<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<itemContainer xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items?output=omeka-xml&amp;page=8" accessDate="2026-08-12T11:23:13-05:00">
  <miscellaneousContainer>
    <pagination>
      <pageNumber>8</pageNumber>
      <perPage>20</perPage>
      <totalResults>16285</totalResults>
    </pagination>
  </miscellaneousContainer>
  <item itemId="21774" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="18068">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/328/21774/Memoria_Universitaria_2024_Ano_15_No_171_Abril.pdf</src>
        <authentication>e9694d0ea67777be7112974e9a98dd0d</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="607673">
                    <text>�Memoria Universitaria
[ LA VIDA Y EL TRABAJO DE LA UANL EN EL TIEMPO ]
ABRIL DE 2024

Archivos

AÑO XV / NÚMERO 171

La gestión de los documentos
en las universidades. ¿Una
solución perdurable?

Dr. Santos Guzmán López
Rector

L

Dr. Juan Paura García
Secretario General
Dr. José Javier Villarreal
Secretario de Extensión y Cultura
Lic. Humberto Salazar Herrera
Director de Humanidades e Historia
Lic. Edmundo Derbez García
Centro de Documentación
y Archivo Histórico de la UANL
Edmundo Derbez García
Editor Responsable
Paula Martínez Chapa, Maricela Beltrán Ríos, Jacob M. Rodríguez
y Dora Ivette Díaz (asistente)
Redacción
Alejandro Derbez García
Diseño
Angélica Garza Martínez
Corrección y estilo
Efraín Aldama Villa, Juan Ramón Garza Guajardo y Maricela Garza
Martínez
Colaboradores
En este número fotografías de Efraín Aldama, Jacob M. Rodríguez,
Paola Aguilar, Aarón Caamaño, Osvaldo Narváez, Roberto
Castañón y Ricardo Rodríguez
MEMORIA UNIVERSITARIA. BOLETÍN DEL CENTRO DE
DOCUMENTACIÓN Y ARCHIVO HISTÓRICO DE LA UANL,
Año XV, No. 171, abril de 2024. Revista mensual editada y
publicada por la Secretaría de Extensión y Cultura a través del
Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL.
Domicilio de la publicación: Alfonso Reyes 4000 norte, planta
principal de la Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frías,
Monterrey, Nuevo León, México, C.P. 64440. Teléfono: + 52 81
8329-4000, Ext. 6578 y 4265.
Número de reserva de derechos al uso exclusivo del título Boletín
del Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL
Memoria Universitaria otorgada por el Instituto Nacional del
Derecho de Autor: 04-2010-071509450100-106, de fecha 15 de
julio de 2010. Número de certificado de licitud de título y
contenido: 14,975. ISSN en trámite. Registro de marca ante el
Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial: en trámite.

a gestión integral de los documentos es una solución
perdurable para las universidades si el servicio de archivo
adapta su misión y objetivos a las necesidades de la institución.
Tendremos que adaptar nuestro sistema integrado de gestión
de los documentos a un entorno cada vez más descentralizado
y diversificado.
Creemos que un aspecto fundamental es redefinir la
esencia de la documentación que genera la universidad actual.
Frente a los servicios de archivo que realizan una gestión de
los documentos históricos y los servicios de archivo que
realizan una gestión de los documentos administrativos,
deberíamos tener una definición más global de lo que es la
documentación que se genera en la universidad. Esta
definición debería incluir los documentos generados por la
actividad investigadora y las actividades de los estudiantes
durante su estancia en la universidad. Si no es así, en un
futuro inmediato nos podríamos encontrar ante la paradoja
siguiente: tener la documentación que la universidad ha
generado hasta mediados del siglo veinte correctamente
tratada, y también una buena gestión de la documentación
administrativa que la universidad ha generado desde entonces;
y sin embargo, encontrarnos con un vacío importante en la
documentación que la investigación y los estudiantes han
generado desde mediados del dicho siglo y en la
documentación que va generando en soporte electrónico.
Antoni Borfo Bach
Archivos Universitarios e historia de las universidades

Consulta la colección de Memoria Universitaria
en el micro sitio
https://memoria.uanl.mx/

2

MEMORIA / ABRIL DE 2024

�El Dios Bola
Monumento histórico, geográfico,
estadístico y meteorológico
Este singular monumento, cuya creación fue producto de una propuesta del
educador Miguel F. Martínez, a través de la Junta Arqueófila, e inaugurado en la
plaza del Colegio Civil en el marco de los festejos del Primer Centenario del
inicio de la lucha armada por la Independencia, quedó asociado de manera directa
a la inquieta vida de los estudiantes universitarios, quienes lo bautizaron con el
nombre pintoresco de El Dios Bola.

POR EDMUNDO DERBEZ GARCÍA

E

l monumento que se ubica en la plaza del Colegio
Civil, frente a la parte central del Colegio Civil
Centro Cultural Universitario se llama Monumento
Histórico, Geográfico, Estadístico y Meteorológico,
popularmente conocido como El Dios Bola, y forma
parte del patrimonio histórico y cultural de la casa de
estudios, de la entidad y del país.
Fue levantado por la Junta Arqueófila –dedicada a
registrar y proteger el patrimonio arqueológico,
histórico y geográfico del estado–, a iniciativa del profesor e ingeniero topógrafo Miguel F. Martínez Pérez.
El ingeniero, quien en esos momentos se
desempeñaba como director general de Instrucción
Primaria del Distrito y Territorios Federales a
invitación de Justo Sierra, le dio título al monumento,
elaboró los bocetos del proyecto y sugirió su
ubicación y finalmente el arquitecto Alfredo Giles se
encargó del elaborar los planos a escala.
En sus memorias Martínez recuerda que la idea de
levantar el monumento, sui géneris en el estado y único

en su género en el país, fue de años antes de dejar
Monterrey para ocupar los cargos oficiales en la
Ciudad de México. Su proyecto original consistía en
un grueso pedestal colocado sobre un zócalo y
coronado por la esfera atravesada por la flecha
dirigida hacia el meridiano y con la inclinación necesaria
para apuntar al polo norte. El pedestal estaría
circundado por una cerca de fierro, la que a su vez,
estaría rodeada de prados y una banqueta. En uno de
los lados se colocaría el nombre del monumento y
en los otros lados, grandes placas de mármol con los
datos históricos, posición geográfica y últimas noticias
relativas a su población y riqueza.
En una visita realizada a Monterrey, Martínez
recordó a Bernardo Reyes su proyecto de octubre
de 1908, que por diversas circunstancias no pudo
llevarse a cabo, y le sugirió tomar en cuenta que se
acercaba el Primer Centenario de la Independencia
de México en 1910 y la República mexicana se
preparaba para celebrarlo de la mejor manera. El

MEMORIA / ABRIL DE 2024

3

�Documento por el cual la Junta Arqueófila propone al gobierno la construcción del monumento. (AGENL)

4

MEMORIA / ABRIL DE 2024

�El profesor Miguel F. Martínez tuvo la iniciativa de erigir el monumento y el gobernador Bernardo Reyes aprobó
“en un todo el proyecto”.

mandatario acogió con entusiasmo la idea y encargó
su realización a la Junta Arqueófila, corriendo los
gastos por parte del gobierno del estado1.
La directiva de la Junta Arqueófila, integrada por el
doctor Amado Fernández, profesor Emilio Rodríguez, el fotógrafo Desiderio Lagrange y el licenciado
Pedro Benítez Leal, recibió con beneplácito la iniciativa
y la hizo suya sin vacilación.
El 21 de octubre presentó la propuesta acompañada
con los presupuestos al gobernador Bernardo Reyes.
La Marmolería Italiana de los señores Decanini
Hermanos propuso un presupuesto de dos mil pesos,
empleando mármol blanco jaspe pulimento “lima”;
y la marmolería de Roque Garza, cantera de San Luis
Potosí y las cuatro lápidas de mármol de carrara, a
un costo de dos mil 270 pesos.
Para la Junta Arqueófila, la erección de monumentos
era uno de los mejores medios para rendir tributo a
los héroes, perpetuar su memoria y mostrar el grado
de cultura a que había llegado la sociedad. En su oficio
al gobernador señaló que su objetivo con el monumento era “que se patentice el sentimiento de amor
a la Patria”.
El gobernador solicitó el 26 de octubre que “para
mejorar acordar lo que convenga en el caso, se sirva
remitir una memoria descriptiva del monumento de
que se trata”. La descripción del monumento enviada

al ejecutivo fue la siguiente, apegada a la idea original
de Martínez: “Será construido en su mayor parte de
piedra de Durango o de San Luis. El pedestal tendrá
en sus cuatro lados lápidas de mármol de cuatro
pulgadas de espesor. El remate del pedestal o su
coronamiento estará formado por una esfera de
mármol y una flecha que apuntará exactamente al polo
astronómico y que señale por consiguiente la dirección
del meridiano que pasa por Monterrey”.
Astronómicamente el monumento iba a ubicar al
observador sobre la tierra, es decir, señalar la medida
de la latitud y longitud, la primera es la distancia
angular desde cualquier punto de la superficie terrestre
hacia el ecuador. Se mide sobre los paralelos hacia el
norte y hacia el sur del círculo máximo. El ecuador
está en la mínima latitud (0º), mientras que los polos
se encuentran a la máxima latitud: 90º norte y sur
respectivamente.
La longitud es la distancia angular desde cualquier
punto de la superficie terrestre hacia el meridiano de
Greenwich, Inglaterra, donde se encuentra la longitud
0º. Se mide sobre los meridianos hacia el este y al
oeste de dicho meridiano2.
Las inscripciones propuestas por Amado Fernández
que debían llevar las lápidas grabadas en buril, cuyas
dimensiones eran 66x22x4cm, decían lo siguiente:
Del lado poniente: “Monumento Histórico,

MEMORIA / ABRIL DE 2024

5

�1

2

3

1. Vista frontal
2. Vista superior
3. Vista inferior
4. Vista lateral

6

MEMORIA / ABRIL DE 2024

�4

MEMORIA / ABRIL DE 2024

7

�Geográfico, Estadístico y Meteorológico, inaugurado
el 16 de septiembre de 1910, Primer Centenario de la
Independencia de la Patria, costeado por el Gobierno
del Estado de Nuevo León, siendo gobernador el
Sr. Gral. D. Bernardo Reyes”.
Del lado Oriente: “Monterrey se fundó por D. Luis
Carvajal el año de 1563 con el nombre de Ciudad de
León del Nuevo Reino de León, se erigió en Ciudad
Metropolitana del mismo Reino, en 20 de septiembre
de 1596 con el nombre de Nuestra Señora de
Monterrey, por Diego de Montemayor. Se declaró
capital del estado de Nuevo León, por la constitución
federal de 1824, tomando oficialmente desde
entonces el nombre que lleva”.
La del norte: “La ciudad de Monterrey se halla a
los 25° 40´11 de latitud norte y a los 1°10´28 de
longitud occidental del meridiano de México. Su altura
de 535 metros sobre el nivel del mar”.
Y la del sur: “Monterrey en 1910 tiene una población
de…” Se dejó en blanco la cifra para grabarse después
del 27 de octubre de 1910 que se realizaría el censo
de población, el tercero en la historia a nivel federal,
que arrojó datos de población por municipalidades,
sexo, religión, ocupación y otros indicadores.
Hecho esto, el gobernador aprobó el 30 de enero
de 1910 “en un todo el proyecto”, autorizando a la
Junta Arqueófila, para que procediera, por cuenta del
gobierno, a la construcción del monumento con
arreglo al presupuesto de los hermanos Decanini con
cargo a la Tesorería del Estado.
La Marmolería Decanini inició el trabajo a
principios de abril de 1910 y el día 5 de mayo, en
ocasión de la conmemoración del XLVIII aniversario
del triunfo nacional en la batalla de Puebla contra los
franceses al mando del general Ignacio Zaragoza, se
realizó en el sitio la ceremonia de colocación de la
primera piedra. Al acto asistió el nuevo gobernador,
el general José María Mier quien, cinco días atrás, tomó
posesión del cargo, el alcalde Ildefonso Zambrano y
la directiva de la Junta Arqueófila, no así el ingeniero
Martínez debido a sus ocupaciones oficiales en la
Ciudad de México. En la ceremonia se levantó un
acta depositada en el interior de la base del monumento, junto a otros objetos conmemorativos3.
El monumento se entregó el 13 de septiembre con
el compromiso de inscribir posteriormente los datos
que no se les pudieron proporcionar por depender
del censo de octubre y otros de observaciones que se
harían a la brevedad posible. Para Fernández el
monumento estaba bien, menos la lápida del lado

8

sur, que estaba “muy mal grabada y que a mi juicio
no debe aceptárseles y sí obligarlos a reponerla”.
Bajo el rubro de gastos de utilidad pública se
cubrieron 805 pesos a los Decanini y se retuvieron
500 para entregarlos al contratista al momento de
hacer la recomposición de la lápida sur. De hecho, en
lugar de los dos mil pesos, el monumento costó mil
105 pesos, un ahorro significativo.
Inauguración
l programa de la apertura del Monumento histórico, geográfico, estadístico y meteorológico
se desarrolló en el marco de los festejos del Primer
Centenario del inicio de la lucha armada por la
Independencia, el 15 de septiembre de 1910, día
dedicado al comercio. Dos de los integrantes de la
Junta Arqueófila, Lagrange y Benítez Leal formaban
parte, además, de la Junta Central del Centenario de
la Independencia.
Ese día las fachadas y aparadores de las casas de
comercio establecidas en la calle de Morelos y Doctor
Mier lucieron adornadas, una parte de la banda de
música tocaba frente al Mercado Colón y otra en el
cruzamiento de la Morelos con Zuazua, mientras la
calzada Unión y Progreso, donde también se inauguró
el Arco de la Independencia, y los principales edificios
lucieron iluminados con focos con los colores
nacionales.
Después de la ceremonia patriótica desarrollada en
la Alameda Porfirio Díaz en homenaje con dos piezas
literarias dedicadas al gran luchador por la
Independencia de México, el sabio nuevoleonés fray
Servando Teresa de Mier, los concurrentes a la
ceremonia desfilaron hasta el lado poniente de la plaza
del Colegio Civil para la inauguración del monumento
histórico, geográfico, estadístico y meteorológico4.
En su inauguración, el maestro Emilio Rodríguez,
discípulo de Miguel F. Martínez, ofreció los siguientes
conceptos sobre el monumento.
“Sería ingratitud e injusticia a la vez en esta hermosa
ceremonia en que se inaugura el monumento
geográfico, histórico y estadístico de Monterrey,
olvidar el nombre de un nuevoleonés ilustre, cuya
fantasía formuló el proyecto primitivo que modificado
ligeramente por la Junta Arqueófila , fue después
aprobado por el gobierno de Nuevo León, a cuyas
expensas se ha erigido.
La Junta Arqueófila, respetuosamente, une su
nombre al del esclarecido Miguel F. Martínez, como
un homenaje de admiración en este día… y en el
instante en que se inaugura este monumento científico.

E

MEMORIA / ABRIL DE 2024

�El monumento fue inaugurado el 15 de septiembre de 1910 en la plaza del Colegio Civil. (Foto El Norte)

Este monumento singular, una pequeña enciclopedia
de la ciudad, colocada a la intemperie y que puede
consultar lo miso el turista que el estudiante, el hombre
de negocios, que el artista y el menestral.
Dos datos que se refieren a amplitudes de arcos
terrestres, dan la posición exacta de la ciudad, como
punto aislado del planeta. Cadenas misteriosas de

símbolos y números, indican ya la fuerza secreta de la
gravedad en este lugar del mundo, su altitud sobre el
nivel del mar, la temperatura y la presión media, la
dirección de los vientos reinantes, y la precipitación
media de las aguas en la localidad. Aquí llegará el
sociólogo a descubrir la ley constante del crecimiento
de población y de la cultura social, consultando los

MEMORIA / ABRIL DE 2024

9

�Las placas (en la actualidad réplicas) ofrecían valiosa información sobre un conocimiento general de la entidad.

datos estadísticos; y el astrónomo podrá comprobar
que esa flecha, como un índice inflexible, señala en
este punto geográfico, la dirección del eje sobre el
cual incesantemente va girando la tierra en el espacio.
Ahí aparece la fecha de la fundación de la ciudad y el
nombre de su fundador; ahí esta burilado el nombre
egregio del actual jefe supremo del estado, y destácase
también limpio, puro, grandioso, el nombre venerable
y adorado del Padre de la Patria.
Y entre la multitud de trofeos, inscripciones,
estatuas, arcos triunfales, monumentos públicos,
erigidos ahora, se alzará orgullosa a los cielos, esta
columna singular, como una manifestación
permanente del progreso científico y artístico de la
capital nuevoleonesa”5.
De esta forma la educación y el saber fueron
celebrados como portadora del futuro, ilustrada por
la inauguración del monumento de mármol que reunía
en sus lápidas grabadas, valiosa información que daba
un conocimiento general de la entidad.
La primera, un tributo a los héroes iniciadores del
movimiento de Independencia en Dolores. La
inscripción final en 1910 fue la siguiente:

10

“¡Homenaje eterno a los héroes de nuestra
Independencia!
en el primer centenario
del grandioso movimiento de emancipación
que principió en Dolores el Benemérito
Hidalgo,
el gobierno de Nuevo León
erigió este monumento
a iniciativa de
la Junta Arqueófila del Estado
1910”
La segunda, la del lado oriente, sobre la historia de
la ciudad de Monterrey, sus fundaciones en 1563 y
1596 por Luis de Carvajal y Diego de Montemayor,
respectivamente, según la información histórica de
que se disponía en esa época.
“La ciudad de Monterrey
fue fundada el año de 1563
por
D. Luis de Carvajal
erigida en ciudad Metropolitana
con el nombre de
Nuestra Señora de Monterrey

MEMORIA / ABRIL DE 2024

�en 20 de septiembre de 1596
por
D. Diego de Montemayor
declarada capital del estado
de Nuevo León
por la constitución de 1824”
Entonces Amado Fernández, ni nadie, disponían
de la documentación necesaria para saber que hubo
una primera fundación en 1577 por Alberto del Canto
ni para precisar la fundación hecha por Carvajal en
1581.
La tercera, la del lado norte, indicó las coordenadas
geográficas de la ciudad (GMS): paralelo 25º 40´11
latitud norte. Meridiano 100º 18´28 longitud
occidental de Greenwich. Altura sobre el nivel del
mar 538 metros. La declinación y la inclinación de la
aguja magnética se calcularían para 1910 y se
consignarían los resultados.
Además, incluyó temperatura media, mínima y
máxima; presión, vientos reinantes, cantidad de
precipitación pluvial, humedad del aire con datos
meteorológicos: promedio de las observaciones
recogidas en los primeros nueve años del siglo XX.
Éstos fueron los siguientes:
Intención de la gravedad. G. G. 788228
Longitud de péndulo que bate segundos. L. O. 99175
Temperatura media 22.7 grados
Presión media 716.29 m. m.
Precipitación media 550 m. m.
Viento reinante S. E.
Amado Fernández sugirió el 22 de abril de 1910
agregar datos meteorológicos que convenía consignar
en la lápida del lado norte como los de la gran
inundación de 1909, en particular la de los días 28 y
29 de agosto que arrasó zonas muy extensas de la
parte del plan del río y próximas a éste, y causó una
cantidad de víctimas que hasta hoy no se ha podido
precisar, lo que aprobó el gobernador. Estos datos
quedaron incorporados de la siguiente forma:
Evaporación media día a día en m.m.: 8.1
Humedad relativa: 64.1
Precipitación en agosto de 1909: 745.25
Precipitación en 27 y 28 de agosto de 1909: 340.75
Velocidad del viento en metros por hora (media):
3523.75
Velocidad del viento en metros por segundo: 0.979
La cuarta, la del lado sur, sobre datos censales
referidos a población de habitantes: 86, 294, desarrollo
de la población durante los primeros nueve años del
siglo XX; nacimientos registrados: 2, 911,

matrimonios: 537 y defunciones promedio en los
últimos diez años: 3, 153; instituciones de enseñanza:
primarias: 75, secundarias: 6, profesionales: 11,
maestros: 534, alumnos: 10, 724, pagado por
instrucción oficial: $128, 351.91.
Estas cuatro placas estaban sobre el cuerpo
intermedio, prismático con las caras orientadas a los
cuatro puntos cardinales en una estructura de cantera
bastante sólida sobre basamento dispuesto en tres
secciones superpuestas en forma cuadrangular.
En la parte superior de las placas de mármol había
un capitel ranurado con entrantes en los ángulos
diedros y alegorías labradas sobre el mismo cuerpo
de cantera: formaciones cuadrangulares al norte y sur;
hojas de acanto al poniente y oriente coronados estos
dos últimos elementos por arcadias tendidas, elegantes,
bien proporcionadas.
Remataba el conjunto el Globo Terráqueo en
mármol, jaspeado en gris, en un solo cuerpo con
sólida base rectangular seguida de un capitel circular
y luego la esfera.
¿Por qué Dios Bola?
icha esfera se convirtió en un elemento que
caracterizó no sólo a la plaza y al edificio del
Colegio Civil, sino a los estudiantes de las Escuelas
Diurna y Nocturna de Bachilleres, Ingeniería,
Arquitectura y otras dependencias que ahí funcionaron,
que lo conocieron como “El Dios Bola”.
Israel Cavazos Garza, en su crónica histórica relata
que el monumento fue “bautizado por los muchachos
con el nombre pintoresco de El Dios Bola”6, pero
no explica el origen de esta denominación.
El nombre de “Dios Bola” le vino por los
estudiantes desde la época de su inauguración en 1910.
Es probable y esto es una suposición, que se asociara
“la bola” con el orbe real (una bola que representa el
globo terráqueo), símbolo del poder divino y terrenal
sobre el mundo.
Por un lado, se identifica la bola con el símbolo
cristiano de autoridad. Cristo, sostiene en la mano un
orbe real como símbolo de su poder sobre la tierra,
por esa razón, generalmente, el orbe, llamado globus
cruciger en latín, está rematado por una cruz. Pero
también en la iconografía, tanto en pinturas y
esculturas, la Virgen y ángeles aparecen con el orbe7.
También existe el llamado Santo Niño de la Bola,
advocación de Jesucristo cuya representación
iconográfica lo muestra con la esfera8.
No puede dejar de mencionarse lo popular que en
esa época fue la novela o drama romántico e histórico

D

MEMORIA / ABRIL DE 2024

11

�La bola se identifica con el símbolo cristiano de autoridad, por esa razón está rematada por una cruz.

El Niño de la Bola de don Pedro Antonio de Alarcón
publicada en 1880, en donde en alguno de los capítulos se refiere al amor prodigado al Niño de la Bola
y la esperanza de que obre milagros ante la maldad9.
Y por otro lado, está el caso de los gobernantes
terrenales, donde emperadores y reyes son representados con la bola, que simboliza los territorios
sobre los que domina el monarca. Por ejemplo, el
imperio Romano, el orbis Romanus se identificó con el
orbis terrarum, en calidad de conquistadora de la
ecúmene y de una hegemonía universal. Adriano,
Carlomagno, Federico I y otros jerarcas sostienen en
su diestra la esfera en representaciones escultóricas y
pictóricas. En el Imperio Hispánico, estaba vinculado
no sólo a sus dominios, sino a los descubrimientos
geográficos10.
Esta asociación de la bola con la divinidad explicaría
los testimonios según los cuales los estudiantes, en
esos momentos difíciles de la vida escolar como era
la época de exámenes, hacían oración o solicitaban su
protección y el favor de su intersección ante Dios,
como si la “bola” tuviera ese poder, para que los
ayudara a salir aprobados.
En torno al monumento los estudiantes de
bachillerato, futuras preparatorias 1 y 3, realizaban una
especie de “ritual” en el sitio con los recién egresados.
El alumno y después maestro Ezequiel D. Puente, de
la generación 1923-1928, escribió: “Muchos otros se
reunían, noche a noche, en aquella nuestra plaza para
rendir extraños ritos al Dios Bola y convertir su amplia

12

pila en baptisterio para los alumnos de nuevo ingreso
o baño obligado para pertinaz gendarme de punto”11.
El periódico Vida Universitaria, relata uno de esos
variados rituales de los jóvenes universitarios de la
década de los cuarenta y cincuenta del siglo XX: “El
famoso Dios Bola situado en la plaza del Colegio

Cristo, en una versión de Antonello da Messina,
sostiene en la mano un orbe real como símbolo de su
poder sobre la tierra.

MEMORIA / ABRIL DE 2024

�MEMORIA / ABRIL DE 2024

13

�cascarazos de naranja, lodo, piedras y olotes, lo
bajamos en un santiamén y le dimos tremenda salada
al profanador, que no vio lo duro sino lo tupido de
escupitajos y tierra entre sus verijas; dicha acción la
hicimos con tanta solemnidad, con un dejo de
exorcismo, que bien se pudo interpretar como un
rito de desagravio”13.
Sea como fueren las prácticas juveniles, ello revela
que el monumento quedó asociado de manera directa
a la inquieta vida estudiantil de la Universidad y que
mantuvo una relación con los estudiantes, quizá sin
observar éstos del todo, el bagaje histórico, geográfico
y estadístico que contenía. Por desgracia, al paso de
los años, algunas de las lápidas desaparecieron del
pedestal y el monumento llegó a conocerse como
Banco de Nivel de Monterrey.
La razón de este nombre quizá radicó en el hecho
de ofrecer el monumento el dato de la altura de la
ciudad con respecto al nivel del mar como plano de
referencia, así como las coordenadas. En ese sentido
un banco de nivel (BN) es un monumento comúnmente construido de concreto como mojoneras o
como una gran roca, establecido en un punto con
elevación conocida con respecto a un plano de
referencia local o general.
Su destrucción
l monumento sufrió la primera modificación
radical, que prácticamente acabó con él, en 1959,
cuando fue desmantelado, las placas retiradas y
guardadas al interior del edificio y enseguida el
pedestal destruido a golpe de mazo y piqueta.
La razón de este atentado al patrimonio, se justificó
por una costosa e inútil remodelación de la plaza del
Colegio Civil que se proyectó bajo la administración
municipal de Rafael González Montemayor, cuya
intervención buscó cambiar su imagen sustituyendo
su aspecto tradicional por otra más “moderna”.
El municipio argumentó que la plaza estaba
ahogada por su entorno urbano, las negociaciones
comerciales a su alrededor aumentaban el tráfico
peatonal y vehicular, los camiones de distribución de
mercancías descargaban en las calles, las rutas de
camiones de transporte de pasajeros entraban por la
calle 5 de Mayo; las aceras estaban convertidas en
sitio de taxis y estacionamiento de coches, el lado sur,
por 5 de Mayo, desde Colegio Civil hasta Juárez; y la
acera poniente, en Colegio Civil, frente al edificio, de
Washington a 5 de Mayo, incluso, colocando coches
en doble fila14.
Si éstas fueron las razones, el proyecto en nada

E

Estudiantes de Ingeniería Civil posan junto al Dios
Bola, alguno de ellos en lo alto del monumento, 1941.

Civil, frente a la ahora Escuela de Bachilleres, es el
lugar donde los novatos no pueden llegar, sin antes
ofrecer el cabello. Aquí el apenas iniciado tiene que
llegar de rodillas desde una distancia de 15 metros,
aventando con la punta de la nariz una pequeña
moneda que debía dejar colocada abajo del Dios
Bola”12.
Otras refieren que los estudiantes de nuevo ingreso,
además de ser trasquilados por el resto de los alumnos
en la tradicional novatada, eran obligados a ofrecer
reverencias al llamado “Dios” universitario,
representado en esa “bola”.
Treviño Villarreal refiere que jamás se permitió que
se le faltara al respeto al monumento. “El día en que
Sergio Lozano posó su trasero en lo más alto de tu
alzada haciéndose el gracioso, indignados le tiramos

14

MEMORIA / ABRIL DE 2024

�Un grupo de estudiantes universitarios se toma una fotografía junto al Dios Bola en 1950.

amortiguó el impacto urbano sobre la plaza, al
contrario, de espacio verde que en algo lo aislaba del
entorno, se convirtió de “vieja” como era catalogada,
en espacio de pavimento al prescindirse de la
reforestación y el monumento histórico de 1910 se
convirtió en una obra “moderna” sin su sentido y
función original. Y paradójicamente, se hizo “con el
cariño que siempre he guardado para la Universidad
de Nuevo León, para los alumnos y principalmente,
para aquellos que como yo, son universitarios y que
han dejado parte de su vida en estos suelos”, afirmó
el alcalde15.

La Universidad de Nuevo León intervino con la
elaboración del proyecto mediante los estudiantes de
la Facultad de Arquitectura, entre ellos Luis Rafael
Cervantes y Francisco Valtierra Guerra, con la asesoría
del rector, el arquitecto Joaquín A. Mora, además de
la intervención del personal de la Dirección de Obras
Públicas Municipales que encabezaba el ingeniero
Nemesio J. Pérez.
Se suprimieron del proyecto el uso del mármol
italiano y la elaboración de algunas “alegorías
europeas” para reducir el costo de dos a un millón
de pesos. A fines de 1959 el alcalde se entrevistó con

MEMORIA / ABRIL DE 2024

15

�Solemne ceremonia de retiro del busto del
ingeniero Francisco Beltrán, ubicado al centro de la
plaza. En el evento, los estudiantes pidieron a las
autoridades que El Dios Bola fuera respetado, pero
no fueron escuchados.

monumento conocido como El Dios Bola, sea
respetado”16.
No obstante, una hora después de retirado el busto
del ingeniero Beltrán, comenzaron los trabajos de
levantamiento de pavimentos y jardines y las
demoliciones de los pedestales tanto de Beltrán como
del Dios Bola, sin que se le brindara a éste, una
ceremonia solemne de retiro.
Al ser demolido fue encontrado en su interior el
cilindro metálico de 25 centímetros de diámetro por
150 de largo, un tanto enmohecido y carcomido,
enterrado en la ceremonia de la colocación de la
primera piedra. En su interior se hallaron algunos
testimonios documentales de la época en que fue
depositado, entre ellos un ejemplar del periódico The
Monterrey News de febrero de 1910, el Reglamento
de Policía y Buen Gobierno y un libro del médico
Atanasio Carrillo, que en ese momento se
desempeñaba como director del Colegio Civil. Los
objetos fueron colocados en custodia en el Archivo
General del Estado.
Al ser inaugurada en mayo de 1960 la reconstrucción
de la plaza, su superficie fue disminuida para ampliar
el estacionamiento en las calles 5 de Mayo y Colegio
Civil, los jardines fueron sustituidos por tres jardineras
circulares de seis metros de diámetro, alzadas del suelo
y con asiento en su perímetro; los andadores fueron
transformados en amplias y soleadas terrazas
pavimentadas por losetas de keralita y equipadas con
bancas de granito, y lo más grave, fue la suplantación
del monumento al colocar la esfera en un muro de

el rector Mora para plantearle la necesidad de reubicar
el busto del ingeniero Francisco Beltrán, ubicado al
centro de la plaza, donde alguna vez estuvo la fuente
central de mármol negro –ahora en la plaza del
municipio de Villaldama, Nuevo León–.
Una vez acordado su resguardo en el interior del
edificio del Colegio Civil, se llevó a cabo una solemne
ceremonia de retiro presidida por el gobernador
interino, Genaro Salinas Quiroga, el alcalde y el rector.
Los efectivos del batallón militarizado del Colegio
Civil bajaron el busto y en medio de una valla formada
por otros elementos castrenses, lo cargaron hasta el
pórtico del Aula Magna donde fue colocado.
En ese acto, un estudiante de la Universidad se
dirigió al alcalde, pidiéndole a nombre de todos los
alumnos del plantel, esto es, de las preparatorias 1 y
3, “que el sitio en donde se encuentra actualmente el

Raúl Rangel Frías y Joaquín A. Mora descubren la
placa colocada en el pedestal del Dios Bola tras su
remodelación en mayo de 1960.

16

MEMORIA / ABRIL DE 2024

�Momentos en que el orbe de mármol es retirado para proceder a la demolición del histórico monumento.

piedra que le sirvió de base en el lado poniente17.
Desde el momento en que el monumento fue
desmantelado y movido de su lugar original, señala el
arquitecto Armando V. Flores, se perdió su sentido y
también su significación18, no se tomó en cuenta, por
desconocimiento, omisión o negligencia, que en su
sitio original la flecha apuntaba exactamente al polo

astronómico y señalaba por consiguiente la dirección
del meridiano que pasa por Monterrey. Para Treviño
Villarreal, el monumento fue modificado en su
entrono original: le fue quitado el pedestal y le fue
agregada una base que le quitó belleza y tradición. La
calificó de “un horrible adefesio” en lugar de su
hermoso pedestal19.

MEMORIA / ABRIL DE 2024

17

�Por desconocimiento, omisión o negligencia El Dios
Bola fue despojado de su hermoso pedestal y de su
sentido histórico y cultural y rodó por años sin
rumbo a la espera de un mejor destino. En la página
siguiente, aspecto de su remodelación en 1979.

Este caso ejemplificó la manera como el elemento
patrimonial, El Dios Bola, adquiría su verdadero
sentido solamente en su relación con su entorno físico
o cultural, es decir, la plaza, el colegio y los estudiantes;
pero, paralelamente, a su vez el ambiente mismo
adquiría su sentido a partir de su relación con el
elemento patrimonial. Esto se perdió, junto con sus
valores históricos y elementos de identidad estudiantil,
con esa remodelación. El globo terráqueo histórico
debió aparecer como un objeto extraño, enquistado
en el cuerpo de un proyecto moderno, sin formar
parte constituyente del conjunto, sin entablar como
se pretendía, un diálogo entre lo “viejo” y lo nuevo.
Este paradigma también resultó muy difícil de
lograr en 1978, durante el gobierno municipal

18

encabezado por César Santos, cuando se volvió a
intervenir la plaza, con recursos aportados por el
gobierno del estado y la Cámara de la Industria de la
Transformación, ahora con el criterio de diseño de
convertirla en un lugar de convivencia y tranquilidad.
Para ello, el proyecto aportado por la Universidad,
contempló la ampliación de su área hasta el paramento
del edificio, se elevaron en montículo los jardines
perimetrales para diferenciar el lugar de los transeúntes
de las banquetas externas con los que descansaban en
bancas semiprivadas por los setos en el interior, una
fuente al centro, una plataforma con asta de bandera
y una nueva posición y pedestal para “El Dios Bola”.
Entonces surgieron opiniones en el sentido de que
“el Monumento erigido con motivo del Centenario
de la Independencia de México en el año de 1910
deberá ser colocado tal y como estaba”. A esta
petición se unió el Dr. Oliverio Serna Chapa, de la
generación 1927-1932 del Colegio Civil20.
La nueva plaza, aún inconclusa, fue inaugurada
oficialmente el 15 de junio de 1979 por el secretario
de Programación y Presupuesto Miguel de la Madrid
Hurtado, el gobernador Pedro Zorrilla Martínez y el
rector de la Universidad Luis E. Todd Pérez.
Las inconformidades por ignorar la petición de los
ex alumnos y por la fisionomía de la “nueva” plaza
surgieron de inmediato. Integrantes de las generaciones
del Colegio Civil de 1924, 1927 y 1931, junto con el
catedrático Carlos R. Cantú y Cantú, acordaron
promover acciones para la correcta instalación del
monumento como originalmente fue y se lamentaban
el que “no se cumpliera el ineludible deber de
conservar las tradiciones históricas”.
El periódico Vida Universitaria hizo suya esta
demanda publicando que “ojalá que las autoridades
correspondientes, tomando en cuenta las razones
esgrimidas por miles de ex alumnos del Colegio Civil
del Estado de Nuevo León, ordene sea restaurado y
debidamente instalado el tantas veces citado
monumento”21.
Estas expresiones de nostalgia de los ex alumnos,
era uno de los síntomas más visibles e inmediatos de
la búsqueda por reconocer o reinstalar de algún modo
la memoria del sitio, reconstituir el tiempo histórico y
con ello el orden de referencia, “como plantar una
valla frente al avance del desorden representado por
el olvido y por la pérdida del sentido del lugar”22.
En esta remodelación de la plaza, “El Dios Bola”
descansó sobre la punta de un esbelto y liso pilar de
concreto buscando una supuesta armonía del conjunto

MEMORIA / ABRIL DE 2024

�MEMORIA / ABRIL DE 2024

19

�En su nueva fisonomía, “El Dios Bola” descansa sobre
la punta de un esbelto y liso pilar de concreto.

y, sobre todo, una conjunción entre la arquitectura
neocolonial del edificio del Colegio Civil y el
modernismo estético de la escultura en la cual ya no
hubo lugar para las placas de mármol que eran parte
integrante del monumento.
Sin duda, la nueva fisonomía que acentuaba la
verticalidad como agujas que se recortaban en el cielo,
fue inspirado en las Torres de Satélite (1958) formado
por un conjunto escultórico de prismas triangulares
de distintos tamaños, dispuesto en una explanada
ubicada en Ciudad Satélite en Naucalpan y
desarrolladas por Luis Barragán y Mathias Goeritz.
En la plaza del Colegio Civil eran dos prismas, de
tamaño y espesor diferente que buscaban, acaso como
las Torres de Satélite, trampear su geometría a me-

20

dida que el movimiento modificaba su percepción,
a veces como planos regulares, otras como líneas
fugadas hacia el cielo: como vértices finos o como
murallas pesadas.
Esta fisionomía perduró hasta mayo de 1992
cuando la plaza fue borrada por completo, el globo
terráqueo, desmontado de su columna y resguardado
al interior del edificio del Colegio Civil para dar paso
a la construcción de un estacionamiento subterráneo
de tres niveles, después reducido a dos.
De nueva cuenta, la presencia del monumento, en
efecto, se vuelve un estorbo o un lastre en tanto que
su entorno se va renovando, según los modos de uso
del espacio urbano de cada época, en una ciudad
como Monterrey de constante destrucción/construcción de edificios e inmuebles , así como de
intervenciones urbanas.
El socavón de varios metros de profundidad
permaneció por espacio de doce años en el sitio, hasta
la celebración del aniversario 70 de la UANL, el 29
de enero de 2003, cuando el secretario de Educación
Reyes Tamez Guerra, el rector Dr. Luis Galán Wong
y el gobernador Fernando Elizondo Barragán
inauguraron la remodelación de la plaza, el Aula
Magna, el edificio del Colegio Civil y “El Dios Bola”,
que recuperó su nombre de Monumento Histórico,
Geográfico, Estadístico y Meteorológico23.
Su restauración la realizó el escultor regiomontano
Cuauhtémoc Zamudio de la Fuente por encomienda
del rector Galán Wong de preservar y tratar de
devolver en algo, el histórico y antiguo monumento
que vio pasar tantas generaciones de estudiantes.
Para su restauración la esfera se retiró con el empleo
de una grúa para conducirla al estudio de Zamudio,
ubicado en la calle de Gregorio V. Gelatti No. 2133
en el Fraccionamiento La Florida.
El Dios Bola está tallado en mármol arabescato
para ornato traído de Europa, en específico de Italia
por los hermanos Decanini. Su color es blanco
beteado gris y negro. Pesa aproximadamente 300
kilogramos y mide 70 centímetros. Los cinturones
que presenta a su alrededor miden ocho centímetros
de altura por 1.5 centímetros de grueso.
El estado en que se encontraba era el siguiente:
estaba pintado, algunas betas del mismo mármol
presentaba poros, agujeros, relises o fisuras que con
el tiempo y el calor se iban abriendo, además los
cinturones estaban despostillados.
Para su restauración y mantenimiento, primero se
retiró con lima la pintura y el yeso de dos a tres

MEMORIA / ABRIL DE 2024

�milímetros de espesor; los agujeros y fisuras se
restauraron con resina y pegamento con polvo de
mármol.
Al cinturón se le pegaron pedazos de mármol, se
hicieron incrustación de mármol blanco Alejandra,
un mármol parecido al de la escultura. Después se
pulió con lija esmeril (de agua) y fue limpiado de
manchas y polvo frotándolo con un trapo húmedo
con ácido oxálico. Finalmente, se le aplicó grasa neutra
y se le sacó brillo con la franela24. Además del Dios
Bola, a Zamudio se le encargó la restauración de las
cuatro lápidas.
La esfera terráquea o “El Dios Bola”, coronó de
nuevo la cúspide de un pilar liso de dos cuerpos, algo
tosco y pesado, que también alojó la placa
conmemorativa y se instaló en el cuadrante
norponiente, un tanto a la deriva. La placa señalaba:
“con motivo del 70 aniversario de la fundación de
nuestra Máxima Casa de Estudios, ante la presencia
de las autoridades federales, estatales, municipales, de
la comunidad y pueblo en general, damos fe del
término de los trabajos de remodelación de la plaza
del Colegio Civil perteneciente a la Universidad
Autónoma de Nuevo León”.
En 2010, en el marco del Centenario del mo-

El 29 de enero de 2003, como parte de la
celebración del aniversario 70 de la UANL se
inaugura una nueva remodelación de El Dios Bola.

numento, a iniciativa de Héctor Jaime Treviño
Villarreal, delegado del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la Universidad Autónoma de Nuevo León restableció el antiguo diseño
del monumento, basado en los planos resguardados
en el Archivo General del Estado de Nuevo León y
se intentó reintegrarle su función original como fuente
de información25.

MEMORIA / ABRIL DE 2024

21

�El 25 de septiembre de 2010, en el centenario de su creación, el rector Jesús Ancer Rodríguez, encabeza la
ceremonia de inauguración del monumento reconstruido en su forma original.

22

MEMORIA / ABRIL DE 2024

�Placa descubierta al pie del monumento en la
ceremonia realizada el 25 de septiembre de 2010.

Este trabajo se realizó dentro de la conmemoración
del Bicentenario de la Independencia, en septiembre
de 2010, además, en el marco del rescate del edificio
del Colegio Civil, sometido a una restauración integral
y puesta en servicio como Centro Cultural Universitario. En la ceremonia, realizada el 25 de
septiembre, Héctor Jaime Treviño Villarreal, delegado
del INAH Nuevo León, ofreció una reseña histórica
del monumento.
La placa descubierta señalaba: “en el marco del
Bicentenario de la Independencia, del Centenario de
la Revolución Mexicana y el 77 aniversario de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, se recupera
el Monumento Histórico, Geográfico, Estadístico y
Meteorológico a 100 años de su edificación. Dr. Jesús
Ancer Rodríguez, rector”.
Este monumento o la réplica del monumento que
hoy sobrevive, excepción hecha de la bola, representa
un símbolo universitario como sitio de reunión que
fue de generaciones de estudiantes, hombres y mujeres,
que se graduaron primero del Colegio Civil, después
Escuela de Bachilleres y finalmente Preparatoria No.
1 y 3, y de muchas otros planteles que ahí funcionaron,
incluyendo la Escuela Femenil “Pablo Livas”, la
Escuela Normal, la Facultad de Ingeniería, la Facultad
de Ciencias Químicas y la Facultad de Arquitectura.
El monumento del Dios Bola, por mucho que haya
sido construido por un arquitecto como Alfred Giles,
creado por la demanda de un grupo social como la
élite intelectual, en un tiempo dado como el principio
del siglo XX y en un ámbito determinado como el
Centenario de la Independencia y con manifestaciones
específicas que le dieron su originalidad, fueron los

La restauración realizada en 2010 restableció el
antiguo diseño del monumento, basado en los planos
resguardados en el Archivo General del Estado de
Nuevo León. (Fotografía: César López Chávez, 2014)

estudiantes que lo heredaron y lo dotaron a lo largo
de cuarenta años de un imaginario colectivo que
transformó y enriqueció su sentido y su valor real y
simbólico.
“Testigo mudo de mil y una travesuras, de risas,
desengaños, triunfos y fracasos escolares –relata
Héctor Jaime Treviño Villarreal–, viste el surgimiento
de amores juveniles o descorazonadoras escenas de
rompimiento de noviazgo; símbolo y punto de
referencia; sitio donde se planearon infinidad de

MEMORIA / ABRIL DE 2024

23

�excursiones punitivas a los futbolitos, a la Cafetería
de Benavides, al Cine Juárez… tu ahí impasible,
adorado Dios Bola, aguantas con rigidez porfiriana
los embates de la turba quinceañera”26.
Notas
1Martínez, Memorias de mi vida, p. 356.
2 Contreras Delgado, Geografía de Nuevo León.
3 Martínez, Memorias de mi vida, p. 356.
4 Periódico Oficial, tomo XLV, No. 73 del martes
13 de septiembre de 1910, No. 76 del 23 de
septiembre de 1910, No. 77 del martes 27 de
septiembre de 1910, No. 78 del viernes 30 de
septiembre de 1910.
5 Martínez, Memorias, p. 357.
6 Israel Cavazos Garza, “La plaza del Colegio Civil”,
Vida Universitaria, año X, No. 480, 3 de junio de
1960, p. 5.
7 Udo Becker, Enciclopedia de los símbolos, American Bar Association, Barcelona, 2003, p. 266.
8 Judith Katia Perdigón Castañeda, Mi Niño Dios,
Secretaría de Cultura, INAH, México, D. F., 2017.
9 Enrique Rubio Cremades, “Las estructuras
narrativas en El niño de la bola, de Pedro Antonio
de Alarcón. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.
10 Inmaculada Rodríguez Moya, “Los orbes en el
discurso iconográfico de la unión entre España y
América (1808-1821), SEMATA, 2012, vol. 24: 269289.
11Vida Universitaria, año VII, No. 346, 6 de noviembre de 1957, tercera sección, edición conmemorativa al Centenario del Colegio Civil, p. 13.
12 Vida Universitaria, año I, No. 7, 9 de mayo de
1951, p. 7. Treviño Villarreal, Dios Bola, p. 22.
13 Treviño Villarreal, Dios Bola, p. 6.
14 Archivo Histórico del Municipio de Monterrey.
Contemporáneo / T-9 / 1954-1956.
15 El Porvenir, martes 26 de mayo de 1959, p. 14.
16 El Porvenir, martes 26 de mayo de 1959, p. 14.
17 Vida Universitaria, año IX, No. 427, 27 de mayo
de 1959, p. 12.
18 Armando V. Flores, Memorial. Lectura
arquicultural del edificio Colegio Civi, UANL,
2017.
19 Treviño Villarreal, Dios Bola, p. 24.
20 Vida Universitaria, año XXVII, época II, No.
1379, 1 de septiembre de 1978, p. 14.
21 Vida Universitaria, año XXVIII, época II, 1 de
agosto de 1979, p. 11.
22 Marina Waisman, “El Patrimonio en el tiempo”,
Astragalo, 07 (1997), p. 123.

24

23 Vida Universitaria, año 7, No. 112, 15 de febrero
de 2003, p. 15.
24 Vida Universitaria, año 7, No. 112, 15 de febrero
de 2003, p. 17.
25 Gaceta Universitaria, año 3, No. 11, 30 de
septiembre 2010, p. 38.
26 Treviño Villarreal, Dios Bola, p. 5.
Fuentes
AGENL. Sección Monumentos. Caja 1, 1908.
Expediente relativo al Monumento Histórico,
Geográfico, Estadístico y Meteorológico.
Camilo Contreras Delgado, Geografía de Nuevo
León, Fondo Editorial Nuevo León, 2007.
Armando V. Flores Salazar, Memorial. Lectura
arquicultural del edificio Colegio Civil, UANL,
2017.
Miguel F. Martínez, Memorias de mi vida, Fondo
Editorial Nuevo León, 1997.
José Antonio Olvera Sandoval, “Patrimonio cultural
universitario: el Dios Bola”, Entorno Universitario,
año 16, No. 42, enero-junio de 2015, p. 36.
Héctor Jaime Treviño Villarreal, Dios Bola…,
Preparatoria No. 3, UANL, 1991.

MEMORIA / ABRIL DE 2024

�MEMORIA / ABRIL DE 2024

25

�Dios Bola, deidad pagana y sus días de gloria
Dr. Carlos Monfort Rubín
uando fui adolescente lo conocí, esplendía
airoso y señoreaba la placita del ensueño
desde lo alto de un memorable monumento
prismático, cuadrangular fabricado de cantera, con
mármoles aplicados, traídos de por allí cerca.
Todo él con el fin precioso y comunitario del
señalamiento integral de una ciudad pujante y
generosa que nació de la nada, a1 paso de sus dos
primeros balbuceos, para ser, a la postre, ciudad
mayor, señera y capitana.
Vine hacia él como algunos de mis compañeros de
generación, de dos colegios: el Justo Sierra y el
Pablo Livas, nombres de prosapia ingente como que
fueron cabales conductores de la niñez y de la
juventud en materia de enseñanza; ambos fueron
liminares en las letras primeras y nos formaron de
cierta substancia lustral para lanzarnos, con fuerza
de catapulta, poderosa máquina simple, hacia los
altos planos del egregio Colegio Civil de Nuevo León
de la educación preparatoria, admirable conjunción
de lo que en esta actualidad se dice de la media
básica y de la media superior.
Nuestros maestros de las primeras e inolvidables
letras muy puestas en la lengua madre, en las
costumbres y, más ampliamente, en el cuadro
antropológico cultural a la occidental, estaban en
armoniosa disposición con las cosas de la época,
con la imagen del magisterio de aquel entonces:
maestros sencillos sin más; un poco sin el sentido
de las instancias de la vida exigente; un tanto más,
un mucho más de lo que la cultura y el propio
magisterio les exigían. Fueron pero siguen siendo
en lo memorable, directos herederos de aquel gran
señor que alentó en paralelo septentrional, Juan
Enrique Pestalozzi que se proyectó, siguiendo los
meridianos del tiempo, desde su potente mundo
interior y creador, con un mensaje de cuño
renovador, de la nueva era: quiero, puedo, debido,
un proloquio de estirpe cimera prohijado por ese
talento: quiero, por la voluntad resuelta en actos;
puedo, por los recursos que me amparan mediando
el conocimiento; debo, por la conjunción de las
potencias éticas y estéticas, se alcanza así una
integración cultural indubitable de objetos y de

C

26

valores: aquellos como fuente inagotable surtidora del
saber: éstos, cumpliendo las esencias de la bondad y
de la belleza aunadas a lo religioso, si acaso.
Gratos recuerdos se congregan del pasado escolar,
de los colegios mencionados, dirigidos por los maestros
Macario Pérez y Federico Herrera González,
respectivamente, con sendos elencos de profesores,
ellas y ellos, por quienes la gratitud aflora de lo íntimo
en ciertos momentos de votos.
Otros futuros compañeros provinieron de colegios
similares y de poblaciones del estado, también de
Coahuila y Tamaulipas; pero todos fuimos forjados “al
estilo de la época”, con cierto saludable rigor no
extremado, pero en yunque de plata blanda y con
martillo de cristal. Yo no puedo decir que ese “pasado
fue mejor” como en las célebres Coplas, o que me
siento anclado al mismo sólo que la remembranza se
contiene acaso en lo inefable: cosas de existencia
hubimos; pero también de esencia.
Después nos acercamos al Dios Bola, lo miramos en
la cima de aquella construcción que nos pareció
monumental y luego entramos por la puerta grande
del Gran Colegio. Nos sentamos por primera vez en los
bancos añosos de madera eterna con motivo del
examen de admisión, mismos bancos que usaríamos
durante todo un lustro, el más provechoso de los
lustros que nos tomó adolescentes y nos dejó con la
alegría de la primera juventud, con el entusiasmo, el
dios de cada quien muy bien puesto en las honduras
del pecho, porque ya se perfilaban en una lontananza
esplendorosa e inmediata, las aulas profesionales.
Un hermoso monumento lucidor de brillo y cifras en
sus días de oro
Un hermoso monumento hace presencia ante la puerta
mayor del Colegio, la que daba ingreso al Museo de
Historia Natural, un recinto de mucha enjundia por
su abigarrada población de muestras y ejemplares:
especies fenecidas estáticas, permanentes materiales
de enseñanza con estampa fija, sin envejecimiento,
sin polillas; quietud serena al paso de todos los
crepúsculos, más a los mañaneros porque veía hacia
el oriente, sala actual del Aula Magna y del oriente
venía la luz del sol naciente, que se colaba con sus
rayos desde lo alto del cerro de la Silla, con arreos
muy puestos para una cabalgadura, conspicuo símbolo
para toda la charrería mexicana, fabricado para

MEMORIA / ABRIL DE 2024

�siempre en parto de montañas de la madre tierra, en
trance fragoroso de sus inquietudes telúricas.
Pero también se colaba por el alto ventanal “el ángel
de los ponientes”; el alto ventanal que caía hacia el
patio grande, todo de ladrillos colorados, de tendidas
arquerías por dos lados, haciendo conjunto de
incipiente señorío y bien puesto para los actos
solemnes: así las formaciones militares, el saludo y jura
de Bandera, en los que “todos a una”, marciales,
gallardos algunos, ejecutábamos la orden del momento,
muy bien presentados de uniforme azul con vivos rojos,
botonadura reluciente y ornado el quepis, arriba de
la visera, con el emblema metálico del Colegio: la esfera
del mundo sobre un rimero de pocos libros, fiel
trasunto del Dios Bola, remate airoso del memorable
monumento colocado vis a vis ante la puerta central.
Acaso la descripción del mismo adolezca de pureza
al tratar de reproducir en este apartado, su total
presencia resuelta en letras y cifras, en rasgos y
perfiles; sin embargo, el intento será indispensable
en obsequio de la sinceridad, acaso ingenua, pero
ligada con el pasado reciente, aquel ayer dorado que
fue conmigo y con mis queridos compañeros de
generación, como así fue para todas las generaciones
y camadas, para las hornadas juveniles que egresaron
a partir del segundo decenio de nuestro siglo. Todos
ellos lo admiraron, lo quisieron y lo respetaron
declarándolo deidad pagana; lo preservaren de la zarpa
gárrula vandálica que, a la postre, lo redujo a ruina
para desdoro general.
Alzaba en altura no más de cinco metros desde la
base al remate; estructura de cantera bastante sólida
sobre basamento dispuesto en tres secciones
superpuestas de forma cuadrangular. El cuerpo
intermedio, prismático, con las caras orientadas a los
cuatro puntos cardinales con sendas planchas de
mármol: dos de ellas, las de las cifras, muy pulidas, al
parecer de vidrio con intrusiones limoníticas en bandas
fraccionadas tendidas, más o menos paralelas, como
alteración de las piritas cúpricas, según los entendidos;
las otras dos que corresponden a los textos, más
sólidas, con inclusiones de manganeso como bandas
grises.
La plancha al poniente, viendo al colegio, hacía de
portada, dedicatoria y “homenaje eterno” a los héroes
de la Independencia, en el Primer Centenario del

grandioso movimiento que principió en Dolores…”,
todo el texto grabado al buril con letras corridas de
fondo negro muy firme. Para internos, suena irónico
y conmueve eso de “homenaje eterno”…
La plancha sur también burilada en letras corridas,
decía de la historia: “La ciudad de Monterrey fue
fundada con el nombre de Villa de San Luis hacia el
año de 1581 por don Luis de Carvajal y de la Cueva.
Erigida en Ciudad Metropolitana de nuestra Señora
de Monterrey en 20 de septiembre de 1596 por Don
Diego de Montemayor. Declarada capital del Estado
de Nuevo León por la Constitución del año de 1824”.
No expresa el primero de los balbuceos de la villa.
La que daba al oriente con cifras y letras metálicas
aplicadas, bien ancladas, indicaba datos censales
estadísticos diversos, referidos a la población y a las
instituciones de enseñanza: desde primarias hasta
profesionales; número de alumnos y de profesores;
pago por instrucción oficial… Se iniciaba así la noticia:
“La Municipalidad de Monterrey, año de 1910…”
De la mayor importancia la plancha al norte con
datos muy precisos de las coordenadas geográficas
que fijan la posición de la localidad regiomontana
en la superficie de la tierra: Paralelo 25° 40' latitud
norte; Meridiano 100° 18' longitud occidental de
Greenwich; altura sobre el nivel del mar 538 metros.
Además: intensidad de la gravedad, temperatura
media anual, vientos, precipitación pluvial… tal vez
el monumento fue colocado en la intersección del
meridiano al poniente de la placita, con el paralelo
que “corta” el edificio del Colegio exactamente por
medio, hechos avalado por las coordenadas
geográficas.
Hacia lo alto de las planchas de mármol un capitel
ranurado con entrantes en los ángulos diedros y
alegorías labradas sobre el mismo cuerpo de cantera:
formaciones cuadrangulares al norte y sur; hojas de
acanto o parecidas al poniente y al oriente coronados
estos dos últimos elementos por arcadas tendidas,
elegantes, bien proporcionadas. Por arriba, en el
extremo libre y rematando el conjunto, el Globo
Terráqueo en mármol jaspeado en gris, en un sólo
cuerpo con sólida base cuadrangular seguida de un
capitel circular y luego la esfera, deificada
tradicionalmente por multitud de generaciones de
estudiantes preparatorianos y materia capital de
estos comentarios.

MEMORIA / ABRIL DE 2024

27

�Dios Bola, deidad pagana y sus días de gloria
En variadas publicaciones aparecidas en “Vida
Universitaria” y en otras que se refieren al
monumento, no he advertido que se les designe con
otra palabra sino con la muy simple de “monumento”.
Desde luego, se trata de una obra pública de carácter
histórico por las referencias de este orden a más
de las estadísticas y las muy importantes, para el
conocimiento público, de la situación de la
localidad en la superficie del globo, incluyendo
además algunos índices atmosféricos incidentes
en el clima.
De acuerdo con esa información global cabría
habérsele designado “Monumento Holográfico”,
dejando de lado, ciertamente, algunos escrúpulos
semánticos como suele acaecer en parecidos casos.
El término, binario, parece convenir por el hecho
del aporte de noticias y datos diversificados que en
conjunto, perfilan una localidad: ólos - total o entero;
graphein - escribir, describir..., como es de sobra
sabido acerca del puro arraigo griego.
Por otra parte, ha sido empleada la palabra
“hipsográfico” para diferenciar, específicamente, a
un monumento, a una construcción o a una
estructura que indica la altura del lugar además de
otros datos afines: úpsos - altura. El monumento
erigido a la memoria del cosmógrafo Enrico Martínez,
actualmente ubicado en el costado suroeste de la
Catedral de México, es conocido con el nombre de
hipsográfico, debido a los datos que contiene y,
también, porque marcaba el nivel de las aguas del
lago de Texcoco. He tratado de indagar acerca del
nombre preciso y adecuado, ya en lexicones, ya en
fuentes bibliográficas y aun con personas supuestamente entendidas en la materia, sin lograrlo; sin
embargo, en lo personal aduzco lo necesario con la
súplica muy especial a fin de que algún bondadoso
lector, más puesto y entendido en términos, aclare
lo que sea cabal y puntual”.
Plegaria por El Dios Bola
Caíste de las alturas del tiempo de sus mejores días,
mordiste el polvo de las desventuras, pero tu
potente recidumbre de material hecho de milenios
te salvó del asalto de los bárbaros, como otrora
sufrieron el embate ciertas reliquias majestuosas,
de señorío grande, ganadas a las canteras de Carrara
o a los mármoles del sagrado Pentélico; mas tu origen
es bien modesto, pero no menos grande para tantas

28

generaciones plenas de juventud estudiosa, que
supieron de tu magna antigüedad geológica, tanta
como la de los estratos jaspeados del prominente
cerro de las Mitras.
Te enajenaron por unos cuantos talentos y te
despojaron, porque además eras despojo, de tu
íntima y muy ilustre historicidad de jaspeado mármol
con tu ceñido precinto ecuatorial, a más de la flecha
que señalaba la inclinación del globo respecto de la
eclíptica. Te vendieron por unos cuantos talentos
quienes sin talento alguno olvidaron la heredad
permanente de tu estoica esfericidad; quienes
ignoraron tu simbólica, solemne y augusta proyección
de una ciudad que avizoró el futuro; por señores
que estuvieron a pique en sus cosas temporales y
que no supieron asomarse a la ventana de la Historia.
Fuiste porción conspicua de un monumento
neoclásico de estilo, que lució galas armoniosas bien
trincadas en cantera no del todo blanda, ante la
puerta mayor del gran Colegio, prima esencia de la
cultura norteña, gran Colegio cuyo emblema destacó
de tu figura; yaciste por tierra una temporada
innoble y por último, para tu máxima desventura, te
colgaron de una picota estilizada que nada dice a la
posteridad, pero sí para la pesadumbre de la
heredad.
Colofón
Todo aquello que se escriba o que ha quedado
escrito por nuestro Dios Bola, no representa sino el
vivo sentimiento perdurable por su significado que
trascendió a multitud de hornadas de estudiantes;
pero la verdadera razón de cuantas letras se escriban, radicará en el sentido de que el Monumento
integral, luzca de nueva cuenta, por completo
restaurado. Así lo exigen la tradición y la cultura,
pero por sobre toda otra consideración, la dignidad
de una gran ciudad, la Ciudad Metropolitana de
Nuestra Señora de Monterrey.
Torreón, Coahila, diciembre de 1979.

Vida Universitaria año XXVIII, época II, No. 1428, 1
de enero de 1980, pp. 1-8
Revista Monterrey, publicación bimestral de la
presidencia municipal, trienio 80-82, año 1, vol. 3,
mayo-junio, 1980.

MEMORIA / ABRIL DE 2024

�MEMORIA / ABRIL DE 2024

29

�CENTRO DE DOCUMENTACIÓN Y
ARCHIVO HISTÓRICO DE LA UANL

IMÁGENES DEL ACERVO

Maqueta del Instituto de Ingeniería Civil
El 25 de febrero de 1974, el ingeniero Raymundo Rivera Villarreal, presentó a los medios de comunicación la
maqueta del monumental edificio de dos plantas diseñado para alojar los laboratorios de la Facultad de
Ingeniería Civil. Durante la presentación anunció que el proyecto, a construirse en un terreno ubicado
en los cruces de las avenidas Fidel Velázquez y Alfonso Reyes, al norte de Ciudad Universitaria, tendría un
costo de 14 millones de pesos, recursos aportados por el presidente Luis Echeverría Álvarez a través del
Comité Administrador del Programa Federal de Construcción de Escuelas (CAPFCE) y la Secretaría de Obras
Públicas. Señalo que esos recursos fueron prometidos por el mandatario durante su visita a Ciudad Universitaria,
el 3 de junio de 1973, como parte de una gira por la entidad. Además, informó que se hallaban concluidos los
estudios topográficos y demás proyectos asociados a la obra, los cuales iniciaron ocho meses atrás. El
propósito de erigir el Instituto de Ingeniería Civil era contar con un espacio con modernas instalaciones y
equipo para la formación práctica para los estudiantes de ingeniería civil del nivel de licenciatura y posgrado,
generar nuevo conocimiento a través de la investigación y brindar servicio al gobierno, la iniciativa privada y
los particulares. Varios años llevó su construcción y hoy el instituto ostenta el nombre de su iniciador.

30

MEMORIA / ABRIL DE 2024

�○

○

○

11 de abril
Dr. Álvaro Quijano y Solís
Nacido en 1950 se desempeñó como docente en el
programa de maestría en Bibliotecología y Ciencias
de la Información en la
Facultad de Filosofía y Letras
de la UANL. Fue profesor e
investigador (1976-2016) y
director de la Biblioteca Daniel Cosío Villegas (19892003) de El Colegio de México. Socio Honorario 2022 de
la Asociación Mexicana de
Bibliotecarios, A. C. Fue un activo colaborador de la
Dirección de Bibliotecas de la UANL.

○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

10 de abril
Antonio Armando Garza Hinojosa
Formó parte de la planta de maestros fundadores de
la Preparatoria No. 11, que inició actividades en
Cerralvo, N. L., en 1973. Fue un profesor dedicado a
impulsar la educación y el desarrollo del municipio,
donde se desempeñó como Primer Síndico Propietario
por la Coalición Alianza por México.

16 de abril
Leonor Eduviges Medina Amaya
Laboró por muchos años como maestra en la Preparatoria No. 2. Estudió la licenciatura como Profesor de
Educación Media Superior
con especialidad en Psicología Educativa Orientador
Vocacional en la Escuela
Normal Superior “Moisés
Sáenz Garza”, terminando
sus estudios en 1987. En su
mensaje de despedida la Preparatoria la calificó de “excelente catedrática y amiga”.

○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

○

○

30/abril/1937. Estudiantes de la Facultad de Derecho en escrito firmado por sesenta compañeros acuerdan impedir la
formación de las Juventudes Socialistas
Unificadas y apoyar la formación de la
Federación de Estudiantes Universitarios
Revolucionarios.
4/abril/1945. Con una velada en el salón
de actos de la Facultad de Medicina, con
motivo del quincuagésimo sexto aniversario
luctuoso del Dr. José Eleuterio González
“Gonzalitos”, se inaugura la galería de directores y el museo histórico.
9/abril/1953. Tomando en cuenta que
don Alfonso Reyes hizo la mayor parte de
sus estudios preparatorios en el Colegio Civil
del Estado, Genaro Salinas Quiroga, propone
y el Consejo Universitario lo aprueba por
unanimidad, que una de las aulas de la Escuela de Bachilleres, lleve el nombre del
Regiomontano Universal.
19/abril/1969. Un jurado especial
adjudica a la Constructora San Miguel el
contrato para la construcción de los Laboratorios Generales de Física en terrenos de
Ciudad Universitaria, con un presupuesto de
tres millones 680 mil pesos.
24/abril/1972. Representantes estudiantiles de 16 preparatorias y facultades se
constituyeron en la Federación de Estudiantes de la Universidad Autónoma de
Nuevo León (FEUANL) que pugna por el
pase automático, reforma universitaria,
legalización de los cursos de aulas anexas
de Medicina y su traslado inmediato para
los cursos subsiguientes al seno de la Facultad de Medicina y Hospital Universitario.
19/abril/1994. La UANL firma convenio deportivo con autoridades del ramo en
Cuba para formalizar el intercambio deportivo y académico que permite la presencia
en la institución de entrenadores y deportistas en varias especialidades, entre ellos
medallistas olímpicos.

○

○

○

○

AYER EN LA UANL

OBITUARIO

22 de abril
César Napoleón Salazar Guajardo
Se desempeñó como catedrático de la Facultad de
Ingeniería Mecánica y Eléctrica (FIME). Se graduó
como abogado de la Facultad de Derecho y
Criminología de la UANL y al poco tiempo empezó
a dar clases en la Preparatoria No. 16, en San Nicolás.
Contaba con 50 años de edad.

MEMORIA / ABRIL DE 2024

31

�○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

la estrategia como sitio cardio protegido, alineados
a las recomendaciones internacionales y sumándonos al esfuerzo del gobierno estatal que, a través
de la Secretaría de Salud, puso en marcha en octubre
de 2023 el programa estatal “Código Infarto”. Para
ello se adquirieron 75 desfibriladores semi externos
automáticos (DEA) de última generación, estratégicamente colocados en aulas, auditorios, plazas,
calles internas, gimnasio, áreas deportivas, consultas
externas, estacionamientos y pasillos, y se contó con
personal capacitado en maniobras de RCP y en la
desfibrilación externa, formando brigadas de primera
respuesta que actúan ante situaciones de urgencia,
coordinados con un sistema médico de emergencias.
También se implementó un programa de capacitación
continua con el que se mantendrá preparado a todo
el personal y comunidad médica en el uso de estos
equipos.

32

○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

11 de abril
Iniciativa Universitaria Contra el Cáncer de
Pulmón
Como el de pulmón era la tercera causa de muerte
por cáncer en México y hasta un 50 por ciento podría
evitarse, según la OMS con el diagnóstico oportuno,
la Facultad de Medicina y Hospital Universitario
lanzaron la “Iniciativa Universitaria contra el
Cáncer”, sumándose al esfuerzo del gobierno estatal
a través de la Secretaría de Salud. Con diversas
herramientas consiguió la implementación de un
software de IA para el diagnóstico oportuno de
cáncer de pulmón con resultados iniciales prometedores. Además, se comunicaron los resultados
iniciales del uso en el Hospital Universitario de
Inteligencia Artificial para el diagnóstico oportuno
de cáncer de pulmón.

○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

11 de abril
Medicina y HU se convirtieron en espacio
cardio seguro
La Facultad de Medicina y Hospital Universitario
se convirtieron en los primeros en el país en seguir

○

○

○

8 de abril
Eclipse solar
En la explanada de Rectoría de Ciudad Universitaria,
los universitarios y la comunidad en general pudieron
observar el eclipse de Sol que en la ciudad registró
una parcialidad de 95.43 por ciento. La Facultad de
Ciencias Físico Matemáticas instaló telescopios y
repartió lentes especiales, micas y filtros para las
máscaras solares que fueron entregados en una serie
de dinámicas apoyadas por grupos estudiantiles de
la facultad como la Asociación de Estudiantes de
Física (AEF), la Sociedad Astronómica Estudiantil LANIAKEA y Bisonbots. En todas las dependencias personal académico, administrativo y estudiantil,
se dio un tiempo para observar por algunos momentos el fenómeno astronómico.

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

6 de abril
Rectores abordan el nearshoring
Los rectores de la UNAM, Dr. Leonardo Lomelí;
del ITESM, Dr. David Garza, y de la UANL, Santos
Guzmán López, sostuvieron una reunión de trabajo
con el gobernador Samuel García para abordar el
tema del nearshoring y analizar la manera de trabajar
en conjunto para aprovechar el momento económico
que vivía Nuevo León. Los rectores y el gobierno
compartieron experiencias, buenas prácticas y puntos
de vista y acordaron seguir la colaboración en el
desarrollo de la entidad y del país en beneficio de la
sociedad, principalmente los jóvenes estudiantes.

○

LA UNIVERSIDAD HOY

12 de abril
Se amplió el Taller de Cocina del Bachillerato
Técnico en Nutrición
Quedó lista la ampliación del Taller de Cocina del
Bachillerato Técnico en Nutrición que ofrecía la
Escuela y Preparatoria Técnica Médica, plantel
visitado por el rector Santos Guzmán López para
inaugurar el moderno y confortable espacio. Con su
remodelación se permitió el ingreso de todos los
integrantes de este grupo para realizar de manera
adecuada sus prácticas clínicas, además de contar

MEMORIA / ABRIL DE 2024

�○
○
○

27 de abril
Facpya inauguró el Centro de Arte y Cultura
La Facultad de Contaduría Pública y Administración
hizo la inauguración de espacios nuevos. Entre ellos,
se realizó el corte de listón inaugural del Centro de
Arte y Cultura de FACPYA, de la Plazoleta al Reconocimiento de los Docentes, la remodelación y
equipamiento de la biblioteca y la instalación de los
bustos de don Ramón Cárdenas Coronado y de don
Víctor Gómez en el frontis de la facultad.

○
○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

al vencer en la gran final 31-13 a Cheyenes de la
Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica
(ESIME) Unidad Zacatenco, en juego realizado en
el estadio Gaspar Mass.

○

26 de abril
Auténticos Tigres bicampeón de intermedia
Auténticos Tigres de futbol americano se proclamó
campeón de la categoría intermedia de la ONEFA

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

18 de abril
XV Torneo Mexicano de Robótica
Se realizó el XV Torneo Mexicano de Robótica y
Abierto Mexicano de Robótica 2024, en 23 categorías y con equipos representativos de 20 entidades
estatales en los gimnasios de las facultades de Ciencias Físico Matemáticas, Ciencias Químicas, Organización Deportiva e Ingeniería Mecánica y Eléctrica. Dos equipos del Centro de Investigación y
Desarrollo de Educación Bilingüe (CIDEB) en las
categorías Onstage y Rapidly Manufactured Robot
Challenge, y uno de la Preparatoria 20 en la categoría
Rescue Maze, de la categoría junior ganaron su
derecho a participar en el RoboCup 2024, a celebrarse del 18 al 21 de julio en Eindhoven, Países Bajos.

○

○

○

12 de abril
La FAE en el Festival À Corps
La Compañía de Danza Contemporánea de la
Facultad de Artes Escénicas, integrado por un elenco
de cinco bailarines dirigido por la maestra Sunny
Savoy y acompañada por personal directivo, participó en una edición más del Festival À Corps, en el
Théatre Auditorium Poitiers (TAP), Francia, en el
aniversario 30 del evento, donde presentó el proyecto
“Ablución”, espectáculo que invitó a la reflexión
sobre la pertenencia y la resistencia, abordando el
desplazamiento de vidas, pensamientos y cuerpos,
la identidad y el lugar que ocupamos en el mundo.

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

con el equipamiento de una cocina industrial para el
desempeño de sus actividades curriculares.

30 de abril
Se licitó obra de CIDEB Apodaca
Se emitió el fallo técnico y apertura económica de
la licitación pública para la continuación de la
construcción del segundo nivel y cubo de escaleras
del edificio uno del Centro de Investigación y
Desarrollo de Educación Bilingüe (CIDEB), ubicado
en el municipio de Apodaca, N. L.

MEMORIA / ABRIL DE 2024

33

�CENTRO DE DOCUMENTACIÓN Y
ARCHIVO HISTÓRICO DE LA UANL

NOTICIAS

○
○
○
○
○
○

○

○

○

○

○

○

○

○

Entre las imágenes, destacan en particular las del
clásico regio número tres entre Tigres y Rayados,
así como las de innumerables figuras que han
formado parte de la institución universitaria.

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

U

n importante acervo fotográfico se integró
desde el jueves 4 de abril de 2024 a este
Centro de Documentación y Archivo
Histórico de la UANL. Se trata de la Colección
Roberto Villarreal Hernández, que consta de
impresiones fotográficas, negativos de 35 mm y
fotografías digitales que se incluyen ya como parte
del patrimonio documental. Enriquecerá el Fondo
Tigres del que formará parte, por estar consagrado
el fotógrafo a la cobertura del equipo felino de futbol.

○

Se enriquece la fototeca con su Fondo Tigres

Constitución y Ciudadanía
l 24 de abril de 2024 se inauguró en el Museo de
Historia Mexicana la exposición Constitución y
Ciudadanía. Nuevo León 200 años, que refleja dos
siglos de derechos fundamentales, civiles y políticos
que son y han sido conquistados gracias a la lucha y
aspiración de las generaciones pasadas y presentes.
La muestra está organizada en dos secciones: la
primera del siglo XIX con personajes y eventos que
condujeron a las bases de la organización del estado,
hasta la promulgación de la Carta Magna de 1917, y la
segunda es una narrativa ciudadana que otorga un
contexto a los acontecimientos de la historia, para ello
fueron seleccionados muchos derechos civiles. En esta
exposición varias dependencias de la UANL, entre ellas
el Centro de Documentación y Archivo Histórico,
tuvieron participación. Estará abierta al público hasta
el 4 de agosto.

E

34

MEMORIA / ABRIL DE 2024

�○
○
○
○
○
○
○

y Letras; Noé G. Elizondo, consejero alumno de la
Facultad de Ingeniería; y de la Facultad de Derecho:
Roque González Salazar, Samuel Flores Longoria y
Eduardo Segovia Jaramillo, quien era el presidente
del Grupo Universitario “Alfonso Reyes”.

○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

Vida Rural. Este órgano mensual de la Unión
Ganadera Regional era una especie de publicación
hermana de Vida Universitaria, auspiciada también
por el Patronato Universitario y el gobierno del
estado. Estuvo bajo la dirección de Narciso R.
Montalvo y como jefe de redacción Virgilio Acosta
Cantú.
El Universitario. El Universitario fue un periódico
de iniciativa estudiantil elaborado a inicios de los años
cincuenta por un grupo de jóvenes que formó una
generación con activa participación en la vida
universitaria, política y cultural de la entidad. José
Ángel Rendón H., de la Facultad de Medicina, fue
director del órgano en cuestión; David Martell
Méndez, que fungía como director honorario, también
de Medicina, era además, jefe de redacción del
semanario Vida Universitaria y de la revista de la
Facultad de Derecho y Ciencias Sociales; Artemio
Benavides y el poeta Homero A. Garza de Filosofía

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

El miércoles 17 de abril de 2024 se obtuvo una
aportación valiosa al patrimonio hemerográfico de
la UANL con ejemplares de un par de publicaciones
que actualmente resultan muy difíciles de conseguir.

○

○

○

Nuevas incorporaciones

○

NOTICIAS
○

CENTRO DE DOCUMENTACIÓN Y
ARCHIVO HISTÓRICO DE LA UANL

Vida Universitaria. Si bien existe digitalizado en la
Hemeroteca Digital de la UANL, siempre es
bienvenido conseguir ejemplares originales –y en
excelente estado de conservación– de una de las
etapas más brillantes del semanario bajo la dirección
de Alfonso Reyes Aurrecoechea.

MEMORIA / ABRIL DE 2024

35

��</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="328">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3257">
                  <text>Memoria Universitaria : Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico UANL</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479073">
                  <text>Memoria Universitaria: Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL, nace en el 2010. Los artículos incluidos esta publicación mensual tienen como finalidad proporcionar fuentes de información poco exploradas, como lo son los testimonios, por medio de entrevistas y el uso de documentos hemerográficos, conjugando todo con los nuevos recursos electrónicos. De esta forma aborda aspectos académicos, culturales, científicos, deportivos y políticos desarrollados en el pasado y con ello se espera que forme una base de fuentes y referencias indispensables para la historia de la UANL. Además, no olvida la importancia del registro gráfico, sin relegarlo como mero accesorio del texto, sino que le otorga a la fotografía un papel preponderante como fuente documental. Se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607636">
              <text>Memoria Universitaria : Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico UANL</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607638">
              <text>2024</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607640">
              <text>171</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607641">
              <text>Abril</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607642">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607643">
              <text>Mensual</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607661">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753868&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607637">
                <text>Memoria Universitaria : Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico UANL, 2024, Año 15, No 171, Abril</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607639">
                <text>15</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607644">
                <text>Derbez García, Edmundo, Director</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607645">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607646">
                <text>Historia</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607647">
                <text>Educación Superior</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607648">
                <text>Educación Media Superior</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607649">
                <text>Archivo histórico</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607650">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607651">
                <text>Memoria Universitaria: Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL, nace en el 2010. Los artículos incluidos esta publicación mensual tienen como finalidad proporcionar fuentes de información poco exploradas, como lo son los testimonios, por medio de entrevistas y el uso de documentos hemerográficos, conjugando todo con los nuevos recursos electrónicos. De esta forma aborda aspectos académicos, culturales, científicos, deportivos y políticos desarrollados en el pasado y con ello se espera que forme una base de fuentes y referencias indispensables para la historia de la UANL. Además, no olvida la importancia del registro gráfico, sin relegarlo como mero accesorio del texto, sino que le otorga a la fotografía un papel preponderante como fuente documental. Se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607652">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Documentación y Archivo Histórico </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607653">
                <text>Derbez García, Alejandro, Diseño</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607654">
                <text>Martinez Chapa, Paula, Investigación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607655">
                <text>01/04/2024</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607656">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607657">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607658">
                <text>2021330</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607659">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607660">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607662">
                <text>Monterrey, N.L., México</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607663">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607664">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="39191">
        <name>El Dios Bola</name>
      </tag>
      <tag tagId="508">
        <name>Monumentos</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="21773" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="18067">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/328/21773/Memoria_Universitaria_2024_Ano_15_No_170_Marzo.pdf</src>
        <authentication>e30a2ed7d36c786161fe4c3887dde25b</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="607672">
                    <text>�Memoria Universitaria
[ LA VIDA Y EL TRABAJO DE LA UANL EN EL TIEMPO ]
MARZO DE 2024

Archivos

AÑO XV / NÚMERO 170

Lugares de imaginación
histórica

Q

Dr. Santos Guzmán López
Rector
Dr. Juan Paura García
Secretario General
Dr. José Javier Villarreal
Secretario de Extensión y Cultura
Lic. Humberto Salazar Herrera
Director de Humanidades e Historia
Lic. Edmundo Derbez García
Centro de Documentación
y Archivo Histórico de la UANL
Edmundo Derbez García
Editor Responsable
Paula Martínez Chapa, Maricela Beltrán Ríos, Jacob M. Rodríguez
y Dora Ivette Díaz (asistente)
Redacción
Alejandro Derbez García
Diseño
Angélica Garza Martínez
Corrección y estilo
Efraín Aldama Villa, Juan Ramón Garza Guajardo y Maricela Garza
Martínez
Colaboradores

MEMORIA UNIVERSITARIA. BOLETÍN DEL CENTRO DE
DOCUMENTACIÓN Y ARCHIVO HISTÓRICO DE LA UANL,
Año XV, No. 170, marzo de 2024. Revista mensual editada y
publicada por la Secretaría de Extensión y Cultura a través del
Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL.
Domicilio de la publicación: Alfonso Reyes 4000 norte, planta
principal de la Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frías,
Monterrey, Nuevo León, México, C.P. 64440. Teléfono: + 52 81
8329-4000, Ext. 6578 y 4265.

uisiera proponer que antes que “descubrir”, se trata
de fundar, de crear nuevos archivos y formas de
relacionarnos con ellos. Cuestionar el archivo significa delinear
nuevas formas de concebirlo y generar exploraciones
metodológicas creativas que permitan iluminar conjuntos de
experiencias dejados de lado, inexplorados e imposibles de
articular hasta el momento. Una primera capa es la más obvia,
la de los archivos estatales, requiere ser explorado y leído de
otras maneras y puesto al servicio de una mirada que lo
cuestione y lo problematice. Lejos de abandonar el archivo
clásico, la invitación es a visitarlo más frecuentemente y leer
sus fragmentos en otras claves. Un segundo nivel consiste
en la utilización de archivos no indexados, colecciones
privadas, bibliotecas familiares, legajos de empresas
desaparecidas, repositorios de fundaciones y organizaciones
extintas o presentes. Este tipo de archivos invitan a nuevas
miradas. Finalmente, una última capa consiste en la creación,
en la constitución de archivos. Esta invitación es, si se quiere,
la que más trabajo implica, pues supone construir nuestros
propios archivos, idear pautas de organización documental.
Entonces, la historia oral salta a primera vista como espacio
privilegiado para la construcción de los archivos.

Número de reserva de derechos al uso exclusivo del título Boletín
del Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL
Memoria Universitaria otorgada por el Instituto Nacional del
Derecho de Autor: 04-2010-071509450100-106, de fecha 15 de
julio de 2010. Número de certificado de licitud de título y
contenido: 14,975. ISSN en trámite. Registro de marca ante el
Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial: en trámite.

Consulta la colección de Memoria Universitaria
en el micro sitio
https://memoria.uanl.mx/

2

MEMORIA / MARZO DE 2024

Franz D. Hensel Riveros

�El Instituto de
Orientación Social
Como filial del IOS de la Secretaría de Educación Pública y adscrito al
Departamento de Extensión Universitaria, esta dependencia, bajo la
dirección del doctor Eduardo Aguirre Pequeño, hizo labor de divulgación
en Monterrey de las orientaciones socialistas fijadas en la reforma
educativa establecida por el régimen cardenista, pero su funcionamiento
resultó irregular y su existencia, breve.

POR EDMUNDO DERBEZ GARCÍA

U

na institución producto de la reforma educativa
de 1934 fue el Instituto de Orientación Social
(IOS) del que hasta ahora han existido una serie de
supuestos, presunciones, creencias y argumentos, a
veces en tono categórico, sobre su función, operación
y resultado, debido principalmente a lo escrito por
Mendirichaga Cueva (1971) y Ordóñez (1954).
1.- Se sostiene que era una escuela de nueva
creación que se integró a la pretendida Universidad
Socialista de Nuevo León como una más de las
facultades y escuelas que la conformaban.
2.- Se asegura que estaba dedicado a ideologizar
políticamente a los universitarios mediante la
impartición de “materias fundamentales de la
enseñanza socialista”1, asumiendo, con esta afirmación, la intención de expandir e implantar el
sistema comunista en nuestro medio.
3.- Se cree que era un plantel de asistencia
obligatoria para todo estudiante que ingresara a la
Universidad, dando a entender con ello el carácter

unilateral de la imposición del estado, que contravenía
los derechos y libertades de las personas.
4.- Que sólo fue aceptado y aplicado por los
normalistas2, lo que parece ser para estos autores
una confirmación del rechazo generalizado contra
la difusión del marxismo y de las corrientes
ideológicas socialistas entre la masa universitaria.
En parte, las afirmaciones de Mendirichaga
responden a la postura e intereses ideológicos,
abiertamente contrarios al socialismo al provenir de
una familia de la alta burguesía regiomontana y del
segundo, a imprecisiones quizá no intencionadas, otra
razón no podría haber dada la actuación que tuvo en
esa época como director de la Escuela Normal.
Se intentará matizar y precisar estos puntos con
la información disponible, bastante escasa por cierto,
sobre el Instituto de Orientación Social de Monterrey,
en fuentes hemerográficas, bibliográficas y documentales que permitan reconstruir su organización,
actividad y alcances.

MEMORIA / MARZO DE 2024

3

�Antecedente del IOS
ras ser derogada la ley orgánica que dio origen
a la Universidad de Nuevo León debido al
grave conflicto que estalló la huelga, se integró la
Comisión Organizadora de la Universidad Socialista
de Nuevo León con objeto de aplicar la inminente
reforma educativa de orientación socialista
impulsada por el régimen cardenista.
Sin embargo, la Comisión Organizadora sufría de
una avalancha de críticas y hostilidad, por lo que
resultó necesaria “una campaña enérgica de difusión
de las tendencias socialistas” y para este propósito
resultaba “de positiva utilidad –explicó el gobernador
Pablo Quiroga– la creación de un Instituto de
Orientación Social”3.

T

4

Como existen referencias de la intervención del
secretario de Educación Pública y ex rector de la
Universidad Nacional, Ignacio García Téllez en la
confección del proyecto de la Universidad Socialista
de Nuevo León4, y de Manuel R. Palacios Luna,
encargado de diseñar el proyecto educativo del
presidente Lázaro Cárdenas, es posible pensar que
a ellos se debiera la idea de formar el Instituto de
Orientación Social, anunciado el 2 de octubre de
1934, tras una reunión del gobernador Quiroga y el
Dr. Ángel Martínez Villarreal, presidente de la
Comisión Organizadora5.
Según el Programa de educación pública del
presidente de la república, general de división
Lázaro Cárdenas, 1934, la orientación cultural de

MEMORIA / MARZO DE 2024

�Ignacio García Téllez, secretario de Educación Pública y Manuel R. Palacios Luna, presidente de la Comisión
Técnica Consultiva (CTC) (Fototeca INAH)

la educación debía apegarse a la doctrina socialista
y por ello señaló en el punto E: “dar una preparación
socialista a los directores generales de educación,
inspectores escolares, jefe de Misión Cultural,
directores de planteles, jefes de grupos y profesorado
en general en los Institutos de Orientación Socialista”,
pero su labor de difusión abarcaría especialmente, a
los maestros, pero se extendió a la juventud y al
proletariado, obreros y campesinos6.

El programa de educación pública de Lázaro
Cárdenas debía apegarse a la doctrina socialista. En
la imagen, el presidente departe con un grupo de
estudiantes. (Fototeca INAH)

Fue entonces que Manuel R. Palacios Luna7,
presidente de la Comisión Técnica Consultiva (CTC)
de la Secretaría de Educación Pública, se encargó
de elaborar las bases generales y programas para el
desarrollo de las actividades del Instituto de
Orientación Social. Hombre de origen muy humilde,
nativo de Oaxaca, Palacios Luna ingresó a la
Escuela Nacional Preparatoria de San Ildefonso, y
después cursó su carrera profesional en la Escuela
Nacional de Jurisprudencia, donde obtuvo el título
de abogado en 1929. Como alumno distinguido de
Vicente Lombardo Toledano, éste le heredó su
cátedra, la cual mantuvo por el resto de su vida,
hecho por el que fue nombrado emérito de la
Facultad de Derecho de la UNAM8.
Una comisión, la misma encargada de organizar
la Universidad Socialista, integrada por el presidente
del Comité Estatal del Partido Nacional Revolucionario (PNR), Generoso Chapa Garza; el director de educación primaria y secundaria, Ciro R.
Cantú; el director de Educación Federal, Juventino
Torres, y el literato Eusebio de la Cueva, trabajó
junto a Palacios Luna y los especialistas enviados
expresamente de la Ciudad de México para formular
y redactar el documento que dio origen al Instituto.

MEMORIA / MARZO DE 2024

5

�Conceptos generales sobre la creación del Instituto
de Orientación Social
Primero.- La Comisión Organizadora del Instituto
de Orientación Social entiende por educación
socialista la que tiende a preparar al individuo para
el servicio de la comunidad, es decir, la que desea
preparar al hombre desde la infancia para un régimen
más equitativo, de la socialización de los medios de
producción a diferencia de la educación que hasta
ahora privó para todas las escuelas del sistema social
contemporáneo, que ha formado desde el siglo XVIII
hasta nuestros días, una serie de generaciones para
entrar en la libre competencia económica, base de
este mismo régimen social. En una palabra, mientras
la primera desea formar el sistema educativo para
bien de la colectividad, la segunda ha creado
capacidades para el servicio y la especulación
individual, sin importarle los efectos que cause a la
sociedad.
Segundo.- En tal virtud, pero independientemente
de los diferentes tipos de socialismo que han venido
apareciendo a través de la historia, desde Platón
hasta Lenin, considera la comisión del Instituto de
Orientación Social, qua ya existe y se fortalece en
todo el mundo, una urgente necesidad de reforma
social que destruya de manera perdurable, las bases
sobre las que se levanta el régimen social imperante.
Tercero.- Estima también que la divulgación de un
tipo especial de socialismo, corresponde
esencialmente a los partidos políticos, pues la
verdadera diferencia entre una y otra escuela
socialista, no radica precisamente en su aspiración
de igualdad de las condiciones económicas, pues
en esto está de acuerdo desde el comunismo
cristiano hasta el comunismo marxista; sino que la
diferencia radica esencialmente en la táctica de
lucha que debe sostenerse para edificar ese nuevo
orden social que se persigue. Es decir, la separación
entre cada una de las escuelas socialistas que
conviven en el momento de crisis presente, estriba
en los métodos que cada una de ellas ha resuelto
crear para el establecimiento de la sociedad
socialista y es lógico que una cátedra por si sola, no
podría realizarlo por el momento.
Cuarto.- Afirma que no es sólo por la educación
que es apenas uno de los factores sociales que
determinan aptitudes materiales y espirituales del
hombre, más por la transformación de las condiciones
económicas, por las que pueda realizarse un cambio

6

socialista a favor de las clases trabajadoras. Pero
también sostiene que es la educación uno de los
más eficaces métodos para ir dando acceso al
proletariado en su emancipación económica y
cultura que, a no dudarlo, depende de su acción
directa y colectiva.
Quinto.- la educación socialista es también un
medio práctico para contrarrestar la barbarie que
la llamada cultura del capitalismo ha difundido en el
mundo entero revelándose en los países europeos y
americanos de desarrollo industrial más poderosos
en las guerras imperialistas, verdaderas matanzas de
trabajadores. En 1918, diez millones de muertos en
la Gran Guerra Europea y treinta millones de
desocupados en 1933; en el despojo que de su salario
sufren las clases trabajadoras, así como en las
diferentes enfermedades profesionales para cuya
indemnización tanto esfuerzo sangriento han llevado
a cabo los trabajadores. En todo el planeta se lucha,
en esencia, en contra de la barbarie de la cultura
burguesa, lamada por un eufemismo comprensible y
evidente “civilización”.
Sexto.- Las materias fundamentales que informan
la enseñanza socialista, serán en consecuencia,
aquellas que sirvan de palanca para una verdadera y
elevada libertad humana, aquellas que descubran por
medio de la razón, cuáles son las cadenas que atan
al espíritu del hombre a fin de que logre romperlas
y la ponga en condiciones de superación real y
positiva.
Materias del Instituto de Orientación Social
1.- Historia del Movimiento Proletario
a).- Internacional, b) de México.
2.- Derecho Revolucionario Mexicano
a) Derecho obrero, b) Derecho agrario
3.- Sistemas Educativos
4.- Historia de las Religiones
a) La religión de los primitivos, b) Las religiones
éticas o de salvación, c) La filosofía, d) La iglesia
católica en México
5.- Economía Social
6.- Geografía Económica de Nuevo León
7.- Teoría y práctica de las sociedades cooperativas
8.- Arte y Literatura Proletaria
9.- Higiene de la Adolescencia
a) Higiene de la adolescencia propiamente dicha,
b) Higiene social

MEMORIA / MARZO DE 2024

�Los trabajos de su organización culminaron el 27
de octubre con la última reunión sostenida por la
comisión con el gobernador y en la mañana del 30
de octubre se dio la última lectura a la exposición de
motivos, bases generales y planes de los cursos del
Instituto, y al día siguiente se entregó a la Imprenta
de Gobierno para darla a la publicidad mediante la
prensa y folletos9.
La primera información sobre su función, se dio a
conocer el 28 de octubre: “orientar a la juventud de
acuerdo con los programas educativos revolucionarios, esto es, el socialismo; los alumnos de las
diversas facultades tendrán obligación –esto era una
imprecisión– de asistir al mencionado Instituto, donde
se harán cursos de un año. Las clases se sustentarán
por una serie de conferencias que estarán a cargo
de elementos que vendrán a cooperar con el estado;
encontrándose ya de antemano en Monterrey el Lic.
Palacios” 10. En ese sentido, de manera directa,
Palacios Luna fungió como mentor político e
ideológico del magisterio, estudiantado normalista y
universitario, obreros y campesinos de Nuevo León.
En una opinión El Porvenir hizo ver que conocido
el programa de las actividades del Instituto
“desaparecerá toda interpretación errónea y se
llegará al pleno convencimiento de que no hubo razón
ninguna para que se provocara la agitación que se
ha hecho en torno a la reforma educativa” 11.
Pero el Instituto de Orientación Social no entró en
funciones de inmediato como se anunció. Esto debió
ocurrir porque la orientación socialista de la
educación no estaba plasmada en la Constitución ni
ley reglamentaria para normar su aplicación. El parte
aguas ocurrió cuando se reformó y fue puesto en
vigor el 1 de diciembre de 1934 todo el artículo tercero
constitucional.
De acuerdo con él, quedó establecido que la
educación impartida por el estado a nivel nacional
sería socialista, excluiría toda doctrina religiosa y
combatiría el fanatismo y los prejuicios, al que se
atribuían el atraso del país, un postulado que tenía
su origen en los ideales de la Revolución Mexicana.
Por lo tanto, la escuela organizaría sus enseñanzas
y actividades en forma que permitiera crear en la
juventud un concepto racional y exacto del universo
y de la vida social.
El mismo día que entró en vigor la reforma
educativa, el secretario de Educación Pública,
Ignacio García Téllez, tuvo la iniciativa de extender
el modelo del Instituto de Orientación Social de

Pedro de Alba, organizador de la extinta Universidad
de Nuevo León, participó como vocal en el Instituto
de Orientación Socialista. En la imagen, junto a un
retrato del presidente Lázaro Cárdenas.

Monterrey a nivel nacional. Para ello, transformó la
Comisión Técnica Consultiva (CTC) de la SEP en
el Instituto de Orientación Socialista (IOS), con el
mismo carácter integral y de composición
democrática, con personalidades de notoria cultura
con objeto de centralizar y dar unidad a la acción
educativa del gobierno federal en todas las escuelas
de los estados del país.
En el Instituto de Orientación Socialista, presidido
por Manuel R. Palacios Luna, participó como vocal
Pedro de Alba, organizador de la extinta Universidad
de Nuevo León; además del ingeniero Carlos M.
Peralta, el profesor Ruiz de Chávez, el Dr. Enrique
Beltrán, el Dr. Manuel Gamio, todos ellos espe-

MEMORIA / MARZO DE 2024

7

�cializados en los diferentes ramos del conocimiento
conforme al reglamento de su constitución12.
El Instituto de Orientación Socialista se encargó
de las medidas de carácter técnico, como procurar
unificar los aspectos de la reforma educativa,
conforme al artículo tercero constitucional 13,
dictaminar sobre los planes y programas de estudio,
desde la enseñanza preescolar hasta la profesional,
también lo hizo sobre los libros de texto, además de
encargarse de la organización y perfeccionamiento
del profesorado y de la realización de jornadas
culturales de desfanatización14.
Además de los aspectos puramente técnicos de la
reforma, una de sus labores más importantes fue
adoptar de acuerdo con las bases generales
establecidas en Monterrey, la “calidad de un centro
divulgador de la política educativa que sustenta el
gobierno de la revolución” 15. En palabras de Manuel
R. Palacios Luna el objetivo del Instituto de
Orientación Socialista fue “la difusión ideológica
socialista”, aclarar en qué consistía la escuela
socialista, cuál era su contenido y cuál su finalidad,

Temario de los cursos del IOS,
enero-febrero de 1935
Historia del movimiento obrero internacional /
Mario Sousa
Historia del movimiento obrero en México /
Manuel R. Palacios
Historia económica y social, universal / Carlos
Franco Sodi
Historia económica y social de México / Miguel
Othón de Mendizabal
Doctrina cooperativista / Federico Bach
Historia de las religiones / Enrique Beltrán
Historia del movimiento proletario / Manuel R.
Palacios
Arte y literatura proletarios / Ángel Salas y José
Muñoz Cota
El arte burgués y su influencia de desviación /
José Muños Cota
Sistemas educativos modernos / Rafael
Ramírez, Juan B. Salazar y Luis Sánchez Pontón

dado la existencia de confusión y desinformación a
este respecto.
La historia como uno de los ejes de
la divulgación
a difusión se realizaría mediante conferencias
y publicación de documentos. En estas
actividades, la enseñanza de la historia se constituyó
en un eje central de la nueva tendencia educativa,
abordando los distintos conceptos sociales: el
religioso, el militar, el político, el ético, el jurídico y el
educativo, partiendo del concepto económico de la
sociedad y de las instituciones de la propiedad, bases
de la estructura social16.
Se contemplaron los temas definidos de antemano
para el Instituto de Orientación Social de Monterrey,
sobre la historia del movimiento proletario, el derecho
revolucionario mexicano, la historia de las religiones,
la economía social, la geografía económica del país,
la teoría y práctica de las sociedades cooperativas y
otras materias concernientes a la higiene y a la
pedagogía9, sin hacer de este plan de divulgación un
“medio de enfrentamiento directo contra el poder y
la ideología del clero católico como en el periodo
callista” 17.
Desde diciembre de 1934, se hizo llegar a la
Comisión Organizadora de la Universidad Socialista
de Nuevo León impresos “sobre los conceptos

L

El Dr. Ángel Martínez Villarreal, presidente de la
Comisión Organizadora de la Universidad Socialista
de Nuevo León, colaboró en las labores del Instituto
de Orientación Socialista.

8

MEMORIA / MARZO DE 2024

�El doctor Eduardo Aguirre Pequeño dirige un mensaje
durante la apertura del Instituto de Orientación
Social el 8 de abril de 1935. A la derecha, Aguirre
Pequeño, designado director de dicho instituto.
(Fundación Guggenheim)

generales, materias y programas de clase del Instituto
de Orientación Socialista” 18.
Estos temas fueron expuestos mediante cursos
breves, conformados por ciclos de conferencias que
se realizaron durante un mes, del 7 de enero al 7 de
febrero de 1935, en el teatro del Palacio de Bellas
Artes de la Ciudad de México, dirigidos a los
profesores del Distrito Federal. Como resultado de
estos cursos se elaboraron 58 folletos diferentes en
versiones taquigráficas de los que se hicieron un tiraje
total de más de 225 mil ejemplares enviados a toda
la república.
Copias de las conferencias solicitó el Dr. Ángel
Martínez Villarreal, presidente de la Comisión
Organizadora de la Universidad Socialista de Nuevo
León, a Palacios Luna en oficio del 27 de febrero

de 1935. A cambio de ellas, Villarreal remitió a su
vez al Instituto de Orientación Socialista, 50
ejemplares de las publicaciones de la Comisión
Organizadora. Copias de las conferencias se

MEMORIA / MARZO DE 2024

9

�Los asistentes escuchan uno de los discursos como parte del programa de inauguración.

Institutos de Orientación Socialista
en la república

enviaron también al director de educación federal
del estado de Nuevo León19.

Morelia, Michoacán
Aguascalientes, Aguascalientes
Tlacochahuaya, Oaxaca
Chihuahua, Chihuahua
El Corte, San Luis Potosí
Oaxaca, Oaxaca
Ciudad Victoria, Tamaulipas
Cuernavaca, Morelos
Querétaro, Querétaro
Durango, Durango
Monterrey, N. L.
San Luis Potosí, S. L. P.
Pachuca, Hidalgo
Zacatepec, Morelos
Cholula, Puebla
Nuevo Laredo, Tamaulipas
Matamoros, Tamaulipas

Las filiales del IOS en el país
ara darle un alcance nacional a la acción del
Instituto de Orientación Socialista se plantearon
las delegaciones o filiales que se desplazarían a los
lugares más importantes de la república20. En circular
que envió desde Monterrey, el 5 de abril de 1935,
Palacios Luna expuso que las bases generales y
programas elaborados para el Instituto de Orientación
Social de Monterrey, servirían para el establecimiento
de dichos institutos en los estados del país,
dependientes de la Secretaría de Educación21.
Tres días después, el 8 de abril de 1935, el primer
Instituto de Orientación Socialista que inició sus actividades en el país, fue precisamente el de Monterrey,
bajo la dirección del Dr. Eduardo Aguirre Pequeño,
quien en ese momento no ocupaba ningún otro cargo
por haber renunciado, meses atrás, a la dirección de
la Escuela de Bachilleres.

10

P

MEMORIA / MARZO DE 2024

�Sin embargo, llama la atención que el Instituto de
Orientación Social de Monterrey, suprimiera en su
nombre la denominación “Socialista” para designarlo
con el concepto de “Social”, lo que pudo responder
a varias razones: en primer lugar, una estrategia de
las autoridades de usar un tono más conciliador para
evitar lo provocativo o agresivo que resultaba el
adjetivo “Socialista” o bien, evitar la confusión que
había en la interpretación que se le daba, especialmente entre el clero y la burguesía como era
la aplicación del patrón marxista de una sociedad
sin clases.
Previo a su apertura, se giraron invitaciones a los
sindicatos existentes en la ciudad, un número total
de 140, para que enviaran cada uno tres delegados,
para asegurar una asistencia a la inauguración de
cursos de más de 400 elementos, portando su
respectivo estandarte, además de los representantes
de los planteles que dependían del Departamento
de Extensión Universitaria, maestros, estudiantes y
profesionistas. Al acto acudieron el gobernador, Pablo
Quiroga, el alcalde Heriberto Montemayor y otros
altos funcionarios como el secretario de gobierno,
Ángel Santos Cervantes, el director de Educación
Federal, Luis Tijerina Almaguer; y el vicepresidente
del comité estatal del PNR, Generoso Chapa.
El programa inaugural consistió en los siguientes
números:
I.- Obertura por la banda municipal de música.
II.- Discurso por el Dr. Eduardo Aguirre Pequeño,
director del instituto.
III.- Canto a la Revolución por el orfeón de la
Escuela Normal, acompañado por el profesor
Armando Villarreal.
IV.- Discurso por el representante obrero
Atenedoro Colunga.
V.- Selección musical por el Conjunto de la Unión
Filarmónica.
VI.- Palabras del joven Leopoldo Valdés,
representante de la Federación de Estudiantes
Socialistas de Nuevo León.
VII.- Discurso por el representante obrero, Alfonso
Vallejo.
VIII.- Selección musical. “Santa”, de Agustín Lara.
IX.- Discurso del Dr. Ángel Martínez Villarreal,
presidente de la Comisión Organizadora de la
Universidad Socialista de Nuevo León.
X.- Declaratoria solemne de inauguración del
Instituto por el Lic. Pablo Quiroga, gobernador
constitucional del estado22.

El profesor Colunga en su intervención destacó la
necesidad de cambiar el sistema de enseñanza
burgués, que tantos males acarreaba a la niñez, por
el sistema de enseñanza socialista para que los
hombres de mañana vayan a la lucha sin prejuicios
de ninguna naturaleza, como verdaderos hombres
libres y conscientes de su destino.
El joven Leopoldo Valdés, alumno de la Facultad
de Ingeniería, destacó que obreros y estudiantes
nutrirían sus conocimientos en el Instituto con
enseñanzas más elevadas; Ángel Martínez Villarreal
expresó que la fundación del Instituto, como parte
del programa que en materia educacional se iba
trazando el gobierno, “no es sino el cimiento del
grandioso edificio que, contra viento y marea, se
propone edificar para lograr la redención y el
verdadero mejoramiento de las clases trabajadoras,
oprimidas por largos años”.
La primera conferencia estuvo a cargo del líder
Vicente Lombardo Toledano, bajo el título de “Bases
filosóficas y principios científicos del socialismo”,
donde hizo una definición de la lucha social y las
causas científicas que la determina.
Resulta interesante su descripción de la ciudad en
la primera ocasión en que estuvo en ella: “La primera
impresión que me causó Monterrey, semeja a la que
me produciría un templo antiguo, aquel circundado
de primitivo caserío y éste con los enhiestos mástiles
de sus chimeneas, circundado de míseros jacales
donde habitan como bestias sus obreros” 23.
En total, 16 filiales se establecieron en el país por
la Secretaría de Educación Pública, para continuar
la difusión ideológica de la reforma educativa. El
establecimiento de los institutos de Orientación
Socialista no resultó tan inmediato en virtud de que
las labores escolares debían reanudarse en enero
de 1935, un mes después de que los nuevos
funcionarios se hicieron cargo de la Secretaría de
Educación Pública.
Aquí debe precisarse el primer supuesto que
sostiene que era una escuela más entre las facultades
y escuelas que conformaban la pretendida
Universidad Socialista de Nuevo León. El
gobernador Quiroga señaló que el Instituto de
Orientación Social “entró a formar parte de las
dependencias” de la Comisión Organizadora de la
Universidad Socialista de Nuevo León, que la
sostenía con un presupuesto anual de mil pesos.
El Instituto de Orientación Social de Monterrey
funcionaría, de manera provisional, en el amplio salón

MEMORIA / MARZO DE 2024

11

�de actos de la Escuela Normal, quedando adscrito
al Departamento de Extensión Universitaria, que
reinició sus labores en enero de 1935, bajo cuya
dirección trabajaron también las dos escuelas
secundarias nocturnas y dos centros para obreros,
en donde se les impartían conocimientos prácticos
en pequeñas industrias para mejorar sus condiciones
de trabajo.
En ese sentido, el Instituto fue parte de la
Universidad, pero no dejó de ser una dependencia
filial del Instituto de Orientación Socialista que
operaba en la Ciudad de México dentro de la
Secretaría de Educación Pública y su funcionamiento
no era de carácter permanente, sino mediante la
programación de cursos breves como se proyectó
desde octubre de 1934.
Sin embargo, se desconoce por completo cuál era
la estructura orgánica del Instituto, quiénes eran las
personas que, además de Aguirre Pequeño,
trabajaban en él, si tenía constituido un consejo
técnico o un consejo asesor y quiénes lo integraban,
cuál era su forma de organizar y operar sus

12

actividades y su relación con otras dependencias e
Institutos de Orientación Socialista tanto de la capital
como de otras ciudades del país.
Tampoco se cuenta con los nombres de los
conferencistas de los cursos. Es probable especular
que en algunos casos la Secretaría de Educación
Pública enviara por medio del Instituto de
Orientación Socialista a los ponentes o bien, pudo
haberse recurrido a profesores o profesionistas
locales.
Tampoco se cuenta con los contenidos
programáticos de todos los cursos, que para
Mendirichaga Cueva, “revela un sectarismo
desgreñado que sustentaba como principios de
doctrina el odio y la lucha de clases” 24. Y añadió
que las conferencias se sustentaron con criterio
materialista y ateo, los “maestros fueron adiestrados
en la lucha social y en la técnica y en los
procedimientos de los agitadores” 25.
Sobre este supuesto de que el Instituto estaba
dedicado a ideologizar políticamente en el
comunismo, resulta evidente que no se empleaba el

MEMORIA / MARZO DE 2024

�El líder obrero Vicente Lombardo Toledano tuvo a su
cargo la primera conferencia bajo el título de
“Bases filosóficas y principios científicos del
socialismo”. (Fotografía de Carl Mydans, 1938, LIFE
Photo Collection)

análisis marxista para convertir las conciencias, sino
que se usaba su teoría social crítica, con la
metodología del materialismo histórico y dialéctico,
como una ciencia avanzada que lograba descubrir e
interpretar las leyes rectoras del desarrollo de la
sociedad. En ella, el hombre, no como un ser
individualista, sino como un conjunto que vive en
sociedad y se desarrolla en la historia, era el objeto
principal y fundamental de su estudio, superando las
anteriores filosofías, sociologías y economías, al
afirmar que sin la solución de las necesidades
materiales del hombre, éste no puede desarrollar sus
capacidades de pensamiento y de creatividad.
Sus explicaciones relacionadas con el curso de la
realidad contemporánea estaba muy acorde con la
intención del gobierno de hacer comprender y sentir
las contradicciones de la vida moderna, de manera
que con una clara visión de su momento histórico,
se fuera generando una conciencia social e inculcar

los principios de justicia social como aspecto
fundamental de la Revolución Mexicana y del
proyecto cardenista de reconstruir una sociedad
económica y socialmente igualitaria, donde
prevaleciera la protección y redistribución de las
riquezas nacionales, tanto económicas como
intelectuales.
Por esa razón en la bibliografía de los cursos
abundan las obras marxistas que, para los propósitos
señalados resultaban obras apropiadas y, sobre todo,
accesibles y disponibles para la lectura tanto de los
profesores como de los asistentes. Por ejemplo, la
bibliografía para el programa del curso de Historia
del Movimiento Obrero era el siguiente: para el
ámbito internacional se usó la obra clásica Historia
general del socialismo y de las luchas sociales
(1931) del austriaco Max Beer; Breve historia del
mundo (1922) de H. G. Wells, donde ofrece al lector
no especializado, una visión de conjunto de la historia;
Anti During (1878), que era una especie de manual
del marxismo; y Del socialismo utópico al
socialismo científico (1886) de Federico Engels,
una de las publicaciones fundamentales del
movimiento socialista internacional. De México: Las
pugnas de la gleba (1923) de Rosendo Salazar
Escobedo, el más importante intelectual del
movimiento obrero y sindical, y José G. Escobedo,
sobre la historia del movimiento social mexicano;
La lucha de clases a través de la historia de
México de Rafael Ramos Pedrueza, historiador
revolucionario y marxista; La libertad sindical en
México (1926) de Vicente Lombardo Toledano,
reconocido como el dirigente obrero y sindical más
importante de los años posrevolucionarios; y
Constitución política mexicana de 1917 y leyes
reglamentarias en materia agraria y obrera; Memoria
del Primer Congreso de Derecho Industrial,
Departamento del Trabajo, 1934.
En el curso de Derecho Revolucionario Mexicano
se incluyó en la bibliografía la introducción del
Materialismo histórico de Nicolás Bujarin, que era
un ensayo popular de sociología marxista; la Critica
de la educación política de Marx, que contiene su
concepción sobre la educación; la Teoría general
del derecho de N. M. Korkunov, Tratado elemental
de derecho industrial de Paul Pic, Curso de
economía popular de Alexander Bogdanoff,
Organización agraria en Rusia (1931) de Yakoliev,
así como las obras de Lombardo Toledano La
libertad sindical en México y Legislación del

MEMORIA / MARZO DE 2024

13

�trabajo de Estados Unidos Mexicanos y de
Gómez Morín El crédito agrícola en México.
Una muestra del intento de hacer un estudio de la
realidad sin radicalismos, lo ofrece las instrucciones
de Palacios Luna sobre la materia Historia de las
Religiones. La exposición debía hacerse, por encargo
del mismo secretario de Educación García Tellez,
“con toda ponderación, demostrando desde el punto
de vista científico las transmutaciones constantes a
que las formas religiosas están sujetas y haciendo
una exposición histórica desde las cosmogonías
primitivas hasta las formas recientes de la religión
que se caracterizan por su aspecto subjetivo, el dogma
y el aspecto objetivo: los ritos y el sacerdocio. Por lo
que toca al país, se hará una exposición histórica
desde las formas mitológicas de los primeros
pobladores hasta las religiones de nuestros días,
haciendo especial mención del papel que han
desempeñado las asociaciones confesionales en
nuestra lucha de clases, principalmente en los
movimientos de la Conquista, la Independencia y la
etapa revolucionaria, por el mejoramiento material
y espiritual de los trabajadores” 26.
El trabajo del Instituto de Orientación Social,
mediante conferencias, se desarrolló solamente por
las noches, de siete de la tarde a nueve de la noche

con dos clases por semana en cada curso. El profesor
debía dividir su curso en tres ciclos o tres partes con
igual número de clases cada uno con duración de
tres meses 27 , los dos primeros consagrados
exclusivamente al elemento obrero y el otro a los
maestros. No habría exámenes ni reconocimientos,
sino que al final del año se otorgarían diplomas a
quienes mostraran mayor grado de adelanto,
puntualidad y aplicación28.
Estos datos echan por tierra el supuesto de la
asistencia obligatoria al Instituto, que estuvo abierto
de manera voluntaria a quienes desearan asistir. Si
bien se dirigió especialmente al gremio docente, a
los universitarios, a los obreros tanto organizados
como libres, a los trabajadores y a los campesinos,
se invitó al público en general a concurrir.
Las cifras son el parámetro para aclarar el punto
de la obligatoriedad. En el primer informe relativo a
sus actividades, de septiembre de 1935, se menciona
que el Instituto de Orientación Social tuvo 35 alumnos,
porque cinco de los 40 inscritos inicialmente se dieron
de baja, y eso habla de que ni fue obligatorio ni
extensivo a todas las carreras universitarias. No
obstante, contaba con más alumnos que Ingeniería
y Química y Farmacia y contaba con igual número
que la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales.

El Instituto de Orientación Social desarrolló sus actividades en las instalaciones de la Escuela Normal.

14

MEMORIA / MARZO DE 2024

�El Instituto quedó restablecido para maestros de las escuelas primarias dictando cátedras y conferencias en
los principales centros escolares. En la imagen, asistentes a la conferencia inaugural impartida por Vicente
Lombardo Toledano.

La reorganización del Instituto
os cursos iniciados en abril debían terminar,
conforme al cronograma, en noviembre de 1935,
pero no existe evidencia de una clausura oficial de
sus primeros trabajos ajustados a su plan de estudios.
Es probable que el funcionamiento del Instituto de
Orientación Social fuera suspendido durante varios
meses sin completar el abordaje del contenido de
sus cursos, es más, tampoco se sabe si todos los
cursos llegaron a impartirse.
Unos días antes de terminar su gestión, en el último
decreto que expidió, el gobernador Pablo Quiroga
declaró la disolución de la Comisión Organizadora
de la Universidad Socialista, dando paso a la
creación del Servicio de Cultura Superior, el 7 de
septiembre de 1935, figura jurídica que fungió como
una coordinación de escuelas y facultades encargada
de las funciones de la extinta Universidad. En la ley,

L

que la creó, quedó agregada al Consejo el Instituto
de Orientación Social.
Próxima la apertura del periodo escolar 1935-1936,
el secretario del Consejo de Cultura Superior,
profesor Abelardo González, publicó a partir del 17
de septiembre el aviso con la invitación a los “obreros
tanto organizados como libres, a inscribirse como
alumnos del Instituto de Orientación Social en las
oficinas del Consejo” 29. Sin embargo, el desplegado
no aclaraba la fecha del inicio de los cursos y al
parecer, no iniciaron por la inestabilidad y cambios
suscitados en la institución.
El gobernador provisional Gregorio Morales
Sánchez se hizo cargo de la presidencia del Consejo
de Cultura Superior, el 4 de noviembre de 1935, y
una de sus medidas más importantes fue ratificar a
Aguirre Pequeño como director y ordenar una
reorganización del Instituto de Orientación Social.

MEMORIA / MARZO DE 2024

15

�Programa del curso de Historia del Movimiento Obrero
A.- Internacional
1) Edad antigua: condiciones económicas. La
esclavitud. Las primeras ideas socialistas. Palestina,
Grecia, Roma. El cristianismo lucha en contra de la
desigualdad económica social. Rebelión de
Espartaco.
La Edad Media
Condiciones económicas. Los feudos. Los siervos
sustituyen a los esclavos. Riqueza y opulencia de la
iglesia católica. Rebeliones de monjes en toda
Europa contra este acaparamiento de la propiedad
privada por la iglesia o rebelión de los “herejes”.
La ciencia sujeta por la inquisición.
Edad Moderna
Condiciones económicas predominantes, Nacimiento de la burguesía y formación del asalariado.
Primeras obras de crítica social: La Ciudad del Sol
de Campanella, La Utopía de Tomás Moro. Rebeliones de campesinos. Primera huelga de obreros
en Lyon, Francia. Socialismo utópico del siglo XVIII.
Saint Simon, Carlos Fourier, Robert Owen. El
socialismo utópico no es partidario de la violencia,
espera el cambio social por el convencimiento.
Edad Contemporánea
Condiciones económicas predominantes. Revolución mecánica en Inglaterra. Incremento del
proletariado en la ciudad. Separación cada vez más
clara entre el proletariado y el capitalista.

Socialismo científico: sus creadores y realizadores,
sus principios fundamentales: a) el materialismo
histórico, b) la plusvalía o parte del salario no pagado
al trabajador, c) la lucha de clases, d) la revolución
proletaria: organización obrera internacional,
tácticas de lucha obrera, reforma y revolución.
B) De México
Condiciones económicas del México precortesiano.
La propiedad de la tierra, su distribución entre los
guerreros. Sacerdotes y clases bajas. La Conquista:
condiciones económicas predominantes durante la
dominación española. La esclavitud: la iglesia
católica y la riqueza pública durante la colonia.
Rebeliones de indios. Cofradías de artesanos. La
Independencia: condiciones económicas predominantes. La propiedad privada de la tierra. El
pensamiento socialista de José María Morelos.
Condiciones sociales de los campesinos. La
Dictadura Porfirista: condiciones económicas
predominantes. Nacimiento de la industrialización
del país a fines del siglo XIX y principios del siglo
XX. Formación del asalariado. Sociedades mutualistas de obreros y artesanos. Despojo de tierras
a los indios por las leyes de deslinde y colonización.
Los grandes latifundios. Los peones y jornaleros
del campo como siervos.
Época contemporánea: condiciones económicas
predominantes. Empresas extranjeras dueñas de las

Días después, el 18 de noviembre se remitió al
Consejo de Cultura Superior, a nombre del Dr.
Martínez Villarreal, desde la Ciudad de México el
proyecto de ley para la derogación del Instituto de
Orientación Socialista y su conversión de nuevo por
la Secretaría de Educación Pública a Comisión
Técnica Consultiva (CTC)30. Ese mismo día, Aguirre
Pequeño, como director del Instituto de Monterrey,
solicitó a Palacios Luna informes sobre la situación.
En esta coyuntura se decidió mantener y aprovechar el Instituto de Monterrey en beneficio del
magisterio concretando sus trabajos al profesorado
que estaba al frente de grupo en las escuelas
primarias31. Este propósito partía del planteamiento
de la Secretaría de Educación Pública de que los
maestros iban a cargar sobre sus hombros con el
proyecto de la educación socialista y era necesario
crear en ellos el compromiso con los ideales de la

Revolución Mexicana y con el nuevo criterio sobre
su cometido social.
Días después, Aguirre Pequeño solicitó el 29 de
noviembre de 1935 ante el Consejo de Cultura
Superior, “que se reanuden las clases en el Instituto
de Orientación Social” 32, proposición aceptada.
El plan de estudios a que debería sujetarse el
Instituto de Orientación Social, presentado por
Aguirre Pequeño en la sesión del 5 de diciembre de
1935, fue aprobado, así como el reinicio de sus
funciones para enero de 1936; esto en razón de estar
dirigido los cursos a los alumnos de la Normal y al
personal docente del sistema educativo, se les
requería dar tiempo de adquirir el material necesario
para llevar a cabo la reforma educativa. A continuación el mismo Aguirre Pequeño propuso que se
buscaran los trabajos que sobre Botánica organizó
el profesor Emilio Rodríguez33.

16

MEMORIA / MARZO DE 2024

�riquezas naturales. El Partido Liberal Mexicano y su
programa de lucha (1905).
Primeros movimientos obreros
Huelga de obreros en Cananea, Sonora; las
demandas de los huelguistas, la represión por el
estado. Fundación del Gran Círculo de Obreros
Libres de Orizaba, Veracruz. Demanda de los
trabajadores textiles de Puebla y Orizaba. Huelga
de estos obreros en 1907. Represión por el estado.
Laudo presidencial sobre esta huelga. El derecho
de asociación y el de huelga hasta 1910. Su consignación como delitos en el Código Penal. La jornada
de trabajo de quince horas diarias como legal hasta
1907. Jornada legal de trabajo de doce horas hasta
1910. La Revolución de 1910 y la actitud del proletariado. Sublevación de campesinos en diferentes
estados de la república.
Periodo romántico del movimiento obrero
Fundación de la Casa del Obrero Mundial en 1912.
Organizaciones de resistencia fundadas por la Casa
del Obrero Mundial. Divulgación del sindicalismo
anarquista. Táctica de lucha de estas organizaciones obreras. Tacto de la Casa del Obrero
Mundial con el constitucionalismo. Formación de los
batallones rojos en 1915. Clausura de la Casa del
Obrero Mundial. Primeros congresos obreros en
Veracruz, Tampico y Saltillo entre 1916 y 1918.
Principales demandas de los trabajadores del campo

y de la ciudad, anteriores a la Constitución de 1917.
El derecho de asociación sindical. El derecho de
huelga. El salario mínimo. La jornada legal de
trabajo de ocho horas. Indemnización por despido
injustificado y por accidentes de trabajo y enfermedades profesionales. Previsión social. El estado
y sus servidores. Tribunales obreros. Reivindicaciones campesinas. Dotación y restitución de
tierras. Organización agraria.
Periodo político del movimiento obrero
Nuevos congresos obreros y formación de la
CROM. Divisiones internas. Creación de la C. G. T.
o Confederación General de Trabajadores en 1921
sosteniendo la doctrina del sindicalismo anarquista.
Fundación del Partido Laborista. Líderes obreros de
la CROM en el poder (1920-1928). Movimiento
huelguista a partir de la vigencia del artículo 123
constitucional. Organizaciones sindicales existentes
hasta 1930. Escisiones internas en las grandes
centrales obreras. Diversidad de tácticas de lucha
seguida hasta el presente.
Periodo actual del movimiento obrero
Vigencia de la Ley Federal del Trabajo. Nuevas
demandas de los obreros. Reformas propuestas al
artículo 123 constitucional y de la Ley Federal del
Trabajo. Sindicatos Blancos. Resumen sinóptico del
curso.

En informe del 30 de abril de 1936, el gobernador
Morales Sánchez resaltó el hecho de que el Instituto
quedó restablecido “para maestros de las escuelas
primarias dictando cátedras y conferencias en los
principales centros escolares sobre historia de las
religiones, historia del movimiento proletario,
sistemas educativos y arte y literatura proletaria34.
A más de eso, en el plan de estudios socialista
para el periodo 1934-1935 de la Normal Primaria,
única que por razones hacendarias pudo establecerse,
diseñado por el profesor Plinio D. Ordónez, su
director desde agosto de 1934, se incorporaron
algunas de las materias impartidas por el Instituto.
Filosofía de la Educación, Historia de las
Religiones, Derecho Obrero y Agrario, Sistemas
Educativos, Doctrinas Sociales, Cooperativismo,
Historia del movimiento proletario, Economía Social,
Arte y Literatura Proletarios, eran “materias –

informó el gobernador Morales– que complementan
la cultura político-económico- social que se estima
indispensable para la adecuada preparación del
maestro normalista neolonés, en relación con la
ideología revolucionaria vigente y con el nuevo
criterio sobre su cometido social” 35.
Sin embargo, Ordóñez escribió años después que
el Instituto de Orientación Social no llegó a
normalizar su funcionamiento, pero dio a conocer
su plan de estudios y sus programas generales, los
cuales aprovechó y puso en vigor la Escuela Normal,
“siendo en realidad la única escuela que hizo
profesión de fe socialista”36 y Mendirichaga añadió
que al poner en vigor los programas en la Normal,
éste fue su principal fruto37.
Con esta afirmación pretenden asegurar el fracaso
de la implantación de la educación socialista al
observarse sólo en la Normal, cuando en realidad, a

MEMORIA / MARZO DE 2024

17

�Programa del curso de Derecho Revolucionario Mexicano
1. Parte expositiva
a) Conceptos generales:
Definición del derecho. Cómo lo definen los teóricos de la burguesía. Cómo lo define el socialismo
científico. Fuentes del derecho. Los cambios de condiciones económicas en la sociedad y su repercusión
en las leyes. Clasificación general del derecho. Derecho público. Derecho privado.
b) Derecho obrero
Lugar que ocupa el derecho obrero en la clasificación general del derecho. Definición del derecho
obrero. Características el derecho obrero.
Antecedentes económicos del derecho obrero
Revolución mecánica. Revolución industrial. Régimen del asalariado. Breve reseña del movimiento
sindical. Organización sindical en México. El derecho de asociación sindical en México antes y después
de la Revolución de 1910. Personalidad jurídica de los sindicatos y acciones que de ella se derivan. La
huelga y el paro. Qué es una obligación en derecho obrero.
Contrato de trabajo
Sus elementos. Sus cláusulas. Diferentes especies de contrato de trabajo. Modificación de los contratos
de trabajo. Cuándo proceden. Principales derechos y obligaciones de los obreros. Participación de
utilidades. Accidentes de trabajo y enfermedades profesionales. Sociales y cooperativas. Asistencia
médica. Escuelas. Viviendas obreras. Higiene industrial. Reglamentación internacional del trabajo
Tribunales del conflicto del trabajo
Juntas de conciliación. Juntas locales y municipales. Juntas federales. Organización y funcionamiento
de estas juntas. Competencia de cada una de ellas.
c) Derecho agrario
Época precortesiana: repartición de la propiedad territorial entre las clases explotadas y las explotadoras.
Nobleza guerrera y sacerdotal. Los indios. Las disposiciones legales y las costumbres sobre la propiedad
de la tierra.
Época colonial: Repartición de la propiedad de la tierra entre conquistadores y conquistados. Bula de
Alejandro VI sobre la propiedad de las tierras descubiertas por España y Portugal. Leyes de Indios.
Cédula y disposiciones de los españoles sobre tierras de indios y verdadero estado en que éstas se
encontraban. Nobleza guerra y eclesiástica dueña de la tierra. Las comunidades de indios. Encomiendas.
Canonjías. Peonías y caballerías. Propiedad territorial en manos de la iglesia católica.
Independencia: proclama de Morelos de 2 de noviembre de 1812 sobre la tierra de los indios. Propiedad
privada de la tierra en manos de la iglesia católica según Orozco y Berra, historiador conservador
durante el siglo XIX. Las condiciones económicas de los campesinos explotados. Leyes de nacionalización
y amortización respecto a la propiedad territorial. Dictadura porfirista: leyes de colonización y deslinde.
Despojo de tierras a los indios por compañías particulares. Programa agrario del Partido Liberal Mexicano
fundado en 1905. Las contratas. Las levas. Las condiciones económicas y sociales del peón acasillado y
del jornalero.
Época contemporánea: Rebelión campesina de 1907 a 1909. Análisis del Plan de San Luis de 1910
proclamado por Francisco I. Madero. Análisis del Plan de Ayala firmado el 12 de diciembre de 1911.
Estudio de la Ley del 6 de enero de 1915. Artículo 27 de la Constitución General de 1917. Organización
de las comisiones agrarias. Leyes y decretos complementarios. Instituciones auxiliares de las leyes
agrarias (bancos, etc.) Código agrario. La organización colectiva de la producción agrícola, superior a
la producción individual.
2.- Parte práctica
a) Procedimientos en derecho obrero
Formas de entablar una demanda. Audiencias que señala la ley. Se hará una práctica entre los alumnos.
Visitas a las juntas de conciliación. Que los alumnos señalen las deficiencias que observen
b) Procedimiento de derecho agrario
Organización de los comités y comisiones agrarias del estado y de la federación. Formas de establecer
una solicitud y su tramitación. Visitas a las oficinas agrarias en que se tramiten solicitudes. Que los
alumnos señalen las deficiencias que observen.

18

MEMORIA / MARZO DE 2024

�Programa del curso de Historia de las Religiones
A.- La religión de los primitivos
El mito. El tótem. El tabú. Explicación de cada una de ellos. El Manismo o culto a los antepasados.
Aspecto subjetivo de la religión: el mito, aspecto objetivo de la religión: el sacerdote. Las creencias
religiosas tienen en esta época un aspecto material y colectivo. Religiones monarquistas. Las tribus y
sus jefes. Los delitos individuales contra las creencias religiosas y la colectividad. La vida de los dioses
sujeta a la existencia del grupo social. Carácter político y social de estas religiones. India, Grecia,
Roma.
B.- Las religiones éticas o doctrinas de salvación
El Cristianismo. El Budismo. El Israelismo. El carácter de las religiones aparece ahora como filosófico
e individualista porque promete la salvación del individuo y no la del grupo. Los ritos. Organización del
sacerdocio como un poder temporal. Mahoma. Las Cruzadas. El poder económico de la iglesia durante la
edad media. La doctrina de Jesús y la Iglesia Católica. La inquisición. Primeras organizaciones de
librepensadores. La teología. Pensamiento filosófico de la burguesía que sustituye la idea de Dios con la
de Ley Suprema.
C.- El pensamiento filosófico del socialismo
Explicación sobre la formación de dos mundos. La naturaleza y el hombre. La ley de evolución. El
pensamiento del hombre lo determinan las condiciones materiales de cada época. La diferencia de
religiones y los diversos ciclos de la historia de la humanidad. El pensamiento de Ludwing Feuerbach
sobre Dios y el hombre. El concepto del socialismo contemporáneo sobre la religión. El futuro de la
religión conforme a los sociólogos de todos los matices.
D.- La iglesia católica en México
En la dominación española. Sujeción espiritual de los indios por los dogmas eclesiásticos. La propiedad
privada en manos de la iglesia. La obra de Vasco de Quiroga y de Bartolmé de las Casas y la indiferencia
con que la vio el resto de la ciencia. Primeras asociaciones de librepensadores a principios del siglo XIX.
La inquisición. La educación pública en la Nueva España se imparte exclusivamente por la iglesia católica.
En la Independencia: El espíritu religioso de la época y la Constitución de Apatzingan. El clero enemigo
de los insurgentes. Iturbide y el clero. Predominio económico del clero hasta las leyes de Reforma. Las
leyes del presidente Valentín Gómez Farías en 1833 contra el predominio económico del clero. Libertad
de creencias y enseñanza laica. Secularización de bienes del clero. Actitud rebelde del clero. La
intelectualidad católica contra la reforma educativa. Supresión de la Universidad por el gobierno. El
clero aliado con Santa Anna en contra de la reforma. Los polkos, el clero y la intervención americana. La
prensa clerical y monarquista. Los pronunciamientos de la clerecía contra los republicanos. Actitud de
Melchor Ocampo frente al clero. Situación económica de los peones de las haciendas del clero. Leyes de
desamortización de bienes del clero. El Supremo Poder Conservador y el partido católico. Benito Juárez
y la Constitución de 1857. El Imperio como aspiración del partido católico. Coronación del general
Márquez en Guadalajara. Nacionalización de los bienes del clero. Registro civil y libertad de cultos.
Triunfo del Partido Liberal y de la República.
Época contemporánea. El poder espiritual de la iglesia católica. Su alianza con la dictadura porfirista
y la usurpación de Victoriano Huerta. Tácticas de lucha seguida en los últimos tiempos por la iglesia
católica. La lucha armada contra las nuevas leyes en materia religiosa de los presidentes Obregón y
Calles. La nueva actitud del catolicismo en el presente. Cuadro sinóptico del curso.
Bibliografía para los puntos a, b, c y d: La Sociología general de Mariano H. Cornejo. La Evolución
religiosa de la humanidad de Ricardo Kreglinger. Teoría del materialismo histórico de Nicolás Bujarín.
Para el punto d: La iglesia y el estado mexicano (1927) de Alfonso Toro, Secretaría de Gobernación. La
controversia religiosa en México, edición oficial. Constitución política y leyes reglamentarias en materia
religiosa. Los precursores ideológicos de la Independencia, edición del Archivo General de la Nación.

MEMORIA / MARZO DE 2024

19

�Programa del curso de Economía Social
a.- Conceptos generales: Diferencia entre ciencias sociales y ciencias naturales. Las ciencias sociales
según los teóricos de la burguesía y los del proletariado. Lugar que ocupa la economía en las ciencias
sociales. Lo que se entiende por ciencia económica. Primeros géneros de la vida animal en el mundo.
Edades de los peces, los reptiles, las aves y los mamíferos. El hombre primitivo. Adaptación del hombre
a la naturaleza. Vinculación del hombre a la naturaleza por el trabajo. Las relaciones de trabajo, base
económica de la sociedad. Estructura y superestructura social.
b.- La sociedad primitiva comunal. El trabajo del hombre primitivo. La propiedad de la tierra.
Instrumentos de trabajo. En quién radican las funciones de dirección y ejecución del trabajo en esta
sociedad. Desarrollo e ideología de la sociedad primitiva comunal.
c.- La sociedad patriarcal. Formas de trabajo en ella. Trabajo necesario, trabajo simple, trabajo
suplementario, trabajo compuesto. Separación de las funciones de dirección y ejecución del trabajo
social o división del trabajo. Agricultura y ganadería. Origen económico de las primeras ciudades y
primeros imperios. Visión general de los estados antiguos desde Egipto hasta el Imperio Romano. La
esclavitud. Fenómeno de centralización y descentralización de la riqueza. Cómo explica este fenómeno
el nacimiento, desarrollo y desaparición de los estados de la antigüedad. Curso concreto del estado
romano. Destrucción del Imperio Romano. Su explicación económica. Ideología de la sociedad patriarcal.
d.- La sociedad feudal. El trabajo del hombre en ella. Qué es el feudo. Servidumbre. Desarrollo e
ideología del feudalismo. La moral del señor y la moral del siervo. Las primeras industrias a domicilio:
la herrería y los molinos.
e.- La sociedad del artesano urbano. Forma de trabajo. Organización de los artesanos. Maestros,
jornaleros y aprendices. Los gremios. Las guildas. La agricultura y la ganadería como formas
predominantes aún en la economía. Ideología predominante.
f.- La sociedad basada en el cambio. El cambio. Cambio simple o trueque. Cambio supuesto. Aparición
y desarrollo de este último. Los comerciantes, su función. La moneda, su evolución hasta nuestros
días, su importancia y misión, su influencia en el cambio. Trueque y compra venta. Efectos del cambio
en el trabajo del hombre. La mercancía. El valor. El precio. La libre concurrencia. Ideología predominante.
g.- La sociedad capitalista mercantil. La ganancia. Acumulación de capital por los comerciantes.
Control de la producción social por el comerciante. El imperio turco y las ciudades comerciales de
Génova y Venecia. El comercio de Europa con Asia. Causas económicas del descubrimiento de América.
El Nuevo Mundo y la Economía Europea. Las monarquías europeas de Inglaterra, Francia y España y los
comerciantes. Nobleza y burguesía. Causas económicas de la Revolución Francesa.
h.- La sociedad capitalista industrial. La propiedad privada. La revolución mecánica del siglo XIX.
Su influencia en el estado actual. La manufactura, el maquinismo y lucha de los “luditas” en Inglaterra
contra él. La revolución industrial. Proceso de producción del capitalismo industrial. La trinidad económica
y capitalista, producción, distribución y consumo. Monopolio y plusvalía: los beneficios del productor, la
renta del suelo y el salario del obrero. Régimen del asalariado. El billete de banco, la función económica
de éste. Su aparición y desarrollo. Ideología predominante.

20

MEMORIA / MARZO DE 2024

�Programa del curso de Geografía Económica de México
A.- Parte general
Extensión territorial de la república mexicana. Configuración geográfica de la república mexicana.
Minería, flora y fauna. Clima y precipitación pluvial. Zonas ganaderas y de producción agrícola y minera.
Zonas forestales. Caídas de agua y su utilización en el proceso productivo. Clasificación de la extensión
territorial, según su productividad agrícola.
Vías de comunicación: Vías naturales. Ríos navegables. Vías aéreas. Ferrocarriles. Carreteras. Caminos
de herradura. Telégrafos, radio, correos. Análisis económico sobre nuevas vías de comunicación.
Estado general de las principales industrias extractivas y de transformación y de la agricultura y
ganadería: Extensión territorial cultivada y extensión territorial cultivable.
Comercio exterior: Importancia de la exportación según el país a que se destina. Principales artículos
que exportamos. Principales artículos que importamos.
Comercio Interior: Valor de la producción y ventas manifestadas en los últimos diez años. Transporte
de mercancías por los ferrocarriles. Instituciones de crédito y sociedades mercantiles e industriales.
Población total de la república: Por edades, sexo y nacionalidad. Principales centros de estacionamiento
de la población. Natalidad y mortalidad en la república.
B.- Parte especial
Extensión territorial del estado. Configuración geográfica del estado. Minería, flora y fauna. Clima y
precipitación pluvial. Zonas ganaderas y de producción agrícola y minera. Zonas forestales. Caídas de
agua y su utilización en el proceso productivo. Clasificación de la extensión territorial según su
productividad agrícola.
Vías de comunicación: Ríos navegables o para el transporte de artículos. Extensión lineal de los
ferrocarriles en el estado. Carreteras. Caminos de herradura. Zonas productoras que carecen de buenas
vías de comunicación.
Industrias extractivas: La minería. Valor de su producción en el estado. Valor de la inversión para el
presente en el estado.
Industrias de transformación: principales industrias alimentarias. Industrias textiles, químicas, etc.
Posibilidad de nuevas explotaciones e industrias. Materia prima que se importa. Organización cooperativa
de la producción.
Agricultura: extensión territorial cultivable y cultivada en el estado. Principales productos agrícolas
en el estado.
Comercio: Exportación y lugar a que se destina. Importación y lugar de que proviene. Nuevas fuentes
de producción.
Instituciones de crédito y sociedades mercantiles e industriales del estado: Organización de cooperativas
de crédito y cajas de ahorro en el estado.
Población total en el estado por sexo, edad y nacionalidad: poblaciones de mayor densidad en el
estado. Natalidad y mortalidad en el estado.
Nota: se harán visitas a las principales industrias y explotaciones establecidas en el estado a fin de
hacer observaciones sobre la realidad. Se pasarán películas ilustrativas sobre temas de industrias
extranjeras, para lo cual puede solicitarse la cooperación de los representantes oficiales. El profesor
debe enseñar al alumno el manejo y la lectura de los cuadros estadísticos.

MEMORIA / MARZO DE 2024

21

�raíz de su reorganización, solamente ahí se implantó
para inculcar en los maestros la mística de servicio
a la comunidad como parte del proyecto social de la
formación de los estudiantes normalistas y, como
menciona Camacho Sandoval, esta ideología no fue
exclusiva del cardenismo, sino que ya se encontraba
en la época vasconcelista y en la Escuela Rural
Mexicana38.
Lo que puede ser verdad es que, aun contando
con el Instituto de Orientación Social, entre los
maestros hubo problemas para asimilar y enseñar
nociones provenientes del marxismo. En Monterrey
la situación no debió ser diferente a la de otras
ciudades donde sólo pocos maestros asistieron a las
actividades y quienes lo hicieron, en su mayoría no
comprendieron cabalmente los temas dictados39.
La experiencia en los cursos no debió diferir
mucho a la de otras ciudades con sesiones que se
convertían en largas disertaciones, por ejemplo, en
la Historia de las religiones, sobre hinduismo, budismo, cristianismo, taoísmo, confusionismo,
sintoísmo y judaísmo que, en realidad no representaban una demanda o requerimiento para su
quehacer cotidiano40.
Ante este panorama, algunos maestros decidieron
ignorar los cambios y seguir enseñando como lo
venían haciendo. No obstante el trabajo del Instituto
de Orientación Social, el Dr. Martínez Villarreal
reconoció que no había personal capacitado para
desarrollar el programa socialista. “No es nada
extraño que tengamos un porcentaje quizá mayor
del 90 por ciento de profesores tibios, personalistas
y hasta reaccionarios. Si se les hiciera salir de las
aulas nos quedaríamos solos o casi solos” 41.
En un balance de 1936, durante la realización de
un Congreso Nacional de Educación Obrera,
Lombardo Toledano fue igual de pesimista sobre la
implantación de la reforma socialista. “No había
variado en nada la doctrina social y pedagógica de
la enseñanza, tampoco sufrieron cambios
fundamentales los métodos pedagógicos de la
enseñanza ni el contenido de las materias y ni siquiera
existían nuevos programas que fueran de acuerdo
con el nuevo artículo tercero constitucional” 42.
Mientras en México, el Instituto de Orientación
Socialista dejó de funcionar e inmediatamente se
cancelaron las plazas de todo su personal y asignado
a nuevos cargos, incluyendo a Manuel R. Palacios,
en Monterrey aparece en los egresos del estado, al
31 de julio de 1937 el sostenimiento de los llamados

22

Centros de Orientación Social [para obreros], que
dependían del Departamento de Extensión Universitaria, sin mencionarse al Instituto de Orientación
Social.
Notas
1 Mendirichaga, “La Universidad de Nuevo León”,
Humanitas año 1971, p. 366.
2 Ordóñez, Historia de la Educación Pública en
Nuevo León, pp.1264-1265.
3 Pablo Quiroga, Memoria de gobierno, 1934, p. 33.
4 El Porvenir, 1 de octubre de 1934, p. 4.
5 El Porvenir, 3 de octubre de 1934, p. 4.
6 Semboloni, “La homogenización cultural…”, pp.
37-71.
7 El Porvenir, 28 de octubre de 1934, p. 8.
8 Mendoza Bremauntz, “Homenaje a Manuel R.
Palacios Luna”, 1995.
9 El Porvenir, 31 de octubre de 1934, p. 4.
10 El Porvenir, 28 de octubre de 1934, p. 8.
11 El Porvenir, 30 de octubre de 1934, p. 4.
12 González Gamio, Manuel Gamio: una lucha
sin final, 1987.
13 Secretaría de Educación Pública. Memoria, 1935,
p. 422.
14 Secretaría de Educación Pública. Instituto de
Orientación Socialista. Año de 1935, XIV/100 (04),
exp. 3. Informe de la labor educativa en el periodo
comprendido del 1 de diciembre de 1934 al 29 de
febrero de 1936.
15 Secretaría de Educación Pública. Memoria, 1935,
p. 422.
16 Vázquez de Knauth, “La educación socialista en
los años treinta”, p. 416.
17 Camacho Sandoval, “Los maestros rurales en la
educación Socialista”, p. 92.
18 Archivo Histórico de la Secretaría de Educación
Pública, 80, C.3953/3092/4. Exp. 3, 1 f, en Adaya
Carrillo, El Instituto de Orientación Socialista, p. 65.
19 Archivo Histórico de la Secretaría de Educación
Pública. 256. C. 3957/3096/8, exp. 32, 8 fs, en Adaya
Carrillo, El Instituto de Orientación Socialista, p. 93.
20 Semboloni, op.cit, p. 47.
21 Secretaría de Educación Pública. Memoria
relativa al estado que guarda el ramo de educación
pública, 31 de agosto de 1935, t. 1, p. 433.
22 El Porvenir, 7 de abril de 1935, p. 5.
23 El Porvenir, 9 de abril de 1935, p. 2.
24 Mendirichaga, “La Universidad Socialista de
Nuevo León”, Humanitas, 1968, p. 364.
25 Mendirichaga, op.cit, 1971, p. 371.

MEMORIA / MARZO DE 2024

�26 Secretaría de Educación Pública. Memoria
relativa al estado que guarda el ramo de educación,
1934, pp. 219-220.
27 El Porvenir, 19 de marzo de 1935, p. 5.
28 El Porvenir, 21 de marzo de 1935, pp. 5-7.
29 El Porvenir, 21 de septiembre de 1935, p. 5.
30 Archivo Histórico de la Secretaría de Educación
Pública, 104. C. 3954/3093/5, exp. 14, 6 fs. en Adaya
Carrillo, El Instituto de Orientación Socialista, p. 69.
31 El Porvenir, 11 de diciembre de 1935, p. 4.
32 Acta de Consejo Universitario de la UANL, No.
5, 29 de noviembre de 1935, año escolar 1935-1936/
3, p. 3.
33 Acta de Consejo Universitario de la UANL, No.
6, 5 de diciembre de 1935, año escolar 1935-1936/3,
p. 3.
34 Morales Sánchez, Informe, 4 de octubre de 1935,
p. 12.
35 Morales, Informe, p. 49.
36 Ordóñez, op.cit. pp.1264-1265.
37 Mendirichaga, 1968, p. 366.
38 Camacho Sandoval, op.cit., p. 88.
39 Loyo, Engracia, “El Instituto de Orientación
Socialista”, 2009.
40 Cueva Tazzer, “La educación socialista en
Sinaloa”, p. 108.
41 Aguirre Pequeño, Biografía y pensamiento vivo
del Dr. Ángel Martínez Villarreal.
42 González y González y otros, Historia de la
Revolución Mexicana.
Fuentes
Adaya Carrillo, Beatriz Concepción, El Instituto de
Orientación Socialista. Catálogo histórico. Tesis
para optar por el título de licenciado en Historia.
Facultad de Filosofía y Letras, UNAM.
Aguirre Pequeño, Eduardo, Biografía y pensamiento vivo del Dr. Ángel Martínez Villarreal,
edición del autor, Monterrey, 1966.
Camacho Sandoval, Salvador, “Los maestros rurales
en la educación Socialista. Testimonios”, revistas
INAH.
Cueva Tazzer, Lourdes, “La educación socialista en
Sinaloa (1934-1940)”, Universidad de Occidente,
México, 2001.
González Gamio, Ángeles, Manuel Gamio: una
lucha sin final, UNAM, 1987.
González y González, Luis, Hernández Chávez, Alicia
y Lerner, Victoria, Historia de la Revolución Mexicana, 1934-1940: Vol. 6, El Colegio de México, A.
C., 2021.

González Salinas, Omar Fabián, La educación
socialista y sus opositores dentro del gobierno,
el magisterio y la sociedad, 1934-1940, Centro
de Estudios Históricos, El Colegio de México.
Loyo, Engracia, “El Instituto de Orientación
Socialista y la formación del maestro revolucionario
(1935-1937)”, en Lázaro Cárdenas: modelo y
legado, t. III, México, INEHRM, 2009.
Mendirichaga Cueva, Tomás, “La Universidad de
Nuevo León (1933-1934)”, Humanitas, 1971.
Mendirichaga Cueva, Tomás, “La Universidad
Socialista de Nuevo León [octubre de 1934septiembre de 1935]”, Humanitas, 1968.
Mendoza Bremauntz, Emma, “Homenaje a Manuel
R. Palacios Luna”, 13 de enero de 1995, Biblioteca
Jurídica Virtual del Instituyo de Investigaciones
Jurídicas de la UNAM.
Morales Sánchez, Gregorio, Informe que rinde al
honorable Congreso del Estado sobre la labor administrativa llevada a cabo durante el periodo comprendido del 4 de octubre de 1935 a la fecha, p. 12.
Ordóñez, Plinio. D., Historia de la educación
pública en el estado de Nuevo León, (15921942). Escuela Normal para Maestros (19271945), Vol. III, Monterrey: Editorial del Gobierno
del Estado de Nuevo León, 1946.
Ordóñez, Plinio D. Historia de la Educación
Pública en el estado de Nuevo León, Vol. IV, III,
“La escuela socialista”, Monterrey: Editorial del
Gobierno del Estado de Nuevo León, 1954.
Publicaciones de la Comisión Organizadora de la
Universidad Socialista de Nuevo León. No.2,
diciembre de 1934.
Quiroga, Pablo, Memoria de gobierno, 1 de agosto
de 1934 a septiembre de 1934.
Semboloni, Lara, “La homogenización cultural como
acción civilizadora: los centros de educación indígena
durante el cardenismo (1936-1940), Legajos No.
15, enero-marzo de 2013.
Secretaría de Educación Pública. Memoria relativa
al estado que guarda el ramo de educación pública
el 31 de agosto de 1935, tomo I, exposición.
Secretaría de Educación Pública. Instituto de
Orientación Socialista. Año de 1935, XIV/100 (04),
exp. 3. Informe de la labor educativa en el periodo
comprendido del 1 de diciembre de 1934 al 29 de
febrero de 1936.
Vázquez de Knauth, Josefina Zoraida, “La
educación socialista en los años treinta”, El Colegio
de México.

MEMORIA / MARZO DE 2024

23

�24

MEMORIA / MARZO DE 2024

�○
○
○

LA UNIVERSIDAD HOY

○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

Impartió taller Julio Bracho en la FAE
El actor de cine y televisión Julio Bracho inició un
segundo taller intensivo de actuación de tres días en
la Facultad de Artes Escénicas, encaminado a ofrecer
una formación actoral real, significativa e integral
en aspectos como el desenvolvimiento, creatividad
e imaginación de estudiantes y público en general.

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

1 de marzo

1 de marzo

CEIIDA celebró quinto aniversario
En la celebración de su quinto aniversario, el Centro
de Investigación, Innovación y Desarrollo de las
Artes inauguró la exposición “Apuntes, notas y
ensayos” de Saskia Juárez y Rolando Flores. La
maestra Saskia explicó que es una combinación de
ideas entre una pintora con su forma tradicional de
pintar y un joven con sus propias propuestas con
relación al espacio. La exposición integrada por
pinturas, collages, bocetos y fotografías, tuvo como
trasfondo la concientización sobre el desarrollo
urbano y sus consecuencias en el patrimonio natural
de Nuevo León.

○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

○

○

○

8/marzo/1934. El presidente Abelardo
L. Rodríguez visita el Hospital Civil, recorre
los cinco pisos construidos y observa el plano
y proyecto del edificio. El rector Héctor
González lo saluda a su arribo.
29/marzo/1947. El rector Enrique C.
Livas, el director de la Facultad de Medicina,
Dante Decanini y secretario, Arnulfo Treviño
Garza, acuden al Congreso Nacional de
Pediatría en Saltillo, siendo el de la Universidad el mayor contingente médico.
12/marzo/1956. El Dr. Ignacio Morones
Prieto, secretario de Salubridad y Asistencia,
ofrece iniciar gestiones para la construcción
de la Casa de la Enfermera, el Pabellón de
Neumología, la Escuela de Malariología y la
Granja para Recuperación de Enfermos
Mentales.
24/marzo/1965. En una acción ordenada desde la Rectoría, en la madrugada la
Facultad de Filosofía y Letras sufre la intervención policiaca para el desalojo de los
alumnos que insisten en la renuncia del director Agustín Basave por la persecución
ideológica y la inscripción de alumnos
ficticios para participar en decisiones
políticas.
30/marzo/1970. En atención a la
estrechez económica, la Rectoría dispone
que los gastos de planeación y mantenimiento
de los planteles los realicen las dependencias
con sus ingresos propios, colaborando con
la carga económica de la Universidad.
6/marzo/1986. Se realiza bloqueo frente
a la Capilla Alfonsina por los integrantes de
los Comités de Lucha en Defensa de los
Derechos Universitarios de las preparatorias
1, 2, 22 y Escuela Industrial y Preparatoria
Técnica Álvaro Obregón y rechazados a
ingresar a la Facultad de Ciencias Políticas.
18/marzo/1990. Inicia la ampliación de
las unidades 1 y 2 del Centro de Educación
Infantil de la UANL, al dar el primer zapapicazo el secretario general del STUANL,
Rodolfo de León.

○

○

○

○

AYER EN LA UANL

4-5 de marzo

Compartieron experiencias sobre eliminación
de las violencias
Se realizó el simposio “La violencia contra las
mujeres y su intervención” en la Biblioteca
Universitaria “Raúl Rangel Frías” a través de la
Secretaría de Igualdad e Inclusión, en vinculación
con la Secretaría de las Mujeres y el Instituto Estatal
de las Mujeres. En él distintas entidades del gobierno

MEMORIA / MARZO DE 2024

25

�7 de marzo

STUANL llegó a 60 años de vida
En el marco del 60 aniversario del Sindicato de
Trabajadores de la UANL, se desarrolló en la
Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frías el Congreso Internacional “La importancia del sindicalismo
universitario en el desarrollo de la universidad pública”, en el cual se dieron cita representantes de
gremios de instituciones educativas en México,
Centroamérica y Sudamérica. En el encuentro se
compartieron las mejores prácticas y experiencias
en beneficio de los trabajadores universitarios en la
región, se analizaron los derechos laborales, la
importancia social, legal y constitucional del
sindicalismo en el ámbito de la educación superior.

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

Gabriela Martínez Villarreal, especialista legal en
negocios y regulación sanitaria.

○

○

del estado, asociaciones civiles y universidades como
ITESM y UDEM, dialogaron y compartieron las
acciones y buenas prácticas que llevan a cabo para
la eliminación de las violencias contra las mujeres.
En la apertura participaron Graciela Guadalupe
Buchanan Ortega, secretaria de las Mujeres del
gobierno del estado; Ludivina Cantú Ortiz, secretaria
de Igualdad e Inclusión de la UANL; Sandra Nora
González, secretaria de Relaciones Internacionales;
y Yahaira Berenice Martínez Pérez, directora de
Uniigénero. El día 5 participó Griselda Núñez
Espinoza, fiscal especializada en feminicidios y delitos
cometidos contra las mujeres del estado; la
Federación Estudiantil de Mujeres Universitarias,
Arthemisas por la equidad, la Red de mujeres
indígenas migrantes (RedMin), la Asociación
nacional de mujeres que construyen, Girl up Políticas
UANL, por el gobierno: el Instituto Estatal de las
Mujeres, la Comisión Ejecutiva Estatal de Atención
a Víctimas, la Comisión local de búsqueda de
personas de la Secretaría General de Gobierno y la
Secretaria de Innovación y Sostenibilidad.

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

LA UNIVERSIDAD HOY

26

○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

En el marco del Día Internacional de la Mujer, la
UANL realizó en el auditorio de la Biblioteca
Universitaria “Raúl Rangel Frías” el conversatorio
“Mujeres Egresadas de Excelencia Universitaria”,
con la participación de tres mujeres líderes egresadas
de esta casa de estudios: Zelina María Fernández
Alanís, directora general de INDEX Nuevo León;
Diana Elizabeth Oyervides López, directora de
Administración corporativa en Arca Continental, y

○

○

○

○

○

○

6 de marzo

Mujeres Egresadas de Excelencia Universitaria

MEMORIA / MARZO DE 2024

�○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

contiene biografías de los 48 artistas seleccionados,
textos y ensayos sobre movimientos artísticos y
poesía, así como el registro fotográfico de vitrales,
relieves, murales, esculturas monumentales y a
pequeña escala, pinturas, obras sobre papel y
cerámica, ubicados en 16 distintos espacios
universitarios.

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

En encuentro realizado en la Torre de Rectoría, el
rector de la UANL, Santos Guzmán López, y el
rector de la Universidad de Córdoba (UCO) de
España, Manuel Torralbo Rodríguez, firmaron un
convenio de colaboración académica, científica y
cultural. Por la institución española estuvo presente
Luna Santos Roldán, vicerrectora de Relaciones
Internacionales, y Manuel Torres Aguilar, director
de la Cátedra Unesco. En primera instancia, las
facultades de Derecho y Criminología y Ciencias
Políticas y Relaciones Internacionales de la UANL
se beneficiaron con este convenio.

○

○

11 de marzo

Firmó UANL convenio con Universidad de
Córdoba

○

13 de marzo

○
○
○
○
○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

La Fundación UANL, presidida por Jaime Yesaki
Cavazos, inauguró en la calle Malaya 700, lote 19,
manzana 480 de la colonia Puerta de Hierro Linces
II, privada Borneo en Monterrey, la residencia del
primer premio del 40 Sorteo de la Siembra Cultural.
El inmueble tuvo un costo total de $15, 711, 428.68
(quince millones, setecientos once mil, cuatrocientos
veintiocho pesos 68/100 M.N.), y constó de dos
niveles y sótano, el primero con la cochera, cocina y
sala comedor y el segundo con tres recámaras.

○

○

La UANL firmó un convenio de colaboración con
SEMIPRODE que formalizó la colaboración con
dicha dependencia para el manejo ecológico y
gestión integral de desechos y residuos con un
enfoque de sustentabilidad y economía circular a
través de UANL Sustentable, fortaleciendo de esta
manera el compromiso con el cuidado del medio
ambiente y las mejores prácticas en el ámbito de la
sustentabilidad.

○

○

Convenio con SEMIPRODE

22 de marzo

Se inauguró primer premio de la Siembra
Cultural

○

○

○

○

○

○

○

○
○

Se presentó el libro Carácter. Patrimonio artístico
UANL, en el Patio Sur del Colegio Civil Centro
Cultural Universitario con la participación de la
curadora Sara López, el fotógrafo Roberto Ortiz y
el diseñador editorial Futuro Moncada. El libro

○

○

20 de marzo

Presentaron libro sobre patrimonio cultural

MEMORIA / MARZO DE 2024

27

��</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="328">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3257">
                  <text>Memoria Universitaria : Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico UANL</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479073">
                  <text>Memoria Universitaria: Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL, nace en el 2010. Los artículos incluidos esta publicación mensual tienen como finalidad proporcionar fuentes de información poco exploradas, como lo son los testimonios, por medio de entrevistas y el uso de documentos hemerográficos, conjugando todo con los nuevos recursos electrónicos. De esta forma aborda aspectos académicos, culturales, científicos, deportivos y políticos desarrollados en el pasado y con ello se espera que forme una base de fuentes y referencias indispensables para la historia de la UANL. Además, no olvida la importancia del registro gráfico, sin relegarlo como mero accesorio del texto, sino que le otorga a la fotografía un papel preponderante como fuente documental. Se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607607">
              <text>Memoria Universitaria : Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico UANL</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607609">
              <text>2024</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607611">
              <text>170</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607612">
              <text>Marzo</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607613">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607614">
              <text>Mensual</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607632">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753868&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607608">
                <text>Memoria Universitaria : Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico UANL, 2024, Año 15, No 170, Marzo</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607610">
                <text>15</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607615">
                <text>Derbez García, Edmundo, Director</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607616">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607617">
                <text>Historia</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607618">
                <text>Educación Superior</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607619">
                <text>Educación Media Superior</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607620">
                <text>Archivo histórico</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607621">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607622">
                <text>Memoria Universitaria: Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL, nace en el 2010. Los artículos incluidos esta publicación mensual tienen como finalidad proporcionar fuentes de información poco exploradas, como lo son los testimonios, por medio de entrevistas y el uso de documentos hemerográficos, conjugando todo con los nuevos recursos electrónicos. De esta forma aborda aspectos académicos, culturales, científicos, deportivos y políticos desarrollados en el pasado y con ello se espera que forme una base de fuentes y referencias indispensables para la historia de la UANL. Además, no olvida la importancia del registro gráfico, sin relegarlo como mero accesorio del texto, sino que le otorga a la fotografía un papel preponderante como fuente documental. Se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607623">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Documentación y Archivo Histórico </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607624">
                <text>Derbez García, Alejandro, Diseño</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607625">
                <text>Martinez Chapa, Paula, Investigación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607626">
                <text>01/03/2024</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607627">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607628">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607629">
                <text>2021329</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607630">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607631">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607633">
                <text>Monterrey, N.L., México</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607634">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607635">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="30206">
        <name>Instituto de Orientación Social</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="21772" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="18066">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/328/21772/Memoria_Universitaria_2024_Ano_15_No_169_Febrero.pdf</src>
        <authentication>b425b4417e27f489538e631c75000c0f</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="607671">
                    <text>�Memoria Universitaria
[ LA VIDA Y EL TRABAJO DE LA UANL EN EL TIEMPO ]
FEBRERO DE 2024

Archivos

AÑO XV / NÚMERO 169

Concepto de archivo

D

Dr. Santos Guzmán López
Rector
Dr. Juan Paura García
Secretario General
Dr. José Javier Villarreal
Secretario de Extensión y Cultura
Lic. Humberto Salazar Herrera
Director de Humanidades e Historia
Lic. Edmundo Derbez García
Centro de Documentación
y Archivo Histórico de la UANL
Edmundo Derbez García
Editor Responsable
Paula Martínez Chapa, Maricela Beltrán Ríos, Jacob M. Rodríguez
y Dora Ivette Díaz (asistente)
Redacción
Alejandro Derbez García
Diseño
Angélica Garza Martínez
Corrección y estilo
Efraín Aldama Villa, Juan Ramón Garza Guajardo y Maricela Garza
Martínez
Colaboradores
En este número fotografías de Efraín Aldama Villa, Jacob M.
Rodríguez, Ricardo Rodríguez, José Luis Macías, Alberto
Hernández, Gustavo Valdez, Daniel Aguilar, Daniel Zamora Aguilar
y Francisco Betancourt.
MEMORIA UNIVERSITARIA. BOLETÍN DEL CENTRO DE
DOCUMENTACIÓN Y ARCHIVO HISTÓRICO DE LA UANL,
Año XV, No. 170, marzo de 2024. Revista mensual editada y
publicada por la Secretaría de Extensión y Cultura a través del
Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL.
Domicilio de la publicación: Alfonso Reyes 4000 norte, planta
principal de la Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frías,
Monterrey, Nuevo León, México, C.P. 64440. Teléfono: + 52 81
8329-4000, Ext. 6578 y 4265.

e las varias definiciones que he leído para el concepto
de archivo, dadas por diferentes especialistas, la que
me ha parecido más completa y acertada es la de Antonio
Herrera porque trata de captarlo en toda su dimensión,
expresando al propio tiempo la esencia del archivo, su función
y finalidad. Para esta archivera sevillana, el archivo es “el
depósito donde se guardan, organizada y ordenadamente, los
testimonios escritos, gráficos o audiovisuales producidos por
cualquier institución pública o privada, conservados con el
doble fin de garantizar los servicios de los administrados o de
servir de fuentes para la investigación”. De tan larga
definición –que es en realidad un sincretismo de las de otros
tratadistas–, conviene destacar dos notas significativas. De
un lado, la que se refiere al orden que deben presentar los
documentos para que el centro pueda ser llamado, con toda
propiedad, un archivo. Y de otro, esa doble finalidad que apunta
la definición de garantizar los derechos de los administrados
o servir de fuentes para la investigación, en la cual radica el
germen de la diferenciación entre archivos administrativos y
archivos históricos. Queda, por tanto, bien precisado que la
característica esencial de un archivo es la de ser un ente
vivo y útil, no un almacén de documentos inoperantes. El
archivo es, en definitiva, una unidad administrativa, bien sea
del estado o de una institución privada, al que el usuario ha
de poder dirigirse con la seguridad de encontrar allí la solución
a su búsqueda.
Ricardo González Castrillo
Oposiciones a bibliotecas y archivos, 2002.

Número de reserva de derechos al uso exclusivo del título Boletín
del Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL
Memoria Universitaria otorgada por el Instituto Nacional del
Derecho de Autor: 04-2010-071509450100-106, de fecha 15 de
julio de 2010. Número de certificado de licitud de título y
contenido: 14,975. ISSN en trámite. Registro de marca ante el
Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial: en trámite.

Consulta la colección de Memoria Universitaria
en el micro sitio
https://memoria.uanl.mx/

2

MEMORIA / FEBRERO DE 2024

�El Colegio
de Historia
Testimonios de su creación en 1974
Hace medio siglo el Consejo Universitario aprobó la carrera de Historia, una
nueva licenciatura organizada en colegio, más acorde a la vocación de la Facultad
de Filosofía y Letras, orientada tanto a la formación magisterial en el área de la
historia y las ciencias sociales como a la investigación para la profesionalización
de los estudios históricos.

POR EDMUNDO DERBEZ GARCÍA

E

l 19 de febrero de 2024, la Facultad de Filosofía
y Letras cumplió los primeros 50 años del
acuerdo de aprobación, por parte del Consejo
Universitario, de la carrera de Historia, una nueva
licenciatura organizada en colegio, más acorde a la
vocación de la facultad, orientada tanto a la
formación magisterial en el área de la historia y las
ciencias sociales como a la investigación para la
profesionalización de los estudios históricos.
Hasta ahora, ha existido cierta polémica sobre el
origen de la Licenciatura en Historia. El rector Luis
Eugenio Todd Pérez afirmaba que fue por
recomendación del filósofo Elí de Gortari (19181991), impulsor del materialismo dialéctico, que
Tomás González de Luna, director de la facultad,
presentó la propuesta de crear la carrera1. Israel
Cavazos Garza sugería ser el autor de la idea2, pero
otra versión sostiene que ésta provino de miembros
de la Sociedad Nuevoleonesa de Historia, Geografía
y Estadística, presidida por Ramón Cárdenas
Coronado, al proponer la creación de un Instituto de

Investigaciones Históricas dependiente de la
UANL3, cuyo esbozo general de su funcionamiento
fue publicada por Gerardo de León y Andrés
Montemayor, miembros de la SNHGE, en la revista
Roel de julio-agosto de 1973.
Por medio del testimonio de la profesora Elvia
Hernández Flores, Licenciada en Historia por la
Universidad Benemérita de Puebla, de la que egresó
en 1970, hoy se sabe que fue ella quien propuso los
estudios de historia a nivel licenciatura a fines de
1973, y participó en la planeación, fundación y
arranque del Colegio de Historia en su origen en
febrero de 1974.
El testimonio por ella expuesto tienen un valor de
verdad en tanto es la narrativa de una experiencia
vivida. En este caso, estructura sus recuerdos dentro
de una narrativa cronológica que intenta preservar
la memoria de personas y eventos del pasado
relacionados a la creación de la carrera hace 50
años, de los que de otra manera no tendríamos
conocimiento.

MEMORIA / FEBRERO DE 2024

3

�“Es importante que seamos conscientes
de que la historia es nuestra historia”
ELVIA HERNÁNDEZ FLORES

E

l 19 de febrero de 1974, el plan de estudios de
Licenciatura en Historia fue aprobado por el
Consejo Universitario de la Universidad Autónoma
de Nuevo León, dando esta aprobación origen al
Colegio de Historia, que inició actividades
académicas antes de terminar el mes de febrero,
por lo que dicha carrera universitaria cumple 50 años
de actividad ininterrumpida este 2024.
En forma breve y muy resumida voy a exponer mi
participación y reto que me tocó enfrentar en la
planeación, fundación y arranque de dicho colegio.
Para empezar, me parece muy importante aclarar
que llegué a la ciudad de Monterrey por azares de
la vida, yo no venía realmente buscando trabajo.
Llegué a mediados de septiembre de 1973 y para
entonces desconocía por completo la ciudad a la cual
había llegado a vivir, desconocía a su gente y
desconocía francamente lo que se dio aquí en el
movimiento del 68 y de principios de los setenta y
en ese sentido yo no me quise involucrar en
cuestiones políticas, y me dediqué a cuestiones
académicas básicamente.
A principios del siguiente mes, en octubre, se me
comunicó que se pensaba abrir una escuela de
historia en la Facultad de Filosofía y Letras de la
Universidad, la cual estaba requiriendo maestros de
esa disciplina. Me interesó conocer la Universidad
y a la vez, me gustó la posibilidad de impartir alguna
clase.
Días después, me presentaron con el entonces
director de la Facultad, el Lic. Tomás González de
Luna, quien en una primera plática me entrevistó de
manera extensa y me preguntó sobre mi procedencia,
estudios acreditados y trabajo desarrollado. Le dije
que era originaria de la ciudad de Tlaxcala, lugar
donde me inicié en el campo de la docencia a nivel
medio superior en el Instituto de Estudios Superiores
del Estado. Eso lo hice al poco tiempo de haberme
graduado de la Licenciatura en Historia en la
Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad
Autónoma de Puebla, hoy benemérita. Yo había

4

ingresado cuando esta facultad se fundaba en 1965
y cuyo objetivo principal era preparar profesionalmente a los maestros que ya impartían clases en las
preparatorias de esa casa de estudios en las áreas
de Historia, Filosofía, Letras y Psicología. Pocos
alumnos habíamos ingresado a la carrera sólo con
preparatoria terminada. La planta de maestros de
ese Colegio de Historia recién abierto provenía
fundamentalmente de la UNAM y del Instituto
Nacional de Antropología e Historia, que habían
llegado como maestros visitantes o invitados por la
Universidad de Puebla. Una situación semejante a
lo que sucedió en Puebla, ya se había dado en la
UNAM a principios de la década de los sesenta al
abrir cursos de capacitación docente para maestros.
También expuse al licenciado González de Luna
la gran experiencia que significó para mi conocer a
un grupo de sociólogos, antropólogos e historiadores
de varios países del continente Americano, becados
por la Organización de Estados Americanos (OEA),
que venían a hacer estudios e investigación a nuestro
país y cuyo trabajo era coordinado por el Instituto
Nacional de Antropología e Historia. Fui aceptada
en ese entonces para trabajar como aspirante a
estudiar una de esas carreras y al cabo de dos años
tuve que decidirme por una de ellas. Le pensé si
continuaba estudiando Antropología o Historia y me
decidí por Historia.
Observé que mi plática suscitó interés al director
y volvió a citarme para exponer su propósito de abrir

MEMORIA / FEBRERO DE 2024

�una maestría en historia en la facultad que él dirigía.
De manera sorpresiva me propuso hacerme cargo
de ese proyecto que parecía interesarle mucho y
urgirle. Tan inesperada propuesta me asustó
francamente, ya que en ese momento yo solamente
pretendí impartir alguna clase. Entonces,
considerando que yo no tenía ese grado académico
ni tenía experiencia para ocupar ese puesto de tal
magnitud y responsabilidad, por lo tanto no acepté
el ofrecimiento.
Platicamos nuevamente y trató de convencerme
de su propuesta: hacerme cargo de la maestría en
Historia, sólo que yo tenía muy clara las razones por
las cuales no acepté. Sin embargo, se me ocurrió
sugerirle la creación de una escuela de historia a
nivel licenciatura, reto que sí me sentía capaz de
enfrentar, tomando en cuenta que como recién
egresada y graduada de esa carrera en la
Universidad de Puebla y con la experiencia recién
adquirida en la fundación del Colegio de Historia de
esa universidad, no me sería difícil ponerme en
contacto con los maestros que tuve para invitarlos a
apoyarnos en tal proyecto. Fue así como le propuse
al director crear la Licenciatura en Historia para
cubrir esa necesidad académica que consideré
importante para esta Universidad, ya que en una de
las pláticas que tuvimos, él mencionó que esta
Universidad carecía de maestros capacitados
profesionalmente para impartir clases en el área de
historia y ciencias sociales en el nivel medio superior.
El director me escuchó, lo pensó y no contestó de
inmediato. Pero tuvimos otra reunión y me solicitó
elaborar un proyecto para abrir una escuela de
historia a nivel licenciatura.
Para finales de octubre, noviembre y diciembre
del mismo año me dediqué a elaborar el proyecto no
sin que ocasionalmente me estremeciera ante tal
tarea, ya que no contaba en esta ciudad con personas
conocidas con quien yo pudiera intercambiar puntos
de vista para elaborar un programa académico que
diera fin a dicha carrera universitaria. Entonces inicié
tomando como base los planes de estudio de
Licenciatura en Historia de las facultades de
Filosofía y Letras de la Universidad de Puebla y de
la UNAM, a la vez me puse en contacto por teléfono
con algunos de mis ex maestros e hice algunos viajes
a la Ciudad de México para platicar personalmente
con ellos. Entre mis ex maestros estaban el maestro
Juan Brom Offenbacher (1926-2011), que había sido
fundador y coordinador del Colegio de Historia de

la Universidad de Puebla y que ya tenía una brillante
trayectoria académica en el área de docencia y en
ciencias sociales, autor de libros didácticos de historia
universal y teoría de la historia, dirigidos a la
enseñanza media superior. De hecho, él fue premio
a la docencia por la UNAM.
Platiqué también con el doctor Arturo Azuela
Arriaga (1936-2012), maestro de la Facultad de
Filosofía y Letras de la UNAM, recurrí a la maestra
Guadalupe Nava Otero, que había sido investigadora
y colaboradora del historiador Wigberto Jiménez
Moreno (1909-1985) en el Instituto de Antropología,
ella fue la que me contactó con el doctor Enrique
Florescano Mayet (1937-2012), también él con una
excelente trayectoria en el campo de la investigación
histórica y que por entonces era jefe del
Departamento de Investigaciones Históricas en el
Instituto de Antropología.

“

Le propuse al director crear la
Licenciatura en Historia para
cubrir esa necesidad académica
que consideré importante para
esta Universidad.

”

Tanto el maestro Juan Brom como el doctor Azuela
y el doctor Florescano se mostraron interesados y
entusiasmados en poder colaborar con nosotros,
comprometiéndose a venir como maestros visitantes
o invitados, para impartir cursos y conferencias, así
como apoyarnos académicamente con otras
actividades más4.
El plan de estudios se programó con una duración
de cuatro años y se tomaron como base dos
objetivos: el primero, capacitar profesionalmente a
docentes del nivel medio superior en el área de

MEMORIA / FEBRERO DE 2024

5

�El director Tomás González de Luna tenía el
proyecto de abrir una escuela de historia a nivel
licenciatura.

historia y ciencias sociales, y segundo, desarrollar la
investigación histórica regional. Para la década de
los setenta, Luis González y González decía que era
muy importante desarrollar la microhistoria porque
ésta, decía él, iría a cambar mucho la historia
nacional, y nos seguimos llevando sorpresas al
respecto con la microhistoria.
El trabajo se entregó al licenciado Tomás González
de Luna a principios de enero de 1974 y él, a su vez,
lo presentó en una asamblea general de maestros
de la Facultad de Filosofía y Letras en la cual estuve
presente. El mismo mes de enero y principios de
febrero, el documento comenzó a circular entre los
maestros de las preparatorias. Finalmente, el trabajo
que para mí inició como un gran reto, se trasformó
en un proyecto plasmado en el plan de estudios de
la Licenciatura en Historia, base del Colegio de
Historia de la Facultad de Filosofía y Letras y, como
se dijo al principio, fue aprobado por el Consejo
Universitario el 19 de febrero de 1974.
Quiero expresar la gran satisfacción que siento
por haber participado en la planeación, fundación y

6

arranque del Colegio de Historia en su origen, el
cual a partir de entonces se incorporó a las nuevas
corrientes historiográficas. Los maestros que venían
de la UNAM y de Antropología de hecho plasmaron
aquí, plasmamos los que veníamos de allá, esas
nuevas corrientes historiográficas que se empezaron
a dar en nuestro país desde la década de los sesenta
y setenta del siglo XX y que no se han detenido en
las primeras décadas del siglo XXI en que se siguen
dando grandes debates sobre la historia.
Desde fines de los sesenta y a inicios de los setenta,
se empezó a dar un revisionismo histórico, derivado
del movimiento del 68, así lo dice Enrique Krauze
en un libro, que se dio como una sacudida del
movimiento del 68 y se está dando hasta la fecha,
no ha parado, y que quede claro, se vino con la idea
de una Historia Económica que es una tendencia
importante que sigue vigente.
El arranque del Colegio de Historia fue
básicamente académico, no nos involucramos,
cuando menos yo, en cuestiones políticas. Cuando
se invitó a Florescano, y tenía en México el grupo
de investigadores de varios países, él ya trabajaba
siglo XIX e Historia Económica, no trabajaba
materialismo histórico, o sea, marxismo, de ese grupo
es egresado el maestro Mario Cerutti, antes de él
estuvo Doménico Sindico, también vino Guillermo
Beato.
En 1975 hubo cosas académicas muy importantes,
me tocó participar en eventos internacionales como
el Congreso Internacional de Americanistas, el hecho
de haber representado a la Asociación de
Historiadores Latinoamericanos y del Caribe
(ADHILAC), desde entonces me tocó empezar a
participar y estuve veinte años. Vino gente de mucha
talla, el doctor David R. Maciel del Centro de
Estudios Latinoamericanos de la Universidad de
Texas, a quien conocí precisamente en el Congreso
Internacional de Americanistas y aceptó la invitación
de venir a dar aquí unas pláticas sobre el movimiento
chicano en Estados Unidos. Se consiguió al doctor
Guillermo Bonfil Batalla (1935-1991), un pilar fuerte
en la historia, y en el campo de la investigación
siempre partimos de lo que hay, no empezamos de
cero, no empezamos a descubrir el fuego ni
empezamos a descubrir la rueda. Siempre estamos
en el presente, la historia se escribe en el presente y
tratamos de ubicarnos a veces en lo que sucedió
antes, y la historia es causal, todo el presente explica
las causas que han estado atrás de este presente, y

MEMORIA / FEBRERO DE 2024

�Con el arranque del Colegio de Historia llegaron a la facultad importantes académicos e investigadores.

otra cosa importantísima, la historia no es ajena a
nosotros, la historia es nuestra historia humana,
nosotros somos actores de la historia, no somos
espectadores.
La historia a veces también se manipula, algunos
países a veces consideran que es peligrosa, porque
en el momento en que hace pensar a la gente, se
vuelve peligrosa, por eso, nos seguimos quejando y
los estudiantes de preparatoria se siguen quejando
de que es fastidiosa, pura memorización, repetición
de datos, y en la escuela se sigue trabajando así,
hasta la fecha. No se le involucra al alumno en que
se dé cuenta de que él es actor también de la historia
y que más adelante lo será activamente. Entonces,
la historia es nuestra historia humana, nos abarca a
todos.
Hay una poesía de Bertolt Brecht que se llama
“Preguntas de un obrero que lee”:
“¿Quién construyó Tebas, la de las siete Puertas?
En los libros aparecen los nombres de los reyes.
¿Arrastraron los reyes los bloques de piedra? Y
Babilonia, destruida tantas veces, ¿quién la volvió
siempre a construir? ¿En qué casas de la dorada
Lima vivían los constructores? ¿A dónde fueron los

albañiles la noche en que fue terminada la Muralla
China? La gran Roma está llena de arcos de triunfo.
¿Quién los erigió? ¿Sobre quiénes triunfaron los
Césares? ¿Es que Bizancio, la tan cantada, sólo tenía
palacios para sus habitantes? Hasta en la legendaria
Atlántida, la noche en que el mar se la tragaba, los
que se hundían, gritaban llamando a sus esclavos.
El joven Alejandro conquistó la India. ¿Él solo? César
derrotó a los galos. ¿No llevaba siquiera cocinero?
Felipe de España lloró cuando su flota fue hundida.
¿No lloró nadie más? Federico II venció en la Guerra
de los Siete Años ¿Quién venció además de él? Cada
página una victoria. ¿Quién cocinó el banquete de
la victoria? Cada diez años un gran hombre. ¿Quién
pagó los gastos? Tantas historias. Tantas preguntas”.
Entonces Brecht se pregunta: ¿la historia solamente
la han hecho los héroes? Es importante que nos
involucremos y seamos conscientes de que la historia
es nuestra historia, la historia de todos nosotros y se
da en diversos niveles, universal, nacional, local,
como decía Luis González, microhistoria, se da en
diversos espacios, desde el universal hasta la
microhistoria y todas conforman esas historias que
forman la gran historia humana, nuestra gran historia.

MEMORIA / FEBRERO DE 2024

7

�“El objetivo del Colegio de Historia era
hacer historia por profesionales”
El maestro Héctor Jaime Treviño Villarreal y el maestro Juan Antonio Vázquez Juárez
fueron dos integrantes de la primera generación del Colegio de Historia, de cuatro
que la conformó, la cual se graduó en 1978. Sus testimonios directos revelan una
parte de la vida estudiantil salpicada de experiencias y anécdotas, bien por
temperamento propio de los protagonistas, que permiten reconstruir parte de las
costumbres y comportamientos escolares, evocar los problemas cotidianos de la
vida estudiantil de la época del inicio del Colegio.
Héctor Jaime Treviño Villarreal: Hay que ver el
entorno en el que se desenvolvió el Colegio de
Historia. Nace en plena Guerra Sucia, cuando el
gobierno extremó la represión contra los jóvenes de
una brillante generación. Por un lado, la Facultad de
Filosofía y Letras era un enclave comunista. Tomás
González de Luna, su director, era uno de los
ideólogos del Partido Comunista, un personaje que
sabía mucho de materialismo histórico y de
marxismo. Por otro lado, uno de los hechos que
influyó mucho en la creación del Colegio de Historia
fue que dirigía la Sociedad Nuevoleonesa de Historia,
Geografía y Estadística, un gran personaje
universitario, don Ramón Cárdenas Coronado. En
el seno de la SNHGE Andrés Montemayor, Gerardo
de León Torres, Gerardo Merla y un servidor,
planteamos la creación de un Instituto de
Investigaciones Históricas. Merla y yo nos unimos
a la propuesta porque queríamos sacar un
departamento de Geografía, que nunca logramos que
se hiciera. En un principio se planteó al rector
Lorenzo de Anda y luego llegó Luis E. Todd Pérez a
quien don Ramón presentó en dos ocasiones la
cuestión de este instituto. Entonces se van dando
las pláticas y Todd decía que un instituto no “porque
se llenan de grilla”, creía que lo iban a tomar los
comunistas y formar una fortaleza, entonces surge
la idea de la licenciatura en Historia –y en Sociología.
Todd estaba muy comprometido con don Ramón
Cárdenas Coronado, primero, porque era el
presidente de Tigres –que ese año ascendió a primera

8

división–, segundo, era el contralor externo de la
Universidad, era quien daba al final la firma a las
cuentas, ¿cómo no le iba a hacer caso?
Juan Antonio Vázquez Juárez: Saliendo de la
preparatoria de Monclova, llegué a Monterrey a
estudiar en la Escuela Normal Superior. Al pasar el
tiempo y estar en la Normal, supe que estaba por
abrirse la carrera de Historia. Mientras en la Normal
iba a estudiar Ciencias Sociales en la Facultad de
Filosofía y Letras iba a estudiar Historia.
Ingresamos a la carrera catorce alumnos, el
profesor Héctor Jaime Treviño Villarreal era mi
maestro en la Normal y en la facultad sería
compañero de la carrera. Los que terminamos la
carrera y nos graduamos fuimos cuatro: el maestro
Javier Rojas Sandoval, Ermilo Cisneros Estrada,
Héctor Jaime Treviño Villarreal y yo.
Héctor Jaime: Hablar del Colegio de Historia es
hablar de un parte aguas en mi transitar existencial
definitivamente. En lo particular yo platiqué con
Arturo Delgado Moya, que era fundador del sindicato
de la Normal Superior –y posteriormente
coordinador y maestro del Colegio de Historia–. “Se
va a abrir una licenciatura en Historia”, “pues
adelante”, me dijo. Afortunadamente teníamos
tiempo en la mañana, trabajaba en la tarde como
maestro de primaria y en la noche en la Normal
Superior. Me vine a inscribir. Llegamos en febrero
de 1974 para enterarnos del plan de estudios de 49
materias. Juan Antonio Vázquez Juárez era mi
alumno en la Normal Superior y aquí éramos

MEMORIA / FEBRERO DE 2024

�Héctor Jaime Treviño Villarreal, Elvia Hernández Flores y Juan Antonio Vázquez Juárez.

compañeros, eso nos hizo tener una amistad muy
cercana, también con Javier Rojas Sandoval, con
Raymundo Reta.
Juan Antonio: En el primer semestre llevamos
Fundamentos de la historia, que nos daba Elvia
Hernández, bien estricta la maestra; Geografía
histórica general con el arquitecto Gerardo de León
Torres, excelente catedrático; Economía política con
el ex rector Eduardo Suárez Galindo; Técnicas de
la investigación histórica con el maestro Marcos Ruiz
Rodríguez, filósofo, esposo de la maestra Elvia;
Prehistoria con Andrés Montemayor Hernández,
muy minucioso; Elementos de latín que nos daba el
maestro Xorge González, excelente maestro;
Introducción a la filosofía por Jorge Montemayor y
en una parte de la filosofía o historia de la ciencia,
recuerdo al maestro José Juan Saldaña; Técnicas
de investigación nos dio Mario Pérez Delgado.
Héctor Jaime: En la transacción para crear el
Colegio de Historia participó la Sociedad
Nuevoleonesa de Historia, Geografía y Estadística
y va a incorporar como maestros a Andrés
Montemayor y a Gerardo de León. Agustín Basave
[que representaba al grupo de la derecha] mete a
Jorge Montemayor y a Eduardo Suárez, quien traía
un pique con el rector. Muchas de sus clases de
Economía eran grillas en contra de Todd.

Andrés Montemayor Hernández ¿con qué nos daba prehistoria? Con la Biblia. Se ponía a leer el origen
del cielo, de la tierra, de Adán y Eva; y otro libro
base era El Mono desnudo de Desmond Morris, y
él aseguraba: “compañeros, ¿por qué el hombre que
desciende de los monos ha perdido el pelo? Por la
fricción del acto sexual”, eso nos decía en clases.
Gerardo de León Torres impartía historia con
aparato crítico, con fuentes; Xorge González nos
daba latín y nosotros decíamos “qué diablos, ¿Por
qué vamos a llevar estas lenguas muertas? Y estuvo
programado en el primer plan Latín y Griego, pero
Xorge era excelente y recuerdo que aprendimos
porque fue un gran maestro.
Juan Antonio: ¿Qué pasó en el transcurso de la
carrera? Muchísimas cosas. Una vez Eduardo
Suárez Galindo nos puso un examen final. Llegó a
las siete de la mañana. Anotó las preguntas en el
pizarrón y se fue. “Nos vemos a las doce, recojo a
las doce el examen”. Héctor Jaime va a platicar la
anécdota.
Héctor Jaime: Vázquez Juárez tuvo un
desencuentro con él. En ese examen final llega a
las siete de la mañana y nos pone cinco preguntas:
“escojan cuatro. Vayan a la biblioteca, consulten con
los maestros de la facultad, vayan a Economía, hagan
lo que quieran. Voy a hablar con este “burro” de

MEMORIA / FEBRERO DE 2024

9

�Los estudiantes del Colegio de Historia participan en el Encuentro de Historiadores de Provincia, 1974.

Todd, regreso a las doce por el examen”. Nos
reunimos en bola, ¿qué hacemos? Ya eran las doce
y todavía no resolvíamos ninguna pregunta. Algunos
compañeros se fueron e incluso por esa razón se
salieron del Colegio. En la confusión Rojas
desesperado dijo, “yo recuerdo haber leído algo de
esto en El Porvenir, ¿no vendrán las respuestas en
El Porvenir?”, porque Suárez escribía en El
Porvenir, fuimos a la Hemeroteca y ahí encontramos
los artículos y cada pregunta era un artículo de él. A
todo dar. Nada más reprobó a Juan Antonio. ¿Por
qué razón? Copiamos extenso nosotros los artículos,
pero Juan Antonio dijo, para qué escribo tanto e hizo
una síntesis, tomó las ideas centrales y escribió cinco
renglones y le puso Eduardo Suárez: “reprobado por
breve”.
Juan Antonio: Desde que empezamos a estudiar
nos encarrilaron por el rumbo de que había que estar
con los documentos, investigar. Por ejemplo, el
profesor Israel Cavazos Garza nos dio paleografía
y en cada sesión nos traía la copia de un documento
diferente para que apreciáramos el tipo de escritura
y le entráramos a la paleografía.
Héctor Jaime: Una anécdota fue cuando Mario
Pérez Delgado habló con el maestro Israel Cavazos
para que nos abriera el Archivo General del Estado
los sábados. Íbamos diez, doce de la primera
generación y enfrente del archivo en Washington
había un café y ahí seguía la plática.
Juan Antonio: Mario Pérez Delgado nos mandó

10

a los archivos municipales a realizar una investigación
y anduvimos en todos los municipios viendo como
estaban los archivos, los documentos. Ahí procuramos aplicar un cuestionario que íbamos llenando
de acuerdo al lugar en el que estábamos. A mí me
tocó con otros compañeros ir a Agualeguas y el
archivo para 1974-1975 estaba en muy buen estado,
muy bien conservado, pero la mayoría estaba en muy
malas condiciones. Me acuerdo cuando fuimos a
Cadereyta, estaba en muy mala situación, los presos
usaban los documentos como almohada para
acostarse y prendían fuego cuando hacía frío para
calentarse. También nos tocó ir a Marín, General
Zuazua, Parás, Doctor González y a todos los municipios, ese trabajo lo presentaron algunos compañeros en los congresos.
Juan Antonio: Nos ocurrió un detalle muy curioso
con el maestro José Juan Saldaña con uno de los
compañeros. Nos daba Filosofía de la ciencia o
Historia de la ciencia y nos pidió un libro de Eli de
Gortari, La ciencia en la historia de México, era
un libro excelente, muy voluminoso. Tenía muchas
cosas de herbolaria, de farmacopea, y cuando nos
tocó exponer a Ermilo Cisneros Estrada se le ocurrió
decirle al maestro que era pura paja, ¿se imaginan
decirle al maestro eso? A lo mejor hasta Eli de Gortari
había sido su maestro. Eli de Gortari vino en el
transcurso de los cuatro años que estuvimos en la
carrera. Pobre de Ermilo, el maestro lo trajo de
carrilla hasta que le pidió disculpas. Le dijo que ya

MEMORIA / FEBRERO DE 2024

�Mario Cerutti, junto a Manuel Silos y Víctor Zúñiga, en un evento del Colegio de Historia, que adoptó una
tendencia a la historia económica. Arriba, actividad del Colegio de Historia encabezada por el rector Gregorio
Farías Longoria, el director Bernardo Flores y el maestro Miguel Ángel González Quiroga.

había leído el libro minuciosamente y que era
excelente.
Héctor Jaime: José Juan Saldaña era de un nivel
académico y una capacidad didáctica a tal grado

que fue el impulsor de la historia de la ciencia en
México; cuando se va Saldaña llega Juan Ángel
Sánchez Palacios, que no estaba en la época en que
iniciamos, era el coordinador de Preparatorias y

MEMORIA / FEBRERO DE 2024

11

�En la Universidad de Guanajuato al inicio de XV
Encuentro Nacional de Estudiantes de Historia.
Aparecen Oscar Ávila, Martha Loaiza, Gabriela
Guerrero, Alberto Soriano, Marcela Leal y Maricela
Loredo, que perteneció a lingüística aplicada, 9 de
noviembre de 1992. A la izquierda, estudiantes del
Colegio de Historia en el en Lago de Cuitzeo, como
parte de su asistencia al Congreso Nacional de
Estudiantes de Historia Morelia, Michoacán, 1997.

estaba promoviendo una compilación que hizo
Máximo de León sobre Problemas económicos y
sociales de México.
Máximo de León Garza, líder del Partido Comunista, gordo, siempre sonriente, fue otro de
nuestros maestros, nos daba Historia de México.
Generalmente la clase con él la teníamos en la
cafetería, que estaba en la esquina donde entra uno
a dirección. La cafetería era parte importante para
nosotros, éramos muy poquitos y a veces algunas
clases de Historia de México las tomábamos en la
cafetería, tomando café, muy tranquilos, no había
bullicio. Había un jardín y a veces tomábamos clases
tirados en el zacate.

�Alumnos en el Lago de Cuitzeo durante la celebración del Congreso Nacional de Estudiantes de Historia,
Morelia, Michoacán 1997.

Alumnos y maestros del Colegio de Historia, Alberto Casillas, Juanita Garza, Cristóbal López, Gaby Guerrero,
Moisés Saldaña y Alberto Aviña, 1998.
MEMORIA / FEBRERO DE 2024

13

�Juan Antonio: Nuestro maestro de Historia de
México, que era el director de la Preparatoria No.
3, nos invitó a los que estábamos estudiando a realizar
el servicio social y levantamos la mano el maestro
Ermilo y un servidor; Rojas ya trabajaba en la Librería
Universitaria, pero luego trabajó en la Preparatoria
No. 3.
Fuimos a viajes de estudio en la Ciudad de México,
en la ciudad de Tula a ver los atlantes; esa fue la
forma como nos fuimos involucrado y metiendo en
la cuestión de la historia. Héctor Jaime Treviño
Villarreal ya tenía tiempo de estar en la Sociedad
Nuevoleonesa de Historia, Geografía y Estadística,
en el caso mío, me acercaba ahí, en ocasiones
servíamos para mover la silla de ruedas del ingeniero
Lozano Moreno; teníamos que acercarnos de todas

Alumnos del Colegio de Historia participan en el XXV
Encuentro Nacional de Estudiantes de Historia,
celebrado en Puebla, 20 de noviembre de 2002.
Abajo, Mario Zeni y Alberto Aviña. En la imagen de la
derecha, aparecen arriba: Juan Jacobo Castillo,
Mario Zeni, Omar Moreno, Claudia Domínguez,
Georgina Mendoza y Rita Medina. Abajo: Alberto
Aviña, Rosario Sierra y Magdalena Oyervides.

14

MEMORIA / FEBRERO DE 2024

�El maestro Antonio Peña Guajardo conduce a los
estudiantes del Colegio de Historia a una visita a la
meseta de Catujanos, en el municipio de Lampazos
del Naranjo, N. L., 2005.

formas para empezar a meternos en la cuestión de
la historia.
Héctor Jaime: Fuimos con Bony Collins a ver
los petroglifos en Nacataz, en Icamole, aparte nos
atendía él en su quinta, hambrientos todos nos daba
de comer.
Juan Antonio: Fuimos a muchos congresos,
anduvimos en un sin fin de congresos porque los
maestros nos motivaban, nos invitaban. En octubre
de 1974 acudimos al Segundo Encuentro de
Historiadores de Provincia en San Luis Potosí5. En
1975 asistimos a otro congreso que organizó la
Secretaría de Servicios Sociales y Culturales de
Nuevo León y el Departamento de Antropología e
Historia en Monterrey. A otro evento realizado en la
Casa de la Cultura en 1976 en donde estábamos los
“chavitos” con los “señores” historiadores haciendo
nuestros pininos.
Héctor Jaime: El Primer Encuentro Nacional de
Estudiantes de Historia fue en oposición a los
“viejitos” que, cuando estaban de moda los na-

cimientos por probeta, nos decían “historiadores de
probeta”, historiadores en ciernes y no te permitían
votar en los congresos. Ante esas represiones que
teníamos, el Encuentro Nacional de Estudiantes de
Historia fue un movimiento contestatario donde se
revisaron los planes de estudios y se sacaron
conclusiones.
Juan Antonio: Hay un hecho muy importante,
Héctor Jaime Treviño fue el que encendió la llama,
era el representante ante ese comité que se formó
para que se desarrollara el Primer Congreso
Nacional de Estudiantes de Historia en la Facultad
de Filosofía y Letras. Hubo con él un equipo de
trabajo: Margarita Álvarez, Rosalba Sánchez
Ledezma, Magdalena Martínez y él, fueron los
representantes. Cuando se desarrolló el congreso
en 1977 ya teníamos más alumnos y todos se
incorporaron y participaron en las actividades6.
Héctor Jaime: Tomás González de Luna, que era
parte de la izquierda donde estábamos nosotros, tenía
ciertas actitudes paranoicas, no admitía críticas.
Rojas y yo éramos muy contestatarios. Para darle
en la torre a Tomás González de Luna, en el Primer
Encuentro Nacional de Estudiantes de Historia
trajimos como conferencista magistral a un trotskista,
a Manuel Aguilar Mora, peleado con el Partido
Comunista, y Tomás se enojó y nos perdió el
expediente a Rojas y a mí. Veníamos a clase y no
aparecíamos en las listas, hasta ese punto llegaba.
Luego ya tranzamos con él y trajimos a Enrique Semo
Calev, que era historiador de izquierda, miembro del
comité central del Partido Comunista.
Rojas y yo que proveníamos del Partido Comunista
hacíamos panfletos, pintábamos bardas, participábamos en mítines y eso nos tenía limitados, porque
los primeros trabajos que hicimos en el Colegio de
Historia, eran panfletarios: “saquen a la burguesía y
al imperialismo yanqui”, alabábamos a la revolución
cubana. Muchos de los trabajos que hacíamos era
con lenguaje panfletario y yo le decía a Rojas:
“parecen volantes para repartir a la raza”. Fue difícil
quitarnos esa situación.
Al Colegio de Historia empezaron a llegar alumnos
de otros semestres y se plantea el plan argentino7, a
nosotros nos quedaba un año y no lo aceptamos.
Nosotros criticamos el plan argentino porque ya
estaba muy en boga la Escuela de los Annales, la
historia de las mentalidades, la historia de la iglesia,
les decíamos: “la historia son más de 30 vertientes”,
pero el plan argentino estaba muy asido al

MEMORIA / FEBRERO DE 2024

15

�Elvia Hernández Flores
Licenciada en Historia por la Universidad
Benemérita de Puebla, de la que egresó en 1970.
Fundadora y primera coordinadora de la
Licenciatura en Historia de la Facultad de
Filosofía y Letras de la UANL en el periodo 19741975. Posteriormente se
dedicó por 30 años a la
docencia en historia y
ciencias sociales en el
nivel medio superior en
las preparatorias 7 y 9 de
la UANL. Laboró en el
Departamento de Coordinación de Preparatorias
de la misma Universidad. Fue miembro de la
Asociación de Historiadores Latinoamericanos y
del Caribe (AHLAC) sección México, entre 1974 y
1994, donde participó en eventos nacionales e
internacionales cultivando la línea de investigación
de la enseñanza-aprendizaje de la historia en el
nivel medio superior. También dio clases en los
cursos de verano de la Universidad Pedagógica
en la década de los noventa, donde impartió
Epistemología de la historia, entre otras labores
docentes. En enero de 2001 obtuvo el grado de
Maestría en Formación y Capacitación de Recursos
Humanos con especialidad en el área de Educación
por la UANL con la tesis Enseñanza-aprendizaje
de la historia en el nivel medio superior. Un
estudio de caso en torno a la Preparatoria No. 7
de la UANL. Como maestra jubilada continuó
laborando hasta 2020 como asesora en diversas
preparatorias y facultades en el área de historia
y ciencias sociales. Asimismo asesoró a estudiantes para las olimpiadas del conocimiento en
geografía entre 2002 y 2004, donde se obtuvo el
primer lugar nacional y séptimo lugar en la
participación internacional en Budapest, Hungría,
así como de Historia de México, donde se obtuvo
el primer lugar nacional en 2019, convocado por
la Academia Mexicana de Ciencias. Su desempeño

materialismo histórico y, aunque era una vertiente
que no había que descuidar, nosotros les decíamos:
“manda a trabajar a los compañeros con estas
herramientas y van a tardar cinco años en aterrizar”.

16

profesional en el área de la enseñanza y
aprendizaje de la historia en el nivel medio superior dio cumplimiento a uno de los objetivos
del plan de estudios de la Licenciatura en Historia.

Héctor Jaime Treviño Villarreal
Egresado de la Normal “Pablo Livas” de Sabinas
Hidalgo. Maestro de educación secundaria por la
Escuela Normal Superior del estado con especialidad en ciencias sociales. Estudió la Licenciatura en Historia y
egresado de su primera
generación. Maestro,
historiador, geógrafo,
cronista, archivista, promotor cultural y periodista. Líder estudiantil
en las normales, dirigente sindical y subdirector
en la Normal Superior.
Autor de más de 90 libros
y folletos e infinidad de artículos y editoriales en
periódicos, revistas, radio e internet. Director de
la delegación del Instituto Nacional de Antropología e Historia Nuevo León y Coahuila; y director del Archivo General del Estado de Nuevo León.

Juan Antonio Vázquez Juárez
Egresado de la primera generación de estudiantes
de la licenciatura de Historia, de la Normal Superior en la especialidad
en Ciencias Sociales y de
la Maestría en Educación
Media en la especialidad
de Ciencias Sociales de
su Escuela de Graduados,
Maestría en Pedagogía
por la Unidad Ajusco de
la Universidad Pedagógica Nacional, donde fue
maestro. Profesor de la
Preparatoria No. 3 Nocturna para Trabajadores y
en otras instituciones educativas.

Hubo un compañero que trató de hacer la historia
de un municipio empleando los modelos de
producción asiáticos, y el esclavismo y el feudalismo
y no era para tanto. Los de segundo y tercer

MEMORIA / FEBRERO DE 2024

�Las nuevas generaciones de alumnos conviven con los pioneros del Colegio de Historia en el evento
conmemorativo celebrado el 19 de febrero de 2024.

semestre sí lo aceptaron y se adaptaron al plan
argentino que como base estaba el materialismo
histórico, historia económica, y contrataron a un
doctor, Guillermo Beato, y fue quien trajo a Mario
Cerutti, quien jugó un papel muy importante en el
Colegio, fue uno de los maestros clásicos de esta
facultad y que a nuestro compañero José Reséndiz
Balderas lo puso como maestro adjunto y de ahí su
apodo del “Che” Reséndiz.
El objetivo del Colegio de Historia era tratar de
hacer historia metodológica, hecha por profesionales,
porque sí, había y hay personas que sin pasar por
las aulas del Colegio de Historia, han hecho muy
buenos trabajos, los casos de Israel Cavazos Garza,
Isidro Vizcaya Canales, Eugenio del Hoyo. Cuando
yo llegué el Archivo del Estado en una primera etapa
en 1985, yo decía que la historia de Nuevo León
estaba escrita en un diez por ciento, ahora digo que
es el tres por ciento, hay muchas vetas por explorar.
Hay que hacer la historia del siglo XX, la historia
Colonial del Nuevo Reino de León. La historia es
muy rica, faltan operarios.
Notas
1 Aguilar, Osvaldo y Herrera, César (2019). “La
profesionalización de la Historia en el noreste”,
Memoria Universitaria No. 109, febrero de 2019.
2 Acosta Badillo, Susana y Escalona Ontiveros, Érika
Flor. “Entrevista a Israel Garza Cavazos”, Memoria
Universitaria, año V, No. 51, abril de 2014, p. 14.
3 El Porvenir, “Al Consejo plan del Instituto de

Investigaciones Históricas”, 12 de febrero de 1974,
p. 5-B.
4 Enrique Florescano, jefe del Departamento de
Historia del Instituto Nacional de Antropología e
Historia, ofreció el curso intensivo sobre Historia
Económica, a partir del 22 de octubre de 1974,
apoyado por otros tres investigadores del INAH,
Augusto Arteaga, Jorge Cevallos y Margarita Muria.
5 Este congreso se realizó el 25 y 26 de octubre de
1974, por la Asociación Mexicana de Historia
Regional (AMEHRAC).
6 El Primer Encuentro Nacional de Estudiantes de
Historia se realizó del 15 al 17 de septiembre de
1977. El comité organizador estuvo conformado
también por Meynardo Vázquez Esquivel, Juan
Alberto Cedillo, Juan Antonio Vázquez Juárez,
Hermilo Cisneros Estrada y Javier Rojas Sandoval.
7 Los estudiantes le llamaron el “plan argentino”, al
adquirir por la impronta de Mario Cerutti una
tendencia a la historia económica, al materialismo
histórico y al marxismo. Fue aprobado por el Consejo
Universitario, el 15 de octubre de 1974.

Participaciones de la jornada “50 aniversario del
Colegio de Historia”, realizado el 19 de febrero de
2024 en la Facultad de Filosofía y Letras, evento
moderado por el doctor Moisés Saldaña. Agradecemos la contribución de Eduardo Cázares con material
fotográfico para este artículo.

MEMORIA / FEBRERO DE 2024

17

�18

MEMORIA / FEBRERO DE 2024

�○
○
○

LA UNIVERSIDAD HOY

○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

Presentó Ciencias de la Tierra proyectos
editoriales
La Facultad de Ciencias de la Tierra presentó los
proyectos editoriales Síntesis Geológica del Estado
de Nuevo León y el volumen número 9 de la
revista Actas. El evento se realizó en el Centro de
Internacionalización UANL, con la participación de
editores y autores de capítulos y artículos de ambas
publicaciones, entre ellos el sismólogo Juan Carlos
Montalvo, el geólogo Juan Alonso Ramírez
Fernández y el geoquímico Fernando Velazco Tapia.
La Directora General del Servicio Geológico
Mexicano, Flor de María Harp Iturribarría, presentó
ambas publicaciones y disertó el tema “Minerales
para la transición energética de México”.
13 de febrero

Convenio con la Contraloría y Transparencia
Gubernamental
La UANL y la Contraloría y Transparencia
Gubernamental de Nuevo León, a través de María
Teresa Herrera Tello, firmaron un convenio de
colaboración en la Sala de Usos Múltiples de la
Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frías. Con el
acuerdo se comprometieron a establecer las bases
para coordinar la ejecución de estrategias y
actividades dirigidas a fortalecer la cultura de la
legalidad, la protección de datos personales, la
transparencia y el derecho al acceso a la información
pública, entre otras acciones. Los estudiantes podrán
realizar su servicio social y prácticas profesionales
en la institución gubernamental.

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

9 de febrero

○

○

○

4/febrero/1939. Los restos del Dr. José
Eleuterio González son exhumados del
hospital civil, colocados en un catafalco
donde en el día se le rindieron guardias en
uno de los salones del hospital y por la tarde
trasladados a la base del monumento erigido
frente al mismo, donde se descubre una placa
alusiva al acto grabada en bronce.
14/febrero/1945. El jefe del Departamento Agrario, Silvano Barba inspecciona
terrenos del ejido San Bernabé Topo Chico
que el gobierno pretende expropiar o
permutar para erigir Ciudad Universitaria.
3/febrero/1953. El general Alejo González, jefe de la región militar, informa al
rector Raúl Rangel Frías y a directivos del
Patronato Universitario, de cuatro proyectos
de ubicación en que podría construirse la
nueva Ciudad Militar.
19/febrero/1968. Se acuerda que toda
adquisición de libros, en especial los asignados a bibliotecas, sea llevada a cabo a través
de la Librería Universitaria por los precios
que tiene y los trabajos de imprenta y encuadernación se realicen en la Imprenta Universitaria.
6/febrero/1973. El rector Lorenzo de
Anda informa el estudio para la realización
de obras en Medicina, FIME, Facpya, Psicología, Ingeniería Civil, Químicas, Pablo
Livas, Preparatoria No. 9, gimnasio en el
estadio Chico Rivera y vivero en Agronomía.
26/febrero/1980. En visita del rector
Alfredo Piñeyro López, maestros y alumnos
de Agronomía, reiteran su pedido de construcción de aulas, contratación de maestros,
entrega de presupuesto pendiente y adeudados por el transporte a Marín. Unos 400
alumnos de Agronomía y trabajadores del
STUANL se enfrentan con elementos de seguridad de Rectoría, causando daños al
edificio.
12/febrero/1990. La Facultad de Filosofía y Letras inaugura la segunda fase del
edificio del Centro de Idiomas en un área de
1, 750 metros cuadrados con capacidad para
cinco mil estudiantes, dotado de aulas, biblioteca, laboratorios con equipo audiovisual.

○

○

○

○

AYER EN LA UANL

MEMORIA / FEBRERO DE 2024

19

�LA UNIVERSIDAD HOY
○

○

16 de febrero

17 de febrero

Inició Faspyn el programa Mi Salud
En la Facultad de Salud Pública y Nutrición inició el
programa Mi Salud, enfocado a infantes de seis a
doce años de edad con sobrepeso y obesidad. La
intervención se realizó de manera individual durante
26 horas en la que se les realizó una evaluación del
perfil bioquímico, además de exponer temas de
orientación alimentaria y ofrecer consejos dietéticos,
talleres interactivos relacionados con la actividad
física. La evaluación se realizó en el Centro de
Atención Nutricional (iCAN) de la facultad.

○
○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

industrias siderúrgicas, puntualmente las siguientes
carreras: Ingeniería Mecánica y Eléctrica, Ciencias
de la Tierra y Ciencias Químicas.

○

○

La UANL y la empresa Ternium firmaron un
convenio de colaboración en un plan de acción
contemplado a cinco años para restaurar más de
233 hectáreas del Bosque Escuela ubicado en
Iturbide, N. L., que facilitaría la investigación y el
cuidado de la flora y fauna regional. Firmaron este
documento el rector Santos Guzmán López y el
presidente de Ternium México, César Alejandro
Jiménez Flores, en las instalaciones de la Biblioteca
Universitaria Raúl Rangel Frías. Las acciones
concretas para restaurar el Bosque Escuela son
1) Establecimiento de un vivero forestal para lograr
la producción anual de 15 mil a 20 mil plántulas de
Pinus pseudostrobus, Pinus cembroides, especies
matorrales, mezquite, huizache y vara dulce. 2)
Colocación de 13 kilómetros de cerco perimetral. 3)
Rehabilitación de ocho kilómetros del camino
principal. 4)Construcción de 205 presas de morillos
en áreas degradadas y brechas cortafuego.
5)Reforestación de 69 mil 048 plántulas nativas. 6)
Construcción de 29 mil 744 metros lineales de obras
para controlar la erosión laminar.

○

○

Convenio con la empresa Ternium

○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

19 de febrero

Coreanos realizaron estancia en Facpya
Un grupo de 15 estudiantes coreanos que formaba
parte del programa de español (programa KMOVE), inició en la Facultad de Contaduría Pública
y Administración una estancia de un mes para
ayudarse a practicar el español y socializar con otros
jóvenes estudiantes. En este proyecto participaron
egresados de la Busan University of Foreign
Studies de Corea del Sur, de la que era director Kim
Uh Sung. En este proyecto intervinieron la Secretaría
de Relaciones Internacionales y el Centro de
Estudios Asiáticos de la UANL.

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

En la Biblioteca Universitaria “Raúl Rangel Frías”
se realizó la ceremonia de entrega a la generación
agosto–diciembre 2023 del Premio a la Excelencia
Ternium–UANL. En alianza con la UANL el objetivo
del premio es fomentar el mérito académico en la
comunidad estudiantil a través de un premio al primer
lugar de cada generación que egresa de carreras
universitarias alineadas y afines a la ingeniería e

○

○

○

16 de febrero

Premio a la Excelencia Ternium–UANL

20

19 de febrero

Colegio de Historia celebró 50 años
El Colegio de Historia de la Facultad de Filosofía y
Letras conmemoró el aniversario 50 con el panel en
el que participaron la maestra Elvia Hernández

MEMORIA / FEBRERO DE 2024

�○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

○

Flores, primera coordinadora entre 1974 y 1975; y
dos alumnos de la primera generación: Héctor Jaime
Treviño Villarreal, director del AGENL y el maestro
Juan Antonio Vázquez Juárez, mesa moderada por
el maestro Moisés Saldaña.

○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

22 de febrero

Ópera La hija de Rappaccini
La Orquesta Sinfónica estrenó en Monterrey la
ópera La hija de Rappaccini de Daniel Catán, en
una producción en colaboración con MOS México
Opera Studio y la dirección escénica de Rennier
Piñero. Actuaron en el Teatro Universitario Issac
Herrera (Rappaccini), Carolina Herrera y Kathia
Romero (Beatriz), Osvaldo Martínez y Alejandro
Yépez (Giovanni), Mayela López y Daniela Cortés
(Isabela), Belén Marín, Sofía Picaso, Paulina De la
Fuente, Sofía Garza y Mayela Yápiz (las flores). El
maestro Alejandro Miyaki fue el director huésped
en la función del día 24.

○

○

La UANL firmó un convenio de colaboración con
el Horno 3, Museo del Acero, A. C. para que los
estudiantes de la Preparatoria 15 puedan realizar el
servicio social dentro de sus instalaciones. En
específico, los alumnos de los bachilleratos técnicos
en sistemas computacionales y en mecatrónica
industrial, ya que el objetivo es que brinden soporte
técnico en los laboratorios de innovación. También
experimentarán en las áreas de robótica, impresión
y simulación 3D, acceder a laboratorios con el
software ANSYS, líder en simulación tecnológica,
aprenderán a usar herramientas del modelo STEM
y participarán en visitas guiadas para conocer la
tecnología del internet y la industria 4.0.

○

○

19 de febrero

Convenio con Horno 3, Museo del Acero

que imparten el Centro de Investigación y Desarrollo
de Educación Bilingüe (CIDEB), además de las
facultades de Ciencias Químicas, Contaduría Pública
y Administración, Derecho y Criminología, Ingeniería
Civil, Ingeniería Mecánica y Eléctrica y Filosofía y
Letras.

○

21 de febrero

○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

El rector Santos Guzmán López dio el banderazo
del inicio de las obras de la Unidad Académica
García, ubicada en Avenida Lincoln y el Libramiento
Noreste, que contempla 10 aulas para el modelo
híbrido, cancha deportiva multiusos, área administrativa, tres módulos sanitarios, estacionamiento
con capacidad para 50 vehículos; en un área de mil
795 metros cuadrados de edificación. En su primera
etapa el nuevo espacio universitario contará con la
oferta de programas de bachillerato y licenciatura

○

○

○

Inició construcción de Unidad García

MEMORIA / FEBRERO DE 2024

21

�○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

LA UNIVERSIDAD HOY

○
○
○
○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

El rector Santos Guzmán López sostuvo una reunión
de trabajo con el alcalde del municipio de General
Terán, David Sánchez Quintanilla, donde se acordó
ampliar la oferta educativa en la Preparatoria 14
dirigida por Aurora Carolina Gómez Treviño. En ella,
los directores Jesús Leos Pérez, de la Álvaro
Obregón; José Andrés Moreno Banda, de la Pablo
Livas, y Arnulfo Garza Garza, de la Técnica Médica,
presentaron su oferta de trabajo y propusieron
algunos programas acordes con las expectativas
educativas de la región. El alcalde agradeció el apoyo
en la construcción de nuevas aulas y un laboratorio
de enfermería y en la movilidad de estudiantes.
29 de febrero

Se acordó ampliación de Avenida Acueducto
El municipio de Monterrey estableció una alianza
con la UANL para construir el proyecto de ampliación vial de Avenida Acueducto, considerándolo
como “un corredor verde con movilidad multimodal
en el Campus Mederos”. El propósito es reducir la
congestión vial de la zona, en específico de las
avenidas Lázaro Cárdenas y Eugenio Garza Sada.
La obra contempló un corredor verde de mil 600
metros lineales, conexión de la Colonia Las Torres
con la Colonia Satélite, ciclovía y acceso a peatones
y deportistas, pasos pompeyanos para mayor
seguridad, reubicación de las canchas deportivas de
la Facultad de Ciencias de la Comunicación,
plantación de 300 árboles y cinco mil metros de
banquetas.

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

La UANL puso en operaciones la Unidad Académica Juárez, ubicada en Ave. Gran Parque y Ave.
San Isidro en la colonia Valle Condesa, con el
propósito de ampliar la cobertura educativa en ese
municipio. El nuevo espacio de la UAJ, contempló
área administrativa, aulas y canchas deportivas;
ofertará en su primera etapa hasta 20 programas educativos de seis facultades. El rector Santos
Guzmán López presidió la ceremonia inaugural junto
con el alcalde de Juárez, Francisco Héctor Treviño
Cantú.

○

○

○

○

23 de febrero

Se inauguró la Unidad Académica Juárez

28 de febrero

Se ofreció ampliar oferta de Prepa 14

22

○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

El equipo femenil de softbol Sultanes de Monterrey
inició en la UANL el programa “Bateando el
bullying” que tuvo como primera visita el auditorio
de la Facultad de Ingeniería Civil, con la participación
de las jugadoras Érika García y Priscila Sánchez, la
entrenadora Nancy Prieto y el psicólogo Jonathan
Navarro Sánchez y la directora de responsabilidad
social, Jessica Tamez.

○

○

27 de febrero

Inició Sultanes campaña “Bateando el
bullying”

MEMORIA / FEBRERO DE 2024

�OBITUARIO
○

○

9 de febrero

○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

○

Bailarín, coreógrafo, docente e investigador quien
realizó una trayectoria de poco más de cinco décadas,
ininterrumpidas, dedicada a la danza en México.
Nació en 1949. Comenzó la carrera de Arquitectura,
pero la abandonó por la
danza. Inició estudios en el
Seminario de Danza Contemporánea y Experimentación Coreográfica
en el Ballet Nacional de
México (1972) en el cual
fue discípulo y contemporáneo de la bailarina y
coreógrafa Guillermina
Bravo. Desde 1974 realizó
estudios en la Graham School de Nueva York, donde
se formó en dicha técnica y que se dedicó a impartir
desde 1977. Director del Seminario de Danza del
Ballet Nacional de México (1979), asesor de danza
en la Universidad Veracruzana, Oaxaca y del Ballet
Folclórico de México. A partir de 1980 se dedicó a
la docencia en el interior de la República. En 1991
se trasladó con la Compañía de Ballet Nacional a
Querétaro. Miembro fundador del Centro Nacional
de Danza Contemporánea en Querétaro. En 2006
formó su propia compañía, el Taller Coreográfico
Alternativo, con apoyo del Conaculta. Cuatro veces
miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte
(SNCA). Se integró como docente y director de la
Licenciatura en Danza Contemporánea de la Facultad de Artes Escénicas de la UANL (2009), director
de la Compañía Titular de Danza Contemporánea
de la UANL. Recibió el Premio UANL a las Artes
(2015) y un reconocimiento por 45 años de trayectoria
durante el Festival Alfonsino (2018). Autor del libro
Una reflexión sobre la danza contemporánea:
la técnica Graham en el contexto mexicano
(2019).

○

○

Jaime Cuauhtémoc Blanc Zamora

○

○

12 de febrero

○

Raquel H. Collins Treviño
Directora de la Escuela Preparatoria No. 19, fundada
en septiembre de 1974, a iniciativa principalmente
de sus padres Boney Collins y Virginia Treviño de
Collins, quienes encabezaron el patronato que
ayudó a su sostenimiento.
Tras aparecer en la terna
formulada el 26 de septiembre de 1974, por la
junta de maestros, la Junta
de Gobierno la designó
como directora, el 15 de
octubre de 1974, para el
periodo comprendido de
1974 a 1977. En su periodo trasladó la escuela a un
edificio más amplio, situado en la calle de Hidalgo
No. 165, donde permaneció de marzo a agosto de
1975, y luego a un local enfrente de la plaza principal,
de septiembre de 1975 a agosto de 1976. Ese mes
logró la adquisición, a través del gobierno del estado,
del inmueble de una hectárea de extensión, situado
en la calle Genaro Garza García No. 132, donde se
estableció de manera definitiva el plantel. Casada
con C.P. Carlos P. Sáenz Villarreal, eran sus hijos,
Carlos, Valeria y Raquel (+).

○

○

25 de febrero

○

Curso la carrera en la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, como parte de la quinta generación septiembre de 1977 a julio de 1982. Fue estu-

○

○

Dr. José González Salinas

diante de Georg-AugustUniversität Göttingen. En
la facultad fue maestro y
coordinador del Departamento de Bienestar Animal, Gestión Ambiental y
Sustentabilidad de la facultad. Subdelegado de
Planeación en la Secretaría de Medio Ambiente
y Recursos Naturales (Semarnat), director de Bienestar Animal de la Secretaría de Medio Ambiente de Nuevo León. Apoyó
organismos como Adopta Monterrey, Pro Defensa
Animal, A. C., y Unidos por el Bienestar Animal.
Falleció en un accidente de tráfico en Escobedo,
N. L.

MEMORIA / FEBRERO DE 2024

23

�○

OBITUARIO
○

26 de febrero

○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

27 de febrero

24

○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

Egresado de ingeniero químico, generación 19501955 y maestro de termodinámica en Colegio Civil,
fue invitado a la Facultad de Ingeniería Mecánica y
Eléctrica a impartir esa
materia y posteriormente
ingeniería térmica I, II y
III, topografía, Termodinámica, entre otras. Ahí
ocupó la jefatura de Relaciones que realizó una importante campaña protalleres y laboratorios logrando gestionar donativos
de diversas empresas, la

○

○

○

Ing. Abelardo Perches Yturriaga

exención total de impuestos a la industria local por
parte de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público
y la Tesorería General del Estado, causados por
donativos y trabajos de investigación a la institución,
la fabricación y reparación de maquinaria efectuada
en sus talleres. Se encargó de la compra de material
y equipo para los laboratorios en diferentes firmas
del país y del extranjero con cargo al presupuesto
universitario. Con esa experiencia fue secretario del
Patronato Pro-Laboratorios Generales de Investigación y Prácticas de la facultad (1962). Secretario
de la facultad (1962-1967), tiempo en el que estableció un sistema de administración del personal.
Suplente del secretario de actas en el primer comité
ejecutivo provisional del STUANL (1964). Secretario general de la UANL en el periodo comprendido
del 2 de enero de 1973 al 14 de agosto de 1973,
durante el rectorado de Lorenzo de Anda. Fundó la
empresa Control Técnico y Representaciones, S. A.
de C.V.-CTR Scientific, el 22 de noviembre de 1969.
Falleció a los 92 años de edad.

○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

○

Nació en Monterrey, N. L., el 6 de noviembre de
1953, hijo de Margarito Ramos Morelos y María de
Jesús Jiménez Jáuregui. En la UANL egresó como
Médico Cirujano y Partero
(1977), realizó la especialidad en Medicina Interna
(1982), la Maestría en
Ciencias con Especialidad
en Microbiología Médica
(2004) y el Doctorado en
Medicina. En Baylor College of Medicine de Houston, Texas, hizo la especialidad en Enfermedades
Infecciosas (1984) y el postdoctorado en Microbiología (1984-1986) Maestro de Tiempo Completo
en la UANL (1986) en el Servicio de Infectología
de la Facultad de Medicina y especialista en
Medicina Interna del Hospital Universitario. Sus
líneas de investigación se dirigieron a la infectología,
VIH-SIDA, influenza y arbovirus. Presidente de la
Asociación Mexicana de Infectología y Microbiología Clínica, A.C. (1996-1998), categoría de
Fellow, otorgado a quienes alcanzan la excelencia
en la especialidad, por la Infectious Diseases of
América 2003. Miembro del Sistema Nacional de
Investigadores Nivel I (2010).

○

○

Dr. Javier Ramos Jiménez

20 de febrero

Salvatore Sabella
Nació en Nápoles, Italia el 30 de marzo de 1929,
hijo mayor de Vincenzo Sabella y Anna Bracale.
De chico se dedicó a diversos oficios para apoyar a
su familia. Desde su llegada a Monterrey en 1954,
se integró a la sociedad
regiomontana. Por decreto
presidencial se le otorgó la
nacionalidad mexicana
(1975). Dedicó gran parte
de su vida al servicio de las
actividades sociales y culturales en el ámbito nacional e internacional. Colaboró en la formación de la
Orquesta Sinfónica (1959),
por lo que se le consideró uno de sus promotores
fundadores, y de la Ópera Universitaria (1962).
Miembro del Patronato Universitario de Cardiología
presidido por el Dr. Enrique C. Livas Villareal.
Participó en la fundación del Comité de Nuevo León
“Dante Alighieri” (1968) y en su refundación (1986).
Presidente fundador de la Compañía de Ópera de

MEMORIA / FEBRERO DE 2024

�Salvatore Sabella en la inauguración de la exposición “Lucila Sabella. Una vida por el canto”, en conmemoración
por el 40 aniversario luctuoso de la soprano en el Teatro Universitario, el 8 de junio de 2023.

○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

Monterrey, A. C. (1989), Presidente fundador de la
Asociación “Presenza Italiana en Monterrey”
(1996). Autor del libro autobiográfico El otro mundo
de Salvatore Sabella (1990), Cuatro siglos de presencia italiana en Monterrey (1997) y en coautoría
Pascale Costanza, médico de dos mundos, fundador en el año de 1828, de la primera cátedra
de medicina en Nuevo León (2008). Recibió la

Dona a la Facultad de Medicina el pianoforte que
perteneció en vida a la soprano regiomontana Lucila
Sabella, 19 de enero de 2023.

○

Recibe un reconocimiento por parte de la UANL en
el aniversario 60 de la fundación de la Orquesta
Sinfónica, 5 de febrero de 2020.

medalla al mérito cívico del gobierno del estado
(2006). A la Facultad de Medicina donó el pianoforte
que perteneció a Lucila Sabella; a la Biblioteca
Universitaria Raúl Rangel Frías buena parte de su
biblioteca, al Centro de Investigación, Innovación y
Desarrollo de las Artes (CEIIDA), partituras; y al
Centro de Documentación y Archivo Histórico el
archivo personal y musical de Lucila Sabella.

MEMORIA / FEBRERO DE 2024

25

�CENTRO DE DOCUMENTACIÓN Y
ARCHIVO HISTÓRICO DE LA UANL

NOTICIAS

○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

E

l nuevo Museo de la Batalla de Monterrey,
que el municipio de Monterrey abrió el 29
de febrero, sobre la calle Héroes del 47
casi esquina con el Paseo Santa Lucía, tuvo el apoyo
de distintas dependencias de la UANL, entre ellas,
el Centro de Documentación y Archivo Histórico
de la UANL mediante el aspecto documental y el
diseño de los gráficos que con texto e imágenes
describen de manera didáctica los sucesos de
septiembre de 1846.
Entre ellos, está una cronología a través de la cual
se dan a conocer los pormenores de los seis días de
batalla y hora por hora en los distintos puntos por
donde se frenaron los tres intentos de los norteamericanos por tomar la ciudad.
Para su exhibición temporal se obtuvo el préstamo
de material bibliográfico antiguo con el que cuentan
en sus acervos las bibliotecas universitarias Raúl
Rangel Frías y Capilla Alfonsina, relacionado a la
Guerra México-Estados Unidos de 1846-1848. De
la primera se exhibió a partir de la inauguración
objetos históricos sobre el mismo tema como fueron
balas.
Al mismo tiempo, las dependencias mencionadas,
a las que se agregó la Dirección Editorial de la
UANL, donaron libros relacionados al tema de la

○

Apoya CDyAH la apertura del Museo
de la Batalla de Monterrey

26

historia, para la biblioteca que se estaba formando
en el museo.
La entrada a este espacio cultural es gratuita en
un horario de 10:00 de la mañana a 5:00 de la tarde,
de martes a domingo.

MEMORIA / FEBRERO DE 2024

�CENTRO DE DOCUMENTACIÓN Y
ARCHIVO HISTÓRICO DE LA UANL

IMÁGENES DEL ACERVO

Nuevo equipo de Equitación de la UANL
El 1 de febrero de 1975 en la explanada de Rectoría, el Departamento de Deportes de la UANL, presentó
al equipo de Equitación de la Máxima Casa de Estudios, integrado por dieciséis elementos, entre hombres
y mujeres, estudiantes y profesionistas de las distintas facultades de la Universidad. Al frente del
equipo, que inició sus prácticas en el campo militar a fin de lograr participar en competencias a nivel
nacional e internacional, estaba el instructor José Luis Jiménez. Además, el coordinador del grupo era
el arquitecto José M. Salazar y su presidente Juan Aurelio Garza de Hoyos. Durante la presentación, el
ingeniero Cayetano Garza, titular de deportes, señaló que la UANL brindaría a este nuevo equipo todo el
apoyo que fuera necesario, para ofrecer un ambiente propicio para el aprendizaje, el entrenamiento y
la competencia. Dentro de este apoyo se contemplaba, incluso, el proyecto de construir un campo de
equitación en terrenos de Ciudad Universitaria, que debería contar con pista de salto y caballerizas,
para el cuidado y bienestar de los equinos, entre otras instalaciones.

MEMORIA / FEBRERO DE 2024

27

��</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="328">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3257">
                  <text>Memoria Universitaria : Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico UANL</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479073">
                  <text>Memoria Universitaria: Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL, nace en el 2010. Los artículos incluidos esta publicación mensual tienen como finalidad proporcionar fuentes de información poco exploradas, como lo son los testimonios, por medio de entrevistas y el uso de documentos hemerográficos, conjugando todo con los nuevos recursos electrónicos. De esta forma aborda aspectos académicos, culturales, científicos, deportivos y políticos desarrollados en el pasado y con ello se espera que forme una base de fuentes y referencias indispensables para la historia de la UANL. Además, no olvida la importancia del registro gráfico, sin relegarlo como mero accesorio del texto, sino que le otorga a la fotografía un papel preponderante como fuente documental. Se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607578">
              <text>Memoria Universitaria : Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico UANL</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607580">
              <text>2024</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607582">
              <text>169</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607583">
              <text>Febrero</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607584">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607585">
              <text>Mensual</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607603">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753868&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607579">
                <text>Memoria Universitaria : Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico UANL, 2024, Año 15, No 169, Febrero</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607581">
                <text>15</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607586">
                <text>Derbez García, Edmundo, Director</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607587">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607588">
                <text>Historia</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607589">
                <text>Educación Superior</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607590">
                <text>Educación Media Superior</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607591">
                <text>Archivo histórico</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607592">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607593">
                <text>Memoria Universitaria: Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL, nace en el 2010. Los artículos incluidos esta publicación mensual tienen como finalidad proporcionar fuentes de información poco exploradas, como lo son los testimonios, por medio de entrevistas y el uso de documentos hemerográficos, conjugando todo con los nuevos recursos electrónicos. De esta forma aborda aspectos académicos, culturales, científicos, deportivos y políticos desarrollados en el pasado y con ello se espera que forme una base de fuentes y referencias indispensables para la historia de la UANL. Además, no olvida la importancia del registro gráfico, sin relegarlo como mero accesorio del texto, sino que le otorga a la fotografía un papel preponderante como fuente documental. Se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607594">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Documentación y Archivo Histórico </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607595">
                <text>Derbez García, Alejandro, Diseño</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607596">
                <text>Martinez Chapa, Paula, Investigación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607597">
                <text>01/02/2024</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607598">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607599">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607600">
                <text>2021328</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607601">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607602">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607604">
                <text>Monterrey, N.L., México</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607605">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607606">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="39190">
        <name>Colegio de Historia UANL</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="21771" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="18065">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/328/21771/Memoria_Universitaria_2024_Ano_15_No_168_Enero.pdf</src>
        <authentication>6185fcc6fb7f6389c130ebca91327fb3</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="607670">
                    <text>�Memoria Universitaria
[ LA VIDA Y EL TRABAJO DE LA UANL EN EL TIEMPO ]
ENERO DE 2024

Archivos

AÑO XV / NÚMERO 168

Archivos y memoria

L

Dr. Santos Guzmán López
Rector
Dr. Juan Paura García
Secretario General
Dr. José Javier Villarreal
Secretario de Extensión y Cultura
Lic. Humberto Salazar Herrera
Director de Humanidades e Historia
Lic. Edmundo Derbez García
Centro de Documentación
y Archivo Histórico de la UANL
Edmundo Derbez García
Editor Responsable
Paula Martínez Chapa, Maricela Beltrán Ríos, Jacob M. Rodríguez
y Dora Ivette Díaz (asistente)
Redacción
Alejandro Derbez García
Diseño
Angélica Garza Martínez
Corrección y estilo
Efraín Aldama Villa, Juan Ramón Garza Guajardo y Maricela Garza
Martínez
Colaboradores
En este número fotografías de Paola Aguilar, Efraín Aldama y José
Macías, Velia de la Cruz, Roberto Alanis, Gobierno de México.
MEMORIA UNIVERSITARIA. BOLETÍN DEL CENTRO DE
DOCUMENTACIÓN Y ARCHIVO HISTÓRICO DE LA UANL,
Año XV, No. 168, enero de 2024. Revista mensual editada y
publicada por la Secretaría de Extensión y Cultura a través del
Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL.
Domicilio de la publicación: Alfonso Reyes 4000 norte, planta
principal de la Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frías,
Monterrey, Nuevo León, México, C.P. 64440. Teléfono: + 52 81
8329-4000, Ext. 6578 y 4265.

a justificación de la necesidad de atender debidamente
los archivos alcanza su verdadera dimensión ciudadana
si mostramos su asociación inseparable a conceptos
percibidos como positivos por la sociedad como los de
patrimonio, memoria, identidad y conocimiento. Es evidente
que los archivos son también memoria. Esta atribución de los
archivos como custodios de la memoria sintoniza
perfectamente con la asunción colectiva de la necesidad de
construir el futuro sobre sólidas bases de un conocimiento
preciso y crítico del pasado.
La importancia de recuperar la memoria como elemento
cohesionador de la conciencia colectiva otorga a los archivos,
las bibliotecas y los museos –en tanto que instituciones que
conservan elementos materiales fundamentales– un papel
pionero e insustituible.
En ese sentido, la función de preservación de estas
instituciones asume una importancia capital en un contexto
en que predominan los soportes frágiles y obsolescentes –
soportes magnéticos, papel reciclado, fotografías en color,
videos-, de manera que la memoria de los tiempos más
recientes podría convertirse en efímera al estar fijada en
soportes que pueden desaparecer o borrarse en un breve
lapso de tiempo.
Ramón Alberch Fugueras
Los archivos, entre la memoria histórica y la sociedad del
conocimiento

Número de reserva de derechos al uso exclusivo del título Boletín
del Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL
Memoria Universitaria otorgada por el Instituto Nacional del
Derecho de Autor: 04-2010-071509450100-106, de fecha 15 de
julio de 2010. Número de certificado de licitud de título y
contenido: 14,975. ISSN en trámite. Registro de marca ante el
Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial: en trámite.

Consulta la colección de Memoria Universitaria
en el micro sitio
https://memoria.uanl.mx/

2

MEMORIA / ENERO DE 2024

�Creación de la

Orquesta Sinfónica
Una historia oral
Este artículo sobre el proceso de conformación de la actual Orquesta
Sinfónica de la UANL, en 1959, gira en torno a la historia de un puñado
de músicos, una historia sobre memoria y recuerdo, construidas desde
las fuentes orales, en busca de recuperar vivencias y experiencias de sus
depositarios, hoy fallecidos.
POR EDMUNDO DERBEZ GARCÍA

E

n los últimos años el desarrollo musical de
Monterrey se ha consolidado por medio de
diversas iniciativas públicas y privadas, en la que
figura como puntal la Orquesta Sinfónica de la
Universidad Autónoma de Nuevo León.
La OSUANL es actualmente una de las agrupaciones artísticas más importantes del estado y del
país con una presencia permanente en el medio
cultural, por lo que es importante documentar su
origen e historia.
Para la realización de este trabajo se recurrió a la
historia oral como método de trabajo por varias
razones: la escasez de material bibliográfico y la
posibilidad de obtener la información directamente
de los personajes que vivieron este proceso hace 45
años, es decir, como fuentes de primera mano.
Por medio de una lista de músicos fundadores
aparecida en el periódico en 1960, se inició en 2001
el proceso de investigación en cuanto a los sobrevivientes, logrando detectar en ese entonces a cerca

de 10 elementos vivos. Unos estaban imposibilitados
de conversar debido a su avanzada edad, otros se
negaron a hacerlo por diversas razones y una media
docena aceptó la entrevista.
Al decidir este método se estuvo consciente del
elemento subjetivo inmanente en las entrevistas, pero,
aunque no puede haber objetividad ni recurriendo a
las mismas fuentes documentales, puesto que en el
abordaje de un tema se desborda todo la
particularidad del investigador, puede ser sometida
a un análisis crítico en cuanto a su confrontación
con otras fuentes como las hemerográficas y
documentales.
Además, independientemente de este recurso, la
oralidad es puesta a disposición no sólo del
historiador, sino del informante, en una relación de
mutuo beneficio, para el primero como fuente de
conocimiento y para el segundo con la intención de
darle voz, dejar oír su testimonio, quizá por única
vez en su vida.

MEMORIA / ENERO DE 2024

3

�En torno a esto, el testimonio deja constancia de
una voz que nunca podría haber sido valorada y
escuchada. Cuánto pudo constarse cuando al
llegar a las modestas casas de las colonias Azteca,
Zapata, Fidel Velázquez y otras, una suave
melodía del repertorio romántico hacía marco a
la entrevista o un buen traje y aseado calzado
denotaban la importancia que se le daba a este
acontecimiento.
Antecedentes
El gusto de la gente por la música “culta” inició a
mediados del siglo XIX con las bandas militares de
regimientos y batallones estacionados en Monterrey
que promovieron la enseñanza musical y la difusión
de repertorios no sólo marciales. A ellos se sumaron
pocos años después las primeras orquestas de baile
y entretenimiento surgidas en los cines de películas
mudas y en los distintos clubes sociales como el
Casino Monterrey, el Salón Variedades y el Salón
Progreso.
En el seno de la Academia Musical Beethoven de
Monterrey, que fue uno de los primeros y más
importantes factores para elevar el nivel de
instrucción musical en Monterrey en 1916, surgió la
primera orquesta sinfónica del estado que permitió
escuchar en los albores del siglo XX música sinfónica
en vivo de los grandes compositores como
Beethoven y Mozart.
La fundó Daniel Zambrano, Antonio Ortíz Cajero
y el padre Francisco Estrada por las necesidades
propias de la institución, la academia creaba sus
ensambles para los recitales y conciertos de sus
discípulos, cada vez más grandes hasta llegar a
integrar en 1922 la Orquesta Sinfónica Beethoven.
En dicha academia se formó Manuel Flores Varela,
quien creó su propia orquesta con los ritmos
modernos venidos de Estados Unidos como el jazz,
pero lo más importante es que este músico con una
formación musical clásica, llegó a ser primero
regidor, después secretario del ayuntamiento y
finalmente presidente municipal de Monterrey en el
bienio constitucional 1939-1940.
Como alcalde, y dentro de un programa de
actividades culturales sin precedentes, auspició la
creación de la sinfónica municipal dirigida por el
maestro Antonio Ortiz y los profesores Juan
Montemayor Escamilla, Armando Villarreal y su
hermano Isaac Flores Varela, también formado en
la Academia Beethoven.

4

Antonio Ortíz Cajero

La orquesta realizó presentaciones en actos
cívicos y culturales como los aniversarios de las
constituciones, 21 de marzo, 5 de mayo y 16 de
septiembre, ante una gran concurriencia de público,
por lo que hizo llegar la música de grandes repertorios
a las masas regiomontanas.
La orquesta terminó su vida con la administración
de Flores Varela, sin embargo, su maestro de la
Academia Beethoven, Antonio Ortiz, continuó los
esfuerzos por crear en los años cuarenta otra
orquesta que si bien logró formar, fue de una vida
muy inestable. Aunque no se cuenta con evidencias,
tampoco es descartable pensar que Flores Varela
contribuyera en este nuevo proyecto.
Hacia los años cincuenta el pueblo padeció esa
política que Flores Varela trató de erradicar, “la
cultura musical como privilegio de unos cuantos”,
cuando las veladas musicales en el Teatro Florida y
el Teatro Montoya, con la presentación de artistas y
orquestas internacionales, representaron el estilo de
vida de una élite, la sociedad refinada.
Ejemplo de ello eran las tradicionales funciones
presentadas desde 1948 solamente para los socios
de la Sociedad Artística del Tecnológico (SAT), así
como los conciertos de primavera de Arte A. C., y
la temporada anual de ópera, que desde 1955

MEMORIA / ENERO DE 2024

�contrataba a los divos de fama internacional
solamente para abonados. Si bien estas actividades
dieron a Monterrey gran categoría nacional en el
ámbito de la cultura, solo un selecto público tenía
acceso a ellas.
Era tan escasa la infaestructura musical o casi
inexistente, tanto de teatros, artistas y por
consiguiente orquestas, que por esa razón para las
funciones de arte lírico se importaba una desde la
Ciudad de México, formada por miembros del
Sindicato de Músicos, dirigida por maestros como
Guido Picco, Salvador Ochoa, Umberto Mugnai, Luis
Sandi, Ernesto Roemer y Antonio Narducci.
Monterrey, siendo una de las ciudades más
importantes del país carecía de orquesta sinfónica,
mientras otras ciudades contaban con la suya. Las
más importante no sólo a nivel nacional, sino en
Latioamérica desde 1947 era la Orquesta Sinfónica
Nacional (OSN). También existían la Orquesta

Filarmónica Mexicana, la Orquesta Sinfónica de
Puebla, la Orquesta Sinfónica de Xalapa, bajo la
titularidad de Luis Ximenez Caballero, y la Orquesta
Sinfónica de Guadalajara dirigida por José Ives
Limantour.
Un acontecimiento en Monterrey que puede
considerarse decisivo en la toma de conciencia en
cuanto a la necesidad de contar con su propia
orquesta, fue la presencia de la Orquesta Sinfónica
Nacional (OSN) en 1957 y 1958. No sólo actuó para
el público de la SAT en el recinto del Teatro Florida,
sino que salió a la “calle al presentarse en la Plaza
del Colegio Civil, frente al frontospicio del Aula
Magna donde, bajo la batuta del maestro Luis
Herrera de la Fuente, fue escuchada por miles de
gentes que llevaron sus propias sillas y obligó a
suspender el tráfico de las calles aledañas. El
Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) cifró en
10 mil personas la asistencia al concierto.

La orquesta Municipal durante un concierto ofrecido el 28 de febrero de 1939 en la plaza Díaz Mirón.
MEMORIA / ENERO DE 2024

5

�Varela en 1959. La razón es que en todas ellas está
la iniciativa de este músico.
Al pretender aglutinar a los músicos locales en
una sola orquesta sinfónica deseaba acabar con un
cuadro de división, producto de diferencias
sindicales que en nada mejoraba el ambiente
musical y en cambio lo relegaba al olvido. José
Ángel Reyna, músico fundador de la orquesta
universitaria, recuerda la situación prevaleciente
en el gremio:
“Cada quien andaba por su lado... había un
enfriamiento en la relación por cuestiones
sindicales, estaba muy fuerte un sindicato y
otro que defendían sus intereses del control
de los lugares que tenían aquí para los trabajos,
el sindicato de la Sección 57 eran los teatros,
los cabarets; la Unión Filarmónica controlaba
el Casino Monterrey, pues muy pocas fuentes
de trabajo tenía realmente”.

Ante cientos de personas, la Orquesta Sinfónica
Nacional (OSN) se presenta en la Plaza del Colegio
Civil, frente al frontospicio del Aula Magna.

El resultado de la presencia de la Orquesta
Sinfónica Nacional en la ciudad, advirtió un articulista
en el periódico El Norte, “ha revivido el entusiasmo
por la música culta”.
Organizar una orquesta grande, de
música seria
El profesor Manuel Flores Varela, quien junto a su
carrera musical continuó la del servicio público como
diputado federal y secretario general de la Federación
de Trabajadores de Nuevo León, llegó a convertirse
en oficial mayor del gobierno del estado durante el
régimen de Raúl Rangel Frías.
Al tener la idea de formar en 1959 una orquesta
sinfónica en la ciudad, no hacía, como se ha visto,
sino retomar un viejo proyecto que desde su época
de alcalde le había entusiasmado. Es por esta
persistencia quizá, que exista la confusión de hacer
aparecer como la misma a la orquesta municipal de
1939 o la que integró Ortiz en los años cuarenta,
posiblemente en 1943, con la que impulsó Flores

6

Don “Manuelito” como le decían de cariño, invitó
a una reunión a los profesores de música y directores
de orquesta de teatros y salones de la localidad, la
primera de las cuales se efectuó el 4 de marzo de
1959 en el comedor del Casino de los Leones de la
colonia Vista Hermosa.
Allí estuvieron los maestros Emilio Diemecke,
David C. García, Rogelio I. García; Alejandro Luna,
Cipriano Maldonado, Juan Montemayor Escamilla,
José Sandoval, Isaac Flores Varela, Bernardo
Jiménez y el compositor sabinense de la famosa
canción “Morenita mía”, Armando Villarreal.
A ellos les expuso su idea, no como funcionario,
sino como amante de la música, de organizar una
“Asociación Civil en pro del divino arte musical”
donde los músicos serían socios y propietarios, es
decir, responsables directos de la marcha de la
institución. La asociación civil tendría como
objetivos: impulsar los nuevos valores musicales y
mejorar los sistemas pedagógicos, para después
“organizar una orquesta grande, de música seria”,
la cual podría transformarse en la Orquesta Sinfónica
de la Ciudad de Monterrey.1
Las juntas se sucedieron en el local de la Escuela
de Música en la calle 15 de Mayo 401 Ote., con
cada vez mayor asistencia de músicos, en su gran
mayoría músicos muy conocidos, “eran casi los
mismos músicos que tocan en Monterrey desde hace
treinta años”.2

MEMORIA / ENERO DE 2024

�Se discutieron las dificultades y ventajas, entre otras
que ubicaría a la ciudad en un buen lugar en el
ambiente musical a nivel nacional. También se
expuso que ya era factible integrarla con elementos
locales como lo demostraban las orquestas formadas
eventualmente para los exámenes de los alumnos
de las academias de música. El maestro Reyna
continúa:
“En esas juntas contemplábamos [...] que ya
no habría necesidad de traer músicos de
México o que ya no habría necesidad de estar
dispersos”.
Una vez convencidos de la bondad del proyecto,
Flores Varela preguntó a todos ellos si estaban
dispuestos a organizar el gran conjunto musical y
por unanimidad respondieron que sí, surgiendo una
ovación cordial.
“Tr abajen como los músicos bohemios”
Los músicos acordaron trabajar y estudiar en la
forma en que Flores Varela les pidió, esto era realizar
los primeros ensayos privados sin cobrar porque no
existía presupuesto ni apoyos externos para sostener
la nueva agrupación. En ese sentido, Reyna cuenta:
El profesor Manuel Flores Varela

“La orquesta estaba desprovista de una
protección económica totalmente, llegó al
grado don Manuel Flores [...] de decirnos:
muchachos, trabajen como los músicos
bohemios, es decir, que no cobráramos, por
amor al arte”.
Ricardo Gómez Chavarría, músico fundador,
corrobora esa condición:
“Los ensayos no eran remunerados a los
músicos, pero se ensayaba con un gran
entusiasmo para sacar adelante el proyecto”.
Una estrategia para pagar los honorarios de los
ensayos fue acercarse a la Compañía de Ópera de
Monterrey, A. C., que realizaba desde siete años
atrás, en el mes de octubre, la temporada de género
lírico que resultaba un acontecimiento de nivel
mundial. Flores Varela tuvo la idea de ofrecer al
comité ejecutivo de la compañía los servicios de la
sinfónica como acompañamiento de los famosos

cantantes. A los dirigentes les agradó la idea
principalmente por razones económicas pues los
excesivos costos de traslado de los grupos sinfónicos
ponían en riesgo la continuidad de la temporada de
ópera.
También habló con el gobernador Raúl Rangel
Frías y con el rector de la Universidad de Nuevo
León, Arq. Joaquín A. Mora, proponiendo que la
Máxima Casa de Estudios acogiera la orquesta. El
rector Mora, gran apasionado al arte y por
consiguiente a la música, aceptó contribuir mediante
el apoyo del Departamento de Extensión
Universitaria (DEU), con la idea de que, una vez
bien estructurada, se convertiría en Orquesta
Sinfónica de la Universidad de Nuevo León.
Incluso el rector y Flores Varela trataron el asunto
con el ministro de Educación, Dr. Jaime Torres Bodet,
quien comprometió su apoyo moral y “tal vez
material”.
Durante uno de los ensayos se presentó Flores
Varela y tomó la palabra para felicitar a los músicos

MEMORIA / ENERO DE 2024

7

�mujer, ella hizo bastante, ella hizo bastante en
pagar”.
Además la Compañía de Ópera de Monterrey donó
los primeros instrumentos musicales propiedad de
la orquesta, fueron dos cornos franceses y un fagot,
los otros dos cornos faltantes se le solicitaron en
donación al gobierno del estado y el otro fagot a la
Universidad.

Anton Guadagno, titular del Metropolitan Opera
House de Nueva York

e informarles que el gobierno del estado, el municipio
de Monterrey y la Universidad estaban dispuestos a
apoyarlos. Había logrado un apoyo tripartito, además
del respaldo de la iniciativa privada a través de la
Compañía de Ópera. El municipio aceptó otorgar
una aportación a cambio de conciertos para la ciudad.
El 1 de enero de 1960, la orquesta fue recibida
formalmente por la Universidad, integrándola al
Departamento de Extensión Universitaria, pero sus
miembros no pasaron a la nómina universitaria, sino
que la institución expedía un cheque global que cada
uno iba a cobrar, curiosamente, en el negocio
funerario de don Manuel Flores Varela.
Estaba ubicado en la calle de Colegio Civil, entre
Aramberri y Ruperto Martínez. Ahí, el primer
archivero de la orquesta, Franco Herrera, dejaba la
lista de miembros y con base en ella y por orden del
maestro Flores, Paulita entregaba el salario a cada
uno de los atrilistas, quienes no dejaban de mostrar
su enfado cuando no llegaba su pago. A este respecto
Herrera deja entrever los apuros de Paulita:
‘Aquí vienen a cobrar y ustedes hasta me
regañan porque no sale el dinero’. Pobre

8

Anton Guadagno, hace aflorar el
sentimiento musical
Para la temporada de ópera de 1959, en la que iba a
realizar su primera presentación la orquesta
sinfónica, estaba programado para dirigir Anton
Guadagno, maestro originario de Sicilia, Italia, quien
era titular del Metropolitan Opera House de Nueva
York. Guadagno llegó a la ciudad desde principios
de agosto de 1959 para realizar los ensayos necesarios para la preparación del grupo con miras a
las óperas a interpretar, La “Manon Lescaut”, “El
baile de máscaras”, “El trovador”, “El barbero de
Sevilla”, el festival “El Murciélago” y la “Sonámbula”. Salvatore Sabella, colaborador en la organización de la sinfónica, explica el reto que significaba
su debut:
“Sólo los que están en este trabajo podrán
saber lo difícil que es aprender seis óperas en
tan corto tiempo por una gran mayoría de
músicos sin preparación musical, mucho
menos sin experiencia en el género”.
Los ensayos se realizaron en el local donde hacía
escoleta la Banda de Música del Estado, en la Casa
del Campesino, calle Abasolo No. 1024, ahí se levantó
una lista de asistencia logrando reunir 43 elementos.
En el acta se detalló: once violines, tres violas, cuatro
violonchelos, tres contrabajos, dos flautas, tres
clarinetes, un oboe, dos fagots –sustituidos por dos
sax tenores– cinco trompetas, un corno, tres
trombones, la tuba, tarola, platillos, timbales y
tambora. Sabella explica lo limitado de la masa
orquestal:
“Guadagno se encontró con una reducida
orquesta, de unos 40 músicos y la mayor parte
de ellos de avanzada edad, que hasta en los
ensayos se dormían”.

MEMORIA / ENERO DE 2024

�Los ensayos se realizaban en uno de los salones de
la Casa del Campesino, ubicada en la calle Abasolo.

Sin embargo, desde los primeros compases se oyó
muy llena la orquesta en todos sus sectores, lo que
hizo a los presentes abrigar esperanzas de que el
conjunto estuviera a la altura requerida durante las
funciones. Si en lo personal por su carácter afable,
condecendiente y paciente, Guadagno se ganó la
simpatía personal de los músicos, en lo artístico
reconoció, luego de escucharlos por primera vez,
que había mucho, mucho que trabajar en tan poco
tiempo.

Pero estaba convencido de que con ellos iba a
lograr lo que consideraba “una misión imposible”.
Sus ganas de enseñar le permitieron atraerse el
interés y la colaboración de todos los músicos para
contribuir a esta nueva experiencia musical. Los
músicos lograron aflorar sus sentimientos en la
interpretación musical, y eso, ya representó un éxito.
Las miras de Flores Varela eran que, después de
la ópera, la sinfónica diera su primer concierto formal
para los primeros días de febrero de 1960, pero
necesitaba fundamentalmente no sólo alentar la
permanencia de los integrantes, sino encontrar más
elementos.
Para buscar a los músicos el maestro Guadagno
decidió visitar personalmente algunos lugares como
el restaurante el “Forno”, en la calle Zaragoza; el
“Luisiana” en la Plaza Hidalgo; el Casino de
Monterrey, donde encontró una orquesta de baile;
Incluso, acudió al sitio tradicional de concentración
de los mariachis, el Arco de la Independencia, en
Calzada Madero y Pino Suárez. Con su acento
marcadamente siciliano, aquel maestro considerado
como uno de los maestros “concertatore” con mayor
experiencia en el arte lírico a nivel mundial, trataba
de convencer en esas noches a los músicos de

MEMORIA / ENERO DE 2024

9

�Ricardo Gómez Chavarría, uno de los músicos
fundadores. Al lado, tras la exitosa cuarta función de
abono con la ópera El barbero de Sevilla, los
integrantes de la orquesta posaron entusiasmados
en el Teatro Florida, junto a David C. García, el
maestro Anton Guadagno y Daniel Duno.

participar en la orquesta de nueva formación,
diciéndoles que tenían la capacidad de aprender un
nuevo arte como para acompañar a los más famosos
cantantes del mundo.
También realizó viaje, acompañado del maestro
Salvatore Sabella, con quien cultivó una estrecha
amistad, a la ciudad de Saltillo, donde se le informó
que existían algunos elementos, y especialmente de
la sección de cuerdas reunidos en la orquesta
sinfónica de esa ciudad, la que tuvo una gran
trascendencia al reunir a todos los músicos
importantes de la entidad.
Otros elementos principales fueron contratados en
la Ciudad de México luego de que el profesor Flores
Varela hizo las gestiones necesarias para conseguirlos ante la Compañía Ópera de Monterrey, A. C.
De la Ciudad de México vino el representante del
sindicato, el chelista Tirso Rivera y con él otros compañeros como refuerzos, entre ellos el oaxaqueño
Manuel García “chico changote”.

10

Pero también faltaba una gran mayoría de los
instrumentos, pues los que tenían los músicos, en
mayor parte eran obsoletos y anticuados, sin poder
obtenerse de ellos los sonidos adecuados. Por ello
los músicos recurrieron a su ingenio empleando otros
instrumentos para dar el color parecido al faltante,
como lo explica Rogelio Raygoza, hijo del flautista
fundador e integrante del ensamble desde 1962.

MEMORIA / ENERO DE 2024

�“Doblaban con saxofón tenor el sonido del
fagot segundo, transportando en medio tono
de Si bemol a La, mientras la trompeta piccolo
era doblada a otra tonalidad con una trompeta
de Si bemol o el sonido del corno francés era
obtenido colocando un sombrero sobre el
pabellón de un sax en Fa”.

Sin embargo, para muchos músicos aquello
representaba un paso a otro nivel en el plano musical,
distinto a los efectos del rock and roll o el jazz que
ejecutaban, pues en el repertorio de ópera pudieron
aplicar métodos, articulaciones y en general sus
conocimientos. Pero también lo fue en el
comportamiento personal.

MEMORIA / ENERO DE 2024

11

�Guadagno junto a la orquesta recibe la ovación del público tras la función inaugural en el teatro “María
Tereza Montoya”.

Una orquesta para todas las clases
sociales
La capacidad y el empeño que tuvo el maestro
Guadagno, explica Salvatore Sabella, fue muy
importante para darle a los integrantes de la sinfónica
la capacidad y experiencia operística necesaria para
acometer la empresa.

El crítico musical que firmaba con el nombre de
Fra Diávolo, escribió que la orquesta sinfónica
“estaba llamada a desempeñar un papel
importantísimo en el desarrollo musical de nuestra
sultana”. José Guadalupe López Valles recuerda el
impacto de las funciones:

“Había una expectativa e inquietud previo al
inicio de la temporada de ópera, por constatar
si el trabajo había resultado satisfactorio,
mucha gente dudaba que una orquesta
formada en pocos meses pudiese intervenir
tan pronto en una temporada de ópera, ya que
la mayoría de los músicos ni siquiera conocían
lo que representaba una ópera lírica”.

“Cuando yo entré la orquesta preparaba
temporadas de ópera, y la gente se entusiasmaba, eran en el Teatro Florida, por cierto
lo veo ahora convertido en estacionamiento y
me da algo de nostalgia. La ópera era muy
aceptada, las mujeres iban con sus mejores
perfumes, a veces que huelo un aroma me
transporto a ese tiempo, siento el ambiente
otra vez, hay una reminiscencia”.

La orquesta se presentó al público por primera
vez la noche del 29 de septiembre de 1959, en el
Teatro Florida, ubicado en la Calzada Madero, entre
Galeana y Emilio Carranza. Los comentarios de los
críticos de música fueron en general muy favorables.

A pesar de presentarse profesionalmente por
primera vez ante el público, no se consideró como el
debut de la orquesta porque cuando acompaña
óperas en términos técnico musicales, cuando se baja
al frente del foso a acompañar cantantes, deja

12

MEMORIA / ENERO DE 2024

�“Me quería, como no lo puede imaginar, de
agradecimiento de cómo luchamos por la orquesta”
ENTREVISTA CON FRANCO HERRERA
Nativo de Real de Catorce, se trasladó a
San Luis Potosí. Desde 1957 se desempeñó como clarinetista en la Banda de
Música del Estado. Estudió flauta en el
conservatorio, flauta y flautín en Saltillo.
Fue nombrado primer archivero y bibliotecario de la Orquesta Sinfónica cuando
ésta se organizó en 1959. La entrevista
fue realizada en su casa de la colonia Zapata en
Monterrey, el 31 de enero de 2001.
¿Qué edad tenía cuando inició en la
orquesta?
Yo soy de 1934, para 1959 todavía no me casaba,
estaba muy jovencito; José Sandoval Mijares
“Pepillo”, Ricardo Gómez Chavarría y yo, éramos
los más chiquillos.
Uno de los que lucharon bastante para la
formación de la orquesta fue el maestro Manuel
Flores, que era oficial mayor de gobierno y
presidente del Club de Leones, otro fue Rogelio
Villarreal Garza y uno de los promotores más
grandes de la orquesta fue José Salinas Iranzo.
Fuimos a buscar músicos que ingresaran a la
orquesta, íbamos al Club Industrial, al Patio, donde
había mariachis.
Mucha gente después ya no siguió porque no
pagaban, dieciocho pesos a los dos o tres meses.
Íbamos a cobrar en la funeraria de Manuel Flores
que estaba en Colegio Civil, entre Aramberri y
Ruperto Martínez, ahora son puras fruterías. Yo
presentaba las listas y se la entregaba a Paulita
que pagaba por orden de don Manuel.
Ya después ingresamos a la Universidad y cobrábamos con Rogelio Villarreal y luego con Jorge
Rangel Guerra, jefes del Departamento de Extensión Universitaria.
¿Aparte de archivero fue músico fundador?
Yo fui progresando paulatinamente, fui archivero,
flautín, percusionista, saxofonista; yo me adaptaba
y me sentía útil, y lo hice con mucho gusto, enton-

ces los músicos de refuerzo que venían
de México decían: ‘oye, pues que virtud
del secre de la orquesta, hasta saxofón
toca y bien’. El maestro Anton Guadagno
me quería como un hijo, cuando volvió a
audicionar a los cantantes para la ópera,
fue y me abraza primero, el maestro me
quería, como no lo puede imaginar, de
agradecimiento de cómo luchamos por la orquesta.
El primero que murió fue David García y quedó
como director el maestro Isaac Flores que, bien o
mal, fue un hombre que luchó bastante; luego se
necesitaba un director más competente, la ciudad
ya lo exigía, entonces fue como nombraron al
maestro Héctor Montfort Rubín, una gran persona,
hizo una labor muy buena. Los conciertos se hacían
en el Aula Magna, en el cine Juárez, que estaba
frente al Colegio Civil, y más formalmente en el
Teatro del Seguro Social y en el Franco Mexicano.
El maestro Montfort trajo excelentes músicos, los
mejores solistas porque él y Alicia tenían muy
buena relación, ellos aportaron bastante.
¿En esa época alternaron su labor con la
Sinfónica de Saltillo?
Nos fuimos casi la mayoría porque se podía combinar, aquí estudiábamos lunes, miércoles y viernes
y allá martes, jueves y sábados, todo estaba muy
bien combinado, el problema era cuando había temporada aquí y nos programaban salidas allá y el
problema era mayor para los que estábamos en la
Banda del Estado, alientos y metales pertenecíamos a la Banda y de las cuerdas eran contados;
los estudios de la banda eran en la mañana y los
de la orquesta en la tarde, de cuatro a seis y media;
pero teníamos permiso por escrito de faltar a la
Banda porque la prioridad era la sinfónica, así
trabajábamos.
Nosotros nos retiramos en 1984, nos jubilamos
con el cien por ciento, fuimos como once o doce
los que nos jubilamos porque ya no podíamos.

MEMORIA / ENERO DE 2024

13

�14

MEMORIA / ENERO DE 2024

�automáticamente de ser sinfónica para convertirse
en gran orquesta de teatro.
Los músicos no recibían sueldo periódico, su
remuneración era irrisoria, pero aún así estaban
contentos porque en pocos meses habían logrado
una meta que no se imaginaban lograr en su vida, se
aventuraron a acompañar a los mejores cantantes
del mundo, la mayor parte de ellos de la Scala de
Milán y el Metropolitan de Nueva York. De este
sacrificio había el maestro Reyna:
“Si la orquesta ya floreció se debe a los que
empezamos, una obra titánica para tocar casi
sin sueldo”.
El debut, con repertorio sinfónico, se realizó el 2
de febrero de 1960 en el Teatro María Tereza
Montoya, donde en el palco de honor estaba el

gobernador, Raúl Rangel Frías, su esposa Elena
Hinojosa, el rector, Arq. Joaquín A. Mora, y su
esposa Hortensia S. de Mora.
Aunque actuó en la ópera para selectos públicos,
lo hizo por una necesidad de sobrevivencia, en
realidad, la verdadera vocación de la orquesta; era
educar a los estudiantes inclinándolos a las bellas
artes a través de conciertos exclusivos a maestros
y alumnos, dentro de un completo programa cultural
de la Universidad referente a la música selecta.
Desde su debut presentó una serie de conciertos
en el Aula Magna para estudiantes y maestros
universitarios y para público en general, “habiendo
constituido un buen éxito artístico”, refirió el rector
Mora en informe.
Desde entonces la sinfónica ocupó un lugar
preponderante en el medio cultural de la ciudad y la
gente la recibió con entusiasmo acudiendo a los sitios

MEMORIA / ENERO DE 2024

15

�de sus presentaciones que resultaron una verdadera
tradición, en ocasión de fechas cívicas o eventos
culturales: el Aula Magna, la Alameda Mariano
Escobedo, el Parque España, la Plaza Zaragoza,
la Plaza Benito Juárez, el Casino del Club de
Leones, el Teatro Monterrey, el Teatro Florida,
incluso. el Instituto Tecnológico y de Estudios
Superiores de Monterrey. Estos servicios se mantuvieron bajo la dirección de Guadagno, García y
Flores.
Bajo la dirección de Anton Guadagno la sinfónica
participó en eventos populares como la velada
conmemorativa al natalicio del escritor Alfonso
Reyes, al inaugurarse la remodelación de la Plaza
del Colegio Civil el 23 de mayo de 1960 o en la
ceremonia conmemorativa de la fundación de la
ciudad de Monterrey.
Inició su participación en los conciertos dedicados
a estudiantes de preparatoria y los domingos para
niños de escuelas primarias, en el Aula Magna, con
motivo de cada año escolar.
Bajo el convenio de apoyo del municipio de
Monterrey a cambio de conciertos, la sinfónica se
proyectó hacia todos los estratos sociales de la
comunidad por medio de los famosos conciertos
populares.
El joven alcalde Leopoldo González Sáenz, quien
trabó amistad con el maestro Guadagno, ideó una
serie de presentaciones con la sinfónica en sitios
públicos como parte del llamado Programa Cultural
Municipal, con el fin de acercar a las familias
regiomontanas a este arte.
El éxito fue rotundo. Cientos de personas
concurrieron a las presentaciones en la Plaza del
Colegio Civil, tras la cual gran número de personas
se acercaron a la presidencia municipal para solicitar
la presencia del ensamble y de solistas en otros
puntos de la ciudad.
Entonces el municipio decidió ampliar el programa
en áreas como la plaza de La Purísima, la Alameda
“Mariano Escobedo”, y hasta en espacios adecuados
del lecho del río Santa Catarina.
El municipio comenzó los arreglos para la
contratación de solistas de la Ciudad de México y
anunció la realización de conciertos en la Alameda
los domingos por la tarde en atención a que
“numerosas personas de distintas clases sociales en
nuestro medio han visto con agradable simpatía la
actuación de la orquesta de la Universidad en sitios
abiertos”.

16

En estos conciertos se llegó a estimar en cinco mil
personas la asistencia, lo que demuestra el interés
de la gente por este tipo de presentaciones.
Notas
1. Acta constitutiva, No. 1 del 4 de marzo de 1959.
Archivo Franco Herrera.
2. Rogelio I. García, “Historia de la Orquesta
Sinfónica de Monterrey”, El Norte, 5 de febrero de
1960.
Fuentes orales
Miembros fundadores sobrevivientes de la orquesta
sinfónica, abril de 2001
Ricardo Gómez Chavarría
Franco Herrera
José Guadalupe López Valles
Elías Raygoza Soto
José Ángel Reyna
Salvatore Sabella
Fuentes bibliográficas
Ayala Duarte, Alfonso. La Academia de Música
Beethoven (1916-1930), Gobierno del Estado de
Nuevo León, Monterrey, 1994.
Ayala Duarte, Alfonso. “La orquesta sinfónica de
Monterrey”. Revista Armas y Letras, Núm. 1 julio/
agosto 1996, pp. 49-51.
Neira Barragán, Manuel. Ocho compositores de
Nuevo León, UNL, Monterrey, N. L. 1976, p. 28.
Rangel Guerra, Jorge. Ópera en Monterrey (19531989), Secretaría de Educación y Cultura, Monterrey, N. L., 1989.
Salinas Quiroga, Genaro. Una etapa cultural de
Monterrey, 1939-1940, Cuadernos del Archivo
Núm. 33 AGENL, Monterrey, N. L., 1989.
Fuentes hemerográficas
México en la cultura, suplemento cultural del Novedades, 1960
El Norte, 1957, 1959, 1960 y 1961.
El Porvenir, 1959, 1960 y 1961
Rogelio I. García, “Historia de la Orquesta Sinfónica
de Monterrey”, El Norte, 5 de febrero de 1960.
Vida Universitaria, 1960 y 1961
Fuentes documentales
Orquesta sinfónica de la UANL. Semblanza. Documento mecanografiado sin autor de la Facultad de
Música.
Actas de la fundación de la Orquesta Sinfónica de
Monterrey del No. 1 al 6 del 4 de marzo de 1959 al
3 de agosto de 1959. Archivo Franco Herrera.
Informe del rector Joaquín A. Mora, agosto de 1960.

