo. Pero al fin aprendió lo ,¡111·
fil' propu o aprender. A la ,·nelta 1lr pocos mc.-e. era ya un 101·0 prrfN•to, qnr hacía rara por
.-n ·' buen gn. to ' l'Jl cosa. 1lc a11e en tertulia·
~ . ·mio:. 1Ie&lt;lio año de puPs lai dama. _.,, 11 i ·1mtal1an el grato placer clr eseucharl1. llaeía
gl•sto. de enfado cuando se totaha mú. ica r11·
baile. ~· no Sl' de. driíaba de oÍI', . in cerrar lo.
ojos, &lt;'oncicrtos enteritos &lt;le mí1:ica &lt;lr eíirnara.
pen.,anclo en la señora ma&lt;l1·e del autor &lt;1 l Ílltimo ctrnrtcto cuyo '·fiuale" no acababa nunca.
-, Es Yerdad, eñor Arizcorreta-]Jregnut,íh
nn 11ía en ari tocrático té cit•1·ta pon&lt;leracla . ,._
ñora,-que Cervante. . upera a to1lo. lo,: pro&lt;:ÜJ ta &lt;l1•l mundo, A lgnno,· 1liccn que . 610 el
mac.-tro Altamil'ano puede comparár.cl&lt;' ...

�CERVAN'l'ES

:..00

-No hablemo de autiguullas, señora-repu o
t-1, sonriendo de;;cleñosamente.-;. Ha leído usted
a .Jean Lorrain V

II
Benjamín Arizcorreta no había inv •utado,
ciertam,ente, la pólvora .• ro en vano ~l desti~o
le encaminaba por el nunbo de la ü1plomac1a.
~in embargo, careciendo como carecía su ?ale.' para l·a e•o ~,,
··1 llú
tre de comprenswn
". mPro
. mtelecto, no le faltaha, en cambio, persp1cacrn para
las vulgare del mundo. Así e.- t¡ne hien pronto &lt;;e &lt;lió cuenta del conflicto sentimental en qnc
, e l1allaba metido.
Porque conflicto sf.'ntimeutal t'nl, a no tludarJo. la rara ob:tinación que po1úa Pll sn iI:at~
frccuentísirno con la viuda 1le lt'el'llá11tlrz. l' : 1
110, Yeamos: ¡ r1ué ;;e le daba a él de c1ue 'ho~i~n
1• ·cribiera nocturnos y ver o extraños Maun •10
Rollinat 1 ~ El míi. bello de lo ' libro no le ha •~a
lanzar tt•tliosos bo tezos 9 bLa música más e, p1ritnal y sua\'e no lo obligaba a trabar ('tnperiados ··ombates con 'U. párpado.' ansío. os ele
rerrar. e! Entonces ¿ a qué tan con 'tante t('ndencia a e taL· con la ,•iudaT A... To liabía conSC'gni&lt;lo a estas horas u primordial objeto de adr¡ni rir 1111 barniz d , cultura 1 1,. ro brilla b~ ya
Pll sociedad t ¿. ro había de. pertado ventaJo:a-

CERVANTES

207

mente el interé:-. del :Mini tro, con el que . e to})Ó en alguna inolvidable comida, y quien pa-

recía. iba a eñalarlc para una importante misión en el extranjero 1
, íntoma revelador Iue la zozobra y malestar
que le cat aba la presencia el don Serafín o de
&lt;lon l&lt;'ructuo ·o en ·us tertulia· con Amelía pot·
la. nocheK Le chocó una vez c1ue el rentista
trajese como regalo d Navidad, a la hostelera,
primorosa caja tle dulces. Otra, que Gutiérr\'!?.
Yiruera car()'ando de de el mercado con un e.-pléndiclo ramo tlc ro. as para la guapa seiiora.
Pel'o Jo que le acaba de quicio era la amabiliclacl cuániruC' con que é ta recibía tanto los
obt;equio. de lo viejos como las tímidas galanterías ·uyas.
"M:as, ¿ por qué ha de enojarme- e pr gun1a ha--&lt;¡ne e. to.- caballeros regalen a la viuda o
ilf'jen de mirada 1 ¿ Tengo yo aeaso qne ver con
ella.1''-Y creía tl'anc¡nilizari,e p¡,n.ando c¡ue
Amelía uo e tahlecía &lt;li tincióu alguna ntre . ur-;
bu;specles. -•ería, fma, sonriente, rec-ihía co11
agrado, auuqu sin eutn~ia mo, las cort ías que
l&lt;• dedicaban. Era una bucua mujer; una irreprochable mujer: madre aclorablc, espo a fü,l
a la memoria el(' .·n marido, dama hone ·ta, lalJoriosa como la c1nc más, serena, con nna olímpi ·a sercni&lt;la,l que a. ornaba a ns ojos, en los
&lt;¡ur. nunca. tlf' seguro. se agitó el inqnirt:mte

�208

CERVANTES

oleaje del deseo. Y .Arizcorreta, cuanto más reflexionaba en ello~ más se convencía de que la
gentil señora era un ejemplar único en el de~acrcditado ramo de las viudas. Viéndola trnj1nar, afanosa, p-0r cocina y recámaras, limpia como eJ. agua en su obligado desaliño, con los ri70S alborotados sobre la nuca, más sabrosa que
el pan caliente, pensaba en Santa Rita de Casia.
Y con,templándola en el piano, tan divinamente
mbia, con la simple mirada fija en los tapices,
se le aparecía. como Santa Cecilia en un cuaclro que conociera años a_ntes, pintado por cierto sacristán artista de su tirrra.
Tales p1·cnuas hicieron que, a la natural simpatía de Benjamín por Amelia, se sumara delicado respeto. Si por Stl condición donjuane:-ca de 1110:-;tra&lt;lor, y fiado en las conqui.&lt;;tas amorosas que de hortera realizó en Saltillo, alguna ocasión se dibujó pecaminosa idea en la
mente ele Arizcorreta al encontrarse a solas
con la viuda, en alguno de ,-us amistoso:; coloquios nocturnos, o sintió impulsos de coger
PHtre las suyas, durante la siesta, la blanca
mano cinc volvía las páginas del libro recién
abierto, atrevimientos semejante;: foe1·on neutralizados a la postre por la admiración ingenua y sincerísima que la Ütiud sencilla de
Amelía suscitaba en el alma del itnJ)l'Ovisado
cliploniMico. De la pma simpatía física había

CERVANTES

209

pasado .Arizcorreta a la simpatía espiritual.
"No es mujer esta para que yo la manche,"
-se decía el mozo.-Y la silueta de la tierna
madre acariciando a Jaimito; y el recuerdo de
ella, rechazando dignamente todo convite de
los huéspedes que pudiera comprometerla; y
sus dotes de administradora infatigable que
bregaba día y noche, siempre sonriente dulce
siempre-¡ todo por ganar con decoro u~ pP&lt;.lazo de pan para ella y para el nifi.o !-fortificaban a Benjamín Arizcorreta en su convicción.
Pausadamente desarrollábase en el ánimo de
Benjamín Arizcorreta el proceso de la "cristalización" amorosa que descubrió Stendhal.
Hoy sorprendía en la viuda una cualidad . hallábale algún escondido encanto mañan¡; la
sombra de la virtud-tan tímida y recatada
en las almas modestas como la del ala fugitiva sobre la tierra humilde,-acrecentaba con el
transcurso del tiempo la secreta devoción del
huésped.
Y sucedió luego que el joven hubo de meditar largamente en que la casita de la calle
~e Londres no sería eterna; en que luengas
Jornadas le aguardaban de vida andariega por
tierras distantes; en que no tenía hogar y estaba solo ... ¿Casarse? ¿ Con quién? ¿.Con alguna de las muchachas casquivanas que veía en
Cervant,.~.-- l-t

�t:ER\l .\NTF..S

210

.
. on una emplcfülucba cualoficiale. fe teJos_T "~
or n baja estofa
quiera del Uin1 ·ter10, qu¡ ~robre de un futuf ,·1"ra in&lt;ligna Je llevar e . n
. d or. 1 Xo
v• mil vece no!
ro'" L•mbaJa
.1.
&lt;)

•

i Entonces 1
í na en el altar de
La idea fue col,ra~do on
,
tío, cu~
Arizcorreta tema un
u culto. l como.
Jerónimo, allá ~e
ra &lt;l la parroquia dr t ·.ande mucho reflexiofuc nn Jía de tanto ' _1 a
naba por alirk
nar y euando ya :u cuita pug

a lo labios.
a·. . re petable vnr
brino no-1' IJO l 1
- . o.. o
• 'ficamente los brazo . sobn'
l'&lt;Ín, cruzando b~atJ el
u, de mueho discnl'l abdomen c1:~:1d~ , n~ debe. irte de hrnces.
tir. 1•,n concln:;1on. tu
.
ria Por
.
o a sena muv . e .
El matrimomo es c
el" ~-1 ·a ile hnéspelle .
t la patronas . . '
otra par e, .
l t·
onfianza. Annqnc
in piran mue 10 ,1 e
·11
no u1e
.
1 oct1wa maran a, a
e me pmtas e a
1·
e a &lt;JU
.
. oh ·crva. eshtc ia ...
1 a º Cl\ll' tieJ·nz"'ar por tus elog10s, 'e,
,
·,
•a poner a e -"
.
¿ De donde cogw par . º . Q
ólo a vicJOS
ur
Q ·, f e u marido I
ne? .; men u ·e. z re. ulta aca. o garanasi.te. Pero. ¡, 1~ ' ~
.•
... olJr toclo,
, en e to: imp1os t1empos.....
, .
tia
]
.
·obrino
que
nm.
, ale
l'S viuda; Y yo te t igo, .
'
e ue •ea manta . .
lo nueYO aun 1 • la penumbra de la
y el Yenerable •enol', en '
. 1 ·,
. ,
1
H' flotaba aún una n ,rac10'.1
'acr1strn en ª q,
, E torno a cletern11cle campanas, coucluyo : - n

CERVANTE

211

nacla, persona , y motivada por hecho puramente exteriores y la más de las vece sin
importancia :-;ucle ir e form.ando una halagüefüi atm6sfera de reputación, que respirada por
pulrnone · de enamorado como tú, alcanza proporciones enormes... ¡Fantasma, hijo mío.
fa11ta. ·ma.- ! Porc1ue sucede que a la mejor lo
c¡ue t11 t·reía. que eran inocente encanto., virtud e •nada e inaborclable, ,'e de. vanece como
aho1·a la claridad del día ...
En I cr nio tímido y recelo o del provincürno hicieron mella lo razonamiento del eura. Efl'&lt;&gt;tivamente: ¿ Quién le había dado a
A111clia parn que pu. iera aquella casa suutuo.·a! ¡ o ra nn pelagato. el tal bizco Frrnán1lez i • Y lo. viejo. ! · Po1· qué ólo vicjo. · hahía11 de entrar en la ho. ·pe&lt;lería f Lo '(lle antes ha hía Yi to claro, lo veía ahora claroscuro.
Turn l•. ·c1·1ípulo. in cuento. La elegancia drl
n11wblaje le ofendía. La rubicundez rlel doctor
Hoffman ló irritaba. El &lt;li. imnlado e~pionajé
&lt;le! rc&gt;11ti.1a, que no cesaba cle eguirle con los
ojo,- y ·eanramente con el pen amiento, cuando '-e acerca bn a la vfocla, lo puso fuera de
-.:í. \'arias noche. micntras e &lt;1uitaba lo zapato:' . al aco tar:c, lloró ...
Pero Benjamín A.rizcorreta hubo de sufrir
la tentacionc. del l\falo. " 1 no ha de ca nrtr. con c. ta m ujer--decíale una YOZ reróndi-

�212

CERVANTES

ta,-b por tiué, al meno ' no intenta . . . lo iutentable, dado ·u guapeza y hechizo? Atrévete, hombre, atrévete; que i no, no llegarás
a viejo ... " La hermosura robusta y ca ~amente plástica de la hostelera lo enloquecia.
Pero cuanta oca ·ione e tuvo a punto de atrever e, sorprendió en el mirar tle ella una honestidad tan noble, una ingenuidad de buen a muJ·er tan honda que e paralizaron :us
e
.
't r
labio Y sus manos cayeron, rnerte . - • o, no
es para mí; i pobre mujer! i Tiene la pureza
infinita d los ángeles! "-concl;1í~ para su
capote, procurando acallar lo ubito~ . remordimientos que le atenaceaban, con caricia a la
blonda cabeza ele Jaimito.
.
El futuro embajador desanduvo el cammo
andado. ro más tertulia ; no má comento:_ ,de
íntimas lecturas. Su hombría de bien, oponteudo ·e a su de eo, le repelía.
y pasaron los meses. Ella le miraba de ,cz
en cuando, como sorprendida. Cierta tarde, d_e
sobremesa, no bien se quedaron solo. le d1· 0 : - " Señor Arizcorreta: por lo que veo. 110
J
·
d e an t·
somos
ya los buenos anugos
e,;. • • " Benjamín percibió en la voz ele la, . irrna una
tenue, tenuí ima melancolía. Pero fue fnert ·
y supo resi tir.
y pasaron lo me e . Días de indif~rencia,
,lr, tedio, de franrache1a con rl de Rusia o &lt;.&gt;l

CERVá.NTES

213

ele Alemania se nccclían. Y una m::Hlrngada,
como entrase Mutelo amente en casa, a eguida.
de eSC'andalo a orgía, con el natural e. crúpulo
de no turbar el su&lt;&gt;ño de su '' casta diva,'' al
ll&lt;.&gt;aar al "hall" percibió que nerviosamente
se cerraba la puerta de la alcoba de é ta.
Inmovilizado por el e pauto quedó. Dt&gt;spué-;,
imaginando que . e trataba de una nge. ión
clcl champaña, avanzó cle puntilla · hacia su
enarto. Esperó, sin embargo, tras de sn pnC'rta entornada. E peró largo tiempo: nna hora,
aca. o dos... Y cnanclo ~·a e caía de sueño,
preeeclicln dr. leve zurrir de goznes, a la clarklafl incierta del alba, Yió pasar, enn1 lta en
sáhana , med1·o~a. una figura blanca, y. eoronán,lola. una ealva monda: era 1lon Fru&lt;'tuo. ·o B&lt;.&gt;1·andiará n ...
Rú bita mente peneh-aba B!'njamín ,\ rizcorrrta en el misterio d1&gt; la lujo. a casa ele la calle
ele Londre . Y cbándo.-e vestido obre de la
cama. ·in . aber . i moriría de 1·abi11 o moriría di' ri a, se aplicó con voz ronca, e. tr ca lifi&lt;'ati,·o c•locuentc: ¡Idiota!
CAHLO Go.-zlLEZ PE~A.

�214

CERV.\NTES

CERVANTES

DEDICATORIA
Al excelentí. imo . eñor
don Ricardo León, miembro de la Real Academia.
española (1).

Ilustre

eñor:

Yo también, como el maneo iumo1·tal en , u
dedicatoria al du11ue de Béjar, he determinado sacar a la luz "El T tamento de Don (~uijote," al abrigo del esclarecido uom bre de
Y uestra Excelencia.
Empujáronme a ello circunstancia. cli,·er:sa ,
afines en u intención y dignas de quP e e:tampen cou hi toriaclo.· caracteres aldino... al
frente de esta pagrnas, pue toda · coinciuen
en un fin, que e el de loar la. prh-ilegi11da
dotes y timbrados mérito, que en la pe~ona de
(]) De un libro próximo a. aparecer titula&lt;lo: '• El
TE&gt;. ta mento &lt;le Don Quijote.' 1

....

Yuestra Excelencia se adunan con singular l'Splendor.
Y tale circunstancias son, a aber: admiración por vuestro fecundo ingenio; impatía
por vue. tra
onora obra ; devoción por l'l
"Quijote;" fanati roo por Cervante : y el culto
acendrado que rindo por que la lengua ca teJlana mantenga incontaminada . u añeja pnreza, libre de infilfracione extraña. que la
corrompan, ar¡1ú, en lo países hi. panoaml'ricano . donde ha.v mucho e píritus &lt;¡U&lt;' gu-.11111
con deleite lo clásicos el cires y arcaicos donaires de lo poeta r pro.i'-ltas ele la IitE'ra•11ra
vue tro iglo ele oro.
Un hijo de la América, de la l"l'll'i1ín clescubierta por olí , l'n donde tuvo su a it•nto la
España guerrera r conquistadora, uno tll' su.·
más fu 1·te. baluarte . envía a Yue:tra F.xr,·lencia, allende los mares. e ·te opú ·culo i¡ U&lt;'
bajo vuestra protección coloca; y qne ronst itn.ve, por el espíritu que lo informa. a In par
clt' un homenaje a la memoria del insi!?nP
'· Emperador de la Lengua Ca,-tellaua,'' ,lon
l\Iiguel de ervantrs . _ aawt1ra, como con jnsticl.iera ex.pre ión lo llama el maei,,trro ('avia,
un otro hacia la noble madre que no. legó u
lengua y sn caballere. ca hidalguía.
Dign.áos, Excelentísimo
efior, aceptar 1•1
ahijado literario &lt;¡ne os. confío, co'!no leal te -

ne

�CERVa\NTES

timonio tlt! las razone,; &lt;1ue má arriba aduzco;
que bien ,:;é que bajo la égida de vuestro sonado nombre, el hijo de mi ingenio podrá viajar 1rani1nilo por ,71e ·tra tierra in que malamhin,•s ni follon&lt;•s atenten contra de su débil p,•r:-;ona; ante bien, erá mu,r aga:ajado
aclontlt•qui&lt;i1·a &lt;1uc fuert•; comerá a manteles
y llormirá a piema . uelta entre . ábanas de
holarnlll Nt toda' la man ione de los grande. el,· E 1Mña; 1¡ne basta que diga cúra e su
a. cefülencia y qui{&gt;n e;: su padrino litl1rario,
para &lt;¡ue todas la' puerta le can abiertas.
El per.;:011aje principal de una novela que
pieu-;o dar a la e tarnpa, dmtro de poco, Dios
meiliantt•, queda aderezando ,:;u malrta de viaje para ir a be ar las 11uu1os ele Vuc tra Exc•elc•ncia. a quien de. eo mucha . alud ? prosperidnll para honra y prez el nucstl·a lengua y
ele lo gr:m literatura e,-paüola.
C'l'éamc. de de luego, ligatlo a Ynestra Excelencia por el parente:co e ·piritual que produec• un tal padrinazgo, y que SO,\' Yne:-tro cleYotí. iluo y
egnro crvidor. Dios !mar&lt;le a
Yne.·tra Exeeleneia lne11guísimos año:-. De l\Iou1eYicll'o, a último,; del lll&lt;"S ele fehre1·0 del año
mil nowcienlos diez y . &lt;'ÍS.
PEORO ERASMO CALLORDA.

(Uruguayo,)

CERVA 'TES

217

EL CAFE DESIERTO

Para Alvaro :\fo,lrano.
E~ la hora 1iropieia para las inclolencias
,le une tra gloriosa, ,·ieja sau~e latina.
Ilay en el piano un hondo mutismo ll carlencias
que de ahaúdono trágfoo nne tra alma contamina.
(El Café sin bullicio llora por la · ansentiaq
ele aquella multitud que f!u gozo ilumino.
con la charla nocturna. Ln difuntas esencias
dl• lo~ diálogo una soleJad alucina.)
Momento de intledblo desmayo, de in&lt;&gt;&lt;'cnte

o ·ioshlall, &lt;le pura ,lfragación sin hiel! ...
:\fomento que nñoramo

ca. i inconscientemente.

como el . ileneio intacto que no ,·ayó en aquel
,iarclin, domle besamos la gracia de una frentt,
n¡¡ís oma,la que el rnrdo galardón del l:uirol.

México, 3 de junio de

MC. 1xm.

JOSÉ

D.

FniAs.

�2]

CERV.\NTES

LA DONCELLA FLOREAL
Son cerca de tus senos más fragante la rosas,
sientes más optimismo dentro uel coraz&lt;in,
y tus palabras vuelan corno unas maripo a;;
fa1niliar~ al nédar ole mi anti~1a ilu. ií,11.
'na onrisa unánime se JifunJe en In. ,·o. a
ruan,lo pa. as en meilio Uf' tu uirn..,.acií,u
hacia irwisible claros ile luna ... y 'on piadosa!&lt;
tu. cánfli&lt;la.s miradas pródigas de pertl,,n.
Bajo las ramas trémulas ele frí1gile acudas
miro el ·encillo y grácil éxodo de tus gracia.'
g&lt;'n1l'la • en el ritmo, de lo m6,il ,lel rnar;
y fiugeu una fuga &lt;1 ilusorios qucrubt_,,
las siluetas effm ra. lle Ja errante 011 be~
que la tarcle amontona í'On un lento re111ar.

México, 16 de septiembre de

MC 1xn.

JOSÉ D. FRÍAS.

(Del próximo libro "La Emoción Cautirn. '')

CERV.\NTl::S

210

NOCHES DE BOHEMIA
Para Rafael Lópcz.
1'~s merlia n0t•hc. fü liar aristocrátfro nr,le
bajo el fulgor nnánime ,Je los :ir,·o roltaicos ¡
y se e.c;piritualiza l'Ou el ~eutil alar,fo
•le afinar lo perfil&lt;'s llt• los gesto pro8nieo:.

na ,Jaifa olvi,latlo crn~.a ,Je tarde ru t:rrJe
golpeando el teclado riel ¡,iso ,le mo~aii•os;
Y un boh&lt;'mio souámbulo, ,le níiratln ,-ohar•fo,
,;orbe el njenjo páli&lt;lo 1lc ~111&lt; nmore~ lah-o ..
n snob cataloga sn &lt;leuda por &lt;•apítn lo
y un rufián de etic¡u ta no habla rle ti-' títnlo .
En la orque ta inl'isible hay tm solo ,fo Yio!a.

Y aceehando la entratla tlel próximo diente,
sonrío un mozo, &lt;' tereoti1•ada111eute,
y piensa que en la ca.-a sn hija enferma está sola.
XAVIER

ORONDO .

�CERV.\~TES
CERV\NTES

LA ETERNA HISTORIA

En la almenadn. torro ,lel l'astillo
&lt;¡ut&gt;brálmn~e los (dtimos fnl..,on,.,
del ol, que agonizaba en 10:tananzn
entre nube!; eambi:rntes &lt;le colore&lt;&gt;.
T&gt;eseencJí:rn las. sombra lentamentE'
em•oldén&lt;lolo todo en su capuz,
y al ('Xpirar la tanlE', tri tementP
en lo infinito ~e per.Jií, la luz.
Por fin gir6 h puertn, y presuroso.
al impnl~o ,lel alma. ('namorn,ln,
atrevido el ga lnn penetró ansío o
hn'!ta In :it .. ol,a tibia y perfumada.
"C!eñora- lijo: a me tros pie~ renlliilo
quiero ileriros ruánto sufro y lloro•
que sep/iis que he Yi\'i,lo
•
•
porqne \il"o por "º~• porque os ntloro.
Que la an~icrlnrl ,fo 'l"l'l'OS no RC &lt;'alma
y que sólo hay en mi. ramino abro,ioR;
']tu' e~t:í. ren,licla. ,le snfrir t&gt;l alma:
que están rallsarloR ,le llorar los ojo~;
Qu i:ólo hablo en miis verso de noloreq
tan ~r:tn,les eomo mio ; •lel tle rons11(']0,

porque el lletfume &lt;le mis fre,t'nS llore~
no consigue llegar o vu 'tro ciclo.
Escucba&lt;lme, señora,
miradme como os miro, cou ternum;
tenetl pierl:ul de estn alma que os ndora
y qne muere entre es¡.osmos tlc amargura.
, Desde cuáncfo, atre,·ido el pensaruiento
o bu ·a s61o o vo., '-eñora mía !
¿D ·de rníinLlo es ¡,rofundo el sufrimieutol
, Dc!!de euá11Llo es horrible la agonía .
• • o lo sabéL, sciiora; e· impo!-ible
snlier rómo el Destino
en su iumensa piedad it1comprc11i;ible,
os pu~o en la nútad de mi camino
ofreciendo a mi vitla siempre tri te
una. ,·entura q11c, sin ,·o , 110 c. isk.
abelllo de nna ,cz: en la exi ·tencia
tle este triste cantor in paz, sin .. alu.L.'l,
sois, i,eúora, In luz; sois la crecm•ia
con que gozo ·a e ilumina el almn.
1fentira todo lo que en YO!! no exi'lle:
sólo vos ois \·erdañ. señora mía.
el eterno ercaLlor en vo · rev i te
cuanto puc,le soñar la fantasía.
Si sois tona bomlacl, toLl.a ternura,
si . e asoma. n1estrn alma a vue tro ojo·
¡Llcníís tollo un poema ,le \'!'nh1ra,
pidiendo amor 1&gt;11 n1e tros labios rojo
Y yo os amo, señora,
eon ceguedad de idólatra; yo o miro
como mira el creyente al dio que a,loi·a
mientras le manda el ruma en un ·u;piro
A í os amo: ¡ ver,lad que lo S.'lbéi~?
os lo dice mi eterna t1csninti1Ta:
oidme por piella.l, no me neguéis

221

�222

CERV'ANTES

el plnJer de POntaro mi amargura.
Deci&lt;lme que me amáis, bella sefiora;
tledJ que ~omprcnJéis mi sufrimiento;
deeidme que me busca siempre au ioso
y eunmor11,10 sielllpre, el 11en amiento.
Deei,lme que \;l"ÍR la misma \'ida
que \'h·o JO: Jeddme ,¡uc el rlelirio
no se ralma un iustant(', y &lt;¡ne esc-oncU.la
lle,·áiH la misma pena del martirio.
Habla,I. señorri, habla&lt;!: me tro silencio
es cruel, e. horrible:
&lt;le,·itln1e que m amáis a 111í tan R6lo,
•le •i,lnll' que es mentira lo imposible.
Pietla,l "'~lo pie,lu&lt;l para mi ruE"go.
iA1•aso mi uolor mm no nknnza
n ha&lt;·eros pronuol'i.ar una ~labra
,Je donde Hurja. al ii.n. una e11peranza f
:\firatlmt&gt;. . . ai&lt;í, seiiora ...
¡qué ,:ompasiva ~ois ~- eu!t11 &lt;'lemente!,
¡ cómo . e en~au,•ha el nlmn r¡uc os ailorn,
que es n1estru sol:ur.ente .•.. !
:\üraclmp: e ·toy an io, o
rle sentir el cnlor !le esa mirada; ....
¡ bai·e tiempo la encuentro s61o en saeiío
el almn enamorarla!
¡ Qué buena sois, qué noble y generosa! ;
al fin triunfa el afün cou 11ue o.· imploro;
¡cómo tar,],í en llegr1r cate momento
11 que habíais tle l'&lt;nber 1·ufü1to o. adoro!
Señora, pt&gt;r,louadm&lt;';
:·a os lo ha routn,lo to,lo el alma. mía,
ya lo !&lt;lllJt.óis, ahora . . í, olYi&lt;la&lt;lmt&gt;;
no j1int(.is n1estra rlieha a mi a¡:roula.
Errante peregrino
ron el t lloro de mi amor profumlo,

no ~é por qué camino
ht&gt; de pa ar. sufrie111lo, por el m1m,lo.
'ig-amo , pues,
ñorn, eaminantlo,
por rnt&gt; ·tra senda vo , yo por la mía,
sil'rnpr(I lejos. mt1,I' lejos, evo,•mHlo
el ben,lito r&lt;'Cuenlo ,le ~te 1lía.
¡ Adiós. ~efiorn ! Poi' la \'ez postrera
,!ejn,Jme repetir qnl' sufro y lloro
,,,lo ¡,or vo. ; &lt;1ue e n1e tra el a.lma entera
qun \'a sic mpre traf! vos porque os adoro.

..... . ..

'

......... .... .
'

Eu In priml'ra •~lariJad ,lel tifa,
l'll

la~ ,ombrns ¡,rimeras &lt;le h

noche,

1•ntrl' el follaje de la sclrn mnhría,
1•111 r la flore.- al 1•crrar :u hrocbe;
"" el triste murmullo 1le la fuente,
Pll C'I aire, :eñora, ,le la hrisa
&lt;1ní' aenri1•b, ntre,·i,lo. ,uestra frentP
y reeo:.:-1! eu ·us giro· n1estra ri,.a.
hu,,·n,l. os ruego, el cto ,le mi llanto;
t•I :m,pi ('. ,·cñora, quí' os endo;
In r111eja &lt;IP mi et.•rno •lesC'nt'anto.
la tri• 1•1.n insowlnhle ,le mi ha. tío.
'
. . . . . - .. . .. . . . . .. .
0

..

..

Po1·que o he ,licho lo
no me irnar,]éis rem•or,
¡ Atlíí,q. eñora, a,Ji{, !
1'otno yo soy, sin \"Cros,

.

..

&lt;111e hahfa O1•11ltnllo,
·e,1 generosa.
, ed tan ilicho~a
de A"raciado.''

...................... .... .

l'er,lié&gt;ron. e la última: palabras
en 1111 ilen&lt;'io !'IPJIUlcral, profundo;
C'l instante tic a11101· pasó, ,1e.inn,lo
'lTihelos ,le otra \i1la, ,le otro mumlo.
En las ~ombra bus!'áron e tlo almas,

�224

CERVANTES

:?:?5
y eon afán febril, incomprensible,
fuucliéronse en el ansia de un su piro
hondo, tierno, amoro o, indefinible ....... .

... . .. . . . ... . .. . .. ... ... . ..

ruzó el galán la puerta del castillo,
y ebrio de amor y loco de 'l'entuia,
pensando siempre en ella y ólo en ella,
perdió e al fin entre la selrn obscura,
mientras allá, en la alcoba perfumada.
siempre triste y callada.
ella, toda bondad, toda ternura,
ocultando e&gt;n las sombras sus sonrojos,
un inmenso poema de amargura
llejó asomar a us ,lin.nos ojo ,
1•ensando en el errante peregrino
que, ron la dicha de su amor profundo,
no ¡,rctemlc saber por qué eamino
ha ele pasar, snfrienilo, por el mundo.
DARiO RUBIO.

(Ricardo del Castillo.)

UN CONTEMPLATIVO

Todas las tarde!&lt; al poner ·e el

ol, siempre

que la lluvia pertinaz y monótona no enchar-

ca e la imétricas callejas del jardín &lt;lel l'imatario, wio de lo mál'i bellos y pomposo. de mi
pueb!o, don Cádulo ira"'allan , el ricacho ,le
má" enjundia venido a meno. por uno dr lo
muchos azar s el la pícara fortuna, se enne"'aba, .fijo lo can~ado. ojos en el amplio horizonte &lt;le lo cielo , a almaceuar recuerdo: y rumfar desazone , contando, para ello, eon &lt;&gt;sa
pequeña do.·i · de e. toiei. mo forzo.·o , ne In:
amarga.· leccione. de la Yida IP dieran como mínima recompema .. iqniera fue e para 110 sentir tanto la. entreabierta llaga. de s11 profundas y san0'1•ante heridas morale .
Porque don Cá~h1lo, qne en la. época, ri. neña. de ·u florida pro peridad económica fnr
ca. i un manfrroto; e pecie &lt;lt• bolso sin fondo
para &lt;Jlll' en él metiese la pecadora• mano rl
prirncro c¡ue llegar tratara a proYeer e de muy
rt•lucientes tloblone
ólo e:taba confo11ne a
Cervnnte~.-11;

�CERVANTES

226
.
rreta del De tino, que por
media: con la Juga
d'
. aca o no inter. a un pan p' ir, si
d
d
poco lo cJa
· fi to a sus an aobstáculo u1am
viene, co,no .
u férrea v levauti. ca conriega&lt;: opulencias,
- ~ que u. aba re·orte, una rancberota gruulonstilo caporal v fu.
t ba a caballo a e
'
. d
vól ver. mon a
e
·etado cigarrillos e
maba de vez en vez. ap1
manufactura de .conoc1dhab.'
dado cuenta la
a 1ase
le rto
Tarde, por c
'
d los dcrro- . le :\Iagallane e
ro tilla !lel seno1
t
. do. lo que. ·¡·
d s.u protervo mar1 .
che. m,-o ito
e •
'di
s faenas t&gt;n el ran.
·
las coh ana
hacc1·•. aneJO • l~b , " ~1·empre avizoraL1os por el
l "El o 1 r1, "
,
cho &lt; e
•
'llosa mujeruca. a,1 coojo alerta de tan qmsqn1
ía su&gt;- cinco
'
, .
. lado en que pon . .
mo el solicito eme . ·,
. . . la parroquia
Jam·i ca1 eciese
entido .. para ,¡U&lt;'
e llo
menesteres del c•nldel ln~ar de todos
le era entregada por
to litúrg. ico ;\l' cu~ab ~-o a de cada :emana, rior
. t'
O' ;;a au
.
el .·acn. an
" .
1
'á tnlo que e
to a hurtadillas ele e on
.
.
r
upue.
. , n mlor v amigo dP. lo e iala echaba de hb1 epe á
. uficiente:'\ a que.
blo.; motivos ran m
que .
.
le a11uel
d . ora e lo mancJos t
por &lt;h' conta o ign
t ,,'mtoma. ele ln.
· . por ex rano "
'
a &lt;\UH'll • e un:era haeía cuarenta afio,;, bien cojurio O empenos: &lt;

ª't:

rrido,; y apreta~1to .
l carácter dr su conTale. orientac1one en e_
b ·e todo n
r lo 'lUe e relac10nara, . o t
•
sorte, po
i nificaban para don ássn Yic1a l'll rl hogar, s g

CERVANTE,

tnlo. que en el fondo era un bonazo de bien
tomplado,; hígados, algo más amargo y tortnraute c¡ne lo vacío qu en u antaño repleta
arca fueran tlejando , por un lado, u jugo o
coraz1í11 y, por el ofl'o, ese maldito apocamiento para enfrentar, e a los vampiro y decirles
a boca llena que no, mandándolo , .i era preciso. a frefr chongo en lo mi mí imo cuerno.
de• la luna. Porque. bien vistas las cesa , . i el
te. oro había mermarlo en proporción angustio. a. ni;unto era tan ólo de .·u rel'-orte, upue to que eon tituía la herencia de su padre. y de
. n. roiio.·o abnelo:, ya que la honfbruna de u
mujer, cuando llegó a sn lado, no aportó má.
conting ·nte que unas bieu apretadas carnes y
uno: ojillo. malicio
y picarone., can. a primaria de ,¡ue él hubie. e caído. romo en un pozo. a e a cueva sin salida, a la que paladinarnent 11' llamaba ··su matrimonio a la. volanrlas ... Pero supue. to que lo. lazo re ultaban
irrompihle ~· había qur haC&lt;'r &lt;le tripns co1·azó11,
·" aguantalJa como lo hombre&gt;-, ;va a la pnertas de la ~ nectud. ? amparado por el con, olado1· t&gt;m blema ele su toica filo. offo dt&gt; p1·0Yinciano sin rencorr. , nada le pedía a la fortuna que no fne e paciencia y má paciencia para
ir conllPvall(lo lo. truculento ·· desaguisado qnP
a diario 1 atenaceaban la exi teneia.
Poi· &lt;')-0 gustaba &lt;le anegar su e píritu. de. -

�CERVANTES

228

de una banca del jardín del Cimatario, en la
serena y quieta contemplación de los crepúsculos vespertinos ; bañándose en la maravillosa -faz
de los campos fronteros, llenos a tales horas de
inquietas avecillas y de céfiros murmuradores;
por eso se apretujaba en el chiquitín, en el casi microscópico alcázar de su almario sensitivo
y, dándoles rienda suelta a los recuerdos de .su
primera juventud, se envolvía, como un adolescente, en el éxtasis arrobador de alegres tiempos, ya lejanos.
Esa sí que era la única fuerza con que contaba en sw presentes infortunios; la diüce
miel_ que a sus labios llegaba, enviada desdé el
ramaje más enhiesto de los cercanos cedros cOJ··
pulentos-, para alivio de tantas engañifas como
del mundo recibiera. Por eso no perdía jamás
su íntima, su amorosa contemplación crepuscular, hora en la cual no solo se olvidaba de sí
m.ismo, sino que veía, ·allá, a lo lejos, casi esbozada en el vago contorno de las primeras sombras de la noche, la figurilla adiposa de su mujer, amazona en la terrorífica bestia del Apocalipsis y camino de ese país ignoto del cual
no se regresa nunea.

l

SALVADOR CORDERO.

Septiembre de 1917.

229

C.ERV.\.NTES

N

,

LA SENORITA DEL BALOON
Es el suyo un baleón singular. Abierto a
los vientos del Norte, frontero casi a un templo Y un poco vanidoso de su vecindad cou la
esquina, que le permite enseñorearse a la vez
de dos calles distintas, una de tráfico -verti"inoso y de .apacible condición la otra. Ni ~a
sola maceta le presta la romántica gracia de
sus c_? rolas; el color verde opaco ele su pintura añade, a lo austeTO de su aspecto, un tinte
de senil gravedad. Su perspectiva es dilatada
Y abiúta, sin que la m-0le de ningún nsky-s~raper"_ le dispute el dominio de su espléndido honzonte. A esta especie de poder absoluto de que dio,fruta, se debe quizá al sello que
presenta de autócrata que se solaza en saborear Las franquicias que su poderío le prodiga. ~.s, por otra parte, un curioso impenitente
del aJetreo que ocasionan los tranise{mtes de una
de sus calles.

�230

CERVANTES

Tan gentilísimó balcón posee, además, como
conviene a su condición de gran señor, una favorita que lo tiene hechizado y hace ele él
cuanto su frivolidad femenina le sugiere. Es
ella una mlujercita de tez de azahar, obscura
cabellera y cuerpo breve. Los colores claros y
las telas diáfanas ostenta siempTe en sus ropajes, como si quisiera armonizar la lozanía
de su alma con su continente exteTior..Ama
tanto su balcón, que, de poder lograrlo, pasaría a su lado la vida toda, desdeñando el isócrono deslizarse de las h_o ras y, como compensación a este insaciable anhelo, se acerca a
él constantemente a gozar del panorama que
rendidamente le ofrece.
Así se logra verla, enfundada su cabecita
de golondrina eIL su seductor gorro de encajes,
y empuñando en sus manos de muñeca el plnmero, con que liberta del sutil castigo del polvo la vieja consola y el ajuar domé,-tico, avizorar desde la exigua eminencia de su familiar atalaya, la peregrinación monótona de las
buenas mujeres que, afanosas, se dirigen a la
iglesia vecina, fieJes al matinal clamor de las
cam,panas, o bien observando, con leve gesto de
ironía, el paso trotado de las criadas que, canasta al brazo, caminan. en dirección del mercado a efectuar la compra cotidia,na.
No es difícil mirarla, reclinados loN lirios de

CERVANTES

231

sus brazos en la barda fraterna, contemplar el
lento agonizar de la luz, mientras su pensamiento se reclina en el suave regazo de un
recuerdo ....
En los mediodías, cuando el cielo urbano se
pone su mejor vestido azul, ella sale al baleó~
a envolverse en el fúlgido manto de la claridad cenital, que es buena amiga de su rorazón
abrileño. Entonces lo flamante de los ondulados de su peinado a la moda está evidenciando el inmediato abandono que acaba lle hacer
del tocador, y que ahora, más que curiosear la
vida callejera, desea exhibir su encanto de
mujer.
Otras veces, en el sopor ele la ~iesta, aproxima un mecedor . al barandal cl'ilec1:o, y
con la complicidad de una novela sentimental se pliegan lánguidamente sus párpados en un sueño plácido, que generalmente interrumpe con su chirriar aguno e interminable el timbre eléctrico del cine cercano.
En las noches, acaso para desvanecer de su espíritu una reminiscencia dolorosa o bien para extasiar sus pupilas en el milagro de las lejanías, busca el refugio ele su mirador habitual y en un inefable arrobamiento ,cabalga
en el blanco pegaso del ensueño . ..
No es difícil sorprenderla suelto el lac;io torrente de sus cabellos sobre la espalda mórbi-

�232

CERVANTES

233

CERVANTES

da, con un vestido de vaporoso tul, fresca y
fragante como una campesina.
¡ Qué pena si, al pasar un día frente a este
amable balcón, lo encontrara huérfano de la
grácil silueta de su señorita!
RüBEaTo

.J.

NúÑEZ y DOMÍNGUEZ.

México, septiembre de 1917.

;

;

DON RAMON DEL VALLE INCLAN

'' La Lámpara Maravillo-sa,''
El supremo artista que ha traído a vivir en
nuestro interno mundo fantástico figuras que
no se borrarán de él sino cuando él también se
borre, cuando se diluya en el Todo único; el
creador del viejo león don Juan Manuel Montenegro y de su.s cachonos, los desaforados garzones apodados con motes tan donairosos como
'' Cara de Plata'' y'' Don Farruquiño ;'' el de
la "pobre Concha;" el de las cinco pías Marías; el de la '' Ginebra pastora;'' el de '' Xavier Bradomín,'' ha escrito un libro que es, a
un tiempo, confesión y credo, el cual se titula
con un nom·b re sugerente: "La lámpara maravillosa. Ejercicios espirituales de don Ramón
del Valle Inclán.''

Un libro de Valle Inclán es, en toda ocasión,
C(}Sa interesante. Ya el ebúrneo primor de su

�234

CERVANTES

prosa nos eneanta; pero yendo luego de lo bello exterior al fondo, aspiramos, en la lectura,
aromas esenciales, efluencias de algalia y de sándalo, como esos olores, fuertes y delicados al
mismo tiempo, que despiden las resinosas maderas de los cofres por mucho tiern po herméticos.
El libro de ahora no es, sin embargo, eomo
los anteriores, obra de artística .ficción, smo
concentración de ideas, resumen de normas estéticas.
No es como los otros, narración de hechos,
influíc1a y socavada siempre por su peculiaT manera de ver la vida, sino la definición, perfecta
también formalmente, de esa manera de ,er v
' de sentir.
·
Pero quienes no estén penetrados del lenguaje de los místicos, de Teresa de Cepeda, de Juan
de la Cruz, de fray Luis de León, ténganse
Y no se atrevan por ,ms páginas aluciuantes.
Como que la. prosa ahora, a más de las exquisiteces, habituales, tiene la espiritosa complexidad que hace ardua, al no iniciado, la profunclacíón de e,sas divinas fuentes. Los profanos
podemos apenas espigar algunos símbolos fáciles .. ..
La transformación evolutiva en la personalidad del autor que las nuevas páginas acusan.
él mismo nos la descifra, se,ñalándonos las ru~

CERVANTES

235

tas andadas : '' Cuando yo era mozo, la gloria
literaria y la gloria aventurera me tentaron por
igual." Una confusión de voces de enigma lo
empujó por ese camino, y lo recorrió con un
temperamento sensual, con una fantasía loca,
con una voluntad obstinada. Había en su alma
una curiosidad sin límites por todo lo misterioso y por todo lo perverso. Estaba medio clemoniaclo; pero conservaba un tinte católico que
hacía más acres sus blasfemias. Amó entonces
los am,-0res horrendos, pecaminosos, aun los que
llevaban el sello perturbador del incesto.
Su :fastuosa imaginación y su gusto por lo
arcano, salpicaron su obra con relatos de almas
penitentes, de trasgos y ve¡¡tiglos, de v1eJas
mansiones encantadas; las brujas, en el sabático aquelarre, se entraban por las chimeneas
de las viejas casonas, mientras afnera, en la noche hibernal, un viento ululante aterraba a los
extraviados peregrinos. Sabía de conjuros y
exorcismos; de oraciones malas para hechizos y
aojos; conocía reliquias y talismanes propicios
para bien parir, y para bien morir, y para bien
matar. Los gafos, los ciegos, los malpocados,
los tullidos, los sarnosos, la tristeza y la podre
humanas, hablaban en sus libros, y a veces formaban todo el cuadro, todo el ambiente; pero
ello embellecido, sublimado en la alquitara de

�236

CERVANTES

su espíritu, &lt;pie chorreaba la esencia por la
punta de su plum.a . . ..
Apenas si algunos remansos de su obra eran
ínti_marnente puros, para completar con esa leve
dosis de bondad y sencillez absolutas su mundo fanltástico. Recordad, si no, a aq 1;ellos mollare~, a aquellos píos monjes de los Aromas
el~ Leyenda, que parecen amamantados con la
misma leche que crió al bienaventurado de
Umbría, el pobrecito de Asís.
Pero a veces, cuando Ja figura, como las de
algunas de sus heroínas, era la de una cándida
pucela, lo era sólo para . más contrastar ~u
alb~ra con el 11egror, para hacerla pasto de
f~.m~a~, cordera blanca en las fauces del Jobo.
V'll'gimdad en manos fa un escas. . .
·
E~te ~undo de misterio, de impiedad. íle
aluc_1nac10n, con sólo unos leves toques de blancor mhollado_,
el que su imaginativa puso en
las obras prID1Jciales.

ín .

e:~

. . y él vivió también ese vivir venturero e impi:doso. Fue carlista ; fue mílite en nuestro
pai.s, en el que, por mala fortuna, no dejó casi
huellas
su paso breve; tuvo amores tuvo
pendencias. . .
'
· Le troncharon nn brazo . .13iilVejeció. Sus sen-

?e

=

CERVANTES

23'7

tidos se aquietaron. Sus pupilas, sin embargo,
continuaron agrandándose, agudizándose en la
tiniebla de la ignorancia de las cosas. Consultó, quizás, los libros mágicos; conoció, tal vez,
la aruspicina; fue un esotérico. Luego, ;rn dueño del misterio, de la orla del misterio cnando
menos, abrevó en las citadas divina fuentes de
los místicos . . .. Y exprimiendo todo el jugo de
su vida y de sus lecturas, viene ahora a ofrecernos, en un bello volumen, sus Ejercicios
Espirituales.·
Vedlo en la primera página, con el turbante
de los rabinos, y con su manto. El índice ele la
mano única señala, en un vetusto pergamino,
alguna sentencia complicada; tiene el rostro
magro, como de asceta. Sus barbas no son ya
de chivo, sino de comedor de langostas, como
las de Ioakanán, el Precursor. La estancia semeja la de Fausto. Sobre su cabeza, en una
repisa, un reloj de arena va desgranando el
Tiempo.
Y él, que ha fumado siete pipas de cáñamo
índico, y. que ha vivido con ellas en el mejor estado en el de la Contemplación, va ahora dicién~onos, grave, parsimoniosa y muy pulidamente, sus doctrinas . ... , todas sus doctrinas,
que resume en un •alto y bello• postulado: "Peregrino sin destino, ama todas las cosas en la

�238

CERVANTES

239

CERVANTES

luz del cUa, y convertirás la negra carne del
mundo en el áureo símbolo de la piedra del
sabio" ....

Esta " Lámpara maravillosa" es la obra definitiva del gran escritor don Ramón del Valle
Inclán.
ALEJANDRO QUIJANO.

México, septiembre de 1917.

SUPERSTICIONES MEXICANAS
Brujas y hechicer~
E l anhelo de levantar el velo que cubre lo
desconocido y ele sujetar las fuerzas de la Naturaleza, a la sati facción ele las necesidades y
del hombre, sin darse el trabajo ele conocerlas
y estudiarlas, sino valiéndose de supuestas fórmulas mágicas, de evocaciones de espíritus o
de otros medioi:, semejantes, ha dado nacimiento
en todos los pueblos de la tierra a las prácticas ele hechicería.
Estas prácticas, rudimentarias en los pueblos
salvajes, confundidas con la religión en otros
máA adelantados, en donde el sacerdote y el hechice-To son una misma persona, consérvanse
más o menos disfrazadas aún en los pueblos más
cultos, especiabnente en las clases bajas de la
sociedad, en las que resurgen siempre las i(leas y
sentimientos de los antepasados semisalvajes.
De allí que sea de sumo interés el estudiar esas

�240

CERV:ANTES

práctica,s supersticiosas que h~sta nos?tros ban
llegado, pues son documentos maprec1ables para conocer el alma popular y para comprender
los orígenes de un pueblo.
.
Tiempo hace que nos ha sedµcido ~l estudio
de las hechicerías y brujerías practicadas e~
l\léxico i pero sin tiempo bastante para ello, solo hémos hecho unos ligeros apuntes a que damos cabida en este artículo, que esperamos sean
de algún interés para .nuestros lectores, en tanto que con más detenimiento podemos dar cima a obra más completa.
La. brujerías m·exicanas vienen de dos orígenes: uno indíge11a Y otro español. Respecto de las
brujerías indígenas, difícil es· conocer:as_ todas,
pues habiendo habitado la actual Repubhca_ 1~~xicana pueblos (:fil muy diversos grados de ~nv1h., segun
, la cultura que alcanzaban
zac10n,
, as1 eran
las prácticas supersticiosas que teman, de las
que ml1chas ,se han perdido por complet~ o se
conservan por tradición en algunas locahdades
donde habitaron las tribus indígenas en que tuvieron su origen. A.sí, pues, sólo nos ocuparemos
por ahora de las más conocidas entre las raz~s
. ·1·izadas y que nos han conservado los..ant1c1v1
guos cronistas, es decir, de las supersticiones
aztecas. La importancia que los aztecas daban a
las hechicerías y brujerías nos la de~ues_tra el
hecho de que el p. Sahagún, en su Historia Ge-

CERVANTES

neral de las Cosas de Nueva Espafia, haya de~
dicado dos libros y un apéndice a tratar tales
materias, esto sin contar oon las muchas referencias qne en otros lugares de su o.b ra hace
a las pTácticas supersticiosas de los antiguos
inex.icanos. A quienes deseen más detalles, remitimos, pues, a los libros IV y V y apéndice
de éste de la referida J1istoria, en los que detalladamente trata sn autor del arte a&lt;liviuatorio de los antiguos mexicanos, señalando los días
fastos y nefastos de la. astrología y nigromancia y de los agüeros y pronósticos sacado de
los animales.
Sólo, sí, advertiremos que l'nuchos de los agüeros que el P. Sahag{m ha anotado, se conservan hasta la fecha en las clases populares, como el aullido de las bestias semejando un lloro, que se tenía como anuncio de muerte, superstición 11ue en el campo se conserva respecto de los perros, al grado de que cuando hay
enfermo en alguna ranchería y se oye aullar
a un perro lastimeramente durante la noche, se
tiene al enfermo por desahuciado. El canto del
tecolote, como pronóstico de muerte, era, desde
entonces, tenido como tal, y se ha conservado
la superstición de tal manera, que ha rlado origen al conocido pl'Oloquio :

El teco:ote ca·nta y el indio m11ere.
Ello no será cierto, pero sucede.
,
Cervuntes. - Jíl

�OERVANTES

CERVANTES

243

242
La superstición popular que atrib:Uye el l~bio
leporino en los niños a que han nacido en tiemj)O de eclipse, data también de aquellos remotos
tiem'.pos.
.
Muchas de las fantasmas, estantiguas y ap~-riciones en que cree el bajo· pueblo, son de origen indígena, aunque se han m?~ificado al ?ontacto i;-on las creaciones superst1c1osas de origen
~spañol.
.
Uno de los primeros, entre los conquistadores
de 1\Iéxico de que hay memoria que se dedicara a las ciencias ocultas, es el astrólogo Botello, soldado que vino con Cortés Y que, consultado sobre lo que debía hacerse cuando se deeidió la retirada de la ''Noche Triste,'' influyó
en que se evacuara la ciudad durante la noche.
De él dice Be.mal Díaz : ' 'y demás desto estaba con nosotros un soldado que se decía Botello, al parecer muy hombre de bien, Y había
estado en Roma y decían que era nygro1uante (sic) , otros decían que tenía familiar, algunos le llamaban astrólogo, y este Bote.no había dicho cuatro días que hallaba por su suerte
'
,
o astrologías, que si aquella noche que vema no
salíamos de México, que si más agua-rdábamos,
,
.d
,,
que ninguno saldna con v1 a ... .
.El misrrÍio autor nos refiere que, muerto Botello en aquella retirada, se encontraron en su
"Petaca un libro pequeño lleno de rayas, cifras

y apuntamientos para predecir el porvenir y
'' una natura como de hombre de obra de un
geme, hecha de baldrés, ni más ni menos al parecer ele n·a tnra de hombre y tenía dentro coU.l,O una borra de lana de tundidor ... ''
En los primeros años después de la conquista, la hechicería estaba muy extendida aun
entre gentes que algo suponían en sociedad, como nos lo demuestra lo que Rodrigo Castañeda
declara en el juicio de residencia de Cortés al
contestar la pregunta 31 del interrogatorio. Dice así: '' que había oído decir este testigo, después que vino el abdiencia real a estas partes,
que en tiempo que el tesorero era justicia mayor, se hizo pesquisa de los hechiceros e hechiceras, que había en esta ciudad, e que se hallaron ciertas personas culpadas, e que, no se castigaron; porque dizque se disimiló por no afrentar a las personas que eran ... " Y el bachiller
Alonso Pérez, examinado en el mismo juicio sobte igual asunto, dice: '' que en los "adevinos e
sorteros, que han dicho en esta ch1dad que ha
habido muchos, e que han adevinado en la muerte de Don Fernando Cortés, e que no se acuerda las personas que han sido, mas ele haber
oído públicamente a muchas personas·, que no
se acuerda sus nombres, que uno de los adevinos era Moscoso ciego, e que no ha visto que
hafi sido castigados."

�CERV.\, TES

Cl:.ll\" .\:-STL:¡.;

También recordaremo c¡uc la mujer de Alonso V aliente, cuando 'ort, , fue a las Uibueras
y gobernaban en México lo'" o:ficiale reale , porque dijo que ort&lt;'.• no había muerto, como éstos habían hecho circular la noticia, la mandaron azotar, acu ándola d 11ecl'iic ra.
Parece que fueron lo. griego lo primeros
que dictaron grav 1 eua en contra de lo · hechicero y que de allí las tomaron lo romano~
y lo. pueblo l'nropeo que le ucedieron; pero e curio o atlvertir qu también algunos pueblo indígena ca tigaba anu con la muerte a
lo acu ados ele heclricería, como puede ver e
en lo. m.apa. del manu cl'ito el Beamnout, obr lii~toria de lo. tara co. , ele lo cuales e ha
publicado la lftmina re p ctiva eu ' 1\Ié.xico a
trav' de lo· siglos, ' tomo II, página _!) .
Lo. . paiiok , ·i bien e. cierto que, como lo
hemos visto a raíz el la conqui ta de la ~neva
E paña no per igui ron con empeño a lo brujo y hechicero paisano suyo~. en cambio ·e
mostraron implacables con lo. in Hgena acu. ados d l'So;; supue:to el Jito. .
í nos lo demue trau: l proce o int1uisitorial del cacique
de Texcoco
lo. proceso tle indio hechicero. ,
publicado bajo la dirección 1lel erndito e:critor don Luis González Ohregón .
Del primero apar e que don arlo: Ometocbtzin, hijo &lt;le . retzalrnalpilli acn mlo de

.....

iuolatría r d lrnbf'l' t,•nido ren-laci ón del uemonio de que había d haber mucha P' · tileucia en la tierra, fue condenado a la boO'nera por
t&gt;l obi po Zumál'l'aga. Por el e tudio de los demá. proct•so.
Yiene en conocimiento (lUe la
mayor parte de la. npne.-t· heclücería de lo!'i
indio. no eran . iuo Ja. cer monia: de- u. antiguo,: cnltos i1lolát1·ico . que seguían practicando
, ecretamente, no obstante 1-&lt;u aparente conver. ión al cristianismo.
::\Iá. tat·de. e tablecida la Jnqni. ición en la
• ~ueYa E paña. fue arande el número d causa, in. truída contra brujo r hechicero.'. En
la nlación del auto ch• fr celebrado Nl • féxico
el de dicic-mhrc de ] 596, encontramos sei h eebic ra . cond uaua. , y curio. oi- el talle. . obre
us h chicería. ";," . u pee ticione -. ca i toda encamfoada. a con auir E&gt;l que homhl'P:- y mujere . e qui ie. en o se pre tasen para fin¿ de. hone. to , por lo que . e ve que má, i;;e trataha
fe cele. ina:- q11P de bruja:. i bien e. cirrto qm·
de de en ton e. ha. ta ho~ par e • qm• t'l ]!'no
cinio y la hechicería :on profe. ion C':- íntimamente ligada . .
Datos más curio ·o sobre la . upersticio,-a"
cr encia. d los brnjo. o hechicero de la X1w,a E . paña, uo proporciona la relación &lt;lE&gt;I anto de fe cel •bratlo en 16-1 . en qu fu e ondenada Ana 'iT ga. mnla1a. mnj r d r spsenta aiio .

�CERVA 'TES

curand ra, partera y tamalera. En el extracto
ele u can a que no copiamos por su extensión
no íilo sl' describen minucio amente los procedimiento para enhechizar, ino también la
su tancia y mobiliario de una bruja de la épo·a, rep1oduciéndo e aun la conver~acione' con
·u cliente .
En es mi rno auto de fe fueron . t&gt;nt. ociadas doña Beatriz Enríquez, célebre judaizante, y doña Rafaela del mi. mo apellido, quiene
. e ntregabon también a práctica. de h cbicería n uso entre lo. judío que re idían en la
• Tu va E paña y qne , on bien curiosa'.
Para finalizar di.remo que a fin d e. tudiar
la brujería, tal como se practica en la actualidad 110 hcmo sujetado a lo procedimientos
usado,; por las p udobrujas qu hoy exi. ten.
De ello ólo describiremos por ahora el . iguiente para hacer que se Tetire de una ca a la
mala u rte: comienza la operadora, pne h(!Y
ca. i no hay hombres que a la hechicería e dediquen pot· encender tre. vela. al revl' , formando un triángulo, en tanto qnc eu un bra rillo e ftnema copal y oh'a yerba aromática. :
lu go salta obr la vela , pronunciando palabras mágica : inc n. a toda la casa y hace que
la per ona que qniera de aparezca u mala e trella,
desnude lo brazo·, lo que lava con
nna agua en la qu hay ro a. entera y desho-

CERVANTES

247

jadas que sirven para restregar al paciente y
hacerlo a persione .
'omo e ve, e. tas cer monias re •uertlan la.
práctica. relic,io ·a de la lu. tración, dl' ori"'en
etru e , cons rvada por los romanof.l. e procedía a •Ua por el agua, el fue"º y lo pt rfume .
Las madre y lo:-1 reciennacidos eran purificado. también por a per ione. , mientra. anlían
ramas d laurel, abino -y azufre, de pués &lt;l,'
lo cual lo pa tore. daban tre YU Ita alr declor del apri co y ofrecían a Pala.' \':ino 1 che
y una torta o un racimo de mijo .
Pero crcemo qne tanta brujería, l1abrán ya
can.-a&lt;lo a nu&lt;'. ro· lector y aquí le.· ponemo
p1111to final.
:\J t!X icü. ma~·o de 10 lí.
ALFONSO TORO.

�TARDES DE MI VIDA
A la nunca oh·iila,la.

'fal'd : de nú vi.da, va o tran parente
lle m lancolía, de debilidad,
en c1t1e voy corriendo como los riachuelo ·
que les va faltando fuerza para andar,
n qllt' igual a un tHco limonp1•0 mu.,tio
&lt;¡ue le duele mucho soltar el botón,
voy ci·'iando un vnso, como yo dr tri. t',
que e 1 fruto lánguido el mi viejo amor.

OJOS MANSOS, DORMIDOS . ..
jo. man. o:, dormido , lle cansado mirar,
recatarlo · tierno · huerfanito - g melo ,
rn • n ne!:!'nua hermoso como noctnrno. &lt;&gt;ido-,;
en . u mi-,rN·io a1·cano como el profundo mar.
Cada vez c¡uc o encuentl'o, anhelo.os tle amar,
no qms1 ra mirara por t mor a de ·rdos.
negro ojo enfermo. ele pa. ión y ele celo·.
armo.1.Uosos r tri t I como un viejo cautar ..

(~ mol' ele mi Yida, caminito oculto
en el que discuno y nadí me ve ...
de tus alegría y de tu. colore.
y ele tu: fragancia;;; nada má ?O é ... )

Derramad Yue,:fra graC'ia en la enda floricla,
~· 1uie11tra. se d . bojan lo ncño ele la vida

Tarde ele mi ...-ida, vaso. tran parentes
cl P. m lancolía, d dt bilidad.
en que voy perdiem1o ·neño y quimera.
&lt;&gt;nal por eso. mundos clr Dio, el juglar . ..

o robaré a la cál'cel ele la. faz qne os adueña
-:, o. bt&gt;sar' c:almando vue tro ingC'nuo dolor'. ...

MAR.TÍ

GóMEZ PALACIO.

y no

clan su perfume las ro a del amor,

ojos m:rn:o,. &lt;1ormitlo~.

&lt;'Oll

r¡ue mi (1uima ensuciia,

MERCEDE, BoHRrfü.o.

rnn.

�250

CERVANTES

TROFEOS DE MI BOHEMIA

Mi chalina
Pendía de mi cuello, en descuidada lazada,
aplastada sobre la pechera de la no siempre impoluta camisa, una negra chalina que quizá
fue torpe moña de hetaira o crespón funerario
de ataúd, coú10 símbolo de soñador. y romántico
señor. Fue, con mi chambergo alicaído y mi melena rebelde, la alegría de una novia que allá
en los primeros versos tuve.
Ella era todo mi orgullo, junto con las últimas
rimas escritas al claror de la luna, 1ma noche
enferma. Ella era la ilusión de un éxito · ay 1
.,
que no ha llegado. Y en la bohemia sentimental de artista pobre, tapaba disimuladamente
la desgarradura de más de 1ma camisa que no
se atenía a la miseria de su dueño, sabedora
que un día se ostentaría como prenda insiane en una vitrina de museo.
. º
A semejanza mía era mi chalina romántica

''

251

CERVANTES

y sentimental; y un día, al cruzar junto a ella
una enorme lazada azul que apretaba una sedosa cabellera de mujer, quedó prendida ¡ la
muy tonta!, y desde entonces sufrimos mucho
ella y yo.
Deshilachada, mustia y descolorida se puso
mi pobre chalina negra, desde que tropezó con
la ingrata lazada azul.
Tercos, monorrítmicos, de una .sola en.soñación fueron mis versos desde aquel día en que
mi chalina se enamoró. El dolor, la amargura.
de la vida me trajo una pretenciosa corbata de
plastón, fatua y sin sentimiento, y la cambié
por mi chalina.
La ocupación burguesa de grasiento mercachifle me hizo envolver, con mis versos, inmundas vituallas. Y desde entonces, entre mustias flores, como el recuerdo más grato de mis
quince años, junto a los últimos consejos de
mi madre y envuelta con las primeras cartas
de mi novia, duerme mi chalina el sueño de la
inutilidad, mientras yo, grueso y sudoroso, ni
hago versos ni sueño ya.

Los ojos de María
Cual dos manchones negros, tan juntos que
parecen uno, titilan en sus cuencas, sarcásti&lt;'.OS, agoreros, sibilinos, los ojos de María, q11E&gt;

�252

('EIH'ANTES

miran con regusteces de expertas tentaciones,
con éxtasi. de estatua o de santón, con perversidades de bayadera o guiños de taifa.
Posesos Tnedan taditurnos en la amplitud
de un salón de café, en donde su dueño, ¡ tirano !,
los tiene presos. Y o no sé qué añoran estos ojos
de l\faría-caprícho para un rey díscolo,-que
se fijan en todos los ojos que ven y los entTañan,
como asomándose a todos los espíritus, como
buscando algo en todos los recovecos de las almas, como pulsando todos los corazones.
Ella, María, sin en.1bargo, es una muchacha
i-:encilla, sin complicaciones de espíritu, sin vicios de liter atura, jovial, sana, apetitosa, remachada en amores fuertes de carne y fecundidad, Pero sus ojos, la manera de mirar •de sus
ojos la estigmatizan cual diablesa, aplastándole su personalidad y haciéndola temible.
Si en su condición de hembra hay picardías,
son acaso las que esboza, ingenua, en el contorneo de sus caderns febles. Si un amor guarda,
allá, entre la primera pena y el primer aguijonazo de la pasión, ha de ser seguramente el
a.mor que maltrnta y prostituye.
E,; simple, repito. 1\'.fo.s a veces, al fijar su
mirar altivo para desarmar algún bellaco C(UB
atrevido f)uiere palpar sus carne , con tal guapeza, con tal majo donaire lo hace, que sus ojos.
toman un exótico brillo de heroína.

(TRV .\XTl:'.S

Es simple :María. Pero yo tengo la tortm:a~te pesadilla de unos ojos que se quedaron s1~
vida mirándome extasiados y que me persiguen tenaces, y Dios sabe s1 los de María
serán.
En mis correrías, en mi bohemia sin tino, en
mi ambular andaTiego, los he encontrado hasta
en la penumbra de una ca1,bonera de un transatlántico, en donde mi condiaión de pasajero sin
billete me había recluído.
Próximo una vez al crirnen, ellos se me apa recieron, suplicantes, cenizos ele tanto lloraT, Y
evitaron lo que nadie hubiera podido evitar.
¡ Ojos!, ¡ojos!, que os llamo de María porque en María se me aparecieron la iiltima vez .
¿ A qué alma que yo haya torturado pertenecéis 1 &amp;Qué crimen, ¡ ojos !, he cometido y qué
culpa no he expiado? ¡, Sois, acaso, el dolor de
mi vida 1 ¡, Vuestra dueiía es, por ventura, aquella tísica que unió su enfermedad a . mi vicio 1
¿ Sois los de la degenerada que en Marsella me
hizo bebeT sangr~ con ajenjo 1 ¡,No me seguiréis, como su maldición me sigue, al mandato
de aquella estrafalaria que absorbió la frescu1·a de mis doce a11os, indumentados con mi pretencioso uniforme de grumete 1
Raras cosas, complicados casos clínicos vería
Hoyos Vinnet en estos ojos de María. Mil so-

\

�254

CERVANTEIS

255

CERVANTES

netos forjaría Villaespesa desentrañando el poi:
qué de estos ojos de María.
Yo, más confiado, creo que solamente Dios
s~bc 10 que son Y de quién debían de ser los
OJOS que llamo de María, porque en María se
me aparecieron la última vez.

A. ÜRTS-RAMOS.

SALVE, MAGA DE AMOR . ...

¡ Salve, maga de amor que me despiertas
a la vida con el encanto :fuerte
de tu belleza.
Por benigna suerte
vagas sobre mis ilusiones muertas,
como el sol vaga por las nieves yertas
de una montaña, y tu sonrisa vierte
gracia vital donde segó de muerte
el destino, esperanzas entreabiertas!

Mi vida era un erial, un campo yermo
donde agostaba al corazón enfermo
el soplo de implacables infortunios;
pero tu amor me la pobló de rosas,
como pueblan de azul los plenilunios
las sombras de las noches silenciosas.
RAFAEL DURAND,

jr.

�('ERV.\.:S-TES

256

TODO POR EL ARTE

-Sí, a ella la conocí anoche en la ópera: la
Castillo, una de las dos célebres hermanas cantantes. Pero, ¿ los dos hombres que la acompañan 1
-El alto, rubio, de aspecto altivo, aquel a
quien sirve en este momento el mozo, es Radzoff, el agregado militar de la legación rusa;
algo así como un conde.
-Y el otro, pequeñito y calvo, que mira a
la paTCja con ojos de complacencia beata, ¿ el
secretario del conde Y
-No; el mai·ido de la Castillo.
-¡Ah! '
-Espere usted unos momentos; observe, y
a la hora del café oirá una historia instructiva,
con sus ribetes de filosofía.
Aque.J diablo de Flores, un verdadero periodista, ya estaba en vías de hacerme una crónica picante, y como yo supiera poco de los deci-

CERVANTES

257

res entonces corrientes en la Capital, me preparé a oír, haciendo antes lo que me aconsejaba.
La Castillo era una hembra. ¿ Para qué añadir un solo rasgo descriptiYo más 1 Nada agregaría a la noción asentada, decir que era morena, amplia de formas, de movimientos rápidos que denotaban ardentía, lo mismo que los
ojos moros y los labios encarnadinos y gruesos.
Sin temor de equivocarse podía uno apostar a
f{ue, dentro de ese cuerpo goyesco, ataviado a
la última moda y no a la del siglo XVIII,
poco lugar había para el romanticismo. Y quien
la haya oído cantar como yo, con voz vibrante,
cálida, casi sexual, corroborará este aserto.
Radzoff era musculo8o, sanguíneo . pero tenía el mirar vago de un indiferente, y las mnneras parcas y desmayadas de un hastiado.
En ar1uella mesa vecina de restauTant a la
moda, se jugaba evidentemente una partida.
La dama era toda miel, toda mimo. Servía al
conde rozándole ca~i la boca con sus espléndidos
brazos desnudos; era su voz un fresco surtidor
e~ continuo gorgoriteo; reía, se agitaba, parecia uno de esos espejos móviles c¡ue sirven de
reclamo y de trampa a las perdices.
Pero lo que me desconcertaba, era la actitud
del marido. Acurrucado en su silla, espiaba mudo. Por su carilla redonda y bonachona pasaban las emociones perfectamente perceptibles:
rcrvantes.-17

�CERVAN'J'ES

258
la aprobación cuando su mujer obsequiab~ a
Radzoff; la ira cuando éste, con tlll gesto ~eJano
aunque ceremonioso, rechazaba el obse:1u10; el
-agradecimiento cuando la presa se deJaba eu~--volver por el efluvio ele la caza~o~a, y -~espon.
,día galantemente a alguna .1:1"smuac1011; :,
~iempre el interés, la expemac10n.
)
to ~
¡, El marido era. . . uno de, t.an ~ ·
- ¡ Cálmese, hombre, cálmese l, encienda _el puro y oiga, me dijo FloTes. ~o se debe Juzgar
a las gentes por las apariencias, que aunque el
hecho material sea el mismo, hay muchas_ maneras de llegar a él. y o estoy con los morahstas:
la intención lo es todo.
.
. ,
y Flores dió yuelta a la espita de
Res1gneme,
.
•
su verba.
Conocí a las Castillos hace varios año,; ; no
preciso cuántos por galantería. Eran ento~ces
alumnas del Conservatorio, y vivían en la_ ~1~a
vecindad que yo, con su padre, un v1eJemllo
suave, acogedor y perfectamente cas~ro._
Las niñas no ponían una mano s1qu1era en
la;: domésticas faenas, entregadas por completo
al arte. Se levantaban, se prendían y i a la calle! hasta la hora de comer o muchas veces m
a esa hora fisiológica. El viejecillo era camarero y cocinero. i Buenas gritas se le ar~abar.
i al llegarlas dos futuras estrellas de 1opera .
s,
.
no estaba todo ordenado y en su punto.

•

CERVANTES

259

&amp;Que cómo se mantenían? El papá ejercita-

ba por la tarde vagos oficios de corredor, y

malas lenguas decían que lo más claro de sus
ganancias lo sacaba, por las nocl1es, de su amistad añeja y a toda prueba con la sota de bastos.
¿ Las niñas .. . ? No. IncólUIDes .. . , ]1asta nueva orden. Querían entrar en sociedad, y aun que bullangueras . y de carácter abierto como
se dice por acá, no daban pábulo a la 1~aledicencia. Laura :fue la primera que escaló las
alturas. A las señoritas elegantes de la ciudad
les diera aquella temporada por el bel canto ,'.
fraternizaron con todas las personas de gm'.ganta dúctil. La mayor de las Castillo era además, bonita y simpátíca: tenía de nacimie~to el
arte de hacerse valer. En saraos, en fiestas ele
caridad, en donde h11biera un mal piano abrió
el raudal de su voz firme y gitana, cose~hanclo
aplausos. Ella introdujo a la menor, f.eúcha y
de.sgarbada, pero que al cabo llegó a eclipsar a
Laura, en concepto de las autoridades, porque
su voz era más pura, r la manejaba con superior intuición artística .
El papá las esperaba en la puerta de las lujosas residencias, vedadas para él.
Para toda mujer, aunque cante, siempre se
presenta un problema: atrapar marido. Las
Cast~o hacían una batida en regla para cobrar
la dicha l)Íeza.. sin éxit.o ' porq11e p1:1s1ero· 11 W&amp;

�CERVANTES

'260
miras muy alto. ¡ Ni los gomosos de moda en
los salones que frecuentaban, eran tan cándidos para· apecbuga1· con ellas l ¡ A&lt;iuello era 1ma
llesespe,ración l
Por fin, Laura despejó la incógnita. Llegó a
este pais un pianista alemán, que fracal'\ado tal.
vez en el lugar de su nacimiento . (ya dijo la
Biblia que nadie e~ profeta en su tierra ) , vino
a epatar a nuestros buenos conciudadanos. La
verdad es que si no era un genio, tampoco era
un camelo. Ejecutaba con aceptable precisión
y · componía. Para las romanzas avasionadas y
soñadoras no tenía aquí quien le hiciera la competencia.
Las damas diletantes lo tomaron bajo su
protección, y ninguna dejó de tener música suya, dedícada. Con lo que eso le proclujera y con
los conciertos y clases que daba, se formó un
más que modesto pasar.
Laura fue una de las sacerdotisas del nuevo
culto, y el semidiós imitó a lo¡; clásicos dis
tinguiend"O con
benevolencia a la dichosa
mort.;i.L Ella estaba encantada ; era una nníón
ideal, un connubio artístico del que iba a resultar. . . . Resultó lo de siempre. Pero, vamos
al paso. Wald, que así se llamaba el maestro,
dió su noJllbre conforme a todos los ritos a la
eminente cantante Laura Castillo, y rogó a sns

su

CERVANTES

261

amistades que as.Istieran
•
a 1
.
1
a ceremoma religi0J
ria ugar, etc., etc.
lu
. 1
No observemos 1a pnmera
.
gunos meses SllC .
nl;l, m as de ales1vos. m1eve N
remos con el pri
h·.
·
os encontra,
mer e ico de a
1
.
artistico que en t
que matrnrwnio
los demás. '
es e punto, se parecía a todos
sa, que tend ,

Fácilmente,
pues como uiJO
.;i;.
horas"
d
Horacio, "ruit
.
' po emos plantarnos
l
.
mteresante pa . . l
en a v1da de esta
ieJa e oce meRes 1
,
O. Juez del Re . t e· . . t espues. Con el
f
gLS ro ivll tend ,
e &lt;lel nacimiento d 1
rrnmos qne dar
Hielo W ald.
e segundo vástago, de apeAceleremos por te
fa película cm·emat rce'rfia vez el movimiento de
,ogra ca q
po, y detengámosla (
ue se llama tiemnuar luego) en la . un momento, para conti"
.
misma fecha d 1 .
t e. veremos ··l
t.·
.
e ano s1guien] .
,. roa J rn10mo ele pl,
e em.mos los reporte
acemes, como
d
ros, por la venid al
e su tercera edición.
a
mundo

!

así sucesivamente
r1mnt.o. Pero La .
. . . . . ha ta el número
u1a, cuva com 1
.
cooperación en
t
•
P acenc1a pm.: su
• .
es as cosas
·
s1gtneran diciendo los h' ' a pesar de lo que
.
c 1cos de la
.
muy ex1gua se .
prensa, era
.
'
p10puso demost .
1
.
eJecutante su marid
· rnr a valiente
hijos, el sexto ma do, .que, después de cinco
. d .
n amiento de la 1 d
.
el a e mtrrpretación lit . 1 . . ey e D1of1,
hibit.iva.
era Y_enteramente pro-

�CERVANTES

CERVANTES

263

262
El primeT año no se preocupó, porque, i claro l, la especie tiene sus derechos. Que el ~rte
se olvidara eIJ esa época, nada tenía ~e partic~lar, y bien podía esperar, pa_ra dedic~rse a el
más adelante. Pero como este mdetermmado futuro reculara hasta esfumarse, hubo de encararse con Walcl ' Y Teclarnar sus derechos ele
poseedora del '' quid divinum.',
El esposo quedó admirado. El arte no se menoscababa mínimamente. ¡, No siguiera él danclo
~us conciertos y componiendo sus romanzas'
¡, No era ella la guardiana del hogar, de donclc
él sacaba inspiración y fe 1 Su concepto germano de la familia se manifestaba claramente:
la mujer para dar hijos a la patri~, para hacer
'' sa.uer-craut'' y remendar calcetmes.
y amigo mío, ¡,no cree usted que desp~és
ele todo, el artista, por más artista que sea, tiene el derecho de ser un buen burgués 1 El arte
es un postre en la mesa de la existencia Y no
toda la comida. (Aforismo gue. ólvidó Zaratusira en su colección.) Comoquiera que 1-r:=t.
Laura despreció a su consorte como a un verdugo, y con maña enterame,n te -femenina empezó a salirse . . . por la tangente.
El problema conyugal pareció resnelto a
Wald que con nuevo ardor se dedicó a la mú' consorte no volvió a exponer1e teorias;
,
.sica. Su
vero cada día se ocupó Tl).enos de prosaicos asun-

tos. No estaba casi nunca eu casa, porque también tenía clases que dar, en ayucla de los gastos familiares que, con cinco bocas más, habían
crecido mucho. Trabajaba la. pobrecilla hasta
· la media noche.
Eso sí, lo lucía. Se empezó a notar en sn ropa interior y exterior que ... se echaba a perder la garganta. Wald comía y bebía mejor, y
todos tan content-0s.
. Sólo tuvo el compositor, en su beatitud, un
disgusto que le hizo sufrir. Tula, la hermana
menor, que desde un año hacía viviera bajo su
techo, por defunción del viej eeillo repostero y
lucli6n, a quien daba el nombre dulce de su~gro, Tnla, digo, se desgració. Hubo un lío con
un joYen imberbe, sin que se pudiera saber
quién frw el agresor y quién el agredido.
Sin protección, porque el recto germano dee1 aró que no podía consentir q1rn ha.bitara eu
su hogar una mujer mancliada, Tula entró al
teatro.
Aquel acontecimiento estaba pxefíado de consecuencias. Porque la nueva cantattiz tuvo un
éxito ruidoso,
con lo. cual quedó demostrado ,
,
u.na vez mas, que Dios protege a la virtud desvalida.
Esto debió pensar Laura, a r11.lien los éxitos
públicos de su hermana le llicierou tener en
menos los que ella, indiscutiblemente, teufa Nl

�264

privado. ¡, Qué poseía Tula que no tuviera ell~ ~
Cualquiera medianamente observador pod:a
comprobar que Laura tenía bastantes cosas mas
que Tula. Una noble envidia le mordió el ~:
razón y no la dejó quieta hasta que no piso
también las tablas.
¡ Qué tragedia para Wald l ¡,Habí~ derecho
para descomponerle su hogar 1 La muJer que se
casa remmcia a todo . por dedicarse al amor Y
a la familia. Él, que amaba exclusivamente a
Laura, ¡,iba a permitir que actuai:a en un e;,c~nario, Una ,s eñora no podía exponerse a las m1Taclas del público malévolo ni anclar en lenguas. El honor, en la mujer, es de más valía

cine el arte.
.
Así categóricamente lo pensaba el 111ar1do, Y
negó el cousentimiento . DesgTaciadamente Laura estaba decidida a pasarse sin él, pues la
impulsaba el ardor sagrado.
_
Se presentó al público JJOr prnuera vez en
"L11cía," y lo volvió loco.
_,
Wald como el populacho romano, se retn•o
al J\fon;e Sagrado ele su casa, presa de indignación indecible ; hablaba de matarla, porq:1~,
sobre todo, estaba celoso, celoso como un s1c;1ia.rn;i, de que su mujer coqueteara con el pub!ico, de que no fuera sólo suya, de que la
aplaudieran.
Una noche en que la funesta pasión lo mo:--

265

CERVANTES

CERVANTES

día con furia, se echó el revólver al bolsillo, y
se encaminó al teatro.
Se, cantaba el travieso '' Barbiere.,, \V alcl penet~·o a la
en el momento en que s-u mujer
decia, ~on mmutable gracia, la lección ele canto.
Una vibración ci•istalina Y acariciante flotaba
sobre las mil personas que la escuchaban. Era
nn encanto el que se extendía por el ámbito v
Wal~, &lt;RÍn poderlo remediar, soltó en las p~;fund1dades del bolsillo el revólver, Y se puso a
es~u,char con la boca abierta, con los ojillos
gr1ses en éxtasis, con los pocos cabellos que
adornaban su rojiza testa, puestos de punta por
ol soplo de arte que ]es llegaba.
y c1
en una filigrana increíble, y con
•~
cadene1a11; que la flauta mi"ma
no pud O lnll
. ·t a 1'
ter~ó el trozo, el público estalló en aplausos,
en gritos, en pateos, Y Wald, al pobre Wald
que en su pecho de marido ofendido Y celoso
guardaba una alma emocional de artista
· t ·,
, se
s~~ 10 p~queño ante aquella colosal manifesta~10n, fehz . porque, al fin Y al cabo, era su muJer, la señora de Wald, la que la merecía. v
un puchero descompuso su redoncla Y lampiñ;
&lt;:~ra de muchacho cándido, rodando por sus meJ illas dos lagrimones.
, Con la naturalidad de la raza teut~na se lanzo al foro en un correr desaforado , y at rope,
11
ando por todo llegó a los bastidores, cnando

~ª!ª•.

L

:ªªªº

�CERVANTES

.·u cal'a mitacl salía a cena _por la t1~?ima vez
a •o .. ed1ar aplau. o.. -'i . ir¡mera e dio cuenta
exacta de la ituación, arrojándo, e sobre la arti _ta con lo brazo abiertos, ante la tf'mpe. tnof'a xpectación d l público.
rn frenesí cundió por la .-ala. La . :cúol'a
ma ,·ore. hipaeon de emoción; las jóvene impatizaron di crctamente, y de lo: hombres 'lo
nno. ·u:mtos e~píritm; corromp1tlo. .011rieron
v r. to, , ocapa.
· La dh·a hubiera, a la Y rdacl, preferido que
la reconciliaci6n fue e privada: pero viend
que e traducía en un aumento de popularidad,
la clió por av nida y b ' Ó en la frent al marido jadeante y clelicue. cente.
Ma lo O'rave fue que n el e. píritn el · Wahl
, e verificó una trasmuta ión completa.
K téme ate1 o. porc¡ne dc&gt; la explicación c1l'
e. e ('. tado p. icológico depende que n ted r~tire el aventtll'ado juicio que al principio in 1nuó, . obre la conde. •rrnlencia del espo. o arti ta.
I •ted e. culto. ahe que nue tra prrsouali&lt;1at1 es una e. pecie de poliedro de múltiple cara , dr la. cnale. una sin·e de bas , Y r¡ue d1•
rsta &lt;l&lt;'pende nue, tro concepto de las co as Y
del mundo. Pues bi n, 1 poliedro Wal&lt;l, qu •
estaba ba ado en la cara ''burguesía'' Y que
por consiguiente d&lt;'jaba la enra "arte" en un

C.L!l\'.L "rES

267

lugar no tan importante como la bai-e, percli11
eon aquella sacudida el quilibrio, o ciló un
mo1~euto para volver a plantarse en reposo, ~cayo,, obr la faceta ·'arte,·' 11ue :fu, la que sustento en lo futuro toda, su actiYidade . dejando en una posición poco intneiiante la demás
faceta .
¿ Pueden imputar,
Yeramente a ,\"..ald Jo ._
l'e ·ultados dr sa sacudida moral? ¿ Qui o? • 'o
señor, .-ufrió, ~· el pacient unnca e re pon .·able.
Y lo curio o fue que, al dar importancia cat~górica al. art~, olvidó el n~·o. el que él ejercita_ba: Y Ymo a creer que p] ele su mujer Pra
&lt;'l umco, el adorable, ac1uel aute quien todos
los hombr d&lt;'bían doblar la rodilla.
¿ Eh 1 ¿ Qué le parece e te trocito de p. icología aplicada? Si i nte algo ob curo en el cerebro tome más cafr. y no in ·i, ta mnr•llo en
comprender 11orque ahora pasamo~ a las con:-,,•cuencia inm&lt;'cliata ..
~eimnda co11secn&lt;'ncia del cam hio de equilibrio de Wald, fue el amar en ad !ante en Lan1·a, no a la e po. a con todo. sus debere y toclo-.
sus rlrr cho, , sino a la . acercloti n úuieamentP
ª, la in._viracla. Y la artista e debe al público:
( orol_a1·10 rrctamente deducido de la anterior
pre:1111sa, que el marido acató con nrdadero entusia. mo.

ll.
1

�268

CERVANTES

La admiración para Lalua fue una cosa que
Wald exigió del orbe todo. A un malhadado
croniquero que se atrevió a criticar el registro
bajo de la cantante, le rompió en la cabeza un
libro de sus más gustadas romanzas ; desafió al
director de la compañía porque dió la preferencia, en un estreno, a otra actriz.
En cambio, triunfaba cuando leía los elogios
que se tributaban a su consorte; cuando los
¡bravos! henchían el teatro; cuando la nube a,,
admiradores llegaba al camedno, con la lisonj,J,
pronta, con ofrendas de dulces y de flores . Si
fie excedían hasta regalar una alhaja, el pianista lloraba de emoción; si alguno enloquecía
hasta el punto de asistir a todas las representa·
ciones, de buscar la intimidad de los esposos,
de ser el caballero siTViente de la dama, rele ·
vando a Wald de sus deberes y, por ejemplo,
de acompañar a Laura sola, a la salida del teatro, hasta su casa, entonces nuestro hombre &lt;;e
sentía transportado al quinto cielo.
No, no haga usted aspavientos, ¡hombre!, y
no pretenda juzgar con su personalidad diversa y carente de fe, los actos de aquel entusiasta, de aquel fanático del arte.
Que e.s un perfecto caballero, no cabe duda.
Y con todos los puntos d e l1onor que usted
quiera suponer. Ahí tiene usted, es intransigente con la,; ligerezas de su cuiíada . Hace po-

CERVANTES

269

co cl~vó de cabeza en el bombo a un galancetC'
a qmen sorprendió cogiendo a Tula por el talle. Estas cosas no las tolera. i y luego que digan que los alemanes . . . ! .
Vea ust~d al pianista en este momento. t, Qué
t~les nervio:::. eh? Mire cómo se precipita a serv1r champaña a Radzoff, a una indicación leve
de su ídolo.
Aho~·a bien, dirá usted, todo eso no explica
su actltucl de esta noche.
i _Qué poco perspicaz! La diva, como todos los
artistas, cn~da de su fama. i Claro !)_ue bastantes homenaJ~s se le rinden! l\Ias los cprn se reservan son los que no tienen precio.
A vece~ hay l:ombres como Radzoff, en que
el_la se fiJa con mtuición artística segura v se
dice: •'' e e hombre es ruso , noble, gu apo,
' " 1111.
11
onari~ según se cuenta, habrá viajado mucho
Y sabra de. todo ; es un artista (se le nota en
Ja com~lex1ón)' su juicio es de la mayor imp_ortaucia para mí, porque se extenderá en un
cu·culo vast'isimo.
·
H ay que lograrlo favorable.',
.N'ote_ agudeza &lt;lel genio femenino. Lo r111e
l~s soc10logos descubrieron a fuerza de estudios, ;llas lo practican desde luego como la coila mas natmal. ¿ Quién no sabe que la
m:as J 1 h
gran
a ( e os umanos, no hace sino imitar los
gustos Y maneras de los pocos elegidos 1 Laura

;ª

�CERVANTES

270
los descubre al vuelo, y los pone de su parte.
¿ Se pueden vitupe-rar sus afanes 1
Y hétela allí, a la caza, empleando todas
sus artes para tornarse propicio a ese poderoso elemento de opinión. Cierto que muchas veces no lo será tanto como ella lo piense. De todos modos la intención es buena, y ya sabemos
que el más sabio yerra.
Y por supuesto. en la conquista de esos es-•
cogidos tiene la Castillo tm colaborador actiyí.simo: su marido . El arte lo exige todo. Por
eso ve usted su inquietud, su ira, su aprobación, en consonancia con las probabilidades del
acercamiento.
Y palpe el resultado : el de hoy es seguro.
Laura ha movido su silla hacia la del conde.
y los dos acodados en el mantel y con las caras en las manos, hablan con visibles signos de
inteligencia. Wald se envuelve en una nube de
gloria y de tabaco.
Y ahora que lo he ilu.,&lt;:1trado a usted, ¡, n
dónde están sus su.,-,picacias del principio, Será un despreciable filisteo si no abraza el lema:
'' Todo por el arle.''
Y diciendo esto, ni amigo el reportero Flores se levantó y pidió la cuenta . . . para que yo
la pagara.
Con el rabillo del ojo atisbé al interesante
trío y vi, ¡ s1ibrideo ref erc11s !. (]lle R~dzoff acep-

CERVANTES

271

taba , con los labios una cereza que Laura le
ofrecia coqueta y co1,rect amente en la punta d~
los dedos.
Wald era, i una vez más!, completamente di&lt;:hoso.
JENARO FERNÁNDEZ MAC. GREGOR.

�CERVANTES

272

Salrn(lor

Rue,la,

Fran-

cisco Villa espesa. • • • ·
Cahalleros (le España, que lleváis en las Yenas
sangre ilc cien gueueros y de cien trovaclores,
_
, - . vuestras naves en las playas serenas
1
y que a.ne ais
• ,.
aoncle ardieran un rlía las de n1estros u¡ayore,,'
Caballeros de España, las vugenes rnoTenas
que cambiaban sus besos por cuentas ele colores,
:l'.ueron madrés de hijos que cargaron ca1lenas ... .
i pero también abuelos de los libertadores!

Tal la historia qne el polYo ele los sígl~s empaíía.
Mas, agora, "qué grande, caballeros de Espana, , .
la Pmpresa con que a AmérfoR- nuevamente llega1.s:
vuesb"o Rey ya ~o busca las conquistas de antes.
,
el nombre ele Zorrilla v CerYantes,
Hoy Yems en
.
.•
y así si, caballeros, bienvemclos seaJs.
En Méxieo, 1917.
SAMUEL

273

CUANDO YO SEA VIEJO

LOS NUEVOS CONQUISTADORES
A

CERVAN'l'ES

RUJZ CABi\Ñ'AS.

I
Romántica alameda provinciana •
el paseo empedra.d o de anchas losa~,
en los arriates rosas, muchas rosas;
gárrula y cantarina la fontana;
vibra llamando a misa una campana;
en el ambiente límpido, las cosas
parecen dulcemente luminosas.
besadas poi' el so·l de la mañana •

'

en el fondo el terruño castellano
pardq corno sayal de franciscano
'
.,
'
extiendese monótono y austero ;
Y susurrante y mansa cabrillea
la corriente de un río : tal vez sea
el Tajo, el Tormes, el Pisuerga, el Duero ._..
0erva.ntes.-18

�CERVANTES

274

CERVA?i.TES

275

11
Hay frente a la romántica alameda
un casón que rezuma la hidalguía
•
, 1
y que en un tiempo, ¡ cuando Dios quena.,
fue del duque d Lerma o el de Uceda.
(¡Acaso aqtú el valido, en hora aceda,
•n perdida privanza lloraría!) ...
E ta ca ona pr6cel' e hoy mía,
refugio de la vida que me queda.

L o, e cribo, medito. . . Cuando salgo
para dar una vuelta en el sosiego
de la alameda, al declinar la tarde,
tal vez uelo decirle a algún hidalgo:
"· Que Dio o guarde, mi señor don Diego!,''
. o. gua1·de•,,,
y ' él dice: '• Don Gonzalo, ¡ D10
GoNZALO DE MURGA.

,
ANTE EL ARBOL DE LA NOCHE TRISTE
Para el ilustre
'' Hernán Cortés.''

autor

oy nn hijo romántico de aquel pueblo guerrero
que turb6 la paz honda de tus selvas sagradas
eon relámpagos trémulos de brillantes espadas
y fragores de recias armaduras de acero.
Y llegut- a tu santuario, rno\ido del sincero
temor &lt;le Yer tus ramas alzarse al cielo airadas,
pidien&lt;lo a Huitzilopotrhtli i-us flechas aceradas
en lluYia Yengadora obre el rurlo extranjero.
N'o. Tus ramas no tienen un gesto &lt;le amenaza;
expre~i6n milagrosa de un anhelo &lt;le raza,
tienrlen haeia nosotros sus retorcidos trazos

+

l'omo si-disipando la nube de rencores
que alzara el férreo paso de los conquistadores¡ abrazarnos quisieras con cien amantes brazos J
Popotla, septiembre de 1917.
TOMÁS

G. PF.RRTX.

de

�CERVAN1'ES

276

277

CERVANTES

Siempre en el cielo raso baila y mece
su epiléptica luz la veladora . ..
Fumo por hacer algo. Y amanece . ..

II

FUl\'IANDO

Especial

para

la

Rensta

''Cervantes.''

I
Noche de insomnio agobiador. Fecunda
quién sabe qué glacial presentj_miento
la lámpara de noche moribunda,
cuya epilepsia llora en un lamento ...

· 'M-í cigarrillo', que al fumarlo inunda
de fugaz resplandor fl aposento,
encandilado miente la iracunda
pupila ?-e algún ogro truculento ...
•.

Injurian el silencio de la noche
el paso claudicante de algún éoche
y tal sereno que golpea una hora .. ,

Hoy le cumple a mi ensueño idealizarte
la virgen c1ue un oidor tiene encla1.1,.,;;trada
Y :fingirme a mí mismo con la espada
nerviosa por dejar el talabarte.
Cuando suenan las ocho en la Acordada
llego con un amigo a libertarte,
a punto en que trataba de casarte
el oidor con don Sancho de Quijada ...
Tal deliran mi.s ocios, que perfumo
con una y otra bocanada de humo ...
Se rompe el sortilegio, y adivino
-como la huella de mi propio ensueñoproyectado en el muro, suave y fino
mi perfil romancesco y aguileño ...

III
Estoy de buen humor. En todo impera
el júbilo del sol primaveral;

�278

CERVANTES

270

CERVANTES

hoy la vida parece más ligera
y el ·ufrimiento cosa insu tancial.

Policromo vaivén bulle en la acera:
cada ro tro e un blando madrigal ;
da una hora, y ríe a su manera
el reloj &lt;le la vit-ja catedral ....
Tengo un cigarro egipcio, de boquilla
dorada, entre los dedo ; y en rumbo o
y pueril ademán de o. tentación,

LAS UVAS DEL MINISTRO DE DIOS

Para ' · Cerrn ntes. ' '

miro de vez en cuan&lt;lo cómo brilla
en las albura del papel rugo. o,
miniaturesco y grave un Faraón .. .
LEONCIO EsPrnOSA.

+

Tenía para mí algo de obrenatural, la esquelética figura de un sacerdote de la iglesia
&lt;le Oriente, que oficiaba en el altar del Perdón,
e.le la catctlral de México.
Cuando me llevaba la abuela rezandera -:,· bilio a a rezar el acrificio de la mi a en un '' La'
valle ' muy usado, impre ·o con un tipo de letra propio para la d &gt;bile. retina de la anciana ' .yo ;entía una indefinible .·en ación de re peto o de miedo ante aqu 1 perfil de nariz curva y barba patriarcal, neYada y lacia. d I acerdote.
Las e pirales de átomo plateado que bajaban de los ventanale , hacían brillar d ornamento bordado, con oro viejo, sobrt&gt; de teñida
eda, y unas mano morenas, hueso. a r largas,

�280

CERVANTES

bendecían hasta diez veces a unas cuantas viejas encorvadas, que con 1&lt;1s ojos entrecerrados
se daban golpes de pecho.
Y entre la rica masa de oro tallado del altar, una ·virgen, pintada sobre las puertas de
una celda por un presidiario sin esperanza,
parecía dormida entre la pátina espesa de un
siglo. Entretanto, yo observaba con detenimiento el desfile de beatas y curiosos por las
arcadas severas de piedra gris. Pegando un ,
oído a la pila bautismal de San Felipe de Jesús, un buen hombre de provincia pretendía,
respetuoso, oír el rumor del agua santificada,
mientras el perrero, cubierto con una cómica
bata de loco, repartía latigazos a los sacrílegos
' canes.

***
El buen sacerdote oriental de la barba nevada, pasa ahora ante mí, como un tipo curioso
que hace asomar a. mis labios una sonrisa burlona. Su sombrero de copa es el mismo de hace diez años, y no se separa jamás de su escurrido abrigo de alpaca verdosa, que medio
le cubre los grandes zapatos de gamuza . .
En las fruterías del portal de l\forcadere~

281

CERVANTES

acostumbra, después del sacrificio augusto, deleitar su paladar con frescos racimos de uva
madura, insatisfecho quizá del escaso vino que
le sirvieron en la consagración.
MANUEL HoRTA.

1917.

+

�282

CERVANTES

COMO QUE QUIERE LLOVER . ...

I
¿Vendrá1 ¿No vendrá?
Era demasiado tarde; por las v1eJas veredas
regresaban los campesinos con el azadón al
hombro y el moTral vacío, envueltos en la paz
augusta del atardecer incoloro.
Las 1nujeres, descalzas y taciturnas como hu·mildes peregrinantes, volvían a la hacienda
cargando manojos de hierba olorosa y cestas repletas de flores húmedas.
En la capilla del pueblo dió la oración; las
palomas del campanario se desbandaron inciertas; una garza prócer batió las alas ; los labradores evangélicos se descubrieron re,erentes
las cabezas empolvadas, y en sus labios tristes
se prendió un ruego santo y devoto.
¡; Vendrá 1 t,No vendrá f
Un relámpago rasgó la monotonía plomiza
del horizonte, y un perro vagabundo aulló cloloTosamente junto al cercado vecino.

CERVANTES

283

Comenzó a llover, las gotas ca.yeron. sobre mi
frente heladas y misericordiosas.
En los vallados, al margen de las aguas pensativas, las ranas croaban su atávica serenata
y las luciérnagas hieráticas brillaban entre los
sembrados.
María Esther, mi María Esther, no fue a la
cita.

II
Caminé bajo la lluvia con el corazón pre~ado de tristeza; mis plantas supieron de las
charcas y de los lodazales de la senda.
Mi madre, intranquila, me esperaba tras las
vidrieras. con un rosario de concha entre las
manos.
-He rezado tanto por ti, murmuró con vo;,;
de sortilegio. ¿ N-0 ves cómo está la noche 1 Parece boca de lobo. . . ¡ Y estás tan delicado!
Hoy hace seis días se te cortó la fiebre ....
Por contestación le di nn beso en sus manos
monásticas, manos largas - como santas manos
de retablo.
-Que Dios te bendiga, que te h11,ga santo,
salmodió con ternura, y con su mano, llena de
unción, trazó una cruz ideal sobre mi frente.
La lluvia pertinaz gol1Jeaba en las ventanas

�284

CERVAN'l'ES

Y el aire hinchaba las cortinas como si fuesen
velas marinas.

III
Tres tardes fuí a esperar a María Esther, en
el mismo banco de piedra, bañado de la fragancia de la enredadera episcopal y a la &amp;ombra del árbol añoso; y pensando en mi paloma, mis pupilas abismadas veían pasar la caravana blanca de las nubes y copiaban la serenigad encantada de los crepúsculos dolientes.
Por el noble camino lleno de quietud, un zagal conducía tres vacas y un rebaño de ovejas
blancas, que tímidas balaban espantadas con el
remoto ladrar de los perros cansinos.
Amoroso cual una queja de amor y hermanado con el aroma de las espigas so.noras, venía
de entre los maizales un lánguido cantar:
'' Como que quiere llover,
Como que quiere hacer aire,
Como que quiere llorar
Este corazón cobarde ... ''
El zagal se acercó a mí.
-Señor amo: que espere dice la niña, y le
manda a su mercé esta rosa.
La rosa se deshojó en mis manos.

285

CERVANTES

El zagal continuó :
- Está enmalada la niña; la mujer del compadre Elías dijo que la enterraríamos pronto. . . Mire su mercé a Pupy, ya no tarda mi
niña.
'
' El rebaño, espantado con el perro de María
Esther, se dispersó balando en el camino ; el
muchacho corrió para atajar las ovejas desea'
rriadas,
zumbando en la diestra la honda cer- ~
tera y dando gritos guturales y salvajes.
Pupy, el falderillo negro, movía el rabo y
retozaba en el zacate mojado; y en las frondas
espesas, los zanates en algarabía loca, cantaban los funerales del sol.

IV
María Esther, enlutada, pálida como una figura de marfil milenario, caminaba por la calzada como un fal'.}tasma; sus pisadas no hacían
ruido ; sus manos, plenas de gracia, arreglaron
sus trenzas flojas, y sus ojos, color de uva, buscaron la luz milagrosa de una estrella lejana ...
Me acerqué a ella y en mi hombro descansó
su cabecita rubia.
Ledamente murmuró:
-Estoy enferma, mi amor, muy enferma;
me m,oriré muy pronto; vine a verte por última. . . Mira, el céfiro me hace daño , pero qué

�286

CERVANTES

importa .... ¡ si te quiero tanto!. . . El pastor
no te había enc.ontrado, ~ verdad f; cuando traía
las ovejas al remanso le dije que te buscara; no
te vió nunca ...
En mis manos oculté la seda maravillosa de
las suyas y trémulo le di un beso en las yemas
tersas de sus dedos tibios.
-Sí, yo también me moría, María Esther;
sentía dejar la vida sólo por ti, por ti que
eres tan buena, tan santa. . . . Cuando mi madre rezaba por mí, yo rogaba por ti, por mwstro amor, por c1ue nos volviésemos a encontrar
bajo la somb1·a amable de este árbol secular
de este árbol que sabe de nuestros besos ino~
centes y del candor de nuestras citas. . . ¡ Si
vieras cómo he sufrido ! . : .
Las esquilas cantan en la torre iluminada una vaca errante muge ruidosamente en la sen-'
da ambigua, y María Esther, la pobrecita, solloza en mi pee.no cual un ave prisionera.
-No te asustes, mi vida: es una vaca.
- Estoy enferma, me duele el corazón .. . .
Hazle un favor a ta enfermita, ¿ quieres t
Con amor le ·oprimí las manos, y ella, llena
de santidad, entornó sus grandes ojos color de
uva.
- Rompe mis cartas y tira al viento mis cabellos, moduló ·tristemente.

287

CERVANTES

En mis ojos temblaron dos lágrimas y me
dió un vuelco el corazón.
Pupy dormía a los pies de la amada, y en la
niebla se perdió la luz milagrosa de la estrella
lejana.

V
En los purísimos labios de mi madre florece
una plegaria antigua.
En la torre lloran las campanas, y las estrellas ríen en las aguas pensativas de los vallados.
Pupy, desolado, clava sus ojos en la luna,
mientras de los maizales remotos viene envuelto en la fragancia de la noche, triste como u-n
lamento, el viejo cantar:
"Como que quiere llover,
Como que quiere hacer aire,
Como que quiere llorar
Este corazón cobarde .. .. "
~

GUrLLERMO JIMÉNEZ.

México, 1917.

�ÍNDICE
Págs.
C.olaboración. . .
Retrato de CenTantl)s. . .
La manía c11l escribir...
Enrique Huerta. . . . . .
La calumnia. . .
La Tabacalera Mex.icana.. . . . . . . . . . .
Necesidad del estnrlio. . .
La papelería Somolinos ? }Idntesinos. . .
La con~,iencia. .. . . . . . .
Receta contra el orgullo... . . . . . . . . .
Soneto. .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
La tic1a :huruana. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
La librería lle Andrés Botas... . . .
La vi,la retir:;uh.. .
A la Provirleneia... . . .
El gato legista. . . . . . . . .
La ,,ejez. . . . . . . . . . . .
La senda ilel deber . . . . . .
El Manco rle Lepan to. . .
El gaucho. . . . . . . . . . . .
La juventud &lt;1e Grecia. . .
Lai beJle9m, rlel U ni verso. . .
Cervuntes.-19

1
2
4
5
6
7
J 2'

13
14
16
34
37
38
;:¡9
41
43

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47
49
51
5?.

55

�290

ÍNDICE

ÍNDICE

Págs.

Págs.
La justicia de Dios . . . . . . . . .
57
Las naciones y las lenguas. . .
59
El pueblo de Buenos Aires. . .
61
65
Media voz . . . . . . . . . . . . . . .
Preliminares de una situación política... . . . . .
66
El genio español . . .
88
Discurso pronllllciaclo por el sciior licenciado
Miguel Alessio Robles...
97
A Liliam. . . . . . . . . . . . . . .
110
Una quietud ambigua... . . . . . . . . . . . .
113
El alma española en la nación mexicana...
115
Los poetas jóvenes de México. . . . . . . . .
127
Camino de perfección. . . . .- . . . . . . . . . .
] 75
El hada del baile... . . .
191
Lejos .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
192
Por qué lloró la luna. . . . . . . . . . . . . . .
194
San Francisco de Asís. . . . . . . . . . . .
195
Los ojos de la novicia.. . . . . . . . . . . . . . .
195
Mi padre... . . . . . . . . .
196
Fantasmas. . . . . . . . .
197
Dedicatoria... . . . . . .
214
Bl café desierto. . . . . .
217
La cloncella florcal. . .
218
Noches de bohemia. . .
219
La eterna historia. . .
220
Un contemplati,o. . . . . . . . . . . .
225
La señorita clel baitón . . . . . . . . . . . . . . .
229
Don Ramón del Y alle Inclán . . .
233
Superstieio-nes mexicanas. . .
239
Tardes ne mi vida. . . . . .
248
Ojos mansos, dormidos...
249
Trofeos de mi bohemia. . .
250

291

¡ Salrn, maga de amor .. . ! ...
Todo por el arte . . . . . . . ..
Los nuevos conquistadores. . . . . . . ..
Cuando yo sea viejo ......... . . .
Ante el árbol de la Noche Triste .. .
Fnmando... . . . . . . . . . . . . . ..
Las uvas ñel ministro rle Dios. . . . . . . ..
Como que quiere llover. . . . . . . . . . ..

255
256
272
273

275
275

279
282

�ADVERTENCIA
La Dirección de esta Revista, por circunstancias ajenas a su voluntad, se ha visto precisada a no incluir, en el presente nú111ei·o, algunos de los trabajos literarios que, galantemente,
le fueron cedidos por muy prestigiados y conspicuos escritoreR. Deplora tales circunstancias
y, a fui de subsanar esta falta involuntaria, se
propone organizar un nuevo número de esta
Re_vista, también dedicado a México, y en el
cual quedarán incluídas todas las composiciones de que se ha hecho lD-érito.
México, noviembre de 1917.

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                    <text>��Vol. XXIII.

Octobre-Décembre 1921

FERl!N GOXZALEZ D.\~ Ll CHRONIOUE J,tONAISE
(Suile •.)

Il convienl de bien élablir a présenl l'affinilé des inlerpolalions qui, dans nolre chroniquc, sonl relatives a Doña Sanc~a,
avec les Généalogies qui figurenl dans les inemes manuscrils
A 189 el G I de l'Académie de l'Hisloire el que j'ai reproduiles
a la suite. Nous remarquerons d'abord que les Généalogies
énumerenl dans des termes prcsque identiques les lrois
mariages de coite princesse :
Domina Sanclia uxor fuit Ordonii imperaloris Legionensis.
Postea habuit virum Albarum Harramelliz, comilem de Alaua. Ad
ultimum fuit uxor Fernandi comitis.

Dans le lexle de Silos, il n'est queslion que d'une seule
femme d'Ordoño III: Urraca, filie du comlc Ferdinand (S 62
el 6'¡ de Silos, 69 el 71 de la Chronique Iéon. ). La rédaclion
de Sampiro (S 25, reproduile par la Chronique léonaise, S ¡o),
insiste sur la répudialion, simplement · menlionnéc d'une
fa\;on équivoque, el ajoule qu'Ordoño épousa une aulre femme,
Gehira, donl il eul Bermuda (II) « celui qui fol podagre ".
D'Alvar llarramelliz, pas un mol, pas plus dans Sampiro que
daos Silos. Du mariage du comle avec Sancha, pas davanlage.
Pourlanl, que la femme de Fernán González se soil appelée
Sancha, c'esl ce que nous apprennenl des documents ou elle
figure a colé de son mari (nous verrons Iesquels).
Quanl a Alvar Harramelliz, ce n'esl pas un personnage
imaginaire; nous le voyons menlionné dans une charle de
Valpuesta ', en 929, comme comte de Lantaron, forleresse
1. Voir B■ll. hilp., 1921 1 p. t et 77.
2. Barra.u-Dihigo, Rev. hi3p., Jgoo, p. 316; cf. p. 311 et 18o._C'e:.l é,idemmeot
ce document que l'auteur de l'arlicle Lantaron daos le Dice. geogr. hisJ. de Espaiía
(1ecc. 1, t. 1, p. ~ 10), anil en yue quand il ~ignale un Herrera Melliz comme comte
de LaoLaron en 929.

l

BuU, h.....

B I l3 L l O T E. ,:_ A C E N8T R A L
A. N. L

_______ u.

-----

�BULLBTl:S lllSPAJ'ClQUE

sur les fronlieres d. Alava vis-a-vis de la Gas tille. M. BarrauDihigo a relevé a ce sujel dans la Coleccion de privilegios,Jranquezas exeneiones y fueros concedidos rí varios pueblos ... de la
Corona de Castilla de González, "un comte d'Alava du meme
nom ... , mentionné dans une charle du 11 janvier 931 ».
L'ordre donné par les Généalogies pour les trois mal'iages
de Doña Sancha ne peut done tenh·qu'a une premiere condition,
c'est que l'Ordonius imperalor qui ful son premier mari soil
Ordoño II, et non prdoño III. Qr, que nous dil la Chronique
léonaise (au ~ 63), suivanl d'ailleurs Silos-Sampi\·O' Que le
roi Qrdoño Alfonso étanl venu aider le roi Garcfa de Navarre,
épousa sa filie, Sancha " qui lui convenait et lui plaisait ».
C'étail sa troisieme femme, au comple de ce texte (sous la triple
forme que_ nous en connaissons) : la premiere était, selon
Silos, Gelvira , nom que Sampiro corrige en Doña Munnia et

que la Chronique léonaise garde tout en ajoutant celui-ci ; la
seconde était Agaronla , d'apres les trois rédactions. Flórez,
qui parle de ces trois reines, pl~ce le mariage de la troisieme
en 92 3, l'année de Nájera. Si Ordoito II mourul en. 924, elle fut
presque aussitot veuve que mariée. Flórez (Reynas cathólicas, t. l,
p. 88 et 9 ) constate qu'il n'esl plus question d'elle apres la
9
mort du roi, a moins que ce ne soit d'elle que parle Luc de
Tuy quand il dit que Ramiro ll, apres son expédition contre
Madrid, revint se reposer a Léon, ou il étaitavec la reine Sancha
quand il appril l'arrivée d'Aceyfaavecunegrande arméemaure.
Nólons tout de suite que Luc a compris de travers el interpolé
d'une fa&lt;:on bizarre la phrase qu'il lisait dans Silos: il a pris
pour le nom d'un chef le mot arahe lalinisé qui veut dire
armée, et il a compensé la suppression des mots " a Fernando
Gundisalui » en ajoutant « sedente cum Sancia regina ".
SILOS (Florez, t. \.VII, p. 295).
Luc (Scholl, P· 83, l. 4&gt;)·
Legione uero consedenti nuntius
venit a Fernando Gundisalai ex

Legione uero eo sedente cum
Sancia regina nuncios venit quod

azeipha grandi quae properabal
ad Castellam.

Aceyfa cum grandi exercitu Maurerum properabal ad Castellam.

Pareille bévue nous averlil qu'il faut nous méfier de son
texte, au moins ici.

FSH'.'iAN GONZALEZ DA:-lS LA CHRONIQL'E LÉONAISE

271

La Chronic¡ue léonaise se contente d'ajouter au texle de
Silos !'Era DCCCC LXXI (année 933) . Pourc¡uoi Luc a-t-il
introduit celle mention d'une reine Sancha, qui n'est pas la
femme de Ramiro? Ne faut-il pas y voir une interpolation
maladroite provenant d'une addition marginale mal comprise ·
et qui pouvait se rapporter a tout autre chose qu'au roi de
Léon? Qui sait s'il n'y avait pas la la mention du mariage de
Fernán González avec la reine Sancha, veuve d'Ordoño 11 ~
Hypothese tentante·1
Quoi qu'il en soil, c'est peu av~nt cetle date de 933 que
Fernán GGnzález aurait épousé Doña Sancha, si nous nous en
rapporlons a M. Fernández de Béthencourt (Hisl. genealógica,
l. 1, p. 448) , qui dit « por los años 931 ».
En 94t, Fernáu González et sa femme, la comtesse Doña
Sancha, font une donation au monastere de Cardeña•, et ils
mentionnent dans l'acle les noms de leurs enfants, qui sont au
nombre de cinq : Gonzalvo Fernández, García Fernández,
Sancho Fernández, Muño Fernández et doiía Fronilde ,.
Mais en 929 , déja, le comteFernán González, dotant l'abbaye
de San Quirce, menlionne deux fois sa femme Sancha,· " uxor
mea Sancia 3 "; et en 919, l'acle de donation par Jeque[ s'ouvre
Je Recueil des charles de l'abbaye de Silos publié par Dom Férotin, est libellé au nom de Fredenando Gundisalviz et uxor
mea Sancia_4 ".
J. Muiíoz J Romero, Colección thfueros municipales t I p 2 5 d'aprfla B
A.11/igiiedades de Esp.i t, '11, p. 361.
' . , . '
ergania,

2 • Dolla Urraca ne figure pas, sans doute parce qu'elle élail mariée depu is
940
ª~vec ;Ordoño IIL (Saluar, Hist. de la ca!a de La.ra, t. I, p, 5o). Ni Nuñ.o 0 ¡ Doña
Fronilde ne sonl comptés au nombre des eníants du comte par Salazar qui a¡·oute
Doña Nuna (p. 5o).
'
3, Doc. publié ~r Dom Férolin, p. 1~, note, de son Hi.stoire di L'abbaye de Silos,
• Tome 1 &lt;.Par1s, 181n), p. t, Que d'ailleuTs Fernán González, en 919 , ftiL déj3
coml_e, de Cashlle, noua en auriona uno confirmalion dans un document de 1
pu~l10 par le P. Serrano dans le Becerro Gálico de Car/Uña, p. 3og-3 1 o, _ Sal~J;
~Hi.st. dt: la casa de Lara, t . I, p. 10) n'aUCguc pas de document antérieur a 937 oll
igure la comtesse Sancha, femme de Fernán González. Cf. Barrau-Dihigo (Rev ltisp
1 9° 0 , P· 3 18~, _qui cile l'opinion de José Barbosa Canaes de rigueiredo Castello iHanc~
dans 58. 1Voltew c~onologica dos Condes de Castilla, admettant que Fernán Gonzále.z.
fut co1!1le de _Cashll~ avanl mai gh. De Coltc année-13 le P. Serrano, daos son recueil,
produit plusieurs acles, ~ont aucun, en eliet, n'esL antérieur au 1 u· mai (p. 21 3). On
pc":L don~ ae demander 11 le &lt;1 ~'redenando camilo jn Castella, du document de 017
dé st ~~e ~1en Fernjin González . Généralement le patronymique n'esl pas omil· toutefo1s 11 test dans un acle du 28 mai 932 (p. r19 du m8me recueil)¡ el 111, « comil; Fre•

�BULLETl:'.'f IIISPANIQUl.

Si le premier de ces documentsest authenlique el exaclemenl
daté, il esl difficile d'admellre que la veuve d'Ordoño 11 ail
épousé Femán González alors que son second mari, Alvar
Harramelliz, étail encore vivanl (nous venons de voir qu'il
l'étail encore en 931).
Mais si le second ne comporte pas une fausse dale, il faul
toul de suite exclurc l'identificalion de la femme du comle
avec celle d'Ordoño U : la dale proposée par Flórez pour le
mariage de ce dernier avec Doña Sancha, 923, serail difficilemenl reportée avant 919.
Or il y a bien une fausse dale, el Don Férotin l'a constaté
lui-meme. Dans ce document, qui porte a la fin les mots :
&lt;1 Ego Fredenando Gundissalvet et uxor mea Sancia ... 1&gt;, la
date est ainsi libellée : « ... nolum die sabbato, 111 nonas
iunias, eraDCCCCLVII, rcgnantc Domino no siro Ihesu Christo
in celis el prínceps terre huius rex Ordonio in Legione, comile
vero Fredenando Gundisahel in Caslella. " L'éditeur fail
observer q~' e( il doit y avoir ici une erreur de copiste, car en
l'année 919 le lroisieme jour de juin tombait un jeudi el non
un samedi i,; et il proposc de lire « in non. iun. n au lieu
de « 111 non. iun.,. Sans doute, mais qui prouve que ce n'esl
pas l'era qui esl fautive? Le documenl, nous dit encore Dom
Férotin, n'esl pas l'original, mais un vidimus de 1 :a55 !
Ass11rément, a quelques années pres, une correclion de l'era
ne nous avancerait nullement, puisque Fernán González apparalt
ici comme marié avec Sancha du vivanl d'Ordoiio. Mais qui
prouve qu'il ne s'agil pas d'Ordoño III? A l'era DCCCCLVJl
il faudrait substiluer une em allanl de DCCCCLXXXVIII
a DCCCCLXXXXIII. Nous ne savons si a pareille époque
Doña Sancha élail vivante, ainsi que j'aurai i\. le dire plus
loin; mais nous ne savons pas non plus si elle étail morte.
Toulefois, celle correclion admise ou supposée admise,
denando io Caslella )l parall bien dé!!iigner le mCmc persoonagc que le &lt;( comile
Fredinando Gundissalbi,: in Caslclla , du ,documeot du 2! mai 932, ioséré a la
page 333. Jeuote que Gonzaho Fernández, dam ce m1'me recueil, ne parail plu1
apris 915 (p. u6), si ce n'esL par rérérence (en 931, p. 209). 11 faudrait d'autres
pillees oncore pour décider de la question, qui a une groHe importance pour le
problema qui 00111 oocupe.

FER"AN GOXZALEZ DA.:,s LA CBRO:,JQUB LÉO:'iAJSE

nous nous heurlons en sens inverse a une autre impossibililé, qui nous vient de la contexlurc meme de la Chronique
léonaise.

11 es! clair que la dale de 960 assignée par nolre Chronique
i, la capture el a la romanesque aYenlure du fameux comte ne
peut etre admise si la Doña Sancha qui le délivre sous promesse de mariage esl la veuve d'Ordo,io II. Et comme il y' est
di! que le comle ful pris avec ses fils, il sensuivrait que celle
Doiía Sancha esl dislincte de la comtesse signalée par des
documenls antérieurs.

11 y a, de loute évidence, une impossibilité irréductible a
concilier ces données contradictoires.
Au surplus, l'interpolaleur de nolre Chronique, tout en
s'inspirant des Généalogies, n'a pas du lout compris que
l'hérofae de l'avenlure ful la veuve d'Ordoiío II. 11 en a fail la
femme répudiée d'Ordoiío III : c'est dans le chapitre de
Sampiro-Silos consacré a ce prince, qu'il a inséré l'addilion:
Iste habuit uxorem Sanctiam, filiam regis pampilonensis, Sancii
Abarca, que ab illo relicta, nupsit comili AlaÚensium Aluaro,

deinde comiti Castelle Fernando Gondissalui.
Ce qui n'esl pas pour simplifier les choses, ·malgré l'apparence, c'est que les dales de la Chronique générale cadrent avec
celles ou les documents nous menlionnent la Doiía Sancha
historique, femme du comie. 11 convien I de faire abstraction
de celte lrompeuse concordance, que condamne formellement
la date de 940, ma,·quée par celle meme Chronique (S 728),
pour la morl du comte.
Ce qui complique encore, c'esl la Doiía Sancha, filie. de
O. Sancho de :\'avarre et femme de Ramiro II, donl parlent
le Liber 1/egum et la Cbronique de S. Juan de la Peiía , . Elle
parait procéder de la méprise signalée tout a l'heure dans
Luc ', et en loul cas se confondre avec , 0 la Doiía Teresa dont
la Générale (S ;01), comme Sampiro (suivi par la Chronique
Cf. Bull. lli$p,, 1921, p. 82,
Luc n'a peul-~lr-e íait que transcrire un tede erroné ou tronqué. J'ai trouvé
en tout cas la meme phra~e dans les mu. Hh 98 de la Bibl. \ac. el 2-~ de la Bibl.
Real.; ce dernier porte consedent~ (9$edtnte) au lieu de sedente.
t.

2.

�BULLETU. HISPA~IQUE

FEfl"iA,- GO"i'ZALEZ DA.NS LA C_HRONIQUE LÉONAlSE

léonaise) fait la femme de Ramiro II, la mere de Sancho 1 et
de Gelvira, mais de plus (la-dessus la Chronique léonaise esl
muelle aussi bien que Sampiro)la filie de Sancho de Navarre et
la samr de García el Tembloso; 2• Ja navarraise Doiia Urraca,
mere également d'un Sancho Ramfrez et d'une Elvira (affirmation toute spéciale aux Généalogies et a la Cbronique
léonaise) •. II y a done trois traditions louchanl le nom de
celte reine de Léon, femme de Ramiro II : il, s'agit probablement d'une seule et meme princesse sur la tete de laquelle
déja Flórez se résignail a accumuler deux noms, Urraca-Teresa,
et nous voyons qu'il conviendrait, pour tout concilier, de tui
en adjoindre un lroisieme, Sancha •. Nous avons vu, d'aulre
part, qu'il y a deux traditions touchant le lien qui l'unit
a l'hérolne de Castrovicjo 3 • C'est un personnage, en somme,
tres instable, a qui son intervcntion dans la légende a coüté
quelques avatars.
Je ne puis ici (et d'ailleurs je n'y reussirais sans doute pas)
reprendre les discussions de Flórez sur les femmes des rois
léonais contemporains de Fernán González; mais pour rendre
plus claire la question telle qu'elle se pose du fait des interpolalions successives . du texle pélagien de Sampiro et de la
Chroniquc léonaise au texte primitif de Silos-Sampiro, je
réunirai ici, en mettant e¡¡tre [ ] ce qui esta la fois dans le Sampiro de Pélage et la Chronique léonaise, et entre -&lt;&gt; ce qui
n'est que danscelle-ci, les passages qui concernent ces femmes.
On se rendra compte des additions faites au texte primilif
rnprésenté par la Chronique &lt;lite de Silos, tres pauvre, ou tres

sobre, en indicalions de ce genre (on sait que le texle original
de Sampiro s'cst consel'vé plus pur dans celle derniere que
dans la compilation allribuée a Pélage) :

1,

"Ramiro II épousa Urraca, les diplómes l'affirment

i,

Ordonius 11. - invenit reginam [domnam Munniam] domnam Gelviram, defunctam, [ex qua 'genuit Aldefonsum et Ramirum]
(§ 61). Tune accepit filiam eius (Garceani) in uxorem, nomine

Sanctiam, convenienlem et placentem sibi (S 63).
Froilanus II. - [duxit uxorem nomine Munnia Domna ex qua genuit
\ldefonsum , Ül'donium et Ramirum, et genuit Acenare, sed
non ex legitimo matrimonio] (S 64).
Aldefonsus lV. - filius domini Ordonii, [duxit uxorem ex qua genuil

Ordonium, nomine] &lt;Onecam, (Sampiro: Xemenam) filiam
regis Pampilonensis Sanlii Abarca&gt; (S 66).
Ranimirus II. - [ex Tarasia, cognomento /i'lorenlina 1 genuitSanctium

eL Geloiram] (S 69).
&lt;duas habuit uxores. Prima galleca fuit, ex qua genuit
regem Ordonium.
Secunda vero navarra fuit, que uocabatur i -rraca, et ex isla
genuit Sanctium Rainimiri et domnam Elviram 1 Deo devotam&gt;

(S 69).
Ordonius lll. -

i
.1

.¡

·' !

(Barrau-Dihigo, Revu~

hiJp. , 1900, p. 179).

l. E;L up quatriéme, Gimena, si nou, en croyons Sandoval (cf. Flórez, Reynas
Cath., t. J, p. 100),
3. On peut facilement les représenter:
P()eme et Chron, de 1344.
Chron. Gén. (Marden-Pidal).
Teresa, sreur de

·~

1

García.

=---~

Sancho.

Sancho.

1

Sancha,
comtesse de
Cas.llllc.

1

Teresa.

)

1

García.

Sancha,
comteue de
Castille,

~

&lt;habuit uxorem Sanctiam, filiam regis Pampilo,1

nensis Sancii Auarca, que, ah illo relicla, nupsit comiti
Alavensium Albaro, deinde comiti CaslelJe Fernando Gondissalui&gt;.
[Uxorem propriam nomine Urracam filiam íam dicli comitis

1

:1
1
1

Fredenandi reliquit].
[Aliam duxit uxorem nomine Gelviram 1 ex qua genuit Yerrnundum regern, qui podagricus fuiL] (S70).
Santius. - [uxorem nomine Tarasiam duxit, ex qua filium genuit
quem Raimirum uocauit].
&lt;qua defuncla, accepit aliam, nomine Godo&gt; (S 7&gt;).
Ordonius IV. - F_redenandus ... comes.dedil ei filiam suam uxorem,
relictam ab Ordonio Ranimiri (S 71) . lpsa quidem remanens
Urraca nomine alio se sociauit viro, &lt;.scilicet Veremundo&gt;

(S 7,).

Nulle trace, on le voit, dans ces texles surajoutés, de la
Do ita Conslanza, filie de Sancho Ordoñez, qui, dans le Rodrigo,
remplace dans son ·role de libéralrice notre Doña Sancha.
Ignoran!, bien enteodu, que le comle Fernán González avait
pour épouse une Doi'ia Sancho depuis de longues années au moment de sa capture, en 960, l'interpolateur de la Chronique

'!
•

1
1
1
1

• 1

1

�2¡6

BULLETIN HISPANIQUE

léonaise a cru se tirer d'affaire en attribuanl a Ordoño III une
des femmes d'Ordoño Il .
II a done imaginé que Doila Sancha, filie de Sancho Abarca,
el veuve d'Ordoño III en 955, puis épouse d' Alvar Harrameliz,
s'est lrouvée en 960 chez son frere García, libre de nouveau el
en état de se faire épouser par le comte .
S'il a opéré celle lransposition ', c'est qu'il n'avail pas d'aulre
moycn de concilier les données hisloriques que lui fournissaienl
les lextes memes sur lesquels il lravaillait, avcc la légende de
Fernán González, légende alors en voie de formalion, sinon
définitive, embryon de celle que nous lrouvons dans le Poeme
et dans la Chronique généralc. A propos des passages de la
Chronique léonaise qui concernenl le Cid, j'ai déja monlré la
légende ajoulant ses broderi;s a l'histoire,; el il s'a~issait
d'événemenls plus récenl~ d'un siec\e ! La déformalion devail
etre plus avancée louchanl Fernán González; el l'hislorien qui
voulait faire cadrer histoire et légende avait beaucoup a faire .
La critique de notre interpolateur s'est trouvée inférieure a la
tache. Qui s'en étonnerait? 11 fal!ait accepler le nom donné a
la libératrice : Sancha.
Avec son systeme, Fernán González en arrive a épouser la
femme de son gendre (cf. Chron . léon . § 72, note 1, et Généalogies, § 12, note 6). 11 a cru que dans les Généalogies (§ 12), a
l'endroil oú il est dit: « Iste Ranimirus ex alia uxore galleciensi domine (un blanc) habuil filium Ordonium regem »,
l'Ordonius re:c se confondail avec l'Ordonius imperator désigné
un peu plus haul comme maride Doi1a Sancha(Sánchez): « Domina Sane tia uxor fuit Ordonii imperaloris legionensis ». La
ful son erreur. C'esl au § 63, a l'endroit ou le texte de Silos
dil de celui-ci (Ordof10 11 Alfonso): « Tum accepil filiam eius
(Garceani) in uxorem, nomine Sanctiarn, convenientem et
1 . C'est a lui que l'erreur scmhle imputable, - et non a l'auleur des Généalogies
elles-memes, comme je l'ai dita la note G du S 1:1 desdiles Généalogies (p . 79 du
tiré :i parl), ol, il faut done remplacer Ordo1ío III par Ordofio JI. «11 est certain
qu'Ordofio II a eu une femme du nom de Sancha, qui Ctait filled'un roide t'lavarre)),
déclare M. Barrau-Dihigo (Revue ltisp, 1900, p. 79), qui d'ailleurs ne cite a l'appui
que le Codex de Meyá (c'est-11-dire les GénéaJogies) et le lexle de Sampiro (et Silos)
que nous rctrouvons daos la Chronique léonaise et queje discuterai plus Join, loucbanl Je mariage d'Ordoiio JI avec Sancha, filie de García.
2. Cf. Bu//. hisp., 19d, p ..~o, tiré 11. parl, p. 98.

FERNA:"I GO"ZALEZ DANS LA CHRO~IQUE LÉONAISE

placenlem sibi », el non au § 70, relatif au roi Ordoiío 111
_(Ramírez), qu'il eut fallu mellre l'interpolation « Iste habuit
uxorem Sanctiam ... i&gt; etc. 1 .
En fail, pour l'auteur des Généalogies, cetle Doiia San cha ful
la femme d'Ordoiío 112, el non d'Ordoño III . Au premier il
donne le litre d'imperato,·; au second, celui de re:c. ll suivait
sans &lt;loule un usage ou une tradition .
Élant données les dales admises par lui pour les regnes de
Sancho Garcés Abarca et García Sá;chez le Trembleur, il ne
pouvait du res le admelti·e que celle San cha 3 fiit filie du
second. Mais précisément le nom Garceanus que l'inlerpolateur de la Chl'Onique léonaise !l'Ouvait au § 63 empechail
celui-ci de confondre la Sancha de ce paragraphe avec celle
donl parlen! les Généalogies "·
Ce qui paralt cerlain, c'est que D01ia Sancha, femme de Fernán González, comte de Castille 1 était bien filie d'un Sancho :
Salazar (liist. de la casa de Lara, t. I, p. úo) cite un documenl
de 947 oú elle est appelée Sanctia Sanctionis.
M. Fernández de Béthencourt, dans son llisloria genealógica
1. L'addition du S 71, « Vnde cum Sanctia.,., etc., ne spécifie rien, puisqu'elle
porte seulemenl I Ordonii regis legionensis ,.
2. La Sanctia de Luc ne serail autre que celle-13.: c'est ce que supposaiL Flórez
(Reynas Cath. 1 t. 1, p. 99).
3. Une note marginale du ms. du Chronicon Silense dont 1\f. Santos Coco (Crónica
Silense, Madrid 1 1919, p. 48) a tiré son lexte pol"le: « lste Garsias regis Sancii Pampilonensis filius regnavit anuos XXXV et obiitera MVIII n1 ce que nous retrouvons
d'ailleurs, sauf le chiffre XXXVI, au lieu de XXXV,:dansles Gémíalogies{S1 2,cr. note 7);
cela donnait les dates de 93/1 ou 936 pour l'avi:nemeot de ce García Sáochez, et de 970
pour sa morL. Or la date assignée par le texte du Chronicon, reproduiL par notre
Chronique, pour la mort d'Ordoiío 11 est l'era DCCCCLXII, soil 92!1. García Sánchcz
a11rail done donné sa filie acelui-ci avant son propre avbnement. (Le texte silé'sien
le qualifie de rex: il a pu porLer ce litre, en clfet, avant 924, année de la morl de son
pCre Sancho.) 11 y avaitquand mCme quelquc in\"raisemblance 3. ce qu'en 924 il fLil
déj3. heau-p6re d'Ordo1io 11, d'autant qu'il n'élail mort lui-mCme qu'en 970. La difflculté subsiste avec le systCme chronologique de !.\f. d.e BÍ'thencourl. qui place Je
916 a 970 le rCgne du pCre de celte San cha, lequel serait García Sánchez ,111 (cf. plus
loin, p. ::q8, n. 1). Je rappellerai que les Géoéalogies fixenl aiu~i /les dates des rois
de Pampelune qui nous intéres;;ent ici (noler l'inlerrCgne de 924 ~ 934):
Sanctius Garsicz Maior cognomento Abarca 905-924;
Ganias rex cognomento Trernulosus 934-970;
Sanctius Quatrimanus 969 (~oit 970)- 1034 (10351).
4. Le texte de Silos est ainsi corn;u dans l'édition San los Coco: « lnterea nuntii
venerunt ex parle regis Garsiani .. . 11 Précédcmment, le lexte porte (p. 47): « Rex
vero Sancius Garsiani filius ... •• et la Chronique léonaise (S 62) C( Rex vero Sanctius
Garsia filius.,, )&gt;, soit Garsia au licu de Garsiani. Uans le passage qui nou~ occupe
il pourrait y avo ir eu primitivement de part et d'autre Sancii Garsiani ou S. Garsiani.

�FER:'&lt;IAN GONZALEZ DAiiS LA CHRONIQUE LÉONAISE

8ULLE1'l'.1 HISPANIQVB

y heráldica de la Monarquía espa;ro/a (l. I, p. 352 el :l57), dis-

tingue neltemenl les deux Sancha. La femme du comte, pour
lui, esl filie de Sancho Garcés I, el Reparador, qui aurait régné
de go5 a 926; ce lle du roi Ordoiio II serail filie du successeur
de ce Sancho Garcés I, a savoir García Sánchez III roi de
' serait
Pampelune, Alava et Aragon de 926 a '970. La seconde
done a la fois la niece de la premiere par son pere, et sa !ante
par son mariage avec Ordoiio 11, cousin germain (Bélhencourt,
t. r, p. 357) de son pcre. C'est « por los años de 923 » que
M. de Béthencourt la marie a Ordoiio II: pas de difficullé.
Mais est-ce par inadvertance, ou par une faute d'impression
qu'il date, p. 352, « por los aiios de 911 " (d'apres Moret, sans
doute), et p. 41,8, « por los aiios de 931" le mariage de la
premiere?
- II faudrait, au préalable, examiner le systeme généalogique
et chronologique adopté par M. de Bélhencourt•. La discussion n'est pas facile; ceL autcur ne produisanL pas ses textes .
Et je m'excuse au surplus de ne pasen lamer pareille question.
Je dais me contentcr de faire ressortir des contradictions qui
montrenl assez d'elles-memes les difficullés auxquelles les
chroniques donnent lieu. Seuls, comme l'a fait remarquer
judicieusementM. Barrau-Bihigo, les diplomes pourraient nous
lirer d'embarras ... quand la date en esL indiscutable.
Vlais je ne me propase pas de lirer au clair une question
aussi embrouillée que celle des premiers rois de Navarre, pas
1. Le voici, en ce qui concerne les princcs et princos!ICs qui nous inl(•renent dans
la. dynaslie dés rois de Pampelune:
_
Sancho Garcés 1, e!_ Reparador (goS-9~G).

1

1

García Sáochez III
(9,6-970).

-,.,-.;::....

---

Sancho Garcés J J,
Abarca
97o•995).
1

García Sánchez IV,
el Ttmblador
(995-999)
1

Sancho Garcés m, ti .Vayor
(1000~1035)

O• Sancba,
condesa de Castilla.

1

D• Sancha,
reina ~f': Loóo.

1

D• Teresa,
reina de ' Leónt

,79

memc ce lle des rois du x• siecle; je ne chercherai pas non plus a
fixer historiquement celle des alliances de famille quºils
contracterent avec les rois de Léon el les rois de Caslille. Je
me préoccupe seulemenl de savoir comment le rédacteur cm
l'interpolaleur de la Chronique léonaise a utilisé les Généalogies, qu'il considérait évidemment comme un texle incontestable. Simple pelil probleme d'historiographie.
·
Si done les Généalogies nous olTraient uft ter rain solide, nous
serions amenés a résoudre ainsi la q ueslion hislorique : la
femme de Fernán González, celle qui signe avec son mari el
ses enfants le document de 94 1, pourraiL etre la Doiía Sancha,
filie de D. Sancho (Abarca?)•, roi de Navarre, el successivemenl
femme d'Ordoi,o II Alfonso, puis d'Harrameliz, avanl d'etre
unie au comte ele Caslille Fernán González . - Deux difficullés
cependant toul au moiBs: 1° Commcnl est-elle déja, en 919, la
femme de Fernán González? 2' comment a-1-elle élé entenée
plus tard avec Ordoño II Alfonso et la premiere femme de
celui-ci, Munna Don na, ainsi que le consigne la Chronique
de Pelayo dans l'édition de Flórez, c'esl-a-dire selon le
m&amp;. F 134, mais non selon le ms. F 86, ou tout le passage
manque 2 ? La premiere de ces difficu!tés disparall d'elle-meme
si nous refusons de nous arreter a la date marquée dans le
vidimus de 1255 (voir p . 272). Mais la seconde?
En tout cas, cette Doi,a Sancha ne saurait elre la Doirn
Sancha qui délivra Je comte a Castl'Oviejo, a· moins: 1° que
l'événe'!lenl romanesque ou celle-ci joue le role que l'on sait
ne soit avancé d'un quart de siecle, et 2° que l'on ne supprim~
les fils qui figuren! dans notre Cl:ironique el dans le document
cilé. C'est beaucoup demander !
1. 0n remarquera que pour ce roi et. son successeut il n'y a pas grand'chose de
changé, en cequí touche 8 notre dliicussion, si nous admettons le systeme géoéalog1que ·cte U. Bét.hencourt, les dates élanl a peu prCs les mdmes, abstraclioa faite de
l'interrCgne. L'identification des deux rois seule change, maí&amp; les noms Sancho et
García resLant de part el d'autrc, on peut s'en tendre._Et c'cst bien pourquoi je n'entre
pas dans la discussion relativc aux rois de ~avarrc: nul besoia. Voir rinquiétanl
Lableau des Tariations des historiens ace ,ujol1 drcssé par M. A. Campión dans Enskariana, q• Serie, p. 1,96.
,. Cf. Bull. hisp., 19161 p. 150; tiré 8. part, p. 137. ll s'agit donc1 encore ici, d'uoe
interpolation. Mais d'autre part, on nous dit que Ooiia Sancha, femme de Fernán
Gonzá.lez, íul enterrée avec son mari a San Pedro de Arlanza. (BHhencourt. t. 1,
f· M8).

�,So

HULLETfl' HISPANIQUE

FERl'UN GONZALEZ DANS LA CHRO'i'IQUE LÉONAISE

Ainsi, dans la Chronique léonaise, les données fournies par
les Généalogies, de la valeur desquelles je ne discute point, ont
été tissées !anl bien que mal avec le roman qui se localisait
dens le Valpirre, non loin de la chaussée des pelerins ...
U ne chose me paralt éviden te, e·est que les Généalogies son!
indépendantes du texte de Sampiro-Silos.
II n'es! pas _dou!eux que les quelques dates• qu'elles comporten! aient élé jointcs apres coup. En príncipe, l'auteur ou
les auteurs ne paraissen t pas s'etrc souciés de préciser la
chronologie, mais uniquement de bien spécifier par des détails
hisloriques apparemmcnl noloires ou par des surnoms proba- ,
blement biep connus les personnages mentionnés. Or, une
généalogie est un sysleme, et pour etre juste, il faut qu'il le
soi! comple!ement. La moindre erreur de filiation le fausse a
fond. C'est probablement a cette difficulté que s'est heurté
notre interpolateur quand il a voulu enrichir de Jeurs données
le texte de Sampiro-Silos, sans se douter que peut-i\tre la conciliation n'était pas possible.
Quant aux tradilions auxquelles il a cherché a faire une
place dans le meme texte, elles étaient sans chronologie, en
l'air si l'on peut dire, et sans idenlificalion bien certaine.
Faice de l'histoire avec de pareils élémcnts était une entreprise candi de. A nous de ne pas nous y laisser prendre.
Ces éléments, il convient de les considérer en eux-me'mes;
c'esl seulement la combinaisoh qui en a été faite qui es! a
reje!er. Nous savons ce que fournissait le texte de S'!mpiro~ilos, ce qu'il y avait dans les Généalogies. Ce qui ne se trouve
ni dans l'un ni dans l'autre· vient-il d'une source écrite ou
d'une lradition orale, Nous ne pouvons le dire, mais il y a la
pour nous, une matiere des plus inléressanles. La fa9on dont
l'inlerpolateur a arrangé lesdits éléments esl facilement per9ue
a l'analyse: nous en ferons abslraction, pour réserver notre
attention aux faits allégués.
Non seulemen! la phrase « Iste habuit uxorem Sanctiam ... n
a été insérée a la place qui ne convenai[ pas, mais au s 7,
l'idenlificalion de la Sanctia qui délivra le _comte avec la filie

de Sancho Abarca, veuve d'Ordoño II, veuve ou ex-femme
d' Al var Harrameliz, puis femme de Fernán González, est arbitraire : elle 'n'est pas indiquée par les Généalogies.
C'est d'ailleurs dans ces interpolalions maladroiles que
réside _surtout l'inlérel de la Chronique léonaise. Nous y relrouvons en etTet l'écho de l'épopée, alors en pleine effervescence,
écho d'autanl plus facile a distinguer qn'il se marie moins
bien a la voix de l'histoire.
Mais nous y prenons aussi sur le fait la facon don! toutes
ces chroniques onl été rédigées, sans cesse agrémentées ou
loul simplemen! augmentées de délails mis d'abord en marge
puis passanl dans le corps du texte, si bien qu'il faut, en these
générale, se garder de les considérer comme représen!ant
respectivemenl l'reuvre de l'auteur sous le nom duque! elles
sont connues. Toules sonl, plus ou moins, des miscellanea 1 ,
el aucune ne mérile spécialement d'elre désignée par ce mot,
pas plus la Chronique léonaise qu'une au!re ', con!rairemenl
a ce qu'a imaginé de faire M. Santos Coco dans son édition
du Chronicon Sitense3.

r. Elles manquent dans le Medfonense.

1. Daas l'étaL otl DOus les donnent la pluparl des manuscrits et 011 elles ont été
édilées jusqu'il ces dernicrs temps. C'est seulement. pour la Chronique dile de
Sebastien ou d'Alphonse 111 que nous pouvons mainlcnant remooler, semble-l-il, au
texte primitif, dégagé des addilioos postérieures. Pour les autres · chroniques, ou
bien le tranil est 8 faire, ou bien nous nous trouvons en préseoce d'une miscellanea,
el c'est le cas, j'en com·iens, de la Chronique léonaise, mais c'est aussi celui de la
Chronique dite de Silos.
1. Au surplus, si non seulement chaque éditeur des Chroniques, m11is chacun
des criliques qui s'é'U occupent plus ou moins a fond s'ingénie a leur trouver de
nouveaux litres plus ou moins adéquats, il faudra bieotót renoncer a s'enlendre.
Ne vauL-il pas mieux conserver, autant que po;;sible, et quoi qu'on puisse penser
de leur appropriation, les noms sous lesquels les textes soot connus déj1l, soit par
le jait de l'éditeur, soit pour une autre cause. Cela, bien enlendu, a moins d'une
découverte qui donne le titre original ou le véritable auteur. Je ne crois pas que la
CliroDique de Silos ait été rédigée a Silos : je continue pourtaot a l'appeler Chronique de Silos.
·
3. M. Sanlos Coco ne s'esl pas laissé convaincre par mes arguments au sujet
du seos a donner a Domus Seminis. ll persiste done a prendre ces dem: mots
pour une sorle de périphrase équi,·alant a Silos. Ainsi il faut admetlre que daos le
parler d'alors 1 Silos désignait le monastere. comme on dirait aujoQrd'hui, par
exemple: ((ll est moine 8. Silos. • JI me semble que l'habitude, en latin tout au
moins, était d'énoncer Je mot monasterium, ou coenobiam, ou domus, ce dernier
surlout, comme daos les e::r.emples quej'ai rappelés (Bull. hisp., ~914, p. 17; p. 85 du
tiré a part), ou encore dans ces quatrains latins monorimes sur le monastere, la
• maison • de Roncevaux :
_
Domus ista dicilur Roscidee vallis ....
publiés plusieun fois, et en particulier par le P. Fila (Bol. de la Real Acad. de la Hüt ••
1885 1 p. 172). Avec non moins d'assurance, M. Santos Coco écarte toutes les objec-

�BULl,ETl:i

IIISPANIQUE

Revenons á l'hérolne de Caslroviejo. Si la Chronique générale (texte Marden-Pidal), en fait non pas la sceur, mais la filie
de D. Garcí:J-, c'est sans doule que la vraisemblance et l'intéret dramatique imposaient ce changement, vu la chronologie adoplée.
Sancho de Nava,-re, suivanl celle chronologie (S 69LÍ), •élait
morl en 908 (Era DCCCCXLVI); !'aventure du comle el de
Doila Sancha (§ 710) est placée en 928 (Era DCCCCLXVI).
L'héro'ine, si elle eíl.l élé la filie d'un roi morl depuis vingtans,
n'aurail plus eu le chai•me de la prime jeunesse. Assurément,
il lui fallait une cerlaine expérience pour mater le vilain
archiprelre ;' mais !'aventure étail plus charmanle pour le comlc
el le lecleur dans la mesure ou la libéralrice élail plus jeune.
On comprend c¡ue pareille considération n'ail pas arreté le
tions quo j'ai énoncées, pa.r exemple la constatatioo du fait que le Chronic(Jn ne
figu_re poinl dans le catalogue, dress.ó au unª siCcle, des lines apparteQant au
monastern, oU figure, par conlre, la Vita sandi Dominici, auS&amp;i bien que la Vitasancli
Emiliani; ou ancore le silence étrange gardé par le chroniqueur au sujet du sainl
fondateur de la ;\laison. 1\1. Santos Coco croit répondre suffi1ammenl. en citant le
passage deNicolas Antonio sur la Vie latine de saint Dominique, quel'auteur de la
Bibliotheca vetus n'esL pas éloigné d'attribuer au moine qui a écrit la fameuse
Cbronique. Mais \l. Sao tos Coco aurai(pu se rappeler que l'auteur de la Vie est
Grimald, asse1, coonu, sur.loul. depui~ les publicalions de Dom FeroliD et de !\f. Filz•
Gerald; c'est encare 8. lui, en fail, que :\l. Santos Coco nous suggilre de reconnaitre
la paternitó du Clironicon, simplemenl sur l'autorité d'une conjecture d'Anlonio
qui, comme l'a démontré Dom Férotin (Hist. de l'abbaye de Silo,, p. 2-4), a commis un;
confusinn, Cetle pateroitó reconnue, tout s'c:i.pliquerait: le maine qui avaH consacré
trois livres l. aainL Dominiquo aurait cru inul.ilc de rappeler1 fút-ce son nom dans
une histoire poli tique. Bel esprit de méthode ! Trop beau pour Ctre vraisembJable.
,Jem'étonne que Grimald n'ait pas, daos sa Vie, mis quelques vers comme daos sa
Chronique, qu'il y ail. 6ll un style Yraimenl bien d.ifférenl, qu'enfin nulle partil en
songe 8. employer, pour désigner son mouaslere, cellepériphrue pourtant f lrouvée ,,
de Domin Seminit, et qu'il ail próféré la plate désignation de monasterium &amp;iliense,
Pour moi, je ne puls que maintenir rnes objections, dont aucune certe, ne,m'csl
app~rue par clle•méme comme péremploirc quaod iJ s'agit d'ébraoJer une opio ion
pltuneurs fois séculail'e, mais qui, réunics, me paraissent peser au moins au11i lourd
que les contre-objecl.ioos du dernier édiLeur. Quant a l'établiuement du te.de
silésien, je ne puis que rendre hommage a la conscience el it la bonne préparation
donl il Lémoigne, ne voulant pas m'engager ici dans une diseussioo sur la móthode
employée el sur la valeur des manuscrils. Je les avai11 il pcu prCs tous énumérés
sioon tons décriLs; j'avais méme reproduit des pholographies réduites· et bici;
défl:ctueuscs, mais ~uffisanLes pour donoer une idée des écrituros el des différenccs
de mains (nol.ammenl entre F-181 el X- 190, quoi qu'eo pense M Santos Coco),
J'aurai l'occasion d'y revenir; je m'en liéns pour le mome.nt ace qui louche de plus
prils 8 la Cbronique léonaise, soit la ilfi!fcellanea pour M. Santos Coco, - P.-S. TouL
ccci élail. prdl pour le tirage quand je re~ois l'lnlroducción a la Hisloria Silense de
M. G6mez Morcuo, oll je vais (.p. n:1 eL -,;uiv.) c¡ue mes objeclions ont ou plus d'effet.
Oo rccoonail que la Chronique de Silos ne sor\ pas el ne peul pa. sortir de Silos.
C'est l'cssentiel. Car pour ce qui esl de faire de seminis un nom propre 1 je n'y ai
pensé que faut.ede mieux. M. Gómez Moreno n'a rien trouvé non plus.

FERNAN GONZALEZ OANS LA CURO'.'ilQL'E LÉONAISE

,83

P. Mariana (VIII, 5), qui place les faits auxquels nous faisons
allusion en 958, el marque la mort de Sancho de Navarre en
926, &lt;&lt; salutis anno nongentesimo vigesimosexto 1), ce qui donne
a l'intéressée au moins trente-deux ans, et combien avec !
C'est cel écueil que le chroniqueur a voulu éviler. Je dis le
chroniqueur: il s'agil de celui de la Générale; car celui auquel
11ous devons la Chronique léonaise dans l'état · acluel ne s'est
pas embarrassé pour si peu, encore moins que le P. Mariana.
Les Généalogies lui donnaient la dale de 92iÍ pour la mort de
Sancho. En 960, dale adoplée par lui pour fa capture du
comte, Doña Sancha aurail eu lrenle-six ans, sans compter le
reste ... Le rédacteur de-Ja Générale a eu plus d'égards pour elle .
Il estcurieux que cesoit acelui-ci que soient venus les scrupules, et non au poele. Mais le poete ne s'encombrail pas de chronologie. Parlant, sceur ou filie, peu lui impcirlait: elle ne pouvait, celle qui délivra de ses fers le comte de Casti,lle, celle qui
excita les demiers désirs (combien funestes) ! de l'archiprelre
chasseur, manquer d'etre jeune: elle l'élail nalurellement.
L'idenlification de celle vaillante navarraise, qui rappelle a
!'esprit le souvenir des rudes serranas de l'archipretre de Hila,
étant ou paraissanf impossible avec une Doña Sancha, filie ou
sceur d'un roi de Pampelune, faul-il rejeler simplemenl l'historicité de la légende, meme dans sa forme la plus .réduile,
celle de notre Chronique?
En 960, Fernán González, comte de Castille depuis plus de
quarante ans, élait probablement veuf de Doí,a Sancha,, donl
le nom ne parail point parmi les personnages qui confirmenl
un document du 5 juillet 963, et parmi lesq uels on trouve Fredenandus comes, Urraka regina (sa fille)3, G rsea Fredenandiz
(son 61s).
11 a pu alors, certes, promellre le mariage a une fille deroi
• 1. Les ~eu:i. _derniers documenl.s cilés par Salazar (Hisl. de la casa de Lara, t 1,
p. So) et ou elle figure soot de 947.
~- Becerro Gótico dt Cardeña, p. 13.
3. VeltVe d'Ordoil.o Ul el d'Ordoño lV 1 peu\•etre a cctte époquc remariée a,·ec
Sancho .\barca, si l'on ea croit. le P. Serrano, qui combaL l'opinion conlrairc de
Morcl (Cartulario del lrtfanrado dt! Col}(lrrubias 1907, p. :u.1 et. 38). D'apris la Chronique léooaise, son troisiéme mari aurait Cté un certain Bermudo « scilicet Vcremundo » (S 7,).

•

�•

BULLETIN HISPA '\'!QUE·

ou a loule autre. Ce qui est sur, c'est que les ·acles ne nous
fon! pas connailrc d·aulre comtesse de Castille, épouse de
Fernán González, que Dofia Sancha, et que le nom de celle-ci
dispáralt des documenls a l'époque oii nolre Chronique la

T.... E

S'appelait elle Conslance, comme veul le Rodrigo? La tradilion que représente ce poeme peut avoir des lrails historiques,

RO;\IAN DE SAINTE TIIÉRESE

marie avcc le comte.

a cOlé de défonnations évidentes,

comme le nom donné au roí

de Navarre, Sancho Ordonne:. l\lais Constanra n'est pour nous
qu'un nom de plus, et qu•un embarras de plus.
Tout en admetlant que Doiia Sancha mourut avanl son mari,
Salazar (llisl. de lit casa de Lara, t. 1, p. 5o) écarle deux documenls d·o¡, il résulterait que le comte Fernán Gomález aurait
eu une seconde femmc, du nom d·Urraca; l'un d'eux est de
965: pour le savant généalogiste, il s'agirail la d'un autre
Fernán Gonzále,, comte de Lara (cf. l. 1, p. 44).

Pour les raisons exposées par M. Sanpere y Miqucl (Rev.
de Arch., 1904, X, p. 380), on peut admeltre que les Généalogies furent rédigées en Navarre. n·aulre part, d·apres M. Serrano y Sanz (Noticias ydocamenlos hist. del COlldado de Hibagor:a
hasta /u muer/e de Sancho Garcés lll •, p. 48), les Généalogies
dans le ms. de Meyá - il en juge par les fac-similés de Palomares - scraient du début du x1• siecle; aussi, réagissant sur
une opinion invélérée, mais mal appuiée, en fa¡¡.¡¡ grand cas
(p. r59). Dans ces condilions, il est dillicile de ne pas tcnir
compte de ce que nous en retrouvons dans les Généalogies du
ms. A 189, el c'est le cas pour ce qui cst dit des unions conlractées par Dofia Sancha, filie de Sa11c/ius Garsie::; Maior cognomento Abarca, car cela nous le lrou vons dans le Medianense
comme le A 189 et dans le legiO/lense de Traggia '· L'addition
de a: Legionensis" a pres e, imperaloris 1i el de n comitem »
avant « de Alaba» n'a rien de lrouhlant.
G. CIROT.

( A suivre.)
1.

Madrid, Centro de Estudios hist.,

Memorias _de ln R. Acad.

1912.

~ la 1/ist.,

t. _IV. 31. Campion daas le ,·ol. cité, p. 4¡r,
compa~e le Leg,ontn.se d_o ~ rdgg,a o_t le l/edi11~eflSe; el ll. Serrano (ou,·r. ciló, p, ¡o),
2.

1
Je .1ledtarumst: avoclc e cod1ce de Leon n, q u1 o e~t autre que Je A 189, donl je venais
de pubUcr(1911) le conlenu (je veut. diro la Chron. léouaisc el les Géaéalogies),

PAR

M. EDMOND CAZAL'

En 1908, M. More! Falio, conslalail en ces termes l'une des
plus grandes !acunes de rl1isloire lilléraire d'Espagne :
Nous 11e possédons aucu¡¡ ouvrage importan/ sur la myslique
espagnole au xr,• siéc/e et /out fait prévoir que ce chapilre si
considérab/e de /' hisloire religieuse de la Péninsule ne sera pas
/1-.iilé de longlemps comme on souhai/erail qu·u pfit r, 1tre,
j'enlends par u,¡ esprit libre,
inféodé ,, te/le ou le/le lcole,
mais !léanmoins sympaWiique aux doctrines conlemplatives en
mt!me temps que Iris informé.

"º"

M. Edmond Caza) s'est cru désigné pourcette haute interpré-

tation. 11 a eu l'initiativc d'éludier ladoclrinedesainleThércsr,
non dans la lourde atmosphere d'une bibliotheque, mais au
creur meme de l'Espagne lhérésiennc. 11 a suivi les traces
de la carmélite d'Avil;,. a Medina, de Tolede a Séville, de.
Burgos a Alba de Tormes. Sur son passage, les couvenls du
Carmel se son! ouverts avec une hospitalilé toule caslillane
el M. Edmond Caza! en a profilé pour inlen•iewer sur l'amour
divin les earmélites de bonne volonlé. Le pcre Silverio de
Santa Teresa a bien voulu aider cet enlhousiaste biographe
de son érudilion et de son crédil. Toutes ces ressources pou,. L'élude écrite par ~l. Edmond Cual (Sainle Tltirese, Paris, OllendorO', 3,3 pag~s
in• 1 2), comprend oulre l'avcrlissc~~nt : 1• un~ _bio¡rraphie (145 pages)¡ 2•. uoe séne

d'éludes complémentaires: ,l/yst1cume, hysterie, auto-irotume. le prob~me de la
catalepsieet de l'exlraction du caur. Un plag~t malhear:,eua:: ~m.ur ThérAae de l'Enfant
Jés1U (35 pages); un appendice: La profemon de .sainte Therese, Le caur de samte
Thérbe. Bibliographie {8 pages).
2. les ltcluns de sainte Thértse. Bullt:lin hispaniqut de janvier-man 1908.

Bull, hilpan.
'9

�•
•
BULL6TIN HISPANIQVE
286
vaienl, en effet, nous offrir une étude magistrale 3. la fois
vivante et documenlée, imparliale el pénélranle.
L'échec de M. Edmond Cazal n'en cst que plus décevanl,
el ses erreurs n'en sonl que moins excusables. Commenl ·
Je lecteur de bonne foi, qui ne peul recourir aux sources
originales, n'accepterait-il pas avec confiance la déclaralion
du prologue :

J'ai cherché la vérité avec tout le calme qu'il esL possible de garder
devant une femme aussi passionnanle que ThérCse d'Avila et je
me suis efforcé d'étre un biographe exact, complet et, peut-etre,
impartial 1 •

Hélasl on esl toujours moins imparlial qu'on "': le croil.
M. Edmond Ca~al le sail mieux que personne, lui qui a si bien
défini les posilions respeclives de ses devanciers :
Cette vie exceptionnelle, ils l'ont fait servir 3. la démonslration
étroite et Corcée de leurs conceptionssur certains étals psychologiques,
de Ieurs doctrines sur les caractCres de l'amour divin, de leurs
hypolheses scientifiques SUl' l"hypnose et l'llxtase. La Carmélile
est une sainte 1 une. malade ou une folle, selon. qu'ils étaient aliénistes, médecins ou moines. lls n'ont méconnu que ceci qui est

capital : c'est que Thérese fut d'abord une femme, une ardenle
femme d'amour ...

Or, c'est bien un roman d'amourquenous aolferl M. Edmond
Caza!, un roman de voluplé, de sang et de mort. Et nous lui
en savons plus gré qu'il ne croil. 11 fallaiL pour obtenir ce
résultal des qualités vraiment originales et qui n'abondent pas
chez les thérésiens, je veu,c dire : un enthousiasrne optimisle
pour les choses d'Espagne, ¡•jmagination d'un-arliste el le
talent d"un auleur dramatique . Grace ces ressources, la biographie de sainte Thérese devient une brillante narration,
illustrée d'images vives, animée d'émouvanls dialogues,
rehaussée enfin par un dénouement d'outre-tombe.

a

1.

Sainte Thir!se, p.

A la vérilé, on aimerait connaitre davantage le caractere des
parents de Thérese et l'influence de leur éducation. Mais
M. Edmond Caza! esl pressé de nous présente_r son héro!ne:
Le Pére FranQois de !libera·, jésuite, qui l'a connue et qui fut son
premier biographe, dit qu'ellc avait un teint d'un blanc mat émou~
vant, des chevcux noirs et bouclés, un front large, uni et tres beau,
des ycux noirs prcsque tonjours vifs et gracieux, avec de la profondeur et de la gravité certains moments ... 1.

a

En réalilé, si l'on a tl!cours au lexle de Ribera; on constate
qae le leinl de Thérese, loin d'elre mal, élail « blanc et rose o.
&lt;&lt; Quant aux ·yeux, ils étaient noirs, ronds, a fleur de tete,
pas grands, mais si bien placés, si vifs el si gracieux qu'ils
obligeaienl chacun a rire des qu'ils riaienl toul en devenant
tres graves des qu'~lle voulait que son visage exprima! de
la gravité'. •
Edrnond Caza!, oubliant la réservc de l'honnéle Ribera,
agrandil les yeux de sainle Thérese par de suaves gradations :
Que n'oblient pas de ses amis la Carmélite? Tout cela, rien qu'en·
posanl sur eux'le velour.s profond de ses yeux 3.
Calme, souriante merne, a peine plu~· pille que d'habiltide~ veloutant

aforce de volonté le feude ses grands yeux noirs ... 4,

.i.

•••

:a, P. ~-

LE ROMAN' DE SAINT.E THÉRi:SE

1 •

l\lais celle idéalisation n'esl qu'une faiblesse . M. Maurice
Maindron n'en est pas loujours exempt, comment la reprocherait-on a M. Edmond Caza!?
Ce biographe .nous évoque ensuite, un peu rapidemenl,
Thérese dans son enfance inquiete, sa brillante adolescence
el son pénible noviciat. Le tableau qu'H nous faitdu monastere
de l'lncarnalion .rappelle les reveries romantiques de Calulle
Mendes:
A l'lncarnation, celte perdition devait etre assez facile. Autout des
murs du vaste jardin&gt; toutétait désert. Qu'un Don Juan o5at J'escaladc,
il ne risquail point d'étre vu . A la nonne amoureuse, au galant
t.P.~3.
-Rihera, Vid 11 di 3a,1ta Teresa, lib. IV, cap. 1, &lt;1 Los ojos negros y rc&lt;lon&lt;los s un
p:&gt;cu papujados ... no grand.es, pero muy bien pncslos y ,·ivos y graciosos, que fn
riycndo8e; se royan todos ... y por otra parte muy graues quando ella q_ueria mmlrar
en el rn~L:o grauedad, ))
·
3. P. i78 .
4. P. 186.
:.i:.

�,88

ernpressé, les bosquets offraient de discrcls refuges. Quant aux conséquences, pour si redoutables qu'elles soient, quelle amoureuse y pense
dans l'entraincment de la passion 1 ?

Aussi sommes-nous rassurés d'entendre M. Edmond Caza!,
dont l'intuiLion est infaillible, affirmer la virginité de sainle
Thérese.
A ces jeux, Thérese perdit tres certaiuement sa candeur, mais plus
certainement encare, elle n'y risqua pas sa virginité, qu'elle garda.

Apres ce témoignage d' &lt;e impar,tialité », le biographe, dans
son savoureux chapitre : !'Amante de Jésus, idenlifie, sans
discussion oiseuse, l'amour divin avec l'amourcharnel. JI oublie
que Jésas fait homme n'apparait a Thérese qu'a la fin de son
évolution mystique.
Par son amour, Théresc possédait Jésus fait homme, Pour taus les
sens de son corps, instinclivement a vides, Jésus était une réalilé tangible, visible, odorante, parlante et bruissanle, qui avait au baiser un
go\It déleclable et précis; une réalité aux formes vivan tes qu'elle
serrait sur son sein, qu'elle étreignait et sur la poitrine de qui, souriante et les yeux fermés, elle s'abandonnait,.

Une qÜeslion se pose cependant qui aurait du arreter au
passage M:. Edmond Caza!, expert en pbysiologie sexuelle .
Dés ·1ors, ce que Thérese appelle l'oraison ne sera pour elle autre
chose que l'acle d'amour sous sa double forme :le don etla possession.
Dans l'acte d'amour, chacun des amants se donne et possede, prend
et est possédé. Cet acte, en plus des extases spirituelles, produit une
jouissance cofporelle dont la profondeur, l'acuilé, l'intensilé varient
suivant les qualités physiques des amanls 3,

Apres cette définition péremptoire, on s'attendrait a ce que
l'oraison, si directement intluencée par le tempérament de la
Carmélite, soit parliculierement fervente pendant la période
de jeunesse. JI n'en est rien ·cependant. Apres nous avoir
déclaré que, a !'a.ge de dix-neuf ans, Thérese était déja un « brasier » d'amour, le biographe constate lui-meme que de 1538
a 1555, c'est-a-djre de la vingt-troisieme année a la guaranl.

2.

•

BULLETIN H!SPANIQUE

P. 43.
P. 55.

3. P. 5~.

LE ROMAN DE SAINTE THÉRESE

•

,89

tieme, la Carmélite abandonna l'oraison. A ,¡elle dale seulement (l'i\ge critique, précisc M. Edmond Caza!¡ et jusqu'a
soixante-sept a □ s, elle s'adonnait a l'auto-érotisme. Pourquoi
se serait-elle privée de le faire pendant dix- sept ans, alors que,
d'apres ce biographe, son tempérament, ses leclures, son idéal
religieux la ramcnaient vers des émotions dont elle avait déja
gouté la volupté? 11 semble au contraire qu'elle n'obtint la
plénitude des graces mystiques qu'apres avoir discipliné son
tempérament.
La réforme du Carmel appara!t bien dans la vie de sainte
Tbérese comrne le nrnud de l'action dramatique et il faut
rendre celte justice au narraleur qu'il a décrit, comme elle ne
J'avait jamais été, cetle lutte arden te des amis de sainte Thérese
et de ses adversaires.
Contre le Dieu éternel; contre un saint mort; contre le Pape et le
général de la Compagnie de Jésus bien vivants; conlre un évé.que 1 des
dominicains 1 des jésuites, des prétres séculiers, des gentilshommes
puisso.nts qui ne se montraient pas toujours 1 mais dont on sentait
l'infatigable acli•m; contre toutes ces forces du Ciel et de la Terre
conjuguées, que pouvait le provincial des Carrnes, la prieure de l'lncarnation, quelques centaines de carmes et de carmélites effrayFs par
la Réforme dorrt ils prévoyaient la généralisation, enfin une douzaine
d'hidalgos et leur clientele 1 ?.••

Encore, pour bien comprendre le caraclere de cette réforme,
faudrait-il écrire l'histoire de la réforme générale de l'Espagne
rcligieuse dont l'un des dirigeants les plus actifs paratt ctre
Pbilippe II.
A pres avoir célébré le triomphe de sainte Thérese et la fondation du couvent de Saint-Joseph, M. Edmond Caza! nous
décrit la « formidable né_vrose colleclive" des nouvelles carméliles en r.ecourant aux images les plus impressionnanles de
son laboratoire :
Ce sont les vio1ons et les violoncelles d'un orchestre dont les vibrations1 uniesen crescendo, se poussent, se soutiennent, s'exasperent,
éclatent en une tempéte h:irmonieuse et puissanto; ou bien, c'est Je
bouillon de cuJlure otl toutes les germinations s'enlr'aident, oll e}les.
1.

P. u6.

�BULLETJN BJSPA~IQUE

LE ROMAN DE SAINTE THÉRESE

croissent d'autant plus vite ~t fort qu'elles sont plus nombreuscs el
virulentes; ou encare, c'est l'alambic de vingL liquides amalgamés,
formant un gaz unique d'une énergie sans limites.,.'·

Mais enfin un cri gémissant s'exhala de leurs étres et ilsretomhCrent,
soupirnnts, épuisés, revenant de si loin 1 !

,90

Cependant, la fondatrice sort de sa relraile pour crécr en
Castille et en Andalousie de nouveaux monasleres. Le biographe
reconslituc celte campagne spirituelle avec un cnlhousiasme
communicatif. GrUce a lui, nous savons les épreuves nombreuses dont l'intrépide Carmélile tl'iomphait dans ces lointains voyages .
Malheureusement, le roman passionnel rcnait au chapilre
snivant 2 • Rien n'y manque, ni les homélies improvisées, ni
les portraits moins vrais que vraisemblables, ni les enlrcliens
romanliques de Thérese de Jésus et de Jcan de la Croix :

a

Et le dialogue la fois sombre et passionné &lt;lut se tcrminer ainsi :
Quand, O ma mere~ -- Aussilol que j'aurai la maison et les quatre
rnurs d'un monastere d'hommes. - ~1 'appcllcrai -je alois comme
aujourd'hui? - Non! Tout en vous sera renouvelé . Vous serez Jean
de la Croix 3, n
&lt;1

Et apres avoir expliqué l'amour divin dºaprcs sainle
Thérese, M. Edmond Caza) vcut bien nous éclairer en
quatre lignes sm· la fa~on dont le comprend sainl Jean de la
Croix.
Ne pas dormir. ne pas manger, s'exlénuer dans les agenouillcmcnls
de quaranle-huit heurcs 1 qu'étail cela, en vérité, puisqu'cn plaisant
Ace Jésus qu'elle aimait, il lui plairait a elle! ... 11 cricrait, il balbu•
-tierait dans ses ex.lases : « Jésus ! Jésus ! 1i Mais c'csl: &lt;t TbérCse !
ThérCse ! 1) que gémirait passionnément son creur !r.

ll faut voir avec quelle complaisance, le biographc, - si
.i'ose le nomme,· ainsi, - décrit les « ébals, de la Carmélile
et de son fils spirituel :
Cramponnés aux. barreaux. de la gril1e, face a face, la bouche
entr'ouverte, les paupieres mi-clases, les Jeux révulsés, ils se tendent
l'un vers l'autre, et leur ardeur est si violente, leur allirancc muluellc
est tellement irrésistible que leurs genoux ne touchent plus le sol!

Apres un tel tableeu, la fin du livre serait bien fade si ne
sortait de l'ombre le moine fatal qui va bientot jouer le role
de bourreau el transformer le romanen mélodrame.
Tous les biographcs anlérieurs a M. Edmond Caza! ont terminé leur récil a J°enterrement de sainte Thérese. l\lais l'imparlialitéde notre historien lui fait douter dela mort elle-meme.
11 nous ofire done un épilogue sensationnel en trois tableaux :
Thérese es/ enterrée .vivante, L 'arrachement da ca,ur el la mort,

Le marlyre posUiume.
Nous citons le passage le plus pathétique :
En Yiolant la sépulture (le P. Gratien) avait un but. Il y alla droit, ·
Sans pudeur; il enleva le drap breché d'or, écarla le large scapulaire,
passa les rnains sous le corps étendu, dénoua la robe, la fit glisser
d'un coup, avec les manChes qui se retourn8rent, avec la chemise
qu'il avait en meme ternps saisie. Les converses élaient tombées
Agenoux. Lui, il se penchait 1 de nouveau admiratif, devant le miracle
plus complet que jamais il ne l'eut revé : le bus te, nu jusqu'a la taille,
élait blanc, de chairs pleines et fermes, de formes nm·males, avec les
seins dressés comme s'ils eussent étévivants ! Et pas la moindre puan·
teur de cadavre, non! mais une odeur saine et néanmoins troublante
de femme exlremement propre, un peu grasse. En_ce temps de routes
peu sU.res, les moines eux-mémes ne dédaigoaient pas d'etre armés.
Pourquoi le P. Gralien, grand voyageur, n'aurait-il pase~ sa navaja?
ll sorlit d'une de ses poches le long couteau, l'ouvrit et la lamelarge,

effilée, poinlue, réfléchit en éclair les flammes des chandelles. Les
con\1erscs, rnaintenant apeurées, se cachaient le visage dans leurs
mains. Pour qui n'est pas anatomis_te, le cmur humain se trouve tout
a fait a gauche. Done, le moine n'hésita pas. Et sous le sein, il planta
le couteau . . ThérCse I ThérCse! tcréveillas-tu brusquement, unefoi§
de plus - la dcrniere-3. ~a piqllre et au froid de l'acier ?-Ouvris-tu
les )eux ~ Vis-lu le maine a la fois relors et lémérairc qui int:onscie1nment te tuail 2 ?

Je crains fort que la vision de M. Edmond Caza! n'inspire
mémorable, que l'Espagne ne nous pardonnerait jamais. En allcndant cette consécration populaire,

a Pathé un film

l. P. ! ',l',I.
2. P lii, cl1Jp. \"111, .!/1 chenenls¡1 :1ssio1111is.

3 P. 1¡1.
~. P. 178.

1. P. 191.
~- p, -.a3~-

�BULLETIN BISPA''UQUE

LE ROMA1'4' DE SAIN:TE TBÉR°ESE

nous examinerons la documentation du biographe. Mais il est
d'abord nécessaire de définir sa mélhode el son critérium au
point de vue de la psychologie expérimentale, de la lhéologie
et de l'histoire .

.

•
••
En écrivanl la derniere biographie de sainte Thérese,
M. Edmond Caza! a-l-il tenu ses engagements de n'elre ni
médecin, ni lhéologien, ni philosophe?
Des apologistes et des compilateurs religieux, des psychologues et
des savants, en redingole de lalcs, en soutanes de jésuites, en tuniques
raisin sec de carmes ou en robes blanches de dominicains, sont allés,
- ou ne sont pas allés, - a Avila. lis ont taconté ou commenlé la
vie de sainte Thérese selon une idée, un plan, un but précom;us. lis
l'ont racontée plutót mal. Ilsne l'ont ni bien connue ni bien comprise,
parce qu'ils ne voyaient a traven elle, que leur superstition, ou leur
foi, leurs lhéories, leurs systemes, .. 1.

Apres ce réquisitoire, d'ailleurs justifié, M. Edmond Caza!
est lenu plus que personne de n'avoir ni systeme, ni théorie,
ni superstition. On pourra en juger par cel averlissement
dénué de toul artífice :

,93

ramenant a la neurologie? Tel est bien le point de vue de
M. Edmond Caza! :
Taus les grands mystiques, fernmes et hommes, sont de grands
hystériques. La puissance de leur mysticisme est en fonclion directe
de la gravité de leur névrose 1 •

Celle explication, d'ailleurs un peu désue!e, réunit encore
parmi les neurologues contemporains d'illustres suffrages,
mais pour la bien défendre, il faut une mallrise de tout premier ordre. Les études spéciales des D" Richer et Eugene
Lcroy se limiten! a des observalions de clinique ou a de
simples hypolheses, sans cesse révisées, jamais définitives.
Alors que le D• Jane!, donl la consciencieuse observalfon fait
aulorité, hésite a recourir au mol d'hystérie, qui est décidé.ment d'un emploi dangcreux, M. Edmond Caza! ignore ces
timidités. A trois siecles de dislance, mais en quelques ligncs
péremploires, il diagnostique ayee une étonnante hardiesse
« l'asthénie de sainte Thérese, ses fievres paludéennes, ses
crises d'hystérie, et surloul ses allaques de catalepsie n.
Que serail-ce si M. Edmond Caza! était médecin? Peut-etre
alors prendrait-il ces grands mots moins au sérieux. Celle
foi, un peu nalve, en la science médicale, nous conduil au
précieu,x chapilre : Mysticisme, hystérie, auto-érotisme, ou les
problemes les plus complexes de psycho -physiologie sont
résolus en seize pages inclusivement.

Il n'y avait tout sfmplement qu'fl écrire ceci: &lt;( ThérE:se n'avait pas
la vocation religieuse. n Parfaitement ! Celte jeune filie n,était pas
faite pour la vie conventuelle. Si, a seize ans, elle avait épousé un
homme digncd'elle, qui l'ellt, ou rendue grosse tout de suite, ou emmenée a la cour de Philippe II, ThérCse serait devenue une trCs
bonne mere de famille, ou une tres puissante femme d'Etat. Elle n'aurait pas été malade. Daos l'un ·et l'autre cas, elle eut obéi ala logique
et ala nature qui veulent qu'une jeunc filie d'imagioation et de sang
chaud cesse d'6tre vierge le plus tót possible et qui exige .qu'une
femme intelligente, d'esprit indépendant et curieux de savoir avide
d'autorité, ne soit pas astreinte aux puériles pratiques superstitieuses
d'un couvent 2 •

. Dios, l'invocation: Baise-moi avec le baiser de ta bouche ! » est comme
un leit-motiv . .'Mais on connait assez maintenant l'amour de Thérese ,.

Las! Fallail- il abolir toutes les inte1·prétalions, pour se
rallier ensüite a la moins originale d'enlre elles, je veux dire :
celle du D' Charco!, qui a cru expliquer le mysli.cisme en le

Hélas, non! Apres celte lecture, nous le connaissons moins
que jamais! Si ignorant que soil M. Edmond Caza! de la
méthode d'inlerprétation allégorique, familiereaux théologiens

1

Sainte ThérCse insiste plusieurs fois sur le fait qu'elle s'unissait

a Jésus dans sa tres Sainte Humanité. « En ses Conceptos del Amor de

1.

P. 5.

I.

:i.

P. 29.

2.

P. :152.
Op. cit. J p. :i54.

•

•

�•
&gt;94

1.E ROMAN DE SAUl'TE THÉRi:SE

médiévaux, il n'a pas le droitde faire et primer a sainte Thérese
ce qu'elle n'a jamais voulu dire. Le lecteur qui voudra bien
ou vrir les Pensées sal' l'Amoul' diuin • connaitra l'inlerprétation
que nous donne la mystique sur le Can tique des Cantiques:
La réalilé n'esL-elle pas plus admirable encore ! ~e nous appro-

Si l'on est d'imaginalion pauvre, de nerfs calmes, de. sens lourdement
endormis, l'on n'y trouve que palhos et l'on s'endorL sur de longucs
phrases 1 •

chons-nous pas du tres Saint-Sacrcmcnl? Je me suis m6me demandé
si l1Épouse ne sollicitait pas ici de Jésus-Christ cetle faveur qu'il nous

fait plus tard ...
Apres cela, notre biographe peut inclure le sacrement de
l'Eucharisli·e dans son chapilre : Myslicisrne, hyslérie el au/oérolisme. Mais que devient son impartialilé?
Ce contre-sens prouverait - s'il en était besoin - que
toul historien d'une myslique «catholique orthodoxe • devrait
connallre la doctrine de ses Lhéologieps. Sainle Thérese (il faut .
bien en prendre son parli) demeurrr;t toujours espagnole
et catholique Pour comprendrc sa doctrine, il cst done nécessaire d'éLudier le Moyen-Age espagnol, c·esl-a-dire de faire
lant soit peu de théologie.
Les iecteurs, qui ne sont pas au cournnt de la terminologie ffiJStique,
sont priés de vouloir bien palienter un peu jusqu'au chapitre intitulé:
l'A manle de Jésus et de lire en suite le chapitre intitulé : Mysticisme,
hyslérie, aulo•érolisme 2.

a

N'en déplaise M. Edmond Caza!, pour expliquer la terminologic d'une mystique du xv1 e siecle, ce n'esl pas aux interprétalions médicales qu'il faut recourir) mais bien aux sonrces
lilléraires et historiques de celte terminologie, c·esl-3.-dire aux

théologiens caslillans c¡u·a lus sainle Thérese : Alonso de.
}ladrid, Francisco de Ossuna, Bernardino de Laredo et San
Pedro de Alcántara 3. )l. Edmond Caza] n'ignore pas que' son
hérofae a lu et relu, pendan! dix-huit ans de féconde assimi- /
Jation, le Tl'oisi.eme abécédaire spiriluel, mais il néglige eette
source essentielle :

•

,g5

BULLETU'f UISPANIQUE

Ce sont des livres ala fois décevants et forrriidables, les ouvrages
de mysliques comme un Fran&lt;;ois d'Ossuna et un Jean de la Croix.
1.

TraUuclion d, s Carmélih:s, l. Y, p. ~oo.

~- P. 3~, nole 1.
•
.
3. i\J. ,forel-Fatio a ót.abli celt.e nécessité dans son éLude rnr les f,tctures de samte
1'bérCse. Op. cit.

,.

M. Edmond Caza!, pour ne pas nous endormir, ferme ces
livres redoulables et préfere expliquer la terminologie mystique
d'apres les docleurs " Legué , et « Gilles de La Tourette n ou
encore d'apres le psychologue" Havelock Ellis n.

• ••
L'élude de M. Edrnond Caza! ne rentre pas plus dans le
domaine de l'hisloire que dans celui de la théologie. Certes,
ce biographe a mis a conlribulion les archives du Carmel el sa
biogn1.phic. en témoigne, mais quclle critique a t-il fail subir

a sa

documenlation? Quelles référcnces donne-t-il? Quelles
sont les sources de ses cilations? Sous prélexle qu'une édition
enriehie de tout cela serait onéreuse et réservée aux seuls
" nababs», M. Edmond Caza! s'esl limité a publier ses affirm~tions. Libre au lecleur d'alleren Castille et de recommencer
Ja campagne inlrépide du bi~graphe thérésien. Ribera est cité.
d'apres la défcclueuse traduclion du Pere Bouix et sainte
Thérese, d'apres celle des carmélites de París sans l'indicalion
de la page, du cbapilre, du ,·olume donleslexlraile la citation.
Le naL·ralcur en arrive -

ce qui est plus grave -

a uliliser

les textes pour improviser des dialogues passionnés et des
hon1élies fanlaisistes ou sa pensée se substitue plus ou moins
a celle de la Carmélile. )loins le slyle el l'équilibrc, c'est bien
l'histoire a la maniere de Tite-Live.
On comprend aisémcnl que Ollendorf, soucieux avanl lout
d'éviter les notes el les références, est responsable de la plupart de ces !acunes. Encore fallait-il qu'il lrouvat un_ auleur
complaisant.
Que si l'on s'en tient slrictement aux procédés de raisonnement, sans discuter la qualité de la pe~sée,-011 esl frappé par
de nombreuses cóntradictions. II est vrai - et M. Edmond
1,

P. 33.

�096

BULLETlN RISPA.NIQUE

Caza! ne s'esL pas trompé en le disant - que sainte Thércse
n'avait, a son enlrée au couvent, qu'un mínimum de vocation
rcligieuse. Mais cambien l'exagération de l'expression· nuit
a la vérité en la rendant paradoxale, c'est·a-dire suspecte :
ll cst une chose que tous les biogl'aphes el commenlateurs ont
paru ignorer et qui pourlant vaut qu'on en parle. Monialc arden te et
mystique, et cependant malicieuse et gaie; carmélite et réformatrice
impitoyable du Carmel; séduisante créatrice d'une regle suave, féroce
el logique; hystérique tourmentee par d'insatiables désirs et p3.mée
dans des hallucinations, des suggestions el des ex tases érotiques d'une
violence inouie, Sainle Thér'ese n'ajamais ea la vocation religieuse 1 •

11 semble bien que cette derniere ex pression est prise au
sens. le plus restreint: « Une nonnequi a vraiment la vocation
suit la regle avec calme et y trouve tout son plaisir.,,Quelques
pages plus loin, M. Edmond Caza! nous apprend qu'en 1534,
c'est.a-dire 0. l'fige de dix-neuf ans, ((Thérese et Jeanne, brasiers
ardenls déja, ne pouvaient que brCiler davanlage aux flammes
cachées dans le Troisieme Abécédaire et que loul de suite elles
découvrirent avec la plus vive émotion ,&gt;.
D'aucuns répondront sans doule que la vocation religieuse
des grands mystiques est bien cet ardent désir d'aimer Dieu
et que pour s'enflammer si vite a la lecture du Troisieme
Abécédail'e (« ce sombre pathos ", vous en souvient-il ?), il faille
vraiment ctre prédestiné ...
En r.éalité, si l'on s'en tient au témoignage de sainte Thérese,
aucune de ces deux positions n'est soutenable. Loin de nous
dire qu'elle était a Becedas « un ardent brasier », la carmélite
nous apprend qu'elle est restée de longues années sans comprendre ses lectures .

•• •
Mais que sont ces vices de définitions ou ces !acunes de
documentation a·coté de la sensationnelle découverte d'une
« Thérese enterrée vivante "? C'est elle qui a valu a Ollendorf
i.

P. 7.

LE ROMA.N DE SAfNTE TJ-IÉRESE

le succes lucratif de plusieurs éditions . ll est done nécessaire
de lui consacrer une élude approfondie.
L'on lrouvera dans le chapilre 11, parlie 11, le résumé du severe
travail de recherche et de classificalion documentaire, d'examen critique, de déduction logique et parfois syllogistique auquel je me
suis livré pour arriver ;\ la cerlitu&lt;le de la vérité.

Le caractere de ceUe documentation est surtout négalif.
111. Edmond Cazal-cette constalalion n'est pas une critiquen'a établi sa these sur aucun document nouveau, mais sur une
inlerprélation personnelle du ,premier biographe de sainte
Thérese, Fran9ois de Ribera, des déposilions faites a l'occasion
de la béatification, des cerlificats d'exhumation et de la tradition orate.
M. Edmond Caza!, frappé des nombreuses inexactitudes et
des conlradiclions d11 récit de Ribera, ému, non sans raison,
par l'enterremenl hi\lif de Thérese et les mystérieux appels
que deux carmélites entendirenl résonner .dans le cercueil de
la sainte, en déduit :
1 ° que Ribera dissimule un elTra)'anl secret;
2° que sainte Thérese fut enterrée vivanle a l'état
de
catalepsie.
Une découverte en amene une autre. Notre observaleur,
poursuivant son enquete, fait trois nouvelles constalations :
I o le cceur de sainte Thérese, vénéré a Alba de 'formes, fut
ealevé a une époque indélerminée ;
· 2º il porte a son sommet une cicatrice horizontale, &lt;( valve
d'un trou en estafilade ", que l'imaginalion espagnole a atlribuée a la transverbération;
3° un « inconcevable silence " pese sur le P. Gérome Gratien
pendan! et apres l'enlerrement de sainte Thérese .
Des lors, lout apparatt avec une lumineuse évidence. Ce_ne
sont pas les deux carmélites dont parle la tradition qui ont
arraché le coour de sainteThérese, mais le P. Gratien lui·meme.
Il a du le faire saos adresse, ce qui explique le coup de navaja
en plein creur. 0r, ce geste fut un meurtre par imprudence,
puisque Thérése vivait encore dans son cer.cueil 1•.•
Examinons successivcment les arguments précités.

�098

LE RO.HAN DE SAINTE 'l'HÉRESE

•99
Thércso constaten! que sa vieillesse, inévitablement déprimée
par une vie de combal et de nombreuses infirmités, paralt,
dans les dernicres années, s'ctre libérée de la névrose.
Ribera la décril ainsi sur le lit morluaire:

BULLETIN HISPA:'tlQUt

Les inexactitudes de Hibera sonl beaucoup moins {eqdancieuses qu'elles ne le paraissent. Ce hiogrnphe n'écrivail pas la
Yie de sainte Thérese, d'apres la nouvelle mélhode historique.
Ayant. recours non seulemenl aux lexles, mai" a la lradition
orale, il essa:yait de concilier les témoignages les plus no1nbrcux
el les plus frappanls saos les soumellrc a une critique minutieuse. Ses crreurs n'attendent pas I'enlcrrement el les cxhumations de sainte Thé_rese pour s'accumuler. Elles abondent dans
toul le récit de la vie et en particulier dans celui des Fondations
dont ilélait bien difficile, acetto époq ue, de conlroler les innombrables gestes. Sur ce sujet, je ren voie M. Edmond Caza! a la
biographie castillane du P. iligucl Mir (qu'il ne cite pas dans
sa bibliogrnphie). 11 y lrouvera les nombreuscs coneclions que
l'académicieu espag1&gt;ol csl obligé de faire subir au récit de
!libera. Cette sévérité, d'ailleurs nécessaire, devrait tenir
comple des contingences. Si l'on compare l'muvre de Ribera
a la pluparl des biographies castillanes, on se rcnd comple que
le premier historien de sainte Thércse s'efl'orva,'au contraire,
de réagir contre les tendances générales a l'inexactilude clll'onologique. Sainle Thérese ne nous offre-t-elle pas le meilleur
témoignage de celle insouciance, elle qui se lrompait sur la
date de sa naissance, de la mort de sa mere et dénon~ait avec
sa franchise coutumiere les défaillances de sa mémoire? Les
contradiclions que M. Edmond Caza! releve dans le texte de
Ribera sonl moins concluanles qu'il ne croit. Si !'historien
avait prétendu dissin1ulcr un monsLrueux secret, íl se serait
efforcé de le8 éviter daYanlage. Ce~ argumenl est done, en Soi,
de faible portée.
Tout autre e,t celui de l'enterremenl prématuré. Treize
heures de veillée mortuaire 1 sont insuffisanles pour un sujet

qui a eu des attaqucs de eatalepsic. Encare faudrait-il élablir
celles-ci. Le biographe nous rappcllc que, dans sa jeunesse,
sainle Thérese demeura quatre jours en lélhargie. Mais, a cette
époque, des symplomes caracléristiqucs précédcrenl el préparerent la léthargic. Au conlraire, tous les biographes de sainle
1. lforle un jeutli., le 4 octobre 158 :i, b. neuf he ures du soi1·, !lainte ThérCse ful
enternie le lendemain malio a di:1. heure11.

Des que la Sainte ful morte, son ,isnge parut plus beau qu·a
rorrlinaire; elle était sans aucune ride, quoique, a cause de son iige,
elle en ellt auparavant quelques-un_es. Son corps élait blanc comme
de l'albfi.tre, sa ch.air douce el maniable, ses membrcs aussi tendres et
aussi flexibles que ·ceux d'un enfant,.

Le D' Georges Dumas 11ous a jadis présenté a l'hopital de
Sainte-Anne une cataleptique dont les membres avait une
soup\esse exceplionnelle. Mais cambien de cadavres la présenlent sans l'inlervention de la catalepsie ! Qui d'eotre nous
n'a vu sur un visage aimé celte expression plus vivante_.que

la vie elle-me me el qui semble nier la mort?
Le troisieme argument est celui des coups mystérieux

•

entendus par deme carmélites daos le chmur du couvent
d'Alba.
Elles veillaient et priaient une nuit dans le chceur du couvent
d' Alba ... et brusquement les deux femmes trcssaillirent ensemble
ébauchant a la hite Je triple signe de croix. L'une et l'autre avaient'
entendu. Des coups, des coups assourdis et pourtant retentissants
jusqu'au plus lointain de leur conscience superstitieuse, des coups
rompaient le silence ... Les coups venaient du ca vea u. C'était tout
simplement l'Ame de sainte Thérese qui se manifestait 2 ,

Pour que ce témoignage ail quelque valeur, il faudrail :
1; Fixer la date de l'événement. Notre biographe !'ignore.
« Des jours passent. Cambien de jours ?... on oe sait pas. ,,
2' Établir que ces bruits ne sont pas des hallucinations.
Et c'est ici qu·apparait l'étonnante partialité de M. Edmond
Caza!. A l'exemple d'Havelo9k !Iellis, Leuba et la plupart des
psychologues con lemporains , il interprete les visions et les voix
des mystiques comme des hallucinations. Quels que soient le
nombre des témoignages, le crédit des témoins, les anlécédents du visionnaire, la cause est jugée comme•une expédence
1.

P. 269 ,

2,

P. 226,

�BULLETIN BISPANIQUB

300

de cli niquc. Tout l'appareil critique fonctionne alors pour
réduire les faits aux explications les plus rationnelles.
Faut-il, au contraire, pour les besoins de la these, que tels
bruits mystérieux soient vraiment les appels d'une catalepLique
enlerrée vivante?-M. Edmond Caza! se garde de les allribuer
a de simples hallucinations. Ces deux ca,rmélites seraient-elles
les seules qui échappenl a la« formidablenévrose collectivc»?.
ll n'en estríen, beureusemcnt.
CaLherine Baptiste, quelques jours avanL la mort de la Mere, avait
vu une étoHe d'une extraordinaire grandeur qui descendit du ciel touté

éclalanle el alla se placer au-dessus de l'église du monastere. De plus,
depuis longlemps privée du sens de l'odorat, Callierine Bapliste, en
baisanl les pieds de la MCre aprCs sa mort: avait recouvré la faculté
de sent{r et subodoré avec délices les suavités exhalées par la sainte

dépouille •.
11 va sans dire que la descenle de l'étoile est pour M. Edmond
Cazal une hallucination visuelle et les suavités mysliques une
ha\lucination olfactive. Pourquoi les appels funebres ne sonl-ils
pas des hallucinations auditives? Parce que M. Edmond Caza!
a besoin de les entendre pour ressusciter sainte Thérese.
Cependan t - el !'historien le reconnait lui-rneme - ces
indices, si émouvants soient-ils, ne peuvent faire naitre que
des hypotheses. C'esl !'examen « imparlial » du cceur de sainte
Thérese qui élablira la certitude.
Comme le fond terrible du drame est le creur, le cceur palpitanl de
ThérC:se, on n'en parle que sons le manteau. Dans les documents
officiels, rien ! Le P. Gratien n'en souffie mot. On ne le voit pas sortir,
ce creur. Tout a coup, sans que personne e-0.t dit oll il se lrou,·ait
auparavant, on ne le voit sortir, ala lumiére du jour public, dans un
récipient en cristal, qu'en 1671, plus de cent ans apres le drame,
quand tous les acteurs et confidents plus ou moins renseignés sont
morts dcpuis longtemps '·

D'apres la citation précédenle, on pourrait croire que la
Carmélile es! marte avant 1571. Or, a celle époque, elle était
encare bien vivante sans etre en catalepsie, puisqu'elle n'est
1.

p.

2.

P. :191.

LE ROMAN DE SAINTE TUÉRfSE

3or
marte qu'en r58,. Le cceur a done été découverl quatre-vinglneuf ans el non plus de cent ans apres le drame. Le seul objet
d~ .celte recti~calio'.1 cst de montrer a ]11 . Edmond Caza!_ qui
pretcnd co'.rr~er Ribera- combien il esl facile de se !romper.
La descr1ptwn du cceur, telqu'il es! vénéré a Alba de Tormes
est d'une précision toule réaliste:

'

Le viscere est allongé, racorni, complétement déformé sec et tombant en poudre peu_ a ~eu. Une cicatrice borizontale, val;e d'un trou
en eslafilade, se v01t tres nettement ason sommet 1.
·

Sans autres « faits" que les deux précédents, M. Edmond
Caza! prétend démonlrcr que l'enlevemenl myslérieux du cceur
el sa large « estafilarl.e " n'onl qu'une explication possible : Je
coup de navaja du P. Gratien. 11 a beau jeu de railler les
dévots qui croient au niiracle de la transverbéralion. Ce n'esl
pas sur ce terrain que nous le suivrons. Mais sans recourir
a l'inlervention du miracle, qui est une ques~ion de foi on

peu l examiner d'aulres hypolheses plus vraisemblables 'que
le geste du « moine a la fois relors el térnéraire "· Daos le
domaine des suppositions, les plu's prudentes sont les
meilleures.
M. Edmond Caza! allribue judicieusement les épines de ce
cre~r sa~ré a ~ne supercheric loute cspagnole. Pourquoi Ja
ma111 qm a ose planter les épines n'aurail-elle pas créé J'estafilade,. afin de concrétiser, a sa maniere, l'apparition du
séraphrn?
Le biographe aurait pu s'avancer davaritage encore el douter
de l'anthenlicité de la relique. Existe-t-il 1111 document du
XVI' siecle qui atlribue celle-ci a sainte Thérese? Sur ce SUJ'et
•I
'
lll a sceur Ana de San Bartolomé n'a rien dit ni )'historien
~iber~ n'a rien écrit. Quelque lhérésien du xvn: siecle a peuletre decouvert, dans un reliquaire anonyme, un cceur don! la
hlessure l'a fait r~ver. Par une association bien nalurelle
il a pu évoquer la fleche d'or qui blessa Thérese « jusqu'au~
entrailles ».. . ªien en tout cas, ni le moindre documenl
d'archive, ni la plus vague lradition orale ne permetd'allribuer

:1:17.
1.

P. 273.

Bull. hispan.

'º

�3o,

AULLETL."11 11.lSPANlQUE

LE R.OMA.N DE SAINTE TBÉRESE

la blessure a la navaja du P. Gratien. M. Edmond Caza! n'en
est-il pas réduit a inlerpréter l'absence du carme comme !'une
des circonstances tés plus suspectes de celle ténébreuse affaire?

diflérence appréciable : on chercherait vainement chez l'illustre romanciet· cette apologie toute personnelle ou M. Edmond
Caza! s'accorde délibéréme1it la consécration de la Science
et de l'Histoire :
Les graphies (antérieures) n'existent qu'en fonction de la conlinuelle

Quelle extraordinairc chose que l'absence totale du P. Gratien !
Logiquement, H eut dll présider a toutes ces .exhumalions, défendre
avec vigueur lajusle these du maintien du corps au Carmel d' Avila. Et
on ne le voit point, personne ne parle de Lui. Ol1 est-ilt En ces années
1583- 1588 1 sa vie est e!Tac~e, elle rentre de plus en plus dans l'ombre,

et cela au milieu de l'hostililé générale. Lui-méme, il lulle mal 1 sans
conviclion et sans force , sans intelligence et sans énergie ... Et un
jour, en 159~ , il sera ex.pulsé de la lléfm·me thérésienne ... On dirait
qu'une malédiction pese sur lui ! Pourquoi? Il est comme accablé par
un remords. Lequel? Mais surtoul, pourquoi ne p~rait il, de 1583

a 1588,

pendant ces cxhumations répétées) ... En 1085, il fait une

furtive apparition au chapHre de Pastrana et ensuitc pour reprendre,
aux Carfllélites d'Avila, la main de ThérC:se, qu'il emporta jusqu'8.
Lisbonne ... Et c'cst toul. .. je ne comprend~ pas 1 •

Nous comprenons moins encore que sur de telles hypotheses, M. Edmond Cazal ait osé porter un jugemení définitif.
Résumo.ns celte pénible instruction : Parce que sainte Thérese
,
a connu, dans sa jeunesse, le sommeil léthargique, !'historien
découvre qu'a l'age de soixante -sept am elle fut enterrée
vivante a l'état de catalepsie. Parce que personne ne parle
du P. Gratien depuis l'enterremenl jusqu'a l'exhumation
officielle, il en déduit que ce moine a ouvert la sépulture,
poignardé Thérese encore vivante et an·aché son caiur.
On ne regrettera jamais assez que la carmélite n 'ait été
exposée quelques jou;·s dans la froide église d'Alba de Tormes.
Cette précaution élémentaire ne lui aurait pas rendu la vie,
mais nous aurait épargné les macabres visions de M. Edmond
Cazal. Cerlaines indiscrélions, quand elles demeurent slériles,
ressemblent fort a des indélicatesses. 11 est des Lombeaux dont
on ne devrail pas essayer de se faire un piédeslal.

.

. •.

Ainsi, M. Edmond Cazal, sans elre spécialiste de théologie,
d'histoire ou ·de psychologie expérimentale, s'est serví de ces
Lrois ennemies a la maniere de \Vells . 11 existe cependant une

3o3

inlervenlion divine eL de la croyance au miracle, tandis que mon
travail est éclairé aux lumieres de la raison, d'une patiente et sereine
critique, d'une science enfin qui a particuliCrement distingué, étudié,
c!assé, rendu matiere banale de manuels neurologiqué3 les phénomenes qu'au xv1• si8cleon altribuait, avec une admiration pieuse ou
une horreur épouvanlée, 8 l'amour de Dieu ou al'incubat et succubat

de Sátan, selon que la patiente et le palient étaient puissants ou
misérables , .

Les résultats oblenus par M. Edmond Caza! sont, a la vérité,
bien dilTérents, mais n ·en présen tent pasmoins une réelle utilité.
1° Son livre a le mérile de réagir contre les fad.es apologies
qui ont di minué sa.inte Thérese au lieu de l'agrandir, Les chapitres comacrés a la réforme et aux fondations décrivent l'activité
de la Carmélite, comme elle ne l'avait pas été jusqu·a présen t.
2° La these de Leuba sur l'érotomanie de sninte Thérese et
les assertions d'Havelock Hellis sur son aulo-éroli,me avaient
besoin a·etre stnlhétisées dans un livre qui ea montrat toules
les faiblesses. Saos trop le vouloir, M. Edmond Caza! nous
a rendu ce se1·vice-.
3• Enfin, son insucces lui--m8me ofl're aux thérésiens relí~
gieux ou laiques un a vertissemenl précieux; la person na lité
de sainte Thérese est si vaste que sa biographie nécessile au
préalable la collaboration de · plusieurs spécialistes. 11 est
indispensable de préluder a tout travail de synthese par
l'ing1·ate exposition de la doctrine, l'in(liption précise des
sources el la définition de la terminologie thérésienne.
Apres ces Lravaux de bibliographie el d 'hisloire, les philo•
sophes el les médecins, les théologiens et les psychologues
pourront avancer leurs interprétations.
u C'est une grande cbose, nous dit sainte Thérese, que de
comprendre une ame ... "
G•sToN ETCHEGOYEN,
Membre de l'icole fran~.ii$e do Rome.
, . P. 208 .

�3o5

A PROPOS DE L ..\_ MQ;,iNAlE DE SÉGOYIE

A PllOPOS DE LA MONNAIE DE SÉGOVIE
•
Les premieres machines a frapper la monnaie furent aussi
mal accueillies par les ouvriers monétaires experts a manier
le marieau. et les coins d'acier, que l'avaient été jadis les
premieres presses a imprimer par la foule des copistes de
manuscrits et des enlumineurs de livres d'heures. u Ceci tuera
cela)) ; les Yieux artisans qui} de pere en fHs, se transmellaient
les secrels d'un métier difficile, ne voyaient pas sans déplaisir
les rouages d'un mécanisme se subslituer a la force habile de
leurs bras. Lcur amour-propre était en jeu, leurs intérets
malériels aussi. Dans tous les pays de l'Europe civiliséc,
rusagc des 1nouJins U monnaie ful aussi long a se généralíser.
On vit se dresser contre eux la meme opposition obstinée.
L'histoire de toules les invenlions sé double ohligatoirement
. du récil de la bataille qu'elles eurent a livrer, et des perturbalions économiques ou sociales dont elles apporlaieni le germe,
a l'insu de leurs auteurs . Par cela meme, et a cause de son
contenu psychologique, elle mérile de retenir l'intérel.
Je voudrais d'abord rappeler en quelques mols ce qui s'était
passé en France lors du changement radical de la technique
de l'art monétaire '. Au milieu du x11" siecle, l'autorité ro y ale
s'était émue de voir circuler dans le royaume quanlités de
pieces rognées. Les contours inégaux des Oans monétaires oll
l'on imprimait au marteau les lypes qui conslituaient la
marq,¡e de garantí~ apposée par l'Élat sur le métal précieux,
permetlaienl a une íoule de délinquanls d'emplir leur escarcelle de copeaux d'oretd'argenl, a rinsu des pouvoirs public,.
Henri II, par une ordonnance dalée du 23 janvier 1.550, interdit
le cours des monnaies rognées et prescrivit de les conyertir en
1. Voycz F. Uazerolle, la Monnaie (Collection des Grandes Jnstitutions de France,
Pari;:., 1907). Pour les délails techniques, v. Ch. Frémont: Origine et évolulion des
outi/s (P· 98 ctsq.), daas le,H• .'11émoire publié par la Société d'encouragement al'induslrie
nationale. Cf. A. bieudonné (Revue numismatique, 19 1 3, p. 42li), Lºorigine du balancier,
et F. ~fazerolle, les médailleurs Jran~ais du xv• au .tV!l• si~cle (passim).

nouvelles especes. La Monnaie de Par is se trou vanl insuffisante
a ce surcro1t de travail, la i\fonnaie de Nesle ful fondée. Avec
les coins de Marc Béchot on y frappa les gros et demi-gros dits
de Nesle. L'existence de cet établissemenl fut éphémere; des
dissensions, le manque de discipline furenl cause que des
l'annéc suivante il était réduil a l'inaclion.
C'est alors que, voulant en finir coiite que coute avec les
fraudeurs, le roi s'enquit d'instruments permellant de donner
aux pii\ces une forme régulierc, en assurant une frappe
_perfeclionnée . Charles de Marillac, ambassadeur á Augsboufg,
fil savoir qu'un orfevre de cetle ville avait inventé un procédé
ingénieux qui répondait aux désirs de Sa Majesté. Henri II lui
dé pecha sur-le-cham p le mailre de la Mo_n naie de Lyon flanqué
de Guillaume de Marillac, valel de chambre du roi, frere de
1

l'ambassadeur. On traila avec l inventeur, un certain Marx
Schwab, dit le chevalie,· du Saint-Sépulcre. On fil conslruire les
machines qui, a pres a voir été transportées a Paris, puis essayécs,

furent installées en 1551 au bout du jardiu du Palais, dans la
Maison des Étuves. L'établissement tira d'abord son nom du
moulin de la Gourdaine, dont on se servil pour metlre en
mouvement les appareils, d'ou Alonnaie de la Gourdaine; plus
tard, ou le connut sous le ti tre de .\lonnaie des Etut•es ou Mo111taie
du Jfoulin. Les instrumenlsimportés d'Allemagnecomprenaient
des laminoirs, des barres a tirer, engins tireurs ou filieres, des
découpoirs, des presses ou balanciers, des tenailles. Peu apres,
Aubin Olivier, un habile mécanicien fran9ais devait les
compléter pat· l'invention de la virote /¡risée, qui permellait de
graver une ioscriplion sur la lrancbe de chaque piCce, suppri1

mant par la meme toute chance de fraude .
La perfection meme des produils du nouvel atelicr, la faveur
du roi qui s'altacha (l leur personnel - Hemi 11 avait trouvé,
mis en présence des pieces d'essai 1t la figure et graveure
d'icelles tant singuliere, subtiile et excellenle que, sans grande
apparence de faulceté, il esl impossible de la pouvoir contrefaire, rongner ni alterer 1&gt; leur valurenl immédiatement
la jalousie de la Cour des Monnaies. Des l'abord, la guerre
étail déclarée. Et le dernier mot resta a la rouline. Di\s , 556,

�, 306

BULLETI~ HISPA.:~HQUE

A PROPOS DE 1,A MO:"iNAIE DE SÉGQVJE

la fabricalion monétaire se ralentit considérablement, on
employa la Monnaie du Moulin a frapper mcdailles, jctons et
pieces de plaisir, « L'hostilité de la Cour des Monnaies, dit
M, Mazerolle, avait réussi a arreter complelement la fabricalion
de l'or et de !'argent, qu'elle fil maintenir a l'llotel des

1570, et l'usage de la frappe mécanique ne devinl régulier
qu'en , 662, un siecle a pres les premiers essais,

Monnaies, malgré s-on oulillage imparfait. » En 1585, trenle-

cinq ans apres l'invention de la frappe mécanique, on ne
fabriquait plus pratiquement de monnaies qu'au marleau,
comme dans l'anliquité, au huiLiCme siecle a,1ant notre Cre.

'Nicolas Briol, sous Henri IV, essaya de réagir, les ateliers
furent transporlé_s au Palais du Louvre, dans la galerie du
rez-de-chaussée; puis, découragé par une opposilion persis-

tan le, Briol dut aller oíl'rit- ses services en Angleterre, en 1626,
Sons Louis Xlll, les agissemenls de la Cour des Monnaies,
toujours hoslile aux innovalions, furcnl cause que l'on éiablit
deux aleliers, la )lonnaie des Médail)es - c'élait l'ancien
balancier du Louvre - el la Monnaie des Especes, qui plus
tard fut lransporlée dans !'Hotel du quai Conti, devcnu, en
1878, nolre seul Hotel des Monnaies,
En Angleterre, de semblables difficullés se présenterenl sous
Je regne d'Élizabelh, C'esl en 1560 qu'nn Fran9ais ccllc fois,
nommé Éloi Meslrel, apporla a Londres une invenlion qui
permellait de lransformer l'oulillage monétaire ,_ Éloi Meslrel,
selon loute vraisemblance, n'avait fait que s'inspii-cr des
príncipes venus d'Allemagne el mis en praliq.ue a París peu
d'années auparavanl, Des 1562, on commenra a la Tour de
Londres d'utiliscr ses appareils; les rémllats íurenl excclfcnls
el la frappe parfaile, 11 en coula cher au malheureux inrenleur,
et son hisLoire fat plus lragique que cel le de ses confreres
pari•iens, Quelques années apres, il ful accusé de fabriquer
clandeslinement de la fausse monnaie, a l'aide de ses presses
mécaniques. C'est du moins la version officielle; j'aime

a

croire que des jaloux - &gt;Is étaient nombreux - ne trouverenl
poi ni ce délour pour se venger, Bref, Éloi ful pendo a TI bum,
en 1569, ses 1nachincs ne furent plus gu8re cmployées apres
1,

V. Herberl A. Grueber, Handbook of thi&gt; coins o/ Gnat Britain and [reland~

London, 1889, p. nxvrr.

A Augsbourg, en 1550, l'ambassadeur du roi de France
s'était h.ilé de poursuivre les négociations av~c les orfCvres

allemands, parce qu'on courait le risque, en en différanl
l'aboulissement, de voir l'i,wenleur vendrc sa découverte a
Charles-Quin!, qui, déja, l'cmployait a d'aulres lravaux:
« L'cmpereur, écril Marillac en juin-décembre 1550, pretend
se valloir de cesl artiflice, ayanl a cesl effecl faicl venir d'Espagne leur prcmier maislre en faict de monnoye, pour appren•
dre ce que ledict chevalie,- s~ail faire •, »
11 est done assez surprenanl qu'on ait atiendo en Espagnc
quelque quarantc ans pour faire subir a l'art monétaire 111
rórnlution inauguréc en France, IJ y a d'autanl plus lieu de
sen étonncr qu'on sail la passion de f\hilippe ll J'OUr l'architeclure el pour la mécanique, Aulour du roi prudenl, les Herrera,
le, Gianello della Torre, les Jacopo da Trezzo s'ingéniaienl
a invenlcr lea machines les plus merveilleuses que l'on eul
vues jusque-la, depuis les horloges savantes jusqu'aux appareils compliqués destinés a amener a_ !'Escorial les matériaux
du monaslere de San Lorenzo en conslruction, el a les mettre
en reuvre, jusqu'aux tours hydrauliques qui servaient au
polissagc el a la gravure des pierres fines'- 11 semblerait
nalurel qu'on ail installé a la mcme époque des machines
reposan! sur les memes príncipes et destinées a la frappe dn
numéraire, Pourlant ce n'esl qu'en 1582 qu'on en fit le projet;
el e'esl a celle date que Philippe II fil venit- d'Allemagne les
ouvriers spécialistes donl' il a vait besoi n, "(, Casto M• del Rivero
a fait réeernmenl l'hislorique de la Monnaie de Ségovie,
a l'aide des documenls conservés a Madrid aux Archives du
1 _V. P. de \"aissiCrc, La dCcout•erle d A ugsbourg des insiruments du monnayage moderne et Leur importa/ion en France en 1550, d'oprl!s lrs cUpéchts dfl Marillac, ambassa•

deur. Montpellier 189:i; Maurice Roy, La .ilonnaie du illoulin, in Rcvue Numismatique
11.PO~ p. 187 et sq. - L'achO\'cment du premier malér;el pl'rfeclio11né n'eut lien
qu'en 1553.
2. 0.1 me pcrmctlra de renvojcr a mon arlicle de la Rttuuc de L'arl ancien ll moderne (,i;,d), GiaMllo CW:l ~ T,1rre, lurloge,· de Charles-Qufot et de Philippe 11, p. 2p273. V. aussi Bralli. Pliilippe/f. París, 191-&gt;, p. 67; Felipe Picalo..,le. Apimtes para una
biblioteca cientifica española del siglo .\ l'I. Madrid, 1891 1 etc.

�3o8

BULLETI::¡ HISPAl'UQtE

Palais Royal•. J'ai eu la bonne forlune de lrouver naguere
a la Bibliolheque Nalionale de Madrid el a Si mancas quelques
textes qui me permeltenl d'ajouter plu,ieurs détoils a cette
excellente étude.
II s'agissail d'établir des machines hydrauliques, en d'aulres termes, des moulins, el l'on délibéra longtemps sur le
choix du cours d'eau propre a les aclionner. Le Manzanarés
ful éearlé pou'r les raisons que l'on suppose, el l'Eresma ful
élu. L'Ingenio de la Moneda ful done construit a Ségovir. Des ·
,583 Philippe II visitait les chantiers. L'édifice subsiste encore
de nos jours, transformé en moulin a farine, mais quelques
modifications furent apportées a l'ordonnance des batiments
sous Ferdinand Yll '· Le P . Sigüenza nous a laissé une précieuse description de la mécanique, je demande la prrmission
de la traduire. C'csl a propos d 'une visite du roi a Sé~o,·ie, en
septembre 1583 :
«Dela, [le roi] vinl a Ségovie pour voir cette excellente
invention pour [aire la rnonnaie, invenlion de l'archiduc d'Autriche 3 : l'eau fait mouvoir une roue, el celle-ci, des deux cótés
opposés, a l'aide de l'eau, en meten mouvement deux autres
(c'est la le principe des mécaniques d'Aristote) en passant
entre les deux axes ou roues de celles-ci (qui sonl en aeinr et
sur lesquelles sont figurées et gravées les armes royales, comme
nous les voyons sur la monnaie, !'une portant la face, et l'autre
le revers); une bande ou ceinture d'argent, de l'épaisseur
que doit avoir la monnaie, la laisse empreinte ou sculptée
sur ses deux faces, loul du long, formant des réaux, qui par
la suite sont découpés en rond par un aulrc tour, avec une
grande facilité . C'est une excellcnte invenlion, qui pcrmcl
1. Casto Ma del Ri,·ero, El ingenio CU la moneda de Segovia (extr. de la Revista de
Archivos, Bibliotecas J Jfuseos. l1adrid, 1919) .
~- On en lrouvera la dcscriplion, le plan el les pholograpbic1 dans l'ouuage cil6
de '.\J. del Rivero. Les archilecles furent Juan Je llerrerael Francisco de \Jora. AYant
la conslruclion del' Ingenio de la .lfoneda, il ex islait a Ségovie un atelicr monétaire
connu dé,ormais sous le nom de .1/oneda vieja.
3. 11 s'agit ici de l'archidu c Ferdinand d'.\ulricbe, second fils de l'empereur Ferdinand ¡ar, et par conséquent cousin gcrmain de Phi! ippe JI. C"est gratuitcmcnl que
le P. Sigüeo:za lui fail ici les honneurs de l' « inveotion t. Rien ne ,icot corroborer
'-eS dires. L'archidttc, en sa qualité de comte du Tyrol, avail sans doute patronné les
ingénienrs allemands, sans plus.