MEMORIA / ENERO DE 2024

�“Yo me sentía muy contento, feliz de estar haciendo un
esfuerzo por la música”
ENTREVISTA CON JOSÉ GUADALUPE LÓPEZ VALLES

Entrevista realizada a José Guadalupe
López Valles, integrante de la sección de
violines segundos de la Orquesta Sinfónica
de la UANL por espacio de 31años, de
1962 a 1993, e hijo de uno de los fundadores, don Estanislao López Sifuentes,
efectuada en casa de su hermano Raymundo, en la colonia Azteca de Guadalupe, N. L. Él toma asiento acercando una
silla del comedor frente al sillón del recibidor adornado con retratos de bodas y quinceaños,
mientras de una habitación emana música clásica.
Maestro, ¿cuál es su nombre completo?
José Guadalupe López Valles.
En ese tiempo era difícil conseguir cuerdas,
¿usted dónde estudió violín?
Yo estudié en la Escuela de Música de la
Universidad, claro, mis primeras lecciones me las
dio mi papá, que aunque él no tocaba violín, tocaba
el clarinete, yo creo que lo tocaba mejor que yo (ríe).
¿En qué año entró a la escuela?
En 1950.
¿Estaba en 15 de Mayo?
No, estaba donde está la escuela, bueno era escuela,
la Josefa Ortíz de Domínguez.
En la Iglesia del Roble (añade su hermano).
Sí, por la placita. El director era José Andrade.
¿Antes de entrar a la sinfónica tocaba en otra
orquesta?
¿Yo?, nada más en la Banda de Música y cinco años
después entré a la Sinfónica, estudiaban allí mismo
donde estudiaba la banda, la Casa del Agrarista, del
Campesino, ahí estudiaban, inclusive, cuando yo
entré, estaban estudiando ahí, es decir, en el Aula
Magna a veces y a veces también en la Casa del
Campesino.
Yo había hecho el intento de entrar un año antes,
en 1961, y estaban preparando unas presentaciones
de ópera, y entonces yo me volví a salir porque no

pude con la ópera, estaba muy difícil y
volví a entrar hasta un año después.
¿Quién ingresó con usted en ese
tiempo?
Pues... cuando yo ingresé ya estaban, le
iba a decir de Eduardo Aguirre.
¿Quién les pagaba su sueldo?
A nosotros nos pagaban en un negocio
que tenía Manuel Flores, pero la orquesta
pertenecía al municipio, al municipio, al
estado y a la Universidad, es decir, entre los tres
pagaban el presupuesto de la orquesta, pero en 1962,
yo entré en febrero de 1962, en ese mismo año, poco
después de que yo ingresé, llegó Manuel Flores a
comunicarnos que la Universidad se iba a hacer
cargo de la orquesta.
¿Antes cómo era, les pagaban por ensayo que
realizaban?
Sí, y nos siguieron pagando por ensayo, pero
hacíamos diez ensayos, cuando yo entré, poco
después nos dijeron que la Universidad había
autorizado doce.
¿Y por concierto cuánto sería?
Bueno, la generalidad de los músicos ganaban 25
pesos por ensayo, pero yo por ser medio novato, me
pagaban 15, 15 pesos.
¿Y esto era...?
Era muy poco, no era más que para el camión y las
cocas, pero yo en ese tiempo estaba en la Banda de
Música y, la Banda de Música el sueldo se quedaba
acá (coloca una mano por encima de otra) en relación
con el de la Sinfónica y era poco el de la Banda.
Entonces, primero eran 10 ensayos ¿y qué días
eran esos ensayos?
Eran lunes, miércoles y viernes, si tres, nueve, doce,
o sea, cuatro semanas al mes, es decir, dan doce
ensayos, de a tres por semana. Las presentaciones,
en ese tiempo que llegó Guadagno nos hacía tocar
cuando quería, él hacía la programación de

MEMORIA / ENERO DE 2024

17

�conciertos, nos hacía trabajar mucho, o sea, nos
decían, todo lo que pase de doce ensayos se les va a
pagar extra, y entonces yo llegaba a ganar 500 pesos,
a 15 pesos el ensayo, se imagina todo lo que
trabajaría, y la presentación al doble a 30.
¿Qué tipo de presentaciones se hacían?
Pues eran presentaciones al aire libre, por lo general,
en la plaza del Colegio Civil y donde estaba la cabeza
de Carranza allá por [la avenida] Venustiano
Carranza, ahí hacíamos presentaciones también.
¿Y Guadagno cómo era?
¿En qué sentido?
En cuanto a personalidad, trato, como director.
Era un poco distraído como para conocer a uno,
cuando me iba a jubilar vino, 30 años después y le
mandé una carta porque no me querían jubilar,
redacté una carta para que la firmara Guadagno.
Le dije al maestro Félix Carrasco que le dijera a
Guadagno que me la firmara y luego me la regresó:
“mira, dijo, no, ni lo conozco”, así me dijo Carrasco
que respondió. Yo nunca hablé con él, con Guadagno.
¿Estaba distante de los músicos en el trato
fuera del escenario?
De la generalidad sí, pero a unos cuantos los conocía,
por ejemplo a Franco Herrera lo conocía muy bien,
porque era el que manejaba el archivo, y claro, le
hablaba y repartía todas las piezas, entonces su
nombre siempre lo tenía a flor de boca, porque era
la gente que él conocía, a los más inmediatos, no le
hace que yo estuviera a tres metros, no se fijaba.
¿Además él era una gran figura mundial?
Pues sí.
¿Cuál era la aceptación de la orquesta entre la
comunidad?
Cuando yo entré lo que estaban preparando eran
temporadas de ópera y la gente se entusiasmaba, la
ópera era muy aceptada, no sé actualmente, pero
era muy aceptada, las mujeres iban con sus mejores
perfumes, yo a veces que huelo un aroma me
trasporto a ese tiempo, siento el ambiente otra vez,
hay una reminiscencia en granma, y además eran
en el Teatro Florida, por cierto lo veo ahora convertido en estacionamiento y me da algo de nostalgia.
¿Y cuál era el sentimiento estar en el escenario, ustedes que estaban allí haciendo un
esfuerzo por esa orquesta, cuál era su sentir?
Pues que le diría, a mi me daba mucho gusto,
inclusive, yo estaba en la Banda de Música también
y me daba gusto estar en la Banda de Música, pero
yo escuchaba que los músicos, los compañeros se

18

fastidiaban de trabajar, y yo me preguntaba ¿por
qué?, si es rebonito esto, ¿verdad?, pero también
llegué a sentir con el tiempo eso, entonces, en los
primeros tiempos yo me sentía muy contento, feliz
de estar haciendo un esfuerzo por la música.
¿Además de la banda estaba en otra orquesta?
Un año después entré pero a una orquesta de baile
tocando saxofón, una orquesta de Oscar Loza,
Orquesta Continental se llamaba, Oscar Loza que fue
luego el secretario general del sindicato de los músicos.
Hasta la fecha (añade su hermano Raymundo).
¿Qué?
Hasta la fecha (ríe).
(se escucha el ruido de una licuadora proveniente
de la cocina y llega el aroma de un endulzado mole).
¿Qué anécdotas tiene o qué recuerdos tiene
en especial?
(ríe) Si vamos a sacar todo, nos van a criticar.
No, usted platique.
(vulve a reír) porque se trata de decir lo bueno
¿verdad?, lo mejor.
No, es que todo tiene su claroscuro también.
Claroscuro (ríe). En ese tiempo Guadagno gritaba:
“¡Cristo, Cristo!, ¿quién me mandó aquí?” Y decía
un compañero: “¿cómo qué?, los 20 mil dólares que
le dan cada vez que viene”. Se llevaba el dinero que
nos pagaban a nosotros, yo creo, en 20 años. Yo
pensaba que nos deberían pagar a nosotros en lugar
de dárselo sólo a él, que lo repartieran un poco más
equitativamente. Yo ganaba 500 pesos por una
temporada y él 20 mil dólares, ¿verdad?
En ese tiempo había mucha, mucha, falta de
disciplina, ¿no? Todo mundo fumaba, qué esperanzas
que ahorita se pueda fumar, en pleno estudio con el
cigarro así (hace el ademán de sostener un cigarro
con la mano y con la otra empuñar un arco). No, si
algunos como éste, ¿cómo se llamaba el contrabajo?
El Chamuscado (responde su hermano).
El Chamuscado tenía su botella en pleno ensayo,
hasta que se quejó el encargado del Aula Magna, se
enojó, dijo que abusaban demasiado, que llegábamos
borrachos, que hasta toman aquí, “dejan la botella
ya vacía y uno tiene que estarla tirando”. Y hubo
quejas, como Rogelio Raygoza que no fumaba, decía:
“aquí estamos respirando el humo”, y eso se empezó
a acabar, pero no fue nada repentino.
¿Y eso era porque tocaban en bares, cantinas
y luego llegaban al ensayo?
Pues había, todavía le tocó a Francisco Venegas,
que ya se jubiló, ser mariachi, tocaba donde fuera,

MEMORIA / ENERO DE 2024

�La Orquesta Sinfónica conducida por David García e Isaac Flores, 1962.

pero de que tocaran en bares, sí había algunos como
Lolo, Cheve, Sabas [Reynoso Alonso], bueno Sabas,
pertenecía a la Orquesta del Casino de Monterrey,
toda la Orquesta del Casino estaba en la Sinfónica.
¿Y cómo eran los maestros David García e
Isaac Flores como directores?
Bueno, pues, el maestro David García… son los
detalles que no quiere uno decir porque son
negativos.
¿No era buen director?
No, aparte de eso, será porque ya estaba bastante
entrado en años, el maestro David García estudiaba
15, 20 minutos y luego le decía a Isaac Flores:
“encárguese usted” y él se iba, o sea, tal vez, yo
llegué a decir que qué flojo era, qué sé yo, pero él
era músico de corazón, desde los 12 años ya tocaba
maravillas, era muy buen pianista.
¿E Isaac Flores?
Él era bastante tolerante con la gente, y también
David García, eran bonachones.

¿Y el hecho de tocar junto a su padre en la
orquesta cuál era el sentimiento de ser el hijo
de don Tanos?
¿Eeeee, desde el punto de vista laboral?
Sí, por el hecho de que los dos estaban ahí.
Lo que pasa es que siempre en el ambiente musical
nos hemos sentido como en familia, eso era antes,
porque luego empezaron a llegar gentes que no
conocíamos, hasta extranjeros, pero en ese tiempo,
tanto en la banda como en la Orquesta Sinfónica
nos sentíamos como familia, había más camaradería,
y ya tratándose de realmente de un familiar como
es el padre, pues siente uno más ese acercamiento.
¿Estudiaban juntos en casa?
No, mi papá no estudiaba, a veces, cuando estaba
muy difícil algún pasaje, le daba pero él sólo, yo repasaba algo, pero era otro instrumento, él nunca se
llevaba un papel a la casa, siempre estudiaba de memoria, porque tenía mucha memoria, mucha retención musical.

MEMORIA / ENERO DE 2024

19

�20

MEMORIA / ENERO DE 2024

�○
○
○

LA UNIVERSIDAD HOY

○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

La Escuela de Teatro de la Facultad de Filosofía y
Letras inauguró una nueva sede ubicada en la calle
Allende 850, entre Diego de Montemayor y Doctor
Coss. En ese lugar ofrecerá sus diplomados en Arte
Dramático, Técnico Básico en Arte Dramático y
Técnico Avanzado en Arte Dramático. Además, ese
día se informó el cambio de Coral Aguirre, sustituida
por Javier Serna.
17 de enero

Billete de la Lotería dedicado al Bicentenario
de la primera cátedra de derecho
El rector de la UANL, Santos Guzmán López,
encabezó en la Ciudad de México la ceremonia de
develación de la emisión de un billete conmemorativo
de la Lotería Nacional al Bicentenario de la primera
cátedra de derecho en el estado de Nuevo León.
Fue acompañado por el director de la Facultad de
Derecho y Criminología, Mario Alberto Garza
Castillo, y por el subdirector general de Asuntos

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

17 de enero

Estrena Escuela de Teatro nueva sede

○

○

○

○

○

10/enero/1935. El gobernador del
estado Pablo Quiroga, acompañado del Dr.
Telesforo Chapa, jefe de los Servicios de
Sanidad, sale a la Ciudad de México para
tratar sobre el financiamiento para la terminación de las obras del hospital civil y la
venida del pintor Diego Rivera para decorar
el Aula Magna con un mural sobre la vida
de fray Servando Teresa de Mier.
22/enero/1947. Celebra junta la comisión designada para estudiar la propuesta
de la Sociedad de Alumnos de la Escuela de
Bachilleres, con respaldo de la Federación
de Estudiantes Universitarios, para que sea
de dos años en vez de tres, el plan de Estudios de la citada Escuela, en la que está
presente el rector, para un cambio de impresiones.
21/enero/1952. El Consejo Universitario y el rector Raúl Rangel Frías en desplegado expresan al presidente Miguel
Alemán “celebramos con verdadero júbilo
la resolución de ceder muy valiosos terrenos
de propiedad nacional a favor de la Universidad de Nuevo León” para la construcción de Ciudad Universitaria.
25/enero/1962. La rectoría autoriza la
proposición de la clausura del Teatro de 1a
República para habilitarla como nueva sala
de lectura y oficinas para labores administrativas por la insuficiencia de espacio que
se acentúa en la Biblioteca Universitaria. No
obstante, no fue dable aprovechar dicha sala
debido a que requiere de reacondicionamiento especial.
7/enero/1972. En reunión entre el rector
Héctor Ulises Leal Flores y el delegado
agrario Porfirio Díaz Treviño de la Delegación del Departamento de Asuntos
Agrarios y Colonización (DAAC) acuerdan
promover la capacitación de los jóvenes
campesinos otorgándoles becas y el pago del
costo de los libros.

○

○

○

○

AYER EN LA UANL

MEMORIA / ENERO DE 2024

21

�○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

Jurídicos de la Lotería Nacional, Édgar Maldonado
Ceballos, en representación del director general,
Marco Antonio Mena Rodríguez. El diseño de la serie
conmemorativa se compone de diversas gráficas de
la Facultad de Derecho y Criminología, sus
instalaciones y personajes claves en su historia,
enmarcados con su escudo en verde y amarillo, en
el que se distingue la emblemática imagen de la
lechuza. Destaca el escudo de la UANL y el logotipo
de aniversario con la fecha 1824-2024.

○

LA UNIVERSIDAD HOY

22

○
○
○
○

En el inicio del semestre enero-junio 2024, la
Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica puso
en actividad el nuevo Doctorado en Energías Térmica y Renovable, impartido de manera presencial,
con 17 asignaturas en el plan de estudios con una
duración de tres años y tres líneas de generación y
aplicación de conocimiento: combustibles de nueva
generación, energía solar térmica y procesos termofludinámicos. La primera generación de dos estudiantes estuvo integrada por Oziel Silva Alvarado y
César Villanueva Garza.

○

○

22 de enero

Inició el Doctorado en Energías Térmica y
Renovable

○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

○

En conmemoración del bicentenario de la primera
cátedra de derecho en el estado de Nuevo León,
impartida por José Alejandro Treviño y Gutiérrez en
1824, la Lotería Nacional realizó el Sorteo Zodiaco
1643, en su sede de la calle Edison, Colonia
Tabacalera, el cual otorgó un premio mayor de siete
millones de pesos en una serie, dispuesta para su
venta en Mazatlán, Sinaloa, y repartió una bolsa total
de más de 24 millones de pesos, en 22 mil 622
premios y reintegros.

○

○

21 de enero

Sorteo por el Bicentenario de la primera
cátedra de derecho

del semestre, la UANL contaba un registro de poco
más de 217 mil alumnos.

○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

○

La Universidad Autónoma de Nuevo León oficializó
un convenio de colaboración con la Universidad de
Oporto, signado por el rector Santos Guzmán López
y su homólogo Antonio Manuel de Sousa Pereira. El
trabajo conjunto se desarrollará entre la Facultad de
Organización Deportiva (FOD) y la Facultad de
Deportes con una vigencia de tres años para trabajar
en el rubro de ciencias del deporte.

La UANL inició actividades correspondientes
al semestre enero-junio 2024 en sus 29 preparatorias
y 26 facultades. El rector Santos Guzmán López acudió a la Facultad de Derecho y Criminología,
a las 7:30 horas, para dar la bienvenida a estudiantes
y profesores, en el arranque del ciclo académico y
en el marco del bicentenario de la primera cátedra
de derecho en el estado de Nuevo León. En el inicio

○

○

18 de enero

Convenio con la Universidad de Oporto

22 de enero

Inició el semestre enero-junio 2024

25 de enero

Universitarias debutaron con Sultanes
Femenil
El equipo profesional Sultanes Femenil debutó en la
Liga Mexicana de Softbol ante el Águila de Veracruz
en el estadio sultán, teniendo en su roster a universitarias como Yanina Treviño, alumna de Facpya;
Mónica Priscila Sánchez Coronado, egresada de la

MEMORIA / ENERO DE 2024

�○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

5 de enero

Carlos Bremer Gutiérrez
Fue promotor y benefactor de diversos proyectos
educativos, deportivos y de emprendimiento de la
UANL que durante más de dos décadas han contribuido a la formación integral de los estudiantes de
preparatoria y facultad.
Fue el padrino y principal
promotor del programa Tiger Tank para premiar el
mejor emprendimiento
universitario de la UANL
desde su primera edición.
Participó en las tres primeras ediciones en 2018,
2019 y 2020, en las que
otorgó retroalimentación a
los 27 equipos finalistas. Además, en el deporte,
mediante el fideicomiso Escala, iniciado en 2005,
apoyó el crecimiento de jóvenes deportistas que dio
frutos, por ejemplo, en la arquera Mariana Avitia,
las raquetbolistas Paola Longoria y Samantha Salas,
el atleta paraolímpico Mario Santana Ramos. Era
invitado frecuente a las ceremonias de abanderamiento de la delegación universitaria que competía
en las universiadas nacionales y en las entregas del
reconocimiento “Orgulloso Tigre”.

○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

○

○

○

29 de enero
Se implementó el Operativo Mochila
La UANL implementó el Operativo Mochila en sus
facultades y preparatorias con el propósito de
mantener un mejor control en el ingreso a sus
instalaciones y evitar la introducción de objetos
prohibidos. Equipos caninos especializados en
detección de sustancias y objetos prohibidos se
desplegaron en todas las dependencias y recorrieron
pasillos y espacios estudiantiles. En el CIDEB, en
particular, se realizó la revisión con detectores de
metal y una inspección ocular de las pertenencias
de los alumnos por parte de sus padres. Un grupo
de especialistas de la Facultad de Psicología brindó
atención focalizada e individual a cada uno de los
jóvenes.

○

○

○

26 de enero
Incidente inédito en el CIDEB
En un hecho inédito, un alumno del cuarto semestre
del CIDEB de la Unidad Mederos de 16 años de
edad, portando una máscara blanca y guantes rojos
atacó con arma blanca a una compañera que requirió
hospitalización y procedimiento quirúrgico. El joven
fue detenido por el prefecto y entregado a las
autoridades correspondientes.

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

Preparatoria 22 y parte del representativo Tigres
campeón de la Universiada Nacional; Yashly Valdez,
estudiante de la carrera de fisioterapia de FOD;
Nancy Prieto, manager de la Preparatoria No. 23;
Yanina Zapata, mánager de la Preparatoria No. 16
y de Tigres; Didya Toledo, asistente en Tigres; Tahily
Medina y Pamela Rosas.

○

○

OBITUARIO

Luis Humberto Garza Santos
Wicho, como era conocido, fue un embajador musical de la cultura norestense y del folclore latinoamericano. Nació en 1956 en Río Bravo, Tamaulipas,
siendo sus padres Francisco Garza Sánchez e Isabel
Santos Garza, quienes
fueron propietarios del supermercado Río Bravo,
frente al Cine Rey. En
1968 se trasladó a Monterrey con su familia. Desde
muy joven se inclinó por la
música y especialmente la
de protesta y la folklórica
latinoamericana. Perteneció a Pionero, cofundado en 1980 por su hermano José Francisco Garza “Pepe Charango”; y a
El Tigre de la UANL. A la muerte de su hermano,
en octubre de 2017, se unió al Grupo Tayer que éste
fundara con Luis Fernanda Patrón. Participó en los

MEMORIA / ENERO DE 2024

23

�○
○
○
○
○
○

○

discos Tesoros de la Música Norestense del INAH.
Participó en los Encuentro con la Música Norestense. Parte de su contribución se encuentra en la
fonoteca.

○

OBITUARIO

○

9 de enero

○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

○

Se graduó de la licenciatura como contadora pública
(2005). Cursó la Maestría en Gestión Pública (20042006) y el Doctorado en Educación en la Universidad
José Martí de las Américas (2017-2019). Catedrática
de la Facultad de Ciencias
Políticas y Relaciones Internacionales de la UANL
desde enero de 2007, donde impartía Formación de
emprendedores. Se incorporó al Programa de Mejoramiento del Profesorado
(PROMEP) (2013) y al
Programa de Estímulos
para el Fortalecimiento del
Plan de Desarrollo Institucional en el ámbito de la
docencia, investigación, desarrollo tecnológico, científico y de servicios (2017). Se desempeñó profesionalmente como jefa de adquisiciones en el Hospital Metropolitano “Dr. Bernardo E. Sepúlveda”
desde marzo de 2017. Hija de Lilia Martínez y Mario
Burgoa González, secretario de Previsión social del
STUANL y decano del sindicalismo en el Hospital
Universitario. Falleció a los 44 años de edad.

○

○

Lilia Tabata Burgoa Martínez

○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

Coordinador General de la Unidad II (Oriente) de la
Preparatoria No. 7 “Dr. Óscar Vela Cantú”. Nació
en 1958. Estudió para Profesor en Educación Primaria en la Escuela Normal “Miguel F. Martínez”. Fue
maestro, entre otras, de la asignatura de Filosofía
en el Bachillerato General.
Desarrolló una amplia trayectoria, siendo ejemplo de
calidad humana, dedicación, lealtad y rectitud.
Siempre atento y al pendiente aun incapacitado,
para la Preparatoria No. 7
con su trabajo y esfuerzo,
engrandeció el nombre de
la escuela y de la Universidad.

○

○

○

Ángel Natividad Lozano Ramírez

24

Francisco González Rodríguez
Profesor y ex jefe del Departamento de Medicina
Preventiva y Salud Pública de la Facultad de
Medicina y Hospital Universitario, del que fue
creador. Perteneció a la generación 1953-1959 de
la Facultad de Medicina, practicó la medicina general en Los Ramones, N.
L., donde se inauguró un
centro de salud y hospital
con 14 camas del que fue
designado director y jefe de
la jurisdicción sanitaria
número cuatro, en la que
trabajó hasta 1971. El secretario de Salud, Dr. Carlos Canseco, le pidió presentar el examen de la
Maestría en Salud Pública en la Ciudad de México
y al terminar replicar los estudios en Nuevo León
con los médicos y directivos de la Secretaría. Esa
primera generación fue el pie veterano de la especialidad en la Universidad. Fue introductor de la salud
pública en la medicina, que contribuyó a reducir los
índices de mortalidad en los infantes y en la población
en general y aumentar la esperanza de vida. Realizó
programas de prevención de enfermedades, en
campañas contra la polio, paludismo, viruela, diabetes, obesidad, tabaquismo, deshidratación; enfrentó
los primeros casos de VIH Sida, participó en la
capacitación a parteras. Perteneció a la Sociedad
Mexicana de Salud Pública, A. C.

○

10 de enero

16 de enero

17 de enero

Dr. Alfredo Alanís Durán
Profesor emérito, docente de la Facultad de Ciencias
Físico Matemáticas. Cursó sus estudios en la Preparatoria No. 1. Siguiendo
el ejemplo de su hermano
que daba clases en la facultad, decidió estudiar
matemáticas en 1973.
Comenzó a trabajar en la
Facultad de Agronomía en
Marín, N.L, al tiempo
tomar su último año de la
carrera por las tardes.
Realizó estudios de maestría en Probabilidad (control de procesos estocásticos) en el Cinvestav del
Politénico hasta 1979. Trabajó en la Universidad

MEMORIA / ENERO DE 2024

�○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

Metropolitana en Iztapalapa hasta 1983. Regresó a
la facultad como maestro de tiempo completo en
1983, estuvo en la coordinación de Matemáticas diez
años después por quince años, la Coordinación de
Retención Estudiantil donde organizó cursos y talleres para abatir el índice de reprobación. Delegado
estatal de la Olimpiada de Matemáticas de 2000 a
2015, entrenando a alumnos de secundaria y preparatoria. Consejero maestro de la facultad durante
seis años.

○

○

18 de enero

○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

El profe Memo nació en Tamaulipas, pero radicó
desde su infancia en Monterrey, fue basquetbolista
y entrenador de Tigrillas y de la selección nacional
juvenil de México. Como deportista fue un atleta
destacado de la UANL en los años setenta en donde
fue seleccionado nacional a nivel mayor. Egresado
de la Facultad de Organización Deportiva, jugó de
manera profesional en
algunos equipos como los
Regios de Monterrey, la
Ola Roja de la capital del
país y las Abejas de Puebla. Dirigió a la selección
de México con la que
consiguió el tercer lugar en
el Campeonato de la Federación Internacional de
Basquetbol (FIBA) Américas, también en el Mundial Sub-17 Femenil en Hungría. Tomó al equipo
femenil de Tigrillas de la UANL en 2016, ganando
con ellas la Liga de Asociación de Basquetbol
Estudiantil en 2019, 2021 y 2022, además de la medalla de bronce en la Universiada Nacional del 2019
y la de plata en las ediciones de 2022 y 2023.

○

○

Guillermo Torres Salinas

○

○

18 de enero

○
○
○
○

○

Coach del equipo representativo de futbol americano
de la Facultad de Contaduría Pública y Administración. Era conocido como “El Gala”.

○

○

Gustavo Alonso Galaviz Ancira

27 de enero

Dr. Roberto Moreira Flores
Nació en San Luis Potosí, hijo mayor del médico
Carlos Moreira Cobo y María de Jesús Flores Dávila,
enfermera del IMSS. Llegó a Monterrey a los seis
años de edad con su familia. Graduado de la Facultad
de Medicina (1960) de la que fue Secretario y
subdirector (1966-1967). Trabajó en el Laboratorio
del Departamento de Fisiología del Hospital
Universitario. Fungió como secretario general de
la Universidad en ocasiones en carácter de rector
en funciones. Primer director de la Preparatoria
No. 15 de la UANL. En
su ejercicio profesional
destacó en los servicios de
exámenes clínicos a través
de los laboratorios fundados en 1960 que llevan su apellido, siendo considerado pionero en los análisis clínicos. Falleció a
los 88 años de edad. La biblioteca de la Preparatoria
No. 15 Florida lleva su nombre.

○

19 de enero

Facultad de Derecho y Ciencias Sociales (1969),
donde fue consejero alumno. Ingresó a la actividad
magisterial y política, e hizo la Maestría en Derecho
Laboral. Acompañó a Luis Echeverría en sus giras
como candidato presidencial, participó con Alfonso
Martínez Domínguez,
regente del Distrito Federal. A su regreso a Monterrey fue maestro, consejero maestro y director
de la Facultad de Trabajo
Social y Desarrollo Humano, y maestro decano
de la Facultad de Organización Deportiva. Miembro activo del STUANL,
presidente del Comité de Honor y Justicia y de la
comisión que llevó a cabo el proceso de consulta
para la legitimación del contrato colectivo de los
trabajadores.

○
○
○
○
○

Nació en Monterrey, N. L. Hizo sus estudios básicos
en el Colegio Juárez y la Escuela Monterrey,
secundarios en la Moisés Sáenz y en la Preparatoria
No. 2, donde practicó el atletismo. Se recibió de la

○

○

○

Pedro Castellanos Rodríguez

30 de enero

Jorge Raúl Peña Hernández
Formó parte del personal de vigilancia e intendencia
de la Facultad de Música, así como del staff de foro
de la Orquesta Sinfónica de la UANL.

MEMORIA / ENERO DE 2024

25

�CENTRO DE DOCUMENTACIÓN Y
ARCHIVO HISTÓRICO DE LA UANL

NOTICIAS

Valiosos documentos al acervo del CDyAH

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

S

e integraron al acervo de este Centro
tres materiales de
especial valor documental. El
primero es el informe con
documentos impresos del III
Congreso Nacional de Historia de la Revolución Mexicana realizado en Ciudad
Juárez, Chihuahua, en noviembre de 1972. Ahí, la Escuela Normal Superior del
Estado, representada por el
profesor Celso Garza Guajardo y Rodolfo de León, presentó como ponencia una tesis educativa para la
enseñanza de la historia.
El segundo es Palabras por Alfonso Reyes. Los
discursos pronunciados por el presidente Carlos
Salinas de Gortari, José Luis Martínez, Ramón Xirau
y Alfonso Rangel Guerra en la ceremonia del Centenario de Alfonso Reyes realizada en el Teatro de
la Ciudad el 17 de mayo de 1989.
El tercero es una compilación de intervenciones
de Alfonso Rangel Guerra dedicadas al Regio-

montano Universal, del que fue un estudioso y
reconocido como un especialista en el tema a través
de una vasta obra literaria. Este volumen contiene
la conferencia titulada “Alfonso Reyes en nuestro
tiempo”, dictada en la Capilla Alfonsina el 23 de mayo
de 1981, como parte de las actividades del Sexto
Festival Alfonsino; la conferencia “Alfonso Reyes
y su idea de la historia”, que dio en el Ciclo Alfonsino
el 5 de agosto de 1955 y “La odisea de Alfonso
Reyes”, en Arte A. C., el 13 de enero de 1960.

Foto del CDyAH en billete de Lotería Nacional

L

a Lotería Nacional dedicó su Sorteo
Zodiaco No. 1643 a la conmemoración por el Bicentenario de la Primera cátedra de derecho impartida en el estado de Nuevo León, dictada en el Seminario
Conciliar de Monterrey por José Alejandro
de Treviño y Gutiérrez, el 19 de febrero de
1824. Algunas de las imagenes que ilustran
los distintos billetes que componen la serie
conmemorativa provienen de los acervos de
la fototeca del Centro de Documentación y
Archivo Histórico de la UANL.

26

MEMORIA / ENERO DE 2024

�CENTRO DE DOCUMENTACIÓN Y
ARCHIVO HISTÓRICO DE LA UANL

IMÁGENES DEL ACERVO

Marcha a favor de la autonomía universitaria
El 4 de noviembre de 1969 un numeroso contingente de estudiantes de todas las escuelas de la Universidad
de Nuevo León, recorrió las principales arterias de la ciudad para dar a conocer al público y a las
autoridades la continuación de su lucha por conseguir la autonomía universitaria. La marcha partió de
la plaza de Colegio Civil, donde los alumnos recibieron cientos de antorchas, las cuales agitaron durante
su recorrido por las calles de Juárez, Calzada Madero y Zaragoza. En la plaza ubicada frente al Palacio
Municipal, escucharon a varios oradores quienes exigieron la aprobación de la iniciativa de reforma a
los artículos de la Ley Orgánica enviada por el gobernador Eduardo A. Elizondo al Congreso del Estado
que establece la autonomía universitaria. Con excepción de algunos insultos al Ejecutivo del estado y a
las autoridades de la Universidad y ligeros desórdenes, la marcha se mantuvo relativamente en calma.
Incluso, al terminar el mitin, una delegación de la Facultad de Economía permaneció en la plaza para
limpiarla, debido a que se ensució al apagar las cientas de antorchas.

MEMORIA / ENERO DE 2024

27

��</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="328">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3257">
                  <text>Memoria Universitaria : Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico UANL</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479073">
                  <text>Memoria Universitaria: Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL, nace en el 2010. Los artículos incluidos esta publicación mensual tienen como finalidad proporcionar fuentes de información poco exploradas, como lo son los testimonios, por medio de entrevistas y el uso de documentos hemerográficos, conjugando todo con los nuevos recursos electrónicos. De esta forma aborda aspectos académicos, culturales, científicos, deportivos y políticos desarrollados en el pasado y con ello se espera que forme una base de fuentes y referencias indispensables para la historia de la UANL. Además, no olvida la importancia del registro gráfico, sin relegarlo como mero accesorio del texto, sino que le otorga a la fotografía un papel preponderante como fuente documental. Se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607549">
              <text>Memoria Universitaria : Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico UANL</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607551">
              <text>2024</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607553">
              <text>168</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607554">
              <text>Enero</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607555">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607556">
              <text>Mensual</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607574">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753868&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607550">
                <text>Memoria Universitaria : Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico UANL, 2024, Año 15, No 168, Enero</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607552">
                <text>15</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607557">
                <text>Derbez García, Edmundo, Director</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607558">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607559">
                <text>Historia</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607560">
                <text>Educación Superior</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607561">
                <text>Educación Media Superior</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607562">
                <text>Archivo histórico</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607563">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607564">
                <text>Memoria Universitaria: Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL, nace en el 2010. Los artículos incluidos esta publicación mensual tienen como finalidad proporcionar fuentes de información poco exploradas, como lo son los testimonios, por medio de entrevistas y el uso de documentos hemerográficos, conjugando todo con los nuevos recursos electrónicos. De esta forma aborda aspectos académicos, culturales, científicos, deportivos y políticos desarrollados en el pasado y con ello se espera que forme una base de fuentes y referencias indispensables para la historia de la UANL. Además, no olvida la importancia del registro gráfico, sin relegarlo como mero accesorio del texto, sino que le otorga a la fotografía un papel preponderante como fuente documental. Se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607565">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Documentación y Archivo Histórico </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607566">
                <text>Derbez García, Alejandro, Diseño</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607567">
                <text>Martinez Chapa, Paula, Investigación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607568">
                <text>01/01/2024</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607569">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607570">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607571">
                <text>2021327</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607572">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607573">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607575">
                <text>Monterrey, N.L., México</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607576">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607577">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="39189">
        <name>Orquesta Sinfónica UANL Historia</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="21770" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="18064">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/328/21770/Memoria_Universitaria_2023_Ano_14_No_167_Diciembre.pdf</src>
        <authentication>a62659db2210f8974af6c80ea48e7fa5</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="607669">
                    <text>�Memoria Universitaria
[ LA VIDA Y EL TRABAJO DE LA UANL EN EL TIEMPO ]
DICIEMBRE DE 2023

Archivos

AÑO XIV / NÚMERO 167

Legislación de archivos

S

Dr. Santos Guzmán López
Rector
Dr. Juan Paura García
Secretario General
Dr. José Javier Villarreal
Secretario de Extensión y Cultura
Lic. Humberto Salazar Herrera
Director de Humanidades e Historia
Lic. Edmundo Derbez García
Centro de Documentación
y Archivo Histórico de la UANL
Edmundo Derbez García
Editor Responsable
Paula Martínez Chapa, Maricela Beltrán Ríos, Jacob M. Rodríguez
y Dora Ivette Díaz (asistente)
Redacción
Alejandro Derbez García
Diseño
Angélica Garza Martínez
Corrección y estilo
Efraín Aldama Villa, Juan Ramón Garza Guajardo y Maricela Garza
Martínez
Colaboradores

e podría cuestionar si en un país hace falta que exista
una regulación legislativa de los documentos producidos
por las organizaciones o las personas en el desarrollo de sus
actividades. Sin embargo, la realidad es que desde épocas
históricas los estados han regulado la custodia, organización
y consulta de los documentos que producían los diferentes
organismos públicos. En ese sentido, podemos afirmar que
siempre ha habido un interés por regular la consulta de los
documentos para que el estado pudiera disponer de las
evidencias o testimonios pertinentes en los momentos en que
los necesitara. No disponer de estas evidencias supondría
poner en peligro cuestiones como los derechos de los
organismos, la memoria de los hechos, la propiedad de las
cosas o las relaciones entre las personas u organismos. Por
ello, en nuestra sociedad actual, hay razones suficientes para
que los estados regulen la custodia de los documentos desde
un prisma más amplio que contempla los derechos de los
ciudadanos en un estado democrático. La falta de regulación
puede desembocar en una opacidad de las administraciones
públicas, lo que nos acercaría a los regímenes totalitarios.

En este número fotografías de Efraín Aldama Villa, Daniel Zamora,
Ricardo Rodríguez, José Luis Macías Nicanor, Gustavo Valdéz y
Voces de la Ciudad.
MEMORIA UNIVERSITARIA. BOLETÍN DEL CENTRO DE
DOCUMENTACIÓN Y ARCHIVO HISTÓRICO DE LA UANL,
Año XIV, No. 167, diciembre de 2023. Revista mensual editada y
publicada por la Secretaría de Extensión y Cultura a través del
Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL.
Domicilio de la publicación: Alfonso Reyes 4000 norte, planta
principal de la Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frías,
Monterrey, Nuevo León, México, C.P. 64440. Teléfono: + 52 81
8329-4000, Ext. 6578 y 4265.
Número de reserva de derechos al uso exclusivo del título Boletín
del Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL
Memoria Universitaria otorgada por el Instituto Nacional del
Derecho de Autor: 04-2010-071509450100-106, de fecha 15 de
julio de 2010. Número de certificado de licitud de título y
contenido: 14,975. ISSN en trámite. Registro de marca ante el
Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial: en trámite.

Consulta la colección de Memoria Universitaria
en el micro sitio
https://memoria.uanl.mx/

2

MEMORIA / DICIEMBRE DE 2023

Vicent Giménez-Chornet
Legislación de archivos, 2018

�Ing. Guadalupe
Evaristo Cedillo Garza
Forjador de ingenieros
Uno de sus maestros más sobresalientes y pilar fundamental de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, su contribución y legado trasciende el tiempo y su
marca imborrable perdurará por siempre en la vida de innumerables
generaciones de estudiantes.

POR EDMUNDO DERBEZ GARCÍA

L

a imagen de hombre sencillo y alegre del Ing.
Guadalupe Evaristo Cedillo Garza quedó
grabada en su costumbre de utilizar camisa blanca
con las mangas arremangadas, encarnando fielmente
al arquetipo del regiomontano descrito por Alfonso
Reyes en su ensayo Voto por la Universidad del
Norte: “un héroe en mangas de camisa, un paladín
en blusa de obrero, un filósofo sin saberlo, un
mexicano sin posturas para el monumento y hasta
creo que un hombre feliz”.
Como un obrero, el Ing. Cedillo trabajó con una
gran dedicación en su magisterio. “La constancia –
decía– es parte del éxito en todos lados y en el estudio
con más razón. El tiempo mejor invertido es el tiempo
que se le dedica a estudiar, a prepararse”. Esa
constancia explica su larga trayectoria que alcanzó
los 67 años, hasta su fallecimiento a los 89 años de
edad, en la formación de profesionistas en el área
de la ingeniería, cuyas generaciones resultan
incontables, acreditándose el título de Profesor

Emérito y Maestro Decano en la Universidad
Autónoma de Nuevo León.
Como filósofo puede equipararse la palabra sabia
que siempre tuvo para sus alumnos, amigos y
familiares. Fue un consejero para todos ellos, en
especial para sus alumnos a quienes no sólo enseñó
Térmica y Matemáticas, las áreas que en la
docencia manejó toda su vida, sino que trató de
prepararlos con humanismo y valores morales para
ser buenas personas y no sólo buenos profesionistas.
“Siempre vio por el bien de todos y no se diga de sus
alumnos”, como recuerda el Ing. Arnulfo Treviño
Cubero.
Y hombre feliz como lo denotaba su desarrollado
sentido del humor, en el que afloraba en la
conversación casual la anécdota graciosa y el
chascarrillo. “Si algo caracterizó al Ing. Guadalupe
Evaristo Cedillo Garza –agrega Treviño Cubero– fue
ese don de gente, platicaba con el intendente, con la
secretaria, para él no había niveles, se dio para todas

MEMORIA / DICIEMBRE DE 2023

3

�las personas. Siempre salíamos con una cara feliz,
porque buscaba que, al coincidir con él, cada uno
tuviéramos el mejor día de nuestra vida”.
Guadalupe Evaristo Cedillo Garza nació en la
Hacienda San Javier, a medio camino entre El
Cercado y Villa de Santiago, Nuevo León, el 26 de
octubre de 1934. Sus estudios primarios los inició en
la escuela federal Artículo 123, en años posteriores
llamada Profr. Antonio Moreno.
La idea de la familia era que Cedillo trabajara en
la fábrica de hilados y tejidos El Porvenir como su
padre, su madre y sus tíos y para ello era importante
que continuara sus estudios. Aunque él reconocía
que su intención no era estudiar porque la única
secundaria que había en Villa de Santiago no le gustó.
En 1950 su tío Manuel Garza Rodríguez, que se
desempeñaba como secretario general del sindicato
de trabajadores de la fábrica, consiguió del gobierno
del estado un número determinado de pensiones
(becas) para que un grupo de muchachos de El
Cercado estudiara en la Escuela Industrial y
Preparatoria Técnica Álvaro Obregón de la
Universidad de Nuevo León.
Aún sin tener una idea clara, pero bajo la influencia
de su primo José Guadalupe Garza Valdés, decidió
inscribirse junto con él en una carrera corta, la
carrera de maestro electricista. En esa época era
posible ingresar a la preparatoria técnica de la Álvaro
Obregón directamente desde la primaria, como
antecedente para continuar con la carrera de
ingeniería.
El primer día de clases, el señor Porfirio Alanís,
padre de uno de los muchachos de El Cercado, los
acompañó para indicarles los puntos donde debían

Fábrica de hilados y tejidos El Porvenir

4

Estudió la carrera de maestro electricista en la
Escuela “Álvaro Obregón”

bajar y abordar el transporte, además de conducirlos
a sus respectivas aulas.
No obstante sufrir como los demás recién llegados
“la novatada” consistente en una trasquilada de
cabello, se enamoró de su escuela desde el momento
en que traspasó su monumental acceso principal.
En la escuela conoció al maestro, ingeniero Francisco
Oliver Rubio, con extraordinarias facultades para
enseñar las matemáticas, por lo que se sintió atraído
por la materia.
Cuando le preguntaron cómo iba en sus estudios,
respondió: “Yo no tenía absolutamente ninguna idea
de qué era esto, y me gustó mucho. Es interesante,
aparte de que estoy aprendiendo, me estoy dando
cuenta que hay más cosas que aprender, no nada
más lo que yo escogí”.
Su primer trabajo lo obtuvo cuando la Comisión
Federal de Electricidad llegó en 1953 a su pueblo
natal, donde no existía el servicio de energía eléctrica.
“Sábados y domingos había mucho trabajo para hacer
instalaciones eléctricas, que era lo que había
estudiado. Eso me dio mucho soporte”, relató.
“¿Ahora qué vas a hacer¨?”, le preguntaron. “Yo
quiero seguir estudiando. Vámos a hablar con el
director para ver si nos permite adelantar clases de

MEMORIA / DICIEMBRE DE 2023

�la preparatoria. Él encantado, nos dio todas las
facilidades”. Así, Cedillo terminó en 1956 su
preparatoria técnica en la Álvaro Obregón a sus
dieciocho años de edad e ingresó a la Facultad de
Ingeniería Mecánica y Eléctrica de la Universidad
de Nuevo León en septiembre de 1956, ubicada en
una casa de la calle Matamoros, donde estuvo en
primero y segundo año.
Antes de terminar su primer año en la facultad,
Cedillo pasó por una situación apremiante que
amenazaba con obligarlo a abandonar la facultad.
Para ese entonces, la fábrica de la que dependía su
familia cumplía cerca de un año en huelga. Por esa
razón su familia no contaba con el dinero para que
se trasladara a la facultad.
“Me acuerdo que terminando el año nos estábamos
despidiendo todos: ‘nos vemos en enero’”. Con pesar,
Cedillo llegó a comentar a sus compañeros los
temores de no regresar al año siguiente. “A mí no

me van a ver en enero, porque ya no voy a poder
venir por cuestiones económicas”. Para su fortuna
esta situación llegó a oídos del ingeniero Oliver, quien
en ese momento se desempeñaba como secretario
de la facultad, y quien después de haber sido su
maestro de Matemáticas en la Álvaro Obregón, lo
era de Termodinámica en la facultad.
“Me manda hablar. Él tenía una manera muy
particular de hablar con toda la gente, por ejemplo,
para hablarte, el nombre lo decía todo completo y
mi nombre no lleva José, pero él me lo agregaba.
Entonces me dijo: ‘a ver, José Guadalupe Evaristo
Cedillo Garza, ¿cuál es tu problema?’”
Cedillo le explicó con pena la dimensión de su
problema económico. El ingeniero Oliver quedó
sorprendido al saber que era de un peso con treinta
centavos diarios. “¿Con cuánto lo harás?, ¿la harás
con 60 pesos a la quincena?”. Pero le preguntó
Cedillo: “dónde está el trabajo?”. “No te preocupes

El joven Guadalupe Cedillo se enamoró de su escuela “Álvaro Obregón” desde el momento en que traspasó su
monumental acceso principal.
MEMORIA / DICIEMBRE DE 2023

5

�Cedillo egresó en julio de 1960 con el primer lugar
de su generación de ingeniero mecánico.

–lo tranquilizó– empezando el año me buscas, vas a
dar una de mis clases en la Álvaro Obregón”.
Cedillo se hizo cargo de la materia de Cálculo
diferencial, segunda parte del curso de Matemáticas
que se llevaba en cuarto año, ganando quince pesos
la hora, es decir, setenta y cinco pesos mensuales,
“para mí fue la salvación”, como él mismo relata.
El primer día de labores, en enero de 1957, recibió
un trato respetuoso de sus alumnos a pesar de su
evidente juventud e inexperiencia.
En el segundo año de su carrera lo mandó llamar
el director de la facultad, Pablo Espinosa Domínguez,
que había sido director interino de la Álvaro Obregón,
durante su época de estudiante. Para ayudarlo, le
solicitó que impartiera clases de Matemáticas,
designada Geometría Analítica, a un grupo de
alumnos irregulares de primer año. De esta manera,
en septiembre de 1957, se convirtió en maestro de
la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica. A
sus clases de Geometría Analítica se sumó poco
después la de Cálculo Integral.
Para no ser un maestro autodidacta se inscribió
en la Escuela de Matemáticas, cuyo objetivo en esa

6

época era formar maestros de dicha asignatura para
la Universidad.
Iniciado el ciclo escolar 1958-1959, Cedillo unido
a los cerca de doscientos alumnos se trasladó en
enero de 1959 a las nuevas aulas del edificio de la
FIME en terrenos de Ciudad Universitaria.
Egresó en julio de 1960 con el primer lugar de su
generación de ingeniero mecánico, obteniendo la
distinción del Premio al Saber otorgada por la
Sociedad de Ingenieros y Técnicos de Monterrey.
Además de la FIME, llegó a impartir clases en la
Facultad de Ingeniería Civil, donde se hizo cargo de
la materia de Térmica, y en la Escuela de
Matemáticas donde durante dos años sustituyó al
maestro Eladio Sáenz Quiroga en la de Álgebra
moderna mientras cursaba sus estudios en el
extranjero.
Con Nicolás Treviño Navarro como director de la
facultad recibió en 1963 su primer puesto como jefe
del Departamento de Ingeniería Térmica y al año
siguiente la jefatura del Taller de Máquinas
Herramientas.
En 1965, durante la gestión del Ing. Benito Leal
Cuén, cuando la facultad fue dividida administrativa
y académicamente en tres áreas: Mecánica,
Eléctrica y Administración e implantó el plan
semestral en sustitución del anual, Cedillo fue
designado coordinador de Ingeniería Mecánica.
Fue partícipe directo del nacimiento del Sindicato
de Trabajadores de la Universidad de Nuevo León,
en cuyo primer comité ejecutivo, resultado de una
elección universal y directa, el 4 de febrero de 1965,
fue nombrado secretario de organización.
Es reconocido también como maestro y alumno
fundador de la Escuela de Graduados de la facultad.
La iniciativa para su creación surgió de un grupo de
maestros del que formó parte, el cual planteó al Ing.
Treviño Navarro la necesidad de crear planes y
programas de estudio más avanzados para permitir
a los egresados estar mejor preparados a fin de
incorporarse a la industria con mayores niveles de
competitividad para resolver los problemas que
aquejaban a ese sector.
El Ing. Raúl Quintero Flores, a quien se encargó
elaborar y presentar la propuesta, en febrero de 1966,
contempló a Cedillo para incorporarse a la planta de
maestros con las cátedras de Matemáticas y
Máquinas de combustión interna.
Motivado por su deseo de incrementar sus
conocimientos en función de mejorar su cátedra, se

MEMORIA / DICIEMBRE DE 2023

�En 1965 Cedillo fue designado coordinador de Ingeniería Mecánica. De izquierda a derecha, Jesús González
Garza, Raúl Treviño Tamez, Guadalupe Cedillo Garza, Fernando Valerio Salazar, Noé Hinojosa Treviño y Gilberto
Torres Echartea.

convirtió a la vez en maestro y estudiante del
posgrado al ingresar a la Maestría de Ingeniería
Mecánica, un área de su pleno dominio, la cual
terminó en septiembre de 1969.
Por designación del director de la facultad, Jorge
Urencio Ábrego, se desempeñó como coordinador
de la Escuela de Graduados a partir de mayo de
1977, y durante siete años, al ser ratificado por el
Ing. Lorenzo Vela Peña, en abril de 1978, con el
encargo de llevar adelante el proyecto de establecer
los estudios a nivel doctoral, lo que se logró hasta
que Cedillo asumió la dirección de la facultad.
Tan pronto le fue tomada la protesta por la Junta
de Gobierno para un primer periodo administrativo
a partir de abril de 1984, acometió con decidido
entusiasmo los numerosos proyectos que estaban
en su agenda.
Terminó la revisión curricular de todas las carreras,
lo que dio como resultado la desaparición de la
carrera de ingeniero electricista administrador;
culminó el proceso académico a nivel licenciatura

donde se estableció una plataforma de ingeniería y
una reducción en el tiempo que los alumnos
permanecían en las aulas.
En 1984 impulsó la creación del Centro de Diseño
y Mantenimiento de Instrumentos (Cedimi) destinado
al diseño, desarrollo y reparación de equipo didáctico
y científico con la intención de convertirse en un
Centro de Desarrollo Tecnológico que diera solución
a los problemas de la industria.
Estableció las bases de Radio Universidad que,
con las siglas XH-FIME, inició sus pruebas al aire
en junio de 1984 y poco después en las instalaciones
del Cedimi apoyó el nacimiento del Canal 53 de
televisión, siendo la UANL.
Dotó a la escuela de una biblioteca más amplia, la
cual tuvo capacidad para más de setecientos usuarios
y que en su honor fue designada Biblioteca
Guadalupe E. Cedillo Garza en octubre de 1997, con
motivo de los festejos del aniversario 50 de la FIME;
en el campo deportivo organizó los primeros equipos
de natación y waterpolo que dieron destacados

MEMORIA / DICIEMBRE DE 2023

7

�nadadores; además de apoyar a los equipo de futbol
americano, futbol soccer y beisbol.
Pero su principal logro fue la creación de los
doctorados en Materiales y en Ingeniería Eléctrica,
iniciados en septiembre de 1986, vinculados
estrechamente con el sector industrial tanto público
como privado, aplicando sus desarrollos tecnológicos
en la planta productiva.
“Una de las cosas por las que me siento muy
contento, es crear el doctorado. Nosotros fuimos el
segundo programa doctoral en la Universidad, porque
el primero fue el de la Facultad de Medicina, pero
en la siguiente junta del Consejo Universitario salió
el nuestro, el de Materiales, que sigue siendo el
programa estrella”.
Construyó el edificio para la División de Estudios
de Posgrado donde quedaron albergadas las
instalaciones para las maestrías y doctorados, al que
se sumó el de Control Automático y Robótica,
cubículos para maestros-investigadores, los
Como director de la FIME, acometió con entusiasmo
los numerosos proyectos que estaban en su agenda,
entre ellos, la creación del Cedimi y establecimiento
de las bases de Radio Universidad y Canal 53.

8

MEMORIA / DICIEMBRE DE 2023

�El ingeniero Cedillo es reconocido como uno de los protagonistas de una de las fases más importantes en la
lucha sindical. En la imagen, en un acto que preside Raúl López Aldape como secretario general del STUANL, al
lado de Alberto Avilés Ayala y Benito Garza. Ca. 1980.

laboratorios y el mejoramiento de instalaciones y
equipos de laboratorios.
Al cumplir sus treinta años de labor docente,
recibió el nombramiento de Maestro Emérito
durante la sesión solemne del Consejo Universitario realizada en el Aula Magna el 11 de
septiembre de 1987.
Terminada su gestión como director de la facultad,
los siguientes directores, que de una u otra forma
fueron sus alumnos, acudieron a él en busca de su
consejo, orientación y asesoría, desde el ingeniero
Lorenzo Vela Peña, pasando por José Antonio
González Treviño, Cástulo Vela Villarreal, Rogelio
Garza Rivera, Esteban Báez Villarreal, Jaime Arturo
Castillo Elizondo y Arnulfo Treviño Cubero.
A propuesta del rector Reyes S. Tamez Guerra y
de la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica y
por acuerdo unánime del Consejo Universitario, en
sesión extraordinaria del 31 de agosto de 1999, le
fue conferido el honor de integrarse a la Junta de
Gobierno para el periodo de once años comprendido
del 13 de septiembre de 1999 al 12 de septiembre
de 2010.

Ocupó la presidencia del organismo el 1 de julio
de 2008, para un periodo que concluyó el 30 de julio
de 2010, con ese carácter le correspondió la
designación y toma de protesta de los rectores José
Antonio González Treviño y del doctor Jesús Ancer
Rodríguez, en su primer periodo.
Fiel a su vocación docente, Cedillo se mantuvo
activo y en constante actualización como da cuenta
de ello el haber sido de los primeros maestros en
utilizar los pizarrones electrónicos, poseer perfil
Promep –actualmente Programa para el Desarrollo
Profesional Docente (Prodep)– y formar parte del
Cuerpo Académico consolidado de Ingeniería de
Materiales.
Durante la administración del director Rogelio G.
Garza Rivera, a partir de 2002, fue un factor esencial
en la reforma académica emprendida en los estudios
de posgrado que dio como resultado nuevos
programas de maestría. Además del posgrado,
impartió sus clases de ciencias básicas a los alumnos
de las nuevas carreras como Mecatrónica e
Ingeniería en Aeronáutica; orientaciones en la
modalidad de área específica y especializaciones.

MEMORIA / DICIEMBRE DE 2023

9

�Al cumplir treinta años de labor docente, en mayo
de 1987, la Asociación de Maestros de la FIME le
otorgó al ingeniero Cedillo un reconocimiento

Atendió su labor como presidente del Comité
Académico de la División de Estudios de Posgrado,
fue miembro de la comisión dictaminadora de la Junta
Directiva de la facultad colaborando en la solución
de los diferentes asuntos en el ámbito académico y
administrativo.
Participó en el Programa de Actualización y
Formación de Profesores, impartiendo cursos y
talleres de Álgebra lineal, Ecuaciones, Teoría de
control y Termodinámica; también formó parte de
los jurados de exámenes profesionales a nivel
maestría.
En enero de 2017 cumplió sus 60 años de
trayectoria docente, recibiendo un reconocimiento
por parte del rector, Rogelio Garza Rivera y el
director, Jaime Arturo Castillo Elizondo, consistente
en una placa y un reconocimiento, así como en la
siembra de un encino en los jardines de la biblioteca
que lleva su nombre, en ocasión del aniversario 30
de su creación donde, además, se develó su retrato
que lo muestra sonriente, como será recordado.

10

En la biblioteca se inauguró, en junio de 2019, un
nuevo espacio denominado “Colección Cedillo”,
donde se depositó su material bibliográfico, así como
ejemplares de materiales literarios, académicos y de
investigación de otros autores.
Como lo señaló en ocasión de recibir la Medalla al
Mérito Cívico Estado de Nuevo León, la UANL “es
su segundo hogar”, pues en ella se siente dentro de
su familia.
“Pertenecer a la Universidad, después de mi
familia, es mi mayor orgullo, el ser universitario. Yo
puedo presumir que lo único que no estudié en la
Universidad fue la primaria, porque todo lo demás
lo he hecho en la Universidad, y lo poco o bueno, si
tengo algo de bueno, se lo debo a la Universidad, a
mi Universidad”.
El Ing. Guadalupe Evaristo Cedillo Garza,
enfundado en su habitual camisa blanca cuyas
mangas doblaba a la altura del antebrazo, se mantuvo
en las aulas de licenciatura y maestría impartiendo
su cátedra en el área de Matemáticas con la que
inició su carrera docente: Ingeniería de control,
Álgebra lineal, Análisis numérico, Ecuaciones
diferenciales, Ingeniería de control, series de Fourier
y transformadas de Laplace. “Lo que me mantiene
en la Universidad son las clases”, dijo, “es lo que
me gusta”.
No tenía claro, por modestia, si era un modelo a
seguir, pero en sus clases se le encontraba llegar
puntualmente a las siete de la mañana y salir a las
diez de la noche después de sus clases en el
posgrado. Incluso, durante el periodo de la
contingencia sanitaria por la pandemia del covid 19,
a partir de marzo de 2020, mantuvo sin interrupción
sus clases en línea.
“No sé si merezca el título de maestro –decía–
pero en eso he puesto todo mi empeño”. Su mayor
satisfacción ocurría cada ocasión en que uno de sus
alumnos, incluso, de 60 años atrás, lo detenía y lo
recordaba con singular simpatía como uno de sus
mejores maestros.
Para su hija María Teresa Cedillo Salazar, su
influencia continuará inspirando, sus enseñanzas
resonarán en cada aula, laboratorio y pasillo de la
facultad, cada logro de sus estudiantes y cada avance
en la ingeniería y en las matemáticas serán testimonio
vivo de su legado.
A sus alumnos los motivó a perseverar en sus
estudios, a lograr sus metas por más altas que éstas
fueran a base de constancia y voluntad, a ser buenos

MEMORIA / DICIEMBRE DE 2023

�Currículo
Lugar de nacimiento: El Cercado, N. L.
Fecha de nacimiento: 26 de octubre de 1934
Estudios realizados
Estudios primarios
1942-1948.- Escuela primaria Antonio Moreno, El
Cercado, N. L.
Estudios a nivel técnico
1950-1954.- Maestro electricista, Escuela
Industrial Álvaro Obregón
1954-1956.- Preparatoria técnica, Escuela
Industrial Álvaro Obregón
Estudios a nivel licenciatura
1956-1960.- Ingeniero mecánico (Premio al Saber
en su generación), Facultad de Ingeniería
Mecánica y Eléctrica, UANL
1957-1961.- Licenciado en matemáticas, Facultad
de Ciencias Físico-Matemáticas, UANL
Estudios a nivel posgrado
1966-1968.- Maestría en ciencias en ingeniería
mecánica, División de Estudios Superiores,
Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica, UANL
Experiencia académica
Nivel técnico
Escuela Industrial Álvaro Obregón
Escuela Preparatoria Técnica Federal CBTIS No. 22
Nivel licenciatura
Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica, UANL
Facultad de Ciencias Físico-Matemáticas, UANL
Facultad de Ingeniería Civil, UANL
Nivel maestría
División de Estudios Superiores, Facultad de
Ingeniería Mecánica y Eléctrica, UANL
Puestos administrativos universitarios
1963-1964.- Jefe del Departamento de Ingeniería
Térmica, FIME, UANL
1964-1965.- Jefe del Departamento de MáquinasHerramientas, FIME, UANL
1965-1966.- Coordinador de Ingeniería Mecánica,
FIME, UANL

ciudadanos, excelentes líderes de la comunidad, a
no conformarse con lo hecho, sino pensar que se
podía llegar más alto y hacer las cosas siempre mejor.
“Obstáculos en la vida siempre va haber, pero hay
que ser perseverante. Yo vendía chicharrones, yo
vendía carne en una canasta y la Universidad me

1966-1971.- Secretario técnico de la FIME, UANL
1968.- Encargado de implementar el primer
laboratorio de térmica de la FIME, UANL
1972.- Miembro de la Comisión Redactora de la
Ley Orgánica de la UANL entregada al Congreso
del Estado de Nuevo León
1973-1977.- Jefe del Departamento de Ingeniería
Térmica, FIME, UANL
1977-1984.- Coordinador de la División de Estudios
Superiores, FIME, UANL
1984-1990.- Director de la FIME, UANL
1984-1990.- Miembro de la Comisión Académica
del H. Consejo Universitario de la UANL
1999-2010.- Integrante de la Junta de Gobierno,
UANL
2002-2008.- Presidente del Comité Académico del
Posgrado, FIME, UANL
Logros y reconocimientos académicos
Reconocimiento como maestro emérito de la UANL
por el desempeño meritorio de su labor docente
Medalla Santiago Tamez Anguiano por cuarenta
años de labor docente
Medalla al Mérito Cívico Presea Estado de Nuevo
León en la categoría de Labor Universitaria
Título honorífico Honorable Educador Iberoamericano
Título honorífico Maestría en Gestión Educativa
Miembro fundador de la Universidad Tecnológica
de Escobedo, N. L.
Miembro fundador del STUANL
Miembro fundador de la Escuela de Graduados,
FIME, UANL
Miembro fundador del programa doctoral, FIME,
UANL
Miembro de la Academia Nacional acreditada The
Matematical Association of America
Miembro de la Asociación Mexicana de Ingenieros
Mecánicos Electricistas (AMIME)

dio la oportunidad, pero la aproveché, entonces les
digo: aprovechen que la Universidad les abre las
puertas. No es cierto eso de que vamos a recuperar
tiempo, el tiempo que pasó ya se pasó, lo que puedes
hacer es redoblar esfuerzos y llegar a la meta que
te propusiste”.

MEMORIA / DICIEMBRE DE 2023

11

�Reconocimiento en el Día del Maestro, por 50 años de labor en las aulas, 2007.

Reconocimiento por 55 años de docencia. Lo acompañan el rector, Jesús Ancer Rodríguez; el Secretario
General, Rogelio G. Garza Rivera; y el Secretario Académico, Ubaldo Ortiz Méndez, 16 de mayo de 2012.

12

MEMORIA / DICIEMBRE DE 2023

�Guadalupe Evaristo Cedillo Garza
(1934-2023)

“Una de las satisfacciones
más grandes es ver triunfar a
mis alumnos”
En sus sesenta años de vida universitaria, se destacó como alumno, maestro,
organizador sindical, consejero maestro, director de la Facultad de Ingeniería
Mecánica y Eléctrica e iniciador de su doctorado con reconocimiento nacional,
además de valioso miembro de la Junta de Gobierno.

¿Nos platica de sus inicios como maestro en la
Álvaro Obregón?
Sí. Yo empecé como maestro no realmente por
vocación sino por necesidad. Cuando yo entro al
primer año de Ingeniería Mecánica, resulta que del
pueblo que soy, El Cercado, la mayoría de la gente,
entre ellos toda mi familia, el fuerte de sus ingresos
era la fábrica de hilados y tejidos El Porvenir. La
fábrica estaba en huelga. El sindicato, un sindicato
cetemista, nos llevaba tres despensas a las familias
cada fin de semana, pero no había dinero.
Entonces, a fin de año me doy cuenta que ya no
había dinero para el camión, íbamos a regresar a la
facultad en enero de 1957 y yo les decía a mis
compañeros y amigos que yo no iba a regresar
porque no tenía para trasladarme. Mi problema era
de un peso con 30 centavos porque el camión me
cobraba 65 centavos de ida y 65 de vuelta, claro,
era muy poquito, pero yo no tenía entonces el peso
con 30 centavos.
Eso llegó a los oídos de un maestro al que admiré
mucho en vida y que para mí fue la guía de lo que
debe ser un maestro: el ingeniero Francisco Oliver.

Llega a oídos de él. Me habla, me dice: “¿cuáles es
tu problema?” Ya le platico y me dice: “No te
preocupes. Si ese es tu problema y de ese tamaño,
yo te voy a pasar una de mis clases en la ‘Álvaro
Obregón’, la clase de Geometría Analítica.
Yo en enero de 1957 empecé dando la clase de
Geometría Analítica ganando 17 pesos por
quincena que para mí fue la salvación. Así empecé
y luego hay que recordar también que en aquella
época era lícito que gente que estaba estudiando
ya una licenciatura pudiera dar clases a nivel
preparatoria por la escasez de maestros. Así fue
como empecé.
¿Fueron dos años en la Álvaro Obregón?
Dos años en la Álvaro Obregón y luego, en el segundo
año, empecé a estudiar también la carrera de
Matemáticas y eso me facilitó ser maestro en
Ingeniería Mecánica. La facultad era muy pequeña;
entre todos éramos doscientos y tantos en esa época.
El director en turno, el ingeniero Pablo Espinoza
Domínguez casi nos conocía en forma personal a
todos los alumnos y sabía cómo andaba cada quien
más o menos.

MEMORIA / DICIEMBRE DE 2023

13

�Me he tratado de adaptar a los
tiempos. En mis inicios se usaba
regla de cálculo y ahora ya ni en
los museos está la regla de
cálculo.

”

Él se da cuenta de mi situación económica, me
habla: “para que te sigas ayudando te voy asignar
los grupos irregulares de Matemáticas”. Ya tenía 17
pesos más por quincena, me cayeron del cielo. Así
empecé a dar clases en la Facultad de Ingeniería
Mecánica a grupos irregulares de Matemáticas en
septiembre de 1957. El ingeniero Espinoza
Domínguez me apreciaba mucho porque él fue
egresado de la primera generación de la Escuela de
Matemáticas. Él sabía que yo estaba ahí estudiando
y me vio la posibilidad de que pudiera impartir
Matemáticas y fue así que empecé. No me quejo
de la Universidad, en cuanto he tenido problemas,
todos me han ayudado afortunadamente. Pero no lo
hacen sólo conmigo; la Universidad es muy noble,
lo ha hecho con todo mundo.
¿Entonces usted vislumbró en esa época lo que
iba a realizar después?
En realidad no. Sería una mentira si dijera que yo
tenía un plan de llegar a ser; aún siendo ingeniero mi

14

vida no la planeo, todo se ha dado. Es evidente que
hay cosas que he planeado, algunas salen, otras no;
pero los cambios radicales que he tenido en mi vida
a veces no los he planeado, se han dado por mala
suerte o por buena suerte, pero se han dado. Además,
considero que es muy aburrido planear todo,
despertar, pensar en lo que pase mañana o pasado
mañana, es muy aburrido. Es mejor vivir la vida al
día, claro, hay que ser previsor también, tampoco
ser despreocupado, pero como que es más emocionante que haya sorpresas. Aparte, son buenas.
¿En cuestión de los posgrados, usted los
impulsó en la FIME?
A mí me tocó ser iniciador de la Escuela de
Graduados al nivel de maestría. Recordemos que la
Universidad no tenía el antecedente de investigación,
sólo licenciaturas. Entonces, fue muy difícil
convencer a las autoridades universitarias del
momento de que debería de empezar el posgrado.
Afortunadamente, en Ingeniería Mecánica, el
director en turno, que era el ingeniero Nicolás Treviño
Navarro, cuando se le planteó la idea, la aceptó de
inmediato. Así empezamos, a mí me tocó en suerte
ser de los iniciadores.
En la época del ingeniero Lorenzo Vela Peña, y
poco antes, en la última parte de la gestión del
director Jorge Urencio Ábrego, fui coordinador de
graduados, así se llamaba el puesto, y siempre tuve
la inquietud de establecer el doctorado. Lo
intentamos en una ocasión y no pudimos.
Fracasamos.
Cuando llego a ser director una de mis metas
principales en el plan de trabajo era lograr establecer
el doctorado en la facultad, gracias a la ayuda de los
ex alumnos que tenían puestos muy relevantes, como
el ingeniero Alfonso Morcos Flores, quien era
gerente del Centro Nacional de Control de Energía
(Cenace); y el ingeniero Raúl Quintero Flores, quien
era director de la División de Tecnología,
Investigación y Desarrollo en Hylsa y otros más.
Les comentamos la idea, inclusive era una idea
que compartía Quintero Flores porque él había sido
el primer coordinador de las maestrías en la facultad.
Nos dimos a la tarea de armar un equipo. Primero
que todo para hacer una investigación de qué tanta
gente a nivel doctoral había en nuestro medio y me
sorprendió que había más en Saltillo en las áreas de
materiales para el Doctorado en Ingeniería
Mecánica. El ingeniero Morcos, así de plano nos
dijo palabras más, palabras menos: “de los doctores

MEMORIA / DICIEMBRE DE 2023

�En 1999 se integró a la Junta de Gobierno
(derecha). Ceremonia en la que toma protesta como
presidente de la H. Junta de Gobierno (arriba) ante
las autoridades universitarias y los integrantes de
este cuerpo colegiado. Al centro, María Julia Verde
Star, a quien sustituye, 30 de junio de 2008.

que tenemos en la Comisión Federal de Electricidad,
quién te sirve y lo ponemos aquí en Monterrey para
que ayude a formar el Doctorado en Ingeniería
Eléctrica”.
Con esa ayuda de Raúl Quintero Flores, con la
participación de Hylsa nos abrió las puertas a la
industria grande de Monterrey. Aquí vale hacer la
mención de un doctor que trabajó junto con nosotros,
el doctor Antonio Pita Szczesniewski, el segundo
apellido es impronunciable. A él se debe la creación
de nuestro Doctorado en Materiales, él lo hizo, se
desveló y batalló haciéndolo. Ni un centavo aceptó,
lo hizo por el gusto y la satisfacción de ayudar a la
Universidad y crear un programa de posgrado que
hasta ahora es el programa de excelencia que
tenemos.

Así empezamos batallando, pero ahora muchos de
nuestros programas están considerados dentro del
Padrón de Excelencia. Hay que recordar que no es
la institución quien reconoce cuál es bueno, mediano
o malo en el posgrado, sino un organismo externo
como el Conacyt.

MEMORIA / DICIEMBRE DE 2023

15

�Para él, la tarea del maestro era el aprendizaje mutuo con sus estudiantes. En la imagen, en FIME en 2006.

Develación de su busto el 14 de mayo de 2007 al cumplir 50 años como maestro universitario.

16

MEMORIA / DICIEMBRE DE 2023

�Al celebrar 60 años de trayectoria docente, investigación y labor administrativa, se develó una placa-retrato
en la biblioteca que lleva su nombre, el 23 de enero de 2017.

Creo que una de las experiencias más grandes
que tengo de mi época como director es haber
logrado el doctorado, porque es la culminación de lo
que deben de enfocarse, según mi entender, todas
las facultades de la Universidad; y lo están haciendo.
En Biología es enorme la cantidad de investigación
que se hace, en Agronomía, en Ciencias Químicas,
en Medicina no se diga. Puedo asegurar que de la
investigación científica que se hace en el noreste de
México, la inmensa mayoría se hace en nuestra
Universidad. Lo malo es que no somos muy dados
en la Universidad a cacarear lo que hacemos. Mucha
gente que no nos conoce internamente por alguna
razón, llegan, ven y se quedan sorprendidos de los
avances que tenemos en la Universidad.
¿Cuántas generaciones ha atendido como
maestro?
Alguien alguna vez me dijo “ponte a contar qué tantos
alumnos has atendido”. Yo considero, así groso
modo, que son unos 18 o 19 mil estudiantes. Así de
ese tamaño.
¿Se ha encontrado alumnos en ciertas áreas
importantes y lo reconocen?
No nada más a mí me sucede sino a la mayoría de
los maestros. Una de las satisfacciones más grandes

que tengo como maestro es ver triunfar a mis
alumnos. Pero mayor satisfacción es que aquí en
Monterrey o donde yo ande, me encuentre a alguien
que me saluda diciendo que fue mi alumno. Ésa es
una satisfacción que no se paga con nada. Algunos
me dicen que fui medio duro; y yo en broma les
digo: “mira, si te reprobé, ahorita te ponemos un
examen y a ver cómo te va”.
¿Qué representa para usted la FIME?
Para mí, sinceramente, después de mi familia, está
mi facultad. Ya voy a completar 50 años de estar
laborando dentro de la Universidad; y de esos 50
años, excepto dos que estuve en la Álvaro Obregón
–que fue donde empecé–, todo el resto me lo he
pasado en la FIME. La Universidad para mí es el
segundo hogar en toda la extensión de la palabra.
¿Cuáles son sus planes aquí?
En enero de 2017 completo sesenta años. Y yo
siempre digo que son los primeros sesenta. Entonces,
mientras yo me sienta capaz y, lo que es más
importante, mientras mis alumnos consideren que
todavía soy capaz, voy a estar aquí. A mis amigos
les digo: “Cuando vean que la estoy regando,
díganme porque ya es el momento de que me tenga
que ir”.

MEMORIA / DICIEMBRE DE 2023

17

�El hecho de que uno tenga mucha experiencia o
mucho tiempo de estar haciendo una cosa no
necesariamente quiere decir que lo estás haciendo
bien. Por eso si lo estoy haciendo mal, díganme. Uno
de los detalles importantes es que me he tratado de
adaptar a los tiempos. En mis inicios se usaba regla
de cálculo y ahora ya ni en los museos está la regla
de cálculo. Es la época de la computación y yo trato
de estar al día hasta donde pueda.
¿Considera que el maestro también recibe
enseñanza de sus alumnos? En su caso ¿qué
enseñanza ha recibido?
Enorme. Cada muchacho es particular, con
características propias y uno como maestro trata de
enseñarles lo que debe ser correcto, no nada más
las técnicas. Tan importante o tal vez más importante
que un muchacho de cualquier escuela salga
preparado en cierto conocimiento, es formándolo
como persona.
Es aquí donde uno aprende mucho de ellos, por
ejemplo, alumnos que no están rindiendo
académicamente, puede llegar uno a ellos y tratar
de entenderlos y darse cuenta de que realmente son
muy brillantes; lo que pasa es que traen problemas
económicos, familiares o de otra índole. Entonces,
ahí se da uno cuenta del valor de la persona; no
obstante, que está emproblemado sigue en la facultad,
para mí eso vale mucho.
El hecho de ser constante, de no amedrentarse
aún en los problemas eso significa que el muchacho
saldrá adelante. Es donde uno se da cuenta de que
a veces uno se arruga con problemas que son muy
pequeños. Es un aprender siempre de los estudiantes
y ellos de nosotros al tratar de enseñarles algo.
Pienso que esa es la tarea del maestro, el aprendizaje
mutuo, más o menos tratar de ver lo que quieren,
cómo lo están haciendo. Cada estudiante aporta algo
distinto que si uno es capaz de encontrarlo, pues se
va enriqueciendo uno mismo.
¿Su nombramiento en la Junta de Gobierno qué
representó?
Yo lo tomé como algo que distingue. Claro que para
mí en lo personal es magnífico más que todo. Se
está distinguiendo a la planta de maestros de mi
facultad en general, a todos los maestros que son
mis amigos de la Universidad. Si hemos hecho algo,
pues no lo hemos podido hacer nosotros solos. Lo
poco que yo haya podido hacer en la Universidad se
ha hecho con la cooperación y ayuda de todos mis
compañeros maestros, pues es un equipo y también

18

Con sus 63 años de trayectoria docente fue tomado
como un ejemplo al sumarse a la estrategia digital
implementada en abril de 2020 a causa de la
pandemia de Covid-19.

de los alumnos, porque la paz que ha habido en
nuestra Universidad –desde hace mucho tiempo–
se ha logrado en parte por los maestros. Pero
también por los alumnos que son conscientes de que
ya no se les puede distraer de su quehacer principal,
que es aprender y estudiar.

MEMORIA / DICIEMBRE DE 2023

�La comunidad universitaria se congregó en la explanada del edificio 2 de la Facultad de Ingeniería Mecánica y
Eléctrica, el 4 de diciembre de 2023, para rendir homenaje póstumo al maestro que dedicó 67 años de su vida
a la formación de los alumnos.
MEMORIA / DICIEMBRE DE 2023

19

�entre ellos quien fuera su esposa, Diana Garza
Salazar; su hija la doctora María Teresa Cedillo
Salazar, directora de la Facultad de Arquitectura;
hijos y nietos. “Trasciende el tiempo y deja una
marca imborrable que perdurará para siempre”,
pronunció el rector.

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

LA UNIVERSIDAD HOY

○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

○

Miguel Sabido ofreció la conferencia “La pastorela.
El otro teatro de México”, en la que hizo un recorrido
por los orígenes, funciones y rescate del teatro ritual
nacional. Evento realizado en la Casa Universitaria
del Libro por la Dirección de Desarrollo Cultural, en
el marco del Certamen Nacional de Pastorela UANL
2023, en el que el maestro Sabido fungió, por primera
vez a su iniciativa y solicitud, como integrante del
jurado, junto a Virginia del Río y Jorge Segura
Gómez. Las queremos a Todas en Belén, escrita
por Miguel Sánchez Martínez, originario de
Guanajuato, resultó la ganadora de esta edición.

○

○

○

4 de diciembre

Miguel Sabido habló de la pastorela

○
○
○
○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

El Dr. Hugo Barrera Saldaña en el rubro de Ciencias
de la Salud y el Dr. Roger Zirahuén Ríos en Ciencias
Naturales y Exactas, recibieron el Premio Nuevo
León de Ciencia, Tecnología e Innovación que por
primera vez entregó el gobierno del estado.
8 de diciembre

Amparo contra alza de cuotas en Derecho
Alumnos de la Facultad de Derecho y Criminología
dieron a conocer vía electrónica cinco solicitudes
individuales de amparo de la justicia federal en contra
del alza de cuota interna de cien por ciento al
considerarla desproporcionada y que viola el
precepto de la educación gratuita, con lo que provoca
una afectación económica a las familias

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

La comunidad universitaria se congregó en la
explanada del edificio 2 de la Facultad de Ingeniería
Mecánica y Eléctrica para rendir homenaje póstumo
al decano de decanos de la UANL, el ingeniero
Guadalupe Evaristo Cedillo Garza. El rector Santos
Guzmán López encabezó la primera guardia de honor
acompañado de familiares del maestro Cedillo Garza,

○

○

○

4 de diciembre

Homenaje póstumo Guadalupe Evaristo
Cedillo Garza

4 de diciembre

Premio Nuevo León de Ciencia, Tecnología e
Innovación

20

12 de diciembre

Rector hizo balance del año
En la tradicional convivencia con medios de
comunicación realizada en la Biblioteca Universitaria
“Raúl Rangel Frías”, el rector Santos Guzmán López
realizó un balance de los logros alcanzados en 2023.

MEMORIA / DICIEMBRE DE 2023

�○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

14 de diciembre

Abrió espacio de lactancia en CU

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

Destacaron las siguientes cifras: 217 mil 362
alumnos; 992 con discapacidad, 17 mil 700 titulados,
80 planteles, seis campus, 32 municipios, 359
programas educativos, siete mil 13 profesores, mil
234 investigadores en el Sistema Nacional de
Investigadores. Además, trazó los propósitos
institucionales para 2024.

○

13 de diciembre

○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

19 de diciembre

Obtuvo Prepa 2 Medalla al Mérito Ambiental
La Preparatoria No. 2 con el grupo denominado
Happiness obtuvo dentro de la categoría Protección
y Bienestar Animal la Medalla al Mérito Ambiental
y Sostenible 2023 otorgada por el cabildo de
Monterrey en sesión solemne encabezada por el
alcalde Luis Donaldo Colosio Riojas. El grupo realizó
acciones encaminadas a mejorar el entorno social
con sectores como seres vivos, personas de la
tercera edad, jóvenes, entre otros.

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

La Orquesta Sinfónica cerró su Temporada 2023
con el concierto “Navidad en Monterrey Sinfónico”
en la Arena Monterrey, que reunió a más de 160
músicos y cantantes, bajo la dirección del maestro
Eduardo Díazmuñoz, para interpretar temas
navideños de países como España, Inglaterra,
Alemania, Argentina y Estados Unidos.
Acompañaron a la orquesta los coros Nuevo León
e infantil Voces de Esperanza, dirigidos por Juan
David Flores y los solistas Yvonne Garza, soprano;
Sergio Blázquez, tenor y Rafael Blásquez, bajo.

○

○

○

Concierto navideño de la OSUANL

Junto a la torre de Rectoría se inauguró el espacio
de lactancia “Alimentar con amor”, que forma parte
de la red de salas de lactancia y lactarios, con la
colaboración de gobierno, sociedad civil e iniciativa
privada, para que las mujeres puedan contar con un
espacio privado, cómodo y seguro para amamantar,
extraerse leche y alimentar a sus hijos en lugares
públicos y en centros de trabajo.

21 de diciembre

Se votó para validar contrato colectivo
El personal sindicalizado tanto de base como de
contrato acudió a las urnas en cada dependencia
para validar o no, mediante el voto personal, libre,
directo y secreto, el nuevo contrato colectivo de
trabajo negociado con la Rectoría, a entrar en vigor
en 2024 y que otorga un aumento salarial de cuatro
por ciento, además de una serie de prestaciones
colaterales.

MEMORIA / DICIEMBRE DE 2023

21

�OBITUARIO
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

○

Egresado, profesor e investigador de la Facultad de
Medicina y el Hospital Universitario “Dr. José
Eleuterio González” de la
UANL. Se especializó en
imagenología por resonancia megnética nuclear.
Profesor del Departamento de Radiología e
Imagen de la Facultad de
Medicina y Hospital Universitario y se desempeñó
en el Centro Universitario de Imagen Diagnóstica.
Tuvo un impacto positivo en muchas vidas.

○

Manuel de Jesús Villarreal Hernández

○

○

10 de diciembre

Carlos Ruiz Cabrera
Nació en San Blas, Sinaloa el 24 de junio de 1940.
Activista estudiantil y dirigente sindical universitario,
participó de manera activa en las movilizaciones que
condujeron a la autonomía de la Casa de estudios;
secretario general del cuatro comité ejecutivo del
STUANL (1969-1971). Concluyó sus estudios de
filosofía en la Facultad de Filosofía y Letras. Encargado de la librería “El Deslinde” de la UANL. Socializado políticamente militó en el comunismo. Incursionó como editor, historiador y documentalista
cinematográfico, realizando una significativa aportación a la historiografía
universitaria con obras
como La misma oportunidad para todos (1977),
sobre la Preparatoria No. 3 Nocturna para
trabajadores, la que cuenta con varias reediciones;
Poder y lucha sindical en la UANL, 1949-1971
(1990), La autonomía de la Universidad de Nuevo
León (1995), Imágenes 1933-2003 (2003); Los
Movimientos Universitarios de Nuevo León en
los años sesenta (2016). Además, fue autor del libro
de texto en preparatorias sobre Problemas
Filosóficos (1978).

○

Hizo la carrera de Química Bióloga Parasitóloga
(1994) y Maestría en Ciencias con especialidad en
Química de Productos Naturales en la Facultad de
Ciencias Biológicas con la tesis “Estudio fitoquímico
y actividad antimicrobiana de Tiquilla canescens
(Boraginaceae)” (1997), bajo la dirección de la Dra.

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

Claudia Celeste Velázquez González

22

11 de diciembre

○

○

11 de diciembre

Julia Verde Star. Catedrática en la UANL desde
septiembre de 1994. Profesora de asignatura de las
carreras de químico farmacéutico biólogo y
Licenciado en Química Industrial en la Facultad de
Ciencias Químicas. Maestra con 30 años de
experiencia en el área de Química y su especialidad
fue el área de Química Inorgánica teoría y práctica,
experiencia también en el área de Química Orgánica
básica.

○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

○

Formador de múltiples generaciones de ingenieros
a lo largo de más de 65 años de labor docente en la
Facultad de Ingeniería
Mecánica y Eléctrica de la
UANL. Considerado decano de decanos de la
UANL. Estudió en la Escuela Industrial y Preparatoria Técnica “Álvaro
Obregón”, a partir de 1950,
para después ingresar a
FIME, donde se especializó en térmica y matemáticas. Director de la facultad (1984-1990), periodo en el que impulsó los
doctorados en Ingeniería Eléctrica e Ingeniería
Mecánica (1985), el CEDIMI (1986), el canal 53
(1990). Recibió el título de Profesor Emérito de la
UANL, integrante de la Junta de Gobierno de la
Universidad (1999-2010), donde fue presidente.

○

Ing. Guadalupe Evaristo Cedillo Garza

○

○

○

1 de diciembre

MEMORIA / DICIEMBRE DE 2023

�CENTRO DE DOCUMENTACIÓN Y
ARCHIVO HISTÓRICO DE LA UANL

NOTICIAS

Suplementos conmemorativos

U

○
○

Década de los cuarenta: “Alentando la
flama de la verdad”

○
○
○
○
○
○
○
○
○

Editoriales de César Morado y María de Alva, el
restablecimiento de la Universidad en 1943, el texto
“La Universidad: su misión y su marcha” del Dr.
Enrique C. Livas, la investigación como función
social, el auge cultural sin precedentes, el significado
del escudo de 1948 y vigente.

○

Mensaje del rector Santos Guzmán López y editorial
de Edmundo Derbez García, fragmento del Voto por
la Universidad del Norte de Alfonso Reyes, una
breve reseña de las escuelas y facultades
fundadoras, el comité organizador, el primer lema y
el primer escudo universitario, así como personajes
fundamentales en el inicio de la Casa de estudios.

○

○

Década de los treinta: “Un voto por la
educación”

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

n proyecto editorial que se desarrolló en el 90 aniversario de la UANL entre la Dirección de Comunicación Institucional y Relaciones
Públicas y el Centro de Documentación y Archivo Histórico fue Décadas, una colección de suplementos especiales, cuyo propósito
fue recuperar la memoria histórica de la Universidad. Se estructuraron las revistas en secciones: un artículo editorial escrito por
historiadores e investigadores, un texto de valor histórico de la década, páginas dedicadas a los acontecimientos o realizaciones más
importantes de esos años, personajes y rectores de las décadas, la participación de la mujer y una línea del tiempo año por año. El
cronograma de los suplementos inició en febrero de 2023 con el comienzo de la edición, en el que intervino Blanca Medina Viezca como
editora, Jorge Ortega Villegas en el diseño editorial y de portada, Roberto de la Rosa en la corrección y Eduardo Loredo Rivera en apoyo en
información, además reunió a ilustradores como Víctor Zamora, Cynthia Pérez y Cesira Alvarado.
La producción de los diez suplementos concluyó para julio para aparecer a partir del 31 de mayo, 90 aniversario de la promulgación de la
Ley Orgánica que dio origen a la Universidad, con una periodicidad quincenal. Los temas abordados por décadas fueron los siguientes:

MEMORIA / DICIEMBRE DE 2023

23

�NOTICIAS

○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

Década de los sesenta: “Movimientos,
lucha y expansión universitaria”
Editorial de Rocío Fabiola Rodríguez Moncada,
alumna de Historia, el llamado “Mensaje a los
universitarios de Nuevo León”, del rector José
Alvarado del 15 de octubre de 1961; los años de
movilizaciones, la fundación del Sindicato de
Trabajadores en 1964, la expansión de Ciudad
Universitaria, la inauguración de la torre de Rectoría
y Estadio Universitario, el nacimiento del Club Tigres
en 1967, la creación de la Orquesta Sinfónica en
1960, las mujeres en puestos de dirección.

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

Editorial de Humberto Salazar Herrera y César
Salinas Márquez, el Patronato Universitario, el
Sorteo de la Siembra Cultural, la Ciudad
Universitaria, el gran esfuerzo material, el discurso
de Raúl Rangel Frías en la apertura de Ciudad
Universitaria, el 20 de noviembre de 1958; la
transformación del hospital civil a hospital
universitario en 1952.

○

Década de los cincuenta: “La materialización del espíritu universitario”
Ciudad universitaria. El corazón de
nuestra alma mater

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

CENTRO DE DOCUMENTACIÓN Y
ARCHIVO HISTÓRICO DE LA UANL

24

MEMORIA / DICIEMBRE DE 2023

�NOTICIAS

○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

Década de los ochenta: “Descentralización educativa”
Editorial de la historiadora Dinorah Zapata Vázquez
y del profesor José Rosbel Chapa, el proyecto de la
Unidad Linares y el Campus Mederos, la llegada
del fondo bibliográfico de Alfonso Reyes y la puesta
en marcha de la Capilla Alfonsina Biblioteca
Universitaria, la obra pictórica de Saskia Juárez
Green en sus instalaciones; la aprobación del Premio
de Investigación UANL en 1981 y del Premio
UANL a las Artes en 1988, la restauración y puesta
en valor de la Hacienda San Pedro, ubicada en el
municipio de Zuazua, como unidad cultural y centro
de investigación y difusión de historia regional, y sus
fiestas de la cultura popular.

○

○

○

○

○

○

○

○

○

Editoriales de José Roberto Mendirichaga y Lylia
Palacios Hernández, el restablecimiento del orden
institucional con la Ley Orgánica que creó la Junta
de Gobierno en 1971, el mensaje del rector Héctor
Ulises Leal a la comunidad al iniciar el nuevo ciclo
escolar 1971-1972, en donde expuso la intención de
construir una nueva orientación de la Universidad
para el pueblo, el acelerado crecimiento de la oferta
educativa, el impulso del deporte como elemento
esencial para restablecer la identidad y el orgullo
universitario; los campeonatos de Auténticos Tigres
de 1974 y 1977, el ascenso a primera división del
Club Tigres y sus primeros títulos.

○

Década de los setenta: “La autonomía
universitaria”

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

CENTRO DE DOCUMENTACIÓN Y
ARCHIVO HISTÓRICO DE LA UANL

MEMORIA / DICIEMBRE DE 2023

25

�NOTICIAS

○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

Década de 2000: “Visión hacia el futuro”
Editorial del maestro Luis Enrique Pérez Castro, las
Visiones 2006 y 2012 de la Universidad que marcan
la ruta hacia el futuro, el fortalecimiento internacional
en el contexto de la globalización y la competitividad,
la creación del Consejo Consultivo en 2004, la
expansión de los centros e institutos de investigación
en las más variadas disciplinas como la tecnología,
las humanidades, la salud y las lenguas, el inicio del
dominio en la máxima justa deportiva estudiantil del
país: la Universiada Nacional, la creación del Colegio
Civil Centro Cultural Universitario en 2007, la
vinculación estratégica con la empresa y el impulso
a los estudios de género.

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

Editorial del historiador Emilio Machuca Vega y del
investigador Juan Antonio Aguilar Garib, la
incorporación de las tecnología a la educación
universitaria, el extracto de la Visión UANL 2006
que definió metas y propósitos en los siguientes años,
la construcción y apertura de la Biblioteca
Universitaria “Raúl Rangel Frías” en 1994 y sus
colecciones, el renacer cultural que tiene como
cumbre la creación de la Secretaría de Extensión y
Cultura, la inauguración del Teatro Universitario, el
incremento de la matrícula femenina.

○

Década de los noventa: “Transformación
de la educación”

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

CENTRO DE DOCUMENTACIÓN Y
ARCHIVO HISTÓRICO DE LA UANL

26

MEMORIA / DICIEMBRE DE 2023

�NOTICIAS

○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

Mensaje del rector “La excelencia por principio, la
educación como instrumento”, la estrategia digital
detonada por la pandemia del covid-19, la ampliación
de la cobertura con la creación de nuevas unidades
académicas en municipios periféricos y rurales, la
emisión de títulos digitales, los avances de la UANL
en 2023, el año del aniversario 90 en sus tareas
sustantivas, el impulso a la industria 4.0 en
coordinación con empresa y gobierno, la iniciativa
e-mobility UANL, la creación de la Secretaría de
Inclusión Universitaria.

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

Editorial de la maestra Ana Laura Ceballos Martínez
y la investigadora, Dra. Leticia Myriam Torres
Guerra, la generación de conocimiento y el
crecimiento de la infraestructura en investigación,
la participación de la mujer en la ciencia, el Centro
de Innovación y Emprendimiento de 2018, el
portafolio de tecnologías, la política de sustentabilidad
y sus acciones, la Visión UANL 2020, el programa
de la Responsabilidad Social Universitaria (RSU),
el enriquecimiento del patrimonio artístico de la
Universidad con numerosa obra mural de valiosos
artistas locales.

Década de 2020: “Nueve décadas de
excelencia educativa”

○

Década de 2010: “Generadora de
conocimiento”

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

CENTRO DE DOCUMENTACIÓN Y
ARCHIVO HISTÓRICO DE LA UANL

MEMORIA / DICIEMBRE DE 2023

27

��</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="328">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3257">
                  <text>Memoria Universitaria : Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico UANL</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479073">
                  <text>Memoria Universitaria: Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL, nace en el 2010. Los artículos incluidos esta publicación mensual tienen como finalidad proporcionar fuentes de información poco exploradas, como lo son los testimonios, por medio de entrevistas y el uso de documentos hemerográficos, conjugando todo con los nuevos recursos electrónicos. De esta forma aborda aspectos académicos, culturales, científicos, deportivos y políticos desarrollados en el pasado y con ello se espera que forme una base de fuentes y referencias indispensables para la historia de la UANL. Además, no olvida la importancia del registro gráfico, sin relegarlo como mero accesorio del texto, sino que le otorga a la fotografía un papel preponderante como fuente documental. Se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607520">
              <text>Memoria Universitaria : Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico UANL</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607522">
              <text>2023</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607524">
              <text>167</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607525">
              <text>Diciembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607526">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607527">
              <text>Mensual</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607545">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753868&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607521">
                <text>Memoria Universitaria : Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico UANL, 2023, Año 14, No 167, Diciembre</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607523">
                <text>14</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607528">
                <text>Derbez García, Edmundo, Director</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607529">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607530">
                <text>Historia</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607531">
                <text>Educación Superior</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607532">
                <text>Educación Media Superior</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607533">
                <text>Archivo histórico</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607534">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607535">
                <text>Memoria Universitaria: Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL, nace en el 2010. Los artículos incluidos esta publicación mensual tienen como finalidad proporcionar fuentes de información poco exploradas, como lo son los testimonios, por medio de entrevistas y el uso de documentos hemerográficos, conjugando todo con los nuevos recursos electrónicos. De esta forma aborda aspectos académicos, culturales, científicos, deportivos y políticos desarrollados en el pasado y con ello se espera que forme una base de fuentes y referencias indispensables para la historia de la UANL. Además, no olvida la importancia del registro gráfico, sin relegarlo como mero accesorio del texto, sino que le otorga a la fotografía un papel preponderante como fuente documental. Se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607536">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Documentación y Archivo Histórico </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607537">
                <text>Derbez García, Alejandro, Diseño</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607538">
                <text>Martinez Chapa, Paula, Investigación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607539">
                <text>01/12/2023</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607540">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607541">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607542">
                <text>2021326</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607543">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607544">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607546">
                <text>Monterrey, N.L., México</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607547">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607548">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="39188">
        <name>Guadalupe Evaristo Zedillo Garza</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="21769" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="18063">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/328/21769/Memoria_Universitaria_2021_Ano_12_No_143_Diciembre.pdf</src>
        <authentication>478e604629db0eccc7a5b72567f0fdac</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="607668">
                    <text>�Memoria Universitaria
[ LA VIDA Y EL TRABAJO DE LA UANL EN EL TIEMPO ]
DICIEMBRE DE 2021
AÑO XII / NÚMERO 143

Archivos

Líneas de trabajo nuevas y prioritarias para los archivos

H
Dr. Santos Guzmán López
Rector
Dr. Juan Paura García
Secretario General
Dr. Celso José Garza Acuña
Secretario de Extensión y Cultura
Lic. Edmundo Derbez García
Centro de Documentación
y Archivo Histórico de la UANL
Edmundo Derbez García
Editor Responsable
Paula Martínez Chapa, Maricela Beltrán Ríos, Jacob M. Rodríguez
y Dora Ivette Díaz (asistente)
Redacción
Alejandro Derbez García
Diseño
Angélica Garza Martínez
Corrección y estilo
Efraín Aldama Villa, Juan Ramón Garza Guajardo y Maricela
Garza Martínez
Colaboradores
Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL
Circulación y administración
BOLETÍN DEL CENTRO DE DOCUMENTACIÓN Y ARCHIVO HISTÓRICO DE LA UANL MEMORIA UNIVERSITARIA,
Año XII, No. 143, diciembre de 2021. Fecha de publicación: 15 de
diciembre de 2021. Revista mensual editada y publicada por la
Secretaría de Extensión y Cultura a través del Centro de
Documentación y Archivo Histórico de la UANL. Domicilio de la
publicación: Alfonso Reyes 4000 norte, planta principal de la
Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frías, Monterrey, Nuevo
León, México, C.P. 64440. Teléfono: + 52 81 8329-4000, Ext. 6578
y 4265. Impresa por: Imprenta Universitaria, Ciudad Universitaria
s/n, San Nicolás de los Garza, N. L., México, C. P. 66451. Fecha de
terminación de impresión: 10 de diciembre de 2021, Tiraje: 1,000
ejemplares.
Número de reserva de derechos al uso exclusivo del título Boletín
del Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL
Memoria Universitaria otorgada por el Instituto Nacional del
Derecho de Autor: 04-2010-071509450100-106, de fecha 15 de
julio de 2010. Número de certificado de licitud de título y contenido:
14,975. ISSN en trámite. Registro de marca ante el Instituto
Mexicano de la Propiedad Industrial: en trámite.
Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son
responsabilidad exclusiva de los autores.
Prohibida su reproducción total o parcial, en cualquier forma o
medio, del contenido editorial de este número.
Impreso en México
Todos los derechos reservados
® Copyright 2022
memoriauanl@uanl.mx
cedah@uanl.mx

ay una revisión pendiente que afecta a algunos aspectos
importantísimos de nuestra identidad como archivistas y que,
quizás, hemos ido haciendo casi como reinos de taifas, desde la mejor
voluntad de cada uno de nosotros como profesionales. Su conjunto
tendría un carácter más global e implicaría un cambio de paradigma en
esa identidad. Rompe radicalmente con esa concepción social extensa
que nos ha acompañado durante siglos y por la cual se nos ha visto
como centros cerrados llenos de papeles acumulados. Territorio
reservado a investigadores sesudos, que nos ha entendido como un
espacio aislado algo alejado de la ciudadanía.
Pienso que los archivos como servicio público que son no pueden
permanecer desconectados de lo que sucede en la realidad a la que
pertenecen y ser sordos a lo que ocurre en la sociedad en la que vivimos.
El archivo debería estar muy atento al latido de la sociedad. Es un clamor
actual en el conjunto de nuestra ciudadanía la necesidad de visibilización
de la mujer, opacada a lo largo de la historia. Pero opacar no implica
inexistencia, solo ocultamiento, historia velada.
En este sentido los archivos tenemos una labor importante que realizar
en el conocimiento de la historia de la mujer. Para ello contamos con
riquísimos fondos documentales que considero deben ser objeto
prioritario de nuestra atención para su puesta a disposición de los
investigadores y del público en general, en el menor espacio de tiempo
posible. La sociedad está conformada por mujeres y hombres a partes
iguales, esta realidad incontestable ha sido ignorada durante siglos,
pero a pesar de ello las mujeres han dejado su huella documental, el
testimonio de su presencia aparece en infinidad de tipos documentales,
el primero y más importante el protocolo notarial. Por tanto, esta presencia,
en forma de una gran diversidad de documentos, debe ser rescatada,
recuperada y expuesta a luz.
Otro aspecto del latido de la sociedad actual de las últimas décadas es
el del activismo social al margen de la tradicional política. Un ejemplo
clarísimo de ello es el movimiento 15 M, pero ya antes y también después
de él, ha sido y es una realidad constante en la vida de nuestro país. Los
movimientos ciudadanos al no pertenecer a ámbitos oficiales corren el
riesgo de que su huella documental se pierda en un limbo, que el presente
no debe permitirse porque falsearía la historia futura. Pienso que es una
cuestión importante a plantear en los foros archivísticos.
Acabo ya, en este artículo solo he pretendido realizar una mirada,
quizás algo filosófica, sobre nuestra realidad actual extendiéndola y
proyectándola hacia el futuro. Mi objetivo ha sido realizar una pequeña
reflexión en voz alta que permita hacernos fantasear un poco sobre un
horizonte que puede permitirnos ser lo mejor que podemos ser.
María del Olmo, Archivo Histórico Provincial de Alicante
Métodos de Información, Vol. 10, No. 18 (2019)

2

MEMORIA / DICIEMBRE DE 2021

�(1936-2021)

Gilberto Rogelio
Villarreal de la Garza
“La vida es un gran viaje, con muchos
mañanas de aprendizaje”
POR EDMUNDO DERBEZ GARCÍA

E

l 28 de diciembre de 2021, el profesor y
licenciado Gilberto Rogelio Villarreal de
la Garza falleció a los 85 años de edad
tras una larga trayectoria en el magisterio
y en la Universidad Autónoma de Nuevo León, donde
fue muy apreciado por representar en su persona
los auténticos valores universitarios. Fue director del
Departamento Escolar y Archivo de la UANL en
1971, prefecto fundador, secretario y luego director
de la Preparatoria No. 7 (1987-1993), miembro del
Consejo Universitario en la Comisión de Honor y
Justicia (1982-1994), integrante de la Junta de
Gobierno (1994-2005) y su presidente (1999-2005).
Se le entregó el reconocimiento de Profesor Emérito
en 2002.
Nació en Ciénega de Flores, Nuevo León, el 23
de mayo de 1936. Cursó sus estudios primarios en
la Escuela Antonio L. Treviño, de su lugar de origen,
así como en los planteles Porfirio G. González y
Nuevo León, de la ciudad de Monterrey; continuó
en la Secundaria Moisés Sáenz Garza y, luego, en la
Escuela Normal Superior Miguel F. Martínez.
Alumno de la generación 1954-1956 de la
Preparatoria No. 3 nocturna para trabajadores,
donde hizo el bachillerato general de Ciencias
Sociales y la licenciatura en Derecho y Ciencias

Sociales en la misma institución. Su labor docente
se desarrolló, entre otros, en planteles como la
primaria Monumental Nuevo León y las secundarias
Plinio D. Ordóñez y Centro Escolar Club de Leones.
Maestro fundador y subdirector secretario de la
secundaria vespertina Ignacio Allende, que dirigió
de 1972 a 1974; y director de la secundaria
Venustiano Carranza entre 1974 y 1978. Entre otros
puestos fue inspector de educación media en distintas
zonas escolares. Merecedor de la Medalla al Mérito
Cívico “Presea Estado de Nuevo León” en 2011.
¿Dónde y cuándo nació?
En Ciénega de Flores, N. L., el 23 de mayo de 1936;
mis padres fueron Santos Villarreal Quiroga y Julia
de la Garza Escamilla, fui el tercero de mis
hermanos, Alonso Elías, Raúl Ángel y Julia Isabel
Villarreal de la Garza.
¿Dónde cursó sus estudios básicos?
Ingresé a la primaria de 1942 a 1948. En mi pueblo
cursé el primero, segundo y mitad de tercero, en la
escuela primaria “Antonio L. Treviño”.
Mi padre, desde niños en Ciénega de Flores,
siempre nos inculcó el trabajo, lo acompañábamos
siempre a las actividades que realizaba; a mí en lo
personal me gustaba también ayudar a mis abuelos

MEMORIA / DICIEMBRE DE 2021

3

�Los padres de don Gilberto emigraron del campo a
la ciudad para ofrecer a sus hijos niveles superiores
de estudio.

maternos, eran agricultores, tenían grandes
propiedades, algunas las rentaban a otros
campesinos, yo ayudaba y me divertía con las tareas
que realizaba mi abuelo, en la siembra, regar las
parcelas, recoger cosechas, cuidar las vacas, atender
los caballos, montarlos haciendo cabalgatas o
recorridos para supervisar las propiedades, la
molienda y los productos elaborados en ella.
En mi caso y de mis hermanos, el hecho de emigrar
del campo a la ciudad, fue una decisión que tomaron
mis padres, que en su tiempo admiré y actualmente
lo sigo haciendo, creo además, que me faltará vida
para agradecer ese gesto tan noble y generoso. Mis
papás tenían muy bien definida la visión de
incorporarnos como familia, a niveles superiores de
estudio que no se tenían en las zonas rurales.
Cuando nos cambiamos a la ciudad de Monterrey,
mi papá nos dijo con mucha seriedad: “mi propósito
es educarlos, pero nunca voy a ir a las escuelas a
responder por las travesuras que cometan ustedes”.
Nos sentenció: “enséñense a resolver sus problemas
y a trabajar no para mí, sino para su propio bienestar,
que sepan lo que cuesta ganarse un peso”. Esa
premisa imperativa está grabada en la parte espiritual
mía y de mis hermanos hasta la fecha.
Mi padre dejó las actividades muy modestas que
realizaba en el pueblo del origen de su familia, de mi

4

madre, de nosotros sus hijos, de nuestros abuelos y
otros ancestros. Con los pequeños ahorros que tenían
les permitió comprar una pequeña casa en la cual
nos ubicamos, en la calle Vicente Suárez No. 1104
Nte., entre las avenidas Cristóbal Colón y Francisco
I. Madero de la colonia Modelo.
Esta situación se registra durante el mes de enero
de 1945, en plena crisis en todos los aspectos; la
Segunda Guerra Mundial entraba en su fase final y
más complicada, era difícil conseguir trabajo, como
le ocurrió a mi papá, salía todos los días muy
temprano buscando alguna actividad eventual, de
chofer, mecánico, plomero, electricista, etcétera; que
le permitiera obtener algunos ingresos para
mantenernos como familia. Por otra parte, todo
estaba limitado en los artículos de primera necesidad,
medicinas, refacciones, ropa, calzado, ¡en fin!, la
escasez se presentaba al máximo en todo, al terminar
la guerra, durante el gobierno del presidente Miguel
Alemán Valdés, de 1946 a 1952, inició en el país el
desarrollo industrial y con ello se crearon empleos,
talleres, comercios, pequeñas empresas y mejoró el
nivel económico de las familias, entre ellas la mía.
Mi papá instaló un taller mecánico y al poco tiempo,
en el mismo lugar, compró en pagos el traspaso de
una vulcanizadora, única que yo recuerde en un
amplio sector de la ciudad. Nosotros, sus hijos, lo
ayudábamos a ratos, después de salir de la escuela
y los sábados y domingos. Nos gratificaba entre
semana con dos pesos a cada uno y veinte pesos
por el sábado y domingo, esto nos obligó a estudiar
mucho y a trabajar también; la estabilidad económica
de mi familia mejoró mucho. La casa pudieron
ampliarla mejorando un poco nuestra comodidad
A partir de 1945, ya en la ciudad de Monterrey,
terminé el tercero en la escuela primaria Porfirio G.
González; los grados cuarto, quinto y sexto los
desarrollé en la escuela primaria Monumental Nuevo
León, situada en la avenida Félix U. Gómez y Carlos
Salazar, en el lado oriente de la ciudad, muy cerca
del domicilio que anoté.
En el pueblo, siendo niño y después en Monterrey,
por la disciplina familiar que nos imponían, era
además muy normal que así sucediera en toda la
sociedad de aquella época, siempre me sentía muy
presionado, me encargaban la custodia de mi
hermana pequeña en la escuela, la actitud de los
maestros que no podías hablar con ellos por alguna
situación incómoda que experimentabas, el trabajar
a ratos, estudiar mucho para ser un estudiante

MEMORIA / DICIEMBRE DE 2021

�aplicado, a esto se agregaba la miopía fuerte que
heredé por genética de mis antepasados, esa presión
que experimentaba se fue atenuando poco a poco
en buenos términos, inclusive, mi debilidad visual.
En las escuelas primarias por donde pasé me sentaba
en los pupitres al frente del salón, de rodillas o sentado
en el piso, copiaba del pizarrón lo que necesitaba
para ser el primero o de los primeros en presentar la
solución de los problemas, escrituras y otros
materiales, para las tareas era igual, los maestros,
aún los más estrictos, no me llamaban la atención
por moverme de mi lugar.
Al terminar el nivel básico de primaria, me preparé
física y emocionalmente para ingresar al nivel medio
básico en la única escuela secundaria que existía en
la localidad, la No. 1 Moisés Sáenz Garza entre 1948
y 1951, ubicada en la avenida Benito Juárez y M.
M. del Llano, saturada de compañeros estudiantes
a toda su capacidad física, modificando al máximo
sus instalaciones. A la escuela asistíamos en salones
y patios separados hombres y mujeres adolescentes
de doce años y otros jóvenes de mayor edad, porque
provenían de zonas rurales alejadas del centro del
estado que no tenían escuelas secundarias a su
alcance.

He de comentar que el edificio de la escuela
secundaria, muy hermoso por cierto, de estructura
colonial con impresión conventual, austero,
impresionante, invitaba a la reflexión, al silencio, a
la disciplina, a la responsabilidad, les confieso que
no fue fácil para nosotros acostumbrarnos a ese
comportamiento tan riguroso, serio y severo; con
decirles que los maestros que tuve en secundaria
nunca permitieron hablar con ellos. No te hacían
caso. Si tú te justificabas por una tarea no te decían
nada. Y si no traías el material te ponían cero y no
había instancias, ni manera ni recursos para pedir
que te ayudaran.
Con jornadas más pesadas, en tiempo y
contenidos, el primero y segundo grados, los
sobrellevé igual que en la primaria, con mucha
dedicación y muy buenas calificaciones, también
hubo oportunidad, sin cuestionamientos, de
moverme de mi lugar para resolver los trabajos,
apuntes, tareas. Mi miopía pasó desapercibida en
casi toda mi enseñanza básica. Para tercero de
secundaria me ubicaron en el grupo No. 27, recién
remodelado por el movimiento de paredes que
hicieron, para dar mayor capacidad al ingreso de
estudiantes.

Ante las autoridades universitarias toma protesta como director de la Preparatoria No. 7.
MEMORIA / DICIEMBRE DE 2021

5

�El maestro de planta asignado, Alejandro Herrera,
a diferencia de todos los profesores, destacaba por
su presentación elegante y muy amable en su trato,
nos invitaba a tenerle confianza, deseaba ser amigo
de todos y nosotros, en lugar de corresponder a su
actitud agradable, nos portábamos mal, sobre todo
los de mayor edad, porque hacíamos travesuras más
pesadas, entonces el maestro nos dejaba castigados
después de las seis de la tarde y él también entraba
al mismo cuadro, se castigaba junto con el grupo. El
horario que cubríamos era de cuatro horas por la
mañana y cuatro horas por la tarde, de 50 minutos
cada una, con un receso de dos horas para comida.
El castigo que nos indicaba después de la salida,
era estudiar las clases del día siguiente, muy pronto
el maestro observó que nos estábamos durmiendo
por el cansancio; entonces dijo: “Vamos a
aprovechar mejor el tiempo, repasando las
materias”, actuando de inmediato solicitó al grupo:
seleccionen a compañeros que les ayuden con las
clases. A mí me tocó Química, ya era el tercer
trimestre, la parte final del curso y así estuvimos
trabajando, impartiendo clase como si fueras
profesor, hasta que el maestro Alejandro Herrera
cambió su actitud, se quedó más tranquilo de vernos

6

Durante su administración al frente de la
Preparatoria No. 7 apoyó las actividades culturales y
deportivas de los estudiantes. Arriba, con los
trofeos obtenidos y sobre estas líneas, en la
inauguración del gimnasio en abril de 1990.

MEMORIA / DICIEMBRE DE 2021

�Supervisa junto con Ricardo Oziel Flores la construcción de la Unidad Oriente de la Preparatoria No. 7.

trabajar, aprovechando el tiempo y mejoró la
disciplina.
Un día, en la clase de Química, con el maestro
Armando Treviño Lozano, muy enérgico en su trato,
me tocó sentarme en la parte de atrás del salón y a
los de mayor edad y estatura los sentaron adelante,
era una rotación que con frecuencia ordenaba
nuestro maestro de planta. El maestro Armando me
pidió que expusiera la clase, me puse de pie, el
profesor se colocó frente al pizarrón para escribir
los signos y fórmulas del tema que desarrollábamos,
para colmo de males, por mi problema de la vista y
la distancia no veía nada, nada; decidí caminar por
el espacio entre las hileras de los pupitres, hasta
quedar a dos metros del maestro, donde ya pude
ver lo que anotaba, en eso el maestro se dio la vuelta
y me vio parado detrás de él, muy serio, como
disgustado o molesto, se me ocurrió pedirle el gis
para complementar mi exposición con lo que tenía
escrito en el pizarrón, con un ademán incómodo me
cedió el gis, caminó a un lado del escritorio y terminé
de dar la clase frente al profesor Armando Treviño,
no me llamó la atención, se quedó muy pensativo,

como repasando todo el tiempo de su docencia, que
nunca le había ocurrido un caso semejante.
En otra ocasión el maestro Armando no llegó a la
hora de su clase, porque le habían encomendado
otras responsabilidades como auxiliar, como no
llegaba, mis compañeros me decían: “Pásale,
Gilberto, da la clase tú, Gilberto”; yo muy valiente,
sin medir consecuencias, porque a los compañeros
ya les tenía confianza, tomé el libro y pasé al frente
a dar la clase, el grupo muy atento al tema, el maestro
Armando no llegó, sonó el timbre, ocupé mi lugar y
siguió la otra clase.
Poco a poco se fue cimentando en cada uno de
los compañeros estudiantes una formación apoyada
en los valores, que le fueron dando sentido a la
existencia del ser humano, con gusto señalo que al
egresar de este nivel educativo adquirimos además
de conocimientos y habilidades, fortaleza en el
carácter, para superar las indecisiones y debilidades
que experimentamos las personas. Originalmente al
terminar la secundaria tenía definido estudiar en el
Colegio Civil, en la preparatoria diurna.
El día de la graduación, en la entrega de
certificados, todos bien vestidos, con traje y el listón

MEMORIA / DICIEMBRE DE 2021

7

�Don Gilberto en el recibimiento a Carlos Monsiváis en las instalaciones de la Preparatoria No. 7, donde el conocido escritor
sostuvo un encuentro con los estudiantes. Lo acompañan Alfonso González y Jerónimo Escamilla Tovar.

de graduados, me acompañó mi madre. Al terminar
la ceremonia el maestro Armando Treviño y otros
profesores estaban en la puerta despidiendo a los
padres de familia con sus hijos, cuando mi madre y
yo llegamos a la salida, el maestro Armando nos
detuvo, porque conocía a mi mamá, también era de
mi pueblo, Ciénega de Flores, delante de ella me
preguntó: “¿Qué vas a estudiar?”, “el bachillerato
de médicos en el Colegio Civil” le contesté; entonces
él le dijo a mi madre que me había observado en una
ocasión dar la clase por él, comentó el maestro,
“como llegué tarde al grupo decidí no entrar para no
interrumpirlo”. Recomendó que antes de hacer el
bachillerato podía ingresar a la Escuela Normal
Miguel F. Martínez, porque tenía madera de profesor,
mis padres me dieron libertad para pensarlo y decidir,
fue así como me incorporé a la Escuela Normal
Miguel F. Martínez, donde cursé los tres años, de
1951 a 1954.
Al terminar la carrera con magníficas
calificaciones, me dieron la plaza de maestro en la
ciudad de Monterrey, tenía 18 años, podíamos seguir
estudiando, aun cuando las autoridades educativas
no apoyaban esto.

8

Yo deseaba continuar con mi proyecto original,
cursar el bachillerato de médicos, preparado ya para
pagar en la oficina de tesorería del Colegio Civil, un
ex compañero de secundaria, alumno de la Facultad
de Medicina, me explicó que los horarios en la
carrera de médicos eran muy complicados, que
tendría que renunciar a mi magisterio, situación que
no me pareció; pregunté por los horarios de Ciencias
Sociales en la Facultad de Derecho y encontré cursos
más cómodos, dos o tres materias por la mañana y
por la tarde igual, bajo estas circunstancias nos
organizamos un grupo de normalistas, para ingresar
a la Escuela de Bachilleres Nocturna para
Trabajadores y fuimos a inscribirnos.
¿Compañeros de generación?
De los egresados de la Escuela Normal Miguel F.
Martínez nos integramos en un pequeño grupo, para
buscar la inscripción en la Escuela Nocturna de
Bachilleres, entre ellos Jaime Botello Castillo,
Apolinar Colunga Hernández, Joel Serna Treviño,
Pascual Lecea Arámbula, Carlos Aréchiga Rivera,
Juan Garza Villarreal, Octaviano Martínez Pérez,
Julián Quiroga Garza, Gustavo Quiroga Gutiérrez,
Eliseo Segovia Cantú y un servidor Gilberto Rogelio

MEMORIA / DICIEMBRE DE 2021

�El gobernador Fernando Canales Clariond le entrega a
Gilberto R. Villarreal el reconocimiento de Profesor
Emérito en 2002.

Villarreal de la Garza. Nos acompañaron empleados,
trabajadores, contadores privados, obreros, etcétera;
se desempeñaban en distintas actividades: en
oficinas, fábricas, empresas, industrias y talleres; así
como nosotros los normalistas, ellos también tenían
deseos de superación, estudiando mucho para
obtener mejores oportunidades de trabajo, todos
éramos adultos de distintas edades, disciplinados y
muy comprometidos.
¿Maestros que recuerde?
Quiero comentar muy especialmente la entrevista
que me concedió el profesor Francisco M. Zertuche,
para plantearle un problema escolar de ingreso a la

Escuela de Bachilleres que me preocupaba a mí y a
un grupo de compañeros normalistas. En este sentido,
le explicaba al maestro que el plan de estudios del
Bachillerato de Ciencias Sociales, en el cual
estábamos inscritos, comprendía 22 asignaturas
distribuidas en tres años; como entregamos el kardex
de la Normal para Maestros nos revalidaron siete
materias: Español I, Historia General II, Lógica,
Psicología, Ética, Sociología General y Economía
Política, todas del tercer curso del bachillerato. El
maestro Zertuche me escuchaba con atención y muy
serio me dijo: “¿Y cuál es el problema?” le contesté
que considerando la revalidación que nos otorgaron,
quedaban 15 materias por acreditar y para llevar el
bachillerato en dos años, como era el proyecto, había
dos asignaturas que no cabían en el horario de lunes
a viernes de 18:15 a 23:15 horas, por lo tanto, por
dos cursos asistiríamos un año más, es decir, tres
años para liberarnos. Zertuche se quedó muy

MEMORIA / DICIEMBRE DE 2021

9

�Con los candidatos a la rectoría. Como presidente de la Junta de Gobierno, participó en la amplia auscultación para su
elección. En la imagen, con Jorge Urencio, Luis Galán Wong, José Antonio González Treviño y Jesús Ancer Rodríguez.

“Todo ser humano tiene la necesidad de trascender,
de dejar huella en su paso por la vida”
pensativo después de escuchar mi inquietud y de
mis compañeros normalistas que representaba.
Me dice Zertuche: “Tú eres profe y yo también.
Hay que ayudar al gremio”, me pidió el horario, lo
revisó y me señala: “aquí tienes dos literaturas, la
general de segundo año y la mexicana de tercero,
estas clases yo las imparto, voy a pedirle al prefecto
Manuel Alvarado que saque estas asignaturas de su
horario y acomode en dos años las trece materias
restantes de lunes a viernes; cuenten conmigo, las
literaturas se las impartiré en sábado o domingo,
ustedes pónganse de acuerdo”. Esto es real, así
ocurrió como lo describo: los sábados tomamos las
clases de 18:30 a 21:30 horas, cuando cursábamos
el segundo año del bachillerato 1955-1956,
experiencias como ésta no se olvidan jamás,

10

disfrutamos con mucho agrado los cursos que
llevamos con el profesor Francisco M. Zertuche, un
hombre sabio, generoso y gran amigo, la Universidad
lo tiene registrado como uno de sus más grandes
personajes.
¿Recuerda a otros maestros?
Nos impartieron clases en primer año el Prof. J.
Antonio Gálvez, Etimologías; el Lic. José de la Luz
Marroquín, Latín, primer curso; el Dr. Jorge Rangel
Guerra, Francés, primer curso; el Dr. Mateo A.
Sáenz Treviño, Historia de México, primer curso; el
Lic. Manuel Villarreal, Historia general, primer curso,
y el Dr. Clodio González Azuara, Biología general
con prácticas.
En segundo año nuestros maestros fueron el Prof.
Francisco M. Zertuche, Literatura general; el Dr.

MEMORIA / DICIEMBRE DE 2021

�Don Gilberto fue integrante de la Junta de Gobierno y su
presidente en el periodo de 1999 a 2005.

César Decanini, Higiene general; el Prof. José María
V. Díaz, Geografía humana; el Prof. José María V.
Díaz, Historia de México, segundo curso; Lic. José
de la Luz Marroquín, Latín, segundo curso; el Dr.
Jorge Rangel Guerra, Francés, segundo curso, y el
Lic. Gilberto Lozano Garza, Introducción al estudio
del Derecho. En tercer año el Prof. Francisco M.
Zertuche, Literatura Mexicana y el Lic. José
Martínez Carranza, Introducción a la Filosofía.
Otro gran maestro, de los que te dejan huella en tu
vida personal y profesional, fue el Dr. Mateo A. Sáenz
Treviño, quien nos impartió la clase de Historia de
México, primer curso. Llevamos el texto guía de su
propia autoría; en realidad era una conferencia que
invitaba a escucharlo, impresionaba a su audiencia,
con un silencio profundo nos transportaba a través
de su plática a una dimensión que no encuadraba
con la realidad que experimentábamos en nuestro
quehacer cotidiano.
El Dr. Mateo Sáenz era un personaje que además
del dominio absoluto de su materia, tenía una
personalidad que imponía mucho respeto, siempre
condujo su exposición de pie, con cigarro en mano,
marca “Elegantes”. El tema que desarrollaba lo
armonizaba con un estilo muy peculiar, muy polémico,

muy crítico, muy directo, divertido a veces,
cuestionaba muchos aspectos del comportamiento
humano en todos los ámbitos, era un visionario, su
deseo era hacernos críticos, nos decía: “Ustedes,
jóvenes, son el detonador de la transformación del
país”. Anoto otra de sus frases: “No quiero que se
asusten cuando ejerzan presión sobre ustedes, mi
deseo es que se aferren a un principio y lo defiendan
si lo consideran correcto.”
Cubríamos en la escuela jornadas muy completas,
de las 18:15 a las 23:15 horas, de lunes a viernes, los
catedráticos eran muy puntuales, no faltaban a sus
horarios; al terminar las actividades diarias ya no
circulaban camiones urbanos, era necesario caminar
distancias muy considerables para llegar a nuestros
domicilios, la mayoría acudíamos al plantel
directamente de los trabajos que realizábamos, era
en verdad un gran sacrificio, prepararnos más y
estudiando siempre, pero lo hacíamos con mucho
interés, alegría y satisfacción.
Yo ingresé de la Facultad de Derecho en 1961, como
maestro normalista egresado. Era una Universidad
tranquila, pequeña, con decirles que cuando yo fui
alumno de la Facultad de Derecho la población total
de la Universidad no rebasaba los cuatro mil alumnos,
en toda la Uni. Terminé la carrera de Derecho, y
como tenía excelentes calificaciones, me invitaron
a trabajar en la Prepa 1 y Prepa 2, fui y no me
convencí del todo.
¿Cómo se dio su integración a la Preparatoria
No. 7?
El licenciado Rogelio Villarreal Garza iba a ser el
director; éramos conocidos de la Facultad de
Derecho; teníamos muy buena amistad. Entonces,
cuando se sabe que Rogelio Villarreal iba a
entrevistar y contratar a maestros normalistas y
universitarios para la Preparatoria No. 7, me interesó
y mandé mi expediente a Rectoría con Oliverio de
la Torre, quien había sido mi maestro en la Normal y
en la Facultad de Derecho; agregué mi currículum.
Después supe que Oliverio se lo pasó a Eduardo A.
Elizondo, quien era el rector, y éste llamó a Rogelio
Villarreal y le dice: “a ver si hay una oportunidad
para este muchacho”. Y Rogelio Villarreal me llama
a mi casa y me dice: “Yo te conozco, sé que eres
muy buen maestro, me vas a ayudar, quiero verte”.
Me entrevistó en La Ciudadela, lo que venía siendo
una Unidad Cultural junto al Teatro Calderón, en
Tapia y Juárez. Ahí me dijo: “¿Por qué no venías a
verme?” y le dije: “es que no sabía cuál era el

MEMORIA / DICIEMBRE DE 2021

11

�Dos momentos históricos para la UANL: donde Gilberto,
como presidente de la Junta de Gobierno, impone el birrete
a Luis Galán Wong, arriba; y acepta la renuncia de Reyes
Tamez Guerra, quien se incorpora al gobierno federal.

proceso a seguir para los profesores” y me dijo:
“Bienvenido”.
Nosotros veníamos de servir en el magisterio
oficial, veníamos con un espíritu totalmente
académico, de un docente entregado, dispuesto
siempre a colaborar y a participar en todo lo que se

12

ofreciera. Me puse en contacto con quien estaba
diseñando los horarios y las cargas académicas, el
maestro Antonio Reyna Obregón, quien me dijo
que también me conocía y yo le dije: “¿Te
ayudo?”, y dijo: “Sí”. Y entonces trabajamos en
una forma muy estrecha, muy cercana para sacar
adelante el trabajo.
De esa forma se dio el ingreso de los profesores.
El grupo de normalistas del total de la nómina fueron
27, los universitarios fueron 10 hombres y siete
mujeres. El licenciado Rogelio elaboró el proyecto
de cuánto iba a ganar el director, los prefectos, los
maestros por hora, los intendentes, el velador y el
técnico. Ese primer año lo pagó el municipio de San
Nicolás de los Garza.
Ya estaban todos los maestros acomodados, ya
no había más cupo, y se presentó la situación con el
profesor Ábrego Ortiz, con Jorge Lozano Garza y
conmigo, ya no cupimos en el horario. Voy y hablo
nuevamente con el licenciado Rogelio quien me dice:
“Mire, necesito gente que me ayude, quiero a alguien
en el que yo deposite toda mi confianza para que
esto funcione”, ahí me enteré que iba a ser prefecto.

MEMORIA / DICIEMBRE DE 2021

�Nos dio la tarea de ser los guardianes más celosos
de la Preparatoria No. 7.Era una disciplina severa y
nosotros éramos los encargados de tener vigilados
a cinco grupos con 320 muchachos a que se
comportaran, a que respetaran los reglamentos
escolares. Y nos encontramos con que estos
muchachitos venían de distintas partes del área
metropolitana: Hidalgo, Ciénega de Flores, Abasolo,
El Carmen y todos los lugares aledaños.
Nosotros éramos los encargados de tener vigilados
a los cinco grupos con 320 muchachos para que se
comportaran bien y respetaran los reglamentos
escolares. Y nos encontramos con que los alumnos
venían de distintas partes del área metropolitana,
tenían caracteres muy distintos y, sobre todo, con la
idea al egresar de la secundaria y llegar a la
preparatoria de que se acabó el uniforme, “vamos a
ser libres”, pero vieron la disciplinaria severa de los
tres prefectos.
A mí me pidió el director que, además de la
prefectura, diera su clase, una clase de dos horas.
Llegaba él y nos preguntaba por los jóvenes que se
habían portado mal. Al día siguiente los llamaba y
¿se imaginan cuáles eran los correctivos?: regar el
zacate y abrir espacios para plantar arbolitos; toda
la tarde se quedaban los alumnos haciendo ese tipo
de trabajo; era la disciplina con que nos formaron a
nosotros. La disciplina con la que nos formaron fue
muy rígida, pero era la situación que se daba en el
estado y en todo el país. Ya después los muchachos
lo hacían no como castigo sino por gusto. A la
preparatoria era como ir a un campo deportivo,
sembrado desde que la construyeron. Confieso que
esa primera generación de estudiantes no era
promesa, estaba muy desbalanceado el
comportamiento de todos ellos, pero al terminar su
segundo año en 1968, egresa una de las generaciones
más distinguidas de las que se pueda tener razón.
El 5 de febrero de 1967, día de la Constitución, se
inauguraba un parque nicolaíta a un lado de la
carretera nacional, iba a asistir el rector, Eduardo
A. Elizondo y llevamos a los muchachos, a los que
felicitaron por su comportamiento. Ahí supimos que
el rector había sido invitado a ser candidato a
gobernador, y también nos enteramos de que le pidió
al licenciado Rogelio que fuera, al iniciar el siguiente
año escolar, su director de Educación. Se hace el
cambio de gobierno, el 4 de octubre de 1967, y pasa
a ser el secretario de Educación, cuyas oficinas
estaban en Venustiano Carranza y Aramberri. Nos

invitó a ir con él, quería que fuéramos a ayudarle,
pero nos quedamos en la preparatoria.
¿Qué puestos ocupó en la Preparatoria No. 7?
Cuando en 1970 muere Antonio Reyna Obregón, el
secretario fundador, el director me dice: “Quiero que
tú seas mi secretario”, y entonces me promueve
como secretario de la mañana, había secretario en
la tarde. Luego fui director muchos años después,
recuerdo que hice el propósito de que si algún día
iba a ser director de esta escuela, yo quería ser
director de tiempo completo.
Ya para 1987 yo tenía mucha antigüedad en el
magisterio y los decanos, los que fueron compañeros
de arranque de la escuela, deseaban que fuera el
director y me lo plantearon. Yo todavía estaba
trabajando en la Secretaría de Educación y uno de
ellos se encargó de jubilarme en los primero meses
de 1987. Como maestro recorrí todas las posiciones,
desde maestro de primaria, luego de secundaria, maestro auxiliar, secretario, director e inspector; estaba
desempeñando ese cargo cuando me jubiló uno de
los maestros antes de tomar la protesta como director de la preparatoria.
¿Cuál era el ambiente en la preparatoria?
Pues había maestros que pensaban en otras gentes,
pero los decanos, compañeros míos, ellos me
allanaron el camino, me lo fueron pavimentando,

MEMORIA / DICIEMBRE DE 2021

13

�Inauguración de la biblioteca en la Unidad Oriente de la Preparatoria No. 7. Aparece en el corte del listón junto a Luis
Galán Wong, Fernando Larrazábal y Jerónimo Escamilla Tovar.

válgame la expresión. Para el 9 de abril de 1987 me
nombran director electo, y el 10 de agosto de 1987
me tocó estrenar el auditorio donde fue mi toma de
protesta. Olía todavía a construcción y a pintura.
¿Cómo fue el proceso de inicio de la Unidad
Oriente?
El arranque de esta unidad no fue fácil, hubo que
sacar escombro, trapear y hacer otras cosas para
arrancarla. Se empezó a construir en enero y se
terminó en septiembre de 1987. Antes de ocuparlo
verificamos que el edificio pudiera utilizarse, aún con
todas las carencias, sin pizarrón, sin agua, sin drenaje
y sin nada. Platiqué con los maestros antes de que
iniciaran las actividades, teníamos que llevar maestros de Matemáticas, de Física, de Química, de
Biología, de Inglés, de Historia, de Ética; todo el plan
de estudios lo teníamos que llevar. Los maestros
fundadores fueron Jaime Rafael Garza López, Elizabeth Guadalupe Reyes Galván, María Hilda Salinas
Cantú, Eduardo Flores González, Esteban Vega

14

Borrego, Gilberto Hernández Cortés, Javier Lozano
Garza, Rosa Amada García Cavazos y Raúl Ángel
Pequeño Garza. Ellos dijeron: “Vamos para allá”,
aunque a algunos les quedaba muy lejos, pero con el
afán de darle vida, se fueron. Y yo iba también en mi
carro, todos los días iba y venía. Así, con el arranque
de la Unidad Oriente empezó mi gobierno
universitario como representante de la escuela. Servir
a todos era la encomienda, había que cumplir con
todos, con los que me apoyaron y con los que no me
apoyaron. El afán de dirigir a una institución sería
más eficaz y satisfactorio, si se realizaba con la mira
de beneficiar a la generalidad y sobreponer los
intereses comunes a cualquier tipo de persona.
Cuando en cada elemento de un conjunto, desempeña
su función con eficacia, la organización total se
yergue activa. Los alumnos de una escuela son el
alma de la misma, son la estrella que concentra los
esfuerzos de aquellos, que en aras de la información
los quieren ver con el éxito en la mano.

MEMORIA / DICIEMBRE DE 2021

�En las actividades del 73 aniversario de la EIAO. Abajo, entrega de nombramiento de director en la Preparatoria No. 16.

Se acostumbraba también que los directores
manejaran su carga académica. Yo tenía una carga
de veintitantas horas, debía trabajar frente a grupo,
atender la dirección, atender a los papás y atender a
los alumnos. Era difícil ese tiempo, todavía las cosas
se manejaban con mucho calor, eso lo debemos
entender y lo hemos entendido con tantos años:
abrirse, atender, escuchar, recibir sugerencias, saber en qué estoy fallando, qué no les gusta, cómo
modificamos esto.
¿Qué actividades se impulsaron en su periodo?
Nuestros estudiantes tuvieron una actuación
destacada en las distintas olimpiadas de la ciencia;
se desempeñaron en distintas manifestaciones
artísticas y culturales, como espacios indispensables
en su proceso formativo y en la definición de sus
intereses vocacionales: clubes de teatro, inglés,
pintura, artes plásticas, escultura, rondalla, música,
danza y mariachi, periodismo, oratoria, cine,
festivales de la canción y “Señorita Piel Roja”.
El deporte es una de las disciplinas forjadoras de
las actitudes vitales y formativas del carácter de los
estudiantes. En este rubro promovimos la

participación del alumnado en torneos internos e
intrauniversitarios, logrando una cantidad importante
de trofeos en las distintas competencias de ajedrez,
atletismo, basquetbol, ciclismo, futbol americano y
soccer, karate, natación, softbol, tenis, voleibol,
vencidas, beisbol y grupos de animación.
Fue también muy destacada la participación del
personal: maestros, técnicos e intendentes en los
torneos de softbol organizados por el STUANL; a
través de los equipos representativos de la
preparatoria: Pulpos (equipo decano), Pipochas I,
Pipochas II, Motivosos, Pieles Rojas, etc. Los
equipos Pulpos y Pipochas I, lograron un número
importante de trofeos de campeonato.
En infraestructura de la escuela un entorno físico
que no suscite una impresión de agrado y cordialidad,
hará poco por propiciar la calidad de la educación.
Además de contar con un programa permanente de
mantenimiento, con el apoyo de las autoridades
universitarias, iniciamos en la Unidad Puentes el
equipamiento del gimnasio, auditorio y la construcción
de distintos módulos para el funcionamiento de
algunas secretarías.

MEMORIA / DICIEMBRE DE 2021

15

�16

MEMORIA / DICIEMBRE DE 2021

�En mi segundo periodo de gestión 1990-1993 mi
trabajo fue “profesionalismo, respeto, entrega,
perseverancia y acción”; mi meta, atención y respeto
a los valores humanos, sociales y culturales que
dignifican a sus compañeros; mi anhelo, enriquecer
este plan con las aportaciones y sugerencias que la
comunidad preparatoriana considere prudentes. Más
importante que la ciencia de gobernar, es la ciencia
de educar”.
En 1991, al año siguiente de que tomé posesión de
mi segundo periodo, viene un proceso de
fortalecimiento académico. El fortalecimiento
académico de la institución constituyó una de las
prioridades fundamentales de nuestra gestión. En
esta perspectiva estimulamos la participación de los
docentes en programas de formación y actualización
continua: ciclos de conferencias, cursos-taller,
diplomados en docencia y habilidades del
pensamiento, asistencia a congresos, apoyo para
estudios de postgrado y ediciones pedagógicas.
Vinieron 20 personajes de investigación y de la
UNAM invitados para los dos ciclos de actualización
educativa.
Tuvimos el honor de contar con la presencia de
dos rectores de nuestra Universidad: Ing. Gregorio
Farías Longoria y Lic. Manuel Silos Martínez y
destacados expositores de la academia y el deporte:
Margarita Pansza González, Ofelia Eusse Zuluaga,
Teresa Obregón Romero, Edith Chehaybar y Kuri,
Porfirio Morán Oviedo, Juan Brom, Gilberto Guevara
Niebla, Margarita A. de Sánchez, Raúl Gutiérrez
Sáenz, Teresa Ayllón, Santiago Valiente, Lourdes
Franco, Rocío Quezada, Miguel Rojas Gómez, José
Ángel Orozco Sánchez, Juan Francisco González
Guerra, Idalia Cantú Garza, Luis Eduardo Zavala
de Alba y Ma. Rita Ferrini Ríos, en el deporte: Nelda
Guadalupe Garza, Daniel Bautista Rocha, Milo Cruz,
Jorge Luis y Silvia Andonie, Francisco Avilán Cruz
y Roberto D. Gasparini.
Una anécdota se da cuando el Lic. Manuel Silos
Martínez se hizo cargo de la Rectoría, como una
estrategia de trabajo, empezó a convocar con cierta
frecuencia a reuniones con los directores de las
dependencias universitarias. En una de esas sesiones,
el rector planteó cambiar el plan semestral vigente
por un sistema modular, incluyendo el examen de
selección, fijar las cuotas de acuerdo a los salarios
mínimos de las familias y eliminar la “N” oportunidad.
La propuesta nos sorprendió y generó un ambiente
de gran tensión, dándose opiniones en pro y en

contra. En esta difícil situación tomamos la palabra
con la idea de tranquilizar los ánimos, diciendo que
en años anteriores, más jóvenes, participamos en
otras reformas y ahora algunos ya algo viejos y como
dicen “Chango viejo no aprende maroma nueva”; la
referencia a este dicho provocó risas y carcajadas
de todos los presentes. Después de esto, sentimos
un ambiente más relajado y terminé diciendo: “hay
que ponernos la camiseta de nuestra Alma Mater y
salir adelante”.
¿Qué significó para usted ser parte de la
Preparatoria No. 7?
Fui fundador como prefecto, luego profesor,
secretario y director. Yo llevaba el estandarte de la
Preparatoria No. 7 en todos los niveles en que me
tocó participar, en el Consejo Universitario, en la
Comisión de Honor y Justicia, en la Junta de
Gobierno, para mí es un orgullo. Aunque jubilado,
me mandaron a otros compromisos representando
a la Universidad en la Comisión Estatal Electoral en
1996, cuando se hizo la primera comisión ciudadana,
y en la Comisión de Transparencia. ¿Qué me llevo
de todo esto? Me llevo 50 años de gozo, 50 años
que disfruté y sigo disfrutando. Nunca le he perdido
el ritmo que ha llevado la Preparatoria No. 7, es mi
vida. Ejercer la labor docente en esta preparatoria
constituyó una de las más gratas experiencias de mi
vida personal y profesional. Concebimos que la vida
es un gran viaje, con muchos mañanas de
aprendizaje, renovación, congruencia, realización de
sueños y conquista de metas.
Todo ser humano, como dicen algunos autores,
tiene la necesidad de trascender, de dejar huella en
su paso por la vida, de sentir que modifica su entorno
y lo entrega mejor de como lo recibió. Nuestra
preparatoria, tanto la Unidad Puentes como la
Oriente, fue sin duda, el espacio educativo donde
logramos de alguna manera trascender con nuestro
modesto legado, en la vida de muchas generaciones de jóvenes estudiantes, para que éstos,
sirviendo a los demás, encuentren su propia
trascendencia.
Los estudiantes representan el propósito
fundamental de nuestra tarea educativa. La misión
primordial fue crear un ambiente propicio, que nos
permitiera formarlos como alumnos capaces,
creativos, afectivos, más vinculados con su
comunidad, y con una concepción más amplia de su
realidad. A ellos, dedicamos los mejores esfuerzos y
esperanzas, apoyándolos en el diseño de su propio

MEMORIA / DICIEMBRE DE 2021

17

�proyecto de vida, determinante en la realización de
sus sueños y de su destino histórico.
Como decía el Mtro. Flavio Vidales Jiménez: “Los
estudiantes de la institución son el alma de la misma,
son los inspiradores de la voluntariosa actividad
magisterial; ante ellos, siempre anteponemos
nuestros más caros anhelos de triunfo, de éxito y de
esfuerzo por lograrlo”.
¿Cuáles son los acontecimientos más relevantes que sucedieron durante el periodo en que
estuvo en la Junta de Gobierno?
A mí me tocaron cuatro elecciones de rector y
formar parte del equipo que lo designa es la emoción
mayor porque es un movimiento universitario
precioso, se da una auscultación muy amplia a toda
la Universidad.
Me tocó la elección del doctor Reyes Tamez en
1996, bajo circunstancias muy dolorosas para la
Universidad, le tocó una tarea muy difícil, lograr
estabilizar a la Universidad en unos cuantos meses,
participé en su reelección en 1998, pero a su salida
por renuncia al ser llamado a la SEP en noviembre
de 2000, nombramos al Dr. Luis Jesús Galán para el
periodo 2000-2003 y en octubre de 2003 tuvimos la

18

Por su labor y trayectoria fue acreedor a la Medalla al
Mérito Cívico “Presea Estado de Nuevo León” en 2011.

elección del ingeniero José Antonio González
Treviño. Pero como presidente de la Junta, de 1999
a 2005, lo más emotivo en estos seis años, fue haber
dado dos vueltas a todas las escuelas, fui a tomarle
la protesta a los directores dos veces, inicié en la

MEMORIA / DICIEMBRE DE 2021

�“Dejé todo por un magisterio humilde, sencillo, tranquilo pero con muchas satisfacciones”.

Prepa 21, en China, N. L. y tres años después,
terminé en la Prepa 3, cerrando 53 tomas de protesta,
y a partir de 2002, volví a empezar en China y terminé
en 2005 en la Prepa 3, completando 106 escuelas
visitadas. Hubo tantos como 104 protestas sin fallar
a ninguna, fue un gran orgullo haber conocido a la
Universidad palmo a palmo.
¿Qué experiencia le dejó la Junta de Gobierno?
Creo que he cumplido, terminé muy contento, el 30
de junio de 2005 cerró para mí toda una etapa
universitaria, la aspiración mayor de un universitario
es ser rector o ser miembro de la Junta de Gobierno,
adquieres un aprendizaje, son procesos tan aleccionadores que te llevan a una excelsitud de deseos y
valores que hay que disfrutarlos, vivirlos y compartirlos.
Me tocó una etapa de compañeros muy generosos,
muy solidarios, muy comprensivos, y a ellos, a todos
los que fuimos compartiendo ese honor de formar
parte de la Junta de Gobierno, nos fuimos despidiendo
año por año, y recibiendo a otro nuevo, de manera
que está renovando siempre su emoción, energía,
está en un dinamismo permanente. Yo, si hay alguna
situación en la que podamos seguir apoyando a la
Universidad, con mucho gusto.

¿Qué significó terminar esa etapa de su vida?
Una satisfacción muy grande, yo creo que esto
rebasó las expectativas de mi vida, de aquel niño de
Ciénega de Flores, que en tercero de la Secundaria
No. 1 decidió ser profesor, cuando mi maestro
Armando Treviño Arrambide un día llegó tarde a su
clase y cuál sería su sorpresa de que estaba yo con
el grupo totalmente controlado dando Química en
lugar de él. Yo como muy crecido, como los toreros,
agarré mi libro de Química y me fui al escritorio,
muy valiente, a sustituir a Armando, pero lo hice
con una naturalidad extraordinaria.
Cerré 53 años de ejercicio docente, profesional
muy humilde, muy honrado, con mucha decencia,
mucha prudencia; 53 años dedicados a compartir la
sabiduría de los niños, jóvenes, adultos, universitarios,
profesores y eso es para llenarte de gozo, ver que
estás cerrando algo de tus dos magisterios, el oficial
que inicié en 1952 y el universitario desde 1966,
compartiendo ese gusto por tratar de encausar a los
muchachos, guiarlos y formarlos en los valores, así
que creo que es la riqueza más grande que pueda
tener un profesor. Dejé todo por un magisterio
humilde, sencillo, tranquilo pero con muchas
satisfacciones.

MEMORIA / DICIEMBRE DE 2021

19

�OBITUARIO

El 9 de diciembre de 2013, con la inauguración de la
exposición “En busca de equilibrados sentimientos”, la
pintora María de Jesús de la Fuente de O’Higgins,
oriunda de Rayones, N. L., fue homenajeada por la
Universidad Autónoma de Nuevo León. La ceremonia se
realizó en las galerías 1 y 2 de la Biblioteca Universitaria
"Raúl Rangel Frías". Además, se le entregó un
reconocimiento y una réplica en cristal de la Flama.

21 de diciembre
María de la Fuente Casas de O’Higgins
En la Universidad de Nuevo León estudió en la
Facultad de Derecho, de la que fue una de las
primeras egresadas mujeres; hizo estancia
académica en la Escuela de Artes Plásticas y fue
una de las fundadoras en 1947 de la Facultad de
Trabajo Social. Defendió causas campesinas y
obreras, aparte de su propia obra, difundió la de su
esposo, Pablo O’Higgins. Falleció a los 101 años.
26 de diciembre
Nicolás Díaz Obregón
Catedrático de la Facultad de Derecho y
Criminología. Ex presidente del Tribunal Superior de
Justicia del estado de Nuevo León. Miembro del
Poder Judicial con la responsabilidad de juez de
primera instancia.

20

27 de diciembre
Dr. Otto Hugo Valdés Treviño
Egresado de la Facultad de Medicina de la UANL.
Fue profesor del Departamento de Ginecología y
Obstetricia del Hospital Universitario “Dr. José
Eleuterio González”. Falleció a la edad de 91 años.
Hermano del Lic. Francisco Valdés Treviño.
28 de diciembre
Profesor y licenciado Gilberto Rogelio Villarreal
de la Garza
Prefecto fundador, secretario y director de la
Preparatoria No. 7 de la UANL, integrante de la
Junta de Gobierno de la que fue su presidente.
Falleció a los 85 años de edad.

MEMORIA / DICIEMBRE DE 2021

�○
○
○

LA UNIVERSIDAD HOY

○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

○

○

○

16/abril/1945. El gobernador del
estrado, Arturo B. de la Garza, firma la
reforma a la Ley Orgánica de la Universidad
con el objetivo de reincorporar a la Escuela
Normal a la institución, conforme a la
demanda de diversas organizaciones
estudiantiles del estado.
23/julo/1956. El Dr. José Rojas
Garciadueñas inicia dentro de la anualidad
de la Escuela de Verano el cursillo en torno
a “Las cinco figuras de las letras de la Nueva
España”, el cual imparte en el Aula Zertuche
del Colegio Civil.
9/diciembre/1969. Más de un millar
de estudiantes realizan un desfile de protesta
desde la plaza de Colegio Civil hasta el
palacio de gobierno para denunciar la
presión, que según afirman, ejercían las
autoridades estatales para imponer nuevo
rector cuando ellos postulaban al Dr. Oliverio
Tijerina Torres.
29/mayo/1989. Apertura de la segunda
fase de 1os Cursos de Computación para
maestros de preparatorias y facultades en
el piso once de Rectoría, donde se instalaron
dos módulos equipados con microcomputadoras para doce personas cada uno, y de
acuerdo a lo establecido por la Comisión
Académica, se programaron grupos de junio
a diciembre para capacitar alrededor de 800
maestros.
26/noviembre/1998. La Junta
Directiva de la Facultad de Derecho y
Ciencias Sociales aprueba por unanimidad
el proyecto de Educación Presencial y a
Distancia de la carrera de Derecho,
elaborado con la asesoría permanente de la
Secretaría Académica de la Universidad; la
facultad, por su parte, también realizó una
serie de consultas y entrevistas con
miembros de la comunidad y con maestros
y alumnos.

○

○

○

○

AYER EN LA UANL

1/diciembre/2021. En el Auditorio Polivalente
de la Facultad de Medicina de la UANL, el gobierno
de Nuevo León anuncia el programa “Cobertura
universal para niños, niñas y adolescentes con
cáncer”, que brindará atención médica completa a
pequeños con cáncer que particularmente no
cuenten con algún tipo de seguro social. En este
proyecto la UANL apoyará brindando atención
médica a través del Hospital Universitario “Dr. José
Eleuterio González”.
3/diciembre/2021. El rector Santos Guzmán
López sostiene en la Biblioteca Universitaria “Raúl
Rangel Frías” una reunión con diputados federales
de Nuevo León integrantes de la LXV Legislatura
del Congreso de la Unión, a quienes presentó proyectos de desarrollo e infraestructura como el
Campus Cadereyta, el Centro de Investigación
para el Desarrollo Sustentable, el Centro de
Investigación y Desarrollo en Sismología, el Centro
de Investigación en Química Verde y aulas de
la Facultad de Enfermería, y destacó la labor del
Hospital Universitario “José Eleuterio González”,
4/diciembre/2021. La estudiante de la
Facultad de Música, Bárbara Prado Hernández, se
adjudicó el primer lugar en la categoría Grupo
Jóvenes en el Séptimo Concurso Internacional de
Piano “José Jacinto Cuevas” Yamaha, celebrado en
Mérida, Yucatán, con la participación de 18 pianistas
mexicanos y extranjeros residentes en México.
6/diciembre/2021. Mediante comunicado, la
Facultad de Medicina anuncia la resolución de
conservar la forma anterior de evaluación para la
obtención de la calificación final de las unidades de
aprendizaje que fueron afectadas por los cambios
del semestre agosto-diciembre. Esto significa
promediar 70 entre la teoría y la práctica de acuerdo
a la ponderación de cada unidad de aprendizaje.
8/diciembre/2021. La Orquesta Sinfónica
presenta el concierto “Navidad en Monterrey” en
la Arena Monterrey, acompañada por la soprano
regiomontana Ivonne Garza y el coro de adultos y
de niños de la Facultad de Música, como parte del
proyecto de salir de su habitual recinto y acercarse
a la comunidad.
18/diciembre/2021. Auténticos Tigres cierra
la Temporada 2021 de reactivación de la Liga Mayor
de la ONEFA con carácter de invicto con cinco
triunfos al vencer a Burros Blancos del IPN 21-19
en el estadio Wilfredo Massieu.

MEMORIA / DICIEMBRE DE 2021

21

�CENTRO DE DOCUMENTACIÓN Y
ARCHIVO HISTÓRICO DE LA UANL

NOTICIAS

22

○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

L

a colección de publicaciones periódicas
es una de las colecciones básicas con que
cuenta el Centro de Documentación y
Archivo Histórico. Está conformada por revistas y
algunos periódicos que son publicados a intervalos
regulares y que contienen información de actualidad.
Esta colección puede complementar las otras
colecciones, por lo que representa un recurso
importante como fuente de información. Las
características tanto físicas como de contenido e
información de las publicaciones periódicas son
diferentes a las de los libros. Cuentan con periodicidad: frecuencia con que aparece la publicación
(diaria, semanal, catorcenal, quincenal); continuidad:
aparecen sucesiva e indefinidamente; numeración
progresiva: se editan en fascículos y a cada uno le
corresponde un número consecutivo respecto del
anterior; colaboraciones diversas: participan autores
de una o varias especialidades; contenido: puede ser
general, es decir, tratar varios temas; o especializado,
dedicado a una materia o rama de la ciencia dentro
de un esquema definido y título invariable: nombre
específico con el cual se da a conocer la publicación.
El acervo de esta colección se ha seguido enriqueciendo. Las más recientes adquisiciones por
medio de donativos, ha sido la colección completa
de la revista Contraesquina. Espacio de los jóvenes,
la cual publicó la Coordinación de Apoyo y
Desarrollo de la Juventud (CADEJ) del municipio
de Monterrey. Esta publicación mensual apareció
entre noviembre de 1989 y enero de 1991 cuando
fue publicado su último número, el 15. En ella
aparecen colaboraciones de Joaquín Hurtado,
Margarito Cuéllar, José Jaime Ruiz, María Belmonte,
Andrés Montes de Oca, Humberto Salazar, Gabriel
Contreras, entre otros escritores.
Los temas iban dirigidos a jóvenes por lo que se
abordan temas relacionados a la música de diversos
géneros, el trabajo, las modas, el amor, el sida;
además contaba con secciones de reseñas de
actividades de la coordinación y espacio literario.
Otros ejemplares que se han recibido son números

○

Se enriquece colección de publicaciones periódicas

sueltos de Antorcha, revista de orientación
revolucionaria de diciembre de 1962-febrero de
1963; Caligrama, revista bimestral de literatura,
crítica y teoría de febrero-marzo de 1978; Momento, revista de información y análisis de octubre
de 1988; Percusión, órgano informativo oficial de la
Sociedad de Alumnos de la Facultad de Medicina
de octubre de 1970; El Machete de agosto de 1980,
el cual contiene un artículo de Abram Nuncio Limón
sobre la izquierda en Monterrey; Conciencia
magisterial, órgano de información y comunicación
del Sindicato de Trabajadores de la Escuela Normal
Superior de junio de 1979; Crónica 7, semanario
regional de información de marzo de 1978.
Un ejemplar de singular valor es El Topo de enero
de 1981, resultado del taller literario del penal del
Topo Chico donde participaba Cris Villarreal Navarro
con los presos y, especialmente con los presos
políticos que también cursaban la secundaria y
preparatoria abierta en el reclusorio, entre ellos
implicados en el intento de secuestro y muerte de
Eugenio Garza Sada.

MEMORIA / DICIEMBRE DE 2021

�CENTRO DE DOCUMENTACIÓN Y
ARCHIVO HISTÓRICO DE LA UANL

IMÁGENES DEL ACERVO

D

urante una gira por Europa, el equipo Tigres de la UANL sostuvo un breve encuentro con el Papa
Juan Pablo II durante una de sus audiencias generales del Sumo Pontífice en la Plaza de San Pedro,
en Roma, Italia. En la imagen, aparecen Alfredo Jiménez Ramírez, Tomás Boy, Jerónimo Barbadillo y
Mateo Bravo, Luis E. Todd Pérez, y su esposa Elvira Lozano. Al terminar su gestión administrativa al
frente de la Máxima Casa de Estudios en agosto de 1979, el Consejo Universitario le concedió al ex rector
el cargo de presidente del Club Tigres, A. C., por espacio de dos años.

MEMORIA / DICIEMBRE DE 2021

23

��</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="328">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3257">
                  <text>Memoria Universitaria : Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico UANL</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479073">
                  <text>Memoria Universitaria: Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL, nace en el 2010. Los artículos incluidos esta publicación mensual tienen como finalidad proporcionar fuentes de información poco exploradas, como lo son los testimonios, por medio de entrevistas y el uso de documentos hemerográficos, conjugando todo con los nuevos recursos electrónicos. De esta forma aborda aspectos académicos, culturales, científicos, deportivos y políticos desarrollados en el pasado y con ello se espera que forme una base de fuentes y referencias indispensables para la historia de la UANL. Además, no olvida la importancia del registro gráfico, sin relegarlo como mero accesorio del texto, sino que le otorga a la fotografía un papel preponderante como fuente documental. Se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607491">
              <text>Memoria Universitaria : Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico UANL</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607493">
              <text>2021</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607495">
              <text>142</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607496">
              <text>Diciembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607497">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607498">
              <text>Mensual</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607516">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753868&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607492">
                <text>Memoria Universitaria : Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico UANL, 2021, Año 12, No 143, Diciembre</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607494">
                <text>12</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607499">
                <text>Derbez García, Edmundo, Director</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607500">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607501">
                <text>Historia</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607502">
                <text>Educación Superior</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607503">
                <text>Educación Media Superior</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607504">
                <text>Archivo histórico</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607505">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607506">
                <text>Memoria Universitaria: Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL, nace en el 2010. Los artículos incluidos esta publicación mensual tienen como finalidad proporcionar fuentes de información poco exploradas, como lo son los testimonios, por medio de entrevistas y el uso de documentos hemerográficos, conjugando todo con los nuevos recursos electrónicos. De esta forma aborda aspectos académicos, culturales, científicos, deportivos y políticos desarrollados en el pasado y con ello se espera que forme una base de fuentes y referencias indispensables para la historia de la UANL. Además, no olvida la importancia del registro gráfico, sin relegarlo como mero accesorio del texto, sino que le otorga a la fotografía un papel preponderante como fuente documental. Se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607507">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Documentación y Archivo Histórico </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607508">
                <text>Derbez García, Alejandro, Diseño</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607509">
                <text>Martinez Chapa, Paula, Investigación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607510">
                <text>01/12/2021</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607511">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607512">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607513">
                <text>2021325</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607514">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607515">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607517">
                <text>Monterrey, N.L., México</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607518">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607519">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="39187">
        <name>Gilberto Rogelio Villarreal de la Garza</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="21768" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="18062">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/328/21768/Memoria_Universitaria_2021_Ano_12_No_142_Noviembre.pdf</src>
        <authentication>8f4ba7c3c33e0ab32af9b0d2d3327a22</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="607667">
                    <text>�Memoria Universitaria
[ LA VIDA Y EL TRABAJO DE LA UANL EN EL TIEMPO ]
NOVIEMBRE DE 2021

Archivos

AÑO XII / NÚMERO 142

Archivos universitarios como centros activos de información

L

Dr. Santos Guzmán López
Rector
Dr. Juan Paura García
Secretario General
Dr. Celso José Garza Acuña
Secretario de Extensión y Cultura
Lic. Edmundo Derbez García
Centro de Documentación
y Archivo Histórico de la UANL
Edmundo Derbez García
Editor Responsable
Paula Martínez Chapa, Maricela Beltrán Ríos, Jacob M. Rodríguez
y Dora Ivette Díaz (asistente)
Redacción
Alejandro Derbez García
Diseño
Angélica Garza Martínez
Corrección y estilo
Efraín Aldama Villa, Juan Ramón Garza Guajardo y Maricela
Garza Martínez
Colaboradores
Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL
Circulación y administración
BOLETÍN DEL CENTRO DE DOCUMENTACIÓN Y ARCHIVO HISTÓRICO DE LA UANL MEMORIA UNIVERSITARIA,
Año XII, No. 142, noviebre de 2021. Fecha de publicación: 15 de
noviembre de 2021. Revista mensual editada y publicada por la
Secretaría de Extensión y Cultura a través del Centro de
Documentación y Archivo Histórico de la UANL. Domicilio de la
publicación: Alfonso Reyes 4000 norte, planta principal de la
Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frías, Monterrey, Nuevo
León, México, C.P. 64440. Teléfono: + 52 81 8329-4000, Ext. 6578
y 4265. Impresa por: Imprenta Universitaria, Ciudad Universitaria
s/n, San Nicolás de los Garza, N. L., México, C. P. 66451. Fecha de
terminación de impresión: 10 de noviembre de 2021, Tiraje: 1,000
ejemplares.
Número de reserva de derechos al uso exclusivo del título Boletín
del Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL
Memoria Universitaria otorgada por el Instituto Nacional del
Derecho de Autor: 04-2010-071509450100-106, de fecha 15 de
julio de 2010. Número de certificado de licitud de título y contenido:
14,975. ISSN en trámite. Registro de marca ante el Instituto
Mexicano de la Propiedad Industrial: en trámite.
Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son
responsabilidad exclusiva de los autores.
Prohibida su reproducción total o parcial, en cualquier forma o
medio, del contenido editorial de este número.
Impreso en México
Todos los derechos reservados
® Copyright 2021
memoriauanl@uanl.mx
cedah@uanl.mx

2

a situación de los archivos universitarios en este último decenio ha marcado
una inflexión positiva respecto a épocas anteriores, con una tendencia
ascendente y un interés perceptible de las universidades por organizar y conservar en buenas condiciones la documentación y los archivos. La organización
de los documentos y los archivos son elementos indispensables para modernizar
las administraciones y abrir líneas de investigación sobre sus fondos documentales.
Debería tenderse a la creación de servicios de archivo compactos e integradores
de todo el ciclo de la evolución documental, como en algunos casos ya existen.
Estas unidades integran todos los fondos (administrativos e históricos) dentro
de una concepción global y única, que abarca los documentos producidos y
recibidos por toda la universidad (órganos y servicios administrativos, facultades,
escuelas, centros e institutos de investigación, etc.), sea cual sea su procedencia
y naturaleza, hasta su conservación definitiva como testimonio histórico de sus
actividades. Estos servicios de archivos universitarios parten de una concepción
unitaria y una dirección única, aunque su estructura responda a la suma de
unidades o centros, según las dimensiones de la universidad, las necesidades o
las características del propio programa archivístico.
La necesidad de que las universidades se doten de un sistema global para la
gestión de sus archivos y documentos, como función especializada que tenga
incidencia general en toda la institución y que ejerza sus funciones de forma
horizontal, interviniendo en todos los procesos documentales y archivísticos
con competencias reconocidas, inclina nuestra opinión a considerar que la mejor
adscripción es aquella que garantiza estas condiciones básicas.
De igual manera, no sería aconsejable que existiera la doble dirección para dos
etapas del mismo proceso evolutivo. Esta situación bicéfala produce casos
insólitos como la existencia de archivos de facultades o escuelas universitarias
totalmente desvinculados del órgano superior y de las directrices técnicas del
archivo universitario, o la división artificial entre archivo administrativo y archivo
histórico. En líneas generales, en los países más avanzados se está preconizando
un modelo integrador de las dos funciones (administrativas o de gestión y
culturales) del mismo proceso, es decir, la creación de servicios de archivos
universitarios capaces de diseñar, implantar y evaluar un sistema global de
gestión archivística y documental. Una actuación que abarque todo el ciclo vital
de los documentos y de todos los órganos y servicios académicos y
administrativos, sin excepción.
Se debe considerar el archivo como un centro de información activo e
institucional. Actualmente, los servicios que los archivos universitarios prestan,
exceptuando los que tradicionalmente vienen funcionando en centros con fondos
históricos, están muy por debajo de sus posibilidades por falta del apoyo
necesario. Las universidades españolas todavía no se han percatado de las
posibilidades del archivo como centro activo de información, en primera instancia
para documentar las tomas de decisión de la propia administración universitaria
ante cualquier actuación o eventualidad, y en segundo lugar para ofrecer un
servicio de información eficaz a todos los miembros de la comunidad universitaria
y a los ciudadanos en general. Estos servicios de comunicación y referencia se
acostumbran a ofrecer con poca infraestructura y se suplen con la voluntad y
profesionalidad del personal del archivo atento a las demandas de los usuarios
e investigadores.
Ángeles Moreno López y Joaquim Borràs Gómez
Conferencia de Archiveros de las Universidades (C.A.U.)

MEMORIA / NOVIEMBRE DE 2021

�El rectorado de José
Alvarado Santos
Frente a las deficiencias espaciales,
académicas y financieras
Al asumir la rectoría, el periodista e intelectual se encontró con una universidad cuyas
capacidades físicas y financieras fueron rebasadas por la población en edad de cursar
estudios medios y superiores. El alza de cuotas fue una manera de allegarse recursos,
pero la medida generó un importante movimiento estudiantil en 1962 que el autor
analiza en cuanto a sus demandas y consecuencias.

POR ALFONSO AYALA DUARTE*

D

urante los años sesenta del siglo XX, la
creación de nuevos espacios estudiantiles en la Universidad de Nuevo
León estuvo asociada directamente a la
fuerte demanda de estudios superiores. Durante el
rectorado de José Alvarado Santos, en enero de
1962, los estudiantes y maestros de Arquitectura
ocuparon su nuevo edificio, construido en Ciudad
Universitaria; asimismo, el 1 de abril de 1962 la
población de la Facultad de Filosofía y Letras se
trasladó a una nueva construcción en el Campus1.
Meses después, en octubre de 1962, fue puesta en
servicio la edificación, en el mismo sitio, para la
*Alfonso Ayala Duarte era entusiasta colaborador
del Centro de Documentación y Archivo Histórico,
para el que elaboró una serie de trabajos históricos.
Este artículo forma parte de uno de ellos que, en su
memoria, se estarán publicando en este boletín. “Poncho”, como se le llamaba con cariño, dejó de existir
el 9 de noviembre de 2021.

Facultad de Agronomía2. En las fechas se planeó,
igualmente, erigir el edificio de la Facultad de
Odontología.
Desde muy temprano en los años sesenta, sin
embargo, las capacidades físicas y financieras de la
UNL fueron rebasadas por la población en edad de
cursar estudios medios y superiores, por lo que, en
1962, en una acción que tenía como modelo la
Facultad de Medicina3, el Consejo Universitario
decidió limitar el cupo a las preparatorias y facultades
a través de una rigurosa selección de los aspirantes
y la negación de reingreso a los que por cualquier
motivo hubiesen reprobado una materia por dos años
consecutivos.
Las presiones sobre el estudiantado, especialmente
en los que trabajaban, aumentaron cuando Rectoría
anunció que a partir febrero de 1962 los alumnos y
maestros estarían sujetos a un nuevo reglamento de
asistencia, con el que no podrían exceder 20 % de
faltas4.
Uno de los síntomas más preocupantes de las

MEMORIA / NOVIEMBRE DE 2021

3

�Las dificultades económicas de la Universidad de Nuevo León se agravaron a inicios de los años sesenta al ser
insuficientes las aportaciones de los gobiernos federal y estatal. En la imagen, el gobernador Eduardo Livas y
el rector José Alvarado atienden una graduación de alumnos de la Escuela Pablo Livas en 1963.

carencias que la UNL debió abordar en las fechas
fue el del sobrecupo. Hasta el año escolar 19621963 la UNL sólo contaba en Monterrey con las
preparatorias números 1, 2, 3 y la 4 en Linares. De
ellas, las tres escuelas de Monterrey tenían graves
problemas, pues cada año sus poblaciones rebasaban
sus capacidades físicas y académicas. Durante el
año escolar 1961-1962, por ejemplo, la Preparatoria
No. 2 inscribió 803 alumnos, cifra que excedió la
cabida de su edificio; los alumnos debieron ser
distribuidos en nueve grupos de primero y nueve de
segundo, cuando el plantel sólo contaba con 14 aulas.
Al nivel de las diferentes facultades la situación
no era diferente. En el año escolar 1962-1963, la
Facultad de Biología sufría un déficit de cinco aulas
para clase y carecía de suficientes salones y equipos
para los laboratorios de Biología General y Química.
En resumen, el edificio que ocupaba esta facultad
resultaba inadecuado, tanto por sus instalaciones
como por sus espacios.

4

Otros ejemplos fueron la Facultad de Economía,
que contaba con un edificio mal adaptado a sus
necesidades, con aulas pequeñas que imposibilitaban
el establecimiento de grupos homogéneos, y la
Escuela de Matemáticas, que todavía en 1962
carecía de un edificio propio, debiendo ocupar los
pisos nueve y diez de Rectoría. Un caso extremo
fue el de Medicina, que tradicionalmente había
gozado de una preferencia estudiantil exagerada, por
lo que se le recuerda como la facultad pionera en la
limitación de su población a través de la aplicación
de exámenes a los alumnos de primer ingreso. Con
excepción de las facultades que obtuvieron un
edificio nuevo en estos años, las diferentes escuelas
y facultades de la UNL experimentaban, en una u
otra medida, serias carencias espaciales y
académicas5.
La Universidad de Nuevo León afrontó dificultades
económicas desde sus primeros años de vida, pero
ellas se agravaron al iniciar la década de los sesenta.

MEMORIA / NOVIEMBRE DE 2021

�Recuadro. Ingresos de la Universidad de Nuevo León durante 1961-1967
1961-62

1962-63

1963-64

1964-65

1965-66

1966-67

Gobierno Federal

3,500,000

5,049,998

7,400,004

10,000,000

9,758,332

11,591,666

Gobierno estatal

9,291,490

9,500,000

9,980,000

11,470,992

13,738,992

17,757,999.92

60,000

50,000

70,000

Gobierno municipal
Derechos por servicios

4,684,066.9

6,267,766.8

6,331,072.4

7,046,049.1

7,366,971.95

7,881,421.59

*

*

*

186,000

174,291.95

686,000

175,949.31

4,882,925.73

4,362,347.85

3,749,789.79

6,009,599.29

12,613,663.31

educativos
Patronato Universitario
Ingresos varios
Ingresos de las

1,047,877.14

1,190,931.67

1,794,812.29

Totales (de Ingresos)

18,523,434.04

22,008,696.47

25,505,887.69 32,688,780.2

41,981,112.92

54,963,098.67

En bancos y caja chica

2,394,130.55

3,113,344.14

2,520,610.5

1,106,298.23

1,826,986.67

Sumas

20,917,564.59

25,122,040.61

28,026,499.19 34,894,142.43

43,087,411.15

56,826,085.34

dependencias
2,205,362.23

Tomado del Apéndice del Informe de las labores desarrolladas en la Universidad de Nuevo León los años escolares de
1961 a 1967, del rector Nicolás Treviño Navarro, UNL, 1967.
* En los años 1961-62, 1962-63 y 1963-64 el Patronato Universitario aportó, respectivamente, 201,500.00, 190,000.00 y
1, 045,181.68, cantidades que se incluyeron en la categoría “otros ingresos” (Ingresos de las dependencias).

Por ejemplo, la Escuela Industrial y Preparatoria
Técnica Álvaro Obregón necesitaba 3,000.000
millones para equipar sus talleres; el Hospital
Universitario tenía adeudos por 3, 000.000 millones,
sumado a ello, el estadio Universitario, que estaba
en construcción, requería de 13, 000.000 millones.
En el momento, los problemas del cupo y la baja
productividad, asociados directamente a lo
económico, hicieron crisis en la UNL. A partir de
entonces, con el claro propósito de aliviar sus
deficiencias espaciales, académicas y financieras,
las diferentes escuelas y facultades de la UNL
aumentaron sus cuotas internas y comenzaron a
aplicar exámenes de admisión y cursos
propedéuticos a los alumnos de primer ingreso.
Durante el periodo 1961-1967 las aportaciones de
los gobiernos federal y estatal a las finanzas
universitarias aumentaron en 3.3 y 1.9 veces,
respectivamente. El primer registro de aportaciones
por parte del gobierno municipal a la Universidad
aparece hasta 1964, con 60,000 pesos, sin mayores
aumentos en los dos siguientes años. Los aumentos
en los diferentes subsidios y sus propios ingresos,
que crecieron en 4.4 veces, estuvieron relacionados
a los esfuerzos que la Universidad realizó en las
fechas para allegarse recursos.

Las nuevas políticas tuvieron importantes
resultados. Desde fines de los años cincuenta e
inicios de los sesenta la absorción de los egresados
de las secundarias, por parte de las escuelas
preparatorias, disminuyó de manera notable. En 1957
el número de inscritos en preparatoria fue mayor al
de egresados de secundaria un año antes, pero
después el porcentaje disminuyó considerablemente,
de 96 por ciento en 1957 a 76 por ciento en 19646.
Además de la institución de los exámenes de
admisión a los aspirantes al bachillerato, esta
circunstancia estuvo asociada a la política de no
aceptar en las escuelas de Monterrey a los alumnos
egresados de otros municipios y estados donde
existieran escuelas preparatorias.
Al mismo tiempo, las diferentes facultades y
escuelas profesionales, siguiendo el ejemplo de
Medicina, empezaron a limitar su cupo ajustándolos
a sus capacidades. Al tiempo que implementaba
cambios sustanciales en su plan de estudios, la
Facultad de Arquitectura, por ejemplo, implantó en
1962-1963 los exámenes de admisión para los
alumnos de primer ingreso, con lo que sólo se admitía
un número determinado de aspirantes. En la Escuela
de Enfermería, igualmente, los cambios al programa
implementados por su dirección en 1962-1963

MEMORIA / NOVIEMBRE DE 2021

5

�incluyeron la aplicación de exámenes de admisión a
los alumnos de primer ingreso. Otros ejemplos fueron
Ingeniería Civil e Ingeniería Mecánica y Eléctrica,
donde se establecieron cursos de capacitación para
los nuevos alumnos; quienes no los aprobaran debían
someterse a un examen.
Con las políticas implementadas por la UNL para
controlar el crecimiento estudiantil de la UNL se
recrudeció el problema para los cientos de aspirantes
que se quedaban fuera de las aulas. De 2,069 alumnos
que solicitaron su ingreso en un primer momento de
las inscripciones de 1962, sólo 1,174 fueron
aceptados, 839 fueron rechazados por considerárseles “fósiles”, al haber reprobado una materia
por dos años consecutivos, y 290 que reprobaron el
examen de admisión fueron admitidos con carácter
de “condicionados”7.
Algunas facultades se liberaron de la presión del
sobrecupo, como la de Derecho y Ciencias Sociales,
que excluyó de un solo golpe a 100 estudiantes
“repetidores”. Poco después del inicio del año escolar 1962-1963, el director del plantel, doctor Arturo
Salinas Martínez, declaraba que “el registro total de
apenas 925 alumnos permitió contar con mayor
libertad de acceso a los espacios de las aulas,
anteriormente abarrotados”, de manera que el año
iniciaba de una manera más desahogada8. Por el
lado de los estudiantes, empero, las políticas
universitarias generaron una inconformidad que
aumentó poco a poco hasta ocupar un sitio relevante
en el devenir del quehacer universitario.
El aumento de cuotas
Presionado por la escasez del presupuesto, el rector
Alvarado propuso aumentar las cuotas a los
estudiantes. Este fue el primer intento, durante los
años sesenta, que las autoridades universitarias
hicieron por esta vía con el propósito de allegarse
recursos. El proyecto de Reglamento de pagos de
la Tesorería de la Universidad de Nuevo León fue
discutido y aprobado en la sesión del Consejo
Universitario del 17 de enero de 1962. Los alumnos
de las escuelas de Matemáticas y Música, que
estaban exentos de pagos, quedaron en la misma
condición. En enero de 1962 el rector anunció
públicamente el aumento a las cuotas que iba a entrar
en vigor a partir del 1 de febrero.
Algunas de las disposiciones fueron las siguientes:
alumnos foráneos cuota de 100 pesos anuales, 180
mensuales para alumnos extranjeros, a excepción

6

Presionado por la escasez del presupuesto, el
rector José Alvarado propuso aumentar las cuotas a
los estudiantes.

de Medicina donde pagaban una cuota de 500
mensuales, así como 5, 000 por revalidación global
de estudios a extranjeros, 250 como pago de examen profesional. Dicho reglamento también incluyó
incrementos significativos en las cuotas por
exámenes extraordinarios y de regularización. La
medida fue expresión de la única salida que Rectoría
contemplaba ante sus precarias finanzas, pues los
presupuestos federal y estatal resultaban
insuficientes para cubrir las crecientes necesidades
de la UNL.
El aumento fue sugerido por el gobierno del estado
después de “un estudio minucioso” que incluyó
consideraciones acerca de la numerosa presencia
de estudiantes foráneos en la UNL, y la nula
cooperación de los estados vecinos de donde aquéllos
eran originarios; además, se tomaron en cuenta los
altos costos que representaba a la Universidad cada
estudiante9.
Desde los tiempos del Consejo de Cultura Superior una característica relevante de su estudiantado
fue su alta proporción de inmigrantes, pues 45 por
ciento de su población estudiantil provenía de otros
estados, básicamente de Coahuila, Tamaulipas y
Chihuahua 10 . Ya instalada la Universidad la

MEMORIA / NOVIEMBRE DE 2021

�Gasto por alumno durante el periodo escolar 1961-1967
Año escolar

Alumnos

Maestros

Presupuesto UNL

Costo por alumno

1961-1962

12,257

1,084

20,917,564

1,706.58

1962-1963

12,242

1,176

25,122,040

2,052.11

1963-1964

12,518

1,199

28,026,499

2,238.89

1964-1965

13,180

1,234

34,894,142

2,647.5

1965-1966

13,376

1,085

43,087,411

3,221.24

1966-1967

14,695

1,243

56,826,085

3,867.03

Cifras tomadas del Informe de las labores desarrolladas en la Universidad de Nuevo León los años escolares de 1961 a
1967, del rector Nicolás Treviño Navarro, UNL, 1967.

tendencia se mantuvo; en el informe de fin del año
escolar de 1945, Rectoría dio cuenta, entre otros
hechos, del “constante aumento del alumnado, tanto
de Nuevo León como de otras entidades
federativas”11. En el año escolar 1959-1960 la
población estudiantil en todas las dependencias de
la Universidad incluía 36 por ciento de alumnos que
venían de otras partes del país e, incluso, de otros
países, pero muy especialmente de los estados
vecinos de Coahuila, con una participación de 10.63
%, y Tamaulipas, con 10.80 %12.
La participación de estudiantes foráneos en la
población universitaria tenía su correlato en la
población inmigrante total en el Monterrey
metropolitano. Según estimaciones del Centro de
Investigaciones Económicas de la UNL, a inicios
de los años sesenta la zona experimentó un
crecimiento alimentado en gran medida por
inmigrantes de otros municipios nuevoleoneses y los
estados vecinos. Entre 1950 y 1960 la población
metropolitana aumentó de 382,000 a 722,000,
representando un crecimiento del 6.6 % anual. De
este incremento, casi 200,000, es decir 59 %
correspondió a inmigrantes. Los estudiantes
foráneos, por supuesto, fueron de calidad diferente
a los inmigrantes trabajadores, pero en todo caso
pasaron a formar parte de la población local.
El movimiento estudiantil contra el aumento
de cuotas
El intento del rector por aumentar las cuotas provocó
la intervención de las sociedades de alumnos de las
facultades y escuelas integradas en el Consejo

Estudiantil de la Universidad que al considerar lesivo
el Reglamento de pagos de la Tesorería de la
Universidad de Nuevo León, dirigieron un pliego
petitorio por escrito al gobernador del estado,
Eduardo Livas Villarreal, quien les hizo un llamado
para mantener el conflicto con seriedad y mesura
en tanto sesionaba el Consejo Universitario.
El pliego petitorio constaba de seis puntos: 1)
disminución de las cuotas a los alumnos foráneos,
fijándose una nueva y uniforme para todo el alumnado
de 42.50 pesos al mes en vez de 30 pesos que
pagaban; 2) que la aplicación del límite de 20 %
para la asistencia se pospusiera hasta el siguiente
año lectivo para evitar retroactividad; 3) que los
alumnos de los dos últimos años en todas las carreras
no les fuera aplicada la expulsión por reprobar en
tres ocasiones una misma materia; 4) que la
aplicación de las cuotas especiales para exámenes
extraordinarios y de regularización fuera
determinada a juicio de las juntas de maestros de
cada escuela; 5) no aplicación de la cláusula 10 que
señalaba que un estudiante que cursara materias en
dos años distintos por regularización debía cubrir las
cuotas escolares de los dos años, es decir, pagar el
doble que el resto de los alumnos; y 6) reapertura
del Instituto de Trabajo Social, cuya clausura se hizo
“contra todo derecho”13.
Los estudiantes exigieron negociar el aumento y,
de paso, plantearon una serie de demandas, entre
ellas una mayor participación en la toma de
decisiones que les afectaran y la reapertura del
entonces recién cerrado Instituto de Trabajo Social14.
El Consejo Universitario atendió favorablemente

MEMORIA / NOVIEMBRE DE 2021

7

�Reunión de los dirigentes estudiantiles encabezada
por Eduardo Macías, representante de la Facultad
de Filosofía y Letras, para debatir la forma de
conciliar intereses con la Rectoría y el Consejo
Universitario.

cinco de sus peticiones en la sesión del 24 de enero,
1) fijar una cuota mensual uniforme de 45 pesos
mensuales, sin sobre cuotas para alumnos foráneos;
2) suprimir la fianza y avales en lo relativo a
prórrogas de cuotas; 3) entrada en vigor de la
aplicación del 80 % de asistencia para maestros y
alumnos hasta septiembre; 4) no se cobraría cuota
extra a los alumnos que cursen regularmente un año
escolar e irregularmente asignaturas del anterior, es
decir, sólo pagarían la cuota escolar de un año y 5)
la cuota por examen extra se redujo de 50 a 30 pesos y la de exámenes de regularización a 50 en lugar
de 150 pesos.
Sin embargo, el Consejo Universitario se rehusó a
la reapertura del Instituto de Trabajo Social. No obstante, en dicha sesión Lucas de la Garza planteó su
reapertura “en el menor tiempo posible, ya que en
todo caso –dijo– los alumnos no son responsables
de las irregularidades existentes”. Lo que se hizo
fue designar una comisión dedicada a dictaminar la
forma de organizar el Instituto y determinar si debía
seguir formando parte de la Universidad o de otra
entidad educativa.
Aunque algunas facultades se adelantaron a la
votación de la huelga total como Ingeniería Mecánica
y Eléctrica, el Consejo Estudiantil la declaró iniciada
el 25 de enero de 1962, a partir de las siete de la
mañana en razón de haber decidido que no aceptaría
reformas parciales. Ese día, 13 mil estudiantes de
los distintos planteles interrumpieron sus actividades,
salvo los de Medicina y Enfermería para no afectar
a los pacientes que atendían, mientras en solidaridad

8

las preparatorias 1 y 3 decretaron paros de 24 horas.
Durante el periodo de negociaciones para resolver
la huelga, la iniciativa privada, a través de la dirección
del periódico El Porvenir, propuso un interesante
pero inviable plan para aliviar las finanzas de la UNL.
Según la proposición, la Universidad podría aliviar
su carga mediante la creación de un fideicomiso
formado con aportaciones anuales reembolsables al
final de la carrera, de entre 1, 000 y 1, 500 pesos por
alumno, que sería administrado por el Patronato
Universitario y el Patronato de Bienestar
Universitario. Se trataba de una cuota única a su
ingreso a la Universidad con carácter de “ahorro
escolar” que daría forma al fondo el cual se
incrementaría cada año conforme el incremento de
la población estudiantil, y cuyos intereses recibiría
la institución de manera íntegra. El plan no eximiría
a los estudiantes de pagar cuotas, pero éstas podrían
mantenerse bajas15.
De alguna manera, el plan de El Porvenir fue un
antecedente del propuesto después por el rector
Eduardo A. Elizondo. Desde luego que la idea no
prosperó pero reflejaba la preocupación que el
problema económico de la Universidad generaba en
la comunidad regiomontana. Otra solución al
problema económico que se ventiló fue la de exigir
recursos a los gobiernos de los estados de donde
provenían los alumnos foráneos como forma de
recibir ingresos directos.
El rector Alvarado ofreció que se abriría el Instituto
de Trabajo Social no como dependencia
universitaria, tres días después de terminada la huelga
y para el pago de cuotas, prórroga a los alumnos de
escasos recursos que demostraran su condición de
penuria.
Autoridades y huelguistas mediante plenos
realizados en las escuelas llegaron a un acuerdo, al
firmar el 30 de enero un convenio fincado en las
siguientes bases: 1) todos los alumnos pagarán 45
pesos de cuota mensual a partir del 1 de febrero,
pero los que demuestren escasez de recursos,
obtendrán con toda facilidad prórrogas para el pago
que podrán comprender desde el fin de año escolar
hasta el final de los estudios, según se solicite; 2)
serán concedidos hasta cinco exámenes en cada
materia a los alumnos de años superiores, en lugar
de tres, para poder decretar su exclusión de la
Universidad; 3) para exámenes extraordinarios y de
regularización se pagarán cuotas de 30 y 80 pesos,
pero con esta cuota se podrán presentar todas las

MEMORIA / NOVIEMBRE DE 2021

�El Consejo Estudiantil, que controla el movimiento de huelga en la Universidad, en una de sus sesiones.

materias que se deban, sin necesidad de pagar por
cada una; 4) En lo relacionado al Instituto de Trabajo
Social, la comisión dictaminadora iniciará sus trabajos
simultáneamente a la reanudación de clases, con
posibilidades de que el Instituto sea reabierto y 5)
no contarán las faltas de asistencia por el movimiento
en el record de ningún alumno.
Después de la reunión con el rector Alvarado, los
estudiantes en reunión a puerta cerrada celebrada
esa tarde, decretaron la finalización de la huelga. El
1 de febrero, como estaba acordado en el convenio,
los alumnos de Ciencias Químicas, Filosofía y Letras,
Enfermería, Música, Preparatoria No. 2, Álvaro
Obregón y Pablo Livas regresaron a clases, no así
las restantes que desconocieron el acuerdo hecho
por el Consejo Estudiantil con la Rectoría. Derecho,
Medicina, Ingeniería Mecánica y Eléctrica,
Ingeniería Civil, Arquitectura, Comercio,
Odontología, Ciencias Biológicas, preparatorias 1,
3, 4 de Linares, en total trece escuelas, se mostraron
renuentes a cualquier incremento en las cuotas.
Sin embargo, la realidad fue que el Consejo
Estudiantil decidió dar por terminada la huelga
cuando se dio cuenta que elementos extraños, ajenos
por completo a los intereses estudiantiles,
pretendieron apoderarse de la dirección del
movimiento a fin de generar desórdenes con fines
políticos sin importar las consecuencias que podría
acarrear a la Universidad.
De hecho, el 31 de enero grupos de estudiantes se

dirigieron desde la plaza de Colegio Civil hasta Ciudad
Universitaria, donde plantados frente a la torre de
Rectoría, amenazaron con apedrearla y luego con
tomarla, obligando el traslado de algunas de las
oficinas a casas particulares.
En esos días justamente, las fuerzas conservadoras
usando a la Unión Nuevoleonesa de Padres de Familia de punta de lanza, se manifestaban en contra
del gobernador Livas Villarreal por el tema de las
reformas educativas y los nuevos programas de
estudio que tuvieron su mayor expresión de hostilidad
y repudio con la gran manifestación del 2 de febrero.
Ese mismo día, las escuelas universitarias
presentaron su pliego petitorio que contenía lo
siguiente: 1) derogación de la cuota de 45 pesos
mensuales a cada alumno, solicitando permanezca
la cuota de 30 pesos; 2) no pagar nada por los
exámenes extraordinarios y de regularización, contra el acuerdo del Consejo Universitario que fijó 30
y 80 pesos como cuotas especiales para tener
derecho a esos exámenes; 3) apertura del Instituto
de Trabajo Social como dependencia universitaria,
simultáneamente a la reanudación de clases y 4)
firma de convenio entre Rectoría y los estudiantes
donde se estipule que los alumnos superiores tendrán
derecho a cinco exámenes en cada materia, antes
de ser expulsados16.
Alvarado ofreció abrir el Instituto de Trabajo Social para el 15 de febrero luego de recibir a una
comisión de alumnas, además, citar a una sesión de

MEMORIA / NOVIEMBRE DE 2021

9

�Pleno en la Facultad de Arquitectura, celebrado el 29 de enero de 1962, para conocer la decisión del alumnado sobre la
aceptación o rechazo de las proposiciones de Rectoría para concluir el conflicto.

Consejo Universitario para plantear el nuevo pliego
petitorio siempre y cuando lo presentaran bien
fundamentado. Mientras se reunía el consejo, el
movimiento perdió fuerza al regresar a clases
alumnos de algunas de las escuelas descontentas
como Derecho, Odontología, Ingeniería Mecánica
y Eléctrica y Preparatoria No. 3.
La noche del 8 de febrero, los representantes de
los alumnos aceptaron lo que ya se había resuelto el
30 de enero, por lo que se dio por terminada la huelga
en las trece escuelas que la mantuvieron.
La Rectoría propuso el 21 de junio nuevas
modificaciones al reglamento en la siguiente forma:
la cuota por exámenes extraordinarios y de
regularización fueran, en cada caso, por todas las
materias de 30 pesos; y que los directores de las
facultades y escuelas comunicaran a Rectoría las
cuotas internas que fijaban para exámenes
profesionales para su aprobación como lo establecía
el Reglamento de Pagos, porque éste fijaba una cuota
de 250 pesos y en la realidad los alumnos de algunas
escuelas y facultades pagaban hasta 500 pesos como
pago de sinodales17.
Cabe señalar, por último, que el control al acceso

10

de los espacios universitarios que se acentuó a partir
de este rectorado fue una respuesta a las presiones
de la demanda de estudios universitarios, pero
también formó parte de un proyecto de eficientar
los recursos de la UNL. Se trataba de que los
estudiantes y maestros hicieran un uso óptimo de
sus escasos recursos. Los controles al acceso
estuvieron acompañados, pues, de otras acciones
enfocadas al fortalecimiento del nivel académico de
la UNL y las actividades de investigación en la
misma.
En el periodo la Universidad becó a numerosos
maestros especialistas para hacer estudios de
posgrado en el extranjero y, de esa manera, fortalecer
la planta de docentes. Los alumnos avanzados
también fueron becados por diversas instituciones
extranjeras y la propia UNL, esta última, a través
de sus centros de investigación. Así mismo, la
investigación universitaria fue fortalecida en sus
diversas áreas de interés. El 21 de junio de 1962,
por acuerdo del Consejo Universitario fue creada la
Sección de Estudios Históricos. El mismo año, el
Centro de Investigaciones Económicas inició una
prestigiosa época de publicaciones acerca del

MEMORIA / NOVIEMBRE DE 2021

�Un grupo de estudiantes se congregan en los alrededores de la Torre de Rectoría el 31 de enero de 1962 con la intención de
apedrear y tomar el edificio, lo cual finalmente no se llevó a cabo al retirarse los manifestantes.

Acalorada reunión celebrada por los estudiantes de
Medicina en horas de la tarde del 31 de enero
donde acordaron continuar con la huelga.

entorno económico regional con su estudio
Estructuras Económicas del Noreste de México:
Análisis Regional, 1955, edición que obtuvo el
segundo lugar del Premio Anual de Economía del
Banco Nacional de México, S. A. En 1962,
igualmente, el Instituto de Investigaciones Científicas
fue reorganizado con el propósito de eficientar sus
actividades.
Cabe apuntar, como un paréntesis artístico, que
durante el periodo del rector José Alvarado Santos
se dio uno de los capítulos más relevantes de la vida
cultural de Monterrey. En 1962, después de un

periodo de dos años en que dependiera del patrocinio
de los gobiernos estatal y municipal, más el auspicio
de la Universidad de Nuevo León, la que naciera en
1959 como Orquesta Sinfónica de Monterrey pasó
a depender totalmente de la UNL. Esta orquesta
representaba la continuidad de una tradición
enraizada en los años veinte, cuando se fundó la
primera orquesta sinfónica local. Después de dos
periodos de receso en su larga existencia, la orquesta
fue revivida por el profesor Manuel Flores Varela,
quien también gestionó su adopción por la UNL.
Notas
1. Informe de las labores desarrolladas en la
Universidad de Nuevo León durante los años
escolares de 1961 a 1967, p. 169.
2. Ib., p. 109.
3. En las declaraciones que Humberto Ramos
Lozano, secretario del gobierno estatal, hizo a la
prensa en septiembre de 1962, quedó claro que el
modelo a seguir, en materia de políticas educativas
universitarias, era el de la Facultad de Medicina.
“Pues se trata de que la Universidad no sólo albergue
el mayor número posible de estudiantes, sino de
aumentar su prestigio. En este aspecto la Escuela
de Medicina tiene en la República, y aún en el
extranjero, un puesto de primer lugar por la

MEMORIA / NOVIEMBRE DE 2021

11

�La prensa anuncia el fin de la huelga en la Máxima Casa de Estudios el 9 de febrero de 1962.

capacidad del cuerpo magisterial y por las labores
de investigación que se realizan; y sólo en Estados
Unidos, esta facultad está considerada como de clase
“A” que en ese país corresponde a las de primera
categoría”. El Porvenir, 8 de septiembre de 1962,
p. 1.
4. El Porvenir, enero 21 de 1962, p. 3, segunda
sección.
5. La información contenida en este apartado se
obtuvo de los capítulos correspondientes a las
diversas escuelas en el Informe de actividades de la
UNL, 1961 a 1967, del rector Nicolás Treviño
Navarro, UNL, 1967.
6. César Rangel Guzmán, Nivel y formación de
los recursos humanos en el área metropolitana
de Monterrey. Un análisis cuantitativo del sistema
escolar, CIE-UNL, 1967, p. 78-79
7. “Niegan ingreso a la Universidad a más de 800
estudiantes reprobados”, El Norte, 1 de septiembre
de 1962, p. 9-B.
8. “Facultad de Derecho inicia su año escolar”, El
Norte, 5 de septiembre de 1962, p. 12-B. 9 “Livas
pide comprensión en el pago de cuotas”, El
Porvenir, 20 de enero de 1962, p. 1, segunda sección.

12

10. Gerardo de León, Medio siglo de trayectoria
universitaria, Historia documental de la UANL,
UANL, 1990, p. 130, citando el “Informe de
Actividades del Consejo de Cultura Superior, del año
1942-1943”, publicado en Universidad, órgano del
mismo Consejo, No. 2, Monterrey, septiembre de
1943. s/p.
11. Ibid, p. 132, citando a Universidad, No. 5,
Monterrey, 1945, s/p.
12. Universidad en Cifras 1959-60, UNL...
13. El Porvenir, 24 de enero de 1962, p. 1-A.
14. “Tregua estudiantil en las exigencias para que
no se eleven las cuotas”, El Porvenir, 20 de enero
de 1962, p. 7.
15. “Mediante fideicomiso, la Universidad podría
aliviar su carga. Plan financiero para reducir cuotas.
Cada alumno haría depósitos anuales que serían
reembolsables”, El Porvenir, 22 de enero de 1962,
p.1, segunda sección.
16. El Porvenir, 3 de febrero de 1962, p. 1-B.
17. Acta de Consejo Universitario No. 5, año escolar 1961-1962, 21 de junio de 1962

MEMORIA / NOVIEMBRE DE 2021

�○
○
○

LA UNIVERSIDAD HOY

○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

○

18/octubre/1939. Se integran comisiones con facultades para citar a los
catedráticos para revisar programas de
estudio y lograr una mejor coordinación en
la enseñanza de materias afines. Las
comisiones son de estudios pedagógicos,
jurídico-sociales, físico-matemáticas, físicoquímicas y médico biológicos.
5/noviembre/1942. La Sociedad
Nuevoleonesa de Historia, Geografía y
Estadística, en oficio de su presidente,
profesor Timoteo L. Hernández, informa que
en junta celebrada se tomó el acuerdo de
dirigirse al Consejo de Cultura Superior,
“suplicando respetuosamente que sea
retirado el cuadro de fray Servando Teresa
de Mier que existe en el Aula Magna, ya
que estiman que dicha pintura no se ajusta a
la figura del prócer nuevoleonés”.
20/marzo/1952. Al aprobarse el
reglamento de la Facultad de Medicina, es a
las autoridades universitarias a quien
compete expedir los oficios con los
nombramientos del personal técnico del
Hospital Universitario “Dr. José Eleuterio
González”, por lo que el Consejo Universitario pide el envío a Rectoría la lista
correspondiente.
6/diciembre/1960. Vacante el puesto
de representante del Consejo Universitario
ante el consejo directivo del Centro de
Investigaciones Económicas, es designado
Alfonso Rangel Guerra a propuesta de
Consuelo Meyer, en sustitución de Roque
González Salazar, a quien ese día se le
autoriza beca “en virtud de los muchos
servicios que prestó a la Universidad de
Nuevo León”.
4/junio/1979. La Clínica periférica de
Apodaca, N. L., inicia sus trabajos de
asistencia social a niños y adultos de escasos
recursos económicos de comunidades
cercanas al municipio, primer servicio médico
y clínico dental en América Latina, cuyas
actividades están coordinadas por alumnos
y maestros de la Facultad de Odontología.

○

○

○

○

AYER EN LA UANL

6/noviembre/2021. Las alumnas Tannia
Camila Zepeda García de la Preparatoria No.
15 Madero y Lizbeth Gallegos Zamarripa de
la Preparatoria No. 17 de Ciénega de Flores, obtienen
el premio en el concurso Coder Dojo 2021, realizado
a través de la plataforma MS Teams.
18/noviembre/2021. Ceremonia de premiación y develación de la placa conmemorativa
del Premio Internacional Alfonso Reyes a la
investigadora, ensayista y editora Liliana Weinberg,
en la Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria.
22-24/noviembre/2021. En la XXXI Olimpiada Nacional de Biología, Alan Alberto Guajardo
Villarreal, estudiante del tercer semestre de
la Preparatoria No. 7 Las Puentes, gana el oro; y
plata Jesús Gustavo Ballesteros Nevárez del tercer
semestre y Gabriel Ernesto Mujica Prolux de quinto
del CIDEB; al responder preguntas de temas
de biología animal, morfología vegetal, sistemática,
ecología, funcionamiento celular, comportamiento
animal y genética.
23/noviembre/2021. El rector, Dr. Santos
Guzmán López sostiene reunión con diputados locales representados por los coordinadores de cada
bancada, en la Biblioteca Universitaria Raúl Rangel
Frías, donde expuso los proyectos del Campus
Cadereyta, Centro de Investigación y Desarrollo en
Educación Bilingüe (CIDEB) en el sector Cumbres
y el Centro de Investigación y Desarrollo en
Sismología en Linares.
23/noviembre/2021. Como parte de la conmemoración de su centenario, la Escuela Industrial y
Preparatoria Técnica Pablo Livas devela una placa
alusiva en la entrada principal, inaugura el auditorio
denominado “Centenario” y el mural titulado “In
Aeternum. El nido que te vio nacer, mañana te verá
volar”, del artista Josué Ulises Pérez Guillén.
24/noviembre/2021. La Preparatoria No. 12
de Cadereyta Jiménez inaugura el Centro de
Mediación Escolar donde docentes capacitados
utilizan cinco etapas de la resolución de conflictos
entre padres de familia y docentes, alumnos y
docentes o entre alumnos. Además, abre una Sala
de Lactancia y otros espacios académicos como
la nueva Sala de Maestros con 32 cubículos.
24/noviembre/2021. El gobernador Samuel
García Sepúlveda y el rector Santos Guzmán López
realizan un recorrido por el Campus Cadereyta para
ver los avances de su primera etapa de tres bloques
de edificaciones (A, B y C) para las facultades de
Derecho y Criminología, Facpya y Enfermería.

MEMORIA / NOVIEMBRE DE 2021

13

�CENTRO DE DOCUMENTACIÓN Y
ARCHIVO HISTÓRICO DE LA UANL

NOTICIAS

14

○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

E

n el marco de la celebración de su centenario, se llevó a cabo la tarde del martes
23 de noviembre de 2021, la presentación
del libro conmemorativo Escuela Industrial y
Preparatoria Técnica Pablo Livas. Pilar del
progreso social, 1921-2021, en el patio ala sur del
Colegio Civil Centro Cultural Universitario.
La obra consiste en un volumen de 504 páginas
profusamente ilustradas, organizadas en cuatro
capítulos que abarcan cada uno un periodo de
veinticinco años, éstos a su vez divididos en un total
de 20 apartados respaldados, además, con recuadros
y tablas de información sustancial.
En el ejemplar se abordan los antecedentes de la
educación femenil, los orígenes del plantel, su
evolución, obstáculos y logros superados, mostrando
los cambios en sus programas conforme a las
necesidades de la sociedad, así como los personajes,
maestras, maestros, alumnas y alumnos, personal
administrativo, autoridades universitarias y gubernamentales que hicieron posible la historia
centenaria de la noble institución.
El trabajo de investigación, redacción, edición y
formación del libro estuvo a cargo del Centro de
Documentación y Archivo Histórico de la UANL,
dependiente de la Secretaría de Extensión y Cultura,
gracias al apoyo y confianza depositada en él por la
Escuela Industrial y Preparatoria Técnica Pablo
Livas, que dirige el Dr. Gustavo Gerardo Morales
Garza.
En la ceremonia de presentación del libro estuvo
presente la MC Sandra Elizabeth del Río Muñoz,
directora del Sistema de Estudios del Nivel Medio
Superior, en representación del rector, Dr. Santos
Guzmán López; el Dr. Celso José Garza Acuña,
secretario de Extensión y Cultura; el Dr. Gustavo
Gerardo Morales Garza, director de la Escuela
Industrial y Preparatoria Técnica Pablo Livas y el
Ing. Leopoldo Espinosa Benavides, cronista oficial
de la ciudad de Monterrey, quien tuvo a su cargo los

○

Presentan el libro Escuela Industrial y Preparatoria Técnica
Pablo Livas. Pilar del progreso social, 1921-2021

comentarios relacionados al libro. En su realización
participaron la maestra Susana Acosta Badillo, la
Lic. Érika Flor Escalona Ontiveros y la Lic. Mirna
Guadalupe Gutiérrez Gómez, además se contó con
el apoyo del Lic. Emilio Machuca Vega, todos ellos
jóvenes historiadores universitarios. El diseño y
formación editorial estuvo a cargo de Alejandro
Derbez García y la corrección de Angélica Garza
Martínez.
Escuela Industrial y Preparatoria Técnica
Pablo Livas. Pilar del progreso social, 19212021, constituye el número 50 de la colección la lira
de Mnemosine, una de las formas con la que se
avanza en la recuperación de la memoria histórica,
tan amplia y vasta, de la Universidad Autónoma de
Nuevo León.

MEMORIA / NOVIEMBRE DE 2021

�OBITUARIO

○

○

9 de noviembre

Dr. Ricardo Alberto Rangel Guerra

○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

Músico, investigador y antropólogo. Nació en Reynosa, Tamaulipas, el 5 de
septiembre de 1952. Licenciado en Antropología
Social por el Colegio de
Antropología de la UANL
(1979-1983); Maestría en
la misma disciplina por el
Colegio de Michoacán
(1983-1985). Fue catedrático en las áreas sociales
en la UANL, UR y Universidad Humanista de las
Américas (UHA). Realizó entrenamiento musical
que incluyó un curso de percusiones sinfónicas en
la Escuela de Música de la Universidad Regiomontana (1986-1990) y un Curso de Capacitación
en el Centro de Capacitación Musical de La Unión
Filarmónica, Similares y Conexos de Nuevo León
(1996-1997). Coordinador del Centro de Información Musical de Nuevo León (1991-1994).
Maestro de la Facultad de Música. Como músico,
cuya especialidad fue la batería, fue integrante en
los años setenta de los grupos de rock Sierra Madre
y Los Frijoles. Fue un investigador de la tradición
oral, leyendas y costumbres de la región noreste.
En Conarte fue colaborador de Patrimonio Cultural
donde publicó en coautoría la serie de Patrimonio
intangible de Nuevo León sobre los municipios de
Villaldama (2006), El Carmen (2010), Hidalgo (2010),
Abasolo, Santiago, Bustamante, Mina, Lampazos y
Anáhuac entre otros, así como zona norte (2017) y
zona sur (2021). Su especialidad fue la investigación
sobre la música, de la que fue pionero y dejó obras
que son referentes e imprescindibles. La Academia
de Música Beethoven (1994), Músicos y música
popular en Monterrey, 1900-1940 (1998), Breve
historia gráfica de la música en Monterrey
(2004), Música popular en los municipios de la
región citrícola, Compositores de Nuevo León.
Primera época (2015), la historia de la música en
el tomo II de la Biblioteca de las Artes (2013).
Además, publicó 15 números de Música en
Monterrey, Revista de divulgación y guía musical.
Colaboró en la revista Armas y Letras, Como
investigador huésped del Centro de Documentación
y Archivo Histórico de la UANL realizó el trabajo
Historia de la enseñanza de la música (2015).
Falleció a los 69 años de edad.

○

○

○

○

Alfonso Ayala Duarte

29 de noviembre
Reconocido neurólogo. Nació el 3 de marzo de 1934.
Hizo su educación primaria y secundaria en el
Colegio Justo Sierra (1939-1948), su bachillerato en
la Escuela de Bachilleres (1949-1951) su
Licenciatura como Médico Cirujano y Partero en la
Facultad de Medicina de la UANL (1951-1958). Hizo
estudios de especialidad en Medicina Interna en el
Instituto Hospital de las Enfermedades de la Nutrición
de la Ciudad de México (1958-1960), donde fue
alumno del Dr. Salvador Zubirán; y un internado en
Medicina Interna en Hospital Bellevue de Nueva
York (1961-1962). En la Universidad de Florida
estudió un posgrado en neurología (1961-1964). Se
especializó en Neurología en el Consejo Mexicano
de Neurología (2000) y en Medicina Interna (2001)
en el Consejo Mexicano de Medicina Interna de
México. Maestro fundador y primer jefe y
profesor del servicio de
Neurología en la Facultad de Medicina
(1964-2003). Miembro
de la planta académica
de la UANL de Medicina, profesor de tiempo
completo en la Facultad
de Medicina y director
de la cátedra de Neurología de la UANL.
Creó los programas de especialización en el Posgrado
de Neurología (1985) y de Neurología Pediátrica
(1991) para la formación de residencias de la
Facultad de Medicina. También fue profesor de
dibujo en el Colegio Civil. Atendía a sus pacientes
en el Hospital Universitario “Dr. José Eleuterio
González”. Premiado varias veces por la Academia
Nacional de Medicina y la Academia de Neurología.
Académico de número de la Academia Mexicana
de Cirugía, miembro fundador (1971) y presidente
(1980-1982) del Consejo Mexicano de Neurología
A. C., y presidente del Capítulo Mexicano de la Liga
Internacional Contra la Epilepsia (CAMELISE)
(2001-2003). Perteneció al Sistema Nacional de
Investigadores (1993-2000). Recibió la presea estado
de Nuevo León en la rama de investigación científica
(1995), el Mérito Académico del Ayuntamiento de
Guadalupe (2005) y el Premio al Mérito en Salud
(2010). Falleció a la edad de 87 años.

MEMORIA / NOVIEMBRE DE 2021

15

��</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="328">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3257">
                  <text>Memoria Universitaria : Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico UANL</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479073">
                  <text>Memoria Universitaria: Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL, nace en el 2010. Los artículos incluidos esta publicación mensual tienen como finalidad proporcionar fuentes de información poco exploradas, como lo son los testimonios, por medio de entrevistas y el uso de documentos hemerográficos, conjugando todo con los nuevos recursos electrónicos. De esta forma aborda aspectos académicos, culturales, científicos, deportivos y políticos desarrollados en el pasado y con ello se espera que forme una base de fuentes y referencias indispensables para la historia de la UANL. Además, no olvida la importancia del registro gráfico, sin relegarlo como mero accesorio del texto, sino que le otorga a la fotografía un papel preponderante como fuente documental. Se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607462">
              <text>Memoria Universitaria : Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico UANL</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607464">
              <text>2021</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607466">
              <text>142</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607467">
              <text>Noviembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607468">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607469">
              <text>Mensual</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607487">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753868&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607463">
                <text>Memoria Universitaria : Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico UANL, 2021, Año 12, No 142, Noviembre</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607465">
                <text>12</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607470">
                <text>Derbez García, Edmundo, Director</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607471">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607472">
                <text>Historia</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607473">
                <text>Educación Superior</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607474">
                <text>Educación Media Superior</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607475">
                <text>Archivo histórico</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607476">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607477">
                <text>Memoria Universitaria: Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL, nace en el 2010. Los artículos incluidos esta publicación mensual tienen como finalidad proporcionar fuentes de información poco exploradas, como lo son los testimonios, por medio de entrevistas y el uso de documentos hemerográficos, conjugando todo con los nuevos recursos electrónicos. De esta forma aborda aspectos académicos, culturales, científicos, deportivos y políticos desarrollados en el pasado y con ello se espera que forme una base de fuentes y referencias indispensables para la historia de la UANL. Además, no olvida la importancia del registro gráfico, sin relegarlo como mero accesorio del texto, sino que le otorga a la fotografía un papel preponderante como fuente documental. Se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607478">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Documentación y Archivo Histórico </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607479">
                <text>Derbez García, Alejandro, Diseño</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607480">
                <text>Martinez Chapa, Paula, Investigación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607481">
                <text>01/11/2021</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607482">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607483">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607484">
                <text>2021324</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607485">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607486">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607488">
                <text>Monterrey, N.L., México</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607489">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607490">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="28591">
        <name>José Alvarado Santos</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="21767" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="18061">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/328/21767/Memoria_Universitaria_2021_Ano_12_No_141_Octubre.pdf</src>
        <authentication>1cc3ca9745c532d40212c4b4372af206</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="607666">
                    <text>�Memoria Universitaria
[ LA VIDA Y EL TRABAJO DE LA UANL EN EL TIEMPO ]
OCTUBRE DE 2021
AÑO XII / NÚMERO 141

Archivos

Memoria individual, memoria colectiva, memoria histórica

T

Dr. Santos Guzmán López
Rector
Dr. Juan Paura García
Secretario General
Dr. Celso José Garza Acuña
Secretario de Extensión y Cultura
Lic. Edmundo Derbez García
Centro de Documentación
y Archivo Histórico de la UANL
Edmundo Derbez García
Editor Responsable
Paula Martínez Chapa, Maricela Beltrán Ríos, Jacob M. Rodríguez
y Dora Ivette Díaz (asistente)
Redacción
Alejandro Derbez García
Diseño
Angélica Garza Martínez
Corrección y estilo
Efraín Aldama Villa, Juan Ramón Garza Guajardo y Maricela
Garza Martínez
Colaboradores
Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL
Circulación y administración
BOLETÍN DEL CENTRO DE DOCUMENTACIÓN Y ARCHIVO HISTÓRICO DE LA UANL MEMORIA UNIVERSITARIA,
Año XII, No. 141, octubre de 2021. Fecha de publicación: 15 de
octubre de 2021. Revista mensual editada y publicada por la
Secretaría de Extensión y Cultura a través del Centro de
Documentación y Archivo Histórico de la UANL. Domicilio de la
publicación: Alfonso Reyes 4000 norte, planta principal de la
Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frías, Monterrey, Nuevo
León, México, C.P. 64440. Teléfono: + 52 81 8329-4000, Ext. 6578
y 4265. Impresa por: Imprenta Universitaria, Ciudad Universitaria
s/n, San Nicolás de los Garza, N. L., México, C. P. 66451. Fecha de
terminación de impresión: 10 de octubre de 2021, Tiraje: 1,000
ejemplares.
Número de reserva de derechos al uso exclusivo del título Boletín
del Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL
Memoria Universitaria otorgada por el Instituto Nacional del
Derecho de Autor: 04-2010-071509450100-106, de fecha 15 de
julio de 2010. Número de certificado de licitud de título y contenido:
14,975. ISSN en trámite. Registro de marca ante el Instituto
Mexicano de la Propiedad Industrial: en trámite.
Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son
responsabilidad exclusiva de los autores.
Prohibida su reproducción total o parcial, en cualquier forma o
medio, del contenido editorial de este número.
Impreso en México
Todos los derechos reservados
® Copyright 2021
memoriauanl@uanl.mx
cedah@uanl.mx

2

odos los archivos y registros, con el paso del tiempo, dejan de tener un
valor administrativo directo para los ciudadanos cuyas actuaciones
testimonia y pasan, son transferidos o debieran ser transferidos, y aquí entramos
en políticas archivísticas, a otros archivos cuya función es custodiar la memoria
no individual, sino colectiva, porque la suma de todos los testimonios de las
personas afectadas constituyen un conjunto de informaciones que sirven para
elaborar las identidades colectivas, constituyen la memoria de la nación, sea
cual sea el sentido que se quiera dar a la palabra nación y sirven para construir,
deconstruir y reconstruir las respectivas historias colectivas de la nación, de la
región, de la localidad, de las mujeres, de la infancia, de las enfermedades, de los
esclavos, de los marginados. Pero la información sobre vida y muerte, producción
y conservación, memoria individual y memoria colectiva, sólo es transmisible si
está registrada en un soporte 14 perdurable, en un documento literario,
administrativo, jurídico, legal, judicial, que dé cuenta de ella. El concepto de
memoria ha sido objeto de debates que han intentado clarificarlo y definir sus
límites. De entrada, no es lo mismo memoria que historia. La memoria está en
permanente construcción, según Pierre Nora, en dialéctica continua entre el
recuerdo y la amnesia. La historia es la reconstrucción de aquello que ya no
existe. Me pregunto si hay alguna memoria que no sea histórica. La nuestra,
nuestra memoria individual, así como la de nuestra existencia, se prolonga en la
memoria de los otros, hasta que con el tiempo se difumina y acaba perdiéndose
tras tres o cuatro generaciones. Recordamos a nuestros abuelos, tal vez algún
dicho o anécdota de los bisabuelos, si acaso, y poco más. Por eso la importancia
de los soportes documentales. Por eso tan necesaria la reconstrucción histórica
y la elaboración literaria o artística. Las memorias personales están a medio
camino entre ambas. Sin memoria histórica no hay identidad, decía Václav
Havel, el dramaturgo y ex presidente de la República Checa, que ha plasmado
las suyas en un libro de memorias para dejar un testimonio de su trayectoria
intelectual y política a las nuevas generaciones. Pero además de las memorias
individuales, existen las memorias colectivas, que son las interpretaciones que
hacen las personas, o determinados grupos sociales, de determinados hechos
históricos vividos, muchas veces traumáticos, referidos a golpes de estado,
guerras civiles, terror, violaciones de los derechos humanos, represiones, etc.,
que es asimilada por la mayoría o por un grupo social que coincide en su repulsa
de estos hechos, y en una forma de lucha contra las dictaduras y posteriormente
contra la impunidad. Esta memoria colectiva se basa en la historia vivida
(experiencias, lecturas, conocimientos heredados), y constituye un instrumento
de análisis de los recuerdos socialmente compartidos. La memoria histórica,
según Santos Juliá, tendría un carácter más científico y proporcionaría
conocimientos que se irían acumulando y permitiría reconstruir el pasado de
manera sabia y abstracta, con carácter crítico, laico y sin límites. En España, el
concepto se vincula a la revisión de la guerra civil, el franquismo y la transición
política, y su periodización ha seguido diferentes criterios desde el punto de
vista de Aróstegui o de Espinosa. Y los temas tratados van desde los asesinatos
a los encarcelamientos o a las depuraciones de funcionarios. No hay que olvidar
que los propios archiveros sufrirían, como muchos otros españoles, las medidas
represivas del nacional-catolicismo.
Pedro López Gómez
Los archivos y los ciudadanos: algunos problemas de nuestro tiempo
Ferrol, 15 de octubre de 2015
MEMORIA / OCTUBRE DE 2021

�Figura y oficio
del rector
El rector es el jefe nato de la Universidad, su representante legal y preside
el Consejo Universitario. Es designado por la Junta de Gobierno de la
Institución, y dura en su encargo tres años con la posibilidad de ser reelegido
una sola vez. En este trabajo se pretenden establecer las líneas que marcaron
la figura del rector desde el punto de vista normativo y estatutario a lo
largo de la historia.

POR EDMUNDO DERBEZ GARCÍA

E

l 27 de octubre de 2021, el secretario de
la Junta de Gobierno, Dr. Luis Humberto
Gómez Danés, dio lectura a los artículos
de la Ley Orgánica de la Universidad
relativos al rector y, enseguida, dio lectura al
nombramiento que la Junta de Gobierno, en atribución
que le otorga la legislación universitaria, había
anunciado el 17 de mayo tras su celebrar su sesión,
del Dr. Guzmán López como rector de la UANL
para el periodo comprendido del 28 de octubre de
2021 al 27 de octubre de 2024.
Tomaron sus once miembros en cuenta que
cumplía con todos los requisitos estipulados en la
Ley Orgánica para asumir el importante cargo. Se
analizó su plan de trabajo, se tomaron en cuenta las
muestras de apoyo de profesores, estudiantes,
directivos de escuelas y facultades, trabajadores,
opiniones de colegios de profesionales, su calidad
humanista y liderazgo. Otros factores para
designarlo fueron sus antecedentes universitarios

como estudiante, maestro, investigador, director de
la Facultad de Medicina y sus actuaciones en sus
distintos puestos académicos.
“Esperemos que cumpla fielmente con todas y cada
una de las atribuciones y obligaciones contenidas en
la Ley Orgánica”, dijo el Dr. Gómez Danés.
El presidente de la Junta de Gobierno, Dr. Benjamín
Limón Rodríguez, dio un mensaje diciéndole al rector
que “sin duda este es un día muy especial para usted,
para su familia y para la gran familia de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Ser designado
rector es un gran honor que implica una gran
responsabilidad que usted deberá cubrir con optimismo, con inteligencia y sobre todo con mucho amor
a la Institución”.
Después le tomó la protesta al invitarlo a pasar al
frente del escenario.
“Doctor en medicina Santos Guzmán López, le
pregunto: ¿acepta usted el cargo de rector de la
Universidad Autónoma de Nuevo León?”

MEMORIA / OCTUBRE DE 2021

3

�En una ceremonia solemne realizada en el Teatro universitario, el Dr. Santos Guzmán López toma de protesta
como rector de la Máxima Casa de Estudios para la administración 2021-2024.

“Sí, acepto”.
“¿Protesta cumplir y hacer cumplir la Ley
Orgánica de la Universidad Autónoma de Nuevo
León?”
“Sí, protesto”.
“¿Protesta cumplir y hacer cumplir el estatuto
general y los reglamentos de la Universidad
Autónoma de Nuevo León?”
“Sí, protesto”.
“¿Protesta cumplir y hacer cumplir los acuerdos
emanados del Consejo Universitario de la
Universidad Autónoma de Nuevo León?”
“Sí, protesto”.
Si así lo hiciere, que la comunidad universitaria y
sus autoridades os lo premien, si no, os lo demanden”.
Luego le impuso la venera como símbolo de autoridad
de la Institución.
La toma de protesta del Dr. Guzmán López resulta
muy diferente a la de la antigüedad cuando había
costumbres y tradiciones, ceremonias y solemnidades con que se hacía la publicación, toma de
posesión, juramento y acompañamientos [paseos]
del nuevo rector. Toda la universidad era convocada:
catedráticos, doctores y maestros, oficiales, estu-

4

diantes que se reunían multitudine copiosa. Era
uno de los momentos más emocionantes de la vida
universitaria que ponía en tensión a todo el gremio
académico, que esperaba ansioso el fallo definitivo
de los electores. Era costumbre que el secretario
con la publicación en mano, acompañado de una
comitiva formada por estudiantes, acudiera a la casa
del rector a comunicarle su elección. Una vez
aceptado el oficio, el rector electo reunía al grupo
para dirigirse de regreso al claustro donde era
aclamado por todos.
El rector tenía que aceptar el cargo bajo pena de
ex comunión y quien lo rechazaba era desincorporado de la universidad y denunciado
públicamente como perjuro. Al aceptar el cargo
hacía el juramento de obedecer a la iglesia, a la
Universidad y de ejercer rectamente su oficio y de
procurar el bien del gremio universitario.
No faltaba que por las calles el tumulto escolar
atronaba con sus chirimías, atabalillos [especie de
timbal] y trompetas en un alocado regocijo que
alteraba la tranquilidad de la comunidad, además de
celebrarse las festividades de San Nicolás y de Santa
Catalina a cuenta del rector. Esta ceremonia de

MEMORIA / OCTUBRE DE 2021

�elección de rector se mantuvo casi sin cambios hasta
fines del siglo XVII.
Llamado en latín rector, aquel que rige o gobierna
a la corporación o universidad, que le eligió como
cabeza, este cargo académico nació con las mismas
universidades en la Edad Media y el establecimiento
de su figura era una tradición de las universidades
europeas y americanas pues en documentación del
siglo XVI y en la legislación y bibliografía histórica
se encuentran frecuentes referencias al cargo y a
sus competencias dentro de la universidad.
En la antigüedad, hablando del siglo XVI, el rector
como personalidad y autoridad que dirigía un colegio
o una universidad, se encargaba prácticamente de
todo: desde el cumplimiento de leyes y estatutos hasta
la vigilancia del servicio de limpieza y la visita anual
a la capilla y revisión de ornamentos.
Hubo estatutos que le encargaban la “disciplina y
moralidad” de los estudiantes, incluso, le conferían
el poder de decidir por qué calles debían caminar
los colegiales y qué podían comer.

este modo, el rector tuvo desde la antigüedad el
camino muy bien trazado y sólo debía andarlo y
conducirse con toda fidelidad al gremio universitario.
El cargo fue sufriendo transformaciones conforme
la universidad fue perdiendo autonomía, imponiéndose la nacionalización y el centralismo, al estilo
napoleónico, en que los estatutos comunes fueron
de carácter general y las funciones rectoriles se
volvieron más de tipo económico-administrativo, se
exigió más preparación y madurez a la persona que
regía la marcha de la máxima institución educativa,
porque eran más los asuntos que se le confiaban y
eran asuntos de toda índole y de gran complejidad
por el desarrollo que alcanzaron las universidades.
En México, la figura del rector apareció con la
Real Universidad de México a mediados del siglo
XVI, del que fue su primer rector el doctor Antonio
Rodríguez de Quesada.
En la Universidad Autónoma de Nuevo León el
rector es una de las seis autoridades universitarias,
como representante legal de la misma, vela por la

El cargo de rector nació con las mismas universidades en la Edad Media y
el establecimiento de su figura era una tradición de las universidades
europeas y americanas.
Por esa razón, en la referida centuria se buscaba
un responsable con formación madura, costumbres
irreprensibles y una personalidad en la que
resplandezca la prudencia y demás virtudes”, en
otras universidades, recaía el cargo en personas
ilustres y dignas.
Escasos son los estudios sobre la figura del rector.
Uno de los más detallados que hasta ahora se conoce
es el de sor Águeda Rodríguez Cruz, El oficio de
rector en la Universidad de Salamanca y en las
universidades hispánicas (1979) y las investigaciones de Beltrán de Heredia en Cartulario
(1970). Según estudios, la figura y oficio del rector
en la época antigua tuvo un carácter esencialmente
académico más que económico-administrativo.
El oficio podía ser ejercido por jóvenes que
contaban con una legislación particular bien
cimentada, donde todo aparecía estatuido y
pormenorizado, y con gran variedad de claustros o
consejos asesores. A su lado estaba la figura del
llamado maestrescuela, vitalicia, con experiencia. De

ejecución y cumplimiento de disposiciones y
acuerdos que norman la estructura y funcionamiento
de la Institución y sus dependencias.
La inclusión de la figura del rector quedó plasmada
en la primera Ley Orgánica de la Universidad de
Nuevo León, promulgada el 31 de mayo de 1933.
En ella se consagró el capítulo IV al rector y en su
artículo 14, fracción IV destacaba que para serlo se
necesitaba “ser persona de reconocida preparación
y experiencia en cuestiones científicas, filosóficas,
artísticas o educativas”. Además, ser mexicano de
nacimiento, mayor de 35 años, tener grado superior
al de bachiller o título profesional universitario y
haber sido catedrático de alguna institución
universitaria.
La elección para el primer rectorado, luego de las
funciones que desempeñó don Pedro de Alba en
calidad de secretario general, se realizó el 16 de
diciembre de 1933. El primer nombramiento oficial
recayó en el distinguido hombre de letras
regiomontano Héctor González, quien rindió la

MEMORIA / OCTUBRE DE 2021

5

�protesta necesaria durante la sesión extraordinaria
que celebró el Consejo Universitario en el salón de
actos de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales.
La Ley Orgánica de la Universidad facultaba en
su artículo 15 al gobernador del estado para enviar
una terna con la propuesta de rector al Consejo
Universitario, quien tenía la atribución de designarlo.
Sin embargo, el gobernador Francisco A. Cárdenas,
en una deferencia a la Universidad, le cedió al mismo
Consejo la elaboración de la primera terna en la que
estaban el Lic. Pedro Benítez Leal, el doctor
Procopio González Garza y el Ing. Francisco Beltrán.
El rector duraba en el cargo cuatro años y podría
ser reelecto. Sus facultades y obligaciones estaban
indicadas en la misma ley, entre otras, ejecutar los
acuerdos del Consejo Universitario, vigilar el
cumplimiento de las normas educativas y las
orientaciones ideológicas de la Institución, promover
el mejoramiento técnico, cultural y docente, gestionar
mejores elementos económicos y materiales,
nombrar directores y profesores interinos, a los
empleados administrativos de la Rectoría y de la
Secretaría General, presentar un informe anual sobre
las labores realizadas.
La Segunda Ley Orgánica de la Universidad de
1943, consagró su capítulo segundo al rector,
estableciendo como requisitos para su nombramiento
estar en pleno ejercicio de sus derechos civiles y el
no ser ministro de culto religioso. Sin embargo, no
aparece en la ley la necesidad de ser mexicano y
mayor de 35 años de edad.
El periodo se acortó de cuatro a tres años y en su
artículo décimo sexto, el nombramiento que antes
era atribución del Consejo Universitario se dio al
gobernador: “el rector es el representante de la
Universidad; será nombrado por el ejecutivo del
estado. El rector solamente podrá ser removido por
causas graves a juicio del ejecutivo”. El estatuto no
hizo variaciones sustanciales en cuanto a sus
funciones respecto a la ley de 1933.
La tercera Ley Orgánica del 26 de marzo de 1971
quitó al gobernador la atribución de nombrar al rector
y la delegó en la llamada Asamblea Popular de
Gobierno Universitario, cuya creación dio motivo al
movimiento de rechazo a dicha ley. Dicha asamblea
designaba al rector en los términos del artículo 38,
que señaló que su periodo duraba tres años y podría
ser reelecto una sola vez.
Esta ley señaló en su artículo 41 como requisitos
para ser designado rector el ser ciudadano mexicano

6

La inclusión de la figura del rector quedó plasmada
en la primera Ley Orgánica de la Universidad de
Nuevo León, promulgada el 31 de mayo de 1933.

en pleno goce de sus derechos civiles, tener grado
académico de licenciatura o estudios superiores,
tener cinco años de servicio en la enseñanza o en la
investigación universitaria, después de haber obtenido
el grado académico, ser de reconocida moralidad
profesional, no ocupar puesto como funcionario
público, no ser dirigente de partido político ni ser
ministro de culto religioso.
En virtud de esa ley, que estuvo en vigor unas
cuantas semanas, el Dr. Arnulfo Treviño Garza
ocupó la Rectoría del 12 de abril de 1971 al 4 de
junio de 1971, aunque en realidad sólo pudo
desempeñar el puesto unos cuantos días por no poder
ingresar a la torre de Rectoría ocupada por los
universitarios adheridos al movimiento de rechazo a
dicha ley.
Derogada la misma, en la vigente Ley Orgánica
del 5 de junio de 1971 está señalada la atribución de
la Junta de Gobierno para nombrar al rector y desde
entonces así ha sido el mecanismo de elección. En
el capítulo cuarto, artículos del 26 al 28, está
contemplada la figura del rector y en el 27, en

MEMORIA / OCTUBRE DE 2021

�Tras la función desempeñada por Pedro de Alba
(izquierda) en calidad de secretario general, el
primer nombramiento oficial como rector recayó en
Héctor González (derecha).

específico, los requisitos para serlo, que son los
mismos establecidos en la ley anterior.
En el artículo 28 están contenidas las atribuciones:
1) tener la representación legal de la Universidad,
2) convocar al Consejo Universitario y presidir sus
sesiones, 3) ejecutar los acuerdos del Consejo
Universitario y vigilar el cumplimiento de los mismos,
4) nombrar y remover libremente el personal
directivo y de confianza de las dependencias de la
rectoría, 5) velar por el cumplimiento de la Ley
Orgánica, de sus reglamentos, de sus planes y
programas de trabajo y en general de las
disposiciones y acuerdos que normen la estructura
y el funcionamiento de la Universidad, de las
escuelas, facultades e institutos que la formen.
Con el nuevo rector, Dr. Santos Guzmán López,
han regido los destinos de la misma un total de 37
personas distintas con nombramiento, algunas veces,
por circunstancias han ocupado varias veces el cargo

como fue el caso del Dr. Enrique C. Livas Villarreal,
y en otros casos dos veces como don Alfonso Rangel
Guerra y el Ing. Héctor Ulises Leal Flores.
Estos hechos fueron resultados de procesos
históricos singulares en cada uno de ellos. El Dr.
Enrique C. Livas fue designado en 1935 secretario
en funciones de presidente del Consejo de Cultura
Superior del Estado, presidente del mismo de 1939
a 1943 y rector de la restablecida Máxima Casa de
Estudios en virtud de la segunda Ley Orgánica de
1943 a 1948. Y la razón de su larga permanencia se
debió sencillamente a que los gobernadores Anacleto
Guerrero, Bonifacio Salinas Leal y Arturo A. de la
Garza, lo ratificaron en su cargo hasta que se vio
obligado a renunciar el 3 de diciembre de 1948, debido
a un movimiento estudiantil de origen político.
Don Alfonso Rangel Guerra fue rector del 8 de
febrero de 1963 al 8 de octubre de 1964, al ocupar
el cargo que dejó José Alvarado Santos tras su
renuncia y, luego, del 7 de junio de 1971 al 31 de
julio de ese año, con el nombre de “Funcionario
ejecutivo de la UANL”, siendo entonces secretario
de la Asociación Nacional de Universidades e
Instituciones de Educación Superior (ANUIES), y

MEMORIA / OCTUBRE DE 2021

7

�como tal vino de la Ciudad de México a resolver el
conflicto universitario generado por la aprobación
de la tercera Ley Orgánica de la Universidad del 26
marzo de 1971.
Por su parte, Héctor Ulises Leal Flores fue un
rector elegido, desconocido, vuelto a elegir y
finalmente removido. Primero fue electo por el
Consejo Universitario del 20 de febrero de 1971 al
12 de abril de 1971 y después por la Junta de
Gobierno del 31 de julio de 1971, siendo el primer
rector de la Universidad Autónoma de Nuevo León,
una vez expedida la cuarta y actual Ley Orgánica el
5 de junio de 1971.
Leal Flores se mantuvo al frente de rectoría por
poco más de un año, hasta el 12 de diciembre de
1972, cuando en un acto único, fue removido de su
cargo como rector por el mismo organismo que lo
había designado.
El del Dr. Ángel Martínez Villarreal es un caso
singular porque la dirigió como Universidad de Nuevo
León, como presidente de la Comisión Organizadora
de la Universidad Socialista, como rector de la

Universidad Socialista de Nuevo León y como rector
del Consejo de Cultura Superior.
Don Antonio Moreno Rodríguez como rector
interino o como secretario general en funciones de
rector fungió en el cargo hasta al menos en cuatro
ocasiones, y hubo la circunstancia de quien estuvo
14 días como Enrique Martínez Torres, del 26 de
noviembre al 10 de diciembre de 1969. Designado
rector provisional de la Universidad por el gobernador,
su labor en los catorce días de su mandato se
concretó nada menos que a dar cumplimiento a lo
dispuesto por el decreto número 146 expedido por
el Congreso del Estado, y publicado el 26 de
noviembre de 1969 sobre el proceso de la autonomía
universitaria.
También se dio el caso de quien fue designado
pero no ejerció el cargo de rector como Ángel Santos
Cervantes. Al término de su senaduría, en agosto
de 1964, Santos Cervantes fue designado rector de
la UNL el 4 de octubre de 1964 por el gobernador y
antiguo compañero, Eduardo Livas Villarreal, en
sustitución de Alfonso Rangel Guerra.

El 16 de agosto de 1934 el gobernador Pablo Quiroga toma protesta a Ángel Martínez Villarreal al cargo de
rector de la Universidad de Nuevo León; atestigua Porfirio Treviño Arreola y Héctor González, a la izquierda,
quien terminó su periodo.

8

MEMORIA / OCTUBRE DE 2021

�En el aniversario 85 de la fundación de la Máxima Casa de Estudios los rectores Jesús Ancer Rodríguez, Reyes
Tamez Guerra, Rogelio Garza Rivera, José Antonio González Treviño, Luis J. Galán Wong y Amador Flores
Aréchiga, 25 de septiembre de 2018.

Sin embargo, Santos Cervantes nunca llegó a
ejercer el cargo siendo su única actividad registrada
como rector el nombramiento de Eduardo Suárez
como secretario general el 7 de octubre, siendo este
último quien terminó por ejercer la rectoría, en
calidad de interinato, hasta mayo de 1965.
Cabe mencionar que el cargo de rector despareció
como tal durante la existencia del Consejo de Cultura
Superior, organismo que mantuvo la actividad de la
educación superior en la entidad entre septiembre
de 1935 y septiembre de 1943. Entonces, en lugar
de rector, era designado presidente, aunque sus
atribuciones eran las mismas.
Hoy, claro, el rector no posee el poder de controlar
la voluntad y todos los aspectos de la vida de los
estudiantes como en el siglo XVI, pero en cambio,
en nuestra Universidad, aparte de sus variadas
responsabilidades, lo vemos ejercer a lo largo de la
historia una influencia en los universitarios. Así, don
Pedro de Alba disuadía en términos paternales a los

estudiantes de lanzarse a una huelga por razones
ajenas al ámbito universitario en 1933, a don Raúl
Rangel Frías guiando como un apóstol a la juventud
de los años cincuenta y a los últimos rectores
rodeado de jóvenes en las tareas de responsabilidad social.
La figura del rector no sólo desde el punto de vista
de sus funciones normativas y estatutarias, sino en
el devenir cotidiano, marca definitivamente una línea
y una impronta. De ahí el compromiso de conducirse
con los más elevados valores humanos para al final
de su cargo ser merecedores del respeto de la
comunidad dentro y fuera de la Institución.
No hay que olvidar que sólo así sería meritorio
que al término de su gestión el retrato de cada rector
sea coloca en la Galería de Rectores como cima de
la obra de su periodo para, citando a don Raúl Rangel
Frías, jamás despedirse “de esta Casa que es mi
vida”. De lo contrario, quedarán sujetos al implacable
juicio de la historia.

MEMORIA / OCTUBRE DE 2021

9

�Universidad de Nuevo León

8.- Lic. Raúl Rangel Frías
4 de mayo de 1949 - 31 de marzo de 1955

1.- Dr. Pedro de Alba
5 de septiembre de 1933 - 20 de diciembre de
1933
2.- Lic. Héctor González
21 de diciembre de 1933 - 15 de agosto de 1934
3.- Dr. Ángel Martínez Villarreal
16 de agosto de 1934 - 28 de septiembre de 1934
Comisión Organizadora de la Universidad
Socialista
Dr. Ángel Martínez Villarreal
3 de octubre de 1934 - 27 de octubre de 1934
Universidad Socialista de Nuevo León
Dr. Ángel Martínez Villarreal
5 de noviembre de 1934 - 4 de septiembre de 1935

Prof. Antonio Moreno Garza
Secretario General de funciones de Rector
21 a 24 de abril de 1953 - 18 de mayo de 1953
9.- Humberto Mario Cantisani Quintanilla
Secretario General en funciones de Rector
10.- Ing. Roberto Treviño González
5 de abril de 1955 - 14 de junio de 1958
11.- Ing. José Enrique Arriaga López
Secretario General en funciones de Rector interno
16 de febrero de 1957- 23 de febrero de 1957
12.- Lic. Roque González Salazar
Secretario General en funciones de Rector interno
16 de junio de 1958 - 29 de septiembre de 1958
13.- Arq. Joaquín A. Mora
29 de septiembre de 1958 - 4 de octubre de 1961

Consejo de Cultura Superior
Dr. Ángel Martínez Villarreal
10 de septiembre de 1935 - 4 de octubre de 1935
4.- Profr. y Gral. Gregorio Morales Sánchez
4 de noviembre de 1935 - 30 de abril de 1936
5.- Dr. Enrique C. Livas Villarreal
Secretario del CCS
9 de mayo de 1936 - 12 de mayo de 1936
Presidente del CCS
12 de mayo de 1936 - 13 de septiembre de 1943

14.- Lic. Rogelio Villarreal Garza
Secretario General de funciones de Rector
3 de octubre de 1961
15.- Ing. Lauro Martínez Carranza
Secretario General de funciones de Rector
6 de octubre de 1961 - 8 de diciembre de 1961
16.- Lic. José Alvarado Santos
4 de octubre de 1961 - 8 de febrero de 1963

Universidad de Nuevo León

17.- Lic. Alfonso Rangel Guerra
Rector interino
8 de febrero de 1963 - 8 de octubre de 1964

Dr. Enrique C. Livas Villarreal
13 de octubre de 1943 - 3 de diciembre de 1948

18.- Ángel Santos Cervantes
4 de octubre de 1964 - 21 de octubre de 1964

6.- Prof. Antonio Moreno Garza
Secretario en funciones de Rector
16 de abril de 1945 - 28 de septiembre de 1945
Rector interino
4 de diciembre de 1948 - 7 de diciembre de 1948

19.- Lic. Eduardo Suárez Galindo
Secretario General de funciones de rector
8 de octubre de 1964 - 12 de mayo de 1965

7.- Lic. Octavio Treviño
4 de diciembre de 1948 - 4 de mayo de 1949
Prof. Antonio Moreno Garza
Secretario General de funciones de Rector
4 de mayo de 1949 - 9 de mayo de 1949

10

20.- Lic. Eduardo A. Elizondo
12 de mayo de 1965 - 22 de febrero de 1967
21.- Ing. Nicolás Treviño Navarro
Rector interino
22 de febrero de 1967 - 4 de octubre de 1967
22.- Dr. Héctor Fernández González
4 de octubre de 1967 - 26 noviembre 1969

MEMORIA / OCTUBRE DE 2021

�Ing. Héctor Ulises Leal Flores
31 de julio de 1971 - 12 de diciembre de 1972
29.- Dr. Lorenzo de Anda y Anda
18 de diciembre 1972 - 15 de agosto de 1973
30.- Lic. Genaro Salinas Quiroga
Secretario General en función de Rector interino
15 de agosto de 1973 - 17 de octubre de 1973
31.- Dr. Luis Eugenio Todd Pérez
17 de octubre de 1973 - 10 de octubre de 1979
32.- Dr. Amador Flores Aréchiga
Secretario General en función de Rector interino
10 de agosto de 1979 - 12 de septiembre de 1979
33.- Dr. Alfredo Piñeyro López
12 de septiembre de 1979 - 12 de septiembre de
1985
34.- Ing. Gregorio Farías Longoria
12 de septiembre de 1985 - 12 de septiembre de
1991
35.- Dr. Manuel Silos Martínez
13 de septiembre de 1991 - 1 de febrero de 1996
23.- Dr. Roberto Moreira Flores
Secretario General de funciones de rector
Entre 22 de julio y 7 de agosto, 7 de septiembre de
1969 24.- Lic. Enrique Martínez Torres
Rector interino
26 de noviembre de 1969 - 10 de diciembre de 1969
Universidad Autónoma de Nuevo León
25.- Dr. Oliverio Tijerina Torres
10 de diciembre de 1969 - 14 de enero de 1971
26.- Lic. Manir González Martos
Secretario General en funciones de Rector
14 de enero de 1971 - 20 de febrero de 1971

36.- Dr. Reyes Tamez Guerra
Secretario General en funciones de Rector interino
1 de febrero de 1996 – 18 de febrero de 1996
Rector
19 de febrero de 1996 - 30 de noviembre de 2000
37.- Dr. Luis J. Galán Wong
Rector sustituto
30 de noviembre de 2000 – 15 de diciembre de 2000
Rector
20 de diciembre 2000 - 19 de diciembre del 2003
38.- Ing. José Antonio González Treviño
20 de diciembre de 2003 - 3 de octubre de 2009

27.- Ing. Héctor Ulises Leal Flores
20 de febrero de 1971 - 12 de abril de 1971

39.- Dr. Jesús Ancer Rodríguez
Rector sustituto
3 de octubre de 2009 –
Rector
28 octubre 2009 – 27 de octubre de 2015

28.- Dr. Arnulfo Treviño Garza
12 de abril de 1971 - 4 de junio de 1971

40.- MC Rogelio Garza Rivera
28 de octubre de 2015 – 27 de octubre de 2022

Lic. Alfonso Rangel Guerra
Funcionario ejecutivo de la UANL
7 de junio de 1971 - 31 de julio de 1971

41.- Dr. Santos Guzmán López
28 de octubre de 2021 - 27 de octubre de 2024

MEMORIA / OCTUBRE DE 2021

11

�OBITUARIO

○

○

1 de octubre

12

○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

○

6 de octubre

Francisco Javier Mendoza Torres

○
○
○
○
○
○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

Precursor del teatro regiomontano y formador de
muchas generaciones de teatristas. Nacido en 1931,
surgió en el grupo de Guillermo Zetina afiliado al
sistema de Stanislavky de interpretación vivencial.
Con el Teatro Experimental Universitario inauguró
el Teatro La República el 2 de mayo de 1957 con
Los Desarraigados de J. Humberto Robles Arenas,
obra que alcanzó 50 representaciones; e inauguró el
Teatro El Círculo con Los enemigos no mandan
flores en julio de 1959. En el Teatro Experimental
Universitario (TEU) alternó la dirección con Julián
Guajardo, consolidando la agrupación. A fines de
1960 se encargó del TEU montando Las alas del
pez (1962), obra en la que implementó algunas
innovaciones como la copiosidad de movimientos, la
superabundancia de posiciones y dar los actores la
espalda al público. Se incorporó al grupo de
directores del Taller de Teatro Universitario (TTU),
que tuvo asiento en el Teatro La República, al Grupo
Teatral Nova, al Teatro de la Ciudad cuando éste se
abrió en 1984, a Dramas Nuevo León, participando
en los Ciclos de Lecturas Teatrales, al Taller de
Teatro de la Escuela de Artes Escénicas, donde
dirigió Minotauro (1997) y al Colegio Civil Centro
Cultural Universitario donde dirigió La duda en el
Aula Magna (2007). Se mantuvo activo con el Grupo
Reencuentro montando Cuando los ángeles lloran
(2019), en la Sala Experimental del Teatro de la
Ciudad y para Conarte en el Teatro de la Estación
con un ciclo de obras (2016). Además, impartió
clases de teatro en el Centro de Seguridad Social
(CSS) número 1 del IMSS, donde realizó los montajes
Los cuervos están de luto e Historias para ser
contadas, clases que retomó en 2019 y 2020 como

○

○

○

○

Porfirio Salvador Ayala Gómez

Teatro Audiovisual CSS No. 8, montando Esta noche
juntos… amándonos tanto (2018). También dio
clases en la Escuela de Arte de Monterrey fundada
en 1969. Formó parte del primer consejo directivo
de Profesionales del Teatro en Nuevo León, A. C.
(PROTEAC), para la que dirigió Aquel tiempo de
campeones (1983) y en una nueva etapa Suicidio
de amor (1998) en co producción con el Instituto
Mexicano Norteamericano de Relaciones Culturales.
Hizo presentaciones en Foro Arcadia donde montó
Tres rostros de mujer (2017). Recibió reconocimientos de Casa Musa (2017). Falleció a los 90
años de edad.

Desatacado egresado de la Facultad de Derecho y
Criminología (1981). Fue presidente del Tribunal
Superior de Justicia y del Consejo de la Judicatura
del estado de Nuevo León desde 2017. Designado
magistrado el 1 de marzo de 2008 por un periodo de
diez años y el 1 de marzo de 2018 ratificado por otro
periodo de diez años hasta 2028. En su trayectoria
profesional fue inspector en la Secretaría de
Servicios a los Trabajadores y Productividad, donde
fue promovido al puesto de Of. Tec “Q”, y
posteriormente, a Profesionista “E” y “J”. (19811985), secretario del Juzgado Cuarto Penal del
Estado (1985-1990), juez mixto del Séptimo Distrito
Judicial del Estado (1990-1993), juez mixto del
Noveno Distrito Judicial del Estado (1993-1996), juez
cuarto Penal del Primer Distrito Judicial del Estado
(2006-2008).

MEMORIA / OCTUBRE DE 2021

�○
○
○

LA UNIVERSIDAD HOY

○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

○

4/marzo/1938. Los llamados exámenes
a título de suficiencia se suspenden en la
Escuela de Bachilleres hasta que una
comisión del Consejo integrada por el Dr.
Zaragoza Cuéllar, Enrique V. Santos, Jesús
C. Treviño y Salvador Martínez Cárdenas,
presenten un proyecto de reglamentación.
5/octubre/1946. El Lic. Alfredo de la
Torre sale rumbo a Coahuila llevando un
memorándum firmado por el rector Enrique
C. Livas Villarreal con la idea de entregarlo
al gobernador del estado, quien a su vez la
entregaría al presidente de la república quien
era huésped de honor en dicho estado.
29/septiembre/1954. El Dr. Benjamín
Graham Horning de la Fundación W. K.
Kellog visita el Hospital Universitario y
celebra entrevistas con los directores de las
Facultades de Medicina y Odontología con
el fin de conocer sus necesidades, además
de reunirse con ex becarios de la Universidad
con estudios de posgrado y especialización.
9/diciembre/1969. La Comisión Constituyente, tras deliberar sobre el procedimiento para la creación de la nueva Ley
Orgánica de la Universidad, toma el acuerdo
de crear la comisión redactora de un
reglamento interno integrada por Francisco
Cisneros, Gilberto Lozano, Luis Durán y los
estudiantes Juan de Dios Sánchez, Jesús
Ibarra y José Humberto Berlanga.
17/mayo/1971. Comités estudiantiles de
las preparatorias 1, 2, 8 y 9, Álvaro Obregón
y de las facultades de Agronomía y Odontología celebran reuniones y sesiones plenarias para determinar o no el regreso a clases
y los exámenes finales ante la posibilidad de
perder el año escolar por la huelga mantenida
contra la ley orgánica universitaria.
26/octubre/1984. Se aprueban modificaciones en el estatuto general para que el
Consejo Universitario, en caso de no estar
de acuerdo con la designación o actuación
del rector, pueda solicitarle su renuncia, la
cual deberá presentarse en un lapso no mayor
de 30 días.

○

○

○

○

AYER EN LA UANL

4/octubre/2021. Considerando que las
condiciones sanitarias mejoraron sustancialmente en
relación con el número de contagios por el covid,
reinician actividades académicas, deportivas,
culturales y de movilidad. Un total de 24 mil estudiantes solicitaron voluntariamente regresar a una
de las 918 aulas de clases en el modelo híbrido.
7/octubre/2021. El Centro de Investigaciones
Económicas da a conocer los resultados del diagnóstico sobre las Determinantes de la Competitividad
en Nuevo León que comprende ocho temas centrales: crecimiento económico, estructura productiva,
desarrollo humano y social, tecnología, entorno
macroeconómico, finanzas, instituciones y desarrollo
urbano y medio ambiente.
11-15/octubre/2021. La Facultad de Música
instituye el primer Concurso Interno de Cuerdas
“Ricardo Gómez Chavarría” que tiene como participantes en su primera edición a alumnos de la
dependencia en sus niveles Técnico Medio en Música
y Licenciatura en Música. En la categoría Técnico
Medio en Música primer lugar: Aidé Jazmín Enríquez
Guajardo; en la de Licenciatura: Maricarmen Michelle García Salazar.
14/octubre/2021. En Armadillo de los Infante, San Luis Potosí, cuna del maestro Ricardo
Gómez Chavarría (1935-2020), abre sus puertas un
museo que lleva su nombre y se nutre de diversos
objetos que recuerdan su valiosa y amplia trayectoria.
12/octubre/2021. La Preparatoria No. 8 es
distinguida por el Consejo de la Comunicación y el
Instituto para el Fomento a la Calidad con
el Reconocimiento Empresas Excepcionales en la
categoría de “Nuevas formas de trabajo” por la
práctica denominada reconversión de procesos bajo
el modelo de calidad ISO 21001:2018.
13/octubre/2021. Inaugura la Preparatoria No.
8 la Sala Polivalente de Recursos de Innovación
Tecnológica para el Aprendizaje. Consta de tres
salas principales: Realidad Virtual y Aumentada,
Robótica colaborativa, Impresión 3D e Internet,
para enriquecer la experiencia educativa.
21/octubre/2021. El Laboratorio de Música
Electroacústica de la Facultad de Música es designado con el nombre del profesor emérito Ricardo
Martínez Leal quien devela la placa durante un
homenaje encabezado por el rector Rogelio Garza
Rivera, el secretario de Extensión y Cultura, Celso
José Garza Acuña y la directora Graciela Mirna
Marroquín

MEMORIA / OCTUBRE DE 2021

13

�CENTRO DE DOCUMENTACIÓN Y
ARCHIVO HISTÓRICO DE LA UANL

NOTICIAS

14

○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

U

no de los acervos que este Centro de
Documentación y Archivo Histórico pudo
recuperar para la Universidad Autónoma
de Nuevo León fue una parte de la biblioteca del
maestro José Ángel Rendón Hernández. Esta labor
se realizó en septiembre de 2017 y para ello fue
necesario trasladar el material desde Charcas, San
Luis Potosí de donde era originario.
Rendón fue uno de los jóvenes que formó parte
de las llamadas Juventudes Rangelistas en los años
cincuenta y sesenta, de hecho, fue jefe de prensa
del gobierno del estado durante el periodo administrativo de Raúl Rangel Frías como gobernador.
Fue encargado de la Biblioteca Universitaria
“Alfonso Reyes” durante 17 años, jefe del Departamento Editorial en el rectorado de José Alvarado
y titular de la Dirección de Bibliotecas.
Amigo de Alfonso Reyes y como tal fue uno de
los entusiastas promotores para trasladar la biblioteca
personal del llamado Regiomontano Universal a la
ciudad de Monterrey, encargándose no sólo del
traslado sino de la organización de la sección Capilla
Alfonsina. Rendón se convirtió en un estudioso de
la vida y obra de Reyes del que publicó las obras
Páginas de Alfonso Reyes, Catálogo de índices
de Alfonso Reyes y Alfonso Reyes: instrumentos
para su estudio.
Por esa razón, en la parte de la biblioteca personal
que se pudo rescatar de Rendón, predominan los
libros sobre Reyes, incluyendo los tomos de sus obras
completas, así como obras de autores universitarios
como Raúl Rangel Frías, Genaro Salinas Quiroga,
Juan Roberto Zavala, James Willis Robb y otros que
han escrito sobre Reyes. También contiene obras
de tipo histórico y literario enfocadas a la entidad,
así como de cultura y política en general, que eran
los principales intereses de Rendón.
Rendón era poseedor de una estimable colección
hemerográfica, especialmente de periódicos y
revistas de corte estudiantil y universitarios, pues

○

El Fondo José Ángel Rendón en el Centro de
Documentación y Archivo Histórico

fue colaborador en las páginas de El Bachiller, El
Universitario y El Tecolote. Rendón Hernández
también colaboró en Interfolia, Khátarsis, Armas
y Letras, los suplementos culturales de El Porvenir
El Grillo Verde y Aquí Vamos, Nuevo León
Informa, Calendario Cívico, Aljibe y Noreste.
Por desgracia, nada de esto pudo encontrarse en
lo que quedaba de su biblioteca. Son acervos
históricos que se pierden para siempre y esta pérdida
es mayor cuando nadie más que él, contaba con
algunos de esos ejemplares que en vida tan cuidadosamente conservara.

MEMORIA / OCTUBRE DE 2021

�CENTRO DE DOCUMENTACIÓN Y
ARCHIVO HISTÓRICO DE LA UANL

IMÁGENES DEL ACERVO

C

onstrucción de la Torre de Rectoría, proyecto arquitectónico de Luis Rafael Cervantes González,
en una imagen captada en 1961 y perteneciente a la Mediateca del Instituto Nacional de Antropología
e Historia de México. En el mes de agosto de ese año se trabajaba sobre el revestimiento de muros
quedando la construcción de la Torre casi terminada. Con una altura de once pisos, el emplazamiento
del edificio que albergaría las funciones de administración y gobierno de la Universidad, dominaba la obra
de conjunto de la denominada Ciudad Universitaria de Monterrey, la segunda en su género que se realizaba
en el país, sólo por detrás de la de El Pedregal de San Ángel en México, y que se levantaba en un área
prevista de 126 hectáreas, siendo obra de un nutrido grupo de arquitectos e ingenieros, en su mayoría
locales. Como elemento jerárquico por excelencia, la especialización del espacio universitario partiría o
convergerían de dos ejes en atención a dos grandes áreas de conocimiento desde la Torre de Rectoría, el
eje sur-norte correspondería a Humanidades y el eje este-oeste a Ciencias.

MEMORIA / OCTUBRE DE 2021

15

��</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="328">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3257">
                  <text>Memoria Universitaria : Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico UANL</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479073">
                  <text>Memoria Universitaria: Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL, nace en el 2010. Los artículos incluidos esta publicación mensual tienen como finalidad proporcionar fuentes de información poco exploradas, como lo son los testimonios, por medio de entrevistas y el uso de documentos hemerográficos, conjugando todo con los nuevos recursos electrónicos. De esta forma aborda aspectos académicos, culturales, científicos, deportivos y políticos desarrollados en el pasado y con ello se espera que forme una base de fuentes y referencias indispensables para la historia de la UANL. Además, no olvida la importancia del registro gráfico, sin relegarlo como mero accesorio del texto, sino que le otorga a la fotografía un papel preponderante como fuente documental. Se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607433">
              <text>Memoria Universitaria : Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico UANL</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607435">
              <text>2021</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607437">
              <text>141</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607438">
              <text>Octubre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607439">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607440">
              <text>Mensual</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607458">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753868&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607434">
                <text>Memoria Universitaria : Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico UANL, 2021, Año 12, No 141, Octubre</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607436">
                <text>12</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607441">
                <text>Derbez García, Edmundo, Director</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607442">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607443">
                <text>Historia</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607444">
                <text>Educación Superior</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607445">
                <text>Educación Media Superior</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607446">
                <text>Archivo histórico</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607447">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607448">
                <text>Memoria Universitaria: Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL, nace en el 2010. Los artículos incluidos esta publicación mensual tienen como finalidad proporcionar fuentes de información poco exploradas, como lo son los testimonios, por medio de entrevistas y el uso de documentos hemerográficos, conjugando todo con los nuevos recursos electrónicos. De esta forma aborda aspectos académicos, culturales, científicos, deportivos y políticos desarrollados en el pasado y con ello se espera que forme una base de fuentes y referencias indispensables para la historia de la UANL. Además, no olvida la importancia del registro gráfico, sin relegarlo como mero accesorio del texto, sino que le otorga a la fotografía un papel preponderante como fuente documental. Se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607449">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Documentación y Archivo Histórico </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607450">
                <text>Derbez García, Alejandro, Diseño</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607451">
                <text>Martinez Chapa, Paula, Investigación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607452">
                <text>01/10/2021</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607453">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607454">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607455">
                <text>2021323</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607456">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607457">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607459">
                <text>Monterrey, N.L., México</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607460">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607461">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="39186">
        <name>Fondo José Ángel Rendón</name>
      </tag>
      <tag tagId="39185">
        <name>Rector UANL</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="21766" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="18060">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/328/21766/Memoria_Universitaria_2021_Ano_12_No_140_Septiembre.pdf</src>
        <authentication>623beebbe8eb28b24796788681aa9fb5</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="607665">
                    <text>�Memoria Universitaria
[ LA VIDA Y EL TRABAJO DE LA UANL EN EL TIEMPO ]
Archivos

SEPTIEMBRE DE 2021
AÑO XII / NÚMERO 140

La importancia de la organización y conservación de
un archivo personal

L

MC Rogelio G. Garza Rivera
Rector
Dr. Santos Guzmán López
Secretario General
Dr. Celso José Garza Acuña
Secretario de Extensión y Cultura
Lic. Antonio Ramos Revillas
Director de Editorial Universitaria
Lic. Edmundo Derbez García
Centro de Documentación
y Archivo Histórico de la UANL
Edmundo Derbez García
Editor Responsable
Paula Martínez Chapa, Maricela Beltrán Ríos, Jacob M. Rodríguez
y Dora Ivette Díaz (asistente)
Redacción
Alejandro Derbez García
Diseño
Angélica Garza Martínez
Corrección y estilo
Efraín Aldama Villa, Juan Ramón Garza Guajardo y Maricela
Garza Martínez
Colaboradores
Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL
Circulación y administración
BOLETÍN DEL CENTRO DE DOCUMENTACIÓN Y ARCHIVO HISTÓRICO DE LA UANL MEMORIA UNIVERSITARIA,
Año XII, No. 140, septiembre de 2021. Fecha de publicación: 15
de septiembre de 2021. Revista mensual editada y publicada por
la Secretaría de Extensión y Cultura a través del Centro de
Documentación y Archivo Histórico de la UANL. Domicilio de la
publicación: Alfonso Reyes 4000 norte, planta principal de la
Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frías, Monterrey, Nuevo
León, México, C.P. 64440. Teléfono: + 52 81 8329-4000, Ext. 6578
y 4265. Impresa por: Imprenta Universitaria, Ciudad Universitaria
s/n, San Nicolás de los Garza, N. L., México, C. P. 66451. Fecha de
terminación de impresión: 10 de septiembre de 2021, Tiraje: 1,000
ejemplares.
Número de reserva de derechos al uso exclusivo del título Boletín
del Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL
Memoria Universitaria otorgada por el Instituto Nacional del
Derecho de Autor: 04-2010-071509450100-106, de fecha 15 de
julio de 2010. Número de certificado de licitud de título y contenido:
14,975. ISSN en trámite. Registro de marca ante el Instituto
Mexicano de la Propiedad Industrial: en trámite.
Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son
responsabilidad exclusiva de los autores.
Prohibida su reproducción total o parcial, en cualquier forma o
medio, del contenido editorial de este número.
Impreso en México
Todos los derechos reservados
® Copyright 2021
memoriauanl@uanl.mx
cedah@uanl.mx

2

os archivos personales contienen información única e
irremplazable, son fuentes de incalculable valor para la
investigación y reconstrucción de los procesos históricos de los
pueblos; de ahí la importancia de su organización y conservación.
El archivo personal es aquel que contiene los documentos
generados y recibidos por un individuo a lo largo de su existencia,
incluyendo todas sus funciones y actividades, independientemente
del soporte. En ellos podemos encontrar una gran diversidad de
documentos, tanto de carácter personal como oficial: actas,
cédulas, pasaportes, certificados de estudios, títulos académicos
o profesionales, escrituras públicas, cartas, correspondencia oficial,
recibos de pago, fotografías, planos, tarjetas, recetas médicas,
videos, cintas de audio y hasta documentos electrónicos.
La teoría y práctica archivística establece tanto los principios
como las técnicas para organizar cualquier tipo de archivo. Por lo
general se encuentran desorganizados y sólo los propietarios
pueden acceder a ellos. Sin embargo, muchas veces, por carecer
de una organización adecuada, se desconoce qué documentos se
guardan y por qué. La organización documental implica dos
procesos vinculados: la clasificación y la ordenación. La
clasificación es el proceso intelectual que consiste en agrupar
clases o categorías de un conjunto de documentos. La ordenación
es la acción de unir de manera coherente los grupos o unidades
de un conjunto documental, siguiendo reglas o criterios establecidos,
que pueden ser: por asunto, numérico, alfabético, alfanumérico,
geográfico, onomástico, toponímico, entre otros. Para realizar una
adecuada clasificación archivística se debe diseñar un cuadro
clasificador, cuya estructura es jerárquica y diferenciada por fondo,
sección y serie. El total de los documentos producidos y recibidos
por un individuo constituyen el fondo, que se identifica con el nombre
de la persona. La sección es cada una de las divisiones de este
fondo, basada en las actividades y funciones del propietario del
archivo. Las series son el conjunto de expedientes homogéneos
que versan sobre una función o asunto general. Los expedientes
se integran por documentos vinculados entre sí, que reflejan una
actividad o un asunto específico.
Patricia Ríos
Directora del Archivo Histórico de la Universidad de Sonora

MEMORIA / SEPTIEMBRE DE 2021

�Patrimonio arquitectónico
de la Universidad
Entre lo histórico y la modernidad
POR EDMUNDO DERBEZ GARCÍA

L

os edificios ligados a un valor cultural,
técnico, histórico, artístico y sentimental
son considerados patrimonio arquitectónico. Con base a los valores citados,
la Universidad Autónoma de Nuevo León posee y
protege un conjunto de obras arquitectónicas
relacionadas no sólo a la trayectoria de la Institución,
sino a la identidad y memoria de la entidad en su
conjunto.
Los bienes que lo integran constituyen una herencia
insustituible que reflejan las necesidades, valores y
gustos de una época determinada. Dos de los más
antiguos inmuebles universitarios fueron importantes
unidades agrícolas desde tiempos de la Colonia: la
Hacienda San Pedro, ubicada en el municipio de
Zuazua; y la Hacienda de Guadalupe, en Linares,
las que terminaron su ciclo productivo avanzado el
siglo XX.
La primera tiene sus orígenes en 1666 con el
capitán Alonso de Treviño, quien hizo los primeros

planes de construcción; y la segunda en 1667,
fundada por el capitán Alonso de Villaseca. A partir
de entonces ambas compartieron vicisitudes
semejantes, al pasar a manos de varios propietarios:
la de San Pedro a los herederos del capitán Treviño
y posteriormente, en 1814, a la familia Gutiérrez de
Lara; y la de Guadalupe a los jesuitas para utilizarla
como lugar de evangelización, donada por su
fundador.
Asimismo, fueron escenario de hechos históricos:
la de San Pedro sufrió ataques de indios, principalmente apaches y comanches; incursión de
bandidos de la frontera, utilizada como fortaleza
durante la Guerra de Reforma y como refugio en la
Revolución Mexicana.
En la de Guadalupe encontraron auxilio las tropas
mexicanas tras las derrotas de Palo Blanco y Cerro
Gordo en 1846 durante la invasión norteamericana;
y tuvo lugar un combate contra fuerzas villistas
durante la Revolución mexicana.

MEMORIA / SEPTIEMBRE DE 2021

3

�Arriba, casco de la Hacienda de Guadalupe, en el
municipio de Linares; abajo, Hacienda San Pedro
en Zuazua.

4

MEMORIA / SEPTIEMBRE DE 2021

�Las dos declinaron en su actividad principal
después de los repartos agrarios, pasando por largos
periodos de abandono, incluso saqueos, como en el
caso de la Hacienda San Pedro. El casco de la
Hacienda de Guadalupe mostró su deterioro en sus
paredes de sillar, techo, vigas y hasta en la capilla
porque, según la tradición oral, nadie se
responsabilizó del lugar.
Ambas haciendas, por el mismo tiempo, las adquirió
y rescató la UANL. La Hacienda de Guadalupe se
encontraba a siete kilómetros del centro del
municipio, se compró en 1980 con el objetivo de
establecer los institutos de Silvicultura y de Geología.
Para ello se emprendieron los trabajos integrales
de restauración por parte del Departamento de
Construcción y Mantenimiento de la Universidad
Autónoma de Nuevo León. El casco de la hacienda
y su finca constaba de más de 25 cuartos de distinta
extensión, los cuales fueron habilitadas e inauguradas
el jueves 24 de septiembre de 1981 para servir
primeramente como centro de operaciones de la
planeación y organización de la llamada Unidad
Linares.
En la hacienda finalmente quedaron establecidos
laboratorios, aulas, biblioteca y oficinas como sede
de lo que fue la Facultad de Ciencias de la Tierra
donde se abrió la carrera de geología con programas
en las áreas tectónica, geología estructural,

paleontología, estratigrafía, geoquímica, geología del
petróleo, génesis de yacimientos minerales y otros.
La Hacienda San Pedro pasó al patrimonio de la
Universidad en 1984, su restauración inició en mayo
de 1987 mediante un proyecto que seguía los
lineamientos técnicos adecuados; esto fue,
utilización de material de la región y siguiendo las
mismas formas y estilos originales. En cuanto se
desarrollaron los avances de la reconstrucción en el
rectorado del Ing. Gregorio Farías Longoria, se
proyectó instalar en él el Museo de Historia Regional,
en parte con diversos objetos que fueron apareciendo
durante los trabajos de reconstrucción.
Al terminar los trabajos, en marzo de 1990 se
consagró como unidad cultural y sede del Centro de
Información de Historia Regional (CIHR), cuya
función era y es la investigación y difusión de la
historia regional, la revalorización de las culturas
populares y la identidad. En el inmueble se
establecieron una amplia biblioteca, mapoteca,
hemeroteca, oficinas administrativas, auditorios.
El edificio que ocupa el Colegio Civil Centro
Cultural Universitario tiene sus orígenes en el siglo
XVIII, al comenzar su construcción en 1794 bajo la
dirección del arquitecto francés Jean Crouset, por
orden del obispo Andrés Ambrosio de Llanos y
Valdez, con la intención de destinarlo al Hospital de
Nuestra Señora del Rosario, consagrado al servicio

MEMORIA / SEPTIEMBRE DE 2021

5

�El Colegio Civil Centro Cultural Universitario tiene
sus orígenes en el siglo XVIII. Abajo, la Unidad
Cultural de Arquitectura fue destinada en su inicio
como Escuela de Jurisprudencia.

de los pacientes pobres. La obra quedó inconclusa
en ese tiempo y abandonada por años.
El gobernador Jerónimo Treviño emprendió las
obras de ampliación y acondicionamiento para
trasladar en 1870 las clases del Colegio Civil, que
hasta ese año se impartieron en el edificio del antiguo
Arzobispado. A lo largo de los años fue objeto de
varias transformaciones que consolidaron sus
espacios arquitectónicos; de tal suerte que llegó casi
con el mismo aspecto hasta el primer tercio del siglo
XX.
En sus más de dos siglos de existencia el inmueble
ha pasado por el estilo colonial, neoclásico, neogótico
y hasta el más reciente, neocolonial, que adquirió en
la adaptación de 1933 como asiento de la naciente
Universidad de Nuevo León, a la que se añadió en
1939 el segundo piso.
El inmueble dejó de funcionar como dependencia
académica de las preparatorias 1 y 3 nocturna para
iniciar un profundo proceso de rehabilitación de sus

6

espacios originales, eliminando los que se fueron
incorporando al paso de los años. La restauración
terminó en enero de 2007, lo que permitió regresarle
la fisonomía de 1933 y darle su nueva vocación como
centro cultural.
La actual Unidad Cultural de Arquitectura en el
Barrio Antiguo inició su construcción en 1891,
gracias a que el Colegio de Abogados, por acuerdo
del 9 de abril de ese año, cedió sus fondos para
construir un edificio apropiado para la Escuela de
Jurisprudencia, el cual ocupaba un departamento del
Palacio Municipal. El gobierno del estado celebró el
10 de mayo contrato de obra a destajo con Mariano

MEMORIA / SEPTIEMBRE DE 2021

�La Escuela Industrial y Preparatoria Técnica Álvaro
Obregón es considerada una de las más claras
manifestaciones de art déco en Monterrey

Peña, quien se comprometió a terminar el local en
el término de 10 meses.
En un terreno de 22 metros con frente a la calle
Abasolo y 45 metros de fondo con frente a la calle
de la Presa (actual Diego de Montemayor), el edificio
de sillar y techo de viguería y terrado contó en su
inicio con un salón para actos, cinco piezas para
aulas, zaguán, corredor interior, dos patios y noria.
Al instalarse la Escuela de Jurisprudencia durante
la gestión del Lic. Francisco Valdés Gómez, éste lo
describió como un “edificio decente y cómodo”. En
1941 se construyó un segundo piso, subdividiendo el
área de la galería, y contó con los espacios
suficientes para impartir las clases.
La Escuela de Jurisprudencia permaneció ahí hasta
1958 cuando, convertida en Facultad de Derecho y
Ciencias Sociales, se trasladó a Ciudad Universitaria.
El inmueble fue ocupado por la Facultad de
Economía; y luego, en 1978, por la de Arquitectura.
A partir de la década de los ochenta se le dio un

amplio uso cultural, bautizado como Centro de Arte
de Arquitectura, el cual contó con la sala de teatro
experimental “La Cofradía”, con capacidad para 120
personas y una galería de exposiciones;
posteriormente, en 1998, se llamó Unidad Cultural
Abasolo (UCA), como sede de los talleres de arte
de dicha facultad, de desarrollo humano y espacios
para galerías. Desde 2004 adquirió el nombre de
Unidad Cultural Arquitectura donde se organizan
exposiciones temporales, talleres, cursos de
educación continua de dibujo, acuarela, fotografía,
talla en madera y piedra, así como los cursos de
inducción a las carreras.
El edificio de la Escuela Industrial y Preparatoria
Técnica Álvaro Obregón es considerado una de las
más claras manifestaciones de art déco en
Monterrey. Su construcción inició bajo la dirección
de la Compañía Fomento y Urbanización, S. A.
(FYUSA), por iniciativa del gobernador Aarón Sáenz
Garza. La primera piedra se colocó el 4 de octubre
de 1928 y se inauguró dos años después, el 4 de
octubre de 1930. Se trata de un monumental edificio
cuya planta es trapezoide, adaptada en torno a un
patio donde se ubicaba el área para los seis distintos

MEMORIA / SEPTIEMBRE DE 2021

7

�talleres. De estructura de acero y ladrillo de dos
pisos, se levantó en un terreno ubicado en el cruce
de las avenidas Félix U. Gómez y Madero, en la
colonia Terminal; su fachada orientada hacia el
suroeste, posee un estilo ecléctico en el que
predomina el gótico inglés.
Tres años después la Escuela Industrial se
incorporó a la Universidad de Nuevo León y con el
paso del tiempo se sometió a distintas restauraciones,
con objetivo de devolverle su estado original; la más
profunda realizada en 1993, debido al deterioro que
sufre por su ubicación en un área de intenso
movimiento urbano.

como el cubismo, el expresionismo, el neoplasticismo
o el futurismo, entre otros.
Claros ejemplos de la arquitectura contemporánea
son la Biblioteca Universitaria “Raúl Rangel Frías”,
situada en el parque Niños Héroes, el Centro de
Investigación e Innovación de Ingeniería Aeronáutica
(CIIIA), situado en el Aeropuerto del Norte; el
Centro de Investigación y Desarrollo de la Salud
(CIDICS) y, el más nuevo, Centro de Investigación,
Innovación y Desarrollo de las Artes (CEIIDA).

La arquitectura moderna
Estos edificios históricos establecen un diálogo en
cuanto a periodos y estilos, con la arquitectura
universitaria de la actualidad que es símbolo de
modernidad y progreso. La nueva arquitectura está
representada por los edificios de grandes institutos,
centros de investigación, facultades y complejos
deportivos.
El concepto de esta arquitectura moderna o
contemporánea universitaria se caracteriza por la
simplificación de las formas, la ausencia de
elementos ornamentales y el olvido de la
composición académica clásica, sustituida en su caso
por una estética que tiende hacia el arte moderno,

La Biblioteca Universitaria “Raúl Rangel Frías”. Página opuesta, abajo, el Centro de Investigación e Innovación
de Ingeniería Aeronáutica (CIIIA) y, arriba, el Centro de Investigación, Innovación y Desarrollo de las Artes.