A PROPOS DE LA MO:'(XAIE DE SÉGOVIE

309

d'épargner beaucoup d'argent, de réftexion et de temps, mais
la nation cspagnole se soucie peu de ces in ventions, et les supporlc impaliemmenl; ce qu·on pourrail faire aisémenl el sans
lravail, il plall davanlage de Je fail'C a force de bras. On y a
travaillé quelquc peu d'argent, mainlenanl on en foil pcu, ou
plus du toul, pat·ce qu'on dit que cela présenle des inconl'énienls, ou parce qu'on n'en laisse pas arriver 3. Ségovie 1 • &gt;&gt;
On ne jugera sans doute pas sans intéret de me tire en regard
de la dcscription du P . Sigüenza celle qu'écrivit Jehan Lhermite, ce Flamand qui ful un temps cbambcllan de Philippe ll,
et qui rédigea ses mémoires sur l'Espagne en 1602, une fois
de retourcn son pays,.11 visita la Monnaic de Ségovicen 1596.
Sa description esl moins précise que cdle qu·on Yient de tire,
il insiste loutefois sur l'opération préliminaire du laminage,
la préparalion des fouilles de métal - ce qu'on appelail jadis
en France « ballre la chaulde n - par la les deux récils se
completen!:
&lt;&lt; Et encores que pour lors J'on n'y forgeoit nulle monno):e, si y
avoit il aulounes pieces apprestées 1 pour par icelles monslrer audict
comte [Charles de Brandebourg, vicomte d'Esclay, neveu du comle de
Ber1aymont] et ceulx de sa compaingnie, la maniere el la faQOn de la
forger et hallre:_, lequel se faicL tout par la violence d'eaue, en forme
de moulins et roues qui se gouvernent par ladite eaue, tellement que
pour forger le_s planches ou lames d'or, d'argent et de cuyvre, s'y for-

gent avecq ta plus grande facilité du monde; car ne faull que les
mettre sur l'enclume, et les y tenir fermes &lt;lessoubz le martillaige
1. Fr. J. de Sigllenza,'/li.,toria de la orden de S11n Gerónimo, 1605 (Nueva biblioteca de
autores españoles, t. XII, p. 463). Colmenares (J/istoria de la insigne ciudad de Segovia,
1637, cité par ,t. del Rivero, p. •~) doone une descriplion analogue, mais moins
détaillée, sauí en ceci que pour le déCQupage des piCccs. i1 meulionne un Lour: &lt;• lln
torno redondo, de macha y embra. ►) Cf. llaltasar Porrcfio. Dichos J hechos de el señor
rey Dan Felipe S(•gundo. Réimprimé Madrid, 17 118, XII, 103: ;e EdiOcll allí la casa. de
la mone:ia, coo su ingenio para balirla con el mo,·imienlo del agua, obra tan arlificiosa que en un dia se labran treiolo mil ducados de moneda de plala de preciosa
estampa, con bien poca gente. i&gt;
,. l,,e Passe-lemps de Jehan Lhermite, éd. p. Ch. Rueleilr, Anven, 1890, t. 1, p. ,83.
On notcra que les machines de Ségovic di IJéraient notablemen l des machines frao~aiscs, puisque celles-ci se compossicnt essrntiellement d e presscs ou balancier~,
analogues en principe au vnlo11t doot l'usage se généralisa plus lard. A Ségo,·ie il
n'esl question que de roues, mues par la force hydraulique, comme des laminoirs.
GrA.ce au P. Sigi.ienza nous avoos sur ce point un peu plus que de ,·agues indicalions. L'origioedu balancier doit etre cherchée dans la pres~e 8 vis dont se senil
Bramanl~ pour comprimer le plomb des bulles, el Benvenulo Ccllioi pour frapper
ses méda1lles. Comparez l'el:pression anglaisc: the mill and lhe screw.

a

�311

BULLETI~ HISPANIQL'E

A PROPOS DE LA MONNAIE DE SÉGOVIE

d'un gros vilain marleau qui se gouvernc par lesdictes roues, et en
donne dessus avec une si grande roydeur et force, qu'impossíble me
seroit de le dire; de ces planches ainsi forgées se faict la rnesme
monnoic en moins d'un rien, les passans par cel'tain instrument
dnquel elles sorlent loules .monno-yécs du coing, de l'inscriplion et
armes royales, nerestant autre q11e de coupper-jus chasque piece de
par soy, qui aussi se faict avecq certaine industrie f~rt facile, comme
par les mcsmes pieces de monnoye se peult veoir, lesqueJles ont, du
costé de l'éscu des armes royales, ung pctit pont contr.efaict a celluy
de Segovie qui est l'aqueduct, lequcl d'icy allions aussi veoir comme
une des choses plus rares et anciennes de la Yille. i1

lui qui avait fait venit' les ouvriers du Tyrol, par l'intermédiaire deGeorge Gerling, qui est qualiflé de&lt;&lt; son serviteur )J. Il
fut re1&gt;u a Ségovie par l'éveque qui !'invita a des chasses et
aulres parties de plaisir. A u mois de juillet de l'année suivaute,
l'ambassadeur retournail a Ségovie chargé d'une semblable
mission 1 •
Les machines étaient arrivées a Ségovie le 15 juin 1585; les
premieres monnaies qui y furent frappées: ,-ea/es de á ocho,
portent la date de 1586, et, comme différenl monétaire, l'aqueduc de Ségovie . C'ést Clemente Birago qui avait gravé les
coins. On connall ce Clemente Birago; il avail épousé une filie
du célebre Milanais Jacopo da Trezzo, .dont j'ai déja cité le
nom plus haut, médailleur et lapidaire fameux qui eut une
grande part u la construclion de !'Escorial. Birago exer~ait la
meme profession que son beau-pcre, il y gagna une renommée
universelle: on lui allribua l'invention de la gravure du
diamant. ll fournit a la Cour d'Espagne quantité de joyaux, de
gemmcs gravéés, de sceaux et de bagues . 11 mourul en 159,.
Quant" aux relalions de Jacopo da Trezzo avec Kevenhuller,
elles sont allestées par l'exislence d'une médaille a l'effigie de
l'ambassadeur qui porte la signalure de Trezzo '·
Nous avons des renscignement~ précis sur les condilions
memes du monnayage. On fabriquait alors une monnaie dile
de vellón, qui se composait de cuivre additionné d'un alliage
d'argent3. Le marchand se présenlait a la ~Iaison de la Monnaie avec un marc de cuivre, qu·il avait payé 3o maravédis
auxquels il faul ajouler /1 maravédis de frais pour la fon te . De
son marc de-cuivrc, il tirait 1 ,4 maravédis, mais il lui fallait
payer au roi 34 maravédis pour l'alliage d'argent, plus 24 maravédis de frais de brcrssage, et 12 maravédis de droits". Le marchand s'en tirait done avcc unbénéfice net de 10 maravédis. Un
assez nombreux personnel était employé a la mise en aclion

310

L'inventeur du moulin était en elTet un Allemand, peut elre
ce George Gerling, qui arriva en Espagne en 1585 avec toule
une éqnipe d'ouvricrs tyroliens, et que la morl surpfit presque
aussil6t, Barcelone. ll fuL remplacé par Magno Mayz, el voici
les noms de quelques-uns de ses collaborateurs. C'élaient
Martín Fagel, maltrc de la machine, Maestre Wolfo, Mathias
Smincer, Jacobo Sauroban, Ballhasar lllepull, tous envoyés par
l'archiduc Ferdinand d.,\ u lriche; Jorge Grayft, fondeur, Pedro
Ardebeco, e11Yoyé pour tailler les nou,eaux coins, Joachim
Lingue!, essaycur, liaos Liserburgher, Rrabian Holchar, qui
déclarent "qu'ils sonl ceux qui s'entcndenl le mieux a la construction et la conservation de la machine, el qui sont mariés
a des femmes du pays • ».
Philippe TI, lorsqu'il avait formé le dessein d'employer des
procédés modernes a la frappe de ses monnaie.s, avait eu
reeours a Kevenhuller, ambassadeur d'Aulriche, qui fut son
ami el son conseiller en mainte circonstance~ et en parliculier
lorsqu'il s'agit d'acquisilions d'objels "d'art, d'antiquités, de
médailles, de conslruction de batiments.
Le 4 juillet 1585, Kevenhuller, par ordre de Sa Majésté, se
rendit a Ségovie en compagnie de Jacopo de 1'.rezzo, du capitaine Tiburcio Spanochio et d'une nombreuse suite, pour
visiter la Maison de la Mo,;naie; il en passa l'inspection. C'est

a

a

1. Si mancas, Obras y Bosques1 Segovia 1 leg"aj(J 2. Je respecte ici l'orthographe donnés
par le scribo espJ.gnol aux noms a\lemanéis. Pedro Ardebeco est appelé quelques
lignes plus b:ts Pedro Harlepegue. V. le te'lle publié plus loin, n° :i. Cf. Casto M' del
R.ivero, op. cit. p. 26, 27 et c. On trouvera la, cilés aYec d'autres encare, les m~mes
noms, diversemenl défigurés.

1, V. les documcnls que nous publions ci-aprCs n" 4 E:l 5.
2. 'celle médnillocslreslóe ioconr,u }d'Armaad qui n'cn dil mot dans sorl ounage
sur Lt!s .\Jédailleurs ilaliens. J'en connais an moins deux exemplaires, l'un a u ~lusée
archéologique de :\!adritl, l'auLr.c an Cabinet des méd1illes de Paris.
3. Ccl alliage d'argent fut supprimé en 1596. Doc. n• 14 p. p. M. del Rirnro.
A cetlc date, toute la monn·aie de vellón du royauroe ful frappée a Ségovie. Le docu.
menl que j'ulilise ici date de 1594. (N" 3),

..

�..

3,,

de la machi ne. On complait parmi les« officiales mayores» un
teneur de comptes, et un &lt;e balan\ario &gt;&gt; 1 •
Comme le servicc des nouveaux appareils clifl'érait forl de
ceux qu'on employait dans les aulres ateliers monélaires (a
Grenade ou a Tolcde,'p?r exemple), on dul sen remetlrc au
clirecteur de l'entreprise pour la réparlition des sa\airc; suivant les mérites de chacun. Ce maitre recevail un tant pour
cent par marc de mélal el se chargeait de payer les gages des
employés. Chaquc marc de mélal monnayé coulait a Sa Majeslé i 4 maravédis, el lui en rapporlail 56.
On a vu plus baut qu'avec les machines élail arrivée d'Allemagne une équipe d'ouvriers spécialisles allemands. Pourlaul,
il est conslammenl queslion dans les lexlcs contemporains en
1ó90 d'un Espagnol, Miguel de la Cerda, qui aurail été l'invenleur de l'engin'. ll y a done ici une apparcnle contradiclion. 11 esl probable qu ·il s'agil d'un perrectionnemcnt apporlé
au malériel venu d'Augsbourg, ou d'un nouveau mécanisrne
destiné á le compléler. J'a i parlé plus haut de la virote bris¿e
due a Aubin Oliviel'. Peul-étre faul-il en rapprocher l'invention de Miguel de la Cerda, donl malheureusement nous ne
connaissons que le nom : tijera, les ciscaux. C'est a son sujet
que s'éleverenl les proleslalions de l'ancien personnel; un
documenl fort inléressant nous renseigne au sujet du conllil.
JI en ressort que les ouvriers de la vieille monnaie, dirigés
par un cerlain Juan Castellanos et ses freres, s'opposerent de
touies leurs forces a l'établissemenl des nouvelles machines,
del',, ingenio de Miguel de la Cerda 1i, et montrCrent un mauvais vouloir irréduclible, parce que, disaient-ils, s'il en était
fait usage 1 il n'y aurait-pour ainsi dire pas de ce cisaille»,
et qu'ainsi ils perdraient les !,oo ducals qu'ils gagnaienl par
la chaque année, en conséqucncc d'un accord passé avec le
trésorier de Ségovie. Qu'élait-ce done que la cica/la? On
désignait ainsi les déchels ou rognures de métal qui subsislaient, selon les anciens procédés, apres le découpage des
, . Ce dernier ter me est curieux a relevcr; il n'y avail pasa propremeot parler de
balancier,comme nous l'a,·oas vu toul al'hcure.
!L Voyez le docoment que nous publions plus loin, n• 1.

3,3

A PROPOS DE LA MO~NAIE DE SÉGOVIE

BULLETli'f HISPANIQUE

monnaies, ces déchets étaient le partage des ouvriers monétaires, qui les fondaienl et rcce~,aient pour ce travail une

redevance du lrésorier. La machine de Miguel de la Cerda,
plulot qu'a la frappe des monnaies, serrnil done, semble-t-il,
au découpage aulomalique des llans, supprimant radicalemcnt
la source des bénéfices escomptés par Castellanos et ses
collegues. Inde irre.
En novembre 1586 Hans Bella' élail entré au service de la
machine de Ségovie. ll en ful le surinlendanl jusqu'aux premieres an nées du regne de Phil i ppe 111. La íra ppe de !'argent continua en 1587 et, au cours d'une nouvelle visite otlicielle, Philippe 11, l'impéralrice, sa sreur, veuve de Maximilien II, le prince don Philippe, l'iníanle Isabel le et leur suite,
assisterenl au lravail des engins. Nouvelle visite royale en
1592, donl Jehan Lhermile nous a laissé le récit, en nolant
que l'on continuait en « une allre vielle mayson de monnoye
dedans la vi lle" a forger et batlre la monnaie a coups de marteau; les deux ateliers subsislaienl done l'un a colé de l'autre ,
avcc leurs_ personnels spéciaux et indépendants. Cetle fois
encare les innovateurs n'avaient pas eu le dessus, el malgré
la prolection royale, n'avaient pu supplanter sur-le-champ
Jeurs anciens collegues.
En 1596 la non velle Monnaie de Ségovie recut sa charle
conslitulionnelle sous la forme d'une "Instrucción para el
Gobierno del Ingenio» . M. del Rivera a donné minutieusement
l'hislorique de son aclivité. On y frappa des monnaies d'or,
jusque sous le regne éphémere de Lou,s l". Mais les progres de
la frappe mécanique íurenl tels que la machine de Ségovie
parul des le débul du xvm• siecle une anliquilé. Une ordonnancc de 1730 preserivait de ne plus frapper de monnaies d'Dr
el d'argent que dans les ateliers de Madrid et de Sévillc. c·'était
le cou p de grke porté a Ségovie. Pourtan t, on recommenca
en 174 2 a y frapper des monnaies de billon, comme aux premie,·s jours. Les helles man naies de cuivre de Chartes Ill en
son L a peu pres les derniers fruils.
JEAN BABELON.
1.

Ce llJ.ns Bella, ou Bellhac, íut aussi orren-e de Philippe II platero de oro

V. Documentos i11éd.ílos para la hi!loría de España, LV, 464.

'

•

�BULLE'rl.X HlSPANlQUB

1 '·
Señor, esta mañana vino a mi posada Phelippe de Bcnavides, y m~e
traxo una dozena de piezas de reales hechos con el ingenio. de Miguel
de la Cerda y acuñadas con el cuiio nuevo que ha hecho Clemente
Virago: 4 de a dos, 4 senzillos, y 4 medios, que todos van aqui porquo
me dixo que V. ~Id. le havia mandado quando eslu,·o ai que ~o
embiasse las muestras de los cuños. En eslando 1.iechos, dan a entender
los omciales que aun con el uso se liaran mejores. A mi solo se me
offreze que las rayas de las armas y de las letras serian mas a proposito
algo gruesczillas; dixele a I3enavides viendo que nadie pudiera ha ver
hecho como el esta moneda, y que hiziesse corlar luego otros pocos
que se havian acuñado quando estos [para que no quedasen mas que
lexir ]~. Dixome que se havia topado con un acuñador de la casa de
la moneda de Toledo, y que se los hizo acuñar antes que se fuesse
par.a que se pudiessen emhiar a V. ~Id. Tambien me dixo como esta
apunto todo lo que es menester para hazer la experiencia y prueva de
los mili marcos de plata conforme a lo que V. Md. tiene mandado,
y assi 1 en teniendo respuesta deste papel podremos [yr a la casa que
era de Jacobo 3. Juan de Ybarra ~l, por ha verme dicho Benavides que
'V. Md. lo manda assi. Pero hame parezido que tengo ohligacion de
acordar primero a V. Md. que quando hable en_ esla maleria, dixe a
V . Md. qne Francisco Baptista Veyntin me havia advertido que Juan
Castellanos y sus hermanos harian todo quanto pudiessen porque no
se use del ingenio de Miguel de la Cerda, porque usandose del, no
baria casi sizalln, y perderian asi los l1 c ducados que dize en lo
[rayado de la] memoria que va aqui 1 que entoni;es me dijo les vale
cada un año un concierto que tienen hecho con el thesorero de Segovia
para lo del fundir la sizalla que se haze de la plata que se labra en la
casa de la moneda de alli 1 y que se temia que el Sr Juan de Ybarra
eslava inclinado en el pleyto a las cosas de los dichos Castellanos 1 y
que como les yva tanto en esto procnrarian mucho ser ayudados de
Juan de Ybarra en el estorbo de lo del ingenio de Miguel de la Cerda,
-y yo dixe de passo a V. ~Id. que no creya que esto seria estorbo, pei'o
que si a V. Md. le paresiesse, adeJanle podrian )'r.los despachos por
Biblioteca Nacional de MadTirl. Ms. S. 86 1 fol. 4J6. Recueil de leltres et de
copies de lcltres coneernanl principalement la moneda CU vellón et la r.asa de la mon¿da
de Ségovie. Oo ignorC le nom Jo l'autcur aussi bien que celui du destinataire de la
leltre reprodujte ici.
2. Les móls en ilali&lt;¡n~ sonl de~ notes margiutles surajoulées d'une autrc maiR.
3. La Casa que era di.: Jar:ob·i c-L l'alelicr de Jacopo da Trezzo, sis a Madrid, dans la
rue qui [lorle aujourd'ln1i son nom. Jacopo da Trczzo mourut en 1589, mais aprCs sa
morl on continua d'utiliser son alelierpour le service du roi.
4. Juan de YbarraéLait le secrétaire qui avaitla cbarge des affaires de lamonnaie
1.

de SégoY-ie.

A PROPOS DE U. )IQNYAIE DE SEGOVlE

.

315

:Matteo ~asquez, que es secretario de )os arbitrios, y porque tambie,n
se offrcz10 en la platica recuerdo que Malteo Vasquei es thesorero de
la casa de la moneda de Granada, quedo en que la prue,a se hiziesse
entonces en T_oledo, y que despues se miraria en lo demas, y lo dicho
no es mas de para hazcr recuerdo dello a V. Mrl .. y en teniendo
respuesta deslo, luego yremos Juan de Ybarra y yo a la casa que era
de Jacobo ~le .Trezo, de que resultara tratar de los depachos que se han
de hazer SI ' . Md. no mandare otra cosa. Dios guarde a V. Md. Ea
Madrid. ,8 de Octubre 1590.
. Luego que llego de Sevilla el S· Juan. de Ybarra, me di.ceron Bena- •
mdes Y Veynlin que_ nos acadia brev, el examen del ingenio, aqui
despues hablo c~nmtgo, y de alli creo que resallo que tos mismos me
han vuelto a dezu· que les ha hablado bien en lodo lo que a ello loca
despues aca.

Los &lt;( oficiales de la nueva casa de la moneda»
Marlin Fagel, maestro del nuevo ingenio,
Maestre Volfo.
llathiaS Smincer .
Jacobo Sauroban.
Balthasar lllepult.
embiados por el serenissirno archiduque Don Fernando de Austria
Jorge Grayft, fundidor aleman.
.
Pedro Ardebeco, aleman, embiado por el S. A. D. Fernando de
Austna, para entallar los sellos necessarios al nueho ingenio de
moneda.
·
Joachin Lingue!, ensayador aleman.
Hans Liserbur~her y Rrabian Jlolchar, somos los que mejor entendemos en la fabnca y conserbacion des te yngenio ... y estamos casados
con mugeres desla tierra.
Pedro Harterpeque es el qúe obre los sellos.

Conforme á las ordenanzas del Reyno en las casas de moneda el
mercader, de cada marco de cobre, que le questa treynta mrs 4 p~co

�316

BULLE'flN HJSPANIQUE

mas o menos, con mas quatro mrs que le tiene de costa el fundir y la
merma I del cobre, haze ciento y catorze mrs. Su Magestad a de
haver de cada marco lreynla y quatro mrs de la plata que el
mercader dexa de poner, y ve)'nlc y quatro mrs de los derechos
de la labor de cada marco, y doze mrs por la licencia, que monta
todo setenta mrs, por manera que le quedaran al mercader diez mrs
de ganancia.
Por quitar algunos ynconvinienlos y que el yngenio quede del Lodo
asentado, parece conviene al servicio de Su Magestad se labre ladicba
moneda a un lanlo por marco, para que Su Magestad entienda pontualmente la costa que liene en esta manera.
De fundir la Sisalla de presentacion, con la merma della, costara
tres mrs.
Para hazer las herramientas que se gastan en la dicha labor, seran
menester tres blancas 'l.
A los officiales mayores, que son : iicrivano, balanQario y dos
guardas y alcaldes y alguaciles, an de tener sus derechos; parece
que se les podra dar tres blancas, la una, al scrivano, y las dos
rrepartidas entre los demás, cada uno conforme a la calidad de su
officio.
Por ser la orden de labrar moneda en el yngenio muy diferente de
otras casas de moneda, y que no se pueden trepartir los derechos a
satiE,facion de tantos officialés tan desyguales en abilidad, es mexor
pagar a cada uno lo que mereciese, y baver de estar la dicha labor de
la moneda a cargo de ta·persona que eslu"Viere el syrviente3 della;
parece conviene al servicio de Su Uagestad que a la dicha persona se
pague un tanto por marco y quel pague los officiales·por su quenta,
y que, mientras se labrare moneda 1 la dicha persona no tenga salario,
y qnel pague a los officiales assala_riados el salario que al presente
tienen, sin que Su Magestad tenga gasto en ello, parece que se le
podra dar ocho mrs por cada marco de moneda labrada. Por manera
que a toda costa montara lo que ~u Magestad paga por cada marco
catorze mrs, y quedara limpio para Su Magestad cinquenla y seys.mrs
en cada marco, que es la mitad de ganancia de todo lo que Su Magestad
mandare.labrar.
Qqeda a la quenla de Su Magestad el conserbar las rruedas, y el
canal, y pressa, y lo demas que toca a la fabrica del yngenio. C. N. S.
[signature illisible]. A XII de Agosto MDXCJIII•.

,:k

1.

Dcchet.

l.

1

blancas=

1

A PROPOS DE LA. MOl'fNAIE DE SÉGOVIE

1585, A quatro de Julio, por mandado de Su Mageslad, fue a
Segovia con Jaime 'frezo y el capitan Tiburcio Spanocbio y bastante
numero de criados y familia, a visitar la cassa de moneda de Segovia.
Aviendo dado cobro a las cosas de la cassa de la moneda, hizo venir
oficiales del condado de Tyrol, por medio de George Gerling su criado,
que avia acudido y atendido tres añós a esta profesion, y con esperanza
de el premio avía passado a España; pero, como las mas vezes las
mercedes de España caminan con pies de plomo, la muerte que le
cogio le privo de todo. Ullimamente, mientras estubo en Segovia, le
regalo y ospedo el obispo de Segovia, convidandole a diversas meriendas y cazas _en el bosque de Segovia, l1asta que, acabados sus
negocios, bolvio a Madrid a doce del mes dicho.

Año del Nacimiento de Christo de 1586. Por el mes de Julio bolvio
el conde de Franquenburg a Segovia, por mandado de Su Magestad
del Rey Calolico, donde le os pedo y regalo el obispo de aquella ciudad,
y a viendo concluido con su cúmission de la visita de aquellas casas de
moneda, bol vio a Madrid y dio cuanta a Su Magestad de lo que avia
hecho.
1. Biblioleca fli'acional. Ms. J. 150. c. Historia de Joan Kevenhuller de Aichclberg.
seplimo desle nombre, conde de Franquenburg, baron de Landtscroon y Sumcreck,
_ señor hereditario en Hallo Osterwilz y Carlsperg, cavaleri~ mayor perpetuo del
Archiducado de Carialhia, cavallero de la orden del Tuson de Oro, de los consejo&amp; de
los Emperadores Maximiliano II y Rudolpho Ú, gentilhombre de sus camaras,
erribaudoi de Sus Magcslades Cesa reas eó. mut:has occasiones, y en particular en Roma
y en la Corle de España 1 mayordomo mayor y sumiller de corps del Sereoissimp
Archiduque Alberto, y governador del condado de Goritia. En la qual también se
conlienen los mas sefialados successos y negocios que se tralaron y sucedieron en su
tiempo casi en Lodo el mundo. Sacada de sus originales y manuscriplos con tod
brevedad. » P . 5n.
1. Historia de Joan Keveohuller, p. 5&amp;&amp;.

maravédi. (Pragmatique de 1566, citée par A. Heiss. Descripción

las mORedashispano-cristianas. Madrid, 1865, T. I, p. 164.)

3~ Sic.; il s'agit évidemment du personnage qu'on eüt appelé en Franca le surin•
tendant.

Bull. hispan.

.

�CA.TALOGUB DES MANUSCRITS Da H, MOREL-FATIO

819

vembre 1856. - LeUre de D. Xavier Abadia a D' Francisca Bolh de
Larrea, Cadix•lsla, 18 mars 181 r. - LeLtre de D. Juan Agn Ceán
Bermúdez

CATALOGUE
DES MANUSCRITS DE M. M0REL-FATlO
(Suite

1

.)

Paula Pereyra, Madrid, j8 janvier 18t8.

avec une poésie, El soldado herido, datée du 9 février 1860. - &lt;1 Fragmento de Un matrimonie ci lq moda"; par M.. Lafuente (Fr. Gerundio).

- Coplas de El curioso parlante (Mesonero Romanos). - • Sonnet de
sainle Thérese au Chri•l crucifié ... Traduélion de J'espagnol olTerte it
Madame de Saint Auber par son respeclueux serviteur J . M. l\laury. •
&lt;(

178. D. Gonzalo Fernández de Córdoba, troísieme duc de Sesa.

a D . Francisco de

- LeLlre de J" G. de Escalan te a Fernán Caballero, R'onda, 3o septembre 1866. - LeLlre de Amos de Escalante, Madrid, 7 décembre 1863,

Lcttre de Pizarro i:t un inconnu. - Poésie de D. José Marcbena
A Cristo crucificado n. Copie íaite a l'Universidad literaria de

Sevilla. - Lettre de D. Fedcrigo de Madraza, écrile par sa filie
Isabclle, Patis, mercredi i , . - Lettre de D. Vicente de la Fuente

Extraits tirés de la Casa de Lara, d'Antonio Pérez 1 du Comines de
\' i trian 1 de sain te Thérese, etc.

aD. Santiago Tejada. -

179. Dante. Bibliotheque Nationale. Catalogue des a,uvres de Dante
Alighieri conservées au déparlement des lmprimés. Un exemplaire el
une épreuve. - La materia della Divina Comedia ... , de Michelangelo
Caetani, Firenze, 1897. - G. Parodi, La rirría e i vocaboli in rima
nel/a Divina Comedia, 1896. (Bulleltino della Sociela Dantesca italiana,
Firenze, mars-juin 18g6).
180. Autograpbes espagnols et !et tres espagnoles d' Alphonse
de Latour. Lettre de D. Pascual Madoz a « mi apreciable amigo

Guerra au marquis de rtfolíns, Madrid, 27 février 1866. - LeUre du
duc de Valencia. « Lundi i9. St•Lcu-Taverny. » - Trois lettres de

l\osano », Zaiauz, 14 juillet 1850. - u Epigrama Vicenlii Espineli
Hondensis. » - «Cuento &gt;l, commern;ant par: u Acostóse un buen
marido ... n - « Carla inédita del Venerable caballero D. Miguel

Mañara ... , 16n, » Copie de D. Francisco B. Palomo, Sevilla,
,3 avril 1857 (double exemplaire) . - Biographiedu Pcre D. Cayetano
Fernández y Caballo. - , Antecedentes relativos á la V. M. Francisca
Dorotea, fundadora del monasterio qomínico de N. S·• de los Reyes., »
(Archivo Municipal). - « Las cuatro SSSS. Fabula ... 4 set· 1860. » «·El Zarandito. Villan• de Navidad ... Copla.» - o Tonadilla ... Seguidillas. » - Deux lettres de D. Felix José Reinoso. - « La vela de
sebo. A mi querido amigo, el distinguido literato Don Ramon de
Navarrete. )) - Biographie de-D. Tomas Rodríguez Rubi. - Ordre de
la reine Isahelle II conféra+nt a Gas ton d'Orléans, corute d'Eu, la croix
de l'ordre de San Fernando, 6 février 1860, et lettre du général
Leopoldo O-Donnel au ministre de la guerre, 15 janvier 1860. Letlre de D. J. Juaquín de Mou Fernán Caballero. - « Felipe ,• ...
Madrid, 1849. José M• Diaz ». - Deux autographes de Juan Melénd~z
VaJdés. Antaine de Latour a mis: &lt;,de la main de Fern. Caballero.
Ant. de L. ». - Autographe de D. Agustín Durán. Madrid, ,8 no-

a

1.

Voir Bull. hisp. 1 t. XXlll, p . tS et

211 .

Deux lettres du mnrquis de Molins, l'une de

Londres, 14 novembre 1865. -

Lctlre de

ri. Aureliano

Fernández-

D. Antonio Sánchez Moguel, Sevilla, &gt;4 mars 1868; 11 février 1869
el 18 janvicr 187 r. -"--- Letlre du comte deCheste, Madrid, ,5 avril 1865.
- Lettre du comte de Allamira, duc dé- Monlemari Madrid, II fé ...
vrier 1858. - Leltrede D. Cayetano Fernández, Madrid, i,janvler 1866.
- Septleltresde D. Pedro Ant. de Alarcón et une poésie. - Quaranlequalre lellres de D. José M;• Asensio. - Trcnte-septloltres de O. Juan
,l. Ilueno et deux poésies, !'une El Pecho de Gorila, de D. Juan:\.
Gallego, et !'nutre /ti Pastorcito, Leyenda d l•'ernan Caballero, de Juan
J. Bueño. - Huit lellres de D. Eduardo Buslillo. - Sept leLlres du
marquis de Cabriñana el une note concernanL le poC.te Górtgora. Onze Iettres de D. Manuel Caflete. - Deux lnttres de D. Valenlín
Carderera. - Scpl leltres de D. Adolfo de Caslro. - Q11inzc lettres de
D." Antonio Cavanilles. lne letlre de Cavanilles a Fernltn Cáballero,
oll la romanci€:re a écrit: (( Quemela V. despues de leida. Feman. •

Trois Jetlres de .D. José M• de Cerrageria, beau -fils de Cavanilles.. Trente-deux lettres de D. José Fernández Espino et trois poésie9: de
l'auleur. - Vingt-deux letlres de D. Fernand de Gabriel y Ruiz de

Apodaca· et de Dª Elisa Lópei de Morla de Gabriel. - Onze letlres de
O. Manuel López Cepero et deux poésies. - Six Jet tres de O, Alejao-dro Mon. - Cinq lettres de D. Eugenio )luíioz, - Trois leLlres de
D. Guillermo Morphy. - Une lellre de D. Eugenio de Ochoa, une
letlte de D. C. de Ochoa. - Deux lellres de D. Eugenio de Ochoa a
Fernán Caballero et a D. Juan José Bueno, - Cinq letlres de D. Narciso Joaquín Juárez. -

Qnatorze leltres de D. Santiago de Tejada. _.

Six lellres de O. Francisco Mada Tubino.
t8t. Sainte Thérése (en huit paquels).

�3•o

C.I.TALOGOB D88 IU1'VICB.IT8 D'E K. MORBL-PATIO
BULLKTffl BISP.UIQVB

t.

Notes pour le mémoire intitulé : Les leclurts de 1ainle TMre11, ele., dan• le Bulhlin hispanique, t. X, p. 17-67, comprenanl:
lnlroduction, Bréviaire, Bible, Vies-de Saiots, sainl Jérome, sainl
Auguslin (lellre·de M. Paul Monceaux el de D. Ramón Menéndez
Pida!), Ludolpbe de Saxe, l"Imitalion, Fr: Alonso (\e Madrid, Fr.
Francisco .de Osuna, (letlre de D. Daniel Granada, du P. Michel
Ange, capucin, de M. Je.an Saglio), sainl Grégolre, Fr. Bernardino
de Laredo (Ernesl Cordonnier, , Notice sur les M_odu, faciendi, traité
médico-pharmaceulique en tangue espagnole de la premiere moilié du
JCVt- •Ücle e_
l 1ur son auteur : Bernardino Laredo. Tirage parl de
Jaaus, février 1900, avec une carie de M. Lebegue), Fr. Anlonio de
· Góevara, sainl Pedro de Alcántara. - Nolés pour les Lecture,.
2. Necroloula de ... Don Vicente de la Fuente ... por E1cmo s• D. Ale- •
jandro Pidal y Mon, Madrid, 18g8. - Henri Cbérot, S. J., Une nouvelle traduclion franfaiie des Lellre, de sainté Thérue; exlrail des
Étude1 du 20 juin 1901. - llenri Guerlin, L'art el le, saitÍts. Sainle
Thér;se, Paris, s. d. - Fr. Gerardo de San_ Juan de la Cruz, Otra
carta autógrafa de ,anta Teresa (Boletin de la R. Academia de la
Historia, l. LVII, juillel-seplembre 1910). - Fidel Fila, Una carta .
inldila de santa Teresa (Bolet. de la R. Acad. de la Historia, t. LVII,
novembre 1910). - Du m. Una ·carta autógrafa de ,anta Teresa que
po,e, el·Du.que de Gor. Nuevo estudio (Boiet. de la R. · Acad de la //u•
toria, t. LVII, décembre 1910). - Du m. Dos cartas autógrafas de
,anta Tere,a. Recobro y/otograjia cú la ,egunda ( Bolet. dt la R. Acad.
de la Historia, l. LVII, juillel••~plembre 1910). - B. Bernardioo de
Melgar y Abren, marqués de San Juan de Piedras Albas, Autógrafo
epistolar inédito de ,anta Teresa de Jesús en el que narra y detalla 1u
entrevista con Felipe JI. -Do, autógrafos inédüos de santa ·Teresa de
Jesús ... , 1obre perrona,, parente,cos y lugares. - Cuolro autógrafo,
i.nldao• de ,anta Teresa de Jesfu en lo• que narra 1 detalla ·vici8itude1
Í!'lportanles de,;, vida -Autógrafo •pistolar inédilo de ,anta Terúa
de Je,ús en d que reiteradamente alude a su padre DonAlonsoSánchez
de Ctpeda (Bolet. de la R. Acad. de la Historia. l . LXVI, mai 191fi;
t. LXVII, juillel-novembre , 915).
·
3. Laogue de llainle Thérese dans ses am vres,. en six cahiera. M K. Pielscb, Notes on Spanish Folklore, dan_s la Modern Philology,
t. V, o• ,, juillel •9"7·
4. Cours sur saiote Thérese professé au College de Fraoce en 19071909. CEllvres en neur cahiers; lellres en neuf cahiers.
5. Autograpbes de saiote Thérese. - La derniere leUre de,saiote
Tbérese, publiée par D. Manuel Maria Poli!, Quilo, 1901. Copie. Carta de sanla Teresa de Jesus al canónigo Gerónimo de Reynooa.
Copie prise par H. Léonardon ·¡ la Bibliolheque de l'.~cadémie de
l'Histaire a Madrid. - Leures de saiote Tbérese publiées par D. Fran-

a

cisco Herrero y Bayona, Madrid, 1881. ·Copie.--: Acle .de reooncialion de sainte Thérese a la miligalion, avec une lelfre de la Mere carinélite Mario ·de S'-Paul, Aoderlec,h t, 6 avril 191,. Copie. - Lellre a
Cristóbal Rodríguez de Moja. _Notes. - La Jettre de juin 1fi62, qui ·
accompagne la Vida, transcrite sur l'autographe, Copie. - Leltres
fausses. Notes. - Copie de quatre letlres de sainte Thérese conservées au monaslere d' Anderlechl. Les trois premieres onl été copiées
par une carmélite, 1~ quatrieme par moi. - Varios autógrafos
de ,~ Teresa de Jesús, reproducción foto/itogrdjica de su, autógra/o,•par Vicente de la Fuente. Entrega I et ,, Madrid 1884. - Deux
rac-similés de la Vida. - Fac-similé de la sceur Louise de la Miséricorde (La Valliere).
8. Vida, y virtude, y milagros de ·la bienaventurada virgen Teresa
de Jerús, par Fray Diego de Yepes, (:aragO&lt;;H, 16o6. Extraits. - Vida
de la Madra Tere,a por el Padre Francisco de Ribera, Salamanca,
,figo. Extrails. Copie par llené Costes d'.une lellre du P. Ribera
a la Mere Maria de Cristo, telle qu'elle se trouve dans la pnblication
de Herrero Bayooa. - Carta, de santa Terisa .de Jesús ... con nota•
de Don Juan de Palafo1 y Mendoza, Bruxelas, 1674. Ellrails. ·/,..,en/ario dé lo• bienes que qlU/daron e fincaron por fin e muerte del
1eñor Lorenro-de Cepeda. Copie de D. Alfredo Alvarez, avec une lellre ..
- Reforma de los dtscalfº' por el Fr. Francisco de Sanla María.
Extraits. - María de S' Josepb. Exlraits de lellres de sainte Tbérese
i, elle adressées. - Carmel. Bibliographie. - Habil el étiquelle des
Carmélite,; - Mere Anne de Jésus. Lellres de 1ainte Théres~ a elle
adressées. Déposition d'Anne de Jésus lors du proces de canonisatiori
de sainle Tbérese, d'apres Je ms. des Archives Nalionales de París,
L 1046, n• 6o. - Historia del Carmen descalzo por Fr. Gerónimo de
S. Joser, tomo J, Madrid, 1637. Extraits pris par D. Alfredo Alvarez,
avec une "iellre. - Teile de la Vida, d'aprcs les ceuvres de sainle Thérese, publié par Fr. Luis•de León en 1588 el en 158g. - Lettres de
Fr. Luis de León aux carméliles de Madrid. - Comparaison des
éditions ,!i88 el 1fi8g. - ,:anonisalion de· sainte Thérese, d'apres
le ms . de la Bibliolbequc Nalionale de París, Espagnol 3». Nic. de Ormaneto, éveque de Padoue ( Archives du Valican, Nunz.
Spagna, t. 8 el 10), peodanl son séjour a Madrid. Copie de Roberl
Micliel avec une leltre • .!.... Saintc Thérese el le Fr. Julian de Avila.
Edraits. - Testimonio del padre maestro F. Domingo Bañez ... sobre
¡., Yid11 i libros de la madre Teresa ... t591. Eitrails d'apres le ms. de
Ja Bibliolheque Nalionale de París, Espagnol 322. - Allusions a la
Vida de sairile Thérese. - Fray Gerónimo Gracián de la madre de
Dios. Eitraits. - Lellres de sainte Thérese, citées par D. Miguel de
·Lanuu, dans la Vida de Isabel de Santo Domingo, Madrid, 1638.
Exlrails. - Deux lettres de ~- Cuninghame Graham au 1ujel de la

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7. ~ilioll éle lt l';d4 d'aprq le fao-ailllllé. Troia cahlon. - Noi.
;n..t.llruallea, .a Collécedef l"9itea. aur ulnte Tbéñlo. p;in.:
cai.len. - Conalitulion dea Cirmélllea. Trou miien. - Qudél 11!11'
la comapoada~ de Nia1e TWrile. Brouilloo lllCOlllpW. - El
ntmto d6 IOllla T,rua por 1). Ati¡el 11. de Bi11cl1, dana la Bo1illlt • •
~"""'1. bibfiofnirl 1 . 1111111#, jeDYitr,févrler 1909. - ieare da
1). Rrhmdo fedro,o l Fem6n Caballero ,ur un potirall 4e Nhlle
eop.. - P. lafoDd, Qa,/,¡ve• porlrmll u famUil,-.ü1aittr.
T~IIHC "'ltJ ~ a n , /wr, levete, Paria, 19.u.
8, llldell del DDDII de- penoq- qui te lrouvtnl dan• lea Iettrea a
fainll Thireee. Dauit c,arlóna et un douier de lícbn,
tfl. J). Carlat ~116m11 de Jqa Blat, CO!IIW dt ranlD •falu..
,.,.....&amp;ion au·Yolume dba Blwl#1 ,ur f/llpagtlr, Parli, tpoo, l. u.
• é!f. 'P• - Notea 1v le prinoe Emanuel de 8ahn llelm eur le am:
• lea'!_loñ, lllr lll dile de-1'1nF1111tai:IÓ, -t11r la COllllt. de Fer:.in N~
- Copie dff lellm.da eornlo de Fern6A Nállea u1illúe1 dau óe
YOiulJIO, - l,tltre de G. l\,ynaud. - Deiilt ldltel de A; d'Al'llelh;
tll, P ~ au RuiuU d# in1trutiotu donnJu au CIMboull·
.,.,., ~ mitúll,.,. ~,-,.,_ ,upui, lu lralUI df W11tpl1a/ilja1qtid U,
IUlíolalioll trcnr,u,,, publié. (1ar A. Morel-Fetlo et H. Léonardoil.
Pui,, •8t4-et, 3 volum1111.
·
•
114. _Lop1 dt Y111 C•rplo (troit· paqueta).
1, V1e de ~ - 31 4- Perao11na,ea énuméréa 41111 Ha OtUYl'IIL
- ti l 7. Cbolea. ll(Blln: - 8. LoeaUléa. Nation1, - 9. 14- monlel
- 10.
11. Utlératore. - 13. Romances. F1D1 el Btllü. 1$-14. VocabQlalra,
.
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l. ~ - de Lope. L''Pltre oommt!Mlllll par: Cllllldlo1 •i qoinM
4wlir1111poco,, TRDICl'iptload'unlmprlmé (Jlibliót~ue Uimallt
de ~dr141-88-11) • .- L'2pbre comm1111oanl per: Gaipai' ,u,iwiafl'f 1:1111 4oa oarlal, oopie, avcc une lellN ció ll. .\. Reatórt. _
M. l. Deluille le Rouls, - Noi. llU' 1- ipllnia. - Compee
~d11 ~ (»l'QI di ~,,. ,. YfC/11, L i Aku, par A•• Rqt.ori, cknt la
~ far ~ A e Pltiló_logw (cWdiR,tea). - B:e~talatio &amp;pon•
, -... - ~ Jlllio Colambtlrio, 1618, Traucription d'ua imprim6
... i. Biblaol~11• Nllloaalt de llldtid f· 1 &amp;¡34. - DórollO, ID de111

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Carpio, P - • .
1893. - HotJQ l\ennert, 1Apll de Y-,a'1 ooillifti&amp; BQllliag,o ,l ,,,..,

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~ JliMM i~ra, 4" Ülftlliol .,,.,.1e1te 4-m le a.lldül "i•n.tiV••
L llf. p. S18•M7. - Damaa-Htu.-rd, /A GatomuAie 8"
4t1
diau. dan• la ~ iruUP4Adatm, L V1 (1841). - A..-F. OlllMm,

14,..,,..

"· pq¡,,vl dMJn •""'9-nl, dan• le'Cof',.,pondoM du 10 mal 184D.

- DamaaeHinaÑ,

Lo,- de V1g4 (fltv•

imltl~, P• 756-7'/t•

~ di Vffdl Bl 0,,.U,0 a/A
"""""'"' dm1 la Z.U.clirifl,/IJr ro-•lina\rPlrilolofi,, l. XXV, p. 411•
4SS, ,;_ Georg Sleffen1, Rotroll-SlrldlfA l . hM • )lolroa al, naAaA11111' J,o¡,- da l',ga'•, Oppelln, 1891 (dMIAce). - Albert Ladwig,
ü ,..., Dramlll au daM KaroliagiullM&amp; &amp;ag,nknul, lledin,
1'98- - El'Jl!lll Mou\, UM ldw ll!Niw da LDJN ü fffa, dana lea
_.,,,,..uoJl,rtn 111. tmUe Picot, Parla, 1815 (cWdlcaoe). - Cllcb6
del fle.ibol161 du tD6aillire ialiln1': Lu OrigiMa ,. ,,..
V-,.,
18,\2). -

Hago A.lbeít I\Mlnerl, UMI'

Lo,.

*

dlll.,_ BeM• ~Jltlnfftt,. t. VU, p. 38,6S. - Blblioppble da Lope
ile Vep.. ojl!II IUl' le doc de S-.
&amp;tiúllea 111r Lope de Ve¡a (qa•tre rabien). - ·Lelr.ique d• IIIOII
iDIPl)llUII de tope de Vep (ua oahler). - Arlbur Ludwig ll&amp;lefel,
J,an ~ 1Co1NÑI• ,eiM Qaelle• úd NacltGfllnangM, llllltln,
igo,\ (dédicl&lt;:!e), - ldmund l&gt;ffl!r, Die Lop, d, V,go-t.ür,_,.,. lia
~ . Z1lrioh, ,a,, (dédlcacc). -IOl6 ele Arm" y ~
L a ~ u IApl da Yffll, Habana, 1884.
18'. liatrdi dl ■. Fr, GalooiáNlilll, lpreuVN de l'arllcle lnll•
iiil'~ d. P"flllOa di1 Glllthardin dans le Bal/elin ilalÑa, LXV, p. 111u-1. - Conoonlance de l:Millon lac. Corbinelll avec Ju m.orlfl del
0peniMIIUI. - l'lolea sur Gulccianlini. - Prologue de la trad1iellon
de la Sloria tl'llali4 de Guiccianlllli par I&amp; IOl Pbillppa IV, d'apn&amp; le
- ; de la BibliotMque Nationale de Madrid 164 1. TrallllCriplion da
11. F.. IIOUNel -et une lattre. - Lexique dea Jl!III• des Rilordi,

t

d'apna lea o,., IMdite.
tat. D. Lllh lle Bequettaa. ~paratlon au mémoire lnlitul6: lA
PI, ti, D. Llie de Req1111eiu 1 ZWg11, graAd_ COIIIIIIO_..,. G CadUII,
ilana le .Baltlfin / t ú ~ , t. VI, p. 1gó-~M - Note■ 1ur 11aq1111r·
ti - 114reuta. - Copie par D. R, llurlllo de l'lndl'llCÍIIII • nuutra
1,Jlorq Donll &amp;t,pbatúa P""ª ,a hijo Don Luú de B,qu,uu, do mi, ele
16:Billllella6que a&amp;lonale de Madrid G 15D. Carie de D, R. Milrilld,C~e d'u.ne lettre de Dolla Ettepbania l sou tUs, D. Lul1 de l\tqll►
--. d'apns 110 IDI, clu Bri\isb 'llu-m. - D. ConllllllllllO Dooifillo
Buh, bóa lM á Beq!IUflU, 8aíoelom, J88&amp;, - D. Fnncilco
.Bando, .Qoll l.ai,.ü R,,,_,,-,, lladlid, 1909, - l. L. l . . ~ •
,

�3,4

BULLErIN RISPAN'IQUB

Le/tres inédites de Don Luis de Requesens, Utrecht, 1859. - Lettre de
E. Castelot. - Leltre de D. Francisco Barado. - Letlre de D. Francisco Marti Grajales. - Trois letlres de D. José Enrique Serrano y
Morales. - Leltre de D. Manuel Magal!ón et les preuves de noblesse
de D. Juan de Zuñiga y de D. tuis de Requesens. - Lettre de D. Joaquín Miret y Sans. - Copie et épreuve du Testamenl de Doña 'Mencía
de Mendoza, marquise del Zenete, comtessc de Nas~au, puis duchcsse
de Calabre. Burgos, 3 jui!let 1535.
t87. D. Francisco de Quevedo. -Estebanille Gonzalez . Liste des
mots importants dans les reuvres de Quevedo. - Don Francisco de
Quevedo, Obras políticas, históricas y críticas, t. I, Madrid, 1893
(exemplaire annoté). - Suppliquedu duc d'Osuna, d'apres !'imprimé
de la Bibliotheque N'ationale de Paris, Oa 1 98 "'· - Lisie des personnages de la Vida y hechos de Estebanillo González.
t88. D. Diego Hurtado de Mendoza, Guerra de Granad,. Prépa•
ration au mémoire intitulé : Quelques remarques sur la Cu.erre de
Grenade de Diego Jlurtado de Mendoza, extrait de l'Annuaire de tEcole
pratique des _Hautes Éludes, 1914-1915. - Lellres de Mendoza de
1547-48. Recueil d'Aymon. - Sienne en 1552. - Quatre lellres de
Mendoza aZurita, copies de M. A. Pages dans le ms: de la co1leclion
Salazar, A. 1u (Bibl. de l'Acad. de l'Hisloire, a Madrid). - Liste des
personnes mentionnées dans la Guerra de Grana1Ja. - Archivo de
investigaciones históricas, año l tome II, n°~ 1 a3, 5 el 6, Madrid, 1911.
-J. Fesenmair, D. .Diego Hurtado de Mendoza, ein spanischer Humanist
des XVI Jahrhunderts, Müncben, 1884. - Lucas de Torre, Carla del
Bachiller de Arcadia y respuesta del capitán Saldzar, atribuidas á
D. Diego Hurtado de Jlend(fza, Madrid, 1913 (Revista de archivos,
bibliotecas y museos, mars•avril 1913}. - Du m. Don Diego Hurtado
de Mendoza no Jué el autor de la « Guerra de Granada ii, dans Ie
Bo/etln de la R. Academia de la Historia, t. LXIV, mai•juin 1914. Lettre de D. Ramón Menéndez Pida!. - Sept lellres de D. Lucas de
Torre. - Leltre de M. Ernest Mérímée.
t89. D. Francisco Manuel de Mello. Liste de mots importants
dans la Guerra de Cataluña. - Note sur la Guía de casados. - Re/a/ion
da Portugal en 168// (Bibliotheque Nalionale de Paris). - Letlres de
l'abbé Legrand sur le Portugal (Clairamb. 1028). - Notes sur D. Francisco Manuel de Mello et bibliograpbie. - Lettre de Charles Kohler.
- Deux leltres de M. Georges Mus.set. - Sept lctlres et neuf cartes de
M. Edgar Preslage.
t90. D. Gonzalo Fernández de Cordóba y Aguilar. Notes sur son
hisloriographie.
t9t. Christoval de Mesa (trois cahiers). Bibliographie et étude de
ses ceuvres. - Carte de M. Ch. Bémont. - Asajrae nobilissimi Turdelanorurn Baeluriae oppidi du.catusque emporitani breois descriptio ...
1

'

CATALOGUE DES YA:NUSCRtTS DE M. MOREL-FATIO

325

autore Henrico Coquo ... Copie dans le ms . de la Bibliotheque Nationale de Madrid par D. Antonio Rodríguez Villa.
.
t92. D. Gaspar de Guzmán, comte -duc d'0livares. Préparalion
au mémoire intitulé : P. lppolito Camillo Guidi, Caduta del con/e
d'Olivares /'anno M. DC. XXXXIII, dans le Bulle/in italie11, t. XII et
XIII. - Gazelte des Beaux-Arls. Le comte-duc ,tOtivares (Eau/or/e
de Velazquez). - Gravare au burin attribuee a Velazquez. - Carte
de D. Rafael Ballester, avec le portrait du comle duc d'Olivares
(g,lerie de Dresde). - La supplique inlilulée: Catholica, sacra y Real
Jlfagestad, altribuée a Quevedo, transcrite d'apres des imprimés el des
manuscrits de la Gibliotheque Nalionale de Paris, Dupuy, 591, fol. 181,
Oi 197 et ms. espagnol 449, fol. 15,. - D. Juan l'érez de Guzmán,
La labor polílico-literaria del conde-dúque de Olivares (Revista de
archivos, bibliotecas y museos, annec Vlll, aout-seplembre 1904). Ou méme, La caida de un valido, dans la Ilustración española y americana, année 1874, nº" 3!l et 33 . Copie. - D. Manuel Co 1meiro,
Discurso de los polilicos y arbitrislas españoles de los siglos _\ n y .\ v11,
Madrid, 1857. - D. F. Ja,ier de Salas, Informe sobre la obra: Les
mariages espagnols sous le regne de Henri IV ... , por Mr. J . T. Perrens
(Revista de España, 1v~ anné~, t. XIX, nº 74, ~5 m~rs 1871). - Notes
sur le comte•dnc d'Olivares. - Jlita e polilica. - Ferranle Pallavicini.
Carie de M. Arturo Farinelli. Leltre de Ch. Kohler. - Yirgilio
Malvezzi. - Vittorio Siri. - Caduta del comle d'Olivares. - La sloria.
-Notes finales. Table de la Caduta. - Leltre de M. R. Reuss. -Satisfacían que da el conde de la Roca a un agra,:io que se le achaca auer
dicho contra el conde-duque. Copie du ms. de la Bibl. Nac. de lladrid,
T. 195 p. 197. - Extrait des Archives de Simancas, secretaria de
Estado, legajo 3540, sur le comle de la Roca. - D. Juau Antonio de
Vera y Figueroa, comle de la Roca. - Extrail des Fragme[llos hisló•
ricos, pris par M11e Blanchard Demouge dans un ms. de la Bibl. Nac.
de Madrid. - Letlres de Madrid, en italien, mars elavril 1643. Copie.
- Leltre de ~l. E. Rouvy. - Nica~dro. - Minute du comptc rendu
de Martín Hume, trad. frarn;aise de J. Condamin et P. Bonnet. Carie
de M. James Condamin.
t93. D. Gregario Mayans y Sisear. Préparalion au mémoire
intitule: Un érudil espagnol au. xvnl° siecte. D. Gregario Mayans
y Sisear, daus le Rulletin hispanique, t. XVII, p. 157-»6. - Letlres de
~fayans de la colleclion Tiran et table de ces letLres. - lndex des
personnages de ces lettres. - Amis el patronsde Mayans. - Garriere.
Travaux faits ou A faire. - f:tat des lellres en Espagne. - Remarques
sur le slyle. - Ad versaires. Victimes. Ranc1.J.Des. - Bibliograpl1ie. En.seignement de la grammaire et du latín. - Diccionario de autoridades. - Philosophie. - FamiHe. Vie domestique. Oliva. - Droit. Mayans et les grands d'Espagne. - Leltres d'antiquaires espagno/s de
1

�3,G

CATALOGUE DES MA~U~CRlTS OE "M, YOREL-FATIO

BULLETlN AISPA:,-IQUE

la /in du Krul· sil~cle adressées_au comte de Lumiares, de.ns la Bibliotheque de l'École des Charles, t. LVII, p. 64-76. - José Ceva)los et José
Bermúdez, d'apres les ms. de lacollcctionTiran. - Carle de D. Julián
Paz. - Neue spanische Schriflen. Rechlsgelahrtheit und Polizey , dans
le Journal zur l(unstgeschichte, 1 í8o . - Correspondencia literaria de
D. Gregorio Mayans y _Sisear, 1771 -1779 (Revista de achivos).
194. Lettres de Carmélites. Lellrcs de la Mere )larie du S'-Sacrement, de la Mere Marie de S 1-Paul 1 de la MCre Genevieve de Sl-Bernard, '
de la ~!ere Marie de l'Immacult1e-f.onceplion, de Ía Mere Agncs de.

a

Jésus-Marie, du prernier monastCre de Paris,
Anderlecht 1 prCs
Bruxellell-, et du P . Séverin de Sainle Thérese. - Lettre de D. Antonio
Paz y Mélia, de D. Miguel Mir, lellre et deux caries de D. lllanuel
Magallón, leltre de 1\1. L. Lambeau, letlrc et une carle du comte
P . de S'-Phalle. - Em ile Gebhart, L 'originalité de sainte Therese,
dans le Journal des Déba/s du r3 novembre 1907. - Notes pour
servir l'article intitulé: CEuvrrs complfles de sainte Thérese de

a

Jésus, traduclion rwuvelle par les Carméliles du premier monastere de
Paris, dans le Journal des Savants de rnars 1911.
f95. Mystiques. Mysliqucs (ordre alphabétique). - Livres mystiques. - Dª Luisa de Carmjal, d'apres l'imprimé de la llibliotheque
Nalionale de París, Rés. 01 785. Extraits. - Mystiques (Mazarine). l\lystiques a la Bibliolheque d6 Versailles . Note de Ilenri Léonardon.
- Copi_e par Mn~ Lilia Cassis ele la bíographie de Fr. Francisco de
Osuna dans ]a Bibliolheca universal franciscana. - Copie, de la
mérne, de la biographie de Fr. Bernardino de Laredo, dans Fray
Andi·és de Guadalupe, llistoria de la santa provincia. de los Angeles.
- The science o/ To-nwrrow and .1/ediaeval .lfysticism by Mrs Cunninghame Grnham. - ,1a11rice Mignon, Sienne et Catherine de Sienne.
Nevers, 1907. - La vida de la seraphica santa Caiherina de Sienna.
Venundantur in monasterio sanctc Cn.therine de Senis civitatis
Yalentinc. - Traite du purgaloire de sainle Calherine de Gines,
Rome, _1899. - D. Fulgencio Aíán de Hivcra, La virtud al uw
y mistica á la moda, Mallorca, 1813, et M,drid, 1887 (Biblioteca
universal).
f96, Fr. Francisco de Osuna. Extrails de son Abecedario spirilual
et dn ,Yorle de los Estados.
197. Miguel de Cervantes (trois cahiers).
i. Liste des rnols imporlants du Casamiento engañoso et du Coloquio de lns perros.
2. Liste des noms de personne et des noms appartenant a la mylhologie de 1a Galatea. - Cervantes : militaires, soldals, jeu, coches,
destreza de la espada, médecin, gouvernement, justice, arbitristas,
jitanos, mots, expressions, versificution, provinces, rivalités entre
villes et familles, bandoleros, littéralure, poésie, langue, comédies,

espagnols, élrangers, marisques, religion, église, clergé, agueros,
astrologíe judiciaire, noblesse, caballeros, hidalgos, duegnes, donsi
trailemenl de merced, maríage; - Cervantes en Anglelerre. - Un
.faux autographe de Cervantes, dans le Bulle/in dtt bibtiophile, 1905,
n• 4 1 15 avril, p. 155-163 (exemplaire annoté). - Un second exemplaire, tiré part. - LeUre de M. C.-M. Briquet. - Lellrede D. R. J .
Cuervo. - Deux fac-similés du faux exernplaire. - Notes sur cetle
falsification.
3. Cervantes : généralilés. - Carie de M. A. Chuquet. - Émile
Gebhart, Hors de France. A propos d'éludes 1·écentes sur le « Don Quichofe, dans le Journal des Débats du 16 et du 21 juillet 1897. Bibliographie. - Une leLlre et une carie de D. Alvaro Verdaguer,
a,'ec une notice biographique sur D. Leopoldo Rius. - Lettre de
D. Fidel Giró a Murillo. - Novelas ejemplares. - Persifes. - Idées,
biograpbie, etc. - Notes sur Cervantes. - Minute du mémoire intitulé: A propos du /roisieme centenaire de Cervantes par Alfred l\lorelJi'alio, dans la Revue des deux Mondes du 1°'" juin 1916. - Epreu,•es
(exemplaire annolé). ~ Exemplaire de la Revue des Deux Mondes
(exemplaire annoté). - Andrenio, More/ Falio y el centenario de Cervantes, dans la Vanguardia, du 18 juin 1916 (deux exemplaires). C. R. Salamero, Un estudio de M. Morel-Fatio. - Laurent Tailhade,
Don Quicholle a París et dans les franchées par M. Ventura García
Caldero11(L'CEuvre littéraire). - Sainle Beuve, Don Quichotte (/\ouveaux lundis, 9 mai ,864). - LelLre de M~• Hélime Dournic . - Lettre
et -carie de M. René Doumic. - Don Quicholte traauil par César
Oudin. Notes bibliographiques. - Leltre de M. de llarchéville a
M. Émile Mayniel. - Cervantes dans le Calogue genéral des imprimés
de la Bibliolheque nationale. - Lellre de M. Léonce Celier. - Lettre
de M. Joaquín llazailas. - Deux caries de M. H.'Morf. - Lellre de
1\. J. Cuervo. - Pero ~ludo, Los de acá y los de allá (Sobre el centenario del(&lt; Quijote ii, dans El Universo du :.i3 mai 1905. - Préparation au mémoire intitulé : Cervantes el le lroisi/Jme cenlenaire du. « Don
Quiclwtte ._ par .l.lfred More! Fatio, dans l' Archio far das Stadiurn der
neueren Sprachen un'l Literaturen, t. CX.Vf, p. 340-361 . - Letlre du
marquis de Laurencin. - Lellre de D. José Ramón Mélida - El
marqués de Laurencin, Hommaje póstumo d la duquesa de Villahermosa, dans le Bolelin de lci. R. Academia de la /lisloria, mars 1906 . José Ramón Mélida, El legado de Villahermosa, daos le Correo du
3 janvier 1906. - La duquesa de Villahermosa, dans El Universo du
7 novembre 1905.
f98. Catalan (denx cahiers).
i. Copies prises a Palma de Mallorca en 1881 : Collalion du Desconort de Ramon Lull, d'aprcs des mss. de llayorque: Regiment de la
cosa publica ordenal per lo reuercnt meslre Francesch Eximenes

a

�3,8
BULLETIN BISP."\NIQUE

Poésie du

se_qle .\ v, fin,'i al presenl inedita, Barcelona, 1889. - Historia y succes

niz. -

·

.

u.e com e

rge , crontca de autor anonim del

/lamentable de Don Ja_yme de Aragd, comte de l'rgell, segon de aquest
n?':1', cognomenat lo desdil.cat. Copie du ms. de !'Arsenal 83o6 et collallon par M.. Amédée PagCs du ms. de l'Académie de l'IJistoire a

Madrid, copié par Diego de iloníar y Sors, · 163,. Préparation d'une
édtt1on de ce tex_te. -

Copie de diverse.s poésies catalanes, d'aprCs le
rns. _de Carpenlras, n'' 3¡¡. -- Eduard Wecbssler, Die Uomanischen

M~rtenl&lt;iagen, Halle, 1893 (dédicace). - Quatorze lellres de M. Amédee PagCs. -:- Deux lcltres de D. Bato lomé J\funtuaer. 1

Descriplion

par M. Amedée Pages, du ms. Bb 1n de la Bibliotheque Nationale
de Madnd. -

Note sur la liltérature catalane.

2. Copie prise a Palma de Majorque en 1881

a !'Archivo del

Patri-

monio el it I'Archive h.is.lorique de di\·ers documcnts historiques. _

Mort de D. Manuel '11la y Fontanals (16 juillel 1884): articles de
D. G~yet:no Y1~al y Valenciano y de _D. J?. Miguel y Badia. _ J?acstmiles d un~ P_iece,&lt;le moss~n Jordi de sant Jordi et du prologue du

ms. de

!~ 81bltotheque \'at,onale de

París, Espagnol »5, faits par

Joseph lastu. -lsop en catalan. Extraits. -

Descdption des mss.

Baluze &gt;34, ,38 el 039, de la Bibliotheque 'íationale

a Paris

conle-

nant des documenls historiques reJalifs a l'histoire de C;taloo-n~
recueillis par Hieronym PU)'ades. - Notes relalives a l'histoire d; la
langue catalane et des mceurs catalanes. - Lei;on d'ouverle faite a
l'É~ole ?es Hautes Eludes : langue el littérature catalane. - Préparatwn d une chrestomathie catalane: Lettre de change du ~ septem2
1
brc 4oQ, dans la llustracion espaffola y americana du 8 avril 1881
- Regimenl preservalia de la pestilencia composl per meslre Luy;
Alcanys. - Testameni d'En B. Serrad,ell de Vich. - Révolution de
16ft0. - Desconort de Ramnn Lull. Deu, lettres de M. Amédée Pages.

-

CATALOGUE DES MA~USCRITS DE J\I. MOREL-1''ATIO

(Yale~cia, &lt;499). Extraits. - 8pi/l de la vida religiosa(Barcelone, 5 5).
1 1
Extra,ts - La fl ,r l
t d'l' //
·

Proverb,s e d,t de pltilosojs per Jq{uda. Copie du ms. de la lliblio-

tbCque Nalionale de Paris, Espagnol, 55 et variantes du ms. de Ja

Bibliotheque 'íacional de Madrid, L. ,. Carie de M. Neubauer. Fragments del roloquis de m• Crislophol Despuig, caval/er de la ciutat
de Tortosa. Copie de certains passages de ce texte dans la co11ection
Baluze. - Psaum_e VI, d'apres le ms. Espagnol 5 de la Bibliolheque
::Vat1ona!e ~e Paris. -

Doctrina moral d'En Pac!is 1 d'aprt!s les mss.

de la B,bjwtheque Nalionale de París, Espagnol, 54 et 55. -Sompni
d'En Bernat Aleige. Extrails el notes pour l'édilion de. Guardia._

Textes Jittéraircs. Extraits de I'Arbre de sciencia de- Ramon Lull
d'aprCs le. ms. appartenant a D. Gerónimo Rosselló. - Proces~
instruido en 1345 contra el Gobernador Arna/do de Eril/ d'.apres la
copie de D. José Quadrado. - Costumes de Catalanya, d'apres le ms.
latm 10, 15,, f' 3 a 8'" de la Bibliotheque Xationale de París. 1

o~

Yicens Garcia. -

329

Extraits du Dotze·de Cristiá cl'Exime-

En/remes de los labradores . - _0rdonnances de Pierre IV. -

Poésies de Serafi .
f99. Jtaiie.' Notes d'ho!el. - Caries de savants. - Bibliograpltie.
- Carte de j\f. Ernesto Uagusa, propriétaire de l'hótel de Trinacria, -

Lettres de M"º Maria Pilrc. - Le,ltre de M. E. Pércopo . - Lettre
du prince Pietro Lanza di Scalea. - LelLre de M. A. Salinas.
200. Corresponda nce littéraire. 1871-1880 (deux volumes).
t. Années 1871-1878 : Academia de.Ja Historia, Adee (Aug.), Aguiló
y Fuster (D . Mariano), Asenjo Barbieri (D. Francisco). Baumgarten
(ll.), Boehmer (Ed.), Boíarull Sartorio (D. Manuel), Cam¡,illo (D. Toribio del), Cbabaneau (C.), Circourl (c'º Albert de), Coellto (Franc.
Adolfo), Delisle (Léopold), Dilthey, Elias y de Molins (Antonio;,
Escudero de la Peña (D. J. M), Fabié (D. Antonio ~!aria), Fernández
Guerra y Orbe (D . Aureliano), Fierville (Ch.), Féirsler (We~delin),
Fuensanla del Valle (m;, de la), Gabara (J .-B.), Gacbard, Gallardo
y Víctor (Manuel J.), Gatli, Gayangos (D. Pascual de), Georgi (Karl),
Gourncrie (J. de la), Graux (Charles), Grober (Gustav), Guardia
(J.-)1.), Gutierrez de la Vega (D . José), Heinemann (O . van), lleredia
/J.-i\J. de), Hoefler (van), Hofmann (Konrad), Jimenez de la Espada
(Marcos), Knapp (W. l.), Lasso de la Vega (D . Angel), Latour (Antoine
de), Lehr (Esnest), Lemeck (Ludwig). Litchtenberger \Fr.), Luanco
(D. José Ramon), Menéndez y Pelayo (Marcelino), Menéndez y
Pintado (Marcelino.), Meyer (Paul¡, Michaelis (A.\ Michaelis de Yasconcellos (Carolina), Milá y Fonlanals (D. Manuel) Ministerio de
Estado, Molinier (AngusLe), Molins (marquis de), Montoro (D. Rafael),
)lorel-l'atio (Arnold), Morel-Fatio (Caroline), i\forf (U.), Murillo (D.
Mariano), Muro (D. Gaspar), lfussafia (Adolf), 0clavio de Toledo
(J. )l.), Paoli (Cesare), Pasqualucci (Loreto), Pécoul (Augusle), Pella
y Forgas(José), Perojo(José del), Piot (Eugene), Puymaigre (comte de',
l\euss (Rodolplte), Revilla (D. Manuel de la\ Rocbat (Alfred), Rodríguez Villa (D. Antonio), Romero de Castilla y Perosso (D. Francisco),
Rouget, Sancho Rayon (D. José), San~ós (de), Tailhan (Jules), Tamizey
de Larroque (Ph.) Toreno(comte de), Tubino (Franciso Maria), Van
den llergb, Yasconcellos (Joaquim), Vida! y Valenciéno (D. Cayelano),
Viollet'(Paul), Vollmoller (Karl), Vuilleumier, Zarco del Valle (Manuel
l\emon).
2. Années 1878-1880: Academia de l,Í Historia, Arhois de Jubainville (d'), Asenjo Barbieri (D. Francisco), Asensio (J. 1\1"), Asociacion
de escritores y artistas, Baist (G.), Baumgarlen (H.), Bémont (Ch.),
Boehmer (Ed.), Boucherie (A.), Cámara (Fr . Thomas), Campillo
Toribio del), Caslan (A.), Cbabaneau (C .), Claude (C.), Claudia,
Coehlo (l'ranc. Ad.), Cornu (Jules), Costa (Joaquín), Delisle (Léop.),
Denis (Ferdinand), Oeprez (Michel), Ebbardt (Franz), Fabié (D. Anlo-

"

�330

CATALOGOE DES )U.'NUSCBITS DB 11, M.OREL..F'ATIO

BULLBTIN HISPA:,lQUB

nio M'), Fernandez Guerra y Orbe (D. Aureliano), Foersler (Wendelin),
Fuensanla del Valle (m'· de la), Gachard, Gayangos (D. Pascual de),
Gener (D. PompeyoJ, Graux (Charles), Grüber (G,), llarrisse (Henry),
Heredia (J.-~I. de). Hinojosa (D. Eduardo de), Jimenez de la Espada
(Marcos), Knapp (W. J.), Lande (Louis), Letourneur (J.), Majorque
(lellre au sujet de ll. Lull), Malleftlle (L.), Mariategui (D. Eduardo),
Mayniel (Emile), Menéndez Pelayo (D. Marcelino), Meyer (Paul),
Michelant (H.), Milá y Fontanals (D. Manuel', Morel-Fatio (Arnold),
Müntz, Murillo (D. Mariano), Mussafia (Adolf), Navarro (D. Felipe B.),
Nicolas (A.), Niemeyer ()!ax), Oclavio de Toledo (J. M'), Oechsli
(Wilhel ), Otiver (Bienvenido), Paillard (Ch.), Palomo (Fr. de B.),
Paris (Gaston), Pastor, Paz y Melia (Antonio), Pécoul (Auguste),
Pella y l'orgas (D. José), Pierson (Paul), Piñar (BJas Leoncio de),
Poullet, Rache! (Paul), Raynaud (Gaston), Hiant (comte), Rodríguez
Villa (D Antonio), Sanchez Moguel (Antonio), Sanpere y Miguel,
Schuchardt (Hugo), Sorel, Slengel (E.), Suchier (H.), Tailhan
(Jules), Tamizey de Larroque (Ph.), Thomas (A .), Vaesen, Viollel
(Paul), follrnotler (Karl), Withney (James L.), Yriarte (Charles),
Zarco del Valle (Manuel Remon).
20i. Carlistes. Notes sur les Carlistes. - Lellre du marquis de
Laborde. - Lellre de M. Albert Mousset. - Exlrails de Lichnowsky,
de Goben, de Rahden, ele. - Coupure de journaux. - Letlre de
D. Francisco Melgar. - Deux lellres et une carte de M. Albert
Mousset. - Carie de D. Gabriel Molina. - Bibliografía espagnola,
1"' mars 1915 (íactum de Sancho-, Marques). - Deux letlres de
M. l\.laurice Brillant, secrétaire du Correspondanl, avec une lettre de
D. Bernardiho Matin Minguez. - Deux lettres de M. Trogan 1 directeur
du Correspondanl.- Deux caries de Fr. José M. de Elizondo. -Leltre
de D. l\amon Menéndez Pidal avec une consultalion sur la parole
Requeté. - Indiscreciones, par D. Miguel de Unamuno. - Trois
lettres, une dépCcbe et deux carles do marquis de Cerralbo. - Lettre
de !l•• 1. Dáchelelte adressée M. Camille Jutlian. - Deux lellres de
D. Alvaro Alcalá Galiano. - Carie de D. Julion Paz. -Así nos tratan.
Pregunta y advertencia de Aforel-Fatio por el conde de Doña Marina.
- En desagravio, por Francisco Melgar, avec l'avant-propos en
minute. - Découpure de journaux sur l'allitude aliadophile de D.
Francisco )lelgar. - Porlrait et aulographe de D. Francisco Melgar
(America latina,, 15 mars 1oi;). - Deu1 leUres de D. Francisco
}lelgar. - Carie de F,. José M. de Elizondo. - Biblioteca de /a
banderti regional. Bio.1rajla de Don Jaime de Borbon. B. de Arlagan,
Barcelona 1 s. d , anc nne collection de limbres porlant l'effigie de
Don Jaime (Dios patria Rey). - Découpure de journaux. - D. Juan
Vá.sqnez de Mella, El úleal de España. Los tres dogmas nacionales,
Madrid, 31 mai 1915. - C. Irom, Espaiia, graripotencia. Prológo del

a

331

Excmo Sr. D. Juan Vásquez de Mella, Madrid, 1915. - El cardenal
]Jlercier y s1i cilebre pastoral. Opinión de Juan Vásquez de Mella.
Madrid, s. d. - LeUre pastorale de Son Eminence le cardinal Mercier,
archeveque de Maliñ.es, sur le palriolisme et l'endu,.ance, NoCl 1914. El cori"eo catalán et d'autres journaux sur la c~nfércnce du 31 mai 1915
de Juan Vásque,. de Mella.
202. Faucnnnerie eu Espagne. Brouiltori d"une étude sur la fauconnerie en Espagne, de M. Georges de l'rézals etde D. Ramon Zarco
del Valle: 11: l'un lient la plume fran('aise, l'autre les notes espagnoles ,.
- &lt;t Aulrefois, Bibliographie. n Leltre de D. Ramon Zarco del Valle á
M. G. de Frézals, Madrid, ,5 aoúl 1886. - « Aulrefois. llistoire,
chasseurs el faucons. 1) Cinq lettres de D. Ramon Zarco del Valle a
M. G. 'de Frézals, Madrid, 7 juin 1886 - ,. seplembre 1888. t\ Aulrefois. Langue et croyances. il • De nos jours )). Lettre en
anglais a M. ~ - Lilford, 22 février 1886. Qualre leltres de D. Ramon
Zarco del Valle a M. G. del'rézals, 15mars 1886-,6décembre1887.
- « Lois el coulumes . n - « Portugal. 11 - u Prouesses de faucons. n
- Coupure d'un journal: « La hazaña de un azor 11 1 par ~I . Gulierrez
Jimcnez. - &lt;t lconographie. » - 1t Document de fauconnerie des
archives d'Aragon. » - Lettre de D. Manuel de Bofarull a M. G. de
Frézals, Barcelone 1 18 février 1886. Leltre de P. Reman Zarco del
Valle 1, \l. G. de ~'rérnls, n septembre 1888. - «Autrefois, Arls et
lellres . 1i - tt Poésie. i - (t Libro de Cclreria de Cava de a¡;.or 1i,
Salamance, 1565. Extraits. - Documenls sur la fauconnerie extrails
des Archives du Pala is Royal de Madrid, de 159~ a 174,. - Documenls
ex.traiLsdesArchives de Simancas. Casa real, lcg0 44 1 45, 6oet Contaduria
mayor,¡, época, leg" 1017 et 1&gt;13. xv1• siecle. - Leltre de M. G. de
Frézals
D. Hamoo Zarco del Valle(?), 31 janvier 1886. - Sur
plusieurs dossier, il y a:« Vu et lraduit. S. O.» (M1" Sara Oquendo).
203. La guerre de i9i4-1918 (cleu;,; cahiers).
t. Académiciens franc¡ais en Espagne en 1916: u Déclaration de
M. Henri Bergsou » (Le Temps). - Mémoire de M. Aguero, ministre
de la République cubaine en:Altemagne, sur les visées de 1' Allemagne.
(Journal des Débats, 8 juin 1917.) - Alvaro Alcalá Galiano. La
verdad sobre la guerra. Origen J aspecto del conflicto europeo, Madrid,
MC}IXV (dédica.ce). - Altemands en Espagne. August H. Hofer
(Barcelona), Das Deulsehtum in Spanien, dans Der Turmhahn, juillel
1914. - La hora de la comida en la llamada &lt;1 Casa de los alemanes &amp; ,
en Barcelona, dan~ le Nuevo mando, janvier 1915. - Découpure de
journaux. - Leltrn de D. Rafael .\llamira. - D. Rafael Altamira,
Comrnent 1'ulformée en Eó:lpagne l'opinion favorable aux alliés, dans
le Petit Parisien du, juiu 1915. -Conférence de M. Rajall Altamira,
Pa•is, 19 ,3. - F. Martin Caballero, Impresiones americanistas, dans
le Boletin del centro de estudios amei·icanislas de Set•illa, t. 111, uum 8,

a

�33,

BULLETIN HISPA~IQVB

CATALOGUE DES MANUSCRlTS DE M. MORBL-FATIO

- Découpures dejournaux. - Lettres de M.. Quiñones de Lean, me
demandant d'accorder un rendez-vous au lieutenant-colonel Benitez.

Torra{xa, 15 janvier 1915. - Traduction en espagnol de l'article du
Correspondan/ el polémiques. - Cotare/o (D. Emilio). Le bénéjiciaire
de la prime par Pierre et Paul. - Cotare/o es germanójilo, daos El
Debate du 31 aoul 1915. - Rafael Altamira, Giner de los Rios ed1tcador, Valencia , s. d.- Lettrede M. G. Koechert. - Jnstilucion libre de
enseffanza. Programa, Madrid, 1910. - Lettre de D. Ram.ón Menéndez
Pidal.-'-Francisco Giner de los Rios. Datos biograjicos, dans la España.
- Gobineau et les races germaniques. Réponse de la baronne de Gulclencrone, née de Gobineau, dans le Temps du 8 janvier 1915. - Germania, Año I, núm. 3. Coupure de la Germania, año 1, núm. i. avec
« elocuentes manifestaciones para « Gormania &gt; del Excmo Sr. Mar-

- Armée espagnole. Extraits. - Azorin. Lellre et carte d'Azorin (José
Martinez Ruiz). Découpures de journaux oU a éclt Azorin. - Rafael
Ballester. Deux lettres et une carte. - Pio Baraja, De un germanójilo
d un suizo. aleman, daos I'lmparcial, ag octobre 1914. - H. Peseuxllichard, Un romancier espagnol Pio Baraja, dans la Reune hispanique, l. XX!ll (1910). - Basques. Euzkadi du &gt;7 el du 3o septembre
1914. Découpure du Temps. - Corpus Barga. Los personajes de

Francia hablan de España. Visita el Monseí'íor Baudrillart, rector del
Instituto catolico, dans La España, .lO janvíer 19 16'. - A la Belgique.
Manifes/e des catholiques espagnols, Paris, Pion, 1916. - Arturo
Campion, Bélgica, el 2 de mayo y los católicos españoles, Londres,
1916. - Jacinto Benavente, El año germanOfilo. Juicios y opiníoncs de
Vásqaez de Mella, Rodriguez Marín, Cotare lo, Carracido, Commelerán,
Satillas,Bonil/a y San Martín, Peñajlor, Ga_y, Saldaña. Año 1, 1916.
Deux arlicles de D. Jacinto Benavente, De Sobremesa, dans Los lunes
del Imparcial, B et :u février 1915 . - V. Blas.colbañez, Las atrocidades
alemanes . . Valencia, s. 'd. - Le romancier Blasco Iba,'tez dans le
Temps du , février 1915. - Breuil (l'abbé). Deux letlres de l'abbé
Breuil des ,1 el 27 seplembre 1915. La idolatría de lajuerza en Alemania y sus consecuencias par Enrique Breuil.-Calalans.Deux lettres
et une carie de C. ~lonloliu - Leltrn de M. Marius André. - Lellre
d~ M. Alfons Maseras, avec Los Parlamentarios Regionalistas al País
por Catalrtña y la Gran España . - Qualre lettres de M. Brutails . Lctl re de M. Cal melle. - Calalans fideles á la maison dº Autriche, par
Lichnowski. - Montanyes Regalades, janvier 1918, contre M. Bernard
Schaedel el D. Antoni M• Alcover. - La Barbarie a/lemande fiétrie aux Jeux floraux de Barcelone en 1915 ... texte catalan et traduction frant;aise, Toulouse, 1915. - Revue calalane, 9• année, nº 97,
janvier 1915, avec une leltre d'envoi de M. Alíons Maseras. « A Morel-Falio de I' Académie des Inscriplions et Belles Lellres .
Paris. » Manifeste. - Pere Corominas, Per l'amor de la Frant¡a.
Amb les uersions castellana y Jran9esa, Barcelona, 1914 (dédicace). Lellre de M. Alfons Maseras avec l'arlicle: Dans la Castille et dans
la Catalogne, par Eugenio Garzon . - Lellre de M. Alfons Maseras
avec le Manifest deis Catalans daos El Poble Calalá du ,7 mars 1915
(lrois exemplaires). - La propagande germanophile en Espagne, dans
l'lnformation, 6 mars 1915. - Manijesl deis amics de l'Unitat Moral
d'Europa. - Lellre de D. Jaime Massó Torrents D. Eugeni d'Ors.
- Marius André, Carta á Romain Roland. - · Resposta de Romain
Rolland, dans Et Poble Catalá, 25 mars 1915. - Les annales des
nationalilés, 4• année, nº 4, 19l5. - Marius André, la Catalogne el
les germanophiles, Barcelone, s. d. (dédicace). - L'Esquella de la

a

333

qués de Cerralbo i,, tontresignée: (( El conde de Doña Marina». -

E. Gorriez Carrillo, /1 n'y a pas de germanophiles espagnols, clans le
Afatin, 3 avril 1915. - Enrique Granados. Nécrologie par Pierre Lalo
(Temps). - Groupements lalins. La Renaissance du w mars 1915:
Les intellectuels espagnols el la guerre. - Lettre de M. G. LacourGayet. - Journaux espagnols interdils en France ( Postes el télégraphes). Liste de publications ... dont la circulation et la distribution sont
interdites, 1915. - Deux lettres de M. Jusserand, 21 et 13 avril 1915.
2. D. Juan de la Cierva 1 Iniciativas nacionales. Discurso ... en el
congreso el 20 de enero 1915. - D. Juan Madinaveitia, Despues de la
paz, dans España, 26 février 1915. -D. Ramiro deMaeztu, El caso del
D• Afeyer. - La guerra y el alcoholismo. - la guerra y lqs gremios,
dans la Nuevo Mundo. - Alanifesles en Javeur des Alliés : La· Revue
hebdomadaire 1 18 novembre 1916: Les académiciens espagnols en
France, par Raoul Narsy. - Manifiesto de adhesión á las naciones
aliad&lt;ls, dans la España, 1915, n° 24, - La lectura dominical du
17 juillet 1915. - Úl guerra Europea. Palabras de algunos españoles.
-

Lettre de la charnbre _de commerce espagnole

a Paris.

-

Carte

de l'Union fran&lt;¡aise. - Cinq cartes de D. Ramón Mefféndez Pida!. Lettrn de D. Ramón Martinez Sol. -Deux lettres de M. AlberlMousset.
-

Découpures de journaux. -

Visite des Académiciens espagnols.. -

Cultura alemana. Opiniones de/DoctoralemánAdolfoSchullen huésped
de España, dans les Documentos é informes del comité internacional de
Propaganda.- Don Santiago Gómez Santacruz, El Solar numantino ...
Madrid, 1914. - f:douard Harlé, La priorité de la découverte de
Numance, dans L'Anlhropologie, l. XXVI, 1915. - Miguel de Unamuno, LºEspagne, r Allemagne et la France, dans le Temps, du 16 janvier 1915. - Article d'Unamuno, dans la Iberia du 10 avril 1915.. Trois articles d'Unamuno : Deber cívico, La fuerza de la opinión,
Papeletas á la alemana, dans le l\'uevo mundo. - Pages acluelles,
1914-1915. L'opinion calholique et la guerre par P. fmbart de La
Tour ... suivie d'une lellre de Don Miguel de Unamuno, Paris , s. d. Unamuno y Zuloaga en Madrid dans España_ - Maurice Barres, Les

..

Bull, hi5pan.

•

�334

BOLtETffl HISPA.!'flQUE

afflnilés Jranco-espagno/es, dans l' Écho de Paris, du 8 janvier 1915du m. Les voix fran9aises de l'Espagne, dans l'Écho de París, du
g février 1915. - D. Julio de Urquijo, Lettre de protestation adres_sée
a ses collaborateurs de France des Études basques Sl-Jean-de-L1Jz,
16 janvier 1915. - Un traitre arr8le a A,-cachon, dans la France de
Rordeaux el du Sud-Ouest, du 29 septembre 1915. - Deux lettres de
O. Julio Urquijo, de Palacio de Setiaes, Cintra, 10 el 23 septembre
1915. - Minute d'une letlre de M. Morel-Fatio Urquijo du 18 septembrc 1915. - Trois lettres de M. Henri Courteault. -Deux lettres

.BIBLIOGRAPIIIE

1

a

de M. G. Cirot . -

Corpus Barga, Visita al hispanista Morel-Fatio, pro•

fesor del colegio de Francia, llans España du , mars 1916. - Raymond Lantier, La propagande J1·an9aise en Espagne, dans l¡,. Revue
de París, 1"' juin 19 16 (dédicace). - Letlre de M. A. Olorgel, Propa!JOnde espagnole. - Carte de M. lmbarl de La Tour. ;;- Lettre de la
marquise Arconali Visconti . - Deux lettres de M. Boris de Krjefrki.
- Lettre de D. Ramón Menéndez Pidal. - Letti:e de l'Administraleur
de la librairie Berger-Levranlt. - Deux lellres de M. G. Cirot. Lellre de M. Guerlin avec une lettre de D. Felipe Alaiz: - Découpures
de journaux. - Bibliographie.
A. MOREL-FATJO.
( A suivre.)

Fernando de Los Rios Urruti, Vida e instituciones del pueblo de
Ando,·ra, Una supervivencia se11orial. Madrid, 1920, in-8•,
164 pages et une carte.

M. de Los Rios Urruti, professeur

a l'Université

de Grenade, a

beaucoup lu et il aous en fait généreusement bénéficier. Nous vo:yons
défiler sur les pages de son livre, comme sur un écran, en outre de
Léon, de la Navarre, de la Galice, des Castilles, les Grecs, les Romains 1
les Suisses, les Gerrnains et les néo-Germains, les Hongrois, les
Slaves, les Orientaux et le reste. Le droit comparé est une belle chose,
mais qui n'est pas sans danger; que 1 pour comprendre les institutions
de l'Andorre, on fasse appel aux institutions d'un autre pays, ríen de

mieux; encore fa'udrait-il choisir. Toutes choses•étant égales d'ailleurs,
plus l'exemple vienl de loin el moins profonde doit etre l'analogie.
M. de Los Hios invoque, en un passage 1 Aristote, Cicéron, Machiavel
et Montesquieu; je préfererais qu'il se référilt a la jurisprudence des
tribunaux catalans ou meme du parlement de Toulouse.
Cette réserve formulée sur la methode, voyons comment sont
présenlés les faits el les usages dont il s'agit.
Le premier chapitre est un sobre el intéressant aper9u du Milieu
socwl de l'A.,uf.orre.
Le seoond chapitre traite de la J,'ormati.on lústori,¡ue. En 819,
l'occasion de la consécration de la calhédrale, Je comle d'Urgel aurait
donné l'Evéqueles paroisses de J' Andorre. Peut-etrele comle reprit-il
partie de 5.es droits, car, en 1007, il cédait au monastere de San-Cerni
certaines redevances a percevoir daos les Vallées et, en 1133, il
abandonnait l'Eglise toul ce qu'il possédail en Andorre. En 1176, un
accord reconnalt l'Evique Je domaíne direcl sur les Vallées, Cependanli des le xi" siecle, les - prélals baillerent l'Andorre en lief aux
vicomtes de Cabóet 1 qui les transmírent aux Castelhon et a la maison
de Foix . Des contlits furenl réglés, en n78, par la Paréage: cet acte
attribua nommément au comte de Foix certains pouvoirs, que le
comte déclara tenir en fief de l'Evéque.
A pricri, cette these est claire, simple. Elle l'est meme lrop : ainsi
que j'en ai fait l'oboervation ici méme ', la réalité eot heaucoup plus

a

a

a

a

1. Bulletin hispanique, 1918, pp. r86 et ss. ¡ 19~0, p. 31r,

�•
336

BULLETlN HISPANIQUB

obscure et ernhrouillée. En dehors des textes ut.ilisés par l'érudit
professeur, il en est d'autres, plus nombreux, qui comportent des
conclusions contradictoires a son opinion. N'en point parler, c'est
tourner la difficulté, ce n'est pas la résoudre.
:Mais le récit n'esL pas seulementincomplet, il esterroné; la documentation offre des lacunes et le commentaire, deS inexactitude(graves.
L'acte de 819, - don! la v-raie date est 839 •, - a pour objet la
juridiction ccclésiast.ique et nullement le pouvoir seigneurial. Le texte
est formel, et, d'autre part, si on recherche de quels territoires il
s'agit daos celte charle, on se rendra compte que l'ÉvCque n'en a
jamais été le seigneur 2. Voil.i. done ruinée la base de tout le systeme
bistorique édifié par M. de Lo• Rios. J'en viens au documenl de r 133.
Par cel acte, Armengaud VI, comte d'Urgel, fail donationa l'tveque
de tÜus ses droits dans les vallées andorranes ; il concede aux
habitants «en l'honneur dudit comte et de ceux qui viendront, de
posséder ce territoire ad empramenlun 1&gt; 3 1 c'est-8.- dire qu'ils en
déliendraient le domaine utile, le domaine direct étant réset:vé a
l'Eveque 4. Voila, du moins, ce que l'auteur a vu. On me permettra de
comprendre les cboses autrement.
Propter hoc ego prelibatus Ermengaudus laudo et concedo vobis jamdiclis bominibus ut abeatis ad 5 empramentum in meo honore et amparamentum de me et de meis hominibus meisque successoribus 6.
Honor signifie bien-fonds, seigneurie. Je traduis done:

C'est pourquoi, je susdit Armengaud, je Yous accorde, a vous, ci-dessus
nommés, le droit d'usage sur mes terres, ainsi que ma protection, celle de
mes vassaux et de mes successcurs.

En d'autres termes, Armengaud cElde aux Andorrans, non pas le
domaine ulile sur leur tcrritoire, - a qui aurait-il appartenu, sinon
a eux? - mais un droit d'usage 7 sur le sien, , in meo honore )l.
_Toutes les déduclions de 111. de Los Ríos relativement au régime des
alleux tombent du coup.
1. M. Ferran Valls Tabernera fait celte rectification 'dans les Estudis univcrsitaris
catalans, 19 18,
•
2. Baudon de ri-Iony est, ª"ec raison, tres affirmalif (Relalions poWiquts des comtes
~ Foi::c avec la Catalogne, t. I, pp. 58- 59). En 839, les comtes ét.aient-ils assez indépendanls pour constituer des seigneuries?

,7.

3. F. de Los Rios, Vida e,inslituciones, p.
ti •• Meme ouvrage, p. ~¡.
'
5. Baudon de Mony (t. II, p. 11, note), dit que le texte présente

•

a cet endroU un
blanc, &lt;1 enviroo la place de trois lettres :t. Je lis adtmpramentum, en un mot.
6 Baudon de Mony, t. II, p. 1 , 1 et F. de Los Rios, p. 132 .
7. M. de Los Rios renvoie a une Elude sur la loi Straa, oU j'auraís défioi
aulrement le mot emparamentum. Mais: 1" j'ai indiqué plusieurs acceptions possibles;
2" la loi Strate porte emparamenlum, dont on _peut ne pas faire un synonyme de
adempramentam; 3" un méme mot a souvent, daos divers textes, des 1en1
différeots.

�•
336

BIBLIOGJiAPHIE

BULLETlN HISPANIQUB

obscure et embrouillée. En dehors des textes utilisés par l"érudit
professeur, il en est d'autres, plus nombreux, qui comportent des
conclusions contradictoires a son opinion. N'en point parler, c'est
tourner la difficulté, ce n'est pas la résoudre.
Mais le récit n'est pas seulement incomplet, il esterroné; la documentation offre des lacones et le commentaire, deSinexactitudes-graves.
L'acte de 8rg, - dont la vraie date est 83g •, - a pou~ objet la
juridiclion ecclésiastjque et nullement le pouvoir seigneurial. Le texte
est formel, et, d'autre part, si on recherche de quels territoires il
s'agit dans cette charle, on se rendra compte que l'Eveque n'en a
jamais élé le seigneur ,. Voila done ruinée la base de tout le sysleme
historique édifié par 1\1. de Lo, Rios. J'en viens au document de r 133.
Par cet acte, Armengaud VI, comte d'Urgel, fait donation l"J:;véque
de taus ses droil6 dans les vallées andorranes j il concede aux
habitants « en l'honneur dudit comte et de ceux qui viendront, de
posséder ce territoire ad empramenlun n 3, c'est-8-dire qu'ils en
détiendraient le domaine utile, le domaine direct étant réseivé a
l'EvCque 4• Voila, du moins, ce que l'auteur a vu. On me permettra de
comprendre les choses autrement.
Propter hoc ego prelibatm Ermengaudus laudo et concedo vobis jamdictis hominibus ut abeatis ad 5 empramenlum in meo honore et amparamentum de me et de meis homfoibus meisque successoribus 6.

a

Honor signifie bien-fonds, seigneurie. Je traduis done:
C'est pourquoi, je susdil Armengaud, je vous accorde, a vous, ci-dessus
nommés, le droil d'usage sur mes terres, ainsi que ma protectibn, celle de
mes vassaux et de mes successeurs.
En d'autres termes, Armengaud cede aux Andorrans, non pas le
domaine utile sur leur tcrritoire, - a qui aurait-il appartenu, sinon
eux? - mais un droit d'usage 7 sur le sien, « in meo honore l&gt;.
_Toutes les déductions de M. de Los Ríos relativement au régime des
alleux tombent du coup.

a

1.

M. Ferran Valls Ta.berner a fait cette rectificalion "daos les Esludis uniuersitaris

calalans,

•

Baudon de Mony esl, avec raison, tres affirmalif (Relations politiquas des comtes
ck Fou; avec la Catalogne, t. I, pp. 58 · 59). En 839, les comtM élaient-ilsassez indépendants pour constituer des seigneuries?
3. F. de Los Rios, Vida &amp;instituciones, p. 37.
4.• Méme ouvrage, p. 4 i.
'"
·
5. Baudon de Mony (t. ll, p. 11, note), dit que le texte présente a cet endroil un
blanc, e&lt; environ la place de lrois lettres :t. Je lis adempramentum, en un mot.
6. Baudon de Mony, t, H, p. 11, et F. de Los Rios, p. 132 .
7. M. de Los llios renvoie a une Eta/U sur la loi Slrat!, oll j'aurais défini
ª!1lrem~nt le mot emparamentum. Mais: 1"j'ai indiqué plusieurs acceptions possibles;
2 la 101 Strate porte emparamentam, dont on peut ne pas faire un synonyme de
adempramentu.m ; 3' un méme mol a souvent dan 11 d.h'ers textes des sen,
difl'érents.
'
'
2,.

•

1918.

Dans I'accord de 1 ,,6, M. de Los Rios voit la preuve que le
domaine direct [de l'Andorre] appartenait a J:Eglisel)1. Soit, mais
alors comment peut-on prélendre que les familles de Caboel el de
Castelbon avaient l'Andorre en fief? L'auteur, nous le savons, a oublié
des textes: il en res le encore trop pour que· sa démonStration puisse
etre admise.
Au sujet du Pariage, je signalerai, une fois de plus, deux ou trois
inadvertances. que j'ai déjA relevées a plusi_eurs reprises chez d'autres
écrivains. D'abord 1 le Comte tient ses droits de l'Eveque, non pas u en
fief &gt;) mais &lt;&lt; en fief honoré i&gt;.; ce n'est pas la mCme chose. Ensuite, le
Pariage n'esL pas une concession faite au Comte par le Prélat, qui
aurait retenu tous les pouvoirs non compris dans celte concession;
c'est un arbitrage qui énumCre certains droíls attribués a l'une 'ou a
l'autre partie et qui, pour Je surplt.Is, maintient le~dites partiesen )a
jouissance de ce qui leur appartenait déj3. Cetle disposition est
formellement énoncée dans l'acte 2.
L'Orgunisalion polilique fait l'objet du chapilre 111.
Le temps a effacé l'inégalilé proclamée par le Pariage, &lt;1 la souverai•
neté seigneuriale exclusive de l'Eglise,d'Urgel... Une adaptation poli ti~
que aisément exp1icable a donné lieu au modus vivendi actuel, qui est
une co-souverainelé 3. J&gt; Souverainelé seigneuriale. est un terme peu
juridique: la souveraineté est une chose, la seigneurie en est une
autre. Quand mCme l'EvCque ~erait nelternent le suzerain du Comle,
H n'en résulterait pas qu'il est le souverain. Toute une facedu prohleme
échappe á \l. de Los Ríos.
Nous apprenons en passant,6 qu'il existe chez les Andorrans &lt;( un
désir pro.fond • de supprimer les tribunaux ci\lils de tercera sala et
de reporter leur compétence sur les deux viguiers et le juge des
appellations. Comme le juge connait déjh des affaires civiles en
seconde instance, comme il serail appelé, en troisieme instance,
départager les viguiers, on cooviendra que voila une combinaison
impoisible.
(&lt;

a

r. Op. cit., p. 43.
M. de Los Rios écrit, p. 58:

&lt;( Exclusivamenle tiene el conde de Foix. derechos
de caraclcr patrimonial, quedando el resto de los derechos in legro a favor del Obispo
e Iglesia de Urgel.» El p, 92: u Quedando limitado el poder de los representantes
de Foix por este documenlo ,. Or, p. 160 de son livre, il a imprimé la clause suinnte
du Pariage: 1: Nec per banc presentem seu novam compositionem prejudicium
eliquod generetur episcopo Urgellensi ... nec· comili Fuxensi..., circa hec vel in
hiis que quilibet jam recipiébat. in predicta valle seu vallibus et hominibua de
Andorra; sel quilibet ea recipialpaci6ce et quiete, sine contradicto allerius, sicut
retroaclis temporibus recipere i:onsueverunt, etceplis superius declarati:;. » Ce n'est
pas tout: le co~le de Foi1 pourra conlinuer 3 nommer Un viguier, lequel excrcera
les ml}mes fonéhons qu'auparavant (p. 139). Tout cela mel en pleine lumi6rel'erreur
de M. de Los Rios.
3. P. 63.
4. P. 86.

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338

339

BULtETffl BISP AlUQUB

IUBLIOORAPRI:r.

En somme, que! est, se demande l'auteur, le .statut de I'Andorre?
L' Andorren'est pas une Répuhlique, notamment parce que la puissance
souveraine est en partio exercée par des élrangers. Cela est incontestable; ce qui est moins heureux, c'est de mettre en parallOle u le droit
qu·Q l'Etat espagnol de nommer, en qualité de- patron, l'évCque
cl'Urgel et le droit qu'a le peuple franQais de désigner le chef du
pouvoir exéculH)) '· L'Espagne n'a rien voir en Andorre; l'Eveque
n'est pas le mc,ins dn monde, dans les Valh'·es, le représentanl du
gouvernement de Madrid .
L'Andorre est-elle une principauté? M. de Los Rios ne le pense pas :
la principauLé n'est pas une calégorie d.u droit médiéval. « Le litre de
prince d'Andorre peut llatter la vanité de certains 1 mais il ne saurait
se légitimer scientifiqucment ,. n
L' Andorre, juridiquement, est aujourd'bui ceci : u une seigneurie
avec deux coseigneurs. C'est l'u1time survivance d'un régime universellement abolí ; c'est le dernier écho du Moyen-Age et de la lui
vient un vir inlérét archéologique et humain 3,,
Le quatriBme el dernier chapitre porte sur l'Organisation administra'ive: cuarls ou scctions, paroisses, Conseil général. L'auteur exagere sur
plus d'un point l'imporlance de ce Conseil. Ainsi le Conesil don ne« des
réponses pour définir la coutume; or, définir la coutume, c·esl légifé•rer,
lorsque la réponse a une valeur de décision, commeil esl de lradition i&gt; 4.
N'y a-t-il pas lit une confusion, et bien f8cheusc? Légiíérer, c'cst créer
la loi ou la modifier; constater la coutume, ce n'est pas la fairc.
Les dernieres pages étudient l'au tonomie administrativa de~ Vallées ..
La question étant présentement a l'ordre du jour, on peut se dcmander
si le livre n'est pas une ceuvre de circonstance .. Celle considération
expliquerait bien des choses ...
Done, on raconte que l'Andorre jouit de J'antonomie administrative
et de la propriété des biens domaniaux. J'avais fait obsener jndis que
les Andorrans ne produisent pas de litre et que le probleme doit Btre,
en conséquence 1 résolu d'apres les regles générales du droit; ar, tant
en France qu'~n Catalogne 1 les droits ancien et rnoderne nssurent la
propriété des biens domaniaux au souverain ou au seigneur. non aux
populations. La réfutation est intéressante: la France, on objec.te
que ses altribulions sont limilativement énumérées par le P&amp;riage; nous savons que le Pariage dit exactement Je contraire. - Quant
l'EvCque, on lui opposc «des pratiqucs séculaires 5 n1 sans préciser
autrcment, et on avouera que c'est vague.

On pafle de dófendre oontre lesconvoitises « les richesses forestie,,.,
et hydrauliques' n du pays. 11 ne faudrait pas confondre: forets et
rivieres ne sont pas soumises aux me¡nes ri&gt;gles. Que les autorités
locales prétendent a la propriété des bois. c'est ~dmíssible. Le cas est
différent pour les ruisseaux et les mines : ici le probl6me juridique,
plus complexe, se double de diffieultés d'orclre technique inaccessible,
oux Conseils de cuart ou de paroisse ·el méme au Conseil généraL M. de
Los Rios peut en oi:oirn lo vieil Andorran que je suis : les , pratiques
séculaires » ou plutot les prétep.tions dont il se constitue !'a vocal entralneraient de1 consóquences piteuses. 11 impol'le 8 l'intóri\t m~me dei
VaJJées de rejetor ce régime que des imprudents prétendenlinstaurer.
Jé me resume. Si M. de Los Rios avait voulu donner des preuves de
son érudition générale 1 il aurait parfaitement t•éuS&amp;i; mil,is cela n'étaiÍ
pasen question. Sur le point particulier ·qu'il avait l lraiter, a savofr
l'hi!toire et les usages del'Andorre, le savant professeura áté trap vite et
il a pris la plumo avant que son lnformation fut au poinl, 11 eherche le
litre fondamental de la seigneurie andorrane dana un document du
11.• siecle qui ne se rapporte pas aux droits seigneuriaux; il prcte a une
charle de Ir 33 un sons et une portée que cette charle n'a pas; il se.
méprend relativem.ent '11 des clauses essentielles du Pariage de r!178.
Sur l'un des points prir1:oípaux, M. de Los Rios a pleinement raison;
l'Andorre est une seigneurie en pariage 1 une survivance des temps
passés. C'est la vérilé historique; mais alors il e•t de bonna logique
de laisser aux deux seigneun, 1,urtout en matí0ré législalive -et «,:n
matiere dornaniale, le bCnéflce de celle déflnition. u Le Conseil
général, dit l'auteur, pénelro 1a vie oi,-ile da l'Andorre el on nurait du
mal a trouver une fonclion a lnqucllc sa compétence ne s'Ctende
pas,. n Un Parlemenl qui légH6re et qui administre, qui dispose du
domnino 1 qui jugc, pnr surcroit 1 et qui cassé les sentences des
magistrats donl la nomination lui échappe, serait intolérable daos une
République. Dans une &lt;t seig:n,eurie 11, cela ne se oonQoit mtlme pat.
Ratificr les cmpiétements 1 les confusions de pouvoir 1 les Jbus de tous
genres qui se oommeltent conLro l'autorité des coseigneurs, ce n'est pas
do pragmatisrne ou de la démocrntie, c'est purement de l'anarchie.
Constalons 1 une fois de plus, que l'Andorre exeroe sur les travailleurs
un attrait périlleux et qu'il ne suífit pas de parcourir en touriste les
gorges des deu• Vallées pour parler congrument des usages locaux.
Sans doute, M. de Los Rios Urrutl défondrait d'autres theses s'il avalt
priA le tomps de 1e faire une opinion personpelle 1 a.u licu d'ernprunter
~ des Andorrans paasionnés et dépourvus de toute compélence histo~
riq~e des theses qui ne se p~uvent pas soutenir.
J .·A. llRUTAll.~.

a

a

a

r.
2.
3.
4.
5,

P. 89.
P. 91.
P. 93.
P. 108.
P. 125.

•

1,

P.

126,

a, P. 108,

��3b

BULI.J;TIN 111SPA1''1QUE

a
&lt;t

croyance )J,

N" 13: v. 1 : confusion de 'a9ara (9-y-r) ,, rendre to! ou tal» avec
:a9ilra (9-w-r) • briser n.
N~ T4: ajouter majzü'- entre« metrcl) et« baúl'»,
N• 15: v. 6: le poete dit ceci: mon seul désir esL de te satisfaire;
si je cherche en toi autre chose que cela, Dieu veuille me le refuser,
Nº 16 : v. 3, wara{aka, Jire wariiqaka. - v. 7: qilii « haine • el
non e granáeur n; il faudra done « les causes de la hajpe» la place
de « les causes les plus élevéos »; qila ost également mal traduit
n• 15, v. 1, mais il est bien rendu n• 17, v. 37. - v. ,6, ali- 'ilal, Jire
al- 'ita/. - V. , 1 : confusion de mukralu¡" (parlicipe ·passé de
'akraha « forcer, ohliger ») avec makrühu• (participe pasaé de
kariha «détester, abhorrer n). Le sens du vors ost celui-ci: u Ce n'est
pas de bon gré que je mo consola loin de toi, mais je suis forcé de le
faire ... u.
N° 17: v. 13, traduire plutót: • O Abou 'Ámir, ou est done cella
fidélité (amitié), aio1·s que le mauvais destin dormait profondément
et que Jp vie élait heureuse ... ? n. Le poeta reprocho son rival d'avoir
changé de sentiment a son égard, ainsi qu'on le voil clairemont par
les deux vers suivants. ,o : confusion de wafa' u• • fidéJité 11 avec wafdtun &lt;( mort u1 ce qui, naturellemeat, fausse le sens du
vers. Le poete dit lt son rivaL ,&lt;Jo n'ai pas éprouvé de joiede ta fidéliié
(dans l'amitié), ni de peine de ton inimilié,. Cf. v. 13 et i7 ou wafa'11,•
est également mal traduH. - V. n ; 'aradh ne veut pas dire « malchance "; il y a opposition ici entre jauhar « subs~nce n et 'aradh
« accidenl •· - V. ,3: traduire 'aja pa-;: ,, etre effacé n et non par
l(etre touffu n. --. V. 24: confusion de nidhiiJu,n e,. action de lancen1
avec nudhdhiilu 11 &lt;1 vainqueurs )) ce qui rend fausse la, scansion du
vers. - V. 39, traduire plutót: "C'est assez, pour moi, d'avoir
cueil_li les fruits au rooment voulu, et de t'avoir autorisé aramasser
les fruits lombés sous J'arbre "·
N· 19: v. 6 et 7. On n'a. pa"s Jait ici attention a J'opposilion que le
poete exprime daos ces deux vers. « Dis /,, celui qui a pris rnon aban·
don pour religion, el dont l'amour est pour rnoi une religion : O toi
qui es trap généreux (qui fais peu de cas) de ma personne, moi, au
contraire, je suis tres avarede toi ... "· (Cf, n· 4, v. 2),
N· ,o: v. ,, traduction assez éloigqée du sens que voici: " ... Et
je plante mes désirs dans le jardin de ton amour, et, comme fruits de
ma plantation, je cueille la mort! ».

a

•

a

v:

1

343

DIBLIOGRAPBIE

meme au prix de la vien. Le poote dit: tandis que je tiens heaucoup
ton amitié, toi, au oontraire, tu fais peu de cas de la mienne (cf, idée
semblable, n• 19, v. 7).
N• 8: v. 1: a9-9ubh' u, lire li9-r11bh'i,
N· 11: v, 1 _: mad'habu" veut dire ici « maniere d'agin et non

Nº

:;,2:

v. 7 et 8, voici le sens exact:

ll

11 m·a visité en se cacbant.

mais il est bien difficile que la splendeur de la pleine lune puisse iitre
cachée par les ténebres 1 En oITet, d6s qu'il s'avanc;a vers la prison ... ,
sa présence fut signalée par la parure (qui tremblotait) et par Je
parfum qui se répandait. .. n. (cf. idée identique, n• 37, v. 16 ou la
traduction est excellenle) . - V. n,jannahi, lirejannati. - V. 10 et
11,

l'idéedu po6teestcelle-ci:

&lt;•

De mémeque, parmi les astros du ciel,

seula le soleil et la lune s'éclipsent, de m~me le mauvais destin n'accable da ses grands maiheurs que les grands hommes (cf. meme
pensée, nº ~3, v. H),
N• ,3·: v. "et 13, traduire plutot, « L'ancienne joie de ses jours
ne reviondra plus, ni la félicité de ses nuits n'est plus attendre,
moments ou J'échange de salutations ne se faisait pas (comme main•
lenant) par un signe furtif, et
la visite de l'amie n'était pas un
danger. .. 1i. - V. :;i: r, traduire le tn hémisticbe i &lt;t Les vents ont-ils
prise sur les piantes de la torre ... ? n, najmu •
plante sans tige, cf.
n• n, v. 10. - V. 37, takl1n, lire takun. - V. 4,: "Tu es la beaulé
de lon siecle pendant ta vie, el, apres ta n1ort, tu seras l'ornement de
l'hisloire ... ll ....... V. 45, 'dsinun, lire 'asan u", autrement le vers serait
faux.
Nº ,4: 1, qanli, Jire qatlL - V. 10: hawa qabli « lomba avant rnoi •
el non« s'esl élov{i dovant moi lL - V. 11: t'awat du 1'r hémisliche
doit ctre placé au commencement du deuxicme. ~ V, 36, le vers est
fan,; il faudrn saos doute ajouter bihi apres ta/¡fü; il en est de meme
du vers 38, oii il faudra probablement ajouler min avanl ba'd.,.
Nº ~6: v. 7, remplacer ma par wamii aprc)s nakü.nu - V. ~9, traduire t'alama par «que de fois, il y a longtemps que ... • et non
par« il y a longtemps que ... ne pas ,,.
l'\ 0 ~9 : v. 1,, nuhzahu 1 lire nuhzatu; lire aussi (atan «jcune
homme, braven et non/atü'un ((jeunessen. Le poete dit: &lt;tLesjeunes
gens ignorent-ils-que je suis (moi qui suis Jalo.hum= leur brave) la
proie de la tyrannie ... ?». Sur jata•, cf. en particulier Tarafnh,
Mo'allaqa, v. 4,, ~ V. 16, 'innl, lire 'abi.

a

ou

=

Nº 3o : v,

10: tt

O toi qui veux, par ignaránce, me conduire vers un

autre que Jui (sache bien que) la lumiere de raurore rend inutile le
flambeau ii.
N" 3,: Y. 17: ne pas confondre jiddun 11 eífort, travail soutenu »
avcc jaddu 11 « bonheur 1 succCs ». - V. 19, voici le sens: toutes les
fois que le destin fait le mal, il le fait volontairemenl, mais si une fois

il fait quelque chose de bien, il le fait par erreur et comme malgré
lui. - Y. 26: &lt;1 On ne doíl pa, pleurer la mort de l'un d'eux, car, il
est imrnortel par les belles actions, les souvenirs qu'il laisse ... • · V. 70, fad'hahiru, lirefad'hdhiruhu.
N° 32: v. 3, 'asa'a, lire 'isd'atu. - V. 1:J, 'it'dfaha, lire 'a'fdjahü..

�344

,

BULLETIN HISPAlUQUE

- V. 18 : « Apres toi, les malheurs les plus considérables paraitronl
insignifiants (tellement ton malheur est grand) ... ,.
N° 33: v. 8 et g: e: ~oui, sommes inslruits par ce qui arrive aux
autres, máis nos ambitieux désirs nous séduisent, et nous nous Jais•
sons tromper; si la morl doit t\tre le terme de toul vivant, peu importe
que 1a v'ie soil longue ou cour_te ». - V. 15, 'anfas-, lire 'a'anfas~
(cf. n• 5,, v. 13).
N" 34: v. 8, traduire le~$ hémisticbe: (t Comme les nuils éclairées
par la pleine !une sonl au-dessus des (surpassenl les) nuits fajblemenl
éclairées ... n ¡ btdh ul- liyri.ll, ce sont les quatre ou cinq nuits oll
le clair de lune cst le plus vif1 tandis que dura ll"', ce sont le!f trois ou
quatre nuits sombres au commencernent et éclairées vers la fin par
l'apparilion de la \une. C'esl done par inadvertance que dura'u• a été
traduit par (t montagnes &gt;J. - V. 16, il faudra suppriffier 'a!! du
1•~ hémisliche pour que la scansion du vers soit juste.
N· 36: v. 7: « Si un jour quelqu'un, fut-il doué d'une puissante
éloqucnce, essaie de décrire ses hautes qualités, il sera comme un
muet (lellement elles sonl nombreuses). "
N• 37: v. 48: confusion de cha 'wu" « le poinl le plus éloigné,
extrémité )) 1 avec chii'un H moutons, brebis ,,, ce qui, naturellement,
-a faussé horribleme.nt le sens du vers. Le poCle dit ceci: « Demande
aux aulres rois qui le jalousent : quand done le cheval né de vil
étalon (non arabe) a-t-il prétendu dépasser aux coµrses le coursier'
de noble race qui arrive toujours le premier au but? &gt;) - V. 49,
'alaisü, lire 'ala!sa. - V. 51 : confusion de bahat u elle a rivalisé de
bea~té&gt; (3' fo;me de bahii « Mre beau ») avec blihat « elle ,·esl
rappelée n (1" forme, racine b-w-h); 'a!.!juhu" signifie &lt;( visages 11 et
non « apogée •· Le poete veut dire: « En possédanl Benou 'Abbad, la
terre a pu rivaliscr en beauté avec le ciel, car leuts visages sont des
soleils et leurs mains sont beaucoup plus riches et plus généreuses
que les nuages du ciel (qui donnenl la pluie). - V.-68: il s'agil icisi du moins il n'y a pas de faute d'impression - de qunyatu11 • acquisition 11 1 et non de qalnalu" (( filie belle, esclave chanteuse»: &lt;( Pour
lui, la louange esl la chose la plus précieuse qu'on possede "·
Nº 39 1 v. 10, ne pas confondre wa-raqqa « •.. et il devint mince,
diaphane n avec waraqun &lt;1 feuilles ».!
. N· 41: v. ,, 'arafab, Jire ·a~afat. - N· 4,bis: v. 9, jira, Jire
firüri.
N• 44 : v. 1 : « Tu m·as reviltu des plus larges vetemenls de la
maladie ... », c'est-3.-dire u tu m'as rendu tres malade )l.
Nº 45: v. 6, fadii veut dire « écho n et non &lt;&lt; mort ~- Lo sens est
ceci: &lt;e Tu as appelé la victoire, et elle t'a répondu : me voici; tu n'as
pas ressemblé a celui qui appelle et a qui répond l'écho (de sa
voix)».

•

345

BIBLIOGB.APBI.I

N• 51 : v. 14, al- 'ud' ru, lire al-ghadru. - V. 181 but'iinunn,
ire bal' nu'', etc.
Relevons encare quelques erreurs qui. se sont gNssées dans la
premiere partie:
"
Pag 27, note 1, vers t: • AprCs celte séparation, n'y aura-t-il
done plus, pour"'nous, de mayen de nous réunir, afin que chaque
amoureux puisse raconter 3. l'aulre ce qu'il a rencóntré (en fait de
souffrance ... ) l)
P. ,8, note,. Le jcu de mots csl impossible dans le mol Mochlari
planete Jupiter. 11 ne faul pas oublier que le participe muchlari
veut dirc uniquemcnt u acheteur n; c'cst muchlar&lt;i qui signifie
« acheté1&gt; ¡ or, Ja forme muchtarl est exigée ici par la rime, autrement
il faudrail supposer une licence poélique ( 'iqwa 'u") plus que rare.
J/. 42, note 3: confusfon de-'ahiibu (1~ forme) « j"éprouve de la
crainte, du respect n _avec 'ahiiba (4" forme au prétérit) « il a invité, .
On n'a pas réfléchi que le verbe haba fait l"aoriste 'ahabu avec
maintien de - a-.
P. 43, note 5, au lieu de lan, Jire 'an. ll faut done traduire
le i" hémistiche : • O vous donl il nous sera bien pénible de nous
séparer ... &gt;, et non pas e&lt; O vous qui vous étes montré bienfaisant a
notre égard, apres nous etre séparés de vous ... »; car, 'azza 'al&lt;i ne
veut pas dire « se montrer bienfaisant envers ... &gt;, mais seulement
« elre dur, pénible a...».
P. 97, note,. La pensée exacle du poete esl celle-ci: « Si le feu ne
brUlait pas ce qui l'avoisine, on ne reconnaitrait pas la bonne odeur
du bois d'aloes (que l'on brule en guise d'encens) ».
P. 101, note 1. Le seos du vers de Motanabbi ne parait pas completement rendu; car, au lieu de: « Et je n'avale, A me suffoquer, point
d'eau si je ne sais que vers cetle eau a campé une famille d'amis J), il
faudra plutOt traduire: et Et síje me suffoque en avalantde l'eau, c'est
parce que cetle eau me rappelle l'eau pres de laquelle campenl les
parents de mon ami e n, etc.
En terminant, nous prions l'auteur de .voir dans ces quelques
observations, non une critique, mais bien plutót la preuve que son
travail nous a vivement inléressé et que rious l'avons lu tres attenti•
·vement. Nous saYons bien qu'il est toujours délicat d'étudier un texte
arabe, surtoul_quand il s'agit de poésies, et qu'il est difficile d'éviter
dans le délail toute imperfection et faute d'impression. Nous reconnaissons done volontiers la valeur de cette étude et le méri te de son
auteur; nouS souhaitons qu'il poursuive ses ;echerches scientifiques
sur l'histoire des Arabes et qu'il n~us donne bientot f)e nouveaux
travaux qui seront certainement bien accueillis par les cercles
arabisants.
MICBEL FEGHALI.

=

a

�346

BULLETm RISPAlUQUB

BIBLIOGJlAPRIB

S'• Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz (Bocetos psicológicos)
por Juan Domínguez Berrueta, Madrid, Beltrán, 1915, 69 p.
petit in-8•. - S. lean de la Croix '1542-1591) par Mgr Demi-

comme les autres personnages de l'histoire; et cela ne les rapeti&amp;se
point, au conlraire. C'est ce qu'a su mettre en lumiCr~ M. Domíngoez
Berrueta daos le Bocelo psicológico dont j'ai donné ci-dessus Ie titre.
S'il y a un élétnent qui nous échappe, qu'il soit divin ou, en défini•
tive, simplement inexpliqué, mettons-1~ en marge sahs discussion
oiseuse. Faisons, de méme, la part de la légendc en mettant celle-ci
part; et attachons-nous a ce qui est vraisemblable et sllr. Pour un
saint du xv1.. siecle, il me semble que ce n'est pas impossible. Cambien je p1·éíere un de ces épisodes qui marquent la conftance de Jean
de la Croix en Dieu pour ce qui touche aux nécessités Lemporelles;
par exemple celui qui se place
Grenade: les provisions arrivant
juste 3. point, sans qu'U veuiJle qu'on se melle en quCte. Tl faut
aussi le voir confectionner lui•meme la décoration des creches pour
la Noel, Baeza, et diriger la représentation de rudimentaires .autos al
Nascimiento; ou .supporter une·opéralion douloureuse, sans broncber.
Et cette lettre de la Mere Thérese, qui aurait pu elre citée, et ou elle
dit qu'elle s'esl fachée parfois contre lui: elle ajoute, il est vrai, q11'elle
n'a jamais vu en lui uneimperfection (letlre citée par Mir, ll, p. 96).
Thérese se ruchan\ contre Jean de la Croix, contre son Senequita :
voila des saints vivants, et non de saintes images en pierre ou en

muid, Paris, Lecotfre, 1915

(2'

éd. 1916),

210

p. in-24.

La helle collection « Les Sainls •, á laquelle appartient le second de
ces volumes, est jusqu·a présent assez peu orientée vers l'Espagne. Je
note le Saint Fran9ois de Borgia 1 par Pjerre Suau, et la Sainte Thérese
d'Henri Joly. C'esl lout, avec le Saint Jean de la Croix. Raison de plus
pour dire au moins quelques mots de celui-ci, a l'occasion de ~a
2• édition. Espérons que sur ce mystique nous aurons bientOt beau•
coup mieux, et sur sainle 'fhérese aussi. En attendant ne déprécions
pas les amvres de bon ne Coi, méme médiocres.
Dans sa préface, qu'il nous prie instammentde lire, et que j'ai lue
(aucun mérite: elle tient une page), Mgr Démimuid tienta nous faire
savoir que sa principale documen_talion lui a été donnée libéralement
par le P. Grégoire de Saint-Joseph, le lraducleur des Leltres de sainte
Thérese. Dont acte: l'auleur ne pouvait d'.ailleurs mieux recommander son amvre qu'en s'acquittant de cette dette de reconnaissance.
11 se concilie l'attention dCs le début d'une autre maniere: par la
critique qu'il fail des déposilions des témoins qui comparurent lors
des procE:s de béatification, touchant le miracle, par trois fois répété
avec des variantes, auquel le saint 1 enoore enfant, aurait dü son salut.
On aimerait peul-itre pareille indépendance par rapport a la tradilion
qui fait reman ter !'origine du Carmel au propbete Élie. Aulant valait
n'y fair~ qu'une allusion 1 puisquerien n'ohligeait, en somme, ada van•
tage. L'auLeur peut, il est vrai, faire valoir que cette tradition a dti
avoir quelque influence sur son personnage daos le choi:x d'un ordre,
aussi bien que ce qui est raconté de la regle donnée en 12 14 par
Albert, patriarche de Jérusalem et de l'apparition de la Vierge au
pape Honorius. Je dirai meme que le scepticisme, m6me le plus dis..
simulé, eUt été déplacé jci, aussi bien que la discussion sur l'authenticité de pareits faits. Et ce n 1est pas sur ces préliminaires que nous
pourrone juger le travail de Mgr Demimuid, pas plus que ce ne sont
ceux qui nous iqtéressent réellemen\.
Par conlre, on aurait aimé encore plus de réserves (il y en a) touchant les dires des témoins qui déposerent aux proces de béatification,.
ou propos des récits ..plus ou moins extraordinaires qui tendent
prouver des dons ou des pouvoirs surnatu.rels: telle l'histoire de cette
jeune religieutie de l'lncamation qui avail signé un pacte avec le
diable (p . 181). Tout cela est loin de produire la elarté 011 nous voulons voir.m0me les saints: ce n'estque l'ombred'une fantaisiepieuse.
Les 88ints penvent etre étudiés historiquement et d'une fa,¡on critique

a

a

a

a

a

bois I\

Mais ce qui nous attire surtout 1 c'est la partie vraiment historique, l'exposé de la vie active du saint; et nous y arrivons dbs le
chapitre II, avec la réforme des Carrries, dont il fut selon le P. Mir
(11, p. 57) la« premiere pierre fondamentale •. Nous suivons done Jean
de Yepes, devenu successivement Jean de Saint-Mathias-et Jean de la
Croix, á Duruelo (1568, il n'a alors que vingt-six ans)•, á Mancera
(1570), a Pastrana, a Alcalá de Henares (1570), partouL 011 il innove,
par son exemple et de sa personne, la réíorme des Carmes; .i. l'fncarnation d'Avila ( 1572 ), 011 il dirige pendan! cinq ans la conscience des
Carro.élites, oU, en m~me temps que sainte 'Thérese: it aurait eu, suivant une relation, les faveurs du ravissement (Mir, II, p. 223 et s.), et
d'oU vinl l'arracher la fureur des Miligés. Enfermé, a TolE:de, daos un
ignoble cachot, et soumis aux plus odieux traitements, qui justifient
assez les craintes de sainte Thérese .á l'égard du P. Gratien, il réussit
s• enfuir dans des circonstances voisines du:miracle (Mir, 11, p. 432 ),
racontées ici avec une sainte candeur qui en releve le piquant et le
fantastique. La re~anche des adveN3aires, qui emprisonnerent le
P. Gratien et le P. Mariano, l'abandon général ou sainte Thérese
parait alors tombée, semblaient néanmoins avoir eu raison de la
reforme. C'est it ce moment que la volonté de l'hilippe 11, signifiée au
nonce Sega, fit tourner le ven!, Bientot les Déchaussés eurent un

a

1.

Cf. Mir, U, p. 9$.

�348

8ULLETIN HISPA.!fIQUB

supérieur pour eux (sinon a eux, puisqu'il était choisi parml les
Mitigés), le P. Ange de Salazar. Puis, malgré l'opposition des Mitigés
d'ltalie, el grace a l'appui de l'ambassadeur d'Espagne, du cardinal
Sforza et du futur Sixte-Quint (cardinal Montalte), ils obtiennent de
· former une province autonof!le, dépendant, il est vrai, du général de
l'ordre des Carmes, mais gouvernée par un provincial de leur
observance (1580): siluation provisoire qui ne dura que jusqu'en
1587 1 oll Sixte-Quint, les constiluanten congrégation, leur donna un
vi"caire général encare dépendant du Supérieur de l'Ordre; et celle
dépendab.ce se termina en 1553, par la Bulle de Clément VIII, qui
promulguait l'entiere séparation des deux Ordres.
Pourtant, pas plus que-pour le P. Gratien, premier provincial des
Carmes déchaussés, chassé de l'Ordre en 159'.l, cette période d'ascension vers le triomphe n'est, pour Jean de la Croix, celle de la tranquillité. Apres son séjour au Calvaire, oll il est supérieur,
Baeza,
oll il est recteur, a Grenade, son élection comme membre de la Consulte fut l'occasion de dissentiments graves avec le P. Nicolas. Victime des rancunes d'un confrere, le P. Diego Evangéliste, il est relégué, avec·son assentiment du reste, au couventde la Peñuela, Ubeda
enfin, oll il est traité· comm~ un pestiféré par le prieur. Apres sa
mort, qui ne tarde pas (1591), Ségovie et Ubeda se disputent son
corps el se le partagenl (a aucune époque peut-etre on n'eut, en Espagne, ce point la passion des reliques). 11 ne devait litre béatifié qu'en
1675, et canonisé qu'en 1¡,6.
Outre le P. Nicolas Doria, deuxieme provincial et premíer vicaire
général du Carmel réformé, el l'odieux P. Diego Evangéliste, nous
voyons défilet d'autres fi¡;ures: le P. Antaine de Jésus (de Heredia),
C&lt;&gt;mpagnon de Jean de la Croix (les deux faisant, comme disail plaisamment sainte Thérese, un maine et demi, car Fr. Jean était tout
petit et Fr. Antaine assez bel homme) et prieur de Duruelo, le
P. Ambroise de Mariano, le P. Balthazar de Jésus, Jean de la
Mis8re, le P. Jér0me Gratien. Quel Sainte-Beuve nous fera revivré ce
milieu,
Mais la figure qui dominerait, c'est bien enlendu celle de la
Mere Thé,ése. C'esl d'ai!leurs peut-elre
cause d'elle que Jean de
la Croíx nous intéresse le plus (A ÍOrt?), vu ce que nous savons de son
autorilé sur elle ..
On comprend incomparablement mieux la grande réformatrice et
son reuvre quand, au lieu de la considérer dans l'isolement relatif du
premier plan,on s'attache a l'un ou a l'autre des grands seconds róles
qui lui donnent la réplique, si je puis me servir d'une image bien
profane. Suivre taus ses mouvements comme s'il n'y avait qu'elle en
sOOne, c'est bien: mais il faudrait aussi regarder les autres acteurs, si
l'on veut saisir tout entiere l'action qui se déroule. On voit alors,·sans

a

a

a

8IBLIOGIU.PBIE

349

rien rabatlre de l'initiative de la sainte, que le mouvement de réforme
a ~té assez ?énéral alors chez les 8.mc~ d'élile, qu'il était « dans l'airi&gt;.
D autres f~1t~ montrent aus~i que ce mouvement n'esl pas exclusiyeme~t parh_ d ~n has, du cceur de quelques religieux ou religieuses~
ma1s auss1 ,d ~n haut: Parmi ces fai.Ls 1 la venue en Espagne du
P. Rubeo, general de I ordre du Carmel, est un des prodromes lesplus
1mmádiats (cf. Mir, 11, p. 9 et suiv.).
,\. l'oomTe écrite de Jean de la Croix, i\lgr Demimuid, utilisant les
Lellres du P. B~rthier, consacre a peine le quart de son volume C'est
p~u, pour expUquer la protluJtion d'un mystique de cette envergure.
C est_pour~a~t un peu ~e cl arté sur&lt;&lt; les hauteurs oll ceux qui ne sont
pas _1llumm?s o~l pern_e a le suivreo, comme dit bien justemenl
~~: F1t7:maur_1ce-Kell)'(ltllérature espagnole, p. 259). Et ceserait assez,
s tl éta1t vra1 que loulc Ja doctrine de la Subida del A!onle Carmelo
tient en trois quatrains que commente notre guide mais oU pcrce
~urlout, l'imporlance des anlilhCses dans ccttc éthi~ue éprise. cl'absolu. C est assez, en tout cas, pour éalairer déjíl un pcu la vie in lime
de sainte Thérese. Celle crainte des -Ca\'eurS di\"ines, qui lransparait si
souvent dans ses écrits elle, n'est-ce pas ce que préche l'autenr de
Noc_he. esc~ra .del alma? Aussi b_ien la doctrine mystique résumée par
~Jg~ Dem~mmd a~ec une netl~le non trompeuse, j'espere, parait-dle
avoir son 1]1ustrat1on dans mainte pnge de la Vida écrite par la sainte:
on nous_ en donne du reste un exemple froppant (Vida, cb . XX:).
Est ce l'rnfluence de l'un sur l'aulre de ces deux saints~ Esl-ce refftt
de fa logiq4e mf:me des 'choses ~
~ogique et poésie sont cleux éléments essenliels de ce mysticisme.
)la1s Jean de la Croix ne verse pas la poésie uniquement daos ses
vers, oll la sensualité n'est que symbole, et dont la fraicheur a rnallirureusement quelque peu souifert de l'abus qu,on a fait, depuis, des
memes images et des mCmes gémissements :
1

a

1 Oh noche, que guiaste,
Oh noche amable más que el alborada,
Oh noche1 que juntaste
Amado con Amada,
Amada con el Amado transformada J
En mi pecho floridO,
Que entero para él solo se guardaba 1
Allí quedó dormido,
Y · yo Je regalaba,
\ el ventalle de cedros aire daba.

a

El aire del almena
Cuando ya sus cabellos esparcía
Con su 114ano serena
En mi cuello hería
Y
Bull. hi&amp;pan.

todos mis. sentidos suspendía.

�3$o

BIJ~ -

Ll poélle .. IIOUYII ausú datt&amp; .. prole, Mgr tHmlftlllld Clle · Ulle
image, qui, par la jullellJe, ·•11 moine apparenlé, MI • - leialaaanle: !'Ame compaÑe ·aa morceau de bois IOUltlia l faclloa _
du fe11.
lli la penaée de saiot Jean de la Ctolll. klaire la vle el l'o,utte
de •ainte Tbére.1&amp;, elle y trouve auHi tob cot,-ecllf, au molnt .
en ce qui 1oucbe la cootemplatiOD, La saiole ne conrnnil pa1
avec oelle-cl la perfection et ne la croit p11 lodi1pelllllble; l 11nuve
ce oojam,n, di\ l 1a plume 81 voloolien humorlalique el cité ptr
. M. Berrueta daos . IOn OpUICille : • DIOtl DOI llbte de gettltl tan
eeplrilual, que todo lo quiere hacer co111en1pltclon, d6 donde
diere ... •· Sana doute Jeao de la Crolx; en maliere de myetlélsme.
.,., un paychologue et un expériméJltal; mais Tb4Ñllé l"eel enoore
4-vanlagé.
•
.
. . .
Jean de la Crob esl úne dea figures ioléressantes, ma,1 ti a
~ttl auaai une des flg,ires loqulélantee du xn• siecle eepagnol.
Eet-ce parce quºon. l'.avait mal compris, ou parce qu'on avall
défiguré ses écrils~ Toujourt1 eat-11 qu'il n'a paa lnqul6té •~uleinenl de aon vivalll, mais aussl aprés ,a mórt, des gen, qu, lle
coosidéralont pn les queeliooa de doctrine a1ec l"ioaouolance deo ·
pblloaophes et né preoaieot pas a priori II d&lt;!!en1e des my11lquet,
comme oo le fait · Volooliera 11uJourd'bui par dlleltlhtl&amp;me. Dane 1t.
Corre,p0ndanu d4 M, Lollil Tro1110n, troi1iltn1 1up1rkur de &amp;lnl·
SWpice, édittle par J'abbé llerlrand (Paris, 1go4), oous liacm1 ceci Ala
dale de 16g6 :
Lo Jlvre du B. Seen de la Croix est boo, el on a bien éclálrd

lolilés lea

proposlllons qui ae trouvent daos ses ct,uvres, el que quelques pem,nnea
peu m7lllques n'apprOllvalent JIIS (t. 1, p. •67).
·

poa,an

La'. queslion est de sa,oir que! leste lºabbé Troolire ...
Quand il s'agil dºapprécier la • valeur lilléraire de l"~uv": n,
Mgr Demimuid 6'l dérobe rapid?~ent. 11 M conteole _de a_ter
des autorilés qui ne sont pas precitémenl modernea : V1llemun,.
1&gt;emogeot. 11 faudrait connallre toule lt lyrlqu~ espagoole du
xv1• siecle pour mettre A •• Pla&lt;:9 un lel ~ - Ce "61&amp;-la de•~!'
forcément échapper 1 quelquºuo qm y esl ao peu profane, ce qu il
· semble.
La plaquetle de M. Berruela i laquelle j'ai tléjll fakallusion, conlienl
deu, cooCéreooes luea a l'Uoiversilé de Salamaoque el consacréea
ruoe sainle Thérese, l'autre sainl Jean dela Croi1. 11 esl dºaillenn
questioo dea déu, sainls daoa !"une comme dana l'autre. La premihe
esl peul•élre la plus agréable, parce qu'elle fai, ne.oorlir dºune Ca~n
piqnaole le vrai caractens de la oaiale, La - • est pl'!ll&gt;I une

a

a

a

-•!Mi.....

...IQIJI

3&amp;,

~ • \111 li.tllhlltaÍe l iMII elll! 1k11U ljljlOfÍé tul fell-1gllffll6llt
~ ... ai6Ilflahlt !
4ot • ,,,... lfl,i/o Jtalldti, 481
:111■,l111o ti, lfdl81ftt lll!llor 11d Abdft!I, 1161Uf11 da Ullllli-teros •
..... -.11, - tt,lwe. de l'Ulli1'8fslW de llllllln1•aqué; da i&amp;65 l 1&amp;ea,
Gllllllll.,.,,., (M11411111 e, •m), l!i 1111 1911 COllllbe "6h;go •.
G. &lt;lUl.01'.
.

e-•

O ~ t ó 4b

,,.tl/idade,

cU Lula Pella Cru, noira edifáó

· ,o,.Jo,,,. d tk i 6bl I publicada por Edgar Pn!lllage1 éoimbn 1
lmpNBlll-cla tJaiTertldade, •fl•tlt 41 P•

t'bfifl'aa'e tillm¡i,lm6 par 11. Jlresiage ilait de,e11u prééque introu"ilflft. 0A ll'lill c611oalilalt ,¡ue deux exemplaires. 11 nous reoaeigne
jjlf U. ~ód6 lmporiaole de l'blsfolre d'Angola, c¡elle t¡u, va da 1 ~ 1,
dall! iL! l'appaílllon sur la c&amp;le al'riclloe de é:oroefüe Jol, dlt Jambeill,.lkrit, Jdstpi'l la d6Uvrsnoe de Loanda ~t Correia de Sá e lie..avides

ill 11141. C'eal le rkll d'un Wmoln ocule.lre. llaia il tend a aggraver
111 tAtta die HóllmcWs. !:11 outi-e, le catbollclsme exalté de J'auteur

r.11-. cléue bilervmlr fa tlrondeoce. 11 n'est paa douteux, comme
1'lll'lll6 Lata lells !=nu, qne la Colooie tu I altaqude 10 Dl41pria do
dftllc iltls pos, quaníl un lnl6iil COlllmun rapprochait lea l&gt;ro'fÍnoaelfni.&amp; et le l'ortul,ál conll'e fes Espagool1, ao moment ¡,deis oa del
~ 0 1 1 1 ~lent d~l eogapea, apreio l'aveoement de Jean W,
pllUt lé' nlla:bll1aeo:16Dt de la palx el la conctnaion d'une alliaoce
lllll'lliJé.

Pendtnt

les aonéee qu{ suMnnt, la prniaon d'Aogoja,

pf!Wa d6 ,16,tle ooolinttoícalióo

ávec la c6te, meoac4e d'un aouH¡yemeal ~ dee Sobu qui preoaieot le parti du vainqueur, harcelée
par les lacursloiu aubites de la reiDe Ginga, depuia Jonglemps en
molle oovarte, eut de la peine II se maioteoir aMa,;aogaoo. Tut6t
11N ■I CSlldl
Glllldllllh liDmllMtlW fflll. lal lm¡IIINII ud édlledll
■apsieur en nombre, tanlOI, pllllllé a • IIOIII flU MI felllllon1, elle
repmiall lelt armea. Let renforls de la mélropole -ne lui parve11alent
qll'l de ntilé láteñáll,s. 11 6tal1 plus qu'évídenl ctue la ltollaode Íe
rétuuit l U:á:liler l. claos68 du iralkl. L'am,'8 dea ageo!a de la
Connia,nle deo fndes occldeolalea, porteara de m-¡ea pacific¡uu,
an~t preaqae teaJoura de nouveaux -piélemeota, D'aolle

*

,-11,

r~.•·fr.-•

•• Je •'"""- de_poder '8 f6d11Íoa deo 06ra ül ál,Uoo Sa ; _ • la
Cllt (lfts,,o,.., da1II .. Jta1 8'fut • - • d'j¡,fnW61f - léolean dos

. . . . . ' .......... A.a l l l l - llflpltlftlltt 81 lrifde 11111H dfaf
..- _t.,_
de laCroiu,
Dom PI,. CbeTOller dau ua aulre, ialllul, «te Cono&amp;

•-••o

..... opillluel de IOjal ~ de la Crolu-1-U '1&lt;I llllerpoWh lhls Jo don aú mo1ao
..,._. 1111 f'mn...,. ,ta P.
1111 8. 81111-ld, "'-'- " .. f&gt;odM-

&lt;• • .........,1,1l)IIIUl-dl di 11. lewiNll-.

~
- IIIIIW • Mrl/t (....._., 11d~ o6 l'OII llóllWfl ;liñliun .,..__~P4-tlNla&amp;1eaaÑlaGni&amp;.

le

�352

353

BULLETlN •HlSPA!lilQUE

BIBLIOGRAPHIE

le roi de Portugal, craignant de rallurrier la guerre en Europe, s'était
prononcé officiellement pour le slalu quo. Cetle situalion équivoque,
que les deux gouvernements, _ponr des raisons dinrses, évitaient
d'éclaircir, dura sept ans . CoL·reia de Sá, en 1648, avait-il reyu l'ordre,
comme le prétend Cadornega 1, d'expulser les Ilollandais parce qu'on
manquait d'esclaves au Brésil, ou l'avait-on chargé Seulement - c'est
la version du Manifeslo das ostilidades - de se forlifier dans une
posilion d'attenle
Quicombo) Le lcxle réédilé par M. Prcstagc
ne fournit, pour trancher la question, aucun argument décisif. On
peut supposer, néanmoins, que le gouverneur était encouragé par des
·inslructions secretes prendre une initiali-ve donL la monarchie devait
le rendre responsable en cas d'échec . ll est a remarquer, en effet,
qu'il amenait de Rio de Janeiro 700 ou 800 hommes, ·qu'il résolut de
brusquer l'attaque, avec le plein consentement de ses capitaines, apres
un naufrage qui avait enlrainé la perte de :wo faatassins, en.fin que le
combat, mené avec une vigueur exceptionnelle, lui c01lta plus d'un
liers de son elTeclif. Dans la lellre ou Jean IV fail part de l'événement
au marq~is ·de Niza 1 son arnbassadeur, il s~efforce d'établir qu'il y avait
eu provocalion et rejette la faule sur ses adversaires . Ce qui se dégage
netlement de cette narration sans appret, éma-Ulée pourtant de quelques citalions de l'Arioste et de Guarini, c'est l'habileté de Correia
de Sá qui profita, pour surprendre la ville, de l'absence d'un corps
expéditionnaire envoyé contre les Portugais de l'intérieur, qui facilita
la r-etraite des v:aincus par une capitulation avantageuse eL réussit, en
employant tour a tour les pi-omesses et les menaces, a rallier les
Sobas . Tout nous porte a croire que le roi avait préparé savamment ce
hardi c&lt;:mp de main.
G. LE GENTIL.

main. Avec lui nous parcourons les quarlicrs délabrés , les ruelles
tortueuses . 11 évoque le passé des corporations, si prornptésjadis
8 braver l'éveque et la monarchie. Nous les voyons lransporter
leurs pénales de la ville haute a la ville l.Jasse, du fleuvc au largo
de S. Domingos, invoquer l'appui de Jean"l.11 contre les propriétaires
exigeants ou récalcitrants, batailler, pour le maintien de leurs
privilCges,\ avcc les forains et les colporteurs. Parfois ce sont les
fommes qui poussent le cri de guerre et lapidenl les agents du roi.
On peut suiyre ainsi, a travers les si8cles, la vie turbulente et
pourtanl laborieuse d'une pelite bo1lrgeoisie qui ne délCgue se.s
pouvoirs qu'él bon escient et qui défend son droit de contróle avec
une singuliCre Upreté. C'est dans les revendicalions du Conseil des
vingt•qualre, adjoint pour le surveiller au sénat municipal, dans les
démélés de la populace avec les almotacés, fonctionnaires préposés
a l'hygiéne, chargés de fixer le prix des denrées, qu'on découvrirait
les fondements de la démocralie, du libéralisme tel que l'ont compris
Fernandes Tomas et les frt!res Passos. L'auteur, d'anecdole en anecdote, retrayant l'histoire des murailles, des couvents, d·es hópitaux,
de la navi•gation du Douro, des transformations opérées vers la fin
du xvm· siecle par le corregedor de Alroada, passe en revue tous les
aspects du vieux bourg ecclésiastique, depuis le Moyen-Age jusqu'8
l'invasion napoléonienne. Nous souhaitons qu'il ras:;emble ces fragments épars, qui tous ont la saveur de l'inédit, pour en faire, dans un
cadre plus vaste, une véritable reconstitution archéologique, sociale
et Poli tique, dont il possede, d'ores et déjii, les éléments essentiels.

a

a

Carla~ de Passos, Lembran9as da lern,, chronicas hisloricas do
Porto, primeira sede, Porto, _1919, 202 p.
Ce livre· pittoresque 1 formé d'arlicles publiés au jour le· jour el
relevés d'une pointe d'archa·ísme et de régionalisme, rappelle, toutes
proporlions gardées, la maniére du roman historique. L'auteur
s'insurge, comme Garret et Arnaldo Gama, contre le zele iconoclaste
des municipalités entichées de ·progresa l'américaine. I1 a pris a tAche
de réveiller chez les Tripeiros, ses concitoyens, le patriotisme looal.
En attendant il leur enseigne, par une série de digressions humoristiques, le chemin des archives . Sa documentation esl de premiere
1. Outre la relation de Cadornega, compagnon de Correia de Sá et historiograpbe
de la province, consultar Gover110 gual de Angola, Repartü;ilo do gabinete, subJidios
para a historia de A.n1ola, eol/eci;M de documentos, restaw;a~o CU Angola, Loanda, 19.18,

5-1 p.

G. LE GENTIL

le Maroc, publié sous la direction de Marce! Monmarché,
2• édition, 3o caries et 21 plans, xv1-396 p. Paris, Hachette,
1921, 20

francs.

Dans la colleclion des « Guide, bleus • aucun dont l'apparition ful
plus désirable. Nous n'avons pas altendu, cette fois, le Baedeker. Ce
guide, c'est un Franc;ais qui l'a rédigé, sur lJDe documentatio.n réunie
par lui. On lui a laissé l'honneur exceptionnel de voir son nom
figurer sinon sur le litre, au moins au dos du faux-litre; c'était reconnaítre sa méritoire paternité. ll s'agit de M. Prosper Ricard, jadis inspectcur des Arts iodigenes 8 Fez, aujourd'hui chef du mt3me service a
Rabat. 11 a apporté a la confection de ce manuel le meme soin minutieux qu'il met depuis des années a la reconstitution, a la réhovation
de la technique des villes et du bled, ¡jour le plus grand avantage des
ouVriers marocains et par conséquentaussi de·ootre Pª)'S. La ,Médition,
qui est de 191 g, a été sans dou te bien vite épuisée: une seconde a d éj.\

�354

RIBLIOGRAPIIIE

paru1 avec Ja date de J 921. Elle a, de plus que la premi~re, 20 cart.es,
• plans et une cinquantaine de pages. Beaucoup d'additions onl été
faites. L'auteur, et pour cause assurément, avait óté tres succinct sur
quelqucs monuments: les tombeaux des chérifssaadiens8. Marrakech
•
par exemple; il a pu cetle fois fournir plus de details. Des remaniements, meme simplement typographiques, donnenl plus de clarté o la
description. Un tableau synchronique permetau lecteur de se repérer
plus facilement dans la chronologie de.J'empire marocain •. Un AperQu
religieux précede ce lle fois I' Aper~u artistique et littéraire, el/¡ 1' AperQu
adminislratif estjoint un Aper&lt;;u etbnographiquect linguistique, avec
un petitvocabulaire franco-marocain qui fait le pendanl du pelit voca•
bulairc marocain~fran&lt;;ais. Ces amélioralions scraient utilement complétées par une autre, dan, la 3• édition: un lexiquecxplicalifdcs termes lechniquesemployés daos la dcscriptlon des monuments, Jexique
dont M. Brutails a démontré récemrnenl l'exlr~me nlilit~, In plupart
des nulcurs employant les mols dans des sens différents, snrloul
quand il s'agit d'architecture 1 une habitude fAclJeu~e qui doit
remonler la Tour de Da bel.
Los plans Sont aussi clairs que le permellent l'étroilesse C'l l'enchcvCtrement des rues et rueJles, aussi bien que l'échelle forcément
réduitc qu'il a fallu adopter pour eles villes si ótendues. fonnées de
douhles bu triples agglomérations, cornmc Fez, Marrakech, Rabal. la
description des centres touristiques a élé clhis(•c en itinétni1es qu'on
fera bi'e n de suivre, de préférence aux indications des interpretes
(avec 011 sans médaillc), qui n'ont qu'unc idéc, mcner leur client
aux souk.s et gagner une pelite commission sur les achats qu'il pourra
fuiro .
.

Georges Hardy et Paul Aurés, Les grandes élapes de l'histoire du
Alaroc; Paris, E. Larose, 1921. 115 p., grand in-8•.

a

Le ~laroc et l'Aadalousie, pour ne pas dire ausfli la Castille et
l'Aragon, sonl a de multiples égards el ju,qu'a un cerlain point
le meme pays.
La partie dont nous avons assurné le proleclorai cst pour nous une
~aison de plus de nous intéresser a la péninsule ibc'·rique oll tant
d'aflinilés d,_c lout ordre, gJographiques, gáologiques, historiques, clhniques, linguistiques et littéraires, qucl q11e soit J'énorme écart de
ci vilisation actuelle, allirent l'obscrvation el donneront peut-étre Ja
clef de plus d'un problllme. Les éludes marocaines et les études hispaniques sont liées. Je crois d'ailleurs qu'on l'a bien compris ou
Moroc.
G. CIROT.
1. M. llica.rd a publlé en 1919 (Cas3b(anca, Sen ice lo~ographlque du ~hroc) une
plaquelto qui pcul rendre de• icrrices, quols que soienl h:s amcodemenls l y apporter: ,les dynulies marocaines en dix lablrau.r- et un gro1,hique. Lo grapliiquc, lorL irtgfnieux. doune une représcnlation de l'extenslon eL de la d nréo dc:1 dl11éren f('¡¡ rlyna s~
Uos.

•

355

BULLETJN HISPANIQUE

Ouvrage destiné aux maitrcs de l'enseignement primaire du l\laroc,
et conlenant l'essentiel au point de vuc hislorique et artistique. A signaler· ici, car il peut intércsser en Espagne, et i1 ne parait pas avoir
son équivalent en espagnol. Un expos{· sobre, des croquis simplifiés,
tout ytend a mellre en lumiCre "Ce qui est caractéristique et ce qu'il
iaut retenir.
G. C.

Angel Marvaud, L' Espagne au ,.,, siecle. Étude politique el
üonomique. Deuxieme édition, revue. Paris, A. Colin, 1915,
in-16, xv-517 p. Carie en couleur

a 1:

5.000.000, liors

texle.
Le livre de M. Angel Marvaud se divise en quatrc parlies: l'Espagne politique, l'Espagne économique, la Question sociale, l'Expansion espagnole au dehors.
La premiCre parlie cst la p]us longue. L'autcur y e-xpose loulcs les
questions qui intéressent la vie publique du paJS: l'étoblissement du
régime conslitutionncl et parlcmeritaire; - la justicc et radministralion pro,inciale; la ro1auté et les portis politiques; - le mouvement
régionalistc en Catalogne et en Biscaye; - le clergC et la question
religieuse; - l 'arrnée. U monlre la persistance des forces du passé,
l'iníluence des gucrres carlistes, les déformations suhies par le r0gime
représcntatif sous l'inlluence clu caciquisme, la puissnnce énormc du
clergé et de l'armée, seules forces organisées daos le pays.
La seconde parlie lraile des finances publiques, ele la poli tique
douaniCre, de l'agriculture, du sous i;ol, de !'industrie, du commerce et
de la navigation , du crédit, des Yoies de communication et de l'enscignement. On regreltera que l'auleur, dans ce lableau de l'Espagne
au lrarni1 1 n'ait pas tenu assez de comptc de la diHrsité des aptitudes
régiohales, dontil a su, par ailleurs, montrer lC's contrastes (p. 2 a 5;
p. 491 ). Le probleme agricole ne se pose pas dans toules les parlies
de l'Espagnc dans les mémes termes. ll y a des difTérences profondes
qui proviennent du so], du climat, de J'abondance ou de la rareté de
l'eau, du régime de Ja propriété, du gcnre Oe vie des habitanls. ,tames
contrastes dans le domaine industriel. Et la procluctivilé, suivnnt les
régions, s'en ressent. Mais, a tout prendre, J'inlention de l'auleur n'a
pas été de nous donner une clescription géographique de l'Espagne.
Tel qu'il esl, son livre nous fournit un état économiquc tres complet
et tres judicieux. Et les conclusions sont parfaitcmenl exactes (voir

�356

BIBLIOGRAPHJE

BULLBTIN HTSPANIQUE

notammenl ce qui a trait au régime minier, p. 308; 3. !'industrie,
p. 316; aux aptitudes commerciales, p. 337).
La troisieme parlie est volontairement résumée, l'auleur ayant antérieurement consacré la Queslion sociale une élude complete, . ll se
contente d'en reproduire les données essentieJles.
~ La qualrieme ré.sum~ ta· politique étrangere de J'Espagne et expose
la question marocaine. Un chapitre .est consacré a11 mouvemcnt
&lt;i américaniste n, question peu confl.ue de la pluparl des lecteurs
franQais. Enfin uneconclusion générnle résume !'ensemble du livra
et indfque les queslions qui se posent devant l'Qpinion. L'Espagnc
se rel8vera a.la condition de s'allaquer a l'ignorance, de renoncer
au particularisme el de s'eur.opéaniser. La France lui servira d'interm~diaire.
Le Livre de M. Angel Marvaud est done une enquete sur l'Espagne.
Ce n'est pas la premierc. Peu de pays onl provoqué comme nolre voisine la curiosité des franQais. fl serait utile d'en chercher les raisons:
question de voisinage 1 sans doule 1 et communauté des som·enirs
guerriers ou paci(iques; sentimenl aussi, que ce peuple idéalisle esl
a la fois tres dilTérent du nótre et tres rapproché. De la lanl de livrcs
publiés depuis lrois siCcles: le Journal du conseiller Berlaut (1669),
les Mémoire. de Saint-Simon, l'État présenl de l'Espagne de l'abbé
d, Vayrac ('718), le Tableau de l'Espagne moderne de J. Fr.
Bourgoing (1789), l'llinéraire descrtpli(de tEspagne du comle de Laborde ( 1809\ - pour ne citer que les onvragcs qui traitent du gouverneffient des hommes et de l'économie politiqne 1 . Le livre de
M. Angel Marvaud esl une nouvelle maille ajoutée a éetle chai:ne. ll
est un nouveau témoignage de l'intéret que nous prenons a nos voi•
sins el une conlribution a la connaissance de l'Espagne.
Mais il estdilférentde ses prédécesseurs. D'abord il.en estséparépar
tout un sif'cle d'Uistoire. riche en événements de toute sorte. Entre
l'Espllgne du comte de Laborde et l'Espagne d'aujourd'hui, il' )' a
toutC la période rnoderne: la JUvolution, les guerres carlisles l'apparition du parlemenlarisme, la perle des colonies. Une nouvclle
enquét~ était devenue nécessaire. Celle ci 1 loii:i de faire double emploi,
marque le chernin parcouru. Elle vient done a son h!:mre. Mais,
d'autre part, elle est conc:ue dans un esprit assez nouveau. jf. Angel
Marvaud ne nous don ne pas des im pressions de voyage, ni meIDe
une vue personnelle sur Jes choses et sur les hommes de l'Espagne.
L'ol'iginalité de son livre, c.!'cst qu'il e:xprime, bier:i plus que Je jugemenl d'un élranger, l'opinion eles Espagnols sur leur propre pays.

a

1

t. Angel l\larvaud, La Q[ustion sociale en Espagne. Paris, F. Alean, 1910, In-SG,
47j p. Cf. Bull. hisp., 1910 1 p 352.
:.1
On trouvera un exposé de cette lilléralure dans la premiiil'e série des belles
/~ludes sur l' Bspagne de M. ,1orel-Fatio, cha p. I : l'Espagne en France,

M. Marvaud, en efTet, a pu dísposer 1 pour écrire son livre, d'une
tres riche collecllon de témoignages. Au len&lt;lemain de la guerre américaine, il y a eu, en Espagne 1 une vérilable floraison d'écrits, de
livrcs et d'articles. L'opinion publique, tout au moins l'opinion de
]'élite qui pense, s'est trouvée, apres la défaile, en proie l'ioquiétude
et au pessimisme. Préoccupée de !'avenir, elle a cherché les causes de
la décadence et les moyens de l'arreter. Elle a fail son examen de
conscience.' Toute une école d'écrivains, histqriens, juristes, économistes surlout, dont les Joaquín Costa, les Altamira, les Unamuno
sont les plus clairvoyanls el les plus originaux, s'esl appliquée a
l'étude de ce prob!eme. 11s se sont qualifiés eux-memes de lt regenera•
dores )l. Comme au xvm" siecle, au lemps de Jovellanos. cCdanL a ce
goUt des idées générales, a ce besoin d'élaborer des projets grandioses
et de bdtlr la cité future 1 qui est un des traits de la race, les Espagnols
ont mulliplié enquetes, consultations 1 études.
C'est dans celte littératurc que.~I. Angel Marvaud a trouvé les éléments de son enqn8te. Non pas qu'il ait négligé de se renseigner sur
place et directement, ni qu'il ne d&lt;;mne en plus d·un endroit une vue
personnelle des choses. Mais cetle inlervenlion subjeclive est volon•
tairement limitée. Le plus souvent, l'auteur s'efface. Et c'est l'opinion
des intéressés eux-memes qu'il nous don ne. Sa méthode e!Zt érninemrnent objecl~ve.
Le livre y perd probablement en couleur et en pittoresque. Nous
n'y trouvons pas ce que nous avons été habitu-és a trouver chez
)~s visiteurs et les historiens de l'Espagne, la vive lumiere, l'od.eur du
terroir, l'anecdole. Mais ce n'est pas ce que l'auteur a voulu nous
donner. Ce que l'ouvrage perd en piltoresque, il le gagne en exactitude. Ce qui frappe d'un bout a l'autre de ces pages, c'est la sincérité,
l'elTo~t polir etre vrai, pour rester impartial entre les parlis, enlre les
Espagnols et nous. On appréciera avec quel souci de ménager les susceptibililés nationales M. ~Iarvaud parle du clergé et de la queslion
religieuse (p. 161-004), ex pose les atraires du Maroc (p. 44&gt; el 498),
ou les senlimenls des Espagnols pour nolre pays(p. 497-50,). Le livre,
il est vrai, a élé publié a.\'ant la guerre. Écrites quelques années
plus lard, ses concfusions eussent sans doule été un peu différentes.
Elles auraienl certainement conservé leur caractCre de haute impartiaHté.
Les événemenls decesderniCres anilées qui nous ont tenus si souvent les yeux tournés vers l'Espagne, imposent a l'auleur l'obligation,
non de refaire 1 mais de compléter son exposé. Comme il le dit trCs
bien (p. 499), nous mérilons de moins en moins le reproche
d"ignorer l'Espagne. ~lais il reste beaucoup a faire pour renseigner
l'opinion, le monde des affaires et la presse, d'ordinaire si mal informée. Cherchons done a nous mieux. connai:tre encare. M. Angel

a

�-UIQU•

11111
IIIJLl.ffla
~41&gt;1&amp; _ . y aider en 0001 donnanl 11118 nou'ffllle 6dltion de
-11-. U•l"'l1 nmdre UD meilleur -.Ice a
qo'il m
aYeC

lllU d e ~ el de bQane (ol,

la.,._

.

B. CAVAIÍ.I.h. -

, .•. Tai'all,

u

nuna rnoluoi41t,

.1

CBRONIQUE

vol. in-So, 233 , . . .

Baroelone, Benrioh el C0, 191!1,
· L'aulear de 04 livre esl un partiaan de la té«Wnllon iWrlque. Son
eapOir ell de voir, daut une lbérie llbrement uniflée la Catalope
oblenir pour ea tangue el ta cullure propre1, deo gara~lieo analogueo
l callea qu-i l'indépendance a valuea au Portugal, Ansai ae moatre'-il ,parliaan enlbou1iasle de la Société .deo nationa el comecre-t• il la
premin parlie de son livre, el Ja plua Iongue, l en jnalifler l'idée. .
S'il n'en fail pn une élndejnridique, il en raltacbe la créallonll lé&gt;Ule
une rbolullon morale, 1 une • nueva revolución » qui imposera aux
peuplea ooimoe aox lodividns un profond lravall de reforme el de
culture inWrienre,.
On lrouve done dans ce -livre une aynlb~se ingéniense de deux
idéea lres ditrérentes: l'une (p. g5. 163) eaHe droit de la Calalogne
• se rég'8érer, • libérer-dºnne centralisalion oppreSBive, complice
d'nn ·mercanlilisme dégradanl, sa langue el ea culture tradílionnelllll
aa¡aa faire d'ailleun ancun torl a l'unité de la péninaule !Mriqoe;
.l'aotre eal l'aplilode de la Sociéltl des oations garantir anx populalions ih'riquea la possibilllé de jouer lenr r61e daos le monde ooovean. La Sociélé dea nations ae presente d'aillenrs l Taoléur COIDIDI
foadée anr une pénélration tolljoun plus .inlime des denx cultnlalioe el anglo-eaxoone, qui onl taol·d'emprunb l se faire (p. S&amp;). '
Turull eat vl1iblemenl un de ces esprit• ouverb el entboaaiasle1
,vec_qu_i l'oo vondrait communier dan, l'npérance. Son livre fall
comprendre la proronde unité de dedx j&gt;roblemea. que l'opinion
fraoQaÍle n'i¡nore pu, bien qu'ils se posen&amp; ches noos A denx clasaes
d'11pnla tres ditrél,nll, celni da .;gionall■me el celnl dn ilroil .
inlern■lioilal.
·

a

=~-11"1

•

-Lea 4,t6p6t 4,IColnllú ~ ele ._¡pr:,.emn• liul,d•'fllll&amp; /AJ Í'Qllfllllll" le 8 ootobl'e • lardeau 911 - H
l'
JI tl~i,111C11. ,arlllalaa JICIÚI&amp; -di _ .....,d ¡ 11 i ~•

111# ..,...,,.. M-11.dlll , u ~ qaidoil &amp;Yoir liMI

¡...,.

la dioQled prile au -,rh de Siint-~ea.
J4' ~~ de Paria, l.ylia, Grenoble, llootpelliCr, Toialoaa,
IIIJOIIIIO ,1 Biarrilz t'Máienl fai&amp; rejriaenler. péu Ñancea ont 6té
fel!M, 1'111t I la Cba111hnl de commeiee, l'auir. l l'll6tal dé 'Jiih,
11, QIIJ!lrd, pmideal de k Cbambre de commeroe, fort de l'oplidoll
billl '-blle 4et Chambrea de Jonte la régloo, • montré l'ln1'1tt clwi•
· lllllií -' l111.IPUial d'une ent.eale ,commelCiale enlr6 lea c1eoJ. pa;p.
•· Plllll,rn, mm de Bordaaax, a teft .-!ir lea ~ fflldna
ea , ~ ,-r les traval(le,Jn eapepol,; 11, Telnler, dincteur clt la
~ ue c:hemlna de rer da MWI, .e 11. Maxwell, - , ~
a'ia6ral, an nom dn Oomiléd'eooonrapmenlau toarlame, 011&amp;, i-r du
~ prec:1111, ,fixé les icWes aur le mouvement lonriatic¡ne el lu
IIIOJIDS de l'enc3UNP,, · ton&amp; au moiD■ d11 ne i-• l'entraver. 11 -eil
cl'alr que le COl\t du IM!ll8fl0!"', ,1e,é l 61i franca pour alld en Espt,,
gne, tt aalaot pour revenir, el le d~t de 5o.ooo fl'lllCI pour tnnéblr en aatómobile la rronllire ..pa¡nole, ae soat guere de ualure
l esciler ce monvemenl ni daoa un sens ni daos l'aulr6.
D'aolres qnestions, d'ordre social, écooomiq11e ou unlversilaíre, on 1
616 IIOllletlles el i111Crlle■ ao pro¡ramme du congra. IJail la rélolnlloll 11 plas implll'tanle a 6lé Cltlle od'oovrir uoe con1ollalion entre
ie.
quaUIIN des intélits r.,...&lt;¡aia dan• le but el,, préeber
1eara ~ u deólerlll • d'euminer qnellet conceaaiona leur
.,.__l poealblea en •1111 d'arrlver l meUn fin l un 6tat de ten1Jon
~ p r lea clen,. nation1 rolsinu etamiea •· En conséqueaee, lea
11zk Olll~• ■ 1 lioo •,¡ pnmclMl de la "8loD ~ de
'9 lilt
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'o i P ol:,t 1 1 ■ .41rC ·114a,1erapproc1i-1de■ n!gio8'
'118 : •·• 11 er :r .tt 1 ;¡a1at.....,011:\411l6.illtt--4uit
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•

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•11

�360

BULLETIN HISPA.NIQU:S

de rapprochement, afin qu"une confrontation des desiderata des deux
~ays p~r_mette d'élaborer rapidement, dahs un esprit de large concilia~100 re?1proque, le programme d'entente dont l'adoption pourrait
etrP. ut1lement recommandée aux Parlements et aux gouvernements
espagnols et fraiii;ais •·
Les séances ont élé présidées par M. Imbart de La Tour el M. le docteur Maure. Ont pris également la parole: MM. Thamin, recleur·
CarrCr~, directeur-fon?ateur de l'Amilié Jranco-espagnole; Oyarzun';
Chevaher, professeur a la Faculté des lettres de Grenoble; A. Marvaud, Falgairolle, Ilossfls, Dours, Tronel et plusieurs membres du
comité de Bordeaux.
Le congres de Biarritz aura lieu le lundi de la Quasimodo, ,4 avril
19,~. Pour les renseignements, on peut s·adresser a M. Alioth secrétaire général du comité de Bordeaux, rue Ducau, ?9·
C.

G.

Erralum: 19,0, p. ,98, l. 15, lire CXXX pages (et non XXX;
19", p. ,38, l. 4, lire mollaqd (an lieu de molqaya); l. 15, Pons
Boigues.

•

TABLE ALPHABÉTIQUE
PAR NOMS D'AUTEURS

B.t.BELO.'.'I (J.). - A propos de la monnaie de Ségo,·ie. . • . • . ~ . • . •
RisSBT (R.). - Gl, Burguete, Reclificacione&amp; hístóricas, De Guad.alele a Couad,mga (bibl). . . . . . . . . , . . , . . • , . . . . . .
l:hu1LLO!t (M.). - Les sources historiques de Zaragoza • • • . • . .
BsRnuim (J.-J.-A.), - Herder et le Cid . • . . . . . . . . . • . •
Paul Ferdinand Fricdrich Buchholz • . . . .
Spanicn, Zeitschri{t Jiir AU$land&amp;kunde (bibl.).
li«UTAtLs (J.-A.). -J. Puig y Cadafalch, L'A.rquileclura roínánica a Calalunya
(bibl.) . , , ,
.•..... , .•.
F. de Los Ríos UrruLi, Vida e instiluciones d.el pueblo de
A11dorra (bibl.) . . . . • . . . • . . . • , •
1, 77,
CmoT (G. ). - •·ernán González dans la chronique léonaise • . . , •
Cervantes el les fr(lres Tharaud • • • • • • . • • , ,
Chronique . , • . . . . . . . • . . , . • . . • . 171, 267,
Duque de Berwick y de Alba, Contribuci6n al estudio de la persona
del ll l duque de Alba (bi bl.) • • . • • • • • • • . • • •
Andrenio, Novela&amp; y novelistas (bibl.) • , . • • . • . . . . . •.
A. de Llano !loza d'e Ampudia, El libro de Caravia (bibl.) • . •.
R. de Orneta, Berrugade y su obra(bibl.) . • . . • . . . • , . .
Cervantes, Novelas ejemplares, Edición y notas de Fr. Rodríguez
Mal'Ín (bibl.). • . . . . • . . . • . . . . • . . . . . . • .
A.-C. Pires de Lima, Traditóes populares de Santo Tirso (bibl.) •.
Analecta Monlserrateruia (bibl.). • . • • • . • . . . . . . • . .
A. Castro y Federico de Onís, Fuero, leoneses de Zamora, Salamanca,
Ledesma y A.Iba ck Tormei; Galo Sáncbei, Fuero&amp; castellanos de
Soria y A lcafá de Henara (bibl.) . , . • . • . . . . . • . . .
Lope de Vega, Teatro, tomo 1, Prólogo de Alfonso Reyes {bibl.}. •
Eugeniusz Frankowsk.i, Hórreos y palafitos &lt;k la península ibérica (bibl.) • • • • . • . • • • . . • • , • • • • • • • • • • •
Miguel de Toro-:,-Gish11rt, Ortología castellana de nombres propios:
Americanos; Los nueuos derroteros del idioma; La ck11.xil!me
annie d'espagnol (bibl.) . . • . • . . . . . • • , . • • .
J. Domíngue1 Berruela, S1ª Teresa de Jesús l' ion Juan de la Cruz;
Mgr Demimuid, S. Jean de la Croi:,; (bibl.) • . . • • • • . • .
M. Monmarché (el Pr. Ricard), Le Maroc {bibl.) . • • . . • • .
G. Hardy el P. Au fes, Les 9randes ita.pes de l'hi!toire du ~laroc (bibl.)
CA.n.1LLEs(H.). - A. Marvaud, L'EspagM au XX• siecle (bibl.}. . • . • . . .
Cosns (R.). - Pedro M.exía, chronbte de Charles-Quinl (sui/e). . . . • • • .
ETCHEGOTElf (G.). - Lo roman de sainte ThérCse par M. Edmond Caial. . • •
FEGUALI (M.). - Aug. Cour, Unpoete arabe de l'A.ndalousie: lbn Zaidotln (bibl.).
LB GEl'ITIL{G.). - Le mom·emenl intelleciuel en Portugal.. . • . • . . . . .
V. Ribeiro, Sousa Viterbo e a sua obra ¡bibl.). . • . . • , .
Revista da Faculdade da Universidade do Por!o(bibl.).
Ántologia portugMsa: Frei Luis de Sousa, Vida d.e D. Prei
Bartolomeu doi mártires; Bernardes, Nova Flor_esta (bibl.).

•

3o4
,35
"9

,80

'"
161

,39
335
::169

57
325

153

,so
,69
2!1!i

245
251

346

353
355
355
95
285
34a.
49
163

246

�•

362

BULLITIN HISPA~IQUt

LB GEnrt (G.). - Edg. Prestage, O manifesto dai 01Widades de Luis Felis Cru/&amp;ges_
(bibl.) .•• . . . . • . • • . . . . . • . . . , . . • . 351
,
Carlos do Passos, lembranyM da terra (bibl.). , • . • , • • 35.1
MERUfÉE (E.). - llco~y 'fbomas Spanísh and Porluguese Romances of chivalry
(b1bl ) • • • , • • • • • • • • • • • , 1 ,
1~6
N, A. Corli1, lllfu.lstJ Q/Jijote y Fray Uri~fobal de
(hibt.) 1 50
,tiLLA.RDBT (G.) - T, Navarro Tomás, Manw:il de pronunciació1i española (bibl.). .
6g
Moa.EL-F.n1o(A.).-D.Jua,nAnlonioLlorente . . , • • • . • . . . • . . . 117
Catalogue dea livres de M, Morel,Fatio,
15, ni, 3 1 8
J. H. ,viffen. . . . . . . . . . . . . • .
.
1 4:J
PARIS (P.). - Bas-relief ibérique du Musée prol'incial de Cordoue, ~ ,
17 3
llrnET (G.). - Cbronique . . . . . . , . . • . • . .
•
268
R. R. - C. Moráo Bardón, lnvestigacione, acerca de arqu;olog.ía·y ~;eh.isio;ia· d~
&gt; fo región sal'?1antina (bibl.) . . . . . . . • • . . . , . . . . • , . ,
6i
R1c.tRo (1 r.). - R. Velazque1 Bosco1 ilfe4ma Aual1ra y Alam.iriya (bibl.) .
6,
R1cHARO (G.). Turull, La nueva rduoltloión (bibl.).
• • 1 1 • , ,
358
S.1.kRA.1Lu (J.). - Quelques sources du Cádiz de Galdós.
33

TABLE ANALYTIQUE

Fo~s;c~

DES MATIÉRES

l.
p.

ARTICLES DE FO~D.

Autiquilés. - Bas-relief ibériquc au Musée provincial de Cordouc
1 73-179.

(P. Parle),

1/isloire. - rernán Qouzáfez daos la Cbroniquo Jéonaiso (G. Cit'Ot}, p. 1-1.'i,
77-94, 269-28&amp;. - A propos de la monnaie de Ségodc (J. Babelon), p. 304-311.
• 1/islorillyraphie ..... Pedro Mefia, chrohlste de Charles-Quin, (suite) (R. Costes),
p. 95-110,
Hi.,t oire littét-aire. - Le roman de sainte Thér8~c,par M. Edmond Caza! (G. Etohegoyen), p. 285,303. - Herder et le Cid (J.-J,~A. Bertrand), p. 180-no, - raul
Ferdinaod Friedrich Bucbholz (J •. J .-A. Bertrand}, p. ,rr-116, - D. Juan
Antonio Llor~ntc (A. Morel-Fatio), p. 117-1 28. - Quclque!i souTce&amp; du Cddiz
de G-alriós (J. Sarrailh), p. 33-48 ....... Les sourccs hi&amp;toriques de Zaragata (M.11ataillon), p. 129-141. - Le mouvement intellectucl en Portugal (G. Le Gentil),

p. 49-56.

•

Bibliographie. - Catalogue des lines de M. Morel-Falio (A. Morel-Fatio),
p. 1&amp;-32, 2lM34 1 31$-334.

11. VAR[ÉTÉS,
-

NOTES, CHRONIQUE.

H~toire Wtiraire. - Cervai1tes el les rreres Tbaraud (G. Cirot), p. 57-59.
J. n. Wifl'en (A. Morel-Fatio), p. 142-143,

Unitiersités et enseignement - Programme des coocours d'agrégation el de certiflcat
pour l'année 1921, p. 60.
Chronique. - Albert Léon, R. Menéodez Pidal. Congres íranco-espagnol de SaintSébaslien, p. 1 72. - Cours de vaCances a Effirgo3, a Madrid; Melgar, Morel-Fatio,
Brutails, Imbart de La Tour, p. 267. - Comités Crani;ais de rapprochemeDt francoe&amp;pagnol, p. 359.

III.

BIBLIOGRAPHIE.

C. MoRb-BARDÓ.1, Investigaciones acerca de arqueología y prehistoria de la región
salmantica (R. R.), p. 61. - RIC&amp;RDO VEL.Í.IQCEZ Bosco, .lfedina Azzahra y Alamiriya (Pr. Ricard), p. 62, - DVQOB DE 8Eaw1cK Y D'8 ALB.l 1 Contribución al estudio
de lapersonadet 1/1 duque de Alba (G. Cirot), p. 66,-A:mRENI', }\"otJelasynotJe•
!utas (G, Cirot), p. 68. -T. NH' ARRO Tm.l\s, Manual de pronunciación española
(G. Millardet), p. 6tJ, - A. DE LuNo Roz&amp; DE A)IPUDI&amp;, El libro de Caravia
(G. Cirot), p. 76.
R. DE OaosTA, Berruguele y su obra (G. Cit'ot), p. 14~ . - HENRY Ta0&gt;us, Spanish.
and Portuguese Romance$ o/ chiualry (E. Mérimée), p. 146,- N.A. Coads, EL/al.so
Quijote 1 Fray Cristóbal de Fonseoa {E. Mérim6e), p. 150. - Ci1tU1t1'Es 1 Novelas

•

�364

BULLETIN Hl!PANIQUE

ejempla,.es, Edición y notas de FR. RooRÍGuEz M.rnb- (G. Cirot), p. 153, - A.-C. PrnES
uE LrnA., Tradi~Oes populare$ de Santo Tirso (G. Cirot), p. ,Sg.-Spanien,Zeitscltrift
Jür Ausland.skunde·(J.-J.-A. Bertrand), p. 161. - V. RrnE1ao, Sousa l'iterbo e a
sua obra (G. Le Gentil), 163. - Revista da Faculdade da Universidade do Porto
(G. Le Gentil), p. 167. -Analecla Montserratensia (G, Cirot), p. 169.

Gl BuRGuns, Rectificaciones históricas, de Giwdalete a Cavadonga {René Basset),
~35. - J. Pum y CA.DffALCU, L'Arquitectura románica a Catalunya, vo1. 111
(J.-A. Brutails), p. ~39. - A. CASTRO Y Fi::o . DE Otds, Fueros leoneses de Zamora,
Salamanca, ledesma y Alba de Tarmes; G~Lo S.hcuEZ, Fueros castellanos de Soria
y Alcalá de llenares (G. Cirot), p. 2fi4, - LoPE OE Vm::A, Teatro, tomo I, Prólogo
de ALFONSO llEYES (G. Cirot)7 p. :,45. - Antología portuguesa: Fnin l.u1s DE SouSA,
Vida de D. FreiBarlolomeu dos Mártires; BERtW\OES, Nova Floresta (G. Le Gentil),
p. :,46. - EUGEl'IIUSZ FRA.NKOWSU, llúrreos y pala/ilos de la pe11Íllsula ibéricu
(G. Cirot ), p. ,5 1 . - MIGUEL DE Toao GtsBBRT, Ortología castellana de nombres pro•
pios; Americanismos: Los nuevos derroteros del idioma¡ La deuxibme année d'espognol
(G. Cirot), p . 255.
p.

FERNANDO DE Los

Ríos

URatJT1,

Vida e instituciones del pueblo de Andorra (J.·A.

Brntails), p. 335. - AuG. Coua, Un poele arabe d'Andalousie: Ibn Zai"doun
M. Feghali), •P• 3~o. - J . Do)1Í:wuEz BERRUETA, Santa Teresa de Jesus y san Juan
dela Cru::: Mgr Demimuid 7 Saint Jean de la Croix (G. Cirot), p. 34f'i, - Eoc,
PRES'l'AGE. O manifesto das oslilidades de Laü Ji'elis Crw (G Le Gentil) p. 35,.
- Cu1,r,os nB PAssos, Lembrancas da tura (G. Cirot), p. 35,. - M. MON.\IA1tcm:i
(et PR. RtcARo), Le .Uaroc (G." Cirot), p. 353. - G. IÜ.RDY et PAuL AuREs, Les
grandf'-S étapes de L'histoire du Maroc (G. Cirot}, p. 355. - A. M.rnVAun, t'Espagne
au XX• siecle (H. Cavaillés), p. 355. - P. ~l. TuRuLt, la nueva revolución (Gaston Richard}, p. 358.

lV: GuAvunEs.
Ltinéraire de Feroán González, p. , , . - Manuscrit portugais de Paris (Cbrouique
générale, p. 85 . - Hórreo aslurien, p. :,5::1.

v.

PLANCHE.

Bas•relief ibériquc du Musée provincial de Cordoue.

30 novembre 1921.

LA RÉDACTIO!i, E. l!ERI\IÉE, A. MOREL-FATIO, P.• PARIS
G. CCROT, secrüaire; .G. RADET, directeur-géranl.
Bordeanx. -

lmprimeries Gou11:ou1LH01J, rue Guiraude, 9-11.

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                  <text>Fundado en 1898, el Bulletin Hispanique está editado por las Presses Universitaires de Bordeaux. La revista, actualmente, se publica dos veces al año e incluye reseñas de libros y una lista de obras recibidas. Los artículos dan cabida al ámbito ibérico e iberoamericano, sin distinción de época, área o método y se publican en francés y español, así como en cualquiera de las lenguas de la península ibérica. Revista indexada: HCERES, ERIH, SCOPUS y WOS-AHCI.</text>
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                <text>Bulletín Hispanique, 1921, Tomo 23, No 4, Octubre-Diciembre</text>
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                <text>España</text>
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                <text>Fundado en 1898, el Bulletin Hispanique está editado por las Presses Universitaires de Bordeaux. La revista, actualmente, se publica dos veces al año e incluye reseñas de libros y una lista de obras recibidas. Los artículos dan cabida al ámbito ibérico e iberoamericano, sin distinción de época, área o método y se publican en francés y español, así como en cualquiera de las lenguas de la península ibérica. Revista indexada: HCERES, ERIH, SCOPUS y WOS-AHCI.</text>
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                <text>Université de Bordeaux, Faculté des Lettres et Sciences Humaines</text>
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                <text>Cirot, Georges (1870-1946), Secretario</text>
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                <text>Morel-Fatio, Alfred (1850-1924), Redacción</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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        <name>A Propos de la Monnaie de Segovié</name>
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        <name>Roman de Sainte Thérése</name>
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                    <text>��róYinelal ~ Gi:mlóué, l!Qü ff n'II

de r•8o, lniUle 1!iro•-4c7; ua
· et iocomplift I faútllle,
l' 'Nlllft!Ailtlfll' ~,IKiNI, • d'9jte.

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Jl;4tCW., • • &lt;lotdoue et A.lmodovardel Rfe, a1n 1,
vir et en &amp;ce do •edia■ Zahara, la

~aéé 811 llaaee de Ctn'doue l!D 188.6 ''jtff.
'de f.rado, marqaile de Gaada.....
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.... da lllNIIIPblpa chréthl1111 dea ~ l.)fflllitlf •- a'1''-flli111,_ e•• que oelui•oi ,at d'lule époqll'e 4-, ~dijfllid~~:;
GOBlaie ra indiqué llübller. • 0n peut 1uppc&gt;tt'•
u'eat iol l'imilation d'a aui,, plua anoJen el clec ,-1111111!~
pi\,. 111 Qun\ IQ 1uje&amp;, De fau&amp;-il pu W cbeNlaer 11;•-•ai.•~-la¡';"
clan• le eymboliame .cbretieni&gt; d• ...-f r e ~ t-U u
IOauep ~iá, mutyr de aa rol fllithoUque, OOlllllle il
ea&amp;a Ylllpule I.éol'i1Jilde1 Terrible fu&amp;la peMlltioiu
tM.l' a11 Ífllell8rque, q.ui ll''pal'IJ.U métnf pu la Yif 4hl
~ 111,, comre l• OdMea eatholilJaee, Et pclQ1' r•tn1111ab"'""'""'"
da _,, Nlnl "~""oDl8, ~politaia de ~ (Glí7

·•·prime
ka&amp;_...

ablti:

wia ~ Datdel ~ ¡ lllhdiít .._..,
' lieé&amp; V111pit barelice l\ouam; de qao diellar Rldul etn
~ I N 1•te111 fl«r;ll,08111. Qui uperitllle lique llll)lln_ _ _,,_,

!PM ia.v~ doctrine in a!ldi.enlioJD. cordibu peooaii
tor..- aqaarwD, llt l)!!rYelilm
Vi'nlm: •lslOlíll e,1111 IBWDO retrl118tio lilbn«ut.

occidi1 ¡ qai desident ad

n'
la tlOOIJMWIO&amp; n~ke pool'" la dilJ4llller, lll8le
le!Dble 111perlu, cu ~ aoua le lliiHtliet a'a •
Celta ingénieuae eiegbee esl bien sulrtile;

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,.J.1p111,..mo&lt;1PolloDIIDl9t!,~.i..,,.-oor1e

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en íJo811ft ÍQIIIOl'lln14! lpOllflfnpltie--.
Ja NIMnJale, DIIM• • .,_ Hjj,.
4e lot [ll'lllwfol ~ • la &amp;-a, ofi il a'ocoa_pe
de loija et de 8r.lvieaea, il ne ,cloúa.pee pillee
1('(11(1,;¡r.Q_. di Coffo111, el n'y faU ln&amp;ne P11 allaaion, o;.
. . _ _ , l'opiQÍ(IA de "· M,Uda ,V QQ9 na

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·,- allril,.. l la 1114me pmode (nou, ne OI\Pn1Juoaa
•
-., Ollai AiJ• e&amp; oehú de Briviesoa) aonl
qne poasible de cel11i de Cordoue. Celal d'&amp;,ija
t llpuatia el par le ~el et par le d}'le, et des
tn pee permelloiú Dl.1118 de le 1'00llllaltn pollr
':ita lrlilti YUIII d'OriellL .ll ne ...~-le qae
. d..
Q ladiaautebl•, COlllme le Bon Pmtea,, Dali4,l
• Uoit., le 8-tf'u:. tf. - . ~ . mait trait6i &amp;rila
Jl'lll~Sltllll . . oequ'Jla le IOlll lllr lea urcophqe, de faotaN
lt• ll&amp;yle, YCIÍOi ae qa'e• cllt JI. 11Qid1 : , Le atyi.
lniclltioa ,. aenli-l de la foJ:111e el Ue
,_.,..... tae l'oa 118 lrou.Ye pudana lol Jiet.

.

.

��lllliQ cfriijte 6llve ton ~ • - Or 08 bCilialw, llOIII . .
conoall80JII bien, et depiril loagtampe, malt 110111 ne l'a~
j11111aÍI ft Oflll"llr daa1 l'al1 bynnUn lli Yklfothiqae. C•.- la
p,UJ lM,uolier rond l lltll6fl dH ™r1111, tel. qV le po,teíit .._
ebiuHQ~ d81 handeau:1 du Loan-e, qaelque■-lllll d8I I O ~
d"Oauaa, oeu:1 dft 11lle1 de Clania, ee11ll de■ monlllleif
• ~ • o'eat oelai anfta d'ane •rande qt¡antiU de _.
peüll ,nrrléra l pied et l cbeval qnl out 6&amp;6 recaeillia pUmi
lea illDOlllbrabl111 flprinea de bronu da 1anc'1lalre de Ca,,-lltfr
• Banli4úlion et d11 aanotnaire du Collado da m Jardil,u cla•
la Sierra Morena, o'eat-a•dire dana une nifio11 att11nanw l -.llo:
d1 Conloue•,
i\Jotit0n1 que l'erma otrenaive qui acoompqoe OQDalalnn(ql
Je peijt bouoliét eat l'épleu; 11mblable l eelai que b ..DdU le
~ d aaerlier, et non la fteohe. Quoique Je pnmls . . . . .,
porte un
11 o'.., bien UD aré que l' 0D YOU derriere 801l . . ..
U lle aomble pes 1'en étre aervi, et o'eat plutat le ■acnnd ... ,
aU.illt le cérr, QOD d'une ft~he, oomm• le dit Je P. Fila, $811
d'Qn llpieu aemblable a oelui qu'll Uent aaOOl'II. Or, i• ~lt
bl'(n1ea nona apprenneot que IODYent lea perrien purtalem
d111• de o.e traita •, ce qui ■'npllque aiMlment. Le P. Fila
inlerpnte antremeut cea detalla : • L'arti■!e, dlt-il,, Caule el•
~ .,a v~u eaqul1aer dam aotiona différeote■ du cavalier,
d'abord oello de lanoer i. ftloho avec ton aro et frapper le liut
l\iatlif, p11i1 celle de 1'emp1Nr de la prole, Je pro"trer aYeo 1e111
bt&gt;uollei- de titw intlidio,o. de la 11111rta que ha cabido. • Nutre
eiplie11tion 0901 paralt moi!l• h111rd1uae.
Bnlln, ea ee qui coacarne la ohenu:1 del oh■-re, oon1&amp;a,.
tofla nulémellt qu'ila ont en guiae de 1ell1 una simple
bQ11119 maintonue par une larra oroupi~re. Ca détoll ae
· retrQ11ve conelamment 1ur lea repréaentalio1ts de mvallan
ibóriqllea, et peur nou1 en tenir anll es-voto de la que.va de IOIJ

aro,

1. R. LaaUer:, ~JI' s..turio ilMri,o • S.U,t,ha, pi. l. ••• 1, 1; 11, Is, •• ..._
I.CahoyJ. Cabri, E.nc~,.Alc C-7 Collcdod, to.Judlu. ( S - - •
hM), •1111, pi. VIII, ll, lll: 1911, pi. VI, VII: t91I, pi. YI, Yllf, - A. Soll\láa,
6nmn1tOIIH .,.,.. /roa o.p...,,.,.,...1111M S..-r4JI......,, Sr, 14,
16, et pi. XllY1, X Ya. - cr. P. Paria, - 4 .......... 1'8,147,pl. ilJ ,111,.a,s,
1. 1, Cabo, flll. lnd.. 1917, pf. VIII, .X.•H... Dllatt, op. ,._,, pi, X, 1, XXV1.

r-

-

a&amp;a-ULID' 1aá'JQot AD Mll&amp;Alt PaOflllCIU D11 _ , .

119

.ftidtnea, noua pouvoll8 clter lea planchea VIII du Mrunoire
~ fouillea ¡le 1918, el VIII et IX di! Mémoire de 1917.

tleate le atyle. S'il n'y anil tea d"8U1 d!lnt nous avóoi tiré ·
eta argumenls qtd nou1 semblent décisifa, serions-noua

eu&amp;óriséa, seulement d'aprea ce style, a parler d'art ibérique ?
Jf eat dilllcile de l'afflrmer, car nous aomrnes eo préaenoe
d'"""' OIIIYre trk bar~re~ &amp;out au mllin11 tres mah1droite, lelle
AQ' Oll peuYeQt produire da119 tona les pays el a tou~• 181
'éJIIJII* d(II ertiaans au:1 inatincts, aull goflls, a la lecboique
,..... primitiCs. DII moina eat-il certain que les personnage1 et
lea ani111au de ce ba1-relief, par s11ite de la rondeuP dt la
1DC11l,a1t des fürmes, du manque de proporlione, d'un ensemble
de dlfáula qu'il aerail oheu:1 d'111alyser, produiaent enctement
i-..
lmpresaion que Jea moua el lourd1 .,peraonn11~ et
de bn,n..,q1li rormeul e11 ·gra11de partie lea collecliona
4, lprin• do Slintiateban et.de loa Jardines. 11 fanl 1eulemeut
..:9lor sur le baa-relief une certoine ju1tea1e avec- 1101 certoille
~ ele 1DQ1lveJQent1 411e l'H ne trouva pea cilios la aérie
..,_ ~Yotó, d'ordinaire flgéa d11111 des 11ttihlde1 oonvention~ - el QJQnotooement rilfldea. Maia oe\to legere aupériorU6
ti,nl 11ao1 dqute au:1 f11cililé1 que donne méme 1t de■ art1,1é.
Q Q ~ lt aoulpture en btt~-relief. Eofln, quelle■ que p11"'opt
ih Ita diJl'éren!)OI, il y • entre la eculpfure de Conlouo et
t't111tQlblo 4111 lllllll pturea cerlainement ibériques un 11ir de
flllllill• qu'il aor11il diflloile d'&amp;:&amp;pliquer 11 Ja prerrliere 61ait
1...vre cl'uu ar«ste poalérieur de pluaieun fl!!Dt&amp;iiaea d'annka,
'et puiJIUlt aea io1piratlon1, cbercbant sea o¡odelea et 1e1
evmplCII d1111 11ne civiliaatilln qui u·avait plus Yr■i111111t
_.._ npl)llrt avec l'autre.
Si nÓ~ C11bChHio111 aont 1dmiae1, n9ui noua féllciterllna
d'avoir revéndiqué pour l'art ibériqae un níobumeol qui eat
bien Joln d'étre UD cl!ef-d'a,uyre, ,mais qui°. le gnmd lnlértt
:.t••1re J1uqu'll p~nt aeul do 100 espece, et d'iuaugurer une
'4tfe JtOnvalle dana nn&amp; cellectlon eocore bien rédulte, mala
q,it a'accrott po11l11nt ohaq•Jour de r,~on preaque loeapém.
Ptaaas PAll.ls.

""lllll
_......_.J:

•

..

�HERDER ET LE CID

JIEHD"ER ET LE ClD
Les légendcs onl la vie dure. Lºhisloire litléraire en est pleine,
qui s'obstinenl a ne pas mourir. 11 es! enlendu, depuis Masson
el son impertinenl pamphlet, que la Frnnce, !out au moins la
France du x-v111c siecle, n'a jamais su comprendre la &lt;( sreur
latine" espagnole. Il es! enlendu,_ depuis Herdér, que seuls les
Allemands • ont aimé avec largeur d'espril et chanté avéc talen!
les choses et les héros de la loin taine péninsule . Des voix savantes
onl contesté quelques-uns des mériles de Herder; la critique alleñrnnde elle-memc admit, la preuve faite, que le Cid de Herder,
qui fait le meilleur de sa gloire poétique, est essentiellement un
Cid fran~ais. N'importe: Herder reste, aux yeúx du plus grand
nombre, l'homme du Cid; le Cidest, pour la plupart, le plus beau
íleuroo de rhispanisme allemand. Nous lisons, dans le l,vre
pourtan I bien beau d'un grand savanl ' : « L' Épopée castillane
a lmvers la liltéralure espagnole ", des lignes bien surprenantes.
. "Herder, sous l'impulsion de son esprit largemenl hu~1anilaire,
sentí! s'éveiller dans son ame, docile a toutes les suggestions
de ce qu'il appelail • la voix des peuples," une sympalhie profonde pour lapoé°sie héro[co-populairede l'Espagne. Son poeme
du Cid es! une heurcuse adaplalion des romances espagnols
consacrés au héros . .. La France, oll le romanlisme était une
i mporlation d' Allemagne et d' Angleterre, commenra elle aussi,
quoique plus tard, a considérer la légende épique de l'Espagne
comme faisant parlie intégrante du romantisme3. i&gt;
1, ll:t quelques Aoglais. Xous limilons aujourd'hui cette enquete 3 l'Allemagne,
mais les conclusions ne seraient pas sensiblemenl dilférentes pour l'Anglelerre.
2. Cette opinion n'est pas isolée. Le Diccionario encir:lopédico Hispano-Americano de
Literatura, ciencias r artes (Barcelone, 1892, l. X 1 art. Herder, p. :rno), dit, par exemple,
e&lt; Dos a1ios antes de su muerte, Herder h'adujoel Romancero del Cid, y esta bellissima
lr.iducción, a la que se han reprochado con exceso ciertas inexactitudes en los
delalles J en el color, es hoy un monumento cl.isico en Alemania. "
3. R; Menérldez Pida!. l'Épopée castillane d travers la littüature espagnole, Trad. de
11. ~lél'imée. Paris, Colia, 1~10. Conférences prononcées a Baltimore du 5 au
16 mars 1909.

Saos aucun souci polémique, ni animosilé nationale, refaisons aujom·d'hui l' en que te. Puisque découverte il y a, voyons
qui, hors d'Espagne, a découvert l"épopée espagno!e du
Romancero. Cette histoire posthume de Cid est curieuse, et la
parl de la France y est assez grande pour qu·il soit utile de
faire valoir ses litres. Le role de Herder reste important, sa
pensée et son ceuvre méritent qu'on en étudle les origines et
le développement. Suivons-le sur la route qui le conduisit au
Cid. Nous y ferons des renconlres intéressantes.

•••
l. Théories de Herder sur le Romance.
Herder n'est pas un spécialiste de liltérature espagnole, il
y est ven u par un détour, encare n'en a-t-il abordé que quelquesuns des rivages les plus ·fréquentés. Ses curiosités s'évcillerenl
lentement.
En 1 767, il faisait allusion, sans plus, aux c1 rimes assonanles n
des Espagnols et au ro.man de Cervantes'. En 1769, il cilait
les poeles fran~ais, anglais, italiens, grecs et allcmands : il
oubliait les poetes espagnols. Ce sont apparemment les conseils
de llamann, son maltre el ami, qui aviverent cet intéret pour
l'Espagne.
En 1772, Herder lit:el commente le Don Quicholte'. En 1773,
il se propase de lire Cervantes dans le lexle espagnol. En
1777, enfin, il étudie effeclivement l'espagnol sous la direction de l'hispanologue déja réputé qu'était Bertuch. Il esl
bors de doute que Herder connut, des lors, tres convenable- menl cette tangue.
Les études d'histoire littéraire ;de l'Espagne commen~aient
a devenir familieres aux érudils allemands. Dieze publia en
1769 sa Geschichle der spanischen Dichlkunsl, traduclion corrigée
,. Je cite, faule de mieux, d'apl"es l'édition publiéc en 1827-18,S cbez Colla,
SluUg.-Tubingen, J.-G. vo11 Herders sümmll. IVerke, l. I, p. 74. Fragmente iiber die
net1e tetitsche Lileratur.
L Sur les rapports de Herder ~t de Cervantes, voir Herders Briefe an Hamann
Berlln, 188~ (q69-1773) et Erinnerungen aus dem leben Joh. G. uon Herders, hrgg.
von Müller, Stultg.-Tübingen, 1820.

�•u- º''?llft
et allnoWe d111 Or(geau 41 la ,,.,._ ~1,11ena de Vela-..,
qui inléresu vivement Herder. Die.te annon\lllit dans 1a prifaee
une 111thologie dea poete, e1p1gnol1, qui denlt contenir en
parUculier lea plus anotena poemea do r:ancioM"° flM-',
m•I• qui ne vil p11 le Jour.
Herder eulvail-avec allentlon cette enquéte en !erre eapagnoH1. !n , 77/1, cllant, a.propoa d'O11lan, dlvera romanoea de
dlYets pays, il négligeall encore le romance espagnol. Mala
lonqu'en 1777-1778, 11 a'atlacha au folklore el puhlla ses célAbres Voix des Peuples, Slúnmen der ViJlker· in Liedern, 11 ren-. ·
contra quelques roniances, 11uasi peo populaires que po31ible,
d"Espagne. Ce f11t une révélation. Romanoe moresque de Giués
Pérez de Hita, romance précleÚse de Góngora, la acience de
Herder ne semble pas avoif été, a celle époqu·e, plu11 loin.11
lraduil un cerlain nom1&gt;re avec un rare booheur. 11 tradull
avec cooacience et lalenl, non saos quelque liberté, supprime
· des longueurs, concentre, ravive. Rylhme lrochaYque, vera de
quatre pieds, slrophe de qualre ven. Ni riml!, ni aHooance. C'eat
141 maniere déftnilive de Herder, A laquelle i1 restera 0dele •.
Herder sou~onoa les richesses cachéea de ce genre qu'il
dé~uvrail i l'insligaU011 d'initialeura anglais et írant11i1. • 11
o•-, a rien de plus ardo; dit-il, que la lraduction d'une si_mple
romance eapagnole. . . En ce qui conceme la romance et la
chansoo, nous avons beaucoup a apprendre ·dana celte lilléralure; peut~lre qu'un jour lleurira a nos yeux ·s ur ce sol tout
un Jardi_n des Hespérides. Je ne connaie, en dehon del'ilalien,
auenne l4ngue modeme qui soit capable de tresser des guirlandes lyriques plus jolles que la lan¡¡ue ihérique, plua sonore
du reale que l'italien •. »
• Lea romances espagnoles, ajoute-1-il, aont les plus narve■,
· les plus anciennes, el, du reste, les premil!res de la lignée fout
entil!re des romances s. » ·
·

"º

•1. SQr Herder el l'ltpeflle, toir, en peruculler, A, f'trln1Ui, ~,,.. Jlr ptl,

u,,,... •

,,.,.,-,. ,ao~. V, p. !19 i J.•J. A. 8'rlrand, CrM#ln,_ rt le .ROfltflAlg,_ """1,ellll, , 1 14,
p. 7' "l•. S•-• w l'llti,r ÍII U.d,,.,,.8. Worlo, édiU.., Colla, ,Sal,-• VII.,-.
deo Qoaais populal"", p. 9a.
3, lbúl., p . 16o.

.

-

ffUICID

D111 ifnorona bon nombre de1 leolures de Herdet. Qael1
IOlllan- Ya-t--il déaormaia trou~er sur son chemin P 1.ea ..stea
•i,cit raree. Herder n ·a JIBI été un cheroheur de tlocuineula,
mail il f&gt;arlicipe ii la vaate enquéte critique qui ae dllYeloppe
. ii lrnera l' AUema¡ue; 11-dévore lea ouvra... d'hi,tolre littéralre qui pa11enl ii aa portée, Sarmien&amp;ó, Rengilb, Huet,
Hermilly, Ockley, Marigny et lea pl'Mt!nfalieles fl'o\l&amp;I■•
L'inlatigable chasaeur d'idées qu'll ful IOÚt au long de ta vle
reunit oo certain nombre de lhéorie1 relalives 1u romanee,
donl il fil la t'orturie,
La culture arahe, infusée anx olvllí88llon1 nal~Uf!le•. du
Midi de l'Europe, leur transmit l'ln1pira&amp;lon orien~le el
lee rormu d'art ancestrales qu'ellc Hlil pulúea .aus
aoureea a1ialiques. C'était une loogue querelle, parml lea
é'rudits, qne )'origine de la rime et de la poosie. Lope de
Vega, daos son Laurel de . A polo, Saumalze voulalent que
nos poésies modernea fussent nées des liltérstorea grecque
· et latine. D'aulres Conl dérh·er la rime des langues germanlques, tudesque•, CÓmme on dlsalt. Huel •,. Masaieu •, el·
a leur suite l'érudil allemand Reiake 3 sºinacrivent en faux
contre cea idées. • Lea Arabes, dit Huel, fonl leura délices
. de la poésie : c'est l'élude la plu1 ordinaire de leun beaux
8ª1}rils.,. C'esl des -Arabea, a mon avis, que noua lenons
l'arl de rimer 4.,. L'Espagne ayant recen enfio le Joug ·deá
Arabes, elle re~eut au~•i leen mreurs, el prit d'eux la coutume
11e chonter des vera d'amour el de célébrer les actions des
granda hommes. • C'élaienl " lea chaola qu'ila nomraoienl
Romanceas» .
Herder reprend ces éonclusion1. Ce sont, dil-il, les Arabea
qui onl inlroduit la rime dans la lillérature européenne; lea
paya les plns altelnts par celte iriftuence Curen! ceux ou

1, ,.,,_ • ........, la 11.,.,,.,_ • • • 1ur le •fel 4a la Prlltet1# di, 00,n, Pari1 ,
1e,I. 8n 171 t pantl la 8• édlUon, qui porte le tll.-e: TraiU U l'o,·lgine dn Ro1tU1111,
.,.. M. llno&amp;.
•• 11,.,.,,_t!Ü,. Pohl.Jf'ftfaiu. Pari1, 17S9 .
a.• Huel, l. a. p. 1.-19,
w......,Ao/1,. •""f,.;,n la.ui,, t. x.
6. Hu«, l. c. p. ali.

-•-.1w-.

•

�BULL&amp;TDI HISPANIQUE

HERDER ET LE CID

les rapporls, amicaux ou hosliles, avec les Arabes onl été te
plus fréquents •.

de Tressan réveilla les cantes el les romans du Moyen-Age
fran9ais, s'aventura, avec une prédileclion symptomatique,
parmi les héros de l'ancienne épopée espagnole. Elle résum~,
a l'usage de ses lecteu1·s, dans le style agréable, spirituel
el lrop habile des belles infideles de l'époque, nombre de
romans, reuvres épiques ou autres, dont l'Espagne afrancesada, elle, se désintéressait : la Gatomaquia, la Célestine,
Mingo Revulgo, le Cupido11, l'flistoire d.es Guerres de Grenade
(de Pcréz de liila), etc. En 1782, 1783 el 178~,elle s'oecupe
de la légende du Cid. Au mois de décembre 1782 1 , elle don ne,
dans une note,.. un romance espagnol, les adieux du Cid a
Chimcne . Dans le denxiemc volume de juillel 1783 (p. 3916:l), parail, sous la rubrique du Romancero « flisloire en
Romru,ces" d'Eseobar, l'hisloire toul entiere du Cid, L'auleur
rend compte el s'inspire du Romancero d'Escobar, mais il
ulilise a l'occasion le Tesoro. escondido, de F. Meige et le
Romancero General de M. de Madl'igal. Qui esl cel auleur~
La pluparl des analyses de la Bibliolheque des Rornans sonl
anonymcs. « Nous avons a peu pres la cerlilude, dil le J\la11ttet
Horel, que cclle premiere lraduclion d'une partie du Homancero esl due a Couchut, qui était tres versé dans la languc
espagnole et qui a íail _connaltre la pluparl des Romances de
la Péninsule :1. &gt;)

Le romance est né de celle influence; il y a pris les deu~
caractCres qui la singularisenl: chcvalerie et galanlerie. On voit
aquel poinl le romance moresque avail .ftappé l'altention de
l'eslhélicien. 11 ne connail en somme qur le romance lyrique,
et ce n'esl que vers la fin de sa vie qu'il découne l'inspiralion
du romance épique espagnol. Et c'esl grace au Cid franrais,
paru dans une colleclion a la modc, la Bibliolheque des Romans.
Les idées de Herder sur la poésic sonl tres sourn1ll emprun- ·
tées. ll emprunle, sans scrnpule, a Vollaire, Oiderol, Ronsseau
et a lcurs disciples franrais. Malgré s&lt;'S allures révolulionnaires, Herder ne fil guerc que répéler el reprend re des theses
fran~aises '· Lorsqu'il voulul illuslrer ses idées, c'esl encore a
la France qu'il alla demander son modele. Son Cid esl une
traduction, non des originaux espagnols, mais de l'adaplalion
fran~aise du xn 11 siecle.
1

11. Le Cid fran9ais du

XVIII'

siécle.

On n'a pas &lt;lit tous les mérites des lellrés fran~ais du
xvm• siecle. Sans doute, ils onl leurs lravers; ils sonl lrop de
leur temps, avec ses préjugés et ses reilleres. Mais une universellc curiosité el une vive intelligence, qui sonl des l'ées
merl'eilleuses, les enlralnerent dans des !erres Joinlaines el
belles, el leur découvrirenl les lrésors inestimables des poésies
oubliées. Tandis que Vollaire ressuscilail Shakespearc, que
l'on relrouvail Dante el Pétrarque el les lroubadours de
Provenee, d'aulres sallachaienl a la lillérature espagnole. La
Bibliolheque Universelle des Rornans3, ou l'aimable et curicux
1. S. W., t. '\.VIII, p. 5 sq. (1801-1803). G. Scblegel condamaait déj3. celle lhCse
dont le succes n'est pas long.
'
i. cr. L. l\eynaud, Jlisloire génirale del'influence fran,;aise en tllemogne, ,, édilion.
Paris, HachellP, 1915, p. h5 sq.
3. Bibliothtque L'nivuselledes Homans. Ouvrage pério&lt;lique, dam. lequel on donne
l'anal:yse raisoonée des Romans ancieas et moclerncs, Fram;:ois ou traduils dans
notre Langue, nec des Andcdotes el des Notices hisloriq_ues et criliqucs concernant les Auleurs ou leun Ounages: ainsi que les :\frours, les Usages du temp~, les
circonstances particulilfres et relatiwcs et les Persoonages connus. déguisés Ou
emblématiquei,; Ellefut íonJée et rédigée de t773 it. 1¡7R par le IJ).arqui~ de Paulmy;
c'est aprfls cette dale qu'elle publia de nombreuses études du comte de Tressan.

,

, . Bibl. des /t()mans, 7 décembrc 178~, p. 39-43, note.
Souveau .1fanuel de Biblir,graphie L'nii,erselle, par 1''. Den is, P. Pin~o, de
"arLonne. Paris, librairic l\oret, 1857, p. 459. Romancero. art. 43,
Abel lhtgo (Romances historiques, 182:1, p. 101), atlribuc, semblc--l-il, ce poCme
en prose au marquis do Paulmy (do Voycr-Argco1,on). Mais il y a 18 cerlainemenL
uae crreur. Le marquisd'Argcnson a quillé la Bibliolheque dts Jlomaru en 1778 pour
fouder en 1779 les .!lélange, tirés d'une grande Bib/iotMquc (1 779-1 787). ·
Voir aU!ól:ii .mr ce poinlA. Farinclli, Zcitsch.Jür vgl. lilgesch. V. 1892, p. 331 sq.
(Spa11ien und die spanisclie Lit. irrt Lichle der d. Krilik und Poesie (:1' art.icle).
Le nom de Couchul est aussi mis en avanl par Romanía. VIII, p. 477. • Cctle
ven;ioo e,;t probablemenl de Couchul, fantastiquc écrivain, passionné pour la
littéralurc cspagoole el collaboraleur de la Bibliotheque des Roman.s. •
Ce Couchut (odhographié aussi Couchu, et méme Cochu) est un obscur compilatcur dll i:v111• siflcle, qui vendait. ses serviccs, prosc el vers, a quelques graod,;
:scigneur:. de lcttres. La Bibliotheque CU llmnam publia de lui en déccmbre 1ín,
p. Jr 178, dcux edraiLs, trrs mécliocrcs, de Partiuuplcs do Blois (d'iiprll, ,·ersions
calalanes). Ces e\'..lrait.s ~onl signés Couchu. Cf. Roquefort : Mémoire su,· l'Htat de la
poésie dans le XII• et le .\IJI• sit1cles. Paris, 1815, in-16, p. 167. Couchut. se mt:la a la
querelle de l'A111adis, soulenanl, coalre Tressaa, que l'Amadis n'et.l. pas d·origine
frani:,;aise, ni picarJe, el que Vasco de Loberia en e~l lc ,érit.ablc au teur. L'érudition
de Couchut en imposa au marquis bcl-e:ipril. (Voir Lettres ai1.1; auleurs du Joúrnal de
:1.

��188

UEI\DER ET LE CID

BULLETl~ HISPA,.''UQUE

Perse, marche a la renconlre du roi Maure Boucar, qui vient
lui dispuler Valence. 11 meurt, léguant a Chimene Valence
et son épée.
On le voil. Ce n'est qu'un extrait de la légende. Maints
épisodes sont a peine indiqués ; d'autres manquent tout a fait.
Les aventures qui se passent sous les murs de Valence sont
sacrifiées. A par! quelques digressions, les quatre romances
zamoranes en parliculier, toute la narralion gravite autour
de l'unique personnage dtt Cid; lout, acles el discours, esl
destiné a éclairer un moment ou un trait de son caractere.
Les délails de couleur locale s'effacenl. Qu'imporle le jour des
Rois, et la fete oú les dames et demoiselles ré\'oivent l'étrennc
du Roi, ! Qu'importc la messe de relevailles et l'habit des
écuyers « en drap de Courtrai !' n. Qu'importenl toutes autres
particularités trop exclusivement espagnoles ! Tandis que les
ambassadeurs de Perse s'étonnent, dans le Romancero, des
riébesses du Cid, notre Fran\'ais, se rappelant Cincinnalus,
affirme que ces ambassadeurs « ne revenaient pas de leur
surprise en voyanl une si grande pauvreté n.
Ce qui intéresse l'homme de notre xv111º sie_cle, ce sonf les
conilils psychologiques, les fines nuances du sentiment, le
développement des. caracteres. Aussi bien notre Cid est-il,
moins un tablean de l'Espagne du MoJen-Age, que l'épopée
d'un caractere.
Le Cid du Poeme et de la Chronique était d'une farouche
violence, guerrier brutal, téméraire, Castillan superbe el
triomphant. Le Rodrigue du Romancero est d'une énergie
plus endiablée encore. N'est-ce pas lui qui brise le tróne du roi
de France ponr mettre au plus haut le lróne de son roi, qui
insulte un duc et menace le pape? Le Rodrigue du Romancero
refuse de baiser la main de son roi et ne la baise que par piété
filiale. « Si quelque autre m'eut dil cela, il me l'aurait déja
payé, mais puisque c'esl vous qui l'ordonnez, mon pere, je le
ferai de bonne gr&amp;ce. )) - &lt;t Ote-toi de ta, lui dil le roi, Ole-loi
1. Primavera y Flor de Romances por J. \Yolf y C. Hofmanu, Berlin, Asher, 1856,t. 1, p. 103 (1\.. 3ob). - Cf. trad. Oarua~ Hioard. I p. :rn.
2, Damas Hinard, 1, P· 45,

de la, diable, dont fa figure est d'un homme el la conduile
d'un lion sauvage 1 • )) Le Cid fran~ais est moins méchant.
Lui aussi demenre en selle el il faut que son pere le prie pour
qu'il baise la main de son seigneur et roi, mais il obéit et ne
commet point d"aulre incarlade. Eh bien, ce Cid apprivoisé
choquait le goul délicat de nos gens du xv111' siecle. « Le Cid,
dit l'anteur, en maniere d'excuse, n'était pas d"un naturel forf
docile. On n'aimera point cette rudesse, car ¡¡ est sur que
nos femmes ne nous font plus que de petits singes'. n II y a
bien d'aulres difiérences. Notre Cid ne menace point Chimene
de couper les pans de sa robe un endroit honleux. Ilnebrise
point le tróne du roi de France, il n'encourl pas l'excommunication _papale. II 1·essenl l'injuslice des acles et des ambitions de son nouveau roi don Sanche, et c'esl lui qui délivre
Alphonse. 11 morigene le roi son maltre, mais le respecte et
lni obéit. II conna1t le remords, le devoir, la loi morale.
C'est avant toul un testarudo, un homme de tete , droit ,
forme, chevaleresque, altier et fier. Mais c'est aussi un
Cid amourenx.
L'amour n ·avait auc_u ne place dans les épopées primitives du
Cid. Le Romancero ne parle guere que des senti,¡nents de
Chimene el de !'infante pour le Cid. Guillén de Castro et
Corncille avaienl magnifié les sentiments du héros lui-meme
el la lutle poignante de l'amour el du devoir. L'adaptateur dn
nrn• sieclc se sonvient du Cid dra~aliquc, il rend a l'amovr
tous ses droils el tout son role, il mele aux ftpres scenes de la
reconquista les mariYaudages de la passion. II fallait bien du
romanesque a la Bi/,/iotheque des Romar,s. On en a mis, et du
pire. Car c'esl en vers que s'exprime l'amour de Rodrigue, et
ces vers son l détestablcs :

a

Oh I qu'elle csl bolle ma ChimCne !
La fleur que le prinlemps ramElnc
Est moins douce a l'ceil des passans.
La rcgardant, on se promCne,
On la vante, le nez aux venls:
Et moi, je l'aime et l'aimerai long-lemps.
1.
""2.

Prima.vera.y Flor ... t. 1, p. 98. Bibl. des Romans, l. c., p. 17 r.
Bull, hispan.

Damas Hi11ard, t. II, p. 18.

'3

�BULLETl:'i: HISPA~JQUE,

Sa couleur esl un peu brunette .
Mais qu'elle porte,_ un jour de féte.
Son jupon verd, ses souliers blancs,
La regardanl, chacun s'arréte,
Chacun la vante, nez aux vents:
Et moi, je l'aime et l'aimerai long-lemps.

Chanson d'opét·etLe, peu digne du héros castillan ' .
Ce n'est pas la seule . Voici un madrigal:
Qu'a votre noble colombier,
Dame charmanle,
Moh épervier
Porte la mort el l'épouvanle, _
De mes dcsscins, c'est le dcrnier.
Dame champetre,
Quand d'une-lettre
On n'ose se fier,
Qu'on ne peut oublier
Et qu'on craint tant de rétre,
Un épervier 1
C'est l'écuyer
Qui dit les desseins de son mattre :
Ah! puissiez-vous, Chimene, entendre le premier ~ 1

Ce deuxieme poeme, si l'on peut dire, est un peu moins plat
que Je premier. Lee tr isime, qui esl un dialogue entre
Rodrigue et Chimene, est plus prétentieux, plus nuancé,
mieux venu.
RODRIGUE,

Voici les lieux charmanls oll man ame repose,
Oú je cherche l'objet qui peul me secourir.
A minuit seulemcnt, c'est l'heure que je l'osc,
C'est l'heure oU je ne vois aucun risque a courir.
CHIMENS

g¡ ce sont la les lieux oll son ame repose,
S'il cherche la Beauté qui peut le secourir,
Que mon cruel Amant me parle, puisqu'il l'ose
Je ne vois que pour moi des risques ii courir.
.

H.
C.
R.
. C.

R.
C.

'

Un curieux peut nous cnlcndre.
Un curicux pourroit nous voir.
~la Chimene, mon doux espoir 1
IIélas ! quand mon camr est si lcndre !
Ah I Rodrigue, c'cst ton devoiri
Le mien esl de ha'ir.
Et tu me hais?
Bonsoir3.

1. Bibl. de! Romans, 1, c., p. 62-63-64.
~. Bibl. des Romaru,.l. c., p. 49.
3. Bibl. des Romans, l. c., p . .'ao.

UER DER ET LE CID

La suile manque, au rneme degré, d'envol el de force. Mais
il y a quclque subtilité et une certaine grace mélancolique.
On y senl l'influence de Corneille. Galanlerie, finesse, lutte
du devoir el de l'arnour, loute cette dialeclique du sentirnent
ou se complaisenl nos héros est de style moderne el de style
fram;ais.
Le caractere du Cid a quelque peo souffert dans la traduclion. Ce sentimenlalisme mievre luí fail du lort el le rend un
tantinet ridicule. Mais dans !'ensemble, le type esl définitivement fixé, tel qu'il vil dans l'imagination populaire du public
mondial, impavide guenier, mauvais courtisan, fidele a son
roí, loyal sans bassesse, sincere, confiant, droit et noble, dévoué
a ses amis, généreux a l'égard de ses ennemis, bon époux et
bon pere, bon chrélien, secourable aux malheureux,admirable
dans le soeces el superbe dans le rnalheur, homrne d'honneur
et de devoir, te! esl le preux du roq;,an francais. Le Cid du
Romancero est un féodal, le nütre est un chevalier, (( honneur
et miroir des braves ))' et c'est sous ces traits idéalisés que
nous aimüns, mCme aprCs Dozy, a nous le.représenler .
Chimene aussi a des aliares moins primilives . La Ximena
espagnole n'cst pas une senlimentale, Elle demande Rodrigue
en mariage, elle le redcmandc, m_ais c'esL par calcul, c'est
aussi par admiration. Nulle passion. Pourtant c'est elle qui
fait la premiere démarche Naire Chimene a plus de savoirvivre. Elle accuse, c'est son devoÍI&gt; elle va meme &lt;f jusqu'8. se
donner pour le prix de la vengeance n. Motif singulier,
empt'Unté a la lradition dramalique, mais dont naire auleur
ne Lire aucun partí. Elle aime Rodrigue, el le lui dit, mais avec
décence :
Tu fais ce que tu dois, si lon coour esl sensible,
Sensible aux pleurs que lu nle fais verser
Pour un Amanl el pour un pi!re;
A.u triste amour que ne peut effacer
Ni mon devoi-r ni ma colúre ...
Quel est celui que doil intéres.ser
l\fa peine? hélas ! ma peine amere!
Et qui doit m'en récompenser,
Si non l'aulcur de ma misCre?
Va-l-cn, Rodrigue.

•

•

�19,

BULLETIN l:USPA?ilQCE

Les dames qui formaienl le public élégant de la Bibliolheque
des Romans n'auraienl pas compr;s que le Cid ne fut point
aimé et que Chi~ene ne fut poinl amoureuse. Mais cet amour
est chasle. Chimene est douce, vaillanle et modesle, digne
compagne du héros sans peur et sans reproche.
Le Romance espagnol faisail une allusiou a un anlre amour,
plus haut et moins beureux, a l'amour de !'infante Urraca:
Que pen~é ca~ar contigo,
No lo quiso mí pecado . ..

Ce qui n'était qu·un souvenir mélancolique devient chez
notre rom~ncier cruel souci et jalousie vivante . Doña Urraca
(O urraca) avoue sa passion : « Ah I le beau Chevalier, ma
mere! que Rodrigue est un Chevaliel' cha!'mant I Ileureuse la
1·oluriere Bergere qui peut le regarder a son aise sans craindre
la médisance ! Heureuse la noble épouse qui sera conduite par
sa mere a ce Chevalier charmant'. »
Doj1a Urraca morigene ringrat avenlureux dont le creur bal
pour une autre. « N·oble Chevalier Rodrigue, jeune et vaillant,
pmdent el fier, charmanl el renommé, que le Ciel le puuisse
et te couvre de honte, audacieux qui viens atlaquer mon cceur,
s::tn!J te souvenir de ce queje suis, de ce que tu es 3. &gt;J
Notre auteur revient a,·ec prédileclion a !'infante el a son
amour malheureux. Il nous montre doi,a Ul'raca pleurant s9n
pere el les défailes de ses freres, el la 1:uine de sa smur, el une
autre douleur qu'on deYine "·
L'entrevuc de !'infante et des pelites fllles du Cid, aussi peu
authenlique, est d'une charmanle inspiralion, lrop jolie peulclre pour de si rudes temps. Elle esl lout entiere de l'invenlion
du traducteur. « Les aimables enfans ·ctu Cid réjouiroienl les
cceurs les plus sauvages, a les regarder seulemeot; d'oll vient
que la belle Infante pleura quand ils lui sourirent~ On ne sail
si elle les haiL ou si elle les aime; elle les repousse avec colere
el les reprend pour les dévorer de baisers ... Elle dérange leur
,. Primauera y Flor de Romances.,., I, p. t17,
Bibl.desRomans,l.c.,p.34.
3. Bibl. des Romans, l. c., p. _54-55.
fi, Bibl. des Romans, l. c. 1 p. 95-96.

HERDER ~T LE CID

jolie parure et croil qu'elles auroienl été parées avec plus de
graces et plus d'amour par ses mains 1. ,&gt;
_ Deux aulres romances on.l été lout entiers imagines par
l'auteur fran9ais, entreliens de salon sur la femme, l'amour el
le mariage. C'est le Roi Ferdinand qui sonde le cmur du jeune
homme et le mel en garde contre les pieges féminins: • Vous
ignorez ce que c'esl que les femmes .. . les hommes ne sont
que les instrumenls de leur empire ... La force des femmes sur
nous, c'esl leur secrel. La distance esl prodigieuse de !'esprit
du plus habile homme a celui d'une jeune filie, el J'ayantage
est pour elle ... C'esl une regle de la sagesse que de ne point
épouser. n Aphorismes auxquels le Cid répond, sans peine,
vicloricusemenl:
« Celui qui fuit le saint lien du maria«e
.
o
déserle nécessairemenl de sa Religion, de sa Patrie, brise le
frein de l'honneur el le lien qui le faisoit tenir a la famille des
hommes ... Jamais femme ne régna sur un homme bien entier
4ans son honneur ... Toules les femmes sonl mauvaises &gt; mais
cha que femme est bon ne si son époux est homme , ... »
L'auteur fran9ais ne se prive done pas d'ajouler. II ajoute ce
qui manque, a son gré, aux légendes espagnoles, l'amour el la
fe°'.me. Ce qu'il ajoule n'esl pas dans !'esprit de !'original,
muis dans !'esprit de la litléralure du xvm• siecle. Les caracteres eux-memes o.nt perdu une bonne part de ce qu'ils avaient
de frusle el de barbare. L'adaplation francaise du Cid a done
quelque chose d'original, qu'on peul ne pas aimer, mais dont
il esl difficile de méconnallre la modernité.
La forme elle-meme de celte pseudo-lraduclion esl nouvelle.
Les qualités de naturel et d'énergie, qui caractérisent le texte
spagnol, s'elfacent. Notre auteur vise au slyle; il recberche la
rapidité, la concentraliqn, l'élégance. Répétilions, anlitheses,
jeux de phrases, co~paraisons, il ne néglige rien pour rendre
la lecture agréable. Tantot, le ton s'élargit. « Honneur, talen!,
verlus, puissance, orgueilleuse pompe du monde, vous n'etes
qu'un soufile arreté pour un moment dans une bulle Jégere 3,
Bibl. des Romatts, l. c., p. 125-126,
Bibl. d•s Roma.ns, l. c., p. 58-fü.
3. Bibl. de5 Romans, l. c. 1 p. 81 .

2,

1,

2.

•

193

�BULLETfN BISPA"'i'IQUE

Tanto\ il s'abandonne a de galantes préciosilés. Les vers sont
en général médiocres el désuets. Par conlre, la prose esl généralement de belle venue, ferme et sobre, ample el grave, a l'occasion nuancée el vibrante. Débarrassée de ses fautes de gout
et de quelques obscurités, ce serail une belle prose fran~aise.
Nous ignorons le sueces immédiat qu'eut cette adaptalion;
il n'esl pas douleux que ce succes n'ait été tres vif, car l'année
d'apres, il fallut, a ·1a demande certainemenl des abonnés,
donner la suite et la fin du Romancero.
La Bibliolheque des Romans avait, en effet, en 1783, dédaigné
l'épisode des infanls de Carrión, épisode « intéressant, disaitelle, mais peu vraisemblable, et d'une longueur mortelle " et
qu'elle se contentait de résumer « en deux mots" •.
Un scrupule lui vint. L'an d'apres, elle se décide a donner
tout de meme cel épisode sous ce litre : E/vire et Sol, Filies du
Cid'·
L'auteur est inconnu. Ce n'esl certainement pas l'auteur du
Cid de 1783. A la fin de la préface, nous lisons une nole, toul
au moins singuliere, et qui est une condamnation. Le traducteur est, &lt;lit la rédaction de la revue, « un homme qui a
quelquefois engagé sa plume dans ce Recueil el a qui nous
n'avons jamais pu donner de !'esprit" 3,
Le style, qui a souffert de l'influence de Rousseau, cst
pénible, filandreux et sentimental, mais passionné. Les idées
sont celles d'un disciple de Rousseau.
La préface nous apprend que les matériaux sont tirés de
différentes sources. « Nous sommes, ajoute-elle, un peu plus
lyriques que nons ne pensons. Nous nous trouvons, malgré nous-memes, sensibles a ces tournures animées, a ces transitions inattendues ou \out a fait brusques des vieilles chansons
militaires ou víllageoises. » lt Les regles classiques sont de
mauvai• vents qui flétrissent toutes les fleurs ... Nous n'avons
pas une bonne piece lyrique dans _notre langue, et les morBibl.
Bibl.
plelement
3. Bibl.
1.

2.

des Romans, l. c., p. 164-165.
des Romans, Octobre, fase. 11, 17~4, p. 7·32, en 13 romances (donl 5 comoriginaux).
des Romans, p. 6,

IIERDER ET LE

cm

ceaux de poésie qui font le plus honneur au sentiment sont
abandonnés aux livres du peuple•."
La lraduction, tanlot liltérale, el lantót trap libre, peche par
les memes défauts. Citons, a litre d'exemple, un des passages
les plus fideles:
Acabado. de yantar
La faz en somo la mano
Durmiendo está el señor Cid
En el su precioso escaño.
Guardándole están el sueño
Sus yernos Diego y Fernando
Y el tartajoso Bermudo,
En lides determinado.

Sa noble face sur sa main, 8 la
suite du déjellné, Je Seigneur Cid
dormoit daos son fauteuil de bois.
Ses gendres le vcilloient durant son
sommeil, ses gendres Don DiE'gue et
Dort Fernand, avec ce délerminé
begue de Bermudo 2 •

Mais ce beau zele d'exaclilude se lasse :
Cuando unas voces oyeron
Que atronaban el palacio
Diciendo : Guarda el leon,
Mal muera quien lo ha sollado
No se turbó don Bermuda,
Empero los dos hermanos
Con la cuita del paYor
De la risa se olvidaÍ'on ..
(Su.ivent 4 uers non traduils)
El menor Feman Gonzalez
Dió principio al fecho malo ...

Ils sont galants el beaux parleurs,
les gendres du Cid. Mais voici des
éclats de voix qui remplissent tout
Je Palais comme un coup de tonnerre: • Gairc du lion, gaire I Maudit soit qui l'a déchatné » C'était un
grand !ion nouvellement arrivé de
ses déserls. Bermudo, tout en con ti+
nuant la joyeuse histoirc qu'il contoit, prit au poing sa longue épée.
Les deux gendres oubliCrent ce qu'il
disoit, et cessBrent de rire. Don Fernand, le plus jeune, commenca la
vilainc action 3.

L'histoire des deux infants esl connue; la version de la
BibUotheque des Romans es\ a peu pres exaclement celle du
Romancero. 11 semble que daos toute celte histoire, assez ignoble et dont la gloire du Cid elle-meme sort un peu ternie, il
y ait peu de place pour des confidences d'amour. L'auteur
fran~ais, séduit par l'exemple de son prédécesseu·r, n'a cependant pas su éviter une aussi invraiseniblable se/me; il invente
lout un dialogue ou les dem: sc:eurs, filies du Cid, découvrenl
les secrets de leur alcóve:
" Diegue est jaloux, di\ !'une, et ne m'aime pas. Si je me
leve la premiere, c'esl par empressement pour un homme; si
Bibl. des Romans, p. S.
Ed. Baudry. Romancero, p. 54. - Bibl. dts Romans, 1¡84, l. c., p. 1 J+u.
3. Ed. Baudry. Romaflcero, l. c., p . 54-55. - Bibl. des Roman,, l. e 1 p. 12,
1.

2.

�BLLLETIN I:USf'A:SIQUE

HERDER ET LE CID

la derniere, c'est pour rever d'un autre que je demeure au lit.
Je lui déplafs par ma gallé, je lui déplais par ma tristesse ... "
Et l'aulre : "El vire, ma sreur, je suis plus malheureuse que
vous. Fernand me parle a toule heure de son amour et je ne
puis ni l'entendre, ni le croirc ... 11 brule, il meurl pour moi,
etje ne puis l'entendre, ni le croire ... 11 me dit partoul qu'il
m'aime. Ilmele dit lejolll'; lanuit, il me le répete ... et moije
ne puis l'enlendre, ni le croire ,'. ))
La page la plus inléressante de cet exlrait est une peinture
du caractere du Cid: " Le Cid ful le meilleur de lous les hommes et le plus déterminé de tous les guerriers, le plus inflexible ennemi . des traltres et le plus prudent Conseil de ses
Rois. » Mais la légende du Cid contient des invraisemblances:
la victoire qu'il remporle apres sa mort; - des taches: son
emprunt a des usuriersjuifs; - des faiblesses: sa mansuétudc
a l'égard des infants de Carrión ; - des exagéralions : son
arrogance devant ses rois. N'imporle: « Si tout ce qu'on dit
du Cid n'étail pas vrai, il faudrail penser qu'il esl bon de le
croire a la lettr,e. Il y a des mensongcs qui sonl bien meilleurs que la vérité, et si c'est un mensonge que les si€lcles
d'honneur et de franchise, il est á peu pres honnele d'clre
la dupe de ces mcnsonges-13. :J. »
Malhelll'euscmenl, la traduclion est mal écrite, d'un style
amphigourique et fumeux. Elle n'esl pas dans le ton du Cid de
1783, ni, en général, dans le ton de la Bibliolheque des Romans.
Elle n'a qu'un mérite: c'est de donner une idée approcbante
d'un épisode grave de la vie du Cid el de compléter l'ceuvre
commencée l'année précédente.
ll est regrettable que ce Cid franc;,ais, tel qu'il est, avec ses
!acunes et ses défauts, n'ail pas été édité en volume, il aurait
sans doute exercé une aclion plus durable. Mais la Bibliothequedes Romans eut un nombre considérable d'abonnés, en France
el hors de France, el un succes considérable. Elle ful suivie,
en Allemagne surtoul, avec le plus vif inléret. \Vieland,
Nicolal, les revues et recueils s'en inspirCrent copieusement.

Grace a elles le Cid, sous son habit a la mode, fil le tour de
l"Europe. Sans doule, ce Cid franc;,ais n'est pas loul a fait
áuthentique, mais le Cid du Romancero ne l'était guere plus.
Son mérite esl d'avofr rajeuni la gloire et la figure du héros.
Tandis que l'Espagne oubliait son passé, c'est la France qui
révcilla sa lradition héro1que. C'est la France qui fil du Cid un
type d'humanité vivante et superbe, qui allait inspirer la fan•
taisie des poeles et l'admiration des a u tres peuples '.

, . Bibl. desRomans, 1784, l. c., p. 16-17.
2. Bibl. des Romans, l. c., p. 3o.

1 97

..

. III. Le Cid allemand.

•

L'adaptalion franc;,aise du Cid ne pouvait passer inapervne.
Le Neuer Teulscher Merkw· de Wieland publia, en février 1792
(p. 199-215), le début de cette traduction, les neuf premiers
romances, sous le til,·e : Rornantische Geschichle des Cid. La
traduction allemande, assez fidele, en prose, est signée S.
(peut-etre SeckendorffJ.
L'auteur ajoulail, dans son avant-propos : « Il esl incontestable que les vieux romances ou vieillcs canlilenes héro"icopopulaires des Castillans formen! la plus belle el la plus
intéressante partie cle.leur lillérallll'e ... il serail fort a désirer
qu'un poele, pénétré de !"esprit des Ch,anls popuiaires de
Herder , nous donnal une lraduclion de tous .les romances
' qui
ont pour sujet le Cid et sa Chimene, traduction dans laquelle
¡¡ s"efforcerait de garder le plus possible de la sublime simplicité, de !'ingéniense éncrgie, de la ravissante na1veté, de la
délicatesse et del 'émotion de !'original.» Tous éloges a l'adresse
du Cid de notre Bibliothi!que des Romans.
1 , Le Cid de la Bibliotheque des Romans, ne disparaiL pas tout enLier dans la poussiere du temps et de l'oubli. Creuzéde Lesser, qui le décou-vré--a son tour etl'imile i.
son tour abondammenl, en fait, dCs 1814, un dithyrambique éloge. &lt;e Peu de livres
m'ont fait une aussi vive impression. Elle le ful d'aulant plus que je m'y attendais
moins. J'étais comme un homme qui, en cherchant un coquillage, vient de découvrir un trésor ... &gt;&gt; (le Ci.d, , .. édition, 1814. = 3• édition, 1836. Préface p. -vu.)
M. H. Tronchan a, dao1 une excellenle élude parue daos la Revue littéraire deBranr:e,
J91 :J (p. 489-533 et 855-883), et dans un chapilre de son précieux ouvrage sur la
fortune intellectuel/c de IIerder enFrance. (These, Rieder, Paris, J920, p. 291 sq),
confronté avec beaucoup de soin le_ texte de Creuzé de Lesser et celui de Herder et
éta.bli que C. de Lesser ne s'est pas inspiré direclemeot du poOme allemand (sauf en

quelques détails secondaires). Ce qui semble d'inspiration herdérienne Yient de
Sismoodi.

�198

JJERDF.R ET LE

8ULLET1N UISPANJQUE

L'invite ful entendue : c'est Herder lui-meme qui se mil
a l'reuvre. 11 chercha des lextes . 11 emprunta des livres
d'espagnol a Einsiedel. Ayanl découverl un exemplaire du
Cancwnero de Roma,ices (Bibliothequede Weimar, édilion 1568,
Anvers), il en recopia 38 romances, dont 10 romances du Cid .
Heyne lni procura le Sepúlveda, des 1793. Herder recut d'autres
romances de Madame de Berg. Il lrouva d'autres ouvrages
espagnols a la Bibliotheque de Dresde. En 1797, il demandait
a Knebel de lui rechercher a Nuremberg et Ansbach des
romances espagnols relatifs au .Cid. 11 ne pul rassembler les
texles nécessaires. Les romances qu'il eut a sa disposilion
étaienl verbeux et confus . Il eul voulu le texle d'Escobar dont il
pensail que le Cid de la Bibliotheque des Romans étail une reproduclion a peu pres fidele. Mais· Escobar resta inlrouvable.
He,·der se résigna, et loules confrontalions faites, préféra s'en
ten ir au Cid francais,.
Il se mil au lravail pendant l'hivcr 1802-1803 '· ll avait déja
presque terminé le 12 juillet 1803 . Un mois plus tard, il
mettait le point final, et achevail une copie de sa traduction .
Ce meme été, il recut d'un correspondan! la Crónica et le
Poema del Cid, trop tard pour en tirer parti .
Le début du Cid (romances 1 a 13) parul dans l'Adrastea
(V. 1, de mai 1803), sous le litre : Der (;id . Geschichle des
Don Ruy Diaz, Grajen von Hiuar, nach spanischea Romanzen.
Herder mil en !rain la publicalion des huit romances
suivants dans l'Adro:stea (V. 2, 1804), mais il mourut le
18 déeembre 1803, avant cette publicalion . Le reste parut en
volurne a pres sa morl, en 1805, avec une préface historique sur le
Cid, qui fil date et qui esl du célebre historien J. von Müller 3,
,. cr. B. Suphan, /-lerders sümtl. IVerke t. 28 1 édité par Uedlich, Berl. 1886. R. Haym, Herder nach uinem ·úben und seirun J.Verken, t. II. Bcrl 1885. - E. Naumano, Der Cid, Geschichte des Don Ruy Dias, Grofen van Bivar, von J.-G. Herder,
Sluttg. 1894.
2. A la mémc époque, Je Cid de Corneille retrouva en Allcmagne des sympalhies.
Schilledui-m8maeut un momentl'intenLion de le traduire. Sophie Mereau, conseillée
par Schiller, en acheva une traduclion qui ne fot pas publiée (Preus:ische Jahrbü,her,
1920, avril . Art. de H. Ameluog, p. 119 sq.). -_Bormann, Der Cid im Drama,Zeit. für
vgJ. Lilg. N. F. VI, 1803.
3. Collection Z. schiin. Lit. und Kunst, t. lll. L'iotroduclion de Müller esL datée
du 3juillet 1805. Rééditiqns en 1832 1 1837, etc. Edition illustrée en 1838 (dcssins de
E. Neureulher~. 1844 1 ele.

cm

1

99

Nach spanischen Romanzen. On y crul. On y a cru longlernps.
La parole de Herder et Jean de Müller pouvait-elle etre
révoquée en doule? EL pourtant, il a bien fallu se rendre
a l'évidence. C'est une reuvre franraise que Herder a traduite,
l'reuvre du probable Couchut.
Herder traduit exaelement le texte francais, rnot pour mol.
Il est vrai qu'il traduil en vers, et dans une forme qui a une
paren té notable avec le rythme dn romance espagnol. C'esl
une traduction de génie, mais c'est une traduction.
Dans !'ensemble, Herder suit, pasa pas, son auteur. 11 garde
le dispositi f général du poeme, la division en trois grandes
périodes - auxquelles il ajoute un quatrieme épisode. Il
garde, sans rnéfiance aucune, les romances ammueux, qui
sont une invenlion du Frani;ais. Les romances sont numérotés
de r a 70. 56 de ces romances sont de source fran~aise. Les
romances apocryphes de l'auteur fran~ais portent les n" II,
12, 13, 111 , 27 et !1o, qui n'onl ríen d'approchant dans les
divers recueils espagnols.
Le récit est exactemenl celui de l'auteur francais, les aventures sont les memes, les détails de la narralion et de la
description sont, en général, une exacte tranecriptíon du
modele fran~ais. Qu'on en juge, des le débul :
Traucrndlief sass Don Diego,
Wohl war keiner je s0 traurig ¡
Gramvoll dacht'er Tag' und ~iichle

Nur an seines 1-Iauses Schmach,
An die Schmach des edlen al'len
Tapfern Hauses der von Lainez 1

Jamais homme ne. fut plus triste
que rétoit Don DiCgue; jour et nuil
il ne faisoit que penser ala hontc de
sa maison. La maison de Laignez
étoit riche, noble, antique, passant
celles des Ignigos et des Abarca 1 •

Das die lnigos an Ruhme 1
Die A.barcos übertraf,
1. IIerder, Der Cid, Rom. 1, vcrs 1 O. 8. Bibl. des Romans, juillet 1 783, t. U, p. 36.
Voici 3. titre de comparaison le tede espagnol et La traductioo de Damas Hinard:
Cuidando Diego Lainez
En la mengua de su casa,
Fidalga, rica y antigua
Antes que liiigo Abarca.

(éd. fran.;aise, El romancero del Cid (Collección de loR mejores autores cspa11oles,
Dramard-Baudry 1 préface de Ochoa, 1870. Rom. 11, p. 1.)
&lt;1 Diegue Laynez pensait tristement 3. l'outrage qu'a re¡,u sa maison, noble, ricbe
et ancienne avant Iiíigo et Abarca ... (Damas Hinard, Romancuo espagnol. Paris,
Cbarpeniier, 1844, t. 1, p. 9).

�wo

HERDER ET LE CID

BULLETI:"i HISPANIQUE

Et plus loin
Nie erscholl ein Ruhm gerechter,
Grószer nie, als Don Rodrigos.
Denn fünf Kónige der Mauren,
Mauren aus der Moreria
,varen ihm Gefangcne .
Und nachdcm er mit Vercidung

In Vasallenpflichl und Zinspílichl

Jamais renommée ne fuL pareille
;\ celle qui couroit de Don Rodrigue
de Bivar, le vainqueur de cinq rois
Ma11res, vrais Maures de la Morisenaille, qu'il venoit de renvoyer dans
lcur Pays, apres avoir pris leur
serment de Vassaux et de Tribulaires 1 •

Sie genommen, sandl' cr a1Le
Wieder in ihi Land .zurück.

Les trois premieres parties sont une version dans !'ensemble
presque liltérale de l'adaptation fran~aise. Quelques variantes,
a l'honneur de Herder. Les slrophes, si plales, de Rodrigue
a Chimene :·
Ob ! qu'C'llc est belle ma Chim6ne

sont abandonnées. Herder supprime aussi les dhisions intérieures (suppression du litre secondaire: « Les quatre Romances
fameuses appelées Zamoranes »). On a découvert quelques
détails empruntés directement a la source espagnole ,, en petit
nombre._Ge ne sont que des détails. Le dispositif général, les
gestes et gens sont empruntés au fra119ais.
La qualrieme partiese compose de quelques romances provenant de !'original fran~ais (n" 4g, 5o, 62 3, 63, 67) et de
romances; au nombre de r 4, puisés directeqient dans le recueil
de Sepúlveda, et qui traitent de la bataille posthume du Cid

el de !'aventure des infants de Carrión. Le litre en est :
Geschichte Cids auj seinem Feldzuge in Valencia'· Herder
connaissait-il la traduction franraise de 1784? Il ne semble
pas. Sa traduction a lui n'a rien a faire, en tout cas, avec le
texte fran~ais de '784. C'est une adaptation directe, tres libre
et beaucoup plus heureuse du romancero espagnol.
Herder, vieilli, est las et désabusé. Sa combativiié s'est
apaisée. La fin du Cid lui parul un tablean assez fidel_e de sa
vie propre. L'histoire des infants de Carrión est pénible.
Le Cid y apparalt diminué, ohligé de quémander, de chatier
des indignes. Herder n'amoindrira certes pas son héros. Son
Cid parle encare en seigneur, les infants son! punis et dés~onorés . Cependant, é'est bien le vieux Cid qu'il nous décrit,
atteint par l'age et le malheur.
Abcr Lhr seyd all geworden,

Guter Cid ... ,

lui dit le roi. Et Rodrigue:
- So viel Sorg' und Kriegsarbeit
Macht schon alt: kaum hatl'ich Rub,
Kaun'l Erholung eillen Tag.

ti porte le deuil et devient tacilurne:
Und war stiller als rnrher.

Mais il n'en garde pas moins jusqu·a sa dernicre heure sa
généreuse bravoure el le souci de ses devoirs. Meme apres sa
mort, le Cid fut bienfaisant:

, . Herders Cid. Rom. 10, vers I a 18. A noter que Herder rélahtil a \'espagnole,
1ulant qu'il le pcul, les noms propres. - Bibl. des Romans, l. c ., p. 53-54.

:Ein WohltiHer für die Armen,
Ein Beschülzcr den Verlasznen
Ward der Cid auch in dcr Grun.

Texte espagnol de Sepúlveda:
De Rodrigo de Vivar
Muy grande fama corría,
Cinco reyes ha ven_cido, ·.

Moros de la morería.
Soltó los de la prision
Do metidos los tenía,
Que da.ron por sus vasallos

Sus parias le promelian.
1

Rom;;incero, Ed. Baudry, p. 6.,

~. VOgclin : Herders Cid, Heilbronn, i879, p. v1u, en cite quelques-uns
~,- 15, v. 77 tiefbe3Chii.mt (francais : aoec un pea de rougeur; espagnol : tolo ~urbado);
R. 22, v. 92, spruche1l Amen (fr. : Maudil qui; esp.: responden Amen), etc. ll y en
a d'autres.
'
3. La derniCre strophe de ce romance est cmprunlt.:e direclement ilu Cid de
_ Sepúlveda.

301

Ainsi llnit le poeme. Et c'est pour nous montrer ce Cid, qui
lui ressemble, que Herder mourant ajouta cette quatrieme
partie.
A part cette fin, a part quelques nuances légeres, son Cid
est une fidele reproduction du Cid franrais. Herder insiste sur
la générosité et l'humanité de son héros (R. 52, vers 8-12), sur
la simplicité de ses mreurs et de sa maison (R. 62, vers 53-54¡,
1.

S. W. (lid. 18:17), 5• partie, p. 170: Der Cid zu \'alencia und im Tode.

�BU!.LETI'.'i lllSPANlQUE

llERD.ER ET LE ClO

avec plus de nelteté que !'original frarn;ais. En somme, la
figure était définitivement fixée dans Je roman de notre
xvm• siecle. Les autres personnages ont sensiblement gardé la
physionomie que leur avait donnée notre romancier. Ce n'est
pas une transformation profonde et générale que Herder a fait
subir a son modele.
Par cóntre, nous relevons de nombreuses modifications de
détail. lnfidéli'tés involontaires d'abord, je veux dire conlrescns pur et simple. 11 y en a de tres caractérisés:

gaucheries de style indiscutables. Les confidences amoureuses
sont écrites dans le jargon sentimental et faux de l'époque.
Herder s'applique a supprimer tous vains jeux d'esprit, a
dégager la vérité humaine et générale. Le ton est plus ".iril et
plus noble.
Herder évite les appellaLions trop vagues de son modele; il
aime le nom propre; il en abuse meme dans quelques romances de la derniere partie ou les noms propres encombrent véritablement le discours. Mais ce n'est que l'envers d'uné qualité.
Herder vise a la précision et a la vigueur, et obLient généralement des effets dont ·r auleur fran~ais ne fut pas capable.
Par contre, il sacrifie fréquemment, parfois sans s'en douler,
des nuances et des finesses. L'esprit du lexte fran~ais, dialogue
de Rodrigue et de Chimene, de Fernand et de Rodrioue
•
e
'
reproches de l'infante, devient chez Herder plus gros et plus
gauche. II force les antitheses, accentue les allusions, précise
et appuie, appuie parfois lrop lourdement. Le style de conversation de !'original, rapide et ·aisé, devienL a l'occasion filandreux. Que l'on compare :

:20:2

Fráulein, einen Mano von Ehre
Leider hab'ich Euch getótel.
Wie Basen.
Leimrut'
Mit Wolfrachen auf den Schilden
Dann veriindcrl ihren Pulz sie
A.Is ob er durch ih re Iliinde
Schóner wurde

J'ai lué votre pere, ~la-dame, jei'ai
tué en homme d'hpnneur 1 •
Comme deux lévriers 2 •
Sur une arbalele de bois 3.
avec leurs écus orlés de gueule ~.
Elle dérange leur parure et croil
qu'elles auroicnl été parées ayee plus
de graces el plus d'amour par ses
mains 5.

La rapidité a vec laquelle Herder du t traduire explique,
excuse assez ces taches, du rc,;te légercs.
D'aulres chang-ements sont voulus et de parti pris. Le Fran{:ais, fils de son siecle, manque as-sez volo_nlier~ de respecta la
religion. Herder, croyant convaincu, qui voyait daos l'épopée
une intime collaboration du divin et de l'humain, conserve
rigoureusement tous les éléments merveilleux et religieux de
la légende .
Les notations réalistes, du réalisrne enjolivé de Greuze et de
Chardin, ne ROnt pas rares dans le Cid de 1783; la noce du
Cid a l'allure el le ton d'une noce de paysans cossus, oii ne
, manquent meme pas les chansons gaillardes. Les héros de
Herder sont plus graves, plus dignes, plus compassés.
IL y a chez le Fran~ais bien des lourdeurs, des préciosités
jnutiles, une accumulation facheuse de termes abstraits, des
r. Herder, R. , 5, rers 78. Bibl. des Romans, l. c., p. 69.
Herder, R. 3o, .ers 10. Bibl. des Romans, l. c., p. 101.
Herder, R. 38, vers 4-5. Bibl. des Romans, l. c., p. 123.

,.
3.
.\.
5.

Herder, R. 39, rnrs 41. Bibl. des Romans, l. c., p. 125.
Herder, R. ~o, rers 38-~o. Btbl. des Roinans, l. c., p. uG.

Eine Billc noch, o Kónig,
\'or clem Ende des Gespriichcs :
Zur \'crmahlung mit Ximencn,
\Yaise jetzt des Grafcn Gormaz
Bilte aus kóniglicher Gnade
!ch mir die Bewilligung.

Et parlant, Sire, je vous prie, si
c·esl votrc plaisir royal, de me faire
épouscr la Chimene, orphelinc du
comte de Gorrnaz 1 !

La quatrieme partie, d'une origine difl'érente, ofTre un caractere différent. Son original espagnol, Sepúlveda, est bavard et
lorlueux. Herder pouvait se permeltre a son éga1·d plus d'indépendance. ll ne s'en fit pas faute. II abrégea de parli pris. I1
écourta !'aventure du lion, il supprirna la guerre conlre le
More Boucar et la sccne de h.\ cheté. L'épreuve du lion suffit
aux Carrión de Herder ; leur vilenie est moins complaisamment établie, mais leur indignité n'en est pas moins coupable. De meme la vengeance du Cid est plus rapide. Les
grandes assises ro~·ales, de couleur bien féodale, sont chez
Herder réduites au simple duel; tandis que chez l'Espa-

•
•. Herder,

n.

13, ,·ers OJ-G¡. Bibl. de$ Romam, l. c., p. ú2 .

�:w4

HERDER ET LE CID

BULLETI~ HISPA~IQUE

gnol, nos infants s'y comporlent avec une bravoure qúi
nous déconcerte un peu, ils manifesLent dans l'ouvrage allemand la plus parfaite pusillanimilé, qai est leur plus vrai
chatiment. Tout cela est évidemment plus drama tique. Tqut y
est action . Le Cid lu\-meme esl au centre de l'action. Point de
réflexions morales a la francaise, cornme au débuL de l'reuvre,
qui retardent, mais un récil sobre et rapide, un récil de résumé.
On sent un peu la hute de l'auteur. J'y trouve pour rna part
une certaine sécheresse, et quelque chose de factice, mais une
belle vigueur épique_ 11 peuL paraitre regrellable, a ce point de
vue, que Herqer n'aiL pu travailler, d'un bout al'autre, d'apres
!'original espagnoL Mais d'au,tre part, combien son Cid n'eul-il
pas perdu, en ampleur el en digniLé humaine, si llerder avail
été privé.de l'adaplalion francaise !
Pourquoi Herder se passionna-t-il póur celte reuvre et pour
ce héros? On en a donné bien des raisons, qui sont toules des
raisons extérieures: amour de Herder pour les poésies primitives, couleur es})agnole du poE!me, romantismc d~s aventures et
des caracteres, chevalerie et chrislianisme, que sais-je encore?
ll est cerlain que Herder trouva dans ce poi\me la confirmation
desesidées littéraires_ Mais il est non moins cerlain que ce Cid
épique avait quelque chosede la nalure meme de Herder, etc'esl le motif essentiel de son gout pour le héros lointain. Protagonisle du Stunn und Drang, il avail dans ses jeunes années revé
d'un type idéal d'humanité supérieure, d'une figure de surhomme sublime par la volonlé et la bonlé du cceur, d'un
grand individu au service d'une belle cause. Un aulrc Slürmcr
und Dranger, Klinger, avait osé metlre le Cid, le Cid de Mariana, sur la sdme, sous le nom de Simsone Grisaldo (1776).
Grethe concut, des la meme époc¡ue, son Fausl, qui est une
aulre personnification d'un idéal paren t. Le Cid, parliculierement le Cid du roman francais, parut au vieux Herder représenler de la facon la plus parfaile l'incarnalion vivan le de ce
reve de force et de verlu, qui avail été le sien loul au long de sa
·vie. Dieu, le roi, la patrie, la famille, tous les devoirs qui rem•
plissent la vie du grand Caslillan el qui étaienL, aux yem:
du philosophe allemand, les lois mcmes de la n,alure humaine.

La mort ne lui laissa pas le temps de dire sa pensée tout entiere.
11 appelle le Cid: « l'épopée de romances la plus sublime qui
existe))' « le premier sujet épique n •~ &lt;1 L'histoire du Cid, dans
les Romances, esl aussi riche en scenes frappantes, en grands
sentiments et en nobles le~ons que - oserai-je le dire? Homere lui-meme. &gt; Herder fut, comme le Cid, un combattant de l'Idée, un champion de l'humanité. Humanus¡'¡ppelle
Grethe . Humanus, te! Herder, eul volontiers nommé son Cid.
Le héros du Romancel'O esf,agnol était trop barbare . C'es( le
Cid franrais qui réalisait supérieuremen t cet idéal de perfection
combative. En somme, exceplion faite de quelques trouvailles
heureuses, la conception générale do Cid, action et caracteres,
_est empruntée. C'est avanl tout une reuvre puissante de l'imaginalion épique de l'Espagne. C'est, de plus, la créalion de
l'intelligence psychologique, de la pensée philosophique et du
goul littéraire de notre xvm• siecle fran~ais. L'allemand
Herder n'a eu qu'a mettre au point. 11 a eu surtout a « Lrouver n
la forme épique moderne qui convenait a celle matiere.
Et c'est surtout la forme qu'on a vanlée dans son poeme. On
découvre sans peine des imperfeclions dans sa métrique et
dans sa langoo. Mais dans l'ensem]:,le, la forme du Cid de
Herder est d'une noblesse et d'une simplicité classiques.
La métrique est irréguliere . Herder adopte en principe,
comme dans ses Volkslieder, le vers trocha,que de romance •
espagnol, le ver~ a quatre pieds. Nous trouvons cependant
quelques variantes : vers lrochaique de cinq pieds (romances
28, 5 1, 63); vers trocha,que de deux pieds, mélangés á des
,·ers de quatre pieds (romance 23); vers iambiques (romance 1 4);
rythmes variés (romance 7)Herder se moquait des elforts de ses contemporains, des
ro man tiques en parliculier, pour acclimater l'assonance dans
la poésie· allemande. 11 se garde, pour sa part, d'y recoin·ir.
Les quelques assonances qu'on peut relever dans son Cid son t
le fait du hasard. La terminaiso_n du vers est de préférence
féminine; mais a la fin des strophes, á la fin des phrases, el,
J•

.'i"ole faisant suite 3. la Lraduclion du Cid daus l'Adrastea, fase, X.).
Bull. hispan.

�106

en général,

BEllDER ET LE GlD

BULLETI'l'( IUSPA..!IIQUE

a toutch~ngement de sens, la terminaison devienl

ma"sculine.
Pour traduire les quelqucs picces de vers dont s'émaille le
modele fran9ais, Herder se serl de la rime. Le petit poemc
An Donna Ximena (romance 7), contient huit "e.rs rimés a a,
h b, ce, d d. Le romance 1/1 est plus compliqué, aa, bcc b,
aabbdb e ea d f fe ff e' ggc' hhi - i aa, curieu:t entreme·
lement de rimes et de rythmes. 11 y a aussi quelques rimes,
9a et la, au rnmance o3·(refrain de "Chimene).
·, La distribution des strophes est disparate. Au début,
Herder essaya visiblcment de rester fidcle a la slrophe
authentique du romance, redondilla de quatre vers. Les
quatre prelniers romances sont toul enliers en slrophés de ce
type. Puis (romances 5 a 11), s'introduisent les strophes
de cinq, de six, de sepl, de huit, de neuf, de dix vers. Puis
la slrophe de quatre ,;ers devient l'exception. La strophe
réguliere fait place a la phrase poétique. Chose curieuse, les
strophes de quatre .vers disparaissent, a peu pres completement, dans les romances de la fin, empruntés directemenl
au modele espagnol.
La langue dn Cid est d;une belle venue, large, aisée, riche,
animée. Le poete recherche les tons archa1ques et populair es
C'est le style des Volkslieder, avec plus de maturité. Herder a
pratiqué les poetcs épiques et s'inspire de leur le9on. 11 s'en
inspire peut-elre un peu trop. 11 use de procédés, tantót
l'interro..,ation tantot l'exclamation, ou la répétition oratoire,
o
'
ou l'interruption et la réticence. 'Ces procédés so11t visibles el
parfois artificiels. Herder n'est pas un grand génie poétique.
On ne saurail, co,mme l'onl fait maladroilement quelques
critiques allemands, le comparer a Grethe, ni meme a d'aut-rcs
poeles de moindre envergure. Mais il connalt admirablemenl
et sa langue el les ressources de l'art. Et l'on s'explique que
son Cid soit apparu commc un poeme presque odginal, comme
l'reuvre presque spontanée, librement adaplée, d'une inspiration proprement allemande.
Les µroches de Herder ne se faisaient aucune illusion.
Wieland el la veuve du philosophe-poele savaient la source de

•

:l07

l'muvre posthnme •. Mais le s·e cret fnt bien gardé. C'élail
nécessaíre pour le succes du liv_re. Et l'on fil au Cid de Herder
un beau succes. La mode étail a l'Espagne, au Moyen-Age, aux
chants populaires. Les romantiques, qui n'élaienl pourtanl pas
les amis du poete, applaudirent, avec quelques réservcs :
" Herder attife bien son Cid de lemps a autre du mantean et·
de la collerette ... , la plus jolie romance est celle ou il s'habil le
pour la nace, puis celle des caisses qu'il envoie pleines de
sable, enfin celle ou, tout mort qu'il est, · il marche contre les
Sarrasins ... Les Espagnols onl un rare talen\ pour reproduirc
loules chuses avec _leur parfnm particulier'.,, Et le coryphée
de l'école, Frédéric Schlegel : " Les romances traduites par
Herder sonl beaucoup plus anciennes que le poeme, mais le
caraclere de la vieille poésie y esl conservé fidelement, et elles
ont dans la tangue de !'original une grace parliculiere et un
naturel qui e.;t un peu moins sensible dans l'!. traduclion
quelque peu négligée 3. »
Simonde de Sismondi, qui subit profondément l'influence
de Guillaume Schlegel et de M"' de Stael, est plus calégorique encare : " Un poete philosophe allemand, Herder, les
a recueillies, iI y a peu d'années, et les a rangées de maniere
a ce qu'elles formen\ une biographie complete du héros el il
les a traduites en vers de meme . mesure, avec cette exactitud e
scrupuleuse que les Allemands apporten t dans Ieurs traduc-·
tions ... (el, en note): Aussi Ja lraduction de Herder, qui
a connu tous les originaux, qui a choisi avec critique et ame
goul les meilleurs, ceux qui se rapportent le mieux a l'ensemble, est-elle supérieure a tous les recueils espagnols 4. n
0n a trnuvé bien d'autres mérites a l'reuvre de Herder:
conscience, indh·idualité du poete, génie épique, philosophie
1. Lettrc duo mars 1905 a. Caroline von Herder. (Voir llcdlich 1 dani, édition
Suphan, t. XXVII, p. 565.)
:1. Achim vou A.roim, a Bren\ano, 1806, Citó par A. 1''arinelli. Revue hisp., 1898,
p. 200 1 note.
.
3. Gfschichte der alten und neuen Litleratur, Wien, 1815, l, p. 301 (couférenccs
faiteseo 1812). - P. Monti (Romancero del Cid, Milano, 1838), repread les réserves
de Fréd. Schlegel (p. 20).
4, De la Litlérature da ,lfidi de l'Europe, t. lll, P¡¡ris, J813, p. 168-169. Cependaal.
la 2• éd.Hion {1819, t, III, p. 171 n.), porte la Lrace de la désillusioa qu'éprouva
Sismondi en confrontantde plus prEls le telle allem¡¡mJ.el le lexte espagnol.

�BULLETl'."i HlSPA'."i:IQUE

HERDER ET LE CID

de J'humanilé, bonhomie allemande: « Eine Nachdichlung,
im h6heren Sinne, dit Haym, qui connall pourtant le fin mol,
mchr Dichlung als Nachdich\ung waren nun aher die Cidro-

avons la certitud~ a fait-son travail. "
La preuve de celle affirmalion fut faite encore en France.
En 1 866, Sainl-Albin éludie la queslion de plus pres el arrive
aux mCmes conclusions, plus catégoriques encore 3•

« Ses romances (de Herder) sonl la lraduclion, souvenl
presque lillérale, d'une imilation fran9aise des romances
espagnols puhliés en 1783." A litre d'exemple et de piece a
conviclion, Sainl-Alhin donne, face a face, une traduclion
d'un romance de Herder et une traduclion de romance espagnol. 11 se refuse, en conséquence, a vanter a son tour l'exaclitude scrupuleuse el le colorís germanique el la fidélilé
hislorique du « grand pbilosophe el poele allemand ".
La critique allemande ful plus lente a se mellre en branle.
En 1806, une voix ti mide avait bien émis une douce réserve:
• Le Cid, disail Merkel dans Der Freimütige (nº 22), apparlienl
aux Allemands. " D'aufres s'inquielent, sans apporler de
solution. En 1856, W.-B. M6nnich étudie parallelemenl le
Cid el les originaux espagnols ' .
En 1860, le célebre commentaleur H. Dünlzer, analysanl le
Ci.d de Herder avec sa précision habiluelle, y constate des
défauls graves dont il n'arrive pas a découvrir l'explicalion.
Peu apres, R. Kohler, slimulé par le livre de Sainl-Alhin,
étudie, dans une dissertation succincte, mais concluante, les
deux Cid, le Cid fran9ais el le Cid allemand, et établil péremploiremenl, mome aux yeux des plus aveugles, que le Cid de
Herder esl en effet, dans !'ensemble, une lraduction de
l'oouvre fran~aise :i.
L'affirmalion de Damas-Hinard n'avail guere fail de hruil.
L'argumenlalion de Kohler troubla la crilique. Herder, palron
de nombreuses doctrines, critique, philosophe éminenl el
¡JOete de renom, régentail encore la recherche érudite. C'était
une profanation que de toucher a sa mémoire. Cependan l, le
doute n'était pas permis. A pres la premiere surprise, le monde
savant accepla le fail et s'effor\'a de l'expliquer, sans -lrop fairc
tort au poete allemand.
A.-S . V6gelin puhlia conjointement une lraduclion allemande, le lexte espagnol du Cid (d'apres le lexte de Kellrr;

R. Haym, Jlerder nacl, seinem Leben und seinen !Verken~ Berl., 1885, t. II, p. 819.
Romancero General oa Reeaeit des Chants p~pulaires de l Espagne, trad. complete,
_
2 k&gt;mes Paris, Delahaye, 1844, p. LXVII, sq.
3. E:nmanuel de Sainl•Albin, La légendedu Cid, comprenant le Pollme_du ~id,_l':s
Chroniques et les Romances. Préface d'Alex. de Saint-Alb_in,_ :i t?mes, Par1s, L1bra1ne
lnternationa!e 1 1 866, t. JI~ p. g-1 :i. Note a :gropos de deux 1m1tabons des Romances.

1. Herders Cid und die spanischer,, Roman;;en, Prorg. Tübingen, 185~.
2. lleinh, KOh\er, lferders Cid und seíne franziJsi.sche Quetk (Leipz., 1867), utilisa le
hrouillon de Herder. Conclusions reprises dans G. Schmidl : Du Cid nach tpa11.
Romanzcn, Leipz . , r868. (Notes de K. Michaelis, p. 127 sq.) Sur R. Kóhler, voir füt·u,·
critique, 18ü7, t. I, art. 44.

208

manzen 1 • )&gt;
1'/otre Villemain meme, dans son Tableau de la lilléralure au
Moye1'-Age, s'y laisse prendre sans défiance : « L'écrivain
étranger qui, par ses éloges et ses lraduclions, a jeté le plus
d'éclal sur ces romances, ¡Herder, an a délruÍI loul a fait la
simplicité par son faux coloris germanique. •
C'esl J'éloge qui l'emporta. Le Cid de Herderapparut comme
un chef-d'reuvre presqne original dans sa fidélilé, - monnmenl unique de la ·pensée el de l'art allema'_;ld, hy'."ne
o-,andiose du culle passionné que l' Allemagne romanltque
"vouait désormais a l'Espagne du passé .
. C:esl un Fran 9ais, Damas-Hinard, qui, en 1844, découHil
la supercherie . Dans la préface de sa lraduclion', il s'inscril en
faux conlre les apprécialions de Sismondi. « Cette lraduclion
(de la Bib/iolheque des Romans) esl spiriluelle, vive, élégante,
el révele une plume habite. Malheureusement, l'écrivain
_anonyme de la Bibliotheque des Romans ne possédail pas a un
degré suffisant la connaissance et le sentimenl du Moyen-Age
espagnol. A la suite de l'imilalion fran9aise, d'autres imilations des Romances du Cid onl élé publiées en Allemagne, en
Jlalie el en Anglelerre. La premiere en date et la plus célebre
est celle du fameux Herder ... Herder a donné plusieurs romances, telles que le.s Romances 3, u, 12, 13 et 14 de son recueil,
dont les originaux espagnols n'existent pas. Ces romances le dirons-nous? - sont tout simplemenl imitées de l'imitalion
de la Bibliotheque des Romans, d'apres laquelle Herder, nous en_

1

2

•

•

•

�BULLETlN HlSPANiQUE

pour les n°• 65 et 70, texte de Duran; pour le n• 70, texte de
F. Meige), le lexte franvais, le lexte de Herder•. 11 conclut,
comme Ki:ihler, mais il se garde de condamner, "Le poete
allemand a, dans sa traduction, ramené en quelque scil'le la
source fran9aise a !'esprit de !'original, le maniéré redevient
s implicité, l'affectation redevient naturel. .. On peul meme dire
que H;rder a, dans ces conditions, créé un plus beau chefd'ceuvre que s'il avait suivi le .texte primitif espagnol '. n Les
travaux ultérieurs n'ont pu que confirmer la these de Ki:ihler.
Aujourd'hui, la cause est entendue. Les Allemands consider,-nt leur Cid comme un chef-d'ceuvre classique. C'est Jeur
droit. La France a le droil a son tour de réclamer sa part.
La France a le droit de parler de son Romancero et de son Cid,
doublement sien. C'est notre xvm• -siecle qui a découvert et
'
rcssuscité l'épopée populaire
d'Espagne. C'e$l a un érudit
anonyme, et peut-etre a jamais inconnu de notre XVI11 siecte
franvais que revient la gloire d'avoiL- fait du preux espagnol
un héros éternellement humain.
J.-J.-A, BERTRAND.

CATALOGUE
DES MANUSCRITS DE M. MOREL-FATIO
(Suite'.)

94. Alfonso Martinez de Toledo. El Corvacho, extraits, d'apres
l'ex.emplaire de la BibliothCque Nationale de Paris, Réserve D 5:u

6

1. Herdus Cid. Dil' franz6&amp;ische unddil spanische Quelle. Heilbrooo, ITenning er, 1879
Cf. critique daos Romania:, VIII, p. 477.
,. L. e-. Préface, p. Y1--v11.

•

•

(Logroiio, 1529;. - Extrails des mss. de l'Escurial_ lll - h - ro. Notes pour l'édilion donnée par D. Cristóbal Pérez Pastor, Arcipreste de
Talavera (Corvacho é reprobacion del amor mundano), por el bachiller
Alfonso Martinez de Toledo, Madrid, 1901 (Bibliófilos españoles).
95. Antaine de Latour. Livres espagnols d'Antoine de Lalour,
Copie. - Catalogue d' autographes composant_ le cabinet de jeu
M. Antoine de Latour, Paris, 1885. - Catalogue de livres composant
la bibliotheque dejeu Af. Antaine de Lalour, París, 1885. - Albert de
La tour, Antoinede Lalour, bibliophile. Préjace du catalogue de sá bibliatheque, Paris, r885. - Catalogue de livres curieux anciens el modernes ...
provenant de la bibliolheque de /eu M. Antaine de Latour, Paris, 1903,
-Théopbile Lanathiere, Panthéon de la légion d'honneur (Antaine
Tenanl de la Tour), Paris, s. d. - Geofl'roy de La,Tour, A la mémoire
deMonsieur Albert Tenant de La Tour, París, 1~ q. -Lettrede M. Albert
lsnard. - Lettre de D. José M' Asensio, - Lettre de M. Eyssenhardt,
directeur de la bibliotheque de IIambourg. ~ Quatorze lettres de
M. Albert de Latour,
96. Marguerite d'York et Perkin Warbeck. Minute et épreuves de
l'article intitulé: Afarguerite d'York et Perkin Warbeck, daos les
Mélanges d'histoire ojJerls a M, Charles Bémont pa,: ses amis et ses
éleves, Paris, 1913, p. 4r 1-416, - Notes sur cet article, - Réplique
de M. James Gairdner. - Extraits de !'Archivo general de Simancas.
97, Alonso Fernández de Avellaneda. Préparation, en trois cabiers,
a l'arlicle : u Le Don Quiclwtte n d' Avellaneda, daos le Bulle/in
hispanique ü'octobre-décembre 1903. - El licenciada Alonso Fernández de Avellaneda; jué Juan Afarti? par J. E. Serrano y Morales, daos
la Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, -Madrid, 1904 (dédicace) .
- Lettre de D. J. E. Serrano y Morales. - L'na nueva conjetura sobre
1.

VoirBull. hiip., l. XXIII, p. 1:l.

•

�BULLETl:'i H!SPA...'1JQUE

CATALOGUE DES ,\fANUSCR.ITS DE M. MOJ\EL-FATIO

el aulor del« Quijole "de Avellaneda, parMarcelino Menéndez P~layo,
dans Los lunes de El Imparcial, r5 février 1897 . - Avellanedas ti Don
Quijote i&gt;, sein Verhiillnis zu Cervantes und seine Bearbeitung durch
Lesage, par Martin Wolf, Giessen, 1907. - Juan Millé y Giménez,
Una nueva interpretación acerca de los et articulas » omitidos pnr Auellanedn en su• Quijole" (Buenos Aires, Noviembre de 1919).
98. Luis Hurtado de Toledo. Cours fait au College de France,
1902-1903 . Fac-similé du litre de: TJuys llurtado a la Jllustre, sa/Jia
y graciosa Maria a quien amorosamente estas -cortes son dedicados ...
Lex.ique des Córtes de la muerte. - Carolina Michaelis de Vasconcellos, Versuch über den Rille;roman Palmerin de Inglaterra (extr. de
la Zeilschrift für romanische Philologie, t. VI). - Wilhelm Seelman,
Die Totenlünze des MiUelallers, Norden u. Leipzig, 1893. - Leyes de
Cupido 'dadas por la sabiduría en el Espejo de gentileza. Copie.
99. Diplóme d'Alphonse VIII. Minute et épreuve de _l'article
intitulé : La Nodriza de lY' Blanca de Castilla, par D. Francisco
Simón y Nieto, dans le Bulle/in hispanique, t. V (1903), p. 5-8. Fac-similé du diplome d"Alphonse VIII (École des Charles, Ancien
Fonds, n° 759). - Deux lettres de M. Pierre Paris. - Trois lettres de
D. Franciso Simón y Nieto.
'.100. Epistolae eruditae. Épreuve de l'article intitulé : Clarorum
hispaniensium epistolae ineditae ad humaniorum lillerarum histol'iam
perlinen/es, par Adolfo Bonilla y San Martín (exlr. du Bullelin hispanique, t. IV, p. &gt;76-,8~)- - Notes prises pour cet article. - Table

- La Chronique espagnole de la Pucelle d"Orléans, par le comle de
Puymaigre(extr. de la Revue des questions hisloriques, aYril 1881). Comte de Puymaigre, Jeanne d'Arc. Sa vie par un flalien du xv• sitcle
(exir. de la Revue des questions hisloriques, avril 1889; dédicace). -

des érudits qui écrivirent a D ..\ntonio AgusUn, d'apres les ms. D .292
- (ancien X- 2- &gt;6) de la Bibliotheque de S·. Juan de Barcelone, avec une

Pacheco. - Poésie épique. - Cascales. - Mayans. - Saavedra . Ambrosio de Morales. - 4. Pellicer. - Luzan. - Zurita. - Rey de

&gt;ll

note de M. Bataillon. -

Nebrixa. Extraits de ces amvres. -

Trois

Lettre de E. Piñeyro. -

2.

Garcilaso de la Vega. -

Gregorio Silvestre.

- Sonnels de Gongora . - Lettre du roi Jean 11 de Castille a Charles Vil de France. Arévalo, 24 aout 1450. Copie du ms. de la Bibliotheque Nalionale, lat. 5956. - Practica de las i•irludes de los buenos
reyes d'Espa,ía ... :\lurcia, 1518, d'apres l'exem_plaire de la Bibliothequc
Nationale, Yg 15. - Exlrails du ms espagnol de la Bibl. Nat. 533.
-

Suarez de Figueroa. -

Les Leonardo de Argensola . .-:. Cristóbal

de Caslillejo . - Cervantes . - Juan de la Cueva. - Deux lettres
de R. J. Cuervo. - La Epístola moral á Fabio. - La Epístola
moral á Fabio no es de Rioja ... , por D. Adolfo de Castro, Cadix, 1875.
-

Herrera. -

Yillegas . .:._ Antonio de Guevara . -

PiCces lyriques,

prises dans des ms. du fonds Espagnol de la Bibliotheque Nationale.
- 3. Quevedo, Epislola satyrica. Autre teste du. a M. Le Gentil. Francisco ·de Medina, Prologue du Garcilaso de 1580. - Lettre de
Lope á Marino. - Laurel de Apolo. - Divers écrits de Lope. Bartolomé Leonardo de Argensola . - Valdes, Dialogo de la lengua.
- Guevara, Diablo cOjuelo. - Tamayo de Vargas sur Garcilaso. Manuel de Faria y Sousa. - Argole de Molina. Leltre de D. Leopoldo
Eguilaz a D. Francisco Codera Zaidín. Deux leltres de D. Francisco
Codera Zaidín . Lettre de M. Julien Vinson. - Az~ra sur Garcilaso. -

Artieda . -

Boscan. -

Jerómino de Arbolanche. -

Francisco Sanchez

lettres de D. Adolfo Bonilla y· San Martín.
1.0t. Table, par nom de litre, des Comedias (XVIl -XV1Jlc siecle), de
la bibliotheque de M. Morel-Fatio.
.
102. Lectures espagnoles (quatre cahiers). 1. Juan de Mena. lnquisition. xv• siecle. Copie du ms. de la Bibliotheque Nationale,
latin 129,5. - Pedro Lopez de Ayala, d'apres le ms. de la Bibliotheque
\ationale, espagnol 115. __: Archipretr~ de Hita. - Letlre de
Villalobos, d'apres le ms. Add . 8219 du British Museum. - Jorge
Manrique. - Pavana, d'apres un ms. de la Bibliotheque Nationale.
- Diego Hurtado de Mendoza . - l\lalon de Chaide. - Lope de

de las BrozijS. - Villegas. - Bal'tolorné Leonardo de Argensola. Fr. Gerónimo de San José. - Le connétable de Castille, D . Juan
Fernández de Velasco - Fr. Luis de Leon. - Herrera. - Bartolomé
Ximenez Paton . - Jauregui. - Cristóbal de Mesa. - Mariana.
'.103. Maria Enriquez, duchesse d'Albe. Préparation a l'artide
inlilulé : La duchesse d'Albe Dª María et Catherine de Médicis, daos le
Bullelin hispanique d'octobre-décembre 1905. - Épreuve, du dit

Vega. - Mateo Aleman - Juan Huarte. - Pedro Niño, comte de
Buelna, avec la collation de H. Léonardon, d'apres un ms. de

de Toledo). - C. Douais, Les demieres années d'Élisabeth de Valois,

8

l'Académie de Í'Histoire a Madrid. - Gómez Manrique. - Antonio
Perez, d'apres le ms. Dupuy 705 el espagnol 77 de la Bibliotbeque
Nationale. - Fqeros de Madrid. - Fueros de Navarra, d'apres le
ms. espagnol 43 et 44 de la Bibliotbeque Nationale. - La Poncella de
Orleans, d'apres les exernplaires Rés . Lb

26

198 et Rés. Lb

:16 25:1.

article. - Deux fac-similé de l'écriture de la duchesse, insérés dans
l'article . - Arlicle de Cesáreo Fernández Duro, daos le Boletín de la
Academia de la Historia, juin 1903 (affaire du mariage de D. Fadrique
Toulouse, 1896. -

Archives de _Lille. Chasincourt, dame d'honneur

d"Élisabetb de Valois. Notes. - Lettre de 1\1. Jules Finot. - Trois
lettres de M. Louis Brandin. - Deux lettres de D. Antonio Paz
y Melia.
104. La reine Eléonore, femme de Frangois ¡,r_ Copie de lettres de
la reine Eléonore (Archives Nationales de Paris K 1483 et K 1484). -

••

�214

BULLETIN HISPA~IQUE

Copies de lettres de la reine Eléonore a Fran~ois ]" (Bibliotheque
Nalionale de Paris, Dupuy 211.) - Exlrail de J/uberlu., Thomas
Leodius Annalium d.e vita el reúus geslis ... Frederici JI electoris
Palalini libri 111. - Ch. Paillard, Voyaye dans les Pays-BaselMaladie
d'Eléonore d'A _utriche ... Bruxelles. 18¡9. - Lettre de René Costes
avec une note.

•.

f05. Miguel de Molinos. Catalogue d'ouvrages de Molinos (Biblia•
!beque Nationale de Madrid, Sainle Genevieve, Bibliolheque Nationale
de Paris). - Copie de deux lellres de Molinos a D. Anastasia Marcelino
Uberto Balaguer et a Joseph Ramirez (Bibliotheque ",ationale de
Madrid, rus. 19108.) - Obras de teosofia, etc. Biblioteca orientalista,
Barcelona, s. d. - Gvida spirituale ... del dotlore Michek di Molinos ...
Roma, 16i7. - Miguel de Molinos, Guia Espiritual .. Fué sacada d
la luz en ·1675 por Fray Juan de Santa Maria, y ahora nuevamente,
según su texto, por Rafael Urbano F. T. S. Barcelona, s. d. Exemplaire
collationné sur l'édilion originale. - Letlre de J. Massó Torrenls. Lellre de D. Juliirn Paz.
i06. D, Bernardino de Mendoza. Préparalion au mémoire intitulé:
n. Bernardino de Mendoza. l. La vie. - 11. Les a,uvres, dans le
Bulletin hispa'nique, janvier-juin 1906. - Correspon~ance de Granvelle. - OOuvres. \otes diverses. - Copie de D. Francisco
Barado. (Museo militar, Barcelona, 188&amp;). - Le conseiller Baston. Ode (1 O navis 11 d'Horace, traduite par D. Bernardino de ~tendoza. Notes, tirées de la COrrespondance de D. Bernardino de Men&lt;loza, aux
Archives Xationales de Paris. - Affaire avec le commandeur Frey

Juan de Moreo. - Affaire avec Mareo. Supplément. - La licencia el
le déparl de Paris. - Maladie. - Siego de Paris. - Affaire Ordoñez.
- Mission de La Varenne. - Langlée. - Extraits de la /Vueva Callee•
cion de documentos, - Ordre de S. Jacques. - Alfair~ Oberholzcr. Missions en Angleterre -

Avertissements de D. Juan de ldiaquez fl

son fils Alonso. - Trois letlres de D. Antonio Paz y Melia. Lellre de D.. Francisco llararlo. - Deux lettres de M. Anloine fhomas.
- Letlre de M. Cuvelier. - LelLre de M. Eugene Bocha. - Leltre de
M. L. Thomas. - Lellre de M. Clacs a M. L. 'l'homas, el un extrait
de Los seys Libros de Las Politicas ... de Justo Lipsio, traduit par B. de
Meodoza. - Deu&lt; leltres de D. Antonio Rodríguez Villa. - Lellre de
D. Juan CatMina García. - Lettre de D. Juan Catalina García :\
D. Antonio Rodl'iguez Villa; et letlre de ce dernier.
107. Casa de Alba. Notessur la maisond'Albc -Sepulcro del gran
Duque de Alba en Salamanca (la llustracion espa1iola y americana,
» juillet 1905). - Deux lettres du duc d'Albe au marquis de Velada.
Fac-simHf' et transcription. ([nvenlaire de la collection Édouard

Favre, vol. uxv.) - Un bastardo insigne ,kl gran duque de Alba
(el prinr D. /fernando de Toledo). por D. Angel Salcedo Ruiz,

CATALOGUE DES MANUSCRITS DE M. MOREL-FATIO

Madrid, 1893. - Carie de D. Julian Paz, avec la vue du palais du
duc d'Albe a Piedrahita (Avila). - Lettre de Monseigneur Douais,
éveque de Beauvais, a M. Picard, - A Morel-Fatio, Catálogo de los
colecciones expuestas en las vitrinas del palacio de Liria. Le publica
la duquesa de Berwick y de Alba, condesa de Siru.ela, Madrid, 1898
(dans le Journat des Savanls, février 1899, p. 117-n6).
l.08. Búcaros. Esquisse d'une histoire eles Búcaros. - Notes pour
cette hisloire. - Portugal. - Carie de M. J. Leite de Vasconcellos.
- Bucarophagie. Généralilés. - Bucarophagie. Espagne. - Leltre de
R. J. Cuervo. Trois leltres de M. L. Solon. - Lettre de M. K. Haebler.
Lettre de A. Caillens. - Natá. Deux lellres de R. J. Cuervo. - Le
comte Lorenzo M.agalotti'. - Lettre de Léo Rouanel. - Deux leltres
de M•• C. \lichaelis de Vasconcellos. - Carie de M. José Leite de
Vasconcellos. -

Lellre du directeur de la Manufactut'e nationale de

porcelaine de Sevres. - Pottery \Vorship. The fallen /dais f. The
nobles bucearas, by l1. L. Solon, ,3 octobre 1896(dédicace). - Poltery
Worship. The fallen Idols. Fnssil pottery, 11 janvier 1898 (dédicace).
- Pollery lVorship. The fallen /dols. Terra Sigillala (dédicace), Comer barro, par A. Morcl-Falio (extrait des Afélanges de [Jhilologie
romane dédiés cí Car/ Wahlund, Mácon, 1869).
i.09. Alumbrados. Copie 1 sur cette secte religieuse, d'apres le ms.
Archives nationales ele París, K ·169.li, nº .2:1, année 1539.

t tO. 'fable des mots intéressants du Diálogo y discurso de la vida de
corte, de Cristóbal de Castillejo.
H t. Charles- Quinl ( historiographie de). Notes pour le livre
Histodographi, de Charles-Quin/, par A. More!• Fatio. ( Bibliotheque
de l'École des Hautes-Étu.des, nº ,o,, Paris, 1913.) - Krilische
Beitrage zu1· Geschichle des schmalkadischen l(rieges. Zweiler
'feil. Von dern G. L. Dr. Rudolf Lorenz, Gumbinnen, 188o. Die Darstellung des schmalkaldischen Ifrieges in den Denkwiirdiglceilen J(aiser Karls V. ,on Richard Le Mang. Teil 1. Jena, 1890;
, Teil. Drcsden, 1899; 3 Teil. Dresdeo, 1900. - Die Denkwitrdigkeilen
Kaiser Kar/'s V... von Prof. D' Otto Walz, Bonn, 1901. - Lettre de
D. Julian Pa1..
H2. Espagool mondial. Préparalion au mémoire intitulé: L'Espagnol langue univérselle, dans le Bulletin hispani711e, avril-juin 1913.
- Exemplaire et épreuves. Famoso dis&lt;;urso en castellano de
Carlos V, en Roma, par le P. Miguelez, O. S. A., dans la Ciudad de
Dios, 5 a0Ut_1913. - Ferdinand lirunot, Le preslige de la civilisalion
Jranraise et la pénétration du fram;ais en Atlemagne au .v.rnc siecle,
Paris, s. d. (dédicace). - Du meme, la langue fran9aise en Alsace
apres 1648, extraitde la Revue de Paris du 1" juin 1916. - Letlre de
M. Ferdinand Brunot.
Deux leltres du P. ~liguelez. - Leltre
de M. V. L. Bourrilly.

i

i:

�CA.TALÓGUE DES MA:'iUSClllTS DE M . MOREL-FATlO

13ULLETIN lllSPA.:,tQVE

H3. Marie Mancini (trois cahiers et deux brochures).

1.

Compte

. rendo de A. Morel -Fatio sur Une princesse romaine au x 1,11~ siAcle,
Marie Mancini Colonna . .. , par Lucien Perey, Paris 1 1896, daos la
Revue critique du =i2 mars 1897 (doub]e exemplaire, dont un annoté).
- -Notes pour la biographie de i\larie Mancini : une partie de ces notes

ont été communiquées par Lucien Perey (M"· Luce Herpin). - Galerie
r.otonna. Catalogue . Via Archi della Pilotta, n. 17 , Rome, 1895. Relalione dellafelice morle dell' Eccellenlissimo Prencipe Gran Condestabile del Regno di.Napoli, il sig. D. Lorenzo Onojrio Colonna, Rome,
1689. - Lettre de G. de Manleyer. - Lettrn de M. Ch . Mortel. !L Le connétahle Colonna a Turin (copie) . - Sur Don Francisco ~esla
(copie). - Copie des Curiosilá e Ricer-clíe di storia suba/pina. Noliz_ie et Diari. - Papiers sur la duches.se de Mazarin, copiés a"ux
arclnves de Monaco par M. Lacaille . - Mémoires faux. Cologne 1 1676.
3. La Vérité dans sonjour ou les uérilables mémoires de JI. Mancini,

connétable Colonne (copie). - Lellres de Marie Mancini a Colberl
(copie). - Mariage de Marie Mancini ,. 1661 (copie) . - Archives
Colonna (copie) . - Letlres de Monsieur le marquis de *** escrites
pendan/ son .voyage d'Jtalie en 1669, Paris , 1676 (extraits). - Exlraits
des mémoires de ]a duchesse de Mazarin. - Archivio Vaticano. Nunz.
di Spagna, vol. 139 (copie). - Lettre de M. Lacaille . - Deux leltres
de M. Georges de Manteyer. 4-5 . G. Claretta , La principessa Maria

Colonna Mancini nelle particolari sue relazioni col duca di Sauoia &lt;&gt;:ir/o
Emanuele JI (exir.). A. D . Perrero, La Duchessa Orten,ia Maz zarino
e la principessa Maria Colonna Sore/le .\fancini ed il duca Cario
Emanuele 11 di Savoia , 16¡:J-75 1 daos Curiositcl e Ricerche di storia
suba/pina, vol. II, p. 1-94.
H4. Roman ¡íicaresque (trois cahiers). 1-2. Cours fai~ au college
de France (188,-1883). - 3. El subtil cordoves Pedro de Urdemalas ...
Autor Alonso Geronimo de Salas Barhadillo, Madrid, 16,0 (extraits).
- El gallardo Escaraman. Comedia famosa (extraits) . - El siglo pilGgorico y vida de D. Gregario Guadaña ... por Antonio llenriquez
Gomez (extraits). - Vicente Espinel, d'apres Marcos de Obregon el
d'apres Diversas Rimas (extrait). - Le, relations de Marc D'Obregon
traduites par le sieur d"Avdigvier (extraits). - La muerte entierro
y honrras de Chrespina Marau zmana, gala de Juan Chrespo .. . Paris,
1604 (exlraits), - Lazarillo de Manzanares ... por !van Cortes de
Tolosa ... Madrid , 16,0 (extraits). - Poema tragico del espa1iol
Gerardo . . . por Don Gonzalo de Cespedes y Meneses . .. Barcelona,
1618 (bibliographie). - La sabiajlor' Malsabidilla .•. A11tor Alonso
Geronimo de Salas Barbadillo. Madrid, 16,i (extraits), - La picara
montañesa llamada Ivstina ... Barcelona, 1605 (exlrails). - f,a guarduña de Sevilla y anzuelo de las bolsas . . . por Don Alonso de Castillo
Solor9ano .. Madrid, 164, (hibliograpbie). - Vida y hechos de Este-

vanillo Gonzalez ... Amberes, 1646 (extraits). - El sagaz Estacio
mariti.o examinado. . . Autor Alonso Geronimo de Salas Barbadillo
Madrid, 16,0 (extraits) .
:
H5. Gongorismo. Notes sur le cullisme espagnol au xvu• siecle.
-;-Mise en prose de Soledades de Góngora. -Lettre.de M. L. 'fhomas.
H6. D. André Maria de Guzman. Préparalion a l'article intitulé :
•Le révolutionnaire espagnol Don André Maria de Guzman dil 11 Don
Tocsinos », dan~ la Revue historique, t. CXXII ( 1916). - Compte
rendu de D. Miguel S. OHver sur l'article précédent, daos la Van guardia, Barcelone, juin 1916. - Lettre de D. Miguel S. Oliver. Lettre de M. Tueley. - Lettre de M. Camille Bloch. - Revista de
historia y de genealogia española, 3.ño III, nº 1, et n1, 15 nov.15 déc. 1914.
H7. Caron et P. L. Farnése . Préparation a l'article intitulé: Dialogue enlre Charon el ['tune de Pierre-Louis FarnAse, dans le Bulletin
ilalien, t. XlV, p. J 16-157. - Archivio slorico per le provincie parmensi. Nueva Serie, vol. VU, Anno 1907. Parma , 1907. - Dialogo
entre Garante y el dnima de Pedro Lu;s Farnesio, extrait des Curiosidades bibliográficas de D. Adolfo de Castro, t. XXXVI de la Biblioteca
de autores españoles.
tt8. Romances. Un romance a relrouve1\ dans la Revista de
filología española, t. 11, p. 371 a 373. - Original de cet article. _
Lellre de D. T. Navarro Tomas. Garle de D. Ramón Menéndez Pida!.
- Los Orígenes del romance por R. Menéndez Pida!, dans la Revisla
de libros. Año II, Núm. VII, janvier 19,4. -Spanische Romanzen auj
fliegenden Blüttern aus dem Ende des 16 Jahrhunderts, von Prof.
D· Christian Fass . Beigabe zum Jahres-Bericht.

1910- 1,.

Louis Koch.

Halberstadl. - Jacques Rosenthal. Librairie ancienne. Baviere
Munich,. Edilions originales de Romances espagnoles. - Ramó~
Menén~ez Vida!, Catálogo del romancero judío-español, Madrid, 1 907 .
-: Z6.wr meznanych Hiszpanskich ulotnych druków znajdajacych sie IV
Bibl!Jolece Jagiellonskiej W Krakowie. poda! D' Edward Porebowicz
(dédicace) . - Pio Rajna, Osservazioni e dubbi concernenli la storia
della romanze ~pagnuole, dans la Romanic Review, vol. VJ, nº 1 (dédicace). - S. Griswold Morley, Are ihe spanish Rommices writlen in
qualrains ? - and other questions, dans la Romanic Review vol. VII
~- 1 (dédicace) . R.' Menéndez Pida!, Endecha de los judíos e,pa'.
noles de Tanger (Revista de archivos).
. 1.~ 9. Memori~l de cosas antiguas. Memorias de cosas antiguas, ,
copiadas de un bbre de mano, que del dean Don Diego de Castilla quedo
en su almoneda quando murio (extraits pris dáns le ms. de Ja Bibliotheque Royale de Bruxelles, nº 14&gt;3).- Bibliotheque royale de Bruxelles. Manuscrits espagnols. - Une lettre et deux cartes de M. Sanz Arizmendi ► qui voulait publier le Memorial dans le Bulletin hispanique.

�218

BULLETl_:'f HISPAYlQUE

120. L'Estoille . Extrait des passages de L·Esloille concernant les
choses d'Espagne.
• 121. Jean Lascaris. Préparation a une lecLure faite a l'Académie
des Inscriptions (Comples rendus, 1916 1 p.114) 1 sur une inventíon de
Jean Lascaris, d"apr8s laquelle il aurait connu le secret d'un na vire qui
pouvait se mouvoir saos voiJes ni rames. - Lettre de Micer Miguel

~lai a Charles Quint, de Rome, le 24 juin 1531 (Noel Charavay, Le/tres•
aulographes el documents hisloriques, n° 80, 967). Copie de ce document et traduction.

122. Renaissance espagnole. Leonardo Bruni Aretino. Bibliographie. -AÚonso de Santa Maria. Notes . - Rodrigo Sanchez de Arévalo.
Notes. - Enrique de Villena. Chanl VI de l'Enéide, copié par G. Daumet. - Les Ilenri d'Aragon. Notes . ~ Les Diaz de Toledo. Notes.
Lettre de Alarcelino Menéndez y Pelayo . - Le prince D. Carlos de
Viana. Notes. Un livre de la bibliotheque de Don Carlos, prince de
Viana, par Léopold Delisle. Lille, s. d. - Le César de Decembri. Notes.
Lellre de M. II. Omont. Prologue du César, en castillan, d'apres le
n· 49 du catalogue de la Bibliotbeque d'Osuna par Rocamora. Nuño de Guzman. Notes. Lettre de M•• Carolina Michaelis de Vascon-

•

cellos avec une note. - Leltres d'humanisles it.alieris. Copie. - Deux
lettres de M. Cesare Paoli. - Poggio Bracciolini. Niceron, Hommes
illustres, t. IX (175,). - A. Morel-Fatio, Une version aragonaise
d'Eutrope faite sous les auspices de Juan Fernandez de Heredia (Romania, t. XVlll, p. 491-93). - Compte rendu pa1 M. Schück de
l'ouvrage de M. Attilio Hortis, Stadj sulle opere latine del Boccaccio.
- ,Notes sur les humanistes italiens et espagnols. - Lettre de
M. Remigio Sabbadini. - Quatre !et tres de 1\1. Vittorio Rossi.
123. Versification espagnole. Notes sur la versification espagnole.

- Nebrija. - La nova art de /robar Jeta per lo magnifich Francesch
de 0/ezu, cavaller, en fany 1538 (Copié en 1881, d'apres une copie
faite par Barte Pascual, d'apfes une" autre copie de D. Joaquin María

Bover; voy. Rapporl sur une mission phi/ologique á Majorque, p. 18). Leltre de M. W. P. Ker. - Lettre de D. E. Piñeyro, contenant une
note sur la Avellaneda. - D. Manuel Milá y Fontanals, Ilistoria literaria del decasilabo y endecasilabo anapésticos, dans la Revista lzisló1" juillet 1875.- D.M. A. Caro, Del verso enneasílabo,
,us variedades, sus origenes dans El repertorio colombiano, novembre
1882 (dédicace). - Francesco d'Ovidio, Dieresi e sineresi nella poesia
italiana, Napoti, 1889 (dédicace). - A. Morel-Fatio, L'arte mayor el.
fhendécasyllabe dans la poésie caslillane da xv• sietle et du commencemenl XYJ', dans la Romanía, t. XXJII, p. 209-231. - Philological

rica latina du

Society. Anatogies belween english and spanish Verse ( Arle mayor),
by Professor W. P. Ker, Hertford, 1899 (dédicace). - J. Saroibandy,
S1Ilabe perdue dan, l'ancienne versijication castillane, dans la Revue

CATALOGUE

ot:s

MA~liSCRLTS DE M. MOREL-FA.TIO

de l' enseignemenl des langues vivantes. Jan vier, 190:i. - R. FoulchéDelbosc, Juan de Mena y el &lt;1 Arle mayor n, traducido, anotado y pre.
cedido de un prólogo, par Adolfo Bonilla y San Martín, Madrid, 1903.
- Sul verso de arte mayor. Nota w,l Dot. John Schmitt, Roma, 1905
- (dédicace). - Om, slafvelserülrnin.gen i vissa fornspanska versarler,

•

af Erik Staaff, dans la Saertryk aj nordisk Tidsslcri.fl Jor jilologi
(dédicace).
124. Auteurs groes et latins traduits en italien et en espagnol.
Notes bibliographiques sur les auteurs suivants : Aristote, Botce,
César 1 Cicéron, Frontin, Josephe, Hégésippe, Juslin, Lucain, Lucien,
Ornse, Ovide, PCres de l'Église, Plutarque, Quinte Curce, Sal1uste,
Sen0que, Suétone, Tite Live, Vatere Maxime, Végece, Virgile. - Littéralure frarn;aise. - Auteurs du Moyen-Age. -Divers auteurs grecs et
latins lraduils en italien et en espagnol.. - Traducteurs espagnols
et humanisles. - Humanisles italiens. - Auteurs italiens traduits
en espagnol. - Vasco. Ramirez de Guzman. - Crónica troyana. Pétrarque . ....; Bocace. - Varia. - Bursario, avec des notes bibliogra-

pbiques de Mario Schitr el une lettre de lui. - Comieni;a el arenga
que jizieron e ordenaron Juan Alfonso de &lt;;:amora ..• Copie.
125. Poésie castillane. Bibliographie ses poetes castillans du
.ne c.111 xnu• siCcles, d'apr8s le Calalogue de la Bibliothe&lt;¡ue Nationale
de P. 1ris, de Sainte•Genevieve et la Mazarine . - ~otes diverses. Collation de H. Léonardon de la Cancion á las ruinas de Jtalü:a.
- Noles sur le sÜnnet : No me n~eve, mi Dios, .. Renseignements du
P. Fita et de D. Marcelino Menénciez y Pelayo. - Fragments d·une

chanson recueillis

a Honstchonk. -

·Notes pour une Anlhologie de la

poésie moderno par E. Piñeyro et une lettre de lui.

126 Gutierre de Cetina. Notes pour le compte rendu : Obras de
Gatierre de Ceíina, con introdaccion y notas del dolor D. Joaquin
Hazañas y la Rua, l. l et ll, Sevilla, 1895, dans la Re1me critique clu
31 aout-7 septembre 1896.
127. Alphonse V d'Aragon, Jean II de Castille et Juan Fernandez
de Heredia. Notes sur ces deux souverains et . sur le grand-ma1tre
de l'ordre de Saint-Jean de JC.rusalem. - Notes, daos le dossier
d'Alphonse V d'Aragon, sur Mic;er Ferrando Valenli et sur les Para-

doxes de Cicéron. espagnols.

Lettre de D. Gabriel Llabré; . - Homanistes

1.28. Centon epistolario . -Brouillon d'un mémoire sur l'Hislorio-

yraphie du reg11e de Jean Il de Caslil/e (cf. l'Annuaire de l'École des
Hautes Eludes, r 895, p. 111 a 122 ). ~ Original et épreuves de la
dissertation de D. R. J. Cuervo sur le Centón epistolario (Diccionario
de construcclon y regimen de la lengua castellana, Paris, 1886, t. I,
p. 2ux-tn1). - M.. de Pida}, Historia literaria ·sobr la legitimidad
del Centon epistolario del bachiller Fernand Come: de Cibdareal, dans

r

�&gt;20

BULLETIN HlSPANIQUE

CATALOGUE DES M:A.~USCR.ITS DE :\J. MOREL-FATIO

la Revista de ambos mundos, juillet 1854, t. II, p. ,57-,80 (exémplaire dédié par son auteur a Ferdinand Wolf). - José Amador de
los Rios, Estudio histórico. El condestable Don Alvaro de luna y sus
doctrinas polilicas y morales, févri.er 1871. - Sobre el Centon epistolario del bachiller Fernan Gomez de Cibdareal y su verdadero autor
el maestro Gil Goncalez Davila por el Excmo Sr. D. Adolfo de Castro.
Sevilla, 1875. - Z11r Cibdareal-Frage. Ein Beitrag zur spanischen
litleraturgeschichte von Prof. Dr Emil Gessner, Berlin, 1885-. ..:_ Zur

Cibdáreal-Frage van Carolina Michaelis de Va~concellos. dans les
Romanischen Forschungen, t. Vll, Erlangen, 1891. - Leltre de
. D. Antonio Paz y Melia . - Notes sur le Centón epistolario.

l.29. Juan de Mena. - Cancionero de Baena. Notes philologiques
sur Juan de Mena et sur le Cancionero de Baena. - P. Niño, Poeta,
antiguos españoles, dans Hojas literarias, año I, tomo II, 3o novembre

1893 (exemplaire dédié a E. Piñeyro).
l.30. Juan de Mena et marqnis de Santillana. Épreuves" de l'article
intitulé : les deux Omero Castillans, dans la Romania, t. XXV,
p. 111-1:;19. - Notes pour cet article . - Lettres et une citrte de
Novati. -

Auteurs grecs, latins 'et frarn;ais traduits pour le marquis

de Santillane. - Bibliotheque du marquis de Santillane.
l.3l.. Jorge de Montemayor. Lexique des mots dilliciles. - Georgelchünherr, Jorge de Monlemayor, sein Leben urtd sein Schüferroman

die • Siete libros de la Diana ,,, Halle, 1886. - Gottfrie~ Baist,
Compte rendu du livre précédent dans la Zeitschriftfw· vergleichende
litteraturgeschichle, Neuefolge, t. 11, Berlín, 1889.
l.32. Gregario Silvestre. Versification de Gregario "silvestre.
f33. Les Argensolas. Cours fait au College de France (, 90,-, 903).
Notes pour ce cours. -Description du ms. Hisp. 9, de la bibliothcque
de Munich, oll se trouveot des poésies des Argensolas. -

Lettre

de M. Henri Merimée, avec une collationde la Satira del Incógnito. L'épltre a D. Nuño de Mendoza. Copie el notes exp!icatives . - Note
sur D. Nuño de Meodoza; cf. J'article du Bu/letin hispanique, t. VII,

p. ,05-,07.

,,

.

134. D. Diego Hurtado de Mendoza. Notes sur la versification des
poésies de D. Diego Hurtado de Mendoza. - Notes pour servir al'article
intitulé : A Morel-Fatio, l' arle mayor et l' hendécasyllabe dans la poésie
castillane au .xv• et au commencemerit du xvr siCcle (Romania, t. X\111,
p . ,09-,31).-Epistola á Don luis de Avila, d'apres le ms . espagnol31,
de la Bibliotheque Nationale de París. - Notes bihliographiques.
135. Garcilaso de la Vega .. Notes sur la versification des poésies
de Garcilaso de la Vega.
136. Juan Boscan. Notes sur la versification des poésies de Juan
Boscao. -

Lex.ique de mots intéressaots. -

la littérature espagnole.

Note sur sa fortune dans

l.37. Fernando de Herrera. Notes sur la versification des poésies
de Fernando de Herrera, d'aprCs l'édition de 1619. - Notes sur son
orlhographe. - Notes bibliograpbiques. - 1'otes pour servir au
mémoire ·intitulé : Fernando de Herrera, L'Ilymne sur lépante, publié
el commenté par A. Morel-Falio, Paris, 1893.

l.38. Juan del Enzina. Extraits du Prohemio en una arte de poesía
castellana, d'apres l'exemplaire Yg 13 Rés., de la Bibliotheque Nalionale de Paris. - Notes.
·
l.39. Pétrarque. lmilation de Pétrarque par les poetes calalans et
surtout par Auzias ,1arch. -

Notes .

l.40. Pierre, marquis de Villars. Notes pour servir

a l'annotalion

de l'ouvrage suivant : ¡}Jarqnis de Villars, llfémoires de la cour

d' Espagne de 1679 a 1681, publiés et annotés par M. A. AforelFatio et précédés d'une introduction par M. le marquis de Vogüé,
Paris, 1893. - .Lelt•·e de H. Léonardon. - Letlre du chef de la
section historique des archives royales de Danemark. - Lettre de
M. Goovaerts. - Deux letlres de l'Archiviste général du royaurne
(Hollande). - Leltre de P.M. Perret. - Lettre et carie de M. le baron
de Saint-Pierre.
l.4L D. Cárlos Gutierrez de los Ríos, cornte de Fernan-Nuñez.
Notes pour les deux ouvrages suivants : A. ~lorel-Fatio y A. Paz
y Mélia, Vida de Cárlos 111 escrita por el conde de Fernan-Nuñez,
Madrid, 1898, , vol., et Grands d'Espagne el petits princes al/emands
au XV!ll siCcle, d'apres la correspondance ínédile du comte de Fernan
8

l\'wiez avec le prihce Émanuel de Salm-Salm et la duchesse de B°éjar,
Paris, 1906, ,. édition (Études surl'Espagne, t. 11). -Trois lettres de
D. Antonio Paz y Mélia. - Une note de D. _Antonio Rodríguez Villa
sur les ministres plénipoteotiaires

a la cour d'Espagne au xv111• siecle.

- LetLre d~ D. Ricardo Fé, - Dott. Agostino Zanelli, Don Cario di
Borbone a Firenze nel 1732, Torioo, 1887.
142. Le duc de Calabre et Germaine de Foix. (deux cahiers).
1.

Notes sur Ferrando de Aragon, duc de Calabre, et sur sa femme

Germaine de Foix. - A spanishfarce of the early sixteenth centu,,-,
dans le Afodern Language, Nouvelle série, t. XVI1 nº 1, mars 1909.
1

PiCce jouée devant la reine Gcrrnaine ,de Foix et le marquis de Brandebourg1 son mari. Extraits. - Lettres du duc de Calabre et d'autres
fonctionnaires, princes et princesses (Archives Nationales de Paris,

K 1628, 1689, 1699, 1700, 1705-07). - Lettre et carie de Novati. ,. Quatre lettres de D. Vicente Vignau. - Deux d'Antonio Rodrigue,
Villa. -Liste de documenls procédant de S. Miguel de los Reyes et se
rapportant au duc de Catabre el a Germaine de Foix. - libro de la
guardarropia de la Reina Doña Germana de Foix ... Testamento de

la serenissima Rey na Doña Germana.1536. -Testamento del Excellentissimo señor Duque de Calabria. 1550. - Inventario de tots los bens
Bull. hispan.

�•

C.\TALOGUE DES ~IA:1'USCR1TS DE ll. MOREL-FATIO

BULLETlN HISPA'.'l'IQUE

e recamara de la S. reyna D• Germana. 1536. - inventario de lo que
dexo el Ex. Duque de Calabria.
143. Juan de Valdés. 'lotes sur Juan de Yaldés. - Lexique des
mots difficiles. - Lellre de D. R. J. Cuervo, avec une note sur
Vsled. - Épreuves du mémoire du P. }liguélez, Sobre el verdadero
autor del" Diálogo de la lengua,, segun el Códice escurialense. -Lettre
du P. Manuel F. Miguélez. . Miguélez (O. S. A.), Sob1:e el verdadero autor del Didlogo de las lenguas, Madrid, 1919.
144. Courtoisie et civilitá (six cahiers et une brochure) : 1. Cours ·
fait au College de France (1895-1896). - ,.-Moyen-Age. Notes sur la
civilité au Moyen- ..\ge. - Te.tes latins. - Textes en Jangue vulgaire.
- Facetas. - Early English Texl Sociely. IVoodcuts for the Babees
Boolc, Londres, 1868. -Reineri J'hagifacetus ,sive, de facetia comedendi
libel/us... recensuit Ilugo Lemcke. Stetin, 1880. - Pamphilus.
Comoedia elegiaca medioaevalis. Ex codice luricensi edidiJ., Jacobus
t:lrich, Zurich, 1893. - Éprcuvcs du mémoire intitulé : Mélanges de
lilléralurecatalane. III. Le livre de courloisit, dans la Romania, t. XV,
p. 19,-,35. - Compte rendu du mémoire précédcnt, par ~l. C. Frati,
dans la Revista critica del/alellerat,ira italiana, mai 1887. - 3. Baldesar
Castiglione, JI Cortegiano. - Notes pour Je COUl'S fait au Collcgc de
France (1895-1896). - 4. Courtoisic. [lalie. - Giovanni della Casa,
JI galateo (extraits). - La Ciuile conversa/ion du S. Etienne Gua:zo
(exl,·aits). - 3abba da Castiglione, Ricordi (extraits). - Notes sur
d'autres llaliens. -

5. Courtoisic espagnóle. ~oles. -

Duc de Calabrc

et Germaine de foix, d'apres fe Cortesano de Luis fülan (exlraits). Biblioteca de la Revista catalana. Regles de bona c1·ian~a ... tre/es de
lo Terf del Crestiá del P . .11. Fr. Francesch Bximenis (seg/e XIV}, per
Joseph Balari y Jovany, Barcelone, 1889. - D. Adolfo Bonilla Y San
Martin El renacimiento y su influencia literaria en España, dans La
'
España moderna, féHier 190:J. -. 6. Courtoisie. Temps modernc. Notes. - Conversalion de l'air galant, Amsterdam, 1685. - Conversation de la polilesse, ,\msterdam, 1685. -Discours.sur la úienséance.
-Des baise-mains. - De Ciuilibus priscae Reverenliae ,J· Urbanilalis
Officiis in vita comm.uni, Amstcrdam, vol. I, 1731. - De la cérémonie.
Hené Bary, f,'Bsprit de cour, 1662. - Le Trésor des Pieces rares ou
inédiles. Les lois de la gatanter:e (16r,',}, Paris, 1855. - Edmond
Bonnaffé, Etudes sur la renais.,;ance. Les livres de cfoililé (Revue des
deux mondes, 1•• juin 18J3). - Émile Gebhart, Un avenlurier fran&lt;;ais
en ltalie au dernier siecle. Le chevalier Gondarl '( Journal des Débats,
18 juin 1895). - Leltre d'Émile Legrand. - 7. Altdeutsche Tischzuchten. Abhandlung ... von D' p.h. Moritz Geyer, Altenburg, 188,.
f45. Baltasar Gracian (quatrc cahiers). 1. Noms propres dans les

.

ceuvres de B. Gracián. -

(neuf carnets) :

1.

2.

ldées chez B. Gracián. -

3. B. Gracián

Bibliographic, avec des lettres de D. .\Hredo ,\Jvarez,

deux carles de ,1. Arturo Farinelli, une Iettre de R. J. Cuervo, une
lctlre de D. Américo Castro; - ,. Jleroe 1; - 3. Heroe ll, Discreto.
- 4, Agudeza. Crilicon:-5. Oraculo, lleroe, Discreto, Fernando. 6. lndex des fiches; - 7, Schopenhauer; - 8. ldées; - 9. Trajano
Boccalini. -4. Notes sur les divers ouvrages de Gracián etde Frant;0is
Filhol. - Ouvrages de Gracián et d'autres auteurs, traduits ou cités
par Amelot dans L'homme de co~r. - Delli de Giovanni Botero.
Rapprochements avec des ouvrages de Gracián autres que El Hefoe.
- Discreto. Variantes et correclions. - Notes pour le Heroe. - Vicerois d'Aragon. - Extraits des ouvrages de Gracián. - Crítica de
rejlexion ... escrita por el dolor Sancho Terzon .y .lfuela ... Valencia,

1658. Extrails. Lettre de A. Rodriguez Villa.-Épreuves de l'article
intituló : liste chronologique des letlres de Balthasar Gracidn dont
l'existence a été signalée ou donl le lexte ir été publié dans le Bulle/in
hispanique, t. XII,. p. &gt;o4-,o6. - Lettres autograpbes de Gracián,
d'apres le ms. de Já Bibliotheque Nationale de Madrid, V, q1. Copie.
- Ballhasa,· Gracian, and the chains of Hercules, dan, le Modern
Language Notes, janvier 1905. - Extraits des ,\faximes de P. de Courbeville. - Gracián, Oraculo, avec les traductions de litres des chapitres d'Amelot, Schopenhauer et Jacobs. - Cours du College de France,
1909-1910, sur les mora/is/es espagn.ols du xVIr siecle el en particulier
sur B. Gracián el la Liste chronologique, etc. (exemplaire annoté). Une description inédite de la demeure de Don Vicente Juan de La•tanosa, publiée par A. Coster, dans la Revue hispanique, t. XXVI
(dédicace). - 1 trallatisli italiani del « conceltismo » e Baltasar Gracian ... da! socio residente Benedetto C,oce (Memoria /ella ali' Academia pontana, Napoli, 1899). -V. Bouillier, Notes sur l'Oráculo manual
de Balthasar Gracidn, dan, le Bulle/in hispanique, t. XIII, p. 316-336.
-A. Coster, An/iquaires d'autrefois (extrait de la Re1Jue des Pyrénées,
1911). - Baltasat.' Gracián, El Héroe ... reimpresión de la edición
de 1639 . .. por Adolphe Cosler, Chartres, 191 1 (dédicace). - Catdloga
de la Librería de José A liaza ... Zaragoza, ÍÓVl'ier 190,. - Die Devisen
und Jfotlo des spüleren .lfitlelallers, von J. V. Uadowitz, Stuttgarl und
Tiibingen, 1850. - D. Ricardo del Arco, D. 1 incencio Juan de Laslanosa, dans le BQlelill de la Academia de la Jlistoria, avril, mai et juin
,910. - Obras de Gracián, dans la Biblwteca de autores españoles. Lcttre d'Antonio Rodríguez ,Villa. - Onze lettres de M. Adolphe
Coster. -Dcux lettres de M. Rodol¡,he Reuss. - Lettre de M. Auvray.
- Lettre de D. Américo Castro.- Lettre de lf. Émile Longin.-Lettre
de M. Ludwig Rosenthal. - Quatre lettres de ~l. Victor Bouillier. Lettre de M. D. S. Blondheim. - Lettre de la Mere Marie de Saint
Paul. - Trnis lettres de D.M. Gómez Gonzalez. - Lettre de D. Gre
gorio Garcia-Arista y Rivera aD. }l. Gómez Gonzalcz. - Deux lettres
de ~l. E. Seilliere. • Lettre de D. Alfredo Alvarez, avec des leltres de

�BULLE'fl~ HISP.l~IQUE

Gracián. - Lcttre de Émile Castelot, avec une note sur les juros
et les censos.
t46. Lazarille de Tormes (cleux cabiers). 1. Notes pour le Lazarillo
(i" et 2 • parlies).- Lexique de mols importanls. - Syntaxe. -Proj_et
d'un.commentaire. - D. Diego Hurtado de Mendoza. - Les fatts
merveil/eux. ensemble la vie du gentil Lazare de Tormes ... Lyoni 1560,
avec une épreuve de Ja PremiAre traduction fran9aise du Lazarille de
Tormes (1660), par M. Louis Loviol, dans la Revue des livres anciens,
t. II, fase. 11. Trois lellres de M. Louis Loviot. - Les classiques fran9ais du Moyen-Age . Le gar9on el l'aveugle, jeu du XIIJ" siecle, édilé par
Mario Roques, Paris, 191.2. - Lazarille de Tormes, par Louis Viardot,
dans La Revue indépendanle, 181,2. - Le poete lean Regnier, bailli
d'Auxerre (1399-1Í169), par Ernest Pelit, Auxerre, 190/1, - Juan de
Luna van Éduard Boehmer, daos la Zeilschrijl fü1· Vergleichende
J,illeralurgeschichte, t. XV, cahier 6, Berlín, 190/i (dédicace). - La
vida de Lazarillo de Tormes. Prospeclus de I' édition gothique publiée
a Barcelone en 1906. - Eugenio Melc, Una traduzione inédita del
« Lazarillo de Tormes" (dédicace). - J. D.M. Ford, Possibleforeign
sources of the spanish novel of roguery, Boston, 1913 (dédicacc). ,. Notes pour le Lazarille (1'" et 2• parties). - Syntaxe. - Descriplion
des plus anciennes éditions. - Bibliographie.- Extraits du Crolalon.
- Le casligado. - Luna. - Danse des morts. - llonra et pundonor . - Carie de M. H. Omont. - Deux letlres de _Paul ~ieyer. Lettre de A. Beljame. - Lettre du D' G. Laubmann. - Deux lettres
du D' Alfred Goldlin van Tieíenau. -Leltrede M. Henri Slein. - Deux
lettres de D. Marcelino Menéndez y Pelayo.
t47. Mateo Aleman (trois cahiers). 1. Bibliographie de ses amvres
en trois cahiers. - Lexique des mots importants . - Épreuves du
compte rendu inséré dans le Bulletin hispanique, t. X V, p. 482, sur
la Primera parle de G11zman de A ljarache, de Julio Cejador. - Notes

pour ce compterendu. -Compte rendo de Julio Cejador par M"• Atice
H. Bushee, dans la Romanic Review, t. IV, n· 3 (dédicace). .2 et 3. Passages des deux Guzman 1 celui d'Aleman et oelui de ~Jateo
Luxan de Sayaved ra.
1.48. Chronique de Sancho Cota. Copie de celte cbronique, d'apres

le ms. espagnol 355 de la Bibliotheque Nationale, par II. Léonardon.
- Autre copie parlielle. - Notes pour cette cl1ronique.
t49. Cronica de D. Francés de Zuñiga (deux cahiers). 1. Préparation al'ar:ticle intitulé : La &lt; Chronique scanclaleuse » d'un.. bou.ffon
du temps de Charles-Quinl, dans le Bulle/in hispanique, t. XI,
p. 370-396. - Notes a la Chronique. - Copie partielle du ms. 1905
de la Bibliotheque Ma,arine et notes sur les mss. de la Chronique . Ueber des Grajen Dón Frances von Viamonle handschrijlliche Chronilt
von Spanien von 1516 bis 1528 van W, Frhrn v. Tettau, dans les

CATALOGUE DES M.AXUSCRITS DE 3-l. l\IO~EL-PAT!O

Jahrbiicher der [(. Airad. gemeinen Wiss. zu Erfurl, 1890. Traduction
allemande. - Cronica de Don Francesilla de Zuñiga, dans la Biblioteca
de aulor,s españoles, t. XXXVII (A . de Castro) . -El Bufón de Carlos V,
D. Francesilla de Zuñiga. Carlas inéditas 1 por Juan Menéndez Pida),
Madrid, 1909 (dédicace). - Genealogía de Don Francés de Zuñiga
y Conlreras, bufan del Emperador Carlos V, por D. Vicente Paredes
y Guillen. Original. -Carie de D. Vicente Paredes y Guillen. -Lettre
de M. Pierre Paris. - Letlre de D. Juan Menénclez Pida l. - Lettre de
Rohert Michel. - Lettre de M. le Direcleur de la K. llof-und Staats

bibliothek de Munich. -

Lellre et une carle du P. José María
a la machine a écrire de la Crónica,
d'apres le ms. !Iisp., 7 de Munich (du a M. H. Léo¡1ardon). --:- Analyse
parlielle en franyais de la Crónica.
150. Charles-Quint (six cahiers). 1. Rela9ion de lo que ha pasado en
la cormmicafion de la paz. - Copia de la tregua que se ha sentado
en Nira, d'apres le ms. Nouv. acq. fr. 5o51i, de la Bibliotheque
de Elizondo . -

:i.

Nationale de Paris. -

Copie

Copie des Archives Nalionales, K 1693, 1483,

11,84, 164,; des Affaires Élrangeres, Espagnol , 17 et »3; de la Bibliotheque Nationalo de Paris, Espagnol 17,; de Dupuy /195; du fonds
franQais 3087, 3006; de M. Noel Charavay. - Lettrc de Guillaume
Vaodenesse a Guillaume des Barres. Original acquis a M. Noel Charavay. - :Notes. - Romanzefecho quando el Emperador Cario Quinto
entro en Francia 1 por la parte de, Flandes, con grand exercito M. D.
XLV años. Copie de Léopold Delisle. -- Trois leltres de CharlesQuinta D. Diego Hurtado de ~Iendoza Metafus cerya de Argel, 2 nov.
1541; Bugia, g nov. 1541; Cartagena, 4 déc. 1541. Copie, d'apres
le ms. A. 1,8 de la Colección Salazar de l'Académie de l'Histoire
3. Madrid, faite par l\l. Lucien Romieri avec une lettre. - Documenls
concernant Charles-Quint de la Celección de documentos ineditos,
t. 11 et lll.
,. Comptes rendus de mon Hisloriographie de Charles-Quint. H. Lonchay, dans les Archives be/ges, ,5 mai 1913 et lettre du méme. G. Cirol et René Costes dans le Bullelin hispanique, t. ~V, p. 350-36,.
- Ed. Barlhelemy, dans le Mercare de France, 1"' juin 1913. - D. R.
Bailes ter, dans la Vanguardia, 18 février 1913 - Lettre de 1\1. G. Cirot.
- Deuxleltres de M. R. B. Merriman. - Deux Iettres et une carte de
M. II. Pirenne. - Lettre de D. F. de Laiglesia. - Lettre d'Eduardo
de Hinojosa. - Lettre de M. Ernesl Mérimée. - Leltre de M. Arturo
Fatinelli. - Lettre de M. Ed. Fueler. - Leltre de M . Georges Gazier.
- Quatre leltres de M. René Costes, avec des exlraits d'une traduction
frarniaise des Epislres dorées de A. de Guevara. - Letlre ~e M. Léon
Dorez. - Leltre de M. A. Chuquel. - Lettre de M. Émile Pico!. Lellre de ~J. M. G. Constan!. - Lettre de Uiguel Mai a CharlesQuint sur l'évCque Paulo Jovio. Copie (Simancas, secretaria de estado,
1

�n6

BULLETfü HlSPANIQUE

legajo 1553, fol. 365). - Coilection Favre a Geneve, vol. l. Copies sur
Charles-Quint, 3 cahiers. - Enfqns de France en Espagne. Copies
d'apres le ms. Espagne &gt;18 des All'aires Étrangeres et les "Archives
Nationales a París, K 1483 (ces derniers ae H. Léonardorr). - Documentos relativos á los Delfines, hijos de Francisco I, dans la Colección
de documentos inéditos; t. ll.
3. Fiches sur Charles-Quint et sur les personnages de son temps.
4, Charles-Qujnt en France, 1539-40. - Lettres de rémission accordées par l'empereur Charles-Quin/ lors de son passage a Orléans
(,o décembre 1539), publiées par Jacques Soyer, dans le Bu/letin historique et philologique, 1908, Paris, 1909. - Lettre de M. Jacques
Soyer . .-.Not~s d'apre.s les ms . fran9ais3o86 et Dupuy 85, 3,5 et 591
de la Bibhotheque Na!Ionale de Paris.
5. Fray Prudencío de Sandoval. - Biographie et biblioaraphie. _
11
Copie de M • Paule Blanchard-Demouge du ch. XXXIV de Fr. Gregorio de Argaiz et de D. Gregorio Fernánde~ Perez, Historia de la
Iglesia y obispos de Pamplona, t. Ill, libr. XI, p. 65. - Notes sur
Sandoval el ses sources. - Lettre et carie de M. René Costos. - Lettre
de D. F. de Laiglesia aD. Julian Paz. - Lettre de D. Julian Paz, avec
des documents extraits des Archives de Sirnancas.
6. Historiographie espagnole, ilalienne et beige de Charles-Quint.
- Histoires Fécentes de Charles-Quint. - Chronistes. Trois lettres de
D. Jtrlian Paz, avec des documents touchant les chronisles tirés des
Archives de Simancas. Notes sur les chronistes. - Juan) Jinés de
Sepúlveda. , cahiers. Trois lettres de M. Léon Dorez. Deux notes de
M. G. Cirot concernanl Sepúlveda. Notes sur J'hístoire de Sepúlveda .
Documents sur la vie de Sepúlveda. - Cronistas aragonais. - D. Luis
Zapata. - D. Lorenzo de Padilla. - Lorenzo .Galindez de Carvajal. _
Florian de Ocampo. - Alonso de Santa Cruz. - Francisco Lopez de
Gomara . Compte reodu daos la Revue historiqÚe, de mars-avril 19 1 3,
des Anals of the emperor Charles V par Roger Bigelow Merriman,
Deux lettres de M. R. B. Merriman. ;'fotes sur l'hisloire de Gómara. Juan Paez de Castro. Notes de M. G. Cirot sur ses travaux conservés
dans les ms . de l'Escurial. - « La forma en que el oo, Paez trataba de •
escrebir su historia"· Copie du ms. 5938 de la Bibliotheque Nacional
de Madrid. - Barnabé Busto. Notes prises par 'l. G. Cirot sur Busto.
Deux lettrcs du P. Miguelez. Notes sur Busto. - D. Luis de Avila et
D. Pedro de Saiazar. Extrails pris par René Costes des Comentarios de
D. Lu_is de ~vil~, d'~pres les ms. de J'Escorial. Lettre du P. Miguelez.
Extra1ls pris d apres le ms. Espagnol 188 des Comentarios de la
Bibliolheque Nalionale de Paris. Notes sur Avila et Salazar. -Alfonso
de ~llo~ (de~x _cah'.ers). 1. Bibliographie.- ,. Manuscrit; et epreuves
de I arltcle ml1lule: Alfonso de U/loa et le comle Pierre-Ernest de
Mansfelt, dans le Bulletin hispanique, l XV, p. 445-450. Lettre de ~l. Lu-

CA.TALOGUE DES MA:'iUSCRlT!¡ DE

,r.

~1011.EL-FATIO

cien Romier. - Leltre· de M. Rodolpbe Reuss. - Notes d'Alphonse
de Ulloa pour les pasliches de l'Epjstola,·io de Guevara. - Pietro Marlire. - Paul iove (deux cahiers). - Girolamo Ruscelli. - Ludovico
Dolce. - Francesco Sansovino. - Frarn;.ois J•r. - Guillaume Snouckaerl. Lellre de M. Pirenne. - Guillaume van Male-:'licolas Mamera
nus. - J. M. de Garamendi, La batalla de Mülbherg (1547), dans la
Revista de archivos, bibliotecas y museos, nov.-déc. 1911. - Documents sur J'expédilion de Charles-Quin! a Alger (151&lt;1), dans la Colección de documentos inéditos para la historia de Espaíia, l. l, p. ~129 -l[fc ·
Copie. - Conde de la Viñaza, Los Cronistas de Aragón_ (discours
a J'Académie de l'Ilistoire de Madrid, 13 mars 1904), ~lad_nd, 1904.D. Juan Menéndez Pida), D. Luis Zapata (discours a J'Académie de
l'llisloire de :\Iadrid), Madrid, 1g 15. - Documents sur Cbarles-Quinl,
lirés des Archives Nalionales de Paris, K 1689. Exlraits. - CharlesQuinl. Bibliographie. - Notes de M. Lucien Romier sur Sleidan.
~ates de René Slurel. - Obra nuevamente compuesta sobre el gran
naufragio que (L la armada del invictissimo y calolico 1elior, el Emperador, Rey y seño,- nuestro le succedió en la conquista d_e Argel en ~l
més de setiemb,·e del año MDXXXXJ. Copie de D. Jose M. Oclav10.
de Toledo. - Compte rendu, daos la Revue Historique, t. XXXVII,
p. /1o5, de llermann Baumgarlen, Geschichte Karls V. - A. M. de
Barci~, Pompa fúnebre del empuador Carlos V (Rev,sta de archmos).
- Antonio Paz y \lélia, El libro de horas de Carlos V (ib1d.). - Portrails de Charles-Quint. - Padillas y .4cuñas en la comunidad de
Toledo (ibid.), etc.
i5f. Don Carlos. Etude biographique en lrois cahiers. - SaintRéal. - Exlrails de Strada. - Exlraits de L~is de Mayerne-TurqueL
- D. Cayelaoo Manrique, El príncipe Don Carlos conforme á los_
documentos·de Simancas, \ladrid, 186¡. - Ezio Levi, La leggenda dt
Don Carlos ne/ teatl'o spagnolo del seicento. dans la Revista de Italia,
juin 1g13 (dédicace). - Comple rendu, dans la Deutsche Literaturzeitung nº 3o, de 1914, de Ezio Levi, Storia poelic~a di Don Carlos,
Pa, ia, 1914. - Deux letlres de M. Ezio Levi. - Leltre de ~l. Henry
Marlia.
!52. Henry d'Arbois de Jubainville. Biographie. Renseignements
pris dans une histoire des d'Arbois de Jubainville1 r~di~ée par ~e
pere d'Henry. -Treize leltres de P.. d'Arbois de Jubamv1lle. Tro1s
Jeltrcs de L. d'Arbois de Jubainville. Carie de ,f. G. d'Arbois de
Jubainville. Deux: Iettres et une carte de· la vicomtesse de Jotemps.
Une carie de )!. el de }l•• F. de la Foil ye de Joux. Lettre de M•• Héli:ne
Samuel Berger. Letlre de Michel Bréal. Carie de M. Ferdinand Lot.
Lettre de M. A. Meillet. Garle de M. J. Vendryes. Tro1s letlres de
M. JI. Gaidoz. Leltre de M•• Cavaignac. '.'fote sur H. c!'Al'bois de
Jubainville par
Prou. Letlrede M. G. Perrol. Trois lettres de M. Bou0

,1.

•

�BULLET~N HISPA:SlQUE

CATALOGUE DES ,u:-.usCRITS DE ,1. ,10REL-FATIO

tillier du Retail. Lettre du D• Alfred Holder. Compte rendu de la
séance de !' Académie des Inscriptions, ou a· été Ju l'éloge sur Henry
d'Arbois de Jubainville. Lettre de Ia"Mere l\larie Réginald M. P. d'Arbois de Jubainville. Lellre du D' Alfred Holder aux membres de la
famille d'Henry. Leltre du professeur E. Windisch aux memes. Dt'.•peche du professeur H. Schuchardl aux memes. Copies. l\otice nécrologique sur M. [Charles] d'Arbois de Jubainville par M. Louis Lallement,
avocat la Co~r d'Appel de Nancy, s. d. - Discours prononcé sur la
tombe de M. Charles-Joseph d'Arúois de Juúainville, ancien bdtonnie,: de
l'ordre des avocats par 11. Depéronne, balonnier de l'ordre des arncats,
Nancy, 1875.
Travaux. Lettre de M. Salomon Reinach. - Lettres de Henry d' Arbois de Jubainville G. Paris et P. ~foyer.
Nécrologie. F. Lol, Revue historique, t. CIY (1910), p. :¡~8-233. Leite de Vasconcellos, Academia R. das Sciencias de Lisboa, abril 1910.
- J. Vendryes, Société d~ linguistique. G. Dottin, Revue des Iktudes
anciennes, avril-juin 1910. Salomon Reinacl1, Revue archéologique.
f:mile Chénon, Bulle/in de la Sociélé nationale des Antiquaires, 1912.
P. d'Arbois de Jubainville, Bihliographie des reuvres de I/enry d'Arúois de Juúainville dans la Revue Cellir¡ue, París, 19n. Guslav Fock,
Romanische Philologie und Lilleratur, Leipzig, s. d., J. Loth, Bibliographie des travaux de M. II. d'Arbois de Jubainvi/lP, Rennes,
avril 19co. M. Ernaull, Notice. J. Lolh, Les Études celliques, leur élat
présent, lezir avenir, extrait de la Revue internationale de l'Enseignement, París, , 911. Ferdinand Lot, Revue hislorique, t. CIV ( 1910),
p. 228-~33. Copie.
.
i53. El libro de Alexandre ( deux cahiers). 1. Texle de la Biblioteca de autores españolas, t. LVII, confrc¡nté avcc le ms. de Madrid
par M. H. ~forf et M. Saroihandy. - Comparaison des strophes du
ms. de Paris el du ms . . &lt;le Mádrid. - Variantes prises dans le ms. de
,\ladrid. - Fac-similé du dit manuscrit. - Note sur le ros. de Paris.
- Passage de l'Alexandre ulilisé par Gulierre Diaz de Gamez, d'apres
El Viclorial de l'Académie d'Histoire de ,tadrid. Copie du comte de
Puymaigre. Deux letlres de D. Antonio Rodríguez Villa avec le passage du ms. Collation de ce ms. par JI. Améaée Pages. - Fragment
de l'Alexandre de la Bibliotheque Jledinaccli. - Deux leltres de
M. A. Paz y Melia. - G. Baist; Eine neue Handschrijt des spanischen
Alexandre, dans les Romrmische Forschungen, t. VI, p. 292. - Carte
de M. Karl Vollrnoller.- Carte de )1. 11 . .\Iorf. - Lettre de D. Ramón
Menéndez Pida!. 2. Six fac-similé du ms. de )Iaé:lrid.
f54. Dª Maria Pacheco. ll:loge de D. Hurtado de .\lendoza par
Paul Manuce, d'apres le M. Tullii Ciceronis De Philosophica Prima
Pars (Bibl. Nat. R 9387). - A. Rodríguez Villa, La viuda de Juan de
Padilla. Relación histórica del siglo XVI, dans la Revista Europea,

a l'article intitulé: Doña .liaría
Pacheco, dans le Bulletin /zispanique, t. Y, p. 301-304:
i55. Dª Mariña de Aragon. Notes pour servir au mémoire intitulé: Doíia Jfarina de Aragon, dans l~s Étades sur l'Espagne, t. III,
p. 75-105, Paris, 1904. - Dem: letlres de D. José Ramón ,\lélida. Lettre de R. J. Cuerrn. - Carie de D. J. E. Serrano y Morales. Deux lellres de E. Castelot. - Leltre de 11. . Jos Yanden Branden.
- Lettre de D. F. Fernández de Béthencourt.
• i56. Dª Maria de Mendoza, femme de Francisco de los Cobos.
i\'otes pour servir a l'histoire de celle dame. - .llemoria de las joyas
que lleva mossen Juan perez á Valen9ia de mi
doña Maria de ,llendoza (Archives Nationales de París, K 1694, nº 16).
157. Poemes de Cock. Copie des Pocmes de Cock qui se trouvent
dans le ros. ,1-20 de la Bibliothcque Nationale de 11adrid, exéculés
par Antonio Rodríguez Villa. - Lisie des fonctionnaires de la cour
de Philippe 11, 1588. Ces listes ,icnnent d'un carnet de D. García de
Loaysa, chapelain et granel- aumonier du roi Philippe U. Copie
d'Antonio Rodriguez Yilla.
i 58. Gallophobie des Espagnols. Spanien Land Leule in den lelzten
Jahrhunderten vo1· Chris_lus von D' Hans Fertig, Bamberg, 1901-1902.
~ UIJsse Hobert, Étal des monasteres espagnols de l'Ordre de Cluny
au .1111•·,n-' siecle, 1ta¡ires les actes des visites el des chapitres générau.r, dans le Boletin de la R. Academia de la Historia, t. XX, 189:¡.
- Marce! Robín, Bemard de la Sauvetal, abbé de Sahagun, archevéque de Tolede(i,. 10'10-11211) el la réforme clllnisienne en· Espagne
au II• et au .w' siecle, dans École /\"alionale des Charles, Posilions de
theses, )l,lcon, 190,. -Joseph Calmette, La France el l'Espagne a la
fin du .u-• sii\cle. Revue des Pyrénées, Toulouse, 1904. - D. Tom.'.ts
)luííoz y Romero, Refutacion del op1ísculo Fueros francos, Les Communes Jranraíses en Espagne el en Portugal pendant la (sic) mayen
&lt;ige, ~ladrid, 1867. - V. n. Friedel, l?tades compostellanes. l. L'époque el le milieu 011 fut composé le Codex Calixtinus. Extrait des &lt;&lt; Olia
Merseiana n, Liverpool, 1899 (dédicace). Carte de U. V. H. Friedel. Ernest )lérimée, Note sur les archives municipales de Burgos et les
travaax historiqaes de M. Anselmo Salud. tpreuves. - Les chansons
des pelerim de Saint-Jacqaes ... par l'abbé Camille Daux, -;\lontauban,
1899. - ,ote sur le pelerinage des Franc;ais
Compostelle. D. Jaime Balmes. i\'otes bibliographiques. Bióliografia cronológica df
Balmes ordenada per Antoni Palau, Barcelona, juin 1915. Carte du
P. José 11" de ElizondÓ. - Anlipatia de Francesi e Spagnuoli... del
dollor D. Garlo Garsia, tradotta di Spagnuolo in italiano da Clodio
Vilopoggio, Yenelia, 1660.
159. Document de Charles VII, ~oi de France, confirmant certains priviléges accordés par Charlemagne aux habitants de la

n8

a

a

a

a

u janvier 1879. - ~otes pour servir

sm

a

�,3o

DULLETIN lTISJlÁNIQUE

CA.TA.LOGUE DES lL\:\'JJSCLHTS DE 11. )!Ol\EL·FATIO

Catalogne, Montils-les-Tours, octobre 1445. Transcription du document d'apr~s Je ms. des Archives Nationales de Paris, JJ 177, n" ,o~.
- Cartede M. A. Thomas . - Notes de M. Rcné Poupardin. - Garle
de M. Frarn¡ois Delaborde. - Deux leltres fte M.F. Valls-Taberner.
- M. FranQois Delaborde, La Vraie Chronique du religieux de SaintDenis, dans la Eibliotheque de l'École des Charles, t. LI, p. 93-r ro.

t . XII et .XIII. Notes sur cet al'liclc. - D. Francisco de Quevedo.
TrÓis cahiers .•- Cami!le Pitollet, Un épisode inédil de la carriere
scienlifique de J. B. Muñoz. Les mss. historiques de Suarez de ftfendo9a,
dans la Revue des langues romanes, t. LV, Vle sér. t. V, novembredécembre rgu. - D. Antonio Elias de Molins, Felipe IV y Galcerán
Albanell, dans kl Revista critica de historia y literatura espa,í.olas,

160, Deux ca:hiers. Bibliographie espagnole . Notes su'r certains
mots 1 personnages et coutumes espagnoles.
i6i. Fernán Caballero. Préparation au mémoirc intitulé: Femdn •
Caballero, d'apres sa correspondance avec Antoine de Latour, daos
Études sur l'Espagne, t. lll, p. &gt;79-370, Paris, 1904. - Correspon-

portuguesas é hispano~americanas, Año Y, avril et mai, 1900. - Discursos leidos anle la R. Academia de la l/isforia, en la recepción pública
del señor D. Juan Pérez de Guiman y Gallo, ,Maclrid, 1906. - F. Eys-

dance de Fernán Caballero a,•cc A. de La tour. Extraits. Cahiers r a 3.
- Famille de F. Caballero. Cahiers 5. - Notes. Cahier 7. - Acte de
bapleme de F. Caballero. Lellre au 8) ndic de La u san ne par~!. Aymar

de Crusaz. - :Xotcs sur Jaques Louis ChALry de la Fosse 1 communiquées par M. Jean Lemoine, d'aprCs les Archives du ~IinistBre de la

Guerre.
,
i62. D' Catalina de Mendoza. Préparation a l'article intitulé, Une'
mondaine conle!nplalive" au .J1 1" sif!cle, Catalina de Jlfendoza, dans le
Bullelin hispanique , t. lX, p'. 238-26&gt;. -- 'lotes se rapportanl a cet
1

-

article · fac-similés du British ~luse □m, ele. - Lettre de D. Eduardo
de Hin~josa. - Une mondaine CDnlemplatiue) etc. (e:s:emplaire annoté) .
163. D. Iñigo de Mendoz3. Nolcs pour la biographie de ce pet·son•
nage. Copies tirées des Archives ~alionales de Paria et du British
Museum. - D. Luis de Mendoza 1 marquis de Mondéjar. ~oles et
copies. - Jacques Flach. Le sieg• de Paris en 1590. Communication
.faite a L'Académie des Sciences morales etpolitiques, le 10 octobre 19/!1,
Paris, s. d. - Charles Valois, Un des chefs de la ligue a Paris.
Jacques de Cueilly .. . Paris, 1910 (clédicace). - Albert Mousset, Un
résident de France ·en Espagne au temps de la ligue (1583-1590),
Pierre de Séguson, Paris, 1908 (Mdicace). - Du rn , Les drotls de
l'infante lsabelie-Claire-Eugénie a la couronne de France, exlrail dn
Bulle/in hispanique, t. XYI, p. 46-79. Trois leltres de \l. A. Coster. -

Leltre de M. Paul \lonceaux. - Leltre de D. Antaine Rodríguez Villa,
avec une copie de sa main, de la Bibliotheque de !'Académie de l'Histoire de Madrid 1 concernanl l'enlerrement de D. ~laria de Mcndqza,

femme de D. Jñigo de }lendoza. - Leltre de D. Hamón Menéndez
Picfal, avec une copie de sa main d'un ms. de la Ilibliotheque du Hoi
aMadrid: "Memorial del Pleylo que se trata en el Consejo enlre el
Señor Almirante de Aragon y Don lñigo de Mendoc;a sobre los estados
de MondejarJ&gt;. - Leltre de D. Angél Salcedo Ruiz.
164. Littérature politique du xvn· siécle ihlienne et espagnole.
Préparalion a l'article intitulé: P. Ippolito Camillo Gµidi, Cadula del
conte d'Olivares l'anno ,1/. DC ..lXXXIII ... dans le Bulletin ilalien,

senhardt, Mitlheilungen aus der Stadtbibliolhek rn Hamburg, 18841889, 1-VI. - Lettre de M. A. Coster. - Deux lettres et une carie de
M. Arturo Farinelli. -

Deux leltres et une carie de ~f ....Paolo Negri. -

Lettre, carte et notes sur lppolito Guidi par M. Amilcare Hamazzini. - Letlre du. Directeur des Archives d'État a Modime.
i65. Historiog.raphie de Philippe II. Dichos y hechos de Felippe JI
por el licenciado Ballasar Porreño, Madrid 1 1663. lndcx des personnages. - Philippe H. Xotes en deux cahiers . Dans Je second, ·minute
d'un cours sur Philippe II. - Jnstruccion y advertencias que embio

Julio Claro al S" D.Juan de Auslria quando el Rey N'" Sº' le embio por
governador de los estados que Su .llago1 tiene en Italia. -

Inslruclion

a la gúarda mayDr de la S" Infante, d'apres les mss. des Alfaires
Étrangeres. Esp . móm. et docum. 237, IT. 185-186. - Luis de
Requesens A Philippe ll. J. de VerQos_a a Philippe 11, Deux notes
de J. de Ver,osa á (;ayas. Copies de M. Lucien Romier, d'apres les
Archives de Simancas, - Carle ele la marquise Arconati-Visconti
(Lettre de Charles IX a Philippe 11, février 1563). - Causes de l'abdication de Charlcs-Quint, d'apres Strada. - Molley. - Ulloa, sur les
campagnes du duc d' Albe aux Pays-Bas. -Chronistes de Philippe U:
Calvete de Garibay. Deux lettres de M. Louis Brandin. - Nolice
sur Luis-Prosper Gachard (1800-1885). Balletins de l'Académie de
Bruxelles. - Émile Longin, Philippe lf, l'histoire el la légende,
BesanQon, 1914 (dédicace). - Liste des lettres de Vargas a Philippe 11
et l'empereur Ferdinand ( r 562), d'apres les Archives Nalionales de
Parisi K 1710. - Vida de los privados (deux cahiers), d'aprCs le ms.
Esp. 338 de la Bibliothlx¡ue 'lationale de E'aris. Copie. - Discurso
critico que contra el gobierno del S' /ley D. Phelippe Jl. . escribió el
judiciario Yñigo Ybanez de Santa Cruz. Copie d'apres denx mss. des
Affaires ÉtrangCres de Paris, m{•m. et doc. Espagne I et :J3g. -,- Dis•
curso crítico, etc. Copie, par M. Albert Mousset, dans le ros. Egerton
3,g du British )luseum. Lettre de M. A. Mous'set. - Estilo que guardó
el Rey nuestro señor Don Phiüpe segundo en el despacho de los negozios

a

desde que comenzo a valerse del secretario Maleo T'azquez asta que

murio. Copie de M. ~lousset, d'aprcs le ms. E~erton 329. - Carta
· escrita del s'º jr. Geronymo Vallejo de la orden de S'º Domingo al rey

�•

BULLETIN TIISPANIQUE

Don Philippe 2°., . Copie de M. Moussel, d'apres le ms. Egerlon
3.9. - Philippe 11 . Testaments el v~ria. Copie. - Philipe 11. Jnstructions. Copie. - Instruclions du 3ojuillet 1596. Copie. - lnslruclions
diverseS. - Instructions, 1598. Copie. y 1\lelia. - Lellre de M. Gustav Turba. -

Cartes de D. Antonio Pat.

D· Gustav Turba, Beilriige
zur Geschichte de,· llabsburger. J. Aus den letzlen Jahren des spanischen [(onigs Philippe ll, Wien. 1899. - Mort de Philippe ll. Notes.
- Palma Cayel. - Loys de Mayerne Turquet. - Traduclion de
Philippe U des Enseignemenls de saint Louis. - II. Fram;ois Delabordc1 Le texte primitij des Enseignements de sainl Louis d son jils,
dans la Bibliolheque de l'École des Charles, t. LXXIII, p. 73 et 237. -

CÁ.TALOGUE DES MA.NUSCRITS DE i\f, MOREL-FATIO

233

Bruxelles, i " décembre 1643. Copie. - Copies de la collection Peiresc
Liste des secrélaires de Philippe IV (1621-1636). -

a Carpentras. -

Mémoire sur le gouvernement de Yalencepar Fray Miguel de Carranza

(Nouv . acq. fr. 5054, de la Bibliollleque Nationale de Paris). Copie.
- Copies tirées des rhss. de la Bibliotheqne Nalionale de Paris. Coupures de journaux.
,

l.71.. Fray Luis de Grenade. Deux exemplaires du comple rendu
(Bulle/in hispanique, t. IX, p. rn3) de Obras de Fr. Luis de Granada . ..
por.Fr. Justo Cuervo, 6 vol., 1906. - Lettre de Fr. Justo Cuervo. Francisco Pacheco, Libro de retratos . - Biographie de Fray Luis de
Granada, avec son portrait. -

a la

Bibliographie des livres de Fray Luis

Antonio de Herrera. Notes. Deux lettres d' Antonio de Herrera (Biblio-

de Granada conservés

theque Nationale de Paris, ms. frarn;aís 23.0511, fol. 116 el 125). Copie
parlielle. - Luis Cabrera de Córdola. Notes. - Philippe II. Cours du

des mots importanls dans les reuvres de Fray Luis de Granada.
l. 72. Karl Vollmoller. Dix-neuf cartes et deux lettres de bl. Karl

Coliege de France de 1913. -

Fac-simil~s du British ,\luscum: Anto-

nio de Herrera, Luis Cabrera. de Córdba, Dl Eufrasia de Guzman,
Calrnlle de Eslrella, la princesse de Ascoli.

f66. Lamothe le Vayer. Notes el bibliographie. - De la contrariété d'humeurs qui se trou.ve enlre cerlaines nalions _el singuliCremenl
entre lafranraise el l'espagnole .•. Paris, 1809 (exemplaire annoté).
l.67. D. Diego Saavedra Fajardo. Copies de lel!res et de consulle_s,
de D. Diego Saavedra Fajardo, d'aprCs lcsArchivesNationalcsdeParis,
· K 1!120. - Azorín, dans El Correo Espaifol du 12-2!¡ janvier 1915
et dans !'A BC de 9-ll janvier 1915.
:168. Medinaceli. Trois épreuves du mémoire intitulé: Les archives

et la bibliotheque des ducs de Medinaceü, dans le Journal des Savants,
1916, p. 385-395. - Notes pour ce mémoire.. -G. Daumet, Louis de
la Cerda ou d'Espagne, dans Je Bulletin hispanique, t. XV, p. 38-67.
- 11. Fran9ois Delaborde, Un arriere µetis-jils desaint Louis, Alfonse
d'Espagne, daos le Recueil des travau.x d'drudilion dédiés (1 la mdmoire
de Juli.en Havet, Paris, 1895, p. 411-42¡. - G. Daumel, Les lestamenls
d'Aljonse X le Sauant, dans la Bibliotheque de l'Éco/e des Charles,
LXVII, p. 70-99 (dédicace). - Deux carles de D. Gabriel llolina. Garle de D. Julian Paz. - Lettre de D. Antonio Paz y i\!elia.
169. Textes latins espagnols d'intéret historique. Alvar Gomez.
Copie et noles. · Paul Jove, Comunidades. Copie.
l.70. Copies de textes espagnols. Inventario del Colegio de San Bartolome de Salamanca (1433-1465), d'aprcs le ms. espagnol 524 de la
Bibliotheque Nationale de Paris . - Colléction Beltrán aux Archives
Nationales de Paris: Testament du comte•duc d'Olivares; Vicente
Marina; Inventario de los bienes temporales del D' Arias Alonlano;

Regalos de boda.

xv111'

siecle; Catalogue des documenls divers de la

Collection Bellrán, par G. Daumet. - Certificat de scrvices donné par
le duc d'Albuquerque a D. Femando de :.'Joroiía, comte de Linares,

Bibliotheque Sainte-Genevicve. -

Liste

Vollmoller. - Prospectos des Mélanges Chabaneau, en franQais el en
allemand. - Rundschreiben an den Verherliehen Vorstand der
Gesellschajt Jür Romanische Literatur. Quatre lettres. - Épreuves
du Libro de Alexandre.
l.73. Le,;on d'ouverlure faite au College de France, en 1907, Copie
qui_ a servi pour prononcer la lei;on au College.

l.74. Candidature au Collége de France (l.906). Leltre de R. J.
Cuervo, de la marquise Arcouati Yisconli (deux), Ji. Felix Naquet,
A. Chuquet, Ch. Ilémont, de Mille Gastan Paris, de M"'" Cavaignac,

M·• Paul Meye,, M. lwulet, 111. E. Mérimée, M. H.Hauvelte, }l. Meillet,
M. Levasseur. Carlesdu gónéral )Iojon, M. Henry Roujon, M. et.llf••G.
Fidiere des Prinveaux. 1 M. W. Foerster, ~I~. Arthur de Boislisle. Articles

du Temps, du Journal, de la Franlifurter Zeitung, de la Nació
catalana.
l.75. Antonio Perez. IV. Lellres d'Antonio Perez, écriles pendant
son séjour en Anglelerre et en · France. Découprires ele L'Espagne
au .xvr et au .rru~siecle, Heilbronn, 1878.-Extraclos de documentos
originales sobre Antonio Penz, por Don Manuel Landeira, Madrid,
1850 (Documentos inéditos para la historia de Espaíía, t. XV, p. 3975ir.3). - csoles sur Antonio Perez el copie de mss. de la Bibliolheque
Nationale de París.
176. Livres de la Mazarine. :'iebl"ija, Jolm Minsheu, Alonso llernandez, Amadis de Gaula, Primaleon, Diego Qrtuñez de Calahorra,
Juan de Palafox y Mcmdoza, Carranza, ele.
i77. Les faux Sébastien. Extratts des carlons K 1676 et 1677 des
Archives N"ationales de Paris.

A. MOREL-FATIO.

( A suivre.j

�BlBLIOGRAJ;&gt;flIE

BIBLIOGRAPIIIE
General Burguete, Rectificaciones hisl6ricas, de Guadalele &lt;Í

Covadonga y primer siglo de la Reconquista ele Asturias,
Madrid, Sáenz de Jubera, Iler·manos, editores, calle de Campomanes, ro; 1915, 321 pages, petitin-8°, avec 6 cartes.
Cel ouvrage se divise en deux parties : l'ei;itrée des Musulmans en
Espagne et la campagne de résurreclion. Le résumé de la premiere
partie, d'apres l'exposilion, j'allais dire le roman, du géñéral Burguele,
est celui ci. Roderic ayanl supplanté les fils de Witiza, ceux-ci voient
leurs prétentions appuyécs 'par Julicn, seigneur de Ceuta,' qui intéresse
á leur cause Mousa et les Arnhes: une premiere expédilion est envoyée
en reconnaissance avec Tarik, qui s'empare de Gibraltar, et, suivant
les indi'éations de Mousa, occupe la sierra de Rondá, position presque
inexpugnable et qui assurela sécuritó de Gibraltar. Pour faciliter son
entreprise, Julien avait par ses émissaires fomenté une révolle chez les
Yascons, au nord de l'Espagne, éloignant ainsi Roderic du point de
débarquement des Musulmans. C'est en voulant les chasser de cette
rcdou~e nalurelle que ce prince leur livra bataille sur le _cours supérieur du Guadalete pres du petit lac de Salado ou de Fuente Piedra,
el non pres du lac de Jánda, situé plus au loin au sud-ouest, reconnu
par tout le monde jusqu'ici comme le théatre du combal, au sud de
Medina Sidonia, et traversé par le H.io Barbate.
Pour arriver démontrer sa these, le général Burguete, qui n'est
pas arabisant, tourne et retourne les textes pour en arracher ce qu'ils
ne'disent pas et raisonne comme pourrait le faire un tacticien des
lemps modernes et pretant aux Arabes un plan arreté : pour un peu,
il nous ferai~ assister au conseil de guerre ou. ce plan a été établi. U ne
se rend pas compte de ce que fut l'expédition musulmane en Espagne;
d'abord simple razzia, saos autre but que le pillage : c'est ainsi que
de l'Égypte les Arabes avaient procédé dans le ~laghrib 1, et que les
razzias, dont la plus connue esl celle de'Abd Allah ben Sa'd, précéder.ent les expéditions régulicres de ;\}o 'aouyah ben Hodaidj et de 'Oqbah
ben Nafi' . . . C'était aussi l'opinion des fils de Witiza et la preuve en
est dans la conduile q?-'ils tinrent pendant la bataille, ainsi que l'a

a

1. CC. Akhbar .1/adjmoua', éd. Lafuenle y Alcanlara, :lladrid, 1867, in-8•, p. 8 du
Lexle; El Maqqari, Analectessur l'histoire et la littératuredes Arabes d'Espagne, Leiden,
1855- 186 r' l YOI. in-8·' l. 1' p. 16,.

bien élabli Dozy 1. C'cst une singuliere erreur de dire (p. 56) que
le comteJulien, suivantloules les chroniques, avait, par des émissaires,
provoqué des révoltes chez les Vascons pour tenir Roderic éloigné
pendan! le débarquem~nt d'un corps d'armée musulman destiné
soutenir les prétentions des fils de Witiza. Il est absolument invraisemblable 'q ue le seigneur de Ceuta, qui relcvail au moins nominalement de l'empire byzanlin •, put amir des relations avec les populations mal soumises du nord de l'Espagne 3. Quanl au plan de la
bataille, il est con&lt;;u d'aprcs celle supposilion donnée comme une
certitudc, qu'elle se livra sur le cours supérieur du Guadalele '1. Celte
certitude est lelle que les opérations militaires sont décrites avec
une précision d'aulant plus singuliere que les chroniques ne nous ont
· laissé qu'un récit asscz confus. Il est nai que le général Durguele
appelle comme garantie « la alta mentalidad del gran Estado major
alemán», qui en savait peut-clre encore moins que lui sur ce sujet.
Un aulre exemple de procédé de l'auteur est celui ou. apres avoir
supposé, d'une fa9on toute graluite, que les prisonn~ers faits la
bataille allerent grossir les troupes musulmanes (p. 67: Es de suponer
que el ejército ... ) il revienl sur cette idée,· non plus sous une forme
dubilalive, mais en l'alllrmanl puremenl el sirnplemenl, p. 78: Envió
candillos ... con tropas mixtas de 90Jos y berberiscos ». Le récit du
siege de ?llérida (p. ~o) nous olfre encore un exemplc de pareilles
assertions hasardées tort et travers : on lit en eífet : re Don .Jalián,
prosiguen diciendo los historiadores arúbigos, es llamad6 urgentemente por Tarik, r¡ue se impacientaba ante la resistencia de J/éri&lt;la ».
Or .Mérida ne ful pas assiégé par Tarih.; et /ous les historiens ·arabes,
l'auteur de l'Ald1bar medjmo11a, lbn 'ldza ri, En Xoua'i~i, Ibn 'uayam
ap. El ?llaqqari, lbn el Athir ne menlionncnl que Mousa ben l\'osair
comme ayant assiégé et pris la ville.

a

a

a

a

0

, . Dozy, Histoire d,,s .lfusulmans d'Espo:1ne, Leiden, 4 Y. in 8' , 1861, l. II, p. 3~.
•· Cí. les argumcn\s réunis par Dichl, l'.lfri,¡ue by=antine, Paris, 1896, in-8•,
p. 586 58í. G'csl égalcment l'opiuion d'fülnardo de Saa\'cdra, Estudio sobl'e /á invasión
de /.is ,trabes en España, ~ladrid, 1891, in-8•, p. 48-\9. Codera (Estulios críticos de
Historia arabe tspa,1ola, 1" série, Zaragoza, 1903, 1 , ol. in-12), y \'Oit (p. 88) « un
Gomera pizanlinizado ,, tandis que Juan :\tenéndez l'idal (Leyendas del último Rey
Godo, \ladrid, 1906, in-8', p. 84), en fail un princc des l3erberes Ghomara.
3. On peul s'élonncrque)l. Burguctc li'ail.pas produit,a l'appui dcsonasscrlion,
le témoignagc de Juan de )folina, lrad.ucteurdc.Ja Crú11ira de los reyes de Aragón, et
du libro: de .1/emorias de las antigurdacle., y cosas notables del monasterio de s. Joan
de la Pe,in, qui font d~ Jnlien nn comtc de Canlahria {cf. Juan '.\lcnéndcz Pida!,
Leyendas del úllirno Rey Gqdo, p. 81, note 5¡. Nolons pourlanl que l'auteur a cu Je
bon seos de rejetcr enlieremeut ta légeode ue la Cava (la filie de Jfilien), que
Fonrnel, malgré sa prudence, arnil aumi&gt;c san, difficulté (les Be,bers, 2 vol. in-4•.
Paris, 18¡5-1R81, L 1, p. Hg).
~- La r¡ueslion é-Lail régtéc depnis les recherches d'F.duardo de SaaYedra (Estudio
sobre la invasión de los trabes e/1 España, p. fió-f.9). 11 etit fallu, puisque ~l. llurguele
reprenail h •1ucslion, discul&lt;Jr lts argumcnts de "iguC'l :\lancheiío, La Batalla del
Barbate, Arcos de la rronlcra, 189a.

�IUBLIOGRAPHJB
BULLE"fl.L"í HlSPA.:'\lQUE

a

•

La seconde partie du livre ·est consacrée
l'histoire de la résurrectionde l'Espagnechrétienne et des premiers rois desAsturicsjusques
et y compris Alfonse II. C'est une des périodes les· plus obscures de
l'histoire de la Péninsule. Comme l'écrit fort juslertlen( Dozy 1 : (( Les
Musulmans se dirent qu'apr0s tout, une trentaine d'hommes (les compagnons de Pélage) n'étaient pas 3. craindrc et que ce serait peine
perdue que de s'aventurer pour eux ·dans cette dangereuse vallée o-U
tant de braves avaient déj8. trouvé une morl sans _gloire. )&gt; Bien
entendu, il n'y a pasa faire élat des di res de Conde, de Viardo\ et des
historiens franyais ou espagnols qui les ont reproduits, mais sans
aller aussi loin que le digne successeur du jésuite Masdeu, Somoza
García Sala, qui, dans son ouvrage, Gijon en la historia general de
Asturias, considere comme imaginaire le recit du cOmbat de Covadonga et n'y voit qu'une imitation de !'affaire de Roncevaux, on peut
le regarder comme sans importance au poinL de vue réel. Ce fut, si
l'on veut, l'étincelle qui donna le signal de la résurrection, mais une
simple élincelle qui faillit s'éteindre plus d'une fois : par un concours
de circonstances favorables, elle atluma l'incendie qui devait consumer
la domination musulmane en Espagne et ne s'éteindre qu~en 149:1.
Apres une longue et minutieuse description des montagnes de la
région des A.sturies, l'auteur oppos~ aux. récits des Musulmans qui ne
dissimulent cependant pas les défaites, les di res de Dulcidio et de
Sébaslien de Salamanque en avouant cependant qu'ils exagCrent un
peu (non exentos tampoco de exageracion) 2 . C'est cependanl sur ces
Chroniques 3 c¡ue s'appuie le général Burgacle 1 pour l'l)istoire de la
reconqu6te, toutefois en les.rectillant par enJroits, a l'aide des lravaux
de Dozy, á qui il rend pleine ,justice (p. ,og). Notons cependant que
l'accord d'AlfÜnse 1~, avec les Berberes méconlents des Arabes est une
simple supposition sans prCuve aucune et que l'opinion de la similitude des doctrines d'Elipand et de Félix d'Urgel (l'adoptianisme) avec
les dogmes des Berbercs non-conforroistes, ce qui aurait amené une
sorte de fusion, est absolument gratuile. L'autcur semblc avoir confondu l'islamisme et le kharcdjisrne; taus les musulmans, ó¡::thodoxes
ou hétérodoxes, peuvent etre considérés comme des adoptianístes.
1. Histoire des .Masulmans d1 Espagne, t. ll 1, p. 2 2'.
,. Le P. Tai!han avait- ccpendant fait justicc déjil des fanfaronnades rclcvécs
daos la Chroniquc d'Alfonsc 111, Vanonyme de Cordoae, chroni&lt;1ue rimée des deruiers
roif de Tol~de. Par is, 1885, in-f", p. 191. On peu t y joindre le_ ro man de .Pélageel de
sa sceur dans la chronique léonaise. Cf. Cirot, La Ghronique léonaise, Bordeaux, 1920 1
in-B•, p. 30"'31 et parliculikrcment la noto ir-onlque, ibid., p. 3o S ,, note 4. De mCmc
l'ouvrage d'A.cacio Pcrez Pral, Couadon9a (Madrid, 1890, iu-8°): ce n'esL, a part u11c
description pittorcsque des Jieux 1 qu'une sórie de légendes sans fontlemen t hislo•
rique. C'esl e11core le résumú de Dozy, J{istoire des Jl[u.sul1nans d'Bspagne, t. Iil,

p. 22-23, qui est le plus exacl.
3. Cf. sur leur valeur et surtoul Jeur inspiration et lcurs tendanccs, Dozy, Recherches sur l'histoire et la litl.érature de l'Espagne pendant le Jfoyen-A.ge,.Leiden, 2 vol. in·S•,
L. l, p. ,4-20.

.

Au reste, ce ne fut qu'en 4o

u'eu .
.
237
rection des kharedjites 7 t ·(
t heu en Afr1que la grande insurnekkarites ou abadhites' e ~ est peu,Rrobable que Jeurs doctrines
PEspagne au temps d'A' l~e us'slent deJa répandues dans le nord d;
.
'
1onse 1~ q e 1
h
.
regner de 739 a 75- et lbn KI Id' u
es e romques latines .font
t
¡
rn oun de 75, a 759 E t
au eurs, arabes ou chréticns . d'
.
n out cas, les
Vierges, ol.1 l'auteur voit , nten L~ent nen . Pour le tl'ibut des Cent
. ,
une entalive de ra
b
e cments maraaatos et b b'
. .
pproc ements avec les
1 .
~
er eres, lCL encare rhypothe
.\
gratu1te et aussi peu adro' 'bl
seest enllerement
mylhe solaire: les nual'J'es o1~sl~s e que c~lle_ de Braga, qui y voit un
d'un theme légendair; b.
apsaras rnd1ennes'; c'est l'application
ien connu au Masen A
td
pl us ancien est celui du tr'b t d .
. ge e ont le type le
par les Athéniens au :Mino,tau e Jeunes'gens et de jeunes filles payé
ure.
Dans son résumé du re n d'Al
a m'étendre ici l'auteur a lag .e .,ron~e ll, sur lequel je n'ai pas
bilitaot (p. 28G). Décidé1
tsL~lgultere idée de citer Conde en le réha.
nen , 1 est des morts qu'il f t ,
n est pas seulement Dozy ui a exé
.
.
au qu on tue. Ce
falsifications: c'est a ss·qc d
cu;e .n~agLstralement Conde et ses
, .
u I o era y Za1drn , ll
• ,
a d1sc11Ler la Lhéorie qui fa'L d M .
·
Y aura1t egalement
L'aulcur dit bien qu'il n'a .·' . es ~ ª.1agatos un peuple parliculier.
. •
11enrnvente(p 3o,) M • 1
..
1 s y prend non pas
• .
. . .
. a1s a marnere dont
1
'
memc poursolhc1terun text
•
ce qu'il ne contient pas et .
. I' d
e, ma1s pour en Lirer
inspirer de la confiance. co:~l))~rl ad-. es_sus ses hypolhCscs, ne peut
•
.
'
t e Je e isa1s en commen('!lnl 11
, .
( 3
Y"'
•
en ,a1t
l avcu mvolontáire quand il s''I'
live qui ne s'appuie que sur
p. o4) ~onlre « la critique néga~
beaucoup que de déblai·er le'
?cuhn~entaL,on adéquale. » C'est déji,
.
Lenatn istorique de to l l
qut ont pu s'y entasser· mais
t. .
. .
u es es erreurs
a les remplacer par les 'rantaisi:: et;v:1I serait mut,~le s'il a~outissaiL
par une idée préconQue: ¡¡ suffiL d:li~1y~olheses_d un espnL dominé
}?our s'en conv8.incre.
e es dermeres pages du livre

u::~e

On peutenoutre reprocher al'auteur
.
.
sans savoir l'arabe ce qui 't ·t
d' nonpasd avo1rabordésonsujel
.
.
'
e a1 cepen ant d'une exlrém .
ma1s, malgré cette ignorance de s'Ct 1 , d
.
e importance,
qui suffiraient a elles seules p,our d, r~ ~nce ans des interprétalions
eprec1er sa these Je n
. 1
.
·
e
pu1s
re ever
lGoutes les erreurs : il me suffira d' en d,es,gner
quelq
uadalete ne peut signifier río tercero il
.
ues-unes. P. ;i1,
nrabe vulgaire talit; la note I de la ~(Te aura1t f~llu thalith, ou en
l'auteur confond le nombr
d ' 1 p o _l3 est egalement fautivc:
J'explication de guad'l e or ma _avec le nombre cardinal.- P. :;i4
i uca par {t no de la conllu
.
,
,
admissible; on aurait dit tviidf lliqii '(avec l'article)
Lenc1al
n. n est pa5:
~
•
es
ex1cographes
1
1 · T· Braga, O pouo portugue" · L. bo
2. Decadencia y desopa.rición
l~~ Aal, 1886,:_; "ºl. in-12, t. 11, p. 445·446.
8
12
x
Cf
•
"
niorau~es en España: Zara'"'
,~:i 1,.
• aussi Jacqueton Lf::S A h.
•
,:,oza, 1 99. inP
l' ,l.lr,érie, Alger 189~ in-8'
'8
re ives espagnoles du Gouv~rnement général d;
•
1
,p.9-109.

de

·

Bull. hupan.

�BlJLLETil.'f 1:USPANIQlJB

.áIBÍ.IOGRA.PHiE

arabes ne donnént pas moins de qualorze formes de m.asdar él la pl'OmiCre forme de la VIQt J'ai choisi 1a plus usitée, mais ces quatorze
formes ne désignenl pas le confluenl de deux rivihes: il aurait fallu
cmployer le participe passif de la vu1 6 forme et dire wddí lmolqayá.
El aussi que signifierait le fleuve du confluenl? - Dans la note !l de
la page 23 , nous trouvons « beca en arabe signifie vaca; y Becca, hizo
llorar,,. Baca ne signifie pas vache; c'est baqarah (avec un qa})1
tandis que balw, pleurer (1· forme bakka, faire pleurer) s'écl'it avec
un ka/: les deu:x. racines o'onl r.ion do ·commun. - P. 165, l'auleur
supposeque Ali bab signifie &lt;&lt; porte d"Ali 1) , ce qui est contraire a la
syntaxe ara be : on aurait dit Bab Ali. - P. 007. Avant de dire que les
livres d'lbn Hayan sont perdus en majorité, le général Burguete
aurait pu consulter Brockelmann, Geschichle de,· arabischen Lilleralur 1, t. I, p. 338, ou au moins Codera y Zaidin, Misión histórica en
la Argelia y Tunez2, ou encore Paul Boigues, Ensayo bio-lJibliográjico
,obre los historiadores y geógrafos arábigo-cspaño/,s 3, p. 15,-154.
11 y a a douler de la prélendue origine bel'bere attribuée a des noms
comme Arcenorio , Arcobio 1 Argolibia, Coriscao (p. 2:13) et la liste
donnée p. 14:1:. Je puis affirmer qu 'aucun de ces noms ne se rapporle
une racine berbhe connue. - P. :145. L'étym.ologie de Mouregalo
par mourogato, homme-chat (qalt en arabe du Maghrib signifie chal
et non rasé) est au moins bizarre. - P. 089. lbn ldzari (lbn Adhari )
ne compasa pas une « histol'ia de los Omeyas &gt;) ; son histoire de
l'Afriqueet de l'Espagne, intitulée At Bayan al Moghrib·, !'étend jusque
bien apres la chute des Omayades.
l\ENÉ BASSET.

bout du doigt les théories qui ont cours sur l'archéologie monumenlale et sait les appliquer judicieusemen·t Quand j'aurai ajouté que
l'illustration , souvent ingénieuse, est largement comprise., on se rendra
comple de la valeur du Iivre. M. M:\le, en le présenlant a l'Académie
des Inscriptions, a porté témoignage que l'ouvrage de M. Puig est
l&lt; un des plus intéressants qui aient été consacrés dans ces dernieres
années a l'art du mayen 5ge ».
Dans les pages oll il recherche les origines de l'arcbitecture calalane du x:ue siCcle, l'auleur fait une large part aux influences du Midi
de la France. Pour un Frarn;ais qui est un vieil ami de la Catalognr,
c'est toujours unejoie nouvelle de noler ces affinités Jointaines et profoudes qui unissent intimement les civilisations et les Ames memes
des deux pays.
J.-A. B.

a

a

L'Arquitectura románica á Catalunya, vol. 111. Seg/es

XII

y

XIII,

par J. Puig y Cadalalch, A. de Falguera y Sivilla et J. Goday
y Casals.
Le Bulletin hispanique ne . peut pas laisser passer, sans la saluer
d'un mot de sympathie, l'apparition d'un travail aussi important que
celui de M. Puig et de ses collaborateurs. Avec ce t. III, en deux volumes, l'ouvrage compte ::1.100 pagés et 2.240 figures l
Voila un pays qui possede une tres nombreuse série d'églises
romanes. Le méme pays a eu la bonne fortune et le bon esprit de
conserver des archives d'une richesse admirable, qui permetlenl
d'écrire l'bistoire de ces églises. Un hornme s'est adonné a cette
a,u vre: architecle de talen!, il possede a fond la science technique qui
vivifie l'archéologie; aimant avec passion les antiquités de sa terre
catalane, il s'est fait érudit pour les mieux comprendre, pelerin. pour
les interroger sur place et leur arracher leur secret. Il conna:it sur le
\Veimar-Berlin , ~ vol. in-8•, 18 08- 190~.
2. ~h.1rid, 18!.J 2, in-a• , p. 86 el rnivaoti:s.
. 3. Madrid, 1898, in-8•.
1.

Fueros leoneses de Zamora, Salamanca, Ledesmu y Alba de Tormes. Edición y estudio de Américo Castro y Federico de Onís. /.
Textos. Madrid, 1916, 341 p. gr. in-8°. - Fueros castellanos
de Soria y Alcalá de Henares. Edición y estudio de Galo
Sánchez. Madrid 1919, xv-327 p. gr. in-8°.-Chaque volume
12 ptas. (Publications du « Centro de estudios históricos " -)
La publicalion des grands fueros reprise avec celle du Fol'lun
Turolii, par Fr. Aznar y Navarro, dans la Colección de Documentos
para el ,studio de La historia de Arag6n (t. 11 , 1905) ,, continuée par
celle tlu Fuero de Usagre par MM. Hafael de Ureña y Smenjaud et
A. Bonilla y San Martín (cf. Bul/etinhispanique; 1908, p. roo), puis par
celle du Forum Conche dans les Universily Studies published by the
Universily o/ Cincinnati (nov.-déc. 1909 et janv.-févr. 1910), el clu
fuero de Ayala, par L. M. de Uriarte ( 1910), a été notablement complétée ces clernihes années par celle des fueros dont les titres son t
reproduits ci-dessus. Complétéé n'est pas assez dire, car il semble que
les éditeurs de ces derniers fueros aient adopté une méthode toute .
nouvelle, aussi rationnelle, disons-le tout de suite, au point de vue
philologique qu'au point de vue de. l'histoire du droit. Mais ponr
m'expliquer, je dois dire un mot de l'édition du Foram Conche, due
au professeur américain George II. Allen, et de la critique qu'en a faite,
dans le Boletín d, la R. Acad. de Historio. (rg 17), le maitre espagnol le
plus qualifié, apres Eduardo Hinojosa, M. Rafael de Ureña y Smenjaud, professeur a la Faculté de Droit de Madrid.
M. Allen avait basé son édition critique du texte latin dufuero de
Cuenca sur: lº le ms. dela Bibl. nat. de Paris, fonds latin, nº 1:1:.9~7,
dont M, Morel-Fatio avait donné une description et publié la préface
dans la Revista de Archivos en 1898, p. 195; :Jº l'édition destinée

a

r.

cr.

Rtvue hispanique, t. XIII, p. 631 .

�•4o

!'°"Lfflll RIIPUJQR

servird'appendlceaux M,moria, hu~rico, iN la vida 1; aulonu del Rey
D. AIDMO ,1 Nóbl,, octavo del nombn, r~illtu por el marqua 4e
~ e U,ulrada6 con notiu 1 :a,1lldicu por D. FNIMÍICO C,,rd,d
y Rico (Madrid, 1783), bJeée aur le ms. de !'Escorial Q.m. 23 ~ ~i:"
aenúe· eeolement par troia exem¡,lairea COllllUa, dont un, celnl qai a
aem a M. Alleo, eal le R. 13.56o de la Bibl. Nacional de Madrid; 30 le
mi. Q. 111, 23 lui'Dleme, poor la prérace, la fin do ch. XLIII el tout
le cli. XLIV et dernier; 4º le ma. de l'Eacorial • JU. 14, conleunl le
t""'te lalin du/uro de Baro, qui, d'apree JI. All-,n,
la a liten! cop7 or U.e fruro ot ·cuenca, except that raro ( old tona ol
Haro) has heeo ,ubeUtuled ror Concha (LaUn rono or Cuenca) ud I npua
Dldacl (LaUn ror Dleco L6peo), or lhe ahrenatloo t. D, 1taoda In ~ or
· lbe ldng'a name or UUe.
·
· Au lleu de 18 débarraaaer, avec une _h&amp;te hienveillanle, de l'in,lortM
que l'Académie lui avail demandé, 11. Urella_ y· Smenjaod a
a
euminer de pres l'édilion ainai élaborée. Et 1'11 pouae un fOIIPlr de
,oulagemeol en 1:0mmen91n1 ion·compte réndu de 8• pa~, ce n'~t
pas uniquement parce qu'il eat venu ll boul de sa IAche ; e eat auss1,
,emhle-1,-il, parce qu'il a eu la satisíaction de ae dire el de démonlrer
· que, ai l'oo pouvail raprocher aux Espagnola de laissera dea élran~
leaoin de publier la documeolalion de loor hisloire, loul au moi_oa cea
~mea étrangen oe pouvaieot-ila toujoura ae poser eo mal'1ea illcOD•
tealés pour la m.ilhode acieoU6que el la coonaiasance dea éhoses
d'Eapagne.
11 ealde íait que M. Urelia, qui ae lrouvail avoir rédigé nne étude anr
ce mAme forum de Cuenca el publié en 1916, le Fluro tk Zorita dé ltis
Ctu,a, dérl-,lé. de celni de Cuenca, étail foodé ll reprocher M. A.llen
toul d'abord d'avoir conaidéré un exemplaire d'UBe édition prépaffll
au xnn• aiicle et miae ao pilon, comme l'éqolvalenl dn mannacrit
qu'elle avalt slrlvi, Ól1 éteil cenaÑ avoir suivi ; et enauite de . n'aw '
pa1YU que
,
loo c1oo Cóc11cea lalln111,' el Parlslenae 11917 J el Eacurlalenae Q. 111. 1S,
reprilenlm dos formaa clll'en!ntea, doa momenloo dbllntoe ea la traaarormaclóD éVoluUva del For,un eon.M.

"'.°º

•

a

'

Sur le prenlier polnt, il n'y a qu'i paaaer oondamnalion : 11. Allen
a ev IOrl de a'en rapporter .a une comparaiaon lrop aommalre de l'imprimé et dn manuacril, puiaque dea aondagea poa!Alrieurs ont ~ 6
dee différencea aenaiblea.
.
Sur le aecond pobit, J• dlrai aimplement mon aYia, c'lll que la
&amp;ran1C8ndance méme du poiní de vue d'ou le profeaaeur "8pajplOl ae
plÍée poor Jager le travail du pmf-nr américain et de8nir l'u¡iecl
de la queñlon, ealla meilleure e1cusede la faule commise.
·
~n 1909-1910, 11. AUen 6tail • ~i•tmt Proteasor or Latln » a
l'Unbenité de Ciucinnali. 11 savait 1811&amp; doale commenl oa prepare

iÍÍt WO.

,~

•4•

llrilfi¡úe 4'ua léile ~ t . \ par dea manuléritl· de

~

w,. ,t · · ~ cl~11111ee. B t!tail ~lué i MDlidérw qa'un
M!lttn'lll.nair11(11h'ol,Jet11, remonterau testeprimitlr, telquel'avail
~'«': 111D aulenr. 11. Ure&amp;.a mnt lni dire: « Non, cbacun dé voe
a.oiman~-.eprúente nae forme diO'érente dll Fano; le m1. de

Pátla, I¡ forme primozdiale ; le ms. de rE11COrial, la fol'IDe ayatéma~ • i .- i.¡deiiJDNlllt, mala 11. Urelia, en 'IU•Ilhl de juaiaconaulle, aajl
:1p1'il :t:• Qll8 Yié, une é,olulion necessaire dea te1lel de ce&amp;le aorta, el.
'l'l•·leu..aouacrifa peu~nl ~ t e r , non pu dea coplea pina ou
molnt lldilémenl eskuaet de la rédaclion llriginale, mala dea ~•e-

~ qu; oill cbacune leur va¡,nr reapecUve, lenr exiatence iodivi••re. Voalolr les tondre, c'esl cn!er un texte arbilralre et raux qui
11f nspréilllalli ni 1- unes nl'les autree.
l.....i que ne pán\1 l'ú¡for,M dool Je Yiens de rappeler lea
llp,ea -tleDee, nn aulre/a,ro, celo! de Molioa, avait íait l'ohjet
cl'ue 61ude donl le Bul/. hilp. a rendo compte ( 1919, p. So¡)·; el en
lempa MM. Alllérioo Castro el Federico de On!s publiaient rea
/'li,,ro, lbala de Zulaora, Salamanque, Ledeama et Alba de Tormea.
l'our lea deDlt dernlera, paa de dilllculléa, puiaqu'ils aont repréaenlá
cbacun pat un mannacrit uniqne, d'ailleun incomplel; et celui de
~ : doot llDe parlie dérive d'one des rédactiona do Salammque.
a pn étte oorrigé ulilement grAce ll celta ineme Ndaclion.
qu..1 au deu" premien, l'enatence de ¡_,luaieurs manulCl'ita
~ no problmne qui a élé ~ n , ponr le furo de Zainora, pll' le
dtQb 4u me. qui pÑleollit hl dialectalis}D8 le plus marqué, le texle te ·
~• Olllllple&amp; e&amp; laa lracel nialérieDee lea plua éridentea de maniem11111t;
f,CNir lt/811'.G de'Salamanque, par le chcilx do me. dont pai:aiJaeal
IN deluautree connua. Maia, et c'eal ici qlHNtt l'ianovalioo,
cu, le IDI. ¡rifére eet t'eprodnil 8dMemenl (les abmla~ 'Ñlólu!lll) -conip d'aprii lea aotrea daóale aeulcu d ' - r
fridefe ¡ de pbu, cbacu,n de ces man~ aecondalree est nprodolt
IIUáaliJllleat, on IOl!t au moina lea Yariantea en aonl tnnlea indlq,aea,
qDQd il a'agit d'une copie l peo pna Diot pour mot, comme c'ee&amp; le
ale pnnr un del ms, du/oero de Ledesma. Oo a done au beaola troia

m._

•~ll lClr•
--•den

IUteil ,upel'p(ll6s.
.
En 1019, M•.Galo Sánchez nona a donn6 l 80D toar le /a,ro ou -pr,~ CHllllan de Soria, avec· celui d'Alcala de Henarea enappendiaí.
Le prolilee 18 poaait poor loi cl'nne án\!"l l'ac¡on que ponr MM. Casa et -()oja, pulsque lea denx manuacrita ou se trouve le ./Ulro de
~
. Jiea queJenr arlp18 soit commune, aont indé~ta rq de

r--..

~ - - " - una redacción di.unta del,~ y repnaentao ~011
. . . . . .lea do la emldclóa que hl ourrtdo. Coa ,, .... Ad~~ ~ r elion el leido dé /J.: aquél ,.... una . _ del , _ , _
.,¡ ' . -

�&gt;43

BVLLETIN HISPANIQUE

BIBLIOGR.APHIE

moderna que la dada por éste según demuestran sus peculiaridades jurídicas
y lingüísticas. B es una redacción más técnica y perfecta que A, a la qµe en
ocasiones corrige y rectifica.
lL est permis de voir dans celle constatalion intéressante et capitale 1
un reílet en méme ternps qu'unc confirrnation de la théorie lumineuse
&lt;le M. Ureña louchanl le Jorum de Cuenca. L8 encore, on nous
donne done les textes des deux manuscrits, l'un au-dessus de l'aulre,
avec les variantes dedeux séries de fragments empruntées l'une a un
ouvrage inédit conservé a la Bibl. Nacional de Madrid, l'autre a l'édilion de 1788.
En ajoutant, en appendice, le fuero d 'Alcalá de Henares, apparcntó
a celui de Soria, el a peu pres conternporain, M. Galo Sánchez n'a pas
cru sa tache terrninée. Il a joint une Historia del fuero de Soria, qui
occope 46 pages. Apres avoir disculé la date de la repoblación de celte
, ille, établi l'époque oll elle passa au pouvoir des Castillans, et indi•
qué les-quelques vestiges qui subsistent de son premier fuero, dU saos
doule a Alphonse I d'Aragon, il conjeclure que le fuero d'Alphonse Vlll
date des années I r95-1196 1 étant donné que Soria fut dévastée par
Sancho de Navarre, pendant que le roi de Castillc se faisait battre á
Alarcos (1195): je croirais assez que cclui•ci,quicomrnenc;.a par régler
ses comptes avec le roi éle Léon, et ne s'altaqua au roi de Navarrc
qu'ensuite, ne reprit Soria que vers 1198 et peut-étre plus tard. JI est
en tout cas assez naturel de supposer, comme le fait M. Galo Sánchez,
que•Je fuero fut donné a.u moment du repeuplement (Cf. Chl'Onique
des Rois de Castille, S 16). Quant au fuero real d'Alphonse X, c'est
entre 1 ~s~ et 1 ~65 que cot érudit en place la concession, mais il semble que le fuero local ait continué Btre au moins occasionnellement
en vigueur, ce qui d'ailleurs ne serait pas une ~xception pour Soria.
ll dut y avoir une longue période de lutte plus ou moins sourde contre
cette législation nouveJle et uniforme qui tendait ¡;¡e subslituer aux
anciennes. L'attachement aux fueros ne devait pas ctre moindre au
xm" ou au x1v• siCcle qu'au xue.
Une question tout aussi délicate, et d'une impottance pratique considérabla en ce qui concerne l'histoire et la reconstitution du texte, ou
des textes du fuero. de So ria, c'est celle des rapports entre ce dernier et
le Forum Concl&amp;e, le Liber Judicum, le Fonim Turolii. M. Galo Sánchez
montre par plusieurs exemples l'influetice des deux premiers, 8. l'exclusion du lroisibme. •
Quant au fuero de 8'.lria, son inlluence sur le Fuero real esl mise

en relief égalemenl par des rnpprochements signiflcntiís, aux dépens
de celles du Líber Judicum (Fnero Juzgo). Cetlc conslalalion suffirait
a montrer l'imporlance de la publicalion de M. Galo Sánchez. Et il
sera bon de relire la page 7 de l'introduction de M. Allen, écho des
théories anciennes sur la formalion du Fllero real, pour cornpren&lt;lre
ce qu'a de nouveau cette affirmation de l'érudit espagnol:
... exceptuando el Fuero de Soria, los redactores del Fuero lleal apenas
han tenido presentes n'ueslros C\J.adernos municipales. Tambien es exage-,
rada la importancia quo suele darse al Fuero Juzgo como fuente del Fuero
Real. .. El Fuero de Cuenca, el Fuero de Soria, y el Fuero Real representan
tres monJenlos típicos de la evolución progresiva del derecho medieval castellano. Sólo gracias al segundo puede explicarse el último. G. CIROT.

a

a

1. Et encore ici : , Es éste un asunto que se liga con el problema general de la
formación y eYolución de nuestros fueros, no ectud.iado a!Ín. ~o siempre se redactaban
de una vez: es frecuente, en especial en los edensos, la superposición de capas
distintas, paulatinamente acumuladas gracias a una incesante labor legislati,•o
municipal. Los pueblos procuraban ampliar y majorar sus fueros por lodos fo¡¡
medios Jmagiaables ... » (p. 24:t),

Fr. Antonio de Guevara, Menosprecio de corte y alabanza de
aldea. Edición y notas de M. Martinez de Burgos. Ediciones

•

de « La Lectura". Madrid, 1915.
ll élail dommage que la Bibliolheque Rivadeneyra n'eul pas mis
a la portée du public cel opuscule charmant du célebre !3crivain.
L'édilion qu'en avait donnee M. Julián de San Pelayo Ladrón de
Guevara (Libro llamado Meno,precio de Corle y Alabanza de Corle,
Bil_bao, 1893), avait haureusement comblé cette lacune, en fournissant
en outre une introduction biographique qui, ~ l'heure actuelle, est
encore ce que nous avons de mieux; mais d'éclaircissemenls sur le
texte, pas l'ombre. Et pourlant il n'est pas possibte qu'un lecteµr,
móme espagnol, ne soit pas arrAté par des mots ou des expressions
difficiles a bien saisir 1 a moins qu'il ne se contente de comprendre
par .\ peu pres et m6me de travers.
Avec les notes, du nouvel éditeur 1 il y a réeUement plaisir et profit
a Jire ce texte, aussi curieux par les détails savoureux dont il est farci
sur la vie en Espagne dans le premier tiers du xv1• sib&lt;::le, que pa.r
la maniCre qu'afTecte l'auteur. Le vocabulaire presente quelques
difficultés : M. Marlínez de Burgos a su nous les aplanir par des
rapprochements heureux ou en recourant tout simplement soit au
Tesoro áe Cobarruvias, soit au Diccionario de Autoridades. Les observations grammaticales destinées a éclairer le sens ne inanquent pas
non plus: telle celle de la p. ,33 a propos de le (pronom) pris au sens
pluriel ou indéfini. Des citations de Pedro de Rhua nous avertfssent
utilement du cas qu'il faut faire de certaines affirmations de l'auteur
du More ~urele et des auleurs qu'il allegue .
lJ est regreltable que l'on n'ait pas complél~l'illustralion de ce petit
traité par des extraits de sa contre-partie, l'tiuiso de privados ou Despe,·tador de cortesanos. Peul-Btre veut.on publier intégralement
celui-ci, qui ne l'a pas été depuis le xvnº siecle, et qui complete agréablement le Menosprecio touchant la vie des gens qui suivaient la cgur.

�,44

BULT,ETIN HTSPANIQUE

BlBLIOGR.APJIIE

M. Martínez de Burgos n·a pas oublié de mentionner ]es coplas de
Gallegos qu'onl fail connailre M. Serrano y Sanz, puis l1. Morel-Falio
(Bull. hisp., 1901, p. 1¡-34) •. 11 s'est mis en devoir de se procurer
l'étude que ce dernier avait annoncée sur Ant. de Guevara; elle n'a
malheureusemenl.·pas été terminée, que je sache, bien que des matériaux abondants aient étéréunis et des parties importantes composées,
si j'en juge par le catalogue que M. Morel-Fatio publie de ses propres
manuscrits dans le Bull. hisp. (cf. 19,i ,. p . 3o. n• 88). Peut-étre l'idée
de cette publication a-t-elle été abandonnée du jour ÜU René Costes
s'est décidé a consacrer 3. cet auteur sa these principale, dont j'ai
promis de faire paraitre ce que je pourrais , promesse queje commencerai a réaliser sous peu ici meme.
G. C[ROT.

tirage, et i1 restera un précieux petit volume, avec un prologue de
M. Alfonso Reyes donl le défaut n'est cerles pas la banalité. L'expression
y est neuve et hardie. De Lope on nous dit:
nos aparece como una vertiginosa rueda metafísica que arrojara

Lope de Vega, Teatro. Tomo l . Peribá,iez y el Comendado,· de
Ocaiia. La Estrella de Sevilla. El castigo sin vengan.a. Lo
MCMXIX. Edito ria 1
« Satumino Calleja. »

(Jama boba. Prólogo de Alfonso Reyes,

Ce pl'emier tome fait partie de la jolie et commode Collection
Calleja. Nous allons pouvoir enfin emporter d'un conp daos notre
poche quatre comedias de Lope de Vega : on revienten effet aux petits
fol·mals; c'esl-ii-d.ire qu'on pense enfin aux lect"eurs qui lisenl ailleurs
que dans les bibliothéques. Ce détail tout matériel n·est pas saos
importance pour la culture intellectuelle, non plus que celui de la
re1iure, qu.i 1 hahillant le livre des sa naissance, le rend plus attrayanl,
plus présentable : en pays de tangue anglaise on ne l'accepte
qu'ainsi; broché, nu, il choque.
Seulement il faut veiller a la correction. A ces édit~ons saos notes,
on demande au moins un texle irréprochable. Or, je releve pas mal
de fautes. Je rétablis ainsi :
P. 44. Pero causame risa ...
P. 45.
¡ Que de sólo venir el que ts esposo
de una mujer que quiero, bien me sienta
descolorir j • • •
P. 67.
¡ Si gente no hubiera·!. ..
Itas despertaran 3 tambien.
Et p. 60. segadores; 6 r, tenido, comendador, nuestra villa ; 84, condes.
table; 95, La capa que tienes aqui; etc.

Mais loutes ces menues. imperfections disparaitront

a un ,p:ochain

1. N'est-ce pas cÚtainc page du Menosprecio qui a inspiré a Lope de Vega cetle
jolie lirada du Peribáñez y Comendador /U Oeaña oú l'héroine décril la vie rustiqu e ,
sans oublier le moúl de la vendange ni les ceps pour l'hiver ?
2. La virgole a,·anl bien et non aprCs.
3. lmparfait de subj. et non futur. Au vers suivaol pourquoi ne pas accentuer
hartín, puisque &lt;leux vers plus loin on écrit ra.:ón. L'accenluation esl trCs irn~g.uliere,
je ,·eux d re 5ans rilgle: eocore mCme page, mia el día.

(&lt; • • •

sobre el mundo estético la realidad práctica triturada y desmenuzada.
Yero en los rincones de sus versos, en el 'Secreto acogedor de sus interiores
poéticos, aquella impresión· gigantesca se atempera, se humaniza, y hasta se
resuelve en rosarios de cosas minúsculas y exquisitas que hacen de su lectura
uu continuado deleite,, .

Et del' ceu ~re, des comedias :
• Ningún hombre de mediana cultura puede dispensar'Se de leerlas; pero

et que las ha leído no conoc&lt;' 1 ni con mucho, a Lope, como no conoce el
¡¡_ilómetro el que sólo ha examinado el milímetro .. . ,

Lisons-les done, relisons-les, ces comedias, dans la collection
Calleja, afin de connaitre au moins le millim6tre, qui a cessé d'Ctre
encombrant. Et qu·on nous en donne, de ces millim6tres !
Le choix a été heureux. La premiCre, surtout, des quatre pieces ici
réunies, esl une merveille. C'est bien la tragicomedia, ainsi qu'elle est
intitu1ée a la fin, le type de la comedia de Lope, mixtura, comme Yeut
Ricardo de Turia) de comique et de tragique, avec des lii.bleaux exquis
{la noce &lt;lu début, la scene du peintre faisant le portrait de la jeune
femme a son insu, a Tolfde, le défilé des cornpagnies a Ocaií.a, etc.):
sans compter les deux héros, Peribáñez et Casilda, si vrais et si
nobles tous deux.
G. C.

Anlologia Porlllguesa. Frei Luis de Sousa. l. (Vida. de D. Frei
Bar/olomeu dos Mártires), 310 p. - Bernardes. f. (Nova
Jloresta, Estímulo prático, Luz e calor, Ultimos ji.ns do homem,
Exercícios espiritua_is, cte.). 273 p. Aillaud e Bertrand. ParisLisboa.

La nouvelle collection, que son directeur, M. Agostinho de Campos,
intitule Antologia portuguesa, reprend une tenlative intéressantc ·des
fréres Castilho. Ceux•ci avaient tenlé dans leur Livraria classica, dont
on a profit encore aujourd'hui a se servir, de nous donner, avec une
appréciation littéraire et une biographie, l~s rnorceaux les plus caractéi-isti.ques de chaque auteur. Nous possédons l'équivalenl dans nos
bibliotheques scolaires. Ce sont les pages choisies de la maison Colin
qui se ra.pprochent le plus, pour le programrne et la méthode, de
l'Antologia portuguesa qui se propase non seulement de reproduire les
pass;tges essentiels des écrits réputés classiqnes, mais de _faire une
sélection parmi Les modernes et meme parrni les auteurs Yi vants. La
collection de M. A. de C., comme la série des Cldsicos castellanos qui
jouit en Espagne d'un succes mérité, s'efforce de gagner le public

�HULLETI~ HISPAl'UQUE

BIBLIOGRA PHIE

mondain par une impression soignée, un formal élégant, el en évitant
tout appareil inutilement scolastique. Une inlroduction courte résume
pom· tout écrivain les résullats acquis par l'érudition. Des notes rares
expliquen! les difficultés historiques el philologiques du texte. Quant
aux libertés prises par l'éditeur,.elles se ram0nent 8 changerles litres,
a con den ser les chapitres par la suppression de phrases et de paragraphes, a éliminer chez les auleurs religieux la plupart des citalions
latines et des références. L'orthographe est modernisée et M. A. de C.
s'en excuse par des raisons qui ne manquent pas d'h-propos. Beaucoup de prosateurs et de poetes classiques, dans les éditioos les plus
connues et les plus accessihles, ont été réimprimés avec une orthographe conventionnelle. Ceux dont on a reproduit le texte original
sans négliger aucun des signes typographiques qui ont disparu de
l'usage, se présentent au lecteur a vec un aspect tróp rébarbatif. En fin
le meilleur moyen d'imposer la nouvelle orthographe, dont on peut
discuter 1a valeu:r mais dont il faut reconnaitre l'utilité, c'est encore
de l'employer dans les ouvrages qu'on imprime pour les écoles: u 11
convient de la suivre, dit fort justement M_. A. de C. ou, si l'on prérere, de la supporter, sous peine He continuer ou-d'aggraver l'anarchie
a laquelle elle prétendait porter remede., Ces argurnents, au point de
vue pédagogique et pratique, onl leur•importance. Théoriquement, il
serait préférable néanmoins 1 en ce qui regarde le choix , de retrancher
des paragraphes et non des phrases) en respeclant l'unité de chaque
alinéa, et pour l'impression, de conserver l'orthographe des premiCres
éditions en usanl des signes typographiques employés actuellement. 11
est vrai que c'est encare lli une déformation et qu'une méthode qui
repose sur le sentiment lilléfaire vaut par la fai;on dont on l'applique. En France, nous ne pouvom; que saluer avec un vif plaisir
l"apparition de 1' Antología portuguesa qui répond aux hesoins immécliats de l'enseignement.
Le premier volume qui vient de paraitre sur Luis de Sousa et qui
appelle une suite, renferme seulement la Vie de /'archeulque. L'introduction de M. A. de C. repose a la fois sur le travail critique
d'Alexandre Lobo et sur la biographie 11 romanesque mais sinCCre n de
Frei António da Encarna&lt;;ao
se rappelle que Manuel de Sousa
Coutinho, en religion Frei Luili do Sóusa, fils d 1 un grand seigneur
qui avait servi aux ludes, en Afrique, et acqui&amp; quelque renom daos
les leltres, devint chevalier de Malle 1 fut emmené comme captif
a Alger oll il connut Cervantes, s'inilia, apres avoir été racheté, au
mouvement littéraire valencien et aragonais. épousa enlre 1584 et 158G
D. Madalena de Vilbcna, veuve de D. Joii.o de Portugal, tué ou laissé
pour mort sur le champ de bataille crAlcacer~Quibir, voyagea ensuite
en Amérique et. apres la mort de sa fille se sépara en 1613 de sa
femme, tous deux s'étanl, d'un commun accord , retirés au couvent.

Cet événemenl surprit les contemporains. D'oll la version de Freí
Anlónio da Encarnayílo qui, pour l'expliquer, faít intervenir le retour
du premier mal'i, O. Joúo de Portugal. C'est de llt que Garrett a tiré
toute l'íntriouc de son drame admirable. Ce récit émouvant, ainsi
que l'avait déjU constaté Alexandre Lobo, souleve plus d'une difficulté
historique. JI cst probable que le renoncernent des deux Cpoux s'explique par l'inflnence d'un parent, le comle de Vimioso, qui venait
de donner le mCme exemple et aussi par les désillusions de la vie.
Entré dans l'ordre des domioicains, Luis de Sousa, au líen de se
vouer a la prédication, se consacra, sur le conseil de ses supérieurs,
a des travaux histodques et littéraires qu'il composa, dans un temps
relati vemenl court, 3. .un Bge avancé.
Son histoire de Frei Hartolomeu dos M.irtires, le célebre archev~que
primat de Braga, n'est que la mise en muvre des matériaux informes
rassemblés par un aulre dominica in, Freí Luis deCácegas. Elle futcomposée en dix-neuf mois. On la ~egarde comme un mod6le de pureté,
d'aisance, de grAce et de douceur, comme le symbole des qualités
classiques de justesse, d'élégance et d'équilibre. Le mérite de l'ouvrage
résidc 8. peu pres ex.clusivement dans la forme. ll se ressent, par la
natvetB de certaines anecdotes, des lendances apologétiques qu'on ne
s'étonnern pas de rencontrer dans un ouvrage écrit sur la demande
et sous le contróle des supérieurs de l'ordre. M. A. de C., en supprimant le sixieme livre, qui traite des funérailles, a retenu envirar¡ le
tiers des cinq premiers . D'un choix.judicieux. de passages caractéristiques se dl'gage nettement la personnalitédu saint, que nous définirons
par une formule contrndicloire: humilité combative. Nul n'a poussé
plus Loin, pal' abnégation chrétienne, le désir de se rabaisser. 11
n'accepte l'épiscopat qu'a sou corps déreudanL; il multiplie les démarches pour se faire relever d'une fonclion qu'il juge écrasante; il
conserve le grabat, la robe de hure et l'écuelle des dominicains;
envoyé comme représentant du Pol'tugal au concile de Trente 1 il
voyage incognito, recherche la frugale hospilalité des couvents,
déploie mille ruses innocenles pour éviter les réceplions fastueuses.
Mais c'est le mCme homme qui engage une lutte acharnée contre les
abus, excommunie les officiers du roí, dompte les grands scigncurs
endurcis, tient téle aux..cardinaux . dans les questions de prést'.•ance,
' bl,ime le luxe des pl'inces de l'Église méme a la table du Saint-P0re.
Les chapitres qu'on retiendra surtout, car le piltoresque s') ajoute
a l'onction ecclésiastique, c'est le récit, justement vanté par Camilo,
de la tournée épiscopale dans les terres de Barroso, au milíeu d'un
Pª)'s-age farouche de rochers abrupls, le long des µentes oll les mulets
de charge, tomi.Jant les uns sur les autres, s'écroulent comme des
chllleaux de cartcs, landis que le préla.t, indifférent au danger, insen¡¡\ble aux i11lempéries, chevauche les Uras croisés , les yeux levés au

º"

~

•

�UIBLIOGRAPHIE

RULJ,'&amp;Tl:V UISPAlUQUE

ciel, ne pensant qu'au salut de ces popnlations a dcmi-barbares r¡ui
manifestent leur enthousiasme en improvisant des canliques naivement
hétérodoxes. Ce portrait, malgré la déformation qui lient au panégyrique, reste une helle création litléraire. Du point de vue de la vraisemhlance on reprochera seulement a l"auteur d'avoir exagéré le pieux
machiavélisme de son modele qui déploie, pour se faire humblc, une
ingéniosité qui confine au mensongc. - La réimprcssion de ce texte
s'imposail. S'il date par les sentiments, par ce pcrp{•tuel recours au
mil'acle, il semble écrit d'hier et quelques noles hisloriques et gramrnalicales suffisent pou_r le rendre parfaitement intelligible.
De Bernardes (1644-1710) on sait lout au plus qu'il est entré rlans
la congrégalion de l'Oratoire vers la trentaine et que ses facultés
se sont alfaiblies deux ans avant sa mort. 11 nous apparaH comme le
prosateur le plus souple et le plus riche de la langue, avec le jésuite
Vieira. Victime dans ces derniCres années du dédain oll une grande
parlie de l'opinion tient la littérature mystique, il n'en o.ccupe pas
moins une place considérable dans l"es selecta,,;. Parmi les écrivains
qui comptenl au Portugal et au Brésil, l&gt;eaucoup -se sont formés en
lisanl la 1Vova floresta. ll est singulier qu'un aulenr qui a exercé une
teJle: inlluence ne soit pas l'objet d'étndes préciscs et nombreuses. On
n'apprécie guefe, chez lui, que le style. Encare le.s critiques n'arrivent-ils point a se meltre d'accord sur les points essentiels . Dédaignait-il son ceuvre au point d'en rougir 1 de laisser
d'autres la
correction des épreuves 1 ou n'eSt-il arrivé que par le travail patient de
la lime a l'absolue pu reté? A.-t-il, oui ou non, imité Vieira? Que3tions
que M. A. de C. pose sans les résoudre. Cependant il s'altache 1 comme
son prédécesseur Ca.stilho, a la forme qu'il examine scientifiquement,
du point de vue de la 'grammaire historique, et pratiquemenl, en cherchant ce qu'un étudiant d'aujourd'hui, qui veul s'initier a l'art
• d'écrire, pent tirer de la lecture des classiques. A vrai dire il y _aurait
peut-6tre intéret a séparer plus neltemerit ces d~ux méthodes qui se
confondent par endroits dans l'introduction. Car il importe de distinguer soi~neusement les constructions pénibles imposées par la tradition et la mode (~nacoluthe) des obscurités résultant de l'improvisation
et de la négligence (amphibologie) . Pour savoir, au surplus, ce qu'il
convienl de retenir de Bernardes, il n'est pas inutile de déterminer
jusqu'oll peut a~ler, en maLiCre de vocabulaire et de syntaxe, l'imitation des classiques. Daos cette queslion importante de l"archa"isme,
M. A. de C. adopte une solution moyenne. 11 condamne le travail de
mosaique et de marqueterie qui g.lte une partie de rceuvre de Camilo
et de ses discip]es. Mais il veut réagir, en fin lettré, contre l'iníluence
pernicieuse de l'argot, des langues ,éfrangf:res et des habitudes de
rédactio'n htitive iatroduites par la p·resse. Chez les classique~ il
y aurait lieu, d'apres lui, d'apprendre la sim_plicité, 9u'elle soit natu-

a

relle ou acqulse a force de labeur, pour l'opposer aux défauts d'une
école, en voie de décadence, qui prétend arriver a l'originalité par
l'alfectation On devrait chercher en mCme temps au xvn,. siCcle des
exemples de la grande phrase périodiqtie, dont l'emploi continu
fatigue., a laquelle on a renoncé par imitation du stJle frani:ais
moderne, rnais qui doit intervenir comme élémcnt de variélé dans
toute page bien faite. La préface lrCs suggestive du bCcond ,·oluBle
pose ainsi les bases d'un cnscignemcnl orienté dans le m6me sens
que les livres de M. Albalat. M. A. de C. prévoit le développement
~ulur d~ la tangue portugaise 1 subordonné, d'une part, au progres
econom1que et au peuplement du Brésil 1 de l'autre, au soin que prendronl les éducateurs de sauvegarder la tradition littéraire. Certes les
philologues portugais onl fourni depuis cinquante ans un remarquable
elfort. lis ont recueilli un grand nombre de textes archalques et populaires. lis ont donné ou rectifié des élymolooies , enrichi le domaine
?e l~ phonétique et de la sémantique. Cependant iJ reste beaucoup
a fatre, malgré les bcaux essais de ~nf. Epiphanio Días et Júlio
Moreira, dans celui de la syntaxe hislorique el de la stylistique. C'est
un signe hcureux, qui présage une prochaine renaissance des éludes
lilléraires, que de voil' un professeur du lycée Pedro Nunes orienter
l'enseignemenl dt la langue ,•f.irs l'ulilisation systémalique de la leclure des grands écrivains pour la formation du slyle.
D'ailleurs on n'aura pas tout dit sur Bcrnardes quand on aura
patiemment relevé les artifices qui font.de lui un virluose. Une étude
:s'imposerait sur les sources el la qualité de son érudition. F.:lle est
e,trCmemcnt riche et variée puisqu'elle embrasse l'ancien el le nouvcau Teslament,la patrologie, l'antiquíté gréco-latine, l'hisfoireanecdoLique des ordres religieux, celle de la péninsule tout entiere et m6me
de certains peuples du Nordi les récits des missionnaires de l'lnde
de la Chinei du Brésil, les notions sur la flore et la faune exotique~
rep&gt;ndues par les voyageurs portu¡;ais. EII~ se présente, le plus
souvenl, sous_forme d'anecdotes cboisies pour leur valeur pilloresque,
avec un sentiment trCs juste de ce qui peut éveiller et surexciter
l'aUenti?~· Le me~veilleux, depuis la crédulité 1a plus na'ive jusqu'au
sens ·poehque, y hent la plus grande place. Bernardes fait intervenir
les si renes, les nains de la ll'adition germanique, les génies malfaisants de la mythologie américaine, enfin le diable donnant l'assaut
11 la vertu chancelante des moines. ll aime surtout le miracle quand il
s'accompagne de mille détails invraiseinhlables. Nous retíendrons la
tomparaison ll'Cs ingémeuse que ~1. A. de C. étahlit entre Bernardes
et Anatole _France. 'tvidemment le premíer n'a rien d' un sceptique et
d'un dilettante et l'on ne respire point en lisanl le second un parfum
d'ingénuité. )fais taus deux affectionnent les vieilles bistoires et les
fai;ons de dire savoureuses. En dissertant a perle de vue sur les Yertus

-~

�BULLEtlN HlSPAIHQtrE
250
cardinales· et théologales, le tres docle et tres orthodoxe oratorien
nous fait plus d'une fois penser aux opinions de Jéróme Coign~rd. !l
pratique volontiers l'ironi~, celle du ~oins q_ui ne porte Jamais
atteinte aux croyances, il recueille et cultive les Jeu~ de mots, excelle
a décocber le trait, a introduire daos les propos decousus 1~ ry_thme
et l'harmonie, a transformer en nouvelle pgychologiqu~ le fa1t d1vers.
11 n'hésite meme pas a dénoncer, avec une bonho_m1e pater~~' l~s
pelits abus de la vie ecclésiastique. De ce méla~ge ."'.1prévu d erud1tion livresque, d'expérience mondaine, de credu~1te . enfantt_ne1 de
de raffinement littéraíre, de mahce 1nconsc1ente et
f. rveur reliaiense
o
'
.
d'ironie calculée se dégage un charme puissant. Aucun mystique
ne semble plus capable, sinon de convertir, du moi~s. d'ar_nuser
et d'attacher le profane. Sans doute, a l'exemple de Vieira, d use
ancore dans les sermons de ces procédés d·amplification qu'on a Juste·
ment comparés a des feux d'artifice. Comme direcleur de co~~c1ence,
il abuse, a la mani8re des Espagnols, des métaphores poursmv1es, des
comparaisons poussées jusqu'au symbole. _M,ais la Nov~ ,J!,preslai
d'allure plus familiere, dont M. A. de C. a tire les n_euf dmem~s de
ses extraits, rappelle a la fois Plutarque, Montaigne, _Mass1llon,
La Bruy8re Voltaire et certains contes de Daudet. Ausst les deux
volumes éléganls qui ouvrent la collection del' Antología portuguesa
el qui donneront l'idée de se reporter 3. l'édition com~l8te en crnq
volumes de la librairie Lelo, doivent rester, pour qmconque veut
pénétrer les secrets de la belle prose portugaise, un livre de chevet.
G. LE GENTIL.

251

B1BLIOGRAPHIE

qui en sont falles daos la liltérature classique, ele, Partout des aperQus
nouveaux et intéressaols, qui rnenent l'auleur a cetle conclusion:
&lt;1 Les greníers ~bériques des Asluries, de Galice, du Pays-Basque et
du Portugal do1vent étre considérés comme des vestiges du temps otl
régnail l'erchitecture palafittique qui survit encore en Portugal. ))
Pou~ ce qui est de la prononcialion du mot, n'est-elle pas horrio
au mo1ns daos certaines régions ?
, On m'a affirm_é que cette palafitte (puisque, pour M. Frankowski,
e en esl une), est un meuble, qu'on la déplace parfois, qu'on la
partage méme entre héritiers 1 chacun emportant le morceau ou les
morceaux qui lui reviennent. Est-ce exact? Et y a•t~il des rCgles -pré•
vues dans la législation ancienne?
Je n'avais pas vu d'hórreo dans la province de Santander, M. Frankm~ski n'en a pas_ vu non plus. Mais on lui en a signalé dans les
envuons de la cap1tale de cette province.
Le type de la Galice, nous dit-il, esl distinct de celui des Asturies
(p, ,_7) el présente une grande variété de formes, dont de nombreux
dess_ms ou photographies permettronl au lecteur de se fáire une idée.
Je "g?alera1 en outre une curieuse photographie d'hórreo galicien
dans I Almanaque Gallego para 1907, publié par Manuel Castro López
(Buenoo-Aires, 1906).
L~ (:0~tessc Pardo B~z_án nous en décrit un, mais de fac;on un peu
scltemat1que, dans Buco/tea, un des con tes qlli suivent Un destripador
de antaño:
A un lado de la era, plazoletilla redonda y rodeada de un seto de zarzas
arbustos, se levanta el hórreo, sostenido en cuatro pilastras de granito y
rematado ~or tos_ca cruz de ~adera pintada de rojo. Súbese al hórreo por
una escalerilla de mano, y Man pepa, bajando y subiendo, había sacado de él
h_uen~ cantidad de habichuelas, que iba desgranando sobre un pafio
y

Iiórreos y palafitos de la penlnsula ibérica, por Eugeniusz
Frankowski. Museo nacional de Ciencias naturales, Madrid,
1918, 160 p. gr. in-8, avec planches.
J'ai publié ici en 1916 (p. 2n), une nole sur le grenicr aslurien,
l'hórreo, ou panera, et je souhaitais qu'une étude sérieuse füt faite d_e
celte curieuse constrtlction ¡ le travail de l\-1. Eugeniusz Frankowsk1,
membre de l'Ecole de hautes étudcs hispaniques de Madridi est venu
combler mes vooux, grAce a la JtLnla para ampliación de estudios qui
l'a publié.
. .
.
.
.
On y lrouvera tout d 'abord une descriphon techmque qm ne.la1ss~
rien a désirer 1 avec l'énumération des variantes apportées de ci de la
a la forme de l'édifice, et d'excellentes photog~aphies; puis l'exa~en
des différents types de greniers plus ou mmns analogues que l on
rencontre dans les provinces de Léon, Palencia et Santander, en Galice,
daos les Provinces Basques et en Portugal, ailleurs encore, en Európe.
ou hors d'Europe; enfin, une revue des palafittes dans le monde
antier et de leurs représentations dans l'art préhistorique, des mentions

hmp10 ..•

a

La scene se passe ou est censée se passer Pontela; une des nom-brcuses Fontela de la Galíce,
trois Heues d'une Villa dénommée
~ebre, queje ne.s~tue pas tres blen, mais qui serait elle-m0me cinq
heues,
v~l d 01seau, de Pontevcdra, dont la province a fourni
plusieurs :.chantillons M. Frankowski. 11 esl facbeux que la descriptton de ~1 Pardo Bazan ne pmsse servir de document et ne soit pas
mieux localisée.
Cela ne veut pas dire queje la laxe d'inexactitude: ainsi le détail dé
la croix est relevé par M. Fra~kowski, dans les hórreos de Galice.
~tais je regrette_ q~e J'illustre romanci8re ne se soit pas cr_ue obligée
a plus de dcscr1pt1on. En revanche elle nous en fait entrevoir un
de temps en temps, el dans le paysage qui l'encadre habituellement :
Había amaneddo del todo, disipándose la niebla; el sol doraba ya con
alegre reflejq las cimas de los árboles. 1as aguas de los manantialillos que

a

a

.ª

a

�BULLBTIN HlSP.A.NIQUE

brincaban dei rnonle a la carretera, los cristales de las casitas que de trecho
en trecho se asomaban curiosas, con su cerca, sus .dos manzanos, su emparrado de vid , su meda· de centeno junto al hórreo.

Les paysages asturiens de Valdés en sont. aus.si é~ayés. ~~ns l' ldili~
de un enfermo , nous apercevons, un mallo ele fete, ran 0 es _sous ,lei;
hórreos, sur des comptoirs improvisés , les grandes oulres de v1n i e est
1a que les paysans cndimanchés vicndron~ boirc, conune a la lavernc:

voila une destination 3 noler dans l'étude de ces exlraorclinaires

greniers !
. .
Dans !'Aldea perdida, c·est sous un hórreo pres de l éghse que
'sonnent la gaita el le tambour, et que dansent deux bonnes
re
d'
1 1.
douzaines de jeunes gens et de jeunes filies, tan 1s ~ue p ,us orn ,
, ¡· · 1·~e d'immenses cercles exécutent . la •danza
prima. C est sous
a :iir Iu1 ,
,
, .
cet hórrro que ·Bartolo, le fanfaron, habltuc a mepnser le dan~er,
b it des ver.res de cidre pendant que les camarades se battenti et e est
la qu'il partira pour alter a&lt;;,hever le grand Toribion, mis hors de
combat par i\olo de la Braña,
,
.
.
.
Je dois .M. Feliciano Alvarez, avocal a Madrid etnahfdes Astunes,
une photog:aphie, qui, si elle ne fait pas ~pparait~e. nellement le
rofil de !'hórreo situé pres de la blanche ma1son famthale, donne au
p oins celui des montagnes et du site, ce qui n'est pas saos importance.
m Daos la Quimera, Mme Pardo Bazán fait allusion a l'utilisaLion ~~
l'hQrreo comme pigeonnier, a laquelleJovellanos, clans un passage cite
par ~l. Frankowsk.i 1 avait pr6té altention :
. . y las zuritas, descolgándose de la repisa del hórreo-palomar, bajaban ·
a trancos cortos . . .

d;

a

BIBLIOGRAPHIE

hasta las audaces palomas zuritas del jardín ... habíanse acogido a su
palomar del hórreo ...

Deux savants bordelais 1 M. E. Harlé et le D 0 Lalanne, me disent
qu'il existe daos le Lot-et-Garonne des pigeonniers montés sur des
pieds munis de pierres plates comme dans !'hórreo. ll est difficile d'y
voir des palafitles .
On trouvera deux gravures représentant des paneras asturiennes
dans le curieux travail de M. Aurelio dé -Llano deAmpudia y de Valle,
El libro de Caravia . (Oviedo, impr. Gutenberg, 1919.) Les paneras et
les hórreos ont du reste été repro"duits dans des cartes post.ales qu'il
n'est pas difficile de se procurer. Ils ont réellement un pittoresque
étonnant auquel le site n'ajoute sans doute pas peu de chosc. Et puis ,
témoins de cambien de vies, témoins intimes, plus que l'église, ils onl
certes des secrets, dont quelquei.-uns transpercent, plus ou, moins
déguisés, dans l'oouvre des romanciers 1
C'est Valdés qui, dans La Aldea perdida, nous montre la vieille
Rosenda espionna □ t, de son hórreo, tout ce qui se passe chez le mysté,
rieux D. Félix.
C'est Mm• Pardo Bazán qui, daos un autre des contes qui suivent
Un destripadJr de antaño , a savoir Viernes santo, nous fait d~couvrir
dans un hórreo, le cadavrc en décomposition du pauvre Cristo, la
victime du redoutable cacique Lobeiro, égorgée aprl,s de longs
tourments dont le pauvre corps porte les affreuses traces ... L'hórreo
des Pazos de Ulloa n'a-l•il pas, lui aussi, été témoin d' une triste idylle
et peut.etre d 'un crime? Sa silhouelte surmonté~ d 'une croix rouge,
prCs de l'era otl. )e marquis campagnard brandit le mallo, reste, dans
l'espril du lecteur, liée aux émotions de ce beau roman,
Au Portugal, l'hórreo, semblable /¡ celui de la Galice, s·appelle
efpigueiro ou canastro suivant les provinces. Sur le palheiro, qui en est
une variété, ~f. José Leite de Vasconcellos donne, dans la Revista
lusitana des notes de ses étudiants (1918 , p. 137 , 151, 157), propos
de la Casa portuguesa.
Pour ce qui est des Provinces Basques , M. Frankowski, sur la foi
des correspondants auxquels il s'était ad.ressé, avait cru comme moi
que !'hórreo n'y existait pas. 11 en a découvert a Marquina-Echevarria
et a Barinaga (Biscaye), qui sont fort analogues aux asturiens. Selon
une indication qu'il n'a pu vérifier, il y en aurait m8me un en Navarre,
-• Abarrea Baja, dans la vallée d'Aezcoa. C'est done /¡ lort que j'ai eu
scruplile voir u·n hórreo du type asturien daos celui oU se déroula la
se/me brutale relatée dans les Généalogies des llois de Navarre (Bull.
hisp., 1911, p. 437) :

a

a

Asnarius Galindi accepit uxorem domnam Onnecam, filiam Garsiez Enncconis, filii EnneconisA.riste. Etgenuit llliosCentollen Asnarez, et Galindum
Asnarez , et domnam Matronam,"que fuit uxor de Garsia Malo, filio de
!Jult. hispan.

'7

�BlJLLET[N IIISPA:'IIQUE

Galindo Blasquez, et domnam Faquillo. Et quia illuserunt eum in die sancti
Iohannis Bapliste in horreo, in villa que dicitur Belosca, occidit Centollem
Aznarez, fratrem uxoris sue, et dimisit uxorem, et accepit aliam
domnam( ... ), filiam de Enneco Arista el pepigit fedus cum eo, el cum
Mauris, et eorum auxilio eiecit socerum de comi(ta)tu. Perrexit ígilur,
Aznarius Galindi ad Frantiam, et procidens ad pedes Caroli Magni, conquestus est ei de facto generi. Qui dedil ei populationf}m Cerritaniam et
Oriello, ubi et tumulalus iacet.

Voila qui donne 3. l'hórreo une histoirc, pour laquelle les documents
espagnols manquent un peu, puisque, part les latins qui ont parlé
de l'hof'reum, M. Frankowski ne nous cite gu8re que Jovellanos et
Iturriza.
Je suis un peu élonné, a ce sujet, que M. Frankowski fasse état, il
est vrai a trnvers deux autres références 1 d'un passage de Florian de
Ocampo, pour étayer sa théorie 1 que &lt;( los hórreos asturianos pueden
considerarse como un resto de las construcciones populares de madera
hoy reemplazadas por las casas de piedra y ladrillo» (p . 15). Ocampo
est un historien de haute f.antaisie, je erais l'avoir démontré. Mais je
n'en suis pas moins troublé moi-m0me par l'affirmation qu'il glisse
dans son livre IV, c 0 lll, fol. CXXXVlll de l'éd. de 1543 :
Las cuas tenian en Espalla de madera, segun que tanbien oy día las vsan

a

en todas aquellas montañas, yen Inglaterra las tex.iancon brin bes
atadas en estacas largas y gruessas que hincauan sobre la lierra.

I

y vergas

Peut-~tre Ocampo, qui connaissait a merveille les .textes anciens
authentiques, n_'invente-t-il pas ici. Mais j'aimerais bien connaitre
alors sa source. Autrement son autorité estnégative, plus que négative.
ll exploite dans ce chapitre un passage de la Vi/a Agricolae (ch. XI):
&lt;t Silurum colorati vultus, et torli plerumque crines, et posila contra
Ilispania, Iberos veteres· traiecisse easque sedes occupasse fidem
faciunt)), pure _conjeclure du reste 2 • Mais Tacite ne parle pas des
habitations, que je sache.
G. CIROT.

in-8°; La deuxieme année d'espitgnol, Paris, A. Colín, 1920,

445 pages.
Les Apuntaciones lexicográficas du meme auteur, signalées ici en
191 • (p . 50,), contenaient, dans deux de leurs parties (Del griego al
caslellano et Disquisiciones), le germe des trois volumes de !'Ortología
castellana de nombres propios, d' Americanismos et de Nuevos derroteros del idioma,'tous trois d'une incontestable utilité .
Le premier est destiné a fixer les hésitations dans l'orthographe et
l'accentuation des noms propres. On lui a reproché un défaut de
méthode (Rev. Filología esp., 1915, p. 387); il faut pourtant reconnaitre que l'auteur, s'il a pu se tromper faute de considérer certailfs
éléments d'appréciation, a adopté la seule regle raisonnable la bonne
et sU.re rCgle de Vaugelas, l'usage; et c'est l'usage classÍque qu'il
a voulu fixer, en demandant aux poCtes leur accentuation, puisqu'il1
la donnent sans méme la IIiarquer. - Car si l'on a A choísir entre
l'accentuation latine suivie par quelques-uns pour Clímene, Prosér•
p'ína; Érebo, par exemple, et l'acccntuation grave, plus généralement
adoptée, il faut évidemment se résigner /J. adopter cette derÓiere.
L'étymologie ne peut done nous tirer d'affaire qu·a égalité d'aulorités,
par exemple pour Océano (Oceiinus), et c'est une grave affaire que de
décider: c'est pourquoi on s'en remet généralement aux Académies .
11 s'agit done d'abord de ne pas se !romper sur l'étymologie, et
ensuite de recueillir le plus d'exemples possibles dalls des ouvrages
de valeur; mais lil, c'est l'infini, et il faut amasser sans cesse. Peut~tre M. deToro-Gisbert, qui a consulté !'Isabela de Lupercio Leonardo
de Argensola, aurait-il bien fait de dépouiller aussi ses Rimas, car on
y voit souvent revenir des noms mythologiques. U y aurait trouvé un
bon exemple de Peleo grave et d'Hipólita, qu'il a omis (je reproduis
l'édition de 1634):
Que, por huyr de _Hypolita, Peleo
Casi provó la muerte:

Miguel-de Toro-Gisbert, Ortología castellana de nombres propios,
París, P. Ollendorfl', s. d. (191Q); 493 p., in-8'; Americanismos, ibid., s. d., 287 p. in-8°; Los nuevos derroteros
del idioma, Paris, Roger et

Chernoviz,

1918, 376

p.,

l\lélathese iotéressante de vimbre, devenu d'autre part mimbre.
Ocampo eiploite de móme uue asserti.on d'Annius de Viterbc pour prou\·er
que l'ldaude avait été colonisée par les lberes au temps du rol Brigo; il s'appuie
égalem~nt sur une tradilion d'apr6s laquelle un Espagnol nommé lberno ou Hierno,
aurait été jeté dans cetLe ile Aune époque tres reculée. En tout cas, d8s le n• aiCcle,
nous dit d'Arbois de Jubaimille, la légende irlanda.isa f.ait venir d'Espagne les fih
de M.ilc, anciHres des Irlandais (Cours M liUéralure ultique, t. XII, p. u"),
1.

255

BIBLIOGRAPBIE

Trayendo por disculpa

a su

desseo.

Bien que l'accent ne soit pas marqué sur llipolila, le rythme
demande évidemment la diérese hüyr et l'accentuation Hipolila.
Peu t-étre cette derniere ne lui a-t-elle pas paru pre ter a hésitation
de la part des Espagnols . 11 faut aussi penser aux étrangers.
De meme

:i.

Este que de Pilato se hizo amigo

(p . 92).

ll est bon d'~tre st\r que Pi/ato est grave, alors. que Püades est
esdrújulo 1 ainsi que Pindaro.

�,56

BIBLIOGRAPHIE

BUJ,LETIN HISPANIQUE

Toute inquiétude disparait pour Herodes, qu'un Fram;ais ponrrait
bien avoir la fantaisie de frapper d'un acceµt sur la premiCre:
Este de dos Herodes heredero .. .
Y del tercer Herodes condenada.

On est plus tranquille aussi pour /liturgi quand on lit (p . 88):
Tu famosa Iliturgi (c!lYª gloria
destas varias mudanzas ofendida,
con dudas anduviste en la memoria) . ..

Le beau sonnet « llevó tras si los pámpanos Otubre)) a:.1rait donné
une preuve de plus qu'il faut/béro.
No sufre Ibiro margenes, ni puente.

(p. 72).

Bref, de nombreuses confirmations seraient fournies par ce poete :
Y tratar de BoiJles i CaListo . ..
por guardar a Carlágo la fe d da...
héchura do Galigula arrogante.,.

(p. 3o)-

(p. 88).
(p. 92).

Caligula évidemment.
Viviendo en Flegetonle, i en Coccito ...

(p. 86).