8

MEMORIA / SEPTIEMBRE DE 2021

�La Biblioteca Universitaria es una obra única en
el país diseñada por el arquitecto Ricardo Legorreta,
en la que impuso su sello como la escala monumental, estilo regional, colores intensos, manejo de
proporciones y creaciones de espacios elementales.
Su construcción comenzó en 1991, concluyó en
noviembre de 1994 y entró en servicio al año
siguiente, el 25 de septiembre de 1995. El edificio
consta de cuatro paredes principales: acceso y
galerías, un cuerpo cuadrado central denominado
acervo, otro cuerpo circular denominado lectura, y
un basamento correspondiente a las oficinas
administrativas.
Por su parte, el CIIIA se creó en apoyo de la
carrera de Ingeniería Aeronáutica de la Facultad de
Ingeniería Mecánica y Eléctrica, así como de
Técnico en Mantenimiento Aeronáutico de la
Escuela Industrial y Preparatoria Técnica Álvaro
Obregón. Es un edificio cuyo trabajo arquitectónico
representa una transformación de la visión del futuro, con nuevos conceptos y formas visionarias. De
línea modernista, sus tres pisos fueron adecuados
para la instalación de 12 laboratorios y aulas, en un
terreno de tres mil 600 metros cuadrados. Su
construcción tuvo una duración de dos años,
comenzó en 2009 y terminó en marzo de 2012,
cuando fue inaugurado.
Posee cierta estética minimalista, con un
predominio de las curvas que generan fluidez y
movimiento, además de recurrir a la plasticidad
en las formas y el diseño de terminaciones
angulosas que logran patrones
evocadores y futuristas. Como
resultado, la construcción del
CIIIA queda impregnada de dinamismo y de un
lenguaje
escul-

tórico. El Centro de Investigación, Innovación y
Desarrollo de las Artes con ocho mil metros
cuadrados en dos niveles, diseñado por el arquitecto
Héctor Cantú Ojeda, posee como elemento más
escenográfico, sin duda, su cúpula que evoca el
“broche cinético” realizado por Stefano De Santis
en el Mart Museum en Trento, Italia, referencia
explícita al Panteón, con una especie de ojo central.
Desde esta cúpula se capturan luces y colores que
penetran al interior del segundo nivel. Por estas
características el edificio del CEIIDA puede definirse
como una obra de arte por sí mismo.
Otros edificios de la UANL se caracterizan por el
uso de materiales modernos, la interacción de
espacios interiores con
los exteriores,
uso de vidrio y
luz

MEMORIA / SEPTIEMBRE DE 2021

9

�El Centro de Investigación y Desarrollo en Ciencias
de la Salud (CIDICS) y el Centro de Investigación de
Tecnología Jurídica y Criminología (CITJyC), ejemplos
del paisaje urbano moderno.

natural. Muchas estructuras que se han levantado
integrarán al vidrio como elemento diferenciador,
cuyas cualidades son el aprovechamiento de la luz
natural, la elegancia que proyecta, la versatilidad de
adaptarse a cualquier espacio y su carácter
innovador.
Así, lo encontramos en el Centro de Investigación

10

y Desarrollo en Ciencias de la Salud (CIDICS),
ubicado en el campus del área médica, caracterizado
por sus grandes ventanales que en realidad son
paredes exteriores cubiertas con cristal de su cuerpo
central que le dan transparencia, luminosidad,
claridad.
Además de emplear el vidrio, otra característica
del CIDICS es que a las diversas áreas físicas con
las que cuenta se integró obra plástica en los
espacios elaborada por artistas de reconocimiento
local, regional y nacional. Los desaparecidos Rodolfo
Ríos, Antonio Pruneda, los recién fallecidos, Gerardo
Cantú, Sergio Villarreal y el fallecido este mes de
septiembre, Armando López; así como Saskia
Juárez, Javier Sánchez Treviño, Héctor Cantú Ojeda,
Esther González, Cora Díaz Flores y Esteban Ramos
aportaron su talento artístico.
El Centro de Investigación de Tecnología Jurídica
y Criminología (CITJyC) es un cilindro de cristal
azul construido en 2008, ejemplo del paisaje urbano

MEMORIA / SEPTIEMBRE DE 2021

�El Centro de Investigación en Biotecnología y
Nanotecnología y el Centro de Investigación en
Ciencias Físico Matemáticas.

moderno o ultramoderno dominante en el siglo XXI.
Su fachada de cristal curvado dialoga con el primer
edificio construido en Ciudad Universitaria en 1958,
la Facultad de Derecho y Criminología con sus
elementos originales como el piso de granzón, el
ladrillo de las paredes, las fachadas de peltre y la
piedra del Cerro del Topo Chico.
Tanto el CIDICS, como el Centro de Investigación
en Biotecnología y Nanotecnología (2018), el Centro
de Investigación y Posgrado de la Facultad de Artes
Visuales y el Instituto de Biotecnología de la Facultad
de Ciencias Biológicas (2004) se caracterizan en su
aspecto formal por un cuerpo central flanqueado por

bloques sólidos, limpios y sobrios. Esta geometría
sólida y contundente de ambas alas contrasta con el
cuerpo liviano de la fachada acristalada del cuerpo
central en los tres primeros casos. Estos edificios
son ejemplo de la manera como se concilia la
geometría con la conveniencia funcional, además de
aportar dinamismo e interés plástico al diseño exterior.
La Universidad posee otros variados ejemplos de
arquitectura moderna como el Centro de
Investigación en Ciencias Físico Matemáticas que
parece establecer un balance entre lo conservador
y la vanguardia; el Centro de Innovación y Diseño
de la Facultad de Arquitectura (2011), caracterizado
por una arquitectura de planos inclinados y
geometrías, ambos en Ciudad Universitaria; y el
Centro de Desarrollo de Agronegocios en el Campus de Ciencias Agropecuarias que presenta ángulos
sólidos y colores cálidos.
Bibliografía
Derbez García, Edmundo (2010). “Escuela Industrial
y Preparatoria Técnica Álvaro Obregón”. Memoria
Universitaria, Año I, No. 9.

MEMORIA / SEPTIEMBRE DE 2021

11

�Centro de Desarrollo de Agronegocios en el Campus de Ciencias Agropecuarias.

Centro de Innovación y Diseño de la Facultad
de Arquitectura

Centro de Investigación y Posgrado de la Facultad de Artes
Visuales

Leal, Velasco Carlos Gustavo (1988). Pláticas y
recuerdos de un pasado. La Hacienda San
Pedro. Un caso de historia oral. Folletos de
historia del noreste No. 6. Monterrey.
Ledesma Gómez, Rodrigo (2012). Preparatoria
No. 3 de la UANL. Un edificio emblemático Art
Déco, UANL.
Piñeyro López, Alfredo (1984-1985). “Hacienda
Guadalupe Ciencias de la Tierra” en Informe de
Actividades que rinde a la Rectoría, Monterrey:
UANL.
Reyes, Bernardo (1889-1891). Memoria que el
ciudadano Gral. Bernardo Reyes, Gobernador

12

Constitucional del Estado de Nuevo León,
presenta a la XXVI Legislatura del mismo.
Universidad Autónoma de Nuevo León. Centro
de Investigación e Innovación de Ingeniería
Aeronáutica (2012).
Vázquez Alanís, Fernando y García Herrera,
Catarino (1991). Historia de la Facultad de
Derecho y Ciencias Sociales de la UANL, 18241991. Tradición, orgullo y transformación social,
Monterrey.
Recursos en línea
El Norte. Base de datos: www.elnorte.com
UANL. www.uanl.mx
Facultad de Ciencias de la Tierra: www.fct.uanl.mx/

MEMORIA / SEPTIEMBRE DE 2021

�○
○
○

LA UNIVERSIDAD HOY

○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

○

○

○

21/agosto/1982. Las instalaciones del
Instituto Universitario de Cardiología,
ubicadas a un costado del Hospital Universitario, son entregadas a la Universidad
Autónoma de Nuevo León junto con un
monto de 12,841.965 pesos a fin de
destinarse a la investigación, prevención y
rehabilitación de los padecimientos
cardiópatas.

○

○

○

Febrero/1976. Alumnos de la Preparatoria No. 22, encabezados por su director,
César Pámanes, se reúnen con el alcalde
Leopoldo González Sáenz, ante quien
plantearon la cesión de un terreno por parte
del ayuntamiento ubicado en Félix U. Gómez
y Ruiz Cortines, para la construcción de su
edificio, lo cual acepta a cambio de un canje
por otro por parte de la UANL.

○

○

○

10/septiembre/1969. En sesión del
Consejo Universitario encabezada por el Dr.
Roberto Moreira Flores como secretario
general en funciones de rector, se aprueba
el proyecto de la Facultad de Comercio y
Administración para crear la Escuela de
Graduados en Administración.

○

○

○

16/diciembre/1954. Se aprueba el
establecimiento de tres becas de mil pesos
cada una a los tres primeros alumnos de cada
generación de la Facultad de Medicina,
designados al pago de inscripción en los
cursos especiales para médicos cirujanos del
Departamento de Enseñanza e Investigación
Científica del Hospital General.

○

○

3/octubre/1945. La Federación de
Estudiantes de la Universidad de Nuevo
León, a través de su presidente, Juan Cerna
Sánchez, dirige una carta a Manuel Ávila
Camacho, agradeciendo haber acordado al
final de su régimen, el subsidio de 100, 000
pesos para la Universidad de Nuevo León.

○

○

○

○

AYER EN LA UANL

2/septiembre/2021. En el inicio del programa
en su edición 2021, la empresa Howmet Aerospace entrega un cheque con valor de 60, 000 dólares
(más de un millón de pesos) al programa Mujeres
en la Ciencia de la UANL.
13/septiembre/2021. Se lanza la iniciativa “Amigos de la UNI”, en el cual se buscan
padrinos para apoyar a aquellos estudiantes en
situación de pobreza. Iniciativa creada por la
Fundación UANL para brindar Becas de Sostenimiento de mil pesos a un estudiante por semestre; Becas de Transporte por 500 pesos mensuales
en la Tarjeta FERIA y Becas de Movilidad
Internacional de 400 o 600 dólares mensuales.
13/septiembre/2021. Invitados por el
gobernador electo, Samuel García, jugadores de
Auténticos Tigres se une a la campaña “Apadrina
una escuela”, al limpiar, pintar y barrer la Escuela
Secundaria “Juventino Rosas” para el regreso a
clases de sus alumnos.
24/septiembre/2021. Primera jornada de la
iniciativa Todos Unidos por el Bosque Escuela, en
donde alumnos de doce preparatorias y tres
facultades participan en labores de reforestación de
unas quince hectáreas dañadas por los incendios
forestales de abril anterior en la Sierra de Iturbide.
29/septiembre/2021. La UANL inaugura la
Cátedra “Alfonso Reyes en Madrid”, en su edición
2021, en la cual se presenta la colección editorial
Biblioteca Crítica Alfonso Reyes. En ella participan
la embajadora de México en España, María Carmen
Oñate Muñoz; el rector de la UANL, Rogelio Garza
Rivera, la coordinadora de la Facultad de Filosofía y
Letras, Ludivina Cantú Ortiz; el Secretario de
Extensión y Cultura de la UANL, Celso José Garza
Acuña, y el subdirector del Instituto Cultural de
México en España, Jaime Vigna Gómez.
29/septiembre/2021. Se inaugura la segunda
etapa de Conecta UANL, en la cual se generan tres
salidas importantes ubicadas sobre la Avenida
Universidad, otra antes de llegar a la Avenida Fidel
Velázquez y la última localizada por el Instituto de
Ingeniería Civil.

MEMORIA / SEPTIEMBRE DE 2021

13

�CENTRO DE DOCUMENTACIÓN Y
ARCHIVO HISTÓRICO DE LA UANL

NOTICIAS

14

○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

E

l viernes 24 de septiembre el Centro de
Documentación y Archivo Histórico se
reunió con los compañeros que integran
la Asociación Noreste de Archivos (ANA) de la que
es miembro, para conversar sobre las actividades
realizadas durante los últimos meses. En el
transcurso de la reunión se habló sobre la
participación, el 31 de agosto, en el ciclo de charlas
“Conociendo Nuestros Archivos”, donde se tuvo la
oportunidad de contar un poco de la historia y los
fondos que pueden encontrarse en nuestras
instalaciones.
Moderado por la Dra. Laura Orellana Trinidad,
coordinadora del archivo de la Universidad
Iberoamericana en Torreón, la Lic. Erika Flor
Escalona Ontiveros habló de los orígenes del Centro
en 2010 por iniciativa del Lic. Rogelio Villarreal
Elizondo, secretario de Extensión y Cultura, siendo
rector de la UANL el Dr. Jesús Ancer Rodríguez, la
forma como poco a poco se ha ido formando un
acervo por diferentes vías.
Una es la colaboración de personajes que han
estado involucrados en la historia de la Universidad
en algunos momentos, como maestros,
trabajadores y ex directores de dependencias a
quienes se les han solicitado material; en algunos
casos lo han facilitado para digitalización y, en
otros, lo han donado.
Otro conducto que ha permitido enriquecer el
acervo del Centro –comentó Escalona– ha sido la
búsqueda del pasado de las dependencias que se
han acercado para el propósito de investigar su
historia. “El archivo ha ido creciendo cuando las
instituciones se acercan”, dijo.
Las publicaciones son una forma de recuperar la
memoria y fortalecer la identidad, por esa razón van
dirigidas al personal docente y principalmente a su
comunidad estudiantil para que conozcan su pasado,
pero también son una forma de reconocer el trabajo

○

El CDyAH participa en el ciclo “Conociendo
Nuestros Archivos”
de las generaciones anteriores de ex directores, maestros jubilados, trabajadores de la institución que han
forjado el nombre y prestigio de las dependencias.
Puso como ejemplos los trabajos realizados en la
Preparatoria No. 3 nocturna para trabajadores y la
Escuela Industrial y Preparatoria Técnica “Álvaro
Obregón” de rica historia.
Además de la información de la Universidad, se
ha logrado reunir material que hace referencia a
procesos sindicales, políticos y partidistas en la
entidad. Hizo referencia a que uno de los acervos
más interesante que resguarda el Centro es el Fondo
Movimientos Sociales que contiene muchísima
información con colecciones como la de Meynardo
Vázquez Esquivel y Eduardo Benavides.
Escalona habló de las actividades cotidianas del
Centro como es el trabajo diario de organización de
la documentación en fondos, colección y series; la
clasificación, catalogación y digitalización del material documental, hemerográfico, audiovisual,
fotográfico.
De esta forma, como archivo vivo se está alimentando con las aportaciones de las dependencias
que en ocasiones poseen un archivo muerto el cual
se ha ido perdiendo, deteriorando o en otros casos
no tienen dónde resguardarlo ni idea de qué hacer
con él.
“El reto más grande ha sido la recuperación de la
documentación porque está por todas partes, cada
dependencia de la Universidad tiene su documentación e ir generando esa conciencia de
resguardarla en un solo lugar, es una de las grandes
tareas, es un gran reto”, concluyó.
En este ciclo del periodo abril-agosto de la
Asociación Noreste de Archivos han participado el
Archivo Histórico de Saltillo, el Acervo Histórico de
FEMSA, el archivo del Poder Judicial del Estado,
entre otros como una alternativa de difusión hacia
la comunidad en general.

MEMORIA / SEPTIEMBRE DE 2021

�8 de septiembre

María Hermila Martell Méndez

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

○

OBITUARIO

○

○

21 de septiembre

○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○
○

Nació en Monterrey, Nuevo León, el 12 de marzo
de 1937. En 1954 inició sus estudios en el Taller de
Artes Plásticas de la Universidad de Nuevo León.
Complementó su formación artística con cursos
impartidos por reconocidos maestros. En 1956 tomó
cursos de grabado con el maestro Leopoldo Méndez
y en 1961, de pintura mural con el maestro Pablo
O’Higgins. De 1963 a 1972 se desempeñó como
maestro del Taller de Artes Plásticas de la
Universidad Autónoma de Nuevo León y de 1970 a
1972 como director del Taller de Artes Plásticas.
Como artista cultivó el paisaje, la técnica abstracta
y lo figurativo. También fue un destacado ilustrador
de publicaciones emblemáticas como Vida Universitaria, Apolodionis, Salamandra, Deslinde, así
como de libros. Participó en importantes exposiciones individuales y colectivas en México, Cuba
y Estados Unidos, entre las que destacan la de la
Estación Metro Tacubaya, la del Centro Cívico
“Francisco Zarco” y la Expo 70 Universidad de
Nuevo León, Arte, A.C., el Museo del Obispado y
la Casa de la Cultura de Nuevo León. Participó como
jurado evaluador del cuatro ediciones de la Reseña
de las Artes Plásticas de la Universidad Autónoma
de Nuevo León y fue distinguido en la sala de
invitados de la misma exhibición. Mantuvo una labor constante contribuyendo en la formación de las
artes plásticas en diversas instituciones, entre las
que destaca el Colegio Civil Centro Universitario.
Falleció a los 84 años de edad.

○

○

○

○

Armando López

Con vocación por el periodismo, fue una de las
primeras reporteras que ingresó a El Porvenir en
1965. En sus inicios como reportera, una de las
barreras con las que se encontró fueron las políticas
poco flexibles de la empresa, pues la labor de las
mujeres sólo se limitaba a los horarios de oficina o a
cubrir notas en sociales y cultura. En las páginas de
la sección sociales descubrió su pasión por la cultura
y el arte. Ahí dejó sus notas escritas y firmadas sobre
presentaciones de libros, conferencias, entrevistas
a pintores como Efrén Ordóñez, Agueda Lozano,
Amado García, el escritor Homero Garza. Junto con
Jorge Villegas dirigió a partir de 1966 el suplemento
dominical cultural, continuador de El Grillo Verde
que había sufrido una interrupción, y en el que
colaboraron Silvino Jaramillo, Rosaura Barahona,
Alfonso Reyes Martínez, entre otros. Por la
Universidad de Monterrey obtuvo el título de la
carrera de Ciencias y Técnicas de la Información
(1976). Fue catedrática por 25 años en la Facultad
de Ciencias de la Comunicación de la UANL donde
además, ocupó el cargo de secretaria académica.
“Me llena el saber que puedo dar conocimiento a
muchísimos jóvenes. Yo misma he aprendido muchos
de ellos, todos a cualquier edad encontramos
ventanitas de conocimiento, creo que voy a morir
abriendo ventanas y aprendiendo”, dijo en entrevista.
Perteneció a la Mesa Redonda Panamericana.
Falleció a los 84 años de edad.

MEMORIA / SEPTIEMBRE DE 2021

15

��</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="328">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3257">
                  <text>Memoria Universitaria : Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico UANL</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479073">
                  <text>Memoria Universitaria: Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL, nace en el 2010. Los artículos incluidos esta publicación mensual tienen como finalidad proporcionar fuentes de información poco exploradas, como lo son los testimonios, por medio de entrevistas y el uso de documentos hemerográficos, conjugando todo con los nuevos recursos electrónicos. De esta forma aborda aspectos académicos, culturales, científicos, deportivos y políticos desarrollados en el pasado y con ello se espera que forme una base de fuentes y referencias indispensables para la historia de la UANL. Además, no olvida la importancia del registro gráfico, sin relegarlo como mero accesorio del texto, sino que le otorga a la fotografía un papel preponderante como fuente documental. Se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607404">
              <text>Memoria Universitaria : Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico UANL</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607406">
              <text>2021</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607408">
              <text>140</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607409">
              <text>Septiembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607410">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607411">
              <text>Mensual</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607429">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753868&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607405">
                <text>Memoria Universitaria : Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico UANL, 2021, Año 12, No 140, Septiembre</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607407">
                <text>12</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607412">
                <text>Derbez García, Edmundo, Director</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607413">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607414">
                <text>Historia</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607415">
                <text>Educación Superior</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607416">
                <text>Educación Media Superior</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607417">
                <text>Archivo histórico</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607418">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607419">
                <text>Memoria Universitaria: Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL, nace en el 2010. Los artículos incluidos esta publicación mensual tienen como finalidad proporcionar fuentes de información poco exploradas, como lo son los testimonios, por medio de entrevistas y el uso de documentos hemerográficos, conjugando todo con los nuevos recursos electrónicos. De esta forma aborda aspectos académicos, culturales, científicos, deportivos y políticos desarrollados en el pasado y con ello se espera que forme una base de fuentes y referencias indispensables para la historia de la UANL. Además, no olvida la importancia del registro gráfico, sin relegarlo como mero accesorio del texto, sino que le otorga a la fotografía un papel preponderante como fuente documental. Se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607420">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Documentación y Archivo Histórico </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607421">
                <text>Derbez García, Alejandro, Diseño</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607422">
                <text>Martinez Chapa, Paula, Investigación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607423">
                <text>01/09/2021</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607424">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607425">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607426">
                <text>2021322</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607427">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607428">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607430">
                <text>Monterrey, N.L., México</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607431">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607432">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="39184">
        <name>Patrimonio arquitectónico UANL</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="21765" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="18059">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/260/21765/Contexto_2024_Vol_18_No_28_Julio-Diciembre.pdf</src>
        <authentication>b96397ab18a4c1995c90b9bcab036e93</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="607403">
                    <text>Volumen XVIII | Número 28 | julio - diciembre 2024

��Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Una publicación de / A publication of
Universidad Autónoma de Nuevo León
Dr. Santos Guzmán López
Rector
Dr. Juan Paura García
Secretario General
Dr. Jaime Arturo Castillo Elizondo
Secretario Académico

DIRECTORIO

Dr. José Javier Villarreal Álvarez Tostado
Secretaría de Extensión y Cultura

Eduardo Sousa González
Director de la Revista / Journal Director

Lic. Antonio Jesús Ramos Revillas
Director de Editorial Universitaria

Arq. Juan Ángel Hinojosa Torres
Editor Responsable / Responsible Editor

Dra. María Teresa Cedillo Salazar
Directora de la Facultad de Arquitectura

Para más información sobre la revista y envíos de artículos
favor de acceder al sitio web:
https://contexto.uanl.mx/index.php/contexto

Cintillo Legal / Legal Disclaimer
Contexto Revista de la Facultad de Arquitectura Universidad
Autónoma de Nuevo León, volumen 18, No. 28 juliodiciembre 2024, es una publicación semestral, editada por
la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la
Facultad de Arquitectura. Domicilio de la publicación:
Pedro de Alba S/N, San Nicolás de los Garza, CP:
66455, Nuevo León, México, Tel: (81) 8329-4160, www.
contexto.uanl.mx. Editor Responsable Arq. Juan Ángel
Hinojosa Torres. Reserva de Derechos al Uso Exclusivo
No. 04-2020-042416005300-203. ISSN impreso: 20071639. ISSN red de cómputo: en trámite con el Instituto
Nacional del Derecho de Autor. Responsable de la última
actualización de este número: Arq. Juan Ángel Hinojosa
Torres, coordinador del Depto. Ediciones y Publicaciones
de la Facultad de Arquitectura, Universidad Autónoma
de Nuevo León. Fecha de última modificación: 31 de
julio de 2024. Las opiniones expresadas por los autores
no necesariamente reflejan la postura del editor de la
publicación. Queda prohibida su reproducción parcial o
total de los contenidos e imágenes de la publicación.

Consejo Editorial / Editorial Board
Dr. Diego Sánchez González (Universidad Autónoma de
Madrid)
Dr. Richard Hartwing (Texas A&amp;M University-Kingsville)
Dra. Carmen Egea Jiménez (Universidad de Granada)
Dr. Michael A. McAdams (Fatih University)
Dra. Irma Laura Cantú Hinojosa (Universidad Autónoma
de Nuevo León)
Dra. María S. Arzaluz Solano (Colegio de la Frontera Norte)
Dr. Jeffrey S. Smith (Kansas State University)
Dr. Rafael Longoria (Universidad de Houston)
Dr. Rubén Hernández León (Universidad de California,
Los Ángeles)
Dr. Diego Compán Vázquez (Universidad de Granada)
Dr. René Coulomb Bosc (Universidad Autónoma Metropolitana)
Dr. Paul Bodson (Université du Québec á Monterál)
Dr. Alfredo Palacios Barra (Universidad del Bio Bio)
Dr. Arturo Maximiliano Orella Ossandón (Pontificia Universidad Católica de Chile)
Dr. Francisco Herrera Escobar (Universidad de Granada,
España)
Dra. María Gema Sánchez (Universidad de Misiones
Argentina)
Dr. José Antonio Calatrava Escobar (Universidad de Granada España)
Dr. José Rosas Vera (Pontificia Universidad Católica de Chile)
Dr. Regent Cabana (University of New Orleans)
Dr. Alejandro Rodríguez (University of Texas at Arlington)

Indexación / Indexing
Thomson Reuters Web of Science, Elsevier Scopus, SJR
Scimago Journal and Country Rank, DOAJ, CLASE,
Latindex, Dialnet, e-Dialnet, e-revist@s, Redalyc,
REDIB, CSIC, UNIVERSIA, ARLA.
Fotografía en Portada / Cover Photography
Fotografía por Atypeek Dgn, pexels.com

Comité de Apoyo Editorial UANL / Editorial Support Committee
Dra. María Teresa Cedillo Salazar, Dr. Adolfo B. Narváez Tijerina, Dr. Gerardo Vázquez Rodríguez, Dr. Arun kumar
Acharya, Dr. Alejandro García García, Dr. José Manuel Prieto González, Dr. Jesús Manuel Fitch Osuna, Dr. Juan Noyola
Carmona, Dra. Aída Escobar Ramírez, Dr. Luis Alfonso de la Fuente Suarez, Dr. Ramón Ramírez Ibarra, Dra. Liliana Sosa
Compean, Dr. Jesús A. Treviño Cantú, Dr. Armando V. Flores Salazar, Dra. Minerva Salinas Peña, Dr. Carlos Aparicio
Moreno, Dra. Nora Rivera Herrera, Dra. Diana Maldonado Flores, Dra. Alejandra Marín González

3

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

ÍNDICE
Editorial
7

Editorial Número 28: La globalización de la economía como una variable exógena e interviniente
en los procesos expansivos territoriales de las metrópolis del sur global
Eduardo Sousa-González
Universidad Autónoma de Nuevo León (México)

Artículos
15

Estudio del impacto visual de la construcción moderna en paisajes urbanos históricos: un estudio
de caso del edificio Lawang Sewu, Indonesia
Hassan Gbran | Suzanna Ratih Sari
Universidad de Diponegoro (Indonesia)

35

El reciclaje arquitectónico y urbano como resultado de un diálogo interdisciplinario
Alma Angelina Ayala Moreno | Juan Pedro Ayala Moreno
Universidad de Sonora (México)

42

Repensando el mito de origen de la arquitectura en América. El ejemplo de Chile
Diego González Carrasco
Universidad de San Sebastián (Chile)

54

El hasukjip: situación en la década de 2020 en la República de Corea y en el extranjero
Kim Alexander
Universidad Estatal de Vladivostok (Rusia)

63

El imaginario urbano en la planificación urbana colaborativa. Análisis Netnográfico del
ambiente virtual
Rafael Alejandro Tavares Martínez | Gabriela Carmona Ochoa
Universidad de Coahuila (México)

81

Mapeo y proyección de una centralidad urbana. Ibagué, Colombia
Cristhian David Guzmán-Hernández | Andrés Francel-Delgado | Carlos Augusto Kaffure Ruiz
Universidad de Tolima (Colombia)

102

Migrantes nacionales e internacionales en el municipio de Benito Juárez, Quintana Roo, México
1980-2020
Erika Patricia Cárdenas Gómez
El Colegio de Jalisco (México)

4

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

INDEX
Editorial
7

Editorial Issue 28: Economic globalization as an exogenous and intervening variable in the territorial expansion processes of the metropolises of the global south
Eduardo Sousa-González
Universidad Autónoma de Nuevo León (Mexico)

Articles
15

Studying the Visual Impact of Modern Construction on Historic Cityscapes: A Case Study of
Lawang Sewu Building, Indonesia
Hassan Gbran | Suzanna Ratih Sari
Universidad de Diponegoro (Indonesia)

35

Adaptive reuse as a result of an interdisciplinary dialogue
Alma Angelina Ayala Moreno | Juan Pedro Ayala Moreno
Universidad de Sonora (Mexico)

42

Rethinking the myth of origin of the architecture in America. The Chilean example
Diego González Carrasco
Universidad de San Sebastián (Chile)

54

The hasukjip: situation in 2020s. in the Republic of Korea and abroad
Kim Alexander
Universidad Estatal de Vladivostok (Rusia)

63

The urban imaginary in urban collaborative planning. Netnographic analyze in the virtual
environment
Rafael Alejandro Tavares Martínez | Gabriela Carmona Ochoa
Universidad de Coahuila (Mexico)

81

Mapping and projection of an urban centrality. Ibague, Colombia
Cristhian David Guzmán-Hernández | Andrés Francel-Delgado | Carlos Augusto Kaffure Ruiz
Universidad de Tolima (Colombia)

102

National and international migrants in the municipality of Benito Juarez, Quintana Roo, México
1980-2020
Erika Patricia Cárdenas Gómez
El Colegio de Jalisco (Mexico)

5

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Editorial
Editorial

6

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Editorial / Editorial
La globalización de la economía como una variable
exógena e interviniente en los procesos expansivos
territoriales de las metrópolis del sur global1
Economic globalization as an exogenous and intervening variable in the
territorial expansion processes of the metropolises of the global south
Eduardo Sousa-González2

Es innegable que a partir de la segunda mitad del
siglo XX en la esfera que comprende el sur global
y seguramente también en el ámbito mundial,
la configuración que permea a la economía
internacional se ha concebido como respuesta
a importantes manifestaciones imbricadas
sobre todo, en los países considerados con un
proceso de desarrollo más evolucionado; quienes
sin lugar a duda, se han convertido a nivel
internacional en la punta de lanza que involucra
a las transformaciones evolutivas vinculadas a la
llamada globalización de la economía.
Así, se puede afirmar que la globalización de la
economía representa en la contemporaneidad líquida
(Bauman, Z: 2004) un escenario generalizado que
se encuentra en una transformación constante e
iterativa, la cual tiende a configurar indefectiblemente
a una nueva y diferente realidad histórica,
social y territorial, en la que las configuraciones
económicas dominantes globalizan sus procesos
históricos de desarrollo (Ianni, O.: 2010: 71);
tendiendo a convertir a los diferentes países
menos desarrollados en fragmentos sectoriales,
visualizados como espectros derivados de la
mundialización (Sassen, S.:2007), los cuales se
integran de facto en la llamada sociedad global;
impactando en estos locus typicus en muchos de
los casos, no solo en su cultura, su idiosincrasia,
sus procesos identitarios, incluso la forma en

que los ciudadanos viven su cotidianeidad; sino
también, en la manera característica en que
se expanden territorialmente sus ciudades sin
un control eficiente, efectivo y eficaz (Sousa,
E.:2023:9).
Desde esta óptica, se entiende que la manifestación
de la globalización se asocia específicamente
con el campo de la economía y las finanzas,
consolidándose mediante diversos procesos que
incluyen, entre otros: desde avances importantes en
la instrumentación y la innovación tecnológica, hasta
la desregularización de los mercados nacionales
(neoliberalismo); transformaciones que inicialmente
se manifiestan en países donde su proceso evolutivo
los hace considerarlos como desarrollados, esto es,
países altamente industrializados.
En esta tendencia, algunos de los avances
tecnológicos generados en los países desarrollados,
son traspasados a los menos desarrollados
mediante las empresas trasnacionales, aquellos
países que en párrafos anteriores se mencionan
como fragmentos sectoriales, surgiendo así la
llamada economía mundial, que tiende a integrar
paulatinamente a las economías nacionales
desarrolladas con las menos desarrolladas; esto,
mediante y entre otros, con las instalación in situ
de la empresa trasnacional, la cual incrementa
su productividad, su presencia, su poderío y, por
supuesto, sus utilidades económicas.

1

Este artículo forma parte de una investigación en proceso que será publicada como capítulo en el libro: Sousa, E.; García-Romero C.:
(2024). Evolución del espacio regional urbano. Teorías y prácticas intervinientes en el proceso socioterritorial contemporáneo; México,
Editorial Comunicación Científica.
2
Nacionalidad: mexicano; Adscripción: Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey, México; Doctor
en Arquitectura y Asuntos Urbanos; miembro del Sistema Nacional de Investigadores CONAHCYT reconocido en el nivel 3; miembro de
la Academia Mexicana de Ciencia AMC; E-mail: eduardo.sousagn@uanl.edu.mx; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-9634-1429

7

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Dividendos que regresan al país desarrollado
de origen para ser reinvertidos en investigación,
desarrollo tecnológico e innovación (I + D +
i), conservando así su hegemonía internacional
en un proceso iterativo circular que no ha
terminado de evolucionar: generándose así la
llamada globalización de la economía en la
esfera internacional.
Lo que ha significado un profundo cambio
de paradigma basado en una reorganización e
integración mundial liderada por los países con
mayor desarrollo y los organismos internacionales
(Fondo Monetario Internacional FMI, Banco
Mundial BM y otros) que promueven lo que se ha
llamado como multilateralidad.
En este orden de ideas y desde la posición que
guarda esta investigación, sostenemos que todos
estos procesos evolutivos transformacionales
vinculados a la globalización de la economía han

impactado, entre otras múltiples variables asociadas
a las sociedades en desarrollo, en sus patrones
morfológicos de crecimiento territorial expansivo
de orientación periférica3; sobre todo en las zonas
metropolitanas, ya que estos asentamientos de
características demográficas y espaciales sui
géneris, tienen un atractivo importante para la
inmigración nacional, regional y en algunos casos
internacional.
Esto, en virtud de los satisfactores y de las
prerrogativas que estos locus typicus proporcionan
no solamente a sus ciudadanos, también a
las empresas y a los inversionistas privados:
infraestructura adecuada, equipamientos de salud,
asistenciales, de seguridad pública, lúdicos, de
vivienda habilitada con servicios y sobre todo,
la posibilidad de acceso a diferentes fuentes de
empleo secundarios y terciarios; según se explica
en el diagrama 1.

Diagrama 1: Proceso iterativo centro-periferia en la globalización de la economía,
con impacto en el crecimiento expansivo-periférico territorial

Funete: Datos generados y modificados en esta investigación a partir de Sousa, E. (2015:132)

3

Precisamente estas características vinculadas a la morfología y al crecimiento territorial de las ciudades, es uno de los propósitos que
se pretende dilucidar en esta investigación en proceso; esto es, considerar a la manifestación de la globalización de la economía como
una variable exógena interviniente que se conjuga con otras variables endógenas propias del lugar, formulando la hipótesis, la cual está
vinculada justamente al crecimiento expansivo-territorial de las zonas metropolitanas.

8

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

En este sentido, queda claro que el desarrollo
y el crecimiento económico a través de la
globalización considerada como una manifestación
contemporánea de época que no terminado de
acabar y visualizada como una variable interviniente
en el ensanchamiento territorial de las ciudades y
las ciudades metropolitanas, se ha distinguido en
todos los ámbitos del mundo conocido por una
acentuada renovación de las estructuras sociales,
culturales, económicas, territoriales y otras; sobre
todo en los países en desarrollo y sus ciudadesmetropolitanas, ya que son el lugar donde en mayor
medida tiende a modularse esta nueva forma de la
economía global, y donde justamente surgen los
grandes retos para el control urbano, entre otros:
i. El crecimiento numérico de la población
en el espacio físico regional o metropolitano
de intervención, en el marco de procesos
expansivos sustentables y de consideración al
medio ambiente;
ii. La infraestructura requerida para optimizar
la movilidad perimetral de los habitantes;
iii. El respeto a las características particulares
del mundo natural originario propias del lugar;
iiii. La equidad en la distribución espacial
de la infraestructura y de los equipamientos
fundamentales para el desarrollo justo de la
población ahí asentada; y sobre todo;
iiiii. La gestión de políticas públicas intervinientes
y explícitas en la agenda de gobierno, que

impulsen un crecimiento territorial equilibrado
y una gobernanza que permita la coexistencia
social y pacífica de los habitantes del lugar.
Es claro que los retos para el control urbano de
las ciudades y de las metrópolis latinoamericanas,
sujetas a estos procesos de la globalización económica
son capitales y difíciles de alcanzar; sobre todo si
consideramos los pronósticos sobre el crecimiento
demográfico proyectado que experimentan y
experimentarán algunas de estas ciudades, ver la
tabla 14. Sin embargo, si consideramos la premisa
propuesta por el autor de este escrito, debe de
existir en un horizonte no utópico, políticas públicas
intervinientes que tiendan a equilibrar: lo económico,
lo demográfico, lo ecológico y lo territorial; dicha
premisa señala que:
“Entendiendo que si una manifestación urbana
como la que se menciona, ya sea de origen
territorial o de algún grupo social particular
de referencia, se logra cualificar y cuantificar,
utilizando no solo las variables intervinientes
asociadas al caso; sino también, un proceso
metodológico ad hoc científico y específico
vinculado al suceso puntual; se sostiene aquí,
que es posible intervenir positivamente en
ella, para ordenar, mejorar o conservar el
territorio metropolitano y las relaciones de
cotidianeidad expresadas por los diferentes
grupos sociales ahí radicados” (Sousa, E:
2023a: 4).

Tabla 1: Población de algunos países latinoamericanos

Fuente: Population Reference Bureau 2005. *Banco mundial: indicadores del desarrollo mundial. Años 2005 y 2008
Población considerada a mitad de año. 1. En millones; 2. Por cada mil habitantes; 3. Millones; 4. Tasa de incremento
natural de la población; 5 y 6 en millones; 7. Cambio proyectado población 2005–2050. 9. En Km2

4

Se ha agregado aquí la Tabla 1 la cual fue publicada por el autor de este escrito: “La metrópoli prematura en la sobremodernidad líquida.
Una figura aceleradora de la producción de espacios dicotómicos”, en la Revista Bitácora Urbana (Colombia) en el número 19, juliodiciembre del 2011; aunque es información del año 2005, con todo propósito, se incluyen las proyecciones de población por país del Banco
Mundial, ya que después 21 años, por lo menos en México son acertadas.

9

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Por ejemplo, citamos el caso de México como país
con una población en el año 2023 según el Instituto
Nacional de Estadística Geografía e Informática
INEGI de 129. 5 millones de habitantes5, de los
cuales el 51.7 % correspondió a mujeres y 48.3 %,
a hombres; donde según datos del INEGI el 79 por
ciento de la población habita en localidades urbanas,
en donde evidentemente las zonas metropolitanas
son las que mayor población integran6; según se
indica en el gráfico 1.

Es por esta razón que en este número
de CONTEXTO. Revista de la Facultad de
Arquitectura de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, México, se han conjuntado siete
investigaciones de académicos investigadores de
carrera de diferentes partes del planeta, que nos
exponen su visión, enfoque y posicionamiento
particular de investigación, sobre múltiples
factores intervinientes en el desarrollo del mundo
moderno urbano.
Como el caso de Dr. Hassan Gbran y la
Dra. Suzanna Ratih Sari, que nos presentan una
investigación denominada “Studying the Visual
Impact of Modern Construction on Historic
Cityscapes: A Case Study of Lawang Sewu
Building, Indonesia”; donde mencionan que:
Lawang Sewu, a historic building in Semarang
City, stands as one of the premier tourist
attractions in the area. Commenced in 1904
and completed in 1918, this iconic structure has
undergone various transformations in terms of
its use and ownership. Initially serving as the
administrative headquarters for the NederlandsIndische Spoorweg Maatschappij (NIS), a private
corporation operating in the railroad sector,
Lawang Sewu holds significant historical value
within the old city. To delve into the public's
perception of this renowned historic building
and its surrounding urban landscapes, a study
was undertaken to examine the impact of tall
structures on Lawang Sewu, as well as on the
visual experiences of visitors and the overall
historical environment. The research focused on a
newly constructed high-rise building near Lawang
Sewu, considering its height, design, and color as
key physical attributes, while using governmental
height regulations as a benchmark. Simulation
experiments were carried out on a diverse
range of respondents with varying demographic
characteristics drawn from the vicinity of Lawang
Sewu. Analyzing the collected statistical data,
which included assessments by interviewers and
demographic details of the respondents, revealed
insightful findings. The study highlighted the
influential role of the height, design, and color

Grafico 1. Porcentajes de población urbana de
México 1950-2020

Fuente: INEGI. Población total según tamaño de la
localidad para cada entidad federativa, 1950 – 2010;
INEGI. Censo de Población y Vivienda 2020

Desde esta perspectiva contemporánea, es claro
que la sociedad urbana en los diferentes espacios
del mundo conocido, enfrentan un horizonte futuro
con múltiples retos, no solamente los globales y
territoriales, los cuales estarían vinculados a todos
esos factores que intervienen en la convivencia y la
cotidianidad de la vida en sociedad; sino también,
la forma de integrar en el análisis de la ciudad
aquellas visiones disciplinares y multidisciplinares,
que subsumen la manera en que se abordan las
investigaciones urbanas.

5

De acuerdo con el INEGI el número de habitantes de una localidad determina si es rural o urbana: se considera rural cuando tiene menos
de 2,500 habitantes, mientras que la urbana es aquella donde viven más de 2,500 personas:
https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2024/ENADID/ENADID2023.pdf.
6
Según la Secretaría de Desarrollo, Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), en coordinación con el Consejo Nacional de Población
(CONAPO) y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) presentan el documento Metrópolis de México 2020, en el cual
se incluyen un total de 92 nuevas metrópolis en México: Fuente: ¿Cuáles son las NUEVAS 92 Metrópolis de México? | Heraldo Binario

10

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

of the newly erected high-rise building on the
public's visual perception of Lawang Sewu.
Furthermore, it was observed that individuals
with different demographic backgrounds tend
to evaluate the historical district landscape in
distinct ways. The outcomes of this study present
valuable considerations for shaping the future
development and planning of the surroundings of
historic buildings like Lawang Sewu, offering a
solid foundation for addressing the visual impact
of contemporary constructions on such culturally
significant sites.
La Dra. Alma Angelina Ayala Moreno y el Dr.
Juan Pedro Ayala Moreno, investigan sobre el tema
denominado “El reciclaje arquitectónico y urbano
como resultado de un diálogo interdisciplinario”;
indicando que en la investigación se presenta
un análisis sobre las propuestas de intervención
arquitectónica y urbana que se basan en el concepto
de reciclaje. El propósito es resaltar algunas
cuestiones importantes de estas propuestas, en
especial por su carácter interdisciplinario, y el
aporte que realizan al abordaje de la solución
de problemas urbanos. El desarrollo del artículo
se hace en dos secciones, una primera con la
contextualización del planteamiento y la breve
exposición de algunos ejemplos de estas propuestas,
y una segunda con un análisis en torno a los
principios éticos, el diálogo interdisciplinario y la
creatividad como elementos fundamentales de las
propuestas y los retos a los que todo ello se enfrenta.
El Dr. Diego González Carrasco presenta un
artículo denominado “Repensando el mito de
origen de la arquitectura en América. El ejemplo
de Chile”; donde se indaga sobre el lugar desde
donde se sitúa la historia oficial de la arquitectura
en el continente americano, a partir de la idea
de la cabaña primitiva como mito fundacional.
Utilizando el caso de Chile como ejemplo, se
plantea la inexistencia en los relatos que buscan
dar con el origen a las arquitecturas nacionales
de las preexistencias construidas de los pueblos
originarios que habitaban los territorios, previo
a la llegada de los conquistadores españoles. A
modo de propuesta, se hace un paralelo desde el
relato del surgimiento simbólico de la arquitectura
en el mundo occidental, con las características y
relevancias de algunos ejemplos de patrimonio
vernáculo construido indígena en Chile. Así,
se busca hacer una reflexión que posibilite un
cambio en los referentes discursivos fundantes de
la arquitectura en nuestro continente.

Por su parte el Dr. Kim Alexander presenta
una investigación que hace referencia a “The
hasukjip: situation in 2020s. in the Republic
of Korea and abroad“; donde se indica que the
hasukjip (하숙집) is a form of small business in
the South Korean cities. It consists of a house with
a number (small hasukjip has near 10-20 rooms,
but big- some dozens rooms or more) boarding
rooms. Before the Coronavirus situation, any
Korean and foreign students living in hasukjips
and Koreans understood hasukjips only as a
type of private dormitory, but if we examine the
example of changes in hasukjips we can also
consider trends in the Korean society. Although
hasukjips reflect elements and aspects of the
various sides of the life in Korea, Korean and
foreign scholars have not undertaken research
on the situation of the hasukjip or changes in
its history and this institution remains littleunknown in the Western academic world.
This work based on the sociological materials
(these interviews took place in 2022). In this
sociological interview for persons, who lived
in the hasukjips, took part 184 Korean people
and 20 foreigners. Moreover, an interview
was conducted with masters of the hasukjip.
In this event took part 50 persons. Lists of
the interview and further information were
added as attachments and some written works.
Methodological base of research consists of
hermeneutic method, method of sociological
survey, method of comparative analysis.
The research employed a mixed-methods
approach to investigate the evolving nature of
hasukjips. Primary data was gathered through
semi-structured interviews with a significant
sample of residents and stakeholders to provide
sociological insights into demographic shifts
and housing trends. Questions in interviews
were oriented not only for persons, who lived in
hasukjip, because their answers in future can be
useful for study of other aspects of Korean urban
studies. Comparative analysis was also undertaken
to distinguish the structural and functional
differences between hasukjips in Korea and similar
housing models abroad. The aim of this article is to
consider modern situation of the hasukjip in Korea
and abroad, its place in life of the Korean people.
Result of research are consideration of positive
and negative changes in hasukjip to 2020s. under
technical development, social tendencies, economic
crisis and pandemic of coronavirus.
11

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

El Dr. Rafael Alejandro Tavares Martínez y la
Dra. Gabriela Carmona Ochoa investigan sobre la
temática “El imaginario urbano en la planificación
urbana colaborativa. Análisis Netnográfico del
ambiente virtual”; donde mencionan que se analiza
el impacto que tiene el imaginario urbano en la
planificación colaborativa, desde el punto de vista
social de los actores involucrados en el barrio y
como son sus características en el ambiente físico
y el ambiente virtual, utilizando la Netnografía
como herramienta principal. Se propone como
metodología el analizar las características de
los actores, las redes que conformar y además
el contenido en redes sociales establecidas, así
como también una comparativa de estos dos
ambientes. En los resultados y discusión se
observa como el ambiente físico y virtual tienen
grandes diferencias, pero al mismo tiempo son
complementarios uno de otro. Así mismo se
analizan redes físicas y virtuales y nos arrojan
datos y comportamientos entre nodos y vínculos
que nos explican cómo se genera el imaginario
urbano desde el punto de vista de los 3 mundos
de Penrose, y como potencializa la planificación
urbana colaborativa.
Los doctores Cristhian David GuzmánHernández, Andrés Francel-Delgado y Carlos
Augusto Kaffure Ruiz, exponen un artículo
titulado “Mapeo y proyección de una centralidad
urbana. Ibagué, Colombia”, donde indican que las
ciudades latinoamericanas y del mundo presentan
un acelerado crecimiento poblacional y territorial
derivado de las migraciones, tanto del campo a la
ciudad como de carácter internacional, producto
de las condiciones socio-económicas del país
de origen, lo cual genera expansión en el suelo
urbano. Más ciudadanos deben recorrer largas
distancias hacía un único centro para acceder a
equipamientos, bienes, servicios y satisfacer sus
necesidades. En consecuencia, este estudio tiene
como objetivo la evaluación de las necesidades
y posibilidades para definir una centralidad
urbana que conduzca a mitigar la sobrecarga que
se evidencia en los sistemas de transporte y la
aglomeración en un único centro, para lo cual se
abordan principios de planeación y ordenamiento
de las ciudades a partir de policentros, ciudades
dentro de la ciudad, accesibilidad y ciudad de
los quince minutos, para dispersar las cargas
y promover el acceso a medios de transporte
sostenible. La metodología es de tipo analítica
y descriptiva, en la que confluyen técnicas de

análisis documental y visitas de campo en tres
etapas de revisión bibliográfica, definición
morfológica y análisis cartográfico. Se identifican
las necesidades reales y las conclusiones aportan
criterios para la toma de decisiones pertinentes en
la planeación urbana.
Por último, la Dra. Erika Patricia Cárdenas
Gómez presenta el artículo titulado “Migrantes
nacionales e internacionales en el municipio
de Benito Juárez, Quintana Roo, México 19802020”, donde menciona que el artículo tiene dos
objetivos: 1) analizar la relación que guarda entre
la migración y el turismo en el municipio de Benito
Juárez, Quintana Roo. 2) identificar el volumen
y la procedencia de los inmigrantes nacionales e
internacionales en el territorio seleccionado en
el período de 1980 al 2020. Para su desarrollo
se hizo una revisión bibliográfica, hemerográfica
y documental. Asimismo, se recogen los datos
que reporta el Instituto Nacional de Estadística y
Geografía, INEGI, los cuales han cambiado en su
formato de presentación en cada censo levantado.
Se retoma dicha información porque es la única
que se genera y se dispone en el país. Los
resultados que se obtienen es que, a pesar de los
años transcurridos, y que Cancún, México, se ha
consolidado como un destino turístico, continúa
incrementándose el número de inmigrantes. Se
observa que las entidades federativas y países
que más abonan a esta dinámica de cambiar a los
flujos migratorios son cercanos a él.
Para finalizar este número, es necesario
subrayar que los integrantes que conforman el
equipo de CONTEXTO. Revista de la Facultad
de Arquitectura de la Universidad Autónoma
de Nuevo León, México, tenemos la certeza de
que no solamente el investigador vinculado a la
temática que publica este medio de difusión de la
ciencia, encontrarán una diversidad de posiciones
teóricas interesantes; sino también, otros lectores
interesados en lo expuesto, descubrirán a través de
las páginas que componen esta edición editorial,
tópicos con una visión original, internacional,
interdisciplinar, de actualidad y con una amplia
profundidad de análisis investigativo; ya que en
este número particular han colaborado con sus
trabajos personales o grupales, investigadores
de carrera certificados y de alta calificación
científica, lo cual demuestran con sus trabajos
personales o grupales, todos ellos dictaminados
en tiempo y forma por pares académicos. C

12

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Referencias bibliográficas
Bauman, Z. (2004). Modernidad líquida. México; Fondo de Cultura Económica
Ianni, O. (2010). La sociedad global. México; Siglo XXI
Instituto Nacional de estadística, geografía e informática INEGI.https://www.inegi.org.mx/contenidos/
saladeprensa/boletines/2024/ENADID/ENADID2023.pdf; consultado 15/06/2024.
Sassen, S. (2007). Los espectros de la globalización. México, FCE.
Sousa, E.; García-Luna C.: (2024). Evolución del espacio regional urbano. Teorías y prácticas intervinientes
en el proceso socioterritorial contemporáneo; México, Editorial Comunicación Científica. En
proceso de edición.
Sousa, E.: (2023). Ciudad y sociedad contemporánea. Enfoques, prácticas y reflexiones desde su
comprensión territorial. México, Comunicación Científica.
Sousa, E.: (2023a). La metamorfosis transformacional contemporánea: de la ciudad a la metrópoli. Hacia
una configuración teórica-conceptual explicativa del proceso. México; Revista Contexto, Vol.
XVII, N° 23, Junio-Diciembre 2023
Sousa, E.: (2015). De la ciudad a la metrópoli. Nuevas realidades territoriales. Chile; Editorial Trama

13

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Artículos
Articles

14

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Studying the visual impact of modern construction
on historic cityscapes: a case study of Lawang Sewu
building, Indonesia
Estudio del impacto visual de la construcción moderna en paisajes urbanos
históricos: un estudio de caso del edificio Lawang Sewu, Indonesia
Received: January 2023
Approved: June 2024

Hassan Gbran1
Suzanna Ratih Sari2

Abstract

Resumen

Lawang Sewu, a historic building in Semarang
City, stands as one of the premier tourist attractions
in the area. Commenced in 1904 and completed in
1918, this iconic structure has undergone various
transformations in terms of its use and ownership.
Initially serving as the administrative headquarters
for the Nederlands-Indische Spoorweg Maatschappij
(NIS), a private corporation operating in the railroad
sector, Lawang Sewu holds significant historical
value within the old city.
To delve into the public's perception of this
renowned historic building and its surrounding
urban landscapes, a study was undertaken to
examine the impact of tall structures on Lawang
Sewu, as well as on the visual experiences of
visitors and the overall historical environment.
The research focused on a newly constructed highrise building near Lawang Sewu, considering its
height, design, and color as key physical attributes,
while using governmental height regulations
as a benchmark. Simulation experiments were
carried out on a diverse range of respondents with
varying demographic characteristics drawn from
the vicinity of Lawang Sewu.
Analyzing the collected statistical data,
which included assessments by interviewers and
demographic details of the respondents, revealed
insightful findings. The study highlighted the

Lawang Sewu, un edificio histórico en la ciudad
de Semarang, se erige como una de las principales
atracciones turísticas de la zona. Iniciada en 1904
y terminada en 1918, esta emblemática estructura
ha sufrido varias transformaciones en cuanto a su
uso y propiedad. Inicialmente sirvió como sede
administrativa de Nederlands-Indische Spoorweg
Maatschappij (NIS), una corporación privada
que opera en el sector ferroviario, Lawang Sewu
tiene un valor histórico significativo dentro de la
ciudad antigua.
Para profundizar en la percepción del público
sobre este renombrado edificio histórico y sus
paisajes urbanos circundantes, se llevó a cabo
un estudio para examinar el impacto de las
estructuras altas en Lawang Sewu, así como en
las experiencias visuales de los visitantes y el
entorno histórico en general. La investigación
se centró en un edificio de gran altura de nueva
construcción cerca de Lawang Sewu, teniendo
en cuenta su altura, diseño y color como
atributos físicos clave, al tiempo que utilizaba
las regulaciones gubernamentales de altura
como punto de referencia. Se llevaron a cabo
experimentos de simulación en una amplia gama
de encuestados con diferentes características
demográficas procedentes de las cercanías de
Lawang Sewu.

1

Nacionalidad: indonesio, adscripción: Faculty of Architecture Engineering, University of Diponegoro, Semarang, Indonesia; email:
gbranhassan882@gmail.com
2
Nacionalidad: indonesio, adscripción: Faculty of Architecture Engineering, University of Diponegoro, Semarang, Indonesia; email:
ratihsaris@yahoo.com; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-9574-9254

15

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

influential role of the height, design, and color
of the newly erected high-rise building on the
public's visual perception of Lawang Sewu.
Furthermore, it was observed that individuals
with different demographic backgrounds tend
to evaluate the historical district landscape in
distinct ways.
The outcomes of this study present valuable
considerations for shaping the future development
and planning of the surroundings of historic
buildings like Lawang Sewu, offering a solid
foundation for addressing the visual impact of
contemporary constructions on such culturally
significant sites.

El análisis de los datos estadísticos recopilados,
que incluían evaluaciones de los entrevistadores y
detalles demográficos de los encuestados, reveló
hallazgos perspicaces. El estudio destacó el papel
influyente de la altura, el diseño y el color del edificio
de gran altura recién erigido en la percepción visual
del público de Lawang Sewu. Además, se observó
que los individuos con diferentes antecedentes
demográficos tienden a evaluar el paisaje histórico
del distrito de distintas maneras.
Los resultados de este estudio presentan
consideraciones valiosas para dar forma al futuro
desarrollo y planificación de los alrededores
de edificios históricos como Lawang Sewu,
ofreciendo una base sólida para abordar el impacto
visual de las construcciones contemporáneas en
sitios de importancia cultural.

Keywords:

Palabras Clave:

historic buildings; high-rise buildings; awang
Sewu; Tugu Muda; demographic characteristics

edificios históricos; edificios de gran altura;
Lawang Sewu; Tugu Muda; características
demográficas.

16

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

1. Introduction

coast of central Java, Indonesia, encompassing
an area of 23m x 77m. In the Javanese language,
which is spoken in Indonesia, "Lawang Sewu"
translates directly to "A Thousand Doors."
Constructed on February 27, 1904, and completed
in 1907 by Dutch architects, the building served
as the headquarters for the Nederlandsch-Indische
Spoorweg Maatschappij, known as the Dutch Indies
Rail Company PT. Indonesian Railways (2014).
Designed by Dutch architect Cosman Citroen
in the New Indies Style, a modern architectural
approach prevalent in the Dutch East Indies from
the late 19th century to the pre-World-War II 20th
century, Lawang Sewu showcases the influence
of Dutch colonial architecture in Indonesia.
Constructed with materials imported from the
Netherlands, the building originally boasted a
thousand doors, as reflected in its name; however,
only 928 doors remain today due to wartime
looting (EDIATI, Pure, 2009).
Western building styles have had a significant
impact on diverse cultures worldwide, with
European settlers introducing building technologies,
materials, and design principles wherever they
established settlements. However, these imported
architectural elements often did not align with the
local cultural or climatic conditions. Consequently,
adaptations were made over time to suit the
local environment, leading to the emergence of
unique architectural typologies. Dutch buildings
in Indonesia evolved distinctly over the centuries,
particularly in response to the tropical climate.
The architectural styles of Dutch buildings in
Indonesia can be categorized into four main
periods: Masonry European Style, The Indies
Empire Style, The New Indies Style, and Art
Deco Style. Tables 1 and 2 provide detailed
differences in materials and construction systems
across these architectural periods, showcasing
the evolution and adaptation of Dutch colonial
architecture in Indonesia.
The stylistic evolution of Dutch architecture
in Indonesia, particularly in the early 20th
century, was not merely a matter of aesthetics,
but primarily aimed at confronting the challenges
posed by the extreme tropical climate of
Indonesia. Considering that the Netherlands, the
home country of the Dutch, experiences a climate
vastly different from that of Indonesia, it becomes
evident that architects importing their building
techniques needed to tailor their designs to suit
the local climate. In reality, a direct replication

The adoption of the Heritage Impact Assessment
(HIA) Guidelines by ICOMOS has propelled
heritage and impact assessment into a key research
methodology for city planning and urban design,
an observation echoed by scholars such as Ashrafi,
Kloos, and Neugebauer (2021); Yahampath (2014);
and Rodgers and Bandarin (2019), emphasizing its
growing significance in the field. In Indonesian
cities, distinctive approaches to urban planning
around historic buildings have emerged, presenting
contrasting visions for neighborhood development.
One prevailing approach involves the
extensive development of areas surrounding
historic structures, with the aim of maximizing
their commercial value. However, this strategy
comes with the risk of overshadowing the
historic buildings with surrounding skyscrapers,
potentially diminishing their significance as visual
focal points within the environment. In contrast,
an alternative strategy leans towards stringent
overprotection, enforcing strict architectural
limitations around historic structures to enhance
their aesthetic and visual appeal. While this
approach may elevate the historic structures, it
also runs the risk of inhibiting potential economic
development opportunities.
As Indonesia embraces global influences, a
growing necessity arises for historic buildings
to harmonize with the evolving urban landscape,
emphasizing the importance of balanced
preservation alongside progress. However, these
historic structures face heightened threats due to
inadequate protection measures and expanding
urbanization trends (Najd et al., 2015). As urban
planning proposals must respect the foundation laid
by historic buildings, as highlighted by Sirisrisak
(2009), and incorporate public perspectives into the
decision-making process to ensure inclusive and
community-driven engagement (Yuen, 2005). This
underscores the critical need to investigate how the
public perceives urban landscapes characterized
by the juxtaposition of newly constructed highrise buildings alongside historic edifices in order
to inform more nuanced and sustainable urban
planning strategies.
1-1. Dutch Architecture Evolution in Indonesia
Lawang Sewu, an iconic Dutch colonial building,
is situated in the city of Semarang on the north
17

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

1-2. What is Lawang Sewu’s current usecase

of Dutch architectural styles could lead to
unfavorable living conditions for the occupants.
Consequently, the progression of Dutch
architectural styles, as previously categorized,
can be viewed as a result of centuries of problemsolving in response to the Indonesian climate.

After Indonesia gained independence, Lawang
Sewu was owned by PT Kereta Api Indonesia
and served as their main office, as well as accommodating other agencies like the Java Ministry
of Transportation until 1994. Unfortunately, in
1994, the building was left vacant and fell into
neglect. After years of abandonment, the PTKA’s
Heritage and Conservation Department, Indonesia’s major public railway operator, decided to
renovate Lawang Sewu in the hopes of revitalizing it. Although the building has been restored
and is now in pristine condition, its primary use
is limited to being a museum for tourist attractions. It has also gained popularity as a wedding
venue. As it is currently owned by the PTKA, Indonesia’s public railway company, Lawang Sewu
primarily serves the purpose of showcasing the
history of trains rather than focusing on its colonialist history ("Desain Tropis Dan Eropa," August 17, 2016).
The initial design process for Lawang Sewu
commenced under Ir. P. de Rieu, but construction
was postponed until 1903. Subsequently, Prof. J.
Klinkhamer, B. J. Oundag, and his assistant C. G.
Citroen were appointed by the Dutch government
to continue the project, incorporating European
architectural styles adapted for the tropical climate of Indonesia. Detailed working drawings were
prepared in the Netherlands, and the majority of

Figure 1. A front view of the Lawang Sewu building

Source: Not specified

This adaptation has endowed Dutch architecture in
Indonesia with a unique character within the Western
architectural context, as no other country shares the
exact weather conditions encountered in Indonesia.
Therefore, the evolution of Dutch architectural styles
in Indonesia reflects a distinctive fusion of Dutch
expertise and indigenous adaptations, growing out of
the necessity to address the specific challenges posed
by the Indonesian climate.

Figure 2. Dutch architecture evolution in Indonesi

Source: Not specified

18

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

construction materials were imported from Europe. Construction began on February 24, 1904,
and was completed in July 1907, during which
the first buildings to be constructed were building
A, with an "L" shaped floor plan, and building C.
As the operations of the NIS expanded, the space
in building A became insufficient to accommodate
all the activities, leading to the construction of an
additional building, later referred to as building B,
on the northeast side of the site. The construction
of building B commenced in 1916 and concluded
in 1918, with notable differences in construction
from buildings A and C. While granite, marble,
and ceramics were imported from Europe for the
construction of buildings A and C, building B incorporated local materials such as brick and wood.
During the years of World War II, Lawang
Sewu had a diverse history of occupancy. The
Japanese transportation agency office, named
Riyuku Sokyoku, occupied Lawang Sewu from
1942 to 1945. In 1945, the building was utilized
by DKARI (Djawatan Kereta Api of the Republic

of Indonesia) as an office. However, in 1946, the
Dutch recaptured Lawang Sewu from Japan and
repurposed it as a military base.
Figure 3. General site planning and building blocks

Source: Not specified

Table 1. Elements of building materials

Table 2. Elements of construction systems

Sources: Not specified

19

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Figure 4. Architectural plan for the first and second floors

Figure 5. Lawang Sewu ground floor plan, 1916

Source: Not specified
Figure 6. Lawang Sewu three floor plans, 1916

Source: Not specified
Source: Not specified

2. Research purpose

tween its preservation and urban development.
Employing a mixed methods approach, the study
delves into the tangible factors influencing the
visual impact assessment of historic structures
within the context of heritage impact evaluation.
The research involves integrating the subjective
psychological evaluations of respondents with
the visual characteristics of the studied objects.
Specifically, it seeks to determine the potential influence of newly constructed high-rise buildings
on the public's perception of the Lawang Sewu
historic district and to evaluate how the physical attributes of these constructions affect public
preferences regarding the urban landscape. Furthermore, the study aims to assess the feasibility of proposed solutions. Notably, the proximity
of high-rise structures to the south and north of
Lawang Sewu, known as the "a thousand doors,"
restricts the comprehensive visual appreciation
of the entire vista of Lawang Sewu and its neighboring structures. Consequently, the northeas-

2-1. The primary objective of the research is to
examine the impact of modern high-rise buildings on the Lawang Sewu building in the Old
City. This involves investigating the alteration of
the architectural skyline and the convergence of
old and modern architectural features, such as tall
glass buildings, with the historic structures. The
study will also assess how these modern constructions have influenced visitors' perceptions of the
site before and after their implementation. This
research is important due to the growing urbanization of cities worldwide, which poses a threat
to the preservation of historic urban landscapes.
Figure 2 illustrates the layout of Lawang Sewu,
also known as the "a thousand doors," and its surroundings, highlighting the impact of high-rise
buildings on the visual ambiance of the area.
2-2. Additionally, this study aims to identify
alternative guidelines for neighboring structures
that could mitigate irreparable damage to architectural heritage while maintaining a balance be20

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

tern square, offering a clear and comprehensive
perspective, was chosen for photography, while
other observation locations were disregarded due
to their inability to capture the complete view of
Lawang Sewu and its environs.
Figure 7. Masterplan Early Development Lawang
Sewu, 1916) (Norberg. 1963)

Plan Lawang Sewu 1916-1917

Source: Not specified
Figure 8. Lawang Sewu (below and right column)

Lawang Sewu 1907-1913

Lawang Sewu 2018-23
Source: The picture was taken from a distance of 98
meters, in order to be able to contain the neighboring
buildings, as well as the location of the picture is
appropriate because there are no trees that hinder
photography

Plan Lawang Sewu 1904-1907

21

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Figure 9. Map of the flow of visits to Lawang Sewu.
You can also see the arrangement of the buildings in
Lawang Sewu

Figure 10. Two photos from the same direction, the
first was taken in 1915 and the second in 2022. The two
photos show the impact of the adjacent building on the
character of the building (below and right column)

2022

1915

Source: http://ekioula.blogspot.co.id/2013/08/lawangsewu.html
Figure 11. The Relationship between Architecture and Monuments in the Context of Monumentality

Source: Not specified

22

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

3. Method

pect was not taken into consideration in the study.
Meanwhile, the variables of height, roofline, and
color were categorized into three levels using a
control variable approach (referenced in Table 1).
1) Height: The hotel structure, located approximately 300m from Lawang Sewu, is subject to
a maximum height limit of 28m, in compliance
with the regulations governing height restrictions.
Hence, based on Lawang Sewu's 36m height as
a benchmark, the nearby structures were classified into three levels: 28m (equivalent to Lawang
Sewu's height, with a height ratio of 1), 54m
(comparatively taller than Lawang Sewu, with a
height ratio of 2), and 72m (twice the height of
Lawang Sewu, with a height ratio of 2).
2) Roofline: The study selected the predominant building top types in the city of Xi'an, encompassing red domes, modern flat roofs, and
Indonesian sloping roofs to describe various roofline styles.
3) Color: Following a preliminary assessment of
the buildings in the area, the colors white, red, and
light yellow were chosen due to their frequent use.

3-1. Location of photo shooting
The photographs depicting the overall setting of
Lawang Sewu and the nearby structures are utilized as the primary study resources for this project. The high-rise building being examined is
located approximately 300 meters away from the
tower, in the southern corner of Lawang Sewu.
This building project involves the development
of a four-star hotel and is currently in its initial
stages of planning and research. Lawang Sewu is
positioned at the convergence of five avenues, with
four avenues running respectively to the east, west,
north, and south. High-rise structures are situated
in close proximity to Lawang Sewu in the southwest, southeast, and northeast directions, resulting in limited visual distance from these angles.
Due to the presence of high-rise structures in
these three directions, there is insufficient visual
distance to encompass the entire vista of Lawang
Sewu and its surrounding buildings. However, the
west-facing square offers a clear and comprehensive view that is easily observable and analyzable. Therefore, the decision was made to conduct
the photo shoot at Tugu Muda Square, located
west of Lawang Sewu (as depicted in Figure 2-3),
as it provides the best vantage point to capture
Lawang Sewu and its neighboring structures in
their entirety. Other observation points were disregarded as they did not offer a complete view of
Lawang Sewu and its surroundings.
Tugu Muda Square stands out as an optimal
observation location, providing a panoramic view
of Lawang Sewu and its neighboring structures,
making it the preferred location for the study. It
offers the broadest horizon and is easily accessible, making it a popular choice for observation.

Figure 12. View of the building

Source: Not specified
Figure 13. The engineering view of the building

3-2. The physical characteristics of surrounding high-rise buildings
The aim of the experiment was to examine how
the visual impact of Lawang Sewu and nearby
buildings is influenced by their height, volume,
roofline, and color. However, during field research, it was discovered that the change in volume of the structures being evaluated for this
study was directly related to their height alterations due to site area and plot ratio restrictions
in the construction project. Consequently, this as-

Source: Not specified

23

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Figure 14. View the Lawn Siwu Building from the
inner courtyard

Figure 15. The engineering view of the building

Source: Not specified
Source: Not specified

Table 3. Physical characteristics statistical

Source: Not specified
Table 4. Physical characteristics statistical

Source: Not specified

24

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

3-3. Analysis of respondents' preferences

The text provides valuable insights into the
Lawang Sewu building, focusing on its architecture, spatial layout, origin of its name, and its monumentality:
Architecture Style:
The Lawang Sewu building follows the style
of the Indisch Empire characterized by elements
like gables, heads on columns, balustrades, and
dormers. It comprises five building masses, with
Building A facing Jalan Pemuda, serving as the
facade of Lawang Sewu.
. Spatial Arrangement: The spatial layout of
Lawang Sewu demonstrates a horizontal division
with a central corridor and vertical division into
floors. The relationship between spaces includes
voids and stairs, enhancing the complexity and
functionality of the building.
. Name Origin: The name "Lawang Sewu"
stems from the Javanese dialect, where "Lawang"
means door and "Sewu" means one thousand.
This name signifies the building's distinct feature of having numerous doors lining its structure, making it impossible to accurately count the
exact number.
. Monumentality: The text distinguishes between architecture and monuments, highlighting
that while architecture caters to human activities
and needs, monuments serve as markers of significant situations or achievements in a culture.
Lawang Sewu's architectural form and historical
significance contribute to its monumental status
in this context.
The comprehensive analysis provided sheds
light on the historical and architectural significance of Lawang Sewu, showcasing its unique features and cultural importance in Semarang.

The research methodology involved presenting 27
images depicting the heights, volumes, tops, and
colors of neighboring structures to respondents selected at random from the street. These images were
printed on nine sheets of A4 paper for the convenience of the respondents. The individuals were
then asked to rate the overall scene of Lawang Sewu
and the nearby buildings based on these images. To
ensure a diverse sample, the experiment was conducted on a weekend to prevent the demographic
traits of the respondents from being overly singular.
Furthermore, the decision to utilize images
for visual impact evaluation was justified by
previous research indicating the effectiveness of
using photos to represent real landscapes. The
respondents were also required to fill out a questionnaire regarding their gender, age, educational
attainment, and place of residence. The data collected from this study was then analyzed using
SPSS 22.0 for further examination.
3-4. Method of data analysis
Statistical analysis was performed on the average
scores of the gathered photos using the SPSS 22.0
program. First, the impact of the three physical
features on respondents' preferences was examined using one-way ANOVA. The quantitative
links between the three physical features and the
demographic factors as well as the qualitative relationships between the three physical properties
and the respondents' preferences were both investigated using stepwise multiple linear regression
analysis. In related investigations, these analytical techniques are frequently employed.

Table 5. The demographic characteristics of respondents

Source: The data was examined to see how different demographic traits might affect how the height, volume, top, and
color of the chosen buildings around Lawang Sewu are perceived by onlookers. Multiple linear regression analysis was
then performed to examine the influence in more detail. These analytical techniques were heavily employed in the earlier
investigations (Wang and Zhao 2017)

25

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Figure 17. Balustrade, gable, and dormer on western look building a Lawang Sewu, 191

Source: Not specified
Figure 16. Balustrade and gable in the western view
wing meeting of building a Lawang Sewu, 1916

Figure 18. Model lantai dasar Gedung Lawang
Sewu 1916

Source: Not specified
Figure 19. A detailed horizontal section showing the
ground floor spaces in 3D of the wing staircase area
north of the building A Lawang Sewu, 1916

Source: Not specified

Results:
The inter-group reliability of the 27 images was
evaluated. These images portray various building
heights, volumes, tops, and color combinations in
the vicinity. The reliability, assessed using SPSS
22.0, was found to be 0.757, indicating strong internal reliability. This suggests that the questionnaire survey and the gathered information were re-

Source: Not specified

26

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

liable for further in-depth study. "S" represents the
mean score for each image, which ranged from 1
to 5, with the highest at 3.79 and the lowest at 2.63.
All images received an average rating of 3.36.

were found in the average ratings based on gender (F = 8.652, p = 0.000), age (F = 4.128, p =
0.020), place of residence (F = 7.215, p = 0.042),
and education level (F = 5.211, p = 0.000) of the
respondents. Kendall correlation analysis showed
significant correlations between average score (S)
and gender (negative), age (positive), education
(negative), and place of residence (positive), as
presented in Table 6. A multiple linear regression
model further confirmed that gender, age, education background, and place of residence significantly influence picture assessment. Collinearity
analysis was conducted to examine potential reciprocal effects among demographic characteristics, as indicated by the results of the multiple
linear stepwise analysis.

5-1. Relationship between Visual Impact Assessment and Height, Top, and Color:
The connection between respondents' visual impact opinions and the height, top, and color of
neighboring buildings was examined using multifactor variance analysis. Specifically, "H" denoted
height, "T" denoted top, and "C" denoted color of
the buildings in the area. The average score of each
photo "S" was set as the dependent variable, with
height, top, and color as the factors. The multifactor variance analysis in Table 5 showed a significant model (F = 153.972, p = 0.000) in terms of
total coherence. The model fit number (R square =
0.615) indicates that the model fits the data acquired from the questionnaire survey well. The SPSS
analysis refuted the initial hypothesis, suggesting
that at least one of the three components (H, T, C)
exhibits a significant difference. Further analysis
revealed substantial differences in all three factors
(H: F = 474.218, p = 0.000; T: F = 27.221, p =
0.000; C: F = 2.412, p = 0.035). This indicates noticeable disparities in the height, top, and color of
neighboring buildings when the average score is
considered. In essence, the top, height, and color of
the surrounding structures are influential variables
affecting the overall grade of the photographs.

5-3. The impression of the unity of the building
from the environment of the Tugu Muda area:
Study was done by looking at the contrast between the Lawang Sewu building and the surrounding environment and image of what came
next. This test refers to the formulation of Yoshinobu Ashihara regarding primordial monumentality 3. Based on testing using foreground and
background images, there is an image of Lawang
Sewu that consistently emerges. The picture is of
two towers in building A. From these results, there is a monumental value contained in the visibility of Lawang Sewu.
The research conducted analyzed various factors
influencing visual impact assessment, including the
height, top, and color of neighboring buildings, as
well as respondents' demographic characteristics.

5-2. Respondents' Demographic Characteristics and Visual Impact Assessment:
Initially, a one-way ANOVA was used to explore the connection between demographic data and
visual impact evaluation. Significant differences
Figure 20. Lawang Sewu
exterior image capture map
Source: Not specified

27

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Figure 21. Testing with foreground and background images

Source: Not specified
Figure 22. Central Court Area Space Photography Image

Source: Not specified

28

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

By observing the space and identifying its
architectural and structural elements through
comparison of the image of the atmosphere of the
room. Observer range limits are used to sharpen
the discussion where only observable spaces are
representations of monumentality. Architectural
elements can include structural elements. the
structure also forms the boundaries and expressions
of space Hernández, J., L. GarcıA, and F. Ayuga.
2004. Comparison results can be shows how the
relationship between the two elements is related
to the monumentality of space. The redrawing of
photographic images aims to break the outline of
the atmosphere-captured space. Outline imagery
helps identify the structural elements of the scenecaptured space.

Figure 24. Preferences of groups with different places of
residence for building height

Figure 23. Preferences of different gender groups for
building top

Source: Not specified

*Correlation is significant at 0.01 level
Table 6. Kendall correlation
analysis
*Correlation is significant at
0.05 level

29

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Table 7. analysis of multiple linear stepwise regression

Source: Not specified

Figure 25. Finalization of the experimental survey to the structural analysis

Source: Not specified

30

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Table 8. Multiple linear regression analysis of the physical characteristics of the images for various gender groupings

Source: Not specified

5. Discussion

However, in this particular study, it was noted
that the middle-aged group provided the lowest
average score, contrary to the typical pattern,
mainly because older respondents tended to
focus more on Lawang Sewu itself, diminishing
the significance of changes in surrounding
structures. Consequently, the older group's
average score generally exceeded those of the
other age groups. Younger respondents, having
witnessed Indonesia's urbanization, displayed
greater acceptance of diverse architectural forms,
resulting in higher average scores. Howley,
Donoghue, and Hynes (2012) suggested that
individuals of different ages might offer varying
visual impact ratings due to influences from their
living environment and experiences, a notion
supported by this study's findings.

The analysis conducted using a multiple linear
regression model to examine the relationship
between demographic characteristics and
visual impact ratings revealed that gender, age,
educational background, and area of residence
all significantly influence picture evaluation.
Interestingly, the study uncovered that these four
demographic factors—gender, age, education,
and place of residence—do not have reciprocal
effects among each other, as illustrated in Table 7.
Previous research by Zube, Pitt, and Evans
(1983) discussed how various demographic
factors could lead to diverse assessments of visual
impact even when presented with the same set of
images. They observed that as respondents' ages
increased, the average scores tended to decrease.
31

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Regarding gender differences, Wang and
Zhao (2017) highlighted that gender variances
could lead to contrasting assessments of visual
impact, consistent with the current investigation's
results. Gender disparities have been observed to
influence visual preference evaluations for urban
green plant landscapes by Abello and Bernáldez
(1986) and Howley (2011). Notably, male
respondents tended to rate the scenery higher
than female respondents, potentially explained
by males focusing more on the overall impact of
the scene, where the building under evaluation
constitutes a small portion of the overall image of
Lawang Sewu and its surroundings.
Moreover, López-Martínez (2017) argued
that educational background influenced people's
evaluations of visual impact in landscapes.
Research by Lindemann-Matthies, Junge and
Matthies (2010) and Molnarova et al. (2012)
consistently found that individuals with lower
levels of education tended to score higher in
visual impact evaluations compared to their more
educated counterparts. This trend is likely due
to educated individuals placing greater value
on preserving historic structures, leading them
to critically assess the entire scene of Lawang
Sewu and its environs with a high regard for
conservation. Consequently, their evaluations of
visual impact are generally lower than those of
individuals with less education in this context.

districts where the architectural style complicates
matters. A study on demographic differences and
public expectations for adjacent structures around
Lawang Sewa showed varying perceptions of
space based on residents' locations. The research
found differences in preferences for building
heights between Semarang residents and those
from neighboring cities. It emphasized the need
to account for individual variation, historical
context, respondents' experiences, and regional
characteristics in evaluating visual impact.
To protect and highlight the value of historic
buildings, factors such as color and roof design
should be thoroughly considered, public
participation should be encouraged, and urban
planning guidelines should be developed. Visual
impact assessment should be integrated into public
participation methods for future urban planning to
accurately reflect public preferences. However, the
study's scope is limited by the rapid urbanization
around Lawang Sewu, which is altering the
historical environment. It may not directly apply
to smaller cities experiencing slower urbanization
rates. Despite some methodological limitations,
the study provides valuable insights for decisionmakers on balancing urban development and
historic preservation in Indonesia's evolving
urban landscapes. C
Confession: An admission that artificial
intelligence tools (Silder and Grammarly ) have
been used to correct sentence structure and
improve language quality.

6. Conclusion
Urban development and the preservation of
old buildings have always been in conflict. The
preservation of ancient structures that dominate the
urban landscape is at risk due to new construction.
In today's globalized world, it is essential for
emerging nations to prevent irreversible damage to
historic buildings and find a balance between urban
expansion and preserving historical architecture.
Research conducted on Lawang Sewa and its
neighboring structures revealed that various factors
influence the permissible height of new high-rise
buildings in the vicinity. These factors can interact
and potentially change the rule that limits high-rise
structures to 25 meters. While this outcome was
unexpected, the data from the study highlights the
importance of maintaining the landscape around
historic buildings.
Designing a building requires consideration
of numerous elements, especially in historic
32

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Bibliographic references
Abello, R. P., and F. G. Bernáldez. 1986. “Landscape Preference and Personality.” Landscape and Urban
Planning 13: 19–28. doi:10.1016/0169-2046(86)90004-6.
Ashrafi, B., M. Kloos, and C. Neugebauer. 2021. “Heritage Impact Assessment, beyond an Assessment Tool:
A Comparative Analysis of Urban Development Impact on Visual Integrity in Four UNESCO World
Heritage Properties.” Journal of Cultural Heritage 47: 199–207. doi:10.1016/j.culher.2020.08.002.
Howley, P. 2011. “Landscape aesthetics: Assessing the gen- eral publics' preferences towards rural
landscapes. „ Ecological Economics 72: 161–169
PT. Indonesian Railways. (2014). Heritage: Lawang Sewu Building, Semarang. http://heritage.kereta api.
co.id/?p=1233
EDIATI, Pure. 2009. Icons of the City of Semarang. ENGINEERING Journal volume 30 no.1
Lindemann-Matthies, P., X. Junge, and D. Matthies. 2010. “The Influence of Plant Diversity on People’s
Perception and Aesthetic Appreciation of Grassland Vegetation.” Biological Conservation 143 (1):
195–202. doi:10.1016/j. biocon.2009.10.003.
HARIADI, Dwi. 2011. Efforts to Protect Lawang Sewu Cultural Conservation Objects Semarang. Bangka
Belitung: University of Bangka Belitung.
INDONESIA. Conservation and Cultural Conservation Unit. 2013. Lawang Sewu in Watercolor. Bandung: PT.
Susie Protschky, Images of the Tropics: Environment and Visual Culture in Colonial Indonesia (Brill, 2011)
Kubota Tetsu, Sustainable Houses and Living in the Hot-Humid Climates of Asia (Springer Singapore,
2018) 13-23
Ridwan Aji Pitoko, “Lawang Sewu, Ikon Arsitektur Semarang Kombinasi Desain Tropis Dan Eropa”
August 17, 2016, https://properti.kompas.com/read/2016/08/17/144423321/lawang.sewu.ikon.
arsitektur.semarang.kombinasi.desain.tropis.dan.eropa?page=all
Molnarova, K., P. Sklenicka, J. Stiborek, K. Svobodova,
M. Salek, and E. Brabec. 2012. “Visual Preferences for Wind Turbines: Location, Numbers and Respondent
Characteristics.” Applied Energy 92: 269–278. doi:10.1016/ j.apenergy.2011.11.001.
Najd, M. D., N. A. Ismail, S. Maulan, M. Y. M. Yunos, and
M. D. Niya. 2015. “Visual Preference Dimensions of Historic Urban Areas: The Determinants for Urban
Heritage Conservation.” Habitat International 49: 115–125. doi:10.1016/j.habitatint.2015.05.003.
Sirisrisak, T. 2009. “Conservation of Bangkok Old Town.” Habitat International 33 (4): 0–411.
doi:10.1016/j. habitatint.2008.12.002.
Wang, R., J. Zhao, M. J. Meitner, Y. Hu, and X. Xu. 2019. “Characteristics of Urban Green Spaces in
Relation to Aesthetic Preference and Stress Recovery.” Urban Forestry &amp; Urban Greening 41:
6–13. doi:10.1016/j. ufug.2019.03.005.
Wang, R., and J. Zhao. 2017. “Demographic Groups’ Differences in Visual Preference for Vegetated
Landscapes in Urban Green Space.” Sustainable Cities and Society 28: 350–357. doi:10.1016/j.
scs.2016.10.010.
Wendel, H. E. W., R. K. Zarger, and J. R. Mihelcic. 2012. “Accessibility and Usability: Green Space
Preferences, Perceptions, and Barriers in a Rapidly Urbanizing City in Latin America.” Landscape
and Urban Planning 107 (3): 272–282. doi:10.1016/j.landurbplan.2012.06.003.
Yahampath, P. 2014. “Integrating Heritage Impact Assessment (HIA) into Environmental Impact
Assessment (EIA) as a Part of EnvironmentalManagement; Case study-Northern Expressway of
Sri Lanka.” NIDA Case Research Journal 6 (2): 86–130.
Zube, E. H., D. G. Pitt, and G. W. Evans. 1983. “A Lifespan Developmental Study of Landscape Assessment.”
Journal of Environmental Psychology 3 (2): 115–128. doi:10.1016/ S0272-4944(05)80151-3.
Svobodova, K., P. Sklenicka, K. Molnarova, and M. Salek. 2012. “Visual Preferences for Physical
Attributes of Mining and Post-mining Landscapes with respect to the Sociodemographic
Characteristics of Respondents.” Ecological Engineering 43: 34–44. doi:10.1016/j.
ecoleng.2011.08.007.
Abello, R. P., and F. G. Bernáldez. 1986. “Landscape Preference and Personality.” Landscape and Urban
Planning 13: 19–28. doi:10.1016/0169-2046(86)90004-6.
33

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Lindemann-Matthies, P., X. Junge, and D. Matthies. 2010. “The Influence of Plant Diversity on People’s
Perception and Aesthetic Appreciation of Grassland Vegetation.” Biological Conservation 143 (1):
195–202. doi:10.1016/j. biocon.2009.10.003.
SCHULZ, C. Norberg. 1963. Intention to Architeture. Massachusetts: MIT Press
ASHIHARA, Yoshinobu. 1970. Exterior Design in Architecture. New York: Van Nostrand Reinhold.
WIBAWA, Bebet Adi. 2015. Changes in the function of the Lawang Sewu building and the image of
Semarang City years 1904 – 2009. Semarang: State University of Semarang.
TWOMBLY, Robert. 2003. Louis Kahn, Essential Texts. New York: W. W. Norton Company.
Palmer, J. F., and R. E. Hoffman. 2001. “Rating Reliability and Representation Validity in Scenic
Landscape Assessments.” Landscape and Urban Planning 54 (1–4): 149–161. doi:10.1016/S01692046(01)00133-5.
Hernández, J., L. GarcıA, ́ and F. Ayuga. 2004. “Assessment of the Visual Impact Made on the Landscape
by New Buildings: A Methodology for Site Selection.” Landscape and Urban Planning 68 (1):
15–28. doi:10.1016/S0169-2046(03)00116-6.

34

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

El reciclaje arquitectónico y urbano como resultado de
un diálogo interdisciplinario
Adaptive reuse as a result of an interdisciplinary dialogue
Recibido: enero 2023
Aceptado: junio 2024

Alma Angelina Ayala Moreno1
Juan Pedro Ayala Moreno2

Resumen

Abstract

En este artículo presentamos un análisis sobre
las propuestas de intervención arquitectónica y
urbana que se basan en el concepto de reciclaje.
El propósito es resaltar algunas cuestiones
importantes de estas propuestas, en especial por su
carácter interdisciplinario, y el aporte que realizan
al abordaje de la solución de problemas urbanos.
El desarrollo del artículo lo hacemos en dos
secciones, una primera con la contextualización
del planteamiento y la breve exposición de algunos
ejemplos de estas propuestas, y una segunda con
un análisis en torno a los principios éticos, el
diálogo interdisciplinario y la creatividad como
elementos fundamentales de las propuestas y los
retos a los que todo ello se enfrenta.

In this paper we analyze the architectural and
urban intervention proposals based on the concept
of recycling. The aim is to emphasize some
important issues of these proposals, especially
because of their interdisciplinary nature, and their
contribution in how to approach urban problem
solving. The paper is divided in two sections, in
the first one we contextualize the approach and
briefly expose some examples of these proposals,
in the second one we present some considerations
on ethical principles, interdisciplinary dialogue
and creativity as fundamental elements of the
proposals and the challenges to face.

Palabras Clave:

Keywords:

reciclaje arquitectónico; reciclaje urbano;
diálogo interdisciplinario

adaptive reuse; recycling; interdisciplinary
dialogue

1

Nacionalidad: mexicana; Adscripción: Universidad de Sonora, México; doctora en humanidades en el área de estudios en Arquitectura,
Energía y Medio Ambiente; miembro del Sistema Nacional de Investigadores CONAHCYT; email: alma.ayala@unison.mx; ORCID:
0000-0001-9643-082X
2
Nacionalidad: mexicana; Adscripción: Universidad de Sonora, México; doctor en humanidades en el área de estudios en Arquitectura,
Energía y Medio Ambiente; miembro del Sistema Nacional de Investigadores CONAHCYT; email: juan.ayala@unison.mx; ORCID: 00000002-7708-4113

35

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Introducción

prácticas del pasado, pero con el gran acierto
de una conceptualización actual. Se trata de la
práctica del reciclaje aplicada a edificaciones e
infraestructuras urbanas, tema en el que se centra
el análisis que aquí compartimos.
El desarrollo de este análisis se presenta en dos
secciones. En la primera sección mencionamos
algunas de las contribuciones teóricas y prácticas
destacadas por su importancia, pero, sobre todo,
por ser las que han tenido mayor divulgación y han
repercutido influenciando positivamente sobre
nuevas propuestas. En la segunda, se analizan los
elementos fundamentales de estas propuestas y
los retos a los que todo ello se enfrenta.

En este escrito presentamos un análisis en torno
a las actualidades del tema del reciclaje aplicado
a las edificaciones e infraestructuras urbanas. El
objetivo es discurrir por la línea de influencia
que traza el diálogo interdisciplinario sobre las
propuestas de reciclaje arquitectónico y urbano.
El propósito es resaltar algunas cuestiones
importantes de estas propuestas y el aporte que
realizan al abordaje de la solución de problemas
urbanos, con la intención de incentivar futuras
investigaciones que profundicen sobre los puntos
aquí destacados. Nos parece importante compartir
este análisis tanto con los profesionales del ramo
como con los de todas las disciplinas posibles,
puesto que es necesaria su contribución desde las
distintas perspectivas.
Desde los inicios de la civilización, y el
consecuente asentamiento de la población, han
crecido y florecido núcleos urbanos de toda índole,
algunos con más aciertos que otros, pero ninguno
exento de problemas. La historia muestra una
amplia gama de ejemplos de cómo las sociedades
han resuelto, o no, sus problemas urbanos. En ese
sentido, el pasado ofrece una enseñanza clave
para resolver problemáticas urbanas actuales,
aunque las especificidades sean distintas.
Sin embargo, el desmesurado crecimiento
de los centros urbanos durante el último siglo y
la vorágine de cambios tecnológicos no tienen
precedente. La situación, evidentemente, se ha
salido de las manos. Hasta las sociedades más
organizadas y con los mejores recursos han
experimentado crecimientos caóticos dejando
saldos negativos para las ciudades.
Ante esta situación, sin demeritar previas
propuestas de pensadores e investigadores, han
surgido durante las últimas décadas del siglo
XX y lo que va del XXI planteamientos, redes
de investigación y proyectos de acción cuyas
propuestas ofrecen un panorama alentador en la
búsqueda de soluciones óptimas para las ciudades.
Estas propuestas, aunque parezcan innovadoras
–quizá por sus lenguajes– se basan en ideas y

Propuestas de intervención urbana basadas
en el reciclaje
De las primeras contribuciones es la de una
publicación de 1983 en la que André Corboz
propone el ejercicio de pensar en el territorio como
un palimpsesto, metáfora que a partir de entonces
permeó en varias disciplinas. La metáfora del
palimpsesto tiene el sentido del reciclaje. Corboz
resalta que, aunque el consumo abarque todo3, el
territorio no puede ser visto como un producto de
consumo reemplazable, por ello la necesidad de
reciclar, “de raspar una vez más (pero si es posible
con el más grande cuidado) el viejo texto que
los hombres han inscrito sobre el irremplazable
material de los suelos, a fin de depositar uno
nuevo, que responde a las necesidades de hoy”
(Corboz, 1983: 34), es decir, construir sin tener
que borrar completamente lo anterior sino
construir a partir de lo ya construido.
Antes de seguir, cabe aclarar algunos detalles
sobre el reciclaje. El reciclaje es una práctica
antigua, tan antigua que puede ser anterior a
la civilización. El concepto actual de reciclaje
(RAE, 2014) supone someter un objeto ya usado
–y que ha concluido su ciclo de vida inicial– a
un nuevo uso o a un proceso de adecuación
para iniciar otro ciclo. Esta práctica ha estado
presente en toda sociedad y se ha aplicado tanto
a los más mínimos objetos como a grandes obras

3

Corboz menciona brevemente a Baudrillard en una parte de su escrito pero para los autores queda claro que Corboz asume en su propuesta
la teoría de consumo expuesta por Baudrillard en sus libros El sistema de los objetos de 1969 y La sociedad de consumo de 1970, en los que
destaca que “el consumo es un modo activo de relación (no sólo con los objetos, sino con la colectividad y el mundo), un modo de actividad
sistemática y de respuesta global en el cual se funda todo nuestro sistema cultural” (Baudrillard, 1969: 223) y que “hemos llegado al punto
en que el consumo abarca toda la vida” (Baudrillard, 2009: 67).

36

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

arquitectónicas y urbanas. La historia muestra
muchos ejemplos de ello. Pero el concepto de
reciclaje y su estudio surgen apenas en la segunda
mitad del siglo XX, cuando el consumo empieza
a generar un exceso de desechos y se hace
necesaria una intervención ecológica al respecto.
Es evidente que en el concepto de reciclaje está
asumido el concepto de desarrollo sustentable y
que esto implica tomar en cuenta sus dimensiones
(social, económica, ambiental), por lo que para
ello se hace necesaria la intervención de distintos
saberes. Es precisamente en esto donde se
reconoce el reciclaje arquitectónico y urbano
como resultado de un diálogo interdisciplinario,
pues esta concepción de reciclaje derivada de la de
desarrollo sustentable es la que influye en el área
de la arquitectura y el urbanismo, haciendo que
surjan propuestas con ese cambio de paradigma
en la forma de abordaje de los proyectos de
intervención. Pero, además, no sólo surge por ese
diálogo, sino que se alimenta de él, y, tanto para
su estudio como para su aplicación, se requiere de
ese diálogo interdisciplinario.
Esa práctica milenaria del reciclaje de las
edificaciones ahora se está asumiendo con
conciencia de todo lo que esto implica en
relación con el ambiente físico y social y con ello
revalorando y dando nueva vida a las edificaciones
y los territorios.
Entre las primeras intervenciones urbanas de
este reciclaje consciente y que han desencadenado
procesos de reintegración social, mejora de la
calidad de vida de la zona, mejora del entorno
construido, mejora de la calidad ambiental, etc.
y que además se han convertido en ejemplos
replicados en todo el mundo, destacan el jardín del
Turia y la promenade plantée. El jardín del Turia,
en Valencia, es un parque lineal sobre el antiguo
río Turia que fue desviado de su cauce natural a
causa de una inundación, convirtiéndose en 1986

en un espacio urbano público para la recreación,
con alrededor de 10 kilómetros de largo. La
concepción general del parque fue del arquitecto
Ricardo Bofill, aunque también intervinieron en
el diseño muchos otros arquitectos, entre ellos
Santiago Calatrava y Norman Foster (Blasco,
2016). La promenade plantée, en París, también
es un parque lineal, pero éste creado sobre una
antigua línea de ferrocarril obsoleta cuyo tramo
urbano –de casi 5 kilómetros– fue rehabilitado
en 1988. La propuesta fue del arquitecto Philippe
Mathieux en conjunto con el paisajista Jacques
Vergely (Ayala y Ayala, 2020).
Estas intervenciones urbanas son de las
primeras en verse materializadas, pero la idea
del reciclaje como intervención más libre –en
contraposición a la restauración4– que permite
la introducción de lenguajes contemporáneos
y sobre todo visiones y “re-visiones”5 nuevas
que exigen y a la vez ofrecen la oportunidad de
repensar el pasado, ya venía permeando desde
al menos un par de décadas antes en varias
disciplinas. El gran problema, como lo comenta
Muntañola (1998a; 1998b)6, es que muchas
disciplinas pretenden mantener una autonomía
y muchos de sus profesionales se limitan a ello
y son un poco celosos de sus saberes, pero,
poco a poco, las nuevas propuestas han hecho
que las disciplinas se vayan abriendo al diálogo
con otras disciplinas. Lo deseable de lograr con
estas propuestas es que se entable un diálogo
interdisciplinario que fomente un aprendizaje
no solamente entre disciplinas distintas sino
entre sociedades y culturas en la búsqueda de
soluciones óptimas.
Respecto a intervenciones arquitectónicas
de reciclaje, destaca por su alto impacto el Tate
Modern, en Londres, que es un museo de arte
contemporáneo alojado en el edificio de la que
fue una moderna central de energía (la Bankside

4

La restauración arquitectónica y de monumentos –cuya concepción y práctica tiene alrededor de dos siglos–, como un esfuerzo de
recuperación y protección del patrimonio cultural, se ha convertido en una disciplina que ha establecido sus normas y procedimientos
propios que incluso forman parte de algunas leyes que ciudades o países ponen en práctica, en ocasiones de manera tan estricta que limitan
muchas posibilidades de intervención.
5
Matteo Aimini, investigador de la red Re-Cycle Italy, en su libro Paesaggi del Nordest. Indagini e scenari Re-Cycle ai margini della
Pedemontana Veneta –el trigésimo tercer libro de la red– inicia con un capítulo titulado Occasioni di Re-Visione, Punto di partenza (Aimini,
2016: 23), es decir, Oportunidades de Re-Visión, Punto de Partida, un juego de palabras ingenioso pero con un trasfondo aun más rico
porque enfatiza la oportunidad que representa el reciclaje de no solamente revisar a conciencia lo ya construido sino aportar una nueva
visión sobre ello y desde ello.
6
En un par de artículos compilados en el libro Impacto físico, social y cultural de la arquitectura, Muntañola (1998a; 1998b) hace hincapié
en que una visión dialógica, tanto de la arquitectura como de otras disciplinas y de los individuos como de las culturas, es la base para el
aprendizaje y por tanto la superación conjunta de problemas, que no nos hace generalizar uniformizando, sino por el contrario reconocer
las singularidades dentro de la generalidad, siempre y cuando nos liberemos de ataduras.

37

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Elementos fundamentales de las propuestas y
retos a los que se enfrentan

Power Station). Cuando fue sometido al proceso
de reciclaje, el edificio no tenía ni 50 años de
vida, pero, por sus funciones originales que
generaban una contaminación inaceptable para
la ciudad, el cese de operaciones era forzoso.
Aunque la calidad del edificio era óptima –diseño
de Sir Giles Gilbert Scott–, el cierre de la central
en 1981 –tras menos de 30 años de operación– lo
convirtió en basura urbana, “una monstruosidad
indeseable”, a los ojos de la comunidad por el
impacto negativo que representaba para la ciudad.
El rescate del edificio por el grupo Tate en la
década de 1990, a cargo de los arquitectos suizos
Herzog &amp; de Meuron, representaba una nueva
oportunidad para el propio edificio y la zona, pero,
a partir del año 2000, cuando el museo abre sus
puertas al público, el impacto empezó a ir mucho
más allá de lo esperado. La regeneración de la
zona empezó a gestarse de inmediato. La mejora
del entorno físico –construido y ambiental–, social,
económico, etc. fue impresionante. Y el impacto
no solamente fue sobre la zona sino sobre toda la
ciudad, pues convirtió a Londres en una capital
cultural, atrayendo una gran cantidad de turistas
y la atención de muchos especialistas de varias
disciplinas a estudiar el caso (Ayala y Ayala, 2020).
El Tate Modern y muchas otras intervenciones
similares de reciclaje arquitectónico y urbano,
hasta cierto punto experimentales, aunque con
buena base de pensamiento, crearon la inquietud
de varias disciplinas y han surgido algunos
grupos de investigación en universidades de
todo el mundo. Entre estos grupos destaca el de
Re-Cycle Italy por su magnitud y la cantidad de
publicaciones sobre el tema. La iniciativa es de
la Universidad IUAV de Venecia (antes Instituto
Universitario de Arquitectura de Venecia) que
crea una red que abarca 11 universidades italianas
y otros centros y asociaciones nacionales, además
de colaboración con alrededor de 30 universidades
del mundo. La red inicia sus funciones en el año
2012 y en cinco años llegó a más de 30 libros
publicados en los que se exponen estudios de
caso, intervenciones, análisis, reflexiones, etc. en
torno al reciclaje arquitectónico y urbano.

Grandes arquitectos de renombre internacional
han realizado intervenciones de reciclaje y sus
ejemplos, así como los presentados aquí y muchos
otros ejemplos exitosos, han sido replicados
por todo el mundo y siguen surgiendo nuevas
intervenciones que siguen logrando cambios
significativos, pero desafortunadamente son casos
extraordinarios –y escasos– ante el apabullante
medio urbano global donde es evidentemente
verificable, por efecto de un escaso diálogo con
la dimensión social del territorio, incluso desde
el campo teórico-didáctico tanto como en el
operativo-proyectual, una carencia de principios
éticos (Bagnato, 2015).
Si el crecimiento de las ciudades ha sido
problemático y se ha salido de control, mucha
de la responsabilidad recae en los profesionales.
Aunque nos queda claro que es el sistema general el
que lo ha propiciado, pues la escasez de principios
éticos se evidencia tanto en quienes recae la toma de
decisiones, como en quienes ejecutan las acciones
e incluso en la propia ciudadanía en general,
además de que gran parte de ese crecimiento se ha
realizado sin intervención profesional.
La solución se encuentra muy fácilmente y
parece ser muy simple: convertir a la ética en
el principio fundamental de toda intervención
urbana. ¿Cómo es esto posible? En la realidad,
la solución se convierte en un problema más
complejo que el que se quiere solucionar. Con una
ojeada a lo que opinan los expertos en el campo
de la ética y la filosofía en la actualidad, bastaría
para comprender el grave lío en el que estamos
metidos. A grandes rasgos podemos resumir que
los principios éticos tienen su base en la formación
integral de los individuos7 e, indiscutiblemente, la
complejidad radica en que esta formación integral
no se obtiene con una educación simple, sino que
requiere de una educación completa en todos
sentidos, formal, no formal e informal (La Belle,
1982). Con esta lógica de pensamiento, entonces,
la carencia de principios éticos en las acciones

7

La formación profesional de un individuo, independientemente del área o disciplina, implica una preparación a través de un aprendizaje
de normas y razones, que “se aprenden en un ejercicio constante de confrontación, de hacerlas jugar en un espacio dialógico” (Iracheta,
2011: 170). Entonces podemos decir que la formación ética no es complementaria o separada de la formación profesional, sino que entra
en este conjunto de normas y razones por lo que se integra e incluso propicia esas confrontaciones formativas. Si la formación profesional
carece de la parte ética entonces no es una formación completa, es una formación parcial o sesgada, que distorsiona la visión del individuo.

38

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

de crecimiento y transformación de las ciudades
está directamente asociada a la formación, ya no
sólo de los profesionales, sino de la ciudadanía
en general. El tema de la educación es clave para
la formación de profesionales y ciudadanos que
contribuyan a optimizar toda intervención urbana,
sin embargo, es un tema muy amplio y complejo
que amerita muchos estudios y que, aunque nos
compete a todos, la intención de este artículo es
solamente poner en relieve la cuestión, sin poder
profundizar en ella.
Por otro lado, como coadyuvante de la
educación, identificamos algo en lo que los
expertos de muy distintas disciplinas coinciden y
que estas propuestas de reciclaje arquitectónico y
urbano integran desde su concepción: es el diálogo
interdisciplinario. La transferencia de conocimiento
puede darse a través de ese diálogo, trascendiendo
esos límites disciplinares y nutriéndose de otros
métodos, de otras terminologías, de otras maneras
de solucionar problemas (Klein, 1983; Klein,
1990). Estas propuestas se conciben por ese
diálogo entre disciplinas en torno a la arquitectura
y el urbanismo y, a partir de conceptos como el
de palimpsesto, el de reciclaje, e incluso el de
dialéctica, las nuevas propuestas toman forma
y logran resultados más integradores, pues
involucran disciplinas aparentemente ajenas entre
ellas pero que se enriquecen entre sí.
Si bien es cierto que la arquitectura –y el
urbanismo–, al igual que muchas otras disciplinas,
son disciplinas con la tendencia a sentirse
autosuficientes o con un egocentrismo radical
(Broido, 1979), pues se cierran a conocimientos
externos, por medio de las propuestas de reciclaje
se han logrado algunos pasos hacia la apertura, pero
desafortunadamente persiste el lado conservador.
Es evidente que en este punto la educación juega
un papel importante, pero, pese a ello en contra,
el gran acierto de las propuestas de reciclaje y
el punto clave de la interdisciplinariedad es que
hacen necesario enfrentar “ya” en la práctica –
digamos que sin la necesidad de esa preparación
previa– el diálogo entre disciplinas. Es decir,
el aporte de estas propuestas, además de los
logros que se pueden alcanzar en la práctica
sobre las ciudades, es que, de cierta forma, han
forzado ese diálogo interdisciplinario que trae
consigo un cuestionamiento (Klein, 1983) entre
disciplinas, no sin un aprendizaje. Además,
a ese cuestionamiento también se enfrentan
los principios éticos, por lo que, por medio

del reciclaje y su perspectiva pragmática e
interdisciplinar, se logra rediseñar no nada más
físicamente, sino éticamente el territorio, como lo
afirma Bagnato (2015).
El diálogo interdisciplinario es un elemento clave
de estas propuestas de reciclaje y que, hasta cierto
punto, logra compensar las carencias formativas
porque somete a quienes se involucran en ello a un
proceso formativo por medio de cuestionamientos
de toda índole y además propicia una apertura de
visión y hasta rompimiento de paradigmas, siempre
en la búsqueda de soluciones óptimas. A esto se
suma el respeto fomentado por esta interacción,
en la que se aprende a reconocer y respetar la
propia disciplina y la ajena. Además, una de
las grandes ventajas que se ha podido constatar
con muchos de los ejemplos de intervención,
es que no sólo los profesionales involucrados y
sus respectivas disciplinas logran esta apertura y
aprendizaje, sino los usuarios y las comunidades
sobre los que tienen efecto estas intervenciones.
Es decir, los cambios sociales que se logran en el
entorno de una intervención de reciclaje, más que
por las mejoras físicas que se efectúan, es por el
cambio de visión que la propuesta provoca, por los
autocuestionamientos que propicia, por las nuevas
ideas que genera, por los cambios de actitud que
ésta gesta, en fin, porque estimula un aprendizaje.
Por último, cabe resaltar un punto que ha
caracterizado estas propuestas de reciclaje:
la creatividad. Las intervenciones de reciclaje
sobresalen por su aportación creativa a solucionar
problemas urbanos y logran que algo que estaba
en desuso, abandonado o desechado, recobre
vida y se reintegre no sólo físicamente, sino
social y culturalmente a la ciudad. Es decir, con
la aplicación de la creatividad no sólo se logran
cambios estéticos sino una reactivación de los
tejidos urbanos de manera integradora y respetuosa
con el medio físico-ambiental y sociocultural.
Es importante destacar que la intención de
estas propuestas de reciclaje es más profunda
que un simple retoque estético, que con sólo
eso resultaría una propuesta sin sentido. En
cambio, como en estas propuestas se da una
conjugación de saberes de múltiples disciplinas,
la creatividad resulta muy importante al momento
de conjugarlos. Precisamente en la creatividad
de nuevo aparece el diálogo, ya no sólo entre
disciplinas sino entre otros elementos distintos.
Gardner propone caracterizar la actividad
creativa como “una continuada dialéctica
39

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

entre los individuos de talento, los campos de
conocimientos y los ámbitos encargados de juzgar
la calidad de las creaciones” (Gardner, 2011:
365). Tal como lo plantea Gardner, es forzoso este
diálogo para afirmar que existe la creatividad, y
por ello la creatividad resulta de gran ayuda al
momento de estructurar este tipo de propuestas
de reciclaje que conjugan distintos conocimientos
que, a su vez, resultan estimulantes para la
creatividad. Al respecto, Wagensberg en su teoría
de la creatividad, afirma que “la conversación
interdisciplinaria conviene, en efecto, porque no
todos ignoramos lo mismo. Cuanto más diverso
sea el contenido en cuanto al método empleado
mayor será el potencial de este conocimiento
para crear nuevo conocimiento” (Wagensberg,
2017: 256). Es decir, gracias al intenso diálogo
interdisciplinario se propicia e incentiva la
creatividad, y ella, por su parte, ayuda a resolver
diferencias e integrar planteamientos.
La creatividad no se limita –como podría
malentenderse– solamente a las disciplinas
artísticas. La creatividad está presente en todas
las disciplinas pues está relacionada con el
mundo de las ideas y la resolución de problemas.
Es decir, la creatividad es inherente a los seres
humanos, claro que, al igual que la inteligencia,
varía de un individuo a otro8 (Gardner, 1983;
Gardner, 1993). Para el caso de las intervenciones
urbanas, tanto de reciclaje como de cualquier
otro tipo, se requiere de grupos de individuos
–profesionales y ciudadanía en general– para
trabajar juntos de manera creativa como una
unidad, tomando ventaja de los talentos creativos
de todos (Sawyer, 2006).
En resumen, el diálogo interdisciplinario es la
constante en las propuestas de reciclaje arquitectónico
y urbano. Debido a ese diálogo surge la concepción
de estas propuestas; en las intervenciones prácticas
es necesario ese diálogo entre diversas disciplinas
en la búsqueda de las soluciones óptimas, y para
una mejor comprensión de los fenómenos que lo
propician y que éste propicia, y para su estudio
también es imperativa la conjugación de saberes de
múltiples disciplinas para tener una guía en la toma
de decisiones que favorezcan los resultados exitosos.

Por otra parte, consideramos que también es
importante resaltar –aunque parezca evidente– la
estrecha relación de estas propuestas de reciclaje
con la sustentabilidad. Como ya lo mencionamos,
el propio concepto de reciclaje está vinculado al de
desarrollo sustentable. El desarrollo sustentable
se planteó como un objetivo que requiere un
trabajo colaborativo para su obtención, el cual
se basa no sólo en la interdisciplinariedad
sino también en la transdisciplinariedad, en la
búsqueda de una alta integración no solamente
entre participantes académicos sino de la
sociedad en general. La integración es un proceso
interactivo que involucra serias consideraciones
por parte de todos los interesados (Mauser et
al., 2013). Esta integración tiene el objetivo de
trabajar para resolver problemas en un contexto
de aplicación y que sobrepasan el dominio de una
sola disciplina, por eso la necesidad de involucrar
e interactuar entre disciplinas distintas enfocadas
a un problema en común.
Aplicado esto al tema de problemas
urbanos, es necesario este enfoque multi, inter
y transdisciplinario. Es decir, todo tipo de
intervenciones urbanas requiere de un abordaje
colaborativo. En este sentido, las propuestas de
reciclaje arquitectónico y urbano, por su estrecha
relación con la sustentabilidad, además de los
beneficios que logran, están aportando ejemplos
de solución de problemas urbanos por medio de
enfoques colaborativos.
El reto es muy grande puesto que en estos
enfoques colaborativos pueden surgir muchos
problemas al interior, pero, además, aunque se
logre una correcta integración al interior, es muy
probable que se tengan que enfrentar oposiciones,
obstrucciones, desinterés, etc. por parte de las
estructuras sociales, culturales, económicas,
institucionales, técnicas, tecnológicas, etc.
Por todo ello, consideramos que el diálogo
interdisciplinario es un factor clave en este tipo de
intervenciones de reciclaje arquitectónico y urbano
que están marcando la pauta, poniendo el ejemplo
de cómo podemos –uniendo esfuerzos– contribuir
a la solución de problemas urbanos. C

8

Gardner en 1983 propuso la teoría de las inteligencias múltiples en la que explica que todos tenemos distintos tipos de inteligencia y que
desarrollamos unas más que otras. Entonces, así mismo, en 1993 que publica su obra Mentes creativas: Una anatomía de la creatividad
vista a través de las vidas de Freud, Einstein, Picasso, Stravinsky, Eliot, Graham y Gandhi, explica que la creatividad depende de las
múltiples inteligencias y del entorno en el que el individuo se desarrolle.

40

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Referencias bibliográficas
Aimini, Matteo, (2016), Paesaggi del Nordest. Indagini e scenari Re-Cycle ai margini della Pedemontana
Veneta. Italia: Aracne editrice.
Ayala Moreno, Alma Angelina y Ayala Moreno, Juan Pedro, (2020), “Reciclaje arquitectónico y urbano:
Una breve introducción”, MADGU. Mundo, Arquitectura, Diseño Gráfico y Urbanismo, Vol. 3, No.
5. https://doi.org/10.36800/madgu.v3i5.50.
Bagnato, Vincenzo (2015), “Il riciclo come strategia etica per il paesaggio: alcune brevi riflessioni”, en
Carta, Maurizio y Lino, Barbara (eds.), Urban Hyper-Metabolism. Italia: Aracne editrice, pp. 246249.
Baudrillard, Jean, (1969), El sistema de los objetos. México: Edit. Siglo XXI.
Baudrillard, Jean (2009), La sociedad de consumo. España: Edit. Siglo XXI.
Blasco, José Antonio, (2016), “El río que se convirtió en parque: los Jardines del Turia en Valencia”,
Urban Networks [en línea]. http://urban-networks.blogspot.com/2016/06/el-rio-que-se-convirtioen-parque-los.html.
Broido, Jonathan, (1979), "Interdisciplinarity, Reflections on Methodology", en Kockelmans, Joseph J.
(ed.), Interdisciplinarity and Higher Education. University Park: The Pennsylvania State University
Press. pp. 244-305.
Corboz, André, (1983), “Le territoire comme palimpseste”, Diogène, No. 121, pp. 14-35.
Gardner, Howard, (2011), Mentes creativas. Una anatomía de la creatividad. Barcelona: Paidós.
Iracheta Fernández, Francisco, (2011), “¿Qué significa una formación ética?”, En-claves del Pensamiento,
Vol. V, No. 10, pp. 147-172. https://doi.org/10.46530/ecdp.v0i10.163.
Klein, Julie Thompson, (1983), "The dialectic and rhetoric of disciplinary and interdisciplinary", Issues in
Integrative Studies, Vol. 2, pp. 35-74. http://hdl.handle.net/10323/4005.
Klein, Julie Thompson, (1990), Interdisciplinarity: History, Theory, and Practice. Detroit: Wayne State
University Press.
La Belle, Thomas J., (1982), “Formal, nonformal and informal education: A holistic perspective on
lifelong learning”, International Review of Education, No. 28, pp. 159-175. https://doi.org/10.1007/
BF00598444.
Mauser, Wolfram, Klepper, Gernot, Rice, Martin, Schmalzbauer, Bettina Susanne, Hackmann, Heide,
Leemans, Rik y Moore, Howard, (2013), “Transdisciplinary global change research: the co-creation
of knowledge for sustainability”, Current Opinion in Environmental Sustainability, Vol. 5, No. 3–4,
pp. 420-431, https://doi.org/10.1016/j.cosust.2013.07.001.
Muntañola Thornberg, Josep, (1998a), “Arquitectura Dialógica y Psicología Ambiental”, en Muntañola
Thornberg, Josep (ed.), Impacto físico, social y cultural de la Arquitectura. Barcelona: Edicions
UPC, pp. 61-65. http://hdl.handle.net/2099.3/36119.
Muntañola Thornberg, Josep, (1998b), “Psicología y Arquitectura: Notas breves”, en Muntañola Thornberg,
Josep (ed.), Impacto físico, social y cultural de la Arquitectura. Barcelona: Edicions UPC, pp. 4760. http://hdl.handle.net/2099.3/36119.
Real Academia Española (2014). Diccionario de la lengua española, 23ª ed., [versión 23.3 en línea].
https://dle.rae.es.
Sawyer, R. Keith, (2006), Explaining Creativity. The Science of Human Innovation. New York: Oxford
University Press.
Wagensberg, Jorge, (2017), Teoría de la creatividad: Eclosión, gloria y miseria de las ideas. Barcelona:
Tusquets Editores.

41

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Repensando el mito de origen de la arquitectura en
América. El ejemplo de Chile
Rethinking the myth of origin of the architecture in America. The Chilean example
Recibido: marzo 2023
Aceptado: junio 2024

Diego González Carrasco1

Resumen

Abstract

El siguiente artículo, indaga sobre el lugar desde
donde se sitúa la historia oficial de la arquitectura
en el continente americano a partir de la idea
de la cabaña primitiva como mito fundacional.
Utilizando el caso de Chile como ejemplo, se
plantea la inexistencia en los relatos que buscan
dar con el origen a las arquitecturas nacionales
de las preexistencias construidas de los pueblos
originarios que habitaban los territorios previo
a la llegada de los conquistadores españoles. A
modo de propuesta, se hace un paralelo desde el
relato del surgimiento simbólico de la arquitectura
en el mundo occidental, con las características y
relevancias de algunos ejemplos de patrimonio
vernáculo construido indígena en Chile. Así,
buscamos hacer una reflexión que posibilite un
cambio en los referentes discursivos fundantes de
la arquitectura en nuestro continente.

The following paper inquiries about the place
from where the official history of architecture in
the American continent is located, based on the
idea of the primitive cabin as founding myth.
Using the case of Chile as an example, the nonexistence in the narrations that seek to find the
origin of the national architectures of the built
pre-existences of the indigenous peoples who
inhabited the territories prior to the arrival of
the Spanish conquerors is raised. As a proposal,
a parallel is made from the tale of the symbolic
emergence of architecture in the Western world,
with the characteristics and relevance of some
examples of indigenous built vernacular heritage
in Chile. Thus, we seek to make a deliberation
that enables a change in the founding discursive
referents of architecture in our continent.

Palabras Clave:

Keywords:

pueblos indígenas; arquitectura vernácula; Chile

indigenous people; vernacular architecture; Chile

1

Nacionalidad: chileno; adscripción: Universidad San Sebastián - Campus Bellavista: Santiago de Chile, Providencia, CL; Doctor en
Arquitectura, por la University of Sheffield en Reino Unido; email: diego.gonzalez@uss.cl; ORCID: https://orcid.org/0000-0001-7405-6005

42

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Introducción

sur de Chile encontramos las Culturas Australes:
Kawéskar o Alacalufes y Yámanas, habiéndose
dado por extintas las etnias Selknam y Aonikenk
producto del genocidio sucedido tras la instalación
de empresas ganaderas en la zona a fines del siglo
XIX y principios del XX (Marchante, 2013).
Finalmente, concentrado territorialmente en la Isla
de Pascua ubicada en el área Polinésica, pero parte
del territorio insular chileno, tenemos a los Rapanui
únicos representantes de la Cultura Oceánica.

En el campo del estudio de la arquitectura en el
mundo en general y en América en particular, son
escasos los ejemplos de cursos, libros e incluso
proyectos que incluyan los saberes de los pueblos
originarios, esto sea en un afán historiográfico
o simplemente para ser usados como referentes
proyectuales. Pareciera que no existe en la idea
fundante de nuestra historia oficial disciplinar
la aceptación de que antes del establecimiento
en América de la colonia había arquitectura. La
excepción a la regla puede encontrarse en la labor
realizada en algunos países como México o Perú, en
los que la impresionante presencia construida que
sobrevive hasta hoy de sus grandes civilizaciones,
la Mexica y la Inca respectivamente, ha hecho
imposible ignorarlas, pudiendo incluirlas no sin
esfuerzo, entre los ejemplos que se estudian en
sus escuelas de arquitectura. Lo anterior no ha
sucedido en otras naciones americanas, donde el
discurso hegemónico de la historia occidental de
la arquitectura no ha sido impregnado de manera
real por aquellos ejemplos de arquitecturas
vernáculas que se desarrollaron previo a la
conquista y que se continuaron desarrollando en
paralelo al advenimiento del período colonial e
incluso hasta la actualidad. El siguiente artículo,
busca reflexionar desde el ejemplo de Chile,
sobre cómo sería posible de establecer dentro del
relato disciplinar aquellos ejemplos vernáculos
de nuestras etnias originarias como parte del
discurso teórico e histórico desde el que se basa
la formación disciplinar que se dicta en nuestras
escuelas de arquitectura.
El estado chileno, reconoce oficialmente a 10
etnias originarias: Aymaras, Atacameños, Collas,
Quechuas, Rapa Nui, Mapuches, Yámanas,
Kaweskar, Diaguitas y Changos (ver figura 1).
En términos generales son posibles de agrupar
en 4 macro grupos, reconocibles territorialmente.
Las culturas andinas ubicadas en el sector
norte (Aymara, Quechua, Atacameños, Collas
y Changos). En la zona centro sur, se encuentra
la cultura Mapuche que si bien se tiende a
reconocer como un todo, presenta en sí misma
una partición que hace referencia a las distintas
zonas geográficas que posee su territorio:
Picunches (gente del norte), Huilliches (gente
del sur), Lelfunches (gente del valle o el llano),
Lafquenches (gente de la costa) y Pehuenches
(gente del este o de la araucaria). En el extremo

Figura 1. Pueblos originarios de Chile

Fuente: Elaboración propia

Será a partir de la década de 1990, cuando
en el primer gobierno democrático luego de la
dictadura cívico militar de Augusto Pinochet,
el estado chileno decida darse a la labor de
visibilizar la realidad de los pueblos originarios.
Esto lo hará a través de una serie de leyes que
43

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

buscaron implementar políticas de desarrollo y
reconocimiento, materializándose con la creación
de la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena
(CONADI) en 1993. Pese a estos esfuerzos, desde
el punto de vista de la disciplina de la arquitectura,
el valor de las construcciones vernáculas de los
pueblos originarios no fue ni ha sido abordado
sistemáticamente en las escuelas de arquitectura,
siendo sólo recientemente y de la mano con la
consolidación de las nuevas definiciones del
concepto de patrimonio y su relevamiento dentro
de los programas de formación de pregrado
y postgrado, que tímidamente las temáticas
indígenas han aparecido en el universo de
formación de las/os estudiantes de arquitectura.
Es válido decir entonces que la arquitectura
en Chile se ha desarrollado ignorando aquello
que existía antes de la llegada de los españoles
al territorio y, con ellos, de una arquitectura
heredera de la tradición clásica. Sin embargo, si
seguimos la máxima de que la arquitectura existe
desde que el hombre construyó su primer refugio,
pareciera interesante plantearnos la idea de
posibilitar un cambio y, aunque sea de manera tan
limitada como a través de las siguientes páginas,
proponer un nuevo punto de partida para el relato
histórico de la arquitectura en nuestro continente,
utilizando a modo de ejemplo a Chile.
Lo que se propone a continuación forma parte
del debate argumental en una investigación más
amplia2, sobre la relevancia de la arquitectura
vernácula en la construcción de un ideario
disciplinar nacional y en particular, el rol de la
vivienda tanto tradicional como contemporánea de
nuestros pueblos originarios. A través de un estudio
de fuentes secundarias y en el caso del pueblo
Aymara de fuentes primarias (levantamientos
planimétricos y las entrevistas semiestructuradas)
se busca colaborar con el reconocimiento de estas
arquitecturas olvidadas en el discurso formal de la
historia de la arquitectura chilena.

incluso cosmológico. No es extraño entonces, que
en la historia de la arquitectura se hayan visitado
los pasados más remotos en búsqueda de aquella
primera vivienda, ese hogar inicial, con el que
crear las bases para fundamentar racionalmente
los
derroteros
arquitectónicos
seguidos
posteriormente. De hecho, la idea de una cabaña
primitiva ha estado presente en el ideario de la
arquitectura desde hace miles de años. Es parte
central de lo que nos termina por definir como
arquitectos, puesto que en el afán renacentista
de constituir un cuerpo teórico que superara el
mero acto comunitario de construir medieval, se
toma como referente a Vitruvio con su tratado
“Los diez libros de Arquitectura”, precisamente
donde encontramos la primera referencia a
este mito originario. En él se describe como esta
construcción primigenia surge, de manera lógica
y evolutiva, luego de que el hombre descubriera
el fuego, se agrupara a su alrededor, desarrollara
el lenguaje para comunicarse en comunidad,
comenzara a difundir conocimientos y junto con
ello apareciera naturalmente el primer refugio,
aquel espacio construido y limitado donde sometida
la naturaleza permite el cobijo del ser humano. Es
decir, desde Vitruvio se establece que esa primera
vivienda surge en paralelo con la cultura: sin cultura
no hay vivienda o sin vivienda no hay cultura.
Será ya en la ilustración cuando el mito de
cabaña primitiva tome fuerza, esta vez en el
marco de la búsqueda de un origen razonado para
el regreso a los referentes clásicos, ampliando
el abanico renacentista, mayormente romano, al
incluir el canon griego, aquel que era propuesto
como heredero directo de esa primera vivienda. Al
fundamentar el giro hacia el neoclasicismo desde
el voluptuoso barroco fueron varios los autores,
especialmente en Francia: Blondel, Quatremère o
Perrault, los que volvieron al mito para dar forma
a las transformaciones teóricas que se estaban
impulsando en la disciplina (Rykwert, 1999).
Pero quien mayor influencia tuvo en este tema
fue, sin duda, el abate Marc-Antoine Laugier
con su “Essai sur l'architecture” donde se da a
la labor no tan sólo de volver a redactar el mito,
sino que, quizás más importante aún, a ilustrarlo
con el famoso frontispicio de la segunda edición
de su ensayo (ver figura 2).

El mito de la cabaña primitiva
La idea de la vivienda en nuestro inconsciente se
desarrolla no tan solo como un refugio que nos
proteja de las inclemencias climáticas, sino que
alcanza un nivel simbólico, fenomenológico e

2

Proyecto Fondecyt N° 11200286 ““Pertinencia cultural en viviendas indígenas urbanas. El proceso de crecimiento por autoconstrucción
de viviendas sociales progresivas en familias Aymaras en la ciudad de Arica, entre 1990 y 2020”.

44

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Es tal vez por esa relación indivisible entre
el hacer arquitectura y la representación, que
este grabado ha trascendido la discusión original
propuesta por Laugier y se ha convertido en uno
de los dibujos más representativos de la disciplina.
Aun cuando este dibujo se hiciese en el marco de
una búsqueda de darle una razón histórica al uso
del templo griego como referente, terminó por
convertirse en una imagen de referencia sobre
cómo pudo ser esa primera vivienda.

arquitectura de forma espontánea en los albores
de la humanidad, con su posterior desarrollo
continuo como manifestación construida del
devenir cultural humano y las/os arquitectas/os,
entendidos como las/os profesionales encargados
de producirla. Lo cierto es que las/os arquitectas/
os hemos estado tangencialmente a cargo de ella
y sólo por ciertos períodos. En el antiguo Egipto
se habla de Imhotep como arquitecto y por cierto
la figura aparece en la antigüedad clásica grecoromana, pero siempre vinculada sólo a ciertos
edificios, normalmente aquellas construcciones
que refieren a las élites políticas y religiosas.
Estas edificaciones son siempre, las más grandes,
las más suntuosas y normalmente de las que hasta
el día de hoy, podemos encontrar vestigios o
ruinas, permitiendo un contacto directo y material
que indudablemente, facilita su estudio, análisis y
finalmente su uso como referente.
Estos referentes fueron claves en la gestación
del binomio arquitectura y arquitectas/os, sin
embargo, olvidaron aquellas otras manifestaciones
construidas,
fundamentalmente
viviendas,
mayoritarias en cuanto a número, levantadas
por las propias personas, sin la participación de
arquitectos y que representan fielmente, como ya
hemos mencionado, su cultura, tal y como aquella
primera cabaña primitiva.
Esta dicotomía entre arquitectura y arquitectos/
as, no fue necesariamente preocupación de la
teoría e historiografía de la disciplina en sus
comienzos. Por el contrario, es común hasta hoy,
que la enseñanza de la historia de la arquitectura
se ocupe y preocupe ya sea de estas obras
paradigmáticas antes mencionadas, de la biografía
de arquitectos paradigmáticos o de grandes
momentos y movimientos artísticos y culturales,
dejando fuera a las arquitecturas anónimas.
Junto con la acuñación del término arquitectura
vernácula para referirse a ellas, la valoración
de estas arquitecturas “sin arquitectos” tomó
fuerza a mediados de la década de 1960, con la
inauguración de una exposición fotográfica en el
Museo de Arte Moderno de Nueva York, a cargo
de Bernard Rudofsky. El montaje consistía en
una serie de fotografías donde el autor mostró
variados ejemplos de aquellas arquitecturas
que habían estado invisibilizadas del estudio y
enseñanza formal, lo que el mismo Rudofsky
define en el subtítulo del catálogo de la
muestra como: “Una pequeña introducción a la
arquitectura sin pedigree”.

Figura 2. Frontispicio ensayo sobre la arquitectura

Fuente: Laugier, Marc-Antoine. (1999 [1755]). Ensayo
sobre la arquitectura. Madrid: Ediciones Akal

Cualquiera fuera la idea detrás de la creación
y utilización del mito de la cabaña primitiva
a lo largo de la historia de la arquitectura, lo
cierto es que nos permite tener una base para
entender la diferencia entre la arquitectura y las/
os arquitectas/os. Lo anterior, dado que establece
una distancia temporal entre el surgimiento de la
45

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

La discusión sobre estas arquitecturas continuó
a través de diversos trabajos. Por ejemplo, en
“House form and culture” el arquitecto Amos
Rapoport (1969) estudia las construcciones
tradicionales, comprobando la hipótesis de
que son las fuerzas socioculturales aquellas
que finalmente definen las formas edificadas y
ratificando la importancia de la interdisciplina
en el estudio y comprensión de estes evidencias
construidas. En el mismo año, Paul Oliver
publica “Shelter and society”, donde profundiza
en la definición de la arquitectura vernácula,
estableciendo sus características y reflexionando
que estas arquitecturas también pudiesen
ser categorizadas indistintamente también
como, nativas, contemporáneas, marginales
o primitivas, al igual que nuestra mitológica
cabaña. (Maldonado, 2009).
El mismo Rudofsky, publicará en 1977 un
nuevo libro titulado “The prodigious builders”
del que el catálogo “Architecture without
Architects” será una suerte de introducción y
donde nuevamente en el subtítulo: “notas para una
historia natural de la arquitectura, con especial
atención a aquellas especies que tradicionalmente
han sido negadas o simplemente ignoradas,” deja
claro su búsqueda por generar una concientización
sobre lo vernáculo y su valor dentro de la amplia
historia de la arquitectura.

de 1930 y 1950 (Torrent, 2012) y centrado
fundamentalmente en la obra de Alfredo
Benavides, con “La arquitectura a través de
la historia” de 1930 y luego en 1941 con “La
arquitectura en el virreinato del Perú y en la
Capitanía General de Chile”, el que podríamos
llamar el primer libro sobre arquitectura chilena
propiamente tal (Valenzuela, 2019). Se suman
en las décadas siguiente autores relevantes como
Eduardo Secchi y Eugenio Pereira Salas; todos
ellos, centrando su mirada en la arquitectura
colonial como momento de surgimiento de
la tradición arquitectónica chilena, lo que fue
profundizado en décadas posteriores por los
trabajos de Raúl De Ramón, Raúl Irarrazabal
o Hernán Rodríguez, esta vez con una mirada
analítica centrada fundamentalmente, como
hemos adelantado, en la casa patronal rural del
valle central. Una recopilación definitoria de la
arquitectura colonial chilena y de alguna forma,
la consagración de esta como fundante de lo que
es la arquitectura en Chile la realiza Roberto
Dávila en 1978 con su libro “Apuntes sobre la
Arquitectura colonial chilena”, donde menciona
que la arquitectura en Chile “… nace con la
primeras obras de los conquistadores, en madera,
a veces en barro y paja…” (Dávila, 1978 pp. 18).
Posteriormente, el ejercicio histórico comenzará
a girar hacia el recuento razonado del patrimonio
ecléctico fundamentalmente urbano, con algunos
ejemplos regionales, para luego centrarse en
la arquitectura moderna, con la introducción
definitiva de los cánones historiográficos modernos
desarrollados fundamentalmente en el ámbito de la
investigación universitaria (Torrent, 2012).
Así entonces, podemos dar cuenta que para
efectos de la historiografía disciplinar nacional,
el origen de aquello que se denomina arquitectura
chilena está definido por la arquitectura colonial y
en particular por la casa patronal rural (ver figura
3). Estas viviendas de origen rural surgen a través
de las mercedes de tierra y con particular fuerza
en el siglo XVII luego de algunos alzamientos
indígenas mapuches que destruyeron varias de las
incipientes agrupaciones urbanas que se estaban
formando en el territorio y fundamentalmente en
aquellas amplios paños de tierras entre las ciudades
de Santiago y Concepción, la denominada “zona
de paz” en el área central del país (Benavides,
1981). Esta tipología de vivienda si bien puede
ser entendida dentro de la categoría de vernácula,
por cuanto no poseen autor conocido o al menos

La historia oficial de la “arquitectura chilena”
Ya sea por interés historiográfico o incluso
chovinismo, la idea de “la historia” de las
arquitecturas nacionales ha sido un campo fecundo
de investigaciones y publicaciones ya hace varias
décadas. Es fácil encontrar, casi por cada estado
nación actual, ejemplos de estos recuentos,
más o menos racionados, en donde se hace una
recapitulación del devenir de las construcciones
que surgieron en sus territorios a lo largo de su
historia o al menos durante ciertos períodos.
En el caso chileno, si bien no se cuenta con
un texto que podamos citar como la definitiva
y completa historia de la arquitectura chilena,
si podemos encontrar diversos libros, artículos
y tesis que hacen el intento de ordenar la
arquitectura nacional, ya sea por fragmentos
temporales, tipológicos o geográficos. Los
primeros ejemplos de un esfuerzo real de ejercer
un orden historiográfico de la arquitectura en
este territorio podemos situarlo entre las décadas
46

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

este no es un profesional de la disciplina, son de
igual forma herederas de lo que se ha llamado
arquitectura “culta”, cuyos orígenes podemos
relacionarlos con la tradición clásica, incluyendo
como prueba de esto, no tan sólo configuraciones
espaciales comunes a esta, sino incluso algunos de
sus elementos arquitectónicos más característicos
(González, 2024).
Cabe mencionar, que la arquitectura oficial en
Chile tendrá su inauguración con la llegada del
primer arquitecto profesional a territorio nacional,
el italiano Joaquín Toesca en 1780, en palabras
del influyente abogado, político, historiador e
intendente de Santiago de Chile entre 1872 y 1875
Benjamín Vicuña Mackenna: “…antes de venir a
Chile don Joaquín Toesca… ciudad propiamente
tal no había, porque no había arquitectura, reglas,
proporciones, estímulo, distribución, nada…”
(Greve, 1938 pp. 115). Toesca fallecería en 1799,
quedando el desarrollo de la arquitectura en Chile
en manos de un grupo de agrimensores y un
puñado de hombres que trabajaron en el taller del
italiano (González, 2024).

en la joven nación, por cuanto este arquitecto
francés fundaría el primer curso de arquitectura
en 1850 (Waisberg, 1962 pp.35). A partir de este
primer impulso formalista y pasando una serie de
vicisitudes, la educiaci+ón formal academicista
de la disciplina en Chile quedaría constituida con
la formación de las dos escuelas de arquitectura,
en la Pontificia Universidad Católica en 1894 y
en la Universidad de Chile en 1896 (Op. Cit.).
Propuesta de cambio en el mito de origen
El silencio en los textos de historia de arquitectura
en Chile, de las manifestaciones construidas de los
pueblos que habitaban el territorio nacional previo
a la llegada de los españoles y el surgimiento
de la denominación de Capitanía General de
Chile, no debe de extrañarnos, por cuanto fue
la propia corona española la que se ocupó de
borrar aquello preexistente para homogeneizarlo
con los saberes, costumbres y funcionamiento
que les eran comunes. Desde las cosmovisiones,
hasta las formas de habitar los territorios fueron
modificados para que pudiesen ser entendidos y de
utilidad por los colonizadores. Así, la fundación
de pueblos de indios, por ejemplo, fue una manera
de concentrar a la población indígena y de insertar
a la fuerza ideas sobre tipologías arquitectónicas
y formas de habitar. Esta práctica estuvo
presente en Chile y en buena parte del continente
americano en donde existía una alta presencia de
población local originaria. Las crónicas previas
a esta instalación de los paradigmas españoles
de vivienda y organización urbana (herederos
de la tradición clásica) hablan directamente de
“miserables cabañas de ramaje” para referirse a
las construcciones indígenas, haciendo hincapié
en la importancia del rol civilizatorio que la
conquista había traído a estos nuevos territorios
y sus ocupantes (Rodríguez y Cárdenas, 2013).
Esta idea de precariedad constructiva y hasta
simbólica de las viviendas vernáculas indígenas
preexistentes, fue generalizada, sólo con
excepción de las dos grandes civilizaciones que
los conquistadores se encontraron en su recorrido
colonizador desde América central al sur: los
Mexicas y los Incas. En ambos casos, la masividad
de los asentamientos y la monumentalidad de
sus centros ceremoniales fueron tempranamente
admirados, lo que no significó en cualquier caso
que estos fuesen considerados como referentes.
De hecho, fueron rápidamente destruidos

Figura 3. Casa patronal rural chilena

Fuente: Benavides, Juan (1981) Casas patronales:
conjuntos arquitectónicos rurales. Santiago, Universidad
de Chile Facultad de Arquitectura y Urbanismo

Será con la llegada del francés Claude
François Brunet De Baines en 1848 mandatado
a ser primer arquitecto del gobierno de Chile, ya
independizado de España, que observaremos el
comienzo de una formación formal de arquitectos
47

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

sirviendo en algunos casos literalmente como
basamento material de las arquitecturas
exportadas al territorio americano y en otros
casos simplemente víctimas de expoliación.
Será sólo recientemente que las construcciones
vernáculas de los pueblos originarios en América
sean temas de preocupación para la disciplina,
con especial énfasis en sistemas constructivos y
uso de materiales locales, como lo demuestran
por ejemplo los estudios sobre el uso de la caña
Gadúa en Ecuador y Colombia (Pin, Coque y
Carabajo, 2019), los estudios sobre arquitectura
en tierra en Chile (Lacoste, Premat y Bulo, 2014)
o el valor de la arquitectura vernácula rural
en el Perú (Chui et al., 2022) e incluso como
estos saberes vernáculos pueden ser utilizados
como ejemplos de estructuras sismorresistentes
(Jorquera, 2014)
Curioso es que aquella idea de que previo al
advenimiento del mundo colonial en América,
sólo existían pobres refugios hechos de ramas,
no haya sido cuestionada cuando a mediados del
siglo XVIII se retomara la idea del mito de origen
de la arquitectura, por cuanto aquella cabaña
primitiva representada por Laugier bien podría
haber sido denominada con epítetos similares.
Aun cuando, cierto grado de cuestionamiento sobre
una búsqueda de origen la podemos reconocer en
el planteamiento de Lewis Henry Morgan con su
texto “Houses and House-life of the American
Aborigenes” (1881), el que se puede considerar un
punto de partida de un reconocimiento, aunque más
bien desde el mundo de la etnografía y arqueología,
de esas arquitecturas previas a la instalación de los
procesos colonialistas en el continente.
Por tanto, la idea que se plantea es el
retroceder temporalmente en búsqueda de los
orígenes de nuestra arquitectura en América.
No se rechazan aquellos conceptos teóricos que
forman parte del discurso disciplinar como es
el de la primera cabaña, sino que planteamos
únicamente una reconfiguración de este mito
fundacional al utilizar las evidencias vernáculas
de nuestros pueblos originarios y en particular
de sus viviendas como ejemplo. Lo anterior,
entendiendo que ya desde hace un tiempo estas
han comenzado a ser entendidas como integrantes
relevantes de nuestro patrimonio, incluso siendo
categorizadas de forma separada del resto de
la arquitectura vernácula como patrimonio
vernáculo construido (ICOMOS, 1999). Esta
definición específica, no nos parece menor por

cuanto establece que las características materiales,
espaciales, tecnológicas, tipológicas, etc. de estas
deben ser conservadas por cuanto parte de su
valor patrimonial recae en estas, a diferencia de
la arquitectura vernácula en general, la que por
definición, al ser manifestación cultural edificada
de una comunidad específica, está sujeta a cambios
tal y como lo están la cultura de esta comunidad.
Si consideramos los pueblos originarios que
habitan y habitaron en el actual territorio chileno,
podemos reconocer un abanico de evidencias
construidas y documentadas de viviendas que
nos sirven como posible punto de partida para
un mito de origen disciplinar propio. Poponemos
revisar 3 casos de posibles “cabañas”: el Kawi,
la Ruca y la Uta. Estos tres tipos de viviendas
de los pueblos Selknam, Mapuche y Aymara
respectivamente, son por una parte ejemplos
individuales de patrimonio construido vernáculo,
pero además evidencian la progresión de aquellas
primeras arquitecturas construidas en el espacio
geográfico chileno.
En el caso particular del Kawi Selknam, nos
encontramos con una vivienda cónica tipo tienda,
característica de poblaciones nómades y muy
similar a las que se han evidenciado en el sitio
arqueológico Monte Verde, datado hace 14.500
años a.C y que ha puesto en duda la temporalidad
usada para explicar el poblamiento de América
(Dillehay, 2004). Por su parte, la Ruca Mapuche
puede definirse como una vivienda de un grupo
sedentario, pero que evidencia ese proceso de
transición entre el nomadismo y las primeras
prácticas de la agricultura y ganadería con el
subsecuente asentamiento en ciertos territorios.
Finalmente, la Uta Aymara representa la cabaña
ya establecida, con técnicas de construcción
vernáculas más complejas y cuya conformación
es representativa de un grupo humano que tuvo
contacto con otras sociedades, en este caso
Quechuas e Incas.
El Kawi fue la vivienda o refugio utilizado
por el pueblo Selknam, se trataba de una
estructura muy simple, dado el carácter nómade
de este pueblo y de la que podemos tener
registro gracias a las descripciones de algunos
colonos que convivieron con ellos antes de su
extinción producto del genocidio (ver figura 4).
De los ejemplos sugeridos, es quizás el que más
se asemeja a aquella primera referencia de un
refugio primigenio sugerido por Laugier, dada
su simpleza constructiva. Las fuentes relevantes
48

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

para reconstruir este patrimonio construido
vernáculo son los trabajos etnográficos realizados
por el padre Martín Gusinde y Anne Chapman. A
diferencia de las otras etnias australes, los selknam
se transportaban a pie por tierra no utilizando
canoas como las otras etnias que cohabitaron
este territorio insular. Las características de esta
vivienda las podemos relacionar con el concepto
moderno de tienda o carpa, por cuanto sus
elementos se plegaban y permitían su traslado.

de planta originalmente circular o elíptica, se
constituye de una estructura de madera, a la que
se le adosa una estructura secundaria de varas de
coligue sobre las que se amarran atados de paja
que sirven de recubrimiento de toda la estructura
incluyendo la techumbre (MOP, 2016).
Figura 5. Estructura de un Kawi selknam

Figura 4. Kawi selknam

Fuente: Gusinde, Martín. (1982) Los indios de Tierra
del Fuego: los selknam. Buenos Aires, Centro Argentino
de Etnología Americana

La planta de esta construcción era circular,
levantándose una estructura cónica de ramas, la
que era cubierta con cueros de lobos marinos,
dejando una pequeña apertura superior en el
lugar de amarre, que permitía el tiraje para el
humo (Gusinde, 1982). Su acceso se localizaba
dependiendo de la dirección del viento y en su
interior, se localizaba un fogón central alrededor
del cual se localizaban los miembros del clan
familiar, separados entre mujeres (naa), hombre
(chon) y niños (telkien) (ver figura 5). No poseían
mobiliario, construyéndose las camas apilando
ramas, musgos y cueros (MOP, 2020).
Al ser los Mapuches el pueblo originario
más numeroso en Chile, la ruca debe ser de
aquellos patrimonios construidos vernáculos
más interiorizados en el imaginario del país (ver
figura 6), de hecho, como parte de las políticas
de vivienda urbanas para población indígena de
esta etnia, es posible de encontrar repartidas por
Santiago de Chile varias rucas contemporáneas,
de diversas materialidades que sirven de espacios
comunitarios para grupos de población mapuches
asentados en la urbe. La ruca tradicional es

Fuente: Elaboración propia
Figura 6. Grupo mapuche frente a ruca

Fuente: Alvarado, Margarita, Pedro Mege y Christian
Báez (editores) (2001) Mapuche: fotografías siglos XIX y
XX. Construcción y montaje de un imaginario, Santiago
de Chile, Pehuén Editores

49

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

En cada extremo de esta existen aperturas
que permiten la salida de humo, estando su
interior dominado por los postes centrales
que sujetan la viga maestra de la estructura
de techos. En el centro de la vivienda, se
sitúa el fuego, el hogar, alrededor del cual se
sitúan las distintas zonas donde se produce la
vida doméstica mapuche, incluyendo espacios
para dormir, la producción de textiles y de
almacenamiento (ver figura 7).
Por su parte, la vivienda tradicional Aymara
o Uta, está situada en el medio del territorio
de pastoreo o cultivo, en el altiplano o valles
altos de las regiones de Arica y Parinacota y
Tarapacá. Consiste en una construcción de planta
rectangular (González y Carrasco, 2016). Esta
unidad básica presenta los programas de cocina,
dormitorio y despensa reunidos en una sola
construcción, programas que pueden separarse en
construcciones individuales en la medida que la
familia crece (ver figura 8).
La entrada está ubicada normalmente hacia
el este para recibir los primeros rayos del sol en
las mañanas (Van Kessel, 1996) y usualmente
carecía de ventanas. El principal material de
construcción es el adobe, viéndose también el
uso de piedra particularmente en los sectores de
valles altos, estos muros se levantan sobre una
base de piedras que sirve de fundación. El techo
se construye mediante el uso de palos de madera
que se amarran con cueros húmedos, los que al
secar se encogen y afirman las piezas en su lugar.
Sobre el envigado se colocan planchas delgadas
de adobe, las que luego se cubren con paja
suelta para finalizar con una última capa exterior
compuesta de atados de paja de mayor tamaño
(Solc, 1975). El mobiliario de este ejemplo de
patrimonio vernáculo construido se compone
de un asiento corrido construido de piedra o
adobe que recorre las paredes de la habitación
en cuyos extremos se ensancha conformando
una plataforma elevada en los lados angostos de
la planta rectangular, denominada phatati. En
ocasiones está puede conformar un cajón que deja
espacio en su interior para almacenaje, el que se
cierra con una tapa hecha de maderas, sobre la
cual se instala la cama propiamente tal que se
conoce como ikiña. Esta última está compuesta
de varias pieles de llama y de frazadas tejidas de
múltiples colores (Van Kessel, 1996) (ver figura
9 - siguiente página).

Figura 7. Estructura de una ruca mapuche

Fuente: Elaboración propia
Figura 8. Ofrenda en una nueva uta

Fuente: Solc, Vaclav (1975). “Casa Aymara en Enquelga”.
Annals of the Náprstek Museum, N° 8: pp. 111-146

50

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

la que se dio a la labor tempranamente de buscar
su origen, aquella primera obra de arquitectura
que sirviera de sustento para todo su desarrollo
posterior. La encontró en aquel primer refugio
mítico construido por el hombre, ya animal
gregario, que habiendo abandonado las cuevas,
al mismo tiempo que desarrollaba su cultura,
erigía un espacio construido donde no tan sólo la
desarrollaría, sino que era su reflejo material.
Ese entendimiento generoso de que la
arquitectura no surge con la acción de las y los
arquitectas/os, sino que es inherente al hombre y
sus raíces son tan profundas como la humanidad,
se fue diluyendo en la medida que la disciplina se
fue complejizando y afianzando, teniéndose casi
por perdidos aquellos humildes pero significativos
orígenes e ignorando que las herederas de aquella
primera arquitectura continuaba poblando el
planeta, en paralelo a aquellas obras paradigmáticas
que formaron y forman parte de la colección sobre
la que se basa el acervo oficial de la arquitectura.
Pasará mucho tiempo hasta que aquellas
construcciones anónimas y olvidadas recobraran
algo de protagonismo y adquirieran un nombre
propio: arquitectura vernácula. Peso a ello,
continuaron siendo vistas en un segundo o tercer
orden, no estando normalmente presentes en los
relatos historiográficos oficiales, como hemos
visto es el caso de Chile.
El decir que la arquitectura chilena surge con las
manifestaciones construidas coloniales no tan sólo
es negar que los territorios que hoy llamamos Chile
estuvieron poblados anteriormente, es además
olvidar que no todos los pueblos originarios no
desaparecieron, sino que cohabitaron y finalmente
son parte de aquello que nos constituye como
“mestizos”. Si damos por cierto lo anterior,
estamos diciendo que nuestras raíces no son
sólo las encontramos en aquellos que llegaron
en el siglo XV de la mano de los españoles, sino
que son también aquellas que por miles de años
desarrollaron las etnias originarias.
Sugerimos entonces un cambio en el punto de
partida para la historia formal de la arquitectura
en américa. Uno que tiene de simbólico como de
tangible, por cuanto abarca el reconfigurar el mito
de la cabaña primitiva con ejemplos vernáculos
propios, pero además el que estas arquitecturas
olvidadas sean estudiadas y enseñadas en nuestras
escuelas de arquitectura. Así, estaremos dando
cuenta de cómo detrás de su aparente simpleza
material y formal se esconden los mismísimos

Figura 9. Estructura de una uta aymara

Fuente: Elaboración propia

Concluyendo
Los espacios geográficos de lo que hoy
reconocemos como territorio chileno estuvieron
habitados por diferentes etnias previo a la llegada
de los colonizadores españoles y el establecimiento
de la Capitanía General de Chile, durante la
conformación del estado de Chile autónomo y
hasta la actualidad, una realidad es común de todo
el continente americano. De hecho, se podría decir
que se dio una cohabitación entre los foráneos y
estos pueblos, donde desde el punto de vista de
la arquitectura, las construcciones vernáculas
que acogieron el habitar primigenio en estos
territorios funcionaban paralelamente al proceso
de fundación, instalación y construcción de
ciudades y edificios que trajeron a estas latitudes
los saberes, técnicas y estilos de la tradición
clásica occidental que se había consolidado ya en
Europa. Fue el desarrollo de esa misma tradición
51

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

orígenes de parte de nuestra cultura arquitectónica
americana, sin desechar los devenires teóricos que
forman parte de la fundamentación teórica disciplinar
occidental, sino que enriqueciéndola o en este caso:
vernacularizándola con un ejemplos arquitectónicos
locales, que representan precisamente ese momento
inicial, desde el cual es posible entender los
diversos derroteros desarrollados en cuanto diseño,
tipologías, materialidades, etc. en nuestras naciones
americanas, pero además visibilizando la evidencia
construida de nuestros pueblos originarios,
insertándola en un lugar central dentro de nuestro
discurso diciplinar. C
Referencias bibliográficas
Alvarado, Margarita, Mege, Pedro y Báez, Christian (2001) Mapuche: fotografías siglos XIX y XX.
Construcción y montaje de un imaginario. Santiago de Chile, Pehuén Editores.
Benavides, Alfredo (1930) La arquitectura a través de la historia. Santiago, Establecimientos gráficos
Balcells &amp; Co.
Benavides, Alfredo (1941) La arquitectura en el virreinato del Perú y en la Capitanía General de Chile.
Santiago, Ediciones Ercilla.
Benavides, Juan (1981) Casas patronales: conjuntos arquitectónicos rurales. Santiago, Universidad de
Chile Facultad de Arquitectura y Urbanismo.
Chui, Heber, Huaquisto, Edilberto, Quispe, Germán, Canales, Ángel y Calatayud, Alfredo (2022).
“Características de la arquitectura vernácula en zonas altoandinas de Perú. Una contribución al
estudio del mundo rural”. Cuadernos de Vivienda y Urbanismo, Num 15, pp. 2-15.
Dávila, Roberto (1978) Apuntes sobre arquitectura colonial chilena. Santiago, Universidad de Chile
Facultad de Arquitectura y Urbanismo.
De Ramón, Raúl (1969) “Arquitectura tradicional del “Chile viejo”, Revista Aisthesis, N°4, pp. 53-74.
Dillehay, Tom (2004) Monte Verde. Un Asentamiento Humano del Pleistoceno Tardío en el Sur de Chile.
Santiago, Lom Ediciones.
Greve, Ernesto (1938) Historia de la Ingeniería en Chile. Santiago: Imprenta Universitaria.
González, Diego y Carrasco, Ana (2016) “El patio, espacio mediador. Características del habitar tradicional
rural Aymara, presentes en viviendas sociales de familias residentes en Arica, Chile”. Revista
Interciencia, Vol. 41, No 2, pp. 92-97.
González, Diego (2024) “Lo culto y lo oculto. El rol de lo vernáculo en la historia de la arquitectura
chilena” Revista AUS, N°35, pp. 36-44.
Gusinde, Martín (1982) Los indios de Tierra del Fuego: los selknam. Buenos Aires, Centro Argentino de
Etnología Americana.
ICOMOS (1999) Carta del patrimonio vernáculo construido. México, 12a Asamblea General.
Irarrázaval, Raúl (1967) La casa patronal. Santiago, Editorial Universitaria.
Jorquera, Natalia (2014) “Culturas sísmicas: Estrategias vernaculares de sismorresistencia del patrimonio
arquitectónico chileno”. Arquitecturas del Sur, N° 46, pp. 18-29.
Lacoste, Pablo, Premat, Estela y Bulo, Valentina (2014) “Tierra cruda y formas de habitar el Reino de
Chile”. Revista Universum, Vol 29, n°1, pp.85-106.
Laugier, M.arc-Antoine. (1999 [1755]). Ensayo sobre la arquitectura. Madrid, Ediciones Akal.
Oliver, Paul (1969) Shelter and society. Londres, Barrie &amp; Rockliff.
Maldonado, Diana (2009) “La clasificación: una herramienta para la inclusión de la vivienda vernácula
urbana en el universo arquitectónico”. Revista INVI. Nº 66, pp. 115-157.
Marchante, José (2013) Menéndez Rey de la Patagonia. Santiago, Editorial Catalonia.
52

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

MOP (2016) Guía de diseño arquitectónico Mapuche para edificios y espacios públicos. Santiago,
Dirección de Arquitectura Ministerio de Obras Públicas.
MOP (2020) Guía de Diseño Arquitectónico Selknam. Santiago, Dirección de Arquitectura Ministerio de
Obras Públicas.
Pereira Salas, Eugenio (1965) Historia del arte en el reino de Chile. Buenos Aires, Ediciones de la
Universidad de Chile y Compañía Impresora Argentina.
Pin, Rosa, Coque, Jorge y Carabajo, Saturnino (2019). “Materiales nobles de la naturaleza: caso caña
guadúa del sector de Olón provincia de Santa Elena Ecuador”. Revista Universidad y Sociedad,
11(1), pp. 140-147
Rapoport, Amos (1969) House Form and Culture. New Jersey, Prentice-Hall, Inc.
Rodríguez, L. y Romero, M. (2013) “”Miserables cabañas de ramaje”. Aproximaciones históricohistoriográfica y arquitectónico-bioclimática al análisis de algunas representaciones escritas y
gráficas sobre la vivienda indígena en la historiografía española decimonónica”. Presente y Pasado.
Revista de Historia, Nº 36, pp. 79-112.
Rudofsky, Bernard (2020 [1964]) Arquitectura sin arquitectos. Logroño, Editorial Pepitas de calabaza.
Rudofsky, Bernard. (2007 [1977]) Constructores prodigiosos. México, Editorial Pax.
Rykwert, Joseph (1999 [1974]). La casa de Adán en el paraíso. Barcelona, Editorial Gustavo Gili.
Secchi, Eduardo (1952) La casa chilena hasta el siglo XIX. Santiago, Imprenta Universitaria
Solc, Vaclav (1975) “Casa Aymara en Enquelga”. Annals of the Náprstek Museum, N° 8, pp. 111-146.
Torrent, Horacio (2012) “Historiografía y arquitectura moderna en Chile: notas sobre sus paradigmas y
desafíos”. Anales del IAA, Nº 2, pp. 55-76.
Valenzuela, María Paz (2019) “La arquitectura tradicional chilena: de su descubrimiento por la Academia a
su puesta en valor turístico-cultural. Estudios de casos”. Revista internacional de turismo, empresa
y territorio, Nº 5, pp. 22-36.
Van Kessel, Juan (1996) “Los Aymara contemporáneos en Chile”, en Jorge Hidalgo et al (editores)
Etnografía. Sociedades indígenas contemporáneas y su ideología. Santiago, Editorial Andrés Bello.
Vitruvio, Marco (1992) Los diez libros de la arquitectura. Madrid, Ediciones Akal.

53

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

The hasukjip: situation in 2020 in the Republic of Korea
and abroad
El hasukjip: situación en la década de 2020 en la República de Corea
y en el extranjero
Received: February 2023
Approved: June 2024

Kim Alexander1

Abstract

Resumen

The hasukjip (하숙집) is a form of small business
in the South Korean cities. It consists of a
house with a number (small hasukjip has near
10-20 rooms, but big- some dozens rooms or
more) boarding rooms. Before the Coronavirus
situation, any Korean and foreign students living
in hasukjips and Koreans understood hasukjips
only as a type of private dormitory, but if we
examine the example of changes in hasukjips we
can also consider trends in the Korean society.
Although hasukjips reflect elements and aspects
of the various sides of the life in Korea, Korean
and foreign scholars have not undertaken research
on the situation of the hasukjip or changes in its
history and this institution remains little-unknown
in the Western academic world.
This work based on the sociological materials
(these interviews took place in 2022). In this
sociological interview for persons, who lived in
the hasukjips, took part 184 Korean people and 20
foreigners. Moreover, an interview was conducted
with masters of the hasukjip. In this event took
part 50 persons. Lists of the interview and further
information were added as attachments and some
written works.
Methodological base of research consists of
hermeneutic method, method of sociological
survey, method of comparative analysis.
The research employed a mixed-methods
approach to investigate the evolving nature of
hasukjips. Primary data was gathered through
semi-structured interviews with a significant

El hasukjip (하숙집) es una forma de pequeña
empresa en las ciudades de Corea del Sur.
Consiste en una casa con varias habitaciones para
huéspedes (el hasukjip pequeño tiene entre 10 y
20 habitaciones, pero el grande, algunas docenas
o más). Antes de la situación del coronavirus,
todos los estudiantes coreanos y extranjeros que
vivían en hasukjips y los coreanos entendían los
hasukjips sólo como una especie de dormitorio
privado, pero si examinamos el ejemplo de los
cambios en los hasukjips también podemos
considerar las tendencias en la sociedad coreana.
Aunque los hasukjip reflejan elementos y
aspectos de los diversos aspectos de la vida en
Corea, los académicos coreanos y extranjeros no
han realizado investigaciones sobre la situación
del hasukjip o los cambios en su historia y esta
institución sigue siendo poco desconocida en el
mundo académico occidental.
Este trabajo se basa en materiales sociológicos
(estas entrevistas tuvieron lugar en 2022). En
esta entrevista sociológica a personas que vivían
en los hasukjips participaron 184 coreanos y 20
extranjeros. Además, se realizó una entrevista
con maestros del hasukjip. En este evento
participaron 50 personas. Se agregaron listas de
la entrevista y más información como archivos
adjuntos y algunos trabajos escritos.
La base metodológica de la investigación
consta del método hermenéutico, el método de
encuesta sociológica y el método de análisis
comparativo.

1

Nacionalidad: ruso; adscripción: Universidad Estatal de Vladivostok, Instituto de Derecho, Departamento de Relaciones Internacionales
y Derecho; Doctor de la Academia Rusia de Ciencias; email: kimaa9@gmail.com; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-6291-0945

54

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

sample of residents and stakeholders to provide
sociological insights into demographic shifts
and housing trends. Questions in interviews were
oriented not only for persons, who lived in hasukjip,
because their answers in future can be useful for
study of other aspects of Korean urban studies.
Comparative analysis was also undertaken to
distinguish the structural and functional differences
between hasukjips in Korea and similar housing
models abroad.
The aim of this article is to consider modern
situation of the hasukjip in Korea and abroad, its
place in life of the Korean people.
Result of research are consideration of positive
and negative changes in hasukjip to 2020s.
under technical development, social tendencies,
economic crisis and pandemic of coronavirus.

La investigación empleó un enfoque de métodos
mixtos para investigar la naturaleza evolutiva de
los hasukjips. Los datos primarios se recopilaron
a través de entrevistas semiestructuradas con
una muestra significativa de residentes y partes
interesadas para proporcionar información
sociológica sobre los cambios demográficos y
las tendencias de vivienda. Las preguntas de las
entrevistas no estaban orientadas sólo a las personas
que vivían en hasukjip, porque sus respuestas en
el futuro pueden ser útiles para el estudio de otros
aspectos de los estudios urbanos coreanos.
También se llevó a cabo un análisis comparativo
para distinguir las diferencias estructurales y
funcionales entre los hasukjips en Corea y modelos
de vivienda similares en el extranjero.
El objetivo de este artículo es considerar la
situación actual del hasukjip en Corea y en el
extranjero, y su lugar en la vida del pueblo coreano.
El resultado de la investigación es la
consideración de los cambios positivos y negativos
en hasukjip hasta la década de 2020. bajo desarrollo
técnico, tendencias sociales, crisis económica y
pandemia de coronavirus.

Keywords:

Palabras Clave:

Korea; housing studies; economy; hasukjip;
urban studies

Corea; estudios de vivienda; economía; hasukjip;
estudios urbanos

55

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Introduction

institution among women’s universities in Korea),
Sogang University and Hongik University
(located near Sinchon district).
We already wrote article about the situation
in the hasukjip in 2010 (Kim 2016). However, in
2020s. hasukjip cardinally changed.
Coronavirus and economic crisis in Korea
greatly influenced to hasukjip. As a result, many
owners of the hasukjips were died or had problems
with health. Therefore, the number of hasukjips
decreased and changed to a one room apartment
houses (원룸). Moreover, according sociological
information, many remaining hasukjps do not
provide food (near 80% in 2022, but in 2010
situation was different –near 50%).
This was the result not only of the coronavirus,
but also of economic crisis in Republic of Korea
too. All owners of hasukjip insisted that prices
for food (for meat and fish at first) in the Korea
increased for last several years. Therefore prices
for rent of the room increased too (in 2022 – near
400-500 USD, for example in 2010 the price for
room was 250-350 USD (Kim 2016)), in spite of
many hasukjjps do not provide food.

The hasukjip is a house (or system of the houses
or buildings) in which Korean and non-Korean
persons can rent a room usually for a minimum
of one month. The owner (masters, landlord
or landlady) must maintain rules (such as a
schedule) in many hasukjip and provide food in
the morning and the evening at a certain time. We
can consider the hasukjip not only as a form of
Korean business in cities, but also for its part in
the Korean life in many aspects.
Hasukjip system already moved in other states
too, for example, in Canada, USA and Russia.
Usually it has connection with the Korean local
ethnic groups, excluding only Russia.
Modern situation
Modern Korean scholars do not undertake
research on this topic; we can see only books
with announcements about hasukjips, newspaper
articles (Hasukjip lobby 1978; Ko 1993; Kang
2009; Korean language program 2010: 17),
stories by foreigners who have lived in hasukjips,
articles about hasukjip incidents or love stories,
novels and other literature. Usually hasukjips
located near Universities or other types of the
educational institutions (like, schools).
Hasukjips have a place in modern Korean
culture; we can see Korean TV programs about
life in hasukjips (such as 보석 비빔밥/ Poseok
Bibimpap), information in newspapers and many
hasukjips have set up internet sites and so forth.
The absence of official history of the hasukjip
forces us to consider oral history and results of the
sociological studies. The author of this article lived
in several hasukjips before coronavirus incident
(2005-2019) and in 2022 and has seen the social and
economic influences of the Korean life reflected in
the hasukjip system after coronavirus problems.
The author had a questionnaire for students
and owners of hasukjips, who lived or stayed in
the following districts: Sinchon (in this district
the Yonsei University is located (in the opinion
of many Koreans this university holds third place
among Korean universities)), Ehwa Women’s
University (regarded as the best educational

2

Social aspect
Moreover, social situation in the hasukjip
changed too. As we can see, in 2010 the majority
of persons (hasuksaeng, 하숙생), who lived
in hasukjip, was consisted of the students (BA,
MA and PhD)2. However, in 2022 the major of
hasukseng was non-student people (104 from
204). This situation created by social influence.
According to the sociologic information, among
non-student people more than 50 % were
pensioners (53 from 104). They arrived in the
hasukjip for different reasons. Almost all of them
explained their reasons of the staying in hasukjip:
at first, problem of the pension (연금). They
mentioned that social pension in Korea is very
small – near 250 USD. It’s not enough for living
in apartment, but even in hasukjip too, therefore
many elder people have part-time jobs. At second,
in hasukjip live a number of the different people.
Therefore in case of the serious disease, elder
person can receive help from other hasuksaeng,
because they can call to hospital or ambulance.

In detail consideration of this situation, see Kim 2016.

56

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

It was impossible for sole living of elder people in
the apartment. Clearly, we must note that almost
all elder people in the hasukjip receiving social or
middle pensions. However, some elder people in
hasukjip have upper size pension, probably, it’s
enough for living in apartment, but they support
their children and using for it own pension. At
third, lonely elder people have physiological
and social problems. Therefore, they want to
talk and stay with young people in one house,
like, students. Hasukjip can provide it. Almost
all elder people in hasukjip are men. At forth,
hasukjip with provision have rules (like, provided
food in limited time, do not drink and smoking,
provide silence in the night and other). It’s very
comfortable for elder people.
Almost all elder people, who live in the hasukjip,
receiving the social pension from state for several
reasons. All interviewers noted problems of the
pension system in Korea. According them, many
companies avoided to give severance payment to
elder people and search reasons for this. Part of
elder interviewers in hasukjip mentioned problem
of the contract system of work. For example, in
the case of 2 years work contract the companies
do not pay pension payments in state pension
system. However, after the end of contract many
companies fired many workers from staff and
present 2-years contract again. Therefore, many
elder people, who living in hasukjip after 65 years
old, can receive only social pension. Moreover,
the part of elder interviewers is persons with
disabilities. However, we must note that all elder
people in hasukjip are considered by young
people (students) as “losers” (because these elder
people did not have good pension, apartments to
65 years old, support from children and other).
Clearly, sometimes we can see conflicts of the
generations in the hasukjip.
Young and elder generations noted that they have
problems with connections and misunderstandings
between each other. In the process of contact
young generation marked that older generation
has problem with obsession and arrogance, but
many elder people do not like unwillingness to
communicate among young persons.
Moreover, 10 % of students (Koreans and
foreigners) tell about conflicts (they were
participants or eyewitnesses) with elder people in
hasukjip. Almost all from it were oral conflicts.
Young people tell that some older people swore
and abused (usually in the places without video

camera control and eyewitnesses), when young
people abused or tried to fight as answer, older
people threatened to call police and demanded
money from opposite side. Therefore, some
students believed that elder people stayed in the
hasukjips to provoke conflicts and demanding
money as result of it.
However, we checked situation and found
that these incidents had several conditions.
At first, these hasukjips are small and did not
have video cameras (which confirm the starting
of the conflicts), at second, these hasukjips
did not provide food or provided partially
(therefore owners of these hasukjips did not
know about situation in their houses. They only
receiving rent from people, but did not have
many contacts with them. If hasukjip provides
food for breakfast and dinner, owners know all
hasuksaengs, talk with them many times in the
periods of breakfast and dinner, can understand
what they can do. Therefore all people who can
make problems or do not hold rules of hasukjip
can receive problems from owners very quickly.
Usually owners asked these people go out from
their houses). In big hasukjips these conflicts did
not exist (because owners of hasukjip controlled
situation and stopped all conflicts before it can
be developed). At third, the number of these
conflicts is very small.
Clearly, the young generation could not
understand that among elder people some persons
can have psychological problems. Almost all the
elder people stay in hasukjip because they did
not have another choice. They don’t have good
financial support and must search cheap living
conditions in which they can receive support in
the case of serious disease. Clearly, these persons
have many social and psychological problems.
However, we must note that usually elder
people, who lived in hasukjips, do not received
good pension. Persons, who are receiving good
pensions, do not live in hasukjip. They live in
apartments or nursing homes.
Remained near 50 % non-students persons in
hasukjip (51 from 104 non-students hasuksaengs)
are workers or staff of the private Korean
companies. They are very busy, did not have
much free time and have salary, which can be
considered as low than middle size. Therefore
they prefer to live in hasukjip because it’s cheaper
than rent of the apartment, do not spend time for
preparation of the food.
57

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Usually these people don’t have conflict
situations with other groups of the hasuksaengs
because they don’t have many contacts with
them. Because Korean style of working in the
private Korean companies has rules, according
it, many official workers must spend much time
in the work place, as results, they work from
the morning to the evening and have contacts
with other persons (including masters) in the
hasukjips only in the periods of the breakfast
and dinner. Therefore they don’t have common
interests and place for conflicts with other people
in hasukjips.
Moreover, the number of foreign students in
the hasukjips was decreased too. It was possible
as results of the epidemic of the coronavirus,
South Korea was under quarantine and foreign
students cannot come in Korea during two years.
However, economic crisis had important place
in this situation too, because development of the
prices in Korea influenced to hasukjip.
And we must note that rules in hasukjip were
changed. For example, in 2010 many owners
of the hasukjip had mobile numbers of the
parents of the students (if student was Korean.
However, sometimes the owners had contacts
with parents (if they can speak Korean) of the
foreign students too. At first, it had dealt with
question for payment for rent of the room). It
was very important because owners (almost
all from them are elder women –하숙집아줌마,
hasukjip ajumma) controlled activity of the
young hasuksaengs, at first, in education fields.
If student did not study, did not come in his
room for sleep in the night, drinking alcohol and
had bad grades in the school, hasukjip ajumma
reported about it to parents of the student. After
it, parents can use several measures about activity
of their children. It’s very important because
usually Korean students, who live in the hasukjip,
arrived in Seoul from other cities or provinces,
therefore parents can meet them only in period of
the vacation (of course, if student arrived in that
period to home. However, many students can stay
in Seoul in the period of vacation for pleasure or
part time job. In these cases the role of hasukjip
ajumma for parents of the students became very
important as sole informant about activity of the

3
4

students for parents). Clearly, situation with elder
generation in the hasukjip is different – almost all
of them worked in Seoul before.
Moreover, many hasukjip changed rules about
women and man floors- in 2010 many hasukjips
divided women and man floors, but recently we
can see mixed floors, in which women and men
can live in different rooms, but in the same floor
use common restroom and other. But hasukjips
only for female are existing.
However, in 2022 situation was cardinally
changed. Recently, almost all owners of the hasukjip
did not have contacts with parents of the Korean
students. Therefore, parents did not have actual
information about activity of their children the
period of study and vacation. Hasukjip ajumma told
that control for activity of students for their parents
is spent time and care. Therefore this function of the
owners of the hasukjip is disappearing.
Hasukjip abroad
However, this problem (absence of the contacts
between masters of hasukjip and parents of the
students) already started in hasukjip in USA and
Canada before coronavirus problem. American
hasukjips oriented to South Korean students, but
the price for room was very high- for example in
2017 it was near 800-1000 USD without food.
If hasukjips in Korea located near Universities or
other educational institutions, in USA or Canada
situation is very different -hasukjips can be located
very far (near 2-10 km) from educational structures.
Therefore Korean students in America must have
car. Moreover, Canadian or American students did
not want to stay in hasukjips in their states3.
In American hasukjip did not exist connections
between hasukjip ajumma and parents of the
Korean students. Therefore when Korean student
had problem with study, in some cases his parents
blamed hasukjip ajumma in America, they
believed that master of hasukjip must report them
about such problems, because in 2010-2016 this
agreement existed in Korea4. We believe that it
was very subjective because hasukjip ajumma
in America did not have agreement with Korean
parents about it. They believe that if parents
believed that master of the hasukjip must control

This information was received from Mr. Mathew Negru in 2017, his wife was master of the hasukjips in Canada and USA.
This information was received from Mr. Mathew Negru in 2018.

58

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

activity of their children without agreement, like
in Korea, it is private problem of the parents.
Clearly, Korean parents sent their children in
hasukjip in America, because they believed that
hasukjip in the Korea and America are similar and
did not clarify information about it. Moreover, we
must note that usually hasukjip ajummas in the
America did not experience of the management
of the hasukjip in Korea and did not know many
specifics. Clearly, she receiving payment for
rent of the room monthly and can provide some
support for Korean students, but not as in Korea.
And connection between both sides which located
in the different states is not easy, must be noted
temporal difference.
Situation with Russian hasukjip is different
from Korea and America. If owners of the Korean,
Canadian and American hasukjips usually asked
about payment of the rent of the room monthly,
hasukjip in Russia can support for living by
several days. Because hasukjip in Russia are not
oriented only for students, but for Korean people5.
Therefore in the hasukjip in Russia we can meet
students, tourists, businessmen and other, but
almost all from them are South Korean people.
It’s very comfortable for citizens of the Republic
of Korea, because in Russia they can talk in
Korean, eat Korean food and receive information
from Korean people. Price for rent of the room
for one day is near 50-100 USD (it’s depended
of the living conditions – with food or not).
All hasukjips in Russia located only in or near
Moscow, but not near educational institutions.
We don’t see any information about hasukjips in
the other cities in Russia.

important for safe living in hasukjips. Moreover,
many big hasukjips have internet resources
and contacts. Unfortunately, all information
only in Korean language, therefore usually it
can be searched by Koreans or foreigners, who
can read and speak Korean. Therefore hasukjip
as comfortable and cheap place for living in
the Korea does not have popularity in the nonKorean speaking world. Same situation was in
2010 too, but the number of internet resources of
the hasukjip was small.
Clearly, technical support in hasukjip
depended of the size of this structure. Big hasukjip
with 40 or more rooms can give good profits. For
example, this big hasukjip can give near 10.000
USD to owner every month. Therefore, hasukjip
ajumma can buy video camera system, pay to
internet master for technical support. However,
owner of small hasukjip (near 5-10 rooms)
receives near 1500 – 3000 USD per month and
could not provide easy and quickly video control
in his house and stable internet.
This situation influenced to food support in
the hasukjip. Master of big hasukjip can buy a
great number of the products by wholesale, it’s
cheaper. Moreover, big hasukjip collects materials
for recycle paper, glass bottles, plastic items from
people, who lived that. Clearly, it can’t give big
material profit, but more than 40 hasuksaengs
can provide good financial support for hasukjip
ajumma. Small hasukjip did not have financial
possibility for these trade operations and needs
to buy products more expensive. Moreover, in
2021-2022 price for food in Korea is increased.
As result, many small hasukjips refused from
provision of the food. However, these masters did
not note that food in hasukjip is very important.
Because many people in the case of living in the
hasukjip always asked about food. Absence of
the food decreased price for rent of the room in
hasukjip, moreover, many people (Korean and
non-Korean) did not want to live in hasukjip
without food provision. As result, some rooms
were without hasuksaengs and this situation does
not give profits for hasukjip ajumma.
According to information of the sociological
interviews in 2022, near 90% of the respondents
considered food provision in hasukjip as
important element of the living conditions in the

Changes in hasukjip in 2010-2020s
Clearly, corona virus situation had negative
tendencies in the foreign hasukjibs too. Closing
of the borders was reason for decreasing the
number of hasukjip not only in Korea. However,
we can`t say that 2020s. give only negative results
for hasukjips.
For example, in 2022 in the comparison with
2010 the technical situation in big hasukjips in
Korea with food is improved. Recently, all big
hasukjips have system of the cameras control, the
connection of Wi-Fi and wired Internet. It is very
5

This information was received from Mr. Kiriil Ermakov in 2018. He is specialist in Korean studies in Moscow (Russian Federation).

59

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

hasukjip. Usually, owners of big hasukjips asked
100 thousands won (near 80 USD) as payment
for food per month. Food provision exists for two
times per day- for breakfast and dinner. In spite of
many hasukjip do not provide food in weekends,
we can see that it is more than 40 times of food time
per month. Recently, cost for breakfast or dinner
in Seoul dining room of café is near 5 thousands
to 10 thousands won (4-8 USD). It is very good
for people who have limited financial conditions,
in spite of time for breakfast and dinner is limited
too – from near one and half to two hours.
Many big hasukjips in Korea started to use
digital receipts for payments of the rent of the room
in 2020s. It`s very comfortable for both sides.

some positive elements had places too.
For example, technical development influenced
to internet connection, payment methods and
system of cameras in hasukjip, but social tendencies
changed demographic situation, economic crisis
influenced to prices of room and pandemic of
coronavirus decreased the number of hasukjip.
Clearly, hasukjip system has crisis at modern
time. In addition, probably it needs reforms and
support from Korean government agencies.
Because hasukjip is a part of Korean culture,
giving possibility for cheap living conditions for
young and old generation, plays role in cultural
and social life in the Republic of Korea. It is
comfortable for Koreans and foreigners, hasukjip
can be part of “soft power” of Korea and item for
adaptation in other states.
Moreover, we believe that deep search of
social changes (including demographic and
other) in hasukjip will give new materials and
fields for study. C

Conclusion
Thus, as we can see, hasukjip system in 2020s.
changed under economic and social influences.
However, it was not only negative tendencies, but

Appendix 1
하숙생 조사 (The list of questions for people living in hasukjip) (2022)
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.
9.
10.
11.
12.

남성(men)			
여성 (women)
나이 (age)
어느 대학교에서 공부하고 계십니까(공부했습니까)? (What is the name of your university? If you
have graduated from university, which university did you graduate from?)
어디에서 살고 계십니까? (하숙집, 원룸, 기숙사, 고시원 기타) (Where are you living? Hasukjip, one
room apartment, dormitory, private dormitory etc.)
하숙집에 살지 않으면 왜 다른 숙소를 골랐습니까? (If you don’t live in a hasukjip, why did you
choose another place to live?)
하숙집에 살아 본 적이 있습니까? 있으면 얼마 동안 살았습니까? (Do you live in a hasukjip? If so, how
long have you lived in it?)
살고 있는 숙소의 좋은 점 (Good points of the place where you are living at)
살고 있는 숙소의 부정한 점 (Bad points of the place where you are living at)
하숙집생활에 대해 어떻게 생각합니까? (What do you think about hasukjip life?)
서울에서 태어났습니까? 아니면 다른 도시에서 왔습니까? (Were you were born in Seoul? If not,
where are you from?)
한국에서 어떤 숙소가 가장 싸고 편합니까? (What is the most cheap and comfortable place for
living in Korea?)
하숙집에 살면 한 달에 얼마 내야 됩니까? 계약을 했습니까? (If you have lived in hasukjip for a period of
one month, how much have you paid the owner of the hasukjip? Do you have a hasukjip contract?)

Note. In this sociological study took part one hundred students (Korean and non-Korean), who lived in
hasukjip near Sinchon and Pongwonsa districts in Seoul. Among one handred persons, who took
part in study, 20 foreigners (2 Russians, 9 Japanese, 2 Chinese, 2 Americans, 1 Polish, 2 Arabs, 2
persons from African states) and 80 Korean citizens (in this number included undergradute, MA,
PhD students). All foreigners lived in hasukjips.
60

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Appendix 2
하숙집 주인 (하숙집 아주머니) 조사 (The list of questions for the owner of the hasukjip) (2022)
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.
9.
10.
11.

얼마 동안 하숙집주인이 되었습니까? (How long have you been the owner of a hasukjip?)
하숙집에 규칙이 있습니까? 있으면 무슨 사항이 있습니까? (Does your hasukjip have rules? If have
what are these rules?)
하숙집규칙이 바꿀 겁니까? 외요? (Do you intend to change the rules of the hasukjip? If yes, why?)
하숙집에 식사 포함됩니까? 언제 됩니까?( Does your hasukjip provide food for students? When do
you provide food?)
10년, 20년 비해서 하숙집들이 많아졌습니까? 아니면 없어졌습니까? (What are your views if we
compare the current situation with the situation 10 or 20 years ago – has the number of
hasukjip in your districts has increased or decreased?)
왜 많은 분들은 하숙집에 살지 않고 원룸이나 고시원에 살고 있습니까? (하숙집주인 생각으로) (Why
do you think many people don’t live in a hasukjip and live in other places such as a one room
apartment or private dormitory? Private opinion of the owner of the hasukjip)
하숙집에 한국인들은 많이 살고 있습니까? 아니면 외국사람들이 또 많이 살고 있습니까? 몇 명 살고
계십니까? (In your hasukjip is the number of Koreans more than the number of foreigners? How
many people live in your hasukjip?)
어느 나라에서 온 하숙생들이 가장 좋습니까? (하숙집주인 생각으로) (How do foreign students
benefit your hasukjip? Private opinion of the owner of the hasukjip).
다음에도 계속 하숙집주인 있겠습니까? (In future will you be an owner of a hasukjip for a long
time?)
아이들도 하숙집주인 되고 싶습니까? (Do you think your children will become owners of a
hasukjip?)
옛날 하숙집과 현대하숙집은 무슨 차이가 있습니까? (What do you think are differences between
older and new hasukjips?)

Note. In this sociological study participated 50 masters (owners) of the hasukjips, which located near
Sinchon and Pongwonsa districts in Seoul.
Appendix 3
Information about Koreans, who took part in the study in 2022.
In 2022, 40 from Yonsei University, 25 from Ehwa Women’s University, 10 from Sogang University, 5
from Hongik University and 104 peoples who were not students.
Appendix 4. Prices for room in hasukjips in different districts of Seoul (2022)
Sinchon – near 400 USD (with food).
Ponwongsa- near 450 USD (with food)
Annam – 500 USD (with food)
Eastern part of USA - 800-1000 USD (without food) (2017).
Russia (Moscow) - 1500-3000 USD (with food) (2018)
Sources
Sociological interviews
Oral materials
61

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Bibliographic references
In English
Kim Alexander, The hasukjip: its history and current situation, in: Bitácora urbano territorial, vol. 3.
Number 1. 2016. pp. 33-40
Korean language program. Seoul: Yonsei university Press. 2010
In Korean newspapers
Hasukjip lobby (하숙촌 르뽀). in: The University's newspaper of Seoul National University (서울대학교
대학신문사). 1978-11-09,
Ko Je-seok (고재석). The Hasukjip in which love has blossomed (사랑이 꽃피는 하숙집), in: The University
newspaper of Seoul National University (서울대학교 대학신문사). 1993-05-10.
Kang Yun-ju (강윤주). Seoul, Sinchon, the hasuk village is popular among foreign students (서울 신촌
하숙촌, 외국인 유학생에 인기), in: Korean newspaper (한국일보), 2009-12-09.
TV movies
보석 비빔밥 (Poseok Bibimpap/ Jewel Bibimbap) - https://www.youtube.com/playlist?list=PLOBbhydez
Qbeeep6UlUHIxCKYAxrBbddS
하숙집 오!번지 (hasukjip Oh). - https://www.tving.com/contents/P001664711

62

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

El imaginario urbano en la planificación urbana
colaborativa. Análisis netnográfico del ambiente virtual
The urban imaginary in urban collaborative planning. Netnographic analyze in
the virtual environment
Recibido: diciembre 2023
Aceptado: junio 2024

Rafael Alejandro Tavares Martínez1
Gabriela Carmona Ochoa2

Resumen

Abstract

En este trabajo se analiza el impacto que
tiene el imaginario urbano en la planificación
colaborativa, desde el punto de vista social de
los actores involucrados en el barrio y como
son sus características en el ambiente físico y
el ambiente virtual, utilizando la Netnografía
como herramienta principal. Se propone como
metodología el analizar las características de
los actores, las redes que conformar y además
el contenido en redes sociales establecidas, así
como también una comparativa de estos dos
ambientes. En los resultados y discusión se
observa como el ambiente físico y virtual tienen
grandes diferencias, pero al mismo tiempo son
complementarios uno de otro. Así mismo se
analizan redes físicas y virtuales y nos arrojan
datos y comportamientos entre nodos y vínculos
que nos explican cómo se genera el imaginario
urbano desde el punto de vista de los 3 mundos
de Penrose, y como potencializa la planificación
urbana colaborativa.

This paper analyzes the impact that the urban
imaginary has on collaborative planning, from
the social point of view of the actors involved in
the neighborhood and how their characteristics
are in the physical environment and the virtual
environment, using Netnography as the main
tool. It is proposed as a methodology to analyze
the characteristics of the actors, the networks to
be formed and the content in established social
networks, as well as a comparison of these two
environments. In the results and discussion,
it is observed how the physical and virtual
environments have great differences but at the
same time they are complementary to each
other. Likewise, physical and virtual networks
are analyzed, and they provide us with data and
behaviors between nodes and links that explain
how the urban imaginary is generated from the
point of view of the 3 worlds of Penrose, and how
collaborative urban planning potentiates.

Palabras Clave:

Keywords:

imaginarios urbanos; planificación urbana; redes;
actores sociales

urban imaginary; urban policy; networks; social
actors

1

Nacionalidad: mexicano; Adscripción: Universidad de Coahuila; Doctorado en Asuntos Urbanos; email: rafael2040@gmail.com;
ORCID: https://doi.org/10.14718/RevArq.2019.21.2.2258
2
Nacionalidad: mexicana; Adscripción: Universidad de Coahuila; Doctorado en Ciudad, Territorio y Sustentabilidad (CUAAD/UDEG);
miembro del Sistema Nacional de Investigadores Nivel I; email: g_carmona@uadec.edu.mx; ORCID: https://orcid.org/0000-0001-9806-2960

63

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Introducción

El mundo virtual es parte ya de nuestro estilo
de vida, de lo familiar, lo laboral o personal,
abriendo nuevos paradigmas y dilemas de los que
aún no tenemos conciencia. En las comunidades,
dichos paradigmas son generados en las pláticas
entre persona, con la junta de vecinos, o generados
por los comentarios de los vecinos en un grupo
de Facebook; sabemos que, en la vida moderna,
lo virtual tiene impacto en lo físico. Existen
pocos estudios que hagan referencia a las redes
sociales virtuales y su impacto en la planificación
urbana colaborativa a través del análisis del
imaginario urbano. Por lo que este estudio
pretende ayudar en la profundización del tema
en esta línea de investigación y desarrollar pautas
y criterios para una mejora en la planificación
urbana colaborativa, nuestro estudio se realizó
en comunidades de ciudades latinoamericanas,
teniendo como caso de estudio comunidades de
la ciudad de Monterrey Nuevo León.

Hoy en día la planificación urbana ha ido integrando
sinergias de colaboración entre diferentes partes
de la sociedad, pero aun así no es suficiente el
esfuerzo, ya que estas sinergias muy pocas veces
incluyen a la propia comunidad donde se realizarán
dichas intervenciones. Sabemos que muchas de las
interacciones sociales se llevan a cabo en espacios
físicos como las plazas, los parques, los centros
comunitarios, entre otros; el autor Cremaschi
(1994) comenta que para él, surgen tres grandes
desafíos para la planificación urbana: primero la
necesidad de regresar a el diseño urbano a una
escala reducida, como segundo punto el desarrollo
de las actividades humanas como desarrollo del
espacio y por último desarrollar la planificación
interactiva y estratégica; hacemos hincapié en lo
que menciona el autor, sobre cómo las actividades
humanas desarrollan el espacio urbano y fortalecen
las dinámicas sociales. Sin embargo es importante
señalar que en el mundo moderno, la sociedad de la
información (Castells, 2004), con las tecnologías
y el desarrollo de las redes sociales virtuales
también forman parte de los grandes retos de la
planificación urbana hacia una colaboración entre
comunidad y actores que desarrollan y promueven
las intervenciones urbanas; pues el uso cotidiano
de tecnologías digitales que están al alcance de
todos, ha logrado que al mismo tiempo se lleven a
cabo interacciones sociales en espacios virtuales.
Las redes sociales virtuales son un ejemplo
de estos nuevos espacios de convivencia, en las
cuales y conforme pasa el tiempo, participan y
comparten más personas, dejando consciente o
inconscientemente más información de la que
se había acumulado antes en toda la historia de
la humanidad, por lo cual entendemos que es
importante conocer las características de la red
social virtual, conocer la información que deja cada
individuo o grupo de personas y cómo influyen
estas interacciones que se desarrollan en un entorno
virtual en el imaginario urbano. En este mismo
sentido, Liliana López Levi (2006) opina que están
surgiendo nuevos paradigmas: “… un nuevo reto
que consiste en explorar las nuevas configuraciones
territoriales y los cambios en la conceptualización
del espacio. Lo anterior en el marco de un mundo
posmoderno, donde los espacios derivan de una
compleja dinámica social, en la cual se dificulta
cada vez más la posibilidad de trazar fronteras entre
la realidad y las ficciones” (López Levi, 2006: 536).

Planificación urbana colaborativa
La ciudad constantemente es modificada por
las intervenciones urbanas y por las actividades
humanas que se realizan en los espacios físicos.
Dichas intervenciones son propuestas a través
de una planificación urbana, que, si bien no se
usa de la mejor manera, crea pautas de diseño e
implementación en los proyectos de necesidad
urbana y humana. Por lo tanto, es conveniente
tomar en cuenta a una variedad de actores para el
desarrollo de una planificación urbana efectiva.
A esa planeación se le denomina “planificación
urbana colaborativa”. Comenta los autores
Rodríguez, Giménez &amp; González (2013) respecto
a la planificación colaborativa también llamada
“comunicativa” y junto con los autores Habernas
(1981) y Forester (1993) que se debe de cumplir
con una serie de condiciones para ser comunicativo
las cuales son:
- Todos los actores deben estar involucrados.
- Los actores deben estar ponderados como
competentes.
- La comunicación no debe implicar dominación
de ninguna de las partes.
- Los participantes deben poner de lado todo
motivo que no sea búsqueda del acuerdo.
Por lo tanto, la planificación urbana
colaborativa es desarrollada de mejor manera en
presencia de actores que tengan un nivel de poder
medio o alto y que en la comunidad en general
64

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

haya una mediana o buena interacción entre ella
(Tavares, 2019). Los actores y redes sociales,
físicas o virtuales, construyen o promueven un
imaginario urbano que a su vez es moldeado por la
información emitida o recibida en ambas redes. De
esta manera, podemos inferir que la colaboración
es resultado del imaginario urbano que, a su vez, es
alimentado de la información de las redes sociales
físicas y las redes sociales virtuales.

“el imaginario es como un fondo colectivo,
que alínea a las conciencias en una sola dirección,
como las limaduras de hierro con las que se
puede ver el invisible campo magnético. Al ser
compartido, el imaginario se vuelve aún más
invisible, pues lo que se in­tuye como producto
de la subjetividad íntima y la consideración
personal: el significado de las cosas y los hechos,
la sustancia que yace tras las formas concretas,
exteriores; se vuelve objetivo en sí mismo en la
coincidencia entre las miradas de unos y otros”
(Narváez, 2012: 21).
Por otra parte, el autor Guzmán-Ramírez (2016)
explica que “A partir de los imaginarios constituidos
por imágenes, informaciones, experiencias,
simbolismos y fantasías se reconstruyen visiones
del mundo con efectos y propósitos de la acción
cotidiana expresados en el hábitat.”

El imaginario urbano como concepto
Es necesario mostrar un panorama general
dentro de los estudios urbanos la parte subjetiva
del mismo, pues es en esta parte intangible y que
tiene que ver sobre todo con los habitantes de las
ciudades, en donde las personas se relacionan
con la ciudad. Se hace necesario conocer los
componentes básicos dentro de un estudio urbano
y hacer una exploración de la espacialidad de
la ciudad, pero desde un sentido inmaterial;
es decir hacer una incursión del concepto de
imaginario en lo urbano; es decir conocer: “…
las producciones mentales o materializadas en
obras basada en imágenes visuales, (pinturas,
dibujos, fotografías, etc.) en formas de habla
(metáfora, símbolos narraciones) que forman
conjuntos coherentes y dinámicos en los que
se destaca una función simbólica expresada en
la conjunción de sentidos propios y figurados.”
(Wunenbuger; 2003: 10)
Cornelius Castoriadis (1983) dice que el
imaginario refleja la parte más compleja de la
sociedad, pues encontramos muchos elementos
que en ocasiones no siguen una lógica; explica
que las representaciones tienen como base el
imaginario colectivo. Gerardo Vázquez (2010)
por su parte explica que los imaginarios se
construirán a partir de todas y cada una de
las manifestaciones o prácticas sociales, los
discursos, las retóricas, el arte, la literatura, las
imágenes, etc, que se producen un una sociedad
y que una de las principales características del
imaginario es su colectividad y su plasticidad,
pues un imaginario tiene la posibilidad de irse
modificando al ir teniendo contacto con nuevos
actores. Narváez (2010) enfatiza también la
importancia de hacer estudios de la ciudad no sólo
desde lo material sino también en hacer análisis
de lo imaginario; dando importancia a la relación
de ambas realidades, lo material y lo inmaterial,
como elementos que producen la ciudad.

Redes sociales virtuales
Manuel Castells (2004) explica que la sociedad
de la información en la que estamos viviendo ha
llevado a generar toda una revolución cultural;
advierte que un nuevo paradigma tecnológico
está surgiendo y en el cual están inmersos
todos los procesos: sociedad, política, guerra,
educación, economía, etc. En esta investigación
el tema de interés es conocer la sociedad de la
información, pero, específicamente a las redes
sociales virtuales y cómo éstas afectan e influyen
en el imaginario urbano. En nuestro estudio era
importante conocer si los internautas o personas
que participan en las redes sociales virtuales están
físicamente en la comunidad o su participación en
los medios virtuales es a distancia de esta.
“La aparición de la informática fue, sin
embargo, lo que asestó el golpe mortal a la
“naturalidad” del entendimiento comunal: la
emancipación del flujo de información respecto
al transporte de los cuerpos. Una vez que la
información pudo viajar con independencia de
sus portadores y a una velocidad muy superior a la
de los más avanzados medios de transporte (como
el tipo de sociedad en la que la mayoría vivimos
hoy en día) ya no podía trazarse, y mucho menos
sostenerse, la frontera entre el “interior” y el
“exterior” de la comunidad.” (Bauman; 2003: 18)
Las redes sociales virtuales tienen, al igual
que las redes sociales físicas, características
sociales, demográficas, símbolos y parámetros
de influencia determinada por medio de nodos
65

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

y vínculos. Otro de los aspectos a conocer tiene
que ver con la información, por ejemplo, conocer
que tan fluida y abierta es la información en las
redes sociales virtuales y si es de fácil acceso
y consulta para los internautas; en el mismo
enfoque, el neurólogo Small (2009) comenta
que “La tecnología digital, además de influir en
como pensamos, nos está cambiando la forma de
sentir y comportarnos, y el modo de funcionar
de nuestro cerebro”.(Small; 2009:16) Es en
esta parte donde el imaginario urbano tiene su
aportación, en la suma de la información y como
construye ideas mentales en los internautas.
“En tal caso es posible suponer que existe una
correlación significativa entre el comportamiento
y la expresión en las redes sociales virtuales
que usan los internautas de una ciudad, con los
imaginarios urbanos que nutren a la misma”
(Carmona:2015;22) Al respecto Narváez (2015)
también comenta la idea que fue desarrollada por
Popper y Eccles y tiene que ver con la percepción
de la realidad en tres mundos diferentes:
“Todo el mundo material, incluido el cerebro
humano, se halla en el Mundo 1 de materia-energía.
El Mundo 2 es el mundo de todas las experiencias
conscientes y el Mundo 3 es el mundo de la
cultura, que incluye especialmente el lenguaje…
La emergencia y desarrollo de la conciencia de
sí (Mundo 2) mediante la interacción continuada
con el Mundo 3 es un proceso completamente
misterioso” (Eccles, 1999: 283).
El mundo 1 de la materia-energía, el
mundo 2 de la conciencia y el mundo 3 del
comportamiento. Estos mundos están conectados
por un “puente biológico” entre la realidad
material y la conciencia concebida como no
material. Siguiendo con esta idea del dualismo, se
encuentran los tres mundos de Penrose, el mundo
platónico, el mundo físico y el mundo mental.
Lo que implica lo anterior es que el imaginario
urbano es la suma de estos tres mundos y dos de
ellos son conciencia y comportamiento, es decir,
nada tangible, sino abstracto y totalmente sujeto
a la interpretación, ya sea social, personal, o con
algún filtro o prejuicio preconcebido. El autor
comenta que “lo imaginario, apartado del mundo
físico, es concebido como una realidad metafísica
que se rige por sus propias formas de accionar,
que naturalmente se instituyen diferentes de
las del mundo 1.” (Narváez; 2015:32). En este
sentido Carmona (2015) expresa lo siguiente:
“Cuando ubico a Internet en la misma

situación que a una ciudad, entre los tres mundos
que determinan Eccles y Popper, observé que el
territorio es ahora lo que llamamos ciberespacio,
en donde el espacio-tiempo es diferente a lo que
percibimos en una ciudad del mundo real. Por
otra parte, observo que al igual que en la ciudad
del mundo real, las redes sociales virtuales que
se generan en la web también pueden ser el eje
conector entre los imaginarios urbanos y los
objetos y que de igual manera influyen en los
imaginarios urbanos y los transforman. Esto quiere
decir que el medio y la forma de interacción de
las personas transforman el imaginario urbano.”
(Carmona; 2015:22).
La netnografía como método para el análisis
de los imaginarios urbanos
La investigación etnográfica, es una herramienta
de exploración que es utilizada principalmente en
las áreas de la antropología y la sociología, la cual
mediante la observación y descripción de lo que
la gente hace, comportamiento, interacciones,
creencia, valores, motivaciones en situaciones o
circunstancias específicas logra obtener el análisis
de la forma de vida de un grupo de personas.
“Los métodos etnográficos suponen además de
un acercamiento epistemológicamente cauteloso,
una planificación previa que garantice que su
utilización ha de hacerse conservando la mayor
objetividad que sea posible, dadas las condiciones
de la observación y la naturaleza del problema de
investigación. Esto es de mucha importancia, ya
que la objetividad en los métodos y herramientas
utilizadas durante el trabajo es un control
indispensable para garantizar un mínimo aceptable
de conformalidad, credibilidad y transferibilidad
de los resultados obtenidos; lo que posteriormente
sería importante si se emprenden estudios de
más alcance basados en el análisis comparado
de experiencias similares acontecidas en otros
contextos o realizadas por otros investigadores
sobre el mismo sitio en el que se trabaja” (Narváez;
2011: 36-34-35)
Además, permite conocer la experiencia
cultural de las personas que integran la
comunidad; conocer que sucede, cuando
interactúan y como utilizan ese conocimiento
cultural, cual es el significado que le otorgan y sus
comportamientos. Balcazár (2006) describe que
la etnografía hace una detallada descripción de la
cultura, es posible hacer un análisis detallado de
66

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

las relaciones sociales del grupo, por ejemplo, sus
costumbres o cómo utilizan un espacio público:
“La etnografía se sitúa en un ámbito concreto de
la realidad y el etnógrafo pone toda su energía en
descubrir qué ocurre en ese espacio.” (Balcazár;
2006: 95) el autor especifica también sobre la
forma de hacer la observación en el lugar en
donde suceden las cosas. Es importante señalar
que en esta investigación el espacio en que se
aplico tiene características muy particulares: es
un espacio virtual, lo que permitió utilizar para
esta exploración una metodología en particular;
se decidió que el método conocido como
etnografía digital, tecnografía o netnografía era el
más conveniente.
Se eligió a la Netnografía como herramienta
en el análisis para el entorno digital que
seleccionamos y la cual ayudó a entender las
características de dicha red social virtual. En este
entorno pudimos conocer elementos importantes
como: quien lo usa, para que lo usa, son personas
que físicamente viven en la comunidad o son
ajenas a esta; qué símbolos utilizan al hablar
de su grupo o comunidad virtual, influyen o
son influenciados. Con esto poder determinar
si la planificación urbana colaborativa es el
resultado de un imaginario urbano colectivo
de participación y activismo tanto en las redes
presentes físicamente en la comunidad o si
también existe una participación en las redes
sociales virtuales.
Dentro de una Netnografía se realizan los
siguientes pasos:
- Observación: Hacer un análisis del
comportamiento de los usuarios del internet.
- Agregar: Detectar usuarios o comunidades clave
en las redes virtuales.
- Características de las plataformas: Seleccionar
las plataformas en las que se llevará a cabo el
estudio.
- Atracción: Llevar a cabo el análisis de contenido
de las conversaciones o comentarios.
Krisztina Dörnyei y Ariel Mitev (2009)
investigadoras húngaras, explican que al igual
que la etnografía, la Netnografía es un método
muy flexible y que puede adaptarse fácilmente
a una variedad de situaciones; también se utiliza
la observación participante y el análisis de
contenido de las imágenes como parte importante
para la realización de una exploración,
descripción, y análisis más profundo de los
actores de la comunidad. Primero se deberá

calcular la muestra y estratificación para los
casos de estudio, en la red o redes sociales
virtuales seleccionadas. Ya con el número
mínimo de muestra, se buscarán personas en
comunidades virtuales referentes a cada caso
de estudio y se observarán sus comentarios,
imágenes que publiquen y aspectos de carácter
simbólico que puedan compartir en la red.
Metodología
Los actores sociales en la planificación urbana
colaborativa
En este proceso se pretende analizar el fenómeno
del sentido de comunidad a nivel urbano, desde un
enfoque de la planificación urbana colaborativa
en grupos socialmente vulnerables como los que
se encuentran en las colonias seleccionadas en la
ciudad de Monterrey, Nuevo León, México y así
poder determinar si la existencia e intervención
de un actor social beneficia o perjudica el
sentido de comunidad de la zona estudiada.
Actualmente existen muchos polígonos de
pobreza y vulnerabilidad social en dicha ciudad y
en los cuales se podría identificar a estos actores
y su relevancia en el sentido de comunidad
y la planificación urbana colaborativa. Al
identificarlos ayudaría a gobiernos, instituciones
no gubernamentales o iniciativas privadas a tener
mayores herramientas y datos para realizar con
éxito proyectos sociales urbanos y el desarrollo
de actividades humanas en forma más eficaz
y puntual. El análisis consiste en determinar
las características de un actor social; también
es importante definir si existen o no actores
sociales de la comunidad; esto sería de gran
ayuda, así podemos confirmar o negar si un grupo
socialmente vulnerable satisface sus necesidades
dentro de su comunidad de una mejor manera con
o sin actores sociales presentes.
Además, el estudio muestra las características
de la comunidad desde el aspecto físico y
contrastarlo con el aspecto virtual de la misma
comunidad. Esto dará datos para entender
que actualmente el ambiente virtual tiene
características y dinámicas propias que pueden
diferir de lo que sucede en el ambiente físico.
Dos ambientes percibidos de manera diferente
de un mismo grupo de personas, reunida física y
virtualmente. Dicho proceso metodológico está
conformado por:
67

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

·
·
·
·
·

Análisis de caso de estudio
Análisis de contenido
Mapeo de actores en redes virtuales
Comparativa de redes físicas y virtuales
Características de redes físicas y virtuales
según los 3 mundos

colonia; para iniciar la investigación dentro de
estas redes se requirió permiso del administrador
para entrar al grupo, los participantes eran sólo
miembros de la comunidad y dentro de la red
social virtual no se permitían las publicaciones
de ventas o servicios sino sólo se trataban temas
más personales y propias del barrio. el grupo de
Facebook se analizó y cuantificó a los miembros
que publicaban o hacían “post”, las personas
que “comentaban” dichas publicaciones y la
cantidad de likes a estas publicaciones. Además,
se clasificaron por mes. De esta información
se obtuvieron datos estadísticos descriptivos
básicos, con los cuales se pudo determinar
los meses de mayor publicación y de mayores
comentarios; de los meses que presentaron
mayor publicaciones y comentarios se realizó un
análisis de contenido de las imágenes publicadas
por los miembros cada colonia. En seguida con
los datos de “actores” (personas que publicaron)
y “lectores” (personas que comentaban), likes
y cantidad de comentarios recibidos, se hizo
un análisis de mapeo de actores, para generar
una red de actores y lectores, igualmente por
cada colonia. A continuación presentamos la
información obtenida de dicho estudio.
En la Tabla 1 (siguiente página), la primera de
actores sociales del caso estudio Edison podemos
observar que existen 12 actores entrevistados
y estos nos dieron datos de 6 actores más. En
total fueron 18 actores de los cuales 6 son de
instituciones gubernamentales (IG), 1 es de
iniciativa privada (IP), 2 son de organizaciones no
gubernamentales (ONG), 2 son de instituciones
religiosas (R), estos 11 son actores tradicionales,
y 7 son actores sociales (L) (actores emergentes).
Esto quiere decir que los actores sociales de este
caso de estudio son variados según su grupo de
pertenencia, aunque los dos grupos más grandes
son lo de (G) y (L). Además, existen dos ONG
que trabajan en toda el AMMty y están presentes
en el caso de estudio, una de ellas, reforestación
extrema, que ayuda a sembrar árboles con su grupo
de trabajo y la comunidad para mejorar las áreas
verdes o banquetas, y la otra, fundación GRUMA
que es de la empresa con el mismo nombre y
apoya con becas educativas a estudiantes con
necesidades económicas y que tienen ganas
de seguir estudiando. Con esa información de
analiza en una gráfica con Niveles de poder alto
medio y bajo versus si los actores están a favor,
en contra o son indiferentes al proceso.

Casos de estudio
Tomando como base el municipio de Monterrey,
se ha seleccionado un caso de estudio para lograr
hacer un estudio comparativo ser capaces de
determinar las diferencias entre las redes sociales
físicas y las redes sociales virtuales. El caso de
estudio es la colonia talleres, polígono 66 del
libro de mapas de pobreza y rezago social, que se
localiza la en el centro de la ciudad de Monterrey
y fue elegido a partir de un radio de caminabilidad
del centroide de a mancha urbana de Monterrey.
La colonia Talleres es una colonia o barrio del
municipio Monterrey, en Nuevo León, fundada
en el año 1934 y abarca un área cercana a 66
hectáreas. En esta colonia viven 4,080 personas
en aproximadamente 1,250 hogares; se han
registrado 617 personas por km2, con una edad
promedio de 37 años y una escolaridad promedio
de 10 años cursados según estimaciones
de Market Data México (2020) en el año 2020.
De las personas que habitan en Talleres, 800 son
menores de 14 años y 1,000 tienen entre 15 y 29
años. Cuando se analizan los rangos etarios más
altos, se contabilizan 2,000 personas con edades
de entre 30 y 59 años, y 810 individuos de más
de 60 años.
Resultados
Análisis en red social física colonia talleres
De la colonia talleres se buscó en Internet las
diferentes redes sociales virtuales que en las
cuales participan los habitantes de esta localidad
a partir de enero a diciembre del 2020. Se
encontraron diversas comunidades en la red
social Facebook; muchas de estas redes sociales
virtuales son utilizadas para promocionar
servicios o venta de productos, algunas otras
para comentar actividades o situaciones dentro
de la comunidad, pero se lograron identificar
en Facebook las que realmente se comportaban
como una comunidad y están formadas por
personas que vivían o habían vivido en dichas
68

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Tabla 1. Tabla grupo de pertenencia y funciones

Notas generales:
1) Los actores sociales del 1 al 12 fueron clasificados según entrevista personal.
2) Los actores del 12 al 18 fueron clasificados según datos propocionados por los actores sociales entrevistados.
Fuente: Tavares-Martinez, 2019

69

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

En la Tabla 2 se muestra a la cantidad que
nodos que se usan en el mapeo de red del caso
estudio Édison. Se observa que existen 380 nodos
de comunidad general y 97 nodos de vecinos
mencionados, estos obtenidos de la encuesta.
También se observa que existen 12 nodos de
líderes comunitarios y 6 líderes comunitarios
mencionados, estos obtenidos de las entrevistas.
En total tenemos 495 nodos para el mapeo de
actores los cuales generarán vínculos entre ellos.
Dentro del análisis de redes podemos
recordar al autor Diaz Veiga (1987) que hace
una clasificación de redes sociales según algunos
parámetros. Las características estructurales como
tamaño, composición, densidad y dispersión y, las
características interaccionales como multiplicidad,

contenido transaccional, direccionalidad, duración,
intensidad, frecuencia y características de apoyo
social. Con lo anterior de base, se propone en esta
investigación analizar las redes a partir de datos
relevantes y que se tiene a partir de las encuestas,
entrevistas y clasificación de actores.
Con lo siguiente, teniendo la información de
los nodos (comunidad y líderes) e información de
los vínculos (relación entre comunidad y líderes)
se pueden tener las siguientes diferenciaciones en
las redes propuestas en la investigación:
· Por genero
· Por grupo de pertenencia
· Po niveles de poder
· Por relación predominante
· Por influencia en la comunidad

Tabla 2. Tabla de tipos de nodo

Fuente: Tavares-Martinez, 2019

70

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

A continuación, en la Figura 1 se puede observar
el agrupamiento de nodos y vinculo en el mapeo
de actores, en color oscuro el cluster de la red,
mostrando distintos tamaños de nodos según su
influencia o poder.

En la Tabla 3 podemos observar que dos de
los actores de la red, suman 165 publicaciones,
el 52.1% del total de la red “talleres”, mientras
que el siguiente actor con más publicación baja
su número a solo 14, o cual representa solo el
4.4% del total. Se muestra también los demás
actores que publicaron más de 5 veces en el año.
Dejando solo a los actores que publicaron 4 o
menos, suman el 30.4% de las publicaciones del
año. Casi la 3ra parte de la red solo publica 4 o
menos veces.

Figura 1. Red clasificada por clúster

Tabla 4. Numero de post por mes en la red social
virtual talleres durante el 2020

Fuente: Tavares-Martinez, 2019

Análisis en red social virtual colonia talleres
Los actores que más post hicieron durante el año
analizado, el 2020 fueron:

Fuente: Elaboración propia, 2021

En la Tabla 4 podemos observar el número
de publicaciones realizadas en total por mes.
Se observa que el mes con mayor número es
diciembre, debido a las fechas de navidad y
año nuevo, que generan más publicaciones con
el 13.2% del total. El siguiente mes con más
publicaciones es el de junio con el 11% del total,
que tiene que ver con el inicio de vacaciones a
nivel educativo, mientras que el mes con menos
publicaciones es el de octubre con 5.4%. En
general podemos observar que los meses con días
festivos o semanas inhábiles a nivel educativo
como abril y junio tiene un numero promedio o
elevado de publicaciones.

Tabla 3. Actores y post en la red social virtual talleres
durante el 2020

Fuente: Elaboración propia, 2021

71

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

En la Figura 2 podemos observar la cantidad
de likes que obtuvieron las publicaciones por
mes durante el 2020. Lo meses que superaron los
500 likes son abril, agosto, octubre y diciembre,
este último con 1322 likes en total durante
todo el mes. De igual manera en la Tabla 6
podemos resaltar los meses que obtuvieron más
publicaciones y al mismo tiempo más likes, Si
relacionamos el mes con más publicaciones y el
mes con más likes, resultado que en los dos casos
es diciembre. Asumiendo que es por la época de
fiestas. Igualmente, abril está en los meses con
más publicaciones y más likes. Por lo tanto, en los
meses donde de obtuvieron más publicaciones y
likes fueron en mayo, septiembre y diciembre. En
esos meses se realizará el análisis de contenido
presentado a continuación.

Tabla 5. Lectores con más comentarios en la red
social virtual talleres durante el 2020

Tabla 6. Total de post y likes por mes en la red social
virtual talleres durante el 2020

Fuente: Elaboración propia, 2021

En la Tabla 5 podemos observar que de 289
personas “lectores”, 14 de ellas son las que
comentaron 5 veces o más en publicaciones
realizadas por los “actores” de la red social virtual.
El lector con más comentarios tuvo un 6.23% del
total con 18 comentarios, el siguiente el 4.15%
con 12 comentarios, el siguiente el 3.11% con 9
comentario y así van descendiendo. El resto de
los lectores con 4 o menos comentarios suman
el 65.40% del total. Además, se observa que la
mayoría de los lectores con 5 o más publicaciones
son mujeres en la red social virtual talleres, 13 de
14 con el 93%.
Figura 2. Total de likes por mes en la red social
virtual talleres durante el 2020

Fuente: Elaboración propia, 2021

Análisis de contenido de las imágenes de la
comunidad virtual: Colonia Talleres
Se realizó el análisis de contenido de las imágenes
que la comunidad virtual publicó en la red social
virtual Facebook durante los meses de mayo,
septiembre y diciembre de 2020 porque se detectó
que fueron en estos meses donde la comunidad
realizó mayor publicación de imágenes. Durante
los meses antes mencionados se encontró lo
siguiente en las imágenes que publicaron los
miembros de la comunidad; publicaron 109
imágenes en las que aparecieron mujeres, en 95

Fuente: Elaboración propia, 2021

72

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

imágenes en las que aparecieron hombres, un total
de 77 veces aparecen imágenes de niños de ambos
sexos, en 36 ocasiones se publicaron imágenes
con comida, aparecen 30 imágenes para venta de
objetos varios; 22 imágenes fueron realizadas al
exterior, es decir en las calles de la colonia, en
17 ocasiones se publicaron bebidas alcohólicas,
en 14 ocasiones se publicaron imágenes de apoyo
a un equipo de futbol soccer, en 13 ocasiones se
publicaron fotografía con referencias religiosas; 8
veces se publicó la imagen con la ubicación de la
Colonia Talleres; 3 imágenes de superhéroes y 2
fotografías de mascotas.

como se mencionó anteriormente es considerado
como un lugar peligroso de transitar, es un lugar
que está muy cercano a zonas altamente peligrosas
de la ciudad, pero esto no se ve reflejado dentro
la comunidad virtual de la colonia. Otro elemento
que aparece en las imágenes es el apoyo al
club de futbol soccer preferido, sabemos la
importancia que tiene el tema deportivo porque
existen en la ciudad dos clubes de futbol soccer
dentro de la misma liga y que son grandes rivales.
La Colonia Talleres fue fundada por familias
trabajadoras dentro del ramo ferrocarrilero, pero
es otro elemento que no se refleja en imágenes, la
relación de los actuales habitantes de la colonia
con el ramo ferrocarrilero no es importante.

Figura 3. Análisis de contenido red social virtual Col.
Talleres

Análisis de redes de actores y lectores Talleres
Dentro del análisis de redes, usamos el programa
GEPHI para crear el mapeo de nodos y vinculos.
En este tipo de diagramas primero debemos
identificar quienes seran los nodos. Al respecto
tenemos el siguiente esquema donde se muestra
que en la red talleres se tomo de muestra 359
personas. 70 de ellas son “actores, personas
que publicaron; 289 “lectores”, personas que
comentaron publicaciones. En concreto podian
existir mas “lectores” pero solo te tomaron
maximo 4 lectores publicacion, que los que
facebook muestra como determinados antes de
“visualizar” el resto de comentarios.
Ademas, en la Tabla 7 diferenciamos los
actores que hicieron 5 o mas pubicaciones que
fueron 9 y los actores que hicieron 4 o menos
publicaciones que fueron 61. De igual manera,
los lectores que hicieron 5 o mas comentarios
son 14, mientras que los que hicieron 4 o menos
comentarios son 275.

Fuente: Elaboración propia, 2021

Después de realizar el análisis de contenido
de las imágenes publicadas en esta comunidad
dentro de la red social virtual, en la Figura 3 nos
damos cuenta que es importante reconocer a las
personas que forman la comunidad, porque la
mayoría de las publicaciones aparecen claramente
eventos sociales en donde se pueden distinguir
los miembros de la comunidad; es notable la
cantidad de fotografías en la que aparecen niños,
a pesar del problema de inseguridad que existe
en la actualidad en el país y en la misma colonia,
pues esta colonia también es considerada como
un lugar, aun así la comunidad publica fotografías
de sus hijos sin temor; la comida es importante
dentro de la comunidad se toma como un elemento
que reúne a las personas, es un cohesionador
social. Las publicaciones en donde aparecen
bebidas alcohólicas son publicadas, al igual que la
comida, como un elemento importante dentro de
los eventos sociales; son evidentes las fotografías
realizadas durante una fiesta patronal es decir que
para comunidad la religión es un elemento que
fortalece la unión entre ellos. La Colonia Talleres

Tabla 7. Tipos de nodo en red social virtual talleres

Fuente: Elaboración propia, 2021

73

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Figura 4. Red clasificada por sexo en red social física y virtual talleres

Fuente: Tavares-Martinez, 2019

En la Figura 4 se muestran las redes sociales
física (a la izquierda) y virtual (a la derecha)
clasificada por sexo en el caso de estudio talleres.
Observamos como en las dos redes, física y
virtual, las mujeres son mayoria. En el primer
caso, la red social fisica, las mujeres representan
el 56.16% de la red. Ademas 10 de los nodos mas
grandes (actores con influencia) son mujeres,
incluso el nodo mas grande, el de mayor influencia
es mujer. En la red social virtual, el 59.15% son
mujeres, y los unicos nodos con influencia son 2,
de los cuales el mas grande es mujer.
Podemos concluir que mas de la mitad de los
nodos con influencia (actores) son mujeres en
los dos casos, ya sea la red en fisico o virtual.
Es decir, la interaccion de las mujeres en la
comunidad de manera presencial y fisica es igual
de determinante que en la comunidad virtual
como lo es en este caso el facebook.

74

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Figura 5. Red clasificada por grupo de pertenencia en red social física y virtual talleres

Fuente: Tavares-Martinez, 2019

En la Figura 5 se muestran las redes sociales
física (a la izquierda) y virtual (a la derecha)
clasificada por grupo de pertenencia en el
caso de estudio talleres. Observamos como en
la red social fisica existen muchos actores y
muchos grupos de pertenencia, teniendo como
predominante el de LN (Lideres nombrados) con
18.18%, seguido de L (Lideres) con 1.41% e IG
(Instituciones gubernamentales) con 1.41%. El
mayor grupo de pertenencia es el C (comunidad
en general) con el 77.78% de la red. En la red
social virtual observaciones como el grupo de
pertenencia C (comunidad en general) cuenta con
el 80.67% mientras que LN (Lideres nombrados)
cuenta con el 19.33%. Esto actores de la red
virtual no pertenecen a grupos de instituciones
gubernamentales, no gubernamentales o iniciativa
privada, solo son residentes que publican sus
actividades y estan en contacto con su comunidad
sin algun fin especifico como social o politico.

Podemos concluir que en la red social fisica
mas de la mitad de los nodos L (actores) no
pertenencen a un grupo de gobierno, asociacion
o empresa, es decir, son actores propios de la
comunidad. De ahí, los actores mas representados
son los de las instituciones gubernamentales. En
al red social virtual sucede algo similar, los nodos
L (actores) que son los que tienen inlfuencia
en la red o comunidad, los dos importantes, no
pertenencen a un grupo de gobierno, asociacion
o empresa, es decir son actores propios de la
comunidad. Por tanto se puede observar que los
actores pertenecientes a gobierno o asociaciones
no tienen mayor presencia que los propios
acgtores de la comunidad, ya se en red fisica o
virtual, esto tiene que ver con la cotidianidad.

75

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Figura 6. Red clasificada por niveles de poder en red social física y virtual talleres

Fuente: Tavares-Martinez, 2019

En la Figura 6 se muestran las redes sociales
física (a la izquierda) y virtual (a la derecha)
clasificada por niveles de poder o grado de
influencia. En la red social fisica se logro mapear
4 niveles de poder o grados de influencia. El
nivel 1 es la comunidad en general con influencia
casi nula con el 77.78%. En el seguno nivel de
influencia lo tiene el 18.59% de la red. El nivel 3
ya con actores con influencia media conel 2.2%
de la red. Mientras que con nivel 4 de influencia
solo lo tienen 7 actores, el 1.41% de la red.
Estos actores influyen de manera masiva en la
comunidad en general y en los otros actores.
En la red social virtual se logro mapear 3
niveles, el nivel 1, 3 y 4, ya que no existieron
actores con nivel 2 (moderado). Ademas, un dato
a resaltar es que como se ha comentado antes,
solo hay dos grandes actores. Uno de ellos con el
nivel 3 con el 0 .28% de participacion en la red,
mientras que el otro con el nivel 4, con el 0.28%
de participacion en la red.

Quiere decir que estos dos actores tienen
el grado de infuencia de nivel medio y alto
respectivamente, mientras que el resto de la red,
tiene influencia nula con el 99.44%
Por tanto se puede observar que en la red
virtual existen muy pocos actores, pero con
nuveles muy altos de influencia en la red social,
a diferencia de la red social fisica que si exiten
muchos mas actores y puede haber mas conflicto
entre ellos por exitir mas puntos de vista.

76

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Figura 7. Red clasificada por clúster en red social física y virtual talleres

Fuente: Tavares-Martinez, 2019

En la Figura 7 se muestran las redes sociales
física (a la izquierda) y virtual (a la derecha)
mostrando el cluster de la red. En la parte
izquierda, la red social fisica muestra un cluster de
mayor tamaño, en cantidad de nodos y tamaño de
nodos. En la red social virtual podemos observar
que la red es mucho menor en cantidad de nodos
conectados y el tamaño de dichos nodos. Esto
quiere decir que aun cuando en las redes virtuales
pudiera existir menos obstaculos para vinculacion
entre nodos, las propias personas no son tan
sociables como uno pensaria. Es mas, los nodos
dem ahyor tamaño en la red social virtual no se
comunican entre si, y ademas, solo se comunican
con las mismas personas, no permitiendo expandir
la red. Los nodos que expanden dicha red son
nodos de menor tamaño (menor influencia) pero
que si son mas sociables.
Por tanto, recordando que los nodos de mayor
tamaño son los que mas publicaron, podemos
observar que publicar mucho no es sinonimo de
interaccion. Es decir, publican mucho pero no
interactura mucho, es mas, casi no lo hacen. Solo
reciben comentarios de las mismas personas, que
podriamos deducir que son personas de un nucleo
familiar o nucleo de amistades cerrado, y eso se
refleja en la red.

En la red social fisica, la interaccion al suceder
en los espacios publicos provoca por naturaleza
una convivencia “menos selectiva” y que es mas
espontanea, el convivir con las personas que estan
al mismo tiempo en un espacio publico, eso provoca
conocer o interactuar con mas personas. Mientras
que en la red social virtual se es mas selectivo de que
publicaciones ver y luego que comentarios hacer
o no, al cabo no se estan observando de manera
directa. Eso es una gran diferencia en estas dos
redes. Por tanto, la red virtual aunque pensariamos
que llega uno a mas personas o a personas fuera de
mi circulo, es lo contrario.

77

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Conclusiones

De igual forma, lo anterior nos demuestra que
los posibles elementos de una red social física son
los siguiente:
· Como nodos:
o Los actores sociales como principales
elementos de la red
o Los residentes y trabajadores de la zona como
comunidad en general
o Los vecinos con acción participativa y que son
nombrados por otros vecinos
o Los representantes en la comunidad de los diversos
grupos de pertenencia (IG, IP, ONG, y R)
o La relación predominante entre los distintos
nodos (a favor, indiferente o en contra)
· Como vínculos:
o Los lazos entre los distintos nodos dentro de la red
o La magnitud de estos lazos
o La influencia de los lideres a través de
los vínculos formados por los medios de
información.
Dentro de las características de un actor social
en una red virtual podemos observar lo siguiente:
· Está más preocupado por el contenido que
compartirá en línea que por la verdadera
interacción social
· Comunica más generalidades personales, en
vez de unificar ideas para una colaboración de
vecinos
· Tiene más seguidores que comentarios o
aportaciones a la comunidad
· No conoce lo suficiente a las personas de su
comunidad
· Más que proponer soluciones, le preocupa
como comparte su contenido y tenga más likes
· No le da seguimiento a los temas u
observaciones
que
como
comunidad
mencionan mejorar
De igual forma, lo anterior nos demuestra que
los posibles elementos de una red social virtual
son los siguiente:
· Como nodos:
o Los actores sociales como principales
elementos de la red
o Los vecinos que están en la red social como
comunidad en general
o Los vecinos con muchos likes, aunque no
sea de información relevante para generar
comunidad
o Los vecinos con muchos posts y que les
responden a esos comentarios
· Como vínculos:
o Los likes

Lo virtual como mundo
Con esta investigación se pudo determinar
las características fiscas y virtuales de las
redes sociales en el caso de estudio. Dichas
características tienen diferencias y que por tanto
potencializan o disminuyen la planificación
colaborativa. Se observo que en la red física
existe una mayor importante de comentar y
resolver los problemas que afectan de manera
directa a la comunidad, como la inseguridad, la
falta de iluminación, educación, basura en calles,
entre otros. Mientras que en la red virtual se
comentan temas más cotidianos, que gusten para
obtener comentarios, likes u otros. Esto más que
tocar temas de problemáticas sociales y buscar
soluciones en común, son temas más superficiales
y se deja de lado lo que se toma como importante
en la comunidad física.
Debido a esto, se puede entender que el
propósito u objetivo de cada red es distinto, la
física para encontrar la manera de vivir mejor en el
espacio físico, la virtual para encontrar la manera
de “caerse mejor” sin tocar de fondo los temas de
importancia para una planificación colaborativa.
Dentro de las características de un actor social
en una red física podemos observar lo siguiente:
· Considera a su comunidad con prestigio en la
zona
· Considera los obstáculos y debilidades de
la comunidad como arias en las que trabajar
conjuntamente entre vecinos y demás actores
a la par de otros grupos de pertenencia
· Lleva viviendo más de quince años en su
comunidad
· Tiene una participación en su comunidad
· Se reúne frecuentemente con miembros de su
comunidad
· Usa el Facebook, WhatsApp y reuniones
en espacios públicos como medios de
comunicación para relacionarse con su
comunidad
· Conoce a las personas más influyentes de su
comunidad
· Se une a acciones comunitarias fuera y dentro
de su comunidad
· Está al tanto de las mejoras urbanas en su
entorno
· Busca ser tomado en cuenta para proponer
mejoras en su comunidad
78

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

o Los posts
o Los comentarios a los posts o likes
Con lo anterior podemos llegar a la conclusión
de que los mundos de Penrose, el Mundo 1 de
materia y energía, el Mundo 2 de experiencia
y consciencia, y el Mundo 3 de la cultura y el
lenguaje, son percibidos y conformados de manera
distinta en las redes física y virtuales. Dentro del
caso de estudio del centro de monterrey, podemos
concluir lo siguiente:
· En el ambiente físico
o En el mundo 1, materia y energía, se tienen
las calles, banquetas, plazas, parques, casas,
luminarias, personas entre otros.
o En el mundo 2, experiencia y consciencia, se
tiene el convivir, dialogar, reunirse, platicar
en persona, los gestos y postura, visualizar los
estados de ánimo y la consciencia colectiva.
o En el mundo 3, la cultura y el lenguaje, se tiene
el habla, las señas, los gestos, las posturas, la
vestimenta, la manera de reunirse entre otros.
· En el ambiente virtual
o En el mundo 1, materia y energía, se tienen el
celular, la computadora, la red social o App,
la casa, el cuarto, oficina y amigos aceptados
en las redes.
o En el mundo 2, experiencia y consciencia,

se leen comentarios, no se puede corroborar
texto con el gesto, simpatía por los likes,
no se conoce de frente a la persona y existe
consciencia individual.
o En el mundo 3, la cultura y el lenguaje, se
tienen los likes, posts, comentarios, memes,
emoticons y la apariencia visual a través de
la pantalla.
Podemos concluir que existen características
diferenciadas entre el ambiente físico y el
ambiente virtual en el caso de estudio; es decir,
la manera en que se convive reúne y dialoga en
estos dos ambientes es distinta y por tanto los
resultados que se obtienes son distintos. Por
una parte, para la planificación colaborativa
se necesita una presencia física para lograr
transmitir el contenido de manera más eficiente y
directa. También se requiere del uso del ambiente
físico para convocar a los principales actores en
lugares neutrales y se tengan dinámicas sociales
para la búsqueda de la colaboración y dialogo
en beneficio de los temas de la comunidad. Sin
embargo, el ambiente virtual transmite de manera
más rápida aquellos contenidos más generales,
y se puede obtener datos más rápido de quienes
están o no están de acuerdo en la comunidad con
el tema o solución planteada. C

Referencias bibliográficas
LIBRO
Balcazár, P. (2006). Investigacion cualitativa. Mexico: Universidad autonioma del estado de mexico.
Bauman, Z. (2003). Comunidad. En busca de seguridad en un mundo hostil. Madrid: Ed. Siglo XXI.
Carmona, G. (2015) Ciudad imaginaria y sociedad virtual. Las redes sociales virtuales como medio para
el analisis de los imaginarios urbanos. Guadalajara: Editorial UdeG, UAdeC.
Castells, M. (2004). La era de la información. El poder de la identidad. Vol. II. Mexico: Siglo XXI.
Castoriadis, C. (1983). La institución imaginaria de la sociedad, Volúmen I. Barcelona: Tusquets.
Cremaschi, M. (1994). Esperienze comune e progetto urbano. Milan: Editorial Angeli.
Diaz-Veiga, P. (1987). Evaluacion del apoyo social. Madrid: Piramide
Forester, J. (1993). Critical theory, public plicy and planning practice. Toward a critical pragmatism.
Albany: State University of New York Press.
Eccles, J. (1999). El misterio de la psique humana. en: Lorimer, David (ed.). El espíritu de la ciencia.
Barcelona, Kairós.
López, L. (2006). Geografía y ciberespacio. Tratado de Geografía Humana. Dir. Daniel Hiernaux, Alicia
Lindón. Ed. Anthropos. México.
Habermas, J. (1984). The theory of communicative action. Volume one. Reason and the rationalization of
society. Boston: Beacon Press.
Narváez, A. (2010). La morfogenesis de la ciudad. Elementos para una teoría de los imaginarios urbanos.
Mexico: Plaza y Valdes Editores.
79

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Narváez, A. (2011). Etnografía para la investigación en arquitectura y urbanismo. Monterrey: UANL.
Narváez, A. (2015). Lo imaginario y sus morfógenos. Monterrey: UANL y Tilde Editores
Small, G., Vorgan, G. (2008). “El cerebro digital” Cómo las nuevas tecnologías están cambiando nuestra
mente. Barcelona: Urano.
Tavares-Martinez, R. (2022). Planificación urbana colaborativa en comunidades socialmente vulnerables.
Analisis de redes y actores sociales. Saltillo: Universidad Autonoma de Coahuila.
Wunenburger, J.J. (2003). Antropología del Imaginario. Buenos Aires: Ed. Sol.
Vázquez, G. (2010.) Apuntes del seminario imaginarios y virtualización. Monterrey: Universidad
Autónoma de Nuevo León.
REVISTAS
Dörnyei, K. y Mitey, A. (2010). Netnográfia avagy on-line karosszék –etnográfia a marketingkutatásban.
Vezetéstu Domány (Budapest), Vol. 41, 55-68. Budapest. Obtenido de: https://www.
researchgate.net/publication/295563273_Netnografia_avagy_on-line_karosszek-etnografia_a_
marketingkutatasban_Netnography_or_Online_armchair_etnography_in_the_marketing_research
Guzman, A. (2016). Los imaginarios urbanos y su utilización como herramienta de análisis de los elementos
del paisaje. Revista Legado de arquitectura y diseño, Num. 20. Obtenido de: https://www.redalyc.
org/journal/4779/477950133011/477950133011.pdf
Rodríguez-Vásquez, J., Giménez-Mercado, C., &amp; González-Téllez, S. (2013). De la planificacion urbana
normativa a la planificacion comunicativa. El caso del Plan de desarrollo urbano local del municipio
El Haltillo, Caracas-Venezuela. La gestión urbana silenciada. Quivera. Revista de estudios
territoriales., 9-36. Obtenido de: https://www.redalyc.org/pdf/401/40128395002.pdf
DOCUMENTOS
MarketDataMéxico. (2020) obtenidos de: https://www.marketdatamexico.com/es/static/home

80

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Mapeo y proyección de una centralidad urbana.
Ibagué, Colombia
Mapping and projection of an urban centrality. Ibague, Colombia
Recibido: mayo 2023
Aceptado: junio 2024

Cristhian David Guzmán-Hernández1
Andrés Francel-Delgado2
Carlos Augusto Kaffure Ruiz2

Resumen

Abstract

Las ciudades latinoamericanas y del mundo
presentan un acelerado crecimiento poblacional
y territorial derivado de las migraciones, tanto del
campo a la ciudad como de carácter internacional,
producto de las condiciones socio-económicas
del país de origen, lo cual genera expansión en el
suelo urbano. Más ciudadanos deben recorrer largas
distancias hacía un único centro para acceder a
equipamientos, bienes, servicios y satisfacer sus
necesidades. En consecuencia, este estudio tiene
como objetivo la evaluación de las necesidades y
posibilidades para definir una centralidad urbana que
conduzca a mitigar la sobrecarga que se evidencia
en los sistemas de transporte y la aglomeración en
un único centro, para lo cual se abordan principios
de planeación y ordenamiento de las ciudades a
partir de policentros, ciudades dentro de la ciudad,
accesibilidad y ciudad de los quince minutos, para
dispersar las cargas y promover el acceso a medios
de transporte sostenible. La metodología es de
tipo analítica y descriptiva, en la que confluyen
técnicas de análisis documental y visitas de campo
en tres etapas de revisión bibliográfica, definición
morfológica y análisis cartográfico. Se identifican
las necesidades reales y las conclusiones aportan
criterios para la toma de decisiones pertinentes en la
planeación urbana.

Latin American cities and those around the world
are experiencing rapid population and territorial
growth due to migrations, both from rural to urban
areas and internationally, driven by the socioeconomic conditions of the countries of origin.
This results in urban sprawl. More citizens must
travel long distances to a single center to access
facilities, goods, services, and meet their needs.
Consequently, this study aims to evaluate the
needs and possibilities to define an urban centrality
that helps mitigate the overload observed in
transportation systems and the congestion in a single
center. This involves addressing principles of urban
planning and organization based on polycenters,
cities within the city, accessibility, and the fifteenminute city concept to distribute the load and
promote access to sustainable transportation modes.
The methodology is analytical and descriptive,
combining documentary analysis techniques
and field visits in three stages: literature review,
morphological definition, and cartographic analysis.
The real needs are identified, and the conclusions
provide criteria for making relevant decisions in
urban planning.

Palabras Clave:

Keywords:

accesibilidad; centralidad urbana; Ibagué;
planeación; sistemas de información geográfica

accessibility; urban centrality; Ibague; planning;
geographical information system

1

Nacionalidad: colombiano; Adscripción: Universidad del Tolima: Ibagué, Tolima, Colombia; Magíster en Urbanismo (Ciencias del
Hábitat, Diseño e Infraestructura); email: cdguzmanh@ut.edu.co; ORCID: https://orcid.org/0000-0003-3531-8847
2
Nacionalidad: colombiano; Adscripción: Universidad del Tolima: Ibagué, Tolima, Colombia; Doctor en Historia; email: aefranceld@
ut.edu.co; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-3249-3191
3
Nacionalidad: colombiano; Adscripción: Universidad del Tolima: Ibagué, Tolima, Colombia; Doctor en Ingeniería Civil y Urbanismo;
email: carkaffure@ut.edu.co; ORCID: https://orcid.org/0000-0001-6094-2962

81

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Introducción

De modo que, las centralidades son “espacios
urbanos que suelen concentrar servicios y
actividades de diferentes tipos y escalas, siendo
generalmente puntos de acceso y referencia para
las zonas” (Cuenin &amp; Silva, 2010, pág. 4), y que
además “tienen como objetivo acompañar el
proceso de expansión urbana al equipar los nuevos
barrios y dar una identidad” (Beuf, 2012, pág. 5).
En el sentido local, Ibagué es una ciudad
colombiana intermedia, que está actualmente
organizada por un único centro tradicional,
situada en el centro del país en una triangulación
entre Bogotá D.C., Medellín y Santiago de Cali.
No obstante, Ibagué está proyectada para la
conformación de nuevos centros urbanos que
permitirían la distribución de los equipamientos,
bienes y servicios para una accesibilidad
equitativa y una consolidación del territorio más
justa y democrática para los ciudadanos. Ibagué
es la capital del departamento Tolima, está
ubicada sobre la zona central de la región Andina,
en el piedemonte de la Cordillera Central de Los
Andes. Ibagué fue fundada el 14 de octubre de
1550 por el capitán español Andrés López de
Galarza con el nombre de Villa de San Bonifacio
del Valle de las Lanzas de Ibagué (Guzmán, 1987).
Como consecuencia de las costumbres españolas,
se constituyó a partir de una retícula o cuadrícula
urbana (Gutiérrez, 2002), con la concentración de
poderes alrededor de la plaza principal (González
Calle, 2003), en una reducida extensión hasta
principios del siglo XX (Francel-Delgado y otros,
2022), cuando su condición de capital condujo
al desarrollo urbanístico y arquitectónico de la
primera gran ola moderna (Mendoza Laverde,
2008) [Figura 1, siguiente página].
En lo específico, las calles en Ibagué tienen
una dirección norte-sur y las carreras este-oeste,
por lo que la calle 60 es una vía ubicada en el
centro geográfico de la ciudad de Ibagué con un
trazado trasversal de norte a sur que converge
con las principales avenidas de la ciudad, en la
cual se están acentuando y consolidando una
cantidad de equipamientos, bienes y servicios
que posibilitan la proyección y potencialización
de un nuevo centro urbano. En consecuencia,
el presente estudio pretende la proyección de
una centralidad urbana sobre la Calle 60, con
el propósito de mejorar la calidad de vida de
las personas, brindando una ciudad equitativa,
justa y accesible, que contrarreste los largos
viajes diarios, disminuya la huella de carbono,

El evidente crecimiento del parque automotor en
la mayor parte de las ciudades Latinoamericanas
(Figueroa, 2005) y del mundo (Brand, 2016),
ha generado colapsos en la infraestructura
vial, principalmente en las horas pico, puesto
que, ante al reciente incremento acelerado del
área urbana y de la población, a razón de la
migración del campo a la ciudad, más usuarios
a diario están haciendo uso de las vías para la
satisfacción de sus necesidades (Leite Ribeiro &amp;
Ribeiro da Silveira, 2016). Una gran parte de la
población recorre largos trayectos hacía un único
centro que corresponde normalmente al centro
tradicional, histórico o fundacional, que agrupa
los equipamientos, bienes y servicios, de acuerdo
a los patrones de movilidad de una ciudad
monocéntrica (Guerra, 2015).
Las ciudades monocéntricas son aquellas que
agrupan el poder público en el contexto político
y los servicios en una única área geográfica en
toda la ciudad, donde “las calles principales
llegan a un centro y la relación entre centro
e infraestructura se basa en una jerarquía de
relación ciudad/centro” (Mayorga &amp; Fontana,
2012, pág. 127). De manera que, al componerse
de esta forma, los flujos y las decisiones en los
viajes diarios, en cualquier modo de transporte,
estarán motivadas hacia ese punto geográfico
que agrupa los equipamientos, bienes y servicios
(Offner, 2018). Por consiguiente, se requiere aunar
esfuerzos entre los sectores públicos y privados
para establecer políticas públicas en el uso del
suelo y estrategias de inversión que permitan
generar una distribución y una multiplicidad de
centros convirtiendo una ciudad monocéntrica en
policéntrica (Roca y otros, 2011).
Las ciudades policéntricas son aquellas que,
a diferencia de las monocéntricas, contienen dos
o más centros urbanos, de tal forma que brindan
a sus habitantes y visitantes, la posibilidad
de elegir el centro más cercano, evitando
mayores distancias en los recorridos diarios y,
por ende, dispersando las cargas y los flujos
de viajes (Suárez-Lastra &amp; Delgado-Campos,
2007). Lo anterior puede incentivar el uso de
modos de transporte sostenible que mitigan un
encadenamiento de externalidades negativas
como la improductividad, el consumo de
energías, la huella de carbono, la contaminación,
entre otros (Arcaya Pancca, 2015).
82

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Figura 1. Localización

Fuente: Elaboración propia a partir de Google maps

promocione el uso de los modos de transporte
y se planeen los equipamientos o usos de suelos
que requiere la demanda. A partir de lo cual surge
la pregunta ¿cómo definir la centralidad urbana
de la Calle 60 en Ibagué?

urbana local que permitieran comprender la
relación entre los principios de planeación
durante el siglo XX y la ejecución de las obras
que han definido la ciudad actual, principalmente
el Atlas urbano de Ibagué (Francel-Delgado
y otros, Atlas Urbano de Ibagué, 2023). Para
verificar la relación entre los conceptos globales
de planeación y los de la historia urbanística local,
se analizaron los documentos administrativos
legales, como el Plan de Ordenamiento Territorial
(POT) de Ibagué (Alcaldía Municipal de Ibagué,
2014) y sus diversos decretos de ajuste, junto al
Plan de Acción Ibagué Sostenible 2037 (Findeter,
2018) y el Plan Maestro de Movilidad y Espacio
Público (Consorcio C&amp;T, 2017). De su interacción
procedieron los principios de análisis de la
información obtenida en las siguientes etapas.

Materiales y Métodos
La metodología es de tipo analítica y descriptiva, en
la que confluyen técnicas de análisis documental, así
como visitas de campo, para lo cual se desarrollan
tres etapas: revisión bibliográfica, definición
morfológica y análisis cartográfico.
Etapa 1. Revisión bibliográfica
En ella, se realizó una consulta sobre los criterios
de planeación contemporáneos para comprender
la relación entre sustentabilidad, eficiencia,
caminabilidad y aquellos aspectos relacionados
con las definiciones de las ciudades monocéntricas
y policéntricas, en lo referente a las “Estructura
urbana, policentrismo y sprawl” (Roca y otros,
2011). Se revisaron documentos de historia

Etapa 2. Definición morfológica y recolección de
datos
La Calle 60 es un eje vial primario que se ubica
en el centro geográfico del área urbana de la
ciudad Ibagué con una longitud total de 2.3
83

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

kilómetros. En el extremo norte, muy cerca del
Río Chipalo, confluye con la avenida Ambalá y,
al extremo sur, cercano al Río Combeima, con la
avenida Mirolindo. En este tramo converge con
otras de las principales avenidas de la ciudad,
como la Guabinal y El Jordán. Sobre esta vía, se
sitúa una cantidad importante de equipamientos,
bienes y servicios (Guevara-Quinchúa &amp; FrancelDelgado, 2023) [Figura 2].
Para definir la centralidad urbana de la Calle
60 se realizó el trazado del eje de la calle mediante
el software de información geográfica QGIS y
seguidamente se establecieron los criterios para el
dimensionamiento de la centralidad, de acuerdo al
objetivo y el caso de estudio. Por tanto, partiendo
de la necesidad de consolidar una centralidad
accesible y coherente para aportar al uso de los
modos de transporte activos, se aplica el concepto
de Carlos Moreno (2022) con respecto a la Ciudad
de los 15 minutos, que “consiste en crear un
modelo de ciudad descentralizada, policéntrica
y multiservicios, en la que los ciudadanos solo
tengan que desplazarse tan solo por quince minutos
para satisfacer sus necesidades esenciales” (Birche
y otros, 2022, pág. 88).

A partir de ello, la centralidad urbana Calle 60
se plantea bajo el principio de acceder en modos
de transporte activos en un tiempo no mayor a
15 minutos, haciendo claridad que, a diferencia
del concepto de la ciudad del cuarto de hora, esta
centralidad no se considera a partir de un punto sino
de una línea, siendo esta todo el eje de Calle 60.
Por consiguiente, para definir el perímetro y
la morfología de la centralidad, se considera que
“una persona camina en promedio a 3 km/h por
lo cual el área buffer de un espacio accesible a 15
minutos de caminata sería de un área circular de
750 metros de radio” (Birche y otros, 2022, pág.
98). De igual forma se contrastó con otras fuentes
que afirman que “una persona puede caminar entre
400 y 800 metros bajo condiciones de comodidad
y seguridad […] las áreas residenciales deben ser
diversas socialmente, de extensión no mayor a
800 o 1000 metros, caminables […] conectadas
a redes de transporte y nuevas tecnologías”
(Cáceres Seguel &amp; Agumada Villaroel, 2020). De
acuerdo con lo anterior, al trazo de la Calle 60 en
QGIS se aplica un área buffer de 750 metros por
dirección con ajuste a la forma de los barrios y
vías [Figura 3, siguiente página].

Figura 2. Calle 60 y entorno vial principal

Fuente: Elaboración propia a partir de la cartografía del Plan de Ordenamiento Territorial
(Alcaldía Municipal de Ibagué, 2014)

84

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Figura 3. Morfología centralidad urbana Calle 60

Fuente: Elaboración propia a partir de la cartografía del Plan de Ordenamiento Territorial
(Alcaldía Municipal de Ibagué, 2014)

Se realizaron visitas de campo para identificar
los usos efectivos en cada lugar de la centralidad,
en tres categorías, definidas dentro del Plan de
Ordenamiento Territorial (Alcaldía Municipal de
Ibagué, 2014) de la siguiente manera:
I. Equipamientos, definidos como administrativos,
bienes sociales, comercio, acopio y suministro,
culto, cultura, educación, justicia y control,
prevención y atención de desastres, productivos,

recreación y deporte, salud, seguridad y defensa,
servicios públicos y transporte (Alcaldía
Municipal de Ibagué, 2014).
II. Usos del Suelo, entendidos como residenciales,
comerciales, mixtos y zonas verdes.
III. Proyecciones, determinadas como terrenos
actualmente no edificados [Tabla 1, siguiente
página].

85

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Tabla 1. Equipamientos

Fuente: Elaboración propia a partir del POT (Alcaldía Municipal de Ibagué, 2014)

86

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Etapa 3. Cartografía

mapeó la centralidad urbana que permite conocer
las características propias como área, porcentajes
y distancias. Esta pieza cartográfica es un aporte al
conocimiento de las dinámicas de la zona, sin la cual
las propuestas de una centralidad se ubican solo en
el plano teórico, pero carecerían de su posibilidad de
análisis a detalle y la identificación de las acciones a
realizar [Figura 4].

Se elaboró la cartografía para la centralidad urbana
de la Calle 60, a partir de los criterios tomados
en la etapa dos, por medio de la observación a
las tres categorías de equipamientos, usos del
suelo y terrenos en proyección, para el posterior
ingreso de atributos e información al software
de información geográfica QGIS, en el que se

Figura 4. Plano de identificación de usos efectivos durante las visitas de campo

Fuente: Elaboración propia a partir de la cartografía del Plan de Ordenamiento Territorial
(Alcaldía Municipal de Ibagué, 2014)

87

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Resultados

intermedia, lo que reduce las posibilidades
de un uso constante y masivo de modos de
transporte activos, especialmente si se considera
la pendiente dominante del terreno en la ciudad.
Esto obligan al uso de otros modos de transporte
que consumen más recursos y producen más
emisiones contaminantes y perjudiciales para la
salud [Figura 5].
De igual forma, en el marco histórico se
evidenció la formación de centralidades urbanas
a partir de estrategias como la construcción de
las plazas de mercado. El concepto se asemeja
al crecimiento de la ciudad en una relación de
triángulos, en la que, a medida que la ciudad
se expande, se deberían consolidar nuevas
centralidades que permitieran la cercanía con un
centro de servicios o de comercio. Sin embargo, el
crecimiento de la ciudad no fue proporcional con la
creación de nuevas centralidades, no se generaron
ni se implementaron modelos matemáticos, ni de
planeación, para la consolidación de estructuras
urbanas que atendieran a la proximidad como
base conceptual [Figura 6, siguiente página].

Las líneas de deseo, definidas como las rutas más
cortas que toma una persona para dirigirse de un
lugar a otro y que conducen a transformaciones
del entorno urbano (Calderón Romero &amp;
Tuesta Nole, 2019; Van der Burg, 2011), al ser
expresadas en viajes diarios, evidencian una
gran concentración hacia el centro tradicional,
ocasionando congestión en el tráfico, deterioro
ambiental, desigualdad social, entre otras
externalidades negativas que se han mencionado.
Por tanto, entre más lejanas se encuentren las
zonas al centro tradicional de Ibagué, menores
son las concentraciones de equipamientos, bienes
y servicios, y mayores son las distancias y los
tiempos viaje. Se generó un análisis espacial a
partir de radios que parten del centro histórico
y administrativo. La distancia entre cada línea
es de un kilómetro, por lo que, un ciudadano
residente en las periferias orientales de la ciudad,
debe de recorrer entre 12 a 14 kilómetros para
llegar al centro tradicional. Esta es una longitud
larga considerando que Ibagué es una ciudad

Figura 5. Monocentralidad urbana de Ibagué y distancias de viajes

Fuente: Elaboración propia a partir de Google Earth y la cartografía del Plan de Ordenamiento Territorial
(Alcaldía Municipal de Ibagué, 2014)

88

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Figura 6. Proyección de centralidades en una semejanza de triángulos

Fuente: Elaboración propia a partir de Google Earth y la cartografía del Plan de Ordenamiento Territorial
(Alcaldía Municipal de Ibagué, 2014)

La elaboración de la cartografía de la
centralidad urbana Calle 60 es la sumatoria entre
las categorías de equipamientos, uso del suelo
y proyecciones, con un área total de 464.70
hectáreas, correspondiente al 10.4% del área
actual de la ciudad. Los equipamientos ocupan
en la centralidad un 35.55%, correspondientes a
165,20 hectáreas. El uso del suelo integrado por
lo residencial, comercial, mixto y de zonas verdes,
corresponde a un 47.44%, con una extensión de
220.46 hectáreas. Finalmente, las proyecciones
corresponden a un 17.01%, equivalente a 79.03
hectáreas [Figura 7, siguiente página].
En cuanto a los equipamientos, se calculan
los porcentajes de participación de los 14
tipos como un 100% del 47,44% total de esta
categoría. El transporte tiene la mayor ocupación,

con una participación del 53,38%, debido a
que está integrado por toda la red de vías de la
centralidad, es decir, que más de la mitad del área
de equipamientos está dedicado al movimiento,
dedicándose este espacio principalmente a los
vehículos. Es de mencionar que, a la fecha, no
se cuenta con carriles exclusivos, estaciones
ni terminales para el Transporte Público
Colectivo TPC y tampoco existen redes de cicloinfraestructura.
La recreación y el deporte, de igual forma,
presentan una participación del 10,27%, que
incluye parques, escenarios deportivos y zonas
verdes. Por lo tanto, dentro de esta cifra se
contemplan las zonas de protección ambiental,
aferentes a las fuentes hídricas que nacen y
cruzan esta centralidad urbana. Así mismo,
89

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

la productividad está presente en un 13,65%,
principalmente por la avenida Mirolindo, donde
se sitúan bodegas, concesionarios, plantas de
producción e industrias. Esta es una cifra que
tendería a disminuir, de acuerdo al relevo de usos
derivado de la expansión urbana y la localización
de nuevos asentamientos residenciales que
generan incompatibilidad.
La educación tiene un 5,72% de participación.
Se cuenta con todos los niveles de educación
preescolar, básica, primaria, secundaria, media,
superior y centros de capacitación. El comercio,
acopio y suministro tiene un área de 7,19% de
participación, acotando que en esta centralidad
urbana se han ubicado los principales centros

comerciales, dotados con servicios que satisfacen
las necesidades de los usuarios con amplios
horarios de atención, articulados a supermercados
y almacenes de cadena.
Los servicios públicos presentan una
participación del 3,18% en cuanto a la ocupación en
área, por lo que no hace referencia a la cobertura.
Este porcentaje contiene la subestación eléctrica,
el tanque de almacenamiento de agua potable y la
empresa de aseo. Por otra parte, la salud alcanza
una participación del 2,11%. Los equipamientos
administrativos, de bienes sociales, culto, cultura,
justicia y control, prevención y atención y seguridad
y defensa presentan porcentajes bajos que no
sobrepasan el 2% [Figura 8, siguiente página].

Figura 7. Resultados de la centralidad urbana Calle 60

Fuente: Elaboración propia a partir de Google Earth y la cartografía del Plan de Ordenamiento Territorial
(Alcaldía Municipal de Ibagué, 2014)

90

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Figura 8. Porcentajes de equipamientos

Fuente: Elaboración propia a partir de Google Earth y la cartografía del Plan de Ordenamiento Territorial
(Alcaldía Municipal de Ibagué, 2014)

En cuanto a los usos del suelo, se calculan
los porcentajes de participación de los 4 tipos
establecidos como un 100% del 47,44% total
de esta categoría, en la que se observa el uso
residencial con un 72,03%, lo que claramente
la identifica como una centralidad con en la que
prima la vivienda. En segunda instancia, se
encuentran las zonas verdes y de protección de las
fuentes hídricas con un 19,02%. El uso comercial
se ubica mayormente a los costados de las
principales avenidas y calles con un porcentaje del
8,03% y los usos mixtos comercial-residencial del
0,91%. No se consideran las tiendas ni negocios
de escala barrial. Finalmente, la tercera categoría
corresponde a las proyecciones, en donde el uso del
predio o lote no se ha definido. Esta participación
alcanza el 17,01% con respecto al área de la
centralidad urbana [Figura 9, siguiente página].
91

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Figura 9. Porcentajes de usos

Fuente: Elaboración propia a partir de Google Earth y la cartografía del Plan de Ordenamiento Territorial
(Alcaldía Municipal de Ibagué, 2014)

Discusión

La ciudad ha aumentado la población y el área
urbana, hasta alcanzar una población de 543.949
habitantes para el año 2022 (Observatorio
Regional de Mercado de Trabajo, 2022) con un
área urbana de 4.469,35 hectáreas (ha) (Alcaldía
Municipal de Ibagué, 2014). Este crecimiento del
suelo urbano de Ibagué desde 1550 hasta 2016, se
evidencia en la extensión en el perímetro urbano.
La Figura 2 ilustra, a partir de la superposición
de capas, el asentamiento urbano con una Tasa
Media de Crecimiento Anual (TMCA) de 1,49%
(Findeter, 2018) [Figura 10, siguiente página].

En primer lugar, en un contexto global y local, las
ciudades del mundo y, en consecuencia, Ibagué,
están presentando un alto crecimiento del área
urbana, formando asentamientos en las periferias
del territorio que dan paso a nuevos límites y
bordes, de manera que “la ciudad sigue creciendo
inorgánicamente, más aún, cancerosamente,
mediante una ruptura ininterrumpida de viejos
tejidos y un desarrollo hipertrófico de nuevo
tejido” (Mumford, 2012, pág. 905). Esto significa
ciudades con territorios más grandes y extensas,
que se traducen en distancias de viaje diarias
más largas para realizar las actividades que los
mismos habitantes demandan.
92

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Figura 10. Crecimiento urbano de Ibagué desde 1550 hasta 2016

Fuente: Elaboración propia a partir de Ibagué sostenible 2037. Territorio conector, colectivo y competitivo
(Findeter, 2018)

El Plan de Ordenamiento Territorial (POT)
de Ibagué (Alcaldía Municipal de Ibagué, 2014),
como instrumento de planeación, estableció un
área de expansión al suelo urbano de 1.520,31
hectáreas hacia la zona oriental, en los sectores de
El País, Picaleña, Parque Deportivo y Aparco. Esto
representa una ciudad más grande con mayores
distancias para acceder a los equipamientos,
bienes y servicios como trabajo, estudio, salud,
recreación, bienestar, culto, deporte, entre otros,
que además significa mayores tiempos de viaje
y menos productividad [Tabla 2 y Figura 11,
siguiente página].
Tabla 2. Suelos de
expansión urbano del
Municipio de Ibagué
Fuente: Alcaldía Municipal
de Ibagué (2014, pág. 49)

93

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Figura 11. Suelo urbano y de expansión

Fuente: Elaboración propia a partir de Google Earth y la cartografía del Plan de Ordenamiento Territorial
(Alcaldía Municipal de Ibagué, 2014)

El Plan Maestro de Movilidad y Espacio
Público, en el tercer capítulo, titulado
“diagnóstico de la movilidad” (Consorcio C&amp;T,
2017), describe y analiza las líneas de deseo, a
partir de la información de los orígenes y destinos
de los viajes para desarrollar alguna actividad
socioeconómica (Cevallos-Aráuz &amp; ParradoRodríguez, 2019). Se evidencia que la ciudad
vive un modelo de movilidad monocéntrica, con
una atracción de viajes hacia el centro tradicional.
Esto indica que, independientemente del punto de
partida, las personas viajan hacia este centro para la
satisfacción de las necesidades. Además, para el caso
de Ibagué, el centro tradicional no corresponde a un
centro geométrico, sino a una zona de aglomeración
de bienes y servicios posicionada al noroccidente de
la ciudad [Figura 12, siguiente página].
Ahora bien, las centralidades urbanas
son “lugares dinámicos que aportan a la
descentralización de los centros tradicionales”
(Pinedo López &amp; Lora Ochoa, 2019, pág. 105)
donde, “los habitantes obtienen muchos de los
servicios que consumen, realizan gran parte de
sus transacciones y actividades de recreación y,

principalmente, donde empiezan a desarrollar una
nueva identidad y cultura que les sirve de punto
de referencia en la ciudad” (Cuenin &amp; Silva,
2010, pág. 4).
Las centralidades urbanas son un modelo de
planear y organizar la ciudad, “el surgimiento
de nuevas centralidades urbanas, permiten la
desconcentración de algunas funciones y la
descentralización de actividades económicas,
las cuales son ofertadas exclusivamente desde
el centro tradicional” (Pinedo López &amp; Lora
Ochoa, 2019, pág. 106), por ende, los viajes se
distribuyen hacia otros focos de atracción en todo
el territorio, considerando además el modelo de
las “ciudades dentro de la ciudad” (Beuf, 2012),
la consolidación de este modelo se alcanza por
medio de la descentralización de puestos de
trabajo, bienes y servicios, lo que reduciría las
necesidades de viajes diarios al centro tradicional,
disminuyendo las externalidades negativas y
motivando al uso de modos de transporte activos.
Por tanto, el POT (Alcaldía Municipal de
Ibagué, 2014) y en el Plan de Acción Ibagué
Sostenible 2037 (2018) planean y proyectan

94

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

centralidades urbanas. El POT en el Artículo
16 titula la categorización de las centralidades
urbanas, en el cual “establece la categorización de
cuatro niveles básicos que plasman centralidades
diferentes y sus características son:” (Alcaldía
Municipal de Ibagué, 2014, pág. 38)
1. El Centro Cultural y Administrativo Municipal
o centralidad de primer orden.
2. El Centro Empresarial de Ibagué o centralidad
de segundo orden.
3. Las Centralidades de Sector o Espacios Cívicos
de Orden Social.
4. La Centralidad Especial – Combeima.
De acuerdo a la Alcaldía Municipal de Ibagué
(2014) la centralidad de primer orden está definida
en el centro cultural y administrativo, es decir, el
área aferente a la plaza principal o fundacional, hoy
Plaza Simón Bolívar. La centralidad de segundo
orden está enfocada en el sector empresarial,
ubicada en una zona céntrica geográficamente
sobre la calle 60, equidistante a los extremos de la
ciudad, donde se planea la construcción de una sede
alterna de la Alcaldía de Ibagué. Las Centralidades
de Espacios Cívicos de Orden Social ECOS,
que comprende cuatro centros, ECO Sur, ECO
Norte, Eco Oriente y ECO Combeima, ubicados
en Boquerón, El Salado, Picaleña y el Cañón
del Combeima, respectivamente. Finalmente, la
centralidad especial – Combeima.

Por otra parte, el Plan de Acción Ibagué
Sostenible 2037, en la acción 1.3 de la temática
de ordenamiento urbano y mejoramiento,
recomienda la “puesta en marcha de los
procesos de creación de nuevas centralidades
en los sectores de Parque Deportivo, El Salado,
Batallón-Boquerón” (Findeter, 2018).
Por lo anterior, y para ordenar una ciudad
que brinde mayores oportunidades y contenga
más equipamientos, bienes y servicios, con
mejor accesibilidad y con menor desigualdad y
congestión en el tráfico, será necesaria la puesta
en marcha de las centralidades. Este modelo
policéntrico disminuye las distancias de viajes y
la carga de los espacios públicos como las vías,
así como mejora la movilidad y la atracción a
modos de transporte activos. La concentración en
la ciudad sería atraída a aquella centralidad más
cercana para el ciudadano, dispersando las actuales
sobrecargas [Figura 13, siguiente página].
Es necesario añadir que las centralidades
inician en menor escala con los servicios que
ofrecen los barrios o unidades residenciales como
restaurantes, tiendas, supermercados, droguerías,
panaderías, carnicerías, papelería, cacharrería,
peluquería, entre muchas otras. Por consiguiente,
la escala de las centralidades aumenta en razón
de la complejidad de los servicios, población,
aglomeraciones económicas, y demás.

Figura 12. Líneas de deseo de viajes diarios de todos los modos y motivos en Ibagué

Fuente: Plan Maestro de Movilidad y Espacio Público del Municipio de Ibagué (Consorcio C&amp;T, 2017, pág. 154)

95

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Figura 13. Centralidades urbanas

Fuente: Elaboración propia con base en Google Earth, el Plan de Ordenamiento Territorial
(Alcaldía Municipal de Ibagué, 2014) y el Plan de Acción Ibagué Sostenible 2037 (Findeter, 2018)

Definidas las centralidades urbanas para la
ciudad de Ibagué, se realiza una revisión histórica
sobre las estrategias de planificación similares y
se encuentra el Plan Urbanístico Ibagué Futuro
de 1935 (Sociedad Industrial de Ingeniería y
Construcciones (SIDEICO) S.A., 1935), que
contiene “mediciones tabuladas de los caudales
del acueducto, las capacidades del alcantarillado,
de la electrificación, de las avenidas; las tasas de
crecimiento poblacional, las densidades urbanas,
y todos los datos que en aquel momento se
consideraron fundamentales para el planeamiento
urbano” (Francel-Delgado, 2017, pág. 25).
En este plan se proyectó la construcción de
plazas de mercado organizadas en el modelo de
centralidades, pues cada una ellas se encuentran
a una distancia de siente cuadras para fomentar
los recorridos a pie y disminuir la necesidad de
automotores. De este modo, los edificios del
mercado se ubican en las calles 7, 14, 21 y 28.
En la actualidad el edificio de mercado de la calle
7 es el Centro Administrativo Municipal (CAM)
del barrio la Pola y los demás conservan su uso
comercial [Figura 14, siguiente página].
Lo anterior, produce un hallazgo de una
configuración de planeación del modelo de
centralidades urbanas, toda vez que el concepto
de plazas de mercado es de un centro de comercio

y, mediante esta distribución, los habitantes han
tenido una mayor accesibilidad y cercanía a una
plaza de mercado principalmente a pie, logrando
que “cada zona de la ciudad tuviese abastecimiento
suficiente para garantizar las cercanías y así
promover las caminatas [....], con esta meta,
evitaron los recorridos largos, previendo que
la expansión urbana pudiese generar caos en la
movilidad” (Francel-Delgado, 2017, pág. 61).
Los enfoques posteriores al plan de 1935
consistieron en la identificación de niveles de
vida en 1958 por parte de la misión de Economía
y Humanismo, asociación francesa fundada por
Louis-Joseph Lebret en 1941 en Marsella, cuyo
propósito fue la promoción de “la economía al
servicio del bien humano, en una adaptación al
contexto social” (Leite Trindade &amp; Dornelas
Câmara, 2014), y se enfocó en el desarrollo
social a través de infraestructuras educativas para
la población más necesitada (Presidencia de la
República. Comité Nacional de Planeación, 1958).
En 1966 se generó el Plan Piloto de Desarrollo
Urbano de Ibagué (Instituto Geográfico Agustín
Codazzi, 1966), que se enfocó en el tránsito de
vehículos motorizados, por lo que se planearon
las principales avenidas y equipamientos de
transporte que configuraron una ciudad más
fragmentada a través de la zonificación, es decir,
96

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Figura 14. Edificios (plazas) de mercado

Fuente: Elaboración propia a partir de El Plan Urbanístico Ibagué Futuro (Francel-Delgado, 2017)

la especialización de sectores, lo que condujo a la
desintegración de usos (Francel-Delgado, 2017).
Este pensamiento infraestructural sirvió de base
para la realización de los juegos deportivos que
transformaron la ciudad en 1970 y generaron su
expansión hacia la calle 83 (Comité organizador
de los IX Juegos Nacionales, 1970).
El siguiente proceso de planeación comenzó
en 1994 con la generación de criterios para
la delimitación de las comunas (Congreso de
Colombia, 1994), definidas como las unidades
básicas de planeación urbana en el municipio,
que fueron especificadas en Ibagué mediante
el acuerdo 044 de 1989 (Concejo Municipal de
Ibagué, 2011) y modificados en el acuerdo 037
de 1992, y 015 de 1993 (Concejo Municipal de
Ibagué, 2018). Estas comunas son, al menos en
lo teórico, una estrategia de administración de
pequeñas partes del territorio urbano que buscan
el desarrollo equitativo. Sin embargo, siguen
siendo instancias sin decisiones vinculantes.
Fue en 1998, a partir de la Ley 388 de
Ordenamiento Territorial, cuando se buscó

un proceso más sistemático y normativo en
la planeación (Congreso de Colombia, 1997).
Como consecuencia, el Plan de Ordenamiento
Territorial del año 2000 presenta unas condiciones
para el desarrollo de la ciudad a nivel general,
con la definición de proyectos prioritarios en
la conservación ambiental, equipamientos y
urbanización compensada con espacio público,
equipamientos y vías. Sin embargo, al igual
que los planes de 1935 y 1966, las medidas se
han implementado solo parcialmente, en lo que
se evidencia la constante de cumplir con los
determinantes normativos nacionales, pero actuar
de acuerdo con los intereses particulares.
El Plan de Ordenamiento territorial de
2015 realizó ajustes sobre el del año 2000
y ha incorporado como dinámica central, la
ampliación del perímetro urbano, a pesar de
los vacíos urbanos o lotes por desarrollar en los
sectores consolidados, en lo que se evidencia el
favorecimiento de los intereses particulares y la
segregación socioespacial (Francel-Delgado y
otros, Atlas Urbano de Ibagué, 2023).