Mais voici des cas oll son autorité aurait pu trancher ou tout au
moins apporter une preu,'e plus nette:
Mira puCs si con esta compañia
._de meSOn en íhesOu querrlln se1uirme
(p. 4,).
las señoras UrJnia, i Polimnia.
Non se1,1lement l'accenl circonflexe mais la rime avec compañia
appuient bien la prononcialion Polimnia 1 malgré le latín Poly_mnYa.
En la Scylhia beber el Tanais frio.
(p. 85).
ll faut bien lire Tánai.s, ce qoi ne ressort pas assez (?111iremenl des
exemples donnés par M. de Toro Gisbert.
Enfin 1 pour en finir avec l'aoliquité, voici une cinquiCrne forme
pour rendre le nom latin Tislpho
Arroja la Corona
del Di~lamo, que tanto abunda en Creta,
injusta Tesifona...
(p. 1~3).
Les noms modernes ne sont pas sans nous gener souvent. M. de
Toro Gisbert veut avec raison qu'on dise Sa11azáro (Lope de Vega,
Laurel de Apolo B. A. E., p. 199, fait rimer ce nom avec claro), Feijoó
(bienqu'on trouve souventFeijóo 1 aujourd'hui, le nom est écrit Feijoó
1. J.a comtesse de Pardo Bazán accenlue Feijóo (Memorias de un solterón, p, 35);
on sait qu'elle a consacré une étude a cet auteur. Azorín également Peijóo (folores
literarios, p. 117). Zerolo, prudent, ne met pas d'accent du tout.

en effet dans les approbations du Thealro universal, au moins dans la
3• édition, 1740, du t. V que j'ai sous la main).
On voit a quel-hesoin répond cette consciencieuse enquéte. L'auteur
de l'édition espagnole du Larouss-e se devait a lui-m~me de l'entreprendre, et il nous doit maintenant une continuation et un enrichissement, saos oubliet les noms géographiques espagnols qui peuvent
préter a l'incertitude.
Americanismo est le développement d'un chapitre de seize pages
(El cas/e//ano en Arrtérica), des Apuntaciones.
Dans le premier cha pitre, El idioma nacional de los Argentinos,
nous trouvons une spirituelle critique de la these d'aprCs laquelle une
langue nouvelle serait en voie deformation daos la grande République
sud-américaine. Si le parler vulgaire y para1t assez distant du castillan
classique, "M. de Toro Gisbert n'a pas de peine a montrer, en reproduisant des élialogues·de Palacio Valdés, de Pereda, de Gabriel y Galán
et d'autres, que le peuple parle un jargon toul aussi peu castizo en
Espagne meme.
Ces premieres considérations sont appuyées, dans le chapitre
suivant 1 par de judicieuses conSidérations sur La lucha de las lengUas
y el separali$mO Lingiilstico. Sans doute les parlers américains out d~s
mots /¡ eux (M. de Toro y Gisbert en releve un certain nombre dans
le chapitre Acepciones nuevas), et ces mols ou leurs acceptions difICrent souvent selon les pays 1 mais par contre, Com)Jien d'autres, qui
sont donnés dans les dictionnaires comme autant d'ameriaanismos se
retrouvent dans les dialectes ou les parlers de la péninsule, dans
l'andalou, par exemple ! Et c'est cette constatalion qu'est consacré un
autre chapitre, Andalucismos y otros provincialismos. Quoique moins
directement, les autres cbapitres de ce livre plein d'intérét et
d'actualité, tendenl a mettre au point la queslion des rapporls
linguistiques entre l'Espagne et ses anciennes colonies. Point de tbese
oulranciCre 1 ni de formules a efl'et, mais la conclusion est bien que
!'on a beaucoup exagéré les différences actuelles et surtout les ditférenciations fulures.
C'est en somme la méme question quj préoccupe l'auteur dans "Los
Nuevos derroteros de l'idioma, compasé de trois parties : El vocabu•
fario moderno, La Gramática y la nueva eJcuela literaria, El porvenir
de la lexicog rafia.
La premiCre est consli tuée par une sor te de dépohillemen t des
oouvres de quinze auteurs différents, sans compter cet.lx de la ,tjeune
littérature américaine )J et ceux del montón, au point de vue du vocabulaire. Travail précieux, et doublement: chaque auteur étant l'objet
d"un chapitre distinct, on constate mieux ses lendances, sa richesse
et aussi ses abus; et l'index qui esta la fin de tout l'ouvrage permet
au lecleur de voh· 1 s'il le désire, quels sont les auteurs qui ont

a

�,58

BlBLIOGRAPHIE

1::ll:JLLETllt H~SPA~IQUE

,59

apporlé ou patronné ou affectionné tel ou te! mol. Des chilfres entre
parentheses indiquent la page du volume, ce qui simplifie et allege
singulierement J'appareil des références . En général, quelques oouvres
de chaque auteur seulen¡ent ont été examinées; et si Blasco lbáiíez,
la comtesse Pardo Bazán, Pío Baroja, Azorín, Unamuno, Rubén
Darío, Enrique Rodó figurent en bonne place, on regrelle l'absenca

avec la préoccupation de démontrer que l'espagool américain n'est
pas aussi dilTérent qu'on l'a dit de l'espagnol péninsulaire actuel, du

de Palacio Valdés, de Pérez Galdós, et de Pereda; mais c'est un cornmenc;ement : de pareils travaux ne se font pas si vite! L'auteur a

américains, qui ont été employés et méme le sont encare en Espagne.

surtout voulu donner une idée de ce que l'Acodémie pourrait et
devrait tirer de la liHératura contemporaine pour faire de son
dictionnaire un lexique vraiment au courant. 11 a voulu aussi démontrer : ,. que l'e¡pagnol ne s'enric)üt pas seulemant en Al)'.l.érique et,
que pareille ingestion de vocables nouveaux se produit parallelement
dans la langue litléraire de J'ancienna métropole; ,. que beaucoup de
vocables qui passaient pour des américanismes sortent a présent du
fo11cls provincial, andalou ou asturien surtout, pour prendre rang
dans la langue écrite des auteurs péninsulaires. Juan Valera aurait•il,
en définitive, raison contre R. J. Cuervo~ N'entamons pas Ja discussion !

Mais quelle que soit la these que-pourront renforcer ces constatations,
il y a pour taus, et surtout pour les étrangers, un intéret énorrne
adistinguer ainsi l'apport de mots ou d'acceptions non classiques; et,

ace seul titre,

le présent livre a sa place daos notre enseignement.

La deuxieme partie du meme volume est formée de onze chapitres
de grammaire, dont l'un, intitulé Moderno di,sparatorio 1 est un relevé
amusant d'erreurs 1 de fautes généralement aggravées par la préten•
tion, un $Ottisier oU l'auteur a en la charité de ne pas meltre de

norns propres. C'esl la que l'on pourrait allonger et rallonger
l'infini. . .

a

La troisiCme par1ie 1 enfin, est une esquisse d'histoire du diélion•

naire espagno( depuis celui d"Antonio de Lebrixa (1506), jusqu'a la
14" édition de celui de l'Académie, avec l'indication des additions
apportées successivement dans la série 'a\pbabétique Balaje-Balín par
Cobarruvias César Oudin, Sobrino, le Diccionario de autoridades, etc.
ll y a la une cul'leuse comparaison des lexiques, et l'amorce d'un
travail qui serait vraiment curieux. Pleins d'inlérét pratique sont
également les ,hapitres qui suivent; E/lenguaje botánico, La Historia
natural y los Diccionarios, El vocabulario anatómico, El lenguaje de
la mQda. Mais je recomrnande particulierement le chapitre intitulé
Reimpresione$, oU l'on fait ressortir avec raison le caract6re arbitraire
1

et trompeur des réimpressions; peut-etre

y aurait-il a discuter

la

qwestion de l'orthographe et de la ponctuation a adoptar : la regle
dépend [orcément du public auquel on s'adresse; mais pour ce qui
est de la fidélité aux originaux, toul a fait d'accord . - Pour finir,
M. de Toro Gisbert étudie les diclionnaires de Garzón et de Segovia,

vrai, de celui qu'on parle, et non de celui du Dictionnaire de l'Aca•

démie.
Il est certain qu'3. ce point de vuele divorce n'est pas si pres d'6tre
prononcé. Beaucoup de mots ou · d'acceptions paraissent purement

Voyez le Libro raro de Gonzalo Picón-Febres (Curazao, Bethencourt,
,• éd., 19u), qui est un lexique des vénézuélismes, p. 83:
¡Coche! - Voz que generalmente se usa en las haciendas et.e varitts
regiones del País para espantar Íos puercos ó cochinos.
Je erais bien! Coche, en espagnol classique, signifiait encare la
mCme chose que cochino: a preuve la plaisanterie que Lope de .Vega,
jouant sur le double sens du mot, a mise sous le nom de Maestro
Burguillos (B.A. E., \. XXVIII, p. 345).

A la Virgen de Atocha
En procesión sin coches, que no había,
La corte, en coches cocha,
Más agua daba al campo que pedía ...

D'ou la plaisanterie de Lope de Vega dans El mejor Alcalde el Rey
sur cochero, pris dans le double sens de cocher et de gardien de
cochons.
Et ce mot coche, qui éxistait en fran~ais des le xm· siecle (cf. Littré),
faisait parlie aussi du vieux vocabulaire espagnol (cf. Cuervo, Apuntaciones crit., 5• éd., S 967).
R. J. Cuervo l'a assez mon.lré dans ses Apuntaciones criticas sobre
el lenguaje bogotano, et M. de Toro-Gisbert, nous l'avons vu, nous
document.e encare ace sujet c'est bien souvent que les texles anciens
1

ou meme les textes classiques apportent la justification de mots considérés un peu hiltivement comme particuliers al'Amérique.

Le mot emprestar, daos le Pequeño Larousse ilustrado de M. Miguel
de Toro y Gisbert est qualifié d'americanismo et de « disparate por

prestar. Or Antonio de Guevara l'emploie dans son Menosprecio de
corte (p. w3 et 135 de l'édilion de la Lectura) avec le sens de presta•.
Peut-etre l'auleur, qui était évcque de Mondoñedo depuis plus d'un an
quand parut cet ouvrage (1539), a+il pris le mol daos le langage du
pays: toujours est-il que J. de Santiago y Gómez le cite daos sa Filologia de la lengua gallega (1918), p. u9. Cuervo le signale du reste,
avec le seas contraire, dans Larra et Fernán Caballero; et il reconnail
que, dans le sens de &lt;( preter n, le mot n·a pas disparu de la langue
vulgaire (Apuntaciones) S 59~). L'américanisme n'est done qu'un
yieux. mol bien espagnol. Zerolo, a vrai dire, le marque comme
ancieñ.

•

�,60

BULLETIN HISPANJQUB

BlBLIOGRAPHIE

Mais les écrivains contemporains se chargent ene.ore mieux d'établir la solidarité des idiomes sud-américains avec l'idiome métropolilain. Dans quelle mesure et dans quels cas est-ce un retour, tout
simplement a la métropole? c'esf ce qu'il n'est pas toujours aisé de
déméler.
Le Larousse donne, commc acceplion particuli6re ay. Chili, canon
au sens de alquiler, ce que confirme Anibal Echeverria i Reyes dans
Voces usadas en Chile (Santiago, 1900), p. 141 : « Cánon. - b(arba·
rismo]. - m[asculino]. precio del arrendamiento.» Or Palacio Valdés
.l'emploie ainsi (El cuarto poder, p. 6?) :

Le Larousse signale comme américanisme engestado, qui est omis
daos Zerolo. La comtesse Pardo Bazán l'emploie dans Memorias de
un solterón (p. g) :

Sus títulos indiscutibles al dominio pleno de los Praducos.. y al directo
que poseía sobre el de las Meana:s, con un canon anual de ciento quince
ducados .•.

Est-ce les indianos qui onl rapporté ce mal d' Amérique? Mais Zerolo
le.catalogue comme terme de droit: « for[ense]. lo que se paga en
reconocimiento del dominio directo de algún terreno}).
Si leLarousse donne, comme d'autres lexiques, hipido, pas plus que
Zerolo il ne signale jipido, auquel M. Gonzalo Picón-Febres, dans son
Libro raro, p. 21 l, atlribue un sens un peu difTérent dans le parler
vénézuélien :
Jipido. - Debe de ~er la corrupción de hipido, pero no tiene la mism."a
significación que este. Jipido es fuerte exhalación de aire que se lanza del
pecho por la boca, doblando el labio inferior sobre los dientes respectivos.
Produce uno ast como silbido bajo y sordo, y es frecuente en los hombres
de los campos para aliviar la fatiga en sus más rudas labores, ó en los cami-.
nantes que,se paran un momento a descans~r.

Et c'r,st bien cette plaisa,_nte définition qui convient au jipido que,
dans le méme roman (p. 262), laisse écbapper Pablito aú nion1ent,
nul1ement plaisant 1 oU son rival, le coifTeur, occupé
le raser 1 Ju
ex pose avec quelle facilité il pourrait « con sólo empujar la navaja)&gt;

a

terminer toute cetle histoire.
Daos le méme romaii encore, un rnot qui, d'aprt!s MM. Echeverria
(p., 10) et Picón Febres (p. , 14), a au Chili et au Venezuela le sens de
te muerte)), du reste enregistré aussi, mais comme familier, dans
le Larousse: c'est pelona. Zerolo dit: «Amer[icanismo] C[olombia].
Ramera.&gt;, C'est dans un troisieme sens que Valdés l'a employé (El cuarto
poder, (p. ó65).:

•

Acabas de pasar una pelona .•. pero ya vendrán tiempos mejores. Tras •
~e lo malo siempre viene lo bueno ...
Le contexte indique assez qu'il faut comprendre « une épreuve terrible». Voila done une expression quelque peu argotique qui comporte,
suivanl les pays, Lrois traductions bien différentes !
·

•

... un retrato al óleo, muy duro y mal engestado, de la duquesa ...

M. de Toro-Gisbert a relevé dans La Catedl'al de Blasco lbáñez
·(p. 10 de Nuevos derroteros), el inséré dans le Larousse le substantif
carraSpeo, qu'ignorent Cuesta et Zerolo, mais non carraspear (en
parlant du chat qui ronronne), employé daos le meme roman, p. :u.
M. Picón-Febres signale (p. 76) Je mol avec le sens de "aclarar la
garganta, por ejemplo, después de tomarse un trago de aguardiente 1&gt;,
et cite un passage de l'Espagnol Salvador Rueda, dans Gusanos de luz:
(t Luego (Roque) carraspeó con la garganta no sé qué ecos de moribundo. )) Ce ne serait done pas un américanisme, non plus que
fer6stica, que le larousse marque comme tel, avec le sens de muy
feo, oll l'emploie la comtesse de Pardo Bazán daos le méme roman
(p. 61). Du reste, Cuesta donne le mot comme équivalent de feo.
Daos Afemorias de un solterón, encare, la comtesse Pardo Bazán
applique l'épithete de pericón !, une jeune filie évaporée qui ne se
soucie pas du qu'eo dira-l-on (p. i24). Je vois bien le mot rendu dans
le Larousse, d'accord avec Zerolo par u el que suple por todos en
cualquier cosa 1&gt;; ce n'esl évidemment pas le cas. Perico y est d~nné
comme signifiant au Mexique (&lt; hablador, charlatán n. Nous sommes
plus pres du sens avec M, Picón-Febres, qui déclare que pel'ico « en
sentido familiar, equivale a chiquillo que habla mucho. Es sinónimo
de picorelo ó picotero i1 ; el que picoreto s'applique au « niño medialengua demasiado hablador o chocarrero, pero con mucha· gracia.
Picorelo ... debe de ser corrupción de picoteroii. Nous y sommes 1 il
semble, cette fois.
Tronado ne figure pas dans Zerolo, M. Picón-Febres l'enregistre
(p. 316), saQs doute parce qu"il y voit un vénézuélisme. « Tronado.
Equivale, tantO como arrancado, a muy pobre ó paupérimo. ,i Or,
le díclionoaire de Cuesta donne le mot comme familier au sens de
&lt;t ruiné, sans le sou 11. Cf. Pardo Bazán, Memorias de un solterón,
p. 19:
Raro es también que a la hora del chocolate no aparezca algún conocido
a traerme la chismografía de la ciudad : quién se casa, quién se muere,
quién está lrMado, a quién destinaron a Filipinas ...
Le meme :\l. Picón-Febres, au mot bandearse, déclare (p. 46),
que:
En Venezuela es.manejarse. r Compadre, te.nga usted la bondad de no
meterse de ninguna manera en este asunto, que yo sabré de qué suerle me

bandeo .

�,63

BULLETD BISPANIQOE

Dl8LlOGRAPHIE

Or, c'est bien précisément le sens, et le seul, que donne le diclionnaire del' Académie de 18:u;

del montón dans Los nuevos derroteros del idioma (p. 1, 7); chacha
(p. 391), u nom que les enfants ont couLume de donner a leurs bonnes
ou a leurs nourrices », dit Cuesta; (hacer) cochinetas (p. 399), expression_ enfantine qui va-ul bien une mention, Aucun de ces sens n'est
dans Zerolo.
N'y a-t-il pas lieu d'enregislrer l'acceplion du mot abocar dans ces
deux phrases de Valdés :

Bandearse, v. r. Saberse gobernar 6 ingeniar para mantenerse. Callide
sibi consulere. rebus sais prospicere. commodis sui, prouidere.

Zerolo est conforme. J'y reviendrai.
Indépendamment de cette question du dualismo naissant, apparent
ou réel, entre J'espagnol d'Europe et celui d' Amérique, il est eerlain
que les dépouillements dont M. Toro-Gisberl nous apporleles résultals
dans ses dilférentes publicalions 1 parmi bien des scories enlrainées
par rimitatlon inconsidérée de l'étranger, par un exolisme souvent
puéril, ont ramené au jour bien des termes qui vivaient sans doute
depuis longtemps dans le langage populaire. 11 y a nalurellement
encare beaucoup faire pour mellre le ]exique au point, cela sans
parler des oublis loujours possibles et bien excusables (par exemple
hontanar, qu'emploie Azorín daos ses Lecturas españolas, p. 23, qui
est dans le Dictionnaire de l'Académie de 1812, daos Cuesta, daos
Zerolo, et manque dans le Larousse, qui ne cite que fontaíiar).
Le dépouillement d'un seul roman de Valdés enrichirait sérieusement les lexiques caslillans. M. de Toro-Gisbert lui-meme y trouvera
de guoi augmenter considérablement son Pequeño Larousse ilustrado
(ce n'est pas moi qui le lui apprendrai).
On n'y lrouve pas torga I largar~ ce mol sinistre qui désigne le
supplice infaman! dont l'Acbille de !'Aldea perdida, Nolo de la Braña,
-venge si terriblement son Patrocle, Jaciolo de Fresneda, qui en a
souITert l'horreur el la honle.
Mais voici, daos El cuarto poder, d'autres mots qui m'ont paru
cet égard assez intéressants.
Je n'ai pas lrouvé daos le larousseespagnol rasante, substantif, que
Cuesla rend par te surface, superficie, ligne d'une rue », et Zerolo a
peu pres de meme.

a

a

Cuando en alguna calle había una o más casas de cualquier socio del
saloncillo y ninguna de sus amigos, hacía que el arquitecto municipal
variase la ra,ante, dejándola más baja. (El cuarto poder, p. 3 r8.)
Pas davanlagepegueta (p. 319) el gacha (p. 397), qui désignent un
gibier de plume; ni zurdada (p. 330), mis en ilaliques par Valdés,
et signifiant, d'aprCs le contexte, une maladresse, une grossiereté¡
cruceta (p . 33:J), qui doit etre le nom de quelque confiserie; cursilería
(p. 371), que M. Toro y Gisbert releve du reste parmi les néologismes
1. Le mol esl d'ailleurs dans le Diccionario de Cuesta, mais pas avec le sens spécial
qu'a mis en valeur Palacio Valdés; il esl aussi dans celui de lil. Toro y Gómez, mais
avec reavoi ~ hort:a. Zerolo: Especie de prisión de madera, que se pone en el
pescuezo a los cerdos y otros animales 1,
e(

Hasta entonces no conocía de lal pasión más que el aspecto material y
grosero, las relaciones fugaces y tristes de las mujeres que le abocaban por
la noche en las calles de Londres y París ( El cuarto poder, p. 39) ?
Los que tenían de él agravios, le murmuraban y evitaban su encuentro ...
Lo! que no, se reían de sus exageraciones y le abocaban con gusto, sin
profesarle gran afecto tampoco (ibid., p. 65).
Le sens est &lt;( aborder )) 1 et Cuervo ne le signale point daos son Dice.
de constr. y ,-¿gimen; il n'en donne l'emploi qu'au réciproque et au
réíléchi, ou a l'actif dans le sens d'approcher une chose d'une
autre.
Qu'est-ce que les cuadros disolventes dontparle le meme auleur dans
le meme roman (p. 76), a propos d'un prestidigitateur?
Ne faudrait-il pas, dans les diclionnaires, rendre l'expression barba
de cazo (p. 157)? Et combien d'autres molsa relever 1
Y las más de las noches viene borracho perdido a casa, y le da cada
sopimpa que la deja por muerta ... (p. 114). - Si pudiéramos darle una
sopimpa, sin escándalo, se entiende ... (p. !UI), e - Quieres callarte ... zapa•
laslrona? (p. 131). - Oiga usted, señor majaderano .... (p. 293). - Hay que
advertir que en Sarrió se llamaba a los habitantes de Nieva mazaricos 1
a causa quizá del gran número de pájaros de esle nombre que allí suele
haber (p. 163).
On voit que le vocabulaire des injures daos ce seulrorrian de Palacio
Valdés ne manque pas de nouveauté 1 puisque les lexiques paraissen t

l'ignorer.
Que veutdire exactement calimoso 2 en parlant du semblante de la
mer (p, 174)? Que sont ces tazas de hortelana qu'absorbe D• Pauln
(p. 183)?
Valdés ne craint pas de consacrer un barbarisme comme palosanto
(&amp;I cuarto poder, p. 135).pour palisandro.
Les dictionnaires donnent seulement desvaído: u Dícese del color
apagado• (Larousse) . Valdés emploie 1'infinitif réflécbi :
Los contornos de los árboles y las montañas se desvaían con suavidad
exquisita (p. 397).
J .

C'es\ par ailleurs le nom d'une loca lité de la Galice.

2.

Faul•il lire t:alinoso~

�BULLETIN HISPA:'UQUE

BlBLIOGRAPHIE

Les dictionnaires font généralement l'économie des diminutifs, mais
quand ceux-ci ne sont pas prévus daos les grammaires, il y aurait
peut-~tre lieu de les signaler; lel monina (p. 399).
Voila pour un seul roman de Valdés. L'épreuve n'oflre pas moins
d'intérét si on la tente avec un roman de la comtesse Pardo de Bazán,
dont la langue doiL beaucoup de son expressive saveur a la richesse et
~ la variélé du vocabulaire. Cette épreuve, M. de Toro-Gisbert l'a du
resle tentée avec bonheur. (Nuevos derroteros, p. :;17), avec insolación.
Je l'ai commencée, a son exemple, avec La piedra angular et les Afemorias de un solterón, et je ne doute pas que l'ooil d'un lexicographe
n'arrive a y faire bien d'autres découvertes:

decoro 1 por respelo a nuestros .semejantes; por coquetería, niquis ...
(p. 139).
... el hijo espúreo, el guripa del arroJo ... (p. 169).

... Hasta media docena de ranchos segui□os 1 compuestos sólo de una
planla baja y un desván galero, ó Jayado 1 , como en \1arincda suele decirse.
(La piedra angular, p. So).
. .. A veces paso por la calle l\IaJor, y están allí muy tiesos y muy fonchos
los señores de la Audiencia, el Fiscal, el mismo sellor Presidente ... (p. :wó ).
... las criadas le se1ioriteaba1t a lodo trapo ... (p. ro3).
... las ruines ta!'imas, - donde sólo con vi daba al suefío flaco gergón
mal surtido de poma(*) o paja de maiz seca ... (p. :165).
... la bahía amplia, majestuosa ... poblada de gentiles minuelas, de chalanas, de pesados lanchones .. .' ( p. :J65 ).
... hacía falta un pandole ('), y nadie lo quería ser; todos aspiraban ·at
lucido puesto de asaltan les (p. 37).
... Dichoso\. para quien los objetos sensibles toman forma de ecuación
ó de algorilmio ' ... (p. 189).
... A ver si le moneas3 conmigo ... (p. 60).
... dió vuelta a la villa !1 del gas, y tomando otra vez su reverbero ...

Dans les Memorias de un solterón:
.. termino las operaciones de aseo 1 me pongo a gusto, en IJaUn, y salgo
al comedor... (p. 18)
... propenderá quien lea estos confesiones a suponer que ... soy de corcho
ó de pastaflora ... p. ,5).
- En cambio posee V, unos bijas superiores. - Favor que V. las dispensa - respondió él babándose 1 con el rostro dilatado y tal expresión de
dicha ... (p. 47).
La sociedad se ha puesto terrible, y vds. recelosísimos, lo que se dice
escamones'··· (p. 94).
Su pelo vive en perpetua insurrección: es el m.ambís más rebelde que
conosco ... (p. 76.)
"ltujer, abróchale bien ese cuerpo, que pareces el trai.no ... (p. 138).
De mis reflexiones resulta que' debe uno arrc&gt;glarse por higiene, por
1.

Zerolo le donne, mais non le Larousse.

(*) En italiques dans le texle.
2. Le Laroussedonae seulement algoritmo et algorítmico. Zerolo ajoute algoritmia.
3. Le larouue don ne seulemenl mo11eaJ' comme neutrc, de mCllle que Zerolo
4 Billa, bien enlendu; mais I'acception est asse1 particuliere pour etre nolée.
5. Daru Zerolo, pas dans le Laro11sse.

Sopicaldo (p. 186) esl évidemment du bouillon, mais qu'est-ce que
cette « sabrosa cachacha » (en italiques dans le volume) dont se délecte
le héros du ro man (p. 01),
Estece par «bloc» qu'il faut traduire peñila daos ce passage :
. .. como las sefiorilas que concurren a· la tertulia ... forman su peñita y
demuestran intenciones criminales, conatos de llevarme insensiblemente,
si yo me dejo, camino del ara santa ... me desvío de ellas ... (p. 77)?

Y a-t-il quelque lien entre pitojear ou pijotear, que Cuervo (Apuntaciones crit., § 79,) rapproche l'un de i'autre et pitoche dans l'expression &lt;t no Le importaba un pitoche 1&gt; (p . 103) ?.
Pourjachoso, le Larousse, donne le sens de &lt;I'. porle agraciado)&gt; (de
meme Zerolo), et, au Mexique, celui de 11 fachendoso, jactancioso,
vanidoso &gt;L -Ce.n'est certainement pas dans ce sens, mais dans celui
que le meme dictionnaire a donné ajachudo (amis dans Zerolo), "ridículamente vestido», que le mot est employé p. 110:
Sí, sí, ya sé que estoy muy derrotada y muy fachosa convirtiendo los ojos a su toilette 1 •

contestó ella

Je ero is m'etre aper&lt;;,u, du reste, que l'on confond parfois, eri
Espagoe, fachenda avecjac1ia .
Les dictionnaires prévoient bien l'expression dejar a uno con tantas
narices, con un palmo de narices; le Larousse traduit par « dejar bur•
lado n. Mais l'expression dar un palmo de narices n'est-elle pas l'équivalent de 11 faire un pied de nez »~
)' medió un palmo de narices, poniendo en ·fila las manos delante de su
remangada naricilla ... (p. 134) .
Le geste en Lout cas ne pelfl Blre mieux décrit.
Pitido (p. n), coup de siffiet de la locomotive.

« Caballeros de trusa y garzota. • (p . &gt;4).
Piececín \p. 37), aimable diminutif de "pie".
Atraquina (p. 120)
c1 atr-acón n.
Pescantinas (p. 1n) (?).
Le Diclionnaire de Cuesta et le Larousse connaissent, comme le
Dictionnaire de l'Académie, bandearse, mais non bandearselas:

=

Es extraordinario ... cómo se las bandea esa muchacha. De un cuarto

hace veinte... (p. 6z).
Zerolo :

u

bandearse las uno como pueden.

Si salen con ella un domingo por la tarde, se van parando en todas las
1.

En italiques daus l'imprimé.

�,66

BULLETIN HlSPANlQUZ:

tabernas del camino, dejándola, si se tercia, a la pobrecilla a la puerta, ...
(Palacio Valdés, El cuarto pode;, p. 114).
.
.
.. , declaro que mi honrado propósito era enterarle, si ,e terciaba la
ocasión, cuando me pareciese llegado el momento ... \Pardo Bazán, Memoria! de un solter6n, p, 5&amp;).

Ni le Larousse, ni Zerolo, ni Cuesta ne menlionnent cette expression .
Je me suis laissé entrainer, a l'exemple et a la suite de M. ·de ToroGisbert. Ces quelques coups de filel au hasard ne me le fonl pas
regretter, car je me suis convaincu moi-mCme de ce qu'il y a 3. faire
en lexicographie el des services que peuvent rendre ceux qui travaillent au Dictionnaire de la Jangue hispano-américaine - ne vaut-il
pas mieux dire simplement espagnole? - L'auteur du La_rousse nous
doit et se doit a lúi-mAme de continuer l'reuvre qu'il a entreprise.
Les publications dont je viens de parler ou dont j'avais parlé précédemment, auxquelles il faut ajouler Enmiendas al Diccipnario de la
Academia (Ollendorf, 1909), montrenl qu'il a vraiment les aptitudes
et l'entiatnement n6Cessaires.
11 n'y a pas actuellement de plus grand service a rendre a no•
études que de nous faire un dictionnaire aussi complet que possible.
Sans parler du vocabulaire de Pereda, qu'ont ·essayé de rendre com~
préhensible aux Espagnols eux-memes MM . de Mugica el Huidobro.
coro bien d'autres auteurs nous présentent des nlOts provinciaux ! Que
signifient au juste repijolero, estozolar, juada, besque, paniquesa,
rebolisero, echar el jubo? toutes expressions qui m'ont ten u en
suspens ala leclure de Tierra aragonesa, de G. García Arista y Rivera
(Bibl. Aragonesa, t.11, 1907)?
1
Plus modeste, non moins utile cst la derniBre publication de 1\l. de
Toro y Gishert, La deuxieme année d'espagnol, faisant suite a La premiere année, et basée comme elle tt sur l'acquisition progressive et
parallele des mols et des regles n. Le systeme des lableaux y trouve
sa part, un peu moins tout de méme que dans les tab\eaux Delmas,
et l'on ne craint pas demettre le mot frarn;ais a cOté du mol espagnol.
On a bien décbanté, dans notre enseignement secondaire! OU- est le
temps oU on ne jurait que par la méthode dite directe? A-t-on assez
Lerrorisé les professeurs et expérimenté sur ]es éleves~ Enfin !
G. CIROT.

CHRONIQUE

-...,.,. Comme précédemmenl, des cours de vacances, sous la direction de M. E. Mérimée, auront lieu cette année
Burgos (4 aollt
15 seplembre). Droits d'immatriculation, 5o pesetas. S'adresser a
M. E. Mérirnée, Institut frarn;ais, Marqués de la Ensenada, 1 o, Madrid,
ou a M. Guillermo Roca, secrétaire des cours, Instituto, Burgos.
Des cours de vacances auront également lieu a Madrid, du
g juillet au :;io aoU.t 1921, sous les auspices de la Junta de ampliación
de estudios. S'adresser, pour les renseignements,
M. le Secrétairc
des Cours pour étr~ngers, Centro de estudios históricos, Almagro, 26,
Madrid.
M. Melgar vient d'~lre fail chevalier de la Légion d'honneur.
Ainsi sont reconnus les services qu'il a rendus fl notre pays en éclairant son parti sur les véritables sentiments de D. Jaime, senliments
dénaturés ou dissimulés par des chefs et une prcsse dont la responsabilité etit été grande si la masse des bra,·es gens qu'on vou1ait
entrainer n'avait pas dbs lors éprouvé quelque hésitation. Quant aux
services qu'il a rendus par 13-méme A son pays en disant la vérité, et
en empéchant peut-étre une triste croisade de se produire, c·est d'abord
a ses compatriotes et a son partí de le dire. Que l'Espagne ail eu son
point de vue pendant la guerre, c'était son droit. ll cut été difficile
que ce point de vue co'incidAt tout ~ fait avec le nótre. Elle n'en a
pas moins eu vis~cl-vis de nous une attitude irréprochable, bienveillanté en somme, et, a un momentdonn"é (décembre 1916-février 1917),
véritablement et efficacement conforme a nos intérCts. M. Melgar a
empeché la mauvaise volonté de gagner du terrain dans les milieux
oU il eut jadís tanl d'influence; il a done contribué 3. maintenir la
politique du gouvernement espagnol daos une direction dont l'Espagne n'a qu·a se reliciler de ne pas avoir dévié. Qu'il soit permis,
quelqu'un qui a vu
l'reuvre el
la peine le grand honnete
homme qu·est M. Melgar, de le féliciler de tout ca,nr.

a

a

a

a

a

G. CIROT.

�BULLETl!'i HISPA!UQUE

- La promolion daos l'ordre de la Légion d'honneur, qu'a motivée
le centenaire de l'École des Charles, contient deux noms qui nous
touchent de pres : celui de M. Alfred Morel-Falio et celui de •
M. Augusta Brutails. Ces deúx savants, qui appartiennent l'un et
l'autre a l'Académie des Inscriptions et Belles-Lettres, ont re~u la
rosette d 'officier.
·
Ce n'est pas aux lecteurs de cette reme qu'on a besoin d'apprendre
les mérites de M. Morel-Fatio, la ñaturé el la valeur de ses travaux,
son long passé de recherche~. Celle belle vie de labeur, de conscience
et de désintéress~ment est de celles qui ajoutent a la supériorité d'un
pays.
Mais, parmi les litres de M. Morel-Fatio, il en est un qui doit etre
particulierement signalé ici : je veux dire l'appui chaleureux, l'aide
généreuse et fidcle que nos initiatives provinciales n'onl cessé de
trouver aupres_ de ce mailre parisien. 11 s'est intéressé des le début au
ullelin hispanique. ll a pris une large parta sa direction. 11 ra soutenu
et guidé. ll lui a réservé le meilleur de son activité intellcctuelle.
Aux services qu'il nous a prodigués dans le domaine littéraire
correspondent ceux que M. Brutails noús a rendus sur le terrain de
l'archéologie. La rare compétence de celui qui rédigea ce modele du
précis exacl et alerte : Pour comprendre les monumenls de la France,
a été pour nous, elle aussi, une force éminente.
Puisque l'occasion se présente de nons réjouir en famille, rappelons
une distinction qui, pour étre plus ancienne, ·ne nous en est pas moins
chere : la croix de la Légion d'honneur accordée a M. Pierre Imbart
de La Tour, chez qui les talents de l'orateur valent ceux de !'historien.
Cette récompense neressemble en ríen a une atlention prémalurée. Le
titulaire esl, comme MM. Morel-Fatio et Brutails, un ami de la premiare heure. Le Ballelin hispanique, auquel il a maintes fois témoigné
un dévouement .efficace, se reprocherait de ne pas unir dans un meme
sentiment de gratitude ces lrois hommes doñt l'efforl aura été si utile
aux choses d'Espagne.
GEOIIGES

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G. CIROT, secritaire; G. RADET, directeur-gérant.
Bordeanic. -

lmprimeries Gou1ou1Laoo, rue Guiraude, g-1 1.

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L.l RÉD.&amp;CTION: E. ~ÉRlllEE; .l. YOREL-FATIO, P. PARIS

Q.

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RADET.

26 mai 1921.

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                  <text>Fundado en 1898, el Bulletin Hispanique está editado por las Presses Universitaires de Bordeaux. La revista, actualmente, se publica dos veces al año e incluye reseñas de libros y una lista de obras recibidas. Los artículos dan cabida al ámbito ibérico e iberoamericano, sin distinción de época, área o método y se publican en francés y español, así como en cualquiera de las lenguas de la península ibérica. Revista indexada: HCERES, ERIH, SCOPUS y WOS-AHCI.</text>
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                <text>Bulletín Hispanique, 1921, Tomo 23, No 3, Julio-Septiembre</text>
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                <text>Fundado en 1898, el Bulletin Hispanique está editado por las Presses Universitaires de Bordeaux. La revista, actualmente, se publica dos veces al año e incluye reseñas de libros y una lista de obras recibidas. Los artículos dan cabida al ámbito ibérico e iberoamericano, sin distinción de época, área o método y se publican en francés y español, así como en cualquiera de las lenguas de la península ibérica. Revista indexada: HCERES, ERIH, SCOPUS y WOS-AHCI.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>��Vol. XXIII.

Avril-Juin 1921

(S uite

1

.)

Si , pour I1itiné raire du comte prisonnier, J'auteur du Ferndn
Gonzdle z et l'interpolaleur de la Chronique se sont inspirés de
tradition s diil'érenles, il est encore deux délails sur lesquels
ils ne sont pa s d 'accord.
D'aprcs le Poeme, délaissé ici par la Chronique générale et
ses dérivés, Fernán González u'était accompagné,
Cirueña ,
que de cinq de ses guerriers, désigués sous le nom de varones,
puis d'escuderos, el lous s 1 e11fuirent quand ils virent qu'ils ne
pouvaient. secourir le comte réfugié dans une er,nila:

a

Tomo Ferran Goor.alez &lt;;inco de su s varones
Todos de buen derecho e ¡;rrandes ynfam;ones,
)luy grrandcs de linage e csfon; ados varones.. . (slr. 583).

Aquestos escuderos que con el conde fueron
Quando a su scnnor accorrcr non pudieron ,
Todos en sus cavallo:, ayna se cojeron ... (slr. 589J.

Or nolre interpolateur dil : « fuit captus et filii eius in
Cirnnia ,, (S ¡ 1): et nous lrouvons plus loin, au S 1 du livre 111,
un rappel tres explicile : « lste Garsias (Tremulosus) cepil
comitem Castelle Ferdinandum Gondissaluez in Cyronia et
filios eius. " Nous avons vu que d'apres les Annales Composlellani le comte fut bien fail prisoanier a-Yee ses fils.
J'ai dil que la Générale et ses dérivés délaissaient ici le
Poeme. En eO'et, aussi bien dans le texte édité par M. Carroll
Marden et par M. Menéndez Pidál (X-i-4) que dans celui du
ms. po,·tugais de Paris (voir plus loin), il est question de cinq
cavaliers, ou chevaliers ( caballerm) , venus avec le comle, et de
i. Cf. Bull. hisp. , 1921, p. 1. P. 10, note 1, l. 1,, a~ lieu d e· «. prCS de Berceo,
dan, le barrio de Berceo 1), lire • do nl fait partie le barrio de Berceo :io .

,tFB., 1V• Sh1s. - Bull. lti,pan., XXIII, 19:u, 2.

6

•

�78

BULLETIN HISPA:,ilQUE

FEll:-IAN GO:'iZALEZ DA:'IS LA CH.1\O:-IIQLE LÉO:'IAlSE

six écuyers (escuclel'os) qui portaient les épécs de celui-ci el des
cinq chcvalict·s. ll faut dire que la strophe 583, ou il est parlé
des cinco varones, qualifiés de grandes ynfwu;ones muy grandes
de linage e esfor~:ados varones est incomplete d'un vers. IL Y
a surement ensuitc une lacune, que le copisle auquel nous
devons le ms. de !'Escorial (le seul auquel nous puissions
rncourir pour ce passage) n'a pas cherché a masquer : sans
explication, ces chevaliers deviennent de simples escudel'OS;
et celui du comte s'étanl approché de la chapelle pour jeler
au comte les épées qu·ils avaienl en mains, tous s'enfuient
sur leurs chevaux :
Fizo su c~cudero a guisa de leal,
Vio vna finicstra en medio del faslial,
Vino poral hermita, metios por el portal,
Echo les sus espadas, que non pudo fer al. (slr. 588.)
Aquestos escuderos que con el conde fueron,
Quando a su sennor acorrer non pudieron,
Todos en sus cavallos ayna se cojeron ... (str. 589.)

U est vrai qu'on retrouve les chevaliers a la slrophe 597 :
Los vassallos del conde dexarle non quisieron ...

Et sur la priere du comte, le roi García consent
donner la liberté :

a leur

Soltolos don Garcia, a Caslyella veniernn ... (str. 599.)

Seul le les du quatrieme vers de la strophe 588 nous avertissait que les chevaliers ont été aveo le comte s'enfermer dans la
chapelle. 11 est clafr que la vérilable version du Poeme, c'est
dans La Chronique générale qu'on la relrouve, et qu'ici il ne
faut pas tenir compte de la leltre des strophes, ou la perle de
quelques vers a amené une confusion. L'opposition entre la
version réelle du Poeme et des rédactions de la Chronique
générale, d'une part, et celle de la.Chronique latine, tient done
surlout a ce fait que dans celle-ci ce ;sont les fils memes de
Fernán González qui partagent son sort.

79

Pas un mot, dans la Chroniquc latine, du comle lombard,
qui Joue un role important dans la délivrance du comte
castillan. Il semble bien qu'il y ait la l'apport toul spécial de
la légende. ~1. Menéndez Pidal a noté (Homenage a Menéndez
Pelayo, t. I, p. 472, n. 2; le rapprochement qui s'irnpose entre
cet épisode et un tout semblable de l'Hernaul de Beaulande;
el le poeme francais parait bien retléter le poeme castillan, en
particulier dans le géant qui y joue le mcme role que le comle
lombard. C'est done sur place qu'il faut chercher !'origine de
l'inLervention du pelerin étranger. Notons qu'il s'agit d'un
pelerin de Saint-J acques, et qu'il vient d'llalie. II a suivi le
chemin le plus direct : il a du venir par Pampelune et Estella
jusqu'a Logrouo, el la prendre la fameuse chaussée, la calzada
qui passe par le Val pirre; mais en roule il a appris la trahison
dont a été victime le noble Castillan, il n'a qu'a se ~étourner
un peu de sa route pour aller le voir ...
Est-il étonnanl que l'idée d'une si romantique visite soit
venue a l'espril d'un poete de cette contrée? Combien de
pelerins arrivanl de l'Est avaienl pris cette chaussée qui les
menait a Burgos, par Nájera et Belorado, laissant a gauche
Clavijo, Castroviejo, Tobia, Cirueña, a droite Bañares, c'esta-dire tous les lieux qui paraissent soit dans le texte latin, soit
dans les textes romans ! Et cette observation ne donne-t-elle
pas au Poeme de Fernán González un trait cssentiel de sa
physionomie,
a savoir le rapport a vec le pelerinage de Compos,
telle? et ce trait ne le rapproche-t-il de nos chansons de geste,
ou l'on sait l'importance du Chemin de SainL-Jacques... ,?
, . Au xu• siecle, c'csl du reste par Roncevaux, Logroiio, Nájera. Sanlo Domingo
de la Calzada el Belorado que passail la roule des pelerins venanlde France. Le Codex
de Saint-Jacques de Compostelle publié par le P. Fila (1884) précise bien cel iliné.
raire, sur lequel voir p. 171 du Pelerinage d'un paysan picard a Saint-Jacques de
Compostetle, par le baron de Bonnault d'Houct, eL la carte. Plus au nord, eL parallelemenl-a la chaussée de Nájera a Santo Domingo de la Calzada, l'Atlas de Coello
(Logroño) marque les vestiges de la Via Aureliana. 11 y a done toujours eu Ht un
grand mouvemenl de voyageurs. ~fail ce qu'il faut noter, c'esl que le chemin de
Compost.elle, le e camino francés, auquel lra,ailla, dil-on, sainl Oominique de la.
Calzada, eal Je- llen entre la Chanson de Rolla ad el le Poeme de Feroán Gonzále~.

�80

BULLETIN HISPA~lQUE

F!R~AN GON1.ALEZ DANS LA CHRONIQUE l,ÉONAISE

Mais ou nous lrou vons une coincidence remarqual!le en lre
la Chronique léonaise et le Poeme, c'est en ce qui concerne
l'héro'inc de l'histoire romanesque que ce dernier contient aux
strophes 576-701.
Cctte héroi:ne, Sancha, a qui sa lante, la reine de Léon,
faitjouer un role inconscient et involontaire dans la trahison
ourdie contre le comte, nous est présentée tres explicitement
et a plusieurs reprises dans le Poeme co~me la srour du roi
de ~avarre García Sánchez :
... o es de mi herma/lo o del moro Almon~or
(Slr. 667 d.)

... por ser ella muger del conde don Fernando,
tener a su hermano cavtyvo e lazrado.
(Slr. 669\.

Le comte voit, dans le roí, son beau-frere, et, quand il le
provoque au milieu de La melée, il l'appelle 11 frere ! » :
El conde orgulloso, de corac;-on lo,;ano,
V~o a su cun11ado en medio de un llano,
Puso se conlra el la lan(.l sobre· mano.
Dixo: e Parla se el campo por nos amos, hermano! •·
(Slr. 694.)

º

a

a

Quant la reine de Léon, qui le Poeme donne le nom
de Teresa (str. 579 b), elle est la sreur de Sancho, pere de
García:
Reina de Lcon, de don Sancho hermana ...
(Sir. 576 J.,.)

De mi donna Teresa a ly el rey Gar{:ia;
Perdi al rey tn padre que yo grand bien queria ..• •

«

(Slr. 5¡9.)

Et la princesse qu"elle a promise au comle est bien sa niece,
Por que finas la guerra le daría su sobrina
(Slr. 577 a.)

Nul doute a cet égard. M. Carroll Marden, dans son index
des noms propres, rectifie : 11 hija del rey D. García de
Navarra, no hermana, como dice el Poema». ll s'en rapporte
évidemment a la Chronique générale (.\.-i-4), qui fait de
Doña Sancha la tille du roí García de Navarre en meme temps

81

que la nicee de Doiía Teresa, laquelle y devient non plus la
sreur de Sancho de Navarre, mais sa fille et la sreur de García.
Il Y a, _eomme on di!. aujourd 'hui, décalage; le lien entre
Teresa et Sancho reste le mcme.
u Mas ante que el conde Fernant Gonvalez se fuesse, fablo con ell
la rey na sobre pleyto de casamiento que! farie dar por su mngier a su

sobrina, fija del rey don García de Navarra . ..
,, A uos don García, rey de Navarra, de mi, donna Teresa, re-vna de
Leon; salut. Bien sauedes uos como nos perdiemos al rey don Sancho
nuestro padre ... » ({·d. Pida!, p. 410 a,3o el b,3; Marden, p. 14o).

Notons la différence. Ici Doiía Teresa parle a García de Ieur
pere Sancho. Dans le Poc,me, elle lui parle de son pere a lui,
com me peut le faire une tan te en parlant a son neveu. La
réflexion de la jeune femme, dans le Poeme, a la vue des
Castillans qui arrivent : &lt;&lt; ce ne peut elre que mon frere ou le
maure Alman~or l 11, est remplacée par ceci dans la Chronique:
· Cuedaron que eran de algara de moros que andauan corriendo et
descubriendo la tierra. (Pida!, p. 415, a, 17; ?!farden, p. 146).
Lorsqu'elle demande l'élargissement de D. García, elle &lt;lit
bien &lt;&lt; mio padrn el rey don García 11. Cependant, quand le
comte provoque celui-ci, il ne le traite ni de beau-frere ni de
'
beau-pere :
El conde Fernand Gony11le:,. quando uro al rey, comenvol a dar
uozes et dixo : 11 rey don Garc;ía, salid aca et parlase por nos amos
esta batalla 11. ( Pida!, p. 4 1 (j a,26 ; rtlarden, p. , 48).

ll semblerait que la -siluation n ·est pas nette, et que le
ehroniqueur en est gené. Il est plus a l'aise quand il fait intervenir les Castillans, qui supplient le comle de rendre le pere
a sa filie, et pour nous montrer les deux nouveau-x époux cómblant d'altentions le roi délivré de ses cha1nes •. Le Poeme
présente ici une lacune, mais le récit doit y etre le meme, avec
la transposition nécessairc : c'est le beau-frere qu'on traite
avec ces égards. Et l'on comprend que, rentré en Navarre, il
,
1. « ... et pedimosuos por merced que dedes al rey don Garcia a su fija donna
!lancha •.. » - « et dalli adelanl fizieroo muchos plazeres el muchos solazes al rey
don García el conde Feroand Gon1,;alez et la condessa don na Sancha, su lija.. ·
(Pida!, p. 416 b, 29 el 43; :\larden, p. 149).
·

�8,

83

BULLETlN HJSPANIQUE

FER;(AN GONZA.LEZ DANS LA CHRONIQUE LÉO:VAISE

se déclare déshonoré lui el ses « omnes onrrados' "· On le
comprendrait moins d'un beau-pere.
Une critique, d'ailleurs purement subjectiYe, nous suggere
que le chroniqueur a corrigé le poeme . Mais pour que! motif?
Nolons que Flórez, dans ses Memorias de las Reynas calh6licas,
donne raison au poete quand il dit que D . Ordoiio Ramírez
épousa Urraca, la filie du comte Fernán González el de sa
femme !'infante de Navarre, Doña Sancha Sánchez, hija del Rey
D. Sancho Abarca'· 11 esl vrai que s'il donne sa source, Sampiro, en ce qui concerne la paternilé de Fernán González, il ne
dit pas ou il a vu que la mere d'Urraca était doiia Sancha
Sánchez 3, Les généalogies du Liber Regum, publiées par lui
en appendice, nommenl bien une Doiía Sancha, filie de
Sancho Abarca; mais elles en fonl la femme du roi Ramiro 4.
La Chronique de San Juan de la Pei,a est d'acord avec elles 5•
Rodrigue de Tolede ne connall pas de Sancha filie de Sancho
Abarca : d'une filie . de celui-ci il fait bien la femme de
Ramiro II, mais il l'appelle Tarasia, cognomine Florentinr, 6•
Tels sont d'ailleurs bien le nom el le surnom de la femme de
Ramiro II dans Sampiro, notre chronique el celle de Luc, qui
a utilisé d'une favon un peu intelligente, il faul le reconnallre 7 ,
l'inlerpolation qui la concerne dans le lexte commun a Sampiro el a ladite chronique 8. Nous reviendrons d'ailleurs sur
ce lle Tarasia.

Le rédacleur de la Générale a done pris sur ]ui de faire de
l'héro'ine du Poemc la filie de García Sáilchez et non de
Sancho. :\l'ais la Chronique de 1344, comrne on peut en juger
pat: le passage que M. Menéndez Pida! en cite dans une ñote
de sa belle étude sur le Romancero de Fernán Gonccílec, persiste
a faire de la jeune femme la smur de Garc[a '· 11 s'agit d'une
addition spéciale a cette chronique, sans équivalenl d'ailleurs
dans le Poeme: le comte voyanl arriver les Castillans les fait
prévenirparun hommequ'ilrencontre, quec'est lui, leurcomte;
qu'il s'esl échappé de sa prison, « e trae consigo por muger la
in fante doíía San cha, hermana del rey don Garvia de "iauarra. ,,
Bien enlendu loul le reste du récil esl d'accord avec ce passage,
e t Sancha y est bien partoul la smur el non la filie de García.

1. Pida 1, p. 417 a, 9; i\tarden, p. 1~9.
2. &lt;&lt; .•. casando al primogenilo Don Ordo,io con la hija del conde Fernan Goa2alez,
y de su muger la infanta de Navarra D01ia Sancha Sanchez, hija del Rey Don Sancho
Abarca. La novia se llamó Doria Urraca, .. , (l. 1, p. 107).
3, Distincte1 bien entendu, selon lui, de la Dn Sanchaqu'épousa Ordo1io 11 (p. 87).

4. • Este rey Sanch Abarca casó con la Reyna Dona Toda 1 e ouo della un tillo et
quatro filias; el filio ouo nombre el rey don Garcia, el tembloso; el de las filias la
una ovo nombre Dona Urraca, la olra dona Sancha . .. Dalia Sancha cai;ó con el rey
Ramiro .•. "(l. l, p. 498).
5. Sauí en ce qu'elle oomme Urraca et non Toda la íemme de Sancho Abarca
(éd. Tomás Ximénez de Embún, p. 35).
6. V, 8 et n. La femme de Sancho Abarca dovieot Thtoda. Zurita (Anales, 1, 11)
reproduit ici Rodrigue, mais semble admettre que la femme de Sancho Abarca était
Urraca (Fernández).
7. e( Adiuuabat his sanctis operis uxor eius Regina Tharasia cognomine Florentina • (Schott, p. 84, l. 33); je corrige d'apÑ.li les ms. Hh g8 de la Bibl. nac. el :i-c-5
de la Bibl. real.
8. • Et Ranimirus qui eral rax milisiimus, ex Tarasia cognomento Florentina
genuit Sanclium et Geloiram n (§ 60).

~o ante q se el conde partiese labio la Reyna con el muy engaúosa
mente como aqlia q le qria muy grant mal por la muerte de su hermano el Rey don Sancho de Nauarra q el conde matara t dixole ansy
conde pase auer de fenir la guerra nfa r; vfa r; de mi hermano el Rey
de nauarra tengo por bie q casedes con mi sobrina la infante doíia
sanchafija del rrey dó séi.cho mi hermano q vos matasles t hermana
del Rey dó gar9ia ... (Bibl. nac. Madrid 1081/i, anc. li-73, folio 137').

Cette parlicularité prend quelque inlérel si l'on se reporte
a la Chronique léonaise. Or si nous admettons la these de
M. Menéndez Pida!, a savoir que la chronique de 13114 a utilisé
un aulre poeme, d'inspiration plus populaire, el de date plus
récente que celui que nous connaissons, nous sommes cond uils a penser que, daos cel aulre poeme, Sancha était bien la
sceur du roi comrne dans le Ferndn Gon:ále, . Quant a la Chron ique générale éditée par Ocampo, de ce qu'en dit M. Menéndez
P ida! dans un aulre endroil de la m&amp;me étude 3, l'idenlilé de
1,

Homenage á Menénde:: Pela.yo, t. 1, p. 436 1 note

1.

11 avait été conduit a la m~me conclusion en ce qui concerne la légende des
lníants de Lara, lelle qu'on la lrouve dans les dC\ll'. ródacliom dislinctes de la
1•• Chronique générale et de la Chronique de 134&amp;.
3. P. 485, a propos du romance 17 (= ¡01 de Dnrán)
El buen conde Fernan Gonzalez
en qua! priaion eslaua,.,
M. Menóndez Pidal a notéd'autre parl(Calálogo dela 11. Bibliotua, p. 83 de la 111 ód.,
p. ,~7 de la 3") que l'auteur de celte réd&lt;1.ction (3•chronique générale) n'a dl.l uliliser
que le sccond tome de la Chronique de 13!14, ,·u qu'on n'y lrouve pas e los episodios
de la historia de Fernán Gonz~lez 6 de -Garci González. caracleríslicos de la Crónica
de 134ti. »
2.

�84

85

ftULL'ITil.'f HISPAl'fTQUE

FERl'fA:'i GONZAJ,EZ DA~S LA CHRONJQl'E J, ÉO~AISE

ccLle rédaclion sur ce point avec le ms. Ese. X-i- 11 peul déja
s'inférer; il en esl bien ainsi en fail :
(I" CCXLVIII) mas el conde don ferran Gon~ale, fablo con la reyna

vigado docode seo miidasse chamar afa]a c6 pouca gente t" hy
opndesse. Aelrrey de nauarra prouue deste egano. Eenuyou se')
rbaxadores aocode do ferna gl'z sobre elo. Ele rrespondeo q lbe p"'zia.
r: tomou. v. caualeyros e mulas desarmados r. fl?ysse ao clia q era
cócertado ·antre eles. Elrrey veeo c6 .A.XX.V. caualeyros acaualo
armados. Quado ocücle vyo q elrrey lhe metyra disse. e maao dia
nac~· poys me ha eganado, Lodoo müdo deuya ssenlyr ta g- nde tray~a.
Eu meesmo me Yrndy ffi:rndo ¡; xpanos. Agora cay no ij me disse o
muge sam paayo. !1º f' ffym nti veen.do out~ rremedio meteosse e hila
h'mida. os cscudeiros q cO ele vijnha ij era seys. auydo seu cclsselho
deJiberarO de hüu deles tornar có as espadas q lcllaua e Cio I demudado. Eos oul~s deo far.ere saber aos castelaaos. \'sto fcc6 elrrey de
nauarra cübalyá ocOde rryjamete. asna deffesa no lhe prestaua. ca
era poucos t" desarmados. t" ouuesse adar. cO tal couee&lt;;:a qo no
malaria nP aos se•J. Dize q esta p~itesya fez elrrey de nauarra, por q
vyo fugir os rscudeyros do cúde. r; cuydou q tijnha p'to algüa gete.
dS amostrou aly seu mylagre auorreyedo aqle maao egano. cao altar
dajg...ia se p'"'tyo p meo. t" ctize q assy esta. O códe foy metido e g·ndes
ferros. r: leuado ahuu castelo chamado castro velho. oc6de disse
aclrrey. q n6 auya por q leer p_sos os se9. Ca por ele ssoo aueria
q . .ntos auya e castela.

doña Teresa maélre del rey don Sancho antes que se fuesse sobrcl
fecho de su casamienlo / ca esa doña Teresa embio por el: t dixol
q le faria dar por muger a su sobrina doña Sancha hija del re)' don
Garcia de Na,•arra que dizien por sobre nombre Abarca ..•
, •. A vos do Garcia rey d' Nauarra d' mi doña Teresa la reyna vieja
de Leo salud como a hermano q mucho amo. Bie sabedes vos como
p.dimos al rey don Sancho uro padre.

Dans la rédaclion que suil Menéndez Pelayo (Obras de Lope
.de Vega, t. VII), Doiia Sancha esl également « fija del rey
don Garcia de Navarra n.
La Chronique de 1344 se distingue done ici par sa fidélité
au Poeme, ou plulól aux deux Poemes.
Quanl a la version portugaise dont le manuscrit de la
Bibliolheque nalionale de Paris nous donnc une des 1·édactioas, elle fail bien de D• Sancha la filie de D. Sancho el la
sceur de D. Garcia, comme la Chronique de 1344.
En voici le lexte pour la partie correspondanle aux chapitres ¡09-7 16 de la Chronique générale éditée par M. Menéndez
Pida! dans la Nueva Biblioleca de autores espa,ioles.
(Fol. 95') C• TTT. llyndo o conde Jlª burgos chegoulhe rrecado
delrrey do sancho de leon q fosse a suas cortes. Ele !he rrespondeo
queo fa ria e dhy alres dias q chegou a burgos p-ljo' pala pedindo ads
qo tirasse da p'ma rlos leoneses. El rrey dó sa~cho sayo arre&lt;;eber
oconde onrradamete. Aarraynha no p_.zia cü ele. porij matara seu
jrmado Elrrey dñ sancho de na1Larra. DespO)'S q acabar6 as cortes
Elrrey se cOlenlou muyto de hüu a&lt;;or r;: de huu caualo do cOde,
E disselhe ijlhos vendesse. OcOde se escusou ofTere&lt;;Cdolhos g -ciosamete. Elrréy no q;s. mas lodauya oafficou Qlhos vendesse; nü · se
podendo acode éscusar disse cjlhp p-zia. cü lal cüdic;a. q selhe. no

desse op~o acerlo dia q dhy adiale oadadia se dol&gt;rasse. Elrrey lhe
deu myl m-cos de p-ta co aqle codi(ii. dandolhe delo g"ndes firmezas.
Acabado ysto pMtiosse oconde . .po ante q p.,tisse falou ·arrª cO ele
di1.edolhe q por sseer tyrada a discordia dantre nauarra r: castela.
aela p"'zeria q casasse có sua sobinl,a (fol. 96) jilha delrrey dó sancho
de nauarra q ele matara. Ocóde lho outorgou. Arrª fez saber ysto
aseu sob'nho elrrey de nauarra. ooteflcandolbe q p aqiuy podia sseer
1.

parlio,

C. Tff l. Os castela~os sabida ap;sam do cOde. pesoulhes como
era rrazó por !1da de tal senhor. EajütarOsse os nobres t" fidalgos,
e det'minarO p cósclho &lt;lr hllu. ~º laynlio q era onrr_ado canaleyro
de fazere hila ymage de pedra e semellü'i\'a do c6de. e qa posessen
e hüu carro. z: oO abandeyra de castela na maao. r: ·q ag.,rdasse aijla
, . trajo (nHemenJ)-

1

�86

BULLETI'i" HTSPANJQUE

ymagc como farifi a seu senhor oc6de. r: q todos morresse ou otirassc
de tsan. Esta ymage foy feíta se muyta tarda,;a. Eajutarasse os
castelaaos todos de hiiu cora&lt;;6 pa fazere oij auyñ det'minado. Emosto 1
dS que no l;rn esqueecido dos seJ f'uydores . nébrousse do c6de dii
ferna gl'z r; rneteo e cora&lt;;O abüu cüde de lübardia q vijnha faz' sua
rromaria asanlyago q fosse ueer oc5de q estaua pto de sen camynho.
t lato rrogou r; deu aos porteyros q lho leixar6 veer. doq"'I ele foy mu~
c5tente asy de sua psern;a como de sua fala. Despoys foy acode de
lornbardia veer ajflanle jrmtia delrrey áe naua,-ra. r; culpoua muyto
por qo mylhor home despanha era pso por causa dela e ¡¡ Il Lodoo
müdo atijnha por molh' desauetiuada por este feyto. t qa l~uuaria
muyto se ela t'"balhasse deo tyrar da p;sam. tcj aueria g·nde merecimelo
ant~ dS. por qo códe do fema gl'z era destruydor dos jnf1ees t acrecCtador da ífe catolica. t q ela no podia seer cO out• home mays
onrradamete· casada por suas v;tudes e por sua valenlia. Passada
esta fala. foysse acode de lombardia. ajlfante no !he esquee,;eo oq
lhe ele dif'a. Eenuyou hiia sua dona a veer ocóde ferna gl'z. t cotarlhe
ai'jlas causas¡¡ lhe díf'a acode de lonbardia . Adona tornou aajlfanle
ca rreposta do code oq'l !he dísseq aela soomete ecarregaua ho(fol. 9Gº)
feyto de sua p'sam. Ca se no fora por casar com ela ele n5 fora preso,
e q ela opodía hem liurar. e q !he ['ya por elo semp abrigado. Adona
dísse aajlfanle i'jo fosse veer. Ela fezeo e disselhe q !he pesaua m1Jylo
de sua p'sam por seer achaque· dela. Pero i'jo quería tirar daly ca
juramcto q casasse c6 ela. oconde dise q !he p'zia . Elogo jurara
ambos de casare víjnda anoyle. Ajlfante foy onde oconde estaua preso
i filhoo pela maao. e disselhe q se fossen t forOsse fora conr' castela .
Oconde hya e Cerros e no podía ben andar. Eajlfante ho 'ajudaua. ·
E asy andarom ataa q amanheeoeo e c5 rreoeo .de no sseere descubertos f6rose meter e hüm mato. e jazendo aly. hüu creligo de
nauarra q andaua aacac;a. veeolhe ho ac;or c5 aperdiz onde estaua
6conde 2 • Evyoo e ajfTante e conhec;eos t disselhes. Treedores nO uos
poderees hyr. q eu uos leuarey aelrrey de nauarra. Oconde !he disse
qo no fezesse e q !he darya e caslela hua cídade. ho crelygo n(i curou
dysso. po p'so da fremosura da jffante. disse q sseo leixasse fnzer sua
vootade ca ela que os leixaria hyr. Oconde no querya. Ajlfante veedo
Sic (le premier o parait avoi r élé íait sur un y): moslro?
Dans le PoCme et la Chronique généralc (texte Marden-Pidal), ce sont Jes
chiens busels (podencos) de l'archiprétre qui condulsent celui4Ci dans le fourrJ ol,
se lrouvent les fugitifs. L'emploi de l'aulour pour la chasse a la pcrdrix 8 peu pr6s
exclusivementest al testé par un texte de Pedro Lópcz de Ayala que cite M. Menéndez
Pida! au t. 11 Qu Cantar de mia Cid, p. 429; et le mCme passage nous apprend que te
plus grand nombre et les mellleurs de ces oiseaux 3. l'élat sauvagc se preoaient
ce en una villa fronlcra de Na,·arra que llaman San La Cruz de Canpe¡;o i), au nord de
l..og-rorio el de la sierra de Codes. Pcut-etre avons-nous 13. pai· conséquent un trait.
bien local. Cf. une note de M. Pitollet dans Je Bull. /iisp., 1902, p. 158, sur le casque
l'on fai~ail des arlll)re1. Plus loin on voil que le comte prend a l'archiprCtre Je sien,
1.

2 .

FERNAN GONZALEZ nAiS U. CITRQ:'\'IQUE LÉO"iAISE

nne~essidade e que era pastos. disse ¡¡ era mylhor de jejüare a((le
pecado que auerem de morrer. e alongousse hiiu pouco do co~de .
oc reliao lnnc;on os brac;os e ela. Ajffante filhouo c6 arnbalas maaos.
di zed; treedor oque cuydas n6 sse fara 1 • t chamou oconde q lhe
acorressc. Oconde veeo e l)'rou ocuylelo do creligo ~ e degolouo.
r: tomou asua mula e os vestidos ¡:; oa&lt;;or3. Vijda anoyte caualgou
njffante na mula. e oconde &lt;letras. e forOsse caminho de castela.
t como foy dia mcler6sse antre huas aruores espessas. Edepoys
q veeo anoyle comeQarO andar r; amanhcec;eolhes C hüu escarpado .
t por tato no leixarO de andar. Ehyndo assy auCdo pouco pass~do
do dia. ryrO vijr abandcyra de castela co os castelaaos q auya ~art1d_o
de belfnrado. Ajlfante qa vyo p'meyro disseº ao corle. g q no sabia
se era de almdyor ou delrrey seu jrmaii.o. nó podendo conhecer
abandeyra desuyar5sse do caminho. Tanto se chegou abandeyra
qo conde conheoeo q era asua. f; disse aajffantc. Senhora esles
sson me') vassalos q me vee buscar. t todos sson vossos assy como
me'), Ela foy muy leda t teueo e merece adS. Oconde vyo hü.u home.
r. clissclhe q fossc aaqla gente q parecía r; q lhes disesse como ele bya
na eles. Os castclaaos foro sobeiamete ledos e foronsse !lªº conde.
;1u yf'onlhe beysar as malios t os pees. Ele disse qo no fezesse~ aelc.
masaajffanle por qo líuarara de marte. Eles asy ho fezercl . d1zen~o
vos ssooes nossa senhora . Ca uos nos auees tyrados de seruydooe
da ndonos nosso senhor q auyamos pdido. Dhy se for6 abelfurado
q era op;meºyro lugar de castela q p"'lya cO nauarra. hy tirar6 os
renos ao cOde t partiróse !lª burgos onde foro c5 g-nde p-zer t honrra
rrecibldos. hoconde e ajffante deceron na ssee dando g'"'c;as ads
r; aasua be aueturada madre. Dhy apouco fez oconde festa de seu
casaméto cO ajfTante dona sancha honrradamete segundo fazºse
deuya.
1. Celle scabreuse scene comporte ici moins de détails que daos le
Pol'mC'
el le texle\~Jardcn-Pidal. Si J'infanle s'y résigne 11ussi facilcment U fairc p_énilence
pou r le péché, elle ne \'ª pas jusqu'it confkr au comle 1!1 iarJe des ,·~lPmenl~
de l'archiprélr&lt;'. Le Poeme représenlc-L-il une amplificatmn de _cet ép1sod_r. si
franchcmenl pic'arNque, ou la version c.i-dcssus cst-clle au conlrure une t'-d1tion
e,:purgée?
2, Cf. Yenéndez Pida!, /lomenage a .Mcnénde:.: "Pelayo, t. r, Jl, !173, n. 1. Dans le
PoC'me. rien n'indique que l'archipretre ait été égorgé a\'CC son propre cou\C'au:
El conde a fa due1ia non podia ayudar,
Ca tenia grrandes !yerros e aon podia andar,
(Su) cuchyello en la mano º''º a ella llegar,
Ovyeron le entrramos al traydor malar. (str. ú5o.)
Su, en admaLlant qu'il ne 5oit pa,, comme propose M. Carroll Mard~n, a relranch cr, ne peut se rapporter q u'au comte. :\1ais dans ~a Chronique1 le--.:te P1dal-'1anlcn,
H y a (ti lego el conde con el su cuchiello del\ arc;;1prcste en la mano, e mala ron le
all i amos a dos)).
•
3. Le rns. X-i-4 ne mentionne pas le; v(:tements, ala difft'rence du PoCme (str. ú:i r):
La mula e los pannos e el mudado a1;or. _

�88

a

Toute cette fin diOere la fois du texte de Pidal (c'est--a-dire
celui de la Nueva Bibl. de Aut. &amp;p.) etde la Chronique de 1344,
au moins quant la lettre (cf. Pida1, Romancero de Fernáll González, p. 476, note). Suivent tes ch. fil. 11 et fíI 111, peu pres
équivalents, respectivement, aux ch. 714 (avec la variante tre,
TM1e, au lieu de trecr 1M1e1) et 715, mais avec cette dift'érence
que D" Sancha parle de D. García comme de son frere:
A condena dona Sancha aueclo g-nde.pesar da p;son de#Ujrmaao
q estaua pso. fallou co os castellaios dizedolhes assy. Amigos bé
sabedes como saqy da p;son ooode vosso seohor e queeo tijnha meu
jrmaao el r!:.~ do g-cia. por q oj~ ~ji dia té de my g-nde qrella. ca
te q por my lhe veo este mal e ~ OJe esta. Eagora oc()nde he muy
hyrado cotra my e no me qr dar ·meu jrmaao ne osacar da p;son.
Por q uos rrogo q uos sejades ta mesurados q uos rroguedes oconde.
e ajades oo elle q me de meu (pi. 97•) jrmaao e eu -euerey q uo1
g-decer semp...
·

a

a

Le chapitre s'arrete sur -les mots : 11 ••• Elrrey dó g-cia
depoys q chegou aseo rreyno foysse pa ca8lella •, ou il faut
lire e,~Ua (cf. texte de Pidal, p. 417, l. 6. Le cbapitre llil. 1111
équiva~t au 715 de Pidal : il manque la phrase « assi como el
agoila fambrienta. en la caca quando se quiere cebar 11. Le
suivaot, la fin· du 714 et au 716 (burueda pour b~rueua; Vul
perrij pour ool pirri) peu pres exactement:
e qif'a .leuar acodessa dona Sancba sea pod'a au' p algüe maneyra
r: eslo por faz' ao conde mayor desonnra. mas g-dous,e ella muy
ben de tal cousa r: no quys sayr a elle ne veello

a

8g

FSBl'CA'..'I 001'ZALEZ D,US LA CBR01'JQUII LÉOJIIAll;I

8ULl,IITDI Bl8P4JIIIQUI

a

Mais au lieu de la transition qui termine daos le texte de
Pidal le récil de la bataille entre Fernán González et D. Sancho
de Navarre e&lt; agora dexamos ... •, nous trouvons l'équivalent ·
de ce que donnent la Chronique de 1344 et celle d'Arredondo
( cf. Carroll Marden, P. de F. G., p. 109, n.· 23):
.•• r: oconde do fernii gl'z lhe deu e esta lide hüaferida de q despoya
morreo.

•• •
Vu la diffusion de la Chronique dile de 1344 avant l'apparition de celle que pul:ilia Oca~po, on · doit s'attendre voir
qualifier Do~a Sancba de 1reur du roi García daos les textes
· antérieurs a cettc apparitioo.

a

Tel est bien en ell'et le cas pour le Valerio de l(!8 historias
ucoláalica, de Diego Rodríguez de Almella, qui ful imprimé
en d87 .et eut tant de vogue peodant un siecle 1• Dans l'édition de 1541, contemporaine de l~ publicaliqn d'Ocampo,
nous lisons au l. VI, litre Vil, 1« de la fe que las mugeres guardaron .a sus maridos ll, chap. III:
En el titulo del amor q ea entre el marido e la muger ea dicho de
como la codessa doña Sancba muger del conde don Fernao Gom;alez
de Castilla guardo e ouo gran fe al sonde su marido en dos grandes
peligros que ella se poso por amor del ; ~ lo libro de priaion e muerte
en ij estaua. El vno fue quando J?.Or ,u hermano el Rey don García de
naaarra estaua preso/ lo fue eJ\a a'ver al castillo. El otro peligro fue
quiido lo libro de la prision "dei réy don Sancho d' leon e quedo ella
enla carcel, y el code aalio con sus paños della vestido.
Et au l. IX, lit_- I, cbap. IV (fol. LXXVIII):
Estando preso el conde feroan gonc;alez d' Castilla en poder d'I rey
don Garcia 4e oauarra en vn castillo llamado castro viejo. Uiendo la
infanta doña sancha hermana del dicho rey don· García como su
hermano auia preso a mala verdad al conde don fernan gonc¡alez ...

a

P}usieurs des historiens qui ont écrit postérieurement la
publicatioo de la Chronique générale par Ocampo, c'est-a-dire
a· l'anoée 15·41, ont naturellement suivi la version qu'ils
y trouvaieot au sujet de Sancha. Vassée, en 1552 •, précise .
bien:•
Tarasia Regina Legionensis, Saoctii Aiaarcae Regia Náuarrae
ftlia, capitali odio in Comitem Castellae incensa... persuasit illi,
vt Sancliam Garsiae Tremu.lijiliam, n.epl.em ipsi,u exfratre, uxorem
duceret. .•
De méme Julián del Castillo, dans son lli.storia de los Reyes
godo, que vinieron de la Scythia d'Europa, etc~, publiée en 1624,
par son fils Fray Gerónirno de Castro y Castillo (p. 173) :

Despues desto, la Reyna doña Teresa, que desamaua-de muerte al
Conde Fernan GonQ&amp;lez, le habló un día, y le dixo, q le baria dar
por muger a doña Sancha su sobrina hija del Rey don García de

Nauarra .••
1. Voir moo liffe Les iu,tou:n généralea d'&amp;pagn,, p. 16-18.
2. Dans Reale, t. 1, p. 6oo-6o1. Volr, sur Vauée, Le, 1",toiru générale1 d'&amp;pagne,
p. 158-168, et rarticle reclillcalií de~- ·Amalio Huarle Echcnique dana la Reti;.la da

an:1u-.

1920.

�91
()O

ftl't.u:n:-.

Hl~l'A'ilQl Y.

Comme on sait, ce sont la des écrivains sans beaucoup
cfautorité ni d'esprit critique. Si nous passons aux grands historiens, nous vo)·ons que ni cerlains délails ni meme l'ensemble du récit de la Générale ne leur ont paru insou'pronnables. Zurita n'est a mentionner ici que pour mémoire : il passe
rapidement sur les premiers roi-- de :'\avarre (Anales I, 11 ), son
sujel étant l'hisloire de l'Aragon; el, pas plus que Rodrigue,
qu'il cite a ce sujet, il ne parle de Doiía Sancha ni de ses aventures. )1ais déja Garibay, dans son C:ompenilio (1571), lout en
résumanl, d 'aillcurs sans la premlre pour son complc, !'aventure du comle el de doi1a Sancha (X, ro; t. 1, p . 529), relevait
l'erreur de la Générale en ce qui concerne les liens de parenlé
de la pri ncesse avec Doi1a Teresa el Don García; malheureusement sa correcliou se complique d'une erreur plus grave,
oii l'a entrainé sa chl'Onologie tres défcctueuse, et qui consiste
a dédoubler les rois de Navarre D. Sancho Abarca el son fils
don García Sánchez, en donnt1nl a celui-ci comme successeurs
un D. Sancho, puis un D. García qui serail celui que l'histoire
désigne ¡lar le surnom de el T1·111bloso • :
. .. refieren mas, que la Reyna doña Theresa, mudrecl'el Rey (O. Sancho) ... trató cautelosamenle casamiento en el aiío de nueuecientos y
lreJnta y dos, segun la comun opinion, con el conde para con la
infanta Doña Sancha .rn hermana, que la chronica General llama
sobrina, deliendo ser hija de Don Garcia el Tembloso Rey de ~¡marra.
El engaño que en esto recibieron los copiladores de aquella chronica,
y como la infanta üoña Sancha era hija d'el Rey Don Suncho Abarca,
y hermana d'e/ Rey Don Garci ::iancltez, y no d'el Rey l)on Garcia el
Tembloso, queda declarado en la historia del Rey do Sancho el Gordo,
y manifestar se ha mas, Dio!:i mediante, en la historia de ~auarra,
donde se ,·crú claro el daiío, que hasta agora han tenido lodos los
1. On vcrra aux chapitrcs \ 11-\1 '\ du lh ro :\ Xll du Compcmtio les ra1!ons alléguées par r.aríh11y en favcur de celtc nnu,cauté.
Voici ea chrouologie pour les rois J e :'iavorre de colle périodo :

1,;ra

ABOÓC,

:-ancho \barca . . . llCCCCX\.\IX,
Garei Saneht: . . • • DCCCCLV/11. ,
Sm,rho . . • . . .

ºº'
920
96/1
!193

,\H'IT • • . • •

&lt;,arela el T cmbloao, ,t'.\:\. XI • ,
M'\X\VIII.
Sancho el :llayor •
Garci Sanchez . • • :IILX\11 •. , •

J

·ººº

r.o3~

auctores, oluidando en la successiun su~a dos l\cJes de ~auarra, que
en su deuido Jugar maniícsLará nuestra chronica (l. X., cap. X; l. I,

p. 5:.19).
En effet, au ch. \.XX.lll du livre lX., oil il traite de D. Sancho
el Gol'do, il relate une premicre fob l'histoire de Doria Sancha,
que mucho5 !&gt;in fu111lamento alguno clizen ser hija d'el Rey Don
Garcia el Tembloso, cre~·Mo ser hermano de la Reyna Doña Theresa,
siendo en effecto el Hey Don Garcia y (sic) Tembloso visnielo d'el Hey
Oon Sancho Abarca, padre &lt;festa lle) na. I::sta infanta Doña Sancha
antes era hermana de la mesma Heyna, hija d'el Rey üon Sancho
Abarca ... (p. 466).
Ambrosio de Morales, qui loue Garibay d'avoir manifesté
de la méfiancc pour les « cuentos de guerras ) - prisiones del
Conde Fernán Goniález 11, ne prend memc pas la peine de
chcrcher ce qu'était en réalité l'héro'ine :
Y Garibay notó muy bien muchas destas cosas desconcertadas y
sin buen tino. Por esto lo dex.o • todo : quien !uniere gusto de leerlo,
en la Corónica General que anda impressa lo hallará, y en otros libros
harto comunes, y públicos sacados della. Todavía quiero poner un
exemplo, para que se parezca mi justa queja en tener mucho de
aquello por mezclado con f:'ibulas, siendo verdadero. Es verdad que
ol l\ey de Navarra prendió al Conde Fornan Gonzalcz y a sus hijos,
porque asi se halla en los Anales Compostelano:;, añadiendo que
habiéndolos prendido en Aronia los mandó lleuar a Pamplona. Esto
dicen aquellos A.nales sucedió el aito de muestro Redentor novecientos
y sesenta, señalado allí por la Era novecientos y noventa y ocho.
Prosigue la Corónica General tales particularidades en la manera de
soltarse el Conde, y voherse a Castilla, que con poca advertencia se
verá el poco concierto y menos rnrisimilitud que en ellas hay. En el
hecho hay estas faltas, epues quantas mas hay en el tiempo, y en las
personas y en los lugares? El que lo prendió, dice, fué el l:\ey Oon
García .\barca. La que lo hizo prender con mal engaño Ooita Teresa,
madre del Rey Don Sancho el Gordo, y hermana del Rey Don García
Abarca. Y todo esto dice sucedió el año de muestro Hedentor novecientos y veinte y ocho. Sin todo esto no han de faltar milagros espantosos, oirse una rnz en el ayre, sin decirse lo que dh.o , )' henderse la
Ermita con su altar por medio, y parar todo en una gran blasfemia
del Conde (Coró11ica general de España, l. XVI, cap. X\:XIY, t. VIII,
p. :.173 de l'édilion Cano).
,. L'éJllion de O. Cano acccnlue de.rú, Je croi~ qu' il faul tire ihro.

�RL'LLl::rJ \

fflSPA'.'tlQUE

Le Hvrc ou Morales, précur.,eur en bien des points ele l'hypercrítique Masdeu, reiette ainsi.. comme une indin-ne lén-endc
"
e,
~
'
le récit de la Généralc, n'a paru qu·en 1386. ,\ ce momenl. le
/Jt' rebu~ llis¡&gt;wtiae de ~1ariana, dont les vingl premiers livres
furcnt imprirnés en 15!)2, élait déja rédigé, et si l'auleur a
marqué « Ambrosius de ~forales ,, sur la liste de ses sources 1
c·cst que ce dernier arnil publié ses sepl premier~ lines'
anlérieurernenl: aussi ne s'csl-il pas an·eté a consirlél'er la
vraisemblancc de l'épisode et sa critique rclarde-t-clle sur
celle de son prédécesseur: on sail du reste qu'il lranscrivait plus de chosc~ qu'il n·e11 croyail ,. 11 corrige · pourtanl le récit de la Générale sur le poinl qui JIOUS occupc :
pour lui Doila Sancha e~l la sa:ur de Doi1a Terc~a ;,¡ du' roi
García:
Praeterca Tlicrnsiac viduac l\t•ginac aslu, cum palris ,·lciscendi
cnpiditate ae~luarel, !'.iandia cin~ surur Co111iti pacta esl: \'rraca
comitis uxor dcfuncta eral. Sancl ia apurl G.irtiiam jralrem \'asconum
Rcgem ... (\'fll, 7.)
Aillcurs (\'Ill, 'i), il compte Teresa el Sauclia parmi les
filles de Sancho Abarca. Heman¡uons en oulrc qu'il place
les fails en !)58-939, et non pasen 927-928, comme la Géuérale.
L'édition de 162í traduit fidelemenl le Iatin:
Demas dcslo, por astucia de la H.eyna viuda doiia Teresa, que
deseaua vengar la muerte de su padre, se concertó que doña Sancha
su hermana casasse con el conde. La 1¡ual esla,a en poder de don
Garcia hermano de las dos, Hey de Navarra: era ya doña Vrraca
muerta, la primera muger del Conde.
Je citerai également le Caifílogo real y genealógico de Espwia,
de Hodrigo i\Iéndcz Silva, paru pour la seconde fois en 1656,
non pas que l'auteur fasse preuve loujours de bon sens, puisqu'il énumcre sans la moindre inquiéludc les rois d'Annius,
mah: parce que lui aussi, faisant allusion au comte Fernán
, . \ oir mo11 .llariana lúllQritn, p. 13¡ el 6~\1, . !bid., p . 296 11 tlil e11corc ailleuro, préci,émont
la fin du lh re VJII, oti il a
raco~1lé le~ avcnt.ure, de Fernún González, de son fil, el de Sancho el .lfay,,r; • Tragrrd,a, scr,~rc ,·,dcor ,';:fabulas: •cd ipsis llispaolac bi,toriis 110n qua si commentilia
s~ tac.ta emsdem gcoerl_s mulla meruoria- suol commendala. no, fidc111 nequc
ad1ung11nus, oo,¡uedclnlumus: quam r11_s merelur eit ,e lectores slaluanl "• {éd. 1591,
p. 398).

a

Gonz,ílez « que murio en Burgos año 9¡0 &gt;, ·parle de sa
seconde femme, doña Sancha,
exemplo de lealtad, ·' amor a los casados, digna de mayores encomios, que Mico!, esposa de David; lsicratea. de Milridales: Sulpicia.
de Lenlulo; y Cornelia, del gran Pompe~o; Era infanta de :\arnrra.
hija legitima del Re)· Don Sancho Abarca (p. 45;.
Pour clol'e cet exposé, qu'on pourrail allonger indéfiniment,
mais sans autre utilité que celle de nous fournir ~faulrcs
échantillons &lt;le la critique des historiens de l'Espagne depuis les
lemps les plus reculés jusqu·a nos joul's, disoni- que Lafuente,
qui rejelle en note et ne relate que pour mémoire les aventures
de Fernán Gonzálcz, fait également de Doi1a Sancha la sccur
de Doña Teresa et la fille de Sancho Abarca (parte 11, libro 1,
ch. XYI, t. 11, p. 270 de l'éd. en 15 tomes, 1861), el que
,\ (. Fernández de Béthencourl, qui ne rclient de l'aílaire ele
Cirueña que· ce qu·en disenl les ,111nales Compuslellani (l. 1,
p. 346), esl du jmemc avis en ce qui concer~e Doi,a Sancha
(t. 1, p. 352-3 el ,'1181: sur ces deux points, il n'a fait que se
conformer a la réservc el a l'érudilion éprouvée de Salazar ~Castro (Casa de l"ra, t. I, p . 4!)).

.. •.
Que diseul les romances: Dans le nn ¡o r de Durán, El buen
conde p,.,.,um Gonrale: en cruel prision eslaua. du au r:almllcro
r:e.wíreo (, 566), l'héro'ine, nalurellemPnl, remarque ~l. Menéndez
PidáJ 1 , esl la .filie, comme dans la Chronique ( entendons la
Chronique édilée par Ocampo), et non la sreur, comme dans
le Pocme. c·esl également hija que disenl les romances ¡02 de
Durán \ En prision eslaua el conde, du au mcme caballero
Ces,íreo (1566), el 698, Haciendo estaba w1asferias 3 , de Fuentes
(, 550); ceux de Sánchez Burguillos, reproduits par M. :Menéndez Pida!\ et suremenl aussi postéricurs a r 5 'ir, puisque
l'auleur, né en 15r2, suil pas a pas la Chronique 3. Quant au
1, llomeM!fe ,; .Utné11,lt: l'tl,,yo. L. I, p. 4115,
,. /bid., n• 18.
3. /bid., n' 11.
\. !bid. , n., 2:i et,@.
o. Ibid.;p. 48jj.

Bu//. hilpan.

11• 1;.

'i

�BULLETIN HISPANIQUE

romance 700 de Durán 1 , Preso eslá Fernan Gonralez, el gran
conde de Castilla, que M. Menéndez Pidal estime inspiré par

l'Estoria del noble caballero el Conde Fernan Gonzalez, con la
muerte de los siete infantes de Lara, parue trente ans avant la

I1EDllO MEXL\, CHRONIS'l1.E DE CHARLES-QUINT

Chronique générale, il n'y est question ni de tille ni de sreur,
mais d'in.Janla; de meme que dans le nº 706 •, Preso está
Feman Gonralez el buen Conde castellano, inspiré la meme
source et consacré a l'emprisonnement du comte par le roi
de Léon, Sancho Ordoí1ez, la fidele épouse n'est désignée que
par le mot de condesa; de sorte que ces deux romances, manifestement plus anciens, et remontant indirectement
la
Chronique de 13H 3, ne décident rien.
En somme, aucun ne présente Doña Sancha comme la sreur
du roi García; aucun ne reproduit sur ce point le Poema de
Ferndn Gon:::rílez, non plu~ que le Rodrigo, qui fait de la jeune
femme, on l'a vu 4, la femme d'un Sancho Ordóiíez, roi de

(Suite'.)

a

a

Navarre, et l'appelle Constance.
(A suiure.)
,. Homena9e, n ° 76.
lbid., nº 7.
3. Jbid., p. 473 el 475.
4. Bull. hisp., 1921, p. 8.
2.

G. ClROT.

APPEl\'DICE

III

Les Emprunts de Sandoval.
Table de concordance avec le ms. 3779 de la Biblioteca Nacional.
[Rclacion de lodo lo sucedido en las comunidades de Castilla y otros Reynos Reynando
el Emperador Carlos V (Anonyme)'.]

Cap. l. - Ce chapitre commence a la mort de Ferdinand et
contient les documents suivants : « Testamento que hic;o el s•· don Fd•
que aya S 1• gloria&gt;&gt; (avec sa lettre au prince Charles)(= S1 L. I, § 62);
11 Carta que ymbio el Príncipe ñro S' al Card 1 despaña » (= S1 L. 11, § 4);
« Carta que ymbio el Principe a la reyna Xermana » ( = S1L. II, § 4);
« Carta que ymbio el Principe ñro S' al Ynfante su hermano 1,
(= s1 L. n, § 4).
Cap. II. - Bvénements de Valladolid, dispositions priscs par le
cardinal Cisneros, troubles qui en résulterent, et« Carta que Valladolid
ymbio al alteza a Flandes» ( = S1 L. II, § 18, 19, 20, jusqu'a: 11 detuvose
el cardenal. .. 1&gt; et L. III, § 6).
Cap. III. - Le couronnemcnt de Charles est représenté it Valladolid
en divertissement (Non suivi par S1).
Cap. IV. = S 1 L. lll, § .:io, plus un passage sur les événements de
Valence el Barcelone.
Cap. Y.= S1 L. V,§ 6, et quelques passages du L. V,§ 9 (p. 31,
depuis: « un hombre cordonero » a « ... priesa que pudo n et p. 3.:i,
depuis: 11 a 5 de marzo salio de su palacio .. . n a : &lt;&lt; reinos »; et depuis :
11 la justicia de Valladolid ... » a la fin du paragraphe).
Cap. VI. - &lt;1 De como se celebraron las Cortes en la Coruña, y
hechas, de lo que mas su~edio » ( = S1 L. V, dernier alinéa du § 11 et
premier alinéa du § 13).
1. Voir Bull. hisp., 1920, p. , et 256.
•· On lit toulefois en marge du ms : « El autor desla Relacion se llama va Ayora
natural de Palencia y noble y siguio las comunid'" y fue de los perdonados. • Puis,
d'une autre écrilure: « este fue de Cordova y caso en Palencia.• [Cf. Boletín de la R.
Acad. de la Htstoria, 1890, t. XVII, p. 445 (art. de Cesáreo Fernández Duro). G. C.J.

�96

BULLETl'.'l HISPA:'IIQUE

Cap. VII. - « Como acavadas las corles su ,1d embarco y los males
que suscedieron en Castilla». S' suil tres peu la Relalion pour l'embarquement (L. V,§ :l8) et pas du tout pour les événements de Zamora.
II le suil pour l'assassinaL de Tordesillas a Ségovie (L. V,~ 31) depuis
la page 85 : « quiso les manifestar la negoc;iacion que traia _ »
jusqu'a la fin, n'ajoutanl que ce simple détail : « Yha (Tordesillas)
encima de una mula y vestido de sayon y tavardo de terciopelo
carmesí 11.
Cap. VIII. - « Como ~ ino a Valladolid el card' de Tortosa pa.ra
remediar si pudiesse es los males&gt;&gt; ( = S' L. V,§ 39, moins les premicrcs
lignes).
Cap. IX. - &lt;&lt; De corno se rebeló la i;iudad de.Guadalajara &gt;&gt; (=S' L. V,

§ 43).
Cap. X. - &lt;• De como se rebelo la i;iudad de Burgos, y de la desastrada muerte de Jufre aposentador».
S' s'est peu servi de ce chapitre. LI rapporte cependanl d'apres lui
(L. V, 4o) les paroles , engcresses de Jufre, mais les allusions au
charbonnier, a \ ivar &lt;1el Cid, a l'ambassadeur de France. au curé el
l'intervention des chevaliers, proviennent d'une aulre source.
Ici se place une longue digression laquelle S' fait allusion (L. VI,
S 12). L'auteur de la Relation écrit en effet: « Porque V" Sria e) sepa
algunas de las cosas, de los juic;ios y algunas Profei;ias de sancto Ysidro
y otros sanctos que halle scriptas de letra antigua de muchos tpos
antes a esta parte acorde de poner aqui algunas aunque al parecer le
pare&lt;;eran cosas espantaQles ... &gt;&gt;. Et il cite successivement plusieurs
u juyzios ». L'un d'eux est ainsi mentionné: « Estas son las cosas que
dixo A.ndres de la Inojossa vzº del burgo de hosma quando se quiso
morir en el hospital de la Trinidad en Salamanca en el año de 1515 ».
Viennent cnsuite « las Profe.-;ias que hizo sant Ysidro y Fray Juan de
Hocac;isla y ~Ierlin y otros doctores ... 1); la (&lt; Profec;ia de S' Juan Dama&lt;¡cno »; « un planto que sancto Y sidro Lloro é hizo sobre España 1&gt;;
la 1&lt; Profe~ia que escrivio maestro Unay frayle menor aleman de la
llorden de Sanctiespiritus n el 1&lt; ciertas profecias glosadas año 15:l 1 , •
L'écrivain, qui a rassemblé toutes ·ces prophéties pour son histoire,
croit fermement tout cela et se juge tres pres de la fin du monde.
Cap. XI. - Contient une lettre que Tolede envoya a Valladolid et la
réponse faite (S' n'en donne que le compte rendu L. V,§ 7, puis une
page pour dire que_ le cardinal envoya Ronquillo sur Ségovie et lit
publier des&lt;&lt; mercedes,&gt; pour maintenir Valladolid dans le devoir.
Cap. X.U. - ce De lo que acaecio en la ciudad de Leon &gt;&gt; ( = S1 L. VI,
§ 1 1 ). C'est a la Relation que S1 fait allusion : &lt;&lt; Dice esta memoria ... » ele.
Cap. XIII. - &lt;( De como se rebelo la villa de .\1adrid. »
R.eproduit par S' L.V,§41, jusqu'a : e&lt; Levantaronse ... n, puis L. V,

s

a

a

a

PEDIIO ,tEXH, CHRO'ili-TE DE CHARI,ES-QUI'-T

~

o-

.'

u Un caballero principal. .. » (p. 131) jusqu'a : (&lt; ... y
desde alli hizo á los de Segovia.... &gt;&gt; (p. r 31 ), et L., , § 46 &lt;'TI cntier.

l14, depuis :

Yient ensuile, dans la Relation, une lettre dr Leon a Valladolid non
citée par S', un passage reproduit par Jui (1 '' alinéa du § /1í, L. Y) et
deux lettres du roi, dont il donne le compte rendu (L.\.§ 42).
Cap. XIV. - &lt;&lt; De ln que hizo el alcalde Ronquillo sobre Segovia ,1

( = S1 L. V,§ 4í).
Cap. \. V. - &lt;1 De como se levantó la ciudad de Murcia y de oomo iue
halla el alcalde Legi&lt;,:arno ~- lo que mas sucedio 1&gt; (= S1 L. n, § r 4, 1., et
:i' alinéa). Le discours de Gonzalo de A)Óra est reproduit intégralement
par S' (L. V,§ 35).
La Relation est interrompue au fol. 75. Quatre chapitres manquenl.
Cap. ~X. - (&lt;Delo que hizo Joan Arias Sr. de Torrejon en favor de
la fortaleza de 1\ladrid y de los daños de Torrejon y otros lugares. 11
Fournil tout le§ l1g du L. Y de S'; el, dans le§ 5o du L. Y, la derniere
phrase sur Ciempozuelos et Alcalit est le résurné de la derniere page
de ce chapitre.
A la fin qu § 49, L. \ . S' rapporte, d'apres la Rclation, la résistance
des habilants de Mostoles conlre Juan Arias qui venait de les piller:
« Acudieron todos sobre ellos cuando salian cargados, y quitáronselo
todo sin querer malar á ninguno n. La Relation ajou le le détail piltoresque suivant : « .•. excepto a un hombre que hiba lan cargado de
ropa como de codicia que apenas podia andar que jamas quiso dexar
la presa y rrobo que llebaba hasla que a lanzadas lo mataron y aun
estando para morir nunca le pudieron arrancar de la mano una
gallina».
Yoici, d'autre part, commen t l'auteur de la Relation raconte les
événements de Ciempozuelos, auxquels S' fait allusion :
&lt;( Otro luga1· que esta &lt;;:erca destos que he dho, llamado Ciempozuelos,
de al pie de 600 vez""', que es de don Fernando de Bobadilla, que
tiene título de conde, se le hal&lt;;:o diciendo que querian ser de la corona
real, y con este apellido los prales labradores convocaror_i tt todo el
pueblo á ello, y como ya todos los cora&lt;;:ones estavan alterados, no
obo mucho que hazer en los levantar, y estavan todos tan c;iegos y
ganosos de andar en mal, que hasta un hombre rico labrador v1,º de
este lugar, el mas rico )' de muy burn seso que abia en gran parte
(que nunca le vieron hazer ni dezir ningun desconcierto), les hizo a
todos un largo razonamiento, y entre otras cosas que prnpuso,
concluyo diciendo : « Ea, ombres, todos procuremos por la liberta&lt;),
&gt;)y¡ viba el rey J la reyna, y muramos todos contra Fernandillo (dicien• dolo par el conde de Chinchon su Señor), y veamos que nos hara ! »
Y con esto, todos fortalecieron su lugar y armaronse rondando y
guardándose lo mejor que pudieron. Y como don Fernando de Bobadillu su Sr. lo supo. allego mucha gente de sus amigos y parientes,~

�98

BULLBTIN HISPANlQUE

PEDRO MEXIA, CHRONISTE DE CHARLES-QUJ"IT

con mucha de su gente y tiros vino sobre ellos y cerco todo el Ju erar
o '
y con el artillería comen&lt;;o á jugar con ellos y derroco algunas casas;

Cap. XXVIIJ. - 11 Que habla de como se hordenaron estos capítulos
de la junta diciendo que hera en favor del reyno » = S1 L. VII,§§ 16,
17, 18, 19.
Cap. XXIX. - « Que habla de la embaxada que trajeron los que la
villa de Valladolid ymbiaron á los 8"' del consejo ,l = S 1 L. \'lll, ~ 20
et § :u, jusqu'a: u Como lo guerra era entre parientes ... »
Cap. XXX. - « Que habla de como se combatio Alaejos. n Pas dans
S 1 (Voir Appendice VI). Contient ensuite la lettre du comte de Benavente Valladolid ( = S1 L. VII, § :n, p. h7), et raconte les efforts de
l' Amiral pour réduire Valladolid ( = S1 L. VII, § n).
Cap. XX.XL - u De como embiaron los capítulos á su W á Flandes
y ele las cosas que en esta corte hizieron y acaescieron en Valladolid.»
Renferme la lettre de la Junta au roi de Portugal (S 1 L. YII, § 13,
jusqu'a: « No he podido saber..• » (p. 397). La Relation ajoute que la
Junta écrivit aux rois de France et d'Angleterre.
Cap. XXXII. - u De los grandes ejercitos que se juntaron de ambas
parteSl) = peu pres S1 L. Vlll,§3, jusqu'a: «El campo de los caballeros ... » (p. 16). Vient ensuite l'« Instruic;:ion que la junta dio á sus
capitanes ( = S1 L. VII, § :.i3) et la &lt;e carta de los capitanes de la junta
( = S 1 L. VIII, § 2).
Cap. XX.Xlll. - 11 De las cosas que subcedieron entre tanto que se
juntaban los exercitos ,1 = a peu pres S1 L. Vlll, § 4, depuis: &lt;( Fueron
el presidente... 11 (p. 2:1), jusqu'a: « En esta coyuntura... 1&gt; (p. '..13), et
L. VII, § 5 et§ 6, jusqu'a: « ... se alzase de Medina. l&gt; (p. 27).
Cap. XXXlV. - &lt;t De como los capitanes de las comunid~des ali;aron
su real de sobre Ruiseco I e los grandes cobraron a Tordesillas y a la
reyna n = S1 L. VIII, § 8, jusqu'a: « El conde de Haro ... n (p. 4o), et
le § 9 en entier.
Cap. XXXV. - &lt;1 De como los capitanes de la comd se vinieron á
Valladolid y de como derrocaron muchas cassas » = S 1 L. YJII,§ 11. C'est en outre á ce chapitre que S1 emprunte (L. Y, § 2) l'alinéa qui
commence: « Que no había moneda en todo el reino ... », jusqu·a:
« Además de esto ... n
Cap. XXXVL - 11 De como los deputados de la junta desvaratados
vinieron a Valladolid e reycieron otra hez sujunta » = S1 L. Ylll, § 12
et § 1 :S, jusqu'a : « con grandísimo contento . . .. n (p. 59).
Cap. XX.XVII. - « De ciertas cosas que acaes9ieron en Valladolid
en este tiempo. n N'a qu'une demi-page. Dit comment la ville voulut
norrnner des « alcaldes ordinarios n et comment &lt;1 los de las casas
de los linages 1¡ ne le permirent pas.
Cap. XXXVIII. - « De lo que acaescio en Cigales y del combate de
Fuentes n = S1 L. Vlll, § 14.

y despues de aver pasado entre ellos ciertas ponadas y portias,
entroles el Jugar por fueri;a y prendio y castigo y justi&lt;;:io a los mas
culpados; y al labrador que dizimos desuso, arrastro y ahorco y
tomole la mitad de lodos sus bienes, que eran muchos en mucha
cantidad, y la otra mitad, por rruego, dejo para sus hijos. ,i
Cap. XXI. - a: Que fabla de lo que acontecio al alcalde Leo-uii;ano
en Murcia ll (= S 1 L. VI,§ 14).
o
Cap. XXII. - &lt;( Que fabla del socorro que vino de Toledo á los de
Segovia y como se partieron el alcalde Ronquillo y D. Antonio de
Fonseca en Medina del Campo y de la quema y destrnii;ion della. &gt;l
A peu pres tout le paragraphe 54, L. V de S1 est la copie de ce
chapitre (depuis: «A. de Fonseca penso hacer. . . », jusqu'a : « Los de
:\fodina mostraron ... », puis de : e&lt; Quemase todo ·el monasterio ... »,
a: « Con esta plaga quedó la villa de :\fodina... » (p. 156).
Cap. XXIII. - « Que fabla de como se levanto Valladolid, y de los
daños que se siguieron. » Conslilue, dans si, le paragrnphe 2, L. VI,
partir de: « A.si juntos 5 ó 6000 hombre ... » (p. q2), et le
paragraphe 27 du meme livre, jusqu'a: « Habló muchas vezes Juan
de Padilla ... &gt;l (p. 2l4).
Cap. XXIV. - «·Que fabla de como se juntaron los pueblos de Avila
a hazer junta y de alli se fueron a Tordesillas y de lo que allí hizieron »
= S 1 L. VI, §§ 28, 29, 3o, 31. Ce chapitre contienl en outre la lettre
du roi
Valladolid pour la nomination des trois gouverneurs (de
Bruxelles, 9 sept. 15lo).
Cap. XXV. - « Que habla de como el card1 de Tortosa se quiso hir
de Valladolid y no le dexo la communidad » = S 1 L. IV, § 3.~.
Cap. XXVI. - « De como se alvoroto Ubeda y de la quema del lugar
de Xada y de como se fue el card1 de Valladolid secretamente» = S1
L. YI, §§ 6, 34, 35.
Cap. XX VII. - 1&lt; Que abla como despues de ydo el cardenal de
Valladolid obo muchas rebueltas en la villa. » Contient un épisode
des troubles de Valladolid non mentionné par S1 (voir Appendice 111),
puis la «carta requisitoria» de la Junta, el ce que la Junta écrivit
a L'Empernur (= S1 L. VII,§§ 1, 12, et L. VI, § 3l). Vient ensuite une
lettre de l'Amiral ir Valladolid (de Cerbere, :n oct.), celle de Burgos
a Valladolid ( = 8 1 L. VII,§ 5), les c1 capítulos de Burgos» (id. S1), la
lettre de la Junta
Burgos 1 ( = S1 L. VII, § 7), la suite des troubles
1
de Valladolid (S L. VII,§ 10), la lettre de Medina del Campo au cardl
de Tortosa (= S1 L. V,§ 54, p. 161), et six pages tres détaillées sur Je
couronnement de Charles Aix:-la-Chapelle (f" 129 de la Relation).

a

a

a

a

1.

La lettr-e de Burgos

dans la Rclation.

a la Junta, donnée

a

a

par Sandoval (L. VU, ¡ 8), n'est pas
,. Rioseco [G. C.j.

· 99

�BUU.ETl:'I HISPA:-IIQUE

100

Cap. \.\\1\. - &lt;&lt; De los dai\os que Valladolid recivia cada dia &lt;le
los de Simanca!' n = S L. VIII,~ 15, jusqu'a: « Con tanta rotura ... ••
et de: u Volviendo pues ... n, a~« Quericndose vengar ... »; puis L. VIII ,
§ ~7, § r 5, et ~ 17, jusqu'a : « Estas y otras razones ... 1&gt; (p. 70).
Cap. \L.
« Del combate que se dio a la fortaleza de Empudia y
de como la tomaron los de la comunidad n = S1 L. Vlll, ~ 16, moins
le dernier alinéa: &lt;&lt; De Ampudia partio ... », et moins la citation de
Guevara.
Cap. \Ll. - « De una carta que embio su Mag-' a Valladolid para
c¡ue saliese ele ella la chan&lt;;illeria e colegios e lo que snbcedio despues l)
= S' L. n ll , ~ 3o, plus le dernier alinéa des paragraphes 16,
31 el 33.
Cap. \ LI l. - u De como eligieron.-, J• de Padilla para ca pitan general e lo que ele aq11i subcedio n
S' L. YIII, ~ 39, et ~ 4o, jusqu'a :
« Lo que mas sentia ... »
Cap. XLlll. - &lt;&lt; De como se quenta que mas subcedio en Burgos
con el condestable))
S' L. \"111, ~ lp, et~ 43, jusqu'a: « Dignos son
de ... • Au début du chapitre se lrouve la lellre ele \'alladolid • á los
S'" cavalleros &gt;&gt; reproduite par S' L. VIII,~ 4o. Le monastere d 'Aniago
(~ 43) est appelé Ciniago dans la Helalion.
Cap. \LIY. - « Que habla de como anda va el concierto. &gt;&gt; Renferme .
la « carta que \" alladolid y mio á los S"· governadorrs y respuesta de
otras » (S' L. \ 111, ~ 3:l ).
Cap. \L\. - 1&lt; De como salio de Caratan Juan de Pad• con mucha
gente sobre Torre [lobaton] » = S' L. VIII,~ 44, jusqu·a: 11 Dieronle
un asalto ... n (¡l. 136), et de: « El sábado adelante . .. » (p. s38), la
fin; puis ~ 41i, depuis : 11 Habiendose concertado... n (,• alinéa), a :
« El almirante, gobernadores ... n. Le chapitre se termine par la lettre
de la "ille de Dueñas a Valladolid ( = S' L. Ylll, ~ !19).
Cap. \LVI. - t&lt; Como entendian personas y cavalleros en la paz.»
Chapilre lres longuement utilisé par S', qui lui emprunle: le dernier
alinéa du paragraphe 46, L. VIII: la fin du paragraphe 1, L. IX,
partir de: u En los dias que digo .. n (p. 160); le paragraphe :l, L. 1:-.,
ju,-.qu'a: « Esta carta ... ii (p. 16:¡); entierement le paragraphe 3, L. IX,
le paragraphe .i, L. IX. (p. 188), et le paragraphe :.i5 du L. YIII. 11
renferme en ontre un petit passage sur le comte de Salvatierra, mais
le récit des événemenls du paragraphe 26, L: Yll. n·est pas tiré de la
Relation.
Cap . .\.L n l. - « De como los de la junta hicieron processo contra
los grandes y los prendieron por traidores y lo qnr. mas sucedio n
= S' L. IX, ~ 6, depuis : « mandaron hacer un gran cadalso ... n,
plus L. 1\, ~ 9. et L. 1\., ~ 1:.1, jnsqu'a: « De esta manera ... ». Yienl
ensuile la • carla de la ciudad de Leon á lalladoliJ ,&gt; reproduile par
1

a

a

S' L. l\,

~ 1:.i.

101

PEDRO \IF.XIA , GHR0'.'11S1 F. DF. CHARI.ES-QUt:H

n

f.ap. \ L 11. - « De lo que el obpo de Osma hrrinano del almirante
hizo en el lugar de ~feneses » = S' L. 1\, § 13, moins le dernier alinéa.
Ce chapitre renf~rme en oulre la lettre de P• Giron que résume S' au
L. IX., ~ 8, et l"essenliel du ~ 14 , L. IX, qni esl généralement copié,
quelquefois résumP. Les « &lt;'apitulos de concordia n sont exaclement
reproduits par S'.
Cap . .\.U.X. - u De como no pudiendo a ver efeto las pazes, las
comunidades se aper1:ivieron otra vez de gente ) de lo que hi&lt;;Ó el
f.ondestable par campos» = ueu de choses pres le paragraphe 15,
1,. I\ de S'; le paragraphe 18, L. [\ ( moins les deux. premiers alinéas);
le paragraphe :ll, L. 1\,
partir de: u desbaratados, pues ... »,
jusqu'au « Perdon •; L. 1\, ~~ :lO, 21 et n, moins le passage, depuis:
« Si bien es verdad que hubo ... », jusqu'á: ll El castigo ... •· Le
chapitre renferme en oulre la substance du dernier alinéa du paragraphe
L. 1\. S' suit encore de tres pres la Helalion au paragraphe 16,
L. 1\. La con, ersation de Juan de Padilla avec le « clérigo l&gt;, ses
fameuses lettres
Tolede et
son épouse, sont empruntée:;
la
l\elation. Celle-ci menlionne également le mouvemenl de colere de
Juan Bravo (L. 1\, ~ 19), et la réponse de Juan de Padilla. Elle ne
parle pas. par contre. de Juan de Ulloa ni de l'alcalde f.ornejo.

a

a

i,

a

a

a

Cap. L. - « Que fabla de como se dieron muchos pueblos á lo~
grandes»
S' L.1\., ~ :l3, premier alinéa,jusqu'a: 11 Solo Toledo ... »,
el la « carta del &lt;\lmirante para\ alladolid ». Pour les événemenls de
\avarre, rapportés par S' au L.\, ~ 5, celui-ci emprunte la Relation
qnelques indications: &lt;1 Segovia dio 1000 hombres ... », etc. (p. 297),
jusqu'a : « Luego ... »
.

a

Cap. Ll. - « Del grande re¡;ibimiento que Yalladolid hho al almirante»
S' L. l\., ~ ll1 , premier alinéa. Puis vienl un long passage
sur la guerre de ~avarre, snivi d'assez loin par S' L. X, § 7.
Cap. Lll. - « De las cosas que aconle&lt;,.'ieron en Toledo estando
rebelada• = S' L. [\, ~ 23 , depuis: « Los gobernadores sentian ... "
( p. 145), a: « Venido el mes ... • (p. 2~6). Le chapitre traite ensuite
des événements de \ a len ce = L. Yl, ~ 37, clepuis : « Precedieron á
este miserable desconcierto ... », jusc¡n'i.i : a: Dije como al tiempo &lt;le
parlir el emperador ... &gt;1
Les dernieres pages du manuscril nr son! pas de la meme écrilnre
el n'obsenenl pas la dh ision en cha pi tres. Elles renfermPnt la
t&lt; Prision ~- fin de D. Ant de Acuña obispo de (:amora » \S' L. 1\.,
~ 25, dernier alinéa; L. YI, ~ 2 1, et L. 1\, ~ 28): u Fin del conde
ele Salvatierra&gt;&gt; ( = S' L. IX , ~ 29. moins le passage depuis: « Q11bole
castigar ... ••
« La muerte... »). et les • Degollados ele Palencia ll
(S' = L. 1\, ~ 27).

a:

�102

BULLETIN HISPANIQUE

PEDRO ,rnxrA , CHRO'ilSTE DE Cl-fARLES-QUl:iT

APPENDICE IV
Les Emprunts de Sandoval. - Table de concordances
avec la Relation d'Ortlz .
1~h. G 62 de la Coilec. L. Salazar (Bibl. de la ll. Ac. de la Jlist. ). -

222

feuillels. ]

Ce manuscrit, qui contienl trois relations se rapportant aux
i,,' est précédé de la note suivante de Ga1lardo: u No
creo que sea la Historia de las Comunidades de Castilla atribuida al
Loledano Pedro de Alcozer, pero que por los bien entendidos se tiene
por del canónigo Vergara ».
Une deuxieme note, signée Benavides, suit celle-ci et en fail
justement ressortir l'étrangeté: (&lt; Se conocen, dit son auteur, u que
el S· Gallardo no leyó este manuscrito. Si le hubiera leido hubiera
visto que en el se contienen 3 relaciones de lo acaecido en tpo de las
comunidades, y cada una de distinto aulor: la primera y la última
cuenlan en resumen lo ocurrido en aquella época desde su principio
hasta el fin; la segunda es una historia estensa aunque por desgracia
no concluida, por terminar antes de la batalla de Villalar; y esta
narracion es de Diego Hernandez Ortiz, jurado de Toledo residente
en la corte, y com[isiona]do por la ciudad en union del regidor
Gaitan para pedir contra los agravios que sufria el reyno. ,,
On ne saurait, en effet, douter de la personnalité de l'auteur de
cette deuxi8me relation, qui s'appelait cependant Alonso et non Diego
Tlernandez; il parle tres souvent de lui dans son histoire, qui comprend 61 chapitres, de meme que son coUCgue G• Gaytan 1 et d~clare
avoir voulu écrire cettc relation : &lt;&lt; Creyendo que aunque personas
d9cta~s se pongan en las escrivir, ninguno podra dar la relacion que
yo como testigo de vista y por quien se trataron las cosas mas señaladas que entonces se ofrecieron».
La relation d' Alonso Ortiz a été connue de Sandoval qui, sans
jamais le nommer (du moins en lant que source d'information) , lui
a emprunté bien des cbapitres du cinquieme Hvre de son llisloire.
Nous donnons ci-dessous l'étendue exacte de ce$ emprunts:
(&lt; Comunidades

Livre V. § 9 = cha p. 1 1 de la relation d'Ortiz .
§ 10 = chap . 14, depuis : &lt;&lt; El domingo despues de haber oido
misa ... ,, (p. 34) •, jusqu'a: ce El Emperador les dijo solamente ... »
(p . 35).
1.

Dans cet appeodice, comme dans les deui: précédents, nous donnons, pour les

cilalions de l'IIisLoire de Saadoval, la pagination d'apres l'&amp;J. de la ltctura.

w3

§ 14 = chap. ~o et cha p. :u, depuis : « ... dos horas despues de
anochecido ... » (p. 45),jusqu'a: "Estas y otras diligencias ... » (p. /i7).
§ 15 = chap. » et ,3.
§ 16 = chap. &gt;4, jusqu'a: "Persuadihon al vulgo ... n (p. 51).
§ 17 = chap. &gt;4 et 25.
§ 18 = chap. 26.
§ 19 = chap. &gt;7.
§ ,o = chap. ,8, jusqu'a: "Con esto se avivó el fuego .. . » (p. 59).
§ 2 r = chap. ,9.
§ n = chap. 3o et 31.
§ ,3 = chap. 32, jusqu'a: • Este favor tan grande ... » (p. 65).
Alonso Orliz ajoute ce délail:
(&lt; Cantavan entonzes ]os muchachos:
Viva la gala de Jn dr Padilla
que quito el pecho a Castilla.
Viva la gala de D" Pedro Lasso,
que hablo con el Rey papo a papo .. . ,.
§ ,4 = 33, '
§ ,6. S' donne d'apres Ortiz (ch. 34) la liste des pet·sonnes du
Conseil qui n'étaienl pas d'avis u que se cobrase el servicio&gt;&gt;.
§ 33. Le premier alinéa est copié cl'Ortiz (ch. 4/i).
§ li8 = chap. 37,
Uvre VI . § 8 =_cha p. 4o.
§ 9. \lentionne d'apres Ortiz (ch. 113) Toro et Ciudad Rodrigo.

APPENDICE V
Un épisode des troubles de Valladolid
pendant les Comunidades.
. Y~ saveis como el cardenal salio de Valladolid y se fue a la viJla de
Rioseco y con el se juntaron algunos de los señores oydores y ofü; iales
del consejo rreal; donde estobieron algunos dias esperando al al miran le
que fuera del rreyno eslava y al condestable, que aper&lt;;ibia quanta
gente podia. En Valladolid avia mucha dibision por aver huello el
cargo de capitan al ynfanté_, y algunos de los de la villa de malas condic;iones y de peor yntencion, urdieron una traicion que ñro señor no
quiso que ubiese efeto; antes pagaron como agora oyreis los que en
la trai&lt;;ion avian seido, y fue desla manera : que escrivieron una carta
a la junta de Tordesyllas ha&lt;;:iendoles saver como en la villa avia parc;ialidades y que no querian obedesver las probisyones de la junta y le
yban a la mano ert todo; que devian de probeher tal persona que con

�!04

BUU.ETIN HISPA'HQUE

gente viniesen a Valladolid para que castigasen y aorcasen a los que
des le bando heran, nombrandoles primero al ~ nfante y a Gon&lt;;alo
Franco y a los diputados de la villa y a todos los que enlravan en la
junta de Yalladolid, que heran muchas personas particulares; que
si a estos aorcasen, que la villa quedaria libre de lraidores, e los que
quedasen harian todo lo que la junta quisyese; y enbiaron a dezir
otras muchas cossas, como las quisyeron componer y hordenar. Y por
otra parte, estos traidores que abaxo oireis llic:ieron entender a la quadrilla de ::\lercado, que hcra una de las mayores de la villa, que estubiesen a punto para dende en tres dias, porque les hac:ian saver que
hera menester, porque se rrezelaban de gente forastera que creían
que hernia a Valladolid; porque tenian concertado de hazer una
rrebuelta en una calle, y entre tanto que hiban a socorrer, avian ellos
de yr a degollar al ynfante de Granada v a Gonc:alo Franco va Jorae
.
.
"
de Herrera y a todos los diputados y a todos los que en la junta de
Sancta Maria la ::\layor entra,an a entender en el pro de la villa.
y a lodos los escrivanos de ª)'tmlamiento y a un Fanegan platero y a
otros muchos; esto todo con favor y ayuda del obpo de (:a mora que
bino de Tordesyllas con mucha gente por lo que le ynbiaron a dezir
los que adelante oireis. El qual vino, y su ben ida se supo por avisso
de un bachiller que se llama Pulgar e de un Francisco Gomez e de
un Saldaña escrivano que la villa avia enbiado a Tordesyllas a la junta
:i ha¡,er saver a los de la junta las cossas que passavan en la villa de
Valladolid ; y estos dieron mandado a la villa para que tu bies en a buen
rrecaudo, porque benia el obpo de (:amora con mucha gente a meterse
dentro en la villa para hazer gran mortandad de los sobredichos.
E como el obpo vino e bio el gran rrecaudo en que estav11n las
puertas e toda la villa, obo efelo que ni pudo entrar ni quiso Dios que
entrasse porque tanbien benia el engañado. Que sy entrara, obiera en
la villa grande escandalo y muertes de hombrf"s, y avía muchos de los
que heran participantes en la rrebuelta que dezian que entrase el
obispo ~- su gente para her lo que avian de hazer. Los otros, como
beyan el mal alojo, dezian que no entrase, porque ValJ no tenia
nezesydad de meter gente, aunque el obpo decía que venia de parte
de Vall" a hermanarse con Vall\ y ansy por estonzes no fue creido
y se bolvio y en la villa quedo mucho desconcierto y diferenc;ias.
Otros estavan atonitos no saviendo el secreto de la traic;ion, e como
ñro señor es justo e lo save todo, no qu:so que pagasen justos por
pecadores e dio lugar a que la traic;:ion fuese descubierta, e fue desta
manera que bos dire :
lín Luis Gomez de ~fercado hera diputado en la quadrilla de Mercado
que dho avernos, e como a veis oido, a\'iase entremetido en estos autos
de la comunidad mas de lo que a su honrra conbenia. En conclusvon
que el hera uno de los que burdieron la traic;ion ya dha, juntam~nte

PEDRO )IEXIA, CIU\ONISTE DE CllARl,ES·QUJiT

105

con un Camargo barbern e con un bonetero, casados. vezinos de
Vall~ y otros muchos que adelante se diran; el qua! se fue a confesar
con un fraile de Sant Francisco y le dixo que por descargo de su
conciencia queria descubrir una gran traii,ion que el y los que dlio
lengo tenian conzertado de hazer a la villa con otros muchos, y despues
que obiesen degollado a los que arriba tenemos dbo, que davan
a sacomano a la trnperia y costanilla y las cassas de Juan de Morillo
y la freneria; y que esto, que lo podrían hazer, entre tanto que la
t1uadrilla de Mercado entendía en defender las puertas, a un rruido
qu&lt;.&gt; avian de travar, e con el favor del obpo de Zamora que avia
de entrar dentro con ellos. Y ansy descubierto, el fraile lo manifesto
a la villa, y un miercoles que se contaron veinte e quatro de otubre
del dho año, prendieron al bonetero y llevaronle preso mucha gente
de la villa e metieronle en la carzel de la villa adonde le dieron tormento, e confesso todo lo dho ~ aun mas y condeno al Camargo
barbero y a otros muchos.
\ luego el dho Camargo vino al monesterio de Prado, adonde
luego este dia fue la comunidad y la justicia de la villa ~ de la canc,illeria y lo sacaron e prendieron e lo truxeron hasta meterlo en la
villa e por milad della con mucba gente de a pie y de a caballo y· con
un tanbor de i;uica, y con grande autoridad lo metieron en la carzel
de la villa, adonde se careo con el bonetero ) confeso conozer al harnero y ya tenia en la carzel un asno y verdugo y pregoneros para sacar
al bonelero y los sacaron ahorcar sin lo traer por las calles, e dieron
con el derecho a la horca y lo aorcaron, y luego confesaron al Camargo
barbero y lo sacaron ansyrnesmo a acrcar en el mismo dia que fue
presso, y lo aorcaron junto con el otro, y ansy los dexaron aquella
noche en la horc~ asta otro dia que los llevaron a enLerrar.
Y ansy fue a eslos castigos y a otros exemplos que hic;:iesen semejantes delitos contra el mundo et contra sus animas et contra dios
ñro señor al qual rroguemos quiera guardarnos de traicion e poner su
bendita mano en l!Uestra Españ.a y en los sus subditos servidores,
e nos traya al buen tiempo pasado para que tengamos paz e mucho
sosiego y nos dexe acabar en su santo servi&lt;:io. Amen.
(l\elacion de todo lo sucedido en las Com••· de Caslilla ...
cap. XX VII.)

APPENDlCE VI
Belle défense de la forteresse' d'Alaejos.
A todos hes notorio ·como la villa e fortaleza de Alaexos quedo
muchos dias en la guarda y tenenc,ia ae Antonio de Fonseca, como
tutor de la marquessa, muger del marques de Zene,te, juntamente con

•

�106

BULLETIN lllSPA.'iIQUE

la villa y fortaleza de Coca y olros lugares, vienes y hacienda que le
dexara a la dicha marquessa (seyendo bella donc,ella) Remando de
• Fonseca su padre. El qua! dho Hernando de Fonseca, su padre, por
enoxo que obo della porque se casara con el dho marques de Zenete
por ~mores, seyendo como hera una de las mas lindas damas del reino,
mando al Antonio de Fonseca su hermano, que tuviese las dichas
fortalezas e no acudiese con ellas a la dha su hija, y así se apodero
dellas e las tubo mucho tpo; que aunque despues el marques de
Zenete su marido se las pidio, diciendo pertenezerle por su muger, no
le aprobecho nada, porque el dho Fonseca hera muy pribado del rrey
e se hac,ia en el 1-reino mucho de lo que el queria y manda va.
Agora saved que como se hallase culpante en estas alterac,iones,
espe&lt;;ialmente en la quema de Medina, por los de la Junta, con acuerdo
de algunos de los estados de las &lt;;iudades del rreino fue acordado de
le dar por traidor y que sus bienes fuesen tomados y aplicados a la
?ha villa para aJuda de los daños que avian rreszibido. Y ansy luego
Juntaron mucha gente de guerra con el artillería de la villa, fueron
sobre Alaexos y pusieron sitio y ayto (sic) a la fortaleza y rrobaron el
lugar e quanlo en el aliaron sin ninguna rresystencia; porque los
vezinos, como supieron su benida, con todo lo mas que pudieron
llevar de sus hac;iendas, se fueron dexando el lugar solitario y syn
defensa alguna. Pero las casas quedaron llenas de pan, bino, &lt;;evada, J
otras cosas que no pudieron llevar,} en el campo mucho pan e bino por
coxer e perdido; ansi que ynchieron las manos cada uno lo que pudo,
y ansi pusieron pretrechos e tiros contra la fortaleza con gran ympetu.
Pero si helios venían esforzados, no hallaron a los de dentro flacos
ni perec;ossos, mas antes comen&lt;;aron á jugar con ellos del artillería,
donde rresc,ivieron mucho daño los de fuera, e por uno que matavan
los de fuera, murian dellos dos e tres hombres, porque tiravan a barrera; e viendo esto hic;ieron mantas de vigas e tablones mucho gruesos
con que se defendían, allegando asta las barreras, adonde rresc,ivian
mucho daño ambas partes; pero desde las mantas asestavan á la fortaleza muchos tiros y derrocavan gran parte de la fortaleza, que a las
bezes davan con lienzo entero en el suelo, y ni aun por esto los de
dentro desmayavan, mas antes se defcndian muy bravamente, rreparando de noche lo que de dia les derrocavan. Pero con esto andavan
algunas bezes en partidos, enbiandoles a dec;ir como no podian escapar
de ser muertos e presos, que se diesen a merced en esta manera que
el alcaide y su muger e criados e hijos saliesen con todo lo que
pudiesen sacar de sus ha~iendas, libres, e que todos los otros se los
diesen para hazer justicia deJlos, porque avían seido en la guerra
y destrui&lt;;ion de ~Iedina; que a estos no les perdonavan las vidas,
y creían por c,ierto que en la fortaleza tenían cassi todo el despojo
e rrobo de Medina.

PEDRO '1EXIA, CIIRONISTE DE CllARLES·QUIYJ'

107

El alcaide, viendo este partido, rrespondio que no quixese Dios
que por salvar a si e a su muger e hijos, condenase e dexase morir
ú sus amigos e compañeros. Pues hiendo esta nespuesta. dioseles
el combate dende en adelante muy mas rrec;:io que nunca, y derrocaronles grande parte de fortaleza, casi todo lo alto y esquinas. Pero
como los de dentro tenían en lo vajo muy grandes fuerzas y rrcparos,
y mucha arina y carnes y &lt;;e&lt;;inas y agua de poc;os y mucho vinp, que
aun el pan amasa van con ello, e muchas otras probisiones e mantenimientos, e rra¡;onable gente que vastava para su defensa, peleavan
como gente condenada a la muerte, y ansy se clavan cruda guerra los
unos a los otros.
¿ Que vos dire? Duro el comba Le mucho tiempo, que nunca los
pudieron entrar, hac,iendoles los synsavores y muertes y burlas que
podían a los de fuera, hasta tanto que un día les hic;:ieron muy gran
daño et muertes de hombres, que fue desta manera : dexaron las
puertas de la fortaleza aviertas de par en par, _e subieron una puerta
levadiza, en lo alto atada, con solamente una muger, en son de dezir
que pares¡;ia en la muralla que hombre chico ni grande no pares&lt;;ia
sino sola ella. Y hiendo esto los de fuera, que uno ni otro dia ni otro
no beian gente, y las puertas avierlas ú la continua, pensaron : sus,
no ay naide, ydos son. Y asi un capitan de la gente de la villa de
Medina, que se dize Bobadilla, con un esquadron de gente, alc,o un
pendon en la mano, y con gran grita y alegria entraron por las puertas
primeras donde esta va alc,ada la puerta con su tranca, y dieron consygo
hasta el patio de la segunda puerta del alcac;:ar, di&lt;;iendo: ¡Viva el
rreyl ¡ viva la rreyna e junta! favor! venc;imiento por la villa de
~Iedina I
Y como los de dentro, que estavan con gran rego&lt;;ijo callando, los
vieron que estavan ya dentro en la prensa, dexaron caer la puerta,
y ansy quedaron todos.dentro; et luego les dieron el combate, que les
echaron en medio tres u quatro qubetos llenos de polvora, con su
Lic,on de fuego cada uno, y ansi andubo la polvora entre ellos, y el
fuego ac,iendoles mucho daño, e por la otra parte salieron los de
dentro y obo entre ellos muy grande y cruda guerra, hasta tanto que
no quedo hombre de los de fuera ni su capitan, que todos murieron,
de que sera gran dolor y pesar para sus mugeres y hijos, que toda su
vida tendran que llorar.
Y con aquesta victoria los de dentro quedaron mucho mas orgullosos
y bravos, peleando y defendiendose mortalmente, como hombres que
no esperavan ya remedio de vida. Pero eque les aprobecha ~ que lodos
ande morir, i les sera dada mas cruda muerte del mundo porque no
pueden mucho defenderse .....
(Relacion de lodo lo sucedido en las comdc, de Caslilla .•.
Cap. XXX que habla de como se combalio Alaejos.)

�rn8

PEDl\O MEXIA, CHRONISTE DE CHA.RLES-QUINT

!09

BULLETlll HISPA'.'HQUE

La posesyon e tomado
deste tan gran benefi~io
De los bienes que e causado.
El Bien(?) bienaventurado
dara a cada qual su oficio.
Quile myll daños malditos,
di remedios ynfinitos;
que tal desborden avia,
que quien menos entendia
daba mayores los gritos.

APPENDICE Yll
Comment l'Amiral de Castilla fut re~u

a Valladolid.

Porqne el condeslablc enlro de noche y el card 1 secretamente, la
villa no le hizo rrevibmiyento, e porque estaban tristes y desgastados
de lo pasado. Pern el almirante, porque beríia algo enfermo, enlro
un dia despues, a donde le fue echo gran rrei;ibimyento, alabiando
las calles por donde abian de pasar de muy rricos paños, con mud1as
dan&lt;:.as y farsas y nuevas ynbinc;iones, que a la persona rreal mexor
no sr pudo hazer. Y entre las otras cosas se hizo una inlroducion en
la manera siguiente:
Bino el cuidado en figura de hombre muy corcoba&lt;lo, con barba
larga, en dispusicion muy biejo, ! dixo asi :
Señores, soi el cu~claclo;
bo) huyendo clcsla villa.
La paz mr lleba forzado,
maltratado, dc¡;tcrrado,
de los n:cJnos de Castilla.
No tengo do rrcposar
dcsla parle de la mar,
11uc es tan bienaventurada.
Como gano mi posada,
deslicrranme del lugar.
Boyme para no bolbcr.
- Beis mi corcoba lamat'ia Mas que ,•ienlo se correr,
nunca, Paz, por no le ber;
jamas bolberc en España.
Pues lu temor me deslierra,
gran poder en ti se• cuzierra.
De lodo, siento lo mas,
que por siempre c¡ued aras
por sc;·1ora de la tierra.
Yiene luego la Paz, mu~ alegre:
Conmigo todo Iloreze;
a las gentes doy solaz;
adonde falta mi paz,
la claridad escureze.
La biela ago crecer,
a los campos florecer;
doy la bista al que es ciego,
á los rricos doy sosiego,
á los pobres de comer.

Bino luego el Rruslico en lugar del pueblo, muy viejo y abillanado,
y dixo ansi :
O cuerpo, de mi poder
el lugar es libertado.
Agora hemos placer;
agora podemos ber
que el tiempo estaba conblado.
) a esla la tierra segura,
con esta buena bentura.
Delante Vfa Excelencia
rrepresenlo la ynorancia
del pueblo en su figura.
Estabamos fatigados,
algo mal aconsejados,
unos clamaban a bozes,
otros mandaban a coces,
andabamos abobados.
Agora que claro hemos
con la paz y paz queremos,
serbimos a Dios y al rreJ,
acre~emos nuestra grey,
y ~ien myll bienes tenemos.
Cuydado é que pensáis?
- Que nuestra ynten~ion erraba.
- Ya nos llebaban alla,
ya nos tornaban aca;
asi la cosa pasaba.... .. .
El con~ejo del lugar
os ha~e gran reveren~ia,
sefíores. Quiero os acordar
que donde bibe el mandar
a de bibir la clemen~ia.
Y luego bino una dueña en lugar de la Jusli¡;ia, muy mesurada y
denodada e de gesto feroz y dho:
En el seno soy criado
de la poderosa vida,
de los malos aborrida,
de los buenos adorada.
Bult. hispan.

8

.

�8ULLETJ:, BISPANIQU8

.\gora en la villa mando,
mi poder bibira ufano:
Tirania ¡ afuera l ¡ afuera l
Luego, señores, se espera
ser mi tiempo soberano.

PAUL FEBDINAND ~'RIEDBICII DUCIIUOLZ

Y rresponde el Rrustico a la Justicia :
Rrcyna de nuestra litiria,
rrcrnedio de 1n discordia,
justicia os mJsericordia,
my~cricordia es justicia.
Atcndcmc dos bocados,
los que gocais de estados.
Lo que bos piden las gentes:
que no paguen myll ynocenles
la culpa de tres culpados.
My!lericordia cst bcritas ¡
obra bcrum sibe justiria,
et dabil oscula Jesus.
(Relacion de lodo lo sucedido en las com•" de
Castilla ... , chap. LI).

RE• É COSTES.

Dans son étude sur le Roman du, Pere Maril,na , , ~I. Cirol
évoque la figure originale d"un polygraphe allemand, historien _laborieux, hispanologue a ses heures, et donl rceuvre forl
diverse n'esl poinl insignifianle: P. F. F. Buchholz.
Sa biog1·aphie est peu mouvemenlée. Ce fut un éludiant
consciencieux, un professeur exact, un érudit. 11 naquit en
1768, a ..Ut-Ruppin, fréquenta les écoles de Perleberg, de
Neu-Ruppin et Berlin, fit ses études universilaires a Halle, oii il
s'occupa spécialemenl de litléralures modernes. En , 787, il est
professeur a Bcandenburg. En 1801 il quilte l'enseignement,
s'élablit Berlin el se consacre la recherche érudile et aux
lravaux de lillérature et d'histoire.
Nous ne le suivrons pas dans tous les domaines ou l'atlire
sa curiosilé multiple. Ce furenl généralement des sujets d'histoire moderne. Bornons-nous a dire ce qu'il a fait en faveur de
l'Espagne.

a

{.V. B. - Les deux documenls compris dans l'Appeodice 1 (1920 1 p. 256-7) onl étó
signalés par ~l. \loreJ.faliO daos son lli.storío9rophiedeCho.rks•Quint, p. 75. Le second
a été déjil publié dans le Boletín de lo. Real Arademia de la Hi.storia, t. XXH (1893),
p. !1261 d'aprCs un cuaderno de cédula, dL la Cámara proven1nt de Simancas, el avec
quclqucs ,·arianlcs saos imporlancc. - G. C.]

a

11 collabore a diverses revues des son arrivée a Berlín. L'Espagne est a la mode. Buchholz se spécialise daos des études
d'histoire espagnole. 11 publie des articles sur Mendoza, l'ordre
des Jésuiles, Mariana, le cardinal Ximenés, Gonzalo Perez,
Antonio Perez', sur l'invasion sarrasine en Espagne•.
A la vérité, il ne borne poinl ses recherches a l'Espagne
L'Italie, l'Allemagne oonlemporaine, la France lui fournissenl des themes fructueux. Mais c'esl l'Espagne qui l'altire,
1.

Bulktin Hi.spanique, ocl.-déc. 1920, XXI r. p. 269 sq.

&gt;. Daos la Geschichte und Politik deWoltmaan. Berlín, Uoger, 1800-1805, fue.

)l.

Diego Hurtado de Mendoza, fase. 111. Geschlchte der Eal.Alehung des Jesuitenordens
bis zom Tod seioes Sliften, fase. IV. Uber Mariana undeinige seiner Werk.e, fase. V.
Kardinal X.imene~ fase. X. Gonzalvo Perez, rase. XVI. Don Antonio Perez, ,Staat.ssecrelar Philipp del! Zweilen, Kónigs voo Spanieo.
J. Dcr EinfalJ dcr Sarazencn ia Spauicn 1 dans Eunomia, 1803, p. 169 a,53.

�l'AUL FERt&gt;J'i \NO FRlf:DBlGII BlC.IIIIOU.
112

1t3

BVLLETI'.'t HISl'A:'\IQl E

a cetlc époque,

tout particulicrement.t ll fréquenle a Berlin des
hispanisants, comme Sandvoss, qui s'intéressenl el collaborent
a ses travaux. Il renconlre des Espagnols de la colonie berlinoise, note leurs impressions, con te leurs souvenirs. Le résultat
de celle cnquete parait dans ses Lclll'es d'un Voyageur espagnol
sur l'Espagne et la Pl'usse

1

•

Ces leltres sont évidemment une ficlion. Buchholz, qui ne
signe pas, se donne pour un simple traducteur. 11 pousse le
scrupule jusqu'a se faire adresser un semblant de préface par
l'aulcur supposé. Mais tout n·est pas invention daos cet
ouvrage. Certains remeignements sont de source aulhentique.
Quel ful J'informaleur de l'érudit allemand~ La légalion espagnole de Berlín comprenail des membres distingués. Gonzalo
O'Farril, venu en 1799, a la place de Ignacio Músquiz, était un
esprit cultivé, parfait homme du monde. Le conseille~ de légation Casa Valencia esl un connaisseur aussi atten tif de la littérature allemande que de la littérature espagnole. C'est dans ce
cercle a la fois savant el mondain que Buchholz dut lrouver les
données les plus précises de sa pseudo-traduction. « Mes compatriotes, ditla lellre du 12 janvier 1801, de la légation berlinoise, ont eu la bonté de m'introduire daos tous les milieux. n
)lais les hautes classes n'intéressent pas notre homme. « lci,
tout bomme de bon ne éd?calion s'exprime en fran~ais•. » Ce
quilui importe, dit-il, « c'est de faire connaissance avec l'esprit
de la littérature allemande ». Aussi recherche-t-il la compagnie
des écrivains. :Mais nolre Espagnol laisse bien souvenl percer
le bout de l'oreille allemande. « Il y a quelque chose de tres
parliculier chez les Allemands, c'e:;t qu'ils sonl les amis de
loules nalions, qu'ils savent en pénétrer et comprendre l'originalité, qu'ils s'en approprienl toul ce qui répond a leur propre
caractere fondamental. » A l'occasion, il daube sur les Espagnols eux-memes. « Des nalions étrangeres ont appelé notre
attention sur une ceuvre de Cervantes, qu'on nous dit excel1. Briefe ein,s reistrnull Spaníer111/l se111en Bruder in .l ladrid über sein Vaterland und
Preus:en. l. Teil. €criL en 1801-,So•. Préface daléedu i avril 1803, Parue Berlín en
180!1. Anonyme (V. K. Goedeke. Grundrw zur Geschichtt der deutschen Dichtalll], t. VI,
p. 385).
, . Jbid., p. &amp;.

a

lente, et, depuis; nous le croyons et nous en établissons de
somptueuses édilions. n
La ne se borne pas l'acliYité de Buchholz. Simullanément il
travaille a· un grand ouvrage. C'est son Manuel de tangue el
de lilléralure espagnoles 1, qui parait en deux pa~ties, en 1 8o 1
et 1801.
« L'ignorance de la langue et de la litlérature espagnole est
si grande qu'on cmbarrasserait bcaucoup de nos saYants si on
leur dernandait ce qu'ils savent d'autres poeles que Cervantes
ou Boscan; encore ne les connaissent-ils dans la plupart des
cas que par des traductiona ou des imilations. •&gt; Quelques
chercheurs, Dieze, Denina, Tychsen, ont heureusemenl aplani
loule une partie des préjugés qui faisaient obstacle a l'étude
des reuvres intellectuelles des Espagnols. Buchholz défcnd
l'Espagnc contre les accusalions traditionnelles. &lt;&lt; On fait torl
a l'lnquisition rn la considéranl comme un comité de J·uoes
. f
o
m ernaux, qui prononcenl des eondamnations mortelles contre loul ce qu'il y a de beau el de grand• ,1. [l s·eo faul que
l'Inquisilion soil si cruclle qu'on le croil &lt;'n Allemagne. Que
reproche-l-on encore a l'Espagne? Sa paresse inlellecluelle? On
imprime moins sans doute en Espagne qu·en Allemagnc,
mais ce n'est pas une preuve qu'il y ail moins d'idées et
que le pays soil moins arnncé. Buchholz renvoie a Anlonio
'
Andreas, etc.
•
La deuxieme parlie confirme ces opinions. Elle aurait d11
parai,re deux années plus l&lt;il. Le reta1·d esl du aux multiples
oecupalions de l'auteur, el au manque de livres. 11 a fort
heureusement re~u depuis des lines de Goeltingue et de
Dresde.
1&lt; On ne doit jamais oublier, quand on lit un poete espagnol, que ce poele est membre de l'Eglise calholiquc romaine.
Des lors, nous n'avons point de peine a comprendre !'esprit
. __ 1. Handbuch der spanischen Spracl,e und Litteratur oder Sammluog inleressanlcr
~lucl,;e .ª"' bt&gt;r~ihmlen spanischen Pro,ai,ten und Oichlern, chronolos;:isch geordnct
_un_d m,L ;\achr,chlen "~º den \ 'crfassern uud ,hren Werl..en beglcileL. l'rosabchcr
feil . Her,hn bey G. C . :SaucJ.. •8&lt;;&gt;1. (PrMace datéc dll ~ jan,icr 1801. Poclischer Teil,
1804, Preíace daléc du 12 fé.-r,cr 180!.. Le nom de l'autenr e,I donné a la tln d
la préíace.)
e
• · /bid., p. VI.

�HULLETr.1 HISPANJQUE

de son reuvre. • TI faut tenir compte de la différence des temps
et elre indulgent aux erreurs du passé 1.
Buchholz voudrait &lt;llre imparlial. 11 ne veut point que l'on
voie dans son livre aulre chose qu'un cfforl de recherche hislorique. L'esthélique n·est pas la meme a toutes les époques. On
ue saurait faire revenir le monde aux: temps révolus et aux

idées morles. Aussi nolre historien maudil-il les discordes des
écoles poéliques el les tendances réaclionnaires. Buchholz
apparall comme un adversaire des romanliques.
Son livre contient de courls aper~us sur les classiques espaoanols ' Cervantes en parliculier el Calderon , ou porlugais
(Camoiins). Il donne des exlraits assez copieux, cinq chapitres
du Don Quichotte, la Se,1ora Cornelia, deux chapilres du Persiles,
le Principe Conslanle, ele.
Ce livre vinta son heure el eul du succes. Kiirner le lut, le
recommanda vivemenl A Schiller. L'Allgemeine Litleralur
Zeilung, !'estime, « dans !'ensemble, ulile » ; « Tres u lile
manuel », dil aussi la Neue Allgemeine Bibliolhek3. M._Farinelli
lui attribue4 quelque influence sur le monde classique et
romantique.
Buchholz avait eu l'inlenlion de donner en ml!me temps
un Aper~a lúslorique de la poésie espagnole, mais il fut
retenu par la crainte que la nécessilé d'etre sommaire ne
ful, pour des lecteurs peu initiés, une cause d'obscurilé. Il
s'en lint la.
Mais son reuvre d'bispanologue n'est poinl sans valeur.
Retenons qu'il y appara!t comrne un ami convaincu de l'Espagne et en meme lemps comme un fidi\le du rolionalisme
philosophique. C'est un e Auíklarer ». C'esl un historien. Ce
n'esl poinl un poele. 11 n'a aucune personnalilé littéraire. A
peine signe-t-il ses ouvrages.
Cependant, il fil, en passanl, une excursion daos le roman.
ll esl vrai que le ro man qu'il composa, a la meme époque, n'est
point davantage signé.
1.

!bid. t.

,. Sept.

n,

p.

1801,

xn.

p. 574.

3. 18o2 . LXIX, p. ,U.
h. Gril/par.:tr und Lope de Vega, 18~~- p . .26 n.

115

PA.UL f'ERDIN'AN'D PRIEDJ\JCH BUCIIJJOLZ

Juan de Mariana, oder· die Entwickelungsgeschichle eines
Jesuilen•, parut sans norn d'auteur '· M. Cirot o indiqué les
sources espagnoles possibles. De toule évidence, Buchholz ou
ses amis espagnols ont connu la biographie et les reuvres
hisloriques du P. Mariana. Cetle fausse autobiographie esl
fondée sur des données précises. Mais le roman propremcnl
dit est tout entier de l'invenlion de l'auteur allemand.
Le fau~ roman espagnol esl forl a la mode en Allemagne, a
l'époque de Buchholz. En 1794 parall une Geschichle des
;ungen Grafen Fernando von Mendoza (Leipzig), en 1798 Die
Eil!siedler von Mur:ia, en 1802, Die Zigeuner3. Les Bohémiens
sont inspirés de la nouvelle de Cervantes, mais sont, quant au
reste, une invention proprement allemande. L'histoire des
Jésuiles excitail particulierernent l'inléret des conlemporains
de Buchholz. On écrit une biographie de Loyola 4. D'autre
parl, il n'esl pas étonnant que notre auteur ail choisi ~1ariana
comme héros. Mariana était réputé, comme historien, en
Allemagne s. Korner en recommandait la lecture a Schiller.
Buchholz lui-meme avail étudié deux de ses reuvres dans la
revue de Woltmann.
Le roman de Buchholz esl con~u dans le style sentimental.
Le roman sentimental íleurissait en Allemagne, comme en
France, comme en Anglelerre. Le Sigwarl, de J.-M. Müller
(1776-1783), contait l'hisloire d'un fils de bailli catholique,
qui se destine au couvenl, mais aime une jeune filie et ne la
retrouve que mourante, nonne el pénitente désespérée. Le
roman de Grelhe, Wilhelm Meislers Lehrjahre(1796-q96) nous
dit !'aventure du noble genlilhomme italien, quiaima sa sceur,
saris la connaltre, et dont cel amour brisa la vie. Tieck,
en 1796, reprend le molif de l'amour incestueux entre frere et
sreur dans Der blande Eckberl. Je ne rappclle quepour mémoire

'

1.

2•

Unger, p . .269 sq.
Dooné, saos autre indic&amp;.tioo, dans la liste dí's ceuHes de Buchholr, par

K. GCPdeke, l. c., p. 3$5.

,

.

3 Ein Roman nachdem Spaniachen. A.rosladt und Rudolaladt, 1802, par \!ulp1us
(le r~tur beau-rrere de Goothe).
4. ú/Hn und w1.11ukrbart .-tbtnlhe!lu rhs trlltn u•d unuugleichlicfut~n alltr fahrtn den
Riller du r6misth katholischtn slrtittndtn Kirche lgna: van loyola. Le1 pi., 1Sn2,
5. Allg, LW. Ztit., 1787. IV. 230,

�llULl,E'l'l'i lllSPANlQUE

le René de Chateaubriand ( 1802). Le roman angla is donnait
d'aulres exemples, tels le Josef Andrews de Fielding (1740),
ou le Voyage sentimental de Sterne (1769), (traduction allemande r 778), ou le Maine de Le-wis ( 1795, traduit en
allemand en 1797). Les amours incestueux, mais point
~riminels, d'un frere et d'une sc:eur, ont été l'un des
themes de prédilection du roman sentimental allemand.
Klinger a conté l'histoire de Giafar le Barmecide ( 1798), Nicolai'.
les aventures de Sebaldas Nolhanker (1773- 1776), Gellert la
Leben der schwedischen Grafin. Dans les deux premiers romans,
l'incesle n'est point consommé, car les héros sont avertis a
temps. Quoi qu'il en soit, ces amours sont un sujet a la mode
autour de Buchholz. II a pu se contenter des exemples que lui
fournissait la littérature romanesque de son époque . Est-ce
!'aventure senlimentale qui piqua l'intéret de Buchholz? U ne
semble pas, car cette aventure était familiere aux auteurs et
lecteurs de romans. Ce qui l'intéressait, c'était la répercussion
d'une catastrophe amoureuse sur la vocation religieuse et la
formation du futur jésuite. L'historien allemand vil dans la
trame et le cadre d e ce roman biographique l'occasion de faire
revivre un moment et un milieu espagnols. I1 laisse bien
souvent percer ses propres idées . Il n'a connu l'Espagne qu'a
travers les récits des voyageurs allemands, les quelques ceuvres
littéraires qu'il put découvrir daos quelques bibliotheques
allemandes en une hative enquete, el des documents historiques encore raresetfragmentaires. Sa peinture estincompleteet
superficiclle. Son roman, comme ses idées, est de son temps.
L'ceuvre de Buchholz n'est certes point de premier plan.
Mais elle n'est point méprisable. Buchholz fut, aux environs
de 1800, un des bons intermédiaires entre l'Espagne et l' Allemagne, un érudit avisé, un esprit du moyen ordre daos un
role de moyenne envergure. Sa seule tentative proprement
littéraire, son Roman de Mariana, dénote un écrivain parfois
habile, mais un penseur sans originalité, - contamination
curieuse, mais confuse, du sentimentalisme et du rationalisme
alors a la mode en terre allemande.
J .-J.-A. BERTRAND .

D. JUAN ANTO~IO LLORE~TE

Depuis la publication, en 188 r, de !"Historia de los heterodoxos
españoles de D. Marcelino M.enéndez Pela yo 1 1 on n ·avait plus parlé du
fameux D. Juan Antonio Llorenle, si non pour dire qu'il fut compris
dans la note des sujets espagnols qui suivirent les Frarn{ais en
aout 1808, et qui furent condamnés par un décret de Ferdinand VII 2 •
Certains documents conservt\s aux Archives Nationales, et daos la
Correspondance d'Espagne au Ministere des AtTaires Étrangeres,
ajoutent quelques données intéressantes a l'adresse de ce personnage,
fort malmené par Menéndez Pelayo, et qui cependant ne le méritait pas
a ce point.
La premiere fois que nous trouvons mentionné, dans ces documents, D. Juan Antonio Llorente est le 3o mai 1808. 11 avait adressé
a l'Empereur un assez long reglement pour l'f:glise d'Espagne, de
seize pages in-4º, avec trois appendices de deux feuillets chacun, d
précédé de ses litres, emplois et mérites; le reglement est en espagnol
et l'exposé en frani;ais 3. Nous reproduisons l'exposé:
Dn Jean Antoine Lloren te est pretre, dignite et chanoine de
l'eglise de Toledo, laquelle est la premiere metropolitaine
d'Espagne.
Noble, chevalier de l'ordre de Charles troissieme.
Docteur dan la jurisprudence civile et canonique.
Academicien de la royale academie de l'bis toire, et di celle
de belles lettres de Sevilla.
Membre des societes patriotiques de Rioja, de Zaragoza , de
Tudela et du pais basque.
II a eté juge et vicaire general de tout le diocese de Calahorra, et chanoine de sa cathedrale.
1. Tome 111, p. 41 8-427.
Mario Mé ndez Bejarano, Historia política de los afrancesad.os, Madrid, 1912,
p. 371.
3. Archives Nationales. A F IV. 1609, piece 294. Ce document a été signalé par
M. Geolfroy de Grandmaison, f,' Espagne et Napoléon, 18/)l¡-180/i, Paris, 1 908, p. 250.
2.

�118

119

BULT.ETIN HlSPA.NJQUE

D. JUAN ANTO'.'UO LLOI\ENTE

11 ecrivit l'an 1797 un ouvrage contre la forme de faire les
proces dans le tribunal de l'inquisition. M' Jovellanos (qui a
eté alors ministre de la justice) le re9ut avec empressement.
La reforme seroit faite s'il aurait continué dans son ministere.
De la les Ynquisiteurs l'aiment tres peu : ils l'ont persecuté
et mortifié l'an 1801; mais l'auteur triompha malgre eux,.
II a ele membre de la congregation du clerge faite l'an , 799
pour deliberer sur les moyens de donner de l'alTermissement
au papier-monoie, qui s'appelle Vales reales.
11 a ecrit d'autres ouvrages entre lesquels le plus estimable
sera toujours celui qui porte le litre de Notices hi,loriques
d'Alava, Guipuzcoa et Vizcaya, parce qu'il est original et premierdans cetle matiere; parce qu'il comprend une tres precieuse
collection diplomatique de monuments historiques anciens et
inedits; et parce qu'il prepare l'opinion publique a recevoir
sans scandale touts les changementsqu'il conviendra fairedans
ces provinces pom· rendre sa legislation uniforme avec les
autres d'Espagne.

nement ancien, avec l'objet de preparer l'opinion publique a
recevoir, sans scandále des provínces exémptes, l'uniformité
de legislatíon, si désiré a present, heureusement etablí dans
notre precieuse constitution; graces au grand Napoleon 1 •
Quand les trois volumes quí restent seront publiés, j'aurai
l'honneur de diriger V. E. l"exemplaire par l'intern:iede dé
M' Dubois chanoine de Bayonne, qui aura le soin de passer les
uns et les autres dans les mains de V. E.
J'ai l'honneur d'etre, Monseigneur, avec toutte la reconaísence et la consideration posibles,

Le roi Joseph nomma Llorente au Conseil d'E:tat le25 juillet 1808,,
et Llore~te ne manqua pas de remercier M. de Champagny, ministre
des Affa1res Etrangeres, en luí remettant ún exemplaire des cinq
volumes de ses Nolic.ias históricas de los tres provincias vascongadas.
Le fran~ais de l'hislorien de l'lnquisition laisse a désirer mais les
compliments 1t l'égard de M. de Champagny sont des plus ~ourtois.

Trois jours apr8s, il témoigne sa reconnaissance
gny, pour sa nomination de Conseiller d'État:

a

J'ai l'honneur, Monseigneur, de comuniquer
V. E. mon
arrivée avéc mon roi pour temoigner ma reconaisence aux
honoe1tetés que V. E. á eu la bon té de me dispenser continuelmenl pendan! mon sejour a Bayonne. Puls je reussir
occassíones d'en donner des preuves efféctives.
Cependent je pris V. E. d'acepler un exemplaire des cinque
volumes publiés de mon ouvrage, ecrite par J'ordre du gouver'· Noticia biografica de D. Juan Antonio Llorente, Paris, 1818, p. S!l-108. ll parle ¡a,
de D. Gas~ar de Jovel la nos, qu'il vit1t Calahorra: e( pero ya en Ión ces estaba preparada
la _extensrnn de su infortuoio á mi persona por haber encontrado onlre sus papeles

m1 obra sobre la lnquisicioo, con algunas cartas mias. »
.'· Noticia., etc., p. 125. - &lt;( Sa .\lajesté a enfin arrñté bier uoe nomination de
lren:e roembres de son Comeil d'Elat actuel. • Madrid, ,fi juillet r8o8 (Correspondance ducomte d, la Portst, Paris, 1905, t. I, p. 188).

a

De V. E.,
tres humble et tres reconaisant serviteur.
Jean Antoine Llorente.
Madrid, 25 juillet 1808.
Monseigneur Champagní) ministre des relalions exterieures 2 •

a M. de Champa-

Excelentme Monseigneur,
Le roi m'3. nomme, Monseigneur, conseiller d'et3.t. Je crpis
q• cette grace provienne des idees que V. E. a eu la bonte de
donner a l'egard de moi: et par cela je vous rende les graces
les plus sinceres, et j'assure avec tout mon coeur que ma
reconaissence aux faveurs re~us de V. E. sera eternelle.
J'aurai la complaissence la plus intime si je puis prouver
1. Les N~icias íurent publiées, le1 trois premiers volumes en 180 , et les deux
7
derniers ea 1808 1 - el non pas en 1806 et 1807, comme il est. dit dans la Noticia biográfica, Les quatre premiers sent édilés: « Madrid, en la imprenta real ll, et le dernier:
« Madrid, en la imprenta de Don Luciano Vallin ))' et il contienl la réponse a
Aranguren, pour le tome I. L'ouvrage avail pour but de démontrer que les Fueros
de Biscaye avaient été consenties1 non comme des pactes, mais a cause du mauvais
étal de la terre, etc. D. Antonio María Fabié et O. Antonio Rodriguez Villa informerenl l'Académie de I' Histoire qu'ils avaient trouvé deux vol u mes laissés inédits par
D. Juan Antonio Llorenle, et l'Académie décida de les publier dans son Memorial
histórico. Jusqu'3. préseol t.lle a'a pas donné suite a ce projet(Boletin de la R. Academia
de la Historia, l. XXXfV, p. 174).
~. Correspondance d'Espagne, t. 675, fol. 170.

�['.10

BVLLETIN HISPANIQUE

effectivem•• q• je parle le memme queje pense en mon anímme.
En fin je sairaí toujours, Monseigneur,
De V. E.
servileur tres reconaissant et tres bumble.
• Jean Antaine Llorente.

' Ex"'• M' le Ministre des relations exter\ M1· Champagní •.
M. Dubois, chanoine honoraire el premier vicaire de la cathédrale
de Bayonne, dirigea les cinq vol u mes de 1\olicias a M. de Champign},
comme en témoigne ce billet:

L'abbé Dubois, chanoine honoraire el premier vicaire de la
Calhédrale,
A Son Excellence Mg' de Champagny,
Monseigneur,
Chargé par mon intime ami D. Juan Anlº Llorenle, Dignitaire de L'Eglise de Tolede, &amp; secretaire d'Etat de S. M. le Roy
dºEspagne, j'ai l'honneur de vous adresser un exemplaire de
son ouvrage intitulé: Noticias historicas de Las tres Pi·ovincias
vascongadas . Je viens de le remettrc la Messagerie de celte
ville daos un caisson l'adresse de S. E., M. Marret Secretaire,
suivant l'ordre quefen ai rei;u.

a

a

.Te suis avec un profond respect,
Monseigneur,
Votre tres humble &amp; tres
obéisst serviteu r.
Du Bois.
7bre

Llorente fut des trente nouveaux députés auxquels fut envoyé l'ordre
de se mettre en route pour Bayonne « immédiatement et saos
excusen , . ll s'excusa, mais voyant un renouvellement du meme
01ure, iL s'exécuta et arri va a Bayonne le 17 juin 1808 2 •
Sa p1·évenance, assez obséquieuse, envers Joseph, pretail un peu a
rire dans le quartier général du nouvel intrus Stanislas Girardin,
premier écuyer de Joseph, nous en a gardé le souvenir: « Parmi les
conseillers d'État, j'ai connu un abbé Llorente; il avait été attaché
l;inquisition; il en connaissait les secrets, il en a dévoilé les horreurs.
Son ouvrage a fait sa réputation, et annonce un mérite que nous
étions fort loin de soup&lt;,onner. Ce pauvre ecclésiastique était attaché
au quartier général, et il y était l'objet de la plaisanterie de tous nos
jeunes officiers 3.
Quatre ans apres, Llorente quilla Madrid, le 10 aofit 1812 1 pour
Valence, avec le roi Josef et sa cour, chassés par la bataille de Arapiles
que perdit le m~réchal Marmont, et il publia Valencequelques opuscules. LaNoticia biográfica ne mentionne pas-pas plus que Menéndez
Pelayo - la Carta biográfica publiée par D. Aléxandro Ferna~dez
de Ruidiaz, neveu de Llorente, oü se trouve une lettre de Llorente
a son ami D. Antonio Alcaráz, du 7 octobre 1812, dans laquelle il
donne un l&lt; indize razonado de sus obras lilerarias » 4. 11 y insiste
surtout sur les Noticias históricas de las lr_es provincias vascongadas
A lava, Guipúzcoa y Viscaya et montre qu'il n'a voulu causer de lort
a personne, d'autant plus que le manoir de sa famille Llorente est
a Ala va, et que d'autres familles, qui lui sont proches, se trouvent dans
le Guipúzcoa et dans la Biscaye. Le nombre des écrits catalogués est
de onze et sous le numéro douze, Llorente dit ceci : « Tengo escritas
varias obras ineditas de que no doy noticia individual, porque tal vez
no llegarán á \'er la luz pública, y necesita de la última mano. Tampoco la doy de algunos papeles en derecho impresos, trabajados
por mí, porque lleban el nombre y firma de otros juriconsultos que
pudieran sentirlo. Valencia. 7 de octubre de 1812. - Juan Antonio
Llorente. »
Lloren te résida a Valen ce j usqu'au mois d'octobre 18 e2, puis il passa
aSaragosse et ne la quitta qu'en juillet 1813, pour aller a Camfran et
Oléron, « fuyant les périls de l'anarchie et de la férocité que je jugeai,
dit-il, prochains en cette cité (Saragosse) et dans d'autres villes d'Espagne, a cause de la retraite de l'armée fran&lt;,aise 5. '&gt; U s'arreta dans

a

1808 2 •

Correspondanced' Espagne, t. 675, fol. 178. - Ces deux le llres ont éle publire,,
pas tres correctement, par 11. Geoffroy de Grandmaison, L'Espagne et Aapo/éon,
/804-1809, Paris, 1908, p. 289.
2. Correspondance d' Espagnt, t. 670, fol. 148.
1.

lll

a

Madrid 28 julio 808.

Bayonne, le 27

D. JUAN ANTONIO LLORENTE

, . Corres¡:,ondnnce du comte de la Forcst, l. 1, p. 92.
Noticia, ele., p. 123-124.
3. Journal et souveni,s, discours et opinions de S. Girardin, París, r828, t, lV, p. 283
4. Carla biográfica la daá luz D. Alexandro Fernande= de Ruidia:, Valencia, 1812 1 10
et 46 p. in-8•.
5. Noticia biogrúfica, p. r47 el 152.
2.

�llULLETll'I BISPA!'IIQUS

D. JUAl'I .lNTO1'1O LLOR!NTE

plusieurs villes du Midi de la France; aussi, ne nous étonnons pas de
voir une lettre de Llorente, adrcssée a D. Francisco Amorós, de Lectoure, 28 septemBre 1813, pour solliciter son envoi a París, Llorente
prétextant qu'il avait a rédiger un travail sur Antonio Perez, dont il
découvrit « avec beaucoup de peine» le proces original dans les
archives de l'lnquisilion de Saragosse. Voici ce qu'il dit dans sa Noticia
biogrd.fica (p. , 73) : &lt;&lt; Tengo tambien acabada otra obra intitulada :
Historia de la vida y sucesos de Antonio Perec, primer secretario de
1.;stado del Rey de Bspaña Felipe Jl. Los acontecimientos estraordinarios
de aquel ministro estan enlazados con otros muchos de la monarquia
española. Las obras que escribió intituladas Relaciones y cartas no
dan toda la luz n~cesaria para sal,er algunas cosas; ni tampoco los
.llanifiestos que escribió para su proceso de Aragon; ni el libro que
se imprimió en Madrid con el titulo de Proceso de Antonio Pere:. El
que se formó de su muerte á instancias de su viuda é hijos, para que
se,le reintegrase la fama, es el que conliene piezas y noticias important•s; ~- el de la lnquisicion de Zaragoza en su ausencia ilustra
muchas dudas. Si tengo tiempo, completaré la obra que debe interesar
á los amantes de la exactitud hislórica De positivo he trabajado la
parte que no puede saberse por los libros impresos ». Dans la lettre
a Francisco Amorós, Llorente dit que Antonio Perez donna a Sully
et a Villeroy les manuscrit§ qu'il n'avait pas cu le temps de publier,
et qu'il lui semble impossible qu'une bibliotheque ou famille, ayant
succédé a ces deux l&lt;,ran~ais, ne lui fournisse pas une copie de ces
pieces. Celle lettre et les deux autres d'Amorós ont été saisies par
la police.
Lectoure, 28 de sete de 1813.
Amado amigo mio: Ya sabes qe habiendo encontrado costa
de mucho trabajo en el archivo de la Inquisicion de Zaragoza
el proceso original del famoso Antonio Perez, me lo traxe
a Francia con animo de escribir la vida verdadera de aquel
varon ilustre, qe puede decirse ignorada, porqe sola consta
la verdad en dho proceso y en otro qe tambien me traxe,
formado en el mismo tribunal, despues de su muerte, para la
restilucion de su fama y buena memoria, a instancia de su
viuda e hijos; cosa qc hásta ahora nadie sabia en España
ni Francia, sin embargo de haberse escrito tanto en ambas
partes.

a

Comencé pues a escribirla con el gusto de prever quan
agradable podía ser a los frances,es una historia qe tiene

123
infinitas relaciones cou los sucesos de su' rey Henrique quarto
q 8 protegía a Perez impoderablemente, se vatio de sus luces
los diez y nueve años ultimos de su vida, y le sostuvo en Paris
con estimacion y conmodidad.
Pero la continucion de mis trabajos me hace conocer qe
. Lectoure no es pueblo proporcionado para dar a la obra la
perfection de qe es susceptible; ya por falta de los libros a que
se deve recurrir en especies importantes aunq 8 incidentes; ya
principalmente porque solo en París pueden hallarse las obras
manuscritas ineditas q 8 Antonio prometio, en las impresas, y
murio sin publicar, haviendolas dado al famoso duque de Sully
y a Mr de Villeroy, secretario de Estado de Henrique quarto.
En estas obras, dixo Perez en varias cartas, que descifraba
varios enigmas y declaraba sucesos ocultos suyos y de Felipe
segundo, para q e sirviesen de escuela politica; principalm'" en
las qe intituló Memoriales y consejos. Parece impossible qe
1leje de hallarse alguna copia integra ó diminuta de tan preciosos manuscritos historicos y políticos en alguna biblioteca,
i, casa qe sucediese a las de Sully y Villeroy.
De aqui me resulta la necesidad absoluta de pasar a Paris
a buscar estos manuscritos, u otras equivalentes, qe me auxilien para llenar algunas lagunas de la historia de Eispaña
y Francia, incapaces de llenarse sino por este medio, en la
vida del que tuvo intervencion activa en todos los grandes
sucesos de su tiempo, tanto en las relativos a Henrique IV
como en los de Felipe II.
Por lo mismo te encargo y estimare mucho qe me consigas
licencia para pasar a Paris con dho 'objeto, pues no dudo qe
manifestando el motivo, se concedera, ~· siendo necesario
consiento q e muestres o presentes ésta carla, haciendole servir
de memorial o de poder segun convenga.
Deseo qe te halles enteramente restablecido de tu indisposicion qe cuentes con la, invariable voluntad de tu amigo
verdadero y compai1ero.
Juan Antonio Lloren le.

y

Exmo Sr D• Fran'° Amoros, consejero de estado de Espaiía •.
1.

Archhe1 Nationale•, Fi 8¡88.

�125

BULLETill HISPAlllQUE

D. JUAN AIIT0'.'110 tLOl\l:NTE

Amorós, qui avait été nommé Conseiller d'État par Joseph, a peu
pres en meme temps que Llorente 1, s'empressa de recommander,
11 comme collegue et ami», la lettre de Lectonre, a M. le duc de
Rovigo, ministre de la police générale, le 16 octobre et le 27 octobre
1813. Sur la seconde leltre, un employé a mis la remarque suivante :
ll joindre au dossier. 11 y a ajournement. n

bibliotheque11 de Paris. Il desire et demande la permission dr
venir a Paris, qui d'alleurs l'a meritée bien par son dévouemenl, par sa réputation, comme savanl et comme homme
public, qui a rendu des grandes services a la dinaslie regnante ...
Paris, le 2¡ oclobre 1813.
Le Conseiller d'Elat de
S.M. C.
Franrois Amorós

Monseigneur,
i\lr Lloren le, conseiller d'État de S. M. C. m'a écriL la lellre
que j'ai l'honneur de presentcr a V. E., en me demandant,
comme college et ami, de lui procurer la permission pour
venir a Paris, a la recherche des ouvrages qu'il doit consulter
dans de grandes bibliotheques pour suivre les lravaux donl il
s'occupe. Ces recherches interessent l'histoire ancienne de la
France et d'Espagne, la filosophie et la politique. M' Llorente
est une personne tres remarquablc pour ses services a la
Dinastie regnanle et par ses talens e' ses écrits. Je m'honore
d'etre l'interprete de ses desirs envers votre Exe et je lui prie
de vouloir bien lui acco1·der le passeport necessaire pour
venir a París. Il se trouve a Lecloure dans le Departemen l
du Gers. París, 16 oclobre 1813.
Monseigneur,
Je vous prie d'agréer les assurances de ma plus haute
considération,
Francisco Amoros.
Monseigneur le duc de Rovigo, ministre de la Police
générale 2 •

M. Llorente, Conseillcr d'État de S.M. C., commissaire royal
de la croisade et Chanoine Dignité de Tolede, a ecrit dilfércnt
ouvrages que l'lnstitut Impérial de France a trouvé fort inléressanles. Le deroier siogulieremen t des Anales de Unquisilion
d' Espagne esl a·son second volume, el pour le continuer il doit
consulter des ouvrages qu'on ne trouve que dans les grandes
1. Daos sa D•claration (París, 1817), Amorós dit que sa nomination est du
• 5 novembre 1808.
2 • •\rcbives Nalionales, Fi 8781&gt;.

1

•

Selon Menéndez Pelayo, Llorenle, surpris par les événements de
1813, ne pul pas continuer en Espagne les Anales de l'lnquisition

d'Espagne et dut faire passer en France les extraits qu'il avait pris
dans les archives et un certain nombre de pieces originales, qu'il
« vendit sans scrupule a la Bibliotheque Nalionale de Paris, ou elles
sonl conservées, reliées en dix:- huit volumes, n. 11 faut avouer que
Llorente se vengea assez spirituellement du décret du 3o mai 181!1,
qui défendail aux Espagnols de rcntrer en Espagne sans la permission du roí, leurs biens etrenles restant confisqués. 11 J'ai supporté
celte peine, dit-il, et j'ai perdu, comme particulier, la bibliotheque la
plus importante de ~ladrid. Elle se composait de plus de httit mille
volnmes, dans lesquels un nombre considérable étaient des rnanuscrils inédits et un nombre plus considérable de livres imprimés, ºrares
el dil'ficiles a trouver 3. n Dans l'Histoíre de l'lnquisílion d'Espagne,
publiée chez Treuttel et Würtz, en 1817-18, le (1 Catalogue des manuscrits qui n'ont pas encore été publiés, et qui ont scrvi pour eomposer
l'Histoirc ct·itique de l'lnquisilion d'Espagne », se monte a quarantehuit. Que sont devenus les trente qui restent et qui conlenaient,
quelques-uns, plusieurs volumes? On ne le dit pas et Menéndez n'en
soufile mol.
Parmi les savanls franvais, Lloren te trouve d'assezchauds partisans.
Ch.-V. d'Hautefort parle de Llorente, dans son Coup-d'reíl sur Lisbonne
et Madrid en1814 4, et en fait le plus grand éloge : u Parmi les érudits
,. Archives jationales, F1 8788. - Llorente vinta París en 1813 ou en 1814, car
il ful présent au mariage entre la filie, Asunción, du fameull voyageur Domingo
Badia y Leblich, et Claude Izonard de Lisie de Sales, le 26 novembrc 1814, a la
mairic du Xte arrondissement de París, en compagnie de Pierre-Samuel Dupoot de
Nemours, coosciller d'Élat, Charles-Marie Pigoatelli de Gonzague et D. ~·rancisco
Amorós (RtaL civil de la Seine. Communication du comte Heori de Castries).
,. Historia dt los htterodo~o• españoles, t. 111, p . .422. - lliblotheque l\ationalc,
~·onds espagnol, 60 a ,í ·
.
3. Noticia biográfica, etc., París, 1~18, p. 15:i. O. A. Paz y )lélia a signalé la visile
faite par l'lnquisitioo des livrcs el de, papicrs de Llorente, en 1814 (Cat&lt;ílogo abre
uiodo de papeúis de inquisicion, Madrid, 1914, n• 613).
4- París, 1820, p. 435._

Bull. hispan.

9

�BULLETl:'l HISPA.!UQUll

U. JUA.ll A.!1'1'0!110 LLOREl'ITE

espagnols que je consulte journellement, je placerai M. Oon Juan
Antonio Llorente, chanoine dignitaire de Tolede, qui séjourne depuis
longtemps a París. Ce docte ecclésiastique, que j'ai eu l'honneur de
voir a Saragosse, m'a été du plus grand secours, surtout en ce qui
regarde la géographie et l'histoire de son pays, qu'il possede a fond
et qu'il a éludiées en homme judicieux : je dois l'avoue_r franchement,
sans son appui, je me serais trouvé fort souvenl embarrassé el hors
d'état de vaincre les difficultés que la connaissance topograpbique des
lieux, l'instruclion et la critique de M. Llorente ont résolues de la
maniere la plus satisfaisante. 11 L'arlicle publié dans la Revue encyclopédique par A. Mahut, peu de temps apres la mort de Llorente
(avril 18:13), et ornée de son portrait 1 , est également fort élogieux.
Depuis 1819, Llorente était un collaborateur de la Revue encyclopédique; il y publiait des nouvelles d'Espagne et le premier qui y figure
est un article sur le Sí de las ni,í.as de ;\Joratin (t. II, p. 497). La revue
protesté contre son expulsion; elle note son arrivée a Madrid, le 7 janvier 18:13, et son déces. &lt;&lt; Ce savant respectable vient de mourir a
lladrid, le 7 févl'ier 11 (t. X.Vil, p. 183 et 419).
Pendant les derniers temps de son séjour a Paris, Llorente écrivait
encore deux lettres : la premiere. du :i:i juillet 18:io, aux libraires
Treutell et Wurtz daos laquelle il lcur propose l'achat de l'édition
du Pro;et de constitulion religieuse considérée comme faisanl partie de
la conslilution civile d'une nation libre indépendante, qu'il considere
comme plus inléressanle que l'Histoire de l'lnquisilion 2 , et la seconde,
du 19 décembre 18:io, ou il proteste contre le décret qui l'a rayé de la
dignité de maestrescuelas et de chanoine de l'église de Tolede; il dit
qu'it renonce au premier litre et, pour prouver son désir de paix, qu'il
renonce aussi au second, mais qu'il exige qu'on lui paie la pension
consentie a des ecclésiastiques avancés en A.ge, c'est-a-dire ayant
dépassé la soixantaine3,
L' Hisloire áe l'lnqui.sition d' Espagne el d'au_tres, nolammen t les
Portraits politir¡ues des Papes, causerent néanmoins un assez gros
scandale dans le monde de la Congrégation, et le gouvernement de la

Restauration dut sévir. Llorente était réfugié et tombaitsous les coups
de la loi. Le cabinet du préfet de police prévint le ministre de l'lntérieur, a la date du 1,1 décembre 1822, qu'il a fait venir Llorente et lui
a &lt;&lt; enjoint de quitler París dans :i4 heures et de sorlir du royaume
dans le plus bref délai •. Cet étranger a demandé un jour de plus, qui
lui a été accordé. 11 a pris son passeport pour l'Espagne, en passant
par Bordeaux et Bayonne. U doit se mettre en route apres demain. n
Le 13 décembre, le ministre de l'Intérieur notifie aux préfets de la
Gironde et des Basses-Pyrénées : &lt;&lt; M. le Préfet, le s· Llorente, espagnol
réfugié, auteur d'ouvrages rédigés dans un fort mauvais esprit, a rei,u
l'ordre de quitter Paris, dans les :i4 heures et le royaume dans le plus
bref délai. 11 doit se metlre en route aujourd'hui 13, muni d'un passeport de la préfecture de police avec direction de Bordeaux et de
Bayonne». Et, a la date du 15 décembre,le cabinet du préfet de police
annonce au ministere de. l'lntérieur· le départ de Llorente de Paris :
&lt;&lt; Le sieur Llorente, pretre espagnol réfugié, est partí hier 14 du courant, a 4 heures du soir, par les messageries royales de la rue NotreDame-des-Victoires. ll a emporté avec luí deux valises et a lail\Sé
a París ses malles et autres effets, que son domestique fera sans doute
partir par le roulage. n 2 Enfin, la derniere dépéche concernant
Llorente est celle du préfet des Basses - Pyrénées au ministre de l'Intérieur, de Pau, 28 décembre, qui le prévient que Llorente u n'a eu de
relations dans cette ville (Bayonne) qu'avec un négociant nommé
Laloi, de qui ii'a rec;u de !'argent : il se rendait a Madrid 3 &gt;&gt;.
Llorente mourut, a Madrid, le 5 ou le 7 février 18:J3.

1. Dans le Catálogo de los retratos de personajes espaíwles ••. de la Biblioteca
nacional, par Angel M. de Barcia, Madrid, 1901, il y a, p. 467 el 753, qualre porlrai_ts
de Llorenle. Le dernier porte J'inscription : « Lilhographié par PierreCamus, d'apres
l'étude d11 portrait historié qu'il a peinl en 1821, qui est mainlenaot Cadi:r. ». Le
porlrait de Llorenle par Goya, qui a été exposé en 1900 par le Minislere de l'lnslruclion publique d'Espagne, apparlienl a un parenl, D. Francisco Llorenle y García de
Vinuesa. 11 a élé reproduit daos la Petite collection d'art Gowans, n• 26, en 1909.
~l. P. Lafond l'a formellemenl contesté (Ga,alte des beaux-arts, 49• année (1907),
,,. semestre).
2. Lettres autographa composant la collection ele M. A lfred Bovet, décrites par Étienne
Charquay. Paris, ,885, p. ~4!)3. Yo el infrascripto Juan Antonio Llorente, presbítero, Ciudadano español, ele. (Bib(,
:Sat. de París, Oo 390).

a

llj

A. MOREL-FATIO.
P.-S. - D. Aurelio Viñas, professeur a l'Université de Séville, et
qui prépare une étude sur Antonio Pérez, a eu l'amabilité de faire
copier la visite faite par l'Inquisition des livres et des papiers de
Llorente, en 1814 (n• 603 du Catálogo abreviado de papeles de
Inquisición de D. A. Paz y Mélia), et de la mettre a ma disposition;
C'est au mois de décembre 1814 que l'Inquisiteur fiscal du Saint
Office eut connaissance que les livres et papiers de D. Juan Antonio
Llorente se trouvaient dans le magasin des biens séquestrés, dans la
calle de Alcalá et dans la calle del Turco, avec les livres du Prince de
,. "Au commencement du mois de décembre 1822, il lui ful enjoint de quitter
Paris sous lrois jours, et la France sans délai. n (Revue encycwpédique, t. XVlll, p . 4 1 ).
2. • M. Llorenle étail dans l'usage de lenir un journal de ses voyagee. On doit
trouver, parmi ceux de ses papiersqui sonl restés aParis, le journal de son voyage de
Madrid a Valence, il ~aragosse et en France; dans ses papiers de Madrid, on lrouven
le journal du voyage de Bayonne, en 1808, qui contienl des renseignements intéressanla sur la révolution de celle époque "· (Revue encyclopidiq11e, l. XVIII, p. 51).
3. .-\rcbhea Nationales. Fi 664,.

�BULl,ETIN HISPANJQUE

la Paix; mais on apprit plus tard, le 14 janvier 1815, grace au mémoire
de l'archiviste de la Real Audiencia de Saragosse, O. Manuel
Rodriguez, que ses livres et paplers avaient été transportés en
France et que le Saint 0ffice se demande s'il serait possible de les
réclamer. II se réfere a la lettre du dit Llorente, datée de Saragosse, le
10 février 1813, disant que, en vertu d'un décret du général París,
gouverneur du royaume d'Aragon, au nom du roi Joseph, il a élé
autorisé a prendre les livres et les papiers de l'ancienne inquisition
de Saragosse. La lettre est signée par Juan Antonio Llorente, conseiller
d'Etat et commissaire général de la Sainle Cruzada, el adressée au
Président de la R. Audiencia d'Aragon. A la suite vient l'inventaire de
ces papiers :
1 • Diverses liasses de proces, in-quarto, se rapporlent aux premiers
temps de l'lnquisiLion en Aragon el qui conespondent aux numéros
60 a 71 du fonds Espagnol de la Bibliotheque Nationale de Pal'is ;
2° Les proces, in-folio, formés contre Antonio Pérez (numéros 72 a 77
du fonds Espagnol de la Bibliotheque Nationale de Paris); 3• Divers
écrits et notes sur les proces formés contre Mossen Francisco Ximenez,
Fr. Antonio Arpall, ele.; 4º Les relations des autos de fé de 1550 a
1623; 5º Les lettres des lnquisiteurs généraux et du Conseil de l'Inquisition jusqu'en '735; 6° Un ancien index du temps de l'établissement
de l'Inquisition a Saragosse; 7° Une liasse de bulles et d'édits anciens
de l'lnquisition; 8° Une autre liasse d'instructions du Tribunal de
l'Inquisition. A partir du n• 3 le catalogue formé par Llorente ne se
trouve pas a la Bibliotheque Nalionale de París, mais on le rencontre
~ peu pres dans Je catalogue du tome premier de l'Histo.ire critique
de l'lnquisilion d' Espagne. La razon, rédigée pour donner décharge a
l'archiviste Don '\ianuel Rodriguez, porte la date du 27 février 1813.
La visite du Saint 0ffice se termine par un assez long rapport de
l'arclliviste D. Manuel Rodriguez, daté d~ Saragosse, le 9 janvier 1815,
qui cherche a sauver les apparences : le Tribunal a, il est vrai, obéi
aux instructions de Llorente, données sur les ordres du général Paris,
mais maintenant que &lt;&lt; le Saint Tribunal a été rétabli daos la plénitude
de tous ses droits », l'archiviste demande qu'on le tienne pour &lt;&lt; bon
Espagnol et catholique apostolique romain ,,, et il prie qu'on tui
donne au moins un rcmerciement. Le Tribunal le lui donna.
A. M.-1&lt;'.

LES SOURCES HISTORlQUES DE ZAHA GOZA

L'étude des sources hisloriques des Episodios nacionales
vérifiera sans doule en gros l'affirmation tranchanle de Pío
Baroja : &lt;&lt; Como investigador, Galdós ha hecho poco o nada :
ha tomado la historia her.ha en los libros» 1 . L'objet de la présen le note n'est pas d'en procurer la démonstralion sur un
ca!\ particulierement favorable. 11 ne s'agit pas, en effet, de
dépouiller Galdós d'une gloire a laquelle il n'a jamais prétendu : les Episodes nationaux sonl une reuvre colossale de
vulgai·isation, et ils sonl aussi une reuvre d'art. II n·est pas
sans intéret de savoir ou Galdós en a pris les matériaux. Mais
. il faut chercher plus avant, et voir comment il les a élaborés:
il y a la, pour qui voudrait préciser sa conceplion du roman
historique, et, plus généralement, entrer dans les secrels de
son art, un travail préliminairc indispensable, que L'élude
direcle des Episodes ne saurait remplacer. c·est une infirne
partie de ce travail préliminaire qu'on a voulu faire ici.
On pouvait deYiner, d priori, que Galdós avaiL lu de pres le
récil de la défense de Saragosse dans la flistoria del levantamiento, guerra y revolución de Espa11a par le comte de Toreno.
En 1874, Górnez de Arteche n'avait encore publié que le premier volume de sa Guerra de la Independencia (1868), el le
second, qui n'arrive pas jusqu'au deuxieme siege, ne devait
paraitre qu'en 1875. Par contre, l'histoire de Toreno, déja classique, venai t d'etre rééditée par Rivadeneyra dans le tome LXIY
de sa Biblioteca de autores españoles ( 1872). La belle tenue
liLtérahe de cet ouvrage en faisait le guide le plus agréable
a suivre parmi la multiplicité confuse des événernents politiques et des théatres d'opérations militaires. Pour reconstiluer
, • Pío Baroja. Páginas escogidas. ~ladrid (Calleja) 1918, p. 37 1.

�r3o

BULLETIN HISPANIQUE

LES SOliRCl!S HISTOI\TQt:E8 DE Z.Hl.4G0ZA

l'hisloire des deu'- sieges de Saragosse, Galdós n'eut garde de
négliger un secours si précieux: il en relint meme, pour les
faire passer daos son roman, quelques visions d'un pittoresque
sobre telles que l'incendie de l'hopilal des fous,
la donquichottesque si1houette de D. Mariano Cereso courant au combat
armé d'un vieux bouclier., et l'épée nue. C'est également
a Torcno qu'il emprunle quelque~ délails relatifs aux événemenls qui suivirent la capitulation: me~rtre du Pere Basilio
Boggiero et de Mosén Santiago Sas, vol des bijoux de, NolreDame del Pilar.
Mai~ une histoire générale de la guerre d'Indépendance ne
pouvait luí donner en quantité suffisante ces détails concrets,
ces précisions de lemps et de lieu donl son roman fourmille.
Allait-il les demander aux documents d'archives? ll eut été audevant d'une déception, si l'on en croit M. Riba y García 1. A la
Gacela de la ville assiégée? C'est une publication fort rare, dont
on ne connaH, d'apres le meme auteur, qu'une seule collection
complete. Gald6s n'eut pasa chercher son information si loin,
car il en trouvait tous les éléments compilés dans la Historia
de los dos sitios que pusieron a Zaragoza en los años de 1808 y
1809 las tropas dr Napoleón par D. Agustín Alcaide Jbieca.
3 vol. in-8°. Madrid, 1830.
L'auteur, témoin oculaire des événements et chroniste officiel, eut a sa disposition non seulement la Gaceta mais une
foulc de documents qu'il emprunta aux Archives municipales
de Saragosse et qu'il négligea de rendre 2 • c·esl de ces documents qu'est formé presque en en tier le troisieme vol u me de
son ouvrage. D'ailleurs les pieces justificatives envahissent
meme les deux volumes de récit, qu'alourdissent, par exemple,
&lt;le longues proclamations de Palafox ou des comptes rendus
du commandement subalterne. Cette chronique confuse et
mal écrite n'est pas défendable au point de vue littéraire: elle
mérite tous les reproches que lui a prodígués, non sans

aigreur, un autre témoin oculaire, le colonel García Marín 1 •
:Mais pour Galdós, c'était une mine inépuisable de détails
précis el d'histoire anecdotique : il y trouvait, oulre la relation
circonslanciée des faits, un catalogue des principaux défenseurs de Saragosse avec J'exposé de leurs ex_ploits, une description minutieuse des lieux, et en fin un plan a grande échelle ou
figurent les ou vrages de forlification, les travaux des assiégeants, les démolitions de l'artillerie, 'les galeries de mines, en
un mot loules les indications de nature a faciliter l'intelligence des opérations. Galdós ne s'est pas fait faute de puiser
dans ce lrésor. D'ailleurs,'s•il ne nomme point sa source, parce
que de.telles références sont déplacées dans un roman, il lui
arrive de la citer entre guillemets (p. 190), en SQrle qu'on ne
saurait l'accuser de vouloir dissimuler la provenance de son
érudition.
Cetle ahondan te documentation lui a permis de réaliser dans
Zaragoza une densité de contenu historique qu'il n'a peut-etre
dépassée dans aucun des Episodios nacionales. Qu'on en juge
par le sommaire des principales concordances que nous avons
relevées soit avec Alcaide, soil avec Toreno. Nous renvoyons,
pour Zaragoza, a. l'édition complete des Épisodes (Madrid,
sucesores de Hernando) C'I pour Toreno, a l'édition Rivadeneyra (B. A. E., l. LXIV).

ou

1. Aparato bibliográfico para la historia &lt;Ú los sitios de Zaragoza, p. 183-184. Cette
bibliographie méthodique se trouve au tome IV des PablicacioMs del Congreso histórico i11temacionat de la Guerra de la Independencia y su época ( 1807-1815), celebrado en
Znragoza durante los días ft, a 20 de octubre de 1908. Saragosse, 1910.
2. Riba y García, op. cit. p. 184.

Ch. T, p. 7. Ruines de Santa Engracia (A. J, !)51).
Ch. 11, p. 11. Exploit d'Esteban López (A. lll, 112). La artillera
(.-\. l!I, 561. D. Andrés Guspide (A. III, 107) . - P. 1:l. Francisco Quílez
(A. lll, 117). D. Felipe San Clemente y Romeu (A. I, 219) . - P. ,3.
D. ,iiguel Salamero (A. III, 65). D. Mariano Cereso (T. 110 b
et 116 a). Défense de Santa Engracia (T. 115 b). - P. 14. Pepillo
H.uiz (A. f, :lo3 ). Mort de D. Antonio Quadros (.\. I, 204). - P. 15.
Incendie de l'hópital des fous (T. 115 b). D. Santiago Sas (A. I, H6).
D. Mariano Cercso, D. Marcos Simonó et Renovales (A. I, 199 sq.
passim). D. Lorenzo Calvo (T. 116 a). Martín Albantos (A. I, 216).
Vicente Codé (A. I, :l 13). D. Vicente ¡\{arraco (A. I, 217). La comtesse
1.

Fe &lt;U erratas y correcciones al estilo, lenguaje, contradicciones y equivocaciones de

a ,,bra ltiitórica ,te t,a cl,s m·-n1nbl~s sitio¡ de Zarago:a, por el Coronel de Infantería
Don Fernando García Marín. - Saragosse, 18H. -Opuscule as,ez rare, dont il existe
un exemplaire a la Bihliotheque du Sénat, de '.'lladrid.

�BULLETJ'I HlSPAIUQUI:

LES SOUl\CE~ BlSTOIUQUF.S DE ZARAGOZA

a

~le Bureta (A. I, 2:11). - P. 16. )fassacre de Frarn;:ais !'Arco de
Cineja (T. T16 a). Départ de Palafox (T. T16 a). - P. 17. Antonio
Laste (A. III, ro8). Hilario Lafuente (A. III, 119). D. Francisco lpas
(A . r, 20:i). - P. 18. Exploit de Codé (A. l, 213) ..
Ch. m, p. 19. Destruction volontaire des olivetles (T. 167 a). P. 23. Les fortifications de l'Ouest (A. III, 205).
Ch. IV, p. 27. ~ Nuestras carnes sólo se cubren de gloria&gt;&gt; (A. U, 9).
Proclama-tion dn 13 décembre (A. 11, 38). Appel aux débris de l'armée
du Centre (A. ll, /10). - P. 28. Arrivée des troupes assiégeantes
(A. 11, 45). - P. 29. Poste occupé par le bataillon de las Peñas de
San Pedro (A. lll, 80). Batlerie des Martyrs (A. 11. 16). Fortifications
adjacentes (A. lll, 206).
Ch. Vl, p. 41. Saint March el O'Neille (A. ll, 46). Liste d'unités
prenant parl al'action (A . 11, 46 sq. passim, et Ill, 74). Abandon de
Monte Torrero. - P. 42. Destruction du pont d'Amérique (A. ll, 47).
D. .losé Manso et D. \driano Walker lA· II, 46). D. Pedro Villacampa
(A. 11, Lt8). Yolontaires de Catalogne (_A. 11, 49). Renovales (A. 11, 46).
- P. 43. Altaque de San José (A . lf, !17). - P. 44. La cloche de la
Torre ~ueva (A. II, 49). - P. 45. Défense de J' \rrabal (A. 11, 48). P. 46. La cavalerie sur la place de la Seo (A. II, 48). - P. !17. Feux
croisés de San Lázaro et du Macelo (A. 11, 52).
Ch. VII, p. 4g. La foule sur le champ de bataille. - P. 5o sq.
La foule l'église du Pilar (A. 11, 54).
Ch.
p. 57. Réponse de Palafox
Moncey (A. lf, 61 el 63).
P. 58. Opportunité des sorties (A . II, 67). Sortie de Renovales
(A . 11, 65). Sorlie d'O'~eille (A. II, 67). - P. 59. Les travaux de la
premiere parallele C'\, 11, 68). - P. 59-6'.l. Sortie du 3 1 décembre
- (A. 11, 69-78). - P. fi1. La cavalerie laille l'ennemi en pieces. Frani;ais bnil~s vifs (A. II, 70). - P. 62. On bat la générale au Mont
Torrero (A. lf, n). La póele de Pirli (A. U. 77). - P. 64. Allégressc
populaire (A . 11, í8). Décoration commémorative (A. IT, 79). - P. 65.
Proclamation (A. II, 79).
Ch. IX, p. 65. Positions du Midi (A. 11, 84),- - P. 66. Juno! remplace Moncey (A. 11, 83). Le réduit du Pilar. Organisation du commandement (A. ll, 98). lnscription du réduit (A. ll, 15). - P. 68.
Escudo de premio y distinción (A. lll, 29). - P. 69. El Padre FraJ
\fateo del Busto (A . lll, 136). D. Pedro Ric \T. 171 a). - P. 71.
Manuela Sancho (T. 168b. - A. ll, 8:i). - P. 74. Casta Alvarez
(A . 111,57).
Ch. X, p. 16. Ouverture du feu (A. 11, 91). - P. 78. Renovales
défend San josé (A. II, 9'.l sq.). Les défenseurs écrasés sous les ruines
tT. 168 b). - P. 79. Allaques du 10 et du 11 janvier (A. 11, 89 sq.).
- P. 80. Feu d' enfer contre le réduit du Pilar; la panique (A. ll, 99).
- P. 83. Proclamation de Palafox (A. ll, 107).

a
vrn,

a

Ch. XI, p. 83. Les Fran&lt;;ais

a San

133

José. Manreuvres d'approche

(A. 11, 102). Proclamation du 1!1 janvier (A. JI, 109). - P. 84. État
lamentable du réduit du Pilar ( A. 11, 111 ). Confection de sacs a terre
(A. 11, r t0). - P. 85. Abandon du réduit (A. ll, 11 :i a 114). P. 86-88. AITTux de fausses nouvelles. Allégresse populaire. Le bombardement redouhle (A. 11, 114-115).
Ch. XII, p. 88. Sortie du 22 janvier (A. II, 126). Défense du moulin
hnile (A. 11, 134) . Cinquante bouches feu (A. ll, 122).-P. 89. Réponse de Palafox Lannes (A 11, 1'.lí)- - P. 90. D. Manuel Lasartesa
(.-\. 111, 28). D. Antonio la Casa (A. lll, 109). D. José '1artínez
(A. III, 1:15). D. Vicente Casanova (A. 111, 144 ). - P. 92. Junta de
Abastos (A 111, 196). D. Juan Gallart (A. III, 130).
C:h. \.11(. p. 102 :\toulin poudre (A. 11, 131). - P. 106. Travaux
de défense du faubourg des Tanneries (A. lf, 130). - P. 1oí.
Description des fortifications de l'Est (A.-11, 13l1-r35 et III, 207). P. 111. Le gibet (A. 11, 173).
Ch. XVII, p. r4o. Trois breches ouvertes. Abandon du moulin de
Goicoechea (.-\. II, 133-134)- - P. 142. Altaque de la maison González
el de la batterie des Martyrs (A. 11, 136).
Ch. XVlll, p. 146. Les FranQais sont maitres de la batterie des
\fartyrs, de S 1• Engracia et des Trinitaires (A. II, 137}.- P. 14(i sq.
La guerre des maisons (A. 11, 139) - P. 148. Premiere attaqne de
Santa Mónica. L'ennemi, échouant, se relranche dans les maisons
voisines (A. 11, 141).

a

a

a

a

Ch. \.IX, p. 156. Incendie de la Andiencia(A. II, 143).
Ch. XX, p. 167. Pendaison de D. Fernando Estallo (.\. II, 173). P. 168-169. Proclamation de Palafox (A. 11, 147). Echec des Fran&lt;;ais
contre Santa )tónica (A. II, 149-151). - P. 169. \'ouvelle attaque et
prise de ce couvent (A. Il, 153). - P. 170. Les derniers défenseurs
perccnt une ouverture pour s'échapper (A. ll, 154). dieta, Paúl. Benedicto, Oliva (A. n, 153).

P. 171. '1en-

Ch. XXl, p. 172. Guerre de maisons du coté de Puerta Quemada
(A. ll, 16í sq.). - P. 180. Contre-attaque au couvenl des Trinitaires
(A. 11, 155). - P. 182. Les Franc;ais font sauter le mur qui séparc
San \gustín de las }tónicas (A. 11, 163).
Ch. XXII, p. 183 sq. Défense de San Agustín(A. 11, 16;l-16l1J.
Ch. XXIII, p. 190. Intentions et situalion de l'ennemi (A. JI, r65).
- P. 197. Palafox aux poinls menacés (A. 11, 14:i).
Ch. XXIV, p. 198. Guerre de mines dans le quartier de la Magd:ilena (A. II, 1rl).
Ch. XXVI, p. 221. Prise du couvent de Jérusalem (A. 11, 172).
Proclamation du 2 féHier (.\.. 11, 17 1). Proclaniation du !1 février
(A. 11, 17'1). Proclamalion du 9 février(.-\.. ll, 181). - P. n2. Les

...

�134

IWLLETI~ HJSPA'ITQUE

Frani;ais commencent a miner en &lt;lirection de l'Hopital el de San
Francisco (A. II, 183-185)
Ch. XXVII, p. 232. Attaques conlre l' \rrabal (A. JI, 179). Bombar•
dement de l'église du Pilar (A. II. 180).
Ch. \XVIll,p.240. SasetLaCasa(A.11, 179). Piedrafita(A.ll, 191).
Escobar (A. III, 115). Leiva (A. ll, 189). Canon de l'Arco de Cineja
(A II, 185). - P. 244. Explosion de San Francisco (A. JT, 185). P. 246. Batlerie de la Subida del Trenque (A. II, 190). - P. 248.
Défense désespérée du clocher de San Francisco ( !\. 11, 187). Casa de
Sáslago (A. II. 189).
Ch. XXIX, p. 249. Destruction de l'Université (A. II, 208), de la
capilla de la Sangre ( A. II, 191 ), de la casa de Aranda (A. II, 210). P. 251. Effondrement de la ruedes Arcades (A. II, 210).
Ch. XXXI, p. :178. \1eurtre de Mosén Santiago Sas et du P. Basilio
Boggiero (T. 171 b). - P. 279. Vol des bijoux de \'otre-Dame
del Pilar (T: 172 a).
L'intéret - et l'excuse - de ce long index de référcnces,
c'est qu'il permet, en feuilletanl le l'Oman de Galdós, d'y faire
immédiatement le départ entre les éléments historiques et les
éléments inventés. Et l'on ne peut se délendre d'un certain
étonneme.nt en voyaot combien de détails intimes qui, a premiere vue, pouvaient sembler depure invention, ont été pris
a la chronique d'Alcaide ou au)( documenls authentiques qui
s'y trouvent inclus. Parmi le butin que Pirli rappol'te de la
sortie du 31 décembre figure une poele « en la cual aún habia
restos de almuerzo, comenzado en el campamento frente a
Zaragoza y terminado en el otro mundo n (p. 62). On ne
s'attendait certes pas a 1·etrouver ce détail dans le rapport de
Renovales : ll .:. habiendo tomado nuestras tropas cuatro
mochilas, seis fusiles, tres mantas, un poncho, una bota. y una
sartén con que estaban guisando de comer n. (A. II, ¡7.) Bien
peu nombreuses sont les précisions de lieux ou de personnes
qui ne reposent pas sur l'autorilé d'Alcaide ou de Toreno '·
Galdós a meme poussé le scrupule jusqu'a consulter attentivement, au tome Tll d'Alcaide, la liste· des unités dont la présence
, . :'ious n·en pou,·ons guere cíter que deut ou lrois : les noms du sous,-lieu~aant
D. \ligue) Gila (p. 12) et du commer,;,ant D. Pedro Pizueta (p. 92); - 1 ex_plml du
marquis de Pino Hermoso ala tele du lntaillon d'Orihuela (p. 243). !\ous ignoran~
rgalement ou Galdós prend l'orlhographe &lt; Cereso» au lieu de, Cerezo• (p. 77, n. 1).

LES S0URCB1' HJSTORTQl'F:S OR lARAl:()7,.4

135

a été conslalée sur les différents poinls du champ de bataille,
et il a soin, en général, de ne faire intervenir le bataillon de
las Peñas de San Pedro que Ht 011 sa présence est attestée. ~i
nous laissons de coté la trahison de la Casa de los Duendes,
inventée de loule évidence pour les besoins de l'intrigue romanesque, nous ne voyons guere dans Zaragoza qu'une invention
-importante superposée a la vérité historique et la·dénaturan t:
la conduile héro'ique de Manuela Sancho ramenant au combat
les défenseurs du _réduit du Pilar (p. 81). Non seulement
Alcaide n'en dit ríen, mais il n·en est pas question non plus
dans les Mémoires du lieutenant-colonel García Marín ', qui fut
l'un des principaux acteurs de ce tragique épisode, puisqu·il
était parmi les officiers qui se lancerent, sabre au clair, audevant des fuyards. Galdós 11 'a pas résisté a la tentation de la
« scene a faire », a l'attrait d'une antithese un peu trop facile
entre l'affolement des soldats aguerris et l'héro'isme d'une
faible fcmme. Le tableau laisse une impression douteuse,
ou le charme désuet de rimagerie populail.'e se mele a la
grandiloquence de certaines compositions rnmantiques.
}iais si Galdós n'ajoule que tres rarement a la matiere
hislorique que lui fournissen t ses sources, il n'est pas moins
intéressant de noler qu'il en retient le ma)(imum de faits et
d'anecdoles, comme s'il avait ,oulu présenter un tableau
complet de la défense de Saragosse. Bien caractéristique a cet
égard est le deux:ieme chapitre, ou le mendiant Sursum Corda
raconte a batons rompus les prouesses du premier siege. On
comprend par quel souci d'unité et de concentration dans le
temps Galdós a circonscril l'actjon de son roman dans les
limites du deuxieme siege; mais on comprend aussi que son
dessein de vulgarisation luí ait suggéré cet artífice pour
brosser un raccourci du premier, en guise d'introduclion.
Zarago:a apparait a'onc ~omme une image épique et libre de
cet épisode grandiose, réunissant tous les traits d .héro'isme ,
, . .lfernorias para servir a la historia militar de la Guerra de la insurrección española,
desde su principin en 1808 hasta su fin en 18H. - Resumen ... del segundo sitio de la
inmortal Zaragoza - Defensa heroica del memryrable reJuclo llama.do del Pilar, ele ...
'danuscril coo~ervé a la 'Bibliotheque du Sénal de ,tadrid. - Sur l',1dition tle ces
mémoires, publiér en 1817. cf. Riba y García, op. cit., p. 273.

�u ;s

BULLBTl!f BISPANIQUlt

toutes les scenes d'horreur, et mat'quant a,·ec une netteté
:mffisante l'enchaincment des événements militaires. Toutefois,
une réserve s"impose au sujet de la fin du livre. Galdós, en
imaginant la trahison de Candiota et son chatiment, a cédé au
besoin de lier étroitement la catastrophe de la défense de•
Saragosse, la catastrophe des amours d'Agustín Monloria.
Mais il a sentí que ce double dénouemenl tragique ne pouvait
etre accompagné ni suivi d'un brillanl récit d'action mililaire
sous peine de diviser L'inléret el de compromeltre l'émotion;
et c·est pourquoi il n'a pas hésité
passer soui; silence
l'attaque de !'Arrabal, qui ful vraiment le dernier coup porté
a la résistance, et, bien plus que la prise de San Francisco,
le fait qui u décida du sort de la ville » (p. 240). Tres habilement, il enveloppe les derniers jours de la défense daos la
brume incertaine d'un cauchemar (u Vele lejos de mí, horrible
pesadilla ... », p . ~67 sq.). Le héros ne sort de sa torpeur
fiévreuse que pour dire adieu aux survivanls de ses compagnonid'épreuve, ombres blemes, exlénuées, enant dans la ville
prise ou regne le silence de la désolation el de la défaite.
On voit quelles inlentions artistiques, d'ailleurs inégalement heureuses, répondent les libertés que Galdós prend avec
l'histoire, soit par · addition, soit par omission. Ces libertés
sonl fort peu nombreuses, et il en résulte que Znrngoza a une
valeur immense comme ceuvre de vulgarisation historique.
Faut-il souligner le caractere forcérnenl artificiel du genre?
Ce caractere éclate si l'on compare les Episodios nacionales
des ceuvres d'une élaboration plus subtile telles que les Memorias de un hombre de acción, que cerlains critiques saluerent,
lcur appari lion , du tilre de « nuevos episodios nacionales ».
Chez Baroja, l'histoire est habilemenl dosée, traitée en fonction
,du héros, vue sous l'angle particulierd' Aviraneta. Chez Galdós
l'histoire est traitée pour elle-meme: Araceli est partout, il
6ait tout, et domine les événements auxquels il assiste comme
pourront le faire les historiens de l'avenir. Mais ce qui est
surprenant, c'est la maitrise avec laquelle Galdós a joué de cet
artífice, l'al't avec lequel il nous fait accepler cette convention,
la Yie qu'il a su communiquer un récil dont presque tous les

a

a

a

a

a

a

•

SOLI\CES HISTOIUQUES DE ZARAGOZA

éléments, et parfois les mols cux-memes, tui étaienl fournis
du dehors.
Quelques citations paralleles monh·eroQt mieux commenl il
cnlend son role de vulgarisateur, et le pal'li qu'il tire de ses
sources.
Parfois son intervention se borne abl'éger sous une forme
plus nerveuse la matiere donnée par Alcaide.

a

ALCAIDE

(II, p. IJ4-ll5).

Ya l'uese que Palaíox tuviese
noticia de que Perena había reunido algunas tropas, o por mejo1·
decir paisanos mal armados, ~a
que en realidad recibiese por
algun conducto papeles de otras
partes, lo cierto es que el , 7 al
medio día dh·ulgaron iba a publicarse una gacela muy interesante ... Su contenido se reducía a
que en Cataluña habían sido
derrotados los francesrs, y que
Reding tenía un ejército de sesenta
mil hombres; que el marqués de
Lazán , de~pués de haber arrollado
las fuerzas que el enemigo tenía
en el Ampurdán, había entrado
en Francia, llevando el espanto
por todas partes y enriqueciendo
el ejército con los despojos; que
venía a auxiliarnos una gruesa
división de Reding y otra del
duque del lnfanlado: que Blak.e
) la Romana con los ingleses
habían derrotado a ~apoleón,
matándole veinte mil hombres,
incluso Berthier y Ney, y herido
a Sabary; y que de sus resultas
estaba aquél sitiado en el Paular.
Ultimamente que habían llegado
a Cádiz para nuestro ejército diez
y seis millones de duros ...

GALDÓS

(p. 86-87).

\o sé si efectivamente llegaron
a Zaragoza tales noticias, o si las

sacó de su cacumen el redactor
principal, que era D. Ignacio
Asso; lo cierto es que en letras de
molde se nos dijo que Reding
venía a socorrernos con un ejército de sesenta mil hombres; que
el Marqués de Lazán, después de
derrotar a la canalla en el norte
de Cataluña, había entrado en
Francia, llevando el espanto por
todas partes; que también venía
en nuestro auxilio el Duque del
Infantado: que entre Blak.e y la
Romana habían derrotado a ~apoleón, maldndole veinte mil hombres, inclusos Berthier, ~ey }
Savary, y que a. Cádiz habían
llegado diez y seis millones de
daros enviados . por los ingleses
para gastos de guerra. ( Qué tal~
eSe explicaba la Gn.cela?

�138

IIULLETIN HISPA.,IQU-E

1.ES SOURCES IIISTORIQUES DE 7.AIUf.OU

11 seraiL absurde de crier au plagiat. Le romancier en use

a l'égard

du chroniste comme celui-ci a l'égard de la Gacela
qu'il analyse : pour Galdós l'histoire d'Alcaide est un docu111ent sur lequel la vulgarisation a tous les droits. - L'exemple
suivant nous offre déja un agencement plus libre des éléments
utilisés.
ALCAIDE

(II, p. 173¡.

En este día apareció a los ojos
del pública un espectáculo sobremanera triste. La noche anterior
cayó una bomba en la casa ustensilios, si ta junto a la plazuela de
la Cebada, y habiéndose incendiado, entraron varios paisanos,
los cuales hallarnn una porción
de camas de las correspondientes
a dicho rnmo, } como los enfermos se iban multiplicando extraordinariame nle y había tantos
hospitales, comenzaron a declamar. No fué necesario más para
proceder contra el guarda-almacén
don Fernando Estallo. Todos lo
apellidaron traidor, lecondujeron
en seguida a la cárcel y en ella
sufrió la pena de garrote. Por la
mañana apareció suspendido en
una horca colocada en la calle del
Coso frente a la subida del Trenque, con un cartel al pecho que
decía : por asesino del género
humano, a causa de haber ocultado veinte mil camas.

GALDÓS

(p. 167-168).

Detúvose el pueblo irritado
junto a la subida del Trenque,
donde estaba la horca, y- al poco
rato uno de los dogales de ésta
suspendió el cuerpo convulso de
un hombre, que se sacudió en el
aire hasta quedar exánime. Sobre
e) madero apareció bien pronto
un cartel que decía : Por asesino
del género humano, a causa de
haber ocultado veinte mil camas.
Era aquel infeliz un O Fernando
Estallo, guarda-almacén de la
Casa - uslensilios. Cuando los
enfermos y los heridos espiraban
en el arroyo y sobre las frías baldosas de las iglesias, encontróse
un gran depósito de camas, cuya
ocultación no pudo justificar el
citado Estallo. Desencadenóse
impetuosamente sobre él la ira
popular, y no fué posible contenerla. Oí decir que aquel hombre
era inocente Muchos lamentaron
su muerte; pero al comenzar el
fuego en las trincheras, nadie se
acordó de él,

a

citations parallelcs de celle longucur. Un grand nombre
des concordances que nous avons notées plus haul se réfcrent
a de simples allusions , a des précisions jetées incidemmenl
duns le récit pour lui donner un air de chose vécue. Assez
souvent, pourtant, Galdós Lravaille sur ses sources historiques
comme sur un canevas, ou comme sur une matiere a développement pitLoresque.

(NoLons au passage l'artifice qui consiste faire dégage1·
Araceli le j ugement moral, la présomptiou d'i nnocence
n 'étaienl qu'implicitcs dans les termes d' Alcaide : « no
necesario más ... )l.)
11 Y~ sans dire qu'on ne pounail pas multiplier a l'infini

par
qui
fué
des

TonENO (p. 115 b-r 16 a).

GALDÓS

(p.

15).

Prendióse fuego, y los enfermos
Los enfermos, viendo que los
que quedaban, arrojándose por las • techos se les venían encima, se
ventanas, c.:~ían sobre las baJ·o- arrojaban por las ventanas a la
nelas enemigas. Entre tanto los calle. Otros se iban arrastrando
locos, encerrados en sus jaulas, y rodaban por las escaleras. Ardían
cantaban, lloraban o reían, según los tabiques oíanse lamentos, y los
la manía de cada uno ...
locos mugían en sus jaulas como
. . Dueños de aquella parle fieras rabiosas. Otros se escaparon
sentaron los enemigos su águilas y andaban porlos claustros riendo,'
victoriosas en la Cruz del Coso, bailando y haciendo mil gestos
templete con columnas en medio graciosos que daban espanto.
de la calle del mismo nombre.
Algunos salieron a la calle como
en día de Carnaval, y uno se subió
a la Cruz del Coso, donde se puso
a sermonear, etc ...
Le procédé d'amplification est tlagrant: c'est un travail volontaire qui, des sobres irul.ications de l'histoire, fait sortir tout le
piltoresque qui y était virluellement contenu. Mais ce qui est
particulierement curieux ici, c'est la dé marche irnprévue et vraiment créatríce par laquelle l'imagination du romancier utilise
celte image de la Cruz del Coso que le récit de Toreno lui
olfrait quelques lignes plus loin, mais sans líen avec la scene.
On pourrait établir une série ascendante, depuis des passages
tels que le précédent, ou la transformation estencore sommaire,
jusqu'a des créations beaucoup plus libres, dont les sources
historiques n 'ont fourni que le point de départ. c·est au terme
de cette série que nous trouverions les plus helles pages de
Zaragoza : le tableau des ruines de Santa Engracia (p. 7),
étonnante transfiguration d'une description précise, mais un

�IQO

BULLETl:"I HLSPAJHQUE

LBS SOURCES HISTORIQUES DE ZARAGOZA

peu seche; le récit épique de la défensc de San Agustín
( ch. XXII), pour lequel Alcaide n 'a donné q u'u n canevas assez
incolore; enfin la scene de Notre-Dame del Pilar (ch. VII), qui
est sortie de cettc simple phrase: &lt;&lt; La capilla de :'\uestra
señora del Pilar al anochecer estaba colmada de un inmenao
pueblo, que concurrió a desahogar sus afectos religioso•. &gt;A
11 est impossible de citer toutes ces pages célebres. Du res~,
nous ne nous sommes pas pt·oposé de suivre l'imagination de
Galdós en plein essor, réservan t nolre attention pour le
moment précis ou elle quitte le sol, 011 elle perd le contact
des textes historiques.
Nous permettra-t-on de mentionner pour finir un drame
d'Antonio Hurtado et Gaspar Nt'ii1ez de Arce, donl Galdós
semble s·etre souvenu en écrirnnt son roman~ \ous ne prétendons pas le ranger parmi les sources historiqucs de Zaragoza.
)fais il s'agit d'un drarne inspiré par le meme épisode de
l'histoire nationale, et Riba y García I omet de le ciler parmi
les reuvres littéraires se rapportant au siege de Saragossc.
La Jota rtragonesa• fit son apparition sur la scene de la Zarzuela
en 1866, I'année meme ou Galdós débutait dans la presse
maddlene comme critique liltéraire et dramalique. II est forl
probable qu'il vit joucr cctte piece. On ne peut tirer aucun
argumcnt décisil' de la ressemblance entre D. José Monloria
et D. Pablo Lizana: ce sont deux typcs rcprésentatifs de
l'Aragon, assez forlement styliséti. Mais la réceplion que
Montoria fait a Araceli et a D. Roque rappelle de bien pres
l'accueil du vieux Lizana aux .soldats qui viennent défendre
Saragosse :

LA

JOTA ARAGONESA

( A. l. Se. l[l).

Pablo.
Mas ai así tan mano a mano
seguimos aquí los tres,
1.
2.

GALDÓS

(p. 21).

Sepan que no me fallan
diez docenas de jamones colgados
en el techo de la despensa, ni
veinte cubas de lo añejo. . . Ea

buena tripa pondrá pues
ese sargento cristiano.
eNo hay un lomo que freír ?
No hay jamón que preparar?
o va en ayunas a entrar
y en ayunas va a salir?
Carmen.
¡ Oh ! no, eso no.

muchachos, entrad adentro y
mandar que frían obra de cuatro
libras de lomo, y que estrellen dos
docenas de huevos, y que maten
seis gallinas, y saquen de la cueva
siete jarros de vino, que yo lambien quiero almorzar ...

Pablo .

Pues dispón,
que hoy cuantos van contra
[Francia
dueños de mi casa son.
Ajoutons que D. Pablo Lizana a, comme D. José MonLoria,
un fils séminariste qui vole au secours de la patrie oppri mée :
il est vrai qu'il n'est ni amoureux ni romantique, et que l'intrigue du rornan se déroule dans un tout autre ordre d'idées
et de sentiments que celle du drame.
Mais il ne saurait etre question d'étudier ici les sources
littéraires de l'intrigue romanesque. Il faudrait entrer daos
le domaine des influences incertaines, des filiations discutables,
et nous avons seulement voulu montrer quelle base solide
l'étude des sources historiques peut donner a !'examen critique
des Episodios Nacionales. Elle devrait etre étendue a !'ensemble
de cette reuvre immense si l'on voulait quelque jour définir
dans toute son ampleur le talent de vulgarisation de Galdós,
démeler les formules diverses selon lesquelles il combine
histoire et fiction. A.u milieu de cette diversité, la cocilparaison
dégagerait sans doute les procédés fondamenlaux du romancier les démarches les plus constantes de son imagination
créa,trice, fournissant ainsi de précieuses indications a qui
voudrait analyser son art dans la tola lité de ses reuVI"es.
~l. BATAILLOi\.