97

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Hasta la actualidad, los gobiernos municipales
no han implementado las directrices de los planes
de ordenamiento con el propósito de fomentar
la consolidación balanceada de la ciudad. Han
privilegiado los intereses de los promotores
inmobiliarios, que desembocan en la extensión
del perímetro urbano y la conservación de las
inequidades históricas. Sin embargo, es necesario
generar estudios desde la academia que brinden
datos cada vez más precisos sobre las características
de la ciudad para la toma de decisiones que
conduzcan a su mayor equidad y eficiencia.

de orden municipal, departamental y nacional, con
el propósito de reducir los motivos de viaje hacia
el centro histórico y administrativo, dentro de una
óptica policéntrica de la administración urbana.
Así mismo, se debe de robustecer y ampliar
las áreas verdes, de protección y de reserva
ambiental, brindando corredores naturales para la
conservación y preservación de la flora y fauna
y conservando las fuentes hídricas que nacen y
atraviesan esta centralidad urbana. A pesar de
que en la cartografía y la clasificación de usos
estas zonas aparecen como parte de los metros
cuadrados de zonas verdes por habitantes, no
son realmente efectivos porque funcionan como
zonas residuales abandonadas, por lo que es
prioritario que se desarrollen planes y proyectos
de protección, conservación, restauración y
manejo del patrimonio ecológico urbano.
Finalmente, se debe de fomentar el uso de la
bicicleta y de otros modos de transporte activos
con la construcción de infraestructura exclusiva
que priorice este tipo de movilidad, partiendo
de los principios de la pirámide inversa de la
movilidad. En este sentido, la preminencia de
los vehículos privados, que se representa en el
mayor porcentaje de uso en la centralidad, podría
reducirse para fomentar la interacción y el disfrute
de la ciudad. C

Conclusiones
La centralidad Urbana de la Calle 60 cuenta con
56.558 habitantes, dato calculado como promedio
de la población de las comunas, lo que representa
una densidad de 122 habitantes por hectárea y
de acuerdo con los datos de Noriega (2020), esta
densidad no estaría muy lejana a la de Bogotá
D.C. que alcanza 135 habitantes por hectárea. No
obstante, está muy lejano a ciudades como Viena,
con 34 habitantes por hectárea, Melbourne con 50
habitantes por hectárea y Osaka con 64 habitantes
por hectárea (Noriega, 2020).
Estas cifras son de vital importancia para el
momento de tomar decisiones en los suelos de
proyección, donde se recomienda no aumentar el
uso del suelo residencial ni mixto, mucho menos
construir grandes edificios habitacionales, puesto
que incrementaría la población sobre la misma
área, intensificando la densidad y las cargas
en los equipamientos y, por ende, causaría un
desequilibrio en la centralidad urbana y en la
calidad de vida de los ciudadanos que, finalmente,
deberían movilizarse a otras centralidades para
satisfacer sus necesidades.
De igual forma, se recomienda fortalecer y
aumentar los equipamientos que presentaron bajos
porcentajes como los de bienes y servicios, como
seguridad y defensa, cultura y administrativos,
toda vez que la participación de estos es casi nula
y son de gran importancia. Es crítico el porcentaje
de equipamientos de cultura, principalmente en
una ciudad con gran legado artístico y musical,
lo que permitiría reforzar su apelativo como
Ciudad Musical de Colombia (Cuartas Coymat,
2013; Concejo Municipal de Ibagué, 2010; Gil
Araque, 2009). En cuanto a los equipamientos
administrativos, se deberían incrementar las sedes
de todas las dependencias de las entidades públicas
98

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Referencias bibliográficas
Alcaldía Municipal de Ibagué. (23 de Diciembre de 2014). Decreto No. 0823 de 2014. Obtenido de Por
el cual se adopta la revisión y ajuste Plan de Ordenamiento Territorial del Municipio de Ibagué
y se dictan otras disposiciones: https://ibague.gov.co/portal/admin/archivos/normatividad/2014/
DECRETO%200823%20DE%202014.pdf
Arcaya Pancca, P. C. (2015). Análisis del sistema de transporte público y la contaminación del aire de los
vehículos livianos en la ciudad de Tacna - 2014. Tacna: Universidad Privada de Tacna. Maestría en
Ingeniería Civil con Mención en Transportes. Obtenido de https://repositorio.upt.edu.pe/bitstream/
handle/20.500.12969/61/Arcaya-Pancca-Pablo.pdf?sequence=1&amp;isAllowed=y
Beuf, A. (2012). Concepción de centralidades urbanas y planeación del crecimiento urbano en la Bogotá
de Siglo XX. XII Coloquio Internacional de Geocrítica, 1-21. Obtenido de http://www.ub.edu/
geocrit/coloquio2012/actas/07-A-Beuf.pdf
Birche, M., Jensen, K., &amp; Bilbao, P. (2022). La ciudad de los 15 minutos y el espacio público de cercanía
como elemento clave para el diseño de la ciudad postpandemia. El caso del partido de La Plata.
QUID 16 Revista del área de estudios urbanos, 86-108. Obtenido de https://dialnet.unirioja.es/
descarga/articulo/8239115.pdf
Brand, C. (2016). Beyond ‘Dieselgate’: Implications of unaccounted and future air pollutant emissions
and energy use for cars in the United Kingdom. Energy Policy, 1-12. https://doi.org/https://doi.
org/10.1016/j.enpol.2016.06.036
Cáceres Seguel, C., &amp; Agumada Villaroel, G. (2020). Acceso a equipamiento urbano y calidad de vida.
Bitácora Urbano Territorial, 263-275. https://doi.org/https://doi.org/10.15446/bitacora.
Calderón Romero, L. Y., &amp; Tuesta Nole, J. L. (2019). Condensador Cultural y espacio público flexible
basado en el uso de las líneas del deseo - Centro Cultural en el Callao. Lima: Universidad Peruana
Unión. Obtenido de file:///E:/UT/Maestr%C3%ADa/Tesis/Cristian%20Guzm%C3%A1n/Leydi_
Tesis_Licenciatura_2019.pdf
Callejas et al. (2018). Plan de Acción Ibagué Sostenible: Territorio Conector, Colectivo y Competitivo.
Bogotá D.C., Colombia: Financiera de Desarrollo Territorial S A Findeter. Obtenido de https://
ibague.gov.co/portal/admin/archivos/publicaciones/2018/21195-DOC-20180814.pdf
Cevallos-Aráuz, A., &amp; Parrado-Rodríguez, C. (2019). Cartografía del deseo: Diseño, caminabilidad y
peatones en la ciudad de Quito. Quid 16. Revista del Área de Estudios Urbanos(10), 210-229.
Obtenido de https://publicaciones.sociales.uba.ar/index.php/quid16/article/view/2811
Comité organizador de los IX Juegos Nacionales. (1970). Ibagué 70 / organización de los IX Juegos
Nacionales de Ibagué. Ibagué: Comité organizador de los IX Juegos Nacionales.
Concejo Municipal de Ibagué. (4 de octubre de 2010). Acuerdo 26 de 2010. Por medio del cual se
adopta oficialmente la marca - Ibagué capital musical - como logotipo institucional del municipio
de Ibagué. Ibagué. Obtenido de http://www.concejodeibague.gov.co/documentos_2009/2010/
Acuerdo026_2010.pdf
Concejo Municipal de Ibagué. (17 de agosto de 2011). Acuerdo 018 de 2011. Por medio del cual se crea
el sistema municipal de planeación y presupuesto participativo del desarrollo de Ibagué y se dictan
otras disposiciones. Ibagué, Tolima, Colombia. Obtenido de http://www.concejodeibague.gov.co/
documentos_2009/2011/Acuerdo018_2011.pdf
Concejo Municipal de Ibagué. (27 de diciembre de 2018). Acuerdo 034 de 2018. Por el cual se modifica
la estructura organizacional de la alcaldía municipal de Ibagué, se definen las funciones de sus
dependencias y sedictan otras disposiciones. Ibagué, Tolima, Colombia. Obtenido de https://www.
ibague.gov.co/portal/admin/archivos/normatividad/2019/22833-ACU-20190103.PDF
Congreso de Colombia. (2 de junio de 1994). LEY 136 DE 1994. Por la cual se dictan normas tendientes a
modernizar la organización y el funcionamiento de los municipios. Bogotá, Colombia. Obtenido de
https://web.archive.org/web/20080706134648/http://www.cdmb.gov.co/normas/ley1361994.htm
Congreso de Colombia. (18 de julio de 1997). Ley 388 de 1997. Por la cual se modifica la Ley 9ª de 1989,
y la Ley 3ª de 1991 y se dictan otras disposiciones. Bogotá: Diario Oficial No. 43.091, de 24 de julio
de 1997. Obtenido de http://www.secretariasenado.gov.co/senado/basedoc/ley_0388_1997.html
99

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Consorcio C&amp;T. (2017). Elaborar el Plan Maestro de Movilidad y Espacio Público del Municipio de
Ibagué y desarrollar el diseño a detalle de las vías calle 103 y carrera 13. Caótilo 3. Diagnóstico
de la situación actual de la movilidad y el espacio público, Ibagué.
Cuartas Coymat, A. (2013). El Conde de Gabriac en Ibagué. Ibagué: Alcaldía Municipal de Ibagué.
Cuenin, F., &amp; Silva, M. (2010). Identifiación y Fortalecimiento de Centralidades Urbanas: El Caso de
Quito. Quito, Ecuador: Banco Interamericano de Desarrollo. Obtenido de https://flacso.edu.ec/
cite/media/2016/02/Cuenin_F_et_al_2010_Identificacion_y_fortalecimiento_de_centralidades_
urbanas._El_caso_de_Quito1.pdf
Figueroa, O. (diciembre de 2005). Transporte urbano y globalización. Políticas y efectos en América
Latina. Revista eure, XXXI(94), 41-53. https://doi.org/http://dx.doi.org/10.4067/S025071612005009400003
Findeter. (2018). Ibagué sostenible 2037. Territorio conector, colectivo y competitivo. Ibagué:
Panamericana Formas e Impresos S.A. Obtenido de https://www.ibague.gov.co/portal/admin/
archivos/publicaciones/2018/21195-DOC-20180814.pdf
Francel-Delgado, A. E. (2017). El plan urbanístico Ibagué Futuro 1935. Ibagué: Universidad del Tolima.
Francel-Delgado, A. E. (2017). La superposición de cartografía histórica como método de análisis
morfológico y toma de decisiones urbanísticas. Ibagué, Colombia, 1935-2016. urbe. Revista
Brasileira de Gestão Urbana (Brazilian Journal of Urban Management), 9(2), 21. https://doi.org/
DOI: 10.1590/2175-3369.009.002.AO10
Francel-Delgado, A. E., Hormechea-Cuéllar, P., &amp; Uribe-Kaffure, C. (2023). Atlas Urbano de Ibagué.
Ibagué: Universidad del Tolima.
Francel-Delgado, A. E., Varón-Gómez, C. H., &amp; Encizo-Montoya, D. D. (Julio-Diciembre de 2022).
Restitución tridimensional de la plaza fundacional de Ibagué, Colombia. Historia regional, XXXV(47),
1-10. Obtenido de https://historiaregional.org/ojs/index.php/historiaregional/article/view/635/1203
Gil Araque, F. (noviembre de 2009). Congresos Nacionales de la Música 1936-1937. Revista Música,
cultura y pensamiento, 1(1), 13-34.
González Calle, J. L. (1 de agosto de 2003). Cambios en la vivienda urbana en Ibagué: Un problema de
historia de las mentalidades. Scripta Nova. Revista electrónica de Geografía y Ciencias Sociales,
VII(146 (116)). Obtenido de http://www.ub.edu/geocrit/sn/sn-146(116).htm
Guerra, E. (2015). The geography of car ownership in Mexico City: a joint model of households’ residential
location and car ownership decisions. Journal of Transport Geography, 43, 171-180. https://doi.
org/https://doi.org/10.1016/j.jtrangeo.2015.01.014
Guevara-Quinchúa, Y., &amp; Francel-Delgado, A. E. (2023). Evaluation of public space for people with
reduced mobility. Ibague, Colombia. CIDADES, Comunidades e Territórios(46). Obtenido de
https://revistas.rcaap.pt/cct/article/view/27635
Gutiérrez, R. (2002). Arquitectura y urbanismo en Iberoamérica. Madrid: Ediciones Cátedra.
Guzmán, Á. I. (1987). Poblamiento e historias urbanas del alto Magdalena. Tolima. Bogotá: Fondo
editorial de la Universidad Nacional de Colombia.
Instituto Geográfico Agustín Codazzi. (1966). Plan Piloto de Desarrollo Urbano de Ibagué. Ibagué:
Instituto Geográfico Agustín Codazzi. Departamento de Catastro. Sección de Planeamiento Urbano.
Leite Ribeiro, E., &amp; Ribeiro da Silveira, J. (2016). Expansión urbana: impactos ambientales e influencias
negativas en la movilidad, la accesibilidad urbana y el derecho a ir y venir. Revista M(13), 6-23.
https://doi.org/https://doi.org/https://doi.org/10.15332/rev.m.v13i0.1993
Leite Trindade, I., &amp; Dornelas Câmara, A. (junio de 2014). El papel del movimiento "economía y
humanismo" y de la SAGMACS en Brasil en la construcción de un nuevo método de proyectación
urbana. Seminario Internacional de Investigación en Urbanismo(VI), 1-11. Obtenido de http://
upcommons.upc.edu/bitstream/handle/2099/15965/054_BGT_Leite_Isabella.pdf?sequence=1
Mayorga, M., &amp; Fontana, M. P. (2012). Espacios de centralidad urbana y redes de infraestructura. Bitácora
Urbano Territorial, 123-138. Obtenido de http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=74826255016
Mendoza Laverde, C. (2008). La pérdida de la tradición moderna en la arquitectura colombiana: Bogotá y
sus alrededores, y departamentos de Boyacá, Cundinamarca, Huila y Tolima. Apuntes, 21(2), 180193. Obtenido de http://www.scielo.org.co/pdf/apun/v21n2/v21n2a03.pdf
100

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Moreno, Carlos. (2022). Madrid, Ciudad de 15 minutos. Lengua de Trapo.
Mumford, L. (2012). La ciudad en la historia, sus origenes, transformaciones y perspectivas. Logroño:
Pepitas de calabaza.
Noriega, M. (1 de Junio de 2020). ¿Por qué la densidad sí importa? Revista digital Pensar la ciudad.
Obtenido de ¿Por qué la densidad sí importa?: https://pensarlaciudad.udistrital.edu.co/miradas-deciudad/por-que-la-densidad-si-importa
Observatorio Regional de Mercado de Trabajo. (2022). Observatorio Regional de Mercado de Trabajo del
Tolima. Obtenido de https://ormettolima.org/ibague/
Offner, J.-M. (. (2018). Los “efectos estructurantes” del transporte: mito político, mistificación científica.
Revista Transporte y Territorio(19 ), 239-249. Obtenido de http://revistascientificas.filo.uba.ar/
index.php/rtt/article/view/5333/4754
Pinedo López, J. W., &amp; Lora Ochoa, C. (2019). Nuevas centralidades urbanas: definición, tiplogías y
consolidación. ACE: Architecture, City and Environment = Arquitectura, Ciudad y Entorno, 105128. https://doi.org/http://dx.doi.org/10.5821/ace.13.39.5420
Presidencia de la República. Comité Nacional de Planeación. (1958). Misión de Economía y Humanismo.
Estudio sobre las condiciones del desarrollo de Colombia (Vols. I, II). Bogotá: Aedita-Cromos.
Roca, J., Arellano, B., &amp; &amp; Moix, M. (2011). Estructura urbana, policentrismo y sprawl: los ejemplos de
Madrid y Barcelona. Ciudad y Territorio: Estudios Territoriales, XLIII(168), 299–322. Obtenido de
https://recyt.fecyt.es/index.php/CyTET/article/view/76055
Sociedad Industrial de Ingeniería y Construcciones (SIDEICO) S.A. (1935). Informe sobre el plano de
Ibagué, levantado en catálogo de arrendatarios de ejidos, áreas de lotes, etc,. Ibagué: Honorable
Concejo Municipal de Ibagué.
Suárez-Lastra, M., &amp; Delgado-Campos, J. (enero-abril de 2007). Estructura y eficiencia urbanas.
Accesibilidad a empleos, localización residencial e ingreso en la ZMCM 1990-2000. Economía,
Sociedad y Territorio, VI(23), 693-724. Obtenido de https://www.redalyc.org/articulo.
oa?id=11102305
Van der Burg, J. D. (2011). Desire Lines/Olifantenpaadjes. Amsterdam: J. D. van der Burg. Obtenido de
vimeo.com/33178440

101

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Migrantes nacionales e internacionales en el municipio de
Benito Juárez, Quintana Roo, México 1980-2020
National and international migrants in the municipality of Benito Juarez,
Quintana Roo, México 1980-2020
Recibido: julio 2023
Aceptado: junio 2024

Erika Patricia Cárdenas Gómez1

Resumen

Abstract

El artículo tiene dos objetivos: 1) analizar la
relación que guarda entre la migración y el turismo
en el municipio de Benito Juárez, Quintana Roo.
2) identificar el volumen y la procedencia de
los inmigrantes nacionales e internacionales en
el territorio seleccionado en el período de 1980
al 2020. Para su desarrollo se hizo una revisión
bibliográfica, hemerográfica y documental.
Asimismo, se recogen los datos que reporta el
Instituto Nacional de Estadística y Geografía,
INEGI, los cuales han cambiado en su formato de
presentación en cada censo levantado. Se retoma
dicha información porque es la única que se genera
y se dispone en el país. Los resultados que se
obtienen es que, a pesar de los años transcurridos,
y que Cancún se ha consolidado como un destino
turístico, continúa incrementándose el número
de inmigrantes. Se observa que las entidades
federativas y países que más abonan a esta
dinámica de cambiar a los flujos migratorios son
cercanos a él.

The article has two objectives: 1) to analyze the
relationship between migration and tourism in
the municipality of Benito Juárez, Quintana Roo.
2) identify the volume and origin of national
and international immigrants in the selected
territory in the period from 1980 to 2020. For
its development, a bibliographic, newspaper and
documentary review was made. Likewise, the data
reported by the Instituto Nacional de Estadística
y Geografía, INEGI, which have changed in their
presentation format in each census conducted,
are collected. Said information is taken up again
because it is the only one that is generated and
available in the country. The results obtained
are that despite the years that have elapsed, and
that Cancun has established itself as a tourist
destination, the number of immigrants continues
to increase. It is observed that the states and
countries that pay the most to migratory flows are
close to him.

Palabras Clave:

Keywords:

migración, turismo; Benito Juárez; diversidad
cultural; impactos

migration; tourism; Benito Juárez; cultural
diversity; impacts

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: El Colegio de Jalisco; Doctorado en Ciudad, Territorio y Sustentabilidad; email: erika.cardenas@
coljal.edu.mx; ORCID: https://orcid.org/0000-0003-2293-2784

102

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

1. Introducción

les recibe con el entrecejo fruncido, y si tiene
mala suerte los detienen y deportan apenas
llegan (2001: 97).
Con la anterior cita se observa como el turismo
y la migración laboral irregular tienen como
característica común, la movilidad. Sin embargo,
se diferencian por su duración, finalidad y las
condiciones en que la llevan a cabo.
Respecto a las motivaciones de la movilización,
Urry enfatiza que “I am corcerned with the
flows of people within, but specially beyond, the
territory of each society, and how these flows may
relate to may different desires, for work, housing,
leisure, religión, family relationships, criminal
gain, asylum seeking adn so on” (2000: 3).
En el análisis de la relación entre el turismo y la
migración se ha hecho desde varias perspectivas.
Una primera, sucede porque en el desarrollo de
los destinos turísticos se requiere abundante mano
de obra, para la construcción de infraestructura,
hoteles, restaurantes, aeropuertos, mucha de
ella no cuenta con credenciales especializadas
(Cohen 1984; Pearce 1988, quien cita los trabajos
de Dumas y Figuerola; Mathieson y Wall,
1990). Después, para la puesta en operación
de los destinos turísticos, será necesario contar
con más personal, la cual debe tener algunos
conocimientos específicos. En este contexto, se
concuerda con la idea de que el turismo “provides
employmente opportunies, both skilled and
unskilled, because it is a labor-intesive industry”
(Goeldner y Ritchie, 2006: 32).
En una segunda vertiente se observan los
trabajos que profundizan en la reunificación
familiar o en la visita de familiares de los
inmigrantes asentados en los destinos turísticos
(Zagaglia, 2020).
En una tercera, se ubican los estudios que
analizan como un destino turístico se convierte en
un lugar que expulsa connacionales, un ejemplo
de ello es Cuba (Perelló y Llanes, 2015). Es
decir, que dicho país no ha sido capaz de retener
población, a pesar del dinamismo económico que
genera el turismo.
Una cuarta, es la migración que llevan a cabo
las personas con cierta escolaridad, muchas de
las veces, son jubilados y proceden de países
desarrollados. Así pues, ellos se dirigen a destinos
turísticos, pero no por cuestiones laborales sino
únicamente para mejorar su calidad de vida.
Algunos autores que han trabajado el tema son:
Giner-Monfort y Simó Noguera, 2019; Hayes,

Ahora bien, un aspecto medular es definir el
concepto de la migración, éste se entiende como “al
movimiento territorial de personas que trasladan
su espacio de vida a otro” (Sierra, 2006: 134). Esto
puede suceder en cualquier momento de la vida
de las personas. Para el estudio de la migración
en este artículo se retoman las variables lugar de
nacimiento y lugar de residencia. Asimismo, es
importante destacar que las cifras presentadas son
acumuladas. Así pues, existen muchas personas
que a pesar de tener muchos años viviendo en un
espacio distinto al de su nacimiento, todavía se
les sigue llamando migrantes. Ante esta situación
se considera que es necesario proponer nuevos
conceptos, con el objetivo de definir este tipo
de realidades. Aspecto que coinciden Reyes y
Cazal al mencionar que “una tarea de la sociología
esta en definir hasta cuándo se considera a una
persona como recién migrante y cuándo residente.
Entre estos aspectos se involucran el tiempo de
asentamiento, la vinculación cultural, la actividad
económica, la formación de una familia” (2009: 7).
La gran movilidad que se observa en la
actualidad se debe a los avances en los transportes
y comunicaciones que tuvieron lugar, sobre todo
después de la Segunda Guerra Mundial. Uno de los
beneficiados de estos cambios ha sido el turismo,
pues esto ha permitido un aumento significativo
del traslado de turistas, en un menor tiempo y
a lugares distantes. Así pues, la Organización
Mundial del Turismo registró para el 2018, 1 400
millones de llegadas de turistas internacionales y
1.7 billones de dólares estadounidenses en el total
de las exportaciones del turismo internacional
(UNWTO, 2019). Después con la crisis sanitaria,
provocada por el virus SARS-COV-2, las cifras
cambiaran. Pero para el 2024 se espera una plena
y total recuperación.
No obstante, como ya se ha señalado no todos
pueden embarcarse en dicha aventura de una
manera placentera. Al respecto, Bauman comenta:
Los primeros viajan a voluntad, se divierten
mucho (sobre todo, si viajan en primera clase
o en aviones privados), se les seduce o soborna
para que viajen, se les recibe con sonrisas
y abrazos abiertos. Los segundos lo hacen
subrepticia y a veces ilegalmente; en ocasiones
pagan más por la superpoblada tercera clase
de un bote pestilente y derrengado que otros
por los lujos dorados de la business class; se
103

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

2021; Hiernaux, 2010; Huete y Mantecón, 2017;
Jiménez y Sosa, 2010; Osorio y Bringas, 2017;
Salazar y Muñoz, 2020; entre otros.
Para fines de este trabajo se retoma la primera
y la última como se expondrá en párrafos
posteriores. En este apartado toca el turno de
presentar un breve recuento del turismo en México.
Fue en la década de los años setenta cuando el
gobierno federal empezó a edificar una mayor
oferta turística, específicamente se construyeron
los Centros Integralmente Planificados, CIPS,
donde Cancún, será el de mayor éxito, ello por la
llegada de turistas y vuelos internacionales.
Las principales razones para construir los
CIPS fue porque el gobierno federal necesitaba
traer divisas al país. Asimismo, se buscaba crear
polos de desarrollo en territorios periféricos.
De igual manera, se pretendía poblar las costas,
direccionando los flujos migratorios internos hacia
ellos. Han pasado los años y México se posicionó
como uno de los principales destinos turísticos del
continente americano, ello por su clima, cultura y
por su cercanía con el principal mercado emisor de
turistas, Estados Unidos de América (Molina, 2007).
En el 2021, el turismo en México aportó al
Producto Interno Bruto (PIB) el 7.5% (INEGI,
2022) y recibió 55 301 visitantes internacionales.
En el 2020 fueron 51 128 los visitantes mientras
que en el 2019 sumaron 97 406 (Sectur, 2022).
Una diferencia entre los visitantes y los turistas
es que los primeros no pernoctan. Las cifras de
los turistas internacionales en México son, en
el 2021 se contabilizaron 31 860. En el 2020
fueron 24 284 y en el 2019 de contabilizaron 45
024 (Sectur, 2022). Sin duda, que la pandemia
trastocó la actividad turística en el país, a pesar
de que en ningún momento cerró sus fronteras.
En este contexto, el presente artículo tiene
dos objetivos: 1) estudiar la relación que guarda
entre la migración y el turismo en el municipio de
Benito Juárez, Quintana Roo. Y 2) identificar el
volumen y la procedencia de los flujos migratorios
nacionales e internacionales que han arribado al
municipio seleccionado. En el periodo que abarca
de 1980 al 2020.
Las hipótesis de investigación que se plantean
son: 1) Que en el desarrollo y consolidación del
municipio turístico de Benito Juárez la migración
ha jugado un papel importante en el incremento
de su población. 2) Que la mayoría de los flujos
migratorios nacionales e internacionales que ha
recibido Benito Juárez son cercanos a él.

Se trata de una investigación descriptiva, y es
un estudio de caso. Ello se justifica ampliamente,
porque en Benito Juárez se asienta el destino
turístico más importante de México. Se analizó
todo el municipio porque la información
proporcionada se encuentra desagregada en
ese nivel. Para la elaboración de este artículo
fue necesario hacer una revisión bibliográfica,
documental y hemerográfica. Asimismo, se
retomaron las estadísticas que ofrece el Instituto
Nacional de Estadística y Geografía, INEGI, de
cada uno de los censos que realiza cada diez años.
Después de su revisión, se graficó el volumen
de los flujos migratorios nacionales, tomando
en consideración solamente las primeras cinco
entidades. También se analizaron los datos de la
migración internacional que se ofrecen.
Se debe enfatizar que la información presentada
en cada censo reportado por el INEGI ha sufrido
modificaciones. Las variables estudiadas en cuatro
de los cinco censos han sido lugar de nacimiento
y lugar de residencia. El censo de 1980 fue una
excepción, pues se analizó el rubro denominado,
la población que cambió de lugar de residencia,
por municipio de residencia actual y lugar de
residencia anterior, según tiempo de residencia.
Para ese año no se registró de manera detallada el
lugar de nacimiento. Como ya se indicó, los datos
presentados son acumulados.
Ahora bien, a pesar de que el INEGI se considere
una fuente genérica e imprecisa, también se debe
subrayar el hecho de que es la única que existe en
México que proporciona dicha información.
El aporte de este trabajo es que ofrece
datos actuales tanto de la migración interna e
internacional. A los resultados que se llegan es que,
a pesar de los años transcurridos, la relación entre
migración y turismo seguirá siendo importante en
el municipio de Benito Juárez, el cual cuenta con
un destino turístico ya consolidado. La mayoría
de los inmigrantes proceden de lugares cercanos.
2. Breve historia del municipio de Benito
Juárez, Quintana Roo, México
Por principio de cuenta es importante mencionar
que la división política de México consta de 32
entidades federativas. A su vez cada entidad se
compone de municipios, a excepción de la Ciudad
de México que son delegaciones. En total existen
2 471 municipios en el país (INEGI, 2020). En
este trabajo se retoma la historia de Quintana Roo
104

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

(entidad federativa) y Benito Juárez (municipio),
los cuales tienen su origen por la actividad
turística, como se verá en los siguientes párrafos.
La historia de Quintana Roo como territorio
comienza en el año de 1902 cuando el entonces
presidente de México Porfirio Díaz lo constituyó
como tal. Y lo hizo para enviar ahí algunos
de sus enemigos políticos (Turner, 2004).
Anteriormente, Quintana Roo formaba parte del
estado de Yucatán (Arnaiz y César, 2009).
En cuanto a la administración de este territorio,
algunas ocasiones Yucatán o en otras, la federación
se encargaba de hacerlo, ello por decisión de los
presidentes del país en turno (INEGI, 1997). La
historia de Quintana Roo cambió a partir de 1974 e
inicia la de Benito Juárez como municipio, porque
se constituyeron jurídicamente, uno como entidad
federativa y el otro como municipio. Ello se hizo
para darle certeza a la actividad turística. Para
ese entonces, Quintana Roo tenía una población
que oscilaba entre los 90 mil y 100 mil. Además,
su densidad no superaba 1.8 habitantes por
kilómetro cuadrado y las actividades económicas
eran básicamente las primarias, como la pesca
y aprovechamiento forestal. Un aspecto, que se
debe resaltar es que sus vías de comunicación no
estaban desarrolladas (Marín, 2008: 101 y 117).
La situación se modificó cuando el gobierno
federal, con la intención de atraer divisas,
edificó los CIPS, como se expuso en párrafos
anteriores. Se trató de seleccionar cinco lugares
y convertirlos en destinos turísticos, éstos eran:
Cancún, Ixtapa, Loreto, San Lucas y Huatulco
(Benseny, 2007). La elección de Cancún también
obedeció a cuestiones geoestratégicas debido a que
el gobierno temía el resurgimiento de la izquierda
en esa región (Hiernaux, 1999: 129). Para ello fue
necesario que el Estado invirtiera y construyera
toda la infraestructura que requerían. Asimismo,
éste participará como empresario-hotelero (García,
1979; Martí 1985; Jiménez, 1992).
Sergio Molina comenta que la construcción
de los CIPS “tuvieron un común denominador:
se estructuraron a partir del eje avión-hotel-playa.
Es decir, su acceso por tierra era difícil, razón
por la cual fueron principalmente orientados para
mercados externos, en especial de Norteamérica”
(2007: 34).
Uno de los personajes clave en la historia
de Cancún, así como de los demás CIPS, fue
Antonio Enríquez Savignac, pues él ideó su
edificación. Además, él tenía las redes sociales

para que a México se le otorgaran los créditos
internacionales necesarios para la construcción
de los nuevos destinos turísticos (Clancy, 2001).
Uno de los trabajos principales que se debía hacer
en el CIP de Cancún era crear todo el andamiaje
institucional. Una de las primeras obras será el
de constituir a Quintana Roo como una entidad
federativa y a Benito Juárez como municipio,
donde se ubica Cancún, como ya se indicó.
Así pues, el municipio analizado nació de la
escisión territorial que se le hizo a Isla Mujeres.
Los habitantes de éste último estaban molestos
por los límites territoriales que se establecieron
(Martí, 1985: 55). Esa fue otra de las consecuencias
que trajo el turismo al territorio.
Algunos autores han identificado algunos
datos interesantes respecto a la creación del
municipio de Benito Juárez, como: 1) en la
designación del presidente municipal intervino
el presidente de la república; 2) el gobierno
del estado delegó al municipio su función de
otorgar permisos de construcción, cuando para
esas fechas el municipio no contaba con esas
atribuciones; 3) Fonatur era quien finalmente
administraba al municipio (Cárdenas, 2020:
96 y Martí, 1985). Así pues, el municipio
recién creado guardaba ciertas ambivalencias
en su actuar.
3. Estado del arte respecto a la migración
y el turismo
Por principio de cuenta se debe enfatizar que una
variable que ha determinado la conformación,
desarrollo y organización de los principales
centros urbanos en México ha sido la migración
interna. Sin embargo, esta temática no se ha
desarrollado lo suficiente y mucho menos en los
entornos que tienen vocación turística de sol y
playa. De ahí la trascendencia de este trabajo,
pues estudia lo que ha acontecido en Benito
Juárez, donde se asienta Cancún, destino turístico
que nació de la planeación, pero con el paso del
tiempo la realidad lo superó.
En este apartado se profundizará en los
conceptos de migración y turismo. La migración
es un fenómeno social, dinámico y multicausal.
En la migración entran en juego algunas variables,
tales como: las cuestiones estructurales, las
individuales, las características de los territorios
que atraen y de los que expulsan (Durand y
Maseey, 2003).
105

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

También se debe señalar que la migración
puede ser internacional e interna. La primera
obedece cuando implica el cruce de fronteras
nacionales mientras que la segunda se da en el
interior de un país, una entidad federativa o un
municipio. En México, la migración internacional,
ha sido uno de los tópicos que se han concentrado
varios científicos sociales y desde diferentes
perspectivas (Durand y Massey 2003; Portes,
2010; Pérez, 2019; Woo, 2001, entre otros). Pero
se estudia, la de mexicanos que se dirigen hacia
Estados Unidos.
En fechas recientes se analiza la migración
en tránsito por la visibilización que han hecho
las caravanas de migrantes, que tienen su origen
en Guatemala, Honduras y Nicaragua, pasan por
México y su destino final son los Estados Unidos
de América.
Respecto a la migración interna en México,
Cruz y Acosta han afirmado que, “ha sido uno de
los temas poco estudiados y trabajados” (2015:
9). Ello a pesar de que la migración interna ha
jugado un papel importante en el crecimiento y
distribución de la población en México durante el
siglo XX (Partida, 2001: 403).
Varios estudios y disciplinas han dado cuenta
de los procesos, impactos, tendencias que tiene la
migración. Se ha hecho un esfuerzo en proponer
tipologías a través de las características que poseen
los lugares de origen y destino. Los migrantes pueden
ir de espacios rurales a otros con características
similares, como es el caso de la migración que
llevan a cabo los jornaleros. De igual manera, se
encuentran en la migración las duplas, rural-urbana;
urbana-rural y urbana-urbana.
En México en el período de 1940 a 1970
sobresalieron los flujos migratorios que procedían
del campo con dirección a las tres principales
ciudades: Ciudad de México, Guadalajara y
Monterrey (Muñoz, De Oliveira y Stern, 1977).
Se trataba sobre todo de inmigrantes de bajos
recursos económicos (Garza, 1996: 130),
que buscaban trabajo para mejorar su calidad
de vida. Asimismo, en este periodo estaba
presente la migración rural-rural, muchos eran
indígenas (Rubio, Millán y Gutiérrez, 2000).
Ello cambiará a partir de 1980 por los procesos
de descentralización y de desconcentración que
se impulsaron en el país (Pérez y Santos, 2008),
así como el sismo que se vivió en la ciudad de
México en 1985, entonces la migración se tornará
más de tipo urbana-urbana y urbana rural.

Otro dato interesante, respecto a la migración
interna en México, es que en el periodo que va
de 1960 a 1990 se identificó que nueve entidades
captaron el 20 por ciento de población de otras
entidades, éstas fueron: Baja California Sur,
Colima, Distrito Federal, Estado de México,
Morelos, Nuevo León, Tamaulipas, Baja
California y Quintana Roo (Cruz, Silva y Navarro,
2015: 178).
Por su parte otros autores han afirmado que la
migración en México en los últimos años es de
tipo urbana-urbana, algunas zonas metropolitanas
fronterizas y turísticas son las que reciben los
mayores volúmenes de los flujos migratorios. Las
primeras por los procesos de industrialización y
las otras por la demanda de empleo que genera el
sector servicios (Pérez y Santos, 2013: 63).
Para el 2020 las principales entidades que
atraerán migración serán: Quintana Roo, Baja
California Sur y Querétaro. Nótese que las dos
primeras tienen como vocación económica el
turismo de sol y playa. Mientras las que pierden
población son Guerrero, Tabasco, Veracruz y la
Ciudad de México (INEGI, 2021). Para el estudio
de la migración se recomienda el empleo del
método tanto cualitativo como cuantitativo. Así,
como el uso de las dimensiones macro y micro.
Ello con la intención de que se complementen las
visiones (Cárdenas, 2014a).
Sin duda alguna hace falta profundizar en cada
uno de los flujos migratorios que reciben dichas
entidades, pues algunos autores desde 1990 han
enfatizado que las principales características de
los flujos migratorios en México es la presencia
de indígenas, además incluye la participación de
mujeres y niños. Asimismo, de que la migración
se está convirtiendo en un evento recurrente, pero
sin un retorno al lugar de origen en el corto plazo
(Chávez y Landa, 2007).
En cuanto al turismo, es importante mencionar,
que no existe una definición única, pues algunas
ocasiones se le define como una actividad
económica, que involucra a otras (Tribe, 1997;
Nogués, 2009). Otros autores por su parte lo
delimitan como una industria (Cuamea, 1989;
Lickorish y Jenkins, 2010). Asimismo, también
se le ha denominado como un fenómeno social
(Pearce, 1988 y OMT, 2018).
En este artículo se retoma lo expuesto por
la OMT, porque se considera que es una de
las definiciones de turismo más completas,
textualmente versa:
106

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

El turismo es un fenómeno social, cultural
y económico que supone el desplazamiento
de personas a países o lugares fuera de su
entorno habitual por motivos personales,
profesionales o de negocios. Esas personas
se denominan viajeros (que pueden ser o
bien turistas o excursionistas; residentes o no
residentes y el turismo abarca sus actividades,
algunas de las cuales suponen un gasto
turístico (OMT, 2018).
Ahora bien, lo interesante en el estudio del
turismo es analizar los cambios que genera, como
lo han identificado algunos autores, por ejemplo:
El turismo en sí no es una actividad económica,
aunque la mayoría de los autores lo consideren
como tal, solamente es un potente inductor
de cambios en la estructura económica, que
se asocian con los desplazamientos masivos
de población en algunas temporadas del año
(Hiernaux y Rodríguez, 1991: 14).
De los distintos cambios que produce el
turismo en los territorios donde se fomenta e
impulsa, este artículo pondrá especial atención
en el demográfico, pues como ya se indicó, con
el desarrollo de destinos turístico llegan grandes
contingentes de población, que andan en busca de
empleo y mejores condiciones de vida. Así pues,
se concuerda con Cohen cuando afirma que uno
de los impactos del turismo es la migración que
produce (1984: 385). Ello en virtud de que retiene
población y atrae a nueva (Cohen, 1984: 385 y
386). Aspecto que también coinciden (Hiernaux y
Rodríguez 1989; Mathieson y Wall 1990; Pearce,
1988; entre otros).
Asimismo, se deben recalcar las peculiaridades,
sociales, económicas, culturales que tienen los
inmigrantes que llegan a los destinos de sol y
playa en los países en vías de desarrollo (Aguilar,
1994), pues en muchas ocasiones generará un
círculo reproductor de pobreza.
Ahora bien, algunos de los autores que han
estudiado la migración laboral que se dirige
hacia los destinos de sol y playa en México de
manera directa han sido: Cárdenas, 2012; 2014b
y c; 2018; Castellanos y París, 2005; De la Cruz,
2005; Fernández, Figueroa, Medina, Pacheco,
2020; y la han abordado básicamente desde la
antropología y la sociología.
Ellos han señalado algunos datos respecto
al número y la procedencia de la migración
interna que han recibido los destinos turísticos.
Asimismo, mencionan algunos de sus impactos,

tales como: el incremento de la población, el
crecimiento urbano, la segregación socioespacial,
la discriminación que enfrentan, entre otros. Los
destinos turísticos analizados han sido: Bahías de
Huatulco, Bahía de Banderas junto con Puerto
Vallarta y Cancún.
Otra gran manifestación de la relación entre
el turismo y la migración se ha evidenciado
en los últimos años. Se trata, de personas que
quieren mejorar su calidad de vida y migran
hacia destinos turísticos. Muchas veces de trata
de personas jubiladas, procedentes de países
desarrollados, que cuentan con financiamiento
para adquirir una segunda residencia, entre otras
características. Algunos de los autores que han
investigado la temática son: Giner-Monfort y
Simó Noguera, 2019; Hayes, 2021; Hiernaux,
2010; Huete y Mantecón, 2017; Mantecón, 2008;
Jiménez y Sosa, 2010; Osorio y Bringas, 2017;
Salazar y Muñoz, 2020; entre otros.
Los términos empleados para estudiar este
fenómeno son varios: turismo residencial,
migración residencial, migración internacional
de retiro, entre otros. A veces se utilizan como
sinónimos. Sin embargo, cada uno de estos
términos guarda sus peculiaridades. Para
ejemplificar, en el turismo residencial incluye
tanto nacionales como internacionales, en cambio
la migración internacional solamente contempla
a los extranjeros.
Se considera que se debe revisar el término de
migración internacional de retiro, en el contexto
mexicano, debido a que los extranjeros son muy
cuidadosos en respetar los tiempos de su estadía
en México y no tener problemas con el Instituto
Nacional de Inmigración (INM). Así pues, año con
año, estos migrantes tienen muy bien definidas las
temporadas que pasan en México y en sus países
de origen. En ese contexto, se recomienda utilizar
el concepto de la remigración internacional por
retiro. Por lo anterior, se concuerda una vez
más que una de las características que posee la
migración es su complejidad en su estudio.
Es importante destaca que el turismo
residencial ha sido objeto de estudio en relación
a los impactos sociales, culturales, económicos
y territoriales que provoca en las comunidades
locales. Estos impactos pueden ser tanto positivos
como negativos. Lo que es indiscutible es que
“el turismo residencial cambia los rasgos de los
territorios que ocupa” (Huete y Mantecón, 2017:
29). En este tipo de migración, como en las demás,
107

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

se observa que juegan un papel importante en la
dinámica y conformación de los espacios que
llegan, pero también de los que salen.
Otra cuestión que se debe subrayar es la falta
de datos para conocer la magnitud de la migración
residencial en México. Para ejemplificar, el Banco
de México era el encargado de proporcionar las
cifras de los migrantes residenciales en el país,
pero desde el 2018 delegó esta función al INEGI.
Sin embargo, el INEGI no ofrece esos datos en la
actualidad. Contar con estas cifras pasadas y actuales
resulta fundamental para conocer tendencias,
realizar estudios de prospectiva, proporcionar datos
a los tomadores de decisiones y a los planeadores.
Por lo anterior y por otras razones se considera que
la generación del conocimiento se enfrenta a estos
vacíos de información, y por las cuales “el nivel de
avance en el conocimiento científico del turismo es
pobre en relación a su significado social” (Cuamea,
1989: 18).

y procedencia. Para lo cual, se consultaron los
censos de población y vivienda que ha realizado
el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
Éstos se elaboran cada diez años y la información
más detallada se encuentra desagregada a nivel
municipal. Se tomaron las variables lugar de
nacimiento y de residencia. Después, se graficó la
información obtenida, pero únicamente se retomaron
las cinco principales entidades federativas que
aportaron más migrantes al municipio de Benito
Juárez. No cabe duda, que para investigaciones
futuras se recomienda en profundizar en las
características socioeconómicas de cada uno de los
flujos migratorios, como ya se indicó.
También se revisó y se registró la información
que proporciona el INEGI respecto a la migración
internacional asentada en Benito Juárez.
Cabe mencionar que para algunos años la
información que ofrecen los censos no está
desglosada en los mismos términos. Ello se
observó, en la migración interna en el año de
1980. Así como, en la inmigración internacional
pues, en 1980 no se reportó la procedencia
con exactitud de los inmigrantes; en 1990 se
registraron únicamente los principales países y
fue hasta el 2020 cuando se incluyeron a todos.
A pesar ello, se retoma dicha fuente porque es la
única información que existe en México.

4. Metodología
En este artículo se analiza el volumen y procedencia
de los flujos migratorios nacionales e internacionales
que han arribado al municipio de Benito Juárez, en el
periodo de análisis de 1980 al 2020. La justificación
de estudiar dicho municipio obedece a que en él se
ubica el principal destino turístico de sol y playa de
México, como ya se indicó.
El abordaje de este trabajo fue cuantitativo e
histórico. Se trata de un estudio de caso donde por el
momento se ofrece un bosquejo general, respecto al
volumen y la procedencia de los flujos migratorios
en el municipio donde se asienta el principal destino
turístico de sol y playa del país. Para su desarrollo
se hizo una revisión bibliográfica, hemerográfica y
documental. Los tópicos que se investigaron fueron
específicamente la migración, el turismo, así como
la relación que guardan ambos conceptos en un
destino turístico mexicano.
Ahora bien, como los señalan varios autores la
migración interna e internacional juega un papel
importante en el crecimiento demográfico de los
destinos turísticos (Mullins, 1991 y Antón, 1998).
Por lo que, en un primer momento, se elaboraron
tablas para conocer el crecimiento demográfico
que se ha registrado en los últimos 40 años,
tanto a nivel municipal como estatal. Ello con la
intención de observar su evolución.
Luego se analizaron las características de la
variable migratoria analizadas fueron volumen

Resultados
A continuación, se muestran algunos de los
hallazgos encontrados.
4.1 Crecimiento poblacional y migración en
Benito Juárez, 1980-2020
Ahora bien, como ya se señaló una de las
características de los destinos turísticos es el
aumento de población por la llegada de inmigrantes.
Varios autores han recalcado que para 1976 Cancún
contaba con una población de aproximadamente
12 mil habitantes (Hiernaux y Rodríguez 1991:
21). A partir de entonces, el municipio que lo
alberga ha incrementado su población de manera
significativa. En la tabla 1 (siguiente página)
se puede apreciar lo mencionado. Aspecto que
han identificado plenamente, Cárdenas, 2014b;
Castellanos y París, 2005; Fernández, Figueroa,
Medina, Pacheco, 2020; Marín, 2008, Reyes y
Cazal, 2009 entre otros. Para tener una idea de la
magnitud del número de pobladores que cuenta
108

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

el municipio estudiado también se presenta la
población total de la entidad y se ilustra que ha
representado entre un 16% y 54%.
En la tabla 2 (siguiente página) se aprecia como
los municipios con vocación económica cimentada
en el turismo en Quintana Roo reportan un
crecimiento demográfico. Otros pierden población
como Othón P. Blanco. El municipio que cuenta
con mayor población es el de Benito Juárez.
En la tabla 3 (siguientes páginas) se aprecian
las tasas de crecimiento poblacional que registra el
municipio de Benito Juárez, llama la atención que
éstas son significativas a pesar de varias cuestiones,
tales como: a pesar de que han transcurridos varios
años, éstas son positivas, así como de la escisión
territorial que se le hizo a Benito Juárez, en 2015,
para la creación del nuevo municipio de Puerto
Morelos, siguió registrando un aumento.
Como ya se indicó para la edificación del nuevo
destino turístico se requirió de la construcción de
infraestructura, edificación de cuartos de hotel,
restaurantes, campos de golf, etc., por lo que
resultó necesario contar con abundante mano
de obra y como lo identificaron Cohen, 1984;
Mathieson y Wall 1990. Los primeros trabajadores

que se contrataron en Cancún fueron pobladores
rurales de la península de Yucatán (Castellanos y
París, 2005: 135). Estas autoras agregan que “a
medida que se fue formando una red por medio
de lazos familiares, de vecindad y de amistad,
aumentaron los flujos migratorios y se volvieron
definitivos los asentamientos” (Castellanos y
París, 2005: 136).
Así pues, año con año ha llegado a Cancún
un número constante de inmigrantes. Con el
paso del tiempo resultó necesario contar con
trabajadores especializados para ciertas labores.
Ellos procederán de la Ciudad de México. Como
lo han señalado algunos autores el turismo es
una industria intensiva laboralmente necesita de
trabajadores sin y con habilidades (Goeldner y
Ritchie, 2006).
Ahora bien, un aspecto que se debe subrayar
es que el incremento constante de personas genera
retos a los distintos órdenes de gobierno, pues
los nuevos moradores demandarán de empleo,
vivienda y servicios públicos. Así pues, a pesar
de que Cancún fue una ciudad que nació de la
planeación se aprecia que fue rebasada por la
realidad (Arnaiz y César, 1994).

Tabla 1. Población de Quintana Roo y Benito Juárez, 1980-2020

Fuente: Elaboración propia con base a los Censos de Población y Vivienda del INEGI
y los conteos de 1980, 1990, 1995, 2000, 2005 2010, 2015 y 2020. s.d. Sin dato

109

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Tabla 2. Población de los municipios de Quintana Roo, 1980-2020

Fuente: Elaboración propia con base a los Censos de Población y Vivienda del INEGI y los conteos de 1980, 1990, 1995,
2000, 2005 2010, 2015 y 2020. s.d. Sin dato. Los municipios se presentan de acuerdo a su constitución jurídica

Los diferentes gobiernos tanto estatales
como municipales de Quintana Roo han hecho
esfuerzos significativos para dotar de servicios
públicos y vivienda al municipio. Un ejemplo,
fue el Programa Nuevos Horizontes, donde Pedro
Joaquín Coldwell en 1982 (Martí, 1985: 72); que
buscaba dar una cobertura del 100%.
Respecto al tema de vivienda se ha mencionado
que en un principio se construyeron unidades
habitacionales propias para los trabajadores
“pero pronto resultaron insuficientes. Con ello,
los nuevos inmigrantes se fueron hacinando en
las llamadas “regiones” ubicadas en la periferia
de la ciudad” (Oehmichen, 2013: 48). Cuestión
que coinciden (Arnaiz y César, 1994).
También, por la llegada de nuevos residentes
se ha dado un alto crecimiento urbano (Cárdenas,
2016; Oehmichen, 2013; Reyes y Cazal,
2009); incrementado con ello los problemas de

segregación socioespacial que enfrenta el destino
turístico de sol y playa (Castillo y Villar, 2011).
Asimismo, se debe recalcar sobre las condiciones
de vida que viven algunos de estos moradores, el
hacinamiento, la precariedad y el abandono por
parte de empleadores y de gobierno.
Ahora bien, se debe subrayar el hecho
de que con la crisis económica de 1982 que
enfrentó México y las distintas devaluaciones
que se hicieron al peso, Cancún se volvió un
destino atractivo (Quiroz, 2008: 144). Con
ello, se incrementó la demanda de espacios de
alojamiento y servicios públicos. Respecto a este
último tema, se ha señalado que “la población
carecía, en 1990, hasta en 45% de agua potable
y en más de 70% de drenaje. Por otro lado, las
escuelas eran insuficientes y la atención médica
era mínima a todos los niveles” (Castellanos y
París, 2005: 134).
110

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Se debe destacar que ante la falta de oportunidades
laborales o de crecimiento profesional, (recuérdese
que una de las características en los destinos turísticos
es la precariedad en los empleos que se ofrecen) se
desencadenarán problemáticas socioeconómicas
en Cancún, tales como: “la drogadicción, el
alcoholismo, la prostitución el narcomenudeo,
el pandillerismo, la desintegración familiar y un
elevado número de suicidios, sobre todo de jóvenes
de las colonias populares” (Oehmichen, 2013: 49).
En la tabla 4, se ilustra el gran porcentaje de
inmigrantes nacionales que ha contado el municipio
de Benito Juárez a lo largo de estos últimos 40 años,
éste ha oscilado entre un 80% hasta un 58% de su

población total. También se observa un incremento
en el porcentaje de inmigrantes internacionales, éste
ha variado de un 0.5% hasta un 2.2%. De igual
manera, se debe destacar que entre 1.26% y 4.85%
de la población censada no especificó.
Por lo antes mencionado expuesto se concuerda
con Hiernaux y Rodríguez quienes afirman que “uno
de los impactos del turismo es el crecimiento de
ciudades existentes o la creación de ciudades nuevas
relacionadas con dicha actividad” (1991: 17).
Así pues, lejos quedó atrás la imagen aislada
de Quintana Roo y Benito Juárez. En el 2021
la entidad a) recibió 23.1 millones de pasajeros
de aeropuertos; b) 14.8 millones de visitantes;

Tabla 3. Tasas de crecimiento poblacional en Benito Juárez, 1980-2020

Fuente: Elaboración propia con base a los Censos de Población y Vivienda del INEGI, 1980, 1990, 2000, 2010 y 2020
Tabla 4. Número de migrantes hacia Benito Juárez, Quintana Roo, México 1980-2020

Fuente: Elaboración propia con base al INEGI

111

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

c) 1.2 millones de cruceristas; d) 10.8 mil
millones de USD. Cancún recibió 5 507 250
turistas (SEDETUR, 2022). Aunque también
se debe señalar la disminución de visitantes en
el 2020 y 2021 que se registró por la pandemia
de COVID-19. Pero en el 2022 se recuperó. La
mayoría de los visitantes fueron extranjeros,
específicamente de Estados Unidos.

migraciones se dirigen a las regiones de absorción
de mano de obra que se encuentran más cercanas
al lugar de residencia de los migrantes” (Cruz y
Acosta, 2015: 11).
Con ello también se corrobora con lo que
plantea Castellanos y París, “en los años setenta,
los albañiles que participaban en las obras de
construcción de la zona hotelera provenían, en más
de 80%, de la península yucateca” (Castellanos y
París, 2005: 135). También, ellas agregan:
Durante los ochenta, esas migraciones parecen
haberse dado a través de un sistema caciquil
de intermediarismo. Los jóvenes indígenas de
la zona maya llegaban por medio de sistemas
de “enganche”. Vivían hacinados en los
campamentos cercanos a las grandes obras;
estos asentamientos provisionales fueron
desmontados a medida que se terminaban las
labores de construcción en la zona hotelera de
Cancún (Castellanos y París, 2005: 135).
Como ya se indicó, en este primer momento,
los intermediarios jugaron un papel importante en
la mediación de la migración que recibió Benito
Juárez. Las empresas constructoras requerían de
abundante mano de obra para la edificación de
hoteles, restaurantes, campos de golf, etc.
Respecto a la migración internacional,
únicamente se reportó la cifra de 218 personas
(INEGI, 1980). Pero se desconoce su procedencia
con exactitud.
Para la década de 1990, el municipio estudiado
contaba con 130 767 inmigrantes nacionales. El
lugar de nacimiento era: 55% de Yucatán, 13%
Ciudad de México, 7% Veracruz, 5% Campeche,
Tabasco y Guerrero respectivamente. Nótese
que disminuye el porcentaje de la población
inmigrante procedente de Yucatán y aumentó
en un dos por ciento la población de la Ciudad
de México. En esos años se demandaban
operadores de maquinaria, mecánicos, técnicos
y trabajadores administrativos (Castellanos y
París, 2005: 135). Los migrantes que se requerían
debían contar con ciertas credenciales laborales.
Pero también se debió al sismo de la ciudad de
México que se registró en 1985, ello obligó a que
muchos habitantes buscaran otros lugares para
vivir (Jiménez y Sosa, 2010).
Respecto, a la llegada de los inmigrantes de
Chiapas al municipio estudiado, se debió tanto
por las catástrofes naturales (el azote del huracán
Gilberto), como por la violencia que enfrentan
algunas regiones (Castellanos y París, 2005: 135).

4.1.2 Volumen y procedencia de los flujos
migratorios hacia Benito Juárez
Se debe puntualizar que la importancia de estudiar
los flujos migratorios es porque “con la llegada de
cientos y miles de personas se trastoca la trama
urbana y el territorio” (Cárdenas, 2014c: 71). En
este contexto, los gobiernos locales enfrentan
serios retos al incrementarse las necesidades pero
padecen de escasez de recursos económicos.
Como ya se indicó en la tabla 3, en la década de
1980 en el municipio de Benito Juárez albergaba
a 27 753 inmigrantes nacionales. En cuanto a
su origen, se observa que el 64% provenía de
Yucatán, el 11% de la Ciudad de México, el 5%
de Campeche, y el 4% de Guerrero, Veracruz y
Estado de México respectivamente, tal como se
ilustra en el gráfico 1.
Gráfico 1. Porcentaje de migrantes hacia Benito
Juárez, Quintana Roo, 1980

Fuente: Elaboración propia con base en el INEGI, X
Censo General de Población y Vivienda, 1980

Al respecto, se deben subrayar que la mayoría
de los migrantes proceden de los lugares cercanos
a la entidad de Quintana Roo. Con ello se
comprueba una de las hipótesis, que plantea el
enfoque clásico del estudio de la migración, “las
112

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Para el año 2000 también se había identificado
que las personas que ocupaban los peores empleos
eran los inmigrantes indígenas. En primer lugar,
se ubicaban el maya, le seguía el zapoteco, el
náhuatl y el tzotzil (Castellanos y París, 2005:
135). En el caso de Cancún se observa que el
dinamismo económico que genera la actividad
turística no ha logrado que los sectores más
desprotegidos obtengan empleos estables, bien
remunerados, etc.
En cuanto al número de inmigrantes
internacionales se identificó que en total fueron
3 795, los americanos, representaron el 42%, (sin
contar a los estadounidenses); de los europeos se
contabilizaron el 27.74%; los estadounidenses
representaron el 24.42%; de África fueron el
0.65%; de Asia el 3.13% y Oceanía el 0.23%
(INEGI, 2000).
Para el año 2010, Benito Juárez contaba con
408 857 inmigrantes nacionales, de los cuales
el 33% nació en Yucatán, 16% de la Ciudad de
México, 13% de Tabasco y Guerrero, 9% y de
Chiapas, 6%, tal y como se aprecia el gráfico 4.

Gráfico 2. Porcentaje de migrantes hacia Benito
Juárez, Quintana Roo, 1990

Fuente: Elaboración propia con base en el INEGI, XI
Censo General de Población y Vivienda, 1990

En cuanto a la migración internacional se
reportó la cifra de 1 125. La mayoría procedían
del continente americano, exceptuando los
estadounidenses, pues ascendía a 36%. De
Estados Unidos de América era el 34%. El 22%
eran europeos. Específicamente (6%) de España y
(4%) de Francia. De África fue el 1.24%. De Asia
el 2.57% y de Oceanía el 0.35% (INEGI, 1990).
En el año 2000 se aprecia que Benito Juárez
contaba con 290 844 inmigrantes nacionales,
sobre sale de nueva cuenta, la gente que nació
en Yucatán, fue el 42%, le siguió la Ciudad
de México con el 14%, Veracruz con el 12%,
Tabasco con el 10% y Chiapas 6% Tal y como se
aprecia en el gráfico 3.

Gráfico 4. Porcentaje de migrantes hacia Benito
Juárez, Quintana Roo, 2010

Gráfico 3. Porcentaje de migrantes hacia Benito
Juárez, Quintana Roo, 2000

Fuente: Elaboración propia con base en el INEGI, XIII
Censo General de Población y Vivienda, 2010

No cabe duda que hace falta profundizar en las
características socioeconómicas y culturales de
cada uno de los flujos migratorios, que han arribado
a Benito Juárez. Asimismo, faltaría conocer cuáles
es el papel de las políticas de reclutamiento de las
empresas en este fenómeno migratorio, como lo ha
externado (Hiernaux, 1989: 62).

Fuente: Elaboración propia con base en el INEGI, XII
Censo General de Población y Vivienda, 2000

113

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

En cuanto a la inmigración internacional de
nueva cuenta los del continente americano se
ubicaron en primer lugar con el 57%, sin contar
a los estadounidenses, quienes representaron
el 22%. Los europeos fueron el 16%, de Asia
el 2.7%, de África fue el 0.54%, de Oceanía el
0.25% (INEGI, 2010).
En el 2020 el municipio estudiado contaba
con 529 388 inmigrantes nacionales, de los cuales
el 25% nació en Yucatán, el 15% de Veracruz, el
14% de la Ciudad de México, el 12% de Chiapas
y el 5% de Campeche, 4%. Se observa, que ha
disminuido el porcentaje de población inmigrante
de Yucatán, aparece Veracruz y se incrementa los
inmigrantes que nacieron en Chiapas. Llama la
atención la participación de la Ciudad de México,
pero cómo lo había señalado varios autores esto se
debió, en un primer momento, al sismo de 1985;
después por los procesos de descentralización y
contraurbanización (Pérez y Santos, 2008). Pero
que sin lugar falta profundizar en qué nichos
del mercado laboral encontraron oportunidades
dicho flujo migratorio. Tal y como se aprecia en
el gráfico 5.

transporte que utilizan fue el terrestre” (Fernández,
Figueroa, Medina, Pacheco, 2020: 88). Así pues,
se corrobora, otra hipótesis de “la tecnología y las
vías de comunicación determinan el volumen de
las migraciones entre dos regiones geográficas”
(Cruz y Acosta, 2015: 11). Pero lo anterior también
plantea las siguientes interrogantes ¿qué sucede en
sus lugares de origen? ¿Por qué prefieren llevar a
cabo esta travesía?, etc.
Las motivaciones por las cuales las personas
decidieron cambiar su espacio de residencia a Benito
Juárez fueron: busca trabajo 43%, reunirse con la
familia 31.96%, cambio u oferta de empleo 10.39%,
estudiar 3.61%, se casó o unió 3. %, por inseguridad
delictiva o violencia 2.61%, por desastres naturales
0.18%, lo deportaron 0.16%, otra causa 3.6%, no
especificó 1.12% (INEGI, 2020).
Por su parte algunos autores han identificado
que “un 22.2% habla una lengua indígena. Entre
las principales lenguas indígenas que se hablan en
Quintana Roo se encuentra la lengua maya con un
19.3%, tzotill (1.3%), Chol (0.9%) y tzeltal (0.8%)”
(Fernández, Figueroa, Medina, Pacheco, 2020: 81).
De acuerdo al INEGI, los estimadores de
población de 3 años y más y su distribución
porcentual según de autoadscripción indígena
en el municipio de Benito Juárez, el 24.38% se
considera indígena y solamente el 3.97% entiende
una lengua indígena (INEGI, 2020). Además, el
mismo organismo identificó que 60 080 son las
personas que hablan una lengua indígena. Las
lenguas indígenas más habladas en el 2020 fueron:
Maya 47 546 (79%), Tseltal 2 883 (4.79%), Ch´ol
2 244 (3.7%), Tsotsil 1 963 (3.26%), Mam 929
(1.54%), Náhuatl 901 (1.49%), Zoque 841
(1.39%), Zapoteco 634 (1.05%) (INEGI, 2020).
En este marco se concuerda con Castellanos
y París cuando afirman que “la revaloración de
la diversidad cultural y el reconocimiento de
los derechos de los migrantes indígenas y no
indígenas, y de su contribución al desarrollo de
las ciudades son un reto del milenio, dadas las
tendencias globalizadoras” (2005: 148). Pero
ello implica un gran desafío para las autoridades
locales, estatales y federales ¿cómo aprovechar
esta riqueza cultural?
Como se ha visto en Benito Juárez también
ha estado presente la migración internacional
para el 2020 ascendió 20 255 y con la presencia
de inmigrantes procedentes de 108 países. De
América fueron el 77% (Guatemala, Cuba
Venezuela, Colombia, Argentina, etc.). Los

Gráfico 5. Porcentaje de migrantes hacia Benito
Juárez, Quintana Roo, 2020

Fuente: Elaboración propia con base en el INEGI, XIV
Censo General de Población y Vivienda, 2020

Otros datos interesantes que han evidenciado
algunas encuestas respecto al tema migratorio es
que, a pesar de la precariedad laboral en el turismo,
los inmigrantes se asientan en el Estado de Quintana
Roo (Fernández, Figueroa, Medina, Pacheco,
2020: 88). Se ha encontrado que “a mayoría de
los migrantes viajan acompañados y el medio de
114

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

estadounidenses representaron el 11.18%;
de Europa 9.35% (España, Francia, Italia,
Alemania); de Asía el 1.56% (China, Corea del
Sur, India; de África fueron el 0.35% (Sudáfrica,
Nigeria, Etiopía y Kenia) y de Oceanía el 0.08%
(INEGI, 2020).

que muestra una tendencia a la baja, también
se debe subrayar el hecho de que son altos
porcentajes. Además, la población que ha llegado
a este municipio se ha consolidado y ahora son
migrantes de segundas generaciones, es decir no
se niega su historia migrante.
En cuanto a la procedencia de los flujos
migratorios se aprecia que, en estos últimos 40
años, Yucatán es la entidad federativa que más
migrantes aporta al municipio estudiado, aunque
tiene una tendencia a la baja. Otros de los estados
que han abonado a estos flujos migratorios son:
Tabasco, Veracruz, Campeche, Chiapas, Guerrero,
Oaxaca, los cuales son cercanos a él. Pero también
se pudo ilustrar la presencia de personas de la
ciudad de México y el estado de México. Sin duda,
que los migrantes procedentes de estas entidades
las redes familiares y sociales han jugado un
papel importante, al proporcionar información,
alojamiento, acompañamiento, etc.
La migración internacional que se dirige a
Benito Juárez muestra una tendencia al alza. En
1980 fue el 0.5%, en 1990 el 0.63%, en el 2000
0.93%, en el 2010 el 1.30% y el 2020 el 2.2%. La
mayoría de proceden del continente americano y
de Estados Unidos. También existe la presencia de
europeos, asiáticos y de Oceanía. Aunque, no cabe
duda, que la cercanía juega un papel importante en
la decisión hacia cuál destino dirigirse.
Lejos ha quedado la imagen de un territorio
poco habitado. Pero actualmente, el municipio
de Benito Juárez enfrenta importantes desafíos,
como por ejemplo el proporcionar vivienda,
empleo y servicios públicos ante una demanda
constante. De igual manera, también tiene que
aprovechar la riqueza cultural que cuenta, por la
llegada de flujos migratorios étnicos, nacionales
e internacionales. C

Conclusiones
En este artículo se corroboraron las hipótesis
planteadas 1) Que en el desarrollo y consolidación
del municipio turístico de Benito Juárez la migración
ha jugado un papel importante en el incremento de
su población. Antes de que se impulsara el turismo
no contaba con ese dinamismo demográfico. 2)
Que la mayoría de los flujos migratorios nacionales
e internacionales que ha recibido Benito Juárez son
cercanos a él.
Los datos fueron contundentes en 1980
el municipio estudiado contaba con 37 190
habitantes para el 2020 sumaban 911 503. Las
tasas de crecimiento poblacional son positivas, han
ido del 10.58% al 2.50%. En estos 40 años Benito
Juárez se ha consolidado como un municipio
turístico al albergan en su territorio al principal
destino turístico de México. En los primeros años
se construía toda la infraestructura necesaria para
los turistas; la mano de obra que venía de otras
entidades federativas resultó ser muy importante.
Después, se requirió de trabajadores con cierta
especialización.
Respecto al volumen y la procedencia de los
flujos migratorios nacionales se evidenció que en
1980 el número de migrantes que habían nacido
en otra entidad fueron 29 753; representó el 80%
de la población total municipal. Para 1990 fueron
73.97%; en el 2000 fue el 69.27%. En el 2010 fue
el 61.83% y en el 2020 el 58%. Si bien es cierto,

Referencias bibliográficas
Aguilar, A. (1994). “Ingreso y mercado laboral a ciudades turísticas.” Ciudades. México: RNIU, núm. 23,
julio-septiembre, pp. 10-17.
Alcazar, A. (2013). “Turismo y Migraciones. Relaciones en los Bordes del Sistema Mundo.” Rosa dos
Ventos, vol. 5, núm. 1, enero-marzo, pp. 127-139. Universidade de Caxias do Sul, Caxias do Sul.
Antón, S. (1998). “La urbanizcación turística. De la conquista del viaje a la reestructuración de la
ciudad turística.” Document´s d´ Analis´s Geografica. núm. 32, pp.17-43. Barcelona: Universidad
Autónoma de Barcelona.
Arnaiz S. y C. (1994). “Cancún los impactos de turismo.” Ciudades núm. 24, pp. 60-64. México: RNIU.
--- (2009). Geopolítica, recursos naturales y turismo: una historia del Caribe mexicano. México:
Universidad de Guadalajara.
115

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Bauman Zymunt (2001). La globalización. Consecuencias humanas. Ciudad de México. Fondo de Cultura
Económica.
Benseny, G. (2007). “El turismo en México. Apreciaciones sobre el turismo en espacio litoral”. Redalyc.
Revista Aportes y Transferencias, Universidad Nacional de Mar de Plata, vol. 11, núm. 2, pp. 13-34.
Recuperado de http://redalyc.uaemex.mx/src/inicio/ArtPdfRed.jsp?iCue=27611202
Cárdenas, E. (2012). Migración interna en la zona metropolitana de Puerto Vallarta. El caso de
los chiapanecos en Las Jarretaderas 1960-2010. (Tesis de doctorado en Ciudad, Territorio y
Sustentabilidad). Guadalajara: CUAAD, Universidad de Guadalajara.
___ (2014a). “Migración interna e indígena en México: enfoques y perspectivas.” Scielo. Intersticios
sociales, núm. 7, pp. 1-28. Recuperado de http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_
arttext&amp;pid=S2007-49642014000100003&amp;lng=es&amp;tlng=es.
___ (2014b). “Dinámicas demográficas en tres zonas metropolitanas de México: Acapulco, Cancún y
Puerto Vallarta.” Espacios Públicos. vol. 17. núm. 40. mayo-agosto, pp. 69-93. Universidad
Autónoma del Estado de México.
___ (2014c). “Migración interna hacia la Zona Metropolitana de Puerto Vallarta.” Acta Republicana.
Política y Sociedad, Guadalajara: Universidad de Guadalajara, año 13, pp. 71-79.
___ (2016). “Crecimiento y planeación urbana en Acapulco, Cancún y Puerto Vallarta (México).”.
Investigaciones Turísticas. Revista Investigaciones Turísticas. núm. 12, pp. 99-120. https://
investigaciónenturisticas.ua.es/articleG/view/9392.
___ (2020). “Municipios turísticos en Quintana Roo: origen y problemáticas.” Turismo y Sociedad,
Universidad Externado de Colombia, vol. 26, pp. 89-110.
Castellanos, A. y París, M. (2005). “Inmigración, identidad y exclusión sociétnica y regional en la ciudad
de Cancún.” En Arturo León, Beatriz Canabal y Rodrigo Pimienta (Coords.). Migración, poder y
procesos rurales (pp. 131-150). México: UAM-Plaza Valdés.
Castillo, O. y Villar, A. (2011). “La conformación del espacio urbano de Cancún: una aproximación al
estudio de la segregación socioespacial.” Quivera, 13 (11), enero-junio, 83-101.
Chávez, A. y Landa, R. (2007). Así vivimos, si esto es vivir. Las jornaleras agrícolas migrantes. Cuernavaca:
UNAM, Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias.
Clancy, M. (2001). Exporting Paradise. Tourism and Development in Mexico. Oxford, U.k. Pergamon.
Cohen, E. (1984). “The sociology of tourism: approaches, issues, and findings.” Ann. Revue Sociology.
núm. 10, pp. 373-392.
Cruz, R. y Acosta, F. (2015). Migración interna en México. Tendencias recientes en la movilidad
interestatal. Tijuana: El Colegio de la Frontera Norte.
Cruz, R. y Navarro, A. (2015). “La migración interna en México: niveles y tendencias presentes y
posibles.” Migración interna en México. Tendencias recientes en la movilidad interestatal. Tijuana,
El Colegio de la Frontera Norte, pp. 175-199.
Cuamea, F. (1989). “El modelo de la industria turística: características generales.” En Hiernaux, D. Teoría y
praxis del espacio turístico. México: Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco, pp. 29-38.
De la Cruz, J. (2005). Los intentos del desarrollo en el municipio de Santa María Huatulco, Oaxaca. En
Arturo León López, Beatriz Canabal y Rodrigo Pimienta (Coords.). Migración, poder y procesos
rurales (pp. 163-182). México: UAM-Plaza Valdés.
Durand, J. y Massey, D. (2003): Clandestinos. Migraciones. México-Estados Unidos en los albores del
siglo XXI. Ciudad de México: Ángel Porrúa.
Fernández, A. Figueroa, M. Medina, A. y Pacheco, M. (2020). “Migración interna y dinámicas laborales
en la industria turística de la Riviera Maya, Quintana Roo, México.” ABRA. vol. 40, núm. 60, enerojunio, pp. 68-89.
García, A. (1979). Cancún: Turismo y subdesarrollo Regional. México: UNAM.
Garza, G. (1996). Cincuenta años de investigación urbana y regional en México, 1940-1991. México: El
Colegio de México.
Giner-Monfort, J. y Simó-Noguera, C. (2019). “La intersección del turismo y la migración de población
extranjera en la Marina Alta (Alacant).” En Antonio Álvarez-Sousa, A., Mantecón, A. y PuertasCañaveral, I. Sociología del turismo. Madrid: Centro de Investigaciones Sociológicas, pp. 271-298.
116

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Goeldner, C. y Richie B. (2006). Tourism, principles, practices, philosophies. Hoboken, NJ, Wiley.
Hayes, M. (2021). “A global sociology an Lifestyle Migration.” En Domínguez, J., McGarrigle, J., Parreño,
J. From Lifestyle Migration to Tourism Gentrifications. Switezerland, Springer, pp. 3-18.
Hiernaux, D. (1989). “Introducción.” En Hiernaux, D. Teoría y praxis del espacio turístico. México.
Universidad Autonóma Metropolitana-Xochimilco, pp. 11-14.
______ (1989). “La dimensión territorial de las actividades turísticas”. En Hiernaux, D. Teoría y praxis
del espacio turístico. México. Universidad Autonóma Metropolitana-Xochimilco, pp. 52-73.
______ (1991). Las ciudades del turismo. Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales, XXXVI,
Nueva época, julio-septiembre, 11-26.
______ (1999). “Cancún bliss.” En Deniss Judo y Susan Fainstein. The Tourist City. New Haven and
London: Yale University Press.
_____ (2010). Las segundas residencias en México: un balance. México: Plaza y Valdés, S.A. de C.V.
Huete, R. y Mantecón, A. (2017). “El turismo residencial: Revisión y crítica de un concepto.” En Osorio,
M. y Bringas, N. El turismo residencial en México: comportamientos socioespaciales. Tijuana: El
Colegio de la Frontera Norte, pp. 17-42.
Instituto Nacional de Estadística y Geografía, INEGI (1980). X Censo General de Población y Vivienda
1980. Migración.
______ (1990). XI Censo General de Población y Vivienda 1990. Migración.
______ (1997). División territorial del estado de Quintana Roo de 1810 a 1995. Recuperado de https://
www.inegi.org.m/app/biblioteca/ficha.html?upc=702825227505.
______ (2000). XII Censo General de Población y Vivienda 2000. Migración.
______ (2010). Censo de Población y Vivienda 2010. Migración.
______ (2020). Censo de Población y Vivienda 2010. Migración.
______ (2022). Turismo. Recuperado de https://www.inegi.org.mx/temas/turismosat/
______ (s/f). Turismo. Org.mx. Recuperado el 13 de marzo de 2023, de https://www.inegi.org.mx/temas/
turismo/
Jiménez, A. (1992). Turismo, Estructura y desarrollo. La estructura funcional del turismo internacional y
la política turística de México. Desarrollo histórico. 1945-1990. México: McGraw-Hill.
Jiménez, A. y Sosa, P. (2010). “El turismo de segundas residencias en Cancún y la Riviera Maya: una visión
panorámica de su evolución al inicio del milenio”. En Hiernaux, D. Las segundas residencias en
México: un balance. México: Plaza y Valdés, S.A. de C.V.
Lickorish, L. y Jenkins, C. (2010). Una introducción al turismo. Madrid. Editorial Síntesis.
Mantecón, A. (2008). La experiencia del turismo. Un estudio sociológico sobre el proceso turísticoresidencial. Barcelona: Icaria.
Marín, G. (2008). “Territorios de resistencia, integración mercantil y producción del espacio turístico
en Quintana Roo: trayectorias y transformaciones del mundo maya.” En Castellanos, Alicia y
Machuca, Jesús Antonio (Coomps.). Turismo, identidades y exclusión (pp. 97-141). México: UAM,
Iztapalapa-Casa Juan Pablos.
Martí, F. (1985). Cancún, fantasía de banqueros: la construcción de una ciudad turística a partir de cero.
México: Editorial Uno.
Mathieson, A. y Wall, G. (1990). Turismo. Repercusiones económicas, físicas y sociales. México. Editorial Trillas.
Mullins, P. (1991). Tourism urbanization. International Journal of Urban and Regional Science vol. 15,
núm. 3, pp. 326-342.
Molina, S. (2007). Política turística en México. México: Editorial Trillas.
Muñoz, H. De Olivera O. y Stern, C. (Comps.). (1981). Migración y desigualdad social en la ciudad de
México. México: UNAM-El Colegio de México.
Nogués, A. (2009). “Genealogía de la difícil relación entre antropología social y turismo. Pasos Revista de
Turismo y Patrimonio Cultural, vol. 7, núm. 1, Tenerife.
Oehmichen, C. (2010). “Cancún: la polarización social como paradigma en un México Resort”. Revista
Alteridades, vol. 40, núm. 20, México.
Organización Mundial del Turismo (OMT) (2018). Entender el turismo. Glosario Básico. Un Turism.
Recuperado de: http://media.unwto.org/es/content/entender-el-turismo-glosario.basico
117

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Osorio, M. y Bringas, N. (2017). (Coords.). Turismo residencial en México. Comportamientos
socioespaciales. Tijuana: El Colegio de la Frontera Norte.
Partida, V. (2001). “La migración interna”. En José Gómez de León y Cecilia Rabell (coord.). La población
de México. Tendencias y perspectivas sociodemográfica hacia el siglo XXI. México: FCE.
Pearce, D. (1988). Desarrollo turístico. Su planificación y ubicación geográfica. México: Trillas.
Perelló, J. y Llanes, L. (2015). “Movilidad migratoria y flujos turísticos. Interfaces en el desempeño
turístico cubano.” Biblioteca Virtual CLACSO. Mundi Migrations, vol. 3, núm. 1, ene-jun. La
Habana. Recuperado de http://biblioteca.clacso.edu.ar/Cuba/cemi-uh/20150910032053/2-59-1121-SM.pd
Pérez, E. &amp; Santos, C. (2008). “Urbanización y migración entre ciudades, 1995-2000: Un análisis multinivel.”
Scielo. Papeles de población, vol. 14 núm. 56, pp. 173-214. Recuperado de http://www.scielo.org.mx/
scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1405-74252008000200009&amp;lng=es&amp;tlng=es.
--- (2013). “Tendencias recientes de la migración interna en México.” Redalyc. Papeles de población, vol.
19, núm. 76, pp. 53-88. Recuperado http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=11227645003
Pérez, J. (2019). Acción y federaciones de migrantes mexicanos en Los Ángeles, California. Zinacantepec,
Estado de México: El Colegio Mexiquense.
Portes, A. (Coords.) (2010): El país transnacional migración mexicana y cambio social a través de la
frontera. México: UNAMM, Centro de Estudios Migratorios. Miguel Ángel Porrúa.
Quiroz, H. (2008): Ciudades mexicanas del siglo XX. México: Universidad Nacional Autónoma de México.
Reyes, F. y Cazal, A. (2009). El Caso de Cancún, México. XXVII Congreso de Sociología de la Universidad
de Buenos Aires. Asociación Latinoamericana de Sociología. Buenos Aires.
Rodríguez, M. (1989). “El conocimiento científico del turismo. Reflexiones y consideraciones
generales.” En Hiernaux, D. Teoría y praxis del espacio turístico. México. Universidad Autonóma
Metropolitana-Xochimilco, pp. 17-25.
Rubio, M. y Millán, S. y Gutiérrez, J. (2000): (Coords.). La migración indígena en México. México:
INI-PNUD.
Salazar, A. y Muñoz, J. (2020). Globalización, movilidad y turismo residencial en la Costa Sur de Nayarit.
Ciudad de México: Universidad Nacional Autónoma de México.
SEDETUR (2022). Quintana Roo ¿cómo vamos en turismo? Octubre 2021-octubre 2022. Recuperado de
https://sedeturqroo.gob.mx/ARCHIVOS/comovamos_202210.pdf
Sectur (2022). Compendio Estadístico del Turismo en México. SITUR-Q. Recuperado de http://www.
datatur.sectur.gob.mx/SitePages/CompendioEstadistico.aspx
Sierra, Ligia (2006). “Un acercamiento de los conceptos de migración y mercado de trabajo en un contexto
urbano”. En Ligia Sierra Sosa y Julio Roberto Jiménez, (coords.). Migración, trabajo y medio
ambiente. México: Universidad de Quintana Roo/Plaza Valdés.
Turner, J. (2004). México bárbaro. México: Ediciones Leyenda.
Tribe, J. (1997). “The indiscipline of Tourism”. Annals of Tourism Research, 34.
UNWTO (2019). Panorama del turismo internacional. Madrid. Recuperado de DOI: https://doi.
org/10.18111/97892844212
Urry, J. (2000). Sociology beyond societies: mobilites for the twenty first century. New York: Routledge
_______ (2023). Glosario de términos de turismo. Recuperado de: https://www.unwto.org/es/glosarioterminos-turísticos.
Woo, O. (2001). Las mujeres también nos vamos al Norte. Guadalajara: Universidad de Guadalajara.
Zagaglia, F. (2020). “El turismo de visita a familiares y amigos: caracterización de los viajes de la
comunidad boliviana del oeste platense hacia Bolivia”. Tesis de licenciatura, La Plata: Universidad
Nacional de la Plata.

118

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Volumen XVIII | Número 28 | julio - diciembre 2024

Cintillo Legal / Legal Disclaimer
Contexto Revista de la Facultad de Arquitectura Universidad
Autónoma de Nuevo León, volumen 18, No. 28 juliodiciembre 2024, es una publicación semestral, editada por
la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la
Facultad de Arquitectura. Domicilio de la publicación:
Pedro de Alba S/N, San Nicolás de los Garza, CP:
66455, Nuevo León, México, Tel: (81) 8329-4160, www.
contexto.uanl.mx. Editor Responsable Arq. Juan Ángel
Hinojosa Torres. Reserva de Derechos al Uso Exclusivo
No. 04-2020-042416005300-203. ISSN impreso: 20071639. ISSN red de cómputo: en trámite con el Instituto
Nacional del Derecho de Autor. Responsable de la última
actualización de este número: Arq. Juan Ángel Hinojosa
Torres, coordinador del Depto. Ediciones y Publicaciones
de la Facultad de Arquitectura, Universidad Autónoma
de Nuevo León. Fecha de última modificación: 31 de
julio de 2024. Las opiniones expresadas por los autores
no necesariamente reflejan la postura del editor de la
publicación. Queda prohibida su reproducción parcial o
total de los contenidos e imágenes de la publicación.
Indexación / Indexing
Thomson Reuters Web of Science, Elsevier Scopus, SJR
Scimago Journal and Country Rank, DOAJ, CLASE,
Latindex, Dialnet, e-Dialnet, e-revist@s, Redalyc,
REDIB, CSIC, UNIVERSIA, ARLA,
Fotografía en Contraportada / Back cover Photography
Fotografía por Atypeek Dgn, pexels.com

119

��Volumen XVIII | Número 28 | julio - diciembre 2024

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="260">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3189">
                  <text>Contexto : Revista de la Facultad de Arquitectura</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479141">
                  <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607353">
              <text>Contexto</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607355">
              <text>2024</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607356">
              <text>18</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607357">
              <text>28</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607358">
              <text>Julio-Diciembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607359">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607360">
              <text>Semestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607354">
                <text>Contexto, Revista de la Facultad de Arquitectura, 2024, Vol 18, No 28, Julio-Diciembre</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607361">
                <text>Sousa-González, Eduardo, Director Editorial</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607362">
                <text>Arquitectura</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607363">
                <text>Urbanismo</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607364">
                <text>Imaginario urbano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607365">
                <text>Materiales</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607366">
                <text>Economía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607367">
                <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607368">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Arquitectura</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607369">
                <text>Barrera Domínguez, Ramón Alejandro, Editor</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607370">
                <text>Martínez Martínez Oreida, Editor</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607371">
                <text>01/07/2024</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607372">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607373">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607374">
                <text>2021308</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607376">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607375">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="46">
            <name>Relation</name>
            <description>A related resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607377">
                <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1785403&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607378">
                <text>San Nicolás de los Garza, Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607379">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607380">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="39020">
        <name>Arquitectura en América</name>
      </tag>
      <tag tagId="39018">
        <name>Globalización de la Economía</name>
      </tag>
      <tag tagId="26552">
        <name>Migración</name>
      </tag>
      <tag tagId="31944">
        <name>Reciclaje</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="21764" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="18058">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/260/21764/Contexto_2024_Vol_18_No_27_Enero-Junio.pdf</src>
        <authentication>7e285ff69c93a12a17995768833c81d2</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="607402">
                    <text>Volumen XVIII | Número 27 | enero - junio 2024

��Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Una publicación de / A publication of
Universidad Autónoma de Nuevo León
Dr. Santos Guzmán López
Rector
Dr. Juan Paura García
Secretario General
Dr. Jaime Arturo Castillo Elizondo
Secretario Académico

DIRECTORIO

Dr. José Javier Villarreal Álvarez Tostado
Secretaría de Extensión y Cultura

Eduardo Sousa González
Director de la Revista / Journal Director

Lic. Antonio Jesús Ramos Revillas
Director de Editorial Universitaria

Arq. Juan Ángel Hinojosa Torres
Editor Responsable / Responsible Editor

Dra. María Teresa Cedillo Salazar
Directora de la Facultad de Arquitectura

Para más información sobre la revista y envíos de artículos
favor de acceder al sitio web:
https://contexto.uanl.mx/index.php/contexto

Cintillo Legal / Legal Disclaimer
Contexto Revista de la Facultad de Arquitectura Universidad
Autónoma de Nuevo León, volumen 18, No. 27 enerojunio 2024, es una publicación semestral, editada por la
Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la
Facultad de Arquitectura. Domicilio de la publicación:
Pedro de Alba S/N, San Nicolás de los Garza, CP:
66455, Nuevo León, México, Tel: (81) 8329-4160, www.
contexto.uanl.mx. Editor Responsable Arq. Juan Ángel
Hinojosa Torres. Reserva de Derechos al Uso Exclusivo
No. 04-2020-042416005300-203. ISSN impreso: 20071639. ISSN red de cómputo: en trámite con el Instituto
Nacional del Derecho de Autor. Responsable de la última
actualización de este número: Arq. Juan Ángel Hinojosa
Torres, coordinador del Depto. Ediciones y Publicaciones
de la Facultad de Arquitectura, Universidad Autónoma
de Nuevo León. Fecha de última modificación: 31 de
enero 2024. Las opiniones expresadas por los autores
no necesariamente reflejan la postura del editor de la
publicación. Queda prohibida su reproducción parcial o
total de los contenidos e imágenes de la publicación.

Consejo Editorial / Editorial Board
Dr. Diego Sánchez González (Universidad Autónoma de
Madrid)
Dr. Richard Hartwing (Texas A&amp;M University-Kingsville)
Dra. Carmen Egea Jiménez (Universidad de Granada)
Dr. Michael A. McAdams (Fatih University)
Dra. Irma Laura Cantú Hinojosa (Universidad Autónoma
de Nuevo León)
Dra. María S. Arzaluz Solano (Colegio de la Frontera Norte)
Dr. Jeffrey S. Smith (Kansas State University)
Dr. Rafael Longoria (Universidad de Houston)
Dr. Rubén Hernández León (Universidad de California,
Los Ángeles)
Dr. Diego Compán Vázquez (Universidad de Granada)
Dr. René Coulomb Bosc (Universidad Autónoma Metropolitana)
Dr. Paul Bodson (Université du Québec á Monterál)
Dr. Alfredo Palacios Barra (Universidad del Bio Bio)
Dr. Arturo Maximiliano Orella Ossandón (Pontificia Universidad Católica de Chile)
Dr. Francisco Herrera Escobar (Universidad de Granada,
España)
Dra. María Gema Sánchez (Universidad de Misiones
Argentina)
Dr. José Antonio Calatrava Escobar (Universidad de Granada España)
Dr. José Rosas Vera (Pontificia Universidad Católica de Chile)
Dr. Regent Cabana (University of New Orleans)
Dr. Alejandro Rodríguez (University of Texas at Arlington)

Indexación / Indexing
Thomson Reuters Web of Science, Elsevier Scopus, SJR
Scimago Journal and Country Rank, DOAJ, CLASE,
Latindex, Dialnet, e-Dialnet, e-revist@s, Redalyc,
REDIB, CSIC, UNIVERSIA, ARLA.
Fotografía en Portada / Cover Photography
Fotografía por Cameron Casey, pexels.com

Comité de Apoyo Editorial UANL / Editorial Support Committee
Dra. María Teresa Cedillo Salazar, Dr. Adolfo B. Narváez Tijerina, Dr. Gerardo Vázquez Rodríguez, Dr. Arun kumar
Acharya, Dr. Alejandro García García, Dr. José Manuel Prieto González, Dr. Jesús Manuel Fitch Osuna, Dr. Juan Noyola
Carmona, Dra. Aída Escobar Ramírez, Dr. Luis Alfonso de la Fuente Suarez, Dr. Ramón Ramírez Ibarra, Dra. Liliana Sosa
Compean, Dr. Jesús A. Treviño Cantú, Dr. Armando V. Flores Salazar, Dra. Minerva Salinas Peña, Dr. Carlos Aparicio
Moreno, Dra. Nora Rivera Herrera, Dra. Diana Maldonado Flores, Dra. Alejandra Marín González

3

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

ÍNDICE
Presentación
7

Presentación Número 27: Ciudad metropolitana y crecimiento expansivo. La formación territorial
de los ensanches periféricos de origen y de proceso
Eduardo Sousa-González
Universidad Autónoma de Nuevo León (México)

Artículos
15

La autoconstrucción en la ciudad de Lima: hábito poblacional que configura el entorno urbano
Boris Paul Castro Rojas | Bexi Perdomo
Universidad de Ciencias y Artes de América Latina (Perú)

30

El decoro del espacio público urbano
Sergio García-Doménech
Universidad de Alicante (España)

40

Ecoturismo e imaginarios sociales. Desarrollos y potencialidades en las transformaciones
urbano-territoriales en la ribera de Rosario y el delta del río Paraná en Argentina
Cecilia Galimberti
Universidad Nacional de Rosario (Argentina)

54

Del burdel al espacio digital: imaginarios narrativos del comercio sexual femenino en la ZMM
Ramón Ramírez Ibarra
Universidad Autónoma de Nuevo León (México)

70

Círculo hermenéutico y ciclo de vida. Un enfoque ético para un método de diseño con criterios
de sostenibilidad
Oscar Mauricio Alarcón Rodríguez | Anna Gabriela Ramírez Cuastuza
Universidad Católica de Colombia (Colombia)

81

Percepción de la arquitectura doméstica en tiempos de confinamiento en Hermosillo, Sonora, México
Arturo Ojeda de la Cruz | David Domínguez Franco | Israel Miranda Pasos
Universidad de Sonora (México)

95

Valoración del proceso formativo ambiental del estudiante de arquitectura. Universidad de
Camagüey, Cuba
Aldo Raudel Martínez Moreno | Arnulfo Treviño Cubero | Fernando Banda Muñoz
Universidad Autónoma de Nuevo León (México)

110

Iconología simbólica en procesos de diseño iconográfico con la iluminación natural
Carlos Cesar Morales Guzmán
Universidad Veracruzana (México)

Reseñas de libros
126

Ciudad y sociedad contemporánea. Enfoques, prácticas y reflexiones desde su comprensión territorial
Adela Díaz Meléndez
Tecnológico de Monterrey (México)

130

Envejecimiento, discapacidad y accesibilidad en espacios públicos: Aproximaciones desde la gerontología ambiental
Evangelina Alejandra Montalvo Rivero
Universidad Autónoma de Tamaulipas (México)

4

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

INDEX
Presentation
7

Metropolitan city and expansive growth. The territorial formation of peripheral suburbs of
origin and process
Eduardo Sousa-González
Universidad Autónoma de Nuevo León (Mexico)

Articles
15

Self-construction in Lima: a population habit that shapes the urban environment
Boris Paul Castro Rojas | Bexi Perdomo
Universidad de Ciencias y Artes de América Latina (Peru)

30

The decorum of urban public space
Sergio García-Doménech
Universidad de Alicante (Spain)

40

Ecotourism and social imaginaries. Developments and potentialities in urban-territorial transformations in the riverside of Rosario and the delta of the Paraná river in Argentina
Cecilia Galimberti
Universidad Nacional de Rosario (Argentina)

54

From the brothel to the digital space: narrative imaginaries of the female sex trade in the ZMM
Ramón Ramírez Ibarra
Universidad Autónoma de Nuevo León (Mexico)

70

Hermeneutic circle and life cycle. An ethical approach to a design method with sustainability
criteria
Oscar Mauricio Alarcón Rodríguez | Anna Gabriela Ramírez Cuastuza
Universidad Católica de Colombia (Colombia)

81

Perception of domestic architecture at confinement times in Hermosillo, Sonora, México
Arturo Ojeda de la Cruz | David Domínguez Franco | Israel Miranda Pasos
Universidad de Sonora (Mexico)

95

Assessment of the environmental training process of the architecture student. University of
Camagüey, Cuba
Aldo Raudel Martínez Moreno | Arnulfo Treviño Cubero | Fernando Banda Muñoz
Universidad Autónoma de Nuevo León (Mexico)

110

Symbolic iconology in iconographic design processes with natural lighting
Carlos Cesar Morales Guzmán
Universidad Veracruzana (Mexico)

Book reviews
126

Ciudad y sociedad contemporánea. Enfoques, prácticas y reflexiones desde su comprensión territorial
Adela Díaz Meléndez
Tecnológico de Monterrey (Mexico)

130

Envejecimiento, discapacidad y accesibilidad en espacios públicos: Aproximaciones desde la gerontología ambiental
Evangelina Alejandra Montalvo Rivero
Universidad Autónoma de Tamaulipas (Mexico)

5

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Presentación
Presentation

6

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Presentación / Presentation
Ciudad metropolitana y crecimiento expansivo.
La formación territorial de los ensanches periféricos de
origen y de proceso
Metropolitan city and expansive growth. The territorial formation of peripheral
suburbs of origin and process
Eduardo Sousa-González1

Desde la teoría es posible circunscribir la génesis
de los procesos expansivos en las ciudades y
las ciudades metropolitanas del sur global y
seguramente del mundo conocido, desde dos
transformaciones evolutivas que se gestan en su
territorio particular, esta metamorfosis espacial
está directamente vinculada a lo que en esta
investigación denominamos como ensanches
periféricos; dichas extensiones espaciales en
las zonas urbanas se han identificado con dos
formas evolutivas que aquí denominamos como:
i. Ensanches periféricos de origen y ii. Ensanches
periféricos de proceso. Aquí la pregunta a
responder sería: ¿Cuál y cómo sería la formación
de estos dos tipos de bordes periféricos en las
ciudades?

desplazan en el territorio metropolitano, originando
no solo diversos ensanches en el espacio urbano;
sino también las características distintivas del grupo
social y de los individuos que ocupan el locus typicus
de referencia: económicas, educativas y otros.
Para esto y sin pretender una generalización
en la esfera global, las reflexiones vertidas en
este apartado están asociadas territorialmente
con la zona metropolitana de Monterrey, Nuevo
León, México, justamente cuando se generó el
primer ensanche metropolitano de orientación
periférica; esto es, el origen de los procesos
expansivos metropolitanos, donde surgen no solo
las primeras diferenciaciones espaciales en la
ocupación del suelo en la ciudad de Monterrey,
que en otras investigaciones las denominamos
como contornos (Sousa, E.:2015); sino también,
las zonas de asentamiento de diferentes grupos
sociales, en particular nos referimos a lo que aquí
se denomina grupos de antípoda de clase social2.
Entonces, la noción de la condición humana
de la vita activa de los ciudadanos en el
espacio metropolitano propuesta por Arendt,
H. (2002:23), establece un estado humano que
evoluciona y se transforma en virtud de la variada
producción de objetos creados por el hombre,
desde los avances industrial-tecnológicos, hasta
la cosificación del suelo urbano (Harvey, D.:

Los ensanches periféricos de origen:
Desde el año 2015 (Sousa, E. 2015) estos bordes
de orientación periférica, para su exploración,
se han vinculado con tres factores que desde
la posición teórica de Hanna Arendt (Arendt,
H.:2002:18) se asocian con la condición
humana de la vita activa de los individuos en el
espacio social de la metrópoli; estos elementos
mencionados se relacionan con: la labor, el trabajo,
y la acción, por los cuales se tratará de dilucidar
teóricamente la manera en que los ciudadanos se

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción: Universidad Autónoma de Nuevo León, México; doctor en filosofía con orientación en Asuntos
Urbanos; miembro del Sistema Nacional de Investigadores CONAHCYT reconocido en el nivel 3 y de la Academia Mexicana de Ciencias;
e-mail: eduardo.sousagn@uanl.edu.mx; ORCID: 0000-0002-9634-1429
2
“El concepto de antípoda de clase social ACS propuesto por el autor de esta investigación, se refiere a cada uno de los habitantes de un
lugar específico con respecto a otros pobladores que moren en un lugar de características diametralmente opuestas. Se aplica a los sujetos
de determinado estrato social opuesto o contrario a otro; esto es, la agrupación de ciudadanos que están conformados por una misma esfera
social y económica, con similares grados educativos, posesión de bienes mobiliarios o inmobiliarios, actitudes morales, hábitos de consumo
y otros, opuestos a otro u otros grupos de la sociedad con características diametralmente opuestas” Sousa, E. 2009:130.

7

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

2007:211; 1979:159), que está enmarcada en los
tres elementos mencionados anteriormente: labor,
trabajo y acción3.
Es a partir del concepto de labor por el que
se pretende circunscribir en la zona metropolitana
de Monterrey, Nuevo León, México, la aparición,
en las etapas tempranas de metropolización,
del primer ensanche territorial de orientación
periférica de la metrópoli, denominado de
origen; ya que es aquí donde inicia precisamente
su proceso de metropolización y donde aparece
lo que denominamos como: la antípoda de clase
social los homo laborans, aquellos que por
su condición social son los que no cuentan un
excedente productivo con plusvalía (por ejemplo
la servidumbre, los lumpen y otros de similar
posición social), los homo faber que son los
trabajadores del sector secundario y terciario y
finalmente los homo capitális los dueños de los
medios de producción, del capital económico y
de la tierra; según se aprecia en el mapa 1.

clase social; dichas zonas están divididas por el
río Santa Catarina convirtiéndolo en ese año de
1940, en una franca barrera de clase social, en
donde: la clase alta, los dueños de los factores
de producción (tierra, capital y trabajo), los
homo capitális, se asientan físicamente en el
denominado Distrito Central de Negocios DCN;
hacia el norte de la ciudad, se localizan las áreas
de clase media (homo faber) y en el extremo sur
a un lado del río Santa Catarina, surgen algunas
de las zonas deprimidas donde se asientan los
que hemos definido como los homo laborans,
aquellos menos favorecidos los marginados
socio-espacialmente y que perciben un ingreso
mensual de menos que un salario mínimo; según
se indica en el mapa 2.
Mapa 2. Zona metropolitana de Monterrey, Nuevo
León, México; ensanche de marginación: ingreso
mensual salario mínimo

Mapa 1. Zona metropolitana de Monterrey: ensanche
periférico de origen

Fuente: Datos generados en esta investigación a partir
de INEGI, de información de población, hasta 1940
Plan de transporte Gobierno del Estado de Nuevo León,
México; y Sousa, E: 2014
Fuente: Datos generados en esta investigación a partir
de INEGI, de información de población, hasta 1940
Plan de transporte Gobierno del Estado de Nuevo León,
México; y Sousa, E: 2014

Los ensanches periféricos de proceso
A diferencia de los ensanches de origen que como
su nombre lo indica y se explica en los párrafos
anteriores, inician en Monterrey, Nuevo León,
México, en las etapas tempranas de metropolización
(1930-1940), mientras que los ensanches de

Precisamente es en el año de 1940 donde en
la ciudad de Monterrey se percibe espacialmente
la formación de diversas zonas diferenciadas,
las cuales son ocupadas por grupos de desigual

3

El concepto de labor entendida como nombre, nunca designa el producto acabado, esto es, un resultado, no deja nada tras de sí, el
resultado del esfuerzo se consume rápidamente sin dejar excedente y es producido por lo que se denomina como homo laborans; contrario
al trabajo, por ejemplo del homo faber, que deja, además de un objeto tangible, un excedente productivo con plusvalía, valor de uso y valor
de cambio (Marx, C.: 1984:22; 1978: 21); y finalmente estarían los dueños de los de los factores de producción (tierra, capital y trabajo),
de medios de producción y del capital los homo capitális.

8

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

proceso, transcurren paulatinamente en el tiempoespacio-diferencial por diversas transformaciones
evolutivas poblacionales y territoriales, las cuales
están ligadas a otras etapas de metropolización
más avanzadas4.
Así, en investigaciones recientes del autor de
este escrito (Sousa, E. 2023:9), se ha encontrado
que en contraposición a la exploración anterior
denominada ensanche de origen, que tiende a
vincular a los homo laborans, los homo faver y
los homo capitális, como el origen del proceso de
crecimiento expansivo de orientación periférica en
la metrópoli de Monterrey, Nuevo León, México,
generando las primeras zonas de marginación
espacial denominadas de antípoda de clase
social; paulatinamente en la evolución temporal
va desapareciendo esa barrera norte–sur que
estaba delimitada por el río Santa Catarina, para
dar paso a una a una ocupación del suelo urbano
en todas direcciones sin la dosificación pertinente
de los usos del suelo; partiendo justamente, del
centro metropolitano de Monterrey con dirección
hacia la periferia del lugar; esto, sin un control
eficiente, efectivo y eficaz por parte del Estado;
así se indica en el mapa 3.

muere, un proceso que se considera ad perpetuam
y quizá en un futuro no muy lejano se convierta
en una sociedad sui géneris con tendencia
autófaga (Jappe, A.: 2019: 19); formando estas
espacialidades territoriales de alta complejidad
para el control: infraestructural, del dinamismo
demográfico galopante, de la disposición,
la orientación del crecimiento espacial, la
dosificación de los disimiles y variados usos
del suelo que la componen; que en su proceso
transformacional evolutivo territorial conduce a
la ciudad hacia una metamorfosis paulatina, que
muta de una ciudad monocéntrica, a una metrópoli
basada en un policentrismo diversificado con
expansiones periféricas horizontales, incontroladas
y negativamente proclives; según se indica en el
mapa 4 a continuación.
Mapa 4: Evolución metropolitana de Monterrey,
Nuevo León México

Mapa 3. Crecimiento poblacional expansivoperiférico de la zona metropolitana de Monterrey,
Nuevo León, México a partir del año 2010

Fuente: Sousa, E. (2023)

Fuente: Datos generados a partir de Sousa, E. 2010

Aquí lo importante sería entender, desde la
perspectiva teórica, el ¿por qué? y ¿el cómo? el
sujeto urbano tiende a desarrollar una dependencia
adictiva por el locus typicus urbano, donde
generacionalmente vive, crece, se reproduce y

Partiendo de la afirmación de “…si una
manifestación urbana como la que se menciona,
ya sea de origen territorial o de algún grupo
social particular de referencia, se logra cualificar
y cuantificar, es posible intervenir positivamente

4

Para profundizar en el concepto de las etapas de metropolización se recomienda consultar:
https://www.researchgate.net/profile/Eduardo_Sousa-Gonzalez/publications
https://uanl.academia.edu/EduardoSousaGonz%C3%A1lez

9

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

en ella, para ordenar, mejorar o conservar
el territorio metropolitano y las relaciones
de cotidianeidad expresadas por los diferentes
grupos sociales ahí radicados” Sousa, E. (2022:4).
Entonces, para entender y explicar
puntualmente, desde la teoría aplicada, esta forma
expansiva territorial de proceso en la metrópoli
de Monterrey, Nuevo León, México5, se ha
propuesto la noción de entelequia social urbana6,
la cual recientemente (2023) se ha reformulado7,
integrando en su esclarecimiento cuatro conceptos
que la componen, la delimitan y la definen:
i. Lo antropoémico social urbano;
ii. Lo antropofágico social urbano
iii. Lo ex nihilo; y
iiii. Las fuerzas centrífugas de expansión
territorial, que es el elemento donde se expresa
espacialmente la noción de la entelequia social
urbana y sus componentes.
La palabra entelequia es un término
filosófico propuesto por Aristóteles, el término
tiene su origen en la palabra griega ἐντελέχεια
(entelékheia), que es una combinación de enteles
(completo), telos (fin, propósito) y echein (tener);
esto es, tener el fin en sí misma, como sucede
con una semilla, la cual tiene la particularidad de
producir, de reproducir y de replicar su simiente
ad perpetuam.
En este contexto, se entendería a la noción
de entelequia social urbana en conjunto con los
conceptos que la componen, como una manera de
explicar la forma en que las sociedades urbanas
del mundo conocido, alojan en los individuos
residentes y en sus estructuras cerebrales, esa
simiente sólida, fértil y replicable en el locus
typicus de correspondencia; la cual proviene de
aquellos procesos paulatinos de sociabilización
nuclear del individuo (hogar nuclear), que tiende
a contextualizarse en esa característica particular
de lo ex nihilo8; actuando como si floreciera
un germen de base urbano y de origen genético,
que es trasmitido a perpetuidad por la herencia y

consolidado en la experiencia individual de cada
habitante urbano: un ADN urbano que está integrado
en cada individuo y que obedece a los satisfactores y
las prerrogativas ofrecidas en las ciudades.
Desde esta visión, es evidente que
al interior del espacio urbano confluye una
multiplicidad de usos del suelo y de variables
intervinientes que permean a la sociedad urbana,
de ahí la importancia que representa no solamente
profundizar en lo referente a los procesos
de expansión física que se dan en las ciudades;
sino también, de igual importancia son las
investigaciones de otros ordenes disciplinares, por
lo que en este número de CONTEXTO. Revista
de la Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, México, se han
agrupado ocho trabajos de investigación de
académicos investigadores de diferentes partes
del mundo; los cuales nos muestran un panorama
visual de su objeto de intervención particular
generado a través de la línea de investigación que
cada uno cultiva
Tal es el caso de los doctores Boris Paul
Castro Rojas y Bexi Perdomo, investigadores de
la Universidad de Ciencias y Artes de América
Latina (UCAL), Lima, Perú; donde abordan el
tema sobre “La autoconstrucción en la ciudad
de Lima: hábito poblacional que configura el
entorno urbano”; mencionando que en la capital
peruana la autoconstrucción ha dejado de ser una
manifestación casi exclusiva de las zonas periféricas
pobres de toda gran metrópoli latinoamericana,
para convertirse en práctica habitual de la mayor
parte de la población limeña al momento de edificar
un inmueble. El propósito del presente estudio
fue profundizar, desde el sentir de quienes optan
por la autoconstrucción para conocer las razones
que subyacen este complejo fenómeno, pero
visto desde la mirada del concepto de habitus.
Se realizó una investigación cualitativa apoyada
en la técnica de entrevista en profundidad, con
participación de informantes usuarios y expertos.

5

Aunque lo escrito está referenciado a la zona metropolitana de Monterrey, Nuevo León, México; es muy probable que existan procesos
similares en todas las ciudades y ciudades metropolitanas del mundo conocido.
6
Lo aquí expuesto forma parte de las reflexiones teóricas mencionadas en otros escritos del mismo autor, para profundizar y revisar la
justificación teórica que subsume a este concepto propuesto de entelequia social urbana y los que lo componen, se recomienda consultar el
libro: Sousa, E. (2023). Coordinador. Ciudad y sociedad contemporánea. Enfoques, prácticas y reflexiones desde su comprensión territorial.
México, Editorial: Comunicación Científica. DOI: https://doi.org/10.52501/cc.063
7
Para seguir la evolución del concepto de entelequia ver: Sousa, E.: 2022a y 2021.
8
Ex nihilo del latín: creado a partir de la nada; desde la posición teórica de Cornelius Castoriadis (2001; 1981), indica que cuando un
individuo urbano nace lo que le permite llegar a ser un sujeto completamente urbano, es el proceso previo a la socialización con los otros
individuos ligados inicial y directamente a él, esto es: creado a partir de la nada.

10

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

El Dr. Sergio García-Doménech del
Departamento de Expresión Gráfica, Composición
y Proyectos de la Universidad de Alicante,
España, investiga sobre “El decoro del espacio
público urbano”, destacando que las cualidades
morales constituyen el conjunto de variables más
necesarias para alcanzar la condición ciudadana.
La ética urbana se puede traducir como civismo
y urbanidad. El lugar de la ciudad en el que más
se expresan esas cualidades morales es su espacio
público. Al mismo tiempo, ese espacio público
requiere de una conformación material como
espacio urbano, lo que implica la necesidad de
soluciones disciplinares desde la arquitectura
y el urbanismo. Por lo tanto, la estética del
espacio público pasa a ser un problema a
resolver desde la arquitectura y desde otras
manifestaciones artísticas que la complementan,
como el arte urbano. La decoración es un término
frecuentemente interpretado en el arte y más aún
en la arquitectura moderna, con connotaciones
peyorativas. Pero es un término estético que, junto
con otro ético como es la decencia, constituye la
virtud del decoro. La consecución del decoro en
el espacio público urbano hace extensivas sus
virtudes al fenómeno urbano en su conjunto.
Para la Dra. Cecilia Galimberti de la Facultad
de Arquitectura, Planeamiento y Diseño de la
Universidad Nacional de Rosario, Argentina,
profundiza en la temática sobre “Ecoturismo e
imaginarios sociales. Desarrollos y potencialidades
en las transformaciones urbano-territoriales en
la ribera de Rosario y el delta del río Paraná en
Argentina”, afirmando que los imaginarios sociales
y el ecoturismo actualmente registran un papel clave
en la transformación sostenible de nuestros entornos,
siendo de gran relevancia para detener acciones
extractivas y de alta vulnerabilidad socioambiental.
Este artículo, a través del caso de la ribera de la
ciudad de Rosario y el amplio delta del Paraná en
Argentina, propone indagar críticamente sobre el
rol de los imaginarios sociales en torno al desarrollo
de políticas y lineamientos turísticos basados en la
revalorización del patrimonio y la sostenibilidad
territorial. A través de una investigación cualitativa
de estudio de caso se busca interpretar los procesos
y fenómenos socio-territoriales.
El Dr. Ramón Ramírez Ibarra de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, Monterrey, Nuevo
León, México, presenta el tema que denomina
“Del burdel al espacio digital: imaginarios
narrativos del comercio sexual femenino en la

zona metropolitana de Monterrey, Nuevo León,
México”, mencionando que el comercio sexual es
una actividad que transita en el espacio urbano
bajo un doble proceso de significación, por una
parte, en su sentido económico contractual y por
el otro, en su vertiente cultural de reconocimiento
e interés público. Los cambios en los entornos
políticos y territoriales al igual que la tecnología,
dejan improntas en los modos de establecer
acciones y contactos dentro de un mercado de
consumo socialmente complejo. En este trabajo
analizaremos desde un enfoque cualitativo,
documental y narrativo, los distintos contextos
en que se desarrolla el comercio sexual femenino
y sus mediaciones comunicativas, capaces de
generar toda clase de representaciones, no sólo
ligadas a esta práctica sino, incluso, transformando
los márgenes de aceptación, condena o exclusión
institucional. Dichos elementos de mediación
fundan aquello que se entiende como lo
imaginario de la sociedad y que, en el caso de la
prostitución femenina en la Zona Metropolitana
de Monterrey, Nuevo León, México, presenta
con frecuencia narrativas fincadas en emociones
reactivas y lecturas monológicas, proclives a una
criminalización de las mujeres y sexoservidoras.
Los doctores Oscar Mauricio Alarcón
Rodríguez y Anna Gabriela Ramírez Cuastuza de
la Universidad Católica de Colombia, abordan el
tema “Círculo hermenéutico y Ciclo de vida.
Un enfoque ético para un método de diseño
con criterios de sostenibilidad”, señalando que
el establecimiento de una estructura conceptual
para el diseño arquitectónico basada en la
sostenibilidad y centrado solo en estrategias,
puede carecer de adaptabilidad ante factores
impredecibles en entornos de constante cambio.
El ciclo hermenéutico aplicado al ciclo de la
vida interplanetaria emerge como un método
alternativo que integra escalas globales y locales.
Se busca comprender las causas de situaciones
que afectan la vida en el planeta y definir
impactos en contextos específicos, mediante un
método adaptativo y regenerativo con criterios de
sostenibilidad en diversas esferas de la vida.
En el caso de los doctores Arturo Ojeda de la
Cruz, David Domínguez Franco, Israel Miranda
Pasos de la Universidad de Sonora, investigan
sobre la “Percepción de la arquitectura doméstica
en tiempos de confinamiento en Hermosillo,
Sonora, México”, indicando que el estudio
presenta el resultado de una investigación cuyo
11

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

propósito fue determinar si la arquitectura
doméstica influye positiva o negativamente la
conducta del usuario en tiempos de confinamiento
por covid-19 a partir de un análisis exploratorio.
En tal situación existe la posibilidad de que el
espacio habitado para cumplir un confinamiento
fuese determinante para beneficiar o perjudicar
la salud del usuario sin importar que estuviera o
no contagiado y en su caso, identificar si tuvo un
alivio y beneficio con las diferentes características
del espacio a confinarse. La metodología plantea un
muestreo no probabilístico aplicando un cuestionario
en ocho colonias de distintos estratos sociales en la
ciudad, para lo cual se colectó la información y se
definieron sus variables que se integraron en una
base de datos para realizar un análisis estadístico.
Los doctores Aldo Raudel Martínez Moreno,
Arnulfo Treviño Cubero, Fernando Banda
Muñoz de la Universidad Autónoma de Nuevo
León, México, investigan sobre la “Valoración
del proceso formativo ambiental del estudiante
de arquitectura. Universidad de Camagüey,
Cuba”, señalando que el proceso formativo en
la Educación Superior se ha transformado en
función de las necesidades sociales. En particular,
la formación ambiental, ha estado intencionada
desde la concientización como proceso reflexivo
en el contexto educativo, acompañada por la
búsqueda de soluciones a problemáticas causadas
por la transgresión del hombre al medio. En la
carrera de Arquitectura, se garantiza desde el
proceso docente-educativo, la trascendencia del
compromiso de los estudiantes con su entorno
en correspondencia con las necesidades del
desarrollo en los territorios. Desde el proceso
de perfeccionamiento de los Planes de Estudios,
se aboga por el acercamiento a las exigencias
socioeconómicas del país sobre la base de
alcanzar una formación y desarrollo profesional
con responsabilidad ética, social y ambiental.
El texto, tiene la intención de valorar el proceso
formativo ambiental de la especialidad en la
Universidad de Camagüey a partir del diseño
de una estrategia educativa que facilite este
fin. Se emplea el método de análisis y síntesis,
e inducción-deducción en la aproximación al
estado del arte, el estudio y la crítica de fuentes
en los sustentos teóricos, y el método Delphi para
la valoración del diseño de la estrategia.
El Dr. Carlos Cesar Morales Guzmán
Universidad Veracruzana, México, investiga
sobre la “Iconología simbólica en procesos de

diseño iconográfico con la iluminación natural”,
mostrando que el estudio se realizó para generar
la ideación grafica arquitectónica por medio de la
iluminación natural, por lo cual el ejercicio aquí
desarrollado se confecciona en base al festejo del
día de muertos, el cual es una mezcla la religión
y creencias prehispánicas de nuestra cultura, por
lo que se desarrolla un método de abstracción de
diseño que realizara una de conceptualización en
el modelo y los materiales traslucidos, esto para
genera una efecto que ayude a formar la ideación
iconográfica por medio de la iluminación natural.
Por lo que se tomará en cuenta la constante
radiación del sol, ya que la incidencia solar
dependerá de la ubicación, la estación del año,
altura y hora. Teniendo en cuenta los factores que
emite la iluminación natural, con la metodología
de diseño, se implementada en las diferentes
figuras representativas de la cultura Mexicana
Día de Muertos, en específico para este ejercicio
se observa los diferentes tipos de materiales
que se usaron para desarrollar las diferentes
proyecciones y sombras de los materiales.
Para finalizar con esta publicación, es necesario
subrayar que los integrantes que conforman el
equipo de CONTEXTO. Revista de la Facultad
de Arquitectura de la Universidad Autónoma
de Nuevo León, México, tenemos la certeza de
que no solamente el investigador vinculado a la
temática que publica este medio de difusión de la
ciencia, encontrarán una diversidad de posiciones
teóricas interesantes; sino también, otros lectores
interesados en lo expuesto, descubrirán a través de
las páginas que componen esta edición editorial,
tópicos con una visión original, internacional,
interdisciplinar, de actualidad y con una amplia
profundidad de análisis investigativo; ya que en
este número particular han colaborado con sus
trabajos personales o grupales, investigadores
de carrera certificados y de alta calificación
científica, colaborando con sus trabajos personales
o grupales, todos ellos dictaminados en tiempo y
forma por pares académicos. C

12

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Referencias bibliográficas
Arendt, H. (2002). La condición humana. México; Paidós.
Castoriadis, C. (2001). Figuras de lo pensable. Buenos Aires. FCE. En Arruda, A. et al: 2007; México,
Antrhopos, UAM (Iztapalapa).
Castoriadis, C. (1981). L´institution imaginaires de la societé. París; editions du
Seuil. En Arruda, A. et al: 2007; México, Anthropos, UAM (Iztapalapa);
Harvey, David (2007). Espacios de esperanza. España, Akal.
Harvey, David. (1979). Urbanismo y desigualdad social. México, Siglo XX1.
INEGI. Cuéntame
INEGI 2020: Sistema de Cuentas Nacionales de México. Participación por actividad económica, en
valores corrientes, 2016
INEGI, 1940 A 2020. Censos y conteos, en página www.inegi.gob.mx (visitada el 29 de septiembre de
2021).
Jappe, A. (2019). La sociedad autófaga. Capitalismo, desmesura y autodestrucción. España; Pepitas de
calabaza.
Marx, K.: (1984). Miseria de la filosofía. México, Siglo XXI.
Marx, K.: (1978). Contribución a la crítica de la economía política. México, Ediciones de cultura popular.
Sousa, E. (2023). Ciudad y sociedad contemporánea. Enfoques prácticas y reflexiones desde su comprensión
territorial. México; Comunicación Científica
Sousa, E. (2023a). La metamorfosis transformacional contemporánea: de la ciudad a la metrópoli. Hacia
una configuración teórica-conceptual explicativa del proceso. México, Revista Contexto, Vol. 17,
N° 26, junio 2023.
Sousa, E.; Leal, C.; Palacios, A. :(2022). Análisis espacial metropolitano en ambiente antrópicos y
originarios. México; Río Subterráneo.
Sousa, E.: (2022a). Evolución metropolitana contemporánea. Una conversión urbana de realidad territorial.
Chile; Revista Tiempo Espacio; N° 47, Vol.2; pp. 4-20
Sousa, E: (2021). La conquista del mundo natural. Una conversión urbana de realidad territorial
antropofágica y antropoémica. Colombia; Revista Sapiens Research; Vol. 11(1); pp. 62-72
Sousa, E. (2015). Sousa, E.:2015. De la ciudad a la metrópoli. Nuevas realidades territoriales. Chile,
Editorial Trama.
Sousa, E. (2010). Espacios contemporáneos I. México, Universidad Autónoma de Nuevo León UANL.
Sousa, E. (2009). El proceso expansivo en la territorialidad metropolitana. Fundamento teórico y génesis
procesal: los espacios no ciudad en la sobremodernidad. México, UANL.

13

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Artículos
Articles

14

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

La autoconstrucción en la ciudad de Lima: hábito
poblacional que configura el entorno urbano
Self-construction in Lima: a population habit that shapes the urban environment
Recibido: enero 2023
Aceptado: diciembre 2023

Boris Paul Castro Rojas1
Bexi Perdomo2

Resumen

Abstract

En la capital peruana la autoconstrucción ha dejado
de ser una manifestación casi exclusiva de las
zonas periféricas pobres de toda gran metrópoli
latinoamericana, para convertirse en práctica
habitual de la mayor parte de la población limeña al
momento de edificar un inmueble. El propósito del
presente estudio fue profundizar, desde el sentir de
quienes optan por la autoconstrucción para conocer
las razones que subyacen este complejo fenómeno,
pero visto desde la mirada del concepto de habitus.
Se realizó una investigación cualitativa apoyada
en la técnica de entrevista en profundidad, con
participación de informantes usuarios y expertos.
Los resultados mostraron que la autoconstrucción se
origina por diferentes causas y que, indistintamente
del nivel socioeconómico, se configura como
habitus. A partir del análisis, se considera que,
juntamente con las diversas motivaciones y variables
que participan en el fenómeno en estudio (necesidad,
costos, burocracia, informalidad, pragmatismo),
entre los factores de dicha transformación y
expansión social se encuentran las políticas públicas
instaladas conforme al modelo neoliberal en el Perú.
Esto como consecuencia que, desde 1990, se le ha
dado máxima prioridad al crecimiento económico
por encima del desarrollo institucional que se
requiere como país.

In the Peruvian capital, self-construction has ceased
to be an almost exclusive manifestation of the
poor peripheral areas of any large Latin American
metropolis, to become a common practice of most
of the population of Lima at the time of building a
house or similar. The purpose of this study was to
research deeper into the feelings of those who opt
for self-construction to know the reasons underlying
this complex phenomenon seen from the viewpoint
of the concept of habitus. Qualitative research was
carried out using the in-depth interview technique,
with the participation of users and expert informants.
The results showed that self-construction arises due
to different reasons, and that is configured as habitus,
regardless of socioeconomic level. The authors
believe that, together with the various motivations
and variables involved in the phenomenon under
study (need, costs, burocracy, informality, and
pragmatism), among the factors behind this social
transformation and expansion are the public policies
installed under the neoliberal model in Peru. It is
because since 1990, economic growth has been
considered a top priority over the institutional
development required by the country.

Palabras Clave:

Keywords:

autoconstrucción; habitus; entorno urbano; Lima

self-construction; habitus; urban environment;
Lima

1

Nacionalidad: peruano; adscripción: investigador en la Universidad de Ciencias y Artes de América Latina (UCAL), Lima, Perú; maestría
en educación; e-mail: brcastror@crear.ucal.edu.pe; ORCID: https://orcid.org/0000-0001-8490-1567
2
Nacionalidad: venezolana; adscripción; adscripción: investigadora en la Universidad de Ciencias y Artes de América Latina (UCAL),
Lima, Perú; Dra. en Ciencias Humanas; Investigadora acreditada en Perú y Venezuela; e-mail: bjperdomod@crear.ucal.edu.pe; ORCID:
https://orcid.org/0000-0002-1611-7743

15

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Introducción

habitabilidad, cantidad estimada que comprende
desde lujosas residencias hasta viviendas de
condición muy básica.

La autoconstrucción es un fenómeno presente y
creciente en el Perú. Según la Cámara Peruana
de la Construcción (CAPECO), el año 2017,
hasta 70 % de las edificaciones en Lima, y un
porcentaje algo mayor en el resto del país, habían
sido construidas sin pasar por ningún proceso
formal. En otras palabras, sin gestionar licencias,
sin contar con asesoría profesional y sin cumplir
con los procesos de supervisión requeridos
(Angulo, 2017).
Las condiciones antes descritas son características
de la informalidad aplicada al rubro construcción
y que se conoce como autoconstrucción, término
para el cual los autores no han alcanzado consenso
en su definición única. Sin embargo, de forma
general indica una modalidad de edificar inmuebles,
preferentemente viviendas, mediante personal
aficionado o poco calificado y sin el correspondiente
asesoramiento técnico. Ese fenómeno, tal como
lo señalan Pérez y Palma (2021), se presenta
mayormente en las periferias urbanas donde son
los propios habitantes populares quienes fungen de
principales agentes de urbanización.
Si bien se trata de una práctica muy usual
entre los habitantes de menores recursos de
las ciudades más importantes de esta parte del
continente, para el caso de la capital peruana
implicaría también que se practique dentro de
otros sectores de la población, incluyendo a los
de mayor poder adquisitivo. En consecuencia, es
factible pensar que quizás el factor económico
no sería el determinante primordial cuando se
opta por la autoconstrucción, sino que existirían
otros aspectos que subyacen dicha decisión.
Conocer esta información podría brindar aportes
sustanciales sobre el comportamiento colectivo o
la manera de pensar de quienes residen en la urbe
limeña que facilite su comprensión.
La distribución socioeconómica de hogares
en Lima Metropolitana para el año 2021
presenta disparidad entre los diferentes niveles
socioeconómicos, como se aprecia en la Tabla 1.
Dentro de las características del perfil de
hogares, solo los dos últimos NSE tienen como
material predominante en techos el uso de
planchas de calamina (indicador que sirve para
describir viviendas precarias y no aptas para ser
habitables permanentemente), lo que equivaldría
a 15.6 %. El restante 84.4 % de hogares limeños
ocupan viviendas con condiciones mínimas de

Tabla 1. Distribución socioeconómica de hogares en
Lima Metropolitana para el año 2021

Fuente: Asociación Peruana de Empresas de
Inteligencia de Mercados (APEINM, 2021), con base
en información del Instituto Nacional de Estadística e
Informática (INEI).

A este 84.4 % se le descuenta el 70% que,
según CAPECO, representaría lo edificado
mediante modalidad de autoconstrucción. El
resultado es que solo 14.4 % de las edificaciones
para vivienda habrían cumplido con todos
los estándares técnicos, normativos y legales.
Aplicando un supuesto práctico de ‘a más alta
estratificación socioeconómica igual apego a las
reglas y la formalidad’, dicho valor de 14.4 %
estaría compuesto por el 2.9 % que agrupa al NSE
A (lo cual no descarta que dentro de ese sector
también se emplee la autoconstrucción como
modalidad de edificación), mientras que 11.5
% pertenecería tanto al NSE B como al NSE C,
aunque repartidos en diferentes proporciones de
difícil cuantificación.
De lo anteriormente expuesto podría interpretarse,
a grandes rasgos, que al menos tres cuartas partes
de hogares en la ciudad de Lima ocupan inmuebles
que han sido levantados mediante autoconstrucción.
De esta forma, dicha modalidad se convierte en la
manera más habitual con la que se ha edificado el
entorno urbano de la capital peruana.
En este contexto, es oportuno revisar el
concepto de habitus definido como un sistema
de disposiciones socialmente adquiridas que
funciona al igual que una matriz donde se
aglutinan percepciones, apreciaciones y acciones,
movilizando a individuos a vivir de manera similar
16

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

a la de otros integrantes del grupo social al cual
pertenecen (Bourdieu, 1997). Según Capdevielle
(2011), la noción de habitus permite enterarse de
procesos sociales colectivos en que las prácticas
son producto del aprendizaje del juego social.
Este autor también señala que, en oposición a la
teoría de la acción racional, Bourdieu propone a
cambio una teoría de la acción en la que incorpora
la noción de habitus. En esta, la mayoría de las
acciones humanas se producen por disposiciones
adquiridas que hacen que la acción pueda y tenga
que ser interpretada como orientada hacia un fin
específico sin que pueda plantear por ello que
como principio tenía el propósito consciente de
ese fin (Capdevielle, 2011).
Por su parte, Martín-Criado (2021) considera
que el concepto de habitus supone tres rasgos
fuertemente interrelacionados: tiene carácter
sistemático, está incorporado y es resistente al
cambio. En consecuencia, resulta difícil intentar
distinguir qué parte del comportamiento se debe
al habitus y qué parte al conjunto de agentes
condicionantes que conforma la situación en
cuestión.
Martuccelli (2015) destaca fenómenos
socioculturales que ponen al descubierto la
ambivalencia de las mutaciones sociales que
se dan en Lima. Entre ellos señala una nueva
sociabilidad urbana que ha logrado unificar
involuntariamente a los ciudadanos en torno a la
ineludible convivencia que representa tener que
habitar un mismo espacio urbano o desenvolverse
alrededor de habitus propios a la cultura popular,
logrando implantar comportamientos inclusive
en los estratos sociales más altos. Uno de los
más resaltantes modos de conducta del nuevo
poblador capitalino es el ‘achoramiento’, término
peruano usado para referirse a la actitud que sirve
para contrarrestar jerarquías sociales limeñas e
imponerse en las distintas áreas urbanas, ayudando
a explicitar la relación que tienden a tener los
limeños con la autoridad, las instituciones, las
reglas o el poder en general.
La práctica de la autoconstrucción en la
población limeña es muestra de la informalidad
que durante siglos rige la sociedad peruana.
Al respecto, Contreras (2021) refiere que la
informalidad es parte de la lógica económica del
Perú, y viene desde la época colonial, cuando se
tenía una economía de subsistencia y a Lima como
centro del poder. Si bien con la independencia
se cambió la monarquía por la República, se

continuó manteniendo la estructura del Estado
Colonial centralista y capitalino, con reductos
de desigualdad y privilegios y se estableció
una economía proteccionista para satisfacer los
intereses de las élites a expensas del bienestar
y progreso del resto del país. Dicha continuidad
fue perjudicial para la imagen del estado nacional
ante el poblador común, que siguió percibiéndolo
como déspota, impositivo y con poca legitimidad
para, entre otras cosas, el cobro de impuestos, al
cual todavía hoy ese mismo poblador ve como un
gasto sin retorno.
Algo que caracteriza algunos países de la
región latinoamericana es la conflictiva relación
que tienen con el cumplimiento de las normas
sociales, lo cual es herencia colonial de gran
raigambre histórica. Así lo refiere Araujo (2009)
con la premisa de “Obedézcase, pero no se
cumpla”, que era una fórmula administrativa
del derecho castellano medieval que funcionaba
como un mecanismo de reclamo que reconocía la
autoría de quien emitía una norma, pero que se
consideraba inaplicable.
Esa tensa convivencia entre clase gobernante
y gobernados se quiso modificar durante el siglo
XX. Según describe Kahatt (2015), de la década
de 1920 hasta mediados de los años setenta, los
diferentes gobiernos del Perú compartieron el
objetivo de alcanzar la modernidad en todo el
país y elevar la calidad de vida de la población. Se
apostó por la modernización nacional mediante
programas y políticas de fomento que procurasen
progreso económico y bienestar social. Dentro de
las obras de infraestructura que se llevaron a cabo,
destacan los conjuntos habitacionales urbanos de
variada magnitud, mayormente localizados en
Lima. Si bien muchos de ellos se convirtieron en
valioso aporte arquitectónico local, en algunos
casos con destacado reconocimiento internacional,
numéricamente la producción de estas soluciones
de vivienda fue poco trascendente para cubrir el
déficit habitacional.
Las ideas de modernización aplicadas no
disminuyeron la desigualdad en cuanto a progreso
urbano entre Lima y el resto del Perú. Para 1950
la capital estaba en pleno proceso de convertirse
en metrópoli, siendo la única ciudad peruana
donde se desarrollaba la industria y el comercio
en grandes volúmenes, además de ser el lugar
donde se tomaban las decisiones de gobierno.
Fue entonces cuando se dieron las migraciones
masivas de las zonas rurales hacia Lima, con
17

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

el consecuente surgimiento del fenómeno de
las barriadas. Así se creó lo que Kahatt (2015)
denomina una rara simbiosis entre modernización
e informalización de la ciudad, lo que otorgó
características de hibridación urbana a su proceso
de metropolización. En la década de 1960, los
barrios marginales se convirtieron en la forma
más popular de urbanizar y habitar masivamente,
no solo en Lima, sino en todo el Perú. Según hace
notar Calderón (2017), hasta esos años la teoría
de la modernización asumía que la informalidad
laboral y urbana era expresión de una transición
de sociedad tradicional a moderna.
En su momento los organismos del Estado
encargados de atender el tema habitacional
entendieron el fenómeno de las invasiones como
la solución más efectiva a la crisis de vivienda
y desarrollo social de los pobres urbanos.
Para ello, la estrategia fue brindar asesoría
técnica a los nuevos barrios que emergían en
las urbanizaciones populares, sirviéndose de
las mismas prácticas que, de manera natural,
se venían dando en las ocupaciones marginales
urbanas: la autoconstrucción y la solidaridad
comunal. Es así como se admitieron las ideas de
autoconstrucción de lotes con servicios mínimos
para producir vivienda popular (Kahatt, 2015).
Con la imposición del modelo neoliberal
en la última década del siglo XX aumentaron
desproporcionadamente la ocupación territorial
y las zonas periféricas de la ciudad de Lima.
Se considera como su antecedente impulsor
directo el periodo de 1985-1990, el cual para
Martuccelli (2015) sirvió de acelerador para
distintos fenómenos sociales que ya venían
gestándose en la capital. Estas transformaciones
se vieron reflejadas en el colapso del urbanismo,
el crecimiento de la informalidad, y el desarrollo
de nuevas lógicas de supervivencia en un
ambiente de crisis económica generalizada y
ambiente de violencia política diaria a raíz del
conflicto armado interno que padecía el país.
De ese panorama nacional se dio paso al proceso
de apertura económica en el Perú, que fue poco
escrupuloso en la manera de llevarse a cabo y con
obvias consecuencias para la ciudadanía, siendo
de las peores la contracción de la inversión estatal
en sectores clave como el transporte público, la
construcción de vivienda y la planificación urbana.
Calderón (2017) explica que entre 1990 y el
2000 se aplicaron políticas públicas conforme
al modelo neoliberal que hicieron incrementarse

los barrios urbano-marginales, caracterizándose
por la opción del libre mercado como solución
a la vivienda y el laissez faire (dejar hacer) a la
ciudad informal. Incluso desde el propio Estado
se llegó a alentar nuevas invasiones de tierras,
generalmente no adecuadas ni convenientes para
un óptimo desarrollo urbano, generándose así
una masa cautiva de pobladores que requerían
registrar sus propiedades.
Atendiendo a lo que sostiene Vergara (2018)
respecto al periodo que inició en 1990, en el Perú
se dio la paradoja del crecimiento infeliz, donde lo
primero es debido al éxito del proyecto neoliberal,
en tanto que lo segundo es consecuencia del fracaso
del proyecto republicano. Hay que indicar que el
neoliberalismo en el contexto peruano se soporta
sobre la confianza en el capitalismo popular,
entablándose una fuerte conexión con los sectores
emergentes, pero las cifras del PBI solo encubren
los problemas. Para los logros alcanzados por las
políticas neoliberales (incremento económico,
reducción de pobreza, inflación controlada, nueva
clase media, expansión de ciudades, consumo
masivo) se ha tenido que pagar un alto precio en
la estructura sobre la que se erige cualquier nación
camino al progreso. La precariedad democrática
de las élites peruanas quedó expuesta al optar por
un proyecto de país que prioriza el crecimiento
económico y menosprecia las preocupaciones
de una agenda republicana. De ahí que la actual
crisis que se ha arrastrado por años se centra en
todo aquello que se consideró insignificante para
el avance del país: institucionalidad, estado de
derecho y ciudadanía.
Conforme a lo que exponen Pérez y Palma
(2021), dentro de la formulación liberal moderna
de ciudadanía, la nacionalidad se entiende como
el criterio primordial para definir quién pertenece
a la sociedad. Formalmente, los que pertenecen
a una nación y poseen estatus de ciudadano
son iguales en dignidad y derechos, aunque ese
reconocimiento no basta para que se produzca
una igualdad sustantiva entre todos los miembros
de aquellas sociedades que han asumido tal
tipo de ciudadanía. Asimismo, dichos autores
sostienen que las prácticas de construcción
informal de ciudad que ejercen las poblaciones
migrantes y socialmente marginadas posibilitan
la articulación de narrativas sobre derechos que
superan las limitaciones propias del proyecto
nacional moderno de ciudadanía, dando paso
así a un modelo urbano de ciudadanía. Es por
18

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

ello, que la autoconstrucción se convierte para
esos pobladores en una acción que moraliza y
dignifica, en tanto que las propiedades que ellos
mismos han levantado les permiten formular un
tipo urbano de ciudadanía donde se reconocen
como ciudadanos constructores de ciudad.
La literatura muestra investigaciones sobre
la autoconstrucción en diferentes contextos. Por
ejemplo, en zonas de alto riesgo (Tomé-Fernández,
2020) y sobre esquemas de autoconstrucción a
partir del concepto de la autogobernanza en una
región de España (Candón-Mena et al., 2020).
Otros han abordado la forma en que las mujeres
se han posicionado como autoconstructoras
(Daniela &amp; Rivera, 2022) y la autoconstrucción
en poblaciones indígenas en Chile (Carrasco,
2021). Sin embargo, pese a lo frecuente de la
autoconstrucción en Lima (a juzgar por las cifras
presentadas) no se ha observado un estudio que
profundice, desde el sentir de los protagonistas
de este fenómeno de la autoconstrucción y que
permita conocer las razones que subyacen este
complejo fenómeno, pero visto desde la mirada
del concepto de habitus de Bourdieu (1997) a
partir del cual, según García (2017), se puede dar
respuesta a diversas situaciones sociales.

visualiza la autoconstrucción como lo plantea
Walliman (2012), es decir, la modalidad en la
cual los ocupantes participan, en mayor o menor
grado, en el diseño y construcción de su propia
vivienda. Esta participación y toma de decisiones,
generalmente, se hacen de manera informal,
al margen de la supervisión de profesionales
y, en muchos casos, saltando regulaciones en
materia de vivienda y hábitat establecidos por las
autoridades competentes.
Este concepto de autoconstrucción se asume
indistintamente de que ocurra en zonas rurales,
periferias o áreas urbanas y de que la construcción
se planifique y ejecute de forma individual o
colectiva, pues permite una mirada desde el
individuo que sirve para interpretar esa acción
individual que alimenta un comportamiento
colectivo. Aun así, la autoconstrucción supone
los elementos señalados por (Salas et al., 1988),
ajustados a las necesidades y posibilidades
de quien construye. Desde el punto de vista
psicosocial la autoconstrucción ha sido vista como
el hecho de apropiarse de un lugar y recuperar el
proceso. Es la expresión pragmática de la autonomía
del ser humano asociada al contexto de la vivienda,
entendida esta como la posibilidad de hacer por sí
mismo lo que la persona está en capacidad de hacer.
Además, es un espacio en el cual el ser humano
se permite usar su creatividad para satisfacer su
necesidad habitacional (Alfaro, 2017).
La autoconstrucción está motivada por
diversos factores como lo son la tradición, la
necesidad de tener un espacio propio, razones
económicas, e incluso, la construcción creativa
y la emancipación social (Walliman, 2012).
No obstante, no se ha profundizado en la
autoconstrucción como hábito en contextos
urbanos, en los cuales existen opciones y
regulaciones que deberían impulsar la formalidad.
Esta se ha convertido en un fenómeno de interés
para los investigadores quienes la han definido y
estudiado desde diversos contextos y perspectivas.
Su complejidad, parcialmente producto de la
proliferación de conceptos y posturas acerca de
esta, ha motivado la elaboración de una propuesta
esquemática para su análisis, ya que esta puede
ser considerada desde diferentes puntos de vista:
como proceso, como producto y como marco
tecnológico (Salas et al., 1988).
Si bien la autoconstrucción supone una
solución para el individuo, esta puede conllevar
a riesgos y consecuencias para el individuo y

Aproximaciones teóricas a la
autoconstrucción, habitus y habitar
En líneas generales, la autoconstrucción es una
manera informal de autogestión del hábitat
(Moreno, 2021). Pérez y Palma (2021) la definen
como un concepto asociado a una forma de
edificar en las áreas periféricas de las zonas
urbanas, siendo los mismos habitantes los
agentes que impulsan la urbanización. Esta puede
comprender varios de los siguientes procesos y
elementos: el diseño, la autogestión de materiales
y procesos, métodos y mecanismos de autoayuda
y construcción de forma progresiva (ajustada a las
necesidades y posibilidades de quien construye),
entre otros (Salas et al., 1988).
La autoconstrucción no necesariamente
implica la agrupación de personas que desean
crear un nuevo espacio comunitario para ser
habitado, pues también puede reflejar la decisión
de un individuo que construye un hábitat en
un terreno sin cumplir con las regulaciones
y exigencias de las autoridades competentes
en materia de urbanismo. En ese sentido,
para efectos de la presente investigación se
19

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

2019). Aplicando el concepto de habitus a la
acción de habitar se obtiene que la elección de
las personas acerca de dónde habitar y cómo
será su hogar parece estar condicionada por una
construcción social acerca de lo que implica
habitar. Esta concepción variará en función
del entorno social en el que la persona nace
y se desarrolla. Como señala Núñez (2020)
“lo que debe ser habitado” (p. 30) es diferente
para personas de escasos ingresos y para los
económicamente más favorecidos. De igual
forma, también varía entre diferentes regiones
geográficas de un mismo país.

para la comunidad. Por ejemplo, la construcción
de una vivienda en un terreno no apto puede
tener como consecuencia el desplome de la
misma vivienda, generando daños a terceros y
requiriendo la intervención del Estado para la
solución del problema. La elección errónea de
materiales, elaboración inadecuada de planos
y la construcción sin tomar en consideración
los riesgos sísmicos pueden tener efectos
perjudiciales para los habitantes del inmueble y
para terceros en sus adyacencias. Además de estas
limitantes obvias, se suman la imposibilidad de
crecimiento vertical sin riesgos e impedimentos
para implementar mejoras en la vivienda en
pro de un entorno más sustentable. Así lo
probaron Contreras y Nuñez (2021), quienes
determinaron la inviabilidad de implementar
techos verdes en viviendas de autoconstrucción
en Colombia, ya que se incrementaría el riesgo
ante un potencial evento sísmico debido a la poca
capacidad estructural, lo cual se agrava según
las características del terreno sobre el cual se ha
construido la vivienda.
El habitus determina en cierta forma en qué
espacios puede actuar un individuo y de qué forma
deberá hacerlo, en función de su contexto social
en el que nació (Núñez, 2020). Este trasciende
la noción tradicional del hábito y comprende
principios de visualización, interpretación
y acciones que son producto del origen y la
trayectoria social de la persona (García, 2017).
Por su parte, habitar es definido como la
ocupación de un espacio al que se suele llamar casa;
sin embargo, habitar trasciende sus propios muros
y el individuo habita tanto su casa como el barrio o
localidad en que esta se encuentra (Núñez, 2020).
La casa que se habita, a su vez, es un espacio en el
que se crean conexiones afectivas que van haciendo
que esta se transforme en hogar (Abellán, 2018).
La elección que hace el individuo de dónde
se establecerá para habitar es un fenómeno
multifactorial. Núñez (2020) resume seis factores
o razones que mueven a las personas a elegir dónde
vivir y cómo será su vivienda. Estas razones son:
nivel de ingreso, cercanía a su lugar de trabajo,
características del núcleo familiar (número de
miembros, edades), rasgos de la vivienda (entre
los que se encuentra la cantidad y amplitud de
espacios), facilidades del vecindario en la zona y
accesibilidad en general.
Habitar es una manera de contenerse y de
expandirse como especie y como familia (Ríos,

Metodología del estudio
Se realizó una investigación cualitativa desde la
mirada de la fenomenología hermenéutica, que
responde a la necesidad de comprender y explicar
la naturaleza de los fenómenos de estudio (Trujillo
et al., 2019). Esta metodología se fundamenta en
la interpretación y comprensión de fenómenos,
a partir de la subjetividad de sus protagonistas
(el significado que el sujeto le atribuye al objeto)
y la ‘verdad’ de lo investigado es producto de
una construcción interpretativa de la cual el
investigador es una parte intrínseca (De los Reyes et
al., 2019). Este abordaje fenomenológico permitió
profundizar en las experiencias de los individuos
para la comprensión de la autoconstrucción como
fenómeno de orden social en el contexto limeño.
Para un mejor acercamiento a esta realidad
que se deseaba comprender, se optó por la
triangulación de datos. Esta técnica es ampliamente
recomendada en investigación social y su
aplicación requiere obtener información acerca
del objeto de estudio, por medio de diferentes
fuentes que hagan posible el contraste de los
datos recogidos (Alzás García et al., 2016). Las
fuentes de información fueron dos: usuarios de
la autoconstrucción (personas que habían optado
por esta modalidad para edificar sus inmuebles) y
expertos (profesionales de diferentes disciplinas
versados en el tema). Para su abordaje, se llevó
a cabo un muestreo propositivo, el cual es
recomendado para estudios fenomenológicos con
temáticas como la de la presente investigación,
ya que “permite elegir los informantes en función
del tipo” (Mendieta, 2015, p. 1145). El proceso
en este tipo de muestreo implica seleccionar
los informantes en función de su conocimiento
(teórico o práctico) del tema (Mendieta, 2015).
20

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

En el primer grupo (usuarios) se entrevistaron
doce personas de ambos sexos que la asumieron
como la modalidad de construcción para edificar
desde cero o para ampliar y transformar su
inmueble. La selección de los participantes se hizo
tomando en consideración a las recomendaciones
de Mendieta (2015) y Ramsook (2018). Es decir,
se seleccionaron asegurándose que estos tuvieran
experiencias reales y personales en cuanto al
fenómeno en estudio: la autoconstrucción. Como
criterio de inclusión para este grupo, se consideró
que hubiesen construido o ampliado en una fecha

posterior a 1990 (década de la implementación
del modelo neoliberal en el Perú). El criterio de
exclusión fue no haber sido responsable directo
de la elección de esta modalidad. Este tamaño
muestral obedeció al principio de saturación de
la información, catalogado como el más común
y eficiente para establecer muestras en estudios
cualitativos (Hennink &amp; Kaiser, 2022). La
Tabla 2 muestra detalles de los participantes de
este grupo. Para garantizar su anonimato, como
se acordó en el consentimiento informado, se
muestran seudónimos.

Tabla 2. Listado de entrevistados que participaron en el estudio como protagonistas de la autoconstrucción

Fuente: Elaboración propia

21

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Por otra parte, para la selección de los expertos
en el ámbito de la construcción, se consideraron
los siguientes criterios: ser arquitectos o ingenieros
colegiados en ejercicio de su profesión, profesionales
con especialización en planificación y gestión
urbano regional, profesionales con experiencia en
gestión pública municipal, y sociólogos urbanistas
con varias investigaciones sobre el tema. Debido a
lo específico de los informantes, no se plantearon
criterios de exclusión. La Tabla 3 muestra detalles
de estos informantes. Se usan seudónimos, ya
que se acordó el resguardo de su identidad. El
tamaño de la muestra obedeció a la decisión de los
expertos, ya que algunos que se habían invitado
más profesionales que cumplieran los criterios de
inclusión, pero indicaron no poder participar por
razones de tiempo.

Para la recolección de información se empleó
la técnica de la entrevista en profundidad. Para ello
se diseñaron guiones de entrevista con preguntas
orientadoras que, de forma abierta, permitieron a
los entrevistados describir las razones por las que
ha optado por la autoconstrucción y cómo esta
se ha arraigado en su estructura de pensamiento
como la alternativa al momento de construir o
ampliar su inmueble.
Resultados
Los usuarios entrevistados presentaban edades
entre 43 y 68 años. Estos residen en diferentes
distritos de Lima y tienen distinta formación
académica. Sus viviendas autoconstruidas tienen
una altura promedio de 3 pisos y son todas

Tabla 3. Listado de informantes expertos

Fuente: Elaboración propia

22

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

de albañilería confinada, sistema constructivo
tradicional de muros de ladrillo de arcilla con
columnas y losas de concreto.
Los usuarios señalaron la necesidad de
contar con un techo propio como motivo
principal para la elección del terreno donde han
construido su inmueble. Las oportunidades para
satisfacer esta necesidad suelen tener matices
circunstanciales variados (lote sin saneamiento
ni habilitación urbana, construcción encima de la
vivienda de algún familiar, cercanía al lugar de
trabajo, valor residencial de la zona). Ante esta
situación de necesidad, asegurar la calidad del
suelo inicialmente no fue un aspecto prioritario.
Posteriormente, casi en su totalidad, buscaron
asesoramiento técnico de manera informal.
Este asesoramiento fue principalmente una
conversación con profesionales ingenieros o
maestros de obra conocidos, e invirtieron en
cimentaciones para contrarrestar el riesgo sísmico,
pero sin certificación documentaria alguna.
El aprovechamiento espacial sin adecuada
optimización emerge como la principal razón
para decidir el diseño y distribución de ambientes.
Estas personas se entrevistan con algún conocido
suyo o alguien referido del vecindario para
poder plasmar ideas preconcebidas en papel. Por
otra parte, aquellos cuya actividad laboral está
ligada al sector construcción, coincidieron en lo
que podría calificar de intrusismo, ya que ellos
mismos elaboran planos básicos de obra en los
proyectos que ejecutan. En ninguno de los casos
estas personas buscaron apoyo de un profesional
que les asesorara a un nivel de expediente técnico
para trámite municipal.
En relación con materiales y estructuras, las
decisiones se toman en conjunto entre el propietario
y el maestro de obra. La elección manifestada de
forma unánime fue la autoconstrucción con el
sistema tradicional de albañilería confinada, por
considerarlo el más resistente y de mayor seguridad.
Uno de los entrevistados enfatizó que esto “era lo
más obvio, era lo mejor”. En esta respuesta se sigue
observando un criterio subjetivo para la toma de
decisiones y valoración de la calidad.
Para la ejecución de obra se suele encargar
la edificación a un maestro constructor que ellos
conocían o a alguno de la zona con probada
reputación en el oficio, en ambos casos de manera
informal. Solo uno de los entrevistados declaró
haber contratado personal no idóneo buscando
lo más barato, en cambio, el resto mostró

preocupación porque el personal fuese lo más
experimentado posible, independientemente de
su preparación formal. Así lo recalca uno de los
entrevistados: “Siempre es bueno trabajar (con)
un proyecto… (a) cualquiera no va a contratar…
porque no preguntan quién ha diseñado, sino quién
ha construido, tal maestro, entonces, siempre
pensando eso”. En resumen, las respuestas de los
usuarios reflejan la importancia del prestigio de
aquél a quien se encargará la obra que el hecho de
que se trate de un profesional.
En opinión de los entrevistados, la frecuencia
de emplear la autoconstrucción como modalidad
para edificar en el entorno vecinal es alta. Las
respuestas variaron entre regular y bastante.
La práctica de la autoconstrucción parece estar
condicionada al control urbano que haya en cada
zona, pero se percibe que esta refleja un habitus
en la población. Así se aprecia en la siguiente
respuesta: “Creo que la autoconstrucción acá es
casi una regla… y como es una comunidad bien
familiar, por decir así, todos conocen a alguien
que es constructor y tienen su maestro de obra
con el que hacen las cosas”.
Cuando se les consultó si la autoconstrucción
fue una buena decisión, solo dos de los
informantes usuarios respondieron negativamente
(uno admite que siempre hay detalles no previstos
que es mejor solucionar antes de la obra y el otro
reconoce que ha sido perjudicial construir “poco
a poco” y “a la mala”). El resto se reafirma en
su decisión de manera positiva, ya sea porque
satisface sus necesidades o sus expectativas (no
se está sujeto a lo que un profesional determina
sino al gusto del propietario). Sobre esto último
un entrevistado expresó: “Básicamente yo tomo
las decisiones como quiero… a la larga, pues, uno
sale feliz, satisfecho, yo quiero así y así se hizo”.
La mitad de los usuarios entrevistados asevera
que reiteraría el uso de la autoconstrucción (sea
porque hasta ahora no le ha traído problemas o
para evitarse complicaciones con la burocracia
municipal). No obstante, todos advierten que de
presentarse la ocasión de construir en el corto
plazo recurrirían a profesionales calificados en
el rubro y cumplirían con el trámite normativo
que se exige, sobre todo en la parte estructural
y constructiva. Principalmente para garantizar
el valor de la inversión inmueble hecha, lo cual
implica estar dentro de la formalidad.
Para comprender de mejor manera estas
respuestas fue de indudable utilidad los aportes
23

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

posible, hacer todo de una manera práctica,
buscando autofacilitarse, porque el informal se
autofacilita, prescinde de los cánones estatales,
de la regulación estatal… porque es engorroso,
porque es burocrático, porque implica un costo,
implica tiempo, está supeditado a veces al humor
del funcionario público… yo construyo y levanto,
después que me pongan la multa, ya que me
fastidien, pero yo ya lo construí, ahí pues, hay
una razón práctica”. “El ser pragmáticos es algo
que los une, evitarse licencias, permisos, y con
eso voy a generar ahorros, que no lo consideran
importante, les parece un gasto”.
La aproximación hermenéutica de las respuestas
de ambos grupos de entrevistados permitió elaborar
la Tabla 4, la cual resume categorías observadas.
En esta tabla se aprecian las respuestas ante cada
categoría y las decisiones asociadas a estas, así
como los problemas que estas decisiones revisten.
Referente a las consecuencias que ha generado
la autoconstrucción en el crecimiento urbano
de Lima, se recoge como positivas que se haya
detenido la expansión horizontal de la ciudad y
que se vaya densificando en altura. Las negativas
serían que se ha construido sin dirección técnica
en zonas con alto riesgo sísmico, y que, ante la
demanda insatisfecha de vivienda, poco a poco
se vaya generando un proceso de tugurización
en todas esas edificaciones autoconstruidas. A
propósito de esto último, el sociólogo entrevistado
advierte: “Temo mucho que si no hay cambio en las
políticas públicas, no me refiero a la informalidad
en general, sino respecto a los procesos de
construcción de ampliación y mejoramiento de
la vivienda, se va a seguir produciendo viviendas
que, a diferencia de las décadas pasadas, ahora
dan miedo, porque un barrio nuevo, un pueblo
joven que comienza a construir es una promesa de
vida, pero uno que ya está construido y comienza a
consolidarse más, a aumentar pisos, a tugurizarse,
es la frustración de la promesa”.
En opinión de los expertos consultados, la
persistencia de la práctica de la autoconstrucción
se debe a varios motivos: a la creencia de que
se está ahorrando al construir de esa manera (no
se percibe la diferencia en contratar o no a un
profesional), al costo de las licencias (el poblador
no ve el valor de formalizar, prefiere gastar ese
monto en algo tangible como materiales), a la
falta de confianza en el aparato estatal (no hay
integridad en el funcionario público, se carece de
vocación de servicio para agilizar los trámites),

de los informantes expertos. Todos ellos
contaban con probada experiencia profesional,
en el sector público (municipalidades) o en el
privado (constructoras e inmobiliarias), como
también en el ámbito académico, la consultoría e
investigación científica relacionada al tema de la
presente investigación.
Sobre las razones por las que las personas
optan por la autoconstrucción, los expertos
también consideran que es la necesidad por
el amplio déficit de vivienda. A esta suman la
informalidad porque, a consecuencia de esa
necesidad insatisfecha, se termina participando
en invasiones de terrenos que no cuentan con los
requisitos y documentación requerida. También
señalan que los costos son otra motivación para
la autoconstrucción porque se percibe esta como
una opción más económica. Finalmente, las
respuestas de los expertos reflejan el habitus como
un elemento que subyace la autoconstrucción, ya
que señalan que esta obedece a una práctica social,
porque la actividad de crear ciudad y construir
son actos inherentes al ser humano; así se aprecia
en la siguiente respuesta: “Yo creo que hay una
condición de apropiación del espacio a partir del
significado que tiene construir tu propio hábitat…
es parte de nuestro capital cultural, es parte de
una práctica social muy, digamos, mimetizada en
el ser humano, muy internalizada, por eso que se
convierte en un hábito”.
Los expertos consideran que la autoconstrucción
se hace presente en todos los NSE, pero en un
porcentaje menor al de los NSE C y D, y con
variaciones según circunstancias ligadas a la
informalidad, el control urbano y el exceso
burocrático de trámites y permisos normativos. La
respuesta de un arquitecto entrevistado es reflejo
de esta opinión: “También se da en niveles altos,
pero en un porcentaje mucho más bajo. Depende
mucho de los distritos, de las zonas, porque hay
un control municipal, donde te exigen la licencia,
donde no puedes hacer bulla porque el vecino te
está escuchando, entonces, ahí inmediatamente
dan aviso a la municipalidad y entran los entes
de control para verificar si tienes todos los
documentos que te permitan construir, edificar”.
Los expertos conciben que las personas
acuden a la autoconstrucción para omitir los
procesos administrativos por un pragmatismo
mal entendido: “Creo que en cada sector puede
variar, pero, al final, el resultado es el mismo,
lograr la construcción en el menor tiempo

24

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

siempre hay esa vocación de educarse, de mejorar,
en base a esos emprendimientos, y esos chicos ya
piensan de manera un poco más formal, de no
sacarle la vuelta a la norma, sino de hacer las
cosas cómo se deben”.
Puede haber escenarios pesimistas, si el
Estado no hace labor de promotor y gestor de
soporte técnico a bajo costo para convertirse en
un aliado de la comunidad, haciéndola partícipe
en los procesos y beneficios que conlleva
la formalidad. Una de las respuestas más
contundentes al respecto dice: “Si no lo hacemos
de un modo diferente, la autoconstrucción va
a seguir creciendo. Lima siempre ha recibido
migraciones, antes del interior, y ahora
extranjera, entonces siempre ese porcentaje se
ha ido incrementando”.

a la inexistencia de alternativas efectivas de
solución al problema habitacional (los actuales
modelos de vivienda social no sirven de referente
idóneo a las familias en estos tiempos).
Sobre cómo se manifestará a futuro el fenómeno
de la autoconstrucción en Lima, se obtuvieron
opiniones optimistas, pero en condicional, pues
se confía en que las nuevas generaciones, por
estar mejor integradas a la dinámica del mundo
moderno, serán más conscientes de cumplir
las normas para que su inversión inmueble, así
se emplee autoconstrucción, cuente con cierto
respaldo técnico. Entre ellas tenemos lo que apunta
el abogado entrevistado: “Creo que tendría que
mejorarse, creo que va a tener que formalizarse
un poco más, porque ya son migrantes de tercera o
cuarta generación, pero que ya son profesionales,

Tabla 4 (parte 1). Listado de informantes expertos

25

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Tabla 4 (parte 2). Listado de informantes expertos

Fuente: Elaboración propia

Discusión

déficit habitacional. En su lugar, ha facilitado la
informalidad, dejando a la comunidad a merced
de lo que determine el libre mercado, sin importar
las consecuencias perjudiciales e irreversibles que
pueda haber para sus gobernados.
La autoconstrucción está arraigada en el
pensamiento y la práctica del limeño y así lo
reflejan las estadísticas oficiales y lo confirmaron
los usuarios y expertos entrevistados. Este
fenómeno se consolidó masivamente a partir de
la implementación del modelo neoliberal en el
Perú, especialmente el periodo 1990-2000, como
sostiene Calderón (2017), ya que el laissez faire en
que se ampararon las políticas públicas propició
el incremento de los barrios urbano-marginales,
con lo cual la informalidad que, según Contreras
(2021), ya era parte de la lógica económica del
país, pasó a adquirir un estatus superlativo de

El objetivo de la presente investigación fue
comprender el fenómeno de la autoconstrucción
en la ciudad de Lima, dado lo frecuente de su
práctica en la configuración del entorno urbano de
la capital peruana. De esta forma, se pudo indagar
qué subyace en esta práctica como modalidad de
edificar inmuebles; más allá de los tópicos con
el que se le define al término autoconstrucción
en la literatura especializada, como son el factor
económico y ser una actividad casi exclusiva de las
zonas periféricas pobres de las grandes metrópolis.
Durante los últimos 30 años, con el modelo
neoliberal como guía de las políticas públicas, el
Estado no ha cumplido su labor de promotor y
gestor técnico para lograr un eficiente desarrollo
urbano con alternativas efectivas para paliar el
26

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

validación del propio Estado a nivel nacional.
Ese es el contexto en que la capital peruana
viene experimentando mutaciones sociales,
destacando una nueva sociabilidad urbana a
raíz de la convivencia involuntaria entre todos
los habitantes (Martuccelli, 2015) y en la que se
termina adquiriendo habitus propios a la cultura
popular, y/o matizando conductas en sintonía con
las actitudes que propician los nuevos tiempos.
Para el caso de la autoconstrucción, la celebrada
solidaridad comunal con la que se erigieron
los distritos de la periferia en la segunda mitad
del siglo XX fue dejada de lado gradualmente,
conforme el individualismo se iba adentrando más
y más en el comportamiento de la población. Esto
último se ajusta a lo que hacen mención Pérez
y Palma (2021), un tipo urbano de ciudadanía
donde los que autoconstruyen se reconocen como
ciudadanos constructores de ciudad.
El fenómeno de la autoconstrucción encierra
varias causales. Al analizar las respuestas de
usuarios y expertos se aprecia que la necesidad
inherente al ser humano de tener un lugar propio
para habitar y resguardarse, así como la necesidad
de establecerse cerca de su lugar de trabajo
señaladas por (Walliman, 2012) y Núñez (2020)
impulsan al limeño a perpetuar la autoconstrucción
como forma para edificar su hábitat. Al triangular
las respuestas de los usuarios y de los expertos,
se observa que la autoconstrucción tiene como
trasfondo un sentido pragmático tergiversado que
normaliza la informalidad, hace creer al individuo
que saltarse los procesos administrativos es más
rentable, cuando en realidad le está restando valor
a su inversión y exponiendo a riesgos asociados a
una mala planificación y ejecución del proyecto
de construcción. En este punto es preciso citar la
respuesta de uno de los expertos entrevistados: “Al
final, cada casa se parece a su dueño”, implicando
que la autoconstrucción refleja nuestra esencia como
sociedad en la que el ‘achoramiento’ se ha asumido
como una forma de llegar al éxito (Medina, 2001).
De esta manera, vemos de trasfondo el concepto
de habitus en la práctica de la autoconstrucción, pues
este determina en cierta medida el comportamiento
del individuo en diferentes contextos a partir de las
conductas observadas en los demás miembros de
dicha sociedad (García, 2017). Pero ¿en qué se
basa ese habitus? Los sociólogos han afirmado
que el limeño, desde el ‘achoramiento’ que
caracteriza a muchos, se plantea a sí mismo como
alguien capaz de determinar lo bueno y lo malo,

manteniendo una actitud orientada al éxito en lo
personal (un individualismo fomentado por el
modelo neoliberal), obviando o irrespetando lo
establecido en la norma en tanto esta interfiera en
sus objetivos, desde una actitud que llega incluso a
la displicencia como lo ha señalado Medina (2001)
de saltar las normas, buscando siempre la forma
más de “¡hago esto así porque me da la gana y
qué!” (Medina, 2001: 10).
Conclusiones
Más allá de las estadísticas difundidas por
organismos oficiales, los resultados de esta
investigación cualitativa, en la cual participaron
expertos y usuarios con diversidad de domicilio,
ponen de manifiesto que la autoconstrucción en
Lima es ya un hábito poblacional con el que se
ha ido configurando su entorno urbano, algo por
demás muy perceptible a primera vista cuando se
visita la ciudad por aire o por tierra. El hallazgo
principal se sustenta en el concepto de habitus
que plantea (Bourdieu, 1997), pero dado lo
complejo del fenómeno en estudio, también
tienen incidencia otras perspectivas además de la
sociológica, como son la histórica, la económica,
la política y, por supuesto, la urbanística.
La intensificación y expansión de este
habitus claramente marcado en la conciencia
y práctica del poblador limeño es consecuencia
de las mutaciones sociales que a partir de 1990
se produjeron en la capital peruana con la
implantación del modelo neoliberal en el país.
Desde entonces, el crecimiento económico
alcanzado fue directamente proporcional con la
expansión de la autoconstrucción como modalidad
a edificar; sustituyéndose la solidaridad comunal
con la que se levantaron las primeras barriadas
por el individualismo y el ‘achoramiento’
(Medina, 2001) como signos de los tiempos en
que las políticas públicas apostaron al laissez
faire (Calderón, 2017), convirtiendo al Estado en
un mero facilitador de la informalidad.
Este fenómeno o hábito poblacional requiere un
abordaje multidisciplinario y de mayor profundidad.
En tal sentido, sería plausible que a futuro se realicen
investigaciones que ahonden sobre otras variables
y factores ligados a la autoconstrucción. De igual
forma, es preciso analizar opciones y propuestas
que permitan solventar y prevenir problemas
relacionados a la autoconstrucción, todo en pro de
una urbe eficiente y sostenible. C
27

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Referencias bibliográficas
Abellán, R. (2018). Habitar y extrañar. La fenomenología del hogar y la arquitectura autobiográfica.
Feminismo/s, 32, 259–286. https://doi.org/10.14198/fem.2018.32.10
Alfaro, S. (2017). Autoconstrucción de vivienda, oportunidad para el ingenio creativo. Cuadernos
De Arquitectura. Habitar El Norte, 8/9, 30–33. https://doi.org/https://doi.org/10.22199/
S071985890.2003.0008.00010
Alzás García, T., Casa García, L., Luengo González, R., Torres Carvalho, J. L., &amp; Catarreira, S. V. (2016).
Revisión metodológica de la triangulación como estrategia de investigación. Atas CIAIQ2016, 639–648.
Angulo, W. (2017, September 26). Capeco: El 70% de viviendas en Lima son informales y vulnerables a
un terremoto. RPP Noticias.
APEINM. (2021). Niveles Socioeconómicos 2021.
Araujo, K. (2009). ¿Se acata pero no se cumple? Estudios sobre las normas en América Latina (LOM
Ediciones, Ed.).
Bourdieu. (1997). Razones prácticas. Sobre la teoría de la acción. Editorial Anagrama.
Calderón, J. (2017). La ciudad ilegal en el Perú. Punto Cardinal Editores.
Candón-Mena, J., Domínguez, P., &amp; MacFarlane, T. (2020). Self-build housing schemes in Marinaleda
from the perspective of Ostrom’s concept of self-governance in common-pool resource situations.
An International Journal for Critical Geographies, 19(3), 684–706. https://www.nytimes.
com/2009/05/26/world/europe/26spain.html
Capdevielle, J. (2011). El concepto de habitus: “con Bourdieu y contra Bourdieu.” Anduli Revista Andaluza
de Ciencias Sociales, 10, 21–23.
Carrasco, D. A. G. (2021). Autoconstrucción y viviendas con pertinencia cultural: el caso de los Aymara
en Arica. Revista Aus, 30, 10–17. https://doi.org/10.4206/aus.2021.n30-03
Contreras, C. (2021). Historia económica del Perú. Desde la conquista española hasta el presente.
Instituto de Estudios Peruanos.
Contreras, O., &amp; Nuñez, F. (2021). Influence of an extensive green roof in the non-linear structural behavior
of self-construction households. Revista Ingeniería de Construcción, 36(2), 157–172. www.ricuc.cl
Daniela, L., &amp; Rivera, L. (2022). Las mujeres en la producción del espacio autoconstruido: contraconducta
e interseccionalidad. Revista INVI, 37(104), 46–70.
De los Reyes, H., Rojano, A., &amp; Araùjo, L. (2019). La fenomenología: un método multidisciplinario en el
estudio de las ciencias sociales. Pensamiento y Gestiòn, 47, 1657–6276. https://doi.org/10.14482/
pege.47.7008
García, J. S. M. (2017). El Habitus. Una revisión analítica. Revista Internacional de Sociologia, 75(3),
e067. https://doi.org/10.3989/ris.2017.75.3.15.115
Hennink, M., &amp; Kaiser, B. N. (2022). Sample sizes for saturation in qualitative research: A systematic
review of empirical tests. Social Science and Medicine, 292. https://doi.org/10.1016/j.
socscimed.2021.114523
Kahatt, S. S. (2015). Utopías construidas. Las unidades vecinales de Lima. Fond.
Martín-Criado, E. (2021). Uso y abusos del concepto de habitus. https://orcid.org/0000Martuccelli, D. (2015). Lima y sus arenas: Poderes sociales y jerarquías culturales. In Cauces editores.
Medina, O. (2001). El achoramiento: una interpretación sociológica. Universidad del Pacífico.
Mendieta, G. (2015). Informantes y muestreo en investigación cualitativa. Investigaciones Andina, 17(30),
1148–1150.
Moreno, J. (2021). ¿On the roadside? An inventory of self-managed habitat strategies in Chile. Revista
INVI, 36(102), 279–301. https://doi.org/10.4067/S0718-83582021000200279
Núñez, M. (2020). La construcción social del habitar. La reproducción del statu quo. Artificio Revista En
Ciencias de Los Ámbitos Antrópicos, 2(1), 26–37.
Pérez, M., &amp; Palma, C. (2021). De extranjeros a ciudadanos urbanos: autoconstrucción y migración en el Gran
Santiago. Estudios Atacamenos, 67(e3528), 1–21. https://doi.org/10.22199/issn.0718-1043-2021-0010
Ramsook, L. (2018). A Methodological Approach to Hermeneutic Phenomenology. International Journal
of Humanities and Social Sciences, 10(1), 14–24. http://ijhss.net/index.php/ijhss/
28

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Ríos, G. (2019). El lenguaje inconcluso de la arquitectura marginal peruana. Una visión contrastada entre
la globalización y el habitar. Limaq, 5, 123–136. https://doi.org/10.26439/limaq2019.n005.4531
Salas, J., Salazar, G., &amp; Peña, M. (1988). Una propuesta esquemática para el análisis de la autoconstrucción
en Latinoamérica como fenómeno masivo y plural. Informes de La Construcción, 40(398), 155–
168. http://informesdelaconstruccion.revistas.csic.es
Tomé-Fernández, S. (2020). Barrios en ladera, Mieres (Asturias): entre la aldea y la favela. Ciudad y
Territorio Estudios Territoriales, 52(206), 791–804. https://doi.org/10.37230/cytet.2020.206.05
Trujillo, C., Naranjo, M., Lomas, K., &amp; Merlo, M. (2019). Investigación cualitativa. Epistemología,
consentimiento informado y entrevistas en profundidad. Editorial Ibarra.
Vergara, A. (2018). Ciudadanos sin república. De la precariedad institucional al descalabro político (2da
ed). Editorial Planeta Perú.
Walliman, N. (2012). Self-Build: Global North. In International Encyclopedia of Housing and Home (pp.
259–264). Elsevier. https://doi.org/10.1016/B978-0-08-047163-1.00507-5

29

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

El decoro del espacio público urbano
The decorum of urban public space
Recibido: noviembre 2022
Aceptado: diciembre 2023

Sergio García-Doménech1

Resumen

Abstract

Las cualidades morales constituyen el conjunto
de variables más necesarias para alcanzar la
condición ciudadana. La ética urbana se puede
traducir como civismo y urbanidad. El lugar de la
ciudad en el que más se expresan esas cualidades
morales es su espacio público. Al mismo tiempo,
ese espacio público requiere de una conformación
material como espacio urbano, lo que implica
la necesidad de soluciones disciplinares desde
la arquitectura y el urbanismo. Por lo tanto, la
estética del espacio público pasa a ser un problema
a resolver desde la arquitectura y desde otras
manifestaciones artísticas que la complementan,
como el arte urbano. La decoración es un término
frecuentemente interpretado en el arte y más aún
en la arquitectura moderna, con connotaciones
peyorativas. Pero es un término estético que, junto
con otro ético como es la decencia, constituye la
virtud del decoro. La consecución del decoro en
el espacio público urbano hace extensivas sus
virtudes al fenómeno urbano en su conjunto.

Moral qualities constitute the set of most
necessary variables to achieve citizenship. Urban
Ethics can be translated as public spirit and
urbanity. The place in the city where these moral
qualities are most expressed is its public space. At
the same time, that public space requires a material
conformation as an urban space, which implies the
need for disciplinary solutions from architecture
and urbanism. Therefore, the aesthetics of
public space becomes a problem to be solved by
architecture and other artistic manifestations that
complement it, such as urban art. Decoration
is a term, frequently interpreted in art and even
more so in modern architecture, with pejorative
connotations. But it is an aesthetic term that,
together with another ethical term such as decency,
makes up the virtue of decorum. The achievement
of decorum in urban public space extends its
virtues to the urban phenomenon as a whole.

Palabras Clave:

Keywords:

arte urbano; espacio público; estética urbana

urban art; public space; urban aesthetics

1

Nacionalidad: español; adscripción: Departamento de Expresión Gráfica, Composición y Proyectos de la Universidad de Alicante,
España; Doctor arquitecto por la Universidad Politécnica de Valencia, España; e-mail: sergio.garcia@ua.es; ORCID: https://orcid.org/00000001-6079-7988

30

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Introducción

demuestra –acredita– la virtud del civismo3. A
sensu contrario, estaríamos pensando en el vicio
de lo incívico. El civismo presupone respeto y
convivencia, que son virtudes intrínsecas a la
propia conducta urbana. De hecho, interpretamos
lo civil como lo perteneciente a la ciudad
y a la ciudadanía: es la civitas de la cultura
clásica occidental de la que somos herederos
(Uvalle, 2014). Por contra, resulta incivil lo que
presenta ausencia de civilidad y de educación:
el incivilizado vandalismo callejero podría
constituir un buen paradigma de lo incívico.
Algunas de estas terminaciones que conectan
lo ético, lo social y lo cultural acontecen en la
propia definición del artificio urbano. Urbanismo
y urbanidad comparten similar etimología:
podríamos afirmar que el compendio normativo
sobre educación, respeto y convivencia
colectiva se crea y al mismo tiempo se pone
permanentemente en práctica sobre el escenario
urbano. La urbanidad4 se erige pues, como una
actitud moral urbana, esto es, la variable que nos
puede permitir valorar la decencia en la ciudad.
El grafiti urbano, como el que ejemplifica la
imagen del solar sin construir, ilustra esta idea y
lanza una reflexión: ¿qué tiene más urbanidad y
decencia, las medianeras abandonadas o el grafiti
espontáneo? (Figura 1).

Habitar la ciudad constituye una experiencia
humana en el que la vida pública se mantiene
en permanente conexión con el universo de lo
privado. Esto hace que podamos interpretar
evolutivamente el fenómeno urbano. Y en esa
evolución, el espacio público emerge y funde
en un todo las variables éticas y estéticas de
la ciudad. La ética implica moral, corrección,
conducta recta y en definitiva, urbanidad. La
estética implica belleza, hermosura y placer a
los sentidos. La ciudadanía contemporánea debe
resolver las problemáticas urbanas usando un
código de buenas prácticas. Y ese código se pone
especialmente de manifiesto en el espacio público.
Dos conceptos que basculan entre lo actitudinal
y lo formal definen un cierto equilibrio entre lo
ético y lo estético: la decencia y la decoración2.
Durante las primeras décadas del siglo
XX, la arquitectura del Movimiento Moderno,
concentrada en los experimentos habitacionales, el
racionalismo, el progreso proyectual y la negación
de la historia, marginaría todo lo concerniente al
espacio público urbano. Sin embargo, a partir de
la segunda mitad del siglo y, sobre todo durante
su último tercio, el pensamiento crítico disciplinar
produciría interesantes aportaciones, algunas
de referencia durante décadas. Así, aparecerían
trabajos de notable influencia, como Jacobs
(1961), Lefevbre (1968), Cullen (1971) y otros.
Algunos destacarían más por lo ético, otros por lo
estético, pero en mayor o menor equilibrio, todos
intentarían amalgamar ambas componentes.
En el teatro urbano, resulta importante la
concreción formal –el escenario–, los actos
ciudadanos –la representación– y la propia actitud
de sus representantes –los participantes urbanos–,
todo emulsionado sobre el propio espacio público.
Este enfoque dramático de los participantes en los
acontecimientos urbanos, combina sutilmente lo
activo –los actores urbanos– con lo pasivo –los
espectadores urbanos– (Arnau, 2000). La actitud,
tanto de actores como de espectadores, cuando
es correcta, muestra –expone– pero también

Figura 1. Grafiti espontáneo en el barrio del Raval en
Barcelona, España

Fuente: Elaboración propia

2

Decencia, del lat. decentia: 1. f. Aseo, compostura y adorno correspondiente a cada persona o cosa. 2. f. Recato, honestidad, modestia.
Decorar, del lat. decorāre. 1. tr. Adornar, intentar embellecer una cosa o un sitio;
Decoración, del lat. decoratio, -ōnis. 1. f. Acción y efecto de decorar. 2. f. Conjunto de elementos que decoran (23ª ed. Diccionario RAE).
3
Civismo, del fr. civisme, y este del lat. civis “ciudadano” y el fr. -isme “-ismo”. 2. m. Comportamiento respetuoso del ciudadano con las
normas de convivencia pública (23ª ed. Diccionario RAE).
4
Urbanidad, del lat. urbanĭtas, -ātis: 1. f. Cortesanía, comedimiento, atención y buen modo (23ª ed. Diccionario RAE).

31

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

La decencia del espacio público

y Rojas, 2014; Arenas-Dolz, 2020). Así, una
perversa combinación de separación funcional
con dispersión espacial, puede poner en seria
crisis moral a la ciudad. Ambas actitudes urbanas
formarían parte del pensamiento posmoderno y de
la sociedad urbana finisecular del siglo XX. Por
contra, la integración funcional combinada con
la compacidad espacial, son virtudes que pueden
dar lugar a modelos de ciudad –y por lo tanto a
espacios públicos– moralmente bien resueltos.
El espacio público, cuando alcanza su
dignidad inherente, surge a través de la catálisis
equilibrada entre lo social y lo estético (GarcíaDoménech, 2015b). Pero en extensión del criterio,
también sería interesante indagar entre lo ético
y lo estético, entre lo decente y lo decorativo.
La forma, el volumen o la materia configuran
primariamente el espacio, pero no es sino la
experimentación colectiva la que se encarga de
cualificar el mismo: el valor del uso ciudadano
dignifica el espacio como lugar característico
de la ciudad. Esta idea se puede ilustrar con la
escalinata del Grande Arche de La Défense en
París, en la que su uso como lugar de estancia y
encuentro ciudadano, cualifica y dignifica esta
arquitectura como espacio público (Figura 2).
La cualidad inclusiva e integradora del espacio
urbano se pone precisamente en evidencia por la
propia publicidad –cualidad pública– del mismo
(Borja, 2003; Sato, 2012; Schlack, 2011; Schlack,
2013). Al mismo tiempo, el espacio público es el
lugar donde las cualidades democráticas pueden
destacar más en toda la ciudad (Fernández, 2016;
Gasca y Ávila, 2020).
La cultura urbana y las relaciones ciudadanas
se ponen eminentemente en práctica sobre el
espacio público. Este ha de ser lugar acorde,
por lo tanto, para la cortesía, la educación y
en definitiva para la urbanidad. Es el propio
reconocimiento ciudadano del espacio público
el que le confiere la decencia convirtiéndolo en
bien común (Campos y Brenna, 2015; GarcíaDoménech, 2017), una cualidad que asimismo
necesita de su correspondiente arropamiento
sociocultural. La cuantificación de las conexiones
experimentadas entre personas sobre en el espacio
público deriva en la capacidad de esa ciudad para
adquirir su propia personalidad urbana. Esto
es frecuentemente visible en el uso de aquellos
elementos urbanos que invitan a la socialización,
como ejemplifica la alberca de la fuente de la Plaza
Real de Barcelona, permanentemente empleada

La decencia es un concepto eminentemente moral.
Su aplicación a la disciplina arquitectónica y por
extensión, a la urbana, no lo es menos. El espacio
público constituye la esencia misma de la ciudad
y representa la estructura espacial en la que se
desarrolla. Por lo tanto, la potencial decencia del
espacio público termina por definir la decencia de
la ciudad en sí misma, esto es, la urbanidad. Son
las buenas maneras de actuar, pero además, en el
fenómeno urbano también podrían ser las buenas
maneras de formalizar. La decencia en el espacio
público puede ser interpretada como lo correcto,
lo reconocido o lo estimado por los habitantes
de la ciudad. Estudiosos imprescindibles en el
concepto de lo público en la sociedad, como
Arendt (1958) o Sennett (1977) se han centrado
en las intrínsecas capacidades para la relación que
posee el espacio público. Capacidades que están
relacionadas a su vez con la identidad del propio
espacio urbano. Los mismos autores invocarían
el deterioro de la tradición social en la ciudad y
de la actitud pública de la propia sociedad urbana
(Arendt, 1958; Sennett, 1977). En términos de lo
urbano, no debemos confundir lo decente con lo
vulgar, pues “lo fácil, junto con lo efectista y lo
superficial ―que, en cierto modo, vienen a ser la
misma cosa― es un conocido atributo del gusto
vulgar” (Miranda, 1999: 383).
El espacio público es un espacio material,
pero solo se crea lugar mediante la interacción
ciudadana. La ciudadanía pues, es la artífice de la
ciudad y no al revés (Arnau, 2000; Borja, 2003;
Borja, 2019). De esta manera, la ciudad emerge
como una consecuencia cultural de la condición
ciudadana. Este juego se retroalimenta, ya que es
estatus ciudadano se genera y se perfecciona en el
espacio público: lo más reconocido y valorado por
la ciudadanía es la interacción y el espacio público
constituye el lugar para el encuentro ciudadano
por excelencia (Carrión, 2019). De ahí, que los
valores morales que la ciudadanía deba exigir al
espacio público no han de ser solo patentes, sino
también presentes. Tengamos en cuenta que en el
espacio público se reconoce el alma de la ciudad
(Cuervo y Herrán, 2013), a la vez que representa
la propia tarjeta de presentación de la ciudad
(Borja, 2003). La relación entre lo espacial y
lo funcional puede influir decididamente en la
ética de la ciudad y a su protagonista, el espacio
público (Uribe, 2011; Trachana, 2013; Hernández
32

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

como asiento colectivo ciudadano (Figura 3). El
lugar urbano y el sentimiento de pertenencia que
éste genera, combinado con las virtudes morales
propias de las sociedades urbanas avanzadas,
se ve especialmente potenciado siempre que la
forma y los resultados materiales alcancen un
cierto nivel de calidad estética. No es algo banal,
ni mucho menos aséptico. Es esto algo que debería
interpretarse como componente ciudadana de
civismo y por lo tanto de urbanidad.

Figura 3. Plaza Real en Barcelona, España

Figura 2. Escalinata del Grande Arche de La Défense
en París, Francia

Fuente: Elaboración propia

La decoración del espacio público
Todo acontecimiento artístico requiere de
contenidos propios cuya adecuada percepción
permita su asimilación por el espectador. En el
contexto de la ciudad, ese acontecimiento solicita
todavía más una mayor y mejor dotación de
esos contenidos inherentes al mensaje estético.
El fenómeno de la belleza posee una clara
dimensión emocional. Y esa dimensión, en el
colectivo ciudadano, frecuentemente deriva en
una percepción identitaria y de pertenencia. Las
variables constitutivas del fenómeno estético,
muchas compartidas por varias de las artes
clásicas, pueden incluir, entre otras, a la textura,
la armonía, la postura, el movimiento, el color,
el contrapunto y muchas más. Las conexiones
relacionales entre esas variables, en combinación
con la cultura tanto personal e individual como
social y colectiva, así como con la propia
percepción subjetiva, son las que construyen y
estructuran un acontecimiento estético. Y entre
ellos, tiene cabida el propio acontecimiento
estético urbano (Da Luz, Biavatti y Pereira,
2011; García-Doménech, 2022). Las variables
emocionales que se derivan de la experiencia
estética personal, nutren la conceptualización
conformada mediante la generación de imágenes
abstractas. Esas imágenes abstractas son
construidas en el pensamiento humano como
producto de una combinación tanto formal como
situacional. Puesto que la inteligencia humana
emplea mecanismos relacionales holísticos, el
conjunto combinatorio de volúmenes, espacios

Fuente: Elaboración propia

La estructuración social de la ciudad se
forma en el espacio público. Éste actúa como
mecanismo maestro para desarrollar la propia
génesis urbana. Así, la esencia misma de la
ciudad recibe su impronta y su continuismo
a través del propio espacio urbano. Al mismo
tiempo, la actitud crítica y la discusión ciudadana
acogen de manera especial el acontecimiento
estético que emerge del espacio público: “la
cualidad sensible del ambiente urbano denota
las propiedades esenciales, tanto objetivas como
subjetivas de los aspectos vivenciales que se
tienen del entorno y su grado de aceptación o
rechazo por parte de un individuo o de una
colectividad” (Mariñelarena, 2019: 4-5).
Tengamos en cuenta que la creación de lugar
y la plena identificación urbana solo pueden
eclosionar a través de la asimilación del mensaje
de lo bello. Pero esa asimilación no puede ser
solo individual, sino que requiere de la práctica
colectiva. En la ciudad y en justicia, lo bello no
puede quedar limitado al disfrute de unos pocos.
33

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

y posiciones acaba siendo sumamente complejo
(Brandão, 2014). De hecho, el espacio público
constituye un acontecimiento urbano de
complicada interpretación y difícil percepción
cuando pretendemos que sea atenta. En el espacio
público, la concurrencia de la arquitectura, la
urbanización del espacio y la ocasional presencia
de arte urbano, puede generar emociones estéticas
susceptibles de asimilación cultural (Brugnoli,
2011; Ricart y Remesar, 2013).
El paisaje urbano se puede construir como una
correspondencia de relaciones entre diferentes
variables que lo conforman (Arroyo, 2015;
Briceño-Ávila, 2018). Ese juego de relaciones
es el que acaba –no siempre premeditadamente–
creando estética en el espacio: “al tratarse de un
equilibrio entre lo fácil y lo inesperado, la gracia
es una de las cualidades estéticas más frágiles
en el paisaje urbano” (González-Moratiel, 2018:
40). En la ciudad, el fenómeno estético puede
resultar más complejo que en otros tipos de
experiencias de creatividad estética. Lo material,
lo tangible, lo tectónico, son las cualidades que
convierten el espacio público en un problema
propio de la disciplina arquitectónica. Por lo
tanto, la cualificación del espacio urbano no
puede evaluarse como único resultado de la
gestión política, las funciones urbanas o el
uso social. Esa evaluación ni siquiera puede
monopolizarse como consecuencia de la mayor
o menor conciencia ciudadana. De hecho, un
reconocimiento ciudadano profundo y efectivo
en no pocas ocasiones tiene su razón de ser
como consecuencia, al menos en parte, de la
calidad material del espacio (Tapia y García,
2015). Hemos indicado cómo el reconocimiento
estimativo y la valoración positiva por parte del
colectivo ciudadano son actitudes que se postulan
como condicionantes para evaluar la capacidad
pública del espacio urbano. Y contra lo que
suele pensarse, no lo son tanto las arquitecturas
singulares ni los acontecimientos urbanos
susceptibles de constituir protagonismos aislados,
si bien, ocasionalmente estos hitos pueden nutrir
y aportar cierto valor al imaginario urbano y a las
señas de identidad de una ciudad. Podemos afirmar
pues, que el espacio público constituye el lugar
más adecuado en el que se evidencia la decencia
urbana, esto es, la urbanidad. Pero también al
mismo tiempo, no se produce espacio público
completo mientras no aparezca interacción
ciudadana. Por lo tanto, solo los espacios públicos

que hayan alcanzado un correcto equilibrio entre
lo estético y lo social, se pueden constituir como
garantes de la identidad y la personalidad urbana:
“el espacio público no puede interpretarse desde
un punto de vista estético si previamente no lo ha
sido desde un punto de vista social. Sólo cuando
la sociedad identifica o inventa la función de un
espacio público, lo hace propio y comienza a
preocuparse de su calidad estética. Pero también
es cierto lo contrario: la calidad estética de un
espacio público impulsa a usarlo y vivirlo, por
lo tanto mejora su percepción social” (GarcíaDoménech, 2015b: 63. Traducción propia).
El arte urbano, también cumple cierta función
social, ya que la estética se puede integrar
entre los derechos de los habitantes urbanos
(Lefebvre, 1978; Borja, 2019). Ese derecho,
como todos, nace como consecuencia de las
necesidades de una sociedad, en este caso la
urbana. La publicidad o cualidad pública del
arte urbano (García-Doménech, 2015a) le
confiere connotaciones al mismo que exceden
de lo puramente decorativo: dignifica el espacio
público al tiempo que democratiza su disfrute.
El arte urbano, combinado armónicamente
con la arquitectura, constituye uno de los más
importantes recursos de la estética urbana para
conseguir que el espacio urbano sea plenamente
identificado y correctamente interpretado por la
ciudadanía. Si apostamos por una combinación
de variables estéticas –y no por el reduccionismo
o la simplificación de la anécdota individual–
la ciudadanía podría entablar un juego entre la
cualidad discreta de una pieza artística con la
cualidad continua que caracteriza el marco urbano
en el que se integra: “La estética urbana no puede
entenderse desde un enfoque reduccionista, sino
holístico. Abarca un amplio abanico de prácticas
artísticas o potencialmente artísticas: desde la
pintura y la escultura, hasta la arquitectura y
el propio diseño de la urbanización” (GarcíaDoménech, 2015a: 198. Énfasis original).
Los significantes de la ciudad, interpretados
y percibidos adecuada y coherentemente, son la
sutil consecuencia de una amalgama constituida
entre aquello que presenta continuidad –el
espacio urbano–, con lo que presenta discreción
–fundamentalmente la arquitectura, pero también
el arte urbano– con el fin de activar el placer de lo
bello en la observación de un determinado paisaje
urbano. Ese compendio en que “cohabitan los
fragmentos de la ciudad, la arquitectura y el arte,
34

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

y generan circunstancias espaciales gratificantes y
de significativo valor espacial por sus condiciones
físicas, sociales y culturales” (Rivero, 2012: 90),
termina por generar paisaje urbano como si de
una compilación de individualidades se tratara.
Un ejemplo ilustrativo de ello son las arañas
Maman de Louise Bourgeois, ubicadas por todo
el mundo, pero especialmente significantes
cuando se combinan con la arquitectura y con el
espacio urbano, como es el caso de la pieza de
Ottawa (Figura 4). Además, resulta algo inherente
al análisis estético del paisaje en general –que no
únicamente el que se genera en la ciudad– cierta
cualidad moral derivada de la justicia social que
define su razón de ser (Aragón, 2014), pues “lo
político es inseparable de lo ético en el contexto
de la ciudad” (Arenas-Dolz, 2020: 194). Los
simultáneos contenidos políticos y sociales del
concepto moral de la decencia, informan algunas de
las consideraciones intelectuales contemporáneas
acerca de la democratización del arte en su vertiente
más pública (González, 2012; Massó, 2013).

comerciales y las promesas de los anuncios
publicitarios, nos permite refundir y re-imaginar
el mundo de una manera encantadora” (Kaika
y Swyngedouw, 2000: 123. Traducción propia.
Énfasis original). La rendición al fetiche, al igual
que sucumbir ante el horror vacui, serían actitudes
sujetas a ser defendidas mediante sofismas que
falsamente podrían justificar el alejamiento
de una de las principales características de la
modernidad: la abstracción. Y esto, que podría
ser consecuencia de cierta debilidad cultural,
también podría interpretarse como miedo a la
incomprensión. Tanto la escultura de Eduardo
Chillida como la configuración espacial de la
Plaza de los Fueros en Vitoria, España ilustran la
tendencia a la abstracción de la estética urbana
moderna (Figura 6). En lo referente al horror
vacui, la innecesariedad de colmatar con piezas
de todo tipo el espacio contrasta con el arraigo de
la práctica contraria (González-Moratiel, 2018).
Es una especie de miedo a dejar espacios vacíos:
“en el origen de cualquier cosa, estuvo la nada.
El vacío –o desmadejamiento– llena los átomos
de las cosas. La arquitectura –otra forma del
vacío– es a la vez trascendente e imperceptible.
Presente e inadvertida en las mejores obras, no
se hace ver, no se deja oír, no se puede tocar”
(Miranda, 2005: 48). En la ciudad, el espacio libre
de uso común, como indica su propia naturaleza,
no necesita apenas contenidos materiales. Y menos
aún, diseños abigarrados sin mayor consecuencia
que ocupar el espacio: “a menudo, muchos espacios
recientemente proyectados han olvidado su inicial
condición de vacío y se han convertido en un
muestrario abigarrado de elementos sobrediseñados
y de objetos que pretenden ser escultóricos”
(Bohigas, 2004: 181. Énfasis original).

Figura 4. Escultura Maman en Ottawa, Canadá

Fuente: Cortesía de Ignacio Sempere, arquitecto

Figura 5. Calle San Francisco en Alicante, España

La construcción de los imaginarios sociales
requiere en muchas ocasiones de formas fácilmente
legibles. Pero el abuso del facilismo puede caer
en la creación de ciertos fetiches estéticos. La
estética Disney empleada para las setas gigantes
que animan turística y comercialmente la calle
San Francisco en Alicante, España, ilustra esta
idea (Figura 5). Y si hablamos de la ciudad y de los
acontecimientos estéticos que en ella eclosionan,
hablaríamos de fetichismo urbano: “Los encantos
y deseos del fetiche, algo que se nos recuerda
continuamente mediante las espectaculares
exhibiciones mercantilistas de los centros

Fuente: Elaboración propia

35

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

receptor último de la respuesta arquitectónica. A
través de la ideación y de la materialización, la
arquitectura despliega una respuesta en la que los
actores urbanos, como resultado de su interacción
colectiva, producen comunidad, lo que a su vez
puede evolucionar en urbanidad.
El correcto funcionamiento urbano requiere
de un diseño que guarde coherencia con la
asimilación colectiva. Es una de las maneras
de conseguir el reconocimiento del contenido
proyectual. En ese sentido, lo material –lo
eminentemente estético–, requiere un cruce
ponderativo con lo social –lo eminentemente
ético–, de manera que el pleno espacio público
pueda eclosionar como resultado de ese cruce. Lo
polisémico de esa combinación de significantes y
significados se integra en el espacio público como
lugar de expresión de los valores inherentes a la
urbanidad: la corrección ciudadana, el respeto
patrimonial, la cultura urbana, la gobernanza o la
función cívica. El diálogo entre el espacio privado
y el espacio público en la ciudad debe alcanzar
siempre un punto de equilibrio. Ambos espacios,
aunque antagónicos, pueden crear relaciones
interactivas de las que a veces puede emanar tanto
la ética urbana como la estética urbana. Llegamos
pues a la urbanidad y en definitiva, al decoro5, una
virtud cuya fuerza, en la ciudad, resulta siempre
más patente en la esfera de lo público que en la
esfera de lo privado.
El colectivo ciudadano es el principal activo
acreedor del espacio público. En ese sentido, el
decoro del mismo recae en la propia ciudadanía
cuando es interpretado como lugar, como espacio
verdadero y como enclave original. El esfuerzo
desesperado por conseguir originalidad a través
de lo infrecuente y lo extraordinario puede ser
un error. Y esto resulta especialmente importante
ya no solo en el diseño del espacio público, sino
que podría alcanzar la escala de proyecto urbano
e incluso todo un modelo de ciudad. Cuando la
ciudadanía reconoce e interioriza las formas,
los volúmenes, las texturas, los cromatismos
y en definitiva todas las variables que pueden
construir el acontecimiento estético, es entonces
cuando podremos asentar la idea de autenticidad y

Figura 6. Escultura de Eduardo Chillida en la Plaza
de los Fueros de Vitoria, España

Fuente: Elaboración propia

A modo de conclusión:
el decoro del espacio público
Tanto en lo ético como en lo estético, la plenitud
ciudadana requiere del espacio público como
crisol. La expresión urbana, el desarrollo cultural,
la comunicación social y las conexiones ciudadanas
encuentran su lugar en el espacio público: la propia
razón de su existencia así lo atestigua. Asimismo,
la cultura urbana y la inclusión social requieren
resultados urbanos de calidad tanto en lo proyectual
como en lo material, algo que deriva de la cantidad
y calidad de la actividad social desarrollada en el
espacio público.
El espacio ético y el espacio estético
convergen para conformar el alma del espacio
público. La condición ciudadana requiere de
este doble enfoque –moral y belleza, decencia
y decoración, ética y estética– lo que nos lleva
a pensar que estamos ante dos caras de una
misma moneda. El urbanita, mantiene una
constante aspiración a constituirse en ciudadano
y su consecución dependerá precisamente de la
interacción colectiva en un espacio público a la
par ético y estético, porque el ciudadano es el
receptor último de los resultados urbanos. La
ciudad resultante de una planificación y un diseño
a la par ético y estético revierte su calidad en la
propia práctica disciplinar y el ciudadano es el

5

Decoro, del lat. decōrum. 1. m. Honor, respeto, reverencia que se debe a una persona por su nacimiento o dignidad. 2. m. Circunspección,
gravedad. 3. m. Pureza, honestidad, recato. 4. m. Honra, pundonor, estimación. 5. m. Nivel mínimo de calidad de vida para que la dignidad
de alguien no sufra menoscabo. 6. m. Arq. Parte de la arquitectura que enseña a dar a los edificios el aspecto y propiedad que les corresponde
según sus destinos respectivos.

36

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

originalidad en contraposición a lo insólito o a lo
extraordinario. Una respuesta disciplinar acorde y
honesta con las necesidades ciudadanas –no con
sus meros deseos– podrá dar como resultado un
espacio urbano decoroso. A modo de feedback,
el decoro urbano no solo dignifica la ciudad, sino
que también dignifica a la ciudadanía. La mejora
social puede tener repercusión en la mejora urbana
y viceversa. Y a su vez, la mejora urbana no solo
repercute en lo estético, sino también en lo ético.
El embellecimiento puede dignificar, pero se queda
en simple maquillaje si no se complementa con una
variable moral. Y no perdamos de vista que ese
potencial embellecimiento, cuando en la ciudad
va de la mano con la ética, se puede conseguir
un importante grado de regeneración urbana que
siempre repercutirá en el bienestar de la ciudadanía.
El espacio público, por su propia razón de ser,
debería guardar siempre un decoro. Una parte
importante de la conceptualización del espacio
público es su lectura como fenómeno social en el
que la decencia se postula como importante valor
ético. Pero no lo es menos la lectura de lo bello, pues
de lo contrario el espacio urbano quedaría reducido
a un mero contenedor de actitudes morales. A modo
de feliz hibridación entre ambos componentes, el
decoro contribuye determinantemente a establecer
la urbanidad del espacio. El decoro, puesto
en práctica sobre el espacio público, permite
igualmente realizar una lectura complementaria del
mismo como práctica política, pues una correcta

y deseable gobernanza urbana podría enfatizar las
cualidades tanto éticas como estéticas del espacio y
por extensión, las de toda la ciudad.
Decoración y decencia –pero también forma
e interpretación– son extremos que acaban
convergiendo. En la ciudad, el continente espacial
y el contenido social se nutren respectivamente,
de la estética y de la ética. De ahí que el decoro
pueda ser postulado como concepto clave
para el espacio público y en extensión, para el
fenómeno urbano completo. El compromiso
social y la generación cultural son los principales
factores para la cualificación del patrimonio
urbano. Esta cualificación debería constituir
un deber ciudadano. Pero al mismo tiempo, la
consideración patrimonial como bien colectivo
y la propia actitud crítica de la cultura colectiva
constituyen también un derecho que es de
justicia: el estatus ciudadano, cuya consecución
resulta fundamental para adquirir el sentimiento
de urbanidad y cuya mayor y mejor expresión
se da cita sobre el espacio público urbano. La
consideración estética del espacio público es
una virtud urbana y un derecho ciudadano. Y
mediante esta consideración, podemos relacionar
ese enfoque con las componentes sociales y
morales de la ciudad. Así, el decoro como concepto
híbrido entre lo ético –la decencia– y lo estético –la
decoración– debería ser postulada como relevante
virtud que informe de la calidad del espacio público
y en definitiva, de la ciudad. C

Referencias bibliográficas
Aragón, T. (2014), “Reconfiguración del paisaje desde lo común. Una perspectiva ético-estética”,
Enrahonar, núm. 53, pp. 43-61.
Arenas-Dolz, F. (2020), “Volver al sentido de la ciudad. Reflexiones hermenéuticas y éticas”, Scio. Revista
de Filosofía, núm. 18, pp. 177-204.
Arendt, H. (1958), The Human Condition. Chicago, University of Chicago Press.
Arnau, J. (2000), 72 Voces para un diccionario de arquitectura teórica. Madrid: Celeste.
Arroyo, J. (2015), “Paisaje y espacio público: una lectura desde América latina”, Geograficidade, Vol. 5,
núm.1, pp. 20-39.
Bohigas, O. (2004), Contra la incontinencia urbana. Reconsideración moral de la arquitectura y la
ciudad. Barcelona, Electa.
Borja, J. (2003), La ciudad conquistada. Madrid, Alianza.
Borja, J. (2019), “Ciudadanía, derecho a la ciudad y clases sociales. O la democracia versus el derecho”,
en Carrión, F. y Dammert-Guardia, M. (eds.), Derecho a la ciudad. Una evocación de las
transformaciones urbanas en América Latina. Lima, Clacso, pp. 26-60.
Brandão, P. (2014), “Diseño urbano e interdisciplinariedad”, On the W@terfront, núm. 30, pp. 58-72.
Briceño-Ávila, M. (2018), “Paisaje urbano y espacio público como expresión de la vida cotidiana”, Revista
de Arquitectura, Vol. 20, núm. 2, pp. 10-19.
37

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Brugnoli, P. (2011), “Arte y ciudad: dispositivos de observación y representación”, Revista 180, núm. 27,
pp. 14-17.
Campos, G.I. y Brenna, J.E. (2015), “Repensando el espacio público social como un bien común urbano”,
Argumentos, núm. 77, pp. 157-176.
Carrión, F. (2019), “El espacio público es una relación no un espacio”, en Carrión, F. y Dammert-Guardia,
M. (eds.), Derecho a la ciudad. Una evocación de las transformaciones urbanas en América Latina.
Lima, Clacso, pp. 191-219.
Cuervo, J. y Herrán, C. (2013), “La casa en el parque: expresiones domésticas en el espacio público”,
Cuadernos de Vivienda y Urbanismo, Vol. 6, núm. 12, pp. 228-247.
Cullen, G. (1971), Townscape. London, Architectural Press.
Da Luz, A.T., Biavatti, C.D. y Pereira, M.L. (2011), “Estética urbana: uma análise através das ideias de ordem,
estímulo visual, valor histórico e familiaridade”, Ambiente Construído, Vol. 11, núm. 4, pp. 185-204.
Fernández, José (2016), “Ciudadanía y desarrollo en las ciudades del siglo XXI: ¿polis y civitas o sólo
urbs?”, Andamios. Revista de investigación social, Vol. 13, núm. 32, pp. 131-160.
García-Doménech, S. (2015a), “Estética e interacción social en la identidad del espacio público”, Arte y
Ciudad, núm. 7, pp. 195-212.
García-Doménech, S. (2015b), “Urban aesthetics and social function of actual public space: a desirable
balance”, Theoretical and Empirical Researches in Urban Management, Vol. 10, núm. 4, pp. 54-65.
García-Doménech, S. (2017), “La polisemia de lo común en el espacio público urbano”, Cuadernos de
Vivienda y Urbanismo, Vol. 10, núm. 20, pp. 68-78.
García-Doménech, S. (2022), “La dualidad del espacio público urbano contemporáneo”, Arbor. Ciencia,
Pensamiento y Cultura, Vol. 198, núm. 805, a656, pp. 1-8.
Gasca C.T. y Ávila, A.O. (2020), “La ciudad y el espacio público: la diversidad fragmentada”, Alteridades,
Vol. 30, núm. 59, pp. 31-42.
González, J. (2012), “El espacio público como lugar político del diseño y del arte”, Arte y Ciudad, núm
2, pp. 5-16.
González-Moratiel, S. (2018), “La ciudad y la estética: siete formas de pensar la belleza”, Ci[ur].
Cuadernos de Investigación Urbanística, núm. 121, pp. 1-62.
Hernández, J. y Rojas, E. (2014), “Lo singular como alternativa conceptual y metodológica para la
construcción socioespacial de ciudad”, Cuadernos de Vivienda y Urbanismo, Vol. 7, núm. 14, pp.
184-201.
Jacobs, J. (1961), Death and Life of Great American Cities. New York, Vintage.
Kaika, M. y Swyngedouw, E. (2000), “Fetishizing the Modern City: The Phantasmagoria of Urban
Technological Networks”, International Journal of Urban and Regional Research, Vol. 24, núm.
1, pp. 120-138.
Lefebvre, H. (1968), Le droit à la ville. Paris, Éditions Anthropos.
Mariñelarena, P.I.M. (2019), “Estética urbana. Apropiación del territorio en el tiempo y espacio. Memoria,
arte y significados en el Gran La Plata, Buenos Aires, Argentina”, XI Seminario Internacional de
investigación en urbanismo, Barcelona-Santiago de Chile, [consultado 17 de noviembre de 2023].
Massó, J. (2013), “Las ontologías de lo común en la estética y en el arte actuales”, Isegoría, núm. 49, pp.
533-547.
Miranda, A. (1999), Ni robot ni bufón. Manual para la crítica de arquitectura. Madrid, Cátedra.
Miranda, A. (2005), Un canon de arquitectura moderna (1900-2000). Madrid, Cátedra.
Ricart, N. y Remesar, A. (2013), “Reflexiones sobre el espacio público”, On the W@terfront, núm. 25, pp. 5-35.
Rivero, B.L. (2012), “Caracas: un museo de arte urbano”, Cuadernos de Vivienda y Urbanismo, Vol. 5,
núm. 9, pp. 88-103.
Sato, A. (2012), “Lo público del espacio”, ARQ, núm. 81, pp. 17-19.
Schlack, E. (2011), “Fórmulas invisibles del espacio público”, Revista 180, núm. 28, pp. 6-11.
Schlack, E. (2013), “Una figura legal: calle”, ARQ, núm. 85, pp. 12-17.
Sennett, R. (1977), The Fall of Public Man. New York, Knopf.
Tapia, M.A. y García, C.B. (2015), “Entre el ‘qué ético’ y el ‘cómo estético’. Concurso internacional de
Santiago de Chile”, en Segui, E. (coord.), Entre formas. Buenos Aires, SEMA, pp. 52-56.
38

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Trachana, A. (2013), “Procesos emergentes de transformación del espacio público”, Bitácora Urbano/
Territorial, Vol. 22, núm. 1, pp. 43-52.
Uribe López, I.R. (2011), “Ética urbana. La construcción de un ethos ciudadano”, Escritos, Vol. 19, núm.
42, pp. 123-142.
Uvalle, R. (2014), “La importancia de la ética en la formación de valor público”, Estudios Políticos, núm.
32, pp. 59-81.

39

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Ecoturismo e imaginarios sociales. Desarrollos y
potencialidades en las transformaciones urbano-territoriales
en la ribera de Rosario y el delta del río Paraná en Argentina
Ecotourism and social imaginaries. Developments and potentialities in urbanterritorial transformations in the riverside of Rosario and the delta of the Paraná
river in Argentina
Recibido: octubre 2022
Aceptado: diciembre 2023

Cecilia Galimberti1

Resumen

Abstract

Los imaginarios sociales y el ecoturismo
actualmente registran un papel clave en la
transformación sostenible de nuestros entornos,
siendo de gran relevancia para detener acciones
extractivas y de alta vulnerabilidad socioambiental.
Este artículo, a través del caso de la ribera de la
ciudad de Rosario y el amplio delta del Paraná en
Argentina, propone indagar críticamente sobre el
rol de los imaginarios sociales en torno al desarrollo
de políticas y lineamientos turísticos basados en la
revalorización del patrimonio y la sostenibilidad
territorial. A través de una investigación cualitativa
de estudio de caso se busca interpretar los procesos
y fenómenos socio-territoriales. El delta del Paraná
y ribera central de Rosario consisten en un ámbito
representativo de revalorización del patrimonio
cultural, edilicio y natural en las últimas décadas,
así como, también, sus imaginarios sociales poseen
un potencial fundamental para frenar procesos de
destrucción de la biodiversidad del delta debido
a incendios intencionales extensivos que se han
incrementado aceleradamente en los últimos años.
En dicho contexto, se considera que el ecoturismo
contribuye a incrementar el conocimiento y el
vínculo afectivo con el ambiente, posibilitando
el desarrollo de prácticas sostenibles e integrales
entre la cultura y naturaleza.

Social imaginaries and ecotourism currently
play a vital role in the sustainable transformation
of our environments, being of great relevance
to stopping extractive actions and high socioenvironmental vulnerability. This article, through
the case of the riverside of the city of Rosario
and the vast Paraná delta in Argentina, aims to
critically investigate the role of social imaginaries
in developing tourism policies and guidelines
based on the revaluation of heritage and territorial
sustainability. Through qualitative case study
research, the aim is to interpret socio-territorial
processes and phenomena. The Paraná delta
and Rosario's central riverbank are representative
area for the revaluation of cultural, building, and
natural heritage in recent decades, and their social
imaginaries currently have a fundamental potential
to halt the processes of destruction of the delta's
biodiversity due to extensive intentional fires that
have increased rapidly in recent years. In this context,
ecotourism contributes to increasing knowledge and
the affective link with the environment, enabling the
development of sustainable and integral practices
between culture and nature.

Palabras Clave:

Keywords:

ecoturismo; ambiente; imaginarios sociales

ecotourism; environment; social imaginaries

1

Nacionalidad: argentina; adscripción: Facultad de Arquitectura, Planeamiento y Diseño de la Universidad Nacional de Rosario, Argentina;
Doctora en Arquitectura y Arquitecta por la Universidad Nacional de Rosario de Argentina. Investigadora Adjunta del Consejo Nacional de
Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) e-mail: cecilia.galimberti@gmail.com; ORCID: https://orcid.org/0000-0001-9030-0143

40

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Introducción

atracción turística. Justamente, los imaginarios
sociales en torno al río Paraná, la ribera y el
delta han sido claves para efectivizar el cambio
anhelado. Se posibilita así una revalorización de
su historia e identidad local, a través de diversas
refuncionalizaciones del patrimonio ferroportuario con nuevas actividades mayormente
culturales y recreativas, de gran atracción tanto
para sus ciudadanos como para visitantes. Los
imaginarios en torno a la costa y al río, no solo
se vinculan a aspectos culturales, simbólicos
e históricos, sino que también reclaman una
mayor conexión con la naturaleza, especialmente
con el caudaloso Paraná y su vasto delta. Éste
constituye un macromosaico de humedales que
resulta reservorio de recursos naturales y hábitat
de numerosas especies de fauna y flora, siendo
una de las áreas con mayor biodiversidad de la
República Argentina.
A nivel mundial, especialmente desde las
últimas décadas del siglo XX se registra una
profunda concientización sobre los impactos
ambientales producto de las actividades antrópicas,
así como también se identifican diversos acuerdos
y disposiciones internacionales en pos de la
conservación del medio (Svampa y Viale, 2020).
En este contexto global, los imaginarios locales
vinculados a la salvaguardia ambiental incentivaron
nuevos desarrollos en el delta, tanto públicos como
privados, asociados al ecoturismo. Sin embargo,
actualmente el territorio insular está sujeto a diversas
prácticas que atentan contra su sostenibilidad. En
especial, se destacan las quemas intencionales que,
en la última década, se incrementaron abruptamente
ocasionando numerosas pérdidas de biodiversidad.
Frente a este estado de situación, se registra
una fuerte concientización por parte de la
población, lo que conduce a frecuentes reclamos
de acciones y políticas para la conservación,
gestión y uso racional del delta. Se potencian así
los imaginarios vinculados a una relación atenta
y cuidada del ambiente. En este contexto, el
turismo sostenible presenta un enorme potencial
para prevenir, detener y revertir la degradación de
los ecosistemas2.

Los cambios en los modos de producción
asociados a nuevas tecnologías, demandas del
mercado, desarrollo de redes y flujos a nivel global
han ocasionado que muchas ciudades y territorios,
especialmente en las últimas décadas del siglo
XX, afronten la transformación de componentes
productivos e industriales obsoletos en nodos
clave para nuevos espacios recreativos-turísticos.
Estos espacios resultan de gran oportunidad dado
que los proyectos sobre dichos ámbitos dialogan
tanto con nuestro pasado como con nuestro futuro
(Marshall, 2001). Los imaginarios vinculados al
reclamo de la preservación de la identidad local
y a la revalorización patrimonial de elementos
e infraestructuras consideradas representativas
de la esencia de cada sociedad han resultado
punta de lanza de nuevas políticas turísticas.
Del mismo modo, las diferentes acciones,
acuerdos y demandas mundiales sobre una
mayor sostenibilidad y resguardo de “la casa
común” promueven nuevas estrategias, en
diversas escalas y territorios, atentas a la
crisis ecológica y a la protección del ambiente
(Galimberti, 2021b).
El presente trabajo propone como objetivo
indagar críticamente sobre el rol de los imaginarios
sociales en el abordaje de políticas y desarrollos
turísticos vinculados a la revalorización del
patrimonio local y a la sostenibilidad territorial,
para lo cual se toma como caso de estudio a
la ribera de la ciudad de Rosario y al delta
del Paraná, Argentina. Se realiza desde una
investigación cualitativa de estudio de caso,
dado que se busca la comprensión de fenómenos
sociales desde las experiencias y puntos de
vista de la sociedad, a través de relevamientos y
análisis crítico de documentos correspondientes
a políticas públicas, planes, folletería y páginas
web turísticas, prensa periódica y foros de
organizaciones no gubernamentales. Asimismo,
se realizan registros fotográficos y cartográficos
propios mediante trabajo de campo y análisis de
imágenes aéreas y satelitales.
El ámbito fluvial rosarino constituye un
ejemplo representativo, dado que, a pesar de
ser una ciudad históricamente portuaria, desde
mediados de la década de 1980 atraviesa un
proceso de transformación de su costa central,
de ámbito productivo a espacio cultural y
recreativo, que la convierte en un nuevo polo de

2

41

Como se establece en el Objetivo de Desarrollo Sostenible 15.

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Nuevas miradas sobre los ámbitos fluviales:
imaginarios turísticos y sostenibilidad

José Luis Pintos (1995), los imaginarios sociales
tienen «una función primaria que se podría definir
como la elaboración y distribución generalizada
de instrumentos de percepción de la realidad
social construida como realmente existente»
(11). Los imaginarios sociales hacen posibles las
prácticas de una sociedad al darles un sentido, a
través del modo en que «imaginan su existencia
social, el tipo de relaciones que mantienen unas con
otras, el tipo de cosas que ocurren entre ellas, las
expectativas que se cumplen habitualmente y las
imágenes e ideas normativas más profundas que
subyacen a estas expectativas» (Taylor, 2006: 37)
En este sentido, el imaginario turístico, siguiendo
a Hiernaux-Nicolas (2002), es «aquella porción
del imaginario social referido al hecho turístico, es
decir a las numerosas manifestaciones del proceso
societario de viajar» (8). El imaginario es «algo
vivo, un proceso inacabado sujeto a revisiones,
ajustes, cambios, y nuevas interpretaciones aun
de hechos viejos» (9). Los imaginarios turísticos
resultan imaginarios espaciales vinculados a la
potencialidad de un lugar como destino turístico.
Estos imaginarios posibilitan a la sociedad a
representar en un lugar esa posibilidad turística,
creando el deseo, haciendo atractivo a un lugar,
posibilitando a los individuos abordar el lugar
en sus diversas dimensiones, estando a su vez
ligados tanto a las prácticas como a la identidad
(Gravari-Barbas y Graburn, 2012).
El imaginario de mayor preponderancia
en el inicio del proceso turístico ha sido el del
regreso a la naturaleza, como resultado de una
nueva percepción, siendo ésta atractiva para la
experiencia humana. Es así, que el «imaginario
de la naturaleza atraviesa toda la historia del
turismo, desde sus inicios hasta la renovación del
tema a partir del ecoturismo» (Hiernaux-Nicolas,
2015: 80). En los últimos años se identifica
una vuelta al imaginario de la naturaleza, pero
mayormente enfocada en el desarrollo sostenible3.
Como plantea Enrique Leff (2010), los imaginarios
sociales de la sustentabilidad, que profundizan en
las comunidades, sus cosmovisiones, ideologías
e intereses, tienen el potencial de «generar una
disposición colectiva para comprender y actuar ante
la crisis ambiental y el cambio climático» (44).

Los cambios en los modos de producción y las
nuevas dinámicas del mercado a escala mundial
tienen su impacto en los componentes productivos
históricos localizados en el corazón de las
ciudades (Galimberti, 2021a). Especialmente, a
partir de las décadas de 1960 y 1970, diversos
territorios afrontan el desafío de reconvertir
sus costas centrales, originalmente portuarias
y/o industriales, que se encuentran degradadas
u obsoletas, en nuevos espacios vitales (Breen
y Rigby, 1994; Smith y Garcia Ferrari, 2012).
La revitalización de los frentes ribereños
involucra un redescubrimiento de una herencia
fundamental de espacios naturales, arquitectura
e infraestructuras que pueden ser adaptadas a
nuevas funciones y usos, para que ciudadanos,
visitantes y turistas puedan apreciar y disfrutar
aspectos desconocidos de dichas ciudades junto
al agua (Bruttomesso, 2006).
Estos espacios se posicionan así en ámbitos
estratégicos, resultando las nuevas reconversiones
costeras también en polos atractores para el
turismo. Casos paradigmáticos como, por
ejemplo, Baltimore (Estados Unidos) o Bilbao
(España) dan cuentan sobre como ciudades
predominantemente portuarias e industriales
atraen a visitantes de distintas latitudes (Hall,
1996; Plaza, 2000). Estas áreas presentan una
simbiosis de componentes naturales, culturales,
comerciales, recreativos, paisajísticos, entre
otros, que posibilitan una gran diversidad de
actividades (Kostopoulou, 2013).
Las trasformaciones materiales tienen una
estrecha relación con los imaginarios urbanos,
dado que, como sostiene Armando Silva (2006,
2011), en las ciudades lo físico produce efectos en
lo simbólico (sus escrituras y representaciones),
y las representaciones que se hagan de la urbe,
simultáneamente afectan e influyen en el uso y
concepción del espacio.
Los imaginarios son claves tanto en la
construcción y modificación de sus espacios
tangibles, como también de las prácticas y
agenciamientos de sus habitantes. Siguiendo a

3

En 1987, en la Comisión Mundial sobre Medio Ambiente y Desarrollo de la Organización de las Naciones Unidas (conocido mundialmente
como Informe Brundtland), se define el concepto de “desarrollo sostenible” como «aquel que satisface las necesidades de la generación
presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades» (Brundtland, 1987: 23).

42

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

El concepto de sostenibilidad y el reclamo por
el resguardo del medio han sido protagonistas
en numerosos encuentros y acuerdos desde
las últimas décadas del siglo XX, como, por
ejemplo, la Conferencia de las Naciones Unidas
sobre el Ambiente y el Desarrollo (UNCED) en
1992, en la que se establece la Agenda 21. Con
el nuevo milenio se desarrollan a nivel global
nuevos acuerdos y compromisos, como por
ejemplo la Agenda 2030, aprobada en 2015, a
fin de implementar y cumplir los 17 Objetivos
de Desarrollo Sostenible, que se definen para
conseguir un futuro sostenible para todos
(Galimberti, 2021b).
En este contexto, se pone en crisis el
denominado modelo fordista o masivo de turismo,
a través del cual los recursos naturales están
sujetos a profundos desequilibrios ecológicos
y de contaminación (Nel.lo y Llanes, 2016). En
la década de 1980, se introduce el concepto de
ecoturismo a fin de abogar sobre un nuevo modelo
turístico asociado al desarrollo sostenible, como
alternativa al turismo de masas y frente a una mayor
concientización de la necesidad de preservación
del ambiente. Una de las primeras definiciones
formales con mayor aceptación ha sido la de
Ceballos-Lascurrain ([1987] 1996), que lo define
como viajar a zonas naturales relativamente
inalteradas o no contaminadas con el objetivo
específico de estudiar, admirar y disfrutar del
paisaje y de sus plantas y animales silvestres, así
como de las manifestaciones culturales existentes
(tanto pasadas como presentes) que se encuentran
en estas zonas.
Bajo estos postulados, se desarrollan
diversas estrategias vinculadas entre los
desafíos de sostenibilidad y el rol del turismo.
En 1992, por ejemplo, luego de la Cumbre de
la Tierra de Río de Janeiro, las organizaciones
internacionales: Organización Mundial del
Turismo (OMT), World Travel &amp; Tourism
Council y el Consejo de la Tierra, desarrollaron
el documento denominado “Agenda 21 para la
industria del Turismo: Hacia un Desarrollo
Sostenible” que consiste en una adecuación de
la Agenda 21 aplicada al turismo, definiendo
principios y máximas que el turismo sostenible
tiene que cumplir (Pérez de las Heras, 2003).

Si bien el ecoturismo en términos generales
fue adoptado para describir el turismo basado
en la naturaleza, en las últimas cuatro décadas
han sido numerosas las conceptualizaciones
que se enfocan en aspectos o enfoques diversos.
Por ejemplo, se han profundizado en otras
dimensiones como, por ejemplo, en el rol de la
sostenibilidad, las experiencias educativas, la
importancia de los habitantes locales y el turismo
como soporte de la conservación (Donohoe y
Needham, 2006). Posee así un gran potencial para
la conservación de la biodiversidad, protección del
ecosistema natural y la planificación, desarrollo y
gestión sostenible de los recursos, con una fuerte
relación y beneficio de las comunidades locales
(Wondirad, 2019).
Bajo este espíritu, la Sociedad Internacional
de Ecoturismo (TIES, por sus siglas en inglés)
lo define como «viajes responsables a áreas
naturales que conservan el medio ambiente,
sostienen el bienestar de la población local e
involucran interpretación y educación»4. Sin
embargo, muchas veces se registra un desbalance
entre la teoría y la práctica, por lo cual, para lograr
la anhelada sostenibilidad (y que no quede solo
en un enunciado o mera estrategia de marketing),
se requiere una profunda articulación entre las
políticas y gestión estatal, las directrices de los
organismos internacionales (en pos de una agenda
sostenible común) y los actores locales, mediante
estrategias integrales de implementación de
los postulados teóricos (Fennell, David, 2015;
Cobbinah, Black y N-yanbini, 2021).
Rol de los imaginarios sociales en la
conformación del desarrollo turístico de la
costa de Rosario (Argentina)
Rosario, localizada a orillas del río Paraná en
Argentina, se desarrolla a mediados del siglo XIX
por su rol portuario de relevancia nacional. Es
el puerto el principal motor de transformación
de la urbe, así como también motivo de
caracterización de su identidad. La ribera central
es ocupada rápidamente de actividades productivas
(mayormente ferro-portuarias), siendo escasos los
sectores costeros destinados a espacios recreativos y
de ocio (especialmente en su costa norte). (Figura 1)

4

Traducido por la autora del original «responsible travel to natural areas that conserves the environment, sustains the well-being of the
local people, and involves interpretation and education» en https://ecotourism.org/what-is-ecotourism/

43

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Figura 1. Localización de Rosario y del delta del Paraná (fragmento)

Fuente: Elaboración propia en base a Google Earth

Se generan así los imaginarios en torno a
Rosario como “ciudad fenicia” focalizando en
su rol comercial y al potencial productivo de la
navegación fluvial; o “la Chicago del sur” frente a
los altos niveles de movimiento portuario y el rápido
desarrollo, junto con la inauguración de importantes
infraestructuras como líneas y estaciones ferroviarias
y graneros en la franja costera (Ponzini, 2018).
La ciudad va consolidando así su perfil netamente
productivo, con su costa central completamente
ocupada de instalaciones ferro-portuarias. No
obstante, frente a dicho crecimiento, también surge
un imaginario social que sostiene que Rosario fue
creciendo de espaldas al río.
Por lo cual, especialmente desde la década
de 1920, se establecen distintas estrategias
y lineamientos de planeamiento urbano que
proponen liberar la costa central de usos
productivos, trasladándolos hacia otros sectores,
a fin de reconvertirlos en nuevos espacios

públicos recreativos (Galimberti, 2021c). Sin
embargo, por diversas cuestiones, principalmente
políticas y económicas, dichas iniciativas no se
llevan a cabo hasta las últimas décadas del siglo
XX; consolidando el imaginario de una sociedad
lejana al río Paraná y su costa, debido a la
barrera infranqueable de grandes infraestructuras
productivas que imposibilitan, a su vez, que la
ciudad sea un sector atractivo para el turismo.
No obstante, en la segunda mitad de la
década de 1980 se desarrolla una nueva etapa
en el planeamiento urbano en la que se inicia la
anhelada reconversión de la costa central de la
ciudad a través de nuevas políticas de generación
de espacio público y rehabilitación patrimonial con
continuidad en el tiempo. Por lo cual, se desafectan
las actividades productivas aún vigentes en el
sector y se desarrolla la refuncionalización de
instalaciones ferroviarias y portuarias para nuevas
actividades, mayormente de uso público.
44

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Es así, que, en las últimas tres décadas, se
logra trasformar un sector fluvial originalmente
destinado a actividades productivas, y separado
mediante barreras infranqueables (paredones y
rejas) de los habitantes y visitantes de Rosario, en
un nuevo continuo de espacios verdes públicos con
componentes patrimoniales de gran valor identitario
para el desarrollo de actividades administrativas,
recreativas, culturales y educativas. (Figura 2)
Dicha transformación posibilita un cambio de
mirada de la “ciudad de espaldas” a la costa y al
delta, a una sociedad “de cara al río”. De manera
que, la ribera central y el Paraná se posicionan
en atractores de visitantes, tanto de la región
como de otros lugares más lejanos. Este nuevo
potencial de Rosario conduce a que en 1996 se
sancione la Ordenanza Municipal N°6.200 que
crea al Ente Turístico de Rosario (ETUR) como
ente autárquico, que comienza en actividad al

año siguiente. El foco turístico de la ciudad es
posicionado juntamente desde dichos años en lo
patrimonial, lo cultural y mayormente por el río
Paraná (Basso, 2017). Es decir, se reconoce una
íntima articulación entre las políticas y directrices
turísticas con el planeamiento urbano, junto con
el rol de los imaginarios sociales que, como
mencionamos, desde las primeras décadas del
siglo XX reclama el uso recreativo de la costa y
el río.
Con el transcurrir de los años se promocionan
diversas acciones, recorridos y actividades en
torno al frente fluvial y el Paraná. Por ejemplo,
en 2018 se desarrolla el “Circuito del Puerto” que
implica la instalación de paneles informativos
durante el recorrido, señalando los distintos
puntos de interés en la ribera, que incorporan
reseñas, fotografías y códigos “qr” para ampliar
la información (Figura 3).

Figura 2. Reconversión de la costa central rosarina: espacios públicos y revalorización patrimonial

Fuente: Elaboración propia
Figura 3. Circuito del puerto

Fuente: Cartografías del Ente de Turismo de Rosario (https://rosario.tur.ar/web/) y fotografía propia

45

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Nuevos imaginarios en torno al ecoturismo en
el delta del Paraná

correspondiendo a las provincias de Santa Fe,
Entre Ríos y Buenos Aires, estando involucradas
varias municipalidades. En el caso de estudio,
la mayor extensión de las islas frente a Rosario
forman parte de la ciudad de Victoria, provincia
de Entre Ríos. Esto ocasiona numerosos litigios
legales y de control de las actividades debido a
la alta accesibilidad desde Rosario (600 metros
aproximadamente entre la orilla rosarina y el
frente isleño), pero encontrándose a casi 60 km
del tejido urbano de Victoria.
La reconversión de la ribera rosarina es
acompañada de un redescubrimiento del río
y su ámbito insular, lo que ocasiona tanto el
incremento acelerado de la flota náutica para
actividades recreativas y deportivas, como
también una gran afluencia a las islas por parte
de visitantes y turistas. Si bien se registran
diversos impactos debido a la cantidad de
visitantes, también se consolida un imaginario
que reconoce el valor del delta y la importancia
de su resguardo; promoviendo actividades y
modos de visitar y conocer las islas desde su
cuidado. Se entiende así, como sostiene Blamey
(2001) con relación al ecoturismo, que la
educación e interpretación son elementos clave
para definir experiencias y para profundizar la
concientización sobre el medio y la importancia
de su protección y preservación.

El río Paraná por su extensión, caudal y tamaño
de su cuenca es considerado el segundo río más
importante de América5 (Kandus et al., 2010). Su
delta, localizado en el tramo medio inferior de la
cueca, ocupa cerca de 17.500 km2 y resulta un
macrosistema de una compleja red de humedales
fluvio-costeros en el corredor Paraná-Paraguay
(Malvarez, 1997).
La región deltaica posee una gran diversidad
biológica y ambiental cambiante, determinada
por las dinámicas de inundación y sequía; un
régimen hidrológico muy particular que propicia
numerosos bienes y recursos ecosistémicos
característicos de los humedales. Dichos servicios
poseen un valor de suma importancia para la
sociedad; como, por ejemplo: amortiguación de
inundaciones y sequías, depuración del agua,
protección de erosión costera, provisión de
recursos diversos, regulación del clima, entre
otros (Wetlands International Argentina, 2019).
Es tal la relevancia de este ecosistema particular
que en el año 2015 el delta del Paraná fue
designado como Sitio Ramsar por su importancia
internacional. (Figura 4)
Es importante destacar que el delta del Paraná
resulta un ámbito complejo jurisdiccionalmente,

Figura 4. Foto aérea de costa norte de Rosario y delta del río Paraná

Fuente: Elaboración propia
5

Luego del río Amazonas.

46

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Estas acciones se promueven tanto desde la
gestión privada como pública. En el primer caso,
se destaca el Ecocamping Los Benitos, localizado
en el islote denominado Benito, actualmente de 18
hectáreas (pero en continua modificación por las
dinámicas hídricas), que se encuentra en la zona de
islas declarada “Área Natural Protegida” (376.000
hectáreas bajo el nombre “Islas de Victoria” por
Ordenanza Municipal N°2185/03) (Figura 5). En
el año 2005 inicia sus actividades que articula
el turismo con la educación, conservación y
preservación del ambiente. Este ecocamping y
reserva natural, tiene como objetivo:
promover el mantenimiento de la diversidad
biológica (…); mantener en condiciones de
mínima alteración antrópica muestras de los
principales ecosistemas del humedal, (…);
proveer de oportunidades para la investigación
científica; y brindar oportunidades de visita
con fines de educación y goce de la naturaleza,
que permitan un contacto intimo con la misma
en un marco de quietud y soledad, o para la
observación de los elementos constitutivos de

la flora y fauna, de baja intensidad de carga
y con los demás recaudos que aseguren la
menor perturbación posible del medio natural.
(https://losbenitos.com.ar/ecocampingreserva-natural/)
El ecocamping ofrece diversas alternativas
de estadía y alojamiento (que plantean un
mínimo impacto al medio, a través de materiales
y energía sostenible, por ejemplo, con el uso
de paneles solares), como también actividades
y recorridos de conocimiento del territorio a
través de senderos naturales.
Por otra parte, es de gran relevancia el
desarrollo de gestión pública realizado por parte
de la Municipalidad de Rosario de la Reserva
“Los Tres Cerros” que consiste en un predio de
1.754 hectáreas pertenecientes al mencionado
municipio (donado en la década de 1940 a Rosario
por el filántropo Carlos Deliot), localizadas en el
loteo del Charigüe, isla del Pescado, jurisdicción
de Victoria, Provincia de Entre Ríos (también
en el “Área Natural Protegida” anteriormente
mencionada). (Figura 6)

Figura 5. Página web ecocamping Los Benitos

Fuente: https://losbenitos.com.ar/

47

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Figura 6. Reserva municipal Los Tres Cerros

Fuente: Municipalidad de Rosario (www.rosario.gob.ar)

Si bien desde 1999 el Municipio de Rosario
promueve la realización de una reserva ecológica
en este sitio, diversas vicisitudes y conflictos
mayormente legales y políticos, demoran
esta iniciativa. Sin embargo, la relevancia del
resguardo ambiental, instaurada en las agendas
internacionales, tienen su correlato local,
incidiendo en el planeamiento urbano-territorial,
así como en la postulación de nuevas políticas e
instrumentos, como, por ejemplo, el desarrollo
del Plan Ambiental Rosario (Municipalidad
de Rosario, 2016), que hace hincapié en el uso
responsable colectivo de la ribera rosarina, los
cursos de agua y el ámbito insular. Asimismo,
los impactos locales en el delta (denunciados
por diversas organizaciones sin fines de lucro),
contribuyen a instaurar la Comisión Multisectorial
Legado Deliot en el 2013 a fin de preservar
la mencionada reserva, la cual tiene como
misión: «conservar ambientes de humedal de la
ecorregión Delta e Islas del Paraná con especial
énfasis en proteger la diversidad natural y cultural,
los bienes y servicios ecosistémicos y generar
en la ciudadanía el conocimiento que permita
apropiarse y valorar el lugar» (Municipalidad de
Rosario, 2019: s/n).

Dicha comisión, a fin de cumplir con su
misión, aborda un proyecto integral que busca
la conservación, estudio y observación de la
biodiversidad de los humedales promoviendo
actividades comprendidas bajo el concepto
de ecoturismo. Proponen así la realización de
avistaje de flora y fauna, cabalgatas, senderismo,
recorridos con embarcaciones sin motor, “safaris”
fotográfico, a fin de conocer la naturaleza, pero
simultáneamente a la cultura tradicional isleña,
impulsando el bienestar de la comunidad local
con emprendimientos de gastronomía típica o
a través de guías de recorridos turísticos. En
la reserva se instala una infraestructura básica
construida en madera (muelle, pasarelas, cabinas
para observación de aves, sanitario seco) y
previendo su transformación natural por las
dinámicas hídricas (Ponzini et al., 2021).
Rol de los movimientos sociales en pos
de la protección del ambiente: desafíos y
oportunidades
No obstante, también se suceden diversos
acontecimientos que interrumpen las actividades
promovidas desde la sostenibilidad del ambiente
48

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

e, incluso, destruyen la biodiversidad del delta.
Principalmente, se destacan las numerosas y
reiteradas quemas en el delta. Históricamente se
ha utilizado la práctica de quemas para preparar
el territorio para el ganado (promover el rebrote
de las especies forrajeras); pero, en las últimas
dos décadas, se denota un fuerte incremento
ligado, mayormente, al cambio de producción
agrícola nacional. El llamado proceso de
“agriculturización”6 en la región de estudio, desde
fines del siglo XX ocasiona una reconfiguración
territorial de la ganadería, particularmente en
zonas no aptas para la agricultura. Es así, que las
actividades ganaderas aumentan notablemente
en los humedales del delta del Paraná (Quintana
et al., 2014). Esta situación se profundiza aún
más con la inauguración del puente RosarioVictoria en el 2003, que permite acceder por
vía terrestre al ámbito insular. Esto se vincula
a otras prácticas predatorias como caza ilegal

y actividades que tienden a “pampeanizar” el
delta; junto al aumento de período de sequías,
bajante extraordinaria del río y diversas acciones
antrópicas que han ocasionado un vertiginoso
aumento de las quemas del delta produciendo un
ecocidio (Figura 7). Esta situación denota el vacío
legal, o mejor dicho, el no cumplimiento de la
estructura legislativa existente, como también así
la compleja situación pluri-jurisdiccional (Estado
Nacional, tres Estados provinciales y numerosos
departamentos y municipios).
En este contexto, se consolida y fortalece el
imaginario social que reclama la sostenibilidad
de los humedales, sumando numerosos actores a
la demanda de frenar los incendios y desarrollar
acciones en pos de su preservación. En los
años mencionados, promovidos por diversas
multisectoriales, organizaciones no gubernamentales
y ciudadanos autoconvocados, se multiplican
las convocatorias, marchas y manifestaciones

Figura 7. Quemas del delta del Paraná. La imagen izquierda corresponde
a los focos activos entre el 9 de agosto y el 8 de septiembre de 2020)

Fuente: NASA (www.firms.modaps.eosdis.nasa.gov) y Noticias Universidad Nacional del Litoral (www.unl.edu.ar)

6

Se entiende por agriculturización al proceso que inicia en la década de 1990 en Argentina (especialmente en la región pampeana), a través
del cual se produce una transformación del ámbito rural, con fuerte avance de la agricultura por sobre la ganadería, dada la incorporación
de nuevas tecnologías con tendencia al monocultivo de soja, que conduce a la producción y conquista de nuevos espacios productivos (Gras
y Hernández, 2009).

49

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

en distintos lugares de la ciudad y la región que
solicitan una Ley de Humedales y la protección del
delta. La gran convocatoria social, ha movilizado en
algunos casos miles de personas.
Estas acciones forman parte, como definen
Joan Martínez Alier et al. (2018), de movimientos
por la justicia global ambiental que generan
nuevas cartografías de territorios de la resistencia.
Los movimientos por la justicia ambiental
denuncian modelos neoextractivistas y ecocidas,
pero también abren al debate sobre que políticas
y acciones son necesarias para relacionarnos de
un modo más atento al medio y a su cuidado.
Se registra así, un imaginario social global que
reclama la sostenibilidad ambiental que tiene su
correlato local en cada territorio particular. Dicho
imaginario parte de un aumento de la valoración
y los vínculos afectivos con el territorio que
habitamos, que requiere un mayor conocimiento
y educación. Se requiere, como plantea Astelarra
(2020), profundizar en «los saberes locales
respecto a los ecosistemas, basados en el contacto
directo, corporal y afectivo; en la capacidad de
contemplar y comprender la dinámica cíclica
del funcionamiento ecosistémico supeditado
principalmente al flujo de agua; en habitar el
humedal como territorio de vida» (66-67).
En este sentido, el ecoturismo, tiene el
potencial de actuar como catalizador para el

desarrollo sostenible al ser una herramienta de
educación y aprendizaje (Carrascosa López y
Segarra Oña, 2015; Mondino y Cerveza, 2019),
previniendo o minimizando diversos impactos
negativos relacionados con la alteración de flora
y fauna, contaminación o seguridad de algunos
destinos (Orgaz Agüera, 2014).
Conclusiones
Los procesos de desindustrialización que acontecen,
especialmente en la segunda mitad del siglo
XX, se posicionan como ámbito de oportunidad
para el desarrollo de nuevas actividades, estando
sujetos a distintos intereses de actores diversos.
Especialmente los sectores costeros localizados
en áreas estratégicas resultan de gran interés para
la especulación del mercado, el desarrollo de
actividades habitacionales o comerciales privadas,
la atracción de multinacionales y/o marcas globales,
entre otros, que muchas veces ocasionan procesos
de gentrificación o meras “escenografías urbanas”
a fin de atraer capitales y turistas, estando alejados
de la identidad local. Sin embargo, en las últimas
décadas también se consolidan globalmente los
imaginarios que reclaman por la atención a la
sostenibilidad ambiental, que comprende tanto el
resguardo de la naturaleza como los componentes
culturales de cada territorio.

Figura 8. Imaginarios, políticas y lineamientos entre décadas 1920 - 2020

Fuente: Elaboración propia

50

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

En el caso estudiado, se verifica el rol clave de
los imaginarios sociales en torno al desarrollo de
políticas y lineamientos turísticos basados en la
revalorización del patrimonio y la sostenibilidad
territorial. Se identifican así diversos imaginarios
que, desde las primeras décadas del siglo XX
hasta la actualidad, posibilitan una nueva
resignificación identitaria y ambiental a través de
nuevas acciones desde una perspectiva atenta al
ambiente y la identidad local (Figura 8).
Con excepción de transformaciones puntuales,
principalmente en la década de 1950 con el
desarrollo del actual Parque Urquiza y Parque
Nacional a la Bandera, el imaginario de “la ciudad
a espaldas al río” se sostiene hasta después del
retorno democrático definitivo en Argentina en
1983. Es a partir de dicho momento que se inicia
el proceso de transformación ininterrumpido de la
costa central, posibilitado por la desafectación y
el traslado de las infraestructuras ferro-portuarias.
Justamente, dichos imaginarios y acciones han
dado lugar a nuevos imaginarios vinculados
al potencial turístico del frente fluvial y el río,
convirtiendo a la ciudad de Rosario y el delta en
un polo de atracción de visitantes. Especialmente,
desde fines de la década de 1990, luego de la
creación del ETUR, la costa se posiciona en el
principal foco de atracción turística de la ciudad,
situación que se profundiza con el cambio de
siglo, junto a las inauguraciones de diversos
componentes
patrimoniales
transformados,
mayormente, para albergar nuevas actividades
culturales y recreativas.

A su vez, el cambio de mirada, instaurado a
nivel global, sobre la importancia del resguardo
ambiental, frente a la existencia de acciones que
atentan contra la biodiversidad del complejo
ecosistema del delta del Paraná (en especial,
la gran cantidad de quemas), han ocasionado
el fortalecimiento y expansión de imaginarios
vinculados a la sostenibilidad y defensa de la casa
común. El debate instaurado en el marco de los
movimientos por la justicia ambiental plantea
la definición de actividades integradoras. En
este sentido, el ecoturismo se posiciona como
oportunidad de unificar los intereses vinculados
a la protección de la naturaleza, junto a su
disfrute recreativo, a través del conocimiento,
la educación y la interpretación del ambiente
(con sus componentes culturales y naturales),
revalorizando la identidad del territorio. Es por
esto, que el desarrollo de políticas públicas como
la constitución de la Reserva municipal Los Tres
Cerros, de gestión pública, o acciones desde
el ámbito privado, como el Ecocamping Los
Benitos, posibilitan una nueva aproximación
turística que implica conocer, proteger y
resguardar el hábitat común.
Las prácticas ecoturísticas se presentan, así,
como alternativa de modelos neoextractivos y
predatorios sobre el territorio, posibilitando a los
habitantes de la región y visitantes a aumentar el
conocimiento sobre los humedales, a través de la
experiencia directa “corporal” e incrementando el
vínculo afectivo con el ambiente y al desarrollo
de nuevas prácticas sostenibles. C

Referencias bibliográficas
Astelarra, Sofía (2020), “Humedales. Entre la quema y la llama de la vida”, Bordes, Revista política,
derecho y sociedad, agosto-octubre de 2020, 63-69. https://publicaciones.unpaz.edu.ar/OJS/index.
php/bordes/article/view/806
Basso, Andrea (2017), “Estrategias discursivas en la construcción de una ciudad turística. Los planos turísticos de
Rosario”, XVI Jornadas Interescuelas/Departamentos de Historia, Departamento de Historia. Facultad
Humanidades. Universidad Nacional de Mar del Plata. https://www.aacademica.org/000-019/801
Blamey, Russell K. (2001), “Principles of Ecotourism”, in D. Weaver (Ed.), The Encyclopedia of
Ecotourism (pp. 5-22.). CABI Publishing.
Breen, Ann &amp; Rigby, Dick (1994), Waterfronts. Cities reclaim their edge. Estados Unidos, Kim Hupp Lee.
Brundtland, Gro (1987), Nuestro Futuro Común. Asamblea General de la Naciones Unidas. http://www.
ecominga.uqam.ca/PDF/BIBLIOGRAPHIE/GUIDE_LECTURE_1/CMMAC-Informe-ComisionBrundtland-sobre-Medio-Ambiente-Desarrollo.pdf
Bruttomesso, Rinio (2006), “Waterfront redevelopment A strategic choice for cities on water”, International
Waterfront Speakers Luncheon IV, 3. https://www.harbourbusinessforum.com/download/060303_
transcript.pdf
51

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Carrascosa López, Conrado y Segarra Oña, Marival (2015), “¿Es el ecoturismo una fuente inagotable de
riqueza? Recomendaciones para su sostenibilidad”, Tec Empresarial, 9 (3), 19-26. https://riunet.
upv.es/bitstream/handle/10251/78010/Carrascosa?sequence=1
Ceballos-Lascurrain, Héctor (1996), Tourism, ecotourism, and protected areas: The state of nature-based
tourism around the world and guidelines for its development. IUCN Protected Areas Programme.
https://doi.org/10.2305/IUCN.CH.1996.7.en
Cobbinah, Patrick; Black, Rosemary &amp; N-yanbini, Nyabani (2021), “Ecotourism Glocalization: An
Analysis of Policy and Expert Perspectives”, Tourism Planning &amp; Development, 18 (3), 314339. https://doi.org/10.1080/21568316.2020.1792540
Donohoe, Holly &amp; Needham, Roger (2006), “Ecotourism: The Evolving Contemporary Definition”,
Journal of Ecotourism, 5:3, 192-210. https://doi.org/10.2167/joe152.0
Fennel, David (2015), Ecotourism. Fourth edition. Routledge.
Galimberti, Cecilia (2021a), “Las ciudades y el agua. Nuevas relaciones entre cultura-naturaleza en los
frentes costeros contemporáneos”, [i2] Investigación e Innovación en Arquitectura y Territorio [en
línea], 9 (1). https://doi.org/10.14198/i2.2021.9.1.03
Galimberti, Cecilia (2021b), “Proyectar con la naturaleza: La matriz fluvial como componente central del
planeamiento contemporáneo: caso área metropolitana de Rosario2, Revista de Direito da Cidade,
13 (3), 1422 – 1443. https://doi.org/10.12957/rdc.2021.60687.
Galimberti, Cecilia (2021c), “Entre cartografías e imaginarios: reflexiones en torno a los planos del frente fluvial
de Rosario (siglos XIX a XXI)”, Revista Paginas, 14 (34). https://doi.org/10.35305/rp.v14i34.592
Gras, Carla y Hernández, Valeria (2009). El fenómeno sojero en perspectiva: dimensiones productivas,
sociales y simbólicas de la globalización agrorrural en la Argentina. En: C. Gras y V. Hernández
(Coord.), La Argentina rural: De la agricultura familiar a los agronegocios, Editorial Biblos.
Gravari-Barbas, María y Graburn, Nelson (2012), “Imaginarios turísticos”, Via [En ligne], 1. https://doi.
org/10.4000/viatourism.1185
Hall, Peter (1996), Ciudades del mañana: historia del urbanismo en el siglo XX. Ediciones del Serbal.
Hiernaux-Nicolás, Daniel (2015), “Fantasías, sueños e imaginarios del turismo contemporáneo”, En Daniel
Hiernaux-Nicolas (Coord.) Turismo, sociedad y territorio: una lectura crítica (65-96). Mexico:
Universidad Autónoma de Querétaro. https://www.academia.edu/27127720/Fantas%C3%ADas_
sue%C3%B1os_e_imaginarios_del_turismo_contempor%C3%A1neo
Hiernaux-Nicolás, Daniel (2002), “Turismo e imaginarios”, En: D. Hiernaux-Nicolas, A. Cordero y L.
Van Duynen Montijn, Imaginarios sociales y turismo sostenible (7-36). FLACSO. http://biblioteca.
clacso.edu.ar/ar/libros/costar/cua123.pdf
Kandus, Patricia; Morandeira, N. y Schivo, F. (2010), Bienes y Servicios Ecosistémicos de los Humedales
del Delta del Paraná. Fundación para la Conservación y el Uso Sustentable de los Humedales.
https://produccion-animal.com.ar/regiones_ganaderas/27-Ecosist_del_Delta-2010.pdf
Kostopoulou, Stella (2013), “On the Revitalized Waterfront: Creative Milieu for Creative
Tourism”, Sustainability 5 (11), 4578-4593. https://doi.org/10.3390/su5114578
Leff, Enrique (2010), “Imaginarios Sociales y Sustentabilidad”, Cultura y representaciones
sociales, 5(9), 42-121. http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S200781102010000200002&amp;lng=es&amp;tlng=es.
Malvarez, Ana I. (1997), Las comunidades vegetales del Delta del Río Parana. Su relación con factores
ambientales y patrones del paisaje [Tesis Doctoral. Universidad de Buenos Aires. Facultad de
Ciencias Exactas y Naturales]. http://hdl.handle.net/20.500.12110/tesis_n2900_Malvarez
Marshall, Richard (2001), Waterfronts in Post-industrial Cities. Spon Press.
Martínez Alier, Joan; Owen, Alice; Roy, Brototi; Del Bene, Daniela y Rivin, Daria (2018), “Blockadia:
Movimientos de base contra los combustibles fósiles y a favor de la justicia climática”,
Anuario Internacional CIDOB 2018, 41-49. https://raco.cat/index.php/AnuarioCIDOB/article/
view/348692/439926
Mondino, Elena &amp; Beery, Thomas (2019), “Ecotourism as a learning tool for sustainable development.
The case of Monviso Transboundary Biosphere Reserve, Italy”, Journal of Ecotourism, 18 (2), 107121. https://doi.org/10.1080/14724049.2018.1462371
52

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Municipalidad de Rosario (2019), Plan de Manejo “Reserva Municipal Los Tres Cerros”. https://drive.
google.com/file/d/1U_ylYxGnNbU1KSc6ZIjvyHyswHpiX5RQ/view
Municipalidad de Rosario (2016), Plan Ambiental Rosario. Sudamérica.
Nel.lo, Marta y Llanes, Claudia (2016), Ecoturismo. Editorial UOC.
Orgaz Agüera, Francisco (2014), “Turismo y cooperación al desarrollo: Un análisis de los beneficios del
ecoturismo para los destinos”, El Periplo Sustentable, (26),47-66. https://www.redalyc.org/articulo.
oa?id=193432638002
Pérez de las Heras, Mónica (2003), La guía del Ecoturismo. O cómo conservar la naturaleza a través del
Turismo. 2da Edición. Ediciones Mundi-Prensa.
Pintos, Juan-Luis (1995), Los Imaginarios Sociales: La nueva construcción de la realidad social. Editorial
Sal Terrac.
Plaza, Beatriz (2000), “Evaluating the Influence of a Large Cultural Artifact in the Attraction of Tourism:
The Guggenheim Museum Bilbao Case”, Urban Affairs Review 36 (2), 264-274. https://doi.
org/10.1177/10780870022184859
Ponzini, Bibiana; Galimberti, Cecilia; Basso, A. y Español, Jorge (2021), “Representaciones, imaginarios y
narrativas en la reconfiguración contemporánea de la ribera de Rosario y el delta del Paraná”, Estudios
Del hábitat, 19(1), e098. https://doi.org/10.24215/24226483e098
Ponzini, Bibiana (2018), Las representaciones urbanas en la prensa periódica rosarina y su contribución a
la constitución de significaciones imaginarias sociales (1852-1910) [Tesis de Maestría en Estudios
Culturales. Universidad Nacional de Rosario] https://rephip.unr.edu.ar/handle/2133/13344
Quintana, Rubén, Bó Roberto, Astrada Elizabeth y Reeves Cecilia (2014), Lineamientos para una
ganadería ambientalmnte sustentable en el Delta del Paraná. Fundación para la Conservación
y el Uso Sutentable de los Humedales – Wetlands International. https://lac.wetlands.org/wpcontent/uploads/sites/2/dlm_uploads/2019/04/Lineamientos-para-una-ganader%C3%ADaambientalmente-sustentable-en-el-DP.pdf
Silva, Armando (2011), “Imaginarios urbanos como espacio público”, Arquitecturas del Sur, 40, 16-29.
http://revistas.ubiobio.cl/index.php/AS/article/view/795
Silva, Armando (2006), Imaginarios urbanos. Arango editores.
Smith, Harry y Garcia Ferrari, Soledad (2012), Waterfront regeneration. Experiences in city-building.
Routledge.
Svampa, Maristella y Viale, Enrique (2020), El colapso ecológico ya llegó: una brújula para salir del
(mal) desarrollo. Buenos Aires: Siglo XXI Editores.
Taylor, Charles (2006), Imaginarios sociales modernos. Paidós.
Wetlands International Argentina (2019), El Delta del Paraná. [En línea] https://lac.wetlands.org/wpcontent/uploads/sites/2/dlm_uploads/2019/04/El-Delta-del-Parana.pdf
Wondirad, Amare (2019), “Does ecotourism contribute to sustainable destination development, or is it
just a marketing hoax? Analyzing twenty-five years contested journey of ecotourism through a
meta-analysis of tourism journal publications”, Asia Pacific Journal of Tourism Research, 24 (11).
https://doi-org /10.1080/10941665.2019.1665557

53

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Del burdel al espacio digital: imaginarios narrativos del
comercio sexual femenino en la ZMM
From the brothel to the digital space: narrative imaginaries of the female sex
trade in the ZMM
Recibido: noviembre 2022
Aceptado: diciembre 2023

Ramón Ramírez Ibarra1

Resumen

Abstract

El comercio sexual es una actividad que transita
en el espacio urbano bajo un doble proceso
de significación, por una parte, en su sentido
económico contractual y por el otro, en su vertiente
cultural de reconocimiento e interés público. Los
cambios en los entornos políticos y territoriales al
igual que la tecnología, dejan improntas en los modos
de establecer acciones y contactos dentro de un
mercado de consumo socialmente complejo. En este
trabajo analizaremos desde un enfoque cualitativo,
documental y narrativo, los distintos contextos en
que se desarrolla el comercio sexual femenino y
sus mediaciones comunicativas, capaces de generar
toda clase de representaciones, no sólo ligadas a esta
práctica sino, incluso, transformando los márgenes
de aceptación, condena o exclusión institucional.
Dichos elementos de mediación fundan aquello
que se entiende como lo imaginario de la sociedad
y que, en el caso de la prostitución femenina en
la Zona Metropolitana de Monterrey, presenta
con frecuencia narrativas fincadas en emociones
reactivas y lecturas monológicas, proclives a una
criminalización de las mujeres y sexoservidoras.

The sexual trade is an activity that transits
in the urban space under a double process of
significance, on the one hand, in its contractual
economic sense and on the other, in its cultural
aspect of recognition and public interest. Changes
in political and territorial environments, as well as
technology, leave imprints on the ways of establishing
actions and contacts within a socially complex
consumer market. In this work we will analyze from
a qualitative, documentary and narrative approach,
the different contexts in which the female sexual
trade develops and its communicative mediations,
capable of generating all kinds of representations, not
only linked to this practice but even transforming the
margins. acceptance, condemnation or institutional
exclusion. These elements of mediation found
what is understood as the imaginary of society
and which, in the case of female prostitution in
the Metropolitan Area of Monterrey, frequently
present narratives based on reactive emotions and
monological readings, prone to criminalization of
the women and sex workers.

Palabras Clave:

Keywords:

comercio sexual; prostitución urbana; cultura
urbana; comunicación digital

sex trade; urban prostitution; urban culture;
digital communication

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey, Nuevo León, México; doctorado en Filosofía
con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos; Miembro del Sistema Nacional de Investigadores SNI-CONACYT, Nivel I; e-mail:
rramib44@gmail.com; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-2303-4049

54

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Planteamiento

sostenida no por una prohibición judicial, sino
por representaciones subjetivas que le hacen
objeto de estigmas o condena pública.
Estas transiciones serán nuestro objeto de
reflexión partiendo de diversas informaciones
que nos permitan la descripción de lo imaginario
del comercio sexual en diferentes capas de
identificación, sean las posturas de análisis
del comercio sexual desde el feminismo, las
políticas o formas de referencia al fenómeno
actuales e históricamente construidas o incluso,
las transformaciones de su percepción con la
aparición de nuevas instancias de mediación
tecnológica. Para tal efecto, seguimos una
prospección fenomenológica apoyada en casos de
trabajo documental narrativo desde documentos
de archivo hasta medios de comunicación
tradicional y digital.

El imaginario social es un constructo histórico y
cultural presente en la totalidad de las instituciones,
junto a normas o símbolos compartidos por
grupos sociales, cuya emergencia es imaginada
o representada (ficcionalmente) pero que, sin
embargo, es capaz de ofrecer alternativas de
existencia reales en las acciones de los sujetos
(Castoriadis, 2013). Así, mientras una institución
provee los mecanismos mediante los cuales
individuos y grupos siguen reglas basadas en
sanciones externas (orden jurídico formal),
también hay un proceso institucional sustentado
en valores interiorizados cuyo ejercicio no
depende de la amenaza sino de creencias
aceptadas en un espacio convergente. Así, lo
imaginario se expresa territorialmente como un
proceso de gestión que involucra dimensiones
políticas (poder), simbólicas (subjetivas) y
económicas (trabajo-capital) como ha subrayado
Haesbaert (2019, 35).
Para el geógrafo Vincent Berdoulay (2012, 51),
la relevancia de los imaginarios en la construcción
social del entorno radica en el hecho de que toda
práctica de decisión espacial involucra tendencias
a la modelación y al control que recurren a
ideologías, mitos o referencias cuya intención es
movilizar o generar acciones partiendo de una
reserva de modelos o estereotipos. En el ámbito
del espacio urbano el imaginario social incorpora
las formas o maneras en que el sujeto destaca
representaciones que aluden al medio, paisajes,
formas del entorno construido o lugares de trabajo
o intercambios entre habitantes, mientras que
la función de la narración en los imaginarios es
concretar una mediación entre lo político y lo
geográfico. En este sentido, lo imaginario social
se organiza en mediaciones o redes simbólicas que
toman la forma de comunicaciones con narraciones
sustentadas en valores codificados localmente.
Por lo anterior, el comercio sexual desde
los imaginarios urbanos involucra aquellas
manifestaciones de la actividad económica
terciaria generadoras de un excedente productivo
capaz de impactar lo real en una población y que,
al mismo tiempo, poseen un estatuto de exclusión
(subjetividad del cuerpo) que redunda en una
noción paradójica espacial, basada en el impulso
de segmentar, blindar, disimular o extraer su
presencia física de la ciudad. Su práctica se
desenvuelve en una constante ambigüedad

De prostitución a comercio sexual
Si partimos de la palabra prostitución (latín
prostituere) cuyo significado etimológico es
“poner a la vista” o “exhibición para venta”,
encontraremos un sentido tan amplio que es
difícil de acotar. Fue el cronista romano Suetonio
(69-122) a través de una frase ─prostituere in
libidinem populi─ quien hizo referencia a los
deseos del pueblo en alusión al acto carnal en
una época de intenso contacto entre la cultura
cristiana y el imperio. El sentido actual guarda dos
acepciones, para una, referimos la definición de
Lydia Cacho con un argumento prohibicionista:
“Actividad a la que se dedica quien mantiene
relaciones sexuales con otras personas a
cambio de dinero. Se trata de un negocio
que otorga ganancias a todo un conjunto
de intereses, y forma parte de una industria
que incorpora todas las características de la
explotación social, racista, étnica y sexista
vigentes en nuestras sociedades” (2010:302).
Esta autora opta por la palabra prostitución
sobre la de trabajador(a) sexual que defienden
posturas reglamentaristas o actualmente,
proderechos. La segunda acepción, comercio
sexual, utilizada por la antropóloga Martha
Lamas (2017) gestiona tanto la legalidad
como la legitimidad del servicio ofertado. Por
ende, distingue una esición entre los términos,
indicando que ambos significan el intercambio de
sexo por dinero, pero en función de dos objetivos,
55

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

ya que el término prostitución contiene una carga
peyorativa que consiste en estigmatizar a quién
vende mientras que comercio sexual remite a
un interés centrado en el intercambio bajo un
sentido más equitativo haciendo referencia a
ambas partes (Lamas, 2021).
En contraste, Cacho enfatiza que la prostitución
radica en tomar “el cuerpo de la persona como un
instrumento de trabajo” (2010:302); en un sentido
similar al del estoicismo o el cristianismo, donde el
cuerpo (agente carnal) es un contenedor del alma
cuyo uso no destinado al bien despersonaliza, es
decir, la carnalidad focalizada en lo masculino
es poseedora de una naturaleza intrínsecamente
agresora por medio de un instrumento. Para los
enfoques prohibicionistas, el comercio sexual
es una actividad esencialmente destructiva de
valores. Esto es el resultado del predominio de
un enfoque muy particular y dominante llamado
neoabolicionismo que integra en un solo aparato
discursivo al comercio sexual como el crimen
antitrata, generando a diversas escalas de
comunicación narrativas tipificadoras (Jiménez
Portilla, 2021:150).
En México, no existe un estatuto prohibitivo,
sino una representación que tienen grupos
conservadores o medios de comunicación,
quienes buscando lograr un efecto tremendista
en las secciones de noticias, califican a este
giro comercial por medio de imágenes alusivas
a clandestinidad o depravación. Jurídicamente
el artículo 5º constitucional de la República
mexicana es claro al respecto:
“A ninguna persona podrá impedirse que se
dedique a la profesión, industria, comercio
o trabajo que le acomode, siendo lícitos. El
ejercicio de esta libertad sólo podrá vedarse
por determinación judicial, cuando se ataquen
los derechos de tercero, o por resolución
gubernativa, dictada en los términos que
marque la ley, cuando se ofendan los derechos
de la sociedad. Nadie puede ser privado del
producto de su trabajo, sino por resolución
judicial” (CPEUM, 2017).
El trabajo sexual no es punible por la autoridad
judicial, sino la actuación de terceros por motivos
de explotación. Por ende, lo que existe es una
demarcación de tipo social y cultural, una
categoría que funciona para señalar la desviación
de las normas grupales distinguiendo entre
normalidad y anormalidad (Becker,1971). De
ahí que las imágenes asociadas a su actividad,

negativas, hagan referencia a necesidades de
exclusión o eliminación, producidas por el miedo
a su presencia o a la posibilidad de una revancha
como sucede con los marginados (Perceval,
1995:43).
Propongo la observación del comercio sexual
en términos de sistemas de representación, es
decir, no desde un estatus estricto ─legal o
económico─ sino en términos societales partiendo
de estereotipos implícitos en la comunicación. Tal
sistema involucra una línea imaginaria desde la
cual un grupo construye la anormalidad de otro
desde una demanda de reafirmación identitaria
(ego) del propio sujeto visto como hegemónico.
Crimen y castigo en el espacio psicopolítico
Para sociológos como Zygmunt Bauman uno
de los rasgos característicos de la cultura global
contemporánea es su obsesión identitaria (2009).
Esta se finca en una permanente necesidad de
reconocimiento público que obliga al individuo
a trabajar de por vida en una autofirmación del
ego, pues una sociedad de consumidores requiere
un entorno de vigilancia constante y castigo
representacional. Todo aquello que proceda
desde atribuciones étnicas, raciales, religiosas
o de género, es sometido a una permanente
revisión normada por la elección que traza una
línea demarcatoria continua: el reconocimiento
de la persona pública. Por ende, traducimos la
experiencia entre establecimiento y marginalidad
del comercio sexual a una perspectiva
espaciológica, donde la dinámica de exclusión
– inclusión urbana se basa en la necesidad de
diferenciación (Girad, 1986).
Las barreras entre los individuos en una
cultura global mudan de términos disciplinarios
o biopolíticos, es decir, luchas por el control y
la vigilancia con respuestas verticales (Foucault,
2010) a una reactividad de la psique como fuerza
productiva, psicopolítica (Chul Han, 2014).
Sociólogos como Stanley Cohen en la década de
los setentas acuñaron el término “pánico moral”
para referirse precisamente a las conductas
desproporcionadas referidas a un grupo o
condición, cuya indignación moral provoca
tanto reacciones violentas como una apelación a
una mayor capacidad de control por parte de las
comunidades y la fuerza del estado.
En las actuales sociedades infocráticas
sería una dependencia de lo visible basada en
56

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

el señalamiento indivudual y una vigilancia
compulsiva del otro, pero, sin recurrir al lugar
de antaño establecido en la comunicación
entre sociedad y gobierno. El estado sustituye
gradualmente el ejercicio del poder directo y
sus mecanismos deliberativos por una reacción
o ajuste con la opinión de redes sociales. Los
medios de comunicación tradicional se sustentan
cada vez más en eventos digitales funcionando
como procesos autorreferenciales e intemediales
caracterizados por una circularidad, repetición y
recurrencia constante (Nöth, 2005).
Nuevas reglas de reconocimiento social
sancionan todo aquello que no responda a un
interés de comunidad específica, la cual deja de
lado elementos de argumentación para someterse
al dictado de opiniones de afirmación identitaria
y reconocimiento público. Realidades que
trastocan e involucran cruces entre lo legal e
ilegal, así como lo formal e informal, mistificando
zonas y personas diversas: migrantes, pobres,
comerciantes sexuales, drogadictos, que si bien
se ven enfrentados a estigmas ya conocidos en
la sociedad nuclear y patriarcal, ahora convergen
en una estigmatización de índole distinta a la
disciplinaria.
Chul Han (2022) utiliza el término infocracia
para referirse a esta situación como el vector
principal de un régimen político basado en la
transferencia de datos e información desde una
lógica sustitutiva de la idea de cuerpos dóciles,
destinados a ser máquina de trabajo propia de la
reflexión biopolítica ─Foucault devenida en
la sustitución de la obediencia por una constante
autorrealización de la libertad, autenticidad y
creación, es decir, una autoproducción identitaria
que funda una nueva política de visibilización: los
gobernantes dejan de ser los entes en vigilancia
como en el liberalismo y ahora los gobernados son
visibilizados y expuestos constantemente en redes
por voluntad propia y necesidad de exposición.

al conocimiento personal y las categorías legales
destinadas a reducir brechas y desigualdades
(Bauman, 2001:139).
El mecanismo persecutorio es un dispositivo
de restricción que se encuentra espacialmente
articulado por una determinación física y moral
(Elias &amp; Scotson, 2016). Disociación espacial que
le permite a muchos grupos formar su identidad
en el entendimiento de que su racionalidad es
una forma moralmente virtuosa que por lo tanto
necesita blindarse o protegerse respecto a la
carencia de límites entre ellos y los otros. Durante
algunas décadas los estudios comunitarios en
aspectos relacionados con la fijación identitaria,
explicaron la integración de los extraños en la
cultura local según el paradigma clásico de la
adaptación. Desde la sociología actual, empero,
hay una necesidad de observar diferencias plurales
y dinámicas a fin de ubicarse analíticamente en la
variabilidad social, más que en la demarcación.
Este escenario procede del estudio cada vez
más intenso de las desigualdes estructurales que
operan en clasificaciones o taxonomías emergentes
de los discursivo y simbólico (Bialakowsky,
2018), sobre todo cuando una demanda de justicia
social se transforma de pronto en una prerrogativa
antisocial segregativa o suprematista desde el
espacio digital. El inconsciente digital basado en
la explotación de datos es un proceso de influencia
constante del comportamiento por debajo del
umbral de conciencia a través de la detonación
de capas prerreflexivas, con nuevos parámetros
de hegemonías discursivas que irrumpen en
el ámbito de la discusión pública, haciendo
necesaria la exposición de las distintas estrategias
y condiciones que adopta su comunicación.
Feminismo abolicionista vs comercio sexual
reglamentado
En el ámbito del feminismo se ha trabajado con el
comercio sexual desde políticas de género. Una de
las limitantes de dichas teorías en la explicación
de esta construcción, proviene del acento que
muchas feministas ponen exclusivamente en
la expresión patriarcal (poder) del capitalismo
global, lo que a muchas analistas les lleva a
sostener ideas puritanas sobre la identidad sexual
en fenómenos como la prostitución, generando
imaginarios sociales bastante alejados de una
expresión pluralista, ya que en ocasiones llegan
a defender alegatos prohibicionistas en lugar de

Sociología de la espacialidad urbana
El abordaje del comercio sexual urbano implica
un punto de vista espaciológico ya que un
dispositivo de compresión societal apela a
una función de extrañamiento en individuos
marcados o señalados, comprimiendo la visión
del otro, desvaneciendo sus cualidades y
circunstancias individuales reconocibles con el
trato cotidiano por una tipificación que reemplaza
57

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

formas dialógicas. Como resultado, muchos de
estos enfoques reducen el argumento biopolítico
al autoritarismo tratando de que el estado ejerza
el control de lo marginal desde un imperativo
moral (Cobo, 2017).
A nivel de políticas urbanas, esta lectura se
manifiesta en la demanda de justicia que ha pasado
de la afirmación basada en lo expedito, a un
auténtico linchamiento público y mediático que se
basa en el rumor y la presunción como ha sucedido
con el acoso sexual, hecho que se ha focalizado
casi en su totalidad en la victimización de las
mujeres de clase media y alta —desvaneciendo a
las mujeres de estratos marginales o indígenas—
traduciendo la ciudad en demandas como nuevos
equipamientos destinados a servicios segregativos.
Las prohibiciones reactivas, dictadas por deseos de
expiación (Girard, 1986), fincados en la necesidad
de una identidad, mutan a una hegemonía global
donde el abolicionismo representa el deseo de
diferencia y límite partiendo de una pureza abstracta
─mujer como autoafirmación identitaria─ más
que en una forma estructural de indagar en la
construcción de las desigualdades.
Desde otra perspectiva, una postura feminista
de tipo dialógico es la que propone la antropóloga
Martha Lamas (2017) quién aboga por evitar que se
usen asociativamente los términos “prostitución”
o “trata” que intentan generalizar las corrientes
abolicionistas victimizando a la totalidad de las
trabajadoras sexuales con la finalidad de censurar
u obstaculizar la posibilidad de que el estado
implemente políticas dirigidas a la regulación
de su mercado laboral. De acuerdo a la postura
de Lamas, esta tendencia a la erradicación forma
parte de un movimiento preciso de atracción a
medios de comunicación que son un filtro para
redes de financiamiento (Think Tanks u ONG´s)
cuyo principal interés gira en la invisibilización
de la complejidad económica del comercio
sexual que esta antropóloga ha podido atestiguar
mediante su trabajo de campo:
“Y aunque muchas mujeres ingresan por
desesperación económica y otras son inducidas
por la droga, no hay que olvidar que además
de esas situaciones espantosas también
hay quienes realizan una fría valoración
del mercado laboral y usan la estrategia de
vender servicios sexuales para sobrevivir,
para moverse del lugar, para independizarse,
incluso para pagarse una carrera universitaria
o echar a andar un negocio”(2017:107).

Las demandas abolicionistas traducen las
realidades urbanas a heterotopías. Por ejemplo,
las prohibiciones impulsadas por movimientos
religiosos han probado ser fracasos como fue el
caso del consumo de alcohol y la promulgación de
la Ley seca en EUA (1919) con su marcado acento
político republicano basado en el movimiento de la
templanza de mujeres cristianas, fenómeno que en
poco más de una década significó la entrada de las
mafias a estructuras criminales, organizadas gracias
al rápido crecimiento económico que representaba
el contrabando y trasiego de mercancías ilegales.
Gran parte de la fusión entre comercio ilegal
de sustancias y organizaciones criminales nace
precisamente de este deseo de tener un estatuto
legal prohibitivo tanto para el consumo como para
la estigmatización del consumidor.
Un país que ilustra muy bien las contradicciones
y ambigüedades en torno al comercio sexual y
el abolicionismo es Japón. Posee una industria
ligada al sexo que genera hasta 24,000 millones
de dólares al año pero un perfil conservador
que tiende a criminalizar a las mujeres que
ofrecen servicios de compañía, un eufemismo
de trabajo impuesto ya que el intercambio sexual
por dinero se encuentra prohibido por el estado.
Durante la pandemia el estado japonés decretó
un apoyo económico de 108 billones de yenes
(989,000 millones de dólares) que excluyó a las
trabajadoras sexuales y desató una polarización
política en su sociedad entre las organizaciones en
defensa de derechos humanos y laborales frente a
artistas y medios de comunicación centrados en
criminalizar a los trabajadores y trabajadoras de
este sector (Yeung, Ogura &amp; Ripley, 2020).
¿En qué se basa la prohibición a la prostitución
del gobierno japonés? En la actividad comercial no,
sino en un intrincado proceso de oferta corporal que
subraya enfáticamente la genitalidad como objeto
tabú del intercambio. En un sentido patriarcal el
estado japonés vigila que la relación sexual sea
dentro de una estructura ligada al vínculo familiar
(amor) como motivo subyacente de obligatoriedad.
El resultado es que la prostitución sucede por
acuerdo no declarado, es decir, el contrayente
paga de manera extraoficial. El gobierno nipón
finalmente incluyó al sector en el subsidio pero
esto trajo un nuevo problema, requiere de las
trabajadoras pruebas de salario formal, las cuales
obviamente son muy variables debido a que la
parte más importante de sus ingresos se genera en
la elusión de ese imperativo moral y corporal.
58

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

El feminismo apareció en los años 60s
como un movimiento internacional que trastoca
precisamente esa imposición puritana en la
intervención de la cultura urbana, ya que puso
el acento en la diversidad sexual y la libertad
de decisión femenina al margen de la reducción
cultural hegemónica al papel de esposa y madre.
Como ideología política tomó la calle. Esas
luchas respondían a la exigencia de libertades
cívicas y sociales más que a respuestas de
obsesión identitaria como actualmente convergen
estimuladas por la tecnología digital y en muchos
casos motivadas, si, por conductas innegables
de violencia hacia las mujeres; pero sostenidas
o intervenidas desde instituciones y poderes
vinculados a agendas o lobbies, desenvueltas
en un ambiente de respuestas disciplinarias,
mientras su representación se desarrolla como un
fenómeno psicopolítico.
El caso japonés ilustra fehacientemente
la obsesión conductual y la criminalización
corporal. A feministas centradas en la implicación
de interdependencias sociales de riesgo
potencialmente violento como Judith Butler
(2020) este asunto no les ha pasado inadvertido,
pues la determinación de aplicación violenta del
poder implícita o explícitamente significa una
valoración de la vida en términos desiguales.
Por ejemplo, la antropóloga Elizabeth Bernestein
(2014) a través del estudio de las campañas
feministas norteamericanas sobre trata y
explotación sexual encontró un importante sesgo
cognitivo para el género desde la dimensión
de clase, lo cual implica el predominio de
valores conservadores centrados en el control
y la protección como extensión de lo familiar,
definido por la pertenencia a la clase media en las
feministas convocantes.
Si bien, prácticas como la prostitución hasta
la década de los setentas tuvieron un marcado
carácter artesanal que poco a poco contactó
con otra economía, la criminal, fenómeno
vinculado al capitalismo global de tendencia
extractiva, es decir, como en la prostitución se
extrae una plusvalía sexual que se concreta en
las mujeres —pero también en varones y tercer
género— esta plusvalía, según el punto de vista
neoabolicionista, extrae la imagen negativa del
individuo en su transferencia al consumidor. Es
decir, todo acto de comercio sexual se encuentra
causalmente ligado a una cadena de producción
criminal, no hay matices ni agencias.