Aparato biblwgráfico . .. p. 2 r 5.
La Jota aragenesa. Drama en !res aclos y en verso, original de Don Antonio

Hurtado y Don Gaspar Núñez de Arce. - llepresenlado en el teatro de. la Zarzuela.
el dia •~ de diciembre de 1866. - ',[adrid, imprenta de José llodríguez, Calvario,
18. - 1866.
Bull. hispan.

10

�.....

f( té _.._ ele lui -.YOlt Jli'N 1a rue '1llliall d-. GarcUuo, publWe
,ve remando de Berren: e wbloh I ha4 mvain-,ht for in ~
ooiW!on• nf'lll."'Dilh boob, bolh pllblic ud ~ato. t:'°51ioQ de

VAllIÉTES

a

J. H. Wi6'en.
. Sauf une cilation tres coorte dan1 la liltérature espagnole de
l'ickoor, ou le 118vant américain traite
dédaigneusement de .la
vie et de la traduclion du Garcilaso de J. H. Witren (trad. allemande
de N. H_. J ulius, t. I, 387 ), je ne vois pas que peraonne ail eJICOre
rend.ujusticea ce remarquable ouvrage, qui, vu 118 date (18,3¡, peot
pasaer pour une précieuse cootrlbulion de l"hiopmisme anglais
au x1x• •i~le. Le volume est inlitolé : • The woru or Gtlrcila110 de-"
Vega, 1urnam~ the prioce or caslilian poeta, ll'llnslated info En¡liah
~ene; wilh • critica) md historical us■y ob spaniah poetry, and •
bfe oí the author. By J •• ff. WiOen. - Loodon: Prinled for Horat,
Robinsen, and Co, 90, Cheapside, and 8; Pall-Mall, 18,3. »
J. H. Wift'en étail ·te frere de Benjamin Barron Witren J'6diteur
'
avec D. Santiago Usoz i Río, des R•/ormi11tu anliglJ06 &amp;pallot.1 ,
do?' .Ed. Boeh~er ~ poblié, en lrois volumee, la bio-bibliopaphie
(Bibliol/uca Wi8"e1W1na. Spanu1t. Reformar, qf lrDo Clllturi#
/rom ~520. Slrasburg el London. Truhner; 18¡4-19(14.) JI mooru&amp;,
noua dit sa filie, Mary laaline W. Witren : • in the noontide ól hu
career J. H. Wift'en was removed by death at the early age ot 45 In
May 18116» (Vie de B. B. Witren; Boehmer, t. I, p. 8.)
• D11111 aa préface, dal6e de• WoburnAbbéy,4 lb llonlh8 lh, 1825 ••
ll se récl•m• de D. José Maria Blauco (depaia !111 conYRnion au
protealanlisme : • the Rev. Blanco Wbite • ), et de J(. Heher. Voici ce
qu'il dit du premier: • I cannot forego lhe pleuure of ftnl acbnowl~ng the great advanlage I bave derived from lhe lr.iDd reviaion of
my MSS by the.Rev. Bla~co White. That genUeman'a dealre lo aid in
any thing lhat might seem to serve lhe reputation or bis counlrylhe country, whoae cualoms and instilullona he ha1 povtrayed wilh
1uch vivid inleresl, originality, and talent, joioed fo bis nalive goodnese of hes~, coold alone bave led-h_im fo volunteer bis -.ices, in a
-eon of sickness, lo one nearl7 a stranger and if I submil lhe
followiog pages to lhe public witb aoy degree of conJldence Íll ¡~
favour, it is from lhe m1ny improvements to wbich hie f'riendly and
judicious crilicisms have led. • Quant au 18COnd, le bibiiophíle Beber,

·••sez

.

t la 6litl l.la BWlotJaeip Nationale de
.,_(Yg. Ris. 41), etlla BlbliollMquede
¡E. 19&amp;-t).
Le contenu du l!YN eat le auinnt : • Ea-, on apani2h pietry •
(1"11a) • « We or Garcilaucu (&amp;5-167); • Versea on the death of
~ , (171-1.,S). Pulscha t.,logues, dN twgiea,desOdea et det
Sonnete, el, la In, DD appeodice, ou
dhe.-- traduotioDs :
d'abol'd J'éloge dee pelitei • - de t'archiprkre de mta, la proph61ie do Tage de Lula de Ltoa, - Abel Hapl'avail imprim6e, dau
la venlon arlglnale, den - plaa lb&amp; , Boma,u;ero • lii11Drla d6l rrr
• B,pdtl Don Bodrlfo, po,lnro tü lol Godo, en laig114ge '!'11111• i
, fllOJJIIDila , - AW Hago. Paria, 18111, - dea po/imM la~ dt
~ . etc. L'a...l aar la poéeie upagaole, qui
dee oritiJlllqD'ai, e "tabli_8D, del hons modMw •• eat rempli de citallou
a Jau de 11-. Sanllllalla, CutilleJo, etc., tradailel • aaglala, al
iJ :me ~ que Jea amateun d'aojollrd'hul feraial bien de a'en
111 plnr. Le Yle de Garcil8lo 811 ~te a'NIC 8andonl, Paul love, i1t
dOOllllen• de Berren Bembo, Zapata dua - lli,CllllanMI, • le
•
Smt - - - I n
8'ncbez lt (IIOJ&gt;Oa de IOD '11ilioll
ele ~ publiée en 1674. Toot cela indique che&amp; W-lh rz;:hn::ae ,ppriclable de la poÑú' 71p1poleat nne~ nfflMnbl
_._..,_ poor la ..._..pble do pMle.
Gudwlo par Henwa ·ea1

.

v-m.

uy•

Y'

,

Pnncl-.

A.

11,.r.

'

�BlBLIOGRAPHJE

BIBLIOGRAPHIE
Berragaete y su obra, par R. de Orueta. Biblioteca Calleja,
Madrid, 1917.
L'auteur m'en voudra-t-il si je commence par pester contre l'idée
malencontreuse qu'on a eue de réunir dans le meme volume l'édition
castillane de son travail et la traduclion franyaise? Pourquoi n'avoir
pas séparé les deux? Pourquoi alourdir un livre qu'on voudrait
emporler avec soi comme manuel d'excursion aux sanctuaires disséminés qui servent de musée
cet artiste fécond? Cambien de fois
n'ai-je pas regretté, de mCme, que la Gula de Toledo du vicomte de
Palazuelos (comte de Cedilla) doublée elle aussi de sa traduction,
conslitu.1t un de ces fardeaux dont on hésile
bourrer sa valise,
et surlout sa poche ! Allons ! MM. les Espagnols qui écrivez pour
faire connaitre les merveilles de votre pays, ayez pitié des pauvres
voyageurs !
M. R. Orueta s'est fait une spécialité de la sculpture espagnole. J'ai
dit ici-meme l'intérel de son livre sur Pedro de Mena (Bull. hisp., 1914,
p. 492). Il a publié depuis, d'aulre part, une étude sur la sculpture
funéraire en Espagne et il en a annoncé d'autres .
·
Dans la présente ceuvre, il consacre un premier chapitre préliminaire a une esquisse de la sculpture castillane au d ébut du xvx~siecle;
un second chapitre aux influences qui se sont exercées ou ont pu
s'exercer sur Berruguete; un troisieme a une biographie, et un quatriCme au catalogue des ceuvres, y compris les dessins et les ceuvres
douteuses. Une ahondan te bibliographie est jointe au volume, qu'illuslrenl 166 figures hors texte. On voit qu'il y a la taus les élémen-ts
susceptibles de documenter lelecteur, qui pourra adcnirer en connaissance de cause et sur d'assez bonnes reproductions photographiques
l'étonnant Saint Sébastien (cinq planches) et les autres pieces du
retable de San Benito de Valladolid (Musée de cette ville), les retables
de San Andrés a Olmedo, du College des Irlandais a Salamanque, de
l'Adoration des Rois a Santiago de Valladolid, de la Visitation a
Santa Ursula de Tolede, de l'église de Santiago a Cáceres, les stalles
du chreur de la cathédrale de Tolede, les portes de la cathédrale de
Cuenca et de Santa María de Castejón a Huete, la Transfiguration
a l'église San Salvador d'Ubeda, le sépulcre du cardinal Tavera
a Tolede. Des photographies d'ceuvres italiennes (de Micbel-Ange, de

a

a

Giacomo della Quercia, de Donatello, de Ghiberti , de la Chapelle
Sixtine, du Laocoon) suggerent, avec les remarques de l'auteur,
d'uliles comparaisons. Des dessins et deux autographes completent la
collection.
Cet ouvrage de vulgarisation qui s'appuie sur de nombreux travaux
cités par l'auteur et sur ses études personnelles, ne peut qu'etre bien
rec;.u de tous ceux qui aiment a étre éclairés dans l'admiration de
l'art espagnol.
On appréciera sans doute. son prernier chapitre, oll il cherche a faire
saisir Les dill'érences et les analogies d'inspiration et d'expression que
présente l'art espagnol et l'arl septentrional, d 'une pa rt, et l'art i talien,
de l'autre, jusqu'au momenl otl parait Berruguele. IL y a lil un aper&lt;;.u
rapide et général, suffisamment illustré d'exemples pourtant, d'oll
ressort la personnalilé de la sculpture espagnole, encore gothique
alors, forternent impressionnée par l'influence franyaise, mais caractérisée par des tendances visibles et nettes.
On lira avec plus d'intéret encorc le second chapitre, oll avant
meme de nous donner les délails biographiques qui ne sont relatifs
qn·a l'homme, M. de Orueta s'attache a déterminer les influences
subies par l'artiste, particuliCrement comme sculpteur et occasionnellement comme peintre; ses affinités italiennes (Donatello, Brunellesco, Quercia, Gbiberti, c'est•ll.•dire les plus gothiques); ses grands
modeles antiques (le Laocoon); son principal maitrc (~lichel-Ange) ,
dont iL a la tendance a l'expression, au mouvement (spirituel avant
tout). Yoici comment M. de Orueta définit sa maniere:
Lo que a él lo caracteriza es el retablo de San Benito, el de Salamanca,
el de Santiago, el de Santa Ursula y el de Ubeda; esta es su manera pecu•
liar, en la que unos escasísimos planos bastan para componer toda una
figura; con grandes superficies completamente vacías, sobrias, sin el menor
matiz; exagerando la importancia de los contornos; bastándole dos o tres
surcos para dar la impresión de un ropage; dislocando a veces los miembros
y siempre alargando las figuras. Este es el Berruguete personal y vigoroso,
que sabe armonizar la técnica de su ejecución con las direcciones de su sensibilidad. Y lo mismo es el pintor : un contorneador expresivo. que rellena
sus siluetas como mejor puede; su interés y su arle está precisamente en el
dibujo de esta silueta, Lo que quiere es hacer sentir, y ha de enderezar sus
trabajos para que estén en armonía con sus deseos; por eso si aprende la
técnica italiana de su tiempo, no la emplea siempre, prefiriendo la tradicional de los góticos 1 • • •
•
Plus concretes sont les observations qui suivent, touchant la proporlion et l'anatomie des figures traitées par Berrugucle~ les malériaux
qu'il a employés (le bois de préférence), la polychromie, la disposition
1. P. 59. Si je reproduis le passage en espagnol, ce n'esl pas queje dédaigne la
traduction, qui me parail au contraire bieo faite, mais comme je ne suppose pas
qu'elle soil de l\l. de Oruela lui•meme, il me parait mieux de le ciler dans !'original.

�l46

IIULLBTlN HISPA:VIQUE

BlBLIOGRAPHIE

des ensembles. Ce que furent ses disciples, M. Orueta nous le dit sans
indulgence, comme il nous fait comprendre commenl Berruouete est
en somme un isolé daos l'art castillan (3. moins qu'on ne le r:pproche
du Greco, avec lequel il a réellement une parenté bien visible), et
méme peut-étre jusqu'li. un certain point un incompris, de son teIDps
d_u moins; _comment enfin il est le type achevé du style (( baroqne ,,,
s1 le caraclere le plus essentiel de ce style est la suggestion, et la
suggestion par le mouvement.
C'est seulement apres cet exposé doctrinal et d'ailleurs quelque peu
philosophique, que M. Orueta place sa notice biographique sur Berruguete. Né entre 1486 et 1490, saos doute a Paredes de Navas, celui-ci
alla en ltalie, d'ou il était déja de retour en 15,o. Y a-t-il vu les cartons de Michel-Ange? C'est ce qu'affirme Vasar\ selon lequel il aurait
d'autre part exécuté une copie en cire du Laocoon daos un.s;~ncours
ju,gé par Rapbael. En Lout cas, il semble élabli, d'apres M: de Oruela,
que Berruguete séjourna a Florence, oll il éludia les premiCrcs sculptures de Michel•Ange; P.Uis
Rome, oU il s'intéressa surtout aux
plafonds de la Sixtine et au Laocoon; ensuile probablement il alla
il Bologne, Milan, Pavie et Naples . C'est a Valladolid qu'il se fixa ,eut
ses ateliers, et exécuta la plupart de ses cornmandes, - avec le
concours de nombreux aides ou él8ves, selon loute vraisemblance sauf les séjours plus ou moins prolongés qu'il dut faire /¡ Tolede.' ou
le chapitre lui assurait également logis et alelier, et oll il mourut en
r56r, enrichi par son art et son Lravail.
Le catalogue qui suit ces notes biographiques est en réalité une
étude de chaque groupe d'ceuvres; il tient la moitié du livre. n serait
trap long d'en reproduire meme simplement l'essentiel: descriptions,
données historiques, discussions, bypothCses et conclusions sont traitées avec une ampleur suffisante pour l'édification du Iecteur qui veut
surtout se renseigner et non peser chaque assertion d'une main
érudite. Les observations sur le saint Sébastien de Valladolid sont
particulierement intéressant.es en meme temps que sinceres. Et
partout on sent que cet artiste au génie si hardi et si vivant, si turbulent, si l'on peut dire, n'a pas seulement séduit, mais troublé l'écrivain qui, en ces pages attachantes, a cherché. le situer, le classer,
a r ex pliquer .
G. ClROT.

a

a

a

Henry Thomas, Spanish and Portuguese Romances oj Chiva/ry.
- The reviva/ oj the romance of Chivalry in the spanish Península, and its ex/ension and intl!ence abroad. - Cambridge, al
the University press, 1920. -

, vol. in-8°, vm + 335 pages.

Ce volume contient, en sept chapitres, la matitlre amplifiée de six
leyons faites, en cg 16, a1"Université de Cambridge (fondation Normaon

•

Maccoll). L'auteur s'y est propasé d'éludier dans son développement
bistorique, depuis les origines jusqu'.\ sa disparition, la liltéralure
cheval.eresque, qui commence, en Espagne 1 aux approches du
xvte siecle, s'épanouit, puis décline au cours de ce dernier siecle, pour
disparaitre au debut du xvu•. Ce vaste sujet a été souvent touché
et méme traité, l'auleur le reconnait. Mais il ne lui parait pas qu'il ait
été exposé méthodiquement daos son ensemble, du moins en Angleterre. 11 n'hésitera done pas a employer, en les contrólant, les matériaux réunis, et il y ajoutera ce que ses propres recherches lui auront
fourni.
Les litres des sept cha pi tres donneront une idée suffisa11te du contenu
et du plan de l'ouvrage. Ce sont, a peu pres, ceux de Menéndez Pelay~,
au chapitre V des Orígenes de la /\'ove/a. Cha p. l. Le roman de chevalene
dans la Péninsule avanl 1500 [El cavallero Cifar; la (1 malitre de
Bretagne )l; les romans divers de la fin du siecle précédent; Tiranl lo
Blanch, etc., p. 1-41]. - Chap. II. Amadis de Gaule, et ses conlinualions [p. 41-84]. - Cbap. III. Les Palmerins [p. 84-118]. Chap. IV. Les pelils groupes el les romans isolés [E.pejo de principes
y cava/leras; El cava/tero del Febo; El caval/ero det Sol; Don BehanIS
de Grecia· Florando de Inglaterra; El invencible cavallero lepolemo,etc.
[p. 119-147]. - Cbap. V. La grande vague et le déclin de c~ll~ liltérature. [p. 14 7.18o]. - Chap. VI. Exlension hors de la Penmsule,
en llalie, en l&lt;'rance, en Allemagne, en Hollande [p. 180-&gt;41].
Chap. VIL En Angleterre [p. &gt;42-301] .
Suivent deux appendices . Dans le premier, l'auteur recherche lequel,
du Leanrlro el B'el espagnol, qui forme le livre IL du Lepolemo llamado
el cava/tero de la Cruz (1563), ou du Leandro i/ Bello italien (1560),
est !'original, et il conclut que le premier n'est qu'une imitation du
second. Dans le deuxieme appendice, il établilqu'Anlhony Munday et
Lazarus Piott, traducleurs anglais de l'Amadis, ne forment qu'une
seul, et méme personne .
L'ouvraO'e se termine par unebibliographie et un excellent index. Le
lecteur y ~rouvera done tout ce qui lui sera nécessaire pour se rendre
compte de la nature, du développem:nt 1 de l'influence de celte littérature, si populaire jadis, si oubliée aujourd'hui. Taus les éléments
d'un jugement éclairé lui sonl fourn\s dans ce consciencieux ouvrag~.
g¡ 1 avec cela, il a lu au préalable, je ne dis pas tous ces romans (Je
doute qu'il en ait le temps et la patience), mais 1 du moins, les plus
célebres d'entre eux, il aura toul ce qu 'il peut souhaiter pour les
apprécier en pleine connaissance de caus~ et po~r se forrnc,r une
opinion personnelle Car M. Thomas, qm a la s1enne assurement,
semble plus préoccupé de réunir des faits exacts et nombreux que de
discuter les qualités et les défauts, la valeur morale on liltérairede ces
ceuvres 1 comme M. Menéndez Pelayo, par exemple, aim e a le fain¡.

�r48

BlBLIOGl\APHIE

HULT.ETIÍ'C H15PANIQUE

Et je ne dis pas que celte méthode ne soit pas la bonne; elle nous
laisse toute liberté d'apprécialion. Je me permets seulementd'exprimer
un regret tout personnel, que certains lecteurs partageront peut-etre,
el d'essayer d'en indiquer les raisons.
Nous nous trouvons ici en présence d'un fait imporlant d'histoire
liuéraire, bien délimité, s'appliquant a un genre, a une forme d'.invenlion romanesque, qui a ses caracteres propres _et sa signification
sociale, et qui, du début a la fin, a persisté, a peu de choses pres, la
m6me. Cette forme d'art littéraire, ébauchée au siecle précédent,
s'affi.rme tout a coup avec une force irrésistible au xv1" si6cle, dans
la Péninsule. Elle séduit aussitot toutes les imagiaations; elle se propage d'une fac;on prodigieuse, a lel point quede 1608, date de l'Amadis
de Monlalvo 1 jusque vers la septitlme décade de ce siecle, il ne se passe
point d'année oll quelque nouvelle e, chevalerie 1) n'apparaisse pour
le plus grand plaisir d'un public insatiable. Toutes les presses d'Espa•
gne el de Portugal semblent incapables de le salisfaire. - Comment
justifier cette vague? Et comment expliquer qu'elle cesse tout d'un
coup? Certes, M. Thomas n'ignore rien des explicalions données
maintes fois, mais qu'en pense-t-il lui-meme? Nous aimerions qu'un
j uge si bien informé nous le dise, non point en passant, a l'occasion
de t~l ou tel roman, et en prenant, pour ainsi dire, la queslion de
biais, mais en lui donnant toute la place et la valeur qu'elle mérite.
Car, en vérité, on n'a pas dit grand'chose, quand on a remarqué que
cetle littérature était un fidele reflet, sinon des mceurs, du moins de
l'idéal des contemporains . L'idéal chevaleresque n'était-il pas le méme
au sitlcle précédent, et peut-i:tre meme plus conforme a la réalité
historique? C'était cependant un aulre genre de fiction romanesque
qui prévalait alors. Et s'il n'y a qu'une part de vérité dans ce truisme
consacré, il n'y en a guere davantage dans l'opinion - également
consacrée- qui attribue la brusque disparition du genre a l'influence
décisive rlu Don Quichotle, constatation plutOt que cause de cet effondrement. En somme, nous restons perplexes et hésitanls sur les
causes, évidemment complexes, de cette vague comme de ceUe ruine.
Et l'on en peut dire autant de la portée morale et de la valeur littéraire de ces livres tant célébrés· et tantdécriés « aborrecidos de tantos
y alabados de muchos más. » Les moralistes ne tarissent pas sur les
dangers qu'ils font courir aux moours. Taus se font honneur de rompre
quelques lances contre , le monstre 1L On trouvera leurs témoignages
soigneusement réunis au chapitre V. lis sont aussi nombreux que
séveres. Les 1&lt; trufas, patrañas y mentiras caballerescas&gt;) détournent
des lectures édifiantes ou utiles, des Livres saints ou des bons auteurs
de l'antiquité. Elles ~mplissent les imaginations de billevesées ridi•
cules, qµ'on tient pour paroles d'Évangile, et surtout elles induisent
au péché de luxure. Que l'on rendrait meilleur service en répandant

149

le·s sages lec;ons des Ptlres, ou lout au moins celles des Séneque, des
Livius, des Valérius, des Eutrope, etc., etc.! Et la conclusion est toujours la meme: proscrire, détruire ces livres funestes. Cet anatheme,
cel appel la répression qui revient comme un refrain, nous élonne.
Car, s'il faut le dire, lorsqu'il nous prend fantaisie de rouvrir quelqu'un de ces derniers, c'est plus souvenl l'ennui qu'H nous paraU
distiller que ce u savouretll poison, sabrosa pon&lt;¡oña n, duquel les
Vives ou les Mexía, les Guevara ou les Granada, s'eílorcenl a l'envi
d'écarler nos 1evres. Ces in vectives nous parailraient plus a leur place
si elles s'adressaient a H la Mere Célestine » et a sa scandaleuse deseendance qui pullulait en ce sitlcle, ou au théAtre, qui se permettail de
singulitlres libertés, ou aux Picaresques, qui allaient succéder aux
Chevalefles. Que les Amadis, les Lisuarte, les Bélianis et leur innombrable escadron empanaché aient troublé quelques cervelles, avant
celle du bon' Quijada, on le dit; que l'on eul retiré plus de fruil
des pieux ouvrages des proscripteurs, il se peut faire encore.
i\lais, enfin, ce ne sont pas des leQons de dépravation morale, de
bassesse ni de luxure que le bon Chevalier de la Triste Figure y avait
puisées. Sans doute, il s'y peut trouver Qa et ta quelques peintures un
peu vives (l'entrevue de !'infante Elisena et du roi Périon, trop bien
servi par la soubretle Darioleta, les circonstances qui précedent el
accompagnent la naissance d'Esplandian et quelques autres); mais,
en vérité, elles paraissent édifiantes a cOté de celles que la literatura
amena se permettait alors. L'idéal de pureté, d'inébranlable fidélité,
d'ardente mais généreuse passion qui se dégage des amours du
« Doncel de la mar)) et de l'exquise Oriana, comment ne pas le
sentir? Et s'il est vrai de dire que de telles lectures ont brouillé les
idées de Don Quichotte, reconnaissons en revanche que c'est pour
avoir eu toujours les regards fixés sur cet et Amadis, fleur et rniroír
des chevaliers errants » et sur ses pareils, qu'il a pu si bien épurer ses
passions, atteindre a une beauté morale, monlrer une générosité, une
compassion pour les misérables telles que l'on n'en trouve guCre de
plus désintéressées a cette époque. H Peut-etre, écrit Brunetiere, (ces
romans] contribuCrent-ils, en posant, sije puis dire, la religion du
point d'honneur, a réintégrer quelque idée de lajustice dans ce monde
nouveau qui était en train de se fonder alors sur l'intéret, comme sur
sa seule base. 1)
Et si nous nous rappelons, d'autre part, que des hommes tels que
Don Diego de M_endoza furent d'enlhousiastes admirateurs de ces
romans, que Charles-Quint se plaisait a la lecture de Relianis de Grecia,
et FraOQOis ler a celle de l'Amadis, que sainte Thértlse de Jésus
« s'adonna a ces livres de Chevalerie avec tant de passion l) qu'elle en
compasa elle-meme, que saint Ignace de Loyola, qui y goUtail meme
plaisir, «aurait pu, selon l'expression de M. Thomas, au lieu de ]a

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�160

BULLETIN HISPA:,'JQUE

Société de Jésus, nous donner un autre roman de Chevalerie &gt;&gt; (mais
au fait, n'est'."elle pas elle-m6me une Caballería á lo divino?), ~ous n;
po~vons. nous emp6cher de penser que ces livres n'étaient pas aussi
nmrs qu on nous les représente et que leurs éloquents proscripteurs se
complaisaient trap a des lieux-communs chers aux moralistes de taus
les temps. 11 faudrait au moins entendre la contre-partie. Malon
de Chaide, cité par M. Thomas, demande aux amateurs de ces romaas
quel fruit ils en retirent, et il fait lui-m6me la réponse: &lt;i Nous
Y apprenons l'audace et la valeur a la guerre, la bonne éducation, la
courtoi_sie vis-a-vis des darnes, la fidélité et la Joyauté a J'égard du
procham, la magnanirnité et la générosité pour pardonner a nos
ennemis. n Et c'est bien lllque]que chose. D'ailleurs, pour son compte
personnel, le trov spirituel auteur de la Magdalena tient que Cavalleria
et Vellaquer-ia sont deu-x termes synonvmes.
11 n'entrait pas dans les intentions
l'au teur d'l•tudier en détail ]a
valeur littérair~ de ces romans, leurs procédfs d'exposition, ]eur
technique, ni l'inllueoce qu'ils purent avoir sur la prose castillane.
C'est 13. en e!Tet un vaste sujet, rarement ou incompleternent trailé
jusqu'ici. 11 mériteraitdetenterun travailleur patient, ungramrnairien
doublé d'un homme de goUL. En atlendant, on peut s'en tenir a J'opinion autorisée de Juan de Valdés, lequel, dés, 535, estimait qu' AmadiR,
Palmerin, Primaléon élaient de bons modeles de Jangue. 11 y a des
raisons de croire qu'.i cOté et a la suite de la Célestine, l'Amadis
en particulier, a eu, a ce point de vue, une influence prépondérante:
On sait quelle fut la popularité de ces romans dans la Péninsule
et comment ils se répandirent bientót a travers l'Europe entihe. C'est
ce dernier sujet que ~1. Thomas traite dans les trois derniers chapitres. Ils sont parmi les meilleurs et les plus originaux de l'ouvrage,
et constituenl une étude de liltérature comparée, solidement do~umentée et, sur bien des points, nouvelle. Les renseignements bibliographiques sont nombreux; les renvois aux sources, les citations,
empruntées direclement aux lexles originaux 1 en un mot, t011t l'apparat critique donnent L'idée d'un travail personnel, qui, sans épuiser
peut-étre une si abondante matiere, n 'omet cependant rien d'essentiel.
lnutile d'ajonler, puisque l'ouvrage sort des presses de Cnmbridge,
qu'il est présenté de lelle fai;on qu'il ferait douter de la crise du
papier et du livre, en Angleterre du moins.
E. M.

de

Narciso Alonso Cortés, El Jaho Quijote y Fray Crisl6bal de
Ponseca. -

Valladolid, 1920. ,;; pages.

L'infatigable érurlit de Valladolid 1, pour se délasser sans doute du
monumental travail qu'il vient de consarrer a son compatriote José
L. Profilons de l'occasion pour dire que Valladolid vienl de lul rendre uo public
el &amp;oleuael hommage, comme a l'un de &amp;es fils qui lui font Je plus d'honneur.

BIBLIOOAAPHIE

15 1

Zorrilla, nous donne aujourd'hui la brochure dont le litre p_récede. 11 y
yeut démontrer que le pseudo Alonso Fernández de Avellaneda, auteur
de la fausse deuxiCme partie du Quijote, n'est autre qu'un religieux
Augustin, Crislóbal de Fonseca, dont le nom se trouve dans le prologue
de ]a premiere parlie.
Ce serait done. si je compte bien, la seizifJme candidature
a la paternité du faux Quijote. Le seul fait que l'on continue
a chercher prouve que l'on n'a pas trouvé. Ces échecs répétés ne
découragent point M. A. C. 11 revcndique l'honneur de ce faux - si
ho.nneur il y a, - pour son clienl, qui est ce Fonseca. Voyons son
plaidoyer.
U part d'une double affirmation. 1" Cervantes, dans la premiere
partie du Quijote, a attaqué le soi-disant Avellaneda, ou, tout au moins,
ce'dernier le crut, ce qui suffit a justifier sa riposte. 2° Cette attaque
se trouvait dans le prologue de Cenantes. - Pour établir la premiere
affirmation, il suffit de rappeler deux lignes du prologue d' Avellaneda:
"El [Cervantes) tomó poi' tales [medios] el ofender á mí ... » Acceplons ce texte, et ceLte S)'nlaxe, malgré les réserves de M. P. Groussac,
el remarquons que cette attaque paraíl vi ser aussi Lope de Vega, non
nommé, mais assez clairement désigné, assurc-t-on. Quant a la seconde
affirmation 1 a savoir que l'atlaque se trouve dans le prologue cervantesque, cela résulterait de la préface des r,;ovelas ejemplares, oU Cervantes déclare qu'il voudrail.bien se dispenser d'écrire un prologue,
tt parce que, dit-il, celui que j'ai mis. en tete de mon V. Quijote ne
m'a pas si bien réussi que je désire en écrire maintenant un second. ))
Allusion évidente, assure-t-on, it sa querelle avec le faussairede Tordesillas. Meme en admettan t ces deux « bases 1), i I resterait toujou rs it prouver l'équation: Avellaneda= Fonseca. Pour ce faire, :\l. A. C. remarque
que, de tous les contemporains, il n'y en a que deux !qui soient nommés dans le dit prologue: l'évéque de Moridoflcdo et Fonseca; encore
pcut-on laisser de cóté Guevara, qui est hors de cause, puisqu'il était
mort en [545. Reste le seul Fonseca 1 lequel, en effet, esl bien nomm(·.
Pour ma part, et U priori, je verrais volontiers dans ce fait un argument contre la these, car il ne parait pas dans la maniere de Cervantes
de prendre ainsi directement et publiquement a partie ses adversai!'es.
Lope de Vega n'est pas nommé, quoiqne, affirmc M. Rodríguez Marín
u en este y olros lugares Cervantes alude conocidamente d lope de
Vega, con quien andaba enemisLado en 1?04 y 1605. 11 Pent-etre, rnais
Cervanles 1 lui, répondant 8 Avellaneda, s'en défend, et en termes si
formels, qne nous serio ns félchés pour lui que M. Rodríguez Marín ellt
raison. « Ce n'est pasa moi a poursuivrc un prétre, que! qu'il soil, et
moins encore un familier du St-Office ... , car de celui-18. j'adore le génie,
j'admire les oouvres et les occupalions toujours vertUeuses. u - lronie !
réplique l'illustre éditeur de Cervantes, qui a Ju les fameuses letlres au

i

1

�BULLETIN HISPA!HQUE

duc de Sessa. - JI se peut faire, mais, alors, que penser d'une telle
eífronterie? Défions-nous de nos amis.
Quoi qu'il en soit, ce n'est point de Lope, mais de Fonseca qu'il
s'agit. OU est done l'attaque contre ce dernier? - Elle est daos la
satire contre les compilateurs, fes érndits de pacotille, qui émaillent
leur prose, a tort et a tra vers, de citations, de renvois a tous les
auteurs passés ou présents. L'ami (&lt; _gracioso y bien entendido&gt;&gt; i qui
encourage Cervantes a en faire autant, luí explique le procédé el lui
1
indique mCme les auteurs chez lesguels il trouvera tout ce dont il aura
besoin . Et quels sont ces auteurs ? Virgile, Guevara, Ovide, Homere,
Plutarque, César, Léon l'Hébreu et notre Fonseca . Ce dernier ne se
plaindra pas du rnoins qu'on J'ait mis en mauvaise compagnie.
Ce Fonseca avait écrit, en 1592 et 1608 respectivement, un lratado
del Amor de Dios, en deux parties. (( On y trouve résumé, dit l'arnt a
Cervantes, tout ce que vous-meme el l'homme le plus ingénieux pouvez
désirer. ,i Yoila l'allaqi.Je ! - J'ignore ce livre, je l'avoue, et tous
ceux de cet Auguslin. Mais, si j 'en crois i'ifénéndez Pela yo et M. Cortés
lui-méme, c'était une pauvre rhapsodie, ol1 l'on avait compilé, compilé
tout ce que l'on avait dit sur le sujet. Aucune raison d'ailleurs de le Jui
reprocher; car, puisqu'il appartient « la categoría de predicables i&gt;,
c'est-il-dire des répertoires qui fournissent aux prédicateurs leurs
matériaux, nous ne nous étonnerons pas des citations, réfél'ences et
lieux-communs qu'il contient. Parmi ces derniers, il en est jusqu'il
trois qui S!3 trouvent a la fois dans le prologue de Cervantes et dans
Fonseca. lls sont, il est vrai, des plus insignifiants. Quel moraliste n'a
pas dit quelque part: (e Diligite inimicos vestros, ou: Donec eris
.feli::t:... ? - « 11 y en a probablement d'autres. • - Sans doute: les
memes banalités sont du domaine commun. - Mais le Fonseca
s'est reconnu lui-mCmc sous l'allusion du prologue! - En 1608, en
effet, dans la deuxiéme partie de son Amor de Dios, le Pere Augustin
se plaint de ceux qui aboient aprés Jui : &lt;&lt; Nunca falla un gozque
que ladra d un pobre. » Ce roquet, c'est Cervantes, s'il vous plait,
Cervantes qui aimait beaucoup (c'esl prouvé par le prologue de la
deuxieme parlie du Quijote) les histoires de chiens. - Mais Fonseca
pouvait avoir d'antres ennemi-s, en supposant que Cervantes l'ait été.
Et précisément, M. A. C. reproduit, apres Pérez Pastor, un violent
pamphlet contre un autre livre de Fonseca, et il y a la aussi une
anecdota perruna a la maniCre de Cervantes. AL A. C. veut bien
admettre que Cervantes n'en soit pas l'auteur, mais « elle est, dit-ili de
quelque personne en relations étroites avec ce dernier. A moins que
(tout est possible), quelque autre ennemi de Fonseca, connaissanl
l'hostilité qui régnait entre celui•ci et Cervantes, l'ait écrite pour
susciter les soupt:;ons du frere Augustin contre l'auteur du Quijote. Et
c·est pourquoi il prit peut-etre le nom de Aligue/ Ponce de León. ,

a

153

BIBLIOGRAPHIE

- N'est-ce pas, en Ve'r1'te', aller bien loin dans la voie des hypotheses)
- t"
de la
M A. C. est bref sur les preuves que l'on pourra~ 1 irer .
com~araison du style, du vocabulaire et de la grammalfe. 11 a ra1s~~
de s'en défier. Cependant, a défaut d'autres, ,I ne faut pas ~rop_ •1•
. . deux pom
• ts d e compara1son tres prec1s
. .e
dédaigner. Nous avons ic1
.
texte d'Avellaneda et celui de !'Amor de Dios. Je répete queJe ~e
de ce dernier que ce qu'en citent Menéndez Pelayo et. . or s,
n'a ant u me le procurer. Mais je m'en rapporte a eux ~.our
m'i~a i:er qu'il n'y a aucune ressemblance entre les ,d~u_x .mameres
et les !eux slyles. Menéndez Pelayo, peu suspect de sever,1te pour les
mystiques déclare que le trailé de Fonseca est le plus pedant~sque,
Je plus dé;ourvu d'art, le plus illisible qu'il y ait. On ne peut meru~~
conlraire qu'Avellaneda, toul grossier, grotesque et mco;gr: qb
soit parfois ait une verve bouffonne souvent amusante. « a am to. ·1' ',,I • p · Groussac 1 dépose contre son gollt plus•·1que·t con r~1
e ha d e ecn
son t:lent &gt;) Si bien que l'on a peine a comprendre qui_ a1 P.ª ~
:
d
la bure de l'Augustin la souquemllr. banolee
::~~:t compte de Ja diversité des genres. Q~ant a
p a, ses aragones1smes1
,.
catalanismes ou valenc1amsmes,
il faut
la langue
.
.
J
.
'
,
•
t
le
soin
d'en
décider.
Non
ltcet
znler
nos
...
laisser aux specia 1is es
. .
l'
l .e
serais bien étonné cependant si, mCme a ce pomt de vue, ana ogie
apparaissait bien clairement.
.
.
.
J
oursuivrai pas plus avant. En voila assez, Je cro1s, pom
. us~fi:: l~s quelques réserves que j'ai du faire apres la le~ture de cet
) • .
1 "d
Sil'habileettrescompétentavocatquestM. A. C.
rnge_meux :.a:~:r.pas de peine a dissiper mes doutes. Et dans le
a rarsont, .
il sera démontré que 13. oll des hommes comme
cas con ra1re,
. d
t
tres •¡ 'I , dez Pelayo et lui - pour ne rien dtre es qua orze au
'
lt . n- enen
'
1
1 tót de l'éniume
'
o
'
0 nt échoué s'ils n'ont pu trouver le mot, e nom p ~
'd t qu'avec les moyens dont nous d1sposons, elle est
~·estl sbalns E~ua~ors il y a encore, pour les Cervantistes, de belles
tnso u e.
•
· , b 1·
a, o-arder son
lances a. rompre conlre cet t aventurero &gt;&gt; qui so s me e

::lS

~:1;:•~~~~;r:::~
f¡

masque.

E. M.

· '6 n y no ta s de Francisco
Cervantes Novelas ejemplares' Ed ,e,
. .
Rodrígu'ez Marín, 2 vol. de xn-346 et 342 pages. Ed1c1ones
de La Lectura, Madrid, 1914 et 1917.
L'accueil fait par la critique aux huit tomes consacrés da~~ la
. d I
Lectura» dite Clásicos castellanos, au Don QuyoU,
~o~l~ctwn e. a (&lt; i\l Rodrí~uez Marín, n'a pas été aussi unan!me~r.nt
ed1leebtl
des prernieres bénédictions qui ont
favora aenno~e
qu onpar"t
eu p. u l'au:urer
o

�154

BULLETIN HlSPANIQUE

155

8IBLlOGRAPHIÉ

a~u~ illi leur naissance. Objet d'attaqnes passionnément furieuses,
trai~e couramment de zorle el de plagiaire (voir Luis Astrana Marin
El ltbro de las plagios, Biblioteca Ariel), le directeur de la Bibliotec;
:Na~1on~l ~ pu ,se rendre compte que les grandes réclarnes plus ou
moms mteres~e~s et généralemen l aussi hátives que peu autorisées de
la presse quolld1enne ne garanlissent pas le succes définilif et durable
JJ n:en a _pas moins ~éduit plus d'un lecteur par des qualités qui man~
qua1:nt
Clemencm: la mesure dans la dirnensioo des notes, un
esprit agreable, une connaissance assez peu ordinaire de Ja Jangue de
Cervantes et de ses contemporains, l'absence de pédantisme enfin.
Cela. reste._ ~e~ erreurs, des Iacunes, des réminiscences inconscientes
ou, ~ncons1derees en16vent, soit, a ce commentaire une partie du
mente et de la ~aleur que son auleur eUt révé de voir reconnus; mais
da~s tout tr,avaiJ de longue haleine 1 n'y a•t-il pas toujours plus ou
m~ms d~ dechct pour· le panier? ~~t puis, il s'en faut que tout ce
q,u on lu1 .ª reproché soit inexcusable. Quand i1 dit que D. Quichottc,
aJoutan~ a son nom de la llancha « siguió la usanza que había visto
en los libros
~ballerías, por parecerse también en eso a Amadis
de _Cauta, ~el!an1s de Grecia, Celidón de Iberia, etc. &gt;&gt;, il me parait
v_ra1ment severe de le taxer d'inadvertance pom· ce seul motif que «no
Ste~pre los caballeros andantes lomaban el nombre del lugar donde
na~1~n /), et quelque peu in utile de ra ppeler en méme tero ps les dates
de '.1ranl lo Blanch, de Palmerín de la Oliva .. . Mais ce que j'ai &lt;lit
del reuvt·~ de long~e haleine est vrai également des critiques qu'on
peut en fa1re. Ce qm n'emp&amp;be que les critiques sont unechose excellente, sinon agréable pour qui en esl l'objel. Leur plus ou moins de
virulen~ ~te~t a~ tempérament de celui qui attaque et aussi sans
doute a
s1tuat10n acquise par celui qui en est l'objet: elle ne
prouve nen en elle•méme. El jusqu'il ce que nous ayons mieux le
co~1mentair~ de. M. Ro~ríg~ez Marín au D. Quij'ote aura la préfére~ce
s,m ceux qui ex1stent a present, et, cela quoi qu'on puisse penser de
l au teu 1· et de ses procédés.

ª,

?e

!ª

a

Son édi,tion des Novelas egemplares n'est plus I'beure actuelle une
º?.~veaute. Chacun a pu la manier et l'apprécier. Peut-etre y a-t-il
de¡a sous roche quelque suite au Libro de los plagios. Ce n'est pas
dans le Bul/etm hispanique qu'on la trouvera.
Daos u~ court et mordant prologue, l'éditeur exptique ce qu'il
enlend Catre: donner un texte authentique et en éclaircir le seos.
d'abord par une bonne ponctuation, et ensuite par les notes conve~
na bles.
Pour réaliser son premier objet, il n'avait évidemment qu'3. •
Lenir a l'édilion _prínceps (~fadrid, Juan de la Cuesta, i6i3); m,ú: ~:
:o~trefayon ~e ~1~bo~ne, 1614, n'était pas 8 dédaigner, tout au moins
a htre de cur10s1te, s1 ce n'est pour les acnendements possibles, ce qui

pourtant parait bien le cas parfois : nous ne savons pas, apres tout,
dans quelles conditions celte contrefaQon a été exécutée. Ce qui
est sllr c'est que R. J. Cuervo l'avait délibérément écBl"tée pour
l'établissement de son excellenle édition de la Bibliotheca romanica
(1908).
Pour l'éclaircissement du sens 1 nul doute que la ponctualion (souvent &amp;i mal comprise dans les impressions. du temps) une fois établie
d'une facon rationnelle, iL reste encore a faire comprendre nombre
d'allusions, de tournures désuetes. Cervantes est clair ... a condition
de connaitre la langne de son temps, et les choses dont il parle. Si
vraiment il y a des gens qui le comprennent sans l'aide d'un cocnmen·
taire (comme il semble ressortir des railleries de M. Hodriguez Marin)1
c'est qu'ils connaissent tout ce qu'on peut savoir sur l'époque de
Cervantes et le pader usuel de ses premiers lecteurs . Ce sonl des as.
Qui done chez n0us peut se v;inler de comprendre tout Molihe?
Il serait bien étonnant que les Espagnols eussent le privil8ge delire
comme cela leurs classiques, a livre ouvert. M. Rodríguez María
n'avait done pasa se tourmenter sur l'utilité de son travail: elle étail
indéniable.
La Colleclion des Clásicos caslellanos, en principc, comporte des
ceuvres entieres mais non forcément toutes les ooavres d'un meme
écrivain. M. Rodrígt~ez Marín a done été amené 8. fai,re un choix parrni
les Novelas. 11 a pris La Gilanilla, Rinconele y Cortadillo, La Ilustre
fregona (t. 1), El licenciado Vidriera, El Celoso exlremelio, El Casamiento enga,ioso et El coloquio de los perros L. llJ . füen a dire a ce
choix: les trois premiCres et le Coloquio sont les quatre chefs-d'ceuvre.
Cuervo, qui n'en avait pris que cinq, avait choisi les mémes, sauf la
Ilustre fregona et le Vidriera; et c'est bien ce dernier que, pour ma
part, je sacrifierais le plus volontiers. Je regreLLe, en tout cas, que
M. H.odrígue1. Marín ait dtl rnettre de cóté par exemple La Española
Inglesa, oll M. ~- González Aurioles nous a fait entrevoir des indications autobiograpbiques intéressantes sur Cervantes (cf. Bull. hisp.,
191 4, p. 121), et qui, par son caraclere romanesque, tranche assez
nettement sur les autres. Il sera bien facile a M. Rodríguez Marín de
parer, pour un tome ll[, cetle sacrifiée, ainsi que les autres Cendrillons
restées au logis.
·
Bien que la collection des Novelas ejemplares n'ellt pas eu son
Clemencia, elles n'étaient pas toutes restées sans commentaíres. El
Casamiento engañoso et le Coloquio de los perros avaient été édités par
llf. Ag. González de Amezúa ( 19a), dont M. Rodríguez Marín ne se fait
pas faute de proclamer le mérite etd'utiliser les remarques. Cela ne veut
pas dire que lui-m8me n'a pas su trouver quelque chose ajouler:
sur la tangue, par exemph~, a propos de prometer= asegurar, ajar
""" ahajar, que non debiera, acabarlo con ella, se comenzó a santi-

a

•

�156

BULLETIN BISPA.NIQUE

BlBLlOGIIAPHIE

guar, etc. ; sur les usages, tel celui des costumes lu xueux pour
les voyages, etc.
Pour le commentaire du licenciado Vidriera, M. Rodríguez
1\tarín s'est aussi trouvé devaneé, mais d'un an seulement, par
M. Narciso Alonso Cortés, qui, daos la Biblioteca &lt;&lt; Castilia 1), avait
publié en 1916 (lmpr. Castellana, Valladolid), cette nouvelle avec un
prologue et des notes. Tout en déclarant qu'il lui était difficile
d'ajouter quelque cbose de nouveau et de substantiel, M. Rodríguez
Marín a encere su ici instruire le lecteur gr.ice a sa connaissance soit
de la tangue, soit des faits auxquels Cervantes fait allusion . On ne
peut que lui savoir gré de faire remarquer (p. g), a propos de la ler;on
de Tormes que donne 1613. au lieu de del Tormes (1614), que« de
ordinario no se ponía artículo a los nombres de los ríos 1); p. 1 1, que
Jelice et infelice &lt;&lt; fueron comunísimos en prosa )) 1 (comme interese
du reste); p. 1J, que « de la cuesta de La Zambra 6 de zqmbara,
también hizo mención Vicente Espinel. .. »; p . 18, que marchar la
vuelta de équivaut a caminar hacia, ou dirigióse a (M. Cortés dita lort
&lt;1 lo mismo que volver))); p. :J5, que olvidarsele ... de est fréquent
dans Cervantes, comme acordarse/e .. .de; de meme quedando úe
(p. ,6), determinar de (p. 38); p. ,8, que tiempo de mutación signifie
les jours caniculaires (ce qu'avait oublié de dire M. Cortés), ele.
Quand M. Cortés avait mis la note el l'exemple utiles, M. Hodr.íguez
~-larín emprunte la note, non sans signer le reyu; mais il a parfois la
coquelterie de fournir un autre exemple: pour envite (p. 16), il cite le
Quijote; M. Cortés avait cité Espinel. 11 ajoute rl'autres textes a propos
de coches (p. 5o) .
M. Rodríguez Marin a naturellement profité de quelques corrections
judicieuses, - telles que celle (p. 63) de retablos pour re/ralos ( 1613)
ou teatros (1614), - apportées au texte par son devancier. Celui-ci
imprimait, conformément aux éditions 11 venga la macareta, li polastri,
etc. 11, mais observait en note que &lt;1 la palabra macarela del original
parece corresponder a maccatella ... » M. Rodríguez Marín imprime
décidément macatela. U reprend pourtant venéficas (p. 34), au lieu
de veneficios (1613 et 1614), admis par M. Cortés, qui pourrait dire
qu'il y a la un trape bien populaire. Pas plus que M. Cortés, qui
pourtant déclareque la correction exigerait t( que era )1, il n'a corrigé,
p . 48, (( que eran las de sus damas» ; il sernble en effet que que eran
se ra pporle a manos.
L'édition princeps a été généralement suivie par l'un et l'autre
édileur, mais celle de 1614, dont ils révoquent taus deux en doute
l'authenticité, leur a pourtant suggéré quelques modifications a la
premiere. P. 17 1 il me sernble que M. Cortés a raison de subslituer
poner, et non ponerse (16 •4Y, a poder (1613), puisqu'il y a déja se (se
babia de sentar). P. 31, M. Rodríguez Marín a raison son tour de

a

supprime-r viagero, (Jui n'est ni dans ,6i3 ni dans 1614, el d'emprunter a cette derniere la levan cinta au lieu de tinta (p. 58).
ll reste peul-Ctre des obscurités éclaircir. M. Cortés ne nous diL pas
oll esl le sel de la répartie de Tomas Rodaja certaine rope,·a de Salamanque: 1t Filia: Hierusalem, ele.»; M. Rodríguez Marín nous dit : 11 lo
defilios vestros quería decir que no lo eran del marido». Je croirais
plutót que le malicieux licencié fait allusion 3 l'origine juivc de celte
marchande d'habits. - Que veut dirc exactement (p. 47) « que es ver
a un poeta destos de la primera impresión.'»?
Les détails que je viens de relever montrent assezque laconcurrence
de ~l. A. Cortés, assurément redoutable, n'a pas gené M. Rodríguez
Marin et ne rendra pas négligeables ses éclaircissements au Vidriera.
Ces memes d~tails donneront aussi une idée de ce qu·esl le reste de
son édítion.
Pour la Gilanilla (t. 1, 1914), il a bien pu consulter un article de
M. Corlés, paru en 1908, et qui fait voir dans le romance de Preciosa
une actualité concernant les relevaitles de la reine a Valladolid; mais
il a laissé au meme érudit, plus intéressé, il est vrai, a l'histoirc de la
capitale oU il professe, le plaisir de découvrir daus les Fastigimia de
Thomé Pinheyro da Veiga un commentaire des plus curieux (cf. Bull.
hisp., 1918, p. 194).
Du Rinconetey Cortadillo, M. Hodríguez Marín avait déjil donné une
édition critique, laquelle il renvoie de temps en temps (Se-villa, 1905)
le lecteur désireux d'une plus abondante illustralion (cf. Bull. hisp.,
1906, p.116). El celoso extremeño lui avait suggéré un travail tendant
a l'identification du héros, en réalité débordant aux alentours : El
loaysade &lt;1el Celoso extremeño» (Sevilla, 1901). Enfiñ.. une étude sur
La ·segunda parte de la vida del Pícaro (Revista de Archivos, 1908)
avait exploré les almadrabas de Zahara, oll le Carriazo de la Jiustre
fregona acheva son éducation du picaro.
En fait, le commentateur du lJon Quijote était assez bien désigné
pour éditer les Novelas de Cervantes et donner au lecteur les lumieres
indispensables. Mais sa connaissance du parler populaire, en parliculier du parler andalou, est peul-etre ce qui l'a le mieux servi
et inspiré.
11 m'a paru intéres'sant de voir comment ont été lraitées les difficultés du texle par Cuervo et par M. Rodríguez ~tarín. Pour le
Rinconete, ce dernier a eu d'ailleurs dans plusieurs cas l'initiative de
la correction, daos son édition critique de 1906 a laquelle Cuervo
se reporte. De mCme pour un passage du Celoso extremeño.
La pluparl des conections apportées au texle de 1913 par Cuervo
(voir son prologue, p. 1 7-24) se retrouY.ent .dans le texte de la Lectura,
qui toulefois maintient"": l, p. 174, magate (Cuervo, p. ll5, mogate):
U, p. 269 « háceme la barba» (Cuervo, p. :J21, &lt;( hazme la barba ))J ¡

a

a

a

1

�Bl'Lf,ETIN HISPANIQUE

p. 287 1 tt de otros muchos pecados otros J1 (Cuervo, p. 229, supprime
le second otros); p. ,98, Porineos (Cuervo, p. ,35, Pirineos); p. 331
« santo Brial 1) (Cuervo, p . 253, u santo Grial ll). Dans plusieurs
cas M. Rodríguez Marín défend la lei;on par lui conservée: on en
jugara; l'hésitation y est possible, contrairement a ce que pensait
Cuervo.
D'autres corrections ont été proposées par ce dernier avec des
réserves. M. Rodríguez Marín maintient, I, p. 90 1 allende (Cuervo,
p. 75, alinde, bien séduisant, surlout avec la référence de Correas que
lui-mBme apporte)i ~ - 111 u a ti está)) (Cuervo, p. 87, « a ti te está»);
p. 148, c1 en el piadoso lugar 1L (Cuervo, p. 104 1&lt; en el Pedroso,
lugar ... &gt;); II, p. 107 1 asestó (Cuervo, p. r48, acertó correction de
Rosell). P. 3,6, M. Rodríguez Marín juge inutile l'addition de
por distinguirlo} que Cuervo (p. 250) avait cru, apres Clemencín,
nécessaire.
Avec Cuervo (p. 94) M. Rodríguez Marín lit (!, p. u4), pues la
recompensa de habérsela vuelto mayores albricias merecía» au lieu
de recebla. La correction, nous dit Cuervo, date du xvn" siecle et n'est
pas satisfactoria . En eífet. Je comprendrais recebía dans le sens de
11 comporlaiL )) et le maintiendrais volontiers, car merecía est un
pauvre amenclement. P. 116, Cuervo imprime: ({ el que, cuando
alguno de nosotros va -!J.uyendo por la calle . . . uno se pone en medion,
admettant ainsi une correclion ancienne, car 1613 n·a pas alguno;
,\1. Rodríguez . Marín remplace alguno par uno, qu'il supprime devant
se pone, ce qui rend la phrase claire, avec el que sujet (1, p. 177),
P. 138, Cuervo avait adopté la correction de M. Rodríguez Marín dans
son Rinconele de 1905: ua estas y a otros peores semejantes», (Lec•
lura, I, p . .2j8). P. 2.29, Cuervo avait corrigé 11 vuessa merced nen ltes
merced»; M. Rodríguez Marín supprime tout simplement vuessa (11,
p. ,86).
On voit qu'iJ reste, pour les nouvelles incluses dans la collection de
1a Lectura, assez peu de lei;ons sur lesquelles il n'y ail pas accord avec
le lexte de la Bibliotheca romanica; et pour celles-lil il est dilllcile
de trancher.
G. CIROT.

A. C.

Pires de Lima, Tradi9oes populares de Santo Tirso, separata da Revista lusitana, (vol. XVIII), Porto, 1915.

C'e,t en réalité dans le vol. X.Vil (1914) de la Revista lusitana
qu'ont paru les deux articles réunis daos ce tiré a partj une suite
a d'ailJeurs été donnée non seulement dans le vol. XVIII, mais aussi
dans les trois suivants .
L'auteur s'est attaché a recueillir les traditions populaires de Lrois
paroisses, Arelas, Palmei ra, el S. :\iartianho de Bougado, mais il ne
s'est pas enfermé strictement dans ce rayon.

159

klRLIOGftAPlltE

Daos sa premiere série cj'articles, parue daos les vol. \ \'11-\Vlll,
il a adopté les rubriques suivantes: formules et pratiques pour guérir;
amuleltes 1 bons et mauvais augures; sorcieres, sortiléges, mauresques
enchantées; superstitions di verses; provet'bes et expressions populaires; romancero ; cancionero; prlercs; coutumes.
La :¡" série reprend les m~mes titres, en ajoutant Janeiras e Reis
(noels); priores ironiques; légendes et récits; fables.
On voit qu'il y a, lil une mine de renseignemenls. Je ne releverai ici
que le romance de D. Carlos, qui n'est qu'une nouvelle forme du
lheme de la jeune filie qui va a la guerre, dont M. José Augusto
Tavares a donné deu:x. autres rédactions du Traz os Montes (Mac;mres
et Vinhaes) dan, la Revista lusitana (t. VIII), et sur Jeque! M•• Carolina Michaelis de Vasconcellos a trois pages pleines d'indications dans
ses précieux Estados sobre o romanceiro peninsular, Romances velhos
•m Portugal, publiés dans Cullu1·a española (1907-1909), complétant
ainsi le Tratado de los romances viejos de Menéndez Pelayo (t. 11,
p. 511) . Celui•ci en a reproduit du reste la seule rédaction entierement castillane dans son Suplemento d la u Primavera y flor de romances »de Woif (t. X de !'Antología, p. 119), ainsi que la rédaction mi-cata•
lane mi-castillane publiée déja par Milá. La rédaction castillane avait
été recueillie par D. Juan Menéndez Pida!. Menéndez Pelayo comptait
neuf variantes du meme theme, et on le relroQve dans le romancero
judéo-espagnol. M. Pit·es de l,ima note que la jeune filie qui lui
a fait connaitre ce romance lui en a donné sous forme de récit, en
prose bien entendu, une partie ainsi que l'épilogue. 11 oignale
enfin une autre variante
Montalego 1 sous le titre de Leila Mar•
ques . On sait que les différentes formes portent chacune un nom
particuJier. M. Pires de Lima donne une autre variante, sous le titre
D. Martinho, dans le vol. XX, p. 15. M. Cláudio Basto en donne une
de son coté, sous le titre de D. Carlos de Montaluar, dans le vol. XVll,
p. 57. M. J . M. de Cossío en a publié encore une nutre depuis dans le
Boletín de in Biblioteca Men.éndez Pe/ayo,
p. 71.
Ce seul échantillon du recueil des Tradi9óes d, Santo Tirso montrera l'intérl\t du reste, en ml\me temps qu~ l'attrait et J'importance
de la Revue si vaillamment et si consciencieusement dirigée par le
grand savant qu'est M. José Leite de Vasconcellos.
G. CIROT.

a

•~'º•

Boleiín de la Bihlioleca Jlenéndez Pela.yo (año 1, 1919).
Ne serait-ce que par un sentiment de vénl'fation polir le souvenir
qu'elle évoque, et de reconnaissance pour la fondation dont elle est
l'organe, celte revue méritait un~ bienvenue toule spéciale. Elle le
mérite aussi par l'intéret et la valcur des articles par lesquels elle
a \l,ébuté.

�160

.BULLETlN Hl SPAIHQUE

Citons d'abord Algunas omisiones del Qicionario de la A.cademia,
pa_r Ednardo de 1:f-uidobro,

a qui

nous devons un petil lexique

tres

ut,le, Palabras, giros .Y bellezas del lenguaje popular de la Montaña
(Santander, 1907); Un retrato de Fernando Vlf par Uoya, et Iglesias
de la .l!óntaña (San Andrés et Santa )faría de Cayón , San Miguel de
la Penilla , avec planches), par Elías Ortiz de la Torre· Santa María
de Piasca (ms. de 1519, faisant parlie d'une coHection d e plus de cent
volumcs relatifs auX églises et monasteres de la Montaña: c'est un
inventaire des biens possédés par le monasLere de Santa ~laría lors
d'une visite de l'abbé de Sahagúo a la date ind¡'quée), par Tomás
\laza Sola.no; - los papeles de Quadrado (D. José María Quadrado,
dont l\fenendez Pelayo cite souvent le nom , par exemple a propos de
Ja danza prima , Anlologia , t. X, p. 15 , et dont les papiers sont en
possession de sa bibliotheque); - Retrato de Don Pedro de Ceba/los
Sáiz (par Velázquez? avec reproduction), par OctavAo Bianqui et
Anníhal G. lliancho; - Los primeros versos de NuñeZ de Arce, par
Gerardo Diego Cendoya i - Sancho de Muñón. Documentos para su
biograjia (il s'agit de l'auteur de la Tragi-comedia de Lisandro y
Roulia), par Am:-ilio Uuarte; - La influencia de las ideas tradicionales en el arle de Pereda , par John van Home (traduction d'un arlicle
paru daos Jes Pub. of lhe Modern Lenguaje Association of America,
mars 1919).
Deux publications se détachent sur cet ensemble dója estimable. La
premiCre est intitulée Un nuevo poema por la móderna vla , par Miguel
~rtigas_. C'est l'édition paléographique et, annotée d'un po6me casL11lan, mcomplet par le milieu , et copié par une main du XIV SiCcle. ll
est en strophes monorimes de quatre vers qui se décomposent chacun
en deux oclosyllabes , ce qui en fait un type spécial du mesler de
ele.recia. lnspirée par le De contempla m.undi du pape lnuocent lll,
qu'elle suit a peu pres chapitre par chapitre, cetle reuvre esl anonyme, mais l'auteur s'intitule maestro et devait avo ir re&lt;;,u lei ordres.
Le litre latin est Liber de miseria hominis.
L'autl'e publication cst due )1. José María de Cossío: Romances
recogidos de la tradición oral (en la Montaña). Ce sont des romances
recucillis dans la vallée de Tudanca 1 arrosée par le ~ansa , familiere
aux lecleurs de Peñas arriba. A noler surtont une variante du
romance du Prisonnier, sur lequel il ellt fallu renvoyer aux Estados
sobre o romanceiro peninsular de M"' Carolina de Vasconcellos (Cultura española, 190¡-1909, p. 177-181 ); une du Gerineldo, dont il y a
de nombreux exemplaires dans l'Antologla de Menéndez Pelayo(t. VII 1,
p. 28'.i ; lA , p. 140,318; X, p. 32 , 16.2) 1 et oü l'éditeur releve entre
autrns traits l'expression inédite t&lt; mi camarero florido»; puis un
romance sur Bernardo del Carpio, pour lequel M. de Cossío renvoie
au Tratado de los romances viejos, non· saos faire quelques Considéra1

8

a

8

l'ITBLTOGRAPHTE

tions inléressanles; en fin une vel'sion du romance de Doña Angela
donl l'A ntologia (X, p. 136) &lt;lonne une version aslurienne , avec
variante dr Goviendes (Colunga), et qne M. C:ossío préfere U cette dernit're version ainsi qn'/1 la versinn calalane de ,1u.t.

G. r.moT.
Spanien, Zei/sclll'ijl für Auslandskunde, Orgcm des Verbandes
Deulsthland-Spanien, hrgg. vom ibero-ameríkanischen TnstiLul. - Hamboul'g, 1919, fase. /¡; 19-20 , fase. 1-2.
Sommaire:
1919 fase. ~lV. O. \.Vestermann: CEuvres de paix hispano-allemandes en temps de guerre, A. L. Mayer. Le sculpteur Francisco
Gi ralle. - E. Schafer. Fernand Cortes et la conquele d u Mexique. F. ~uypers. Une excursion a Tanger (été 1914). Nouvelles du monde
économique. - Nouvelles littfraires , t artistiques, scientifiques. ~ou vel lrs publications.
19?.o rase. 1-:1. A. Castro (Madrid) : ProgrCs de la science dans
J'Espagne contemporaine. - M. Artigas (Santander): Un poeme espagnol inconnu du Moyen-Age. - A. Salaza (Madrid), et ReifT. L'année
musicale 1918- 19 a Madrid. - G. Richert (Munich) : Tableaux
espagnols daos les musées allemands. - Nouvelles économiques, etc.
Tous, sauf la publication de M. Arligas, articles de vulgarisation.
~ous avons déj3. noté le fait. Spanien veut etre surtout un organe de
grand public, avant toul un agenl de la pénétration pacifique allemande. L'article le plus intéressant a notre égard est celui de Weste·r mann. R.ésumons-le. Alemania vendrá, l'beure de l'A.Uemagne sonnera, dis.ent les germanophiles d'Espagne, plus convaincus que les
Allemands. L'auteur a vecu en Espagne pendant la guerre eL s'est
occupé tres activemenl du rapprochement germano-espagnol. Il nous
raconte la créalion et le fonctionnemenl de l'OOuvre de secours aux
prisonniers de Barcelone 1 fondée en 1915. Cette ceuvre rec;ut de nombrPnx dons d' Espagnols germanophiles et« archi•germanophiles » 1 el
disposa mensuellement d'un budgetde 5.ooo pesetas. Au total, recettes
de ¡00.000 pesetas, envoi de 80.000 colis aux prisonuiers allemamls
des pa~·s alliés.
Pendant l'hiver 1915-1916 1 on institua des séries de cours et coníérrnce:'- i . Barcelone. Conférenciers de nationalité allemande, quelques
Espagnols parlant allemand. L'hiver suivant, nouveau progres. Les
cours sont donnés en allerñar::d, espagnol et catalan. 11 s·y organise
une ligue german&lt;respagnole, les Amicbs de Germania, un comité
composé de trois Allemands el trois Espagnols, une sooiété de conférences. cursos de ex.tensión universitaria. L'hher 1917, il y eut

�BULLETlr. HISPA.NIQUE

Bl8LIOGRAPHIE

16 conférenciers espagnols, ,Q allemands; par conséquent 30 confé~
rences, dans les plus beaux locaux. Puhlic tres nombreux plus
d'Espagnols que d'Allemands. L'année d'apres, nouvelle sé;·ie de
cours, la plupart en espagnol, cours de propagande. De plus, séries
de com·s fermés , cursillos, avec public restreint, visites aux musées
et bibliotheques .

étrangCre de l'Institut ,ibéro-américain, le Cuide en pays étranger
(Amérique du Sud).
Les résullats de cette activité ne seront visibles que plus tard. Des
mainlenant, nous avons le devoir, nous, d'ouvrir l'reil. Le Lravail de
contre~offensive fram;aise est en bonne voie et en de bonnes mains.
A nous de suivre l'exemple allemand, en sonlenant, de nos rangs
serrés et résolus, ceux des nOtres qui mCnent le bon combat.
J.-J .-A-. BERTRAND,

a

Au printemps de 1918, se crée
Barcelone la Société germano~
espagnole, donl le but fut de développer les relations intellectuelles
des deux. pays. Cette société compta, en quelques semaines. plusieurs
centaines de membres. A Tarragone se fonda lout de suite une filiale
do~t le, maire prit Ja présidence. Les cours publics ouverts pal' celt~
soc1été a Barcelone, cours de langue allernande destinés aux ou vriers
et petits employés espagnols, compterent dCs la premi8re année plus
de 100 participants.
La paix a fait ~uelque tort a ces inslituti~ns, mais l'auteur compte
sur la collaboral1on des sociélés hispano-allemandes d'Espagne et
germano-hispaniques d'Allemagne.
Dans le mCme domaine du rapprochement inlellecluel des deux
pays, signalons: 1° La rep1·ésenlalion de piCces espagnoles en Allema~ne, Los intereses creados (en lraduction) de Jacinto Benavente,
Vienne et
Berlín, La Ciudad alegre
confiada et El úllimo
minué, du meme auteur BerJin ·
'
'
'
:lº La création d'un prix de 1.000 francs a l'occasion du centenaire
de Cervantes. et de médailles en faveur des meilleurs travaux relatifs
a I'Espagne ou l'Amérique latine;
3• La publication de Deutsche IVarte ( Atalaya alemana), revue
commerciale hispano-allemande, hebdomadaire, organe de l' Union
économique allemande, section espagnole :\ Barcelone;
/4' La publication de la Deutsche Zeitung.für Spanien, birnensnelle,
Barcelone, de caractere tres varié;
5• L'inLér!\t que l'on prend en Allemagne au développement de
l'enseignement de la langue espagnole.
Les Allemands s'inléressent ii. toutes créalions de sociétés d'études
scientifiques ou de travaiJ économique,
toutes publications espagnoles d'ordre éconornique ou politique. lis se préoccupent des points
de frotlement et des possibilités de conílils futurs entre l'Espagne el
la France. Une bjbliographie tres abondanle, tres riche el remarqua~
blement renseignée (signée F. Krüger), oriente le lecteur allemand
sur les publications les plus importanles relatives soil aux choses et
gens d'Espagne, soit aux rapports intellectuels entre l'Espagne et
l'Allemagne, soit aux progres de l'hispanoiogie aUemande .
D'autres pubLications completent cette revue : la Cultura latinoamericana, revue trimestrielle, destinée a l'Amérique du _Sud , la
Bibliothek der Cultura latino-americana 1 les ou vrages de poli tique

a

a

y

a

a

163

Soasa Vilerbo e a sua obra, notas bio-bibliographicas por Víctor
Ribeiro, Lisboa, Castro Irmiío, 1915 . 253 pages.
Parmi les érudits portngais de la derni6re génération , il n'esL pas
de figure plus respectable que Sousa Vilerbo. Sa vie nous apparait
comme un exemple de labeur probe et désintéressé. Son ceuvre
embrasse toutes les formes de l'aptivité nationale. On trouvera dans
le livre de M. Victor Ribciro un essai biographique tres complet,
accompagné de deux bibliographies, l'une qui suit l'ordre chronologique, l'autre qui groupe les publications par ordre de matieres. Un
syst6me commode de renvois avec numéros permet de les utiliser
concurremment. On peut considérer ce travail comme définitif et
comme indispensable. En effet la plus grande portie de J'oeuvre de
Sousa Viterbo est encare dispersée dans les journaux et les revues
sous forme d'articles dont il n'existe pas toujours de tirages 8 part.
En attendant qu'une réimpression les melle a la portée du lecteur
étranger, M. Victor Ribeiro nous fournit les moyens de nous orienter
dans ce labyrintbe .
On lui saura gré d'avoir fait revivre l'homme, sans craindre d'entrer
dans les détails familiers. Nous pénétrons avec lui au sein meme du
peuple 1 dans un milieu des plus modestes 1 auquel Sousa Viterbo dut
ses meilleures qualités et donl iJ euí le bon esprit de ne pas rougir.
De ces laboureurs de Rebordóes, de ces meuniers de Valongo, de ce
monde de petits commeri;ants au détail ou débuta son pere a Porto,
il conservait, tout en profitant, comme disait Renan, de la sobriété
intellectuelle de ses aleux, cette lénacité qui caractérise le paysan du
Douro et ce besoin d'action qui résistera meme
l'épreuve de la
maladie. Jamais son goU.t pour la vie simple et le travail silencieux ne
se démentit. Sa vocation s'était révélée, comme chez la plupart de ses
compatriotes, par des essais poétiques et romanesques, bien accueillis
dans la presse locale. On peut étre surpris du contraste entre la liberté
d'une improv-isation expansive et l'austérité qu'il afTectera plus tard
dans ses travaux scienlifiques. Cependant, comme le fait remarquer
1res juslemenl son biographe;jusqu'3. son dernier jour il restera poete.
Au séminaire de Porto , dans les hOpitnux oll il exerc;a la médecine,
au bureau de réd.action des grands périodiqnes de Lisbonne, dans les

a

�BULLETHf HISPnIQl"E

· BJRJ.IOGtHPHIE

proíessions qu'il ne fil que traverser, il étail guidé par la flamme intt'·rieure, par une sorte de foi démocratique, sacrifiant les intéréts matériels a ce qu'il jugeait atre une mission et un devoir. 11 refusa méme
les honneurs officiels par un geste U la fois digne et réservé. II ne se
sentit vraiment a l'aise que lorsqu'il ful nommé, sans avoir Osubir les
conditions du concours, proíesseur a !'€cole des beaux-arls. Déj/J il
comptait parmi les habitués les plus fcrvents des archives de la Torre
do Tambo. On nous le représente les jambes entrecroisées dans unealtitude conlrainte dºata:\ique, faisanl monter le:s infolio el les manuscrits jusqu·a son ceil de myope par un mouvement rl•gtilier el mécanique, tandis qu'il poursuivait, ele la mtme t·crilure serrée, d'interminables copies, dont il ne livra presque rien au public penelant dix ans,
el qu'il nºinterrompail que ponr décocher ll ses voisins et confrCres
en paléographie, quelque allusion mordi;mte oú l'on relrouvait, sous
lo. bonhomie du savanl, l'apfeté du journaliste incisif. Cetle assiduité
devait le conduire au mCme dénouement tragique qu'Augustin
Thierry. Dr-ja ses jambes íléchissaient et lui interdisaient non seulement de mo.rcher mais de se tenir deboul quand survinl la cécité.
Autour de lui ce ful nne conspiration de dévo1Jemcnt. Sa famil1e, des
secrétaires, eles amis désintéressés rencouragerent aexploiter une mine
dont la .richesse n·esl pas épuisée dü: ans apri~s sa mort. Une mémoire
prodigieuse l'aidail a diriger les recherches, a guider les bonnes
volonlés. Sa production n ·en l'ut point ralentie el su1· son lit de mort.
quand, aprCs dix ans d'épreuves, úne pneumonie rétoulfait, il songeait
encare a l'article qu·un granel journal de Lisbonne lui réclamait pour
le lendemain. Une parlie de la gloire de Sousa Viterbo revient a celle
qui fut son Antigone, qui soutinl ses pas chancelants, qui lut, copia,
rédigea , corrigea pour lui, que l'admiration des gens de lettres associa
aux honneurs éclatants que l'opinion di'·cernail a son J&gt;Cre. C'est a bon
droit qu'on a pu écrire, en faisailt allusion a M11 • Sopbia de Sousa
Vilerbo: ti Son exemple prouve de nouveau la capaciti'· inQ,éfinie
d'atfeclion el de sacrifice de la fernme portugaise. i¡ Ríen de plus
édifianl que celte carri8re ol1 les vertus familiales s'associenl ft la
probité du chercheur, au sens délicat de l'artiste.
L'activité de Sousa Viterbo s'est exercée dans les domaines les plus
Jivers. 11 est poele, non seulement 8 ses débuts, mais a sa derniere
heure, quand il appelle la morl pour mettre un termc ses soulfrances.
11 est journaliste et poursuit quolidiennement une propagan de socia le
et républicaine. 11 esl critique, aussi bon juge des conlemporains
comme Diniz et Anthero rle Quental que des vie.ux chroniqueurs. 11
apporte sa contribution aux études camoniennes, renouvellela biogra~ ·
phie de plusieurs classlques et témoigne d'une connaissance trCs
précise de la litté,·ature espagnole. Historien, il s'attache plus spéci:1lemenl U l'époque des grandes navigations et fait la part de )'orienta-

a

lisme . Médecin. i1 retrace l'hisloire des sciences oll ses co111palriote~
ont brillé. Professeur, il veille a la conservatioo des reuvres d'art.
prépare le catalogue des expo~itions rétrospectives, reconstitue la
biographif' détaillée des artistes, peintres el sculpteurs. lfais il est un
domaine 01 1 il ne crainl aucune comparaison, qui lni appartient en
proprei c'est l'hL.:.toirc sociale, celle des professions. Tous les métiers 1
depuis l'humble artisan jusqu·a l'arti~te éminent, défilenl dans ses
onvrages. On en a compté j11!:--q11·1\ 180. Dans cetle foule des charpentiers1 des calfats, des ma&lt;;ons, des laillcurs de pierre, des pelleliers,
des armuriers. des dorcurs, deb gra,eurs, des enlumineurs, des physiciens, des astrologues, des escrimeurs el des typographes, il regne.
a vrai dire, quelque confusion, qui tient surtout a la méthode adoptée
par l'émdit. Sonsa Viterbo avait tracé, entre la science el la littérature,
une démarcation infranchissttble. 11 se défendail, lorsqu'il prélendail
inslruire, du ~onci de plaire. C'est par s)·stCme qn'il a l'enoncé aux
exposés brillants. Ses attaches avec l'école positiviste, ses habitudes
critiques de médecin, une ~orle de pudeur qui le détouraait des
sncces faciles, l'obligCrent a arcentuer avec le temps sa maniere volontairemcnt aride. S'appuyant sur les principes incontestés de la méLhode hislorique, il repoussait les matériaux apportés par les écrivains.
que fausse lrop souvent le préjugé et roplique d'une mise au point
oratoire. ll dédaignait toul ce qui n'est pas le document originnl,
reproduil avec ses graphies exceptionnelles. Et dans l'exposition autant
que daos l'investigation. il restait fidele aux memes scrupules,
redoutant la banalité des transitions et la déformation des cadrrs
systématiques. 11 s'esl, par suite, effacé de son &lt;ruvre, préférant en
général l'ordre alphabétique, la forme du dictionnaire. 'folle part, en
elfet, il ne se croit obligé de replacer dans son ensemble connu ce
qu'il apporte d'inédit. ffoll le caract6re fragmentaire el composite
de certaines monographies. On peut regreller qu-·¡¡ n'ait pas essayé
Jui-meme d'utiliser les innombrable:,; matériaux qu'il accumulait.
Quelles furent les moours, les aspirations, les idées, l'originalité de ces
artisans et de ces artisles donl il s'est fait le biographe iníaligable?
Oans quelle mesure ont-ils contribué.a la formation de la nationalilé,
au progres des institutions municipales, 3. l'évolution de l'art? Quelle
part leur revienl dans la civilisation universelle? On trouvera de q uoi
répondre ces qucstions fondamentales dans la plupart des écrits de
Sousa Yiterbo. Mais il a dédaigné le plus souvent d'en extraire lc&gt;
pilloresque el d'en dégager la philosophie. Cependanl nul n'élait plus
capable de domincr celte vasle matiere, qu'u ne mémoire prodigien!-C
Jui rendait sans cesse présenle sous ses aspecls rnultiples. Or il a,nil
110 plan, une idée directrice, qui répondait a ses conviclions inlim('s,
qui s'accordait avec sa campagne humanitairr de journaliste. Plébéien
de race, il l'était aussi de cO'ur el, comme te!, a,ait la fierté de ses
1

a

�166

16¡

BULLETIN BISPANJQUE

BIBUOGf\APJIIE

origines. 11 voulait, par protestalion contre la gloire des artisles de
premier plan ou des capitaines de haute lignée, réhabiliter la foule
obscure, celle des artisa.ns mécoonus, du prolétariat anonyme. GrAce
Alui toute une partie, et non la moins importante de l'histoire nationale, est sortie de la poussi8re des archives oll elle dormait depuis des
si8cles. Aucune consécration officielle n'a manqué a Sousa Viterbo,
de son vivant ou apres sa mort . Il a connu les honneurs du bronze el
de l'éloge académique. On a célébré sa mémoire de la fay0n la plus
efflcace, en publiant ses ceuvres post.humes. Son influence n'a pns
cessé d'agir, tant sur les étrangers, auxquels il prodiguait, avec un
entier désintéressement, les conseils et les renseignernents, que sur ses
compatriotes dont beaucoup, avec le meme dédain du vulgaire,
s'efforcent de rendre la science peu abordable aux foules. Malgré
l'admiration d'une élite, il n'entrera vraiment dans la gloire que
Jorsque les résultats de son immense enqu8te démocratique auront
élé rendus accessibles, par un travail de simplification et de vulgari ..
sation, au commun des lecteurs. D1,1 reste la popularité, qu'il a
toujours négligée, n'ajouterait que bien peu O ses litres réels. Dans
un domaine oU tout est provieoire, il a su édifier 1 avec un acharnement 8 la tAche dont il est morl, un monument cyclopéen qui
survivra aux dentelles de pierre des chefs-d'reuvre trop soignés.
G. LE GENTIL.

dans une ville qui ful la patrie d'adoption de romanciers comme
Camilo et de poetes qomme António :'&lt;/obre. De plus on se rendail
mieux compte, apres les bouleversements inévitablei pour tout pays
qui fait l'expérience d1 un régirne nouvea.u, et surtout apr8s la derni8re
Lentative monarchiste, du besoin de confirmer, par une réforme de
l'éducation, le sentiment de l'unité nationale et la volonté d'agir en
commun. Ajoutons que le Portugal, depuis qu'il est intervenu dans
la conflagration européenne, est moins tenté de regarder la tradition
comme sus pecte. ll consid8re son passó avec plus d'indulgence et plus
de respect: il a repris conscience de son róle historique.
Certes il est imprudent de juger une revue d'apr8s les deux premiers
numéros, quand ils renferment des articles- inachevés, traitanl de
matieres différentes. On peut se demander toutefois si l'activité de la
jeune Faculté des lellres de Porto est orienlée dans le m6me sens que
ses ainées et ses rivales de Lisbonne et de Colmbre. 11 nous apparait,
a premi8re vue, qu'elle dépasse le domaine de l'érudition pure. Le lon
est donné par un article de M. Leonardo Col'mbra sur 1'induction, qui
tient lieu de préface. La plupart des travaux qu'elle publie ont, malgré
leur précision lechnique, un caractCre de généralilé. Les probl8mes y
s~nt envisagés dans leurs rapports avec la science européenne. La
revue, dans son ensemble, rellete des préoccupations philosophiques
et sociales. Elle se place du reste sous le patronage de M. M. Bergson
et G. Dumas. 11 ne nous appartient pas de suivre taus les collaborateurs sur un terrain oU seuls les spédalistes peuvent formuler une
opinion autorisée. Nous signalerons 1 dans le domaine qui nous occupe,
une étude en cours de publicalion sur les sources historiques du
roman anglais Torren! of Porlyngale et des extraits inédits du journal
d'António Nobre. 11 esta soubaitér que les cabiers de ce poCle, qui
rut le plus sincere et le plus touchant de la dernihegénération. soienl
pnbliés intégralement, car ils nous renseignent a la fois sur sa pensée
intime et sur l'importance qu'il attachait au purisme et a l'euphonie.
~otons encare deux articles conc~rnanl l'histoire coloniale de la
péninsule et contribuant a éclairer le probleme de l'Atlanlide. Le
premier, celui de M. -\.. A. Mendes Correa, discute les résultats fournis
par la géologie, la botanique et l'océanograpbie et aboutit 3. une
conclusion négalive. Le second 1 celui de M. Urbano Canuto Soares,
soul8ve la question des langues parlées par les premjers habitanls des
Canaries. On sait qu'clles difJ8rent d'une He a l'autre et l'on s'est
demandé si c'est une raison suffisante pour contester leur communauté d'origine. D'apres un chapitre inédit de l'historien Gaspa r
Frutuoso, l'archipel aurail été peuplé d'abord par des exilés am.quels
on aurait coupé la langue et dont les descendants furent obligés,
dans chaque ile, de créer de toutes píeces un langage différent, puis•
qu'il ne reslait de l'idiorne primitif aucunc Lrace écrite. Les Saudade I

Revista da Faca/dad.e de Letras da Universidade do Porto, ,,~ 1
el 2. Pol'lo 1920.
Cette publicatión marque une étape nouvelle dans le développement
des études littéraires en Portugal. On les avait longtemps sacrifiées,
pour des raisons politiques, a d'aulres disciplines. L'Universilé conserva, pendant la plus grande partie du xix• siOCle, le caractere que 1ui
avait imprimé la réforme de Pombal qui, par réaction contre le
formalisme des Jésuites et sous ]'influence dC' l'Encyclopédie, se
préoccupail de renforcer l'enseignement des sciences, sans perdre de
vue leurs applications pratiques. ll supprima la Faculté des arts et
c'est en 1871 seulement qu'il ful question de la remplacer. La fondalion
du Cours supérieur des lettres, qui dut son prestige aux travaux
remarquables de TheophiJo Braga, répondait 3 une orientation nouvelle des esprits~ La génération montante se passionnait pour les
études philologiques. On comprit bientót que l'enseignement de
l'histoire littéraire pouvaitavoir une répercussion sociale.De Lisbonne,
centre des idées nouvelles, il pénétraR Co'imbre, si0ge de la tradition.
Au lendemain de la guerre on ne formait 8 Porto que des médecins,
des jurisles et des ingénieurs. De bonnes raisons présid8rent l'an
dernier a la création d 'une faculté des lettres. Elle apparaissaitcomme
le développement normal de Loute université prospere. Elle s'imposai l

�168

Bl ■ LIOGRAPHII.

BULLIT(~ HISP.i.l'IIQt.11

da terra apportent, a coté de celte explication fantaisisle, des éléments
d'une valeur historique indiscutable. L'inlerprétation en •era racililée
par le soin que M. Canuto Soares a pris de rassembler ton• les lémoi-

monaslérfl de San Feliu de Guixola (16o6), par le bénédictin Alfonso
Cano, non signalée dans Muñoz; des copies de lravaux du P. Marlin
Sarmiento, en particulier • sobre el vegetable gallego seyxebra 11; vies

gnages concernant la découverte par les anciens et -

de sainles (mains du xvu· s.); « l\epNlsentaciones hechas por el Excmo
Sr. Conde de Florida Blanca a la Augusta :llagestad de Carlos lerceru
y lo ullimamenle expueslo al actual Soberano Carlos 4•,,, une Hisloire
de Montserrat inédile ( 1847) du P. filgueira; llcgle bénédictine el

qu'on nous

passe ce néologisme indisp,nsable - la redécouverte par les modernes
de l'archipel des Canarios. Cest d'ailleurs le propre de l'hisloire de la
péninsule, au moins a l'époque des grandes navigation:,, de poser de~
prohlemes qui inléressent la civilisation mondiale. On voil que la
/levi.da da Faculdade rle letras embrasse un horizon assez vaste. Elle

reste nationale sans étroilesse. F:lle coordonne, par un efforl de
s~·nthese, les résull.ats de disciplines dilférenles. Elle continue le
mouvement initié par les disciples d'Augusle Comle. Elle combat par
l'exemple le préjugé qui reru~e aux peuples de la péninsule les
aptitudes philosophiques. Ces tendances ne sonl pas enliCremenl
nouvelles. On les retrouverait dans plus d'un article publié Lisbonne
ou
Coimbre. mais elles nous apparaissenl iri plus clairement
affirmées. La nouvelle Faculté des lettres de Porto promel done de faire
oouvre originale. On n'attendait pas moins d'une ville qui a joué un
l'Ole de premier plan dans l'évolution économique, politic¡ue el
littéraire du pa~·s.
(;, LE GENTIL.

a

a

Analecta Montserratensia. \fol. l. Any 1917. Moneslir de Montserrat. MCMXVJII. Vol. 11, An~· 1918. MCMXIX.
Celte publication, qui paraitra annuellemenl, a justifié toul de
suite son utililé par des arlicles d'un grand inléret, parmi lesquels il
convient toul au moins de relever les suivants :

la

(Vol. 1). Manu:scrits de
Biblioteca de ,lfonts,rrat, par D. Anselm
M. Albareda. L'auleur, qui prépare le catalogue des manuscrit, de
l'ancienne Bibliothéque conventuelle, donne.la description analytique
de 71 numéros anciens ou d'acquisition récente, dont le plus, énérabJe
et le plus importanl, premiAre vue, parait etre le numéro 1, le Libre
Vermell, signalé par \'illanueva, sorti par bonheur du mona~tere a

a

l'époque des guerres de l'lndépendance, et rachele en 1885. Enlre
autres textes latins et catalans (xlV• et 'tV~ s.), il contient un Can&lt;:oner
monlserrati qui fait l'objet d'un article8 part: des miracles a l'invocacion de la Vierge per universum mundum (il ne s'agil pas des rniracles
de Montserrat, qui précedent el suivent; comme le premier est celui de
la rhasuble de Saint lldephonse,jc suppose qu·on y retrouve les miraeles recueillis par Gil de Zamora el publiés par P. Fila); &lt;'n loutcas il
serail intéressantde faire connaitreen détail celle colleclion dans une
des cotonnes des Analecta); de rudimentaires trailés de géographie,
d'aslronomie, df" monstruosilés humaines, d·enc~·clopédie (le toul en
deux folios). Parmi les autres manuscrits, je note une llistoire du

Constitution&amp; de l'abbr Cisneros(en castillan. mains du xv1• s.); Céri·•
monial el coutumcs de Montserrat (xv• et tvl" s.); « Exercilium el
devotiones fralris Pelri de Ortega,&gt; (1622): deux livres d'heures du
xv·-,VI· s. avec miniatures; copie des Exercice~ spirituels de sainl

lgnace (dat,&lt;e de Si-ville 16o6; divers e1emplaires de la regle de sainl
Benoit; anliphonaire du xr• s.).
C'est le P. Sui'iol, directeur des Analeda, qui s·est chargé d'i"•ludier,
sous le litre Els cants delt Romeas, lr.s chao l13 de f&gt;Clcrins conlenus
aux folios ,21•27 du Llibre vermell:
Por sa anliguilal és el monurnenl méM venerable que des del !M!gle uv
ens conserva uns canls queja alesbore!I cvcn lraditionals. !Pcr la factura
artística són un lestimonide diverses formes musicals,dcs de la aimplíssima
i unissonal del gregoriá, flns una perfecta polifonia a lresparls, o• tri plum••
passant, oi més, per la forma del ballet, del cánon, de la diafonía i del
Mo.lel Pcr qualque anolació meMdica é~ :el primrr documenl que usa a
Catalunya ccrta ~crminologla musical...
Ces chanls, dont deux en caLalan, sont au nombre de dix.. ll y
en avait s1jremenl d'aulres, puisque Villanneva en reproduit un
qui manque actuellement au recueil. De belles planches accompa•
gnent la transcription lillérale et musicale, et l'étude de chaquc mor•
cea u esl poussée fond, avec une science el un senliment arlislique
qu'apprécieront certainemenl les connaisseuns.
Le o~ Jaume Cullell, chanoine de la Seu de Vich, a donoé sa conlribulion en étudiant cette question : Vinf¡ueren a .Jlonserral monjas de

a

Morlle-Cassino a ,nüjans del segle XV, queslion qu'il résoul par l'allirmative.

Suivenl Te.ct,s calala11s del Llibre, pel 11. P . .\rchiver; Alguns
manuscrit, de l"anliga Biblioteca monlserratina communicats pel
D· O. Ramón d'Alós (d'apres le numérn 13.464 de la Bibl. 'lac. de
Madrid); - Reliqwes ijoies antigues de lfontserrat segons un manuscril recenlmenl rlescoberl ; - Fes/es lipi.ques (il s'agit de la fete encorc
célébrée annuellemenl a ~ontserrat, a la Saint•N'icolas, et rappelant
celle de l'Obispillo, donl Fr. José de la Canal signale, au lome \LV de
l'f:,p. sagrada, la représeulalion aGirone).
Le Vol. 11 conlienl d'abord uu magistral lra..ail de D. .\nselm ~l·
.\lbareda, La impremla de .llonlserrat (seg/es u·-u,•¡. Pour l'hislorique de e-elle imprimerie. les témoignage~ anciens sont rares. Le P.

�HUI.LETL'.\ HISPA'.\IQUli:

RIBI,TOGI\APHIE

Aluareda nol"' que Fr. Pedro de Burgos, A qui est·dü le choix du premier imprimeur (1498) et le premier rétablissement, en i5t8, n'en dit
mot dans son Libro de la historia y milagros hechos a invocacion de
Nuestra Señora de Monlserrate, el pas davantage Yepes, qui agite la
question de l'iníluence exercée par l'Exercitatorium de Garcia de
Cisneros, imprimé Montserrat (l5oo), sur les Exercices de Saintlgnace. C'est au P. Benet Ribas, maine el archiviste du monastere,
ami de Villanueva, collaborateur modeste et désintPressé de plusieurs
érudits du lemps, en particulier du P. Méndez pour sa Tipograf,a
Española, qu'il faut s'adresser pour reconstituer cette histoire; il est
vrai que d'autres travaux, énumérés par le P. Albareda, completent
les données (que des découvertes heureuses ont permis d'enrichir
encore); mais la plupart dt'rivent précisément des renseignements
libéralement fournis pal' le P. H.ibas ceux qui les luidema.ndaient.
L'installation d'une imprimerie a i\lontsel'l'at a-t-elle obéi ala n1!cessité de pourvoir de missels et de bréviaires les dix-neuf monasteres
dépendanl de San Benito de Yalladolid, initiateur de la réforme, et
auquel était atlaché .MontserraL depuis 1493 ~ Et si le choix tamba sur
ce dernier couvent, fut-ce pour des raisons économiques? Mais ces
raisons nous échappent, observe le P. Albareda 1 qui conside1·e par
contre comme.décisif a cet égard le rOle de García de Cisne ros, cousia
germain du grand Cisneros, el neuf fois réélu supérieur par Jes moines.
Les deux: premiers imprimeurs avec lesquels il eut contrat furent Jean
Luschner (décembre 1498-novembre 1500) et Jean Rosembach (16181621), aprCs lequel l'imprimerie fonctionna encare quatre ans.
La description, avecreproductions nombreuses(plusieurs en dimensions idantiques) des ouvrages parus a Montserrat, comprend: ,o les
incunables;~~ les imprimés de 1518•15i6, division qui se trouve correspondre aux deux époques otl les presses y fonctionnerent. Les
incunables sont au nombre de 17 ; le premier est le Liber meditationum Vitae Domini noslri lesu·Christi de saint Bonaventure (16 avril
r499). Le Jlfissale Benedictinum découvert au Chili et su,· lequel il y a
un article dans le meme vol u me des Analecta, doit etre de la fin de la
m8me année. Quelques ouvrages n'ont pu 8tre décrits ou mentionnés
que d'apre, les bibliog,·aphes antérieurs; quelques-uns le sont pour la
premie.re fois : tel est le ca.s pour le Miss ale Benedictin.um el pou r le
Directorio de las horas canonicas e&lt; postrimero de setiebre año de Mil
y qinietos ii.
•
Pour ce qui esl du Directorium (en lalin), sans date, et de l'Exercitatorium (traduit en latín par le P. Francisco de Torquemada), lequel
por le la m8me date que l' Exercitatorio en bastillan, 13 novembre r 600,
les objections du P. Albarnda aux scrupules d'Hrebler (n·· 151 et 235),
qui les oonsid8re comme postérieurs, ne paraittont peut-Blre pas tout
afait convaincantes. Le P. Ribas, auqucl se réff:lre l'érudit bénédiclin,

n'a-l-il pu mal interpréter lui-m6me la dale donnée a l'Exercitalorium,
et traduite littéralement de l'édilion castilla ne~
Parmi les impriinés de la seconde époque figurent de nombreuses
images pieuses. Quant a la grammaire de Lebrixa, le seul ouvrage
profane qui figure dans ce catalogue, le P. Albareda ne parait pas
tout fait rassuré cette fois par la mention tres succinctequ'en fait le
P. Ribas.
Le P. Suñol a collaboré a ce ,olume 11 en donnant un travail,
également des plus instructifs, sur la liturgia deis noslres impresos
(seg/es xv'-.rn'). Le caractere un peu spécial de cetle publication,
qui intéresse surtout les liturgistes, est malheureusement un obsl-aclc
assez sérieux. pour le profane qui voudrait en fairc une analysc
fidele et consciencieuse. Bornons-nous morlestement admirer, et
prendre bonne note pour le cas ol1 nous aurions nous renseigner sur
une question pour l'intelligence de laquelle il faut réellement !trc
quelque peu clerc.
Divers documents completent ce méme volume: Noticias del venerable P. Fr. Bernardo Boi/; Embaixada d'E8p,mya prop la Santa
Seu; L/etra del Rei En Joan f (r3go), etc.
Ces indications donneronl une idée, au moins sommaire, de ce que
sont ces Analecta, auxquels nous ne pouvons que souhaiter longue
vie et bonne récolte chaque année.
G. CII\OT.

a

a

fjl

a

a

a

a

�•

CHRONIQUE
_ M. Ramón ~lenendu Pidal, en verlu d'un usage qui esl loin
d'etre banal en ~•rance, a re~u de l'Université de Toulom;e le litre de
docteur honori.'i causa. A. la cérémonie qui a eu lieu, a cette occasioo·,
le 18 íévrier. l'Universilé de Bordeau1 . invitée a se faire représenter,
avail délégué le doyen de la ~•acuité des Lettres, M. Dresch , qui. au
nom de ses collCgues, donl beaucoup sont hispanisanlll 3 des Litres
divers, a dil la haute estime, ou plulól l'admiration qu'inspire a lous
l'ceuvre du grand savant et de son école. En :;'associanl, comme
l'Université de Paris, 3. celte maniíe:;ldtion, l'Universilé de Bordeau&gt;:.
a monlré que les liens qui rall.achcnl M. \lenénde1, Pidal a l'Lniver~ilé
de Toulouse, le rattachenl a la France enti8re. On trouvera une relation détaillée de celle solennité dans L',lmitié .francu-espaynole,
publiée a Toulouse (2' année)
Le 11 mars a élé inauguré a la ~.,acuité des Leltres de l'LniYersité de Bordeaux un cours libre de langue el antiquilés basques,
professé par M. Albert Léon, docteur es lellres, professeur au lycéc
de Bayonne. M. l~on a expo::;é, dans sa le&lt;r&gt;n d'ouverture, les· travaux
des érudits qui se sonl appliqués a l'étude du basque, des ~·ran&lt;:ais
depuis Luchaire el le prince Bona parle jusqu'a Vinson, des étrangers
depuis Humboldt jusqu'a van i,;ys , Uhlenbeck, Schuchardl el Wcbster.
ll se propose, dans les leGQns suivanl.es, de lrailer du thé.ltre populaire
bas4ue. Le profcsseur a élé suivi avec beaucoup d'atlention el d'inter~l par de nombreux: auditeurs qui l'ont compris, mCme lorsqu'A la
fin de sa l~on il leur a adressé la parole en basque. 11 n'y a pas lieu
d'en etre surpris: Bordeaux a toujours eu une forte colooie basqne,
dont l'existence sutfirait a garantir le succes de cel enseignement .
......-. Une nouvelle occasion de manifester leurs senlimenls envers la
~'raoce a été olferle au• 1,;spagnols par le Congres leou du 31 mars au
4 avril i, Saint-Sébaslien. La présence d'un ministre espagnol (celui du
Travail) et l"accueil, inoubliable aulant qu'inespéré, que nous réservait la populaLion comme les autorilés dan'i la capitale du Guipúzcoa,
a Orio, Zarauz, Guelaria et Zumaya, oll le peintre Zuloaga a fait les
hooneurs de sa pittoresque demeure, onl comblé tous les vamx des
nombreux Fram;.ais venus pour consliluer définitivemenl les deux
~'édérations franc;aise el espagnole deS comités d'enlente. Nous ne
pouvons pour le m,Pmenl que signaler ces belles journées et les mar~
quer d'une pierre blanche.
7 avril 1921.
L.l RBD.lCTJOR ,~\IERI\IKE:-¡: YOREL - fATIO. P. PARIS
G. CIROT. secritairt: G. R..\OET, diruteur•géraat.
Bord•n1.--

lmprimeries Gou:.-OLll,ttOV, rue Guiraude,

1)-'

1.

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                  <text>Fundado en 1898, el Bulletin Hispanique está editado por las Presses Universitaires de Bordeaux. La revista, actualmente, se publica dos veces al año e incluye reseñas de libros y una lista de obras recibidas. Los artículos dan cabida al ámbito ibérico e iberoamericano, sin distinción de época, área o método y se publican en francés y español, así como en cualquiera de las lenguas de la península ibérica. Revista indexada: HCERES, ERIH, SCOPUS y WOS-AHCI.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784789&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Bulletín Hispanique, 1921, Tomo 23, No 2, Abril-Junio</text>
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                <text>Fundado en 1898, el Bulletin Hispanique está editado por las Presses Universitaires de Bordeaux. La revista, actualmente, se publica dos veces al año e incluye reseñas de libros y una lista de obras recibidas. Los artículos dan cabida al ámbito ibérico e iberoamericano, sin distinción de época, área o método y se publican en francés y español, así como en cualquiera de las lenguas de la península ibérica. Revista indexada: HCERES, ERIH, SCOPUS y WOS-AHCI.</text>
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                <text>Cirot, Georges (1870-1946), Secretario</text>
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                <text>Morel-Fatio, Alfred (1850-1924), Redacción</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>��•

BUI,L~TlN HISPA 1QU"E

!'f.__,

(ll'aiN,s, h de ~ é •

-Tome XXIII, 1"21, N- 1

80Ml!!dAIHB

Clror, Yelilán Gonzll• daos la Cbroniqae léonaise . • ••
A. llerel-f• :&lt;:.lal!igue des maDUs¡:rits de M. l\hirel,- Fallo
G.

J. Sarralllt,

~ e s sobra,s du Cádiz d Gaidós . . . • • •

G. Le Gentil Le lllouveineflt mteUeclttel en Portugal. Academia das Sc1eóciu de Lisboa: • • • • • • • • • • • • • •

AN!IALES DE LA FACULTÉ DES LE'.lTRES DE BORDEJ.UX

Vuth# Ceñantes et* Freres Thar ud (&lt;l. ~ot), p. 57.
daiver)dtes et e11UigJle111e11t: Progah,uue d s ~un ~alion
~ de cerlificat pour l'année

rp,, I'· 6o.

JJtlJJ'!Bl&amp;pbie: ln~111igacio11er actrc.r tl.arqaeologro y preh4loria ú,,
la reqwn aalm•ttna por el P e 11,;,ú,r BA¡o6,, {R. R.), p. 61; Ric&amp;BDO V.BJ.ÁIQVJ&lt;z Bosco, )tletü.na A zqhra y /amif'iya (Prosper
IJloard), p. 62; - DVQ.lll! DB BK&amp;Wilm. y ns Au&amp;, Conlribucw,i
ellallio dé la pt!rlOIIIJ del JI/ tiuque
Alba (G. illrot}, p. 661...,
boaE1uo, !\ove/as y novefial (G. C ), p. 68; - T. N,1.n11ao Toll,{
Manual de pronanciaciQn upaliD/a (Q., Millprdet), p. 69; - A. o
LI.Affo Rou os AllPvnü, El r,&amp;, de Caravia (0. C.), p 76.

•

BULLETJN HISPANIQUE

•

G11nv... - Itinéraires de Feruán Gaeúlez, p. , , .

DCP~CTIO.N ET ftlÍ:DACTION
IIC B. •

"'!t--,·~-...-;;,_,..,,, _

QJMlÍE, 'f-..,. b - . , de la. . .e et lllb!nluro ..Nnoleo
-ruvenllf de Toulou99, dor• honorunt-de la Faculté dee LeUrea~

'11. A. IIJOREL-FA"llO m mbrodel"lw&amp;,tu prol'e.,.urau CollrpdeF
dln,ct

ur acljolo1 • l'tcole deo Haui.. E:1~dea.

H. P PAIU!I. meolbre ~ liQIUlu~ror._u,
l'Ar\ ti l'Vnh·__,
blipao1qaea l Madrid

.

attb~logie el d'hlolblre

Borde1u.z.. dJreo&amp;eu,- de l'tco)e d• Btut&amp;. Elll

s.,,.,,,;,.

d,

la páaiquea

111. G. CIKOT. ,,..,_., tft&amp;lldeo bl
facult daol.ellres

a Pul

:-----,-------------BJSLIOiECA CENTRAL.

a

Duwrnr-&lt;MrsAt •
M. G. RADE1\ profe.ueur d"hiltotre ancienaa i l'UrúvenJW
onora.ire de la .Fa ulté de• Lellrea.

U. A. t-;. L
ele Bordeau1,

doy

'

.t p B., lV' SiatE. - Hull. hUpan., XXIII,

1921, 1.

�Anuales de la Faculté des Lellres de Bordeaux
et des Universités du Midi
QUATRIEME SÉRIE

Commune au1 tnirersilés d'Aix, Bordeaux, Montpellier, Toulouse
XLIII• ANNÉE

BULLETIN HISPANIQUE
Paraissant tous les trois mois
sous la direction des Universilés de Bordeaux el de Toulouse

TOME XXIII

1921

Bordeaux:
FERET &amp; FILS, ÉDITEURS, g, RUE DE GllASSI
Lyon:

H1:i.R..1

GEORG, 36-4~,

PA..SSAGR

ns

L'l16TRL-D1su

Marseille: PuL RUAT, 54,.auE P.t.un1s I Montpellier: C. COULET, 5, GaANo'Rus
Touíouse: Énoo.1.RD PRIVAT, 14, !\VE DES A1tTs
lllladri~: E. DOSSAT, 9,

PLA.Z•

os Sun

A1u.

París:
E. DE BQCCARD, I I RUE DE MEDIC!S 1 \'le
ALPHONSE PICARD &amp; FfLS, 82 1 RUE BONA.PAUTE: ,

Vle

�Vol. XXIII.

Janvier-Mars 1921

FERNlN GO~ZALEZ DlNS LA CHRONIQUE LRONAISE

J'ai montré • dans quelle mesure la Chronique léonaise s'intéresse spécialement aux comtes de Castille: 1º par des emprunts au Cronicón de San Isidoro de León, 2° par des passages
qui lui sont propres. L'examen de ces derniers otfre un intéret
considérable.
Arrivons au passage de la Chronique ou il est question de
la capture de Fernán González (II, ¡r):
Huius Ordonii regis anno regni V, era DCCCCX:CVIII, prediclus
comes Fernandus Gonzaluet fuit captus et filii eius in Cironfa, in
ecclesia sancti Andree apostoli, a predicto rege pampilonensi Garsia
Sanctii, et transmissus Pampilem, inde Clauillum, inde Tubiam. Ynde
cum Sanctia eiusdem regis Garsie sorore 1 que prius Ordonii regis legionensis, poslea comitis Albari IIarrameliz extilerat uxor, habens nesciente fratre co1loquium, liberatus est, dato prius eidem sacramento
quod, si eum inde educeret, eam duccrd in uxorem. Quod et fecif.

11 convient de nous y arrcter avec altention, d'abord parce
que l'équivalent ne s'en retrouve pas ailleurs (abstraction faile
des Annales Compostellani, qui n'en reproduisent, je l'ai dit,,
qu'une faible partie); ensuile, parce que nous y voyons
résumé, avec toute la sécheresse, mais aussi toute la précision
qui semble, au moins au premier abord, convenir a un texte
historique et meme le dénoter, le fond essentiel du Poema de
Fernrín Gon:.rílez; enfin, parce que ce morceau, inséré dans la
Chronique au milieu du texte commun aux chroniques diles
de Silos et de Sampiro, semble bien se rattacher aux autres
1. Bull hisp. 1919, pp. 93-102; pp. 150-159 du tiré 8. part(l.a Chronique léonaüe,
Bordeau:1 , Feret, 1920).
L Bull. hi&amp;p. 1919, pp. g3•D4i pp, 150-151 du tiré i part.

�3

BULLETIN BJSPANIQUK

FBR:'fAN GONZALEZ DANS LA CHRONlQUE LÉONA ISE

additions relatives a l'hisloire des comtes dé Castille, et auxquelles nous arriverons ensuite.
Comme les deux autres addilions relatives a la mort du
comle Rodrigo et a celle du comte Diego, additions spéciales, on l'a vu, a nolre Chronique, la capture de Fernán
González est dalée (huius Ordonii regís anno regni V, era
DCCCCXC Vlll}; et il ne peut y avoir de doule sur la date que
l'interpolaleur a voulu marquer, puisqu'il a soin de la préciser en donnant a la fois l'Era el l'année du regne. La date de
955 (Era DCCCCXCIII) pour l'avimement de Sancho I, comme
porte le Sampiro édité par Flórez • ainsi que notre chronique,
s'harmonise bien avec la chronologie marquée par cette derniere pour celte série d'événemenls:

serait done déja d'Ordoi10 IV (el Malo} qu'il serail question.
Mais le P. Fita a maniré« par de tres solides raisons n, remai-que
l'éditeur de ces charles, que le regne d'Ordoño III n'a fini
qu'entre le 3o aoiit et le r 3 novembre 956 •. Admellons que
l'auleur ou l'inlerpolateur de la Chronique léonaise s'est
tro mpé sur les dates; il faul bien faire remarquer toutefois
que les noms d'Ordoño (lll ou IV?) el de Sancho s'enlrecroisenl de bien singuliere fa9on dans la série chronologique des
documenls da tés de 955 a 962. Le Becerro gótico de Cardeffa
publié par le P. L. Serrano, fait figurer, a coté du comle
Ferrán González,

2

Ordoño.

955 . Era DCCCCXClll, avénement de Sancho J.
956. annoque uno regni sui expleto, fuite de Sancho, remplacé par

Sancho.

Ordeno IV « el Malo n.
960. Era DCCCCXCV!ll, cinquieme année d'Ordono IV: capture
de Fernán González .

Ordoño.
Sancho.

D'ailleurs les dates sonl celles qu'indiquent Luis de Salazar
y Castro dans son Historia de /.a Casa de Lara (t . l", p. 48) et
M. Fernández de Bethencourl dans son Historia genealógica de
la Monarquía espai!ola (l. l", pp. 445-6). La dale de 956 pour le
début du regne éphémere d'Ordoiío el Malo lrouverait une
confirmation dans deux charles de Valpuesta publiées par
M. Barrau-Dihigo, (regnanle Domino Ordonio in Legione et
comite Fredenando Gondesalboz in Castel/a/ et confirmerait elle-.
memela date de 957 qui y figure (XV Kalendas decernbres, era
DCCCCLX" V; XIII/ Kalendasjanuarias, erct DCCCCLX'V). Dans
la charle du 1 e, avril 956, qui les· précede dans le recueil de
M. Barrau-Dihigo, et qui présenle a peu pres la meme íormule
(1·eg1wnle rege Ordonio et comite Fredenando Gondesalbii) 3 , ce
1. C'cst bien la date marq1iée dans la 2' comrue dans la 3' éd. du t. XUI de l'Esp.
sagr.; mais peut-étre la ,u a-t-elle la date erronée DCCCCLXXXIII que releve
M. Barrau-Dihigo (Charles de l'église de Valpuesla, Revue hisp., 1900, p. 3~3).
2. lbid., n••XXXIV et X.XXV.
3. Cetle similitude, au surplus, ne prouveraíL rien par elle-m~me, puisque la
charlen• XXXII, qtie M. Barrau-Dihigo atlribue ~ l'année 950 ou 95, et au rCgne

8 et 23 aout 955
23 aout 956
1" janvier 957
14 janvier
l)
23 mars
l)
1•· juin
)l
1" juillet
1•• mai
958

•

Ordoño.

22

juillet

l)

28 janvier 959
))
29 juin
))
4 sept.
3 février 961

Sancho.

'

Ju
l~r

nov.
mars

•

962, etc.

d'Ordoiío Uf, en comporte une semblable. Mais comme la date 950-951 n'est qu'une
correclioo (le te.1.te porle era DCCCCLXXXV ou DCCCCLXXXl/1 selon les copies), on
peu t aussi bien supposer qu'un· X tt été omis: on aurait aiosi l'année 955 ou 957; et
en 957 H s'agirait encare d'Ordofio IV. JI s'y rctrouve les noms de quatre ou cinq des
témoins qui figurent daos les n"' XXXIV et XX.XV, ce qui ind.iquerail assez des
acles contemporains.
1. Bol, de la R. Acad. de la Hist., t. XX.XIV, p. la59. Le P. Fitasignaledes dipldmes
datés du rflgne de Sancho etdu 13 nov. gá6, du 14 janvier 957 (publié par Berganza),
du 13 íávrier 957 (celui que publie le P. Fita lui•ml!me), du ,3 mars 957 (Berganza),
du 1 ,janvicr 958 (E~p. !agr.). Le premiar qu'on puisse atlribuer süremcnt a Ordoiio
el Malo serait du 26 mai 958. 11 es~ ccrtain que tout cela concorderait avec l'indicalion anno uno regni sui explelo de Sampiro·Silos, a condilion d'ajouter un 111. l'Era
DCCCCLXXXXl/1, marquée par ce texle pour l'avenement de Sancho: d'autanl que
le ~6 avril 9Go, ajoule le P. Fila, Sancho dale ainsi : tt anno regni nostri 1111" et de
advenlu Spanie II "; son rllgne n'aurait done bien commencé qu'en 957. Les &lt;, tres
solides raisous,&gt; du P. Fila e:r.igent, en lout cas, que l'on corrige les dates qui ne
s'accommodent pas avec elles.

�4

5

BULLETIN HISPANIQUE

FERNA~ GONZALEZ DA.NS LA CURONIQUE LÉONAlSB

Un tel nottement doit-il s'expliquer et s'amender comme
s'il provenait d'erreurs malérielles? Ne peut-on imaginer un
désarroi bien naturel dans un ro-yaume oll l'usurpaleur n'est
ni parlout ni constamment reconnu, et oll le souverain légitime a pu garder des fideles, surtout parmi les nolaires?

Dans le Diccionario geográfico-hi.s/6rico de la Rioja de Casi miro
Govantes, autrement dit Diccionario geogr. hi.sl. de Esp. por
la R. Academia de Espat1a (prov. de Logroiío), on nous dit, s. v.
Tobia, p. , 92, que « en el volo del conde Fernán González se
no mbra el ria de Tobia »; et p. 193 : « En el voto del conde
Fern án González se nombra así : el rivo de Tubio i&gt; J. puis s. v.
Clavija, que « G"tavijo está expresado en la escritura del voto
del conde Fernán González asi: et Claviggo et ria de Leza ».
L'au teur s"empresse d'ajouter : « Cito este documento por su
anligüedad, prescindiendo de las grandes cuestiones sobre si
~s falso o verdadero ».
Ce document, Morales (Coronica, XVI, 16, 1) et Mariana
(VIII, f), qui semblent d'ailleurs ne le conna1tre que par
l'an alyse qu'en fait Garibay (Compendio, I, 8, t. ]" , p. 52),
l'ad mettent comme authenlique sans guere plus de ,·éserves
que !'historien guipuzcoan. D. Antonio Yepes l'a publié en
appendice (Scriptura XIX) an t. l" de son Chronicon genera/e
Ordinis S. Benedicli. Les passages visés par Govantes se liennen t (p. 5 11) :

Quoi qu'il en soit, nolons la précision des détails qui, dans
l'addition en question, localisent la capture de Fernán González
et de ses 61s : ce ful a Cirueña, dans l'église de Saint-André,
apotre, d'ou il fnt conduit a Pampelune, puis a Clavijo, ensuile
a Tobia .
Si nolre texte dépe.ndait du poeme de Fernán González, ou
tout au moins de la meme tradition, ce n'est ni Pampelune,
ni Clavijo, ni Tobia, qu'il mentionnerait, puisque ces noms
ne figuren! pas dans le pocme, mais Castroviejo (str. 597, 605,
611, éd. Carroll :11.arden), puis Belorado (sir. 665, 68r), oü un
forgeron lui enleve les fers. Ciruefia seul est commun aú
poeme(str. 582, 584) et a notre Chronique •.
Pusieron su lugar do a uistas veniesscn,
Touieron por bien anbos que en &lt;;iruenna fucssen,
De cada parle cinco caberos aduxesscn,
Fablarian e pornian lo que por bien touiessen ...

Fueron pora Ciruenna assi commo mandaron;
Con el cond de Casliella solos seys enbiaron ...
Dentro en Cmlro Viejo al buen conde metieron ...

•

Omnes villas de Riuo de Alesaco

1,

&amp; Riuo de Cardinis, de vertice

aquae vsq; Najara, &amp; de Riuo de lubia &amp; Najara cü iuis villis, &amp; omnes
vill~ de Riuo de Ruegga, Metrano, Bequera, Clauijo ~, rim, de Leza, &amp; riuo
de lubera 3, per horum riuorum omnes villas ex vtraq; parte aqua•
. de vertice vsq; ad lberum, &amp; etiam de Barado, Castro, vsquc sarla
acuta4 1 orones villro ex vtraque parte aquae pcr omnes domus sin•
gulas medidas de vino, &amp; singulos panes in offerla ...

Tornemos en el conde dol auemos dexado,
Era en Castro Viejo en la caree! echado ...
Fues pora Castro Viejo, demando por los porteros ...
Caballeros castellanos, companna muy lazrada,
Fueron a Byl Forado fazer otrra aluergada ..•

Naire Chronique se. trouve done avoir une relation intéressante avec le fameux privilege de Fernán González en faveur
du monastere ·de San Millan: d'autant plus intéressante qu'il

Llegaron de ,·eniJa lodos a Byl Forado,
Aquesta vylla era en cabo del condado;
Un ferrero muy bueno demandaron priado,
El conde don Fernando de fierros fue sacado.

Belorado.

n 'est question, dans ce privilCge, ni de Castroviejo ni de

Alesanco et Cárdenas, au S. et a l'O. de Nájera, et aon loin de Ciruefia .
Ria de Iregua; Medrana sur la rive gauche; Viguera et Cla,·ijo sur la rive
droile.
3. Le Leza e~ le Jubera, qui se réunissent pour se jeter daos l'f:bre.
4. Sartaguda, sur l'Íbre, au N.-0. de Calahorra.
1.

La plupart des localités citées ici et dans les pages suh'antes se lrou:vent marquées roit dans la Carte de France dressée au Dépót des fortifications (feuille XIII), soil
dans la Carte tauri!te de France(feuille XIII), mais les noms y sont parfois estropiés.
Voir de préférence l'Atlas de Coello (Logroño et Burgas).
1,

2.

�6

BULLl!:Tll'( BISPANJQUB

FE!',NAN GONZALEZ DAl':S LA CHR01'fIQUE LÉONAISE

Ce document, Garibay a soin de le dislinguer de I'espece de
pastiche qu'en a publié

On sait de reste que Clavijo est mentionné dans le non moins
íameux privilege de Ramiro I en faveur de saint Jacques
de Compostelle (Esp. Sagr., t. XIX, p. 331) comme lieu de la
balaille livrée par ce roi anx infideles: « pervenimus in collem
qui Clavigium nominalur ». La date de ce privilege serait
l'Era DCCCLXVII, année 829 (cf. ibid., p. 329), soit I05 ans
avanl la dale adoptée par Garibay et Mariana ponr celui de
San Millán (Era DCCCCLXXII, année 934). Mais je ne puis
enlrer ici dans la discussion relative a l'aulhenticité de !'un
et de l'autre docnment •.
Je ferai seulemenl remarquer que dans le second, il est fait
allu sion a nne éclipse de soleil qui dura une heure :

7

~

Alonso de Fuetes en el libro, que escriuió de los Quarenta Cantos ...

dando a entender, que el voto de sant Millian, a que el llama Cogolla,,
otorgó el conde DO Fernan Gon1talez en su señoria de Castilla por esta

victoria, y en la glosa y exposicion del Canto primero de 1~ quarta
parte 2 quiere poner vn privilegio 1 sin data entera, con alguna imi•
tacíon d'el antiguo Romance, que a su parecer, se podia hablar en
este siglo. Es verdad, que en los cosas que despues va tratando sobre
esta materia, pone algunas razones, de las que se contienen en eJ

privilegio suyo, que es el primero d'e\ libro d'el Becerro de Sant
Millian ...
D'autre part, ce meme document, qui est done en tete du
carlulaire de San Millan, Garibay n'affirme pas qu'il ail pour
origine la vicloire de Simancas, a laquelle il ne pense pas que
le comte ait assisté :

Nam in istis fere temporibus talia in terra apparuerunt signa, quod
furor Domini veturus credebatur esse in ea. In era nongentesima

septuagesima secunda XIII!. Kal. Aug. •olis die VI. feria amitlens
lucendi virtutem obscuralü constitit ah hora secüda in tertiam. IIII.
fer. Idus Octob. colorem eiusdem solis multi cognouerunt effectum
palidum, signa magna facla est in coelo 1 vento africo ...

El privilegio, que por razon desta victoria, o por otra qualquiera

que fuesse, dió el conde al monesterio de Sanl Millian de la Cogolla,
que en el libro de Bezerro de aquella casa está escrito en letra bien
crecida 3, con muy largas y copiosas razones, conuertidas en lengua
castellana, tiene al principio estas palabras .. .
1. « ••. puesto en los montes de Oca, i¡ se llamó antiguamente de san Feliz .. . )J 1
note Mariana.
:i.. Je ne puis consuHer aucune des éditions décrites par Durán (Bibl. Aut. Esp.,
l. XVI, p. 685) et Gallardo (n.. :i.269 et -2270), mais je suppose que le Canlo 1 de la
JV• parle n'csl autrc que celui que reprodu it Durán (t. X, n° 69G), el oll, a pres que
Ramiro(I ou ll?) s'est mis sous la protcction de saint Jacques,on rnit l~ coml.cdc
Castillo et le roi de Navarre se tourner vers San Millan:

Y el conde Fernan Gonzalez,
Tambien el rey Don Garcia,

Respondieron : Otro H[!lo,
Muy devoto a maravílla, ~
Hay, que yace en nuestra tierra,

Que san lifillan se decia,
Al cual damos nuestra estado,
porque él nos ampararia ...
3. 11 y en a un du in' siCclc, note FJórez (l. XIX, p. 78) et c'est celui-18. que llerganza a consulté, ainsique Sandoval elle P. ~toret, négligeant l'original, en gothique,
sous prátexle que les • donaciones y escrituras ... del Becerro gothico, como tan
antiguo, estan de calidad, que no se puede h.icer cabal juicio de ellas .• ,, Flórez
ajoute (p. 81) quo le mastro Argaiz eut recours, lui, au Becerro golltico;cf. la note 3
Je la page 280 de la Revue hisp., 1900 (Charles~ l'églis.:de Valput!ta).

Or, notre Chronique ajoute au texte silésien (II, 68) une
date, celle de l'Era DCCCCLXXI, et celle phrase, qui se relrouve,
moins le dernier mol (diei), dans le Sampiro interpolé par
Pélage , :
Tune ostendit Deus signum magnum in celo et reuersus est sol in
tenebras in universo mundo per unam horam diei.

J'ai déja eu l'occasion 3 de dire que celte píuase provient
du Chronicon de San Isidoro, soil les Anales castellanos I pour
M. Manuel Gómez Marlírrez, qui imprime ainsi le texte 4 :
In era DCCCCLXXVII · videlicel die II feria ora llll sic demoslrabit
Deus signum in celum · et versus est sole in tenebris in universum
mundum quasi ora una.
• · Voir les notes despages 112 el 196-198 du t. 111 de l'édilion de l'Hisloria general
de España de Mariana par B. Monfort, Valen ce, 1 787. J.a premiére est tirée des Advertencias de Mondéjar (pp. 77-78 de l'éd.de 1746). Masdcu, bien enlendu lui aussi, considere les deux. documenls comme apocryphes (Hisl. crílica de Esp., t. XII, pp. 140
e t 218). Cf. Barrau-Dihigo, Revue hisp., n• 1 09, p. 64.
2. Cí. Ball. hisp., 1916, p. 143 (p. 130 du tiré b part).
3. Bull. hisp., 1919, p. 102 (p. 15 du tiré a part).
4. Discurso, leido! ante la R. Acad. de la Hist., p. :i.[¡.

�8

8ULLET1N HISPANIQUE

11 semble done y avoir un lien entre ces ditférents textes.
Mais il faut bien se dire que pour créer ce líen, il a pu suffire
d'un emprunt de copiste ou d'annotateur.
El, maintenant, que Fernán González ait été conduit a ·
Pampclune, c'csl ce que consignent également les Annales
Composlellani. Mais j'ai déja. expliqué que ces derniers peuvent
tres bien amir emprunté a notre Chronique.
Dans le Rodrigo, l"itinéraire ditfere a la fois de celui du
Poema el de celui de notrc Chronique; c'est a Bañares que le
comle ful pris lrailreusement, et c'est aTudela qu'il ful conduil;
il n'est pas quesLion de Cirueña:
Et ovo de aver contienda con el Rey don Sancho Ordonnez de
~auarra. EL este Rey don Sancho Ordonnez fizo vistas con el conde Ferr-

nand Gorn;.alez en vn lugar que di&lt;;en Vannarez. E yendo el conde seguro, prissol el rey en enganno. Et lleuolo presso a Tudela de N,tuarra.
Et yazíendo e1 conde presso sacolo donna Coslarn;a, hermana del Rey
don Sancho Ordonnez. Et yaz.iendo el conde en los fierros, tÜrnolo la

infanta a sus cuestas .. Et dio con el en vn monte, e encontraron a vn

•

•Gipresle de ay de Tudela de Nauarra ... El salio del monte priuado ...
(f:d. Bourland,1/evuehisp., 1911, l. \:\IV, p.310.)
C'esl évidcmmcnL un anachronisme que de meltre Tudela
en possession du roi de Navarre a celle époquc. Peut-etre !'auteur du Rodrigo, ou celui dont il s'inspire, avait-il une malice
a cxrrccr contrc un archipretre ou en général contre le clergé
de cetle ville; l'hisLoire peu édifiantc dont le Ferncín González
expose moins sobrement les dé-tails mais ne spécifie pas a ce
point ce héros, serait ainsi dcvenuc une satire presque personnelle. 11 n'y a done pas lieu de s'arreler acelte locali 0 ation du
licu ou le comte aurail été conduit pour etre emprisonné; elle
est arbitraire et tardhe . Au conlraire, le nom de Baí1ares,
petit village a deux licues au nord de Cirueña et a la meme
distance que celle-ci de Santo Domingo de la Calzada, de Bclorado el de Nájera, parait elre une localisation lraditionnelle;
el il est possible au surplus que la capture du comte ait eu lieu
_a Cirueña, mais que la poursuite ait commencé a Bañares. En
d ·autres termes, les deux localisalions ne son t pas i nconciliahles.

f'ER'.UN GON'ZALEZ DA."15 LA CHRON!QUE LÉONAISE

9

Notous que loutes ces localités se trouvenl voisines de la
chaussée qui va de Belo,·ado a Logroño el Pampelune. Cctte
chaussée est ·mcnlionnée dans le poeme (c'est au momenl ou
Fernán Gonzálcz el sa compagne fuient de Castroviejo) :
El camino fran(es ovyerOn a dexar,
YU grrand enQinar,
El conde don Fernando non podia andar,
Ouol ella rn poco a cuestas a llevar.
Tornaron a synieslra por

lis évitent la chausséc pour é, itcr les rencontres et ils passent par la montagne:
Quando se fue la noche el dia quier parcscer;
Enant que ningun omne los podicsse ver
Vyeron vn monte cspesso, fueron se y meter,
Ovyeron alli la noche atender ...

D'autre parl, llañar-es faisait partie de la Junta de Valpierre,
sur laquelle on pcut voir le Diccionario de Govantes (,. v. T'ctlpierre). Or une balaille cut lieu en cel endroil, d'apres le Poeme,
entre Caslillans el Navarrais.
Ayuntaron se en vno en vu fuerte val!Pjo,
Buen lugar pora ca,;a de liebres e conejo,
Cojen .) mucha grana con que liiien bermejo,
Al pye !(' passa Ebro much Jrado sobejo.
Valpyrrel dizen todos, e assi le llamaron ...

Et l\ladoz, s. v. Bwiares, nous apprend que « no lejos de
Bañares, en la llanura llamada de Valpiedra, fueron vencidos
dos mees en , 157 los Navarros ... ". Vatpyrre, Vnlpierre, Val
piedra sont done les formes diJTérenles d'un meme nom, qui
est lié historiquemen l a celui de Baiíares.
11 est vrai que la balaille de Valpyrre, •dans le Poeme, est
postérieure a la capture et a la délivrance du comle: il en est
de mcmc dans la Chronique générale, du moins d'apres le
ms. X-i-4 (Pidal, S 7 16; Marden, p. 15 r ). Mais une autre
batail le antérieure a la capture, et dans laquelle, d'apres le

�10

FERNAN GONZALEZ DANS LA CHI\Q;,JQUE LÉONAISE

BULLETiN HISPANIQUE

Poeme, fut lué le roi Sancho, se serait Iivrée dans un endroit
appelé Era Degollada.
Quando ovo el buen conde su rrazon acabada,
Mando contra Navarra mover la su mesnada;
Entro les en la tierra quanto vna jornada,
Fallo al rey don Sancho al Era Degollada.

Or, comme la note M. C. Marden (p. 217), le ms. X-,-4 porte
(Marden, p. 125; Pida!, S 695) "el
Era Degollada, el es en vall Pirri n el l'auteur de la Crónica
del conde Fernán González, le P. Gonzalo de Arredondo, qui
ful abbé de S. Pedro de Arlanza de 1505 a 1518 (Esp. sagr.,
t. XXVII, p . 54, 2• éd.), ajoute: ce E por la gran matanza y
degollacion que el conde y castellanos fezieron en los
nauarros le mudaron el nonbre y le dexieron la era de
gollada n; il n'y a probablemenl la du reste qu'un grossier
calembourg du a une fausse graphie: Mariana dit (VIII, 5 )
" ad Gollandam oppidum n, " cerca de vn lugar llamado Gol-

a l'endroit correspondant

lada

11

Ainsi Valpierre était lié par deux souvenirs a l"histoire du
comle: cela expliquerait assez la place donnée a Bañares par
le Rodrigo. Une confusion avec Ciruefia, en admettanl que la
capto.re a bien eu lieu dans celte derniere localité, s'admet
aisément. Nous sommes bien la en pays de souvenirs épiques,
en «terre d'épopée }).
Au surplus, précisément parce qu'il n'y a pas concordance
entre les trois itinéraires, on peut dire qu'ils décelent par leur
CJ,au.:uH
_ _ _ _ _ -/J1/Efinir81N¿,,]¾ninf1

... -----------.fH}

-

du Rodd¡o .

_. _ . _ . -/Ch,j . d,M CA_,~ lüN1S,

1) ' ·

1. M.C. Marden cite également Berceo dans son San Millán (1fso3):
Por medio de Valpirri, vn sequero lugar,
Fasta que en Villuvio ovo de arrivar...
Or Viltuuio n'est évidemment autre que le Bilibo dont il est question dam; les vers
précédcnts(texte de Sánchez-Janer, B. A . E., t. LVII, p. 65):
Sopo que sant Felives en Bilibo moraba,
La ora de veerle veer non la cuiclaba,
Non lo metió por plazo nin lo quiso tardar;
Movióse de la sierra, empezós a desprunar ...
11 s'agit du risco de Bilibio, oU saint Félix avait son ermitage, au nord de Haro. Et
poul" y aller de Madrid (pres de Beiveo, dans le barrio de Berceo, a deux lieues de
Nágera, au pied de la sierra de San_ Lorenzo), oU il était né (ibid., str. 3),

Cerca es de Cogolla de parte de Orient.
Dos leguas sobre Nagera al pie de Sant Loreo.t,
El barrio de Berc;;eo, Madriz la iaz present:
Y nació Sant .Millan, esto sin falliment,

le chemin du jeune MillanJtait en effet par le Valpierre. Pour Bilibio, menlionné
aussi dans le privilElge de Fernán González(Termino Cellorico, Villi!Jio, Burde .. . ) 1 voir,
oulre Madoz et l'Atlas de Coello (A.laua), le Dice. de Govantes et le Dice. gcogr.-hi31 .,
de Esp. por la R. Ácad, ~ la Hist., t. Jer, oU. la source de Berceo en cet eadroit cst
indiquée, Braulion: « Dictaverat ei fama esse quemdam eremitam nomine Felicero,
vir11m sanctissimum, cui se non immerito proeberet discipulum, qui tune morabatur in culello Bilibio. Arripiena iler pervenit ad eum. &gt;l (Patr. Iat., t. LXX~
col. 703•4). Seulement Braulion ne dH ni d'oU partit 11aint Emilien, ni par oU n pa 811a,
ni du reste oll il eat né.

/

ensemble une lradition locale. Les divergences marqueraientelles simplement des variantes ou des rivalités de clochers ...
ou de monasteres?
Ni Tudela ni Bañares ne figuren! dans le privilege de Fernán
González.
D'apres le Diccionario de Govanles, le monaslere de Santa
María de Bai,ares fut donné en 1075 a San Millán de la Cogolla,
qui des avant 1020 • avait re~,u celui de San Cristóbal de Tobia;
le chatean de Clavijo apparlenait au monaslere d'Albelda
depuis w33, el Ciruefia, a celui de Santa María la Real de
· Nájera depuis 1052: " Cimniam cum omnibus suis pertinenciis n, est-il dil dan, l'acte de fondation par D. García el de
Nájera '· Peut-on invoque.- les traditions respectives de chacun
de ces trois monasteres pour expliqner celles que refletent
i. En 1014 1 d'aprCs Dom Férotin (Hist. de l'Abb. de Silos, p. 35)¡ saiot Oomioique
Y fu t prieur six mois.
2 . C'est du reste daos les archives de ce cou\'ent que le fuero de Ciruefia était
conservé, selon Moret (Anales de l\'avarra, X-16) cité par le méme Diccionario .

�BULLETl:'i BlSPA:ilQUE
1•

le Poema,

2º

le Rodri{Jo, 3° notre Chronique (et les A11nales

Composlellani)?

L.itinéraire du Poema inléressait Sancta María de Nájera par
Cirueña, et celui du Rodrigo intéressail San Millán de la
Cogolla par Baiíares. Mais celui de la Chronique inléressait
Nájera par Cirueiía, San Millán par Tobia, A.lbelda par Clavija :
cela dn moins dans la seconde partie du xu' siecle. Doit-on
voir la un compromis, une fusion de traditions divergentes?
C'esl possible, maisje ne pnis qn'indiquer ce poinl de vue; el
il esl aisé de constater que l'Hinéraire de la Chronique passe,
en droite ligne et forcément, par Castroviejo, au retonr de
Pampelune et de Clavija . 11 ne fait done qn'allonger celui dn
Poema, qui a pu exploiter de préférence 1111 sonvenir, anlhenlique 011 non, du passage par Castroviejo . Toujours est-il que
la localisalion la plus importante est celle de Cirueiía, commune au Poe,na el

a la Chronique.

J'ai rappelé que le Pocme, suivi par la Chronique générale
(X.-i-4), place daos une chape lle, une« ermita» oü il s'était réfugié, la capture du comte. Or la Chronique léonaise nomme ce
lien saint: « ecclesia sane ti Andree aposloli »; et par Madoz nous
savons que te! élait bien vers 1850 le vocablc de l'église parois-

FERNA~ GONZALEZ DA~$ J,.A CliRONIQOE LÉO;,iAISE

Peut -etre cependant une église ou une simple chapelle
avait-elle élé déja construite ou reconstruile a l'époque ou le
comte castillan fut pris en trahison par le roi de Navarre. C-esl
bien ce que le Poema donnerail a inférer. On poúrrait meme
supposer que ce ful ponr expier la profanalion de cet asile
par son pere que le roi Sancho érigea ce monastere. Mais nous
ne pouvons faire état de telles conjectnres; il est plus prudenl
de ne pas affirmer, jusqu'a. prenve certaine, l'hisloricité des
délail s relalés tant par la Chroniqne que par Je Poeme, el de
nons en tenir a cette simple observation : que sur ce point les
deux textes .sont d'accord et reprodnisent une meme tradilion,
íondée ou erronée.
Dans le ms, 10814 (ancien li-73) de la Biblioteca Nacional
de Madrid, un de cenx qui représentent, pour M. Menéndez
Pida!, la Chronique de 1344, le lieu du rendez-vous et de la
lrahison esl déformé : il devient t;:eruera.
(Fol. 138). Et el conde tomo cinco caüallos de mulas ·, consigo
seys

r;

mas non . de aqllos meiores

q auia

a'ql dia q el puso e 9eruera cuydando
eubi,:tra de;ir. . . ·

syn armas ningunas t fue
ansy coffio lo

q ve'nia y el rrey

siale de Cirueíta, desservie par un religieux du monastere

Santa María de Xájera. Le Diccioll&lt;ll'io, cilant encare le P. Morel
(IX, 4, 10 et X, 1-) rapporle que « el Rey D. Sancho de Pamplonse fun_dó el monasterio de San Andrés de Cirueña en el
dia ,3 de noviembre de la era w10 (aiío 972), repoblando a
Cirueña y dándola fueros».
Au premier abord il semble que la dale de cette fondation
du monaslere de Saint-A.ndré dénonce une erreur dans l"addilion qui nous occupe, puisque celle-ci place dans une église
de Sainl-André apotre une scene qui se serail déroulée en 960
(Era DCCCCXCVIII). On dira que le monastere a pu etre bati
en 972 et l'église exister en 960. Mais l'acte de fondation
du monaslere, en 972, reproduit par Yepes et cité par le
Dicci.onario, porte que le lieu , olim fnil sub imperio pesimorum hret·eticorum habitatum, et a catholicis christianis
deserlum n.

~Iais si Castro viejo esl bien encare l'endroit ou sont condnits
d'abord le comle et ses compagnons, il esl ensuite séparé
d'eux et jeté dans une antre prison. N'avons-nous pas la un
son venir de Clavija 011 de Tobia?
(Fol. 138·). Entonce mando el Rey leuar al conde &lt; los suyos para
Castm viejo r: mandoles dar muy mala prisyon. Et partierO al conde
de los suyos r; lanyaronlo en otra prisi5.

11 est vrai qu·ensnite c·est bien encare a Ct!.stro viejo que le
lronve le comle de Lombardie (fol. 139); c'esl de fa aussi,
natn rellement, que le tire D• San-cha. Taus deux évilent le
cbemin fra119ais .
(Fol. 140 ). Et entorn;es se fueron su camino
fran~s ala mano syniestra por vn monte ...
Ball. hUpan.

~

dexaron el camino

'

�14

' BULLETIN IDSPANIQOE

Enfin c'est

a Bilforado encore que les fers

lui sont enlevés :

(Fol. ,41 ). o ansy llegaron abilforado que era de ally ~erca. Et el
primero lugar-del condado ij partía con nauarra. Et despüs q llegaron
abilforado enbiaron por un ferrero que tiro los fierros al conde . ..

CATALOGUE
DES MANUSCRITS DE .M. MOREL-FATIO

Dans la Chronique générale éditée par Ocampo en 15,\i, on
retrouve Cerueña (f' ccXLvm), Castro viejo (f' ccxux) el
Bilforado (f' ccL').
Enfin dan~ la rédaction que Menéndez Pelayo suit pour
l'illustration de la Comedia de Lope de Vega (Obras de Lope
de Vega. pub/. por la R. Acad. esp., t. VII, 1897), et qui est
celle d'un manuscrit de sa bibliotheque personnelle, c'est
encare á Ciruenna et a Castrovieio que sont localisés ces faits,
ainsi que daos la comedia elle-meme.
Quant aux romances, sur lesquels je reviendrai a propos de
!'Infante de Navarre qui délivra le comte, il n'y a rien a en
tirer, aucun de ceux qui concernent cet épisode n'étant antérieur au début du xvr• siecle, comme l'a démontré M. R. Menéndez Pida! (Homenaje a Menéndez Pe/ayo, t. I, pp. 471, 485, 495,
477, 486, 496). U n'y es! question que de Castroviejo et de
Bilforado.
G. CIROT.

( A suivre.)

J'ai donné a la Bibliotheque municipale de Versailles mes
livres et mes manuscrits. M. Cirot, secrétaire de naire rédaclion, a estimé que, vu les frais considérables réclamés par
le Catalogue des manuscrils des bibliotheques de France, il valait
mieux publier, dans le Bulle/in hispanique, l'inventaire de
mes manuscrits; j'y ai joint ceux de mon ami, H. Léonardon,
mort le 23 novembre 1912, qui furent donnés, comme
les miens, a la Bibliotheque de Versailles, par sa veuve,
M•• H. Léonardon.
Parmi mes manuscrits on trouvera :
,• La préparation a des articles publiés, soit dans le Bulle/in
hispanique, soit dans d'autres ouvrages et revues, avec des
retouches plus ou moins importantes;
2° Des cours au College de France;
3• Des mémoires qui n'étaient point encore en étal d'etre
publiés;
4• Des lettres et autres documents se rapportant surtoul a
l'histoire et a la littérature espagnoles.
Je n'ai conservé, par devers moi, que les notes relatives
a Jean de Quintanadoine, seigneur de Brétigny, le fondateur
des Carmélites en France; la biographie de D. Francisco
Amorós, marquis de Sotelo, le promoteur de la gymnastique
en France; des documents sur les révolutionnaires espagnols,
et une étude sur Mérimée •, espérant, s'il me reste des forces,
les publier, car vita, sine /itleris, mors esl. En tout cas, les
1. Une pelite parlie de cette étude, sous le litre de Mérimée et Ca/ckron, a été
publiée daos la Revued'histoire li,t.iéraire tú la France, t. XXVII, PP- 61 8. 69,

�BULLETI~ HlSPANIQUE

•

notes se rapportant aux quatre sujets en question devront faire
retour
la bibliotbeque de Versailles.
Les manuscrits donnés
la bibliotheque de Versailles ne
pourront etre consultés que quinze ans apres ma mort; ceux
de H. Lé,onardon en 1927.
A. M.-F,

a

a

CATALOGUE DES MANUSCRJTS DE M. MOREL-FATIO

6. Bartolomé de Torres Naharro. - Mceurs. - Mots. - ProYerbes.
- Variantes de l'exemplaire de la Bibliotheque \"ationale lle Paris, Y
6,31 (Séville, 1533).
7. Tragedia llamada Josephinr1 ... trabada por ,lficael de Car1.•qjal ...
J'a precedida de un prólogo ... escrito por D. 11/anuel de Cañete.
Variantes de l'exemplaire appartenant a M. de la Sizeranne (Palencia,
por Diego Fernandez de Cardaba, 1540).
8. Fiches de la Bibliolheque Colombine Sévillc, par Barlolomé
José Gallardo, communiqul•es par llenry Harrisse. - Epreuve et copie
des appendices des Excerpla Colomúiniana de 11. llarrisse. - Lellre
d~ M. Jean Babelbn.
9. Nouvelles espagnoles. Lines picaresques et nouvelles. Gazman de A(farache de Mateo Aleman. - Notes bibliographiques. Catalogues de la Mazarine, de la Héserve de la Bibliolheque Nalionale
de Paris et de D. Pedro José Alonso y Padilla, ele. - Catalogue de
laletlre y, de la Ribliolheque Nalionale de Paris (nouvellesespagnoles).
10. :\'oles sur fAraucana de D. Alonso de Ercil!J y Zuíiiga, d'apres
l'édilion donnée par M. J. Ducamin, Paris, 1900.
H. Copies de la Bibliotheque Nationale. -- Correspondance de
Chifllet, d'apres la Colleclion Baluze 16,. Extraits. - Copies dh·erses.
t2. ProcCs intenté par M. le duc de Frias 3 M. Je baron Pichon,
pour la restitution du saint- ciboire, donnt'' par le roi Jacques 1~r
d'Angleterre, en 1604, a un de ses aneé tres, al'occasion de la paix entre
l'Espagne et l'Angleterre, et que le duc de Frias offrit au xvn• siElcle
au couvent de Santa Clara de Medina del Pomar. D'apres la Gaze/le
des iribunaux de mars et d'avril 1885.
t3. Léopold Micheli ( 1877-19 1o). Dcux lettres de Léopold Micheli. Sept letlres de M. Fréd. Gardy.- Lettre deM. Ernest Muret. - Letlre
de M. Louis Cbavet.
t4. Dialecte navarrais. Chronique de Garcy Lopes de l\oncesvalles.
Copie de la Collection Duchesne
la Bibliotbeque 1iationale de
Paris, 113, fol. »7. - Extraits du fond franc;ais de la Bibliotheque
:'lationale de París, 6539, fol. 3; du fond latín 9,61, fol. 56, etc.
t5. Ate relegata et Minerva restituta, de Juan Perez de Tbledo.
D'apres le ms. fonds latin 876, de la Bibliotheque Nationale de
Paris. Cf. Une comédie de col/ege" Ate relegata el Minerva res titula»,
dans les Éludes sur l"Espagne de A. Morel-Fatio, t. lll, Paris, 1904,
pp. !09-137. - Lettre de D. llamón Menéndez Pida!.
16. Vicente Nogueira. Deux lettres de M. Sonsa Viterbo ºe t un
arlicle du meme, au Jornal da Manha, du 9 décembre 1889. - Letlre
de F. Adolpho Coelbo. - Lettre de M. J. A. da Grac;a Barreta. Lettre de M. Antaine Thomas. -Lettre de M. Joaquín de Vasconcellos.
- Lettre de Mm, Caroline Michaelis de Vasconcellos et un extrait du
Catalogue de la bibliotheque d'Evora mentionnant des lettres de

a

L La Société espagnole au XVIII' siécle (huit cahiers). , . Tab3.c; Afeites; Visites; Refrescos; Tertulias; Monnaies; l\Janger;
Boire. - 2. Madrid; Provinces. - 3. Littéralure; ThéB.trc; Musique;
Danse. - 4. Galanlerie; Cortejos; Allure de la femme et de l'homme;
Majisme. - 5. E:ducalion; Mariage et famille; Domestiques; Classes;
Professions et métiers; Usages, Mobilier, ele.; Toros, Grossiereté;
Jeu; Voitures. - 6 . f:glise; Étudiants; Saleté; Hospicio; ~laladies;
Gouvernement; Soldats. - 7. Mots et expressions; Menaces et
imprécalions; Jurnns et ex.clamations; Noms de personnes; Emploi de
la journée. - 8. Coslume; Étrangers el Modes nóuvelles.
2. La II monja alferez 11 , Da Catalina de Erauso. Copie, par D.
:\Januel Goicoechea, de la Relacion verdadera de las grandes haza,ias
y valerosos hechos que una rmijer hizo en veynle y quatre años q sirvio
en el 1/eyno de Chile. 1625.
3. Anciennes bibliotbéques espagnoles ou bibliothéques lran9aises
contenant des manuscrits en espagnol. - D.. Pedro de Aragon; le
comtc de Villaumbrosa ; l\Iarca; Noailles; Olivares ; Biblioleca
lleberiana; Baluze el le marquis de Mondejar; lnvenlaire de la
bibliothCque de D. Gaspar Ibaíiez ele Segovia, rnarquis de Mondejar;
Sevilla; Extrait de la bibliotheque de Gerónimo Zurita, d"apres les
Progresos de Dormer ; Lanzina; Trichet du F'resne.; Mazarin ;
Th6venot; Duchesne; abbé d'Estrées; Allaemps. - \otes prises pour
le catalogue des manuscrits espagnols el porlugais de la Bibliotbeque
Nalionale de Paris.
4. Sote:, pour la comédic du Pobre honrado, de Guillem de Castro,
publiée par D. M. Serrano y Sanz, dans le Bulleltn hispanique, t. IY,
pp. , 19 et 3o5. - Lettres de D. M. Serrano y Sanz et de ;\,l. Ernesl
~lérimée. - Corrections de Léo Rouanet.
5. Copie d'un roman -d'aventures (Cod. Val. 6966, fol. 68), commenc;ant par: «En el Reygno descocia ovo un escellente Rey complido
de todas virtudes, specialement en ser Justiciero, commo la mesma
Juslic:.ia, el qual en su postrimera hedat ovo una sola bija a quien
despues de sus dias subcedia el Hegno, la qual llamaron por nombre
mirabella ... " Cetle copie a été faite pour M. Adolf Mussafia, qui me
l'a donnée.

17

a

�18

Vicente Nogueira. -

BULLETIN HISPA.NIQUE

Cinq lettres de M. le Prof. Gatti et une copie des

lettres de Vicente Nogueira conservées a la Bibliothf:que Barberiána. Divers documents ulilisés daos la Zeilschrift far romanische Philologie, l. Ill, pp. 1-38. - Boletim de bibliographia portugueza, t. 11,
n° 1 : Série chronologique des Jettres enlre Vicente Nogneira et d'autres

personnages, publiées par M. J. A. da Gra&lt;;a Barreto, d'apres les
originaux ou les copies d' Ajuda, Evora, Torre do Tambo, Bibliolh8que
Nacional de Lisbonne.

17. D. Pedro Calderon de la Barca. Comptes rendus de M. G.
Baist du MáJico prodigioso, de M. Morel-Fatio. Heilbronn, 1877 (Literaturblatt /ü1· german. und roman. Philologie, 1881, n° 6), de D. Jerónimo Borao (Revista de archivos, bibliotecas y museos du 5 janvier
1878), d'anonymes (Magazin Jür die Literatur des Auslandes, La
Academia, 13 mai 1877, Lilerarisches Cenlralblatt, 15 juin 1878,
Revista contemporanea, 3o mai 1877). - El Día: á D. Pedro Calderón
de la Barca ... dedica este número el 25 de mayo de 1881. - Los
últimos autos de Calderon, avec fac-similé de la signature de l'auteur
(La Jlustracion española y americana, 1881). - Neueste deutsche
Calderon-Literalur par Rugo Sch.nchardt (B,ilage zur Allgemeinen
Zeitang, 1&gt;-19 juillet 1881). - Compte rendu des Documentos para
la biograjia de D. Pedro Calderon de la Barca par D. Cristóbal Pérez
Pastor, de M. Wolfgang von Wurzbach (Zeitschrift f. romanische
Philologie).-Biografia de Pedro Calderon de la Barca, Madrid, 1840.Calderon-Literatur par M. Engelbert Günthner (Literarischer Handweiser, n°· rg, 20 1 :¡j, ~3, :14, 1906). - Segismundo's soliloquy
on liber·ty in Calderon·s La vida es sueño par M. Milton A. Buchanan
(Publications oj lhe Modern Language Associalion of America, XXIII,
n ° ,).- Du m. Notes on Calderon : the Vera Tas sis edition; the text o}
La Vida es sueño (Modern language notes. Mai 1907) - Du m. Notes
on the spanish Drama. The date of Calderon's La Vida es sueño
(Modern language notes. Novembre 1907). - Leopold Schmidt, Deber
Calderon', Behandlung antiker Mythen (Rheinisches Museum jür
Philologie, 1855). - D. Adolfo de Castro y Rossi, Una joya desconocida
de Ca/deron, Cadiz, 1881. - Lucien Paul Thomas, la genese de la
philosophie et le symbolisme dans la Vie est un songe de Caldero n
(extrait des /1,félanges offerts a M. Maurice Wilmolte, Paris, 1910). Catalogue des ouvrages de Calderon conservé au département des
imprimés de la Bibliotheque Nationale, Paris, 1905. - Poesías inéditas
de Calderon, Madrid, 1881 (Biblioteca universal). - Poesias de Calderon
de la Barca, Madrid, 1874. - Edmund Dorer, Die Calderon-Literatur
in Deulschland Bibliographische Uebersicht, Leipzig, 1881. - Edmund
Dorer, Beilriige zur Calderon-Lileralur, ¡er et :1e cabiers, Dresden 1
1884. - Trois lellres de M. Karl Vollmoller. - Vita et Martirium SS.
Cipriani el Jastinae ex Simeone Melaphraste, etc. Copie. - Lettre de

CATALOGUE DES MANUSCRITS DE M. ?tlOREL-FATIO

19

D. Cayetano A. de la Barrera yLeirado a Antaine de La tour, Madrid, ,5
aout 1869. Copie. - Biographie de Calderon, d'apres le livre de
D. Felipe Picatoste y Rodríguez. Copie . - Catalogue des comedias de
Calderon, publié par Vera Tassis, dans la Verdadera quinta parle
( 1682), ele. - Memoria para la Biblioteca Nacional para el presente
año 1870, Madrid, 1870. Copie. - Exemplaire des fuc-similés qui
accompagnent le Mágico prodigioso (lleilbronn, 1877). - Papiers
divers . Exlraits d'éditions de la Bibliotheque Nationale de París. Notes
sur la comédie de Calderon, Guárdate del agua mansa, ele.

18. Correspondance d'Espagne. Deux arlicles du Temps, 31
décembre 1885 et 9 jamier 1886. - Deux articles de Revue du monde
latin ( 1886 ), signés Domingo Rostrituerto, sur A. Cánovas del
Castillo et sur Marcelino Menéndez Pelayo. - Letlre de D. A. Cánovas
del Castillo. - Douze lellres de D. Antonio María Fabié. - Lettre de
D. Marcelino Menéndez Pelayo. - Six lettres de Francis de Pressensé.
i9. D. Carlos Coloma. Lettre de D. Carlos Coloma au cardinal
Guid o Bentivoglio, Madrid, .26 juin 1637. Original. - Exlraits de
l'ouvrage de Azevedo Coutinho y Berna!, Généalogie de la famille

Coloma. S. l. n. d. (vers 1770) - Papiers divers pour servir a la préparation de l'article intitulé : Une letlre de l'historien D. Carlos Coloma,
dans le Bulletin hispanique, t. XIJI, pp. 230-,33.
20. Poétes castillans du xv• siécle. Préparation a l'article intitulé
le Débat entre Anton de Aforos el Gonzalo Davila, dans la Romania,
t. XXX, pp. 49 a 64. - Copie des imprimés de la Bibliolbeque
Nationale de Paris, Yg 86 a I Jj, et Y. n. p. Réserve; entre autres :
Unos coplas de las comadres, etc. - Article de M. Karl Vollmiiller
sur le Catalogue of the Manuscripls in the Spanisch Language in the
Brilish Museum (t. l" et II), dans la Zeitschrift Jur romanische Phi/ologie (dédicace).
21. Los proverbios de Salomon. Texle et introduction, d'apres le
ms. Español n' 559 de la Bibliotheque Nationale de Paris. - Lettre
du P. Félix Rozanski.

22 . Gil Bias. Poesías de Don Pedro Calderon de la Barca, con anotaciones y un discurso por apéndice sobre los plagios, que de antiguas comedias
y novelas españolas cometió Le Sa¡¡e al escribir su Gil Bias de Santillana, por Adolfo de Castro, Cadix, 1845. - Essai s«r la question de
l'originalité de Gil Bias ou rw.uuelles observations critiques sur ce
roman, par Charles Frédéric Franceson, Leipsic, 1857. - /Jlémoire
sur l'originalilé du Gil Bias de Le Sage, par M. Eugene Baret, Paris,
1864 . - Die Geschichte der Gil Blas-Frage, von Edmund Veckensledl,
Berli n, 1879. La question de « Gil Bias n, par ~l. Ferdinand
Brunctiere (Revue Bleue, 26 mai 1883). - Autre exemplaire manuscrit du Discurso de Castro. - Bibliographie de la question du Gil
lilas. - Notes bibliograpbiques.

�20

BULLETIN IDSPANIQUE

23. D. Juan Ruiz de Alarcon (deux cahiers), 1. Variantes de la
Parle veynle y dos de las comedias del Jenix de Espa,ia, Lope de Vega
Carpio, d'apres l'exemplaire de la Bibliolheque Nationale de Paris,
Yg 292, et notes concernant 1~ Verdad sospechosa. -

Autre copie,

remise d'Espagne, de la Verda sospechosa, allribuée a Lope de Vega Notes relalives /¡ la scene du duel de la Verdad sospechosa, de 11. Léonardon. - Sept paquets de fiches concernant Alarcón :
2.

21

CATALOGUE DES M.ANUSCRITS DE M. ?tlOREL·FATlO

1.

Biographie:

Langue; 3. Coutumes, modes; 4, Stylc, citations; 5. Classes;

6. Localités; 7. Pensées. - :J. Los estudios universitarios de .fuan Ruiz
de Alarc6n y Mendoza par Nicolás Rangel (Bolelin de la Biblioteca
Nacional de México, año X, núm. 1 y 2, marzo y abril de 1913), avec

deux lettres, l'une de D. Nicolás Rangel. - Cours sur Alarcon fait au
College de France, 1900- 1901, 4 cahiers. - D. Pedro Henriquez Ureña,
D. Juan Ruiz de Alarcon, México, 1914, daos Nosotros, n° 9. Marzo
1914 (double exemplaire; l'un, tiré a parl, avec dédicace). - Noticias

Cujas. - Sanloutius. -

Nom de Galés. - Quatorze letlres de Eduard
Deux lellres de D. Julian Paz. Lettrede M. Emesl \luret. -Lellre de D. José E. Serrano y Morales. Notes préparatoires /¡ l'arlicle de Ed. Boehmer el M. Morel-Falio :
L'humanisle hélérodoxe calalan Pedro Galés, dans le Journal des
Savanls, de juillet a seplembre 190,. - Bulletin de la Sociélé da
Boehmer el une copie en anglais. -

p,-oteslanlism.efram;ais du 15 avril, 15 mai, 15 aollt, 15 septembre 1900.
- Ol"ienliana par Louis Havel (Revue de philolog~e, de liltéralure et
d'hisloire anciennes, X.XVI, 2ª livraison, Paris, 1902). - Elnfalscher

Brief Justinians an Narses von a. 505. Ein J(rilik von Felix Dahn
(Beilage zur Allgemeinen Zeitung, 1902, n° 84 1

tl

avril).

30. Ambrosio de Salazar. Lorenzo Salazar, Sloria della Jamiglia
Salazar, Bari, 1898 (dédicace). - Du m., Sloria dellafamigliaSalazar.

r Sala::ar in Italia, Bari, 1900. - Eugenio ~lele, Tra grammatici,
maeslri di lingua spagnuola e raccoglilori di prove1'bi spagnuoli in

biográficas del dr4malurgo mexicano D. J1zan Rui= de Alarcon, par

/lalia, dans les Studi di jilologia moderna, Anno YII, 1914, fase. 1-0

Nicolás Rangel (Boletín de la Bibl. Nac. de México, vol. XI, diciembre
de 1915, núm. 2), avec une lettre de D. Nicolás Rangel. - J\'uevos
dalos para la bibliografía del insigne dramaturgo D. Juan Ruiz de

(dédicace). -

Alarccín, allega,dos por Francisco Rodríguez Mario. ~1adrid, , 91 2

Espexo. -

(exemplaire annoté).
24. Manuscrits des Augustins de Lyon, cnnservés á la bibliothéque de !'Arsenal. Catalogue des livres manuscrils, tres anliques el

M. le comle d'Oncieu de La Bil.lie. - Leltre de M. A. Perrin. -

curieux sur le velin el papier, etc. Lyon 1 s. d." Copie. -Aulre copie du

diL catalogue fail par Chabaneau a Monlpcllier. - Notes prises sur
les manuscrits des Augustins de Lyon. - Note de D. Antonio
Rodríguez Villa.
25. Arioste. L'Ariosle, caracteres généraux de son reuvrc par
G. d'Hugues (LefOn aouverlure du cours de liUéralure élrangere,
prononcée a la Faculté des lellres, le 9 novembre 1893, dans la Revue
bourguignonne de l'enseignemenl supérieur, t. IV, Dijon, 1894. -

Cours sur l'Ariosle fait au College de France (1896-1R97). -

Notes

prises pour ce cours.
26. Clairvaux en Espagne au xv1• siecle, d'apres les archives de

l'Aube.
27. Alfred Loisy. Notice sur les publications de Af. Alfred Loisy. Alfred Loisy, le&lt;;on &lt;louverlure du cours d'histoire des religions au

College de France, 3 mai 1909, Paris. -

Decoupurcs de joul'Daux. -

Quinze lettres de M. A. Loisy. - Lettre de M. George Foucart, avec
une carte de Gastan ;\!aspero le recommandanl. - Six lettres de la
ma.rquise Arcona ti Visconti. - Deux lettres de M. A. Houtin.
28. Camoens. Cours fait au College de France (1897-1898). - ~o tes
prises pour ce cours.

29. Pe 'ro G1lés. Pedro Galés. -

Antonio Aguslin. -Casaubon:-

Grammaircs el diclionnaires. - Lettre ele D. Eduardo
de Hinojosa. - Notes biographiques. - \'otes bibliographiques. Almoneda general.-Vergel del alma.-Las clavellinas de recreacion César Oudin et autres grammairiens. -

Dcux leltres de

Lellre

de l'archiviste de l'Aube. - Discours sur le déluge de Barcclone. Secretos de la gramalica española. - Floresta de Santa-Cruz. Tres tratados. - Traduclion du Faret. - Espejo de la vida humana. Libro de armas. -

Thesoro de diversa leccion. -

Tratado de las cosas

mas notable, de Paris. - Histoire journaliere de loul ce qui s'esl passé
au voyage du Roy, s. d. - Response apologélique au liúel/e d'un
nommé Oudin (reproduclion de l'exemplaire de la Bibliotheque
Mazarine,

20. 220).

3i. Los nuevos libros de los apologos naturales. Exlraits du ms.
Espagnol 350 de la Bibliotheque Nationale de Paris.
32. Berna! Diaz del Castillo. Notes pour l'explicalion des premicrs
chapitres de la Ilisloria verdadera de la Conquista de la liueva Espa,ia
de Berna! Diaz del Castillo, - Copie des deux lellres de Berna! Diaz
del Castillo /¡ Charles-Quin! et a Philippe lI (Carlas de Indias,
Madrid, 1877) .. - Deux lellres de Mm• de Heredia: - Deux leltres de
M. Albert Dufourcq. -Analyse des sepl lettres de M. Eugene Dufourcq
a José-Maria de Heredia. - Copie des lettres 3 el 4; Guatemala,
18 février 1880, et 27 février 1880, de M. Eugenc Duf"ourcq
i José-~laria de Heredia. - Originaux des sept lettres de M. Eugenc.
Dufourcq a José-Maria de Heredia. communiqués par \{me de Heredia
- Fac-similé du ch. CXXVlll de la Historia verdadera, découverle
par ~l. Eug6ne Dufourcq au Guatemala, et transcription du dil
fac-similé (le fac-similé a élé enlevé au tome IV de la Véridique

•

�n

BULLETIN HISPANIQUE

CATALOGUE DES MANUSCRITS DE M. MOB.EL·FATIO

histoire de la conque/e de la Nouvel/e Espagne, par le capitaine Berna!

41. Lope de Vega 1 Arle nuevo de hazer comedias en este tiempo. -

Diaz del Caslillo, de José-Maria de Heredia, Paris, 1887) . - Séance
de l'Académie des Iascriptions du 10 octobre 191 ::i (Comples rendus .
Bullelin d'oclobre 1912) . - Autre exemplaire. - Figaro, Débals, Temps
du ::io octobre 19, :.i . - ~égocialions pourobtenir du ministre de Franco
l'envoi du Guatemala du ms. de Bernal Diaz del Castillo 011 une

Les unités d'Aristote avant le Cid de Corneil/e. Étude de lillérature comparée, par H. Breitingei\ GenCve, 1879. - Lettre de D R. J. Cuervo.Let tre,de D. A. Bonilla y San .\lartin. - Préparalion a l'article Lope

photographie. - Quatre lettrcs du MinistCre des AfTaires Étrangeres. Trois lettrcs de ;\l. Tausserat-Radel.
33. Cháteaux en Espagne. Chdteaux en Espagne par Alfred MorelFatio, dans les ,lfélanges offerls a ,1/. Emile Picot, Paris, 1913 . -Tro is
lettres de M. Ernesl Langlois. - Lettre de M. A. Thomas. - Deux
lettres de M. Baldensperger. - Lettre de ~l. Marce! Aubert. - Letlre
de M. G. Cirot. - LeLlre de M. René Sturel. - Extraits de cbansons de
geste copiés par M. Bédier. '- Notes prises pour le dit article.
34. Lettre en espagnol de Voltaire á un correspondan! espagnol.

Copie tirée du ms. Add. 20.793, IT. 1-2º, du British Museum. Autre copie. - Leltre de Constantin Lahovary. -lntroduction acette
lettre de Voltaire,
35 . Cbronique de San Juan de la Peña. A. Morel-Fatio, La Chronique
de San Juan de la Peña, dans la Bibliotheq¡¡e de l'École des Charles,
t. LIV, pp. 97-100 (mémoire annoté). - Documents sur San Juan
de la Peña, conlenus dans la collection Bréquigny :.18 : cédule de
Charles l[J du 1"' aoóL 1 773, conférant D. Manuel ,\ bad y Lasierra,

a

moine du monastere, l'autorisalion de visiter les archives des monas teres d'Aragon et de s'occuper de rhistoire écrite par Pedro l\larfilo.
Copie, etc.
36. « La Comedia famosa de la Verdad sospechosa de Don Juan
Ruiz de Alarcon 1&gt;. - Édition critique, incomplete.

37. A propos de l' «affaire"· -

« Lettre

a un

ami de llollande

par un isolé. Cardinalipolis. 1898 &gt;1.

38. La comedia. Trois lettres de M. John D. Fitz-Gerald. - Lettre
de M. Jacob. - Cinq lettres de M. Le Gentil. - Deux lellres de
M. W. P. Ker.- Extraits de D . Carlos Boyl eL Ricardo de Turia, faits
par M. Le Gentil. - Extrails des Cigarrales de Toledo de Tirso de
Malina faits par M. John D. Fitz-Gerahl. - Préparalion de l'article
Les Défenseurs de la Comedia par A. )lorel-Fatio (Bulle/in hispanique
de janvier-mars 1902).
39. Hidalgos. Los hidalgos ( La vida en el siglo xmº) par Martínez
Ruiz 1 ~ladrid, 1900. - &lt;( Dialogo entre Mediano, page,y Juan de Lorca,
mercader, etc. Extraits du ms. espagnol 354 de la Bibl. nat. de Paris. Ex:traitsd'Otalora 1 Summa nobililatis hispanicae, Salamanque, 1559, etc.
40. Paquets de fiches désignant les cilations de l'ouvrage de
D. Gregario Garces, Fundamento del vigor y elegancia de la lengua
castellana 1 Madrid1 1791.

•

de Vega, Arle nuevo de hazer comedias en este tiempo, dans le Bulletin
hispanique d'octobre-décembre 1901. - Compte rendu de ~1. Arturo
Farinelli sur cet artide (Archiv /ür das. studium der neueren Sprachen
und Litteraturen, t. CIX, hefl 3/4, dédicace). - La poétique de Lope
de Vega par M. Camille Pitollet (Le Siecle du 16-18 novembre 1906).

42 . Frangais en Espagne (deux cahiers) : 1. Aper-ru de la géographie générale de l'Espagne par M. Raphaol Bailes ter Castel/ ... conférence
faite a Barcelone le 27 juille! 1914, Barcelone, 1915. - Période du
Moyen-Age; Gallophobie. - 2 . Modes et marcbandises frarn;aises.Bretons . - Pierre et a u tres noms. - F'ran.;ais en Espagne. - Gabachos, Franchutes, Aguadores. - Buhoneros et artisans. - Lamparones. - Juge1nents sur les Frani;ais. - Connaissance du fram;ais.
- Allusions a des usages de France. - J,fonsiures . - Manger et
boire. - Pelerins et mendiants frani;ais. - Mots franc:;.ais .

43. Espagne en France . L'injluence de l'Espagne dans la lillérature
fran9aise, par F. Brunetiere (extrait de la Revue d,s Deux Mondes,
1" mars i'891, pp. ,15-n6). - Études sur les rapporls de la lilléralure
fran9aise et de la lilléralure espagnole au xv11· siecle (1600-1660), par
Gu stave Lanson (Extrait de Ja Revue d'hisloire lilltlraire de la France,
t. 111, pp. 45-70). - La genese d'Ilernani, par Raoul Hosieres (E~trait

de la Reuue Bleue, ,5 avril 1896). -

Moyen-Age. -

L'Espagne en

France au xv1ª1,il3cle. - L'Espagne en France au xvu~ siecle. - L'Espagne en France au xv1nª si6cle. - L 'Espagne en France au xuª siecle.
- Modes espagnoles en France . - Préparation de l'article intitulé:
Comment la France a connu el compris l'Espagne clepuis le Moyen-Age
jusqu'd nosjours, dans }eg Études sur l'Espagne, par A. Morel-Fatio 1
t. J•r, Paris. 1895 1 2ª édition.
44. Pícaros. Pícaros historiques ou légendaires. - Lettre de

D. José 1\1. Octavio de Toledo. - La vida del pícaro, d'aprcs La vida
del Lazarillo de Tormes (éd. D. Joaquín María de Ferrer, Paris, 1807)
et les Rimas de Pedro liñdn de Riaza, Zaragoza 1 187G: La Vida del
P icara, por gafono estilo compuesta en tercia rima. - Deux letlres de
Marcelino Menéndez Pelayo. - Rendez-vous de la picardía-Gueseric.
- Lettre de Gaston Raynaud. - Baldíos, holgazanes, tacaños, bergantes. - Poltron. - Pica,io. - Pícaro de cocina. - Picara et ses
dérivés. - Picardo, picardía, picardear.
45. Charlatans 1 ciegos, etc. Q,-aciones des ciegos. - Ciegos. -

Cbarlatans'. - Pobres fingidos. -

Pauvres en gé~éral. -

Petits rnarchands . -

Gal/ojero,

Ordonnances.

46. Espagnols et Flamands. Lellre de E. Castelot. -

Lettre de

�BULLETIN HISPA1'f1QUE

CATALOGUE DES MANUSClUTS DE :\t . ~JOREL-FATIO

M. G. Huet. - Préparation de la coníérence: Espagnols et Flamands,
dans les Étades sur .f Espagne, par A. Morel-FaLio, París, 1895, t. i",
,• éd. - Articles du Patrio/e et de l'lndépendance beige sur cette

Si . Estampes. Descriptions prises au département des Estampes
5o, 51, 51 •, 5,; Vb 147; Tf &gt;; llf 4,
Bf 4', Bf 4h. - La cuchilleria en España (siglo xvn) por Manuel Rico
y Sinobas.
52. Prostitution en Espagne. D. Pedro Pérez de la Sala, Costumbres españolas en el siglo XVJ, dans la Revista de España, nº' 5,3-537,
1891.
53, Théiitre espagnol (deux cahiers)- 1. Le,on d'ouverture de la

conférence .
47. Suarez de Figueroa,
saillantes.

El Pasagero. -

Mots et expressions

48. La Societé espagnole au XVI• siécle et au

xvn• siécle (vingt

cahiers). 1. Provinces. - !l. Provinces (suite); Portugais; étrangers
en général; Italiens. - 3. Italiens (suite); Flamands; Allcmands;
Scandinaves; Anglais. - 4. Boire el manger; Afeites; Tabac; Jeux;
Carles; Danzas et Bailes; Palacio; Cortesías. - 5'. Soldals; Ordres
mililaires; .J usliceet police; Bandoleros; Voleurs et galériens; ESclaves
et domestiques¡ Venias. -6, Métiers, genre devie(hommes et femmes)

Pallas; Industrie; Épées; Armures (broqueles); Modes d'hommes et
de femmes; Golilla el hahit militaire; Chapines; Livres de chevaleries

a la Bibliotheque nationale: Ob

chaire de littératures étrang6res

al'École des leltres d'Alger,

en 1880.

Cours fait au College de France (1884-1885). -

,. Notes . - Représentations données au ThéAtre de la Renaissance par M º MaTia
Guerrero et M. Fernando Diaz de Mendoza. - Photographies de ces
111

deux acteurs. -

Découpures de journaux.

54. Sigisbéisme italien. Fiches sur ce sujet. - Lettre de M. Bernard Gaudeau, S. J. - / Cicisbei delusi. Dramma giocoso per musica

et Célestines; Nouvelle italienne; Types du théatre populaire. 7. Juifs et ~lorisques; Limpieza de sangre; Inquisition; Bulles et

da rappresentarsi in /?iren:e nel Teatro d~l Cocomero, ne/la Primavera

indulgences; Jellne du samedi; Classes; Hidalgos; Dons, écuJers,
pages, duegnes, Montañeses, caballeros et tilulOs. - 8. Comedia;
curiosités littéraires; Vers dechansons populaires; Études et étudiants:
Religion et clergé; Saint Sacremenl; Immaculée conception ; Saludadores, ensalmado,·es, hechiceros; disciplinan ls; Usa ges religieux,
carnaval, mort; Arrobos. - g. Alcahuetes et Alcahuetas; Rufians;

M(J!urs italiennes, comédie, en un acle, milée de chanls, par MM. Paul
Dupont et f:douard l\:lonnais, Paris, 1833. - Heise van Wien nach

Prostitution; Sodomie: Syphilis; Saleté ( espulgar, sarna); Votos et
reniegos: Gitanos, germania. - ,o. Mols el expressions; curiosités,
personnages historiques . - Cours du college de Franc,_( 1887 e( 1888),
1.

Hidalgos ; Escuderos, Dueñas, Caballeros. -

Limpieza. Madrid. -

~- Juifs, Marisques,

3. Limpieza (suite), Castillans, Burgo ,

del/ anno 1750 ... In Firenze, s. d. - Le cavalier servan/, ou les

Madrid. Berlin, 179,.
55. Sigisbéisme espagnol. Fiches sur ce sujet. - Deux lettres et
une note de M. Bernard Gaudeau, S. J. - El Chichi.sveo impugnado,
por el R. P. lf. Fr. Joseph Harn de San Clemente, Sevilla, 1754
(exlrails pris par H. Léonardon) . - Swna m.orai para examen de curas
y confesores, . . el P. Af. Fr. Vicente Ferrer, Valencia, 1770 {extraits
p,·is par [I . Léonardon). - Obras poeticas de D. Eugenio Gerardo
Lobo, Pampelune, 1729. -

Piflces sur le Cortejo, copiés dans le ms.

Valladolid,

Add. du British Museum, 17.704 el ,0 .790. - Co/eccion de diferentes

4. Madrid (suite), Aranjuez, 'l'olCde, Talavera, Extrema-

escritos relativos al cortejo ... recogidos, por D. Luis de Valdeflores,

dure, Andalous, Séville, Cordoue. -5. Cordoue(suite), Ecija, Osuna,

Madrid, 1764. - Azote del Cortejo . . D. Juan García Jove Llanos,

Pozo Airon, Valence, Catalans, Aragonais, Navarre, Biscaye, Asturies,
Montaña, Sayagues, Galice, Portugais. -6. Portugais (suite), Fran&lt;;:ais.

Madrid, 177~. -Sermon contra el luxo . .. de lns mujeres christianas;

-

predicado en la iglesia catedral de la ciudad de Málaga el Domingo
quinto de Quaresma del aíio de 1781, por Don Locas Campo y Otazu,
Madrid, 178¡. -Arle de manejarse en la corle, Madrid, 1793. - Optica
del cortejo.. . Don Manuel Antonio Ramirez, Madrid, 1796. - El
lechuguino á la derniere . . . D. M. A. J., Barcelona, 1830. - El lechuguino d la derniere ... D. Manuel Andres Igual, Barcelona, 1831. -

7. Fran,ais (suite), Italiens. - 8. Flamands, Allemands, Espagnols
a l'étranger (honra). - 9. Espagnols a l'étranger (suite), jurons. 10, Espagnols a l'étranger.
49. Ruy Bias. Préparation a l'article intitulé: L'Hisloire dans Ruy
Bias daos les Éludes sur l'Espagne, premihe série, Paris, 1888, 2" éd . ,
,895. Coupures de journaux.
50. Marisques u JO de febrero 1581. Lo que parescio se previniesse
para lo de los Moriscos y lo que Su Mag• manda se platique ~obre

expressions. -

ello». Extraits d'un docurnent de la collection Tiran conservé au gouvernement général d'Alger. - Mémorial sur les Marisques de (( Don

L a salire de Jovellanos contre la mauvaise éducation de la noblesse

Gomez Davila de las Ruelas, natural de Toledo». Copie du lexte
imprimé conservé a la Bibliotheque nationale de Paris, Réserve Oa 198.

.llanual del cortejo e inslruccion de corlejanles, Madrid, 1839.

56. D. Ramon de la Cruz. llibliographie. - Analyse. -

Mots et

Notes.

57. D. Gaspar Melcbor de Joveltanos. Notes sur l'arlicle intitulé:

(1787), par A. Morel-Fatio, Bordeaux, 1899 (Bibliotheque des universilés du Midi, 3• fase.). - Letlre de M. E. Pércopo. - Lettre de Léo

�i3ULLÉTIN HISPANIQUE

CATALOGUE DES .MA.i'IUSCRITS DE M. MOREL-FATIO

Rouanet. - Lettre de D. Felipe Pedrell. - Copie de la satire et du
discurso de Jovellanos dans El Censor. - El capitan Iñigo de Arguello
~lanrique, etc. Memorial. Copie. - Romance de la desgraciada muerte
de Joseph Delgado (alias /filio} en la villa y corte de Madrid el día once
de mayo del año de mil ochocientos y uno .. . Publicóse esta hoja
á espensas del Excmo Sr. D. Juan Pérez de Guzman y Boza, duque
de T'Serclaes ... el día" de mayo de 1901.-Reglamenloparajugar
al tresillo por un jugador .. . Madrid, s. d. -Articles sur la satire de
Jovellanos (éd. Morel-Fatio): The Athenaeum du 1"' septembre 1900 ;
Léo Rouanet (Polybiblion, février 1901); Emile Gebhart (Journal des
Débals, 1o octobre 1900).
58. Pan y toros. Pan y toros. Oracion apologica, que ... dixo en
la plaza de toros de .lfadrid D. Gaspar Melchor de Jovellanos, Cadix,
181:1. - Pan y toros. Oracion apologica, que . .. dixo en la plaza de
toros de Madrid D. Gaspar Melchor de Jovellanos, Madrid, 1820. Pan y toros. Bread and bulls, par M. Millon A. Buchanan, dans les
Modern language notes, mai 1905. -- Lettre de M. Milton A. Bucbanan. - Deux lettres et une note bibliographique de D. Marcelino
Menéndez Pelayo.
59 . D. Pedro Pablo Abarca de Bolea, comte d'Aranda. Préparation
ala biographie insérée dans les Eludes su.r l'Espagne t. U, París, 1890;
:.;ie édit., 1906. -Communication sur le comte d'Aranda, par Camille
Pi ton.
60. D. Alonso Pérez de Guzmau -,1 Bueno. j.'réparation l'article
mtitulé : La lellre du rol Sanche IV d Alonso Pérez de Guzman sur la
déjense de Tarifa (2janvier 1295), dans les Études sur l'Espagne, de
Morel-Fatio, Paris, 1904, t. IU, 3-:.;i3. - Extraits pris dans le livre de
Luis de Salazar y Castro, Casa de Lara . - Carla que escrivio el seño r
D. Sancho el Brabo á Don Alanzo Perez de Guzman ... communiquée
par Mm• la duchesse de Medina Sidonia. - Lettre de Mm• la duchesse
d'Albe. - Lettre de D. Antonio Paz y !lelia.
6f. Carlos 11. La Mission de ftf. de Rébenac a Madrid et la mort de
h!arie-Louise, reine d'Espagne, par A. Legrelle (compte rendu de
H. Léonardon, dans la Revue historique, n° 116). - D. Joaquí n
Maldonado, El gabinete negro y sus consecuencias dans la Revista de
España (Año XXJII, n" 5o4, 15 mars); du m. Un secreto de estado
(Año XXlll, n• 5o4, 3o mars); D. Antonio Cánovas del Castillo, De la
desmembración y repartición de la antigua ,lfonarquia española (Época 1
13 janvier 1895). - Notes sur Carlos II.
62. D. Diego de Torres Villarroel. Mots et expressions. - Sup•
plique du D'" Diego de Torres au roi (collection Tiran, nº 595). Don Diego de Torres Villarroel. Ensayo biográfico, por Antonio García
Boiza, Salamanque, 191 1,
63. Partisans de l'Archiduc (Charles 111). Extraits pris dans la
1

a

collection de Lorraine, conservée au département des manuscrits de

la Bibliotbeque nationale de Paris.
64. Dnc d'Uceda. Extraits de la biographie de D. Andrés Tellez
Giron, duc d'Uceda (Archives Nationales T 7g3) . - Notes sur les ducs
d'Uceda au xvn" et au xvrne siecle.
65. Fernand de Cordoue. Maitre Fernand de Cordoue et l' Université
de Paris au xve sifcle, par Julien Havet(extr. de Mémoires de la Sociéle
de l'histoire deParis et de l'/le de France, t. IX (188,), pp. 193-222). Maitre Fernand de Cordoue et les humanisles italiens du xv" sikcle, par
M. A. Morel-Fatio (exlr. de Afélanges Julien/favet, Paris, 1895). -Deux
exemp1aires d'épreuves du précédent mémoire. - Le Forma/aire de
Clairmarais, par M. Léopold Delisle (extr. du Journal des savanls,
mars 1899). - Deux ouvrages inconnus de Fernand de Cordoue, par
René Poupardin (extr. de la Bibliotheque de l'École des Charles, t. LXII
(1901). - Lettre de F. d'Ovidio. - Lettre de M. Remigio Sabbadini .
- Lettre de M. René Poupardin. - Notes pour l'article inséré dans
les Mélanges Julien Havel. - Fernando van Cordova und sein l{ü/ner
Aufenlhalt in der Faslenzeit 1446, von Prof. Dr. Herman Keussen,
19~0.

66. Golilla. El traje de Golilla y el tmje militar, par A. Morel-Fatio
(exlr. de La España moderna, septembre 1891). - Notes sur la
Golilla. - Lettre de M. G. Le Gentil. - Lettre de D. Carlos Cambronero a D. Ramón Menén&lt;lez Pida!. - Lettre de D. Ramón Menéndez Pida!.
67. Voyage en Espagne a la suite de S. A. E/oyale Mgr le comte
d'Artois, par Alexandre Ballet, valet de chambre de JW le comte
de Vandreuil. 1782 (extraits tirés du ms. francais 14.69, de la Bibliotheque Nationale de Paris) . - Notes.
68. Ambassadeurs espagnols, vice-rois, présidents du Conseil
de Castille, etc. Notes sur les deu,, marquis de la Fuente, qui furent
ambassadeurs en France pendant le xvne siecle (Recueil des instruclions. Espagne, t . J••, pp. 496 et 514). - Notes sur les autres ambassadeurs espagnols en France. -

Notes sur les présidents du Conseil

de Castille, etc.
69. Prince de Sanio Mauro. &lt; Copia de algunos de los documentos que tuvo presentes Don Mariano Fernandez de Henestrosa

YMioño, conde de Estradas y de Ofalia para solicitar, obtener y mantener el derecho de la casa de Villadarias al titulo de Príncipe de Santo
Mauro, convertido á su favor en Duque, con igual denominacion, por
Real Despacho de Su Majestad», avec des portraits (communiquée
par le duc de Santo Mauro actuel). - Notes pour les marquis de
Villadarias au xvm" siecle.

70. Duc de Villahermosa. Marcelino Menéndez Pelayo, Lettres
inédites de Beaumarchais, Galiani el d'Alemberl, adressées au duc

�BULLETIN HISPANIQUI

CATALOGUE DES !\fANUSCRITS DE M, MOREL-FATlO

de Villahermosa (Revue d' histoire littéraire de la France, 1.1, p. 330-35, ).
- Lcllre de :llarcelino Menéndez Pelayo. - Copie par Menéndez

e de D. Juan Perez de Guzman sur les documents diploma tiques de

Pelayo de letlres ci-dessus citées et de letlres d'un inconnu. -

imancas dans les Archives de Paris (Época. 3 juillet , 885). -Arlicle

Notes

pour l'article de Menéndez Pelayo.
7t. Entremeses, bayles, loas, etc. Pieces détachées. Table (Bibliotheque Nationale de Paris).-Zur Geschichte des spanischen Theate,s,
par Karl Vollmoller (1885). -Table du recueil, intitulé: Entremese,
y jlor de saynetes de varios autores. Madrid, 1657.
72. FuerÓ de Cuenca. Préparation de l'article publié daos la Revista
de archivos, bibliotecas y museos, tercera epoca, t. 11 (1898),
pp. 193-199. - Extraits du ms. de la Bibliotheque Nationale de París,
latín 1&gt;.9&gt;7. - Cinq lettres de D. Ramón Menéndez Pida!. - Lettre
de D. Antonio l\odríguez Villa.
73. Instruction de Charles-Quint á son flls, 1543. Copie sur
!'original de J'instruction donnée par Charles-Quint a son fils Philippe 11, le 4 mai 1543. -- · Épreuves de cette instruction, qui devail
paraitre dans les M,ttheilu11gen des Instituis Jür iisterr. Gesch,chtsforschu11g. - Lettrede M. B. ~liihlbacher. - Lettre de M. Eug. Lameere.
- Lellre de M. Claudin.- Lettreet piece de D. Antonio l\odríguez Villa.
-

Lettre de D. Vicente Vigoau. -

Copie du xv11" siCclcde l'inslruction

donnée par Charles-Quinta son fils Philippe ll, le 6 mai 1543 (Revue
de; autographes. n• 379,janvier , 9, 3). - Facture de M"' veuve Gabriel
Charavay. - Correspondencia de Juan Valera, t. 11 (1857), p. ,88
(instruction du 6 mai 1543, ms. du xrn• siecle de la Bibliotbeque
impériale de Saint-Pétersbourg). -;-Copie de I' Jnstruccion que el emperado1· Carlos V dexó al principe Don Philippe JI de lo que se hav,a de
guardar en la convernacion de Castilla, mientras eslaria ausente. Su

fecha en Barcelona a 1 de mayo 1543.
74. Copie de documenls se rapportanl a D. Juana de Aragon,
4uchesse de Terranova, lirés des archives de Palerme et ex.écutés par
M. G. Travali.
75. Tirso de Malina (trois cahiers). 1. Modes. - Mots. - Cboses.
_ Pays. - l. Prudencia en la mujer. Fiches. - Préparation al'article
intitulé :

&lt;&lt;

La prudence chez la femme )) 1 drame hislorique de Tirso de

Molina, daos les Études sur l'Espagne, t. lll, pp. &gt;6-p. - Amour,
femmes. - Dictons. - Littérature, cullisme. - Fingida Arcadia. Classes. - El Burlador de Sevilla y combidado de piedra (llibliotbeque
:'lationale de París Y 6380 A. 3). - Lettre de D• Blanca de los Ríos
de Lampérez. -

3. La prudencia en la mujer; édition. -

a l'article intitulé : Études sur le thédtre de

Préparation

Tirso de Molina. - La prudencia en la muger,dans le Bulletin hispanique d'avril-septembre 1900.
76. Simancas. Deux minutes de la lettre adressée au ministre de
l'lnstruc\ion publique,qui sollicite la mission de rédiger et de publier
un inventaire de la collection de documents historiques concernaot

spagne, qui est conservée aux Arclfrves nationales de Paris. - Arti-

onyme .sur les documents historiqnes dans les bibliotheques de

rance ( Epoca, &gt;¡ juin 1885). - Copie de documenls de D. Pedro
ile Ayala Y de son fils D. Juan, archivistes de Simaacas (Bibliotheque
Nationale de París, ms. espagnol &gt;78).
77. D. Benito Pérez Galdós'. Quatre lettres de D. Benito Prrez
Galdós. - Deux lettres de ~laurice Bixio. - Letlre de M. Vi ncenl ubles épreuves de la préface de Misericordia. - - Boris ele Tannenberg, Un grand romancier espagnol. Perez Caldos, dans le Temps du
19 février 1900. - Celebridades españoles contemporáneas. l. B. Pérez

Galdós, Estudio crítico biográfico por Leopoldo Alas (Clarín). Edicíon
Uastrad':' con el retrato y un autógrafo del biografado, Madrid, 1889.
- Menéndez Pela yo, Pereda. - Pérez Galdós, discursos leidos ante la
R. Academia española en las recepciones públicas del 7 y 21 de febrero
lk1897, Madrid, 1897. -Necrología de D. Benito Pérez Galdós, discurso
ronunciado en la Real Academia española, por el Excmo. Sr. D. Anionio Maura. Madrid, cg:w.
•
78. Jaume Roig. Préparation au mémoire intitulé. Rapport adressé

d M. le .lfinistre de l'Jnstruction publique sur une mission philologique
de Valence , suivi d'une étude sur le (1 livre desfemmeS&gt;l,poeme valencien du x v• siecle, de maitre Jaume Roig, París, 1885 ( Bibliotheque de
lEcole des Charles). - Extrails du ms. Cod. Vat. 4806. -Deux lettres
de M. Gio. Gatti. - Lettre de D. José M• Torres - Deux lettres de

D. José E. Serrano. - Livre incomplet, du Libre d; les dones,
Valence, 1531. - Libre de les dones, i, la Bibliatheque de Valence. _
Fac-similés du Cod. Val. 4806, annexés au Rapport.
79. Humanisme espagnol. Giovanoi Bocaccio, Della origine, vita,
coslumi, studii del chiarissimo poeta Dante Alighieri (extrait; D. José
Maria Rocamora, Catálogo abreviado de los manuscritos de la biblio-

teca del Excmo _Señor Duque de Osuna é lnjanlado, Madrid, 188,,
n• 33). - Traduction espagnole du Phédon de Platon (exlrait;
d. llocamora, n• 179). - Epislolas familiares en espagnol, de Leonardo Bruni d'Arezzo (extraits; cf. Rocamora, n• 15). - Enéide de
Villena, d'apres le ms. ll. 16 de la Bibliotheque Nationale de Madrid.
80. Jofre d,e Loaysa. Copie de deux pierres tombales (D Jofré
de Loaysa et de sa femme Jacometa), qui se trouvent dans la chapelle
de San Juan Balista aux Huelgas de Búrgos. - Lettre de D. Anselmo
Sahá a D. Ramón Menéndez Pida!. - Trois lettres de D. Hamón
llenéndez Pida!. - Lettre de D. Francisco Bofarull y Saos. - Lellre

de Pedro

Diaz Cassou. -

Ces leltres prépareot le mémoire intitulé :

lo(ré de Loaisa, _Chronique d,s rois de Caslil/e (1248-1305), dans la
Bibliotheque delº Ecole des Charles, t. LIX (, 898), pp. 3,5-3 78.
Bull. hi.,pan.

3

�CATilOGUS I&gt;. . IWIVIICIIITS l&gt;I: M. MOUL•P.lTIO

st. Fo•len-ault.

&amp;lrsila dea · ardliYea de Fonle"11ull (

e&amp;-J.ou-., arohivos départeme1111lea) ae rapporlaQI a le11rs pos
en E1pape.
111. Ripoll. Exlrsila du catalogue des mea. de Ripoll (Bdme,
- • Copia de carta á Po111ero, Buen Reliro, a 1° de !ebrero_de 1
· (Britilh Múaeum, Eprlo11 6or, fol. 56), - Copie de lellrs
O- G. Reine au Prof. D' Guslaw Hinel, renfennant UQ calelo,ue
bibliotbeque de Ripoll, Leipzi¡, 31 man 11147 (~rap,,UIII, l. Vlll, 1
pp. 81-85).
.
.
83. Refraau, Copie de l"i11lroduction la Philo6op/11a oo/gar
Ju1111 -de Mallara, - Cours profeBBé 1·r.:o1e dea Baulee &amp;ludes
l• proverbea eapapol1. - N°'8 pour ce coun. ·
84. Fray Lni1 de Le6n. Coun fail l'F.:ole dea Hautes ll:t
nolee pollf ce coun. - Leltre de M. Etnest Mérirnée. - Bio~ra/úa
~
Ca,tro, por el-&amp;·. doelor Don Vicente de la Fuenle,
186Q. - Jfni6to augiuUniaito. Podre Muslro Lui6 de L,ón, por
P. FnnCUQOlléndea(n• du li ja11vier el 1ioclobre1881 ). - Trois le
de Fr. Franci1co 8lanco Garcia. - &amp;gw,,do proceso uutruido, f'O"
l11J/UÜÍCion de Valladolid contra Fray Luis de Le6n, coa 11D pró
· n111U del P. fniocit® lllanllO Garola, Madrid, 1896.
8$. laiot Viceat Ftrrer. Nolea 111r ce aaiat. - Lellre du P. F.
- Renaei¡¡nemeol1 Q0111mo11iquéa au P. Fagea aur le cu lle de oa
Vi-1 Femr 1111 Breta,ne et une feoille d'un livre ,ur ce culle.
S,rlllOM de .oaiol Viceol Ferrer par le P. Fagea. - La Céte de
Vicenl Fen-er a Valence (Vicente Blasco lbaflez, Arroz '1
Vemacia, ci., p, 187). - Le calle de aainl Viceol Ferrer en Bni
(exlrsil dea Archivp Naliooales de Paria, K i45o).

a

a

a

u

a:

88. Pré16alic• t Boa, de l'aml&gt;..,.deur fruoaie. Romao
r~: - Coacile de Blle. - Priéminuce du rol
France. - Préséan'lO a l\ome, - D. Di980 Burlado de Mendose.
°"'1 l11llrea de D. lwllóu Menéndes Pidal. - I.tttre de M. Luc·
l\oinier. - Leltre de M. 8ourrilly.
87, Wol'IIII t52t, Pi-épuation l'arlicle.inlilulé: L4 prernür tí
/11141(/I upflliol ,ar fu i"'4rrogaltiru ú Luthér d la ~18 ú Wor
•• fll1ril 1521, daaa le Balletüt hilpallifu de janvie.-man 1914.
Epreuvea de cel arlicle. - Br;.¡,, &amp;puc/Mn und Beriol&amp;la llber Lul
- Wornu•r Reichllagf
VOD Paul Karhoff, Halle, r8g8. -Le
du P. Manuel F. lliguelez.
88. Fr. Antonio de Guenra (lroi.s Clbien). r, Bibliographie.
wique ·de · loutea lea &lt;11uvres. - Sltasp,11 an4 Eapllllum.
Qn adoplationfrom a-re, by Dr F. llandmanll (Reprinled Crom
N.-v Sbueape11re Sociely's Transaclione, 188o-82).-Der Eupkwm
Mi¡¡ We,en, ,eüu QMU.,
Guc4ichu..• YOD Friedrich Lailld.n111111
Gieaaeo, 1881. - Bop"'1u 1M GJ11U01117 oJ toil 6y Jolut. L,17 •• •

1- Cról!ic:11

a

•5•,,

,,itie

Sr

Friédrich Landmann, Beilbrono, 18&amp;¡. - Jol11i Lyl7 and
· m by Clarence Griffin Child, Erlangea und Leipzig, 1894. eompk/4 Workl o/ Jolm Lyly by R. Warwick Bond (compte rendu
F. E. Spingam, dana The Naüon, 10 sept. ,goa). - •· Comianfa

logo·general 1obre el libro llamado Marco Aurelio con el Reloa:

incipe,, etc. Copie. - 3. Coun du College de France, 18g9-rgoo.
reo Aorelio; b~liographie. - Deux leltres de Léo Rouanel. leltrea !le René Costea. - Guevara, Vie. - Lettre de D. J. Gómez
'o. - Memorial á Cario, V, Mejico, · •4 de julio de 1535, d'apres
• T. 190 de la Bibliolbeque Nalionale de Madrid. Copie de
Daumel. - Nomi de penonne• de J'Epistolario . -;- Laogue,
. -Bibliograpbie.-Cboaes. -Epistolario, Meno1precio. - Lieu1.
raduction1. - Gaztelu. - Ulloa . ..:. Pedro Me1ia.
. Copie du Viago jallo dal Card. Ale11andrino, descritw da
· Battista Venturina de Fabriano, d'apres l'exemplaire F. 128 de
lioiheque de Dresde (un cabier; deu1 brochures). - Lettre
.. N. Scborr voa Carolsfeld. - Emilio Nunziante, Un viaggio in
nel seco/o XYI, dans la Rassegna Nazionale du· février et
•• aoul 1884.
. Luiz V6lez de Gun-ara. Préparalion a l'arlicle publié dana
Ü/1 hispani,¡ue, l. V, p. 307-314, sur El dúJblo cojlll!lo por Luil
,fe Guevara. Reproducción de la edición príncipe de Madrid 1641,
Adolfo Bonilla '1 San Martin, Vigo, 1902. - Lellre de D. Adolfo
• la y San Martín. - Algunas poesías i,iMitas de Luu Vélez de
ra, por Adolfo Bonilla y Sao Martín (extrail de la Revúta
ragón). - Bermude. Deu1 tell"'!' de A. Beljame. - Le Monstruo
· . Notes .
. Buguea Cousin, maréchal des logis de Charles-Quiot.
:on au m émoire intitulé: Une húwire inidite de Charlu-Quint,
an fourr;,,r de
coar (extrait des Mémoires de r Acadlmie dt,
ptions et Belk1-Lettre1, t. XXXIX, Paria, 1911). - Cinq lellres
. E. Longio. - Qualre lelln,a de M. G. Gazier el un acle llODcer•
la famille Cousin de la bibliolheque de Besan,;on, - Letlre de
ebvre. - Trois lettres de M. Ch. Bémonl. - Letlre de M. Claudin.
x leltres de M. Ch. de La Ronciere. - Trois lellres de M. L. Lau• - Leltre de M. Max Brochel. - Lellre de M. Palry. - Lellre
11. G. Daumet. - Lellre de M. Mu: Prinel. - Deux lellres de
Pidou1. - l.ellre de M. B. Omoot II la marquise Arconali Vis- ·
•. - Le, rholutions d'Angleterre en 1553 et 1554 racontée, par
arrler de remperear Cltark1-Quinl, par Ch. Bémont (exir. de la
húwrit¡ru, t. ex, 1912; dédicace) . .
Grandeaae d'Bapagae. Gnndesse au1 xVI", xYU•, xvm• siecles.
'ratukza, de &amp;J)4ña 1 tltalo, del reino ... Madrid, 188g. - Repre. n docU11Nn/ada def dUIJru de lledinaceli ,obre precedencia en

,w

0

Pré-

,a

�RULLETl'.'t HISPA'VIQUE

el acto de la cobertura como grande de Esµa,ia, Madrid, 1900. - Critica de la obra del Sr. Fernande; de Béthencourt ... , por Félix Spínola
Grimaldi 1 ~1adrid, it,oo (excmplaire annoté).

- Deux

letlres

D. Francisco l'ernández de Belhencourt. - Lellre du duc de San
\lauro.
93. Bruxelles. Archives de 13ruxelles; papiers d'Élal el de l'Au-

urELQl'ES

sorrw~;s

DI' CADIZ OE G.\LllOS

clience: Rodrigo Catderon, D. Juan de Zuñiga, :\ligue! Juan Gralla,

Sandoval, arche~eque de Tolede, le prince de Ligne. Copie. - Correapondance de Garzia de Loaysa avec l'archiduc Albert. ,;;95-1598.
Copie. - L'infanle Jsabelle. - D. Nuño de Mendoza. - Le marqui&amp;
de \londéjar. -D. Juan de ldiaquez sur Jean l'llermite. - !)• Guiomu
de \!ello. - D. Galccrún ..\lbanell. - D. Francisco de !barra. - El
licenciado \"ermúdez de Pcdraza.

..\. \101\EL-FATJO.
( A suiL•re.)

En 187'1, entrainé par ~on sujet, Pércz Gald&lt;Js, qui avait

déja donné au public les si, premiers rnlumes des Episodios
1K1Cio1wles, étnit amené

a compo~er

son Cádi:. Ainsi l'exi-

geait la chronologie : a pres Bai/én, Zarago:a et Gerona, i 1
fallait Cddi:. Le romancíer de l'épopée moderno espagnole ne
pouvait pas s'abstenir de consacrer une de ses études au pelit
coin de sa patrie qui avait victorieusement tenu tete a l'envahisscur, et ou, au bruit des bombes fran9aises - qui d'ailleurs
n'éclataient pas- les premiers dé pu tés espagnols avaient forgé
la premiere constilution. Mais pour tenter cetlc résurrection
d'un passé tout proche, il fallait a Galdós quelques secoure.
Ou al!ait-il les trouver? On peut bien se douter que les archives
11e devaient pas etre souvent fouillées par un autcur si fécond,
pable d'écrire régulierement qualre Yolumes d' « Épisodes n
cbaque année, ~, dont tout le temps devait etre absorbé par la
~aclion et la composition, plus que par les recherches
tientes. C'est a des travaux de seconde main que Galdús
demande de préférence sa documentation historique. Nous
oudrions indiquer ceux qu'il a consultés pour écrire son
:Cádiz et examiner de quelle maniere il a utilisé l'muvre de ses
prédécesseurs.

Quelques annécs avant l'apparition de I' « épisode,, qui
nous intéresse, on avait publié presque en meme temps des
ltticles de journaux et un volume consacrés a Cadix de l'époue héro1que, c'est-a-dire a Cadix du siege et de la Constilotian. En r862, au moment ou la famille royale d'Espagne
lisitait l'Andalousie, la munícipalité de Cadix chargea Adolfo
Castro d'écrirc l'histoire de cette cité de 1810 a r812 •. Cet
ouvrage luxueusement relié devait etre offert aux augustes
1. Cddit en la auerra de la In/U pendencia. Cuadro histórico, 186~.

�34

BULLETIN UISPA.NIQUE

QUELQUES SOURCES DU CAD/7. DE GALDOS

visileurs. La meme année, dans le journal La América, Alcalá
Galiano commern;ait la publication de ses (&lt; Souvenirs 1&gt;, qu i,
plus tard, étaient réunis en un volume intitulé: Recuerdos de
un anciano 1 • Plusieurs de ces arlicles étaient des peinlures
de Cadix au temps de la guerre d'indépendance. lis avaient
pour litre : Cádiz en los primel'os años del siglo pl'esente,
Com,o se pasaba bien el tiempo en una ciudad sitiada. Un
peu plus tard, en 1870, le gouvernement espagnol s'avisant
enfin de combler une fftcbeuse !acune ordonnait la puhlication
d'un recueil olllciel contenant le compte rendu des séances
des Cortes. C'csl la célebre collection du Dial'io de Sesiones.
Il est inutile de dire que les discussions de I' Assemblée de
1810 sonl analysées dans ce recueil.
Il faut rappeler, enfin, que !'Historia del levantamiento,
guerra y revolución de Espa11a, du comte de Toreno, apparall en 1872 dans la Bibliotheque de Rivadeneyra. Elle
conlient de longs récils des événerri.en ts de Cadix, récits intéressants et bien informés, car le comte de Toreno eut l'honneur de siéger aux premiCres Cortes.
Ainsi Galdós avail a sa disposilion des ouvrages qu'il
pouvait consulter aisément pour la préparalion de son sixieme
épisode. Que leur a-1-il emprunté? Qu'y a-t-il dans son roman
d'original? Ce sont la les deux questions auxquelles nous
tacherons de répondre, apres avoir fait a.u préalable une
remarque importante. 11 est évident que pour bien des
passages de Cádiz, il est impossible, sinon fort malaisé, de
déterminer la detle de Galdós vis-a-vis de ses prédécesseurs .
L'almosphere géaérale de Cadix pendant le siege, la joie de
la foule, les enthousiasmes politiques d'un peuple qui se
déclare souvetain, l'allégresse bruyante éclalant a l'annonce
d'une victoirc remportée sur les arrnées napoléoniennes, tout
cela a élé répandu aussi bien par la lradilion orate que par les
récits écrits. Il est facile, m0me sans sepours étrangers, 8 un
artiste comme Galdós, doué d'une puissante imagination, de
faire revivre ces heures lléro1ques. Un détail lu ou recueilli

dans une conversation a pu ette une suggestion capable de
inettre en brnnle la prodigieuse faculté que possédait le
romancier de recréer le passé, de l'animer .
Aussi nous semble-t-il arnnturé de rechercher les sources
précises, si sources précises il y a, de eertaines peintures,
comme, par exemple, celles des salons de D' Maria ou de
la Comtesse. Les tertulias liLtéraires ou poliliqnes constituaient, en elfet, un des traits de Gadix assiégée aussi caractéri stique qu'universellement connu. De mcme que l'exislence
des clubs des Jacobins et des Cordcliers n'est ignorée d'aucun
Frarn;ais un peu cultivé, ainsi ces réunions a: gaditanes » oU se
retrouvaient députés et hommes de lettres sont bien connues
des Espagnols qui s'intéressenl l'histoire. Galdós avait dii
ccrtainemenl en entendre parler, peut-ctre mcme par des personnes qui avaient été re~ues chez la marquise de Pontejos ou
chez la femme de l'avocal D. M. Ayesa, ou chez D• Margarita
López de Morla de Virnes, ou cbez D• Francisca Larrea qui
avait épousé I' Allemand Bühl de Faber. Alcalá Galiano, dans
se s arLicles de La Arnél'ica, donnc de nornbrcux détails sur ces
réunions, lem,s caracteres rcspectifs et les personncs qui les
composaient Mais l'imitation de Galdós n'éclate pas, comme
pour d'autres passages que nous examioerons bienio!. ll faut
remarquer, en effel, que D• María et la Comtesse qui re,;,oivent
dans leurs salons, !'une les députés avancés, l'autre les partisans de l'absolulisme royal et du catholicisme exalté apparaissenl déja dans les Épisodes précéden ts.
Autre exemple. Tout le monde sait que les habitants de
Cadix montrerent une grande sérénité pendant le siCge; que,
ra rement, la vi lle fut plus animée et plus joyeuse. La fameuse
copla moqueuse composée sur les bombes de Soult est daos
to utes les mémoires. Galdós la savaiL par coour avant d'en
avoir Ju le tcxte dans l'arlicle d'Alcalá Galiano.
Il avait dü bien des fois cnlendre dirc que:

1. Recuerdos de w1 anciano, dans la(&lt; Biblioteca clásica», •878. Plus tard, en ,886,
le fils d'_\\ca\::i. Galiano publicra les .llemorias 1.k san pCre, en deux gros Yolm;nes.

a

Con las bombas que tiran
Los fanfarrones,

Se hacen las gaditanas
Tirabuzones.

35

�36

BULLETI"f HISPANIQUR

Nous pensons done que pour les traits les plus généraux de
la physionomie de Cadii pendan! le siege, Galdós a ulilisé
des souvenirs personnels, dont il serait diflicile de retrouver
la source exacte. 11 les a peut-etre vérifiés en relisant les
articles d"Alcalá Galiana, mais on ne pcut l'affirmer.
Examinons maintenant d'autres passages du Ccídi: et comparons-les a des récits de Castro ou du comte de Torcno
L'influence des prédéccsseurs de Galdós apparaltra ici plus
clairement et, en meme te1nps, on pourra rnesurer la dislance
qui sépare parfois la chronique du roman.
Castro, qu'intéressent surloul les faits el les événemenls,
décril cependant les principaux quartiers de Cadix, ainsi que les
édifices célebres. TI consacrc quelques lignes a la calle \ncha
ou s'agile une foule nombreuse d'oisifs qui commentent les
dernieres nouvelles de la guerrc et des Cortes•. Les mililaires,
aux costumcs variés, ont retenu surtout son attenlion. CalJós
a été intéressé par ce passage. Relisons les deux texles:
A.

DE CASTRO.

u Objeto de festivas alusiones
son entre sí y sus compatricios
los Yoluntarios distinguidos; estos se conocen por vía de mote
con el nombre de guacamayos por
ser rojo el uniforme de gala y
tener vueltas de terciopelo verde;
también se conocen por el de

obispos los artilleros gallegos;
lechuginos se llaman los de artillería de Puerta de Tierra por las
lechugas que se crían en sus
huertas, y peregiles los de infantería; cananeos los cazadores por
usar cananas, y pavos los de las
milicias urbanas por el color de

la ropa y vuellas. n

(Pp. 138-139.)

1 \. de Castro. ou,·. cité, p. 139.

PÉREZ GALDÓS.

« Llamábanse unos los guaca-

mayos, por haber elegido el color
de grana para su uniforme ...
Menos visto~o y deslumbrador

era el vestido de los dos batallones de ligeros á quienes llamaron cananeos, por usar cananas
en vez de cartucheras. Otros, por
haber aplicado profusamente á
sus personas el color verde, fueron designados con el nombre de
lechuginos, si bien hay quien
atribuye este apodo a la ci rcunstancia de pertenecer los tales
lechuginos á los barrios de Puerta
de Tierra y extramuros, donde se
crían lechugas. Con los mozos de
cuerda y trabajadores formósc
un regimiento de artillería; y

QUELQUES SOURCJ:S DU CADJZ DE GALDOS

como eligieran para decorarse el
morado, el rojo y el verde en
episcopal combinación, fueron

llamados los obispos ... otros que
militaron en la infantería y eran
modcstísimos en estatura y traje,
fueron designados con el mole de
peregiles; y a las personas graves
que habían formado una milicia
urbana y exornádose con un levitón negro· y cuello encarnado, sr
les tituló los pavos. 1)

(P. 164.)

On voit que Galdós a suivi son modele d'assez pres. II ne
s'rn écarte guere plus lorsq,u'il raconte les événements dont
nous allons parler maintenant.
Au début de janvier 1810, les Anglais offrent a la Junta de
Cadix de débarquer leurs équipages, afin de renforcer lagarnison de la cité déja menacée par les Fran~ais. Cette proposition est tres discutée et seule l'imminence du péril fait
accorder l'autorisation. Castro rapporte ainsi celle affaire :
« En medio del conflicto que á Cádiz se prepara, el marqués de
\Vellesley y varios generales ingleses solicitan que para salvar á esta

ciudad se permita el desembarco de tropas británicas y se les confíe
su guarnición )' defensa. La Junta de Gobierno oye c~n pre;ención
estas instancia¡f; teme por Cádiz; recuerda como los ingleses se apoderaron de Gibraltar... El general Ca!-itaños... ofrece a estos la
defensa de las fortificaciones de la Isla de León y del Castillo de

llatagorda , . "
Galdós imagine que dans un salon ou sont réunis les personnages principaux. de son rornan on s·entretient de cette

question d'actualité qui a été mise sur le tapis par lord Gray:
« Wellesley ha pedido permiso a la Junta para que desembarque la
marinería de nuestros buques y defienda algunos castillos.,

�,.
38

BULLÉTIN H!SPANIQUE

C'est l'occasion d'une vive discussion. Les &lt;lames respeetables accepteraient bien le secours des Anglais; mais Gabriel
Araeeli combat avee fougue J'avis de lord Gray: le peuple
britannique pourrait se pre11dre d'un amour trap exclusif
pour Cadix:
« Gibraltar casi nos está oyendo y lo puede decir. n

Ainsi le récit de Castro se transforme en une conversation
plus longue et fort animée, liée étroitement a l'aetion meme
du roman. On se rappelle, en ell'et, qu'Araeelí aura par la suite
de bonnes raisons pour détester lord Gray. 11 était done
habite d'avoir, des leur premiCre rencontre, mis aux prises ces
deux hommes.
Au début de mars 1810, une terrible tempete désole Cadix:
« El 6, 7 y 8 de marzo un horroroso temporal aflige á esta población. Desamárranse tres navíos y una fragata de guerra españoles y

van á dar en las costas del Puerto de Santa María y Puerto Real ...
Un navío de guerra portugués y un bergantín inglés de guerra igualmente y veinte buques mercantes son víctimas del furor del viento y

de las olas.• (Castro, p. 67.)
Galdós recueille ce souvenir. Il dit lui aussi que
« veinte buques mercantes y algunos navíos de guerra españoles é
ingleses estrelláronse aquel día contra la costa de Poniente. ,

QUELQUES SOVRCES DU CADJZ DE GALDOS

« Vive la Nalion ».
marche

« cuya letra si bien de ningún valor poético es al menos la expresión
sencilla de un amor patrio sin numen. »

Suit la strophe •.
Galdós raconte de la maniere suivante une partie de la
cérémonie:
« La procesión venía de la Iglesia Mayor donde se había dicho
solemne misa y cantado un Te Deum. El pueblo no cesaba de gritar;
¡ Viva la Nación! ... Y un coro entonó el himno muy laudable sin duda,
pero muy mal como poesía y música que decía ... :i 1)

S'il y a des ressemblances évidentes entre ces deux relations nous avons ha.te de rappeler les trois pages admirables,
pleines de mouvement, dans lesquelles Galdós décrit le départ
des habitants de Cadix pour !'lle de Léon, en ce jour glorieux
du 24 septembre. Rien de cela n'est dans Castro. C'est une
véritable ode en prose, composée de cinq strophes ou chante
l'enlhousiasme patriotique le plus ardent. Chacune s'acbeve
par ces mots entrainants: « 1A las Cortes! ¡Alas Cortes! » l.
Passons maintenant a un événement peu connu, rapporté
par Castro; a l'expédilion de Renovales, organisée a Cadix et
qui doit déharquer daos Je nor~ de l'Espagne afin de tourner
les Frarn;ais. Confrontons les deux récits:
A.

Mais cette description va etre agrandie et amplifiée, afin de
permettre a Lord Gray de s'exalter au spectacle de la nature
en courroux el de chanter un hymne a la Tempete, celle des
éléments et celle de son ame.
Le 24 septembre 1810, les Corles s'installerenl solennellement dans l'Ile de Léon. Castro décrit en quelques lignes cette
oérémonie, les salves d'artillerie, tirées par les canons des
bateaux et des forts; le scrment des dé pu tés, la procession
qui s'avance gravement de la Iglesia M:ayor vers le théatre ou
siégeront les Cortes; les acclamations de la foule, les cris de

39
11 rapporle aussi" que l'on exécuta une

tl

DE CASTRO.

No son

menos raros los

hechos que preceden á la expedición que de Cádiz se dirige á las
provincias del Septentrión, y á
cnyos preparativos con viva fe
ayudan los ingleses. El mando se
confió a D. Mariano Renovales,
oficial guerrillero, valiente hasta
A. de Castro, p. 77.
Cádiz, p. 80.
3. Voir Cú(ftz, pp. 77 8 79.
1.

2.

GALDÓS.

« Es el caso que D. Mariano
Renovales, aquel soldado atrevido
que tan heróicas hazañas realizó
en Zaragoza, fué destinado á mandar una expedición que debía
salir de Cádiz para desembarcar
en el Norte. Renovales era un
hombre mu y bravo; pero con esta

�4o

BULLBTl1" HISPAfflQUE

lo sumo, pero desdichado siempre, sin duda por su impruden-

cia. Publica en la Imprenta Real
y por orden del gobierno la proclama que él había escrito para
sublevar a los pue:blos, en cuyo
socorro ha de ir ... Denomina en
este documento oficial al rey
intruso José Botellas, y pone una
llamada para una nota, en que
aparece una figura malísimamente grabada y queriendo representará José Bonaparte, con una
botella de vino en la mano y me-

dio cayéndose por efeto de la
bebida. Sale en oto,1o la expedición y su fin es harto desgraciado.
Piérdese en los mares del Septentrión una fragata de guerra con

bravura salvaje ... ; valor desnudo
de conocimientos militares ... Había publicado el guerrillero una
proclama extravagant.ísima en
cuya cabeza se veía un grabado

representando á Pepe Botellas
cayéndose de borracho y con un
jarro de vino en la mano y el
estilo del tal documento correspondía {l Jo innoble y ridículo de

la estampa.
» No quiero contar los repe-

tidos desastres de la expedición.
Sufrimos tempestades, ... y parle
de las tropas desembarcadas en
Asturias cayeron en poder de los
franceses. n

QUELQUBS SOUB.CES DU CADJZ DE GALDOS

Mais cetle fois, l'originalité de Galdós est plus évidente: il ne
se contente pas de reproduire un portrait déja tracé par
Castro. II combine les traits les plus caractéristiques de divers
individus qui amuserenl Cadix par leur excentricité. II les
fond ensemble, et en tire le fameux D. Pedro. Galdós d'ailleurs nous renseigne exactement sur la fa,on dont il a composé
ce personnage. II nous apprend qu"il existait a Cadix un
homme aussi noble que ridicule - l'hisloire nous dit son
nom, c'est le marquis del Palacio - et qui s'était imaginé que
I"unique fa,on de corriger les mumrs de son temps consistait
a reprendre l'ancien costume espagnol. II prcchait d'exemple,
et portait le pourpoint, les chausses el la pelite cape. Mais iI
n"était pas le seul atteint de cette étrange folie. 11 avait des
parlisans convaincus, tels un marquis de Jérez, Jiménez Guazo,
el un Ecossais, lord Downie. Tous intéressent Galdós, mais,
dit-il:

los que la tripulan; el temporal
dispersa los demás buques; las
pocas tropas que desembarcan
son completamente batidas por
los franceses, y en medio de
aquel conflicto el extravagante
Renovales logra solamente salvar
la vida. &gt;&gt;

Si nous aviaos recopié tout le passage de Galdós, nous
aurions vu que le romancier a ajouté quelqucs réflexions sur
les dangers qu'il y a a confier des commandements a des
chefs ignorants, bien que tres courageux. II était assez vraisemblable qu' Araceli joignlt au récit d'une expédition a
laquelle il avait pris part un rapide commentaire. Remarquons
d'ailleurs que Galdós n'a ajouté aucun détail précis a ceux qui
sont daos Castro.
C'est encare a ce m~me historien que l'auteur de Cádiz va
emprunter tous les traits qui luí serviront a composer un des
personnages secondaires les plus curieux de son roman, celui
qu'il appelle D. Pedro, « para no ridiculizar un título ilustre».

&lt;t Por no aburrirá mis lectores presentándoles uno tras otro á estos
tipos tan característicos como extraños, he hecho con las personas lo
que hacen los partidos 1 es decir una fusión y 1ne he permitido
recoger las extravagancias de los tres y engalanar con tales atributos
á uno solo de ellos, al mas gracioso sin disputa, al más célebre de
todos,. ))

Voici comment Galdós nous présenle D. Pedro: • Vimos
aparecer a un hombre como de unos cincuenta años, flaco,
alto, desgarbado y tieso. Tenía como D. Quijote los bigotes
negros, largos y caldos. " Suil la description du costume
« á la antigua,, el d·un « tremendo chafarote» que D. Pedro
porte au colé, de celle épée « que fué la que llevó Francisco
Pizarra al Perú~ &gt;&gt;.
Les lraits de ce portrait se retrouvent dans le petit livre de
Castro; mais les uns appartiennent a Jiménez Guazo, les
aulres a lord Downie. Castro nous présente le premier de la
1. Cádit, p. 5o.
,. Cádiz, pp. 49-51.

�lllJLLlm IIIIPAIUQIJI

QDBLQUH

fa~n suiYante: « Su e•lrnapnteveslido, sus grandes bi
una gran espada, especie de mandoble, que siempre 11
ceñida ... le atraen l01 1arca1mo1 de la gente juvenil ... que
da el lítulo de nneYo Quijote•. • Lord Downie, lui, est .•
allo, 'I seco con bigote largo y caldo•· ll poaaecle l'ép4e
Pizarro, qui lui a élé donnée par la marquise de la Conqui
descendante du fameu capitaine •.
Comme non, le disions plus haut, don Pedro se figure q
l'amendement des mmurs est étroilement lié la reprise
oostumes d'autrefoia. Son ami, le journaliste Beña, approu
son opinion et l11 défend dans El Cone;.o. Galdós rep
duit un fragment de cet article. C'est préciaémenl le mé
pusage qui se trouve daua le livre de Castro, et qui avait
oomposé pour défendre les lhéoriea de lord Downie, á
penonnel de 'Bella a.

a

· Pour réaliser sa réforme, don Pedro constitue un corps
quatre cent■ cavaliers, tous désireux de lutter jusqu'a la m
poqr le roi et pour J'J:.:gliae. Tous, naturellement, sont vé
comme au temps de Philippe 11. Ce groupe s'appelle « la C
aada del obispado de Cádiz ». Ce nom est historique, en par
lout -au moins . Ouvrons le livre de Castro. Nous 'I Jisons
Jiménez Guazo avait formé a Séville un corps de troupe
s'appelle « la Cruzada•• et qui comprenait précisément qua
cenia hommea 4• Une fois a Cadix', Guazo entrelient en parfi
6&amp;at aa pqtite troupe
résolue. 11 prend part a pluaie
engagements et se donne oftlciellement le litre de , Coma
dante de la. Cnuada del obispado de Málaga n 5.
Oon Pedro, afio de ·raire aboulir ses idéea, va demander
la Rágence son appui. La scene baroque, que l'on peut li
daos Castro, est passée daos Cádit. Maia la prouesse du •
tesque marquis a beaucoup amusé Galdós qui l'a dóvelop
plus que ne l'avail fait l'hiatorien; ét iJ s'est complu a

trea

Cutro, OUY, cJt., pp. '9-lOO,
Culro, OUY, cil, p. ID'¡.
3. C~, pp. ,56-,S,, et Galdóo, pp. 53-56.
•. Culro, p. gS.
6. Culro, pp. 911-wJ.

:t,

souac:a

DD UD/~ DB GALDOS

4B

le comique. Le récit de Castro est l'esquisse

pu Galdós. Comparons les deux mor-

c,....no.
• ... Seis oficiales acompallaron
JDarqués [del Palacio].
;J:l día 3o, vienen a Cádii vestino de coraceros, pues ni una

coraza se ve, sino con jubon,
n y capa corta á la usanza
ligua. Uega el marqm!s con su
que liene lodo el aspecto
11118 comp.na de teatro. Entra
el salón de corte a liem po que
recibido por la regencia ; slenlo los seis o6ciales ;. . . Adelase al medio del salón, hace
a grao reverencia, oólase unoa
teoJos, desnuda y empuiiÍI la
da, 'I en altas y destempladas
lee unos desaliiiados ver' exhortando á· todos con el
plo ·de su. penona á seguir
costumbres antiguas, á desiar 1.. modernas 'I á contilidiando por la buena causa.
mp.iia sus voces con esgrila espada y tirar golpea al
a diestro y a siniestro. Lo
aí,dario del vestido, lo alto y
brudo del personaje 'I malo
loa versos causan riss á mu-

GALl&gt;Óa.

••• •« Ni él ni los demás llevaban
COl'IWIB,. .. Como divenión de

Carnestolendas, aquello podla
tolerarse ... Entró, pues, Congosto
seguido de cinco de los suyos.•.
.\travesó el salón de corte, y al
encarar con los de la Regencia,
hizo una profunda corteala ...
metió la mano en ql bolsil19 de
los greg(lescos y .con grar;i sor•
presa de los que le veíamos, sacó
unos anteojos de gruesa armadura que se caló sobre la mntilluda nariz ... Metió la otn mano
en el olro bobillo y sacó un
papel... Todos creímos que sería
un discurso¡ pero no, seliores,

eran unos venos ... Dió principio
a la lectura de una aarta de endeca1ilabos cojos, mancos y lltlado1,
tan rematadamente malos, como
obra que eru del IIIÍtmo penonaje que los leía ... Tengo presente
el sentido que se reducía a encomiar la necesidad de que lodo· el
mundo se vi•li~ra á la antigua,
único modo de resucitar el ya
muerto y enterndo heroismo de
' si bi~n se reprime. Retirase .los antiguos tiempos.
rqoés, recorre con su especie
Durante la lectura , babia aacuadrilla de máscar,s la pobla- cedo D. Pedro la eapada, y todas
n, hasta que a la hora de las frases fuertes las acompsiiaba
ecer lollla con ellas el ca- de lajos, Ol4ndobles y cuchilladas
o de la Isla de León •.. u
en el llire, volteando el arma por
(Culro, pp. 6tr70.)
ellCima de au c:ab.,,.., lo cual
remató el grotesco papel que
hacia •.•

�44

BIJLLSTIII 11W'.tJIIQUB

QVIILQUU

Después la gracioea p
recorrió las calles de Cádiz
grande alegría de todo el pu
que se regocijaba con tal mo
extraordinariamente..• •&gt;.

Nous venons d'enminer les pa88ages de Castro qui onl
imilés par Galdós. lis onl trail, on l'a vu, A des événemen
la plupart peu imporlants, .mais souvenl forl pilloresques.
livre de Castro est nne chronique forl minutieuse de la
" gadilane &gt; penda ni le siege. Mais elle laisse dans I' om
·raclivilé des premieres Corte~; elle ne rend pas .compte
séancea si agitées de I' Assemblée Consliluanle espagnole. Po
'lanl Gald6s nous fail assisler aux débals qui se livrent en
lea défenseurs de l'absolulisme el ceux des libertés nouvell
Deux fois il rassemble daos une tribune des Corles lea bé
de aon roman, et mille habilement l'intrigue de Cádiz
récil des discussions parlemenlaires. Ou s'est-il renseign
Pour la premiere séance, il suil de tres pres le comte
Toreno, bien que le romancier préfere le dialogue a la nar
tion hislorique. Analysons le lexle de Gald6s el comparona
a celui de Toreno. Les femmes qui sont avec Araceli d
une galerie s'entretiennent de l'inexpérience politique
dépulés, el des difficullés que, probablemenl, ils ne sauro
pas surmonter.
·• Aquí hablarán más los seglares, y •erá tal el barullo, que ve
moa escenas tan graciosas como la, ¡le un concejo de pueblo
tuero. Amiga, preparémonos á reir ...
- Será un disputar gracioslsimo, porque cada cual pedirá esto y
otro y lo de más allá.
- Con qne salga uno diciendo : « Yo quiero tal cosa • y
responda : • Puea no me da la gana • se animará esta desab ·

reunion.

- Veo con sorpnsa que el presidente no tiene látigo.
- Es que guardarán la■ formas, amiga mía.
- t En dónde han aprendido ellos á guardar formas?•
, . c.tdlz, pp. 11, 84, 85.

souacas

DU CÁDIZ D■ GJ.tooa

45

is, des que les débala son! el).gagés, les personnages de
os s'étonnent de l'habileté avec laquelle ils sont conduits:

eSabe

V', amiga mía, que este cleriguito no lo hace mal?
Muy bien, si lodos hablaran así, esto no sería malo.
Pues á mí me parece lodo lo que ha dicho muy puesto en razón.
sigue. Atendamos. • •

out le sujel de ce vivant dialogue, qui se divise en deux
ies, est daos les lignes suivanles du comle de Toreno:
[La'Regenciaj desestimaba á los diputados, consiaerándolos inexs y noveles en el manejo de los asuntos póblicos; y ningún
io le pareció más oportuno para lograr la mengua y desconceplo
aquellos, que mostrarlos descubiertamente á la faz de la nación,
reándose ya con la placentera idea de qae, a gu.úa d4 escolare,,
á entretener y enredar en/útües cuestio11u 7 ocw,as duputa&amp; •..
an cuerpo nuevo C0/11-0 el ,u las Cortes abandonado á si milmo,
,u reglamento y anteced4nte, qae le ilastrasen '1 1iroiesen d4
, era fácil el descarrío, ó á lo menos cierto atascamiento en
deliberaciones.• ... Maravillárome los expecladores, no contando
aún de lejos, con que los diputad-O,, en vista ,u su inexperiencia,
gasen tanta sen.,atez y conocimiento13. 1,

ar le moyen du dialogue qu'il conlinue a employer, Gald6s
le comple rendu minulieux des divers événements de la
ce: 11 parle d'abord de l'élection du président, puis de
lecture d'un document faissé par le Conseil de Régence. 11
·r a ce pmpos que, apres lecture faite, « los diputado•
an de decir que quedan enterados. • Toreno avail dil :
• Cortes... declararon quedar enteradas. ,, Gald6s cite
uite le premier discours de Muñoz Torrero: « que dice que
prudente adoptar una serie de proposiciones que tiene
rilas en un papelito » 4_ 11 reproduit ces propositions.
no les indique lui aussi, d'une Í8\'on plus complete, et
que Muñoz Torrero : "expuso lo conveniente que sería
). Cádiz, p. 87 .
•· Toreno, p. 287.
J. Toreno, p. 288.
• Galdós ajou&amp;e d'aiUeun que c·ea1 Lujin qui lit le documeo_t.

4

�46

47

BULLBTIN BISP.l.NIQUE

QUELQUES SOURCES DU CADJZ DE GA.LDOS

adoptar una serie de proposiciones ... de las que traía una
minuta extendida en forma de decreto su particular amigo,
D. Manuel Luján •. "
Argüelles intervinl au cours de cette séance : « empezó
a descollar, á manera de primer adalid"• écrit Toreno, sans
analyser son discours. Galdós nous le signale également, mai1
ne le connaissant pas, il se contente d'un commentaire aussi
élogieux que peu précis.
Reste a parler du dernier acte de la séauce: le serment dea
régents. Le récit de Galdós est ici encore conforme a celui de
Toreno. II en reproduit mame un détail, peu connu, rMalif a
Lardizabal. Galdós écrit :

juin de la meme année, jamais ces députés
n'ont pris la parole au cours de la meme réunion. ll snffit
pour sen assurer de consuller la collection du Diario de
Sesiones. García Herreros pronon~a son fameux discours le
·4 juin. Le 6, les a u tres orateurs prirent part. a la discussion.
Le comte de Toreno a fourni a Galdós les rcnseigncments
qui lui étaient nécessaires pour rappeler rintervenlion de
García Herreros. Dans la Historia del levantamiento, en eITet,
on retrouve les memes éloges que Galdós adresse a rorateur.
Torcno écrit :

• ¡Cómo! eTambién jura Lardizabal? Ese es el más fiero, el má1
orgulloso enemigo de la libertad, y andaba por ahí diciendo á todo
el mundo que él se guardarla las Cortes en el bolsillo'· »
Toreno indique les projets criminels que nourrissait Lardizabal contre l' Assemblée :
, Ya entonces se hablaba de planes y torcidos manejos, y de que
ciertos regentes si no todos, urdían una trama, resueltos á destruir las
Cortes, ó por lo menos á amoldarlas conforme á sus deseos. »

Suil une phrase de Lardizabal, aveu complel de ses menéesl,
Arrivons maintenant a l'autre ''séance des Cortes décrite
dans Cádiz. De meme que pour composer son D. Pedro, le
romancier a rassemblé des traits appartenanl a des amis du
marquis del Palacio, de meme, pour dépeindre cette réunion,
il a groupé des faits qui se sont passés au cours de plusieurs,
Galdós, en effel, dans la séance qu'il décrit, et daos laquelle
on discuta la légitimité des survivances féodales, reproduit un
passage du discours de García Herreros, et rappelle !'interven•
tion de Villanueva, d'Ostolaza et d' Argüelles. Or, pendan! Je,
longs débats sur cette question qui durerent du 3o mars 18r1

« Puede decirse que en la discusión se llevó la palma et Sr. García
Herreros, quien con elocución nerviosa, a la que daba fuerza lo severo
mismo y atezado del orador exclamaba ... ►J 1 1

et Galdós:
« La atención del Congreso estaba fija en el orador, uno de los más
1everos y elocuentes ... La palabra de García Herreros ... era enérgica

De plus, Toreno reproduit un fragment du discours de
Herreros, le meme précisément qu'on trouve dans Cádiz 3 •
Le comle de Toreno ne donne pour la suite des discussions
aucun détail précis. On pourrait done croire que Galdós nous
présenle les aulres députés au gré de sa fantaisie, el cela
d'aulant mieux que !'un d'eux, Ostolaza, joue un petil role
dans son roman: il fréquente la lertulia de la comtcsse. Parlan\
l' Assemblée, il pourra apercevoir la jeune Pre sen tacioncita
dans la galerie, et la dénoncer asa mere 4. Pourtant Galdós ne
s'écarte pas trop de l'histoire. U a du feuilleter le Diario de
Sesiones et dans le comple rendu de la séance du 6 juin, il a
pu voir qu'on rappelait les paroles violentes d'Ostolaza et
celles d'Argüellcs. Mais l'imitation n'est pas aussi évidente que
dans les exemples précédents.

a

Toreoo, ouv. cité, p. 357.
Cádiz, p. 181.
3. Cddiz, p. 181.
1.

r. Toreno, ouv. cité, p. ~88.
:1. Cádiz, p. 91.
3. Toreno, ouv. cité, p. :189.

2.

4. Cádiz, p. 199.

�48

BULLBTffl BlSPANIQUE

Ainsi, pour composer Cádiz, Galdós a utilisé principalemenl
l'ouvrage de Toreno el celui d' A. de Castro, chroniques véridiques, mais généralcmenl bien ternes, des événements qu i se
déroulerent dans Cadix assiégée. Ces texles, qui l ui serven! de
guide pour batir le cadre de son roman, il ne les accepte q ue
comme excitateurs de son imagination. 11 anitne leurs phrases
froides en en tiran! des dialogues pleins de vie . Un détail lui
suggcre un mer veilleux développement lyrique. D'un récil
incolore il íail un drame qui passionne. Ainsi s'expliquc le
pouvoir magique des ce Épisodes il oll la fiction se melc si
paríailement a l'hisloire que l'on ne sait plus « ce qui est vrai
el ce qui ne l'est pas n, . Ainsi se justifie le jugement d'un
critique contemporain sur Galdós qui, dit-i l, « a en le mérile,
ph.15 que ['historien, de révéler a l'Espagnc la connaissance
de ses gloires nationales &gt;&gt; :i.
J. SARllAILll.
1 el :i. Andrenio, Novelas y Novelistas.
P .-S. - Voir daos la Revista de LibroJ du mois de décembre 1 919, un fragmen l des
Mémoires de Pérez. Macias, publié par M. Rafael de Mesa. L'autcur des .1/émoires,
ancle do Pérez Galdós, racontc l'expédition organisée par son frCre D. Sebastian, p(lre
du romancier, conlre le!&gt; troupes de :'\apoléon. Ce qui, daos ce fragment, a lrai t a
Cadii: peodant la guerre d'indépendance, n'a pas fourni a Galdós do délail précis
llOUr !'Episodio que nous a,·ons ét.udié. Mais on doit. songer que D. Benito a dU sou•
vent enlcndrc conler par son pere l'histoire des Grenadiers des Canaries, el, comme
le dil M. R. de Mesa ((CS indudable que t.ales narraciones tenía.o que influir en la
mentalidad joYen de Galdós l:.

LE )IOllVEMENT INTELLECTUEL EN PORTl'lrAL

Academia das Sciencias de Lisboa , .
Les publications de l'Académie des Sciences de Lisbonne, ont

Lou-

jou rs tenu dans la vie iotellectuelle du Portugal une place lrCs importan te. Déja en 1816 Ferdinand Denis, auleur d'un précis d'histoire
litléraire qui reste le meilleur ounage de vulgarisation écril en
fra rn;ais par un lusophile, citait a\'ec éloge les lravaux d'Arag7io
\loralo sur le théá.tre, d' Alexandre Lobo sur Camües, les Mémoires de
liUéralure, les Afémoires économiques, les l\'otices pour l'hisloire el la
géographie d'oulre.mer: (( En lisan t cette importante colleclion, on
verra, clisait-il, qn'une nalion intéressanle. que l'on a crue trop
longlemps arretée dans ses progrCs, continue les plu s imporlanfs
travaux avec un zCle que le reste de J'Europe ne sait peut-elre poinl
suffisammenl apprécier. Cette aclivité que les Porlugais avaient
au treíois pour les découvertes, ils l'ont maintenanl pour les sciences,
et dans cette carriCre ils font encare des conquetes. 11 existe parmi
eux un foyer de lum ieres qui aura toujours la plus heureuse iníluence,
surtout dans ce qui a rapport aux sciences et a l'érudition i,, p. 499 .
L'Académie des Sciences de Lisbonne a connu lrois périodes d'aclivité intense, celle qui soit de prCs la fondation, celle qui co'incide
avec le romantisme, enfin celle qui vient de s'ouvrir. Le 3• fascicule
du c 2e volume de la colleclion intitulée Bolelim da Segunda classe
ram Cnc fort a propos l'attention sur ses débuts. Les documenls
rassemblés par ~1. Christovam Ayres nous font assister aux premieres
démarches des rondateurs. Tout le mérite de ceue cn'.•ation féconde
reyient, comme on le sait, au duc de Lafóes . De naissance illuslre
L

l.
11.
111.
IV.
V.

~lonumenlos de literatura dramatica po, luguesa, 1918• 19.
Jorge Ferreira de Vasconcclos. Comédia E1Jfrosina.
A) res Victoria A Vinganra de Agamenom.
Jerónimo Ribeiro . Auto do físico.
Auto das regateira, de Lüboa.
Antonio Feliciano de Caslillo. O médico ú for~a , Comedia ií anliga trasladada
libcrrimamcote da pro¡::a original a redoodilhas portuguezai:.

Roletim da Segunda classe. Aelas e pareceres, estudos, documentos e nolicia~.
\lolume Xll 1 Fasciculo n• 3, 1920,
2. 11 existe une société analogue do fondalion plus récen le, l'Académie des
Sciences de Portugal, présidée par M. Th. Braga. C'esl elle qui a pris l'initialhe de'I
manifeslations en íaveur des alliés doot nous parlioos daos un articlc consacn'
fl M. António Ferriío. Sur l'histoire de l'Académie des Sciencea de Lisbonne, consulter l'étude de M. Fidclioo de Figueiredo (Estados de lilteralura, 1' série).

�5o

OULLETlN HISPA~IQUE

puisqu'il se rattachait a la famille royale par un Mtard de D. Pedro II,
ayant re&lt;;u a Co'imbre une éducation lilt6raire et scientifique plus
soigné&gt;e que -celle des nobles de son lemps. initié pendant un exil de
vingt-sept ansa toules les formes de la civilisation européenne, grit.ce
a des séjours prolongés en Allernagne, en Autriche, en Angleterre,
ami et corrcspondant de Vollaire, il était gagné aux doctrines des
philosophes, a lel point qu'on verra ce grand seigneur recommander
ii. l'égard de la révolulion franQaise la plus stricte neutralité et
s'opposer meme 8 la campagne du Roussillon. Une expérience miHtaire acquise pendant la guerre de sept ans, quand il servait dana
l'armée aulrichienne 1 le prestige qui lui venait de mystérieux voyagea
en Turquie 1 en Egypte, en Asie, en Laponie, une haute culture qui le
mettait en rapport avec les savants étrangers, enfi.n les fonctions
administratives dont H fut investi, lui assuraient une autorité
indiscutable sur les contemporains. Son meilleur auxiliaire, dan•
cette entreprise qui heurtait les forces du passé, fut un pr6tre 1 l'ahbé
Correa da Serra, botaniste, revenant comme lui d'exil et comme lui
membre de la Société Royale de Londres. L'orientation de l'Académie
de Lisbonne· nous appara!t, des le début, comme tres difTérente de
celle de l'Académie franc;aise. Elle ne se préoccupe pas exclusivement, ·
comme les sociétés analogues qui l'ont précédée, !'Academia do,
Singulares ou l'Arcadia, de questions littéraires. Sans doute elle ne
se détache ni de la poésie ni de la langue. Elle aura, elle aussi, l'ambition de composer un dictionnaire. Mais son programrne esl celui
du xvul° siecle tout enlier. Plus ou moins ouvertement elle se réclame
de l'Encyclopédie. Comprenant
!'origine trnis sections, depuis
réduites a deux (sciences naturelles, sciences exactes, sciences morales
et beaux-arts) elle veut embrasser le savoir sous toutes ses formes,
•rassembler des collections, centraliser les instruments de lravail. Elle
dédaignait si peu l'application et la vulgarisation des connaissances
scientifiques qu'elle se chargea de répandre et d'imposer la vaccine,
Ce service ne lui ful retiré qu'a partir de 1835. Les documents publié1
par ~L Christovam Ayres ne sont pas tous d'égal intéret. On ne peut
guere tirer de la correspondance de Correa da Serra et du vicomte de
Barbacena avec Vandelli, professeur de Co'imbre, d'origine italienne,
directeur de la section des Sciences naturelles, que des renseignements
sur l'installation, matérielle de r Académie, les premiBres ressources
dont elle dispose, l'élection des membres titulaires, honoraires, surnuméraires. ll y a plus 3. retenir1 semble-t-il 1 du discours prononcé
le 4 juillet 1780, a la séance d'ouverture, par le P. Teodoro de
A]meida, figure originale de savant et de littérateur, moins connu
pour av~ir enseigné la physique a Bayonne et a Auch que pour avoir
compasé des romans édifianls qui lui valurent le surnom quelque
peu ironique de Fénelon portu~ais et dont le plus célebre, souveal

a

LE MOUVEMENT INTELLECTUBL HN PORTC!GAL

51

aduit d'ailleurs, est intitulé O Feliz independente. Dans ce discours
'apparat, il osait exprimer sans ménagement ses opinions d'exilé 1
attaquer la· tradition, tracer un programme utilitaire de réformes.
Les répliques vives ou sournoises qu'on lui opposa procedent d'un
~rtain patriotisme intolérant, capable d'admellre l'érudilion telle
,qu'on la pratiquait dans les monasteres, mais en reniant l'esprit du
siecle. Fidele au nom que Jui avaient donné ses fondateurs, l'Académie de Lisbonne ne séparera jamais l'aclivilé scientifique du mouvement littéraire.
'
Bien qu'elle ait publié des travaux imporlants de botanique (Flora
Cochinchinensis, Flora Jarmaceutica e alimentar portugueza 1 etc.),
qu'elle se soit intéressée au progrCs matériel 1 au perfectionnement des
arts et métiers (Memorias economicas para o adiantamento da Agricultura, das Artes e da Industria em Portugal), c'est principalement
dans le domainc historique qu'elle s'est assuré, au x1x.• siecle, une
p/ace prépondérante. Elle a voulu édifier avec le concours d'Herculano une ceuvre qui pUt rivaliser avec les Monumenta Germaniae. Elle
a repris a sa charge la colleotion de pieces diplomatiques que le
Yicomte de Santarem avait commencé de rassembler (Quadro elementar). La nature méme des sujets a éLudier lui imposait une
certaine prédilection pour la géographie (Collecciio de noticias para
a historia e geografia das na9óes ultramarinas, Annaes da marinha
porlugueza, Colleccao de monumentos inéditos para a historia das
conquistas dos Portuguezes em Africa, Asia e America). Les centenaires de la Découverle de l'Amérique (189,), de Ceuta et d'Albuquerquc (19 15-iñ) susciterent, dans cet ordre d'idées, une production
abondante. Mais la collection des Monumentos da literatura dramatica
portuguesa, inaugurée depuis deux ans, marque une orientation nouvelle et qui mérite d'etre signalée. ll est encore difficile de se procurer
les textes réputés classiques, malgré les e!Torls de M. Mendes dos
Remedios a Goimbre, de M. Luciano Cordeiro a Lisbonne, de la
Renascen9a portuguesa el de la librairie Chardron- Lelo a Porto.
Comme au temps de Ferdinand Denis, la rareté des livres s'oppose
l une large diffusion de la littérature porlugaise it l'étrangar. Les
cinq publications dont nous voudrions donner un aperc;u contribueront a combler ceLte !acune, bien qu'elles s'adressent moins a la
clientele des écoles gu·aux spécialistes.
La réimpression du texle de 1561 de la Cómédia Eufrosina par les
SOins de M. Aubrey F. G. Bell, auteur des Studies in Portuguese
Literature (Oxford, 1914) répond au va,u que formulait Menéndez
yPelayo dans les Orígenes de la novela (t. 111, p. ccxxx1) a propos de
ia traduction par Fernando de Bal1csteros de la piece justement
célebre de Jorge Ferreira de Vnsconcelos. Nous n'essayerons pas
6'attribuer a cette amvre toulfue et par endroits rastidieuse le mérite

�BULLETIN HISPAl'(IQUE

LE MOUVEMENT lNTELLECTUEL EN PORTUGAL

de l'originalité puisqu'elle dérive de la Celestine. l\lais il est possible
qu'on ne lui ail pas réservé sa vraie place dans l'histoire des littératures Elle devait laisser une longue postérité s'il est exact que le
donjuanesque Cariophilo annonce le protagonisle de Tan largo me
lo fiais. Sans doule le style en est obscur, eµcombré d'allusions
mylhologiquesl d'emprunts a l'anliquilé, a l'Italiel a l'Espagne. On a
déploré parfois que la plupart des personnagess'expriment, meme daos
le dialogue animé, au mayen de proverbes que l'aulcur juge tellement
connus qu'il se borne, le plus souvent, a citer les mols par lesquels
ils commencent. Mais il y a une rare pénélralion psychologique dans
la peinture des deux courtisans, l'un qui fail profossion de cynisme,
l'autre qui incarne 1'5.me élégiaque de la race. Nulle part les senliments qu'on s'habitue a grouper sous le vocable commode de saudade
n'ont été mieux définis. Ajoutons que la piece, si toutefois l'on peut
donner ce nom a une sorte de roman dialogué, renferme des indications extremement précieuses sur la socÍété contemporaine. On y Yoit
défiler toutes les classes, l'arist9cratie de conr, les nobles de province,
les magistrats, la bourgeoisie, le peuple; on y trouve un tablea u des
mceurs coloniales qui rappelle certaines 1eUres de Cam0es, enfin un
élément régional des plus colorés, une évocation dP. 1a vie des
étudiants de Coimbre et de leurs amours avec les moyas de cantara.
L'historien et le philologue auraient avantage
dépouiller cette
cornédie interminable qui, malgré l'affeclation du style et la banalité
de certaines prélentions moralisantes, nous apparait comme l'une des
ceuvres les plus significatives du xv1° siecle portugais, embrassant les
aspects essentiels de la vie nationale, témoignant d'une vaste érudition, d'une ricbe expérience psychologique et d'un sens du pittoresque
bien rarea cette époque. ll est regrettable que la leclure de I'Eujrosine, rn€:me avec le secours de la traduction castillane, qui n'est ni
compléte ni parfaitement exacte, olfre des difficultés redoulables
pour les étrangers.
Au contraire, la tragédie intitulée A Vinganfa de Agamenom (il faul
interpréter: comment l'ut vengée la mort d'Agamemnon) n'intéresse
que les curieux. C'est la tentative la plus ancienne de traduction ou
1
d adaptation d'une piece grecque en portugais. On peut conclure de
l'exUortation finale de l'auteur aux lecteurs qu'elle fut composéc en
1536. Or la Cléopdtre de Sá de Miranda, dont on ne connait qu'un
fragment, est de 155:.1, et la Castro, qui représente le meilleur tilre
de gloire d'António Ferreira, parut en 155¡. Des deux éditions menlionnées par les bibliophiles (la derniere remonte i, 1555). il ne
restait qu'un exemplaire unique, propriété du comte de Samod3es.
M. Francisco :\laria Eslf-wes Pereira l'a reproduit, en étudiant, dans
une iatroduction substantielle, les sources de ce premier monument
de la tragéJie _portugaise. Elle procede, d'apres Iui, non du {ex.te grec,

a

53

. mais d'une adaptation en prose caslillane de l'Eleclre de Sopbocle
par Hernan. Perez de Oliva (15,8). Etanl donné qu'on remarque dans
ces dcux transpositioas les mémes Jibertés prises avec l'original et
qu'on releve des mots espagnols daos les quintilhas de la piCce
portugaise, son argumentation parait décisive. De l'auteur, Anrrique
Ayres Victoria, on sait tout au plus ce qu'il a voulu nous dire luimémc, a savoir que sa tragédie fut composée a Porto. Le pathétiquc
de Sophocle, a travers celle imilation iJ. deux degrés, a subi une
transformation profonde. ll•ne reste plus rien de la couleur antique,
de l'éclat du style, des répliques brCves, du dialogue heurté, ele la
stichomJlhie de l'original. Les morceaux les plus brillanls ont été
résumés ou délayés daos une versification aisée, nuide 1 mais terne
et monotone. Les chceurs sont rcmplacés par un simple dialogue, les
récits abrégés. Anrriqoe Victoria, ou son modele castillan, supprime
ce qui faisait l'éconornie savanle des parties, la puissance dramalique
des contrastes, afln de se rapprocher d 1 un type conveno d'élégance
facile. Ces allérations répondent, évidemment, a un dessein arrClé.
Le traducteur, ou plutót les imitateurs 1 prétendaient concenlrer
l'action 1 dégager l'inléret en réduisant la part de l'&lt;~lément lyrique et
narratif. On y devine comme un pressentiment des besoins du théalre
moderne et de !'esprit de la comedia. La pifce renferme une signification pour qui veut étudier l'histoire de l'humanisme dans la pénin•
sule. Ce qu'on y retrouve, ce n'est poinl J'antiquité admirée pour
elle-mCme, avec une docilité aveugle. mais Jibrement interprétée au
nom d'une conceplion nationale du gollt.
L'Aulo do F{sico est l'ceuvre d'un poete relativement connu 1 Jerónimo Ribeiro, frere d'António Ribeiro Chiado. Devenue tres rare
puisqu'on n'en possede que trois exemplaires, elle avait paru néan•
moins dans un recueil imporlant, avec d'autres pieces de Camües et
d'António Prestes, en 1587. Son intérét vient, pour nous Fran9ais 1 de
ce qu'elle efileure un sujet que Moliere exploitera dans le Médecin
malgré lui, l'Amour médecin et le Malade imaginaire. Gil Vicente, le
premier, avait eu le mérite de meltre les physiciens sur la scCne, de
nous faire assister a une délibération qui réunit cinq d'entre eux 1
Jesquels n'arrivent a s'entendre ni sur les causes du mal, ni sur les
remedes a appliquer. Jérónimo Ribeiro apporte des élémenls nouveaux qui tombcront apres lui dans le domaine commun : déguisement de l'amoureux en malade pour s'introduire dans la maison du
médecin, déguisement du serviteur pour donner en l'absence de son
maitre une consultation burJesque. Les indicalions sur la rnédecine
contemporaine sont du reste tres sommaires. On relCverait a peine
une allusion aux Arabes qui partageaient 1 en matiere de science, la
faveur des Grecs. II n'entre point dans les intentions de l'auteur de
toucher au~ ridicules du métier lui-méqie, Sa piCce est une banale

�54

55

B(JLLETI"i HlSPANIQUE

J.E MOUVEM~NT INTELL'.ECTOEL EN PORTUGAL

comédie d'intrigue, ou le r6!e principal est tenu par la servante Inez,

naire (1878). 11 se proposait d'enricbir le patrimoine national en
prenant son bien a l'étranger 1 mais avec la prétention de ne jamais

Célestine di:! moindre envergure, qui exploite un noble, sous prétexte

de lui facilite l'acces aupres de la filie de son maitre. Celle-ci, trea
vraisemblable dans sa nai:velé enfant rieuse, parfaitement étrangere

a ce manege,

1

accepte, sans l'ombre d'une hésitation 1 le mari que son

pere lui propose, un étudiant frais émoulu de Salarnanque. Vraisemblable encorece type de pecheur qui intervient daos une sclme d'un
comique un peu gros qui annonce les plaisanteries de Moliere sur )es
apothicaires, ainsi que les matantes, aventuriers de la rue, bravaches
de profession, dignes ancetres desfadislas de Lisbonne. Le comique,
somme toute, réside moins dans les siluations et dans les caractéres

que dans les mots.
L' Auto das regateiras de Lisbod'. compasé a une date incertaine,
concerne l'histoire des mamrs encare plus que celle de la littérature.
Bien qu'il figure avec quelques variantes daos dcux manuscrits, !'un
de la fin du xvne siecle et l'autre du commencement du x1x-, il n'.avait
jamais été imprimé. L'auteur est inconnu, car on ne saurait prendre
au sérieux l'indication du sous.titre (um frade Layo) otl nous verrons

une simple plaisanterie a l'égard des moines du couvent dé Saint•
f:loi. M. Esteves Pereira suppose que la piece fut composée entre les
deux dates extremes de r 550 et de r 700. La grossiereté de certaines
plaisanteries ferait croire qu'elle n'a jamais pu etre représentée.

Son originalité, - qu'il ne faut pas du reste exagérer, - c'est d'an•
noncer la maniere des sainetes de Ramón de la Cruz et de faire
revivre le type cher a Gil Vicente (Barca do purgatorio, Romagem de
agravados) et toujours populaire de la regateira, ri~ale de nos poissardes. Au marché de la Ribeira, sur le bord du Tage, nous voyons
l'une d'entre elles aux prises avec sa servante. Des propos de
harengere, elles en viennent aux coups. La querelle se termine par un
arret d'une sévérité extravagante, hientot suivi de pardon général.
riu dialogue, généralement écrit en !angue verte, on peut extraire de
curieux détails sur la vie des classes pauvres. 11 n'est pas indifférent
de noter que ces revendeuses, probablement sous l'intluencc de la
domination espagnole et des chants d'église, émaillent leur conversa•
tion de provcrbes castillans et de latin macaronique. L'Au/o das
regateiras tient le milieu entre le théatre propremrnt dit et la lillérature de cordel.
Quant
la réimpression du Médico a forfa, elle souleve un probleme intéressant dºbistoire liLtéraire: Moliere n'était connu au
Portugal que par deux traductions en prose du capitaiae Manuel de
Sousa: Tartufe (1768), le lJourgeois genlilhomme (1769), lorsque \n•
tonio Feliciano de Castilho entreptit d'adapter successivement le
Médecin malgré lui ( 1869), le Tarlufe (1870), 1'Avare (1871), les.
Femmes savantes (1870), le Misanlhrope (18¡4) el le Maladc imagi-

a

céder au gout fran~ais. Le souci ele l'élégance et de la pureté du style
devait le conduire a en user fort librement avec ses modeles. 11
appliqua d'ailleurs ces milmes procédés de naliona/isalion /¡ d'autres
·wuvres 4ue le théatre de Moliere, notamment au Fausl de Gcethe, ce
qui fut l'occasion d'une retentissante polémique. On ne s'étonnera pas
qu'il ait été défendu par son propre fils, le vicomte Julio de Castilho.
Mais il trouva en la personne du dramaturge Mendes Leal, un
apologiste ardent qui devrait ériger sa méthode en systeme : « En quoi
consiste l'adaptation littéraire? Ce n'est pas une simple version et
c'est quelque cbose de plus qu'une imitation. C'est la transfusion de
la pensée dans ce qu'elle a de plus large et de plus complet; c'est en
somme une nationalisation, comme la définissait mon compatriote,

le grand poete Castilho. Pour tout exprimer et !out résumer sous une
forme plus concrete, la véritable adaptation, c'est une adoption ,.

n

En reproduisant la préface que ~!endes Le&amp;] avait composée pour le
Medico áfor9a, l'Académie des Sciences de Lisbonne ne prétend n\Jllement accepler la responsabilité de ses conclusions. Nous a.urions
mauvaise grAce, "d'a.utre part, a condamner avec la derni0~e intransi-

geance un procédé que Ducis appliquait a Shakespeare. A tout
prendre O Medico á for9a reste une reuvre curieuse et qui méritait les
honneurs d'une réimpression. D'abord les libertés prises avec le texte

y sont moins choquantes que dans les autres adaplalions du meme
auteur. Elle vaut par la qualité exceptionnelle du style. Le rythme
aisé de la redondilha était, de tous, celui qui pouvait le moins gener
le traducteur, une fois admise la singularité de transposer en vers
une comédie en prose•. En rerripla&lt;;ant par des noms réels (Januario,
D. J.uliana) les Géronte et les Lucinde de son prédécesseur, Castilho
donnait a sa piece un accenl de vérité locale et contemporaine. Le 1
décor se précise: on entrevoit, sous les pin0des, une maison blanche

avec le banc de pierre et !'indispensable treille. La peau de houc
a remplacé la bouteille de Sganarelle et les paysans s'expriment, daos
ce cadre rustique, en termes choisis qui sentent• le terroir et qui
amuseraient un dialectologue. Un élément nouveau de comique

inlervient: les proverbes. 11 en est de savoureux. Tout puriste qu'il
a introduire a roccasion un gallicisme
imposé par la mode (bon enfant). Mais dans sa recherche de l'expression pitloresque, il remonte jusqu'au xvn• et au XVI; siecle (pesar de
est, Castilho n'hésite pas

t. Cité par Santa Anna Nery daos un article de la Revue du Monde latin, 1883,
p. ~55. Le sujeta été repris par H. Fidelino de Figueiredo dans une étude qui épuise
la malibre As adaptm;ües do thmtro de MoliAre por Castilho. (Esludos de lilteralura,
i• série.)
2. De meme Filinto Elysio avail traduH. les Afarlyrs en vers.

�56

BULLETlN BISPAIUQUE

minha avó torta) et puise quelquefois aux sources régionales. II ajoute
un acte, modifie l'agencement des autres, force les intentions, attéoue
certaines crudités, et allonge le plus souvent par une continuelle para~
phrase. Une fois le genre admis, il est incontestable que le Medico
d Jorr;a représente un monumenl de la meilleure langue populaire et
familiere.
Comme on le voit, ces éditions ou réirnpressions n'offr.!nt pas le
méme intérét littéraire - il ne peut étre question de mettre en parallele l'Eufrosina et !"Auto das regateiras - mais toutes apportent des
matériaux utilisables pour l'histoire de la langue, des mamrs et du
théatre. Toutes répondent, en ce qui concerne 1'établissement du
texte, les études de sources et la mise au point des renseignements
biographiques 1 aux exigences de la critique moderne. Nous regrettons
seulement que les piCces du xv1~ et du xvue siecle ne soient point
accompagnées d'un commentaire. M. Aubrey F. G. Bell y a songé
puisqu'il a rassemblé dans son appendice non seulement les variantes
des éditions, la liste des noms mythologiques et historiques, mais les
63g proverbes qui ornent jusqu'3. rencombrer la comédie de Jorge
Ferreira de Vasconcellos. Ce travail est d'une inconlestable utilité.
;\lais il ne dispense pas a notre avis du commentaire philologique et
hislorique dont il est extremement difficile de se passer dCs qu'il s'agil
d'muvres anciennes. ll existe, dans ce genre, au Portugal, un livre
qui a fait époque: l"édition de Sá de Miranda. Auparavant Camiies,
par une faveur spéciale 1 a trouvé d'innombrables commentateurs.
Cerlains 1 comme Faria e Souza, valent mieux que leur réputalion.
Mais on ne possede pas encore sur Gil Vicente, malgré la conlribution
tres imporlanle de M. ~Iendes dos Remedios, de travail qui épuise la
maliCre. De ta vient que le créateur du thé.ltre portugais, dont la
biographie a été si souvent et si patiemment étudiée, n'a pas trouvé,
queje sache, de traducteur et que les étrangers ne lui rendent qu'im..
parfaitement justice. II nous semble qu'3. l'avenir les érudits devroot
prendre a tB.che, non seulement d'enrichir le patrimoine natiooal en
é-ditant des manuscrits et en repr◊duisant des livres rares, mais encore
- et nous nous plaQons au point de vue de la propagande - en fac¡.
lilant l'intelligence d'ceuvres classiques qui, pour etre pleinement
comprises, supposent la connaissance approfondie de l'évolution de_la
langue, des mrours, des genres littéraires et des relations internahonales. En attendant, Ja collection des Monumentos da literatura dra~
matica portuguesa fournit la base indispensable de textes solidement
rtablis.
G. LE GENTIL.

VARIETÉS

Cervantes et les fréres Tharaud.
Je crois vraimcnt bien faire en signalanL a l\1. James Fitzmaurice•
Kelly pour qu'il en fasse son pro.fil quand il publiera nouveau sa
Vie de Cervantes 1, un fait qu'il a completement amis de signaler
(comme du reste ses prédécesseurs, Navarrete par exemple) et qui
pourtant n"est pas a dédaigner: le séjour de Cervantes a Salé. Je ne
aais trop du reste si ceux qui l'ont découvert ont eu sous les yeux des
Üocuments nouveaux. L'ont-ils trouvé inscrit daos les cellules de la
medersa délabrée? L"onl-ils apptis en causant avec les lettrés de la
ville sainte? L'ont-ils !u dans quelque Ben Engeli encore inédit, Tout
est possible.
JI s'agit de MM. Jéróme et Jean 1'haraud, qui, dans Rabal ou les
heures marocaines ,, au chapitre intilulé « Un apres-midi
Salé»,
apr6s avoir évoqué le souvenir du pere d'André Cbénier, qui fut
oonsul de France en cette ville, continuent :

a

a

Dans ce dédale silencieux oll je vais a !'aventure, Cervantes, prisonnicr
des corsaires barbaresques, a erré lui aussi, portant dans son esprit les premiCrcs rheries de son extravagant chevalier. Au tournant de quel passage,
a.u sorlir de quelle voúte, daos quclle lumiCre ou dans quelle ombre a-t-il
Yu apparaitrc, monté sur un tout petit ii.ne et lespieds trainant a terre, ce
Sainte•Beuve, ce Renan 3, l'énorme Sancho Pani;a? Parmi les tombes de la
d.une, repose trés probablement l'homme dont il a été l'esclaYc; etje me
mande parfois, en regardant ces picrrcs cou,·ertes de licbens jaunes,
laquelle recouvre ce personnage qui a tenu asa merci la plus belle histoire

du monde~ ..•
Toute cette fin d'apres.midi, j'ai cherché le fondouk oU furent vendus
rvantCs et Robinson Crusoé. Mais bien que le temps ne soit pas loin oú
on trafiquait des esclaves, personne n'a pu ou n'a voulu me dire oU. se
• it la criée.
1. Miguel de Cervantes Saavedra, reseiía documentada ~ sa vida. O.1.ford, University
Press, 1917, g ptas.
2. Paris, !mile-Paul frCre11, 1918.
3. Faul•il soulígaer ce rapprochement, qui ne laisse pas d'(ltre original et inat•

loodu 1

•

�58

BULLETllf lltSPANIQUt

VARIÉTÉS

De ce fondouk, nous trouvons, un peu plus loin, une description
pittoresque et spirituelle. Je n'en retiendrai que ce qui est dit des
chameaux:
Accroupis sur leurs genoux, les cbameaux balanc;aienl, au bout de leun
cous inélégants, des tetes pensives et un peu vaines. ll ne leur manquait
que des lunettes pour ressembler a des maitres d'école surveillant avec
dédaín une troupe d'écoliers folAtres, une récréation d'animaux. On croyait
Jire dans leurs yeux le souvenir de tres lointains voyages, justement aux
pá.ys qu'on youdrait voir. Et cela, tout a coup, leur donnait le preslige que
paraissait réclamer le balancement de leurs tCles solennelles et la moue de
Jeurs grosses tevres perpétuellement agitées. Chameaux, vieux professeura
pensifs, chameaux pelés, chameaux errants, de vos courses poudreuses
qu'avez vous rapporté? Hélas I hélas ! vous ne répondez rien l Votre tete !le
détourne dédaigneusement de mes questions, et vos IeYTe8 contim.ient de
pétrir je ne sais quels discours inconnus. Scriez-vous par hasard stupides~
Vos longues randonnées au désert ne vous ont-elles ríen appris? Ah! que
de savants vous ressemblent I Combien de voyageurs du passé et des livres
qui, d'un pied lent, ont traversé l'histoire et n'ontjamais rien ramené d•

contréés parcourues 1•••

•

Dommage· qu'i1s se soient tus, tes chameaux 1 vieux professew-1
pensifs 1 car peut-Btre le savaient-ils, l'endroit oU l'immortel auteur
du Don Quicholle a gémi dans les geoles mauresques I Mais peut-elie
aussi d'autres professeurs, avec ou sans lunettes, eussent-ils pu le
dire I Que ne les a.\-on consulté,! car j'ai peur que l'reuvre des freres
Tharaud, si réellement réussie comme tableau, si riche d'un coloris
vigoureux et vrai, mosa'ique de déLails miroitants et précis 1 , d'imprea-,
sions pénétrantes et justes 2 , ne présente ici une grosse bévue. N'y
a-t-il pas eu confusion lout simplement enlre Salé et Alger, ou nous
savions qu'en effet Cervantes avait été captif cinq ans?
Pas plus d'ailleurs a Alger qu'a Salé l'auteur du Don Quichotte n'a
été vendu dans unfondouk; il n'a m~me jamais été vendu, avanl son
rachat. Navarrete et, apres lui, M. Fitzmaurice- Kelly nous expliquen!
fort bien comment il ful fait prisonnier en mer par un renégal albanail,
Dali Mami, dont il resta l'esclave jusqu'au jour ou, la suite d'une
tentativo d'evasion, il fut enfermédans le bagne du dey d' Alger, Hassan,
et enfin racbeté a ce dernier par un pere de la Merci, Fray Juan GiJI.

a

1, Je n'en relCverai qu·un,qui montre uoe io(ormation arLislique sér'ieuse: (( $oUI
les riches pavillons des ca"ids el des cheurfas, les scnlteurs allument de gn.odl
cierges de cire dans les hauts chandeliers qu'on fabrique 1i. Manchesler •.. i&gt; C'ed
tellement vrai que j'ai vu les memes partout en Écosse, et les touristés les achCteolt
au Maroc, comme des 1pécimons d'art araba!
2. Voyei la description de Chella.
3. Quant a Robiuson Cruaoé, s'il fut, d'apre, sa soi•dinnt autobiograpbiet
ero.mené capUC a Salé, il resLa, lui aussi, l'eaclave du cona.ire qui l'uait. pris. ll n'eui
done pas l puser par le Condouk..

59

. _11 serai~ ~out de mCme regrettable, alors, que ;elui qui nous parle
1e1, et. qui evoque av~c un _incon.testable lalent cette ville de mystefe
~~ ~e blan~heur, apres avo1r erre parmi les tombes du cimetihe avec
1 ide~ ~xe d Y 1:etrouver la tombe de l'homme qui eut entre les mains les
destmees de l'1mmortel écrivain, ait passé une fin d'aprCs-midi chercher le fondouk oll celui•ci fut vendu ... L'excitation Jittéraire a de
ces mécomptes I j.fais, en vérité, l'bistoire de la captivité de Cervantes
telle que nous la connaissions, n'est-elle pas assez émouvante? Et'
'?rlout, que M. P. Ricard, dans la,• édition de son guide du Maroc,
s1_ excellemmenl_ ~oni;u et documenté, ne se fasse pas le propagateur
d une telle fanta1s1e 1 saos l'avoir bien contrOlée !
, ~an~aisie~ ce u'.est peut-étre que cela: les auteurs ne faisaient ni de
1h1st?1.re m de l érudition ! Mais c?mme leur peinlure n'est pas une
f~nt~1~1e, nous, ge_n~ nai"fs, professeurs ou non, pourrions croire que,
la ou ds parlent d h1stoire, ils prétendent étre exacts encore.

a

G.

cmor.

�•

UNIVERSITÉS ET ENSEIGNEME

BIBLIOGRAPHIE
Programme dila CODooan d'agrigatloa et de cerllllcat
poar l'UIJl6a t92t.
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ICO

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A,,....,,. ~!,,.

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u, de Tolldo (éd. Said Armeolo, Blbl.
Tino de Mollna, CI/Jarra
•
3 con la apazlble aus
miento; cigarral primero, depllll p . " r1a' . ·•-rral cuarto d
8
borre su memo •, -e•
'
jusqu'a p. u• •:".i...1reaadeloorecllante11,jusqu'ap.341,1

p.338, «laauon J ,. __ fraglllellls oonl repl"9'iuill daos Com
doojurbdlcdoneu."""
-")
Tir,od, Jlolina. M. Cotan,io y llori, l. I", pp. •ir- •
. .
.
Le
conle
el
l'apologue
en
Espagne,
des
ongines
3• Q U81TI011 •
.
ftn du xYDI" aibcle.
D J
libo.;_ BlcondeLUURAJI", ch, V, VI, V.~• XXIV.
lle
. 1.;_
Bl ,obr,mua 1 alwio U CtJf1Wlllllle,:, •" par '
34 .,_. •• part.le conteo •t• 5 • • 59.
tea 1, 4, 12,,.l.L!.::!.' 1 I•
8·' 1• 11 , ,.1 L JU, 8; l. IV, 14; l.
Samanlego Fcw ..... , • ,
'1 VIII, e18·1. IX, del 16,
- ~ : : : , : ~ , 0•'1, pr:,¡oga.e, s, 6, 8, 11, 18, 31, 43, 58, 63, 66.

°: nmoneda,

:ad

Anteua supplé111entairea :

.

Ida 11, Sanlo Domingo dt, Sillll, éd. FIII-Genld, copl. t-86.

••Campounor,
r....ua

•iaf•

"'1lrelonldo, l. l .. '
La gloria de !U
Paqrr,iio, - • B1 tren expreoo,
tdaa, LGe Buenos 'I !lle Sobioe.
de Rojas, BI

Autear latln :
Tlte-lJ'8, L XXI, 6- ,6, Prile de Sa¡o11te.

ligaciones a~rca ~ arqaeologla y prehi$/oria de la ngi6n
lmantina, por el P. César Morán Bardón, Agustino, Salaanca, 19_19, 131 pages, XVII planches.
P. Morán nouo communiqúe, dan, ce pelit livre, lea résultata
recherches archéologiques qu'il pounuil depuia plu•ieurs années,
une ardeur infatigable, dana les provioces de Salamanque el de
ora. 11 n'eat pa1 possible ici de discnter de pres les hypolbeses
émel au aujel de - lrouvaillea ni d'énumérer el de aignaler en
·¡ ces lrouvailles elles-~mea, dolmeos el sépulturea, débria
itecturaux, fragmenta de céramique, armes, ustensiles, inscrip• monnaies d'époquea diveraea - d'autanl plus que le P. M. a
té l'ordre géograpb.ique, qui évidemmenl pnlaente de aérieux
tages, mais n'eal peul~lre pu le plus scientiftque el rioque de
. er parfois l'expoaé une appareoce de confuaioo. Je me conteni done d'indiquer, parmi lea nombreuaea dkouvertes du P. M.,
qui m'ont paru leo plus iotéreaaanlea. Elles se rapportenl natument aux lrois lypes de civilisation qui ae sonl succédé dans la
11: civilisation préhistorique - autanl que l'on peul parler d'ane
· tioo pnlhistorique el la considérer comme un loul compact, ·sation ibérique, civilisation romaine.
P. M. a rencontré un cerlain nombre de dolmeos, entre )esquela
1 noler celui que lea habitaols du paya appellenl la Oua del
, situé non loin de Ledeama (ch. 11), celui de Sobradillo (p. 70),
uide la Pellacaida(p. 94); pres de ce demierdolmeo a été lrouvée
!dote de la période néolithique (pp. 94·!}5); enfin, le sommel du
del Berrueco préeente une grande abondance de fragmenta
'ques du type de Ciempozuelos (p. 123).
ni a l'art ibérique que se rattache un chapileau trouvé par
Y. lt Sanlibáñy del Rio (p. 35), de méme que la tele fémioine de ·
de Armuña; celle..:i, qui o'esl pu aans analogies avec quelatalues da Cerro de loo Santos, et laquelle il raut peut-&amp;re
er une 1igniftcalion funéraire, est rapprochée par le P. l(. de
conservée au Musée Provincial de Salamanque (pp. 48-So). Le
. a constaté la disparilion- du fameu1 loro de Ledeama et du
de Coalienaa (pp. 57-58). Par co~pensalioo il a découvert

a

a

·~. . .

.

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d m6me tJp8 l Beí1ocial ü l &gt; ~ (11¡¡.
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•ur....-8
Aldea-Alhama, P'M
la r. taina' qui porte aajourd"hui le
,emt dea baiDa pril de
OD Chtillo de Santa-Cruz, qa'il
,-ate de la Salud (ch: In}, au
)· u l'f. d'HineJoea de
Cj)lllme 1'.,ntlqae Seotica (pp. 40-4•. • a
de profa
de San-Pedro, le P. M. 11gaale une ~ .
...~éraire1 romainee avec ou ~ns inacrip8üon ; i l ) ~
,,__
~ ibélo-romame (pp. 1 aqq. ·
a'ldt la une -v..-e
.
l'une dana un dupo61odo l I'
all0aflldaux-1qaee
-~plmNV),
11W de Zuatb (p. 1• e, . ' l'autle l Caatalleda de 11

~

·e· NW ~ l'Etpagae ne Nlllble,pu ~
Blm qae catte partí
•Andalcullie et la
de we uchéolotrkl0 • que 1
·e11e ne
D r-.
l'imporlance de ces trou...W., qa
ll1ircM, oa 1111t, par .
traire 11a111etueu111111ent, le
tlle com Wilemeat négliaée, au con
· .
· élait l
' ; dit lui-mkne, n'a pn étudier que ce qui
il nou1
hable • dee fouillee ••ur quelquee pointe
• terre; _u ut ~
resultata 118111 valeur. En toat
dlollil ne doDJ181'1JeDl pu 11 •
• aera otile eu ucWo
faut nmercier le p • M., de IOD livre, qm
,.¿.,¡- CM SalaJlldl
·
· a'intáreaae11I l l"hialolre de le •..,...,..
iltl lOUI ceuqm
-'-•'ter de le voir pounuivre-invea

(pp. h-64).

....i.,

4':t

el 1•on ne peut que 10wa1

.

R.

lledilla A-hra 'Y A/amiriya. par D. Ricardo Y6lúqnel
lladrld, 1912.

..u.,. l'empire .muaulman
d'Eapepe, De
A. la lln da 1x• ._,
•
....__.....__
.
•· .
commence cüjl • ae -•ve••
.
p,,mi4re ...,raJIOn,
La coh'81on n'en pu p
~u161 1e forment de loate
dialOlution menace toujOlj
..rtu anhe, ou~re. Une
• .aent
~tés ~ométanes, au _momeut méme oD elles perau
1-plu de pranti• de aolidilé,
lea ·ooea oméladee
D. l'aurore du .,. Mclt cei&gt;&amp;l'.dut,
Pfl Bahmane En
l l!lllblir l'unilé. L'un d en1, Ahd_ Er •
lee
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, mi une llituation
11 •-nle que
'·1ouJUI), la1aae • ..
,,__,___ 11 ,_,¡tale,
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_..,,.,, .-pecté.., 'que ,,._...,...,,
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babitents, 11S.ooo mauom, "·000 .....v-i&amp;oo.-.
..._,_. de -1lrellll paleil,
.
. . de_,
. eto,, "' 811 IIDI
~ de l'Occlden•.

i-r;;_llle

iltMñ (tlr..,.,, 1118 d°AM lf B•bNne, 11'1111 pu

mobll
Si dómlaalfon l'-■d • • 111 4ell dt,t !ben, ~t le
~ au ·~ t dea htlrlllilee de Twlla. Si
ft,6,JOol). fila 4'11 Babm, ed d ' ~ tn,p • • • pota lrllp
~ fOIIYeníer, la . . . . . . ..,. par un lnlílülle autofl.
et pnlNant, Dnl Abou Alner El MUIIOUr, •wc lequel l'empire
•111111 d ' ~ .. IOlllient.
'
Nl done tout un • ~ de pN,epérité qui • e aur la pénln1ale.
traduit DIIUNilelnent par 4'ldminblea lr&amp;Y&amp;D:r•.Alnal, d.- g56,
Er Raluuane !lit COllllllellcer, l quelque dlatance de Cordou6, la
ctlou d'un palal,, lledi114 AU'ahra, qui se poursult pendant
q ana, et qni 1e complile encere ayee El Halem. C'est 1A que
-.fa lop son harem (6.3oo femmea avec lea aer-,antea), 11
(S,?5o pages), aes troupes (12.000 hom-), IOnadminiaintiora.
aqu~, dea fonlafnea, dea halns, de1 ontotrea, etc., s'aJoutent
11. Une vllle enlln, peupl6e de 3o.ooo !mee, 1''1eve au Yoillf..
rnr lea deml6rea pentea de la monlipe, le palala appara1t
ceux qui le Ylllite11t, prlncee, ambaesadeura, ,oyageun, p61eC0111me~1a. comme le plua famenx aéjoor du tem¡s : la
14 dea construtllona, la aplendeur du décor, le beauté des
ta aédnlt tout le montle.
1•it1tar 4ea Mllln, le hrlllant mlnlstre El llauoar ~ve égalem911t,
IIOD UNge penonneI et cela! de IOD atoarap, nalment IO:,'al,
a, llouniat 111 Alamiriya «lea d611ce, d'Amer • qui ne le cAde
IUll babllallona lmpérialea pat le cbolx de IIOII alta, le donde aa tempénture, l'abondance de aea eau:r, la ptolbalon de .
11111111'8, la IOIDptuolilé de 10D archftecture, le charme de IOD
lalioD.
eurea.ement, cea mouuments dwireat pea. Lea berbhea de
lel lllmlll l Ne (1010) et il n'en l'Nta lon,iempa que dea
· tion1 flllllboulDialea. A l'aurore do prNent eilJC!e, on n'avait
Jl8I de doanée, certahtee sur leur emplacemant exact .
- . ffY0118 l une ~ ou lea plus pullounanta problhme,
ndable nenlr nona Nllldent paut-6tre plus curiem da capti•
. El depllil llD aiWe, l'humanilé ,xbume de aon sol ou de
lftll une clocwnealatioa qnl enricblt, complke, e:rpllq11e,
dana le d'une plw •ldcte Yérlté, ce ti"- ªººª l&amp;YODI d ..
Ílona ~ - Daa, ce concert de recberchee, l'E1p1gae joue
• Elle 1111 la len'e ou, U y a plu de mlHe ana, l'Orlent et
t .. ~ t . D en réeulta un rnariage qui, comme le
dee uniona, connut du altemativ• de bonhenr e&amp; de malhenr,
118 1ai1ta pa qae d'Atre fbad. Du lol chmd et géomux de
fertilW per le berMre aident, l'anbe YOluptaeu:r, mQaDa IIDe
e&amp; llpleadllle • • ~ . dont la grande mo,qu41e de Cordou,

1..,.

�..

·--.uacin

l'AJhembra d,e Grenade comptenl parmi les plus beanx fraita, si
ne conaidbre que le poinl de -.ue arlialique.
1laia par quelles pbasea ces íruita d'un arl en complete ma
élaieot-ila P,IUÓB? Qoele íurenl aurtoul lea débuta d'une époque
ae &amp;ermina
la brillanle formule d'arl hi•~no-mauresque?.
Voici que d'imporllnles fouilles, méthod1quement condu1les
D. Ricudo Veláequez Boaco, inspecleur général des monume~ta
toriqoee d'Eapagne, archilecle de la calhédrale de Cordou~, ~•en
noua rensei¡ner. Nona devona !'en féliciler h~ule?'enl at_ns, _qu
• Junta para ampliación de estudios y investigac1ones c1enl'.6.
qui a puhlié le travail de l'auleur daos · un tres bel ouvrage tire
papier de iuxe, avec de beaux caracteres typographiques et une
dance inaccoulumée de planches el de deaeins. Nous nous excu
en méme lemps d'arriver si 18rd pour un compte re?du. Si 1~ P .
cation est de 1912, elle n'a rien perdu de son aclualité. Elle _cela,
non aeulemenl le probleme de l'art musulman d'Espagne, ma11 en
celui du Maroc,qui a'ouvre aeulement auxétudes scienliftqu~• soi
Voici la série des faits qui nona intéressenl 1~ plus dana ce hyre :
Au r siecle, la constroction oméiade esl parl'aile. Les murs onl
, metre
m. 5o d"épaisseur et íormenl ainsi un écran i
éprenve conlre les nrialiona de température; appareillés avec
pierrea 18illées suivanl des modos tres dive~, ils son_l d'une tres g
solidilé. Le piaé n'apparall qu'a la fin do 11ecle, mats concu~rem
avec.la pierre de 18ille. Les architecles d"alon sont lea conlmua •
des conalrucleura romeins el byzanlins. Leurs émules aeront ulté
remen! moina scropuleu1.
Aotanl qu'on peul en juger, la batisse ae développe suivant
longnes ailes formées par lrois ou quatre mura parall•!•• reco
par des paroia transversales qui divisen! la surface constru1te en 1
plul61 longa que largea. La formule se relrouve intégralemenl
Maroc, ainon daos les babitalions privées qui a'édi6ent autour
patio, do moins daos les batiments impériaux qui se distri
aotour des grandes cours ou vaslesjardios, tela qu'on lss voil
¡ Fea, Melmes el Marrakech. Qnant a l'étroilease des salles, elle
dictée par la longnenr des poutres qui est elle-méme limi~ . ,
degré de réaistance a l' elforl, aasex faible, et le mod~ tres prum
transport qui ne permet guere le déplacemenl de bots longa de
de 4 metros. L'inlroduclion dans le nord de l"Afriqne de chem·
fer, pois d• bois européens, lres réliatants, el su~ul ,de Cera_a T
i la veille de faire subir des changements séneu1 a des p
-tél ju,qu'ici séculairea.
La décoration du ,.. siecle, pour élre carsclériatiqne, n'eal
encore nellemenl mD11olmane. Empreinle d'inlluences ro •
byzanlinea, -.isigolhea, elle ne íail -que merqner un _ache •

par

a,

66
l'arabaqoe. Lea rinceaox, lea enroolements, lea palmettea t
NIIX lambeaux, lea feuilles tres découpées trahiuenl tonjours
n origines. Dans ces formea si variées, la feuílle d'~nthe foumit
U.eme eaaenllol. n eat curienx d'en voir les méllmorphosea initiales
1 la térie fonmira l'élrange el ai peo réaliste íeuille hispano-mane. Le chapileso anliqoe est soumis a de■ lranaformalions de
nalure. Sor son épannelage non modelé, racanlhe ae traite
la maniere la plus inatlendue : elle ne s'y relroove qu'avec aes
tours el aes nervnres dessinés comme un lacis régulierement
du el maillé. C'est la peut~tre que commence a s'afflrmer a-.ec le
s de fermelé el d'assurance le véritable senlimenl arabesca! de l'arl
mique.
La polygonie n 'eiisle pas encare. Lex•siecle esl encore trop pres du ·
lratum antique. Ce ne sera pas pour longtemps. L'omement
mélrique exiale cependallt, mais les grecques, les zvaslikas, I••
posilions réticulées sonl loin de laisaer enlrevoir les formes polygoes "cristallisées » qui prendronl peo a peo une considérable place
s le décor maureaque.
L'épigraphie apparall. Elle se développe, anguleuse, daos des friaea
gues, mais étroiles. Austero, elle s'adorne /¡ peine, au sommel de
grandes ·1ettres et daos aes vides, de fteurons en germe. Rien ne
se sou~nner le développemenl scriptural ultérieur.
Pour tout, en somme, on eneal au point de départ. C'esl pour celle
o que lea fooilles de Medina Azzahrs el d' Alamiriya sont 1i
reasanles.
L'élude des lechniques présenle le méme allrail. Nous avons déji
alé les remarques suggérées par la conslruclion proprement dite.
pierre et le marbre sculptéa "OOnl plus en faveur que le aloe: on
e el apprécie encore l'elforl. La pierre sculptée s'incruste sonYenl
frsgmenta de terre coite blanche ou rouge : nous ,·oici done i
'gine de la marquelerie, vulgairement désignéa sous· le nom de
!que. Mais la mosaiqne de íaience vernissée, actoellement si en
ur au Maroc, n'apparallra pas avant le xut' siecle.
n connalt alissi les ¡&gt;Ates qui remplissenl parfois les vides creuaéa
1 la pierre &lt;iu le marbre. Ailleura, on peinl ces vides de couleun
• . Ces deo, procédéa se son! transmia juoqu'a nos jours daos
céramiques et les slucs.
s fouillea onl mis a découverl de grandes quantiléa de tessons de
coite el émaillée. Cordoue fabriquail pour aes btsoina. Ses ou vriers
furent pas tous d'une égale habileté, mais elle connot de bons
ns, qui pratiquerenl la peintnre sur émail stanniAre, la peinlore
rves el la peinture i refteta mélalliques. Le répertoire ornemental
-celui du califal, analysé plus haul. 0n s'inspira ausai de produita
rs :-learéminiscences grecqoes sonl assezcourantes. Leapointa

·

�66

BULJ.BTIN' BISPAlUQUB

BIBLIOGRAPHIE

de contact avec les poteries et falences de Tlomcen (Un atelier de pouries el de faiences du X' siecle, A. Bel, 1914) et celles de la Kalaa des
Beni Hammad (Les poleries el faiences de la J(a/aa des Beni Hammad
du xr siecle, G. Marqais, 1913) sont nombreux. Comme le suggere
M. -Velásquez Bosco, il serait intéressant de serrer la oomparaison de
plus pres en conírontant non seulement les trois études qui se rappor•
tenl au sujel, mais encore les fragments recueillis. D'ailleurs, a notro
avis, la comparaison devrait s'étendre aux documents anciens qu'on
trouvera si.irement a Fes. L'actuel quartier des potiers de la capítale
marocaine est établi sur des couches centenaires de vieux tessons.
Le marabout ele Sidi Mimoun, patron des céramistes fasis, esl
aujourd'hui cornpletement enterré dans les débris. l] y a tout lieu de
supposer qu'en effectuant des saignées profondes dans ces détritus,
on a toutes les chances de découvrir des documents qui permetlront
d'étudier et d'étendre le probleme des origines de la cérarnique dan,
le nord de l'Afrique et l'Espagne.
Le Maroc s'ouvre maintenant
la civilisation. U présente trop
d'attrait pour ne pas susciter, en peu de temps, des études dans le
gen re de celle de M. Velásquez Bosco, qui a déja pour émules sur
point, en Algérie, MM. G. ~larQais et A. Bel. II faut espérer que. pour
6tre le dernier connu, il ne sera pas le moins captivant.

Charles Bratli sur Philippe 11. L'a,·gumentation repose sur des textes.
Elle se trouve tellement éloignée de toute déclamation, l'auteur expose
ses idées avec une simplicité si convaincante par elle-rnCme, qu'il est
difficile de ne pas admettre, au moins, que sa fa&lt;;on de voir mérite
considération. Au surplus, il ne nie rien, bien entendu; il ne disculpe
mCme pas, si ce n'est en tant qu'il montre D. Fernando se pl'etant Ja
politique de son .souverain, qui était de rejeter sur luí, gouverneur,
tout l'odieux des répressions et des cxécutions. La statue qu'il se fit
élever a Anvers aurait été peut-Ctre, plutót qu'une satisfaction a sa
vanité, un subterfuge de son abnégation. Elle désignait aux Flamands, comme cause premiere de leur oppression, la. vo]onté du duc
d' Albe, et non celle de Philippe 11, cette « volonté a la fois bésitante et
méticuleuse 1 bien plus responsable, apres tout, des fautes commises
que ceux qu'elle faisait agir et qui en porterent a tort le poids ni.
G'est une explication; elle en vaut bien une autre, et elle n'est pas
en l'air. En tout cas, si telle fut l'intention hérolque de D. Fernando,
on peut dire qu'il a été pris au mol. JI n'est pas jusqu'a l'exécution
de Montigny, bien qu'elle ait eu lieu en Espagne, donl Bratli ne
fasse peser la responsabilité ,, surtout sur le duc d'Albe "·
Mais quelle que soit l'opinion définitive du lecteur, son jugement
moral, il lui restera au moins une connaissance plus détaillée, une
vision plus nette de l'époque, du milieu, de la personnalité du grand
duc d'Albe. Son descendant nous parle en historien, et, ajouterai-je,
avec la simplicité qui convient a l'érudit 2 • Comment ne pas lui Ctre
reconnaissant de tant de données qui font revivre non pas seulement
un grand personnage du xv1" siecle, mais le xv1" siecle lui-méme.
Trois beaux portraits du duc, dont celui qui est l'ceuvre du Titien,
les médailles a son effigie, dont une reproduit la slatue d' Anvers, un
plan de Lisbonne assiégée (1580), etc., forment l'illustration de ce
travail, qu'accompagnent une série de documents et deux séries
de uotes.
Dans sa réponse, le marquis de Lema- a rappelé les publications
auxquelles la derniere duchesse d' Alhe, mere du récipicndaire, a
consacré ses efforts et allaché son nom, Documentos escogidos del
Archivo de la Casa de Alba (1891), Aulóg,-afos de Cri.,tóbal Colón y
Papeles de América (1891), et aussi celles qu'a données le nouvel
académicien, Correspondencia de Gutierre Gómez de Fuensalida; Catálogo de la colección de pinturas del Palacio de Liria; Noticias históricas y genealógicas de los Estados de .lfontijo y Teba. Le discours

a

ce

PROSPER

RICARD,

Inspecteur des arls indigénes, Fes.

Contribución al estudio de la porsona del III duque de Alba.
Discursos leídos ante la R. Academia de la Historia en la
recepción pública del Excmo Sr. Duque de Berwick y de

Alba el día 18 de Mayo de 1919. Madrid, impr. de lllass
y Cía.
La reconnaissance franqaise a l'égard du duc de Berwick y de Alba
suffi.rait a nous dicter, a l'occasion de son entrée a l'Académie de
l'Histoire, des paroles de félicitation respectueuse. Mais son discou rs
de réception, a l'originalité d'ttre une étude sur le grand duc d' Albe
par uµ de ses descendants, héritier de son titre, joint cella d'étre
extrémernent riche en détails de toutes sortes et non pas, comme on
eíit pu s'y attendre, une apologie plus ou moins éloquente du fameux
gouverneur des Flandres . Nous lui devons done un compte rendo
daos notre hibliographie, et non pas seulement une mention danB
notre chronique..
Que cette étude soil tendancieuse, qui s'en étonnerait? Évidemment,
c'est une défense. Mais ce n'est pas une défense d'avocat; c'est une th~se
d'érudit, et beaucoup plus convaincante,
mon sens, que celle de

a

a

1,

2•

Morel-Fatio, La vie de D. Lu.i3 de Requesens y Zúñiga (Bull. hisp., 1 904, p. 113).
U o'est pas jusqu'au style qui ne présent.e une simplicité non dénuée d'élé-

gaoce Jue peut..etre en partie a l'absence de lout que, relat.if ou conjonction, en
dehor; des citations transcritas ou résumóes: il ~• a cu des íantaisies moins sérieuses

daos la lillératurc espagnole.

�68

69

BULLETIN BISPAl'UQUE

BIBLIOGRAPHIE

meme dont vient d'etre donnée lecture est heureusement caracté,.
risé 1 et les conclusions en sont appuyées par une réflexion ~ssez
j udicieuse :

vaincue la valeur du détail, la technique, Je cachet artistique. Auss
le Iecte~r suit-il avec confiance ce guide plein de bonne foi honnéte.
D'autre part, point de phraséologie, point de dithyrambe, point de
formules admiratives. C'est sirnplement déduit, sobre, impersonnel,
clair 1 divisé souvent comme un ex posé didaclique, et jarnais ennuyeux.
11 es t difficile de mieux faire comprendre par exemple les mérites et
tes tendances des romans sur la guerre carlisle de Yalle-Inclán, ou
de Paz en guerra d'Unarnuno, ou des deux nouvelles de la comtesse
Pardo Bazán auxquelles s'atlache Andrenio, La Quimera el La Sirena
negra. En ce quj concerne P~rez Galdós, il sernble que lejugement
esl moins condensé; il s'émielte en eITel forcémenl sur chaque reuvre,
et l'on convoit ici les t.i.tonnements de l'expert a qui incombe la 13.che
de taxer une ga1erie aussi di verse, aussi nombreuse, aussi ricbe. Mais
que d'observations fines et justes, moulées pour ain,si _dire .sur la
plastique mCme du grand romanci.er ! On po~rra ecnre d a~tres
études sur Iui, mais on ne pourra fatre abstractton des pages reellement aiO'uCs el pénétrantes que lui a consacrées Andrenio.
Faire analyse succincte d'un roman, la développer au bcsoin, présentcr les personnages, dire les intentions ele 1'auteur~ mettre en
va leur celles que l'artistc ou le moralisle, par raífinement, par
caprice, se plait le plus souvent a estomper, c'est peut-Ctre une _chose
tres simple; mais lout le monde n'y réussit pas également. Pom_t de
pédantisme ici, pas l'ombre. Des touch~s ~ucces~~ves,_ de~ re~nse~,
da os un laisser-aller d'improvisation qm denote l msp1rat1on 1mmediate et le souci d'arriver a la note juste ... Ces réflexions, on se les
fera particuliCrement aux pages oll Andre~i~ nous expliqu_e Pio
Baroja ,, plus encore peut-iitre qu·a celles ou 11 parle de Galdos. ,De
part et d'autre il semble bien avoir fa1t °:uvre d~ cbromqueur, d un
chroniqueur qui prendrait ses notes au JOur le _Jour, A ~esur~ que
pa raissent les reuvres, qui marquerait ses surpr1ses, _recltfie~:a•t ses
im pressions cherchanl toujours a voir sous leur vra,e lum1Cre ces
. aspecl
productions ' qu'irise la fantaisie arlistique et d ont .le prenner
n'est pas forcl•menl l"aspect réel.
G. C.

Más de una vez of a Don Antonio CánoYas del Casti1lo parangonar el
número de víctimas de París en 1871 con las atribuidas al gran Duque ...
Seguramente que este más exacto sentido de la realidad histórica, ya
advertido en críticos e historiadores belgas, habrá de encontrar triste
corroboración ante el espectáculo de los inenarrables sufrimientos de es te
pueblo, victima de una de las más grandes y descaradas violaciones del
derecho y la independencia de las naciones, y la huella de tan inmerecida
desdicha ... les hará estimar en su debida proporción y apreciar con más
sereno criterio Ja historia de la dominación de los monarcas espafioJes en las
siglos XVI y XVII.

Comme le remarque aussi le marquis de Lema, le duc d' Alba y
Berwick n'avait que }'embarras du choix, parmi ses a'ieux, pou r
trouver un theme historique a traiter dans son discours de réceplion.
S'il a eu le juvénile courage de prendre un theme en apparence auss i
ingrat, vu les circonstances, que celui qu'il a traité, c'esl qu'il avail la
conscience claire du présent en méme temps que la bonne foi sincere
vis-A-vis du passé.
G. CIHOT.

Andrenio, Novelas y nove/islas (Galdós, Baroja, Valle-lnclán,.
Ricardo León, Unamuno, Pérez de Aya/a, Condesa de Pardo
Ba:rín) . Madrid, Calleja, 1918, 333 pp. in-8°.
C'cst surtout pour recommander ce livre en France que nous lui
consacrons, bien tard, quelques lignes de comple rendo. En Espagne
il a vite acquis une légitime réputation; et la mort de Galdós, auquel
il esl consacré pour un bon tiers, ne pouvait que lui donner un rega in
d'actualitó. Les autres noms qui figurent en sous-litre sonl des
vedelles de la littérature conlemporaine. U y manque au moins, attendant leur tour dans un autre volume, Blasco lbáñez et Pala:cio
Valdés. Sur ce dernier, sans doute par cornpensation, M. PeseuxRichard vient de donner dans la Revue hispanique (nº 10:1), un article
compacl et solide, consciencieux et bienveillant, _
Consciencieuses et bienveillantes sont aussi les études réunies ici.
L'auleur s'est refusé le facile lriompbe de la critique plaisante et
agile, mordante et superficielle. U tourne et retourne les c:euvres qu'il
prend en mains 1 avec l'attention sérieuse de l'homme du métier qui
examine le travail d'un confr€lre, et qui sait apprécier la difficu llé
1. 11 ne sera pas hors da propos de rappeler celui que M. Bordei; a. consacré au
méme écrimin daos le pr-emier fascicule du Bulletin hiJpanique (janYier-roars 1899).

l

1

T. Navarro Tomás. - Manual de pronunciaci6n espariola. Publicaciones de la « Redsla de filología espai1ola ». Junta para
ampliación de estudios e investigaciones científicas, Yol. Ill.
Madrid, 1918.
Afin de me mellre a l'aise pour dire de ce livre tout le bien que j'en
pense, je me permettrai d'exprimer avant tout un regret. Paru en J 918,
1. Voir l'article publié par M. Peseux-Richard dans la Revue hispanique (1910,
n• 63), Un romancíer tspagnol, Pío Baroja.

�BULLETffl HISPA!fIQUE

B18LIOGRAPBU:

deux ans a pres le Petit trailé pratique de prononciation francaise de
M. Grammont, le .lfanual de pronunciación española ne fait aucune
mention di recte ou indirecte ni de l'ouvrage franQais ni de son auteur,
Et pourtant, non seulement le plan et l'économie générale du Manual..
rappellent de tres pres le livre de M. Grammont, mais encare le fond
de plusieurs Lhéories qui y sont exposées et la méthode linguistique
elle-mCme qu'emploie M. Navarro, monlrent jusqu·a l'évidencc que
celui-ci doit beau·coup au séjour qu'il a fait daos le laboraloire de
pbonélique expérimenlale de Montpellier, ou il a, pendant plus d" un
semestre d'études, travaillé avec pcrsévérance - en 19 ,3, sij'ai bonne
mémoire - sous la direction toujours présenle et jamais lassée de
món éminent collCgue et ami.
Je sais que M. Navarro estallé ensuite en Allemagne pour s'initier,
¡\ Leipzig, a IIambourg ou aiBeurs encare, aux mélhodes de recherche
d'outre-Rhin. Un scrup~le de (1 neutralité n a d\J l'empécher d'affirmer
en public tout ce que son livre doit aux maitres donl il a pu suivre la
d irection et les conseils. Je sais bien aussi que dans un Jivre elémentaire comme ce Manual, il n'est pas indispensab~e aprés tout que
l'auteur indique sur chaque point traité les sources oll il a puisé.
Mais alors pourquoi, a la page 163 1 M. Xavarro, ayant a caractériser
I'intonation espagnole, n'hésite-t-il pas a citer les Hauplsprachen
unserer Zeit de Scbülz? Le passage que M. Navarro extrait et traduit
de cetauteur n'est point tellement caractéristiqne ni important que le
lecteur averti ne soit surpris de le rencontrer cette page, alors qu'il
a cherché vaiaemenl dans toute cette fin de livre le nom du linguiste
qui, des 1916, exposait d'une maniere a la fois si précise et si neuye la
tbéorie du rythme et de l"intonation dans la pbrase fran~aise, tbéorie
sur Jaquelle est a peu pres exactement calquée celle que développe
M. Navarro a propos de l'espagnol. L'omission est regrettable. Je ne
parvioas pas
me l'expliquer clairement. Comment les scrupules
de 11 neutralité 11 que M. Navarro a oubliés a peine un instant a la
page 163, ont~ils pu se maintenir solides et efficaces durant les
deux cent trente-quatre autres pages du volume? Peut-étre est-ce apres
tout que M. ~avarro a pensé qu'une exception confirmerait la regle
adoptée par lui.
.Quoi qu'il en soit, et cette réserve une fois faite, je n'aurai plus qu'3
louer dans le H vre de M. ~avarro la conception d'ensemble, le plan,
les théories générales el á peu pres tout le détail de l'exposé.
Bien que l'auteur vise simplement a fournir un petit traité pratique
de prononciation espagnole, - but qu·il atteint admirablement, - il
se place a un point de vue nettement scientifique. lla fort adroitemenl
consen-é á son exposé ce double caractere d'un ouvrage a la fois élé·
mentaire et savanl. L'alliage de ces qualités est assez rare, parliculierement chez les étrangers, pour que nous lui en sachions un gre i nfi.ni.

La prononciation décrite avec tant de précision et en méme temps
aveo tant de clarté est ce que l'auteur appelle la u prononciation
oorrecte espa_gnole, qui n'est, cela va sans dire, ni celle des régions
bilingues (Catalogne, Valence; Galice, provinces basques), ol.l le
castillan local apparalt d'ordinaire fortement influencé par la phonétique propre il chaque région ; elle n'est pas non plus la prononqiation
d u·castillan tel qu'il se parle en Aragon, en Navarre, daos les Asturies,
r Extremadure ou méme l'Andalousie, et oll se maintiennent des
habitudes de phonation dues aux dialectes qui jadis prédominaient
largement dans ces provinces. La e&lt; prononciation correcte espagnole »
n'est pas enfin celle du peuple de Ca,tille, des paysans de la campagne
ou des ouvriers des villes . Elle est essentiellement la prononciation
soignée de la classe cultlvée de Castillo, spécialement celle des milieux
universitaires et académiques de Madrid, débarrassée de tout trait vulgaire local propre a la prononciation de Tolede, de Burgos ou meme
de Madrid, exempte aussi de toute alfectation d'un pédantisme qui
viserait des redressements fondés sur l'ortbographe ou l"étymologie.
Cette « prononciation correote espagnole », l'auteur l'a étudiée soit
sur lui-méme, soit sur des personnes choisies dans les milieux convenables. II s'est servi ~ la fois de I'observation directe par les sens el de
l'expérimentation (palais artificiel, inscripteur de la parole, etc.). Les
descriptions sont systématiquement accompagnées de figures, palatogrammes et schémas de diverses sortes. M. Navarro n'a pas négligé
non plus le témoignage d'inégale valeur des autres pbonéticiens,
depuis E. de Arauja et Escricbe jusqu'a Josselyn et M. A. Colton.
AprC.s un exposé rapide mais substantiel des principales notions de
phonétique genérale, viennent tour a tour l"étude des voJclles et des
consonnes considérées d'abord isolément puis en groupes l'intérieur
du mol ou dans la pbrase, l'étude de l'intensité et dela quantité, enfin
l'étude de la hauleur musicale ou intonation.
Bien qu'au S 19 1 page 19, l'auteur déclare que l'analyse de l'intonalion intéresse tout aussi bien le mot isolé que le groupe phonique ou
la phrase, il est notable que le chapitre de l'in tonation ne vise que les
variations de hauteur musicale de la phrase ou d'un groupe pbonique
en général plus développé que le simple mol isolé. Y a-t-il une relatíon
q uelconquo en espagnol entre l'acoentd"intenslté et l'accentdebauteur
de cbaque mot, indépendamment de~ Yariations dues 8. la syntaxe,
c'est ce que l'on aimerait savoir d'une maniere plus circonstanciée que
l'auteur ne l'expose en passant au S i 74.
ll n'en est pas moins vrai que les variations d'intonation affectent
surtout la phrase et tendent, en espagnol CfH;nme dans les autres
langues, A réaliser une expression tres claire et rapidement compré~
hensible des différents modes de la pensée ou du sentíment:
interrogation, affirmation 1 exclamation 1 ordre, priere, parenth8se1

a

a

a

a

���76

BULLETIN HISPA.NIQUE

font que ce chapitre clOture dignement l'ouvrage, qui reste le meilleur
traité de prononcialion espagnole écrit jusqu·a présent, et qui est un
livre sérieux, extremement utile au point de vue pralique et d'une
véritable valcur scientifique. Ufait le plus grand honneur a la .science
espagnole que M. Ramón Menéndez Pidal et ses excellenls-éleves et
collaborateurs ont promue a un rang tout 3. fait distingué .
GsoRGES MILLARDET.

El libro de Caravia por Aurelio de Llano Roza de Ampudia y de

Valle, Oviedo, Impr. Gutenberg, 19r9, 24, pages.
A mi-chemin entre Villaviciosa et Ribadesellas. Caravia, composée
de. Caravia la Alta et Caravia 1a Baja, est une des jolies et des
plus curieuses localités de la cóte asturienne. Aussi l'auteur de celte
monographie bénéficie•l•il d'avance, aupres du lecteur qui a gardé la
vision de ce charmant pays, d'une excellente disposition a la lecture.
Et il la mérite, aussi bien par l'illustration que par l'abondance de
clétails qu'il fournit sur la géographie, la population, la préhi:;toire et
l'hisloire, les travaux champ8Lres, le folklore, les co.utumes. Je signa·
lerai surtoul les nombreuses coplas donl les paysans accompagnent
leurs divers labeurs; les mythes et supec.stitions; les romances et
cantares; les parngraphes sur la ,foguera, el baile del pandero] el
ijujll, et la danza prima. Sur ce dernier sujel, l'auleur complC:tera les
pag1:s intéressantes du tome X de l'Antologia de .~1enéndez Pelayo,
(p. g): il don ne en etrel une variante, beaucoup plus courle d'ailleurs, du romance t( ¡Ay! un galan de esta villa)), recueilli par Juan
, l\1enéndez Pida! (ib. p. 79). Voici quelques vers qui ne se trouvenl pas
dans ce dernier :
¡ A.b I cogiolcs Catalina,
¡Ah! cogioles ora Juana,
De las que 'l rosal tenía,

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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PERIODICO,

MINISTERIAL, Y POLITICO.
l'JYJ. LJ. UNJON, LJ. PJTBIJ., Y EL REY.

Mas~ya por un beneficio de la prnvidencia digno tfl
ESTÁ -,,. en nuestro poder, el grande, el presioso 11uestra eterna gratitud, despertamos de aquel letargo
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Los sanos principios el conosimiento de nuestros eter- inesperado acia la felicidad; ¿Quien esperaba en efecto,
DO!I derechos, lu verdades aolid.is, y uti les van a difun- que la opinion, y el sentimiento llegasen al estado en
dirie entre todas las clases ¿el Estado. Todos sus que actualmente se hallan entre nosotros? Sin embargo
PGebfos ván l consolarse con la freqü~ntc noticia de interesa consolidar b opinion, dicipar infund~dos relas providencias paterna!"'!, 'j de las miras liberales,. Y zelos, y per~eguir, combatir los errOl'.eS' hasta en aua
palrioticas de un Govier;. : liP.uefico, prori1l0, infatiga- ultimos atrincheramientos.
ble, y regenerador. La p•1reza, y justicia de sus in ten_
cionea, Lt imbariable .firmeu de su generosa resol u- ,Venid pues, 6 sabios deCbifo, venid,ayudad,fOSt~ned
ción llegará, sin desfigurarse por la calu~nia hasta las con vuestras luces, meditaciones, libros, y papeles,
eatremidwiea de la tierra. Empenrt a desaparecer, nuestros dehiles esfucrsos, y trabajos. La Patria GI
naeatr¿ nulidad politica ; se irl sintiendo nuestra invoca. Toda la America espera algo bueno de nosotrm.
•tenoia civil : ae admirarán los es!aersoa de una ad- Procuremos honrrar la Patria, que nos ha 808tenido.
tíuaistraoina, agh. y activa, y las marabillaa de nue1tra Dejemos á la posteridad algun vestjgio ele ~
~ a . t.. VOllll c1e 1n. razon. 7 eje la wrd•d a.e esistencia. Todo se
·.mP~•11..., ,..._ ~ e t fiel t.rilte, t i,mQfríble ~ Ji, ..wiMi

tata COMenaoi-a dtl peuamiento.qu.áfttü~
tancias nos rodean. deben
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boto ti~tn...
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DO JlUtla
- - ; 1 ig os e an,amaa, y e _ato I savidnr1a tra literaturL
oe.reoordal\ con hoaor, 7 la humam~d llorará sobre
flleltra memoria.
Se hA notado en efecto, qne los grandes acontecimientos pol~ticos, las revoluciones, la variacion de Ju leyes.
~sapareci~ en fin este .triste periodo ; pero aun la gloria de los Estados han comunicado vigor, 7 elevalentimos sus funestas ~fluencias. . La ignorancia cion a los espíritus.
entraba en el plan.el, la opresion. La educacion fue
avaadona~ : la estupidez, Ja insensibilidad ocuparon ~u:indo pues, sin embargo delos pasos inciertcs, 1
en los ammoa el lagar, que se debía al sentimiento de vacilantes de un systcma naciente, se ofrecen A101
au dignidad, al con~imiento de sus derechos : se cor- animos a_tonitos. tanta~ y tan grandes cosas, que no
.rompieron las constumbres, se adquirieron los vicios nos atre\'1amos m aun a esperar: ¿ Que fantasia no se
1 las inclinaciones de loa esclavos ; y aconstumbra&lt;lo; inflama, que corazon no se abre aeaperamaa ·mayores,
_loe Pueblos l obedecer maquinalmente, creyeron que y mas halagüeñas?
í

•~

1aa ~ mu celebres'do
de Inglaterra, de Fr1J1cia,
:.¡_ Alem • h bie
· • • d'

}2s ..era natural sa suerte infeliz. Parecia, que se

hubiese borrado de su (rente el caracter de magestad, ~a fluctnaci~n,_y_ tal vez.variedad de opiniones, que
7. -•~~~nia, qae imprimio el Autor de la naturaleza teman por prmc1p10 un sentimiento acendrado de
eólri1ixb 101 hombre,.
l~altad, q~e se. alarmaba con yanos recelo,, 1 no una
diver¡ellCII de u¡tereaes, ni antiquadoa odios; • ¡i,

1

BIBLIOTECA CENTRAL
U. A. N.a...

J

�AtrROIA 'bt CTIJr,F.,
t

..

•

-

cnncideracinri rcft..-cch•a dt' q~ un Pueblo &lt;'n Ju actua• SirnphfJORcfa 1:i adn1ini.'11 1ad 'lu rPC1he un ,nn\iu.icnto
Jes circun!lfanciM no :-compromete 1u \'AMl'age j&gt;'lr rna~ eRergico, y ,·im. D,et mil Lanza J,·ra11Cf'lllr,
btlfc~ su -cousen·acion, y au 1eguri,lad en si mismo: trcint11 y 911artro CañnneA ,·inlent'l!\ ••it ot~ ~t•
de que no es inh;rrntc á la ide:t de fa Mon:¡rquia 1,, nii1 incit~s,fltns, y otrne aunitntos•pondrin 'i-..n11t1tra
'tlt 11 arbitrariednrf, y ,tcsp·1timio: Oé qnP 108 mitJribr1&gt;11· fuera attrráda &lt;'D un pie respetable.
de· una ~fona·qu:a moclc•mrla, &lt;JUal &lt;lehia ser la~
¡,afi.,la en fuem 1!cf:u1 antiqr•isi•p:i.c:, y rrricraliles l~r.~ Lit Cra!1 GuardiR N.11cionaf &lt;le Ci'-Ueria, que°""••
de la Nncion, Ron lil1rc~; y de que en fin no t&gt;!I cnm- creible actibidad te ha·erigidn, 11oatendr1 et re¡pet~d..
pa1i! Je crin IR d1gnid11&lt;1 delos rasallos &lt;le u,i gr~_n_ReJ · hido á la primera Magistra ura, dará diciplina áfne
la de~rad:.ntc sej\'idumbrc.
,fcmRí'CUf!rpos de Milicias, que con gr11n num,rn de

RPyn-,, conf'lrme á la ractica naoEl m!'nOpt')i'l destructor ha cemto: nnestrospuE&gt;rtns
se nbr"n á tnifa,; la~ nncir,ncs. V&gt;s li~&gt;r a, fas maqui• 1ferna de los mejores E.xercitoa de fluro1111, y ofrece ri
un destino ho_nrroso á nuestros jo\·enes, nalu,lü&amp;IQII
nal), ha insrrumcntns de ciencias, ·y artes ·te interoao bien dis11uestos.
C.l\'llllOS contiene d

1

aiQ la antiguns uabas.

Aumentada la Falanp de Granader09, la Oaarnicin1i
aueh s ,bre Ja suerte de,~ infelices each,hris,Rntea com• delos puertos &lt;le mar, y el co,•r~, de l\samblea; que ..
pritdl\8, y ,·endidos cr,mo bestia.q, condenados sin ~rimen de difun !irse ¡)f)r las provincias, para cf:cipliur IUI aa•
merosaa .Milicias, noe harau ,·er ain rezclo lo futun.
c!e&amp;le &amp;u 1:ndmicn10 á In JDlls amarga dc•las penas, á ffl

La huinanidarl nndemmará ya lagrima, sin con1

J)i'r¡ictu11 r:niduruhre. \'a son librea quantoe na&amp;Olí1; El plan &lt;fe 0111nisacinn del lmtitutn ettl aprof.do,
bu,., loa auspicios der Co\'if'r.no regentrador. Y. fW J'alexeoucion 9f cnnfia, IA MufticipJ¡dad: O\: rnncJo
r,,. ,e ¡,or &lt;Xecuchn de '"" p:a nea en que IO mcdilol q• no pa,a rí muchn lie1 ,pe, aia qa, .....,. al&gt; ine,
tl'ldn hnmhrc, que alcance arc1pirar el ayr!! de JaPauia, fllfa escuela 110 tleseida. C'.·in #18 fin et dar l la palt-~ libre,
triiMagi1rradoe.1 OlitiafnjJuatm, hace,Ja &amp;ncieote,
1 liur ..a o,.inioa publica_IIObre
.,¡jcf01 fuudamu,_..
-~011:ble el Gnviero-, l t~ 111l1trla ,le w•rn},rea, de·
..
~ .,-esiar ol¡un c-,n~U.elO .i 111 familia, drumpm• ¡ ~wen_ pu~• ¡n.lecir q ~nto ha de t~Jftac:lt, ~
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AMIIIIO
!r~f)u •• a ~ 1otatip'ie ara el _ _, d• 11 ,.,.. , Su
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. oomtumhre1, la 1ioi,l1cion. éluril;.aÜI miru Filliirmpcw VIII I ir.., el \'IClC&gt; n-.
p, tnmer ~
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y '&lt;'l Jecorn. (l(? la lgJecit1, en .cuia. re~t.c~n inftuy!•• ~ ·nso, que tjllron •~ 1gt.1,,rabaa, y. 1 L l'fU e ll'd
tniito t') i!cFintere,, : y la rn1i~r1cnr.t!aa, liberta pr,. , 1glos, tan crueles, é 1ndoleat,1 rllmo tenebrOIGI,
!~m~m~ ue trxJo derecho: ~cleciutico •~ rl~•· lw
lnñT~n.onio~, los entierros sin pompa;
oh-11lar 1,
Ored, Comparriotaa, que nt&gt; diarañ lc,a diit .•n q11t 11
n·.i nutcnci"n regular, y ucscnte d~ Joa Parrocoe, que,¡ l•&lt;~ran-1• fu~ntél de lit 1bunwurci1, dt· l:t riqueza, y ¡m:eac3:t1bleer.rsc,
¡ieridad puhlica. Se eatablect1 án, F1tbcicu, 1ch.1ra.con
krte el tr11h.1j1 de IJa Miuas, 8orecera la agricultura:Los fu~, tes ha 1,itant&lt;'s de lllS qnartro Utralmapus, loo .¡\•;t dtsper-a,1d11•.
Inifos ~ns r·•·"lTlt·tcn una coopC'raciop acth·a ¡,ara re
JlC'hr l.,s in(,.ultns l'Xlrnngcrns, y sostener 1~ derec_h~
Finó nquella epoct detgrar.iAda t'D que nn po&lt;liali
del dec:oraci,1do Frrnamlo. T:ih-éz no du,ta el b1rn
¡)rosperar laa Americat ain detrini~nto de la Metmp·•U.
had •.do ~omento de c:u cnn\'crcion, ci\·iliZ-lcion, y cul·
cstab:, 1trrado el aenodela •~triJ pllrn los ealrangerot
tura. Tah·&lt;'z serán unn de las gloriRs del Directorio looutilu, que nOI hubieraD traicio la inclust~iR, y laa 11~eL
prngr&lt;'S")!I l,tc-mri~, c¡uc hagan en. el i_netituto f()s fo~
~ hn destrozado tate muro de ,eparacirin. Ideas hbeces ingenios de estos musiros compntnotas, y hermR
'ates, UD Go\·ierno tqui atibo, 11abio, y humano, ..oueat~
no•, l!n quienes se conser\'an ¡,uros lo, r41g~ de 11uestro
-caracter hospilal, bhtndo, y justo atrnh..,.in noev01.
camcter naciomil, y primiti,o.
hr,1ws l n11estroa c-Am¡&gt;Ofl ferliles, y sug&lt;'raran 1 la in&lt;luat, ia las ;mxfucciunes de !ns tres R~yn'ls de la n.. turl\.le•
La p.,hi, ,á a clm•se :l un grado inesj,.radn de za, áun inlactas, •llll q"• tan ~!las, Yen~--- :;.:.•
fnrrza, de consideracion, y de cs~lr ndor por la oclÍ\•i• oydn e ,n~I• m•ynr compl &amp;C&lt;'DCta el ~eoenplo Cbil'ldJu, y s"liciroaes infatig.,bles del Dir&lt;'clorio. que :no se erno cn'"'quc con:ierc&gt; el ·ler~cho de c1udad..n01 e
O
apRrl,1 un pun io de fas mirns, y JJl.rnes adoptatJ~ por el 1¡¡ doa exuan¡éroa bciiemento1,
aii tema justo de la libertad dt Ita .'\merica.

1a

•11-

p ~1iilla■d

,rn

!''

AURORA DE CHILE
PERIODICO

MINIST.ERIAL, Y POLITICO.

~:'"B!!!!l!~~9=!~!:!!!!!l~!!!!!!!!~======~===~================~~~~!!!II
Nn.
l.
Ju,vea, 13 de ]lebrero, de-1812.

-

Tomo l:

NOCIONES FUNDAMENTALES SOBRE LOS DERECHOS DE

- . --+·--~-.

~os PUEBLOS.

TODOS los hómbrcs nacen con un principio de so- lencias de los pucbloa \·ecinos, por lu quales obran unoe
c:.,!JiJi!bd, que tarde. ol&lt;'mprano· se descmbueh·c. La sobre otros pnra exten&lt;lerse, yagrandarse a costa del
&lt;fobilidarl, y larga duracion de su infancia, Ja pcrfccti•
bilidad de su espiritu, el am6r makmal, · el agradeci• mns debil ; a menos que cada uno se haga respetar por
r,iento y la te'murn, que tle él J?ace11, la facultad de la la fuerza. Por este principio la histori~ nos presenta ¡\
p..ialir:1, hs ncontecimicntos naturales, &lt;jUe pueden cada paso la esclabitud, los e3fragos, la atroeidad, Ja
nc~rcar, y rcun;; ,!e n,il m01ics a los hombres _errantes miseria, y el exterminio de Ja espesie humana. · De
y libres: todo prueba que el hombre esta destinado por aqui ea que no se encuentra aJgun pueblo, que no haya
sufrido la tirania, In \'Íolencia &lt;l~ otro mas fuerte.
fa nntu:-nlcza a la socicd.1:I.
Este estado de los pueblos es el origen de In monarEl (uer1 infelíz e.q c&amp;i•~r,~·cbo c-stado, si rh;E:ze sin
quia,
por que en la guerra necesitaron de un caudillo,
regla~; sin sujecion, y sin le.res,· 'que conse11·aaen el
órJen. ·&lt;Pero quien poclia 1f11r, y eslnblecer estas IPyes, que los conduxese a la ,·icto:-i3. En los antiguos
c¿innch todos eran iguales? ~in du&lt;ln el cuerpo de los tiempos, dice Aristotcles, el \'alor, la pericia, y la
·-:ociados, que formaban un ¡facto entre ai de aujetarae felicidad en los combates e!e\'a:-on Alos capitanes, por
reconosimiento, y utilidad pública, ¡ la potestad
.i cie.rfas rcg!11s establecidas por ellos mia~01 para con- el
real.
fe,.:ar la tranquilid.,d interior, y Ja permaoencia del
nt:coo cnerp,, que formaban. Ali pua el Ülltinto, y No tuvo otro origen 11 monarquía española.
lfyes Oodol ¿q11t fueaoa
lino C .
·
e loa
·
•¡µta1JJlll'bll,, la
on e mis Compatriota.~ ! i si fuete la aurora de ~• entregb con otra para la reynacn IIWlOI del Arzobiapo,
copioa, luces, precedieu&lt;lo i escritores mas ~~,•oree,: quit'n coronb a S. S. M. l\f. Haytiaou con toda la
dol de ll'I .naturalez:t ! Ya ent'&gt;nces no vmrá m1 pompa, y ceremonias uMdas en tan grandee ocasiones.
nombrc• Sin duda c.,era en olbiJo una ob·a debil, que Así agraciado por l:i diadema a la ·que ellos afiadi1a
solo tendri el merito de haber prec~dido i otras mejo• gracia, este' augusto pár se retiro a la tienda real con
res.; pero no olbidara la patri11. que trabaje por ella el Arzobispo, y algunos de Jos grandes OficiaJc¡ del
quanto cstul&gt;o a mis alcances, y que tal \'CZ prepare de Estndo, y aqui recibieron los santos sacramentoe. Conduido esto, se retiraron a Palacio, adonde tubieron besa
lexos lu mejoras de su suerte.
manos, recibieron los complimientos de la nobfeZ!I, y
t.,mbien de los Capitanes Douglas, y O'Grady &lt;le lila
na\'es Dritanicas que estaban en cl puerto.
!\OTICIAS
Dcapucs del besamanos, y como a lu i de fa t.1rde,
UCAnAs DEL J'ERIODICO l~CLC!, TH~ TI.MES, PUB·
S. S. l\f. M. y la nobleza fueron a una plaza donde
LICADO .EN LONDRES, Cj 3 DE SEPTIEMBRE,
DE 1811.
ba.xo la sombra de r111nadas bien dispuestas. estaba prejmrada una comida que consistia en 600 cuviertos, i la
-♦CORON.\CION
'}Ual fueron com,·idados todos los mercaderes lnglesc1
Lcl R~1 ntn-o de J/11yti (alias), Isla d~ Santo De. y Americanos, y adonde los Capitanes
,.
Douglas, y
,mngo.
-,3
.:&gt;
•
O'Grady tubieron los prim&lt;.'ros lu5 ares rle bono,r. Eu

e,rgriocia

ALA llcgAda del Capitan Douslns á Cabo Hcnrri- mos lo asi, en la costumbre d~ estar subyupda por el d~1poti1que, hallo que se hadan srandes preparativos para la mo. Pero la America parucularmcnte ha 11do el obJcto do

una 1irania de que quid ni, hay uemplo, No ob1taote aco,.
tumbrada
i 1ufrlr cate yugo no se ha recentido, Su iporanci&amp;
• L,. America. lo mi1mo que la cspaña, deado au ducubri•
la
ha
tenido
moviminto. .El ~r, Li1pcr¡1m en lalction del
ll1ta&amp;e Mala ala!_rt ha catado ,vmorgicla en la lporancia, dica• 19 11, timo ,in
en l11 Conu.n

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                  <text>Aurora de Chile : periódico ministerial, y político. Se publicó entre el 13 de febrero de 1812 (fecha de circulación de su Prospecto) y el 1º de Abril de 1813, en un total de 69 ejemplares, que se desglosan de 58 ediciones ordinarias, 2 extraordinarias y dos suplementos, en Santiago de Chile por la Imprenta de este Superior Gobierno, por los señores Samuel B. Johnston, Guillermo H. Burbidge y Simon Garrison. Se publicó semanalmente durante más de un año y en cada uno de sus cincuenta y ocho números expuso apasionadamente un franco pensamiento independentista. A través de artículos sobre los más variados temas de la actualidad nacional -tales como la hacienda pública, industria, comercio, la policía, la "civilización de indígenas", la instrucción pública o el derecho constitucional- sus redactores buscaron con afán impulsar el progreso de Chile en todos los ámbitos de interés nacional, confiando en un futuro esperanzador y resplandeciente para la patria.</text>
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                <text>Aurora de Chile, Periódico Ministerial y Político, 1812, Tomo 1, No 1, Febrero 13</text>
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                <text> 1812-1813 </text>
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                <text> Política y Gobierno</text>
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                <text>Aurora de Chile : periódico ministerial, y político. Se publicó entre el 13 de febrero de 1812 (fecha de circulación de su Prospecto) y el 1º de Abril de 1813, en un total de 69 ejemplares, que se desglosan de 58 ediciones ordinarias, 2 extraordinarias y dos suplementos, en Santiago de Chile por la Imprenta de este Superior Gobierno, por los señores Samuel B. Johnston, Guillermo H. Burbidge y Simon Garrison. Se publicó semanalmente durante más de un año y en cada uno de sus cincuenta y ocho números expuso apasionadamente un franco pensamiento independentista. A través de artículos sobre los más variados temas de la actualidad nacional -tales como la hacienda pública, industria, comercio, la policía, la "civilización de indígenas", la instrucción pública o el derecho constitucional- sus redactores buscaron con afán impulsar el progreso de Chile en todos los ámbitos de interés nacional, confiando en un futuro esperanzador y resplandeciente para la patria</text>
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                <text>Johnston, Samuel B. (Samuel Burr)</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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        <name>Gazeta del Janeiro</name>
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                    <text>~=-=========---:
ARTE Y SOClullOülP.
- - - - DE PE~EZ Y CURIS - - - -

r,'!ONTEV'DEO "::

,JU 10 DE

1909

��JULIO R. MARTINEZ

Oficina del Comercio

CORREDOR

SARANDÍ, 169

De ro á

11

a, m. y de

2

á 3 p m.

ENRIQUE BRUSCO Y PAULINO BAGNATI

i-:SCRlTORlO: JlftX1':'CC»S~ • .4.9

'rf'

PERITOS \IERC.-\NTILES

t'OW • trnua \Y,, tiO~

,ll. .l/edi11a Uefr111cort

()d,lio Fcnuí11tlez /Nos

Por los Jardines del Alma

Di rector- Hedactor: PJ~L{gZ, Y CUJ-U S
s,•crl't:trio ,le fü·tl:t&lt;·ciú11: O\"IDIO l•'J,:RXANDl,Z RÍO&gt;i

Cuentos al Corazón

( l'ul'sírts )

0.-JO el (•jempl11r

0.50 l'l ejemplar
l'érez y Curis

Rosa ígnea

Heliotropos

N.•· 29

Montevideo, Julio de 1909

AÑO IV

Oe los t.ises y de las Rosas

Cue11f11.s ¡ 2.• crfici,í11

0.40 el ejemplar

0.25 el Pje1uplar
Sf/11(08

El Mirador de Lindaraxa y El Libro de Job, por Francisco Villaes:pesa
\ A11dn's T. Gmnr11s11r11

Uarcía llallari11i

Rumbo al Sol

Apóstoles Rebeldes

0.40 t&gt;l e.iL'lllp':ir

0.30 el ejemplar
b

Guía

,11&lt;1tl

Uurf i 1w.~

El Credo

Qvo Vadis?
0.10 el ejemplar

F'ÉHEZ Y

0.2;&gt; t'I ejL•JUplar

CUHIS

Lo que es á Ju pros a. ele la Espa•
ñ'l. actual, aquel Mago del Yerbo, admir:tble é inimitable c¡ue cs. ValleJnclán, lo es al Verso, este extraño
y sugestivo Poeta, que es Francisco
Yillaespesa: un espíritu significativo
de la raza. en el cual se bullan, m ejo,· que en otro alguno. los vestigios y el determinismo de las época~ pasadas, pero no esta ncado y
descleüoso como en los viejos clásic·os. sino 1novimentado. actualizado,
en un vuelo atrevido para evadirse
del sueño ancestral. pero impregnado siempre de un orientalis mo
morboso. lleno de pnfumes de harem, y del de las rosas penetrantes
ele los jardines del Generalife: P&lt;'nsamiento. indiferente ~i uo hostil ,,
las influenc ias de afuera, Y, siemJ)re soñador. como un J') \ C'n Kairl. á.
la sombra de un rosal, l)orque ,~..
n1usa de Villaespesa, no tiene peplum, como la de los jóvenes poetas
seudo-helenos. siuo blancos velos de
Rultana, que ocultan apenas á me dias: los ojos tentadores de la Huri:
~u poesía, es revelatriz de un e stado de alma, soi\udor y plácido, con
murmurios de un surtidor en un
patio árabe y un meditativo claroobscuro. de ajimez; porque la ~{usa de Yillaeapesa, es eso : oriental
y clásica, con lu plástica admirahle
ele un espíritu móvil hasta lo inñ11ito;
Yillaespesa. no es un poeta or1

Alma de Idilio y Rimas Sentimentales
Edición de lujo: 0.50 el ejemp'ar

HELIOTROPOS
Segunda edición

0.40 el ejemplar

questal y huracánico á l o Hugo:
su arte. aunque polífono y ric'l
hasta la prodigalidad, lo es cu c olores y matices s uaves, no en grau•
cica ritmos timbálicos y asordaclores: su c audal musical. no es dP
Wagner. es ele Verdi:
el tecnicis mo de su música verbal.
exquisito y profundo. lleno de inte nsidades sonoras y apasionadas. lo
hac e un mágico de la sinta xis y
un evocador de la sensibilidad, que
nos hac-e sentir por igual, la emoción artíst ica de sus rimas y la
emoción sensual de sus pasiones:
porque es Yillaespesa. un emotivo
exquisito é inteucionaclo. lleno de
esa devorante sinceridad que hace á
los grande$ artistas . mostrarse moralmente desnudos. á la sola luz ritual de su pensamiento;
no que Villaespesa, sea uu ves ánico de esos atacados de psicopatía
sexual. q_ue nos dan en el desnudo
de s us creac iones , el olor y el horror
de la, carne en orgasmo:
no: la sensualidad d e Villaespesa.
no viene de Ju expres ión acre y brutal de la palal&gt;ra, es una rara y ex
quisita voluptuosidad, que se escapa. más de la música de la estrofa.
que del pensamiento del verso, lleuo
de una arcaica y delicada rareza:
arcaica, más que clásica. se diría
la musa de \'illaespesa, porque elJa
representa. como Ju prosa de ValleInclán. un re~reso consciente y Ra•

B I B L I O TE C: A C: EN
U.. A\ N.. L.

T.~ff'

�-

11io. hac-ia las fuentes luminosas y
sonoras de la vieja poesía española,
pe,·o, no para imitarla servilmente,
como los poetas, 6 escritores sin ge-

nio. sino para rejuvenecerla y modernizarla, con Jos elementos líricos,
y los ritmos nue,•os. que el andar
de los tiempos h,t traído como sano
caudal. á la antigua métrica casteJlana y, de cuya alianza sutil, viénele un nuevo esplendor, Y, una
extraordinaria potencia de color Y
de sonoridad:
porqde eso, y, no otra cosa, lHt
,ido el Modernismo, entre nosotros,
iberos, é ibero-americanos, un suave
y disimulado regreso á las formas
de verso de la ya olvidada métrica d el
siglo de oro: regreso espontá.11eo y
por in11&gt;osición de imperiosas evoC'aciones étnicas, en algunos, muy
poc,os, corno Yillaespesa: inconsciente, mezclada de fiebre gálica, Y,
ron mucho de mistificación. en otro!:;:
en el dominio de algunas ele e,as
rimas dt! Yi llae~pcaa., ~ no os parece
hallar. muc!Jo ele preciosismo añejo.
ele Juan y Jorge Manrique. de Juan
de "Encina. ó Pacltlla, el Cartujauo?
vagas. muy vaga~ ren1i11istenda:s.
pero c·iertns. ~o u,
y, en el dominio ctel cndecasílaho,
c~c metro todo de gracia y armo
nía. nietro italiano. traldo á l'~spaJia. como unn &lt;:autiva g-a1e1·a d e

Yene,:ia. por ei:-e c·ahallero el~ l'..\ rim a . que fué Andre:1 No"•¡t~ieul , y.
aceptado el primero por Boscan ,\1
1nogaver. ¿no halláis en Yillae:-.pesa.
el apropiado manejo. In gracia y
la soltura. c•on que 1nanejáronlo lue~o. aquellos grande~ pPtrar{Juii,tai:;,
que fueron Hurtado ele 11enclozh,
.A.cuila

y-

Cetina,?

y. el 1ia1.Jitaru1t di &lt;111oq1u' silvas.
el sabor de la égloga. de c¡ue hahla

,·irgilio. ;, no lo sentís &lt;·on un olor
ele miel. en todos los versos de Villaespesa, en que evo&lt;·a el ~arupo y
'-.UR paisajes. con tal pureza de c·ontornos. y, tal idealismo geórgí("O, que
recuerdan el de aquel gran guerre1·0, Qtte era. sin embargo. eomo un
pastor de Tíhulo. y que ,,e llamó
Garf'ila:;o?

leyendo nue:::-tro:- más amaner a dos
n1oderni~tas. no se o~ vic.nen á l:l
mente muehos cantares de v1eJ0"I
maestros. clesrle Cetina á Hnrtaclo de
1[endoza. de Garcilaso y \"y_lalohos
a Juan de }.fena y Santa TC'l.·esa, pa,anclo por el divino Herrer,\, aqu~l
que fa 1,la l,n 1,erLas?
:3i algo má:; que

-

]58 -

apuntes fues-en
estaH líne·,s. de este movimiento de
regreso, largamente hahla.ra yo, y
de eRtudiarlo ha hria eou mafi cuida•
&lt;lo y precisión:
pPro. notas al Yuelo son estas. no•
tas en que la erudición cansa y estorha. y, sólo el perfiil del P oeta ha
de salir apenas diseñado. de ent1e
el tumulto de la, 11rosn, concisa por
deber. y concisa con dolor:
porque díjelo ya, en una llamada

inaugural de estas "Notas)): fáltame el espacio, fáltame el tiemp o, y,
sólo algo breve, como un ¡Joint sec,
puedo hacer de los escritores y poc·
tas, que juzgo, y , cuyos Jises y cuyas rosas. me plazco en deshojar:
de Villaespesa, doofa que la cien
cüt del efecto, la severa p1euitud deI
vocablo rítmico. pocos como él la
poseen, de tal modo, que se diría
c¡ue una música verbal preside la
armonía. de las rimas y la virtuosiclad sabía del vocablo;
los ritmos hahituales que en ciertos poetas preciosistas sirven co1no
recurso á una técnica pobre, adquieren en Villaespes:\. una elegancia
personal ta n rara. que se dirínn nuevos, tal es la fluidez, la sobrieílad .el
alto sentido artístico con que los.
maneja.;
La crítica. incomprensiva de si. no
ha querido ver en
Yillaespesa, el
Poeta. sign ificativo que es, como no
ha querido ver. la verdadera trascendencia. crue tiene. ese grupo aislado de nuevos poetas c¡ue ton loo
:l.[achaúo, Diez Canedo. Jiménez. y
Zayas y PujoJ.forman nna fuerza
nueva. y. ban heCho cambiar de
run1ho. el pe11s·u11ie11to
poético degp.paña. grupo exC'€'1so. que a(1n siendo r cvoludonario. permanece clá~ieo. clásico del Siglo de oro, del cual
es un rosal en retoño:
la Espafia, que haC'e diez alios. no
te11ía nacla cliJ?no de atcndón. &lt;lue
ofrecer ,ll espíritu inquieto de nuestra América. tiene hoy, ese grupo
rle poetas. Que con el arte inimita11Ie
Y, la pros., 1íni&lt;•a ele Valle-Jnrlán. y.
las gallardías artísticas ele )[anucl
Bue:no. ma1'&lt;" han á ]·\ reconqui-..ti.t
del pe11sam1ento amt"ricano. y .:::on
dignos de ella:
entretanto. vayan esos lihros de
Vill·\e::-pesa. á encantar las 1nentes.
ameri(•1.tnus. c-011 h\ fa sd n ación irres istible ele sus tristezas, y, el perfu•
me de prrfereión que se escapa de
ellas. como de un rosal oculto. en
el c-ual Ntntara un pájaro la orquestación invhdhle de sus poen1aR
musicales. llenos ele coloración y ele
armonía. &lt;:erC'rt á las zarzas en flor
de los &lt;'ármenes de Grana da:
allá h,\Y un grupo de almM. llena&gt;&lt;
de Ren~il,ilirltd meridional y d e cu1tura estética. que s abrán re&lt;'oger Y
admirar. estas misteriosas canciones.
que subiendo de las profuncliclades
aisbdas del C'orazón de un l'oeta.
vaa á perfnnrnr el nuevo mundo.
con el olor de la vieja encina lírica,
la vieja encina e .... paiiola, súbitamente
reftorecid,i. y pohlada de jilgueros:
que cantan ht vieja canc-ión en rit-

mos nttcvos.

1:rn -

t.a Soledad
úu nto al lclgo
Para

APOLO.

Hoy n11 .i:irdi11 dt1 (Htlitlo J•octa
roo aznt·t.•na.,; &lt;lP 01·J'andatl ~e ,•iste
Jti/ieir(

1111 SOIO IIOIIIIJrt• \'Í\'C CII llli:

,t

¡' C;1_11ra. mi amor. tu soledad v 11i1•11 ·\

•tl!C s111 el sol th.' su mil'ada innie11s-1 :-:i,
:-lima J&gt;iOlloza l'Oll'IO un agua tri . . . tc !

1111;

Lll'g;1 hnsta 111í Ull&lt;L 1111'tsic.:;\ clivi11·L

ilt• · hcso1; .V uosLalgin8: Es .J11li&lt;'t;1 •
tplC _s11_1~1ra en f'I piano n11a i11tlist.·retH
i·irnt••..,11111 tle latidos ••. 1.:11a trin·L
- - aln114ll'a .V s11r1iclor y IJJ'isa fina'
...11 tanto - ('11(':ljc• .,· mi y lll'l'la r,ira _
1

i Canta. mí a11101·. tu l'lolt•tbtd , 1ii1•1¡,..·1
tfl!~ :ti ,·1•r l'~ ,..,nJ tic su ulirnd:1 '¡111111·11~:•
1111 al111a rt•v1q• 4·1,1110 un ag·ua tlar,1 ! .
:-:.11q..:;1• l~1.1 dí'lg;1da .•t g,Hit·a ¡,;,ihH•tu
la t1·1H.tl·1011 ilc la 11ri11l('l".l tila •
•
la h111•1w luna. s;1lic s1•t· discrt•1a'
., 11:1r,•1·c· 1pu• s1• oy1.• ,í. .\larg-nrita
d1·1·1r: ¡ 1111 ht•:so ! .. ¡j1'1ra111e ! .. i h~ :uloro !

.,11.,.,

; ca.nt:L 1i_ii amor. llt ~Ol&lt;•tlnfl \ 1•it•ns·1
'11~". '111. t•I sdl c~t· ~u lllil'nda i1111·u·rP.::t ,

1111

, llitl,l la :-.ll4'llll ('Olllo 1111 agua

,1,,

OJ"q

!

11 1,:1rn1-:1u Y R1•:1ssrn.

\l1,1111•,idc·•i.

To your Ha-nds
p..., ra

Aro,.o.

l~n~ imagino t'II u11 tc.•1,1plo.
\. 1.111 b 1~ n1111• 1111 Ra11t11nrio.

.., llH·ani~o. con In:; plt•garia.s
t. omo 1·1rios exta:-iiados . . . .
O '-' 11

Entr&lt;'

1~11 hc_ru10~0
.PlZlllll1&lt;':-; y

jartlin
rnu·tlos.

C~yyml_o t~n la primavern
~ r11111fa11_rP go1:jenl' de ¡,:i,jaros ...
O l'('t.·on1cn1lo loi:. Jihros
nc.1,odn, oh·idn.do~.
B:1.10 In lnz 1h" la 11111a
Y lo:-- h1 1 so..; ◄ I(• lo~ a~tros ...

Jn.w R11··1. IlEXlllLAIIAlti:il'
:\Ia,l rhl. rnon.

�-

lti(I -

161 --

Nuestras obras

Un motivo sobre Motivos de Proteo ,
«

Parn
c:I rl'tn\to dl"I

g-uayo llon Cal'los Ril·t·i y T o ri

l,io.

11Hil'II. ,•11

APOLO.

i11g-(.•11i1·ro uru

t·o lalw rn t·iü11 &lt;·on

{~1 fümo:;o al'q11i1t·t·to itali;1110
Co111e1Hla•lo r ,ton .\11g11sto (;¡¡¡

(itU('ÍtÍIL tulll.\11tlo ('OIHO l"l'llll'O

la &lt;:ali,• ~arnrnlí.

1.0 po,lriln ,ulluir,ll' l;i 1t1ag-1iifi

J•t•ntin tll' In. ohra pro., edaila .

¡ El vaso roto!
¿ No sabes po11qué, aho11a me r:esisto

A quer:e11te, sc1biendo que me quier:es?
Por: que todas las glor:ias y ptaee11es
Sé de tu eue11po sin haber:lo visto!
No te ext11añes si llegc1s Él saber:lo
Po11que he tr:oeado en odio mis tettnur:as.
Yo gusté tus eattieias y loeuttas
Y tu amott eonoeí, sin eonoeettlo 1
En un sueño tu amott pettdió el eneanto.
l.la misma eausa fué pottque odió tanto
Oemetttyos Él ~ttysis, que habia quettido
Y en un sueño sus g11aeias eonsiguietta.
llo que despiettto pttetendí que fuetta
En aquel suQño fué, sin habett sido!
Ovidio FERNÁf-lOEZ

~íos.

.\1 cerr,11· l'l lihro &lt;kl nd111irnlile l'::,lilista ~- pe11,;ado1· orienta l,
una i11terrnp;11 tiú11 ap1·,·111ia11te ,t• hn 1ilzndo c•11 111i e:spí ritu:
-La irOllÍll ¡,e,; llll sig110 de f'u &lt;·rza:
Porque• h11 st il a~·er Ja eom·ieciú11 1111·0 el ,•s¡,¡¡eio de l.1 clucl;1 ele
h oy ,." ::;iempn• fü1:jé ¡,;1r11 lo,; ,lito,; pt'11,:1dore,; 11&lt;-nrn; &lt;le iro11í;1 fi1w
y Mie11. le.,·e1Hlm; portc·11 tnsas de víg·or 111t·n la l. dt· fuerza i ITesi;st i ble,
de poderío intclcctnal sojuzgador y o mnipotcntt'.
La eluda ha su rg-id o il m odo dn d&lt;•slu 111 1Ji-a111í,,11to. como ,;i 1·11tre
den;;¡¡,; nu hes t&lt;·m ¡w~t 11os11s un ci'11·&lt;1e110 1·&lt;·li1 111 pag-o llllhicra irrad indo
su luz i1w,;p&lt;'rada sobn · u11 p,11101·a11w dt·~eo11,w:do l' insofíado. La
ironí:1 rcp1•p,;1•n tú :si&lt;'IIIJJr&lt;' e 11 mi ::; c ree11t· L1, el surn1111 del Yi g·or y de
la fn erz¡¡, erc ia 1•11trPV&lt;'1· &lt;• 11 e;w resquicio d&lt;'I 1•~píritu . un it m odo ele
atolón de la ,1alasi11 , 111111 J¡¡g·u11a perfumn&lt;l11 qm· ento rnan multi forJlles cnrnlei&lt;, ,;erc1ia,; la,; ag·11a~, ll e1111s de g·ér11H•nes. prc:stns iL ;;aciar
l,1 sed dPI ¡wregri110 cutre las ,-alobrt•s ola,; de l océa110.
_\,;í co11tP1npJ¡¡h:1 i1 aquel g_l'an ('1•1·,·.111 tes 1:-\1111,·cdrn c11~·11 irnnía
infinita lle,·ú i1 &lt;'ne11r1iar e 11 1111 dc,;a11tc11tado tr11,;hu1na11t&lt;· los :-entimi e11to,; mi1s gc111•ro;,o:-; ~· mil,; altos que la hu111a11a imaginaciú n ha
conc•!hido: que hizo ck u11 zafio gafí¡¡11 l' I prototipo del 8e11tido de
la realidad, e l &gt;&lt;en•110 pe11sar y e l ho11 esto vivi 1·. Loco v desate 11 tado
el generoso que desfitee e ntuertos, grosl'l'O y rústico el sér &lt;•qui li brado qu e pesa la vida y la vi ve Sl\rena111e 11 t1•. Iron ía 111ils sn 11gríenta
.iamits ;;e lw vi5t o, Y I nt-go, e 11 el tit-111 po q ne S1' pit&gt;rde haei,1 los eonti11 c•s remotos de la h i:&lt;tor ia e 11 el p11sndo de nyer, en el presc11te
ele 110~-, lo::; mús del icado,; espí ritu,; dieron entrada it la ironi;1 para
serpente11r eo 11 la,; µ;alas de Sll me11tc las c11scfía nz11s tccm1rl11.;, las
n o rmas &lt;'Xaet11s, la ti11alidad el&lt;' 1111¡¡ vicl;i ,\' el 11onc di' u11 propósito .
.\ si la ,·l·o dc,-iizar, esa ironía helena, maj,·&gt;&lt;tuo,;;i ~- se rena. sin
a nHu-g-nrn 11i odio. 1•11trc la,; pitgi1ws ll1m¡¡ &lt;le u11eiún de los pcns11dol'&lt;'S m od ernos. ele lo,: pensadores dl'I dia. d e los qu&lt;) sicnt&lt;'II p,1s,11· la
vida inestable ~· tnmultna1·i;i ::;i 11 dejar olr o rastro en l¡¡s evolucion e,; del eo,;1110:; que la,; sufíaciom·s dl· n uestrn n mbici1\n r 11111·strn van iclad.
Y he aqní que R odó se ofrl'Ce de 11!'110, con gesto de profeta. si n
un ,;olo ve,stigio de esa adornbi&lt;' ironía, sin c¡u1• scfía lc en el úricl,1
ruta d e s1t ¡wreg;rinaeión al trnvé;:; ele lns se11rlas.q11&lt;· su ~ l'rot1•0 •
l'('Co1T('. un so lo al to cl o11clc repose junto ú las :1g--11as pc rfmnadas ele
u11 atolú11 poli11l':sio el c uerpo ¡¡tll'~tie.o de l'Se &lt;&lt; l':·o,co » si11gular. qnc
siendo &lt;Proteo» solo s1) e11vuch·c c11 ht tl'.rnica del alto pensar, ele!
:lllstero ¡wn~ar, .v qne 111u~- 1·ai·;t ,·ez s iente. con se11timientos de
hombre ¡,a,-i011al, la e11 tcreza del in,-tintivo. la realiclad cid
( hlllll:II IO» ...
Yo hubiera a111ado mii s este • Proteo • si hubiera se11 tid o palpitar artería,-_ dbrnr 1wrvios, gritar pasiones, gemir duelos y n11gusti.1s entre "u,; austeros p r ns11res y ,;u ,·ivir metafísico. Porque he

�-

-

lli2 -

visto en é l m ucho ele a,¡uPI Emerson humilde y diitfano, arrebatado
entt'e las ondas rle !a 1·loe·tencia de C.trl Wag-ner, pero he a dvertido ft este« Proteo» dn1ni11ado por la exclusividad del pensamiento
r no sólo se vi\·0 la vidil mental; taml)ién se siente ...
Y la sutil pincelada de una il'on ía cxqLtisita hubiera puesto nota
de color y de ,·ida entre l;is anstern-; lu t'-ubt·acioncs del pensador,
01·icntal, habría vencido en plena Incha de pensamiento y a r te á ese
Emcrson, grnn Profesor de l~nergia, y á ese ,vagner mistificfülor clP
humildades. Porque Rodó ha m ostrntlo la magia dl' SLt estil o insuperable en cncla página, la alteza y la intensidad de su pensa r en
cada línea, la amplitud de !:HL horizonte mental e n cada pitrrato, pero
ha hecho obra mental, oht'a de metafís ico, obra ele liniamiento:,
moral es y de preceptos de ética d Pnrn siado rseuctos dentro de su
alta finalidad.
No es unilnteral la vida n i e Proteo» puede serlo si n hurta r á
su 11ombrc la primera condi ció n q11e le caracteriza.
Norma, ensciia11z,1, finalidad son de una 1nu·(•za id&lt;'ológiea i11s11pcrnblc e n t•stC' libro admirnble.
Cabr graduar al gran artista juig-,1dnr dP .Dario, al se re110 ,11111li:;ta de« 1\riel, con,o gn ia('.or rn o111I c1(• it:l'l'í'a imúlita .,· d(• ¡ntn•za
in-rnpernble. Pero falta en s u librn la ¡Hllpitnció11 ri(' la vid,1. falta en
su olH·a lo q ne ha hecho surgir en mi e:spir itu co11 la lectura de s tts
pítginas: la dlllln, q ue t·s ele111ento de (·x:i ,;tPncia, q ue t•s earaeterí:;rica de aetivicli,d, que es expo11en te de fu(•1·za, ele \'ig·or, de• acciún
que Ps lo ú11ico qtte puede haeer de 1111 libro ó dt· 1111a nte1lt(•. alµ;o
« abie r to :;obre una perspectint indifinicla ». Si la afi1·11111&lt;:iú11 ab,;ulnta se est&lt;1 111 ¡,,1. qtt(•da c(•1Tad o (•I c irculo, el horizonte se reduce.
algo eo11crcto como un muro limita la • pe, specth·c1 • ~- ento11c,:e,; no
f:(' acrece en el 111aiiana lo l]Ul' dehiú ú quiso sPr objt'tO ele JJC'r¡,ctuo
• eleven ir•.
Yo hubiern a mado más este « Proteo• ;;i l1ubiern 8eiialado l'n
toda:; sus líneas los dos a spectos posibles. los do:-; caractc·rcs coexistentes y eon tradictorios que seiialan eua11to Yin· como un sello de
r ealidad, inconf•mdiblc é im p rescindible.
Rodó nos lo muestra sólo visto bajo un aspeeto. un eolor ~- una
sola perspectini.
L os cuerpos e n el espacio ti(,nen tn:s &lt;limensio11(•,; y mi1:; amplio,;.
mús grandes, n1i1 s luminosos, so n los .irtistas euc1n to rnils se ¿1ccn:a11
e n el lien zo ú esa imp resión de tres longi tudes, impo;;ihle,; de c11cerrnr en un plmto único ...
Adora ré sie mpre e l ar te supre1110 de aquel insig·ue Ce rn111tc:,;
Sa.n·cdrn qup e nca rn ó en llll d esate ntado t rashuma nte los scuti mie ntos más generosos y mil s altos que la humana imaginaciún ha eoncebido, que hizo de un zafio gafía n e l prntotipo del sentido de ht
r ealidad. e l scrrno pensar ~- el honesto vivi 1· ...
ARTURO
Montc,·itleo. J1111io de rn0!1.

R. DE CAl{RICARTK

163 -

flogios líricos
I
Tus manos

1

La bondad de ttl ma no es un milagro
de s uav idades y de transparencia;
,· á sus pmas caricias le consagl'O
la más blanca ilusión ele mi existen cia.
Yi,·ir entre tus man os como una
rosa de paz ó una paloma hcricl:1,
&lt;:&gt;s sentir en la phta ele la. lun a
{liluírse el e nsnefío ele la Vidn.
¡ Oh, frúgil mano que mi mano estrec ha.
yo te daré perfumes. micn tras q u('(lcn
r osales en mi senda tlorccicla !
¡ Oh. mano de piedad ! ¡ Oh, m:1110 hcélta
parn cerra r los ojos q uc no pueden
sopo rtar las tristeza,- de la Vicia!
II
Tus oios
Tus ojos 1:,011 dos flores de tristezn,
dos claros lirios ele mclancolín,
que perfuman tu Jirica belleza
de una i nefable y rnistica poesía.
Ojos que amtln la plata de la lunn
y la pureza de los alabastros . ...
Ojos de paz que son igual que una
noche pl'ofnnda constelada de astro:-.
¡ Ojos, ebrios de c nsuciios. que tenéis
ardores de fulgentes mrdiodias
y claridad ele noches tropicales! ...
· ¡ Ojos de buen camino, florec(·is
en las ti nieblas de mis elcg·i11;,
como dos luminosos madrigales !
III

Tu

VO'Z

Tu YOZ tiene u11 dulzor de áticas mieles
y 1111 éxtasis de mística poesía ....
'.ru YOZ l1uelc á jazmines y á &lt;:lavcles,
y s nena :t coplas de mi An dalucía.
Tu voz se ha hecho para el rezo, y para
&lt;lar á Jns a lmas débiles aliento ....
¡ Si alguna estrella en el az ul ca ntara,
t endría las dulznras de tu acen to!

�-

11H

Voz de palab!'as castas y tranquilas,
r¡uo impregna do llanto las pupilas
ú don&lt;lr nunca se asomara el llanto! ...
Voz hecha de piedad y ele poesía,
para llablarnos, en horns ele quebranto,
(!el Ciclo, &lt;le Jesús y ele .\lal'Ía.

-

165 -

ta leyenda det Doctor Exquisito

\'OZ

IV

Envío
Jamits bormrtc en el olvido esperes.
Cuando lt' \'CO
se pitra el cornz6n, porq uc tú eres
su sangTc, su \'erdad y HL Deseo.
.\Iis blancas ala,; crnzariw ilesas
por el fa11g·o ele loclo,; los pantanos ...
.\li vida entera es tuya, es una &lt;le c,;as
:sortijas que fulg·uran en tus mano,;.
.\[i amhiciün ya no a,.;pira i1 mits laurclc-,
que il mo1·ir ú tus plantas, de rodillas ...
Y por morir por ti, mi amor qui:siera
ser uno de esos fútilc,; pa¡wlcs
en qtw suPl&lt;'S probar tus tenacillas
para rizar tu neg·ra cahel11•rn.

.\Io obsesiona tu amor.

.\[adrid, 1 !10!1.

F11agmento
Para

APOLO.

Era allá por los tiempos en que aún Espronceda dominaba con el gesto
mosquetero de su romanticismo, la ingenuidad del sentimiento lírico en Améric•a. y en que el gesto hiperbólico del viejo padre Rugo señalaba para los
pobladores del nuevo continente los confines del universo intelectual...
Era asímiE,mo por los tiempos en que Becquer, taciturno, mantenía a.ún
e•1 suspenso á las almas contemplativas, añorando la vuelta de las obscuras
gc,londrinas, y en que, con odas de Quintana, cándidos bardos loaban las
emancipaciones políticas de su patria.
Cuando be aquí que un día, cierto indio genial de Nicaragua, impelido
por quien sabe qué extrañas clarovidencias, y atraído por quien sabe qué
sirenaicas melodías. abandona h• eglógica paz de su villorrio y emprende
viaje bacia el país de Francia, en busca de las alucinantes maravillas, que
ensoñara en las noches de sus nativos lares.
Ignórase cual fuera su nombre entre la tribu; él decía llamarse Rubén,
y hasta diz que Darío, mas en el caso al narrador le basta para denominarle,
su voluntad de haber tal nombre, que prestigia el encanto de una melodía
pánira...
!base pues, á Francia.
Y allá en la vieja tierra de los Luises, en la ciudad dionisíaca, heredera
di, Roma, al borde trágico del Sena, en pleno bulevard halló la gruta feérica.
d&lt; nde traviesos gnomos. elaboraban filtros enigmáticos.
Ya no eran elixires de larga vida, ni hechizos captadores de corazones.
como en el medio-evo. Eran tóxicos prodigiosos, que enloquecían la carne Y
el espíritu, tóxicos como aquellos que arrebataban á las jóvenes brujas, iniC'iadas apenas, á través de la noche, cabalgando en escobas, hacia el sabbat
monstruoso del aquelarre... Eran tóxicos. enemigos de la tranquilidad del
Alma. prohibidos por la Moral y &lt;condenados por la Ortodoxia rígida.
Rubén. naturalmente, quiso poseer los filtros de ese laboratorio, en que
la alquimia renovaba sus fórmulas esotéricas, hacia fines del siglo décimonono.
?ero los gnomos. tenían celebrado pacto solemne con Luzbel, y exigieron no
ya el Alma del indio, más si algo que era tanto como la esencia de su Alma:
exigiéronle el don de su Sinceridad
Y el indio ¡:eregrino, preso ya en las redes de araña del encanto, firmó el
pacto. veudió su 8inceridad á cambio de los filtros mágicos.
Teudiéronle los gnomos en un lecho ritual é infundiéronle un hondo
sueño inmóvil.
Agites. con esa agilidad de que ellos solos saben el secreto, procedieron
á las formalidades de cierta impía liturgia, por cuya incógnita virtud el que
firmara el pacto, íbase á consagrar doctor en Rimas y Ficciones.
Cuando •~ d(•spertó, sintió en el pecho un vasto frío, y en sus venas.
dunde corriera la tumultuosa sangre de su estirpe, había un perfume raro.
destilado en los alambiques de los gnomos.
No sin cierto recelo abandonó Rubén la gruta misteriosa, donde dejara
el palpitar humano de su vida, oprimiendo en las crispadas manos, el tesoro
de sus venenos químicos.

�-

166 -

En la calle, profanos transeuntes, creyeron, con grave irreverencia para
su título doctoral, quP, aquel hombre que de tal modo olía á esencias de tocador galante, fuese un reclamo de la perfumería de moda.
Así fué como el indio genial de Nicaragua, convirtióse, por obra de cualquier hado irónico en el Doctor Exquisito de esta leyenda.

Des.ioso de most1·arse ante su~ coterráneos, en aquella imprevista consagración de su persomi y ele asombrarles con el brillante alarde de sus munificencias, embarcóse de nuevo nuestro héroe, desandando la ruta que anduviera.
Llegado que hubo á América, y revestido con un traje precioso de
antiguo prestidig1t:. •or, que había adquirido en una tienda del 1''aubo11rg , comenzó á desplegar ante la atónita candidez de los amerkanos, una serie de
gestos nigrománticos, malabarismos del circo parisiense, y en dosis cauteloRas
,, expender sus venenos, al precio módico de la estupefacción.
Eo el primer momento. algo como uo impulso retroactivo del amhiente.
l)8reció enajenar el éxito de la empresa.
Sus prácticas ocultas y sus ritos herejes, produjeron católicos receloR en
las musas honestas, que inspiraban las trovas de aquellos bardos simples.
Y las primeras extravagancias de maese Exquisito, fueron vistas c·on cs:1
inv~terada desconfianza hacia las cosas nuevas, arraigada en las almas perezosas, que vcget.tn en la tranquilidad de •us rediles.
Afirma!Ja el Doctor que más allá de Rugo, más allá de ese límite para ello,,
hasta ent,oncrs extremo, había un mundo de inspiración y de prodigio, 011
mundo pleno de una belleza nueva, ubérrimo en tesoros de delicia y de horror
Hablábales, en un lenguaje raro, de raros hombre~. enfermos de un
misterioso mal, nacidos bajo la influencia cabalística de los astros malignos
Y todo esto perturbaba el curso monótono de aquella vida aldeana, la
8omnolcncia plácida de los días, en su gotear isócrono.
Mas, paulatinamente, fué operándose entre el rebaño lírico, 11n fenómeno
digno del más severo análisis.
Bajo el extraño influjo de los filtros que el Doctor, con fina diplomacia
ibales dando, un estremecimiento desconocido hizo vibrar las almas... Misterioo de penumbras y vaguedades de nieblas, invadieron el campo de la psicolcgía. Sibar,ticas ansias atormentaron sutilmente las sensaciones, y refinados
espeluznos recorrieron los nervios.
En la tosca emotividad colonial, nació la percepción estética del matiz.
Y, prefirieron loe oídos á las charangas patriótkas de los clarines, la
melodía encantada de la siringa, en los crepúsculos.
Las elegantes drcgas comenzaron á producir su efecto; el flamante maestro había logrado inyectar en las venas de los colonos cándidos, el virus demoníaco de las neurosis, y los intoxicados íbanse düul'diendo en villas y ciudades, de uno á otro confin del continente.
Olvidáronse, presto, de las ohscuras golondrinas, y no cantaron ya para
l:t inilevendencia de las patrias.
Renegaron del rulto de Espronceda y de Becquer, y el venerable Rugo
paRó como reliquia al museo de las antigüedades.
Y en su defecto diéronse á adorar los nuevos ídolos que el mago se
había traído de París, un viejo mendigo mitad cabrío, mitad mono, católi&lt;-o
y corrompido, degenerado y genial, que reía. como un ebtio y lloraba como

167 --

1111 niño. y un elegante caballero mitad francés y mitad griego ron enhiestos
!Jigotes de espadachín, y sombrero de copa.
Los carneritos de panurgo de la literatura, convertidos en traviesos ca1,rillos. se negaban á seguir tras el cencerro académico, para lanzarse :\. su
á.i hitro á los prados, triscando como en tiempos de la mitología.
Aquellos venera!Jles vasoR seculares tallados con las reglas de un
artl' simple, que de p~dres á hijos íbanse trasmitiendo, para apurar en ellos,
el vino genero~o de las inspiraciones, fueron abandonados en la sombra de
la~ antiguas arcas de caoba.
Y en su lugar. finísimas, delicadísimas ánforas parisienses, de las más
r.na• formas, sirvieron para escanciar aquel champagne histérico que burbnjraha en el espíritu de los intoxicados.
:\!as. contra aquel avance inesperado de la nueva fiebre, en el ambiente
irgu ióse u na protesta clamorosa.
Aquello semejaba una irrupción de hetairas ebrias, en la paz solariega
d,• una mansión tradicioual, donde se mantuviera el culto de la virtud doméstica, bajo la égida mansa de los abuelos.
Un vasto cacareo de alarma, cundió por todo el continente. Las comadres
de la retórica, azoradas, lanzábanse á las plazas, comentando en corrillos,
&lt;·on alardes teatrales, la invasión pavorosa, de aquella locura iconoclasta.
Diéronsele á los intoxicados, fuertes inyecciones de sueTo bwrqués. QuiSC8tl prohibir que el mago envenenador continuara expendiendo sus diabólicas
drogas.
)[as ya era todo en vano.
Habíase iniciado en el organismo intelectual de América, el proceso fatal
de una neurosis. que iba á ser más intensa de hora en hora, hasta alcanzar
ijll instante de suprema crisis, para perderse luego como las cosas todas en el
••terno torb,.llino de las transformaciones.
AURELI0 DEL HEBRON.

Et Nudo
Su idilio fué una larga sonrisa á cuatro labios ...
En el regazo cálirlo de rubia primavera
Amáronse talmente que entre sus dedos sabios
Palpitó la divina forma de la Quimera.
En los palacios fúlgidos de las tardes en calma
Hablábanse un lenguaje sentido como un lloro,
Y se besaban hondo hasta morderse el alma! ...
Las horas deshojáronse eomo flores de oro,
Y el Destino interpuso sus dos manos heladas ...
Ah! los cuerpos cedieron, mas las almas trenzadas
Son el más intrincado nudo que nunca fué ...
En lucha con sus locos enrc•dos sobrehumanos
Las l&lt;'urias de la vida se rompieron las manos,
Y fatigó sus dedos supremos Ananké ...
DELMJRA AGUSTINI.

�-

-

168 --

169 -

SAfv'IUELi BLil XE {'-1
Para

Por estar ya en prensa nuestro
número anterior, no pudimo,;
adher ir nuestro pésame al de toda la intelectualidad uruguaya,
por la muerte rlel compaiím•o en
letras Samuel Blixen, tronchada
dolorosamente su vida en flor,
por la acción de un mal fulminante.
y APOLO ho,r lo hilce. Se adhiere de 10do buen corazón y con

de un pueblo, sin distinción de
clases ni de ideas.
Y APOLO entre toda la vorá¡rine de diarios y revistas que se
han ocupado (-'xtensamente &lt;k
Blixen, destacándose luruinosamente y ocupando un lugar de
honor, se hace suyo el dolor de
todos, pot· set· el más al to ex po •
nen te de nuestra literatura, í{ ue
tanto amó y luchó por elln el
querido }Iaestro muerto.
Y con esta humilde pitgi11a
APOLO ya lleva en sí la 111isió11
de hacer si-1,ber la triste nueva ir
todos los distinguidos cenáculos
intelectuales de América y Es parra donde el autor de Cobre de,ju
gozaba clejustc1 y merecicl.1 fama.
Sobre su tumba deponemos 111
flor de nuestras afecciones y la
garantía de todos los respetos.

Traclut'ciói1, de Leopoldo Dfo'I..

todo sentimiento, á la gran demostrnción de condolencia que
han llevado iL cabo, ante el glot·ioso caído, todos los homb1•ps

Ella mirabn fijnmente el suelo.
En el hondo ~ilencio, los instantes,
abismos ernn tle dolor y duelo.
! Oh, si por siempre juntos: ~nhelnntes,
un imprevisto golpe nos lunera .1
Lent,,mente clavóme sns bri11antes
ojos. Aún 1uiro su convnls,i bota
IÍablántlome pnlabras, y evocamlo
una rojiza tlnga, que sangrando.
parece 11ue salpica á quieu la. to,·a..
G.\lllttRt. D'.\NNl:NZIO.

GEST O

Lue::ha mas noblemente. No te arredres
Cuan.do ~1 dolor .sus garfios sobre ti
Clave .sin. e::ompasión ; e::ierra, .si ~u.edes,
La herida v .sigue batallan.do as1.
Lue::ha, • orgullo.so de tu erguido e::uello,
Y antes que refugiarte en. el. Poder
Entrégate a.1 Nirvana.. haz _e.se gesto;
Sé únie::o dueño de tu. prop10 .ser.
(Inédita,.

PÉREZ Y CURIS.

ESCENA :XIH

Albeti to

y

E lena

ALBERTO-Elena.
ELENA- ¿Qué?
ÁLBERTO-Escúchetne.
ELENA - ¿ Para qué. . . para
qné?
ALBERTO - ... un momento,
un instante; rlespués tendrá tiempo de ejecutar su venganza.
ELENA- aeereiuulose) ¿)1¡ vengaitza?
ALBERTO
Sí, su venganza.
Justa, muy justa; pero venganza
al fin.
ELEXA-Y usted .. .
ALBERTO-Sí, ... tiene razón.
La culpa 110 es suya. Ahora talvez usted no crea en mi sinceridad.
ELEXA-¡Quién sabe! Pensaré,
cakularé ...
ALBERTO-No, Elena. Deje esa
máscara pol' un momento y crea
que hablo con el cornzón.
ELENA - Uf. . . ¡el corazón! ...
eso es muy viejo.
ALBERTO-Hoy he sentido como
un recio latigazo de \'ida en el
t&gt;spíritu, y l1a pasado por mí como un relámpago, la terticlumhre, la evidencia de algo muy
doloroso. ;,Qtliere que sea profundamente sincero?
ELENA- Por curiosidad ... ¿Qué
va usted á decir?
ALBERTO Hace un lUOlllPnto,
para salir de una situación Yiolenta para todos, propuso usted ...
ELE:-.A l::lí ... una justa moderna. Una luclrn en que se pon-

.APOLU

eirá á p rueba, la voluntad, el carácter, el amor ... propio.
ALBERTO Pues bien; yo no la
acepto. Renuncio á ella y me ele·
claro vencido de antemano.
ELENA-¿Lo ha pensado bie11?
ALBERTO • No lo be pensado...
lo be sentido.
ELF~NA--Es extraño. Prnvocar
una situación para r etroceder
antes ele llegar al final. ¿Qué
fué de ese espí ritu práctico con
que se ghnan las más grand,,s
empresas?
:Mire usted ( seii:tla al eh:tlet ) Ahí
está el enemigo eu acecho, esperando la oportunidad de gana r
la partida. Ahí dent ro, si, ra ha
empezado la lucha. El interés
tiende sus redes, la con ven iencia atila susgarrns, el fuerte clava las unas sobrn el débil que al
fin ha de entregarse cansado de
lucha1· . .. Por mi parte ya estov prepara&lt;la para todo. Uste ·
des me han tran::;formado. ¿Yoy
á permanecer inmutable, ncaso:'
~Ieditaré, tendré en cuenta lo
que convenga (con ,totor,.
A1,BERT0-Precisaiu(-'11te, por
eso es que yo no acepto la lucha. Pol'que u,;tecl lrn cc1mbiado,
porque usted es otra. ¡l::li el escepticismo me hizo dud&lt;1r frente
al raudal purísimo, ;,cómo quiere usted que me haga cree1· en
la corriente o,;cura y turbi11?
Con sinceridad y calor.) Vuelva usted
á ser la mujer de antes, la que
arrojó una flor como ofrenda
del alma Y \·erit entonces cómo
lucho,· t1·iunfo. Triunfo, sí. Fren·
te al 'peligrn de perderla para
siempre, he sentido latir el co-

( 1 . Bella comedia en un acto de 11u1•~tro querido amigo el apl:uulitlo ~stritor Ismael
Cortinas. que ser:\ representada 1•rúxim:unente en un teatro de Buenos Aires.

�-

170

r11zún. lk·.:1·nios 1ue ha h ll- libre111c 11tc. :'.\ o ,-,(• c11 h ra usted co n
esa 111itsL·a rn c ru1·l-q ue IH hace
l'g"Cl:~ ta ~- calcuJ;1do rn - po rq ue
l'llto nL'.C" s1~ habrá pe rd id o. todo . . . tocio, r n o n lidrá la p&lt;•1111
luc ha r 11i Ycnce r . ..
J,;1,Kx.1 ¿ Acn.so so~· c ul pable:
A 1.1H:1:1To - Xo, PI culpa ble so~·
~-o. La c u I pa la t&lt;•n¡.,1110s todos
lo~ q ue e n la vi d a nos c reemos
IJlll'IIO,-;, t'ner tes, &lt;lesill ll'r(•8a dos,
pero ll egamos ú d udar d L• sus
mil,- nobles fine,:, á fuer za d&lt;·
eh oe,11· con el i11ter és sórdido y
b r11 ta l: oll'id11 11&lt;10 q nl' ha) u 11
refugio i111· iol.1ble e n el alma de
us tl'de", a l qttc sólo debe 11,•garse po i· l'i a n1 or: ese a m o r ún ico
do 111 i11 11d0r ,. ex&lt;.;lusivo, absoluto r I irano, ·egoísht de su propio
bien. q u&lt;&gt; 110 ducl.1, que 110 razo na po:·qne es imp u lso m iste ri oso .,· secl'eto ... :E:IP1w : 1·n este
insta111e sov u n ho m br e sincer o .
H e experí1{1e11tado e l dol0 r hondo y pl'ofu nclo de ,·e1· alejar se
1111:i pri111a1·cr11. lfog;a n!;ted que
n1clYa Y rnc 1·erit r &lt;'s1tl'lto" Ju chador:con g-ene1·oso hríu,· ron
nohle i m p11lso . . .
!&lt;;1.F-XA ¡D111&lt;-01111·11u· ;.Y si fuera
tank'.J
Al,BERTO-::-;u: el! su alma
purd,· re,·erd('Crr la florescencia
(1(' la es1 enrnz,1 .,· el ensueiio.
P,· r doue usted a I que no supo
m ira1· ha¡;t:1 el f'onclo, parn ba •
iiar,;&lt;• en la onda sere11a que es
fuente de &lt;·terno ,. bienhechor
COIISlll'iO...

.

ELEXA- Cnnironia ¿l'araqué ...
para qué? ...
ALBERTO -·::'\O repita 11st1'd esa
!'ras(• cr11cl, &lt;¡Ul' elll'(•IICIIH ,\' que
111,1t11.
I~LEXA - Dc usted la he apren dirlo.
A LBERTO- OIYídell\... como
la olvido yo. Y s i In recor da m os,
sea tan sólo para pl'eguntar :

171

y a111orosamenteJ para que en•
g-a ii111·:;1•, ¡1m·a qué m e n tir , para
que a hog,1 r los 111ás n obles impul,;os, 71ara que de:svi r tuar lo
al ,d,lo

m uje r rnzo11ahle no lo penlo11c1'.J
A 1.u~:R'ro Ya me ha perd onado.
l~LKX .\ - · Quh·n ,;:il,e! .-\&lt;l1'mús 110 pod1· m os 1·a1ta1· il l:1
palabr:1 e111¡Jl'ii,Hla. Sién1P••· 111111·
11111110 ''" ,tiül&lt;,:,:o en,.¡ dia l,•• .\J¡j llega
el :1d,•Pr~;1 rio.

111i1s he r moso, lo más huma n o,
acaso lo ú nil-o q ue bace bella ~11111able ,1 !,L vid a? l\lí 1·eme, Ele•
na : ¿n o me ve transfigurado?
AlJuí, junto á u sted, d&lt;·spués ci(•
la prueba dolo rosa , sien to palp ita r un hál ito m ister ioRo de vida
n ueva y fecun da, que llega á Jo
más í nti m o de mi ser . \Muy cerca y

. \ LttEH'l'O -,:,Qu(, li,IC\'r en tonces?
J~LRXA ¡Qn(• h:1e,·r ! . . . El lirnzo fiJ•nH•. la l'iill('z:1 p 1•:1:111d:1 .•.

Montedclt::() . .T1111in ilt• t !tn:1.

C'On rernu ra. Rlcnn con g r an t urbar i Un es

,¡ni,•ariL la mira,ln. y O la q u e r o, si
la qu ie ro . .. pe ro com o er a antes, afectuosa ,\' son r ien te, can dorosa,. buena .. . Ju nto á usted
sie11 to r'enacer todas l11s esperanza,:;. ¿Recue1·d a aq uel las tar des
de dulce y su pn·111a poesía? ...
¿R ecuerda aquellos ver sos? c1'rn
tnnt.lr, de q ue Jt;Jcna lo mire y mny rlulce

mente

.

« Ojns

c/r, r()S, serenos,

i

que de dulce mimrsois alabados:
¡nm· qué si me miráis, mirái:&lt;
airados?»
P:rnsn. l~lcna muy emocionada y tratan
1l0 1lc ocultnrsc ollas mirndus dt· Alberto·

H 01'EL

DE

LOS

POCITOS -

ll O:--'l'E \ 'JDEO

~e H(."OllgOjn ).

¿,Llora usted:
J~I.E:--A - ~U, 110 .. ,
ALBERTO - (Insistiendo para que lo
mire ) Olvidemos lo p11sa&lt;lo ~- va111os lrncia el porYe11ir que n&lt;&gt;s
som·íe. Yo sabré tcnel' el brazo
ti l'llle y la cabeza erguida ...
~~](•na lo mira Hpnrcntando enojol .. , «Ojo.,
claro,:, serenn.~, ya que así me mi-

rrí is, mirad me al menos». (Se cstre
(."h :rn las m anos y se miran por un instante
con :u11oroso nlinndono . .Alberto va {t. lJe!ó-arla. ¡,ero Elenn. (."011 ademán
ría. lo rec.-haza sua.ve1uente' .

1lc

coquete-

E1.RXA-No ... ha&gt;' que ganar
la apu&lt;·sta.
,\LBERTO-Es que ... la l ucha
era poi' la otrn mujer ... la razona b le, la egoísta. la prosaica.
ío quiero á ésta . ..
ELENA
Yanidoso! ¿Y si la

la Sala
Para

.\ POV&gt;.

El polvo se ha hospedado en las persianas
como capas de abrigo, y hay inciertas
cintas de luz sobre las porcelanas,
donde las rosas se consumen muertas.
Los lirios de la alfombra se hc1n gastado
de los coturnos d.e oro con el peso.
Sobre el piano, los bustos, el teclado
custodian con sus órbitas de yeso.
Todo tiene un perfume, y cuando arde
el misterioso encanto de la tarde,
prendiendo su reflejo en las cortinas,
llega hasta el alma un mar de evocaciones
y al claror de las luces vespertinas
se ven pasar las viejas tradiciones.
Julio J. CASAL.

�17:! -

-

Btasco l báíi~z
En la otrn margen del Plata, don _
de ha dado una sede de notables
conferencias, se encuentra el distinguido autor de «La Bodega&gt;.
.APOLO

le saluda cari!'losmnente,

espen111do que antes de partir con
rumbo á Espa!'la, visite Montevideo
.,· deje en él la dulce impresión de
su admirable talento.

V, BLASCO IBÁS'EZ

OJOS PENSATIVOS
Una pagana de ojos pensativos.
Su carne en flor invoca mis caricias
Cuando mi labio bebe con delicias
La onda de sus ósculos votivos.
Flor de Eros que provocas avaricias
Y enciendes corazones sensitivos :
Una pagana de ojos pensativos
Dióme tus mieles á mi fe propicias.
Pagana de Efraím á cuyo acento
De alondra, el alma de mi amor palpita
Como un pétalo herido por el viento:
¡ Gloria á la luz de los ensueños rojos,
Que estremece tus párpados y agita
La gracia pensativa de tus ojos!
MAITINES DE AMOR
I
Y te dirá mi labio la olvidada
Melodía de un búcaro de besos.
¡ Oh, los maitines del amor! Un mirlo:
Mi alado numen, oficiaba en ellos,
Bajo la luz etérea de tus ojos

173 -

Y la di\'ina unción de tus ensueños;
Llegó el invierno pregonando inmensas
,\ñoranzas de amor, y el ritornelo
Del amor mío se extinguió en la fría
Desolación de los paisajes muertos.
Las avenidas se tornaron grises,
Veladas por la sombra y el misterio
De los nublos perennes y lejanos,
\ quedó la campiña como un yermo,
Huérfana clel amor, adormecida
Bajo la triste caridad del cielo.
~o hubo más rosas ni geranios. Hondos
Lamentos ele almas exhaló el sendero
De nuestra cita en la silente hora
Del crepúsculo pálido y sereno ;
Los taciturnos álamos, refugio
De nuestra vida espiritual, gimieron;
Emigraron las aves; y las viejas,
Solitarias campanas del convento,
Preludiaron conmigo la elegía
Conmovedora del exilio eterno.
¡ Qué triste es el exilio de dos almas
Que á un mismo epitalamio se han abierto[
II
Amada, Yen. :\Ii angustia y los brumosos
Hibernales crepúsculos huyeron,
Y Primavera enflora la avenida
Espolvoreada de oro.
En el sendero
De nuestra cita los acantos ríen
Y las lilas de nieve abren sus pétalos
Al soplo de los céfiros y pueblan
Con sus aromas la región del viento.
:Mira mi labio y ven. Bajo las frondas,
Entre esencias de impúberos espliegos,
Tú me hablarás de las canciones mías;
Y o te hablaré de tu perfume intenso,
Y te dirá mi labio la olvidada
\lelodía de un búcaro de besos.
Y Yosotros,
Espíritus volubles del invierno :
¡i\o ,·olniis á decir en los maitines
De mis amores la canción del Tedio!
PÉREZ Y CURIS.

�-

174 --

- 17ií -

¡ Muj~r at fi-n !
Para APOLt.

.\licia, en cochE', iha de comprns á las tiendas. Vestida de
blanco, virgen y rubia, daba la
impresión ele una mujercita de•
licada, joven r linda. Como esa
rnailana hacía calor, viajaba con
las Yentanillns del cal'ruaje bajadas y el tibio aire sa110 acariciaba su rostro de líneas corrcc~as, gráciles y puras.
::l[1entras el vehiculo rodaba
Alicia leía ... ; leía un libro d~
amplia presentación de las cosas hu1na1rns, ele la vida y de
los ser es. Hija ele padres ricos,
pern sin ilustración ella misma
• sus lecturas; 'mejor dicbo,
{) 1egrn
com praha volúmenes al acaso.
sin reparar en su gé•nero ni en
Illltores, guiada pol' una enr io,;idacl instintint de leer, de leer
rnu&lt;;ho y ele todo. Su natural
buen sentido la apartaba ele las
-0b,;ce11 ida eles escritas· pero 110 de
las_ t_c1_1 uosiclades sic~lógidas del
a11al1s1s de las alnrns y tampoco
&lt;le los refinamientos sugestirns
-de la carne.
.:-\sí es que sabía muclio de
fa vid:i, ele los hombres v ele
las mujeres; y sin ~t•t· un~l cerebral determinada, siendo sólo
una frívola entidad social tenia un criterio ele arte y 'actorn ba los libros selectos. Por eso
Jiasta en los vfajes ú tiendas
leía, pero siempre atenta á las
infinitas variedades de la cal le
it los saludos de la gente cono'.
dela ó arnign, ó ít los trajes de
l~ttS demits mujeres. Mientras,
trente á ella, en el asiento delautero del carruaje, sobre un lujoso eoj_ín, se adormecía Lulú,
su pernta prnferída, alba v virgen como su duei1a, cuidada

como una sefíorita, llena ele per·
fumes .r con alhajas al c uello,
como una mujer elegante y con
dinero.
Cuando el carruaje enfrentó
ít la Catedral, Alicia s uspendió
su lectura, se persignó, hizo una
caricia al unimalito, sal udó sonriente á una amiga que pasaba
y al tomar el coche por Sarnndí continuó leyendo El tomo
que Alicia Jlevaba entre sus manos se titL1laba ,La mosca ele
oro» y era un detenido estudio
de la mujer. Cuando el carrm1je
se dctuYo frente á una lnjos,1
tienda ele modas, Alicia no quiso
bajarse sin antes terminar el párrafo. Este era por demás intesante. «Como esas moscas de
brilla ntes colores, tornasoladas,
-decia el autor,- que lo mismo
se alime1:tan en un estercolcrn
q ne en una sabrosa confitura,
así, asi es la mujer en sus amores. En su hambre de amar, no
repara en categorías y se fija
tanto en un astroso de .la calle
como en un dandy de salón.
Por eso, por eso se puede decir
ele ella que bajo su epidermis
blanca v suave como un armifío tiene mucho cieno ... » Al
llegar aquí Alicia, con un gesto
ele asco cerró e l libro y bajó
del coche.
Llamó i1. Lulú, pero ésta, mimosa, se negó ú seguirla. Entonces élla cerró la portezuela
y penetró en la tienda Allá
adentro dejó, olvidadiza, transcurrir el tiempo, entusiasmada
con e l contacto de los géneros
finos Y de las sedas sutiles y
la vist~ halagadora de las mercaderías lujosas y caras.

Al Yoh·crse al carrnajc ..\licia
notó que Lulú faltaba ele allí.
:-:iorprenclida, casi nerviosa ~-¡¡_
diríg-ió su Yist¡¡ ú todas pnrt&lt;·s
~- de pl'onto, á la distancia, vi6
iL Lul(t, sn a!'istocrúticii perrita.
1igada it un pc1To sueio, holiemio ? flaco, u 110 de c·sos a 11 imal cs errantes, descu id:tdos. ,·er&lt;laclét'OS hijos ele la calle ~- el
lodo . .-\vcrgon:wcl;i, corrió í1 rt··

fugifü"Sé en sn coche ~- dió orden ele partir lig-ern.
Ya en l"iajc, hizo una pelota
eon el libro y los coji nes de
Lulú y lo pisoteú todo, furiosa,
mientra::; &lt;'X&lt;;lnmnhH entre bonclos sollozos:
-Oh! la mosca de o ro! Lulú
la 1rnel'Ca! P1·rrn, h&lt;&gt;m bra, mujer ni fin' ..

Azucena de Milagro
PCIT(I

APOLO•

María de Cervantes, cándida, suave y fina,
Era una religiosa hija de Santa Clara;
No se le pasó noche sin tomar disciplina
Y en veces con la Virgen dialogó cara á cara.
Pan Celeste le daba en solemnes momentos
Francisco de Garayta, un fuerte dominico .
Que difundió el espíritu d3 los dos mandamientos
En aquel corazón de virtu~es t~n. rico.
_
Tuvo al morir la monJa del1r1os muy extranos;
Francisco la exhumó pasados doce años
Para guardar sus restos. bajo un altar may_or.
Estaba intacta; el fraile besó de la clarisa
Los labios que guardaban una lev~ sonrisa_
V dijo unciosamente: "Lo ha querido el Senor ...
Hay una santidad que sonríe de amor."
Alberto SÁNCHEZ.
Bogotá.

�-

176 -

· él Patio de los Atrav anes
( 2 .ª e d ieión)
Para .\POLO.

_\.lg·o 111uy exaltado y vital. Y
al mismo tiempo algo mur triste
,- muv suave : un cll:':sborclamie11to ele "\·crdaclcrn vida. X o es la
fai,;a sutilidad ú lo )fartincz ::iicrrn que dom SllS composicionC's
co11 mieles recogidas de ahejas
amaestradas. Xo, sino esa otra
mús ruda que huele it jarn111:1go
y que naturnlmcntP :;e clahora
en panales de cort('Za de c11ci11a
y en el hu eco de algún it rbol
~rntcnario Y Ycncr,tblc.
Sombríos· r vigorosos son los
vct·sos de Villacspesa de u11a tritgica i11telisidad d'm111unzia11a. lfa&lt;:c amará la ,·ida sa11tifica11do :'i
la )[ncrte. ]l[orboso y acre 110s
hace percibi r el olor· enervante
y asfixiaclor del pa11tm10 r el
~ntilmcnte pc1·\·c1·so de las t:ar11e,; ti,;icas.
Flota en todo &lt;'l libro, aco1·dando co11 esta hriorn eflorescencia de juventud, un ambiente
de mrlancolia y honda amargura bn·onianas. Dc,olación de nn
alm,~ sedienta é insaciable, nostalgias melancólieas de 11lgo que
q uizil 110 existió n unc,l. desesperanzas abrnmadorns de lo qn&lt;'
no Pxistirá jami1s acaso.
Rt•il tic in111ortalicl1ul. s(•tl ,1(~ i11fi11iro
;. ('11 q 11é lo:- In bio.~ en flor poclrt' :1pag:trla
~¡ ilf' :1111ar:--e )a¡.¡ :11111;1:i, ist' fnligan
y li;\:.;t;i lo¡;. lnhioFl flt• lws:1r se ('a11íó'i:t11 1

Ei; Vi llacspc~a C11trc tocl0s los
poetas contemporúneos el 1mh;
sincero ,. el más hu m:1110. ::ius
versos tíc1l&lt;'n un fuego ~- una
inspiraeión tan extraorcl naria
,:;omo no se ball:i sino en los g-1•;111dcs maestros de la poesía. ''ibrantes ~; pasionales, ú Yeces,

l'llg·en t:omo tigres en braliama.
Otra~, suaves y meláncol icos. tienen el 11oslálg·ico encanto que se
V(' en las sonrisas de alg;unas
muertas jóvenes.
_\dviértC'sc en « El patio de
los .\rrn,·anes » como en todas
las obras de este jOYCn r admira ble macstl'O ese transcendente
é inconfn11dihle ~abor ú realidacl que para el gran í'.:ola
constituía el prineipnl 1111'.,rito !le
lai; vbras artísticas. Y esta cualidad es tanto mí1,;11p1·ce ii1hleaquí
cuanto qur, parn la mayor pnrte
&lt;le los que se intitulan poetas. el
haCPI' ver:sos sólo consiste en aderezar cortos renglones de una armonia 111í1s ú menos sonora. "Cn
acljeth·o su.\·o es síPm ¡&gt;1·e tan justo que no parece sino que 11ació
allí mismo, al .l ado ele aquel nombre ú qu&lt;' ncomparra. Imposible
parecl' unn sustitución por otro
sin qu(• resulte en menoscabo de
la i&lt;lca . Y 110 se juzgue rncnuden('ia este detalle de aciert0 que. si
al parece1· es insignificnnte llega
á constituir fn•cuc11te111e1tt&lt;&gt;, el
i111 imo de toda poesía. lJn acljetiYo
es siempre, rlc p0r sí. algo muy
bello. Pero si es a&lt;lemús sig11ificant&lt;' y preciso 11clquicre una
tran:;cendcncia un h·cr:;al que j;1111i1s hub iera podido sospcchar~e
en t'·I de ot r o mo(lo.
¡ Y luego, qué sohrio Yigor ele
descripciones, qué maraYilla de
sug·estión, qué cnol'me vitalidnd
siempre!
Tus l'izos nu• cn,·oldt•ro11. Y entre el Tag~
olor á musgo ,le tu cnh('llera
su~p irante at,sorhi &lt;-·orno un n--neno

el ;it•n' nrorn:, de tu cm·,u• · e11fenua.

177

Xi ego a bsol 11t.1me11te que pucch1
~X]'l'('í';lrse e-;(;¡ idea IIH-jOl' ele
11i11g1111 111odo. Toda,; las p;ilabrns
¡ cada una! e\·oca. por la Yirtu&lt;l
d,• su l'Olltextnra &lt;·11fón i&lt;:a \' ele ~n
sig·11ific:ado intimo, una sc.ric inmensa ele sp11:,;aci01ws 110 (•ser itas.
Y tan int&lt;'n,;anw11t&lt;· rxpr(•,dYo
l-ii Plll pre.

Para mi no ha.,· dncln de que
,-ill;1e,,pc:sa ef&lt; PI primer poda
e~paITol contrm¡JOritneo. Y e l~I
patio ele los Arra~ 1111rs » 11110 ele
su,; mejores lihrn,-;.

O~ile---Mujer
Opulentas cabelleras de color de tempestad:
noche lóbrega sus ojos, noche lóbrega que brota
e1woh·ente y sua\·e luz .. .
Epidermis, - terciopelo de magnolias y carmín : y sus bocas,-- tibia púrpura c.¡ue incita,
de los besos al festín !
Cun-as lentas y tremantes,
que en sus ritmos \'üluptuosos se difunden perturbantes
tras la seda de sus trajes y la bruma de los mantos...
Y, sus senos, - senos santos!
Dos palomas ele alabastro
que a letean voluptuosas bajo el velo del corset.
Pantorrilla ebúrnea y dura,
terminada en una joya, que es su pie.
Sensitivas en el d~elo, v salvajes en amor.
Si se sienten cautivar, se agigantan y se incendian:
y se tornan explosión,
cuando el beso del Engaño, les comprime el corazón.
Soi'íadorns . . . ?
No, no, no!
_\lmas fieras ele tres faces :
fuego, hielo y convulsión ...
En conjunto .. .
Satanaces de opulentas cabelleras,
y de curvas tentadoras,
y miradas tur badoras,
que dispersan envolvente, suave luz !
S.;111tiago ,le ('hile.

Cu1.uo10 DE ALAS.

�Ricardo

179 --

Bibtiogtáficas

Pa..seyr o

l.libt10s y folletos t1eeibidos ·
ENSAYO

Db

UNA

F ILOSOFÍA

FEmNI STA.

-(Refutación á .11oebius), por JI. Romero Sovarro.-.\Ia&lt;lrid.-IIe a h í uu

bello libro escrito no sólo con el objet o de r e futar, como su titulo lo i ndica, las ideas de Moebius. si no tamb ién de castigar su terrible misog1n hi
y su obra sistem ática en contra. de
la m ujer. Con gran ,uopio de d atos
c ie ntíficos que desvirtúan much as veces los asertos categór icos del es
f.!l'ito1· alemán, y una preparación
amplia y d iscreta que ridic uliza h
filosofía barata d e los autores de fo.
netos antifem io istas. Romera Navarro ahorcla el tema. rceorre las pá.gi nas de Lu inferioridad 111rntal ele
lo 1ntder y seriala
c-onfirmándola
con citas que fortalecen su aseveración la secuela el e errore~ en que ha
incurrido Moebius. No queremos hacer eu estos rengloues la a p ología
del libro qne los motiva. Es que sin
~er fe1ninista.s. y más aún: no acep·
tanclo del tocio los co11ceptos demasiado amables que ha dictado h tolerancia de Novicow. romulgamos en
par te las mismas ideas de• su joven
autor. en cuanto se refiere á l a
igualdad mental entre el hombre y
la, mujer. No se es feminiAta. en el
~eutido bajo con que suele apiicarse
ta l pal abra por parte de algunos
empedernidos. sino humano y equitativo. cuando se lucha afanoRamen
te por la emancipación de la mujer
ó por el solo reconocimien to ele su
capacidad intele, tual y moral. Ni se
es noble, ni siquiera discreto. cuand o
He hacen cargos que no han de justificarse jamás. De esa falta de nobleza y ele cliscreción Moebius adolece á menudo. Y Romera NaYarro se
ha empeñado en demostrarlo con argumentos abrumadores de este jaez:
En varios pasajes de su lihro. repite Moebius. que cuando a lguna
mujer descuella como superior á las
dem ás en cualidades mentales, pierde los caracteres femeninos ,y su eRp íritu más que ele mujer parece serlo
ele hombre. De manera que llega al
extremo d e q u itar á la mujer h asta
la posibilid ad ele tener talento, p orque en 1·11anto uno de sus i n dividuos
lo p osee. lo considera ,·omo un talento 1nfiSl't11ino. que por anómala,
combinación ha venido á encarnarse
en una criatura femenina. L~'- biog r a fía de los grandes genios nos aqegura, por el contrario, que todos ellos
encon trábanse dotados de n1alidacles
m orales. ele temper amento y ele car ácter q u e ]os distinguía de su sexo
y los asemejaba al sexo ('ontrario.
4

Síntesis
Para
~:t11t11¡,;.

Chnl':lltn l·q;t11•11z ·, 1·;1ei&gt;11di1•11tln

Y

:ll.llZHlhlo 1l1•,¡11lt:., nii, 11r11pí:1s ir:1s
Y 1li 1·011 tii·h1·,· 1·11tr1• 1•1 (•l;t11111r h1,1·r1•:1tl, 1
t'rnjir ):1:,;. hor,•:i,... t·r,•piiar la:-, pir;l!'o '.

El hartlo hu·hadnr trc•¡11·, :1 l:i~ c·11111hn•-,
Y Pn l;i:-; 1·nmhn·~ ,11 ... n•1·1',11, ,ttn111nru11:
:-0:1: t'l1l'élHlit•n111

tlP ar,lnr l,i--. 1111H·ll,•1l11111hrt•:o-

y t·l tir.rn1) _,· 1•1 111::--¡i,.ra t1·1:1hl11rn11 !
:'l[i lira ,h! ~i;.rniú .... Fui'· t.tl ,11 1~:np11jc
(tn~ 1•11-;0111.· t'Hlthl 11110 "-ll 1111flhiasmo
\ : ,i1•11to t•n 111i iiu,•1·io1· •il;.!,'.1) qn~ ru;rc
\

,1· 1;11(·ic•11tlt• 111i ... ,•r 1n1lo

h1l1•ho c•:-pasmo!

ru:t 1111''' ,t t.·\ i,u·11t·i:1 la
l), •-.1·11li1·!1i i'll 1111 n·¡i!it•~ur-

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l.:1 l;\~ri111a 111,•.i111·. la m,is s1·11ri1l.-1.

Y .....

"-ll i1111\11~0 Jl4'n:o-,ll'

t,w

111lhh-

y llanr,

(!ll•' t·n11r1111dn l'II 1111 lrnr. clnhlc SUl'~SO;
El ,·111p:i.ir 111:1n·i:11 .tri ~Tn11 Cho,•ano
Y ,.¡ ,iul\T ,t,•,liz:1r dt' ,d•:I tl'Pll 1·xprt':-(1 ...
El 1t110 ..... l'l'\'lt:•h(• 1·orno nn potro.
--\I :--nfrir, al c\11101' t·I otro cn~nlma.
l·:I 11111J ,,.;;· ltH·hador. Jll'Ofnnclo t:I oln.)
Y ,011 uno los ,1,,s deurro ilrl nlm:1.

('lio1·a11•l 1\.-. la 11..1:--i1·1111¡11(•hnhln i111pct1L&lt;1:--:1.
('arnpo:rn11'r t•I ll(•t·i1· helltl y profurnln:

Ln t•arit·ia n11 ,l11l;1111,• 1• 1 ,uan• ,... iro
:\li frt;llltf' ;_\cai-i&lt;.•h). 111i mu,tia. fre;;re.
Y lleg1i lt:Ht:t 111i :,;.f&gt;r 1·on10 1111 sn~piro.
Y hn:-- ra l'I :.ll111a ~i111ió 1111111c hoy 110 si&lt;•nt1•..

Y en sllltf':-li:-: gran1lios,1.
(')i,1("1111)

Y

C';:llHJlO:l\114)1'.

In, YOZ tll'I

11111111lu~

n.1, · \Rno P .\SEYR.0.

Ejemplos: Cicerón. Demóstenes, Julio César. V irgilio y Bacón , del cu al
se d ice que hasta sufría u11 síncop e
e n todos los menguantes dP la Ju na.»
De lo nial se deduce que )foebius
suele evadirse p or la tangente cuando le faltan argumentos con que
combatir las femeninas aptitudes.
~t ás tiem po y más espacio quisiér amos para poder expresar todo lo
que la lectur a ele la obra de Romera Navar1·0 n os h a sugerido, y para
analizar á la vez ciertos foJletos que
circulan aquí de la índole del libro
de Moebius, cuyos auto1·es ensayan
poses de hom breSi a veza dos y se
jactnn de observar bien la vida y
las costumbres ele los pueblos.
Romera Navarro ha demostrado en

su J,Jnsayo de 11na Filo::.ofia Feniini:&lt;-

f{I ser un temible contrincante y un
sutil analizador, al Que no escapan
las más pequefias abcrrar·iones.
NosotroR lo felidtamos sincera~
mente.

LA LITERATURA YE~EZOLAXA ES EL /:!J·
GLO DIEZ y NGEVE (En.say o ele U,stori"

Uonzrtlo Pitón-Fc!,res.Cnracas ( l'enezudol.- Obra elevad,,.
obra hermosa. oor lo hi~u meditad,t
y escrita y por el alto desinterépersonal que ha den10:,trado );U au•
tor al ocupa l'8e de los escrito re~ desu p::1.ís. Es la obra de un artü;ta.
Gonzalo Picón-f'ebre,. qn•· es :í. 1&lt;1
vez prosador y po~t.a. pone en su-:
estudios críticos. la udahle, por su
caudal ele observa&lt;·ión y su hella erudición. cierto matiz. ele toler&lt;.u1t·1:'que. siendo un gran estimulo 1,ara
las nuevas generaciones. no implica
ni mucho menos un menoacabo de ta
verdad. ni siquiera un dc:n-ío de :;u
reposado criterio.
Ru libro. exento de OUl i¡.;ione!-i dolorosas y de venganza~ 1,rec·o1\ ebid ns, es rara a vis en nuestro m undo literario. cloncle ~iempr e. ya ,ea
pot· falta ele preparación E&gt;special ó
por un prurito de amor propio ex~•·
gerado, excl úyense nombres de altisimas personalidades. be evitan cita,-.
necesarias y trátase de coloc·ar por
encima de t o do la propia p~1 sona·
lidad. Lo. Literatu.ra rnH•zolana en
el Siulo Diez y Xueve es nn libro
que ha aportado tesoros de detalles
á. la Historia Literaria Americana
tan tergiversada hoy p or los antologistas q u e han puesto al servicio
de la casa Maucci sus aptitudes med iocr es y su escasa inteligencia. Impreso lujosamente por los taller es de
El Cojo I!uitrado, y orna&lt;io todo él
con los retratos ele los eserítores ve-

Crítica), ¡,or

�-

Sastrería PYRAMIDES

J ¡,-() -

nezolanos del siglo pasado. el lihl'o
ele Pi&lt;'ón-1''chre~ e-.i, lo de1:imo~ sin
temor de N1uivoc·,nno,. el mejor, el
ma, c·om¡llcto y ~u·ertado entre 1us

puhli&lt;-arlo:-. en ,._\ menc:a.
Por lo ,·u,11 feli1·itamo, á su autor

sin11lare:-.

A. . H Pl~HA

Calle Sarandí números 226 y 228

f'lu e vo ean je
LETR\S. .,·011 ,TO.•t
l)(' esta es&lt;.·ogida

dt·

('ui /(1

Jl1ru

re,·i:-.ta de art,•
hu llegado á nuestra mesa de lahor

el número 6, c·u1to fium;lrto es nutri-

En esta casa, la pn111era m su género de
la capital, se tr1tu111lra siempre un t•aria1/0 surtido de casimires
de las mejores/duritas
Francesas é Inglesas

do y ex('elcnte. Trae lo, rct rato, do
la poeti,a .\da ::-ic!(ri v de nue,tro
redactor cu Costa Rka. t.•I literato
Rafael .\ngel Troyo.

Voe e s Rmeriieana s
}:t !(ran escritor ~antiago Ar¡cuc•
llo ha \'ert ido en el número 4 de su
hermo:-,a revh-ta l..o To rrr d r .Uur/;~
lo!"\ ~iguienh•s contepto:-, :-,oht e A POLO ·
• Dirigida por el poeta l'~rez y Curb, e:-. ya una prec.·io:,,.a antología
)tuy bien t)re:-.entada. y, !-1,,hrc todo.
muy !--ele,·ta de material.
La entrei;ca vigé!'&lt;iima ter·&lt;·&lt;.•ra 1&gt;uhlica un exqtu:-.ito &lt;.·ucnto ele li,elipe 'l'r:go
una tcmpe:,¡tad moral frente á.

u1 1a tonante tl'mpestad de la tierra.
dentro de un tren que arrastra isu~
v"rtigo,. en fuga ¡lor la norhe e-·
triatht ele relámpa!(o,. El Soli,. de
Alhl'rto HlLnchez. se clit--tinguc po:·
profunda hclleza emoti,·a, y p or c·ierta duke ,ugestión de leja111a en el
tiempo. T .. mbién ,., bella la 1:.-rro••
JH•ftiVH, de l'érez y Curi~. direc·tor ele
.\rOLO. y poeta y prosi,t:1 mere&lt;·cdor
de aplauso~.

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ot·uparemos ele todus aqut•lla~ ohra~
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t·eremonia y rvorntri: por evot·ndor
no puede tomarr-f.: en serio.
t:so e, todo cuanto tenito que del'tl'lc soh1·e ~u ne&lt;•io interlo('utor.
ll&lt;rAEL .\SGEI. 1'1lOYO. - C11rtt1Q0 tlt•
('oi-ttu llir o. Or;.u·1a~ por l-lU~ con&lt;•(\pto~. .\POLO ha id&lt;&gt; "'iempre sin inter·
mitenciai,.
ls.1Ar )1uSoz.- \lotlricl.- Espero los
ejempLurs ele la cdi,•ión italiana de
Jlon 1w v Tr&lt;í(J1fo. ,: Ret·ihió ya lo$
número, de .\POW &lt;1uc me pidió. &lt;·on
el pec1uei10 estudio que e,,·rihí sohre
aQ uel 1i hro ~uyo?
PEORO Ct,,R l&gt;OMISICI.-- P11rí,.
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agradecer~ me en\'ie su domitilio.
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re&lt;•iho su hermo~n revi~ta.

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,11uL -." u lihro ln11,re~l(HH'" no ha
lleitado á mi poder. E 1wiemelo ron
l'on·, dl'l nlmo. Nos ocuparemos de
ambos en la Serriólt bil,li ourá/irn.
ll. 8,LnnoR ULLOA.-1,¡uitpte.-Reci•

hi

rorr, c\r

A rte.

llm·ha,

gracias

Se garanten les
tra iia~os de :a casa

por el e n vío y ¡Jor los amables !'Oll·
reptos que sobre mi lahor literaria
ha vertido usted ,•n aquellas paiti•
na~. Dígame qué número~ de .\ro1.o
le faltan. para enviárselo~ inmedia·
tumentc en c..·aso de que no e~t~n
agotados.
F.

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GODOY

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F'RECios=-=-:..-

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d(\ ~u nu(\VO libro. Ferná.ndez Ríos ~e
on1pará de él en la Hibliovro/í11 del
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dbposiC"ión el ejemplar de l~u J~it,--.rat II ra Cl'Ul' tolunt1 t·1L d Siulo XIX.
que he recibido ha&lt;·e po,·o tiemJ)O.
.\lli encontrará \lsted datos hermo•
sos sobre la obra de Juan Vicente
Clonzález y Romero (lar,·ia.
.\. ARGt1fDAS. - /,(1 Pu: (llo!irn1l.
En el próximo número me ocuparé
de J'u elJlo 1·11/,·rmo. Gracia:-. 1&gt;or el euvío.

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                  <text>Apolo : Revista de Arte y Sociología , de origen uruguaya, su fundador, editor y director fue Manuel Pérez y Curis, quien también escribió bajo el seudónimo de Ismael; el secretario de redacción fue Ovidio Fernández Ríos, en la cual, Perfecto López Campaña, fue el redactor responsable de temas de sociología y La arquitectura del verso, editada en París y México. Su primer número apareció en febrero de 1906. Su frecuencia fue mensual.</text>
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                <text>Apolo Revista de Arte y Sociología, 1909, Año 4, No 29, Julio</text>
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                <text>Pérez y Curis, Manuel, 1884-1920, Fundador, Editor y Director</text>
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                <text>Apolo : Revista de Arte y Sociología , de origen uruguaya, su fundador, editor y director fue Manuel Pérez y Curis, quien también escribió bajo el seudónimo de Ismael; el secretario de redacción fue Ovidio Fernández Ríos, en la cual, Perfecto López Campaña, fue el redactor responsable de temas de sociología y La arquitectura del verso, editada en París y México. Su primer número apareció en febrero de 1906. Su frecuencia fue mensual.</text>
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                <text>Fernández Ríos, Ovidio, 1883-1963</text>
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                <text>López Campaña, Perfecto, 1881-</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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        <name>Doctor Exquisito</name>
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                    <text>. ~ ·.. ices
flllll)O

UIIIVU:I ' AIIO

Fuentes
Notas

Historia, Letras y Artes
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON/Capilla Alfonsina
Ce11tro de l•Jr,r,,ucidtl tÚ Historia Rezjoul

Monterrey, Nuevo León, México

No. 19

Jul.-Sept. 1982

BIBLIOGRAFIA
FUENTES PARA EL ESTUDIO DE LA ESTADISTICA
EN NUEVO LEON

94 p.. 33 cm.

64 p .• 325 cm.

�ACTAS XIX

ACTAS XIX

2

LETRAS

3

WIEIB§Il(O)~
DE LA POESIA

LEIDA POR EL REY NEZAHUALCOYOTL

EL DIA DE SUS BODAS
JUAN DE DIOS VILLALON

en el valle del Huajuco (Villa de ~an~iago, Nuevo L~ón) _el_ 8
N ació
de marzo de 1838. Estudió en el Semmano y en el Coleg10 C1v1l,

de Monterrey. Estudió derecho pero no concluyó su carrera. Diputado
al Congreso local en 1863. Secretario de la prefectura superior de
Nuevo León, en 1865, durante la ocupación francesa. Redactor del
Periódico Oficial, en 1874. Oficial mayor y secretario general de gobierno en ese mismo año. Abrazó la revolución de Tuxtepec, en 1876.
Secretario particular del Gral. Porfirio Díaz, a quien acompañó en
la batalla de Tecoac. Jefe de la sección de contaduría mayor de
Hacienda, durante dieciocho años. Contador del Nacional Monte de
Piedad, en 1895. Miembro del Liceo Mexicano, que presidía Luis
González Obregón.
La Real Academia Española premió la versión que hizo de un
poema de Nezahualcóyotl. La composición fechada en "Monterrey,
abril de 1870" apareció en el Apéndice al tomo I de los Estudios sobre la
historia general de México, de Ignacio Alvarez (Zacatecas, Imp. Económica, 1875 pp. 421-423). Su producción literaria aparece en E/
Combate. El Educador Ilustrado y El Liceo Mexicano, de México y en el
Periódico Oficial. y La Defensa. de Monterrey. Autor de Reglas de
urbanidad(en verso) 1869: Fábulas de Esopo, (en sonetos) 1865;Himno
a la Patria. 1894; etc. Murió en la ciudad de México el 4 de febrero de
½902.

Son las pompas caducas de este mundo
Como los verdes sauces de la fuente
Que en este suelo sin igual fecundo
Sombra y frescura dan; mas derrepente
El fuego los devora furibundo,
O del hacha al poder doblan la frente,
O bien, cuando añosos languidecen,
Barridos por el cierzo desparecen.

***
La púrpura del trono es cual la rosa
Que luce su hermosura por un día.
Mientras que guarda la savia sustanciosa
El avaro botón: mas luego impía
De Tonatiuh la llama vigorosa
Agota su belleza y lozanía,
Y. cual llorosa virgen engañada,
Pierde el color marchita y deshojada.

***
Es muy breve el reinado de las flores
Como el reinado del humano mismo.
La que hoy al alba muestra sus primores
Yace a la tarde en flébil parasismo,
Todo tiene su fin: gloria y honores
Ruedan con el mortal hasta el abismo:
Es un inmenso panteón la tierra
Que cuanto alimentó piadosa entierra."

***
Los rios. los arroyos y las fuentes
Corriendo van, pero jamás alcanzan
Volver a do nacieron sus corrientes,
Y corren más. y mientras más se avanzan
Mas ahondan sus tumbas, y dolientes
Al mar se arrojan y pbr fin descansan:
Tal es el curso de la vida humana.
Ayer no es hoy, ni hoy será mañana.

Llena la fosa está de tristes restos
Que ayer, de vida y de salud gozando,
Fueron guerreros, jóvenes apuestos,
Sabios y nobles con riqueza y mando;
Mas poder y riqueza y altos puestos,
Al soplo fiero y del camino infando,
Pasaron como el humo pestilente
Que el Popocatepetl vomita ardiente.

I

***
Rasgad las sombras de la cripta hueca
Y registrad los senos del olvido...
¿Do está Chalchiuhtlanet el chichimeca?
Mitl , el cultor de dioses, do se ha ido?
De Topiltzin el último tolteca
Y la hermosa Xiuhilal, decid ¿qué ha sido?
Dónde Xolotl está rey fortunado,
Do Ixtlixochitl mi padre desdichado?

***
¡Ah! necio afán, inútil diligencia:
¡,Quién mas sabrá que El que lo sabe todo?
Del lodo lo sacó la Omnipetencia,
Y yacen confundidos entre el lodo:
Tal suerte correrá nuestra existencia,
Y nuestros nietos, ¡ay! no de otro mod ....--,.-...._
Después de haber rendido la jor
Serán también el polvo de la · cfa_.&gt; ...;..:::~t,:ll!J17',;
, !"t"

***

.
1
~1:1 ·
tJ.t::i'1
, f ;y l ••.
~ '..,,,1

Aspiremos oh nobles
"
. ~ •1
A la vida inmortal del alt
· •"La materia perece entre g
Pero el alma hacia Dios 1
Del Eterno en los campos sobe
Todo es gloria y amor, paz y consué!'ll'llr---y esos astros que tanto nos deslumbran
Umparas son que su palacio alumbran.

Juan de Dios Vil/alón
Monterrey, Abril de 1870

ih.
· /

�ACTAS XIX

4

ACTAS

ARCHIVOS

Año Ramo

San Nicolás de los Garza
cabecera municipal se halla en las tierras que fueron de
L aDiego
Díaz de Ber/anga, por merced de 5 de febrero de 1597.
Su viuda. Mariana Díaz, las vendió a Pedro de la Garza, en el año de
1635. A partir de entonces se llamó Estancia de Pedro de la Garza,
Estancia de los Garzas. o simplemente: la Estancia. En la segunda
mitad del XVII fue conocido el lugar como San Nicolás de los
Garzas. Por decreto de 16 de septiembre de 1830 fue erigida en
municipalidad. incorporándose/e la hacienda de Santo Domingo, la
del Topo de los Aya/as y la del Topo de los González. Elevada al
rango de ciudad por decreto, No. 54 del 12 de mayo de 197l. La lista
de documentos que aquíse ofrece corrresponde al Archivo Municipal
de Monterrey.

1742
1743

1745 Protocolos
1746
"

14
14

184v.
297v.

16

147

1759

"

1648

Medidas de la hacienda de Santo Domingo, de Juan Cavazos y de
Inés Rodríguez, viuda de Pedro de la Garza. 17 fs.

6 23

1655

"

8

1680 Protocolos

4

1682 Civil

JO

1690 qy¡¡

19
6

1697 Protocolos
"

1715 Civil
1725
1728 Protocolos
1737 Protocolos
1742 Civil

.,,

Promovido por el Cap. Juan Cavazos por la mala construcción de
un molino de pan en la hacienda de Santo Domingo. 11 fs.

4

Visitas del Secretario Antonio Pérez de Molina a las haciendas de
Pedro de la Garza y de Santo Domingo.

5

18

1688 Protocolos

1702

26

7

.,

.

Inventarios hechos por muerte de Juan Cavazos, en la hacienda de
Santo Domingo. 11 fs .
106

4

7
42 13
52 25
11
13
71

Testamenfo del Cap. Juan Cavazos, dueño de la hacienda de Santo
Domingo.

Testamento del Cap. Pedro de la Garza, hijo de Pedro de la Garza y
de Inés Rodríguez.
Encomienda de indios hecha a favor de Pedro de la Garza.

54

139
8
357
130v.

Francisco de la Garza vende a Nicolás de Arellano media caballería
de tierra en la hacienda de San Nicolás.
Convenio entre los herederos de Pedro de la Garza, sobre uso de
aguas.
Sobre haber desnudado los indios a José Can tú y a Nicolás Lozano.
Inventarios hechos por muerte de Nicolás Lozano.
Testamento del bachiller Juan de Arellano.
Testamento de José Cantú
Testamento e inventarios de Andrés Lozano, hijo de Pedro Lozano
y de Mariana de la Gaml, en la Estancia de San Nicolás.

9

5

1760 Civil

89

1766
1767 Protocolos

96 14
18
107

7

115
1779
1783 Protocolos 15

4

"

Vol. Exp. Fol.

6

130v.

71
71

1785

1642 Civil

Vol. Exp. Fol.

"

1774 Civil

Año Ramo

s

XIX

1800 Civil
1807

348
261

19
166
184

114

9
2

Pleito sobre uso de aguas entre Ignacio Gu~iérrrez y José ?e Ay;la.
Visita del gobernador don Pedro de Bamo a la Estancia de an
Nicolás.
Antonia de la Garza vende sus tierras a Pedro Lozano.
.
Juana de la Garza, viuda de Pedro Lozano, compra al Bachiller
Ignacio Martínez una mulata esclava, en 250 pesos.
Testamento de doña Antonia Lozano, viuda del Cap. Bias de
Ochoa.
Promovido por el uso de tierras y agu_a~ en la Estancia de San
Nicolás. Contiene títulos y mercedes ongmales. 34 fs.
Testamento de María Cantú.
.
,
Ventas de tierras de Isabel de la Garza a José Joaqum y a Jose
Santiago Lozano.
Pleito sobre tierras promovido por Francisco Lozano contra Marcos de Treviño.
Testamento e inventarios del Gral. José Salvador Lozano.
Testamento de Francisco Lozano (Encuadernado en 1755, por
error).
.
,
Testamento de doña Francisca Javiera Elizondo, muJer de Jose
Faustino Lozano.
Promovido por daños de los ganados.
Sobre el uso de aguas de la comunidad.

�ACTAS XIX

ACTAS XIX

6

...,.-·

MAPAS Y PLANOS

,
COMISION ·oE CAMIIIOS
DEL E:SrAO!J

os caminos de Nuevo León mantuvieron, por siglos, un estado nada
satisfactorio. Recuas, carretas y cabalgaduras tuvieron siempre serios
obstáculos al transitarlos.
Establecido el servicio de diligencias al iniciarse la segunda mitad del
XIX, se observó una marcada preocupación oficial por el mantenimiento de
los caminos, particularmente de aquellos que servían de ruta a este medio de
comunicación.
El comienzo de la moderna red de caminos lo marca, indudablemente, la
construcción de la Carretera Nacional México-Nuevo Laredo. En el mapa
que ahora ofrecemos aparece ya este importante camino que para 1929
había sido engravado.
Tiene este mapa la importancia de registrar el primer camino petrolizado en Nuevo León, el de Montemorelos-Gral. Terán, lugar de residencia
este último de Plutarco Elías Calles, hijo.
El mapa ha sido tomado del Informe del gobernador Aarón Sáenz,
1928-1929, p. 125.

lll/éVO

L

t.EON

V
\

1
•

Hae,tnda Soledad de la Mow. Gral lmin. ,V L.

6-.19z9

�8

ACTAS XIX

NOTAS

S\ LV \D()ff C:O:'\ZALEZ LOBO

Serie universitaria.- Bajo el rubro "Biblioteca de la Universidad Autónoma de Coahuila", esta institución ha venido
publicando una importante serie numerada
que hasta ahora comprende, entre otros, los
títulos siguientes: Historia del Estado de Coahuila, de Pablo M. Cuéllar; Memorias de un
rector, de Salvador González Lobo; Tónica
de la sangre, por Felipe Sánchez dela Fuente;
Coahuila, la Reforma, la Intervención y el Imperio, de O.Flores Tapia; El sistema de adaptación social en Coahuila, por A. Berchelman
Arizpe; Geografía del Estado de Coahuila, de
Pablo M. Cuéllar; La palabra y el hombre, por
Osear Villegas Rico; Estudios penales de Sergio García R.; Prontuario de leyes y de(retos
del Estado de Coahuila, por Cosme Garza
García; etc. Digna de todo encomio es esta
espléndida labor editorial.

ME~10RIAS

íJN DI ser¡HS()

DE UN
RECrroR

UN CAT__A.LOGO
1&gt;1-:

IIBUon:c" Dl. l.A l,;.\l\."lR\10.o\O ,.uTO\"O\U l&gt;t:. CO\H l IL.A

,..,

S\I.TILLO. CO.\ lllillr\ . MUICO

DIRIGIDOS A LOS ALUMNOS DE LA BRct' EJ,A DR MJo:DJCINA DF. MnN'r.;111,: r.

POJt JU, Or.

Exposiciones.- La Capilla Alfonsina, a tra-

'·-·

...... \, "· J~~- , :-:•-~:.: :;;

vés de su departamento de Historia Regional,
presentó en los últimos meses diversas exposiciones. Los temas que más han llamado la
atención de universitarios y visitantes son los
de "Libros raros y antiguos", "Bibliografía
de Monterrey" y "Periodismo de Nuevo
León en el Siglo XIX". 'El mismo departamento activa los trabajos de su programa
"Haciendas del noreste", bajo el cuidado del
profesor Jesús Osorio.

Exposidoil~
de

-

1
011O:cTOR l)F, I.A MIS~IA 1-:s, ·11 1-:u.

Periódicos-·,del siglo .-~·
XIX
Apnn: Laa.a JO de Aaoáo

•11120:001h.

CapllaAIDnllrla

1
f

•

-~DE-1.BlN
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IM?RZ~7A CATOLICA •
18AA.

�Un discurso y un catálogo

FLORA DE
NUEVO LEON

DR. JOSE ELEUTERIO GONZALEZ

DEDICATORIA
y A QUE me ha sido tan propicia /afortuna, que he llegado a ver

Indicés

cumplido el más ardiente deseo de mi corazón, pues he visto
plantada en Monterrey una Escuela de Medicina, y he visto también
los buenos y abundantes frutos que produce; doy por bien cumplidos
los afanosos largos años que he gastado en contribuir a su promoción, establecimiento y adelantos; y ahora que, por los achaques de
la edad, me veo proximo a cegar, he querido aprovechando los pocos
días que me a quedan del uso de mis ojos, dar esta última plumada en
obsequio de esa escuela que me ha costado tantos desvelos.
El opúsculo que le ofrezco lleva por objeto convencer a los que se
dedican al dificil arte de curar, de lo muy necesario que es el estudio
de las ciencias naturales; y he tomado por principal tema la botánica, por que ella es la más importante y la más antiguamente
cultivada.
La pequeña lista de plantas clasificada que presento puede servir
de base para la formación de la Flora Nuevoleonesa: que cada uno
añada las plantas que estudie y clasifique, y dentro de poco tiempo
se tendrán reunidos los materiales necesarios par f armarla.
Que este mi último trabajo sea, a pesar de su pequeñez, útil a la
Escuela de Medicina de Monterrey.

a producción bibliográfica del Dr. José Eleuterio González fué fecunda y variada. Como
más abundante habría que señalar la de carácter
histórico. Vendría luego la de tipo didáctico y científico, y, en un tercer término, la de índole oratoria
-sus discursos- y la literaria.

L

Fuentes
Notas

Historia, Letras y Artes

Monterrey, Nuevo León, México.
Julio-Septiembre
1982

Actas No. 19
Serie Documentos, XIX

Entre sus trabajos científicos figura su publicación: Un discurso y un catálogo... El discurso se
refiere a la trayectoria de los estudios botánicos a
través del tiempo -erudito como todo lo suyo- y
el catálogo lo constituye el registro de las plantas
producidas en Nuevo León.
A más de un siglo de haber sido recogido, este
catálogo ha sido superado por investigaciones modernas. Su valor, sin embargo, no desmerece, ni
desmerece tampoco el valor de la edición que, por su
rareza, cada día es más difícil no sólo de obtener,
pero aún de consultar. Debido a ello, Actas lo reproduce en este número.

Febrero de 1881
J. Eleuterio Gonzá/ez.

Israel Cavazos Garza

Discurso sobre el estudio de la Botánica
Dirigido a los alumnos de la Escuela de Medicina de Monterrey

Nota: En ~,a edición se respeló el lexlo original del autor.

L HOMBRE toma una gran parte de su alimentación
E del
reino vegetal, y los animales que Je son más útiles

DIRECTORIO
AC'aAJ

Historia, Letras y Artes

Capilla Alfonalna

Universidad Autónoma de
Nuevo León
Rector: Dr. Alfredo Piñeyro López
Secretario ieneral: In!(. Ore/ Darío García Rdz.

Director: Lic. Porfirio Tamez Solís
Jefe del Centro de l.H.R. Profr. Celso Garza Guajardo
Redactor de Actas: Profr. Israel Cauazos Garza
Composición: Sergio González de León

U.A.N.L. Capilla Alfonsina, Ciudad Universitaria
Monterrey, N. L., México

-

se alimentan de yerbas: por eso los griegos del verbo boskoó
(yo nutro, yo apaciento) derivaron la palabra bótos (alimento) y de ella botáne y botanike, que los latinos tradujeron
herba y res herbaria. Así, pues, la Botánica, es la ciencia de
las yerbas, o más bien, el estudio y conocimiento del reino
vegetal. El origen mismo del nombre de esta ciencia está
diciendo cuánta es su importancia: en efecto, solamente al
que no le importe comer, no le importará conocer las plantas. Desde el principio del mundo los hombres se dedicaron a
conocerlas y a cultivarlas. La experiencia les enseiió cuales
eran útiles y cuales eran daflosas; por eso dice Celso: "Sic
medicinam ortam, subinde a/iorum salute, a/iorum interiru,
pérniciosa discernentem, á salutaribus." ·
Tanto aprecian los hombres de la antigüedad el conocimiento de las plantas útiles, que dividini1.aron a Ceres porque les ensei\ó a cultivar el trigo y las demás plantas, que aun
hoy conocemos, en honor de esta Diosa, con el nombre de
cereales: divini1.aron a Baco que les ensei\ó el cultivo y los

usos de la viña: inmortalizaban 'el nombre de cualquiera que
les daba a conocer una yerba: Hasta hoy conocemos con el
nombre de Melampodio la planta que usaba el médico Melampo; hasta hoy conocemos con el nombre de Centáurea la
yerba con que se curaba la úlcera de su pierna el Centauro
Quiron; hasta hoy conocemos con el nombre de Aquilegia la
yerba que usaba el grande Aquiles; y hasta hoy todavía una
familia entera de plantas que llamamos Asclepiadéas, nos
recuerda el nombre de Asclepion ó Esculapio, Dios de la
medicina. Los Egipcios, que pretendían ser ~I pueblo más
antiguo del mundo, y que allí habían nacido todas las ciencias, decían que su Dios Hermes Trimegisto habla escrito un
libro sobre las virtudes de las plantas. Lo cierto es que el
pueblo egipcio era muy dado a la cultura de los vegetales y
que los tenían en tal estimación que, creyendo que también
en las plantas se infundla el espiritu divino, las adoraban
como a Dioses, y era común ver en sus altares, como objetos
de su culto, los rábanos, los puerros, los ajos y las cebollas:
bien conocida es la exclamación de Juvenal sobre este desatino de los egipcios: ¡Oh sanctas gentes quibus haec nascunrur in hortis Numina!