En esa perspectiva, se genera mucha de
la particpación feminista abolicionista desde
proyectos de regulación moral que persiguen una
visión normativa de la sexualidad como analizó
Alan Hunt (1999) respecto a la llamada nueva
respetabilidad como orientación regulatoria
del comportamiento que tiene como trasfondo
un imaginario definido por la imposición de
una retórica específica para el comercio sexual:
violencia e inmoralidad instrínsecas. En esa
perspectiva de estigmatización se desarrolla
también la investigación sobre trata de personas
de la afamada periodista Lydia Cacho (2010)
partiendo de la simetría entre explotación sexual,
esclavitud y economía, vinculando la realidad de
la trata internacional a la imagen de una sexualidad
masculina como violencia, una generalización
instrumental en la cual todo el consumo de este
fenómeno implica en esencia una asimetría y
una agresión emanada de una pulsión varonil
incontrolable. En sentido contrario, el Grupo
Latino de Análisis / Acción sobre los Mercados
Sexuales (GLAMSEX), aboga por el estudio
del trabajo sexual partiendo de la complejidad
y heterogeneidad del fenómeno antes que su
reducción al punto de vista victimista.
Particularmente, desde el trabajo de campo
he podido constatar que el comercio sexual en
ciudades con tendencia regulatoria, involucra
cuestiones complejas como conductas selectivas
y horarios desde los intereses personales de las
trabajadoras. Sus quejas frecuentes son por sus
entradas o salidas, las rentas que distintos puntos
solicitan para ejercer en un lugar o el modelo
de negocios implementado por los particulares.
En esta clase de negocios se ha presentado una
variante consistente en que el comercio sexual
es más un añadido de la venta de alcohol, ya
que las leyes mexicanas sancionan la obtención
de un usufructo por un tercero implicado, por
ende, las trabajadoras tasan directamente una
tarifa con los clientes por cuenta propia. Estos
negocios en la ZMM de Monterrey desarrollan
una competencia económica por la oferta no del
servicio ─mujeres más baratas como plantean
muchas abolicionistas─ sino de las condiciones
ofrecidas a las trabajadoras como facilidades de
horario, pues una gran mayoría tienen a cargo
hogares monoparentales, además de que tras
un tiempo algunas desarrollan una cartera de
clientes con quienes mantienen trato preferencial.
Esta red, basada en la flexibilización laboral sin
59

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

embargo, no ha sido la misma para la comunidad
LGBT que ha sido más bien víctima de un efecto
abolicionista que ha disparado la oferta de
prostitución masculina y transexual irregular en
las calles de ciudades como Monterrey o Saltillo.
Si el abolicionismo normativo ─puntivismo al
consumo─ que defienden feministas como Cobo
(2017) fuera realidad jurídica tampoco combatiría
la inequidad específica de la reproducción
asimétrica del cuerpo como mercancía, sino
que este se volvería coadyuvante de un mercado
catalizador de consumo selectivo, transfiriendose
a la mayor capacidad económica que ante la falta
de instrumentos legales y regulatorios colectivos,
crean su otro: negocios destinados a una demanda
ilegal de bienes con alta rentabilidad. Por lo
anterior, esta propuesta se concentra en observar
la realidad del comercio sexual, no como
expresión de una conducta urbana segregativa,
sostenida tanto por estudios tradicionales como
por el feminismo abolicionista, unos desde una
visión de extractiva y otros desde un puritanismo.
En su lugar, conjeturamos una existencia urbana
integrada a una reglamentación, respuesta que
lejos de crear contextos prohibitivos, involucra
la necesidad de intervención en términos de
protección, ordenamiento y sanidad de todos
aquellos agentes participantes.

desde la corona que enfatizaba lugares específicos
para su oferta (Atondo Rodríguez, 1992).
En esta operación quedaron establecidos algunos
de los significados que resuenan con fuerza todavía
en el imaginario de la cultura mexicana: la asociación
entre mujeres, calle y mala vida. Uno de los hechos
clave de los vaivenes de este fenómeno, que cabe
decir, no poseía grandes margénes de independencia
en las mujeres, fueran alcahuetes o la administración
virreinal sus proveedores, surge de la entrada a
modelos higienistas de reglamentación; precursor en
este aspecto fue Maximiliano de Hasburgo (1851)
quien durante el Segundo Imperio Mexicano emitió
un decreto para el control sanitario de las “mujeres
públicas” (Lamas, 2017). En la ciudad de México,
algunos años después (1865) se instrumentó un
registro - cartilla que incluso tenía fotografías. Las
políticas higienistas continuaron sustentado el
contexto regulatorio aún en las primeras décadas
del México posrevolucionario con el código
sanitario de 1933. Con el tiempo, esta necesidad
de generar mecanismos de integración, dirigidos
por políticas regulativas mutó a un ambiente
abolicionista con la suscripción a la Federación
Abolicionista Internacional por el gobierno de
Lázaro Cárdenas (1940).
Desde entonces en el plano federal existe
un enfoque de retracción en cuanto a registro,
permisos o inspección de la actividad. Esta
política no es compartida por todas las entidades
federativas, de las cuales hay 13 con instrumentos
legales, siendo el estado de Nuevo León uno de
los partícipes de una regulación que en todos
aparece actualmente dentro de las leyes de salud,
por lo cual expresa su conservación dentro del
marco de seguridad sanitaria.
Uno de los temas que ameritan mayor énfasis
es la necesidad de un marco regulatorio más allá
del esquema sanitario. Desde el ámbito de los
derechos humanos se hace cada vez patente que
persiste una ambigüedad legal que obstaculiza el
reconocimiento de cifras que permitan análisis
claros del comercio sexual como mercado de
trabajo. Las cifras estimadas rondan las 800,000
personas2 que representan cerca del uno por ciento de

Comercio sexual y ciudad en México
El comercio sexual es un fenómeno mayormente
representativo de una sociedad urbana. En la
Baja Edad Media tomó forma en la traza de las
ciudades europeas a través de la construcción
de edificios y servicios públicos (Rossiaud,
1986). El prostibulum publicum representaba un
componente de la organización municipal dado
que en esa época se presentaba también con
las catedrales bajo una forma de integración en
circuitos comerciales y migraciones constructivas
de trabajo especializado por parte de peregrinos,
comerciantes o trabajadores de la construcción.
En México la relación entre ciudad y comercio
sexual se concretó durante el período virreinal. El
término castellano prostitución hacía referencia
a una situación muy particular heredada de los
reinos hispanos, una actividad ofertada en calles,
tabernas o pulquerías que hacia 1711 pasó de
una actividad doméstica donde las mujeres se
apoyaban en alcahuetas o proxenetas que eran sus
esposos o incluso sus madres, a una administración

2

La Brigada Callejera Elisa Matrínez toma una estimación
de 812, 219 trabajadoras sexuales desde el año 2013, con
las dificultades inherentes al cálculo de población fluctuante
como es la emergente de la migración internacional. https://
desinformemonos.org/trabajo-sexual-en-mexico-gananciasmillonarias-y-derechos-sin-reconocer/

60

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

la población en mayoría de edad en el país. Además,
como efecto de la pandemia COVID-19 ciudades
como CDMX han experimentado prácticamente
una duplicación en sus cifras de trabajadores
sexuales (FORBES, 2021). Esta situación confusa
en lo estadístico genera interpretaciones inexactas
cuando desde filtros abolicionistas, se aborda al
comercio sexual como variable directa de la trata y
explotación de personas.
Ahora bien, estamos hablando de un estimado
laboral que las feministas abolicionistas también
dan por bueno como Cerva &amp; Hernández (2019)
pero, hay autoras que hablan de que el 90% de las
personas dedicadas a esta actividad son mujeres y
niñas sin referir a que categorías se refieren, para
luego tomar como base números de la CNDH
(2019) que registran 5,245 víctimas de trata con
3,308 mujeres y 1086 niñas. Esos números darían
una representatividad muy baja del total estimado
frente a la fuerza laboral total estimada que
contradice la asociación entre trata y prostitución
como si 9 de cada 10 trabajadoras sexuales fueran
víctimas asociables.
Los delitos vinculados al tratamiento de género
con la explotación de carácter sexual han sido
identificados por INEGI - SESNSP (2019) brindando
cifras acerca del contacto entre delitos sexuales y
trata de personas. INEGI-SESNSP registran 2773
delitos ante el fuero común en calidad de presunción
y su compatibilidad con la explotación de carácter
sexual. Esta sería una afectación de 1684 víctimas
femeninas, 681 masculinos y 408 incidencias sin
poder determinar su género.

una baja vinculación directa si contrastamos
sus números. Si bien es cierto que la entrada al
comercio sexual surge de vínculos que pueden ser
familiares o filiales y que podrían ser mayores por
el factor clandestinidad, la generalización simple
entre trata y comercio sexual requiere matices
y un proceso de registro estadístico mucho más
contundente.
Por lo general estos trabajos, omiten o evitan
dejar claro que la prostitución que analizan es
la clandestina. Con esto no queremos negar en
absoluto la importancia de un fenómeno como la
trata de personas que refleja múltiples variables
de explicación como la explotación económica,
criminal, predatoria o migratoria. Los propios
números de la CNDH reflejan un problema
importante porque un 84% de sus registros
involucran mujeres y niñas. Pero la negación a
la intervención del estado en materia regulatoria
es otra forma de criminalizar a un grupo social
que por diversas circunstancias ha optado por
desenvolverse en una actividad económica
compleja y si, llena de peligros y obstáculos
que deben ser parte del interés público. En este
sentido, la propuesta de reconocimiento a los
derechos humanos del trabajador en esta situación
es imprescindible:
“Ahora bien, se debe diferenciar entre las
personas que ejercen la prostitución, pero
desean dejar de hacerlo y aquellas que por
propia decisión quieren continuar en ésta.
En el caso de las que quieren abandonar esta
actividad hay que diseñar estrategias para
dicho fin, entre las que se encuentran: ofrecer
opciones reales de educación, capacitación y
empleo, establecer un plan de acción de alto
impacto y crear o consolidar redes sociales
de apoyo. En cuanto a las personas que por
decisión propia deciden seguir ejerciendo la
prostitución, ésta debe ser reconocida como
un proyecto de vida que se debe dignificar a
través de políticas y programas institucionales
de seguridad social, salud, educación y
condiciones dignas de empleo” (Hernández
&amp; Morales, 2011:12).
Una de las experiencias más interesantes en
materia de participación de trabajadoras sexuales
es la Brigada Callejera de Apoyo a la Mujer
“Elisa Martínez” A.C., de la CDMX integrada por
trabajadoras sexuales de todo género (hombres,
mujeres, trans) algunas incluso sobrevivientes de
la trata de personas que opera centros de apoyo

Tabla y gráfica 1

Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de
INEGI-SESNSP, 2019

En términos porcentuales el 61% del total
de delitos de orientación sexual (2773) afectan
a población femenina. Pero, visto dentro del
universo estimado por la población dedicada a
la prostitución como actividad laboral (812, 219)
las variables asociadas a trata de personas tienen
61

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

comunitarios con un ángulo proactivo de los
derechos humanos, civiles y laborales. Esta clase
de proyectos brindan la posibilidad de integrar
este fenómeno a una regulación que no sólo
se concentre en la dinámica de capitalización
como sucede en Holanda o Alemania, donde se
terminó favoreciendo a los dueños de burdeles
y puntos de comercio o bien, experiencias como
la australiana que, tras privilegiar ese aspecto,
también terminaron trasladando de nuevo el
fenómeno a sus calles.

a instancias del gobernador Porfirio G. González
que reubica la zona dentro de otro barrio en la calle
Terán. De la documentación oficial no es posible
identificar factores de explotación sexual o trata
de personas en esa época, pero el trabajo de Ortíz
Guerrero (2019) en materia de reglamentación
si ha permitido la identificación de una zona en
especial que se destaca dentro de esta lógica de
blindaje urbano, la zona de tolerancia más famosa
implementada en 1928 conocida entonces como
Casa Trebol delimitada por las calles de Ignacio
Comonfort, Valentín Canalizo, Bernardo Reyes y
Martín de Zavala, la colonia Garza Nieto (Imagen
1, lado izq). En ese espacio surgió un hito clave
del comercio sexual en la cultura neolonesa, su
asociación con el consumo de cerveza.
La pauperización gradual de la zona reflejó
una percepción dualista del territorio, los espacios
de la calle Terán fueron percibidos como burdeles
de lujo, mientras que la Casa Trebol, baja en
rentabilidad y seguridad hasta que su función
de blindaje es trastocada por la ocupación de
vivienda irregular en la zona, detonando otro hito
de carácter urbano conocido como “La coyotera”
lugar de encuentro tanto de comercio sexual
(diversificación de la oferta por la comunidad
trans) como de otros giros ─robo, narcomenudeo─
que fueron pasando a una desregulación que
emulaba una zona franca, cuya descomposición
motivó un conocido reportaje del entonces
periodista de Televisa Gilberto Marcos para su
serie Foro (1983) exponiendo la zona desde el
ángulo criminalizador, pero con interesantes
entrevistas a residentes, dueños de prostíbulos,
consumidores y registro de población migrante
(sur del estado) marginada, en drogadicción y
situación de callle.
Para 1940 comenzó un ciclo metropolitano
a través de nuevas agrupaciones urbanas cuya
situación se definía por la ubicación de bares,
cantinas, restaurantes y hoteles en una especie
de corredor entre la colonia Treviño y la estación
del Ferrocarril Unión, hoy sede de la Central de
Autobuses de la ciudad. Así, se desarrolló una
expansión, pero siempre en función de la dinámica
asociada al municipio. También surgieron otras
zonas ligadas a diferentes municipalidades bajo
una dinámica de blindaje y tolerancia.
En materia de reglamentación, la Ley Estatal
de Salud de Nuevo León (1988) mediante el
artículo 6 facultó a las instancias municipales
en la emisión o agregados de reglamentos de

La prostitución y sus paisajes urbanos
invisibles en Nuevo León
Los reglamentos de prostitución neolonesa tienen
su antecedente en el ayuntamiento de Monterrey
hacia 1878 sin embargo, hasta 1881 el gobernador
del estado, Genaro Garza García decretó el
primer reglamento en esta materia (AHM, 1881).
Entre los objetivos de esos instrumentos estaba
la normatividad de conductas y comportamientos
de las trabajadoras y las obligaciones de sus
matronas; la definición de criterios para la
localización de las casas de asignación, así
como las características arquitectónicas de los
inmuebles destinados a albergarlas, entre otros
aspectos a que se refiere el apartado “Burdeles y
Matronas”, específicamente los artículos 17 -18:
“[…] Los burdeles no tendrán señal exterior
que indique lo que son. […] Los cristales de los
balcones o ventanas estarán opacados y habrá
además cortinas exteriores con objeto de que
ningún caso se perciba por la parte de afuera
lo que pasa en el interior. […]” (AHM, 1878).
Bajo políticas institucionales moralistas, la
presentación de un espacio reservado a dichas
labores, remitió a una forma de “invisibilidad”, el
disimulo, propio de actividades o presencias toleradas
en el espacio urbano, pero no legitimadas por el
reconocimiento de la mirada y la aceptación pública.
Dicha presencia disimulada implicó una serie de
movimientos que pasaron del barrio de Tenerías
dentro de la centralidad a puntos más periféricos.
A partir de 1912 mediante reglamento
municipal surgió la asociación entre comercio
sexual y contención con la idea de “zonas de
tolerancia”; es decir, áreas urbanas destinadas a
servicios sexuales integradas al aparato fiscal del
municipio por medio del pago de cuotas. Entre
ajustes por las cuotas se dio otro reglamento (1920)
62

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Matehuala, reflejo de la migración nacional de
trabajadoras provenientes desde distintos puntos
del país. Actualmente el crecimiento de las salas
de masaje ha pasado a rivalizar con el table
dance siguiendo una ruta aún más diversificada y
también problemática debido a la frecuencia con
que estos negocios hacen registros de spa o salud
holística evadiendo la responsabilidad del giro
sexual representando un riesgo sanitario latente.
Gracias al satélite del buscador de internet
Google es posible relacionar las áreas descritas
por los cronistas e historiadores documentalmente
en trazas y tramas, con la actualidad del fenómeno
comparando los puntos de registro que los mismos
negocios habilitan públicamente con la finalidad
de facilitar la información para sus consumidores.
El resultado, por ejemplo, es que al buscar el
giro comercial “table dance” en el sistema de
mapa digital, además de brindar la información
relevante para el consumidor, también provee
de un croquis que facilita la ubicación de los
comercios y, por ende, la obtención de una ruta
espacial aproximada que sigue o como en este
caso, concentra la demanda de un servicio.

apoyo a la salud local y delineó una vuelta a la
tendencia sanitaria motivada principalmente
por el conocimiento del VIH que puso un
interés particular en controles epidemiológicos
y expedientes clínicos, por lo cual existe una
formalización de la prostitución por medio
de una constancia que acredita no contar con
padecimientos infectocontagiosos (LESNL,
Artículo, 88). Dentro de la misma ley, el artículo
98 clasifica los establecimientos comerciales
partiendo de niveles como ofensividad, molestia
o peligrosidad en función de riesgos sanitarios,
ambientales y población ocupante de vivienda.
Para los años noventa e inicios del siglo pasado
hubo una dinámica fuertemente expansiva en
orientación al sur de la zona central, de manera
que las calles Villagrán y Zaragoza tuvieron un
crecimiento notable en el giro, imponiéndose la
forma del table dance a las anteriores dinámicas
sobre cantinas y baile de ficheras. Esa expansión
alcanzó también la demanda de la comunidad
LGBT que vio un crecimiento del comercio
regular y antros relacionados con el sector.
Tal expansión frenó de improviso en el sexenio
de Felipe Calderón (2006-2012) y la guerra contra
el narco, cuando el Sabino Gordo, un conocido
bar de la calle Villagrán que aún se remitía a la
dinámica de ficheras, fue objeto del homicidio
de 22 personas (2011). Desde entonces hay una
contracción en los puntos de comercio sexual
regular e irregular que se concentra prácticamente
en función de la Avenida Madero, pero que
conserva también la impronta de corredor entre
las calles Treviño y Bernardo Reyes (Imagen 1,
lado der). Auténticos sobrevivientes de ciclos de
más de veinte años en esta actividad pueden aún
localizarse en la ZMM como el llamado Salón

Lo imaginario de la prostitución
y la cultura digital
Desde la teoría de género, Deborah Tannen (1990)
ha mostrado como la situación de valoración entre
lo femenino y masculino en el lenguaje además
del aspecto formal representa una posición
situacional de la comunicación cuyo basamento es
la institución de poder y su expresión ideológica
en el discurso. Los comercios sexuales ─salas
de masaje, table dance, sex shop─ se expresan
públicamente con cierto descaro o tolerancia en

Imagen 1. Comparativa de las árreas de antiguas y actuales del comercio sexual en la ZMM

Fuente: Elaboración personal con base en Google Maps

63

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

lo público y en el lenguaje del paisaje urbano,
reconocidos por su impacto económico local
pero también son ferréamente estigmatizados
por una cultura segregativa que en otra época se
encontraba integrada por la influencia parroquial
y modos de vida patriarcales que de una manera
un tanto extraña, se conectan con algunas posturas
abolicionistas formando una compleja noción de
valoraciones negativas en el entramado social.
El trastocamiento del sistema societal
matrimonio-pareja–familia a un panorama cada
vez más dependiente de la comunicación digital,
tiende a una cultura de corte psicopolítico más
proclive a la vigilancia, controles y prohibiciones
con efectos patémicos en lo discursivo. Algunas
de las cuestiones que trabajan grupos como
GLAMSEX y la antropóloga mexicana Martha
Lamas enfatizan precisamente la observación
de dispositivos de referencia discursiva cuya
principal característica es la construcción de una
hegemonía representativa de la discusión pública
partiendo de mitos y estereotipos como el pánico
moral y la dinámica de persecusión y salvamento
introducidos desde la reducción del comercio
sexual al discurso antitrata por organizaciones
neoabolicionistas y medios de comunicación.
A continuación siguiendo esta dinámica
de exposición de contextos, revisaremos la
articulación narrativa de distintos casos que en su
puesta en escena, como parte de una propuesta de
opinión pública y por ende, objetos de discusión
política a nivel urbano, reflejan algunas de las
características que sustentan lo imaginario de la
prostitución femenina en la cultura regiomontana.

Nos concentraremos en la evolución de una
particular narrativa coordinada por una estructura
de tematización publicitaria que la semióloga
Everaert Desmedt (2000) focaliza en la
conversión politemática a un contenido mínimo.
La temática asociada a Debanhi se encuentra
posicionada en dos bloques, por una parte los
medios de comunicación tradicional que alinean
su información (mayoría) al parte oficial y por
otro, youtubers quiénes desarrollan conjeturas
alternativas a versiones oficiales, en unos casos
orientando la interpretación hacia el feminicidio
desde especulaciones, otros apelando a videntes
e incluso vinculando a la joven con el comercio
sexual. Muchas de estas versiones redundan en
estereotipos y estigmatizaciones centradas en la
convergencia de tres factores: mujer joven, fiesta,
calles solitarias como entornos coadyuvantes de
su desenlace.
La búsqueda de atención en las redes sociales
como objetivo de capitalización invade la
esfera de comunicadores novatos, ansiosos por
recibir atención, pero también los ámbitos del
periodismo profesional. Nos concentraremos en
la construcción narrativa de Milenio, canal de
la cadena Multimedios con la versión ofrecida
por Azucena Uresti (2022) sobre la muerte de
la joven. Ella presentó la nota en dos medios,
tanto el tradicional en vivo (Milenio TV) como
en la plataforma Youtube, vía streaming y en
cápsulas de video activas en el reproductor. El eje
narrativo construido alrededor de esta historia es
el siguiente:
Imagen 2: Eje narrativo de la información

Debanhi Escobar, cuando una demanda de
justicia se convierte en prostitución

Debanhi y amigas

Entre el 9 y el 22 de abril de 2022 ocurrió la
muerte de una joven estudiante, Debanhi Escobar
Bazaldúa, cuyo proceso de investigación desató
una serie de polémicas a nivel mediático entre
autoridades policiacas, gobernativas, familiares y
opinión pública. Una imagen de la joven en redes
sociales digitales varada en una carretera solitaria
catapultó a voluntarios e interesados en apoyar su
búsqueda. La insólita respuesta generó un enorme
volumen de videos en la plataforma digital
Youtube ofreciendo conjeturas del paradero de
la chica. Los medios tradicionales posicionaron
la historia en la narrativa de opinión ligada al
feminicidio.

Debanhi en conflicto

Debanhi muerta
Fuente: Elaboración personal con base a contenido de
Milenio TV

64

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Tenemos una narración lineal centrada en esta
exposición, el enunciador (Azucena Uresti) que
presenta una realidad atribuída a un personaje
(Debanhi) dirigida a un enunciatario (receptor).
El objetivo es una performancia mediante un
lenguaje indirecto, un acto ilocucionario3 pero
de tipo directivo, tematización publiciatria, que
proviene de la adquisición de confianza mediante
la permanencia con el productor del mensaje
como centro. Las siguientes son las secuencias que
dan parte de la narración construida sobre el caso
por este medio y que se articulan en la Tabla 2.
Con un mínimo de atributos de persuasión el
medio presupone el mensaje mediante el tema.
Para lograrlo el creador de contenido utiliza
estrategias perlocucionarias4 que buscan un
efecto en cadena condicionado por la confianza
o un deseo mimético o cognitivo motivado en
el enunciatario. Los semas asociados a objetos
dentro del relato son una clave para identificar
algunas de las estrategias performativas a pesar
de que enfáticamente el narrador heterodiegético
trata de demostrar que ejerce una expresión
referencial (aquello de lo que se habla)
sustentando la construcción de asociaciones de
sentido (Tabla 3).

Tabla 3: Semas y eje semiótico de la comunicación

Fuente: Elaboración propia

Un significado guía la propuesta temática
Revelan videos de Debanhi antes de llegar al motel
Nueva Castilla, la exhibición de nuevas evidencias.
Los semas (unidades mínimas de significado)
reproducen una clara división entre la implicación
testimonial del relato considerada como denotación,
es decir, que apoya la objetividad de lo que se narra,
por ende, amigas, amigos o el taxista aparecen al lado
del interes del enunciador (verdad) como factores
coadyuvantes de una positividad que se apoya en la
familia como institución, pero en la imagen como
garantía testimonial, de ahí que frecuentemente
Uresti utilice estas afirmaciones:
“Hay muchas dudas pero también hay muchas
especulaciones…le mostramos la imagen

Tabla 2: Descripción de secuencias

Fuente: Elaboración personal
3

Los actos ilocutivos se definen por su capacidad de expresar la intención del hablante por medio de promesas, amenazas o invitaciones
(Fernández de Arrieta, 2016).
4
Los actos perlocutivos son aquellos que motivan acciones orientadas como respuesta al acto ilocutivo y su promesa, amenaza o
invitación, el interlocutor recibe una expresión apelativa que en el caso de la creación de contenidos digitales o televisivos son empleados
estratégicamente para coordinar la dirección de un mensaje.

65

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

y no hacemos juicios. Aquí no hacemos
conclusiones, están las imágenes ahí, imágenes
que no habíamos visto de lo que sucedió con
Debanhi al salir de la fiesta” (2022).
La connotación del relato que el enunciador
aspira a eliminar por la simple exhibición basada
en el sentido común “una imagen vale más que
mil palabras” no es refrendada en la diégesis.5
Utiliza dos estrategias, la intervención lingüística
y su propia figura de apoyo en cámara frontal.
Veamos su intervención lingüística (Tabla 4).
En la secuencia 5 (7:02) surge uno de los
momentos clave, su alusión enunciativa al
contenido de la bolsa de mano de la joven,
justificación procedente del diálogo con las
amigas. La alusión a la bolsa es un elemento
postmortem, una metonimia6 cuyo interés
alegórico supera la negatividad de la botella de
licor o la fiesta como factores del desenlace de la
joven. De manera estratégica emplea nuevamente
esta acción ilocutiva en la secuencia 7 (13:08).
El carácter connotativo se refuerza con el uso de
exclamaciones y pausas no verbalizadas, situadas
al lado de los factores de desenlace, una versión
polar cerrada por un tópico común a manera de
moraleja: “Ahí va rumbo al lugar donde estaban
las cisternas que fue(ron) el lugar maldito de su
muerte” (Uresti, 2022).
La comunicadora sustenta sus intervenciones
además en gesticulaciones, con una cámara
frontal a su persona que como sabemos es una
postura dentro de un contexto situacional, el
yo como rol del enunciador en juego con el tú

(receptor), dinámica potencial que pretende una
persuasión apoyada en un mensaje de apelación
simbólica (Schapiro, 1973). Por tal motivo su
conclusión representa un intento de liderazgo
o símbolo de atribución que en este caso es la
revelación de los hechos (autenticidad). Dado
que la responsabilidad de un medio formal como
Milenio consiste en la presentación de noticias
u opiniones con un sustento que minimice el
morbo o la especulación, es notable la cantidad
de referencias que promueven lo contrario;
ambigüedades similares a las sugeridas por
internautas con tipificaciones a la víctima basadas
en el desempeño parental, rebeldía, drogadicción
y comercio sexual.
La imagen de la joven desaparecida y ahora
occisa construida por Milenio, representa
una tipificación semántica que cae en una
criminalización que ha sido representativa de la
comunicación mexicana como fueron los casos
del Bar Heaven en Cdmx o Tlataya en Edomex.
Con frecuencia un sector de la opinión pública
desarrolla la imagen negativa de las víctimas
partiendo de una interpretación atributiva al
destino como consecuencia de una mala vida:
narcotráficantes, viciosos o comerciantes sexuales,
figuras que partiendo de su exhibición como tales
representan la apelación a una desestimación en
sus demandas de justicia: mueren porque se lo
buscan o lo merecen.
La Fiscalía encargada de la investigación del
caso ha publicado a través de diferentes medios
un inventario de objetos que encontró en la

Tabla 4. Secuencias 5-7

Fuente: Elaboración personal con base a contenido de Milenio TV
5

Del griego διήγησις que significa relato o exposición, en Aristóteles hacía referencia a una descripción de eventos y en la actualidad se
entiende como el desarrollo de los hechos narrativos.
6
En el lenguaje una metonimia desempeña una función de organización narrativa como tropo (Hayden White) o como figura retórica
(Jakobson). Utilizamos su segunda acepción, que se basa en designar una cosa con el nombre o alusión de otra.

66

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

bolsa de la joven y en las cisternas del motel:
tenis, maquillaje, un brassiere, un trozo de tela,
un cubrebocas y en las cisternas, llaveros, un
encendedor, un monedero y recipientes de gel
antibacterial. Nada de esto nos permite identificar
como es que Uresti divulgó información que por
una parte contenía material ajeno a la instancia
oficial y por otro, la unió mediante la especulación
y el morbo a la narrativa de algunos influencers
que sin pruebas abordan como un hecho o
sugieren que la bolsa contenía drogas o insumos
de la chica como preservativos, derivados de
un pretendido trabajo en el comercio sexual. La
simple apelación a un contexto en el cual una
mujer joven no comulgue con una conducta
infantil desde hogares regidos por roles familiares
tradicionales (¿Qué hacía a esa hora en la calle?)
detona una vertiente de interpretaciones puritanas
que paradójicamente se conectan con elementos
tendientes al abolicionismo.

para ser reemplazados por una imagen en pantalla
invisibilizando sus exclusiones. Ejemplo, el
medio digital promueve accesos a distintos
niveles de intimidad en las personas a partir de
costos específicos (contenido exclusivo).
Aplicaciones como Tinder, de origen un medio
gratuito para buscar pareja, contiene cada vez más
peticiones centradas en la ostentación de bienes y
la aceptación de convenios económicos. Un buen
porcentaje de las usuarias de esta red manifiestan
explíctamente en sus perfiles una demanda específica,
autocalificarse de SB (Sugar Baby) y solicitar SD
(Sugar Daddy), un hombre mucho mayor que ella
con dinero suficiente para costearle gastos bajo un
convenio de compañía, necesariamente condicionada
por su dinero y atenciones.
Empero, los riesgos y las desventajas son
transferidas individualmente, tanto al ofertante
como a quién consume. Esto ha quedado en
evidencia con la estafadora de Tinder descubierta
en la ZMM que atrajo la atención de medios
nacionales, una joven que utilizaba el medio
digital para conocer a diversos individuos y
mediante la promesa de actividad sexual en sus
casas o moteles, drogarlos para robarles desde
carteras hasta automóviles (Ábrego, 2022).

Comunicación digital y doble juego moral
La cadena Multimedios repite insistentemente
en su publicidad y programación la palabra
“familia” como una expresión aspiracional.
Este medio que desarrolló una tipificación de la
conducta en Debanhi, sin embargo, tiene entre
sus invitadas recurrentes a Karely Ruiz, ex
estudiante universitaria que percibe ganancias
cuantiosas de la plataforma Onlyfans por un
simple hecho comercial: la exhibición de su
cuerpo. Videos con alusiones sexuales son parte de
una mercantilización personal con tarifas de hasta
150 mil pesos por material al gusto de solicitantes y
a criterio de la chica. Según afirma en entrevistas de
todo lo que gana, el 80% es para sus padres y una
pequeña cantidad para ella (Milenio Digital, 2022).
Si por comercio sexual entendemos la versión
del sistema japonés, Karely Ruiz ejerce esta
actividad, obviamente sin la existencia de un
contexto de reprobación publica que más bien es
capitalizado como rentabilidad de imagen. No es
mi intención discutir su actividad, la cual ejerce
bajo su derecho a elegir la forma de trabajo que
juzga conveniente para su persona y necesidades,
sino la doble moralidad con que se conduce la
opinión pública regiomontana y sus consorcios
de comunicación. Psicopolítica regida por una
dinámica reductiva de la presencia del otro (alter),
realidad física diluída en un ejercicio imaginario
de legitimación. Los vecinos dejan de ser vecinos

Conclusiones
El comercio sexual es una actividad real, sólida,
inestable y arraigada culturalmente que incide
también en la política pública y que forma parte
del modo de vida de muchas mujeres, hombres o
transgénero cuya situación, en cuanto sujeto de
derecho, aún pasa por la criba de un imaginario
público criminalizador de lo moral y lo visible
donde ser mujer y comerciante sexual manifiesta
un riesgo dual, por un lado la presión de instancias
abolicionistas que genera un alejamiento de
controles sanitarios y programas sociales que se
unen a un contexto de riesgo latente, por lo cual
deberían ser sujeto de protección. Por otra parte,
si se es joven, además de la posibilidad de ser
víctima de desaparición forzada, se puede sufrir
una estigmatización pública en virtud de un costo
por la transgresión a vectores morales de las
instituciones (familia, buenas costumbres) y su
proclividad a capitalizar la atención constante en
medios y plataformas de opiniones fugaces. Una
cosa es segura, el comercio sexual del mundo
físico sigue siendo una realidad y las prohibiciones
reactivas ayudan poco a entenderlo.
67

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

El panorama siempre cambiante en virtud de las
problemáticas estructurales que representan al estado
y la economía frente a los imaginarios de la cultura
urbana reflejan en el comercio sexual, la transición
entre una forma estricta de entender el intercambio
económico y las identidades sociales arraigadas
fuertemente en características industriales, donde
las narrativas de lo comunicable se constituyen en
formas específicas de proyectar tabús, estigmas
o representaciones cuyo origen se integra por una
amalgama de fuentes, opiniones e interpretaciones
que diluyen esquemas de ordenamiento vertical de
lo político aplicados de antaño.
Por ende, nuestro principal hallazgo consiste
en la identificación de las estrategias persuasivas
que inciden en la comunicación desarrolladas

al margen del concimiento y contextos del
fenómeno real del comercio sexual femenino,
permitiendo un contraste entre el grado de ficción
articulada en los imaginarios urbanos y ese
plano, donde no hay ficcionalidad narrativa sino
emergencias económicas y motivos en personas
con necesidades e historias de vida. En la Zona
Metropolitana de Monterrey la convergencia
entre lo institucional normativo y los valores
intrínsecos es objeto de un reconocimiento tácito,
remanente antigüo de la concepción industrial y
familiar, donde, aún sin resolver el reto del orden
jurídico los poderes locales buscan lidiar con
formas nuevas y hasta distópicas de psicopolítica
invisibilizando sus contextos de producción y
factores estructurales. C

Referencias bibliográficas
AHM (1878). Sección Actas. Colección Actas de Cabildo. Expedientes: 1878/032. Monterrey: Fondo
Monterrey Contemporáneo.
AHM (1881). Reglamentos, decretos y circulares. Misceláneo. Volumen 193. Expediente 11. Monterrey:
Fondo Monterrey Contemporáneo.
Albrow, M. (1999). Viajando más allá de las culturas locales. Paisajes sociales en una ciudad global. En
U. Beck, Hijos de la libertad (págs. 260-285). México: FCE.
Atondo Rodríguez, A. (1992). El amor venal y la condición femenina en el México colonial. México: INAH.
Bauman, Z. (2001). La globalización, consecuencias humanas. México: FCE.
Bauman, Z. (2009). Vida de consumo. México: FCE.
Becker, H. (1971). Los extraños, sociología de la desviación. Buenos Aires: Tiempo Contemporáneo.
Berdoulay, V. (2012). El sujeto, el lugar y la mediación de lo imaginario. En A. Lindón &amp; D. Hiernaux,
Geografías de lo imaginario. Barcelona: Anthropos/UAM
Bialakowsky, A. (2018). Vida cotidiana y reclasificaciones sociológicas según Giddens, Bourdieu,
Habermas y Luhmann. Convergencia, revista de ciencias sociales, núm.77, 125-147.
Butler, J. (2020). Sin miedo. Formas de resistencia a la violencia de hoy. México: Taurus.
Cacho, L. (2010). Esclavas del poder: un viaje al corazón de la trata sexual de mujeres y niñas en el
mundo. México: Grijalbo.
Castoriadis, C (2013). La institución imaginaria de la sociedad. México: Tusquets.
Cerva Cerna D &amp; Hernández, F. (2019). Prostitución: un debate necesario ante la violencia sexual y
feminicida en México. Obtenido Este país: https://estepais.com/uncategorized/prostitucion-undebate-necesario-ante-la-violencia-sexual-y-feminicida-en-mexico/
Chul-Han, B (2014). Psicopolítica. Barcelona: Herder.
Chul-Han, B (2022). Infocracia. La digitalización y la crisis de la democracia. México: Taurus.
Cobo, R. (2017). La prostitución en el corazón del capitalismo. Madrid: Catarata.
Elias N &amp; Scotson, R (2016). Establecidos y marginados. Una investigación sociológica sobre problemas
comunitarios. México: Fondo de Cultura Económica.
Evereaert-Desmdet, N. (2000). Sémiotique du recit. París: De Boeck-Wesmael.
Foucault, M. (2010). Vigilar y castigar. México: Siglo XXI.
Girard, R. (1986). El chivo expiatorio. Barcelona: Anagrama.
Haesbaert, R. (2019). El mito de la desterritorialización. México: Siglo XXI.
Hérnandez Sánchez M &amp; Morales, J. (2011). Prostitución: una visión desde los derechos humanos.
Defensor, revista de derechos humanos, Núm.1, año 9, enero, 6-13.
68

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Lamas, M. (2017). Trabajo sexual en la calle: un desafío al espacio público democrático. En P. Ramírez Kuri,
La erosión del espacio público en la ciudad neoliberal (págs. 90-120). Méxicp: UNAM-IIS-FA.
Milenio Digital (2022). Esta es la cantidad que cobra Karely Ruiz por sus videos en OnlyFans. https://
www.milenio.com/espectaculos/famosos/karely-ruiz-cuanto-cobra-por-videos-de-onlyfans
Nöth, W. (2005). La autorreferencia en los medios. En P. Espinosa Vera, Semiótica de los mass media.
Imperio del discurso de la comunicación global (págs. 39-51). México: Oceano.
Ortíz Guerrero, A (2019). La Prostitución en Nuevo León. Leyes, reglamentos y disposiciones
administrativas para su control. Monografía Histórica. Monterrey: Oficio.
Perceval, J. M. (1995). Nacionalismos, xenofobia y racismo en la comunicación. Una perspectiva histórica.
Barcelona: Paidós.
Rossiaud, J. (1986). La prostitución en el medievo. Madrid: Ariel.
Schapiro, M. (1973). Words and Pictures. Approaches to Semitics. París: The Hague.
Tannen, D. (1990). You just don´t understand. New York: William Morrow.
Uresti, A. (2022). Revelan videos de Debanhi antes de llegar al motel Nueva Castilla. En Milenio TV:
https://www.youtube.com/watch?v=UPyzeBlPkdE&amp;t=453s
Yeung, Ogura &amp; Ripley (2020). Japón ofrece ayuda financiera a las trabajadoras sexuales. Pero dicen
que no es suficiente para sobrevivir a la pandemia. En CNN Mundo: https://cnnespanol.cnn.
com/2020/04/20/

69

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Círculo hermenéutico y ciclo de vida. Un enfoque ético
para un método de diseño con criterios de sostenibilidad
Hermeneutic circle and life cycle. An ethical approach to a design method with
sustainability criteria
Recibido: noviembre 2022
Aceptado: diciembre 2023

Oscar Mauricio Alarcón Rodríguez1
Anna Gabriela Ramírez Cuastuza2

Resumen

Abstract

El establecimiento de una estructura conceptual
para el diseño arquitectónico basada en la
sostenibilidad y centrado solo en estrategias,
puede carecer de adaptabilidad ante factores
impredecibles en entornos de constante cambio.
El ciclo hermenéutico aplicado al ciclo de la
vida interplanetaria emerge como un método
alternativo que integra escalas globales y locales.
Se busca comprender las causas de situaciones
que afectan la vida en el planeta y definir
impactos en contextos específicos, mediante un
método adaptativo y regenerativo con criterios
de sostenibilidad en diversas esferas de la vida.
La metodología adopta un enfoque holístico,
interconectando compromisos éticos, criterios y
estrategias, implementados a través de marcos
conceptuales como los "Insumos," "Sistemas,"
y "Procesos." Se destaca la aplicación práctica
en el currículo académico de la Facultad
de Diseño de la Universidad Católica de
Colombia, específicamente en la estructura del
PEP (Proyecto Educativo del Programa). Se
reflexiona en un entorno ético y filosófico de
las causas y consecuencias del Antropoceno
con argumentos humanísticos y científicos. Los
hallazgos revelan la importancia de una estructura
conceptual proyectual arraigada en compromisos
sólidos, destacando la correcta interpretación
de los sistemas complejos. Se concluye que el

Establishing a conceptual framework for
architectural design based on sustainability and
focusing only on strategies may lack adaptability
to unpredictable factors in constantly changing
environments. The hermeneutic cycle applied
to the interplanetary life cycle emerges as an
alternative method that integrates global and
local scales. It seeks to understand the causes
of situations that affect life on the planet and
to define impacts in specific contexts, through
an adaptive and regenerative method with
sustainability criteria in various spheres of life.
The methodology adopts a holistic approach,
interconnecting ethical commitments, criteria
and strategies, implemented through conceptual
frameworks such as "Inputs," "Systems," and
"Processes." The practical application in the
academic curriculum of the Faculty of Design
of the Catholic University of Colombia is
highlighted, specifically in the structure of the PEP
(Program Educational Project). The causes and
consequences of the Anthropocene are reflected
in an ethical and philosophical environment
with humanistic and scientific arguments. The
findings reveal the importance of a conceptual
project structure rooted in solid commitments,
highlighting the correct interpretation of complex
systems. It is concluded that the ethical and
philosophical approach is essential to guide

1

Nacionalidad: colombiano; adscripción: Universidad Católica de Colombia; Maestría en Arquitectura Bioclimática de la Escuela de
Arquitectura y Diseño de América Latina y el Caribe (ISTHMUS), Maestría en Diseño Sostenible; Investigador adscrito al Centro de
Investigación de la Facultad de Diseño (CIFAR – UCC); e-mail: omalarcon@ucatolica.edu.co; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-09500824vv
2
Nacionalidad: colombiana; adscripción: Universidad Católica de Colombia; Posgrado, Mg. Hábitat sustentable y eficiencia energética.
Universidad del Bio Bio. Concepción (Chile); e-mail: agramirez@ucatolica.edu.co; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-8290-6783

70

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

enfoque ético y filosófico es esencial para orientar
estructuras metodológicas en el diseño sostenible,
proponiendo un "nuevo espíritu" centrado
en “la vida”, con aplicaciones prácticas en la
transformación de entornos físicos y sociales para
lograr un desarrollo verdaderamente sostenible.

methodological structures in sustainable design,
proposing a "new spirit" centered on "life", with
practical applications in the transformation of
physical and social environments to achieve a
truly sustainable development.

Palabras Clave:

Keywords:

bioética; ciclo hermenéutico; criterios; método;
sistemas complejos; sostenibilidad; vida
interplanetaria

bioethics; hermeneutic cycle; criteria; method;
complex systems; sustainability; interplanetary
life

71

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Introducción

“Cambiar las mentalidades, no el clima”, es
la visión de la UNESCO, que desarrolla mediante
una variedad de programas, para contribuir a
un conocimiento y comprensión profunda de
las implicaciones éticas de valor internacional
relativos al cambio climático.
Plasmados en la Declaración de Principios
Éticos en relación con el Cambio Climático,
adoptada en noviembre de 2017, esos
principios se refieren a la prevención de los
daños, el criterio de precaución, la equidad
y la justicia, el desarrollo sostenible, la
solidaridad, y los conocimientos científicos
y la integridad en la adopción de decisiones.
(Werrell &amp; Femia , 2018, pág. 22)
En concordancia con los principios éticos
para el cambio climático, los actuales planes
curriculares de la Facultad de Diseño, en los
programas de pregrado en Arquitectura y
maestría de Diseño Sostenible (Universidad
Católica de Colombia, 2021), presentan una
orientación clara, de las acciones a tomar frente
al desarrollo sostenible, en las diferentes escalas
de impacto. En el marco de trabajo ético y
profesional se establecen tres principios, con el
propósito de orientar el currículum e implantar en
la comunidad académica y profesional, las bases
que sustenten las estructuras de pensamiento
sistémico sostenible como herramienta para
enfrentar de manera rápida y efectiva las
problemáticas actuales.
Los tres compromisos fundamentales son:
“Los recursos y la disponibilidad”, “la energía
y el equilibrio”, “la innovación y la creatividad”
(Universidad Católica de Colombia, 2021). Estos
son principios globales que generan compromisos
locales y contribuyen a la integralidad de las
escalas contextuales.
Los recursos y la disponibilidad se refieren a
determinar su finitud, en términos de las diversas
interacciones que lo rodean. El sol se considera un
recurso inagotable, en relación con su magnitud
y tiempo de vida. Los combustibles fósiles son
un recurso finito que pronto se agotarán, según
su origen y constitución. El concepto de ecología
da más claridad al respecto. Krebs (1972) la
define: “La ecología es el estudio científico de las
interacciones que determinan la distribución y la
abundancia de los organismos". Basándose en
esta definición de Krebs, Begon (2006) la redefine
como “el estudio científico de la distribución
y la abundancia de los organismos y de las

El presente artículo es producto de la investigación
denominada “Estructura proyectual y sostenible para
el diseño y desarrollo de un modelo de vivienda de
madera en San Andrés y Providencia, Colombia”.
Se suscribe en el marco de la Línea de Investigación,
“Tecnología, Ambiente y Sostenibilidad” del Centro
de Investigación de la Facultad de Diseño (CIFAR)
de la Universidad Católica de Colombia.
La experiencia global del 2020 y 2021, con
la pandemia del COVID-19 y la condición actual
con la paz mundial desestabilizada, desequilibrios
económicos, suministros energéticos limitados
y circunstancias de desastre climático, afectan
el desarrollo económico, social y ambiental de
manera significativa en espacios temporales muy
breves. En algunos casos (COVID-19), la ciencia
y la tecnología como instrumentos de respuesta
son agiles para brindar resultados específicos.
Estos esfuerzos de conocimiento científico
centrados en un problema de huella medible
y focalizada son resueltos en poco tiempo por
instituciones especializadas, a diferencia de
otros temas de influencia global como el cambio
climático, en donde la solución proviene de
compromisos proporcionados por todos. La
falta de coordinación de las partes conduce a
fortalecer la hostilidad contra la posible solución
y en cambio las energías del impacto de un
clima cambiante están altamente coordinadas y
avanzan aceleradamente. Existe una situación de
emergencia donde la afectación de la cuestión es
continua y creciente, no obstante, las acciones de
mitigación y resistencia no se coordinan de manera
rápida y sincronizada. La ciencia, que de base mide
situaciones problémicas durante un largo período
con el propósito de ser verificable y confiable,
ha encontrado que las soluciones de hoy para el
futuro inmediato se desactualizan muy rápido.
Los problemas mutan y desarrollan variantes más
resistentes, son impredecibles y presentan una
condición de incertidumbre, al no ser constantes.
Como actores influyentes y a la vez afectados
del impacto generado, la industria de la
construcción en todos los niveles de su ciclo de
vida debe ser un solucionador significativo en la
comunidad global. Además, la academia, en su
propósito de construir conocimiento aplicado,
enfoca sus esfuerzos en las fases de idea,
concepto, diseño y desarrollo del pensamiento,
para solucionar los problemas de hoy y del futuro.
72

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

interacciones que determinan la distribución y
la abundancia”. Entonces, se podría considerar,
que la disponibilidad de los recursos se centra en
la distribución, la abundancia y las interacciones
que las definen.
La energía y el equilibrio. La energía se define
como la capacidad que tiene un sistema para
realizar un trabajo (RAE). La capacidad está en
relación en los recursos que la producen. Una
distribución adecuada de la abundancia existente
de los recursos de acuerdo con su disponibilidad, es
equilibrio. Ese equilibrio también está en función
de las interacciones a la cual es sometida, generando
variedad. McDonough y Braungart reflexionan al
respecto en “La cultura del monocultivo”:
Bajo el paradigma actual de la producción y el
desarrollo, se suele considerar que la diversidad,
elemento integral del mundo natural, es una
fuerza hostil y una amenaza a los objetivos
del diseño. La forma en que la fuerza bruta
y el diseño universal abordan el desarrollo
típico tiende a aplastar (ignorándolas, además)
la diversidad natural y cultural, teniendo
como consecuencia menor variedad y mayor
homogeneidad. (2010, pág. 29)
Los autores hacen referencia a la “fuerza bruta”
(pág. 27), como un chiste en forma del lema de la
Revolución Industrial: "Si la fuerza bruta no funciona,
es que no se está utilizando suficientemente". Es el
diseño del monocultivo con soluciones universales a
diversas condiciones locales, mediante el dominio de
la naturaleza a la fuerza.
La innovación y la creatividad son
condiciones inherentes al ser humano para
generar soluciones que permitan el desarrollo
adecuado con equilibrio y disponibilidad. La
palabra DISEÑO abarca estos dos conceptos.
Procesos constantes de transformación en busca
de la función, la utilidad, el orden, la estética, la
eficiencia, la eficacia, la variedad, por mencionar
algunos. Pero, ante todo, con una mirada
microscópica y macroscópica, en el ir y venir de
las escalas contextuales que lo rodean. Escalas
temporales, culturales, sociales, geográficas,
ambientales que deben ser bien interpretadas de
manera holística en condiciones de reconocer
el sujeto que interpreta y el sujeto interpretado
(circulo hermenéutico). No se puede diseñar
de la misma manera, porque las condiciones se
transforman rápidamente. Hay que dejar atrás
“los estilos” como diría Le Corbusier y eso es
“revolución” (1986).

La rápida mutación de los problemas
mundiales, que deterioran la vida planetaria, sin
el tiempo necesario de respuesta inmediata que
no afectan ni mitigan la condición de la situación;
debe crear una conciencia ética que reflexione en
los procesos del diseño actual y la forma como
se aborda la interpretación de todos los actores
del sistema. El propósito en la búsqueda de lo
ético y la naturaleza espiritual como fuerza (no
bruta) es direccionar en conciencia las acciones
actuales y futuras, para un cambio en equilibrio
en la variedad y la inclusión ecosistémica en un
ambiente natural y construido.
Metodología
La situación de la condición actual determina
precisar una mirada diferente a la de tratar de
generar acciones aisladas mediante el uso de
“estrategias” específicas y no integradas. Los
“criterios” que agrupan objetivos mayores, guían
en forma ordenada y estructuran las estrategias
para que sean efectivas en su propósito. Pero
si no hay “principios” como fundamentos
que caractericen lo que se quiere construir,
puede colapsar el propósito buscado frente a
circunstancias de cambio. Así, los principios
presentan la condición de ser claros y fuertes
para no desviarse del rumbo fijado. Para esto,
los principios son igualmente “compromisos”
con sentido ético y filosófico que permanezcan
en el tiempo con adaptabilidad. Que propendan
a la profesionalización y respondan al llamado a
la acción, mediante “el desarrollo de proyectos
reales en contextos reales y con usuarios
reales” (Universidad Católica de Colombia,
2021, pág. 31). La dependencia de la estructura
planteada, “compromisos (principios) – criterios
- estrategias” no se disgrega en términos de su
unidad, siendo lo suficientemente flexible en el
uso del ir y venir de sus componentes. Por lo cual,
es indiferente, usar o aplicar una “estrategia” y
paralelamente correlacionar un “compromiso”
o desarrollar un “criterio” (diseño concurrente)
(Flórez-Millán, Ovalle-Garay, &amp; Forero-La Rotta,
2014). Ahora, el todo en cada una de sus partes,
es cohesionada por lo que en muchos ámbitos se
conoce como la misión-visión, o “espíritu” que le
da identidad al proyecto. En el marco del Diseño
con Criterios de Sostenibilidad, el enfoque se
direcciona a consolidar un “Nuevo Espíritu”
el cual es “La Vida”. La vida en su creación,
73

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

regeneración, revalorización, preservación y
reintegración como lo determinan McDonough y
Braungart en terminos del ciclo de vida, tambien
en su “reencarnación” (2010, pág. 97).
En la práctica académica la construcción del
currículo de la Facultad de Diseño se encuentra
en proceso de crecimiento como un organismo
biológico que se adapta a su entorno ecosistémico.
La figura 1 muestra, como ejemplo, el desarrollo
de la estructura actual PEP de arquitectura, y su
posible aplicabilidad en los términos propuestos
del presente artículo. Los principios éticos –
profesionales son los tres compromisos, que
trascienden de manera operativa a “criterios”
conceptuales para el desarrollo y manejo de las
diferentes “estrategias” pedagógicas aplicadas
mediante dos ejes curriculares; la Catedra de
Diseño integrada por 4 módulos (Teoría Crítica,
Diseño Arquitectónico, Diseño de Interacciones,
Diseño Tecnológico) y la Cátedra de Cultura y
Comunicación.
El compromiso “Energía y equilibrio”
se enmarca en el término conceptual de tipo
operativo “Sistemas”. El compromiso “Recursos y
disponibilidad” se enmarca en el término conceptual
de tipo operativo “Insumos”. El compromiso
“Innovación y creatividad” se enmarca en el término
conceptual de tipo operativo “Procesos”.

Los marcos conceptuales (Insumos, sistemas
y procesos) desarrollan y expresan los “tres
compromisos” para la comprensión y ejecución
de criterios de diseño con énfasis de sostenibilidad
y dan cuenta de las acciones tomadas como
respuesta a las metas establecidas para los
Objetivos del Desarrollo Sostenible al 2030 y
al 2050 (Naciones Unidas, 1987). Estos marcos
conceptuales, son de tipo operativo mediante
la implementación profunda de estrategias de
diseño aplicadas a los resultados de aprendizaje
para la profesionalización del arquitecto.
Resultados
En el proceso de investigación del proyecto planteado
(Caso de estudio: Modelo de vivienda en el caribe
tropical. San Andrés Islas, Colombia) se busca
definir una estructura conceptual de tipo proyectual
con criterios de sostenibilidad para el diseño de
una edificación en un contexto socioeconómico,
geográfico y biológico determinado. En la
exploración por encontrar los criterios fundamentales
para construir esa estructura de conocimiento,
evidentemente, se encuentra una variada y gran
cantidad de estrategias de sostenibilidad aplicada,
que diligentemente varios autores han documentado
de manera organizada. Por lo tanto, el enfoque no

Figura 1: Estructura conceptual aplicada, PEP arquitectura, UCC

Fuente: Elaboración propia, adaptada de la conceptualización del PEP (autores)

74

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

es realizar otra metodología mas, sin antes definir
el carácter y el impacto que debe tener el proceso
a plantear. Se pretende determinar la esencia o el
“espíritu” que da identidad a los criterios y orienta,
con un enfoque integral y holístico, las escalas de
los distintos sistemas involucrados.
Los fundamentos son los principios de una
estructura. Es lo que el diseño de la naturaleza
nos ha enseñado. Si una semilla es sembrada en
un huerto, da origen a una raíz; esta raíz, a su vez,
produce y sustenta el tronco, del cual dependen
las ramas del árbol, que se encuentra en un
huerto. De manera análoga, es lógico organizar
una estructura en coherencia con el todo (huerto),
la unidad (semilla) y sus dependencias de
interacción sistémica.
Jaime Parra La Roche y otros (2012) en
“Aproximaciones del método hermenéutico –
dialéctico para la investigación en arquitectura” lo
exponen, así:
El criterio por el que “toda verdadera ciencia
se propone examinar en detalle su objeto de
estudio” (M. Martínez, 1999), conlleva el riesgo
de que el estudio de aspectos aislados de su
contexto real, pueden llevar a reducir la atención
a un “polvillo de elementos sin sentido”.
Las cualidades y propiedades de un sistema
nunca podrán deducirse de un estudio que los
desintegre en elementos sin relación (Parra La
Roche,, Cuberos Mejía,, &amp; Faneite, 2012).
Para entender mejor la analogía planteada, hay
que ir, al libro de los principios y la influencia de
su interpretación. El Génesis bíblico es el relato
más conocido en el mundo cristiano respecto
a los inicios del universo y su relación con el
ser humano. Variadas posturas y enseñanzas
plantean el inicio del gobierno humano sobre
la naturaleza como un dominio irracional a raíz
del mandato divino. Esta visión e interpretación
errónea de la cosmogonía y la biogénesis
judeocristiana sugiere un poder centrado en el
hombre (Antropocentrismo), creando una nueva
era geológica (Antropoceno) (Issberner &amp; Léna,
2018) y una nueva capa terrestre (Tecnosfera)
(Zalasiewicz, 2018). En Genesis 1:28 después
de la creación del hombre (sexto día) el texto
destaca:
Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y
multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y
señoread en los peces del mar, en las aves de
los cielos, y en todas las bestias que se mueven
sobre la tierra.

En el capítulo 2 se describe con mas detalle la
instrucción:
Y Jehová Dios plantó un huerto en Edén,
al oriente; y puso allí al hombre que había
formado. Y Jehová Dios hizo nacer de la tierra
todo árbol delicioso a la vista, y bueno para
comer; también el árbol de vida en medio del
huerto, y el árbol de la ciencia del bien y del
mal. (Gn 2:8–9) (…) Tomó, pues, Jehová Dios
al hombre, y lo puso en el huerto de Edén,
para que lo labrara y lo guardase. Y mandó
Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo
árbol del huerto podrás comer; mas del árbol
de la ciencia del bien y del mal no comerás;
porque el día que de él comieres, ciertamente
morirás. (Gn 2:15–17) (Unidas, 1998).
En la versión original hebrea, la palabra
“sojuzgadla, y señoread” (hebreo. kabash) significa
“poner bajo servidumbre”, término que también
fue utilizado cuando una nación subyugaba a
otra. El circulo hermenéutico al considerar la
interpretación en integralidad contextual y no
aislada, presenta un principio de la hermenéutica
bíblica fundamental, el texto bíblico se interpreta
a si mismo en el contexto del todo constituido por
sus partes. Así, en el capítulo 1(v.28) la expresión
“sojuzgadla, y señoread”, tiene sentido lógico en
el capítulo 2 (v.15) “y lo puso en el huerto de Edén,
para que lo labrara y lo guardase”.
El filósofo senegalés Solimán Bachir Diagne,
manifiesta no compartir el pensamiento del
filósofo Rene Descartes, cuando en el siglo XVII
expresaba que el hombre es el “amo y señor” de
la naturaleza. Además, respecto a lo espiritual y
lo ecológico en un contexto de visión islámica,
hace referencia al pensamiento del letrado
andalusí Abentofáil (1105-1185) en su principal
obra literaria (Carta de Hayy ibn Yaqzān sobre los
secretos de la sabiduría oriental):
La insistencia de Abentofáil en la
concienciación ecológica de Hayy Ibn Yaqzān
es una ilustración filosófica de la antropología
coránica, que define al ser humano como “el
califa de Dios en la Tierra”. Al designar al
hombre como “califa” -vocablo que significa
“sustituto”, pero que teniendo en cuenta
su sentido etimológico se puede traducir
mejor por la palabra “lugarteniente”, o más
precisamente “lugar-teniente”- se le indica lo
que tiene que ser y su responsabilidad de velar
por el espacio que constituye su entorno, esto
es, la Tierra. (Diagne, 2018, pág. 40)
75

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

En el relato bíblico, Dios le da la instrucción
a Adán que puede disfrutar (labrar y guardar)
de donde había sido puesto, el huerto. Además,
le instruye la manera de cómo debía hacerlo, en
su libre albedrio; “mas del árbol de la ciencia
del bien y del mal no comerás”. Podía comer
de todo árbol, incluido el “árbol de la vida”,
pero el hombre toma la decisión de comer
del árbol de la ciencia (conocimiento). Las
consecuencias al tomar esa decisión, de manera
profética se pueden evidenciar en la actualidad,
cuando en la carta Paulina a los Romanos
(8:22) se expresa que la creación aun “sufre
dolores de parto” (Unidas, 1998). Adán decide
por la ciencia y no por la vida, tomando una
decisión antropocentrista, que también afecto a
la creación.

Posteriormente en el Nuevo Testamento
la visión cristiana, precisa que el problema no
son los hechos o acciones que realice el ser
humano, es la esencia misma del ser humano el
problema, pero no en su pensamiento sino en su
espíritu. El espíritu transforma sus pensamientos
y sus pensamientos sus acciones3. La persona
de Jesucristo representa ese nuevo espíritu, que
define un carácter (intrínseco) en todo el ser y no
solo un pensamiento que puede ser cambiado por
las circunstancias. Se relata en el texto bíblico que
transcendentalmente fue en el “huerto” que Jesús
tomo una decisión, no la de él, para su beneficio,
sino la del concejo de Dios (su Padre) y negándose
a sí mismo, entregándose a la muerte, al igual que
una semilla cuando muere, da vida a una nueva
creación (huerto), la de un “nuevo espíritu”.

Figura 2: Esquema antropológico de la vida centrada en la ciencia

Fuente: Elaboración propia (autores)

3

La doctrina cristiana presenta en la primera carta a los Tesalonicenses (5:23) la representación del “ser” humano en tres dimensiones
dispuestas en el siguiente orden: El espíritu (la vida zoe - espiritual), el alma (la vida psiquis – ciencia y conocimiento) y el cuerpo (la vida
bios – materia y acciones)

76

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Entonces, ¿podría ser posible que una decisión
de la humanidad, centrada en la ciencia y no en
la vida, ha transformado de manera degenerativa
su hábitat y el de todo ser vivo? A partir de
una perspectiva ética, moral, filosófica, como
principios de la plena realización de la condición
humana se puede transformar nuestro hábitat, en
conciencia ecológica. “Hoy más que nunca es
preciso que comprendamos la responsabilidad
humana de velar por la Tierra, sin vincularla
forzosamente a un significado religioso.”
(Diagne, 2018, pág. 40)
En todo el “Ciclo de Vida”, no limitado a
un área o temática específica, sino a la vida
misma, en la línea del tiempo, podríamos decir,
desde el “Génesis al Apocalipsis”, mediante
múltiples interrelaciones, la hermenéutica es
fundamental como disciplina de interpretación
de textos y de expresiones complejas (culturales,
sociales, literarios, filosóficos, legales, históricos,
teológicos y otros) enfocado en la búsqueda
del significado profundo y contextual, para
su aplicación en situaciones de pensamiento
complejo, como lo es la sostenibilidad.
Los principios éticos y filosóficos como una
semilla que determina un carácter frente a una
situación específica pueden guiar de la mejor
manera a organizar pensamientos (estructura
metodológica y conceptual) que generen acciones
de un nivel superior de impacto positivo. Por
esto, sería débil y difícil, la forma de organizar
estructuras metodológicas para el diseño
sostenible si no existe un carácter de compromiso
ético a favor de la vida planetaria. Tomar la
decisión de comer del “árbol de la vida” para
alimentar los pensamientos, que se expresen en
acciones, se necesita de un “espíritu nuevo”.
Un nuevo espíritu, como el que promulgaba
para su época Le Corbusier por medio de su
manifiesto. Le Corbusier en contexto, a sus 40 años,
con pasión se identificaba con las nuevas formas
creativas de la tecnología y la industrialización
en serie (maquinas). En un anhelo por identificar
la arquitectura con las maquinas, llamaba a una
“revolución” con un espíritu nuevo, lo cual
trascendió a la “modernidad”. En su texto “Hacia
una nueva arquitectura” Le Corbusier expresa:
Ha comenzado una gran época.
Existe un nuevo espíritu.
Si desafiamos al pasado, aprenderemos que
los "estilos" ya no existen para nosotros, que
ha surgido un estilo propio de nuestra época; y

ha habido una Revolución.
Nuestras mentes han captado consciente o
inconscientemente estos acontecimientos y
han surgido, consciente o inconscientemente,
nuevas necesidades.
La maquinaria de la Sociedad, profundamente
desfasada, oscila entre una mejora, de
importancia histórica, y una catástrofe.
El instinto primordial de todo ser humano es
asegurarse un refugio. (…) Es una cuestión
de construcción lo que está en el origen
del malestar social de hoy: arquitectura o
revolución. (1986, págs. 6,8)
El método hermenéutico aplicado a la
investigación científica ha sido reconocido como
un intermediador entre la ciencia pura, las ciencias
humanísticas y las ciencias naturales. Mediante un
diseño estructurado de interpretación (exegesis),
revela las dinámicas de los sistemas estudiados
en el contexto de espacios temporales, sociales,
culturales, psicológicos y naturales, entre otros.
Las acciones humanas (Antropoceno), definen
los fenómenos que la sostenibilidad pretende
equilibrar (Arias Maldonado, 2017). Darle
un significado a su origen con una adecuada
observación de la complejidad que se identifica
en todas sus experiencias y relaciones, influye en
la organización de las ideas que podrían generar
una transformación en los impactos futuros. La
importancia que adquiere la hermenéutica en la
investigación se basa en la búsqueda de la verdad
mediante el “ser” como un sujeto “interpretativo”
y el “ser” como un sujeto que “interpreta”.
Por medio de la interpretación no se adquiere
conocimiento, se desarrolla el conocimiento, lo
cual es natural en el “ser”. Por lo tanto, ninguna
realidad puede aislarse de la interpretación
hermenéutica, con el método de interacciones
contextuales y la dialéctica entre las partes y el
todo (de la Roche 2012).
Miguel Martínez plantea la neurociencia como
la base de la lógica dialéctica. Describe como el
cerebro “conserva la información de la totalidad,
y, así, el todo está en cada parte y éstas en el
todo, y el aprendizaje se reduce a la organización
jerárquica de estructuras de estructuras.” (2002,
pág. 84) Posteriormente relaciona la hermenéutica
y la dialéctica, planteando:
Pero el estudio de entidades emergentes
requiere el uso de una lógica no deductiva;
requiere una lógica dialéctica en la cual las
partes son comprendidas desde el punto de
77

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

quietud y el movimiento, con un equilibrio entre
el Logos (historia - habitar), el Topos (territorio
- construir) y el Mythos (mente - proyectar),
donde el Genos (ser humano) corporal y social
desarrolla su identidad y su vida.” Así mismo,
Bravo (2007) citando a Ceruti, dice: La mezcla,
los lujos, las redes están en el centro de la
circulación de lo local hacia lo global y de lo
global a lo local. “El problema ya no es el de
hacer homogéneos y ‘coherentes’ diferentes
puntos de vista; el problema es comprender
cómo puntos de vista diferentes se producen
recíprocamente” (Ceruti, p. 44).
Así, la cuestión ambiental, se delimita en la
esfera natural compleja como una reflexión que
se relaciona con lo social y cultural, y adquiere
una connotación amplia por no ser, ni social ni
cultural (Bravo, 2007).

vista del todo. Dilthey (1900) llama círculo
hermenéutico a este proceso interpretativo,
al movimiento que va del todo a las partes y
de las partes al todo tratando de buscarle el
sentido. En este proceso, el significado de las
partes o componentes está determinado por el
conocimiento previo del todo, mientras que
nuestro conocimiento del todo es corregido
continuamente y profundizado por el crecimiento
de nuestro conocimiento de los componentes. (
(Martínez Miguélez, 2002, pág. 87)
Martínez, relaciona el circulo hermenéutico
de Dllthey como una escalera en caracol, que es
circular, concéntrica que va avanzando de nivel.
Nivel de interpretación dialéctica de análisis
y síntesis continua y en alternancia. Dejando
claro su propósito interpreta a Gadamer “En
efecto, la lógica dialéctica supera la causación
lineal, unidireccional, explicando los sistemas
auto- correctivos, de retro-alimentación y proalimentación, los circuitos recurrentes y aun
ciertas argumentaciones que parecieran ser
circulares” (2002, pág. 54)
Ahora bien, ¿No es la sostenibilidad y sus
propósitos planteados en objetivos y metas,
una entidad emergente y compleja en sus
interacciones, entre sujetos, objetos y entornos?
La hermenéutica-dialéctica se presenta como
un método científico valido para el desarrollo
del conocimiento inherente en el “ser” para
abordar las diversas situaciones problémicas
de la sostenibilidad trans-disciplinar. Por lo
tanto, es importante reflexionar, como sería el
círculo hermenéutico asociado a las estructuras
dialécticas y dinámicas del diseño con criterios de
sostenibilidad para ser aplicados en la arquitectura
y la infraestructura construida.
“Lo verdadero, lo bueno y lo bello converge”.
Como axioma filosófico, afirma la visión griega
de la realidad, como la igualdad entre la belleza
y la razón. Algo que, Einstein en la teoría general
de relatividad, busca como “la simetría”, “la
armonía”, “la belleza”, “la elegancia”. Esta
estructura cognitiva-emotiva, une lo lógico y
lo emotivo como una vivencia de la realidad en
equilibrio. (Martínez Miguélez, 2002)
Parra y otros (2012), relacionan la ontología
arquitectónica, con las transparencias, histórica,
cósmica y mental, planteadas por Muntañola
(2009), como aspectos superpuestos y
entremezclados. “Estas dimensiones se articulan
en un juego entre lo local y lo global, entre la

Discusión
La situación de discordia entre la esfera humanista
y la científica es la contradicción de los saberes
y creencias sociales con la explicación de los
hechos absolutos de la realidad. La incertidumbre
como elemento cuestionable y no comprobado
para la ciencia, aleja más la posición conciliadora
entre las partes. Además, se atribuyen culpas, (el
hombre – la ciencia) como causa de acciones que
hoy presentan consecuencias degenerativas en la
vida planetaria.
Por lo tanto, es importante definir e interpretar
los tiempos de la humanidad, a partir de las
diferentes eras y/o periodos determinados por sus
acciones interplanetarias. Esto, genera en el “ciclo
de vida” una herramienta de análisis que define
las escalas temporales y contextuales, a partir de
la perspectiva del Antropoceno, como la gran era
de la influencia del hombre y determinada como
la fuente del “gran impacto” sobre el entorno
natural en el planeta. Así, al asociarla con el
estudio e interpretación del complejo texto “de la
vida”, mediante el circulo hermenéutico, da una
visión detallada de la situación actual y futura. El
“Ciclo de Vida” aplicado a todas las magnitudes
de escala y el “Circulo Hermenéutico” como
herramienta de análisis holística, definen en su
“circularidad” la semejanza de la forma como
deben actuar; en paralelo y no en contraposición de
fuerzas. Fuerzas coordinadas para dar soluciones
inmediatas y asertivas mediante proyectos reales,
con usuarios reales, en contextos reales.
78

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Los ecosistemas de las Islas de San Andrés,
Providencia y Santa Catalina, son un laboratorio
y específicamente una probeta de análisis, en
el que el territorio del suelo, del agua y el aire
en un contexto de clima tropical se encuentran
claramente delimitados. Al entender los factores
etnográficos, poblacionales, sociales, culturales y
en un aspecto preponderante la economía, se debe
determinar el impacto de una sobrepoblación
en relación con la densidad poblacional por
área de suelo. Las islas en un corto tiempo se
han transformado significativamente. Un hito
histórico de carácter comercial, cuando fue
constituido como puerto libre, ha generado
un cambio que hoy se puede denominar como
insostenible (Obregón &amp; Job Nieman, 2020).
Una reflexión microscópica de los aspectos de
raíz y en esencia que están creando un desbalance
en la totalidad de los ecosistemas de vida en la
isla son importantes para estipular los niveles de
escala global y escala local, que puedan mitigar
y den luz a como preservar e incorporar sistemas
de vida que mantengan el equilibrio de la vida en
el archipiélago. Frente a cambio fuertes como el
clima, los sistemas biológicos de manera natural
son mas susceptibles a regenerarse en el tiempo,
pero en términos de pérdidas de infraestructura
y económicos, incluyendo deterioro social y
cultural, es necesario realizar una interpretación
correcta (hermenéutica), para generar cambios
asertivos que permitan una eficiente resiliencia
( Marchisio &amp; Buguña , 2020). Así mismo,
se puede definir cuales criterios en términos
de sostenibilidad son los adecuados para ser
aplicados en un contexto tan especifico como
las cualidades del diseño arquitectónico en la
vivienda que son propios de las islas (Encino
Muñoz, 2019).

puede operar mediante el ejercicio proyectual y
constructivo como los “insumos”, “los sistemas” y
los “procesos”, enfoca los propósitos de cada una
de las estrategias sostenibles utilizadas y así generar
eficacia con impacto positivo. Esto, presentado en
un contexto analizado con esos mismos criterios,
debe aportar procesos acertados a ese mismo
contexto. El laboratorio geográfico y ecosistémico
de San Andrés Islas, en Colombia, es un modelo
que apropiadamente aplicado, puede ser base
para otros territorios de latitud tropical, teniendo
en cuenta equilibrios de apropiación en términos
de área y densidad geográfica y su interacción
con los sistemas biológicos, culturales y sociales,
que afectan de manera significativa la vida en
la comunidad habitante, incluyendo toda la
biodiversidad natural.
Fundamentalmente el “nuevo espíritu” que
confluye y abraza la sostenibilidad, no solo puede
ser la transformación de los recursos o el equilibro
de la energía, ni los procesos del diseño. Ante
todo, cuando pensamos en el futuro y en nuestras
generaciones, debe ser; en la vida misma, en su
identidad y en toda sus expresiones, conocidas o
ignoradas. ¿De qué sirve realizar una transición
energética y descarbonizar todas las actividades
humanas, si de manera paralela, la vida se
desvanece en las guerras, en la discriminación y
en la indiferencia del otro? El nuevo espíritu de
la sostenibilidad y por la cual toda acción debe
estar regida no es la ciencia ni el conocimiento
de acciones que traten de; anular, reducir o
mitigar el problema; es “la vida” misma. Por lo
que se debe considerar reconstruir la máxima
del desarrollo sostenible, dejándola como un
estilo y generando revolución en un nuevo
espíritu, que es, LA VIDA. C

Conclusiones
Conocer y entender el principio y fin de la
sostenibilidad, la cual es la generación, conservación
y proyección de la vida, determina nuevos
propósitos y coloca de nuevo en la ruta correcta,
los esfuerzos a partir de la arquitectura y la forma
como se diseña y se construye en relación con su
entorno. Presentar criterios bioéticos asociados a
la sostenibilidad en arquitectura, definidos como
los “recursos y su disponibilidad”, la “energía
y equilibrio” y la “innovación y la creatividad”
y de manera consecuente las formas en las que
79

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Referencias bibliográficas
Marchisio, M. A., &amp; Buguña , P. (2020). Diseño Sustentable. Aplicación de indicadores de sustentabilidad
en el proceso de diseño. I Congreso latinoamericano de enseñanza de diseño. Palermo: Universidad
de Palermo.
Arias Maldonado, M. (2017). Antropoceno. La politica en la era humana. Malaga: Taurus.
Bravo, L. F. (2007). Hermenéutica y complejidad. Análisis. Revista Colombiana de Humanidades, 155-189.
Diagne, S. (Abril-Junio de 2018). El ser humano, inquilino de la tierra y a su servicio. El correo de la
UNESCO, 2018(2), 39-41. Obtenido de https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000261900_spa
Encino Muñoz, A. G. (2019). Diseñar para la sustentabilidad en el Siglo XXI. Realidad e implicaciones.
Designing for sustainability in the 21st Century. Artificio, 4-13.
Flórez-Millán, L., Ovalle-Garay, J., &amp; Forero-La Rotta, L. (2014). Traducción del diseño concurrente al
proyecto de arquitectura. Revista de Arquitectura, 16(1), 77-85. doi:10.14718/RevArq.2014.16.9
Issberner, L.-R., &amp; Léna, P. (Abril-Junio de 2018). Antropoceno: La problematica vital de un debate
cientifico. El correo de la Unesco, 2018(2), 7-9. Obtenido de https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/
pf0000261900_spa
Le Corbusier. (1986). Towards a New Architecture. New York: Dover Publications, Inc.
Martínez Miguélez, M. (2002). La nueva ciencia: su desafío, lógica y método. México: Trillas.
McDonough, W., &amp; Braungart, M. (2010). Cradle to cradle: De la cuna a la cuna : rediseñando la forma
en que hacemos las cosas. Aravaca, Madrid: McGraw Hill.
Naciones Unidas. (1987). Informe de la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo "
Nuestro futuro comun". Nueva York: Naciones Unidas.
Obregón, C., &amp; Job Nieman, C. (2020). Visiones desde el diseño para una San Andrés sostenible= Design
Visions for a Sustainable San Andrés. Bogotá D.C.: Ediciones Uniandes-Universidad de los Andes.
Parra La Roche,, J., Cuberos Mejía,, R., &amp; Faneite, D. (2012). Aproximaciones del método hermenéutico
- dialéctico para la investigación en arquitectura. Zulia: Facultad de Arquitectura y Diseño de la
Universidad del Zulia.
Unidas, S. B. (1998). Reina Valera Revisada (1960). Miami: Sociedades Bíblicas Unidas.
Universidad Católica de Colombia. (2021). PEP - Programa Educativo del Programa, Arquitectura.
Bogotá D. C.: Universidad Católica de Colombia.
Universidad Católica de Colombia. (2021). PEP - Proyecto Educativo del Programa, Maestría en Diseño
Sostenible. Bogotá D. C.: Universidad Católica de Colombia.
Werrell, C., &amp; Femia , F. (Abril-Junio de 2018). Con el cambio climático, el riesgo de nuevos conflictos.
El Correo de la UNESCO, 2018(2), UNESCO. Obtenido de https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/
pf0000261900_spa
Zalasiewicz, J. (Abril-Junio de 2018). El peso insostenible de la tecnosfera. El Correo de la UNESCO,
2018(2), 15-17. Obtenido de https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000261900_spa

80

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Percepción de la arquitectura doméstica en tiempos de
confinamiento en Hermosillo, Sonora, México
Perception of domestic architecture at confinement times in Hermosillo,
Sonora, México
Recibido: febrero 2023
Aceptado: diciembre 2023

Arturo Ojeda de la Cruz1
David Domínguez Franco2
Israel Miranda Pasos3

Resumen

Abstract

El estudio presenta el resultado de una investigación
cuyo propósito fue determinar si la arquitectura
doméstica influye positiva o negativamente la
conducta del usuario en tiempos de confinamiento
por covid-19 a partir de un análisis exploratorio.
En tal situación existe la posibilidad de que el
espacio habitado para cumplir un confinamiento
fuese determinante para beneficiar o perjudicar
la salud del usuario sin importar que estuviera o
no contagiado y en su caso, identificar si tuvo un
alivio y beneficio con las diferentes características
del espacio a confinarse. La metodología plantea
un muestreo no probabilístico aplicando un
cuestionario en ocho colonias de distintos estratos
sociales en la ciudad, para lo cual se colectó
la información y se definieron sus variables
que se integraron en una base de datos para
realizar un análisis estadístico. Los principales
resultados revelaron que la influencia de las
variables arquitectónicas sobre el bienestar físico
y psicológico del habitante está alterada por la
situación de confinamiento.

The study presents the result of an investigation
whose purpose was to determine if domestic
architecture positively or negatively influences
user behavior in times of confinement due to
covid-19 based on an exploratory analysis. In
such a situation, there is the possibility that the
space inhabited to comply with a confinement was
decisive to benefit or harm the health of the user
regardless of whether or not they were infected
and, where appropriate, identify if they had relief
and benefit with the different characteristics of
the space. to confine the methodology proposes
a non-probabilistic sampling by applying a
questionnaire in eight neighborhoods of different
social strata in the city, for which the information
was collected and its variables were defined,
which were integrated into a database for
statistical analysis. The main results revealed
that the influence of architectural variables on
the physical and psychological well-being of the
inhabitant is altered by the confinement situation.

Palabras Clave:

Keywords:

arquitectura doméstica; confinamiento;
percepción

domestic architecture; confinement; perception

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción: profesor investigador Universidad de Sonora, México; Doctor en Filosofía con Orientación en
Arquitectura y Asuntos Urbanos; e-mail: ojeda@dicym.uson.mx; ORCID: http://orcid.org/0000-0002-4513-514X
2
Nacionalidad: mexicano; adscripción: Universidad de Sonora, México; doctorando en Humanidades; e-mail: franco.dd90@gmail.com;
ORCID: https://orcid.org/0000-0001-9167-7225
3
Nacionalidad: mexicano; adscripción: Universidad de Sonora, México; Doctor en Ingeniería; e-mail: israel.miranda@unison.mx;
ORCID: https://orcid.org/0000-0002-0525-9789

81

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Introducción

repercuten en la psicología del usuario, y que
pueden no lograr cubrir sus necesidades. Es por
ello que, propiciar condiciones de la vivienda en
cuanto a cualidades arquitectónicas (contacto con
la naturaleza, espacios que propicien el desahogo
de patologías fomentando viviendas sanas) y
urbanas (espacios de recreación y de fomento a la
movilidad y actividad física) permitirán un mejor
desarrollo humano.

La necesidad del ser humano de resguardarse y
preservar la vida siempre ha existido, hasta ser
capaz de modificar el ambiente y formar espacios
organizados y distribuidos de acuerdo a cada una
de sus necesidades. Con la llegada de la revolución
industrial se consuma la separación entre vivienda
y trabajo, así los lugares de trabajo requieren de
espacios adecuados, no existen más los talleres
en casa. Esto trajo consigo la producción de
vivienda masiva que solo funcionara para las
necesidades más básicas del ser humano, con
esto se estandariza la vivienda, se simplifica y se
disminuye la superficie, los espacios exteriores
se reducen al mínimo requerido y el concepto de
vivienda social cambia a vivienda mínima y por lo
tanto a vivienda barata carente de la personalidad
y esencia del que la habita (Gómez, 2014).
El año 2020 trajo consigo un virus
(COVID-19) que provocó una pandemia que ha
logrado cambiar nuestro estilo de vida y lo seguirá
cambiando. Cuarentena, distanciamiento social,
aislamiento social, inmovilización obligatoria,
aplanar la curva se han vuelto palabras del día
a día. Ante un mundo cambiante, hoy en día
todas las sociedades presentan un problema en
común; el espacio apto para vivir y realizar las
actividades básicas del hombre está en discusión,
en donde se aborden nuevas necesidades, con
una reconfiguración y organización de los
espacios. La arquitectura doméstica, al ser el
medio por el cual las sociedades están siendo
confinadas, necesita presentar características que
atiendan no solo las necesidades fisiológicas,
laborales, educacionales, sino también la cuestión
psicológica-emocional.
La metodología que se presenta se basa en
el diseño de un instrumento para recolección
de datos; mediante un cuestionario que aborda
cuestionamientos que tienen que ver con el
espacio expuesto al confinamiento, en este
caso, la arquitectura doméstica y por otro lado
ciertas preguntas que permitan abundar con la
percepción del usuario, así como las razones que
determinan ciertas conductas. A través de dicho
instrumento se recaudó información de la cual se
identificaron las variables para generar una base
de datos y efectuar un análisis estadístico de los
datos colectados. La problemática plantea que las
viviendas que ocupan las personas pueden ofrecer
un espacio carente de beneficios espaciales que

Estado del arte
Arquitectura de la vivienda
Las características de la vivienda determinan,
en gran medida, la calidad de vida de las
personas que residen en ella. Una vivienda con
una habitabilidad adecuada se considera clave
para promover el bienestar, aliviar la pobreza,
impulsar la equidad, proteger la vida y la salud de
sus ocupantes, así como para brindar seguridad
y protección física (ONU-Hábitat, 2018, como
se citó en Ordoñez, 2020). Mientras que, Lotito
(2009), afirma que la ciencia de la psicología
debe jugar un rol importante en todo proyecto
arquitectónico, ya que el arquitecto y/o diseñador
están en grado de crear los diversos ambientes
que pueden influir en los estados de ánimo de los
moradores de estos espacios, sin importar si éstos
están destinados a intereses privados, públicos o
institucionales.
Uno de los grandes problemas es que no existe
un marco legal que obligue a los constructores
a desarrollar proyectos habitacionales con
materiales y espacios de buena calidad, así
como con la disponibilidad efectiva de servicios
públicos y urbanos que propicien un entorno
digno para el desarrollo integral de sus habitantes
(Orozco y Guzmán, 2015).
Espacio y distanciamiento social
Las pandemias, como ocurrió ahora con el
COVID-19, se expanden con más rapidez
en condiciones de aceleración, y nos ofrecen
un ejemplo de transformación del entramado
relacional y, de manera menos evidente, de las
distancias y proximidades físicas y sociales. Las
medidas de potenciación de distancias físicas
pueden tener un impacto considerable en las
distancias sociales, pero este no es ni automático,
ni directo ni evidente. Por mucho que las medidas
de distanciamiento físico impongan barreras
espaciales, estas pueden aumentar, pero también
82

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

reducir las distancias sociales (Cantó-Milá et
al., 2021). Al respecto, Salama (2020), declara
que, con la implementación de las medidas
de distanciamiento social y la asignación
mínima de dos metros de distancia personal, los
rangos de distancia cambiarían por completo,
considerándose en el futuro como estándares
aceptados. De igual manera indica que las
medidas de distanciamiento social se practican
tanto a nivel institucional como individual. Estas
medidas implican el cierre de escuelas, el cierre
del lugar de trabajo y la cancelación de reuniones
masivas. Esto se amplía aún más para incluir el
cierre de pequeñas empresas, restaurantes, cines,
teatros, bares, pubs y clubes.

De acuerdo a la informacion publicada por
la Dirección General de Epidemiología de la
Secretaría de Salud (2022), durante el año 2020
hubo 56,700 casos de contagios confirmados en
el Estado de Sonora, mientras que se registraron
5,244 defunciones. Igualmente, para el año 2021
hubo 67,409 casos de contagios confirmados y
3,955 defunciones.
Afectaciones por confinamiento
La psicología define el concepto de percepción
como el proceso cognitivo de la conciencia que
consiste en el reconocimiento, interpretación y
significación para la elaboración de juicios en torno
a sensaciones obtenidas del ambiente físico y social,
en el que intervienen otros procesos psíquicos entre
los que se encuentran el aprendizaje, la memoria y
la simbolización (Vargas, 1994). Por consiguiente,
someter a los individuos a condiciones de encierro y
hacinamiento en hogares con espacios minúsculos y
con muchos miembros familiares que impiden todo
tipo de privacidad y libre circulación en el espacio
disponible, puede resultar como una experiencia
traumática, dañina, estresante y generadora de
altos niveles de agresividad (Lotito, 2009). En
tanto que, Ziccardi et al., (2020) concluyen que la
experiencia de confinamiento en el interior de las
viviendas adquiere características más críticas en las
viviendas con peores condiciones de habitabilidad
y es relativamente mejor en aquellas que tienen
características materiales y espacios apropiados al
tipo de familia.
La arquitectura y el urbanismo que influyen,
de muchas formas diferentes, en los individuos,
las comunidades y las sociedades, pueden apoyar
los esfuerzos mediante: el desarrollo de nuevos
conocimientos sobre el impacto de una pandemia
en las ciudades y los entornos urbanos ahora y
en el futuro; identificar nuevas concepciones
relacionadas con los estilos de vida emergentes
que surgen de los nuevos entornos espaciales
que integran patrones de trabajo y de vida; y, en
última instancia, desarrollar respuestas de diseño
para crear entornos saludables que se adapten con
éxito a las poblaciones infectadas al tiempo que
abordan las ramificaciones sociales y psicológicas
asociadas (Salama, 2020). También, el diseño, el
color, la arquitectura, la distribución del espacio y
la psicología constituyen las notas de una misma
partitura, las que dan luz a una misma y única
sinfonía: la música de la armonía y del bienestar
de las personas (Lotito, 2009).

COVID-19. Presencia e identificación
A principios de diciembre del año 2019 apareció
la COVID-19 en la ciudad china de Wuhan,
provincia de Huawei. Se comprobó que era
una enfermedad respiratoria nueva y pronto se
difundió por el mundo. Los primeros días de
enero del año 2020 se aisló su agente causal, el
SARS-CoV-2. El 30 de enero la Organización
Mundial de la Salud declaró que la epidemia
de coronavirus era una situación de emergencia
internacional (McGorgan, 2020 como se citó en
Beldarraín, 2020).
En México, el primer caso que se detectó de
COVID-19 fue el 27 de febrero de 2020; El 21
de abril del 2020 ya se tenía evidencia de brotes
activos y propagación en el territorio nacional con
más de mil casos. Las medidas tomadas fueron la
suspensión de actividades no esenciales del sector
público, privado y social, así como la extensión
de la Jornada Nacional de Sana Distancia
hasta el 30 de mayo. Para el día 30 de abril el
número de pacientes aumentó exponencialmente,
alcanzando un total de 19.224 casos confirmados
y 1.859 (9,67%) fallecidos. El Gobierno del
Estado de Sonora atendiendo a las solicitudes y
recomendaciones que el Consejo Estatal de Salud
estableció la estrategia #QuédateEnCasa con una
declaratoria de emergencia sanitaria temporal en la
que sectores económico, social y gubernamental,
hacen alianza en pro de las familias sonorenses
(Gobierno del Estado de Sonora, 2021). El 31
de marzo, ante el incremento de contagios, se
presentaron medidas para evitar que el virus se
esparciera de manera descontrolada, por lo que, el
Consejo Estatal de Salud evaluó la necesidad del
resguardo domiciliario en Hermosillo.
83

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Percepción sobre habitabilidad en
confinamiento
Ziccardi y Figueroa (2021) presentan un estudio
en donde analizan las desiguales condiciones
de habitabilidad que ofrecen las viviendas
de la Ciudad de México para enfrentar el
distanciamiento social impuesto por el sars2Covid-19. Consideran la precariedad habitacional
en la que viven los sectores populares y las
dificultades que tienen para cumplir con el mandato
gubernamental de “quédate en casa” y “lávate las
manos” como las principales medidas de protección
frente al contagio del virus. En su investigación
exploran las acciones de los tres ámbitos de
gobierno y algunas propuestas ciudadanas para
sobrellevar esta emergencia sanitaria y sus graves
efectos económicos y sociales.
Ordoñez (2020) presenta los resultados de un
estudio en el que se aplicó un cuestionario vía
internet y redes sociales sobre las condiciones
de habitabilidad de las viviendas y del entorno
urbano ante el confinamiento social provocado
por la COVID-19 en la ciudad de Tijuana,
Baja California. El propósito de su estudio fue
confirmar que los efectos de la principal medida
de contención de la pandemia, el quédate en casa,
son más perjudiciales en hogares que residen en
viviendas con peores condiciones de habitabilidad
y entornos urbanos menos consolidados. En donde
el cuestionario planteó diversos reactivos sobre las
implicaciones del confinamiento en las viviendas, al
concentrar actividades que normalmente se realizan
fuera de ella, como las laborales o educativas,
así como sus impactos en las condiciones y los
problemas económicos de las familias. Por otra
parte, Akinyode (2020) desarrolló un estudio de
percepciones del riesgo sobre el COVID 19 y los
impactos del distanciamiento en los residentes
de Nigeria. En el estudio su hipótesis planteó
que existen diferencias en cuanto a la percepción
del riesgo de los residentes, su conciencia sobre
la incidencia de la pandemia y los impactos del
distanciamiento en Nigeria son en función de los
atributos socioeconómicos de los residentes. A
su vez, en su estudio formuló seis preguntas de
investigación que complementaban la hipótesis
planteada. Dichas preguntas fueron: ¿Cuál es
el nivel de conciencia y conocimiento de los
residentes sobre COVID-19?, ¿Cuáles son las
fuentes de conocimiento de los residentes sobre
COVID-19?, ¿Cuáles son las medidas que están
adoptando los vecinos para evitar contagiarse?,

¿Qué tan preocupados están los residentes por
el COVID-19?, ¿Cuáles son los efectos del
distanciamiento social en la vida y actividades de
los residentes?, y ¿El bloqueo de covid-19 tiene
efectos significativos en las actividades diarias de
los residentes? Asimismo, en el desarrollo de su
estudio hizo una recopilación de datos a través de
un cuestionario estructurado en dos secciones para
obtener información. La sección A del cuestionario
se centró en los atributos socioeconómicos de los
encuestados, mientras que la sección B se centró
en las percepciones de riesgo de los residentes
sobre el COVID-19 y sus actitudes hacia el
distanciamiento social en Nigeria.
Zona de estudio
El Estado de Sonora se ubica al norponiente del
país y el municipio de Hermosillo se ubica en el
centro del estado junto a la costa, al poniente de
la entidad. La ciudad de Hermosillo (Fig. 1) es la
15ª. ciudad más poblada de México, se localiza
sobre los 200 metros del nivel del mar a los 29º
04’ de latitud norte y 110º 57’ de longitud oeste
(INEGI, 2021). El registro poblacional censal del
año 2020 desarrollado por el Instituto Nacional
de Estadística, Geografía e Informática (INEGI),
registró una población total en ésta ciudad
capital de 855,563 habitantes, de los cuales 50%
corresponden al género femenino. Las condiciones
climáticas son muy especiales, ya que el clima en
dicha localidad urbana es del tipo cálido desértico
donde predominan altas temperaturas durante
los meses de mayo a octubre, con temperaturas
máximas mensuales del promedio histórico de
acuerdo al Servicio Meteorológico Nacional,
entre 38 grados centígrados a 42 o C con valores
máximos diarios promedio en ese mismo periodo
de 43.5 a 47.5 gados centígrados, y temperaturas
extremas de 48.5 o C en los meses de junio y julio.
Esta situación climática hace más complejo el
estado de confinamiento que ha vivido la sociedad
en general, sobre todo en esta ciudad desértica.
El estudio desarrollado fue de carácter
exploratorio, se llevó a cabo en la ciudad de
Hermosillo, capital del Estado de Sonora, México.
El objetivo del este estudio fue determinar
los factores que repercuten en la arquitectura
doméstica en tiempos de confinamiento de
acuerdo a la conducta del usuario mediante
un análisis exploratorio de la influencia de las
variables arquitectónicas sobre la percepción de
los usuarios en confinamiento.
84

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Figura 1. Localización geográfica de la zona de estudio

Fuente: Elaboración propia, modificado de INEGI, 2021

Metodología

Definición del muestreo
El estudio que se desarrolla considera como
elemento principal llevar a cabo una exploración
y conocer la percepción de las personas, para
indagar su relación vivienda-confinamiento,
al implicar actividades que en condiciones
normales realizan fuera de la vivienda, como lo
son las laborales, educativas y de esparcimiento.
Para lograr esto, se aplicó un muestreo no
probabilístico. De acuerdo a Torres y Paz (2006),
cuando el muestreo cubre a todos los elementos
de la población, se realiza un censo, el cual por
su gran costo no es posible en el desarrollo de
una investigación. En tales oportunidades se debe
practicar un análisis muestral, en donde la muestra
es una parte seleccionada de la población que
puede ser representativa en el caso de muestreo
probabilístico y reflejar las características que
deseamos analizar. En ese contexto, Hernández
et al. (2014), señala que la muestra es en esencia

Para lograr el objetivo se aplicó una encuesta
como instrumento de recolección de datos. El
instrumento de medición fue un cuestionario de
23 preguntas con respuesta de opción múltiple.
Las preguntas se agruparon en tres dimensiones.
En la dimensión de habitabilidad de la vivienda
corresponden doce preguntas; mientras que en
percepción del espacio seis preguntas y en la
dimensión de condiciones socioeconómicas
cinco preguntas. Asimismo, como complemento
se retomaron dos reactivos de la investigación
“Condiciones de habitabilidad de las viviendas
y del entorno urbano ante el aislamiento social
impuesto por el Covid 19” por Ziccardi et al.,
(2020). Dichos cuestionamientos son: ¿Cómo
califica la satisfacción que le produce su vivienda?
y ¿En qué porcentaje la amplitud de los espacios
de su vivienda cubre sus necesidades?
85

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

un subgrupo de la población que se utiliza por
economía de tiempo y recursos; es como un
subconjunto de elementos que pertenecen a
ese conjunto definido en sus características al
que llamamos población, lo cual conduce a
tener que elegir entre dos tipos de muestreo: El
probabilístico, y el muestreo no probabilístico. El
primero se refiere a un subgrupo de la población
en el que todos los elementos de ésta tienen la
misma probabilidad de ser elegidos. Mientras
que, en la muestra no probabilística o dirigida,
es un subgrupo de la población en la que la
elección de los elementos a encuestar no depende
de la probabilidad, sino de las características
específicas de la investigación, en donde la
decisión puede recaer en el investigador.

De acuerdo con lo indicado en la literatura
citada, la decisión corresponde al investigador en
el caso de estudios de carácter cualitativo como
es en el presente estudio. Por lo que después de
realizar un cálculo del tamaño de la muestra, que
arrojó a no menos de 93 encuestas, la decisión
sugerida fue que la muestra fuese de 102 encuestas
dado que habría que abarcar grupos de viviendas
en colonias o barrios de distintos estratos sociales
en la ciudad de Hermosillo, eligiendo tres
diferentes niveles socioeconómicos.
Para determinar los niveles socioeconómicos
se eligieron tres tipos de vivienda: tradicional,
medio y residencial, lo cual estipula en México la
Comisión Nacional de Vivienda en su clasificación
de la vivienda desde el punto de vista financiero
en moneda nacional; estableciendo para la zona
tradicional un valor de vivienda que oscila entre
los $349,115 (17,456 dólar, con tipo de cambio
20 pesos por 1 dólar) a los $610,949 (30,547.5
dólar); para la zona media un valor de $610,950
a $1’309,176 y para la zona residencial un valor
de $1’309,177 a $2’618,352 de pesos mexicanos.
La selección de las colonias a encuestar se
realizó basado en los valores catastrales que
correspondieran al rango de valores de los tres
tipos de vivienda seleccionados. De tal manera
que dentro de la mancha urbana de la ciudad
de Hermosillo se seleccionaron ocho zonas
geográficas las cuales abarcaron los tres niveles
socioeconómicos en estudio. Para los niveles
tradicional y medio se tomó un criterio de
elección de colonia con diferentes características,
es decir, que ambos niveles presentaran un tipo
de vivienda en fraccionamiento cerrado (que
tiene acceso controlado) y otro completamente
abierto, en cambio para la zona residencial solo
se eligieron fraccionamientos cerrados por su tipo
de nivel socioeconómico alto.
Los sectores geográficos señalados, se
ubican conforme a la mancha urbana de la
ciudad de Hermosillo (Figura 2). Para el nivel
socioeconómico tradicional se consideran las
colonias California (sector 1), Los Sauces (sector
2) y Urbi Villa del Rey (sector 3); para el nivel
socioeconómico medio se consideran las colonias
Los encinos II etapa 1 (sector 4) y Universidad
(sector 5); por último, el nivel socioeconómico
alto denominado residencial que comprende las
colonias Residencial Campo Grande (sector 6),
Residencial Los Santos (sector 7) y Cumbres
Residencial (sector 8).

Tamaño de la muestra y su distribución
Al considerar que el presente caso de estudio
busca efectuar una exploración sobre la situación
del confinamiento de las personas en las
viviendas debido al COVID-19, se desarrolló
aquí un muestreo no probabilístico. De manera
que, tal como lo expresan Hernández et al.
(2014), este tipo de muestreo en el diseño de
una investigación exploratoria es con enfoque
fundamentalmente cualitativo, ya que su objetivo
es documentar ciertas experiencias que puedan
generar datos y sirvan de materia prima para
futuras investigaciones.
En este sentido, Acedo (2018), en su estudio
de Percepción de las condiciones de seguridad de
los trabajadores de la construcción en la ciudad de
Hermosillo, consideró un muestreo no probabilístico;
similarmente en Escalante, I. (2018) sobre el estudio
de factores influyentes en la motivación del personal
obrero en la construcción de edificaciones; ambos
consideran un cuestionario para una muestra de 100
encuestas aplicadas en cada caso.
Tal como comenta Neuman (2009) citado
en Hernández et al. (2014), en la indagación
cualitativa el tamaño de la muestra no
necesariamente se fija a priori (previamente a la
recolección de datos), sino que se establece la
unidad de análisis y a veces se perfila un número
relativamente aproximado de casos. Siendo que
Mertens (2005) citado en Hernández et al., (2010)
expone criterios para tamaños de muestra comunes
en estudios cualitativos, donde el rango más alto
que escribe es para los estudios etnográficos en
el que recomienda un tamaño mínimo de muestra
sugerido de 30 a 50 casos.
86

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Figura 2. Ubicación de sectores geográficas de la recolección de datos

Fuente: Elaboración propia con ArcGis 10.1

Implementación y levantamiento de datos
Antes de aplicar la encuesta de manera masiva se
procedió hacer dos tipos de piloteo de la misma
de manera presencial y digital para considerar
posibles sugerencias de cambios en cuanto a la
redacción, interpretación y entendimiento de los
reactivos, además de la accesibilidad para contestar
la encuesta de manera digital (vía electrónica).
Una vez aprobado el diseño del instrumento de
recolección de datos se procedió a capturar en la
página web Surveyplanet.com con el motivo de
poder difundirse de manera digital a través de un
enlace web a un grupo específico de personas de
diferentes niveles socioeconómicos, procediendo
a la aplicación del instrumento diseñado (102
encuestas). Como medida complementaria se tuvo
buena disposición y participación en la etapa de
difusión y distribución de dicho instrumento de
medición, a través de una persona que radicaba en
cada uno de los sectores urbanos correspondientes.
El instrumento de medición se compartió el enlace
web de la encuesta a través de una red social. La
encuesta se aplicó durante el mes de septiembre
del año 2021.

Generación de la base de datos
Después de haber recabado la información de los
cuestionarios, se procedió a su captura para generar
una base de datos a través del software IBM SPSS
Statistics, versión 22; se capturó considerando
cada una de las variables derivadas de las
preguntas. Los cuestionamientos se desglosaron a
partir del tipo de respuesta, es decir, el instrumento
de recolección de datos consta de 23 preguntas,
al capturarse en el software fueron 27 variables,
con la finalidad de un correcto procesamiento e
interpretación para la generación de información
gráfica y así poder comparar las variables obtenidas
con la finalidad de dar resultados que sustentaran el
objetivo general de esta investigación. Para abordar
desde otra perspectiva la información, se creó la
variable 27, en donde se considera la suma de las
respuestas referidas a cuatro de las variables, también
analizadas independientemente, COL_VIV, ALT_
TECH, PATIO y VENT; la suma de ellas representa
las características de la vivienda que pueden ser
analizadas en complemento a otra variable. A
continuación, se muestra cada una de las variables
(Tabla 1) capturadas en el software SPSS 22.
87

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Tabla 1. Descripción de las variables generadas

Fuente: Elaboración propia

88

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Resultados y discusión

En el proceso de captura se les asignó un
valor a las respuestas de cada variable. Para las
variables con respuestas en escala de importancia
se concedió un valor entre cero y uno a lo que se
consideró menos favorable para el presente estudio,
por el contrario, entre mayor fuese (cinco, ó seis)
el valor en el código de la respuesta concierne a
características más favorables. Específicamente el
caso de la variable 27 (CAR_VIV) se refiere a la
suma de las respuestas marcadas en cada una de las
respuestas de las cuatro variables ya mencionadas,
que van desde el valor seis, que representa las
peores características arquitectónicas analizadas,
hasta el valor 14, que representa las características
arquitectónicas más óptimas.

El resultado se origina a partir de 14 variables de
un total de 27, éstas fueron seleccionadas a criterio
del investigador principal, con la finalidad de que
al cruzar algunas de ellas arrojaran información
que ayudara a identificar las alteraciones o
repercusiones en las personas en relación al medio
de confinamiento derivado de la pandemia, aunado
a otros factores que pueden incidir en su conducta.
Uno de los resultados del análisis es la matriz de
correlaciones (ver Tabla 2), en donde al retomar lo
expuesto por Mooi &amp; Sarstedt (2011) referido a que
el coeficiente de correlación mínimo sugerido en
este tipo de análisis es del 30% (0.30). En ese sentido
se puede apreciar que la asociación entre algunas
variables tiene valores de correlación aceptables,
mayores a 0.35, mismas que sobresalen por ser
estadísticamente significativas. El determinante
para la presente matriz fue acertado, ya que está
muy cercano a cero, con un valor de 0.026, lo cual
de acuerdo a Pérez (2009) dicho valor al ser muy
pequeño indica que el grado de intercorrelación
entre las variables es alto.

Análisis estadístico
Teniendo la base de datos capturada y ordenada se
procede a realizar el análisis de dicha información.
Primeramente, se realiza un análisis factorial
para distinguir grupos de variables relacionadas
considerablemente. Posteriormente se procede a
generar tablas de contingencia, en donde se puede
analizar la asociación entre variables.

Tabla 2. Matriz de correlaciones entre variables

Fuente: Elaboración propia mediante SPSS 22

89

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

La asociación entre las variables AFEC_FIS
y AFEC_EMO reveló una correlación positiva
de 0.444, lo cual indica que conforme aumenten
las Afectaciones Físicas de las personas en
confinamiento se tendrá mayores Afectaciones
Emocionales, y viceversa; mientras que en las
variables AMP_ESP y SAT_VIV su correlación
positiva resultó de 0.636, siendo este último valor
el mayor de la matriz, y significa que la Amplitud
de Espacios genera una mayor satisfacción
en las personas al estar en la vivienda, lo cual
seguramente puede amortiguar otras posibles
afectaciones latentes por el confinamiento. Esto
se confirma al observar la correlación positiva
(0.325) entre ESP_CONC y AMP_ESP, asimismo
con las variables ESP_REC y COL (0.304) que
mostraron también una significancia estadística al
nivel Sig. &lt; 0.001.
Una verificación importante realizada previo
a la extracción de factores fue la prueba de KMO
(Kaiser, Meyer y Olkin) que compara la magnitud
de los coeficientes de correlación observados con
la magnitud de los coeficientes de correlación
parcial, revelando en este caso un valor KMO de
0.683, siendo aceptable puesto que es mayor a 0.5
(Medina, 2014).
De igual manera la prueba de esfericidad
de Bartlett determina una significancia (pvalor
&lt; 0.001). Respecto al número de factores;
primeramente, con el criterio Kaiser, en donde se
excluyen los autovalores menores que el valor uno
resultó cinco factores con un porcentaje de varianza

acumulado de 65.713%. Posteriormente, con el
criterio de Varianza Explicada se seleccionaron los
factores necesarios para explicar mínimamente el
50% de la variación total (Bustamante, 2002). Por
lo que, se decidió reducir a cuatro factores para
tener el menor número posible y con variables
mejor integradas en cada uno, siendo que los
factores en conjunto fueron capaces de explicar
un 57.61% de la variabilidad total, lo cual puede
interpretarse como un valor aceptable. En la
clasificación de estos factores se trabajó con la
matriz de componente rotado usando el método
Varimax, el cual busca distribuir la varianza en
todos los factores que se extraen y así observar la
contribución de cada variable en los factores que
las representen. Así entonces, el modelo factorial
después del proceso de rotación presentó cuatro
factores donde cada uno integra a un grupo de
variables de acuerdo a su carga factorial, la cual
sea mayor o igual a un valor de 0.50 (Tabla 3).
En esta etapa del análisis, las comunalidades
iniciales de la solución de componentes principales
arrojaron un valor igual a la unidad para todas las
variables, debido a que en principio cada variable
es explicada por ella misma (Visauta &amp; Martori,
2003), siendo conveniente que después de la
extracción resulte lo más alta posible, ya que la
comunalidad es la parte de la variabilidad de
cada variable explicada por los factores (Pérez,
2009). La comunalidad representa al coeficiente
de correlación lineal múltiple de cada variable
(Ojeda et al., 2019).

Tabla. 3 Comunalidades y
factores
Fuente: Elaboración propia
mediante SPSS 22

90

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Por lo tanto, a los cuatro factores resultantes se
les asignó un nombre alusivo a las variables que
incluye cada uno de acuerdo a su carga factorial y
que favorece su interpretación.
Factor 1 (Características de la vivienda y
seguridad social): Ofrece una explicación de la
Varianza del 23.10%, en el que se integran de
acuerdo a su carga factorial las variables con
mayor peso COL (0.828), DIS_VIV (0.760),
SEG_MED (0.736) y CAR_VIV (0.732).
Factor 2 (Satisfacción en ocupación de la
vivienda): Presentó un valor de la Varianza
explicada de 12.84%, y prevalecen las variables
SAT_VIV (0.672), AMP_ESP (0.707), ESP_
CON (0.681) y NVAS_ACT (0.432).
Factor 3 (Movilidad y cambios a la vivienda):
La Varianza explicada resultó de 12.34%, y lo
representan las variables GEN (-0.600), EDAD
(0.752), ESP_REC (0.586) y CAM_VIV (0.488).
Factor 4 (Salud personal): Su Varianza explicada
reveló el 10.83%, mismo que integra a las variables
AFEC_EMO (0.814) y AFEC_FIS (0.851).
Por otra parte, al revisar la relación de
variables para lograr confirmar la asociación entre
las mismas mediante tablas cruzadas a través del
SPSS, al considerar tres variables: SAT_VIV,
COL y AMP_ESP, se observó que la satisfacción

de la vivienda y la amplitud de los espacios van
de la mano en viviendas de nivel socioeconómico
tipo residencial y el de clase media. Es decir,
se presentó la tendencia de que, existe mayor
satisfacción en las viviendas con la amplitud de
espacios conforme el nivel socioeconómico es
más alto. La figura 3 muestra tal situación donde
la satisfacción en su categoría buena y muy buena
resultaron con porcentajes altos con valores
mayores al 60%.
Esto coincide con Ramos (2021), referente a
su estudio en la etapa del grado de satisfacción
de las personas en los espacios interiores, donde
encontró disconformidades particulares referidas
a las viviendas debido a que, disponen de espacios
interiores reducidos, falta de espacios al aire libre,
y una localización urbana o entorno inadecuado.
De igual manera, coincide con lo expuesto por
Ziccardi et al., (2020), ya que sobre las condiciones
de habitabilidad para las personas en las viviendas
concluyeron que la habitabilidad es adecuada
cuando se cumple con ciertas características físicoespaciales, espacios proporcionados suficientes
para los ocupantes, así como acceso a espacios
abiertos contiguos a la vivienda, tales como patios,
jardines, calles interiores o pasillos que puedan dar
más amplitud y extensión.

Figura 3. Relación entre
el nivel de Satisfacción de
espacios y Amplitud de
vivienda.
Fuente: Elaboración propia
mediante SPSS

91

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Por otro lado, al revisar la relación que
pueden tener las características arquitectónicas
de la vivienda con las afectaciones tanto físicas
como emocionales; el resultado reveló que, al
disponer las viviendas de mejores características
arquitectónicas, tienden a no mostrar ningún tipo
de afectación; sin embargo, no se observó una línea
de tendencia que indicara mayores afectaciones en
relación a peores características en la vivienda.
En ese contexto, la asociación en tres
variables referidas a cambios en la vivienda y
las afectaciones: CAM_VIV con AFEC_FIS y
AFEC_EMO, es decir, al considerar si las personas
que quieren cambios en su vivienda presentan
o no afectaciones físicas y/o emocionales, no se
observó ninguna tendencia significativa; resultó
que 53 personas que no presentaron ningún tipo
de afectación, 42 buscan algún cambio en su
vivienda, cinco contestaron que no es necesario
ningún cambio en su vivienda y seis que quieren
cambiarla completamente. De igual manera, fueron
23 personas que presentaron afectación tanto física
como emocional, 18 consideraron necesario algún
cambio en su vivienda, tres contestaron que su
vivienda no requiere ningún cambio y dos que
quieren cambiarla completamente.
En ese sentido, el estudio de Ordoñez (2020),
reveló que en la pandemia es indispensable contar
con una vivienda que presente condiciones de
habitabilidad adecuadas según los requerimientos
de cada hogar, como son número de miembros,
edades, tipo de actividades que desarrollan, así
como las dimensiones de los espacios, la calidad
constructiva, el número de cuartos y baños, y a su
vez la disponibilidad de servicios.
Por su parte, Torres (2021), encontró varias
características de la vivienda que repercuten la
salud del habitante; una se refiere a la falta de
funcionalidad por lo reducido de los espacios y la
imposibilidad de acomodar de manera óptima el
mobiliario, también la baja calidad constructiva
combinada con la adaptabilidad climática. Otro
factor que afecta la salud es la falta de áreas verdes
ya sea por su escasez de origen o por su sustitución
por las ampliaciones que realizan los usuarios.

los espacios habitacionales que conforman sus
viviendas. Fue notorio la exclamación sobre
la saturación o sobrecarga de las actividades
dentro de la vivienda, en las que, las personas
expresaron que contaban con espacios reducidos,
viéndose alterado el comportamiento de los
ciudadanos al acatar un resguardo obligado,
aunado a otros factores que detonaron no solo
secuelas emocionales, sino también económicas;
replanteándose nuevas necesidades dentro de la
arquitectura doméstica.
El análisis factorial expuso cuatro factores en
los que cada uno integra y explican a las variables
más influyentes de acuerdo a su peso factorial.
Los factores fueron: características de la vivienda
y seguridad social, nivel de satisfacción en
ocupación de la vivienda, movilidad y cambios
en la vivienda, así como el de salud personal. El
primer factor representó la mayor explicación de
la varianza con un 23.1%, siguiendo el segundo
factor con una varianza explicada del 12.8%.
En general, los resultados en esta exploración
confirmaron que, en el caso de las viviendas
con espacios reducidos, las personas no sentían
favorable la satisfacción en su vivienda, lo
cual mostró una relación directa con el nivel
socioeconómico en estudio, es decir, los
porcentajes altos se relacionan con los niveles de
satisfacción buenos; así mismo una tendencia de
presentar mayor satisfacción y amplitud conforme
el nivel socioeconómico es mejor. En el mejor
de los casos, si hubo viviendas en las cuales por
sus mejores características arquitectónicas, éstas
influyeran para que sus usuarios no presentaran
un mayor número de afectaciones, dado que tales
viviendas se habían diseñado y construido bajo
proyectos personalizados, sumándole a ello que
contaban con acceso a espacios abiertos contiguos
a su vivienda. Sin embargo, no hay una tendencia
muy clara que indique mayores afectaciones en
relación a peores características en la vivienda.
Las alteraciones tanto físicas como psicoemocionales influyen directamente en la toma de
decisiones, es decir, al hablar de afectaciones físicas
como sobrepeso, insomnio, alergias, así como
afectaciones emocionales como depresión, estrés,
ansiedad, angustia, incertidumbre, entorpecen
el deseo e interés de alcanzar algún tipo de
modificación a su vivienda. Ambas afectaciones
influyen directamente una sobre otra, es decir, el
sobrepeso puede incitar la depresión y viceversa;
aunado a las condiciones laborales desfavorables

Conclusiones
La temática tratada en el caso de estudio que
condujo al desarrollo del presente artículo,
permitió conocer la percepción de las personas
en tiempos de confinamiento por Covid-19 sobre
92

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

en su mayoría por cuestiones del confinamiento.
De lo contrario, se consideró positivo el hecho
de que el individuo no perciba afectaciones y
considere realizar cambios a su vivienda en pro
de un beneficio, lo cual alude a la eventualidad de
que no ha sido inhabilitado económicamente por
motivos del confinamiento.
Se confirmó que la arquitectura doméstica
repercute directamente en el usuario al ser el medio
de resguardo ante un confinamiento, más en tiempos
de incertidumbre, angustia y distanciamiento. Por lo
que, es necesario estimular el espacio de resguardo
para el desarrollo de todas las actividades que se
ven implicadas en los confinamientos, ya que se
ven alterados los comportamientos de sus usuarios
pues, el hecho de permanecer obligadamente en sus
viviendas, éstas deben satisfacer sus necesidades
en cuanto a espacio para las nuevas actividades
que se desarrollarán.

Otro estímulo de gran importancia es la relación
humano-naturaleza ya que están intrínsecamente
relacionados con la posibilidad de recrearse,
incentivando la salud física y mental. Por último,
el correcto uso de elementos psicológicos en la
arquitectura doméstica ayudará a sobrellevar
cargas emocionales en el usuario, motivándolos a
afrontar cualquier situación, elementos tales como
el color, la textura, la amplitud, la luz natural, la
ventilación cruzada y la orientación de la vivienda.
Finalmente, tal como expone de manera
contundente Salama (2020), la Arquitectura
y urbanismo como disciplinas académicas y
profesionales que influyen de muchas maneras
diferentes en los individuos, las comunidades y
sociedades, pueden apoyar los esfuerzos a través
del desarrollo de nuevos conocimientos sobre el
impacto de una pandemia en las ciudades y los
entornos urbanos ahora y en el futuro. C

Referencias bibliográficas
Acedo, R. (2018). Percepción de las condiciones de seguridad de los trabajadores de la construcción en
la ciudad de Hermosillo. [Tesis de maestría, Universidad de Sonora].
Akinyode, B. F., (2020). Residents’ risk perceptions on Covid-19 and the impacts of social distancing in
Nigeria. Urbana, XXI, 14-3, https://doi.org/10.47785/urbana.2.2020
Beldarraín, E. (2020). La información científica confiable y la COVID- 19. Revista Cubana de Información
en Ciencias de la Salud, 31 (3), 1-6. https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=377665638004.
Cantó-Milá, N., González, I., Martínez, R., Moncunill, M., y Seebach, S. (2021). Distanciamiento social
y COVID-19. Distancias y proximidades desde una perspectiva relacional. Revista de Estudios
Sociales 78, 75-92. https://doi.org/10.7440/res78.2021.05
Creswell, J. (2009). Diseño de Investigación; Métodos Cualitativo, Cuantitativo y Mixto. (3ra ed.).
Nebraska: Sage.
Escalante Ley, Ivan (2018). Factores que influyen en la motivación del personal obrero en la construcción
de edificaciones, en Hermosillo, Sonora. [Tesis de maestría, Universidad de Sonora].
Gobierno del Estado de Sonora (4 de junio de 2021). Coronavirus COVID-19. Disponible en: https://www.
sonora.gob.mx/coronavirus/quedate-en-casa.html
Gómez, N., del Rosario, K. (2014). Re-densificación con base a la vivienda vertical: una apuesta por la
calidad de vida. Revista Legado de Arquitectura y Diseño, 16, 81-93, https://www.redalyc.org/
articulo.oa?id=4779/477947304006
Hernández, G., y Velásquez, S. (2014). Vivienda y calidad de vida. Medición del hábitat social en el
México occidental. Revista Bitácora Urbano Territorial, 24 (1),1-36. http://www.redalyc.org/
articulo.oa?id=74830875016
INEGI, Instituto Nacional de Estadistica, Geografia e Informática. (2021). Censo de poblacion y vivienda.
https://www.inegi.org.mx/
Lotito, F. (2009). Arquitectura psicología espacio e individuo. Revista AUS, 6, 12-17, https://www.
redalyc.org/articulo.oa?id=281723479003.
Mooi &amp; Sarstedt, (2011). A Concise Guide to Market Research. The process, Data and Methods Using
IBM SPSS Statistics, Springer, https://doi.org/10.1007/978-3-642-12541-6.
Ojeda, A., Escalante, I., Quintana, P., Ramos, M. (2019). Percepciones en la motivación de los trabajadores
de la Construcción en Hermosillo, Sonora. Urbana, XX, 54-74.
93

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Ordóñez, G. (2020). Tijuana ante el confinamiento social impuesto por la COVID 19: habitabilidad de las
viviendas, entorno urbano y condiciones económicas de los hogares. Espiral Estudios sobre Estado
y Sociedad, Vol. XXVII, 78, 303-349,
https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=13866195007
Orozco-Gómez, I., Guzmán-López, S. (2015). Reflexiones sobre la habitabilidad de la vivienda social. El
Área Metropolitana Centro Occidente. Colombia. Revista Bitácora Urbano Territorial, 25 (1), 2735, https//doi.org/10.15446/bitácora.v1n25.40257
Pérez, C. (2009). Técnicas de análisis de datos con SPSS15. Universidad complutense de Madrid,
España: Pearson Prentice Hall.
Ramos, S. A. (2021). Satisfacción de habitabilidad durante el confinamiento por Covid-19. Estudio
comparativo de dos tipologías de vivienda en Argentina. Contexto, XV, 23, 28-44.
Salama, Ashraf M. (2020). Coronavirus questions that will not go away: interrogating urban and sociospatial implications of COVID-19 measures [version 1; peer review: 3 approved]. Revista Emerald
Open Research, 2(14), 1-17.
https://doi.org/10.35241/emeraldopenres.13561.1
Salud, S. d. (18 Enero 2022). Gobierno de México.
Recuperado de https://www.gob.mx/salud/documentos/datos-abiertos-152127.
SMN (2022). Servicio Meteorológico Nacional. Recuperado de:
https://smn.conagua.gob.mx/es/informacion-climatologica-por-estado?estado=son
Torres, M., y Paz, K. (2006). Tamaño de una muestra para una investigación de mercado. Boletín electrónico
de la Facultad de Ingeniería, 02, 1-13.
Vargas, L. (1994). Sobre el concepto de percepción. Revista Alteridades, 4 (8), 47-53 https://www.
redalyc.org/articulo.oa?id=74711353004
Visauta, B., &amp; Martori, J. (2003). Análisis estadístico con SPSS. Estadística multivariante.
España: McGraw-Hill./Interamericana.
Ziccardi, A. y Figueroa, D. (2021). Ciudad de México: condiciones habitacionales y distanciamiento social
impuesto, Covid-19. Revista Mexicana de Sociología, 83, 31-60,http://revistamexicanadesociologia.
unam.mx/index.php/rms/article/view/60068/53129
Ziccardi, A. et al. (2020). Condiciones de habitabilidad de las viviendas y del entorno urbano ante el
aislamiento social impuesto por Covid 19. https://www.iis.unam.mx/wp-content/uploads/2020/05/
CONDICIONES-DE HABITABILIDAD.pdf.

94

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Valoración del proceso formativo ambiental del estudiante
de arquitectura. Universidad de Camagüey, Cuba
Assessment of the environmental training process of the architecture student.
University of Camagüey, Cuba
Recibido: febrero 2023
Aceptado: diciembre 2023

Aldo Raudel Martínez Moreno1
Arnulfo Treviño Cubero2
Fernando Banda Muñoz3

Resumen4

Abstract

El proceso formativo en la Educación Superior
se ha transformado en función de las necesidades
sociales. En particular, la formación ambiental,
ha estado intencionada desde la concientización
como proceso reflexivo en el contexto educativo,
acompañada por la búsqueda de soluciones a
problemáticas causadas por la transgresión del
hombre al medio.
En la carrera de Arquitectura, se garantiza desde
el proceso docente-educativo, la trascendencia del
compromiso de los estudiantes con su entorno
en correspondencia con las necesidades del
desarrollo en los territorios. Desde el proceso de
perfeccionamiento de los Planes de Estudios,
se aboga por el acercamiento a las exigencias
socioeconómicas del país sobre la base de alcanzar
una formación y desarrollo profesional con
responsabilidad ética, social y ambiental.
El texto, tiene la intención de valorar el
proceso formativo ambiental de la especialidad en
la Universidad de Camagüey a partir del diseño
de una estrategia educativa que facilite este

The training process in Higher Education has
been transformed according to social needs.
In particular, environmental training has been
intended from awareness as a reflective process
in the educational context, accompanied by the
search for solutions to problems caused by the
transgression of man to the environment.
In the Architecture career, the importance of the
commitment of students with their environment
in correspondence with the development needs
in the territories is guaranteed from the teachingeducational process. From the process of
improvement of the Study Plans, an approach
to the socioeconomic demands of the country
is advocated based on achieving professional
training and development with ethical, social and
environmental responsibility.
The text intends to assess the environmental
training process of the specialty at the University
of Camagüey from the design of an educational
strategy that facilitates this end. The method of
analysis and synthesis, and induction-deduction

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción: Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica, Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey
Nuevo León, México; Doctor en Educación en el Instituto de Educación Superior José́ Martí́ de Monterrey, Nuevo León, México; miembro
del Sistema Nacional de Investigadores CONAHCYT en el nivel candidato; e-mail: aldoraudelmartmor@gmail.com; ORCID: https://orcid.
org/0000-0001-9550-2182
2
Nacionalidad: mexicano; adscripción Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica, Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey
Nuevo León, México; Doctor en Educación en la Universidad José Martí de Latinoamérica; miembro del Sistema Nacional de Investigadores
CONAHCYT en el nivel 1; email: arnulfo.trevinoc@uanl.mx; ORCID https://orcid.org/0000-0002-0958-8352
3
Nacionalidad: mexicano; adscripción: Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica, Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey
Nuevo León, México; Doctor en Filosofía con especialización en Administración en la Facultad de Contaduría Pública y Administración de
la Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey, Nuevo León, México; miembro del Sistema Nacional de Investigadores CONAHCYT
en el nivel candidato; email: fernando.bandam@uanl.mx; https://orcid.org/0000-0002-0155-9696
4
Comentan los autores sobre la participación fundamental en la elaboración de esta investigación de la Dra. Aymeé Alonso Gatell de
nacionalidad cubana; adscripción: Facultad de Construcciones de la Universidad de Camagüey, Cuba; Doctora en Ciencias Pedagógicas;
email: aymee.alonso@reduc.edu.cu; http://orcid.org/0000-0001-8966-8821

95

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

fin. Se emplea el método de análisis y síntesis,
e inducción-deducción en la aproximación al
estado del arte, el estudio y la crítica de fuentes
en los sustentos teóricos, y el método Delphi para
la valoración del diseño de la estrategia.

is used in the approach to the state of the art, the
study and criticism of sources in the theoretical
supports, and the Delphi method for the evaluation
of the design of the strategy.

Palabras Clave:

Keywords:

formación ambiental; estudiante universitario;
estrategia

environmental training; college student; strategy

96

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Introducción

Para el caso de América del Sur y
Centroamérica, las tendencias se orientan a
cuestionar los modos de tramitar el conocimiento.
En ese contexto, la Educación Superior en
México determina desde la academia, aportes a
la superación individual y colectiva y destaca el
papel del educador (Antezana, C.N, Czarny, G., y
Salinas, G.V., 2018).
Dentro del proceso formativo del estudiante
universitario, destaca la formación por
competencias, que emplaza a las universidades
al cumplimiento de su función formativa para
satisfacer las necesidades de la sociedad. La
vinculación con el ámbito laboral constituye un
elemento fundamental de la integración necesaria
entre la universidad y el contexto social. La
competitividad, requiere atención desde las
entidades educativas, ésta, asume el desafío de
interactuar con el entorno, para ello, debe formar
a profesionales capaces de transformarlo. Autores
como (Tarifa, et al, 2022) destacan la necesidad
de este vínculo.
En el desarrollo de un proceso formativo
de calidad, juega un papel fundamental el
docente. Hernández, S.G. (2022), destaca desde
su estudio, la necesidad de la preparación de
los profesores, que genera un impacto en el
desarrollo profesional del estudiante y favorece
su aprendizaje. Una particularidad clave en este
proceso, lo constituye la disposición ante los
cambios y la búsqueda constante por conocer
sus fortalezas y áreas de oportunidades. La
preparación técnica que muestra el docente, así
como sus habilidades didácticas para trasmitir
conocimientos, inciden directamente en el desarrollo
de la enseñanza.
Esta idea, es sostenida por otros autores
(Yurén, T. García, F.J. y Escalante, A.E., 2020),
que enuncian los alcances del docente en la
gestión y formación centradas en el aprendizaje,
destacando la necesidad de implementar
estrategias que implican a los estudiantes en este
proceso. Asimismo, reconocen la comunicación
como un proceso bidireccional que fortalece
las relaciones entre los sujetos del proceso
docente-educativo (estudiantes y profesores).
Por su parte, Bastiás-Bastías, L.S. y IturraHerrera, C. (2022), proponen desde su análisis, la
necesidad de implementar estrategias educativas
que conduzcan a transformar la formación del
docente, que, a su vez, va a manifestarse en la
calidad del proceso formativo.

Proceso formativo en la Educación Superior
La enseñanza superior se ha caracterizado por
ser un referente en el proceso de formación del
individuo, promoviendo su desarrollo personal,
con trascendencia en la sociedad. En la actualidad,
la formación integral del estudiante universitario
establece como una prioridad, la búsqueda de
nuevos enfoques y vías para su concreción. Estas
transformaciones, vistas desde el contexto social,
demandan un profesional universitario cada vez
más preparado para enfrentar los cambios que se
suscitan en la información acelerada que generan
las ciencias de las cuales se debe nutrir (García,
J. González, I. y Rodríguez, 2021, p. 205). El
proceso formativo en el contexto universitario
debe favorecer al desarrollo del entorno, supone un
desafío no solo desde el ámbito académico, sino
también, desde las dimensiones social, política,
tecnológica, cultural, etc., que, al interactuar entre
sí, contribuyen a cumplimentar este objetivo.
De ahí se deriva, que la universidad no puede
verse como un centro educacional únicamente
instructivo, todo lo contrario, debe realzar la
formación en correspondencia con los cánones del
modelo del profesional al cual se aspira. En este
sentido, se reconoce como necesario, cuestionarse,
hasta qué punto y mediante qué mecanismos, la
universidad forma a los jóvenes para hacer un uso
adecuado de sus recursos personológicos, ahora y
en el futuro, y como ésta, favorece la configuración
y realización de sus proyectos de vida (Pérez, A.J.,
García, Y. y García, J., 2019, p. 282).
En la actualidad, se aprecia la necesidad
del aprendizaje basado en problemas, capaz
de generar mejoras en el proceso formativo
del estudiante universitario, al constituir una
opción ante el modelo convencional basado en la
trasmisión de conocimientos que aún se maneja en
numerosas universidades. En el contexto europeo,
persiste un modelo educativo academicista, distante
de competencias encaminadas a la resolución de
problemas. Estudios en la Universidad de Murcia,
España (Vallejo, M. y Torres-Soto, A., 2020),
ya abogan por la construcción de aprendizajes.
Desde una perspectiva de análisis social, las
autoras, defienden el valor de la educación,
expresado en estimulaciones, intereses, valores y
la significación que representa para el alumno el
aprendizaje en sí mismo.
97

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Como se describe, la interacción entre
educandos y educadores resalta la necesidad de
“educar”, donde se acentúa el propósito de alcanzar
un desarrollo humano sostenible. De allí, que,
desde una perspectiva desarrolladora, la Educación
Superior, potencia la formación de capacidades
humanas para transformar la sociedad.

éticos demandados por la sociedad. Desde esta
perspectiva, los profesionales, deben prepararse
con una mirada integradora que contemple
aprovechar los conocimientos recibidos en la
escuela en el plano científico-tecnológico para
enfrentar los problemas concretos de la realidad
con un enfoque más humano y social.
Sobre este particular, se consideran acertados los
aportes de Hernández, N.M. Méndez, I.E. y Ricardo,
D., 2021), que, desde una perspectiva ética, valoran
la incidencia del proceso formativo ambiental en el
futuro profesional, comprometido con el empleo de
los conocimientos adquiridos en la academia para
contribuir a la búsqueda de soluciones desde los
diferentes modos de actuación.
Por su parte, Peñaherrera-Acuario, W. (2019),
intenciona el enfoque socio-formativo, defiende
desde su análisis, la preparación y capacitación
necesaria que los educandos necesitan para
enfrentar las actuales exigencias de la sociedad
del conocimiento, que apuntan al desarrollo social
sostenible a partir de la solución a los problemas
sociales de la profesión, considerando el interés
por alcanzar la calidad de vida necesaria de la
población. Reconocen el aula como un espacio de
intercambio y aprendizaje.
A partir de las consideraciones suscitadas de
este análisis, los autores de este trabajo reconocen
la necesidad de la formación ambiental en el
contexto de la universidad. En el ámbito educativo,
deben acompañarse las políticas, los proyectos y
las acciones diseñadas para dar cumplimiento a
los Objetivos de la Agenda 2030. La búsqueda
de nuevas formas, mecanismos y métodos para
alcanzar este fin constituye una responsabilidad
de la Educación Superior.

Formación ambiental del estudiante
universitario
Ante un panorama alarmante, caracterizado por
el creciente deterioro ambiental provocado por
el hombre, urge la necesidad de capacitar a los
futuros profesionales con un marcado enfoque
integral en su formación, que favorezca su
interacción con el entorno, orientada a resolver
las problemáticas actuales en el contexto descrito.
En este sentido, la Educación Ambiental
(EA), constituye un paradigma en la búsqueda de
alternativas hacia la conservación y protección del
medio ambiente. Para favorecer el cumplimiento
de este propósito, se requiere generar espacios
sociales de intercambio a partir de la puesta en
práctica de modelos educativos con enfoque
sostenible, que garanticen el bienestar de las
presentes y futuras generaciones. En este sentido,
Lárez, J.H. y Jiménez, M.A. (2019) aportan
desde una perspectiva cognitiva, al promover
en estudiantes y profesores universitarios, la
formación educativa ambiental. Resaltan, además,
como a través del desarrollo de las competencias,
se puede generar de manera consciente, el manejo
adecuado del medio ambiente.
En esta misma línea de pensamiento, Mendoza,
E.Y., Boza, J.A. y Escobar, H. Terán (2019),
resaltan el papel de las legislaciones ambientales
para acompañar el nivel de conocimientos y
actitudes que deben desarrollarse en el ámbito
educativo en aras de favorecer los cambios de
hábitos y culturas. Desde su obra, ponderan la
labor del docente en la formación ambiental.
Esta realidad, compromete a las universidades
a reconsiderar su misión y el papel de los
educadores para construir de conjunto con los
estudiantes, las nuevas maneras de “hacer” y
“actuar” hacia el medio ambiente. Los centros
de educación superior no solo deben centrarse
en generar conocimientos disciplinares y
teóricos, ni en desarrollar habilidades propias
de la especialidad, sino, que también, deben
impulsar la enseñanza basada en valores

Caracterización epistémica del proceso
de formación ambiental del estudiante de
arquitectura en el contexto cubano
En Cuba, la formación de arquitectos ha
evolucionado, transitando por diferentes etapas;
unas más reproductivas (la influencia de modelos
europeos y norteamericanos), y otra, más
creativas y consecuentes con el modelo socioeconómico desarrollado en el país a partir de 1959
(proceso revolucionario), cuyo objetivo principal
ha estado encaminado a incentivar el aprendizaje
del estudiante con un enfoque transformador,
capaz de contribuir a los cambios sociales. En
este proceso, se identifica la interdisciplinariedad
98

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

como incentivo de la educación a través de la
instrucción (calidad académica).
La carrera, se ha caracterizado por la interacción
entre los conocimientos técnicos, funcionales y
estéticos, procurando así, la formación integral
del estudiante en función de contribuir a la
habitabilidad de un espacio construido sostenible.
Esta necesidad, lleva contenida de forma tácita,
el respeto al medioambiente; lo que conlleva, a
pensar y diseñar sobre la base de la adaptabilidad
al entorno, degradándolo al mínimo.
La propuesta de programas docentes, precisa que
se realice la inclusión de la problemática ambiental y
sus complejidades, resultando indudable, la necesidad
de estos conocimientos a nivel competitivo. Las
peculiaridades del proceso formativo del estudiante
de arquitectura están determinadas por la propia
esencia de la carrera y su tratamiento didáctico, lo que
determina, la necesidad de la formación ambiental
desde la Disciplina Principal Integradora (DPI).

Se exponen fundamentos esenciales del proceso
formativo ambiental en sentido general, y en
particular, en la carrera de Arquitectura, basados
en el método de análisis-síntesis y argumentación
lógica, a partir del estudio de las principales premisas
teóricas y empíricas que abordan la temática, lo que
facilitó de manera conveniente, identificar y evaluar
los ejemplos expuestos en los contextos analizados,
tanto para el caso de las universidades extranjeras
como para el caso cubano.
Para el caso de la evaluación de las
universidades extranjeras, la selección, tuvo un
carácter intencional: En un primer momento,
se realizó una búsqueda abierta, identificando
formas disímiles de abordar los contenidos
ambientales en los planes de estudio, y en muchos
casos, incluso, su nulidad, lo que no permitía
valorar de manera uniforme la información
recogida. En un segundo momento, se prefijó el
contexto latinoamericano y España, en ambos
casos, por el acercamiento de su concepción con
Cuba. En el caso de Grecia, fueron detectadas
singularidades de interés acerca del tratamiento
de la problemática ambiental desde la inclusión
de cursos y/o asignaturas en la malla curricular, lo
que resultaba de interés para esta investigación.
La selección de las universidades cubanas
referidas estuvo condicionada por la presencia de la
carrera de Arquitectura en solo cuatro universidades
del país, se seleccionaron como casos de mayor
interés, tres de ellas, cuyos aportes, han sido
significativas en la búsqueda de alternativas para
contribuir a la formación ambiental del estudiante
de Arquitectura.
La recogida, análisis e interpretación de los
datos que facilitaron el diseño e implementación
de la estrategia educativa propuesta, se realizó
a partir del método de Delphi, participando en
el proceso, especialistas nacionales y foráneos
vinculados a la carrera.

Metodología
La metodología de trabajo aplicada es de
naturaleza cualitativa, mediate la aproximación
consciente para ordenar didácticamente el estudio.
En el artículo, se observan de manera tácita tres
fases: preparatoria, trabajo de campo y analítica e
informativa, sucediéndose una tras otra, sin tener
un carácter marcadamente lineal, sino que se va
desarrollando de una forma más sutil.
La posición investigativa asumida en este estudio
está regida por la correlación entre los procesos y
los objetos. De igual manera, se apoya en el análisis
crítico de conceptos e hipótesis, y tiene un enfoque
práctico con el fin de arribar a conclusiones concretas,
constatadas y comprobadas que demuestren desde
un enfoque sistémico, la trascendencia de la
formación ambiental del estudiante de arquitectura
en Cuba y, en consecuencia, su trascendencia en el
ámbito social.
La metodología en general, parte de estudios
precedentes del tema, valorando el alcance y las
limitaciones acontecidas en el tiempo. Se consultan
fuentes documentales y bibliográficas relacionadas
con el proceso formativo ambiental del estudiante
universitario.
Se utilizan un conjunto de métodos, dentro
de ellos, los teóricos que permitieron interpretar
hallazgos en el trabajo, y de esta forma, elaborar un
aparato conceptual ordenado según la dialéctica
interna y lógica del desarrollo del objeto.

Resultados y discusión
La revisión bibliográfica realizada en este
estudio muestra que aún persisten dificultades
en el tratamiento de la dimensión ambiental en
la carrera. Para corroborar esa idea, se realizó un
análisis de los contenidos curriculares en varias
universidades del mundo donde se aprecian
significativas insuficiencias, lo que corrobora la
necesidad de continuar transformando el proceso
formativo ambiental de la especialidad. [Tabla 1].
99

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Tabla 1: Planes de estudio de universidades extranjeras

Fuente: Elaboración propia

Leyenda en Tabla 1:
MA - Medio Ambiente
S - Sustentabilidad
EN - Entorno Natural
CA - Control Ambiental
AP - Arquitectura Paisajística
O - Otros

A partir del análisis que han venido mostrando
los autores de esta obra, se constata, por una parte,
que la formación del arquitecto en la actualidad,
demanda de una perspectiva más integrada que
incluya la formación ambiental, y por otra, la
necesidad de una formación por competencias.
Para el caso concreto de Cuba, se reconocen
ejemplos de buenas prácticas en el contexto
universitario, donde los estudiantes y profesores
se insertan desde el currículo, a la solución de
problemáticas ambientales. En las reuniones
de carrera que se efectúan a nivel nacional, se
promueven análisis y discusiones que facilitan el
intercambio entre docentes, donde cada universidad,
expone sus experiencias en torno a los avances en el
tratamiento de la formación ambiental.
Caso 1: En la Universidad de Oriente, a través
de una experiencia pedagógica, se garantizó desde
el proceso docente, la responsabilidad consciente
de los estudiantes con el entorno universitario,
lo que favoreció la solución de problemáticas
ambientales. Para alcanzar este objetivo,
se elaboró una estrategia de trabajo, cuyos
resultados, se materializaron en las respuestas
presentadas a los problemas de partida a través de
la realización de proyectos que revitalizaron los
ambientes arquitectónicos y urbanos de las sedes
universitarias municipales de la provincia de

El análisis arrojó que, de manera general,
los contenidos ambientales incorporados en las
mallas curriculares carecen de una orientación
integral en el proceso formativo. Para el caso de
España, se observa, por un lado, una concepción
optativa dentro de las disciplinas arquitectónicas
con contenidos ambientales incluidos, y por otro,
como se promueve un enfoque social enfático; no
obstante, se aprecia la necesidad de estructurar
las temáticas ambientales desde el currículo. Para
el caso de América Latina, el comportamiento
resulta similar en toda la región. Autores como
Luna, J.B. y de la Fuente, L.A. (2022), defienden,
a partir de un estudio de caso, como los estudiantes
de la carrera pueden incidir en la interacción de
las dimensiones físico, material, arquitectónico
y urbano, con lo inmaterial, social, subjetivo y
psicológico en cada proyecto a desarrollar. En
este particular, lo vinculan a un contexto social
desde una marcada percepción ambiental.

100

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Santiago de Cuba. De esta forma, se contribuyó
a solucionar la descualificación ambiental y
el inadecuado funcionamiento de varios de
los centros educativos del territorio. La tarea,
garantizó el desarrollo de los procesos sustantivos
con una mejor calidad de los ambientes, y
contribuyó a concatenar en los estudiantes, la
interacción de las dimensiones académicas,
investigativas y laborales.
Caso 2: En la Universidad de Camagüey
(UC), se ha venido trabajando sobre la base
de desarrollar las Competencias Ambientales
Profesionales (CPA). La experiencia, reconoce
cambios favorables en los estudiantes, en los
docentes y en general, en la concepción de la
DPI. A su vez, se develan transformaciones en
la vinculación del pensamiento, el modo de
actuación y las actitudes de los alumnos en el
proceso formativo ambiental.
Se planificó un sistema de tareas que el estudiante
va desarrollando en correspondencia con las
fases de diseño del proyecto (Conceptualización,
Croquis Arquitectónico, Proyecto parcialmente
Ejecutivo, Proyecto Ejecutivo). Este proceso
de elaboración conjunta (incluye estudiantes y
profesores), facilita el impacto en el desarrollo
socioeconómico del territorio.
La intencionalidad de las tareas, responde
fundamentalmente, a consolidar la formación
ambiental del estudiante, entre ellas, se destacan:
evaluar los componentes físicos espaciales de las
zonas de estudio, identificar las problemáticas
ambientales y su impacto en la vida de las
comunidades, evaluar los sistemas de áreas verdes
existentes, precisando las características generales
de las mismas (tipo, disposición, etc.), así como
los sitios más deficitarios y las consecuencias
que ello trae aparejado, sintetizar potencialidades
y restricciones ambientales de las zonas de
estudio, definir programa de actuación ambiental
a escala urbana, valoración cualitativa de los
impactos positivos, negativos e indeterminados
de los proyectos, valoración cualitativa de las
soluciones a la problemática ambiental integrando
las dimensiones social y económica, evaluación
del impacto ambiental del proyecto a partir del
uso de herramientas informáticas, realización de
trabajos de salvamento y prevención de averías
en las construcciones en caso de catástrofes que
afecten al medio ambiente ya sea de tipo natural
o tecnológica y evaluación del presupuesto final
del proyecto a partir del análisis de factibilidad

económica, considerando las medidas propuestas
para mitigar los impactos ambientales.
La experiencia pedagógica mostrada,
trasciende las aulas, propicia que los educandos se
integren a proyectos de investigación que tributan
al desarrollo local. Esta línea de acción tiene
correspondencia con los compromisos asumidos
respecto a la Agenda 2030, en particular, el ODS
11: Ciudades y comunidades sostenibles.
Los principales problemas de interés
científico y práctico a los que se han dado
respuesta desde la actividad académica están
centrados fundamentalmente, en los procesos de
urbanización, su reflejo en el diseño y gestión de
la ciudad y el hábitat, en la gestión urbana del
hábitat en función de la calidad de vida de los
ciudadanos, la resiliencia urbana y del hábitat en
el contexto del cambio climático (zonas costeras,
entornos de riesgo, etc.), la eficiencia energética
en las edificaciones y espacios públicos, la
identificación y uso de materiales sostenibles para
la construcción y/o rehabilitación de edificaciones,
el diseño y planeamiento de instalaciones hoteleras
con bajo impacto ecológico, los estudios de
factibilidad social, económica y ambiental de
intervenciones en contextos comprometidos
(Centro Histórico), las propuestas de reanimación
urbana-ambiental para laderas de ríos, paseos
peatonales costeros y áreas de intercambio
social, el medio ambiente construido sustentable
(Soluciones técnicas que favorezcan el ambiente
térmico interior, y el consumo de energía en las
edificaciones), entre otras.
Los resultados que expone la carrera en este
sentido han sido reconocidos por los gestores,
actores y planeadores del territorio.
Caso 3: La Universidad Central de Las Villas
(UCLV), desde el proyecto internacional Hábitat 2
(Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación,
COSUDE), ha contribuido a la formación ambiental
de los estudiantes de la carrera. El desarrollo de un
conjunto de acciones ha favorecido la búsqueda
de soluciones en la gestión y el mejoramiento del
hábitat en el territorio. Dentro de las principales
tareas de impacto, se reconocen la transformación
del hábitat precario, la evaluación de riesgo de
desastres naturales en asentamientos costeros,
la evaluación del comportamiento energético
en comunidades locales que participan en el
Proyecto Hábitat, el diagnóstico multidimensional
para la gestión local del hábitat, el diseño de
espacios públicos con materiales reciclados, la
101

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

vulnerabilidad socio ambiental y la calidad del
hábitat en barrios no residenciales y la producción
local de materiales de la construcción.
Las experiencias mostradas en universidades
cubanas son el resultado del compromiso de
profesores y estudiantes hacia un desarrollo
sostenible. La necesidad de integrar la dimensión
ambiental al proceso docente-educativo resulta
imprescindible para alcanzar la conciencia
ambiental de los sujetos que participan en él.

acciones formativas que puedan contribuir a
minimizar esta insuficiencia (Alonso, A, Leyva,
C.J y Quesada, M.E, 2022).
Como alternativa, se propuso la asignatura
optativa de Medio Ambiente, que asume esta
responsabilidad, aun con el inconveniente, que
solo es asumida voluntariamente por un grupo de
estudiantes, lo que determina, que la totalidad del
grupo no la recibe, y que cuenta con un número
insuficiente de horas de clases (32 horas). El
Programa Analítico de esta materia, incluye la
distribución del fondo de tiempo, los objetivos, el
sistema de habilidades, los contenidos definidos
por temas, sistema de valores, indicaciones
metodológicas, y el sistema de evaluación. Dentro
de los temas planificados se encuentran: a) El Medio
Ambiente y sus generalidades, b) Las interrelaciones
de la arquitectura con el Medio Ambiente y c)
Proceso de evaluación de impactos.
En el Plan de Estudios, se propone una
Estrategia Curricular de Formación Ambiental.
Por su repercusión en el proceso formativo
de los estudiantes, necesita ser repensada en
correspondencia con el contexto actual. Ésta, no
define los métodos que dinamizan los contenidos
ambientales para el aprendizaje de los estudiantes,
de allí, que cada profesor, trasmita sus propios
conocimientos (teóricos y/o prácticos). De igual
forma, el documento no precisa espacios para
establecer las relaciones interdisciplinarias, ni
cómo lograr su sistematización e incorporación
paulatina por años académicos.
Como paliativo a esta problemática, se
reconocen las potencialidades de la disciplina
de Acondicionamiento Ambiental que coordina
la estrategia en interacción con otras disciplinas,
lo que facilita, su contribución a la formación
en los estudiantes de la especialidad (Chaos,
M.T. 2016). Con el propósito de minimizar las
insuficiencias detectadas en la UC, se propone la
introducción de una estrategia educativa acorde
a las nuevas problemáticas que caracterizan el
contexto formativo actual. Para su elaboración, se
consideró como referente, la propuesta aportada por
Reynoso, M., Alonso, A, y Pérez, E.R. (2018). De su
estructura inicial, se respeta el carácter integrador y
su orientación hacia la formación por competencias.
Otro estudio (Hernández, N.M. Méndez, I.E. y
Ricardo, D., 2021), aporta desde la estructura. Su
propuesta, constituye un medio para direccionar
el proceso formativo ambiental, concibe acciones
por cada una de las etapas definidas, encaminadas

Contextualización del proceso formativo
ambiental en la Universidad de Camagüey
Dado el carácter regularizado del diseño y
aplicación de los Planes de Estudios en Cuba,
resulta muy compleja su transformación por parte
de los colectivos de las carreras en el contexto
de cada universidad. Referente al objetivo
enunciado en el Modelo del Profesional de la
carrera de Arquitectura, resulta generalizador,
concibe el desempeño del estudiante desde todos
los ámbitos de actuación. En particular, para el
caso de su incidencia en la formación ambiental,
se observa ambigüedad desde su formulación, por
lo que se considera necesario que las actividades
a planificar en cada asignatura precisen con
claridad una orientación marcada hacia el respeto
y salvaguarda del medio ambiente, de manera tal,
que no quede a la espontaneidad de los docentes,
la búsqueda de alternativas para alcanzar este fin.
Asimismo, define un objetivo integrador por cada
año académico con sus correspondientes objetivos
específicos; en ninguna de las propuestas, se hace
alusión explícitamente a la dimensión ambiental,
y en el caso de las habilidades que deben afrontar,
resolver y dominar los profesionales, solo una de
ellas, expone tácitamente esta necesidad: capacidad
de desarrollar proyectos urbano-arquitectónicos que
garanticen un desarrollo sostenible.
Si se parte de la necesidad actual del
aprendizaje basado en problemas, se considera
imprescindible el tratamiento a las problemáticas
ambientales desde la perspectiva de la profesión.
En esta obra, se reconoce la obligatoriedad
del nexo entre las peculiaridades que signan el
desempeño del egresado y su actuación hacia
el medio, por lo que llama la atención, que en
esta especialidad, no se declare una asignatura
y/o disciplina que garantice el cumplimiento de
esta premisa. Para el caso de la carrera en la UC,
el trabajo metodológico ha estado potenciando
102

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

a lograr que el estudiante universitario se apropie
de recursos educativos para asumir una actitud
consecuente hacia la preservación del medio
ambiente con enfoque interdisciplinario.

c) Perfeccionamiento de la metodología
de diseño que se aplica en los proyectos
arquitectónicos y urbanos por semestres.
Responsable: Colectivo de profesores de la DPI.
d) Promover acciones de coordinación con
entidades laborales que favorezcan junto a la
academia, el aprendizaje basado en problemas.
Responsable: Jefe de Carrera.
e) Diseñar un sistema de tareas que
favorezcan la vinculación del estudiante con
el entorno a través de métodos de enseñanza
que conduzcan a la reflexión, integración de
conocimientos, búsqueda y procesamiento
de información, formulación de hipótesis, y
posturas concluyentes. Responsable: Colectivo
de profesores de la DPI.
f) Preparación metodológica de los
profesores de la carrera para la implementación
de la estrategia, con interés marcado en los
docentes noveles. Responsable: Jefe de Carrera.
g) Coordinar acciones en los colectivos de
disciplina y colectivos de año que contribuyan
a la formación ambiental del estudiante.
Responsable: Jefe de Carrera.
h) Planificar actividades de intercambio con
especialistas del territorio que contribuyan a
la búsqueda de alternativas locales, que, a su
vez, puedan ser replicadas como experiencias
prácticas en la impartición de clases.
Responsable: Jefe de Carrera.
III. Etapa de Ejecución:
Objetivo: Implementar la estrategia en el proceso
docente-educativo (la DPI como responsable de
su concreción). Algunas de las acciones que se
deben implementar en esta etapa:
a) Búsqueda de métodos participativos
que propicien la motivación de estudiantes
y profesores desde la formación ambiental.
Responsable: Jefe de Carrera y Jefes de
Disciplinas.
b) Sistematización del sistema de tareas
propuestas en el proceso de diseño de los
proyectos. Responsable: Profesores principales
de asignatura.
c) Acciones de control para lograr el
cumplimiento de esta etapa. Se debe establecer
un clima adecuado que propicie el intercambio
entre los docentes de la DPI. Responsable:
Jefe de Carrera y Jefe de DPI.
d) Crear condiciones que propicien la
interacción entre docentes y estudiantes.
Responsable: Jefe de Carrera.

Estrategia educativa para la formación
ambiental del estudiante de arquitectura en la
Universidad de Camagüey.
La propuesta, muestra la sinergia de actuación
entre sus componentes, encuentra su concreción
en las diferentes etapas. La estructura, facilita su
implementación en la práctica, y en consecuencia, una
incidencia positiva en el proceso formativo ambiental
del estudiante de arquitectura. A continuación, se
exponen las principales concepciones de la estrategia:
Objetivo: contribuir a la formación ambiental de
los estudiantes de la carrera.
Premisas: integradora, multidimensional, flexible,
motivadora, y transformadora.
Actores: estudiantes y profesores.
Etapas:
I. Etapa de Diagnóstico:
Objetivo: constatar la realidad del proceso
formativo ambiental de los estudiantes de la
carrera de arquitectura. Para lograr este propósito
se establecen tres indicadores:
a) Formación cognitiva ambiental: se valora
la asimilación de los conocimientos ambientales
y su aplicabilidad en el contexto social.
b) Formación de actuación ambiental: se
valora la conducta responsable del estudiante
hacia el medio ambiente.
c) Formación axiológica ambiental: se
evalúan los valores y cualidades profesionales
que poseen los estudiantes como expresión de
una ética ambiental profesional, que regula su
comportamiento ante las problemáticas que se
ocasionan al transformar el medio (natural o
construido).
II. Etapa de Planificación:
Objetivo: Incidir en la organización del proceso
docente-educativo desde la integración de los
saberes conceptual, procedimental y actitudinal.
Para la concreción en esta etapa, se deben incluir
acciones que faciliten el proceso:
a) Rediseño de programas de asignaturas.
Responsable: Profesor Principal de la asignatura.
b) Inclusión de temáticas ambientales en la
DPI, en particular, en el ciclo profesional de la
carrera. Responsable: Colectivo de profesores
de la DPI.
103

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

e) Instrumentar acciones que faciliten la
educación a través de la instrucción encaminadas
al crecimiento personal del estudiante y su
incidencia en el contexto social. Responsable:
Jefe de Carrera, Jefes de disciplinas y Jefes de
colectivo de año.
III. Etapa de Control:
Objetivo: Monitorear y valorar los resultados
de la implementación de la estrategia. Se deben
preparar instrumentos, métodos y formas
organizativas que faciliten su evaluación.
a) Evaluar la evolución del desarrollo
alcanzado por el estudiante en la formación
ambiental. Responsable: Profesor Principal de
asignatura y Profesor Principal de año.
b) Evaluar con periodicidad la efectividad de
la estrategia elaborada, para de ser necesario,
perfeccionarla a través de la búsqueda de
alternativas en su diseño y/o puesta en práctica.
Responsable: Colectivo de Carrera.
c) Valorar, en los colectivos de disciplina y
colectivos de años, el desempeño del docente.
Responsable: Colectivo de carrera.
d) Valorar los resultados del trabajo
metodológico de la carrera, y las acciones
realizadas en cada etapa con la finalidad
de establecer criterios de retroalimentación
del proceso y en correspondencia, realizar
las adecuaciones pertinentes a la estrategia
(propiciar encuentros al menos dos veces en
el año). Responsable: Colectivo de Carrera.
Las acciones concebidas en cada etapa
posibilitan valorar los conocimientos, actitudes,
habilidades y valores adquiridos por los estudiantes
en el proceso formativo ambiental. El continuo
monitoreo a la aplicabilidad de la estrategia
posibilitará su perfeccionamiento.

Para el caso de estudio, el método se aplicó
en dos fases: a) la selección de los especialistas
con preparación en el tema de investigación,
b) se intencionó la evaluación por parte de los
especialistas de las principales concepciones de la
estrategia propuesta (objetivo, premisas, actores,
etapas/acciones).
El grupo de expertos estuvo compuesto por
profesionales con experiencia como docentes en
la enseñanza de la arquitectura, y especialistas
en el tema ambiental. Para alcanzar los
resultados deseados en cuanto a confiabilidad,
se garantizó la determinación de indicadores y
la introducción de escalas en los instrumentos de
recogida de opiniones.
Recogida, análisis e interpretación de los datos a
partir del método de Delphi
Participantes en el proceso:
Se contó con la colaboración de 17 especialistas
vinculados a la carrera, de los cuales, se
seleccionaron 11 a partir del test de autoevaluación.
Los criterios de pertinencia considerados para la
elección los siguientes elementos: institución
laboral, cargo que desempeña, experiencia
como docente, grado científico y/o docente y
competencia en relación con la temática abordada.
En correspondencia con la información
recogida, los especialistas seleccionados se
agrupan de la siguiente manera: los 11 laboran
como docentes en centros de Educación Superior,
5 pertenecen a la Universidad de Camagüey
(Cuba) y 2 a la Universidad Central de Villa Clara
(Cuba), 2 a la Benemérita Universidad Autónoma
de Puebla, México (BUAP) y 2 a la Universidad
Autónoma de Nuevo León, México (UANL). De
la totalidad de los especialistas seleccionados, 8,
tienen más de 25 años como docentes; y 3 oscilan
entre 20 y 25 años. Los 11 ostentan el grado de
Doctor en Ciencias; de ellos, 8 en el perfil de
Ciencias Técnicas y 3 en Ciencias de la Educación.
Para la recogida de la información se aplicó
un cuestionario con el objetivo de obtener las
valoraciones sobre la estrategia propuesta. Desde
las 14 preguntas formuladas, se intenciona la
evaluación teórica de la estrategia y su repercusión
en el proceso formativo.
Cada pregunta representa un indicador
que pretende garantizar la objetividad de las
informaciones y su procesamiento. Para su

Valoración de la efectividad del diseño de la
estrategia
En el proceso de valoración del diseño de la
estrategia, se utilizó el método Delphi con el
propósito de alcanzar una retroalimentación
enriquecedora de la propuesta (Sánchez-Tarraza, L.
y Fernández-Berrueco, R., 2022). Se implementaron
talleres de reflexión con la presencia de profesores
y profesionales procedentes del sector empresarial
y centros de investigación (Moreno, C., G.A,
Gutiérrez, R.E, (2020). El intercambio entre los
colaboradores facilitó el acercamiento al resultado
final (Palafox, H.C., 2022).
104

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

evaluación, se definió la siguiente escala: Muy
adecuado (MA), Suficientemente adecuado (SA),
Algo Adecuado (AA), Poco adecuado (PA),
Inadecuado (I). Y se establecieron como categorías:
• Calidad en la argumentación de la estrategia.
Operatividad.
• Estructura.
• Pertinencia: Adecuación a las condiciones del
proceso docente educativo de la carrera de
Arquitectura; aplicabilidad por los profesores
y adecuación a las características de los
estudiantes.
• Impacto: contribución al desarrollo de CPA en
los estudiantes de la carrera y a su preparación
para la realización de tareas proyectuales
complejas.
A partir de las valoraciones realizadas por los
especialistas, se confeccionó la tabla de frecuencias
absolutas [Tabla 2].

El cuadro de referencia expresa las frecuencias
absolutas para cada una de las categorías definidas,
es decir, el número de veces que cada aspecto fue
señalado por indicador. A partir de las frecuencias
absolutas acumuladas y sobre la base de éstas, se
calcularon las frecuencias relativas acumuladas
[Tabla 3] a partir de la división de cada uno
de los valores de esta tabla por 11 (número de
especialistas participantes en el estudio).
Mediante los datos procesados, se calcularon
los puntos de corte (valores de escala de los
límites de categoría), para poder incluir diferentes
indicadores en una de las categorías establecidas.
A partir de los resultados obtenidos, se observa
que todos los indicadores están ubicados en
la categoría de “Muy adecuado”, excepto el
referente a la explicación de la tercera etapa de la
estrategia, que tiene un valor de 0,529 y se ubica
en la categoría “Bastante adecuado” [Tabla 4].

Tabla 2: Frecuencias absolutas

Fuente: Elaboración propia

105

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Tabla 3: Frecuencias relativas acumuladas

Fuente: Elaboración propia
Tabla 4: Puntos de corte

Fuente: Elaboración propia

106

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Además de las aportaciones que las Tablas 2, 3
y 4 realizan a este estudio, se consideran útiles los
criterios emitidos por los participantes en los talleres
de reflexión referente al perfeccionamiento de la
estrategia, lo que facilita, sin dudas, la evaluación
cualitativa de la propuesta. Dentro de las principales
observaciones expuestas, se destacan:
• Considerar acciones que favorezcan la
preparación de los profesores, en especial los
noveles que imparten docencia en la DPI.
• Explicitar el contenido de las acciones en cada
etapa.
• Consideran la propuesta objetiva, con carácter
práctico, viable y útil.
• La consideran flexible, lo que permite su
contextualización y la asimilación por parte
de profesores y estudiantes de la carrera.
• La introducción de la estrategia en la práctica
docente, puede contribuir a la formación
integral del estudiante de arquitectura.
• Tiene gran utilidad para la formación
competitiva del estudiante en el ciclo profesional
de la carrera a través de la interacción entre los
saberes conceptual, actitudinal y axiológico,
como procesos esenciales que la caracterizan.
• En el contexto de la formación del arquitecto
en Cuba, el instrumento diseñado, resulta
oportuno para dar respuesta a las exigencias
de la formación ambiental.
• Se consideran muy importantes los aportes
conceptuales de la investigación.
• La propuesta enriquece los contenidos
ambientales desde una función formativa más
integradora, muestra una manera diferente de
conducir el proceso instructivo.
• Se sugiere proponer formas para monitorear el
proceso de aplicación de la estrategia.
La aplicabilidad de la estrategia en el contexto
de la Universidad de Camagüey, ha permitido elevar
el nivel de preparación de los egresados, que ha
sido constatado por directivos y especialistas de las
entidades laborales en los que han sido insertados para
su desempeño laboral. Asimismo, las evaluaciones
externas que valoran la calidad del proceso docente
educativo a nivel de país (Junta Nacional de
Acreditación), corroboraron el avance sostenido de la
formación ambiental de los estudiantes de la carrera.

enfocadas a la reflexión, el análisis y la discusión
como recursos educativos, sustentadas en un
pensamiento crítico y valorativo hacia el cuidado y
protección del medio ambiente. El tema analizado,
permitió evidenciar la necesidad de la formación
ambiental en el estudiante universitario.
Desde el carácter práctico del estudio, se
ratifica su trascendencia social. A partir del
análisis, valoraciones y síntesis del marco teórico,
se enfatiza el significado de la formación como vía
para preparar a los ciudadanos para la vida y, en
consecuencia, para su desempeño en la sociedad.
Los hallazgos del trabajo, basado en las teorías y
los referentes que sustentan la formación integral
del estudiante universitario y en particular la
ambiental, permitió evidenciar que este proceso,
favorece su preparación para el ejercicio de sus
funciones profesionales, una vez egresados.
En los Planes de Estudio de la carrera de
Arquitectura en Cuba, se observa una marcada
intencionalidad hacia la formación ambiental, sin
embargo, no se exponen de forma explícita, la
integración de los saberes conceptual, procedimental
y actitudinal que garantice el aprendizaje basado en
problemas, de forma tal, que los estudiantes puedan
desde una actuación socialmente responsable, dar
soluciones a problemáticas ambientales.
Se muestra desde los aportes conceptuales y
prácticos, el cumplimiento del objetivo formulado
en el artículo al valorar el proceso formativo
ambiental en la especialidad.
La estrategia que se presenta constituye una
alternativa viable en el contexto de la Universidad
de Camagüey. A partir del monitoreo y control
del cumplimiento de las etapas establecidas en
el diseño del instrumento, se puede perfeccionar
el proceso de enseñanza-aprendizaje e ir
introduciendo nuevos métodos de investigación,
innovación y desarrollo para alcanzar mejores
resultados en el aprendizaje del estudiantado,
que a su vez, les permita demostrar en el ámbito
laboral, los conocimientos, habilidades y valores
adquiridos desde la academia, aportando desde
sus capacidades de dirección, a la labor como
proyectistas, inversionistas o ejecutores de obras,
destacándose el respeto, el desempeño y el
compromiso hacia el medio ambiente.
La estrategia, puede estar sujeta a nuevas
transformaciones que enriquezcan su aplicabilidad
a partir de estudios de evaluación periódicos
que involucren a los estudiantes, profesores y
empleadores del sector empresarial. C

Conclusiones
Para enfrentar los actuales retos de la Educación
Superior, se deben intencionar nuevas concepciones
107

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Referencias bibliográficas
Alonso, A, Leyva, C.J. y Quesada, M.E (2022). “Trascendencia del trabajo metodológico en la formación
integral del estudiante de arquitectura, Revista Cubana de Educación Superior, Vol. 41, núm.3, pp.
1-12. Recuperado de: https://revistas.uh.cu/rces/article/view/244
Antezana, C.N, Czarny, G., y Salinas, G.V. (2018). “Estudiantes universitarios indígenas y procesos
formativos”, Sinéctica, Revista Electrónica de Educación, Núm. 52, pp. 1-15. doi: https://doi.
org/10.31391/s2007-7033(2019)0052-002
Bastías-Bastías, L.S. y Iturra-Herrera, C. (2020).
“La formación inicial del docente en Chile. Una revisión bibliográfica sobre su implementación
y logros”, Revista Electrónica Educare, Vol. 26, núm. 1, pp. 1-22. DOI: https://doi.org/10.15359/
ree.26-1.13
Chaos, M.T (2016). “Educación e integración de saberes en la carrera de Arquitectura”. Revista
Transformación, Vol. 12, núm. 2, pp. 223-236. Recuperado de: https://revistas.reduc.edu.cu/index.
php/transformacion/article/view/1476
García, J. González, I. y Rodríguez, (2021). “Las estrategias curriculares en la formación integral del
profesional universitario”, Revista Antenas, Vol. 2, núm. 54, pp. 204-217. Recuperado de: http://
atenas.umcc.cu/index.php/atenas/article/view/81
Hernández, N.M. Méndez, I.E. y Ricardo, D. (2021). “Estrategia para la formación ético-ambiental del
estudiante universitario”, Revista Humanidades Médicas, Vol. 21, núm. 3, pp. 637-651. Recuperado
de: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1727-81202021000300637&amp;lng=es
&amp;nrm=iso
Hernández, S.G. (2022). “Manual para la formación didáctica del docente de Ingeniería Civil de la UANL”.
[Tesis Maestría. Universidad Autónoma de Nuevo León]. Recuperado de: http://eprints.uanl.mx/id/
eprint/23961
Lárez, J.H y Jiménez, M.A. (2019). “Aprendizaje basado en problemas (ABP) como estrategia para
promover la formación educativa ambiental en estudiantes universitarios: una aproximación desde
la didáctica”, Revistas de Investigación, Vol. 43, núm. 98, pp. 50-80. Recuperado de: https://www.
revistas-historico.upel.edu.ve/index.php/revinvest/article/view/8479
Luna, J.B y de la Fuente, L.A (2022). “Percepciones y actitudes ambientales de los usuarios del Mercado
Alianza de Torreón, México”, Revista CONTEXTO, Vol. 16, núm. 24. pp. 77-91. DOI: https://doi.
org/10.29105/contexto16.24-367
Mendoza, E.Y., Boza, J.A y Escobar, H. (2019). “Educación ambiental y la práctica de valores de los
estudiantes universitarios”, Revista Cognosis, Vol. 4, núm. 2, pp. 25-40. DOI: https://doi.
org/10.33936/cognosis.v4i2.1837
Moreno, C., G.A, Gutiérrez, R.E (2020). “Estudio prospectivo de la tecnología en la educación superior en
Colombia al 2050”, Revista Universidad y Empresa, Vol. 22, núm. (38), pp. 160-182. Recuperado
de: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=7762647
Palafox, H.C. (2020). “Elaboración de un instrumento de investigación en el método Delphi. Analizando el
estrés y malestar en docentes universitarios”, Revista de Investigación Educativa de la REDIECH,
Vol. 13, núm. e1364, pp. 1-17. DOI: https://doi.org/10.33010/ie_rie_rediech.v13i0.1364
Peñaherrera, W. (2019). “Desarrollo social sostenible como estrategia educativa en la carrera de
Arquitectura”, HUDS. Desarrollo humano y socioformación, Vol. 1, núm. 3, pp. 1-21.
Recuperado de: https://www.researchgate.net/profile/Wilson-Penaherrera/publication/337150145_
Desarrollo_Social_Sostenible_como_Estrategia_Educativa_en_la_Carrera_de_Arquitectura/
links/5dc780be92851c81803e6490/Desarrollo-Social-Sostenible-como-Estrategia-Educativa-enla-Carrera-de-Arquitectura.pdf
Pérez, A.J., García, Y. y García, J. (2019), “Proyecto de vida y proceso formativo universitario: un estudio
exploratorio en la Universidad de Camagüey”, Revista Transformación, Vol. 15, núm. 3, pp. 280296. Recuperado de: https://revistas.reduc.edu.cu/index.php/transformacion/article/view/e2598
Reynoso, M., Alonso, A. y Pérez, E.R. (2018). “Las competencias profesionales ambientales en el
estudiante de arquitectura”, Revista Transformación, Vol. 14, núm. 3, pp. 371-383. Recuperado a
partir de https://revistas.reduc.edu.cu/index.php/transformacion/article/view/2168
108

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Rodríguez, R.A, Paneque, M.L. (2022). “La formación para el desarrollo sostenible. Una propuesta
curricular en la carrera de arquitectura”, Revista Referencia Pedagógica, Vol. 10, núm.1, pp.149163. Recuperado de: https://rrp.cujae.edu.cu/index.php/rrp/article/view/294
Sánchez-Tarraza, L. y Fernández-Berrueco, R. (2022). “Aplicación del método Delphi en el diseño de un
marco para el aprendizaje pro competencias”, Revista de Investigación Educativa, Vol. 40, núm. 1,
pp. 219-235. DOI: https://doi.org/10.6018/rie.463611
Tarifa Lozano, L., García Pulido, Y. A., Frías Jiménez, R. A., Pérez Benítez, I. M., Betancourt Morfis, U.,
y Mendo Ostos, L. (2022). “Planeación estratégica de la calidad en universidades”, Revista Retos
de la Dirección, Vol. 16, núm. 1, 199-224. Recuperado de: https://revistas.reduc.edu.cu/index.php/
retos/article/view/4190
Vallejo, M. y Torres-Soto, A (2020). “Calidad de los aprendizajes de estudiantes de pedagogía: influencia
del modelo educativo”, Revista Fuentes, Vol. 22 núm. 2 pp. 238–250. DOI: https://doi.org/10.12795/
revistafuentes.2020.v22.i2.01
Yurén, T., García, F.J. y Escalante, A.E. (2020). “La representación del buen docente universitario entre
dos enfoques: transmisivo y constructivista”, Revista Mexicana de Investigación Educativa, Vol
25, núm. 85, p.p. 239-265. Recuperado de: https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_
arttext&amp;pid=S1405-66662020000200239

109

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Iconología simbólica en procesos de diseño iconográfico
con la iluminación natural
Symbolic iconology in iconographic design processes with natural lighting
Recibido: febrero 2023
Aceptado: diciembre 2023

Carlos Cesar Morales Guzmán1

Resumen

Abstract

El siguiente estudio se realizó para generar la
ideación grafica arquitectónica por medio de la
iluminación natural, por lo cual el ejercicio aquí
desarrollado se confecciona en base al festejo del
día de muertos, el cual es una mezcla la religión y
creencias prehispánicas de nuestra cultura, por lo
que se desarrolla un método de abstracción de diseño
que realizara una de conceptualización en el modelo
y los materiales traslucidos, esto para genera una
efecto que ayude a formar la ideación iconográfica
por medio de la iluminación natural. Por lo que se
tomará en cuenta la constante radiación del sol, ya
que la incidencia solar dependerá de la ubicación, la
estación del año, altura y hora. Teniendo en cuenta
los factores que emite la iluminación natural, con
la metodología de diseño, se implementada en
las diferentes figuras representativas de la cultura
Mexicana Dia de Muertos, en específico para este
ejercicio se observa los diferentes tipos de materiales
que se usaron para desarrollar las diferentes
proyecciones y sombras de los materiales.

The following study was carried out to generate
the architectural graphic ideation through natural
lighting, for which the exercise developed here
is made based on the celebration of the day of
the dead, which is a mixture of religion and
pre-Hispanic beliefs of our culture, Therefore, a
method of design abstraction is developed that
will carry out a conceptualization in the model
and the translucent materials, this generates an
effect that helps to form the iconographic idea
through natural lighting. Therefore, the constant
radiation of the sun will be considered, since the
solar incidence will depend on the location, the
season of the year, height, and time. Considering
the factors that natural lighting emits, with the
design methodology, it is implemented in the
different representative figures of the Mexican
culture “Día de Muertos”, specifically for this
exercise the different types of materials that were
used to develop the images are observed. different
projections and shades of the materials.

Palabras Clave:

Keywords:

metodología del diseño; iconografía conceptual;
iluminación natural

design methodology; conceptual iconography;
natural lighting

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción: Universidad Veracruzana; Doctorado en Estructuras de la Edificación, Escuela Técnica Superior
de Arquitectura, Universidad Politécnica de Madrid, 2021. España; e-mail: dr.arqmorales@gmail.com; ORCID: https://orcid.org/00000002-4499-6968

110

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Introducción

importante ya que dependerá de la iluminación
natural el éxito de nuestro modelado abstracto,
por ello para materializar el modelo iconográfico
final dependerá de uso de materiales que puedan
proyectar el Haz de luz y sus colores a una pantalla
sobre suelo, por lo que nuestra ubicación en este
caso será en la ciudad de Poza Rica, Veracruz
ubicada entre las coordenadas geográficas 20°
32' latitud norte del trópico de cáncer y 97° 27'
longitud oeste del meridiano de Greenwich,
tomando en cuenta la rotación de la tierra se
acomodó las piezas del prototipo iconográfico
para que finalmente se identificaran los horarios
para realizar dicha aplicación de iluminación
natural y esta tuviera el efecto deseado en nuestra
disertación, por ello se hizo una simulación de
recorrido solar en SUNPATH del todo el día en
el horario de invierno, por lo que la figura del
modelo se estaba reflejando entre las 4:00 y 6:00
PM, pero la visualización solar no fue tan buena
por la nubosidad que hay en la región, por lo que
se decidió mostrar las experimentaciones durante
la mañana debido al cambio de horario Verano
a Invierno, reflejando así la sombra a las 10:30
AM, y así obtener un resultado satisfactorio y
agradable para una propuesta simbólica.

La siguiente investigación se derivó para
desarrollar un método de diseño por abstracción,
esto se realizará para generar un modelo alusivo al
día de muertos debido a la festividad que se celebra
el primero y segundo día de noviembre. Dada a la
relevancia del tema, se pretende realizar una serie de
premisas que ayuden a construir una metodología
de diseño, dichas premisas ayudaran posteriormente
a generar una iconografía conceptual que busca
transmitir la ideología religiosa-prehispánica dentro
de México, esta interpretación arquitectónica se
podrá lograr con diferentes materiales, ya que el
material para este proceso es muy importante, porque
se tratara de representar figuras y colores de ciertos
simbolismos que se dan en el día de muertos, por lo
que para este trabajo se desarrollara una propuesta
final de un alebrije como concepto, esto debido a
sus características; un ser muy colorido, de gran
espiritualidad y es utilizado para celebrar estas
fechas puesto que es transcendental, ya que los
alebrijes son seres imaginarios conformados por
elementos fisonómicos de animales diferentes,
una combinación de varios animales, no solo
ilusorios sino también reales que forman un ser
aparente animal protector de los espíritus.
Una vez definido el concepto procederemos
a la abstracción y modelación del alebrije en
una forma abstracta, por lo cual generaran una
serie de premisas y conceptos de la forma con
materiales coloridos como el celofán, hilos
y micas de colores. Por lo que para realizar
este modelo se experimentara con un diseño
iconográfica de la forma, que conlleva que los
materiales sean implementados de la forma más
concretas, ya que el modelo a obtener servirá
como proceso de diseño, que nos ayudara a
generar un metodología que podamos desarrollar
con otros objetos simbólicos de nuestra historia
nacional o de interpretar los elementos que
puedan crear una sensación arquitectónica dentro
y fuera del espacio, el primer paso es determinado
generando diversos dibujos experimentales para
ver posibles resultados de modelos de alebrije, en
consecuencia se logra plantear el concepto de una
imagen representativa del día de muertos, que
genere la idea de lo que podríamos realizar en el
modelo final de nuestro trabajo.
Posteriormente se procederá a experimentar
con la luz solar en el lugar donde colocaríamos el
nuestra propuesta final, este segundo paso es muy

Figuras 1, 2: Se muestra el esquema del recorrido del
sol 10:30 am a 6 pm, 2 de noviembre de 2020, análisis
obtenido de la página: Sun-Path, Fuente: Sun – Path
(2020)

Fuente: Elaboración propia

111

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Por último, el éxito de la propuesta será la
metodología del diseño, y cuál sería su desarrollo,
ya que se formula como una interpretación
arquitectónica con varios conceptos, que en nuestro
caso es; simbolismo, iluminación, color a través
del material, por lo que este ejercicio nos ayudara
a generar premisas que se puedan seguir para otras
interpretaciones arquitectónicas en el diseño.

que trasladar dichos artefactos desde Roma hasta
el puerto de Veracruz. (Malvido, 2007)
Según la tradición, el día primero de
noviembre se dedica a los que murieron siendo
niños y el día 2 a los que murieron en edad adulta.
También el día 28 de octubre se recibe a quienes
murieron a causa de un accidente, mientras el 30
del mismo mes son los niños que murieron sin
recibir bautizo los que llegan.
Actualmente, la festividad es considerada por
la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de
la Humanidad, y es tenida por los mexicanos como
símbolo de su identidad nacional. (https://elpais.
com/) (De la Rosa, 2014) (Conaculta, 2007)

Antecedentes
Orígenes del Ritual
El origen de Dia de Muertos surge como parte
del sincretismo religioso, en la época colonial.
Durante la etapa prehispánica, el culto a la muerte
estuvo presente en distintas culturas a lo largo y
ancho de México.
Su origen se ubica en la armonía entre la
celebración de los rituales religiosos católicos
traídos por los españoles y la conmemoración del
día de muertos que los indígenas realizaban desde
los tiempos prehispánicos; los antiguos mexicas,
mixtecas, texcocanos, zapotecas, tlaxcaltecas,
totonacas y otros pueblos originarios de nuestro
país, trasladaron la veneración de sus muertos
al calendario cristiano, la cual coincidía con el
final del ciclo agrícola del maíz, principal cultivo
alimentario del país. Originalmente, según el
calendario mixteca, se celebraba durante el noveno
mes del año solar, existen dos rituales Nahuas
dedicados a los muertos: Miccailhuitontli o Fiesta
de los Muertecitos, también conmemorados en el
noveno mes, equivalente al mes de agosto en el
calendario gregoriano y la Fiesta Grande de los
Muertos, celebrada al mes siguiente.
Para la iglesia católica se conoce como el Día
de Todos los Santos y el 2 de noviembre como el de
los Fieles Difuntos. De acuerdo con la historiadora
Elsa Malvido, la celebración de Todos los Santos
fue promovida por el abad de Cluny en el siglo XI
con el objetivo de conmemorar a los Macabeos.
Más tarde la iglesia romana adoptó la fecha y se
mantuvo vigente. En esta celebración, iglesias y
conventos exhibían reliquias, restos y tesoros a los
que los creyentes les ofrendaban oraciones para
obtener el perdón y evitar su entrada al infierno.
De este modo, 1 y 2 de noviembre se convirtieron
en las fechas ideales para pedir perdón, orar
y ayudar a los difuntos. Esta tradición llegó a
América con el arribo de los españoles y para
realizar la exhibición de objetos santos, tuvieron

Figura 3: Celebración de día de muertos, simbolismo
prehispánico y religioso en México

Fuente: https://elpais.com/

El Altar de Dia de Muertos
El altar de los muertos está compuesto por
elementos simbólicos básicos que cuyo
significado lo ha convertido en una de las partes
más importantes de la celebración de muertos.
Ésta se lleva a cabo gracias a que, según se cree, las
ánimas regresan a disfrutar los platillos, a probar
la fruta y a contemplar la flor de cempasúchil que
se les ofrece.
De esta forma, vivos y muertos se reencuentran
en una dimensión que les permite convivir. Cabe
mencionar que las ofrendas se colocan en una
112

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

mesa con dos niveles que simbolizan el cielo y la
tierra. Si es de tres, se les añade el purgatorio. Las
más grandes son de siete niveles y representan los
pasos para llegar al descanso eterno.
Dicha mesa del altar está compuesta por varias
partes, por lo que cada parte tiene un significado
propio como se ve describe de la siguiente manera:
-Agua: Reflejo de la pureza. Ayuda a mitigar
la sed del alma que viene de un largo camino y
también fortalece su regreso.
-Veladoras y cirios: Su flama es la luz, la fe
y la esperanza que guía en este y el otro mundo.
En algunas comunidades indígenas cada vela
representa un difunto. Si los cirios tienen algún
motivo morado significa duelo; si se colocan en
forma de cruz implica los cuatro puntos cardinales
que orientan el camino del ánima a su casa.
-Copal e incienso: Fragancia de reverencia que
limpia y purifica el ambiente, además ahuyenta
los malos espíritus.
-Cempasúchil: Flor que por su olor y color
dirige las almas a nuestro hogar.
-Alhelí y nube: Sus colores se complementan
con la flor amarilla. Por su pureza y ternura
acompañan el alma de los niños.
-Arco: Se adorna con flor de cempasúchil y
fruta; representa la entrada hacia el inframundo.
-Cruz: Elemento introducido durante la
evangelización, se coloca en la parte superior del
altar; a veces está formado con ceniza, otras con
sal o pétalos de cempasúchil.
-Pan: No pueden faltar en los altares representan
a la fraternidad.
-Petate: Sirve para el descanso de las ánimas.
En algunos hogares se usa como mantel para
poner los alimentos.
-Fotografía del difunto: Honra a la persona que
fue en vida. Algunas comunidades ponen la imagen
escondida para que sólo se vea en un espejo y así
dan a entender que se puede ver, pero no existe.
-Comida guisada: Para que los espíritus se
alimenten con los aromas de los platillos que
fueron sus preferidos
-Calaveritas de azúcar: Aluden a la muerte,
siempre presente.
-Izcuintle: Compañero de las almas, quien las
ayuda a cruzar el caudaloso río Chiconauhuapan,
el último pasó para llegar al Mictlán. Este
personaje se coloca como juguete para los niños.
-Sal: Elemento purificador que ayuda al cuerpo
a no corromperse en su traslado. Es la parte esencial
de la celebración de muertos; se cree que las ánimas

regresan a disfrutar los platillos, a probar la fruta y a
contemplar la flor de cempasúchil que se les ofrece.
De esta forma, vivos y muertos se reencuentran en
una dimensión que les permite convivir.
-Papel picado: Dibujos y figuras de gran
diversidad. El papel no puede faltar en tu altar
para darle colorido; además, es un representante
indispensable en las celebraciones mexicanas. (De
la Rosa, 2014) (Conaculta, 2007) (Mendoza, 2007)
Figuras 4, 5, 6: Altar de Día de Muertos

Fuente: https://elpais.com/

113

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Metodología del Diseño

elementos se alarguen, por ello se puede obtener
un fenómenos de incidencia de luz en diferentes
ángulos dentro y fuera del objeto de estudio,
por lo que podemos experimentar con la forma
y los materiales de una geometría conceptual
iconográfica, por ejemplo si desarrollamos
modelos con geometrías proyectivas se generan
guías de luz por la prolongación de los bordes
del objeto, por lo que los planos tienen un
desplazamiento lateral y los bordes han perdido
los ángulos rectos, y así se puede percibir que los
ejes de tensión se intensifican tanto en forma que
se proyecta una figura mas grande provocado por
la proyección de la luz. (Olgyay, 2019)

Para el siguiente desarrollo se tomarán en cuenta dos
elementos importantes que tendremos que abordar a
la hora de realizar nuestro diseño iconográfico, la
primera es la iluminación natural como herramienta
de proyección para la abstracción del modelo,
y el simbolismo como concepto a modelar para
generar una propuesta de diseño generado como por
materiales que puedan generar la proyección solar
la reflexión de material, y así determinar nuestro
modelo final.
Iluminación Natural como desarrolladora de
Diseño

Figuras 8, 9: primera imagen ejemplo de geometría
proyectiva, segunda imagen aplicación de la luz en
un objeto

El primer concepto por definir es la luz natural y esta
se conoce como la luz proveniente del sol, existe una
variedad de fuentes de luz natural como el fuego,
los relámpagos, la bioluminiscencia de animales y
organismos vivos. La iluminación natural cambia de
acuerdo con las estaciones del año, la rotación de la
tierra y las condiciones del ambiente.
La luz reflejada en las nubes se dispersa en la
estratosfera creando el cielo azul. Existe una variedad
de tonalidades que se dispersan en la atmósfera, es
lento el proceso de cambio que no nos percatamos
de la variedad de colores que se producen.
Figura 7: Iluminación natural crean geometrías
proyectivas

Fuente: Morales, C.C 2020
Fuente: Morales, C.C, 2020

Por lo que nuestro parámetro de diseño para
desarrollar dichos modelos iconográficos en
nuestra investigación, se basó en la deformación
de la forma de un objeto a través de la luz, este
deformara dependiendo del material en que esta
hecho, el cual podrá reflejar, difuminar o mixta
(esta hace las dos anteriores), dependerá de gran
manera al material que utilicemos para que los

Simbolismo y Conceptualización
El segundo término que definimos es la
conceptualización y de este partiremos con
el desarrollo experimental de un modelo que
simbolice la referencia del día de muerto, por
lo que realizaremos la aplicación los métodos
114

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

de abstracción para que se pueda generar la
iconografía del concepto, en este caso se trabajara
con el alebrije que es una artesanía originaria de
México. Estas son artesanías fabricadas con
la técnica de la cartonería y de talla en madera
de copal que se pintan con colores alegres y
vibrantes. Los alebrijes son seres imaginarios
conformados por elementos fisonómicos de
animales diferentes, una combinación de varios
animales, no solo fantásticos sino también reales
que forman un ser alucinante.
Desde su origen, podemos considerar que los
Alebrijes han estado ligados a la trascendencia
del humano. Un ícono de la cosmovisión
prehispánica. Criaturas híbridas que atrapan las
raíces de una colorida y folclórica cultura. Los
alebrijes manifiestan la síntesis de las tradiciones
prehispánicas de México, por lo que los Alebrijes
representan la cultura mexicana. Además, atrapan
la relación entre la trascendencia y nuestra
vulnerabilidad como seres humanos.
Para realizar la iconografía simbólica tenemos
que entender el componente psicoanalítico en
la iconología, el objetivo es explicar lo que no
se presenta a simple vista y que forma parte de
inconsciente individual y colectivo. Este método
de compresión del arte parte de la idea de que
una imagen creada por un artista está relacionada
con una cultura y con un período concreto, este
vínculo puede ser consciente o inconsciente. (www.
alebrijesblas.com) (Olivares, 2020) (Lozano, 2023)

Fuente: www.alebrijesblas.com

Geometría para el modelo iconográfico
La metodología del diseño que se elabora mediante
el boceto o esquema de dibujo, dejando una idea
de croquis del alebrije, por lo que primeramente
definiremos la iconología de nuestra propuesta,
ya así pretender explicar los paralelismos entre
los distintos símbolos que pueden llegar a tener la
propuesta final. Ciertas formas geométricas en la
arquitectura tienen un sentido que va más allá de
una imagen o estructura determinada. Este enfoque
del arte intenta establecer conexiones simbólicas
entre estilos y periodos muy diferentes, por ende,
el entendimiento del estudio de la geometría en el
modelado será una herramienta importante para
concluir el modelo iconográfico.
En consecuencia, definiremos nuestro método
de abstracción con una geometría proyectiva, ya
que su trazado genera líneas de tensión dentro
de los diferentes planos de proyección, estas se
levantan con formas proyectadas por líneas y
guías, es decir parte de una forma inicial que se
deforma a través de líneas proyectivas a través de
un plano más alejado. La geometría proyectiva, no
solo se basa en aplicar líneas al azar. Las fórmulas
son básicas para cualquier diseño, ya que estas
le dan proporción y perceptiva. Para aplicar las
posibles abstracciones nos centráremos en la
abstracción subjetiva: esta requiere de sujetos;
de habitantes, del ser sensibilizado, de una mente
creativa, de signos, señales y símbolos, mitos
y poesías, palabras y lenguajes, comprensión
del lugar y de sus personas, para desarrollar la
escultura iconográfica, por lo cual esta geometría

Figuras 10, 11: Imágenes de alebrijes de algunos
artistas el primero es un alebrije perro y el segundo
un caballito de mar, representado la guía espiritual de
los difuntos

115

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

se adapta a los conceptos que aquí manejamos en
nuestra propuesta. (Morales, C.C 2020) (César,
2014) (Elam, 2003) (Gonzales, 2014)

espacio para materializarse e integrarse con el
elemento. Con frecuencia se puede observar que los
elementos tienen especialmente formas geométricas,
son planas, son lineales y a veces transparentes,
enfatizando en su intención. (Benévolo, 1998)
(Framton, 2007) (Martínez, 2003)

Figuras 12, 13: Primera imagen; Geometría
proyectiva con puntos de fuja, segunda imagen;
modelo de maqueta proyectiva combinado
materiales traslucidos

Figuras 14, 15: Primera imagen Construcción
en el espacio de Nau Gabo, segunda imagen
Constructivismo Escultura de Vladimir Tatlin

Fuente: Morales, C.C, 2020

Posteriormente, para generar nuestra
escultura iconográfica lo definiremos como
arte constructivista que por definición toma
un predominio marcado por manejar la
tridimensionalidad, motivos de carácter abstracto,
formas y figuras geométricas y líneas inclinadas.
Este movimiento también enfatizó el uso de
colores en específico, como lo fueron: el azul, el
rojo, el amarillo, el blanco, el naranja y el negro.
Se hacen constantes alusiones a elementos que
simbolizaban el progreso, las formas pesadas y
las tonalidades basadas en los colores anteriores.
(Alcalá, 2014) (Vázquez, 2022)
Por lo que el constructivismo expone en sus
obras escultóricas la comunicación con el espacio
y el ambiente que rodea la pieza, que por lo regular
cuenta con una estructura que se percibe como el

Fuente: Frampton 2007

Por lo anterior, se desarrolla el modelo
iconográfico del alebrije, porque en México
aparte de ser una artesanía se le considera un
guía espiritual y es muy colorido, por esta
misma razón podemos realizar una serie de
composiciones y formas deconstructivistas de
la imagen iconográfica de la figura, para nuestra
idea inicialmente buscaremos abstracción por
materiales y formas que se puedan proyectar con
116

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Resultados

la luz natural, por lo que nuestra razón es realizar
una escultura de algún alebrije, reconstruirlo y
hacerlo con materiales coloridos que llamen la
atención y al mismo tiempo que dicha imagen se
ilumine con el sol, por ejemplo con papel celofán,
discos, micas, plásticos o algún material colorido
y hacer que con la luz del sol se pueda reflejar
y apreciar una figura iconográfica que represente
todo el proceso de abstracción de diseño. (Morales,
C.C 2009) (Giralt, 2002) (Hwang, 2006)

Aproximaciones
Desarrollamos una propuesta de abstracción
iconográfica para definir cuál forma construiremos
para representa el simbolismo de Dia de Muerto,
por lo que primeramente desarrollamos el diseño
conceptual de un alebrije, este lo desarrollamos
con materiales de cartón, madera y celofán para
poder reflejar o absorber la luz para proyectarla
en un plano. Comenzamos experimentando con
el alebrije gato, primeramente, se dibujó la forma
del alebrije y posteriormente se fue quitando
elementos en el dibujo para definir la figura mas
simple de la escultura de la figura, en consecuencia,
se colocaron proyecciones tridimensionales a
través de planos de colocares hechos con celofán,
esto para ver la representación abstracta del
alebrije gato y se procedió a experimentar con
volúmenes mas complejos para la proyección de
la sombra en un plano cercano al modelo, esto
para verificar si reflejaba la figura del icono a
representar en este primer ejercicio.

Figuras 16, 17: Aplicación de materiales para
representación de reflexión y absorción de la luz natural

Figuras 18, 19: Desarrollo conceptual por medio del
dibujo

Fuente: Morales, C.C 2020

Fuente: www.designisthis.com

117

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Figuras 20 - 23: Aplicación de materiales en maquetas volumétricas

Fuente: Morales, C.C 2020

Este primer modelo que ejecutamos nos
permitió saber que el modelo necesitaría una
estructura más rígida, ya que la parte superior
del modelo (el cuerpo del gato) tenía muchos
elementos. Esta primera idea consistía en colocar
cada elemento que formaba el gato en diferentes
niveles verticales con una distancia que nos
permitiera reflejar una sombra formando la
silueta del alebrije, esto nos generó desventajas
para mostrar la idea simbólica a través de la luz
natural, ya que también reflejada la estructura
intermedia del volumen. (Morales, C.C. 2020)
(Norman, 2005)

Propuesta Final
Para este modelo final utilizamos el mismo
método de aproximación de la forma anterior,
donde desarrollamos el modelo base de un
alebrije de gato (la pepita) de la película “Coco”
de Disney, en donde nos enfocaremos a generar
bocetos del personaje, esto para realizar la mejor
proyección de la luz natural a través de la figura,
por lo que utilizaremos el dibujo de la figura
26, ya que su proyección de la forma se podría
percibir de manera más rápida si en esta incidiera
la luz del sol.

Figuras 24 - 26: Desarrollo conceptual de la propuesta final

Fuente: Morales, C.C 2020

118

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Al iniciar el proceso constructivo escultórico
del proyecto, primero se decidió la geometría
proyectiva, como anteriormente se explica,
después se empezó con la transición, lo primero
fue buscar un dibujo de un alebrije de la figura
26, posteriormente se deformo usando el arte del
constructivismo, al tener definida la figura, se
procedió a marca el alebrije al cartón para generar
las diferentes partes del boceto.
Creamos el dibujo dentro de un cubo que
estuviera puesto sobre un solo lado y se sostuviera
con una base, esto ayudaría al modelo para que la
proyección del sol pudiera incidir en el material
que se recortó, y así al momento de que el sol
refleja las figuras, no se interfieran las sombras
de las piezas del alebrije con el reflejo de los
lados del cubo. La figura será cortada por piezas
rectas, todas las piezas van a ir sobrepuestas
sobre hilos delgados que están amarrados a la

estructura de madera. La idea es que a simple
vista no se logre distinguir el alebrije, ya que al
tener cortadas todas las figuras se acomodaron
dentro del cubo, de modo que no todas las figuras
quedaron en el mismo lugar, sino que quedaron
dispersas en diferentes coordenadas, pero en
cierta hora del día (10:30 - 12:30 y 16:00 - 18:30
horas aproximadamente) cuando el sol le esté
dando directamente al modelo diseñado, este
pueda reflejar con claridad las sombras de la
figura del alebrije, mismo que se ven reflejados
por los diversos colores que se lograran con los
materiales utilizados.
Después de tener bien definida la idea de la
escultura se experimenta con los horarios solares
anteriormente mencionados, y realizamos los
primeros ensayos de las figuras con cartón y con
el hilo que se amarro en el cubo, dándonos las
sombras simbólicas de la figura del alebrije.

Figuras 28 - 31: Las primera dos imágenes son de representación metodológica gráfica,
las segundas imágenes se hace la representación del modelo iconográfico

Fuente: Morales, C.C 2020
Figuras 32 - 35: Resultado de la representación iconográfica con la iluminación natural

Fuente: Morales, C.C 2020

119

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Materialización final de la Propuesta

de anclaje de los planos que formaran el alebrije.
Para dar forma al alebrije se ocupará papel
ilustración, micas y celofán, en el cual se trazará
la figura a reflejar y posterior a eso se recortará en
diferentes piezas que, al momento de colocarlas
dentro del cubo, queden en diferentes posiciones,
las micas y el celofán serán los encargados de
reflejar el color en el alebrije. Por lo que nuestro
modelo iconográfico alcanzara a ser una escultura
constructivista que refleja las tradiciones y el
concepto simbólico espiritual del Dia de Muertos,
esto por medio de un alebrije que se representa con
los diferentes colores, recordando que el alebrije
es un ser lleno de luz, color y espiritualidad.

Por último, utilizaremos materiales que defina
el modelo iconográfico que se empleará en
la propuesta final, pues de ello depende la
estética y el color de luz que arrojará el modelo
escultórico simbólico.
Para la elaboración de este trabajo; se colocó
una la base cuadrada para el cubo con madera de
pino dura de primera para aguantar la intemperie,
posteriormente se colocaron hilos (hilos delgados
de diversos colores) a esa estructura, de forma
que se parametrizaran las coordenadas y se
desarrollara una red donde acomodar los puntos

Figuras 36 - 39: Elaboración del modelo con materiales traslucidos y colocación de planos
en diferentes alturas y coordenadas para reflejos de las sombras de colores

Fuente: Morales, C.C 2020
Figuras 40 - 43: Resultados de reflejos de sobra de colores con moldes completos del modelo iconográfico

Fuente: Morales, C.C 2020

120

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Figura 44, 45: Modelo iconográfico final; escultura simbólica del alebrije (la pepita)

Fuente: Morales, C.C 2020

Discusión

magnificas que aumenta la jerarquía escultórica e
icónica en el diseño.
El desarrollo metodológico de esta
investigación tiene como fin afinar el
perfeccionamiento del modelo iconográfico
por medio de la abstracción, que es una de
las herramienta que debería de ser utilizada
constantemente en la carrera de arquitectura
de cualquier artista, el criterio se sustenta en
la aplicación de la geometría, y esta puede ser
proyectiva, topológica, fractal, etc, siempre y
cuando se acople a las coordenadas de incidencia
de iluminación natural, estas base de diseño se
aplican más para la iluminación artificial, ya
que se puede controlar la intensidad de luz y el
color, generando modelados iconográficos muy
estéticos, pero en la iluminación natural se tiene
que tener un conocimiento de la proyección del
sol, y su geometría en el sitio, y estos matices
pueden varias por las estaciones del año y
condiciones climáticas, que debe tener en cuenta
el diseñador, esto hace que realice un estudio más
amplio sobre el espectro de la luz en el objeto y
si le añadimos materiales y colores que pueden
reflejar o absorber la luz se generan composiciones
que se den de prever antes de construir dichos
modelos simbólicos, como el que se desarrolló
en esta investigación, por lo que es un reto para
todo artista y diseñador elaborar este tipo de
modelados, pero no imposibles para hacer, ya que
si se sigue el mismo método se puede desarrollar
diferentes propuesta iconológicas.

En cuanto al estudio del espectro de la iluminación
natural y artificial en la arquitectura su desarrollo
se ha tendido más en la iluminación eficiente
que debemos ocupar dentro y fuera del espacio
arquitectónico, solo en algunas universidades
como la Universidad Nacional Autónoma de
México y la Universidad Politécnica de Catalunya,
desarrollan posgrados que se dedican a estudiar el
espectro de la luz en sus dos categorías (artificial y
natural) no solo para la eficiencia energética sino
también como recurso de diseño arquitectónicos
en los proyectos, modelación escultórica y de
patrimonio edificado, por lo que es de destacar
que estas herramientas pueden enaltecer los
espacios arquitectónico o urbanos, y generar un
escenario espacial más simbólico.
En el diseño arquitectónico podemos hablar
del Arq. Jean Nouvel, con su obra de instituto del
mundo Árabe, el Arq. Tadao Ando con su iglesia de
la luz, exponentes de generar diseños iconográficos
a través de la luz y generar un significado más
simbólico dentro de las edificaciones, en la
arquitectura mexicana tenemos al Arq. Luis
Barragán con el convento de las capuchinas
donde genera a través de la incidencia solar la
reflexión simbológica de la Cruza evangélica
en dicha edificación, por lo cual es un hecho
que la arquitectura y el diseño deberían tener
como premisa una mejor compresión de nuestro
contexto, y así realizar este tipo de interpretaciones
121

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Figuras 46 - 49: Desarrollo metodológico para otras propuestas de modelado iconográfico (la catrina)

Fuente: Morales, C.C 2020

Conclusión

un éxito al verse proyectada en las horas del día
uno y dos de Noviembre, esto da pauta a proponer
más modelos simbólicos que podamos desarrollar,
que al final se puede convertir en una escultura
representativa, lo cual los modelo que fueron
elaborados tuvieron la función de lograr la silueta
deseada de la geometría proyectiva, para este
caso el deconstructivismo genera la integración
del espacio con la escultura, los materiales que se
utilizaron fueron los adecuados, ya que el objetivo
principal era que la luz del sol lograra proyectar el
concepto del modelo iconográfico.
Para concluir la interpretación del modelo es
subjetivo, se pretende transmitir una sensación
simbólica; la celebración del día de muertos es el
tiempo en que las almas de los familiares fallecidos
regresan a casa para convivir con los familiares
vivos y para nutrirse de la esencia del alimento que
se le ofrece en los altares, por lo que el simbolismo
logrado por la iluminación natural reflejado del
modelo iconográfico, genera la conceptualización
e iconología prehispánica, ya que la cultura
indígena utilizaba contantemente el sol para
simbolizar a Dios, los cambio de estaciones y
fechas importantes, por lo que nuestra metodología
de diseño capta la percepción conceptual en un
modelo, y este cambia de forma de acuerdo con el
recorrido del sol, por lo que se logra el objetivo de
generar una escultura icónica. C

La investigación se baso en desarrollar una
metodología de diseño por abstracción, en este
caso con la alusión a los símbolos religiososprehispánicos, esto es lo que más se destaca en
nuestro país, ya que en México, se debería de
recuperar las costumbre culturales de la región,
para nuestro caso como arquitectos, la cultura y
el arte es una de los pilares que debemos tomar
en cuenta para diseñar los espacios habitables
dependiendo de los caracteres y costumbres
de las personas, el cual define la identidad de
su sitio, por ello esta disertación tomo como
ejemplo construir una serie de premisas basadas
en dos aspectos la iconografía y la iluminación
natural, con esto se desarrolló el método de
diseño de este trabajo, en consecuencia se plasmó
en el simbolismo de las costumbre que nos define
como identidad Mexicana y esta es el festejo del
Dia de Muertos.
Con estas deducciones anteriores pudimos
construir la metodología de diseño por medo de
abstracción, una herramienta que utilizamos para
realizar el ejercicio fue la geometría proyectiva y
deconstructivista, el cual se realizó primeramente
por bocetos en donde consideramos la simbología
del alebrije como guía espiritual, realizado el
modelado iconográfico se efectuó el análisis de la
proyección solar del sitio, este nos ayudó a proyectar
la figura final de este modelo iconográfico, si bien
en toda disertación mencionamos que la geometría
proyectiva es la más óptima para realizar este
modelo, también podemos abstraer con otras
geometrías, todo esto dependerá de aplicación de
incidencia solar del sitio y el horario del día en
que se proyecte, por lo que nuestra propuesta fue
122

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Referencias bibliográficas
Alcalá Mellado, José Ramón (2014); La condición de la Imagen digital. Estudios iconográficos para su
análisis y clasificación, Revista de Comunicación y tecnologías emergentes, n.2, ISSN: 1297 - 8293,
Asociación científica ICONO 14, España. https://www.redalyc.org/pdf/5525/552556574007.pdf
Benévolo, Leonardo (1998); “Historia de la Arquitectura Moderna”, Octava edición, Editorial Gustavo
Gili, Barcelona.
César Vargas Elizabeth (2014); El arte – objeto ¿es diseño industrial?, Revista legado Arquitectura
y diseño, n.15, ISSN: 2448-749X, Universidad Autónoma del Estado de México. https://
legadodearquitecturaydiseno.uaemex.mx/article/view/14229
Conaculta, (2007); Patrimonio de la Humanidad, La festividad indígena dedicada a los muertos en México,
Revista Patrimonio, Cultura y Turismo, Cuadernos n.- 16, ISSN: 1665-4617, CONACULTA. Ciudad
de México. https://www.cultura.gob.mx/turismocultural/publi/Cuadernos_19_num/cuaderno16
De la Rosa Erosa, Eduardo (2014); La conservación de los elementos iconográficos en la Arquitectura
novohispana. El palacio de los condes de Santiago de Calimaya, tesis de Maestría, Instituto Nacional
de Antropología e Historia, ciudad de México.
Elam, Kimberly (2003);” Geometría del Diseño” (Estudio en proporción y composición), 1a Edición.;
Editorial Trillas, México.
Framton Kenneth, (2007) Historia critica a la Arquitectura, Editorial Gustavo Gili, S.A. de C.V México.
Giralt Mirache (2002); Gaudí, La Búsqueda de la Forma: Espacio, Geometría, Estructura y Construcción,
1a Edición, Editorial Gustavo Gili, Barcelona.
González López, Arantzazu (2014); El mito de Lilith, evolución iconográfica y conceptual, Revista legado
Arquitectura y diseño, n.15, ISSN: 2448-749X, Universidad Autónoma del Estado de México.
https://legadodearquitecturaydiseno.uaemex.mx/article/view/14247
Hwang, Irene. Sakamoto Tomoko. Ferré, Albert (2006); “Natures vs Verb” 1a Edicion.; Editorial Actar-D,
Barcelona.
Lozano Castro, Rebeca I. (2023): Disputa entre la materialidad arquitectónica y la imagen gráfica, Revista Centro
de Estudios en Diseño y Comunicación, n.- 206, ISSN 1853-3523, Universidad de Palermo, Palermo.
Martínez Cendra, Francisco (2003); “Hacia una Arquitectura Fractual”, 1a Ed.; Editorial Universidad de
San Martín de Porres, Argentina.
Malvido Elsa (2007); La Festividad de Todos los Santos. Fieles Difuntos y su Altar de Muertos en México.
Revista Patrimonio, Cultura y Turismo, Cuadernos n.- 16, ISSN: 1665-4617, CONACULTA. Ciudad
de México. https://www.cultura.gob.mx/turismocultural/publi/Cuadernos_19_num/cuaderno16
Mendoza Lujan, José Eric (2007); Que Viva los Muertos. Rituales que hay que Vivir en torno a la Muerte.
Revista Patrimonio, Cultura y Turismo, Cuadernos n.- 16, ISSN: 1665-4617, CONACULTA. Ciudad
de México. https://www.cultura.gob.mx/turismocultural/publi/Cuadernos_19_num/cuaderno16
Milian Solorzano, Angel Orlando (2022); Adaptación del Método Iconológico para el Estudio de la
Arquitectura Neoclásica Guatemalteca, Revista Docencia Universitaria, n.-3, ISSN: 2709 – 5428,
Universidad de San Carlos de Guatemala, Guatemala. https://doi.org/10.46954/revistadusac.v3i1.45
Morales Guzman, Carlos Cesar (2009): Diseño de Sistemas Estructurales Flexibles para la Arquitectura,
Tesis Doctoral de Arquitectura, Universidad Nacional autónoma de México, Ciudad de México.
Morales Guzman, Carlos Cesar (2020): Iluminación en la Arquitectura, Docencia en Licenciatura en
Arquitectura, Universidad Veracruzana, Poza rica.
Norman, Donald A. (2005): El diseño emocional: por qué nos gustan o no los objetos cotidianos, Paidós
Ibérica, España.
Olivares Ruiz, Joel, (2020): Modelos Iconográficos, Libro de memorias, Universidad Gestalt de Diseño,
Xalapa.
Olgyay Victor (2019): Arquitectura y clima. Manual de diseño bioclimático para arquitectos y
urbanistas, 8 av, Edicion, Editorial Gustavo Gili, Barcelona.
Vázquez Rodríguez, Gerardo (2022): Matices del Arte como Objetos de Diseño Masivo en la Sociedad del
Consumo, Revista MADGU, n.-9, ISSN: 2594 – 1208, Universidad de Sonora. Hermosillo. https://
doi.org/10.36800/madgu.v5i8.78
123

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Sitios Web
SUN-PATH, Andrew Paul, (2020): http://andrewmarsh.com/apps/staging/sunpath3d.html
Taller de diseño artesanal de Alebrijes (2020): https://www.alebrijesblas.com/
Bibliografía del artista Nau Gambo (2021): https://artsandculture.google.com/entity/naum-gabo/m02_
lvj?hl=es
Taller de diseño industrial; designisthis (2021): https://www.designisthis.com/blog/en/post/sparklepalace-cocktail-table-john-foster
Artículos de difusión periodística de la historia y significados de Dia de Muertos (2020): https://elpais.
com/mexico/2021-10-29/dia-de-muertos-el-origen-no-tan-prehispanico-de-la-tradicion-mexicana.
html
Diseño de Alebrije de la Película COCO (2020): https://www.profedeele.es/actividad/alebrijes-coco/

124

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Reseñas
Book reviews

125

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Ciudad y sociedad contemporánea. Enfoques, prácticas y
reflexiones desde su comprensión territorial1
Adela Díaz Meléndez2

Recibido: diciembre 2023
Aceptado: diciembre 2023

Nuevo León, se han agrupado en siete trabajos
de investigación de académicos investigadores
de nivel nacional e internacional, publicados
en el texto Ciudad y sociedad cotemporánea.
Enfoques, prácticas y reflexiones desde su
comprensión territorial (2023), coordinado
por el Dr. Eduardo Sousa González. Estos
siete artículos permiten adentrarse a diversos
escenarios y contextos urbanos, mostrando
casos de trabajo y aportaciones particulares a la
investigación.
El primero, está representado por el Dr. Eduardo
Sousa González, de la Facultad de Arquitectura
de la Universidad Autónoma de Nuevo León,
que nos presenta una investigación denominada:
“La reconfiguración territorial metropolitana. Un
proceso evolutivo interpretado desde la noción
de la entelequia social urbana”; donde analiza
el conocimiento sobre la configuración y la
reconfiguración del espacio urbano. Toma como
base el concepto de entelequia social urbana
y variable interviniente en la transformación
urbano-metropolitana. Tal concepto está
planteado en tres nociones: la antropoemia
social urbana, la antropofagia social urbana y la
noción ex nihilo. Particularidades que conducen
a los sujetos urbanos en el proceso evolutivo

El acceso al conocimiento es fundamental para
el enriquecimiento intelectual y científico de las
sociedades. Las publicaciones seriadas como
las que adelante se señalarán, son un medio que
permite este acercamiento a la información y
aproximaciones puntuales de caracter científico,
que abonan a la democratización del saber y a
la aplicación de las diversas estrategias en la
acción y operatividad vía política pública, toma
de desiciones de diversos actores y trascendencia
social y educativa.
Por ello, de manera específica, se visualizaran
diferentes aproximaciones sustentadas científica e
intelectualmente en distintas áreas del conocimiento,
con temas particulares que cada autor(a) contribuye
a la discusión científica, interdisciplinaria y
especializada, en torno a las ciudades y al ubanismo.
Como parte del objetivo editorial, la Facultad
de Arquitectura de la Facultad de Arquitectura de
la Universidad Autónoma de Nuevo León, México,
a través de su Revista Contexto, en su publicación
del mes de enero del 2024, la casa de estudios
continúa su oferta de divulgación del conocimiento
científico gestado por diversos investigadores.
Las investigaciones presentadas en este
número de CONTEXTO, Revista de la Facultad
de Arquitectura de la Universidad Autónoma de

1

Sousa, E. (2023). Ciudad y sociedad contemporánea. Enfoques, prácticas y reflexiones desde su comprensión territorial. México,
Editorial: Comunicación Científica. DOI: https://doi.org/10.52501/cc.063
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Tecnológico de Monterrey, Campus Monterrey en el Departamento de Estudios Humanísticos y
Educación; Doctora en Arquitectura y Asuntos Urbanos; e-mail: adeladiaz75@yahoo.com.mx

126

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

espacio-tiempo-diferencial. La metodología
utilizada es el método deductivo, a través de
una contrastación teórica con el caso de la zona
metropolitana de Monterrey, en el periodo del
año de 1940 a 2022. Lo anterior, para avanzar
en el conocimiento del crecimiento expansivo
de las ciudades, en la génesis de las zonas
metropolitanas y, sobre todo, tener la posibilidad
de generar los instrumentos operativos pertinentes
y metodologías que atiendan a controlar esta
expansividad delo urbano, dosificando y
orientando equilibradamente los diferentes usos
del suelo existentes. Con ello, el autor explica
por qué y cómo el sujeto urbano desarrolla una
dependencia adictiva por lo urbano que involucra
precisamente los satisfactores y las prerrogativas
vinculadas a la ciudad. Con los resultados de
esta investigación, el autor presenta un esbozo
metodológico denominado modelo esquemático
de planeación de alteridad, en particular para el
ámbito de la esfera metropolitana del sur global.
Por su parte, el Dr. Jorge Gasca Salas, del
Instituto Politécnico Nacional, presenta su texto
“La producción del espacio y la ciudad. Una
lectura de Henri Lefebvre iniciado el siglo XXI”,
en el cual plantea un análisis de la obra cumbre
de Henri Lefebvre La producción del espacio,
considerándola un referente fundamental de
la crítica de la modernidad capitalista y la vida
cotidiana. Para ello, el autor presenta una relectura
de los fundamentos, postulados y referentes
expuestos por Lefebvre en su momento, con
nuevos criterios y revisión de fuentes. El objetivo
de este trabajo es destacar los fundamentos de
la Producción del espacio para la explicación de
los fenómenos urbanos contemporáneas; para
ello hace una revisión a partir de las principales
aportaciones (concepto ontológico), espacio
capitalista contemporáneo como contradictorio
y diferencial, espacios que sobreviven como
espacios de ruptura y las posibilidades que ofrece
el derecho a la ciudad. La metodología empleada
es la revisión teórica conceptual, a partir de un
analítica y dialéctica de la modernidad capitalista
y la necesidad de su crítica de corte contracultural.
El autor plantea en Lefebvre dos formas de la
realidad social para un abordaje de la ciudad:
la cualificación del capitalismo y la dimensión
espacio-tiempo, así como el papel de la ciudad
en tanto la vida cotidiana-urbano. El autor destaca
en la obra que la producción de espacio constituyó
un eje explicativo de su modelo teórico. Como

aspectos a resaltar, el autor destaca el espacio
como concepto clave, como matriz discursiva para
el entendimiento de la modernidad. Así, la ciudad
y lo urbano, es el eje de la crítica de Lefebvre.
Por su parte, el Dr. Carlos E. Flores Rodríguez,
egresado de la Universidad de Guadalajara
y la Universidad Politécnica de Madrid y el
Dr. Raymundo Ramos Delgado, del Instituto
Tecnológico de Tepic, nos presentan su investigación
sobre “Tepic, México, entre centralidad y
metropolización. Las tres estructuras”. En este
trabajo brindan un acercamiento a la conformación
del a metrópoli, incluyendo no sólo el territorio y
lo urbano, sino también con énfasis en el sistema
de ciudades y su hinterland. Para su análisis, los
autores plantean que los diferentes periodos en
México (mesoamericano, virreinal, independienteporfiriano y agrario), han abonado a la complejidad
de los estudios de las ciudades mexicanas. Desde
una mirada hermenéutica-fenomenológica, y a
través de un ensayo descriptivo exploratorio. Con
herramientas de la historiografía y la geografía,
los autores exploran el caso de la ciudad de Tepic
en este análisis, a través de los periodos históricos
mencionados, brindando como resultado una
transformación urbano territorial desde la época
virreinal, en la que se destaca por ser un punto nodal
de importancia dentro del sistema regional, para
transformarse en una capital administrativa de un
territorio más grande y posteriormente en un conjunto
más amplio de espacios de producción. Atributos
como su conexión al Pacífico y la migración,
daría como resultado la consumación de Tepic
como una metrópoli de estatus comarcal. Como
resultado de este análisis, los autores plantean
que las articulaciones históricas responden a un
contexto político-administrativo específico, lo
que supone advertir para Tepic el proceso que
la posibilitó como ciudad y como región hasta
convertirse en la centralidad metropolitana actual.
En el caso del Dr. Mario Alberto Jurado
Montelongo, del Colegio de la Frontera Norte
y la Dra. Rebeca Moreno Zúñiga, del Instituto
de Investigaciones Sociales de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, nos presentan un
tema denominado “Rasgos sociodemográficos
de la gentrificación inmobiliaria en el centro
metropolitano de Monterrey, Nuevo León,
México”. En este trabajo se enfoca al análisis de
algunos cambios sociodemográficos relacionados
con las transformaciones urbanas que se han
desarrollado en el centro histórico de Monterrey.
127

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Los autores señalan el regreso al centro del capital
inmobiliario a través de dos tipos: los que arriban
impulsados por las ventajas de la centralidad
de la ciudad y la que ha crecido de manera
extensa y dispersa, así como los que recién
llegan buscando residencia en nuevas torres
departamentales. En el estudio se destaca las
características sociodemográficas, relacionados
con la particularidad del caso de análisis. En su
abordaje teórico y analítico, los autores subrayan
la gentrificación como parte de su análisis de
desplazamiento urbano y sustitución poblacional.
Las condiciones de este desplazamiento son la
situación de una población mermada y envejecida,
al desalojo de aquellos pobladores que no
pudieron pagar rentas altas o que se les expropió,
así como ventas al inversionista; a la par que
se presentan viviendas con carácter de alquiles,
en el que se impone una visión de la vivienda
como una mercancía, principalmente y no como
un derecho social. De esta manera, los autores
consideran que el proceso se ha complejizado,
al visualizar una zona con efectos negativos del
desplazamiento, y otra zona que potencializa la
gentrificación. En el texto se plantea que detrás
de las formas de gentrificación existe un proceso
de sobreacumulación de capital. Asimismo, los
investigadores subrayan un proceso de sustitución
de los tipos de uso del suelo, en el que destaca el
reciclaje de las construcciones antiguas, dando
pauta a la gentrificación simbólica. Otra modalidad
de análisis es la gentrificación inmobiliaria, la
cual se basa en asegurar las condiciones de los
inversionistas inmobiliarios. En este contexto,
el centro metropolitano adquiere importancia
para grupos específicos. Los resultados de este
estudio sobre el caso del centro histórico de
Monterrey, permite visualizar que los proyectos
de verticalización habitacional de usos mixtos
resultaron el producto de transformación que logró
capitalizar y valorizar las renovaciones urbanas,
aprovechando la estigmatización del centro.
El Dr. Carlos Monteo Pantoja, de la
Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y
la Dra. Yesenia Hernández García, del Colegio de
Urbanistas y Diseñadores Ambientales del estado
de Puebla, nos plantean la investigación “La Zona
Metropolitana Puebla-Tlaxcala (ZMPT), México”.
Este capítulo los autores buscan comprender
cómo se organiza y funciona la mancha urbana
en la escala del territorio urbano metropolitano,
así como las ciudades satélites cercanas. El objeto

de estudio son las centralidades de la ZMPT,
cuya ciudad central es Puebla. El abordaje en
este estudio ha sido con la función y estructura
de los modelos mixtos monocéntrico y mixto
policéntrico, en el marco del sistema nacional de
metrópolis. Para ello, los autores utilizaron como
base la categoría de movilidad, concentración de
empleo, la percepción y representación espacial.
En su análisis detectan algunas problemáticas
como el crecimiento acelerado y desordenado, la
suburbanización, metropolización, segregación,
fragmentación y globalización; así como el
desequilibrio espacial que funde los satélites del
modelo monocéntrico, pero reconfigura dicho
territorio y se beneficia de las cualidades de los
satélites. La movilidad y los flujos son explicados
por la búsqueda de satisfactores a distancias
mayores; los movimientos de información
y objetos e intercambios metropolitanos de
personas, traslados, flujos y tránsitos producen
saturación, congestionamiento y contaminación,
a la vez que aparecen nuevas expresiones urbanas.
Como resultado de esta investigación, los autores
consideran que las centralidades configuran
territorios complejos que deben conocer, entender
y atender, sobre todo porque corresponden a
distintas unidades administrativas (municipios),
cada uno con su propio sustento legal y papel
en la estructura administrativa. De igual manera,
el análisis brinda una caracterización de las
centralidades e identifica los atributos que definen
a los diferentes tipos de centralidad de la ZMPT,
y al mismo tiempo, el modo en que las perciben,
imaginan y representan los habitantes.
El siguiente artículo a cargo de la Dra. Ana
Cristina García-Luna Romero, de la Escuela
de Arquitectura y Ciencias del Hábitat de la
Universidad de Monterrey, nos presenta su tema
“La ciudad y el espacio urbano en la globalización.
Lógicas socioespaciales de emplazamiento”.
En este artículo se parte de la problemática de
la expansión de las grandes áreas urbanas de
fin de siglo, que dejó redes de conurbaciones
dispersas, fragmentadas, segregadas, difusas,
integradas y desintegradas al proceso urbano.
Cuyo efecto se está presentando una nueva trama
que la está identificando en un espacio en el cual
los emplazamientos, los objetos y las relaciones
sociales de producción la asemejan, de cierta
manera, a las tendencias de la globalización. Por
su parte, la ciudad ha jugado históricamente el
papel del centro hegemónico de concentración
128

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

de los poderes. Ante esto, la autora considera
la relación entre arquitectura, sujeto y espacio
urbano requiere de un abordaje coherente a la
fase actual del capitalismo, para comprender las
lógicas de emplazamiento del objeto técnico, a
partir de los fenómenos que tienen lugar en el
territorio en tanto que espacio de acumulación
y autoorganización. En este análisis, la autora
identifica diferentes enfoques teóricos para
explicar el proceso de la globalización, los
cuales pueden ser caracterizados desde la forma
en que comprometen el espacio de las ciudades:
el económico, a partir de la mundialización
de actividades económicas y en la que las
discontinuidades caracterizadas por la propia
acción del sistema económico que en un mismo
ámbito físico constituye fronteras analíticas
caracterizado como cruces o intersecciones. Por
otra parte, en el texto se plantea un proceso de
construcción de un territorio, en el que los seres
humanos son espaciales y la actividad humana es
la productora de espacios, lugares y territorios;
asimismo, presenta al espacio urbano en términos
de espacio social, en tanto es la condición que
los describe en una relación topográfica. Esta
perspectiva topográfica, la amplía en tanto es capaz
de analizar las posiciones, los desplazamientos,
las relaciones de proximidad y límite que los
actores territorializados protagonizan al disputar
la construcción narrativa a la territorialización
cada vez más líquida.
Por último, la Dra. Elfide Mariela Rivas
Gómez de la Escuela de Arquitectura, arte y
diseño del Tecnológico de Monterrey, y el Dr.
Carlos Estuardo Aparicio Moreno, de la Facultad
de Arquitectura de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, cierran este compendio de textos con
el desarrollo del artículo “El desafío de la gestión
de la resiliencia de las ciudades intermedias
latinoamericana frente a la emergencia climática”.
En este, los autores atienden una temática sobre lo
que ocurre en las ciudades debido a la emergencia
climática, en relación con el aumento de
fenómenos atmosféricos e hidrometereológicos,
producto de estilos de vida urbanos depredador,
la vulnerabilidad del medio y de quienes lo
habitan. El objetivo de este estudio es resaltar las
coincidencias de la gestión para la reducción de
riesgo de desastre con la agenda de adaptación al
cambio climática en las ciudades intermedias de
América Latina. Los ejes transversales de análisis
son las estrategias de desarrollo sustentable y la

construcción de resiliencia. El caso de estudio
abordado se ubica en la ciudad de Victoria de
Durango, México. La metodología utilizada es
mixta y algunos de los resultados presentados,
arrojaron que la población está dividida en cuanto
a la percepción sobre las condiciones que tiene la
ciudad para convertirse en una ciudad sustentable.
Respecto a la movilidad, la población considera
estar muy dispuesta a promover la movilidad
sustentable. Sobre los impactos en la ciudad por
eventos de tipo hidrometereológico resaltan la
avenida acaecida en el 2016, considerada la más
destructiva. La población estudiada en el caso
presentado tiene conciencia de que la sequía
es un problema que afecta el abasto de agua
a futuro; asimismo, la contaminación del aire
es algo preocupante, entre diversos resultados
específicos. Los autores identifican diversas áreas
de oportunidad sobre aguas residuales, sistema
de alumbrado, sobreexplotación del acuífero,
sistema de energías renovables y el sistema de
recolección de desechos. Se concluye que las
inundaciones en la ciudad abordada pueden ser
controladas y las sequías podrían ser el mayor
obstáculo para el desarrollo de la ciudad y del
estado de Durango.
Para concluir, es importante expresar que el
equipo de CONTEXTO. Revista de la Facultad de
Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo
León, México, está convencido de que los presentes
resultados de esfuerzos académicos, dictaminados en
tiempo y forma por pares académicos, se divulgarán
e impactarán más allá de los círculos intelectuales,
extendiéndose a otros lectores de interés en las
distintas temáticas abordadas multidisciplinarias y
de actualidad. C
Referencia bibliográficas
Sousa, E. (2023). Ciudad y sociedad cotemporánea.
Enfoques, prácticas y reflexiones desde su
comprensión territorial (2023), Ciudad de
México, Ediciones Comunidad científica.

129

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Envejecimiento, discapacidad y accesibilidad en espacios
públicos: Aproximaciones desde la gerontología ambiental1
Evangelina Alejandra Montalvo Riveroz2

Recibido: diciembre 2023
Aceptado: diciembre 2023

La compleja realidad de nuestras ciudades en el
contexto de una sociedad que envejece obliga a
reflexionar sobre la importancia de la planificación
urbana y el diseño inclusivo, donde los espacios
públicos adquieren enorme relevancia (SánchezGonzález y Rodríguez, 2016; Peace, 2022;
Pozo &amp; Higueras, 2022; Buffel y Phillipson,
2024). Al respecto, la presente obra, titulada
Envejecimiento, discapacidad y accesibilidad
en
espacios
públicos:
Aproximaciones
desde la gerontología ambiental, aborda las
implicaciones del espacio público en la salud y
la calidad de vida de las personas mayores con
discapacidad desde el enfoque de la gerontología
ambiental. Precisamente, esta emergente
rama del conocimiento trata de desentrañar y
optimizar la relación entre el envejecimiento
y su entorno físico-social, desde perspectivas
multidisciplinarias e interdisciplinarias, y
donde confluyen disciplinas, como arquitectura,
urbanismo, geografía, psicología y ciencias de
la salud, entre otras (Rowles y Bernard, 2013;
Sánchez-González, 2015). Dicha investigación,
publicada por la prestigiosa editorial Tirant Lo
Blanch (2023), realiza un novedoso acercamiento

multidisciplinar para analizar y optimizar la
relación entre las características físico-sociales
de los espacios públicos y los usuarios que
envejecen con discapacidad. Precisamente, en
esta publicación convergen el desarrollo regional,
la geografía, la gerontología y la psicología, áreas
de conocimiento de los cuatro autores oriundos
de México y España, como los profesoresinvestigadores María Trinidad García Valdez de
la Universidad Autónoma de Chihuahua), Rosario
Román Pérez y María José Cubillas Rodríguez
del Centro de Investigación en Alimentación
y Desarrollo, y Diego Sánchez González de la
Universidad Nacional de Educación a Distancia.
Entre las aportaciones reseñables de la obra
destacan una revisión exhaustiva de la literatura
científica, una novedosa metodología, basada
en la combinación de diferentes escalas de
medición para la evaluación de la accesibilidad
objetiva y percibida del espacio público, como
listas de verificación o checklist, y datos de una
encuesta probabilística a personas mayores,
donde se incluyen medidas para documentar
aspectos determinantes de su realidad personal,
social y ambiental, como salud, bienestar,

1

García-Valdez, M.T.; Román-Pérez, R.; Sánchez-González, D.; Cubillas-Rodríguez, M.J. (2023). Envejecimiento, discapacidad y
accesibilidad en espacios públicos: Aproximaciones desde la gerontología ambiental. México: Editorial Tirant lo Blanch.
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Autónoma de Tamaulipas, México; Doctorado en Arquitectura; e-mail: eamontalvo@
uat.edu.mx

130

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

con destino a la meta, se aproxima a los problemas
de accesibilidad y sus consecuencias adversas
para las personas mayores con discapacidad en
los espacios públicos, a través de un estudio de
caso: la ciudad de Hermosillo, Sonora (México).
Aquí, se describen los métodos y herramientas
implementados, así como los análisis estadísticos
realizados durante el estudio. Al respecto, este
apartado facilita la comprensión sobre cómo
diseñar y validar instrumentos para medir la
accesibilidad objetiva y percibida, y el costo
social potencial para las personas adultas mayores
con discapacidad.
Envejecimiento, discapacidad y espacio
público, título del cuatro capítulo, está dedicado
a analizar las características físicas y sociales
de los espacios públicos, así como a determinar
los factores de la accesibilidad objetiva y
subjetiva para los usuarios adultos mayores con
discapacidad. Entre las evidencias empíricas
destaca como este colectivo vulnerable presenta
mayor riesgo de aislamiento social asociado a
una baja capacidad funcional, enfermedades
cardiovasculares, problemas psicológicos, menor
movilidad fuera del hogar, escasas redes sociales,
y problemas de accesibilidad del espacio público.
Justamente, los problemas de accesibilidad
objetiva del espacio público se relacionan con el
grado de accesibilidad, funcionalidad y destino;
mientras que, los problemas de accesibilidad
subjetiva se asocian con el mal estado de calles
y aceras, deficiente iluminación e inseguridad.
Finalmente, en el capítulo cinco, Al final del
trayecto, se reflexiona sobre los retos de diseñar
ciudades y comunidades amigables con las
personas de edad (con y sin discapacidad) a partir
de favorecer la accesibilidad de los espacios
públicos, y posibilitar la conformación de una
sociedad participativa, plural y cohesionada
ante los retos del siglo XXI, como el urbanismo,
cambio climático, la informalidad laboral, la
desigualdad social y la salud (Chávez-Alvarado y
Sánchez-González, 2016; Sousa-González et al,
2019; Sánchez-González et al, 2021).
Esta propuesta editorial posibilita un
novedoso abordaje desde perspectivas y
enfoques multidisciplinarios e interdisciplinarios,
proporcionando información útil (métodos,
escalas) para aproximarse, conocer y desentrañar
las claves de las complejas relaciones entre los
ambientes y una sociedad que envejece. Dicha
obra está dirigida a un amplio espectro de lectores,

capacidades funcionales y cognitivas (actividades
instrumentales de la vida cotidiana), relaciones
sociales, y uso de los espacios y servicios
públicos (salud y sociales). Así, a lo largo de
cinco capítulos y 194 páginas esta novedad
editorial posibilita una aproximación a los
fundamentos teóricos y metodológicos que
determinan la accesibilidad objetiva y percibida
de los espacios públicos amigables con la
promoción de envejecimiento activo y saludable
para las personas mayores con discapacidad.
Justamente, la Organización Mundial de la
Salud subraya la importancia de diseñar espacios
públicos amigables con las personas de edad
(WHO, 2018). Sin embargo, los problemas de
accesibilidad de estos ambientes urbanos, como la
presencia de barreras arquitectónicas en calles y
aceras, limitan las actividades de la vida cotidiana
y acrecientan el riesgo de aislamiento social y
soledad para los adultos mayores, sobre todo, con
discapacidad (García-Valdez et al, 2019; Chen
et al. 2022). Por ello, es crucial desentrañar los
factores explicativos de la accesibilidad de los
espacios públicos para una sociedad que envejece
(en muchos casos con movilidad reducida) en un
contexto de urbanismo creciente de regiones en
desarrollo, como América Latina y el Caribe.
En el primer capítulo, ¿Recorrido seguro,
desafiante o atemorizante?, se realiza un
acercamiento teórico a los conceptos clave,
como accesibilidad y costo social, desde el
enfoque de la gerontología ambiental, tratando
de comprender las complejas relaciones que
propician la adaptación ambiental y determinan el
envejecimiento activo y saludable. A continuación,
Estudios sobre accesibilidad y costo social, título
del segundo capítulo, se propicia una necesaria
aproximación a las evidencias empíricas sobre los
efectos adversos (coste social) de los problemas
de accesibilidad del espacio público para las
personas adultas mayores con discapacidad,
como el riesgo de aislamiento social y soledad
no deseada, así como sus efectos adversos para
la salud y la calidad de vida. También, a nivel
internacional se observan diferentes estrategias
para abordar la accesibilidad en el envejecimiento
a partir de distintos diseños de espacios públicos.
Aquí, se incluyen experiencias basadas en
intervenciones ambientales y psicosociales para
promover espacios públicos amigables con
las personas de edad (con y sin discapacidad).
Seguidamente, en el tercer capítulo, Un camino
131

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

como investigadores, académicos y estudiantes de
las Ciencias Sociales y Humanidades, Ciencias de
la Salud, como arquitectura, urbanismo, diseño,
geografía, psicología, antropología, sociología,
trabajo social, salud pública y otras ciencias a
fines, así como profesionales, gestores públicos
y público en general. Sin duda, su lectura y
evidencias empíricas contribuirá a diseñar
políticas públicas encaminadas a favorecer
ciudades y comunidades amigables con las
personas de edad en la región para poder afrontar
los retos del siglo XXI. C

Referencias bibliográficas
Buffel, T. y Phillipson, C. (2024). Ageing in Place in Urban Environments. Critical Perspectives. New
York: Routledge.
Chávez-Alvarado, R. y Sánchez-González, D. (2016). Envejecimiento vulnerable en hogares inundables
y su adaptación al cambio climático en ciudades de América Latina: el caso de Monterrey. Papeles
de población, 22(90), 9-42. https://doi.org/10.22185/24487147.2016.90.033
Chen, S., Sun, Y., y Seo, B.K. (2022). The Effects of Public Open Space on Older People's Well-Being:
From Neighborhood Social Cohesion to Place Dependence. International journal of environmental
research and public health, 19(23), 16170. https://doi.org/10.3390/ijerph192316170
García-Valdez, M.T., Sánchez-González, D., y Román-Pérez, R. (2019). Envejecimiento y estrategias
de adaptación a los entornos urbanos desde la gerontología ambiental. Estudios Demográficos y
Urbanos, 34(1), 101-128. https://doi.org/10.24201/edu.v34i1.1810
García-Valdez, M.T.; Román-Pérez, R.; Sánchez-González, D. y Cubillas-Rodríguez, M.J. (2023).
Envejecimiento, discapacidad y accesibilidad en espacios públicos: Aproximaciones desde la
gerontología ambiental. México: Tirant lo Blanch.
Peace, S. (2022). The environments of ageing. Space, Place and Materiality. Bristol: Bristol University Press.
Pozo, E., &amp; Higueras, E. (eds.) (2022). Urban design for age-friendly environments across Europe: North
and South. Cham: Springer.
Rowles, G.D. y Bernard, M. (eds.) (2013). Environmental Gerontology: Making Meaningful Places in Old
Age. Nueva York: Springer.
Sánchez-González, D. (2015). Ambiente físico-social y envejecimiento de la población desde la
gerontología ambiental y geografía: Implicaciones socioespaciales en América Latina. Revista de
geografía Norte Grande, 60, 97-114. https://dx.doi.org/10.4067/S0718-34022015000100006
Sánchez-González, D., Medrano-Ramos, M. y Rodríguez-Rodríguez, V. (2021). Condiciones del entorno
laboral informal y sus implicaciones en el riesgo de depresión para personas mayores en Ciudad
Juárez, México. Estudios Geográficos, 82(290), e055. https://doi.org/10.3989/estgeogr.202067.067
Sánchez-González, D. y Rodríguez, V. (eds.) (2016). Environmental Gerontology in Europe and Latin
America. Policies and Perspectives on Environment and Aging. Cham: Springer.
Sousa-González, E., Palacios, A., Sánchez-González, D. y Ledezma-Elizondo, M.T. (eds.) (2019). El
espacio interior de la ciudad metropolitana: retos y posibilidades. México: Colofón-Universidad
Autónoma de Nuevo León.
WHO (2018). The Global Network for Age-Friendly Cities and Communities: Looking Back over the Last
Decade, Looking Forward to the Next. Geneva: World Health Organization.

132

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Volumen XVIII | Número 27 | enero - junio 2024

Cintillo Legal / Legal Disclaimer
Contexto Revista de la Facultad de Arquitectura Universidad
Autónoma de Nuevo León, volumen 18, No. 27 enerojunio 2024, es una publicación semestral, editada por la
Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la
Facultad de Arquitectura. Domicilio de la publicación:
Pedro de Alba S/N, San Nicolás de los Garza, CP:
66455, Nuevo León, México, Tel: (81) 8329-4160, www.
contexto.uanl.mx. Editor Responsable Arq. Juan Ángel
Hinojosa Torres. Reserva de Derechos al Uso Exclusivo
No. 04-2020-042416005300-203. ISSN impreso: 20071639. ISSN red de cómputo: en trámite con el Instituto
Nacional del Derecho de Autor. Responsable de la última
actualización de este número: Arq. Juan Ángel Hinojosa
Torres, coordinador del Depto. Ediciones y Publicaciones
de la Facultad de Arquitectura, Universidad Autónoma
de Nuevo León. Fecha de última modificación: 31 de
enero 2024. Las opiniones expresadas por los autores
no necesariamente reflejan la postura del editor de la
publicación. Queda prohibida su reproducción parcial o
total de los contenidos e imágenes de la publicación.
Indexación / Indexing
Thomson Reuters Web of Science, Elsevier Scopus, SJR
Scimago Journal and Country Rank, DOAJ, CLASE,
Latindex, Dialnet, e-Dialnet, e-revist@s, Redalyc,
REDIB, CSIC, UNIVERSIA, ARLA,
Fotografía en Contraportada / Back cover Photography
Fotografía por Cameron Casey, pexels.com

133

���</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="260">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3189">
                  <text>Contexto : Revista de la Facultad de Arquitectura</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479141">
                  <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607325">
              <text>Contexto</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607327">
              <text>2024</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607328">
              <text>18</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607329">
              <text>27</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607330">
              <text>Enero-Junio</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607331">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607332">
              <text>Semestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607326">
                <text>Contexto, Revista de la Facultad de Arquitectura, 2024, Vol 18, No 27, Enero-Junio </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607333">
                <text>Sousa-González, Eduardo, Director Editorial</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607334">
                <text>Arquitectura</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607335">
                <text>Urbanismo</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607336">
                <text>Imaginario urbano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607337">
                <text>Materiales</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607338">
                <text>Economía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607339">
                <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607340">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Arquitectura</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607341">
                <text>Barrera Domínguez, Ramón Alejandro, Editor</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607342">
                <text>Martínez Martínez Oreida, Editor</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607343">
                <text>01/01/2024</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607344">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607345">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607346">
                <text>2021277</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607348">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607347">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="46">
            <name>Relation</name>
            <description>A related resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607349">
                <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1785403&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607350">
                <text>San Nicolás de los Garza, Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607351">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607352">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="11586">
        <name>Arquitectura</name>
      </tag>
      <tag tagId="33038">
        <name>Bioética</name>
      </tag>
      <tag tagId="38179">
        <name>Comunicación digital</name>
      </tag>
      <tag tagId="35801">
        <name>Ecoturismo</name>
      </tag>
      <tag tagId="6488">
        <name>Educación</name>
      </tag>
      <tag tagId="28663">
        <name>Entorno urbano</name>
      </tag>
      <tag tagId="35730">
        <name>Espacio público</name>
      </tag>
      <tag tagId="38937">
        <name>Iconografía conceptual</name>
      </tag>
      <tag tagId="38925">
        <name>Iluminación</name>
      </tag>
      <tag tagId="38935">
        <name>Imaginarios sociales</name>
      </tag>
      <tag tagId="38879">
        <name>Reseña</name>
      </tag>
      <tag tagId="27298">
        <name>Sustentabilidad</name>
      </tag>
      <tag tagId="38936">
        <name>Trabajo sexual</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="21763" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="18057">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/260/21763/Contexto_2023_Vol_17_No_26_Junio-Diciembre.pdf</src>
        <authentication>b3031302ab79ed240368ff0275b0db86</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="607401">
                    <text>�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

EDITORIAL
La metamorfosis transformacional contemporánea: de la
ciudad a la metrópoli. Hacia una configuración teóricaconceptual explicativa del proceso1
Eduardo Sousa-González2

Desde la posición teórica que aquí se propone,
el inicio de todo este proceso que involucra en
un espacio-tiempo-diferencial, la transformación
territorial de una ciudad a una metrópoli, está
permeado por múltiples variables intervinientes
tanto endógenas vinculadas al locus typicus de
referencia, así como a factores exógenos propios,
entre otros, los referidos a la mundialización
contemporánea; esto, como un proceso evolutivo
que no ha terminado de acabar. Entonces, el
propósito inicial de este razonamiento deductivo
que a continuación se plantea, tiene como objetivo
central avanzar en el conocimiento de esta expresión
urbana, que tiende a revelarse espacialmente en
esa metamorfosis que la trasforma, la consolida
y tiende a replicar paulatinamente a una ciudad,
configurándola en una conurbación metropolitana
de características sui géneris3.
El razonamiento inicial es que mediante la
utilización de ciencia básica, se construya una
plataforma conceptual que permita trascender desde
la teoría, generando nuevo conocimiento, el cual
tenga la posibilidad de extenderse hacia una la ciencia
urbana aplicada, que tienda a incidir positivamente
en las múltiples problemáticas que se manifiestan en
estas grandes concentraciones de población.

Entendiendo que si una manifestación urbana
como la que se menciona, ya sea de origen
territorial o de algún grupo social particular
de referencia, se logra cualificar y cuantificar,
utilizando no solo las variables intervinientes
asociadas al caso; sino también, un proceso
metodológico ad hoc científico y específico
vinculado al suceso puntual; se sostiene aquí,
que es posible intervenir positivamente en ella,
para ordenar, mejorar o conservar el territorio
metropolitano y las relaciones de cotidianeidad
expresadas en los diferentes grupos sociales ahí
radicados.
Precisamente, esa metamorfosis transformacional
de la ciudad de particularidades sui géneris, la cual
tiende a relacionarse con un crecimiento expansivo
de los linderos físicos adyacentes, involucrando a
una multiplicación de usos del suelo diferenciales;
los cuales tienden a agruparse en el perímetro
espacial interior de la ciudad, partiendo de un
centro metropolitano e integrando, en el proceso
espacio-tiempo, a otras municipalidades y/o
cabeceras municipales, no solo de dimensiones
geográficas diferenciadas, en muchos de los casos
sin un control eficiente, efectivo y eficaz por parte
de las agencias gubernamentales estatales; sino

1

Lo aquí expuesto, es parte de una investigación de mayor profundidad recientemente publicada con el título: “La reconfiguración
territorial metropolitana. Un proceso evolutivo interpretado desde la noción de la entelequia social urbana”, la cual fue elaborada por
el autor de este Editorial; el texto se ha revisado exhaustivamente y en algunos casos se ha aumentado o modificado. Para profundizar
en la temática referida se recomienda consultar dicha publicación: Sousa, E. (Coordinador). (2023). Ciudad y sociedad contemporánea.
Enfoques, prácticas y reflexiones desde su comprensión territorial. México, Ediciones Comunicación Científica S.A. de C.V; Colección
conocimiento. ISBN: 978-607-99946-3-1; DOI 10.52501/cc.063, Open Access.
2
Nacionalidad: mexicano; Adscripción: Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey, México; Doctor
en Arquitectura y Asuntos Urbanos; miembro del Sistema Nacional de Investigadores CONAHCYT reconocido en el nivel 3; miembro de
la Academia Mexicana de Ciencia AMC; E-mail: eduardo.sousagn@uanl.edu.mx; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-9634-1429
3
El razonamiento deductivo aquí utilizado, representa una estrategia de reflexión empleada para deducir una serie de conclusiones lógicas,
a partir de cuatro premisas conceptuales: i. La entelequia social urbana; ii. La antropofágia social urbana; iii. La antropoémia social
urbana; iiii. La característica ex nihilo del sujeto que habita en lo urbano. La intención, es la de desarrollar un proceso de pensamiento que
va de lo general: enmarcado en el crecimiento expansivo de la ciudad, a lo particular: explicado en el caso de estudio la zona metropolitana
de Monterrey de 1940-2022; se aclara que esto último por limitaciones de espacio no es aquí abordado, se recomienda consultar: Sousa,
E. 2023 capítulo 1.

4

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

también, modificando: su especialidad funcional,
su dinamismo demográfico, la utilización y la
explotación intensiva del suelo nativo; lo cual
tiende a transformar un espacio monocéntrico
originario, a un policentrismo diversificado de alta
complejidad en su control operativo y sus límites
de crecimiento expansivo; se les denomina como:
zonas metropolitanas.
Desde la posición teórica aquí propuesta, que
involucra a variables intervinientes endógenas
y exógenas de las zonas metropolitanas, arriba
mencionadas; se han identificado, en otras
investigaciones realizadas por el autor de ese
escrito (Sousa, E: 2023; 2022; 2018; 2011; 2011a),
siete componentes que las definen:
1. Primeramente, el componente territorial
que es la base del soporte de los asentamientos
humanos y de los diferentes usos del suelo
2. El componente que vincula lo económico a
la especialización funcional del locus typicus, que
en muchos de los casos, es una de las principales
variables intervinientes la cual tiende a propiciar una
tendencia sostenida, convirtiéndola en un potente
polo de atracción para la inmigración internacional,
nacional, regional y local.
3. El componente que vincula lo social y lo
demográfico, relacionado con los grupos sociales
de referencia: su cultura, su idiosincrasia, sus
procesos identitarios, sus regionalismos, sus
especificidades distintivas, todo esto vinculado
con el crecimiento numérico de su población.
4. El componente ambiental: asociado con la
sostenibilidad, sustentabilidad y la conservación
del ecosistema del lugar.
5. El componente exógeno: el cual está ligado:
i. Al grado de desarrollo del lugar (Dos Santos, T.:
2004: 85); ii. A grado de mundialización que en la
contemporaneidad ha adquirido una relevancia sin
precedente, en virtud de los fenómenos sanitarios
pandémicos que todavía en el año 2023 no se acaban
de terminar.
6: El componente político: asociado al órgano
de gobierno transversal: federal, estatal, local, a
la gobernanza y a la gobernabilidad del lugar.
7. El componente endógeno: el cual está
referido a las particularidades propias del territorio

de exploración: territoriales, topográficas,
hídricas, de especialización económica en el
sector secundario y terciario, sociales, culturales,
identitarias y otras más.
En este orden de ideas, el referente teórico
que se propone como una forma explicativa de la
metamorfosis ciudad-metrópoli, gira en torno a la
propuesta de la noción que aquí se le denomina
entelequia social urbana4; dicho concepto está
configurado y subsumido, mediante la integración
de cuatro elementos conceptuales, también aquí
propuestos, que la definen, la complementan,
la explican y sobre todo, la territorializan en un
espacio físico específico; además, dichas nociones
son aplicables a todos los sujetos urbanos del
locus typicus:
i. La antropoémia social urbana (Levi-Strauss,
C.: 2011);
ii. La antropofágia social urbana (Levi-Strauss,
C.: 2011) y;
iii. La noción conceptual de lo ex nihilo
(Castoriadis, C.: 2001; 1981; Zapolsky, L: s/f)
iiii. Las fuerzas centrífugas de expansión
territorial (Sousa, E.: 2022, 2015, 2010, 2009 y
otros: cfr.)
El primer concepto propuesto en el marco
de la investigación del autor de este escrito
(Sousa, E.: 2023: 9), que subsume a la noción de
entelequia social urbana es el de la antropoémia
social urbana (del griego emeín: vomitar). Está
fundamentado desde de la posición teórica
que propone Claude Lévi-Strauss (2011:
488); entendiéndose desde la óptica de esta
investigación, como una acción que personifica
la manera respectiva de la forma de proceder de
la sociedad urbana contemporánea, en cualquier
ámbito de su transversalidad territorial (país,
estado, municipio).
En este caso, referida específicamente a la
forma en que la colectividad urbana en su evolución
transformacional espacial, expansiva, incontrolada
y vertiginosa; tiende procesalmente a organizarse
desde el poder constituido en el Estado, mediante
sendas disposiciones jurídicas (leyes territoriales,
planes de desarrollo urbano, reglamentos y mucho
más); esto, con el propósito de enfrentar a los

4

La entelequia es un término filosófico definido por Aristóteles. El término tiene su origen en la palabra griega ἐντελέχεια (entelékheia),
que es una combinación de enteles (completo), telos (fin, propósito) y echein (tener). La palabra fue creada por el mismo Aristóteles, siendo
posible traducirla como: Tener el fin en sí misma; un símil característico de esto sería por ejemplo una semilla, la cual tiene la energía
suficiente en sí misma para producir y reproducir su simiente ad perpetuam.

5

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

subjetividad propia de cada sociedad urbana en un
espacio-tiempo definido.
Estos tres conceptos forman lo que, según
Foucault, M. (opus cit: 59; Lefebvre, H: 2013),
se denomina la sociedad disciplinaria como
una productora de individuos que aprenden el
sometimiento mediante la inscripción de códigos
gravados en sus propios cuerpos; a esta noción,
mutatis mutandis, aquí la definimos como la
entelequia social urbana.
Otro de los conceptos propuestos en el ámbito
de esta investigación en proceso, se asocia
específicamente con la noción de la antropofágia
social urbana (del griego ἀνθρωποφαγία, y ésta de
ἄνθρωπος-ου, anthropos, hombre, y φαγία, phagia
acción de comer); definido puntualmente como:
La acción particular sobre el espacio físico que
tienen esas transformaciones territoriales expansivas
de las ciudades y las ciudades metropolitanas, las
cuales involucran a éstas espacialmente, en los estilos
particulares que propician la expansión urbana de
orientación periférica de los diferentes usos del
suelo; esto, mediante aquellos procesos vinculados
a la forma de ingerir, de engullir, de devorar, no
únicamente a los territorios asociados con la naturaleza
originaria; también a las comunidades no urbanas ahí
asentadas, transformándolos paulatinamente en el
espacio-tiempo diferencial, en lugares: con usos del
suelo, cultura, idiosincrasia, procesos identitarios,
habilitación infraestructural, equipamientos y otros,
totalmente de antípoda.
Dichos espacios al modificar su vocación
originaria, referida básicamente al sector primario
(agrícola) y transformarse en otra muy diferente de
orientación urbana, tienden a potenciar un uso del
suelo habitacional intensivo, del sector secundario y
del sector terciario (industria y servicios); propagando
una secuencia iterativa en la ocupación del suelo sin
una estructura de planeación espacial, que no tiene
fin: por eso aquí la denominamos ad perpetuam; ya
que estos últimos sectores (secundario y terciario),
tienen la particularidad de ser un poderoso polo para
atraer no solo la localización de otros usos del suelo;
también a la población; cumpliéndose aquella

territorios y a los sujetos pertenecientes a los
asentamientos humanos originarios ahí radicados5.
Esto es, a la otredad de los Otros, constituyendo,
o mejor, construyendo en el proceso evolutivo, la
formación, de lo que aquí se denomina, como el
binomio urbano perfecto: el Estado y la sociedad;
utilizando para esto medios como: el apartamiento,
la expulsión, el panóptico (Foucault, M.: 2010:
231; García, M.: 2010: 71), la segregación sociofuncional, la desaparición: el vomitar fuera del
cuerpo social urbano:
i. A la naturaleza originaria;
ii. A aquellos individuos no urbanos;
iii. Incluso al grupo de individuos de diferente
idiosincrasia cultural-urbana.
Sobre ese concepto, Bauman, Z. (2011; 2009: 109)
menciona que las formas modernas de esta estrategia
social émica, son, por ejemplo: la de la separación
de los guetos urbanos, el acceso selectivo a espacios
específicos y la prohibición de ocuparlos, entre otras
muchas más. Incluso Lefebvre, H. va más allá,
introduciendo la figura del campo ciego (Lefebvre, H.
1980: 29-53); donde se menciona, entre otras cosas,
que la ciudad de piedra y acero es construida sobre la
naturaleza devorándola y en el proceso se convierten
los espacios verdes en naturaleza ficticia.
Aún más, desde la cosmovisión de M. Foucault,
según García, M. (2010: 24 y ss.), la experiencia
de los sujetos urbanos en la contemporaneidad
líquida está en una estrecha relación cultural, entre
lo que él llama: los órdenes de saber, los órdenes
de poder y la subjetividad (Foucault, M.: 1988).
El primero se refiere, entre otras cosas, “…a los
saberes no escritos de una cultura” (opus cit: 24),
en este caso nos referimos a la cultura urbana
particular de cada espacio, con todo lo que ello
implica (…la antropoémia). El segundo, asocia
no solo a la normatividad jurídica propia de cada
transversalidad espacial, a que se hace referencia
en párrafos anteriores, como controladora de
los sujetos; sino también, por un orden social
implícito, en donde el conjunto de las formas
de saber y el funcionamiento normativo (leyes,
reglamentos y demás), producen precisamente la

5

El empuje de la urbanización hacia una evolución cuantitativa y cualitativa en los usos del suelo, tiene como proceso la devastación
implacable de la naturaleza originaria; donde este concepto de naturaleza originaria, intenta reunir dos nociones que están ancladas a un
espacio natural no urbano, definido y característico: por un lado, estaría involucrada aquella naturaleza que tiene la particularidad de estar
intacta, posiblemente rica en recursos naturales, bosques, lagos, montañas, ríos y otros elementos que indefectiblemente la componen
en su locus typicus; por el otro, el componente humano que involucra y ubica en el espacio físico a los habitantes originarios del lugar,
transformando y alterando significativamente, no solo sus costumbres; sino también su cultura, su idiosincrasia y por supuesto, sus proceso
identitarios formados a lo largo de su historia vivida en lugar: de su forma particular de vivir su vida en la comunidad.

6

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

sentencia muy difundida en el siglo pasado: “…al
uso industrial le sigue el habitacional y entre estos,
los demás usos del suelo” (Sousa, E. 2007).
El tercer concepto vinculado con la entelequia
social urbana es el denominado ex nihilo (del
latín: creado a partir de la nada); aquí Cornelius
Castoriadis (2001; 1981: cfr.) reconoce a la
sociedad (urbana) en términos de la psique, como
receptividad de impresiones y como formadora
del individuo urbano ex nihilo; esto, para tratar
de explicar, entre otras cosas y desde esta óptica,
lo que envuelve precisamente a la sociedad y el
proceso de sus transformaciones en lo urbano.
Una visión teórica que hasta ahora en la ciencia
del urbanismo y en particular en las estrategias
operativas de la planeación espacial urbana, no
se percibe la generación de una metodología
científica de aplicación operativa contemporánea6.
Para esclarecer esto, sobre todo el argumento
de la creación del individuo urbano a partir de la
nada (ex nihilo) y su relación con los dos conceptos
propuestos, es preciso indicar que lo planteado

por Castoriadis, C. se basa en la idea de lo que él
menciona como el primer contacto o mónada7.
Indicando que cuando el individuo urbano nace, lo
que le permite llegar a ser un sujeto completamente
urbano, es el proceso previo a la socialización con
los otros individuos ligados inicial y directamente
a él (padre, madre u otros). Esa mónada, ese primer
contacto, la unidad a partir de la nada desde la
posición teórica de Zapolsky, L. (s/f) y Banch, M.
(2007: 56), es una realidad de naturaleza biológicainicial: boca-pecho-placer-leche (en ese orden).
La cual tiene múltiples implicaciones
fundamentales, ya que el primer contacto del sujeto
ex nihilo, inicia con la génesis de la formación de
sus primeras iconografías consideradas como:
fundamentales, esenciales, básicas y primordiales;
fundando en el individuo la capacidad de producir
las imágenes urbanas en su psique; generando,
además, en ese proceso transformacional, sus
primeras representaciones del mundo y de la
sociedad urbana que le rodea. Esto se explica
gráficamente en la figura 1.

Figura 1. La formación del sujeto urbano (ex nihilo) a partir de la socialización

Fuente: datos generados a partir de Castoriadis, C.: (1981) y Sousa, E.: (2023; 2010;2010a)

6

Un primer vínculo entre el ámbito disciplinar de la planeación urbana de los usos del suelo y la posición teórica conceptual que propone
Castoriadis, C., surge precisamente de la noción que él denomina como: sociedad y sus transformaciones (Castoriadis, C. : 1981 citado por
Banchs, M. opus cit.:54); en donde la sujeción relacional, inicialmente, es posible considerarla en el ámbito de las transformaciones sociales
que ocurren en el espacio territorial, llámese urbano o metropolitano; esto, como una parte del proceso de urbanización que se circunscribe
en la expansión de orientación periférica que se produce en las ciudades, analizado en otros escritos (Sousa, E: 2022; 2015 y otros) a la luz
de la teoría de las etapas de metropolización, las cuales fueron exploradas para la zona metropolitana de Monterrey Nuevo León, México,
desde el año 2009 (Sousa, E.: 2009, 2010, 2015 y otros)
7
El concepto de mónada proviene del griego μονάς monas: unidad; de μόνος monos, uno, solo, único.

7

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

La última noción asociada con entelequia
social urbana (esu) se representa por lo que
aquí se denomina como fuerzas centrífugas de
expansión territorial; precisamente, este concepto
tiene la particularidad de territorializar en el
locus typicus urbano a los tres conceptos teóricos
explorados anteriormente. Dicho concepto se ha
propuesto en otras investigaciones por el autor de
este escrito desde el año 2009 (Sousa, E.: 2022,
2015, 2010, 2009 y otros: cfr.). Indicando la forma
característica en que se genera el crecimiento
espacial-expansivo de orientación periférica
a partir de un centro metropolitano; el cual se
identifica con una forma similar al giro a favor
de las manecillas del reloj, generando un proceso
iterativo, que en la contemporaneidad líquida que
nos corresponde vivir, se considera ad perpetuam;
se representa gráficamente en la figura 2.

sociedad urbana adscrita a una ciudad, o a un
territorio metropolitano, alberga en lo más
profundo de su ser interior, no únicamente una
simiente sólida, fértil y replicable sobre el espacio
urbano de referencia, derivado precisamente del
proceso inmerso en una socialización nuclear
contextualizada en lo ex nihilo; la cual actúa
como si se constituyera en un germen-base de
origen genético y nuclear, trasmitido por herencia
en cada ciclo reproductor de la vida del sujeto
urbano que se refuerza, replica y consolida con
la experiencia personal vivida en el seno de la
ciudad: un ADN urbano integrado al individuo.
Generando en el proceso transformacional,
el estado de hechos en que se encuentran
las ciudades y las ciudades metropolitanas
contemporáneas, en el ámbito del surgimiento,
diversificación y réplica del fenómeno de la
marginación socio-espacial; evidenciado en
la mayoría de las zonas urbanas conocidas
del sur global y quizá del mundo conocido:
el sujeto es abducido por lo urbano en virtud
de los satisfactores y de las prerrogativas ahí
ofrecidas; ver la figura 3.

Figura 2. Fuerzas centrífugas de expansión
territorial: representación gráfica

Figura 3. Crecimiento expansivo de las ciudades
en base al sujeto socializado ex nihilo

Fuente: Sousa, E. et al: 2022: 43

Finalmente, la noción propuesta vinculada
al concepto de entelequia social urbana indica,
desde la óptica de esta investigación, que: la

Fuente: Datos generados en esta investigación

8

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

En este sentido, es claro que al interior
del espacio urbano se da la existencia de una
diversidad de usos del suelo y de múltiples
variables intervinientes que permean a la sociedad
urbana, de ahí la importancia que representa
no solamente profundizar en lo referente a los
procesos de expansión física de cada locus
typicus; sino también, de igual importancia son las
investigaciones de otros ordenes disciplinares, de
otros enfoques y de otros objetos de intervención,
por lo que en este número de CONTEXTO.
Revista de la Facultad de Arquitectura de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, México;
se han agrupado diez trabajos de investigación
inéditos y originales elaborados por académicos
investigadores de diferentes partes del mundo. Los
cuales muestran un panorama visual de su objeto
de intervención particular, generado a través de la
línea de investigación que cada uno cultiva:
El primero de ellos es presentado por la Dra.
Tanya Pamela Donoso Mogollón de la Universidad
Católica de Santiago de Guayaquil, Ecuador,
donde se profundiza en el tema “Caracterización
de las casas de obreros y empleados del Company
Town San José de Ancón- Ecuador”; en el que
se indica que el estudio procura aprovechar la
existencia de las edificaciones patrimoniales de
San José de Ancón, lugar donde se estableció
el primer campamento petrolero de Ecuador,
a inicios del siglo XX. El objetivo principal de
la investigación fue analizar las características
formales y espaciales casas de obreros y
empleados construidas por la compañía petrolera
Anglo Ecuadorian Oilfields Company en el
periodo de 1920-1970. La metodología planteó
la revisión de fuentes primarias y secundarias,
además, el registro en sitio de las edificaciones y
la reconstrucción gráfica de los proyectos.
Los doctores Sergio Andrés Bermeo Álvarez y
Claudia Canobbio Rojas, de Universidad Central
del Ecuador y la Universidad de Sonora, México,
respectivamente, abordan el tema sobre “La
sociedad como medio de producción de estilos
arquitectónicos. Quito, Ecuador 1534 – 2018”;
mencionando que la arquitectura, como expresión
humana, es reflejo de cada sociedad en cada época,
al mostrarnos la forma de vida de sus habitantes y
el espacio que ocupan. El presente estudio, toma
la ciudad de Quito, Ecuador, que desde su origen
permite analizar diversos estilos arquitectónicos
consecuencia de la evolución de la sociedad
quiteña. Desde la vertiente de la geografía urbana

se llevó a cabo un análisis socio-arquitectónico
tomando seis temporalidades significativas de
cambios, representados en cartografías de estilos
arquitectónicos en cada etapa de sociedad, desde
su origen colonial con influencia española e
indígena, hasta una expresión arquitectónica
contemporánea marcada por procesos globales.
En el caso de los doctores Marco Tulio Muñoz
López, Luisa María Gutiérrez Sánchez y Jesús
Quintana Pacheco, del Tec. de Monterrey Campus
Sonora Norte, Departamento de Arquitectura y
Diseño Universidad de Sonora y Departamento
de Ingeniería Civil y Minas, Universidad de
Sonora respectivamente; investigan sobre el tema
denominado “De lo ideal a lo real en eficiencia
energética de la vivienda tipo interés social: caso
de Hermosillo, Sonora, México. Mencionan que
los individuos que vivan en zonas expuestas
ante los fenómenos meteorológicos, carentes
de infraestructura y de servicios esenciales,
sufrirán mayores afectaciones por los riesgos
del cambio climático. La toma de medidas en
busca de su mitigación es de carácter apremiante
en la búsqueda de disminuir la afectación en las
generaciones que están por venir, siendo el sector
habitacional una forma asequible para reducir las
emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).
Lo anterior generaría un impacto en el mercado
inmobiliario, por lo que los profesionales de la
construcción, planeación urbana y valuación
inmobiliaria deberán atender a la investigación
respecto a las acciones de mitigación que se
establece actualmente en el proceso de transición
energética. En el presente trabajo se analiza el
uso de energía de la vivienda de interés social con
eficiencia energética para un clima cálido-seco
y de la vivienda predominante en la ciudad de
Hermosillo, Sonora, México.
El siguiente artículo está firmado por las doctoras
Ana Cristina García-Luna Romero y Angélica
Quiroga-Garza, de la Universidad de Monterrey,
México, el cual titulan “Psicología, Arquitectura:
comunidad, individuo y espacio desde el urbanismo
incluyente”; donde indican que el propósito de este
estudio fue desarrollar un proyecto de investigación
interdisciplinario – psicología y arquitectura - de
corte etnográfico que respetara las características
de diversidad y territorialidad propias de Santa
Catarina Lachatao, comunidad indígena mexicana
en la Sierra Norte de Oaxaca, proponiendo un
nuevo abordaje metodológico. Se trabaja a partir
de la interpretación gráfica desde una perspectiva
9

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

biográfica-narrativa que permite tener acceso a la
identidad, los significados y el saber práctico de los
serranos. En un total de 28 dibujos de 17 niños y
niñas se muestran las interacciones, los elementos
y los lazos comunes compartidos desde su cultura,
ideología y valores que los mayores de Lachatao
han sabido transmitir a los más pequeños.
La Dra. Aída Escobar Ramírez de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, México; aborda el
tema denominado “Diagnosis urbana: hacia una
metodología analítica, sintética y cartográfica”,
mencionando que el ritmo vertiginoso de los
procesos en las ciudades requiere respuestas
precisas y expeditas en la planificación urbana,
tanto de los de los tomadores de decisión, como
de los académicos dedicados a su estudio. Un
proyecto urbano exige la consideración meticulosa
de los requisitos espaciales y su materialización
en proyectos específicos. Sin embargo, prevalece
una inclinación a emprender proyectos urbanos
basados en diagnósticos que no logran discernir
efectivamente las necesidades urbanas de la
población, las fortalezas y debilidades urbanas.
En consecuencia, es imperativa una reevaluación
fundamental de las metodologías de diagnosis
urbana. A pesar de la disponibilidad de numerosas
herramientas de diagnóstico, sigue siendo poco
común un marco metodológico que ofrezca un
enfoque secuencial, articulado y fundamentado
teóricamente para el proceso de diagnóstico. Este
estudio tiene como objetivo abordar esta brecha al
proponer la implementación de una metodología
que permita una respuesta de diagnóstico en la
transición a una postura proactiva con respecto a
los problemas urbano-territoriales.
Los doctores Amalia Lejavitzer y Richard
Danta, de nacionalidad uruguaya, adscritos a
Universidad Católica del Uruguay, Departamento
de Humanidades y Comunicación, escriben sobre
el tema denominado “Del horizonte al texto: el
paisaje cultural como categoría semiótica. El
caso del grafiti tag en Montevideo, Uruguay;
mencionan que el artículo estudia el paisaje
desde una perspectiva que considera la categoría
semiótica de texto para entender los fenómenos
materiales, inmateriales y simbólicos asociados
a un territorio; en particular, aborda el caso de
los paisajes culturales urbanos y la incidencia del
grafiti tag en su transformación. Para ello, se toma
como punto de partida un modelo conceptual de
texto que permite la comprensión del paisaje
como un conjunto de significados abiertos a

la interpretación de quien lo contempla. Se
ejemplifica con el caso del grafiti de firma tag en
la ciudad de Montevideo. Se concluye en que el
paisaje no solo es una categoría de lo patrimonial,
sino también un instrumento epistémico de
carácter semiótico para el análisis de diversos
fenómenos vinculados con el territorio, desde una
dimensión tanto sensorial como metafórica.
La Dra. Daniela Vanesa Rotger de
nacionalidad argentina, adscrita a la Facultad de
Arquitectura y Urbanismo, Universidad Nacional
de La Plata, Argentina; investiga sobre el tema
“Infraestructura, cursos de agua y ciudad. Un
análisis para la ciudad de La Plata, Argentina”,
donde se indica que el presente artículo tiene
como objetivo principal analizar el impacto
urbano de tres obras desarrolladas en la cuenca.
Se buscará despejar incógnitas acerca de las
transformaciones urbanas asociadas a las obras,
sobre las percepciones sociales, y acerca de lo que
representa un arroyo a cielo abierto en la ciudad.
Se desarrolla un trabajo cualitativo, a partir de
encuestas realizadas en los sectores afectados por
las obras. Los principales resultados aluden al
efecto diferencial de las obras de infraestructura
en áreas céntricas y periféricas de la ciudad, al
papel en el desarrollo urbano de las diferentes
zonas, y al rol que desempeñan en las diferentes
percepciones del riesgo.
En el caso de los doctores Yesid Camilo
Buitrago, Arodi Morales-Holguín, Luis Armando
Muñoz Joven, de nacionalidad colombiano,
mexicano y colombiano respectivamente,
abordan el tema de la “Transformación curricular
del diseño gráfico en la educación superior:
enfoques interdisciplinarios y complejos. Una
revisión científica”; en donde indican que el artículo
tiene el objetivo de presentar el estado actual del
DG y su relación con la formación profesional y
el currículum en el contexto de la ES, en busca de
delinear estrategias que promuevan dicha formación.
Para ello, se realizó una revisión de tipo descriptiva
para analizar los principales estudios relacionados
con la formación en DG y el currículum. Esta
revisión se hizo a través de una exploración en
diferentes bases de datos con reconocimiento
internacional. Los resultados destacan la necesidad
de transformar los currículums de DG hacia
enfoques interdisciplinarios, complejos y flexibles,
que promuevan la praxis.
La Dra. Marta Quintilla-Castán, de
nacionalidad española, adscrita al Departamento de
10

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Arquitectura, Universidad de Zaragoza, Zaragoza,
España, profundiza sobre la temática que titula
“Análisis del diseño de escuelas infantiles desde
una visión pedagógica”, indicando que el reto del
arquitecto es diseñar escuelas infantiles que se
integren con el proyecto pedagógico, facilitando
la labor educadora de los adultos y el aprendizaje
y descubrimiento de los niños a través de la
creación de espacios que favorezcan las relaciones
interpersonales, la autonomía, creatividad o la
exploración durante sus primeros años de vida
en un entorno físico y social. La investigación
aborda el diseño de escuelas infantiles desde la
perspectiva integradora de la pedagogía en el
proyecto de arquitectura, aportando el currículum
oculto y silencioso que confieren los ambientes
proyectados a la formación del niño. Se toman
como caso de estudio cinco escuelas infantiles
municipales en Zaragoza (España), acometidas
desde la experiencia de muchos años en la
redacción de equipamientos docentes públicos,
como medio para recopilar referencias para la
toma de decisiones durante el proceso de diseño.
El resultado son equipamientos dinámicos, que se
adaptan a diferentes necesidades y situaciones,
proporcionando estímulos y experiencias que
promuevan el aprendizaje.
Finalmente, el Dr. Marcelo Fraile-Narvaez de
nacionalidad española, y adscrito a Universidad
Internacional de La Rioja, España, investiga el
tema denominado “Mitos y certezas en torno
al proyecto del Biocentro de Peter Eisenman:
una asimétrica relación entre el ordenador,
Chomsky, Derrida y Mandelbroad”; donde
menciona que Con la adopción del ordenador en
los años ochenta, los diseñadores abrazaron esta

tecnología como una herramienta potencialmente
liberadora del viejo paradigma del siglo pasado.
No obstante, las expectativas que se depositaron
en ella quedaron en gran medida limitadas a su
uso como mero instrumento de representación. Y
allí radica precisamente lo trascendental del proyecto
del Biocentro para la Universidad de Frankfurt de
Peter Eisenman, al convertirse en uno de los primeros
proyectos en emplear el ordenador en el proceso de
diseño, más allá de su función tradicional como
sistema de representación gráfica. A partir de estos
conceptos, este trabajo tiene como objetivo investigar
las interacciones entre el ordenador y las teorías
del ADN, de Chomsky, Derrida y Mandelbroad, y
analizar cómo estas teorías influyeron estas en las
decisiones de Eisenman que conducirían al proyecto
del Biocentro. Finalizaba el corto siglo XX, dando
paso a una nueva etapa que revolucionaría los modos
de ver y producir arquitectura.
Como comentario final, los miembros del
equipo que conformamos a CONTEXTO.
Revista de la Facultad de Arquitectura de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, estamos
plenamente convencidos que el investigador y el
lector común interesado en la diversa temática
expuesta, encontraran a través de las páginas que
componen esta edición editorial, un tópico con
una visión interdisciplinar, de actualidad, con una
amplia profundidad de análisis investigativo, e
internacional; enfocada en las diferentes esferas del
quehacer académico y de investigación disciplinar y
multidisciplinar; en donde, investigadores certificados
y de alta calificación científica, han colaborado en este
número (Vol_17_N27_Junio 2023) con sus trabajos
personales o grupales, todos ellos dictaminados en
tiempo y forma por pares académicos. C

Referencias Bibliográficas
Banchs, M.; et al: (2007). Imaginarios representaciones sociales y memoria social. En: En Arruda, A. et
al: 2007; México, Antrhopos, UAM (Iztapalapa): pp. 47-99
Bauman, Z. (2011). La sociedad sitiada. México. FCE.
Bauman, Z. (2009). Modernidad líquida. Argentina; Fondo de Cultura Económica.
Castoriadis, C. (2001). Figuras de lo pensable. Buenos Aires. FCE. En Arruda, A. et al: 2007; México,
Antrhopos, UAM (Iztapalapa); pp. 53; 61.
Castoriadis, C. (1981). L´institution imaginaires de la societé. París; editions du
Seuil. En Arruda, A. et alia: 2007; México, Anthropos, UAM (Iztapalapa); pp. 54.
Dos Santos, T. (2004). Economía mundial. México: Plaza y Janés.
Foucault, M. :(2010). Vigilar y castigar. Nacimiento de la prisión. México, Siglo XXI.
Foucault, M. (1988). El sujeto y el poder. En H. Dreyfus y Rabinow, Foucault: más allá del estructuralismo
y la hermenéutica, UNAM 1988.
11

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

García, M. (2010). Foucault y el poder. México, Universidad Autónoma Metropolitana
Lefebvre, H: (1980).La revolución urbana. Madrid, Alianza Editorial
Levi-Strauss, C. (2011). Tristes trópicos. Paidós Surcos; España.
Sousa, E. (Coordinador). (2023). Ciudad y sociedad contemporánea. Enfoques, prácticas y reflexiones
desde su comprensión territorial. México, Ediciones Comunicación Científica S.A. de C.V;
Colección conocimiento. DOI 10.52501/cc.063, Open Access.
Sousa, E.; Leal, C.; Palacios, A. :(2022). Análisis espacial metropolitano en ambiente antrópicos y
originarios. México; Río Subterráneo.
Sousa, E: (2018). La conversión ciudad metrópoli. Un proceso que subsumen a la segregación espacial.
Colombia; Revista Sapiens Research: Vol. 8(1).pp. 102-116
Sousa, E. (2011a). La territorialidad urbana y sus procesos espaciales generativos: los espacios del turismo
vs. Los no ciudad: el caso de Monterrey, N. L. México. En Sánchez González et al. Geografía
humana y crisis urbana en México. Universidad Autónoma de Nuevo León.
Sousa, E. (2011a). La metrópoli prematura en la sobremodernidad líquida. Una figura aceleradora de la
producción de espacios dicotómicos. Revista Bitácora Urbana. N° 19, Julio-Diciembre del 2011.
Sousa, E. (2010). Espacios contemporáneos I. México: UANL.
Sousa, E. (2011a). La territorialidad urbana y sus procesos espaciales generativos: los espacios del turismo
vs. Los no ciudad: el caso de Monterrey, N. L. México. En Sánchez González et al. Geografía
humana y crisis urbana en México. Universidad Autónoma de Nuevo León.
Sousa, E. (2009). El proceso expansivo en la territorialidad metropolitana. Fundamento teórico y génesis
procesal: los espacios no ciudad en la sobremodernidad. México, UANL.
Sousa, E. (2007). El área metropolitana de Monterrey. Análisis y propuesta metodológica para la planeación
de zonas periféricas. México, UANL: Colección Tendencias.
Zapolsky, L.: (s/f). El concepto de realidad en la obra de Cornelius Castoriadis

12

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Caracterización de las casas de obreros y empleados del
Company Town San José de Ancón- Ecuador
Characterization of the houses of workers and employees of the Company
Town San José de Ancón- Ecuador
Recibido: abril 2022
Aceptado: junio 2023

Tanya Pamela Donoso Mogollón1

Resumen

Abstract

El estudio procura aprovechar la existencia de las
edificaciones patrimoniales de San José de Ancón,
lugar donde se estableció el primer campamento
petrolero de Ecuador, a inicios del siglo XX. El
objetivo principal de la investigación fue analizar
las características formales y espaciales casas de
obreros y empleados construidas por la compañía
petrolera Anglo Ecuadorian Oilfields Company
en el periodo de 1920-1970. La metodología
planteó la revisión de fuentes primarias y
secundarias, además, el registro en sitio de las
edificaciones y la reconstrucción gráfica de los
proyectos. El procesamiento de la información y
definición de la configuración espacial se realizó
a través de diagramas y recursos gráficos como
una herramienta adecuada para obtención de
resultados, en cuanto a la comparación de las
edificaciones desde la jerarquía social.