�4

ACTAS XIX

La escuela alejandrina, a pesar de su esplendor, y de haber
dado tan grande impulso a las ciencias, no produjo ningún
botánico célebre; y solo se dice que la reina Cleopatra 11
estudió mucho los venenos qµe para conocer bien sus efectos
los administraba a los re~ condenados a muerte; y que Juba
11 rey de Mauritania, su yerno, se ocupó de estudiar la
historia natural y escribió un tratado sobre una planta de la
Africa, a la que llamó Euforbio, para inmortalii.arel nombre
de su médico favorito, que así se llamaba.
Los israelitas que tomaron sus ciencias y sus artes de los
Egipcios, conocían, cultivaban y usaban muchas plantas, no
solamente alimenticias, sino también textiles y tintoreas que
usaban en sus artes: sabían escoger las maderas y las resinas:
tenían perfumistas de profesión que cultivaban los aromas;
la esposa de los cantares compara las mejillas del es~so a
eras de aromas plantadas por los perfumeros: "Geno i//ius
sicut arco/aearomatum consitae a pigmentariis." Conocían
bien las plantas que les servían de jabon, y las que como
remedios usaban sus médicos; pero lo que da mas alta idea
del grado a que llegaron en los conocimientos botánicos, es
lo que se lee en el libro 111 de los Reyes, en donde dice,
hablando &lt;k Salomon: "Et disputavit super Pignis a cedro,
quae est in Lfbano, usque ad hyssopum, quae egreditur de
pariere."
La Grecia, que fue la cuna de las ciencias, recibió los
conocimientos del Egipto, y los cultivó y desarrolló de una
manera prodigiosa. La botánica, como las otras ciencias
tuvo allí grandes creces. Homero, más de un siglo posterior a
Salomón, nos conservó en sus inmortales poemas los nombres de muchas plantas útiles, y hasta el del meconio, que era
un extracto que hacían de las adormideras, con el cual
apaciguaban los dolores. Había hombres que se dedicaban a
recoger las plantas útiles y eran llamados: herboristas. Cratevas era uno de estos, y se dice que escribió un tratado que se
perdió. De este Cratevas se valía el grande. Hipócrates para
que le trajera en abundancia las plantas medicinales que
había menester. El mismo Hipócrates nos dejó en sus inmortales escritos, la descripción de doscientas treinta y cuatro
plantas. Aristóteles, el gran filósofo, no se desdeñó de insertar en sus obras las noticias de las plantas que se conocían y
usaban en su tiempo; y su discípulo Teofrasto nos ha dejado
seis libros de botánica. Mitrídates Eupa tor Rey de Ponto fué,
como Cleopatra, amante de estudiiir los venenos, y además
escribió sobre las virtudes de una planta, que de su nombre
llamó Eupatorium. Dioscórides, médico de Anai.arbe, ya en
el primer siglo de la era crist1ana, escribió su "Colecta nea de
l9s medicamentos", en la que nos dejó las noticias de seiscientas plantas. Esta obra es la colección mas completa y
mejor ordenada que tenemos de I¡¡ botánica de los griegos.
Entre los romanos hubo también famosos herboristas,
que estudiaron y dieron a conocer muchas plantas las obras
de estos sabios se pudieron, y solamente les conocemos por
lo que de ellos cita Plinio: estos fueron Valgio, Mui.a, Emilio
Macer, Julio Baso, Sextio Niger y Euforbio, el célebre médico del rey Juba. En el primer siglo del cristianismo. Columela, español natural de Cadiz, escribió en Roma su grande
obra de agricultura, en la que da muy buenas descripciones
de muchas plantas. A fines del mismo siglo escribió Plinio el
mayor su Historia Natural, obra la más completa y célebre
de su tiempo en ella hizo la descripción de un millar de
plantas.
Galeno, a quien se le puede considerar tanto entre los médicos griegos como entre los latinos, pues aunque nació y fué

educado en Pérgamo, ciudad griega, y sus obras están en
griego; vivió, practicó y escribió en Roma. Este hombre
extraordinario y privilegiado, este luminar de la ciencia
después de haber viajado mucho por el Egipto, Grecia y
Roma, recogiendo cuantos conocimientos pudo adquirir su
vastísimo talento, escribió sus admirables obras a fines del
segundo siglo; y en ellas se encuentra, sobre todo en sus
libros de Alimentorum facultatibus, de antidotis y de Medicamentorum compositione, un tratado completo de la botánica
de su tiempo aplicado al arte de curar. Sus descripciones
están hechas con el mayor cuidado, y ya se encuentran en
ellas muchos términos técnicos de que usamos en la
actualidad.
A este punto había llegado la botánica, al par de las demás
ciencias cuando sobrevino la Edad Media: los bárbaros del
norte destruyeron el imperio romano a sangre y fuego, acabaron con las escuelas, con los libros, con los monumentos
de las artes, e hicieron que la ignorancia se sobrepusiera al
saber y la fueri.a bruta a la razón. ¡Mil años de tinieblas para
el mundo, esto fué la edad media! En este largo período de
tiempo, las ciencias y las artes que no se aniquilaron, retrocedieron; y las mas afortunadas quedaron estacionarias. La
Botánica fué de estas últimas, porque entre los pocos libros
que escaparon del terrible cataclismo, se encuentran las.
obras de Hipócrates, Aristóteles, Teofrasto, Dioscorides,
Columela, Plinio y Galeno, que tanto sirvieron depués para
facilitar el renacimiento de las ciencias. En los diez siglos;
que duró este lapso de tiempo, la botánica adelantó muy
poco, únicamente los Arabes añadieron el conocimiento de
algunas plantas, que se encuentran en las obras de Serapion,
Rhazis, Averrocs, Albeitar y Avicena.
La ruina del imperio romano produjo la oscuridad de la
edad media, derramando millones de bárbaros del norte
sobre el sur; y la ruina del imperio griego produjo la luz del
renacimiento de las letras, enviando dos hombres sabios del
Oriente al occidente: Constantino y Juan Lascaris, descendientes de los emperadores de Constantinopla, huyeron después de la ruina de su patria por no sufrir la tiranía de los
Turcos, y se vinieron a Italia trayendo los preciosos manuscritos que allá se habían conservado. Constantino Lascaris
enseñó el griego en Milán, en Nápoles y en Roma; y Juan fué
mandado a Grecia por Lorenzo el Magnífico para que a toda
costa recogiera los demas manuscritos que sabía existían en
Atenas, así lo hizo y volvió con el prcioso tesoro que había
ido a buscar: enseñó en Florencia, en Buda, en París y en
Roma, gotó del favor de Carlos VIII, Luis XII y Francisco I
en Francia, y del de León X en Italia: había venido a Europa
muy joven y murió de 90 años, de modo que tuvo tiempo de
enseñar mucho. El descubrimiento de la imprenta facilitó
singularmente los trabajos de estos sabios, multiplicando los
libros se múltiplicaron los discípulos y las escuelas; y el
estudio de los clásicos griegos y latinos hizo renacer el buen
gusto y el deseo de cultivar las letras ¡cuánto es el poder de la
ciencia! ¡Para oscurecerla en Europa se necesitacon millones
de ignorantes; y para volverla de nuevo a la luz bastaron dos
hombres sabios!
No tardó entonces la botánica en salir de las tinieblas por
los trabajos de algunos hombres eminentes, que se didicaron
a cultivarla: Mathiolo, Mart-Mathée. Andres Laguna y
Amato Lusitano, tradujeron y comentaron a Dioscórides, y
Belon tradujo también a Teofrasto. El estudio de estas dos
obras despertó en muchos el gusto por la botánica, y algunos
hombres insignes se dedicaron a recoger los antiguos conocimientos

Un discurso y un catálogo

-

mientos y mejorarlos con sus propias observaciones. Tragus
en 1532 publicó su "Historia Stirpium," y poco después
Conrado Gesner y Adan Lonicer dieron a luz muy buenos
tratados de botánica: Dodoens a mediados de aquel siglo
escribió su "Stirpium Pemptades sex," es decir, trejnta libros. o sean seis pemptades de a cinco ·libros cada una.
Belon. Matias Lobel. Clusio. Andrés Cesalpino. siguiendo
las huellas de sus ilustres predecesores nos han dejado bellísimos trabajos botánicos; y en 1587 Delechamp publicó su
grande obra Historia generlis p/antarum. Ilustraron con sus
escritos los últimos años del siglo XVI los célebres botánicos
Porta, Próspero Alpino, Saluzianski, Carnerario-y
Millington.
El siglo XVII fué no menos fecundo en buenos botánicos
que el anterior, como lo atestiguan los impererecedoros
nombres de Gaspar y Juan Bahuin, Guillermo Lauremberg,
Parkinson, Johnston, Rheede, Morison, Juan Ray, Grew,
Bobart, Knaut, Magno!, Paul Herman, Rivin y otros muchos. Es de notarse que Tomas Millington, Joaquin Camerari o, Juan Ray, Nehemias Grew y Jacobo Bobart
comprobaron con irrecusables observaciones, razones indestructibles y demostraciones perfectas, que las plantas
tenían órganos masculinos y femeninos, y que el pólen contenido en los órganos machos fecundizaba los óvulos contenidos en los órganos hembras.
Los botánicos antiguos solo se ocuparon en estudiar las
plantas del mundo conocido de los romanos; mas Cristóbal
Colón descubriendo el Nuevo Mundo en 1492 y Vasco de
Gama doblando el Cabo de Buena-Esperanza en 1497,
abrieron a los modernos ancha vía para que extendieran sus
investigaciones a la América, a la Africa meridional, a la
India Oriental, a la China, al Japón y a las islas del Mar
Pacífico. Los repetidos viajes hechos a estos países durante el
siglc_:&gt; XVI dieron a conocer al mundo la existencia de tan
ricas como vastas regiones, y a los naturalistas dieron también abundante materia para que ejercitaran sus talentos.
Los misioneros, tan ilustrados como verídicos, que comenzaron a introducirse en la China en el año de 1580, llenaron
la Europa con noticias exactas y minuciosas de aquellos
países, y con la descripción de los objetos naturales que allí
veían. Entre otros el Jesuita Jartoux mandó en 17 I I una
relación y un dibujo del Gin-seng, que es la planta mas
célebre de la China, y otro jesuita el P. D' Entrecolles, en
1736 extractó un tratado de botánica de la China; intitulado
El Herbario, cuyo extracto puede verse en el tomo 14 de las
Cartas Edificantes. Pero a pesar de esto, y a pesar de que
Cesar Cantú dice, que la escritura figurativa de la China es
muy propia para proporcionar los elementos de una clasificación regular, para fijar en la imaginación los caracteres
distintivos de los cuerpos, y que ofrece como un esbozo de
clasificación para la historia natural, los sabios poco han
utilizado de esto, y el resultado final es, que solamente
conocemos de la China, lo mismo que de los demás países del
mundo, las plantas que los botánicos han podido ver y
ajustar a las clasificaciones científicas de la Europa.
Mientras el número de las plantas conocidas fué corto,
cualquier clasificación bastaba para estudiarlas, porque por
defectuosa que fuera, las escepciones que resultaba9 eran
poco numerosas; para el tiempo de que vamos hablando ya
ascendía el número de plantas conocidas a muchos millares,
y se echó de ver la necesidad de una buena clasificación. Por
fortuna apareció a fines del siglo XVII un botánico no
menos famoso por sus dilatados viajes que por sus grandes
talentos: este fué José Pitton de Tournefort que adoptó en

DR. JOSE ELEUTERIO GONZALEZ

5

sus "lnstitutiones rei herbariae", publicadas de 1694 a 1700
una clasificación nueva fundada en las diferencias de los
tallos, de las flores y de los frutos. Este método, a pesar de
sus defectos, hizo adelantar algo la botánica facilitando su
estudio.
A principios del siglo XVIII se hicieron célebres los botánicos Boerhave, Rupius, Pontedra, Andres Thevecio, Buxbaum, Ludwig, Siegesbeck, y algunos otros. De 1735 a 1751
aparecieron en el mundo las inmortales obras del mayor de
los botánicos conocidos, del caballero Carlos Linneo, autor
del sistema Sexual, tan célebre entre los botánicos; y autor
también de la nomenclatura botánica que usamos actualmente. Linneo conoció desde luego que no era posible hallar
un nombre sustantivo para la planta, y discurrió nombrarlas
con dos palabras, la una es el nombre sustantivo que determina el género a que la planta pertenece, y la otra es un
adjetivo que designa la especie: así los sustantivos quedaron
reservados a los géneros, que siempre han de ser mucho
menores que las especies; y como los mismos adjetivos pueden repetirse en todos los géneros, resulta que no es posible
agotarlos. haber dotado a la ciencia de los vegetales de una
nomenclatura tan filosófica, tan fácil y tan bien aplicada a
las ocho mil especies de plantas que clasificó, es el justo título
de gloria que ha colocado a Linneo en el alto lugar que
ocupa, y que ha hecho que le llamen Padre y Príncipe de la
botánica.
Adrian Royen, Haller, Sauvages de Croix, Morandi, Seguier, Vachendorf, Heister, Gleditsch, De Bergen, Duhamel, Allioni, Adanson y otros varios enriquecieron la
botánica siguiendo los pasos de Linneo.
Aunque la clasificai;ión de este gran botánico por el sistema sexual era tan deslumbradora y habia hecho cambiar la
faz de la ciencia, produciendo muchos y grandes adelantos;
sin embargo se echó de ver que en muchos casos rompía las
relaciones mas naturales y mas visibles de las plantas, y se
pensó desde luego en buscar otra.
Una familia de botánicos eminentes apareció en París a
fines del décimo octavo siglo, la familia Jussieu, Antonio,
Bernardo y José, hermanos, y Antonio Lorenzo, sobrino de
ellos; todos cultivaron con asiduidad la ciencia de las plantas. Bernardo, de quien se dice que escribía muy poco y
pensaba mucho, concibió el plan de una clasificación enteramente natural, la cual fué expuesta por Antonio Lorenzo en
su obra titulada "Genera plantarum secundum ordines naturales disposita", que vió la luz pública de 1778 a 1789. El
método de Jussieu tiene sobre todos los otros la ventaja de
conservar la división en familias naturales, de reunir las
plantas análogas por sus virtudes, y presentar un cuadro
graduado de la organii.ación vegetal desde la planta mas
simple hasta la mas complicada.
Lamarck inventó después su método analítico o dicotómico, que consiste en dividir el reino vegetal en dos, y cada
una de las dos divisiones en otras dos, y cada una de las
cuatro que resultan en otras dos; y seguir así dividiendo
siempre en dos hasta llegar a las últimas divisiones, que ya no
puedan dividirse sino en individuos. Si la naturalei.a fuera
tan dócil que se dejara siempre dividir por partes alícuotas,
este método, mas matemático que natural, seria el mejor.
Las clasificaciones o métodos son el resutlado de la facultad que tiene nuestro espíritu de considerar en un objeto
ciertas propiedades, haciendo abstracción de otras. Aplicados estos métodos a la Historia Natural, y mas particularmente a la Botánica, consisten en catálogos razonados, en

�6

ACTAS XIX

los que se presentan reunidos todos los seres que se quieren
estudiar, y luego se dividen, según sus diferencias, en grandes
porciones reunidas según sus analogías: a estas porciones se
les llama secciones o clases, luego cada clase se divide por el
mismo método en otros grupos menores, que se han llamado
familias; a su vez las familias se dividen en géneros, los
géneros en especies y las especies en variedades.
Aunque a primera vista parece muy sencillo y fácil reducir
a la práctica este modo de divisiones en el reino vegetal; no
ha sido así, sino que han resultado una multitud de métodos
o clasificaciones, según los diversos principios a que los
botánicos se han ajustado para su formación. Sin embargo
de ser muchos los métodos inventados, pueden reducirse a
tres clases: primera, los métodos analíticos, como el Lamarck: segunda, los métodos artificiales, comunmente llamados sistemas, que consisten en tomar por base de la
división los caracteres de muy pocos órganos de las plantas,
despreciando los demás; tales son los sistemas de T oumefort
y de Linneo: y tercera, los métodos naturales que consisten
en valerse de todos los caracteres, de todos los órganos de las
plantas, para hacer las divisiones; tal es el método de Jussieu.
Muchos botánicos insignes, a mas de haber hecho grandes
adelantos en la ciencia, se han aplicado a mejorar los métodos de clasificación modificándolos: los tres De Candolle,
Deslongechamps, Maquis, Mirbel Brown, Casini, Humboldt, Desfontaines, y algunos más han modificado el método de Jussieu: Sprengel, Richard y Merat se encuentran
entre los modificadores del sistema de Linneo: Guiart reformó el de Toumefort, y solo el método de Lamarck no ha
sido modificado.
Hoy dia el método más seguido es el de Jussieu, con las
modificaciones que los sabios citados le han hecho; pero
seria de desear un método único y sencillo que viniera a
reemplazar a todos los que hay, y sirviera de guía en el
laberinto de clasificaciones que hacen tan fatigoso ~I estudio
de la botánica.
En los tiempos modernos son dignos de memoria, a más
de los citados, Don, Lindley, Palisot, Fée, Miquel, Moquin
Tandon, Bompland y Kunt.
Entre los botánicos viaJeros los más célebres son. sin duda
alguna, el insigne Baron de Humboldt. que recorrió herbori~
zando desde Freiberg al mar del Sur, y del mar del Sur al
Lago Aral; y Commemerson que dió la vuelta al mundo,
recogiendo en este viaje muchos géneros de plantas con que
enriqueció la ciencia. De este botánico se cuenta que tuvo la
peregrina ocurrencia de poner a unas plantas los nombres de
sus amigos y a otras los de sus enemigos: a una planta cuyo
fruto contiene dos almendras cordiformes muy unidas le
puso: "Pulcheria commersonia" para perpetuar el nombre de
su mujer: a otra planta cuyas flores se marchitan muy presto
le puso: "Verronia Tristiflora" para honrar el nombre de su
amigo Verron que había muerto hacia poco tiempo; y a una
planta espinosísima la llamó: "Co/letia hórrida" del nombre
de Collet que era su enemigo.
Muy tardío fue el movimiento literario en América, porque los conquistadores, mas parecidos a sus ascendientes los
bárbaros que a los sabios Lascaris, vinieron destruyendo
cuanto encontraban al paso quemando libros y matando a
los sacerdotes, que eran los depositarios del saber; y cuando
para introducir aquí la civilización europea fundaron escuelas y universidades, lo hicieron poniéndolas en manos del
clero, que en lo general era entonces ignorantes y superticioso; ¿qué esperanzas podría haber de que cultivaran la

botánica hombres que creían que a las brujas el demonio les
revelaba las virtudes de las yerbas? Ni a los médicos que
vinieron en tiempo de Hemán Cortés, y que fueron el Br.
Escobar y el Dr. Cristobal de Hojeda, les ocurrió estudiar
una sola planta, ni cosa alguna del país a pesar de la novedad
que debieron ofrecerles.
Cuando ya las cosas tomaron algún asiento, y pasados
cosa de cincuenta años después de la conquista del imperio
mexicano, el rey Felipe II quiso saber, que cosas naturales
había en la Nueva-España dignas de saberse; y con este fin
mandó que viniera el Dr. Francisco Hernández, su médico
de cámara, para que viendo y examinando lo que hubiera de
notable en esta tierra lo diera a conocer. Vino este insigne
naturalista, que con tan justa razón ha sido llamado el Plinio
de México; y habiendo cumplido fielmente con su encargo,
después de muy exquisitas investigaciones, escribió su obra
intitulada: "Francisci Hernandez rerum medicarum Noyoe

Hispaniae thesaurus, sive plan1arum, animalium, et mineralium mexicanorum historia". Volvió a España, entregó la
obra al Rey y este la mandó poner en la biblioteca del
Escorial, en donde permaneció desconocida casi un siglo,
hasta que con notas de Juan Terencio se publicó en Roma
por los años de 1648 a 1652, en dos tomos de a folio. El
servicio que hizo Hemández a la Historia Natural es inmenso, es imponderable: basta decir que salvó del olvido no
solo los nombres indígenas de los animales, y plantas de esta
región; sino también las tradiciones de la medicina azteca,
pues al describir y nombrar cada cosa señala los usos que de
ella hacían los indios.
Después de los trabajos de Hernández el Gobierno español nada hizo para impulsar el estudio de la Historia Natural. La decadencia de la monarquia española que comenzó
con la muerte de Felipe 11, que creció bajo los Felipes III y
IV; y llegó al extremo en el reinado de Carlos II, alcanzó
también a las letras; se desatendió la enseñanza, el mal gusto
cundió por todas partes, y las escuelas se plagaron de los
embrollos de la dialéctica y de las sutilezas de la Teología;
desatendiendo lo principal en todas las ciencias. El advenimiento de Felipe V al trono español fué la señal del renacimiento de las letras en España. "Las reformas literarias, dice
D. Modesto Lafuente, comenzaron en el reinado de Felipe V
continuaron en el de Femando VI, y produjeron la brillante
época literaria del reinado de Carlos III". En efecto, bajo el
cetro de este gran rey todas las ciencias recibieron un benéfico impulso. La botánica participa de este gran bien. El
jardín botánico de Madrid fué restaurado y puesto bajo el
cuidado y dirección de los inteligentes Profesores D. Casimiro Gómez Orteza y D. Antonio Palau, que restablecieron
el estudio de la botánica, y continuaron la Flora Española,
que había comenzado treinta años antes D. José Quer.
Florecieron por este tiempo en España botánicos muy célebres, tales fueron Bernades, Canales, Villanova, Esso, Llorente, y el clérigo valenciano D. Antonio José Cavanilles.
Entre tanto vino a Nueva España el Padre Juan Esteynefer, Jesuita alemán discípulo de Boerhave, recorrió las provincias de Sonora y Sinaloa, y dió a conocer algunas plantas
de aquellas región: al mismo tiempo el Br. Venegas, el Dr.
Montaña y el Padre Alzáte se aplicaron a estudiar algunas
otras plantas de México.
En el año de 1787 mandó el rey que establecieran jardines
botánicos en varias ciudades de sus dominios y que en ellos
se señalara la ciencia de las plantas: entre las ciudades agraciadas con este beneficio se encontraron México, Sta. Fé y

Un discurso y un catálogo

Lima. También ordenó que se mandaran expediciones botánicas a todas las provincias de España y de América. En
cumplimiento de estos mandatos fueron enviados a México
D. Vicente Cervantes y D. Martin Sessé; y a Lima lo fueron
los Sres. Ruiz y Pavon.
En lo. de Mayo de 1788 se abrió en México el jardín
botánico, con su cátedra correspondiente, bajo la dirección
de D. Vicente Cervantes, que enseñó allí la botánica por el
largo espacio de treinta y cinco años. De la venida de Hernández a la de Cervantes mediaron doscientos años: tan
lentas así fueron las disposiciones de aquel gobierno para el
estudio de las ciencias naturales.
El impulso que recibió entonces la botánica fué muy
grande, y los resultados fueron mayores que lo que podía
esperarse. A propósito de esto dice en una nota el citado
Lafuente: "Mutis y su discípulo Zea estudiaron las plantas
de Santa Fé de Bogotá; Ruiz y Pavo y su discípulo Tafalla las
del Perú y Chile; Sessé, Mociño y Cervantes las de Nueva
España; Boldo las de la isla de Cuba; Cuellar las de las islas
Filipinas; y viajaron alrededor del mundo Piñeda y Née".
En tiempo de Cervantes vinieron a México los ilustres
viajeros Humboldt y Bompland, a quienes tanto deben las
ciencias; y principalmente la botánica del Nuevo Mundo.
De los primeros discípulos de Cervantes se distinguieron
por sus grandes adelantos Muciño, Maldonado, Bustamente, Cervantes (hijo), Larreategui, Bernat, Peña y Monroy, bien conocidos todos por los buenos servicios que
hicieron a la ciencia. A los Sres. Sessé y Mociño se debe la
formación de la Flora Mexicana. Mas luego se hicieron
célebres los botánicos Mayoli, Torán, los Cal; y sobre todo
D. Pablo de la Llave y D. Juan Lejarza por sus Fascículos
publicados en 1824 y 1825. Por este mismo tiempo pasó a la
frontera del Norte D. Luis Berlandier, botánico de la comisión de límites que regenteó el General Mier y Terán, y
estudió y dió a conocer algunas plantas de Texas, Tamaulipas y Nuevo León.
Pronto hará un siglo que se plantó en México la enseñanza
de la botánica, y en ese tiempo la generación de sabios
naturalistas, producida por Cervantes y Sessé, se ha multiplicado y engrandecido de tal manera, que hoy no es posible
dar la nómina de los que en la capital de la república y en los
Estados se ocupan del estudio de la naturaleza.
En 6 de Septiembre de 1868 se fundó la Suciedad Mexicana
de Historia Natural, por unos cuantos hombres tan desinteresados como sabios, y tan constantes como entusiastas:
doce años lleva de existencia esta ilustre sociedad, y en ellos
sus fructuosos trabajos han llevado la ciencia que cultivan a
en grado de adelanto antes no visto entre nosotros. Hoy se
encuentra esta corporación insigne ramificada en toda la
república, y en contacto con las principales sociedades científicas del mundo sabio. Atendidas la calidad de las personas
que forman tan importante asociación, las relaciones que ha
sabido crearse y los métodos a que somete sus trabajos, no es
dificil profetizar cual será el resultado de sus infatigables
tareas; y yo creo que dentro de poco podrá decirse con
verdad: Hemández echó los fundamentos del estudio de la
Historia Natural Mexicana, Cervantes y sus numerosos discípulos la cultivaron ocn asiduidad; y la Sociedad Mexicana
de Historia Natural la puso al nivel en que se encuentra en las
naciones mas cultas de la Europa.
Imperecederos serán en los fastos de la ciencia los nombres de Arriaga, Castillo, Cordero, Herrera, Mendoza, Peñafiel, Rio de la Loza, Sánchez, Urbina y Villada que

DR. JOSE ELEUTERIO GONZALEZ

7

concibieron y ejecutaron la luminosa idea de fundar tan
ilustre corporación, para engrandecimiento de la ciencia,
propagación de los conocimientos útiles, y para honra de la
magnánima nación mexicana.
Ojalá y sirvan estas escasas mal coleccionadas noticias, o
mas bien, este catálogo incompleto de nombres preeminentes, para que, familiarizándose con ellos los jóvenes estudiantes, despierten en su espíritu el deseo del saber y el amor
al estudio. Ojalá y la consideración de los valiosos trabajos
de tantos hombres insignes les infunda en el ánimo la costancia necesaria para continuar con decidido empeño el estudio
de una ciencia que tanto les importa cultivar; pues aunque a
todos igualmente aprovecha el conocimiento de las cosas
naturales, no a todos les obliga tenerlo: las ignorancias y los
errores de los que se dedican al arte de curar refluyen en
perjuicio de los enfermos; y las ignorancias y los errores de
los demás a ellos solo perjudican. Pague, en buena hora,
cada uno la pena de sus yerros; pero que no paguen los
enfermos la pena de los yerros del médico: por eso la razón y
la ley obligan a éstos a saber cuanto deben saber. La botánica es uno de los más importantes ramos del saber médico,
porque el reino vegetal es el mas abundoso de los arsenales
en donde están las armas con que se combaten las enfermedades. Así pues conviene que los médicos y boticarios jóvenes se dediquen con teson al estudio de la botánica, que, por
otra parte, tanto facilita el estudio de los otros ramos de la
historia natural. Los elementos que de la ciencia de las
plantas se aprenden en los colegios son demasiado pequeños, y solo pueden servir para emprender después un estudio
formal y metodieo de ella; pero si esto no se hace, si se
abandona este estudio, hasta los escasos elementos que se
aprendieron en el colegio se olvidan. Muchos médicos conozco tan ignorantes en botánica como el hombre mas
vulgar: yo pienso que la causa de este atraso es la ignorancia
de la lengua latina: la tecnología botánica, como la de todas
las ciencias, es greco-latina, compuesta de palabras griegas,
alemanas, inglesas, francesas y de otros idiomas, pero todas
latinizadas; y esta nomenclatura es incapaz de traducirse a
los idiomas vulgares, porque si se tradujera perderla el carácter de universal que debe tener, y resultaria un fárrago
ininteligible. Lo mejor sería saber las dos lenguas griega y
latina; pero si esto no se puede, a lo menos conviene tener
conocimientos ligeros del griego y profundos del latín. El
que comienza el estudio de la botánica, sin este preliminar, se
encuentra desde luego con una multitud de nombres que no
puede pronunciar y cuya significación ignora ¿y qué cabeza
habrá que pueda conservar en la memoria palabras que no
entiende y que ni aun articularlas sabe? Así es que no se
pueden emprender estos estudios sin el auxilio de las lenguas
sabias. Con frecuencia les sucede a los jóvenes con la lengua
latina lo mismo que con la botániéa, estudian los elementos,
los abandonan, no vuelven a verlos jamás, encuentran una
frase latina y no piensan en traducirla; y hasta los elementos
que aprendieron olvidan. Sucede también en muchos jóvenes que la pereza y las distracciones les enervan el entendimiento, les embotan la memoria, en tal estado el estudio los
fastidia; y lo peor es que el perezoso se halla bien con la
ignorancia, y renuncia el saber porque cuesta trabajo estudiar. Necesarisimo es, por tanto que los jóvenes se acostumbren al trabajo de tal manera, que contraigan un hábito
inveterado e invencible de estudiar, porque solo así pueden
cultivar con igual empeño todos y cada uno de los ramos de
la ciencia que estan obligados a saber.

�8

ACTAS XIX

Además importa mucho estudiar las cosas que tenemos a
la mano, las cosas de nuestro país, para usarlas; y solo en
defecto de ellas usar de las extranjeras. Apreciar solo las
cosas que vienen de otros países, y despreciar lo que la
naturaleza nos ofrece a manos llenas, es cosa de gente ignorante y fútil. Lo racional y filosófico es apreciar igualmente
todos los productos de la tierra, escoger los que sean mas
convenientes, y de ellos usar los que con mas facilidad y a
menos costo se adquieran.
Por otra parte, en conciencia y por bien de la humanidad,
debemos estudiar con todo esmero, y dar a conocer al
mundo las cosas que produce nuestro país; para que así
como nosotros utilizamos cuando nos conviene los productos de otros países; los moradores de otros países utilicen a
su vez lo que les convenga de los productos del nuestro.
Hay también que considerar lo que el hombre debe a la
sociedad en que vive: habita en casas que no construyó, se

Un discurso y un catálogo

alimenta de plantas que no cultiva, y de animales que no
apacienta, se cubre de telas que no ha tejido; en suma, se
aprovecha de cuantos beneficios le proporciona una sociedad establecida hace muchos siglos. ¿Y solo el hombre de
letras se aprovechará del trabajo de todos sin trabajar él para
nadie? Ciertamente que no debe ser así: ¿Y si escogió la
carrera de las letras para trabajar en ella, como podrá hacerlo si no estudia? Esto no puede ser. Así es que al que se
dedica a una profesión literaria, le es útil, conveniente, necesario y obligatorio estudiar dia y noche por toda su vida,
para poder cultivar todos y cada uno de los ramos de su
incumbencia; so pena de que si así no lo hace, no cumple con
sus deberes; y por consiguiente no merece más que el desprecio de la sociedad en que vive.
Finalmente conviene que los jóvenes no olviden jamás,
que no hay sacrificio que el hombre no deba hacer por
conservar su honor y por honrar a su patria.

DR. JOSE ELEUTERIO GONZALEZ

A

Nombres 11ulg&lt;1res
°"r\lfonbrilla
.-\ lgodon
Alfalfl\
.-\lhell
Alpiste
¡\ llen
i\mapo,a
"'
,,
del c.impl)
Amistad del día
"'Amores secos
*Anacu:i
Anona
*.\1iil
Apio
i\ rbol del l'erü
Artemisa de castilla
.\ 1 rora
.-\ ven:i
.-\1.afrancillo
,\ 1.uce1H1 i&gt;lanc:i
d~ S Francisco
,.
Calabaza
de Dulores

Nombru cienUficoa
Verb~na corimbosa R. P.
Gossypium Vitifoi111111 Lam .
Medicag0 sati\·a L.
Cht'irantus Cheiri F.
l'halar"is canarien~i, L,
Malva vitif():ia Cav,
Papavcr rhreas L.
1Enotera.rosea
llibi5cus mutabilis L
Bitlens ttt~agona L •
Ehretia?
A 1inona reticu lata L.
lndigofera an1l L.
A pium ga\·eole11"s i,.
SGhinus molle L.
Ambrosia 111 temi~ifo i I L
Rosa scandens Brot
Avena sati va L.
Carthamus tinctorius L.
l'oliantes tuberosa l..
Liliu111 candidu,í, l..
Amaryllis lutt&gt;a l..
A n1aryllts l'(dicu!ilta D. C.
1\ 1.a it'..1 indica

Familias.
Verbenaceas
Ma!vaceas
Leguminosas
Cru;;íferas
Grnmineas
Malvacras
Paveraceas
Onagra ria ceas
Malvaceas
Si11a"ntercas
Borragi nea~
Anonaceas
Leguminosas
V ml&gt;elíberas
Terf'l&gt;intaceas
Synantereas
Rosa ce~~
Grarnineas
Sin:.illere;,s
f.íliaceas
hlt·lll
Amarilídeas
hlc1n
E1 ic:ileas

B.

LISTA

DE LAS PLANTAS QUE HE 1'01)11)() EXAMli\'.:\R Y CLASIFICAR EN

LA CIUDAD DE MONTEREY Y SUS INMEUIACIONF.S, Y QUE l'UEOf SER\'JR

m: IIASE l'AkA

LA FORMACION DI&lt;~ LA .FLORA DEL ESTADO DE NUEV0-1.EON

L11A plantaR que en la Aigoiente liat11 no tienen • son c11Itivnd&amp;11, y las r1ue lo tienen Ron AilTeAtre~.

A.
]{ombre, 'l'Ulgare,

Acelga
* Acocotillo
Adormidera
A~o1panto
Aguacate
•A gritos
Ajo
Aiocel&gt;olla
Ala de periro
• Alamo blanco
*Alamillo
Albahaca
Alcachofa
,.\ lr.anf, r
Alr:1tr:1~

•

Notnbrt11 cie,1tffico11.
Bet-t Cicla L.
l'entacrypta atropurpurea I&gt;. C.
Paraver somniferum L .
Crinium af1 icanum 1,,
l'ersea gratissirua Grcern.
llerl&gt;ens fasciculata Si:;is.
Allium &lt;;ativum L.
...... Porrum L.
Amaranthus tricolor L.
Platanus Occidentalis L.
P,1f11l11.r nigra L,
Ocrmum l&gt;asilicum L.
Cr;1ara scolymus I ,.
Champhoro!-ma monpe1lien~is L.
1\rurn Sa¡ritatn111 l.,

IJ.dsa111ina
• H.trba ele chivato
Belenes
"'Berros de Franci,1
* .,
del país
lh!tabel
"'lliznaga~grnnde
* ,, chica
*
.. con ganclv1s
"'Bonetillo
*1l.1rrachucla
Horra ja de castilla
* llorraj:i de cochino
"'Hrnsil
llrnja

1'lomordic.1 l&gt;aisamtna L.
Clematis dioic., L
Impatiens l&gt;alsami11a L.
Sisyml&gt;rium nasturtium L.
Thalictrum peltatum D. C.
Bel&lt;'. vulgaris L.
.Mamilaria magnim:1m1.t L
......... parvimama L.
Cactus nobilis L.
Asclepias coruti Rodet_
Lo:ium temulentum L.
J:orago officinalis 1,
S(Jnchus oleraceus L.
C., ,:d,1i11ea echinata L.
Bry11philum calicinum Sal11b.

Cucurbit;icea~
Ranunculac('as
Bal;amineas
Cruclferas
Ranunculacea~
Salso laceas
Cacteas
Jdem
Idem
Asc!epiadeas
(;ramineas
Uorraginea~
Sinantereas
Leguminnsos
Cra!:u lacras

c.
Fan,ilin,.
Salsolacl"a!'
Umbelíferas
Papavernceas
J,iliaceas
Laurinl":is
llerberideas
Lili:1ceas
ltlem
:\ mara11t1ceai.
l'latanras
Salici11t';u1
L:ib1atlas
S111.1,,t,.reas
(.l_ucnn p,itl,acea~.
Aro1deas

Cacahtt~tc
J\rachi:1 hypogu:l L.
Tigridia pavonia Pers.
Cacomite
J\rtium lappn L.
"'Cadillo grande
Cucurbita pepo l..
Calaba1.:1
de 111;1cet,1
. ... , ..... Melopt'po L .
dtllo ch1c11. ó ahroj,,
llolcus muri,:at 1s
11,,h~cilla
llryonia v;irie~;ttil 1'1 di.
.:iLq.:11ala
l'olypod1um phrlitide L·
.:,mote
llatatas edulis Chois
~.111rlo
1'I ella azeder:tch 1,.
,;;11i.1 de adio:ar
So1ccharu111 ofticinarn111 l.
.. ,,
,, ele china Holcus sacrharatum L.
'l:a,foel,1
Ec¡uisetum ~rvense 1.
*! Jpit;1nt'j,
l1idens crocata Car.
C:-tracol
l'hasrol11s c,1racalia 1.
*Cirdo santo
Centaurea mexicana 1&gt;. C.
0

Lrguminosa~
lm.lt!as
Sinantcreas
C11c:urbitacr.a,C11curhitace:1~
(;ídlllltlf',tS

Cucurl&gt;1tace:1~
l leled1•1~
CQ11volrnlace;1~
1'leliacea~
( ;rnminr:i~
ldcm

J•:qui~etare:t~
!-;111anterar~
Lrg111111110~.1,;
-Sinanter"""

9

�ACTAS XIX

10

Nombre, vitlgarea
•ta,do :imarillo
•CHrizn
Cehad.i
Cebadilla
Ueholla
•Ct11ollct;1
•Cc:dro (crece en la sierf~)
•Cempasurhil
•Cenizo
Cidra
Cient,, en r:1111l
Ciprcs
Ciruelo amarillo
•Ciruelo Jel mnnte
C'.al'el
Cl.1l'clli11;!
•CIJvillo
Col
Colinabo
Corona imperial
Corregiielt1
•co\tomate
•coyole
Crespen,
Cul:inlro
*Culantrillo de: pow
Ca1t11rina
Colillor
Camelia

No,,wrea cie.11.t,fico~.
Argemone .me&gt;&lt;icana 1,.
:\rundo phágmites L.
Hordeum vulgare L,
Assagrea officinalis Sch.
Allium cepa l.,
Amaryllis atama~co L.
c'upresus thur~fera H. B.
Tagetts erecta L.
Terau~ frutescens Berl.
Citru,; medica L.
Leucathemum vulgare D. C.
Cupresus !'emper v1re1111 L
l'runus &lt;lome!-ticu~ 1,.
Prunus cerasus 1..
J)ianthus CH}'Ophilu., 1•.
,,
borbatns 1..
Bouv~rdia Jaquini H: JI. K,
nrasica olcracea L.
,, caulrJrapa 1). C
Frit1llaria imperialis l..
Convolvulus ipomrca Vi:11'
Physatis costomatl F, 1\1.
Canna indica 1.
l.agi:rstrccmi;, indica
Coria1iclrum sativnm 1,.
Adianthnm trapez1forme 1,.
Zinnia multiflora L.
Bc,tryx caullílora U. C.
C;imellia japónica

Un discurso y un catálogo

Famili1111.
l'apan:r.ice:t~
.Gramioca~
ldem
Colehica ;e,1s
L1li.1ceas
Amarilitlea~
Coníferas
Sinautereas
Personadas
/\ urant~ceas
Sinantc-rt'as
Conífera~
Rosace:is
lclem
CarioH l.ida"
Idem
Ruhiaceas
Cruclferns
lc.lem
Amarilitle.1~
Con vol\' ulacra,
Solanaceas
C1nnce11s
Litrariea,
Umbelíferas
Helechos
Sinantarcas
Cru,·lfera!&gt;
'I'ernst remiacl'as
1

Ch .
Cha haca no
*Cha¡1arro rriet,1
Chayote
*Chia
Chlch'aro
,,
de olor
•Chilacayote
Chile
1;hilpasil
Chiltipin
•Chismes
•Chicoria

l 1 ru11us 1ir111en1ac:a l l.

Mimosa laccife1a?
Sechium edule SW.
Salvia chi:in Ln J.l;¡\•r.
Pisum i;ativum (.,.
f,atirus ouoratu!l L.
Curcubita cjtrulus L.
Capsicum annurn L.
,,
frutesce11s?
..
microcarpum D, C.
Sedum acre 1,.
Cichorium intibus J..

Rosacl'as
Lcg11mi11osa,
Cucurbitacl'as
í,1h1ada~
Leguminosas
lclem
Cucurbitnceas
Sola11aceas
Idem
ldem
Crasu laceas
Sinantarea!l

D.
Dalia
•oor:1diila
•orago
Durazno

Dhaha variabilis l&gt;esf.
Lycupodium nidiforme f:I, M.
Croton?
Peri-ica Yulgaris D. C.

Mimosa rbanum Berl.
Qucrcus mexicana H. B.
...... , Xalapensis H. B.
....... Laurmea H. B.
Anethum graveoles L.
Antig:mum leptopus Hook.
Chenopodium ambroilioides I,•

Nqmbre, ciellUjico,.

Famili:ta.

Esabiosa
EHcarola
Esparragos
Espuelita de caballero
t1Estafiate
l•:stropajo
Eucaliptus
1-:strella del mar

Scabiosa atro¡,11rpu1ea L.
Chich1 ·ri11m cnaivia L.
Asparagus officinalis 1,.
Dclphiniuin Ajacis L.
Artemisia mexicana
Luffa fricatoria FI. .M,
Eucalyptus globulus Labill,
Nigella offici'lalis.

Flor de cera
Flor de huevo
l&lt;'loricuerno
Flor de la Pasion
Flor de la noche buena
Floripondio
Fresas
*l•'resno
Idem del Ja pon
Frijoles
Frijoles muy grandes
*Frijolillo ó colorin
1 ri¡nhllo pinto ele negro
)' rojo
•Fresno de (;11;1j11rn

Hoya c:irnosa Hrown.
Asclepiadt"as
Varieclad del Solanum melongena L. Solanaceas
Cactus flageliforme L ..
Cacteas
Plassifora hirsuta J,.
Pasiílsras
Euphorbia heterophyla L.
Eufortiace~,!I
Datura arborea L.
Solanaceas
Fragaria vesca L.
Rosaseas
Fraxinus alba Bosc.
Oleaceas
Ligustrucn .iaponicum Thumb.
ldem
Jlhaseolus vulgaris L.
Leguminosas
l'llac;eolus multiflorus L
Idem
Erytrina cornloides H. M.
ldem
Rhp1rhosia prec:iloria 11. JI.
L~g11111in11s:1s

1;arhanw
Cer.1nio grande enc:1111:i&lt;ln
ldcm rle olor
(;omhó
"( ;ordnloho
1-t; ra;na
(;ranarlo
1me111 de maceta
*(; ran jcno
t;ua je,
c;uayahr.
*(;11ay:ical\
•&lt; ;uaran1ti
(;ros
(;11am11chil
l;ardenia

Cicer :irietin11111 l..
Geraninm fnlgirlum l..
........ odoratis,ím11n L.
Hibisr.us esc11lent11s L.
Gnaphalium c:inesrcns ll
Triticum repen~ 1..
Punir.a grani,lnm l..
..•.. r,ana l..
Rahmnus?
C11c11rhit~ lagt•nari:i 1,
Psidium pomifernm l..
{;uaj~r.um officinalc l.,
l'inus religiosa I í ll.
Tradesl'antia rlisrnlor i\it.
l\1imos:i unguls e-ali L.
Gardenia ~r~nrliílora 1,.

l laha~
•11elccho macho
~ 1clem l,c111hr;1

Vici.1 íaha l..
Pnlypodinm f1lix m,1~ l.
Pteris aquiliM L.
F1c1111 carica L.
Rir.inus comunis L.
Ant'thull' frenicul11111 l.
Agaricns limentari11~. A rq11e~t1i•,/\ .
quercinuf, l'e1.i1.:1 punctata 1, )'otro~
Cestrum nocturnum Murr.
Mimmo 11lhicans K

)) i¡,saceas
'iinantereas
E;parragineas
R¡¡nunculaceas
Compuestas
Cucu rbitaceas
Mirtaceas
Ranunculaceas

i\rer fraxiniíoli:i N11t:ill.

L: ¡:11111inn~ .. s
Gcranicen,
idc111

c.

:M:1lvarc:is
CompucHa·,
{;rrn1inc.,~
(;r;in:ite:i~
irlelll
R:111111(':JS

Cu cu rhitnrc.1~
.M irt:ircas
Zigofilacr:is
Conifcr.is
Comclinca~
Leg11111inos:1s
R11hiarca~

11.
Compuestas
Licopocl iacea,
Euíorbiaceas
Ros;,cea~

11 iguera
11 11 •guerilla

E.
•gu:ino
• Encino blanco
• IcJem roble
• Idem me'ltelito
Eneldo ó l,endo
RnredJdera de S. Diego
• r:11azote 6 I pazote

Noinbre, vulgare,

DR. JOSE ELEUTERIO GONZALEZ

Leguminosas
Cupulífera:Iclem
J&lt;len,
Umbeliferas
Poligoneas
Ouenopocl iaceas

lli1l()jo
*Hongos

11 uele rle noc:lw
*lluis:iche

Lrg11n,i110~,1~
llt&gt;'.r,ho~
idt'lll

lir11c:w1•a~
l•:11forliiarc:i,
Umhelífcras
Hongos
Solan;icea~
L•g11111inn~:1~

r.
lllge11., ele cncinn

Lnr:,nthus n1rxir.an11~. 1l

,.

l.ora n laceas

1

11

�ACTAS XIX

12

Un discurso y un catálogo

.r.
.Yombrcs r11lg"rcs

.t\[

Km11hre111•11lgnre11
NombrCR rie11fíjicfll1,

* 1ahonrillo

Sapinrlus a11,,,,,;, 0111 ;1·.
11 y:irin1i11;s r,ir1mhos11, l.
Jcinto
'IJ )'Ct:rntes arhor tri&lt;t 1s l.
J:11.min
,, - SamhRc L.
lde111 del c;r,tn Duque
Oxalis Stricta •L, ' ·
•_1 oi:orole
1unro ele esprna en rru7 CledilsrhiJ monospern1a \\1lt.
ln1.111inum frnrtirans l..
"i:11.min :inl'lrilln
·¡ )olid1M t11b('ros11~
Ji~:im:i rnnH'&lt;1 ilil,·

J

F«111ili&lt;111.
S:i¡,in~lar,•as
A~foclclt&gt;:ic¡
la1111inens
· 1clr111
1 )xalid,•as
1••'i!llllllllfl~1S
la7111IIH"l~

l,,,~11111inoc:·1c:

L.
L·l¡.:rimas ·de Sn. l'e!lro
*l.nma del topo
• 1dcm clt.l rin y dt:l ojo
&lt;le a~un
* L:1111pn1.0
• 1.nurcl
1&lt;ll·m rosa
Lechuga
*l,echu~uilla
• Lcngu,1 de VJCa
•I,cntejilla de agua
l.imon
Limn
Lirio
•1c1c111 c!el encino
l.1na1.a (Linc,)
• Ll'~tisr.o ( vulgo lantrisco)
l.1rio de S. l'crlro
1.tla

1;11ix 1.acrrm:J L.
Osi:ilLtoria calida H. J:.
Conferva rivularis, C hullns.,, Bi~sus
flos aqux L.
Arum Vulgart: L.
Lit,xa glaucescens 1l. B.
N e1 ium oleander l..
Lnctuc:1 sativa l..
Agave i,ctli .Ka,wr.
R11me:&lt; ohlusifolia (..
Lemna 111ino1 L.
Citrus limonnm n. C.
ldem limeta Risso.
Iris germ,rnica l.
Lrclia anceps.
Linnm 11sit.itiss1mum L.
Arncia lentiscifolia Dcsf.
J\marilis . ...... . .............. ..
Spinga ,•11lgaris L.

Gramineas
J\lgas
icle1,11
A r,&gt;ideas

J11.11.i-i neas
Apocine;is
~inante1eas
Amar)·lic1e:-s
l'oligoneas
l.emneas
,\ uranciar.e,1s
idem
1rideas
Or&lt;¡uideas
L1nar.ra~
Te re hin l:11·1•;1 e;
Am:111.1olc:1s
Ole:11 eris

LI.

•

~l:ir¡;:irita fde una flor]
•. (rle muchac; llore~)
:\lcmhnllo
~I crc:idela
•,\laquite
~lil c:i ram,¡
:\lii\ona
*:\limhrc
Minsol grnnde
~I irarnl i:hii:o
•~lirto
:\low de parn
*,\lona ó ~lon11la
l\lonai:illo rojo
hlanr.o
..
amarillo
• ,\11,r,1 dt'l montt:
1\1 ora I,ianra
l\los1a1.:i
!-i\l 11itlc
l\l:1111.:in:is de amor

N:iho

*:\.l!',1giiita ó Anar 1h11ita
Naranjo de r.hin:1
•. agrio
N i~pl'fll
•Nogal
• ,, cnr.arr.elado
N11pal C:c rastilla
• ,. del monte
Nop,1líll11

Ll;inten h Lanten

Menta
Mastuer,.o

Nejorana
Mclon
Melonsapote

Nombres cic11fífirflll,

Famili ,, •

Bellis perennis L
• • • . ann11a L.
Pyrus cydonia L.
Calendula Oflicin,1lis l..
Prosopis dulcis H. B.
,\chilea mil,efolium l.
Bi¡.:onia stans L.
Bl~oni?
Helianthus annus
Cosmos hipinatus &lt;:al'
Salvia ful gens 1[. ]:.
Anrnr:inthus raudatus
Cupania
Ilihiscus prntacarpus L
Id. cand1dus D. C'.
Al.J11tilon striatnn,.
~lorus nigra l.
Id all1a L.
Sinnpi~ nigra L.
Jnstiria salvillora VI. ;\l.
Snlan11n1 pseudo rnp~1r11111 L,

Sinantereas
1dem
Ros;iseas
Compose:ii;
1,e¡.:nminosas
Comr,oseas a
Hignon:iccas
idem
Sinantcrcas
icle111
1,ahiadas
Amnrantace:Js
Sapindacra~
1\1 al\'ar.cas
;de111
iclc111
U rticeas
ic.lem
Crur.Jfera~
Arant.1rc.,c;
Solanare:is

Brasir,, nap11s L.
Cordia hoi~si·:ri 1). C.
Citrus :111nntinm L.
Id. Vulg:iris Risso
;\lespilus gcrmanicn l.
Jnglans marronnta .M 1rh
Id. alba?
Cactus opuntia L.
l•'irus indica 1'l11 k.
Cart11s anticlisenteric11, l..

Crudft1:is
llnrr:-gincas
A11rantiarens
iclr111
Rc,s;ire:is
Y11gla11dea~
idrm
l:nrtc•~,

1rle111
id&lt;'m

o.
M.

i\1 aclrt:seh·:1
• .\1 ag11ei
Jclem 111el'O
Maiz
Hem de E~p:iii:i
i\bnto ch: la Vi gen
1,lc111 en hrhnl
•~lalvn de c:1still:1
1tl1•m ioc:1
l\lalrnn
M:tlva ros.1
Man1.ano
Manzanill.l
~l.ir:willa
;'IL1rig11:1na
.
• ~I ariposai (uanse t:n el ric,)
•;\Iarrul,io
*Mastr.inio

DR. JOSE ELEUTERJO GONZALEZ

L1Jnicera c:iprifnlin L.
Ac:,1vc p,,tatnrum Salm.
ldcm lutea Fl: Mt'x.
Zt:a 111:ip l..
1lolcns sor¡;h11m L.
Convolv11l••s ipom1c:1 Vcll,
lpom:-c1 murur.oiiles H. B.
l\lah·a rotunc1ifolia D, C.
1\1 •lva i;roparia Ca,·.
llihisruc; mutahilis J.
Sid, tnloh;i Cav.
Pvrn~ mal111s l.,
M~trii:ari.1 chamomilla L.
Mir~¡,¡;¡~ dichotoma l..
Canr,:illis indira L.
füniqeria hrarhata J.
Marrnbium vulgare l..
\lentha c;ih·estris L.
Ment.1 p1perita 1.
Tror&lt;l'í1Ílllll majus J..
Ori¡;anum majorana l.,
Cucum,s melo L.
C:11 ir:i p11pap L.
)

Caprifoli:icc:is
Am;iri!icleas
idem
c;r:11,,ine~s
idem
Convovulaceas
idem
M alvar.eas
ídem
idem
idem
R0saceas
Compuestas
N ictagineas
Canabineas
M alp1~iaceas
Labiadas
idem
idem
'l'ropoeleas
Labiadas
Cur.urbitaceac;
r.,pay;iceas

"Olmo
Ololiq11e
"'Orrgano
.ore1a de Judas
•ori~:11111
•ort1g11iila

Ulmus americana l.
Convolvuln~ microral) x l'el
Lipia Origanoidl's 11. 11
Pe1.i1.a auricula L.
Cactus exagonns L.
U1t1i:a mex1c:1na FI. ~lt:x.

Ulnncds
Co&lt;' \'O!vnl:icras
Lal&gt;i;11las
! longos
Cartea~
U rt1ccas

p
• l'alo hl:incn
l'al~mit:is
*l'apa~

Ra111n11s?
J\r¡uilrgia nilg:1ris L .
Sol:innm tuherosnm .J,

R,1m11ns
Ranunrulareas
Solan:irra~

!'arra de castilla
• Parra del monte
• l'ata de 1'ara
l'ata de g:illo
l'apaya
l':ilma de Berheria
•Palmito
·
*Palma 6 pit.1 de terhar
•Pasiflora

Vitis vinifera L
Id. indicn H. B
Casparea pes capr:c H. B.
,\maryllis formosissima L
Carica papa)'ª l,.
Phn:nix dactilifera L
Coripha dulcis H. H.
Jtnrbidea augJsta N g.
l'assillora hirrnta L.

Ampelidt:a~
idem
l.eg11111inosa~
Amarilide:is
J&gt;a¡1ar:ir.ea~
l'nlmera,¡
idem
ídem
l'asiíloras

13

�•

X11111br1•.,· r11lg_11t'l's

NotHbru rwlgaru

NOfltbru cintífico•

Fa.Miliu.

• Pastlo 6 Heno
•l'egajosa de las parede1
,.
del •uelo
J&gt;ensamiantos
Pepinn
.. del monte
•reonia
Peral de S 1n Junn
Peregil
l'erritos
*Pino (en In sierra)
Pimpinela
•Pitaya
•Pluma de S:int:1 Ter«~!la
• Pituj:t)'ª
Phltano
l'lí11nhagn
*Poleo
l'rlnci1&gt;c
Petunia

Tillandsi:i II neoides H, n.
Mentielia scabr.a
Id.
sirirofa H n.
Viola t, icolor L
Cucumis sativus
lit anguria L.
Cyperus rotundos l,.
P)·rns comunis L.
Petroi;t:linum sativurr, Hnff:
Anthimr.um mayus L.
Pinu!I occidentali!I H. ll.
Potrrium sanguisorba J,.
Cereus phitap
Salvia l,eucantha D. C.
Id. ¡;raudifluru,; l,.
)lusa sapientum L.
Pnmbago cernlea K
!'lh•nth·t ........................ .
Rosa Jtalli1r11 f.,
Petunia n)·ctaginiflor:i L!hm.

*Q11elitc ,le ,:nchinn
•Q11elitc de comtr
*Quelite ei;pinoso
•&lt;.¿uelite hedion,io
*Quelite manchado
*Q11elite mor:úlo

Amarnnthns ,•iridis
Atriplex hortensis L.
Amar:inth11s 5)&gt;inosus I,.
Chenopodium vulvaria L.
Am;ir:111111; h)•pnchondriacus S.
(&lt;l.
livi&lt;lus L.

1{11hano
*Rai1. de i:hina
Reina
Remlá
•Retama del monte
Retama de Jaro in es

Raphanus sativus J,..
Smilax rotundiíolia
Rosa Rrgia
kcseda odor:itn L
Genista?
C;1s~ia aleg:ms H. B. K.
Rnsm:irin11s nffir.inali,; L .
Rosa rtntifolia L,
,, canin:t L.
,, (r:tganc:.
11 lcnium :111t11111ale 1,
R111·1 grnveolcns 1,.

ídem
idem
Compucst:i,;
Rutar.ea~

l'-iir.otiana glauc:t

Solanar.eai;

llromeliact.":tc:
Loaceas
ídem
Violacea!I
Cu cu rhit:iceas
idem
Ciperaceai.
Rosace:ii;
U mhellfc!J:ts
l'ersonao:is
Conífc:ras
Roi.aceas
Cacteas
Labiadas
Cacteas
Musacea!I
Olumhagine:is
,,Labiadas
,,os tecas
Sol:tnace:is

Q
l&lt;r,1arantareai1
Atri1,lice:1i.
Amarant:iceas
Quenopodi:1r.em1
Am:tf'antacc:15
idem

R.

Romero

Rn,a lle rnst illa
Rn!i.t ,lt: 1nid1
..

'l"c';

• Rn~ill:1
Ruda
•Rapé. c:i¡;:tnle 1'1 Tah:tco
ilc \'irJtinia
Rrt:11na Ei;p:inola n J:iz
111in olirn
Ro~, mini:itura
Rolla amarilla
Ro!l.1 hl¡inr.:i
*S:ihi1,n
*Salv:1&lt;1or:i
•salvi:i
Sauco
Sempiterna
•~em1iti\·a
•Sit&gt;mpre\·i\·n del monte
.,
de huerto
•Sombrerttitn5 del ngu:i
Suchil
•suur('

Thevetia glabaa llerl:in,I.
Rosa pavillora F.hrh.
Rosa rnlph11rea Ait:
Rosn lcur.antha Mit.
:,.;
Taxodi,1111 disticha 11. H.
Solanum .•..••••......
'ialvia polistachia O. ~.
Sambucus mexi¿ana Priestl.
GamphreM scrrata J,.
Mimosa casta L.
Aizoon canariense l..
Rche,eri:t coccinc:i D. C.
Thalictrum peltatum I&gt;, C.
Talauma mexicana FI. M.
Salix rer,t:indrn l..

DR. JOSE ELEUTERIO GONZALEZ

Un discurso y un catálogo

ACTAS XIX

14

Cructferas
Rs¡\arragintas
Rosar.eai;
Resed:icc:ts
Leguminosa e;
idem
Labia&lt;las
R&lt;'s:.1é1•:ic;

Aporinea,;
Rosaceas
Rosac-eas
Rosar.f':tc:

..

'J',, Í.arn
"'Tah:ichin
*T:1l:111r.:1p:1tc
*Tal:1yole
Ta r:i r
Tt'· 11cro1or
1
''1'{• ele limon
::1:cn ,·~1i,:iir111.:i
... 1l'¡tnzan
"Ti:inguis
*Tnloarltr
T11m:ite n,l,,r:11ln
., Tom:itc dt' f rl's:tdill:1
•
tic l11mhri1
Tornilln
T., li.1rlti11 amarii :n i'i rrrh:i
d,·I ¡miro
Ton&gt;n J=l
1 nrnnjd
*T1t:1,11I
Tnn1l:11ia
*Trampillr,
*T11il'
;1:ulip..'11
111yn

'J'.
X11111br,•.~ ('Í('l1fiji1•0K,
:--:i.-011:in:t t:ili:u:um f ..
l'oínciana pulcherri111:i L.
Solid:i¡::o montana.
Cht:imalia pedunrulat., n. C.
\'crcnnea polistachia 1). (',
i\lentha citrodora L.
Andropogon citr:itum ll. C.
i\limosa casta L.
lhuldlt'ja amcrir.an:i 1..
1lcrni:iria glabra L.
lhtura stramonium l..
Sol.rnum lycopcrsirum 1 .
l'hysalis angulata R.
Phys:ilis ........ l..
Thp1111s rnlg:iri~ L.
i'ninriana {, i,.. cs,
t:itrns den11n:in 1s 1 .
1·,•,lrrinclh nH'xi,·.1111 1:,•111i,.
Trif11l111111 an·en,c 1..
\'iula t11rolnr L
S,Jl:11111111 cla:¡¡;nifnli11111 C,""
Cypcrns haspan l..
11 ihi•nis rosa ~incnsi, ·1..
T11j;1 11rri1lci11:1lis l..
1

\'.

,\ lc1•a lll'L';I J.
V.ir., dt· S.111 José
l'o1t 1l~rn olcrar.l':t [,
'~ \' nrlol~t: 1
,\mh:trin.1 atrop11rp11r1·a 1.
\'i,1da r:,ho ,·crrlc
\' iol:t odur:1t;1 l.
\'iniet,1
\'nlb111eri1: incrmi, l.
\' olr:tmcri.,
\'nlanti11. r\ ll l&gt;iq,:,: clt·
(;in:1nrlrnpsi, S)ICl'Íns1 :\ 1111;..:
di 1

Pw11ili11R.
:-.11í.111ar,·ns

l ,ep;11minnsas
Compuestas
Asclcpia1lc:1s
Lc;..:uminosas
Lal&gt;iad:ts
l:ramickas
Le¡;nminosas
Esr.rof ulari:irca~
l'aroni,¡uieas
Solan:trc:is
idrm
11k111

ídem
L:ihiada,
i ,t•;.::t11111noc.:.1,

,\111a11: .lrl';I';
l.:1i11.id:1s
1.c¡.:111Í1i11,,,.,,
\'iolaccas
Sola11:1ce:i,
C1per:1rras
~I al\':11·c.1s
Coni(,·r ,,,
~iah·:ice:is
Port II larc:1s
Dipsacc,1s
Viol:1&lt;·ras
Vcrhencc:1,

y

*\'t·dra
11 \'crh:i :11n:1q,:o..:1
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*\'crha :111•;irgo~a

'-' \' nb:i de l:is :11 11 .. rra 11;1~
Ynh;dmcna
* Ycrha dd l':tnrcr
~Ycrha ti•: l'i~11lt:
• \' nh., ,h-1 nistn
"\"crh:t del i111lin
* Ycrha111ora
•Ycrha re l,1 ¡.:nlrintlrin:i
*\'nh:1 ,¡._.¡ p:ij;iritn
~'Yerl,e del pollo
*\'crh:i &lt;lcl ~apn
*Y l'rl1:t clr l:t \'Í\'or:1
1

Rh11s t11'(ll'n,ll'11rlron L
Artrir i,:. ¡
'L,¡.:el''~ ~nis,ta FI. ~J.
~l,·l:1mpodi11:11 :\mcric:11111111 l..
T1·11ni11111 ....... .
~lcnth:i l'iridis J.
:\ch,1ltph.1 in-iif'a 1..
J,;11pho1hia ..... .
\' erhrna rl'cl:t 11. 11
,\1is10!01¡11ia pcntandra l ..
Snbnum ni~rnm 1,
l•:nphnrl,i:l m:icnlat~ 1..
Thlas¡,i an·cmc l.
.
Tr:icic~ran!i:t erecta FI. l\1.
Erynp;inm w,1riir Loroche
l.ohrli:t c;pJt,ncleM Jf. n. "-·

Tcrcllint:11·,·:1,
Comp11est:is
idr111

Aloe ,·rtriC!-':,11 1 L.
C:11sc111,1 st rlos:1 Chois
l':1r.¡1:1l11111 clisticum, J'os Tri\·i.ilis,
1:rnodon lhrtilon, Panicum latit',;lium J ,.
;\n~uria trifoliala l. .
)!rrnni:i scahrcla J.
l&gt;a11cu~ carota L
Rnhus frnrticosns

J,iliact "'
Corvo'.v111ar.c~~
C; rar .. inc~~

~,inc1nl~IC':lS

l.aliiacl.1s
iclt·m
E11fnrhi:tc·1-;1s
iclem
\' CI lwnara:1s
J\sarinc:is
Sola n:ir·cas
l•~11forl1i:1f'ca~
CrucíferJs
Comciinc,1s
Umhelift&gt;ra•
1.oheli:irr:is

Coníicrac;
Solanaceas

Lahiad:is
Caprifoli:1ce:1s
Amarantaceas

/,:íliila
*(.ar.:itl:isc:ilr
* l. ~r.·:itc

Leg11111ino5a5

Ficoidc:t5
idem
Ranunculaccns
1\lagnolicnceM
S:ilir.ineas

/.anclia
*Z:indillitas r.innrrona~
*Zanahoria
"'Zir1.:1mnra

0

C11r:11rbi1arc.1~
idem
Umbcliíera~
Rosa~e,s

15

�•

ACTAS XIX

Premio.- El Centro de Información de Historia Regional, que dirige el Mtro. Celso
Garza Guajardo, adscrito a la Capilla Alfonsina, y el Dr. Luis Sierra, investigador del
mismo centro, se hicieron merecedores, en
forma compartida, al "Premio a la Investigación 1982", otorgado por la Dirección de
Investigaciones Científicas. El trabajo acreedor al premio fue el Catálogo del epistolario
de José María Parás, preparado por el Dr.
Sierra con base en el manuscrito existente en
el Fondo de Historia Regional, de la misma
Capilla. Parás fué primer gobernador constitucional de Nuevo León. El Catálogo, cuya
edición ya se gestiona, fue realizado dentro
del Proyecto No. 1 del Centro: "Catalogación de manuscritos históricos de la Universidad de Nuevo León". El certamén fue
convocado por el Consejo Universitario.

MONTERREY
1
STA ciudad está situada a los 25 2 40'16' de lat. bor, y a los 1 24'15"
de long. occid. del mar de México. Su altura sobre el nivel del mar es
de 461 metros. Su piso es muy firme compuesto de una capa de tierra
vegetal, debajo de la cual se halla una gruesa estrata de un conglomerado
margoso, (Tepetate) que aquí llaman cantera, porque de el forman
piedras para las construcciones. Abunda aquí la piedra azul, que es un
carbonato de cal. Está en un valle casi circular rodeado por cuatro cerros
situados, el de la silla al S.E., la sierra al S., el de la mitra al O. yel del topo
al N .E.; de modo que solo está descubierto del norte al oriente. La ciudad
está equidistante de los cuatro cerros, pues de cualquiera de ellos dista
algo mas de una lengua. Enla falda oriental del de el Topo hay un
manantial de agua sulfurosa muy caliente, 50 gr. term. centigr.
Según las observaciones meteorológicas de D. Isidoro Epstein, hechas
en todo el año de 1864, en esta ciudad la temperatura media del año es de
21.86 term. cent. La altura de la columna barométrica es de 722. 724
mms. El máximo de temperatura fué de 41, el mínimo de O, cantidad de
lluvia en 41 días que llovió 740 mms.
El valle que ocupa la ciudad está cortado de Poniente a Oriente por una
cadena de lomas, por el río de Santa Catarina y por el arroyo de Santa
Lucía. Antiguamente estaba Monterrey comprendido entre el río y el
arroyo; pero habiendo crecido mucho se extendió al Sur del río y al norte
del arroyo, este tiene seis puentes y aquel no tiene ninguno. Todas las
aguas que se usan en esta ciudad son potables y muy buenas. El plano de
calor invariable está como a 18 varas de profundidad, pues los pozos que
tienen esa hondura, o mas, dan en todas estaciones agua a igual temperatura (23 gr. centigr.) y en los que la tiener. menor varia acerándose a la
temperatura del aire.
La helada del día 27 de Agosto del año de 1785, de que hacen mención
el Baron de Humboldt y D. Carlos María Bustamente, entre los muchos
estragos que hizo en Monterrey, uno de ellos fué haber matado los
naranjos. Sin duda que en medio siglo no volvió a haber otra helada tan
fuerte, porque habia árboles de esta familia muy grandes y muy gruesos;
pero la noche entre 6 y 7 de Enero de 1837 bajó el termómetro centígrado
a 8 grados bajo Oy los naranjos se murieron, cosa que no habia vuelto a
suceder hasta el día 29 de Diciembre de 1880 en que el termómetro volvió
a verse otra vez a 8 grados bajo O.

E

[a ltuiuerswn~ Autóuunm ~e Nueuu trúu

2

(!)ti1q1J rl prtetntt itru1u1rimitntu

~l 11U'jor trahaju br lnutstigariÓtt bt 1931
en ti Arra bt &lt;liit1ttias·iuriidt11

Al &lt;t. Jrofr.

ir. i!juta iterra Naun lasa
Jor rl truhujo

f
i

"(Cutáln!JO bt los fllmuwritns brl Jt:mbu lllllutrbr
bt la (!lapilla ~lfunsina, imilÍlt C!!ttttro bt
Jnformaruín bt Jlistoria ltgional"

iltsnrrollabu m la Mlllapilla Altimsina"

··J\[ere Jlammam Jeritati.s"

t:

.:----~-;.. ::-~
. ...
__,

•••

JOSI

L1111

.

:~~-·~
..

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J..,.•-'--'-'~.
MIIAfUlNTU

OALYAN

9

·'-.'&gt;Ljf?,
.
~

:~

:l':•

. ~.."""..:lvwsldad Aut6 ......... ~

Nuevo fondo bibliográfico.- La Capilla Alfonsina enriquecerá en breve su acervo bibliográfico al abrir al servicio público el 5 de
diciembre próximo, el Fondo "Abelardo A.
Leal", adquirido por la Universidad de
Nuevo León. Esta importante colección de
carácter absolutamente jurídico, fue formada
por el erudito Sr. Leal, a quien la UANL
había otorgado poco antes de su muerte el
título de Doctor Honoris Causa, y consta de
15,000 títulos; 12,500 de los cuales son libros
y 2,500 folletos.

�ACTAS XIX

JO

CORREO DE ACTAS
Bue1101 Aire,,

7-10-82

Sr. Director de •Actu; historia;
letras y artea•.
•1c&gt;nterrey, N.L. Héxico.

La BIBLIOTECA de la ACADEMIA NACIONAL
DE LA HISTORIA, ha recibido y agradece au atento envio

- Actu. NII 17, 3n,ero-l-arso 1982.

'

- Actas, NII l.8, Abril-junio 1982.

Roga.oos toar nota. de nuestra dirección
correcta, debido a inconvenientea en
la recepción de la corres¡x&gt;ndencla.
Con tal motivo saludamos a usted. · i~o¡,ueatra
consideración mb distinguida.
~ ~ ' 4 (c

~t:~"-'.
. . . . . ___\~~

-~
\•

BALCARCE 139
Tel. 33 - 4833 / 11147

-......

~...~

O,¡¡_,,, . -~
,._
..,,/~

~ Al~EI•

Sevilla, 15 de Septiembre de 1962.

lluy Sr. mio :

Tenemos el gueto de acusar recibo y agradecerle el
envio para la Biblioteca de este Archivo de lee siguientes
publicaciones

fG-TA9J ·Historia, Letras y Artes.

nll

Le saluda atentaaante,

'")
/~:)a........,,v

9utierre tib6n
av. de las quintas 11
cuernavaca, mor., méxico

.h' ,ti!!, ·t._. .
'.&gt;-&lt;,,.~.,

¡

~t..

~hln..t.(t¡_ ,'i,,_
A

I

18; Abril_- ..uiio 1982.

�</text>
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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>Publicación trimestral sobre historia, arte y literatura de la Dirección Gral. de Investigaciones Humanísticas, dirigida por Raúl Rangel Frías, publicada en los años setenta, contiene historiografía, información sobre archivos, crónica, testimonios, textos documentales y hemerográficos, derroteros, diarios de viaje, mapas e iconografía.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1822115&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Actas; Historia, letras y arte, 1982, No 19, Julio-Septiembre</text>
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                <text>Publicación trimestal sobre historia, arte y literatura de la Dirección Gral. de Investigaciones Humanísticas, dirigida por Raúl Rangel Frías, publicada en los años setenta, contiene historiografía, información sobre archivos, crónica, testimonios, textos documentales y hemorgráficos, derroteros, diarios de viaje, mapas e iconografía.</text>
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016, Redactor</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Indices
Fuentes
Notas

Historia, Letras y Artes
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON/Capilla Alfonsina
Centro de lnformacÍÓ11 de Historilz R1gio,ul

No. 18

Monterrey, Nuevo León, México

Abril-Junio/ 1982

BIBLIOGRAFIA
Memorias e Informes del Gobierno
del Estado de Nuevo León
Siglo XIX
MEI401UA

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Lic. Ramón Treviño ,28
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Gral. Bernardo Reyes 12JIJ_p_., 34 cm.

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Tomo I, XLIX + 835 p.
Tomo II, 931 p.• 34 cm.

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ACTAS XVIII

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ACTAS XVIII

LETRAS
CANCIONES

E1 Gral. Alonso de León emprendió desde

Mondova y Monterrey, en el Siglo XVII,
diversas jornadas a Texas.
En la que realizó en 1689, llegó el 22 de
abril a la bahía del Espíritu Santo,
descubriendo vestigios de la población de
franceses hecha cinco años antes y destruída
poco antes de la llegada del general.
El cronista Juan Bautista Chapa incluye en
su relato " ... unas canciones que hizo un sujeto
... , viendo la lástima y estrago que habían
hecho los enemigos ... y haber hallado, como
a un tiro de eiedra de la última casa de la
población, una mujer muerta a flechazos".
Es esta composición poética el testimonio
literario mas antiguo conocido hasta ahora
en la historia de Nuevo León.
Su paternidad puede ser atribuída a Juan
Bautista Chapa porque, siendo un cronista
minucioso que da cuenta de cosas baladíes,
sólo dice que las hizo "un sujeto".
Chapa nació en Albízola, Italia, en 1630.
Llegó a Nuevo León en 1650. Murió en
Monterrey en 1695.

Sitio funesto y triste,
donde la lobreguez sola te asiste;
porque la triste suerte
dio a tus habitadores fiera muerte.
Aquí sólo contemplo_
que eres fata/id.ad y triste ejemplo
de la inconstante vida;
pues el enemigo fiero y homicida,
tan cruel e inhumano,
descargó su crueldad con terca mano
sobre tanto inocente,
no perdonando al niño más reciente.
¡Oh, francesas hermosas
que pisabais de estos prados frescas rosas;
y con manos de nieve
tocabais blanco lirio en campo breve;
y en dibujo bello
a damas griegas echabais el sello;
porque vuestros marfiles
adornaban la costura con perfiles;
como así difuntas
os miran estas selvas todas juntas,
que no en balde ajadas
se ven por vuestra muerte, y tan trilladas!
Y tú, cadáver frío,
que en un tiempo moslraste tanto brío,
y ahora de animales
comida, según muestran tus señales,
tierno te contemplo,
y eres de infelicidad un vivo ejemplo.
Gozas de eterna gloria,
pues fuiste de esta vida transitoria
a celestial morada¡
yendo con tanta herida traspasada.
Ruégale a Dios eterno
nos libre de las penas del infierno.

3

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ACTASXVIll
ACTAS

ARCHIVOS
LAMPAZOS

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1707
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EICAU 1-1000.000
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Fundada como misión por los padres del
Colegio de la Santa Cruz, de Querétaro, con el
nombre de Misión de Ntra. Sra. de los Dolores
de la Punta de los Lampazos, el 12 de
noviembre de 1698. Su fundador: Fr. Diego de
Salazar. Desamparada por los indios, el Gral.
Bernardo de Posada fundó allí, en 1752, la
villa de San Juan Bautista de Horcasitas de la
Punta de los Lampazos. Elevada a la
categoría de ciudad por decreto de 28 de
diciembre de 1877, con el nombre de Lampazos
de Naranjo, en honor del Gral. Francisco
Naranjo. Sus archivos pa"oquial y municipal
.son abundantes. En el Archivo Gral. del
E~tado hay también copiosa documentación,
sobre todo en la sección Alcaldes Primeros. La
lista que aquí ofrecemos corresponde al
Archivo Municipal de Monterrey.

Ramo Vol.

Exp.

1774

Civil 105

15

4

34 y 39

1
10
9

20
1

105

1745 Civil 74

2
5

Merced de tierras a Tomás, José Domingo y
Antonio Pérez.
Partición de la hacienda de la Presa.
Queja P!esentada por fray Diego de Salazar.
Relátivo a las sublevaciones de los indios de
la misión.
Testimonio de las diligencias practicadas por
el teniente de gobernador Bernardo de Posada, para pacificar a los indios rebelados.
Relativo a la sublevación de los indios de la
misión. 50 fojas.
Autos relativos al alcalde mayor de la villa de
San Juan Bautista de los Lampazos, don Domingo de Abasolo.

f764

"

94

1768

"

98

Lista de gente armada, de la villa de San Juan
Bautista.

1774

"
.,,

115-B 13

Reglamento para el uso de aguas.

106

Querella de los indios contra el alcalde mayoq
por re:,tricciones en el uso de las aguas de
riego.

2

Fol.
Diligencias sobr(? el extravío de las bestias de
la recua de Patricio S~nchez.
Pleito sobre las tierras de las Presas, promovido por los herederos de Cristóbal Flores .

1777

"

112

9

1778

"

114

12

"

114

14

"

115-B 30

"

115-B 34

Informe sobre tierras realengas, dado por el
alcalde mayor don Pedro Gil.

1784

"

124

18

Relativo al uso de aguas de la comunidad .

1787

"

132

3

Litigio entre Patricio Sánchez y Antonio de
Treviño sobre venta clandestina de bestias
caballares.

1788

"

135

6

Promovido por Pedro Antonio Chavana sobre los bienes de Miguel Chavana, su padre.

1791

"

146

3

1815

"

194

2y4

Postura hecha por Felipe Calzado para el
remete de la hacienda del Carrizal y la mesa
de Catujanes.
Relativo a la destitución del síndico
procurador.

1819

"

203

3

Exp. Fol.

1745 Proto- 14
colos

1774

Año

5

xvm

Relativo al establecimiento de un destacamento militar para sofocar las invasiones de
los indios bárbaros .
Decreto relativo al establecimiento del destacamento militar.
Distribución entre los dueños de las haciendas, para sostener la Compañía de
Lampazos.

Promovido por José Antonio Sobrevilla sobre tabacos.

..

Lampazos. El Convento.

�6

· ACTAS XVIII

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DONACION

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MONTERREY EN 1894

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E1 crecimiento industrial de
Monterrey, observado en la década de
1880 pero que tuvo su mayor auge con
el de la gran industria en la década
siguiente, provocó la expansión
urbana y un aumento demográfico
muy considerable. El censo de 1895
registró 56,326 habitantes.
En los primeros años de los noventa
fueron trazadas la calzada Unión
(actual avenida Madero) y la calle de
Reforma, inmediatas a las líneas del
Ferrocarril del Golfo, al norte de la
ciudad.
.
A esta época corresponde el Plano
de la Ciudad de Monterrey, de 1894,
que reproducimos tomándolo de la
Memoria del Ayuntamiento Constitucional de Monterrey, de 1897.

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1714

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Plano de la. Ciudad de Monterrey, N. León.

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MONTERREY

'

Universidad Autónoma de Nuevo León
Capilla Alfonsina

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Actas, No. 18. Serie de Documentos, XVIII, 1982

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(Donación a la Compañía de Jesús, hecha par el Lic. Francisco de la Calancha y Valenzu.ela)

2

ACTAS

xvm

DONACION A LA
COMPAÑIA DE JESUS

JtCC'it1tS
Indices
Fuerttes

Realizados sus estudios en Guadalajara, el PaNotas

Historia, Letras y Artes
Monterrey, Nuevo León, México.
Abril-Junio
1982

Actas No. 18
Serie Documentos, XVIII

dre Jerónimo López Prieto volvió a Nuevo León e
inició, en 1702, las gestiones par-a el establecimiento de un colegio de la Compañía de Jesús en
Monterrey.
. Este colegio, el primero existente en la
región, fue impulsado por los gobernadores
Francisco Báez Treviño y Francisco de Mier y
Torre; por el ayuntamiento de la ciudad y por
a!gunos particulares.
La donación mas importante, sin embargo,
fue la que en 1714 hizo el Pbro. Lic. Francisco
de la Calancha y Valenzuela, comisario del
Santo Oficio de la Inquisición, vecino y minero
del Real de Santiago de las Sabinas.
El original de este documento, de
excepcional importancia para la historia de la
educación en Nuevo León, se encuentra en el
Archivo Municipal de Monterréy (Protocolos,
Vol. 10, 1713-1716, No. 50,folio96vuelto, al 101
vuelto). Un testimonio de la misma escritura se
halla en el mismo volumen registrada bajo el
No. 115, folio i88 al 190 vuelto.
. Israel Cavazos Garza.

DIRECTORIO
-AC'aAI&amp;

Historia, Letras y Artes

Universidad Autónoma de
Nuevo León
Rector: Dr. Alfredo Piñeyro López

Capilla AUonsina

Secretario general: Jng. Ore/ Darío García Rdz.

Direc~or: Lic. Porfirio Tamez Solis
Jefe del Centro de I.H.R. Profr. Celso Garza Guajardo
Redactor de Actas: Profr. Israel Cavazos Garza
Composición: Sergio González de León
U.A.N.L. Capilla Alfonsina, Ciudad Universitaria
Monterrey, N. L., México

3

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ACTAS

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' (Donación a la Compañia de Jesús, hecha por el Lic. f:rancisco de la Calancha y _Valenzuela)

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ACTAS XVIII

(Donación a la Compañía de Jesús, hecha por el Lic. Francisco de' la Calancha
y Valenntela)
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�(Donación a la•Compai'lía de Jesús, hecha por el Lic. Francisco de la Calancba y Valenzuela)

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10

ACTAS XVIII
(Donación a la Compañía· de Jesús, hecha por el Lic.' Franc;i$c'o de la Calancha y Valenzúela)

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LAS GRANDES HACIENDAS
SIGLO XVIII

Denominación
Labores del Lic. Calancha
San Francisco Javier
Hacienda Larraldeña
Hacienda La Florel'ia...
Hacienda Lozaneña

Terrenos !barreños

Terrenos Lafiteños

Primeros Dueños
Del mismo nombre
Compañía de Jesús
Gral. Francisco S. Larralde.
Manuel Flores Valdés
Comprada a los herederos del
Gral. Pedro Echeverz y Subiza
por el Gral. José Salvador Lozano.
Adquiridos por Juan Angel de
la Ybarra y Jáuregui, y Nicolás
de la Ybarra.
Comprados a los her09eros del
., Gral. Antonio Ferná(ldez Vallejo por los descendientes de
don Mateo de Lafita lberri.

Año de Adquisición

1692
1715.
1746
1750
1760

1731

1714·
1746

-

1780

1748

Tomado del libro "El Real de Santiago de /as Sabinas 1693-1829"
del Profr. Celso Garza Guajardo

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�6

ACTAS XVIII

MAPAS Y PLANOS

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•

MONTERREY EN 1894

E1 crecimiento industrial de
Monterrey, observado en la década de
1880 pero que tuvo su mayor auge con
el de la gran industria en la década
siguiente, provocó la expansión
urbana y un aumento demográfico
muy considerable. El censo de 1895
registró 56,326 habitantes.
En los primeros años de los noventa
fueron trazadas la calzada Unión
(actual avenida Madero) y la calle de
Reforma, inmediatas a las líneas del
Ferrocarril del Golfo, al norte de la
ciudad.
A esta epoca corresponde el Plano
de la Ciudad de Monterrey, de 1894,
que reproducimos tomándolo de la
Memoria del Ayuntamiento Constitucional de Monterrey, de 1897.

Plano de la Ciudad de Monterrey, N. León.

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/ ACTAS XVIII

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(Donación a la Compaflla de Jesús, hecha por el Lic. Francisco de la Calancha y Valenzuela)

Presencias del pasado en la Hacienda Larraldeña
Sabinas Hidalgo, N.L.

l ACTAS XVIII

7

�ACTAS XVIII
ACTAS XVIII

8

Netas
I

NOTAS
40 aniversario. Para celebrar el 400.

aniversario de su fundación la Sociedad
Nuevoleonesa de Historia, Geografía y
Estadística celebró en Monterrey un
Congreso de Filosofía de la Historia, en los
días del 14 al 17 de mayo. En esta importante
reunión a la que asistieron especialistas
nacionales y extranjeros, fueron tratados los
temas: "Ontología de la Historia", por los
Dres. José Luis Curie} y Agustín Basave
Fernández del Valle; "¿Es ciencia la
historia?", por los Ores. Miguel Manzur Kuri
y Eduardo Nicol; "Los grandes hitos de la
filosofía de la historia", por los Dres. Eusebio
Castro y Héctor González Uribe; y
"Conexiones de la historia"; por diversos
historiadores. El 17 de mayo, aniversario de
la Sociedad, fue hecha la entrega de la
Medalla de Acero al Mérito Histórico
"Capitán Alonso de León" al Dr. Malcolm
McLean, Dr. Miguel León Portilla y Lic.
Genaro Salinas Quiroga.
Sociedad de Estudios.

Con la presencia del Vice Rector de la
UANL, Lic. David Galván Ancira quedó
constituida desde el pasado mes de junio la
Sociedad de Estudios sobre la Cultura de los
Aborígenes del Noreste de la República
Mexicana: dicha sociedad a la que el Lic.
Galván tomó la protesta, quedó integrada
por las siguientes personas: Presidente, Profr.
Celso Garza Guajardo. Vicepresidente, Arq.
José Garza Carrillo. Secretario, Q.B.P .
Filiberto de la Garza O.; Tesorero, Ma.
Guadalupe Dewitt de G., Secretario de
Prensa, Profr. Jesús Osorio Morales.
Secretario Cultural, Carlos G. Leal Velazco.
Srio. de Acción Social, José L. Rodríguez H .;
Srio. de Prom. y Proy. Biól. Héctor V.
Medina P.; Srio. de Campo, Biól. Osear
González de León. Consejo de Vigilancia,
Biól. José A. Salazar Guajardo y Sr. Boney
Collins Espinosa.

A11o-I. Tomo l. A!pnterey M1t1-zo 15 de 1888. Nnm. 1.

NGBESODE~

ILOSOFIA

DELA
HISTORIA

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El E~olar .Médioo,
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ESOO'BU. l&gt;E •B»ICUU DE •on U.EY

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CUARTO CENTENARIO DEL
NUEVO llEINO DE U0N

CUADa u:nnMl ANIVUlSAIUO
DE
DE LA
HJST()RIA......,.......~ Y_,,.,..,,..,~

sodíi&gt;A&gt;~~.....--.

IM2
1981

EDICION FACSIMILAR
MONTURFY

""

RAÚL RANGEL FRÍAS

SECUENCIA DE REYES

-Las PalabrasALFONSO RANGEL GUERRA

contribución al Homenaje Nacional
de Alf o n so Reyes

~a nu~va ~~ociación tiene como objetivos: la
1~ve~ti~acion de los poblamientos pre y posth1~pamcos de la región; la localización y el
cmdado de los restos líticos o de otra índole·
el r~~istro ,de lugar~s; la protección y restau~
r~c1?n de e~tos; el incremento de los acervos
b1bhográficos sobre el tema; etc.
Periódico estudiantil. Como parte de las

conmemoraciones del aniversario de ta
Facultad de Medicina, la Capilla Alfonsina
ha sac-ado una_edicion facsimilar de El
Escolar Médico, publicación estudiantil
hecha en Monterrey en 1888, redactada por
Rafael Garza ~antú, José María Lozano y
otros que habnan de destacar más tarde en
las letras locales. Bajo el cuidado del Prof.
Cels~ Garza Guajardo, director del·
Departamen~o de Historia Regional, ha sido _
hecho u~ tiro d~ tres mil ejemplares,
c~mprend1endo qumce números correspondientes a la colección que se conserva en la
misma Capilla.
Festival Alfonsino. El VI Festival -Alfonsino

s1111

*

Alfonso Reyes en Nuestro Tiempo

NUEVO LEÓN

Confertncio diclfJda en la Copilla
Al/omina de lo U.A.N.L. el día
13 de Maro de /9RI.

COMPLEMENTO
ALFONSO REYES Y SU IDEA DE LA HISTORIA
• LA ODISEA DE ALFONSO REYES

MONTERREY, MEX.

1982

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ALFONSL'IO

Biblioteca Alfonso Reyes. A.C.
/
MONTERREY
1982

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SOCIEDAD DE ESTUDIOS SOIIE LA CULTIIRl DE LOS AIIORIGEIIES
DEL IIORESTE DE Ll REPIIII.ICA MEXICANA

,mDll!

celebrado en mayo de este año revistió
inusitado relieve. La participación
académica universitaria, a través de la
Capilla Alfonsina, contó con la presencia del
Dr. J_ames Willis Robb, de la George
Washington University, especialista en la
obra de Reyes. En acto especial fue
presentado, además, el libro: Secuencia de
Re!es. Las P_a~~bras, del maestro Raúl Rangel
Fnas, en edic1on de la Delegación en Nuevo
León de la Secretaría de Educación Pública
de la cual es titular el autor.
'
'
También fue presentado el libro del tic.
Alfonso Rangel Guerra: Alfonso Reyes ·en
Nuestro !iempo que incluyen tres
conferencias del autor dictadas en la
U.A.N.L.

�11

ACTAS XVIII

10

ACTAS XVIII

En Monterrey, España

Gutierre Tibón
MONTERREY, España. Vine a buscar la ciudad
madre de la Sultana del Norte (¿por qué sultana, si
los árabes nunca dominaron Galicia? Los primeros
moros llegaron aquí en 1937, con Franco). Durante
dos días exploré el Monte del Rey, subiendo desde
el plateado río Tamega y bajando al barrio de San
Lázaro, en Verin. Un primer mensaje de los regiomontanos gallegos a los regiomonranos neoleoneses. La Acrópolis de Monterrey e.s la fortaleza
mayor de Galicia. Si contamos todo su desarrollo de
defensa, con su triple. recinto poderosamente amurallado es la mayor de las Españas, incluyendo a
Portugal.
¿Su antigüedad?; prerromana, precéltica, preibérica. Esto es, fue ciudad neolítica. Soberana atalaya
del Valle del Tamega, en la Edad Media ya se
levanta importante temp1o en la cúspide del viejo
Castro, centro de un feudo real, y como tal se vuelve
el Monte del Rey. No de un rey en particular, sino
privilegio de la Corona. Así como siglos después, en
México, Pinotepa, encomienda real, se llama Del
Rey. Mi esperanza de encontrar quién fue el rey de
Monterrey se vio defraudada.
Por fortuna me entero de que el primer docu~
mento en que se menciona "mi puebla de Monterrey" lleva la firma del rey sabio, Alfonso X. En
1274 aquel insigne monarca que adoptó la X símbolo de su sucesión entre los Alfonsos, para representar la letra shin, hebrea ,y árabe, y que por es to se
puede considerar el padre de la X de México. El
templo de Monterrey me llena de asombro.
En la fachada, una estrella deOavid en ventana
gótica. Puerta con arco románico. En la capilla de la
Anunciación un retablo de piedra deliciosamente
primitivo.
A medio muro sobresale la Virgen de la Anunciación, también esculpida en piedra, que indica su
divino estado cubriendo castamente el vientre con
la 'palma de la mano. En el muro del frente la mira
él ángel Gabriel y en las cuatro esquinas sendos
ángeles tocan triunfalmente sus largas trompetas.

Más tarde la iglesia se consagró a otra advocación de
María y a ella se debe el nombre que Diego de
Montemayor dio en 1596 a la ciudad metropolitana
de Nuestra Señora de la Purísima Concepción de
Monterrey, en nombre de don Gaspar Zúñiga,
quinto conde de Monterrey.
Cuando este virrey de la Nueva España se fue a
Perú, millares de indios lo acompañaron llorando
hasta Acapulco. Año y medio después, el conde de
Monterrey murió, pobre, en Lima. Los regiomontanos de México pueden ufanarse de tener el más
humano y honrado de los héroes epónimos. Subí a
la torre del homenaje, la más alta de la fortaleza,
obra del pri,mer conde. Seis pisos. Conté 67 capas
paralelas de canteras graníticas. Desde el techo se
dominan vastísimas extensiones en los cuatro vientos. Viñedos que alcanzan hasta arriba. Tupidas
alamedas. Maizales que recuerdan a México. En las
piedras de la última bóveda descubro los más variados petroglifos. Sellos de Salomón, swásticas, aspas
y otros signos mágicos que evidentemente desempeñan aquí arriba una función alquímica y
protectiva.
Deben ser de tradición muy arcaica, en parte precristiana. La ciudad de Monterrey tuvo tres mil
habitantes, en parte religiosos, y aquí se estableció
la primera imprenta de Galicia. De sus tórculos
salió en 1494 el misal de Orense, Missale Auriensi
Impressum in Monterregio. Con el invento de•·1a
pólvora -sea tres veces maldito- Monterrey decae. Hoy tiene 22 habitantes. Conocí a cinco, tres
mujeres, el guardián de las ruinas y un niño de
nueve años. Les describí la nueva Monterrey de casi
dos millones. ¿Millones? Su capital actual, Orense,
tiene 80,000. Me escucharon asombrados, algo incrédulos, pero me piden saludar con mucho afecto a
sus primos de México.

(Excé/sior)

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.i::; .• ~~\,tlculq ·~ ~Í-~IM ~ tr~ bu11fiei~ncia, . 9uece111011e• lo que noa ha movido~ 'l•i

· t',¡,¡¡ ,¡110 la aenda qu«¡ ha •e ~ i r •l111pl1mente ser utiles al pu~- traren la aendaclel periodilla~.
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~~...:~:..:. .Ja Queva p ~ a • ~ QOIO·~ bJo en que vi,imoa y .po nbr1- lo que noa ha lmpulaad~ i pe,
.'. .~
troa lelea i iia.t C91tumbrc. ¡alllOf la osada ,prctcnsit,n de netrar enel intri11cltci(,. p_ero luii
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pondreJIIOI fl• manifit;,t.Q, aú c¡uo n11cstre, escrito• vapn , mlnoao laberint¡&gt; que p1aam111",
aca.10111a11111ente,1Uln qua n~ ilu1.,-ar, que 11I aomoa cap•eca bo_)".
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uima •1 •mp,..nder la t.if41a ni cx,,:rto, cu la lueh11 gigan- Tenemos 1~ e•peranaa cl4;
pcrlodllli.c• JjUC 11 •rdui. ita te 41' periodismo. Eao ,1, t,-a· que uta te11tattva no quede eJ•i
en '-'ri•••rtbi. para •I gu~, ¡' t.jaiemos 1in descanso pilra, Wrll y muy por 11tltfecbo1 n°'\
anquo ,ao6jito t:n la ¡raade en euanto sea dMdo,:'kpurar las dare111os II al ae¡uir el ramina¿
.il,íila,ií....,_ _ _ _ _ _ _'1_,,.*ial, ao •lente sin e111• 'P&gt;'tumbrcs, corr9"f loa erro - ,¡ue tr•A)"º·' ae noa reacrva•
•· )llhlo con (uer1a1 para •hra• ( res. denunciar loa abuaos, ,ie. en el pdbhco Tltlena aco¡I~ Y
íar!Ó todo ponlcndp en juegc,to ' (e11diendo siempre el derecho protecc16n.
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1u ai:ti,ict.d y t ~ •u en■r• y la moral¡ la monl y el d-ere,1
.flt,µ.,.
l[la, h•at~ conld¡u1r 1u qbj1co, cho, que 1nn.ln1·doa ¡randes
LA RanAOrJ~W, -~.
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fnt11nwidolo al n1enoa eurre factor&lt;" del adelanto y del _ _ _ _ _ _ _ _ __
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laa diftculta~p• con que alem- proireao da un pueblo.
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pre se trop11:11: IM iluttraclón
Nuestro periódi~o ea inde- - - - ~ - - - •
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do lu ma1a1· y el aoelan&amp;o 41111¡ pendíente porque c¡uit:re 1er
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ju-to, y libre 11erá Oll"ffl'ª plu•
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en La i,tea de 1J1n4al: 11n peri~ "!!. en 1•11~~ ~I ~gpam1~'!•
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~- e11 111fe11n -€111it.nt-i¡tí• sialibra, vaiíl•ndo como un
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.. a«a Fron'!ra, tado afueuo dt: ••J!:l Día"q11e dt nufttroa hombres públicos. Loa progre111t11j6vene1 ,que,
, lado JJ;preaen• lleva ya algún liempo da pu- tllnlendo I• Í\ISticia, la ~erda_d forma.n el cuadro de •~el911aun pv~llco lloatra• blicane entre noaotrop, se a• y la decencia, como 6mca d1, d&lt;1a, in~anaablea en au , ~-~,,a
~ aprec~r nue,troa ¡!taba en el jonn y vig,'fOIO visa. No deaculdarernoa por da arbitrar recu""" para la
~phr pueetru cerebro de Ml1tuno1, pero en• c:•to la füen1tura tan recreatin CO!flpr• de ba~~~ de la P}aza
.. ~I .'1 ac:abr~o contnndo ,énaa dificultadea como bella, amenizando la pu- Pnnclp~I. pu:1•.ror¡ en 11,l!COn~
•. ~ •I jie!,iodi•IDO,
· pera"' reall,acic!,n, volvla, ti~ b)icación con ~r!lc11los y poe el Donun¡o clt,mo el ~agnt .
,. , . .
de ao,otl'OI «i, mida y medr0111, í dormirse alas que ~ean de agrado d~l pú- eo drama de Do~ 1i&gt;•~. de ~
• Já .,r . Ñ crot1rnoa ~U- alli ID los rlncone, del llllle- blico pam quien e1cribimo1. chegaray, deo~mina~o La lk~
E; llenar ~i¡~phd•· rlnto cerebral, desde d11nde, 1i Las artes, la induatria y el co- po,a _del V o:?gHdor.
.•
~-~,, , .
4~, pero alguna vez ~ despertaba aon• mercio, ocuparán un pno:&amp;tn _P~hdo, acn•n cuantos elogt~
~ •:- "
~ CII 1111e11tra riente y esperanµ.da, era R6lo distingujdo en sus columnaa h1cii!run01 de esta obra; ha.,;;
:-~ " j ; ~19 dea_eruoos la para reveatir de íqrma. Pero .porqu11 cllaa también marcan ten~~ decir. que ella ~ebc ..,.
p~ón de IP- al fi.i tomaron cuerpe Jas cris, el nivel del adelK11to, porque la hlJ3 predilecta del in111~
qu~•ll)!l llmanta tali1aciones de la idea, y llí,la ellu dan potencia. actividad •y dramaturgo. pulla,de~pleg~ ~
~ .
•t del progreso, aquf, sacudiendo
laa oenizn movimiento, que es la vida, qui !udo au ~ccu_ndo ingenio)'
,ptrj.
• ~QII ard~ Y sa• tlcl impnaib1c y dupreciando hcrmólnando asl lo útil,lo agra- sublime mspirac16D para con•
Ítl'f~~!,,;~l'&gt;',. \ ~
la 1111c1lent1 y raqultica preo- dable y lo bello, Tarea dificil feccionarla, reuniendo " 111
':, 18al11Í1 /1~ (Mera!
cupaclóa del QUB 01 R.I.N,
y escabrosa as en verd~d; pe• bermoslsimo arguroento unoa
'~V;,lfl11~,iJ..Ull¡dort116~e.la Para tomane él lfltbajo de ·ro procurareU:os con asiduo versos tan fluidos Y 'º!1º!.0'
~~W po~ teA 1t t'1 acriblr en un periódico, debe trabajo y constancia dominarla, que al nlr su rlt111ioa c:adtncia,
,Mt
qarill~ elu- di; obedecerse • un m&lt;&gt;tivo, ya que nos faltan las luces que ae alent~ uno tr¡¡,portad,e i 0:- .
0
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• ••;
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lugar, e¡alqqiera qué e,te aca; ó l• c:hispom&gt;tean de la cabeza del tras reg1one~. ·
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~JI! ' ~~ ~ -~ •·11~ lto recoger 1aplau1oa; bien al gi!nio. ·
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Nll ~o• ~etendremos i rcla,
~~~ · "E ··
des~o de ser útil. ó cou la ne'- ' En esto condiciones con tar minuc1os&amp;'llllnta el arp
) ~
D~L
cesidad de aatisfacer la COI)• el único aftn de sa úll , con mento de la obra porque e1t1,
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ciencia y quii!n sabe cuanto, el deseo$lel trabajo, qu., ,iem- moa 1eguro1 de que la mayor
~~~~CTO
otros más.
pre enaltece al hombre y con parte de nuestros lectores la
J....: u.i ' H,.
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· En nuestro caso, no es ·de· IK ¡rande ambición de il~st_rar• COQocen, pues ~aa.1 no hay tea•
.• •
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seo de una gli&gt;ria, que ess1em nos para· ~gu,r • una v11ta los tro en la Re publica en, donda
;-&lt;lh_ , -. ~ mqy vieja u• pre efímera y fugú,ni tAmpoco paso, gigaot!o• del progreso no se l1aya puesto, y 11cmpr•
~;i~\lie.- 11 :,qcor, }a vida el prurito de eecribir, porque curo 1Qp~o fecundo $e ll• de• con unfolme apl¡.u•o. Ji~
~ ~,_íiiti~l~lco, ¡au ~ri- co11ocemos bastant, bien nue~- jado sentir en nueano pueblo, mos pues una 1gera ~
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�ACTAS XVIII

12

. ICONOGRAFIA
Billetes de Banco Revolucionarios
Emitidos en Monterrey

DIRECTORIO
At:~

Historia, Letras y Artes

Capllla Alfoaabaa

Universidad Autónoma de
Nuevo León
Rector: Dr. Alfredo Piñeyro López
Secretrrio general: lng. Orel Do.río Garcla Rdz.

Dirtt~r: Lic. Porfirio Tamez Solis
Jefe del Centro de 1.H.R. Pro(r. Celso Garza Guaja~
Redactor ck Actas: Pro(r. ]srtM1l Cavazos Garza
Composición: Sergio Gonzdlez de León •

U .A.N .L. Capilla Alfonsina, Ciudad Universitaria
Monterrey, N. L., México

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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>Publicación trimestral sobre historia, arte y literatura de la Dirección Gral. de Investigaciones Humanísticas, dirigida por Raúl Rangel Frías, publicada en los años setenta, contiene historiografía, información sobre archivos, crónica, testimonios, textos documentales y hemerográficos, derroteros, diarios de viaje, mapas e iconografía.</text>
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      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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          <name>Título Uniforme</name>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1822115&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Actas; Historia, letras y arte, 1982, No 18, Abril-Junio</text>
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                <text>Rangel Frías, Raúl, 1913-1993, Director</text>
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                <text>Nuevo León</text>
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                <text>Mapas </text>
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                <text>Publicación trimestal sobre historia, arte y literatura de la Dirección Gral. de Investigaciones Humanísticas, dirigida por Raúl Rangel Frías, publicada en los años setenta, contiene historiografía, información sobre archivos, crónica, testimonios, textos documentales y hemorgráficos, derroteros, diarios de viaje, mapas e iconografía.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Dirección Regional de Investigaciones Humanísticas</text>
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016, Redactor</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Indices
Fuentes
Notas
Historia, Letras y Artes
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON/Capilla Alfonsina
Cer,tro d• Jr,formaciór, th Historia Re¡ioMI
No. 17

Monterrey, Nuevo León, Mw co

Enero - Marz.o 1982

Bibliografta
FUENTES RELATIVAS A LAS CONSTITUCIONES DE NUEVO LEON
CONSTITUCION

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NOTA IMPORTANTE:
las actividades de la Dirección General de Investigaciones Humanísticas, han sido conferidas a la Capilla Alfonsina, de la
Universidad Autónoma de Nuevo León. En tal vinud, a partir de este número, Actas apareceré bajo los auspicios de esta
última dependencia universitaria.

���ACTASXVll

4

Los Petroglifos y
las Pinturas Rupestres
en el Noreste
Bibliografía sumaria
Por Ce/so Garza Guajardo
Presentamos esta nota bibliográfica en tres secciones: la primera abarcando obras
de historia que tienen que ver con los poblamientos indígenas del norte de México y
los procesos de colonización española. La segunda, comprende estudios generales
de introducción a la prehistoria; y la tercera, se refiere propiamente a las investigaciones concretas sobre la actividad del hombre primitivo en esta zona.

1.a) Alonso de León et al. Historia de Nuevo León, con noticias sobre Coahuila, Tamaulipas, Texas y
Nuevo México, escrita en el Siglo XVIII . . . Estudio preliminar de Israel Cavazos Garza.
Monterrey, 1980.
b) Gabriel Saldívar. Historia de Tamaulipas. Ed. Nuestra Patria, México, 1945.
c) Vito Alessio Robles. Coahuila y Texas en la época colonial. México, 1938.
d) Israel Cavazos Garza '' Algunas características de los pobladores de Nuevo León en el siglo
XVII'' . En Humanitas, UANL, 1960, No. l.
e) Carlos J . Sierra. Los indios de la frontera . Editorial La Muralla, México, 1980.
f) Historia general de México, T: l. El Colegio de México, 1977.
II.a) Annual report of the Bureau o/ Ethnology. J,W. Powell, Director. 1888-1889.
b) Jackson, A.T. "Picture-Writing of Texas indians". The University of Texas Publication. March
lo. 1938. Anthropological Paper Editor. Vol. II.
c) Jan Jelink. Enciclopedia ilustrada del hombre prehistórico. Ed. Extemporáneos, México, 1975.
d) Hester, Thomas R. Digging into south Texas prehistory. A guide far amateur anchaeologists.
Corona, San Antonio, Tex., 1980.

ID.a) Protasio P. Cadena. El frontón de Piedras Pintas. Monterrey, 1944.
b) Jeremiah F. Epstein. Algunas re.flexiones sobre los naturales del noreste de México , tradiciones
líticas y el problema de su origen. Universidad de Texas, Austin. Depto. de Antropología, 1975.
c) Thomas R. Hester. ''Un panorama cronológico de la prehistoria en el sur y sur-central de Texas''.
México, 1975. (Mimeógrafo).
d) Walter W. Taylor. "Los nómadas cazadores recolectores del noreste de México. Una comparación
de los archivos y los registros arqueológicos". México. 1975. (Mimeógrafo).
e) William Bren Murray. ' 'La riqueza arqueológica de Nuevo León ' '. Universidad de Monterrey.
Departamento de Antropología.
f) David Eduardo Hemández Gómez. Pinturas rupestres y petroglifos de Baja California.

(Títulos y fundación del eblo de San Miguel de Aguayo y Ntra. Sra. de
los Dolores, Jurisdi · n del Nuevo Reino de León).

1686
MONTERREY
Universidad Autónoma de Nuevo León
Capilla Alfonsina
ACTAS, No. 17 SERIE: DOCUMENTOS, XVII.

1982

�ACTASXVll

4

Los Petroglifos y
las Pinturas Rupestres
en el Noreste
Bibliografía sumaria
Por Ce/so Garza Guajardo
Presentamos esta nota bibliográfica en tres secciones: la primera abarcando obras
de historia que tienen que ver con los poblamientos indígenas del norte de México y
los procesos de colonización española. La segunda, comprende estudios generales
de introducción a la prehistoria; y la tercera, se refiere propiamente a las investigaciones concretas sobre la actividad del hombre primitivo en esta zona.

1.a) Alonso de León et al. Historia de Nuevo León, con noticias sobre Coahuila, Tamaulipas, Texas y
Nuevo México, escrita en el Siglo XVIII . . . Estudio preliminar de Israel Cavazos Garza.
Monterrey, 1980.
b) Gabriel Saldívar. Historia de Tamaulipas. Ed. Nuestra Patria, México, 1945.
c) Vito Alessio Robles. Coahuila y Texas en la época colonial. México, 1938.
d) Israel Cavazos Garza '' Algunas características de los pobladores de Nuevo León en el siglo
XVII'' . En Humanitas, UANL, 1960, No. l.
e) Carlos J . Sierra. Los indios de la frontera . Editorial La Muralla, México, 1980.
f) Historia general de México, T: l. El Colegio de México, 1977.
II.a) Annual report of the Bureau o/ Ethnology. J,W. Powell, Director. 1888-1889.
b) Jackson, A.T. "Picture-Writing of Texas indians". The University of Texas Publication. March
lo. 1938. Anthropological Paper Editor. Vol. II.
c) Jan Jelink. Enciclopedia ilustrada del hombre prehistórico. Ed. Extemporáneos, México, 1975.
d) Hester, Thomas R. Digging into south Texas prehistory. A guide far amateur anchaeologists.
Corona, San Antonio, Tex., 1980.

ID.a) Protasio P. Cadena. El frontón de Piedras Pintas. Monterrey, 1944.
b) Jeremiah F. Epstein. Algunas re.flexiones sobre los naturales del noreste de México , tradiciones
líticas y el problema de su origen. Universidad de Texas, Austin. Depto. de Antropología, 1975.
c) Thomas R. Hester. ''Un panorama cronológico de la prehistoria en el sur y sur-central de Texas''.
México, 1975. (Mimeógrafo).
d) Walter W. Taylor. "Los nómadas cazadores recolectores del noreste de México. Una comparación
de los archivos y los registros arqueológicos". México. 1975. (Mimeógrafo).
e) William Bren Murray. ' 'La riqueza arqueológica de Nuevo León ' '. Universidad de Monterrey.
Departamento de Antropología.
f) David Eduardo Hemández Gómez. Pinturas rupestres y petroglifos de Baja California.

(Títulos y fundación del eblo de San Miguel de Aguayo y Ntra. Sra. de
los Dolores, Jurisdi · n del Nuevo Reino de León).

1686
MONTERREY
Universidad Autónoma de Nuevo León
Capilla Alfonsina
ACTAS, No. 17 SERIE: DOCUMENTOS, XVII.

1982

�2

ACTAS XVII

(Títulos y Fundación del Pueblo de San Miguel de Aguayo y Ntra. Sra. de los Dolores Jurisdicción di;l Nuevo Reino de León 1686)

BUSTAMANTE
Indices
Fuentes

Notas
Historia, Letras y Artes

Monterrey, Nuevo León, Mmco.
Enero - Marzo

1982
Actas, No. 17, Serie: Documentos, XVII

El virrey Luis de Velasco autorizó la colonizacibn del noreste con 400 familias tlaxcaltecas. Con
éstas fue establecida una serie de pueblos, sistemáticamente situados: Mezquitic, Vanegas, Santa
María, Venado, etc. En 1591 quedó establecido el
pueblo de San Esteban, a inmediaciones de Saltillo.
En la primera mitad del XVIl pasaron a Nuevo
León. El pueblo de San Juan fué fundado en las
cercancías de Cadereyta en 1646. Hubo otros
pueblos a las márgenes del río Salinas. Ya en el
XVIII surgieron los de Concepción y Purificación
en el alle del Pilón, cuya población tlaxcalteca fue
concentrada en el pueblo de Guadalupe, al oriente
de Monterrey, en 1756.
Uno de los pueblos taxcaltecas más importante
fue el de San Miguel de Aguayo, fundado en 1686.
Actas reproduce aquí sus documentos de fundación
que contienen: la petición de los indios; la merced
del gobernador; la posesión por el alcalde mayor de
Salinas; las diligencias de medida y sefialamiento
de solares, etc.
El expediente procede del Archivo Municipal
de Monterrey, Ramo Civil, Vol. 28-A, Exp. 17.
(1705).
El pueblo fue erigido en villa en 1832, con el
nombre de Bustamante.

Israel Cavazos Garza

DIRECTORIO
AftJIJI

Historia, Letras y Artes

Capilla Alfonalna

Universidad Autdnoma de
Nuevo León
Rector: Dr. Alfredo Piñeyro López
Secretario ge,umJl: lng. Orel Darlo Garcla Rdz.

Direc~r: Lic. Porfirio Tamiz Solis
Jefe del Centro de I.H.R. Profr. Celso Garza Guo,jardo
Redactor de Actas: Profr. ls1'0lll Cavazos Gana
Composici6n: Sergio González de León

U .A.N .L. Capilla AHonsina, Ciudad Universitaria

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Monterrey, N. L., México

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(Títulos y Fundación del Pueblo de San Miguel de Aguayo y Ntra. Sra. de los Dolores Jurisdicción dt:l Nuevo Reino de León 1686)

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(Titulos y Fundación del Pueblo de San Miguel de Aguayo y Ntra. Sra. de los Dolores Jurisdicción d~l Nuevo Reino de León 1686)

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(Títulos Y Fundación del Pueblo de San Miguel de Aguayo y Ntra. Sra. de los Dolores Jurisdicción d~l Nuevo Reino de León 1686)

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(Tltulos y Fundación del Pueblo de San Miguel de Aguayo y Ntra. Sra. de los Dolores Jurisdicción di:l Nuevo Reino de León 1686)

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(Tltulos y Fundación del Pueblo de San Miguel de A')¡uayo y Ntra. Sra. de los Dolores Jurisdicción del Nuevo Reino de León 1686)

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(Titulas y Fundación del Pueblo de San Miguel de Aguayo y Ntra. Sra. de los Dolores Jurisdicción del Nuevo Reino de León 1686)

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(Títulos y Fundación del Pueblo de San MigueJ de A guayo Y Ntra. Sra. de los Dolores Jurisdicción d~l Nuevo Reino de León 1686)

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(Titulos y Fundación del Pueblo de San Miguel de Aguayo y Ntra. Sra. de los Dolores Jurisdicción d~l Nuevo Reino de León 1686)

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�BIBLIOTECA CENTRA'U .. A. N. L
28

ACTASXVU

ACTASXVU

g) Esthela V. Barragán, et. al. Los laguneros o irritilas, su cultura y sus restos. Universidad de
Coahuila, Escuela Preparatoria Nocturna. Saltillo. 1960.
h) Coahuila en la prehistoria. Arte rupestre localizado por el Profr. Carlos Cádenas: Universidad de
Coahuila, Escuela Normal Saltillo, 1970.
i) Anónimo. •'Hafted unifaciales del suroeste de Coahuila'' Ponencia en la Conferencia sobre la
Prehistoria del Noreste de México (Monterrey, 26 Abril 1975). (Mimeógrafo). De este trabajo
tomamos la siguiente bibliografía:
Aveleyra Arroyo de Anda, L.
1956 "La Cueva de la Paila, cercana a Parras, Coahuila". In Cueva de la Candelaria (Aveleyra et
al) Memorias del Instituto Nacional de Antropología, V. México.
1964 "Sobre dos fechas de Radiocarbono 14 para la Cueva de la Candelaria, Coahuila". Anales
de Antropolog{a. Vol. 1:125-30 México.
Aveleyra Arroyo de Anda, L. et al.
1956 "Cueva de la Candelaria". Memorias del Instituto Nacional de Antropolog{a. V., México.
Cosgrove, C. B.
1947 "Caves of the Upper Gila and Ilucco Areas in New Mexico and Texas". Papers. Peabody
Museum of American and Ethnology, Vol. 25 No. 2 Cambridge.
Dávila Aguirre, J. de J.
1967 Chichimecatl: Origen, cultura, lucha y extinción de los gallardos bdrbaros del Norte.
Universidad de Coahuila, Saltillo.
Llester, T. R.
1970 "A study of wear Patterns on Llafted and Unhatted Bifaces from Two Nevada Caves".
Contributions, University of California Archeological Research Facility, No. 7:44-54,
Berckeley.
Martinez del Río, P.
1953 "A preliminary report on the mortuary cave Candelaria". México. Bulletin, Texas
Archeological Society, Vol. 24:208-25 Abilene.
Me Clurkan, B. B.
1966 The archeology of Cueva de la Zona de Derrumbes: a rockshelter in Nuevo León, México.
MA Thesis. University of Texas at Austin.
Palmer, F.
1882 "Mexican caves wit iluman remains". American natualist, Vol. 16: 306-11 Philadelphia.
R. H. B.

"'

Anastasia Bustamante

1946 ''Cerro de San Lorenzo: dos sitios arqueológicos''. Revista Mexicana de Estudios Antropológicos, Vol. 8, No. 1 1-3:2667-7 México.
Studley, C.
1884 "Notes Jpon iluman remains from caves in Coahuila". Peabody Museum, Harvard
University, 16th Annual Report; 233-59 Cambridge
Taylor, W. W.
1966 '' Archaic cultures adjacent to the northeastem fronters of Mesoamerica' '. Handbook of
Middle American Indians, Vol. 4: 59-94 Austin.
Utberg, N. S.
1969 The indian artifacts of Mexico and south Texas. Prívate Printed. Edinburg, Texas.
Wilmsen, E. N.
"Functional analysis of plaked stone artifacts". American Antiquity, Vol. 33, No. 2:
156-61, Salt Lake City

�BIBLIOTECA CENTRAi.

U- A. N.L
ACTAS XVII

ACTAS XVII

4

Los Petroglifos y
las Pinturas Rupestres
en el Noreste
Bibliografía sumaria
Por Ce/so Garza Guajardo
Presentamos esta nota bibliográfica en tres secciones: la primera abarcando obras
de historia que tienen que ver con los poblamientos indígenas del norte de México y
los procesos de colonización española. La segunda, comprende estudios generales
de introducción a la prehistoria; y la tercera, se refiere propiamente a las investigaciones concretas sobre la actividad del hombre primitivo en esta zona.

1.a) Alonso de León et al. Historia de Nuevo León, con noticias sobre Coahuila, Tamaulipas, Texas y
Nuevo México, escrita en el Siglo XVIII . . . Estudio preliminar de Israel Cavazos Garza.
Monterrey, 1980.
b) Gabriel Saldívar. Historia de Tamaulipas. Ed. Nuestra Patria, México, 1945.
c) Vito Alessio Robles. Coahuila y Texas en la época colonial. México, 1938.
d) Israel Cavazos Garza '' Algunas características de los pobladores de Nuevo León en el siglo
XVIl". En Humanitas, UANL, 1960, No. l.
e) Carlos J. Sierra. Los indios de la frontera. Editorial La Muralla, México, 1980.
f) Historia general de México, T. l. El Colegio de México, 1977.
Il.a) Annual report of the Bureau of Ethnology. J.W. Powell, Director. 1888-1889.
b) Jackson, A.T. "Picture-Writing of Texas indians". The University of Texas Publication. March
lo. 1938. Anthropological Paper Editor. Vol. 11.
c) Jan Jelink. Enciclopedia ilustrada del hombre prehistórico. Ed. Extemporáneos, México, 1975.
d) Hester, Thomas R. Digging into south Texas prehistory. A guide for amateur anchaeologists.
Corona, San Antonio, Tex., 1980.

ID.a) Protasio P. Cadena. El frontón de Piedras Pintas. Monterrey, 1944.
b) Jeremiah F. Epstein. Algunas reflexiones sobre los naturales del noreste de México, tradiciones
líticas y el problema de su origen. Universidad de Texas, Austin. Depto. de Antropología, 1975.
c) Thomas R. Hester. ''Un panorama cronológico de la prehistoria en el sur y sur-central de Texas''.
México, 1975. (Mimeógrafo).
d) Walter W. Taylor. ''Los nómadas cazadores recolectores del noreste de México. Una comparación
de los archivos y los registros arqueológicos". México. 1975. (Mimeógrafo).
e) William Bren Murray. ' 'La riqueza arqueológica de Nuevo León ' '. Universidad de Monterrey.
Departamento de Antropología.
f) David Eduardo Hernández Gómez. Pinturas rupestres y petroglifos de Baja California.

g) Esthela V. Barragán, et. al. Los laguneros o imtilas, su cultura y sus restos. Universidad de
Coahuila, Escusla Preparatoria Nocturna. Saltillo. 1960.
h) Coahuila en la prehistoria. Arte rupestre localizado por el Profr. Carlos Cádenas: Universidad de
Coahuila, Escuela Normal Saltillo, 1970.
i) Anónimo. ''Hafted unifaciales del suroeste de Coahuila'' Ponencia en la Conferencia sobre la
Prehistoria del Noreste de México (Monterrey, 26 Abril 1975). (Mimeógrafo). De este trabajo
tomamos la siguiente bibliografía:
A veleyra Arroyo de Anda, L.
1956 "La Cueva de la Paila, cercana a Parras, Coahuila". In Cueva de la Candelaria (Aveleyra et
al) Memorias del Instituto Nacional de Antropología, V. México.
1964 "Sobre dos fechas de Radiocarbono 14 para la Cueva de la Candelaria, Coahuila". Anales
de Antropología. Vol. 1:125-30 México.
A veleyra Arroyo de Anda, L. et al.
1956 "Cueva de la Candelaria". Memorias del Instituto Nacional de Antropología. V., México.
Cosgrove, C. B.
1947 "Caves of the Upper Gila and Ilucco Areas in New Mexico and Texas". Papers. Peabody
Museum of American and Ethnology, Vol. 25 No. 2 Cambridge.
Dávila Aguirre, J . de J.
1%7 Chichimecatl: Origen, cultura, lucha y extinción de los gallardos bdrbaros del Norte.
Universidad de Coahuila, Saltillo.
Llester, T . R.
1970 "A study of wear Patterns on Llafted and Unhatted Bifaces from Two Nevada Caves".
Contributions, University of California Archeological Research Facility, No. 7:44-54,
Berckeley.
Martínez del Río, P.
1953 "A preliminary report on the mortuary cave Candelaria". México. Bulletin, Texas
Archeological Society, Vol. 24:208-25 Abilene.
Me Clurkan, B. B.
1966 The archeology of Cueva de la Zona de Derrumbes: a rockshelter in Nuevo León, México.
MA Thesis. University of Texas at Austin.
Palmer, F.
1882 "Mexican caves wit iluman remains" . American natualist, Vol. 16: 306-11 Philadelphia.

R. H. B.
1946 ''Cerro de San Lorenzo: dos sitios arqueológicos''. Revista Mexicana de Estudios Antropológicos, Vol. 8, No. 1 1-3:2667-7 México.
Studley, C.
1884 "Notes Jpon iluman remains from caves in Coahuila". Peabody Museum, Harvard
University, 16th Annual Report; 233-59 Cambridge
Taylor, W. W.
1966 "Archaic cultures adjacent to the northeastern fronters of Mesoamerica". Handbook of
Middle American Indians, Vol. 4: 59-94 Austin.
Utberg, N. S.
1969 The indian artifacts of Mexico and south Texas. Private Printed. Edinburg, Texas.
Wilmsen, E. N .
" Functional analysis of plaked stone artifacts". American Antiquity, Vol. 33, No. 2:
156-61, Salt Lake City

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ACTASXVIl

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Mapas y Planos

ACTASXVIl

PLANO
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MONTERREY E N. LEON.

Monterrey en 1846
n las páginas centrales de nuestra
edición de Actas, correspondiente al
No. 12 (Abril-Junio, 1980) publica•
mos el plano de Monterrey hecho
por el ejército de los Estados Unidos, para el sitio
de la ciudad, en Septiembre de 1846.
Reproducimos ahora el que fue levantado por
las fuerzas mexicanas defensoras. Fué impreso en
los talleres del tipógrafo P. Blanco, en la Calle de
Plateros No. 15, de la ciudad de México, y lo
hemos tomado del libro: Apuntes para la historia
de la guerra entre México y los Estados Unidos,
México, Tip. de Manuel Payno, hijo, 1848;
desplegado entre las páginas 136-137.
Como mero comentario observamos que el
templo y la plaza de la Purísima, al poniente de la
ciudad, figuran erróneamente consignados con el
nombre de San Antonio.

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ACTAS XVII
ACTAS XVII

9

Notas
Cuatricentenario.
El Gobierno del Estado, por medio de decreto,
ha declarado que 1982 es el '' Afio Cuatricentenario
de Nuevo León' ' , considerando como inicio de la
colonización por Luis de Carvajal y de la Cueva el
afio de 1582.
Los actos conmemorativos princ1p1aron con la
ceremonia oficial celebrada frente al palacio de
gobierno el 19 de Enero, en presencia de los tres
poderes del Estado y de los Alcaldes del área
metropolitana.
Como contribución a estas celebraciones, la
Capilla Alfonsina prepara la edición de varias obras
de historia regional.
Festival Alfonsino.
La Capilla Alfonsina tiene ya el calendario de
actividades académicas, con las cuales habrá de ser
celebrado, en Mayo próximo, el VI Festival Alfonsino,
conmemorativo del 93o. Aniversario del nacimiento
de Alfonso Reyes.
La agenda incluye exposiciones fotograficas,
ciclos de conferencias, concursos de historia regional,
recitales, conciertos, temporada de teatro, lecturas de
poemas, concursos literarios, presentaciones de libros,
exhibición de documentos y de periódicos, feria del
libro, celebración del III Taller de Servicios Bibliotecarios, etc.
Petroglifos.
Uno de los primeros p10gramas del Centro de
Información de Historia Regional, es el referente a la
localización, estudio y resguardo de los Petroglifos y
las Pinturas Rupestres existentes en el Estado de
Nuevo León. Este programa está a cargo del Profr.
Jesús Osario Morales, el cual ha realizado una
entusiasta labor al respecto, teniendo hasta este
momento, recorridos 15 municipios y 50 lugares
donde existen estos restos culturales de los aborígenes
de nuestro Estado. Próximamente la Capilla Alfonsina
editará el primer catálogo que contendrá parte del
traqajo realizado por el Profr. Jesús Osorio Morales.

Notas
Museo de Historia Regional
En la ciudad de Sabinas Hidalgo, N.L., fue
inaugurado el pasado 20 de noviembre de 1981, el
Museo de Historia Regional de Sabinas Hidalgo, en
el mismo sitio donde antes fue el antiguo Panteón en
el Siglo XVIII; cárcel pública y patios del Palacio
Municipal durante los siglos XIX y XX.
El nuevo museo cuenta con materiales históricos
de la región, como: documentos originales, documentos en copia, fotografías, mapas, objetos arqueológicos, armas, muebles, herramientas, etc.
Está integrado por 6 salas, las cuales cuentan
con.una variada y rica museografía como: "Los
aborígenes alazapas'' . puntas de flecha, morteros,
osamentas, petroglifos y pinturas rupestres.
"La Fundación", colonización del Noreste de
México, Ignacio de Maya, Francisco de la Calancha,
Pedro Echevers, Blas de la Garza, etc.
La tercera sala está dedicada al siglo XVIII, con
la descripción del Real de Santiago de Sabinas, la
Iglesia de San José, las haciendas y las acequias.
En la cuarta sala hay material muy valioso del
siglo XIX como la Independencia, la Villa de Sabinas
en 1829, la primera escuela, ataques de los indios,
intervención americana, etc.
En la quinta y sexta sala hay buen material del
siglo XX, desde la Revolución Mexicana hasta el
censo de 1980, incluyendo el desarrollo económico,
industrial y cultural de Sabinas Hidalgo, N . L.
El R. Ayuntamiento de Sabinas Hidalgo contó
con la asesoría de la Capilla Alfonsina de la
U.A.N.L. para instalar este museo histórico.
libro
El Profr. Celso Garza Guajardo, es el autor del
nuevo libro editado por la U.A.N.L. a través de la
Capilla Alfonsina, y titulado El ojo de Agua de
Sabinas, que sin duda viene a enriquecer el Centro de
lnformación de Historia Regional.

:NQBLE P..\&amp;\DO.Fll'uNDOPQRV.EN1R

ELOJODEAGVA ~
DE
~
SABINAS HIDALGO
C,eJsoGarzaGuajardo

�11

ACTASXVD
ACTASXVD

10

Morelos, Diputado por Nuevo León.
S4.

33.

do1n, nn llictur~ y HiAnci~are _l.a

~onstitncion prrma.
fiC'11lo 1lc ha llilCÍlJll, ,e ou,nnara ím·iolaulemerile f:I
ll•nur Jt• c.•,ur. ch·,·r,•to, y no podra proponcrio1c •hrra.,
cjon, ad1dn:1, 11i 11uvrnion ,le nin~uuu de los uüculus, en c1ue consi:.lc esencialmente la forma de ,c1,.
hit-rno que pr&lt;'scr1l,e. Cualquiera ciudadano tendra
drr,.clm J,ara rt·clan!ar las infr•ccíonr11 q·u e notart'.
Art.•238. Peri&gt; lmxo de:: la mi"rna forn,a y principios ~•tabJt'd,!11 1
P"""' el Supremo. Congrt&gt;SO, Y 111111 11era una de .,.•
primarias atencione•, sancionar las leye-s, que tod,u ia
11e echan de u,énu• en este dccrf'tf), singu1arrucutc 11&amp;1 rdalÍ\·a• a la con»L&amp;tuciou militar.

Capitulo XXII.

D::: LA ~ANCh,~ \' l'ROMULCACJON
Dl•: 1-:sTt-: l&gt;lCHETO.

Art."~39. El

~nprrmo &lt;:;ongr~so_sancionorñ el presente DEC'np;.
TO en n•!i1m, pul,hca, con el atpar11to y demua;tradont•• de sult"nidad que corre,punden a un acto tau
11,ucrusto.
.lrt.• 240. .En c.~ primer dia . Ít&gt;sth·o qne hubi~re comc,di~ad, !le
. Cf•lt•brlir, 111111 m,,.a s,~lt&gt;n~ t•n acc1on de ¡trac1,n, t'A
que el cura (a otrn eclesiicaticn pru11u11ciarl un dj,..
c1mm 11lua;ivo al objeto, y acabada la misa, eJ pr(;si,h•ntc prelitara en Ol.Ano, del dc:cano baxo la fúr1uula cnnvt:nit-nte rl juramento de guardar, y ha&lt;"rr
cumplir rste DECRETO: lo mismo executaran los
dcn1as diputadua en mano• dd presidente, y se c1&amp;n•
tara t:I 'Ji: 1&gt; "'"·
Art. 241. Procederá deApues el Congre-so con la posihle bre,·edaJ ll la in!Otillacion de la, supremas auturidade,, qne
tambitm ha de c,-lcbr1use di~namente.
Art.•ifl Se extendt&gt;rá por duplicado ~•te UECRETO, y firmados loa dos originales pur todoa los clipuradoa que
estuTiert"n pn:aente,, y los secretarios : rl unn se
remitirá al 8upremo Cobierno para que lo publique
y aaande esecutar, y el otru •~ archivara cu li. secretaría del l"ongre10.
Palacio nacional del Supremo Congreso Mexicano en
Apatsingan, veinte y do1 de octubre de ruil ochocientos catorce.
Ano quinto de la incl~pendencia mexicana.--José Maria Lic~¡¡,ra,
diputado pur Guanaxnato, pre•idente.-Dr. Joaé Six:o Berdus~o,
d1¡,utado por Mi,·hoa&lt;"an.-José Mari.a Morelos, diputado por rl

)lue,o lLe¡nu de L~"n.-.á.ac. Jo,6 M.011..:l de 81:rr.:ra, diputado

pe, Tecpan-Dr. Jo,&amp; Maria CÓs, diputado por Ztcatttas.-1.ic.
Jo,, Sotero de Castalleda, diputadopor O~rango.-Lic. Corneliu
Ortiz de Zarate, diputado por Tlucala.~L1c. Manu~) de Ald~ete
y Soria, diputado por Querétaro.-:Antomo Jo,, Mdcte~uma, diputado por Coahaila.- Líe. Jos6 Marsa Ponce de Leon, d1t&gt;utado por
Sonora.-Dr. Francisco .ATgandsr, diputado ec,r San l.u1• Pot(!•f.Rewigio de Yarza, ,e.c retario.-Pedro Jos6 Bermco, 1ccr.:tar1e&gt;.
Por tanto: para

111

pllfltual •blenancta publiqu..., 1 clrculeso

l todos los tribu11alca, justicias,

cefc,,

gobcrudorcs, 1 dc11111 aurori-

clades a,i chiles como militan,, 1 ccl~i11lica1 de cqa)c¡ui~ra etas.
1 tlicnidad, para qus suardea, 1 hepn cuardar, cumplir Y execu.
•r el preatntc DECRETO coD•titueional en toda aua P•rtel.

Palacio nacional del Supnmo Go~icrao Mesicano

CD

Ap..tdl'pa,

•~inte y c..atro lle octultN de mil ocbocicDtoa caterce. Aio

la independencia mexicana.

José Maria

Joae Maria Licea1a
p,·~1wnlt.