The study seeks to take advantage of the existence
of heritage buildings in San José de Ancón, the
place where the first oil camp in Ecuador will be
established in the Santa Elena, at the beginning of
the 20th century. The main objective of the research
was to analyze the formal and spatial characteristics
of the houses of workers and employees built by the
oil company Anglo Ecuadorian Oilfields Company
in the period 1920-1970. The methodology raised
the review of primary and secondary sources, in
addition, the registration on the site of the buildings
and the graphic reconstruction of the projects.
The processing of the information and definition
of the spatial configuration was carried out through
diagrams and graphic resources as an adequate tool
to obtain results, in terms of the comparison of the
buildings from the social hierarchy.

Palabras Clave:

Keywords:

Company Town; casas; obreros; empleados;
San José de Ancón

Company Town; houses; workers; employees;
San José de Ancón

1

Nacionalidad: ecuatoriana; adscripción: Universidad Católica de Santiago de Guayaquil, Ecuador; Postgrado Internacional de Patrimonio
Cultural, Turismo y Paisaje por la ONG Fondo Verde de Perú; E-mail: tanya.donoso@cu.ucsg.edu.ec; ORCID: https://orcid.org/00000002-9007-5676

13

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Introducción e importancia de la investigación

La Anglo Ecuadorian Oilfields Company
proporcionó a sus habitantes espacios de recreación
como clubes, teatro, un parque central, iglesias,
cementerios, y también se construyó un hospital para
todos sus habitantes; contaba con un departamento
de construcciones y uno de sanidad por medio de los
cuales la compañía se encargaba del mantenimiento
de las edificaciones y el control de plagas (Estrada,
2001). La compañía suministraba alimentos,
mobiliarios y todo tipo de accesorios para el
hogar, que eran adquiridos mayormente por los
grupos que ocupaban los mejores cargos.
De lo que se conoce, a través de la memoria
de sus habitantes4, los ingleses establecieron las
reglas para todos en el campamento, control a
través de los horarios, formación académica,
normas de conducta. Ancón contaba con su propio
departamento de policía y otra serie de servicios;
los habitantes resaltan lo seguro y tranquilo que
resultaba vivir en su campamento, sin embargo,
existen diversos criterios sobre la influencia de la
cultura inglesa en el modo de vida, especialmente
por la segregación social. En 1976 la Corporación
Estatal Petrolera Ecuatoriana (CEPE) tomó a
cargo la operación de los campos de la Península,
al haberse completado la reversión por parte de
la compañía Anglo Ecuadorian Oilfields Ltd.
(Prefectura de Santa Elena , 2017).

San José de Ancón es actualmente una parroquia
rural del Cantón Santa Elena de la provincia de
Santa Elena, en Ecuador, con aproximadamente
6.877 habitantes (INEC, 2010). Sus orígenes se
remiten al campamento petrolero establecido por
la Anglo Ecuadorian Oilfields Company a raíz de
la perforación del primer pozo petrolero en el año
1911 (figura 1).
En el año de 1919 se inició la construcción
del campamento y empezó la conformación de
los diferentes estratos de población, acorde a las
funciones que desempeñaban sus pobladores:
obreros, oficinistas, jefes, gerentes, etc.; a esto
se sumaba el personal que ocupaba cargos en los
diferentes equipamientos de salud, recreación,
enseñanza, entre otros. Estas diferencias jerárquicas
de la población a su vez se reflejaron en la trama
urbana con la conformación de los barrios y en su
arquitectura a través de los tipos de viviendas, entre
ellas: viviendas unifamiliares, viviendas dúplex,
canchones, casas de solteras, casas de solteros2,
etc. Los barrios contaban con infraestructura como
agua potable3, energía eléctrica y gas por tubería
para sus cocinas (Estrada, 2001).

Figura 1. Ubicación de San José de Ancón

Provincia Santa Elena, Ecuador

Parroquia San José de Ancón

Área urbana

Fuente: Elaboración propia

2
3
4

Denominaciones otorgadas a las viviendas, de acuerdo a la descripción de Estrada (2001).
Ancón contaba con una planta desalinizadora y planta eléctrica.
De acuerdo a entrevistas realizadas por el autor en el año 2017 y 2019, a algunos habitantes de Ancón.

14

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Estado de la cuestión

específicas en cuanto a m² y espacios, de acuerdo
a los niveles o cargos que ocupaba el personal,
de igual manera funcionaba la ubicación de sus
viviendas en los barrios.
Tanto los relatos de los habitantes de Ancón,
como los trabajos realizados por Estrada (2001),
Compte (2009) y Albornoz (2009) ponen en
evidencia las diferencias de clases tanto en
los aspectos urbanos, como en la arquitectura
e incluso en la diferenciación de materiales y
sistema constructivo de las casas de obreros y
empleados, todo acorde a los estratos definidos
por los ingleses en el campamento.
En Ecuador existieron otros campamentos,
entre ellos el construido por la United Fruit
Company dedicada a la producción de banano,
ubicado en la provincia del Guayas en la parroquia
rural Tenguel, esta compañía estadunidense se
instaló en el año 1943. (El Comercio, 2018), lugar
donde se construyeron edificaciones de madera
destinadas a cada clase del sector trabajador, el
campamento contó con servicios sociales, escuelas,
hospital, departamento de construcciones,
etc., sin embargo, no se han ubicado estudios
donde se analicen sus características urbanas o
arquitectónicas. Los inmuebles de Tenguel fueron
incluidos en el inventario realizado por el Instituto
Nacional de Patrimonio Cultural INPC en el año
2012 y constan en el Sistema de Información del
Patrimonio Cultural Ecuatoriano SIPCE.

Se han desarrollado trabajos locales sobre
Ancón, algunos de ellos abordan la investigación
desde la descripción histórica, recuperación de
fuentes primarias e historia oral. La publicación
de la historiadora ecuatoriana Jenny Estrada
corresponde a un trabajo riguroso de recopilación
de información sobre diversos aspectos del
campamento, iniciando por la conformación de
la Anglo Ecuadorian Oilfields, las costumbres de
sus habitantes, tradiciones, edificaciones, eventos
populares, etc. (Estrada, 2001). Otra publicación
que describe el aporte de los ciudadanos ingleses
en la economía y finanzas del país, la incursión
de los ingleses en la industria, la comunicación,
la minería, el transporte, la Banca, energía
eléctrica y explotación petrolera, corresponde al
trabajo desarrollado por Guillermo Arosemena,
quien describe que el año 1876 Gabriel García
Moreno, presidente de Ecuador, ordenó la
primera perforación de un pozo en la Península
de Santa Elena, sin embargo, la explotación por
parte del Estado no estaba permitida, de acuerdo
a la legislación de la época, fue después de 1908
que se permitió la explotación por particulares
(Arosemena, 1991).
Para Compte (2009), Ancón mantiene la idea
de la estratificación de los barrios de acuerdo
a las categorías o nivel de los trabajadores.
También expone que “la tipología elegida para
el diseño y construcción de los edificios siguió
la experiencia de la tradición victoriana” (p.
406), edificaciones caracterizadas por el uso de
galerías y composición simétrica. Como indican
los habitantes de Ancón, las edificaciones eran
diseñadas y construidas por el Departamento de
Construcciones de la Compañía.
Albornoz (2009), aborda el estudio del
campamento desde la perspectiva de la segregación
urbana, evidencia la discriminación hacia los
nacionales, debido a la separación de los barrios de
los trabajadores y el área residencial de los ingleses,
así también, la calidad de servicios, de primera para
los jefes y de segunda para los trabajadores. De igual
manera la atención médica del Hospital de Ancón
estaba “estratificada en dos secciones: Sección
A, para extranjeros y empleados nacionales de
primera categoría; y Sección B, para trabajadores,
artesanos y obreros” (p. 400). Resulta pertinente
este análisis desde la estratificación, considerando
que en Ancón las viviendas cumplían características

Figura 2. Vivienda en Tenguel, 2012

Fuente: Elaboración propia

De acuerdo a la revisión de información sobre
los Company Towns, se ubicaron imágenes de
varios campamentos estadunidenses, construidos
en las primeras décadas del Siglo XX, que
guardan relación con las características formales
15

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

de los campamentos de Latinoamérica y en el
caso de este estudio con las casas de Ancón:
• Homes in company-owned mill village of
Pickett Yarn Mills - High Point, North Carolina,
1936 (The U.S. National Archives, 2020).
• The Cannon company town of Kannapolis,
N.C., in the early 20th century (Hardy Green,
2012).
• Company Houses, Scott's Run, West
Virginia Walker (Evans Archive, 2019).
Siguiendo el ámbito de estudio de
campamentos, Muñoz (2006), analiza la ciudad
del petróleo en Venezuela en varios escenarios,
uno de ellos la confrontación de referencias
literarias de pueblos petroleros en los países
de origen con el objeto de determinar si la
experiencia previa, influyó en la materialización
de la ciudad del petróleo en Venezuela. Las
fotografías recabadas por Muñoz, tanto de los
campamentos petroleros de Venezuela como
de los campamentos petroleros estadunidenses,
también guardan relación en cuanto a las
características formales de sus edificaciones.
En la misma línea de investigación de los
Company towns Lupano (2019) estudia algunos
ejemplos en Puebla, Veracruz, Sinaloa, Baja
California Sur, Baja California y Sonora, desde
su perspectiva “cada urbanización presenta
variadas respuestas en el diseño del poblado y
la materialización de las viviendas —según la
topografía, el tipo de producción, la nacionalidad
de los empresarios, el componente humano
alojado (directivo, administrativo, técnico y
obrero)” (p. 1). Lupano (2019) reafirma la
idea de las actividades para llenar el tiempo
libre de los trabajadores destinada a locales y
extranjeros, además, resalta la estructura interna
de los Company towns en correspondencia con
la organización jerárquica de la empresa, además
de las medidas de control ejercidas en distintas
formas hacia los habitantes de campamento.
Edith Aranda Dioses (2017) realiza su
estudio desde la sociología, sin embargo, en uno
de sus capítulos se detiene en la “concepción
arquitectónica y urbanística de los Company
towns y su relación con el espacio social”, del
caso de Oroya (complejo industrial metalúrgico)
y Talara (campamento petrolero) en Perú.

5

Las compañías extranjeras que controlaban
estas actividades productivas trataron de
difundir un estilo de vida nuevo y moderno que
ponía en evidencia procesos de segregación
socio-espacial urbana, acompañados de una
rutina y disciplina que procuraba imponerse
no solamente en el espacio del trabajo, sino
también en la residencia y en el uso del tiempo
libre (pp. 148-149).
Aunque la conceptualización de los Company
towns no se aplica estrictamente a las características
del campamento de Ancón, resulta esencial para
comprender su estructura. Para Chacón (2016)
tanto el sistema de enclave como los Company
towns tienen a la organización de sus obreros para
defensa de sus derechos a través de asociaciones,
sindicatos u otro tipo de agrupaciones gremiales5;
sin embargo, en el caso de las compañías
extranjeras se buscó evitar conflictos con sus
obreros y empleados a través del acceso a varios
beneficios, como educación, cultura, deporte,
salud, etc. En el caso de Latinoamérica los
Company towns cumplen con dos características
iniciales, el aislamiento geográfico y monopolio
económico. Zapata (1977) desde la sociología
expone la siguiente definición:
Las economías de enclave constituyen un tipo
de desarrollo en América Latina y en tanto
cuales se corresponden con países o conjuntos
de países, el enclave se define al nivel de la
unidad productiva (…) como todos aquellos
centros productores de materias primas que
se caracterizan por estar geográficamente
aislados, por ser o haber sido por largos
periodos propiedad de empresas extranjeras con
escasas vinculaciones a la economía nacional
y por poseer una organización social que Kerr
y Siegel (1954) y otros han bautizado como
“Company towns” (Zapata, 1977, p. 719).
El estudio de los Company towns,
ha propiciado investigaciones de varias
universidades de Estados Unidos, entre ellas,
las desarrolladas por la profesora de Historia y
Teoría de la Arquitectura de Southern California
Institute of Architecture Margaret Crawford en
1995, los trabajos de University of Washington en
el año 2003, los estudios de University of Toronto
en 2012 y también los de Dickinson College a

Fue hasta inicios de los años 60 que en Ancón entró en vigencia uno de los primeros contratos colectivos del Ecuador (Llambías, 1983).

16

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

través de la investigación del profesor de Historia
Marcelo Borges en el año 2012.
Para Crawford (1995) los Company towns
correspondían a enclaves que introducían el
capitalismo industrial en un territorio previamente
no explotado, que más tarde se convertían en
ruinas, evocando la nostalgia. Los Company towns
serían un sistema de control para los trabajadores,
evitando conflictos laborales a través de las
concesiones como mejoras en las condiciones de
vida, acceso a vivienda, parques y otras facilidades
de recreación. En el transcurso de más de un siglo,
una serie de cambios en la industria y la geografía
generaron una sucesión de tipos de Company
towns, de acuerdo al tipo de producción, como
molinos, campamentos madereros u otros.
Para Dinius y Vergara (2011), los Company
Towns representan a la ciudad planificada y
controlada por una compañía, como símbolo del
capitalismo industrial, reformando y transformando
la sociedad, especialmente la cultura de la clase
trabajadora a través de la imposición de hábitos
de trabajo para el incremento de la productividad.
“Desde la visión del arquitecto y los planificadores
urbanos los Company Towns generaron nuevos
espacios habitables, que prometieron, pero no
necesariamente lograron, mejorar las condiciones
de vida de las familias trabajadoras en términos
materiales, sociales y espirituales” (p.1). Podría
exponerse que los Company Towns surgen
en contraste a las viviendas obreras del siglo
XIX, las cuales que estuvieron marcadas por el
hacinamiento y falta de servicios. Los primeros
Company Towns surgieron en el occidente de
Europa, posteriormente en Estados Unidos, de
igual manera definen los Company towns como
el producto de los diseñadores a través de la
configuración de entorno construido, con la
finalidad de promover los objetivos políticos,
económicos y culturales, a través de un mayor
control sobre la mano de obra, lo que garantiza
el desarrollo de determinados tipos de relaciones
laborales a través del acceso a una mejor vivienda
(Dinius y Vergara, 2011).
De acuerdo a los investigadores Marcelo
Borges y Susana Torres (2012) “Los Company
towns en lugares remotos tenían que proporcionar
viviendas y otros servicios para atraer y mantener
una población trabajadora estable” (p. 2).
Estos asentamientos en áreas rurales estaban
conformados espacialmente por los lugares
de producción como minas, yacimientos de

petróleo u otros, y las viviendas y servicios para
los trabajadores (Borges y Torres, 2012). Como
también menciona Carlson (2003) la constante
en el modelo Company towns, fue el acceso a la
vivienda y los servicios, atractivos difundidos a
los trabajadores de los enclaves productivos.
Las investigaciones realizadas por los autores
citados, desde sus diferentes disciplinas, coinciden
en varios aspectos al analizar los Company
town, entre ellos: surgen de acuerdo al tipo de
producción, la nacionalidad de los empresarios, la
ubicación geográfica, la diferenciación de clases,
los privilegios, las actividades sociales y culturales
generadas por la compañía, la diferenciación
de los barrios, el paternalismo, la creación de
subgrupos sociales, implantación de hábitos, etc.,
son algunas de las características que rodearon los
campamentos en América Latina.
Metodología
Esta investigación de tipo exploratorio se orientó
al uso de técnicas de análisis formal y espacial,
sobre las cuales se incorporó la correspondiente
revisión teórica. Se desarrollaron las siguientes
fases para la obtención de los resultados.
Revisión bibliográfica, se realizó la búsqueda
de documentación en las fuentes gubernamentales,
ordenanzas, expedientes y documentos de la
Alcaldía del Gobierno Parroquial de San José
de Ancón, con respecto al campamento y a las
edificaciones.
Determinación de la muestra de estudio, la
muestra se determinó en base a la información
de los inmuebles declarados como bienes
patrimoniales de Ancón. Para la investigación se
revisaron dos inventarios: 20 fichas de registro de
viviendas de Ancón correspondientes al inventario
realizado por la Universidad Católica de Santiago
de Guayaquil en el año 2006 (Universidad
Católica de Santiago de Guayaquil, 2007) y 62
fichas de registro de viviendas de la plataforma
del Sistema de Información del Patrimonio
Cultural Ecuatoriano (SIPCE) correspondientes
al inventario realizado en el año 2012. Los
criterios para la selección fueron los siguientes:
• Viviendas de obreros y empleados
ubicados de acuerdo a protección patrimonial,
en la Zona de primer orden (Alcaldía del
Cantón Santa Elena, 2013)
• Edificaciones que conserven sus
características formales y espaciales originales.
17

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

• Estado de conservación del inmueble, de
acuerdo a los criterios establecidos por el INPC
en Ecuador (estados sólido o deteriorado).
• Facilidad de acceso a los inmuebles
• Se contrastaron los dos inventarios y 20
casas cumplían con los criterios establecidos
en cuanto a registros digitales e impresos.
Registro en sitio de los inmuebles, durante la
visita técnica al sitio, se logró identificar y acceder
solo a 9 inmuebles de los 20 preseleccionados:
1 del barrio Siberia, 2 del barrio Guayaquil, 2
del barrio Central y 4 del barrio Inglés. En sitio
se procedió a levantar la información de las
viviendas, para su caracterización en cuanto a
contexto, dimensiones y características generales.
Análisis del contexto, para esta etapa se
manejaron los planos de Ancón y se realizó un
encuadre de 250 m. X250 m.6 con la finalidad
de establecer las características y elementos del
contexto como: vías principales y secundarias,
ubicación de lote, distribución de parcela.
Caracterización de espacios, para el proceso
de este análisis se elaboraron las plantas
arquitectónicas y reconstruyeron los 9 proyectos
a través de su dibujo tridimensional. Tomando
como referente la metodología general para
la determinación de tipologías racionales de
Alexander Klein (1980), se extrajeron y aplicaron
algunos aspectos de su trabajo, para el estudio de
las viviendas de Ancón:
• Examen de los proyectos mediante
cuestionario.
• Reducción de los proyectos a la misma
escala.
• Comparación por el método gráfico, donde
se seleccionaron tres esquemas: recorridos entre
espacios, superficies libres y circulación de
espacios.

14 barrios registrados por el Instituto Nacional
de Patrimonio Cultural del Ecuador tenían una
marcada diferenciación de clases acorde a la
jerarquía de los empleados de la compañía:
Barrio 9 de octubre, barrio Central, barrio Nuevo,
barrio Manabí, barrio Bellavista, barrio Eloy
Alfaro, barrio Otavalo, barrio Latacunga, barrio
Velasco Ibarra, barrio Riobamba, barrio Unión,
barrio Inglés, barrio Guayaquil, barrio Siberia y
barrio Ambato (tabla 1). Todos los barrios estaban
comunicados por la Avenida de Petrolero que
atraviesa de norte a sur Ancón (figura 3-4). Las
extensiones de los barrios de obreros y empleados
bordean las 2 a 13 hectáreas de extensión y el
barrio de los jefes las 75 hectáreas (ingleses).
Figura 3. Avenida del Petrolero (vía principal),
Ancón 2022

Fuente: Elaboración propia

Resultados
Barrios del Company Town de Ancón
El campamento Anglo Ecuadorian Oilfields
(AEO) se asentó a través de una trama irregular
debido a la geografía del territorio, sin embargo,
las manzanas de los barrios se asientan sobre
tramas ortogonales, lineales e irregulares. Los

6

Metodología de análisis multiescalar grupo de investigación NuTAC (Nuevas Técnicas, Arquitectura, Ciudad), de la universidad
politécnica de Madrid.

18

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Figura 4. Barrios de San José de Ancón

Fuente: Elaboración propia con base en el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural, 2011

19

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Tabla 1. Características de los barrios de San José de Ancón

Fuente: Elaboración propia con base en ESPOL, 2002, pp. 67-70 y Estrada, 2001

20

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

En la figura 5 se identifican los 4 barrios, donde
se encuentran ubicados los inmuebles seleccionados
para el estudio: barrio Siberia, barrio Guayaquil,
barrio Central y barrio Inglés.
Figura 5. Encuadres (250 m. x250 m.) de inmuebles seleccionados para el estudio

Fuente: Elaboración propia

21

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

A través de encuadres de 250x250 m. (figura
6) se ha analizado el contexto de los inmuebles
ubicados en 4 barrios del Company Town. En el
barrio Siberia se han configurado las manzanas de
forma lineal, el borde oeste del barrio está junto
a la Av. del Petrolero y las vías secundarias de
acceso a las viviendas no cuentan con aceras, el
acceso es directo al pie de calle. El porcentaje de
ocupación de lote corresponde aproximadamente
al 52%. Este barrio de aproximadamente 2 ha. no
cuenta con áreas verdes o espacios de recreación,
fue habitado por empleados de cargos medios de
la AEO, sin embargo, el barrio está a una distancia
de 753 m. de los clubes Andes y Nacional. Al
encontrarse en la salida norte del campamento
se encuentra próximo al el cementerio, una
gasolinera y los tanques de CEPE7.
El barrio Guayaquil con un área aproximada
de 13 ha. donde predomina una traza irregular,

amanzanamiento rectangular en diferentes
dimensiones. El porcentaje de ocupación de
lote varía entre el 70 y 100%. Originalmente
las calles no contaban con aceras, actualmente
en algunos sectores se han construido. Los dos
inmuebles a ser estudiados corresponden: uno a
los denominados canchones y otro a las viviendas
unifamiliares adosadas que hemos denominado
para este estudio canchones tipo 2. El área verde
corresponde a un espacio actual.
El barrio Central con un área aproximada
de 9 ha. donde predomina una traza irregular,
amanzanamiento rectangular en diferentes
dimensiones, que se adapta a la geografía. El
porcentaje de ocupación de lote varía entre el
30 y 40%, en este sector existen varios tipos de
viviendas, y son aquellos que han presentado mayor
número de modificaciones a nivel de fachadas,
estas edificaciones se encuentran a lo largo del eje

Figura 6. Encuadres de inmuebles seleccionados para el estudio.

Fuente: Elaboración propia

7

La Corporación Estatal Petrolera Ecuatoriana, empresa estatal creada en el año 1972 para manejar todas las fases de la industria petrolera
de Ecuador.

22

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

de mayor importancia en el campamento y donde
se ubican equipamientos como escuelas, colegios,
iglesia, mercado, clubes y área comercial.
En el barrio Inglés no existe una traza claramente
definida debido a la topografía, el amanzanamiento
es rectangular de diferentes dimensiones y en hilera.
Los tamaños de los lotes varían al igual que el
porcentaje de ocupación, como es posible observar
en los tres encuadres, este es el barrio que ocupa la
mayor área del campamento con 75 ha. destinado
exclusivamente para vivienda.

m.) y cuentan con una superficie construida de 101,74
m2 (figura 7). En este inmueble el área de servicio
alcanza el 46% de superficie en relación al área
social, área de descanso o circulación, ese porcentaje
incluye el patio posterior donde están ubicados dos ½
baños y las duchas por separado ubicadas hacia los
extremos. De acuerdo al INPC las baterías sanitarias
y baños originalmente eran colectivos. Es importante
destacar que esta vivienda cuenta con dos áreas de
estar, una hacia el acceso principal y otra hacia el
patio posterior. Como se observa en el plano el área
de la cocina y comedor están en el mismo sector y se
comunican a través de un corredor, sin embargo, en el
caso de las habitaciones a pesar de estar “agrupadas”
no guardan relación en cuanto a sus accesos. Es
posible indicar que en este proyecto no existe una
agrupación de áreas que faciliten las actividades y
funciones de los espacios (figura 7).

Casas de obreros del Company Town
Existieron dos tipos de edificaciones denominados
por la compañía “canchones”. Los canchones tipo
1 destinados a los obreros y sus familias, fueron
construidos en lotes de 159,16 m2 (17,30 m. x 9,20

Figura 7. Canchones tipo 1 del barrio Guayaquil

Num.
1
2
3
4
5
6
7
8
9
Fuente: Elaboración propia

23

Espacios
Corredor frontal
Sala
Comedor
Cocina
Dormitorio I
Dormitorio II
Sala de estar
Baño
Patio posterior

Área m2
11
31
18
8
11
10
11
2
44

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Casas de empleados del Company Town

Estos canchones tipo 2 implantados en lotes
de 125,80 m2 (17 m. x 7,40 m.) cuentan con una
superficie construida de 90 m2., al igual que los
canchones-tipo 1 están ubicados en el barrio
Guayaquil, pero tienen una distribución espacial
diferente; en este proyecto se ha agrupado el
área de descanso y está alineada hacia la fachada
lateral, el área social se ubica hacia la fachada
principal de la vivienda, el área de servicio
se agrupa hacia la fachada posterior. En este
diseño se incluye un patio interior que sirve de
complemento para el área de servicio que alcanza
el 39% de superficie en relación a las demás áreas
del inmueble. En este tipo se mantiene el criterio
de colocar las baterías sanitarias y el baño en el
patio (figura 8).

La denominada casa dual del Barrio Siberia,
vivienda adosada implantada en un lote de 192,15
m2 (18,30 m. x 10,50 m.) y con una superficie
construida de 103 m2 se configura a través de
dos franjas una para el área privada y otra para el
área pública. Posee aproximadamente el 48% de
superficie para área de recreación, con un amplio
patio frontal, lateral y posterior. Se han agrupado
las áreas de servicio hacia la parte posterior del
inmueble con una puerta hacia el patio. Si bien es
cierto que el barrio no cuenta con calles asfaltadas y
veredas, se ha considerado en el diseño un espacio
de transición en la calle y el ingreso principal —
patio-hall-ingreso— (figura 9).

Figura 8. Canchones tipo 2 del barrio Guayaquil

Num.
1
2
3
4
5
6
7
8

Fuente: Elaboración propia

24

Espacios
Corredor frontal
Sala
Patio interior
Baño
Dormitorio I
Dormitorio II
Dormitorio III
Cocina-comedor

Área m2
12
11
33
2
11
12
10
11

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Figura 9. Casa del barrio Siberia

Num.
1
2
3
4
5
6
7
8

Espacios
Patio frontal
Hall
Sala
Comedor
Cocina
Baño
Dormitorio
Patio lateral y posterior

Área m2
35
6
15
9
5
3
15
58

Fuente: Elaboración propia

Casas de jefes del Company Town

y el segundo ingreso que permite el acceso al
área de servicio, la cual cuenta con una puerta
adicional a través de la cual se puede salir desde
la cocina al patio en la fachada oeste. Otro de
los criterios de diseño aplicado en esta casa es la
creación de un corredor privado a través del cual
se accede a las 3 habitaciones del inmueble. Las
puertas corredizas en las galerías, sala y comedor
permiten la optimización en el uso del espacio
(figura 10).

A este tipo de casa se ha denominado para este
estudio casa galería tipo 1, se desarrolla en un lote
de 1303,80 m2 (36,94 m. x 35,29 m.) posee una
superficie construida de 217,78 m2. El proyecto
mantiene el esquema de configuración a través de
dos franjas, en una se agrupan las habitaciones y
en otra el área social, hacia la fachada posterior
se ubica el área de servicio. En el diseño se
incluyen tres nuevos espacios la galería, el baño
de visitas y un comedor de uso diario ubicado
junto a la cocina y en el patio se ubica un garaje
cubierto, además se marcan dos ingresos, uno
principal a través del cual se accede a la sala
25

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Figura 10. Casas del barrio Inglés

Fuente: Elaboración propia

Comparación de los proyectos

Num.
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12

Espacios
Galería
Sala
Comedor
Baño I
Hall-área de servicio
Comedor diario
Cocina
Dormitorio I
Dormitorio II
Baño II
Dormitorio III
Galería II

Área m2
20
18
33
2
13
10
19
24
16
6
24
10

13
14

Garaje
Patio

55
1086

la vivienda, principales dependencias habitables,
dependencias secundarias, aspectos higiénicos
y utilización del espacio (Klein, 1980). De las
15 preguntas planteadas al menos un proyecto
a respondido de forma positiva a cada una de las
preguntas (figura 11).

Para el análisis de las cualidades de habitabilidad de
las edificaciones, proyectadas en plantas de siluetas
similares y diferentes, se ha aplicado un cuestionario
tomando como referencia la metodología Alexander
Klein, el mismo que fue adaptado en cuanto a las
características de las casas de Ancón, estudiando
los siguientes aspectos: características básicas de
26

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Figura 11. Cuestionario de valoración, 9 proyectos de Ancón

Fuente: Elaboración propia con base en la metodología de Klein (1980)

Los proyectos ubicados en el barrio Ingles,
con mayor tamaño de sus de sus espacios poseen
los recorridos más distantes para los usuarios.
Uno de los proyectos destinado a los ingleses
posee recorridos con más cruces de circulación
debido a la agrupación de las áreas de descanso y
área social (figura 12).
Los espacios libres de los 9 proyectos varían
entre los 53 m2 a los 280 m2, esto evidencia
nuevamente la jerarquía social entre los inmuebles
destinados para obreros, empleados y jefes. El
análisis de todos los inmuebles enfrenta los dos
extremos en el diseño de la planta arquitectónica:
los espacios reducidos y fraccionados que no
permiten la correcta iluminación frente al exceso
de espacio que debe llenarse con mobiliario
funcional o no funcional, como en el caso las
habitaciones de más de 20m2 en las casas de los
ingleses (figura 13).

Los proyectos estudiados tienen una superficie
construida que inicia en los 62m2 con el proyecto
de menor dimensión y alcanza los 384 m2 en el caso
del proyecto de mayor área. El cuestionario dejó
como resultado tres proyectos con los puntajes
más altos 10, 11 y 13 (sobre 15), uno de ellos
ubicado en el barrio Guayaquil, una casa en los
denominados canchones tipo 1 (barrio de obreros)
y dos proyectos en el barrio Inglés, evidenciando
que en la utilización del espacio se mantiene
la jerarquía social. Los proyectos con menores
áreas también destinados a obreros o empleados
presentan dificultades a nivel de circulación.
En cuanto a los recorridos de las circulaciones
de los proyectos existe una longitud mínima de
47 m. y máxima de 105 m., probablemente la
disposición y tipo de mobiliario que fue posible
observar en los inmuebles, durante las visitas, no
corresponda con exactitud a lo que existió en la
época del campamento, no obstante, fue posible
comprobar que estos inmuebles patrimoniales
continúan siendo funcionales para sus usuarios a
pesar de haberse construido hace más de 80 años.
27

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Figura 12. Comparación-recorridos, 9 proyectos de Ancón

Fuente: Elaboración propia con base en la metodología de Klein (1980)

Figura 13. Comparación-espacio libre, proyectos de Ancón

Fuente: Elaboración propia con base en la metodología de Klein (1980)

28

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Conclusiones

y de habitabilidad. Se evidencia la inclusión de
nuevos espacios arquitectónicos, como el cuarto
de baño ubicado en el interior de las casas, la
idea de los espacios de transición entre calle y el
ingreso principal a través de los halls, la idea de
salas de estar, jardines y garaje. La determinación
de los mejores proyectos, enfrenta las propuestas
y pone en valor los criterios de diseño de estas
edificaciones en relación al lugar y época en que se
construyeron, como en el caso de la zonificación
de los espacios a través de franjas que agrupan el
area privada (descanso) y el area pública (social).
Por otra parte, los análisis de los recorridos de
las circulaciones evidencian el uso eficiente de los
espacios, al igual que la concentración de superficies
libres que se complementa con estos recorridos; de
igual forma pone en evidencia la subutilización de
áreas en el caso de las casas de los ingleses.
Adicionalmente se puede afirmar que la
declaratoria de estos inmuebles como bienes
patrimoniales corresponde a un paso inicial por
su valor histórico, sin embargo, la creación de una
rígida ordenanza de preservación y mantenimiento
dista de la realidad de las edificaciones que deben
evolucionar constantemente a la par con los nuevos
usos y necesidades de quienes los habitan, esto
no implica la perdida de los bienes, al contrario,
potencializa su valor en el tiempo. C

A través de esta investigación se logró un
acercamiento a las características del Company
Town de Ancón para visualizar los espacios donde
habitaron los empleados y obreros de la compañía
petrolera, aquellas casas que se mantienen vigentes
y que en la mayoría de los casos no han sido
modificadas sustancialmente. Ancón corresponde
al reflejo de lo que sucedía en Latinoamérica y
Estados Unidos con las inversiones de capitales
extranjeros y la generación de casas para los
obreros, “ciudades” diseñadas acorde a la
jerarquía social, donde se mantenía el control de
sus trabajadores a través de horarios y normas,
pero donde se complementó su tiempo libre con
espacios para el deporte y actividades sociales.
El estudio de los inmuebles seleccionados
reflejó el contraste de las características en los tres
niveles jerárquicos de la compañía: los obreros, los
empleados de departamentos u otras áreas como
salud o educación y los jefes departamentales. Así
también estos niveles se reflejaron en los tamaños
de lotes y amanzanamiento de los barrios donde
están ubicadas las casas.
La aplicación de la metodología de análisis
gráfico complementa la descripción de los
inmuebles con la valoración de aspectos técnicos

Referencias Bibliográficas
Albornoz, O. (2009). Conformación y Segregacion Urbana. En Ciudad y Arquitectura Republicana de
Ecuador 1870-1950 (págs. 398-405). Quito: Pontificia Universidad Católica del Ecuador.
Alcaldía del cantón Santa Elena. (2013). Ordenanza de preservación, mantenimiento y difusión del Patrimonio Cultural constituido por el asentamiento urbano, arquitectónico e industrial de Ancón, declarado
Patrimonio Cultural por el Estado Ecuatoriano. Santa Elena. Recuperado el 5 de noviembre de 2017,
de https://es.slideshare.net/maritotromba/ordenanza-de-san-jos-de-ancn-aprobada-y-entregada
Arosemena, G. (1991). La Gran Bretaña en el desarrollo económico del Ecuador, 1820-1930. Quito: Embajada de Inglaterra en Ecuador.
Borges, M. J., &amp; Torres, S. B. (2012). Company Towns. Labor, Space, and Power Relations across
Time and Continents. New York: Palgrave Macmillan. Recuperado el 5 de noviembre de 2017,
de https://books.google.com.ec/books?id=eW9dAQAAQBAJ&amp;printsec=frontcover&amp;dq=company+towns&amp;hl=es&amp;sa=X&amp;ved=0ahUKEwi0uOXPqKjXAhWITSYKHTMiDJsQ6AEIQzAE#v=onepage&amp;q=company%20towns&amp;f=false
Carlson, L. (2003). Company Towns of the Pacific Northwest. Seattle: University of Washigton. Recuperado el 5 de noviembre de 2017, de https://books.google.com.ec/books?id=C3fRAgAAQBAJ&amp;printsec=frontcover&amp;dq=company+towns&amp;hl=es&amp;sa=X&amp;ved=0ahUKEwi0uOXPqKjXAhWITSYKHTMiDJsQ6AEILTAB#v=onepage&amp;q=company%20towns&amp;f=false
Chacón, C. (2016). Company town de la mina La Caridad. Procesos de constitución y desarrollo (19701985). Hermosillo, Sonora, Mexico: El Colegio de Sonora. Recuperado el 25 de febrero de 2020,
de
https://books.google.com.ec/books?id=aXBGDwAAQBAJ&amp;printsec=frontcover&amp;hl=es&amp;29

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

source=gbs_ge_summary_r&amp;cad=0#v=onepage&amp;q&amp;f=false
Compte, F. (2009). Tradición victoriana en la arquitectura de Ancón. En Ciudad y Arquitectura Republicana de Ecuador 1850-1950 (págs. 406- 410). Quito: Pontificia Universidad Católica del Ecuador.
Crawford, M. (1995). Building the Workingman's Paradise: The Design of American Company Towns. New
York: Verso. Recuperado el 5 de noviembre de 2017, de https://books.google.com.ec/books?id=5aCG17xAfTwC&amp;printsec=frontcover&amp;dq=company+towns&amp;hl=es&amp;sa=X&amp;ved=0ahUKEwiTpNfvyajXAhXF5iYKHdcyAxcQ6AEIWjAH#v=onepage&amp;q=company%20towns&amp;f=false
Dinius, O. J., &amp; Vergara, A. (2011). Company Towns in the Americas. Landscape, power, and working-class
communities. Atthens: University of Georgia Press. Recuperado el 19 de febrero de 2020, de https://
books.google.com.ec/books?id=tQ29DwAAQBAJ&amp;pg=PA182&amp;dq=The+Continuity+of+U.S.+Company+Towns&amp;hl=es&amp;sa=X&amp;ved=0ahUKEwiE2L_K5d3nAhWymEvans , W. (2019). MOMA. Obtenido de https://www.moma.org/collection/works/130446
El Comercio. (31 de mayo de 2018). Tenguel aún guarda vestigios de la compañía. Sociedad. Recuperado
el 10 de enero de 2020, de https://www.elcomercio.com/tendencias/tenguel-guarda-vestigios-compania-guayaquil.html
Estrada , J. (2001). “Ancón: En la historia del Ecuador 1911-1976”. Guayaquil: Escuela Superior Politecnica del Litoral ESPOL.
GAD Parroquial San José de Ancón. (16 de agosto de 2019). Ficha de levantamiento de campo-información
básica. Obtenido de http://www.gadpancon.gob.ec/images/A_Documentos_gad_Ancon/DOCUMENTACION/declaratorio%20de%20patrimonio/fichas%20de%20ancon/BI-24-01-56-000058.pdf
GAD Parroquial San José de Ancón. (22 de junio de 2021). El Sistema Nacional de Información (SNI). Obtenido de SNI: http://app.sni.gob.ec/sni-link/sni/PORTAL_SNI/data_sigad_plus/sigadplusdocumentofinal/0968575510001_PDyOT_ANCON%20VERSION%20FINAL_20-10-2015_09-27-26.pdf
Green, H. (27 de Noviembre de 2012). Hardy Green. Recuperado el 15 de enero de 2020, de http://hardygreen.com/the-continuity-of-u-s-company-towns/
INEC. Istituto Nacional de Estadística y Censos. (2010). Censo Nacional de población y vivienda 2010.
Ecuador: Instituto Nacional de Estadística y Censos. Recuperado el 10 de mayo de 2019, de https://
www.ecuadorencifras.gob.ec/censo-de-poblacion-y-vivienda/
Instituto Nacional de Patrimonio Cultural. (16 de agosto de 2019). Sistema de Información del Patrimonio
Cultural Ecuatoriano (SIPCE). Obtenido de http://patrimoniocultural.gob.ec/sistema-de-informacion-del-patrimonio-cultural-ecuatoriano-sipce/
Klein, A. (1980). Vivienda mínima 1906-1957. Barcelona: Gustavo Gili.
Leupen, B., &amp; Mooij, H. (2011). Housing Design. A manual. Rotterdam: Nai010 Publishers
Llambías, M. (1983). El movimiento sindical en Ecuador; una etapa de conformación. Quito: Flacso.
Lupano, M. (2019). Valoración histórico-social y potencialidades de las villas obreras o poblados industriales en Argentina y México. Editorial restauro compas y canto. Recuperado el 25 de febrero de
2020, de https://editorialrestauro.com.mx/valoracion-historico-social-y-potencialidades-de-las-villas-obreras-o-poblados-industriales-en-argentina-y-mexico/
Ministerio Coordinador de Patrimonio. (2009). Informe Decreto de emergencia del Patrimonio Cultural 2008-2009. Recuperado el 16 de agosto de 2019, de http://patrimoniocultural.gob.ec/decreto-de-emergencia-del-patrimonio-cultural/
https://www.academia.edu/10697547/Clasificaci%C3%B3n_y_an%C3%A1lisis_tipol%C3%B3gico_de_
edificios_residenciales_construidos_entre_1950_y_1975_en_Santa_Coloma_de_Gramenet
Prefectura de Santa Elena . (2017). Santa Elena Prefectura. Recuperado el 17 de junio de 2018, de Ancón:
http://www.santaelena.gob.ec/index.php/anc%C3%B3n
The U.S. National Archives. (15 de enero de 2020). Flickr. Obtenido de https://www.flickr.com/photos/
usnationalarchives/7496499114/in/photolist-cqrw1J
Universidad Catolica de Santiago de Guayaquil. (2007). Inventario y evaluacion del patrimonio arquitectonico y urbano deSan Jose de Ancon y desarrollo de proyectos especificos. Guayaquil.
Zapata, F. (1977). Enclaves y sistemas de relaciones industriales en América Latina. Revista Mexicana
de Sociología, 39, 719-731. Recuperado el 25 de febrero de 2020, de https://www.jstor.org/stable/3539782?seq=1
30

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

La sociedad como medio de producción de estilos
arquitectónicos. Quito, Ecuador 1534 – 2018
Society as a means of production of architectural styles. Quito, Ecuador
1534 – 2018
Recibido: junio 2022
Aceptado: junio 2023

Sergio Andrés Bermeo Álvarez1
Claudia Canobbio Rojas2

Resumen

Abstract

La arquitectura, como expresión humana, es
reflejo de cada sociedad en cada época, al
mostrarnos la forma de vida de sus habitantes y
el espacio que ocupan. El presente estudio, toma
la ciudad de Quito, Ecuador, que desde su origen
permite analizar diversos estilos arquitectónicos
consecuencia de la evolución de la sociedad
quiteña. Desde la vertiente de la geografía urbana
se llevó acabo un análisis socio-arquitectónico
tomando seis temporalidades significativas de
cambios, representados en cartografías de estilos
arquitectónicos en cada etapa de sociedad, desde
su origen colonial con influencia española e
indígena, hasta una expresión arquitectónica
contemporánea marcada por procesos globales.

Architecture, as a human expression, is a reflection
of each society in each era, showing us the way of
life of its inhabitants and the space they occupy.
The present study takes the city of Quito, Ecuador,
which from its origins allows analyzing various
architectural styles as a result of the evolution
of Quito society. From the perspective of urban
geography, a socio-architectural analysis was
carried out taking six significant periods of change,
represented in cartographies of architectural styles
in each stage of society, from its colonial origins
with Spanish and indigenous influence, to a
contemporary architectural expression marked by
global processes.

Palabras Clave:

Keywords:

modo de producción social; producción
arquitectónica; conciencia social; estilo
arquitectónico

social production mode; architectural
production; social awareness; architectural style

1

Nacionalidad: ecuatoriano; adscripción: Universidad Central del Ecuador; Doctor en Ciudad, Territorio y Sustentabilidad, Universidad
de Guadalajara, México; E-mail: beusuario43@gmail.com; ORCID: https://orcid.org/0000-0003-2660-4622
2
Nacionalidad: mexicana; Adscripción: Universidad Autónoma de Sinaloa; Doctora en Ciudad, Territorio y Sustentabilidad, Universidad
de Guadalajara, México; E-mail: canobbio@uas.edu.mx; ORCID: https://orcid.org/0000-0003-1670-4320

31

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Introducción

En base a lo anterior, se parte de la hipótesis
de que los diferentes estilos arquitectónicos,
adoptados durante el proceso de urbanización
de la ciudad de Quito, han surgido a raíz de la
relación entre arquitectura y sociedad, dando como
resultado una conciencia social para cada época.
Siendo, el objetivo principal de la investigación,
relacionar las características esenciales de los estilos
arquitectónicos con la evolución de la conciencia
social quiteña, donde, el individuo es consciente
de cómo el entorno ha favorecido o perjudicado al
desarrollo urbano de Quito en sus diferentes etapas,
desde su fundación 1534 hasta la actualidad.
Mediante la metodología del mapeo (Risier y
Ares, 2013), se establece una acción crítica que
enlaza una red de interrelaciones para imaginar
y poner en práctica los modelos de producción,
que permitan construir nuevos relatos (LaFuente
y Horrillo, 2017) y narraciones territoriales, a
partir de miradas dialógicas entre arquitectura
y sociedad, en la ciudad de Quito. Para ello, se
emplean mapas históricos, fuentes bibliográficas,
observación y recursos gráficos, desarrollados
en los talleres de la Facultad de Arquitectura
y Urbanismo de la Universidad Central del
Ecuador, en la cátedra Geografía Urbana con
los alumnos de noveno semestre, impulsando
la creación colectiva de panoramas complejos
y potenciando un conocimiento racional frente
a los diversos estilos arquitectónicos que han
nacido a partir de los acontecimientos sociales
diversos de cada época.
El presente estudio se formula con la finalidad
de abordar los extractos más trascendentales de
la sociedad en las diversas épocas y su impacto
sobre los estilos arquitectónicos de la ciudad de
Quito. En específico, se parte de la identificación
de seis periodos, que van desde 1534 hasta 2018,
permitiendo entender la evolución del proceso
urbanístico de una ciudad colonial, neoclásica,
ecléctica, moderna, posmoderna hasta una
contemporánea en proceso de globalización.

La arquitectura de la ciudad de Quito ha sido
de gran trascendencia en la región por sus
características patrimoniales, los procesos de
industrialización, la ideología y representatividad
de poder del Estado, la influencia de arquitectos
extranjeros, el intercambio de conocimiento y
cultura, migración social, la imagen de ciudad
turística y de inversión económica; lo cual, ha
llevado a que varios autores se dediquen a catalogar
las edificaciones más representativas (Peralta y
Moya, 2007), a través de Guías Arquitectónicas, la
herencia de un Quito Patrimonio de la Humanidad
(Zambrano, 2006), mediante el estudio de las más
importantes zonas atractivas o turísticas (Caicedo
y Guadalupe, 2007); así como, por edificaciones
que expresan una alta calidad de concepción
arquitectónica (Moreira y Álvarez, 2004; Oleas,
1994; Ortiz, 1998).
Por su parte, la evolución de la sociedad quiteña
se ha tratado de entender como un producto social,
basado en jerarquías, estructuras y funciones
(Vargas, 1989); es decir, como una sociedad
marcada por el mestizaje y la estratificación social
(Echeverría, 2000), características que han sido
parte del proceso de colonización, al ser usado
este, como método fundamental al momento de
asentarse en territorio latinoamericano; el cual,
estaba basado en imponerse sobre los nativos
del continente, por medio del Latifundio y
otras formas de organización que desarrollaron
los colonizadores (Kennedy, 2002); siendo
éste, el punto de transición que significó un
cambio de sociedad para una nueva forma de
vida, asignaciones de roles y una fuerte clase
dominante, a lo largo de la historia de la ciudad.
En este artículo se recoge una serie de
investigaciones, que, hasta el momento han
sido estudiadas de manera aislada; sin embargo,
permitirán comprender de forma integral y
creativa, la relación entre la arquitectura y la
sociedad de Quito. Con ello, se busca un abordaje
que devele cómo estos objetos arquitectónicos
logran expresar las características de la sociedad
de la época a través de distintos es estilos
arquitectónicos; es decir, la relación arquitectura
y sociedad como una relación de producción, a
la que Marx (1980) establece como el desarrollo
de las fuerzas productivas materiales de una
sociedad, que condicionan el proceso de vida,
dando creación a una conciencia social.

Contextualización
El 6 de diciembre de 1534 la ciudad fue
conquistada por los españoles y es, a partir de
esa fecha, que se considera su fundación (Burgos,
1995), dando origen a las sociedades quiteñas, en
las distintas etapas que la fueron caracterizando,
creando redes de estratificación e identidad
material y simbólica.
32

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

La llamada sociedad colonial (1534-1800) fue
sometida por los colonizadores españoles, con la
modificación la cultura indígena hacia el interés
de la clase dominante, producto de una relación
estructurante de dependencia (Moreno, 1977),
lo cual marcó cierta rebeldía que se propaga
hasta la era republicana; siendo esa resistencia
criolla quiteña, la que construirá un gobierno o
estado mixto (Morelli, 2002), dejando en claro la
terminación del modelo feudal. En ese entonces,
las casas y los patios de la colonia, eran los espacios
destinados a la realización de la vida cotidiana,
el centro de la ciudad y las plazas principales
ocupadas por la clase dominante; mientras que, las
clases populares vivían en la periferia en viviendas
sencillas y en muchos casos precarios.
Este modelo se transformó con la llegada de
la Revolución Liberal (1895-1910) marcado por
un predominio de las relaciones capitalistas de
producción y la constitución del Estado Nacional,
que continua hacia un proceso de renovación
(1960-1980) basado en la modernización
capitalista del Estado y la sociedad civil. Estas
dos instancias, provocaron en la ciudad una
“crisis urbana” (Carrión y Erazo, 2012) de tipo
capitalista, donde la organización territorial
no puede satisfacer los requerimientos de la
sociedad, producto de la lógica de acumulación
– dominación sobre un territorio intra-urbano
en la ciudad, evidenciado por la diferenciación
entre una arquitectura de clase burguesa, de
una segregación residencial como elemento
dominante de la división social del espacio.
De acuerdo con Jurado (2008), en los años
1950 la expansión económica gracias a la bonanza
cacaotera, aceleró la industrialización y la
tercerización, en la que, las clases altas migraron
y desarrollaron nuevos espacios arquitectónicos
residenciales en los alrededores de Quito y las
clases populares vinculadas al trabajo en las
industrias, el comercio y la producción artesanal
ocuparon el Centro de la ciudad, como punto
de intercambio de mercancías. Es así, como
la arquitectura especialmente la residencial,
se convirtió en una mercancía de circulación
y reproducción de las inversiones financieras
dentro de la modernidad con base en los bienes
inmuebles. (Kingman, 1992: 136-138).
A pesar de que en los 70, la arquitectura
moderna retomaba la “cuestión social”, las
casas de los grandes señores, villas y palacetes
comienzan a ostentar un gran lujo exterior

mediante una rica ornamentación por la influencia
de la Europa de la época, - el “afrancesamiento”
que hace referencia a las personas y clases
sociales que gustan imitar a los franceses. Por
otro lado, la arquitectura de la ciudad moderna
trata de identificarse con la jerarquía de las
edificaciones, consecuencia del desarrollo
comercial, como fueron los pasajes peatonales en
la planta baja de algunas edificaciones tales como
el “Pasaje Royal, Pasaje Tobar, Pasaje Miranda”
(Pazmiño y Fernández, 1991), que llevan el sello
inconfundible del eclecticismo arquitectónico, es
decir la mezcla de los "revivals".
El cambio paulatino del uso de viviendas en
el centro de la ciudad hacia actividades terciarias,
modificó el patrimonio edificado a partir de los
años 1980, con la alteración de las relaciones entre
los elementos del espacio urbano; sin embargo,
“sigue conservando su trazado, la continuidad
de las edificaciones y la unidad del conjunto
arquitectónico.” (Peralta y Moya, 2007: 61) De tal
manera, que la etapa de modernidad se detiene, los
cambios de modos de producción, afecta también a la
conciencia de la sociedad quiteña, (Saldarriaga et al.,
2017), con una evidente migración de la arquitectura
social que respondía a las necesidades de su
población, pasó a convertirse en la posmodernidad
de los 1990, en una arquitectura ostentosa, que
responde a los procesos de acumulación económica
neoliberal, apreciando las enormes diferencias entre
las clases sociales altas y bajas.
En 1999, cuando el país sufrió una de
las mayores crisis financieras denominada
el “Feriado Bancario” (Salgado, 1999), que
congeló los fondos de la moneda nacional (el
sucre) y dolarizó la economía, llega a la cúspide
la etapa del neoliberalismo, que marcaría una
arquitectura posmoderna, generando cambios en
la sociedad, el desempleo, quiebre de empresas,
empobrecimiento de la población, desigualdad
en la distribución de ingresos, reducción en las
inversiones en construcción e infraestructura;
deteriorando también, las condiciones de vida, que
obligan a salir no solo de la ciudad, sino del país.
En la última década, aparece un Quito
contemporáneo producto de la descentralización
y globalización que inciden en la formulación de
proyectos y políticas urbanas que se contraponen
al manejo responsable de recursos y más bien,
actúan bajo las presiones del capital global, la
extracción de recursos naturales y la construcción
de infraestructuras para explotarlos, ingresando
33

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

en un nuevo modelo de “orden económico y
político–ideológico” (Svampa, 2013), generando
al mismo tiempo, no solo conflictos sociales sino
ambientales, económicos, y culturales, en una lucha
constante de clases, que en cuanto a la arquitectura,
se ha evidenciado mediante un estilo corporativista,
tecnológico y ambiental del mercado de bienes
raíces, en nuevas edificaciones de la ciudad y por
otra parte, en edificaciones icónicas del socialismo
del siglo XXI del gobierno de turno.
Por otro lado, en esta misma etapa, la arquitectura
de Quito paralelamente a la monumentalidad
del socialismo del siglo XXI, crea una segunda
corriente que retoma la conciencia social, de la
responsabilidad en el manejo de los recursos, bajo
una tendencia de “hacer mucho con poco” a lo que
Durán (2015) denomina “Neo-tardoracionalismo”,
que se basa en principios de economía de medios
y aprovechamiento de recursos locales y culturas
populares, en busca de retomar una arquitectura
vernácula reinventada, que dieron paso a la
creación de colectivos de arquitectura que buscan
la vinculación con la comunidad y el voluntariado.
Así pues, al conocer las transformaciones de
los medios de producción y las influencias de
las estructuras sociales sobre las edificaciones
arquitectónicas, permite comprender la diversidad
de estilos y concepciones arquitectónicas, las que en
esta investigación se han categorizado en seis etapas
del proceso de urbanización de la ciudad de Quito.

la Ciudad de Quito, que durante la colonización
en el continente americano, la interrelación
de dos culturas: española e indígena dio como
resultado una hibridación cultural (mestizaje)
las que conformaron más adelante nuevas castas
sociales y a su vez una nueva estructuración
social, encabezada por españoles peninsulares,
seguido de los criollos, mestizos, indios y por
último los negros. Dando paso de esta manera, a
un control de los modos de producción social y sus
relaciones, a través de una sociedad estamental
de clase dominante, regida por la nobleza y el
clero, quienes sometieron de diversas formas a
las clases marginadas.
Por otro lado, para obtener el mayor
aprovechamiento de la tierra explotada, se
instaura el Cabildo3, en un punto estratégico de la
cuidad, con la finalidad de monitorear de cerca el
dominio del territorio. Así mismo, la producción
arquitectónica, como lo señala Kingman (2006),
“posee características del mestizaje, es decir
con una la influencia europea, especialmente
española, pero también, es posible evidenciar
características arquitectónicas propias de la
época con ciertos rasgos indígenas en el Centro
Histórico de Quito” (p.92), (ver tabla 1) donde se
destacan principalmente viviendas coloniales de 1
a 3 pisos con techos de tejas y canecillos, balcones
en fachada, además de sus paredes anchas y el
zaguán empedrado a la rústica; los corredores
espaciosos y protegidos por gruesos pilares de
piedra; dos, tres o cuatro patios, donde uno de
ellos estaba destinado a los animales de carga que
venían de fincas y haciendas con víveres para la
casa y productos para el mercado; además de
piletas o fuentes de agua en sus patios centrales.

Sociedad estamental y arquitectura colonial
(1534 a 1800)
Con la caída del imperio Inca en 1534, se produce
la mediante la conquista española la fundación de
Tabla 1. Elementos de una
arquitectura colonial en Quito,
1534-1800
Fuente: Elaboración propia

3

El cabildo es el gobierno local de la época encargado de la administración de la ciudad.

34

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

De igual manera, el trazado urbano en forma
de damero, impuesto por los españoles en la
carta de Atenas, evidenció aún más la conciencia
social de dominación simbólica y que se mantiene
hasta la actualidad en el conjunto arquitectónico
del casco colonial, que a la vez, se inscribe en la
construcción espacial de la ciudad y sobre todo
de los elementos arquitectónicos que se destacan
en el centro histórico de esta época, (ver Mapa 1)
contenedor de un estilo de arquitectura autóctono e
influenciado por la conquista.
Por lo tanto, podemos decir que ese estilo
de arquitectura de la época, no es importación
española, ni tampoco pre-incásica o incásica, sino,
es la relación de las manifestaciones de la mano de
obra indígena forzada con la autoridad impositiva,
conocimiento e ideas europeas colonizadas, que,
debido al cambio de mentalidad mestiza, se originó
un estilo arquitectónico colonial, que se ve reflejado
y formo en lo posterior, el arte de la Escuela Quiteña.

contribuyeron al desarrollo territorial de la ciudad,
permitiendo que el casco histórico se extienda
hacia el norte y sur (Enríquez, 1958), dando origen
a barrios artesanales emblemáticos en Quito como
El Tejar y El Placer, que, por su crecimiento
territorial comprometieron tierras fértiles de la
urbe destinadas a una sociedad agropecuaria.
El crecimiento de la ciudad, basado en medios
de producción agropecuarios, se refleja mediante
edificaciones que mantenían ciertos detalles de
un estilo colonial con influencias de un estilo de
arquitectura clásica europea, cuya producción
arquitectónica debía resaltar el valor simbólico y de
identidad del dominio capitalista estatal liberal, a la
que, dicha combinación, “se considera como una
manifestación estilística neoclásica” (Moreira, 2004:
17), la cual, irradió su influencia en América Latina
caracterizando al nuevo siglo, siendo esta, aplicada
en los edificios más representativos destinados a las
funciones del Estado o institucionales.
El estilo neoclásico usa los símbolos y
motivos redescubiertos de las formas griego
romanas, en una transición larga del barroco al
neoclásico, que, favorecen a la monumentalidad
de la expresión libertaria (auspiciados por la banca
guayaquileña y los agroexportadores del litoral),
simbolizando una nueva conciencia social, dicho
de paso, de explotación, que despierta ante el
mundo colonizador y rechaza el pasado, con una
simplificación de la producción arquitectónica,
donde, las líneas dominan sobre las curvas,
menos contraste de volúmenes y adornos, uso de
la simetría, dinteles y columnas remplazan a los
arcos, uso del frontón y balaustradas (ver tabla 2).

Sociedad liberal y arquitectura neoclásica
(1800 a 1900)
En 1800 a 1900, las disímiles actividades de
medios agrarios y textiles que se empezaron a
forjar a partir de la influencia en la educación,
organización social, hasta los sistemas de
producción, se transformaron por la creación de un
modelo basado en las relaciones capitalistas entre
el productor y el Estado, durante la Revolución
Liberal, a través de un modo de producción
social basado en la explotación laboral (Ayala,
2008), secuela de la dominación colonial, que

Mapa 1. Arquitectura colonial en Quito, 1534-1800

Fuente: Elaboración propia

35

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Tabla 2. Elementos de una
arquitectura neoclásica en Quito,
1800-1900
Fuente: Elaboración propia

Sin embargo, no es sino al final de esta
etapa, conocida como el “primer alfarismo”,
donde se marcan los principales cambios en la
ciudad, debido a su impacto político y social,
implementando el laicismo, con lo cual, la Iglesia
y el Estado se separan y dejan atrás los rasgos
de la colonia, materializados con la instauración
de edificaciones de gran representatividad en la
ciudad (ver Mapa 2). La construcción del Palacio
de Gobierno, el Palacio Municipal y la Catedral,
buscan “establecer ideologismos, del régimen
Liberal, institucionalista, de libre empresa, y por
supuesto de las residencias (proletariado) y los
palacetes (burguesía), proyectándose hacia los
inicios del siglo XX, producto de la era neoclásica”
(Oleas, 1994: 7), cuyas características son
claramente un estilo de arte grecorromano, que,

realzaban la severidad, solidez y horizontalidad;
al igual que, el uso del estatismo como ritmo muy
pausado frente al movimiento de las curvas y
contra-curvas.
Por lo tanto, los cambios culturales y políticos
durante el siglo XIX, así como la presencia de
diversos arquitectos extranjeros contribuyó a que
se tenga como resultado un estilo sobrio, simple
y esplendoroso, ocupando un 23% del total de
las edificaciones existentes a la época, en su gran
mayoría, residencias de una planta, sin retiros
y con un patio de servicios posterior, el piso es
de tierra, empedrado o entablado, los muros son
de adobe o ladrillo sin decoración, mantienen el
patio y pileta central, las ventanas rectangulares,
balcones corridos, columnas jónicas, escaleras
con balaustrada de madera y cubierta de teja.

Mapa 2. Arquitectura neoclásica en Quito, 1800-1900

Fuente: Elaboración propia

36

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Sociedad mercantil y arquitectura ecléctica
(1900 a 1950)

ciudadela México, un auténtico barrio obrero,
mientras que, alrededor del Centro Histórico
fueron apareciendo una serie de edificaciones
públicas, civiles, fábricas y ciudadelas de clase
burgués. Que, al igual que la marcada sociedad
burguesa y popular, Quito también es segregado
territorialmente con su producción arquitectónica
mercantil capitalista en el centro y la vivienda
obrera popular al sur, que provocaron una “crisis
urbana” producto de la lógica de acumulación de
capital y dominación obrera.
Esta opresión social, llevo a la rebelde masa
de clase obrera y media en 1925, a poner fin a
la bancocracia y al Estado liberal plutocrático,
donde gobernada la minoría perteneciente a la
clase rica oligarca del país, para instaurar un
Estado de Bienestar, reformador de la economía
que provea de bienes y servicios a todos los
habitantes en cumplimiento de los derechos
sociales, mediante la llamada Revolución Juliana
(Paz y Miño Cepeda, 2002) que modernizaría
el Estado, llevando a una verdadera libertad y
democracia de la sociedad.
En dicho escenario se incentivó la
industrialización de los medios de producción,
orientada a una modernización capitalistanacionalista, impulsando las obras públicas
e introduciendo la planificación estatal, que
caracterizó al siglo XX, apoyados entonces,
en una época de conciencia social industrial,
donde, el crecimiento en el sector obrero rural
(Benalcázar, 1990) marca un hito en la economía,
la cual, se caracteriza por una determinada
técnica de producir mercancías y organizar el
trabajo, siendo, su instrumento más importante
la máquina. De esta manera, se fortalece el
Estado-Nación y aparece el movimiento obrero,
donde el 15% de participación corresponde al
género femenino, del cual solamente un 9.6%
tenía cargos de responsabilidad.
La producción arquitectónica, por lo tanto,
tiene su auge en edificaciones públicas – estatales,
bajo una relación de producción de libertad,
esa misma libertad es transmitida al estilo que
se aplica en dichas edificaciones, generado
una tendencia que, mezcla características y
elementos (ver tabla 3) de diferentes estilos y
épocas, “dando libertad al arquitecto de escoger

A partir de 1900, bajo el mando del Gran Partido
Liberal (Sánchez, 2012) se producen dos periodos
de la revolución conocidos como el “segundo
alfarismo” y “el placismo” haciendo referencia a
los liberales Eloy Alfaro y Leónidas Plaza Gutiérrez
respectivamente, que continúan con el progresivo
aislamiento de la iglesia católica del poder, propagado
por la emergente sociedad liberal conjuntamente
con la participación de negros e indígenas en las
gestas revolucionarias, en busca de principios de
igualdad ciudadana, bienestar y progreso, que
debían ser características de un proyecto de Estado
Moderno a mediados del siglo XX, propuestas que,
no lograron resolver la problemática social del negro
y de los indígenas, encontrándose bajo formas de
explotación pos-esclavista (De la Torre, 2002) como
el concertaje4 como medio de producción social y
legitimados por corrientes de intelectuales tanto
liberales (mercantilismo agroexportador) como
conservadores (latifundismo derechista).
Es claro según Maloney (1983) que “las
propuestas libertarias romanticistas proclamaban
libertad e igualdad buscando la liberación de una
fuerza de producción de trabajo esclava, para
conformar una nueva fuerza productiva ´libre´”
(p.116), pero, esta fue servil al capitalismo
emergente, debido a la lucha de intereses de los
burgueses versus los intereses populares donde,
por un lado, los sectores intelectuales de la
burguesía agroexportadora, grupos hacendatarios y
terratenientes conforman una sociedad dominante
ligada al capital extranjero, intereses bancarios,
al comercio y al latifundio que se sobrepusieron
a un liberalismo popular de los obreros, artesanos
urbanos y las masas campesinas, explotadas como
modo de producción social.
En este contexto político, social y económico,
se dio la construcción y llegada del Ferrocarril
Andino a la ciudad, que uniría Quito con
Guayaquil, impulsando la construcción de
la estación de tren en Chimbacalle (Sevilla,
2008), que facilitó el traslado de materia prima
para la creación de fábricas, consiguiendo que
los obreros empezaran a vivir en los lugares
aledaños, formándose sectores como la actual

4

Contrato donde el indígena se obliga a trabajar de forma vitalicia en medios de producción agrícolas y sin recibir ninguna remuneración,
con base a un constante endeudamiento.

37

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

de la historia del arte lo que más les interese
(historicismo), en la que, una misma arquitectura
podía tener varios lenguajes, respondiendo a
la liberación de la clase obrera y a un Estado
nacionalista” (Chueca, 1974: 3-4).
En base a lo anterior surge la Arquitectura de
estilo ecléctico (Pereira, 1991) "como una manera
libre de aplicar la variedad de corrientes estilísticas
surgida en el siglo XX, tomando sus raíces en la
arquitectura historicista” (p.44), en la cual, se
puede apreciar el mejoramiento de las técnicas
constructivas y un desarrollo en cuanto al perímetro
de habitabilidad de Quito, siendo principalmente

“una secuencia de anécdotas revivalistas, con la
cual, se intenta determinar la ideología quimérica
por parte de la burguesía”, como lo afirma Patetta
(1997: 129).
Por otra parte, el estilo ecléctico en Quito se
consolidó en la gran mayoría de edificaciones con
uso principal de vivienda y están ubicadas en la
zona norte del núcleo urbano (ver Mapa 3), las
cuales, se destacan por la presencia de jardines y
piletas centrales, prominentes columnas de orden
dórico y toscano, además de la implementación
de ventanas de arco de tipo; paladinas, de medio
punto o de herradura.

Tabla 3. Elementos de una
arquitectura ecléctica en Quito,
1900-1950
Fuente: Elaboración propia

Mapa 3. Arquitectura ecléctica en Quito, 1900-1950

Fuente: Elaboración propia

38

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Sociedad industrial y arquitectura moderna
(1950 a 1970)

modernidad para aplicar en Quito, como es
el caso de Armando Acosta y Lara (Uruguay)
incitador de la necesidad de crear escuelas, planes
y gremios de arquitectura, Karl Kohn y Otto
Glass (Checoslovaquia) pioneros en construcción
de edificaciones modernas, Hopkins &amp; Dentz
(Estados Unidos) diseñadores del primer edificio
moderno (La Previsora), entre otros, van a
proponer un nuevo estilo moderno arquitectónico,
claro, un estilo hibrido, de una Latinoamérica
experta en mestizaje.
Por lo tanto, la escuela moderna de arquitectura
de Quito viene impulsada por las ideas modernistas
de la región (especialmente Uruguay) y bajo
conceptos de arquitectos pioneros mundiales del
modernismo como Walter Gropius (escuela de
la Bauhaus), Frank Lloyd Wright (organicismo),
Lewis Mumford – Patrick Abercrombie
(urbanismo), Le Corbusier (funcionalismo), Mies
van der Rohe (estructuras de acero y vidrio), Alvar
Aalto (funcionalismo humano), entre otros en el
sentido que consideran una etapa de revolución del
arte de mejora estética, funcionalmente renovadora,
y una construcción bajo un modo de producción en
serie por la ayuda de la máquina proveniente de la
revolución industrial.
Quito entonces, levanta una nueva estructura
edilicia y urbana, sobre un palimpsesto de estilos
colonial, neoclásico, y ecléctico, que se transforman
en una relación de producción humanística
descendiente de la “cuestión social”, de corrientes
marxistas, y de una sociedad industrial con
conciencia desarrollista- nacionalista, que, a pesar
de la incorporación de la máquina, la arquitectura
que a partir de los 50 es abundante, se concibe como
una aspiración estética, que reivindica la función
social y un valor tecnológico hecho a mano.
Además, de acuerdo con Arizmendi y Piñeros
(2014), una mayor producción artística y literaria;
avances científicos y tecnológicos especialmente
en el campo de las comunicaciones, se extiende
la ciudad con un gran desarrollo en el sector
norte de quito que limitaba en el barrio La
Mariscal. Mientras que, en cuanto a la producción
industrial, el sur de la ciudad se convierte en el
principal espacio de comercialización creciendo
hacia la Av. Napo con la fabricación de calzado y
textil (Sevilla, 2008). (ver Mapa 4)

El modelo de Estado – Nación producto de la
Revolución Juliana fue enriquecido y mejorado por
los “intervencionistas”5 que se consolidaron en los
años 60 y 70, proponiendo un modelo “nacionalestatal-desarrollista” (Paz y Miño Cepeda, 2002),
reformando el modo de producción agrario,
mediante la implementación de la industrialización,
la planificación estamental, regulación y control
de capital extranjero, administración del nuevo
recurso, el petróleo, participación del país en
procesos de integración regional latinoamericana,
provisión de servicios públicos e infraestructura,
fortalecimiento de la empresa privada, todo esto,
extendiendo al Estado a la esfera de la producción
y modernización.
Es necesario resaltar que durante la historia del
siglo XIX y XX, ha dominado el interés privado
que el interés social, y es hasta aquí, que el Estado
Intervencionista ha tratado de velar por el interés
de la nación, sobre los intereses corporativistas,
llamándola “cuestión social” que posicionó una
época de modernidad.
Se evidencian entonces, bajo este nuevo
sistema, cambios en el ámbito social, cultural,
artístico, religioso y político debido a los procesos
desarrollistas a los que la sociedad está inmersa, al
percibirse un aumento de divorcios, otras formas
de culto, y una mayor participación de la mujer
en la educación superior, así como la búsqueda
de la equidad de género, una reducción del
analfabetismo al 11.7% gracias al incremento de
centros educativos, profesores y alumnos, siendo
las universidades escenarios de gran actividad
política y educativa.
Es así como en 1959 inicia la primera escuela
de arquitectura y se le otorga la categoría de
Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU)
en la Universidad Central del Ecuador (UCE)
ubicada en la Ciudadela Universitaria al norte de
Quito (Durán, 2015), creada por los arquitectos
uruguayos Jones Odriozola y Gilberto Gatto
Sobral, que posteriormente realizarían el primer
Plan Regulador Modernista de la ciudad, además,
la influencia de varios arquitectos extranjeros
(Cobas, 2012) que arriban con sus ideas de

5

Grupos públicos o privados que intervinieron en la toma de decisiones del Gobierno de la época.

39

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Mapa 4. Arquitectura moderna en Quito, 1950-1970

Fuente: Elaboración propia
Tabla 4. Elementos de una
arquitectura moderna en Quito,
1950-1970
Fuente: Elaboración propia

Sociedad capitalista y arquitectura
posmoderna (1970 a 2000)

Con respecto al ámbito de la construcción (ver
Tabla 4), es notable el crecimiento poblacional
hacia las periferias urbanas por su rentabilidad y
donde el estilo moderno juega un rol importante
al ser considerado como “un fenómeno fuera de
lo común, un desafío sin precedentes, ni paralelos
a las raíces mismas de la cultura de Europa e
Iberoamérica” (Bravo, 2009: 2). Es estrictamente
funcionalista – humanista y que no atiende más que
al programa funcional y su relación con la ciudad
señala Bravo (1993); es decir, “le basta con la
razón para procesar valores funcionales de carácter
material”, como lo afirma Piñón (2008: 17).
Además, hay predominio en el uso del hormigón
armado y la estructura de acero por medio de
perfiles y fachadas de vidrio, materiales del sistema
industrial. De igual manera el quiebre de simetría y
el uso de una cubierta plana con una imperceptible
inclinación del 1% de pendiente que sirve para
la evacuación de agua lluvia, son las principales
características de las edificaciones de la época.

A partir de los años 70 hasta terminar el siglo,
el modelo de Estado – Nación intervencionista
de la “cuestión social” (Paz y Miño, 2002) agotó
su viabilidad histórica, siendo desarticulado de
su visión nacionalista, para velar por intereses
del capital financiero transnacional y del sistema
empresarial local, provocado por el fenómeno de
la globalización, es decir, toma fuerza nuevamente
el interés privado como interés de la nación,
bajo los principios del “neoliberalismo” y de las
“privatizaciones”, de igual manera, el sistema
económico y social se basa en la “propiedad
privada” de los medios de producción, el libre
mercado, donde el capital es generador de riqueza,
creando una relación entre el capital y el trabajo.
En estos años, nunca se alcanzó el “estado de
bienestar”, más bien, la clase pobre pasa a ser las
mayorías y las familias burguesas - oligarcas la
40

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

propios de aquel sistema económico” (Weber, 2008),
de una estratificación social de tipo económica y de
las rentas que se acumulan por una estructura de
producción de desigualdad (Karl, 2011).
Por lo tanto, en el campo de la arquitectura, se
introdujo el estilo posmoderno como oposición al
estilo modernista, (Díaz, 1988), que abandonaba
las formas puritanas arquitectónicas con la
pretensión de recuperar aquellos con lenguajes
vulgares, asociados a una ética populista, llenos de
adornos, no estilistas, capaces de ser apreciados y
entendidos por todos, que según Calduch (1990),
se entiende como un retorno a las formas antiguas,
donde resaltaba el ornato y la riqueza visual de las
formas, los edificios adoptan tipologías heredadas,
uso de columnas, pilastras, molduras, geometría no
euclidiana, yuxtaposiciones.
Esta posmodernidad en Quito marcaria una
fuerte segregación social, desigualdad, con
arquitecturas como hemos dicho vendidas al
capital, pero también otras, la gran mayoría, que
han sido producto de una paliza neoliberal, una
arquitectura de condiciones precarias, de la clase
obrera, construcciones informales desterradas
hacia las periferias norte y sur, una arquitectura
de los “sin poder” (Breilh, 1999), en una cultura
amañada y acrítica, de una resignación colectiva,
el cinismo de unos y mansedumbre en los otros,
una arquitectura de estética posmoderna que ha
saltado a la razón. (ver Mapa 5).

minoría más rica, creando un nuevo modelo de
desarrollo económico, al que se suma el esquema
de “dolarización”, provocado por el feriado
bancario, definiendo así, un Estado de “modelo
empresarial” y de “bancocracia”.
Quito, sede del Estado neoliberal, empieza a
demostrar su interés de capital financiero, con la
extensión de su edilicia y trazado urbano, hasta
consolidar sus límites geográficos en sentido norte
y sur, con una arquitectura ostentosa de desarrollo
comercial y acumulación económica, que se
sobrepone, ante una arquitectura de estilo moderno,
de interés social, que se venía construyendo en el
modernismo, dando inicio a un estilo arquitectónico
posmoderno, que pone en evidencia las diferencias
entre la clase alta, media y baja.
Tal es así, la aplicación del modelo capitalista
que, en la década de los 70 se diluye las visiones
humanistas de la Facultad de Arquitectura y
Urbanismo de la Universidad Central, que hasta el
momento era la única en la ciudad, debido a que la
ciudad tiene sed de una producción del usufructo
de la propiedad privada, con visión empresarial, de
inversión y beneficios económicos, dependiente
de un mercado de consumo, es decir, solicita se
fabrique una arquitectura mercantil.
En efecto, los consumidores de la arquitectura,
es una nueva sociedad industrial, a la que podemos
llamar, sociedad neoliberal, basada en “una
organización racional del trabajo, el dinero y la
utilidad de recursos de producción, caracteres

Mapa 5. Arquitectura posmoderna en Quito, 1970-2000

Fuente: Elaboración propia

41

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

No obstante, la Facultad de Arquitectura y
Urbanismo, en la década de los 1980 y 1990,
buscó recuperar la visión inicial, gracias a la
herencia de los primeros arquitectos y de hijos de
esos arquitectos, con su modernismo funcional,
urbanístico y humanístico, que ponen en valor el
uso de los materiales, el contexto, el paisaje y el
detalle constructivo arquitectónico conjuntamente
con los avances tecnológicos.
Dichos avances tecnológicos, son perceptibles
en la sociedad que empieza a estar comunicada
gracias a las telecomunicaciones vía satélite
(Macionis y Plummer, 1999) integrando el norte
empresarial con el sur industrial, ya consolidados,
y ahora una tendencia hacia los valles (Ballesteros,
2000) para tener una interacción urbano – rural.
Esto permite, la creación de nuevas culturas
y tradiciones, que hacen, que Quito tenga una
diversidad pluricultural, debido al inicio de una
migración desde las provincias hacia Quito, que
ven como una oportunidad de progreso y a la vez
concentradora de capital económico, existiendo
desplazamientos campo – ciudad (Anderson,
2000) en la búsqueda de un mejor futuro.
Por otro lado, en Quito se opta por la simetría
en planta ya que se retoman aspectos de antes de
la modernidad, donde el 90 % de las viviendas
construidas responden a esta tipología de manera
contraria los ejemplos de donde el cuerpo deja ver
la estructura y poseen un remate con ornamentos,
correspondiente únicamente a un 15% del total.
(ver Tabla 5).

gira en un ambiente político, económico y social de
inestabilidad e incapacidad de proponer una reforma,
un caso paradigmático (Massal, 2006) al pasar
por tres Gobiernos forzosos y derrocados -1997
Abdala Bucaram, 2000 Jamil Mahuad, 2005 Lucio
Gutiérrez- y que provocaron el levantamiento sui
generis del pueblo, debido a que, las revueltas en las
calles no eran orquestadas solo por organizaciones
sociales, sino actores urbanos de la ciudad de Quito,
de clase obrera, media y en algunos casos la clase
alta intelectual junto con sus familias padres, madres,
hijos, abuelos todos se unieron por un solo objetivo,
el derrocar al neoliberalismo, contribuyendo en
estos primeros años a modificar la imagen que se
tenía de una transición y la democratización del país.
Por lo tanto, la crisis económica del Estado
neoliberal, los abusos de poder, el incremento de
la inflación, el bloqueo de la reforma política, las
alianzas con la derecha ecuatoriana, el acercamiento
al gobierno estadounidense y colombiano, producen
una ingobernabilidad, por la incapacidad de entender
el modelo estatal, que llevo a rechazar a los políticos
por no responder a las necesidades del pueblo, y
se origina la llamada “rebelión de los forajidos”6
de abril del 2005, que, con el grito “que se vayan
todos”, causaron temor en los dueños de los medios
y en los partidos políticos hegemónicos, poniendo
así, el fin del autoritarismo y la derecha neoliberal,
evento que quedo marcado como “la larga noche
neoliberal” (Acosta, 2005).
En este contexto, de resistencia al neoliberalismo,
en el 2007 aparece un nuevo movimiento denominado
“revolución ciudadana”7, sus fundamentos inspirados
en el “socialismo del siglo XXI” (Martínez, 2009),
liderado por el recién elegido presidente Rafael
Correa, que siguió un estilo de gobierno socialista
revolucionario, antiimperialista, y promoviendo la
integración sudamericana, caracterizó esta etapa, por

Sociedad socialista del siglo XXI y
arquitectura contemporánea (2000 a 2018)
En los primeros años del nuevo milenio, el
continuismo del neoliberalismo esta en vigencia y
Tabla 5. Elementos de una
arquitectura posmoderna en Quito,
1970-2000
Fuente: Elaboración propia

6

Apelativo empleado por el expresidente Gutiérrez, para referirse a ciudadanos que protestaban en su contra; pero, el apelativo fue acogido
por los manifestantes logrando cambiar su connotación negativa.
7
Movimiento político de izquierda Alianza PAIS, que candidatizó a Rafael Correa.

42

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

el desarrollismo democrático regional, la economía
de equivalencias, la democracia participativa y las
organizaciones de base, quien considera que el capital
es para el servicio del ser humano y los medios de
producción deben ser democratizados.
Por tales motivos, la ciudad de Quito adopta
características pos-neoliberales, mediante un
modo de producción “neo-desarrollista” (Gallegos,
2007) y con enfoque en la “cuestión ecológica”
(Haidar y Berros, 2015), incrementando el gasto
social para disminuir las desigualdades sociales,
creando infraestructura de edificaciones públicas,
sistema de transporte integrados -metro de Quito-,
diálogos y participación pluralistas con actores
urbanos, crecimiento inmobiliario, edificaciones
de salud y educación, promovidas por el gobierno
bajo medidas de carácter redistributivo, sin
embargo, en el campo de la arquitectura (Durán,
2015) se formó dos corrientes, una de los excesos
y despilfarros del nuevo boom petrolero, derriban
en lenguajes internacionales, el mercado de bienes
raíces, la monumentalidad de los iconos del
socialismo del siglo XXI, frente a una arquitectura
de conciencia social, del manejo responsable de
los recursos y territorio, propuestas corporativistas
y del trabajo en colectividad.
Dentro de la primera corriente se puede
ver un Quito pluricultural inmerso en una
arquitectura de arquitectos extranjeros o con
estudios en el exterior, que imponen sus nuevas
ideas contemporáneas en edificios del sector
privado con lenguajes internacionales en el
contexto quiteño, tendiendo a una arquitectura
global, capitalista, de consumo, de empresas
transnacionales, que se insertan en las áreas de
mayor flujo económico como es el sector de
Iñaquito, el nuevo centro urbano norte de la
ciudad, que a pesar de dinamizar el sector, han
creado una nueva imagen urbana internacional,
con secuelas neoliberales.
Esta corriente viene acompañada de una
arquitectura mercantil, del mercado de bienes
raíces, cuyo propósito ha sido la especulación
de la tierra –con pequeñas excepciones-, bajo
el postulado de construir la mayor cantidad de
metros al menor costo, para generar mayores
ganancias, se la ha considerado como un objeto
arquitectónico para la venta, clientelar y no de
respuesta social y urbana, ubicada principalmente
el norte de la ciudad y que se extiende alterando
el ecosistema, hacia los valles de Cumbayá y
Tumbaco creando una economía extractivista.

Además, con el neo-desarrollismo del Estado, se
implementó una serie de concursos arquitectónicos
para la concepción de proyectos de carácter públicos
de gran escala, como la Plataforma Gubernamental
Financiera en el centro urbano norte de Quito,
la Plataforma Gubernamental de Desarrollo
Social en Quitumbe, sur de Quito y el edificio
de la UNASUR en la Mitad del Mundo, periferia
norte de la ciudad, edificaciones que resaltan un
gran desafío estructural, monumentalidad por
su escala y ocupación de terreno, polémicas por
sus ubicaciones, sus imágenes corporativistas
y altos costos, en muchos casos sobreprecios y
corrupción, hasta edificaciones de menor escala
pero de tipos replicables por toda la ciudad, como
por ejemplo, las Unidades de Policía Comunitarias
UPC, hospitales y centros médicos tipo, viviendas
de bajo costo, que responden a la política del Plan
del Buen Vivir, cuya imagen arquitectónica es
genérica para ser replicada como virus en la ciudad,
sin tomar en cuenta las condiciones geográficas,
espaciales, sociales, y culturales. Todas estas
edificaciones han sido obras representativas del
Estado que se han transformado en los iconos del
socialismo del siglo XXI.
Dentro de la segunda corriente, se puede
observar una postura de eficiencia energética y
de recursos, que demanda una visión territorial y
multi-escalar, una valorización del paisaje como
híbrido de naturaleza, ecología y cultura, de un
valor agregado del potencial local en sinergia
con lo global. Estas características influenciaron la
propuesta de regeneración del antiguo aeropuerto
de Quito para convertirlo en el Parque del Lago, un
nuevo pulmón al norte de la ciudad, por otro lado,
la recuperación de la antigua terminal de buses
interprovinciales en la Av. 24 de mayo en el Centro
de Quito, para convertirlo en el Parque Urbano
Cumandá, un espacio flexible para que la comunidad
se apropie y participe en cultura, deporte, educación,
integrando a los barrios aledaños.
De las propuestas corporativas, aparecen
arquitectos que, basados en la alta tecnología
–high tech-, desarrollan nuevos sistemas
alternativos de construcción con la ayuda de
la industria nacional, implantando edificios
corporativos con alta innovación y principios
medioambientales responsables, como por
ejemplo el edificio Quito Publishing House,
en el barrio de la Floresta sector centro norte
de Quito, que retoman la “cuestión ecológica”
como premisa de diseño.
43

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

A estas se añade la modernización de la
arquitectura de Quito, “neo-modernismo”, que
se renueva y se revaloriza, mediante el trabajo
colectivo de grupos de arquitectos que han decidido
anteponer el individualismo por la colectividad,
el anonimato por la autoría, dando importancia
al manejo de los flujos peatonales, espaciales,
visuales, bajo premisas de integración del espacio
público con el privado, nodos de conexión entre las
centralidades urbanas, incorporación del paisajismo
con especies endémicas, el aprovechamiento de
los recursos locales, bajo una economía de medios,
que buscan en la arquitectura desvelar en lugar
de negar el potencial existente, descubridores de
texturas, materiales nuevos y tradicionales, “neotradicionalismo”, creando un modo de producción
colaborativo, que se ha irrigado por toda la ciudad
como al norte, el Centro Comercial Quitus, la
Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales
FLACSO, en el centro, la extensión del Museo
de la Ciudad, el Archivo Pasivo, en los valles
residencias privadas como la Casa X, la residencia
La Villa. (ver Mapa 6)
Por lo tanto, podemos deducir que, Quito
es el resultado del resurgimiento de una crisis
económica profunda, de intervenciones mínimas,
de escasos recursos y que culmina con los excesos
y despilfarros de una sociedad del socialismo del
siglo XXI, idealizadas en edificaciones de varias
corrientes que hemos señalado anteriormente, que

podemos categorizar como una arquitectura de
estilo contemporáneo.
Este estilo, es el inicio de una sociedad
tecnológica y virtual, que presenta cambios
acelerados con respecto a una mejor educación
democratizada (Altable, 2008), para mejores
oportunidades laborales, sociales y culturales.
La arquitectura contemporánea, también se ve
afectada debido a que presenta una nueva forma de
percibir la ciudad, en la que, la sociedad juega un
rol importante en las relaciones organizacionales,
al convertirse en ejes ordenadores de expansión
territorial en la ciudad, con proyección a futuro
para lograr un equilibrio entre el ser humano y
el patrimonio edificado. Durán (1999), hace
referencia a que la identidad esencial de una obra
de arquitectura se da en el ámbito de la forma,
así entendida como representación de una figura,
que, está sometida por su propia naturaleza a una
obsolescencia rápida que se inicia en el momento
de su concepción. (p.50)
Por esta razón, el estilo contemporáneo presenta
un predominio de los sistemas constructivos en
hormigón y acero, y la implementación de las nuevas
tecnologías en la construcción, para obtener una
certificación de edificios inteligentes, sustentables
y funcionales, que, además de tener elementos
esenciales en cuanto a forma y función, permitan el
vínculo directo con la sociedad y su impacto dentro
de ésta. (ver Tabla 6).

Mapa 6. Arquitectura contemporánea en Quito, 2000-2018

Fuente: Elaboración propia

44

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Tabla 6. Elementos de una
arquitectura contemporánea en
Quito, 2000-2018
Fuente: Elaboración propia

CONCLUSIONES

de obra indígena y los conocimientos europeos,
causando una etapa de mestizaje tanto en la
sociedad como en la arquitectura de características
casa patio central.
Hasta que en la época de 1800 a 1900, la
sociedad toma aires de libertad mediante la
revolución liberal, que propone una relación
de producción capitalista entre el productor y
el Estado, cuya “libertad” no fue para todos,
debido a que el crecimiento de la producción se
basaba en una explotación laboral del obrero, un
latifundio social, que tuvo su expresión en un
estilo de arquitectura neoclásica que representaba
el valor simbólico y de identidad de la época,
asignando valores a los lugares productivos de la
ciudad, la estratificación social, dando origen a
zonas privilegiadas como el Palacio de Gobierno,
Palacio Municipal, la Catedral y la Plaza Grande.
Dando continuismo, de 1900 a 1950, la sociedad
quiteña evoluciona a una sociedad mercantilista,
que propone una nueva fuerza productiva, pero

Mediante la presente investigación hemos
podido correlacionar el desarrollo urbano de
la ciudad de Quito desde su fundación 1534
hasta la actualidad de 2018 involucrado en un
ambiente social y político que han sido respuesta
a los diferentes estilos de arquitectura. La imagen
urbana de la ciudad se perfila como poética
visual, evolucionando en el tiempo a través de
sus actividades, que, exhibieron cambios en la
forma urbana, por lo tanto, podemos afirmar que
la frase de Mies van der Rohe “la arquitectura
es la voluntad de la época traducida a espacio”,
se cumple y se evidencia en nuestra ciudad, de la
siguiente manera (ver Mapa 7)
Una arquitectura de estilo colonial, marcaba
la época de 1534 a 1800, bajo una sociedad
estamental de clase dominante, efecto de la
colonización, que impuso un modo de producción
de la arquitectura con la dominación de la mano

Mapa 7. Estilos arquitectónicos en Quito desde 1534 hasta 2018

Fuente: Elaboración propia

45

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

liderada por poderes fácticos, la burguesía y la
bancocracia, servil al capitalismo emergente, es
decir una ciudad pos-esclavista, que, bajo un estilo
arquitectónico ecléctico de estilo “libre”, marcaron
una clara segregación arquitectónica y territorial,
dividiendo el norte con instituciones públicas
(Manuela Cañizares, Universidad Central, Mejía,
Simón Bolívar), residencias burguesas con patio
jardín interno y hall de distribución, mientras que, al
sur con la estación del ferrocarril, la incorporación
de las industrias y residencias mínimas obreras.
Sin embargo, la revolución industrial, marcó
un cambio sustancial a partir de 1950 a 1970,
con el surgimiento de un Estado desarrollista –
nacionalista, que valoriza al hombre antes que,
al capital, una relación de producción basado en
la “cuestión social”, reflejada en una arquitectura
de estilo moderno, que busca mejorar lo
existente y proponer nuevos principios y técnicas
constructivas a través de la industrialización de la
producción, pero, no pensando en la “maquina”
como lo hizo el estilo moderno internacional,
sino pensando en “humanizar” a la sociedad
industrial quiteña, que produjo la más alta calidad
de objetos arquitectónica con visión social en la
historia de la ciudad.
Pero de pronto, de 1970 al 2000, una gran crisis
económica detuvo este crecimiento e impulso
social, retrocediendo al modelo capitalista cuya

producción arquitectónica está basada en la
propiedad privada de los medios de producción,
que acelero el surgimiento de la sociedad
capitalista representada por un estilo arquitectónico
posmoderno, del uso y abuso de los materiales
como el hormigón, acero, y vidrio, síntomas del
Estado neoliberal, que fragmento la ciudad en
estratos socio-económicos, con una clara lectura
de edificaciones ostentosas, lujosas, exuberantes,
frente a edificaciones precarias de clase obrera.
Finalmente, la sociedad quiteña, siempre
rebelde, exigía una salida al modelo capitalista
hegemónico, mediante manifestaciones masivas
dadas por la rebelión de los forajidos, dieron
paso a una etapa pos-neoliberal del 2000
al 2018, el inicio de un nuevo milenio, que
revive la “cuestión social” y añade la “cuestión
Ecológica”, mediante el modelo del socialismo
del siglo XXI, que pone al capital, como servicio
para el ser humano y democratiza los medios de
producción con grandes avances tecnológicos,
que son tangibles en los nuevos estilos de
arquitectura contemporánea, que se masifican
en la ciudad bajo la política neo-desarrollista,
creando grandes obras y edificaciones en la
ciudad, representativas del poder del socialismo
– extractivista y representativas del poder de la
participación ciudadana y de los colectivos de
arquitectura (Ver tabla 7).

Tabla 7. Resumen de estilos arquitectónicos
y sociedades en Quito, 1534-2018
Fuente: Elaboración propia

46

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Además, el estudio de la historia, nos
demuestra que los pueblos buscan la democracia
como uno de sus grandes objetivos, y en las
últimas décadas, el régimen constitucional en el
país. Las instituciones se han robustecido y se
ha ido definiendo un sistema político con mayor
tolerancia, con derechos personales y colectivos
que cubren, al menos, en su enunciado, a toda
la comunidad. En la sociedad, en general, se
han desarrollado tendencias democráticas y
participativas. Pero, el sistema político sigue
siendo cuestionado no solo porque no ha
cambiado la desigualdad económica y social,
sino también, por su escasa representatividad. Por
esto, es prioritario ampliar la representación de la
sociedad en la política, una radical modernización
del Estado y un esfuerzo real de replanteo de su
papel tradicional.
En conclusión, tal como se muestra en la
figura a continuación, se evidencia que el estilo
arquitectónico de la ciudad de Quito es propio

de cada época que se enmarca en una realidad
social, cultural y política que va cambiando,
evolucionando o transformándose a través del
tiempo, al igual que la expresión de sus materiales
y técnicas constructivas, que responden al modo de
producción, al contexto, mientras que la sociedad
que las habita están formadas por entidades
poblacionales cuyos habitantes y su entorno se
interrelacionan en un propósito común que les
otorga una entidad de pertenencia, siendo un
fenómeno en el que se ensancha el intercambio, la
comunicación y el acceso al conocimiento, pero
en el que, también acentúan las desigualdades y
peligran las identidades. C
«La arquitectura es el testigo insobornable
de la historia, porque no se puede hablar
de un gran edificio sin reconocer en él,
el testigo de una época, su cultura,
su sociedad, sus intenciones…» Octavio Paz

Figura 1. Tipologías arquitectónicas de Quito, Ecuador

Fuente: Elaboración propia a partir de imágenes de Google (Licencias Creative Commons).

47

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Referencias Bibliográficas
Acosta, Alberto. (2005). Ecuador: ecos de la rebelión de los forajidos. Nueva Sociedad, Vol. 198, 42-54.
https://static.nuso.org/media/articles/downloads/3270_1.pdf
Altable, Charo. (2008). “Educar en democracia, educar en relación” en M. García, A. Calvo y T. Susinos
Rada [eds.], Las mujeres cambian la educación. Investigar la escuela, relatar la experiencia.
Madrid, Narcea.       
Anderson, Perry. (2000). Los orígenes de la posmodernidad. Madrid, Anagrama.
Arizmendi, Lillo y Piñeros, Eleder (coords). (2014). Transcendencias e impacto para América Latina en
el siglo XXI. Quito, IAEN.
Ayala, Enrique. (2008). Sociedad y Cultura. En Resumen, de Historia del Ecuador (9-10). Quito, Santillana.
Ballesteros, Jesús. (2000). Posmodernidad: decadencia o resistencia. Madrid, Tecnos.
Benalcázar, René. (1990). Análisis de Desarrollo Económico del Ecuador. Ecuador, Ediciones Banco
Central.
Bravo, Bernardino. (2009). Construcción y desconstrucción El sino del racionalismo moderno de la
ilustración a la postmodernidad. Revista de historia del derecho, 37, 1-42. file:///C:/Users/c_can/
Downloads/Dialnet-ConstruccionYDesconstruccion-5402480%20(1).pdf
Bravo, Lira. (1993). América y la Modernidad: de la Modernidad barroca e ilustrada a la
Postmodernidad. Colonia-Weimar-Viena, Jahrbuch Lateinamerika
Breilh, Jaime. (1999). Posmodernismo o pensamiento liberador: una visión desde los sin poder.
Espacios, Vol. 9, pp.123-142. https://repositorio.uasb.edu.ec/bitstream/10644/3387/1/
Breilh%2C%20J-CON-090-Posmodernismo.pdf
Burgos, Hugo. (1995). El Guaman, el puma y el amaru : formación estructural del gobierno indígena en
Ecuador. Quito, Abya-Yala/UPS Publicaciones.
Caicedo, Verónica. y Guadalupe, Romel. (2007). Plan estratégico y de promoción de las zonas turísticas
del Distrito Metropolitano de Quito. Tesis de licenciatura, ESPE-H. CENEPA, Quito. ttp://
repositorio.espe.edu.ec/xmlui/handle/21000/4110?show=full
Calduch, Joan. (2001). Temas de composición arquitectónica. Razón racionalidad y racionalismo.
Alicante, Editorial Club Universitario.
Carrión, Fernando. y Erazo, Jaime. (2012). La forma urbana de Quito: una historia de centros y
periferias. Bulletin de l'Institut français d'études andines, Vol. 41, Núm. 3, pp.503-522. https://
www.redalyc.org/articulo.oa?id=12626367001
Chueca, Fernando. (1974). Historia de la Arquitectura Occidental: X. Eclecticismo. Madrid, Dossat
Bolsillo.
Cobas, Martín. (2012). “La mirada distante: Jones Odriozola y una modernidad en route”, en F. Correa,
Una Línea en Los Andes. Cam­bridg, GSD-Harvard.
De La Torre, Carlos. (2002). Afroquiteños, ciudadanía y racismo. Quito, Centro Andino de Acción Popular.
Díaz, Esther. (1988). Postmodernidad. Buenos Aires, Biblos.
Durán, María. (1999). Arquitectura contemporánea de Ecuador (1999-2015) tomo II. Cuenca,
Universidad de Cuenca.
Durán, A. (2015). Arquitectura contemporánea de Ecuador (1999-2015): el florecimiento de
una crisis. Rita: Revista Indexada de Textos Académicos, Núm. 3, pp. 40-51. http://ojs.
redfundamentos.com/index.php/rita/article/view/55/60
Echeverría, Bolívar. (2000). La Modernidad del Barroco. México, Ediciones Era.
Enríquez, Eliecer. (1958). Quito a través de los siglos. Quito, Imprenta Municipal.
Gallegos, Franklin. y Minteguiaga, Analía. (2007). El nuevo tiempo del Estado. La política posneoliberal del correísmo. Observatorio social de América Latina, Vol. 22, pp. 87-103. https://
flacsoandes.edu.ec/web/imagesFTP/1259609639.El_nuevo_tiempo_del_Estado.pdf
Haidar, Victoria. y Berros, Valeria. (2015). Entre el sumak kawsay y la vida en armonía con la naturaleza:
disputas en la circulación y traducción de perspectivas respecto de la regulación de la cuestión
ecológica en el espacio global. Theomai, Vol. 32, pp. 128-150. https://www.redalyc.org/
pdf/124/12442732007.pdf
48

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Jurado Fernando. (2008). Calles, casas y gente del Centro Histórico de Quito, tomo IV. Quito, FONSAL.
Karl, Polaniyi. (2011). La gran transformación. Crítica del liberalismo económico. Madrid, Quipu.
Kennedy, Alexandra. (ed). (2002). Arte de la Real Audiciencia de Quito (siglos xvii-xix). Patronos,
corporaciones y comunidades. Madrid, Nerea.
Kingman Eduardo. (1992). Las ciudades en la historia. Primera Edición. Bogotá – Colombia.
Kingman, Eduardo. (2006). La ciudad y los otros, Quito 1860-1940: higienismos, ornato y policía. Quito,
FLACSO.
Lafuente Antonio. y Horrillo, Patricia. (Marzo de 2017). Cómo hacer un mapeo colectivo.
España, Vivero de Iniciativas Ciudadanas. http://laaventuradeaprender.educalab.es/
documents/10184/67475/Como-hacer-un-mapeo-colectivo
Macionis, John. y Plummer, Ken. (1999). Sociología. Madrid, Prentice Hall.
Maloney, Gerardo. (1983). El Negro en Ecuador. Raza y Clase: el caso de la provincia de Esmeraldas.
Tesis de maestría, FLACSO Sede Ecuador, Quito.
Martínez, Carmen. (2009). The indigenous Movement and the Citizen´s Revolution in Ecuador: Advances,
Ambiguities, and Turn Backs (Documento de investigación Trabajo inédito entregado para la
conferencia Outlook for Indigenous Politics in the Andean Region.). Washington DC, Center for
Strategic International Studies.
Marx, Karl. (1980). Contribución a la crítica de la economía política. España, Siglo XXI.
Massal, Julie. (2006). La reforma política en Ecuador en un callejón sin salida. Análisis político, vol. 19,
Núm.56, pp. 132-150. https://revistas.unal.edu.co/index.php/anpol/article/view/46294/47890
Moreira Rubén. y Álvarez, Yadhira. (2004). Arquitectura 1915-1985. Quito, FONSAL Editorial Trama.
Morelli, Federica. (2002). La revolución en Quito: el camino hacia el gobierno mixto. Revista De Indias,
Vol. 62, Núm. 225, pp. 335–356. https://doi.org/10.3989/revindias.2002.i225.472
Moreno, Segundo. (1977). Sublevaciones indígenas en la Audiencia de Quito: desde comienzos del siglo
XVIII hasta finales de la Colonia. Tesis de doctorado Universidad de Bonn.
Oleas, Diego. (1994). Arquitectura en Ecuador: panorama contemporáneo. Colombia, Editorial Escala.
Ortiz, Alfonso. (1998). Ciudad de Quito, Guía de Arquitectura. Sevilla: Junta de Andalucía.
Patetta, Luciano. (1997). “Los Revivals en arquitectura”, en Gili, Gustavo (ed.). El pasado en el presente.
El revival en las artes plásticas, la arquitectura, el cine y el teatro. Barcelona, Gustavo Gili, pp.
129-164
Paz y Miño Cepeda, Juan. (2002). La Revolución Juliana: nación, ejército y bancocracia. Quito, Abya-Yala
Pazmiño Ramírez. y Fernández, Salvador. (1991). “Color y arquitectura en el Centro Histórico de Quito:
una visión de larga duración”, en Centro Histórico de Quito: la vivienda, Quito, Municipio de
Quito-Junta de Andalucía, pp. 109-138.
Peralta, Evelia y Moya, Luis. (2007). Guía Arquitectónica de Quito. Quito, Ecuador, Editorial Trama.
Pereira, L. (1991). Arquitectura y Estilo. Quito, FONSAL Editorial Trama.
Piñón, Helio. (2008). El formalismo esencial de la arquitectura moderna. Catalunya, UPC.
Risier, Julia. y Ares, Pablo. (2013). Manual de mapeo colectivo: recursos cartográficos críticos para
procesos territoriales de creación colaborativa, Buenos Aires, Tinta Limón.
Saldarriaga, Alberto; Pinzón, José y Ortiz, Alfonso. (2017). En Busca de Thomas Reed, Arquitectura y
política en el siglo XIX. Colombia, Instituto Distrital de Patrimonio Cultural
Salgado, Wilma. (1999). Desencadenantes y beneficiarios de la crisis económica en el Ecuador. Ecuador
debate, Vol. 48, pp. 5-24. http://hdl.handle.net/10469/5717
Sánchez, Jhon. (2012). El liberalismo, la revolución liberal y los afroecuatorianos. CONTRA| RELATOS
desde el Sur, Vol. 8, Núm. 9, pp. 11-27. https://revistas.unc.edu.ar/index.php/contra-relatos/
article/view/20446
Sevilla, Ana. (2008). El Camino del Hierro, Cien Años de la Llegada del Ferrocarril a Quito. Editor:
Quito, Trama.
Svampa, Maristella. (2013). Consenso de los Commodities y lenguajes de valoración en América Latina.
Nueva Sociedad, Vol. 244, pp. 30-46. http://sedici.unlp.edu.ar/bitstream/handle/10915/96101/
Consenso_de_los_commodities_y_lenguajes_de_valoraci%C3%B3n_en_Am%C3%A9rica_
Latina.6853_A.pdf-PDFA.pdf?sequence=1&amp;isAllowed=y
49

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Vargas, José. (1989). La Economía Política del Ecuador durante la Colonia, Tomo XV. Ecuador, Banco
Central del Ecuador.
Weber, Max. (2008). Introducción general a los “Ensayos de sociología de la religión” (1920), en
Weber, M. La ética protestante y el espíritu del capitalismo, D.F., Fondo de Cultura Económica,
pp. 53-70.
Zambrano, Ricardo. (2006). Quito: patrimonio de la humanidad. Quito, Libresa.

50

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

De lo ideal a lo real en eficiencia energética de la vivienda
tipo interés social: caso Hermosillo, Sonora, México
From the ideal to the real in energy efficiency in social housing: the case of
Hermosillo, Sonora, Mexico
Recibido: junio 2022
Aceptado: junio 2023

Marco Tulio Muñoz López1
Luisa María Gutiérrez Sánchez2
Jesús Quintana Pacheco3

Resumen

Abstract

Los individuos que vivan en zonas expuestas
ante los fenómenos meteorológicos, carentes
de infraestructura y de servicios esenciales,
sufrirán mayores afectaciones por los riesgos
del cambio climático. La toma de medidas en
busca de su mitigación es de carácter apremiante
en la búsqueda de disminuir la afectación en las
generaciones que están por venir, siendo el sector
habitacional una forma asequible para reducir las
emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).
Lo anterior generaría un impacto en el mercado
inmobiliario, por lo que los profesionales de la
construcción, planeación urbana y valuación
inmobiliaria deberán atender a la investigación
respecto a las acciones de mitigación que se
establece actualmente en el proceso de transición
energética. En el presente trabajo se analiza el
uso de energía de la vivienda de interés social
con eficiencia energética para un clima cálidoseco y de la vivienda predominante en la ciudad
de Hermosillo, Sonora; con el fin de conocer la
diferencia en sus emisiones de GEI. El proceso
consistió en: 1) Definir una metodología para
determinar una línea base; 2) Determinar una
línea base para la eficiencia energética en el clima
analizado; 3) Seleccionar el prototipo de vivienda
predominante en el sitio de estudio; 4) Estimar
el uso de energía y las emisiones liberadas en

Individuals living in areas exposed to meteorological
phenomena, lacking infrastructure and essential
services, will be mostly affected by the risks of
climate change. The adoption of mitigation measures
is urgent in the search to reduce the impact on future
generations, and the housing sector is an affordable
way to reduce greenhouse gas (GHG) emissions.
This would have an impact on the real estate
market, so construction, urban planning and real
estate valuation professionals should pay attention
to the research on mitigation actions currently
established in the energy transition process. This
paper compares the energy use between the social
housing with energy efficiency for a warm-dry
climate and the predominant housing in the city of
Hermosillo, Sonora; in order to know the difference
in their GHG emissions. The process consisted of
1) Defining a methodology to determine a baseline;
2) Determine a baseline for energy efficiency in the
analyzed climate; 3) Select the predominant housing
prototype in the study site; 4) Estimate the use of
energy and the emissions released in both scenarios.
Revealing that the predominant social housing
releases a volume of emissions of about 40% higher
than the housing that meets the energy efficiency
parameters established in the actual codes and
Mexican standards, therefore, could be a feasible
way to reduce anthropogenic GHG emissions.

1

Nacionalidad: mexicano; Adscripción: Tec de Monterrey Campus Sonora Norte; Doctorado en Humanidades de la Universidad de
Sonora; E-mail: arqmarco.munoz@gmail.com; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-9639-4926
2
Nacionalidad: mexicana; Adscripción: Departamento de Arquitectura y Diseño. Universidad de Sonora; Grado académico Doctorado;
E-mail: luisa.gutierrez@unison.mx; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-9509-2221
3
Nacionalidad: mexicano; Adscripción: Departamento de Ingeniería Civil y Minas. Universidad de Sonora; Grado académico: Doctorado;
E-mail: jesus.quintana@unison.mx; ORCID: https://orcid.org/0000-0003-1797-6213

51

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

ambos escenarios. Revelando que el prototipo
predominante libera un volumen de emisiones de
alrededor de un 40% superior al de la vivienda
de interés social que cumple con los parámetros
de eficiencia energética establecidos en Códigos
y Normas Mexicanas vigentes, por lo que, este
sector podría ser una vía factible para reducir las
emisiones de GEI antropogénicas.

Palabras Clave:

Keywords:

cambio climático; sostenibilidad; gases efecto
invernadero y vivienda; línea base

climate change; sustainability; greenhouse gases
and housing; baseline

52

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Introducción

antropogénicos a nivel global, éste a su vez se
encuentra compuesto por subsectores que requieren
de la energía para su funcionamiento como: la
generación de energía eléctrica, la industria de
la construcción y la manufactura, el transporte,
entre otros. A nivel global, en el período de 1990 a
2014 el subsector de energía correspondiente a la
electricidad y generación de calor fue responsable
del 40.98% de emisiones de GEI antropogénico,
la Construcción y Manufactura del 16.22%, el
Transporte del 21.23%, las emisiones fugitivas4
del 13.81% y el 7.78% por Otros —otras fuentes
relacionadas a la energía (ver Figura 2).

La urbanización forma parte del desarrollo de las
ciudades, actualmente más del 56% de la población
mundial reside en zona urbana (Banco Mundial,
2020). Aun cuando las ciudades ocupan una mínima
parte de la superficie terrestre —aproximadamente
el 1%, éstas originan alrededor del 60% de las
emisiones de Dióxido de Carbono (CO2) en el
mundo, y son las responsables del consumo del 78%
de la energía producida a nivel mundial (Estrada,
Botzen, &amp; Tol, 2017). La electricidad, la industria,
la agricultura y la urbanización son fundamentales
para el funcionamiento de una ciudad moderna, sin
embargo, estas son responsables del incremento
masivo de la emanación de gases de efecto
invernadero (GEI) de origen antropogénico en
la actualidad. De acuerdo con los registros del
World Resources Institute (2017), en el período
comprendido entre 1990 y 2014, el sector de
energía fue responsable de aproximadamente el
70.79% de las emisiones de GEI en el mundo, los
procesos industriales del 4.64%, la agricultura de
un 12.00%, los residuos del 3.34% y el cambio de
uso de suelo y silvicultura generó el 9.22% de estas
emisiones (Ver Figura 1).

Figura 2. Subsectores de Energía responsables de las
emisiones de GEI a nivel global en el período de 1990
a 2014

Figura 1. Sectores responsables de las emisiones de
GEI a nivel global en el período de 1990 a 2014

Fuente: Elaborado por Muñoz L.
(World Resources Institute, 2017)

De acuerdo con el Grupo Intergubernamental
de Expertos sobre Cambio Climático
(IPCC) (2014) las zonas urbanas podrán
ser considerablemente afectadas por las
consecuencias del cambio climático, ya que éste,
provocará el aumento de los riesgos tanto para las
personas, sus activos y economía, así como para
los ecosistemas. El estrés térmico, las tormentas y
precipitaciones extremas, las inundaciones tanto
continentales como costeras, los movimientos de
tierras, la contaminación del aire, las sequias, la
poca disponibilidad de agua, el aumento del nivel
del mar y las mareas meteorológicas son riesgos
que recaerán de mayor manera en las personas

Fuente: Elaborado por Muñoz L.
(World Resources Institute, 2017)

Asimismo, señala que la producción de energía
es el sector que a través de los años ha sido el
causante de gran parte de las emisiones de GEI

4

Las emisiones fugitivas procedentes de los combustibles se categorizan según sus fuentes, siendo éstas las referidas a los combustibles
fósiles [esencialmente el carbón] y las redes de petróleo y gas natural, El principal GEI emitido por éstas es el metano [CH4] y algunas
fuentes liberan cantidades menores de dióxido de carbono [CO2]. Las fuentes substanciales de emisiones fugitivas de las instalaciones
de petróleo y gas provienen de fugas de equipos, venteo y quemazón de antorcha durante el procedimiento, además de pérdidas por
evaporación [por el almacenamiento y manejo del producto] y descargas accidentales o fallas en los equipos (GCE, S.F.)

53

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

que carezcan de infraestructura, servicios
esenciales y que vivan en zonas expuestas; por
lo que la toma de medidas para su mitigación5
es de carácter urgente para buscar reducir la
afectación en generaciones futuras. En el Quinto
Panel Intergubernamental celebrado en 2014, el
IPCC propone la reducción del uso del carbón
en la producción de electricidad, la mejora de
la eficiencia y del uso de energía, cambios en la
dieta y disminución del desperdicio de comida;
aumento del uso de energías renovables y de
tecnologías bajas en emisiones; cambios en el
comportamiento, el estilo de vida y la cultura; el
aumento de sumideros de carbono, por medio de
la forestación, la ordenación forestal sostenible
y la contracción de la deforestación como
estrategias para reducir las emisiones de GEI que
posibiliten mantener el calentamiento global por
debajo de los 2ºC para cumplir con lo establecido
en el Acuerdo de París6. El sector habitacional
es señalado como una forma asequible para
reducir las emisiones en el Informe de Desarrollo
Humano 2007-2008 (Programa de las Naciones
Unidas para el Desarrollo, 2007), además lo
indica como una vía económica de reducir
las emisiones de CO2 que a futuro podrían no
involucrar algún costo. Esto, debido a que
los patrones de uso de energía en el sector
habitacional influyen de manera importante en
las emisiones, ya que alrededor de un tercio de
la energía que se produce en los países de la
Organización para la Cooperación y Desarrollo
Económico (OCDE) se destina a los sistemas
de calefacción y aire acondicionado7, y al uso
de electrodomésticos. En México, más del 35%
del consumo eléctrico en el sector habitacional
es utilizado para obtener una temperatura
agradable; en localidades con clima cálido el

uso de energía duplica al uso promedio de los
ubicados en clima templado, lo cual conlleva
un peso del 50% del consumo (CONUEE,
2020), significando un aumento del volumen
de emisiones de GEI.
Actualmente existen distintos softwares que nos
permiten estimar el uso de energía en un proyecto de
vivienda, tal es el caso de EnergyPlus, OpenStudio,
Sketchup Studio, Autodesk Insight, entre otros;
para ello, es necesario establecer parámetros
relacionados a los sistemas constructivos de la
envolvente, al vidriado, y al uso del espacio. En
distintas partes del mundo se han desarrollado
códigos denominados línea base para la eficiencia
energética8 en edificaciones, donde los establecen;
como los existentes en China, Australia, Bélgica,
Nueva Zelanda, Países Bajos, Estados Unidos
de América, entre otros. En México, no existe
una línea base estructurada para la eficiencia
energética, sin embargo, el Código de Edificación
de Vivienda Tercera Edición (2017), el Código
de Conservación de Energía en Edificaciones
(IECC-MÉXICO, 2016), y las Normas Oficiales
Mexicanas para la Eficiencia Energética vigentes,
contienen algunos de los parámetros establecidos
en las líneas base antes mencionadas. La ciudad
de Hermosillo —con una población de 936,263
habitantes (INEGI, 2020), del estado de Sonora
localizado al noroeste de la República Mexicana
presenta un clima cálido-seco, por lo que el uso
de energía requerido para alcanzar el bienestar
térmico es mayor respecto a otras zonas del país,
sobre todo en las viviendas que no hayan sido
diseñadas siguiendo los criterios recomendados en
los códigos y normas para la eficiencia energética.
En el presente trabajo se realiza una
simulación del uso de energía requerido para
alcanzar el confort térmico en un prototipo de

5

La mitigación del cambio climático se refiere a toda acción humana que busca reducir las fuentes de emisiones o incrementar los
sumideros de carbono (Fundación Biodiversidad, Oficina Española de Cambio Climático, Agencia Estatal de Meteorología, Centro
Nacional de Educación Ambiental, 2016).
6
Según ONU-Hábitat, el Acuerdo de París es el primer acuerdo vinculante mundial sobre el clima, firmado en la COP21 —Conferencia
de París sobre el Clima, celebrada en diciembre del 2015 en la cual participaron 196 países. El Acuerdo establece un plan de acción a nivel
mundial para limitar el calentamiento global muy por debajo de 2°C con el objetivo de evitar el cambio climático peligroso. Los gobiernos
acordaron medidas para reducir las emisiones de transparencia y balance global, y de adaptación por daños y perjuicios producto del cambio
climático. El Acuerdo reitera la importancia del papel de las ciudades, las regiones y las administraciones locales en la lucha contra el
cambio climático. El Acuerdo entra en vigor el 4 de noviembre de 2016 (ONU HABITAT, 2021).
7
Se proyecta que la demanda energética de aire acondicionado residencial en el verano se incremente rápidamente a nivel mundial, de los
300 TWh demandados en el año 2000 hasta alrededor de 4,000 TWh que se demanden en el año 2050. En mayor parte este aumento puede
atribuir al aumento de los ingresos en los países de economías emergentes, pero en parte también pudiera atribuirse al cambio climático.
8
La Comisión Nacional de Vivienda (CONAVI) define eficiencia energética como todas aquellas acciones que conlleven a una reducción
económicamente viable, de la cantidad de energía requerida para cubrir las necesidades energéticas de los servicios y bienes que demanda
la sociedad, en igual o mayor medida (CONAVI, 2017, pág. 30).

54

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

seleccionar una vivienda de referencia de tipo
interés social, que para la presente investigación,
será aquella que cuente con sistemas constructivos
y equipamiento más utilizados en la ciudad de
estudio y se denomina Vivienda 0, la cual se
compara con una vivienda que cuente con las
recomendaciones de eficiencia energética según
los códigos y normas vigentes mexicanas, e
integre equipos con eficiencia energética para
el clima cálido seco, a la cual se le denomina
Vivienda EE.
Para identificar las características de la
Vivienda 0, se realizó una encuesta en el gremio
de valuadores inmobiliarios de la ciudad de
Hermosillo, Sonora registrados en el año 2019
ante el Instituto Catastral y Registral del Estado
de Sonora (ICRESON)11, con el objetivo de
identificar las características predominantes
en la vivienda de interés social, referentes a
sistemas constructivos de muros, pisos, techos;
altura interior, orientación y ubicación de la
vivienda, entre otros; que han identificado a
lo largo de su actividad. Y con ello seleccionar
una vivienda de referencia —Vivienda 0— que
acate estas características. Para establecer los
parámetros relacionados a los equipos para la
generación de calor, enfriamiento, ventilación
y el uso del espacio, se consultó el comunicado
de prensa Núm. 541/18 publicado el 7 de
noviembre de 2018 referente a la Primera
Encuesta Nacional de Consumo Energéticos
en Viviendas Particulares ENCEVI (INEGI,
2018), para conocer los equipos más utilizados
en el clima cálido-seco del país. En México, el
Código para la Conservación de Energía para
las edificaciones en México (IECC-MÉXICO,
2016) —CCEEDM, recopila algunos de los
parámetros mínimos requeridos para lograr
una eficiencia energética según las normativas
nacionales e internacionales, a su vez, el
Código de Edificación de Vivienda en su
Tercera Edición (CONAVI, 2017) —CEV III
Ed. engloba alguna de la información recopilada

vivienda de clase interés social9 que cuente
con los sistemas constructivos y equipamiento
predominantes en este tipo de vivienda en la
ciudad; y otra, del mismo prototipo de vivienda
que cuente con las características recomendadas
para una eficiencia energética en el clima
cálido-seco —la cual beneficiaría la economía
del usuario, a la infraestructura pública y a las
acciones de mitigación del cambio climático. Con
estas simulaciones, fue posible llevar a cabo una
comparativa entre su uso de energía y el volumen
de emisiones de GEI correspondiente.
Para llevar a cabo esta confrontación,
primeramente, se llevó a cabo una investigación
en los códigos y normas mexicanas vigentes
referentes a la eficiencia energética en edificaciones,
con el fin de establecer una metodología que
permita determinar algunos de los parámetros
que conforman: i) la línea base para la eficiencia
energética de la vivienda en un clima cálido-seco, y
ii) la línea base requerida para el análisis energético
de la vivienda predominante en la ciudad. De igual
manera, se consultaron encuestas referentes a los
equipos de iluminación, enfriamiento y calefacción
más utilizados en las regiones de clima cálido-seco
en México; y la concerniente a la investigación
de las características predominantes en proyecto
y construcción de vivienda de interés social de la
ciudad de Hermosillo, para establecer los parámetros
que le corresponden. Con esta metodología fue
posible demostrar el estado actual de la eficiencia
energética de la vivienda predominante en la ciudad
a través de la simulación de su uso de energía, y
con ello estimar su contribución a la mitigación del
cambio climático.
Metodología
El objetivo del presente trabajo es llevar a
cabo una comparativa de uso de energía,
para lo cual primeramente —siguiendo la
metodología establecida para ello en la NOM020-ENER-201110 (DOF, 2011), fue necesario

9

El Código de Edificación de Vivienda Tercera Edición, señala que los conceptos de vivienda económica —aquella que cuenta con 40 m2
de construcción en los que se encuentran un baño, cocina y un área de usos múltiples, vivienda popular —cuenta con 50 m2 de construcción
en los que se encuentran un baño, cocina, estancia-comedor, de 1 a 2 recámaras y un cajón de estacionamiento, y vivienda tradicional —
cuenta con 71 m2 de construcción en los que se encuentran un y medio baños, cocina, estancia-comedor, de 2 a 3 recámaras y un cajón de
estacionamiento; son considerados como vivienda de interés social (CONAVI, 2017, pág. 61).
10
Norma Oficial Mexicana referente a la Eficiencia energética en edificaciones - Envolvente de edificios para uso habitacional publicada
en el Diario Oficial de la Federación el 9 de Agosto de 2011.
11
El Instituto Catastral y Registral del Estado de Sonora es una institución pública responsable de mantener actualizado el inventario estatal
de suelo y garantizar la seguridad jurídica de la inmobiliaria y mercantil de la entidad.

55

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

en el CCEEDM además de otros parámetros;
de igual manera, las distintas normas oficiales
mexicanas de eficiencia energética vigentes
establecen otros requerimientos para lograr una
eficiencia energética. Por lo que, para establecer
los valores de los parámetros de la línea base
adecuados para el diseño con eficiencia energética
en el clima cálido-seco —para llevar a cabo la
simulación del uso de energía de la vivienda EE,
fueron analizadas las fuentes antes mencionadas.
El modelo de vivienda utilizado en el presente
estudio corresponde al prototipo de vivienda
del Fraccionamiento Villa Verde I Etapa (ver
Figura 3 y Figura 4) localizado al norponiente
de la ciudad. El cual cuenta con una superficie
construida de 46.76 m2, y un lote tipo de 117.00
m2 de superficie. Las especificaciones de la
vivienda se presentan en la Tabla 1 y corresponden
a las más utilizadas en la edificación de vivienda
en la ciudad, según los resultados de la encuesta
aplicada al gremio de valuadores.

Para llevar a cabo las simulaciones de uso de
energía12 se utiliza el sistema Sefaira integrado
en Sketch Up Studio, con el cual se obtiene el
gasto energético anual requerido por cada m2 de
superficie de construcción de la vivienda, siendo
Energyplus el motor de cálculo para generar los
resultados (Sefaira, 2017). Con esto, es posible
estimar la emisión de GEI liberado por el uso de
la vivienda, al aplicar el Factor de Emisión del
Sistema Eléctrico Nacional13 2019 emitido por
la Comisión Reguladora de Energía CRE (2020),
el cual establece que son emitidos a la atmósfera
0.505 tCO2e por cada MWh de energía generado.
Para realizar la simulación del gasto energético
en la vivienda, es necesario seleccionar el tipo de
edificio, la localización del sitio y la línea base
necesaria para definir las características del diseño
y uso del edificio como: las propiedades térmicas de
los sistemas constructivos de la envolvente, variables
del uso del espacio, y las necesidades de calefacción,
ventilación y aire acondicionado HVAC.

Figura 3. Croquis del prototipo de vivienda del fraccionamiento Villa Verde I Etapa

Fuente: Elaborado por Muñoz L. Levantamiento arquitectónico

12

Se utilizan los criterios establecidos en la NOM-020-ENER-2011 para llevar a cabo las simulaciones.
Es el factor que puede emplearse para producir los reportes para el Registro Nacional de Emisiones, el cual considera la electricidad
obtenida de las centrales eléctricas que destina energía a la red eléctrica nacional, de acuerdo a la fracción XLIV del Artículo 3 de la Ley de
la Industria Eléctrica (Comisión Reguladora de Energía CRE, 2020).
13

56

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Tabla 1. Especificaciones de la vivienda de
referencia/Vivienda 0
Fuente: Elaborado por Muñoz L.
Resultados de encuesta.

Figura 4. Fachada de la vivienda de referencia

es posible establecer la línea base a aplicar. A
continuación, se presenta una propuesta para
determinar los parámetros que conforman la línea
base requerida para simular el uso de energía en
la vivienda.
Parámetros del uso del espacio
La densidad de potencia eléctrica para
alumbrado (DPEA) —expresada en W/m2, está
definida como la relación entre la carga conectada
para alumbrado y la superficie de construcción, y
se obtiene a partir de la carga total de alumbrado
expresada en watts y el área total alumbrar
expresada en m2, de acuerdo con la siguiente
fórmula:

Fuente: Levantamiento fotográfico de Muñoz L.

Metodología para determinar los parámetros
de la línea base a utilizar para el sitio de
estudio

Figura 5. Fórmula para calcular el DPEA de la NOM007-ENER-2014

Para iniciar con la metodología se deberán
conocer las propiedades del sistema constructivo
de muros, pisos y techos que conforman la
envolvente de la vivienda; las características
del uso del espacio, como la superficie por
ocupante, el tipo de iluminación y los hábitos
de los ocupantes en el uso de electrodomésticos;
así como las necesidades de calefacción,
ventilación y de aire acondicionado (HVAC), son
determinantes en el consumo energético de la
vivienda. Si bien, existen estándares en diferentes
partes del mundo que estiman estos parámetros,
es necesario establecer una metodología para
el cálculo de estos, y así, adecuar un estándar
al contexto de vivienda en México, con lo cual

Fuente: (DOF, 2014)

La carga total conectada para alumbrado
corresponde a la suma de la potencia en watts,
de las lámparas y sistemas de iluminación
permanentemente instalados dentro de un edificio
para la iluminación general de cualquier tipo
incluyendo la potencia del balastro (DOF, 2014)14.
El CEV III Ed. (CONAVI, 2017, pág. 383)
establece que las lámparas para la iluminación tanto
en exterior como en interior de la vivienda deben
cumplir con la normativa para la eficiencia energética

14

Ver los DPEA y niveles de iluminación para los espacios de una vivienda establecidos por el CEV Tercera Edición (CONAVI, 2017), los
cuales están dirigidos a alcanzar una eficiencia energética.

57

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

refrigeradores y congeladores electrodomésticos.
Límites, métodos de prueba y etiquetado (DOF,
2018), la NOM-032-ENER-2013, Límites máximos
de potencia eléctrica para equipos y aparatos
que demandan energía en espera. Métodos de
prueba y etiquetado (DOF, 2014), y la NOM-005ENER-2016, Eficiencia energética de lavadoras
de ropa electrodomésticas. Límites, métodos de
prueba y etiquetado (DOF, 2016) las que establecen
los límites de consumo energético máximo de
refrigeradores, aparatos y equipos en espera; y
lavadoras, respectivamente. Las NOM en eficiencia
energética vigentes no especifican un método
para el cálculo del DPEC, por lo cual, se toma de
referencia para su cálculo, la fórmula utilizada por
la Commercial Energy Services Network COMNET
(2015) (ver Figura 6).

establecida por la NOM-017-ENER/SCFI-2012
(DOF, 2013) y NOM-028-ENER-201015, las cuales
señalan la eficacia luminosa mínima que deben
ofrecer las lámparas fluorescentes y de uso general
respectivamente; y la NOM-030-ENER-2016
(DOF, 2017) que establece la eficacia luminosa
mínima que deben ofrecer las lámparas de diodos
emisores de luz (LED).
Las eficacias luminosas mínimas establecidas
en las Normas Oficiales Mexicanas (NOM) para
las lámparas incandescentes, fluorescentes y LED
se presentan en la Tabla 2.
En las NOM en Eficiencia Energética Vigentes,
no se contempla el concepto de Densidad de
Potencia Eléctrica de Contactos DPEC. La carga
por contactos es la energía utilizada por equipos
que usualmente se conectan a los tomacorrientes.
Estas cargas no están relacionadas a la
iluminación general del inmueble, calefacción,
ventilación, enfriamiento o calentamiento de
agua; y generalmente son cargas no relacionadas
al confort de sus habitantes (GSA, U.S General
Service Administration, 2019) Por lo tanto, el
DPEC ─expresado en W/m2, podría definirse
como el índice de la carga conectada a los
tomacorrientes por superficie de construcción. y
se obtiene a partir de la carga total conectada a
tomacorrientes expresada en watts y el área total
del edificio expresada en m2.
Los consumos máximos de los electrodomésticos
básicos son requeridos para obtener un DPEC
enfocado a la eficiencia energética, estos valores
no se encuentran establecidos en las fuentes
consultadas, a diferencia de los límites establecido
para la iluminación. El CEV III Ed, (CONAVI,
2017, pág. 383) señala que los electrodomésticos
deben cumplir con lo estipulado en las NOM, siendo
la NOM-015-ENER-2018, Eficiencia energética de

Figura 6. Fórmula para obtener el DPEC

Fuente: (COMNET, 2015)

Siendo la carga total conectada en
tomacorrientes la resultante de la suma del
consumo energético de los electrodomésticos en
la vivienda, el cual depende del comportamiento
de sus ocupantes ya que son ellos los que
determinan el horario de uso de los equipos y
aparatos (Burgett &amp; Chini, 2016). Por lo anterior,
en esta investigación se consideran únicamente
las cargas con un tiempo de uso determinado
y que no dependen del comportamiento de los
ocupantes para determinar su consumo, siendo

Tabla 2. Eficacia luminosa mínima
de lámparas incandescentes,
fluorescentes y LED
Fuente: Elaborado por Muñoz
L. (DOF, 2013, pág. 5), (DOF,
2018) y (DOF, 2017)

15

El 9 de marzo de 2018 el Diario Oficial de la Federación publica la NORMA Oficial Mexicana NOM-028-ENER-2017, Eficiencia
energética de lámparas para uso general. Límites y métodos de prueba (DOF, 2018). Con información actualizada.
16
La NOM-028-ENER-2017 establece que, a partir del primero de enero de 2019, todas las lámparas incandescentes e incandescentes con
halógenos tanto de espectro general como modificado deben cumplir con esta eficiencia mínima (DOF, 2018, pág. 6)

58

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

al coeficiente global de transferencia de calor
K como la cantidad de calor que permite pasar
el sistema constructivo por metro cuadrado, y
es expresado en W/m2k según la NOM-008SCFI-2002 (DOF, 2002). El CEV III Ed. indica
que el inverso del coeficiente K es el valor R —
expresado en m2K/W, el cual, es la suma de las
resistencias superficiales interna y externa, de las
resistencias térmicas de las capas que componen
los diversos materiales que constituyen el
elemento de la envolvente (CONAVI, 2017, pág.
50). Por lo antes expuesto, el Valor “U” en el
presente trabajo es sinónimo del Coeficiente
Global de Transferencia de Calor K, ambos
expresados en unidades W/m2K.
Para calcular el coeficiente K, la NOM-020ENER-2011 establece la siguiente fórmula:

el refrigerador el electrodoméstico que tiene
un tiempo de funcionamiento establecido y su
consumo energético máximo se encuentra dentro
de una NOM en Eficiencia Energética Vigente.
Con respecto al punto fijo de calefacción y
enfriamiento, el CEV III Ed. (CONAVI, 2017,
pág. 387) indica que dentro de una edificación
habitacional debe de mantenerse una temperatura
entre 18°C y 25°C, para lo cual deben contribuir
tanto el diseño de la vivienda así como los sistemas
a incluirse en la misma. Por lo que, el punto fijo de
calefacción y enfriamiento corresponde al rango
inferior y superior de temperatura establecido.
Para el cálculo la densidad de ocupación en la
vivienda —expresada en persona/m2, se utiliza el
inverso del criterio para el cálculo de la densidad
de población establecido en el CEV III Ed., el
cual establece que el indicador de la densidad
de población se deduce dividiendo la población
del conjunto entre la superficie del terreno en
hectáreas (CONAVI, 2017, pág. 69). Por lo tanto,
para obtener la densidad de ocupación en la
vivienda —en No. De habitantes/m2, se aplica la
siguiente fórmula:

Figura 8. Fórmula para obtener el coeficiente K

Fuente: (DOF, 2011)
Figura 7. Fórmula para obtener la Densidad de
ocupación

Donde:
K - Es el coeficiente global de transferencia de calor
de una porción de la envolvente de la vivienda, de
cara a cara, expresada en W/m2k
M - Es el aislamiento térmico total de una sección
de la envolvente de la vivienda, de cara a cara,
expresada en m2k/W

Fuente: Elaborado por Muñoz L.
Basado en (CONAVI, 2017, pág. 69)

Para calcular el aislamiento térmico total de
una porción de la envolvente de la vivienda
formado con capas térmicamente homogéneas
y perpendiculares al flujo del calor, se aplica la
siguiente fórmula:

Se contempla en Número de ocupantes el
número de personas que en promedio habitan una
vivienda en México. Según el censo llevado a
cabo por INEGI en 2015, se estima un promedio
de 3.7 personas por vivienda (INEGI, s.f.), por
lo tanto, el Número de ocupantes a utilizar en la
fórmula es de 4 personas.

Figura 9. Fórmula para obtener el aislamiento térmico
total de las pociones de la envolvente formadas por
capas homogéneas

Parámetros de la envolvente17
El Valor “U” es el coeficiente global de
transferencia de calor (Thermal Engineering,
2019). La NOM-ENER-2011 (DOF, 2011) define

Fuente: (DOF, 2011)

17

La envolvente de un edificio para uso habitacional —en este caso de una vivienda, hace referencia al techo, muros, vanos, puertas, piso
y superficies inferiores que componen el espacio interior de un edificio (DOF, 2011).

59

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Donde:
M - Es el aislamiento térmico total de una sección
de la envolvente de la vivienda, de cara a cara,
expresado en m2k/W.
hi - Es la conductancia superficial interior expresada
en W/m2K. Su valor es 8.1 para superficies
verticales, 9.4 para superficies horizontales con flujo
de calor hacia arriba [del piso hacia el aire interior o
del aire interior hacia el techo], y 6.6 para superficies
horizontales con flujo de calor hacia abajo [del techo
al aire interior o del aire interior hacia el piso].
hi - Es la conductividad superficial exterior, y es
igual a 13 W/m2K.
n - Es el número de capas que forman la sección
de la envolvente de la vivienda.
l - Es el espesor de cada uno de los materiales
que componen la sección de la envolvente de la
vivienda, expresado en m.
l - Es el coeficiente de conductividad térmica de cada
uno de los materiales que componen la sección de la
envolvente de la vivienda, expresada en W/mK.

de todos los aislamientos térmicos de todas las
capas y aislamientos superficiales que componen
la parte de la envolvente de la vivienda, excepto
los de la capa no homogénea.
m - Es el número de materiales que forman la
capa no homogénea.
F - Es la fracción del área total de la porción de
la envolvente de la vivienda, ocupada por cada
material en la capa no homogénea.
g - Es el espesor de la capa no homogénea.
Con el fin de fomentar un confort en los residentes
y propiciar un ahorro de energía, el CEV III Ed.
(CONAVI, 2017, pág. 569) señala que la vivienda
debería contar con un sistema de aislamiento
de acuerdo con la zona bioclimática en que se
encuentre. Para la zona bioclimática Muy Seco,
Seco y Semiseco a la cual pertenece el sitio de
estudio, se recomienda el aislamiento en los
elementos constructivos mostrado en la Tabla 3.
La NOM-020-ENER-2011 señala que en el
cálculo de la ganancia de calor en una envolvente
de un edificio habitacional —tanto en el de
referencia como en el proyectado, no se toma en
cuenta la ganancia de calor a través del piso, ya que
se supone se encuentra sobre el suelo (DOF, 2011).
La NOM-024-ENER-2002 señala que el
coeficiente global de transferencia de calor K también
es conocido como Valor “U”, y se define como la
densidad de transferencia de calor por unidad de
superficie y por unidad de diferencia de temperatura
entre los ambientes a cada lado del sistema vidriado
(DOF, 2012). El coeficiente de ganancia de calor
solar CGCS/SHGC es la proporción de la ganancia
de calor que entra a través de un sistema vidriado
por la radiación solar incidente, incluyendo su
ganancia de calor solar transmitida directamente
y la que se transfiere al interior (CONAVI, 2017,
pág. 26). La norma establece la metodología para la
verificación de las características térmicas y ópticas
del acristalamiento, más no establece los valores
mínimos que deben cumplirse para alcanzar una
eficiencia energética. El CEV III Ed. (CONAVI,
2017, pág. 569) sí establece recomendaciones

Para el caso en que existan capas térmicamente
homogéneas y térmicamente no homogéneas, la
NOM-020-ENER-2011 señala la siguiente fórmula
para el cálculo del aislamiento térmico total de las
porciones de la envolvente:
Figura 10. Fórmula para obtener el aislamiento térmico
total de las pociones de la envolvente formadas por
capas homogéneas

Fuente: (DOF, 2011)

Donde:
Mparcial - Es el aislamiento térmico parcial de una
sección de la envolvente de la vivienda, de cara
a cara, expresada en m2k/W. Es decir, es la suma
Tabla 3. Sistema de aislamiento en
elementos de vivienda ubicada en
Zona Bioclimática Muy Seco, Seco
y Semiseco
Fuente: Elaborado por Muñoz L.
(CONAVI, 2017, pág. 569)

60

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

de valores térmicos mínimos para alcanzar un
desempeño óptimo según cada zona, siendo los
valores de “U” y de SHGC —también se indica el
valor del coeficiente de sombreado CS18, para una
zona bioclimática Muy Seco, Seco y Semi Seco en
la Tabla 4.
La infiltración es la entrada de aire no
controlada a una edificación, ocasionada por los
efectos de la presión del viento o por el efecto
de las diferencias de densidad del aire interior
y exterior, o por los efectos de ambas (IECCMÉXICO, 2016, pág. 67). El CCEEDM señala
que la edificación o unidad de vivienda deberá ser
probada y verificada para cumplir un coeficiente
de fuga de aire que no exceda de 5 cambios de
aire por hora en pruebas a presión de 50 Pa, en
las zonas climáticas 2 de la clasificación Grados
Día (IECC-MÉXICO, 2016, pág. 86), a la cual
pertenece Hermosillo.
Como se menciona anteriormente Sefaira
utiliza el motor de cálculo Energyplus, el cual

precisa utilizar el método de medida de infiltración
Crack Flow (ver Tabla 5), en los casos en que
se desee contemplar la ventilación natural —a
través de las ventanas, en el cálculo del análisis
energético de un inmueble sin sistemas de HVAC,
o bien, si se quiere mezclar la ventilación natural
con el sistema HVAC, en la simulación del uso de
energía (Sefaira, 2020).
Parámetros de HVAC
La eficiencia de calefacción puede ser medida
con el índice de eficiencia eléctrica de calefacción
COP, el cual se define como la tasa de remoción
del calor con respecto a la tasa de ingreso de
energía eléctrica en unidades consistentes, para un
sistema completo de bomba de calor incluyendo
el compresor (IECC-MÉXICO, 2016, pág. 7).
El CCEEDM establece los siguientes requisitos
mínimos de eficiencia en bombas de calor unitarias
operadas eléctricamente en la Tabla 6.

Tabla 4. Valores térmicos
recomendados en acristalamiento
en zona bioclimática Muy Seco,
Seco y Semiseco
Fuente: Elaborado por Muñoz L.
(CONAVI, 2017, pág. 569).

Tabla 5. Valores de infiltración de
aire
Fuente: Elaborado por Muñoz
L. (Sefaira, 2020) y Sefaira WebApp for Sketchup

Tabla 6. Requisitos mínimos de
eficiencia energética en bombas de
calor
Fuente: Elaborado por Muñoz L.
(IECC-MÉXICO, 2016, pág. 50).

18

El coeficiente de sombreado CS es la razón entre la energía solar que se gana a través de un vidrio específico, a la energía solar que se
gana a través de un vidrio claro de 3 mm de espesor, bajo las mismas condiciones (DOF, 2012, pág. 83)

61

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

La eficiencia de enfriamiento es medida por
la relación de eficiencia energética estacional
REEE, la cual se define como la relación del
calor total eliminado del espacio acondicionado
durante la temporada anual de enfriamiento,
dividido por el total de energía eléctrica
consumida por el acondicionador de aire durante
la misma temporada (DOF, 2016, pág. 4). La
NOM-011-ENER-2006 (DOF, 2007) establece
los valores mínimos de eficiencia energética en
acondicionadores tipo central; la NOM-021ENER/SCFI-2017 (DOF, 2017) establece los
valores mínimos vigentes para acondicionadores
tipo cuarto/ventana; la NOM-023-ENER-2018
(DOF, 2018) establece los valores REEE vigentes
en acondicionadores de tipo dividido/minisplit, y
la NOM-­026-­ENER-­2015 (DOF, 2018) establece
los mínimos para acondicionadores de tipo
dividido/minisplit inverter (DOF, 2016, pág. 5).
Ver Tabla 719.
El CEV III Ed. señala que no es necesario
abrir las ventanas para ventilar el espacio de la
vivienda cuando se cuente con un sistema de
ventilación mecánico aprobado capaz de producir
0.35 cambios de aire por hora, o bien, se haya
instalado un sistema de ventilación mecánico
para toda la vivienda que proporcione aire de
ventilación exterior de 0.40 m3 por minuto [6.7
l/s] por ocupante (CONAVI, 2017, pág. 101).
Como es posible observar a lo largo del
presente estudio, para establecer algunos de los
parámetros que conforman la línea base para
el cálculo del uso de energía en la Vivienda 0
y la Vivienda EE, se requiere la superficie de
construcción del prototipo de vivienda para
obtener los parámetros que la ocupan.

Para la simulación se consideró el prototipo de
vivienda con ubicación medianera en la manzana,
rodeado de viviendas similares (ver Figura 11)
—señaladas como elementos de sombreado20.
Se consideran todas las ventanas operables
con un área libre del 50%, y se contempla
funcionen en conjunto a los sistemas de HVAC
para la ventilación en el análisis energético.
No se consideran los vanos ni las puertas en la
simulación, estas son reemplazadas por muros —
lo cual es una práctica común en simulaciones de
uso de energía. Se considera edificado sobre suelo
y con una orientación de fachada hacia el oriente
en el análisis de la Vivienda 0, y orientación
norte en el caso de la Vivienda EE. Se indica un
funcionamiento del sistema de enfriamiento —en
conjunto con la ventilación natural, de 12 am a
12 am los siete días de la semana, así como una
ocupación del espacio los siete días de la semana.
Figura 11. Etiquetado de entidades en Sefaira para
llevar a cabo la simulación de uso de energía

Fuente: Elaborado por Muñoz L. Fuente: Sefaira Web
App para Sketchup

Tabla 7. Requisitos mínimos
de eficiencia energética en
acondicionadores de aire y
unidades condensadoras operadas
eléctricamente
Fuente: Elaborado por Muñoz L.
(DOF, 2007), (DOF, 2017), (DOF,
2018), (DOF, 2016, pág. 5)

19

Los valores refieren a la capacidad máxima de cada equipo, a los cuales corresponde el valor REEE mínimo indicado.
Sefaira toma en cuenta los edificios y objetos circundantes en los análisis de desempeño energético e iluminación del edificio. Para lo
cual indica que estos objetos deben de etiquetarse como Shading.
20

62

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Los espacios interiores del prototipo de vivienda
considerados para el cálculo del DPEA son: sala,
comedor, cocina, dos recámaras y un baño —el
pasillo de circulación no se considera ya que este
no cuenta con iluminación. Los cuales en conjunto
requieren un nivel mínimo de iluminación de
1,275 lux con una DPEA máxima de 73.65 W/
m2 —

congelador montado en la parte superior, sin
máquina de hielo automática; a un máximo de
233.70 kWh/año —la norma considera en sus
pruebas, ciclos de 24 horas. Los cuales equivalen
a un consumo de 26.68 watts, por lo que la DPEC
es de 0.57 W/m2.
En lo que respecta a la densidad de ocupación
de la vivienda —teniendo en cuenta el promedio
de 4 habitantes, se obtiene una densidad de 11.75
m2/persona. Por lo tanto, con el cálculo de los
últimos parámetros en base a la superficie de
construcción de la vivienda, y lo establecido en el
CEV III Ed., el CCEEDM y las diferentes NOM en
eficiencia energética vigentes es posible establecer
una línea base para la eficiencia energética en una
vivienda de 46.76 m2 edificada en un clima muy
seco, seco y semiseco correspondiente al de la
ciudad de Hermosillo, Sonora. La cual se presenta
en la tabla 8.

Resultados
Considerando la eficiencia máxima que ofrecen las
lámparas contempladas en las normas —60 lm/W
correspondiente a las lámparas incandescentes21,
se obtiene una DPEA de 21.25 W/m2 para obtener
una eficiencia energética en la vivienda.
La NOM-015-ENER-2018 (DOF, 2018)
limita el consumo energético de un refrigeradorcongelador con deshielo automático con el

Tabla 8. Línea base para vivienda de 46.76 m2 con eficiencia energética en clima muy
seco, seco y semiseco; la cual en el presente trabajo se denomina Vivienda EE

Fuente: Elaborado por Muñoz L.

21

Valor establecido como mínimo a partir del año 2019.

63

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Al llevar a cabo la simulación del uso
de energía de la Vivienda EE utilizando los
parámetros establecidos en la Tabla 8, resulta
un uso de energía de 113.49 kwh/m2/año que
corresponde a una emisión de 57.31 kg/m2/año
de gases CO2e (ver Figura 12).
Para definir la línea base a aplicar en la
simulación de uso de energía de la Vivienda
0, se analizan las propiedades de los sistemas
constructivos predominantes en la ciudad
enlistados en la Tabla 1, y de los elementos de
iluminación y de sistema de enfriamiento más
utilizados en la zona cálido-seca del país, según
lo que el Instituto Nacional de Estadística y
Geografía da a conocer en la Primera Encuesta
Nacional de Consumo Energéticos en Viviendas
Particulares ENCEVI (INEGI, 2018).
La ENCEVI 2018 (INEGI, 2018) señala que
de los 226.40 millones de focos utilizados en las
viviendas particulares habitadas en el país, el
84.00% son focos eficientes de tipo fluorescentes
o LED. En zonas urbanas el 73.00% [138.40
millones] de focos son de tipo fluorescente, en
localidades menores a 15 mil habitantes [rurales]
es el 66.00% [23.70 millones]. En la región cálida
extrema el 71.00% [41.20 millones] de focos en
viviendas son de tipo fluorescente, el 17.00%
[9.50 millones] son incandescentes, y sólo el

12.00% [6.90 millones] son de tipo LED. Por
lo anterior, se considera la eficacia luminosa de
48.00 lm/W correspondiente al foco fluorescente,
para calcular el DPEA a utilizar en la línea base
para la Vivienda 0, resultando en una densidad de
26.56 W/m2.
En México se contabilizan poco más de 7
millones de equipos de aire acondicionado en
uso en viviendas particulares, concentrándose
el 48.10% [5.60 millones] en la región cálida
extrema. Se contemplan cuatro tipos de aires
acondicionados en el uso habitacional: de ventana,
central, minisplit y minisplit inverter. El minisplit
es el equipo de enfriamiento más utilizado y se
encuentra presente en el 40.00% [2.82 millones]
de las viviendas (INEGI, 2018). Por lo anterior,
se determina utilizar la eficiencia de enfriamiento
de 3.28 que corresponde al equipo tipo minisplit,
el cual se considera tanto para enfriamiento como
para calefacción.
Para el cálculo del valor K/“U” de los
muros de la Vivienda 0, se toman en cuenta los
coeficientes de conductividad térmica de los
elementos que conforman el sistema constructivo
de muros utilizados en la vivienda (ver Tabla
9). Posteriormente, se aplica la fórmula para su
cálculo, obteniendo un coeficiente global de
transferencia de calor de 2.53 W/m2k.

Figura 12. Uso de energía anual y emisiones de CO2e de la Vivienda EE

Fuente: Elaborado por Muñoz L.
Resultados de simulación de uso de energía en Sefaira Web App para Sketchup
Tabla 9. Conductividad térmica
y aislamiento térmico de los
materiales del sistema constructivo
de muros de la Vivienda 0
Fuente: Elaborado por Muñoz L.

64

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

El acristalamiento utilizado en la Vivienda 0 es
de 3 mm color claro, el cual tiene un valor “U” de
5.91 W/m2k y su coeficiente de ganancia de calor
solar SHGC es de 0.86 — valores especificados
por el fabricante Vitro (2020).
Con lo anterior es posible establecer la línea
base a utilizar el análisis energético de la Vivienda
0, la cual se presenta en la Tabla 12.

Para calcular el valor K/”U” del techo de la
Vivienda 0, se toman en cuenta los coeficientes
de conductividad térmica de los elementos que
conforman la capa homogénea (ver Tabla 10) y
la capa no homogénea (ver Tabla 11) del sistema
constructivo de losa tapa/techo. Posteriormente,
se aplica la fórmula establecida en la presente
investigación para su cálculo, obteniendo un
coeficiente global de transferencia de calor de
0.70 W/m2k.
Tabla 10. Conductividad térmica
y aislamiento térmico de los
materiales de la capa homogénea
del sistema constructivo de losa
tapa de la Vivienda 0
Fuente: Elaborado por Muñoz L.

Tabla 11. Conductividad térmica
y aislamiento térmico de los
materiales de las fracciones no
homogénea del sistema constructivo
de losa tapa de la Vivienda 0
Fuente: Elaborado por Muñoz L.

Tabla 12. Línea base para el cálculo del gasto energética de la Vivienda 0 o de referencia

Fuente: Elaborado por Muñoz L.

65

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Aplicando estos parámetros, la simulación
arroja un uso de energía de 183.52 kwh/m2/año
que corresponde a un volumen de emisiones de
CO2e de 92.68 kg/m2/año en la Vivienda 0 (ver
Figura 13).
Según las simulaciones de uso de energía —
UE, la Vivienda EE tiene un uso de energía al año
de 5,306.76 kwh/año y la Vivienda 0 requiere
8,581.74 kwh/año (ver Figura 14) —sufriendo
un aumento considerable en los segmentos
de calefacción [2,835.96%], enfriamiento
[232.44%], y en el uso de abanicos [153.16%];
por lo que es factible indicar que la Vivienda EE
es 38.16% más eficiente energéticamente que la
Vivienda 0, presentando un ahorro de 3,274.98
kwh/año en el uso de energía.

Como resultado de la eficiencia energética
en la Vivienda EE, sus emisiones se reducen
de 4,333.78 kg/año emitidas por la Vivienda
0 a 2,679.91 kg/año, equivalente a un 38.16%
[1,653.86 kg] (ver Figura 15). Resultando en una
hipotética reducción de las emisiones de GEI de
1,710.10 toneladas al año entre una primera etapa
del fraccionamiento Villa Verde desarrollada
con las especificaciones de la Vivienda EE, y
el desarrollado con las especificaciones de la
Vivienda 0 —edificación existente. Lo cual
representa un nicho de oportunidad para reducir
las emisiones de GEI a nivel local, estatal o
federal, pudiendo apoyar la meta de alcanzar el
cumplimiento del compromiso establecido por
México en el Acuerdo de París.

Figura 13. Uso de energía anual y emisiones de CO2e de la Vivienda 0 según simulación,
utilizando Línea base para el cálculo del gasto energético de la vivienda de referencia

Fuente: Elaborado por Muñoz L.
Resultados obtenidos de la simulación de uso de energía en Sefaira Web App para Sketchup

Figura 14. Uso de Energía UE en Viviendas EE y 0

Fuente: Elaborado por Muñoz L.
Resultados obtenidos de la simulación de uso de energía en Sefaira Web App para Sketchup

66

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Figura 15. Emisiones de CO2e por año de las Viviendas EE y 0

Fuente: Elaborado por Muñoz L.
Resultados obtenidos de la simulación de uso de energía en Sefaira Web App para Sketchup

En México, a través del programa de Acciones
Nacionalmente Apropiadas para la Mitigación
(NAMA), el desarrollo de vivienda sostenible
ha sido motivado a través del otorgamiento de
estímulos económicos a aquellos desarrolladores
de vivienda que cumplan con ciertos alcances
de eficiencia energética y ahorro de agua por
medio del programa ECOCASA de CONAVI,
el cual de igual manera, ha otorgado subsidios
federales a familias de bajos ingresos para
adquirir vivienda que cumpla con ciertos criterios
de eficiencia energética y ahorro de agua a través
del programa ESTA ES TU CASA (ProNAMA,
2012). Sin embargo, la investigación demuestra
que la vivienda predominante en la ciudad de
Hermosillo sigue siendo aquella que no cumple
con los parámetros de eficiencia energética
establecidos en México.

El Código para la Conservación de
Energía para las edificaciones en México,
el Código de Edificación de Vivienda en
su Tercera Edición, y las distintas normas
oficiales mexicanas de eficiencia energética
vigentes, contienen la mayor parte de los
requisitos para establecer una línea base para
la eficiencia energética de las edificaciones,
considerando la envolvente, el acristalamiento
y los requerimientos para iluminación, equipos
HVAC y electrodomésticos. Sin embargo, no
todos los parámetros requeridos en el estándar
de línea base para llevar a cabo la simulación
del uso de energía se encuentran en estas
fuentes, por lo que es importante conocer
una metodología que ayude a determinarlos,
y de igual manera, permita analizar el uso de
energía de edificaciones existentes. En base
a lo anterior, en el desarrollo del presente
trabajo, fue posible comparar el uso de energía
de la Vivienda de referencia o Vivienda 0 con
respecto a la vivienda ideal —Vivienda EE,
que cuenta con los parámetros de eficiencia
energética nacionales. Con lo cual, estimar las
emisiones de GEI liberadas por su uso.
La presente investigación establece que
el sector habitacional es clave para apoyar a
México en la mitigación del cambio climático, al
estimular las medidas de mitigación establecidas
en el Acuerdo de París, referentes a la mejora
de la eficiencia y del uso de energía, y de igual
manera podría reforzar el aumento del uso de
energías renovables y de tecnologías bajas en
emisiones, así como el aumento de sumideros de
carbono, al integrar áreas verdes en el predio de
la vivienda.

Conclusión
A partir del desarrollo de la investigación de
lo ideal a lo real en eficiencia energética de la
vivienda tipo interés social, se encontró que el
uso de energía de la vivienda ideal (Vivienda
EE) es casi 40% inferior al de la vivienda
predominante en la ciudad de Hermosillo, Sonora
(Vivienda 0), lo cual infiere una reducción de casi
el 40% de emisiones de GEI, por lo que el diseño
de vivienda energéticamente eficiente podría
convertirse en un aliado para la mitigación del
cambio climático en México, sobre todo en zonas
con climas cálido-seco donde las olas de calor son
más extensas en el verano y generan una intensa
demanda del uso de equipos de enfriamiento en
los edificios y vivienda.
67

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

El desarrollo de vivienda energéticamente
eficiente precisa incentivarse, y esto puede
lograrse no sólo con programas gubernamentales
intermitentes que apoyen su desarrollo si cumplan
con un mínimo de requisitos, sino que además
puede ser impulsado por el mercado inmobiliario,
al valorar cada una de las características que
representen un ahorro energético que apoya a la
economía del usuario y al medio ambiente. C
Referencias Bibliográficas
Banco Mundial. (2020). Poblaci{on urbana. Obtenido de https://datos.bancomundial.org/indicator/
SP.URB.TOTL.IN.ZS
Burgett, J., &amp; Chini, A. (2016). Using building and occupant characteristics to predict residential residual
miscellaneous electrical loads: a comparison between an asset label and an occupant-based
operational model for homes in Florida. Journal of Building Performance Simulation, 9(1), 84-100.
doi:10.1080/19401493.2014.999122
CEMEX. (s.f.). Ficha ténica Multiplast. Recuperado el 18 de Noviembre de 2020, de https://www.
materialesjerez.com.mx/wp-content/uploads/2017/03/cemento-multiplast.pdf
CIDS. (1 de Febrero de 2020). MANUAL DE VALIDACIÓN DE ATRIBUTOS DEL SISEVIVE. Sistema de
Evaluación de la Vivienda Verde SISEVIVE-ECOCASA. Recuperado el 15 de Octubre de 2020, de https://
portalmx.infonavit.org.mx/wps/wcm/connect/820866d3-ca0d-4d7b-b17a-7345390505b1/4_Manual_
SISEVIVE.PDF?MOD=AJPERES&amp;CONVERT_TO=url&amp;CACHEID=ROOTWORKSPACE820866d3-ca0d-4d7b-b17a-7345390505b1-n1pFSzR
Comisión Reguladora de Energía CRE. (27 de Febrero de 2020). Factor de Emisión del Sistema Eléctrico
Nacional 2019. (G. d. México, Ed.) México. Obtenido de https://www.gob.mx/cms/uploads/
attachment/file/538473/Factor_emision_electrico_2019.pdf
COMNET. (28 de Septiembre de 2015). COMNET Plug Loads Technical Support Document (TSD).
Obtenido de https://www.comnet.org/sites/default/files/pdfs/150928_plug_loads_tsd.pdf
CONAVI. (2017). Código de Edificación de Vivienda 3ra. Edición. Obtenido de https://www.gob.mx/cms/
uploads/attachment/file/320345/CEV_2017__FINAL_.pdf
DOF. (27 de Noviembre de 2002). NOM-008-SCFI-2002 Nomra Oficial Mexicana, Sistema General de
Unidades de Medida. Recuperado el 11 de Noviembre de 2020, de http://legismex.mty.itesm.mx/
normas/scfi/scfi008-02.pdf
DOF. (22 de Junio de 2007). NORMA Oficial Mexicana NOM-011-ENER-2006. Eficiencia energética en
acondicionadores de aire tipo central, paquete o dividido. Límites, métodos de prueba y etiquetado.
Recuperado el 15 de Noviembre de 2020, de https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/
file/181652/NOM_011_ENER_2006.pdf
DOF. (9 de Agosto de 2011). NORMA Oficial Mexicana NOM-020-ENER-2011. Eficiencia energética
en edificaciones - Envolvente de edificios para uso habitacional. Recuperado el 11 de
Noviembre de 2020, de https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/181660/NOM_020_
ENER_2011.pdf
DOF. (18 de Octubre de 2012). NORMA Oficial Mexicana NOM-024-ENER-2012, Características
térmicas y ópticas del vidrio y sistemas vidriados para edificaciones. Etiquetado y métodos de
prueba. Obtenido de http://legismex.mty.itesm.mx/normas/ener/ener024-1210.pdf
DOF. (04 de Septiembre de 2013). Norma Mexicana NMX-AA-164-SCFI-2013 Edificación Sustentable Criterios y Requerimientos Ambientales Mínimos. Obtenido de https://biblioteca.semarnat.gob.mx/
janium/Documentos/Ciga/agenda/DOFsr/DO3156.pdf
DOF. (9 de Enero de 2013). NORMA Oficial Mexicana NOM-017-ENER/SCFI-2012, Eficiencia energética
y requisitos de seguridad de lámparas fluorescentes compactas autobalastradas. Límites y métodos
68

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

de prueba. Obtenido de https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/181657/NOM_017_
ENER_SCFI_2012.pdf
DOF. (07 de 08 de 2014). NORMA Oficial Mexicana NOM-007-ENER-2014, Eficiencia energética para
sistemas de alumbrado en edificios no residenciales. Obtenido de http://dof.gob.mx/nota_detalle.
php?codigo=5355593&amp;fecha=07/08/2014
DOF. (23 de Enero de 2014). NORMA Oficial Mexicana NOM-032-ENER-2013, Límites máximos de
potencia eléctrica para equipos y aparatos. Obtenido de https://www.gob.mx/cms/uploads/
attachment/file/181670/NOM_032_ENER_2014.pdf
DOF. (15 de Noviembre de 2016). NORMA Oficial Mexicana NOM-005-ENER-2016, Eficiencia
energética de lavadoras de ropa electrodomésticas. Obtenido de https://www.gob.mx/cms/uploads/
attachment/file/181645/NOM_005_ENER_2016.pdf
DOF. (02 de Septiembre de 2016). NORMA Oficial Mexicana NOM­026­ENER­2015, Eficiencia
energética en acondicionadores de aire tipo dividido (Inverter) con flujo de refrigerante variable,
descarga libre y sin ductos de aire. Límites, métodos de prueba y etiquetado. Recuperado el 15 de
Noviembre de 2020, de https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/181666/NOM_026_
ENER_2015.pdf
DOF. (7 de Julio de 2017). NORMA Oficial Mexicana NOM-021-ENER/SCFI-2017, Eficiencia energética
y requisitos de seguridad al usuario en acondicionadores de aire tipo cuarto. Límites, métodos
de prueba y etiquetado.. Recuperado el 15 de Noviembre de 2020, de https://www.gob.mx/cms/
uploads/attachment/file/242715/NOM-021-ENER-SCFI-2017.pdf
DOF. (17 de Enero de 2017). NORMA Oficial Mexicana NOM-030-ENER-2016, Eficacia luminosa
de lámparas de diodos emisores de luz (led). Obtenido de https://www.gob.mx/cms/uploads/
attachment/file/183748/NOM-030-ENER-2016.pdf
DOF. (28 de Junio de 2018). NORMA Oficial Mexicana NOM-015-ENER-2018, Eficiencia energética
de refrigeradores y congeladores electrodomésticos. Límites, métodos de prueba y etiquetado.
Obtenido de https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/339724/NOM-015-ENER-2018.pdf
DOF. (17 de Julio de 2018). NORMA Oficial Mexicana NOM-023-ENER-2018, Eficiencia energética en
acondicionadores de aire tipo dividido, descarga libre y sin conductos de aire. Límites, métodos
de prueba y etiquetado. Recuperado el 15 de Noviembre de 2020, de https://www.gob.mx/cms/
uploads/attachment/file/349255/023.pdf
DOF. (9 de Marzo de 2018). NORMA Oficial Mexicana NOM-028-ENER-2017, Eficiencia energética de
lámparas para uso general. Límites y métodos de prueba. Obtenido de https://www.gob.mx/cms/
uploads/attachment/file/308295/NOM_028_ENER_2017_DOF_09_marzo_2018.pdf
Estrada, F., Botzen, W., &amp; Tol, R. (2017). A global economic assessment of city policies to reduce climate
change impacts. Nature Clim Change 7, 403-406. doi:https://doi.org/10.1038/nclimate3301
FANOSA. (s.f.). Soluciones que cumplen con la NOM-020-ENER-2011. Recuperado el 20 de Octubre de
2020, de https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/84531/2_FANOSA.pdf
Fundación Biodiversidad, Oficina Española de Cambio Climático, Agencia Estatal de Meteorología, Centro
Nacional de Educación Ambiental. (2016). Cambio climático: Informe de Síntesis. Guía resumida
del quinto informe de evaluación del IPCC. Madrid, España. Obtenido de https://fundacion—
biodiversidad.es/sites/default/files/informacion—institucional/guia—sintesis—definitiva.pdf
GCE, G. C. (S.F.). Manual sobre el Sector de la Energía. Emisiones Fugitivas. Recuperado el 04 de Abril
de 2020, de https://unfccc.int/sites/default/files/8—bis—handbook—fugitive—emissions.pdf.
Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático IPCC. (2014). Cambio climático 2014:
Informe de síntesis. Contribución de los Grupos de trabajo I, II y III al Quinto Informe de Evaluación
del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático. (R. K. Pachauri y L.A.
Meyer). Ginebra, Suiza. Obtenido de https://www.ipcc.ch/site/assets/uploads/2018/02/SYR_AR5_
FINAL_full_es.pdf
GSA, U.S General Service Administration. (26 de Febrero de 2019). Plug Load Frequently Asked Questions
(FAQ). Recuperado el 09 de Noviembre de 2020, de https://www.gsa.gov/governmentwideinitiatives/federal-highperformance-buildings/resource-library/energy-water/plug-load-frequentlyasked-questions-faq
69

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

IECC-MÉXICO. (2016). Código de Conservación de Energía para las Edificaciones en México. Obtenido
de https://onncce.org.mx/es/codigos-y-publicaciones/366-mbeecdc
INEGI. (7 de Noviembre de 2018). Primera Encuesta Nacional Sobre Consumo de Energéticos en
Viviendas Particulares (ENCEVI). Recuperado el 22 de Octubre de 2020, de https://www.inegi.org.
mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2018/EstSociodemo/ENCEVI2018.pdf
INEGI. (2020). Número de habitantrs en Sonora año 2020. Obtenido de https://cuentame.inegi.org.mx/
monografias/informacion/Son/Poblacion/
INEGI. (s.f.). Vivienda. Recuperado el 11 de Noviembre de 2020, de https://www.inegi.org.mx/temas/
vivienda/#Informacion_general
ONU HABITAT. (12 de mAYO de 2021). ¿Qué es el Acuerdo de París? Obtenido de https://onuhabitat.
org.mx/que-es-el-acuerdo-de-paris
Perez, J. C. (2011). Estudio Numérico de la Resistencia Térmica en Muros de Bloques de Concreto
Hueco con Aislamiento Térmico. Información Tecnológica, 22(3), 27-38. doi:10.4067/S071807642011000300005
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. (2007). Informe sobre desarrollo humano 20072008. La lucha contra el cambio climático. Nueva York, NY, Estados Unidos de América. Obtenido
de http://hdr.undp.org/sites/default/files/hdr_20072008_sp_complete_nostats.pdf
ProNAMA. (Noviembre de 2012). NAMA Vivienda Nueva. NAMA apoyada para la vivienda sustentable
en México - acciones de mitigación y paquetes financieros. Recuperado el 19 de Noviembre
de 2020, de http://climate.blue/download/biblioteca_pronama/nama_vivienda_nueva/nama_
vivienda_nueva_financiamiento/GIZ%202012%20NAMA%20para%20la%20Vivienda%20
Sustentable,%20acciones%20de%20mitigaci%C3%B3n.pdf
Sefaira. (24 de Julio de 2017). Explainer - Is Sefaira LEED compliant? Obtenido de https://support.sefaira.
com/hc/en-us/articles/205394659-Explainer-Is-Sefaira-LEED-compliantSefaira. (28 de Junio de 2019). ASHRAE 90.1 - 2013 - Metric Units. Obtenido de https://support.sefaira.
com/hc/en-us/articles/202286579-ASHRAE-90-1-2013-Metric-Units
Sefaira. (29 de Octubre de 2020). Controlling Infiltration in the Web-Application. Recuperado el 14 de
Noviembre de 2020, de https://support.sefaira.com/hc/en-us/articles/211849043-ControllingInfiltration-in-the-Web-Application
Sefaira. (28 de Abril de 2020). Natural Ventilation Feature - Overview and Set-up. Recuperado el 14
de Noviembre de 2020, de https://support.sefaira.com/hc/en-us/articles/216504143-NaturalVentilation-Feature-Overview-and-Set-up
Thermal Engineering. (17 de Septiembre de 2019). What is Overall Heat Transfer Coefficient – U-factor
– Definition. Recuperado el 11 de Noviembre de 2020, de https://www.thermal-engineering.org/es/
que-es-el-coeficiente-general-de-transferencia-de-calor-factor-u-definicion/
Vitro. (2020). Ficha técnica Vidrio Neutral Claro. Recuperado el 15 de Noviembre de 2020, de https://
www.vitroglazings.com/media/vntko0ak/ficha-tecnica-claro.pdf
World Resources Institute. (2017). CAIT Climate Data Explorer. Washingtron, DC. Obtenido de CAIT
Climate Data Explorer

70

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Psicología, arquitectura: comunidad, individuo y espacio
desde el urbanismo incluyente
Psychology, architecture: community, individual and space from inclusive
urbanism
Recibido: mayo 2022
Aceptado: junio 2023

Ana Cristina García-Luna Romero1
Angélica Quiroga-Garza2

Resumen

Abstract

El propósito de este estudio fue desarrollar un
proyecto de investigación interdisciplinario
-psicología y arquitectura- de corte etnográfico
que respetara las características de diversidad y
territorialidad propias de Santa Catarina Lachatao,
comunidad indígena mexicana en la Sierra Norte
de Oaxaca, proponiendo un nuevo abordaje
metodológico. Se trabaja a partir de la interpretación
gráfica desde una perspectiva biográfica-narrativa
que permite tener acceso a la identidad, los
significados y el saber práctico de los serranos.
En un total de 28 dibujos de 17 niños y niñas se
muestran las interacciones, los elementos y los lazos
comunes compartidos desde su cultura, ideología y
valores que los mayores de Lachatao han sabido
transmitir a los más pequeños.

The purpose of this study was to conduct
interdisciplinary
ethnographic
research
-psychology and architecture- respecting the
characteristics of diversity and territoriality of
Santa Catarina Lachatao, a Mexican indigenous
community in Sierra Norte of Oaxaca, and coming
up with a new methodological approach. We work
the graphic interpretation from a biographicalnarrative perspective that allows access to the
identity, meanings, and practical knowledge of the
Serranos. In a total of 28 drawings of 17 boys and
girls are also shown the interactions, elements and
common bonds shared from their culture, ideology,
and values ​​that the Lachatao's elders have managed
to transmit to the little ones.

Palabras Clave:

Keywords:

urbanismo incluyente; enfoque biográficonarrativo; producciones gráficas

inclusive urbanism; biographic-narrative
approach; graphic productions

1

Nacionalidad: mexicana; Adscripción: Facultad de Arquitectura de la Universidad de Monterrey, México; Doctora en Filosofía con
orientación en arquitectura y asuntos urbanos; E-mail: anacristina.garcialuna@gmail.com; ORCID: https://orcid.org/0000-0001-8176-9660
2
Nacionalidad: mexicana; Adscripción: Universidad de Monterrey, México; Doctora en consultoría de sistemas humanos; Email: angelica.
quiroga@udem.edu; ORCID: https://orcid.org/0000-0003-3991-2261

71

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Antecedentes

en ciclos de vida individuales, familiares y
comunitarios. Sin embargo, es importante señalar
que en México la problemática rural es intensa
en muchas comunidades indígenas, según lo
señalan diferentes instituciones gubernamentales,
ya que enfrentan graves problemas como
pobreza, dificultades para acceder a servicios
de salud (CONEVAL, 2022) e instituciones de
justicia (CNDH México, 2023) y discriminación
(CNDH México, 2023) (CONAPRED, 2023). De
ahí la importancia de observar cada comunidad
indígena en su forma de organización espacial y
política, así como en su participación comunitaria
a fin de evitar la generalización.
Recientemente, los estudios sobre justicia
ambiental han explicitado las relaciones entre las
cosmovisiones indígenas, la continuidad cultural
y la soberanía incorporadas en los componentes
fundamentales del poder, la autoridad y la justicia
dentro de sus contextos (Holifield et al., 2017;
Weaver, 2016; Whyte, 2011). Además, puntualiza
que requieren ser atendidos los procedimientos
—políticas, procesos de toma de decisiones
y participación— y el reconocimiento de las
diferencias culturales (Parsons et al., 2021) para
superar injusticias y desigualdades ambientales
legitimadas por el capitalismo, el colonialismo y
el patriarcado (McGregor, 2015; McGregor et al.,
2020), reconociendo no solo a los actores humanos,
sino también a la tierra misma (McGregor, 2018;
McGregor et al., 2020) y otros factores más que
humanos (no humanos) a nivel espiritual, cultural
y temporal (Parsons et al., 2021).
Adicional a lo anterior, psicosocialmente
la comunidad se entiende como un fenómeno
colectivo, no como una entidad abstracta o un
mundo simbólico sino como un espacio donde
las personas aprenden a compartir un lenguaje
abiertamente metafórico que permite enmarcar
y compartir las diversas formas de interacción
que expresan relaciones y posiciones de
poder y experiencias, diferencias o exigencias
compartidas (Ríos, 2013) que permite encauzar
la acción colectiva para resolver los problemas
sociales (van der Hel et al., 2018), co-orientando
la respuesta colectiva (Schoeneborn et al., 2022).

En 2007, la División de Política Social y
Desarrollo de la Organización de las Naciones
Unidas (ONU) realizó su declaración 61/295
sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas
concediéndoles controlar los acontecimientos
que los afecten a ellos, a sus tierras y recursos
con el fin de contribuir al desarrollo sostenible y
equitativo y a la ordenación adecuada del medio
ambiente reconociéndoles sus conocimientos,
cultura y prácticas tradicionales.
En 2014, ONU México publica el informe
“México: Desafíos para un Desarrollo Incluyente”
en el que se reporta que existen 62 pueblos indígenas
que representan el 10% de la población mexicana.
De ellos, el 82.9% se concentra en 10 estados
del país principalmente en Oaxaca, cuyos Valles
Centrales fueron denominados Patrimonio Cultural
de la Humanidad en 2010 por la Organización de las
Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la
Cultura (UNESCO, por sus siglas en inglés).
Para 2019, los pueblos indígenas reconocidos
por la ONU se incrementaron a 68 reportando, que
se evidencian dos fenómenos: sus manifestaciones
culturales son motivo de reivindicación y orgullo
nacional y símbolo del país y, paradójicamente,
todos sufren pobreza y marginación. Para corregir
esta situación se instituyó el Instituto Nacional de
los Pueblos Indígenas (INPI), para garantizar sus
derechos, impulsar sus procesos de desarrollo
integral y sostenible, y fortalecer sus culturas y
lenguas (Naciones Unidas, 2019).
Al presente, durante la 22 sesión del Foro
Permanente de la ONU sobre las Cuestiones
Indígenas en Nueva York se lanzó “El Mundo
Indígena 2023” para documentar e informar sobre
la conservación y los derechos de los pueblos
indígenas en el que se reporta que la Coordinadora
de Pueblos Unidos por el Cuidado y la Defensa
del Agua (COPUDA) recibió en agosto de 2022
del gobierno mexicano sus títulos de concesión
de agua reconociendo las aportaciones de las
culturas ancestrales y propone sus cosmovisiones
y conocimientos (Marno, 2023). A este respecto,
la cosmovisión define la forma de vida de cada
pueblo-comunidad y posiciona a todos los sujetos
en igualdad de condiciones. Por este nivel de
conciencia social, los actores son capaces de
construir una sociedad con una identidad y una
cultura articulada y coherente a un mundo y
espacio de conciencia altamente humanizado

Santa Catarina Lachatao
En la región más escarpada, cerca de los Valles
Centrales de Oaxaca, en la región de los Pueblos
Mancomunados conocida como la Sierra Norte,
72

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

emerge Santa Catarina Lachatao en lo alto de la
cima de un cerro y rodeada por laderas empinadas.
Es un espacio social, cultural y territorial
indígena, configurada por una organización
familiar/comunitaria con actividades de
tradición campesina y una religiosidad basada
en una profunda relación con la naturaleza
e historia milenaria vinculada a un proyecto
de vida que se reconstruye constantemente.
La población es mayoritariamente indígena
posicionando a Oaxaca en el primer lugar a
nivel nacional ya que representa el 16.3% del
total nacional. Según el Instituto Nacional
de Estadística Geografía (INEGI, 2021), en
esta región viven aproximadamente 420 324
personas en tres distritos, 68 municipios y 89
dependencias municipales. En conjunto, la
Sierra Norte zapoteca comprende una región de
8,918.03 km2, ubicada en los 93,000 km2 del
estado de Oaxaca. Así, la Sierra Norte zapoteca
cuenta con el 9.5% de las tierras estatales, donde
reside poco más del 4% de la población total
(García, 2018).
Santa Catarina Lachatao es un pequeño
municipio con apenas 252 habitantes en la
cabecera municipal que representa el 19.28%
en tanto que en otras tres localidades —Latuvi,
La Nevería y Benito Juárez— se concentra el
55.55% de la población total del municipio. Su
arquitectura vernácula se evidencia en sus calles
empedradas que serpentean entre casas de adobe
y teja de barro. En la infraestructura, construida
por la ciudadanía, se utilizan sistemas de bioconstrucción para el uso de turistas y habitantes
de la comunidad indígena. La cañada natural de
agua, atraviesa la comunidad de Norte a Sur. Este
cuerpo hidrológico es respetado y protegido,
manteniendo su cruce original, para preservar el
recurso. La estética natural predomina sobre el
entorno físico construido facilitando interpretar
e interactuar al mimetizar sus elementos en un
solo espacio. La comunidad, a pesar de estar
enclavada en la Sierra, tiene el potencial para
consolidarse como un destino ecoturístico
por su infraestructura y porque sus habitantes
mantienen sus objetivos en el cuidado del
entorno como un sitio para disfrutar de las
bondades que ofrece la naturaleza y el rescate
de sus vínculos, como comunidad prehispánica,
con su cultura.
La cabecera municipal es un nodo que configura
puntos de encuentro y vida social. Su parroquia,

de cantera verde, y el Museo Comunitario
enmarcan la estrecha plaza principal. Este
espacio social, cultural y territorial indígena
se configura en una organización familiar/
comunitaria con actividades de tradición
campesina y una religiosidad basada en una
relación profunda con la naturaleza y una
historia milenaria vinculada a un proyecto
de vida que se reconstruye constantemente.
La vida comunitaria se rige aún hoy en día
por usos y costumbres. La participación
ciudadana o tequio y la toma de decisiones
comunitarias tiene su soporte en las familias,
quienes realizan aportaciones en especie,
económicas o en trabajos de construcción de la
infraestructura local. Este tipo de organización
social representa una oportunidad para
detonar y promover el desarrollo incluyente
en comunidades indígenas al enlazarse
intrínsecamente con el reconocimiento de la
propia identidad, la conciencia del ser (Fanon,
2009), que permanece firme al mantenerse
vivas las raíces culturales (Salinas &amp;
Fernández, 2014) al tiempo que reinterpretan,
no sin cierta tensión, las normas centrales para
mantener su inserción en el plano nacional
(Gaussens, 2019).
Es así como el espacio público de Lachatao
realiza una importante contribución a los
procesos de cohesión social de esta sociedad
serrana, facilitando el encuentro entre todas
las personas, posibilitando dinámicas sociales
e igualitarias, y permitiendo aprendizajes
sociales basados en roles, géneros y formas de
comportarse de su etnia e identidad zapoteca.
Para esta comunidad indígena, el sistema de
organización social conocido como tequio,
o trabajo comunitario, es fundamental para
construir el reconocimiento de sí misma
ya que todos en la comunidad comparten
bienes o dinero o servicios a través de su
participación en la construcción y desarrollo
de la infraestructura local. En este contexto, la
identidad comunitaria está íntimamente ligada
al reconocimiento (Amer &amp; Obradovic, 2022;
Dobai &amp; Hopkins, 2020; Tsakiris, 2017),
la autodeterminación (Hecht et al., 2019;
Jacobs, 2019; Mijs &amp; Savage, 2020) y arraigo
cultural (Milne, 2018; Oladjehou &amp; Dansou,
2019), que mantienen vivos a los pueblos y
comunidades indígenas (Salinas &amp; Fernández,
2014; Weaver, 2001).
73

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Presente Estudio

ayudó a las mujeres en sus tareas culinarias,
organizó talleres participativos para escolares y
adultos de la comunidad.
Con esta base, la muestra fue no probabilística,
intencionada, conformada por los niños y las
niñas presentes en un taller organizado en la
escuela invitados a participar una vez obtenido
el consentimiento informado de sus cuidadores y
quienes, en la cotidianidad del ambiente, conocían
a la investigadora y asintieron realizar los
dibujos de su comunidad cuando se les solicitó.
Participaron 10 niños y 7 niñas, en un rango de
edad entre 5 y 16 años. Se eligió trabajar con
niños y niñas por considerar que están calificados
como informantes al ser miembros de la sociedad
y contar con un manejo particular de su cultura
(Goodman, 1972).

En esta investigación biográfico-narrativa se
pretende evidenciar las características espaciosocioculturales de la comunidad indígena que
habita Santa Catarina Lachatao ubicada en la Sierra
Norte de Oaxaca graficadas en dibujos infantiles
que dan cuenta de lo socialmente construido
(Auyero, 2002; Charmaz, 2009; Escobar &amp; Caro,
2021; Konecki, 2011). Asimismo, si los dibujos
reflejan la capacidad de este pueblo indígena
que, como sociedad, busca asegurar el bienestar
de todos sus miembros en la promoción de un
entorno que le permite la reproducción de formas
de ser zapoteco, con particularidades, producto
de su pertenencia a este lugar. Esto en línea con
la propuesta de Leininger y McFarland (2006)
para observar la diversidad cultural y estudiar a
cada cultura por separado dada la influencia del
determinismo geográfico, su etnohistoria, sus
sistemas genéricos tradicionales y, en particular,
su remodelación de los cuidados culturales.

Instrumento de Recogida de Datos Biográficos
Dibujos infantiles de la comunidad Santa Catarina
Lachatao, que si bien no suelen ser listados
entre los instrumentos típicos de recogida de
datos biográficos, para fines de este estudio
se consideran documentos personales que
pueden revelar características sociales y
personales (Plummer, 1989), las estructuras
sociales internalizadas en forma de esquemas
de percepción, pensamiento y acción –el
habitus de Bourdieu-- (Conninck &amp; Godard,
1990) en formas que las hacen accesibles para
la investigación. Asimismo, el dibujo es una
representación mental gráfica que al expresar
la experiencia personal del niño y de los
esquemas sociales que ha aprendido, permite
accedar a la relación percibida con su mundo
interno y con el mundo externo: un retrato de
su entendimiento (Piaget, 1981), el lenguaje
de su pensamiento (Bautista et al., 2009;
Lowenfeld &amp; Brittain, 1980).
Asimismo, se gestiona el consentimiento de
los padres de los niños participantes por medio
de un acercamiento antropológico que asegure
el respeto de su diversidad étnica, cultural, de
sus costumbres sociales, creencias, y procesos y
protocolos políticos de dicha localidad indígena.
Por lo tanto, se presenta un plan de trabajo ante
la Asamblea par que, posterior a su validación,
se realice un taller introductorio con los padres
de familia para informar, socializar y detectar
temáticas y problemáticas de interés de los
participantes. Durante los talleres con niños, los

Método
Investigación biográfico-narrativa de corte
etnográfico. Un estudio de caso colectivo con el
que se pretende acceder al conocimiento práctico
representativo de las intenciones y significados,
que al mismo tiempo sea verosímil, no transferible
de un sistema social. Se estudia a una sociedad
a través del testimonio subjetivo de un grupo de
individuos como reflejo de una época con base
en las representaciones gráficas de niños y niñas
de Santa Catarina Lachatao (Bolívar et al., 2001;
Ricœur, 1996).
Participantes
Durante la inmersión a la comunidad de Santa
Catrina Lachatao, más allá del levantamiento
topográfico, en la primera visita la investigadora
logró construir lazos de reciprocidad con los
representantes de la comunidad y del sistema
político —Asamblea y Presidente Municipal—
y los líderes del comité de turismo, entre otros.
En la segunda visita promovió, sin controlar,
la participación de los lugareños al presenciar
y ofrecer apoyo y puntos de vista acerca de su
trabajo de investigación. En la tercera y última
visita, la investigadora participó en actividades
del tequio para la construcción de una capilla,
74

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

padres de familia son invitados e involucrados de
manera libre y no estructurada.

para alcanzar objetivos comunes (Sánchez,
2007).
Hoy en día el énfasis está puesto en las
perspectivas dialógicas y múltiples, en la
contribución del conocimiento científico y los
hechos innegables en el discurso narrativo--oral,
escrito, gráfico o en cualquier forma de expresión-del individuo. Cualquier producción individual
se aborda contextualizándola en su significado
social ya que se ha pasado de las verdades
universales a la pluralidad de ideas sobre el
mundo (Lax, 1996) en donde la persona informa
y aporta las claves para comprender los sistemas
sociales en los que transita (Feixa, 2006).
Este giro narrativo en el discurso y las vivencias
del individuo, dan significado a la vida
(Bolívar &amp; Domingo, 2006) y al investigarse
desde una perspectiva biográfico-narrativa,
permiten el acceso a la identidad, los
significados, el saber práctico y las claves
cotidianas presentes en los procesos de
interrelación, identificación y reconstrucción
personal y cultural (Aceves, 1991, 2001; Arias
&amp; Alvarado, 2015; García-Huidobro, 2016),
el llamado síntoma biográfico (Marinas &amp;
Santamarina, 1993). En Latinoamérica con
este tipo de abordajes se pretende, por un lado,
estudiar la cotidianeidad y, por otro, rescatar
identidades comunitarias a través del retrato
cultural a partir de los relatos subjetivos de
las personas que reflejan sus conflictos, sus
valores, sus vivencias y su quehacer cotidiano
(Aceves, 2001; Pozas, 1962); de la memoria
histórica que restaure la verdad o recopile
y muestre la “otra” historia, la silenciada y
oculta (Bolívar, 2005; Schwarzstein, 1995);
y de la emergencia de la “otra” sociedad,
la marginada, y las subculturas (Bolívar &amp;
Domingo, 2006).
Son cinco los postulados básicos que caracterizan
al enfoque biográfico-narrativo a partir de
los cuales se recoge la información para
posteriormente interpretarla (Bolívar et al.,
1998, 2001).
1. narrativo siendo los informantes quienes
comparten sus prácticas y experiencias;
2. constructivista por la continua atribución
de significados a las múltiples historias que
se reflexionan, construyen y reconstruyen,
el pasado haciéndose presente en el día a
día cotidiano e influyendo en la toma de
decisiones y afrontamiento del futuro;

Procedimiento
Con la finalidad de observar sistemática y
controladamente todo lo que acontecía en Lachatao,
se realizaron tres visitas a campo. Durante las dos
primeras se realiza la inmersión y participación
desde la comunidad (Guber, 2015), como
observador participante (Malinowski, 1995), lo que
medió la emergencia de un contexto intersubjetivo
en constante resignificación y construcción, una
geografía de la vida cotidiana (Lindón &amp; Hiernaux,
2006), permitiendo realizar un levantamiento
espacial para elaborar una expresión cartográfica
(urbana) del entorno incluyente e inclusivo, al
tiempo que, se llevan a cabo descripciones culturales
sin imponer categorías sobre una realidad compleja
(Hammersley &amp; Atkinson, 1994).
Durante la tercera de las visitas a Santa
Catarina Lachatao para el levantamiento
cartográfico, se asistió a la Escuela Comunitaria
donde se imparten las clases comunales. Después
del recorrido de las instalaciones en compañía
de la maestra del Sistema Educativo Comunal
y los alumnos, se invitó a los niños a dibujar lo
que para ellos era Lachatao, esto con vistas a
construir un perfil psicosocial para comprobar
la correspondencia entre espacio-sociedad. Se
les proporcionaron hojas en blanco y se les dejó
en libertad de utilizar sus propios lápices de
colores, crayones y plumones. Trabajaron en sus
mesabancos.
Análisis de los Datos
Desde la Psicología Social,
para estudiar
y favorecer el desarrollo comunitario es
importante considerar sus dimensiones:
territorial o lugar donde se vive, donde se
está psicosocialmente arraigado y requiere
un desarrollo físico-urbanístico; psicosocial
que refiere a los vínculos psicológicos y
relaciones sociales (verticales y horizontales)
entre personas y grupos donde se requiere
desarrollar el tejido social; sociocultural
que alude a la cultura, historia y experiencia
compartida, sus valores, significados, visiones
de futuro, proyecto de comunidad para logar el
desarrollo cultural a partir de los significados
compartidos; y político o poder compartido
75

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

3. contextual ya que los sucesos tienen sentido
dentro de los contextos--social, cultural,
organizacional-- en los que se producen y se
comparten;
4. interaccionista debido a que el contexto, las
fuentes, los testigos, los actores, entre otros, se
significan por estar en interacción recíproca; y
5. dinámico por su temporalidad y su desarrollo
continuo.
Con base en esta propuesta etnográfica se
pretende que los informantes, los niños y las
niñas serranos (por ser originarios de la Sierra
Norte) hablen de ellos mismos y su comunidad,
sin silenciar su subjetividad, a través de sus
dibujos, construyendo al mismo tiempo, realidad
percibida y nuevo conocimiento. Asimismo,
en psicología el dibujo es considerado una
expresión de la experiencia personal del niño
y de los esquemas sociales que ha aprendido.
Al solicitarle realizar un dibujo emerge una
representación mental gráfica independiente que
ordena en un espacio limitado los elementos
simbólicos que constituyen la propia visión que
emerge de construcciones, re-construcciones y
co-construcciones del mundo y sus objetos y
que ofrece la oportunidad para poder analizar y
precisar la percepción e interpretación particular,
en este caso, de la realidad percibida por los niños
y de la cosmovisión propia del horizonte cultural
compartido en Lachatao.
Con el fin de objetivar la subjetividad y
de subjetivar la objetividad para proporcionar
una comprensión de la particular complejidad
e idiosincrasia (Bolivar, 2002) de los dibujos
infantiles, se llevó a cabo una triangulación
teórica de distintas perspectivas de análisis e
interpretación:
Temporal integrando los modelos arqueológico
o búsqueda del acontecimiento detonante que
da estructura a la subjetividad actual y podría
determinar el futuro; de trayectorias que den
cuenta de la adaptación o no adaptación a las
nuevas circunstancias; y el estructural para
identificar las lógicas colectivas que determinan
los trayectos individuales (Conninck &amp; Godard,
1990).
Paradigmático de la narrativa, en este caso
gráfica, que es la vía primaria al significado
dado a la experiencia humana. Se lleva a
cabo una clasificación formal de conceptos o
categorías compartidas por los individuos, sin
tratar de diferenciarlos (Polkinghorne, 1995),

para luego agruparla e integrarla en categorías
no predeterminadas, un análisis de teoría
fundamentada. Se fueron construyendo teorías
emergentes a partir de datos empíricos –las
narrativas gráficas (Charmaz, 2009; Charmaz &amp;
Thornberg, 2020) y los fenómenos y los procesos
sociales visuales (Corbin &amp; Strauss, 2008;
Konecki, 2009, 2011)--, a través de un proceso
reiterativo y después relacionarlas con las teorías
existentes (Corbin &amp; Strauss, 2008; Glaser &amp;
Strauss, 2017; Graham, 2012).
Narrativo tratando de organizar los distintos
elementos de información en una historia cuyo
argumento o secuencia de eventos unifique y de
significado a los datos, un auténtico modo de
expresión de la vida que responda al porqué algo
sucedió, sin manipular la forma de expresión de
los participantes (Bruner, 2004; Polkinghorne,
1995). La experiencia se reconstruye a través de
un proceso reflexivo (Ricœur, 1996) en el que los
personajes y el contexto configuran la narrativa
(Arias &amp; Alvarado, 2015; Clandinin &amp; Connelly,
2000; García-Huidobro, 2016).
Funcional con base en la idea de que la
cultura permea a cada uno de los elementos e
instituciones sociales se relacionan entre sí dentro
del sistema (Malinowski, 1995).
La riqueza de los datos recopilados durante las
tres visitas a Lachatao, permite triangular
distintas perspectivas de análisis e
interpretación cualitativa que contemplan
desde la Arquitectura y la Psicología una
visión interdisciplinaria que va dando
cuenta del tránsito de una comunidad que
lucha por mantener sus usos y costumbres,
preservando su identidad al tiempo que va
dando paso paulatinamente a la modernidad
sin violentar su esencia. Con el análisis se
pretende, entonces, responder a la pregunta,
¿Los dibujos de los niños y las niñas reflejan
la cosmovisión indígena que permea la
continuidad cultural ancestral en Santa
Catarina Lachatao? Los dibujos fueron
analizados uno a uno cuestionando: ¿Qué
describen los infantes en sus dibujos? ¿Qué es
lo que les importa sobre su comunidad? ¿Qué
elementos de su cultura aparecen graficados?
¿Acaso esta nueva generación de niños y
niñas está dando continuidad a la cosmovisión
de sus ancestros? Se utilizó el método
comparativo constante al examinar los datos
frente a las categorías emergentes al tiempo
76

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

ir integrando las dimensiones temporal,
pragmática, narrativa y funcional.
Inicialmente se creó una secuencia artificial
de los dibujos infantiles para empezarlos a
observar con base en el código de identificación
asignado al momento de recibirlos. De ahí surge
una primera categorización, siete de los niños
naturalmente secuenciaron dos o tres dibujos
y el resto entregó dibujos únicos. De acuerdo
con Konecki (2009), las acciones existen en
el tiempo y van emergiendo en un proceso
continuo que al compararlas sucesivamente
dan pautas de secuencias naturales en progreso.
Posteriormente los dibujos secuenciados se
analizaron considerando su temporalidad con
foco en trayectorias y el modelo estructural
(Conninck &amp; Godard, 1990) para después pasar
al análisis paradigmático (Corbin &amp; Strauss,
2008; Glaser &amp; Strauss, 2017), narrativo (Arias
&amp; Alvarado, 2015; García-Huidobro, 2016) y
funcional (Malinowski, 1995).

verde, al tiempo que da la bienvenida a la
arquitectura deportiva contemporánea con
canchas de fútbol y de basquetbol en las que
las nuevas generaciones conviven. Tradición
y modernidad quedan plasmados en las
representaciones gráficas de los 17 niños que
participaron en el estudio.
Análisis Témporo-Estructural y de
Trayectorias
El Trazado entre el Pasado Prehispánico y las
Nuevas Prácticas Lúdico-Deportivas
Siete de los niños realizaron más de un dibujo en
los que representan la situación etnográfica
que da cuenta de la interacción entre los
investigadores, actores sociales efectivos y
disparadores de relatos gráficos, acogidos
por sus interlocutores en donde las lógicas
colectivas determinan las trayectorias
individuales infantiles. La información sobre la
vida social, las interpretaciones de la sociedad
y de la cultura elaboradas por la visión infantil,
especialistas nativos en su comunidad, Santa
Catarina Lachatao, "llano o valle encantado",
significado de su nombre en zapoteco (de
"lachi", llano, y "tao", encantado) da cuenta
de la adaptación de su comunidad a las nuevas
circunstancias (Conninck &amp; Godard, 1990;
Malinowski, 1995).
Alexa, hija de uno de los líderes de la comunidad,
a sus 12 años parece tener un amplio
conocimiento de su comunidad, sus usos y
costumbres y su gente. En un colorido primer
dibujo (Figura 1). Al fondo, el cerro del
Jaguar, lugar sagrado y centro ceremonial de
los lugareños, se levanta majestuoso. En él,
al centro resalta la imagen de la casa donde
pasan la noche quienes suben a preservarlo
y cuidarlo de la tala de árboles. En la falda
del cerro emerge el caserío atravesado por la
cañada de agua que baja del cerro y serpentea
a lo largo del pueblo. En el trazado de las
calles principales, se observa a las personas
desplazándose de un lugar a otro, dando
cuenta de una gran actividad matutina (por
la posición del radiante sol). La iglesia, el
museo, el palacio municipal y la escuela
comunitaria están presentes, así como
abundantes árboles entre los que destacan los
pinos verdes.

Consideraciones Éticas
El estudio se llevó a cabo con las consideraciones
éticas reguladas por el Comité de Investigación y
Ética de la Vicerrectoría de Ciencias de la Salud de
la Universidad de Monterrey y bajo los permisos
otorgados por los miembros de la comunidad
de Santa Catarina Lachatao, el consentimiento
informado los padres de familia o tutores de los
niños y las niñas participantes y su asentimiento
al solicitarles dibujar.
Resultados
Ya presente en los códices prehispánicos, a dos
kilómetros del centro de Lachatao, el Cerro del
Jaguar se eleva con sus labrados que, según la
tradición, los antiguos zapotecos esculpieron
para que se asemejara al monte sagrado de
Cocijo. Su nombre parece provenir de dos
representaciones culturales. Por un lado, el
jaguar es un animal asociado a Cocijo, la deidad
de la lluvia y del rayo y, por otro, los ancestros
pensaban que el gran estruendo generado por
los truenos en la sierra provenía de un gran
jaguar que rugía. Cercano al pie de la montaña,
se levanta Santa María Lachatao, poblado
que conserva su arquitectura autóctona, con
calles empedradas, casas con muros de adobe
y techos de teja, y el templo local de cantera
77

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Diego de 15 y Rey, diminutivo de Reynaldo de 14
años, realizaron una serie de tres dibujos que
comparten similitudes, con algunas diferencias.
Ambos inician con el mercado de hortalizas Tao
que, en el segundo caso, se acompaña de los
sembradíos de chilacayote, tomate, zanahoria y
maíz y en el primero, solo el maizal, se muestran
además el mercado de artesanías y la biblioteca.
Los mayores asignan a los niños en Lachatao
labores, en este caso en las prácticas agrícolas
y la venta de lo cultivado. Esto adicional a
asistir a la escuela comunal o, cuando está en
funcionamiento el Centro Formativo Académico
Comunitario (Cefac) para educación secundaria
que aparece en ambos casos. Diego lo incluye al
fondo, en su segundo dibujo, en tanto la cañada
de agua serpentea en su paso por el pueblo
dibujado en un primer plano, con casas cuyos
techos de teja están detallados al igual que el área
de la iglesia, el palacio municipal, las oficinas de
turismo y la escuela comunitaria; las canchas de
basquetbol de ambas escuelas ocupan un lugar
prominente, destacado por su tamaño.
Rey en su segundo dibujo presenta la iglesia,
algunas casas y el trajinar de los pobladores por
el lugar. En su tercer dibujo (Figura 2), Diego
se incluye a si mismo liderando la banda de
la Calenda tocando el tambor acompañado
de sus compañeros que tocan los distintos
instrumentos, esta vez acompañados de un gran
globo de cantoya y una china con una gran
canasta. Los compases de la música son trazados,
comunicando el ambiente festivo al espectador.
Rey dedica todo el espacio de su tercer dibujo
para mostrar una perspectiva del Cefac.

Figura 1. Primer dibujo de Alexa: panorámica de
Santa Catarina Lachatao

Fuente: Alexa, niña indígena,
habitante de Santa Catarina Lachatao

Su segundo dibujo muestra diferentes instrumentos
musicales de la Calenda, parte fundamental de
las festividades en Oaxaca desde hace varios
milenios. El origen espiritual de la fiesta
que renueva y fortalece vínculos personales,
familiares y comunitarios, se manifiesta
en los sonidos ancestrales del tambor y la
chirimía --presentes en el dibujo junto a otros
instrumentos tocados por alegres niños-- y que
durante la fiesta invitan a unirse y desfilar entre
coloridos trajes, marmotas y chinas oaxaqueñas.
En el tercer dibujo aparecen las actividades
agrícolas y de crianza de pollos y los lugares
donde se expenden. En la pollería y los
mercados de vegetales y de animales, donde la
doble coincidencia de necesidades se resuelve
ya sea a través del intercambio monetario o de
bienes materiales, es decir, del trueque. Esto
estaría asociado, por un lado, a una limitada
división del trabajo y, por otro, al aprecio por
el consumo de lo producido por los demás
miembros de la comunidad. El mercado de
artesanías, en un lugar donde no se producen,
habla de la apertura y la solidaridad con las
comunidades de la región que elaboran objetos
o productos a mano de manera tradicional.
Alexa grafica la organización social, no solo
de su comunidad, sino de los demás pueblos
indígenas de la región.
En un último dibujo se presenta el Deportivo
Lachatao que incluye la cancha de basquetbol
y la alberca donde se practican actividades
deportivas que comunica la llegada de la
modernidad a la comunidad, al igual que el
nombre de Alexa.

Figura 2. Tercer dibujo de Diego: la calenda

Fuente: Diego, niño indígena,
habitante de Santa Catarina Lachatao

78

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Berenice de 15 años, presenta el centro de Lachatao
con gran actividad en los distintos espacios: el
palacio municipal, las oficinas de turismo, el
museo, la cabaña turística, la iglesia y en la
cancha de la escuela comunitaria, a diferencia
del resto de las figuras humanas, los rasgos
faciales de los niños resaltan la importancia
de la convivencia infantil y la actividad lúdica
(Figura 3). En el lado izquierdo de la cancha
de basquetbol, juegan cinco niños y los trazos
reflejan el movimiento de la pelota rumbo
a la canasta; en tanto que el lado derecho es
recorrido por un niño en bicicleta. Todo esto
enmarcado por el cerro del Jaguar, la cabaña de
los cuidadores del bosque y el sol del atardecer.

Figura 4. Segundo dibujo de Berenice, imaginario de
Lachatao para el futuro

Fuente: Berenice, niña indígena,
habitante de Santa Catarina Lachatao

Figura 3. Primer dibujo de Berenice: actividad en el
centro de Lachatao

Leslie de 10 años, inicia dibujando un atardecer
con una casa en el cerro precedida por una
milpa y rodeada de un pinar, la cañada
de agua descendente y el sol en lo alto.
Su segundo dibujo muestra el cerro a lo
lejos con nubes en lo alto presagiando una
tormenta. Abajo, el caserío interconectado
por caminos que llegan a cada puerta y la
escalera de paso que conduce a la iglesia
y a la cancha de basquetbol de la escuela
comunitaria y de ahí a la cabaña turística
engalanada con un pino decorado con
una gran estrella y esferas, típico de las
festividades navideñas.
José Luis de 9 años, inicia dibujando la banda
de la Calenda en la que los pequeños tocan
los distintos instrumentos musicales. Un
segundo dibujo muestra las canchas de fútbol
y de basquetbol. En esta última, niños y niñas
botan la pelota.
Uriel de 12 años, ambienta con el cerro del
Jaguar y el sol al fondo, el Cefac, la tienda y el
mercado cuyos caminos de entrada conectan con
el empedrado que rodea a Lachatao y conduce
al temazcal, lugar hasta donde los adultos se
desplazan para una dosis de medicina tradicional,
“una limpia” a base de hierbas y vapor (Figura
5). Su segundo dibujo muestra en un primer
plano la cabaña turística, la iglesia, la cancha
de basquetbol a partir de la cual traza el camino
empedrado con casas a los lados cada tanto y que
culmina en una nueva iglesia en construcción.
De nuevo, al fondo emerge el cerro, esta vez
acompañado del sol matutino.

Fuente: Berenice, niña indígena,
habitante de Santa Catarina Lachatao

En su segundo dibujo (Figura 4), muestra un
colorido escenario que muy probablemente por
su estancia por un año fuera de su comunidad,
conjuga elementos que integran la fisonomía
actual con construcciones que, a la fecha, no
están concluidas. En el gráfico, la serranía y el
sol vespertino destacan un Cefac con múltiples
accesos a las aulas, señalizando las puertas
de la biblioteca, el laboratorio y el aula del
médico no presentes hoy en día. A la derecha
tres caminos conducen al pueblo, a la primaria
y a la cafetería en cuyo exterior están las
mesas que Berenice es responsable de atender;
al frente se observa una futura explanada con
sus bancas alrededor de jardineras llenas de
coloridas flores; a la izquierda, se extienden
las canchas de basquetbol –ya presentes-- y
las de fútbol y la alberca –por construir.
79

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Figura 5. Primer dibujo de Uriel: camino al temazcal

Figura 6. Dimensión socio-espacial de Lachatao

Fuente: Uriel, niño indígena,
habitante de Santa Catarina Lachatao
Fuente: Uriel, niño indígena,
habitante de Santa Catarina Lachatao

En el gran plano central, destacan en los dibujos
los espacios públicos y de participación
comunitaria: la iglesia –todas las niñas, para un
total de 12 apariciones--, el palacio municipal
(6) y la casa comunitaria (6); seguidas por el
museo (3), el centro comunitario (3), las oficinas
de turismo (1), la cafetería (1) y la nueva iglesia
en construcción (1). Menor fue la inclusión de
establecimientos de compra-venta como la
pollería (1), el mercado de animales (1) y el
mercado de hortalizas (4). Mención aparte el
mercado de artesanías (2), ya que, al no ser un
pueblo artesano, esto supone la manifestación
de que abre sus puertas a las mercaderías de
la región. Las actividades infantiles se centran
alrededor de lo educativo --la primaria (1),
la secundaria (6) y la biblioteca (2)— y lo
deportivo –canchas de basquetbol (9), canchas
de fútbol (2) y la alberca (2).
Las tradiciones oaxaqueñas son graficadas con
la calenda, sus instrumentos musicales (3) y
sus marmotas y chinas (1) que desde hace más
de tres mil años son un elemento unificador
que anuncia la celebración y la devoción.
El temazcal, la casa de las piedras calientes
que purifica y energiza, asoma su perfil en el
dibujo de uno de los niños.
Finalmente, para “el pueblo que se educa a sí
mismo” y que en 2010 creó el Centro Formativo
Académico Comunitario (Cefac) --Benne záa,
gente que piensa--, como una propuesta educativa
alternativa, comunitaria, de conocimientos
universales y generadora de conciencia ambiental
(geografía local), organización comunitaria y
rescate de tradiciones ancestrales (gastronomía,
trabajo de campo, lengua), parece estar dando
los resultados esperados (Mónaco, 2017). Los

Análisis Paradigmático-Narrativo-Funcional
Usos y Costumbres Zapotecas. Garantía de una
Arquitectura Participativa
En ocho de los diez dibujos únicos, aparece el
Cerro del Jaguar; en siete, el sol alumbra el caserío
en Lachatao; y la iglesia aparece en seis con su
característica escalera en la pared exterior. En dos
dibujos aparecen cultivos en tanto que la cancha de
basquetbol de la escuela comunitaria es incluida en
tres ocasiones mostrando que en esta comunidad la
modernidad convive en armonía con las prácticas
tradicionales de construcción de espacios para
vivir, subsistir y convivir. El perenne horizonte
natural del Cerro del Jaguar y el sol en lo alto están
presentes en la cotidianeidad de los niños serranos
de todas las edades, en particular de las niñas, ya
que todas ellas y ocho de los niños lo dibujan, en
tanto que la cañada que serpentea hasta el pueblo
se integra en el imaginario social hasta más tarde,
ya que fue trazada por cinco niños mayores de 10
años y por solo un niño pequeño de 6 años.
El caserío que colinda con el cerro, con algunas
casas esparcidas en la falda del cerro donde
vivieron o viven los “abuelos”, distribuyéndose
luego zigzagueantes al lado de milpas,
sembradíos, calles empedradas y escalinatas
que comunican los distintos niveles del terreno,
y personas desplazándose de un lugar a otro y
chicos jugando están presentes en la mayoría de
los dibujos, con mayor o menor detalle según la
edad de los niños (Figura 6). A lo lejos, a mitad
del cerro, dos de las niñas incluyen la casa de
los cuidadores de la montaña.
80

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

grafismos infantiles dan cuenta de todos y cada
uno de estos elementos. Los escasos pobladores
adultos continúan en su lucha por evitar la
muerte del zapoteco, lengua prehispánica que
por un tiempo se dejó de enseñar y ahora se
retoma ante los peligros de la migración y la
baja natalidad que los amenazan (Marno, 2023).
Asimismo, la precisa representación mental
infantil de la orografía de la región clama el
aprovechamiento del espacio, respetando su
esencia natural (Figura 7).

El análisis interpretativo de los dibujos, considerando
que las personas y sus producciones son
construcciones influenciadas por condiciones
sociales, culturales, interaccionales y situacionales,
se llevó a cabo a partir de la emergencia de
múltiples realidades provisionales de naturaleza
compleja y cambiante vinculadas a la vida social,
a los hechos y a los valores que devienen del
lenguaje y el discurso socialmente construidos
(Charmaz, 2009; Charmaz &amp; Thornberg,
2020). Al trabajar la interpretación gráfica
desde una perspectiva biográfico-narrativa
fue posible tener acceso a la identidad, los
significados y el saber práctico de los niños
y las niñas serranos obteniéndose un retrato
cultural de sus valores y quehacer cotidiano
(Aceves, 2001; Pozas, 1962); una estructura
polifónica (Lewis, 1982; López-Cedeño,
2015; Piug, 2013) surgida de autoetnografías
(Bénard Calva, 2019; Blanco, 2012) que se
entrecruzaron en las narraciones gráficas de
sus niños y niñas; un síntoma biográficonarrativo que denota las características de las
acciones humanas de la comunidad (Marinas &amp;
Santamarina, 1993; McEwan &amp; Egan, 1998) a
través de la visión personal de los significados
y de los acontecimientos y espacios sociales
(Marroni, 2017; Monnet, 2009; Tarrés, 2001).
En Santa Catarina Lachatao siguen vivas sus
tradiciones ancestrales, esas que a falta de
testimonios escritos destruidos durante la
Revolución Mexicana por el alcalde en
turno (Propuesta Oaxaca, 2009), han pasado
de generación en generación. Sus niños y
niñas de todas las edades conocen los usos y
costumbres zapotecas y la apertura comunitaria
hacia una arquitectura participativa en la
que la modernidad convive en armonía con
las prácticas tradicionales de construcción
de espacios para vivir, subsistir y convivir:
canchas de basquetbol y fútbol frente al templo
milenario de cantera verde y escalinata exterior
para llegar a su campanario enmarcados por el
Cerro del Jaguar diligentemente protegido por
los ancianos que viven en su falda y de facto
por los más jóvenes que suben a la montaña
y, en caso necesario, pernoctan en la cabaña
de los cuidadores. Pueblo alegre, cuyos niños
imaginan ser parte de la calenda y que durante
el día van a la escuela o aprenden de manera
práctica en el campo para luego dedicarse a
jugar y convivir.

Figura 7. Dibujo de Daniel. Al momento de dibujar,
describe las diferentes escalas y dimensiones de sus
recorridos espaciales dentro de la comunidad

Fuente: Daniel, niño indígena,
habitante de Santa Catarina Lachatao

Discusión
Desarrollar un proyecto de investigación
interdisciplinario –Arquitectura y Psicología-que permitiera encauzar el desarrollo
comunitario, respetando las características de
diversidad y territorialidad propias de Santa
Catarina Lachatao, una comunidad indígena
mexicana en la Sierra Norte de Oaxaca implicó
explorar un nuevo abordaje metodológico. El
trabajo en campo de la investigadora arquitecta
permitió una rica recogida de datos para
documentar no solo su expresión urbanística
(García-Luna Romero &amp; Quiroga-Garza,
2023), sino también fue posible recopilar
producciones gráficas infantiles que dieron
cuenta del bagaje cultural que su comunidad
ha transmitido y modelado a lo largo del
tiempo. Esto se evidencia en los dibujos en el
que se grafican los hitos sociales, espaciales y
culturales de especial relevancia personal para
los niños compilados en su memoria histórica.
81

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Los dibujos de los niños y las niñas muestran
también las interacciones, los elementos y los
lazos comunes compartidos (incluyendo el
sentido psicológico de comunidad o pertenencia)
por consonancia de cultura e ideas que los
mayores de Lachatao han sabido transmitir a los
más pequeños, lo que de acuerdo con Sánchez
(2007) conforma un grupo social arraigado,
autoconsciente e integral y que sintetiza las
creencias y valores del espíritu comunitario.
En esta dirección, el valor del espacio público
está en función de ser practicado y transformado
a partir de sus diversas experiencias (de la Torre,
2015; Monnet, 2009; Vidal &amp; Pol, 2005). Aunque
los espacios públicos suelen ser diseñados para
cumplir ciertas funciones, es más importante dar
valor al uso cotidiano que las personas le dan,
desde una visión social. El espacio público de
Lachatao hace una contribución importante a
los procesos de cohesión social de la sociedad
serrana al crear espacios que facilitan los
encuentros entre todas las personas, permitiendo
dinámicas sociales que igualan a todos y todas las
personas, a la vez que les permite aprender desde
la observación de otros, a partir de las diferencias
sociales, de roles, de géneros, de formas de
comportarse, entre otros; desde su etnicidad e
identidad zapoteca.
No obstante, los hallazgos en este estudio
dada su limitación de derivarse de una muestra
reducida, sin aleatorización ni grupo control,
impiden su generalización de los hallazgos.

las encarnan asegurando la continuidad de otros
factores más que humanos como la casa de los
cuidadores de la montaña, el temazcal, los globos
de cantoya parte de la calenda (Parsons et al., 2021).
En todo esto se manifiesta un pueblo soberano
comprometido consigo mismo, la naturaleza y la
sociedad en la que está inserto. Los dibujos de
los niños y las niñas honran la narrativa de sus
mayores y revelan su orgullo intergeneracional y
sentido de comunidad y pertenencia.
Es importante continuar realizando estudios
sobre la cotidianidad de los pueblos indígenas
desde la psicología que complementan la
riqueza de la exploración geográfica de la
relación espacio/sociedad desde la visión de
su comunidad. C

Conclusiones
Como observadores externos de las trayectorias
gráficas de los niños y niñas se fueron contrastando,
recreando un proceso social elaborado visualmente
(Konecki, 2009). Se encontró que tradiciones
milenarias se mantienen hasta hoy al tiempo que
los serranos zapotecos evolucionan gradualmente
integrando los avances de la modernidad –
vialidades, deportes, ecoturismo—sin perder su
esencia, con una cosmovisión que da continuidad
cultural manteniendo sus usos y costumbres
con un profundo respeto por su identidad, su
etnia (Holifield et al., 2017; Weaver, 2016) y la
tierra, asegurando la sostenibilidad de su espacio
(McGregor, 2015, 2018; McGregor et al., 2020).
Los ancestros de esta comunidad también van
legando su espiritualidad y cultura a las nuevas
generaciones, que no solo las reconocen, sino
82

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Referencias Bibliográficas
Aceves, J. E. (1991). Historia oral e historias de vida: teoría, métodos y técnicas: una bibliografía
comentada. Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social, SEP. http://
trove.nla.gov.au/work/34720461?selectedversion=NBD40981917
Aceves, J. E. (2001). Experiencia biográfica y acción colectiva en identidades emergentes. Espiral,
Esdudios Sobre Estado y Sociedad, 7(20), 11–38. https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=13802001
Amer, A., &amp; Obradovic, S. (2022). Recognising recognition: Self-other dynamics in everyday encounters
and experiences. Journal for the Theory of Social Behaviour, 52(4), 550–562. https://doi.
org/10.1111/jtsb.12356
Arias, A. M., &amp; Alvarado, S. (2015). Investigación narrativa: apuesta metodológica para la construcción
social de conocimientos científicos. CES Psicología, 8(2), 171–181. https://www.redalyc.org/
pdf/4235/423542417010.pdf
Auyero, J. (2002). La geografía de la protesta. Trabajo y Sociedad, 4(III). https://dialnet.unirioja.es/servlet/
articulo?codigo=2791975
Bautista, J. S., Granados, J., Ortiz, D., &amp; Reinoso, L. J. (2009). Representaciones mentales del pensamiento:
un estudio de caso de las representaciones mentales que seis niños de 8 y 9 años del colegio
San Bartolomé de la Merced tienen del pensamiento [Pontificia Universidad Javeriana]. http://hdl.
handle.net/10554/152.
Bénard Calva, S. (2019). Autoetnografía. Una metodología cualitativa. Universidad Autónoma de
Aguascalientes. El Colegio de San Luis, A.C.
Blanco, M. (2012). ¿Autobiografía o autoetnografía? Desacatos, 38, 169–178. http://www.scielo.org.mx/
scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1607-050X2012000100012
Bolivar, A. (2002). “¿De nobis ipsis silemus?”: Epistemología de la investigación biográfico-narrativa
en educación. Revista Electrónica de Investigación Educativa, 4(1). http://www.scielo.org.mx/pdf/
redie/v4n1/v4n1a3.pdf
Bolívar, A. (2005). Las historias de vida del profesorado: posibilidades y peligros. Conciencia Social, 9,
58–69. https://www.ugr.es/~abolivar/Publicaciones_files/Reciente3_1.pdf
Bolívar, A., &amp; Domingo, J. (2006). Biographical and narrative research in Iberoamerica: Areas of
development and current situation. Forum: Qualitative Social Research, 7(4). https://doi.
org/10.17169/fqs-7.4.161
Bolívar, A., Domingo, J., &amp; Fernández, M. (1998). La investigación biográfico-narrativa en educación:
guía para indagar en el campo. Grupo FORCE, Universidad de Granada.
Bolívar, A., Domingo, J., &amp; Fernández, M. (2001). La investigación biográfico-narrativa en educación:
enfoque y método. La Muralla.
Bruner, J. S. (2004). Realidad mental y mundos posibles : los actos de la imaginación que dan sentido a
la experiencia. Editorial Gedisa.
Charmaz, K. (2009). Shifting the grounds. Constructivist grounded theory methods. En J. Morse, P. Stern,
B. Corbin, K. Bowers, K. Charmaz, &amp; A. Clarke (Eds.), Developing grounded theory: The second
generation (pp. 127–154). Left Coast Press.
Charmaz, K., &amp; Thornberg, R. (2020). The pursuit of quality in grounded theory. Qualitive Research in
Psychology, 18(3), 305–327. https://doi.org/10.1080/14780887.2020.1780357
Clandinin, D. J., &amp; Connelly, F. M. (2000). Narrative Inquiry: Experience and story in qualitative research.
John Wiley &amp; Sons, Inc.
CNDH México. (2023). Pueblos y comunidades indígenas - Marco normativo. https://www.cndh.org.mx/
derechos-humanos/pueblos-y-comunidades-indigenas-marco-normativo
CONEVAL. (2022). Newsletter. Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social.
Conninck, F., &amp; Godard, F. (1990). L’approche biographique à l’épreuve de l’interprétation. Les
formes temporelles de la causalité. Revue Française de Sociologie, 31(1), 23–53. https://doi.
org/10.2307/3321487
Corbin, J., &amp; Strauss, A. (2008). Basics of qualitative research: Techniques and procedures for developing
grounded theory. SAGE Publications.
83

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

de la Torre, M. I. (2015). Espacio público y colectivo social. Nova Scientia, 7(14), 495–510. http://www.
scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S2007-07052015000200495
Dobai, A., &amp; Hopkins, N. (2020). Humour is serious: Minority group members’ use of humour in their
encounters with majority group members. European Journal of Social Psychology, 50(2), 448–462.
https://doi.org/10.1002/ejsp.2612
Escobar, I. del R. M., &amp; Caro, M. A. T. (2021). La investigación biográfico narrativa: significados y
tendencias en la indagación de la identidad profesional docente. Folios, 53. https://doi.org/10.17227/
folios.53-11257
Fanon, F. (2009). Piel negra, máscaras blancas. Akal.
Feixa, C. (2006). La imaginación autobiográfica. Perifèria. Revista d’investigació i Formació en
Antropologia, 5(5), 1–44. https://facultad.pucp.edu.pe/comunicaciones/ciudadycomunicacion/wpcontent/uploads/2016/05/Feixa-la-imaginacion-autobiografica.pdf
García, L. A. (2018). Radiografía demográfica de la población indígena en Oaxaca. Nueva Época, 41, 7–22.
García-Huidobro, R. (2016). La narrativa como método desencadenante y producción teórica en la
investigación cualitativa. EMPIRIA. Revista de Metodología de Ciencias Sociales, 34, 155–178.
https://doi.org/10.5944/empiria.34.2016.16526
García-Luna Romero, A. C., &amp; Quiroga-Garza, A. (2023). Humanistic geography in an indigenous
community of Mexico: Santa Catarina Lachatao. Frontiers in Sustainable Cities, 5(e968406).
Gaussens, P. (2019). Por usos y costumbres: los sistemas comunitario de gobierno en la Costa
Chica de Guerrero. Estudios Sociológicos, 37(111), 659–687. https://doi.org/10.24201/
ES.2019V37N111.1723
Glaser, B. G., &amp; Strauss, A. (2017). The discovery of grounded theory: Strategies for qualitative research.
Aldine Publishing Company.
Goodman, M. E. (1972). El individuo y la cultura. Conformismo vs. evolución. Centro Regional de Ayuda
Técnica/Agencia para el Desarrollo Internacional (AID).
Graham, G. (2012). El análisis de datos cualitativos en investigación cualitativa. Morata.
Hammersley, M., &amp; Atkinson, P. (1994). Etnografía. Métodos de investigación. Paidós.
Hecht, K., McArthur, D. J., Savage, M., &amp; Friedman, S. (2019). Elites in the UK: Pulling away? Social
mobility, geographic mobility and elite occupations.
Holifield, R., Chakraborty, J., &amp; Walker, G. (2017). The Routledge handbook of environmental justice.
Routledge. https://doi.org/10.4324/9781315678986
Instituto Nacional de Estadística Geografía (INEGI). (2021). Censo Población y Vivienda 2020. Censo
2020. https://www.inegi.org.mx/programas/ccpv/2020/default.html
Jacobs, B. (2019). Indigenous identity: Summary and future directions. Statistical Journal of the IAOS,
35(1), 147–157. https://doi.org/10.3233/SJI-190496
Konecki, K. T. (2009). Teaching visual grounded theory. Qualitative Sociology Review, 5(3), 64–92.
https://depot.ceon.pl/handle/123456789/360
Konecki, K. T. (2011). Visual grounded theory: A methodological outline and examples from empirical
work. Revija Za Sociologiju, 41(2), 131–160. https://doi.org/10.5613/RZS.41.2.1
Lax, W. D. (1996). El pensamiento posmoderno en una práctica clínica. En S. McNamee &amp; K. J. Gergen
(Eds.), La terapia como construcción social (pp. 93–110). Paidós.
Leininger, M. M., &amp; McFarland, M. R. (2006). Culture care diversity and universality: A worldwide
nursing theory. Jones &amp; Bartlett Learning.
Lewis, O. (1982). Los hijos d Sánchez. Grijalbo.
Lindón, A., &amp; Hiernaux, D. (2006). La geografía humana: Un camino a recorrer. In A. Lindón &amp; D.
Hiernaux (Eds.), Tratado de geografía humana (pp. 7–22). Anthtropos Editorial.
López-Cedeño, F. (2015). La etnografía como obra literaria. Claridades. Revista de Filosofía, 7, 171–194.
https://doi.org/10.24310/Claridadescrf.v7i0.3867
Lowenfeld, V., &amp; Brittain, W. (1980). Desarrollo de la capacidad creadora. Editorial Kapelusz.
Malinowski, B. (1995). Los argonautas del Pacífico occidental. Península.
Marinas, J. M., &amp; Santamarina, C. (1993). La historia oral: métodos y experiencias. Debate.
Marno, W. (Ed. ). (2023). El Mundo Indígena 2023.
84

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Marroni, M. G. (2017). ¿“Dar voz al otro”? Los métodos biográficos y las narrativas de los migrantes:
un debate ejemplar en ciencias sociales. Tla-Melaua, 10(41), 202–221. http://www.scielo.org.mx/
scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1870-69162017000100202
McEwan, H., &amp; Egan, K. (1998). La narrativa en la enseñanza, el aprendizaje y la investigación.
Amorrortu.
McGregor, D. (2015). Indigenous women, water justice and zaagidowin (love). Canadian Woman Studies.
McGregor, D. (2018). Mino-Mnaamodzawin: Achieving Indigenous environmental justice in Canada.
Environment and Society, 9, 7–24. https://www.jstor.org/stable/26879575
McGregor, D., Whitaker, S., &amp; Sritharan, M. (2020). Indigenous environmental justice and sustainability.
Current Opinion in Environmental Sustainability, 43, 35–40. https://doi.org/10.1016/j.
cosust.2020.01.007
Mijs, J. J. B., &amp; Savage, M. (2020). Meritocracy, elitism and inequality. The Political Quarterly, 91(2),
397–404. https://doi.org/10.1111/1467-923X.12828
Milne, A. (2018). Cultural identity. Counterpoints. En L. Halverson-Wente (Ed.), Developing intercultural
communication competence (pp. 47–67). Halverson-Wente.
Mónaco, P. (2017). El pueblo que se educa a sí mismo. Newsweek En Español, 21(9), 8–14. https://
paulamonacofelipe.com/category/textos/newsweek/
Monnet, J. (2009). El espacio público definido por sus usos. Una propuesta teórica. Universidad Piloto
de Colombia.
Naciones Unidas. (2019, May 3). El INPI, una nueva entidad para implementar los derechos de los pueblos
indígenas en México. Noticias ONU. https://news.un.org/es/story/2019/05/1455331
Oganización de las Naciones Unidas (ONU). (2007). Declaración de las Naciones Unidas sobre los
derechos de los pueblos indígenas (61/295). http://www.un.org/esa/socdev/unpfii/documents/
DRIPS_es.pdf
Oladjehou, B. B., &amp; Dansou, Y. B. (2019). The concept of cultural identity in Joseph Conrad’s Heart of Darkness.
Revue Internationale de Linguistique Appliquée, de Littérature et d’Education, 2(2), 130–142.
Parsons, M., Fisher, K., &amp; Crease, R. P. (2021). Environmental justice and indigenous environmental
justice. In Decolonising Blue Spaces in the Anthropocene (pp. 39–73). Springer International
Publishing. https://doi.org/10.1007/978-3-030-61071-5_2
Piaget, J. (1981). La representación del mundo en el niño. Morata.
Piug, L. (2013). La polifonía en el discurso. Enunciación, 18(1), 127–143. https://dialnet.unirioja.es/
descarga/articulo/4782073.pdf
Plummer, K. (1989). Los documentos personales. Introducción a los problemas y la bibliografía del
método humanista. Siglo XXI de España Editores.
Polkinghorne, D. E. (1995). Narrative configuration in qualitative analysis. International Journal of
Qualitative Studies in Education, 8(1), 5–23. https://doi.org/10.1080/0951839950080103
Pozas, R. (1962). Juan the Chamula: An ethnological recreation of the life of a Mexican Indian. University
of California Press.
Propuesta Oaxaca. (2009). Lachatao, una mezcla de magia natural y apasionante historia. http://
propuestaoaxaca.blogspot.mx/2009/10/lachatao-una-mezcla-de-magia-natural-y.html
Ricœur, Paul. (1996). Sí mismo como otro. Siglo Veintiuno Editores.
Salinas, J., &amp; Fernández, M. (2014). Defensa de los derechos territoriales en Latinoamérica. RIL Editores.
Sánchez, A. (2007). Manual de Psicología Comunitaria. Un enfoque integrado. Pirámide.
Schwarzstein, D. (1995). La historia oral en América Latina. Historia y Fuente Oral, 14, 39–50. https://
www.jstor.org/stable/27753484
Tarrés, M. L. (2001). Observar, escuchar y comprender. Sobre la tradición cualitativa en la investigación
social. Porrúa.
Tsakiris, M. (2017). The multisensory basis of the self: From body to identity to others. Quarterly Journal
of Experimental Psychology, 70(4), 597–609. https://doi.org/10.1080/17470218.2016.1181768
van der Hel, S., Hellsten, I., &amp; Steen, G. (2018). Tipping points and climate change: Metaphor between
science and the media. Environmental Communication, 12(5), 605–620. https://doi.org/10.1080/17
524032.2017.1410198
85

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Vidal, T., &amp; Pol, E. (2005). La apropiación del espacio: una propuesta teórica para comprender la
vinculación entre las personas y los lugares. Anuario de Psicología, 36(3), 281–297. https://raco.
cat/index.php/AnuarioPsicologia/article/view/61819
Weaver, H. N. (2001). Indigenous identity: What Is it and who really has it? The American Indian Quarterly,
25(2), 240–255. https://doi.org/10.1353/AIQ.2001.0030
Weaver, J. (2016). Ko Te Whenua Te Utu: Land is the price: Essays on Maori history, land, and politics.
The Journal of New Zealand Studies, 22. https://doi.org/10.26686/jnzs.v0i22.3956
Whyte, K. P. (2011). The recognition dimensions of environmental justice in Indian country. Environmental
Justice, 4(4), 199–205. https://doi.org/10.1089/env.2011.0036

86

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Diagnosis urbana: hacia una metodología analítica,
sintética y cartográfica
The urban diagnosis: towards an analytical, synthetic and cartographic
methodology
Recibido: noviembre 2022
Aceptado: junio 2023

Aída Escobar Ramírez1

Resumen

Abstract

El ritmo vertiginoso de los procesos en las
ciudades requiere respuestas precisas y expeditas
en la planificación urbana, tanto de los de los
tomadores de decisión, como de los académicos
dedicados a su estudio.
Un proyecto urbano exige la consideración
meticulosa de los requisitos espaciales y su
materialización en proyectos específicos. Sin
embargo, prevalece una inclinación a emprender
proyectos urbanos basados en diagnósticos que
no logran discernir efectivamente las necesidades
urbanas de la población, las fortalezas y debilidades
urbanas. En consecuencia, es imperativa una
reevaluación fundamental de las metodologías de
diagnosis urbana.
A pesar de la disponibilidad de numerosas
herramientas de diagnóstico, sigue siendo poco
común un marco metodológico que ofrezca un
enfoque secuencial, articulado y fundamentado
teóricamente para el proceso de diagnóstico. Este
estudio tiene como objetivo abordar esta brecha al
proponer la implementación de una metodología
que permita una respuesta de diagnóstico en la
transición a una postura proactiva con respecto a los
problemas urbano-territoriales. Específicamente,
la cartografía se emplea como una herramienta
metodológica para capturar las complejidades del
diagnóstico, lo que permite no solo la identificación
de problemáticas y fortalezas sobre temáticas clave
(jerarquía temática), sino también la delimitación de
áreas espacialmente significativas preparadas para
intervenciones específicas (jerarquía espacial).

The transformation of urban processes necessitates
precise and expeditious responses in urban
planning, engaging both policymakers and
dedicated academics in their study. An urban
project demands the meticulous consideration of
spatial requirements and their materialization into
specific projects.
However, there is a prevailing inclination
to undertake urban projects based on diagnoses
that fail to effectively discern the urban needs of
the populace, urban strengths, and weaknesses.
Consequently, a fundamental reassessment of
urban diagnostic methodologies is imperative.
Despite the availability of numerous diagnostic
tools, a methodological framework that offers a
sequential, articulate, and theoretically-grounded
approach to the diagnostic process remains
uncommon. This study aims to address this gap by
proposing the implementation of a methodology
that enables a diagnostic response to transition
into a proactive stance regarding urban-territorial
issues. Specifically, cartography is employed as a
methodological tool to capture the intricacies of the
diagnosis, enabling not only the identification of key
thematic concerns (thematic hierarchy) but also the
delineation of spatially significant areas primed for
targeted interventions (spatial hierarchy).

Palabras Clave:

1

Keywords:
urban diagnosis; urban research; urban method; GIS

Nacionalidad: salvadoreña; adscripción: Facultad de
Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León,
Monterrey, México; Doctora en Filosofía con Orientación en
Arquitectura y Asuntos Urbanos; e-mail: carmen.escobarrm@
uanl.edu.mx; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-0248-3208

diagnóstico urbano; investigación urbana;
metodología urbana; SIG
87

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

1. Introducción

En urbanismo, se trata de recopilar y analizar
información urbana que permita caracterizar
espacios urbanos. Este proceso se aplica a varias
escalas, tanto en la caracterización desde una
escala regional hasta la escala urbana.
Aguilar y Ander-Egg (1994, p.18) muestran
“la necesidad de realizar un diagnóstico (y la
investigación que le sirve de sustento) está
basada en el principio de que es necesario
conocer para actuar con eficacia”. Es posible que
sin un conocimiento pleno de la situación, las
soluciones urbanas no se ajusten adecuadamente
a las circunstancias, que pueden estar basadas
en la intuición o en otras razones de corte
administrativo y, que a la postre, serán alternativas
alejadas de las necesidades de la población y de lo
que se requiere en determinado contexto.
En el ámbito urbano, un buen diagnóstico
además de marcar el camino hacia las alternativas
de solución más convenientes, permite
jerarquizar y optimizar recursos en la ejecución
de proyectos urbanos. Un ejercicio diagnóstico
requiere de método, es decir que contar con pasos
secuenciales y organizados, con el fin de tener
claridad del proceso mismo y de los resultados
que se buscan incorporar en las propuestas; así
también es importarte la detección de temas y
zonas más transcendentales de atención, lo que
puede enfocar la inversión en proyectos urbanos
de manera eficaz y eficiente.

La problemática que atiende este trabajo está
referida a la falta de una metodología clara y
sistemática para realizar diagnósticos urbanos, la
cual es importante en el campo de la investigación
urbana, considerando que dificulta la comprensión
y el análisis riguroso de los fenómenos urbanos
y limita la capacidad de los planificadores y
tomadores de decisiones en la atención de los
problemas urbanos de manera efectiva.
Más particularmente, los problemas se refieren
a una falta de consenso sobre las variables
relevantes, la dificultad de integrar diferentes
escalas territoriales, escasa claridad en los
pasos secuenciales del proceso diagnóstico y la
subutilización del recurso geográfico (mapas), que
impide aprovechar su potencial de identificación
y análisis de problemas y puntos favorables
detectados en un diagnóstico.
El objetivo de este trabajo es proponer
un esquema metodológico dirigido a realizar
diagnósticos urbanos que permita examinar el
territorio de forma exhaustiva e integral, que
inclusive pueda servir en diferentes escalas
territoriales, con una clara expresión cartográfica
de los resultados.
Un supuesto de esta revisión metodológica
es que los resultados de un diagnóstico urbano
pueden ser más efectivos si se combina una buena
elección de los temas del análisis, se contemplan
etapas claras procedimentales y los productos son
expresados espacialmente.
El trabajo comienza con una reflexión teórica
sobre el método científico y sus tipologías, a
favor de identificar aquella que mejor se ajuste a
la diagnosis urbana. Así también, se establece una
relación entre los procesos del diagnóstico urbano
y etapas de investigación científica. Seguidamente,
se revisan propuestas de dimensiones y variables
propuestas por diferentes autores, lo que permite
definir un esquema de temáticas. Posteriormente,
se tratan las metodologías tanto de recolección
como de análisis de la información diagnóstica.
Finalmente, se presenta como resultado un
esquema de metodología analítica, sintética y
cartográfica para la diagnosis urbana.
De manera inicial, es pertinente referirse al
término diagnóstico, que en general y de acuerdo
a la Real Academia de la Lengua se define
como “recoger y analizar datos para evaluar
problemas de diversa naturaleza” (RAE, s.f.b).

2. Investigación científica y urbanismo
En urbanismo, es oportuno que se empiece a
tomar acción en todos los procesos inherentes a
la planificación urbana, de manera que infunda
el sentido científico. Se precisa que todos
los modelos y propuestas urbanas tengan las
características de la ciencia, es decir que cuenten
con resultados objetivos, verificables, razonados
y sistemáticos. Por lo mismo, se requiere que
sean retomadas metodologías usadas en materia
científica, administradas con el rigor que
demandan.
Uno de los retos a sortear es la naturaleza
pragmática de la disciplina, pareciera que hay
resistencia a respaldarse en la ciencia para las
respuestas concretas y, es que la dicotomía de
ciencia y práctica es un asunto muy discutido, por
lo que es usual encontrar marcadas separaciones
entre el campo de la teoría y el de lo pragmático.
Lo que es innegable es la coexistencia entre ambos
88

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

campos. Desde la ciencia puede distinguirse un
tipo de investigación que pudiera ser plausible
su implementación en disciplinas en las que
lo pragmático es muy evidente, algo que es
explicado seguidamente.
En la práctica investigativa es posible
reconocer taxonomías científicas diversas que han
sido identificadas por académicos que se dedican
al estudio de la metodología científica (Aguilar
y Ander-Egg, 1994; Babbie, 2000; Bunge,
2000; Hernández Sampieri et.al, 2006; Muñoz
Razo, 2011; Supo, 2015). Así, se distinguen
dos enfoques, la básica y aplicada, estas dos
categorías taxonómicas son las más reconocidas
por la mayoría de los académicos antes citados,
donde proliferan divisiones o categorías, siendo
estas dos las más aludidas, aunque con otras
denominaciones, por ejemplo, a la básica se le
conoce también como pura o fundamental.
Según lo expuesto por Supo (2015), la
finalidad de la pura es conocer, mientras que la
finalidad de la aplicada es mejorar, aclarando de
esta forma, la diferencia de los resultados que
se obtienen de cada una. Por su lado, Aguilar
y Ander-Egg (1994) afirman que una de las
bondades de la investigación aplicada es que
de una manera pragmática apoya a resolver
problemas con perspectiva científica, basándose
en conocimiento que ha sido verificado, objetivo
y proveniente del rigor metodológico, valiéndose
de herramientas empleadas sistemáticamente.
De cualquier forma, es indispensable que se
encuentren métodos e instrumentos acordes a las
disciplinas concretas en la que se pretende aplicar
el método científico, permitiendo que puedan ser
plausibles de implementarse. En ese orden de
ideas, es ineludible adaptar los procedimientos al
urbanismo, lo que requiere encontrar el camino
que señala el objeto de estudio y la disciplina
misma. Particularmente en el tema que nos
ocupa, el diagnóstico urbano, una de las más
próximas pudiera ser la investigación aplicada,
así lo ratifican Aguilar y Ander-Egg (1994) que
sostienen que todo diagnóstico se apoya siempre
en una investigación de este tipo, para resolver
problemas o para actuar sobre la realidad.
No obstante a lo anterior, Padua (2018), afirma
que los estudios descriptivos son los que dan por
resultado un diagnóstico, lo que puede indicar la
falta de consenso en el tema.
Por su lado, la investigación proyectiva o
propositiva, tienen como objeto el entender que la

realidad existente no es correcta, que es perfectible
y merecedora de correcciones (Tantaleán, 2015),
como ocurre al proponer soluciones urbanas.
Como puede verse, una investigación urbana
no puede encasillarse en ninguna de las tipologías
taxonómicas que apuntan los metodólogos
científicos, empero y como se ha mencionado
líneas atrás, un diagnóstico urbano es posible
circunscribirlo a las investigaciones aplicada
y/o propositiva, debido a que poseen un proceso
metodológico afín al empleado en urbanismo y
que buscan la generación de conocimiento para
posteriormente realizar una aplicación directa a
problemas urbanos existentes en la sociedad.
Por otra parte, para acercar la ciencia a la
práctica urbana, uno de los primeros pasos es
el esquema del planteamiento, lo cual debe
adaptarse al objeto que nos ocupa, es decir al
fenómeno urbano. Partiendo de ello, hacer un
esquema metodológico es esencial y estriba
en ubicar las etapas investigativas que más se
adapten al urbanismo y en específico, a la parte
diagnóstica de la disciplina, lo que se expone en
los párrafos siguientes.
De acuerdo a Bunge (2000, p. 220), el
esquema general de la resolución de problemas
en la ciencia factual, pueden distinguirse cinco
estadios principales: formulación, exploración
preliminar, descripción, interpretación y control
de la solución. Cada estadio puede dividirse a su
vez en cierto número de problemas particulares.
Las etapas sugeridas por Bunge (2000) son de
utilidad para contrastarlas con los procesos que
usualmente son emprendidos en los diagnósticos,
con ello concuerda Vallejos (2008, p. 16),
quien sostiene que los “procesos de diagnóstico
tienen naturaleza descriptiva, explicativa y
pronosticativa y se logra a través de la dialéctica,
sistémica y holística como método”.
Con lo tratado previamente, puede advertirse
la necesidad de profundizar en cada una de
estas etapas, a fin de entender su aplicación en
la investigación diagnóstica urbana. Para ello se
requiere explicar cada una de estas variantes de
acuerdo a su alcance, siendo las más conocidas
las
siguientes:
exploratoria,
descriptiva,
correlacional, explicativa (Hernández Sampieri
et al., 2006).
Seguidamente, se presentan en paralelo y con
más precisión, las clasificaciones taxonómicas de
acuerdo al alcance investigativo y su vinculación
con las fases de los diagnósticos urbanos.
89

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

En la investigación causal o explicativa,
los fenómenos se estudian más profundamente
que en los tipos que expuestos anteriormente,
van más allá de la descripción y la correlación,
y lo que se intenta conocer son las causas,
consecuencias (Hernández Sampieri et al., 2006).
Esta clasificación puede ser similar a la fase
explicativa de los estudios urbanísticos, donde
se sobrepasa la etapa de simplemente enunciar
características de los espacios urbanos y se
intenta encontrar los por qué de las situaciones y
las afectaciones que estas producen.
En suma, dentro de los procesos de una
investigación urbana es posible considerar
las etapas antes señaladas, por ejemplo, la
recopilación de datos permite la aproximación
a las situaciones urbanas (etapa exploratoria).
Asimismo, el análisis de los datos contiene la
descripción de la información encontrada (etapa
descriptiva). También los temas urbanos se
impactan unos a otros y deben ser comparados
(etapa correlacional). Finalmente, se analiza a
profundidad cada tema del ámbito estudiado
(etapa explicativa).
Consecuentemente, cada una de las tipificaciones
definidas anteriormente se ha vinculado con las
distintas fases del proceso de investigación urbana,
lo que es mostrado en la Tabla 1.
En resumen, dentro de los procesos de los
estudios urbanos es posible considerar las etapas de
las investigaciones antes mostradas, que conducen a
proporcionar sistematicidad. Evidentemente, implica
tener presente que lo central es la adaptación de los
elementos científicos en su elaboración, dirigidos
hacia una mayor rigurosidad del proceso diagnóstico.

El estudio exploratorio “constituye un primer
acercamiento a la realidad para observar sus rasgos
fundamentales” (Tantaleán, 2015, p.5). En el caso
de los estudios urbanos, una primera fase podría ser
de exploración del fenómeno urbano, teniendo en
cuenta que esta aproximación permite al investigador
familiarizase con los datos y la información temática
que subyace del entorno urbano.
En los estudios descriptivos, el investigador
da a conocer las características del fenómeno
(Tantaleán, 2015). Este tipo de estudio puede
relacionarse con la fase descriptiva de la
investigación urbana, donde lo que se busca es
describir las situaciones y el contexto de la escena
urbana, lo que permitirá enunciar sus elementos
principales y particularidades.
En el caso de los estudios correlacionales,
se pretende conocer la relación que exista entre
dos o más conceptos, categorías o variables
en un contexto en particular. (Hernández
Sampieri et al., 2006). Estos estudios pueden
tener similitud con la fase correlacional
que se realiza en estudios de zonas urbanas,
que remite a la importancia de encontrar
vinculaciones entre fenómenos, situaciones y
elementos que puedan dar respuestas acerca
de su comportamiento. A propósito de esto,
Schjetnan et al. (2004) mencionan que uno de
los retos a la que se enfrentan las personas que
se dedican al urbanismo, es a la comprensión
de las interrelaciones entre elementos de la
estructura urbana y el medio natural. Así como
estas que proponen los autores, hay más asuntos
a desarrollar donde es elemental una explicación
basada en relaciones.

Tabla 1. Relación entre procesos del diagnóstico urbano y etapas de investigación científica

Fuente: Elaboración propia a partir de 1Bunge (2000) y 2Hernández Sampieri (2006)

90

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

3. Investigación urbana

de propuestas, pero también es posible detectar
algunas coincidencias entre autores. Por lo que
corresponde a Schjetnan et al. (2004) proponen una
serie de componentes físicos, haciendo la distinción
entre naturales y artificiales.
Otros académicos que son autores de
publicaciones sobre análisis urbanos convergen en
temas referidos a los componentes naturales (clima,
subsuelos, topografía, hidrografía y vegetación)
y de los componentes artificiales (usos de suelo,
vialidad, infraestructura, equipamiento); estas
son materias de análisis que recurrentemente han
sugerido los académicos (Bazant, 1984; Corral,
1997; Martínez y Mercado, 2004; Schjetnan et
al.,2004). La comparación pormenorizada entre
propuestas puede verse en Tabla 2.
Por otra parte, las escalas de análisis son
variadas, para ilustrar se puede aludir a Bernal
(2015), quien propone que la escala macro que
está referida al área de contexto (departamentos
y/o regiones); la meso, considera que es el área
de estudio (provincia y/o red de ciudades), área
de influencia (rural y urbana) y, la micro, es el
área de intervención (específica dentro de los
municipios). Evidentemente, los temas de análisis
cambian de acuerdo con la escala a la que se
dedican los estudios. Este trabajo está focalizado,
como ya se ha dicho en estudios a escala
micro, es decir fragmentos de ciudad o sectores
municipales, que generalmente se contemplan en
los planes o programas parciales. Con base en la

En línea con lo expuesto previamente, un primer
paso a considerar es realizar el planteamiento
inicial de la investigación urbana, puesto que toda
actividad investigativa demanda de un esquema
que muestre el planteamiento o matriz de
congruencia. De acuerdo a Martínez y Mercado
(2004, p.9) “Todo proceso de investigación
científica, social o urbana, como éste, debe partir
de la precisión del objeto de investigación y
sus planteamientos generales, que derivará su
esquema particular de investigación”.
Para el caso de la diagnosis urbana es preciso
hacer un esquema inicial de la idea de investigación
detallando: la unidad de observación, problemas,
preguntas, objetivos, herramientas de recopilación
y análisis de la información.
A manera de ejemplo se presenta el Gráfico
1 que, aunque es un esbozo general, podría
pormenorizarse de acuerdo a la zona de estudio.
Así pues, otras variantes del esquema son
factibles, de acuerdo a las diversas escalas de
análisis. En este caso la que se atiende corresponde
a la escala micro o zonal.
Temáticas urbanas
Es fundamental en el proceso de análisis hacer
referencia a las temáticas y las variables a
implementar. Pueden encontrarse una gran cantidad

Gráfico 1. Esquema de investigación urbana

Fuente: Elaboración propia

91

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

revisión de los campos de análisis de los autores
antes referidos, se ha notado la convergencia entre
sus propuestas y, en consecuencia, esos temas
seleccionados se han agregado en dimensiones
de análisis: Marco Físico-natural, Marco Socioeconómico, Marco Normativo y Marco Físicoconstruido. Es importante hacer la mención que,

los tres primeros condicionan al Marco Físicoconstruido, en otras palabras, las expresiones
espaciales son una respuesta del contexto natural,
económico, social y normativo. Esto es mostrado
en el Gráfico 2, así como sus respectivas
temáticas, que provienen de las concurrencias
detectadas entre autores revisitados.

Tabla 2. Cuadro comparativo de las temáticas urbanas en diferentes propuestas académicas

Fuente: Propia a partir de Bazant (1984), Corral (1997), Martínez y Mercado (2004), Schjetnan et al. (2004)

92

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Gráfico 2. Dimensiones y temáticas

Fuente: Elaboración propia

Métodos urbanos en la diagnosis

Métodos de recolección

Corresponde en este parte mencionar que todo
método tiene sus propios instrumentos; en la
búsqueda de clarificar estos dos conceptos
importantes podemos resumir que, método es una
serie de pasos consecutivos que nos llevará a la
consecución de un fin, por su parte, un instrumento
es el medio concreto del que se vale el método
para realizar una determinada actividad.
Esta distinción necesaria, apoya las líneas
siguientes en las que comunican los métodos y
herramientas urbanas recurrentemente ejecutados
en la parte diagnóstica.
Antes que nada, se pueden distinguir dos
grandes procesos utilizados en el diagnóstico y
están representados por la recolección y el análisis
de datos. La recolección de información tiene sus
estrategias metodológicas y herramientas específicas,
de la misma forma que el análisis posee las propias.
Se pueden identificar las categorías de procesos
inherentes en el diagnóstico urbano, siendo
principalmente tres: Proceso de Recopilación
de la información urbana, Proceso de Análisis
urbano y Proceso Propositivo o Propuesta urbana.
Es imprescindible expresar en este punto que,
este trabajo se centra en el proceso de análisis,
más que en los procesos de recopilación, que
usualmente son los más explorados.

Partamos por comprender los métodos de
recolección de información urbana, dado que
los más experimentados en urbanismo son la
información documental y la observación directa.
El método documental por su parte, se refiere
a la revisión de documentos que permite extraer
toda la información urbana, tanto cuantitativa
(datos duros o numéricos) como cualitativa
(información descriptiva) sobre el sitio. Estos
documentos usualmente se exponen en los planes
urbanos, sitios oficiales en la web, así como todos
los estudios que se han realizado sobre la zona de
estudio. Las herramientas que permiten organizar
la información y sintetizarla generalmente son
las fichas resumen, mapas y tablas síntesis de la
información obtenida.
Otro método de recopilación es la observación
directa, se refiere a la información que se puede
adquirir de manera sistemática en el lugar. La
actividad requiere de una planificación cuidadosa,
que permita elegir momentos adecuados de visita,
selección de puntos de observación, y el diseño
de los instrumentos de observación. Este método
precisa de herramientas que apoyan la actividad
como el registro fotográfico, que tiene un gran
potencial al permitir una mirada atenta en detalles
que pudieran pasar desapercibidos a primera vista;
93

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

el registro de observaciones, un instrumento que
sirve en las anotaciones detalladas de la escena
urbana y que contiene las principales categorías (o
temáticas) a observar; también es recurrente el uso
de croquis y esquemas espaciales, que permitan
marcar recorridos, sitios y puntos importantes.
Toda la información recopilada, tanto por métodos
documentales como por observación directa, es
imperioso materializarla cartográficamente, y de
esta manera contar con una radiografía espacial del
estado de cada temática en particular.
Los instrumentos de recolección antes sugeridos,
apoyan la sistematización de la información, es
decir que permiten ocuparse de manera completa de
los aspectos urbanos, así como de su organización
y preparación para el análisis; porque una vez
obtenida, es preciso procesarla y analizarla.

radica en que muestran la ubicación de fenómenos
y en urbanismo el dónde es importante; aunque,
por la naturaleza descriptiva de la cartografía es
obligatorio proceder de manera subsecuente con
procesos que permitan analizar más profusamente
esos datos, es decir interpretar el por qué y el cómo.
Métodos de análisis-síntesis
La acepción de análisis de acuerdo a la Real
Academia de la Lengua Española (RAE, s.f.a) es
“distinción y separación de las partes de algo para
conocer su composición”. En otros términos, es
examinar las partes y entender las interconexiones
entre las mismas.
Otro proceso importante es la síntesis, que
está estrechamente relacionado al análisis. A
este respecto Aguilar y Ander-Egg (1994, p.24)
sostienen lo siguiente:
Lo que en un momento es separado a los
efectos del análisis (éste consiste precisamente
en examinar las partes de un todo). luego hay
que integrarlo para mostrar el lugar y papel de
cada parte en el sistema de una totalidad. en la
que existe una unidad dialéctica indisoluble de
cada uno de los elementos. En otras palabras,
de lo que se trata es de aplicar simultáneamente
dos métodos lógicos: el análisis y la síntesis.
Tanto el análisis como la síntesis son
procedimientos
fundamentales,
aunque
tradicionalmente se ha dado mayor énfasis al
análisis en comparación con la síntesis. No
obstante, es elemental reconocer que ambos son
procesos interdependientes e integrados, y es
necesario brindarles una atención equitativa.
Es importante separar las partes y examinarlas
profundamente (análisis), pero, además, se deben
crear categorías, detectar conceptos a partir de
la realidad diversa (síntesis). Todo esto tratando
de evitar el uso aislado de la intuición en las
propuestas urbanas. Ambos procesos tienen sus
propias herramientas, las que se presentan en los
epígrafes siguientes.

La cartografía para la representación urbana
Como se ha visto, un resultado de la fase de
recopilación son los mapas temáticos, que
reflejan un aspecto en particular de una zona o
sitio analizado. Concretamente, pueden referirse e
ilustrar de manera cartográfica asuntos territoriales
como el físico-ambiental, socioeconómico,
medio construido, usos de suelo, infraestructura,
vialidad y transporte; en forma clara, a escala,
simplificada y de manera integral.
De acuerdo a Joly (1982) el propósito de estos es
proporcionar una representación convencional de
fenómenos localizables de diversa naturaleza, así
como sus correlaciones, con símbolos cuantitativos
y cualitativos sobre un fondo de referencia.
En tal sentido, están compuestos de dos
elementos: por un lado, la base geográfica, es decir
la cartografía de la zona; y por el otro, el contenido
temático, representado por la información del
tema, cuantitativa y cualitativa como hace
referencia Joly (1982). Esta información puede
ser expresada por elementos como puntos, líneas
o zonas; lo cual es muy recurrente cuando se
hace uso de herramientas informáticas propios de
los Sistemas de Información Geográfica (SIG).
Por otro lado, la planimetría con información
cuantitativa, permite visualizar datos duros
o numéricos de la temática considerada; en
contraste, los cualitativos muestran cualidades
o descripciones del tópico en cuestión. La
importancia de las representaciones espaciales es
que contienen de manera sintética y espacialmente
el tema que es sujeto de análisis. Su importancia

Matriz de análisis FODA
En el análisis se requiere también de métodos
y herramientas que permitan analizar los datos
recopilados, como el FODA (o DAFO) que es
muy aplicado en urbanismo, siendo un acrónimo
que está referido a Fortalezas, Oportunidades,
Debilidades y Amenazas (o en inglés SWOT,
94

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

correctamente. Así también, las amenazas son
aquellas situaciones negativas, pero que esta vez
provienen del entorno. Su amplia utilización
dentro del urbanismo se debe a su practicidad y a su
planteamiento claro e integral.

Strengths, Weaknesses, Opportunities and
Threats). La identificación de estos factores
se realiza individualmente en cada una de las
cuestiones en estudio.
FODA tuvo su origen en la década de 1960–
1970 (Otero y Gache, 2006), que parte de la
necesidad por analizar la situación en empresas,
proviene de esta forma de la administración
corporativa. Se orienta a analizar de manera
rápida los elementos positivos y elementos
negativos del lugar, así como también analiza
las características internas (es posible actuar
sobre ellas) y externas del sitio (es difícil poder
modificarlas). Su herramienta la constituye una
matriz de análisis, explicativa y organizada que
muestra los elementos positivos y negativos de la
zona de estudio.
Los factores positivos, están representadas por
las fortalezas las capacidades especiales con las que
se cuenta, y gracias a las cuales se tiene una ventaja
comparativa; así también las oportunidades que
son aquellos factores que resultan positivos, pero
que se encuentran en el entorno y generalmente no
pueden ser manipulados por el planificador, por ser
contextuales.
En contraste, las debilidades son aquellos factores
negativos, como falta de recursos, actividades que
no son positivas, los elementos que no funcionan

Parámetros de evaluación
Es requerido además de contar con instrumentos
de análisis, los criterios que deben regir e indicar
el camino del proceso, para esto es fundamental
identificar los parámetros más adecuados. Estos
parámetros fueron encontrados en el concepto de
Urbanismo Ecosistémico (Rueda, 2019), que tiene
su base en la ecología y como objeto de estudio
los ecosistemas. La propuesta de este tipo de
urbanismo busca integrar los principios ecológicos
en el desarrollo urbano, generando resultados que
contribuyen a la sostenibilidad, la resiliencia y la
calidad de vida en las áreas urbanas.
De acuerdo a Rueda (2019) se examina la
transformación de manera holística mediante
un modelo sintético que permitiría incidir en los
elementos principales de los sistemas. En este
sentido, los ejes que propone son: Compacidad
y funcionalidad, Complejidad, Eficiencia y
Cohesión social. Cada uno de ellos tiene sus propios
principios, los cuales son explicados en la Tabla 3.

Tabla 3. Ejes y principios del Urbanismo Ecosistémico

Fuente: Elaboración propia con base en Rueda (2019, pp.734-738)

95

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

La importancia de estos principios de análisis
radica en que permiten emprender los desafíos
ambientales y sociales que enfrentan las áreas
urbanas, como el cambio climático, la pérdida
de biodiversidad y la degradación del entorno.
Esta perspectiva conduce a un entorno más
equilibrado, saludable y sostenible. En este marco,
los elementos del Urbanismo Ecosistémico son
idóneos para realizar un análisis holístico y sirven
de referentes sobre las cualidades que deben de
seguirse en la consecución de un urbanismo
más sostenible, en virtud de que define una
serie de indicadores precisos, medibles y que
están en consonancia con las temáticas urbanas
anteriormente apuntadas.

principales provienen del cruzamiento entre
los aspectos que examinaron (medio natural y
artificial), utilizando una matriz que les permite
correlacionar e interpretar la información.
Dicho esto, un paso siguiente es realizar el diseño
de criterios encaminados a calificar y correlacionar
temáticas. Se propone para este efecto, basarse en
los ejes del Urbanismo Ecosistémico apuntados en
el epígrafe anterior. Adicionalmente, es primordial
el empleo de alguna escala de ponderación que
permita calificar el desempeño de cada temática
con respecto a cada criterio. Una idea es usar una
escala del 1 al 5, donde el menor valor (1) podría
significar un menor cumplimiento del criterio
calificado y el mayor valor (5) estaría referido
al mayor valor de cumplimento del criterio. De
cualquier forma, es recomendable hacer un diseño
previo y metódico del proceso de jerarquización.

Jerarquización
Puesto que los recursos destinados en proyectos
urbanos son limitados, es vital contar con alguna
herramienta que permita poner en relieve lo
importante, por lo que priorización temática se
convierte en uno de los elementos determinantes
en todo análisis urbano.
Dunford et al. (2014) afirman que el economista
y sociólogo italiano Vilfredo Pareto hizo la famosa
observación acerca que el 20% de la población
poseía el 80% de la propiedad en Italia. Más tarde,
creó una fórmula matemática que describe la
distribución desigual de la riqueza italiana, que se
conoce como distribución de Pareto. Este hallazgo
se ha popularizado y empleado en múltiples
disciplinas, dado que muestra que un 80% de las
consecuencias provienen de solo un 20% de las
causas, dicho de otro modo, que solo un 20% de
los elementos son los significativos.
El urbanismo no es la excepción y el
principio de Pareto ha sido una manera de
jerarquizar temáticas. En el caso de este trabajo
de metodología, se propone que se utilice este
parámetro para calcular el número de los aspectos
más relevantes del total de los encontrados. A
favor de realizar esa jerarquización se puede usar
una matriz que permita el cribado de problemas y
de manera diferenciada, otra matriz que muestre
las fortalezas, logrando con esto, descubrir cuáles
son los factores más importantes de atención.
A este respecto, Schjetnan et al. (2004)
realizan este proceso de análisis e interpretación,
empleando los planos resumen y la información es
usada en la detección de las correlaciones entre los
temas. Los autores sostienen que las correlaciones

Análisis espacial
El análisis cartográfico tiene un papel sobresaliente en
urbanismo y hace uso de los Sistemas de Información
Geográfica (SIG o GIS en inglés, Geographic
Information Systems) como instrumento que permite
la representación y el análisis cartográfico a diferentes
escalas territoriales.
De acuerdo a González y de Lázaro (2011),
un Sistema de Información Geográfica (SIG)
combina el software, hardware y diferentes
tipos de datos geográficos permite de manera
organizada capturar, almacenar, analizar y
mostrar información espacial. Esta capacidad
integral de emprender el análisis territorial es
fundamental en la toma de decisiones acertadas
en la planificación y gestión del territorio,
manteniendo siempre un contacto directo con
el mismo y considerando el impacto de las
decisiones en las personas involucradas. En este
sentido, los SIG tienen una alta capacidad en el
análisis de una gran cantidad de datos y realizar
análisis espaciales, permitiendo un conocimiento
más exhaustivo de los problemas y las fortalezas
urbanas, puesto que permiten visualizar y
analizar patrones, relaciones y tendencias
espaciales en el territorio. Como puede verse,
el uso de la información cartográfica posibilita
analizar puntualmente los lugares donde se dan
los fenómenos, cambios en ellos y la forma
espacial de esos cambios.
Los geógrafos han estudiado estos procesos,
pongamos el caso de Buzai y Baxendale (2015),
96

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

4. Esquema de una metodología analítica,
sintética y cartográfica para la diagnosis urbana

quienes sostienen que son cinco los conceptos
fundamentales del Análisis Espacial: Localización,
Distribución espacial, Asociación espacial,
Interacción espacial y Evolución espacial.
Para el diagnóstico, objeto de este trabajo se
sugiere que deben ser revisadas las distribuciones
espaciales de los fenómenos urbanos en referencia
a su ubicación (localización), en relación con la
forma en que se dispersan en el territorio urbano
(distribución) y respecto a la manera en que se
traslapan o coinciden unos con otros (asociación
espacial). No se toman en cuenta conceptos
como la interacción espacial, que está asociada
a distancias, por lo que se uso es más factible
en análisis regionales, que no es el caso de esta
propuesta. Con respecto a la evolución espacial,
como es de suponer, se refiere a cambios o
transiciones de un tiempo a otro, que tampoco se
pretende incluir. En todo caso, el análisis espacial
brinda respuestas de lo que sucede en el territorio,
de manera que, con otras herramientas de análisis
temático (como el FODA), se combinan y
complementan, dando lugar a interpretaciones
más completas sobre los fragmentos de ciudad
susceptibles a ser estudiados. En este proceso
de análisis cartográfico está también contenido el
proceso de síntesis, que se da cuando a través de los
conceptos antes expuestos, se encuentran patrones
espaciales que se repiten, temas que espacialmente
se agrupan y forman zonas con particularidades
comunes que se distinguen entre ellas.