✓-~,

~~~------~--

•uiA'° d•

Dr. Joté Maria Cer..1

)

Morf!!loa.--:::,,~~

---------~-~

~oTA. Loa 1-.:xmos. Srés. Lic. D. Ignacio Lopez lbyon, Lic. D.
1\1anucl Sabino Crespo, Lic. D Andreit Quintana, Lic. D. Carlos
J\,faria de Bu~taman,e, D. Antonio d~ Sesma, aunque contribuyf'ro11
c·m ,sus lul'&lt;'2' la formacioo de este DECRt-:TO, no pbdiernn fir.
Ü\:ll'lo por estar ansc.-ntn al tiempo de la sancio!,,. enfermas m1~s, '1
ouu~ C11J¡&gt;lc:•Jos t:U clifcrcules uuntos del 1erv1c10 de la Patr1~

a

l'arza.,,

~· ·-

Pdginas finales de la Constitución de Apatzingdn, de 1814.

�12

ACTAS XVII

Iconografía

GENERAL AMPUDIA

GENERAL ARISTA

GENERAL TAYLOR

GENERAL SCOT

DIRECTORIO
AC'l:AJlJ

Historia, Letras y Artes

Capilla .AHonalna

GRAL. WORTH

Universidad Autónoma de
Nuevo León
Rector: Dr. Alfredo Piñeyro López
Secretario general: 1ng. Orel Dario García Rdz.

Direct_or: Lic. Porfirio Tam,z Solis
Jefe del Centro de I.H.R. Profr. Celso Garza Guajardo
Redactor de Actas: Profr. Israel Cavazos Garza
Composición: Sergio González de León
U .A.N .L. Capilla Alfonsina, Ciudad Universitaria
Monterrey, N. L., México

t m p , a o . , i ~ y &amp;llloftll,._, S , A.

f eWOfiO .,.._., ~ 7 LIIINll
~

. N.L.. ~

.

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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1822115&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Rangel Frías, Raúl, 1913-1993, Director</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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1tCC'iitlt1];

Fuentes
No tas

Historia, Letras y Artes
No. 16, Vol. II

I

Monterrey, Nuevo León, México

Abr.-Jun. 1981

BIBLIOGRAFIA
, _ IIHIViJUl.tlUO

FUENTES PARA EL ESTUDIO DE
LOS CARVAJAL

I_ 376 p.· IL 350 P.
23 cm.

México. Siglo XXI, 1971
481 p. 18 cm.

�ACTAS XVI

ACTAS XVI

2

SANTA CATARINA

ARCHIVOS

NTIGUA hacienda situada al poniente de Monterrey, establecida
por Lucas Garcia en virtud de la
merced de tierras de 20 de noviembre de 1596. Incendiada por Goojuco en 1624, se perdieron los titulas
originales. que confirmó el gobernador Martin
de Zavala a favor de Juliana de QuintanilL3, en
1635 y 1636. Se llamó Santa Catalina y a partir
del siglo XVIII se adoptó el americanismo
Santa Catarina. Eri~i&lt;h en valle por el gobernador conde de Penalva en 1730. con alcalde
mayor. De acuerdo con h Constitución de 1812,
la Exma. Diputarión Provincial facultó a los
vecinos para la elección del primer ayunt1miento el lo. de Oct. de 1820. Su primer alcalde
fue Joaquin García. F.n 1821 se hizo la traza
urOOna. Prosperó con la fábrica. de hilados "La
Fama", en 18.54. Inclu'.tla como municipalidad en
las constituciones de 1825 y 1857, siguió con la
categoria de vaJle hasta 1861 en que usó el
titulo de villa. Erigid.a en ciudad por decreto
No. 72, de 28 de Oct. de 1977. Su Archivo
Municipal, aunque sin clasificar, es muy abundante. En el Archivo Gral. del Esta.do hay
mucha documentación a pntir de 1825. La lista
de expedientes coloniales que aqui ofrecemos
procede del Archivo Municipal de Monterrey.

Aiio

Ramo

Vol.

Exp.

Fol.

1736

"

64

14

1739

Protocolos

13

239

1745

"

14

204

Testamento de Andrés Guerra, dueño de la hacienda de San Isidro.

1747

"

14

327

Fianza a favor del alcalde mayor Joaquín Tadeo de Arizpe.

1750

Civil

79

7

Promovido por haber sido despojado de su
cargo el teniente de alcalde.

1757

"

86

3

Medidas de las tierras de don Joaquín de Mier
Noriega. Con un mapa.

1759

"

88

1y 2

Protesta de los vecinos por exigírseles hombres para auxiliar a Texas.

1766

"

89

8

Litigio entre los herederos de la hacienda.

1768

"

98

1

Lista de gente armada.

1774

"

107

·22

Medidas de las tierras de los herederos de Tomás García.

1775

"

108

13

Relativo a las tierras de Nicolás de Arellano.

1778

"

113

1

Pleito contra la hacienda de San Pedro, por el
uso de aguas.

1778

"

114

11

30ss Mercedes antiguas e información de serv1c1os

Autos de inventarios hechos por muerte de
Andrés Fernández, vecino del valle de Sta.
Catarina.

d

Año

Ramo

V-ol.

Exp.

Fol.

1686

CiYil

20

5

56

1686

"

1706

"

18

María de la O. Quintanilla, mujer de José de
la Cruz "que la dejó y se fue a Sombrerete",
vende tierras en Sta. Catarina a Bartolomé González, su sobrino.

13

Venta de tierras a Francisco de Arredondo.

17

Licencia para ve.nder una parte de la hacienda.

14

Visita a la hacienda por el gobernador don
Francisco de Mier y Torre.

19

Litigio que incluye el testamento del Cap. Tomás García, hijo de Lucas García y Ju liana de
Quintanilla, fechado el 10 de jun. de 1695.
Testamento de Cristóbal García, muerto el 20
de febrero de 1729.

l72~J

"

56

3

1731

"

58

15

Litigio entre los herederos de la hacienda, por
el uso de aguas.

1733

"

1

Visita del gobernador José Antonio Fernández
de Jáuregui.

Testamento de Nicolás García de Quintanilla,
hijo de Lucas García y de Josefa de Ayala.

de Lucas García hecha en 1624. 86 fojas.

•

1789

i

3

1

Relativo al agua comprada por el obispo Verger para el vecindario de Monterrey.

�4

ACTAS XVI

ACTAS XVI

5

FICHAS HISTORICAS
Siglo XX
La Escultura en Nuevo León

"'

MIGUEL GIACOMINO
Escultor. Nació en Italia en 1862. Se estableció en Monterrey en la década de 1900 a 1910. Trabajó primero individualmente. Su obra se ve en los
mausoleos del panteón del Carmen, de Monterrey. Uno de los más notables es
el del Gral. Jerónimo Treviño, realizado en 1917. Asociado con Augusto Massa,
en la década de 1920, establecieron la marmolería "Gabriel D'Anunzio", que
traba jaba obras artísticas de mármol blanco y de colores, de Carrara, granito y
bronce. Anunciaba que "hacía trabajos de importancia y que contaba con talleres modernos en Liborno, Massa y Carrara, en Italia". Los talleres estaban
establecidos en la esquina de Juárez y Washington, en Monterrey. Entre sus
obras más notables, figuran el mausoleo de la familia Bortoni: unos "ángeles
llorando", en el sepulcro del Lic. Eulalio Sanmiguei; el mausoleo de la Beneficencia Española; la estela con la virgen coronada y una rosa en cada mano,
de la familia Leandro Villarreal. Otra de sus mejores obras es la realizada en
la tumba de la familia Pedro Garza Flores; todas en el panteón del Carmen.
En el panteón de Dolores, es notable el mausoleo de la familia Ramón Elizondo, compuesto por columnas corintias, una efigie y una estatua del Sagrado Corazón de Jesús. En el mismo panteón, está el ángel del sepulcro de
la familia Natalio Lozano, que firma "Cav. M. Giacomino y Cía". Murió en
Monterrey en 1938.

Hay en Monterrey dos €Statuas del benemé1ito Dr. José Elleuterio González;
una en el costado norte del Hospital de Especialidades del Seguro S'cci1l, y otra
frente al Hospital Universitario que lleva su nombre, obra del artista potosino Joaquín Arias. La primera de éstas, sedente, fue erigida en 1913_ en ocasión del centenario de¡ nacimiento d,,¡ ilustre personaje y en su realización intervino el escultor italiano Miguel Giacomino, cuya nota biográfica aparece frente a esta página.

�7

ACTAS XVI

ACTAS XVI

6

MAPAS Y PLANOS
Nuevo León
en 1881
Ya para 1881, el Estado de
Nuevo León estaba casi totalmente
integrado.
No había sido creada la parte de
Colombia que lo hacía limítrofe con
los Estados Unidos; ni existían las
municipalidades creadas más tarde,
como Anáhuac, Melchor Ocampo,
Dr. González y Garza García.

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/
- - ------+-----jf-'p_

Basado en las cartas geográficas
de García Cubas y realizado en un
buen grabado de A. Lagrange y
Hermano, Hermenegildo Dávila utilizó este mapa como ilustración para
su Catecismo geográfico

político e
histórico de Nuevo León, (Monte-

rrey, 1881).
Actas lo ofrece a sus lectores en
ocasión del centenario de la publicación de esta obra.

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�ACTAS XVI

ACTAS XVI

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o.A.X :S:Cie:ll 4"0

Geográ&amp;o,. Polit.ico' Biat.óricD delflm.1-.
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LIBRO PRIMERO
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CATECISMO GmnuFllll
DR

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LECCIOK L

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167

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+

17 p., 19 cm.

245 P-, 21 cm .

9

�ACTAS XVI

10

NOTAS
Festival Alfonsino. La cellebra.

•

GIN'ARO SALINAS QUDlOOA

ción del Festival Alfonsino en su V
anualidad, revistió en esta ocas-Ión
inusitada brillantez, independientemente de los actos clvlc-0s a,nte el
busto y las estatuas de A,Jfonso R,e.
yes existentes en Ja ciudad, a la falda
del Cerro de la Sílla. en la colonia
Roma y en la ciudad U!lllversitaria,
hubo otras conmemoraciones. El ciclo de oonferenclas tuv·o la participa.
clón del Lic. Alfonso Rangel Guerra,
con el tema: "Ailfonso Reyes en
nuestro tiempo" y el Pbro. Aurellano Tapia con el de "Carta inédita de
Sor Juana". Por su parte la Dra.
Paulette Pattout, de la Unlve·r sldad
de Toulouse e invitada especial dictó
tres magnificas ·conferencias, una
en la Capilla Alfonsina, sobre "A,J.
fonso Reyes y los escritores fra.nce5es"; otra en h Alianza Francesa,
bajo el titulo de "Alfonso Reyes y
Francia"; y una más en -la Sa.la de
Cabildos de¡ Ayuntamiento de Mon.
terrey, scbré "La Imagen de Francia y de los franceses en los escritos
de A&lt;ltonso R'eyes". Finalmente· el
Lic. Raúl Rangel 'F rbs, titular de la
Dirección Gen-2ra1 de Investigaciones
Humanfsticas bordó sobre ··•variaciones de un tema cervantino•· •En la
Biblioteca de .Ja Universidad·. Comprendida en el marco de las celebra~iones fue montada una exposición
pktórica sc·bre Don Quijote. de los
acuarelistas Joaquln A. Mora y Raúl
Hinojosa Va.l'lejo.
·

MEMORIA
Sobre el Origen de la
VILLA DE MARIN

Por

Juan José de la Garza

1877

a,sremAaE
LA CfJl,TVltA
NV1We11,HN/B8A

H4storia de la Cultura NuevolfN&gt;nesa. Con este titulo y bajo los aus.

plcioe de l3 Dirección General de
Investigaciones Humanlstlcas de la
Universidad d•e Nuevo León, ha aparecido ,ta obra de Genaro Salinas Qui.
rog-a en un volumen dJ 560 pági.
nas. El autor presenta una !mplia
serle de notas bioblbllográflcas • de
autores ,tocales. desde Ailonso de León.
del siglo XVII, hasta los contempo.
rán,ecs más recientes. Ofrece, •ad11-

Edición Facsimilar
MONTERREY
Universidad Autónoma de Nuevo León
Direociim GoieraJ, de lnW8tigaciones Humanísticas

ACTAS, No. 16: DOCUMENTOS XVI
1981

�JUAN JOSE DE LA GARZA

La "Memoria"
sobre Marín
El municipio de Marfn, Nuevo
León , tien e su origen en la antigua
hacienda de San Antonio d e los Martínez, establecida •en el siglo XVII
por el alférez José Martln ez. - -

Indices
Fuentes
Notas

••

Historia, Letras y Artes
Monterrey, Nuevo León, México
Abril-Junio
1981
Imprenta Universitaria
Actas, No. 16: Documentos XVI

Al iniciarse el XIX fu e fundada
ali[ la vi,lla de San Carlos de Marln .
El Dr. J. Eleuterio González, en
sus Lecciones orales de Historia de
Nuevo Le'Ón . .. (Monterrey, ed . de
"La India " , 1881. 245 p. ) incluye
una Memoria sobre el origen de la
Villa de Marín, que comprende de
las páginas 105 a la 120. "Acerca de
esta fundación -dice el Dt-. González- tengo una memoria escrita por
D. Juan José de la Gar:r;a_ secretario
que fue pcr muchos años del Aó'u-ntamfrento de la d-icha villa . .. " .
Del original existente en la biblioteca del ilustre historiador nada
se sabe. Recientemente los desoendientes del Sr. De la Garz1 donaron
a,I Museo Regional de Nuevo León ,
en el Obispado, un ejemplar manuscrito de aquel dccumento, y que
coincide literalmente con e1 publica.
do por el Dr. González.
A distancia de cien años justos
de su primera edición, Actas lo ofrece
a sus lectores en forma facsimilar

Israel Ca1,azos Garza.

DIRECTORIO
1tC~1t1,!J Historia, Letras y Artes/ Universidad Autónoma de
Nuevo León
Dirección Gral. de Investigaciones Humanísticas

Rector: Dr. Alfredo Piñeyro López

Director : Lic. Raúl Rangel Frías
Secretario : O.P. Salvador Oamillieri Rdz.

Redactor de ACTAS:

Composición:

Pro fr. Israel Oavazos Garza

Sergio González de León Director : Dr. Rodolfo
Rodríguez Gorjón

Imprenta Unii;ersitaria

1 Ave. José Benitez 2190 Col. Obispado Tel. 48-62-58 Monterrey, N. L., México

3

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MEMORIA SOBRE EL ORIGEN DE LA VILLA DE MARIN

JUAN JOSE DE LA GARZA

5

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MEMORIA SOBRE EL ORIGEN DE LA VILLA DE MARIN

JUAN JOSE DE LA GARZA

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MEMORIA SOBRE EL ORIGEN DE LA VILLA DE MARIN

JUAN JOSE DE LA GARZA

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�MEMORIA SOBRE El ORIGEN DE LA VILLA DE MARIN

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JUAN JOSE DE LA GARZA

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MEMORIA SOBRE EL ORIGEN DE LA VILLA DE MARIN

15

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MEMORIA SOBRE EL ORiGEN DE LA VILLA DE MARIN

JUAN JOSE DE LA GARZA

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JUAN JOSE DE LA GARZA

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MEMORIA SOBRE EL ORIGEN DE LA VILLA IJt MARIN

JUAN JOSE DE LA GARZA

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21

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23

JUAN JOSE DE LA GARZA

MEMORIA SOBRE El ORIGEN DE LA VILLA DE MARIN

MONOGRAFIA
SOBRE El MUNIOPIO DE

MARIN

·-

--""-•t,~)C'Cr,;' •

,,

'

74 p., 20 .5 cm.

Don Jiian José de la Garza y el
Lic. Emeterio de ia Garza, su hijo.

JUAN JOSE DE LA GARZA
. ~ ACIO en la villa de Marín, en 1814. Secretario
del ayuntamiento por muchos años, a partir de 1853. En
1858 acompañó al gobernador Santiago Vidaurri en su campaña al
interior, participando en la batalla
de Ahualulco. Comisionado por el
ayuntamiento en 1859 para la medida de los ejidos de Marín. Escribió una memoria sobre el origen
de la villa de Marín, en la cual refiere la lucha constante para defen&lt;lerse de los ataques de los indios;
b dedicación a la agricultura y la

Ci I,

ganadería; sencillez en el vestir,
usando pieles curtidas y telas tejidas por ellos mismos; casas y
muebles modestísimos; prácticas
piadosas: sistema patriarcal en la
vida diaria; enseñanza rudimentaria; alegría en las fiestas con improvisación de coplas y ejecución
de danzas como el fandango, el rigodón y el zacamandúl. F.stos apuntes los reprodujo el Dr. José El~uterio González. en sus Leccwnes

Orales de Historia de Nuevo León
(1881). Murió en Marín el 16 de
febrero de 1905.

pp. 305-317, 23 cm.

�24

MEMORIA SOBRE EL ORIGEN DE LA VILLA DE MARIN

ACTAS XVI

más, reseñas históricas de las instituciones y •edificios más representa.
tivos, as! como de las expresiones
culturales que más han contribuido
a,l desenvolvimiento de este aspecto
en nuestr 0 medio, oomo e1 teatro, el
cine, la televisión, les museos, etc.
El libro fue presentado en acto especial, dentro del Festival Alfonsi.n o
el 13 d,e mayo, en la Casa de la Cu!.
tura, con la interve:ición oral de
su prologuista el Lic. Juan Roberto
Za val a.

Sor Juana. Patrocinada también
por la Dirección General de Investigaciones Humanísticas_ circula ya la
edición de Autodefensa espiritual de
so,· Juana (Impresora Monterrey, 98
p., 18 cm.). Se trata de un erudito
estudfo del Pbro. A'ureliano Tapia
Mérndez, con base en una carta inédita de ,la D~cima Musa, dirigida al
P. Antonio Núñez, d·e la Com,pañla
de Jesús, su confesor; encontrada en
el Archivo del Seminario de Monterrey. El libro está prologado por el
Lic. Raúl Rangel Frias en cuya opi.
nión, el documento "es la más apasionada entrega y manifiesto por la
libertad y la inteligen&lt;:ia en •la Amé.
rica IDspañola de aquellos y los presentes tiempos".

PALACIO MUNICIPAL
MARIN, N. L.
1960

Auto,-cs Jaliscienses. En el No.

11

AUfELIANO TAPIA 11ENDEZ

Autodefensa
Espiritual
de
Sor
Juana

--=HIIIIJ . . . .

Biobibliograffa
de los escritores
de Jalisco

12 de Actas. consignamos J,a apari.

ción del ltbro Biobibliografía de los
escritores de San úwi.s Potosi, de Rafael Montejano y Aguiñaga. Ahora
nos han llegado los tomc,s 1 y 2 de la
Biobibliografía de los escritores de
Jalisco, que f.orman parte de la serie
publicada por el Instituto Bibliográfico Nacional de la UNAM. Ambos
volúmenes dan idea de la admirable
capacidad d,e su autor, Gabriel Agraz
García de Alba, como investigador,
as! como de ,la amplitud de la pro.
ducción bibliográfica de Jalisco, si
se toma en cuenta que estos dos tomos comprenden únicamente la A y
la B.

Gabriel Agraz 8aRla úAlu

~RIIDADNACOIAL"'Ul'ONOIMDtillllaCO.

�ACTAS XVI

12

ICONOGRAFIA

Representación escolar. Monterrey, 1890.

�</text>
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                  <text>Publicación trimestral sobre historia, arte y literatura de la Dirección Gral. de Investigaciones Humanísticas, dirigida por Raúl Rangel Frías, publicada en los años setenta, contiene historiografía, información sobre archivos, crónica, testimonios, textos documentales y hemerográficos, derroteros, diarios de viaje, mapas e iconografía.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Indices

1tCC'iit1t11, .

Fuentes
FONDO

N o ta d-JNIVERSI TARIO

Historia, Letras y Artes
No. 15 (Vol. II)

Monterrey, Nuevo León, México

j Ene.-Mzo. 1981

FICHAS HISTORICAS
Siglo XIX
La Arquitectura y la Esculcura en Nuevo León

FUENTE DE LA PLAZA DE ARMAS. 1864
El canónigo magistra.l de la Catedral, Dr. José Joaquin Orozco
con asistencia del gobernador Santiag-0 Vidaurri, bendijo la primera piedra e.1 2 de febrero de 1864. El acto fue apadrin1,do por los
sindicas del Ayuntamiento. Interrumpida la obra por -la guerra
de Intervención, fue proseguida más tarde. El 26 de mayo de
1878 fue in!l.ugurada al ser concluidos los trabajos de conducción
dt&gt;l !l.gua. La obra arquitectónica fue realiz.ada por el escultor
Mateo Mate!, cuya no.ta biográfica aparece en la página 2. La
fuente se halla a.hora en la p,laza de la Purisima, a donde fue
trasladada en 1894.

�ACTAS XV

2

MATEO MATEI
_ ~ ACIO en la Toscana, en Italia, en 1839. En la década de
~ 1860 residía en Monterrey. Durante su permanencia en
Nuevo León, Matei realizó, además de la fuente de la plaza
de Armas, un busto del presidente Juárez que el Gral. Mariano
Escohedo hizo colocar en el frontis del Coleg10 Civil, . durante las
fiestas cívicas del 16 de septiembre de 1866. Fue autor también de
un busto del Dr. José Eleuterio González y de otros de los generales
Ignacio Zaragoza, Manuel de Mier y Terán y Jerónimo Treviño. El
Congreso del Estado, por decreto de 28 de noviembre de 1873, le
otorgó privilegio en cuanto a la propiedad artística. Por esos mismos
años construyó también la residencia de Patricio Milmo, por la
calle de Padre Mier, casi esquina con la de Zaragoza.

0(

3

ACTAS XV

BIBLIOGRAFIA
La Novela en Nuevo León

Contratado para intervenir en la obra del puente internacional
entre Laredo y Nuevo Laredo, sobre el río Bravo, fijó su residencia
en esta última población, en la década de 1880. Allí construyó la
Escuela "Hidalgo" y el Hospital "B. Domínguez", así como las
columnas del templo del Santo Niño de Atocha. Murió en Nuevo
Laredo en 1912.

243 p. 18 cm.

Ed. Jus. 219 p. 20 cm.

207 p. 16 cm.

1963. 192 p. 19 cm .

CASA DE LA FAMILIA MILMO
Demolida al ser ampliada la calle P. Mier. El historiador José P.
Saldaña la describe, " ... de dos pisos .... amplia y vasta de cantera
de sillar en su mayor parte y mármo-1 blanco de Santa· Catarina ...
amplios balcones . . . piezas enormes, corredores de espaciosos arcos,
jardín en el primer patio y huerta en el segundo" (Estampas antiguas ... , p. 102).

�4

ACTAS XV

ACTAS XV

ARCHIVOS

ARAMBERRI
Fundada como mis·ión franciscana
con el nombre de Santa Maria de los
Angeles del Río Blanco. durante la
visita del limo .. Ju•an Ruiz Colmenero, obispo de Guad:i.lajara, el 2 de
agosto de 1648. Un-o de sus más importantes impulsores en el sig,lo XVII
fue el Gral. Fernando Sánchez de Zamora quien escribió unos Apuntamientos . . . sobre aquella región, incorporados por Juan Bautista Chapa
a su Historia del N. R. de León

Misión de Santa Maria de los Angeles
del Rfo Blanco, hoy Ciudad de Aramberri, N. L.

Año

1660

Iwno

ClvH

1674

1683
1699

9

11

"
"

1704

1706

Vol.

32
22

26-A

Exp.

3

2

1
6

1

"

32

1

1707

"

35

16

1709

"

35

12

•

Año

Ramo

Vol.

Exp.

1711

"

38

22

44

14

45
65

16
3

1717
1718
1737

Erigida en villa por decreto de 26
de octubre de 1877 fue etleva,da a
ciudad e,I 13 de diCÍem¡bre de 1912.
Sus archivos fueron destruidos durante la ocupación del "lugar por fuerzas revolueionarias en 1916-1920.
El parroquial conserva dos o tres
volúmenes co'tonia·les. E-n el Archivo
General del Esta,do existe la documentación de 1824 a la fecha. De la
épooa colonial hay abundantes expedientes en el Archivo Municipa,l de

1739

.

1763

"

92

1

1771

"

109

7

1772

"

103

3

1775

.

108

2

1775

"

108

2

1778

"

115-B 33

1786

"

130

1

134

16

Monterrey, del que ofrecemos aqul
una lista mlnima.

"

Fol.

Litigio promovido sobre los límites de la villa
de Cadereyta y la alcaldía mayor de Río Blanco.
Relativo a la muerte de 40 personas y al robo
de 40 mil cabezas de ganado menor, de las
haciendas de Rodrigo de Adame y Gabriel Candelas.
200
Merced de tierras otorgada por el gobernador
Alonso de León, a favor de José de Soto.
16
Merced de tierras otorgada a favor de Juan
Sánchez Caballero, vecino de Santa Ma. del
Río Blanco.
52 a 59 Diversos documentos de la misión de San José
de Río Blanco, de 1655 en adelante. Contie,
ne también los títulos de las tierras de la Misión de Santa Ma. de Río Blanco.
Diversos documentos relativos a la alcaldía mayor de Río Blanco.
2
Registro de una mina en la cerranía próxima
:i Río Blanco.
11
Merced de tierras hecha a favor de José y de
Salvador de Porras.

1788

•

1789

"

137

3

1799

"

164

7

1800

168

4

1814

193

8

1716

"

196

9

1817

"

198

5

5

Fol.

19

Visita general practicada por el gobernador Don
Franci,co de Mier y Torre, comprendiendo la
que realizó al Río Blanco.
Solicitud de los vecinos de Río Blanco para traer
sal de la costa.
Referente al asalto de los indios pisones.
Pleito promovido por Fernando Sánchez de Zamora contra Cayetano Mancilla, por deuda de
pesos.
Testamento e inventarios del sargento mayor
Fernando Sánchez de Zamora.
Cartas del alcalde mayor Juan Sánchez de Za,
mora relativas al asalto de los indios_
Referente al adeudo de derechos del marqués
del Castillo de Ayza, de su hacienda de la Soledad.
Promovido sobre la propiedad de tierras de
don José de las Rivas y de don Antonio Ramos,
en la hacienda de Soledad.
Visita practicada a las haciendas de la alcaldía
mayor de Río Blanco. (Concluye en el expediente 4).
Relativo a la situación de las casas y solares de
Santa Ma. del Río Blanco.
Relación de las haciendas de Río Blanco, con
exp~sión de sus dueños, hecha por el alcalde
mayor Juan Sánchez de Zamora.
Mercedes, títulos de tierras y aguas y otros
documentos referentes a la hacienda de Soledad. 15 7 fojas.
Queja de los vecinos de Río Blanco por las
arbitrariedades del alcalde.
Filiaciones de los soldados de la Compañía de
Provincia, destacada en Río Blanco.
Promovido por los naturales de la misión, por
la inversión de fondos suyos en la construcción
de las casas reales.
Relativo a las tierras pertenecientes a la misión
de Santa Ma. de Río Blanco.
Sobre adquisición y situación de las tierras del
pueblo.
Documentos relativos a la hacienda de Soledad,
de los Pérez Gálvez.
Inventarios y distribución de bienes pertenecientes a los Sánchez de Zamora.

�.: ' 1

ACTAS XV

ACTAS XV

6

MAPAS Y PLANOS
Monterrey
en 1791
En el No. 10 de Actas (octubrediciembre de 1979) publicamos el
plano de Monterrey hecho por Juan
Crouset en 1798.
Ahora insertamos otro anterior,
pero de la misma década ( 1791) .
Ha sido reprÓducido en diversas
ocasiones, pero estimamos conveniente agruparlo con los que han
aparecido hasta ahoca en nuestra
publicación.
Tiene, a manera de título, dos
líneas en las cuales se lee: Mapa
de la situación de Monterrey en el
Nuevo Reino .. .
Es anónimo y su valor estriba en
que señala ( como en las dos mismas líneas lo indica) " ... el número de casas, jacales, chozas, pozos
o norias, acequias de agua ... ".
El original se encuentra en el
Archivo General de la Nación.

l

P

PLANO No. 1
et

J

plano de

la ciudad levantado por orden del Gohcmndor del Nuevo Reyno de león don
Manuel Vaamoncle, en el año ele li91.

7

�ACTAS XV

ACTAS XV

8

9

NOTAS

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MA. LUISA GARZA

Loreley. En diciembre de 1980 falleció en la ciudad de México la escritora Maria Luisa Garza, cono.cida
b3.jo e.1 seudónimo de Loreley. Era
originaria de Cadereyta Jiménez. N.
L., donde nació en 1887. All contraer
matrimonio con el Dr. Adolfo Cantú
Jáuregui pasó a residir a San Antonio, Texas, d'Onde inició su l'abor
periodistica. L'legó a ser je.fe de redacción de La Epoca. PubU.có, además, lla revista Alm,a femenina. En
1922 aparecieron sus primeras novelas. Concurrió a una reunión feminista en Nueva York y al Congreso
de 'la Prensa Asociada de los Elstaidos
en Veracruz. A'i wlver a México, en
1923, escribió en El Demócrata. Cultivó amistad con Gabriela Mistral. Secretaria y luego directora de la
Escuela Hogar. Subdirectora de ta
Escuela Normal Visitó en Los Angeles las escuelas y tribun:iles infantiles -0 de protección a ta infancia
para su implantación en México. Redactora de El Universal Gráfico.
Escribió para otras revistas nacionales y extranjer9.s. Autora de las novelas Los amores d,e Gaona ( 19 2 2) ;
La 1iovia de Nervo (1922); .ttJas y
quimeras (192-i); Sofiando un hijo
(1928); Escucha (Verso, 1928); Hojas dispersas (Cuentos y prosas rima-

das) ; etc. Madre de-t pintor Federico
C9.ntú.

FM'IUI&gt;.\ /'l&lt;J.\CIP,\L
Pal.d.d.\'.... ~J.C..W...,.
f-.1.\'.-n

n..l,,.IJ,,~....,....J., \ t...,.....,
.u.J,, ,:--....,

- ~ I¼ 1oap1 .\ .,,_

OBISPADO DE MONTERREY

XXV Aniversario. El 20 de septiembre de 1981, cumplirá el Museo
Regionai de Nuevo León, del Obispad-o, 25 aflos de haber sido inaugurado. Fue en igual fecha de 1956
cuando abrió sus ¡puertas, durante él
gobierno del Lic. Raúl Rangel Frias,
quien actualmente preside la Sociedad de Amigos de,l Museo. Con este
motivo su director, Prof. Felipe de
J. Garcla Campuzano, ha elaborado
un prqgrama general conmemiorativo, para todo el afio; consistente en
exposiciones temporales de pinturas,
fotografias, planos y mapas, etc.;
asi como en ciclos de conferencias,
conciertos y otros eventos culturales.

Académicos. La Rieal Academia de

Historia, de Madrid, designó acaidémioos correspondientes a la Dra. Josefina Zonida Vázquez, directora del
Centro d-e Estudios Históricos de El
Colegio de México; al Dr. Roberto
Moreno de Arcos, de.¡ Instituto de Estudios Históricos de la Universidad
Autónoma de México, y a'l Prof. Israel Cavazos Garza, de la Universidad
de Nuevo León. Los diplloma,s que
les acreditan t•a,l distinción 1'e s fueron
entregadas el 9 de enero en la ciudad
de Méxko, por el embajador de España en México, Exmo. IDduardo de
la Peña.
Oonferencias. En los d[as 24 ai 28
de noviembre, ¡,a Dirooción Gen-era,I
de Investigaciones HumanistLcas realizó un ciclo de conferencias bajo el
tema "Las fuerzas históricas en juego y la suerte de la frontera sobre el
rio Bravo''. Las conferencias fuer-o.n:
"Crónica de -la Riepública que nunca
fue", Prof. Riehard G. Santos, de la.
Trinity University, de San Antonlo;"Seis actitudes ante la \libertad de
pre-nsa, 1854-1861", Dr. Garald L.
McGowan. del Archivo Genera1l de la
Nación;- "Integración de Coahuiila
y su anexión a Nuevo León", Prof.
Jesús A,lfonso Arreola, del Co1egio
Ooah uilense ,&lt;i'e Investigaciones Históricas;- "La composición geográfica e histórica de la frontera", Lic.
Raúl Rangel Frias, de la Universidad
de Nuevo León; y ''La República deil
Bravo", Dr. Matias Canales, del Centro de Investigaciones Históricas, de
la Universidad Autónoma de Tamaulipas.

Embl'e ma de la Real Academia de la.
Historia de Madrid, España.

Posible Territorio de la República de
la Sierra Madre.

�ACTAS XV

10

PROFESIA POLITICA.
PERIODISMO
La

Revista Mexicana de García Naranjo

Del sabio Dr, D. Servando Teresa. de Mier, diputado
por, Nuev'J Leon, con respecto á la .federacion mexicana,
ó sefl, discurso que el dia 13 de Diciembre de l 823 pronunci&amp; sobre el artlcu'lo 5 de la acta constitutit1a. ( 1)

REVISTA
MEXICANA
Semanario Ilustrado.
5,,ptlo,o,l,,OUMll\6

Veloi..,,• lo. , Háacro 1

UBLICADA fuera ,del pais,
por el esaitor nuevoleonés
Nemesio Garcia Naranjo, la
Revista Mexicana constituye una fuente muy valiosa
para el estudio de la historia de la
Revolución.

Indices
Fuentes
Notas

EI No. 1 aipareció en San Antonio,
Texas, el 12 de septiembre de 1915.
El último número es el 229 del Vol.
9 fechado en '1a misma ciu,dad el 25
de enero de 1920 .

NUMERO 1 de REVISTA MEXICANA
Su,pens¡,,n Temporal

.,., •·.

Tenia el carácter de semanario
ilustrado. Las portadas llevaron, invariablemente, el sello nacionallista
de los mapas de los estados. vistas
de ciudades, estampas de costumbres,
etc. La época en que se publicó d'io
lugar a reportajes gráficos de -la guerra mundia'1.

Historia, Letras y Artes
Monterrey, Nuevo León, México
Enero - Marzo
1981

Imprenta Universitaria
En cuanto a su contenido, predominan los articu'los literarios y sobre
temas cívicos, pero son abundantes
los referentes a la situación mexicana
vista por exiliados pollticos. Carranza
es calificado de "Tiranuelo de la Rev-olución". Se dan cuenta de las actividades de Caraveo, Orozco, Almazán y Zapata. E¡ número d'e enero de
1916 está dedicado integramente a
Victoriano Huerta. S'e hace campaña
a favor del Ejército Nacionrul Reorganizador.

E:L SEMAf'.ARfO DE L ,.-,, V1DA :, ·

ULTIMO NUMERO DE REVISTA
MEXICANA

Los colaboradores intelectuales:
Garcia Naranjo_ Ricardo Gómez Robelo, Querido Moheno, Francisco Elguero, David Cerna, Guillermo Aguirre Fierro, Mons. Ignacio Valldespino,
obispo de Aguasca:lientes, etc.

~:!'1;;,,,.

·~·

Actas, No. 15, Serie: Documentos,

Fray Servando Teresa de Miu
(176i-1827)

XV_
MONTERREY
Universidad Autónoma de Nuevo León
Dirección General de ln'IJe8tigaciones Humanísticas
Dr. Alfredo Piñeyro López: Rect,or

Lic. Raúl Rangel Frias: Director

�FRAY SERVANDO TERESA DE MIER

EL DISCURSO PROFETICO
/ ) OS discursos de Fray Servancb Teresa de Mier, fueron publicados por
"'1,¡ él mismo. en su mayoría; reproducidos posteriormente en ediciones
diversas, y recogidos también en volumen.

DISCURSO QUE SE CITA.
Seli'oT. \f2)-Nadie creo '&lt;ple Ppodra dudar de- mi•r,tstr1oti!tMI.
•! ón conocidos' mi~ escritos en favor de la il\d~pr.ndencia y H.
bertad de la América; son públicos n1is largos 'pad6t;imientos y~ 11~-

El texto de su célebre discurso llamado " profético" o "de las profecías" ,
ha sido sumamente divulgado, aunque nunca lo suficiente por su valor excepcional para la historia política de nuestro país.

To las cicatrires en mi cuerpo. Otros podran alegar serviciqs
é la patria i~ualetJ á los mios; pero mayores ninguno, á lo me..
n'os en su género. Y• con todo, nada he 1,rttendido, nade he pedido, nada me han dado. Y despul's rl~ 60 años iqu6 1t~llg\l qoe
~pera, .ino ~, ~rol&lt;'ml ~f~ asi:i&lt;«- put's un ,tt!r~rh&lt;'t p~r~ qua
ct1t11,t"-' "'"' .~ ~ b/1 r ,ic- r,l qu~ ,t.- ht d&lt;'c'hlir 1~ $\\t'l'ff ,lct mi ,.,. ..
tii• • ~ m~ &lt;'rf'A Jesfncc&gt;~~•thi,, é imt•111,•ifll, Putt,fll c.,r,-r ttt1 ntit
•
~linf\\ft~ c\~tt! ~ c-1
im,rni,, ,fc-1 t"'mhrt'; fK'!" Mt lllf !lftfUl
auma inj,,~tici" cm :1\lspc,char ·d~ l" pureia y rechtud ,de .m11f in•

Actas lo reproduce ahora, en forma facsimilar, de la edición que con el
título de Pro/esía política, fue hecha en Morelia, en la Imprenta de Gobierno,
en 1835.
Israel Cavazos Garza

Cuando despues de II aií&gt;s de una lucha ensangrentada por
causa de 1a independencia nacional, nos debiarnos pram~ter y t.rao
de esperarse dias de gloria y de felicidad ¿quien hubiera pooido
nticinarnos que habiamos de emplear otros 15 en , ombatirnos
nosotros mismos con un furor inaudito, sin que le hubieramo~ calificado de un visionario estúpido digno de nuestra compasion?
Puntualmente es lo que ha sncedido. Un paisano nur~tro acreedor é nuestra gratitud por sus importanles ser-vicios y padecimientos y de nuestro resptto por su sa bi&lt;luria; el Dr. D. Servan~
do de Jtlier fué el que nos pronosticára tao infausta nueva y a
quien se ])a mb loeo por t llo.
Como Ja lectura de esta su Projesia Política debe en las
actuales circunstancias interesar a toda clase de personas que
no hayan renunciado a todo senti,uiento, bt-mos creido hacer un
aerricio a nuestra pátria • reimprimiendola. El que la Jea se conl'enceri de la esactitud de sus raciocinios y encontrara· demostradas h1sta la fltima evidencia )as causas que por tantas veces
han acercado a la nacion á las orillas del abismo. Los · mismos
· 11ue en la Francia escandalizaron al mundo por el espaéío dila·tado ~e 30 años con los horrores, cuya memo, ia nos h ce abo.
Ta mismo estremecer, son los que quieren "Uiaruos v conducir.
nos por el mismo camino. Afortunadamente
LIBERT .-'..DOR PRESJ•
J&gt;ENTE: ése hombre sit guiar, tse génio sublime escogido por el
Etern~ para salv~r
1.u pu~blo, ha tomabo á su cargo )a reintegrac1on de la patria en sos dert·chos, cu vo solo servicio Jo ha.
ce superior a C'uanto han berh,o los hie11ht'chores junto,; del gé11ero humano. Loor por siesmpre al GEN ERAL SANTA ANNA.

,~cr

teuciones.
i Y se podrá dudar de mi repnblic,rnismo1 Casi no •talia ~ luz
afrun papel durante el régimen imperial, en que no se, mer~proc~ase · el delito de republicano y dt; coriféo de loA republicant')s•. No
&amp;eria mucho avanzar si dijese que sei,; mil •ejemplares eMpar~Jd~s
en la nacion de mi 1'/tinoda politico-i1tslructi11a' dirigid.a desde F1..
ladeltia á los geles imfopendi~ntes dt' Anabuac, genemli1a(rQl1a.tn
tl \a idea de la república qu~ hasta el .otro di! se eonfündia CQQ- la
hereg(a y , la impiedad, Y apenas fue licito pron.uneier el noml&gt;re
de l~ republica, cuando yo me nJelanté ·á establecerla (ide"!'dft en
una de· las bases del proyecto de co11stitucion·1ma·ndado c:u'cuJar
1

por el congreso anterior.

.ª

..

1

Se r1dmpri'!1e_este sóbi? y solirlírimo disr.urto, pnrn que

"Dea que !as predu:rrones del ilustre ¡Jfld,·e ftlit-r no fut-ron infundadas; a mas, puede serrfr de f!,da á nu,-slrns futuro.~ l, gtfadore1,y sobre todo lferse por mur-lrns que sin duda nn lo ·hon Tislo
po_r ,que hubo em~tño n1 desacreditarlo !J suprimirlo cuando .se pu•
6lico1 t,atando a su autor de loco-El Bi1itor
Je

. .

Permitaseme notar nqul, que aunqne algunas próv,,-a,c1p~ se
han vanagloriado de habrrnos obligado ¡\ dar este paso!y~pubho.ar
Ja convocatoria, estan engañsdas. Apenes derriba-do el .tiratto se
reineta lb el ·congreso, cuando ·yo convoqué. a mi oasR u ria nu,uer-osa
reunion de diputados, y fes propu~e, que 'decla,•andó la fo"na..~e
gobierno repul,lioano, como ya se habian ·addantado a. -pedh·1a
varios diputadott en proposiciones formales, y drjando· en tomo del
gobierno para que lo dirigif'se un senado provisional. d~ !a tlur de
\os liberales, los demas nos retirásemos convocando un a-ue:vo congreso. Todos recibirrou mi proposicion con entusiásmo y que..

el

(1)

3

(2J Antfle 'de eomtnzar dijo: Yo.'1/ á. impu_grroe~el •rt, 5. 0
ó do rBpzíblira (Bdera,lti en el sentido del 6' qtu la pr&lt;'7'tJ11tMtJO'!'•
pue,t"a de E.~tndas sobf.rnnos é independiente,. Y aii ,, indi1ptm.
,ahls que 11111 roso con este,· lo que ad'Oit-rto para qrte no ,~ ffff( /{a.
~e al órden. Cuando se tr11ta de disttllir 1in. pa1io'n,lb1 !'nnno,
nins importante, tle la pálria, 1ujetor1e nimiamente á ritualiaa•

de,, aeria dejar el fin por los miedos,

�4

PROFESIA POLITICA

a

rían hacerla
otro dia en el congreso. Varios dipu_tados hay en
,uestro si:no de los que conrnrrieron y pueden serv1rm~ de testi,ros. Pero las cironn~tancias de entónces eran tan crlt1eas para.
'gobierno, que algunos dt: sus m!embros tembla~o.u de verse pri•
vados 1111 momttnto d~ las luces, el apoyo y presug10 de fa repreétJntaoion nacional. Por este motivo fué que. res_olvimos trabajar
inmediatllmente un proyecto de b_ases constitucwnales, el. cual
diet!e testimonio á la 11acion, que s1 hasta entonces nos hab1amo11
resistido á dar una co11stitucion, aunque lturbide nos la ec,ig!a, f ué
por 110 consoli.far su trono; pero luego_r¡ne lograr~os libertarnos .Y
)ilittrlnr 1\ la narion dd riruno, nos hah111inos cledrcndo ñ cumplir
~, enc~r,ro ti~ t.'1l11s1i1uirl11. U11u c,1111isiú11 de mis nmig,is no111hr111itl
p,&gt;r mi, 1Jue tlctlif'.llt'~ rnlilir~ el ~,,11~t't'i-,1, lr.1hi!f,l t'II n~i t·11~11 ,t.•_r11N
tic, dit&gt;:1 y otho 1ha:1 til prllyecro do buses, 1p1t1 llll llc-~ú 1l d1sc11!1Nt" 1
f"-ll'&lt;Jlld de, l11s pr,i, i11t'ills 11,uuen1t1t\lll ñ l{rit,1r qt11! t::trt&gt;cin11i.1s ,le
facultades para constiruir n la wtd,111. D13,1:sc lo tflltl ~e t]Uit"r11,
en aquel proyecto hay mucha sabidurla y iensatéz, y ojalá que ltt
naoion no h.&gt; eche menos algun dia.
Se no~ ha s1msurado de que pro~1oniarno! un gobierno federal
en el nombre, y central eo la realidad. Ya hl! oido hacer la misma
critica del proyecto con-;tituciomll de la nueva comision. Pero tq1,1é
no hay mas que un modo de ft:derarse? Hay federncion en Alema::nia, la hay en Suiza, la hubo en Holanda, fa hay en los Estados
Unidos dt! América;· eu cada parte ha sido ó ~s diferente, y aun
puede habt&gt;rla de ot.ras varias maneras; Cual 11ea la que á nosotros
c,111venga, hoc pus, !tic lávor est, Sobre este objeto va a guiar mi
discur,o. La autigüa comi~ion opinaba, y yo cri:o todavía, que la
ft:dr.racion a los principios debe i,er muy compacta, por &amp;l'r asl mas
an~loga á nuestra educacio11 y costumbres y mas oportuna para
la guerra que nos amaga; hasta que pasadas estas circunstancias
en que necesitarno3 mucha un ion, y progresando en la carrera de
la libertid, p.1d;11nos sin pelígr,&gt; ir soltando las an,fader11s de nuestra
infuncia politice hasta llegar al colmo de la perfeccifln social, que
tdnto nos ha arrebatado la at, ncion en los Es~11dds-Unidl&gt;S,
La prosp,iridad de e6t11 republica vecina ha sido y esta sientlo
el dlspara.Jor de nuf!stra.; Ame1 kas, por que no se hp pouclerado
bastante la inmen~a di~tf\ncía qu,1 media entre t;llos y nosotros.
g110~ eran ya ~~tlidoe se1H\rad,JS, e independiente! unos de otros, y
se federaron par:1 unirse cont1·a In opresio:1 cfo lnglaterr~; federarnns nosotros estando unidos, es dividi~nos, y atraernos !ns males q11e
dios procuraron rP,rnedia1· con esa fe1l~rac1on. Ellos habian vivido
, bíljo un:i cnstifllcio11., qae con solo sn¡'.&gt;l'imir el nornh1·~ ,de .rt&gt;y, es
l!l de un,1 rep1'1blioa; llt•Sotroq_ en,!orb:idos !300 uñ.,s liaj6 el _1·u~,1 de
1111 m,n1¡1rca ubY&gt;h1t.1, a¡i¿.i.ií! l\e~¡·ta .o.i~ a d,11• paio si1l iropicio en

5

FRAY SERVANDO TERESA DE MIER

el Estn~o desconocido do la libertad. Somos como r1iños

et°

•
•

•

a qnie.

11es poco ha se han quitado las fajas; ó co1110 esclavos que acnbun,os
ele largar cadenas inveteradas. Aquel t:ra un pud&gt;lo nuevo, bomogéueo, intlustrioso, li:iboríoso, ilustrado y lleno de virtudes soci11les, como t:ducado por una uacion libre, nosotros somos 11n
pueblo virjo, heterogeneo, sin industria, entmigo del trnbaJo y querieudo vi,ír de empleos corno los es¡;ailules, tan ignornntc en la
masa general con10 nuestl'Os padres, y carcomido &lt;le los viciús
a111ccsos á la esclavitud t1e tres centurias. Aquel es un pueblo pesado,
sesudo, tenaz; no!!otros una naci,rn de veletas, si !'C nie ptrmitc esta
espresion, tan vivos como el azogue y tan móviles como el. A que,.
llos Estados forman a !a orill~ del mar 1ma fajo litoral, y cada uno
tiene l08 puertos necesarios ii su comercio; enne 11osotros solo en
algunas pro,·incias lwy algunos puPrtos o fondeu&lt;lcres, y la unturahlza mi~wa por t!cci1 lo así, no~ ha r.entrnlisado.
¡Que me canso cu c~tur i11clica11do a V. sob,,ranla fa c1íferenc·ia
enorme de siruuciou y cin:11nsfa11cia que ha habido y huy e11tre
JJoscJtros y ellos, paro tletlncir de ahl, que no nos puede conve11ir su
misma frderncion, 'si ya ·nos lo tit&gt;ne dl'niostrndo la espericnria ·
.-n Venezw·lu y Colomuia! Deslumbrados ro111() nuestras JJl'ovincias con la ú:dcr11cio11 prc,spern de los Estados-L'11idus, la i111ilaron
a fa letra, y se perdi"ron. Arroyos dt&gt; sangrelw n ,·orr ítlo dit·z af1os·
vara meuio ft'Cohrnrse )' rl'girsl', dtja11do ll'11ditlos t-11 la iltl'IHt
fasi todc1s sus s;\bio~ }' casi toda su poblatio11 blanca. Hucnos Airl'S
si;;uió su cj1•mplo; y n1it'nlras estalla c11vue.lfo en ,,l torbi,llíuo de su
~lhoroto i111erior, fruto ele la frdt'tacion, tl rt·y del Hra~il si: apod1·ró
rn1pu11t111e11te de la mayor y mejor parle ck 111 tt'publira. iSe1A11
pt:rJidos pnra nosotros lodos l'Slos suresoH? ¿No 1·sc:t11 n1C'11turernoi
sulnc la cuh1;za de 11111:slros hermanos tlel Su,, hnHta q11e t1ue1,e t:l
r?rº sobrf la nnest,a, cuando yu no tenga n,rnrdio &lt;&gt; nos sea costos1s11110? Ellos cscarnu;ntatlos se ha11 cer1frali;wdo: i11osotros 110s
arroj1irén1os siu temor al piélago de sus de~gra&lt;'ias J los imitare_.
11103 en su error en vez de imílarlos en HI arrrpcntiniiento? Querrr clesdll el primer ensayo de la liol'ftad l't'monta r hasta la cim11
da fa perfeccion social, es la locura ele un niiio, que intentáse hacerse hombre perfecto en un dia. Nos agotaremos en el esfuerzo,
sucumbiremos bajo una carga desigual ¡\ nu1:stras fue1·zas. Yo no
se ndular, ni temo ofendt1·, porque la culpa no ts nuestra sino &lt;fe
]os e~pañolts¡ pero es cierto que en las mas de !ns provincias apenas
]1ay l1ombrrs aptos para e11\1or al congreso gentrul; ¡y q11ie1·en
tenerlos. para congresos provinriales, poderes ejl'cuti1•os' y judiciales,
llyuntam1entos &amp;c. &amp;e! No alcanzan las provincius
pagar sus
1l1put11dos nl congreso central, ¡y quieren erharse a c:nc!¡tas tQdQ j:l
h 1:n y tf poso euornic de los cmpleudos de una soberanfaJ

a

�6

FRAY SERVANDO TERESA DE MIER

PROFESIA POLITICA

Jy que h~mos efe hacer, se ry,e r_eRpon~~ra, l!li a_s~. lo quieren, 11st
Jo piden? Decirles lo qu_e Jt'suc:1:to 11 )os h1Jo~ a111b1c1osos del,Zi:bedt:o; 110 sabeis lo que ped1s: 11esc1t1s q1~!t pt:lat1s_. Los pueblos nos \la.
ruan sus p11 dres, traténioslos l'omo á 111~10s c¡ue paJe!1 lo que ni;i _les conviP-ne: ru:sdtis quil petali., S..: necesita valor, dice _un s ,610 poli.
tico para ne•rar á un l'ueblo entero; pero es neeesar10 a vece~ con'
o
.
.
'r vea 'a sus ,repre~en t 11n ts
trariar
su voluntad
para servirlo
me,1or.
r
ilustrarlo y dirigirlo sobre su~ intc1·eses, ó ser rcsponsuble de !Hl
dt:bilida&lt;l." Al pueblo se le ha de conducir, no obedecer. Sus di:ruta&lt;los no somos man&lt;lacleros, qne hemos veni_clo aqul á tanta
cnsta y de tan largar. di,tancius p¡Ha presentar el billete de n~est_r.os
amos, Para tan bajo enca1go s11brnban lacallos en la:~ provrncrns,
0 procuradores en !vléxicn. Si l:Js pueblos h_an escogido hombres
de esti1dios é integridad para env1ad1Js á deliberar enlu_n congreso
general sobre su~ mas caros intert'ses, es para que ~copiando luces
e 1 la reunion clt: tantos sftbios, rlecida mos lo qne me,1or les convenua • no para que sigamos servilmente los cortos alcances de !011
y,r~vincienos ci1·c11nscriptos en sus territorios. Venimos al congreso
general para po11rrnos como sobre un.i nt:ilílya, clesde donde, columhran&lt;lo el conjunto de la nacion, podamos prnver con mayor
disernimiento á su hien univet·sal. Srrntus sus arbitras y compromisarios, no sus mandaderos. La sobernnía reside rsenci11lme11te
en la nacion, y no pudiendo ellíl en masa elPgir sns diputaclos, se
distribuye la eleccion por las prov!ncias, pero una ~ez ver·,fica_da _ya
no son los electos, diputados prec1sanw11te de tal o tal provmcrn,
sino de toda la nacion. Este es un axioma reconocido tlc cuantos
puhlicistas han trat~do del sist~ma rep_resentativ~.
o~rn suer·t; ~l
diputado fle GuadalaJara no puchera leg1,lar en Mex1co 111 el &lt;le l\Jex1co dett:rmiuar sobre los negocios de Vera cruz. Si, pues todos y cada
uno de los diputados lo somos de toda la nacion ¿~orno puede una
fr11ccivn suya limitar los poderes de un diputado general? Es un obaurdo, por no decir una tisurpacion (.lt: la sobe, anía de la na eion.
Yu he oiclo atonito a alguuos señores de Oaxaca y Jalisco, dPrir
que no son duPños de votar como les sugiere su conviccion y conciencia; que te11i1mdn limitados sus parieres, no son ple11ipote11cit1rio11
b reprt'sentantt's de la solit'rania de sus provincias, En venlad, ~1011otros los ht'mos recihi1lo aqui corno diputados, porque la elt'CCton
es quien les dió el poder, y se los dio para toda la nacion; el papel
q,u: abu~ivamente se llama poder, no es mas que una constancia &lt;le
s11 le11itim:1
eleccion·' así como la ordenacion es quien tia a los pres~
biteros la fncultn&lt;I de confesar¡ lo que se llama licencias no es mas
q11e uu testimonio de ,u aptitud para ejercer la focn!tncl q11e tienen por s11 carncler. Aq11i de Dios. Es unJ 1·1•gla sabida cid dtrecho, que toda co11Jicio11 absurda i1 contr~dictoria o ·itt-gal que se

?e

7

,e'\\~ en eua1quier rioder, contrato &amp;c. b lo 11nnla e irrita, ~ se deSit
considerar como no puesta. Es 11sl que yo he probado, .que la
restriccion puet1ta por una provincia 1111 los poderes de_ un ~1putado
de toda la nacion es absurda. Es asl que e11 contrad1ctor1a, por.que implica congreso constituyente con bases ya constituidas cua.
lesquiera que sean, como la de república federada se determina ya
en esos poderes limitados. Es as! que es ¡iegal porque en el deCrllto de convocatoria está prohibida toda restriccion, Luego, 6
los poderes que la traen son nulos, y los que han venido con ellos
deben salir lue~o del congreso, o debe considerarse com.o no puesta,
y esos diputados quedan en plena libertad para sttfragar como los
demas sin lig,\men alguno, yo no alcanzo que respuesta solida so
pueda dar á este argumento,
Pero volviendo a nuestro asunto: ¿es cierto que la nacion quiere república federada y en los términos qtte intenta dársenas por el
articulo 6? Yo no quisiera ofender á nadie; pero me parece que algunos inteligentes en las capitales, previendo que por lo mismo han
de recaer en ellos los mandos y empleos de sus provincias, son
los que quieran esa federacion y h:rn hecho llecir a los pueblos que
la quieren. Algunos señores diputados se han empeñado en probar
que las provincias quieren república federada; pero ninguno . ha
probado ni probará jamas, que quieran tal especie rle federac1on
anglo-americana, y mas que anglo-american~. ¿Como han de
querer los pueblos lo que no conocen? nihil volit1t111 quin pra,cog•
1titum. Ll\mense cien hombres, no di&amp;o de los campos, ni de los ptie.
blos donde apenas hay qmen sépa leer, ni qne ec~isten 6iquiera en el
mundo anglo-americanos, &lt;le ~léxico mismo, de esas galerlas haganse
bajar cien hombres, pregunténseles que casta de animal es repú~lica
federada, y doy mi pescuezo sino responden treinta mil desatinos,
¡Y es la pretendida voluntad general con qu~ se nos quiere CO•
mulgar como niños! Esa voluntad general numérica, es un sofis.
ma, un mero sofisma, un sofisma que se puede decir reprobado por
Dios cuando dice en las escrituras : ,,no sigas a la turba para obrar
,\ mal, ni descanses en el dictamen de la multitud para apartarte
d6l sendero &lt;le la verdad" Nec sequnris turbam adfacie,idum ma•
111111, nec injudicio plumorum acquiesca, sententi~, 11l á 'fiero

cle'Die.,,

Esa voluntad general es la que alegaba en su favor lturbide, y
podio fundarla en todos los medios comunes de establecerla, vlctores,
fiestas, nclamaciones, juramentos. felicitaciones de todas las corporaciones de In nacioo, que se competían a tributarle homenages ~
inciensos llamnndole, libertador, heroe, angel tutelar columna de
Ja religion, el unico hombre digno de ocupar el trono del Anahunc,
.A fé _raía, que no tluda!Ja ser eiti1 la voluntad general uno de los mes

�8

FRAY SERVANDO TERESA DE MIER

PROFESIA POUTICA

fogl)sos deíensQres de la federacion que !le pretende, cuando. pidió
aqul la coronacion de lturbide •.
¿y el'a esa la voluntad general? Señor no era la voluntad legal
(mica que debe atenderse. Tal es la que emite_n l_os re~resentante1
del pueblo sus arbitras, sus compromisarios clclt&lt;leran&lt;lo en
]eattimt&gt;S
0
'
• le
1 los
plena y entera libertad;
como aquella es la voluntad y creencrn
fieles qne pronuncian lo~ obispvs y presbíti:ro_s su~ representant~s en
un consilio 6 congreso libre Y. general de la_ 1gle:.rn, de la ~u-~I se ~;,.
tomado el sistema repreilentatlvo dt!sconoculo de los anti3uos. E{
pueblo siern¡He ha sido victima tle la se~1uccion de los demagogos
( J) turbulentos; y asl su voluntad numér~ca es un fan~l muy obscul'o, una brújula muy incierta. Lo que. c1erta_mente quiere el pueblo
es su bienestar: en esto no cabe equ1vocac10n; pero la ha~r1a muy
grande y perniciosa si ae quisiese para e8tab\ecerle e~e. bienestar,
si:guir por norma la voluntatl de homb1·es groseros e ignorant:s•
cual es la masa general del pueblo, incapaces clt: entrar en !ns discusiones de la politica, de la economia y del derecho publico. C?n
razon pues el anterior congreso uespues de una larga y madura d1scusion mandó que se diesen á los diputados los po~eres para constituir á la nacion seo·11n ellos atendiesen ser la voluntad general.
Esta volun!atl general numerica de los pueblos, esa degrnclacion de sus representantes hasta mandaderos y órganos rr.ateriales,
ese estado natural de la nacion y tanta~ otras iguales saranclajas
con que nos. estan mach~cando la~ ~a~ezas los ~obres politi?eis de
las provincias, no son s1110 los prrnc1p10s ya rancios, ca1·com1&lt;los Y
tlt:testados con que los Jacobinos perdieron la Francia, han perdido la Europa, y cuantas partes de nuestra Amédca han abrazado sus principios. Pirncipios, bi se qniei¡e, , met&amp;fisicamente verdaderos, pero inaplicables en la pl'áct\ca, por que consideran al hnn1bre en abstracto, y tal hombre no ecsiste i:n la socieda&lt;l. Yo tambien
fuy jacobino, y consta en mis dos cartas de un americano al espa•
ñol en Londres, po·que en España no sabíamos roas que lo que habíamos aprendido en los libros revolucionarios de la Francia. \'ola
vi 28 añ0s en una convulsion perpetua, vcia sumergidos en la
misma á cuantos pueblo~ ado.ptuban sus priucipios; per-o como
me purecian la evidencia misma, trnb,1jaba en buscal' otras causas a qnitnes atribuír tanta dcsunion, tanta inquietud y tantos
males. Fui .alcabo a Inglaterra la cual permanecía tranquila en
111edio de la Europa alborotada como un navío enc(lntado en
medio de una b01Tasca gencr,al. Procuré nverignar la causa de
cHtc fenómeno, estudie en aquella ,·irja l':wuela &lt;le polltica prr.ctica,
lei sus Bui-kes, sus Pall!J s, Std Be11tliau y otro:; muchos :iuto( 1) Demagogos sig11{fica cabecillas ó g,.Ji:s de partido JIOJ)ttlar.

)
)

)

J,

9

rf's; ol á sus s~bios, y &lt;]Utde d~sengañado de 9ue el dano -provenia
&lt;le \os principios Jacobinos. Estos ion la ceJa de Panclora donde
tstiln encerrados los males del universo. Y retrocedí espantado
cantando la palinodia, corno ya lo hahie hecho en su tomo 6. 0 mi
célebre amigo el español Blanco '\Vbite.
SI solo se tratase insurgir á los pui:blos contra su, gober.
nantt-s, no hay medio mas aproposito que dichos principio~, por
que lisonjean el orgullo y vaniuad naturnl del hombre, brindan.
dote con un cetro que le han arrebatado mano8 estrañas. Desde
que uno lee los primeros capltulos del pacto social de Rouseeau,
se irrita contra tnclo gobierno como cont, a 1100 11surpacion de sus
derechos¡ saltll, atropella y rompe todas las burreras, todas las leyes, todas la• instituciones socialrs estahlecidas para contener Slll
pasiones, como otras ta11tas trah~s indiguas de su soberanía. P~ro
eomo cada uno tle la multituLl arnl,ir.inna su pedazo, y ella en la socie•
dad es indivisihle, ellos son lo! que se rlivide11 y cte~¡iedazen, se roban
se saquean, se matan hasta &lt;JUe sobre ellos can~ados 6 desolados se
levanta un déspota coronado, t, un dtmagogo habil y los tnfrena con
un cétro, no metafisico, sino de hierro verdadero; paradero ultimo
de la ambician de los pud,los y de sus divisiones intestinas.
IIa habido, hay, y yo cono~co elgunos demagogos de buena fé,
que seducidos ellos mismos por la brilla 11téz de los principios y la
belleza de les teorias pcobinas, se i111agin1m que dado el primer
irnpul~o eI purblo, sei-fin dueñoR de contt11f'rlo, o f'I pueblo se contfticlra ·romo ellos mismos tn 1111a raya r11zom,hle. Pe1·0 la esperiencia ha demostrado que una vez puestos los p1·incipios, la11 pasiones &amp;acan las consl'cuencias; y los mismos co11ductot·l's dt:1 pueblo
que reusan acompuñarlo en el esctso de sus tstravios, co1g11dos de
nombres oprobiosos como desertores y ap6stat11s del libt'r11lismo y
la buena causa, son los primeros qne pertcf'n ahogados elltre las
tumultuosas olas de un pueblo desbordado. ¡Cuantos grandts sábios y escrlentes hombres espiraron en la guillotina levantada por
el pueblo francés despues de habf.'r sido sus gef,s y sus loo\01.
¿Qué pues concluirémos de todo esto? se me dira, ¿Quiere
V. 11ue nos constituyamos en unn rep!Íblica central? No. Yo siempre be estado por la ft.deracion; pero una fedtracion razonable y
modf'10da, una ft:dt:racion conveniente a nuestra poca ilustraéion
y a las circunstan &lt;'Íns de uua guer1 a i,11riine11te que debe hallar11os muy unidos. Yo siempte he opinado por un medio entre la
confeJerecion laxa de los E~ta&lt;los U11idos, cuyos defectos han patentizado muchoe escritorts, y que olla mismo tiene muchos antagonistas, pues t&gt;l pueblo esta dividido entre federalistas y dem6crntas: un medio digo, entre la fecler·ncion laxa de los Estados
U11iclos y la concentracion peligrosa de Colombia y del Peru: un

�FRAY SERVANDO TERESA DE MIER

11

PROFESIA POLITICA

10

.

a los

rovincias las facultades muy preeimedio, en que c1,~3a~do
esi~ades de su interior y promover .sll
iae parp proveer á as nec l tnidad ahora mas que nunca ,nprosperi,\acl, no SI! destrnra a ~. bles y tt:mibles á la santa alianza
disptrnsablc para l~acernos r~;Pt u e ahora mas que 11unca de ..
ni se ener~e \~ accion :e\ go
1:ltanea y prontament? todá1
be ser tnerg1ca para adcer nacion. 11lfedio lutis1imus ibis. E~te
las fl,erzas y rrcursos e a .. .
es m1. vo to y mi t.estam,.nto pol1t1ca.
• •0
ya alguno me 1o b •
Dirán los señl&gt;~es de la c~~:~ ~; ri°r~l::mo que sus señortas
dicho, qne 1se mtcho que yo P . · · d~ su talento luces y saI· . \) ·ro cou 11cencrn v
,
han prucnra, l ~ hª\ ar, l.
•
, •
ue no )o han
encontra•
na iotencion de que uo du~lo. me pat_cce q 1
rinci ios anát•
t l via Han conclesendt1lo demasiado con os p
p ·I
.
.
\
. tendida voluntad genera nu•
do ot a ,
q 11icoi1 de l9:1 ,1ac" bino~, ª P': ,
\ a ambicion de sus de•
rnciicu o qnimerica de ~~,. prov\~l!lil~dey pc,tencÍas \a ·frdoracion
magogos. llan c~n,·.e.rtu en, ':ªc1a uno esa sobe'rania parcial,
d~ 111ue8tras provrncrns. e~e ª ca
e\ articulo 6 Y
.
'd' \
ne 8e propone en
'
y por \o nlll!inlO n icu a, C\
. . ' rr' lo el cetro en la~ ma•
ella:t se la tomaran m_u y de. ve~as. cob~rlarse de \as trabas
nos, e\1as sabrán de c~1e!,~ro a d1E-rs;;:ncle voh•erse\a i\ui-1oria.
(lU\l que en otro~ ~r~lCU O':l se
arán \as consecuencias y
s
10
8¡1 ns ion ese el pr1oc 1P , que el as º~ Queretaro sera no o..
IR primera que, ya dedujo e!\\~re~a111e!1 e \o nue \e~ tena-a cuen•
d r de V. . Soh y del go )terno
-~
·
o
" smocon~utuyeote,
ya
probºt•
bE' rce
ta. Zacatecqs rnsta\und.0 ~'\ cjl,~es~ pu\;\ ico unas in... truccio•
l&gt;io se \e \\a,nas~ prov1nctn . a ¡',se \a convocatoria, y contra
n,·s para sus dipnuuloi; ~ue e\u1 ,an i ,rinR \imitaron n \os su•
\o que en esta se mando, tres .prov
, t nue \a de Yuca,
·t Hnos casi se 1ru ros ( e .,
yos \os po&lt;leres, ~ e~ l S
oto~ios los esct&gt;sos a que se 1,an
00
tan sera tan ohed,e_nt~.
n
fi•rurdron Roheru.nas.
1 ni
ropasado \as pru,·t"clA'I t tle~de
que
"e
r,
eral'• ·Al1
·
\
cnno-reso
"'en
,
•
P
¿Que sera cuando. 1as au ?rase :e les hubier; aparecido un e,
en este nos hal\aruuno~, 81 no
jercito.
dº
es una cuestion de
No hay que espa11tarse, me icen, los la aob~rania de \01
8
nombre. Tan r~duci~a queda ~or
en lo profundo de la
Estado, que Vlene ~ str nonnna • ~n mostrar ue reaidiendo la socuestion que es propia de\ artNG,. Y t
pue:e convenir l cada
beranla esencia\?1e?te en la aacionJe~~minado la componc:o; yo
una de las prov1ttc1as quP; est ya e basta á s\ mismo pat-. le•
convtngo en que todo p~1s que no sb ranuelo ridlcuro y. de co•
peler toda agresion estenor, es un so e b
y la idea que el
media. Pero e\ vueb\o se adtienebá lo~ no:, \~sde un poder aup,e•
nuestro tiene del nom\,re e •0 erania, e

i°

~t/:º;¡~

D

r

,°~?

:,:!~:~

mo y absoluto porque no ha eonocido otra alguna. Con eso basta para que 1,os demagogos lo embrollen, lo irriten ít cualquiera
decreto ·que no les acomode del gobierno central, y lo induzcan
á ta insubordinacion, desobediencia, el sisma y la anarqaia. Si no
es ese el objeto ¿para qué tantos fieros y amenazas si no les concedemos esa soberania nominal de suerte que J ali9co hasta no
obtenerla se ha negado á prestarnCls ausilios para la defonsa comun en eJ riesgo que uos circunda? Aqui h.iy misterio: latet

a11guis ca-oete.

Bien espreso está en el mlsmQ articulo 6, se me dirá, que esa
aoberania de las provincias es solo re~pectiva á su interior. En
ese sentido tamllien un padr~ de familia se pttede llamar 1oberano
en su casa. ¡ Y que diriam()s si alguno de ellos se nos viniese ~paveando porque no espidiesemos un decreto que sa11cio1,ase esa
.eobtrania ftominal respectiva á su fami\ia? Lalet angui1 cave/,
iterum dico cavete. Es,&gt; del interior tiene una si;nificacion tan
com&lt;&gt; inmensa, y sol&gt;rarán intérpretes voluntarios, que atn•
ptiando el recinto de los congresos provinciales s~gun. sus intereses
embaracen a cada paso y confundan al gobierno central. Ya esta
provincia cree de su resorte interior establecer auuanas mariti.;
mas, y nombrar sus empleadog¡ aquella se apodera de los cau.
dales de la minerfa 6 del estanco del Tabaco y aun de los fondos
,de \as misiones de Cdlifornias: una levanta regimientos para opo.
nerlos a los del s\lpremo poder eJecntivo, otras \o reducen en sus
planes, todo eJ gran quehacer de este y de} congreso general 6 tra.
tar con las potencias estrangeras y sus embajadore~ Muchas gracias. No nos dejemos alucinar, s~ñor: ac11érdese V. Sob. que los
nombres SC&gt;n iodo para el p11eblo, y que el de Francia con el noinbre de soberano, todo lo arruinó, lo saqueó, lo ase&amp;ino, lo arrasb.
No~ no. Yo estoy por el proyecto de bases del antiguo con..
,reso.. Alli se da al pueblo ra federa~ion que pide si la pide; pero
organizada de la manera meno1 dañosa, do la manera mas ad~cuada, como antes dij• ya, a Ja:j circllnstancias de nue3tra poca ilustracion y &lt;le la guerra q11e pende sobre nt1P1tra:1 cabezas, y ecsije para nuestra defensa la mas est~echa union. Alli tambien se
establecen congresos provinciales aunque no soberanll,; pero con
atribuciones suficientes par.a prom·,ver su prospt:rid.td interiar, evitar la aruitrarieuac\ Jel gobierno en la pt·ovi,illn de: loi empleos, y
contener los abusos de los ernplead\ls. Bn eiOS e ln~reso3 irian «·
prt!Qdiendo las provincias la t íctica &lt;le las aiambl,as y el p:,so de
marcha en el camil)o de la libertad, hasta que progresando en ella,
ce3~ndo el peligro actnal y reconocl,ta nuestra indepentlencia, la
nact~u revisasP. Au con~titncion y guiada por la P,periencia, fuese
ampliando lp.s tacul~dcs de los &lt;.oniresos provinciaLs, hasta lle~ar

"ªtJª

�s!rt tropiezo al colmo de la perfeeci11111 social. Pasar de repente de
un estr1mo al otro sin ensayar bien el medio, es un absurdo, u11
delirio, es determinar cu una palabra, que no!l rompamos las ca.•
bezas. Protesto ante los cielos y la tierra qull! nos perdemo, si no
se suprime el articulo de las soberanias parciales. Actum est dt:
república.-.-Señor, por Dios ya que queremos imitar los EstadosUoidoa en la federacion, imitemoslo en la cordura con que su.primieron. el artículo de Edt11dos soberanos en Sll segunda constitucion.
Señor, a mi no me infunden miedo los tirano&amp;, Tan tirant&gt;
puede ser el pueblo como u11 monarca: y muchll mas violento,
precipitado y sangninario corno lo fué el de Francia en su revo ..
lucion, y se e11perirnenta en cada tumulto¡ y si yo no teml hacer
frente á lturhide, á pesar &lt;le las crueles bartolinas en que me
sepultó y de la muerte con que me amenazaba, tambien sabr&amp; resistir a un pueblo indócil que intentt: dictar a los padres da I&amp;
pátria com0 ora.culos sus caprichos amhiciosos y se niegue á estar t:n la llnea dc:marcada por ti bien y utilidad general.

Non civium ardor prava juTJentuin.
Nec vultu, instantis tiranni
lllcnte me quatent 10! ida, ( l)
Habra guerra civil, se me objP.terá, si no coneedemot b. 1a1
provincia!! lo, que suena que qeieren. ¿Y qué no hay esa guerra yaf

Seditione, dolü, et sr.eler, atque libidine et ira, (2)
lhiacos intra m::ros pccalur et e.xtra.
Habrá guerra civil tY tardara en haberla si sancionamos f!Sll
ft:deracion, b ma1 bien liga y alianza de soberanos independientes?
Si com 1&gt; dice el proverbio, dos gatos en un saco son incompatibles,
¿habra larga paz entre tanto soberanillo, cuyes inttreses por la
contiguidad han de cruzarse y chocarse necesariamente? ¿Es a.:a ..
so menos ambicioso un pueblo soberano que un soberano particular? Digalo el pueblo romano, cuya ambician no paró hasta conquistar el mundo. A esto se a~rega la suma desigualdad de nues.
tros pretelldidos principados. Una provincia tiene millon y medio,
ot!ª' 6000 habitantes: uaas medio aiillon, otras poco mal de tres
nnl, como 'fe1as; y ya se sabe que el peje graude siempre me ha
tragado al chico. Si intentamos igualar sutt ter1itorios, por donde deberiamos comenzar caso dt esa federaclon; ya t1nemo11 la

-

Ilorat,
(2) Jlorat.

(1)

13

FRAY SERVANDO TERESA DE MIER

PROFESIA POUTICA

12

~u~rra civil porque ninguns provincia grande sufl'ira. que se le ctr.
ct11e su terreno. 'l'esti,ros los cañones de GuadalaJara contra Za- ,
potlan, y sus quejes sobre Coiima; aunque segun sus p1111c1¡,~os
tu11to dere1ho tienen esos partidos pora separarse ele su antenor
capital, c:omo Jítlisco por huherse constituido indept'ndientr _d~ su
nntigua metrópoli. Provincias pi:r¡uei'les 11u11que ?º ,en am?rc10n.
tumbiirn rehu,1n reunirse a otra ➔ gr;ind i:s. Ac¡111 se ha lt1do la
rrprt-sentacion de Tluxc1la contra su union a Puebla. Consta Tt1n
]a~ iustruccionrs clt1 varios clipntados que otrns provincias pequeÍibS tampoco quieren unirse a ofras igunles pura formar un estado; sea por le. ,:unbicion de los capat11ce~ de cada una, 6 s~a
por antiguas ril'alidades looales. Dt! cnalq111era manera todo ar.
vera rn chi~nies, envidias y divishrnr.s, y habremos de menestt:r
un ejército que ande de Pilatos a Her11dl's para apaciguar las
difereucías de las pro\'incias, hasta que el mi~mo ejercito nos devore segun costumb ,e, y su general se nos convi~1·ta en empc1·11dor, 6 a 1·io revuelto nos pesque un rry ele la santa aliunza.
t')

•

•

•

El trit novísimus error peíor priore.
lrnportl'i c¡ue esa alian:i.a santa por antifrnsis nos Iialle constituidos: si no somos perdidos ..MeJOr y mas pronto lo Sl'lémos,
digo yo, si nos halla constitui,!os de la mantr¡i que se intenta. Lo
que importa eR que nos hallt: u11icfos, y por lo r11iemo mes fut'ttes
'l!t1·tu, ú11ita furtius; pero esa federa!'Íon VA á desunirno~,) a abismarnos, ep un. a1·d1:piélago dt discordias. Del modo que se intentn constituirnos ¿no lo estaban V,·nezueln, Cnrtagt ne y Cl!ndinamarca? Pues entonces fue precisamente, cua11do á pesar de
tener a su cabeza un general tan g1ancfe como Miranda, por las
rémoras natul'eles a tal fcdrrRcion (11unque hayan i11te1venic!o otras causas secundada~) uu quitl,1111 ~lonttvercle con 1111 puñado ele
aolda&lt;los destruyó con un pabtO milit:ir la tt'púlilica dt Vrnezuela, y por.o despues ~1ol'illo qµe solo habia sido un sa1ger1to de
marina, hizo lq mismo con las re¡!üblir.as dt' Cartager a y E=a11ta
fé. De la misma monf'ia que sr. intenta foni;.tit ui111c,s, lo intt·ntaron las provinc;ias de '1uenps A irl'~, sin sar&amp;r út, o ft uto t n muchos año! que ince9ant1•s guerr:1s rivilr1, )' 111itt1tn,s H' h11ti11n por
su~ partli:ulas de soberania, t-1 rry de Portugal l'Steni1io lo g1trra
sin1 coutretlicdon sobl'e Mont,.vidt&gt;o y el it.rnt11so tt·riiiorio dt- la
izquierda cltl riu dr la pinta. Obsrr\'an vil'g, 1os J11irio~l S c¡t111 lf,m.
poco, los Estados, Unid~1s pocl riln trnstt' ur.rse 1·0 nt Ia u II a potenl'ie c1-ntra l que los 11tacase tn su contine11lt, porque h•da ft'dnal'Íon ts
débil por su naturaltza, y por rso no hun podido adela11tt\r UJ}
poso por la partt: limltl'Of'e del Canatlil drn1inado por la Inglaterra. Lejos pues de garanti111os la fl'derudon pro¡ uri:ta contri, 111
l!Rnta 11lituua, sel'virá para mejur nscgura1le !1¡ p11;sa. l)foiúe ui
1

imp~ri:s,

�15

FRAY SERVANDO TERESA DE MIER

14

PROFESIA POlHICA

Cuando al concluir el Dr. Becerra eu sabio y juicioso voto,
se le oyá decir qne no estabamos aun en sazon de constituirnos,
y debia dejar·se este neg0cio gravisimo para cuando estuviese mas
ilustrada la nacion y reconocida nuestra independencia; vi a va.
rios sonreir de compa8ion, como que· hubiese proferido un desbarro. Y ~in embargo nada dijo de estraño. Efoctivamente los Estados.Unidos no se constituyeron hasta concluida la guerra con
la gran BrptaJfa y reconocida su independencia por ella, Ft·ancia y E3pai1:.1. ¿Y con qué se rigieron mientra e,? Con \.as macsimoc
heredadas de .,us padres; y a un la constitucinn que despues die.
ron, no es mas qu 1.! una coleccion de ellas. ¿Donde esta ese, ita.
]a constitucion de lnglat~rra? En ninguna parte. Cuatro o cinco
artículos fundamentalr.s como la ley de habeas corpus, oomponel\
su constitucion. Aquella nacion senfiata no gusta de principios generales ni macsimas abstractas, porque son imp~rtinentes para el
gobierno cld pueblo, y solo sirven para calentar las cabezas y
precipitarlo a conr.luHiones errbneas, Es propio del génio cómico
de los franceses fabricar constituciones dispuestas como comedia,
por escenas, _que de narla leR han servido. En treinta años de
revotucion forh1a ron casi otrns tantas constituciones, y todas no
fu eron mas qnc el alman~que rle aquel a~o. Lo mismo sucedi~
con las -varias que se dieron a Venezuela y Colombia. ¿Y por qu~t
Porque aun no estalrnn en tstarlo &lt;le constituirse, sino de ilu1.
trarse y batirse contra el entmigo esterior como lo estamos nosotros.
Y mientras ¿con qu~ nos gobernarémos1 Con to mismo que
basta aquí, con la constitucioa española, laa lryts que sobran ea
nurstros cocligos no dtrogados, los clec1 etos de las córtee españolas hnsta el año de 20 y los dt'l congrrso qnc ha ido é ira modi..
ficanclo torio esto conforme al sistema actual y a nuestras circuns•
tandas. Lo único que no1 falta es un deci't'to de V. Sob. al supremo poder ejecutivo, para que haga ohservar todo eso. Si está
amenazando disolucion al estado, es porque tenemos con la falta
de tal de:creto paralizado al got?lierno,
No, no es falta de constitucion y leyes lo que ee trae entre
mnnos con tanta ngitacion, &lt;1S el empeño de arrancarnos. el decreto de las soberanius parciales para hacer dt1spues eu las pro~
vinc!as cuanto se nntoje a sus demagogos. Quieren los enemigos
del or&lt;len que consagremos el principio parn desarrollar las consrcu&lt;!ncias que ocultan en sus corazones, embrollar con el uombre
a\ pueblo, y conducirlo a la disencion, al cao~, i\ la unurquin, al
enfado y f1 la dctestacion del sistema republicano, á In m&lt;,narcp1ia
a les horbonra c.&gt; )tu ..bide, llay algo &lt;le esto en fl miloteJl qu~

han provocado al inocente pueblo de olguuas pro~incini~. Yo

t,emb,o cunndo miro r¡ue en aquellas donde ~as anf~ er ~'11~go,
eotan. á la cabe.za del gobiPrnu &lt;le_ los neg_oc,os los 1turb1tl1:-ta~
b1as fogosos y declarados. No quiero esp\1carme ma~; al bucu·
entendedor pocas patahras.
.
G uarde.niono,, beñur de conderender á cat\n grito &lt;1 ue re•
1uene tD las proviucias eq tti\'ocad~~, porq u~ las ecl,rnr~mos p~r•
dt r como un niño mimado cu~os n11tuj?s no tienen termrno. G uar•
de monos de q uc crean q ne nos int imt Lian s.u~ _a m~na za~, po~q ue
cada &lt;lía cr~cerá e\ atrevimiento v se molltplicaran los cha1·,ata•

ª,

ne:,: Güardam~ uecia Cayo Claud.io al ·senudo romano de nrced,•r
ln que pide el puehlo mientras _se manlf~ga armado b~hre ~l
monte A ven tino, porqur cnda drn f11rmarf\ unu '!ucvll t ~p~e~a
ltd~tn arruinar la autori&lt;lad del senado y dt,t-tru1r la. repubhcu.
A la. \ctl'a ~e cump\io la prot'tJ~lí\,
¡F.irmt'Za pn&lt;lrt&gt;s dlª \a patrii,! Dt-l\iherArl ()n, un~ c11lm~ pr~•
dente i;egun el con~ejo ele Angu-:-to,festitw le11l~: ,1_,cts~l 1mpi~•
tido:! la constitucio11, que en l)im, y en vur~tr~ l'nnc1cn_c1a crears
roo, enir mejor al bien univer~H,I &lt;le h1 n.\cton, y d••.1ad ni go ..
bi~rno el cuidu&lt;lo de hacerlu obedecer, Et no, c~t4a de protestar
(Jllt' tit-ne lns fuerzn:-c y ntt'dÍo::4 suficientes para ol&gt;lig:,r a\ c~m ..
1llimiento t.le cua11to V. S,,h. dt~crf'f,•, iwR lo ,¡,u' t11rrP, salo
ª"todY.a para empleltrla~. '~011.,bibn \Va ... hi11~t1111 le,1rntc&gt; la es•
JHHla' pant hac~r a \u proHO&lt;.'lé\ . dr N arytonll oh.-dect•r ln ~e•
,:unda constit11cio11, Si tJis pncem, part1 lu•/lum. N(I hay mc,1ot
ingr•~diente puru la doc1111tud: si vis parem, para b~/1111,,. Y OQ
tendtemo~ mucho q,, .. hace.••, porque no ~1111 lllll"--tro... p11el~lo11
~_,,r su n11tura\eza dodl~ci11~,~~ \o., 'l"~ r~_, .. ten In,. provttlenc_rnQ,
sano algunos lh•mngngo~ o mt tttn re~ aR\h1c1oi,:o-i, fl 11e no p•~ d1~11•
do Hgurnr en tu 111Pf ropo\i, han ido a ~11g,,ñar \a"' pru\'1&amp;\c1as
para ulborotnrlus ~· t(ltnur !'iU ,•nz para h,,cl'l·:;e re-.p, tnh'P-1, Y
meclrur en su~ propio..; intt&gt;re~e:-, Si -vis ¡,~rrm_, P"'" bcl/11111,
Cuatro 1,on la~ provi11cias ,lisiJl•ute .. , y~, qutel't'II s, parélr~e
quP se ~f'pnrl'11, p,;co mnl )' c·hi&lt;-o plt•itu, 'l'nmh ~11 los pudres
abandonan . hijo~ ol&gt;"'tinudo:i, ha~tn q 11~ d,• .. ~11~unu,ln~ \ u~I VtHl
r•presentancl,; .,t pt1pe1 dl, hi,o pi:t'&gt;,l!go. Yo n•i_ dull,J ,,ut~ nl ca~
bo \'l't1ga a sucH\t•r c,:n e~a~ pro\·1nc1a~. In tl'rn a la:; . ct_e Venezuela "Salita l~c. 'l'nm\ut'n al1h nwt1rro11 n1ul.!hn : r11hl4~ pi~ri
con~titt1inw en• Estad,"ls sol,~ranos, y ,,c .. p11 1'~ dt ck.;µ;rac,ai,. 111('Ulcu lnh\e~, 11,\\tundo.al t·.011grt'l'!11 gt'nt-ral dr ~ ucuta l'ill~ 'd1pu•
tadosf JHH&amp; clan;r. 11ue.\n c.o n,tituciPn . quo lo,. .1t1&gt;1:nt'il' de tn11to~
nrnlre;, lt•s. dit'a·on po,,e,·t•i- tH11p\i.,,n,o•, esre¡llo, ~l1c,·n, 7rnro lw•
c,r mutl10s ,,·obiert1itos 'l\,11 t'SCHl'I\IP11tadr,s hahian '\unlaclo do
suH sobe1a11i~i:t.fH1rcialt&gt;S, Lo &lt;'i e rto P'i 1 que e\ i,;a11~1111Hll'~CJ ]Vio•
r1tle~, ese en l'i he•iu hmnano, c~a lJl';¡liu ti era, ;e:it•.l e,,, lrnrt,hHI u~e

a

�16

ACTAS XV

PROFESIA POLITICA

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xe~unt íntenebris ambulont, mm1ebunlur on,nia fu11dame11ta te.rr(l},
¡D10,; mio_ Ra!\a a mi patria! Palt:r ignoic;e iltis, quia ne1d1nt
t¡uitl Jaciu11t,

•

,

.

eon sus tropas en la ILtbann, y es probable qne !'lea contra l\'J~.
jico; pu&lt;·, uunque Puerto-tabello rl'ducido a los ultimos e~tre•
mos, tii&lt;le ausilio, aquel gef'e capitul&lt;&gt; en 1\1aracaybo, y debe es•
tar juram..,ntudo para no volverú pelear l'll Costa firme. Lo cier•
to 1•~, que el duque de Angulema ha pronunciado, que soJUZ•
gada EspHiia, la F'ra11cia espedieionará contra la America, y)~
&amp;_e ~abe que l\Icjico es la niiia codiciada. Vere1110:,1 entonce~ s1
Jalisco, que 110s ha negado sus au~ilios, ¡¡11nq11e se ha apro11e.
cha&lt;lo tle los caudales del g·nhien10 de Mejico, puede perdido
este salvar su partícula de noberania m!'tafisii:a.
•
Concluyo, señor, suplicando il V. Soh. se penetre de la!I c1r•
cunstancias en que no, halla111os. Nece,iitamo~ u11ion, y la fed~racion ti1rnde a la divi~ion; 11ectlaita1110,; fuerza, y toda federac1•
011 es d1!hil por su naturale1..a; nece,itan11&gt;11 dar la mayor e1wrgia
al gohieruo, y la feJeracio11 multiplica lo,-, obslúc11lm1 para.hu.•
Ct'r cooperar pronta y si11111lta11eame11te los recur,o~ de la 11ac1011.
En toda repúl1lica c11a11,lo ha a111l•1111za1!0 un peligro prócsimo
) g-ra\e, ~e ha creado un Jictad11r, r,ara que reuniJos lo~ pode•
l't•s e11 su 11iano, la accion sea 1111a, mas pronta, mas firmt&gt;, · mas
euérg·ica y deci-,i1 a. No-wtros e~taotlo C()ll el colo,o ele )a sa11ta•
alianza e11ci111a hare111ot1 pri.•cisa111e11lt1 lo ¡;ontrario, dividiénJn.
nos e11 tantas pequ,·iia~ sober,,nia,! i Qure l11nta insania, cives!
Seiior, si talt•::. ,ob,;n111Írls se aclopta11, si se aprueba el pro•
yPcto dt•I acta condituti1·a 1•11 su tota1idad, desde ahora !abo mis
mano!! diciendo como e! 1,re~illPnte de Judea, cuando un pue•
hlo tun,ultuante le pidi,'&gt; la muerte ele nue,tro Salva1l()r, sin Rabt&gt;r lo que ¡.;e haria: lnnoct:ns ego· sum IÍ sánguine jzuti hujus:
vos vidc-ritis. Prc,lti~ta1e que no he t1•nido pa1 te en lo, malt&gt;s
c1ue van¡\ il()versol,i-e lo~ pueulos del A11,ih11ac. Los han sedo•
cido pura que pi«lan lo que no saben ni e11tie11clen, y pre,·eo la
di\·i~ion, lai, f'01t1lacio11es, el . desorden, la ruina y rl traqtorno
de 1111P~lra ti,..rra hast,1 sus ~irnientos. Nesliesunt nique intellr•

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Ciudadano Juaquin TeJeda.

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MORELIA: 1835.
Rei1npreso en la oficina del Estado, á cargo del

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�ACTAS XV

12

ICONOGRAFIA

Gendarmería Fiscal Primera Zona, Monterrey, 1892

DIRECTORIO
ARAII

Historia, Letras y Artes/

Universidad Autónoma de
Nuevo León

Dirección Gral. de Investigaciones Humanísticas

Rector: Dr. Alfredo PilíeyDirector: Lic. Raúl Rangel Frias ro López
Secretario: C.P. Salvador Oamillieri Rdz.

Redactor de ACTAS:

Composición:

Imprenta Universitaria

Pro/r. Israel Oavaeos Garza Sergio González de León Director: Dr. Rodo!fo
Rodriguez Gorjón
Ave. José Berútez 2190 Col. Obispado Tel. 48-62-58 Monterrey, N. L., México

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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016, Redactor</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Aramberri</name>
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        <name>Fray Servando Teresa de Mier</name>
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        <name>Mateo Matei</name>
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        <name>Plaza de Armas</name>
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                    <text>,

.....

e :

.

-.

~

Indices

ACCut:A~

Fuentes
Notas

Historia, Letras y Artes
Monterrey, Nuevo Leó.n, México

No. 14

j Oct.-Dic. 1980

HISTORIOGRAFIA
Fuentes para la historia de la arquitectura
religiosa de Monterrey
~

_ .. CAWIS P.EXEZ-MAI.D!!NADO

tEL .OBI8PAflÜ

Monterrey, Impresora dei
Norte, 1947. 261 p., 23 cm.

Monterrey, Impreeor-a Monterrey,
1969, 84 p ., 25.5 cm.

...............................

XAW. .......JOI~ aJffA

ELOBISPADO

...................
...............

.,...

~

., . . . . . . . . . . Ndlo.

c. .......... ,.
IAUL,.__fflAI

-·Monterrey, T-alL Ed. "AHonso
Reyes". 1976, 29 p., 23 cm.

México, Ediciones Espiga, 1980,
39 p.+ 28 de Us., 23 cm.

��2

ACTAS XIV

ICONOGRAFIA

LA PROVINCIA DE COAHUILA O NUEVA EXTREMADURA
Informe del Gobernador
ANTONIO CORDERO
Y BUSTAMANTE
Año de 1804

t

Cortesía del
P. Aureliano Tapia Méndez

MONTERREY
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
Dirección General de Investigaciones Humanistioos

Actas, No. 14, Serie: Documentos, XIV 1980

�Coahuila en
1804
Indices
Fuentes
Notas

Los informes rendidos por los gobernadores de pro,vinci,a, durante la
época colonial, contienen noticias que
dan clara idea de su situación en
mfrltiples aspectos.

Historia, Letras y Artes

El que ahora reproducimos fue formulado en 1804 por el gobernador
de Coahui1a don Antonio Cordero Y
Bustamante.

Monterrey, Nuevo León, México

Octubre - Diciembre

1980
Imprenta Universitaria
Actas, No. 14, Serie: Documentos,

PROVINCIA DE COAHUILA

o

NUEVA ESTREMADURA'

Rabi.a sido gobernador interino en
1797 y 1798. A partir del afio útltimamente citado 'lo fue propietario
hasta 1805, y volvió a ha&lt;:erse cargo
del gobierno de 1811 a 1817.

XIV
Provincia de Coahuila o Nueva
Extremadura

Eíste documento, con valiosas referencias estadfsticas y geográficas. ee
encuentra en el Museo Británieo en
Londres (Additi&lt;mal Manmcript ...
17,557, fol. H9v-154). Alli fue localizado por e-1 histori&amp;dor pr. Peter
Gerhard, residente desde hace mucho tiempo en México. Agradecemos
a su gentMeza el poder ofrecer'l'O a los
lectores de Acta.,.

Gov.r de la Prov.a
18N

- = ~ ......x+&gt;+o~:

S'u total poblacion consiste en 50,600 allmas, que
corresponden á 3 personas y algo m.é.s en legua
quadrada, formando ~ casta india •la quinta parte de
dicha poblacion; siendo "los restan-tes de espafioles
con mezcla de aigunos muiatos, y otras castas.

I sraez Oavazos Garza.

i~
a · 1t&lt;e'iit1t~
IITSTORIA, LETRAS Y ARTES
Universidad Autónoma de Nuevo León

Los pueblos grandes y pequefios de esta provincia
son 95. como á ~ontinuacion se expresa con división
de sus partidos ó jurisdicciones, mi·nas, cabezer-as,
presidios, río d-e su nombre, hospitat

Rector:

Dr. Alfredo Piñeyro L&amp;pez
Dirección de Investiga.cl...,nes Humanlsticas
Direc .or:

Lic. Raúl Roogel, Frías

1
' 6.
poblaeloaea
que no .por
, espra¡en
lo que aon deiDnmlna:nse
lugares

1418

Secretarlo:

C. P. Salvadar Cwmillieri Rdz.

:U' H.

Director de la Imprenta Universitaria:

u, 18.

1
'.~:
X

,i.

mlnu

Composición:

Sergio González de León
Rodal/o Rodríguez Gorjón

Ave. José Benltez 2190, Col. Obispado
Tel. 4S--62-58, Monterrey, N. L., Méx.

(..:......:..:,.:-:~+:..:-:-:..:+o ooo❖ •:-:...:-♦:-~.

S. Vicente alto - S.
Tapado Hermanas -

Partido de S. Vicente -

Vicente baxo Uba'lilos.

Profr. Jsrool, Cavazos Garro

t

Juris&lt;Licción de Mon&lt;,ijo'l}a V1lfa de Monciova
capital Pueblo de S. Mi-guel y S. Francisco d~
Tlascafa - S. José - Castafio - Estancias.

6, 11.

Redactor de Actas:

i

Se halla comprendid-a entre los 25• y 33°. de
latitud y entre los 273º. y 278°. de longitud de Tenerife Su extencion de N. á S. es .de 212 leguas
ameriéanas, ó de 26 1/2 al grado, y de E. a ·o. 70
aeguas quadradas á 23 1/2 ad grado que es 1o que
corresponde á 'la disitancia en que su meridiano se
ha·Ha del equador, resultando á su are-a el vaJor de
14,840 leguas quadradas.

S-aus -

Valle de San-ta Rosa
Ranchos del rfo Sabinas.

Partido de Santa Rosa -

Palao -

ViU,a, de S. Fernando
Ranchos del río Escondido -

Partido de S. Fernando -

S. Yldefonso
Maroma.

•

(1) S. reproduce cOA la ortografla del original.

�ANTONIO CORDERO Y BUSTAMANTE

4

19.

to á N.

8$

á 86••

1'1 á 88•.

19 á 48. •

Partido de Nava -

t4 á 46

Partido de E'1lC'in.a8 -

Partido de

.Parttdo de quatro Oienegas -

Cienegas -

Colegio .. •

81111.naa . .•

_...._

rlo Gua.nahal

De 1,as Nueces -

f:r. Juan -

Pue-

De los Yanes - Fórmase de los pequeñ.os ri-oe de
las Lechugas y de 'las Trancas, corre del SO. a:l NE.
y desemboca en el rio Collorado.
Rio grande del Norte. Toma su ori,g en de la
Sierra madre, muy al N. de la provincia de3 Nuevo
México y corriendo del NE. al SE. atraviesa esta
provincia de CoahuUa, pasando por la inmediación
de S. Juan Bautista, y a·ntes de Ue.gar á este punto
recibe las aguas de los rios de S. Rodrigo, S. Diego,
S. Antonio y Escondido, los qualles llegan en d-irección de-1 O. a.1 E y en esta dirección desemboca en
el rio Grande dél Norte.

Villa de quatro

Carmen.
Anaeto -

Mesitlas -

Asu-

De los Alamos - nace en Jas S'lerras del Oso y
Bavia, corre en dirección del O. al E. y desemboca.
en ed rio Grande dei Norte en territorios del Nuevo
Reyno de Leon, despues de haberse reunido con el
rlo Sabinas.

v - Ja d-rt¡ui de TeDIS q'WUla ..,.., ~ :ño.

Subdelegación de Parras Pueb'lo de Santa
Maria uba de las Parras - S Lorenzo - Patos -

Castafiuela -

Partido de Nueva Bilbao - Vf.:i-a de Nueetr-a Se-·
fiora de Begofia de Nueva Bilbao - Pueblo de Aiamo - Pefi,a Laguna - Hor.nos - Gimuleo Santo Domingo - Gu·a,d,alupe de Guanabail.

Rio de Monolova Niwe al S. de ta villa de
MoncHova, inmooia,to á su asiento. se reune con el
de Nada.dores abaxo de1 Paso Tapado, y con d-lrecclón
a·l E. desemboca en el de Sabinas

1

Rio de Mesi,llas Nace de los raudales de la
V1lla del Salttno. y con dirección al E. entra en
territorio del Nuevo reyno de Leon para desembocar
en eJ rio Grande del Norte en '1a provincia. del Nuevo
Santander.

1

-1

: 1

Los rlos principales que riegan sus territorios
son -los sigui en tes
.Medina Por el NE. de ia ·provinc'ia divide esta
de la -de Texas; y dirigiendo su curso ai SE. desem-

Rio de Sabinas Nace en la sierra de Santa
Rosa. corre en dirección del O. a'l E., y desem.b oea
en el rio Grande del Norte en territorio del Nuevo
Reyno de León, después de haberse reunido con el
de los A.lamos, y los de Nadadores y Monolov•a.
Rio de Nadadores Niace en las sierras inmediabs á Quatro Cieneg-as, se reune con ei de Monclova á ba:xo del Paso Tapado, y tomando su curso
a1 E. desemboca en e-1 de Sabinas.

Pa.fa ga-lana.

A esta provinci•a ae falta mucha pob'lacion, como
demuestra su extencion y poco número d·e individuos
que la habitan. De 6 afios a esta parte se han aumentado 4 vilrlas un pueblo, y conslderabie n6mero de
ranchos. manifeata.ndoee conociodamente por este pequefio aumento ea incremento que v•a tomando particularmente despues que se ha mi·n orado ia hostHidad con ·los en~migos que la combatlan, y que las
naciones frontenzas proceden con ref3peto y buena f~.
Mediante estos be.neflcios será este territorio uno ere
los más. pingues de esta América, y proporcionará e'l'
establec1mien.to de otra11 vllllas y iug•a res.

Lo mismo que el anterior.

San Sabas -. - n ace en el fomerio de este nombre,
y tomando s u curso de,i SO. al NE desemboca en el
rio Colo r a.do.

Alamo.

Subdelegación del 8altillo - Villa Feria del Saltlllo - Pueblo de S. Estevan - Rodrlguez - Haciendas de la CapeHanla - S. Diego - Santa Marf,a
- Ortega - Ojo Calllente - S. Lucas - Hacienda
de.1 Mesquital - El Saucillo - TorresUla - Pafomu
de afuera - Palomas de adentro - Lirios - S. Joeé
- Xame - S. Antonio - Ciénega del Toro - ·E dlonda grande - Ed1ondilfa - El Jaguey - Agua Nueva - Encarnaclon - S. Buen·aventura - S. Juan
Nepomuceno - f:r. Juan de la Baquerfa - Encantada
- Buenavlsta - Haelenda de S. Ju!l.n Bau·ti&amp;ta S. Nlcolas de llos Berros - .AJiamo.

Mimbre 88 á 95.

Río Frío - Corre al SE. y juntandose con e:I de
las Nueces en territorio de la provincia de Texas, desembocan en la bahía de S. Bernardo.

s. Buenaventura - V111a de S. BueVilla de Bucarell Pueblo de los
Santa Gertrudis Sardinas.

Partido de Anaelo -

aán.

Encinas -

5

boca en el m.ar por la bahia de S. Bernardo, correspondiente a la gubernación de Texas.

Partido de Oamdetn Villa de Candela blo de Santiago Val'ladares.

frosa.
Ná8L
rlo MEllllllae

Villa de Nava.

Partido de rio Grande - Cavezera Presidio de
río Gran.de - vma de Gigedo - favor de S. Juan
- Mazas - ArmadiHo - Sa,U.t:rU'lo S. Bias Santa Ana - Santa Monica - Mision del Dulce Nombre de Jesus - Mision de Bizarron Mllslon de
S. Juan - Mision de S. Bernardo - Pueblo de S.
Lucas - Ranchos dell rto Grande.

naventura Nadadores 8IIUnae

LA PROVINCIA DE COAHUILA O NUEVA ' EXTREMADURA

Ruina, del templo de l.&amp;odin. Hi la esuncia dd mismo nombre
al suroeste de Sa.ltillo.

Guanabal En dirección de N. á S. por la
provincia de Zacatecas entra en esta provincia por
la jurisdicción de la Nueva Bilbao, y se pierde y
desvanece su curso en fos montes de Texas y Barriales contiguos, llegando sus aguas en afíos abund!l.ntes hasta la Laguna de Tagua'lfüo de esta misma
provincia.

Nasas - Nace en la Sierra Mad•re nom,b rada de
Barajas en la provincia de Nueva Vizcaya, atraviesa

�LA PROVll'CIA DE COAHUILA O NUEVA EXTREMADURA

ANfONIO CORDERO Y BUSTAMANTE

6

CATEDRAL DE 8ALTILLO esta, y enrtra en aa de Coa.huila con curso del O. al
E. para desembocar dentro de etla por ta laguna de
Taguauto.
Laguna de Tagualito - Es ~a unica que se conoce permanente en esta provincia y se hallla en la
jurisdi.cción de N. S. de Begofía de la Nueva Bilbao.
Su circunferencia en las mayores aguas de 26 á 30
leguas, y su diametro de 8 á 10, formand-ose de ·l as
aguas que recibe por eJ río de Nasas, y en aiíos copiosos algun.a s de'l de Guanabai. Hay otras varias
lagunas pequeiías que se forman accidentalmente y
sirven estas y aquellas 1para pastoreo de ganados menores de cuya cria abundan sus contornos.
Minas - Hay eolamente m•inae de plata y plomo
en las jurisdicciones de Monelova y Santa Rosa, trabajadas por sus cortas leyes por algunos pobres.
Marmoles -

Hay canteras &lt;le m,armo1es de todas

ciases y co'lores en la S'ierra del Pino, y no se trabajó por el riesgo de enemigos.

Yeso - Se halla en casi todos aos partidos con
abundancia. Yeso de todas especies. cal, y toda clase
de m•ateria-les para construccion.
En las jurisdicclones de Nueva BHbao, y Quatro
Clenegas hay salinas, pero no se trabajan por preferirse Oa sa.I que viene de la costa del mar.
Para ·Io Polltlco
No hay puentes en los rlos que atraviesan aa
provincia ni ventas 6 posadas para el transito de Jos
camiinantes.
En quanto f. obras publlcas, se cuenta con un
Colegio que fue &lt;l-e los regufares ex..Jesuistas en el
Pueblo de Parras, que posee el ramo &lt;le temporall•
dads, y un hospital principiado en la vifla de Monc!Iova de cuenta de S. M.
Distancias á la Ciuda.d de Vera.cruz - Pueblo de
Parras 340 ieguas - Nueva Bilbao 350 - SaltHilo
300 An1lelo 320 Monclova 360 S. Buenaventura 368 - Cienegas 378. Hacienda del Tapado 370 - Candela 360 - Hacienda de Encinas 380
- Va'lie de Santa Rosa 400 - S. Fernando 426 VSia de Nava 425 Presidio dell rio Grande OO.
Para lo mtlltar

Cúpula

Esta provincia y sus fronteras eeU.n guarnecidas
por 500 hombres de caba:Heria veterana, divididos en
4 com.pafíias que ocupan los 4 presidios de su trontera á saber Monclova - Rlo Grande - Agua Verde - y Bavia. En cada uno de estos puestos hay U:D
quartel y oficinas correspondientes para almscenea.
Las de Santa Riosa en que se halla la Compaftia de
la Bavia son provlncia'Ies por haber destruido un
temporaQ las antiguas. Está consuil•tad•a á. la superioridad su reedificacion

)

'

7

��10

ACTAS XIV

ANTONIO CORDERO Y BUSTAMANTE

Pastoreo
Existencia de g anado y vaior de todas edades.
Bacuno
cabezas .
50.378 de 4 á 8 .pess . .

244 .387. pesos

Lanar . . . . . . . .
808.353 de 4 á 8 rrs.
Cabrio .
105.333. á 4 rrs.

722.425.
52.666.

De Ce rda .
2.354. de 4 r rs á 3 pes.
Caballar
112.369. de 4 á 5 pes.

455.947.

Mular .
35.944. de 10 á 20 pes.

413.776.

Asnal . . . . . .
6.579. de 2 á 10 pes .

19.870.

2.439.

Industria
Cueros de suela
Cord-ovanes
Gamuzas . . .
X-abon . . . .
Texidos d-e lana
Ytm . de a'lgodon
Losa .

2.330.
8.800.
2.000.
6.209.

su va,lor

de 4 á 6 pes,
á 1 1/2 pes.

á 2 1/2 pes.
arrobas

.
.
3 8 c:1.rgs. á 3 pes.

11.650.
13.200.
5.000.
55.204.
36.445.
44.625 .
114.

Hay solamente 3 curtidurias fabrica.e de
lana 27 y se labran porciones de sarapes, fresadas.
alf.ombras, sobre mesas, y gerga: fabri-cas de 3.lgo•&lt;him 34 telares en que se hacen manteria de todas
clases, á 7 pesos pieza de media vara á 8 y 8
pesos de dos tercias - á 10 pesos las de tres quart:1.s
y á 12 pesos las de siete oc.tubas.
La llosa que se labra es solamen•te en una poblacion de la provincia, de la que ,llaman Tarum-an3.
d-e barro burdo.
No hay fabricas de seda, &lt;Ji.nteria, y gaoloneria,
ni tampoco de aguardiente de c-3.ña. de saUtre, polvora y vidrio.
Ocupación de su poblacion .

Acuarelas de Za Catedral, de
Santiiago. SalWlo, México. De
Alfonso Gómez Lara.

En
En
En
En
En
En
En
En

la mineria
la arrieria y carreteria
h agriculltura y pastoreo
la yndustria general
la Marineria y pesc3.
el servicio miutar
las artes
el comercio grande y pequeño

Numo. de h-o,mbres

'

68.
1.107.
10.095.
1.237.
ninguno . .
600.
1.350.
900.

•

11

�12

ACTAS XIV
3

ACTAS ~IV

ARCHIVOS
GARZA GARCIA, N. L.

LIC. GENARO GARZA GARCIA
en honor de quien fue erigido
el municipio de ese nombre

1

Afto

Ramo

Vol.

Exp.

Fol.

1644

CiviJ

14

11

4 7ss.

1682

18

8

Títulos originales y en testimonio, de la hacienda de los Nogales. 69 fojas.

1693

19

7

Donación de tierras hecha entre los Rodríguez
de Montemayor.

1725

52

16

Litigio por el uso del agua de la hacienda de
los Nogales, con abundantes testimonios de
documentos antiguos. 67 fojas.

99-A 28

José Teodoro de la Garza Falcón y María de
Ayala, vecinos de Monclova, dan en arrendamiento a Francisco Miguel de Avila sus tierras
en Los Nogales.

]747

..
N

..

,.

STE lugar fue originalmente, desde fines del
siglo XVI, la hacienda
de San Pedro de los Nogales. En la primera mitad del XVII
pertenecía a Miguel de Montemayor
y Mónica Rodríguez. En 1765 ya
ostentaba categoría de valle, con teniente de alcalde. Le fue dado títulp de villa por decreto No. 58, de
14 de diciembre de 1882, con el
nombre de Garza García, en honor
del Lic. Genaro Garza García, En
el Archivo General del Estado, en
Monterrey, existe abundante documentación sobre este municipio. La
lista que Actas ofrece ahora, corresponde al Archivo Municipal de
Monterrey.

"

Mercedes de tierras, encomiendas, etc. otorgadas a favor de Miguel de Montemayor y de
Mónica Rodríguez, en San Pedro de los Nogales.

�V

ACTAS XIV

5

LIOTE "CA

4

.....

A6o

L

'

9

18

1778

Civil

113

"

1780

"

116

10

1789

"

139

12

1791

"

146

189

9

lnventari~s hec~os por muerte de don Pedro
de Saldana, vecmo de San Pedro.

los Nogales.

1818

201

7

Poder otorgado por los herederos de la hacienda de San Pedro.

!elabtivo a la capellanía fundada por don José
ga o de Ayala.

1818

202

1

Relati;o a la ~pellanía fundada por don José
Joaqum de Mier Noriega.

214

8

Div~sión Ide tierras entre los herederos de la
hacienda
. . 1es y tes.
. de San Pedro (Con ongma
t1momos de títulos antiguos) • 37 fOJas.
.

1838

237

6

Queja de los accionistas del agostadero de S
Pedro, contra el juez de dicho vall e.
an

1846

248

18

Relativo al molino de trigo de don J acmto
.
L0 •
zano.

1847

249

8

Lista nominal de vecinos del valle de San Pedro, con expresión de sus oficios.

Testamento e inventarios de los bienes de don
Pedro de Ayala.
Relativo a las tierras de la hacienda de los
Arizpe.

Protocolos

~--::.,N~•:_1'-=-=:.:..:::.:...J

---:,.,,or.•. -:-~-~~-

1810

Pleito sobre derecho a las tomas de agua de
la hacienda de San Pedro. (Agregados testimonios de títulos desde el siglo XVII) . Promovido contra los parcioneros de las haciendas
de Sta. Catarina y de los Tijerinas. 86 fojas.

11

CENTRAL

Relativo a la construccion
•, de Jacales
.
en el valle
de San Pedro.

Promovido pc,r el uso de aguas.

11

114

Civil

Exp.

..a

16

Ventas de las tierras de los herederos de doña
223se. María de Ayala, en el valle de San Pedro de
16

1805

U

179

Partición y medidas de la hacienda de San
Pedro de los Nogales.

2

Protocol.os

VoL

Fol.

Esp.

Vel.

"

1756

1766

AAo

1827

"

Relativo a la construcción de la capilla del va-

'16

lle de San Pedro.
12Ov. Relativo a la construcción de la capilla de Ntra.

21

Sra. de Guadalupe, del valle de San Pedro.

1793

1796

Civil

"

161

19

Pleito sobre uso de aguas de riego, contra los
vecinos de Santa Catarina.

167

3

Litigio promovido por herencias, entre los sucesores de los dueños de la hacienda de San
Pedro.

162

1798
18O1

Protocolos

25

Relativo a la fundación de una capellanía.

13
268

Poder otorgado por los accionistas de la hacienda a favor de don José Agabo de Ayala.

Palacio Municipab, Garza García, N. L.

�ACTAS
........
. . XIV

6

ACTAS XIV
t

MAPA,S Y PLANOS
r-,r.;.,.m .¡,...,,,,,~,,.
Parras y La Laguna

SIGLO XVIII
L PUEBLO de Santa María de las Parras, ahora
ciudad de Parras de la
•
Fuente, en Coahuila, fue
fundado en 1598. El contacto social
y comercial con el Nuevo Reino de
León, así de este lugar cuanto de
los que surgieron posteriormente,
fue constante.
El mapa que Actas reproduce, enfocado al señalamiento de salinas,
comprende importante información
desde Saltillo hasta el real de Mapimí. Carece de fecha, pero puede
situarse en la década de 1780, por
la referencia en el texto manuscrito
al Lic. José Dionisio Gutiérrez,
quien era cura de Parras en 1 786,
y de quien, por otra parte se hace
alusión a ser autor de una Historeta (sic) de la Laguna.
Actas obtuvo el mapa en el Ar-

chivo General de Indias, de· Sevilla,
bajo la localización M. y P. México,
410 Ter.

tÍN•1'- J,/,,,;,,,J11.JJ,,. I-.

.,.__~·11,,1•.

7

�-9

ACTAS XIV

ACTAS X.JV

8

Ko. Suple- Pc!i9.

Ko. Suple- Pcí9.
~o

INDICE DE

ACC'itlt~

1977 - 1980

-AAcad-emia de Ja Historia
de Occidente
Academia Mexieana de
la Historia
Agua·l eguas, fundación
monograf[a
virgen
visita
Afamo, hacienda
A la nave que conduce
Virgr.lio. Poema
Alfonso de Monterrey,
libro

Afvarado, José
Afvarez, Juan, c·a rtas
a Vidaurri, 1855
1856
1857-61
AJ!varez Barreiro,
Francisco, mapa
Allende, N. L.
A1m,,pudia, Pedro, Gra.J
Anexión de Coa.huila a
Nuevo León, circular
decreto
Aramberri, N._ L.
Archivo del Est'&amp;do de
México
Archivo General del
Estado de Nuevo León
Archivo Genera,1 de
la Nación
Archivo Histórico de
JaiJisoo
Archivos acerca de:
Cerralv0
GaJleana
Garoia
Higueras
Juicios de Residencia
Montemorellos
Pesquerfa
Salinas
Santiago
Valle.cil1o
Vtllaildama
Visitas de gobern.a.dores
Ar chivos. semina:rio
en Puebla

No. Suple- Pc!i9.
..nto

No . .Suple• Pcí9.
mento

10

11

9

8
13
8

1
11
12

13

10

7

3

2

12

8
8

5

5

6
7
2

6

10

·1

12

10

6

16

7
8

11
1

10

8

6

8

6

9

Artes plásticas en
Nuevo León
Arriaga, Ponciano.
cartas a Vidaurrt
Asociación Mextca.na de
Historia Regiona..l

8

2

6
7

Bil&gt;liografla
biográftc·a
educadores
fundación de ciudades
geográfiea
historia d-e ila cultura
invasión americana
Monterrey
Nuevo León
RevQllución
Tamawi:pas
Bibliotecarios, jornada&amp;
Buc:irell, virrey
Buen.tello Ch,apa,
Humb.erto

10

2

9

11

8
6

18

9
7

1
1

13

1

4

1

5

3

12

1

6

3

1
2

2
3

11

4
9
8
11

2
8

13

8

2

-CCadena, Protasio P .
monografia

CapUI,a Alfonsina

9
8

7

·-B

Ca:Ueja, FéUx. informe,
1795
Canailes, Bernardo
José Antonio
Juan Antonio
Vicen,t e
Cantú, Federico

12
5
1
4
11

8

Cartas Vidaurri-.AJ.varez
1855
1856
1857-1861

3
13
8
8
10

3
'1
1
12

10
3

..
..
..

13

6
8

13
5

6

7

Festivail Alfonsino
1

10

4

9

8

Colegio Civil
Colegio Coahui'lense d-e
Investigaciones
1
Comunicaciones en 1854 10
12
Con.cepción, puebll-0
Congreso Nacional de
Geografla
3
Constitución de Nuevo
León y CoahuLla
Crouset Juan
10

10

8

12

9
8
8

6
7
7

10

16
11

10
9
11
11
12
8

7

6

-CH12
1

Chtna, N. L. relieve
5
monogr.afla 8

-DDante1s. Marietta
Dávila, Juan José,
DávHa y Prieto, José
de Jesús
Dirección General de
Investigaciones Humanlsticas, informe
Doo.tor ATI'OYO, N. L.
Douay, Féilx, general

8

3

2

1

2
10
3

10
1

12

-E8

Educación en Nuevo León 7
7
Educadores
El Colegio de Michoacán 9
El Ni1Jel
El Restaurador de la

1
8
10

9

6

Libertad

Encuentro de Estudi,antes
de Historia
2
Epstein, Isid oro
3
Estudios fronterizos,
6

4

10
9

3

9

1

11
2
4
4

-GGaceta Con.,titucionat

9
3

Galeana, archivos
Garcf.a, arehivoa
12
13
G.arcia, Gaspar
García Cubas, Antonio
6
Garcfa Ortiz, Erne·s t0
13
Garfias, Ped·ro
1O
13
Garza, Juan de Dios
8
Garza, Juan José, Lic.
Garza, Virgilio
12
Garza Cantú, Rafael,
biograf[.a
3
libro
5
poema
3
Garza y Ballllesteros
9
Lázaro, arzobispo
General Bravo, N. L.
8
General Zuazua, N. L.
10
Geografia, textos
4
Gómez de Castro, Ju-a,n
13
José
Gonzáaez, Héct-::.r,
5
Gonzá:lez, J. Eleuterlo
3
13
González Hidalgo_ Rafael
Gu.a·l eguas (véase
Agua•l eguas)
Guajardo, Ignacio
13

9

6
4
9

8
6

2
1
3

2

12
1
1
1

3

3
9

7

-HHidBJlgo y CostUla, M.iguet 5
Higueras, N. L.
5

12

5

10

11
7

10

Homenaje ail Sol,
escultura
Hoyo, Eugenio de,i
Huajuco, visita

6

10

11
14

20
8
6

8

- FFernández. Eligio,

Fondo Cultural " Isabel
la Católica"

2
8

4

3

Coahuiia, anexión

1

9

pal-aeio
visita

3

2
8

AyuUa, Plan de

Cadereyta, fundación
6

8

Carvajal, Luis de, Relación
d-e la gente que trajo
Carriza:l, hacienda
Catedral de Monterrey
Cerra·lvo, archivos
2
visita
Oiudadela
Cronistas de Ciudades
1

meato

2

-1
Iglesia Bautista
6
Imprenta en Nuevo León 1
Informes de la Dir. Gral.
de Inv. Hum.
2
Instrucción Pública

11
10

6

10
10

5

3

�10

No. Suple- Pcig.

No. Suple- Pág.
me.Q.to

Invasión am ericana

12

1
6
7

-J
Jalisco, archivo
Jeann'ingros, Jean
Pierre Gral.
Juicios -de residencia

8

6
3

12

1

4

-1La Cucaracha
Lampazos ,
Lemoine, Ernesto
León, Alon,so de, obra
meda:Ha
León, Aijonso de. hijo
Letras en N. L.

10

2
3

10

4

10

9

1
4

6

11

6, 7, 8

3
5

1
1

Linares, en 177 4
obispado
visita
Lindbergh, Charles
13
Livas, Pablo
7
Lozano, Juan Angel
Luces de la ciudad
5
Luminarias, d-e Higueras 5

2

4
9

10
13

13
4
1

8
8

10

-LLLlano, Ma,nuel Maria

9

3

12

12

10
2

3

5
11

6
6
6

4
9

4
6

1

6
6
6
6

1765
1798

10

1846

12

1865
Nuevo León, 1856

7

8

Mtartín ez, Miguel F.
7
Matamoros
12
Mateh u rula visita
Melo, Epigmenio, músico 6
Medalla "A'lonso de León" 4
Mendirichaga, Tomás
Mes•a Red·onda sobre
Ayutla y la Reforma
11
Meyrat, Franck
2
Microfilm, equipo
6
l\1ier. apellido
3
Mier , Servando, bautismo
conferencias
2
en Madrid
2
momia
2
sesquicentenario
1
Mier Noriega Antonia
Margarita

l. 2, 3
11

José Joaquin
Ma. lgnacia
Monografias de municipi06 2
Monógrafos, reunión de 10
Montejano, Rafaei, libro 12
Monterrey, bibliografh
6
descripción
13
funda-ción
13
p'lanos (véase: Mapas
y planos)
p'lazas
4

10

14
1, 2
6

11
9

3
6

SaHnas
8
Santiago, 1775
7
Sierra Gorda
13
MargiJ de Jes&lt;is, Antonio 8
Marf·n , N. L.
3

6

6
6
6

2

10
24
.8
9

12

4
3

Música en Nuevo León
' Música, Revolución

6

6
3

1

4

11
3

Rendón, Nicolás M.
Revolución, libros
m&lt;isica
Reyes, Alfonso
bibliografia
biblioteca

-O
11

5

Obiepado

9

12
Ooampo, Coah.
Ordófiez_ Plinio D.
Orquesta, E. R. M:elo
Oyeme, Pedro, libro

5
5
7

9
'9
3

6

1
1

10

9

-P
2

19

2
2

20

4
3
8
9

3
11
1

8
2
6

6
10

Relaciones, revista

3

8

6
8

5

12

9
2

12

visita
vista. 1846
1
Montemorelos. archivos
4
bibliograffa
10
fundación
13
plano, 1822
4
Montes de Oca y
Obregón, Ignacio
5
More.los. José Maria
13
Moret, Mariano
Mota, estancia,
Municipios, biMiograffa
8
10
Museos
3

Noriega, José Sotero
Nuevo León, mapa
en 1796
geograffa
jurisdicción
Nuevo Santander

2

12

-MMa.mulique, hacienda
Mapas y planos:
El noreste en 172 9
Higueras, 1774
Jornada a Texas
Montemorelos
Monterrey, 1753

meato

-N-

Marín de Porras, Primo
Fe·Jiciano, obispo

sitio, 1846

No. Suple- Pág.
m-to

No. Suple- Pág.

meato

12

11

ACTAS XIV

ACTAS XN

10

9

12
3

1
1
4
2
'2

12
10

7
13
1

Parás, José María
Payno, Manuel
Peña, Serafin
Periódicos

9
11
1

9

13
7

10

9
9

11

5

Periodismo
Pesquería. archivos
monografia
Pesquerfa Grande
Petrogli.fos
Pintura y pintor~
Picad•o Pacheco
F•r.ancisico, oidor
Piedras Pintas,
petroglLfos
Pilan de Ayuda,
Plan RestaurJ.dor
Plazas, de Armas
5 de Mayo
Zaragoza
Premio Rafael
Heliodoro Vaille
Purifioación, pueb'1o

20
9
2
1

9

11
8

10
8
4

3
2

2
9
2

8

6
6

18
19
2
8

8

4
9

12-

4

6

10

12

-Q
Querétaro, •libros

2

8

1
9

11

-R

8
1

Ramos Arizpe, Miguel

2

Ra,nget Frias, Ra&lt;ii

13

10
12

2

8

7

concurso
festiv-a¡
libros
pramio
retrato
Revista Coahuilense
de Historia
Raabbs, Jimmy, Dr.

10

8
11
1
4
2

8

11

10

10

11
11
11

5

9

13
3

8

2
8

10

9

3

9
9

12

8

4

6

8

10

6
2

8
8

10

10

-SSabinas Hida:lgo, Hbros
visita
Salinas, N. L.

2

10

San Migue} de Agu,ayo
S'an P3.l&gt;lo de 1os
Labradores
San Pedro de Boca
d-e Leo-nea
Sandoval, fotógrafo
Santa Catarina
Santiago, archivos
plano, 1775
visita (Huajuco)
Santiago de las Sabinas
Santillana. miefón
Santo, Diego de,
agrimensor

4

6

Sallinas, Juan Francisco
Salinas, Teodoro
Saninas Quiroga, Gen.aro 7
San Antonio de los Llanoe
San Cristóba:. de los
Guaiagliises, pueblo
San Fe1ipe de Linares
San Gregorio de Cerralvo
San José de Rfo Blaneo
San Luis Potosi
8
San Mateo del PHón

3
7

10
13
13

3

7

10

8
11
14

10

13

4

10
10

8

14
6

10 11,
13
10
6
10

16
3, 6

10

12

11

10
7
7

3
4
6
14

10
10
10

11

13

5

7

�ACTAS XIV

12

Jfo. Suple• Plig.

Ho. Suple- P&amp;ig.

melLlo

m811.1o

Semana, periódico
Seminario de Monterrey
Seminario sobre
. investigación regiona1
S'en•o Mexicano, mapa
Sepúlveda, César
Sierra Gorda, maipa
SigUenza y Góngora
Carlos
·
Simposio de estu-dios
fronterizos
Sitio de Monterrey
Sociedad de Historia
Ec-Iesiástica
SociecJ.ad Nuev-Olleonesa
de Historia
Sonora obispado

3

8

7

8

7
13
1O
13

11

11

5, 6, 7

6
12

6, 7

1

6
9
6

8

12

9
9

1
9

-TTa.mayo, Rufino
T,amaulipas, informe
libros
Taylor Za.carias, Gral.
Tenerlas, ataque a las
reX!as, jornada, 1689
The American Pionner
Todd, Luis E.

3

2
12

12

9
10
8

11

20

9

11

3

10

9
9
9

10

8

6

Toluoa Al-chivo

10

11

-Vv:w11e Rafae•l Heliodoro
Premio
Va•HeciU.o, archivos
Vázquez, José
Versiones 2, 'libro
Vida11 de Lorca, Melchor
V•idaurri, Santiago
bautizo
cartas a Alvarez
1855,
1856
1857-61
oartas a Arriaga
Vi-daurri, Juana. retrato
Villaldama, archiros
monografia
ViHarrea·l, Francisco
Antonio
Villaseñor y Sán,chez,
J ,c.sé Antonio
Visita a Aguaileguas
Visita General del Nuevo
Reino de León
Visitas de Gobernadores
Vizcaya Cana'les, Isidro

6
4
4
9
12

4
9

13
10

13

10

13
6
6

7
8
12
4
1

10
8

10
13

6

11

13

12

10
4

10
2

8

2
10

9
9

-ZZorrma, Juan Fidel
Zozaya, J osef,a.

12

9,

12

DIRECTORIO
Jl.ftAJI, Historia, Letras y Artes/

Universidad Autónoma de
Nuevo León

Dirección Gral. de Investigaciones Humanísticas

Rector: Dr. Alfredo Pifie:,Director: Ltc. Baúl Bangel Fr"'8
ro López
Bec,:etario: O.P. Saloodor OamUHeri IU..

Redactor de A.CTAS:

Composición:

Profr. 18'TG6l Oavazos Garaa Sergio Go-narález d6 León

Imprenta Universitaria
Director: Rodolfo
Rodríguez Gor;ón

Ave. José Benítez 2190 Col. Obispado Tel. 48-62-58 Monterrey, N. L., México

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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1822115&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Publicación trimestal sobre historia, arte y literatura de la Dirección Gral. de Investigaciones Humanísticas, dirigida por Raúl Rangel Frías, publicada en los años setenta, contiene historiografía, información sobre archivos, crónica, testimonios, textos documentales y hemorgráficos, derroteros, diarios de viaje, mapas e iconografía.</text>
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                    <text>Indices

1-t(C'iiCJ.t1/,

Fuentes
No tas

Historia, Letras y Artes
Monterrey, Nuevo León, México

No. 13

Jul.-Sept. 1980

BIBLIOGRAFIA
Sobre fundación de Ciudades de Nuevo León
TESTIMONIO

COIITUCW UIJTIUI ! U fflD!CIOI

m: J.A mil.\11 liE JIDIIIID,

tiudad de-Monterrey

CAl'IT.\t. IH'.l. r-,T.\l)()

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CAPl"f,lL DIU. UTADO

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37 p. 21 cm.

2a. ed., 33 p., 24 cm.

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88 p., 21 cm.

28 p. 21 cm.

��2

ACTAS XIII

ARCHIVOS

Montemorelos

Diligencias

JOSE MARIA MORELOS Y PAVON
En honor al caudillo insurgente,
Monte--Morelos tomó su nombre.
Año

Ramo

Vol.

Exp.

H46

Civil

6

27

1G83

22

6

20

1695

23

e

8

1699

22

6

3

1700

24

2

1701

24

9

170:3
1704

26-A

27

3
3

1706
1707

29

6

33

!)

1707

33

12

1707

33

16

STA próspera ciudad, situada en la zona cítricola de Nuevo León, debe
su origen a la merced de
tierras hecha al cronista
•
Alonso de León, en 1637.
El fundó Ja haci&lt;enda de San Mateo
(alusión a San Mateo de Huichapan
donde se había casado con Josefa
González). Fue parroquia desde la
segunda décad1 del XVIII. con el
nombre de San Mateo del Pilón, perten-eciente a Cadereyta. En 1701
varios vecinos intentaron fundar la
villa del Smo. Sacramento del Pilón.
pero no Jo lograron. Hacia 1750 empezó a poblarse el valle de San Mateo
en la hacienda de Ntra. Sra. de R•egla, de Alonso de León. hijo_ Tuvo
ayuntami ento desde 1814 y ya formalmente a partir de 1820. Por decreto No. 39. de 28 de mayo de 1825
l e fue otorgado titulo de ciudad con
el nombre de Monte-Morelos.

Fol.

para

d escablecímíenco del lugar de

Ntra. Sra. de la Concepcíón
de Gualeguas y Bucarelí
hechas por
Don Juan José Gómez de Casero
Alcalde Mayor de la Villa de Cerralvo

..
..

TTelati,·o a Ja fundación de la villa de Zavala,
en los Llanos clel Pilón. 11 fojas.
:VÍt&gt;rced de tierrJs a Carlos Cantú, en Ja Ciénega de Caballeros.
Encomienda de indios al alférez Miguel de
León .
.MrrC'ed de tierras a José Felipe Fajardo de
Quintanilla.
i\1ediclas y 1,ose--ión de 50 sitios de tierra de
Franciscll Peña en el Pilón.
flelatirn a la e·itrega del título de fundación
del Valle del Pilón.
Heseña de gente armada.
Medidas de tierras de Francisco Díaz Guerrero
y del Cap. Juan ~úñez de Villavicencio, de la
Apamona, en los Mohinos.
'1edida de tierras de Luis Garcfa de Pruneda
y del alférez José Cantú en el río de Ramos.
\1eclid~1s de 50 --itios de tierra de Antonio
Cantú, en el río de Potosí.
Información sobre propiedad de tierras de don
José Cristóbal 9e Ave~daño.
Relativo a las tierras de &lt;lon Luis García de
Pruneda.

\ 1 O • T E l~ H

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UN!VERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LF.ON
Dirección Ge'flerol de Investigaciones Humanísticas

ACTAS, No. 13

SERIE: DOCUMENTOS, XIII

1980

�Agualeguas

A MISION de Gualeguas
fue fundada e'n 1675. En

Indices
Fuentes
Notas

Historia, Letras y Artes
Monterrey, Nuevo León, México
Julio - Septiembre

1980
Imprenta Universitaria
Actas, No. 13, Serie: Documentos,

XIII.

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Universidad Autónoma de Nuevo León

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Dr. Alfredo Piñeyro López

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:~ Dirección de Investigaciones Humanísticas :::
Director:

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Lic. Raúl Rangel Frías
C. P. Salvador Camillieri Rdz.

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Redactor de Actas:

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Sergio González de León

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Secretario:

Profr. Israri!, Cavazos Garro

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Composición:

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Director de la Imprenta Universitaria: ,:.

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Rodal[o Rodríguez Gorjón

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Ave. José Benítez 2190, Col. Obispado
Tel. 48-62-58, Monterrey, N. L., Méx.

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En 1762 ordenó el virrey al gobernador Echegaray su repo]jlación con
españoles. Al año siguiente icumplió
la ordien don Juan José Gómez de
Ca,s tro, alcalde mayor de Cerralvo,
realizando las diligencias del establecimiento de un lugar que se llamó
Ntra. Sra. de la Concepción de Guateguas y Bucareli. Reproducimos el
texto en este suplemento de Actas,
tomándolo d,e.J expediente relativo,
existente en el Archiv,o Municipa¡ de
Monterrey: Ramo Civil Vol. 108
Exp. 23, de 1775.
'
'
En 1821 quedó erigida la mun1c1palidad de Agualeguas, ignorándose
hasta ahora el porqué de la A inicial
de su nombre.

:¡:

Rector:

1:

Al visitarla en 1754 el gobernador
don Pedro de Barrio, encontró "al
religioso Fray Diego Váz,quez y cinco indios y tres mujeres y asolada
del •t odo la misión, sin jacal ni vivienda alguna, sólo el templo aunque
maltratado y algunas pi-ezas de 1a
habitación del misionero habitables".

HISTORIA, LETRAS Y ARTES :::

i

i:

ella fueron concentrados
los :indios tde la desaparecida misión de Santa
Teresa del Alamillo, siendo trasladada también la escultura
mariana que a partir d-e entonces se
llamó Ntra. Sra. tde Gualeguas. El
nombre de la misión le fue impues,to
por e1 d·e los indios gua/eguas, de esa
misma región.

·'·
o
e~:-:-:••:
..:-:-:-:-:-:..:-:-:-:-:•❖•:-:..:-•:..:-:•❖•:..:+:-:-:-:-:•

Israel Cavazos Garza.

Población del lugar de Ntra. Sra. de la
Concepción de Gualeguas y Bucare)i

ADMISION DE VECINOS1
ON Juan José Gómez de
Castro, Alcalde ~ayor y
Capitán a Guerra de la villa de San Gregorio de Cerralvo, del Nuevo Reyno
•
de León, etc. Por cuanto
por edicto que mandé publicar para la
población de la Misión desierta títulada
Gual•eguas, por orden del señor Don
Francisco de Echeagaray, Capitán Or
mandante del Regimiento de Dragones
de la Ciudad de México, Teniente Coronel de los Real,es Ejércitos. Gobernador
y Comandante General de dicho Nuevo
León, librado e-n la ciudad de Méxioo a
veinte y cuatro de / ... /bre2 de mil
setecientos setenta y dos / ... / virtud
de carta dirigida para ague/ ... / por el
Exmo. Señ;)r Virrey de esta Nueva Thpaña oon focha de quince de septiembre
del citado año, se presentaron ante mí
Dn. Juan Antonio Canales, Dn. Car,Jos
de Benavides, Dn. Juan Angel LO'zano,
Dn. José Antonio Barrera, Dn. Teodoro
Salinas, Dn. Francisco Salinas, Dn. Gaspar García, Dn. Juan de Dios de la
Garza, Pn. José Rafa.el González Hidal_1 Los subtitulo• 1011 de la Jledacci6n de ACTAS.
2 Los puntes entre corchetH indican parte, rotas del

go Navarro, Dn. Vicente Canales, Dn.
José Antonio Canales y Dn. Ignacio
Guajaroo, padres todos de familia, comprometidos y concordados en efectuar
dicha población de Gualeguas, los debía
admitir y admito para dicha población,
conform,e de lo dispuesto por Ley Diez,
Libro Cuarto, Título·Quince d e ~
lación de Irndias, bajo las capitulaciones
siguientes:
CAPITULACIONES
Que dentro de tres meses se obligan
a poblar con sus personas y familias el
sitio que a cada uno se le consignare
para casa, solar y huerta y asimismo
para cultivar las tierras qu.e se les señalasen para siembras de trigos, maíces, caña dulce y otras semillas para
/ ... /an aptas y ocupar con sus ganados mayor.es y menores las tierras que
se J.es señalen para pastos, en las que se
oonocieren por de dicha Misión y que
todas las que / ... /an y beneficiaran
los cuatro años que pl'eviene la Ley y
que formarán la población con su plaza
y calks r.espectivas procurando su mayo vesplendor, la que titularán Nuestra

documento original.

�4

DIL:GENCIAS PARA EL ESTABLECIMIENTO DEL LUGAR DE NUESTRA
srnORA DE LA CONCEPCION DE GUALEGUAS y BUCARELI

JUAN JOSE GOMEZ DE CASTRO

.

Señora de la Concepción de Gualeguas
y Bucar,eli y conservarán cuanto puedan
la iglesia que subsiste en dicha Misión,
en la que se venera la milagrosa imagen
de Nuestra Señora la Virg,en María, en
la advocación referida, y que, en no
cumpliendo con dichas capitulaciones se
sujetarán a la pena que pr:eviene la Ley
Veintiuna. Libro Cuarto, Título Séptimo, de Recopi]ación de Irui:itls, y para
que conste se formalizó ante mí el presente asiento y capitulaciones el que
firmamn los que supi,eron, con los testigos de mi asistencia, con quienes actúo por no haber escribano público ni
reaJ en el término legal, y es fecho en
esta villa de San Gr,egorio de Ce:rralvo
en veinte ocho días del mes de abril de
mil sete&lt;:ientos setenta y tres años. De
tc&lt;lo doy fe. Juan José Gómez de Castro.-De asistencia, José Migu,el Gómez
de Castro.-De asistencia, P.edr:o Salinas.--Juan Antonio CanaJes.-Ignacio
Guajardo.-Vicente Canales-Carlos de
Benavides.--Jcsé Antonio Barrera.José Rafael Gonzá1'ez Hidalgo Navarro.-Teodoro Salinas.

antecede, dijo que sabe qu.e los linderos
que se han reconocido por de la Misión
de Gualeguas el uoo &lt;es la Piedra Tendida Vieja y Salto de la Agua, que están
en •el Norte. que comunmente llaman, y
que lindan con tierras que fueron del
Capitán Ruiz y que de / ... / dicho
rumbo del norte un paraje que llaman
Encinas de Pajuelas, donde ha oído decir se halla una mojonera de pi-edra; y
corriendo hacia el oriente conoce por
lindero la cañada de la cruz, que se halla
por abajo de los ojos de San Juan; y
hacia el Sur el paso nombrado Aldavalde, ,en dicho aIToyo de Gual,eguas; y de
allí, arroyo arriba, a dicho Salto de la
Agua y la Pi,edra Tendida, bajo cuyos
linderos ha conocido de por tierras de
la susodicha Misión, y que esta es la
v.erdad de lo que sabe so cargo del juramento que fecho ti•ene. y siéndole
l,eída esta declaración de verbo ad verbum en ella se afirmó y ratificó. Dijo
ser de edad de cuarenta y seis años y
lo firmó.

INFORMACION SOBRE LIMITES

Consecuentemente, para la información que está mandada recibir, pareció
presente Dn. Be:rnardo Canal,es, vecino
de dicha jurisdicción, a quien doy fe
conozco, y le recibí juramento ,en toda
forma de del'echo, ,e] que hizo por Dios
Nuestro ·Señor y la señal de la Santa
Cruz, so cuyo cargo prometió decir
verdad en lo que supier•e y l,e sea preguntado, y siendo examinado al tenor
de lo mandado, dijo saber que los linderos que compr-enden las tierras de la
Misión de Gual-eguas, son la Piedra
Tendida Vieja y SaJto de la Agua, donde
linda con ti,erras que fueron del Capitán Ruiz, •en el arroyo de Gualeguas, y
dicho puesto corriendo al Norte en el
paraje comunmente llamado las Encinas
de Pajuelas, a la frente de ellas conoce
una mojonera de pi-edra de amolar, que
siempr,e ha conocido por lindero divisivo
de dicho Capitán Ruiz y tierras de esta
Misión; de allí, rumbo hacia el Oriente,
cruzando por los ojuelos de San Juan,
cañada abajo, orillas del camino viejo
que se tral}sitaba para el Alamo de los
Canales, inmediato a dicha cañada conoció otra mojonera denlarcada en un
ár:bol viejo, nombrado comunment,e coma, con una Santa Cruz en una sobre
loma; y rumbo al Surdeste, llegando al
arroyo de Gual•eguas, en el paso nombrado Aldavalde y de reste arroyo arriba
el que divide tierras de otros varios

En el lugar de Nuestra Señora de la
Concepción de Gualeguas y Bucareli, en
veinte y / . .. / días del mes de abril de
mil setecientos setenta y tres años, Dn.
Juan José Góm-ez de Castro, AlcaJde
Mayor y Capitán a Gu:rra de la Villa
de Cerralvo y su jurisdicción. Habiendo
llegado a dicho lugar para ,proceder al
repartimiento que previene ,l a Ley se
haga de ti-erra a los poblador-es, mando
se reciba por ante mí información de
los linderos bajo cuyos términos se reo::mocían las tierras adjudicadas a la
dicha Misión desierta; proveído por ante
mí y los testigos de mi asisetncia con
quienes actúo por falta de escribano,
que no 1,e hay en el término legal de que
doy fe.3
DECLARACION DE JOSE VAZQUEZ
Inmediatamente, para proceder al
ef,ecto de la dicha información, mandé
comparzcer ante mí a Dn. José Vázquez,
vecino de esta jurisdicción, y en su
persona que doy f.e conozco, le r,ecibí
juramento en toda forma el que hizo
por Dios Nuestro Señor y la señal de la
Santa Cruz, so cuyo cargo prometió
decir verdad en lo que supiere y le fuere
preguntado, según la providencia que

5

parcioneros; y hacia el Ponientie a la
Pi-edra Tendida Vi·eja y SaJto de la
Agua; y la tierra comprendida bajo de
dichos linderos la ha reconocido por de
la Misión de Guaieguas de mas de cincuenta años a -esta parte; que esta es la
verdad so cargo del juramento que fecho
tiene y 1'eída que le fue esta su declaración en ella se afirmó y ratificó, y dijo
ser de edad de setenta y ocho años; que
aunque dijo saber firmar no lo hizo por
hallarse impedido de la vista. Hícelo yo,
dicho juez oon los de mi asistencia, como dicho es, de que doy fe.
DECLARACION DE
FCO. ANTONIO VILLARREAL

DECLARACION DE
BERNARDO CANALES

3 Eata 1' las dem.ta dili9en.ciaa Unan loa n.ombrea de los mi.moa alcade y IHl,goa.

1

Incontinente, para la información que
está mandada recibir. pareció presente
Dn. Francisco Antonio Villarreal, de
esta referida jurisdicción, y en su persona que doy fe conozco le recibí juramento que hizo en forma y conforme a
del"echo, so cuyo cargo prometió decir
verdad en lo que supi,ere y le sea preguntado, y siéndolo por mí al tenor de
lo mandado, dijo que con motivo de haber sido soldado y haber oído decir a
sus antepasados en el tiempo en que se
mantuvo en dicho ejercicio en la dicha
Misión d.e Gual€guas, ha oonocido por
linderos de dichas ti-erras el Salto de la
Agua de la Piedra Vi-eja, ,el paraje nombrado Encinas de Pajuelas, en donde ha
oído decir hay una mojonera de piedra
de amolar; y como qui,en va al Oriente,
por abajo de los ojos de San Juan a
ca•er a la cañada de la Cruz; y es de
rumbo al Sur, al arroyo nombrado de
Gualeguas, en el paso de Aldavalde; y
de allí, arroyo arriba, a llegar a dicho
Salto de la Agua; y que ·esta es la vierdad de lo que sabe; y siéndole leída su
declaración de verbo ad verawm -en ella
se afirmó y ratificó, so cargo el juramento que fecho tiene; dijo ser de edad
de cincuenta años y no sabe firmar; hicelo yo, dicho juez, como dicho es, de
que doy fe.
ORDEN PARA MEDIR
LAS TIERRAS
En dicho lugar de Nuestra Señora de
Gualeguas y Bucareli, ,en u,einta días de
dicho mes y año. yo dicho juez, habiendo procedido a la vista de ojos de Jai::
tierras que comprendía la Misión desi•erta de Gualeguas, según los linderos
constantes en la información I"ecibida de
identidad de ellas, de hallarlos conformes según la declaración, debía mandar

y mando arr,eg)ado a ellas se prooed¡i a
la medida de la tierra que se considerare
laborable bajo dichos linderos, y, fecho,
s-e tome de ella la correspondiente para
plaza, calles, iglesia, casas reales y solares para vecinos. y la restante cantidad se reparta igualmente entre dichos
vecinos con el agua correspondiente,
para que puedan laborear y sembrar
maíz, trigo, caña dulce y otras semillas
que les sean convinientes, para cuyo
efecto se nombre por mí agrimensor
idóneo y bajo la I"eligión del juramento
apto so cargo prometa desempeñar dicho empleo con fidelidad; asi lo proveí,
mandé y firmé con los de mi asistencia,
como dicho es, de qu-e doy fe.
EL AGRIMENSOR
Inoontinenti, en atención a la providencia que antecede, instruido de la
suficiencia de Dn. Diego de Sauto en la
agrimensura. le debía nombrar y nombro p::ir tal agrimensor, para medidor
de las ti·erras que se reconozcan ser de
pan coger, y, siendo presente, dijo que
aceptaba y aceptó dicho carg0i y juró
por Dios Nuestrn Señor y la Santa Cruz
cumplir oon su cargo sin fraude, dolo ni
colusión. Y para que conste lo firmó por
ante mí ut SU'pra, de qu.e doy fe.
MEDIDA HACIA EL NORTE
Inmediatamente, en virtud de lo mandado, estando •en el cam¡x&gt;, ·en el arroyo
de Gualeguas, donde junta la cañada
del Palo Blanco, bajo la capilla, que fue
de la Misión desrerta de Gualeguas, que
se considera bajo de regadío, presentes
los vecin~s capitulados y los testigos de
mi asistencia, mandé al agrimensor Dn.
Di,ego de Sauto ajustase un cordel de a
veinte y cinro varas castellanas, y, ha-

�6

DILIGENCIAS PARA EL ESTABLECIMIENTO DEL LUGAR DE NUESTRA
Sff:JORA DE LA CONCEPCION DE GUALEGUAS Y BUCARELI

JUAN JOSE GOMEZ DE CASTRO

biéndose efectuado así. mandé tender el
cordel hacia el Norte cuanto a Norueste,
cañada arriba nombrada del Palo Blanco, donde se oontaron treinta y s-eis
cordeles, que componen nov,e cientas var~; en cuyo paraje mandé poner una
mojonera de piedra firme.

rumbo al norte de la capilla. dándok
o::m el agujón en la mano, ciento y diez
\'aras p3r cada un viento, quedando con
cuatro cuadras igualies; y la que mira
a l Ponient2 Se señaló para lo correspondiente de iglesia y casa curial (sic); la
q•t 2 mira al Sur para casas reales y en
la ct2 Norte y Sur se demarcaron seis
rnlares de .a treinta varas de frente y
cincuenta de fondo, dejando en cada esquina calle de di·ez varas y cuadras iguaJ¿s para que, arreglado a ellas, fabriqu::n en lo sucesivo con arreglo al mapa
que va agr.,gado a estas diligencias.

AL PONIENTE, SUR Y ORIENTE
Y de allí rumbo al Poniente se midie·ron ciento veinte y una cordeladas, que
hacen varas tres mil y veinte y cinco,
donde se mandó poner otra mojonera. Y
de este rumbo oorri endo al Sur, se contarm1 treinta y seis cordeles, que con
ellos se llegó a dicho arroyo de Gualeguas, ·que componen nov.ecientas varas,
a donde mandé erigir otra mojonera de
piedra. Y de este paraje, corriendo al
Oriente, río abajo, desechando una~
oortas oblicuedades que hace dicho río
o arroyo, con ciento y v,einf.€ y ocho
cordeles y cuatro varas, qui! se componen de tres mil doscientas cuatro varas.

tierra que oomprende en su circuito el
lugar, quedaba para dividir entre los
vecinos, para sus laboríos. empezando
por donde junta la cañada del Palo
Blanco rumbo al Norte cuanto al Sueste, novecientas varas; y de allí rumbo
al Poniente a topar con las tierras demarcadas para el lugar, mil ochocientas
veinticinco varas, y, a lindes de ellas, a
topar con dicho arroyo, al Sur, novecientas; y río abajo, a topar a la junta
de dicha cañada, dos mil y cuatro varas:
las que divididas a los doce v,ecinos capitulados, ajustada la cuenta con tuda
reflexión por el ref.erido agrimensor,
dijo caberle a cada uno, por el lado del
arroyo, a dento sesenta y siete varas
por cabezada, y de largo novecientas
varas; y por la otra cabezada que corre

DISTRIBUCION RURAL
Y dijo el agrimensor que rebajada la

LA TIERRA DE LABOR
Y fecho ésto mandé a dicho agrim~msor ajustase la tierra de labor, que se
comprende bajo de dichas línrns, y habiéndolo practicado oon la reflexión y
exigencia que manda el a.sunto. dijü
componía cuatro cabaHerías y msdia,
i:un mas doce O;Jrdeles geométricos y
tr2s mil quinientas ochenta y dos varas
de la misma clase, debiéndose entender
que las doce cordeladas son de a seS€nta
y nueve varas, 00mo lo mandan las R:ealE. , Ord'2nanzas de msdidas de tierras;
y para que conste lo mandé poner por
auto, por ante mí y testigos de asistencia.

TRAZA DE LA PLAZA
Y CALLES
En primero de mayo de dicho año, yo,
dicho jmz, habiendo visto el reconocimiento de,l número de ti:erras de pan
llevar, como se percibe en el auto que
antecede. y en el sitio mas conveniente
para situación del lugar, se separaron
para él por el viento de Sur a Norte,
n::&gt;vecientas varas, y de éste al Oriente
mil y doscientas varas, y al Sur otras
, .o ecientas, y al rumbo del Poniente
otras mil y doscientas, quedando su figura de paralelogramo; y en las cuatro
esquinas se pusieron señales y mandé se
erigieran mojoneras de piedra firme;
que, fecho, se demarcó la Plaza Mayor.

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de Poniente a Oriente ciento cincuenta
y dos varas y media sesma y para que
conste lo mandé poner por auto, que firmó conmigo dicho agrimensor y los de
mi asistencia con quienes actúo oomo
dicho es, de que doy fe.
SEÑALAMIENTO A
DON JOSE ANTONIO CANALES
En tr-es días de dicho mes y año. yo,
Dn. Juan José Gómez de Castro, Alcalde Mayor y Capitán a Guerra de la Villa
de Cerralvo y su jurisdicción, pasé a
insinuar dicho repartimiento conforme
al auto que antecede, por conducto de
dicho agrimensor, y se le midieron a
Dn. José Antonio Canales, inmediato a
la plaza ,treinta varas de frente y cincuenta de fondo, para casa, solar y
huerta. y en las tierras demarcadas para sembrarlas se le midieron ciento s::senta y siete varas por cabezada, empezando a orillas del lind2ro demarcado
para la situación del lugar, arroyo abajo, rumbo al Oriente, y la otra cabecera
se le midieron ciento cincuenta y dos
varas y media sesma, quedándole de
largo novecientas varas, lo que se demarcó con unas estacas, para seguir a
su continuación el I'lepartimiento con los
demás, quedando por dehesa común las
tierras comprendidas en la información
de identidad de lindevos. y en crédito de
haberlo así ac-eptado, no lo firmó porque dijo no saber; hícelo yo, dicho juez,
con los de mi assitencia, de que doy fe.
SEÑALAMIENTO A
DON JUAN FRANCISCO SALINAS

,

~tr
~réi

Incontinenti, yo, dicho juez, en virtud
de la repartición de tierras que se está
practicando, se le midieron a Dn. Juan
Francisco Salinas treinta varas de
frente y cincuenta de fondo. inmediato
a la plaza, para casa, solar y huerta; y
en tierras de labor, a lindes de Dn. José
Antonio Canales, se J.e midi,e ron ciento
sesenta y siete varas por la banda del
arroyo, y ciento cincuenta y dos varas
y media sesma por la otra cabecera y
que gooe del agostadero como dehesa
común; y en crédito de haberlo así
aceptado, lo firmó oonmigo dicho juez,
actuando ut supra, de que doy fe.

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7

SEÑALAMIENTO A
DON JOSE ANTONIO BARRERA
Incontinenti yo_ dicho juez, en virtud
de la repartición de tierras que se está

�DILIGENCIAS PARA EL ESTABLECIMIENTO DEL LUGAR DE NUESTRA
srnORA DE LA CONCEPCION DE GUALEGUAS y BUCARELI
8

9

JUAN JOSE GOMEZ DE CASTRO

practicando, se le midieron a Dn. José
Antonio Barrera para casa, solar Y
huerta treinta varas de frente y cincuenta' y dos de fondo, y en tierra~ de
labor a lindes de Dn. Juan 1' ranc1sco
Salinas se le midieron d ento sesenta y
siete varas por una &lt;'abecera y por la
otra dento cincuenta y dos varas y media sesma, y que goce d •l agostaderv
como dehesa común; y en crroito de haberlo así aceptado lo finnó conmigo dicho juez, como dicho es, de que doy f.e.
SEÑALAMIENTO A
DON IGNACIO GUAJARDO
Consecuentemente yo dich:) jue-z, en
prosecución se le repartieron a Dn. Ignacio Guajardo. para solar, treinta varas de friente y cincuenta de fondo, en
la plaza demarcada, y ,en ti •rras de labor ci-ento sesenta y siete varas p;'.&gt;r la
cabooera del arroyo y ciento cincuenta
y dos varas y media sesma en la otra
cabezada; y qu~ goce del agostadero
oomo dehesa común; y en crédito de
haberlo así aceptado lo firmó conmigo
dicho juez, como dicho es, de que d:)y fe.

agostadero para gozarl0¡; . y ~n c_rédito
de haberlo así aceptado lo firmo conmigo dicho juez y los de mi asistencia,
como dicho es, de que doy fe.

SEÑALAMIENTO A
DON CARLOS DE BENAVIDES
En dicho lugar de Nuestra Señora de
Gualeguas y Bucareli, en cuatro dias de
dicho mes y año, yo dicho juez, e~ prosecución del r.epartimi,ento de tierras
que se está practicando. a Dn. Carlos
de Benavides se 1e midieron para casa,
solar y huerta, inmediato a la plaza,
tr:einta varas de fr:ente y cincuenta de
fondo; y •zn tierras de labor a lindes de
Dn. Teodoro Salinas ciento sesenta y
siete varas por una cabecera y por la
ctra ciento cincuenta y dos varas y media sesma· quedándo1,e el agostadero
par.a gozario c:Jmo dehesa común; y en
crédito de hrberlo así aceptado lo firmó
conmigo dicho juez, ocmo dicho ·es, de
que dcy fe.

SEÑALAMIENTO A

DON VICENTE CANALES
SEÑALAMIENTO A
DON JUAN ANGEL LOZANO
lno;'.&gt;ntinenti yo, dicho jÚez, en virtud
de la r,epartición de tierras que se está
practicando. se le midió un s_olar a Dn.
Juan Angel Lozano, de tremta varas
de fl'ente y cincurnta de fondo en la
plaza demarc:i.da; y en la labor se l,e
midieron a lindes de Dn. Ignacio Guajardo ciento sesenta y siete varas por
una cabecera, y por la otra ciento cincuenta y dos varas y media sesma, quedándole el agostadero como dehesa
O:)mún para gozarlo; y en crédito de
haberlo así aceptado no lo firmó porque
dijo no saber hacerlo; hícelo yo, dicho
juez, actuando ut supra, de que doy fe.
SE:f-JALAMIENTO A
DON TEODORO SALINAS
Inmediatamente, en prosecución del
repartimiento de tierras qUe se .está
practicando se le mifüeron a Dn. Teodoro Salin:i.s para casa, solar y huerta,
treinta varas de frente y cincuenta de
fondo, en la plaza demarcada; y en tierras de labor, por una cabezada a lindes
de Dn. Juan Angel Lozano ciento sesenta y si,ete varas y por la otra ciento
cincuenta y dos varas y media sesma,
quedándo1e como por dehesa común el

Inmediatamente, en virtud del repartimiento de tierras que se está practicando, se le midió un solar a Dn. Vicente Canales de treinta varas de frente
y cincuenta de fondo; y en tierras d2
labnr se le midieron a lindes de Dn.
Carlos de Benavide.s ciento sesenta y
siete varas por una cabezada y por ·o.tra
dento cincuenta y dos varas y media
sesma, quedándole el agostadero para
gozarlo comQ deh~.a común; y en crédito d2 haberlo así aceptado lo firmó
conmigo dicho juez, actuando ut supra,
de· que doy fe.

SEÑALAMIENTO A
DON JUAN DE DIOS DE LA GARZA
Consecuentemente yo, dicho juez, en
prosecución del repartimiento de tierras
que se está practicando, a Dn. Juan de
Dios de la Garza se le midió un solar d :
treinta varas de frente y cincuenta de
fondo; y en tierras de labor cientv
sesenta y si•ete varas por la una cabecera. y por la otra ciento cincuenta y
dos varas y media sesma, a lindes de
Dn. v icente Canales, y el agostadem lo
gP&lt;'e l::J1 común; y en crédito de haberlo
así aceptado lo firmó conmigo dicho
jeuz, o::&gt;mo dicho es, de que doy fe.

SEÑALAMIENTO A
DON RAFAEL JOSE GONZALEZ
HIDALGO NAVARRO
Incontinenti yo_ dicho juez, en virtud
del riepartimiento de tierras que se está
practicando, a Dn. Rafael José González Hidalgo Navarro se le señaló un
solar de treinta varas de tierra por
fr:ente y cincuenta de fondo; y en tierras
d_e labor se 1e midieron dento sesenta y
siete varas por la una cabecera y por la
otra ciento cincuenta y dos varas y media sesma, quedándole el agostadero por
dehesa común; y en crédito de haberlo
así aceptado lo firmó conmigo dicho
juez, actuando ut ~ulpra de que doy fe.
SEÑALAMIENTO A
DON JUAN ANTONIO CANALES
Inmediatamente yo, dicho juez, en
prosecución de dicha repartición, a Dn.
Juan Antonio Canales se l,e señaló un
un solar en la plaza, con treinta varas
de frente y cincuenta de fondo·1 y en
Uerras de· labor, a lindes de Dn. Rafael
Gonzalez, se le :midieron por una cabecera ciento sesenta y siete varas y por
la otra ciento cincuenta y dos varas y
media sesma; quedándole el agostadero
po~ ~hesa común, para gozarilo; y en
crédito de haberlo así aceptado lo firmó
conmigo dicho juez, oomo dicho es, de
que doy f.e.

SE&amp;ALAMIENTO A
DON GASPAR GARCIA
Com~ecuentemente yo dicho juez, en
virtud de dicha repartición, a Dn. Gaspar García le señalé un solar con tr.einta
varas de fr,ente y cincuenta de fondo;
y ,en las tierras de labor a lindes de Dn.
Juan Antonio Canales hasta llegar a
donde junta la cañada del Palo Blanco
oon el arroyo de Gualeguas, Se le midieron ci-ento S€Senta y si-ete varas por
la una cabeoera y por la otra llegar a
dicha cañada dento cincuenta y dos varas y media sesma, quedándoJ.e por
dehesa común el agootadero para goce.
Om lo que dijo . el agrimensor quedar
medidas y partidas las tierras de caballerías en doce porciones iguales para
los doce vecinos capitulados; teniendo
las de labor a ciento sesenta y siete
v~as por la orilla del arroyo y ciento
cmcuenta y dos varas y media sesma en
la otra cabeo2ra y a novecientas varas
de largo; debiendo gozar según las líneas los ancones del arroyo que les pertenezca a cada parte; y habiéndol•o así
aceptado en crédito de ella dijo no fir~aba por no saber; hícelo yo dicho
Juez, actuand:) con los testigos de asistencia, por falta de escribano que no le
hay, público ni rieal, en el término del
deriecho; de todo doy fe.

�DILIGENCIAS PARA EL ESTABLECIMIENTO DEL LUGAR DE NUESTRA
SEF4ORA DE LA CONCEPCION DE GUALEGUAS Y BUCARELI

JUAN JOSE GOMEZ DE CASTRO

10

ASIGNACION DEL AGUA

REMISION AL GOBERNADOR

En dicho lugar, en cinoo días del mes
de mayo de mil setecientos setenta y
tres años, yo, dicho juez, habiendo visto
la conclusión del repartimiento de las
tierras demarcadas a los capitulados
constantes en estas diligencias, les debía
adjudicar y adjudico la agua qUe gozaba
la Misión de Gualeguas. repartida en
doce partes iguales, asignándole a cada
vecino dos días y medio de agua para
treinta días. Proveído por ante mí con
los testigos de mi asistencia, como dicho
es, de que doy fe.

En el lugar de mi Señora de la Concepción de Gualeguas y Bucareli, en seis
días de dicho mes y año, vista la conclusión de la población de dicho Jugar
y repartimiento fecho a los vecinos de
solares, tierras de laborío y aguas, debía de mandar y mando pasen estas diligencias originales al juzgado del señor
Dn. Francisoo de Echeagaray, Gobernador y Comandante General de este Nuevo Reino de León, para que. en su
vista, provea lo que fuere de su superior
agrado. Así lo proveí, mandé y firmé
con los de mi asistencia, como dicho es,
de que doy fe.

:t'\OVEXA

DE

,1 ARIA SAN1'JSIM A
DE

AGUALEGUA~:
G1r11h~chorn del ~cnq mexicano, protectora y
del Nuevo Reino de
Leon, y Santander.

.._, 1icra t!e 111~ Cc,lo11ias.

DISl'CEST.l
poi· c,J R r rr. Antonlfl dél .llamo, Coml1a.-10 y ~lblu11.-ro de la l'ro•laCl&amp;lo de Za-

catcc111.

~JONTEREY.-185J

:td111¡,1~,,1 en la Oficina del GuLierr.01 fJlr \'1,·u.uc, lt',ur.e1

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71rct-h: ! .,

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P'rer d.oa

A ■Loaio

M11ri• de Bucareli y Umae, beilfo 4• la Ordea de S.1 Juaa

11

�ACTAS X•III
ACTAS XIII

2

ARCHIVOS

Afio

Montemorelos

JOSE MARIA MORELOS Y PAVON
En honor al ca.udil!o insurgente,
Monte-More!os tomó su nombre.
Año

1646

Ramo

Civil

Vol.

6

1683

22

l.695

23

1699
1700

22

24

Exp.

6
6

6

2

24

9

1703
1704

26-A
27

3

29

3

6

1707

33

9

1707

33

12

1707

33

16

STA próspera ciudad, situada en la zona citrícola de Nuevo León, debe
su o,rigen a la merced de
tierras hecha al cronista
•
Alonso de León, en 1637.
El fundó Ja hackrnda de San Mateo
(alusión a San Mateo de Huichapan
donde se babia casado con Josefa
González). Fue parroquia -desde la
segunda décad1 del XVIII. con el
nombre de San Mateo del PÜón, pertenieciente a Cadereyta. En 1701
varios vecinos intentaron fundar la
villa &lt;le! Smo. Sacramento del PHón.
pero n·o Jo lograron. Hacia 1750 empezó a poblarse e·I valle de San Mateo
en la hacienda de Ntra. Sra. de R,egla, de Alonso de León. hijo_ Tuvo
ayuntamiento des-de 18Ú . y ya formalmente a partir -de 1820. Por decreto No. 39, de 28 de mayo de 1825
1-e fue otorgado titulo de ciudad con
el nombre de Monte-Morelos.

20
8

3

Relativo a la fundación de la villa de Zavala,
en los Llanos del Pilón. 11 fojas.
.'vlcrce&lt;l de tierras a Carlos Cantú, en la Ciénega de Caballeros.
Encomienda de indios .al alférez Miguel de
León.
Merced de tierras a José Felipe Fajardo de
Quintanilla.
Medidas y posesión de 50 sitios de tierra de
Francisco Peña en el Pilón.
Relativo a la entrega del título de fundación
del Valle del Pilón~
Reseña de gente armada.
Medidas de ~tierras de Francisco Díaz Guerrero
y del Cap. Juan Núñez de Villavicencio, de la
Apamona, en los Mohínos.
Medida de tierras de ·Luis Garcfa de Pruneda
y del alférez José Cantú en el río de Ramos.
Medidas de 50 8itios de tierra ele Antonio
Cantú, en el río de Potosí.
Información sobre propiedad de tierras de don
José Cristóbal de Áve~daño.
Relativo a las tierras de don Luis García de
Pruneda.

Vol

Fol.

Exp.

34

8

34

12

Protocolos

15

1714

Cívil

41

24

41

20

1718

45

2'3

1720

47

12

1730

67

2

70

1737

60

1

54v

1737

65

1

1738

66

3

12

184

Protocolos

13

Civil

72

4

1745

74

1

1756

86

2

1755

84

3

1763

93

2

92

6

94

4

1743

1764

4v

30

l

- BIBLIOTECA CIENTIIAL
A..~N~._:L~
. - - - -·
1.-...-----~U:..;•
......

48

1709

Fol.

27

1701

1706

Ramo

3 -

Merced de tierras a José Felipe Fajardo de
Quintanilla.
Relativo a los agostaderos del arroyo del Encadenado y río del Potosí.
.
. .,
Fundación de una capellanía, por d1spos1c10n
testamentaria del sargento mayor Alonso de
León, sobre la hacienda del Rosario.
Licencia para construir el nuevo templo Y referencias a la erección de la parroqma por el
obispo Camacho y Avila.
Diligencias relativas a los bienes de doña Juana
de León.
Testamento e inventarios de los bienes de doña
Agustina Cantú viuda del general Alonso de
León.
Diligencias del rC:!_)arto de bienes entre los herederos de Mateo de León.
~ombramiento de fray José Cortina, como
cura doctrinero de la vicaría de San Nicolás
Obispo, en sustitución de fray José de Vergara.
Visita del gobernador don José Antonio Fernández de J áuregui al vale del Pilón.
Litigio entre !os herederos del sargento mayor
Carlos Cantú, sobre reclamación de bienes.
Diligencias de la posesión del solar señalado
para la construcción del templo .
Testimonio de los títulos de las tierras de Loma
Prieta.
lnventnrios de los bienes que quedaron por
muerte del capitán Antonio Mancilla.
Pleito sobre la propiedad de tierras de Loma
Prieta de Santiago de León.
Cláusula de testamento de don Juan García
Dávila relativa a la capilla de Santa Gertrudis,
anexa a la parroquial.
Visita hecha al valle del Pilón por el gobernador don Pedro de Barrio, incluyendo la de
la estancia de la Mota.
Testamento e inventarios del Cap. Manuel
Fernández Riancho y Villegas. 67 fojas.
Relativo al temor de los indios de la misión de
la Concepción, de tener otra vez como protector a don Antonio Ladrón de Guevara.
Relación de servicios hechos a las misiones por
el Cap. José Elías de la Garza Falcó~.

(PASA A LA PAGINA 9)

�La fórmula correspon,diente de la Trigonometrfa Esférica, para determinar el
lado desconocido a de ese triángulo, en función d1e los lados conocidos b, c, Y -del
ángulo A (tamb'ién' conocido) que forman estos lados, es la siguiente:

FICHAS HISTORICAS
SIGLO XX
LA INVESTIGACION CIENTIFICA EN NUEVO LEON

CALCULO
de la distancia de NUEVA YORK a
P ARIS, recorrida en 3 2 horas por el
aviador CARíLOS LINDBERGH, del
20 al 21 de May0 de 1927.

SR. ING. ERNl!JS'l'U GARCIA ORTIZ
Catedrátii-o de Matemática~. Co,mo11:rafía
y Geo¡:rafía del "Colegio ( :ivil''

A menor distancia e"Jtre

dos punt•os dados sobre
la superficie de una esfera, f'S el m eno;· de les
,dos arcos del círculo máximo que pasa por dichos
dos puntos, y cuyo c~nt1'0. por consiguiente. coincide con el centro de
la misma esfera.
As!, pues. sea O el centro d,e la
esfera terrestre ( véase la figura).
Sea N J E S D W N un meridiano
cualquiera de la misma esfcr'.'I.· v se:in
también (repr,.•sentados en ~crspectiva) E F G H ,v M E el ccua&lt;lor
terrestre; N G S el meri&lt;llano de
Greenwich; N P F S el meridiano de
Paris; N Y H S el P.H'r;dia:10 de
Nueva York; r epresentemos por el
punto Y la situa..ción de Nueva York .
Y por el punto P la de P:uís; los
puntos N y S representan, respectivamente. el J)Olo norte y el po,lo sur
de la Tierra . Entonces •el arco G F es
la longitud oriental de Parfs con
respecto al meridiano de Green\vich;
&lt;'l arco Ii' P f'S la l:ltitud norte d•?l
mismo París; los arcos H Y y G H
miden, respeetivamante 13. latitud
norte •d e Nueva Y·ork y su longitud
occidental referida a,I meridiano el&lt;'
Greenwich. Conocidas pues (como.

5

ACTAS XIII

ACTAS X-111

4

efectivamente, se conocen) las coordenadas geográficas ( longitud y latitud) de París y Nueva York, se
tienen ya los elementos suficientes
para calc ular el arco de circulo máximo Y P (o sea la menor distancia
de Nueva York a París), pu1esto que
este arco Y P es un lado del triáingulo esférico N Y P N. en el cual
se conocen les lados N P y N Y que
!'.On respectivamente iguales a' noventa grados menos la 13.titud de
París (90º -1'} y a noventa grados
m:enos la latitud de Nueva York
(90º -1). designando por el sfmbolo
l' la primera. y por I la segunda de
dichas latitudes. En el mismo triángulo esférico se conoce también el
á,ngulo Y N P. cuya medida ·es la
misma qu,a la del ángulo diedro formado por los dos planos meridianos
N Y S N y N F S N, y está dada por
el arco H F que. como se ve. es igual
a la suma de las longitudes (G F
mas G H) de París y Nueva York.
Asf, pues. el problema se reduce a
d•,terminar el lado a. de un triángulo
esférico, en el cual se conocen los
otros dos lados b. c, y el ángulo A
que forman -dichos lados.

cos a = cos b cos c (•)-j-

sen b sen c cos A

Designando por x el lado desconocido, a; por L' y l' la longitud y la latitud,
respectivamente de Paris; por L y J. respectiva.mente, la longitud y 'la latitud
de Nueva York: y subst,ituye,ndo por b, por c y por A sus valores respectivos,
la fórmula anterior se convierte en la que sigue:
cos x = sen l sen I' - 1-

cos 1 cos l' cos (L-1-L')

(1)

Oomo esta fórmula no es calculable por logaritmos, hay que transformarla
convenientemente para que el S1egundo miembro se reduzc3. a una expresión monomia. Para conseguirlo, dividiremos ambos miembros de la ecuación por sen 1
cos l', y s,a tendrá:
cos l ,cos l' cos (L-1-L')
sen il sen f
COS X
- 1=
sen l cos l'
sen ,1 OOS l'
sen l cos I'
Simplificando, resulta:
COS X

sen I cos l'

sen l'
- - - 1 - cot l cos (L-1-L')
cos l'

(2)

Si ahora se introduce un arco auxiliar, K, determinado por la condición de
que tang K sea igu3.,J a cot l cos (L- j-L'), se tendrá desde lueg-o la ecuación
de condición
(3)
tang K = cot l cos (L-1-L')
de la cual se sacará e¡ valor d•e K por medio de los logaritmos, como se verá más
adelante.
· Sustituyendo en la fórmula (2) el valor de cot 1 cos (L- j-L') dado por la
sen K
fórmula. (3), y poniendo en lugar de tang K su equivalent•e - - - ' la fórmula
( 2) se convertirá en
cos K
eos x

sen l'

sen K

sen (K-1-1')

sen l cos 1'

cos !'

cos K

cos 1' cos K

- -· -1- - - - = - - - - - - -

y despejando a cos x en esta úlitima ecuación, se tendrá:
COS X

sen l sen (K-1- l')
= ---------cos K

(4)

La fórmula (3), calculable por logaritmos, nos dará el valor de K, que substituido en la fórmula ( 4). también calculablie por logaritmos, dará defintivamente, en grados, minutos y segundos, el valor buscado, x. del arco de circulo máxim0 coIDJprendido entre Nueva York y Parfs; Y, rectificando este arco, se tendrá
en kilómetros la distancia mínima que separa a las dos ciudades.

D

A

T

O

S

Parfs - Longitud •o riental del meridiano de Greenwich. . . . . . 2 • 20'14 "=L'
Parfs · Latitud Norte ................................... 48°50'14"=1'
Nueva York - Longitud occidental de Greenwich ...... ..... 74°00' 3"=L
Nueva York - Latitud Norte ................................. 40°42'43"=1
FORMULAS
sen I sen ( K..-1- n

(3)

tang K -cot l cos (r,..:_I-L')

COS X

=

(4)
oos K

(•) - 1-

Este signo representa el signo algebráico &lt;le sumar.

(PASA A LA PAGINA 9)

�6

.

ACTAS XIII

ACTAS XIII

MAPAS Y PLANOS
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LA SIERRA GORDA Y
LA COSTA DEL SENO
MEXICANO

1747

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OS proyectos de Coloninización de lo que habría de ser el Nuevo
Santander ( actual Estado de Tamaulipas) dieron origen a
diversos informes y reconocimientos.

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Antonio Ladrón de Guevara,
Narciso Marquín de Montecuesta y
José Antonio Fernández de Jáuregm, promovieron estas actiyidades
casi simultáneamente. A ninguno
de los tres fue otorgado el privilegio de la colonización. Correspondió
a José de Escandón realizarla, con
todo el apoyo de la corona española.
Reproducimos aquí uno de los
mapas, con el itinerario de las tropas de Escandón, y que comprende,
además de la Sierra Gorda y de la
costa del Seno Mexicano, gran parte de la jurisdicción del Nuevo
Reyno de León y de la privincia
de Coahuila. El original se conserva
en el Archivo General de Indias,
de Sevilla, (Sección M.P., México,

162).

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7

�ACTAS

ACTAS XIII

8

ARCHIVOS

NO'rAS
Alfonsina. Por disposición
presidencial la biblioteca del escritor
y humanista regiomontano don Alfonso Reyes, mejor conocid!a como
Capilla Alfonsina. fue cedida a 1a
Universidad de Nuevo León.
Capilla

Esta resolución fed,&lt;!ral ha tenido
caba¡ cumplimiento al ser recibidas
en Monterrey trescientas diecisiete
cajas conteniendo los cuarent'.l. y tantos mil volúmenes que integran este
importante acervo bibiográfico.
El traslado ha sido hecho bajo el
cui,dado de especialistas. y ya se procede a la instalación delos libros en
el ala sur del O2ntr 0 de J.nf.ormática.
de la Ciudad Universitaria. De igual
manera se trabaja en la clasificación
de los volúmenes a fin de que lo má&lt;,
pronto posible estén a disposición de
10s investigadores.
La presencia de esta hermosa biblioteca en Monterrey_ viene a enriquecer las importan-tes coleccion,es
existentes en nuestra ciudad. Cerno
es s1bido la Universidad de Nuevo
León conserva entre otras bibliotecas
las d•el Dr. Emeterio Valverde y Téllez obispo de León; la de Salvador
Toscano, la de Ricai,do Covarrubias.
la de José Alvarado, etc.

El Tecnológico de Monterrey, por
su parte, ha adquirido bibliotecas tan
valiosas como las de Salvador Ugarte,
Conway, los Mén,dez Plancarte, Alfonso Junco etc. además de la Colección Cervantina de¡ Lic. Carlos
Prieto.

Tercer Encuentro. En los días 21
al 23 de octubre será celebrado en
Monterrey el T•ercer Encuentr 0 de la
Socieda,d de Historia Ec~esiástica:
Mexicana. bajo el tema "La evangelización del noreste de México".
Entre los trabajos que s,e,rán presentados figuran, de acuerdo con el
programa: "Fuentes para 1:1 investigación, histórica de¡ noreste de México". "La evangelización ,de Coah uila
hasta 1781"; "El Colegio Apostólico
de Propaganda Fid•e de San Francisco
de Pachuca y las misiones del noreste de M'éxico"; '''El Colegio Apostólico de Propagan-da Fide de Ntra.
Sra. de Guadal upe de Zacatecas";
"La obra del Cap. José de Escandón
en la ,evangeiización del Nuevo SanUmder"; La figura caminante de
fray Mar gil de Jesús"; "Misión de
San José y San Miguel de Aguayo.
Un día de un fraile"; "Las misiones
franciscanas de San Antonio de Béjar, aJ principio de la Independencia"; "Los dominios d,el obispado de
la Nueva Galicia"; y "El obispado
de'l Nuevo Reino de León":

"

94

14

1765

95

5

95

9-C

1768
1775

98
108

1
1

1777

111

9

1778

114 ·

9

1780

116

5

116

4

xrn

9

(VIENE DE LA PAGINA 3)

Diligencias relativas al traslado del templo parroquial. 20 fojas.
Informe sobre el destierro del indio Sebastián
Suárez de las misiones de Purificación y Concepción.
Relativo a la construcción del nuevo templo
parroquial.
Lista de gente armada.
Representación de los indios del pueblo de Purificación contra su gobernador. PrornoYido sobre la propiedad de acruas entre
las familias de León y -Gómez de Cast~o. 70
fojas.
Relación sobre las tierras que pertenecen a la
jurisdicción de los valles del Pilón y de la Mota.
Ve1~tas de diversas tierras y solares de algunos
vecmos qt!e se fueron a poblar a Tamaulipas.
Informac1on ::obre la conducta de María Guerrero.

e A L e u L o v1ENE DE LA PAGINA s
Cálculo de K:
lag cot 1 = lcg co~ 40º42'43" = ................. . ... . .... . ... 0.0652499
log cos ( L - -L) = log cos 7C.º20 '17" = ............. . _.. 1.3732667
log tang K = ........... 1.4385166
Buscando el arco cuyo logaritmo tangente es 1.4385166, resulta:
K

=

15º20'55".4

Substituyendo el valor de K, y los de ¡ y_ ¡• en ¡ a f ormuJa
·
(4), se tiene:
Cálculo die x:

!ºg

sen 1 = log sen 40º42'43" = .. ............ . ......... . .. l .814418 3
10g sen (K-!-1') = lag sen 64º11'9".4 = ............. . .... l .9543448
colog cos K = colog c-os 15º20'55".4 = .................... o.015 77 3 1
lag COS X = · · · · · ·. · ............ . .. l. 7845362
Bw,cando el arco cuyo logaritmo cose,no es 1.7845362, se tendrá. finalmf'nte:
arco buscado, x,

=

52º29'28".

~onsiderando que el radio mod·Í0 del esferoide terrestre mide 63 71 seis mil
tresc1en~c~ setenta y un kilómetros, e¡ arco r zctificado x qu s acab~.. da
contrar, tiene una longitud ,de ... . _...
· ·
e e
.,
, en5837 CINCO MIL OCHOCIE1NTOS TREINTA Y SIETE KILOMETROS

Tal fue la distancia reoorrida en treinta y do~ horas de tiempo_ a travE5s del
~ftb~E:gt~tico, por el audaz y afortunado aviador norteamericano CARLOS
Monterrey, N. L. Ma.yo 23 d,e 1927.

E. GARCIA. (Rúbrica)

�ACTAS X,111

ACTAS X-111

CAPITAL DEL lDElP'ARTAD.l[EN'.li.'0 DE NUEVO LEON.

Bautismo de Santiago Vidaurri

R1:ou1..upn:NTE hay un concepto equivocado,
entre las personas q'!.e no "han salido·de su pais
,natal respect~ á la cultura, belleza y ctvilizacion
de otros Departamentos de la república.· Estas
idéas y la carencia de comunicaciones rápidas y
frecuentes de un punto á otro, hacen que suela
observarse en los Departamentos cierta especie
de provincialismo, conveniente si llega á determinado limite; pero perjudicial cuando escede
de El y ocúiona que los individuos vean todo Jo
que no es de su' pais con cierta indiferencia, y
puede ~ecirse aversion y encono.
En cuanto á nosotros, esentos por fortuna de
ese influjo, pues en México no ecsiste tal preocupacion, hemos procurado presentar en nuestro
periódico una ~rie de artículos con el nombre
de PaMTam4 que dén i4ea de las bellezas de
otros pueblos deljnterior,_ convencidos que si
tal vez no tan bien escritos como fuera de desear•
se al menos manifiestan terminantemente.los deseos que tenemos de conciliamos las simpatlas
de nuestros numerosos y benévolos suscritores
foráneos.
Una de las ciudades mu printorescu y aesao no conocida bastantemente, es la de Monterey, capital del Departamento de Nuevo-teon,
bien que todo este terreno puede sin ecsageracion llamarse un jardin.
Monterey está situado en un pequelio valle
al pi6 de las 6ltimas montafiu de la Sierra Ma~ dista de la ca¡ital de la república como dosc1entas cuarenta1~guas, y de los puertos de Tampi~ y Mata:moros poco mas de cien leguas. _El
p~~
ciudad es bastante re~lar: los. ed1ña01 _11_ bien de~ clas~ ~e arquitectura sin _beneza ni el~gancia, son solidos, de f&gt;Uena apanencia, y cóm;;Nos en l_o interior: las calles son recias, con sus respecuva1 banquetas, empedrados
y alumbrado en las noches, y la catedral es un
te!Jlplo semejante á nuestros celebradas iglesias
de Santo Domingo 6 San Agustin. •
Pero lo que ba_ce que tal. pob!ac10D .se_a estremadamente bell~ es BU s1tuac10~ al pté de
do1 c.erros elevad{s1mos, el de 14 Silla Y el de
La Mitra. El primero cuyo nombre Je viene
sin duda de la perfecta semejanza que tiene la
figura de su cima con un fuste de silla, es de una altura prodigiosa y tiene una hermosura y
un encanto· indefinibles. Tan lleno de verdor:
tan magestuosÓ, dibujándose en el azul del
mamento: he-visto mul¡itud de cerros y 'de mon•
tafias, pero nunca babia contemplado otro tan
lleno de belleza como el cerro de la Silla de Monterey; parece el protector de la ciudad y el confidente de los astros. Por las mai'ianas el sol
le envía sus primeros fulgores, y lo tiñe..de púrpura; por hs tardes reclina un momento· sobra
él, y sacude su cabellera de oro en su cima llena de flores y de arbustos, y en las noches s·e ve
sobre el último picacho al parecer clanda á la.
luna blanca y hermosa como una perla, 6 al lucero vespertino arrojando sus pálidos y temblorosos fulgores.

~e!ª

fir:

ArclliYc Parroquial -de Lampazos Nuevo León
Bautismos, Lib. No. 3. f~l . 71.

El otro cerro tiene aunque impeñectamente, la
~ra de una mitra, y tambien por ese motivo le
h.an llamado as(; pero ni ~u situacion ni su figu•
ra, ni su fertilidad, igualan á la del antecedente.
El cerro solo, como va espresado, baria de
Monlell!y uno de 1011 sitios mas bonitos de la
~pública; pero aun tiene otros estremadamente
pintorescos, tales como el Ojo,de agua; el puente de la Pur(sima, y el bosque de Santo Domingo. El primero es un manantial de ~
clarlsima, situado en un estremo de la ciudad
y rodeade de árboles, de plantas, y de flores,
pero que crecen con 131 ecsbuberancia y fertilidad, que casi se entretejen y enlazan unas con
otras, formando materialmente una alfombra de
flores, y un toldo de verdura. Eo este ojo
de agua, hay algunBf.clases de pescado bastante buenos, y sobre todo un escelente camaro'n,
de un tamai'io estraordinario que no lo babia yo
visto, ni aun en las lagunas de las orillas del mar.
El puente de la Ponsima está construido eQ.,
el ño que sé forma, segun creo, con las vertientes del Ojo de agua, para Cl)municar una parte de
la ciudad con otra donde se estánedificanaomnellas casas, 1 se comenzó , Jennlar una DUet'I
catedral. A la izquierda del pucnlc nay una ca•
)le formada de preciosas casita, y de hucrlas,
sombreada por unos álamos, y este punto es el
del paseo en los dias festivo,. Acaso se figurarán los que lean esto que ninguna belleza de'be tener un paseo semcj3nte; por el contrario,
)a vista de la campina verde y frondosa termina•
da por el cerro de la Silla, y la dulzura que se.esperi menta al ver deslizarse las aguas del i;io, diá.fanas y_cristalinas por entre multitud de árb,olc1
y de plantas silvestres, y el ambiente tan puro
qué se r_espira, hacen que este paseo formado
mas por la mano de la naturaleza que por la del
:hombre sea uno de los mas gratos que puedan
eoncchi;se.
El clima de l\fonlerey es estremoso, y en
tiempo de otoflo el calor es á veces mas sofo.
cante -que en la costa, habiendo ademas la circunstancia de qwi caen fuertes chubascos, acompai'iados de mullitu_d de rayos. Por Jo demas
es bastante s·ano; y los mosquitos y animales
ponzofiosos no son abundantes.
Concluiré este artículo didendo una palabra
sobre los habitantes. Salvo algunas afcccioncs _pronunciadas de provincialismo, es la clase de g~,nte ~cjor que yo _he conocido: amables
y hosp11alanos, no desdicen del carácter mexicano, habiendo ademas la ventaja ~e encontrar particularmente entre las mugcré6 una sencillez y un candor y modestia apreciabilísimos.
Si llfonlerey cstm·iera col)1pletamcnte libre
cle_la terr!ble plaga de los indios. bárbaros, que
•cm 'tie1ppo de invierno suelen ~meter sus depredaciones en las cercanías, sin duda que progresaria mucho, y seria uno de los mas dcliciosos paises para pasar una vida quieta y tranquiJa.-M. PAvNo.

Toonado de EL MUSEO MEXICANO, tomo 11, México, 1843, p. 469.

11

�ACTAS XIII

12

Dr. Miguel Ramos Arizpe
Litografía tomada de El Museo Mexicano
Tomo II, México, 1843. p. 105

DIRECTORIO
AC'i:1t11J Historia, Letras y Artes/ Universidad Autónoma de
Nuevo León
Dirección Gral. de foyestigaciones Humanísticas

Rector: Dr. Alfredo Píñey-

Director: Lic. Raúl Rangel Frías
ro López
Secretario: O.P. Salvador Oamillieri Rdz.

Redactor de ACTAS:

Composición:

Profr. Israel Cavazos Garza

Sergio González de León

Ave. José Benítez 2190

Col. Obispado Tel. 48-62-58

Imprenta Universitaria
Director: Rodolfo
Rodríguez Gorjón

Monterrey, N. L., México

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Indices

Ji CClitlt11,

Fuentes
Notas

Historia, Letras y Artes
No. 12

Monterrey, Nuevo León, México

1

Abr.-Jun. 1980

HISTORIOGRAFIA
Fuentes para la historia de Nuevo León,
durante la Invasión Americana
Manuel BalLontín

couq;,pl( PI IIQITOIU MlllC◄ltPI
,/08 ll#IA IIOA M.aNA

REC UERDOS

La Invasión

Americana

DE LA

INVASION NORTEAMERICANA

("46. 1848)
TOIIOlll

1846-1848

fj
México
· 1883

tOITOIIA L , OIIU A. S. A
Al' . ,U .,_

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3 Vols., 19 -cms.
RBVISION DE LA GUERRA ENTRB
IIBXICO Y LOS ESTADOS UNIDOS

V ITO

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COAHUILA Y TEXAS

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KUl'A U. 11tATADO DE PAZ DE QL\Di\lJ.ft
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FRANC1a00 CASr1U.O IUIDA

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350 p. 23 cm.

T OMO S EC U ND O

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111 x 1e o
1 f 4 6

54-0 p. 23 cm.. ils.

��2

ACTAS XII

3

ACTAS XII

LIC. VIRGILIO GARZA Sr.
1865-1938

SIGLO XX. IDEA'S FILOSOFICAS

EL PRINCIPIO FILOSOFICO DE LA
EVOLUCION SOCIALISTA
POR VIRGilIO GARZA Sr.

SR. LIC. VIRGILIO GARZA

R

ACIO en Cruillas, Tamaulipas, el 12 de
marzo de 1865. Murió
en Monterrey el 11 de
diciembre de 1938.
Estudió en el Seminario y en
el Colegio Civil, de Monterrey. Obtuvo título de abogado por la Escuela de Jurisprudencia de Nuevo
León, en 1887. Fue catedrático y
director de 1a misma escuela.
Recién graduado viajó a Europa. Diputado a la Legislatura de
Nuevo León. Orador notable, pronunció, entre otros discursos, los del
15 de septiembre de 1890 y 20 de
septiembre le 1896.
Publicó en 1908 El Mañana.

Dirigió la Revista Contemporánea,
impresa en los talleres de J. Cantú
Leal y cuyo primer trimestre ....
(1909) constituye un volumen de
347 páginas.

AS ideas sobre 1:1s relaciones del
individuo con el Esta~. sobre la
distribución de le. riqueza. entre
los elementos productores, sobre
la partlclpeción de laa clases de
abajo, en la colaboración de las
el.ases directivas de lois negocios
públicos, y mé.s que todo eso, sobre lee relaciones éticas de }os diversos agregados soclales,
han venido cambiando singular y notablemente
en estos últimos tiempos, adoptando una orientación que, como notaremos despuéB, se relarciona intima.mente con el albor -ya que no
podemos todavla envanecernos de que sea sol
que alumbra y conflorta,- de nueve.s tendenci&amp;s
filosóficas, mé.s optimistas, más s~es, mé.s
conformes a l,a naturaleza humana que las de
ma.yor prlvan:za en tiempos anteriores.

Aunque no aparece consignado
su nombre como autor, así Rafael
Garza Cantú como Héctor González
le atribuyen, con fundamento, los
libros: Crónica de las fiestas en esta
ciudad . . . para conmemorar el tercer centenario de su fundación ...
(Monterrey, 1896. 64 p) ; y La visita del Señor Presidente General
Porfirio Díaz, a la ciudad de Monterrey. (Monterrey, 1899. 114 p).

El individualismo exagerado y casi feroz
desa.rrQllado por las conquistas pollticas del
siglo pasado, produjo naturalmenle, después de
sus primeros tanteos, un florecimiento económico importantisirrro, con repercusión en todas
las esferas de la actividad. Tuvo su tiempo, Y
ese de5,3m-ollo condujo a un estado en que otros
varios elementos entraron en conflicto. El exceso de producción, con la competencia como
su resultado; el afé.n de lucro de los em!}.esa...rlos afortunados o hAbHes, espoleado quizá p.or
el bienestar que parecla debido sólo al esfuerzo
de una minorla; i.a conciencia de .un valimiento
y un poderlo, de seguro exagerodos, pero consentidos, l)Ma atribuirse la parte del león en
el banquete de la vida. hicieron na~r en el
otro extremo del campo ciertas aspiraciones,
primero vagas y después más definid.as, hacia
un mej,oramiento reclame.do necesario, más que
justo, aunque haya de esto también, por las
mismas ldeas-fuel'Z46 que hablan iniciado el
movimiento. No parecla legltimo que tod,as
aquellas expansiones primitivas y todas las
promesas contenidas en los principios revolucionarios, hubiéranse venido a condensar en un
estado de inferioridad no muy diferente del
que subsistla antes de los derechos conquistados.

Residió en Monterrey durante
más de 60 años.

De ah! el afé.n de reivindicaciones y el movimiento de aspiraciones a un nuevo oambio.
Buscaron los débiles el apoyo de teorle.s nuevas
en lo socia-1 y en lo polltico, olvidé.ndose de
intentarlas en la pré.ctiea. Sin duda que la
clase proletaria debla sufrir con el proceso de

su adaptación ai medio ftslco y soclial moderno;
sin duda que ha llepdo a aer- punzante y doloroso, para una parte no peque6,a del conjunto
humano, el desequilibrio de las condiciones
económicas, y que 1841 multitudes a quienes
interesaba el problema pudieron darse cuenta,
aunque exagerada Ja visión por las pasiones del
momento, del estado de fuerza y de Injusticia
conque se presentaba la cuestión. Por otra
parte, las propagandas lnteresa&amp;l.s, laa miras
torcidas de los malos peatores, las exageraciones de los doctrinarios, muchos de ellos convencidos y de buena. té a pesar de todo, empujaban al partido de las resoluciones extremas.Estas no dieron, sin embargo, los resultados
que prometlan los agitiadores, y el prestigio de
éstos se vió amenazado de ruina justiciera. Mas
al lado de ellos y qwzA contra ellos, en las modestas fiLas de un anonimato merirorio, se encuentran desde hace muchos afios nombres
reflexivos y serios, apóstoles también de las
mismas aspiraciones, quienes van impulsando
la reforma por medi&lt;&gt;s lentos y graduados que
constituyen la verdadera evolución de la idea.
Se llaman a si propios socialistas, porque no
han buscado otro nombre que se,1 más propio
y preciso; pero reclaman e} esta.r separados de
las medidas extremas y ni defienden éstas ni
se encastillan en un solo sistema de avance.
Ellos son los que Impulsan la fonnación de esos
organismos de forma varladlslma que se llaman asociiaciones cooperativas de Cflnsumo y de
e.horro, federaciones de obreros, tr,llde müoaa,
sociedades mutualistas y ligas de toda es,pecie
de ayuda al trabajo.
Esta formación espontánea de org11L11ismos de
defensa tiene su contrapartida en otras semejantes del Lado de los empresarios, donde la
reacción se oper.a. con los trusts, con la atr ibución de capitales creeidlslmos a las sociedudes por acciones y con las modernas ligas de
patronos que proyectan contrabalancear la Imposición forzada de las huelgas del trabajo. As!
es que en ese t erreno amenazaba la. lucha eternizarse, o cuando menos quedar Indecisa hasta
que no la viniera ,a resolver un verdadero cataclismo, si no intervinJera un tercer factor : el
Estado.

Bevt..ta Contiempcri-.
Monterrey, 1909.

�ACTAS XII

ACTAS XII

4

S uno de los -l ugares más
antiguos de Nuevo León.
En 1582 fue 1)0bl&amp;do por
Manuel de Mederos, compañero de Luis de Carva•
.
__
jal. Se llamó idesde entonces Piesquerla Grande. En el siglo
XVIII esta hacienda perteneció a los
Fernández de Castro y a los Garcia
de Sepú-lveda, con el nombre de San
Juan Bautista de la Pesquerh Granid1e. Le fue dado titulo de villa en 1851
ccn el ,nombre de Garcia, en h•onor
de Joaquin Garcia, gobernador de
Nuevo León, oriundo de al!L Conserva gran par-te de su archivo municipal y el parroquial es muy completo.
En el Ar-chivo Gen1eral del Esta.do
hay abundante documentación, sobre
la etapa independiente. En el del
Ayuntamiento de Monterrey también
la hay, sobre la colonia. De éste es la
lista que aqui ofrecemos, en brevisima selección.

Año

Ramo

Vol.

Exp.

Fol.

1616

Civil

29

1

45

1654

11

1657

Ramo

Vol.

Exp.

Civil

67

2

1731

58

14

Papeles relativos a las tierras de los Fernández
de Castro y a los bienes de la Cía. de Jesús. 104
fojas.

1747

76

12

Pleito entre los herederos de los Fernández de
Castro, por propiedad de tierras.

1753

82

8

Representación de los vecinos sobre propiedad
del potrero de Nacataz.

1756

85

1

Testamento e inventarios de Juan Flores Ramos.

GARCIA
1730

Relieves de un portón
Villa de GarOLa

5

Fol.

74

Relativo a la venta de esclavos por cabras.

1759

"

88

1

Protesta de los vecinos sobre no ir más a Texas en auxilio de San Antonio.

1761

"

90

2

Relativo a la compañía de soldados que tiene
en Rinconada Antonio Ladrón de Guevara.

1768

"

98

1

Lista de gente armada en el valle de Pesquería
Grande.

Diego de Huelva vende a Bernavé de las Casas·
sus tierras en la Pesquería Grande.

1771

101

9

Pleito sobre tierras promovido por Gabriel de
la Gana.

23

Confirmación de la merced de tierras a Diego
Fernández de Castro en la Rinconada.

1773

104

15

Medidas de tierras de San Miguel y de la
&amp;lionda.

8

10

Inventarios de los bienes del sargento mayor
Jacinto García de Sepúlveda. 15 fojas.

1776

109

17

Promovido por Fernando del Bosque sobre propiedad de Matiana, su esclava.

1668

11

7

Inventarios de los bienes de doña Clara de Rentería.

1778

115B

31

1701

21

3

Bienes de Lázaro Fernández de Castro.

1709

99

1781

7

Testamento del Cap. Die~o García de Sepúlveda (Archivado en 1769).

118

1

Relativo a las tierras de Icamole.

1788

"

135

2

Relativo a haber muerto el Cap. Juan de la
Garza a manos de los indios.

Pleito entre los valles de Pesquería y Santa
Catarina, sobre uso de aguas.

1797

"

159

2

Inventario de los bienes de José de Treviño.

1799

"

164

8 y 10

lnfonnación de limpieza de sangre de los Fernández de Castro.

1714

41

12

lí25

52

24

Testamento e inventarios de Francisco González de Quintanilla. 77 fojas.

1729

56

7

Contra el alcalde mayor Pedro de los Santos
Coy, por abusos.

"

5

Certificado sobre el estado en que se encuentra
el valle, expedido por el alcalde mayor Juan
Lorenzo Báez.

�ACTAS XII

6

MAPAS Y PLANOS
SITIO DE MONTERREY,
1846

a

L iniciarse la guerra con

los Estados Unidos, en
1846, después de las
acciones de Palo Alto y
la Resaca, frente a Matamoros, las
fuerzas mexicanas se retiraron a Linares.

El Sitio de Monterrey
~ en 1846 ~
por

JOSE SOTERO NORIEGA

El Gral. Mariano Arista fue
sustituído por el Gral. Francisco
Mejía, quien decidió trasladar el
cuartel general a Monterrey, donde
ya Reyes y Zuloaga realizaban obras
de fortificación.
La ciudad fue sitiada del 21
al 24 de septiembre. Existen varios
planos del ataque y de la de~nsa.
El que aquí se ofrece es uno de los
del ejército de los Estados Unidos.

Adolece de notorias alteraciones toponímicas, como la de "Río
San Juan", por Río Santa Catarina;
"Sierra Madre"' por Cerro de las
Mitras, y otras. ELdocumento, con
todo, es de incuestionable valor histórico.
Actas lo reproduce al tamaño · ·
del original, que se conserva en

una colección privada, en Monterrey.

MONTERREY
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
Dirección General de In~stigaciones Humanísticas

ACTAS, No. 12

SERIE: DOCUMENTOS, XII

1980

�El autor de
"El Sitio de Monterrey"
Indices
Fuentes
Notas

De los autores nuevoleoneses
por adopción, es J-0sé Sotero Noriega
uno de los roáis ,distinguidos. Nadó
en Jeri2z, Zacatecas, en 1825. Obtuvo
titulo de profesor en medicina y cirugía. Vino a Nuevo León como médico militar de¡ Ejército ,del Norte,
e,n 1846. Estuvo en las batallas de
Palo Alto y la Resaca y concurrió al
sitio de Monterrey_ de l 21 al 24 de
septiembre de ese año.

Historia, Letras y Artes
Monterrey, Nuevo León, México

Concluida la guerra con los Estados Uni,dos fijó su reside·neia en
Linares, donde se casó con Rosalia
Leal y Torrea.

Abril-Junio

1980

Diputado al Congries·o local en
1851, intervino en la creación del
Consejo de Salubridad. El 2 de mayo
de 1852 el gobierno de Nuevo León
le autorizó para ejercer la medici.na,
"por iestar recibido legalmente".

Imprenta Universitaria
Actas, No. 12, Serie: Documentos,

XII

Fue diputaido al Congreso General Constituyente, en 1856. Ocupando
e:ste cargo, redactó sus colaboraciones
para el Apéndice II del Diccionario

Universa! de Historia y Geografía.
Escribió tod,os los articulos referentes a Nuevo León.

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HISTORIA, LETRAS Y ARTES

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Dr. Alfredo Piñeyro L&amp;pez

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Dirección de Investigaciones Humanisticas
Director:
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Lic. Raúl Ra.r.gel Frías

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Secretario:

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Lic. Juan Roberto Zavala
Redactor de Actas:

Profr. IS'T'Olil 0a'IX12;()8 Garro
Composición:

Sergio González de León

El Sitio de Monterrey
en 1846

l

.t.

Fue alcald1e de Linares en 1858
y en 1860. Murió alli al 7 de diciembre de 1865.
Se conocen de él un Dis&lt;JUrso ..
(,del 16 de Septiembre) (Monterrey:
1850. 12 P) y una Iniciativa ... pidiendo Da abolición del Estanco del
Tabaco (Monterrey, 1851. 8 p.).

Actas reproduce su articulo sobre el S'itio de M-onterrey del Diccionario citado. Como fue actor de aiquel
episodio, es el suyo uno de los m ,ej or es t,estimonios.
Israel Gavazos Garza

Después de la penosa retirada de Matamoros en la convalecencia de grandes infortunios
y de males sin cuento, los restos del ejército
desventurado de Palo-Alto Y la Resaca de
Guerrero, permanecian en Lina res, cuando· en
los primeros dias del mes de julio de 1846, se
recibieron en aquel punto noticias fidedignas
de que el enemigo se dispont.a a penetrar en el
interior del pals.
El general Arista, luego que !legó a Linares
pocos dia.s antes de entregar el mando, dispuso
que marchase la sección de ingenieros a las
órdenes del teniente corone¡ Zuloaga, y el batallón de Zapadores, a las del teniente coronel
D. Mariano Reyes, a. Monterrey, con objeto de
que emprendiesen en aquella plaza algunas
obras de fortificación.
El general Mejia, en quJen recayó el ro.a.mio
en jefe en este tiempo ad-olecia de graves enfermedades, por cuya causa el 9 de julio que se
determinó la marcha del grueso del ejército, la
verificó a las órdenes del general D. Tomás
Requena.

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:i.s.:

EN LINARES

•'•
A

f

A
Director de la Imprenta Universitaria: .;.

t

Rxxlnlfo Rodríguez Garjón

J-i-

Ave. José Benitez 2190, Col. Obispado
Tel. 4~2-58, Monterrey, N. L., Méx.

;

(-:_,...:..:..:-:-:-:-:-:..:-:+:-:-:-:-:-:•&lt;-:-:-:-:-:-:-:~.

Entonces aquel florido ejército, que hemos
visto desmembrado y doliente en su retira.da
de Matamoros a Linares, consta.ba de mil ochocientos hombres: su moral habla sido combatida por una disensión escandalosa sobre sus
Loa

■ubtttuloa

aon de la redacción de ACTAS.

recientes derrotas; los enconados odios de los
superiores se h a,bian transmitido hasta los soldados; el cambio repentino de jefes influia
también en el descontento; y el espectáculo de
los enfermos que se arrast1'3.ban en pos del
ejército, y que iban pereciendo victimas de la
imprevisión o de la ingratitud, formaban un
conjunto que rea.lizaba de un modo horrible la
descripción de las penas y del porvenir del
soldado mexicano, que hizo después COn astuta
perversidad de general Scott.
Los cuerpos que salieron de Linares fueron:
Infantería: primer regimiento, 2o. ligero, 4o. y
lOo. de linea, y dos compañias del 6o., Activos
de México y Morelia., Caballeria: 7o., So. y Ligero. Artilleria: 13 piezas. El general Morlet
con el Batallón Activo de Puebla, el batallón
y compañia Guarda.-Costas de Tarnpico marchaba en esos dias para e6te puerto a reforzar
la plaza.
De Linares rindieron aquellas fuerzas la
jorna.da en el rancho del Encadena.do: de este
punto en Monte Morelos, población risueña de
tres mil ha.6itantes, a la margen fértil del hermoso rio de San Juan, y sobre la que llamamos
la atención por la hospitalidad generosa que
dispensaron al ejército sus moradores; hospitalida.d que los soldados del Norte recuerdan aún
con tierna gratitud.
De Monte Morelos fueron a La hacienda de
la Concepción y a Cadereyt;i Jiménez, dond1&gt;

�Jose

4

permanecieron desde el 12 hasta el 21 del mes
de julio: en aquel punto se Incorporó al ejército el general Mejia, y determinó trasladar el
cuartel genemI a Monterrey llevándose consigo
todas las fuerzas a dicho lugar, que con evidencia era entonces el punto objetivo del enemigo.

LA CIUDAD
Monterrey es una de las más hermosas ciudades de la República., la capital de la frontera.
Situada en un fértil valle en medio de altlsirnas
y pintorescas montañas, la naturaleza se ostenta en toda. su belleza y vigor. La construcción material de la ciudad es bastante buena.
Casas de canterla, Ca!lles tiradas a, cordel, pLa:z.a.s
amplias y una, Iglesia catedral de ma.gnlfica
construcción. Pasa por un costa.do de la ciudad
un cristalino rio, en cuyas márgenes hay pintorescas casas de campo y frondosas huertas.
La ciudad desde su tundactón habla disfruta.do
de tranquilidad, pues aún las revolucioñes civiles ha.btan las más veces perdonado la ciudad
santa de la frontera. Después de las desgracias
del Rio Bravo el torbellino de la guerra la
amenazaba muy inmediatamente, y los habitantes preveian un grave y doloroso conflicto.

FORTIFICACIONES

Las obras de rortlfioaclón que se hablan emprendido, y las que se emprendieron después,
consistian en un reducto bastionado de 270
varas de lado que encerraba e} incompleto
edificio de la oatedraJ nueva.
Se levantó otro reducto en la Tenerla, punto
extramuros de la ciudad sobre la orilla Iz-

quierda del Rlo de Monterrey. Construyóse
también una obra en el pico més bajo del Cerro
del Obispado, y por último, se encargaron los
atrincheramientos de la parte del Este, sobre
la márgen del rio, al coronel Carrasco, quien

El SITIO DE MONTERREY EN 1846

SOTERO NORIEGA

.s

se distinguió por su actividad .y diligencia extraordinaria, y el que, como la sección toda de
Ingenieros, llenó cumplida.mente sus deberes.
Eran los primeros dias del mes de agosto: los
soldados trabajaban corno simples opere.rlos; 108
jefes alentaban sus esfuerzos; la población patriótica y entusiasta prodigaba sus recursos; Y
después el gobernador del estado de Nuevo
León D. Francisco Morales residente en aquella
ciudad, cÓmpetla aumentando las fuerza.s del
ejército y contribuyendo con los medios todos
que ponla en su mano la autor@ad civil. Este
afén lo redobló la noticia del movimiento del
general Ta.ylor a Cannrgo; y cuando en medio
de estos preparativos solemnes llegó el anuncio
de! pronunciamiento del 4 de agosto en México,
aunque hubiese simpatias por él en algunos
generales y jefes, se vió dominante en el ejército entero el generoso y circunspecto sentimiento de ocuparse preferentemente del enemigo exterior; rasgo digno que se ex.presó sin
embozo en la junta de jefes que se convocó con
este motivo en aquella ciudad.

LLEGADA DE AMPUDIA
Y a que en el pronunclanúento, como sucede

siempre, no se tuvieron presentes los verdaderos intereses de 1a nación, sus efectos si se
hicieron sensibles en Monterrey: nombró el
gobierno general en jefe del ejército del Norte,
a Ampudia, y este nombramiento por mil títulos
lmpolltico, resucitó antiguas prevenciones que
se desa.rrollaron de tal modo, que varios jefes
escribieron a México mostrando su descontento:
la prensa denunció ese disgusto, y se engendraron vivas antip,atias que fueron al fin de
funesta trascendencia.
Hasta este momento el general Mejla se
proponia la realización de un plan puramente
defensivo, sin aventurar na.da absolutamente,
atendidos las recursas con que contaba. Llega
el general Ampudia con las tropas que estaban
en San Luis: el ejército ascendió a cinco mil
hombres, con treinta y das piezas de artlllerfa:

se enca.i,g¡a del plan de su antecesor, practica
escrupulosos reconocimientos: enaar~ a los Ingenieros Reyes, Robles y otros oficiales del
mismo cuerpo, que se perfeccionen las obras
de fortificación y encomienda al capitán de
plana ma.yor D. FJ:ancisco Seguri:i-, que practique el reconocimiento del camino hasta el
rancho de Papag,allos.

ENCUENTROS
Antes de esto estaban situados los auxiliares
de Nuevo León en las lomas de Alacranes: el
coronel Uraga se hallaba en Cadereyta con una.
brigada de infanteri,a, y los regimientos de
ca.balleria de Gua.najuato y Lanceros de Jalisco
y el general Romero con el cuerpo de su mando,
estaban en Marln a la espectativa del enemigo.
El capitán Segura, y los oficiales america_nos
que con 200 hombres hab~n pasado a prac~car
sus reconocimientos, se avistaron en un mismo
dla en PapagaJlos, a un cuarto de legua de Alacranes y la caba!leria situada en este punto,
que t~vo noticia de esto, permitió i singular
condescendencia ! que impune y con todo desahogo entrase el enemigo hasta el primer
punto.

Sea por los inrormes que del oficial mexicano
recibió el general Ampudia, sea que las fuerzas con que contaba, en su concepto fu 7ran
capaces de combina.clones nuevas y felices,
oam'bió su plan proponiéndose reci'bir al Invasor
en Marln, a,proveohando en el tránsito su buena y numerosa caba!leria, y teniendo en caso
de un reves un refugio y un punto de defensa
en Monterrey. Corroboraban sus esperanzas las
ventajas que ofrece el terreno de Pa,pagallos a
Marin y otras circunstancias menos Importantes.
PLANES
Con el objeto de rectificar este pLan, se convocó una junta compuesta de los jefes de bri-

gada; en ella expuso sus proyectos, Y se vló
que en Monterrey se coiitaba, ademés de los
cuerpos enumera.dos ya, con el 3o. Y 4o. 11.gt;ros.
3o de linea batallones activos de Aguascal1ente; Querét;ro y San Luis Potosi, de infanterla;
y cÍe caba!leria, tercer regimiento, Guanajuato,
San Luis y Jalisco. El general Mejia contestó
a los proyectos del genera.! Ampudla que su
brigada estaba lista y dispuesta a ejecutar Jas
órdenes que se le dieran; pero las respuestaa
de los otros jefes de brigada, no siendo igualmente satisfactorias, frustraron e hicieron que
se desechara el plan concebido.
Los a,mericanos se concentraron en Cerr~vo,
y se disponlan a dar un golpe rudo Y r1:pentino,
cuando sin plan realmente nuestro ejército, reuni~. el general Ampudia h junta de defensa
presidida por el jefe de estado mayor gener:il
D. José Garcia Conde: en ella se acordó_la prosecución de las fortificaciones de L~ primera
linea, y que se empezaran las tle 1~ SE:gunda o
retrincheramiento interiores, Y se d1str1buyeron
los trabajos que todos emprendieron con incansable esfuerzo.
El dia 11 de septiembre marchó el general
en jefe para Marin a reconocer por si mismo
el terreno: dispuso se reunieran en aquel punto
los cuerpos de caballeria; y después de de}!.r
sus instrucciones al general Torrejón para que
las aprovechase en las hostilidades, regresó a
Monterrey el 12, habiéndolo verifiO!ldo también
eJ coronel Uraga con su brigada.
El enemigo con su actividad caracteristlca
nos a.ma.gaba desc~e Cerralvo, con más evidencia de una pronta salida a cada momento.
Por nuestra parte, sin plan de operaciones
verdadera.mente, Indecisos todos, vacilantes en
los proyectos que se sospechaban, vler0n el 13
reunir otra junta de jefes de brigada para tratar aún de la defensa de la pl112a. Esta junta
dió por resultado que se abandonasen las obras
de fortificación que se construlan entre la Ciudadela y el cerro del Obispado, continuándose
sólo las de los dos puntos referidos y la de la
Tenerla: lo demás se redujo al interior de la

�JOSE SOTERO NORlEGA

6

7

EL SITIO DE MONTERREY EN 1846

De Saltillo se recibió un convoy con vlveres
y ocho mil pesos.

ciudad; esto ocupó una nueve. división de trabajos. Lo que se perd!a fisica y moralmente en
todas estas contradicciones, ya lo sospecharA el
lector imparcial.

EL CAMINO A SALTil,LO

La mañana de] 20 se supo que en I.a noche
una partida de cabaUerla enemiga .se ha:bla
aproximado al cerro del Obispado, y a sus inmediaciones hecho algunos prisioneros, por lo
que se destacaron doscientos dragones sobre
este punto, para impedir una. nueva tentativa.
Lo.s ,americanos ocuparon el pueblo de Guadalupe, sobre el camino de Cadereyta, y sus
partidas de caballerla. recorrian les inmediaciones de la ciudad, por e] Norte, con el objeto
de proteger el reconocimiento de sus ingenieros.

AVANCE

El enemigo emprendió su marche, el 14: las
fuerzas a uxiliares, después de un insignificante
tiroteo, le dejaron libre el trAnsito de Alacranes a Marln. Prosiguieron el 15 los americanos:
nuestras fuerzas de c:i.ballerta a presencia del
enemigo evacuaron el pueblo y pasaran el río,
atravesAndolo también aquel en su persecución
hasta el rancho de Aguafrla, donde acampó,
precediéndole los nuestros a una prudentlsima
distancia, en un lugar llamado San Francisco.

-

Como se ve por el anterior relato, lo.s enemigos estaban ca.si a las puertas de la ciudad;
pues entonces se pensó aún en cambiar el plan
de defen.s.a complaciendo las instancias del general D. Simeón Ramirez, y se destruyó el reducto de la Tenerla., que antes se habla considerado importante.
Esta vacilación peligroslsíma del general Ampudia, las antipatlas que existlan entre él y los
principales jefes, destrulan la confianza r eciproca: las amargas criticas de éstos, y otras
circunstancias que para rubor nuestro reveló
después el enemigo vencedor, auguraban un
funesto porvenir en a.quena plaza, por más que
los esfuerzos de la población y el brillante
comportamiento de casi todos los jefes, de h
oficialidad subalterna y de la tropa, templasen
aquel presentimiento aciago. De todos modos,
estois antecedentes crea'oo.n un estado de incertidumbre congojoso.
Asi al frente de un enemigo orgulloso con
sus victorias, en medio de los temores que pro-duela la situación con las noticias de nuestros
escándalos en México, la noche del 15, cuando
reviviendo nuestros más tiernos recuerdos de
independencia y de familh, las músicas militares anunciaron la hora solemne en que se proclamó nuestra existencia como nación, todos
obedecieron al sentimiento patriótico, y
exaltando los ánimos el entusiasmo, se olvidó
todo, y se ans.i aba el combate como vindicación
y como gloria ! !

ESPECTATIVA

La mañana del 16 los enemigos amanecieron
en sus mism'.ls posiciones y nuestra caballería
en su observación.
La ciudad tomaba el aspecto severo e imponente de una plaza _guerrera: aquel sordo presentimiento de la lucha próxima se comenzó a
sentir.
Las fanúllas que hasta entonces no hablan
emigra.do, ahora abandona ba.n en tropel sus
hogares con el terror en los semblantes, vertiendo lágrimas por sus deud'OIS, sosteniendo 1a
joven los pasos de] trémulo anciano, llevando
en sus brazos ,a .sus hijos el padre cariñoso. Las
escenas de dolor, de ternura, de abnegación
generosa se multiplicaban Por todas partes. y

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Llegó la tarde: se vió mover una columna
enemiga Oa del genera] Worth) con varios
carros y artiLleria, que tomó el camino del Topo.
Este movimiento indicaba claramente que llevaba por objeto posesionarse del camino del
Saltillo y cortarnos toda comunicación con el
interior del pais. En la plaza se observó aquella
operación, e hizo marchar el general en jefe la
caballeria que situó en el Jagiiey, punto de reunión de los caminos del Topo y del Saltillo. En
esta especta.tiva pasó la noche.

MARIANO MORET

ExrL1c:Ac1óN:-AA'. Fuerzas de caballeria mexicana.- B. Posición de la caballeria del general Torrejón el 20 de setiembre.- c. Batería americ111na en
~u a taque simulado a Ja Ciudadela .- D.D.O. Ma rc ha de las columnas que atacaron á la 'feneria.-E. Columna enemiga de reser,~a.-F. Pieza ene miga que la certera punterfa de Es p.inos a hizo retirar.- G. Punto en que lo!i enemigos desc ubrieron y atacaron la 80la de la Teneria.-H. Columna
que atacó el P uente de Ja Purísima.-Y. Pieza colocada á pecho descubierto por Guti~rrez. -J. Ojo de agua que intentó pasar el e nemigo.K.K.K. Marcha de Worlh hac ia el Fo rlln d~ la Federación.- L.L. Batería americana el 23 de s e liembre.
•

FRENTE A LA CIUDAD

estas sufridas poblaciones que tan poco lfeblan
a. la opulenta y desdeñosa México, lo sacrificaban ahora todo, se ofreclan como expiación
sublime de todos nuestros crlmenes, para que
no profanase nuestra 03pital el pabellón que
ha ondea.do sobre el palacio de los Moctezumas.

A Las nueve de I.a mañana del 19 nuestras
avanzadas, tiroteándose con el enemigo, se replegaron a la plaza y éste se presentó a su
frente. Resonó el toque de generala; la.s tropas
corrieron a la s armas; los habitantes de la
ciudad sa,Uan armados de sus ca.-.as, dirigiéndose entusiastas al lugar amaga do. L'.ls mujeres
y los niños discurrian aterre.dos, mezcJ,ando sus
gemidos y sus lloros al eco marcial de Jos
cl.arines, al acento de los vivas, a la voceria
confusa de las tropas, a los sones festivos de
las bandas de los cuerpos.

Ese aspecto solitario de una ciudad en es.pera
de un combate, Ya lo podemos comprender los
que lo hemos visto; pero es superior a toda
descripción.
El 17 el ejército americano continuó si.n
avanzar de Aguafrfa; pero a consecuencia de
sus preparativos de ataque, ñuesfra caballerta
fué reforzada por el 7o. regimiento, a las órdenes del genena.l JAuregui, que marchó a incorporarse a Torrejón.
Entraron a la plaza algunas partidas de auxiliares.
El 18, entre diez y once de La ma.fiana. entró
nuestra caballerla en la pll12l!I, porque el enemigo habla ocupado a San Francisco. Ordenó
entonces el genera.! en jefe que se situar.a. a la
falda del cerro del Obispado.
E.se mismo dla se recibió de México una conducta de 28,000 pesos, que se distribuyeron entre
el ejército, aliviando un tanto sus penosas
miserias.

1
1

Avanzaron las columnas enemigas hasta cerc.a
de la Ciud.adela, donde se les recibió con algunos tiros de cañón, que no contestaron, IimitAndose a practicar un ligero reconocimiento,
retirándose en seguida al bosque de Santo
Domingo, punto distante cosa de una legua al
N. de aquella plaza, y donde establecieron su
cu.utel general.
En estos crltl.cos momentos, y llamam0s la
atención sobre esta circunstancia., se penSó todavia en otro plan de defensa, mandándose
reparar esa misma noche el r educto de la
Tenerla, obra que habla costado más de un me.s
de trabajo, y que dejó servible en pocas horas
el digno capitlm D. Luis Robles, con un empeño
que merece este recuerdo.

El siguiente dla, a las seis de I.a mañana, la
columna hostil con seis piezas emprende su
marcha : arrójose sobre ella nuestra caballerla;
al principio de aquel ligero combate CBe muerto
el comandante de los Lanceros de Jalisco D.
Juan Nájera: empéñese 1,. carga; la dirige el
com andante del regimiento de Guanajuato D.
Mariano Moret ; los cincuehta dragones que lo
siguen yacen tendidos: entonces, rota su Ia.nza,
tirado de su espada, sólo, herido, se arroja intrépido y persigue a los americanos hasta .sobre
sus mismas piezas, retirándose en seguida. tranquilo: el enemigo mismo respetó su o.sadia, no
disparándole en su retirada un sólo tiro. Cuando volvió a la plaza cubierto de polvo, gotea ndo
sangre su va.lien t e esp,:i.da, pror r umpieron en
ap1ausos sus camaradas; y él. con su modestia,
mostró que el verdadero mérito es humilde, y
que el heroismo huye de la desvergiienza y de
la vanidad.

FEDERACION

Tan luego como comenzó a batirse nuestra
caballerla con la brigada del general Worth,
de que ya hemos hecho menciór,i, destinada a
interceptar el camino del Saltillo, eJ general
en jefe dispuso que el señor general Garcla
Conde, con dos piezas de artillerfa y e] batallón
de Aguascalientes, marchara con violencia a.
reforzar a aquella, poniéndose en combinación
con el genera] Torrejón para p,ract.icar 1-a.s operaciones que fuesen convenientes; pero apenas
Garcla Conde comenzaba a disponerse a obrar,
cuando recibió otra. orden del general en jefe
para que con las do.s piezas y el batallón regresara a la plaza. Este último tué destacado
al puente de ·la Purisima, por donde atacaba
fuertemente el enemigo.
En este combate fué cortada la oaballeria de
Romero, que regresó a. la plaza después por el

�EL SITIO DE MONTERREY EN 1846

JOSE SOTERO NORIEGA

8

cañón de San Pedro; y dueños los americanos
del camino del Saltillo, se lanzaron ré-pldos
sobre el débil destacamento sltuad'O en las l&lt;r
mas frente al Obispado, ganaron dos piezas e
hicieron flotar su enseña vencedora sobre nueStro fortln de la Federación.

9

saltan los par114&gt;eros; y como dice Tlrteo exhortando a los griegos, pecho contra pecho,
arma contra arma, confundidos, frenéticos,
cargan l'OS nuestros, y sobre el terreno que han
ganado, sobre los cadtveres de nuestros enemigos, entre el humo de su sangre impura, sube
a los cielos el grito victorioso de "Viva México".

LATENERIA
RETIRADA
Cuando esto acontec!a por los puntos avan:rados del Poniente, se escuchaba por el N. E.
un vivlslmo fuego de fusileria. y de artillerla
en los punt&lt;&gt;s de la linea del general Mejia. El
choque rudo, sostenido, desesperado, se empeñó en el reducto de la Tenerla, cuya guarnición
corta, y con sólo cuatro piezas, se rpultlplicaba
por su herólco e.rdimiento. Los ataques se re-doblaban : el empuje del Invasor era vehemente:
el general en jefe mandó para que nos reforzara al 3o. ligero: el enemigo estrechaba entretanto la. obra, cuand'O no tenlamos ya un sólo
cartucho de cañón: el asalto es evidente; pero
el refuerzo llega: se manda a l teniente coronel
del 3o. ligero que haga una salida y cargue
sobre el enemigo. La V'0Z de armen bayoneta
es contestada por mil vivas entusiastas: fórmase la columna y entonces ... dicen los partes
y varios testigos no desmentidos satisfactoriamente por aquel jefe, con cuyo nombre no
hemos querido manchar estos renglones, que
saliendo por la gola de la obra se arrojó al rlo,
emprendiendo la fuga entre los grlt'Os de indignación y de escarnio. Por la huida del jefe del
ligero los enemigos tomaron la Tenerla: nuestros soldados se retiraron al punto del Rincón
del Diablo, a Uro de fusil de la Tenerla, donde
resistieron valerosamente, distinguiéndose entre
otros el teniente corone) D. Callxto Bravo y
capitán de artillerla Arenal, sltutndose por fin
el general Mejla en el puente de la Purlslma.
All1 revivió la lucha ens311grentada., y se pr&lt;r
longó tenaz y con encarnizamiento: cuando
agotad.3.S todas las municiones, pidieron parque
los soldados e.l general Mejla, éste contestó que
no se necesitaba mientras hubiera bayonetas.
Esta respuesta se recibió con vivas de aplauso:
redoblóse la energla: el enemigo por su parte
ardiente y esforzado, combatla a la vista del
mismo general Taylor que asistla a esta lucha.
Hace en fin, un Impulso: nuestros soldados

Los valientes que conquistaron aquel lauro
e. las órdenes del general Mejla, fueron tre&amp;clentos hombres de Aguascalientes y Querétaro,
manda.dos por el teniente coronel Ferro y c&lt;r
mandante de batallón D. José Maria Herrera:
eJ comportamiento de la e.rtillerla. al mando de
D. Patricio Gutiérrez, fué brillante. Los enemigos, después de haber perdido cerca de mil
hombres en este encuentro, se retiraron e.l bosque de Santo Domingo, dejando algunas piezas
y un corto destace.mento en la. Tenerla.
AJ retirarse los americanos, el general Mejla
creyendo conveniente una cai:ga de caballerla,
Jo manifestó al general en jefe, quien mandó
veinte hombres: eJ general Mejla dijo que
aquella fuerza era corta. Entonces se ordenó al
general Garc!a Conde que, con el 3o. y el 7o.
que estaban en la plaza oargase al enemigo por
retaguardia por el rumbo de la. oatedral nueva.
Garcla Conde condujo los cuerpos lnsta el
punto donde deblan ce.rgnr: alll entró sólo en
combate el 3o., que lanceó mts de cincuenta
hombres de varias guerrillas enemigas, retlrtndose en seguida a la ciudad.
Los trabajos de fortificación de la plaza continuaron: el general Romero con su brigada
de caballerla s.alló de ella con el objeto de
hostilizar al enemigo.

EL OBISPADO
En la madrugada del dla 22 éste se apoderó
del pico occidental y mis alto del cerro del

MoMT&amp;R&amp;Y. -

Obispado, . sorprendiendo a sesenta h ombres
del 4o.. ligero que lo defendlan, contra los
pronósticos Y las seguridades del señor mayor
general Garcla Conde, quien habla sostenido
qu~ era Inaccesible. Los enemigos subieron
a.rt1llert.a., Y rompieron sus fuegos de este punto
Y del de la Federación sobre la obra del Obispe.do, que defendia el teniente coronel D. Francisco Berra, con doscientos hombres y tres
piezas de artillerla.
El _comandante mandó que saliesen algunas
g~errillas fuera de la obra: contiénese el enemigo: el general Ampudia ordena que cincuenta
d_r agones desmontados auxilien a. Berra: órden
smgular, porque la columna de reserva perm:inecia . en inacción dentro de la. plaza! Nuestras
guerr1}las rechazan al fin .3.l enemigo, auxiliadas por un corto refuerzo de cincuenta hombres
de ca~allerla que manda'ba el general Torrejón•
empenados los americanos, destacan tres co..:.
Ju~°:8-5 sobre la obra disputada: cargan con
decisión: los nuestros, agobiados por e1 n úmero, retroceden en desorden, sin que pudiesen
protegerlos las fortificaciones que únicamente
1en~ fuegos para la ciudad'. Eran las cuatro
e a te.rde cuando el enemigo se apoderaba
entre su ,algazara de júbilo de la obra Los
solda.dos en tropel, llenos de espanto desci~nde
Y penetran al interior de la plaza •difundiend~
el terror, cuando salia un tardlo refuerzo del
~~allódn ~e Zap:idores y el lo. de linea para el
spa o . .. .

INOOMUNICADOS
Nuestras comunicaciones con el Saltillo quedaron entonces cortadas absolutamente.
Este suceso infundió ese pa.vor silencioso &lt;lUe
preced~
las ~errot:as; Y con una que otra
exce?c1ón, los Jefes de los cuerpos lo haclan
~e~s1ble, contagiando al mismo general en jefe
e que la espedición Y la energla no fuero~
dotes. favoritas. Poseldos los directores de los
~egoc1os de los sentimientos que por pudor
emos bosqueja.do tan someramente se mandó
concentrar al ejército en la lln~ interior,

ª

Ruinas de la Ciudadela

desamparando t~as las obras mis avanqadas
por el Norte, Oriente y Poniente, y conservando
sólo algunas deJ Sur, a la orilla del rio por
estar a sesenta. varas de la plaza principaÍ.
Estas disposicione~ se cumplieron a las once
de la i:ioche, enmed10 de un ruidoso desorden,
provem~~ de q~e la tropa rehusaba abandonar
sus pos1c1ones sm combatir. Le. murmuración
el ~escontento se manifestaban sin embozo pa:..
dec1endo la moral militar Jo que no es de~ible
Q_uedaron avanzados ail Poniente Y en las a.v~
mdas del cerro del Obispado ciento cincuenta
ho!ll?res; Y en la Ciud.:idela una guarnición de
qum1entos, a las órdenes del coronel Uraga.
_Aman_eció el 23: se supo que las fue~ enem igas situadas en el cerro del Obispado hablan
sido retoi:-za,das considerablemente con infanteria Y art1llerl.a., ocupando - ~ Quinta de Arista,
Campo Santo Y otras pos1c1ones contiguas.
En los puntos que hablam'()S ab:indonado en
1a noche en medio de un desorden espantoso

se yelan muchos soldados que se quedaron 0 ;
o~vido O po_r indolencia, ebrios, disparand/ al
aire sus fusiles, cometiendo excesos dando 1'd
clara
':6
nar. del desconcierto que comen~be. a d om1d El genera.l Ampudia salió de la catedral
onde ha?la establecido su cuartel general '
per_manec1do_ durante la acción, Y recorrió I Y
atrmcheram1entos.
os
En la ciudad se trabajaba con ansioso aftn
en las obras emprendidas, coronando de saquillos las azoteas y aspillerand'O varios edificios
la ve~ que el enemigo, desde la Tenerla, y ¡~
ornas _el Sur, la atacaba con la baterla ue
estableció en el primer punto Y 1
.
q
colocó en las lomas mencionadas. a pieza que

f

.JOSEFA ZOZAYA
A las diez de la mañaoo, e1 enemigo ocuPó
~s puestos abandonados la noche anterior· a
s once embiste por el Este con decisión:

�10

JOSE SOTERO NORIEGA

generaJlzase el fuego y cunde ardiente hasta
las casas de la plaza principal. En esos momentos, st11blime como las heroinas de Esparta
y de Roma, y bella como las deidades protectoras que se forjaban los griegos, se presenta
la Sta. Da. Maria Josefa Zozaye. en la cas:i del
Sr. Garza Flores entre los soldados que peleaban
en la azotea.; los alienta y municiona; les enseña
a despreciar los peligros. La hermosura y la
categoria de esta joven le comunicaban nuevos
atractivos: ere. necesario vencer para admirarla. o morir a sus ojos para hacerse digno de su
sonrisa. Era una personifioaclón hermosa de la
patria misma: era eJ bello ideal del heroismo
con todos sus hechizos, con toda su tierna seducción !

CUEBPO A CUERPO
A la una y media de la tarde cesó el ataque,
pa.ra reanimarse a las cuatro con mayor violenci,a. Una ¡TUesa columna con una pieza de
artilleria descendió a esa hora como una avenida formidable del cerro del Obispado, dividiéndose en los dos caminos que conducen de
aquel punto a la ciudad. Lo tortuoso de las
calles por donde vienen los invasores impide
obrar a la. artllJerla; no obstante, se traba una
lid empeñada: por ambas partes se lucha con
ardor: los enemigos emprenden horadar las
casas, y penetran asl hasta nuestros atrinche-ramient-os. Esta osadiia irrita eJ brio de nuestras tropas, que desdeñando pelear a cubierto,
trepan audaces sobre los parapetos, y prove&gt;cando e.l enemigo desafiaban una muerte evidente. Este, más frlo, más cauto y mañero, 110s
hacia un fuego pellgrosisimo por las canales y
aspilleras de las casas.
Se habla mandado a la oficialidad subalterna,
de capitán abajo, que pelc:i.ran como simples
soldados: los oficiales se ponen la fornitura sin
murmurar; toman sus fusiles ; se establece una
emulación generosa y ardiente: cada oficial
quiere distinguirse por su arrojo, comprando
con su sangre el lauro del valiente
Forma un vergonzoso contraste con esto lo
que han dich-o los enemigos de los generales
refiriéndose a Monterrey. Nosotros nos limitaremos a decir, que a los jefes y oficiales dispensaron después los vencedores distinciones de
todo género; y que los generales, a excepción
de los que hemos mencionado honrosamente,
sufrieron con el desprecio de sus enemigos un
castigo duro y aoaso merecido.
En la noche cesa el combate y arroja el ene-migo algunas bombas de la Plazuela de la
Carne.

PARLAMENTO
Varios de los que no hemos querido mencionar excitan al genera] en jefe para que solicite
una capitulación. E] comandante genenal de
artillerl.a. que ejerció grande influencia en todos los sucesos de Monterrey por su valimento
con Ampudia, apoyó aquellas sugestiones.
A !,as tres de la mañana salló para el campo
de TeyJor el coronel graduado capitán D. Francisco R Moreno, a solicitar un parlamento de
nuestra parte.

EL SITIO DE MONTERREY EN 1846

Cuando los habita.ntes de Monterrey vieron
Salir las últimas fuerzas mexicanas, no pudieron resolverse a quedar entre los enemigos, y
multitud de ellos, abandonando sus casas e intereses, cargando sus hijos, y seguidos de sus
mujeres, caminaban a Pie tras de las tropas.
Monterrey quedó convertida en un gran cementerio. Los cadáveres insepultados, los animales
muertos y corrompidos, la soledad de las oalles,
todo daba un aspecto pavoroso a. aquella ciudad.

La humillación que entonces se sentia es
lne,c¡plioo.ble. Cuántos sacrificios estériles !
Cuánta heroicidad burlada ! Cuánta cobard1a
impune y triunfadora !
El general Taylor suspendió las hostilidades,
contestando que nuestras tropas evacuaran la
plaza, jurando no tomar las armas en lo sucesivo contra. los Estados Unidos.

Reunidas las fuel"2las en e] Saltillo, se aguardaban las disposiciones del gobierno, a quien por
extraordinario se envió 1a capitulación. En los
primeros dlas del mes de octubre se recibió la
orden de que las tropas se retiraran a San Luis
Potosi. El ejército y el pueblo supieron con tan
honda indignación esta medida, que Ampudia
se dispuso a enviar un oficial de su confianza
para que impusiera de .aquella circunstancia al
gobierno; pero el dia mismo en que el oficial
salió del Saltillo, lle~on dos comisionad-os con

CAPITULACION
El general Ampudla formó una junta de los
jefes de brigada y de cuerpo. Cuando la lmponia de la resolución del enemigo, se anunció
que el general Wort venia a tratar con nuestro
general en jefe. Fué el general Ampudia a la
entrevista. Le propuso Wort que evacuasen
nuestras tropas la ciudad, sin más garantia que
la de que los oficiales sacaran sus espad.11,
dejando la tropa las armas. Ampudia. Irritado,
y acaso arrepentido de su debilidad, protestó
s:&gt;lemnemente, que si no habl,a otro acomodamiento, sucumbirla bajo los escombros de la
crndad. Wort propuso entonces que !ria el general Taylor a convenir sobre 1-os tratados. Esta
segunda entrevista dió por resultado la capitulación, pa.ra la que fueron comisionados los
generales Requema y Garcla Conde, y D. Manuel Maria dt&gt;l Ll,ano: capitulación, por lronia
cruel, llamada honrosa, que consistia en que el
ejército s:icarla sus armas y equipajes. una
baterla de seis piezas, municionadas con veinticuatro tiros cada una, una paro.da de cartuchos por plaza, dejando e¡ rest'O de) material;
y comprometiéndose por su parte los americanos a no pasar de la linea de los Muertos, Unares y Victoria. en siete semanas, en cuyo
tiempo trabaj:irian en diligenciar la paz.

LA SALIDA

Ese mismo dia, a las once de 1a mañana, eva,..
cuaron nuestras tropas la Ciu&lt;bdela, al frente
de una. columna enemiga man&lt;hda por general
Smith. Nuestras fuerzas arriaron la bandera;
sonó la salva de ordenanza; y nuestro pabellón
cayó a.batido, tributándole los enemigos los honores de la guerra. Las tropas de Smith tomaron posesión de aquel fuerte, tremolando su
estandarte. a l que salud,:iron victorios0s entre
sus hurras de júbilo y nuestro llanto de humlllac1ón y de dolor! Nuestras fuen.u se alojaron
en la parte Este de la ciudad, no habiendo
salviado mas que el personal y seis piezas de
artilleria.
Asi terminó la defensa de Monterrey. La
sencilla relación de los hechos nos excusa de
t-odo comentarlo: ella ratificará también el juicio de La parte sensata de la nación!
CU.ando removidos los inconvenientes de una
relación contemporánea, la pluma. imparcial de
la historia consigne este hecho en su libro se-vero, habrá, refiriéndose a estos sucesos, que
relegar algunos hombres a la infamia; pero no
se dirá como hoy, en el lenguaje pacclal de las
pasiones. que el ejército vertió alli su ignominia en el cáliz que después ha apurado nuestra
patria hasta las heces!
El dLa. 26 salló de Monterrey para el Saltlllo
la la. brigada y dos cuerpos de caballer1,a con
el general en jefe: el resto de las tropas lo hizo
el siguiente d1a.

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11

órdenes contrarias. Esta nueva se celebró con
vivo entusiasmo, mas al siguiente dla. se recibió
otra orden, Insistiendo en la determinación primera de que las tropas marchasen a San Luis.
Organizóse por fin la retirad.a por brigadas
escalonadas: las escaseces haclan rayar en miseria las necesidades del ejército, no obstante
los socorros pa.trióticos de las poblaciones del
tránsito.
Asi, después de una derrota Inmerecida, y de
una retirada humi1Iante y penosa, llegaron los
restos de nuestras tropas a San Luis en fines
de octubre. Esos restos formaron la. base del
nuevo ejército que se organizó en la misma
ciudad, y que muy luego combatió con denued'O
en la Angostura.

Ménco, 20 de Jmtlo de 18116

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�ACTAS XII

6

ACTAS XII

MAPAS Y PLANOS
SITIO DE MONTERREY,
1846

A

L iniciarse la guerra con

·

los Estados Unidos, en
1846, después de las
acciones de Palo Alto y
la Resaca, frente a Matamoros, las
fuerzas mexicanas se retiraron a Linares.
El Gral. Mariano Arista fue
sustituído por el Gral. Francisco
Mejía, quien decidió trasladar el
cuartel general a Monterrey, donde
ya Reyes y Zuloaga realizaban obras
de fortificación.
La ciudad fue sitiada del 21
al 24 de septiembre. Existen varios
planos del ataque y de la de~nsa.
El que aquí se ofrece es uno de los
del ejército de los Estados Unidos.

Adolece de ;notorias alteraciones toponímicas, como la de "Río
San Juan", por Río Santa Catarina;
"Sierra Madre", por Cerro de las
Mitras, y otras. EL,documento, con
todo, es de incuestionable valor histórico.
Actas lo reproduce al tamaño · ·

del original, que se conserva en
una colección privada, en Monterrey.

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t:

7

�ACTAS XII

8

ACTAS XII

NOTAS
Edición. En un bello volumen de
108 páginas, editado por la Direcc10n General de Investigaciones
Humanísticas bajo el título de Alfonso de Monterrey, ha sido recogida por el Lic. Raúl Rangel Frías
una breve antología regiomontana
con los más destacados textos que ·
relacionan la vida de Alfonso Reyes,
en sus recuerdos y afectos, con su
ciudad natal. La publicación ha sido
hecha como reconocimiento a la
resolución presidencial que autorizó

D

=-=-~= .._..

f V" Y'-ll l "

llL PER IODICO DE LA FRON'l'f.llA

~=-~:

el traslado de la Biblioteca conocida
como Capilla Alfonsina a Monterrey.
Comprende el libro una sección de
Constancias; otra de Temas Regiomontanos; una más de Poesía; otra
de Mensajes, y, finalmente, una titulada Alusiones y Congruencias,
más algunas bellas ilustraciones.
Con esta edición participa la Universidad en el IX Festival Alfonsino, conmemorativo del 91 aniversario del nacimiento de don Alfonso.

Sensible deceso. El 9 de mayo de
1980, Monterrey sufrió la pérdida
de uno de sus hombres más destacados: Manuel L. Barragán. Como periodista, fue director de Excélsior, y
fundador de Preví, PyS, Más Noticias, El Tiempo, Actividad, Vida
Universitaria y otros. Como hombre
de empresa figuró como directivo y
consejero en las más importantes
industrias e instituciones bancarias.
Impulsor de la Universidad, fue presidente del Patronato Universitario.
Nacido en 1888, tenía al morir 91
años sin que ni en sus últimos días
interrumpiera sus actividades.

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eRs\~t-

F,scritores potosinos. El 1.nstituto de
Investigaciones Bibliográficas de la
UNAM auspicia la preparación de
guías biobibliográficas en diversos
Estados. Acaba de aparecer el primer volumen de esta serfo y se ti- ,
tnla: Biobibliogra/ía de los Escritores de San Luis Potosí, (México,
UNAM, 1979. 438 p). El magnífi-

9

co libro ha sido escrito por el destacado bibliógrafo e historiador Lic.
Rafael Montejano y Aguiñaga, cuya
producción en estos campos es extraordinaria. Precede al texto una
Presentación, hecha por Ernesto de
la Torre Villar, promotor de esta
serie. Viene luego un erudito estudio de Introducción, que ofrece un
excelente panorama de las letras
potosinas a través del tiempo. En
seguida las fichas biobibliográficas
de varios centenares de autores nacidos o avecindados en aquel Estado y, finalmente los índices general,
de _escritores según género cultivado
y de seudónimos y anagrama.s. La
edición, que es espléndida, habrá
de ser de utilidad incuestionable.

�lO

ACTAS XII

ACTAS XII

11

LAS COMUNICACIONES DE NUEVO LEON, EN 1854
CAMINO MEXICOMO'NTERREY-MATAMOROS
MEXICO á 11,{atamoros &lt;Itinerario de):
De México 1\:

Cue.utitlan . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Tilla

............................

'1

7

11
Arroyozarco . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1S
San Juan del Rio . . . . . . . . . . . . . . . . . . 12
Querétaro . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . U
San Miguel . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . M
Dolores . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 8
San Fellpe . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 10
Jaral
.. .... .. .. ... ..... ... .. .... . 7
Valle . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 6
San Luis . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 12
Bocas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 12
Venado . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 11
Laguna seca . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9
Guadalupe . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5
San Cristóbal . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 8
La Parida. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 8
Salado . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 10
San Salvador . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7
Encarnación . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9

Nueva . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Saltillo . . . . . . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Santa Maria . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Loa Rinconiade. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Santa Catarina . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Monterey . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Ca-0ereyta . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Ayancual . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Salto . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
China . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Zacate . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Noria . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Reynose. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
La Mesa . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Matamoros . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Agua

Gral. Pedro Am'[JUdia

18
81
4S
57
71
79
89
96
102
114
126
137
146
161
169
167
177
184
193
8 201
8 209
6 2ló
5 220
5 225
9 234
9 243
8 251
8 259
12 271
11 282
12 294
lS 307
10 21'7
11 826

CAMINO TAMPICO--MONTRREY
SANTA ANA DE TAMAULIPAS á Monterey
(Itinerario de) :

Gral. Zaoorias Taywr

De Tampieo 1\:
Altamira. (Véase el itlnerari·o de Tampico á San Luis Potosí) . . . . . . . . . .

7

7

Rancho de San Antonio. (Idem) . . . . . .

12

19

Rancho del Cojo: A dos leguas está el
rancho de Galul. sin recursos ni
agua: en el camino se notan algunos
montecillos.-El Cojo presenta comodidades p,ara el elojamiento de las
tropas de paso . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Hacienda de Alamitos: El camino es
,b ueno, pero no hay nlngune población en él.-En el camino existen
algunos montecitos . . . . . . . . . . . . . .

8

27

6

SS

Hacienda de la Panocha: La. hacienda
del Pretil está situada A la medianla
del camino de Alamitos á la Ptanocha.; tiene bastantes recursos y agua.
-Camino algo pedregoso y bastante
montuoso
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 10

ta

Forlon: El o:imino es algo montuoso y
semejante al anterior . . . . . . . . . . . .

48

5

Santa Rosa: En el camino no se encuentra ninguna clase de recursos ni
agua, y es muy montuoso y pedregoso.-El de rueda se separa á la
derecha, en una loma llama.da las
Trojes, á tres leguas del Forlon ;
pasando por Croix, á 10 leguas de
distancia, villa con recursos ,abundantes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 10

158

Ciudad Victoria: Se encuentra. en este
camino un miserable ranchito sin recurso alguno de vlveres.-Camlno
bastante montuoso. En Victorie se
reune otra vez el camino de rueda,
que pasa por Croix, á siete legua&amp; de
esta ciudad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

8S

5

Hacienda de Santa Engracia: En esta
ruta se hallan Las ha.ciendas y ranchos siguientes: La Mislon, Caballero,
San Pedro y San Isidro, con regulares recursos y agua.-El camino es
bueno, aunque un poco montuoso. En
Santa. Engracia se encuentran algun.as comodida-0es para tropas de peso 10
Villa de Hoyos: A siete leguas se encuentra el rancho de la Camaleona,
esca.so de recursos pero abundante
en agua potable.-El camino de rueda
se separa desde Santa Engracla, volviéndose a reunir en Hoyos, aumentándose media legua ésta. por el rodeo
que se Ji.ace . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 10

73

IIS

Villa de Vilbgran: En esta ruta estAn
situados 1-os ranchos de Guadalupe,
San Joaquln y San Jua.n, con agua y
pastos abundantes.-El camino es un
poco montuoso . . . . . . . . . . . . . . . . . . 8 91
Rancho de Sabino Mocho: A la median la del camino está la haciend.9. de
la Barranca, con regulares recursos
y agu,a.-El camino tiene el mismo
aspecto que el anterior . . . . . . . . . . 10 101
Ciudad de Linares: No se encuentra
en todo el camino agua ni otro recurso.- Este camino es algo montuoso

8

107

Ciudad de Morelos: Se encuentran los
ranchos de Gallinas Mochas y el Encadena.do, con escasos recursos, pero
abundante agua.-Este camino es un
poco montuoso, como el anterior 11· 118
Rancho de Canoas: Se encuentra agua
suficiente, pero ningun otro recurso.
-El camino como el anterior. El de
rueda se separa desde Morelos, y pasando por la hacienda de la Purlslma,
á nueve leguas, por Cadereita á ocho
Y de este punto á Monterey á diez,
se encuentran recursos y agU,a en
estos parajes con abundancia . . . . . . 8 UC
Villa de Huajuco : En esta ruta se encuentran muchos ranchitos con pocos
recursos pero agua abunda.nte.-Este
camino es poco montuoso . . . . . . . .

7 l3S

Ciudad de Monterey: En este camino,
que es montuoso, se encuentran caserlos con algunos auxilios y agua
suficiente
. .. .. .. . .. . .. .. ... ... .

8

Tomado del Diccionario tJDi,..raal de Hiatoriu y Ceo9&lt;aflu, M,z1eo, 1856.

141

�12

ACTAS XII

ICONOGRAFIA

Sitio d e Monterrey. Plaza de Armas (Zaragoza). 1846.

DIRECTORIO
ARAJS Historia, Letras y Artes/
Dirección Gral. de Investigaciones Humanísticas
Dtrector: .Lk Raúl Rangel Friaa
Secretario: Lic. Juan Roberto Zaoola

Universidad Autónoma de
Nuevo León
Rector: Dr. Alfredo Pifieyro López

Redactor de ACTAS:

Composición:

Prof,·. 18f'Gel Oa11CU1os Garza

Sergio Gonzále,: de León

Imprenta Universitaria
Dfrecto1·: Rodolfo
Rodrigt,ea Go,·jón

Ave. José Benítez 2190 Col. Obispado Tel. 48-62-58 Monterrey, N. L., México

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Indices
Fuentes
Notas

Historia, Letras y Artes
No. 11

Montlerrey, Nuevo León, México

1

Ene.-Mzo. 1980

FICHAS HISTORICAS
LA PINTURA Y LA
MUSICA EN
NUEVO LEON
NICOLAS M . RENDON
PINTOR, MUSICO, FOTOGRAFO.
juzgar por la partida de su
matrimonio celebrado el 29
de Noviembre de 1873 en la.
Catedral de Mon!errey, era
"originario y vecino de esta
ciudad" y nació en 1846. Residió temporalmente en Ciudad del Maíz, San Luis
Potosí. En 1866 ya resid ;a en Monterrey.
Desde muy joven ·cultivó la pintura. De 17
años de edad, pintó La Magdalena y tenía
18 cuando realizó su cuadro Lo pastora
anda!uza. De l::i década de los 60 y los
70 son sus óleos El ojo de agua de Mon·
terrey ( ¿ 1875 ? ) , Retrato de Cesáreo Medellín ( podre de Francisc.:i, su esposa);
un Nacimiento y otros.
Fue buen músico. En 1866 formab:i
parte de la orquesto de Epigmenio R. Melo,
de Monierrey. Tocaba piano, violín, violoncello, guitarra, mandolina, clarinete,
trompeta, t rombón, arpa, etcL En 1886
l.lbrió la Escuela Municipal de Música, que
en el Gran Círculo de Obreros presentó,
en 1889, o sus primeros alumnos: Alfredo
Garza Castillón, Ignacio Rendón ( su hijo) ,
José S:intillana y Pedro A. Rocha; el primero en la flauta; el segundo en el ¡::iano
y los dos últimos e n el violí n. Otros discípulos suyos fueron Antonio Ortíz, Gustavo
Quiroga, e tc. Fue autor de una opereta,
lamentablemente perdida, y de otr.as com·
pos1c1ones que le merecieron elogios de
la prensa de su é poca.

La ¡,astora andaluza. Oleo de Nícofá.~ M. Rendón. De
l11 colección de Horacio Barragán Rendón, SIL nieto.

También desde la década de los 60
abrió un estudio de fotografía, que mantuvo casi hasta su muerte, acaecida en
Monterrey, el 29 de octubre de 1909.
En 191 O fue establecida uno sociedad filarmónica que llevaba su nombre.

��2

ACTAS XI

3

ACTAS XI
1

ARCHIVOS

Pesquería
En la primera mitad deJ siglo
XVII est•e. lugar formaba parte de
las mercedes de tierra-s del Cap. Bias
de la Garza Falcón . Francisco, su
hijo est3.bleció alli la hacienda del
Esplritu Santo de la Pesquería Chica.
En este lugar nacieron Bias y Clemente de la Garza Falcón, ambos gobernadores de Coahuila e~ eJ siglo
XVIII. Elevada a la categoría de
villa en 1844 con el nombre de P,zsquería Chica, otro decreto dejó su
denominación sól·o como Pesquería.
Su archivo municipal es muy completo desde 1844, existiendo también
abundante documentación en e¡ Archivo General del Estado. Para la
época colonial, la fue-nte es el Archivo
Municipal de Monterrey_ de donde
es la lista que aquí publicamos. S'obre ese municipio hay una buiena
monografía, escrita por Carlos Caba11ero V., pubHcada en 1944.

1641

1642

Ramo-

VoL

Civil

6

"

89

Exp.

1700

1702

1703

19

Causas

Civil

25

"

25

Pleito entre Diego de Treviño y Juan de Olivares, por la Hacienda de Martín, que fue de
Diego Rodríguez. 34 fojas.
·
Medida de las tierras de la Hacienda de San
Francisco, colindante con la de Pesquería Chica.
Inventarios hechos con motivo de la muerte
de doña Margarita Rodríguez de Montemayor,
viuda del Sargento Mayor Juan de la Garza
Falcón.

6

15
al 19
938 y 939

1

6

45

8

1717

44

29

1729

67

2

Protocol,os

12

Esp.

13

1737

Civil

65

1748
1738

Protocolos
Civil

13

1738

4
y 5

63

301

Relativo a las tierras de Juan de Olivares.
Promovidos sobre los asaltos de los indios, a la
Hacienda del Sargento Mayor Francisco de la
Garza Falcón.
Títulos de la Hacienda de San Antonio, que
Juan de Olivares vendió al alférez Juan de Treviño. 116 fojas.
Relativo a la venta de una parte de la Hacienda~
Auto del gobernador don Francisco de Mier y
Torre, sobre despueble del Ojo de Agua.
Testamento del Sargento Mayor Francisco de
la Garza Falcón.
Pleito por propiedad de aguas, entre Garzas
y Elizondos.
Testamento de José de Villarreal, marido de
María Gertrudis de la Garza.

Fol.

157

25

196

66

19

66

19

1743

"

72

9

1746

"

75

8

1749

Protocolos

15

87

1749

"

15

82

1761

Civil

90

1770

"

100

19

1713

1735

1737

VoL

Fol.

1681

1694

Ramo

1770
1171

"

1774

,,

1774

,,

9

1, 2 y 11

100

13

101

7

107

8

115-B 14

1774

107

24

1774

105

17

120

8

153

9

1782
1794

Civil

51

BIBLIOTECA CENTRAL
..,_ _ _ _ _.....:U:.:,•.;.A.::...:,.N.:;,•..,:L;;;__ _ __

1

Compromiso entre los herederos de las Haciendas de San Francisco y Pesquería sobre
señalamiento de límites.
División de tierras de la Hacienda y escrituras
de adquisición.
Venta de las tierras de José Francisco de la
Garza Falcón.
Inventarios de los bienes del Sargento Mayor
Francisco de la Garza Falcón.
Testimonio del testamento de Francisco de la
Garza Falcón.
Visita a la Hacienda por el Gobernador Don
Pedro de Barrio.
Testamento de Juan Ildefonso de la Garza
Falcón.
Pedro Segundo Guerra se obliga a pagar a
Domingo Miguel Guajardo, en 4 años, trescientos pesos, hipotecando sus tierras, casa y
aguas en Pesquería.
Los nietos del Capitán Eugenio de la Garza
Falcón, venden sus tierras a Pedro Segundo
Guerra.
Autos sobre propiedad de tierras, entre José
Elías de la Garza Falcón y Salvador de Montemayor. Comprende testimonios de las medidas de 1642, las ventas de 1669 y la merced
a José Treviño, de 1635. 37 fojas.
Medidas de la Hacienda y reparto entre los 11
herederos.
Medidas de las tierras de San Miguel, colindantes con Huinalá y Pesquería.
Relativo a los límites de la Hacienda con la de
Huinalá.
Pleito sobre propiedad de tierras en la Hacienda, entre Joaquín de Treviño y Pedro Segundo
Guerra.
Borrador de las diligencias sobre el reconocimiento de aguas de la Hacienda.
Promovido sobre hechos de sangre y discordias
entre patrones y peones.
Litigio sobre propiedad y uso de aguas de los
Garza Falcón.
'
Relativo al reparto de las tierras entre lo$
herederos de los Garza Falcón.
Relativo a la construcción de la capilla del
Valle de la Pesquería Chica.

�4

5

ACTAS XI

ACTAS XI

HISTORIOGRAFIA
Bibliografía sobre la Revolución
en Nuevo León
•1tJN_.llft......

IIBELO
oa ,,,, 111ooano
8 IGN08AOO

~

UVOLUCIONA&amp;IO

,................,.,

-

A-..ollUCLdeMUNAa,

------.........
............. ·---·-

....,.

POR JUAN LUIS CU1U

---..,,.

405 p., ils .. 25 .3 cm.

Mty.,
Impresora
Mty.
1955, 201 p., 21.5 cm .

.-...--"'~
TOMO fll.
_..

317 p., 20 c m .

Puebla, Ed·. Periodistica
1968. 467 p., ils.. 23 cm'.

3 vols. 128 p. 19.5 cm

Mty., Imp. Ed · "A. Reyes"
1971. 55 9 p ., 23 cm .

DON CARLOS DE SIGUENZA Y GONGORA
El autor del mapa que reyro•
ducimos en este número de Actas,
Don Carlos de Sigüenza y Góngora,
nació en la ciudad de México en
1645. Su padre fue preceptor del
príncipe Baltazar Carlos, hijo de Felipe IV, y su madre estaba emparen·
tada con Luis de Góngora.
Vistió el hábito de la Compama de Jesús en 1662, pero siete
años después se separó de esa orden.
Fue por mucho tiempo catedrático
de astronomía y de matemáticas de
la Universidad. Conocedor de estas
ciencias publicó un folleto sobre el
cometa de 1681, provocando una
célebre polémica entre los hombres
de ciencia de su tiempo. Merced a
estos conocimientos, formó parte de

la expedición a Panzacola. Levantó
mapas, escribió un diario de viaje
y colaboró con el virrey conde de
Galve en los planes para combatir
a los franceses.
Figura prominente de las letras mexicanas, escribió diversas
obras científicas, filosóficas, histÓ·
ricas y literarias. En el motín de
1692 salvó el Archivo del Ayuntamiento, particularmente los 'libros
de cabildos.
Desde 1682 era capellán del
Hospital del Amor de Dios y limosnero del arzobispo de México.
En Jas postrimería:; de su vida reingresó a la Compañía de Jesús, a la
cual legó su biblioteca. Murió en la
ciudad de México en 1700.

�6

ACTAS XI

MAPAS Y
PLANOS
..__,.._,,...._,.,,_.~A.J.,,. t4' J.·~
. . . ~,A.

••ljf, J;,.J,11,

..... .... ~!.d.t~•

Jornada a Texas
1689

.._.. e• •• "iJAII,
. . . A . . ac.i.
. . . . &amp;a •

J:,,;.,.

e 111..t,Á,,MI. ..J .1-ft

.... .A ......

;,,,J.a...

alit.a.•-•""-""De las jornadas de pacificación
o de descubrimiento, realizadas por
el Gral. Alonso de León, indudablemente fue la más importante la
que emprendió por orden del virrey
conde de Galve a la bahía de Espíritu Santo, en Texas, en 1689.

. . . lo, - - - • •

r.p..t.i...:, "' a.J •/p-J:lí,,,IA

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...,,.x ,,,.,JA.,,.1...,--~-.-.

...... ;x ..Y.C~..iiJla'1"~.,..,.

-

Participaron cien hombres.
Cincuenta de los presidios de la
Nueva Vizcaya y cincuenta del Nuevo Reino de León, pagados por el
rey. Llevaron 80 cargas de harina,
100 novillos, herramientc1, ropa,
etc. y tuvo una duración de mes y
medio.
Además del resultado favorable, se obtuvo el beneficio de importantes descubrimientos como el
de los ríos de Guadalupe y de San
Marcos, el reconocimiento de la bahía, etc.
El itinerario que aquí se reproduce fue hecho por el célebre
literato y hombre de ciencia don
Carlos de Sigüenza y Góngora, y
su original se encuentra en el Archivo General de Indias, de Sevilla,
Mapas y Planos, México, 88 (1690).

..,,.&amp; y. pl,i/'J~
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ala.-'~•-' •'11,,.,_ ~..
Mllt,,a..111.....- •

.9;,.:t""....

�T eacro Americano

111

De las descripciones del Nuevo Reino
de león en el Siglo XVIII, indudablemente
q,ue una de las más importantes y menos
divulgadas es la de don José Antonio
Villaseñor y Sónchez, impresa en México.

gcc'iil:X~

Indices
Fuentes
Notas

Historia, Letras y Artes
Monterrey, Nuevo León, México
Enero-Marzo
1980
Imprenta Universitaria
Actas, No. 11, Serie: Documentos, XI.

No hay noticias de que haya es.todo
en Nuevo León pero es posible que así
haya sido, por el hecho de que fue él
quien al ser fundada la Villa de Son
Fernando, junto al presidio de Son Antonio de Béjar, en 1731, hizo "el diseño de
lo poblociór. . . . repartiendo o la Villa los
solares, las dehesas, propios y ejidos ... "
(Teatro, 11, 321). Aunque lo mós probable
es que pa ra redactar su obro se haya
valido de informes remitidos por los go•
biernos de cacla provincia a la secretarÍIO
del virreinato.
Villaseñor y Sónchez aparece regís•
trado en la Biblroteca Hispanoamericana
Septentrional, de don Martano Beristafo y
Sousa. De él se dice que nadó en la ciudad de México, donde fue colegial de
San lldefonso y que llegó a ser of:ciol
mayor de lo Contaduría de lrib~os y
contador de la Contaduría General de
Azogues. Fue, también, cosmógrqfo del
reino de la NJJeva España. En opinión de
Beristain, " fue pof'ta regular, mat..mótico
hábil, historiador exacto y celoso buen
patriota". Consigna, además del TeatrO
Americano ... un Informe ••• sobre la rebaja del percio del azogue . . . ( 174 2) ;
un Romance lírico en elogio de Femando
IV, . . . ( 1749); un "'Matemático cómputo
de los astros" ( 1756) ; los Kalendcrrios y
pronólltlcos lunarios . . . ( varios años) y el
Mapa .. . de la Provincia de la Co1111pC1ñía
de Jesús ... , grabado en Roma en 1754.
Ofrecemos a los lectores de Actaa el
cap,í tulo de ., Tieatro AmeriQGno ... ,
relativo al Nuevo Reino de León, en edición focsimilm-.

18'f'Ollil Ca'00210S Gana.

DIRECTORIO
1te~1t1&amp; Historia, Letras y Artes/ Universidad Autónoma de
Nuevo León
Dirección Gral. de Investigaciones Humanísticas
Director: Lic. Raúl .Rangel Fn~
Secretario : Lic. J'IJ,(J,,n Roberto Zavala

Redactor de ACTAS:

Rector: Dr. Alfredo PUieyro López

Composición:

Imprenta Universitaria

Profr. Israel Oavateoa Garza Sergio Gonzárez de León

Ave. José Beni~ 2190 Col. Obispado Tel. 48-62-58

Director: Rodolfo
Rodr1guez Gorjón
Monterrey, N. L., México

CAPITULO XL
De la Jurifdiccion de] Nuevo Reyno
de Leon, y fus Pueblos.

EL

Nuevo Reyno
de Leon difta de
Larirud .u.
la e·1ud ad de Meg.1s.m.
xico ciento, y treinta leguas á 1a p~ .. te del Norte,
figuiendofe ~ las Jorifdic~
ciones de la Villa de los
Valles, y Guadalcazar;con
el intermedio de los De{.
ciertos del Jaumabe, y
principios de la gran Sierra de Tam~olipan, tiene
en Ju mayor diíl:ancia, y
Longitud
271.g.1.s.m.

ta; elbt apaftado el termino de dicho Rey no de la
Cofta del feno Mexica•
no cincuenta legu2s, poco
mas, ó menos de la boca
del Rio brabo, ó Rio
grande del Norte, y en•
tre ]qs Poblaciones, y ter-

minos del Reyno, y la
Cofta, fe ha~lo defabriga•
da de Prefidio, y Miffio•

dos de J_,atitud, de Sur a
Norte,, y por fu menor
diíl:ancia de Oriente a

nes, y folo habitada efta
gran parte de varfas Na•
ciones Barbaras, defde la
Sierra de Tamaolipan ,
hafta el Rio de lv1edina,
que confina con la Provinéia de los Te)'aS; cuya
diftancia de Sor, Nt.~rte,

Poniente tiene cincuenta
leguas, rcfpea:o de fer fu
Pobh1cio•1 larga, y ango{-

Left, Veft, y ~n h1s defpoblados incultos confinnntes con la mef ma· Coft:1,

recinto, noventa, y ocho
leguasdefde veinte, y quatro grados, hafta treinta,y

nn

�4

ACTAS XI

LIBRO QUINTO.
29f
no falr.111 ricos Mine~-tes, 1 E~lefiaftico, la Ut?11 admildlinas, y otros motivos, n1ftrada por Clengos, pa-

para que eftuvieífe pobla
da, ftrviendo al mefmo
tiempo de defenfa, a las
entradas de muchos Rios,
y efteros qfe hallan en ella
por fer el medio de la Cof•
ta dd feno Mexicano, CO•
mo fe dice.
. La vapital del Reyno es la Ciudad de Monte Rey, dHl:ante de la de
Mexico ciento, fetenta, y
cinco leguas. reél:as Norte Sur; fundófe el ,año de
mil, quinientos, noventa~
y nueve, en que goberna•
ba el Virrey Conde Mon•
te Rey, de cuyo titulo tomo efte nombre, quando
era habitada aquella parte
de las Naciones Barbaras,
reducidas h el {uave yugo
Evangelico, inediante fu
Poblacion.
Tiene efta Ciudad,
ptra ft1~gobierno polytico,
y militar, el de un Gobernador, dos Alcaldes OrGin~t'ios, y el Ayütamien to de tres Regidor~s, un
Procurador, y Efcribano
de Cabildo.~ y en ella dos
Parroch'ias con fu Juez

rala FeligreGa de los Efpa•
ñoles, y la otra para la adminiftracion de los Indios, á cargo de los l&lt;é•
Iigioíos Francifcanos. Y
aunque en quan to l la
Jurifdiccion Epifcopal re•
conoce efte Pais a la de
Guadalaxara, en lo polyti•
co, y militar, efta deba..
· jo de 1a Jurifdiccion del
Virreynato, y Audiencia
de Mexico; y por lo Ecle•
fiaftico a la Mitra de dicho Guadalaxara, dedonde difta ciento, y ochenta legu~s reél:as, al Nordeft., quarta al Norte, fiendo medio entre Mex.ico,
y Monte Rey, la Ciudad
de San luis Potofi.
Repartenfe los pobladoi de dicho Reyno
en quatro rumbos, o ter.
ritorios, en los quates, y
en cada uno, nombran los
Gobernadores, a los Alcaldes n1ayores, y Jufii,
cias1dandolelos titulosde
Capitanes á Guena.
A el Poniente de la
Ciudad, y a las tres leguas
de diftancia, efia el Vallé
Eeee 2
de

5

DE LA JURIDICCION DEL NUEVO REYNO DE LEON, Y SUS PUEBLOS

..

1,96
THEATRO AMERICANO
de Sta Catharina, gober• 1 cías de la Nueva Gatici.1,
nado por un Alcalde ma- Vifcaya,N uevo Rey no de
yo.r, y habitado de quin- Toledo, Nuevo Mexico,
ce aveinte familias, aquie• y demás Provincias, que
nes adminiftra la Doél:ri- efl:an fobre el Poniente, y
na Clerical de Monte Sur de cfte Reyno.
Rey, abunda efte Partido .
A la parte del Po•
en íemillas, y Ganado ca• · niente con alguná inclinabrio, 6endo en lo demas cion al Sur, refpeclo de
Monte Rey, eftá la Villa
efcafa.
A la parte tlel No• de Santiago d~l Saltillo,
tueft , y a '1iíl:ancia de diftante veinte, y cinco
ocho leguas, cfta el Va· leguas, que reconoce en
lle grande de Pefqueria , lo efpiritual l la Mirra de
cuyos habitadores en nu- Guadalaxara, 6endo pre•
mero de veinte familias, ciifo toquen efta Poblareconocen en lo efpiritual cion, los que tran6t3n de
la Doétriaa de fu Capi• eftas Provincias a las de
tal, y en lo poi ytico, y ci • Durango,y Parral, las que
vil fon gobernados por eíl:án aun mefmo rumbo
un Alcalde mayor,que re• refpeél:o de la Ciudad de
ftde en efta Cabezera, cu- . Mexico, fituadas fobre las
yo diíl:riél:o abunda en Coftas del feno Mexica•
ganado cabrio, y femillas, no, 6endo neceífario pafy en los demas produce ·far por un Puerro eftreproporcionadamente, y cho, y encajonado de
en {us terminos {e cuen - mas de dos leguas, y un
tan varios Minerales de :. paraje que efta a corta dif•
plata. con mucha liga de ;tancia,que llaman la Cuef•
plomo Por eíl:a Jurifdic ; ta de los muertos, donde
cion, y la antecedente del tier,en hahitacion lo~Jn)
V alte &lt;le Santa Catharina, · diosTobofos,yGabilapes,
fe entra, y fale de eíl:e habitando igtialm~nte_ lo
NuevoReyno para la Ciu defpoblado,que fe tégiftra
dad de ~lexico, Piovin entre las Provincias de.

a

Co~-

�6

L1 BRO
Coaguita, y Nueva Vizcaya,en cuyas diftancias cxecuta eftos Batbaros ruuertes,infultos, y robos. y las

QuiNTO.

7

DE LA JURIDICOON DEL NUEVO REYNO DE LEON, Y SUS PUEBLOS

ACTAS XI

. l91

cabrio, y eícaf.a de todo
genero de femiltas, y de•
mas fruél:os.
Al Norte, en dill:an,
armas que ufan fon arcos cia de veitue, y quatro 1¿.
flecñas, y ch ufos·, que ma guas de Monte Rey, €11:l
nejan con d~ftreza, y agi• el Real, y Minas, intitU•
lidad; componefe la na- lado San Pedro de Boc1
cion de los Tobofos de de Leones; y a las \Teianoventa ~ cien familias de te, y dos leguas paífa et
lnqios, fegun la obferva
camino. que va al Real
ciol) hecha por algunos de las S~linas, en donde
prad:icos del País, fien
gobierna un Alcalde mado de mayor. numero la yor, y tiene una Efquadr4
de los Gabilanes, • diftin• de diez Soldados, con un
guieodofe eftas dos na- Cabo fubalterno: ay en el
ciones, en que tos ulti• Igletia Parrochial con CU•
mos tienen una raya azul, ta. y Juez Eclefiaftico,
que fe hacen defde la fren• que adminHl:ra ?l fu Felite hafta la punta de la na• grefia. compuefl:a de quariz.
renta acincuenta familiai
El V.alle de 1asc Sa• de, Efpañoles. Meíl:izos11
tinas le nombra afli, por y Mulatos. l.os Minera.unos parajes falitrofos que les de dicho Real han
-ay en íu diíl:riél:o; halla• 6do de correfpondiente
fe 6 tuado al N orueft de ley. y de mucha platt,
Monte Rey. eri difi:anda pero en la aélualidad fe
de doce leguas, rigefe por , hallan en ineoos opulettuo Alcalde mayor, y en cia por la abundancia de
lo cfpiritual reconocen las plomo, q producen, cod•
diez; y ocho familia~ que duciendofe para Ítl be..
lo habitan, a la Doétrina, ne6cio defde d~cha Boc4
y Curato de dicha Capi- de Leones a los Reales
tal. Es eft.a Jurif diccio.n d1 Minas de Zacateca!,
abundante en el Ganado Sombrerete, Guanajuato,
Ffff
y

l-9~
►fHEAiRO ArilER I CANO
y Chigudgri~-. Cria{e en ' to {u Vecindario, que fe
1o5 tern1inos del menfio- compone de veinte á
nado Real proporciona• tre'inra familias de E{pañodamente el Ganado ca- les, y en lo poi ytico, y ci•
. brio, y con efcafez .las fe- vil fe gobierna por un
nnflas Confina por la par- Alcalde mayor: tiene eíl:e
te del Poniente con los Real dos Haciendas do
principios de la Provincia facat placa, cuyos metade Coagutla, y todo lo les fe traen de las Minas
que mira al mefn10 \)"Íen- de Boca de Leones; abun•
to efta poblado de dife- da e{la Jurifdicc!on en.fe•
rentes Naciones de In• n1illas-, Ganado mayor, y
dios, que aunque Infieles, menor., y en muchas fuer•
jamás por efta parce han tes de caña, de que hacen
intentado alteracion tl. azucar, •y miel. Y todo lo
guna.
que mira at Nortedeell:a
A la parte del No• Jurifdiccion corre la me{rueíl:, a diíl:ancia de fiete ma propriedad, que la de
leguas, efta el Pueblo de Boca de Leones en las
Tlaxcala, que es pobJa. Naciones infieles, que la
Gion de I odios del Cura.. habitan, fiendo preciífo
to de Boca de Leones;
pjífar por entre elfas para
y a las veinte, y dos.eftá I llegar 'á la Provi ocia de los
el Pueblo de la Preífa, q T exa!\, en las dos dichas
es Vecindario de Efpaño. Haciendas fe ltlantienen
les, y fujetos afu Curato. en la ad:ualidad las Na•
El Real de Minas de ciones de Indios, que fe
Saritiago de las Sabinas ~gregaron a ellas defdt:1
efta en~re_Norte, y Orien- fus pri!11itivos tíempos,
te, en la hnea del Nordcft fiendo {u Gobernador D..
refpe~o d~ Mont~ Rey, Mauin de Zavala, q9i~n
en d1fi:a11c1a de veinte, y l en virtud dft ~ea~ Cedu•
dos leguast y 6ete de Bo• la. fundo dos V tilas en
fª de leones; acuya D~c- efi:e Rey no, p_oniendo a
tnna, y Curato efta íuJe• 1fus habitantes en gobier:
110,

�8

ACTA S XI

DE LA JURIDICGION DEL NUEVO REYNO DE LEON, Y SUS PUEBLOS

LtnRo Qy1NT~
299
no, y ef pi ritual adminif• R.eligiofos .Fra(lcifcanos.
tracíon, logrando igualLa V1lla de_S. Juan
mente en efte l&gt;a1s, la de Cadereyta d1íl:a dé
quietud de los Indios, en Monte Rey nueve leguas
que permanecen hafta el por la parte del Sueft, redia de oy.
fide en ella uo Alcaldé
La Villa, y Prefidio mayor, dos Ordinarios,
de San Gregario de Cer• y Regidores, que comporalbo efta al Oriente de nen cuerpo de Cabíldo•
Monte Rey, en diíl:ancía y toca {u a~~1n1ftracio?
de.treint~, y cii:ico leguas. al Cura M~~1fi:ro, Reh•
Ggbiernafe por un A leal- giofo Franc1{c~no. de fu
. de mayor, que goza el ti Iglefia Parr.oc~ial:es abuntulo de Cápitan de una dante fu d1ftnét:o de Gá·
pequeña ~lquadra dt do• nado mayor, y meno~,
ce Soldados, que alli {e pero moderado en ... fem1-

300

l
)

mantiene: y en lo efpírí
tual fe rige por un Cura
M iniíl:ro Religiofo Fran•
cifcano: y por entre N6&gt;t
te, y Oriente de efta Juti~diccion .fe delcubre el
Rto granck del Norte, y
defde el emr,ieza el trat1•

llas; y fuertes de cana duldulce. ~or el m~fmo tumbo habitan 1-t tierra algunas Naciones de lndio_s.
Apoftatatas, fin comuntc!cion ton los E~pañoles,,
n1 con los Gentiles, por
el tem~r, que h unos; y
fito de mucha tierra ha. otros ttenen.
bitada de Naciones Bar..
Al Oriente de la Vi•
baras. que impiden la CO• . tl_a eft~ él Puefto;
Vemunitaclon por efta par-(a cindarto de Efpanoles,.
te cott las Provincias de nombrado Tablas, perteTex~s, y Nuevas Philipi- neciente al Cura.to de Canásr ·Y ala parte det Nor• dereyta, _cuya V1lla fe filn•
te de Cerralbo, en diftan•
do e11 tiempo del Marcia ~~ docd leguas, eíl:a qués de Cadereyta, fiendo
la Miilion de San Nico• Virrey de eftá Nueva Ef.
las de Goaleguas,que es de pana.
F f frf :¡.
En

r

,
1

THEATRO AMERICANO

Eq la 1inea del Sur,
quarta al Sudueft, rdpec..
to de Monte Rey eft~,
diftante naeve leguas, el
Valle de Santiago de
Gt1ajuco, gobernado por
un Alcalde mayor, y fu
jeto en lo efpirituat, ala
Doél:rina de dichaCiüdad,
de Cura Clerigo: abunda
efl:c Pais en femillas, de
que abaíl:ecen, no foto la
Jurifdiccion, fino tambié,
varios Lugares de otras, es
igualmente copiofa en caña dulce, que convierten
en mieles, y azucar: efta
fituada efta Poblacion, ·
entre dos Sierras, forman •
do un efpaciofo Valle, q
le hace ameno, y divertible los muchos Arboles,
que lo puebla11.
El Valle de San Ma.
theo del Pilon cfta entre
Oriente, y Sur, o rumbo
del Sur Suett de dicha
Capital Monte Rey, de
donde difl:a como diez,
y ocho leguas, refide en
el un Alcalde mayor para
fu civilª Y. polyitico Gob_ierno, y un Religiofo
Francifcano para la adminiftracion efpi ritual de i

fu Filigrefia, que fe com.
pone de quarenta, y cin •
co, a cjocuenta familias
de Efpañoles. Confina e{ta Jurifdiccion, por el
rumbo dicho, con las Na•
ciones de los Indios, que
lfaman Nazones, Naz~s.
y otras, que fe nombrar.
Pilones, por las rayas que
tienen en {us roftros. dHtioguiendofe · unas · de
otras, en la variedad de los
colores con que fe las pin•

tan,.fertiliia efi:a Jurffdic•
cion el Rio del Pilon, que

permaneciendo fin aug•
mento, ni diminucion fus
aguas todos los tiempos
del año, cruza por fus Po•
blados, y Haciendas, cu•
yos terminos abundan e11
femillas, caíia &lt;Íulce,Ganado mayor, v menor~
A la parte del• Orien ~
teeftael Pueblo de Mota,
{ujeto al Curato del Pilon,
que es Vccindario de E{parioles.

Gobernando la
Ntt,va Efpaña el Virrey
Duque de Linares, fe fun •

do la Villa de San Pheli•

pe, dandole el fobre nombre de Linares, y en ella
tiene·

9

�ACTAS XI

10

LIBRO Q_uINTO.

tiene re6dencia el Alcal•
de mayor, que gobierna el
Partido, tiene lglefia Parrochial, con Cura Reli
giofo Francifcano, que

da el

Pafto efpiritual, a
)as fefenta familias que la
avecindan. Hallafe firuada entre Oriente, y Son
en la linea del Suell de
Monte Rey, en diíl:ancia
de 1uarenta leguas. Abun
da en femillas, fiendo mo•
derada en Gaoados, a cau.·
ía de que tímidos("fus Ve•
cinos, por los repetidos .
infultos de loi Barbaros
que pueblan los contor·
nos, y la parte del Left,
no formaliian fus Ranchos para las crias de los
Ganados,• bien que e.en la
aétualidad ellao mas fo.ífegados,,. por dta fa de tratar
fe de poblar aquellas Fró•
teras con el defcubrimien•
to del territorio de la Sier•r:a de Tamaolipa, conf\nante con ella Jorifdicció
por dicha parte Oriental.
A diflancia de "cin•
cuenta, y fiete leguas de
Monre Rey, por lavanda
del Sur StJeft, eft~ el Va
lle de San Antonio de los

J
a

301

113nos, urifdiccion agre•
gada oy la de Rio hlan•
co, gobernandofe las dos
por un Alcalde ~ayor,
pero en cad~ ~srud~ re•

fi_de un Rehg1ofo .~ran •
c1fca1~0~ par~ fu efp1ntual
Adm1n1ftrac1on, produce
una, y o_tra, aun9ue co11
moderac1on, vanas efpe•
cies de femillas; y en ~a
de Rio blanco fe cna
mucho Ganado_ mayor,

por )a abundancia de fus
pafios: la parte del ~rie_nt~ de eftas d?s Junfd1cc1ones la habttan algunas
Naciones de Indios Bar•
baro~, f por eífo af~ im•
med1ac1on, y con d1ftan-c!a de fiete aocho leguas~
uene ~l Pueblo de San
Antonio de los Llanos,
y el _P r_efi dio de _San ta E~gracia 1ntermed10: ter~na por el Sur eíl:a Junf.
diccion con la del Real
de Minas de las Charcas
en el Rey no de la N uev"
Galicia, y de efte ~eal i.
la Ciudad de Mex1co es
defde_ donde a}' d: diftancia ciento, y treinta le•
guas.
• El Pueblo de los

G~g.

ll

DE LA JURIDICGIO N DEL NUEVO REYNO DE LEON, Y SUS PUEBlOS

La•

301

THEATRO A~1ElUCANO

Labradores difta de Mon-1 ioclinacion al Poniente de
te Rey treinta, y quatro dicha Miffion, efta firuado, ~ diftaocia de nueve
á diez leguas, el Pueílo,
ó Congregacionde Efpa•
fioles, nombrada San Miguel de Aguayo, y la del
Alamo, diftante quince
leguas entre Oriente, y
Sur en la linea del Sueft.
Las Fronreras, que
habitan las Nacionesú~nte del Sur de dicho Pue- tilicas en elleNuevo Reyblo de Labradores, y en no {oq por.el Oriente de
diftancia de diez, doce Cerralvo, Cadereyra, Valeguas eftá el Puefto,nom. lle del Pilon, Valle de los
brado el Pa~lillo, y entr~ . Llanos, y urifdiccion del
Sur, y Poniente, en la h~ Rio blanco, quedando en
neá del Sudueíl: del Puef. medio Pilon, Caderey ta,
to, eftan las Haciendas de y Linares, que fon rigoSr. San Jofeph, y la So- roía mente las Fronteras
Jedad, diftaote una de de dichas Naciones. cuotra ocho leguas,cuyo ter- yos Indios ~,¡0ra veinte
ricorio confiQa con el del afios efiaban pacificos al
Mazapil, y Charcas.
cuidado de los Vecinos
Ya diximos, '}UC la Efpaiioles, quienes eran

leguas por la vanda del
Sur, quarta al Sudueft,
gol!ternafe por un Alcal.
de mayor, y en lo efpi
ritual por un Cura Mi.
nillro Religiofo Francif.
cano; es efca{o ti Partido
de femillas, y abundante
en Ganado cabrío, y algu •
no del bacuno. A la par-

a

J

a

Miffion de la Pun~i es la encargados.
ulcíma, que p:) r la parte
PaífandQ cfl:as pri•
del Norte tiene el Rey no meras Naciones fe pene,
de Leon? y que efl:a di tra a otras mas remoc;1s,
vide la Provillcia de Coa• que {e diftinguen d¡;- !-Js
guih de dicho Rey no~ fronrerizas en fas ray.is de
reíl:t dedr por lo que ref los roíl:ros, q~e las tienen
peél:a á Poblacinne.;, que mas gruelTas, fobr~folien
la parte del Sur , · con doks dd cu'ris, en forrn 1
0

a

de

�12

DE LA JURIDICGION DEL NUEVO REYNO DE LEON, Y SUS PUE&amp;.OS

ACTAS XI

J__,IBRO QU"INíO.

de de1gado verdugon refideo los 111as en las Cof
tas del Mar de\ feno Me
xicanoi y orillas de los
Rjo-,, qne defembccan en
el; ,11antieGenfe ·unos de
la n-;ucha pefca, y algunas
frutas fecas, y otros que
viven difperfos en los
Campos fe fufrenran de
frutas, pavos, gabilanes,
conejos, y venados, que
produce en abundancia la
tierra, y rnuch2s veces los
&lt;le ]a cofi3 de la carne bu
mana de fus enemigos,
cofiumbre antigua, vi•
ciofa de los Chichimecas
jdohcras. Efl:as ren1otas
Naciones fon las que con
tienen a los Fronterizos,
obfervando cada una de
por fi, no ;nezdarefe con
otra, de tal módo,que por
el odio, y opoticion qoe
-unas a otras fe tienen, víven en continuas hofiiJi·aades.
En los defpoblados
que ay defde eítas Fron
t e~~; para las Coftas" del
lvI ar de el feoo Mexica•
no .• fe. han promovido
en efi.e año por el Coronel Don Joleph de E(can•

303

don, Vecino de la C_ia •
dad de Queretaro, quien
ha obcénido para efto el
titulo de Thcniene:de Capitan General de la Sierra
gorda, fus Miffiones, Prefidio~, y Fronteras, y Lu•
gar Teniente del Excmo.
Virrey en la Cofta del Íe•
no ~exican~, y la~ fuyas,
vanasPo?lac1ones a la_par-te del One?te de la Sierra
de Tamauhpa, y la Mefa
de Malinche,porque avié•
do talado el territorio efi:e
año de quarenta, y fiete,
protexido con todos los
auxilios n.eceífarios del
Exmo. Virrey, fe hallaron
las fituaciones utiliflim;as,
neceífarias, y provechofa5
para hacer Poblaciones,
no tolo mirando las gran•
des conveniencias, que
ofrece el territorio de bue•
03s tierras muchos Rios
. abundantes de pexes, co1 mo fon Vefogos, Atun,
Anguila, y otros; copiofas falinas, betas minera.
les, y frondofa fertilidad,
fino lo que es c:1as el freno
de los Barbaros, quehifia
ahora han habitado eftos
Paifis. hoftilizando el

Gigg2

Rey

304

13

TH~ATRO AMERJCANO

Reynode Leon,y los que

ne ciñendo todo el rum-

no viviendo incognitos
fobre las Coftas entre el

bo del Poniente, y Sor de
efi:e Reyno, dividiendo

Rio de las Conchas, el de
San Antonio; la Barra, y
el Grande del Norte, en
donde fe hallan muchas
combeniencias para la má•
tencion de losPobladores,
eíl:aran mas refrenados, y
aqueltosPuertos mas fegu.
ros de las entradas, v fahda~ d~~aviosEíl:raoger?~•
pnnc1palmente fi fe hab1hta eII) uerto nuevo,a' quien
han pudlo Santander, explorado por dicho Coronel, en virtud de ordenes·
de S.M. de 1 o. de Feb:e•
ro, de 739 y 13- de Joho,
de 74:3· inftruido todo
c~n d1tlame1~es muy eru.
d1tos del Aud1~or General
de G~erra, Lic. D. Juan
Rodng,uez de Alb~erne,
Marque.; de Altamua.
Todo el recinto de
efte Nuevo Rey no de
Leon es en partes breñofo, y con muchas Serran~as que {e aparran de la
~1erra ~1~H;\re. Efia e,s una
dibrad,~ M_?nr_aria. q ~e{~
de_ la 1 ~o,1nc1~ de Coa

la Provincia de la Guaíleca en fus terminos efta
Sierra, la· que en tod~ fu
longitud, y Latitud con•
tiene muchos Minerales
y de ella fe defpeñan va:
rios Rios,que nacen de los
manantiales de fu cumbre
'
quedando al rumbo di¿ho ·
efie Rey no, y la Provincia de CoaS!uila, aunque
o
e {l:'a en mas altura
de Polo
y diftancia, y por la par~;
del Nordeíl: de la mefma
Sierraqued'l ladeTexas,y
Nuevas Philipinas, y alli
efiá el Rey no por todos
quatro rumb~s poblado,
y capaces fus diftantes ter•
minos de mas.~conquiíl:a,
y mayor pueble, ,que fe
experimentará uti), para el
mas {eguro tranfito de
~exico, a unas, y otras
Prcviucias fin los eviden-tes peligros, con que las
trafican los Comerci .1ntcs,
y p&lt;tífagerosj6endole~.~rcciífo vadear muchos R ios,
quando no corr~n: c nid,&gt;
lofos en algunps t !f 111po~
del año, y los m:.1s 8hun(·l·', ·,

gmfa,yNncvaV1zcay,:1 vic

a

\. • j

.

�ACTAS XI

14

LIBRÓ QUINTO.

DE LA JURIDICGION DEL NUEVO REYNO Df LEON, Y SUS PUE8LOS

30S'

dan en pexes de varios· yor expendio colas Pro•
generos,y tamaños, criafe vincias de Coaguila, y
tambieo en e{tosparages la

Texas, y el plomo en los

grana 6lveftre,que cultiva•
da es to mefmo qne la Co
chin.íHa. por fer producida de la propria efpecle
de planta,que.es el Nopal.
A la parte del refe
rido Rio G tan de del N orte, que cae a efl:e rumbo,
11:~ una de las Salinas,que
ya apuntamos en efte Ca
pitulo, y a la del Sur, en
diíl:anci'a de quarehta, y
tefenta leguas,ay otras que
fe intitulan de la Barra,
cuyo temperamento fe in~
c-lina a templadc.'&gt;, por el
defembara{o con que le
bat~n los ayres del Nor•
te, y Or.ien.te;.toda eíl:a dil:
tácia es copio.fa en paíl:os,
n1~deras, y dt.~as meneíl:e
res para·el efl:ablecin1iento
de mas Poblaciones.
El trato, y comer(i.o de que en lo general
fe con1pone dle Nuevo
Rey no, es principalmen
tt del Ganado cabdo, de
que abunda mucho el territorio co1no tambien de
caballos, m~fas, y plon10,
lbs c~há\los tienen fu 111'1

Reales de Minas, que di·
ximos; y las femillas, que
producen (us Haciendas,
y_ labores,_ tienen mas fu•
b1do precio, que en la
. Nueva Efpaña,cuyas Provi ocias no gozan de tanta
fertilidad como efta, y .todas fe confumcn en fus
Vccindarios,_y P~fi:orías.
Para la pac16cac1on, po•
blació.yfeguridad defde la
Cofta del feno Mexicano
haíl:a unirfe con el Reyno
de Leon, haciendo trata•
bles los amenos campos,
que ofrece el País defde la
Barra .deTampico hafta el
Rio grande del Norte,su·r
No~te, y Leíl: Ueft, defde
la d1~ha Cofl:_a haftá S~n
Phehpe de Lto;ire~, R10
blanco. Valle del Pilon, y
Serralvo del Reyno de
leon, en cuyo efpacio eftan contenidas,y de6ertas
las Satinas de la Barra, los
margenes del Rio grande
del Norte, el ~amofoCcr.•
ro de Tamauhpa, y Mcfo
de Mali?che, h2bitndo de
¡ l?s N'1c1o_
ne_s J (111~1)1brcs,
I-1 hhq
P~·

1

306
THEATRO
Paú cas y otros Cha peto
nes, q ocupan tas faWa~ de
eíl:as Sierras, y Riberas del
M ar, fe formo J unta general en los dias ocho, nueve,diez, y trece de Mayo,
de mil, fetecie ntos, qua
renca, y ocho, en con6
deracion de las utílidades,
q refultan de las poblado ·
nes, affi a la propagacion
de la Fee, como á la pu
blica: por fer á un mefmo
tiempo freno de los Bar
baros, muro en la Cona
contra los enemigos, y
cufl:odia de los caminos,
y tranfitos, que internan
a la tierra, dentro de los
Dominios de nueftro So
berano, de la que trataré

AMERICANO

adelante en laProvincia de
los T ex.as, en q-Ao,menos
fe neceilica igual remedio
de poblaciones eñ qQ~ r~~
partiend:&gt; tierras,cab~ltos,
y yunr~-s de Bufyes· a los
Vecindarios, fe -facilite el
menos cofto de la Real
Hacienda, có la caricia de.
los pobladores, y e\ ufU•
fruétC&gt; de tos me{ mos In•
dios 1 que ahora ocio{QS, "
altaneros defpues fe e 11•
tretendra1'l en la. labranza
de los tam?.:&gt;s, y en el ufo
de la Doétrina Chriftiana,
faliendo de la íerbiµ1.1mbre infernal, al {uave yugo
del EvJnge\io en alabanza
del Sefior.

••
•

c¡a:xxn--0'.J-Y--~ff
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15

�16_

ACTAS XI

ACTAS XI _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _
-----

8ENO

MEXÍCANO

7

�ACTAS XI

6

7

ACTAS XI

MAPAS Y
PLANOS

Jornada a Texas

1689
De las jornadas de pacificación
o de descubrimiento, realizadas por
el Gral. Alonso de León, induda•
hlemente fue la más importante la
que emprendió por orden del virrey
conde de Galve a la bahía de Espíritu Santo, en Texas, en 1689.
Participaron cien hombres.
Cincuenta de los presidios de la
Nueva Vizcaya y cincuenta del Nue•
vo Reino de León, pagados por el
rey. Llevaron 80 cargas de harina,
100 novillos, herramientc1, ropa,
etc. y tuvo una duración de mes y
medio.
Además del resultado favorable, se obtuvo el beneficio de importantes descubrimientos como el
de los ríos de Guadalupe y de San
Marcos, el reconocimiento de la bahía, etc.
El itinerario que aquí se reproduce fue hecho por el célebre
literato y hombre de ciencia don
Carlos de Sigüenza y Góngora, y
su original se encuentra en el Archivo General de Indias, de Sevilla,
Mapas y Planos, México, 88 (1690).

8ENO

MEXÍCANO

�ACTAS XI

8

ACTAS XI

o

CORREO DE ACTAS

---

IIUCAOON T CULl\lU

D.h.

~ 898020

Mont.ertdeo , dict•bN 19 de 197,, . ..
Dirección Gral.de lmH tigacionea Huaanístieaa.-

Direc tor I.io. Raúl Range1 Frías.A•.Joaé Benít.es. 2190,Col.0biepado

AR,..~IYOS JUDICIAW
~ M,,t;... 24CO
Ttl 2 S61~

De

■1

ayor cons1der ac1Ón l

Tengo el bonor de agradece r a
Vd. 7 por

•u. 1nternd.1o a

toda l&amp; redaoc1Ón d.• •Actu•,

el ...U.oso a porte qua para noaotroa Ucn1t1ca rec1b1.r
su pubUcilción. Conocemo1 laa 41t1cultadea y
el Ht\tar zo que aignitica poner en aarcba la •presa

EL GRAL. ALONSO DE LEON

acomot.ida por u.stedea , poro t eng11n la Hgu.ridad que :au
Hf\aerso tiene con:&gt; corolario W1 éxito HCW'O , ya que

apor\.4 un Hnieio ineatiaable pa.ra el conoc1a1ento de

L general Alon-s o de León
fue hijo y homónimo del
cronista. Sus servicios,
como los de su padre,
fuer-0n muchos y muy
valiosos: jornadas de pacificación de los naturales; fundación
d·e la villa de Santiago de la Monclova; impulso a las m1s1ones en
Coa.huila y Texas; gobernador :del
Nuevo Reino de León y de la provincia de San Fra·ncisco de Coahuila,
etc. Realizó además, importantes
jornadas de ·descubrimiento. Una, en
1686, por orden del go,bternador marqués de San Miguel de Aguayo·, a
descubrir "la costa del mar del Norte
y boca del rfo Bravo". Otra en 1687,
por disl)Osición del mismo goberna-

dor, "por la otra banda del rio Bravo"; saliendo de Monterrey a fines
de .febrero y llegando . a la costa el
20 de marzo, sin haber hallado la
buscada "poblazón de franceses". Al
año siguiente, 1688, siendo Ya gobernador de Coahuila, hizo nueva
jornada 25 leguas al norte del rio
Bravo logrando aprehender a un
francés y enviarlo a México. Finalmente otra por orden del virrey
ccnde de Galve. en 1689, a la población de franceses en la babia d•e
Espiritu Santo. Salió del rio Sabi-n as
el 28 de marzo y regresó a Monterrey el 13 de mayo. Murió en la hacienda del Carrizal, en Nuevo León,
en 1691. Don Carlos de SigUenza y
Góngora hace de él el siguiente

weat.ra historia Y el accrcutento de m,,eatros pueblos .-

C E!-!TRO DE Esru

&gt;S DE H ISTORIA DE MEXICO

Au,gurÁ.ndoles 101 éxitos que pa-

CO ND U MEX

ra Vda . deseamos , me co111pla:sco en aa.J.ud&amp;rla• a f ectuosa-

AGRADECE AL LICENCIADO RAUL RANGEL FRIAS, DIRECTOR GENERAL DE
INVESTIGACIONES HUMANISTICAS, DE LA UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUE•
VO LEON, SU GENTILEZA AL OBSEQUIARLE EL NUMERO 8 DE ACTAS, CORRESPONDIENTE A ABRIL-JUN IO DE 1979, INTERESANTE PUBLICACION QUE
ENRIQUECE EL ACERVO DE ESTA BIBLIOTECA.

AGOSTO 22 DE 1979.

Dt.recci~n gene ,1 de
I •1vestigaci...nes ñucan!.sticas.

ELOGIO
" ... fió [ el virrey] esta acción del gobernador Alonso de León, que cuando esto escribo descansa ya en paz en el regazo de la inmortalidad, que le grangeó
su esfuerzo, y cuyo nombre será siempre formidable a cuantas bárbaras naciones
se humillaron y rindieron a su valiente brazo ... Tengo escrita historia y bien
dilatada de lo que sólo se apunta en este capítulo y saldrá a luz cuando gustare
de ello quien me mandó escribirla . . .".

~&lt;Ñlterre.v • N. L.
1 ;D:C" ,

La BIBLIOTECA de la ACADEMIA NACIONAL
OE LA HISTORIA. ha r.c1tmlo '1 agradece au atento envio

- .:.Ctu; hiatoria, letraa

Con 1al moti'fo uludamot
consickractón m~• d11tincuida.
O._:.C.-.RCE 130

T E

Don Carlos de Sigüenza y Góngora.

Trofeo de la Justicia española ... (1691) pp. 220-221.

y-··

33 - ♦6S3 f ~ I•:

u• 6,

"ct • .Dic/lm.

�10

11

ACTAS XI

ACTAS XI

NOTAS
"Homenaje al Sol". La escultura de este nombre, obra del pres~igiado artista Rufino Tamayo, fue
maugurada el 31 die enero en la explanada sur -del ,p alacio municipal de
Monterrey. Es ésta otra de las obras
de arte donada a la ciudad por el
Gru,p o Cultural Alfa y que forma
parte -de la serie encomendada a artistas de renom'br,a. Co·i ncidiendo
con este acto, Tamayo presentó una
exposición de sus obras pictóricas
en la cercana ciudad de San Nicolás
de los Garza.

Academia. El 15 de febrero

en
solemne acto celebra-do en •el áuditorio de la CA.mara Nacional de Comercio de Guadalajara, tuvo verificativo la sesión -inaugural de la Academia de la Historia -d e Occidente.
Las actividades para constituir oesta
nueva institución cultural' venia·n
siendo realizad9.S desde ha~e varios
meses por don Jorge Pafomino Caiiedo y por el Lic. José Luis Razo
Zaragoza, relevantes figuras de la
vida -intJe.lectua.l tapatia. Integran la
Aca·demia 28 miembros de núm•e ro
asi como algunos correspondie,ntes
honorarios
1

y

Mesa redonda. El Gobierno del
Esta-do de Coa-huila y el Colegio Coahuilense de Investigaciones HJistóricas. cel:ebrarán en $altillo una mesa
redonda sobre Ayutla y la Reforma
con la participación de destacado~
investigadores ·de aquel Estado y de
los de Nuevo León, Taniaulipas y
Texas. El temario compr,a.nde aspectos
sumamiente importantes de la historia regional, tales eomo: "Don Santiago Rodriguez", "La cultura y el
arte"; ''1ncursiones de los ind'ios"
"La anexión de Coahuila a Nuev~
L eón", "Los •intentos separatistas"
"El contrabando", "La administración ,pública", "Santiago Vidaurri en
los años de J.a anexión" "La Constitución de Nuevo León 'y Coahuila"
"La gran propiedad, etc.". El eventC:
cultural será en los dias 23 al 26 de
marzo.

f

Relaciones. El Colegio die MichoacA.n h-a sacado el No. 1 de su
revista trimestral Relaciones. Estudios de historda y sociedad. La publicación es d·irigida por Luis González, director del Colegio y figura
oomo directora adjunta Pastora Rodri,guez Aviñoá. El consejo editorial
está formado por Guillerm.o Bonfil,
Andrés Lira, Jean Meyer Francisco
Miranda, Juan Pa.lerm, Guillermo de
la Peña y Gustavo Voerduzco. El número c-orresponde al Vol. I; comprende 188 páginas y contiene Artículos: Luis González: "El match
Cárdenas --Calles o la afirmación
de¡ presidencialismo mexicano"-.
Ingri·d
Rosenblueth
"Dependencia.
tecnológica e involución profesional:
fa industria y la ingenieria quimica
en México". Documento: Estado
en que se hallaba la jurisdicción deZamora en el año d e 1789. En,Bayos
y Notas: Luis Maria Gat-ti y Graciela
Alcalá: "Los trabajadores asalariados
d,e la zona ci-tricola de Nuevo León".
- Agustín Jacinto: "El AMEHRAC
y la historia 1,egional". Trae también
una sección de Critica de Libros y
otra de Novedades.
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ACTAS XI

ICONOGRAFIA

"LA TIENDA DEL NORTE" MONTERREY ( 1913 ) Foto Sandoval

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HISTORIA, LETRAS Y ARTES :::

Dirección de Investigaciones Humanisticaa 1
de la U.A.N.L.

Director:

Lic. Raúl Rar.gel Frías
Secretario:

Lic. Juan Roberto Zavala

i

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.!.

Rector:

X•

Dr. Alfredn Piñeyro Lápez

¡

Redacción de Actas:

Profr. Israel Oavazos Garza

i

Composición:

Sergio G&lt;mzález de León
Director de la. Imprenta Universitaria:

Riodnlfo Rodríguez Garjón

Baile a inmediaciones de Monterrey,
1896 Foto Sandoval

Ave. José Benltez 2190, Col. Obispado
Tel. 48--02-58, Monterrey, N. L., Méx.
~:-&gt;-x..:+:+X•❖&lt;C•_.~ O 00 O OO00 O0,,00

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