Aguilar y Ander-Egg (1994), mencionan que un
diagnóstico no se hace sólo para saber qué pasa. Se
realiza también para saber qué hacer. Efectivamente,
el diagnóstico lleva inexorablemente a la propuesta,
mientras tanto, una buena propuesta solo subyace de
una buena diagnosis.
Con el fin de lograr esta revisión diagnóstica
(temática-espacial) se utiliza, como ya se ha
mencionado en este trabajo, una combinación de
métodos destinados al análisis urbano, por lo que
se recurre a metodologías (antes expuestas) que
normalmente se han usado de manera individual
o dispersa, pretendiendo vincularlas. Como puede
verse, el enfoque está en esa articulación de los
procesos de análisis-síntesis que dan como resultado
la representación cartográfica del diagnóstico -de
manera temática y espacial- con énfasis en los
puntos positivos y negativos más relevantes de las
zonas de exploración, que conduzcan a propuestas
y proyectos urbanos más apropiados a las zonas en
las que se inscriben. Esta propuesta metodológica
inicia con la designación de diversos métodos y
sus correspondientes herramientas. En el esquema
siguiente (Gráfico 3) se detallan tanto métodos,
como las etapas de investigación y productos de
ambos pasos: recopilación y análisis-síntesis.

Gráfico 3. Propuesta de utilización de métodos de recopilación y análisis urbano

Fuente: Elaboración propia

97

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Recordando que el énfasis son los estudios a
escala micro, es decir fragmentos de ciudad o
áreas específicas municipales, que generalmente
se contemplan en los programas parciales, se
explican seguidamente los pasos consecutivos.
Cada proceso tiene como resultado elementos
cartográficos que constituyen el eje rector de esta
propuesta metodológica.

también, se traslapan espacialmente, conviven en
un solo espacio porque la realidad es compleja.
Las dimensiones sugeridas son: Medio
físico natural, Medio socio-económico, Medio
normativo, Medio físico construido. En lo que
respecta a los subtemas, estos fueron detallados en
el Gráfico 2. Por otro lado, este proceso conlleva
tener en cuenta algunas consideraciones al
momento de generar los productos cartográficos.
A continuación, se presentan algunas sugerencias:
1. Utilización de elementos graduados como
puntos, polígonos y líneas que señalen tendencias
y diferencias entre elementos representados.
2. Cuidar el uso del color, usando los colores
estandarizados de acuerdo a cada tema urbano. 3.
Evitar la saturación de elementos, a fin de lograr
visualizar con claridad las tendencias. Ver ejemplos
de posibles mapas temáticos en Gráfico 4.

Proceso de recopilación. Resultado: Mapas
temáticos
Paso 1. Recopilación de la información urbana
En este paso el objetivo es recopilar mediante
el método documental, datos de naturaleza
cuantitativa y cualitativa, lo que requiere de la
extracción de la información importante que
permita expresar de manera clara la situación
actual de la zona en cada uno de los temas.
Esta información se encuentra en los planes
urbanos, sitios oficiales en internet, estudios
que se han realizado sobre la zona de estudio.
También implica realizar observación directa,
que permitirá reunir información mediante el
registro de información de campo, fotografías y
esquemas de campo.

Proceso de análisis. Resultado: Mapas síntesis
Paso 3. Matriz FODA
Consiste en construir una matriz de análisis FODA
e identificar condiciones positivas y negativas
de la zona. Por supuesto que en este proceso
se hace uso de la información de los mapas
temáticos. Asimismo, para realizarlo se requiere
los parámetros cuantitativos y cualitativos y,
de este modo, saber si la realidad encontrada
está circunscrita dentro de los parámetros. La
sugerencia es recurrir, como ya se ha expuesto,
a los parámetros del Urbanismo Ecosistémico
(Rueda, 2019).

Paso 2. Mapas temáticos
Es importante resumir y analizar toda la información
recopilada en el paso anterior, que debe ser expresada
cartográficamente, con información documental y
de campo. El resultado consiste en la creación de
mapas temáticos, es decir, la representación de cada
uno de los tópicos a analizar. Como producto se
obtiene el mapeo de las particularidades (positivas
y negativas) delineadas por tópico.
Para efectos de análisis se separa la información,
pero en la realidad está conectada, cada uno de los
temas tiene la capacidad de impactar a otros. Así

Paso 4. Listado general
En este paso se conjuntan todas las observaciones
identificadas en el instrumento de análisis FODA,
consiguiendo constituir un listado general de los
problemas y fortalezas de la zona.

Gráfico 4. Mapas Temáticos

Fuente: Elaboración propia

98

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Paso 5. Priorización temática
Con el objetivo de seleccionar los temas positivos
y negativos más importantes (priorización
temática), habrá que darle peso a cada uno de
ellos, con miras a poder calificarlos o ponderarlos
y tener claridad sobre cuáles son los que revisten
más importancia.
Para esto, es útil el principio de Pareto que
establece el número de factores a elegir dentro de
la lista general (20% del total de temas). En la
selección, se emplea una matriz de ponderación
de los factores de estudio, en la cual se consideran
aquellos vinculados al Urbanismo Ecosistémico
(Rueda, 2019): Compacidad y funcionalidad,
Complejidad, Eficiencia, Cohesión social y sus
respectivos parámetros (ver descripción en la
Tabla 3).
Es apropiado darles valores de acuerdo al
cumplimiento del parámetro, pueden ser del
1 al 5, cuando el cumplimento es mayor usar
el 5 y a menor cumplimiento, usar los valores
menores. Ver Tabla 4, donde se presentan para
ejemplificar cinco temas con los puntajes más
altos (fortalezas).

Paso 7. Priorización espacial
El propósito de este paso consiste en seleccionar las
zonas con más temas favorables y desfavorables
(Priorización espacial). Se requiere la
información del paso anterior o temas resultantes
de la priorización temática y su cartografía.
Estos últimos deben superponerse usando las
herramientas de un SIG y valerse de esto en la
identificación de zonas donde se traslapan las
fortalezas y las debilidades, fundamentándose
en los conceptos de Localización, Distribución y
Asociación Espacial (Buzai y Baxendale, 2015).
Con las herramientas y un software de SIG, es
posible identificar las zonas donde coinciden los
factores positivos; así como los lugares donde
confluyen los problemas. Con estos traslapes
reconocidos, es posible realizar los mapas síntesis
de debilidades y de fortalezas, que permiten
resumir los patrones y la confluencia espacial de
los rubros seleccionados.
Paso 8. Mapas síntesis
Reiterando que, el resultado del paso anterior son
los mapas síntesis de problemas y de fortalezas.
Estos son producto, como su nombre lo indica, de
un proceso de síntesis y muestran las zonas con
dificultades, sujetas a priorizar proyectos guiando
su corrección y zonas con puntos positivos, en
donde deben prevalecer acciones que permitan
mantenerlos y potenciarlos. En el gráfico siguiente
se muestra a modo de ejemplo, temáticas positivas
de una zona hipotética de estudio, constituidos
por los tópicos con mayores puntuaciones en la
priorización temática, el resultante es el mapa
síntesis de fortalezas. Este procedimiento debe
replicarse para los temas negativos detectados, en la
búsqueda de cartografiar la síntesis de debilidades.

Paso 6. Listado y mapas particulares
Al priorizar se debe seleccionar, como ya se ha
señalado el 20% de los temas, en ambos casos: las
problemáticas más acuciantes (las que obtuvieron
las puntuaciones más bajas) y las fortalezas más
destacadas (puntuaciones más altas). Una vez
definidos, es preciso realizar los correspondientes
mapas de cada uno de estos aspectos, es decir
realizar la ubicación espacial, que constituye uno
de los elementos del análisis espacial (Buzai y
Baxendale, 2015).

Tabla 4. Propuesta de matriz de jerarquización

Fuente: Elaboración propia a partir de Rueda (2019)

99

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Gráfico 5. Pasos 6 y 7: Jerarquización y priorización espacial de Fortalezas (puntos positivos) de la zona

Fuente: Elaboración propia

Proceso propositivo. Resultado: Mapa de
propuestas

apremiantes. En este tenor, se requiere partir de los
mapas síntesis de fortalezas y debilidades revelados
mediante el análisis. Evidentemente, la solución
debe tener fundamento en las representaciones
espaciales de todo el proceso de análisis-síntesis.

Paso 9. Mapa de la propuesta urbana
El objetivo del diagnóstico propuesto es contar con
los elementos que permitan realizar las propuestas
urbanas que busquen fortalecer las zonas con los
factores positivos más sobresalientes y resolver
las zonas que poseen los factores negativos más

En el Gráfico 6 se muestran esquemáticamente y
de manera completa, los pasos secuenciales de la
metodología propuesta.

Gráfico 6. Esquema de una Metodología analítica, sintética y cartográfica para la diagnosis urbana

Fuente: Elaboración propia

100

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

5. A manera de conclusión

sintética y cartográfica para la diagnosis urbana,
con claros pasos secuenciales, con resultados
expresados en diagramas geoespaciales. Estos
últimos son importantes en razón de que, facilitan
una expresión visual de la distribución de
patrones, tendencias y relaciones espaciales de
los temas urbanos.
Los productos cartográficos presentados en
este estudio incluyen los siguientes: en cuanto a la
recopilación de información, se proponen mapas
temáticos; en relación al análisis, se plantean los
mapas de síntesis; finalmente, estos dos tipos de
productos es posible reflejarlos en los mapas de
propuestas (Ver gráfico 3).
Es oportuno mencionar que los mapas temáticos
por sí mismos son únicamente descriptivos y que
pueden considerarse como un punto de partida,
pero subsiguientemente se deben desarrollar otros
procesos que los complementen y que concreten
el análisis, como los que sustentan la síntesis
urbana, que son sugeridos en este trabajo. Ahora
bien, en cada objeto urbano de estudio se pueden
encontrar sus propias variantes en lo que respecta
a los instrumentos de recopilación, análisis y
síntesis; lo cual es permitido por el carácter
flexible y adaptable de la metodología propuesta.
Otro aspecto crucial es la priorización de
tópicos (jerarquización temática) y zonas (jerarquía
espacial) que lleven a estrategias más localizadas,
debido a que los recursos son limitados. Por lo
tanto, los proyectos urbanos deben ser programados
sobre la base de una valoración por importancia,
partiendo de criterios teóricos claros.
Adicionalmente, resulta fundamental que la
solución surja inexcusablemente de lo encontrado
en procesos de análisis-síntesis y, por supuesto,
que abarque las zonas prioritarias detectadas.
En definitiva, un diagnóstico acertado conduce a
una solución pertinente y efectiva. Por consiguiente,
resulta imprescindible abordar las etapas
diagnósticas con una planificación meticulosa y
ejecutarlas con un enfoque científico riguroso, con
la finalidad de brindar soluciones urbanas que se
ajusten de manera óptima a las necesidades de la
ciudad y de sus habitantes. C

El aporte de este trabajo consiste en una metodología
que oriente la realización de un diagnóstico urbano,
permitiendo combinar la información documental
con la cartográfica, con la intención de presentar
un enfoque sistemático con sustento en algunos
procedimientos científicos, que evalúen la tendencia
del comportamiento urbano.
Tras una reflexión teórica sobre el método
científico y sus distintos enfoques, se ha constatado
la viabilidad de enfocar un diagnóstico urbano
hacia investigaciones aplicadas, diagnósticas
y propositivas, dado que comparten un proceso
metodológico similar al utilizado en la disciplina
y que su objetivo principal es la mejora, lo cual es
esencial en el ámbito de la diagnosis.
Se reitera que es fundamental adoptar una
metodología científica y seguir rigurosamente sus
principios y normas en el estudio del fenómeno
urbano. Esto es posible debido a que dentro de
cada proceso de investigación urbana se pueden
identificar fases similares a los estudios realizados
en las ciencias sociales, como se argumenta en
este trabajo; puesto que ambos comparten una
etapa de formulación; en cuanto a la recopilación
de datos, se reconoce una etapa de exploración; y
en el análisis de información, se contemplan las
etapas descriptiva, correlacional y explicativa.
Consecutivamente,
se
atendieron
las
metodologías tanto de recolección de información
(mediante fuentes documentales y observación
directa) como de análisis de los datos diagnósticos
(utilizando herramientas como el análisis FODA,
la matriz de ponderación y el análisis espacial).
Estas herramientas, cuando se combinan de
manera adecuada, permiten abarcar la evaluación
en todas las etapas mencionadas anteriormente. Es
imprescindible subrayar que, es de vital importancia
aplicarlas con el nivel de precisión necesario.
En lo concerniente a las dimensiones
propuestas, se identificó un valioso aporte en
el Urbanismo Ecosistémico (Rueda, 2019), el
cual se posiciona como un referente relevante
que respalda el proceso de análisis e integra una
perspectiva ecológica en el fenómeno urbano,
ya que busca la evaluación de aspectos clave en
las ciudades, como su sustentabilidad ambiental,
calidad de vida, capacidad de adaptación y
participación ciudadana.
En última instancia, se presenta como
resultado un esquema de metodología analítica,
101

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Referencias Bibliográficas
Aguilar, M., &amp; Ander-Egg, E. (1994). Evaluación de servicios y programas sociales. Buenos Aires: Lumen.
Babbie, E. (2000). Fundamentos de la investigación social. México: International Thomson Editores. S.
A. de C. V. .
Bazant, J. (1984). Manual de criterios de diseño urbano. Ciudad de México, México: Editorial Trillas.
Bernal Granados, M. A. (2015). Análisis y diagnóstico urbano-regional. Metodología para la
caracterización territorial. Bogotá: Universidad Piloto de Colombia.
Bunge, M. (2000). La investigación científica, su estrategia y su filosofía. Argentina: Editorial Siglo XXI.
Buzai, G., &amp; Baxendale, C. (2015). Análisis socioespacial con sistemas de información geográfica marco
conceptual basado en la teoría de la geografía. Ciencias Espaciales, 8(2).
Corral y Becker, C. (1997). Lineamiento de diseño urbano (Primera ed.). Ciudad de México, México: Trillas.
Dunford, R., Su, Q., &amp; Tamang, E. (2014). El principio de Pareto. The Plymouth Student Scientist, 7(1),
140-148.
González González, M. J., &amp; De Lázaro y Torres, M. L. (2011). La Geoinformación y su importancia para
las tecnologías de la información geográfica . Ar@cne Revista Electrónica de Recursos en Internet
sobre Geografía y Ciencias Sociales.
Hernández Sampieri, R., Fernández-Collado, C., &amp; Baptista Lucio, P. (2006). Metodología de la
Investigación (Cuarta ed.). Ciudad de México, México: Mc Graw Hill.
Joly, F. (1982). La Cartografía. Barcelona, España: Editorial Ariel.
Martínez, T. O., &amp; Mercado, E. (2004). Manual de investigación urbana. Ciudad de México, México: Trillas.
Muñoz Razo, C. (2011). Cómo elaborar y asesorar una investigación de tesis (Segunda ed.). Ciudad de
México: Pearson Educación.
Otero, D., &amp; Gache, F. L. (2006). Evoluciones dinámicas en el diagrama FODA. Revista Científica Visión
de Futuro, 6(2).
Padua, J. (2018). Técnicas de investigación aplicadas a las ciencias sociales. Ciudad de México: Fondo
de Cultura Económica.
Rueda Palenzuela, S. (2019). El Urbanismo Ecosistémico. Ciudad y territorio estudios territoriales,
LI(202), 723-752.
Schjetnan, M., Calvillo, J., &amp; Peniche, M. (2004). Principios de Diseño Urbano Ambiental. Ciudad de
México, México: Editorial Pax.
Supo, J. (2015). Taxonomía de la Investigación. El arte de clasificar aplicado a la investigación científica.
Arequipa, Perú: Bioestastadístico.
Tantaleán Odar, R. M. (2015). El alcance de las investigaciones jurídicas. Avances Revista de Investigación
Jurídica, 10(11).
Vallejos Díaz, Y. A. (2008). Forma de hacer un diagnóstico en la investigación científica. Perspectiva
holística. Teoría y praxis investigativa, 3(2), 11-22.

102

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Del horizonte al texto: el paisaje cultural como categoría
semiótica. El caso del grafiti tag en Montevideo, Uruguay
From horizon to text: the cultural landscape as a semiotic category. The case
of graffiti tag in Montevideo, Uruguay
Recibido: noviembre 2022
Aceptado: junio 2023

Amalia Lejavitzer1
Richard Danta2

Resumen

Abstract

Este artículo estudia el paisaje desde una
perspectiva que considera la categoría semiótica
de texto para entender los fenómenos materiales,
inmateriales y simbólicos asociados a un
territorio; en particular, aborda el caso de los
paisajes culturales urbanos y la incidencia del
grafiti tag en su transformación. Para ello, se toma
como punto de partida un modelo conceptual de
texto que permite la comprensión del paisaje
como un conjunto de significados abiertos a
la interpretación de quien lo contempla. Se
ejemplifica con el caso del grafiti de firma tag en
la ciudad de Montevideo. Se concluye en que el
paisaje no solo es una categoría de lo patrimonial,
sino también un instrumento epistémico de
carácter semiótico para el análisis de diversos
fenómenos vinculados con el territorio, desde una
dimensión tanto sensorial como metafórica.

This article studies the landscape from a
perspective that takes the semiotic category
of text to understand the material, immaterial
and symbolic phenomena associated with a
territory. It deals with the case of urban cultural
landscapes and the incidence of the graffiti tag
in their transformation. For this, a conceptual
text model is taken as a starting point that allows
the understanding of the landscape as a set of
meanings open to the interpretation of whoever
contemplates it. It is exemplified by the case of
tag graffiti in Montevideo city. It is concluded that
the landscape is not only a category of heritage,
but also an epistemic instrument of a semiotic
nature for the analysis of various phenomena
related to the territory, from both a sensory and
metaphorical dimension.

Palabras Clave:

Keywords:

paisaje cultural; patrimonio cultural; semiología;
grafiti

cultural landscape; cultural heritage; semiology;
graffiti

1

Nacionalidad: uruguaya; Adscripción: Departamento de Humanidades y Comunicación de la Universidad Católica del Uruguay (UCU);
doctora en Letras por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); email: amalia.lejavitzer@ucu.edu.uy; ORCID: https://orcid.
org/0000-0003-0663-1957
2
Nacionalidad: uruguayo; Adscripción: Universidad Católica del Uruguay (UCU); doctorando en filosofía por la Universidad de
Salamanca, España; email: richard.danta@ucu.edu.uy; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-4878-1657

103

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Introducción

comunicación posible si no es a través de signos
ordenados según estrategias de expresión y
comunicación. En palabras de Magariños de
Morentín
la semiótica proporciona, en este momento
de la historia del conocimiento científico
(o, simplemente, riguroso), un enfoque y un
conjunto de instrumentos que la sitúan como un
método preciso y eficaz para explicar el proceso
de producción, comunicación y transformación
del significado en el campo de las ciencias
sociales (y no sólo de ellas) (Magariños de
Morentín, 2008: 127).3
Más aún, en la ya citada definición de paisaje
del Convenio Europeo del Paisaje (2000) está
implícita su condición indexical, que responde a
un sujeto que percibe desde un lugar determinado.
Por ello, en este artículo se concibe el paisaje
como un texto y se propone como una categoría
semiótica que puede utilizarse como herramienta
epistémica y analítica para entender aquellos
fenómenos vinculados con el territorio, desde
una dimensión tanto física-material como otra
simbólica-metafórica.
Este artículo se organiza de la siguiente manera:
en primer lugar, a modo de antecedentes, se
presenta el origen del concepto paisaje, entendido
como una representación visual de aquellos
elementos materiales que conforman un espacio.
Se subraya el carácter construido del paisaje y,
con base en esto, se analiza la pertinencia de la
noción paisaje cultural, sus valores patrimoniales
e identitarios: más aún se postula la idea de que el
paisaje es cultura.
A continuación, se justifican las bases que
sostienen la familiaridad entre el paisaje y el texto,
tomando como eje analítico el punto de vista,
componente intrínseco de ambos conceptos: el
paisaje se percibe desde un punto de vista que
resulta constitutivo y el texto siempre revela
un punto de vista intencional o significativo.
También se discute la condición de portadores
de sentido del paisaje y del texto, que ofrecen
siempre la promesa de una vinculación con un
otro que contempla (el paisaje) y lee (el texto). En
seguida, se presenta la capacidad transformativa
que tiene el paisaje, al dotar de identidad y
significado una materialidad espacial sin sentido,
dicho de otra manera, el paisaje es un territorio

El paisaje cultural ha sido reconocido por la
UNESCO como una categoría patrimonial desde
1992 (Luengo, 2013), pero en el año 2000, en el
marco del Convenio Europeo del Paisaje, surge
una definición realmente comprehensiva del
término: “por paisaje se entenderá cualquier parte
del territorio tal como la percibe la población,
cuyo carácter sea el resultado de la acción y la
interacción de factores naturales y humanos”
(Convenio europeo del paisaje, 2000, cap. I,
art. 1, inciso a). En esta definición se destacan
dos elementos que sirven de fundamento para
este artículo: primero, el paisaje es percepción;
segundo, el paisaje es transformación, en tanto es
el resultado de la acción de la naturaleza y de los
individuos que habitan, intervienen y se apropian
de un determinado territorio.
Como percepción, el paisaje se constituye en
un conjunto de signos, reunidos e integrados en
una unidad textual, susceptible de ser interpretado
(mirado o leído) desde diferentes puntos de vista
que dependen del sujeto que observa.
En este sentido, el concepto de paisaje cultural
se presenta como un nodo teórico capaz de articular
distintas perspectivas disciplinares para el análisis,
comprensión e interpretación de esos fenómenos.
Este artículo muestra una aproximación al concepto
paisaje cultural desde el enfoque de la semiótica.
Esta puede entenderse como un campo intelectual
disciplinar, en el sentido de Pierre Bourdieu (2002);
más específicamente, según establece Umberto
Eco en Los límites de la interpretación:
la semiótica estudia tanto la estructura
abstracta de los sistemas de significación
(lenguaje verbal, juegos de cartas, señales de
tráfico, códigos iconológicos y demás) como
los procesos en cuyo transcurso los usuarios
aplican de forma práctica las reglas de estos
sistemas con la finalidad de comunicar, es
decir, de designar estados de mundos posibles
o de criticar y modificar la estructura de los
sistemas mismos (Eco, 1992: 287-288).
En términos operativos, la semiótica permite
el estudio de los complejos dispositivos y
operaciones de sentido que dan significancia a
los eventos, objetos, relaciones y situaciones
humanas. Después de todo, no hay sentido ni
3

Las cursivas son del autor de la cita.

104

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

transformado y resignificado. En particular, en el
caso de los paisajes urbanos se destaca su cualidad
dinámica pues están en continua transformación,
fruto de las diversas manifestaciones políticas,
artísticas y culturales de sus habitantes, quienes
permanentemente están produciendo un conjunto
de nuevos significados y valores en la percepción
de ese territorio específico (la ciudad) devenido,
así, en paisaje.
Por último, a modo de ejemplo de la utilidad
analítica del concepto paisaje cultural como
una categoría semiótica, se estudia el caso del
grafiti de firma tag en tanto una forma textual que
configura y reconfigura los paisajes urbanos, y se
ilustra con una breve referencia a su presencia en
la ciudad de Montevideo.

posesiones del señor (Maderuelo, 2010). Para
ello, se ubicaba a una altura que le permitiera
observar el horizonte, de modo de transformar
todo aquello que abarcaba su mirada en una
imagen que traducía visualmente los dominios
de su patrono. El paisaje se vuelve, entonces,
producto de un punto de vista privilegiado, una
representación que implica una apropiación
visual del espacio.
Se define representación como la presencia
de algo que sustituye a otra cosa ausente. Esta
acción implica una transferencia de sentido, por
la cual la significación de lo ausente se traslada
a lo presente, para todo sujeto que se relacione
con ello (Eco, 1992). Es el caso de la intervención
humana en el espacio, para volverlo paisaje. Una
vez constituido, este vale no solo por su presencia
perceptiva, sino también por las intenciones,
propósitos, valores e ideas sobre el mundo que
están implicados en su propia existencia. En
otras palabras, los paisajes son modalidades
representacionales del espacio, cuando este es
modelado por la cultura.
La cartografía y la pintura geográfica eran
dos formas de representación espacial de
gran relevancia. No obstante, sin importar su
complejidad y delicadeza gráfica, no eran más que
instrumentos que no preveían la contemplación.
Para ello estaban las (bellas) artes figurativas, que
recreaban la percepción visual por medio de la
imaginación y la destreza del trazo, la pincelada y
la mancha. La tradición del paisaje como tema y
como género pictórico toma un potente impulso a
partir del Renacimiento, con las escuelas italiana
y flamenca (Folch y Bru, 2017). Desde entonces
y hasta las manifestaciones pictóricas de la época
contemporánea, se vuelve evidente la condición
semiótica del paisaje que se insinuaba en los
mapas y la pintura geográfica.
Como señala Tesser Obregón:
las primeras nociones que se tienen del
término paisaje provienen de sus orígenes que
en las lenguas románicas o neolatinas deriva
del latín pagus, que significa país y pagensis
que corresponde a campestre. A partir de
estas dos palabras se originaron los términos:
paysage (francés), paisatge (catalán), paisagen
(portugués), paessagio (italiano), paisaje
(castellano), etc., con el sentido de vinculación
entre un lugar o territorio y una determinada
comunidad o individuo que lo utiliza y lo
transforma (Tesser Obregón, 2000: 20).

El paisaje como representación del espacio
Tradicionalmente se ha identificado el paisaje
con la panorámica visual de un fragmento
geográfico, quizá porque los primeros estudios
del paisaje surgieron precisamente en el ámbito
de la Geografía. Si bien en un principio, fue
considerado un término equivalente a los de
área y región, ya desde principios del siglo XX,
Carl Sauer llamó la atención sobre el carácter
asociativo del paisaje más allá de ser una mera
escenografía, entendiéndolo como un conjunto
de formas tanto físicas como culturales (Sauer,
2012 [1925]). Desde entonces, se advirtió que el
paisaje es una construcción humana que hace de
la espacialidad una manifestación sensorial con
implicaciones culturales, sociales, económicas,
políticas y estéticas. Como señala Castillo Poveda
al hablar de paisaje, “el espacio que involucra
dicha denominación no es solamente el ente
físico y geométrico que refiere la investigación,
es el conjunto de relaciones sociales, históricas
y ambientales que lo han rodeado, así como
participado en su transformación” (Castillo
Poveda, 2016: 20).
En un principio, el paisaje estaba íntimamente
vinculado con la representación gráfica de los
espacios objeto de propiedad. La cartografía
y la pintura geográfica del siglo XV fueron
formas de registrar la materialidad espacial,
para indicar trayectorias y posicionar límites.
Sin embargo, estos registros de la extensión
del territorio y de los accidentes geográficos se
hacían desde un punto de vista determinado: la
mirada del cartógrafo que daba institución a las
105

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Se puede afirmar que el paisaje es una manera
de categorizar una materialidad espacial más
o menos extensiva asociada a una comunidad
o individuo que toma posesión de ella y la
interviene, ya sea con fines productivos, políticos,
económicos, sociales, simbólicos o artísticos. Tal
es el caso del grafiti —particularmente del grafiti
tag—, como se verá más adelante, que permite
que individuos simbólicamente desposeídos “se
apropien de territorios urbanos dominados por las
normas y las reglas establecidas por los grupos
dominantes” (Caetano, 2017: 80).4 El paisaje
implica, entonces, una naturaleza reclamada y
transfigurada por el accionar humano.

Salinas, 2015), hoy en día la Unesco reconoce
bajo la denominación de paisaje cultural los
bienes patrimoniales capaces de reflejar la
especificidad de un determinado espacio que
identifica y reconoce un grupo humano, pero que
también presenta valores naturales, materiales,
espirituales, éticos y estéticos que trascienden
esa matriz biofísica concreta e interpelan a la
humanidad en su conjunto.
En este sentido,
un paisaje cultural es el resultado de la
interacción del ser humano sobre el medio
natural, las huellas de sus acciones en un
territorio cuya expresión es percibida y
valorada por sus cualidades específicas y, por
ser soporte de la memoria y la identidad de
una comunidad. Todo territorio que cuenta
con cualidades estéticas e históricas debe ser
considerado como paisaje cultural y no tan
solo como sitios que requieren de atención
por su vulnerabilidad (Carta Iberoamericana
del Paisaje Cultural, 2012: 1).
Se distinguen tres tipos de paisajes culturales:
los creados por el ser humano con intención y
que son producto de acciones de diseño (parques
y jardines); los evolutivos, que han surgido
como consecuencia de intervenciones sociales,
económicas, administrativas y religiosas, sin
necesariamente una intencionalidad de alterar el
horizonte visual o espacial (como los cultivos y
los espacios ritualizados y ceremoniales); y, por
último, aquellos paisajes que asocian los aspectos
visuales del horizonte geográfico con valores
religiosos, artísticos y culturales (Rössler, 2002).
Por su parte, Tesser Obregón (2000), ha
identificado cuatro dimensiones en el paisaje
cultural: estética (refiere a las acciones artísticas
y a los procesos estéticos vinculados a la
sensorialidad que se desarrolla en alguno de los
ámbitos de la creación), espacial-territorial (no se
limita a la organización de la materialidad física,
sino que también aborda los procesos de identidad
vinculados a los territorios y a los procesos de
producción de espacialidad), sociocultural (abarca
todo fenómeno estudiado por las Ciencias Sociales
y Humanas que implique grandes poblaciones o
asentamientos regionales y locales) e interpretativa

Paisaje cultural: patrimonio e identidad
En 1925, en Morfología del paisaje, Carl Sauer
señala que “el paisaje cultural es creado por un
grupo cultural a partir de un paisaje natural. La
cultura es el agente, el área natural es el medio,
el paisaje cultural es el resultado” (Sauer, 2012
[1925]: 20, parágr. 70). Esta obra fue pionera en
la categorización del paisaje cultural: tuvieron
que pasar más de sesenta años para que la Unesco
reconociera el paisaje cultural como una categoría
patrimonial, en el año 1992 (Luengo, 2013).5
Aunque los antecedentes se remontan a 1962,
en la Recomendación sobre la protección de la
belleza y el carácter de los lugares y paisajes,
donde la Unesco señala la necesidad de proteger
y preservar los paisajes, y en la Convención sobre
la protección del patrimonio mundial, cultural y
natural de 1972, que incluye los paisajes entre
los bienes que integran el patrimonio cultural,
en estos documentos se omite la dimensión
inmaterial y simbólica de los paisajes. Más
bien se centran en los testimonios materiales de
dichos espacios, en los objetos, y se deja de lado
el dinamismo del continuo accionar tanto de los
seres humanos como de los mismos fenómenos
naturales sobre esos territorios. Especialmente
se olvida la dimensión subjetiva del paisaje, ya
que, como se ha señalado antes, este solo cobra
sentido cuando el ser humano lo percibe como tal.
Tras un profundo proceso de debate,
discusión y revisión (Silva Pérez y Fernández

4

Traducción propia del portugués al español.
Al año siguiente, en 1993, se inscribe el Parque Nacional de Tongariro, en Nueva Zelanda, como el primer sitio en la Lista del Patrimonio
Mundial en dicha categoría.
5

106

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

(alude a experiencias con el entorno que integran
componentes comunicacionales y expresivos, y que
privilegian la perspectiva del sujeto consumidor,
en el sentido sociosemiótico, es decir, un sujeto
que significa la experiencia con el entorno en un
contexto cultural específico).
A la tipología tripartita de paisaje, se podría
agregar una cuarta clase: el paisaje cultural
como una metáfora de fenómenos que aúnan
la espacialidad y la sensorialidad. Es el caso,
por ejemplo, de los entornos sonoros o de las
ecologías aromáticas.
Este cuarto tipo de paisaje podría considerarse
como una categoría analítica y no solo como
un fenómeno social e histórico. Los paisajes
metafóricos son prácticas, usos, situaciones,
identidades y ámbitos de la vida cuya ontología
no es estrictamente sensorial, pero su comprensión
puede optimizarse si se concibe a estas expresiones
culturales como textos paisajísticos. Es decir,
si se reconoce en ellos constructos ostensivos
(mostrados y compartidos por una comunidad)
de signos entramados e integrados en una unidad,
interpretables y condicionados por un punto de
vista particular (no necesariamente sensorial, pero
siempre semiótico).
De hecho, el paisaje puede entenderse como un
texto que habla de su cultura originaria y permite
establecer conversaciones y disputas con otras
culturas. Así como Montanari establece una analogía
entre los sistemas alimentarios y el lenguaje, esta
correlación podría extrapolarse al paisaje, cuando
señala que, al igual que la lengua hablada,
contiene y transporta la cultura de quien la
practica, es el depositario de las tradiciones y de
la identidad del grupo. Constituye, por lo tanto, un
extraordinario vehículo de autorrepresentaciones
y de intercambio cultural: es instrumento de
identidad, pero también es el primer modo
para entrar en contacto con culturas diversas
(Montanari, 2004: 153).6
El paisaje cultural propone un punto de vista
propio, que se encuentra con el punto de vista
de quien lo observa. Ahí radica la conversación:
dos perspectivas que confluyen en un esfuerzo
por revelar el valor patrimonial del paisaje.
Este acercamiento es posible ante un territorio
espacial, pero también ante un territorio sensorial
simbólico, ético y estético. En definitiva, el paisaje
6

cultural, considerado como un texto, puede ser
una categoría analítica de gran poder explicativo,
o al menos, de gran sugestión heurística.
El paisaje cultural como texto y categoría
semiótica
El paisaje cultural es una semiosis identitaria
asociada a la territorialidad espacial, ya sea de
arraigo o de tránsito. Pero también es una metáfora
que permite entender fenómenos dotados de
cualidades inmersivas semejantes a la sensorialidad
ambiental, como la visualidad urbana, el sonido, las
prácticas culinarias y gastronómicas, o los artefactos
patrimoniales y del cine casero, que resguardan y
activan experiencias del pasado a la manera de
horizontes de comprensión.
Esta consideración relaciona los paisajes
culturales y los territorios con aquellos
dispositivos semióticos que funcionan como
nódulos de experiencia y de entendimiento, con
motivaciones expresivas y comunicacionales,
llamados textos. En palabras de Ramírez
Velázquez y López Levi, el texto
se entiende más allá del ámbito de lo escrito e
incorpora pinturas, mapas, formas urbanas e
incluso instituciones sociales, vistos éstos como
prácticas de significación que se van construyendo
al mismo tiempo que se van leyendo. A partir
de ello se identifican narraciones, discursos y
metáforas, que serán leídos por comunidades
textuales, es decir, grupos de personas que
tienen bases de entendimiento semejantes para
la interpretación (Ramírez Velázquez y López
Levi, 2015: 89).
El paisaje cultural, entonces, resulta un texto
por derecho propio. En otros términos, si el texto se
define como un complejo mecanismo inferencial
que exige al lector una continua actualización de
los contenidos implícitos, entonces “para poder
entender un texto, el lector debe «llenarlo» con
una cantidad de inferencias textuales, vinculadas
a un amplio conjunto de presuposiciones definidas
por un contexto determinado” (Eco, 1992: 334).
El paisaje cultural sugiere a quien lo contempla
el punto de vista que lo originó, presenta signos
ordenados por criterios socialmente definidos,
y los integra para configurar una unidad
reconocible, que se abre al consumo semiótico

Traducción propia del italiano al español.

107

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

de todo aquel que responda a las estrategias de
lectura que propone. En tanto texto, el paisaje
no es una agrupación inerte de signos, sino
que se abre a negociaciones de lectura. Quien
contempla interpreta, reconoce y recrea a partir
de lo que se le muestra o se le insinúa. De esta
manera, la relación con el paisaje es un vínculo
textual activo, provocado y favorecido por el
carácter eminentemente ostensivo del paisaje,
más allá del lenguaje expresivo de esa ostensión
(lo visual ha sido tradicionalmente privilegiado,
pero los sonidos, los aromas, los sistemas
alimentarios y hasta las proxémicas étnicas
también merecen considerarse).
Esta fenomenología ostensiva del paisaje
justifica su análisis semiótico, y la aplicación
del concepto de texto como un instrumento que
describe, clasifica y evidencia las relaciones
entre los componentes del paisaje, así como su
acción significativa en su entorno. Si el texto es
un conjunto entramado de signos que funcionan
como un todo para proponer una interpretación
del mundo, su viabilidad como dispositivo
metodológico para comprender el paisaje puede
resultar de interés para quienes aspiren a entender
el sentido de los paisajes culturales, que expresan,
comunican, conservan y transforman la cultura.
La categoría semiótica texto permite entender
cómo el paisaje habla de su propia cosmogonía
sensorial, de la cultura que lo hizo posible, de sus
intereses y de la mirada que promueve, y puede
explicar cómo entra en conversación con la
cultura en la que circula, aunque sea muy distante
de sus principios originarios. Así, el paisaje
cultural cumple con la condición de todo objeto
y práctica patrimonial: evidencia y traduce sus
circunstancias de creación a espectadores que no
participaron en sus orígenes. El paisaje cultural,
así como el patrimonio mismo, “puede entenderse
como un puente entre el pasado y el presente de una
sociedad, como herencia, como materialización de
las continuidades y al mismo tiempo símbolo de
transmisión” (Espeitx, 2004: 194).

de entidad el lado subjetivo del paisaje,
el «interior» que se añade al objetivo, al
«exterior», y lo reconfigura culturalmente,
incluso creativamente. Es aquí donde estriba
la primera separación profunda entre los
conceptos de paisaje y de «territorio». Este
entendimiento del paisaje adquiere valores
particulares con los significados, los sentidos
culturales otorgados por el arte, por el
pensamiento, por la ciencia, por los mitos, las
referencias antropológicas, los usos, por su
personalidad, por su capacidad, su modalidad
y su resistencia física, por su belleza, por la
identificación en él del pueblo que lo habita.
El paisaje está filtrado por la cultura. El
paisaje es un nivel cultural (Martínez Pisón,
2009: 333).
El paisaje puede concebirse como un espacio
dotado de identidad; esto es precisamente un
territorio: un fragmento de materialidad física
elevado a la condición de semiosis identitaria.
Si bien la materialidad espacial es la sustancia
constitutiva del territorio, esto no es suficiente.
El territorio también requiere límites e identidad,
es objeto de posesión y de tránsito, y expresa a
las instituciones humanas (la propiedad, privada,
comunitaria o divina), al dejarse transformar. O
mejor, más que transfigurado por la intervención
humana, el territorio surge a partir de esa
intervención. Sin acción humana no hay territorio,
solo materialidad espacial sin sentido.
Se puede decir, entonces, que el paisaje se
vuelve la dimensión sensorial del territorio, lo
hace reconocible porque lo somete a estereotipos
perceptivos configurados por la cartografía,
el arte, arquitectura y el urbanismo. Incluso
un mismo paisaje es susceptible de ser leído o
interpretado desde distintas perspectivas, según
quien lo observa. Esto resulta evidente en la
interacción que se establece entre el grafiti y el
paisaje urbano, ya que puede ser interpretada
a partir de sus valores ideológicos o estéticos
(Caetano, 2017), pero finalmente es gracias a su
cualidad textual que vuelve a la ciudad un espacio
privilegiado de comunicación.
En otros términos, el paisaje es un instrumento
semiótico que hace reconocible al territorio y
lo dota de identidad sensorial. Todo paisaje es
necesariamente cultural, porque depende de un
sentido que lo percibe y lo carga de significación
Por eso se puede afirmar que el paisaje es
percepción representacional, y se configura como

El paisaje como transformación del territorio
En el epílogo a la obra de Joan Nogué, El paisaje
social, Martínez de Pisón sostiene que
el paisaje es constitutivamente dinámico.
Su misma forma, que puede a veces parecer
fijada, es efecto de una estructura geográfica
en evolución. Pero además es un ingrediente
108

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

el resultado de la transformación de un territorio o
incluso de otro paisaje mediante la acción humana
(acción física y acción semiótica). Al punto de
que algunos autores sostienen que cada sociedad
tiene su propio paisaje (Folch y Bru, 2017).

Más aún, por su componente textual-visual,
el grafiti se vuelve una poderosa herramienta
de comunicación (Arezoo khani, 2020) y, del
amplio conjunto de manifestaciones, expresiones
e intervenciones de los habitantes de la ciudad,
quizá sea la acción urbana que mayor incidencia
tiene en la conformación y transformación del
espacio público. De hecho, pueden considerarse
que los paisajes urbanos son el resultado,
percibido, de esas transformaciones (BriceñoÁvila, 2018; Caetano 2017).
En tanto gesto de intervención que opera en
la ciudad proponiendo relaciones de negociación
con el espacio urbano, el grafiti en las últimas
décadas viene experimentando un creciente
proceso de institucionalización, que no siempre
ha sido sostenido y que ha tenido momentos
de ralentización y hasta de retroceso, pero que,
a juicio de Javier Dotta Ambrosini (2015), ha
promovido un giro pictórico que ha transfigurado
las ciudades. Un buen ejemplo de esto es la ciudad
de Montevideo (Epstein, 2007).
Fundada en 1726 como capital de la hoy
República Oriental del Uruguay, Montevideo
centraliza gran parte de la actividad cultural
(y también política y económica) del país
y ha mantenido una relación de progresivo
entendimiento con las prácticas de los grafiteros.
Como refiere Ricardo Klein (2019), en
su texto, Del gris al color de la ciudad. Una
aproximación sociológica al grafiti y el street
art en Montevideo, el término de la dictadura
cívico-militar sufrida por Uruguay (1973-1985),
dio lugar a una explosión de prácticas culturales,
entre las cuales el grafiti, en particular aquel de
tono político, se destacó por asediar las calles
y fachadas de la ciudad. Luego de un primer
período catártico, el grafiti montevideano empezó
a acercarse a las características globales del
fenómeno, a raíz del regreso al país de jóvenes
que habían vivido el exilio, y que ahora volvían
con la impronta de las culturas callejeras de
Europa y de Estados Unidos, y también por el
surgimiento de una subcultura hiphop autóctona
a partir de la aparición de bandas que lograron
dialogar con los géneros musicales locales. Ya
para la primera década del siglo XXI, el grafiti
en Montevideo registra dos manifestaciones
dominantes: las piezas y las llamadas bombas.
Estas evidencian la aún presente influencia de
la cultura hiphop; por su parte, los murales han
devenido en la forma más presente del llamado

El grafiti tag en los paisajes urbanos de la
ciudad de Montevideo
Así como el paisaje supone una transformación
del mundo, que se percibe de manera sensorial
y responde a un punto de vista determinado,
de la misma manera el grafiti constituye una
intervención en la materialidad del espacio que
causa la transformación del paisaje urbano (Barja,
2008; Caetano, 2017), como se verá enseguida.
Los espacios urbanos conforman territorios
particulares. Sus regímenes de visualidad, es
decir, lo que puede mostrarse y no mostrarse y los
lenguajes utilizados, son múltiples y se organizan
según criterios sancionados socialmente (Brea,
2007). La arquitectura, el mobiliario público,
la señalética, el urbanismo y la paisajística en
general, y las fachadas y jardines de espacios
habitacionales, en particular, así como la
publicidad, los medios de transporte, y el arte
urbano, son todos códigos que inciden en la
visualidad de la ciudad y cuyos textos constituyen
la trama de los paisajes urbanos (Nogué,
2010). Dicho, en otros términos, la ciudad
es escenario de múltiples textos, de diferente
naturaleza semiótica (arquitectónica, urbanística,
publicitaria y artística), y, a la vez, se constituye
como paisaje a partir de ellos. Pero esta no es
una condición simplemente determinada por
las autoridades municipales de la ciudad. Los
habitantes y transeúntes modulan la visualidad,
al colonizar espacios y amontonarse en horas
pico, o al experimentar la ciudad como un
escenario de prácticas de traslado y de disfrute
o sufrimiento (no puede ignorarse a las personas
que hacen de plazas, umbrales de edificios
y hasta de las calles su precario hogar). Es
decir, la ciudad es “un lugar de encuentro y de
comunicación” (Caetano, 217: 78), producto
de una conversación textual que funciona
como contexto a la vida de sus habitantes (y
visitantes ocasionales). Entre estos fenómenos
de diálogo textual hay uno que se destaca por
actuar en y desde la visualidad urbana, y que
revela y coloniza los parámetros visuales de la
ciudad: el grafiti.
109

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

street art. Hoy el grafiti parece aceptado tanto por
las autoridades municipales que incluso promueven
concursos abiertos por igual a grafiteros incipientes y
a profesionales, como también por la población que
muchas veces invita o incluso contrata a muralistas
y grafiteros para decorar sus barrios7. A través de
estas acciones de institucionalización el grafiti se ha
querido someter a regímenes textuales controlados,
donde el sentido, originalmente transgresor de
la expresión grafitera, se ordena y regulariza en
sentidos modelados por la apropiación de los
estamentos municipales o del mercado del arte. Al
ser coaptado por los poderes vigentes, el grafiti ve
domesticado su sentido popular y emergente.
No obstante, esta convivencia entre los
regímenes visuales de la ciudad y las prácticas
grafiteras no ha sido capaz de inhibir una
manifestación del grafiti que se ha mantenido
en los márgenes, a la vez que se impone de
forma permanente e ineludible desde fachadas
y mobiliario urbano, de manera revulsiva y en
constante rebeldía. De todas las formas de grafiti,
la firma tag es la que tiene más resistencia a los
esfuerzos de regulación y domesticación.

plasticidad de las formas enroscadas de sus
grafías), no despliega color ni volumen y no
presenta sentidos reconocidos (figura 1). Es como
un texto fantasmal: su presencia es innegable,
pero los sentidos que propone se escapan a la
interpretación de quienes no forman parte del
grupo de sus autores. Rara vez aparece solo,
y eso contribuye a su resistencia. Los tags se
arremolinan en una superficie, pero no se ordenan
en patrones regulares, sino que se superponen sin
dirección clara, como si su único interés fuera
disputarse las superficies de la ciudad.
Esta breve descripción permite identificarlos
como textos intrusos que interrumpen los paisajes
de la ciudad, pero lo hacen centímetro a centímetro
y no de forma planificada. Por lo menos hasta
que se acumulan y, entonces, funcionan como
manchones en expansión en paredes, calles, postes
de luz, paradas de autobuses, mobiliario público
y monumentos. Los tags inundan Montevideo
con una persistencia feroz, reclamando espacios
propios, pero también compitiendo con otras
formas del grafiti, aunque rara vez mancillan
gravemente los murales (Epstein, 2007) (figura 2).
Su condición textual es paradójica (no hay duda
de que entrama signos como un texto, pero son
ilegibles) y parásita (su presencia que no refiere
a nada más que a sí mismos, adquiere valor por
aquellos otros textos que acompaña, ya sean otros
grafitis o los textos arquitectónicos de la ciudad).

Figura 1. Calle Torremolinos, Montevideo, 2018

Figura 2. Calle Estero Bellaco, Montevideo, 2015

Fuente: Richard Danta, Universidad Católica del Uruguay

Su forma es la de un garabato, similar a
la firma personal debido a su ilegibilidad y
configuración gráfica (González Requena de
Ferré, 2017), no es considerado bonito, no
parece manifestar capacidad técnica (aunque
esto pueda ser discutido si se atiende a la

Fuente: Richard Danta, Universidad Católica del Uruguay

7

Acercar el grafiti al diseño y al arte ha sido una de las acciones exitosas para transformarlo, de acto catártico y disidente en acto decorativo
(Lewisohn, 2010), en el cual se logra una cierta domesticación de su carácter disruptivo en la disputa por la visualidad urbana.

110

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Ahora bien, si son textos que configuran
nudos visuales solo por aglomeración y su
irrupción parece un ejercicio de impertinencia,
¿se podría aplicar la categoría del paisaje cultural
para comprenderlos? La clave está en el punto
de vista, que resulta un elemento constitutivo de
todo paisaje.
Un punto de vista es capaz de evidenciar una
perspectiva, un momento o una idea sobre el
mundo. Sin embargo, se señaló también que los
grafitis de firma tag son ilegibles. La aparente
contradicción de estas afirmaciones se diluye si en
vez de preguntar qué dicen los tags se cuestiona
quién “habla” a través de ellos, y más aún, qué
hace al “hablar”. Aquí está lo significativo y
el valor heurístico del paisaje como categoría
analítica: si se identifica en la forma del tag una
firma, entonces debe haber un firmante, y, por lo
tanto, este tipo de grafiti es una afirmación de una
identidad evasiva. No hay forma de saber quién
estuvo allí, pero no hay duda de que hubo un
sujeto, cuya intención fue marcar las superficies, y
con esa acción transformar la propiedad ajena (ya
sea la fachada de una casa particular, el banco de
una plaza, un refugio de autobús o un monumento
de la ciudad) en territorio propio (figura 3).

El territorio es un espacio dotado de identidad,
y, por lo tanto, una superficie marcada con tags
es un territorio que se reclama para sí. El grafiti
de firma, especialmente cuando se acumula
en una superficie, se comporta como un texto
indexical: conecta la grafía visible con un sujeto
no visible que marca las superficies con un signo
que se comporta como lo hace un emblema.
Si el tag se parece a una firma, y si esta suele
utilizarse para establecer derechos y obligaciones
mediante contratos, este tipo de grafiti opera
una performance de apropiación, que hace del
territorio ajeno un territorio propio. Así, esta clase
de grafitis funciona como un texto desordenado,
pero de gran poder de ostensión: cuando se reúnen
los tags no suelen ser ignorados, porque mancillan
los paisajes urbanos. Son textos generados no por
una sistémica integradora, sino por el encuentro
competitivo de múltiples signos, que, aun cuando
no son leídos como individualidades, sino como
aglomeraciones, gritan un gesto de desafío y
apropiación de los territorios ajenos.
Como comenta Alain Mons en La metáfora
social,
se trata de prefiguraciones más que de figuras
propiamente dichas, las representaciones
salvajes permanecen en un estado informe.
Pero de ese estado pueden nacer unas figuras
de actualidad, unos motivos anunciadores,
virtuales. Como hace notar Alain Medam, las
formas sociales se constituyen para extirparse
del vacío aterrador de lo informe. Así, las
figuras gráficas elípticas o hiperrealistas de los
“tags” se trazan para escapar a la nada de los
suburbios. Se instituyen efímeramente en el
intervalo de la congruencia formal, de tal modo
que el sentido sea insuficiente en él, pero que
la expresión sea lo bastante significativa (de un
malestar, de una manifestación individual, de
una deriva colectiva…) (Mons, 2010: 239-240).
Los grafitis de firma tag desafían los
regímenes de visualidad de la ciudad, contaminan
a los paisajes visuales y representan una disputa
de guerrilla con el orden urbano, y ciertamente
atentan contra el patrimonio. En ese sentido, la
ciudad de Montevideo, con su proliferación de
tags, deja de ser solo una galería de espontaneidad
creativa (en cierto modo relativa, ya que hay
poco de espontáneo en un concurso municipal o
en la contratación de un grafitero para decorar un
barrio), donde sus habitantes celebran murales,
piezas y bombas hiphop, para volverse también

Figura 3. Calle Uruguayana, Montevideo, 2016

Fuente: Richard Danta, Universidad Católica del Uruguay

111

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Conclusiones

un espacio de irreverencia que revela un coro
cacofónico de voces que hablan desde sujetos
ilegibles, pero que reafirman su presencia a partir
de garabatos que colonizan los espacios urbanos.
En otras palabras, los tags en Montevideo se
comportan como textos cuya potencia no está
en lo que dicen (quién es su autor), sino en lo
que hacen al decir: toman territorios ajenos
para volverlos propios. De una manera violenta
y desde la clandestinidad, transforman el
territorio y lo convierten en un paisaje propio,
construido con base en la disputa con los paisajes
institucionalizados (figura 4). Más aún, el paisaje
constituye una manera de ser y estar en el mundo,
porque como sostiene Jean-Marc Besse,
si el paisaje es parte de nuestro ser-en-el-mundo,
si es uno de los elementos constitutivos, incluso
fundador, de nuestras identidades personales y
colectivas, y, más aún, si es correlativo de la
formación y de la formulación de necesidades
existenciales, nosotros ya no podemos más
hablar de él únicamente en términos de la
vista, del espectáculo, de la exterioridad y de la
distancia (Besse, 2010: 13).8
El grafiti tag, entendido como un texto
autorreferencial e ilegible, interviene en la ciudad
operando una transgresión que replantea los
términos del diálogo textual urbano. Transforma los
paisajes imponiéndose en la trama de sus signos,
resignificando los sentidos o anulándolos. De ahí
la utilidad analítica de concebir al paisaje cultural
como un texto: solo atendiendo a la fuerza semiótica
del paisaje como dispositivo comunicacional puede
comprenderse su incidencia en el ser-en-el-mundo
de los habitantes (y visitantes) de la ciudad.

A lo largo de las páginas anteriores se propuso
el concepto paisaje cultural no solo como una
categoría patrimonial, sino como instrumento
analítico que permite reflexionar, estudiar e
investigar sobre los fenómenos asociados a
los entornos materiales, sociales, sensoriales y
metafóricos en un territorio.
En particular, el paisaje cultural se vinculó
con la categoría semiótica de texto, al entender
que un paisaje reúne signos sensoriales de manera
integrada, lo que permite reconocerle un sentido
y una identidad. El paisaje significa y se abre
a una relación interpretativa con el sujeto que
lo contempla, a quien posibilita una relación
significativa con los territorios que habita o a
través de los cuales transita. Un paisaje cultural
dice cosas sobre sí y sobre la sociedad que le dio
origen, que lo percibe como tal y que lo considera
un elemento identitario de su cultura.
Si el paisaje cultural es un texto que permite
acceder a las condiciones de su creación, que
funciona como memoria activa y que recuerda
para proyectarse al futuro, en un ejercicio
productivo lejano a la frialdad de la reliquia, se
podrá reconocer en él una categoría analítica
que descubra presencias y voces silenciosas o ya
perdidas que hablan de un mundo ya pasado o
que se encuentra en proceso de transformación.
En este sentido, utilizar al concepto de paisaje
cultural entendido como texto a la manera de
instrumento de análisis hace posible el estudio
de ontologías sociales, naturales, estéticas y hasta
morales, de condición patrimonial ya reconocida
o por reconocer.
La aplicación de este concepto a la observación
del fenómeno del grafiti de firma tag puede
ofrecer pistas acerca de la viabilidad, e incluso
de la conveniencia de esta aproximación, como
parece insinuarlo la breve aplicación al fenómeno
del grafiti tag en la ciudad de Montevideo que
se ha presentado en páginas anteriores. En tanto
manifestación visual-textual extensivamente
rechazada, condenada e ignorada por los ámbitos
de apreciación y recuperación del grafiti y del arte
urbano, el tag presenta numerosas dificultades
para su consideración como objeto de valor
patrimonial. Si el grafiti de firma tag invade la

Figura 4. Bulevar Gral. Artigas, Montevideo, 2018

Fuente: Richard Danta, Universidad Católica del Uruguay

8

Traducción propia del francés al español.

112

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

ciudad de manera furtiva, garabateando superficies
muchas veces de estimación patrimonial ya
consagrada, quizás tenga el poder de develar
una conflictiva en las tramas de apropiación del
espacio urbano.
La utilidad de aplicar al paisaje cultural como
categoría semiótica radica en la potencia reflexiva
de sus componentes conceptuales (punto de vista,
texto, sentido) que ofrecen sugerencias heurísticas
útiles para el análisis de la condición visual de este
tipo de grafiti y su incidencia en la transformación
de un territorio, urbano, en paisaje.
El grafiti tag es un texto intruso, que transforma
la ciudad al intervenir los paisajes urbanos con
su apariencia de garabato evocador de la firma
personal y su ilegibilidad comunicacional. Estas
son dos de sus particularidades más importantes:
su forma gráfica parece rehuir al sentido, pero
su indexicalidad referencia a un firmante, y, por
lo tanto, evidencia un punto de vista, el cual
colisiona con el punto de vista institucionalizado
de los paisajes culturales de la ciudad.
El tag reclama territorios ajenos para sí,
haciéndolos parte de su trama sígnica (en el grafiti
la superficie en que este se escribe constituye parte
del texto), imponiendo su punto de vista sobre el
punto de vista original del paisaje que interviene.
¿Esto significa que el grafiti tag se convierte
en un paisaje cultural urbano que confronta los

paisajes urbanos sobre los que actúa, a modo de
constituirse en un contra paisaje? Esta es una
pregunta que merece consideración futura, ya que
apunta a los procesos semióticos significantes y a
las operaciones semióticas de disputa de sentido.
El concepto de texto es una herramienta útil
cuando interesa entender las acciones semióticas
de los signos entramados y la identificación
de su valor indexical (todo texto es construido
necesariamente a partir de un punto de vista),
pero no resulta tan dúctil cuando la aspiración
es comprender los procesos transformadores
impulsados por el conflicto de sentidos. Después
de todo, el texto es un agente de acción, pero su
alcance epistémico no le permite explicar los
procesos que genera, o de los que es resultado.
No obstante, estas limitaciones no invalidan
necesariamente el poder heurístico de la idea de
texto para explicar al paisaje cultural. Solo advierten
sobre la necesidad .de continuar con su desarrollo y
avanzar hacia los procesos generativos. En tanto el
paisaje cultural actúa como horizonte y espacio del
ser-en-el-mundo (Besse, 2010), entenderlo como
una ocurrencia textual presenta una oportunidad
para describir las acciones semióticas que hacen
a su dimensión cultural y que van más allá de las
interpretaciones literales que lo reducen a su mera
dimensión visual, olvidando sus valores textuales,
comunicativos e identitarios. C

Referencias Bibliográficas
Aguilar, M., &amp; Ander-Egg, E. (1994). Evaluación de servicios y programas sociales. Buenos Aires: Lumen.
Arezoo khani. (2020). “Culture of Urban Graffiti: The Importance of Graffiti in Urban Landscape.”
ICCAUA 2020, Proceedings Article, pp. 206-213. DOI: 10.38027/n202020iccaua263705
Barja, W. (2008). “Intervenção/terinvenção: a arte de inventar e intervir diretamente sobre o urbano, suas
categorias e o impacto no cotidiano”. Revista Ibero-Americana de Ciência da Informação, 1(2), pp.
213-218.
Besse, J-M. (2011). “L´espace du paysage. Considérations théoriques”. En Luna, T. y Valverde, I. (dirs.)
Teoría y paisaje: reflexiones desde miradas interdisciplinares (pp. 7-24). Barcelona, Observatorio
del Paisaje de Cataluña y Universidad Pompeu Fabra.
Bourdieu, P. (2002). Campo de poder, campo intelectual. Itinerario de un concepto. Buenos Aires, Montressor.
Brea, J. M. (2007). “Cambio de régimen escópico: del inconsciente óptico a la e-image”. Estudios visuales:
Ensayo, teoría y crítica de la cultura visual y el arte contemporáneo, (4), pp. 146-163.
Briceño-Ávila, M. (2018). “Paisaje urbano y espacio público como expresión de la vida cotidiana”. Revista
de Arquitectura (Bogotá), 20(2), pp. 10-19. DOI: 10.14718/RevArq.2018.20.2.1562
Caetano, F. D. (2017). “Reflexões teóricas sobre a inserção do graffiti e da pichação na paisagem urbana:
uma arte ‘contra-racional’?” Geograficidade, 7(1), pp. 77-88.
Carta Iberoamericana del Paisaje Cultural. (2012). Patrimonio: Economía Cultural y Educación para la
Paz (MEC-EDUPAZ), 1(7), pp. 127-140. Consultado en: http://www.mec-edupaz.unam.mx/index.
php/mecedupaz/article/view/47962/43267
113

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Castillo Poveda, M. A. (2016). Contextualización histórica del concepto de paisaje, sus implicancias
filosóficas y científicas. Revista de Filosofía de la Universidad de Costa Rica, LV(143), pp. 11-24.
Convenio Europeo del Paisaje. (2000). Florencia. Consultado en: https://rm.coe.int/16802f3fbd
Dotta Ambrosini, J. (2015). La conquista visual. El grafiti en la cultura urbana montevideana. Montevideo,
FELAFACS.
Eco, U. (1992). Los límites de la interpretación. Barcelona, Lumen.
Epstein, A. (2007). “Los graffitis de Montevideo. Apuntes para una antropología de las paredes”. En
Romero Gorski, S. (Comp.). Antropología Social y Cultural en Uruguay (pp. 173-184). Montevideo,
Nordan-Comunidad.
Espeitx, E. (2004). “Patrimonio alimentario y turismo: una relación singular”. Pasos. Revista de Turismo
y Patrimonio Cultural, vol. 2, n. 2, pp. 193-213. Consultado en: http://www.pasosonline.org/
Publicados/2204/PS040204.pdf
Folch, R. y Bru, J. (2017). Ambiente, territorio y paisaje. Valores y valoraciones. Barcelona, BarcinoAQUAE.
González de Requena Ferré, N. (2017). “Un iconotexto liminar. Análisis iconológico de los grafitis de
firma”. Revista Humanidades, 7(1), pp. 1-34.
Klein, R. (2019). “Del gris al color de la ciudad. Una aproximación sociológica al graffiti y el street art
en Montevideo”. En Aguiar, S., Borrás, V, Cruz, P., Fernández Gabard, L. y Pérez Spanchez, M.
Habitar Montevideo: 21 miradas sobre la ciudad (pp. 461-477). Montevideo, La Diaria.
Lewisohn, C. (2010). Street Art. The Graffitti Revolution. London, Tate Publishing.
Luengo, A. (2013). “Los paisajes agrícolas del Patrimonio Mundial”. Revista del Patrimonio Mundial, 69,
pp. 8-15.
Maderuelo, J. (2010). “El paisaje urbano”. Estudios geográficos, LXXI(269), pp. 575-600.
Magariños de Morentín, J. (2008). La semiótica de los bordes. Apuntes de metodología semiótica.
Argentina, Comunicarte.
Martínez de Pisón, E. (2009). “Paisaje, cultura y territorio”. En Nogué, J., El paisaje social (pp. 330-341).
Madrid, Biblioteca Nueva.
Mons, A. (1994). La metáfora social. Imagen, territorio, comunicación. Buenos Aires, Nueva Visión.
Montanari, M. (2004). Il cibo come cultura. Bari, Laterza.
Nogué, J. (2010). “El retorno del paisaje”. Enrahonar, (45), pp. 123-136.
Ramírez Velázquez, B. R. y López Levi, L. (2015). Espacio, paisaje, región, territorio y lugar: la
diversidad en el pensamiento contemporáneo. México, UNAM-UAM.
Rössler, M. (2002). “Los paisajes culturales y la Convención del Patrimonio Mundial Cultural y Natural:
resultados de reuniones temáticas previas” [PDF]. En Mujica Barreda, E. (2002). Paisajes Culturales
en Los Andes. Memoria narrativa, casos de estudio, conclusiones y recomendaciones de la reunión
de expertos (Arequipay Chivay, Perú, mayo de 1998). San Borja (Perú), Representación de la
Unesco en Perú. Consultado en: https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000131634.locale=es
Sauer, C. O. (2012 [1925]). La morfología del paisaje. Trad. G. Castro H., Polis [en línea], 15|2006.
Consultado en: http://journals.openedition.org/polis/5015
Silva Pérez, R. y Fernández Salinas, V. (2015). “Los paisajes culturales de Unesco desde la perspectiva
de América Latina y el Caribe. Conceptualizaciones, situaciones y potencialidades”. Revista Invi,
85(30), pp. 181-214.
Tesser Obregón, C. (2000). “Algunas reflexiones sobre los significados del paisaje para la Geografía”.
Revista de Geografía Norte Grande, (27), pp. 19-26.
Unesco. (1962). Recomendación relativa a la protección de la belleza y el carácter de los lugares y paisajes
[en línea]. Consultado en: https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000114582_spa.page=146
______. (1972). Convención sobre la protección del patrimonio mundial, cultural y natural [en línea].
Consultado en: https://whc.unesco.org/en/documents/170679

114

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Infraestructura, cursos de agua y ciudad. Un análisis
para la ciudad de La Plata, Argentina
Infrastructure, water courses and city. An analysis for La Plata city, Argentina
Recibido: noviembre 2022
Aceptado: junio 2023

Daniela Vanesa Rotger1

Resumen

Abstract

Las obras de infraestructura constituyen la base
material de la ciudad, y como tales, poseen gran
capacidad de transformación del paisaje urbano.
Las obras hidráulicas, además, transforman las
condiciones físico-naturales de un sitio, dado que
dejaría de ser inundable. La cuenca del arroyo
del Gato es la más relevante de la ciudad de La
Plata (Provincia de Buenos Aires), tanto por su
extensión como por su grado de urbanización,
por lo que ha sido objeto de grandes obras de
infraestructura, desde la fundación de la ciudad,
hasta hoy. El presente artículo tiene como objetivo
principal analizar el impacto urbano de tres obras
desarrolladas en la cuenca. Se buscará despejar
incógnitas acerca de las transformaciones urbanas
asociadas a las obras, sobre las percepciones
sociales, y acerca de lo que representa un arroyo a
cielo abierto en la ciudad. Se desarrolla un trabajo
cualitativo, a partir de encuestas realizadas en los
sectores afectados por las obras. Los principales
resultados aluden al efecto diferencial de las obras
de infraestructura en áreas céntricas y periféricas
de la ciudad, al papel en el desarrollo urbano de
las diferentes zonas, y al rol que desempeñan en
las diferentes percepciones del riesgo.

Infrastructure works constitute the material base
of the city, and as such are elements with a great
capacity for transforming the urban landscape.
Hydraulic works also transform the physicalnatural conditions of a site, given that it would
no longer be a flood-prone. Del Gato stream
basin is the most relevant in the city of La Plata
(Buenos Aires Province), both for its size and its
degree of urbanization, which is why it has been
the subject of major infrastructure works since
the founding of the city until today. The main
objective of this article is to analyze the urban
impact of three infrastructures developed in the
basin. It will seek to clear up unknowns about the
urban transformations associated with the works,
about the social perceptions, and in relation to
what an open stream represents in the city. A
qualitative work is developed, based on surveys
carried out in the sectors affected by the works.
The main results refer to the differential effect
of infrastructure works in central and peripheral
areas of the city, the role in the urban development
of the different areas and the role they play in the
different perceptions of risk.

Palabras Clave:

Keywords:

infraestructura; arroyo; riesgo; La Plata

infraestructure; stream; risk; La Plata

1

Nacionalidad: argentina; Adscripción: Investigadora CONICET y docente Universidad Nacional de La Plata: La Plata, Buenos Aires, Argentina;
Doctora en Arquitectura y Urbanismo UNLP; E-mail: rotgerdaniela@hotmail.com; ORCID: https://orcid.org/0000-0003-1571-2396

115

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Introducción

En la ciudad de La Plata, la cuenca del arroyo
del Gato, siendo la más densificada, desde los
inicios de la historia urbana, ha sido objeto de
distintas obras de infraestructura. Si bien esta
cuenca funciona hidráulicamente como un
sistema, la historia urbana definió un devenir
histórico diferente para los sectores situados
dentro del casco urbano y los periféricos (Rotger
y López, 2019).
¿Qué transformaciones urbanas se asocian a
las grandes obras de infraestructura desarrolladas
en la cuenca? ¿Cuáles son las percepciones
vecinales construidas alrededor de las obras?
¿Cuál es la relación entre obra y percepción del
riesgo de inundación? ¿Se desarrollaron procesos
de valorización inmobiliaria vinculados a la obra?
¿Cuál es la valoración de un arroyo a cielo abierto
en la periferia? ¿Cuál es la opinión vecinal y la
percepción asociada en relación a una obra que
implique el desentubamiento de un curso de agua
en el centro de la ciudad?
Este artículo tiene como objetivo analizar el
impacto urbano de tres obras de infraestructura
en esta cuenca, dos obras finalizadas y
una hipotética, que introduce el tema del
desentubamiento de un tramo de curso de agua
en el centro de la ciudad. Se realiza un trabajo
de enfoque cualitativo, desarrollado a partir
de encuestas a vecinos y comerciantes de los
sectores afectados por las obras. Los principales
resultados aluden al efecto de las obras de
infraestructura en áreas céntricas y periféricas
de la ciudad, al papel en el desarrollo urbano
del barrio, y el rol que juegan en las diferentes
percepciones (y por lo tanto construcciones
sociales) del riesgo.

Las obras de infraestructura son inherentes al
desarrollo urbano, producen cambios relevantes
en su área de influencia, que superan la finalidad
para la que fueron construidas. La conquista del
territorio rural y el progreso de las ciudades se
asocia a ellas; son por tanto, un instrumento clave
de política urbana (Andrés López, 2017; Carrión,
2013), que propicia la extensión de expectativas
urbanísticas a nuevos ámbitos territoriales
(Herce Vallejo, 2005; 2008). En el caso de las
infraestructuras hidráulicas, se generan cambios
respecto a las condiciones de inundabilidad del
sitio, junto a una percepción de seguridad y hasta
“inmunidad” frente a las inundaciones, que no hace
más que incrementar la vulnerabilidad, a partir del
desarrollo de las áreas intervenidas (Lindón, 1989;
Ríos, 2010; González, 1999). Se produce una
paradoja en la que las obras hidráulicas amplifican
los efectos negativos de las inundaciones, en vez
de atenuarlos (Acosta, 2001; Saurí, 2006). En
el caso de las dos ciudades más importantes del
conglomerado denominado AMBA2, Buenos
Aires y La Plata, su desarrollo urbano intensivo
comenzó a fines del siglo XXI bajo el paradigma
higienista, lo que significó la invisibilización
total de los arroyos que atravesaban la ciudad
y el tratamiento meramente infraestructural de
los cauces que permanecieron abiertos en zonas
menos urbanizadas, sin consideración del valor
ambiental y paisajístico (Merlinsky y Tobias,
2016; Rotger y López, 2019; Rotger, 2021a).
Sucesivas inundaciones en La Plata, y en especial
la última de gran magnitud acaecida en abril
del año 2013, han demostrado que las aguas
reocupan las huellas de sus antiguos cauces,
aunque entubados. Pese a esto, la respuesta
estatal frente a las inundaciones continúa centrada
en infraestructuras hidráulicas tradicionales o
“grises” (Rotger, 2021b), cuando a nivel mundial
ganan espacio las infraestructuras azules y verdes
(IAV) (Magdaleno, 2017; Magdaleno Mas et al.,
2018; Unión Europea 2014) y el desentubamiento
de cursos de agua, teniendo en cuenta los
beneficios urbanos de un arroyo a cielo abierto en
materia ambiental y paisajística (CIWEM, 2007).

Marco teórico
La ciudad es coetánea de las infraestructuras, pues
el medio urbano surge en la contemporaneidad
gracias a ellas. Son símbolos de progreso
urbano, mayores y mejores infraestructuras
representan un medio humano más evolucionado
(Andrés López, 2017).En áreas metropolitanas,
la construcción de redes de infraestructuras,
y centralmente de transporte, propicia la

2

Principal conglomerado urbano de Argentina, formado por la Ciudad de Buenos Aires, el Gran Buenos Aires y un conjunto de partidos aledaños
que, incluyendo a La Plata, totaliza cuarenta municipios.

116

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

extensión de expectativas urbanísticas a ámbitos
territoriales cada vez más amplios (Herce Vallejo,
2005). Son un poderoso instrumento de política
urbana, ya que a partir de las infraestructuras, se
puede definir hacia dónde va el desarrollo de la
ciudad (Carrión, 2013).
Siguiendo a Herce (2008:38), “El problema
surge cuando el territorio generado por la
infraestructura anula al otro posible, niega y
destruye muchos de sus valores potenciales”.
En el caso de las infraestructuras hidráulicas,
la transformación de áreas inundables en no
inundables, conlleva a un cambio en la valorización
social del espacio (Lindón, 1989). En varias
oportunidades se ha verificado que la realización de
obras de infraestructura hidráulica influye para que
áreas inundables desvalorizadas y ocupadas por
grupos de bajos ingresos se transformen en áreas
valorizadas y ocupadas por nuevos grupos con
mejores condiciones socioeconómicas y, también,
por actividades productivas de capital intensivo
(Ríos, 2010). En la ciudad de Buenos Aires el
entubamiento de arroyos ha sido una práctica
constante, que se inicia con la construcción de la
red pluvial, aprovechando para ello, el sistema de
drenaje natural existente; de esta manera el suelo
urbano se valoriza, se densifica la ciudad, crece
el comercio, y se trazan avenidas sobre antiguos
arroyos. El desarrollo de este proceso finaliza en
la situación actual, de alta exposición de bienes
y población a inundaciones (González, 1999).
Este proceso de invisibilización de los arroyos
que atraviesan la ciudad, se remonta a las ideas
higienistas del siglo XVIII y XIX (Merlinsky
y Tobías, 2016), tal como sucedió en la ciudad
de La Plata, donde la confianza ilimitada en
la ciencia, propia del paradigma positivista,
significó que el sitio elegido para su fundación
no tuviera en cuenta que el centro cívico estaba
situado en una amplia depresión coincidente
con la planicie de inundación del arroyo
del Gato (Rotger y López, 2019). Mientras
en el centro de las dos principales ciudades
del AMBA, la decisión fue fue entubar los
arroyos, en las periferias fueron conservados
a cielo abierto y tratados desde la óptica de
la de infraestructura urbana tradicional, con
el único objetivo de optimizar la velocidad de
escurrimiento de las aguas “el arroyo es una
infraestructura más, como una calle, un tendido
eléctrico, un conducto; no hay medio natural
posible” (Rotger, 2021 a: 215).

Ante cada inundación la respuesta gubernamental
es una inversión en obras de infraestructura hidráulica
que incentivan nuevas ocupaciones, lo que Acosta
(2001) denomina como el “dilema de la ocupación
de las áreas de riesgo”, o lo que Gilbert White
(Saurí, 2006) define como “paradoja hidráulica”,
aquel efecto que generan las obras hidráulicas
como amplificadoras de los efectos negativos de las
inundaciones.
En la ciudad de La Plata durante la inundación
ocurrida el 2 y 3 de abril de 2013, las aguas se
extendieron hacia sus propias planicies de inundación
y reocuparon las huellas de sus antiguos cauces
aunque entubados, produciendo el anegamiento de
amplias zonas de la ciudad (Facultad de Ingeniería,
2013). La respuesta estatal fue un conjunto de obras
hidráulicas de enfoque tradicional, que incluyeron
la canalización de arroyos, procurando incrementar
al máximo la velocidad de escurrimiento de las
aguas (Rotger, 2021b).
A nivel mundial, la práctica de desentubar cursos
de agua se ha popularizado en las últimas décadas. No
puede desligarse del enfoque de infraestructura azul
y verde (IAV), antagónico al de infraestructura gris,
aquel que define a las estructuras convencionales
de transporte, de distribución de servicios,
instalaciones de generación y transporte de energía,
o comerciales (Magdaleno, 2017; Magdaleno Mas
et al., 2018). Por el contrario, y de acuerdo con la
Comisión Europea (2014), la infraestructura verde
comprende una red estratégicamente planificada
de zonas naturales y seminaturales de alta calidad,
con otros elementos medioambientales, diseñada
y gestionada para brindar servicios ecosistémicos
y proteger la biodiversidad urbana y rural. Las
infraestructuras azules son elementos estrechamente
vinculados con las infraestructuras verdes, en los
que las componentes o procesos relacionados con el
agua cuentan con una especial relevancia.
Existen publicaciones que describen estudios
de caso de desentubamiento de cursos de agua
urbanos (Pinkham, 2000; Schanze, Olfert, Tourbier,
Gersdorf, Y Schwager, 2004; RESTORE, 2013;
Silva y Costa, 2019; Kozak, Henderson, De Castro
Mazarro, Rotbart, y Aradas, 2020) exponiendo sus
beneficios en materia de generación de hábitats
de valor ecológico, ampliación de la superficie
de humedales, educación ambiental, navegación,
amenidad urbana, reducción de riesgo de
inundaciones, reducción de costos de mantenimiento
asociados a la infraestructura tradicional y aumento
del valor del suelo (CIWEM, 2007).
117

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Estudio de caso

que resuelve la unión entre los caminos General
Belgrano y Centenario y sus ramales para la Av.
520 hacia Ensenada y Berisso. La obra consta de
cuatro puentes, las calzadas correspondientes para
darles acceso, una rotonda y el entubamiento de
un tramo del arroyo del Gato.
A raíz de la inundación de abril de 2013 se
iniciaron en el año 2014 obras de envergadura en
la cuenca del arroyo, como parte de un conjunto
de obras planificadas y ejecutadas por la provincia
de Buenos Aires para la región capital, que
incluyeron a los municipios de La Plata, Berisso y
Ensenada, previendo obras de desagües pluviales
en distintas cuencas.
En la cuenca del arroyo del Gato se planificaron
y ejecutaron dos derivadores en las avenidas 143
y 31 con el fin de reducir los caudales dentro
del casco urbano, conduciéndolos hacia el curso
principal del arroyo, en el cual se realizaron
obras de ampliación del cauce, canalización y
revestimiento en hormigón desde la av. 143 hasta
la desembocadura, para facilitar el escurrimiento
de la cuenca, que culminaron en el año 2019
(Figura 3).

La cuenca del arroyo del Gato (Figura 1) es la más
urbanizada de la ciudad de La Plata, y por tanto, la
más transformada. Cuenta con una población de
351.713 habitantes según el censo 2010 (INDEC).
Ha estado asociada a grandes inundaciones, como
la de abril de 2013 en la que 2100 ha resultaron
inundadas (Facultad de Ingeniería, 2013). Esta
cuenca tiene como particularidad que se desarrolla
dentro del área más céntrica de La Plata, donde los
tres cursos de agua que la forman corren entubados,
pero además, conserva su cauce principal a cielo
abierto en tramos muy urbanizados de la periferia
platense (Rotger, 2021 b).
Una de las grandes obras de infraestructura
regional de la ciudad de La Plata tuvo como
escenario la cuenca y el curso del arroyo del Gato
(a cielo abierto), en la localidad de Ringuelet
(periferia norte).
En la década de 1970, en el marco de la
primacía del automóvil frente a otros medios
de transporte, se realizó la obra del Distribuidor
P. Benoit (1979) (Figura 2), un nodo vehicular

Figura 1: Cuenca del arroyo Del Gato, La Plata, Buenos Aires, Argentina

Fuente: Elaboración propia en base a Google Earth

118

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Figura 2: Distribuidor Pedro Benoit

Fuente: Revista Vialidad n°72 y fotografía de la autora
Figura 3: Obra de canalización del arroyo del Gato. Antes y después

Fuente: Fotografías de la autora

Sobre el eje fundacional de la ciudad de La
Plata, y en el centro de la cuenca del arroyo del
Gato, se sitúa la plaza Islas Malvinas, ubicada
entre las calles 19 y 20, 50 y 54. Este predio
pertenecía con anterioridad al Regimiento N°7
de Infantería. La re-significación de este espacio
iniciada en 1993, e impulsada por los vecinos,
formó parte de un proyecto de recuperación de
los espacios verdes públicos de la ciudad, basados
en el diseño original planificado por iniciativa de
Dardo Rocha (Benito, Cuesta, y Save, 2011)

Antes de la plaza, en el centro de este espacio,
se daba el encuentro de los dos arroyos tributarios
al curso principal del arroyo del Gato: Pérez
y Regimiento, hoy completamente entubados
y sin indicios físicos de su existencia, salvo la
inundación de 2013 donde las aguas recuperaron
la forma de los antiguos cursos y planicies de
inundación (Figura 4).

119

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Figura 4: Plaza Islas Malvinas

Fuente: Elaboración propia en base a Google Earth y fotografías de la autora

Metodología
La metodología desarrollada es de carácter
cualitativo y se basa en entrevistas estructuradas
realizadas en los sectores de influencia de las tres
infraestructuras analizadas (Figura 5). Para el caso
del Distribuidor P. Benoit, se entrevistaron vecinos
que viven allí desde la realización de la obra o
previo a ello, lo que resultó en diez entrevistas.
Para el caso de la canalización del arroyo del
Gato, se han realizado también diez entrevistas
(Figura 6) a vecinos cercanos a las márgenes, así
como han sido consultadas inmobiliarias locales,
con el fin de saber si hubo una valorización
inmobiliaria post-obra.
Por último, se han entrevistado diez vecinos
frentistas a la Plaza Islas Malvinas, con la mayor
antigüedad posible en el sitio, para saber si reconocían
la existencia previa de un arroyo (Figura 7).
120

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Figura 5: Preguntas realizadas en la zona
del distribuidor P. Benoit
Fuente: Elaboración propia

Figura 6: Preguntas realizadas en
inmediaciones de 7 y 515. Tramo
canalizado del a° del gato
Fuente: Elaboración propia

Figura 7: Preguntas realizadas a vecinos
frentistas de la Plaza Islas Malvinas
Fuente: Elaboración propia

121

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Resultados

realización, al mostrar una propiedad cercana al
curso de agua, se veían casillas, y la gente no
quería alquilar o comprar. Ahora, al haber menos
asentamientos sobre las márgenes, la gente no
rechaza tanto la zona.
Sin embargo, la visión de los agentes
inmobiliarios acerca de la obra no es homogénea.
Otra inmobiliaria afirma que las propiedades en
Ringuelet siempre bajan o se mantienen, no se
valorizan y esto es por los asentamientos. También
sostiene la idea de que en el barrio el arroyo
abierto remite directamente a zona inundable,
lo cual hace que la gente siga preguntando si la
zona se inundó en 2013, cuando en realidad se
inundó menos que otras zonas de la ciudad que ya
recuperaron su valor.

El dilema de las márgenes
“El hormigón es el mejor paisaje” (Vecino que
reside hace 28 años en la zona)
Vecinos de la localidad de Ringuelet, próximos
al curso del arroyo del Gato, fueron consultados
sobre los impactos de la obra de canalización en
el barrio.
El 80% de los vecinos tienen residencia
superior a 30 años en el barrio; también un 80%
de ellos sostiene que la obra de canalización
del arroyo del Gato mejoró el área del curso
en cuanto a imagen, agregando que desde su
finalización la zona no se inunda. Otro tema en el
que hay acuerdo mayoritario, es la consideración
de arroyo como positivo para el barrio
(60%). Algunas de estas valoraciones vienen
acompañadas de comentarios acerca del deseo de
que se hagan parques alrededor del arroyo, acerca
del potencial del espacio fluvial, acerca de la
necesidad de un mayor mantenimiento; inclusive
un vecino comenta que presentó un proyecto hace
décadas para que el curso sea navegable y que sus
márgenes puedan estar concesionadas a clubes,
evitando la ocupación residencial.
Un 40% de los vecinos consultados mencionan,
en relación a las transformaciones urbanas
derivadas de la obra, el tema de los asentamientos
informales a lo largo de las márgenes. Algunos
hacen alusión al impacto positivo de la obra de
canalización, ya que significó la relocalización
de asentamientos marginales. Otros, los más
cercanos al curso de agua, comentan que aunque
muchas familias que vivían en asentamientos
precarios sobre las márgenes fueron reubicadas,
nuevas familias ocuparon las márgenes y otros
terrenos baldíos aledaños. Lidia, vecina que vive
en un asentamiento que no fue relocalizado por la
obra, comenta que es constante como la gente se
instala en el asentamiento. El asentamiento en el
que ella vive es una gran parcela de un propietario
privado que ocupa tres cuadras de largo. En el
pasado, el dueño reclamaba el desalojo pero
actualmente ha desistido, por la cantidad de
personas que viven ahora.
Aunque ningún vecino cercano al curso notó
que el perfil urbano del barrio haya cambiado,
uno de los agentes inmobiliarios consultados
evalúa a la obra como positiva, pues antes de su

Viviendo entre gigantes
“El distribuidor fue un impacto. Antes era campo.
Toda la zona era un baldío” (Vecina que reside
hace 43 años en la zona)
Vecinos que viven en inmediaciones del
Distribuidor P. Benoit y fueron testigos de la obra
fueron consultados sobre su impacto en el barrio.
El 90% de los vecinos relaciona a la obra con
nuevas construcciones en los años que siguieron
a su finalización. Según varios testimonios, antes
de la obra casi todos eran terrenos baldíos, por
lo que la obra fue un impulso fundamental para
el desarrollo del sector, inclusive para muchos
fue un elemento atractor a la hora de tomar la
decisión de mudarse.
Otro impacto urbano en la zona, según coinciden
varios vecinos, fueron los hipermercados, los
primeros comercios de este tipo desarrollados en
la ciudad, que se instalaron en la década de 1990 a
metros del Distribuidor.
Con respecto a las inundaciones, los vecinos
no describen a la zona como inundable, aunque
algunos recuerdan inundaciones en la década de
1980, y en abril de 2013, donde se inundó gran
parte de la ciudad. Una vecina que construyó su
casa en los años 80 gracias a un crédito bancario,
comenta que le exigieron que rellene 1.10
metros su terreno debido a las inundaciones. En
este sentido, la mitad de los vecinos comenta
que la obra del Distribuidor en un principio
ocasionaba inundaciones, por una pendiente que
no estaba bien resuelta, pero eso rápidamente fue
subsanado. Con respecto a la consideración del
122

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

arroyo del Gato, para el 70% de los vecinos es
algo neutral, ni bueno ni malo, “El arroyo del
Gato es como si no fuera del barrio”.

un muro de hormigón conteniendo al cauce (lo
que ha sido valorado positivamente por algunos
vecinos e inmobiliaria), el curso sigue presente
y su contaminación es evidente. La percepción
del impacto positivo o negativo de la obra parece
variar varía según la cercanía o lejanía al curso de
agua. En consonancia con el discurso de otra de
las inmobiliarias, un arroyo a cielo abierto parece
ser sinónimo de inundabilidad.
En el caso de la zona del Distribuidor, se verifica
que en áreas metropolitanas, la construcción de
redes de infraestructuras, y fundamentalmente las
de transporte, extiende las expectativas urbanísticas
(Herce Vallejo, 2005). En relación al arroyo, a pesar
de vivir a una o dos cuadras del curso, los vecinos
no lo identifican como parte del barrio, que al estar
rodeado de una gran infraestructura vial queda
aislado del curso a pesar de su cercanía. Por otro
lado, la infraestructura vial ha sido un atractor de
comercios de gran escala como los mencionados
hipermercados.
En Plaza Malvinas, hay un desconocimiento
casi total acerca del antiguo paso de un arroyo,
así como sobre la existencia de proyectos de
desentubamiento a nivel mundial. El paradigma
higienista impuesto desde la fundación de la
ciudad y el progresivo entubamiento de los
arroyos en áreas centrales (Rotger y López,
2019), significó la anulación de todo medio
natural posible, idea que se sostiene hasta hoy,
donde se sigue pensando al arroyo sólo desde su
función infraestructural (Rotger, 2021a). A pesar
de que en la inundación del 2 de abril de 2013
-donde esta zona fue unas de las más afectadasel agua reocupó la huella de sus antiguos cauces
(Facultad de Ingeniería, 2013) aunque entubados,
se piensa que si el arroyo está a cielo abierto
ocasionará inundaciones.

Lo visible y lo invisible
“No quiero que se siga destruyendo la obra de
Dardo Rocha3” (Vecino que reside hace 60 años
frente a la plaza)
Vecinos frentistas de la Plaza Islas Malvinas fueron
consultados sobre el hipotético desentubamiento
de un tramo de arroyo actualmente entubado que
corre bajo la plaza.
Fueron entrevistados comerciantes y vecinos
con permanencia mayor a 50 años frente a la
Plaza. El 90% de ellos desconoce que corría
bajo la plaza un arroyo. El mismo porcentaje
desconoce que existen a nivel mundial proyectos
de desentubamiento de arroyos. El 60% piensa
que un proyecto de este tipo podría tener un
impacto positivo para la zona, sin embargo al
ser consultados por sus efectos, todos señalan
cuestiones negativas como: contaminación del
arroyo, degradación de la plaza, inseguridad,
inundaciones. Muchos comentan que les es difícil
imaginarse la obra y su impacto en la zona, pues
raramente se realice. En cuanto a los efectos
negativos, el 90% relaciona la apertura del curso
de agua con contaminación, mientras más del
60% la vincula a incremento de inundaciones.
Con respecto a las otras dos obras analizadas,
en el caso de Plaza Malvinas, hay reticencia de
los vecinos en contestar preguntas. La memoria
de la inundación se ha disipado y estas preguntas
la reviven. Uno de los vecinos parece incómodo
con la entrevista, sostiene que ahora nada se
desborda, ¿para qué seguir destruyendo las
características fundacionales de la ciudad con
un desentubamiento? Posteriormente señala un
banco de la Plaza y dice: “¿ves ese banco? Bueno,
en la inundación de 2013 había un muerto ahí”.

Conclusiones
En las márgenes del arroyo del Gato, hay una
idea que se sostiene: donde hay un arroyo a cielo
abierto no hay progreso; sea por los asentamientos
irregulares, la contaminación de las aguas o el
agua visible y su relación con inundaciones.
Por el contrario, en la zona del Distribuidor, la
obra vial se relaciona con un cambio notorio en
el perfil urbano del barrio, y también con algo

Discusiones
En el caso de la canalización del arroyo no hay
una visión unánime sobre si ha existido un proceso
de valorización social y económica del espacio
(Lindón, 1989 y Ríos, 2010). Si bien ahora hay
3

Fundador de la ciudad de La Plata.

123

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

que los vecinos no manifiestan de forma directa:
el ocultamiento del curso de agua, detrás de la
magnitud de la obra.
El hallazgo de que en la ciudad un arroyo a
cielo abierto remite a inundabilidad, contrario
a los beneficios que ofrecen las técnicas de
desentubamiento, enfatiza la necesidad de generar
conciencia en la sociedad sobre el ciclo hidrológico
urbano y en específico sobre los beneficios de que los
cursos de agua pueden aportar a las ciudades. C
Referencias Bibliográficas
Acosta, Jorge (2001), “Las inundaciones en Argentina”, en: Kreimer, Alcira; Kullock, David y Valdez, Juan
B. (eds.), Inundaciones en el Área Metropolitana de Buenos Aires. Washington, Banco Mundial,
pp. 17-32.
Andrés López, Gonzalo (2017), “¿Las infraestructuras como proyecto de ciudad? Algunas reflexiones
sobre Burgos, ciudad intermedia de Castilla y León”, Ciudades, Vol. 15, núm. 62, pp.105-132.
https://doi.org/10.24197/ciudades.11.2008.105-132. [7 de julio de 2022].
Benito, Pilar, Cuesta, Noelia, Save, Verónica (2011), “Plaza Islas Malvinas, sitio de memorias
compartidas”. VIII Jornadas Nacionales de Investigación en Arte en Argentina. http://sedici.unlp.
edu.ar/handle/10915/38301. [4 de julio de 2022].
Carrión, Fernando (2013), “El ensamble de las infraestructuras urbanas: el desafío para la gestión
pública, en Erazo Espinosa, Jaime (coord.), Infraestructuras urbanas en América Latina. Gestión y
construcción de servicios y obras públicas. Quito, Editorial IAEN, pp. 11-31.
CIWEM (2007), “Policy Position Statement on Deculverting of Water Courses”. Chartered Institution of
Water &amp; Environmental Management.
Facultad de Ingeniería (2013), “Estudio sobre la inundación ocurrida los días 2 y 3 de abril de 2013 en las
ciudades de La Plata, Berisso y Ensenada”. http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/27334. [20 de
marzo de 2022].
González, Silvia (1999), “Gestión del riesgo por inundaciones en la ciudad de Buenos Aires. Situación
actual y alternativa”. Tercer Encuentro de Cooperación legislativa AMBA: Integración para una
mejor calidad de vida. Buenos Aires, Legislatura de Buenos Aires.
Herce Vallejo, Manuel (2005), “Urbanización, precios del suelo y modelo territorial: la evolución reciente
del área metropolitana de Barcelona”, EURE (Santiago), Vol. 3, n°93, pp. 35-51. https://dx.doi.
org/10.4067/S0250-71612005009300003. [8 de junio de 2022].
………………….(2008). “La forma de las infraestructuras en la construcción del territorio y de su
paisaje”. Ingeniería y territorio, n° 84, pp. 38-47.
Kozak, Daniel; Henderson, Hayley; De Castro Mazarro, Alejandro, Rotbart, Demián y Aradas , Rodolfo
(2020),“ Implementación de Infraestructura Azul y Verde (IAV) a través de mecanismos de
captación de plusvalía en la Región Metropolitana de Buenos Aires. El caso de la Cuenca del
Arroyo Medrano”. Documento de Trabajo. Lincoln Institute of Land Policy.
Lindón, Alicia (1989), “La problemática de las inundaciones en áreas urbanas como proceso de ocupación,
un enfoque espacio-temporal. El caso de la ciudad de Buenos Aires”. Encuentro de geógrafos de
América Latina.
Magdaleno, Fernando (2017), “De la infraestructura gris a la verde”. En: Libro blanco de la economía del
agua, capítulo 14. McGraw-Hill.
Magdaleno, Fernando, Cortés, Franciso, Molina, Beatríz (2018), “Infraestructuras verdes y azules:
estrategias de adaptación y mitigación ante el cambio climático”, Revista Ingeniería Civil, n° 191,
pp.105-112 http://ingenieriacivil.cedex.es/index.php/ingenieria-civil/article/view/2350. [2 de abril
de 2022].
124

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Merlinsky, María Gabriela , Tobías, Melina (2016), “Inundaciones y construcción social del riesgo
en Buenos Aires: Acciones colectivas, controversias y escenarios de futuro”, Cuadernos del
CENDES, vol. 33, n°91, pp. 45-63. http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S101225082016000100004&amp;lng=es&amp;tlng=es. [10 de junio de 2022].
Pinkham, Richard (2000), “Daylighting: New life for buried streams”. Old Snowmass: Rocky Mountain
Institute.
RESTORE (2013), “Rivers by Design”. Bristol: Environment Agency.
Ríos, Diego (2010), “Urbanización de áreas inundables, mediación técnica y riesgo de desastre: una
mirada crítica sobre sus relaciones”, Revista de geografía Norte Grande, n° 47, pp. 27-43 http://
dx.doi.org/10.4067/S0718-34022010000300002. [2 de abril de 2022].
Rotger, Daniela (2017), “Paisaje fluvial en la Región Metropolitana de Buenos Aires. Valoración e
intervención en la cuenca del arroyo del Gato, Gran La Plata”. (Tesis de doctorado, Universidad
Nacional de La Plata). http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/66353. [7 de julio de 2022].
Rotger Daniela (2021a), “El Paisaje Fluvial en el AMBA”. Buenos Aires, Prometeo.
Rotger, Daniela (2021b), “Memoria del agua y valor del suelo. Inundabilidad y mercado de tierra urbana
en La Plata, Argentina”. Cuadernos de Vivienda y Urbanismo. En Prensa
Rotger, Daniela, y López., Isabel (2019), “El paisaje detrás de las diagonales. Vínculos entre arroyos y
la urbanización en la ciudad de La Plata”, Estudios Del hábitat, vol°17, n°1, pp.1-16. https://doi.
org/10.24215/24226483e059. [7 de julio de 2022].
Saurí, D (2006), “Nota necrológica. Gilbert F. White (Chicago, 1911-Boulder, Colorado, 2006)”, Doc.
Anal. Geogr. , vol 48, pp. 13-14.
Schanze, Jochen, Olfert, Alfred, Tourbier, Joachim, Gersdorf, Ines, y Schwager, Thomas (2004). “Existing
urban river rehabilitation schemes”. Final report of WP2 from urban river basin enhancement
methods, funded by the European Commission. https://www.upv.es/contenidos/CAMUNISO/info/
U0643718.pdf. [10 de junio de 2022].
Silva, María, y Costa, João Pedro (2018), “Urban Floods and Climate Change Adaptation: The Potential
of Public Space Design When Accommodating Natural Processes”, Water, Vol. 10(2), pp. https://
doi.org/10.3390/w10020180. [7 de julio de 2022].
Unión Europea (2014), “Construir una infraestructura verde para Europa”. https://ec. europa. eu/
environment/nature/ecosystems/docs/GI-Brochure-210x210-ES-web. Pdf. [10 de junio de 2022].
Agradecimientos
Agradezco a CONICET por financiar la investigación que dio lugar a este artículo.
Agradezco a los vecinos participantes de las entrevistas y al Ingeniero Enrique Angheben por el
asesoramiento hidráulico.

125

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Transformación curricular del diseño gráfico en la
educación superior: enfoques interdisciplinarios y
complejos. Una revisión científica
Curricular transformation of graphic design in higher education:
interdisciplinary and complex approaches. A scientific review
Recibido: septiembre 2022
Aceptado: junio 2023

Yesid Camilo Buitrago López1
Arodi Morales-Holguín1
Luis Armando Muñoz Joven1

Resumen

Abstract

El presente artículo es resultado del estado de la
cuestión de una tesis doctoral en el que se analiza
el currículum y la formación profesional del
Diseño Gráfico (DG) en la Educación Superior
(ES). Históricamente, la enseñanza del DG ha
sido lineal y operativa, careciendo de un enfoque
interdisciplinario y complejo. Sin embargo, esta
metodología ya no responde a las demandas actuales
de una educación globalizada ni a los problemas
que enfrenta la sociedad, dada la complejidad del
contexto internacional. Por lo tanto, es necesario
llevar a cabo una transformación curricular
fundamentada en el pensamiento complejo, que
permita formar diseñadores gráficos competentes
e integrales. Este artículo tiene el objetivo de
presentar el estado actual del DG y su relación
con la formación profesional y el currículum
en el contexto de la ES, en busca de delinear
estrategias que promuevan dicha formación. Para
ello, se realizó una revisión de tipo descriptiva
para analizar los principales estudios relacionados
con la formación en DG y el currículum. Esta
revisión se hizo a través de una exploración en
diferentes bases de datos con reconocimiento
internacional. Los resultados destacan la necesidad
de transformar los currículums de DG hacia
enfoques interdisciplinarios, complejos y flexibles,
que promuevan la praxis.

This article is the result of a doctoral thesis that
examines the curriculum and professional training
of Graphic Design (GD) in Higher Education (HE).
Historically, the teaching of GD has been linear
and operational, lacking an interdisciplinary and
complex approach. However, this methodology no
longer meets the current demands of a globalized
education or the problems faced by society, given the
complexity of the international context. Therefore, it
is necessary to carry out a curriculum transformation
based on complex thinking, which allows for the
training of competent and comprehensive graphic
designers. This article aims to present the current
state of GD and its relationship with professional
training and the curriculum in the context of HE,
in order to outline strategies that promote such
education. For this purpose, a descriptive review
was conducted to analyze the main studies related
to GD training and the curriculum. This review
was carried out through exploration in different
internationally recognized databases. The results
highlight the need to transform GD curricula
towards interdisciplinary, complex, and flexible
approaches that promote praxis.
Consulta las Palabras Clave en la siguiente página.
See the Keywords on the following page.

1

Nacionalidad: colombiano; Adscripción: Universidad De Boyacá: Tunja, Boyaca, Colombia; Magister en educación; e-mail: yesid.buitrago00@
usc.edu.co; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-3540-1029
2
Nacionalidad: mexicano; Adscripción: Departamento de Arquitectura y Diseño en la Universidad de Sonora, México; Doctor en Arquitectura
Diseño y Urbanismo; Email: redeshmo@gmail.com; ORCID: https://orcid.org/0000-0001-9241-032X
3
Nacionalidad: colombiano; Adscripción: Universidad Santiago de Cali, Colombia; Doctorado en Humanidades, Universidad del Valle,
Colombia; E-mail: luis.munoz03@usc.edu.co; ORCID https://orcid.org/0000-0001-5084-5069

126

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Palabras Clave:

Keywords:

formación profesional; educación; currículum

vocational training; education; curriculum

Introducción

Para ello, Morales-Holguín y Cabrera-Becerra
(2017), García Arano (2020), Pereda-Vidal y
Castro Caballero (2022), coinciden en que el
DG se estudia y complementa desde diferentes
enfoques disciplinares como la semiótica, el arte,
la comunicación y la tecnología, lo que valida
la idea de que la FP en DG puede fortalecerse
a través de la interdisciplinariedad, integrando
diferentes áreas del conocimiento que se ocupan
de estudiar a las personas, intervenir en la sociedad
para mejorar la calidad de vida y producir objetos
mediante tecnologías industriales (Frascara,
2018), caracterizándose ello por la interacción
comercial que envuelve empresas, organizaciones
sin fines de lucro, entre otras, con la sociedad.
Gutiérrez, Manosalve y Restrepo (2017),
afirman que la enseñanza del DG “no puede
limitarse a capacitar en técnicas y procesos
operativos y funcionales, en todo caso necesarios,
pero no suficientes” (p. 74); sino que debería
enfocarse también en una educación dirigida
a contribuir en la formación de diseñadores
gráficos responsables consigo mismos, con la
sociedad y con su entorno. Esto implica formar
profesionales capaces de enfrentarse a ciertas
libertades educativas que le permitan explorar
su creatividad y enfrentarse a situaciones de
incertidumbre, cambios sociales, culturales o
tecnológicos (Cueva y Vásquez Coisme, 2022).
Estos enfoques permitirían el análisis de los
problemas desde una perspectiva multinivel, la
(re)construcción de diversas configuraciones
y el abordaje de los problemas en un contexto,
enriqueciendo así la praxis en los docentes
(Balakyreva y Kyska, 2020).
Por lo tanto, la FP en DG desde un enfoque
interdisciplinar, permitiría comprender la
integralidad desde una mirada transdisciplinar
y la flexibilidad curricular como cualidades
susceptibles de cambios y mejoras en los proyectos
de diseño y los currículums. El propósito de
los currículums basados en la complejidad es
formar seres humanos y brindar formación
humana en sí misma (Varona, 2020, p. 112).
Fundamentalmente, la formación en DG lleva

Inicialmente, es importante señalar que existe
poca información publicada en bases de datos
bibliográficas de contenido científico-técnico
sobre el Diseño Gráfico (en adelante DG), la
formación profesional (FP) y el currículum, como
se concluye en el estudio realizado por Martín
Sáez y Ortiz de Guinea Ayala (2018). Según ellos:
De las publicaciones sobre diseño gráfico
publicadas en lengua española […] –artículos,
artículos/ponencia, reseñas de libros y tesis
doctorales –, podemos concluir que […] sin
duda, implica que la mayoría de los graduados
en diseño gráfico no continúan, en principio,
con los estudios de doctorado, una vez que se
gradúan. (p.151)
Es decir que, el campo de la producción
científica en el DG aún está en construcción,
puesto que la profesión está en proceso de
reconocimiento y definición de su propio corpus
teórico (González-Mardones, 2020). Además,
es importante destacar que el 88% de las tesis
doctorales analizadas fueron defendidas en
España, con la Universidad Complutense de
Madrid a la cabeza, mientras que solo el 12%
se defendieron en Latinoamérica (Martín Sáez y
Ortiz de Guinea Ayala, 2018, p. 151).
Sin embargo, es necesario mencionar que las
investigaciones en DG con enfoques curriculares
y la FP en América Latina carecen de teorización
y reflexiones críticas (Prendeville y Koria,
2022). Estas investigaciones aún requieren de un
sólido corpus teórico metodológico que permita
a las instituciones de crecimiento de educación
superior (ES) y programas académicos reconstruir
currículums armónicos para la formación,
y transformación responsable de los futuros
diseñadores gráficos (Buitrago López, 2020).
Por lo tanto, para comprender las realidades
del DG en las Instituciones de Educación Superior
(IES) en España y América Latina, es fundamental
realizar una revisión sistemática de la literatura
que vincule el diseño gráfico, el currículum y la
formación profesional (en adelante DG+C+FP).
127

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

una responsabilidad epistémica, pero también
en su “capacidad para ver y evaluar productos
y sistemas, y para identificar necesidades y
oportunidades que permitan intervenir a través
del diseño” (Frascara, 2018, p. 22). Concurre
entonces, no solo hablar de una profesión que
domine una técnica, sino que logra impactar en
lo social y lo económico desde su corpus teórico
que va de lo disciplinar hacia lo interdisciplinar
(González-Mardones, 2020).
En este sentido, una revisión sistemática de
la literatura sobre DG+C+FP de los últimos años
permitirá a los investigadores y a la profesión,
conocer el estado actual, las coincidencias y los
aportes en esta área. Estos estudios contribuirán
a la consolidación de las coexistencias y
discrepancias entre los diferentes enfoques de los
investigadores sobre la formación del diseñador
gráfico y el currículum en la ES en contextos
internacionales y nacionales de América Latina.
A pesar de la existencia de varias revisiones
sistemáticas de literatura sobre DG+C+FP,
el propósito de este artículo es entrelazar
estos conceptos y presentar las realidades y
problemáticas asociadas. El artículo revisa la
literatura científica publicada entre 2015 y 2021
sobre el DG+C+FP, con el objetivo de describir,
analizar y reflexionar sobre las principales
concepciones relacionadas con la formación
del diseñador gráfico y el currículum en la ES
en contextos internacionales y nacionales de
América Latina, y con ello contribuir a alcanzar
estrategias que permitan promover la formación
de estos profesionales.

capaces de manejar una amplia gama de signos
y símbolos con el propósito de (re)construir
mundo, y cómo desde los conocimientos de otras
disciplinas desarrollan posibilidades de acción
y no procedimientos absolutos (García Arano,
2020). Esto implica que los profesionales deben
estar abiertos a la innovación, la incertidumbre,
y el trabajo flexible, ya sea de manera inter
o multidisciplinar, para adaptarse a entornos
tanto análogos como digitales (Massaguer y
Tejada Fernández, 2021). Esta situación brinda
la oportunidad de construir una disciplina más
conceptual, integradora e inclusiva, sin tratar
de imitar a ninguna otra (Cezzar, 2020, p. 225).
En particular, la educación en DG desde un
enfoque interdisciplinar, fomenta la cooperación,
el intercambio y la interacción de distintos
aspectos como el teórico o el metodológico de
las diferentes ciencias o disciplinas (PeredaVidal y Castro Caballero, 2022). De este modo
se evidencia la naturaleza compleja propia del
andamiaje del DG, lo cual obliga a la formación
universitaria a reconfigurar su estructura hacia el
constructo complejo.
Diseño gráfico, formación profesional y
currículum: un enfoque desde el pensamiento
complejo
La formación en DG, según Morales Holguín
(2017), se ha caracterizado por una estructuración
lineal del conocimiento, con procesos
sistemáticamente ordenados en pasos sucesivos
hasta llegar al resultado o producto final. Esto
demuestra “evidenciar precisamente en su
estructura epistémica y didáctica, la falta de una
reestructuración creativa que la revitalice […] una
visión más abierta e interdisciplinar, acorde a su
fenomenología esencialmente sistémica” (p. 19).
Flores Carapia (2019) coincide al señalar que
“la relación entre la formación del pensamiento
complejo y la enseñanza del diseño […] no ha
sido suficientemente estudiada. Tampoco es claro
el uso de los conceptos del pensamiento complejo
en las teorías utilizadas por el diseño […]” (p. 64),
debido a que “en la actualidad el diseño gráfico
tanto en su metodología, en su ejercicio práctico,
como en su enseñanza, continúa sustentándose
de manera preponderante en el paradigma
epistémico de la linealidad” (Morales-Holguín
y Cabrera-Becerra, 2017, p. 15), alejando las
exigencias que actualmente demanda la educación

Marco Conceptual
Diseño Gráfico y Educación
El campo de la educación en DG ha experimentado
importantes cambios en las últimas décadas,
en respuesta a las transformaciones sociales,
políticas, económicas, tecnológicas, educativas
y sistémicas a nivel global (Buchanan, 2019).
Sin embargo, el diseño se enfrenta cada vez a
problemas más complejos relacionados con estas
transformaciones (Wilde, 2020). En general,
la educación en DG debe abordar una serie de
desafíos que no se pueden resolver desde una
perspectiva disciplinaria, sino que se requiere el
trabajo conjunto de grupos interdisciplinarios.
Por tanto, los diseñadores gráficos deben se
128

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

a nivel universal, una educación globalizada
que responda a las necesidades y los diversos
problemas que se presentan en la sociedad.
En ese sentido, autores como Tobón (2013) y
Maldonado (2017), proponen transformaciones
curriculares desde el paradigma de la complejidad
como un elemento fundamental en la educación.
Esto implica abordar problemas que tienen
múltiples soluciones y reflexionar sobre el
funcionamiento de los componentes del diseño en
interacción con el contexto a largo plazo, en lugar
de limitarse a cambios operativos superficiales. En
consecuencia, los planes de estudio deben enfocarse
en la investigación centrada en el usuario, las
habilidades en tecnologías digitales y la enseñanza
interdisciplinaria (Pontis y Van der Waarde, 2020).
García Cordero y Buitrago López (2017)
proponen transformar los procesos de enseñanza
y aprendizaje del DG, hacia “la capacidad de
trabajo interdisciplinar en situaciones complejas,
variables y cambiantes, […] para entenderlos
desde una posición más integral […] permitiendo
encontrar múltiples soluciones
a
diversos
proyectos” (p. 128). Propuesta que respondería
al enfoque actual de la educación occidental,
que se centra en la memorización, la creación
de indicadores y la medición de impactos,
habilidades y competencias (Maldonado, 2017).
En el caso del DG, esto se traduce en currículums
tradicionales centrados en una educación lineal
y operativa –enfocados en el hacer–. Por lo tanto,
es necesario que los currículums y los planes de
estudios transiten o evolucionen de una enseñanza
estética hacia una estratégica facilitadora de
invocación (Morales-Holguín, 2022). Asimismo, es
fundamental (re)construir currículums centrados en
competencias críticas, emergentes y permanentes
que superen los contenidos de formación técnicooperativa (Weil y Mayfield, 2020).
Fragoso Susunaga (2021), García Cordero
y Buitrago López (2017) coinciden en que los
procesos de enseñanza y aprendizaje del DG deben
comprenderse desde una perspectiva integral y
transdisciplinaria, con flexibilidad curricular. Es
decir, el propósito de los currículos basados ​​en
la complejidad es formar seres humanos y, por
lo tanto, se trata de una formación humana en sí
misma (Varona 2020). Fundamentalmente,
Es imprescindible una educación humanista,
ética y axiológica que esté en un ejercicio
dialéctico reflexivo con el contexto
ideológico, cultural y cosmovisivo del ser

humano, de tal forma que se fomente un
Pensamiento Complejo y transdisciplinario
en el cual el sujeto se construye como ente
en transformación y transformador de su
realidad. (Burgos Vázquez y González Rivera,
2021, p. 15)
Morin (2000) como uno de los exponentes
del pensamiento complejo, sostiene que “los
conocimientos son cada vez más especializados
y fragmentados, alejados de los problemas
de la globalidad” (p.43). Esto ha llevado a
currículums centrados en la transmisión de
conocimientos
–profesionales
operativos–,
descuidando la formación integral que considera
la diversidad y las condiciones de vida de los
seres humanos. Expresamente, para proponer una
(re)construcción del currículum en DG se debería
pensar en un enfoque integral (Flores Marin y
Vanoni, 2016), y desde la complejidad entendido
como un conocimiento multidimensional que
reconoce la incertidumbre, la (inter)conexión
entre lo particular –local– y lo general –global– así
como las similitudes y singularidades de los seres
humanos (Morin, 2009). Además, se requiere
de “métodos prospectivos de perfil complejo,
que respondan a la complejidad que define el
contexto social, cultural y tecnológico del siglo
XXI en sustitución de métodos causales, aquellos
que surgieron y dieron respuesta a los problemas
durante el siglo XX” (Morales-Holguín, Aguilar
Tobin, y Elizalde García, 2022, p. 42).
En definitiva, este artículo tiene como objetivo
principal abordar las realidades del currículum y
la formación profesional en instituciones de ES
en España y Latinoamérica, basándose en una
revisión sistemática de publicaciones realizadas
hasta el año 2021 y recopiladas en artículos
publicados en bases de datos reconocidas a nivel
internacional, en busca de contribuir a alcanzar
mejores estrategias que promuevan la formación
profesional y el currículum entorno al DG.
Metodología
Este artículo tiene el objetivo de presentar
el estado actual del DG y su relación con la
formación profesional y el currículum en el
contexto de la ES, en busca de delinear estrategias
que promuevan dicha formación.
Para el desarrollo de la revisión sistemática de
la literatura, se partió de las siguientes preguntas
de investigación: (1) ¿Cuál es el estado actual
129

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

del DG, su formación y currículum en España
y América Latina? (2) ¿Cuáles son los retos
y problemas relacionados con la formación
profesional y el currículum del diseño gráfico en
las instituciones de educación superior en dichos
lugares? (3) y ¿Qué cambios y transformaciones
se requieren llevara cabo para fortalecer la
formación e identidad de los diseñadores gráficos
en el ámbito académico y laboral, más allá de un
enfoque técnico y operativo?
Para ello, se recopiló información disponible
en las siguientes bases de datos en el periodo
comprendido entre los años 2015 y 2021, con
criterios de selección enfocados en los temas
relacionados con el currículum y la FP en DG:
1. Documentos realizados y publicados por
instituciones e investigadores reconocidos a
nivel internacional, nacional y regional.
2. Publicaciones de revistas internacionales
indexadas en diferentes bases de datos principales
(Wos, Scopus, Scielo, Latindex Catálogo); otras
bases de datos (Dialnet) y directorios (Redalyc,
D.O.A.J, Latindex Directorio).
3. Libros y capítulos de libros resultados de
investigación.
La presente investigación se basa en una revisión
del estado de la cuestión y una revisión descriptiva,
que según García-Peñalvo (2022) ofrecen:

[…] nuevas perspectivas sobre el tema o
señalar un área para seguir investigando.
Aplica una búsqueda exhaustiva de la
literatura […] Suele combinar técnicas
narrativas […] para presentar el estado actual
del conocimiento […] Suele emplear métodos
de búsqueda estructurada para formar una
muestra representativa de un grupo más
amplio de trabajos relacionados con el área de
investigación. (p. 23)
En otras palabras, esta revisión, tiene como
objetivo identificar, analizar y sintetizar la
documentación seleccionada (Guerra-Antequera
y Revuelta-Domínguez, 2022, p. 31). El propósito
es presentar un análisis y una descripción de
las principales investigaciones relacionadas
con DG+C+FP en la ES en los últimos cinco
años, incluyendo también perspectivas de
países industrializados. De esta manera, se busca
“reflexionar en torno al diseño como campo de
conocimiento” (Agudelo-Torres y Velasco-Sabogal,
2018, p. 78), con el objetivo de facilitar estrategias
que promuevan la formación de los diseñadores.
A continuación, se presenta el proceso y los
criterios considerados para la selección de la
revisión, que abarcan artículos, libros y capítulos
de libros resultado de investigaciones (ver Figura
1 y Figura 2).

Figura 1. Pasos del proceso de selección
de documentos para la revisión de la
literatura científica
Nota: La figura presenta el proceso de la
selección de artículos, libros y capítulos de
libros resultados de investigación para la
revisión de la literatura
Fuente: elaboración propia

130

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

En el proceso de investigación sobre la
formación profesional y currículum en DG, se
establecieron criterios claros para seleccionar
los estudios adecuados. Estos criterios incluyen
que los estudios estuvieran publicados en revistas
indexadas en bases de datos con reconocimiento
internacional, libros y capítulos de libro resultado
de investigaciones que pertenecieran a las áreas
de ciencias sociales, humanidades, artes y que
trataran específicamente sobre la formación
profesional y currículum en DG.
Una vez establecidos los criterios, se llevó a cabo
una búsqueda en las bases de datos mencionadas,
utilizando palabras clave como “formación
profesional y diseño gráfico/ currículum y diseño
gráfico”, y se filtró la información seleccionando
las disciplinas de Ciencias Sociales, Humanidades
y Artes. En esta etapa inicial, se encontraron un
total de 4.311 publicaciones.
Sin embargo, tras examinar los títulos y
resúmenes de las publicaciones, se decidió
descartar la mayoría, es decir, 4.255, puesto que
solo mencionaban el DG objeto de estudio, pero
no ofrecían ninguna reflexión específica sobre la
formación profesional o el currículum en sí.
Después de este proceso de eliminación,
se quedaron y seleccionaron finalmente 56

publicaciones para una lectura más detallada. De
estos, se seleccionaron finalmente 24 debido a que
incorporaban una reflexión amplia y relevante
sobre la temática en cuestión (ver Figura 2).
Una segunda lectura más minuciosa de estos
24 documentos, permitió identificar cuatro grandes
cuestiones que surgían de manera recurrente
en ellos. Estas cuestiones se convirtieron en las
categorías analíticas utilizadas para codificar las
publicaciones seleccionadas, utilizando el software
de análisis cualitativo Atlas.ti (versión 7).
Las categorías establecidas, fueron las
siguientes:
1. Diseño Gráfico en el siglo XXI: Retos
actuales y perspectivas futuras en la formación
y el currículum
2. Desafíos en la disciplina del Diseño
Gráfico y su relación con la educación
3. Transformación y desafíos en el Diseño
Gráfico: Hacia una educación integral y
valores significativos
4. Repensar los currículos de diseño
gráfico: Integración, complejidad y praxis
Estas categorías servirán como marco de
análisis para profundizar en el estudio de la
formación profesional y el currículum en el
campo del DG y la ES.

Figura 2. Documentos finales seleccionados
para la revisión de la literatura científica
Nota: La figura presenta la selección final de los
documentos, autores y países que se tuvieron
en cuenta para la revisión sistemática de la
literatura
Fuente: Elaboración propia.

131

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Resultados

de organización profesional que articule los
niveles formativos existentes y los conecte
con sus desarrollos profesionales y con las
responsabilidades asumidas, de forma escalonada
y armónica” (p. 7). Esto con el objetivo de definir
una profesión organizada y coherente que este en
sintonía con los sectores académicos, laborales y
profesionales.
Desde la perspectiva curricular de Camacho
García (2015) y Mardones (2015), se concluye
que el DG, entre las disciplinas estudiadas,
es una de las más desorganizadas, puesto que
adopta y duplica conceptos y términos de otras
disciplinas. Lo que ha generado una difuminación
de funciones y responsabilidades entre los niveles
técnicos y profesionales.
En síntesis, los hallazgos que presentaron en
España, como uno de los países hispanos con
mayores estudios de tesis doctorales defendidas
en el campo del DG, permitieron exponer la crisis
que actualmente tiene el DG respecto a la falta
de una organización curricular coherente en los
diferentes niveles de ES, debido a que aún esta
disciplina es asociada como práctica ­
–manejo
y conocimiento de softwares–, esto porque hoy
día existen duplicidades de contenidos entre los
niveles técnicos y profesionales.

A continuación, se presentan los resultados del
análisis del material bibliográfico seleccionado en
el marco de la revisión sistemática, centrándose
en las categorías identificadas y su relación con
la formación profesional y el DG, así como el
currículum y el DG.
Diseño Gráfico: realidades en las Instituciones
de Educación Superior, España
A partir de los estudios recopilados sobre las
realidades del DG en las IES de España, se
presenta el análisis que aborda la enseñanza, sus
retos, definiciones y los problemas relacionados
con el currículum (Forner Merino, 2015; González
Mardones, 2015, 2020; Camacho García, 2015;
Arjona, 2018; Camacho y Stegel, 2021).
Desde la perspectiva de la formación en DG,
Forner Merino (2015), señala la necesidad de
revisar la docencia en los procesos de enseñanzaaprendizaje en tres aspectos: primero, trascender
de DG a diseño de la comunicación visual;
segundo, enfocarse en procesos de enseñanza
que fomenten el pensamiento y la visión, no
solo la práctica; y tercero, formular “proyectos
integrados” desde los programas de DG.
En este sentido, se comprende que la enseñanza
del DG se orienta hacia na combinación de teoría
y práctica, puesto que la práctica, es decir, la
enseñanza de la técnica, define la calidad de los
proyectos, mientras que la teoría proporciona una
identidad única a cada programa distinta en cada
universidad (Camacho y Stegel, 2021). Desde esta
perspectiva, es posible identificar y fortalecer la
identidad y formación de los diseñadores gráficos
en la ES.
En cuanto a los retos y definiciones, el DG
es una disciplina que, desde la perspectiva de la
realidad profesional, sufre de desorden, imprecisión
y confusión, tal como lo menciona GonzálezMardones (2015) cuando expresa que el DG:
En el ámbito disciplinar […] está desordenado,
es impreciso y confuso. Se confirma también
que existe una dispersión, incoherencia
y una falta de consenso que provoca la
invisibilidad del mismo ante la sociedad y las
administraciones, tanto a nivel profesional,
como económico y como educativo. (p. 297)
En consecuencia, Arjona (2018) propone que
se debería “reconocer y proponer una estructura

Realidades del Currículum y el Diseño
Gráfico en las Instituciones de Educación
Superior en América Latina
El campo del DG ha experimentado importantes
cambios en el siglo XXI, enfrentándose a diversos
retos y desafíos en términos de la formación y los
currículums. Estudios recientes han revelado que
esta disciplina, aunque joven, está estrechamente
relacionada con la práctica, pero aún cuenta con
áreas poco exploradas como la educación, la
formación profesional y el currículum. Además,
se ha evidenciado la necesidad de un estudio más
profundo del perfil de los jóvenes diseñadores
gráficos y su preparación para el mercado laboral
global, así como la importancia de no centrarse
únicamente en aspectos técnicos y gráficos, sino
también en el contexto, la cultura y otros factores
económicos y cognitivos.
Debido a estas razones, el DG ha despertado
un notable interés entre académicos y en el
ámbito de la educación en países de América
Latina como México, Colombia y Ecuador, como
se detalla a continuación:
132

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Diseño Gráfico en el siglo XXI: Retos actuales
y perspectivas futuras en la formación y el
currículum

nacional. Además, han enfatizado que, en el
contexto educativo y académico del DG, no es
suficiente tener solo habilidades prácticas, sino
que también se deben considerar el contexto, la
cultura y otros factores económicos y cognitivos
para ser un profesional más integral y con
conocimientos más amplios (Ramírez Paredes y
Flores Treviño, 2016).
En suma, la tarea de los programas de DG
consiste en promover una formación que fomente
la investigación interdisciplinar y el desarrollo de
su capital intelectual, para que tenga un impacto
positivo en la sociedad “mediante la valorización
académica de la disciplina y la dimensión
proyectual que ésta conlleva” (Ramírez Paredes,
2018, p. 108).
En otras palabras, la formación de diseñadores
gráficos debería enfocarse en configurar profesionales
que conozcan en profundidad su campo, que sean
autónomos y no se limiten únicamente al dominio
de herramientas digitales. Es necesario estudiar
la relación entre el DG y el ámbito académico, la
enseñanza y el currículum. Además, se debe examinar
la estructura profesional del DG para clarificar los
perfiles, responsabilidades, competencias y aptitudes
del diseñador gráfico en contextos académicos y
laborales. También es importante identificar los
perfiles profesionales que estén alineados con
un nivel jerárquico asociado a la realización de
un proyecto y su nivel de formación académica.
Asimismo, se requiere analizar el estado actual del
DG y sus programas de posgrados para abordar la
crisis actual que afecta al currículum. Por último,
es necesario categorizar los contenidos y métodos
de las tendencias educativas en DG en los siglos
XX y XXI (Ramírez Paredes, 2018, p. 177).

Por un lado, Ramírez Paredes, Villar García, y
Maldonado Reyes (2017) se plantean y revelan
que el DG es una disciplina joven que se relaciona
con la práctica, pero que aún cuenta con áreas
poco exploradas como la educación, la FP y el
currículum.
Por otro lado, Tiburcio García (2013),
sostiene que es necesario realizar un estudio más
profundo del perfil de los jóvenes de las nuevas
generaciones desde las universidades, con el fin
de potenciar su desarrollo profesional futuro.
Tiburcio destaca dos aspectos fundamentales: en
primer lugar, los mercados globales presentan
diferencias significativas, y es responsabilidad
de las IES concientizar a los estudiantes sobre la
diversidad, las características y las oportunidades
que ofrece cada mercado. En segundo lugar,
durante la formación, los estudiantes suelen
centrarse en aspectos técnico y gráficos, lo que crea
la percepción de que el campo del diseñador gráfico
se reduce a un enfoque meramente “técnico”,
sin las bases necesarias para desempeñarse de
manera efectiva en el campo laboral y profesional
(Tiburcio García, 2013, pp. 209:210).
En cuanto a la organización de los currículos
de los programas de DG, Morales Holguín (2020)
argumenta que, dadas las condiciones actuales de
transformación constante y obsolescencia rápida,
las universidades tienen un papel fundamental
como promotoras del conocimiento y el cambio.
Por lo tanto, es fundamental abordar y discutir
temas como los mercados laborales y la formación
relacionada en la estructuración y organización
de los programas profesionales de DG.
Además, en los últimos cinco años, Ramírez
Paredes y Flores Treviño (2016), (2018), (2021),
han llevado a cabo investigaciones relacionadas
con el DG, centrándose en la investigación, la
identidad, el discurso y la innovación educativa.
Estas autoras han analizado el discurso sobre
el DG en relación con los conceptos clave que
definen el perfil del diseñador gráfico: académico,
educativo y profesional. Sus investigaciones
han revelado información sobre la identidad
del diseñador gráfico “sello” –en el campo
profesional–, destacando la preocupación por la
adopción de estilos o tendencias europeas que
han generado una especie de desprendimiento

Desafíos en la disciplina del Diseño Gráfico y
su relación con la educación
En diversos estudios realizados por Morales
Holguín, Cabrera Becerra, González Bello, (2017),
(2018), (2019), (2020), (2021), se ha evidenciado
que la disciplina del DG presenta bases
epistémicas débiles (Morales Holguín y Cabrera
Becerra, 2017). Estos hallazgos coinciden con los
resultados de la investigación de Martín Sáez &amp;
Ortiz de Guinea Ayala (2018), donde se destaca la
escasa investigación a nivel internacional en temas
relacionados con la educación y el DG.
Morales Holguín y Cabrera Becerra (2017),
argumentan que el DG debe transitar a una
133

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

epistemología de la integración circular,
abandonando las metodologías lineales y
secuenciales, y en su lugar, adoptando metodología
circular basada en la flexibilidad y el intercambio
permanente. El paradigma lineal actual ha generado
la percepción y práctica de una formación técnica
y mecanizada.
En definitiva, estos autores sostienen que es
posible ingresar al paradigma de la complejidad
y la incertidumbre para llevar al DG a un cambio
que amplíe su visión, ontológica, metodológica,
epistemológica, lógica y práctica. De esta
manera, los nuevos profesionales y responsables
de la formación de diseñadores gráficos
podrán reconocer al DG como una disciplina,
y no simplemente como una profesión técnica
vinculada a los avances tecnológicos y al dominio
de herramientas digitales y análogas.

ética, la responsabilidad social y la conciencia del
impacto en el entorno (Jiménez Álvaro et. al. 2020).
Esta propuesta busca superar los desafíos
presentes en el DG en Ecuador al fomentar una
formación integral que trascienda las limitaciones
técnicas y operativas. Se pretende desarrollar
profesionales del DGcon competencias sólidas
en comunicación, capacidad para abordar
proyectos integrados y un genuino interés
por la investigación y la generación de nuevo
conocimiento. Asimismo, se busca revalorizar al
DG como una disciplina en sí misma, más allá
de su relación con los avances tecnológicos y el
dominio de herramientas digitales.
Repensar los currículos de diseño gráfico:
Integración, complejidad y praxis
En Colombia, las investigaciones relacionadas
con el DG y la educación, son muy limitadas
debido a que la oferta doctoral en Diseño hasta
2016 no existía en Colombia (SNIES, 2022). Sin
embargo, se han abordado parcialmente aspectos
relacionados con la educación y la pedagogía
en campos como la formación doctoral de
diseñadores gráficos. A nivel nacional no se han
encontrado resultados que vinculen de manera
explicita el DG con la educación o la pedagogía a
nivel nacional. Las investigaciones existentes se
basan en experiencias de área, resultados de tesis
de maestría, reflexiones académicas, memorias
de eventos y capítulos de libros.
En Boyacá, investigadores como Buitrago
López (2017, 2020, 2021) y García Cordero,
(2017, 2018, 2020) han centrado sus estudios en
el DG y su relación con las prácticas pedagógicas,
el currículum, los modelos pedagógicos y
la formación docente. Estas investigaciones
destacan que el DG puede ser considerado desde
el paradigma de la complejidad como un elemento
fundamental en la FP, puesto implican cambios en
razón a la teoría y la práctica del diseño –praxis–
(García Cordero y Buitrago López, 2017).
En este sentido, la enseñanza y formación de
diseñadores gráficos desde el paradigma de la
complejidad en la ES puede ser una alternativa
para pasar de una enseñanza basada en la
práctica –ejercicios simulados– y una educación
lineal –estudiantes receptivos y pasivos en los
procesos de enseñanza y aprendizaje– a una
formación orientada a enfrentar problemas reales
y la incertidumbre (Buitrago López, 2020).

Transformación y desafíos en el Diseño
Gráfico: Hacia una educación integral y
valores significativos
En Ecuador, se ha evidenciado la necesidad
de una transformación en la profesión del DG
debido a los problemas persistentes que alejan
a esta disciplina. A nivel profesional, se ha
observado una escasa atención a los problemas de
comunicación, una oferta limitada de programas
de posgrado y una sobrevaloración del DG como
una profesión operativa. En el ámbito educativo, se
han identificado deficiencias en las competencias
teórico metodológicas en los proyectos de diseño,
la falta de proyectos integrados y un bajo interés
por la investigación orientada a generar nuevo
conocimiento (Jiménez Álvaro, Quelal Moncayo,
y Sánchez Borrero 2020).
Estos problemas, que han sido destacados en
investigaciones anteriores, resaltan la necesidad
de reconocer al DG como una disciplina más
allá de un simple oficio–. En respuesta a estos
desafíos, el programa de DG de la Universidad
Católica del Ecuador ha propuesto una visión
de educación integral que se fundamenta en dos
aspectos clave. En primer lugar, se enfoca en
el desarrollo de vida personal y profesional de
los estudiantes, reconociendo la importancia de
cultivar una identidad sólida y una visión clara
de su papel como diseñadores gráficos en la
sociedad. En segundo lugar, se establece un marco
de observancia de los valores característicos de la
pedagogía Ignacia y el buen vivir, promoviendo la
134

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Estos autores también plantean la necesidad de
(re)construir los currículums de DG, donde se
concluyan reflexiones y posiciones críticas de
diversos actores sociales y educativos, con el
obejtivo de lograr una formación responsable y
consecuente con los futuros diseñadores gráficos.
En esta línea, García Cordero, (2020) y
Buitrago López, (2017) enfatizan que la formación
de los diseñadores gráficos debe lograrse a través
de la vinculación entre la teoría, la praxis y los
distintos elementos del currículum. Esto implica
que el currículum debe tener en cuenta los aspectos
contextuales, socioculturales, ambientales y
demográficos que influyen en la comunidad
educativa, así como los objetivos, los contenidos,
las metodologías y la evaluación. De este modo,
Uscátegui, Castellanos y Lasso (2020) y Ruiz, et
al. (2020) han propuesto una reforma curricular
de los programas de DG y Diseño Industrial que
busca integrar ambos programas académicos,
permitiendo una formación que equilibre las
destrezas técnicas con la comprensión técnica
sobre la generación de artefactos dentro de una
concepción holística de la sociedad actual.
En concreto, estos autores, plantearon una
estructura curricular que responda a la formación
interdisciplinar desde una perspectiva histórica,
cultural y humana con el fin de que los estudiantes
integren y desarrollen diferentes habilidades
propias de estas disciplinas proyectuales.
Finalmente, Orozco-Álvarez (2020) destaca
que el DG tiene la responsabilidad de mejorar
la calidad de vida de las personas y fortalecer
los procesos que ayuden a resignificar la
cotidianidad. Para lograrlo, los programas de
DG en Latinoamérica deben alinearse con las
tendencias de países industrializados, como
Estados Unidos y Holanda, que basan sus
currículos en la globalización, la digitalización
y la mercantilización (Cezzar, 2020). Es
decir, estos programas deben potenciar en
los estudiantes métodos que solucionen las
necesidades de las personas y que sean capaces
de argumentar racionalmente (Noël, 2020). Esto
implica promover el trabajo interdisciplinario y
desarrollar habilidades que permitan abordar los
desafíos actuales del DG.

en España y América Latina, se destacan
que los resultados han permitido alcanzar el
objetivo principal de este artículo, reflexionar
en torno al DG+C+FP, y con ello contribuir al
delineado de mejores estrategias que colaboren
en la promoción de la formación a favor de los
profesionales diseñadores, de acuerdo con la
realidad y necesidades del contexto profesional
actual y próximo:
Revisión del currículum: El DG en las
IES presentan desafíos relacionados con el
currículum. Es necesario trascender de la
enseñanza tradicional del DG a una enseñanza
que aborde el diseño de la comunicación visual
y que fomente el pensamiento crítico y creativo
en los estudiantes. Además, se propone la
implementación de proyectos integrados en los
programas de DG para fortalecer la identidad y
formación de los diseñadores gráficos.
1. Definición y organización profesional:
Existe una falta de consenso y una falta
de organización en la disciplina del DG.
Se requiere una estructura de organización
profesional que articule los niveles formativos
existentes y los conecte con los desarrollos
profesionales y las responsabilidades
asumidas. Esto permitirá definir una profesión
organizada y coherente en los ámbitos
académico, laboral y profesional.
2. Enfoque integral en la formación: La
formación de diseñadores gráficos debe ir más
allá del dominio de herramientas técnicas y
gráficas. Es necesario considerar el contexto,
la cultura y otros factores económicos y
cognitivos para formar profesionales más
integrales y con conocimientos más amplios.
Además, se debe promover la investigación
interdisciplinaria y el desarrollo del capital
intelectual de los diseñadores gráficos.
3. Desafíos en la relación con la educación:
El DG enfrenta desafíos en su relación con
la educación, tanto a nivel profesional como
educativo. Es necesario realizar estudios
más profundos sobre el perfil de los jóvenes
diseñadores gráficos, concientizar sobre
la diversidad de los mercados laborales y
promover una formación que vaya más allá
de lo técnico, considerando aspectos teóricos,
contextuales y culturales.
4. Transformación hacia una educación
integral: El DG en América Latina, incluyendo
países como México, Colombia y Ecuador,

Conclusiones
Después de analizar y describir los principales
hallazgos de las investigaciones realizadas
135

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

requiere una transformación que amplíe
su visión y enfoque más allá de lo técnico
y operativo. Se propone una educación
integral que cultive la identidad y visión de
los diseñadores gráficos, promueva valores
éticos y sociales, y fomente la investigación y
generación de nuevo conocimiento.
5. Integración, complejidad y praxis: Es
necesario repensar los currículums de DG
para abordar la integración, complejidad
y praxis en la formación de diseñadores
gráficos. Esto implica superar las limitaciones
técnicas y operativas, promover proyectos
integrados, desarrollar competencias sólidas
en comunicación y fomentar la investigación
en el campo del diseño gráfico.
Estas reflexiones proporcionan nuevas
perspectivas y conocimientos respecto a las
realidades del DG en las IES en España y América
Latina, donde se presentan desafíos relacionados
con el currículum, la definición y organización
profesional, la formación integral, la relación con la
educación y la necesidad de la transformación hacia
una visión más amplia y completa de la disciplina.
En cuanto a la formación del diseñador gráfico,
se requiere transformar las diferentes concepciones
existentes mediante la articulación de proyectos
integrados e investigaciones interdisciplinarias.
Para ello, es necesario interconectar el diseño, la
educación, la tecnología, la sociedad, la cultura,
la comunicación y la economía desde una
perspectiva compleja y transdisciplinaria.
Por otro lado, es esencial (re)estructurar
los currículums basados en el pensamiento
complejo, enmarcando la formación de seres
humanos íntegros, críticos y comprometidos en
la solución de problemas sociales. Además, se
debe considerar las tendencia locales y globales
en el (re)diseño de los currículums y aplicar un
modelo curricular integrador fundamentado en
el pensamiento crítico y creativo. Esto permitiría
que los profesionales estén preparados para
enfrentar la incertidumbre, los cambios sociales,
culturales o tecnológicos, propios del contexto
social y profesional que se vive.
Es importante destacar que el pensamiento
complejo puede articularse con el currículum
y el DG desde una perspectiva holística, que
permita comprender, percibir y enseñar el DG
como un sistema complejo. Esto envuelve la (re)
construcción de currículums emancipatorios,
integradores, crítico-sociales y basados en la

complejidad, que se centren en resolver los
problemas de la sociedad y no como un dispositivo
de control.
Además, se sugiere la realización de
futuras líneas de investigación como analizar
los contenidos programáticos y prácticas
pedagógicas de los docentes, investigar sobre los
modelos pedagógicos implementados en cada
programa y estudiar la relación y coherencia
entre la formación de profesionales de DG y
los campos laborales a los que se enfrentan.
También se destaca la importancia de fomentar
la investigación multidisciplinaria en las IES,
con el objetivo de contribuir en la consolidación
de un corpus teórico de la disciplina y promover
procesos de co-creación que respondan a las
necesidades del contexto y el territorio.
En síntesis, este trabajo reflexiona sobre los
desafíos del DG+C+FP, destacando, de cara a
alcanzar mejores estrategias para una formación
diligente acorde a los retos actuales y futuros, la
necesidad de superar los enfoques tradicionales,
promover una formación integral, establecer
una definición y organización profesional clara,
fortalecer la relación con la educación y fomentar
la transformación hacia una visión más amplia
y completa de la disciplina. Estas reflexiones
ofrecen nuevas perspectivas para el campo del
DG y son fundamentales para la elaboración de
investigaciones de alto impacto. Ello se considera
ineludible para acceder a transitar de la disciplina
mayormente técnica hacia aquella estratégica,
capaz de abordar y solventar los problemas
que se presentan y que se caracterizan por una
mayor complejidad. De igual manera, permitiría
al diseñador desplazar su rol tradicional como
creador visual hacia el de agente de cambio,
al de verdadero generador de soluciones a los
problemas que enfrenta nuestra sociedad, e
influir de forma diligente en los procesos de
comunicación que dan forma a la cultura. C

136

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Referencias Bibliográficas
Agudelo-Torres, I. C., &amp; Velasco-Sabogal, J. L. (2018). Conocimiento y práctica del diseño en la formación
de profesionales en áreas no concurrentes del diseño en universidades públicas de Bogotá,
Colombia. Revista de Investigación, Desarrollo e Innovación, 77-90. HYPERLINK "https://doi.
org/10.19053/20278306.v9.n1.2018.8509"
Arjona, J. d. (2018). Diseño gráfico, el actual paradigma. Retos y realidades. Grafica, 6(11), 7-11.
HYPERLINK "https://doi.org/10.5565/rev/grafica.111 "https://doi.org/10.5565/rev/grafica.111
Balakyreva, N., &amp; Kyska, L. (2020). Reflexión Académica en Diseño y Comunicación. Hacia la enseñanza
del Diseño con un enfoque interdisciplinar. La construcción del conocimiento desde la complejidad
(pp. 123-126). Universidad de Palermo. HYPERLINK "https://onx.la/90f35" https://onx.la/90f35
Buchanan, R. (2019). Systems Thinking and Design Thinking: The Search for Principles in the World We
Are Making. She Ji: The Journal of Design, Economics, and Innovation, 85-104. HYPERLINK
"https://doi.org/10.1016/j.sheji.2019.04.001" https://doi.org/10.1016/j.sheji.2019.04.001
Buitrago López, Y. C. (2020). Componentes de las prácticas pedagógicas para analizar la enseñanza del
diseño. Actas de Diseño, 83-87. HYPERLINK "https://onx.la/1389b" https://onx.la/1389b
Buitrago López, Y. C. (2020). Reconstrucción del currículo universitario: una reflexión desde el
quehacer docente. En R. Rojas Monedero, Repensar el campo curricular para la transformación
educativa (pp. 57-70). Editorial Universidad Santiago de Cali. HYPERLINK "https://doi.
org/10.35985/9789585147775" https://doi.org/10.35985/9789585147775
Burgos Vázquez, S. I., &amp; González Rivera, G. (2021). Síntesis histórica de la Complejidad: del “ser”
humano al “estar” en el mundo educativo. Revista de investigación educativa de la Rediech, 1-17.
HYPERLINK "https://doi.org/10.33010/ie_rie_rediech.v12i0.1468" https://doi.org/10.33010/ie_
rie_rediech.v12i0.1468
Camacho García, R. (2015). Sobre la naturaleza, comprensión y evaluación de la identidad visual para
la empresa. Tesis doctoral, Universitat de Barcelona, Barcelona. HYPERLINK "http://hdl.handle.
net/10803/313225" http://hdl.handle.net/10803/313225
Camacho, T., &amp; Stegel, N. (2021). El" compromiso" del diseño, de los diseñadores, y de nosotros como
docentes. Grafica, 9(17), 11-16. HYPERLINK "https://doi.org/10.5565/rev/grafica.201" https://
doi.org/10.5565/rev/grafica.201
Cezzar, J. (2020). Teaching the Designer of Now: A New Basis for Graphic and Communication Design
Education. She Ji: The Journal of Design, Economics, and Innovation, 6(2), 213-227. HYPERLINK
"https://doi.org/10.1016/j.sheji.2020.05.002" https://doi.org/10.1016/j.sheji.2020.05.002
Cueva, M. C., &amp; Vásquez Coisme, L. D. (2022). Diseño curricular desde el nuevo enfoque de las funciones
del diseñador gráfico. Cuadernos del Centro de Estudios en Diseño y Comunicación, 131-154.
HYPERLINK "https://doi.org/10.18682/cdc.vi104.4024" https://doi.org/10.18682/cdc.vi104.4024
Flores Carapia, M. L. (2019). Complejidad y el ejercicio del diseño gráfico. De los métodos y las maneras,
61-64. HYPERLINK "http://hdl.handle.net/11191/7100" http://hdl.handle.net/11191/7100
Flores Marin, M., &amp; Vanoni, G. (2016). Competencias directivas requeridas por los CEO ante la
complejidad de las organizaciones del siglo XXI. Suma de negocios, 213-227. HYPERLINK
"https://doi.org/10.1016/j.sumneg.2016.02.005" https://doi.org/10.1016/j.sumneg.2016.02.005
Forner Merino, M. (2015). La enseñanza de proyectos de diseño gráfico: análisis y propuestas
contemporáneas desde la investigación y la praxis. Tesis doctoral, Universitas Miguel Hernández,
Altea. HYPERLINK "https://hdl.handle.net/11000/2440" https://hdl.handle.net/11000/2440
Fragoso Susunaga, O. (2021). Los estudios de género en la formación de diseñadores como vehículo de
transformación social. un año de diseñarte mm1, 86-98. HYPERLINK "http://mm1revista.azc.uam.
mx/index.php/mm1/article/view/34" http://mm1revista.azc.uam.mx/index.php/mm1/article/view/34
Frascara, J. (2018). Enseñando diseño. Infinito.
García Arano, C. (2020). El diseño como una necesidad interdisciplinar. Una reflexión desde la academia.
Intersticios Sociales, 77-101. HYPERLINK "https://onx.la/18459" https://onx.la/18459
BIBLIOGRAPHY García Cordero, M. S. (2020). El Currículo desde el paradigma de la complejidad:
Universidad de Boyacá. En R. Rojas Monedero, Repensar el campo curricular para la
137

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

transformación educativa (pp. 95-107). Universidad Santiago de Cali. HYPERLINK "https://doi.
org/10.35985/9789585147775" https://doi.org/10.35985/9789585147775
García Cordero, M. S., &amp; Buitrago López, Y. C. (2017). Modelo pedagógico de pensamiento complejo en
diseño gráfico. Revista Logos Ciencia &amp; Tecnología, 8(2), 117-131. HYPERLINK "https://www.
redalyc.org/pdf/5177/517754056011.pdf" https://www.redalyc.org/pdf/5177/517754056011.pdf
García-Peñalvo, F. J. (2022). Developing robust state-of-the-art reports: Systematic Literature Reviews.
Education in the Knowledge Society, 1-23. HYPERLINK "https://repositorio.grial.eu/bitstream/
grial/2568/1/08.pdf" https://repositorio.grial.eu/bitstream/grial/2568/1/08.pdf
Gonzalez Mardones, S. (2015). El diseño gráfico y sus profesionales. Retos y definiciones. Tesis Doctoral,
Universitat de Barcelona, Barcelona. HYPERLINK "http://hdl.handle.net/10803/373908" http://
hdl.handle.net/10803/373908
Gonzalez-Mardones, S. (2020). Tipologías proyectuales en diseño gráfico. Hacia una clasificación
funcional. Grafica, 43-54. HYPERLINK "https://doi.org/10.5565/rev/grafica.172" https://doi.
org/10.5565/rev/grafica.172
Guerra-Antequera, J., &amp; Revuelta-Domínguez, F. I. (2022). Investigación con videojuegos en educación.
Una revisión sistemática de la literatura de 2015 a 2020. Revista Colombiana de Educación, 27-54.
HYPERLINK "https://doi.org/10.17227/rce.num85-12579" https://doi.org/10.17227/rce.num8512579
Gutiérrez, M. d., Manosalve, M., &amp; Restrepo, M. (2017). Desde el taller: 32 notas para la enseñanza y
aprendizaje del diseño gráfico. Utadeo.
Jiménez Álvaro, X. F., Quelal Moncayo, A. S., &amp; Sánchez Borrero, G. (2020). La nueva enseñanza del
Diseño Gráfico en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador. Cuadernos del Centro de Estudios
de Diseño y Comunicación, 15-60. HYPERLINK "https://doi.org/10.18682/cdc.vi104.4020"
https://doi.org/10.18682/cdc.vi104.4020
Maldonado, C. E. (2017). ¿Qué es eso de pedagogía y educación en complejidad? Propuesta educativa,
54-67. HYPERLINK "https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=403052805005"
https://www.
redalyc.org/articulo.oa?id=403052805005
Martín Sáez, J. L., &amp; Ortiz de Guinea Ayala, Y. (2018). Nivel de producción académica sobre diseño gráfico
en español (2014-2018). Arquetipo(17), 141-153. HYPERLINK "https://revistas.ucp.edu.co/index.
php/arquetipo/article/view/91/88" https://revistas.ucp.edu.co/index.php/arquetipo/article/view/91/88
Massaguer, L., &amp; Tejada Fernández, J. (2021). Evaluación del ajuste entre las competencias académicas y
las profesionales de los titulados del grado de Diseño Gráfico: hacia un dispositivo de diagnóstico.
Educar, 15-34. HYPERLINK "https://doi.org/10.5565/rev/educar.1156" https://doi.org/10.5565/
rev/educar.1156
Morales Holguín, A. (2017). Complejidad, clave en la transición del diseño gráfico de la práctica
profesional a la disciplina intelectual. La investigación, 15-28. HYPERLINK "https://biblat.
unam.mx/hevila/Tallerservicio24horas/2017/no25/2.pdf"
https://biblat.unam.mx/hevila/
Tallerservicio24horas/2017/no25/2.pdf
Morales Holguín, A., &amp; Cabrera Becerra, V. (2017). Debate teórico-metodológico sobre diseño gráfico:
de la linealidad a la complejidad. Intersticios Sociales(13), 1-28. HYPERLINK "https://doi.
org/10.55555/IS.13.111" https://doi.org/10.55555/IS.13.111
Morales-Holguín, A. (2020). La importancia de los métodos de diseño. Formación y práctica del diseñador
gráfico. Bold(7), 1-11. HYPERLINK "https://doi.org/10.24215/25249703e007" https://doi.
org/10.24215/25249703e007
Morales-Holguín, A. (2022). Competencias y habilidades claves para el desarrollo del diseñador en la
etapa poscovid y hacia el futuro. Cuadernos del Centro de Estudios en Diseño y Comunicación,
123-135. HYPERLINK "https://onx.la/24561" https://onx.la/24561
Morales-Holguín, A., Aguilar Tobin, M. d., &amp; Elizalde García, A. A. (2022). Reenfoque del área
metodológica para el nuevo plan de estudios del programa de diseño gráfico, Universidad de Sonora.
UCES.DG · enseñanza y aprendizaje del diseño, 32-43. HYPERLINK "https://doi.org/10.32870/
zcr.v6i11.130" https://doi.org/10.32870/zcr.v6i11.130
Morin, E. (2000). La mente bien ordenada. Repensar la reforma, reformar el pensamiento. Siglo Veintiuno.
138

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Morin, E. (2009). Introducción al pensamiento complejo. Gedisa.
Noël, G. (2020). Fostering Design Learning in the Era of Humanism. She Ji: The Journal of Design,
Economics, and Innovation, 119-128. HYPERLINK "https://doi.org/10.1016/j.sheji.2020.05.001"
https://doi.org/10.1016/j.sheji.2020.05.001
Orozco-Álvarez, M. (2020). Los retos del diseño en contextos multiculturales de diversidad lingüística.
En M. Garone Gravier, &amp; o. doce, Diseño Latinoaméricano. Diez miradas a una historia en
construcción (pp. 145-175). Ediciones USTA, Politécnico Grancolombiano, Editorial UTADEO.
Pereda-Vidal, A., &amp; Castro Caballero, M. A. (2022). Aproximación a la definición de las condiciones de
interdisciplinariedad en los proyectos diseño-arte desde el enfoque de la complejidad y su distinción
en tres obras desarrolladas en Mexicali, Baja California, México. Revista Inclusiones, 341-375.
HYPERLINK "https://onx.la/bdf74" https://onx.la/bdf74
Pontis, S., &amp; Van der Waarde, K. (2020). Looking for Alternatives: Challenging Assumptions in Design
Education. She Ji: The Journal of Design, Economics, and Innovation, 6(2), 228-253. HYPERLINK
"https://doi.org/10.1016/j.sheji.2020.05.005" https://doi.org/10.1016/j.sheji.2020.05.005
Prendeville, S., &amp; Koria, M. (2022). Design Discourses of Transformation. She Ji: The Journal of Design,
Economics, and Innovation, 65-92. HYPERLINK "https://doi.org/10.1016/j.sheji.2022.01.002"
https://doi.org/10.1016/j.sheji.2022.01.002
Ramírez Paredes, K. G. (2018). La (re)construcción del perfil idóneo del diseñador gráfico a través de
una formación centrada en la investigación. Una intervención educativa. México: Universidad
Autónoma de Nuevo León. HYPERLINK "http://eprints.uanl.mx/id/eprint/19637" http://eprints.
uanl.mx/id/eprint/19637
Ramírez Paredes, K. G. (2021). El diseño gráfico a través del discurso de sus actores. Reflexiones
epistemológicas. Revista Latinoamericana de Ciencias de la Comunicación, 168-178. HYPERLINK
"https://onx.la/6e5c2" https://onx.la/6e5c2
Ramírez Paredes, K. G., &amp; Flores Treviño, M. E. (2016). El discurso sobre el diseño gráfico: Formaciones
imaginarias en el campo profesional, académico y profesional. Administración contemporánea,
8(27), 25-33. HYPERLINK "https://onx.la/0e4ef" https://onx.la/0e4ef
Ramírez-Paredes, K. G., Villar-García, M. G., &amp; Maldonado-Reyes, A. A. (2017). Escenario actual del
diseño gráfico en el ámbito de la investigación en México. Legado de Arquitectura y Diseño,
12(21), 48-55. HYPERLINK "https://onx.la/3dcc7" https://onx.la/3dcc7
Ruiz, M. A., Gacía, M., De Castro, M., Esparza, N., Betts, M., Moreno, E., . . . Rodríguez, M. (2020).
Programas de diseño: de las competencias a los resultados de aprendizaje. En A. C. Diseño/RAD,
Encuentros Académicos RAD. Perspectivas curriculares de diseño para el siglo 21 (pp. 147-161).
Asociación Colombiana Red Académica de Diseño/RAD. HYPERLINK "https://doi.org/10.53972/
RAD.erad.2020.1.11" https://doi.org/10.53972/RAD.erad.2020.1.11
SNIES. (20 de 07 de 2022). Consulta de programas: Sistema Nacional de Información para la Educación
Superior en Colombia. Obtenido de SNIES: HYPERLINK "https://hecaa.mineducacion.gov.co/
consultaspublicas/programas" https://hecaa.mineducacion.gov.co/consultaspublicas/programas
Tiburcio García, C. (06/06/2021 de Noviembre de 2013). La sociedad red del siglo XXI y el Diseño
Gráfico: la Universidad Iberoamericana Puebla, su propuesta y sus implicaciones en la práctica
profesional según alumnos, profesores y egresados. Tesis doctoral, Universidad Iberoamericana
Puebla, Puebla. HYPERLINK "http://hdl.handle.net/11117/1174" http://hdl.handle.net/11117/1174
Tobón, S. (2013). Formación integral y competencias. Pensamiento complejo, currículo, didáctica y
evaluación. ECOE.
Uscátegui, M., Castellanos, A., &amp; Lasso, J. G. (2020). Diseño Gráfico: Una experiencia de renovación
curricular. En A. C. Diseño/RAD, Encuentros Académicos RAD. Perspectivas curriculares de
diseño para el siglo 21 (pp. 121-136). RAD/Asociación Colombiana Red Académica de Diseño.
HYPERLINK "https://doi.org/10.53972/RAD.erad.2020.1.9"
https://doi.org/10.53972/RAD.
erad.2020.1.9
Varona, F. (2020). El carácter integrador del pensamiento de Morin en la formación universitaria. Sophia,
colección de Filosofía de la Educación, 93-125. HYPERLINK "https://doi.org/10.17163/soph.
n29.2020.03" https://doi.org/10.17163/soph.n29.2020.03
139

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Weil, D., &amp; Mayfield, M. (2020). Tomorrow’s Critical Design Competencies: Building a Course System
for 21st Century Designers. She Ji: The Journal of Design, Economics, and Innovation, 6(2),
157-169. HYPERLINK "https://doi.org/10.1016/j.sheji.2020.03.001" https://doi.org/10.1016/j.
sheji.2020.03.001
Wilde, D. (2020). Design Research Education and Global Concerns. She Ji: The Journal of Design,
Economics, and Innovation, 6(2), 170-212. HYPERLINK "https://doi.org/10.1016/j.
sheji.2020.05.003" https://doi.org/10.1016/j.sheji.2020.05.003

140

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Análisis del diseño de escuelas infantiles desde una
visión pedagógica
Approach to the design of nursery schools from a pedagogical vision
Recibido: junio 2022
Aceptado: junio 2023

Marta Quintilla-Castán1

Resumen

Abstract

El reto del arquitecto es diseñar escuelas infantiles
que se integren con el proyecto pedagógico,
facilitando la labor educadora de los adultos y
el aprendizaje y descubrimiento de los niños a
través de la creación de espacios que favorezcan
las relaciones interpersonales, la autonomía,
creatividad o la exploración durante sus primeros
años de vida en un entorno físico y social. La
investigación aborda el diseño de escuelas
infantiles desde la perspectiva integradora de
la pedagogía en el proyecto de arquitectura,
aportando el currículum oculto y silencioso
que confieren los ambientes proyectados a la
formación del niño.
Se toman como caso de estudio cinco escuelas
infantiles municipales en Zaragoza (España),
acometidas desde la experiencia de muchos años en
la redacción de equipamientos docentes públicos,
como medio para recopilar referencias para la
toma de decisiones durante el proceso de diseño.
El resultado son equipamientos dinámicos, que se
adaptan a diferentes necesidades y situaciones,
proporcionando estímulos y experiencias que
promuevan el aprendizaje.

The architect's challenge is to design nursery
schools that are integrated with the pedagogical
project, facilitating the educational work of adults
and the learning and discovery of children through
the creation of spaces that favor interpersonal
relationships, autonomy, creativity or exploration
during their first years of life in a physical and social
environment. The research addresses the design of
nursery schools from the integrating perspective
of pedagogy in the architecture project, providing
the hidden and silent curriculum that the projected
environments confer to the child's formation. Five
municipal nursery schools in Zaragoza (Spain)
are taken as a case study, undertaken from the
experience of many years in the drafting of
public teaching facilities, as a means of collecting
references for decision-making during the design
process. The result is dynamic equipment that
adapts to different needs and situations, providing
stimuli and experiences that promote learning.

Palabras Clave:

Keywords:

escuela infantil; arquitectura escolar; pedagogía

nursery school; educational equipment;
pedagogy

1

Nacionalidad: española; Adscripción: Departamento de Arquitectura Universidad de Zaragoza, España; Doctorado en Arquitectura; E-mail:
mquintilla@unizar.es; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-2308-752X

141

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

1. Introducción

educativa. Entre las características que debe
tener el ambiente como educador, destacan la
transparencia y los espacios abiertos, flexibles
que permitan la trasformación y que sean capaces
de adaptarse a las necesidades de los alumnos
favoreciendo el encuentro entre pequeños grupos
o el aislamiento si fuera necesario. Un lugar que
facilite la conexión interior-exterior y la visibilidad,
promoviendo el aprendizaje a través de la creación
de experiencias y el desarrollo de los sentidos.
El reto del arquitecto es diseñar escuelas
infantiles que se integren con el proyecto
pedagógico, facilitando la labor educadora de
los adultos y el aprendizaje y descubrimiento
de los niños a través de la creación de espacios
que favorezcan las relaciones interpersonales, la
autonomía, creatividad o la exploración durante
sus primeros años de vida en un entorno físico
y social. Un lugar de aprendizaje que permita
estimular los sentidos a través de los estímulos
visuales y táctiles que proporcionan los espacios
ya sean interiores o exteriores.
Teniendo en cuenta las principales corrientes
pedagógicas que consideran el entorno físico como
elemento de primer orden para la formación del niño,
a lo largo de esta investigación se abordan cinco
casos de estudio de escuelas infantiles municipales
analizados desde la perspectiva integradora de la
pedagogía en el proyecto de arquitectura.
Desde la administración por norma general,
se contemplan programas de necesidades
de espacios mínimos, pero no se aborda la
definición de parámetros de calidad. Este es
un trabajo recopilatorio de referencias para
la toma de decisiones, aportadas desde la
experiencia de muchos años en la redacción de
equipamientos docentes públicos que va más allá
de recomendaciones de cantidad.

La primera infancia son los años más importantes
para la creación y desarrollo de estructuras básicas
de la psique. Antes de los tres años se alcanzan
las capacidades de comunicación, comprensión,
los vínculos y los afectos que permiten explorar
el entorno físico y las relaciones con el mundo
y las personas. Por ello es importante fomentar
e iniciar el aprendizaje a temprana edad desde
las escuelas infantiles, ya que será más difícil
conseguirlo con posterioridad.
Los espacios educativos, además de albergar
el proyecto pedagógico, contienen una serie de
estímulos denominados currículum oculto, que
como definió George Mesmin (1967) se considera
una “forma silenciosa de enseñanza”. Ya desde
finales del siglo XIX y principios del XX,
psicólogos y sociólogos comienzan a reclamar
la importancia del espacio físico como elemento
formativo del niño y su integración como parte del
proyecto pedagógico (Abbagnano &amp; Visalberghi,
1982). Figuras como María Montessori, Rudolf
Steiner o las hermanas Agazzi, pusieron en valor
el ambiente, los juegos y la relación con los
espacios exteriores como elemento educativo en
los primeros años de la infancia. Steiner, desde
la metodología Waldorf (Jiménez Avilés, 2009),
otorga gran relevancia al entorno natural y a las
actividades artísticas y deportivas, diseñando
un entorno a escala de los alumnos, mientras
que Montessori (1937) propugna la idea de
los ambientes preparados acondicionando el
espacio para que pueda interactuar a su propio
ritmo y respondiese a la necesidad de actuar de
manera inteligente, de este modo el estudiante
lo transformará haciéndolo suyo. Al igual que
Fiedrich Fröbel, fundador de los “kindergarten”
(jardines de infancia) hace continuas menciones
al ambiente construido, así como al espacio
exterior como facilitador del aprendizaje gracias
al ambiente de espontaneidad (Ramírez, 2009).
Posteriormente las teorías pedagógicas
desarrolladas por Loris Malaguzzi (2001) para
las escuelas Reggio Emilia son un referente para
la redacción de proyectos relacionados con la
primera infancia en la actualidad, al establecer el
“ambiente” como tercer educador. Se considera
como primer educador al grupo de compañeros
con el que se comparte el aula, mientras que el
segundo educador son todos los adultos, ya sean
docentes o familiares que forman la comunidad

2. Cinco escuelas infantiles municipales en
Zaragoza
Desde el Ayuntamiento de Zaragoza, a comienzos
de la década del 2000, se promovió la creación
de un Plan de Escuelas Infantiles con el fin de
ampliar el servicio público de Educación Infantil
de 0-3 años mediante la creación de una red de
escuelas con implantación en todos los distritos y
barrios de la ciudad. El Plan para la construcción
de escuelas infantiles municipales nace con una
vocación educativa de estimulación temprana
que facilita la adaptación al sistema educativo,
142

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

la compensación de desigualdades y la función
social de apoyo a las familias y de ayuda a la
conciliación de la vida personal, familiar y laboral.
Las crecientes necesidades de escolarización
conjuntamente con el repunte de natalidad dieron
prioridad a la creación de centros en los barrios
con población joven y en distritos y barrios sin
oferta pública.
Para llevar a cabo el encargo de la redacción de
proyectos de las escuelas infantiles se contó con
el estudio de arquitectura de Santiago Carroquino
Arquitectos, con el objetivo de redactar los
proyectos de las Escuelas Infantiles Municipales
ubicadas en los barrios de Oliver, Santa Isabel,
Actur y La Paz, que posteriormente se amplió a la
ejecución de la Escuela en el Parque, todos ellos
ampliamente publicados y premiados a nivel
nacional e internacional (Figura 1).
La elaboración de los proyectos de
construcción conllevó el establecimiento de

una serie de criterios generales que se reflejan
en la organización del espacio y en una serie de
decisiones que se repiten en todas las escuelas.
Estas resoluciones son el resultado del análisis
de las necesidades propuestas por los técnicos
del Ayuntamiento, así como de los educadores
que van a ser usuarios de estos equipamientos.
La redacción de los proyectos se llevó a cabo de
forma casi simultánea, viéndose reflejado en las
distribuciones y características constructivas, pero
siempre teniendo en cuenta las particularidades
del barrio y solar de implantación.
Para analizar las escuelas en términos de la
correlación entre el entorno físico de aprendizaje
y la pedagogía, la investigación desarrolla
una metodología que tiene en consideración:
la escuela en relación con la ciudad, la
organización del espacio, criterios constructivos
y medioambientales, así como el espacio exterior
como espacio educativo.

Figura 1. Vista exterior de las cinco Escuelas Infantiles
seleccionadas como casos de estudio, situadas en Zaragoza (España)

1a. Escuela Infantil Oliver

1b. Escuela Infantil Santa Isabel

1c. Escuela Infantil Actur

1d. Escuela Infantil La Paz

143

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

1e. Escuela en el parque
Fuentes: Jesús Granada (Fig. 1a, 1e), Lluis Casals (Fig. 1b), Ana Mostajo (Fig. 1c, 1d)

3. La escuela en relación a la ciudad

programa cultural y pedagógico, ya que favorece
el juego, la enseñanza activa, la utilización
didáctica del entorno, la contemplación natural y
estética del paisaje, el desarrollo moral… (Rojas,
1911). Ideas que ya defendía Repullés (1878)
con anterioridad al considerar que los centros
debían instalarse en el centro de las poblaciones,
aislados de las vías públicas, en lugares aireados,
agradables y bien comunicados.
En el caso de las Escuelas Infantiles Municipales
de Zaragoza, se ha buscado solares con el tamaño
suficiente para albergar la edificación y un amplio
espacio exterior, en lugares privilegiados dentro de
la trama urbana de los barrios o distritos donde se
emplazan, y primando su conexión con parques y
entornos amplios de acceso.
La Escuela Infantil Oliver (Carroquino y
Finner, 2009) se localiza en un barrio de nueva
creación con mayoría de familias jóvenes. El
edificio se integrará en un futuro en un parque
todavía por construir, por lo que se presenta como
un elemento urbanizador. La escala de los bloques
colindantes, contrastan volumétricamente con el
edificio que se desarrolla en una única planta. La
cubierta se revela como la mayor superficie visible
de la edificación, por tanto, para dar continuidad al
parque se proyecta una cubierta ajardinada como
elemento generador de calidad visual y ambiental.
La solución en planta se resuelve en cuatro
módulos que albergan la sala multiusos y las aulas
orientados al parque adheridos a sus respectivos
patios. Al otro lado del pasillo y a modo de barrera
ante las viviendas se sitúan los espacios anexos.
Como característica especial además de la cubierta
es la utilización de la prefabricación en gran parte
de las soluciones constructivas (Figura 2).

En los cinco casos de estudio de escuelas
infantiles los solares seleccionados por parte del
Ayuntamiento para construir los equipamientos
docentes han tenido en consideración las
condiciones de ubicación en la trama urbana,
la conectividad con el sistema de movilidad,
la cercanía a otros equipamientos, así como el
acceso amplio y seguro desde el entorno urbano
inmediato. Estos condicionantes previos han sido
desarrollados por el Departamento de educación
en base a los criterios técnicos establecidos por
la administración local tras su experiencia en la
construcción de equipamientos docentes.
La implantación en el lugar debe tener en
cuenta la zona exterior próxima ya que forma
parte de la zona de influencia de la escuela,
favoreciendo la permeabilidad con el mismo y a
su vez, ser respetuosa con el entorno y con los
elementos paisajísticos y culturales existentes
(Arnaiz et al., 2011). La escuela para el niño debe
ser un lugar de protección y seguridad frente al
entorno urbano, pero manteniendo un diálogo
que conecte el interior con el exterior a través de
gestos que den continuidad al mismo, mediante
un adecuado tratamiento de los límites físicos
entre la escuela y la ciudad (Eslava, 2014). En
definitiva, la escuela debe actuar como una bisagra
entre la casa y la ciudad, como un elemento de
mediación entre los niveles del espacio existencial
(Norberg-Schulz, 1975). Ya desde los primeros
reformadores de las teorías pedagógicas de fines
del XIX y principios del siglo XX, abogan por la
importancia del emplazamiento de las escuelas en
la trama urbana como una variable decisiva del

144

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

La imagen dura del exterior en relación con su
contexto inmediato contrasta con los interiores
amplios, luminosos y acogedores.

Figura 2. Vista exterior de los patios que separan los
módulos de aulas de la Escuela Infantil Oliver

Figura 3. Fachada exterior de U-glass y carpinterías
de madera de la Escuela Infantil Santa Isabel

Fuente: Roland Halbe

La Escuela Infantil Santa Isabel (Carroquino
y Finner, 2008) al igual que la de Oliver, se
encuentra en una zona de expansión del barrio.
El edificio se concibe en planta y sección como
dos cajas de hormigón, vidrio y madera en
cuyo interior se alojan por un lado el programa
educativo y en otro bloque los servicios. El
acceso principal se produce por el deslizamiento
y unión entre ambos volúmenes, que ayudan
a diferenciar las circulaciones de niños y
educadores respecto del resto. Las cajas se
cierran a orientación norte por medio de muros de
hormigón armado de doble hoja con un acabado
de encofrado de tablas de madera acentuando
el despiece vertical de la madera con el fin de
proteger de las inclemencias meteorológicas
y de las viviendas contiguas. En la orientación
sur, se abren las aulas al soleamiento y la visión
del patio de juegos mediante un paño de U-glass
y carpinterías de acero y madera (Figura 3).

Fuente: Lluis Casals

La Escuela Infantil Actur se concibe como una
gran envolvente que protege el interior respecto
de las agresiones del exterior. Tanto en planta
como en sección, se compone de una gran caja
de hormigón que alberga cuatro cajas de madera
que alojan las aulas, dormitorios y usos múltiples.
Destaca de todas ellas la sala de usos múltiples,
elevándose en altura y dimensiones, creando una
L que protege el patio de juegos del exterior. Entre
las cajas, se disponen áreas intermedias de menor
altura que conectan visualmente el patio con el
exterior, remarcando el carácter de cajas bajo
una envolvente común. Hacia las vías exteriores
los volúmenes se cierran mediante una fachada
tupida de lamas de madera (Figura 4b), mientras
que al patio de juegos se abren grandes ventanales
que proporcionan luz a las aulas y acceso directo
al patio (Figura 4a).
145

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

madera-cemento. El bloque inferior se realiza
con muro de hormigón armado con acabado
enfoscado. El contraste entre los tratamientos
sirve para acentuar la entrada y el porche que
enmarca la visual de las aulas resolviendo su
conexión con la rampa.

Figura 4. Escuela Infantil Actur. 4a. Vista exterior
de las aulas en relación directa con la zona de juegos
infantil y 4b. Vista de los dormitorios

Figura 5. Escuela Infantil La Paz. El edificio se compone
de dos volúmenes que se adaptan a la orografía

4a

4b
Fuente: Ana Mostajo

La Escuela Infantil La Paz se diferencia del
resto de proyectos al desarrollarse en dos plantas
debido a la orografía del solar. Se opta por el
diseño de una edificación adaptada a la parcela,
entendiendo que la arquitectura debe adaptarse al
entorno y no al contrario. El edificio se compone
de un volumen superior a cota de calle, que
alberga las aulas, dormitorios administración y
el acceso principal, mientras que en el volumen
inferior, situado en perpendicular al superior,
se disponen las instalaciones, comedor y sala
de usos múltiples (Figura 5). El patio de juegos
tiene acceso directo desde la cota inferior o
bien mediante rampas desde el nivel superior.
Exteriormente, los volúmenes se diferencian
según su uso. El cuerpo de aulas se realiza con una
fachada ventilada de tablas de madera, mientras
que en la parte posterior se emplea un panel de

Fuente: Ana Mostajo

Por último, la Escuela en el Parque
(Carroquino et al., 2012) se encuentra situada
dentro del parque de San Pablo, junto al Casco
Histórico de Zaragoza y próximo a las orillas del
río Ebro. Esta localización le hace susceptible
a las inundaciones, por lo que la posición de la
edificación dentro de la parcela es más restrictiva
y debe estar por encima del nivel de inundación a
quinientos años. Además, su ubicación dentro de
un parque debe tener en consideración el arbolado
existente, en consecuencia, la planta se articula
respetando la vegetación y la integra dentro de
la estructura de la escuela a través de patios. La
posición de la masa arbórea con más porte marca
la implantación en el solar, accediéndose a través
146

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

4. Organización del espacio

de un pequeño umbral desde la avenida principal
y colocándose ortogonalmente al río. Las
fachadas exteriores que generan los volúmenes son
un reflejo de su contenido, siendo cerrado el bloque
de servicios y dormitorios que dan a la edificación
colindante, mientras se abre la zona de aulas al
parque. Esta fachada, la más significativa, juega
con la verticalidad de las piezas de policarbonato
translúcido y los colores, tratando de integrarse con
la vegetación. Finalmente, a pesar de estar en un
parque, se encuentra en una avenida con bloques
de gran escala que hacen que la cubierta sea la
superficie más visible, por ello, se adopta la cubierta
vegetal para dar continuidad al parque (Figura 6).

La distribución en planta de las escuelas refleja
el programa de necesidades impuesto desde la
administración para la construcción de estos
equipamientos, primando un equipamiento tipo con
un número de plazas adecuado para cumplir con las
necesidades de acompañamiento pedagógico y de
escucha a los niños que es inviable a gran escala. El
programa está compuesto por dos aulas por rango de
edad, dormitorios, sala de usos múltiples, comedor,
cocina, almacén-despensa, lavandería, despacho
de dirección, sala de educadores, vestuarios de
personal, almacenes varios, aseos y guarda coches,
implantados en un emplazamiento singular dentro
del barrio o distrito, cerca de servicios y con una
extensión suficiente para generar una gran zona
exterior de juegos (Figura 7).
El programa educativo se resuelve en módulos
agrupados por edades, lactantes (4-12 meses),
alumnos de 12-24 meses y alumnos de 24-36 meses.
Cada módulo consta de dos aulas, un cambiador-aseo
y dormitorio, en el caso de los lactantes el dormitorio se
encuentra anexo a las aulas. Estas se separan mediante
sistemas de tabiquería móvil que permiten la unión de
las aulas de la misma edad, posibilitando un programa
educativo diferente en función de los requerimientos,
aportando versatilidad y plurifuncionalidad. Los
espacios deben ser capaces de adaptarse a las
necesidades cambiantes de los ambientes para
favorecer la creación de lugares dinámicos que
se transforman según las actividades de los niños
y los grupos. Esta cualidad es denominada como
epigénesis por Ceppi y Zini (1998) es uno de los
conceptos clave en la concepción de los espacios y
ambientes, características clave de las propuestas
metodológicas de Loris Malaguzzi (2001) y las
escuelas Reggio Emilia. Estas características
también se pueden encontrar en la tipología de
escuela “Open Plan” (Hamilton, 1976), denominada
así durante el Movimiento Moderno a aquellas que
contemplan criterios de flexibilidad a través de
paneles móviles y el uso de la prefabricación para
favorecer la aplicación de conceptos pedagógicos
que se apoyan en la polivalencia de los espacios
a través de la flexibilidad y el uso de paneles
móviles. El diseño de los espacios educativos
trata de cumplir con los demás conceptos como
la flexibilidad, ósmosis, habitabilidad, identidad,
constructividad, polisensorialidad, documentación
y relación para servir como soporte físico para el
proyecto pedagógico.

Figura 6. Vista interior-exterior de los dormitorios de
la Escuela en el parque

Fuente: Jesús Granada

147

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Figura 7. Planta de la Escuela Infantil Oliver. Ejemplo de programa educativo tipo y análisis
de los espacios servidores-servidos, volumétrico y estructural

Fuente: Santiago Carroquino Arquitectos

A esta disposición de aulas se adaptan
los aseos, cambiadores y dormitorios que
funcionan para las aulas estándar por separado
o conjuntamente (Figura 8a). En algunos casos,
como la Escuela Infantil Santa Isabel, los
módulos de aulas se separan del contiguo por un
patio exterior de suelo blando que, añadiendo una
visión longitudinal y aislado acústicamente, oferta
nuevas posibilidades e iluminación. Los espacios
generados fomentan la creación de escenarios de
acción-interacción-comunicación entre los niños
y los profesionales ya que permiten diferenciar
zonas y rincones de actividad dentro de la misma
aula que favorecen tanto la individualidad como
el encuentro y así convertirse en respaldo del
proceso de aprendizaje (Cabello, 2011).

Figura 8. Espacios interiores de la Escuela Santa Isabel

8a. Módulo aulas

148

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

aprecia la influencia de la pedagogía reggiana en
la mayor parte de los planteamientos. Mediante
el empleo de grandes carpinterías de vidrio, las
aulas se abren visualmente al pasillo, ofreciendo
gran permeabilidad visual tanto al pasillo interior
como al exterior (Figura 10b). En este caso, los
pasillos no se conciben como una plaza central,
pero contribuyen a optimizar la organización
de los espacios y como soporte para la muestra
del trabajo diario de los alumnos. Como señala
el arquitecto holandés Herman Hertzberger
(2008), es preciso proporcionar un “learning
landscape” (paisaje de aprendizaje), donde
crear espacios para la socialización y para la
privacidad. Para ello, es necesario cambiar
la idea de pasillo como conector y sustituirla
por una calle que ampare distintos tipos de
actividades, así como la incorporación de una
función a la zona entre el aula y el pasillo
como zona potencial de expansión del espacio
educativo, además de otras características como
la permeabilidad visual o física entre espacios
y la creación de zonas diferenciadas dentro del
aula (Riera et al., 2014).

8b. Recepción, despacho dirección y acceso a patio
Fuente: Lluis Casals

Las aulas se disponen orientadas en busca
de la mejor iluminación y con acceso directo al
patio de juegos, mientras que los espacios de
servicios se colocan separados de estos al otro
lado del pasillo (Figura 9). Se trata de un esquema
lineal que podría hacer pensar en desarrollos
masificados y pasillos oscuros, sin embargo, se

Figura 9. Planta de la Escuela en el parque

Fuente: Santiago Carroquino Arquitectos

149

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Figura 10. Espacios interiores de la Escuela Infantil Oliver

10a. Sala de usos múltiples

10b. Pasillo de acceso a aulas y patios
Fuente: Roland Halbe

Adicionalmente, es de gran importancia
el concepto de umbral de llegada (Figura 8b),
que se articula en el encuentro entre volúmenes
y actúa a modo de recepción que conforman
el acceso y la acogida en una zona amplia que
ejerce de distribuidor de circulaciones y espacios,
separando la zona de aulas de la batería de
espacios anexos, oficinas, cocina, almacenes e
instalaciones que disponen de acceso separado
para el correcto funcionamiento de la escuela.
Estos espacios intermedios y sus transiciones
otorgan de gran fluidez a las circulaciones, creando
espacios de mediación, protección y miradas.
Adosado a la entrada principal se encuentra la
sala de usos múltiples (Figura 10a) y la zona de
guarda cochecitos, por ser la zona de encuentro
entre cuidadores, usuarios y progenitores y
lugar de intercambio de impresiones y custodia,
promoviendo las relaciones entre los miembros
de la comunidad. En definitiva, todos los espacios
deben contribuir al aprendizaje y ser capaces de
favorecer experiencias de calidad.

espacios austeros, muy luminosos, acogedores
y protectores, que priorizan la polisensorialidad
a través de la creación de ambientes variados y
equilibrados desde el punto de vista sensorial
mediante la utilización de colores, materiales,
olores, sonidos y texturas (Abad, 2006).
Constructivamente, en lo posible se opta
por la prefabricación como método de control y
rapidez, además de la modulación con el objetivo
de estandarizar lo máximo posible las alturas,
carpinterías, acabados, etc. Una de las principales
medidas a adoptar es la definición de la cota 120
cm en todas las estancias como límite entre el
espacio adaptado al niño y el del adulto, fijando
la posición de “no al alcance de los niños”. Esta
altura se refleja en la elección de los acabados,
ya que actúan como rodapié y deben elegirse
con criterios de limpieza y fácil mantenimiento.
El material de acabado elegido es un vidrio de
seguridad 3+3mm que se considera como una
gran baldosa fácilmente lavable y no rompible.
En las estancias húmedas (aseos, vestuarios,
almacenes, cocina, etc.) la cota se eleva hasta
la altura de 210 cm, definiendo el perímetro
mojable, el cual se ejecuta con un aplacado
de gres. Pero no son solo criterios de limpieza
y mantenimiento la definición de una altura
adaptada al niño, sino que poseen la función
de actuar como testimonio y memoria de las
vivencias de la escuela, narrando las historias y
procesos vividos a través de los dibujos y paneles
que se representan sobre los muros (Cabanellas
y Eslava, 2005).

5. Criterios constructivos y medioambientales
El diseño de los alzados exteriores fue afrontado
desde la sensibilidad con que deben concebirse los
entornos cuyos principales usuarios serán niños.
Se han concebido desde un enfoque paternal
de protección frente a la hostilidad exterior, sin
embargo, contrasta con la materialización interior
de la luz en las aulas y los juegos de visiones
longitudinales (Figura 11). El resultado son
150

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Figura 11. Priorización de la luz y las visiones longitudinales en las aulas, así como relación directa con el espacio exterior

11a. Escuela Infantil Oliver

11b. Escuela en el Parque

Fuente: Roland Halbe (Fig. 11a) y Jesús Granada (Fig. 11b)

Pero no son solo los aspectos pedagógicos los
que han de tenerse en cuenta. Tal como promueven
las hermanas Agazzi (Peralta, 1996) en sus
“escuelas maternas”, es preciso considerar criterios
de higiene como la ventilación, iluminación natural
y la climatización como elementos esenciales
del diseño de centros infantiles. En la actualidad,
es imprescindible considerar como parte del
aprendizaje del niño desde sus inicios, el valor de
la ecología y sostenibilidad, por ello los entornos
deben ser reflejos de estos valores y hacer partícipes
a los niños de ellos. Además de las tradicionales
prácticas de orientación de las aulas y los espacios
exteriores, todos los edificios analizados han

sido diseñados con criterios medioambientales,
empleando en cada uno de ellos mecanismos de
arquitectura bioclimática como muros de doble
inercia térmica (interior-exterior), acumuladores
solares en cubierta para calefacción y agua caliente
sanitaria, carpinterías con rotura de puente térmico
y control de soleamientos, todos ellos obligatorios
según la normativa técnica española (CTE).
Además, en casos particulares como las Escuelas
Infantiles Oliver y la Escuela en el parque se ha
utilizado una cubierta ajardinada. El resultado
es una cubierta vegetal ligera que no supera los
150 kg/m², que aporta los beneficios térmicos del
acabado natural (Figura 12).

Figura 12. Cubierta vegetal ligera de la Escuela Infantil Oliver

Fuente: Jesús Granada

151

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

6. El ambiente exterior como espacio
educativo

7. Conclusiones
Cada grupo de edad tienen un proceso de
aprendizaje distinto adaptado a sus necesidades.
En el caso de la primera infancia, el espacio
arquitectónico debe ser capaz no solo de dar cabida
a cuantos requisitos puedan manifestarse durante
el uso diario del edificio, sino que deben ser capaz
de promover el desarrollo cognitivo del niño.
Durante el análisis de la organización del
espacio desde una visión pedagógica, se ha
podido observar que todas coinciden en la
necesidad de realizar una planificación de los
espacios educativos como medio para integrar las
actividades de enseñanza y aprendizaje propios
de cada metodología pedagógica. Se debe utilizar
el diseño como elemento de integración social
y cultural creando espacios de convivencia, que
deben responder al contexto social y urbano donde
el proyecto se sitúa, con el objetivo de servir de
catalizador en el proceso de aprendizaje. Para
ello, es necesario crear espacios tanto individuales
como de convivencia que favorezcan la creación
de destrezas y habilidades académicas, así como
la inteligencia emocional.
Las soluciones arquitectónicas estudiadas en
el caso de las Escuelas Infantiles Municipales
en Zaragoza, mediante la aplicación de criterios
constructivos, medioambientales y paisajísticos,
tratan de implementar las propuestas pedagógicas
en el diseño de la experiencia espacial, aportando
ese currículum oculto y silencioso que confieren
los ambientes proyectados. El resultado son
equipamientos dinámicos, que se adaptan a diferentes
necesidades y situaciones, proporcionando estímulos
y experiencias que promuevan el aprendizaje. No se
trata de edificios para la guarda y custodia, sino que
acompañan a las familias en la integración del niño
en la sociedad. C

La relación de las aulas con el espacio exterior es
directa, a través de grandes ventanales y acceso al
patio que cuenta con un área de juegos infantiles
y zonas arboladas. Ya desde las propuestas
pedagógicas encabezadas por Fröbel, Montessori o
Decroly, se reclama la incorporación del ambiente
exterior como espacio educativo, el juego forma
parte esencial del desarrollo del niño. Por ello,
el diseño del paisaje crea un ambiente integrado
dentro de la arquitectura de la escuela.
El diseño de los espacios de juego o la
creación de cuevas, colinas o rampas son formas
creativas de actuar sobre el terreno para fomentar
escenarios controlados de emancipación y
exploración, otorgándoles un margen de juego
mayor frente a los espacios interiores dentro de
un contexto de seguridad.
En el caso de las Escuelas Infantiles Municipales
forma parte esencial del diseño, estando todas
emplazadas en solares de dimensiones suficientes
como para albergar una gran zona de juegos y
superficies ajardinadas en un entorno controlado
y protegido del exterior mediante un vallado
perimetral. En el caso de la Escuela en el Parque o
la Escuela Infantil Oliver, las escuelas se integran
dentro del parque por lo que en el diseño se propone
continuar el parque hacia el interior del solar a
través de la vegetación y la selección de materiales
y colores. En otros casos, como la Escuela Infantil
La Paz, lo que en primer momento puede ser
un escollo para el diseño como es la orografía,
se utiliza como una oportunidad para crear un
espacio de juegos diferente gracias a las rampas y
el porche que se crea al plantear el edificio en dos
alturas (Figura 13).

Figura 13. Sección transversal por el módulo aulas-dormitorios de la Escuela Infantil La Paz

Fuente: Santiago Carroquino Arquitectos

152

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Referencias Bibliográficas
Abad, J. (2006), “La escuela como ámbito estético según la pedagogía reggiana”, Revista Aula de Infantil,
Vol. 1, pp. 10-16.
Abbagnano, N. y Visalberghi, A. (1982), Historia de la pedagogía. Méjico: Fondo de Cultura Económica.
Arnaiz Sancho, V., Basterrechea Meunier, I. y Salvador Carreño, S. (2011), Guía para proyectar y construir
escuelas infantiles. Madrid: Ministerio de Educación y Federación Española de Municipios y
provincias.
Cabanellas, I. y Eslava, C. (2005), Territorios de la infancia: diálogos entre arquitectura y pedagogía.
Barcelona: Editorial Grao. https://www.grao.com/es/producto/territorios-de-la-infancia-bi009
Cabello Salguero, M.J. (2011), “La organización del espacio en educación infantil: poderoso instrumento
docente”,. Pedagogía Magna, Vol. 11, pp. 196-203.
Carroquino, S. y Finner, H. (2008), “Escuela Infantil Santa Isabel, Zaragoza”, AV Monografías, Vol. 129130, pp. 182-187. https://arquitecturaviva.com/obras/escuela-infantil-santa-isabel
Carroquino, S. y Finner, H. (2009) “Escuela Infantil Oliver en Zaragoza”, Temas de Arquitectura–
Arquitectura escolar, Vol. 9, núm. 5, pp. 6-36. https://www.tccuadernos.com/educacion/200escuela-infantil-oliver-carroquino-arquitectos.html
Carroquino, S., Grávalos, I. y Di Monte, P. (2012), “Escuela Infantil en el Parque, Zaragoza”, AV
Monografías, Vol. 152, núm. 3, pp. 40-47. https://arquitecturaviva.com/obras/escuela-infantil-enel-parque
Ceppi. G. y Zini, M. (1998), Bambini, Spazi, Relazioni. Metaprogetto di ambiente per l´infanzia. Módena:
Reggio Children.
Eslava Cabanellas, C. (2014), “Ambientes para la infancia: escuelas entre experiencia y proyecto”, Reladei
– Revista latinoamericana de educación infantil, Vol. 3, núm 2, pp. 51-80. https://revistas.usc.es/
index.php/reladei/article/view/4728
Mesmin, G. (1967), “La arquitectura escolar, forma silenciosa de la enseñanza”, Janus, Vol. 10, pp. 62-66.
Hamilton, H. (1976), A case study of a New Scottish Open Plan School. Edimburgo: The Scottish Council
for Research in Education.
Hertzberger, H. (2008), Space and learning. Rotterdam: 010 Publishers.
Jimenez Avilés, A. M. (2009), “La escuela nueva y los espacios para educar”, Revista
Educación y Pedagogía, Vol. 21, núm. 54, pp. 103-125. https://revistas.udea.edu.co/index.php/revistaeyp/
article/view/9782
Malaguzzi, L. (2001), La educación infantil en Reggio Emilia. Barcelona: Octaedro.
Montessori, M. (1937), El método de la pedagogía científica. Barcelona: Graó.
Norberg-Schulz, Ch. (1975), Existencia, Espacio y Arquitectura. Barcelona: Blume.
Peralta, V. (1996), El currículo en el jardín de infantes (Un análisis crítico). Santiago de Chile: Andrés
Bello.
Riera Jaume, M.A., Ferrer Ribot, M., Ribas Mas, C. (2014), “La organización del espacio por ambientes
de aprendizaje en la Educación Infantil: significados, antecedentes y reflexiones”, Reladei – Revista
latinoamericana de educación infantil, Vol. 3, núm. 2, pp. 19-39. https://revistas.usc.gal/index.php/
reladei/article/view/4726
Ramírez Potes, F. (2009), “Arquitectura y pedagogía en el desarrollo de la arquitectura moderna”, Revista
Educación y pedagogía, Vol. 21, núm. 54, pp. 29-65. https://revistas.udea.edu.co/index.php/
revistaeyp/article/view/9779
Repullés, E.M. (1878), Disposición, construcción y mueblaje de las escuelas públicas. Madrid: Fortanet.
Rojas, R.F. (1911), Notas sobre construcción escolar. Madrid: Museo Pedagógico Nacional, 6.

153

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Mitos y certezas en torno al proyecto del Biocentro
de Peter Eisenman: una asimétrica relación entre el
ordenador, Chomsky, Derrida y Mandelbroad
Myths and certainties surrounding Peter Eisenman's Biocenter project: an
asymmetrical relationship between the computer, Chomsky, Derrida and
Mandelbroad
Recibido: mayo 2022
Aceptado: junio 2023

Marcelo Fraile-Narvaez1

Resumen

Abstract

Con la adopción del ordenador en los años
ochenta, los diseñadores abrazaron esta tecnología
como una herramienta potencialmente liberadora
del viejo paradigma del siglo pasado. No
obstante, las expectativas que se depositaron en
ella quedaron en gran medida limitadas a su uso
como mero instrumento de representación. Y allí
radica precisamente lo trascendental del proyecto
del Biocentro para la Universidad de Frankfurt
de Peter Eisenman, al convertirse en uno de los
primeros proyectos en emplear el ordenador
en el proceso de diseño, más allá de su función
tradicional como sistema de representación
gráfica. A partir de estos conceptos, este trabajo
tiene como objetivo investigar las interacciones
entre el ordenador y las teorías del ADN, de
Chomsky, Derrida y Mandelbroad, y analizar cómo
estas teorías influyeron estas en las decisiones
de Eisenman que conducirían al proyecto del
Biocentro. Finalizaba el corto siglo XX, dando
paso a una nueva etapa que revolucionaría los
modos de ver y producir arquitectura.

With the adoption of the computer in the
1980s, designers embraced this technology as a
potentially liberating tool from the old paradigm
of the last century. However, the expectations
placed in it were largely limited to its use as a
mere instrument of representation. And therein
lies precisely the significance of Peter Eisenman's
Biocentre project for the University of Frankfurt,
as one of the first projects to use the computer
in the design process, beyond its traditional
function as a graphic representation system.
Based on these concepts, this paper aims to
investigate the interactions between the computer
and the DNA theories of Chomsky, Derrida and
Mandelbroad, and to analyse how these theories
influenced Eisenman's decisions that would lead
to the Biocentre project. The short twentieth
century was coming to an end, ushering in a new
era that would revolutionise ways of seeing and
producing architecture.

Palabras Clave:

Keywords:

Eisenman; Yessios; Biocentro de Frankfurt;
geometría fractal; diseño generativo; Chomsky;
Derrida

Eisenman; Yessios; Frankfurt Biocenter; fractal
geometry; generative design; Chomsky; Derrida

1

Nacionalidad: español; Adscripción: Universidad Internacional de La Rioja, España; Doctor en arquitectura; E-mail: marcelo.fraile@unir.net;
ORCID: https://orcid.org/0000-0002-9321-4512

154

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Introducción

la información era codificada lingüísticamente
siguiendo los principios de Noam Chomsky
o Jacques Derrida, para transformarse a bits
de datos, con el fin de manipularse, alterarse, y
finalmente registrarse. En esencia, esta metodología
representaba un distanciamiento disruptivo respecto
al enfoque tradicional del ordenador como mero
sistema gráfico.
Sería el proyecto del Biocentro el escenario
donde Eisenman, junto con Yessios y su equipo,
involucraría al ordenador convirtiéndolo en un
instrumento clave, con el suficiente potencial
para desarrollar una arquitectura mediante la
utilización de secuencias de transformaciones, una
digitalización de fórmulas matemáticas y físicas,
con el propósito de representarlas en el espacio.
Esta
aproximación,
denominada
protoparamétrica (Lynn, 2013), se trataba de un
diseño en el que Eisenman parece querer utilizar
paradigmas provisionales, pero históricamente
determinados y en constante movimiento de
unos a otros, permitiendo hacer presente algo que
nunca se hizo, una figura crítica y radical en el
campo de la arquitectura (Davidson, 2006). Un
vuelco hacia el uso de la tecnología digital en el
diseño, con la ambición de expresar un patrón
optimizado y complejo, similares a los presentes
en la naturaleza, pero interpretados con la ayuda de
la geometría fractal. Un cambio donde aún puede
observarse las huellas dejadas por este proceso
sobre el proyecto, emergiendo entre los elementos,
a través de la formación de patrones en relieve
sobre la superficie. Estos elementos, de acuerdo
con el filósofo francés Roland Barthes, podrían ser
considerados como mensajes sin código, formas y
marcas que el observador posteriormente deberá
interpretar para discernir si representan "un intento
de revelar o encubrir algo, o si son simplemente
un inteligente mecanismo para desorientar al
observador" (Davidson, 2006, p. 321-322).
A partir de estos conceptos, este trabajo
tiene como objetivo examinar en qué medida
las relaciones entre el ordenador y las teorías
del ADN, de Chomsky, Derrida y Mandelbrot,
influyeron en las decisiones de Peter Eisenman
que condujeron al diseño del proyecto del
Biocentro para la Universidad de Frankfurt. Para
lograr esto, este artículo propone el estudio de su
proceso de diseño a través del análisis de nuevas
fuentes documentales, así como de entrevistas con
algunos de los participantes cercanos al proyecto.
Con una perspectiva histórica suficientemente

Durante la década de 1980, Eisenman era
profesor invitado en la Universidad Estatal de
Ohio (OSU), donde conocería a Cris Yessios,
quien en ese momento ocupaba el cargo de
director del Programa de Posgrado en Diseño
Arquitectónico Asistido por Ordenador (CAAD)
en el Departamento de Arquitectura. En 1982,
Eisenman y Yessios trabajarían juntos por primera
vez en el proyecto para el Wexner Center for the
Visual Arts and Fine Arts Library. Aunque este
proyecto también implicaba el uso del ordenador,
su función se limitaba a tareas de representación
gráfica y documentación técnica. En aquella
época, el uso de computadoras en la arquitectura
aún no estaba generalizado y solo un reducido
grupo de profesionales las empleaba como una
herramienta gráfica.
No obstante, la experiencia adquirida en el
proyecto del Wexner Center y la relación cercana
con Yessios despertaron el interés de Eisenman por
las posibles potencialidades del ordenador en el
proceso de diseño arquitectónico. En ese momento,
Eisenman estaba en búsqueda de desarrollar una
arquitectura que trascendiera los límites de la
tradición disciplinaria y se enriqueciera mediante
la integración de conocimientos provenientes de
otras disciplinas.
La oportunidad de explorar plenamente estas
ideas se presentó en 1987, cuando Eisenman es
invitado a participar en el Concurso Internacional
para el desarrollo de un Centro de Investigaciones
Biológicas Avanzadas, organizado por la Universidad
de Frankfurt en Alemania. Conocido como Biocentro,
el objetivo del concurso era ampliar los laboratorios
de investigación en biotecnología, biología molecular
y bioquímica, así como proporcionar espacios
complementarios para los edificios principales
existentes en el campus.
Durante la primavera y el otoño de ese
mismo año, Eisenman y Yessios trabajaron en el
diseño del Biocentro, presentando una propuesta
innovadora que utilizaba el ordenador no solo
como una herramienta de representación gráfica,
sino como un instrumento central en el proceso
de diseño arquitectónico.
Y allí radica precisamente lo trascendental y
paradigmático del proyecto del Biocentro de Peter
Eisenman, al convertirse en uno de los primeros
proyectos en emplear el ordenador durante la etapa
de diseño, adoptando una metodología en la que

155

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

La biología como cómplice

amplia, nos centraremos en los sistemas de
significantes empleados por Eisenman, con el
objetivo de descubrir los modos que buscaba
utilizar para evitar cualquier prescripción
tradicional de la arquitectura.
La introducción del ordenador en el ámbito del
diseño a finales del siglo XX impulsó su asociación
con diversos saberes interdisciplinarios, algo
que se traduciría en un cambio en los modos de
observar y producir arquitectura.
Para algunos expertos, como el arquitecto
francés Antoine Picon (2003), este proceso refleja
el aumento de arquitectos contemporáneos que
emplean metáforas provenientes de campos
como las matemáticas, la física y la biología a la
manera de potenciadoras para el desarrollo de sus
proyectos. Para otros, como el periodista inglés
Hugh Aldersey-Williams, esta imagen científica
posee un poder puramente metafórico, brindando
una sensación de progreso y optimismo a los
objetos y obras que la adoptan. Un motivo
perdurable que podemos encontrarlo a lo largo de
la historia del arte, del diseño y de la arquitectura
(Graafland, 2012).
En las páginas que siguen, nos proponemos
desentrañar y responder a estas preguntas: un proceso
complejo que, con el paso del tiempo, ha llevado
a la pérdida de muchos de sus archivos, dejando
aquellos que aún se conservan descontextualizados
y cubiertos por una romántica pátina que oculta
detalles trascendentales de su historia.

La llegada del ordenador a principios de los años
ochenta fue recibido por los diseñadores como una
máquina que prometía liberar la mente de los viejos
paradigmas del siglo pasado. Con la capacidad de
crear nuevas formas, proponía la transformación
de los procesos convencionales de diseño, al igual
que su esencia. Sin embargo, en aquel momento,
estas promesas de libertad creativa se limitaban a
un grupo selecto de arquitectos que utilizaban el
ordenador principalmente como un instrumento
de representación.
Como hemos mencionado previamente, este
aspecto diferencial sería el punto central de la
propuesta de Eisenman, al buscar explorar las
potencialidades de los sistemas digitales como
una herramienta proyectual más allá de su función
representativa.
No obstante, para lograr esto, se enfrentaba al
desafío de encontrar las herramientas adecuadas,
ya que en aquel entonces los programas disponibles
en el mercado se limitaban únicamente al uso
representacional, y carecían de las características
necesarias para emplearlos como un artefacto
proyectual.
Luego de una intensa búsqueda, el equipo de
la OSU tomó la decisión de utilizar Archimodos
como sistema base, una plataforma desarrollada
por Yessios y su equipo, en virtud de un convenio
firmado entre la OSU e IBM. Posteriormente,
y con el fin de optimizar el flujo de trabajo,
se iría personalizando Archimodos según las
necesidades específicas, incorporando módulos
de software adicionales.
Una vez establecida la plataforma de trabajo,
el siguiente paso consistía en identificar los
criterios de diseño que permitirían cumplir con
los objetivos establecidos por Eisenman para el
proyecto del Biocentro2.
Para esto, se enfocaron en tres opciones
posibles: los ornamentos arabescos, el uso de
morphing3, y la geometría fractal (Lynn, 2013).

Imagen 1. Proyecto para el Biocentro de la
Universidad de Frankfurt, en Alemania

2

Para el proyecto del Biocentro, Eisenman, establecería tres
criterios básicos: desarrollar una máxima interacción entre las
áreas y las personas que lo utilicen, permitir su crecimiento
futuro, y mantener un espacio verde de reserva.
2
Conocido como transición, se trata de un proceso donde una
forma es transformada en otra, de manera dinámica e interactiva,
para esto un programa se ejecutaba e iteraba, hasta que un usuario
interfería redirigiendo los resultados.

Fuente: https://www.cca.qc.ca

156

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

En esencia, lo que se buscaba era “encontrar
una arquitectura que se diseñara a sí misma”
(Lynn, 2013, 62), es decir, un proceso generativo
que, una vez regulado y ejecutado, este fuera capaz
de producir una configuración arquitectónica
sin intervención directa, adaptable a futuras
necesidades aún desconocidas.
Y si bien estos conceptos parecían sugerir un
proceso orgánico de crecimiento y expansión,
en realidad no implicaban necesariamente la
creación de una forma final de carácter orgánico
(Lynn, 2013). En realidad, para Eisenman,
la forma en sí misma resultaba irrelevante;
lo verdaderamente significativo residía en la
"organicidad del proceso" (Lynn, 2013, 62), es
decir, la capacidad de evolucionar del proyecto
hasta alcanzar el nivel necesario para satisfacer
sus requerimientos programáticos (Yessios,
1987). Como requisito adicional, se planteó
la restricción de que estos procesos no podían
copiarse de forma icónica, sino que debían
ser simulados a través de mecanismos que
condujeran de manera posiblemente abstracta a
la generación de un proyecto arquitectónico4.
Finalmente, Eisenman se enfocaría en los
procesos de ADN, pero no por su forma de doble
hélice, sino en los diagramas utilizados para
representar los procedimientos de replicación del
ADN (Lynn, 2013). Estos diagramas empleaban
cuatro símbolos, cada uno representado por un
color específico, correspondientes a los cuatro
nucleótidos de la molécula de ADN: Adenina (A),
Timina (T), Citosina (C) y Guanina (G). Estas
figuras poseían configuraciones especiales en sus
caras internas que les permitía unirse y conectarse
en parejas (Adenina con Timina y Citosina con
Guanina), para crear largas secuencias de formas
apareadas que generaban la estructura de doble
hélice del ADN (Eisenman, 1988).
Para el diseño del Biocentro, Eisenman optó
por emplear la secuencia de ADN del Colágeno,
una forma encontrada en un libro de biología,
que corresponde con la proteína que confiere
resistencia a la tracción en los huesos (Lynn,
2013). Estas formas serían ubicadas sobre el
sitio en línea recta, desde la entrada principal.
A continuación, Eisenman, seleccionaría cinco

pares de símbolos ubicados cerca del edificio de
química existente y, empleando una lógica fractal,
distorsionaría estas formas para que crecieran:
cinco figuras que serían conectadas mediante
una espina interrumpida, evitando, de este modo,
utilizar el eje clásico en su composición.
Imagen 2. Diagrama biológico que representa los
procedimientos de replicación del ADN

Fuente: https://www.cca.qc.ca

En esencia, este enfoque implicaba una
reproducción gráfica literal de las cuatro figuras
geométricas usadas por los biólogos para explicar
los procesos de codificación del ADN, pero que,
mediante la lingüística y la geometría, Eisenman, las
había convertido en objetos proyectuales. Empleando
los símbolos individuales (los nucleótidos) como
letras y los grupos de tres figuras (los codones) como
palabras, Eisenman los combina en un proceso que
traspone las representaciones biológicas a formas
arquitectónicas, para producir “un edificio que sea
a la vez arquitectónico y simbólicamente específico
de la disciplina que alberga” (1987, 86).

4

Para el profesor Arie Graafland (1996), en esta idea Eisenman reunía dos miradas diferentes: por un lado, los conceptos de transcripción
y mutación propios del campo de la biología; y, por el otro, las nociones de rastro o marca, propias del campo de la semiótica.

157

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Imágenes 3 y 4. En el Biocentro, Eisenman emplea los símbolos individuales,
como letras, y los grupos de tres figuras, como palabras

Fuente: https://www.cca.qc.ca

En la memoria del concurso, Eisenman define
al Biocentro como el resultado de las acciones
similares a los tres procesos básicos mediante los
cuales el ADN sintetiza proteínas: replicación5,
transcripción6 y traslación7. Un proceso generativo de
permutaciones y transformaciones, elaborada a modo
de palimpsesto8, de acuerdo con leyes o axiomas
previamente definidos. El objetivo es generar
estructuras formales lógicas, pero inesperadas, sin
recurrir a conceptos históricos o ideas preconcebidas,
evitando cualquier imitación inconsciente de trabajos
previos (Eisenman, 1982). Estos procedimientos,
denominados "mutaciones" por Yessios, establecen
una analogía con los procesos existentes en

la naturaleza, y donde la forma evoluciona en
consonancia con los requisitos establecidos con
antelación (1987), “dejando su rastro, su huella,
su biografía generativa, que han de ser visibles y
reconocibles” (García Sánchez, 2018, 90).
Sin embargo, como veremos más adelante, en
realidad, Eisenman, establece una analogía entre
los procesos fractales y los procesos biológicos,
y mediante el uso de operaciones hilomorficas
desarrolladas sobre un espacio cartesiano,
busca reproducir geométricamente los tres
procedimientos básicos del ADN, por medio de la
descomposición y desplazamiento en el espacio
de figuras geométricas reconocibles.

5

Eisenman utiliza las formas geométricas seleccionadas como forma base (estado inicial de la forma), y como generatriz, es decir, una
replicación de la forma base, sustituyendo cada uno de los segmentos de línea de la forma base por la forma del generador (Eisenman,
1988). De este modo, “cada figura del código complementario queda aplicada a su vez a la superficie de cada forma base (las superficies
curvas de estas figuran se han abstraído en líneas rectas” (Eisenman, 1988, 87).
6
Eisenman desarrollará una segunda iteración del primer proceso fractal aplicado únicamente a la rama más baja de los cinco pares originales
(Martínez López, et al., 2017). Las figuras producidas en el primer proceso se convierten ahora en la forma base y sus complementarias en
la forma generatriz (Eisenman, 1988). Sin embargo, “esta secuencia generadora es aplicada solamente a la superficie interna de la hebra
inferior para indicar que las secciones del código no son transcriptas en su totalidad en el proceso” (Eisenman, 1988, 87).
7
Eisenman empleará este concepto “tratando dos grupos de las ramas superiores de las figuras originales de ARNT. Estos grupos son
desplazados espacialmente de tal manera que, en lugar de la forma figurativa, ahora sólo dejan trazas del edificio biológico con las formas
rectilíneas del edificio de química (Martínez López, et al., 2017).
8
Durante este proceso, el código de color original de las figuras cambia su intensidad de acuerdo con los procesos involucrados: “las
figuras originales se señalan con el tono más claro, las producidas por replicación con el color más oscuro y aquellas producidas por
transcripción tienen un tono intermedio” (Eisenman, Glaister, 1988). En tanto que “los trozos provocados por el proceso de traslación se les
ha dado el mismo color que al edificio de química del que proceden” (Eisenman, 1988, 91).

158

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

1. El equipo digital de la OSU
Imagen 5. Eisenman, establecerá una analogía entre
los procesos fractales y los procesos biológicos

En la OSU, Yessios y su equipo utilizaron el
ordenador como una herra­
mienta de modelado
programática, esto es, utilizar el sistema para
generar figuras en diferentes escalas y posiciones, de
acuerdo con una secuencia interminable procedente
de una estructura racional de leyes, factible de
revisarse, adaptarse o repetirse sin cesar. A través
de un procedimiento generativo basado en la teoría
de los fractales, el grupo de Yessios desarrolló una
serie de algoritmos que, dependiendo de la escala
y la orientación, producían resoluciones distintas
(Serraino 2002, 39). Sin embargo, este código,
no obedecía a un simple código de re­
petición
o traslación, sino, por el contrario, debía ser lo
suficientemente desarrollado como para reconocer
la ubicación de los elementos, y cambiar sus
resultados de ser necesarios. En esencia, se buscaba
alcanzar lo que ellos denominaban “cerradura”: un
punto de registro que permitiera validar el proceso
previo, algo que Benjamin Giani, denominaba el
“fantasma en la máquina” (Lynn, 2013, 57): un
objeto escalado y girado de manera sucesiva hasta
encajar en sí mismo en la misma posición, pero a
una escala distinta, sugiriendo de este modo una
lógica inherente que validara el proceso en curso.
Para que este procedimiento pudiera ser posible,
Yessios y su equipo elaboraron una serie de
subrutinas denominadas macrotransformaciones,
que operaban dentro de Archimodos: se trataba de
una sucesión de reglas productoras que, siguiendo
las leyes generativas fractales, reemplazaba los
elementos iniciales de la forma, y los transformaba
en un procedimiento interac­
tivo de múltiples
incrementos, un algoritmo que “a medida que se
manifestaran las necesidades de mayor crecimiento,
el proceso generativo saldría de su estado congelado
para producir el siguiente estado del edificio”
(Yessios, 1987, 172). Un proceso a modo de layers,
donde se superponían diferentes capas, a distintas
escalas, permitiendo aplicarlos varias veces a lo
largo de concatenadas interacciones (traslación,
rotación, escala) en una sola operación, produciendo
una transformación iterativa orgánica (Lynn, 2013),
y que en caso de modificación solo fuera necesario
reescribir parcialmente la capa afectada.
No obstante, aunque este método permitía la
sustitución, eliminación, inserción y recuperación
de estados anteriores, requería de ciertos ajustes
y restricciones por parte de los programadores.
De lo contrario, el sistema continuaría iterando

Fuente: https://www.cca.qc.ca

El proceso de Diseño
Para la elaboración del proyecto del Biocentro,
se tomó la decisión de organizar dos equipos
de trabajo. El primero, integrado por Yessios
y sus estudiantes, quienes trabajarían con el
ordenador de la OSU en el desarrollo de una
solución de diseño que utilizase las secuencias
fractales para el crecimiento de la forma; en
tanto que el segundo equipo, compuesto por
Eisenman y sus colaboradores, trabajaría en
las oficinas de Nueva York, desarrollando de
manera analógica una secuencia fractal de
triángulos ajustables. La existencia de dos
equipos de trabajo ofrecía la oportunidad de
un continuo intercambio intelectual entre un
entorno profesional, que tenía que preocuparse
por las realidades del proyecto y los plazos
asociados, y un ámbito académico que podía
permitirse experimentar y explorar diferentes
alternativas (Fraile Narváez, 2022).
159

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

indefinidamente sin producir un objeto
arquitectónico. Además, si se aplicaba sin una
programación adecuada, este procedimiento tenía
el potencial de generar formas interesantes pero
carentes de valor un proyectual (Yessios, 1987).
Una vez introducidas las subrutinas en el
ordenador, este efectuaba las operaciones formales
y generaba un modelado alámbrico bidimensional
del proyecto, algo que permitía mantener un control
sobre la complejidad del modelo. Posteriormente,
cuando el proyecto evolucionaba, se le añadía
la tercera magnitud, permitiendo que las formas
pudieran superponerse y crecer en diferentes planos,
para engendrar una sucesión de patrones repetitivos,
que se cruzaban unos sobre otros, creando un efecto
de entrelazado que parecía cerrarse en sí mismo.
Para Lynn, cada nuevo movimiento de la forma
tenía un significado particular, sé “podía hacer
esto cualquier número de veces con un ordenador,
sin hablar de la estética. No estamos diciendo
‘Queda mejor así’ o ‘tiene más sentido así que así’.
Podíamos decir ‘`Queremos X, asi que esto no
servirá`” (2013, 55).
Desde un punto de vista conceptual, la idea
era que los objetos se escalaran en función de su
dimensión raíz (Lynn, 2013), y aun cuando el
programa permitía trabajar con escalas uniformes
o no uniformes, se decidió operar con una escala
uniforme, ya que, “si había demasiada distorsión, ya
no se podía reconocer el objeto” (Lynn, 2013, 58).
A este respecto, para los autores Kari Jormakka,
Oliver Schurer y Dorte Kuhlmann, esta ausencia de
una escala originaria fue lo que atrajo a Eisenman,
ya que evocaba las nociones deconstructivas de
Derrida, según las cuales el significado no tiene
una fuente primigenia, y “el desmantelamiento de
las estructuras amplía los límites de las estructuras
conceptuales” (2014, 66). Una transformación
donde su valor está centrado en el proceso de
formación más que en el resultado final (Ciorra,
1993), dado que “ningún significado es estable
o deducible y ningún sistema es cerrado o puro”
(Johnson &amp; Wigley, 1988, 56). En este sentido, y
aunque Eisenman a veces olvida que se utilizó el
ordenador en el proyecto del Biocentro, para Yessios,
los resultados obtenidos en cuanto a esquema de
composición nunca hubieran sido posible sin la
ayuda de los sistemas digitales9, subrayando “el

potencial de la máquina como ‘reforzador’ de
nuestros procesos creativos” (1987, 170).
2. El proceso analógico en el estudio de
Eisenman
Cada mañana, llegaba al estudio de Eisenman
desde la OSU, una serie de dibujos realizados por el
equipo de Yessios. A continuación, se seleccionaba
las configuraciones que mejor se adaptaran a las
funciones del programa de necesidades, y se
marcaba en rojo las modificaciones para continuar
trabajando en el proyecto.
Imagen 6. Eisenman, seleccionaba las configuraciones
que mejor se adaptaran a las funciones del programa
de necesidades y las marcaba en rojo

Fuente: https://www.cca.qc.ca

Posteriormente, se dictaba telefónicamente a
Yessios los cambios que debía ejecutar en el modelo
digital. Estas directrices consistían en instrucciones
sencillas, tales como “rotar, empezar con esta trama,
rotar 1,2 grados en Z y 1,2 grados en X… hasta llegar
a un plano” (Lynn, 2013, 55). Para agilizar las tareas,
Eisenman había desarrollado un sistema de signos
lingüísticos que permitía transmitir las instrucciones
de manera eficiente por teléfono: apodado clingons,
en referencia a un término de Star Trek, consistía
en un código compuesto por pequeñas formas
geométricas, cada una con su correspondiente
connotación, pero que, al combinarse, eran capaces
de producir un significado diferente (Lynn, 2013).

9

En alusión a una entrevista realizada por Lynn a Eisenman, donde este no recordaba haber utilizado el ordenador durante el proyecto del
Biocentro (Lynn, 2013).

160

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Al mismo tiempo, en paralelo al procedimiento
digital desarrollado en la OSU, el equipo de
Eisenman diseñaba mediante un proceso figurativo
totalmente analógico. Utilizando una máquina
Xerox para copiar el dibujo original, papeles
transparentes y una calculadora se dibujaba a mano
directamente sobre el trazado de la parcela. Luego,
se fotocopiaba y se trazaba una y otra vez encima
del plano base. Utilizando una serie de operaciones
formales hilomórficas, los elementos se trasladaban,
rotaban y se superponían en el espacio, produciendo
en muchos casos recortes, extracciones, o adiciones
de piezas y fragmentos. Este proceso implicaba
una perturbación de la forma, donde componentes
geométricamente estables se convertían en espacios
geométricamente inestables (Ciorra, 1993). Uno de
los recursos más utilizados en esta fase era el concepto
de escalamiento: tomando como base del modelo una
figura módulo, esta era sometida a una sucesión de
variaciones dinámicas, un proceso de cálculo que
permitía proporcionar los elementos para encajar las
formas dentro de una retícula cartesiana que producía
configuraciones que se reordenaban en el proyecto a
modo de palimpsesto. Una mecánica de trabajo que
nos remite a las descriptas por Mathyla Ghyka en su
libro “La estética de las proporciones en la naturaleza
y en las artes”, publicado en 1927.

Alcanzado el objetivo deseado, se dibujaba
el resultado definitivo de estas mutaciones. Sin
embargo, en esta versión última, las alteraciones
y transformaciones no desaparecían por completo,
sino que la obra retenía este proceso proyectual y
las exhibía en su aspecto final. De este modo, el
proyecto dejaba de ser solo una narración textual,
para transformarse en un sistema racional, una
estructura lógica que se manifestaba a través de
una abstracción figurativa y arbitraria, que se
distorsionaba progresivamente para proporcionar
los espacios sociales y técnicos funcionalmente
específicos en la memoria.
El impacto de las teorías de Noam Chomsky
En 1966, el renombrado filósofo y lingüista
estadounidense Noam Chomsky, publicó Cartesian
Linguistics: A Chapter in the History of Rationalist
Thought, en donde desarrollaba el concepto
de transformación-generativa: una estructura
subyacente que existe en el lenguaje que posibilita a
los seres humanos crear un número infinito de frases
a partir de una cantidad finita de palabras.
Este concepto influiría profundamente en la
producción arquitectónica de Peter Eisenman. De
hecho, en el proyecto del Biocentro, hay claros
indicios que hacen pensar que Eisenman se nutre
del estructuralismo de Chomsky, para incorporar
la sintaxis en la arquitectura, pero utilizándola bajo
una concepción lingüística, “donde la estructura
sintáctica misma se entiende como generadora
del lenguaje” (Gandelsonas, 1972, p. 82), es decir,
como productora de formas arquitectónicas.
En el caso particular del Biocentro, Eisenman,
apela a la representación tradicional que hace la
biología del ADN (Ácido Desoxirribonucleico),
pero la interpreta en términos geométricos/
lingüísticos: utilizando una serie de diagramas,
rompe las tradiciones de la arquitectura,
sustituyendo la geometría euclidiana clásica, en
la cual se basa la disciplina, por una organización
fractal (Eisenman, 1988). Este enfoque permite
separar la semántica de la sintaxis, estableciendo
dos niveles distintos en esta última: uno superficial
y otro profundo (Eisenman, 2017).
Un proceso que, con el auxilio de otras
disciplinas como la matemática o la biología,
le permite desarrollar propuestas proyectuales
innovadoras, al mismo tiempo que crea un
nuevo lenguaje formal, capaz de producir nuevas
reglas gramaticales; un código en continua

Imagen 7. Uno de los recursos más utilizados en el
Biocentro era el concepto de escalamiento

Fuente: https://www.cca.qc.ca

161

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

transformación que al desarrollarse modifica su
propia disposición lógica (Gandelsonas, 1972).
Eisenman, usará esta similitud para proponer una
nueva analogía entre los procesos arquitectónicos
y los biológicos. Según sus propias palabras,
su enfoque busca crear “un proyecto que no es
ni simplemente arquitectónico, ni simplemente
biológico, sino uno que está suspendido entre los
dos” (1988a, 28).
Para el filósofo español Simón Marchán, en
las obras de Eisenman de este periodo existe un
“rechazo deliberado a imponer un significado
inequívoco y definitivo a la obra” (2009, 115).
Esto implica una matematización de lo artístico,
una ambición neopositivista por cristalizar los
procesos regulares de la actividad estética (Castillo
Sánchez, 2016). Un pensamiento que quedará
definido por el mismo Eisenman, al revelar en
sus escritos que “no se trata de hablar o no de
la arquitectura como lenguaje, porque de hecho
es un lenguaje”, lo verdaderamente sustancial,
agrega, es pensar la arquitectura como “una
ausencia de la relación unívoca entre significante

y significado” (Eisenman, del Olmo, 2011, 70).
Se trata de una evolución teórica, que separa “el
significante ‘columna’ y su significado, la columna
como soporte, [para otorgarle] un sistema de
significado completamente diferente” (Eisenman,
del Olmo, 2011, 70). Eisenman bautizará a este
concepto como “máquina arquitectónica”, un
estilo personal donde los condicionamientos
que nos fijamos y el conjunto de cosas dadas, se
relacionan, entrelazan, se mueven y encuentran
su propio ser. Como señala Muñoz Cosme, “no
sabemos dónde o qué va a ser esta entidad. No es
predecible en el sentido tradicional, y dado que
no es predecible, el proceso está de algún modo
fuera del control del autor” (2018, 194).
Para Kenneth Frampton, este pensamiento se
acerca a la antigua ambición de Louis Sullivan,
de hallar “’una matriz generativa’ que le permita
trascender la ‘patética arbitrariedad de la autoría
personal’” (Eisenman &amp; del Olmo, 2011, 69),
o en palabras de Eisenman, “desplazar o hacer
desaparecer al autor de la obra” (Eisenman &amp; del
Olmo, 2011, 69).

Imagen 8. Geometrías simples desarrolladas a través de un número finito de formas

Fuente: https://www.cca.qc.ca

162

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Difuminar los límites disciplinares

explicitación del proceso. La idea, el concepto y el
proceso son propiamente el cometido del artista”
(García Sánchez, 2018, 89). Una concepción que,
para Moneo, explicaría la configuración de las
obras: una apariencia que no es caprichosa, ya “que
ha recogido todas las operaciones geométricas
de que da cuenta el proceso” (2006, 158). De
igual modo, Montaner (1993), considera que el
proyecto se ha convertido en un procedimiento
racional por encima del resultado definitivo, una
arquitectura “cuyo placer se experimenta a través
de una satisfacción intelectual expresada en el
proceso seguido por el artista” (García Sánchez,
2018, 89). Y, a diferencia del goce por la forma
pura, esta satisfacción intelectual, se vincula a los
juicios lógicos, cuya forma queda emancipada de
su finalidad (García Sánchez, 2018).
No obstante, no estamos ante una representación
perceptible del espacio arquitectónico, sino una
reconstrucción algorítmica de las secuencias de
transformaciones generadas a partir de figuras
simples, geometrías desarrolladas a través de
un número finito de formas a explorar. En este
proceso, “la voluntad del artis­ta es secundaria con
respecto al proceso que él mismo pone en marcha
desde la idea hasta la terminación” (Marchán Fiz,
2009, 414-415). De hecho, una vez establecido
los lineamientos preliminares, “su producción
puede quedar en manos externas de técnicos
y operarios que solo han de seguir el proceso
marcado y descrito por el autor, como si de una
guía o manual de montaje se tratase” (García
Sánchez, 2018, 89).

Con una clara referencia a los conceptos
deconstructivistas ejemplificados en “La
Gramatología” del filósofo francés Jacques
Derrida, en la gestación del Biocentro, Eisenman,
desplaza el interés de lo sensual a lo conceptual,
hacia su estructura profunda, utilizando las
huellas como un rasgo que le permite elaborar
indefinición (Moneo, 2006). En este sentido,
Eisenman, considera que en la arquitectura “se
puede producir una planta, pero que una planta es
una condición finita de la escritura, [en cambio]
las huellas sugieren muchas plantas diferentes…
al contrario que la planta, las huellas nunca son
presencias estructurales completas” (Medina
Gómez, 2003, 72). Para Eisenman, estas huellas,
“sugieren relaciones potenciales, que podrían a
la vez generar y emerger de figuras previamente
reprimidas… figuras arquitectónicas alternativas
que contengan a su vez otras huellas” (Medina
Gómez, 2003, 72). A este respecto, para el artista
Joseph Kosuth, estamos ante una clara distinción
entre el objeto y el proceso, “de hecho, el objeto
ya no estará presen­te como resultado final, sino
como mero registro de un proceso” (2018, 415).
Eisenman, utiliza esta indefinición “como
una forma de liberar la arquitectura de su propio
lenguaje e intereses tradicionales, es decir, de
la presencia como manifestación de la verdad”
(Davidson, 2006, 29). En el caso de Eisenman,
“su proceder no está orientado a la producción
de un artefacto final formalmente puro, sino a la

Imágenes 9 y 10. Geometrías simples desarrolladas a través de un número finito de formas

163

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Fuente imágenes 9 y 10: https://www.cca.qc.ca

Desde un punto de vista Albertiniano, “el
arquitecto no es el constructor, solo quien tiene
la idea, cuya generación se expresa en el proyecto
ejecutado por un segundo actor” (García Sánchez,
2018, 89). En su esencia, el proyecto contiene una
estructura profunda, “cuyas leyes gobiernan el
desarrollo de la obra. El proceso de gestación, las
estructuras inconscientes, sus leyes, prevalecen
sobre el objeto” (García Sánchez, 2018, 89).
Posteriormente, las incógnitas se revelarán
estudiando la metodología seguida, esta explicará
“cómo han llegado a estar donde están, lo cual
sería mucho más relevante para una comprensión”
(García Sánchez, 2018, 89). Finalmente, “al
espectador le queda como labor descubrir -en el
sentido detectivesco del término- las huellas de
un suceso, en suma: las pistas expresadas por el
artista en el proceso” (García Sánchez, 2018, 89).

teóricas y las transformaciones conceptuales
experimentadas durante el desarrollo del proyecto.
En primer lugar, se ha evidenciado la conexión
establecida entre las metodologías utilizadas por
Eisenman en el Biocentro y la geometría fractal
propuesta por Benoît Mandelbrot. Aunque Eisenman
no incorporó directamente los fractales como tales
en sus diseños, la elección y superposición de
figuras en diferentes escalas generaron una compleja
red de líneas que luego fueron seleccionadas y
compuestas en un sistema uniforme. Este enfoque
demuestra la influencia y exploración de nuevas
formas geométricas en el contexto de la arquitectura
contemporánea.
Sin embargo, al profundizar en el análisis del
proceso proyectual, se revela que las decisiones
personales de Eisenman tuvieron un papel crucial
en la evolución del Biocentro. Aunque inicialmente
se planteó la disolución de la autonomía tradicional
de la arquitectura en favor de una relación más
estrecha entre biología y arquitectura, estas ideas
conceptuales solo se mantuvieron a nivel retórico.
A lo largo del proceso, Eisenman tomó decisiones
que lo llevaron por caminos distintos a los de los
fractales, la matemática y el ADN, alejándose de la
racionalidad algorítmica que se planteó inicialmente.
Este estudio también pone de relieve la
importancia creciente del uso del ordenador durante
la etapa de diseño arquitectónico. El Biocentro se

Conclusiones
El estudio del proceso proyectual del Biocentro,
diseñado por Peter Eisenman, revela una
compleja interacción entre la racionalidad
algorítmica propuesta y las decisiones personales
que influyeron en su resultado final. A través
de una revisión exhaustiva de los textos y
críticas existentes, se ha analizado en detalle
las metodologías empleadas, las influencias
164

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Hou de 1983. Donde a través de una serie de
intervenciones geométricas y siguiendo un proceso
de escalamiento, repetición, desplazamiento y
superposición de las figuras básicas, se logró una
reorganización de los volúmenes resultantes.
Finalmente, el caso del Biocentro evidencia
la complejidad y la interacción de diferentes
influencias y decisiones en el proceso proyectual
arquitectónico. Este análisis invita a reflexionar
sobre la importancia de combinar la racionalidad
algorítmica con la intuición y las decisiones
personales en la creación arquitectónica, y cómo
la tecnología digital puede potenciar y ampliar las
posibilidades de diseño. C

convierte en un ejemplo paradigmático de cómo la
tecnología digital y los procesos computacionales
pueden influir en la generación y desarrollo de
formas arquitectónicas complejas. La combinación
de técnicas analógicas y digitales permitió explorar
nuevas posibilidades y desafiar las limitaciones
tradicionales en la concepción arquitectónica.
En última instancia, se puede concluir que el
proceso proyectual del Biocentro representa una
síntesis entre la racionalidad algorítmica propuesta
y las decisiones personales de Peter Eisenman.
Si bien se buscó inicialmente una ruptura con
la tradición disciplinar de la arquitectura, el
proyecto finalmente converge con los principios y
fundamentos de dicha tradición. Paradójicamente,
el viaje de saberes interdisciplinares y analogías
complejas emprendido por Eisenman lo llevó a
reencontrarse con la misma tradición disciplinar
de la que pretendía distanciarse. Un proceso que
manifestaba la culminación de una propuesta
teórica ya imaginada en la House Fin D’Ou T

Agradecimientos
Un profundo agradecimiento al profesor Chris
Yessios por su amable colaboración, así como
también al profesor Daniel Cardozo Llach (Carnegie
Mellon University) por la documentación facilitada.

Referencias Bibliográficas
Castillo Sánchez, O. (2016). “Lecturas de Eisenman. La obra temprana de Peter Eisenman y experiencias
artísticas contemporáneas”, Boletín Académico Nº 6, Universidade da Coruna, pp. 75-90.
Ciorra, P. (1993). Peter Eisenman. Proyectos. Milán, Ed. Electa.
Chomsky, N. (2009). Cartesian Linguistics: A Chapter in the History of Rationalist Thought, Cambridge
University Press, UK.
Davidson, C. (2006). Tras el rastro de Eisenman. Madrid, Akal.
Eisenman, P. (1982). House X. Nueva York, Rizzoli.
Eisenman, P. (1987). Texto presentado para el Concurso del Proyecto BioCenter de Frankfurt, agosto.
Eisenman, P. (1988). “Biocentro para la Universidad de Frankfurt, Frankfurt, Alemania”, Arquitectura Nº
270, Revista del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, Enero-Febrero.
Eisenman, P. (1988a). “Biocenter for the University of Frankfurt”, Revista a+u, Architecture and
Urbanisme, No. 209, febrero, Japón:A+U.Publishing Co., pp. 27-30.
Eisenman, P. (1988c). “Entrevista realizada por Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano”, Revista del colegio
oficial de arquitectos de Madrid Nº 270, Ma­drid.
Eisenman, P. (2017). 11 + L: Una antología de ensayos. Barcelona, Puente.
Eisenman, P., &amp; del Olmo, C. (2011). Arquitectura postmetafisica: entrevista con Peter Eisenman. Madrid,
Círculo de Bellas Artes de Madrid.
Fraile-Narváez, M. (2022). “El autor y el intérprete: una mirada contemporánea al proyecto del Biocentro
para la Universidad de Frankfurt de Peter Eisenman”, Artnodes, no. 29. UOC, pp. 1-10.
Gandelsonas, M. (1972). “On reading Architecture”, Progressive Architecture nº 53, pp. 68-88.
García Sánchez, R. (2018), “Concepto y proceso en Peter Eisenman y Sol LeWitt: la disolución de la
forma”, Lino 24, July, pp. 85-94.
Ghyka, M. (1927). La estética de las proporciones en la naturaleza y en las artes. Buenos Aires, Editorial Poseidón.
Graafland, A. (1996). Architectural bodies (Vol. 1). 010 Publishers.
Graafland, A. (2012). “From embodiment in urban thinking to disembodied data; the disappearance of
affect”, en Architecture, Technology &amp; Design, Digital Studio for Research in Design, Visualization
and Communication, Cambridge.
165

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Jormakka, K., Schurer, O., &amp; Kuhlmann, D. (2014). Design methods, Birkhäuser, Basel.
Kosuth, J. (1994). “Arte y Filosofía”, en Simón Marchán Fiz, Del arte objetual al arte del concepto.
Epílogo sobre la sensibilidad postmoderna. Madrid, Akal.
Lynn, G. (2013). Archeology of the digital: Peter Eisenman, Frank Gehry, Chuck Hoberman, Shoei Yoh.
Canada, Canadian Centre for Architecture.
Mandelbrot, B. (2000). Los objetos fractales. Forma, azar y dimensión. Barcelona, Ed. Tusquets Editores.
Marchán Fiz, S. (2009). Del arte objetual al arte de concepto. Epílogo sobre la sensibilidad «Postmoderna».
Madrid, Akal.
Martínez López, V. M., Carranza Luna, J. E., Mundo Hernández, J. J., &amp; Aco Castañeda, B. (2017). “El
constructo diagramático como estrategia cognitiva en el proyecto arquitectónico contemporáneo”,
International Conference Arquitectonics Network: Mind, Land and Society, Barcelona, 31 May,
1-2 June 2017: Final papers. Text en actes de congrés presented at the International Conference
Arquitectonics Network: Mind, Land and Society, Barcelona, 31 May, 1-2 June 2017: Final papers,
Barcelona: Giras. Universitat Politècnica de Catalunya.
Medina Gómez, V. (2003). Forma y composición en la arquitectura deconstructivista. Tesis doctoral.
Madrid, Universidad Politécnica de Madrid.
Moneo, R. (2006). Inquietud teórica y estrategia proyectual en la obra de ocho arquitectos contemporáneos.
Barcelona, Actar.
Montaner, J. M. (1993). Después del movimiento mo­derno. Arquitectura de la segunda mitad del siglo
XX. Barcelona, Gustavo Gili.
Muñoz Cosme, A. (2018). El proyecto de arquitectura. Barcelona, Editorial Reverté.
Picon, A. (2003). Architecture and the Sciences: Exchanging Metaphors. Manhattan, Princeton Papers on
Architecture.
Saggio, A. (1996). Peter Eisenman Trivellazioni nel futuro. Milano, Testo &amp; Immagine.
Serraino, P. (2002). History of Form *Z. Basel: Birkhäuser.
Yessios, C. (1987). “A Fractal Studio. Integrating Computers into the Ar­chitectural Curriculum”, ACADIA
Conference Proceedings Raleigh. North Carolina / USA, pp. 169-182.

166

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="260">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3189">
                  <text>Contexto : Revista de la Facultad de Arquitectura</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479141">
                  <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607297">
              <text>Contexto</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607299">
              <text>2023</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607300">
              <text>17</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607301">
              <text>26</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607302">
              <text>Junio-Diciembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607303">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607304">
              <text>Semestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607298">
                <text>Contexto, Revista de la Facultad de Arquitectura, 2023, Vol 17, No 26, Junio-Diciembre </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607305">
                <text>Sousa-González, Eduardo, Director Editorial</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607306">
                <text>Arquitectura</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607307">
                <text>Urbanismo</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607308">
                <text>Imaginario urbano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607309">
                <text>Materiales</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607310">
                <text>Economía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607311">
                <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607312">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Arquitectura</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607313">
                <text>Barrera Domínguez, Ramón Alejandro, Editor</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607314">
                <text>Martínez Martínez Oreida, Editor</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607315">
                <text>01/06/2023</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607316">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607317">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607318">
                <text>2021276</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607320">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607319">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="46">
            <name>Relation</name>
            <description>A related resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607321">
                <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1785403&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607322">
                <text>San Nicolás de los Garza, Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607323">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607324">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="11586">
        <name>Arquitectura</name>
      </tag>
      <tag tagId="26968">
        <name>Cambio climático</name>
      </tag>
      <tag tagId="38932">
        <name>Conciencia social</name>
      </tag>
      <tag tagId="26547">
        <name>Diseño gráfico</name>
      </tag>
      <tag tagId="6488">
        <name>Educación</name>
      </tag>
      <tag tagId="32269">
        <name>Grafiti</name>
      </tag>
      <tag tagId="38934">
        <name>Investigación urbana</name>
      </tag>
      <tag tagId="6393">
        <name>Obreros</name>
      </tag>
      <tag tagId="28330">
        <name>Patrimonio cultural</name>
      </tag>
      <tag tagId="6969">
        <name>Pedagogía</name>
      </tag>
      <tag tagId="27298">
        <name>Sustentabilidad</name>
      </tag>
      <tag tagId="38933">
        <name>Urbanismo incluyente</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="21762" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="18056">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/260/21762/Contexto_2022-2023_Vol_16_No_25_Diciembre_-Junio.pdf</src>
        <authentication>f44ca95f1b674d004d0c6cccaef0fa30</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="607400">
                    <text>�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

EDITORIAL
La Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma
de Nuevo León, México: una visión en la contemporaneidad
María Teresa Cedillo Salazar1

En esta ocasión la revista Contexto tiene el
honor de contar como editorialista invitada a la
Dra. María Teresa Cedillo Salazar, directora de
la Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, México; la Dra.
Cedillo siempre ha mostrado un apoyo sincero
y decidido a la investigación científica y sobre
todo a su divulgación, de ahí la importancia que
representa para la revista Contexto esta visión del
principal directivo de esta institución educativa; a
continuación la Dra. Cedillo nos presenta desde
su enfoque particular, las directrices por las que la
Facultad de Arquitectura ha transitado en sus 76
años vida académica y su posición como dirigente
sobre su perspectiva futura.

con la responsabilidad social de crear más
espacios para cada vez más jóvenes; mantener
Programas Educativos actualizados y pertinentes
que incentiven la investigación e innovación con
alto impacto social; vincularse con la sociedad
poniendo al servicio de ésta todas las capacidades
de profesionales e investigadores; mantenerse a la
vanguardia en el uso de las nuevas tecnologías de
la información; innovar en procesos académicosadministrativos adaptados a la nueva realidad
post pandemia; ofrecer ambientes inclusivos y
de respeto que hagan a la Facultad el mejor lugar
para estudiar y trabajar.
Así, desde una visión holística de la arquitectura,
Hacer Universidad para ser Universidad, es concebir
a la edificación y al espacio como un universo en
sí mismo en donde la docencia y la investigación
permiten trazar tanto la contextualización paisajística
y urbana de cada edificación, así como considerar el
diálogo que se establece entre cada edificación y su
entorno y el tratamiento simbólico que los usuarios
hacen de cada lugar para lograr la generación y
apropiación de esos lugares. Lo anterior teniendo a
la Universidad como elemento central de la creación
del conocimiento e impulsor de la investigación
aplicada en temas de arquitectura y diseño industrial
de alto impacto en la sociedad.
En este tema, en investigación, la FARQ es una
dependencia universitaria en donde se impulsa
la excelencia en la generación de proyectos de
investigación de alto impacto social, en líneas
de generación y aplicación del conocimiento en
temas de arquitectura, asuntos urbanos y diseño
industrial, tales como: teoría y crítica, relaciones
hombre y entorno, historia y cultura, planeación,

Hacer Universidad, para Ser Universidad

D

urante sus 76 años de vida, la Facultad de
Arquitectura (FARQ) de la Universidad
Autónoma de Nuevo León (UANL), ha
respondido de manera pertinente a una sociedad
globalizada que demanda profesionales de
la arquitectura y diseño industrial altamente
habilitados. Desde 1946, año en que se ofreció
la primera cátedra de Arquitectura en el antiguo
Colegio Civil de la UANL, y en 1977 en que
nace la carrera de Diseño Industrial, hasta el
día de hoy, en que la FARQ es responsable de
la formación de más de ocho mil estudiantes,
los retos que la FARQ-UANL, y cualquier otra
facultad de Arquitectura y de Diseño Industrial
en América Latina, han ido en constante
incremento, entre ellos se encuentran: ofrecer
una educación de calidad sin dejar de cumplir

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: profesor Titular de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León;
Doctora en Filosofía con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos; Directora de la Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, México; autora de libro de Dibujo técnico y revisora técnica; miembro del Comité de Invenciones de la Facultad
de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León; email: etyam_27@hotmail.com

4

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

diseño y gestión, innovación tecnológica y
aspectos multidisciplinarios. Para impulsar esto,
la facultad tiene un núcleo académico altamente
capacitado que cuenta con estudios de posgrado
en instituciones nacionales e internacionales de
prestigio, y la mayoría de ellos son reconocidos
como investigadores de alta calidad por el Consejo
Nacional de Ciencia y Tecnología de México.
Estas fortalezas permiten Hacer Universidad,
no obstante se deben seguir desarrollando las
condiciones para seguir impulsando, desde las
academia, proyectos innovadores de investigación
que permitan apoyar tanto a la sociedad como a la
trayectoria profesional de nuestros investigadores,
y así seguir construyendo la excelencia y sentido
humano de Ser Universidad.
Así, con la globalización de las economías,
resulta cada vez más importante que en las
Universidades, en particular en las facultades de
Arquitectura y Diseño Industrial, se impulse la
comprensión de las diversas culturas, así como
desarrollar líderes responsables e informados,
capaces de confeccionar políticas de diseño
urbano, del espacio y del arte que permitan
abonar en los análisis comparativos a nivel
internacional, nacional o local. La habilidad para
comprender, evaluar y administrar estas políticas
requiere de personal altamente calificado capaz
de desarrollar programas específicos que
respondan a las demandas de una sociedad
global cada vez más compleja.
De ahí, que es de suma importancia, que para
hacer Universidad es de mayor relevancia que
en ellas profesionales e investigadores de alto
nivel sean formados para participar activamente
en la planeación, organización, implementación,
administración y evaluación de los programas
y proyectos de investigación orientados hacia
el mejoramiento de las condiciones de vida de
las diversas poblaciones. Por su parte, para ser
Universidad, los graduados de nuestros programas
deben tener la habilidad de asumir un liderazgo en
la confección de teorías, en el desarrollo y análisis
de políticas, en el desarrollo de programas de
acción, en la implementación y en la evaluación de
programas, así como en la investigación en temas
de Arquitectura y Diseño Industrial.
Para contribuir a lo anterior, la FARQ-UANL
tiene una oferta educativa de pregrado y posgrado
altamente pertinente que permite abordar y
estudiar las realidades y problemáticas actuales de
México, y de todo el continente Americano. Entre

los programas educativos de pregrado y posgrado
de la facultad se encuentran: las licenciaturas en
Arquitectura y en Diseño Industrial, así como
diferentes estudios de posgrado: Maestría en
Valuación, Maestría en Ciencias con Orientación
en Diseño y Gestión de la Arquitectura, Maestría
en Ciencias con Orientación en Asuntos Urbanos,
Maestría en Administración de Proyectos en la
Edificación, Maestría en Ciencias con Orientación
en Gestión e Innovación del Diseño, Maestría
en Arquitectura de Infraestructura Médica,
Maestría en Diseño de Interiores y Ambientes
Arquitectónicos, así como el Doctorado en
Filosofía con Orientación en Arquitectura y
Asuntos Urbanos.
Finalmente se puede mencionar que, Hacer
Universidad para Ser Universidad, requiere que
las facultades de Arquitectura y Diseño Industrial
de América Latina continúen con la formación de
profesionales, maestros e investigadores de alto
nivel, comprometidos con la sociedad a través de
programas educativos, de vinculación pertinente
y de excelencia, con un carácter innovador y
disruptivo, caracterizada por una gestión equitativa,
sustentable y transparente que permita construir al
arquitecto o arquitecta de un futuro cambiante e
incierto en donde la sociedad es el centro de los
quehaceres de la investigación de la arquitectura.
En este sentido, el número actual de la revista
Contexto incluye ocho artículos derivados
de investigaciones científicas inéditas, las
cuales abordan temáticas específicas con una
profundidad excepcional y seguramente de
interés para la comunidad científica de la Revista:
El primero de ellos es presentado por los
doctores Miguel Martínez Monedero y Jaime
Vergara-Muñoz, de la Universidad de Granada,
España, donde abordan el tema de: “Social
media, redes sociales y la comunicación de la
arquitectura”; para los autores las redes sociales,
los repositorios, revistas digitales, los blogs
y microblogs, las bibliotecas, hemerotecas y
otras plataformas propias a internet conforman
un nutrido grupo de herramientas on line que
facilitan a nivel global el conocimiento y
difusión de la arquitectura. Sobre el apoyo de
imágenes icónicas de arquitectura como reclamo
más importante aportan atractivos contenidos
interactivos y utilidades participativas que llegan
a una amplísima población universalizando y
popularizando su comunicación desde estos
soportes virtuales. Sin embargo, en ocasiones,
5

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

sus intereses empresariales conducen a un
consumo adulterado de estos medios, priorizando
aspectos cuantitativos, en detrimento de aquellos
más cualitativos que favorecen la adecuada
comprensión de la arquitectura. Mencionando
que el presente artículo repasa algunos aspectos
clave en la difusión, información, divulgación
y comunicación de la arquitectura mediante los
social media y las redes sociales.
Los doctores Shamsi Ranjbar y Hossein
Rezaei, del Department of Architecture,
Kermanshah Branch, Islamic Azad University,
Kermanshah, Iran y del Department of
Architecture, Kermanshah Branch, Islamic
Azad University respectivamente; nos presentan
el artículo titulado “Del florecimiento social
a la seguridad social por la arquitectura de
los bazares tradicionales iraníes”; en donde
mencionan que la sensación de seguridad es una
de las necesidades de la durabilidad de la vida
urbana que es prominente en el contexto de los
bazares tradicionales Iraníes y, por lo tanto, se
puede rastrear en correspondencia con algunos
índices como la integración social, la aceptación,
la justicia y, finalmente, el florecimiento. En
cuanto al advenimiento de un cierto nivel de tal
sentido en el bazar tradicional de Kermanshah,
especialmente en términos de florecimiento
social, el objetivo principal de esta investigación
es estudiar cómo ha proporcionado un contexto
físico que afecta el sentido de seguridad con la
mediación del florecimiento social. Explicando
que, en esta investigación, el florecimiento social
se considera un ciclo creciente de acción-efecto
de prosperidad y consentimiento resultante de
la apertura social, la diversidad, la flexibilidad y
la interacción. Si bien la exploración del sentido
de la seguridad y el análisis del papel de sus
factores físicos asociados en la mayoría de los
estudios se ha especializado al Urbanismo, se
la somete en este estudio dentro de la escala
arquitectónica. Por lo tanto, esta investigación
cualitativa se ha realizado mediante un método
descriptivo-analítico que combina dos tipos de
teoría fundamentada y estudio de casos con un
enfoque mixto (social-físico). La investigación
ha llevado a la importancia de características
como la apertura espacial, la complejidad
deliberada y dirigida, incluida la ornamentación,
la diversidad y legibilidad formal-funcional,
y la flexibilidad físico-conductual, como las
principales características físicas que afectan el

florecimiento social y, por lo tanto, la sensación
de seguridad, se identificaría en el cuerpo de los
bazares tradicionales y se recrearía en las obras
arquitectónicas regionales contemporáneas. Por
lo tanto, la efectividad de la relación entre las
características físicas de los espacios colectivos
y su seguridad puede medirse considerando el
índice de florecimiento social. Este asunto se ha
concentrado en esta investigación sobre el bazar
tradicional de Kermanshah y se ha concluido para
utilizarlo en futuros diseños.
Las doctoras María Dolores Goytia-Goyenechea
y Nieves Martínez Roldán ambas del Departamento
de Urbanística y Ordenación del Territorio en Escuela
Técnica Superior de Arquitectura de Sevilla, Sevilla,
Andalucía, España; presentan el artículo titulado:
“Colonia federal de ciudad de México; historia
de su trazado”, en donde mencionan que a finales
del siglo XIX en el Distrito Federal de Ciudad de
México, en concreto en la Delegación de Venustiano
Carranza, surge entre otras la Colonia Federal. Esta
Colonia comienza a construirse en 1924 con un
origen peculiar y una curiosa planimetría donde
se combina el cuadrado y círculo creándose una
trama radial y concéntrica formando un octógono
a similitud de las propuestas de los tratadistas del
Renacimiento-Barroco Italiano-Francés. A pesar
del paso del tiempo y las transformaciones en
el trazado y parcelario original debido a nuevas
necesidades sociales, Colonia Federal no ha
perdido su concepción primitiva y cualquier
modificación ha apostado por mantener su
identidad. La proximidad a la celebración de su
centenario la convierte en una interesante trama
urbana histórica de estudio para urbanistas,
arquitectos, geógrafos e historiadores.
Por su parte los doctores Kim Alexander, Mariia
Surzhik y Aleksandra Motorina de la Universidad
Estatal de Economía y Servicio de Vladivostok,
el Colegio Agrario de Ussuriysk respectivamente;
presentan el artículo titulado: “Sobre la situación
en la construcción y preparación del proyecto
"Gran Vladivostok" en la región de Primorye
en 1950-1960”; mencionando que el proyecto
"Gran Vladivostok" del período de Jruschov es
relativamente poco conocido en la historia de la
URSS debido a razones políticas. No solo fue
parte de la gran reforma de la construcción de
Jruschov en el país, sino también un intento de
consolidar la influencia de la Unión Soviética en
el este de Asia, crear un nuevo tipo de puerto y
asentar el territorio del sur del Lejano Oriente.
6

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Oriente con inmigrantes de la parte occidental
del país. Además, el proyecto tenía una serie
de características a las que ni los académicos
soviéticos ni los extranjeros prestaron atención.
Sin embargo, el proyecto tuvo un significado
muy importante no solo para la política de
construcción en la región, sino también para el
estado. Además, tuvo influencia para la política
de construcción en los otros períodos de la
URSS existente y diferentes estados del sistema
socialista. Los autores utilizan materiales de
archivo, historia oral y trabajos de investigadores,
incluido uno inédito, en este artículo. Utilizamos
métodos de investigación histórico-comparativos
y hermenéuticos en este trabajo. Los objetivos
del trabajo son la consideración de la situación de
la construcción en Primorye antes del inicio del
"Gran Vladivostok".
Los doctores Santiago Gómez Jiménez y Marco
Medina Ortega Universidad Central del Ecuador,
y de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo
y de Universidad de Guadalajara, MéxicoCentro Universitario de Ciencias Económico
Administrativas-CUCEA,
respectivamente;
abordan el tema de “Aproximación conceptual del
territorio desde un enfoque multidimensional”,
en donde explican que La configuración del
espacio en los territorios ha experimentado
modificaciones profundas por efecto de prácticas
de territorialidad en el marco de los contextos
sociales, económicos y políticos cada vez más
complejos y contradictorios. La comprensión
de la naturaleza, orientación y significado de
los cambios espaciales requiere de una base
teórica de gran rigor y solidez conceptual.
El presente artículo contiene una revisión y
contraste de las visiones y enfoques teóricos de
las diferentes concepciones y perspectivas de
autores de mayor relevancia y reconocimiento
en diversos contextos geográficos, (europeos,
norteamericanos y latinoamericanos),
que
han suscitado y enriquecido el debate del
territorio desde diversas ópticas disciplinares,
con particular énfasis en los aportes de las
concepciones idealistas, con su interpretación
simbólico cultural y el materialismo dialéctico,
en sus vertientes naturalista, económica y
política. De acuerdo a esta revisión, se resaltan los
aportes que proponen una visión integradora que
permite una comprensión de mayor profundidad
sobre la multiplicidad y complejidad de las formas
y expresiones del territorio. Estos planteamientos

adquieren una gran validez de interpretación de
los factores determinantes y las lógicas de cambio
y transformaciones de los territorios, de acuerdo
a los escenarios de las relaciones económicas,
sociales, políticas y culturales de las sociedades y la
incidencia de las diferentes prácticas de dominación
y subordinación de los grupos hegemónicos y
subalternos de poder que han determinado prácticas
de apropiación y control, defensa, protección,
codificación y dominación en los territorios, a lo
largo del tiempo. Los desarrollos teóricos logrados
han contribuido a la incorporación de nuevos
significados y diferenciación de conceptos con
aportes para la construcción de constelaciones de
conceptos que permiten una comprensión de las
realidades actuales de territorialización, en sus
diversas manifestaciones, multiterritorialidad y
lógicas zonales, reticulares y nodales.
Para las doctoras Darci Gutierrez Pinto
y Valkiria Raquel Ibárcena Ibárcena de la
Universidad Nacional San Agustín Arequipa, Perú
y Universidad Tecnológica del Perú: Arequipa,
Perú, respectivamente, que titulan su artículo
como: “La antropogeografía como modelo teórico
de investigación. La Nueva Ruralidad Urbana
de Cerro Colorado”; indican que el estudio
descriptivo-formulatorio ha demostrado que los
territorios rurales que son ocupados por el avance
de la urbanización generaban conflictos entre las
actividades y causaban severas transformaciones
en un territorio, utilizando como caso de estudio
el distrito de Cerro Colorado, Arequipa. El cual
se caracteriza por ser precisamente una franja
intermedia entre lo urbano y lo rural, definida como
la interfaz periurbana (IPU), reconocida también
como el límite entre la ciudad y la periferia. La
investigación utilizó la antropogeografía como
método deductivo e inductivo para explicar el
fenómeno de la convivencia entre lo rural y
lo urbano. Concluyendo que la agricultura es
un recurso vigente y genera configuraciones
espaciales diferenciadas, por su trama, desarrollo
social y sobre todo económico, reconformando
una nueva ruralidad que persiste en su posición
urbana sobre todo en ciudades latinoamericanas
que tienen espacios agrarios vigentes en sus
territorios.
En el caso de las doctoras Silvia Andrea
Valdez Calva y Liliana Romero-Guzmán ambas
de la Universidad Autónoma del Estado de
México, nos presentan una investigación que se
titula “Propuesta metodológica para la mejora
7

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

del espacio público a través de la aplicación
de indicadores basados en el interaccionismo
simbólico social”: en el que mencionan como
objetivo describir una propuesta metodológica
para medir y posteriormente poder crear propuestas
de regeneración hacia los espacios públicos a
través del uso de la teoría del interaccionismo
simbólico social. En primera instancia se establece
la concepción teórica del espacio público y el
vínculo con el individuo a través de la interacción
social; de esta unión la investigación propone cinco
dimensiones en las cuales se encuentra inmerso
el espacio público y la ciudadanía, siendo los
aspectos: simbólico, simbiótico, multifuncional,
proxémico y autónomo; los engranes que ayudan a
comprender las dinámicas sociales y de apropiación
que se efectúan dentro de los espacios públicos. El
proceso metodológico consiste en la elaboración
de un esquema basado en una serie de indicadores
agrupados dentro de las cinco dimensiones
asociadas al espacio público, bajo la perspectiva
del marco lógico, el cual ayuda en la creación de
programas aplicables a algún caso de estudio, con
el fin de regenerar los espacios públicos del lugar y
mejorar la calidad de vida urbana.
Por último la Dra. María del Socorro
Arzaluz Solanes y el Lic. Gustavo A. Vázquez
Martínez del Colegio de la Frontera Norte, sede
Monterrey, Nuevo León, México; abordan el
tema de “Desigualdades socio-territoriales y
dificultades económicas durante la pandemia
por COVID-19 en la Zona Metropolitana de
Monterrey”; explicando que el objetivo de este
artículo es analizar las dificultades económicas
de los habitantes de la Zona Metropolitana de
Monterrey (ZMM) derivadas de la pandemia
por COVID-19, especialmente la dificultad
para realizar pagos. A través de un cuestionario
enviado vía redes sociales a habitantes de la
ZMM entre abril y mayo del 2020, se captaron
211 respuestas, en 61 casos hubo problemas de
pago de crédito de diverso tipo, 42 con pendientes
en pago de servicios, 30 con otros tipos de deudas
y 27 con pago de colegiaturas. En cuanto a sus
limitaciones, el cuestionario no tiene un valor
estadístico dada su poca representatividad, ya
que fue realizado en el momento de mayor
confinamiento. Los datos obtenidos reflejan un
momento coyuntural que ameritan ser conocidos
y analizados, en consecuencia, es necesario
hacer análisis más amplio tanto cuantitativos
como cualitativos que examinen los efectos de

la pandemia sobre la economía y el acceso a los
bienes de las personas en esta zona metropolitana.
Para finalizar con esta publicación es necesario
subrayar que los integrantes que conforman el
equipo de CONTEXTO. Revista de la Facultad
de Arquitectura de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, México, tenemos la certeza de que no
solamente el investigador vinculado a la temática
que publica este medio de difusión de la ciencia,
encontrarán una diversidad de posiciones teóricas
interesantes; sino también, otros lectores interesados
en lo expuesto, descubrirán a través de las páginas
que componen esta edición editorial, tópicos con
una visión interdisciplinar, de actualidad y con una
amplia profundidad de análisis investigativo, e
internacional; ya que en este número particular han
colaborado con sus trabajos personales o grupales,
investigadores certificados y de alta calificación
científica, colaborando con sus trabajos personales
o grupales, todos ellos dictaminados en tiempo y
forma por pares académicos. C

8

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Social media, redes sociales y la comunicación de la
arquitectura
Social media, social networks and the communication of architecture
Miguel Martínez Monedero1
Jaime Vergara-Muñoz2

Recibido: junio 2021
Aceptado: noviembre 2022

Anyone can cook
Auguste Gusteau. Ratatouille, Pixar-Disney, 2007

Resumen

Abstract

Las redes sociales, los repositorios, revistas
digitales, los blogs y microblogs, las bibliotecas,
hemerotecas y otras plataformas propias a internet
conforman un nutrido grupo de herramientas on
line que facilitan a nivel global el conocimiento
y difusión de la arquitectura. Sobre el apoyo de
imágenes icónicas de arquitectura como reclamo
más importante aportan atractivos contenidos
interactivos y utilidades participativas que llegan
a una amplísima población universalizando y
popularizando su comunicación desde estos
soportes virtuales. Sin embargo, en ocasiones, sus
intereses empresariales conducen a un consumo
adulterado de estos medios, priorizando aspectos
cuantitativos, en detrimento de aquellos más
cualitativos que favorecen la adecuada comprensión
de la arquitectura. El presente artículo repasa
algunos aspectos clave en la difusión, información,
divulgación y comunicación de la arquitectura
mediante los social media y las redes sociales.

Social networks, repositories, digital magazines,
blogs and microblogs, libraries, newspaper archives
and other Internet platforms make up a large
group of online tools that facilitate knowledge and
dissemination of architecture on a global level. On the
support of iconic images of architecture as the most
important claim, they provide attractive interactive
content and participatory utilities that reach a very
large population, universalizing and popularizing
their communication from these virtual media.
However, on occasions, their business interests
lead to an adulterated consumption of these media,
prioritizing quantitative aspects, to the detriment of
those more qualitative ones that favor an adequate
understanding of architecture. This article reviews
some key aspects in the dissemination, information,
dissemination and communication of architecture
through social media and social networks.

Palabras Clave:

Keywords:

social media; redes sociales; repositorios
digitales; comunicación on line; web 1.0; web
2.0; web semántica; plataformas de arquitectura

social media; social networks; digital
repositories; online communication; web 1.0;
web 2.0; semantic web; architecture platforms

1

Nacionalidad: español; Adscripción: Universidad de Granada, España; Doctor Arquitecto en Universidad de Granada; e-mail:
mmartinezmonedero@go.ugr.es
2
Nacionalidad: español; Adscripción: Universidad de Granada, España; Doctor Arquitecto en Universidad de Granada; E-mail:
jaimevergara3@gmail.com

13

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

1. Introducción

y gentes, de muy distintas culturas, creencias y
condición social. Situados detrás de una pantalla
se borran las diferencias sociales, políticas y, en
cierta medida, también las culturales, para recibir
una información y establecer al mismo tiempo
una relación comunicativa a priori franca y
honesta (Escandón Montenegro, 2019).
Sin embargo, los intereses comerciales de
estos soportes abonan el terreno para, utilizando
sesgadamente la información sociocultural y
la capacidad de interactividad de los usuarios,
incorporar distintas cuestiones interesadas que
empañan su aparente gratuidad y libertad de
contenidos. En las siguientes líneas se repasan
algunos aspectos claves en la información,
divulgación y comunicación de la arquitectura a
través de los social media y las redes sociales.

Actualmente los social media son mucho más que
un simple medio de comunicación e información3.
Desde su aparición, se han consolidado como
potentes herramientas socioculturales, de contenidos
y maneras muy creativos, que permiten una
participación interactiva, llegando a través de un
soporte virtual a un nicho de población mucho
mayor que la información tradicional. Se han erigido
para ser la manera de comunicación y obtención
de información de los sectores poblacionales más
jóvenes, pero no en exclusiva, pues es cada vez más
común su uso por toda la población, en general. Este
hecho ha quedado reforzado como consecuencia
de la pandemia COVID-19 que el mundo viene
padeciendo desde 2020.
Los social media han incidido de manera muy
importante en la manera de recibir y acceder a
la información sociocultural, en general, y a la
arquitectura, en particular (Lucca, 2020). Nada
es como era hace escasos años. Todo cambia
tan deprisa que no sabemos con certeza qué
consecuencias, a medio y largo plazo, van a
depararnos. Por ahora, están demostrando ser una
potente y eficaz herramienta de comunicación e
información, rebasando límites y fronteras físicos.
Comunicar personas e instituciones de manera
tan directa e inmediata ha abierto un panorama
extraordinario de posibilidades. La mensajería
instantánea, con su intercambio ágil y fluido de
información, la capacidad para interactuar entre
personas en tiempo real, el streaming, el acceso
abierto a repositorios digitales, las aplicaciones
interactivas… conforman un nutrido conjunto de
herramientas digitales, con un marcado componente
social, divulgativo, informativo y cultural, que
englobamos bajo la consabida denominación de
social media (Zhou, y Wang, 2014).
Las llamamos “herramientas” pues en efecto
nos brindan esa utilidad por la que, a través de
ellas, abrimos una ventana al mundo, a todo
tipo de información y conocimiento, de lugares

2. Social media: una compleja manera de
dirigir la información y la comunicación
sociocultural
Los datos del uso de los social media desde su
aparición en internet (Pérez, 1999)4 no han hecho
más que crecer. Hoy en día (2022), una persona
de edad comprendida entre los 45-50 años pasa
aproximadamente 2 horas usando algunas de las
nutridas variedades de social media disponibles
en internet (Hootsuite, 2022)5. Cifra que sube
hasta las 3 horas cuando el usuario se sitúa
por debajo de los 24 años. Si el tiempo medio,
en 2021, de uso de internet por un usuario
convencional fue de casi 7h, 4,25h las dedicó a
los social media. De ellas, 2,25h las pasó en redes
sociales y 2h fueron destinadas otros medios
tradicionales de información. Siguiendo con otros
datos significativos, el 90,2% de los usuarios
de internet en 2021 colaboró activamente en
subir contenidos a plataformas digitales social
media y de ellos un 40,4% los utilizaron para
fines profesionales, siendo el 60% restante los
dedicados al ocio y actividades culturales. De
todos los social media, Facebook continuó siendo

3

El texto refiere social media (medios sociales) y redes sociales (social networks) con distinto significado, conforme se interpretan hoy en
día, siendo ambas herramientas digitales de internet (www). Social media es el término que refiere a los diferentes medios de comunicación
e información on line, como blogs, foros, videos, imágenes, repositorios, revistas digitales, bibliotecas, hemerotecas digitales y, dentro de
ellos, las redes sociales. De este modo, el texto defiende la idea de que las redes sociales son una categoría más de los medios sociales. Las
redes sociales, por ejemplo, no engloban a los citados blogs, foros digitales, microbloggings, repositorios, bibliotecas y hemerotecas, que
como factor diferencial son social media no interactivas ni colaborativas, a diferencia de las redes sociales. Esta diferenciación se aplica a
todo el texto.
4
Se toma como referencia el año 1999, con el nacimiento del internet 2.0, dinámico y colaborativo (Pérez, 1999).
5
Datos obtenidos del Informe Hootsuite (Hootsuite, 2021).

14

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

ha incrementado el consumo de social media más
de lo esperado. Un consumo que es proporcional
a la cantidad de datos que almacenan estas
plataformas. Según su predicción, en 2022
Facebook recibirá 1,26x1011 fotografías,
Instagram 3,41x1010 y Twitter 3,02x1011 posts6,
como ejemplo de las más populares (Figura 3).

la red social más utilizada a nivel global. Le
siguieron, por este orden, Youtube, Whatsapp,
Messenger e Instagram, en el elenco de las más
usadas (Figuras 1 y 2).
Figura 1. Arriba, población mundial que usó los social
media de manera activa en 2021, con detalle de (de
izda a dcha): nº de usuarios totales, % de población
mundial, incremento anual, usuarios de social media
desde el teléfono móvil y su porcentaje. Debajo,
comportamientos de uso (tiempo y parámetros de uso)
de social media por usuarios habituales, en 2021, con
detalle de (de izda a dcha): % de uso de redes sociales en
estático, % de uso de redes sociales en dinámico, tiempo
dedicado a redes sociales, promedio de nº de cuentas
por usuario en redes sociales y % de usuarios de social
media para temas profesionales

Figura 3. Cifras de subida de datos por minuto a
nubes de internet en las plataformas social media más
populares en 2020

Fuente: Imagen editada por autores (Hootsuite, 2021)

Fuente: Imagen editada por autores (Domo, 2022)

Figura 2. Redes sociales más usadas en el mundo a
fecha de enero de 2021, con referencia a sus usuarios
(datos en millones). Imagen editada por autores
(Hootsuite, 2021)

Estos medios mantienen, no obstante, una
relación con los usuarios no tan diáfana como
a priori pudiera suponerse. Sí que se conoce
que su gratuidad se ampara en el consumo de
publicidad. En este sentido, pudiera ser lógico
que, en este marco de relación, este consumo
fuera un justo precio por el uso de estos medios
(Márquez, 2020). No obstante, no es lo anterior,
hasta cierto punto conocido, lo que condiciona
la información que nos ofrecen. Pues, en ellos,
en su afán por obtener más tiempo de atención a
sus programas, la información se personaliza en
función a complejos algoritmos que buscan, en
definitiva, no una información bien ponderada,
sino tiempo de permanencia (Orlowski, 2020).
Así, la información sociocultural, en manos

Fuente: Imagen editada por autores (Hootsuite, 2021)

Por otro lado, según el informe Domo “Data
Never Sleeps” (Domo, 2022), se estima que,
como consecuencia de la pandemia COVID, se

6

Informe destinado a “ilustrar el impacto de la pandemia COVID-19 en el incremento en la digitalización de la vida cotidiana y cómo la
tecnología está reimaginando el futuro del trabajo” (Domo, 2022).

15

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

de estas plataformas, se dirige bajo intereses
comerciales en función del perfil del usuario,
manipulando, por tanto, esa aparente libertad
y gratuidad en la utilidad del servicio, ya que
de ningún modo ofrece a todos los usuarios lo
mismo, sino que da, según sus cálculos, lo que
el usuario es susceptible de recibir, en el objetivo
último de conseguir más tiempo de permanencia
en la pantalla y más consumo de publicidad.
La arquitectura se sitúa, en manos de estos
medios, a veces como argumento principal (motivo)
de la comunicación, a veces como argumento
secundario (telón de fondo o decorado apropiado)
(Figura 4). Sea como fuere, los programadores de
estas herramientas web se interesan sin duda por
cómo es percibida la arquitectura que se sube a la red
para ofrecer, con sus potentes herramientas digitales,
una información (imagen) amena, interactiva,
culturalmente alcanzable y, por tanto, eficaz.

sus propios contenidos y colaborar de manera
participativa en la información que ofrecen. Una
suerte de “democratización” de la información a la
que la arquitectura no es ajena (Instituto Internet,
2020) (Figura 5). Este sistema, que habilita al
autor a publicar su propio trabajo y difundirlo a
escala global, prácticamente sin filtros de crítica
alguna, ha permitido, por un lado, considerar a la
arquitectura como un medio de comunicación de
masas, no reservado a expertos y de algún modo
elitista, sino abierto al mundo y popularizado; y,
por otro lado, en el afán por publicarse unos y
otros en estos repositorios digitales, ha producido
un efecto de retroalimentación en el que el
éxito que alcanzan algunas imágenes es tomado
como referencia por aquellos otros que desean
también ocupar los lugares más destacados.
Se ha generado entonces un proceso de rápida
evolución y adaptación, según la teoría de Variant
inflects model (Crysler, Cairns, Heynen, 2012:
385-392), que afecta de lleno a la comunicación
de la arquitectura.

Figura 4. Doodle de Google para celebrar el 161
aniversario del nacimiento del arquitecto Antonio
Gaudí [25 de junio de 2013], en el que se incluye un
vínculo para ver sus obras más icónicas desde su
navegador

Figura 5. Izquierda: preprint de la autopublicación
de la revista satírica El Croquet (copia de la
reconocida revista de arquitectura contemporánea
El Croquis -editorial El Croquis-); derecha: preprint
elaborado por los autores de un supuesto estudio
de arquitectura Pink Panther (datos obtenidos
del capítulo “The pink blueprint”, del Show de la
Pantera Rosa, Blake Edwards, 1966)

Fuente: Google

3. Social media como herramientas
de comunicación e información de
arquitectura. Una manera abierta, popular y
“democrática”
Es relativamente reciente el papel protagonista
que los social media están asumiendo como
vehículo de comunicación e información, tanto en
su aspecto generalista como aquel dirigido hacia
las distintas manifestaciones culturales, como la
arquitectura. En ello ha jugado un papel clave su
capacidad y agilidad para la difusión universal
de información y la posible interactividad de
los usuarios. Una interactividad que facilita
el posicionamiento y visibilidad de cualquier
usuario (especialista o profano) al permitir subir

Fuente: Imagen editada por los autores (Maas,
Madrazo, Hulsman, 2017: 150)

En conjunto, con el esfuerzo colaborativo de
millones de usuarios, las redes sociales han creado
un repositorio digital on line de arquitectura que
maneja un big data de petabites (1015 bytes)
que sólo puede ser gestionado por plataformas
digitales de amplios recursos materiales (Domo,
16

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

2022)7, obteniendo, al cambio, una información
privilegiada de millones de usuarios que, en
función a sus acuerdos de privacidad, les habilita
a gestionarla en la búsqueda de más retorno
económico. Archdaily.com, la red social de
arquitectura más usada del mundo, genera por
ejemplo una media de 15 proyectos al día (en su
versión en español) con una media aproximada
de 35 fotografías por cada proyecto, que hacen
un total de 525 fotografías al día8. Es tal su big
data que se están convirtiendo en el lugar de
almacenamiento on line del conocimiento de
la arquitectura contemporánea. Todo está en
sus nubes, lo bueno y lo malo, y todo se ofrece
en sus plataformas con la misma apariencia de
verosimilitud y sometido a similar criterio de
publicación. Es un hecho, en este nuevo panorama,
que la comunicación, comprensión e incluso
la propia experiencia de la arquitectura (Eiler-

Rasmussen, 2020) está siendo reformulada por su
incidencia (Zhou y Wang, 2014: 27-32).
Al mismo tiempo, es significativo no
obstante el escaso peso de la arquitectura, como
disciplina, en los social media actuales (Figura
6). No ya como soporte estético de cualquier tipo
de información, pues la arquitectura suele ser
utilizada por el resto de contenidos temáticos,
de cualquier tipo, como decorado referencial en
estos medios; sino en el ranking mundial de webs
en función al número de visitas (Cimadomo,
García, Shahdadpuri, 2021: 176). De las 100.000
webs más populares del mundo tan sólo 26 son
de contenidos específicos sobre arquitectura
(Canal Youtube, 2021). De estas 26, 21 se pueden
englobar dentro de las consabidas redes sociales
y 5 son webs convencionales que emanan de
medios de difusión de arquitectura tradicionales,
como las editoriales especializadas9.

Figura 6. Abajo: ranking de las revistas de arquitectura del mundo, de carácter divulgativo,
según el nº de visitas recibidas (2020); con tiempo medio diario por visita. Siguiente página:
ranking de social media de arquitectura del mundo, con tiempo medio dedicado por cada visita

7

Google, cada minuto, recibe 5,7x106 búsquedas que hace un total de 2,99x1013 búsquedas anuales (Domo, 2022).
Datos obtenidos según nº de proyectos subidos a Archdaily.com en 2021.
Destacan, en este reducido elenco, revistas como Architect (www.architectmagazine.com) del American Institute of Architects y The
Architect’s Newspaper (www.archpaper.com), en el ámbito anglosajón; y Arquitectura Viva (www.arquitecturaviva.com), dentro del
hispano hablante. No se incluyen en esta referencia las revistas científicas, cuyos contenidos no se cifran por intereses divulgativos ni
comerciales (en general).
8
9

17

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Fuente: Imagen editada por autores (Domo, 2022)

Fuente: Imagen editada por los autores, fuente: Informe Alexa 2020

18

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Dentro de los social media de arquitectura, el
medio más utilizado es ArchDaily (Plataforma
Arquitectura, en español), siendo el repositorio
digital con más visitas y contenidos de todas las
webs de arquitectura del mundo10, pero también
destacan: Dezeen, Designboom (Figura 7),
Architizer, Archinect y Divisare. Plataformas que
funcionan como redes sociales de arquitectura y
que están reemplazando a los medios tradicionales
(revistas especializadas) que en las últimas décadas
habían asumido la difusión de la arquitectura on
line, especialmente la contemporánea11.

De este modo, los medios tradicionales de
divulgación y crítica de arquitectura (Figura 6,
arriba) se han visto en la necesidad de adaptar su
contenido al soporte digital, ofreciendo webs que se
plantean básicamente como plataformas de venta, de
cierto contenido documental, sobre las que adquirir,
en soporte papel o digital, sus publicaciones.
4. Webs tradicionales de arquitectura
(web 1.0) vs redes sociales (web 2.0 Y web
semántica):
En un primer momento, la llegada de las webs
especializadas de arquitectura a internet se
apoyó en la idea de trasladar a un dominio web
la publicación en papel, manteniendo imagen,
formato y criterios de publicación (Figura 8).
Esto les permitió abarcar un público mucho más
grande que cuando la comunicación se producía
básicamente sobre el formato tradicional, en
papel. En ellas la crítica ha seguido ejerciendo su
labor de selección de los contenidos a publicar, de
manera que sus publicaciones han mantenido los
criterios de calidad antes exigidos, pero adaptados
al nuevo formato digital.

Figura 7. Interfaz del social media de arquitectura
Designboom.com

Fuente: Designboom.com [20/04/2022]
Figura 8 (derecha). Publicación en abierto del edificio
de OMA, Biblioteca nacional de Catar (Doha), en la
revista AV monografías versión digital en abierto
Fuente: arquitecturaviva.com/obras/biblioteca-nacionalde-qatar [22/04/2022]

10

Architonic.com adquirió Archdaily.com y creó la mayor plataforma on line de contenidos de arquitectura (Cimadomo, García,
Shahdadpuri, 2018: 64-73).
11
Archdaily.mx, en su versión en español, publica una media de 20 posts diarios, en comparación con los 2-3 noticias que publica el portal
Arquitectura Viva (Alexa, 2020).

19

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Así, mientras los medios tradicionales
siguen anclados en la crítica de arquitectura, las
redes sociales acogen a cualquier autor, con un
control de contenidos no sometido al rigor de
un consejo editorial ni crítico. Esto ha permitido
publicar una cantidad de proyectos mucho mayor,
posibilitando además que la opinión del usuario,
ya sea especializado, interesado o profano en la
materia, se divulgue con la misma apariencia
que la del crítico. En este contexto, las webs
tradicionales de arquitectura están perdiendo
protagonismo y relevancia.
Esta relación entre las webs de arquitectura
tradicionales (recepción estática de contenidos
amparados por un crítico o editor) versus redes
sociales de arquitectura (entre los que se incluyen los
repositorios on line de arquitectura retroalimentados
por las aportaciones de sus usuarios, sin selección
crítica) guarda una similitud ya advertida en 1999,
cuando Tim O'Reilly y Dale Dougherty refirieron
la comparación entre la web 1.0, de contenidos de
código cerrado, versus los contenidos de código
abierto, que sería conocida como la web 2.012.
En efecto, con el nacimiento de la web 2.0
el uso de internet ha mutado, desde plataformas
convencionales y unidireccionales, de percepción
de contenidos estáticos y acumulativos propios al
uso del internet 1.0, hacia un modelo participativo,
de shared knowledge, apoyado en plataformas
bidireccionales, que permiten al usuario crear
contenidos y compartirlos en abierto con el resto
de usuarios de ese medio (Figura 9). La llegada de
la web 2.0 a la divulgación de arquitectura, y más
recientemente la web semántica (web 3.0), fomenta
la participación del usuario, de cualquier condición,
como argumento clave de las nuevas plataformas
digitales, quienes vieron una oportunidad de
mercado hasta entonces desconocida13. Es
curioso comprobar que las mismas plataformas
convencionales se abren perfiles en redes sociales
para obtener visibilidad.

Figura 8. Publicación de la Biblioteca nacional de
Catar (Doha), en la cuenta del estudio OMA New
York en Instagram

Fuente: Instagram.com/omanewyork/ [22/04/2022]

De tal manera que, la figura del editor y crítico
de arquitectura, en estas plataformas, ha quedado
desterrada por la figura del algoritmo matemático.
Un programa que no busca otra cosa que
rentabilizar la fidelidad de sus usuarios. Los otrora
editores y críticos de arquitectura, responsables
de la selección y análisis de los proyectos que
ocupaban las publicaciones de cierto rigor, están
en franca decadencia y las redes sociales de la
web semántica especializadas en arquitectura
están en clara progresión. No obstante, no es
sólo lo anterior lo único que pone en desventaja
competitiva al medio tradicional. Otros aspectos
importantes también pueden referirse:
1. Debido a la mayor facilidad para la
asimilación y comprensión de sus contenidos:
no es lo mismo entender la información de

12

Web 2.0” fue el término inventado por Darcy DiNucci en 1999 y posteriormente popularizado por Tim O'Reilly y Dale Dougherty en
una conferencia sobre la Web 2.0 de O'Reilly Media. Conferencia impartida en el Hotel Argent de San Francisco, 5-7 de octubre de 2001
(Arroyo Vázquez, 2007).
13

El término “Web 2.0” (también “Web social”) comprende aquellos sitios web que facilitan compartir información, la
interoperabilidad, el diseño centrado en el usuario y la colaboración en la www. De este modo, la Web 2.0 permite a los
usuarios interactuar y colaborar entre sí, como creadores de contenidos. Esta web se organiza como un simple contenedor
o fuente de información y se convierte en una plataforma de trabajo colaborativo. Sobre la base de la web 2.0 se apoya la
siguiente evolución: la “Web semántica” (también “Web 3.0”); que añade a la anterior la capacidad de transformación de la
web en una base de datos on line (mediante big data), que permite el almacenamiento, interactuación e interoperabilidad de
contenidos a través de la nube y múltiples aplicaciones non-browser (sin navegador) (Vianello, 2004:360).

20

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

5. Redes sociales y la fotografía de
arquitectura como fín y no como medio

arquitectura a través de fotografías, que desde un
texto crítico y una planimetría con referencia al
contexto y al lugar.
2. Por el público nativo digital: que está más
acostumbrados a un entorno digital colaborativo,
donde se sienten parte activa, en el que cualquier
comentario suyo puede ser una aportación
significativa, al margen de su fundamento o interés.
3. Por la difícil migración de los medios
tradicionales de divulgación a la web: pues las
versiones digitales de las publicaciones en papel
migran literalmente a un soporte digital, sin
modificar apenas su estructura y contenido, en la
intención de ser fieles a su imagen y marca, con
escasa capacidad de adaptación al nuevo medio.
4. Por la lenta gestión de los contenidos en las
webs tradicionales: exigen tiempo de búsqueda en
la web, introducir claves o filtros para su lectura,
especialmente si son de pago y, finalmente, su
lectura queda sujeta a ese soporte.
5. Por la interconectividad entre redes sociales:
desde una misma dirección de internet se permite
el acceso libre y directo a las más populares, sin
necesidades de configurar un perfil para cada una
de ellas.
6. Y, por último, por la personalización de sus
contenidos: los algoritmos de estas plataformas
dirigen la información que suministran en función
del perfil que almacenan de cada usuario.
En resumen, el esfuerzo que exigen las webs
tradicionales de arquitectura las hace situarse en
una exigencia insalvable para gran parte de la
población y es entendible que estén perdiendo
su papel preponderante, en la comunicación e
información de la arquitectura en favor de las
redes sociales de arquitectura (Smith, 2015: 35).

Hoy en día, la comprensión de la arquitectura a través
de estas plataformas se está convirtiendo en una de
las principales vías para su conocimiento (Shaw y
Krug, 2015: 243). La facilidad con la que accedemos
a sus contenidos, la verosimilitud que ofrecen y
la eficacia con la que se despliegan sus imágenes
sobre las pantallas de nuestros dispositivos los
convierten en argumentos poderosísimos de los que
es muy difícil escapar. La arquitectura (el proyecto
arquitectónico y la arquitectura construida), en
manos de estas plataformas, se representa para ser
comprendida básicamente por la imagen. No es un
objetivo prioritario su correcta comprensión, sino
más bien si el soporte físico-estético representado
consigue tiempo de permanencia e interactividad.
Un tiempo que, como se ha comentado, se traduce
en rentabilidad económica.
De este modo, al margen del carácter de lo
publicado, la arquitectura es representada para ser
vista y admirada expresiva e icónicamente. Suelen
quedar fuera, en su representación, pues apenas se
suele abundar en ello, su recorrido por la historia,
la relación con el contexto, con el territorio, con
el lugar, con el programa desarrollado o cualquier
otra circunstancia que haya podido condicionar esa
arquitectura y no pueda ser expresada mediante
una imagen. En un orden similar, los documentos
tradicionales que explican la arquitectura, como
son las plantas, secciones y alzados, es decir los
argumentos básicos para su comprensión, tampoco
abundan y, si los hay, suelen representarse aislados,
a escalas inadecuadas y con poca referencia al
contexto (Figura 9).

Figura 9. Página principal de Archdaily.
com (visitado el día 22/04/2022 a las
15:30, Central European Time (CET)
UTC +1 hora). Con referencia al
contenido documental aportado en la
publicación del proyecto presente en ese
momento
Fuente: https://www.archdaily.com/980546/
hanji-house-pavilion-stefano-boeriarchitetti [20 abril de 2022]

21

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

De este modo, la fotografía se sitúa como fin en
sí mismo y no como argumento complementario
(medio) para la comprensión de la obra. Una
fotografía que puede no ser perfectamente fiel
al original y por tanto puede editarse, pues no
hay ética que la salvaguarde, pues sus fines son
fundamentalmente estéticos (Trujillo, LópezTarruella, Llinares, e Iñarra, 2017). El usuario,
con esta información, se queda con lo superficial,
con aquello que el autor o interesado quiere
que se contemple y la información queda por
ello sesgada y priorizada por otros intereses. Se
produce, en consecuencia, una suerte de idolatría
de la imagen, donde la arquitectura busca una
iconicidad que la haga fácilmente popular y
reconocible, que la “viralice”. La arquitectura,
expresada de este modo, banaliza su significado
y el usuario, sometido a este formato, llega a
identificar la comprensión de la imagen con la
comprensión de la arquitectura (Vergara-Muñoz
y Martínez-Monedero, 2021: 175). Es por ello
que la comprensión de la arquitectura, a través
de estos soportes digitales, asume una intención
más cuantitativa que cualitativa, del mismo modo
que rige el consumo de publicidad (Farahani,
Mahmoudi y Maedeh, 2018: 207).
Esto afecta sobre todo a los usuarios más
jóvenes. Ellos son, a fin de cuentas, los que
dominan las herramientas digitales con mayor
soltura. Son además los que están acostumbrados
a esa inmediatez que exigen los soportes virtuales
y a concebir una idea de la totalidad mediante
una información parcial. En este contexto,
propio a la juventud, no se obtiene un adecuado
entendimiento de la arquitectura (Mosciatti,
2010: 44). Pero no sólo eso, otra consecuencia
inmediata de lo anterior, que ya está siendo
advertida, es que el uso de estas herramientas está
ampliando la brecha sociocultural de sus usuarios.
La información que a fin de cuentas reciben acaba
siendo tan distinta que, finalmente, las diferencias
socioculturales se acentúan (Alberich-Pascual y
Higueras-Ruiz, 2021: 108).

asemeja bastante a una red social especializada,
pero sin un argumento tan comercial como las
antes citadas (Quezada et al., 2018).
Google.com es quizás el ejemplo más
contradictorio de todas las herramientas “sociales”
que internet pone a nuestra disposición. Dejó de ser
hace tiempo sólo un buscador para configurarse,
a través de sus muy variadas aplicaciones, en un
“universo” de posibilidades (social media) a las
que se accede a través de una única cuenta. Esta
importante evolución ha alterado, al mismo tiempo,
como gestiona la información que ofrece a través
de sus distintos canales. Las versiones de Google
dedicadas específicamente al conocimiento y ámbito
académico, como Google Scholar, nos ofrecen su
cara más útil. Scholar es un buscador que nos da unas
posibilidades, en abierto, que no encontramos en otras
opciones, pues los buscadores científicos de pago
(Reuters, Scimago y otros) restringen su uso a ámbitos
académicos14 Google Arts &amp; Culture (artsandculture.
google.com) se ofrece como una herramienta cultural
divulgativa, que aporta contenidos de interés, de arte
y cultura general, en los que la arquitectura juega un
papel destacado15 (Figura 10), siendo la fotografía el
argumento (medio) principal de sus contenidos y el
consumo de publicidad, de manera indirecta, el fin de
esta plataforma.
Existen distintos formatos de redes sociales
profesionales para el ámbito de la construcción y
arquitectura. Similares en los fines a un Linkedin,
el que el autor crea su perfil, a la manera de una web
propia, pero que permite la interactividad de las
redes sociales. En ella, como en las redes sociales,
el perfil del usuario y su actividad configuran una
información que, por distintos modos, capacita a
éstas para enviar un contenido u otro, publicitario
e informativo, sesgando, de algún modo, la
información que ofrecen. Hay, no obstante,
distintas opciones que pueden ser encontradas bajo
distintos formatos, de acceso fácil y adaptadas a
distintas situaciones territoriales y culturales.

6. Opciones contradictorias: redes sociales,
plataformas, repositorios, perfiles on line y
wikis

14

Dentro del ámbito académico, las bases de datos que
ofrecen los servidores Orcid, Dialnet, Scopus, Research… son
evidentemente bases que cuentan con todo el rigor científico,
pero, por ser de acceso restringido, quedan sujetas al entorno
científico-académico.
15
Cuenta con el apoyo de organismos e instituciones de todos
los países que poseen estos bienes culturales, que se ven en la
oportunidad de colocar su patrimonio en este medio y conseguir
así publicidad y visitas, que se traducen en retorno económico.

La especialización de los social media sin intereses
comerciales hacia la arquitectura es minoritaria.
Existen plataformas on line que ofrecen
contenidos de interés, cuyo funcionamiento se
22

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Figura 10. Interfaz de Google Arts &amp; Culture de
los Kew Gardens (Londres), con el enlace a redes
sociales sobre las que se puede interactuar con las
imágenes del repositorio: artsandculture.google.com/
story/5wVxZ7RQh-9xoQ, [22 abril de 2022]

Figura 11. Interfaz web de wikiarquitectura.com.
Ofrece contenidos especializados en arquitectura y
patrimonio arquitectónico

Fuente: artsandculture.google.com/story/5wVxZ7RQh9xoQ
Fuente: www.wikiarquitectura.com [20 abril de 2022]

Academia.com es quizás la base de datos
científica, no académica, más popular de los
últimos años que se ofrece también en abierto. Se
ha convertido en una herramienta muy popular
por su carácter multidisciplinar, como repositorio
de publicaciones científicas. No obstante, según
qué publicaciones e información, su acceso queda
restringido a su formato de pago y las búsquedas
quedan en todo momento condicionadas por el
perfil que el servidor concibe de cada usuario,
como sucede en las redes sociales. Lo que
resta homogeneidad a sus contenidos y acaba
entendiéndose como una especie de Linkedin de
la investigación.
Muy distinto es lo que ofrecen los servidores
Wiki16, como Wikiarquitectura (Figura 11), el
modelo wiki de arquitectura más popular (Carone,
2022). El entorno “wiki” no es una red social ni
tampoco un buscador comercial, ni es un producto
que basa su modelo de negocio en el tiempo que
los usuarios pasan delante de la pantalla o en el
tipo de información y publicidad que ven. Las
wikis son honestas y abiertas en ese sentido. No
discriminan por lugares, ni contenidos, ni por
perfiles de usuario. Son bases de datos que se
conforman con las aportaciones desinteresadas
de sus usuarios, mediante un cierto control
editorial. La página se soporta mediante un uso
razonable de la publicidad, pero también dispone
de crowdfunding que la haga sostenible.

7. Conclusión
Los social media están incidiendo de manera
determinante en la comprensión de la arquitectura.
En el escaso tiempo que llevan entre nosotros han
modificado la forma en la que se asimila, estudia
y disfruta la arquitectura, tanto para la población
profana como para los especialistas. En este
sentido, nadie escapa a su influencia. Con habilidad
y eficacia, los social media han evolucionado
para proyectarse como potentísimas herramientas
interactivas y creativas, no estáticas, desde las
que se accede a la comprensión y experiencia
de la arquitectura. Sin embargo, sus algoritmos
personalizan lo que recibe cada usuario, no en
pos de una información bien ponderada, sino en
la búsqueda de tiempo de uso en sus medios, para
monetizar la fidelidad del usuario y conseguir sus
objetivos comerciales. En este nuevo contexto,
a estas plataformas no les interesan tanto los
aspectos cualitativos de esta comunicación como
los cuantitativos, que se cifran en tiempo de
permanencia en la pantalla.
Para conseguir este objetivo, su información
se apoya eminentemente en imágenes icónicas, al
margen de su rigor documental. Su representación
suele dejar fuera su recorrido por la historia, la
memoria explicativa, la relación con el contexto, con

16

Según su uso, un servidor Wiki es un sistema de trabajo informático localizado en un sitio web que permite a los usuarios crear y
modificar contenidos de forma colaborativa, rápida, sencilla y altruista.

23

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

el territorio, con el programa funcional desarrollado
o cualquier otra circunstancia que no pueda ser
expresada mediante una imagen. La situación
actual, derivada de la pandemia COVID 19, las ha
situado en una posición ventajosa para la conquista
de estos objetivos. De manera inversa, las vías
tradicionales para la comprensión de la arquitectura
están quedando en cierto modo relegadas.
La arquitectura, en manos de estas plataformas
socioculturales, se sitúa en la contradicción
por la que, por un lado, permite acceder a unos
contenidos socioculturales valiosos, de manera
inmediata y en cualquier lugar del mundo,
universalizando el acceso al conocimiento de
la arquitectura (Economou, 2015: 200); pero,
por otro lado, su comprensión queda alterada
por el rigor con el que se expone. Dentro de la
amplia oferta de social media de arquitectura

cabe señalar a los servidores wiki. Ofrecen
repositorios de información menos sujetos a
estos modelos de negocio, pues no amparan su
funcionamiento en tácticas comerciales, sino en
modelos colaborativos de contenidos on line, más
o menos contrastados.
Para el futuro es necesario plantearse qué
dirección está tomando la comunicación y la
comprensión de la arquitectura y, en especial,
cómo se produce en las nuevas generaciones de
arquitectos. En este sentido, a tenor de lo repasado,
se antoja necesario fomentar la capacidad de
crítica de los usuarios respecto a los social media
de arquitectura, para llegar a discernir con criterio
la información que reciben a través de estos
soportes. Un argumento de esta transcendencia
debería ser considerado en los planes de estudio
de arquitectura de todo el mundo. C

Referencias bibliográficas
Alberich-Pascual, J. y Higueras-Ruiz, M. (2021), “Estrategias de interacción y comunicación de
showrunners de series de ficción televisiva de Netflix en Twitter”. Comunicación y Sociedad,
Scielo, Vol. 18. DOI: https://doi.org/10.32870/cys.v2021.7772.
Arroyo Vázquez, N. (2007), “¿Web 2.0? ¿web social? ¿qué es eso?”. Educación y Biblioteca, Vol. 161, pp.
69-74. http://eprints.rclis.org/10566/. [20 de marzo de de 2022].
Carone, G., (2022), “WikiArquitectura”, www.wikiarquitectura.com [15 de diciembre de 2020].
Cimadomo, G., García, R., Shahdadpuri, V. (2021), “La diseminación de la arquitectura en la era digital.
El ecosistema de las revistas (digitales), repositorios y redes sociales”. Constelaciones. Revista
De Arquitectura De La Universidad CEU San Pablo, núm 9, pp. 157–173. DOI: https://doi.
org/10.31921/constelaciones.n9a10
Cimadomo, G., García, R.; Shahdadpuri, V. (2018), “Towards a (new) Architectural History for a Digital
Age. Archdaily as a dissemination tool for architectural knowledge”. Criticall III International
Conference on Architectural Design &amp; Criticism. Universidad Politécnica de Madrid, Madrid, pp.
64-73. https://hdl.handle.net/10630/15589
Crysler, C.G., Cairns, S., Heynen, H. (2012), The Sage Handbook of Architectural Theory. Londres, SAGE
Publications. DOI: https://dx.doi.org/10.4135/9781446201756
Economou, M. (2015), “Heritage in the Digital Age”, A Companion to Heritage Studies, Logan, W, Craith,
M. N. y Kockel, U. (eds). Nueva Jersey, John Wiley &amp; Sons Inc., pp. 215-228. DOI: https://doi.
org/10.1002/9781118486634.ch15
Eiler-Rasmussen, S. (2020), La experiencia de la arquitectura: sobre la percepción de nuestro entorno.
Madrid, Editorial Reverte.
Escandón Montenegro, P. (2019), “Patrimonio de interfaz mutante. Narrativa y difusión del patrimonio
ecuatoriano en las redes sociales”. Hipertext.net, núm. 18, pp. 56-65. DOI: https://doi.org/10.31009/
hipertext.net.2019.i18.06
Canal Youtube (2019), “Data Is Beautiful” [21 de abril de 2022]:https://www.youtube.com/channel/
UCkWbqlDAyJh2n8DN5X6NZyg.
Domo (2022), “Data Never Sleeps”. Vol. 9. California, Domo Inc., [20 de abril de 2022] https://www.
domo.com/learn/infographic/data-never-sleeps-9
Hootsuite (2021), “Digital 2021: the latest insights into the “state of digital”. We are social Ltd. England.

24

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

[20 de abril de 2022] https://wearesocial.com/uk/blog/2021/01/digital-2021-the-latest-insightsinto-the-state-of-digital/
Cimadomo, G. y Fernández Per, A. (2011), “Escribir arquitectura: pautas y criterios” (entrevista inédita).
Fundación General de la Universidad de Málaga.
Farahani, L., Mahmoudi, M. y Maedeh, G. (2018), “Investigating heritage through the lens of social
media”. Journal of architcture and Urbanism, Vol. 42, núm. 2, pp. 199-211. DOI: https://doi.
org/10.3846/jau.2018.7057.
Instituto Internet (2020), “IA y las redes sociales”. [20 de marzo de 2022], https://www.institutointernet.
com/blog/ia-rrss/
Lucca, R. (2020), “Las redes sociales con más usuarios”, DXmedia, [20 de marzo de de 2022], https://
dxmedia.net/redes-sociales-usuarios-2020/
Márquez Espino, E. (2010), “Modelos de negocio de las redes sociales”, [20 de marzo de de 2022], http://
emiliomarquez.com/2010/05/13/modelos-negocio-redes-sociales/
Maas, W., Madrazo, F.; Hulsman, B. (2017), Copy Paste - The badass Architectural Copy Guide.
Amsterdam, Nai010 Publishers.
Mosciatti, E. (2010). “Redes sociales y patrimonio cultural”. Mensaje, Vol. 59, núm. 590, pp. 41-45.
Pérez Salazar, G. (2011), “La Web 2.0 y la sociedad de la información”. Revista mexicana de ciencias
políticas y sociales, Vol. 56, núm. 212. http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_
arttext&amp;pid=S0185-19182011000200004
Orlowski, J. (2020), “The social dilema”. EEUU, Exposure Labs.
Quezada, L., Salcedo, F., Alvarado, M., y Lindao, J. (2018), “Redes 2.0, narrativa transmedia y patrimonio
cultural para el desarrollo social”. II Congreso Internacional de Tecnologías para el Desarrollo,
Vol. 2, núm. 1, Universidad Técnica de Machala, Ecuador. https://investigacion.utmachala.edu.ec/
proceedings/index.php/utmach/article/view/298
Shaw, A. y Krug, H. (2015), “Heritage Meets Social Media: Designing a Virtual Museum Space for Young
People”. Journal of Museum Education, Vol. 38, núm. 2, pp. 239-252. DOI: https://doi.org/10.108
0/10598650.2013.11510774
Smith, C. (2015), “Social media and the destruction of world heritage as global propaganda: inaugural
lecture”. Actas del II Congreso Internacional en Buenas Prácticas en Patrimonio Mundial:
Personas y Comunidades, Universidad Complutense, Madrid, pp. 27-49, http://eprints.ucm.
es/35077/1/Conferenciainaugural.pdf
Trujillo, J. L., López-Tarruella, J., Llinares, C. e Iñarra, S. (2017), “El espacio digital: comparativa de las
últimas técnicas de visualización arquitectónica”, EGA Expresión Gráfica Arquitectónica, Vol. 22,
núm. 31: pp. 102-111. DOI: https://doi.org/10.4995/ega.2017.4234
Vergara-Muñoz, J. y Martínez-Monedero, M. (2021), “Arquitectura, fotografía y redes sociales”, Revista
PH, Vol. 102, pp. 174-176. DOI: https://doi.org/10.33349/2021.102.4812
Vianello, M. (2004), El hipertexto entre la utopía y la aplicación: identidad, problemática y tendencias
de la Web. Gijón, TREA.
Zhou, L. y Wang, T. (2014), “Social media: A new vehicle for city marketing in China”, Cities, núm. 37,
pp. 27-32. DOI: https://doi.org/10.1016/j.cities.2013.11.006

25

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

From Social Flourishing to Social Security by the
Architecture of Iranian Traditional Bazaars1
Del florecimiento social a la seguridad social por la arquitectura de los bazares
tradicionales iraníes
Recibido: diciembre 2021
Aceptado: noviembre 2022

Shamsi Ranjbar2
Hossein Rezaei3

Resumen

Abstract

La sensación de seguridad es una de las
necesidades de la durabilidad de la vida urbana
que es prominente en el contexto de los bazares
tradicionales Iraníes y, por lo tanto, se puede
rastrear en correspondencia con algunos índices
como la integración social, la aceptación, la
justicia y, finalmente, el florecimiento. En
cuanto al advenimiento de un cierto nivel de tal
sentido en el bazar tradicional de Kermanshah,
especialmente en términos de florecimiento
social, el objetivo principal de esta investigación
es estudiar cómo ha proporcionado un contexto
físico que afecta el sentido de seguridad con la
mediación del florecimiento social. Explicando
que, en esta investigación, el florecimiento social
se considera un ciclo creciente de acción-efecto
de prosperidad y consentimiento resultante de
la apertura social, la diversidad, la flexibilidad y
la interacción. Si bien la exploración del sentido
de la seguridad y el análisis del papel de sus
factores físicos asociados en la mayoría de los
estudios se ha especializado al Urbanismo, se
la somete en este estudio dentro de la escala
arquitectónica. Por lo tanto, esta investigación
cualitativa se ha realizado mediante un método
descriptivo-analítico que combina dos tipos de
teoría fundamentada y estudio de casos con un

The sense of security is one of the necessities of
urban life durability that is prominent in the context
of Iranian traditional bazaars, and so is traceable
in correspondence with some indexes such as
social integration, acceptance, justice, and finally,
flourishing. Regarding the advent of a certain
level of such a sense in the Kermanshah traditional
bazaar, especially in terms of social flourishing,
the main objective of this research is to study how
it has provided a physical context affecting the
sense of security with the mediate of the social
flourishing. Explaining that, in this research,
social flourishing is considered an increasingly
dynamic action-effect cycle of prosperity and
consent resulting from social openness, diversity,
flexibility, and interaction. While exploring the
sense of security and analyzing the role of its
associated physical factors in most of the studies
has been specialized to Urbanism, it is subjected
in this study within the architectural scale. Thus,
this qualitative research has been performed
by a descriptive-analytical method mixing two
types of grounded theory and case study with a
blended (social-physical) approach. The research
has led to the significance of features like spatial
openness, deliberate and targeted complexity
including ornamentation, formal-functional

1

This article is based on Shamsi Ranjbar’s Master of Architecture Thesis entitled “The Study of Iranian Traditional Bazaars Patterns from
a Social Sustainability Point-of-View and the Way it Would Be Reflected in the Contemporary Architecture (Case Study: the Design of a
Cultural-Commercial Complex Adjacent to the Kermanshah Traditional Bazaar)” that was conducted under the supervision of Dr. Hossein
Rezaei at Islamic Azad University, Kermanshah, Iran.
2
Nacionalidad: Irani; adscripción: Master of Architecture, Department of Architecture, Kermanshah Branch, Islamic Azad University,
Kermanshah, Iran; E-mail: shamsi.ranjbar7@gmail.com
3
Nacionalidad: Irani; adscripción: Assistant Professor of Architecture, Department of Architecture, Kermanshah Branch, Islamic Azad
University, Kermanshah, Iran (Corresponding Author); Email: hossein.rezaei@iau.ac.ir
https://orcid.org/0000-0002-8257-458X

26

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

enfoque mixto (social-físico). La investigación ha
llevado a la importancia de características como
la apertura espacial, la complejidad deliberada y
dirigida, incluida la ornamentación, la diversidad y
legibilidad formal-funcional, y la flexibilidad físicoconductual, como las principales características
físicas que afectan el florecimiento social y, por
lo tanto, la sensación de seguridad, que podría se
identificaría en el cuerpo de los bazares tradicionales
y se recrearía en las obras arquitectónicas regionales
contemporáneas. Por lo tanto, la efectividad de
la relación entre las características físicas de los
espacios colectivos y su seguridad puede medirse
considerando el índice de florecimiento social.
Este asunto se ha concentrado en esta investigación
sobre el bazar tradicional de Kermanshah y se ha
concluido para utilizarlo en futuros diseños.

diversity and legibility, and physical-behavioral
flexibility, as the main physical characteristics
affecting social flourishing and thus the sense of
security, which could be identified in the body
of traditional bazaars and would be recreated in
the contemporary regional architectural works.
Therefore, the effectiveness of the relation
between the physical features of collective spaces
and their security can be measured by considering
the index of social flourishing. This matter has
been concentrated in this research concerning the
Kermanshah traditional bazaar and concluded to
use in future designs.

Palabras Clave:

Keywords:

sostenibilidad; seguridad social; florecimiento
social; factores físicos; bazares tradicionales
iraníes; Kermanshah

sustainability, social security; social flourishing;
physical factors; iranian traditional bazaars;
Kermanshah

27

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Introduction

connected internal components and therefore,
they are potential places for the occurrence of
social deviance. Then, it is essential to socially
and physically explore the qualitative aspects of
security in these spaces.
As mentioned, traditional markets play a
critical role in the context of social, economic,
and environmental sustainability (Blanco Luna
and de la Fuente Suárez, 2022; DominiqueFerreira, et al., 2022) in most historicallycivilized countries, especially in terms of making
patterns for the future. These markets, which are
called traditional bazaars in Iran, have been also
very important since the distant past until today.
Iranian historical bazaars have been formed in the
cities that have had a commercial boom since the
Sasanian era (224-651). According to their bold
role in the economic dynamism of society, the
old Iranian bazaars have turned into examples
of precious vernacular architecture and cultural
heritage during the time. As the places for work
and gathering of different individuals with various
tastes from diverse subcultures, bazaars are also
heeded as the underlying cause for recognition
and reconsideration of crafts, cultures, and in other
words, the sociology of the Iranian cities. About
their general structures, most Iranian ancient
bazaars have been linear and roofed with alleys
dedicated to specific guilds. The primary core of
them was established around the prominent gates
of cities and extended along the main routes.
Explaining that the structural coordination and
interaction of physical elements of bazaars, from the
main and subsidiary alleys to shops, caravansaries,
Chahar-Souqs (the intersections of two main
alleys), and Timchehs (small covered caravansaries
which worked like today’s malls) had and still have
(in extant cases) a significant impact on bazaar’s
dynamism and flourishing.
One of the most successful examples of
Iranian traditional bazaars is in Kermanshah.
Kermanshah is one of the ancient cities in the
Zagros area which has always had specific
importance in Iranian history owing to its strategic
and unique location. Desirable environmental
conditions, its appropriate location on the
connecting route between Iran and Mesopotamia,
and also lying in a fertile region have begotten
a privileged commercial position for this city
(Irandoost, 1994). In this regard, the history of
the traditional bazaar of Kermanshah dates back
to the historical period of the Afsharid dynasty

Social sustainability, as the main area of the
study at a macro scale, is a social goal that
enhances the collaboration between individuals
and institutions of a society. It is analyzed from
both cognitive and structural dimensions. Social
participation, trust, security, and flourishing are
the four pivotal ones from social sustainability
criteria that are more emphasized in connection
to sustainable development. Meanwhile, the
present research has dealt with the matter of
security due to its importance. It is one of the
most prominent and complicated concepts in
many social and physical discussions because of
its relation to the probability of threats in terms
of human collective relations in society. In other
words, social security is considered a criterion
for sustainable development and as one of the
most significant factors of social sustainability,
affects other criteria of sustainable development.
The sense of security is the result of a mentalsocial process that most of a society members
fundamentally take part in its production or
destruction, according to their needs, interests,
wishes, personalities, and mental capabilities
(Bayat, 2009). In the collective spaces, lack
of security not only deters the community in
those spaces from achieving some dimensions
such as social integrity, acceptance, justice, and
flourishing but also causes the decline of the social
sustainability level and ultimately, their isolation.
It should be mentioned that these indexes have
interactions and interlocking with each other
and are in connection with the subject of social
security. Take, for instance, the resultant impacts
of social integrity, acceptance, and contribution
to society on social flourishing and consequently,
the realization of security in a flourished society.
The emphasis on sound social relations and
the ways they are shaped in the context of the
physical space is one of the entries of establishing
social security. Thus, it can be expressed that
the physical body influences social norms and
subsequently, these norms also affect the way that
the physical body is used. To support this notion,
traditional markets should be addressed where a
massive number of society individuals are hosted.
These places are notably capable of inducing a
high-level sense of social security. Though
they have social complex systems and highly

28

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

(1736-1796). However, the construction of its
present body commenced in the early Qajar
period (1805). In its glory (the wane of the Qajar
dynasty), it comprised some alleys, piazzas, and
other major imaginable elements of an Iranian
traditional bazaar in the form of a coherent
and dynamic structure. As the economic and
social center of the bazaar, the main plaza of
the city was reputedly called as Sabze-Meydan
or Toopkhaneh plaza, which the governmental
palace, administrative buildings like telegraph and
customs, commercial places like shops, and other
religious, social, and cultural buildings like the
central mosque, timpani place, old-fashion cafes
and et cetera were located around it. Around this
centrality, the bazaar is continuously and linearly
extended from the west side of the city to its east.
The very west end starts from an area entitled
Toopkhaneh bazaar, which was an open-air alley
used as a place for the stay and accommodation of
pilgrims and passengers who were on their way
to the holy cities. Hence, this section was mainly
focused on satisfying the needs of passengers by
providing service and commercial sections like
caravansaries, mosques, public baths, and shops.
The beginning of the main alley is called Serajha bazaar and contains shops and booths that
reach an open area which is called Allaf-Khaneh,
a place for selling agricultural products in the
region. In addition, some of its branches (crossed
alleys) have formed the Bazzaz-ha and Mesgarha bazaars that sell clothes and copper dishes and
tools respectively. It should be mentioned that
the main passageway of the bazaar consists of
several elements like Timcheh, Sarai (two-story
office-workshops), mosques, shops-booths, and
archways before reaching the Chahar-Souq, as
the most exhaustive part of the bazaar in terms of
spatial composition and organization (Irandoost,
1994). Its current remains can be seen in figure 1.
Formerly, how to approach social flourishing
through the channel of social security and the
realization of the sense of security has been
seriously studied in social fields. Also, the
relevancy of security and its importance in
built environments as the context of individual
and social life has always been a prominent
and noteworthy research subject. The instance
for such an assertion is the studies conducted
concerning the analysis of security on an
architectural or urban scale. However, there has
been less attention to the concepts and semantics

of social sciences in physical aspects. With
this citation to the existing study gap about the
subject interdisciplinarily (social sciences and
environmental designs), the principal question
of the present research is about the way to obtain
comprehensive dimensions of occurrence of the
sense of security in contemporary architecture
by utilizing the lessons learned from existing
spatial organizations (formal-functional) of
traditional bazaars in which it can meet physical
and social needs of most citizens. In other words,
regarding the case study, how the Kermanshah
traditional bazaar has afforded a proper physical
context to actualize a sense of security affecting
social sustainability through social flourishing?
Accordingly, the main objectives of the research
would be as follows:
(1) The identification of social-physical
impacts of the Kermanshah traditional bazaar on
context security.
(2) The exploration and analysis of the role
of social flourishing as a mediator index in the
studied process.
(3) The conclusion of the attained notions in
the form of some guidelines to aimfully apply in
future designs.
This requires an exact exploration of all social
and physical dimensions of this bazaar’s body about
each other and their interaction in the mechanism of
effect on the regional flourishing and consecutively
sustainable security. Therefore, this would be an
effort to present some architectural strategies to
enhance the level of social sustainability specific
to the regional community.
Figure 1. Some Internal Views of the Kermanshah
Traditional Bazaar (Bazzaz-ha Bazaar, Allaf-Khaneh,
Seraj-ha Bazaar, and Mesgar-ha Bazaar)

29

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Literature review

ability of a community for preserving archetypes
and their resulting fundamental characteristics in
the face of probable actual threats under changing
conditions (Watson, 2005). Hence, social security
is a type and level of peace of mind that society
and groups play a prominent role in shaping it.
Regarding the presented descriptions, this
significant matter can be perceived that besides
the objective dimension of security, the realization
of a sense of security, or in other words, its
subjective aspect has a high level of importance.
Individuals decide and behave by psychologically
referring to their historical mentality. Hence, their
evaluation and feeling from the place of action
play an underlying role in their decision-making
(FiroozAbadi and Azkia, 2004). Therefore, to
create a sense of security, the reasons and required
tools should be identified and this is realized only
by analysis of behaviors that lead to the increase
or decrease of security in society. In this regard,
Buzan describes that a sense of social security is
based on the preservation of all characteristics in
which people consider themselves as a member
of a social group (Navidnia, 2006). Thus, a major
part of the sense of security regards its social
aspect which has a close relationship with the
mental comfort of humans and is one of the main
cues of social sustainability. Meaning that the
scarcity of this sense and fear of being a victim
threatens the concept of territory in public spaces
and consequently, the creation of successful
urban spaces. To approach this, Jacobs (2008) in
“The Death and Life of Great American Cities”
has described influential criteria for affording
urban spaces as clarification and separation
of public and private places, diversity of use
and mixing them, and effective utilization of
pedestrian presence, for reducing the probability
of crime occurrence. Moreover, Giordano (2008)
in his research showed that street networks of
neighborhoods are extremely important factors in
forming crime patterns. His findings affirm that
both street networks and land use participate in
issues related to crimes in a neighborhood. Also,
Foster et al., (2014) who have studied the effect
of fear of a crime during people's walking in
Australia, assert that it is possible to decrease the
fear and increase the amount of walking in urban
pathways by strategic decisions and subsequently
physical interventions.
It should be kept in mind that the term “social”
in the concept of social security describes that

At the macro scale, this research is concerned with
the field of social sustainability that focuses on
the quality of life, related to the concepts of social
justice, solidarity, participation, and security.
The prerequisite for understanding each of them
is recognition of social cues including social
perception, penetration, attitude, and homophony.
Describing that one of the most prominent aspects
of social sustainability is the social perception
that addresses the apprehension of the behaviors
of others. The other item is social penetration
which points out the level of the impressionability
of beliefs, feelings, and subsequently, collective
behaviors from others. The term attitude is used
to name the evaluation of society’s individuals
from almost every aspect of society and social
homophony is also shaped by the convergence
of social attitudes. In this regard and since the
focus of the present research is on the matter of
security and its affecting physical factors under
a social approach, the literature review has been
performed in two separate categories of “socialphysical security” and “social flourishing” as
follows:
Social-Physical Security and its Contexts
As one of the substantial environmental
affordances determining spaces’ effectiveness on
architectural and urban scales, security possesses
a special niche. Because if all principles of
architectural and urban design are conformed but
the matter of security is not properly attained, the
success of the design of that space is seriously
questioned. In Persian culture, security is
described as freedom, peace, and the lack of
others’ invasion fear. In this regard, two contents
are given in the field of behavioral science: (1) a
situation in which all personal needs and demands
of individuals are satisfied, and (2) a feeling of
personal value, peace of mind, self-confidence,
and acceptance which is finally conferred from the
social class to an individual (Salehi, 2008). Moller
(2000) defines the concept of social security as
the ability of society to durable its fundamental
characteristics by protecting cultural patterns,
social traditions and bonds, national-religious
identity, and other similar items against actual
threats in the context of environmental changes.
Moreover, Weaver describes social security as the
30

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

security is created by society. For this, insecurity
is heeded as a result of social issues (Hamalainen,
2005). Therefore, physical security also should be
particularly noticed in connection with the spaces
that are considered the context of social life. So
this concept might be accounted as the comfort,
peace, and sense of satisfaction that users obtain
as the result of the good performance and
desirability of the physical environment, which
covered a set of factors divided into two main
groups of functional spaces and spatial features
(with functional or meta-functional origins,
both are afforded by the architectural form at a
macro scale)(Rezaei et al., 2018a; Khandan and
Rezaei, 2021; 2022). Thus by supposing a wide
range of physical factors in the form of three
categories of functional spaces, spatial features,
and consequently environmental affordances, in
which the two first items affect the formation of
the third one, it is possible to incite the motivation
of users and observe their different behaviors
(Rezaei et al., 2018b; Rezaei, 2020; Zohreh and
Rezaei, 2020). In this way, it can be claimed that
security is one of the environmental affordances
resulting from different physical features, which
influences feelings in various architectural spaces.
It is considered that defenseless places have
several characteristics, which are dividable into
two physical and social categories and leave spaces
prone to crime. Accordingly, Zangiabadi and Rahimi
(2010) in their research, conclude that there is a
meaningful connection between committing crimes
and the characteristics of the place such as darkness
and vacancy. Moreover, the density of the population
and an increase in immigration is considered as one
effective factor for the incidence of crime. As Mohseni
Tabrizi, et al., (2011) evaluated crimes occurred in
twelve different public spaces of Tehran in their
article entitled “Indefensible Urban Spaces and
Violence (Study on Indefensible Urban Spaces of
Tehran City)”, absence of light, lack of building
density, concave walls, and et cetera affect the
occurrence of different kinds of violence. Also,
in the research entitled “The Role of Perceptual
and Spatial Organization of Street in Security
Feeling of Pedestrians (Case study: Tabriz City)”
Rahimi and Pirbabaei (2014) claimed that there
is a meaningful correlation between spatial
organization and cognitive factors of place.
Besides, the comprehensibility of street facades
has the most significant role among cognitive
factors in pedestrians’ sense of security.

In concluding this part, it can be said that
the sense of security is a kind of cognition of
environmental conditions, which is differentiated
from a specific physical-cultural context to
another one. In this regard, the attainment of
a sense of security in a physical environment
mostly covers semantic cognition and the
desirability of space. Such an environment
makes it possible for designers to study and
directly assess and intervene in the relationship
between man and space due to possessing the
simultaneous characteristics of objectivity and
subjectivity. Therefore, this explanation helps
to understand the role of the physical body and
especially its formal aspect in the formation
of a sense of security (Matloch, 2000; Pakzad,
2006). Since the architectural form should be
responsible for all functions and meta-functions
of architecture (Rezaei et al., 2018a), the physical
structure of a space, or in other words, the form
of space has an undeniable role in creating safety
and security. That is why the consideration of the
formal quality of architectural space is important
and visual comfort is known as a significant cue
of secure environments (Salehi, 2008).
Social Flourishing
Social flourishing is a high level of potentiality
and subsequently the evolutionary trajectory
of society (Keyes, 1998). This concept should
be accompanied by the perception of society’s
individuals from the fact that they would benefit
from social growth. Hence, the condition of
people and present entities in society somehow
keeps advancing which promises optimum
social development (Keyes and Shapiro, 2004).
Therefore, social flourishing as one of the
prominent indexes of social security produces
standalone energies for changes in social abilities
and subsequently, in physical characteristics
that are assessable through the evaluation of the
development of society in an enhancing route of
diverse fields. Regarding the existing theoretical
conceptualizations in social health, Keyes and
Shapiro (2004) presented a measurable fivedimensional model, including social correlation,
coherence, acceptance, participation, and
flourishing in an article entitled “Social Wellbeing in the United States: A Descriptive
Epidemiology”, which are considered as the
most common assessable aspects of social
31

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

sustainability in various levels. That is why the
approach to social flourishing might be seen as
the amount of people’s optimum performance
in their functions. In their research entitled “The
Normalization of Well-Being Social Inventory”,
Heydari and Ghanaei (2008) also studied a normcognitive test of social welfare on students of
Islamic Azad University in different branches of
Markazi Province, Iran. Their findings illustrate
the importance of the five factors of social
flourishing, acceptance, adaptation, coherence,
and participation, and especially, the higher
importance of the first. In this regard, Samaram
(2009) examined the relationship between social
health and social security in his research. He
concludes that the realization of social health is
caused by providing social security as a basic
need. This is because of the mediatory of social
flourishing that leads to the development and
expansion of social satisfaction in a community
due to its emphasis on absorbing people under
social frameworks and acceptance of social
norms. It should be mentioned that paying
attention to subcategories of social flourishing
containing social adjustment, acceptance, and
effectiveness, and have special importance in the
quality and quantity of social satisfaction which
is going to be discussed in the following.
Social adjustment is the result of a continuous
process in which one changes behavior to create
an appropriate and effective relationship with
others and the environment. The basis of social
adjustment is the creation of a balance between
the individual demands and the expectancies of
society that can influence all aspects of one's
life (Dhingra, Manhas, and Nirmala, 2005).
Thus, this is seen as a substantial criterion
for gaining assurance in a fair distribution of
comfort, social equality, and augment of socialcultural acceptance. Social acceptance is also
a set of human mechanisms facing social and
physical environments, which is propounded
to achieve social flourishing. The third item is
social effectiveness which is defined as a set of
performed targeted attempts that sustainably
causes the continuance of life and evolution of
society (Robbins and DeCenzo, 2002). In this
regard, the capability of enhancing effectiveness
that directly affects social flourishing provides
the possibility of social security development and
will improve other criteria of social sustainability
in this way. On the other side, the concept

of social satisfaction refers to each person’s
contentment with his life concerning others. In
such a way that social satisfaction is the level
of gratification and positive feeling of a person
from social life which causes an increase in one's
social activities and consequently, the increment
of social correlation (Zaki, 2005). As an assessing
criterion for social flourishing in connection with
the physical environment, this concept is the result
of achievements based on physical influences in
improving the provision of individual and social
needs and the level of its resulting satisfaction.
Therefore, it connects with the concept of socialphysical security in this way.
To emphasize the connection of these
constructs, in the end, it should be said that the
quality and quantity of the social concepts and
semantics existing in a social environment are
relevant to the architectural features of the physical
environment of that society. The effectiveness of
these relations can be studied by the evaluation of
some of the social life indexes. In connection with
the present research, the special generalization of
this matter concentrates on the quality of social
security as one of the origins of sustainability,
indicated by the concept of social flourishing as
an evaluation index. So that the corresponding
architectural features not only pave the way for
the realization of a sense of security but also
trigger effective sociability in future spaces and
cause the improvement of social flourishing.
Thus, as the research theoretical proposition, it
could be claimed that there are some architectural
affordances in traditional bazaars that cause the
formation of a high-level sense of security and it
can be measured by the indicator of their resulting
social flourishing in this context. So the research
tracks systematically explore and organize them
in the form of a theoretical framework to meet the
security-based needs of future built environments
in the region, as a guide for design.
Research methodology
This research is exploratory and also applied,
in terms of purpose, which has been carried out
based on theories of former fundamental and
developmental studies, and of course, a new
separate field study to induce the sustainable
patterns of an old famous architecture. Hereby,
it was tried to propose the physical features
of the future architecture for the region and
32

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

consequently, improve the society's feelings and
behaviors. Describing that the research objective,
at a macro scale, is the application of existing
knowledge about social sustainability and its
stimulating physical factors, extractable from
the architecture of Iranian traditional bazaars to
be reflected in the architecture of contemporary
buildings. The research methodological strategy
is a case study that has been implemented by a
qualitative method of grounded theory, based on
the gathering and analysis of data, to seek the why
and the how of pivotal phenomena related to the
subject. The heuristic mixed method was selected
according to the relative similarity between the
phases of the case study and grounded theory
and also being complementary to each other.
In this way, by expanded documentary studies
and subsequent field efforts, the present research
explored the latent patterns of social security in
traditional bazaars and specifically the Kermanshah
traditional bazaar as the case study. The reason for
choosing this case, which continues its social and
physical life, was that the Kermanshah traditional
bazaar has been important as an influential place
on historical evolutions in the social conditions
of its own time and location. Hence, its role is
perspicuous as a proper context for physically
underlying the realization of a sense of social
security. So the research has attempted to attain
the basis of security in such a collective space and
codification of its social-physical components.
Explaining that the progress of the study was
as follows: After a detailed review of the
related literature, unstructured interviews were
conducted with lots of the bazaar’s tradesmen
and customers. Then, it was made invisible
observations concerning the responses to explore
the subject-related data. The main purpose of
these actions was to clarify aspects of the physical
environment perceived by persons as enhancing
the sense of security following social flourishing.
It should be noted that the selection of these
persons was of an available type. The data in the
form of a sentence, phrase, or word expressing a
significant sense of the interviewee was collected,
classified, and coded as information units. In such
a way, first, the classification was adjusted by the
analytical findings of the literature review, and
then, the information saturation (data repetition)
in each category was considered as the validation
and verification criteria In this regard, the random
and impromptu confrontations with people to

interview or observe and also being general of all
the respondents enhances the generalizability of
the results. This way deeply explored the mind of
respondents about physical factors aligned with
components of social flourishing and subsequently,
social security. Finally, common sense and logical
reasoning were used to interpret and elucidate
the results, and the comparative-interpretive
intervention of the researchers was performed to
approach and precise the theoretical proposition.
Accordingly, after a content analysis of the
related theoretical foundation, the theoretical
framework and the subject system of variables
were illustrated in the conceptual model of the
research that encompasses the factors affecting
social sustainability in contemporary architecture
(borrowed from traditional bazaars). Eventually,
it led to some suggestions for paving the way
for social flourishing and consequently, the
enhancement of the sense of security in the
contemporary architecture of the region. Thus,
not only this is an illustration of what exists in
this bazaar but also the research determines and
describes the reasons for how and why social
security existed in its physical body and also,
the reasons for the seclusion of these features in
today’s architecture of the region.
Results and findings
Iranian traditional bazaars host a huge number
of society individuals that interact with each
other. Meaning that bazaar security is one of
the fundamental factors in providing effective
social communications. This security has been
physically reflected in the form of place unity
and continuity, spatial hierarchy and discipline,
diverse views of Sarais, and human scale and
sizes, which are apparent examples of attempts
to create sustainability in different periods of
Iranian history. Hence, it can be asserted that the
relationship between the physical environment
and the process of social flourishing in these
bazaars has been in a way that has exposed the
objective side of the physical body under the
level of social acceptance of most of society’s
individuals. So it is somehow met with the balance
between physical features, cultural paradigms,
and social abilities of people. Thus, it is possible
to prepare sufficient conditions for the attainment
of social adjustment, effectiveness, satisfaction,
and consequently, social-physical flourishing and
33

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

security in man-made collective environments,
by adapting solutions from the architecture of
traditional bazaars. These solutions are visual
attraction and diversity of activities as the inciting
factor, appropriate placement of spaces in a
complex based on an orderly geometry to make
formal and functional senses rich, enhancing
the quality of spatial features for continuing
the presence of users, and also enhancing
other environmental affordances affecting the
satisfaction of increasing individual and collective
needs. According to this, the relations between
social and physical components were indirectly
identified and analyzed as it was described in
the methodology section. It could be said that
perceivable components from the answers of
interviewed individuals do not have any intrinsic
meaning by themselves in connection with
the matter of security, but become meaningful
through the discovery of the links between social
and physical dimensions in the social-physical
structure of the Kermanshah traditional bazaar.
Therefore, it seems that the physical body of the
Kermanshah traditional bazaar aimfully bears
some strategies that if architectural solutions
for the future are undertaken in proportion to
them, affect the ideal of social flourishing and
subsequently, security.

prominent factors for the underlying cause of
abnormalities and consequently, a decline in the
sense of security in the case of a lack of social
adjustment.
Social Effectiveness
In the discussed field of research about the
physical environment, the important concept of
“social effectiveness” is accounted for by utilizing
responsive forms, spatial proportions, and human
scale to establish the desired connection between
man and environment, and also providing flexible
spatial structures to prevent and control social
crimes. Therefore, it should be claimed that social
effectiveness has two sides; one includes society
and social perception and the other is the physical
environment and the way it is perceived. Both are
in an interactive connection.
Social Satisfaction
Concerning the matter of security, some of
the most prominent physical features for the
attainment of social satisfaction are formal
and functional legibility and so, an appropriate
spatial organization that deals with the way of
determining accesses and spatial connections
(patterns of movement, pause, and stop). Because
the possibility of an invasion of individuals’
privacy decreases by clearly defining the
boundaries, upgrading the sense of belonging
to the place, adjusting pedestrian and vehicle
moving networks, and increase in natural
surveillance. Besides, it is possible to remark
the respect for human value and dignity by
adjusting the physical dimensions and details of
space regarding the physical and moving abilities
of the human. In this way, social satisfaction,
flourishing and consequently, a sense of security
can be obtained.
Therefore, getting rid of physical problems
of the environment leads to the enhancement
of social adjustment and the realization of
social satisfaction that in addition to social
effectiveness (as a positive approach towards the
physical body of architecture), provides the basis
for a social flourishing and a sense of security.
Hence, the traditional bazaar can be introduced
as a successful social-physical structure and an
inspiring source for architectural programming
in contemporary projects. Because the lessons

Analytical Findings
Since the role of social flourishing in reaching
social security is imaginable from criteria of
social adjustment, effectiveness, and satisfaction,
it is essential to take heed of physical factors and
architectural features relating to the stimulant of
each of these social concepts.
Social Adjustment
In the fields of architecture and Urbanism, the
attainment of this concept is realized through
the accurate allocation of physical features such
as visual continuity and attraction of space as
inciting factors, and also the harmony of scales
in the architectural body about its users. Based
on this, emphasis on the interactive connection of
the physical body and society is a principle that
its consideration can be seen as an approaching
factor towards social flourishing and subsequently,
a sense of security. On the other hand, the body
of architecture can turn into one of the most
34

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

learned from the socially sustainable design
of the bazaar can be applied with a strategic
approach to accord with many of today’s life
needs including security. Some of these tips and
the source of their adaptation from the heart of
the Kermanshah traditional bazaar are mentioned
in “table 1”. Thus, the more future buildings
would be proportionally equipped with different
aspects of these items, the contribution of the
physical environment augments in the creation
and conveyance of a sense of security.
Based on the conducted analyzes, in the process
of formation of a sense of security, it can be said that
social cues (perception, penetration, attitude, and

harmony) and physical factors (spatial features and
environmental affordances) have a synergic effect
and led to a social flourishing and eventually, state
of being socially-physically developed. Hence,
it is necessary to accentuate spatial coherence
and physical quality in the process of reaching
a sense of social security from a social-physical
point of view. Thus, there is a necessity to notice
these components before preparing strategic
planning for the actualization of an increase in
the level of security in contemporary architecture.
In the conceptual model of the research, these
components and their relations are illustrated
(Figure 2).

Table 1. Physical Factors Effective on the Sense of Security in the Kermanshah Traditional
Bazaar and Proposing Attained Recommendations for Contemporary Architecture

35

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Figure 2. The Conceptual Model of the Research

effort, regarding the role of social flourishing and
physical key factors affecting it in the realization
of a sense of security, is concurrent consideration
of them in reaching a sense of security. Moreover,
it should be mentioned that the relationship
between social security and social flourishing has
been seen in an interactive state in which both play
a substantial role in the realization of the other.
This is contrary to what most researchers have
claimed which solely introduced the provision of
security as one of the factors for social flourishing
and proposed a one-way relation between them.
Nonetheless, it should be cited that the
fundamental distinction between the present
research and other studies is its social-adaptive
approach in preparing physical strategies and
macro programming to open new horizons of
solutions for reaching social sustainability by
affording the hidden sense of security realized of
social-physical flourishing. It would be feasible
by a contextual adaptation of contemporary
architecture based on an analysis of a successful
historical case in the region. Both in the research
methodology and the presentation type of results,
this approach underlay the exploitation of some
items as the reinforcing factors of the sense of
environmental security that until now, might have
not been proposed as effective factors in the matter
of security with this level of importance. Take,
for example, functional legibility and diversity,
which have been introduced as physical features
for attaining a sense of security in this research.
Also, traits of spatial complexity, openness, and
physical-behavioral flexibility can be added that
have importance in providing the environmental
affordance of security. Therefore, if there is an
intention for urban macro-policy-making to
support contemporary and future buildings as
context for the realization of a sense of security,
there should be an attempt to meet the socialphysical needs of users. The method of meeting
them in each region is inferable from the physical
patterns of the traditional sustainable architecture
of that region as was presented in this research.

Discussion and Argumentation
In this research, the definition of the sense of
social security and analysis of the role of its related
physical factors in the Iranian traditional bazaars,
and especially the Kermanshah’s was carried
out by considering the mediator role of social
flourishing as an index for evaluating security.
As it was described in the previous section, the
attained results of the case study demonstrate
the direct connection between physical features
(space openness, targeted spatial complexity,
formal-functional diversity, and physicalbehavioral flexibility) and the realization of a
sense of security in individual and social scales.
Therefore, the results of the research are in the
same direction as the opinions of Jacobs and
Weaver, who believed that the characteristics of
a place could be effective in anticipation of its
sense of security.
However, the review of related studies
shows that it has been mostly focused on social
components or physical factors about the sense
of security separately and seldom research has
covered both of them simultaneously. Despite
the acceptance of obtained results of previous
studies, the present research had an attempt to
achieve new findings to use in the programming
of contemporary architecture of the region by
taking a blended (social-physical) approach and
contemplating latent layers of the subject. Thus,
one of the most significant properties of this

Conclusion
Concerning the quality of social relations,
sustainable development requires the existence
of physical bodies as context for a social life
in which security would be established, and
individuals could try to expand their relations
36

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

and interactions with each other while enjoying
peace. To achieve this goal, it has been an attempt
in this research to present recommendations for
designing future collective spaces by analyzing
a specific type of Iranian traditional building
named bazaar, especially a successful case of
them (the Kermanshah traditional bazaar, which
is a cultural heritage of the country due to its
impressive features in terms of sustainability).
It should be mentioned that this attempt has
utilized a social-physical approach regarding its
connection with social subjects and accordingly,
concentrates on the concept of “social flourishing”
and its evaluation criteria that were less noticed
in similar studies in the field of architecture and
Urbanism. Hence, its attained results underline
less known dimensions of the issue, while the
combination of these fields of knowledge and
approach toward the results has been accompanied
by many difficulties and obstructions. Despite the
usage of the information saturation strategy to
validate the collected data, particularly from the
interviews and subsequent observations, it should
be acknowledged that the orientation errors due
to the method and also the generalizability of the
results are limitations of this research. Explaining
that it seems inevitable to some extent regarding
the nature of the problem.
Since the physical body of the Kermanshah
traditional bazaar continues its life with an
economic boom that is still visible in it, a field
study of that such as observation and interviews
has been possible. Based on performed qualitative
analyses of the gathered data, the results
demonstrate that the social cues intervening
in the process of realization of the sense of
security are unconsciously perceivable through
physical factors. Accordingly, it is obvious that
the role of the physical body is significant in the
interactive relationship of social flourishing and
social security and the realization of each is not
possible without the other. Thus, paying attention
to physical factors and features relevant to the
dimensions of social adjustment, effectiveness,
and satisfaction, which are considered the
major evaluating criteria of social flourishing,
was introduced as the basis for the architectural
programming of future collective spaces. So,
the suggested solutions (extracted from the
Kermanshah traditional bazaar) to afford features
of the environmental architecture for responding
to the above expectations were presented. Take,

for example, optimum visibility and consequently
the significant level of natural supervision due to
a decrease in hidden spots by utilizing proper
geometry, ease of movement and accessibility,
visual proportions and continuity, and growth
of social interactions regarding the pattern of
spatial organization. Thus, it can be asserted that
the architecture of the Kermanshah traditional
bazaar is considered an appropriate sample
of physical structures for providing the goals
of social sustainability like social flourishing,
social-physical security, and subsequently the
realization of a sense of security. Therefore, there
is a high capability of utilizing its adapting tips
in the contemporary architecture of the region.
Expanding that it can be claimed the quality and
quantity of social security in a collective space
are directly correlated with the physical factors
and architectural features of the environment.
Notably, the effectiveness of these relationships
and their resulting sensual richness in terms
of social sustainability can be measured by
evaluating the index of social flourishing which
is existing in that social-physical space. C
Acknowledgement
Hereby, it is acknowledged that all authors have
participated in the study and concur with the
submission and subsequent revisions sent by the
corresponding author.
Declaration of interest statement
Hereby, it is confirmed that there is not any
relationship or support that might be perceived as
constituting a conflict of interest.

37

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

References
Bayat, B. (2009), Sociology of Security, Tehran: Amirkabir Publishing Institute.
Blanco Luna, J. y De La Fuente Suárez, L. A. (2022), “Environmental Perceptions and Attitudes of the
Alianza Market Users in Torreon, Mexico”, CONTEXTO. Revista De La Facultad De Arquitectura
De La Universidad Autónoma De Nuevo León, Vol.16, No.24, pp. 77-91.
https://doi.org/10.29105/contexto16.24-367
Dhingra, R., Manhas, S. y Nirmala, T. (2005), “Establishing Connectivity of Emotional Quotient (E.Q),
Spiritual Quotient with Social Adjustment: A Study of Kashmiri Migrant Women”, Journal of
Human Ecology, Vol. 18, No.4, pp. 313-317.
https://doi.org/10.1080/09709274.2005.11905848
Dominique-Ferreira, S., Braga, R. J. y Rodrigues, B. Q. (2022), “Role and Effect of Traditional Markets:
The Internationally Awarded Case of Barcelos”, Journal of Global Scholars of Marketing
Science, Vol. 32, No.3, pp. 470-492.
https://doi.org/10.1080/21639159.2020.1808852
Foster, S., Knuiman, M., Villanueva, K., Wood, L., Christian, H. y Giles-Corti, B. (2014), “Does Walkable
Neighbourhood Design Influence the Association between Objective Crime and Walking?”,
International Journal of Behavioural Nutrition and Physical Activity, Vol. 11.
https://doi.org/10.1186/s12966-014-0100-5
Firoozabadi, S. A. y Azkia, M. (2004), “Social Capital and Its Roles in Creation of Productive Association”,
Iranian Journal of Sociology, Vol. 5, No. 4, pp. 49-72. https://dorl.net/dor/20.1001.1.17351901.13
83.5.4.3.6
Giordano, L. (2015), “Land Use, Street Networks, and Crime Patterns in the Mattapan Section of Boston,
Massachusetts”, Paper presented at the ASC Annual Meeting, Missouri, MO.
Hamalainen, J. (2005), “Social Insecurity and Social Exclusion: Old and New Challenges for Social Policy
and Social Work”, Journal of Social Work, Theory and Practice, Vol. 10, pp. 3-15.
Heydari, G. y Ghanaei, Z. (2008), “The Normalization of Well-Being Social Inventory”, Journal of
Thought &amp; Behavior in Clinical Psychology, Vol. 2, No. 7, pp. 31-40.
https://www.sid.ir/en/Journal/ViewPaper.aspx?ID=190386
Irandoost, K. (1994), “Kermanshah Traditional Bazaar in the Past and Present”, Avine, Vol. 24.
Jacobs, J. (2008), Death and Life of Major American Cities, Translated by H. Parsi y A. Aflatooni, Tehran:
Tehran University Press.
Khandan, P. y Rezaei, H. (2022), “A Strategic Attitude to Architectural Design with a Culture-Based
Psychological Approach (Case Study: Public Spaces in Kermanshah)”, Quality &amp; Quantity, pp.
1-26.
https://doi.org/10.1007/s11135-022-01430-9
Keyes, C. L. M. y Shapiro, A. (2004), Social Well-Being in the United States: A Descriptive Epidemiology,
a National Study of Well-Being at Midlife, Edited by O. G. Brim, C. Ryff y R. Kessler, Chicago:
University of Chicago Press.
Keyes, C. L. M. (1998), “Social Well-Being”, Social Psychology Quarterly, Vol. 61, No. 2, pp. 121-140.
https://psycnet.apa.org/doi/10.2307/2787065
Moller, B. (2000), “National, Societal and Human Security Discussion: Case Study of the Israel-Palestine
Conflict”, Security and Environment in the Mediterranean, Vol. 1, pp. 277-288.
https://doi.org/10.1007/978-3-642-55854-2_16
Matloch, J. (2000), Introduction to Landscape Design, Translated and Edited by H. L. Laghaei, Tehran:
Tehran Parks and Green Space Organization Press.
Mohseni Tabrizi, A. R., Ghahramani, S. y Yahak. S. (2011), “Indefensible Urban Spaces and Violence
(Study on Indefensible Urban Spaces of Tehran City)”, Journal of Applied Sociology, Vol. 22, pp.
51-70.
https://dorl.net/dor/20.1001.1.20085745.1390.22.4.4.6
Navidnia, M. (2006), “The Discourse about Societal Security”, Strategic Studies Quarterly, Vol. 2, No. 4,
pp. 51-70.
38

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Pakzad, J. (2005), “The Landscape of the City, What Kevin Lynch Understood from it”, Abadi, Vol. 18,
pp. 20-25.
Rahimi, L. y Pirbabaei. M. (2014), “The Role of Perceptual and Spatial Organization of Street in Security
Feeling of Pedestrians (Case study: Tabriz City)”, Hoviate-Shahr, Vol. 7, No. 16, pp. 71-80.
https://dorl.net/dor/20.1001.1.17359562.1392.7.16.7.1
Rezaei, H., Keramati, G., Sharif, M. D. y Nasirsalami, M. R. (2018a), “A Meta-Analytical Attitude to
the Form-Function Relation in Architecture Using the Concept of Creativity”, Cogent Arts &amp;
Humanities, Vol. 5: 1506602.
https://doi.org/10.1080/23311983.2018.1506602
Rezaei, H., Keramati, G., Sharif, M. D. y Nasirsalami, M. R. (2018b), “A Schematic Explanatory Pattern
for the Psychological Process of Achieving Environmental Meaning and Actualizing Sense of Place
Focusing on the Intervening Role of the Perception”, Bagh-e Nazar, Vol. 15, No. 65, pp. 49-66.
https://dx.doi.org/10.22034/bagh.2018.74083
Rezaei, H. (2020), “A Creative Cycle of Promotion: From Architectural Creativity to the Sense of Place
and its Resulting Creativeness”, Space Ontology International Journal, Vol 9, No. 4, pp. 15-27.
https://doi.org/10.22094/soij.2020.680027
Robbins, S. y DeCenzo, D. (2002), Basics of Management, Translated by S. M. Arabi, M. A. Rafiee y B.
E. Ershad, Tehran: Cultural Research Press.
Salehi, E. (2008), Environmental Characteristics of Safe Urban Spaces, Tehran: Publication of Research
Centre of Planning and Architecture.
Samaram, E. (2009), “Community-Oriented Policing and Social Health”, Journal of Social Order, Vol. 1,
No. 1, pp. 9-29.
https://www.sid.ir/en/Journal/ViewPaper.aspx?ID=316982
Watson, S. (2005), A Gents in Search of an Actor: Societal Security for the Palestinians and Turkish Kurd,
New York: Columbia University Press.
Zaki, M. A. (2005), “The Impact of Job Satisfaction on Organizational Commitment of Isfahan High
School Teachers”, Humanities, Vol. 51, pp. 47-74.
Zangiabadi, A. y Rahimi, H. (2010), “Spatial Analysis of Crime in Karaj City (With Used GIS)”, Private
Law Studies, Vol. 40, No. 2, pp. 179-198.
https://dorl.net/dor/20.1001.1.25885618.1389.40.2.11.4
Zohreh, M. y Rezaei, H. (2020), “Evaluation of the Residential Satisfaction of Maskan-e-Mehr Projects
as a Strategy to Prevent the Loss of National Wealth (Case Study: Mehr-e-Dovlat Complex in
Kermanshah)”, Journal of Iranian Architecture &amp; Urbanism (JIAU), Vol. 11, No. 2, pp. 5-20.
https://doi.org/10.30475/isau.2020.154850.1114

39

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Colonia Federal de Ciudad de México; historia de su
trazado
The Federal Colony of Mexico City; history of its layout
Recibido: octubre 2021
Aceptado: noviembre 2022

María Dolores Goytia-Goyenechea1
Nieves Martínez Roldán2

Resumen

Abstract

A finales del siglo XIX en el Distrito Federal de
Ciudad de México, en concreto en la Delegación
de Venustiano Carranza, surge entre otras la
Colonia Federal. Esta Colonia comienza a
construirse en 1924 con un origen peculiar y
una curiosa planimetría donde se combina el
cuadrado y círculo creándose una trama radial y
concéntrica formando un octógono a similitud de
las propuestas de los tratadistas del RenacimientoBarroco Italiano-Francés. A pesar del paso del
tiempo y las transformaciones en el trazado y
parcelario original debido a nuevas necesidades
sociales, Colonia Federal no ha perdido su
concepción primitiva y cualquier modificación
ha apostado por mantener su identidad. La
proximidad a la celebración de su centenario
la convierte en una interesante trama urbana
histórica de estudio para urbanistas, arquitectos,
geógrafos e historiadores.

At the end of the 19th century in the Federal District
of Mexico City, specifically in the Venustiano
Carranza Delegation, the Federal Colony, among
others, was founded. The construction of this
Colony began in 1924 with a peculiar origin and
a curious planimetry where the square and circle
are combined, creating a radial and concentric grid
forming an octagon similar to the proposals of the
treatise writers of the Italian-French RenaissanceBaroque.. Despite the passage of time and the
transformations in the original layout and parcelary
due to new social needs, Colonia Federal has not
lost its original conception and any modification has
opted to maintain its identity. The proximity to the
celebration of its centenary makes it an interesting
historical urban fabric of study for urban planners,
architects, geographers and historians.

Palabras Clave:

Keywords:

Colonia Federal; México colonias, trazado
Colonia Federal

Federal Colony; Mexico colonies; Federal
Colony layout

1

Nacionalidad: española; adscripción: Departamento de Urbanística y Ordenación del Territorio en Escuela Técnica Superior de
Arquitectura de Sevilla, Sevilla, Andalucía, España; Doctora Arquitecta Urbanista. E mail: goytia@us.es; https://orcid.org/0000-00033668-2077
2
Nacionalidad: española; adscripción: Departamento de Urbanística y Ordenación del Territorio en Escuela Técnica Superior de
Arquitectura de Sevilla, Sevilla, Andalucía, España; Doctora en Arquitectura Urbanista; E-mail: NMR@US.ES; https://orcid.org/00000002-8572-132X

40

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

1. Introducción

2. Distrito Federal de Ciudad de México y la
delegación de Venustiano Carranza

Colonia Federal forma parte indiscutible de
Ciudad de México y el trazado urbano de esta
segunda no podría comprenderse sin analizar el
proceso de urbanización del territorio del Distrito
Federal a través de las fundación de sus Colonias.
Hasta prácticamente la década de 1930,
Ciudad de México se reducía a la circunscripción
de las delegaciones centrales, pero a partir de
esta fecha las delegaciones periféricas con sus
colonias crecieron a un ritmo superior a la ciudad
central, generándose un trasvase de población
y una descentralización de equipamientos. Al
mismo tiempo que crecía la metrópoli y debido a
la falta de una exhaustiva zonificación, los suelos
urbanos comenzaron a ser receptores de usos no
compatibles apareciendo el tejido residencial
maclado con el industrial o la desaparición masiva
de zonas verdes y recreativas a favor de nuevos
espacios residenciales con altas densidades, y
todo ello como consecuencia de la especulación
del suelo donde al final generaría segregaciones
de espacios urbanos residenciales dependiendo
de las condiciones económicas de sus pobladores,
de modo que las mejores tierras se destinarían a la
clase media y alta.
El objetivo de esta investigación es por tanto
dar a conocer la Colonia Federal fundada en 1925
para empleados de la Secretaría de Gobernación,
quienes con un singular esquema geométrico
donde se superponía un cuadrado y un círculo
generaron una de las mas interesantes trazas
urbanas de Ciudad de México; se analizará su
excepcional trazado y la dualidad entre el proyecto
original de Romero Erazo de 1924 y su reformado
de 1943, la reducción de las dimensiones de
parcelas en búsqueda de dimensiones más lógicas,
la peculiaridad de sus parámetros edificatorios y
urbanísticos como consecuencia de su proximidad
al aeropuerto internacional, las modificaciones en
sus piezas externas perdiendo las áreas destinadas
a zona verde, etc, en definitiva la evolución de
su trazado urbano y cambios de usos, que a su
vez derivaron en diferentes casuísticas pero en los
que no hay que olvidar, que si en 1924 se pensaba
que el asentamiento iba a ser receptor de 1.000
personas, en la actualidad Colonia Federal cuenta
con un censo de 12.000 habitantes.

Tras la finalización de la Guerra de la
Independencia Mexicana (1810-1821), se
produjo un aumento de densidad de población
en Ciudad de México por la acogida de familias
que huyeron del conflicto, pero sin embargo este
crecimiento no reflejó la modificación urbana
que era necesaria; en 1824 se creó el Distrito
Federal delimitado territorialmente a través de
una circunferencia con centro en la Plaza Mayor
y radio de dos leguas u 8.380 metros y Ciudad de
México fue elegida como Capital Federal.
Entre 1851 y 1853 comenzaron a fijarse nuevos
límites en Ciudad de México y fragmentaciones
de predios agrícolas, aunque no fueron aprobados
y reconocidos oficialmente hasta 1898 durante
el gobierno de Porfirio Díaz, de modo que
comenzaba a diferenciarse lo urbano de la periferia
o suburbios (Cruz, 2002: 42), al mismo tiempo
que el proceso de desamortización provocó la
subdivisión de edificios y terrenos religiosos,
indígenas y civiles, y el fraccionamiento de
ranchos y haciendas, provocando todo ello una
nueva imagen urbana. No obstante, la población
siguió creciendo a un ritmo acelerado y mientras
que en todo el Estado de México en 1900 según
cifras oficiales estaban censados 13.000.000 de
personas, Ciudad de México contaba con una
población de 344.000 aumentando a 477.000
habitantes en 1910; es por esto que comienza
lentamente la expansión de la ciudad hacia el
noroeste, oeste y sur, proyectándose las primeras
Colonias entre 1884-1889.
En 1910 la población llegó a cifras cercanas
a los 477.000 habitantes conviviendo en un área
urbana que llegó a alcanzar en ese momento cerca
de 41 km2 con una densidad media de 11.925
habitantes por km2; en 1930 ya sobrepasaba el
millón y en 1950 los tres millones, y lógicamente
debido a la magnitud de la superficie urbanaterritorial hubo que dividir en dieciséis
delegaciones; dato curioso no sólo sobre el
crecimiento poblacional sino sobre el territorial si
tenemos en cuenta que hasta mediados del siglo
XIX la superficie de Ciudad de México se reducía
a la trama de la ciudad histórica y esta tan sólo tenía
una superficie construida de aproximadamente
9.0 km2; en palabras de Suarez Pareyón “…el 11
de abril de 1980…se declara la existencia de una
zona de concentración de monumentos históricos
41

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

al que se le llamó Centro Histórico de la Ciudad
de México, ocupando un área de 9.1 km2 que
coincide en términos generales con el espacio
ocupado por la Ciudad de México durante la
mitad del siglo XIX…” (Suárez, 2010: 38)
La Delegación de Venustiano Carranza , no
creada hasta 1970, se ubica en la zona centrooriente de la Ciudad de México, colindando al
norte con la Delegación Gustavo A. Madero, al este
con el Municipio de Nezahualcóyotl del Estado
de México, al sur con la Delegación Iztacalco y
al oeste con la Delegación Cuauhtémoc. Según el
Programa Delegacional de Desarrollo Urbano de
Venustiano Carranza, esta zona está descrita como
“… de topografía plana, esa área del Distrito
Federal es zona lacustre aunque la mayor parte
de la superficie está clasificada como urbana…”
(PDVC, 2018; 55).
La Demarcación cuenta con una extensión de
3.342 hectáreas, las cuales representan el 2,24%
del territorio de la Ciudad de México. El territorio
delegacional tiene setenta y ocho colonias y
dos pueblos, mismas que han sido organizadas
administrativamente
en
tres
direcciones
ejecutivas territoriales y la sede delegacional, y
en ella se ubican el Aeropuerto Internacional de la
Ciudad de México y la Terminal de Autobuses de
Pasajeros de Oriente (PDVC, 2018; 56-60).
Las cifras del Censo de Población y Vivienda
de 2010 señalaban que en la Delegación había
118.708 viviendas; 94.83% con servicio de agua
entubada, 99.16% con drenaje y 99.12% con
energía eléctrica; las viviendas multifamiliares
se ubican principalmente en las colonias Puebla,
Ignacio Zaragoza, Gómez Farías, Penitenciaría,
Morelos, Balbuena, Rastro, Pensador Mexicano,
Aquiles Serdán, Simón Bolívar, Venustiano
Carranza y Magdalena Mixhuca y las viviendas
unifamiliares dispersas en las colonias 24 de
Abril, Lorenzo Boturini, Artes Gráficas, Obregón,
Moctezuma y Federal. (PDVC, 2018; 65).

aparecieron las colonias proletarias; en palabras
de González Salazar estas estaban “…integradas
básicamente por grupos de personas que se
instalan sin autorización en terrenos baldíos y
que construyen sus vivienda…carecían de los
servicios básicos… con un promedio de 100
personas por hectárea…” (González, 1983; 125).
Mientras en la zona limítrofe centro-oriente de
Ciudad de México entre 1920 y 1928 se crearon
para el sector burócrata La Federal en Iztapalapa,
Alfonso XIII en Mixcoac y La Postal en General
Anaya. En las décadas de 1940 -1960 se
potenciaron las colonias de las delegaciones de
Iztapalapa, Azcapotzalco y Gustavo A. Madero,
en el norte, y General Anaya en el sur, todas ellas
con un marcado carácter social.
El porqué de la elección de esa direccionalidad
en la ubicación de las nuevas colonias lo
detallan Antonio Azuela y Soledad Cruz “…
estas tendencias son resultado no sólo de la
estructura urbana heredada, sino también de una
política gubernamental que le imprimió ciertas
orientaciones. Dicha política consistió en apoyar
en forma directa las localizaciones mencionadas
en los casos en que las colonias se formaban a
partir de un decreto expropiatorio. Es decir,
cuando el Departamento de Distrito Federal pudo
elegir la ubicación de las colonias proletarias, se
dirigió, a quién puede extrañar, hacia las áreas
cuya industrialización estaba fomentando en esa
época…” (Azuela-Cruz, 1989; 4). Avanzando un
poco más en la investigación sobre las colonias y la
interacción urbana entre ellas podemos decir que
“…si existe un caso agudo de falta de memoria
histórica en el sistema político mexicano, ese es
el del Departamento del Distrito Federal. Una
de las ideas corrientes en torno a la evolución
del gobierno de la capital, es que apenas en la
década pasada contó con un marco institucional
para la planeación de su desarrollo urbano. Sin
embargo, una breve revisión de la legislación de
la capital en los años cuarenta basta para darnos
cuenta de que en el período de Ávila Camacho
se produjo una renovación casi total de los
ordenamientos jurídicos que regulan los diversos
rubros de la cuestión urbana…” (Azuela-Cruz,
1989; 7).
Debido al crecimiento de la ciudad y la
evolución socioeconómica a la que se veía
abogada, el Ejecutivo de la Unión adquirió
suelos libres en 1908 en la zona despoblada
conocida como Llanos de Balbuena “…al oriente

3. Colonias en Ciudad de México y Colonia
Federal
Desde finales del siglo XIX comenzaron a
aparecer colonias residenciales; específicamente
entre 1858 y 1883 aparecieron Barroso, Santa
María, Arquitectos, Guerrero y Violante, y entre
1884 y 1889 las de Morelos, La Bolsa, Díaz de
León y Maza, pero no fue hasta 1920 cuando
42

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

prevalecen las invasiones o fraccionamientos
clandestinos (colonias populares) en los que
habita la población de menores recursos (datos
tomados de Schteingart, 1989)… sobre tierras
de poco valor comercial por constituir una zona
salitrosa e inundable dada la desecación de los
lagos y la desaparición de las chinampas…”
(Salazar, 1999: 63) (ver figura 1).
El paraje elegido fue el conocido con el nombre
de Cuatro Árboles, un terreno perteneciente a la
alcaldía de Venustiano Carranza y cuya finalidad
era servir de base para la construcción de un
panteón para la propia ciudad, aunque la lejanía del
lugar al centro de la ciudad y las malas condiciones
de salubridad del lugar desestimaron la idea.
Desde Enero de 1910, el paraje de Cuatro
Árboles totalmente deshabitado, se usaba
para prácticas de vuelo; el propio Programa
Delegacional de Desarrollo Urbano de Venustiano
Carranza se especifica que dichos terrenos eran
“…una gran extensión de propiedad privada
de Alberto Braniff, propició el desarrollo de la
primera aeropista… “(AAVV, 2005: 4) por lo
que en febrero de 1915 se toma la decisión de
crear una instalación aeroportuaria “…la primera
decisión de crear una instalación aeroportuaria
en el país y en Distrito Federal fue tomada el 5 de
Febrero de 1915 por Don Venustiano Carranza,
al crear la aviación militar ocupando parte de

los Llanos de Balbuena…” (AAVV, 2015: s/p),
aunque las obras no se iniciaron hasta 1928 y
comenzó a funcionar al año siguiente en 1929, la
zona realmente se consolidó como aeropuerto en
1943 bajo el traslado de los edificios principales
a un área anexa más al norte en 1954: “…
consolidándose como Aeropuerto Central de la
Ciudad de México en 1943, en terrenos donados
por Alberto Braniff y el ejido de Texcoco o
Colonia Moctezuma. En 1954 dicho Aeropuerto
se reubica, amplía y acondiciona para vuelos
internacionales, creándose el Aeropuerto
Internacional de la Ciudad de México, en torno
al cual se generan numerosos usos y actividades
complementarias: bodegas, hoteles, agencias
aduanales y oficinas que consolidan esta zona..
“(AAVV, 2005: 8) ; finalmente puestos en carga
parte de los terrenos por aviación, en diciembre
de 1923 se retoma la idea de intentar dar un uso
a los terrenos aún libres con la proyección de una
cárcel municipal fracasando a principios de 1924
dicha propuesta.
En paralelo a todo este proceso de ubicación
de equipamientos, en el mes de junio de 1924
siendo Presidente de la República Álvaro
Obregón, parte de los empleados de la Secretaría
de Gobernación quisieron adquirir dicho terreno
mas otro aún libre adyacente para establecer
una nueva colonia (ver figura 2) para un total de

Figura 1. Fragmento del plano de México Distrito
Federal de 1890

Figura 2. Fragmento del plano de la municipalidad de
México de 1899

Referencia: Atlas histórico de la ciudad de México
Código Lámina 48
Fuente: Autor Sonia Lombardo de Ruíz (1996)

Referencia: Biblioteca Digital Hispánica. Biblioteca
Nacional de España. MA00007896
Fuente: Autor Chías y Carbón (1890)

43

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

116 familias, de modo que el paraje se segregaba
en dos áreas diferenciadas, una con morfología
cuadrada que era en la que estaban interesados, la
futura Colonia Federal, y otra rectangular irregular
donde se ubicaba la aviación y denominada
posteriormente Colonia Cuatro Árboles Aunque
esta no comenzaría a construirse hasta bastantes
años después “… en 1945 los terrenos del la actual
colonia Cuatro Árboles empiezan a poblarse con
viviendas de adobe, en el área cubierta 5 años antes
por el Lago de Texcoco…” (AAVV, 2005; 8). Para
ello se designó una comisión formada por Juan B
Castelazo, Julio Santosco, Francisco Mancilla y
Clodoveo Valenzuela que se trasladó a Guadalajara
para hacer las gestiones oportunas ante el Primer
Magistrado y adquirir a plazo las tierras ubicadas en
la zona denominada Cuatro Árboles junto al camino
de Ciudad de México a Puebla.

Colonia Federal.
En 1924 fue contratado Romero Erazo, hijo
del pionero Romero Lesbros (1879-1940) a
quien sucedió en el negocio familiar junto a su
hijo Romero Zeniro “… siendo los pioneros en
México de otorgar créditos para la compra de
pequeños terrenos, a gente de escasos recursos,
en distintas zonas de la ciudad... hicieron muchas
colonias…” (AAVV, 2014; s/p); Romero Erazo
como agente inmobiliario ya había desarrollado
varios municipios y distritos en Ciudad de México
desde 1920. Fue el responsable de subdividir los
terrenos con la puesta en práctica de un singular
esquema de planta octogonal (ver figura 3) cuyos
ejes o calles principales recibieron el nombre de
las ocho secretarías de Estado del momento y
cuya justificación está recogida en este epígrafe:
: “…este trazo tan perfecto se debe a que, luego
de la Revolución Mexicana, se habían adquirido
pensamientos del positivismo, cuyo pensamiento
sintetizó en México Gabino Barreda, bajo el
lema “Libertad, orden y progreso”, inspirado
por el pensamiento del filósofo y pensador
Auguste Comte, y por la Revolución Francesa,
Romero Erazo llevó el orden hasta las últimas
consecuencias…” (AAVV; 2022; s/p)

Figura 3. Proyecto de Colonia Federal de 1924
realizado por Romero Erazo

Figura 4. Fragmento del plano de municipalidades y
colonias del norte de la Ciudad de México de 1928

Referencia: Ayala Alonso (2010)
Fuente: Secretaría de Gobernación (1924)

En octubre de ese mismo año se realizó un
contrato por orden del presidente Obregón a
la Dirección de Bienes Nacionales de compraventa e hipoteca de los terrenos que entonces
pertenecían a la municipalidad de Ixtacalco y de
los que en alguna ocasión el propio presidente
lamentó públicamente que si las circunstancias
económicas del país hubieran sido diferentes, las
tierras hubieran sido cedidas libremente, y se creó
una Sociedad Civil compuesta por empleados de
la Secretaría de Gobernación y que se denominó

Referencia: Mapoteca Manuel Orozco y Berra.
Código CGF.DF.M6.V5.0329
Fuente: Autor Efrén Palacios (1928)

44

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

el esquema original insertando dos nuevas calles
octogonales intermedias, actuales Procuraduría
General de Justicia, y, Trabajo y Previsión Social,
con el fin de que la superficie de los lotes fuese
más o menos igual.

Figura 5. Fragmento del plano de la cuadrícula
Ciudad de México de 1929

Figura 6. Fragmento del plano de las delegaciones y
colonias de la CDMX 1930

Referencia: Mapoteca Manuel Orozco y Berra.
Código CGF.DF.M6.V11.0612
Fuente: DF. Dirección del Catastro (1929)

El 8 de febrero de 1925 se iniciaron las
obras y a pesar de las pésimas condiciones de
habitabilidad en un primer momento, Colonia
Federal quedó fundada oficialmente el 16 de
febrero de 1925, año en el que se inician los
problemas económicos y de obra por apropiación
indebida del dinero de los pagos al contratista que
repercutió en la no finalización de las obras en
el plazo previsto. De hecho en 1927 vivían sólo
cinco familias en la Colonia y su construcción
era muy lenta, teniendo en cuenta que una vez
adquirido el terreno había que construir sobre
la marcha “…al adquirir un lote o terreno que
pertenezca al Distrito Federal, todo colono se
obliga a constituir con él, el patrimonio de su
familia...” (Azuela-Cruz, 1989; 10). Pero los
problemas económicos duraron hasta agosto de
1939 ocasionando en este periodo un vacío para
la evolución social y urbana de la Colonia, pues
al desconocer a quien pertenecía legalmente
el suelo, no se había construido prácticamente
servicio alguno (ver figuras 4-5-6-7).
A finales de 1939 se retomaron de nuevo
las obras en la Colonia; el interés por edificar y
dotar de equipamientos la zona generó un intensa
especulación del suelo en los terrenos que aún no
habían sido vendidos obligando esta circunstancia
a realizar cambios en el plano original; así en
1943 el mismo Romero Erazo tuvo que modificar

Referencia: Mapoteca Manuel Orozco y Berra.
Código CGF.DF.M6.V5.0303
Fuente: Autor Antonio Valente Baz (1930)
Figura 7. Plano de la Ciudad de México y sus
delegaciones de 1938-39

Referencia: Mapoteca Manuel Orozco y Berra.
Código CGF.DF.M6.V11.0616-1.2
Fuente: Autor J. Palacios Roji (1939)

45

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

conforme a las manecillas del reloj el perímetro
es el siguiente: Inicia en la esquina que forman
Blvd. Puerto Central Aéreo (Circuito Interior) y
Av. Fuerza Aérea Mexicana (Eje 1 Norte), calle
Economía, Calzada General Ignacio Zaragoza,
calle Asistencia Pública, calle Norte 3, Blvd.
Puerto Central Aéreo (Circuito Interior), Av.
Fuerza Aérea Mexicana (Eje 1 Norte), punto de
inicio...” (AAVV, 2010; s/p)
En 1924, Romero Erazo realizó el curioso
proyecto urbano de Colonia Federal al más
puro estilo renacentista-barroco italiano-francés
que recuerda a las grandes intervenciones de
ciudades geométricas durante el Renacimiento y
Barroco en Europa como el trazado en 1593 de la
ciudad de Palmanova en Udine (Italia) o los de
las ciudades de Coevorden en los Países Bajos,
Nördlingen en Alemania, Hamina en Finlandia,
Bourtange en Países Bajos y Neuf-Brisach en
Francia, en una superficie de 83 hectáreas a
través de una planta octogonal con jardín central
con la misma forma geométrica.
El trazado base surgió de la superposición
(ver figura 8a) de un cuadrado de 800 metros de
lado y un círculo de 450 metros de radio, ambos
concéntricos y desde cuyo centro partieron
diagonales y tangentes respecto a los vértices y
lados del cuadrado, todos ellos angulados a 45º
de modo que se generaron triángulos equiláteros
de grandes dimensiones que fueron divididos
simétricamente en dos mitades con superficies
más razonables. Además como del esquema
surgían ángulos en las esquinas de la intersección
cuadrado-círculo donde se ubicarían jardines con
lagos artificiales para no desequilibrar el diseño,
se determinó que su base fuera el verdadero lado
del octógono iniciándose desde ahí la secuencia.

A partir de ese momento se produjo el
verdadero crecimiento residencial de la Colonia;
en 1944 se construyeron 60 viviendas y ese mismo
año se proyecta la línea de autobuses urbanos para
dar servicio a sus habitantes, en 1946 se suministró
por primera vez electricidad y en 1947 se inauguró
el suministro de agua potable; posteriormente
se edificaron una capilla religiosa y un mercado
provisional hasta que en el mismo lugar se
construyó el definitivo en febrero de 1962.
Entre 1960 y 1962 bajo el mandato de Bajo
Ernesto P. Uruchurtu , se produjo la urbanización
completa de la Colonia en la que aún el pavimento
era inexistente, y la proyección de otros
equipamientos como la parroquia, varias escuelas,
fábrica tostadora de café, pirotecnia, autódromo,
talleres para camiones y jardín entre otros. Como
dato curioso “… se fijó la altura máxima de las
edificaciones a tres alturas debido a su proximidad
al aeropuerto… “(AAVV, 2019; s/p) lo que generó
sin saberlo una verdadera homogeneidad en el
octógono que mantendría su carácter geométrico
dentro de la mayor pureza posible.
En la actualidad, y como se demostrará
posteriormente, la Colonia cuenta con edificios,
a pesar de estar muchos de ellos remodelados,
que tienen una antigüedad de mas de 50 años,
dato interesante pues es el punto de partida para
generar una renovación no sólo en viviendas sino
también en equipamientos y zonas verdes.
4. Proyecto urbano Colonia Federal: original
vs construido
Según el Consejos de los pueblos de 2010, se
define el límite de la colonia en “…iniciando
en el punto noroeste de la colonia y rodeándola
Figura 8. Geometría
(1924) y esquemas de
trazado de Colonia
Federal (1924 y 1943)

Referencia: Romero Erazo (1924), Secretaría de Gobernación de CDMX (1924),
Secretaria de Desarrollo Urbano y Vivienda de CDMX (2021), INEGI (2021) y Catastro virtual CDMX (2021)
Anotación: La nomenclatura referente a rondas y sectores es propia de las autoras
Fuente: Elaboración autoras Lola Goytia y Nieves Martínez (2022)

46

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Finalmente el trazado original de 1924 de
Colonia Federal quedaba como un octógono
formado por ocho triángulos subdivididos
longitudinalmente y conformado por cuatro vías
radio-céntricas o rondas, la interna rodeando al
parque central, la externa delimitando la colonia
y dos intermedias para controlar las dimensiones
interiores (ver figura 8b).
De este modo, calculando mediante Sistemas
de Información Geográfica y aplicando la mayor
rigurosidad posible en base al Plano del Catastro
de Ciudad de México, cada una de las dieciséis
manzanas o cuadras resultantes entre la primera_
segunda ronda crearían sectores A de superficie
de 3.575 m2, entre la segunda_tercera ronda
crearían sectores B de superficie de 8.250 m2 y
entre la tercera_cuarta ronda crearían sectores
C de superficie de 13.750 m2. Es obvio que
superficies tan grandes en los sectores B y C
generarían grandes parcelas al ser subdivididas
con desaprovechamiento de suelo y problemas de
trazado en la profundidad de las mismas.
En 1943 y aprovechando el impulso en
la urbanización tanto en parcelas ocupadas y
edificadas como en dotación de equipamientos y
servicios terciarios que aparecieron desde 1939, el
mismo Romero Erazo ajustó el plano para vender
los lotes restantes de modo que se solucionaban
así los problemas de dimensiones y se obtenía
una mayor plusvalía del suelo. Así que procedió a
abrir dos nuevas rondas que dividían los sectores
B y C del plano de 1924, pasando de tres a cinco
sectores radiales. Con este nuevo plano de 1943,
Colonia Federal (ver figura 8c) quedó constituida
por seis vías radiocéntricas o rondas, la interna
rodeando al parque central, la externa delimitando
la colonia y cuatro intermedias.
Así y volviendo a calcular en base al Plano del
Catastro de la Ciudad de México, cada una de las
dieciséis manzanas o cuadras resultantes entre
la primera_segunda ronda crearían sectores A de
superficie de 3.575 m2, entre la segunda_tercera
ronda crearían sectores B de superficie de 3.125
m2, entre la tercera_cuarta ronda crearían sectores
C de superficie de 4.375 m2, entre la cuarta_quinta
ronda crearían sectores D de superficie de 5.625
m2, entre la quinta_sexta ronda crearían sectores
E de superficie de 6.875 m2, resolviéndose así
los problemas de las grandes dimensiones de las
manzanas surgidas del primer proyecto de 1924.

Figura 9. Esquema del parcelario de Colonia Federal
en 1924

Referencia: Secretaría de Gobernación (1924)
Fuente: Elaboración autoras Lola Goytia y
Nieves Martínez (2022)
Figura 10. Trazado nuevas vías en Colonia Federal en
el proyecto original en 1943

Referencia: Secretaria de Desarrollo Urbano (2021)
Fuente: Elaboración autoras Lola Goytia y
Nieves Martínez (2022)

En referencia al parcelario de 1924, éste
era básicamente simétrico (ver figura 9); una
vez que se determinaron los sectores se realizó
la parcelación de manera simple dividiendo
longitudinalmente la manzana en su dimensión
mayor para luego ortogonalmente crear parcelas
estrechas y largas en los sectores A y C y algo
47

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

más anchas en los sectores B. Al abrir las dos
nuevas rondas en 1943 el parcelario se vio
afectado notablemente; pero si observamos (ver
figura 10) en el análisis de la planimetría de
1943, se deduce que dicha posibilidad estaba ya
prevista por el autor del diseño, pues para trazar la
ronda 3 que separaría los sectores B y C bastaba
con eliminar la parcela central de las manzanas
afectadas quedando subdividida prácticamente de
forma simétrica, y para la ronda 5 bastaría con
reducir la superficie de las parcelas centrales en
las manzanas afectadas, de modo que al tomar la
directriz de la nueva vía, el fondo de las parcelas
ortogonales a dicha ronda quedaría con menos
dimensión y algunas parcelas de los lateras de
dichas manzanas desaparecían.

Hay que observar que en la actualidad viven
en Colonia Federal unas 12.000 personas que no
hubieran tenido cabida en las pocas edificaciones
que realmente podían construirse en el plano
de 1924 con parcelas de grandes dimensiones
y tipología unifamiliar o plurifamiliar a baja
altura, a no ser que hubieran sido plurifamiliares
con varias plantas, cuestión imposible por la
incompatibilidad entre esa tipología edificatoria
y la actividad aeroportuaria próxima.
Con la transformación se pasó de 16 manzanas
por cada uno de los tres sectores radiales de 1924
subdividas en 2-8 parcelas (sector A), 14- 16
parcelas (sector B), y, 20-29 parcelas (sector C), a
la realidad construida del año 2021 con igualmente
16 manzanas por cada uno de los cinco sectores
radiales, pero con un mayor número de parcelas
aunque de menores dimensiones, quedando la
subdivisión parcelaria en 13-16 parcelas (sector
A), 8-15 parcelas (sector B), 20-23 parcelas
(sector C), 11-28 parcelas (sector D), y, 21-31
parcelas (sector E), lo que supone un incremento
del número de parcelas y por tanto viviendas del
200% prácticamente.
Además aunque desde 1925 empezaron a
llegar familias a Colonia Federal “…una de las
primeras casas que se habitó en la colonia fue la
del doctor y general…, fundador de la Escuela
Médico Militar…. la familia… fue la quinta en
llegar a vivir a los llanos que quedaban a la altura
del kilómetro cinco de la entonces carretera
México-Puebla en 1927…” (AAVV, 2019; s/p),
en la imagen aérea de 1963 de que se dispone
oficialmente, se detecta que la colmatación de
la colonia aún no se había realizado en ese año
cuando habían discurrido prácticamente casi
cuarenta años.
Cruzando los datos que se obtienen a través del
Sistema de Información Geográfica del año 2021
y el Directorio Estadístico Nacional de Unidades
Económicas del año 2020, ambos organismos del
Gobierno de México, se observan algunos aspectos
importantes respecto a Colonia Federal.
Por otro lado y en referencia al indicador de la
edad de la edificación (ver tabla 1) y teniendo en
cuenta que dicho indicador se recoge bajo el epígrafe
de construcciones originales o remodeladas, se
observa que es en el periodo 1970-1979 cuando
existe una mayor ocupación de Colonia Federal
en los cinco sectores y que los primeros sectores
en colmatarse a lo largo del tiempo son el A y E,
curiosamente el interno y externo.

Figura 11. Esquema del parcelario de Colonia
Federal en 2021

Referencia: Secretaría Desarrollo Urbano y
Vivienda de CDMX (2021)
Fuente: Elaboración autoras Lola Goytia y
Nieves Martínez (2022)

Pero los años trascurridos desde 1943 a 2021,
han hecho que tras la reorganización de Romero
Erazo la Colonia haya seguido evolucionando,
manteniendo el viario pero modificando el interior
de las manzanas (ver figura 11). Los cambios
que pueden observarse son muy significativos
produciéndose agregaciones de parcelas en
manzanas periféricas y segregaciones en las
centrales, incluso la rotonda central ha perdido su
forma de un octógono regular a irregular como
puede apreciarse al visualizar una foto aérea.
48

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

En referencia al indicador de uso de la
edificación analizado en Colonia Federal (ver
tabla 2) destaca un mayor número de usos
residenciales o habitacionales compatibles con
comercial en la planta baja en los sectores A y
E, (dato coincidente con el de la edad de la
edificación) representando el 32,4% y 26,5 % del
total de usos no habitacionales respectivamente.
Tabla 1. Número de edificios en Colonia Federal en referencia al año de construcción o remodelación

Referencia: Sistema Abierto de Información geográfica de Ciudad de México (2022). https://sig.cdmx.gob.mx/ (Marzo-22)
Fuente: Elaboración autoras Lola Goytia y Nieves Martínez (2022)
Tabla 2. Porcentaje por sector de usos en los edificios de Colonia Federal

Datos: 01 Construcción; 02 Industrias_manufacturas; 03 Comercio_por mayor; 04 Comercio_por menor;
05 Transportes_correos_almacenamiento; 06 Información_medios masivos; 07 Serv_financieros_seguros;
08 Serv_inmobiliarios_alquiler; 09 Serv_profesionales_científicos_técnicos; 10 Serv_corporativos; 11 Serv_apoyo
negocios_manejos desechos,; 12 Serv_educativos; 13 Serv_salud_asistencia social; 14 Serv_esparcimiento cultural; 15
Serv_alojamiento temporal; 16 Otros servicios; 17 Actividades_gubernamentales_justicia_organismos internacionales_
extraterritoriales
Referencia: Directorio Estadístico Nacional de Unidades Económicas (2020).
https://www.inegi.org.mx/app/mapa/espacioydatos/default.aspx (Marzo-22)
Fuente: Elaboración autoras Lola Goytia y Nieves Martínez (2022)

49

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Pero si ha habido una modificación sustancial
y no de afección edilicia sino en el suelo libre
destinado en un principio a zona verde, lugar de
encuentros sociales, es la ocurrida con el paso del
tiempo en los triángulos de esquina surgidos de la
intersección cuadrado-círculo donde se ubicarían
además de jardines algunos equipamientos
complementarios, y que al transformarse perdieron
su concepción original; en palabras de Ayala Alonso
en referencia al proyecto original “… en los ángulos
sobrantes se formarían cuatro parques con lagos
artificiales, campos deportivos y kioscos para
los días de campo… contaría desde su inicio con
drenaje, banquetas, alumbrado, agua, una soberbia
arboleda y hasta un panteón…” (Ayala, 2010; 113114), pero la realidad fue muy diferente.
El triángulo norte perdió por completo su
forma geométrica y fue absorbido por el área
industrial Puerto Aéreo. Mientras el triángulo
oeste mantuvo en su subsector norte el uso de
zona verde + equipamiento pero en el subsector
sur modificó su uso por habitacional + comercial,
cambio que provocó la necesidad de hacer más
pequeñas y prácticas las nuevas parcelas por lo
que hubo que proyectar una calle intermedia no
recogida en el proyecto original tanto de 1924
como en su reformado de 1943 (ver figura 12a).

En el triángulo sur, el subsector oeste se
transformó en uso habitacional + comercial y
el subsector este modificó su uso compartiendo
el habitacional con equipamiento, perdiéndose
la idea original del proyecto en referencia a la
dotación de zonas verdes; finalmente el triángulo
este modificó el subsector sur con uso residencial
provocando también la apertura de una nueva calle
no contemplada en el proyecto original y en el
subsector norte se ejecutaron varios equipamientos
compartidos con bloques residenciales en altura
que difieren de la imagen que se le quiso dar
al proyecto original de tipología residencial
unifamiliar con escasa altura compartida.
En referencia a los bordes físicos hay que
destacar que los interfaces que se han ido creando
debido a la ocupación de los terrenos colindantes
en las zonas norte y oeste han originado un carácter
delimitador en cuanto a que no se ha cuidado el
entorno de Colonia Federal y su relación con el
exterior (ver figura 12b).
El interfaz norte se conforma con las
edificaciones y hangares que dan servicio al
aeropuerto creándose una barrera visual en
altura que no permite entrever el espacio libre de
pistas y zonas verdes. Por otro lado algo similar
ocurre en el interfaz oeste que queda configurado

Figura 12. Esquema de comparación de bordes interiores e interfaz en 1924 y 2022
12a. 1924

12b. 2022

Referencia: Secretaría de Gobernación (1924) y Sistema Abierto de Información
geográfica de Ciudad de México (2021). https://sig.cdmx.gob.mx/ (marzo-21)
Fuente: Elaboración autoras Lola Goytia y Nieves Martínez (2022)

50

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

como fachada del área industrial Puerto Aéreo,
provocando una innegable barrera física y alto
contraste visual entre el borde de la Colonia y
su relación con dicho espacio, e igualmente en
el interfaz este donde se desarrolla la colonia de
Cuatro Árboles se ve truncada la continuidad
con Colonia Federal debido a la existencia del
viaducto Río de la Piedad.
El único interfaz que genera relaciones
visuales con el exterior es el localizado al sur
denominado Calzada General Ignacio Zaragoza
conformado como un boulevard, donde en su
interior se proyecta el Parque de Convivencia
Valentín Gómez Farias y que pertenece a la
colonia anexa al sur del mismo nombre; en dicha
área verde y en coincidencia con la fachada de
Colonia Federal dispone de un área de circoteatro con carpa, zonas verdes, piscinas-albercas
ornamentales, kiosco y área de merendero, y
todo ello con trazados de circuitos y zonas de
aparcamiento.
Tras este análisis es obvio que conceptualmente
Colonia Federal se proyectó como un ente cerrado,
probablemente debido a sus destinatarios; su
limite marcaba un espacio de transición verde
entre lo que existía en origen en su entorno, sólo
tierras inundables y vacíos territoriales. Hoy día,
al rodearse de otros espacios urbanos la Colonia
ha visto limitado su posible crecimiento y debido
a la especulación del suelo ha aprovechado esos
espacios residuales en su borde que formaban
parte de la esencia del proyecto, a favor de una
ocupación de suelo de prácticamente el 90%,
situación que debería ser replanteada.

El diseñador Romero Erazo dispuso en la
zona neurálgica central de Colonia Federal los
principales usos civiles y una generosa zona verde
que ordenaba la primera corona de edificaciones
y proyectó calles radiales y radiocéntricas cuya
disposición ha demostrado que favorecen la
salubridad de aire y la circulación rodada; es
un modelo digno de admirar y adaptado a las
nuevas exigencias medioambientales, sólo que
tuvo el problema que la proyectó como una
unidad compacta y terminada cuya relación
interior-exterior parece no ser necesaria. Las
transformaciones realizadas en 1943 veintidós
años después del trazado original de 1924,
minimizaron la superficie de las parcelas
favoreciendo un aumento en el aprovechamiento
y por tanto una mejor dotación en equipamientos
al aumentar la población y sus necesidades,
aunque al pasar el tiempo se ha visto que las
modificaciones han sido muchas más y que
incluso hoy día continúan como puede observarse
del desarrollo de este artículo.
Hay que tener en cuenta que Colonia Federal
es un caso único en Ciudad de México en
cuanto a su bello trazado, por tanto la política
rehabilitadora urbana y arquitectónica de esta
Colonia debería aprovechar las renovaciones
de edificios antiguos para insertar aquellos usos
que desaparecieron debido a la especulación del
suelo. Socialmente los testimonios recogidos
en prensa escrita y digital atestiguan el sentido
de pertenencia que tienen sus pobladores al
lugar, hablando con orgullo de la evolución de
Colonia Federal; en ella se encuentran sus señas
de identidad más preciadas, los referentes a su
origen y sus recuerdos familiares.
Es obvio que esta Colonia debe Conservarse
y Mantenerse como Modelo Único de Trazado
Singular en Ciudad de México y considerarse
como Patrimonio Urbano de la misma
apostando por una trama única e irrepetible y
todo ello cuando próximamente cumplirá 100
años de antigüedad. C

5. Conclusiones
Tras analizar Colonia Federal de Ciudad de
México atendiendo a su historia, evolución en el
territorio, trazado, parcelación y usos, se observa
que su forma octogonal y la pluralidad de sus vías
radiales no ha generado relaciones visuales con su
entorno quedando encastrada en un organismo vivo
superior; probablemente el hecho de la necesidad
urgente de la proyección no sólo de esta Colonia
sino de las de su entorno debido al incremento
poblacional, realizando proyectos urbanos en papel
ubicados en el territorio sin maclas ni conexión
entre ellos, han sido algunos de los detonantes
más importantes que han servido para que Colonia
Federal se encuentre prácticamente aislada visual
y físicamente a excepción de su interfaz sur.
51

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Referencias bibliográficas
AAVV (2005): “Programa Delegacional de Desarrollo Urbano de Venustiano Carranza”. Editorial on-line.
Disponible en línea en http://www.paot.org.mx/centro/programas
/delegacion/venusti.html#antecedentesh y http://www.data.seduvi.cdmx.gob.mx/portal / i n d e x .
php/programas-de-desarrollo/programas-delegacionales (consultado Febrero- 21)
AAVV (2010): “Descriptivo de límites de colonias y/o consejos de los pueblos 2010”.
Editorial Instituto electoral del Distrito Federal. Delegación Venustiano Carranza. D i s t r i t o
XII. Disponible en línea en http://secure.iedf.org.mx/screc2010 (consultado Enero-21)
AAVV (2014): “Entrevista a Fernando Romero de 3_09_14”. Editorial Revista Digital Quién. Disponible
en línea en https://www.quien.com/sociales/2014/09/03/
fernando-romero-quiere-construir-el-mexico-del-futuro (consultado Marzo-21)
AAVV (2015): “Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México”. Editorial on-line. Disponible en línea
en https://www.aicm.com.mx/aicm/acerca-del-aicm/breve-historia (consultado Marzo-21)
AAVV (2019): “La colonia con forma de telaraña”. Editorial Prensa digital El Universal. Año
2019. Publicación 18 de mayo. Disponible en línea en https://www.eluniversal.com.mx/
mochilazo-en-el-tiempo/la-colonia-con-forma-de-telarana (consultado Febrero-21)
AAVV (2022): “Dónde está “La Federal”, la colonia inspirada en una comunidad francesa con forma de
telaraña en la CDMX”. Editorial digital Infoabe. Año 2022. Publicación 8 de noviembre. Disponible
en línea en https://www.infobae.com/america/mexico/
2022/06/24/donde-esta-la-federal-la-colonia-inspirada-en-una-comunidad-francesa-conforma-de-telarana-en-la-cdmx/ (consultado Noviembre 2022)
Azuela de la Cueva, A; Cruz Rodríguez, S (1989): “La institucionalización de las colonias populares y la
política urbana en la ciudad de México (1940-1946)”. Editorial Revista de Sociología Estudios sobre
clases y movimientos sociales en México. Año 4. Número 9. pp 1-17. Disponible en línea en http://www.
sociologicamexico.azc.uam.mx/index.php/Sociologica/article/view/996/968 (consultado Febrero-21)
Ayala Alonso, E (2010) : “Vivienda en Masas en México”. Editorial Universidad Autónoma de México.
Serie Habitar La Casa.
Cruz Rodríguez, MS (2002): “Procesos urbanos y ruralidad en la periferia de la Zona Metropolitana de la
Ciudad de México”. Editorial Estudios Demográficos y Urbanos. Volumen 17. Número 49. pp 3976. Disponible en línea en https://www.jstor.org/stable/40315103?read-ow=1&amp;seq=2#page_scan_
tab_contents (consultado Marzo-21).
González Salazar, G (1983): “El distrito Federal: algunos problemas y su planeación”. Editorial
Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM. Disponible en línea en http://ru.iiec.unam.
mx/2360/1/ElDistritoFederal.pdf (consultado Marzo-21)
INEGI (2021): “Directorio Estadístico Nacional de Unidades Económicas”. Editorial virtual.
Disponible en https://www.inegi.org.mx/app/mapa/ espacioydatos/default.aspx
MAPOTECA (2021):”Cartoteca México”. Editorial virtual. http://w2.siap.sagarpa.gob.mx/mapoteca/
Salazar Cruz, CE (1999): “Marco contextual del uso cotidiano del espacio urbano en la zona metropolitana
de la Ciudad de México y en las colonias seleccionadas”. Editorial Espacio y vida cotidiana en
la Ciudad de México. Capítulo. pp 59-96. Disponible en línea en https://www.jstor.org/action/
doBasicSearch?Query=colonia+federal (consultado en Febrero-21)
SIGCDMX (2021): “Sistema de Información Geográfica de Ciudad de México”. Editorial virtual.
Disponible en https://sig.cdmx.gob.mx/
Suarez Pareyón, A (2010): “La función habitacional del centro histórico y el desafío de su
regeneración”. Editorial Seminario Permanente Centro Histórico de la Ciudad de México de la
UNAM. Segunda sesión. pp 35-52. Disponible en línea en https://issuu.com/castfela/docs/_spch_
vol1_pt (consultado en Febrero-21)
PDVC (2018): “Gaceta Oficial de la Ciudad de México”. Editorial CDMX. pp 48-129.
Disponible en línea en http://www.data.sedema.cdmx.gob.mx/cambioclimaticocdmx/
images/biblioteca_cc/ PACDEL_VC.pdf (consultado Febrero-21)

52

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

On the situation in building and preparation of project
“Great Vladivostok” in Primorye region in 1950-1960
Sobre la situación en la construcción y preparación del proyecto "Gran
Vladivostok" en la región de Primorye en 1950-1960
Recibido: enero 2022
Aceptado: octubre 2022

Kim Alexander1
Mariia Surzhik2
Aleksandra Motorina3

Resumen

Abstract

El proyecto "Gran Vladivostok" del período de
Jruschov es relativamente poco conocido en la
historia de la URSS debido a razones políticas. No
solo fue parte de la gran reforma de la construcción
de Jruschov en el país, sino también un intento de
consolidar la influencia de la Unión Soviética en el
este de Asia, crear un nuevo tipo de puerto y asentar
el territorio del sur del Lejano Oriente. Oriente con
inmigrantes de la parte occidental del país. Además,
el proyecto tenía una serie de características a las
que ni los académicos soviéticos ni los extranjeros
prestaron atención. Sin embargo, el proyecto tuvo
un significado muy importante no solo para la
política de construcción en la región, sino también
para el estado. Además, tuvo influencia para la
política de construcción en los otros períodos de
la URSS existente y diferentes estados del sistema
socialista. Los autores utilizan materiales de
archivo, historia oral y trabajos de investigadores,
incluido uno inédito, en este artículo.
Utilizamos métodos de investigación históricocomparativos y hermenéuticos en este trabajo.
Los objetivos del trabajo son la consideración
de la situación de la construcción en Primorye
antes del inicio del "Gran Vladivostok".

The "Great Vladivostok" project of the Khrushchev
period is relatively little known in the history of
the USSR due to political reasons. It was not only
a part of Khrushchev's great construction reform in
the country, but also an attempt to consolidate the
influence of the Soviet Union in Eastern Asia, to
create a new type of port, and to settle the territory
of the south of the Far East with immigrants from
the western part of the country. In addition, the
project had a number of features that both Soviet
and foreign scholars did not pay attention to.
However, project had very important significance
not only building policy in the region, but for state
too. Moreover, it had influence for building policy
in the other periods of existing USSR and different
states of socialistic system. The authors use archival
materials, oral history, and the works of researchers,
including unpublished one4, in this article.
We used historical- comparative and hermeneutic
methods of research in this work.
The aims of the work are consideration of
building situation in Primorye before the start of
“Great Vladivostok”.

Palabras Clave:

Keywords:

Vladivostok; Lejano Oriente; URSS; historia;
urbanización; ciudad

Vladivostok; Far East; USSR; history;
urbanization; city

1

Nacionalidad: ruso; adscripción: Universidad Estatal de Economía y Servicio de Vladivostok, Instituto de Derecho, Departamento de
Relaciones Internacionales y Derecho; Doctor de la Academia Rusia de Ciencias; email: kimaa9@gmail.com
2
Nacionalidad: rusa; adscripción: Colegio Agrario de Ussuriysk; doctorado en agricultura. Email: kimaa@ramblewr.ru
3
Nacionalidad: rusa; adscripción: Colegio Agrario de Ussuriysk; doctorado en agricultura. Email: kimaa@ramblewr.ru
4
The authors thank V.V. Anikeev and R.E. Tlustly for providing some of the materials, consultation and help.

53

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Situation in the region before start of project

The question of moving forward with such a
plan has been ripe for a long time. One of the most
pressing problems in the region was the housing
problem. Clearly, this question was actual for all
regions of USSR, but in eastern areas, it was most
complicated. Khrushchev understood that after
Stalin era the Soviet population needed better
living conditions. Therefore, he started new policy
for population. It had different aspects. Already
mentioned building reform, Khrushchev indexed
salary and pension, it reflected to situation in
Soviet family. Soviet citizens had meat and fish
every day. For example, in Stalin era Soviet
people had problem with bread. However, must
complicated situation was in the Far East. In the
early 1960s, the Far East had an average of 5.2
square meters of living space per person (this
figure also included private houses built from
planks of crates and other material unfit for
construction), far behind the nationwide figures
of 9 square meters (Slabnina 2006: 433). In
reality, the housing situation was even worse. The
authorities even used the policy of "compaction"
by taking "surplus" space from offices and
institutions and subsequently converting it into
residential space (Vlasov 2010: 178), but it was
also inefficient, because it still gave very little
space. Therefore, many people huddled together
as best they could.
For example, candidate of economic sciences
(it`s like, Ph D) A. Nesterenko in 1959 lived
in Vladivostok with his family of six in a
communal apartment with poor heating system,
with constantly freezing kitchen, squatting on
12 square meters. His acquaintance had a family
of four, living in a hut in a room of 10 square
meters (Slabnina 2006: 435-436). According to
Konstantin Dulov, a resident of Vladivostok at
that time (later the head of the Vladivostok City
Executive Committee6 in the 1980s): "It's a terrible
thing when people live in communal apartments.
Nowadays, few people can imagine what it's like
to live for decades in a communal apartment7
with one kitchen, one toilet and a corridor for
several families. The result is constant scandals

Despite the fact that the south of the Russian
Far East became part of the Russian Empire
in the 1860s, St. Petersburg did not seek to
develop this newly acquired region, focusing
mainly on the western direction. In fact, it was
supplied on the residual principle, which greatly
affected its development. Another problem was
that the governors of the newly-acquired region
were appointed people, most of whom were not
very broadminded and did not understand the
importance of the territory in the long term. During
the Soviet period, the situation of the region
improved somewhat, which was related to the
strategic objectives of the USSR. But even tense and
conflictual relations with Japan in the 1930s-1940s
did not encourage the Stalinist leadership to promote
the development of the southern part of the Far East.
After the end of World War II, the situation remained
virtually unchanged, even though cooperation with
East Asian countries (primarily China and North
Korea) and the beginning of the "Cold War" in the
Pacific region intensified. Therefore, in the late
1950s, Vladivostok did not correspond to the level
of the main city of the region, as about half of all
houses in it were one-storey. Much of the city was
in the private sector (Lomova 2013: 93-94; Vlasov
2010: 76).
The situation began to change dramatically
after the death of Stalin in 1953, when the power
in the country came to N.S. Khrushchev. He soon
turned his attention to the third belt5 of the Soviet
Union, specifically mentioned Vladivostok, which
was the beginning of the development of a new
construction project. Among cities of third belt
Vladivostok had most important place for Soviet
Union. In Soviet times, it was commonplace to
use propaganda slogans to inspire the population
for a particular event. Vladivostok was no
exception to the rule: Khrushchev announced that
this city would become the second San Francisco.
Moreover, housing reform in Vladivostok
considered as an etalon for future of the other
cities of third belt.

5

During the Soviet period many regions belonged to price areas, called as belts on the base of prices, the first belt were Moscow,
Leningrad, capitals of republics and closed territorial- administrative units (like, Arzamas -17), Baltic republics, the third was the northern
areas territories, and the Far East. Second included all other areas of Soviet Union, most cheap prices were in first belt. Most expensive
was third belt. For price system second belt located between other two belts
6
City Executive Committee - a city executive committee in Soviet times, nowadays this institution in Russia corresponds to the mayor's
office.

54

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

and mutual bullying, hatred... Of course, when
under Khrushchev they started to demolish huts
and partition communal compounds, and gave
people separate apartments instead, albeit with
tiny six-meter-long kitchens and shared sanitary
facilities, it was a true happiness for them.
Nowadays people say "khrushoba"8 with disdain,
but then people were so happy about the very fact
of receiving a separate apartment! ” (Most cherez
Zolotoj Rog edva ne nachali stroit` esche v 80-h
gg…2012).
And the above facts are confirmed by other
witnesses who lived not only in Vladivostok, but
also in other cities of Primorye region at that time9.
For example, the family of Alexandra Pavlovna
Krinitsina lived in Nakhodka. She lived in a
communal apartment, where there was a family
in each room of the apartment. The apartment
had one sanitary unit with all outlets. There were
several tables in the kitchen, each with a single
burner electric stove. Each family cooked food on
one burner, and one member of the family tried
not to leave the kitchen, because in that case the
neighbors tended to take soup or porridge from a
pot left unattended. Food was kept in the kitchen
cupboards, which were locked because no one
could guarantee that the neighbors would not
steal the food. Of course, the atmosphere in the
apartment was very tense and conflicted10.
Despite the fact that the state made efforts
to retain personnel in the Far East by means of
benefits and increased salaries (Slabnina 2006:
437), there was a large outflow of specialists to
the western regions of the country (Makarenko,
2008: 211) in all seaside institutes and universities.

In particular, in 1955 there was a decision of
Council of Ministers of USSR "About measures
of help to Vladivostok in housing, municipal
and cultural-household construction"(SAPK
(Государственный архив Приморского края/
State Archive of Primorye Region), F. 373, Opis.
4. Delo. 6, List. 23 - 28.), such measures did not
help much. Inviting people from the western
part of the Soviet Union to work permanently in
the Far East also went badly - specialists came
only for 2 to 3 years, but then returned home, an
example of which was the Yaroslavl Agricultural
Institute, which moved to Voroshilov (modern
Ussuriysk)( Brief historical note No. 1. PSAA
archive
(Приморская
Государственная
сельскохозяйственная академия/ Primorye
State Agricultural Academy)). Not only the
housing problems, but also the lack of normal
living conditions, the system of leisure and
cultural life organization had a great impact on
such positions of the seconded people.
Another, no less difficult problem was the
issue of population growth in the region. In the
second half of the 1950s, relations with China
began to deteriorate, and the eastern neighbor
began to have territorial claims against the
Soviet Union. Therefore, the issue of relocation
of Soviet inhabitants to the Far East became
very important, since people were not only not
arriving in the "Third Belt" from the western
Soviet Union, but, on the contrary, were leaving
for the European part of the country. The level
of natural population growth could not cover
the negative consequences of this migration.
Therefore, the new construction of the largest

7

The kommunalka is a way of living, most famous in Stalin's time. It was a communal apartment with several rooms, in each of which
lived one family. But there were different ways of living in such housing units. For more details in English see Katerina Gerasimova. Public
Privacy in the Soviet Communal Apartment. Socialist Spaces: Sites of Everyday Life in the Eastern Bloc, David Crowley and Susan E. Reid,
eds. Oxford: Berg. 2002. - p. 207-230. Semenova, Victoria Equality in poverty: the symbolic meaning of kommunalki in the 1930s- 50s.
On Living through Soviet Russia. Daniel Bertaux, Paul Thompson, and Anna Rotkirch, eds. London: Routledge. 2004. – p. 54-67. Timothy
Sosnovy. The Housing Problem in the Soviet Union. New York: Research Program on the U.S.S.R. 1954.
8
"Khrushchoba" is the sarcastic name for the houses built when N.S. Khrushchev was in charge of the country. This expression is
abbreviated "Khrushchev slums" and appeared during the rule of Leonid Brezhnev, but, in our opinion, it has an obvious political aspect or
order - in 1970 - 1980 - the new leadership of the USSR tried to discredit the success of Nikita Khrushchev. Therefore, during that period,
the "Khrushchevs" were contrasted with the "significantly improved" houses of the period of Leonid Brezhnev. In fact, the "Brezhnev"
houses were superior to the Khrushchev-era houses in terms of external design, interior layout, and the presence of a loggia instead of a
balcony. These advantages were of great importance to residents.
But these houses had their own problems with soundproofing and heat protection. "Khrushchevkas had thicker walls, which passed the
sound much weaker and retained heat better. In addition, many classic Khrushchev houses had another advantage - two large courtyards
on different sides, often fenced off from the roadway by rows of garages or sheds. These yards had playgrounds, arbors, wooden benches
with tables, and there were both common (poplars and birches) and fruit trees (apples, pears), bushes (cherries, raspberries) and flowers.
Therefore, many people preferred to rest in such yards in summer time (note - both these paragraphs are an insertion from the authors of
this article).
9
We plan to examine this topic in more detail in the article "Changing the daily life during the period of N.S. Khrushchev”.
10
A conversation with a relative of Alexandra Pavlovna Krinitsina's family took place in 2018.

55

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

city in the south of the Far East (later called the
project "Great Vladivostok") had to solve both
problems, as the plan was not only to radically
solve the housing problem, but also to create the
basis for the cultural life of the region, as well
as improve industrial development by creating a
large number of production facilities. All these
activities were to make Vladivostok attractive
in the eyes of immigrants and become a kind of
anchor for local youth in the future.

of different organizations were involved in it,
working on specific objects and structures (SAPK
F. 1596. Opis. 1 D. 19.). Moreover the quickly
made project had its shortcomings, many points
of "Great Vladivostok" were changed more than
once during the construction, there were often
design flaws (SAPK. F. 1596. Opis` 1. D. 364;
SAPK. F. 333. Opis` 1. D. 3. L. 5 - 6; SAPK. F.
1596. Opis` 1. D. 829. L. 82).
As a result, Lengiprogor was engaged in
the correction of the project and in the 1970s
(Anikeyev, Obertas, 2007: 100). Apparently, the
geographical features of the city were not taken
into account. Similarly, designs for buildings
of 9 to 12 stories were considered as part of the
discussion of the plan. They were not developed
in the period of Khrushchev, but were included in
the project later.
About serious intentions of the state about
the building of Vladivostok testify a number
of documents: first of all the Decision of the
USSR Council of Ministers from January, 18th,
1960 ¹ 43 about building in Vladivostok. It was
supplemented by the RSFSR Council of Ministers
Decree № 156 of January 28, 1960 "On the
development of Vladivostok"13. This decree was
significantly supplemented by a document on the
construction of Vladivostok on January 18 of the
same year14. During the construction of the city
it was planned to build and put into commission
during five years (1960 - 1965) residential houses
with a total area of 1,6 million square meters
(4,14 million square meters in all according to
the plan)15. Thus, the leadership planned to bring
the area of the housing stock to 12 square meters
per person. This exceeded the national (RSFSR)
figure, which, apparently, was to become an
additional incentive for the population to live in
Primorye region. At that time there were 1,518 sq.
m., of which 618 sq. m.16 were under demolition

First measures for preparations for Project
To solve all these problems, many architects
and builders from western part of the country
were brought to Vladivostok, Glavvladivostroy11
(1960) and a number of design institutes
(Anikeyev, Obertas, 2007: 78) were created in
the city. All these structures were to facilitate the
implementation of the project. Great Vladivostok"
itself was basically designed by Lengiprogor12.
The designers of this organization, besides
their own development, took into account the
experience and drawings of specialists who
had planned the construction of Vladivostok in
the pre-war period and at the beginning of the
1950s. They also took into account the already
existing enterprises in Vladivostok, which could
significantly help in the construction: for example,
since 1953 an asphalt concrete plant (Vlasov 2010:
171) was already functioning. All this allowed the
Leningrad specialists to create the general master
plan for the city's construction for only half a year
(Anikeyev, Obertas, 2007: 92) (it is also called the
General Plan 1960). The project quickly passed
all the instances, and April 4, 1961. Council of
Ministers of the RSFSR approved this plan for
implementation (Vlasov, 2015). Of course this
did not mean that Lengiprogor had planned the
whole housing reform of the city. A great number
11

The Vladivostok Main Construction Directorate, it still exists nowadays and is the largest construction organization in Primorye Region.
At the moment this institution also specializes in repair works.
12
Leningrad Institute of Urban Design. This institution was created in 1959 by merging two structures - the State Institute of Urban Design
(Giprogor) and the State Design Institute of Municipal Construction (GiproKommunstroy). It created the master plans for the construction
and reconstruction of many cities. The institution is now called the Institute of Urbanism.
13
The authors have in their possession a copy of this decree, but a number of paragraphs of this document are not available, as they are
marked as "secret". Since the material was obtained privately, the authors do not provide references to the data of the decree's location.
14
The final version of the plans for construction was approved by the Order of the Ministry of Construction on February 8, 1960 № 34.
According to this it was decided to create construction factories also on the territory of Primorye Region (in particular, Spassk, Krolevtsy,
Uglovoye village, the town of Iman) to support the development of "Great Vladivostok'' Project (p. 6).
15
As a result, in general, during the period 1960 - 1985s. more than 8 million square meters of housing according to the work was built:
Baklanov, Avdeyev, Romanov (2017).
16
Data on the housing stock before the start of the project were taken from the above-mentioned monograph by V.V. Anikeyev, Obertas
(2007: 95).

56

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

or transfer, 20,100 additional places in schools
(before the plan there were only 21.9 thousand
school places), 13.5 thousand additional places
for children (6.8 thousand places), hospitals with
2,100 additional beds (4,550 places). And that's
not counting the large number of canteens, baths,
laundries, cinemas (six in total) (Vlasov 2015),
various types of stores, etc.
Besides, the participant of Soviet representatives'
delegation at the International Exhibition of housing
construction in New York in 1959 was involved
in the discussion of Vladivostok building plan17.
He gave the Far Eastern specialists extensive
information on innovations in their fields of
specialization in the world, and it should be
noted that the material presented by him was
really huge. After the discussion, the specialists
who worked on the "Great Vladivostok" took a
number of innovations for consideration (SAPK
F. 1596. Opis` 1 D. 360). In particular it concerns
the square of the kitchen, combined bathroom,
ceiling height (2,7 m)18, the use of reinforced
concrete, children's playgrounds, etc. All these
nuances were introduced in the construction of
the classic "Khrushchev" 1960s19. Therefore
we can say that in the building of these houses
in Vladivostok there is a foreign influence and
use of the newest international technologies of
that time. In our opinion, it is very important
that the above-mentioned exhibition was held in
1959, and in 1960, the Soviet specialists not only
analyzed and discussed the specifics of foreign
construction, but also made efforts to introduce
the most convenient and practical of them in
the housing project on the example of "Great
Vladivostok". But it is obvious that the project
also used the experience from other countries,
in particular from Western Europe. Most likely,
it was the result of exchange programs on urban

construction between Great Britain and the USSR
in 1957-1958(Cook, Stephen V. Ward and Kevin
Ward, 2014)20.
It should be noted that housing construction
in Vladivostok had one important feature - it
combined the solution of housing problems with
cultural and service needs of the population. The
USSR Council of Ministers showed flexibility in
this measure and granted the local authorities the
right to make changes in standard designs and to
decide how and where to locate "in the first floors
[of commissioned buildings - author's note] public
catering enterprises, stores and other institutions
for cultural and household services for workers".
Thus, the regional leadership was included in the
development of the project to address many issues
and was interested in its speedy completion.
Therefore, various institutions related to cultural
life (children's clubs, libraries) or service
industries (hairdressing salons, workshops) began
to operate in many of the buildings. In addition,
the local authorities, in the case of successful
construction of a multistory apartment building,
introduced another rule on their own initiative
- they did not inhabit one apartment in such a
building to serve as a benchmark for construction.
And in the stairwells, stands with explanations of
the facility were installed (SAPK. F. 1596. opis. 1
D. 2. L. 40 - 41).
In terms of industry, the pace of development
was even higher - according to the project builders
were given 3 years to build and put into operation
4 plants of building materials in Vladivostok. Due
to these accelerating plans for the construction of
the city, the budget of "Great Vladivostok" also
grew. In particular, in 1960, 2,5 billion rubles were
additionally allocated to the project. Money from
the Reserve Fund of the Council of Ministers of the
RSFSR was also used. But at the same time, the costs

17

Most likely, in this case, it was referring to the "Exhibition of Soviet Science, Technology, and Culture Achievements" in New York,
June 1959. It was held with the aim to show the achievements of Soviet state. It had a "Housing Construction" department and a group of
specialists from the Soviet Union attached to it. During the course of this exhibition, some of the Soviet participants had the opportunity
to participate in various excursions around the country and to collect material. Given that the report mentions visits to Chicago and
other American cities, the participants actively traveled around the country in order to exchange experiences and learn about American
achievements in construction. This exhibition was held within the framework of the Soviet-American treaty on cultural cooperation. In
turn, in July 1959, in Moscow Park "Sokolniki" opened the "American National Exhibition", which pursued largely similar goals, only for
the United States.
18
Subsequently, the ceilings were lowered to 2.5 m for additional savings.
19
Khrushchevka" refers to five-story apartment buildings designed and commissioned during the rule of N.S. Khrushchev, but since the
1970s the construction of such buildings was curtailed. In more detail we plan to consider this topic in the article "The struggle of "arthouse" and economic trends in the project "Greater Vladivostok" of Khrushchev period".
20
Ian R. Cook, Stephen V. Ward and Kevin Ward, “A Springtime Journey to the Soviet Union: Postwar Planning and Policy Mobilities
through the Iron Curtain”, in: International Journal of Urban and Regional Research, 38, 3. – (2014)

57

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

of the project due to the receipt of a large amount
immediately exceeded the previously indicated 2.5
billion rubles, allocated from the national budget.
We shall consider the reasons for this fact below.
As we can see, Soviet government had interest
to development of Primorye region. However, at
that time USSR did not have financial support
for full provide of building program e south part
of Far East, therefore Soviet leaders used finance
from population. In addition, many mistakes of
specialists increased expenses for project. We shall
consider it in another work – ““Great Vladivostok”:
process and results”.
Conclusion
As we can see, after Stalin Soviet government
understood problem of housing in the region. State
prepared some measures for changing situation.
Most important and great from it was project
“Great Vladivostok”. However, thus project was
very global for state in this time, therefore USSR
used finance from population. C
Referencias bibliográficas
Materials from State Archive of Primorye Region and Primorye State Agricultural Academy.
Anikeyev V.V., Obertas V.A. (2007), General`nye plany Vladivostoka. Istoriya, Problemy, Resheniya.
(Генеральные планы Владивостока. История, Проблемы, Решения/ General plans of
Vladivostok. History, Problems, Solutions). Vladivostok: Dalnauka.
Baklanov P.Y., Avdeyev Y.A., Romanov M.T. (2017), “Novyj etap v razvitii Vladivostoka i ego aglomeracii”
(Новый этап в развитии Владивостока и его агломерации/ The new stage in the development
of Vladivostok and its agglomeration), The territory of new opportunities. Bulletin of Vladivostok
State University of Economics and Service. - Т. 9. - № 3. pp. 27-46.
On Living through Soviet Russia (2004), Daniel Bertaux, Paul Thompson, and Anna Rotkirch, eds.
London: Routledge.
Katerina Gerasimova (2002), “Public Privacy in the Soviet Communal Apartment”. Socialist Spaces: Sites of
Everyday Life in the Eastern Bloc, David Crowley and Susan E. Reid, eds. Oxford: Berg. - pp. 207-230.
Ian R. Cook, Stephen V. Ward and Kevin Ward, (2014) “A Springtime Journey to the Soviet Union:
Postwar Planning and Policy Mobilities through the Iron Curtain”, International Journal of Urban
and Regional Research, 38, 3. pp. 805-822
Lomova T. E. (2013), “”Gorod moej mechty” obraz Vladivostoka v soznanii grazhdan” («Город моей
мечты»: образ Владивостока в сознании граждан/ “The City of My Dreams”: the image of
Vladivostok in its citizens' minds).in: Russia and ATR. - № 1. pp. 93 – 94.
Makarenko V.G. (2008), ““Vysshee obrazovanie na Da`lnem Vostoke SSSR v poslevoennye gody (19451950-e gg)” (Высшее образование на Дальнем Востоке СССР в послевоенные годы (19451950 гг.)/ Higher education in the Far East of the USSR in postwar years (1945 - 1950s))”, AsianPacific Region: Archaeology, Ethnography, History. Vladivostok: Dalnauka. 199-221
Dulov K. (09.08.2012), “Most cherez Zolotoj Rog edva ne nachali stroit` esche v 80-h gg.” (Мост через
Золотой рог едва не начали строить еще в 80-е гг./ The bridge over Zolotoy Rog was almost
being built back in the 1980s), Komsomolskaya Pravda.
58

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Semenova Victoria, (2004), “Equality in poverty: the symbolic meaning of kommunalki in the 1930s50s.” On Living through Soviet Russia. pp. 54-67
Slabnina L.A. (2008), “Gosudarstvennaya systema l`got kak sredstvo privlechenya naseleniya na Da`lnij
Vostok” (Государственная система льгот как средство привлечения населения на Дальний
Восток/ The State System of Benefits as Means of Attracting the Population to the Far East), Pacific
Russia in the history of Russian and East Asian civilizations (Fifth Krushanov Readings. 2006) in
2 vols. - Vol. 1. (Vladivostok: Dalnauka, 433.
Timothy Sosnovy. (1954), The Housing Problem in the Soviet Union. New York: Research Program on
the U.S.S.R.
Smirnov N. (01.02.2017), “Esche raz o perenose stolicy kraya” (Еще раз о переносе столицы края/ Once
again about the transfer of the capital of the region), Arsenievskie Vesti.
Vlasov S.A. (2010), Ocherki istorii Vladivostoka (Очерки истории Владивостока/ Essays on the History
of Vladivostok). Vladivostok: Dalnauka,
Vlasov S. (16.07.2015), “Zhilischno- Grazhdanskoe stroitel`stvovo Vladivostoke v 1960- e gg.”
(Жилищно- гражданское строительство во Владивостоке в 1960-е гг. / Housing and Civil
Construction in Vladivostok in the 1960s), Progress of Primor`ya, No. 27 (341).

59

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Aproximación conceptual del territorio desde un enfoque
multidimensional
Conceptual approach to the territory from a multidimensional perspective
Recibido: septiembre 2021
Aceptado: noviembre 2022

Santiago Gómez Jiménez1
Marco Medina Ortega2

Resumen

Abstract

La configuración del espacio en los territorios
ha experimentado modificaciones profundas por
efecto de prácticas de territorialidad en el marco
de los contextos sociales, económicos y políticos
cada vez más complejos y contradictorios.
La comprensión de la naturaleza, orientación
y significado de los cambios espaciales requiere
de una base teórica de gran rigor y solidez
conceptual.
El presente artículo contiene una revisión y
contraste de las visiones y enfoques teóricos de las
diferentes concepciones y perspectivas de autores
de mayor relevancia y reconocimiento en diversos
contextos geográficos, (europeos, norteamericanos y
latinoamericanos), que han suscitado y enriquecido
el debate del territorio desde diversas ópticas
disciplinares, con particular énfasis en los aportes
de las concepciones idealistas, con su interpretación
simbólico cultural y el materialismo dialéctico, en
sus vertientes naturalista, económica y política.
De acuerdo a esta revisión, se resaltan los
aportes que proponen una visión integradora que
permite una comprensión de mayor profundidad
sobre la multiplicidad y complejidad de las formas
y expresiones del territorio. Estos planteamientos
adquieren una gran validez de interpretación de
los factores determinantes y las lógicas de cambio
y transformaciones de los territorios, de acuerdo
a los escenarios de las relaciones económicas,
sociales, políticas y culturales de las sociedades
y la incidencia de las diferentes prácticas de

The space's configuration manifested in the
conformation of territories has undergone deep
modifications because of territoriality practices
in the framework of increasingly complex and
contradictory in social, economic, and political
contexts.
Understanding nature, orientation and
meaning of spatial changes requires a theoretical
base of great rigor and conceptual solidity.
This article contains a review and contrast
of the visions and theoretical approaches of the
conceptions and perspectives from different
authors of great relevance and recognition
in various geographical contexts (European,
North American and Latin American), which
have provoked and enriched the debate on the
territory from various disciplinary perspectives,
with particular emphasis on the contributions of
idealistic conceptions, with their cultural symbolic
interpretation and dialectical materialism, in its
naturalistic, economic and political aspects
According to this review, the contributions
that propose an integrating vision that allows a
deeper understanding of the multiplicity and
complexity of the forms and expressions of
the territory are highlighted. These approaches
acquire a great validity of interpretation of the
determining factors and the logics of change and
transformations of the territories, according to the
scenarios of the economic, social, political, and
cultural relations of the societies and the incidence

1

Nacionalidad: ecuatoriano; adscripción: Universidad Central del Ecuador, Facultad de Arquitectura y Urbanismo; Doctor en el Programa
de Ciudad, Territorio y Sustentabilidad de la Universidad de Guadalajara, México. E-mail: sgomez@uce.edu.ec
2
Nacionalidad: mexicano; adscripción: Universidad de Guadalajara, México-Centro Universitario de Ciencias Económico AdministrativasCUCEA. Doctor en el Programa de Ciudad, Territorio y Sustentabilidad de la Universidad de Guadalajara, México. Email: mrmedina@
cucea.udg.mx

60

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

dominación y subordinación de los grupos
hegemónicos y subalternos de poder que han
determinado prácticas de apropiación y control,
defensa, protección, codificación y dominación
en los territorios, a lo largo del tiempo.
Los desarrollos teóricos logrados han
contribuido a la incorporación de nuevos
significados y diferenciación de conceptos con
aportes para la construcción de constelaciones de
conceptos que permiten una comprensión de las
realidades actuales de territorialización, en sus
diversas manifestaciones, multiterritorialidad y
lógicas zonales, reticulares y nodales.

of the different practices of domination. and
subordination of the hegemonic and subordinate
groups of power that have determined practices
of appropriation and control, defense, protection,
codification, and domination in the territories,
over time.
The theoretical developments achieved have
contributed to the incorporation of new meanings
and differentiation of concepts with contributions
for the construction of constellations of concepts
that allow an understanding of the current realities
of territorialization, in its various manifestations,
multiterritoriality and its zonal, reticular and
nodal logics.

Palabras Clave:

Keywords:

territorio; prácticas del poder; visión
multidimensional

territory; practices of power; multidimensional
vision

61

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Introducción

Las definiciones de partida

El concepto de territorio tiene una variedad de
interpretaciones y usos según enfoques, contextos
y disciplinas de estudio. Entender desde “el
territorio” significa considerar las diversas
vertientes y enfoques que se han construido a lo
largo del tiempo, con el desarrollo de categorías
de análisis que permiten interpretar y explicar las
transformaciones espaciales, a partir de diversas
ópticas, naturalista, económica, política y cultural.
En tal sentido, la vertiente naturalista permite
comprender la territorialidad de acuerdo a
prácticas que atañen a la condición de la naturaleza
humana, en sus prácticas de protección y defensa
de los territorios. Por su parte, desde la óptica
económica, la actuación económica de los seres
humanos y colectividades sociales constituye
el factor explicativo de la conformación de los
espacios y territorios desde prácticas y estrategias
orientadas a la apropiación y control. El enfoque
político permite el entendimiento de las prácticas
de poder, dominación y subordinación, que han
dado lugar a formas particulares de expresión en
los territorios. En el enfoque simbólico cultural,
se pone el acento en las expresiones culturales
de las sociedades humanas que imprimen sus
huellas, códigos y marcajes en los territorios.
En las últimas décadas, la discusión teórica se ha
enriquecido con las contribuciones de varios autores
que han otorgado un enfoque integral, relacional y
multidimensional del territorio, desde la comprensión
de la relación espacio temporal, las relaciones
socio históricas y geo-históricas espaciales en una
integración dialéctica de las dinámicas que generan
las estructuras de poder en el tiempo.
La comprensión de estos enfoques, a partir
de sus diferencias o convergencias, brinda el
soporte teórico necesario para guiar el estudio
e investigación de los fenómenos territoriales
que se han manifestado a lo largo del tiempo,
dado que aportan cada uno con entradas válidas,
que se complementan entre sí y que corresponde
integrarlas para el entendimiento de la lógica
de las actuaciones humanas en la construcción
constante de sus territorios, en sus múltiples aristas
y expresiones formales, simbólicas y económicas.

Territorio como categoría de análisis e
interpretación de los fenómenos socio espaciales
Espacio y territorio
El concepto de territorio tiene una variedad de
interpretaciones y usos según enfoques, contextos
y disciplinas de estudio. Algunos autores conceden
al concepto de territorio una gran apertura,
flexibilidad y ductibilidad. Entender desde
“el territorio” significa considerar las diversas
vertientes y enfoques que se han construido a lo
largo del tiempo, con el desarrollo de categorías
de análisis que permiten interpretar y explicar las
transformaciones espaciales.
Los esfuerzos por reactualizar el concepto
de territorio en las últimas décadas provienen de
las contribuciones de autores como Raffestein,
Haesbaert, Saquet, Giraut y otros3 que han otorgado
un enfoque integral, relacional y multidimensional
del territorio, desde la comprensión de la relación
espacio temporal, las relaciones socio históricas
y geo-históricas espaciales en una integración
dialéctica de las dinámicas que generan las
estructuras de poder en el tiempo.
Los fenómenos territoriales contemporáneos
presentan mayores niveles de complejidad en
sus manifestaciones abstractas y concretas de la
configuración del espacio. Al respecto, Foucault
expone en 1967:
The nineteenth century found its essential
mythological resources in the second principle
of thermodynamics. The present epoch will
perhaps be above all the epoch of space. We
are in the epoch of simultaneity: we are in the
epoch of juxtaposition, the epoch of the near
and far, of the side-by-side, of the dispersed.
We are at a moment, I believe, when our
experience of the world is less that of a long
life developing through time than that of a
network that connects points and intersects
with its own skein (Foucault, 1984).
De acuerdo al texto citado, Foucault considera

3

Estos autores parten en sus análisis desde la disciplina geográfica y sus especialidades en geografía humana, geografía política y diseño
territorial, a lo cual se suman los aportes desde las perspectivas filosóficas, económicas, antropológicas, sociológicas, la planificación y la
arquitectura (véase línea temporal a continuación “constelación de referencias”)

62

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

que el espacio tiene una expresión de simultaneidad
y yuxtaposición, de proximidad y de distancia a la
vez, de lo lejano y lo cercano, de un lado al otro,
de lo disperso, de la experiencia de existencia
en el mundo como una red que une puntos y se
entreteje. Adicionalmente, Foucault aporta con
una comprensión de los diversos agentes y escalas
de poder, así como de formas de dominación
que no son percibidas por la sociedad, lo cual
se torna evidente en las tecnologías actuales de
comunicación.
Desde la geografía, se resalta el enfoque del
geógrafo brasileño Milton Santos, quien alentaba
al debate sobre el territorio y la desterritorialización
en los años 90 en su obra la Naturaleza del
espacio. Aunque no de forma explícita, introduce
la noción de “desterritorialización” al incorporar
la dimensión cultural, como referencia a los
procesos de desculturalización (Haesbaert, 2011).
Espacio y territorio no pueden ser asumidos
como conceptos de similar acepción, en tanto que
se admite como sinónimos los conceptos región y
territorio. Para Haesbaert, antes del concepto de
territorio o el de región se encuentra el “concepto
maestro” o categoría clave: “espacio”, en el que
se desarrolla la construcción del “territorio”, que
se manifiesta como una construcción material,
concreta y social.
En la distinción entre espacio y territorio,
Raffestein (1993) define el espacio como
la materia prima que antecede al territorio.
Desde una posición materialista, en la que la
realidad material se expresa antes de cualquier
conocimiento o práctica, la constitución del
territorio es el resultado de una acción conducida
por un actor o actores que desarrollan un programa
en cualquier nivel.

Para Raffestein el espacio es un concepto
que no se puede definir de forma absoluta o
permanente; es un concepto que debe permitir
replantear o inventar un medio para ir más
allá para expresar las realidades materiales e
inmateriales. La representación de estas realidades
desde el espacio es trabajada por los actores y se
encuentra manifestado en la estratificación como
de un hojaldre o “hojeado” (feuillete). Hojear
es al mismo tiempo modelar, navegar. Modelar
imágenes y navegar a través de representaciones
de la realidad (Raffestein, 2012: 122).
Por su parte, Harvey (2006) plantea la
concepción del “espacio relacional” que responde
a la díada de espacio “absoluto” y “relativo”. La
caracterización de espacio relativo hace referencia
a una relación entre objetos. La noción del espacio
absoluto permite individualizar fenómenos con
gran claridad. Harvey propone “mantener en
una tensión dialéctica estos tres conceptos con
los tres “momentos” del espacio, de acuerdo a
Lefevbre (1986), (“percibido”, “concebido” y
“vivido”), espacios que Harvey los equipara bajo
las denominaciones de “material”, “conceptual”
y “vivida”. Cada una de estas dimensiones son
indisociables, por lo que es necesario identificar
la perspectiva de análisis del espacio al que nos
estamos refiriendo.
Desde un enfoque más amplio, Haesbaert
(2019) proporciona al concepto de territorio
una “dimensión espacial”, inmersa en las
diversas relaciones materiales, simbólicas y
de poder, esto es, las relaciones económicas
políticas y socio culturales de los diferentes
contextos sociales.
En este sentido, el territorio se define a partir
de una polisemia conceptual, que responde a una
visión multidimensional: dimensión política y
económica (“uso de la tierra”); dimensión cultural
con la significación del espacio. Estas dimensiones
enfocan las formas en cómo el ser humano utiliza
la tierra, cómo organizan y se organizan en el
espacio y qué significados dan al lugar.
La amplitud del concepto ha de responder a
la perspectiva disciplinaria de estudio, es decir al
enfoque que se tenga y que dé validez al objeto
de estudio. Así, para la geografía, el territorio
constituye un concepto central que refiere las
transformaciones del espacio por la construcción
de territorios, con énfasis en su materialidad y sus
múltiples dimensiones asociadas a la interacción
sociedad-naturaleza (Haesbaert, 2011).

El espacio es, pues, anterior y precede a
cualquier acción. El espacio está “dado” como
una materia prima y antecede a cualquier
acción. “Lugar” de posibilidad, es la realidad
material previa a cualquier conocimiento
y a cualquier práctica, de las cuales será
objeto a partir del momento en que un actor
manifieste una intencionalidad respecto a ese
lugar. El territorio, evidentemente, se apoya
en el espacio, pero no es el espacio sino una
producción a partir de él. Es la producción
para todas las relaciones de los recursos y se
inscribe en un campo de poder (Raffestein,
2011:102).
63

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Figura 1. Linea temporal
Constelaciones de referencias en torno al concepto de territorio y territorialidad

Fuente: Elaboración propia, 2022

El territorio desde el enfoque materialista

llamado just terrendi, haciendo referencia al
pedazo de tierra apropiado dentro de los límites
de una determinada jurisdicción y alude además
al derecho de “aterrorizar”.
En este sentido se percibe una muy cercana
aproximación entre el vocablo terra - territorium
y la de terreo - territor. Es decir, en un primer
sentido, territorio se entiende como poseedor de
tierra, y conforme a la palabra territorium derivado
de aterrorizar “aquel que aterroriza”. De acuerdo
a esta doble significación, el término “territorio”
estaría relacionado con la tierra, la materialidad
y además vinculado con los sentimientos de

La posición o enfoque Materialista es una vertiente
del pensamiento que define el territorio con una
fuerte connotación vinculada al espacio físico
terrenal, lo que guarda correspondencia con la
etimología del término territorio.
En efecto, de acuerdo a la etimología de la
palabra territorium en latín deviene del vocablo
latino terra que fue empleado en el documento
Digesta el cual recopila leyes en el año 553
D.C., período del emperador Justiniano, y
que corresponde al sistema jurídico dentro del
64

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

miedo, exclusión y satisfacción de aquellos que
usufructúan o se identifican con él.
Desde concepciones más estructuradas del
materialismo Haesbaert destaca tres posiciones:
la orientación naturalista y las perspectivas
económica y política.

territorialidad, enfoque que establece claramente
una distinción entre la visión naturista del
territorio para ir hacia un abordaje político.
Concepción social económica del territorio
De acuerdo a este enfoque, la base material de las
relaciones de producción explica la organización
del territorio, lo que corresponde a una dimensión
económica de análisis. En un punto intermedio, el
territorio se lo considera como fuente de recursos
para la reproducción de la sociedad, conforme a
la disponibilidad de los mismos.

La orientación “naturalista” del territorio
Esta orientación concibe la territorialidad desde el
carácter biológico hasta la misma territorialidad
humana qué estaría moldeada por el comportamiento
instintivo genéticamente determinado. Al respecto,
los primeros esfuerzos asociados a conceptualizar
el término del territorio surgen en los estudios de la
etología relacionados con la “territorialidad animal”,
que dieron la pauta para el debate en los siguientes
años en las ciencias sociales. Los estudios de la
territorialidad animal parten de los trabajos clásicos de
inicios de siglo XX desde la etología animal de Eliot
Howard (1920) en su obra “Territory in bird life” que
investiga el comportamiento ligado a la sexualidad de
cierta avifauna en relación al territorio como porción
defendida y delimitada en determinados períodos de
reproducción y apareamiento.
Las teorías darwinistas entienden el
comportamiento humano como producto de la
evolución, sujeto por tanto al mismo esquema
que explica el comportamiento animal. En este
sentido, la concepción naturista del territorio pone
énfasis en la necesidad de protección a través del
espacio defendido bajo el enfoque de la etología
planteada por Di Méo (1998).
Haesbaert (2011) aclara que la relación
entre territorio y defensa, se encuentra en los
orígenes del término que se difunde por medio
de la visión neodarwinista de territorialidad. Esta
visión está presente en diversas concepciones
contemporáneas. Al respecto Haesbaert, citando a
Cox, define a los territorios como espacios que las
personas defienden por la exclusión de algunas
actividades y la inclusión de aquellas que realzan
lo que precisamente pretenden defender.
Los debates sobre la territorialidad en
biología y en ciencias sociales, a inicio del
siglo pasado, corrieron en forma paralela. Lejos
de contraponerse o buscar visiones extremas,
estos conocimientos se retroalimentaron, tal
como lo explica Haesbaert, en el sentido de
validar unilateralmente los paradigmas de la
territorialidad animal sobre la humana, o para
que prevaleciera el sentido social, humano de la

“Algunos antropólogos, en trabajos más
recientes, todavía mantienen esa idea de territorio
de basamento económico materialista como
área defendida en función de la disponibilidad
y garantía de los recursos necesarios para la
reproducción material de un grupo” (Haesbaert,
2011:49).
Esta visión del territorio, se aclara, no es regla
para sociedades ancestrales o más tradicionales,
dado que en muchas de estas tribus no se registra
propiedad sobre los recursos naturales, aparte del
patrón flexible de uso territorial.
…. “Existe una distinción entre las diferentes
formas de construcción del territorio y de la
territorialización en relación con sus recursos,
dependiendo de factores como el tipo de
movilidad al que el grupo se halla sujeto”
(Haesbaert, 2011:49).
La concepción del territorio como fuente de
recursos y apropiación de la naturaleza se encuentra
vigente, por lo que aún carga profundas marcas de
su comprensión en torno de la vinculación con la
tierra en el sentido físico del término.
Haesbaert acoge los estudios del geógrafo
Milton Santos, quien planteó la controvertida
expresión de “territorio usado” como correlato al
“espacio geográfico”.
El “territorio usado” da cuenta de un todo
complejo que entreteje una trama de relaciones
complementarias y opuestas. El concepto de Santos
reconoce las relaciones que se establecen entre el
lugar, la formación socio espacial y el mundo. Visto
como una totalidad puede revelar la estructura de la
sociedad y la propia complejidad de su uso.
Bajo un enfoque económico, Santos considera
65

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

el rol de los actores hegemónicos, quienes
valoran el territorio usado como recurso que da
garantía a sus intereses particulares. En contraste,
para los actores hegemonizados se trata de un
refugio que intenta adaptarse al medio geográfico
y su especificidad local, mediante estrategias de
supervivencia en los lugares.
En el enfoque económico, se incluyen los
aportes de Gottman, quien concibe el territorio
como recurso y refugio, a la vez. Haesbaert
(2019) asume las categorías planteadas por
Santos cuando define los Territorio Hegemónicos
y los Territorios Subalternos. A los primeros, los
define como el territorio de dominación funcional,
determinado por valor de cambio y tecnologías
de poder; en tanto que los territorios subalternos,
de características simbólicas de dominación, con
funcionalidades de abrigo y valor de uso. En
este sentido, el “uso del territorio” explicita una
clara priorización de su dimensión económica,
que establece una distinción a ser discutida entre
territorio como “forma” y el territorio usado
como “objetos y acciones, sinónimo de espacio
humano”, de acuerdo a Santos.
En la dimensión económica se incluye el
enfoque de los “territorios red”, considerados
como lugares contiguos y de lugares red que
incorporan la información como un potente
instrumento de unión entre las diversas piezas del
territorio, dependiendo de la densidad técnica de
la producción y un control remoto de la parte de
los sistemas productivos. Para Santos el mando
local del territorio dependerá de su densidad
técnica o funcional informacional. Su control
es distante y global, disociado de los espacios
locales, lo que determina una agudización de
los conflictos del espacio vivido con el espacio
global racionalizador y en red.

La red colectiviza las relaciones, juega con
la diversidad y a la vez uniformiza a los grupos
sociales. Desde este enfoque, Dupuy (1998)
aborda la “territorialidad transaccional” que
se construye mediante la vía de los “proyectos
transaccionales”, que cumplen funciones por
medio de conexiones potenciales, cuya selección
se hará según su momento o circunstancia.
En consecuencia, el territorio transaccional,
resultado de las redes, se basa en las posibilidades
de relación de circulación entre puntos.
La funcionalización y cualidad técnica de los
territorios resalta la importancia de la inclusión
del medio técnico-científico informacional
en los procesos económicos de la dinámica
capitalista, que se encuentra asociada a la idea
de “apropiación y control” (control que estaría
vinculado al “ordenamiento y gestión del
espacio”) del territorio en sus diferentes alcances,
global y local.
Al apropiarse del trabajo, la sociedad
capitalista lo destruye, al separar la energía
de la información, el trabajo manual del
intelectual, e impide al hombre disponer de una
y de otra concomitantemente. De esta forma,
"por ese mecanismo, los hombres perdieron
su capacidad original de transformación, que
pasó a las organizaciones", a las empresas
(Haesbaert, 2011: 72).
La red es la nueva forma de dominio
establecida por los grupos hegemónicos de poder
económico que determinan lógicas de exclusión
económica, social y espacial, lo que, a su vez,
favorece formas de transformación del espacio
por parte de los grupos subalternos, quienes
ejercen sus propias prácticas, al margen del poder
hegemónico.

Mais uma vez, devemos insistir na relevância,
hoje, do papel da ciência, da tecnologia e da
informação. Tratando de território, não basta
falar de mundialização ou globalização,
se desejamos aprofundar o processo de
conhecimento desse aspecto da realidade
total. O território são formas, mas o território
usado são objetos e ações, sinônimo de espaço
humano, espaço habitado. Mesmo a análise da
fluidez posta ao serviço da competitividade,
que hoje rege as relações econômicas, passa
por aí (Santos, 1994: 225).

La dimensión política
Desde una visión crítica Godelier (2021)
afirma que no se pueden explicar los aspectos
superestructurales desde los modos de
producción tan solo, es decir desde las relaciones
económicas. Este autor estimula a la necesidad
de reponer la economía al lado de la política para
explicar la historia, reponer las masas al lado de
las élites como agentes de historia, posicionando
una visión crítica de la historia integrando las
relaciones que fundan los grupos humanos en
66

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

una sociedad desde los vínculos políticos que
excepcionalmente están separados de lo religioso.
Los aportes de los conceptos “región” y
“paisaje” del autor Haesbaert se incluyen en
la visión jurídica política de la concepción
del territorio. El paisaje proviene de las
representaciones culturales del espacio, para
autores como Godelier se hace fundamental
el pensar la gigantesca contradicción mundial
entre la política y la cultura de los distintos
grupos sociales y las relaciones que tienen con
el mercado, relaciones que establecen sociedades
desiguales en las que se instauran divisiones
sociales, es decir cuando un grupo logra una
apropiación jurídico-ideal de los recursos
productivos y establece un derecho sobre las cosas
y controla a los que trabajan como relaciones de
dominación que adquieren formas de autoridad
que se sostienen en una legitimidad antes que en
un acto de violencia fundante.
Por su parte, Gottman (1952) considera que
la unidad política es el territorio, lo que remite la
concepción del territorio no solo al ámbito jurídico
administrativo y supera los límites del Estado
Nación para expandirse hacia el conjunto de
tierras agrupadas en una unidad que depende de un
poder o autoridad común y se sustenta bajo algún
régimen, es decir un compartimiento del espacio
políticamente integrado en una entidad jurídica,
administrativa y política. Esto se comprende a la
luz del ordenamiento geopolítico contemporáneo,
en el que se advierte la presencia de potencias
económicas y políticas que ejercen su poder en
los estados-nación, subordinados o dependientes
en esta lógica de dominio. A estas instancias de
poder, se suma la presencia de grandes empresas
transnacionales que desarrollan sus actividades
económicas, sin fronteras nacionales, bajo una
lógica de producción y comercialización que se
extiende en diversas geografías del planeta.
El geógrafo alemán Friedrich Ratzel, a finales
de siglo XX, se convierte en el autor clásico que
explica las relaciones políticas que determinan la
construcción de los territorios. Según Ratzel, el
territorio es un espacio cualificado por el dominio
de un grupo humano y definido por el control
político de un determinado ámbito espacial. De
ahí, que sin territorio no se puede entender la
acción y solidez del Estado (Ratzel, 1990).
El territorio político toma directa relación con
el Estado. Conforme a la relación entre suelo y
el Estado, Ratzel (1998), brinda varias categorías

de análisis (“espacios vitales”, “islas de vida”),
en el marco de una concepción biogeográfica
que considera la propagación de la vida en la
superficie de la tierra como una expansión de
las células y los organismos vivos que extraen
del suelo su vitalidad. De acuerdo a esta visión
biogeográfica, el territorio responde a una relación
indisociable entre la dimensión natural, física
y una dimensión política, en la que se enfatiza
el dominio del espacio por parte del Estado. El
espacio vital ratzeliano es concebido como el
espacio para la reproducción de un grupo social
o un agrupamiento civilizatorio considerando
los recursos disponibles es decir la aptitud del
territorio en correspondencia con el tamaño del
agrupamiento humano.
En la dimensión política, se resaltan las
modalidades del agrupamiento territorial y
la actividad política que reflejan la autoridad
instalada en un territorio como dominio, que
viene a ser la manifestación concreta del poder.
Para Max Weber, el poder se expresa cuando la
voluntad responde a un agrupamiento territorial
que busca la consecución de un propósito o fin
y sólo tiene sentido por la existencia de dicho
agrupamiento.
Raffestein, desde una visión relacional, aporta
a la comprensión de las dinámicas del poder,
conforme al juego de fuerzas que construyen
y reconstruyen los territorios, de acuerdo a
una dialéctica constante de contradicción y
contraposición.
Las diferentes situaciones de monopolio, o
de oligopolio, son estrategias de dominación,
condicionadas por fines “políticos” y no
económicos, ya que no se trata de gestionar
en función de la estructura global en la que
se interviene, sino en función de una subestructura, de una organización que quiere crecer
-y eventualmente desarrollarse- a costa de la
destrucción de la estructura global, o de una
parte de la estructura global con la cual dicha
organización mantiene relaciones (Raffestein,
2011: 30).
Raffestein caracteriza las relaciones modernas
de dominio, apelando al pensamiento de Galileo
y Descartes, mediante una vinculación de la
matematización de la naturaleza como objeto
de dominio. Las situaciones de dominio en la
sociedad, afirma el autor, encuentran su forma de
expresión de acuerdo a las matemáticas, lo que
se comprueba en la historia de las sociedades y
67

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

la aparición del dinero como fuente de dominio
social y político, que es la primera forma de
matematización de las cosas. El dinero se
convierte en instrumento mental, de equivalencias
imaginarias de una aritmética creadora “de
espacios abstractos” que realizan “la equivalencia
de los no-equivalentes” (….) en el momento que
se crea la moneda hay matematización de la
sociedad (Raffestein, 2011: 30-31).
Cobra sentido en este enfoque la idea de
territorio como “dominio” en contraparte de la
dimensión económica que concibe el territorio
como apropiación y control. En la perspectiva
política se comprende la acción de los instrumentos
que perpetúan las fuerzas asimétricas y simétricas
relacionadas al poder y dominio territorial.
En la necesidad de comprender la naturaleza de
las fuerzas que operan en las formas y modos del
dominio en la actualidad, se destacan los aportes
desarrollados por Han en su obra Psicopolítica
(2020), quien afirma que los procesos de
dominación han evolucionado según las etapas
históricas del desarrollo de la humanidad. Desde
la biopolítica establecida por Foucault, las formas
de dominación del capitalismo se comprenden
desde una asociación con lo biológico, lo corporal.
Para Han la biopolítica de Foucault se
queda limitada para entender la etapa actual del
neoliberalismo, cuyas formas de dominación
se ejercen más allá de lo biológico, somático
y corporal, para alcanzar la psique humana,
según se explica en la “psicopolítica” y las
“psicotecnologías” del poder que permiten
comprender nuevas técnicas de dominación que
conducen a la eficiente forma de dominación
y explotación contemporánea, que logra el
comportamiento de los individuos con total
afinidad a la sociedad de consumo bajo la lógica
de la libertad de elección, autoexplotación y
dominación, como esencia de las dinámicas
modernas del poder sobre el territorio.

espacio económico.
Gottman (1952) aporta en la comprensión
de “entidades compartimentadas” desde una
concreción geográfica territorial. Además, propone
categorías de análisis tales como los “sistemas
de movimiento o circulación” y “sistemas de
resistencias al movimiento” o “iconografías”.
Para este autor los sistemas de movimiento,
más concretos, son los que están vinculados a la
“circulación en el espacio” y aquellos sistemas
de símbolos -iconografías- que dan resistencia
al movimiento, más abstractos que materiales.
Juntos integran una asociación entre el mundo
material e ideal y la idea de territorio vinculado a
la idea de movimiento y no desde una visión fija
y estática.
Por su parte, enfoques disciplinarios, como la
antropología, abordan la construcción semántica
del concepto del territorio, sus signos y significados
que definen códigos culturales en la percepción y
constitución del territorio. Desde este enfoque,
el territorio acoge una dimensión de apropiación
simbólica. Haesbaert (2011), citando a Godelier,
considera que la sociedad, al apropiarse de un
territorio, adquiere el acceso al control y el uso
de las realidades visibles como de los poderes
invisibles que lo componen.
Acerca de los poderes invisibles, se expone
en múltiples trabajos dentro de la antropología.
Haesbaert hace referencia a estudios de la
antropología como los de Edward Hall y los de
Antropología del Territorio de José Luis García
(1976), en los que se considera al territorio como
un signo cuyo significado puede ser comprendido
a partir de códigos culturales que lo inscriben,
integrando una visión de idea de concepción
determinada por el medio físico y el hombre.
La perspectiva idealista se enfoca en el análisis
de los valores espirituales, simbólicos y afectivos
que pesan sobre el territorio, lo cual concede
mayor complejidad respecto de las concepciones
que aluden únicamente a su dimensión material.
El idealismo contribuye con una interpretación
de la dimensión de carácter subjetiva a partir de
la creación de significados, su semantización,
que, de acuerdo a García, citado por Haesbaert,
responde a un territorio “socializado y
culturalizado” impregnando de significado a todo
lo que se encuentra en el entorno del ser humano.
Desde la geografía, se incluye la dimensión
cultural del espacio, con los aportes de corrientes
humanistas o idealistas. Haesbaert se refiere a los

El territorio desde la perspectiva idealista
De acuerdo a este enfoque, se admite la expresión
material de los territorios; no obstante, se concede
una valoración significativa a su dimensión
cultural y abstracta, en la que se consideran los
valores éticos, espirituales, simbólicos, afectivos
y perceptuales. Al respecto, Bonnemaison (1996)
afirma que el territorio como producción cultural
precede al territorio político y con más razón al
68

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

La visión integradora del territorio

conceptos de lugar y paisaje, introducidos por
estas corrientes. Sin embargo, el mismo autor
aclara que muchos de los debates sobre estos
conceptos no estarían vinculados con el territorio
y en particular con territorialidad, por lo que
se advierte acerca de diferencias conceptuales,
cuando es necesario que los conceptos reflejen
multiplicidad de significados y asociaciones
con otros conceptos que permiten expresar
la complejidad de las cuestiones que buscan
responder (Haesbaert, 2011: subíndice 17 pp.61).
Haesbaert destaca los aportes de Bonnemasion
y Cambrézy4, quienes asocian los conceptos de
territorialidad e “identidad”, al reconocer que
el territorio constituye un efectivo sistema de
construcción de identidad.
Desde esta perspectiva se concede un significado
de orden simbólico-cultural a la territorialidad,
al considerarla en su sentido genérico como la
“simple cualidad de ser territorio” y que muchas
veces es concebido en estricto sentido como la
dimensión simbólica del territorio. Haesbaert
aclara acerca de la necesidad de establecer
numerosas relaciones con la noción de identidad
territorial, que se manifiestan en la dimensión
cultural, simbólica, así como en la base material,
de carácter evidentemente económico y político.
El enfoque de Haesbaert plantea una comprensión
totalizante de estas dimensiones y avanzar por
tanto a una perspectiva integradora, articulada y
conectada de las prácticas de territorialidad.
En este sentido, los territorios adquieren su
identidad por su base económica, como es el caso de
los países de producción e innovación tecnológica
vs. aquellos países que tienen una economía
agroexportadora, basada en la explotación de
recursos naturales. De acuerdo a la dimensión
cultural, adquieren una identidad propia aquellos
espacios, ciudades o territorios, considerados como
patrimonio cultural de la humanidad, reservas
ecológicas, o de asentamiento de poblaciones
étnicas, bajo una óptica de “etnización” de los
grupos dominantes que consideran marginales
a quienes se les atribuye el carácter de grupos
étnicos o raciales.

De acuerdo a Raffestein, el territorio es una
producción a partir del espacio. Territorio y
espacio son dos categorías diferentes de análisis.
El territorio no es el espacio, se apoya en él.
Sin espacio no hay territorio, por tanto, espacio
y territorio no pueden estar separados. La
territorialización del espacio es el resultado de los
procesos de “apropiación”, concreta o simbólica,
por parte de los diferentes actores sociales, grupos
o individuos de la población humana.
Desde una visión materialista, el espacio
se concibe como una “materia prima preexistente”, aún no apropiada, en la que no se ha
expresado ninguna práctica social. No obstante,
no conviene restringir el espacio a esta noción,
dado que interesa un nivel de reflexión de
mayor profundidad, que remite al espacio como
una dimensión fundamental de la sociedad (la
dimensión espacial), en la que el territorio asume
la espacialidad de las relaciones de poder.
La superación de los enfoques fragmentadas
del territorio, que responden a una vía
unidireccional en sus dimensiones de análisis
(natural, económica, política y cultural ideológica)
da paso al concepto territorio como “producción
humana”, desde una línea integradora de las
dimensiones de análisis.
Cuando Haesbaert (2019) apuesta a trabajar
con el concepto de región y la caracterización
de los procesos de regionalización como
instrumentos analíticos, logra una relación de
conceptos a los que Deleuze y Guattari (1991)
denomina “firmamento de conceptos”,
Les concepts ne nous attendent pas tout faits,
comme des corps célestes. Il n’y a pas de ciel pour
les concepts. Ils doivent être inventés, fabriqués
ou plutôt créés, et ne seraient rien sans la signature
de ceux qui les créent. Nietzsche a déterminé
la tâche de la philosophie quand il écrivit : «
Les philosophes ne doivent plus se contenter
d’accepter les concepts qu’on leur donne, pour
seulement les nettoyer et les faire reluire, mais
il faut qu’ils commencent par les fabriquer, les
créer, les poser et persuader les hommes d’y
recourir (Deleuze y Guattari, 1991: 11).

4

Sus obras se orientan a definir al territorio como fundamento en la constitución de la identidad, destacando trabajos como los de “Les
territoires de l'identité. Le territoire, lien ou frontière”.

69

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Haesbaert considera que el concepto
“región”5 tiene un alto grado de sinónimo con
el del “territorio” basándose en las definiciones
de los diccionarios. Sin embargo, puntualiza en
el concepto maestro o categoría clave espacio.
Sin embargo, los conceptos de territorio y
región se discriminan en función de las bases
filosóficas y de los contextos geo históricos
de los requerimientos de investigación. En la
“constelación de conceptos” que se presenta en
el Ideograma 1, la noción del territorio se refiere
a relaciones espaciales de poder, en tanto que el
concepto de región, que responde a los aspectos
analíticos y metodológicos, alude a las prácticas
efectivas de diferenciación del espacio.
En este sentido, el territorio tiene su foco
principal en el campo de las prácticas o articulaciones
espaciales de poder, en tanto que la región se enfoca
en la diferenciación y “recorte” del espacio. Esto
implica el reconocimiento del cruce o el umbral
entre la diferenciación como construcción social
efectiva, y como recorte espacial clasificatorio/
analítico. Si bien es válido considerar la región como
instrumento de análisis, es necesario profundizar en
la forma en la que se producen los “recortes” del
espacio, lo cual se vincula con las relaciones de
poder que se ejercen en el ámbito de los territorios.
Los debates sobre el espacio contienen todavía
una priorización de las dimensiones de análisis
conforme a las orientaciones disciplinarias, o de
las problemáticas que se pretende analizar. En
este sentido, queda en duda qué tipo de “espacio”
es capaz de “integrar” en forma cohesionada
las múltiples esferas relacionadas a las lógicas
económicas, políticas, culturales simbólicas,
y visiones naturales que permitan una visión
totalizadora o integradora del territorio.
Por su parte, Haesbaert (2011) propone tres
perspectivas para la comprensión del espacio
social desde una visión multidimensional:
·
Reconocimiento de territorio como área de
formas o relaciones homogéneas de poder, que
dan lugar a modalidades de territorialización
diferenciadas tanto para sacar provecho de sus
recursos como para el control de los flujos
·
Enfoque del “territorio-red”, en oposición
a la visión estable del territorio, que plantea
una visión de movimiento, conexión e
interconexiones a diferentes escalas Massey
(1994).
·
Prioridad de la concepción multiescalar
que enfoca la constitución de territorios

múltiples y la multiterritorialidad, en el marco
de procesos de hibridación tanto material y
cultural, entre naturaleza y sociedad en sus
esferas económica, política y cultural.
Adicionalmente, Haesbaert plantea una
“experiencia total del espacio”, que considera
los componentes de la vida social, articulados
o conjugados con la actividad económica, el
poder político y la creación de significado de
cultura. En este sentido, autores como Muratori
(1967) conciben al territorio como un nuevo
problema en tanto las escalas tradicionales
resultan insuficientes para comprender las nuevas
realidades, y refiere a territorio como aquella
imbricación entre geografía y cultura como
enfoque que la civilización contemporánea debe
asumir como una condición global.
Este pensamiento se asocia a la necesaria
articulación conceptual y de diálogo para
avanzar hacia una constelación de conceptos,
cuyos enfoques dependerán de las temáticas
o problemáticas, contextos que se requieran
estudiar, desde los fenómenos de transformación
del espacio en términos de la sociedad a través
del “poder” y desde la naturaleza a través de las
“fuerzas naturales” (Ideograma 1).
Haesbaert se refiere a los aportes de Milton
Santos (2000) para definir el concepto de “espacio
geográfico” (como sinónimo de territorio) en
términos de la relación de los grupos sociales, que
se desarrolla en un contexto espacial o geográfico,
por lo que la territorialidad es inherente a la
condición humana (Haesbaert, 2011:67).
Desde la óptica del territorio-red, es posible
una visión integradora de las esferas económica,
política y cultural si estas se articulan en red a
través de múltiples escalas que confluyen desde
el nivel local al global. En este sentido, Haesbaert
considera algunos de los elementos o componentes
que desde su semántica conceptual aborda
Raffestein como invariantes del territorio; “mallas;
nodos; red”. Haesbaert consolida una lectura del
territorio desde una lógica zonal que respondería
a una forma de dominio (esfera del poder) a los
“territorios - zona” de procesos históricos pasados
dentro de su reproducción jerárquica. En la
actualidad estarían rigiendo los dominios de los
“territorios-red”, de carácter discontinuo a nivel
espacial, y a su vez, interconectados y articulados
entre sí, de modo intenso.

70

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Ideograma 1. Síntesis hacia una propuesta de constelación de conceptos

Fuente: Elaboración propia con base en Haesbaert, 2017

Haesbaert recoge el pensamiento de
geógrafos, como Gottman y Santos, por
lo que introduce las nociones sobre la “no
disociación entre movimiento y estabilidad”;
es decir, entre lo fijo y el flujo, la circulación
e “iconografías” la “noción de lo híbrido”, la
realidad múltiple del espacio geográfico, de
acuerdo a la dinámica de diversas relaciones
de poder, del poder material de las relaciones
económicas-políticas al poder simbólico de
las relaciones de orden más estrictas culturales
(Haesbaert, 2011: 68).

La existencia está tejida por relaciones,
es un vasto complejo relacional con una
problemática muy diferente de la llamada
morfo-funcional. Ésta se reclama como
geografía de un triángulo: querer-ver, saberver, poder-ver, mientras que aquélla se funda
en el triángulo querer-existir, saber-existir,
poder-existir (Raffestein, 2011:26).
Se apuesta a superar la cara funcional
descriptiva para afrontar la cara “procesual”
de dicha relación. Raffestein define que la
cara funcional informa sobre el resultado de la
relación, sin mostrar las evidencias del análisis
que oculta, las formas en que se dan y se hacen
estas relaciones, es decir las relaciones de poder
inscritas en este proceso.
La concepción del territorio desde una
visión relacional Haesbaert (2011), citando a
Raffestein, abarca la condición del espacio en dos
caras, “expresión material” y “contenido” como
significativo simbólico del espacio relacional
inventado por los hombres.
En esta óptica, Haesbaert confiere al territorio
un sentido relacional dentro de un conjunto
de relaciones históricas y sociales, esto es,
una asociación entre los procesos sociales y el
espacio material. Este enfoque supera la visión

La visión del territorio desde un carácter
absoluto hacia un relacional
Esta concepción del territorio apunta hacia una
perspectiva relacional del espacio, en el marco
de “relaciones socio históricas de poder”, lo
cual permite la superación de los enfoques que
privilegian la materialidad del espacio en su
visión unidireccional de los aspectos físicos
del territorio, para destacar las vertientes que
fundamentan al espacio más como relaciones
sociales.
Raffestein desarrolla un enfoque relacional del
poder político y sus manifestaciones espaciales en su
obra “Por una Geografía del Poder”, donde señala:
71

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

simplista de espacio como delimitación, frontera,
estabilidad y enraizamiento. Por ser relacional el
territorio es movimiento, flujo, interconexión, que
se enmarca en una dinámica de espacio-tiempo.
De acuerdo a Raffestein, el poder busca
controlar y dominar a los hombres y las cosas.
Desde la geografía política, el autor considera
la triada de población, territorio y los recursos,
que se conjuga con el ejercicio del poder a través
de los procesos de apropiación y dominación
(Raffestein, 2011: 44).
Por su parte, Haesbaert propone la noción de
la “materialidad del espacio” que coloca el énfasis
en el papel de la espacialidad en la construcción de
las relaciones sociales, en este contexto Raffestein
incorpora en el debate el análisis del dominio de
los “territorios informacionales” en relación del
poder y su canalización a través de los símbolos,
lo cual remite al distanciamiento entre el referente
real y el imaginario. Esta interpretación reconoce
la dimensión “concreta” del poder mediante
relaciones simbólicas, en las que el territorio
se reconoce por imágenes que lo representan
en lugar de la realidad material concreta que se
construye en el territorio (Haesbaert, 2011:73).
Haesbaert analiza la construcción de los
territorios desde los aportes del geógrafo americano
Robert Sack quien incorpora con mayor frecuencia
la noción de “territorialidad” como aquella cualidad
de un territorio en la que se incorporan relaciones
de poder que influyen y controlan personas, objetos
y relaciones sociales. Conceptos como frontera,
control del acceso son atributos fundamentales en
la definición de esta territorialidad concebida por
Sack (Haesbaert, 2011:73).
Sack reconoce la dimensión simbólica, que
se expresa en el rol que tiene la cultura en la
construcción de la territorialidad. No obstante,
enfatiza en la vinculación de los cambios
territoriales con las transformaciones económicas
y políticas, por lo que la cultura, la historia y la
tradición median el cambio económico, y estas
además median el modo como las personas y los
lugares están vinculados, es decir el modo como
el ser humano usa la territorialidad y el modo
como estos valoran la tierra.
Para Sack la territorialidad como componente
del poder no es tan sólo un medio para crear y
mantener un orden, sino una estrategia para crear
y mantener gran parte del contexto geográfico a
través del cual se experimenta el mundo y se lo
dota de significado (Haesbaert, 2011:77).

Tanto el enfoque de territorialidad de Sack
y la visión ampliada de poder de Raffestein que
incluye el “poder simbólico” dotan de sentido
relacional entre el poder y sus efectos de cualidad
material y del poder en el sentido simbólico.
Raffestein subraya que en la actualidad se estaría
viviendo una modernidad más “temporalizada”
que “espacializada”; esto es, el territorio
físico concreto tiene menos significado que el
territorio informacional en la conformación de la
territorialidad contemporánea.
La discusión que se inscribe en esta posición,
realza el poder simbólico del territorio sobre la
dimensión material o más objetiva. Haesbaert
considera que toda posición que minimice la
dimensión simbólica del territorio considera un
fragmento de los complejos procesos que se dan
entre los lazos entre espacio y poder.
Para Haesbaert la territorialización es entendida
como el proceso de dominio (político económico)
o de apropiación (simbólico cultural) del espacio
como expresión de los diversos ejercicios del
poder de los grupos humanos. El fenómeno de la
desterritorialización incorporado por algunos autores
como Raffestein, es cuestionado por Haesbaert
quien sostiene que la multiterritorialización es la
característica prevaleciente y que en los momentos
actuales ha cobrado una mayor vigencia en el sentido
de tener la experimentación de diferentes territorios
al mismo tiempo, reconstruyendo constantemente al
actual.
Para este autor, el poder en el sentido
relacional no solo debe abarcar las relaciones
sociales concretas. Debe sumarse además las
representaciones de las que éstas son portadoras,
por lo que el territorio en términos relacionales
(orientado al componente espacial del poder),
sería el resultado de la interacción de múltiples
dimensiones económicas, políticas, jurídicas,
sociales y simbólicas (Haesbaert, 2011:80),
que dan lugar a varias modalidades o formas de
codificación o marcajes que se “territorializan”, en
expresión de las prácticas asociadas a la defensa,
apropiación, control y dominación del territorio.
Al respecto, Haesbaert incluye las relaciones de
apropiación y la dimensión simbólica, citando
los estudios de Lefebvre (1986), considerando la
diferencia semántica y etimológica de las palabras,
y no tanto asumiendo una posición sinónima de los
conceptos tal como estaría considerando Haesbaert
a la apropiación y ordenamiento del espacio como
forma de dominio en las sociedades.
72

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

La dominación se origina desde aquel instante
en que el ser humano “matematiza” el espacio.
Desde el enfoque Lefebvriano, Haesbaert citando
a Lefebvre (1986), la dominación del espacio
impone formas rectilíneas, geométricas, con
mayor manifestación en la sociedad moderna,
que destruyen el “paisaje”.
Para Lefebvre la relación entre dominación
y apropiación se produce cuando el dominio
adquiere significado contraponiéndose en forma
dialéctica con el de apropiación, que se produce
como la condición que adquiere el espacio
natural modificado para satisfacer necesidades y
posibilidades de un grupo y difiere de propiedad o
posesión, lo cual remite a los conceptos marxistas
de valores de uso y cambio. El valor de uso implica
“apropiación”, que se expresa en la dimensión de
base económica del territorio, con implicaciones
de tiempos y ritmos, símbolos y una práctica.
En este sentido, Haesbaert, en su análisis de la
obra La Production de´l Espace (1986) de Lefebre,
manifiesta que cuanto más el espacio es funcional
es cuanto más dominado por los agentes que lo
manipulan transformándolo en unifuncional y así
menos se presta para la apropiación.
En la visión política del poder se incluyen las
categorías planteadas por Haesbaert “Territorio
Hegemónico”
y
“Territorio
Subalterno”
vinculadas a los conceptos de poder hegemónico
y poder dominado, de acuerdo a una jerarquía
funcional que concede el valor de cambio para
aquellos territorios hegemónicos versus el valor
de uso referido a la apropiación en los territorios
subalternos –dominados- que valoran al territorio
más como espacio de subsistencia, protección o
cobijo.
Haesbaert, en su análisis de Lefebvre, hace
referencia a las fuerzas de “Logos” o fuerzas
racionalizadoras en su lucha con las fuerzas más
subjetivas de “Eros”; estas últimas, ligadas a la
apropiación. Desde Eros se gestan fuerzas que
buscan la apropiación del espacio, manifestadas
en las diversas formas de autogestión de
las unidades territoriales y productivas, en
las comunidades dominantes que insertan
cambios a la vida superando a las instituciones
políticas y partidistas. Del lado del Logos, se
presentan fuerzas que tienden a controlar y
dominar el espacio tales como las empresas, las
corporaciones, el estado, las instituciones, la
familia, organizaciones que establecen el orden al
asociar “saber” y “poder” (Haesbaert, 2011:81).

El autor recalca que la dominación es más
concreta y funcional en tanto la apropiación es
más subjetiva o “cultural simbólica”, lo que no
significa que cada una de estas esferas se vean
por separado pero si pueden dependiendo de
cada grupo social, tejido social, organización,
institución y su capacidad de territorializarse,
bajo una línea de procesos de carácter funcional
(relación económica política) o más simbólico
(relación político cultural), dependiendo de la
dinámica de poder y estrategias en juego, en tanto
los proceso actuales se orientan más hacia las
esferas de dominio.
Según el grupo o tejido social, los territorios
pueden desempeñar múltiples roles tales como
los asociados a protección o abrigo, fuente de
recursos, defensa, control o referencia simbólica.
En los inicios de la civilización, los procesos
de apropiación se habrían dado sin la esfera de
dominio. En las sociedades modernas, el aumento
de contradicciones entre las relaciones de
dominio con las de apropiación ha determinado
una reducción de los espacios de apropiación.
“Mientras que algunos grupos se territorializan
en una integración razonable entre
dominación y apropiación, otros pueden estar
territorializados básicamente por el sesgo de
la dominación, en un sentido más funcional,
no apropiativo” (Haesbaert, 2011).
Sack incluye la dimensión de control
del territorio en los procesos sociales y de
la accesibilidad a través del espacio, que se
expresa al momento actual en el “territorio red”,
como instrumento del control de los flujos y
conexiones, a la manera de las “redes sociales”
(Google) de las que nos habla Han en La sociedad
de la trasparencia (2020) que se presentan como
espacios de aparente libertad.
Sin embargo, en su real objetivo se han
convertido en espacio de control por parte de
actores de mercado que actúan como vigilantes que
pueden observar y direccionar los comportamientos
individuales, bajo condiciones de entrega
voluntaria al control y sometimiento. En este
escenario, la construcción de comunidad se diluye
para dar paso al surgimiento de acumulaciones de
egos, incapaces de una acción colectiva.
En contraposición, Haesbaert considera la
“lógica zonal” de las sociedades modernas,
en las que las relaciones de dominación se
73

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

ejercen por áreas (Jurisdicciones en los Estados
Nación). Estas áreas serían las referencias para
las transformaciones de las configuraciones
determinadas por el “control” en lógicas zonales
a lógicas reticulares.
Las lógicas de control coexisten en la actualidad,
en yuxtaposición y mezcla, como resultado de las
relaciones de diversos grupos sociales e individuos
con el espacio, o por medio de él, a través de
diversas formas. Al respecto, Haesbaert se refiere a
las relaciones, multidimensional y multiescalar del
poder, así como a las manifestaciones materiales
o inmateriales de dominación y apropiación
simultánea, que dan lugar a la constitución de
un territorio que puede estar construido desde
una jerarquización de la lógica zonal que engloba
la concepción de refugio y fuente de recursos, a
nivel dominante local, y desde una lógica reticular
que responde al interés de las articulaciones,

conexiones o redes de carácter global.
En este sentido, los procesos actuales de
territorialización muestran una variedad de
formas distintas y acumulativas a través de
tiempo, en constante flujo, cambio, discontinuidad
y superposición que superan la lógica política
territorial zonal, cuya interpretación remite a la
necesidad de una visión integradora y relacional.
Esto se ejemplifica en los procesos de crecimiento
y expansión urbana contemporáneos, que muestran
multiplicad de formas de territorialización, se
conservan espacios de formas urbanas precedentes
y muchas de ellas se yuxtaponen6 con las actuales,
con nuevos paisajes que irrumpen en los paisajes
figurativos tradicionales hacia los paisajes red, bajo
una lógica de constante y acelerado cambio que
requieren superar lecturas de estructuras formales
hacia una estructura relacional.

Ideograma 2. Concepto territorio y dinámicas del poder desde un enfoque multidimensional

Fuente: Elaboración propia
6

La estructura espacial como superposición del espacio de los lugares, el espacio red, y el campo rizomático.

74

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Conclusiones

Los enfoques teóricos de mayor relevancia en la
actualidad constituyen planteamientos que aportan
a una explicación profunda de la complejidad de los
procesos actuales, a partir del reconocimiento de
las prácticas del poder en los ámbitos económicos,
sociales y culturales, que conducen a diversas
acciones (control y apropiación del espacio,
protección y defensa, marcajes, códigos de orden
simbólico y dominación).
Además, la discusión teórica advierte acerca
de prácticas espaciales que obedecen a lógicas
zonales, nodales y reticulares, conforme a la
acción de los diversos grupos hegemónicos y
subalternos, que determina la constitución de la
realidad específica y particular de los territorios.
A la luz de las contribuciones teóricas vigentes,
se considera conveniente que los estudios sobre los
procesos actuales de territorialización se desarrollen
bajo el entendimiento de la multiplicidad de
dimensiones y prácticas de poder que determinan
las composiciones, configuraciones y constitución
de la realidad territorial contemporánea, desde una
óptica relacional que integre los conceptos claves
de geografía, cultura y poder.
Dada la complejidad, cambios permanentes
y de incertidumbre que predomina en los
escenarios actuales, se anticipa la necesidad
de que los diversos aportes teóricos se sometan
a una constante revisión y actualización para
su adecuación a efectos de la comprensión de
nuevas problemáticas y transformaciones que se
manifiesten en el devenir próximo. C

Las interpretaciones del territorio y espacio se
han enriquecido con el aporte de varios enfoques
disciplinarios (geografía, economía, filosofía,
psicología, sociología, arquitectura, ciencias
políticas, entre otros) y el aporte de las concepciones
materialistas, idealistas, integradoras y relacionales.
Estos enfoques se han nutrido a partir del
concepto clave, espacio geográfico, bajo una
óptica de constelación de conceptos (territorio,
región, ambiente, paisaje, lugar), de acuerdo a
una comprensión de las dimensiones económicas,
políticas, sociales y naturales que explican los
fenómenos de territorialización que se han producido
a lo largo del tiempo. En este sentido, las concepciones
actuales del Territorio destacan la espacialidad
resultante por efecto de relaciones de poder a lo largo
de la evolución histórica de las sociedades.
La discusión actual ha logrado la superación
de aquellas ópticas que explican desde una visión
unidimensional para lograr un gran avance teórico
en torno de una visión integradora de las diversas
aristas que determinan la lógica de los cambios y
transformaciones del territorio a través del tiempo.
Al momento actual, se reconoce la pertinencia del
prefijo multi o trans – territorial para definir la
existencia y coexistencia de múltiples territorios
que denotan la simultaneidad y complejidad en
las constituciones y configuraciones espaciales
que se explican en el marco de las relaciones
asimétricas del poder en las sociedades y su
expresión simbólica y material en los territorios.

Referencias bibliográficas
Bonnemaison, Joël, Cambrézy, Luc &amp; Quinty-Bourgeois, Laurence, eds. (1999) ; – Les territoires de
l'identité. Le territoire, lien ou frontière?, Tomes I et II. Paris- Montréal, L'Harmattan,, 315 et 266
p. (« Géographie et cultures »).
Deleuze, Gilles; Guattari,Félix (1991). Qu’est-ce que la philosophie? Les éditions de Minuit, 1991/2005.
Deleuze, Gilles; Guattari,Félix (2002). Mil mesetas: capitalismo y esquizofrenia. Título original de la
edición en lengua francesa: Mil plateaux (capitalisme et schizopbremie) primera edición 1988,
Les Editions de Minult, París. De la presente edición PRE-TEXTOS, 2002 Valencia – España.
Di Méo, G. (1998), Géographie sociale et territoires, París, Nathan.
Dupuy, Gabriel. (1998) El Urbanismo de las Redes - Teorías y métodos. Editorial Oikos-tau. Primera
edición en español 1998. Barcelona.
Foucault (1984). “Of Other Spaces, Diacritics”. Este Texto titulado en francés "Des Espaces Autres,"
publicado por la revista French journal Architecture-Mouvement-Continuite en Octubre, 1984, fue
la base de una conferencia dada por Michel Foucault en Marzo 1967.
Giraut, Fréderic (2013). Territoire Multisitué, Complexité Territorialeet postmodernité territoriale : des
concepts opératoires pour rendre compte des territorialités contemporaines ? Belin | « L’Espace
géographique. 2013/4 Tome 42 | pages 293 à 305
75

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Godelier, Maurice (2007). “Reflexiones sobre el poder, las jerarquías y la teoría social”. Entrevista
realizada en el mes de mayo en Paris. Avá. N° 10- Marzo, Revista de Antropología. Universidad
Nacional de Misiones Argentina
Haesbaert, Rogério (2011). El mito de la desterritorialización: del fin de los territorios a la
multiterritorialidad Primera edición en portugués 2004; primera edición en castellano 2011, Grupo
Editorial siglo veintiuno. México Siglo XXI- 2011 ISBN-13: 978-607-03-0308-1.
Haesbaert. Rogério (2017). "Por una constelación geográfica de conceptos en una p. erspectiva
latino-americana". Documental CLACSO TV. Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales
26/06/2017. [2 de marzo de 2020]
Haesbaert, Rogério (2019). Regional global: Dilemas de la Región y de la Regionalización en la Geografía
Contemporánea. Primera edición portugués 2010. Ciudad Autónoma de Buenos Aires: CLACSO
Editorial de la Facultad de Filosofía y Letras; Bogotá: Universidad Pedagógica Nacional 2019.
Han, Byung-Chul (2020). La Sociedad de la Transparencia. 1ra Edición, 11va impresión, Editorial Herder.
Barcelona-España.
Han, Byung-Chul (2020). Psicopolítica. 1ra Edición, 11va impresión, Editorial Herder.Barcelona-España.
Lefebvre, H. (1976). Espacio y Política. El derecho a la ciudad II Barcelona: Ediciones Provenza 278,
Barcelona.
Muratori, Saverio. (1967). Civiltà e territorio, Volumen1. Roma, Centro studi di storia urbanística.
Ratzel, Friedrich (1988). La géographie politique: Les concepts fondamentaux. Economica. París.
Ratzel, Friedrich (1990). Geografia dell’uomo (Antropogeografia): principî d’applicazione della scienza
geográfica alla storia. Primo volume. (Tradotta da Ugo Cavallero) Torino: Fratelli Boca Editore,
1914. En A. Moraes 1990.
Raffestein, Claude (2011). Por una geografía del poder. Título original Pour une géographie du pouvoi.
Primera edición 1980. Traducción al castellano Villagómez Velázquez. Colegio de Michoacan
Noviembre 2011.
Santos, Milton (1990). Por una geografía nueva. Título original, Por urna geografia nova, Sáo Paulo,
primera edición 1978 Hucitec. Editorial Espasa-Calpe S.A. 1990 Madrid – España.
Santos, Milton (1994). O retorno do território, en Texto publicado no livro Territorio, Globalização e
Fragmentação (São Paulo: Hucitec, 1994) compilado por Milton Santos, Maria Adélia de Souza e
Maria Laura Silveira.
Santos, Milton (2000). La naturaleza del espacio. Título original A Natureza do espaco primera edición
1996 en portugués. Primera edición en castellano 2000 Editorial Ariel, S.A. Barcelona.
Saquet, Marcos (2011). Por una geografía de las territorialidades y las temporalidades. Una concepción
multidimensional orientada a la cooperación y el desarrollo territorial. ©2011 Editorial Outras
Expressões, São Paulo, 1ª edición. © 2015 Universidad Nacional de La Plata, 1ª edición en
castellano. ISBN 978-950-34-1262-6 Colección Biblioteca Humanidades 36.

76

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

La antropogeografía como modelo teórico de investigación
La nueva ruralidad urbana de Cerro Colorado
Anthropogeography as a theoretical research model
The new urban rurality in Cerro Colorado
Recibido: octubre 2021
Aceptado: noviembre 2022

Darci Gutierrez Pinto1
Valkiria Raquel Ibárcena Ibárcena2

Resumen

Abstract

El presente estudio descriptivo-formulatorio
ha demostrado que los territorios rurales que
son ocupados por el avance de la urbanización
generaban conflictos entre las actividades y
causaban severas transformaciones en un territorio,
utilizando como caso de estudio el distrito de
Cerro Colorado, Arequipa. El cual se caracteriza
por ser precisamente una franja intermedia
entre lo urbano y lo rural, definida como la
interfaz periurbana (IPU), reconocida también
como el límite entre la ciudad y la periferia. La
investigación utilizó la antropogeografía como
método deductivo e inductivo para explicar el
fenómeno de la convivencia entre lo rural y lo
urbano. Concluyendo que la agricultura es un
recurso vigente y genera configuraciones espaciales
diferenciadas, por su trama, desarrollo social y
sobre todo económico, reconformando una nueva
ruralidad que persiste en su posición urbana sobre
todo en ciudades latinoamericanas que tienen
espacios agrarios vigentes en sus territorios.

The present descriptive-formulatory study has
shown that rural territories that are occupied
by the advance of urbanization generated
conflicts between activities and caused severe
transformations in a territory, using as a case
study the district of Cerro Colorado, Arequipa.
This district is characterized precisely by being an
intermediate strip between urban and rural areas,
defined as the peri-urban interface (IPU), also
recognized as the boundary between the city and
the periphery. The research used anthropogeography
as a deductive and inductive method to explain
the phenomenon of coexistence between the rural
and the urban. It concludes that agriculture is a
current resource and generates differentiated spatial
configurations, due to its fabric, social, and, above
all, economic development, reconforming new
rurality that persists in its urban position, especially
in Latin American cities that have agrarian spaces in
their territories.

Palabras Clave:

Keywords:

desarrollo rural; economía agraria; sociología
urbana

rural development; agrarian economy; urban
sociology

1

Nacionalidad: peruana; Doctor en Ciencias con especialidad en Vivienda en la Universidad Nacional San Agustín Arequipa, Perú; Orcid:
https://orcid.org/0000-0002-9135-1134. E-mail: tomazaamy@gmail.com
2
Nacionalidad: peruana Adscripción: Universidad Tecnológica del Perú: Arequipa, Perú; Doctorado en Arquitectura, Edificación,
Urbanística y Paisaje en la Universidad Politécnica de Valencia, España. Orcid: https://orcid.org/0000-0003-4985-0228. E-mail: valkiria.
ibarcena@gmail.com

77

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

1.00 Introducción

con territorios heterogéneos en densidades y
ocupación. Son parte de su dominio los principales
medios de comunicación metropolitana, como el
aeropuerto internacional Jorge Chávez y la línea
férrea que está en funcionamiento para el transporte
privado, industrial y minero.
El objetivo de la investigación fue encontrar las
causas de la yuxtaposición de funciones, dominios,
configuraciones, estructuras sociales, actividades,
zonas agrícolas y paisajes naturales patrimoniales
(Sanz, 2012), pero sobre todo demostrar que se
ha convertido en un fenómeno que no tiene como
solucionarse debido a la falta de la normativa que
regule estos aspectos. Esta dicotomía de lo urbano
y lo rural mencionado por Berardo (2019), no tiene
un límite físico claro, se diluye entre los conflictos
generados por esta situación, siendo además una de
las áreas verdes productivas que todavía tiene un
sistema agrario vigente.
La vivienda y la urbanización por otro lado, está
en crecimiento constante, inclusive invadiendo
zonas en peligro por estar en el cauce de las
“torrenteras”, estando los habitantes en constante
peligro por ser zonas no planificadas, que son
producto más bien de invasiones o de traficantes de
terrenos. Sin embargo, paradójicamente también
se ubican en el mismo distrito urbanizaciones
cerradas con patrones sociales privilegiados.

Las ciudades tradicionales prehispánicas han basado
su economía en el desarrollo de la agricultura y la
conformación de espacios agrarios definidos por
su configuración y grandes extensiones de terreno
dedicados a la agricultura ancestral. La ciudad de
Arequipa a pesar de ser un desierto tiene grandes
áreas rurales caracterizadas por su distribución
social, pequeños pueblos satélites de la ciudad
central, estos a su vez se han ido acercando a
lo urbano desde la necesidad de crecimiento y
desarrollo de la población hasta ser parte de la
regulación y ordenación de los territorios en la
administración local.
El problema surge cuando estos lazos que
en algunos casos son avenidas conectoras de
actividades, son a su vez motivo de ocupación para
tener más vivienda, más urbanización y por lo tanto
se construyen en estos límites de borde urbanos,
generando lo que se conoce como urbanización
del campo (García, 1996, citado por Grammont,
2004) donde campo y ciudad no logran integrarse
totalmente, encontrando fronteras no definidas o
espacios yuxtapuestos (Pérez-Cortes, 2000), pero
al mismo tiempo estas grandes modificaciones
territoriales permiten otros paradigmas en las
transformaciones socio-espaciales.
No son procesos nuevos, son más bien
procesos históricos, lógicos debido a la cercanía
y superposición de actividades, convirtiéndose en
lugares de conflicto, por tanto, amerita un estudio
multitemporal (Flórez-Yepes, 2006) y longitudinal
de la zona, incluyendo el crecimiento de la
infraestructura de servicios y el enorme costo social
en terrenos vulnerables, debido a su conformación
morfológica y física, considerar asimismo que en
el territorio hay una de las más grandes fracturas
geográficas, como las Canteras de Añashuayco e
infinidad de cauces menores por donde discurren las
lluvias en época de verano que son peligrosamente
rellenados para hacer más vivienda, recurriendo
desde el cambio de uso para la expansión urbana
hasta llevar la urbanización a las faldas de los cerros
circundantes, incluyendo el volcán tutelar, Misti.
Por otro lado, se observa una transformación de
las zonas de transición entre el mundo urbano y el
rural (Allen, 2003), convirtiendo estos intersticios en
espacios marginales y sin ningún orden regulatorio.
El distrito de Cerro Colorado, objeto de estudio,
tiene 17,4 ha. y un promedio de 197.000 habitantes,
los cuales pertenecen a diferentes grupos sociales,

2.00 Materiales y métodos
En la investigación se aplicaron varios métodos
superpuestos, entre deductivos e inductivos para
lograr una mirada completa e integral, partiendo de
la antropogeografía como eje principal, entendida
desde el punto de vista de la relación entre geografía
y demografía, que ayuda a sobreentender las
transformaciones de los territorios, sobre todo por
la ocupación de los terrenos agrícolas subyacentes
y las personas que trabajan la tierra hasta llegar
a la propia economía, tanto rural como urbana.
Para asimilar los comportamientos asociados con
algunas variables de investigación utilizadas, es
que se toman otras metodologías tradicionales
y adaptadas al mismo tiempo para el análisis del
distrito de Cerro Colorado, Arequipa.
2.1. La antropogeografía
La antropogeografía se tomó en cuenta como
una de las variables principales del estudio,
considerando el asentamiento espacial de las
78

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

sociedades humanas en un determinado territorio,
para así conocer precisamente sus relaciones con
el medio ambiente, ya sea natural o construido.
Aplicar la geografía humana o geografía social a
la investigación, no es nada nuevo, ya se planteó,
desde Outes (Barros, 2001, p. 1) en la discusión
sobre el papel de la geografía cultural, hasta llegar
a autores más recientes como Ratzel y Madrazzo
(Barros, 2001, p. 9), discusión en el que se
plantea dar una oportunidad a la geografía, para
mantener una nueva relación y un vínculo con la
antropología (Barros, 2001, p. 2), esencialmente
para entender el papel del entorno natural en las
relaciones humanas.
Mientras para algunos autores la antropología
define la identidad (De la Canal, 2018, p. 99) y
para otros la geografía es solo el aspecto físico
de la tierra, la antropogeografía va más allá del
entendimiento solo del ser humano y su entorno,
son las relaciones de ese entorno con las personas,
que involucra inclusive la cultura que también está
considerada dentro del estudio como un aspecto más
de la evolución de las personas. Considerando a la
geografía cultural (García, 2015, p. 164) como un
vínculo precisamente, entre el espacio ocupado y la
huella de su presencia en un territorio. De la misma
manera para otros autores la antropogeografía se
define por la historia, geografía y dimensiones
antrópicas (Peake, 2017; Santini, 2017; Ratzel,
1897) que permiten identificar a la tierra como
la morada del hombre y donde habitar, para otros
esta no es necesariamente una característica que
permanece inalterada.
Para llevar a cabo este estudio, era necesario
entender precisamente el comportamiento de la
sociedad desde sus expresiones no solamente
culturales o de identidad, sino más su relación con
la parte productiva del ser humano, sus actividades
diarias, tanto de trabajo como ser un componente
más de la economía de un sector.
Un primer paso, fue el estudio de los procesos
productivos de todo el distrito, para relacionarlos
con la economía emergente sobre la política
vigente. Para continuar con las relaciones
específicas de un territorio, la distribución y
capacidad de ocupación, los cambios en la
morfología y las continuas transformaciones, lo
que implicó evaluar la posibilidad de fomentar el
agro como una de las actividades productivas, de
desarrollo social y mejora en los precios del suelo.
Para lo cual se debió tener en cuenta los
siguientes aspectos de evaluación del territorio:

·
Relación de las ciencias sociales (estudio
de la demografía) y las ciencias naturales
(territorios) como fundamento de la ocupación.
Demostrar el intercambio de un determinado
número de habitantes con las áreas más densas,
reflejado en la demografía. Así mismo evaluar
el acceso de la población a los diversos núcleos
de integración social comunitario y espacios
públicos, ya que los núcleos sociales reconocidos
solo se limitan a parroquias o iglesias, dejando los
espacios culturales en déficit para la cantidad de
habitantes que tiene el distrito.
·
Estudio del sistema de distribución
geográfica de la sociedad y las áreas que ocupa,
para ver la relación de la cantidad de personas en
la ocupación de determinados sectores. Comparar
las áreas que son susceptibles al acceso de
nueva urbanización sobre todo en las Interfaces
Periurbanas (IPU), mostrando la superposición de
la diversidad de suelos. Dejando como resultado
varias categorías de territorios:
- Suelo urbano con terrenos urbanizados, que
se divide entre consolidado y no consolidado,
con un total de 0,136522 km2 y 0,183142 km2
respectivamente.
- Suelo urbanizable con terrenos agrícolas,
que se divide entresuelo urbanizable sectorizado
y suelo urbano no sectorizado, con 0, 011106
km2 y 0, 135339 km2.
- Suelo no urbanizable con suelos no
urbanizables protegidos con 0,070965 km2.
- Terrenos eriazos con suelos frágiles y
peligrosos con 0, 83142 km2 (Plan Urbano
Distrital PUD, 2011).
·
Evaluación del número de hogares
en distintos estadios de pobreza monetaria, en
relación con el territorio que ocupan bajo criterios
similares; los que posean características sociales
homogéneas para tomar en cuenta la agrupación
de los denominados núcleos urbanos. En la Tabla
1, se observa que cada grupo corresponde a una
determinada cantidad de asentamientos que incluyen
las diversas formas de urbanización.
·
Los rangos de pobreza monetaria fueron
medidos de acuerdo con la información obtenida
en el Instituto Nacional de Estadística e Informática
INEI, que agrupan a los diversos asentamientos
humanos por el tipo de servicios que cuenta una
vivienda, así como el grado de consolidación de
ésta en términos constructivos.
·
Se evidenció también que la necesidad
de vivienda obliga a algunos pobladores a la
79

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

2.2. Transformación y yuxtaposición en
términos de densidad, demografía y dominios

ocupación de territorios complejos. Por lo tanto,
estas acciones afectan la construcción de ciudad y
alteran o transforman los procesos naturales tanto
como los patrones existentes.
·
Se comprueba la expansión de los
diversos sectores hacia las zonas de riesgo: como
la ocupación de las torrenteras, las canteras, el
cono de vuelo del aeropuerto y asentamientos
ilegales en los cerros, en general en territorios con
configuraciones geográficamente diferenciadas,
como se aprecia en las diversas fotografías
mostradas en la fig. 1.

Otra variable para considerar fue la densidad, que
generalmente es utilizada para medir el número de
habitantes por unidad de superficie, por lo tanto, es
útil para saber cuál es la población relativa o el grado
de concentración de personas en determinados
sectores, divididos para facilitar su análisis. Se
encuentran densidades diferenciadas entre la
cantidad de superficie y la cantidad de habitantes,
generando cambios de suelo y perdida de suelo

Tabla 1. Grupos de pobreza con intervalo de confianza al 95% del distrito de Cerro Colorado

Fuente: Mapa de pobreza Monetaria 2018. Desagregación de distritos. INEI. Abril 2020
Figura 1. Áreas vulnerables ante los riesgos

Fuente: Elaboración propia

80

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

cuantificable (López Vásquez, V.H. et al., 2015, p.
140), se encuentran también, densidades muy altas
en contraposición de unas más bajas, lógica del área
agrícola. La razón de la alta densidad en este caso va
desde los procesos migratorios hasta el crecimiento
demográfico, lo que conlleva a la necesidad de
más suelo urbano, afectando la infraestructura de
servicios, ampliando los límites urbanos y sobre
todo ocupando los límites periurbanos.
Por lo tanto, se generan patrones dispersos,
que puede ocasionar diferentes impactos:
primero, los económicos que se relacionan con
el aprovisionamiento de los servicios básicos de
infraestructura (Hermida, A. et al, 2015, p. 27) que
tienden a consumir más suelo y segundo, por la
ubicación de los equipamientos importantes que
cada vez están más alejados y con ello se lleva más
tiempo en los traslados de un lugar del distrito hacia
la ciudad, por trabajo, hasta los desplazamientos
para realizar gestiones administrativas o de salud.
Se utilizó la densidad para saber cuántos
habitantes hay por hectárea en un determinado
territorio, para facilitar estos datos, la subdivisión
del territorio en sectores definidos por su similitud
y actividades, así como la homogeneidad que
presentan, ayudan a demostrar las diferencias e
incoherencias. Definir la densidad poblacional
existente y relacionarla con el grado de ocupación
del territorio, permite evidenciar el área que
representa el número de personas como se
muestra en la Tabla 2.
Por otro lado, se observan patrones de
comportamiento aislados debido a la carencia
evidente de espacios urbanos de dominio público
o colectivo, desde equipamientos hasta áreas
libres, donde las personas tengan el mayor

grado de seguridad (Briceño-Ávila, 2018, p. 12),
mecanismos indispensables para el desarrollo de
las ciudades y los individuos.
2.3. Información de cada uno de los sectores
Siendo un solo distrito, la división de sectores
permite exponer la diferencia entre ellos, desde
el tamaño de estos hasta las características
morfológicas, espaciales y geográficas. Los cinco
sectores se denominarán: A, B, C, D y E, cada
uno con particularidades y fenómenos propios.
El sector A, es el pueblo tradicional, por lo
tanto, tiene las edificaciones más antiguas y está
totalmente ocupado, con áreas libres limitadas
a pocos parques, siendo el primer asentamiento
del distrito. El Sector B se consolida después de
haberse ocupado el territorio que era el fuelle
entre el área urbana existente y el aeropuerto
internacional Jorge Chávez.
El sector E, es el área agrícola ancestral
que está siendo reducida por el avance de la
urbanización, siendo precisamente el sector D, el
que se va poblando con urbanizaciones populares
productivas, conceptualizadas como vivienda
huerta y en sus bordes se ubican los límites
periurbanos. El sector C, se convierte en el sector
ocupado por ilegales, pueblos jóvenes, invasiones
que poco a poco se van formalizando, pero su
crecimiento no se detiene, al estar ubicados en el
pie de los cerros, la urbanización está avanzando
hacia la ocupación de estos. Estas acciones
definen las tendencias al cambio de uso, por lo
cual se empiezan a encontrar más terrenos eriazos
en la Vía de Evitamiento, (antes áreas agrícolas),
avenida propuesta para liberar el tránsito de la

Tabla 2. Matriz de sectores y datos de interés

Fuente: Laboratorio de Arquitectura Topogenius. Datos del Municipio de Cerro Colorado, INEI

81

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

2.4. Los Agro sistemas relacionados con las
estructuras invisibles como parte del sistema
económico de subsistencia de algunos sectores
populares

Av. Aviación (que lleva al aeropuerto), es así
como estos nuevos procesos de ocupación se
complementan con las habilitaciones nuevas que
incluyen comercio e industria.
Se evidencian cada vez más los desequilibrios
entre área urbana y área agrícola, con espacios
públicos insuficientes y mucha actividad industrial
con presencia de fábricas o similares. Por otro
lado, los grandes movimientos de tierra en los
cerros hacen latente los peligros de sismos y
deslizamientos, ocasionando también problemas
generados de la cantidad de basura y escombros
arrojados a los lechos de las torrenteras: Zamacola,
Añashuayco y Chullo.
Por otro lado, las canteras están en peligro
ambiental, a pesar de ser patrimonio de paisaje
natural, su intangibilidad es reemplazada por
un lugar contaminado, debido a los desechos
ocasionados por falta de desagües, generando
acumulación de aguas negras en ciertos sectores
de las fracturas, como Peruarbo y Apipa. Estando
los canales de regadío de las áreas agrícolas
también contaminados.
Existe una superposición de funciones con
los equipamientos de transporte metropolitanos
como el Ferrocarril del Sur y el Aeropuerto
Internacional, con la invasión de comercio en
sus alrededores. Afectando los roles del sector,
generando conflictos entre la actividad agrícola,
comercial, industrial y residencial.
A pesar de ser áreas importantes, no hay
equilibrio entre la distribución y la ubicación, el
sector E que es más grande, lo que corresponde
a las áreas agrícolas existentes y algunas
urbanizaciones de baja densidad con lotes de
áreas entre 500 y 1000 m2, se diferencia del
sector A y el B en el que el espacio urbano está
saturado con altas densidades y lotes irregulares.
El sector D, por otro lado, se consolida con el
concepto de viviendas granja o huerto esto hace
que los lotes tengan un promedio de 1000 a
5000 m2, lo que diferencia más el sector C que
tiene lotes entre 120 a 200 m2, consolidando por
último su alta densidad.
La diferencia actual entre los sectores es su
grado de consolidación, mientras el Sector A, B
y D, no tienen más posibilidades de crecimiento,
la mirada está en la potencialidad del Sector
E, depredando las áreas agrícolas, mientras el
Sector C, al estar limitando con los cerros, su
potencialidad está en la ocupación de estos, a
pesar del enorme riesgo que esto conlleva.

Otra variable que se consideró es la relación del
número de áreas agrícolas con la cantidad de
pobladores ubicados en ellas para saber cuántos
subsisten de la agricultura y qué territorios
ocupan específicamente. Son los agro-sistemas
precisamente, los que pueden delimitar una
coordenada espacial en un determinado punto
geográfico (Platas et al, 2017, p. 397) en un
contexto local, lo que ha afectado el territorio en
las diferentes escalas de complejidad. Por otro
lado, ya existen amplios estudios en el campo
de la agroecología o los agro sistemas, pero en
muchos casos se deja de lado otros aspectos, como
el estilo de vida de los habitantes, que muchas
veces, se superpone con la gráfica demográfica
especifica de los que son parte del habitar rural.
El desarrollo social está separado del desarrollo
agrícola, ya que, al observar los datos sobre la
producción agrícola, se concluye que ya no es la
actividad principal, de acuerdo con la clasificación
de las actividades productivas principales, se
dividen entre: Primarias: ganadería, agricultura
y actividades conexas en 12%; Actividades
Secundarias: talleres, Micro y Pequeñas Empresas
(MYPES) e industria manufacturera en 23% y
las Actividades Terciarias: comercio y servicios
en 65%. Por lo tanto, la primera es la menos
productiva, pero aún está en vigencia para algunos
productos de manera estacionaria como: acelga,
ajo, alfalfa, apio, arveja grano verde, beterraga,
calabaza, cebada forrajera, cebolla, col o repollo,
coliflor, fresas, haba, lechuga, maíz chala, maíz
choclo, manzano, nabo, orégano, papa, papaya,
poro, quinua y rábano. (Municipalidad de Cerro
Colorado, 2011).
En la actualidad se mantienen las características
del área agrícola como sigue: superficie agrícola,
2,059 ha., superficie en producción, 2,059 ha,
unidades agrícolas, 902 ha, procedencia del
agua del rio Chili, con un número de usuarios de
806, manteniendo como principales productos
la alfalfa, la cebolla, la papa y la zanahoria,
abasteciendo a los mercados locales, nacionales
e internacionales, (PDU-CC, 2011. GutiérrezPinto, 2021).
Otra de las evidencias lógicas es observar
el distrito de manera macro para determinar el
82

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

avance de las áreas urbanas sobre las áreas libres,
tanto agrícolas como eriazas, mediante imágenes
de Google Earth de distintos años, como se
muestra en la fig. 2, desde el año 1987 hasta el
año 2020, teniendo como referencia el aeropuerto
internacional en el centro del territorio ocupado.
Para lo cual se hizo uso de imágenes antiguas
para hacer una comparación entre los terrenos
ocupados en una secuencia de tiempo, donde
se observa claramente la expansión urbana,
diferenciando las áreas urbanas de las áreas
libres. También se observa la modificación de
la geografía, desapareciendo todos los canales
de agua que discurren desde los cerros, dejando
solo las grandes fracturas geográficas como las
torrenteras y las canteras.
A pesar de contar con grandes superficies
dedicadas a la agricultura, también había muchos
terrenos eriazos junto a los cerros circundantes o
alejados de las canteras y las torrenteras, pero a
lo largo de los años se han ido ocupando las áreas
libres: productivas y no productivas. Es así como
se reduce el área agrícola de 17,303 hectáreas a lo
que actualmente observamos que bordea las 2,059
hectáreas, como se consigna en la Tabla 3, de las
cuales se desprenden las siguientes características
que presenta el Sector E.

Tabla 3. Características generales del área agrícola
actual

Fuente: Dirección Regional de Agricultura

2.5. Economía-urbana, economía-rural como
parte de la evaluación de los costos de los
terrenos y su nivel de productividad
Por último, la variable de la economía como parte
imprescindible del crecimiento y desarrollo de
todos los sectores, aspecto que está determinado
por el precio de los terrenos debido muchas
veces a que son valorados por su ubicación y
su condición, estableciendo la diferencia de si
son terrenos urbanos o si son terrenos rurales,
los cuales tendrán que cambiar de uso para su

Figura 2. Ocupación de las áreas agrícolas 1987-1997-2012-2020

Fuente: Imágenes de Google Earth.

83

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

habilitación, ya que la Municipalidad tarde
o temprano autorizaría el cambio de terrenos
rústicos a terrenos urbanos. Como conclusión
se demuestra que los terrenos rurales son áreas
más grandes y costosos, pero su venta es más
complicada por el enorme costo que superan en
mucho a los 10 millones de dólares.
Los terrenos en venta que se valorizan más
alto están en zonas agrícolas vigentes, lo que las
convierte en terrenos considerados rurales por el
municipio, por lo tanto, carecen de servicios y
están en las avenidas de penetración de la zona
agrícola, pero los terrenos urbanos, más pequeños
como oferta, cuentan con precios más altos debido
a su dotación de infraestructura de servicios.
Por otro lado, se estudia la relación de la
economía de los sectores, por ejemplo, en el
sector B y parte del E, existe una economía basada
en la industria y servicios, lo que conlleva a un
tipo de desarrollo metropolitano, aquí se ubica el
denominado Cono Norte, cuyos habitantes basan
la mayor parte de su economía en el comercio de
todos los rubros, lugar donde se ubica también el
Parque Industrial Rio Seco y mercados, también
es el nexo entre provincias, ya que esta la carretera
hacia la sierra del país.
El nivel de productividad de las áreas
agrícolas depende de los cultivos estacionarios y
de las posibilidades de los propietarios de seguir
cosechando en sus tierras ya que los costos de los
mismos están divididos entre los costos de los
terrenos productivos y no productivos así como
entre la ocupación de áreas agrícolas productivas
y no productivas, siendo el rubro que por ahora
no tiene muchas potencialidades, dejando una
plusvalía negativa en cuanto a los beneficios
actuales de las tierras periurbanas abandonadas.
En el distrito hay una gran cantidad de
empresas agroindustriales (11 empresas referidas
a molinería, 7 empresas de elaboración de
alimentos procesados, 4 empresas vinculadas
a la exportación de frutas y hortalizas, 3 a
la elaboración de derivados lácteos, 7 al
beneficio de carne y su transformación, una
empresa de elaboración de bebidas) (Cavero,
2014, p. 43), que están dedicadas a productos
de exportación en diferentes rubros, pero para
garantizar estos espacios de desarrollo es preciso
la permanencia de los productos agrarios con alto
valor internacional de comercialización como,
por ejemplo: la quinua, la alcachofa y la páprika.
Pero al mismo tiempo se están fomentando

grandes empresas ubicadas en las afueras de la
ciudad como Majes I y Majes II, generando una
economía en crisis y con profundas desigualdades
en términos de precios de los productos, lo ideal
sería fomentar el desarrollo de la agroindustria
para el mercado interno (Cavero, 2014, p. 55) con
los debidos cambios para empoderar a la cantidad
de personas que viven en las zonas agrícolas y
viven de la tierra.
3.00 Resultados
Los resultados obtenidos después del estudio son
muy concretos, primero se reconoció las zonas
frágiles y en peligro ocupadas como las canteras
y torrenteras, así como los constantes riesgos de
las personas por ocupar las líneas del ferrocarril
para comercio ambulante, como la depredación
de las áreas agrícolas debido a su abandono, para
venderlas generando más viviendas y ocupando
los límites periurbanos.
Otro de los resultados más evidentes, es la
problemática de las zonas periurbanas, relegando
la actividad agrícola a solo el valor de la tierra sin
beneficios aparentes ni para el propietario, ni para
el agricultor o para el distrito.
Otro problema inminente es el cono de vuelo
de los aviones, que se convierte en un peligro
constante en las áreas aledañas al aeropuerto,
debido a la ubicación de muchas urbanizaciones
en sus límites inmediatos (muros), pero lo más
evidente es que existen profundos problemas
sociales, todo esto aunado a la falta de planes
de ordenamiento urbano, no hay presencia
municipal, entre otros. Los resultados se clasifican
en cuatro partes, que permiten tener un panorama
más específico y sobre todo estar de acuerdo con
la investigación aplicada:
3.1. Físicos
Las áreas libres se ordenan en:
Cantidad de áreas abiertas o libres, indistintamente
de su uso actual o el estado de abandono o por
último la no existencia de este, sobre todo en lo
referido a los espacios públicos de carácter social.
Se observa en primer orden la afectación de las
grandes áreas abiertas que comprenden el área
agrícola y algunos terrenos aislados que todavía
son áreas verdes, pero sin un uso productivo.
En estas áreas verdes donde se ubican las zonas
agrícolas, se mantienen los canales de regadío
84

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

originales con dotación de agua para el desarrollo
de productos regionales.
El área agrícola, fig. 3a, está siendo invadida por
equipamientos importantes como el Hipódromo
de Porongoche, de carácter metropolitano que
ha obligado a la apertura de nuevas vías para su
conexión, siendo otro nivel de apropiación y de
destrucción, dejando pequeñas áreas agrícolas
que poco a poco van siendo abandonadas en
desmedro de intereses privados.
Por otro lado, se tiene las grandes fracturas
conocidas como las Canteras de Añashuayco, fig.
3b, fuente primaria de elementos de construcción
ancestrales de la ciudad, conocido como sillar,
material de tufo volcánico de color blanco que
da características únicas a la arquitectura de la
ciudad de Arequipa.
También hay fracturas menores que vienen
desde los cerros aledaños que son las torrenteras,
cauces naturales que toman las lluvias en los meses
de verano. De la misma manera, se genera un nuevo
fenómeno como la extracción de materiales de
construcción en las faldas de los cerros, alterando
la geografía del lugar, dejando áreas frágiles
cuando haya lluvias torrenciales, propias del clima
de la ciudad de Arequipa.
Todos los cambios morfológicos en el territorio
están debidamente clasificados e identificados,

pero al no haber una política normativa municipal,
ni de alcance social, es difícil controlar el avance
de la población hacia estas áreas en riesgo.
Por otro lado, la capacidad del territorio de
ser explotado está asociado a precisamente la
explotación negativa del mismo por la cantidad
de terrenos y asentamientos humanos informales
que se ubican en las zonas eriazas de la zona, que
están en los bordes de los cerros y en muchos
casos no cuentan con servicios infraestructurales,
por su rápida expansión sin planificación, lo que
altera o modifica el territorio, lo que se muestra
en las siguientes vistas en dos de los sectores más
densificados, fig. 4.
La morfología esta siempre cambiante, sobre
todo en los bordes delimitados por las formas
definidas del territorio en cada sector, afectando
la trama o en el extremo modificando el territorio
para volverlo plano para su posterior venta.
Hay diversos conflictos en la movilidad urbana,
en términos de tráfico, flujos y la cantidad de vías,
debido a la diversidad de transporte: aviones,
trenes, vehículos de transporte público, transporte
privado, vehículos menores, etc.
El excesivo avance de la urbanización, como
proceso histórico de ocupación, primero el Sector
A, Sector B, Sector D, Sector E y Sector C, en un
orden cronológico aproximado.

Figura 3. Ubicación del área agrícola y los canales de regadío, y las canteras

Fuente: Laboratorio de Arquitectura Topogenius EPA-UAP-AQP

85

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Figura 4. Identificación de las zonas en riesgo, sector c y sector d

Referencia: Laboratorio de Arquitectura Topogenius EPA-UAP-AQP

3.2. Sistema socioeconómico

A pesar de tener una demografía extensa, la
ubicación del distrito no le permite acceder a los
principales equipamientos metropolitanos como
universidades, hospitales, oficinas gubernamentales,
culturales, ya que la mayoría de estos están ubicados
en el centro de la ciudad, por lo tanto, se reconocen
mayormente actividades comerciales y de servicios
de todo nivel, sectoriales, distritales e incluso
regionales, que incluyen mercados informales,
populares, venta de todo tipo de productos.
Encontrando todo un sistema económico
dependiente de la tercerización, este sistema
reconocido ampliamente incluye revisar la
interacción entre los otros componentes:

Se obtienen algunos datos referidos a la actividad
económica asociada a la producción, lo que incluye
su conformación, tanto formal como informal, de
lo cual se deduce, que la actividad principal más
desarrollada, definida como actividad primaria, lo
conforman el comercio y los servicios. En el tema
de comercio se establecen todos los rubros desde
venta de vehículos (ubicados en la Av. Aviación)
hasta venta de productos industrializados, como
zapatos, prendas de vestir y sus derivados, de
acuerdo con el informe económico del 2011, con
una data que figura en la Tabla 4:

Tabla 4. Definición de las principales actividades económicas del distrito

Fuente: Informe económico 2011. Distrito de Cerro Colorado y Paucarpata. Directorio de Unidades Económicas en
Establecimientos DUEE. Eloise. UCSP, OAT, Universidad Católica Sedes Sapiense y Municipalidad de Cerro Colorado.
https://issuu.com/cinthmar/docs/informe_econ_mico_2011
Laboratorio de Arquitectura: Topogenius. Proyecto Cerro Colorado 2018

86

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

·
Participantes y población
El crecimiento poblacional es una realidad basada
en los censos realizados por distritos, los cuales
son elaborados por años, según la tabla 5, lo que
se refleja en los siguientes datos:

emigrante (118 mil 318 personas). En el
censo 2007, los departamentos mencionados
representaron el 69,5%. (Plan Regional de
Seguridad Ciudadana – Arequipa, (2019).
· Densidad
La densidad está muy diversificada, teniendo
sectores con altos índices de densidad, en áreas
pequeñas como el Sector A, que es el más
antiguo por lo tanto está totalmente ocupado y
últimamente se está incentivando el aumento
de densidad con edificios de 4 a más pisos y
grandes propuestas de vivienda, contraponiendo
una muy baja densidad en el Sector E, que es el
área agrícola que tiene muy pocos habitantes,
resultado de la poca actividad en los campos en
la actualidad.
· Sistema agrario
Uno de los resultados más dramáticos es la
ocupación de las áreas agrícolas abandonadas,
muchas veces a propósito para poder venderlas
luego del respectivo cambio de uso.
No existe un programa agrario a nivel
municipal, lo que incluye la ausencia del Ministerio
de Agricultura, no hay incentivos fiscales para
lograr una agricultura sana y moderna.
· Deformación de las Plusvalías
Como se ha planteado antes, los precios varían
enormemente al ser terrenos agrícolas, de los
terrenos urbanos, esto ha llevado a enormes
diferencias entre los beneficios obtenidos por su
venta. Razón por la cual se inicia un proceso de
abandono de las áreas agrícolas y poco a poco ir
cambiando el uso, incrementando la diferencia
entre lo que vale un terreno actual convirtiéndolo
en terrenos urbanos para futuras habilitaciones.

Tabla 5. Aproximación comparativa de la cantidad de
habitantes en áreas rurales y las áreas urbanas

Fuente: INEI 2016-2017. Los datos corresponden al
rango de 1 año, donde el crecimiento del distrito está en
crecimiento en un 29,8 %. L a población joven está en el
rango del 69% del total de la población

En todas las edades ha habido un incremento
de la población, pero su presencia es más en el
área urbana, con un decrecimiento acelerado en
el área rural sobre todo de los jóvenes que buscan
otro tipo de oportunidades en la parte urbana del
distrito cuya proximidad permite una relación
directa e inmediata.
· Diversidad
La gran mayoría de los habitantes proceden de
otras realidades y otras regiones, según los datos
censales se puede definir el lugar de origen. De
acuerdo con el INEI, los datos son los siguientes:
El departamento de Arequipa fue receptor de
inmigrantes de toda la vida, es decir, personas
que no nacieron en este departamento. El
mayor porcentaje proviene del departamento
de Puno (37,8%), le siguen Cusco (28,2%) y
Lima (9,1%) que en su conjunto representan
el 75,1% del total de inmigrantes. En el censo
2007, estos departamentos representaron el
76,3%. Respecto a la población emigrante, es
decir, a los que residen en un lugar diferente
al de su nacimiento, se observa que los
departamentos de mayor preferencia por la
población para emigrar son Lima (54,8%),
Moquegua (6,5%) y Tacna (6,2%), juntos
representan el 67,5% del total de la población

3.3. Interfaz Periurbana y la Nueva Ruralidad
Existen capas sobre capas de la cantidad de
territorios ocupados, tanto en las áreas urbanas,
rurales, periurbanas, urbano-rurales, que ocasiona
superposiciones tanto funcionales como espaciales
y no permite la identificación de las áreas protegidas.
Los territorios denominados periurbanos
son precisamente los espacios geográficos que
ocupan estas áreas libres, denominadas espacios
intersticiales o interfaces periurbanas, inmediatas
a los espacios urbanos. El espacio periurbano
es, por tanto, un espacio que se define más bien
por la indefinición: no es campo, ni es ciudad.
La expansión de las áreas periurbanas puede
considerarse parte del proceso de la urbanización,
87

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

de hecho, la aparición de un área periurbana es
una consecuencia inevitable de la urbanización.
(Salvador et al., 2021). En la medida en que las
ciudades en desarrollo crecen, el área periurbana
se establece en sus bordes, la que muchas veces
no tiene políticas y estrategias dirigidas hacia
la protección de la interfaz periurbana (Dávila,
2003), la identificación de estas como condición
única y que se mantengan como áreas libres,
las mismas que deben ubicarse entre las áreas
agrícolas y las intersecciones (borde difuso) con
el área urbana, como se sintetiza en la fig. 5.

modos de valoración del territorio como la
utilización de la antropogeografía (Abadía. 2002).
Por último, este espacio indefinido (IPU), se
convierte en una suerte de área libre abandonada
porque no existen los bordes como tal, esos
límites físicos que permitan su regulación, por
lo tanto, generan otro tipo de fenómenos que
crea conflictos entre lo físico, el territorio, la
geografía, entre la población, entre las personas
y su modo de habitar, deformando el concepto de
lo eminentemente urbano de lo que conocemos
como rural, conformando una nueva ruralidad en
la ciudad. A diferencia de otros países la noción
de lo periurbano en la ciudad de Arequipa no está
integrado a las actividades ni mucho menos hay un
patrón de desarrollo, pudiendo convertirse en una
fuente de abastecimiento o de soporte (Zulaica,
L. et al, 2012, p.14), dando precisamente al área
periurbana la opción de ser un espacio estratégico
de oportunidad (Hernández, 2016, p. 1).

Figura 5. síntesis de la contigüidad de los territorios

3.4. Mutaciones
Fuente: Elaboración propia

Cuando hay más áreas urbanas, se establecen
varios núcleos funcionales con actividades
diversificadas, pero en este caso, no son núcleos
sociales, ni culturales, solo son comerciales de
todo tamaño, deformando y alterando la función
lógica de las actividades de una ciudad. El distrito
de Cerro Colorado es una zona dormitorio que se
sigue expandiendo sin control, apareciendo la
primera mutación, definida como un sector de
economía social o el denominado tercer sector
(Carreras, 2008, p. 13), donde las actividades
no se ajustan al sector público ni al privado,
básicamente responden a intereses sociales
o colectivos, problemática que involucra el
bienestar del medio rural, el cual está en serio
peligro de desaparecer. También según García
Delgado mencionado por (Carreras, 2008, p. 15),
afirma que este sector tiene límites difuminados,
difícilmente precisables, pero al mismo tiempo
se presenta como una tercera opción, con una
característica intersticial muy adecuado a los
terrenos periurbanos.
Una segunda mutación se observa cuando
se altera la morfología de los territorios para
uso urbano, lo que significa cubrir las fallas
naturales con tierra para volverlas urbanas sin la
conciencia que, en un terremoto, son las primeras
que sufrirán el fenómeno de licuefacción y por
otro lado, la ocupación de las torrenteras que es

Podemos percibir estos cambios como
inevitables, ya que el impacto físico de la expansión
urbana sobre las áreas rurales (en muchos
casos denominadas islas rústicas), sobrepasan
las políticas y normativa pública. La presión
inmobiliaria puede ser más fuerte que mantener
las áreas productivas, demostrando así que cada
vez es menor la producción agrícola y por tanto se
reducen también los territorios rurales.
Se establecen las principales estrategias de
recuperación de los sistemas agrarios como
consecuencia de la conformación de las áreas
Periurbanas como objetivo principal:
1° Identificación y formulación del fenómeno
Periurbano. Para ello debemos afrontar las
dificultades de una caracterización clásica, por
tanto, es necesario establecer nuevos parámetros
y reglamentaciones.
2° El segundo paso lógico, es establecer una
definición objetiva de las actividades periurbanas,
que podría ser imposible y en realidad poco
práctico, pero a la larga necesario. (Abadía. 2002)
3° Los parámetros tradicionales de análisis:
superficie ocupada, delimitación geográfica,
régimen jurídico del suelo, tipologías específicas,
no permiten entender los comportamientos del
sistema, lo ideal sería relacionarlo con otros
88

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

un peligro latente en caso de lluvias intensas o
la eventual erupción del volcán Misti, estando el
distrito de Cerro Colorado en el mapa de peligros
múltiples y mapas de riesgos. Así mismo, la
expansión periférica (Vásquez, Méndez, 2011,
p. 245) debido a la demanda crea vulnerabilidad,
pero esta no siempre es social, en este caso es
debido a fenómenos naturales, lluvias, erupciones
y terremotos, todos estos fenómenos asociados a
la ciudad de Arequipa. Propiciando por último la
enorme fragilidad de un territorio con múltiples
escenarios geográficos donde se ubican muchos
asentamientos humanos.
La tercera mutación encontrada es, que,
para establecer perímetros diferenciados en las
áreas agrícolas, primero se construyen muros
como límites físicos en los Bordes Urbanos y
luego entran en un proceso de abandono. Estas
relaciones y tensiones, entre lo urbano y lo rural
ya mencionado por (Martínez, 2017) son los
nuevos retos de los gobiernos locales. Es posible
pensar en que el crecimiento económico de una
ciudad no solo está basado en la industria o la
exportación, nos permite más bien repensar
las relaciones entre campo y ciudad, como lo
menciona (Martínez, 2017), llegando inclusive
a mirar no solo los territorios periurbanos, sino
apuntar a la industrialización del campo o lo que
conocemos como agroindustria y sus enormes
potencialidades, es decir analizar estas relaciones
desde la mirada del campo (Martínez, 2017, p.
102), no solo de las necesidades de urbanización
sino más bien del desarrollo en todos los rubros.

Tener en cuenta que el tamaño demográfico
está relacionado con la densidad, lo cual
se está sobrepasando en algunas zonas que
van a una densidad muy alta generando una
fragilidad urbana, sobre todo si la densidad es
considerada solo como un dato estadístico y no
es necesariamente un instrumento de control
de la ocupación del espacio urbano (Zapatero,
M.A., 2017, p. 14). Hay numerosos conceptos
contenidos en la escala de aplicación que varían
entre la población, área urbana, área rural, áreas
libres, áreas urbanizadas y áreas críticas, siendo
todas estas teorías aplicadas al mismo tiempo en
la actualidad, pero sin resultados concretos.
En lo que respecta a la ocupación de los
límites periurbanos, cuyo destino y función no
está claramente definido, pueden ser promovidos
para diversificar la economía de la empresa agraria
para lograr la permanencia de la actividad como
una necesidad. Permitir la legislación necesaria
y vinculante para el apoyo del desarrollo de
los espacios agrarios en los planes urbanos,
para asegurar la sostenibilidad del ambiente, la
distribución territorial de los usos generales para
áreas denominadas periurbanas ya que al mismo
actúan como uno de los pulmones verdes en el
distrito estando al borde de la ciudad. Contemplar,
asimismo, los aspectos normativos que permitan
su existencia y articular las potencialidades para
fortalecer la organización de los agricultores,
fomentando alianzas público-privadas (Benavente,
2018, p. 59).
En cuanto al desarrollo social y económico, se
trata de potenciar el entramado activo y potente
de las ciudades intermedias, como lo es Arequipa,
como muchas otras ciudades en Latinoamérica, para
lograr una adecuada distribución del espacio en lo
que respecta a las infraestructuras viarias. Hay que
considerar también, que hay un insuficiente criterio
geográfico (criterio espacial), y que tampoco se
considera al suelo no urbanizable como categoría
única, lo lógico sería determinar el suelo no
urbanizable en contraposición al suelo urbano.
Preguntarse por último, si podemos hablar
de una nueva ruralidad o nos estamos refiriendo
a una “nueva” estrategia para seguir ejerciendo
una “vieja” actividad, que sólo se ajusta al ámbito
urbano, cuáles serían los comportamientos
sociales contemporáneos con los que se vinculan
estos territorios, o solo estamos ante consolidación
de los ámbitos urbanos que se contraponen a los
rurales, ya que de acuerdo a la investigación

4.00 Discusión
La antropogeografía se puede utilizar como
el espacio de estudio entre la geografía y la
sociología, considerarlo tal vez, como el espacio
político de H. Lefrebvre, y es cuando una
necesidad y función que según (García López,
2015), se puede convertir en una actividad
definida y vinculante.
Esta actividad primordial o actividad
productiva, al estar en el entorno urbano
inmediato al campo, ejerce impactos negativos,
alterando la supervivencia de la actividad
agrícola. Los cambios de uso hacen que no haya
una cultura del suelo y por lo tanto no hay un
suelo agrario protegido, con una participación
ciudadana consolidada y fortalecida por la
normativa vigente.
89

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

tienden a desaparecer, o hay algo que el campo
le haya dado o le esté dando a la ciudad en su
obstinación de permanecer en su lugar ancestral
aunque este rodeado de ciudad (Ramírez B.,
2003). Entender por otro lado claramente, que el
proceso de ruralidad a futuro no está exento de
incluir los aspectos o factores económicos tanto
como los sociales en cualquier plan urbano y
que ambos están comprometidos para lograr una
nueva economía rural basada en estos nuevos
ruralistas (Kay, 2009, p. 607).
El Distrito de Cerro Colorado es un distrito
complejo en su conformidad tanto social como
económica aunando a estas características, su
territorio, pero, aunque se trate de aprovechar
estos territorios que vienen siendo abandonados a
lo largo del tiempo no es posible sino se modifican
leyes, se establecen normas específicas en los
planes urbanos de la ciudad. La identificación y
las potencialidades son los primeros pasos para
reconocer los territorios con posibilidades reales
de tener como estrategia una nueva ruralidad

colindando con el área urbana, dependiendo de
ella, pero manteniendo su autonomía.
Las estructuras invisibles, las personas, que en
muchos casos no se toman en cuenta cuando se
proponen actividades y usos, son los potenciales
usuarios del rescate de estas áreas, las franjas
periurbanas para dedicarlas a la agricultura pero
con la visión de integración de los individuos
que muchas veces son pequeños agricultores con
menos de 10 hectáreas para evitar los minifundios
y reconociendo la propiedad legal que les
proporcione respaldo con respecto a la producción,
la distribución del mayorista y el minorista con
un adecuado sistema de comercialización.
Vinculando por último un territorio o una
superficie de tierra con su población lo que de alguna
manera permite el estudio antropogeográfico en un
tiempo específico, lo que incluye los otros aspectos
del ser humano, la economía la política, la cultura
y no solo la distribución geográfica de un territorio
y las personas que viven en él. C

Referencias bibliográficas
Abadía J. (2002). El fenómeno periurbano: Caracterización y propuesta de regulación en el marco del Área
Metropolitana de Barcelona. Recuperado de: https://www.researchgate.net/publication/41545324_
El_fenomeno_periurbano_Caracterizacion_y_propuesta_de_regulacion_en_el_marco_del_Area_
Metropolitana_de_Barcelona/citations
Allen, Adriana. (2003). La interfase periurbana como escenario de cambio y acción hacia la sustentabilidad
del desarrollo. Cuadernos del Cendes, 20(53), 7-21. Recuperado en 17 de septiembre de 2020, de http://
ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1012-25082003000200002&amp;lng=es&amp;tlng=es
Benavente Cárdenas, Claudia. Camargo Salcedo, Patricia. Sarmiento Sarmiento, Guido. Mena Chacón,
Laydy. (2018). Evaluación del desarrollo de la agricultura periurbana y propuesta de gestión
integral en el distrito de Cayma, Arequipa, Perú. Idesia (Arica) ISSN 0718-3429. Recuperado de:
https://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0718-34292018000300053&amp;lng=p&amp;nr
m=iso&amp;tlng=p
Berardo, Martina. 2019. Más allá de la dicotomía rural-urbano. QUID 16 Revista del área de estudios
urbanos del INSTITUTO DE INVESTIGACIONES GINO GERMANI DE LA FACULTAD DE
CIENCIAS SOCIALES (UBA). ISSN 2250-4060. Berardo, Quid 16 Nº11 – Jun.-nov. 2019 – (316324). Recuperado de: https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/6974421.pdf
Barros, Claudia. «La antropogeografía en Buenos Aires», Terra Brasilis [En línea], 3 | 2001, Publicado
el 05 noviembre 2012, consultado el 30 noviembre 2020. URL: http://journals.openedition.org/
terrabrasilis/326; DOI : https://doi.org/10.4000/terrabrasilis.326 https://cerac.unlpam.edu.ar/index.
php/huellas/article/view/2541/3450
Carreras Roig, Lluís. (2008). El subsector empresarial no financiero de la economía social. La fiscalidad
de las sociedades cooperativas, Sociedades laborales y sociedades agrarias de transformación.
UNIVERSITAT ROVIRA I VIRIGILI. D.L.: T.536-2008 /ISBN:978-84-691-3380-4. Recuperado
de: https://www.tdx.cat/bitstream/handle/10803/8759/capitulo1.pdf?sequence=2&amp;isAllowed=y
Cavero Castillo, Martín. 2014. Crecimiento agroindustrial e impacto económico local en Virú (La
Libertad) y Cerro Colorado (Arequipa). Documento N.º 153. Grupo de Trabajo: Desarrollo con

90

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Cohesión Territorial. SERIE DOCUMENTOS DE TRABAJO. Instituto de Estudios Peruano,
Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural. Recuperado de: https://docplayer.es/29024359Crecimiento-agroindustrial-e-impacto-economico-local-en-viru-la-libertad-y-cerro-coloradoarequipa.html
Dávila, Julio. (2003). Enfoques de intervención en la interfase periurbana. Cuadernos del Cendes,
20(53), 23-38. Recuperado en 12 de agosto de 2021, de http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_
arttext&amp;pid=S1012-25082003000200003&amp;lng=es&amp;tlng=es.
De Grammont, H. (2004). La nueva ruralidad en América Latina. Revista Mexicana De Sociología, 66,
279-300. doi:10.2307/3541454. https://www.jstor.org/stable/i282505
De la Canal, R. (2018). Vinculaciones de las disciplinas geográficas y antropológicas en sus recorridos
históricos. HUELLAS, 22(2), 99-105. Recuperado de https://cerac.unlpam.edu.ar/index.php/
huellas/article/view/2541/3450
Flórez-Yepes, Gloria Yaneth, &amp; Rincón-Santamaría, Alejandro, &amp; Cardona, Pablo Santiago, &amp; AlzateAlvarez, Angela María (2017). Análisis multitemporal de las coberturas vegetales en el área
de influencia de las minas de oro ubicadas en la parte alta del sector de Maltería en Manizales,
Colombia. Dyna, 84(201),95-101. [fecha de Consulta 7 de noviembre de 2020]. ISSN: 0012-7353.
Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=496/49650911012
García Bartolomé, Juan Manuel. 1996. "Los procesos rurales en el ámbito de la Unión Europea". En la
sociedad rural mexicana frente al nuevo milenio, coordinado por Hubert Carton de Grammont, y
Héctor Tejera Gaona, volumen 11: La !1-ueva relación camp&lt;Hiudad y la pobreza rural, coordinado
por Ana Paula de Teresa y Carlos Cortés Ruiz. México: INAH/UAM/UNAM/Plaza y Valdés.
García López, Isaura Cecilia. Antropología del espacio. Consideraciones desde la geografía clásica
a la geografía cultural. methadatos. revista de ciencias sociales, vol. 3, núm. 2, noviembre,
2015, pp. 162-174. Universidad Rey Juan Carlos. Madrid, España. https://www.redalyc.org/
pdf/4415/441542974001.pdf
Gutiérrez Pinto, Darci. (2021). La permacultura como fundamento del ordenamiento territorial. Propuesta
de Desarrollo Sostenible en Cerro Colorado, Arequipa. Revista iberoamericana de estudios
municipales, (23), 129-152. https://dx.doi.org/10.32457/riem.v23i2.520
Hermida M. Augusta, Hermida, Carla, Cabrera, Natasha. Calle, Christian. La densidad urbana como
variable de análisis de la ciudad. El caso de Cuenca, Ecuador. Revista EURE. Vol. 41, No. 124, pp.
25-44. Recuperado de: https://www.scielo.cl/pdf/eure/v41n124/art02.pdf
Hernández Puig, Santiago. (2016). El periurbano, un espacio estratégico de oportunidad. Revista
Bibliográfica de Geografía y Ciencias sociales. Biblio 3W. Universidad de Barcelona. ISSN:
1138-9796. Depósito Legal: B. 21.742-98. Vol. XXI, núm. 1.160. Recuperado de: http://www.
ub.es/geocrit/b3w-1160.pdf [ISSN 1138-9796]. https://revistes.ub.edu/index.php/b3w/article/
view/26341/27795 http://www.ub.edu/geocrit/b3w-1160.pdf
Kay, Cristóbal. (2009). Estudios rurales en América Latina en el periodo de globalización neoliberal:
¿una nueva ruralidad? Revista mexicana de sociología, 71(4), 607-645. Recuperado en 17 de
septiembre de 2020, de http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S018825032009000400001&amp;lng=es&amp;tlng=es.
Laboratorio de Arquitectura Topo[genius]. Proyecto de Ordenamiento Territorial del Distrito de Cerro
Colorado. Arequipa. Dirigido por la Arqta. Darci Gutiérrez-Pinto. Proyecto de Fondos Concursables
2018. Escuela Profesional de Arquitectura. Universidad Alas Peruanas-Filial Arequipa.
López Vázquez, Víctor Hugo; Balderas Plata, Miguel Angel; Chávez Mejía, María Cristina; Juan Pérez, José
Isabel; Gutiérrez Cedillo, Jesús Gastón. Cambio de uso de suelo e implicaciones socioeconómicas
en un área mazahua del altiplano mexicano. Ciencia Ergo Sum, vol. 22, núm. 2, julio-octubre, 2015,
pp. 136-144. Universidad Autónoma del Estado de México. Toluca, México. Disponible en: https://
www.redalyc.org/pdf/104/10439327004.pdf
Martínez Godoy, Diego. 2017. Articulaciones urbano-rurales y desarrollo territorial: Retos para los
gobiernos locales de América Latina y Ecuador. RELACIONES Y TENSIONES ENTRE LO
URBANO Y LO RURAL. Consorcio de Gobiernos Autónomos Provinciales del Ecuador.
Recuperado de: https://biblio.flacsoandes.edu.ec/libros/digital/57063.pdf
91

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Pérez Cortés, Francisco, 2000 “La reorganización de los espacios urbanos en el ámbito de la producción”,
en Pablo Torres Lima, Procesos metropolitanos y agricultura urbana, Universidad Autónoma
Metropolitana-Xochimilco/Organización de las Naciones Unidas.
Plan Regional de Seguridad Ciudadana - Arequipa (2019) Recuperado de: https://www.regionarequipa.
gob.pe/Cms_Data/Contents/GobRegionalArequipaInv/Media/CORESEC/PLANES/PLANREGIONAL-DE-SEGURIDAD-CIUDADANA-2019-AREQUIPA.pdf
Plan Urbano distrital de Cerro Colorado 2011-2021. Municipalidad de Cerro Colorado. (2011) Recuperado
de: https://www.mdcc.gob.pe/wp-content/uploads/2019/03/001-PUD-CC-Documento.pdf
Platas-Rosado, Diego E., &amp; Vilaboa-Arroniz, Julio, &amp; González-Reynoso, Luis, &amp; Severino-Lendechy,
Víctor Hugo, &amp; López-Romero, Gustavo, &amp; Vilaboa-Arroniz, Israel (2017). Un análisis teórico
para el estudio de los agroecosistemas. Agroecosistemas tropicales y subtropicales, 20 (3), 395-399.
[Fecha de Consulta 9 de Julio de 2021]. ISSN: Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.
oa?id=93953814017
Ramírez Velázquez, Blanca Rebeca (2003). La vieja agricultura y la nueva ruralidad: enfoques y
categorías desde el urbanismo y la sociología rural. Sociológica, 18(51),49-71. [fecha de Consulta
13 de septiembre de 2021]. ISSN: 0187-0173. Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.
oa?id=305026632003
Ratzel, F. (1897). Politische Geographie, 1st edn. Munich: Oldenbourg.
Salvador, J. E. E., Hernández1, A. R., &amp; Vera, C. R. A. (2021). Agricultura de proximidad: Importancia del
periurbano para la seguridad y soberanía agroalimentaria-nutricional en la conurbación Puerto La
Cruz – Barcelona, Venezuela - Petroglifos Revista Crítica Transdisciplinaria. Petroglifos. Revista
Crítica Transdisciplina, 4. https://petroglifosrevistacritica.org.ve/revista/agricultura-de-proximidadimportancia-del-periurbano-para-la-seguridad-y-soberania-agroalimentaria-nutricional-en-laconurbacion-puerto-la-cruz-barcelona-venezuela/
Sanz Herráiz, Concepción. 2012. Paisaje y patrimonio natural y cultural: Historia y retos actuales.
Universidad Autónoma de Madrid. Revista Nimbus, nº 29-30, ISSN 1139-7136, 2012, 687-700.
Recuperado de: http://www.upv.es/contenidos/CAMUNISO/info/U0556177.pdf
Vázquez Sánchez, Martín; Méndez Ramírez, José Juan. (2011). LA VULNERABILIDAD DE LOS
ASENTAMIENTOS EN ESPACIOS NO URBANIZABLES EN EL MUNICIPIO DE SAN
MATEO ATENCO, ESTADO DE MÉXICO. Quivera, vol. 13, núm. 1, enero-junio, 2011, pp. 244268. Universidad Autónoma del Estado de México Toluca, México. Recuperado de: https://www.
redalyc.org/pdf/401/40118420015.pdf
Zapatero Sánchez, María Antonia. (2017). La Densidad Urbana: Concepto y metodología. Análisis
comparativo de los tejidos de Madrid. Tesis de Maestría de la Universidad Politécnica de Madrid.
Recuperado de: http://oa.upm.es/45491/1/TFG_MARIA_ANTONIA_ZAPATERO_SANTOS.pdf
Zulaica, Laura. Ferraro, Rosana. Vázquez, Patricia. (2012). Transformaciones territoriales en el periurbano
de Mar del Plata. Geograficando: Revista de Estudios Geográficos, 8(8). ISSN E 2346-898X.
Recuperado de: http://geograficando.fahce.unlp.edu.ar

92

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Propuesta metodológica para la mejora del espacio público
a través de la aplicación de indicadores basados en el
interaccionismo simbólico social
Methodological proposal for the improvement of public space through the
application of indicators base on social symbolic interactionism
Recibido: junio 2021
Aceptado: noviembre 2022

Silvia Andrea Valdez Calva1
Liliana Romero-Guzmán2

Resumen

Abstract

El artículo tiene como objetivo describir una
propuesta metodológica para medir y posteriormente
poder crear propuestas de regeneración hacia los
espacios públicos a través del uso de la teoría del
interaccionismo simbólico social. En primera
instancia se establece la concepción teórica del
espacio público y el vínculo con el individuo a
través de la interacción social; de esta unión la
investigación propone cinco dimensiones en las
cuales se encuentra inmerso el espacio público
y la ciudadanía, siendo los aspectos: simbólico,
simbiótico, multifuncional, proxémico y autónomo;
los engranes que ayudan a comprender las dinámicas
sociales y de apropiación que se efectúan dentro de
los espacios públicos.
El proceso metodológico consiste en la
elaboración de un esquema basado en una serie
de indicadores agrupados dentro de las cinco
dimensiones asociadas al espacio público, bajo
la perspectiva del marco lógico, el cual ayuda
en la creación de programas aplicables a algún
caso de estudio, con el fin de regenerar los
espacios públicos del lugar y mejorar la calidad
de vida urbana. Colocar las conclusiones o las
aportaciones también faltan en el resumen
Finalmente, en las conclusiones se describe la
importancia de contar con esquemas de medición
por medio de indicadores urbanos para poder
analizar de manera particular cualquier espacio

The article aims to describe a methodological
proposal to measure and subsequently be able to
create proposals for regeneration towards public
spaces through the use of the theory of social
symbolic interactionism. In the first instance, the
theoretical conception of public space and the
link with the individual through social interaction
are established. From this union the research
proposes five dimensions in which the public
space and citizenship are immersed, the aspects
being: symbolic, symbiotic, multifuncional,
proxemic and autonomous; the gears that help to
understand the social and appropriation dynamics
that take place within public spaces.
The methodological process consists of the
depelopment of a scheme based on a series of
indicators grouped within the five dimensions
associated with public space, from the perspective
of the logical framework, which helps in the
creation of programs applicable to a case study,
with in order to regenerate the public spaces of
the place and improve the quality of urban life.
Finally, the conclusions describe the
importance of having measurement schemes
through urban indicators to be able to analyze
any public space in a particular way, observing
through the results the most relevant details of
a public space and qualifying it over time and
space, in order to identify the problems that afflict

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Autónoma del Estado de México; Doctora en Diseño, Maestra en Diseño y Arquitecta
por la Universidad Autónoma del Estado de México; E-mail: silviandrea.valdez@gmail.com; https://orcid.org/0000-0002-1471-5280
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Facultad de Arquitectura y diseño de Universidad Autónoma del Estado de México; Doctora en
diseño; E-mail: arq_lilianarg@hotmail.com; https://orcid.org/0000-0003-1495-9856

93

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

público, observando por medio de los resultados
los detalles más relevantes de un espacio público
y calificarlo a través del tiempo y espacio, para
lograr identificar los problemas que aquejan a un
determinado espacio público y facilitar la toma de
decisiones para su regeneración.

a certain public space and facilitate decision
making for its regeneration.

Palabras Clave:

Keywords:

espacio público; interaccionismo simbólico
social; modelo metodológico urbano

public space; social symbolic interactionism;
urban methodological model

94

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Introducción

desde la mirada del interaccionismo simbólico
social, reconociendo que este campo de
conocimiento considera al espacio público como
el escenario por excelencia para la formación
del ciudadano; por ello se realiza un análisis del
objeto de estudio desde su configuración hasta
sus usos, para identificar cuáles son los elementos
y roles que juegan las personas dentro de éste,
para lograr una buena apropiación del lugar; con
la finalidad de establecer variables que funjan
como ejes dentro del modelo de regeneración de
los espacios públicos, que este artículo propone.
En segunda instancia, se describe la
metodología a emplear dentro de la investigación,
la cual guarda relación con el interaccionismo
simbólico social, al medir al espacio desde la
microsociología o la escala humana como lo
propone Gehl (2006), ya que ambas posturas se
basan en el análisis in situ, con la finalidad de
obtener resultados particulares del lugar; haciendo
uso del marco lógico, se desglosan las variables
que surgen del marco teórico, para obtener una
serie de indicadores que serán susceptibles para
la conformación del esquema de
evaluación del espacio público.
Finalmente, en las conclusiones se describe la
importancia de contar con esquemas de medición
por medio de indicadores o variables urbanas en
este caso basadas en el interaccionismo simbólico
social para poder analizar de manera particular
cualquier espacio público y sus habitantes
desde una mirada microsociología; puesto que
el empleo de indicadores urbanos cuantitativos
permite observar los detalles más relevantes de
un espacio público a través del tiempo y espacio,
para lograr identificar los problemas que aquejan
a un determinado espacio público y facilitar la
toma de decisiones para su regeneración.

El espacio público en los últimos años ha sido
objeto de investigación y de acuerdo con Alice
Beuf (2016) un tema abordado desde dos temas
principalmente; el primero de ellos la economía,
donde el espacio público se expone como el eje
principal del intercambio socioeconómico, al ser
el soporte de las actividades cotidianas que se dan
en conjunto con el intercambio comercial; y el
segundo temas es el diseño, donde se encamina a
la construcción de obras que favorecen y mejoran
la imagen y la apropiación de la ciudad. Por lo
cual se vuelve un tema de discusión para distintos
interesados, entre los que destacan la academia, el
gobierno y los usuarios del espacio público.
En lo que respecta al diseño y la academia,
Segovia (2007) comenta que dentro de la
apropiación y el uso del espacio público no solo
actúan dimensiones sociales y culturales también
influye la dimensión física vinculada al conjunto de
elementos que lo componen. Por lo cual un espacio
público puede ser generador de un buen tejido
urbano si se consideran dentro de su composición
las diversas dimensiones que lo constituyen.
De lo anterior, la problemática refiere a
la necesidad de contar con herramientas de
evaluación urbana integral hacia los espacios
públicos, donde se observe la realidad cotidiana
a una escala humana por medio de variables
urbanas que puedan contribuir a una correcta
articulación entre los espacios públicos, la ciudad
y las personas. Puesto que, en la mayoría de los
casos, Briseño (2002) exhibe que la elección
de variables urbanas para calificar el espacio
público tiende a ser indiferente a las cualidades
de cohesión perceptual de las personas.
Estas observaciones dan pie para promover
la realización de una propuesta metodológica
por parte de la academia basada en variables o
indicadores urbanos, para analizar el estado
actual de los espacios públicos. Partiendo de la
perspectiva de la interacción simbólica social,
ya que permite fomentar la relación entre el arte
de construir y el de hacer comunidad (Biondi
&amp; González Anaya, 2008), con el fin de brindar
una reinterpretación en la planificación y en las
intervenciones de mejora al espacio público, que
permita crear entornos basados en la ciudadanía y
a una escala humana.
Para llevar a cabo este propósito, se presenta
un acercamiento teórico sobre el espacio público

La interacción simbólica como método de
análisis dentro del espacio público
La comprensión del espacio público como
ideología se retoma de Carrión (2007) porque
permite concebirlo como una relación social y
física. Y al mismo tiempo se complementa con
la idea de Bazant (2010) al analizarlo como un
contenedor de acontecimientos, que no posee una
forma o medidas establecidas; por el contrario, son
los elementos formales, funcionales, espaciales
y de interacción social, los que lo conforman.
Ambas propuestas permiten percibir el vínculo
95

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

entre el espacio físico y el espacio social por
medio del cual se favorece a una mejor creación
de espacio público.
Además, la importancia del espacio público
radica en el papel fundamental que desempeña
dentro de la construcción de la ciudad y del
territorio, al articularlo, organizarlo y ordenarlo
de acuerdo con las diferentes actividades y usos
que mantiene cada una de las personas que
habitan la ciudad (Lynch, 2015). Por ello es
“el espacio cotidiano es el de los juegos, de las
relaciones casuales o habituales con los otros,
del recorrido diario entre las actividades y del
encuentro” (Borja &amp; Muxí, 2000, pág. 71). Es
el espacio que le permite a la persona interactuar
con el resto de la comunidad, como lo mencionan
Ruíz Gómez (2012) y Álvarez Falcón (2014) son
los sitios donde cada ser desarrolla un esquema
que comprende estructuras universales, por medio
de la cuales establece relaciones con los otros
individuos y al mismo tiempo adquiere los valores
culturales y simbólicos de su lugar de origen.
De aquí que uno de los temas que sobresalen
en la actualidad sobre los espacios públicos sea
la necesidad de dinamizarlos, al respecto Gehl
(2006) menciona que se debe de impulsar el
desarrollo cultural urbano a través del mecanismo
barrial, es decir, diseñar a una escala más pequeña,
la del individuo, “[…] puesto que un barrio está
ligado a una zona de la ciudad con identidad
propia, claramente percibida tanto por sus
habitantes como por sus visitantes […]” (Moreno
González, 2013, pág. 96) y en la conformación
de esa identidad, los componentes tanto sociales
como físicos juegan un importante papel.
Desde esta perspectiva una de las posturas
que surge para estudiar al ser social desde la
escala humana es el interaccionismo simbólico
social; donde la vida urbana es observada desde
la microsociología o como lo comenta Delgado
“[…] desde las situaciones cotidianas […]” (2008,
pág. 70). Compaginando esta idea, Galindo (2015)
entiende que el espacio público actúa como un ente
más de la sociedad, por lo cual se hace necesario
estudiar e identificar sus diferentes máscaras (roles)
y su forma de comportamiento e integración con los
diferentes usuarios que lo habitan y con los espacios
que se encuentran a su alrededor para establecer su
identidad dentro de la ciudad.
Siguiendo con esta idea, la apropiación del
espacio público se concibe como un proceso social
que ocurre a través de la identidad surgida de la

cultura, la cual es transmitida por los habitantes
mediante los diversas actividades y usos (roles)
que le son asignados al espacio público (Galindo,
2015), de esta manera el vínculo de apropiación
entre la persona y el espacio público surge a través
del uso que le permite a la persona desarrollarse
como un ser social.
Los argumentos anteriores admiten que la
concepción del espacio público desde la teoría del
interaccionismo simbólico social se forma a partir
de cuatro elementos básicos:
1. Identidad. Surge a partir de la percepción y la
experiencia, dado que, los espacios públicos
son los sitios donde cada ser desarrolla
un esquema que comprende estructuras
universales por medio de las cuales establece
una relación con los demás individuos y al
mismo tiempo va adquiriendo los valores
culturales y simbólicos de su lugar de origen
(Álvarez Falcón, 2014). Por ello, “[…] la
percepción es el mecanismo que vincula al
hombre con el entorno; alimentándose de los
rasgos más importantes: visuales, auditivos,
sonoros, durante los recorridos […]”
(Briseño Ávila, 2002, pág. 96). Siendo estas
experiencias las que organizan y componen la
ciudad para el individuo.
2. Individuo. Estudiado desde el proceso
perceptivo donde el individuo aprende a
utilizar y desarrollar códigos generalizados
que le permiten ponerse en el lugar de otros,
con el fin de interrelacionarse con los diversos
grupos que existen en la ciudad (Galindo,
2015).
3. Usos. Con respecto a este punto, el hecho más
relevante para garantizar el uso del espacio
público por parte de todas las personas es
la diversidad: de funciones y de usuarios.
Sin embargo, las acciones o actividades no
sólo están restringidas por las capacidades
individuales o por las características físicas
del entorno, existe un complejo entramado
de elementos legales, sociales, culturales y
políticos que condicionan el tipo de uso y las
actividades que se llevan a cabo en el espacio
público (Delgado, 2008). Por esta razón el
uso de cada espacio público se ve limitado
por variables de seguridad y por imperativos
culturales de orden y decoro morales (De
Hoyos, Jiménez, &amp; Álvarez, 2013).
4. Lugar. Este último punto es una consecuencia
de los usos, la identidad y las experiencias que
96

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

cada individuo va construyendo en el espacio
público (Álvarez Falcón, 2014), por lo tanto,
el espacio público se vuelve una construcción
personal, que el individuo va confeccionando
a partir de sus experiencias con el entorno
físico y con la estructura social.
Así, los espacios públicos cobran relevancia
por ser los lugares donde el individuo logra
identificarse como parte de un colectivo y
pertenecer a una cultura, mediante el desarrollo
de su propia individualidad, forja un vínculo de
pertenencia con sus espacios a través de símbolos,
los cuales le brindan un sentido de identidad que
lleva de fondo un lazo integrado por cultura,
sociedad e individuo (Delgado, 2008), aunado a
su parte subjetiva donde reside su fenomenología
(percepción); es posible la construcción de su
mapa cognitivo mediante el cual organiza y
construye su lugar, al interior de su grupo social
(Figura 1).

dimensiones, diseñadas a partir del marco teórico
(White, 1999); (Gehl, 2006); (Segovia, 2007);
(Bazant, 2010); (Lynch, 2015); (Ministerio de
Vivienda y Urbanismo MINVU, 2017); por
medio del cual es posible abarcar elementos
básicos para la apropiación del lugar con el fin
de analizar las características específicas de cada
espacio público, donde cada componente sea
soporte del anterior (Figura 2).
1. Simbólico. El espacio construye identidad
bajo dos formas: la de pertenencia y la de
función, ya que es un soporte múltiple de
simbologías y roles, por lo cual dentro del
espacio público los valores patrimoniales
(tangibles e intangibles) se pueden dividir
en tres aspectos: a) patrimonio ecológico elementos naturales del lugar, los cuales lo
dotan de una fisionomía única; b) patrimonio
arquitectónico y paisajístico - formado
por los edificios y la vegetación, donde se
concibe la imagen de la ciudad, es decir, las
vistas, la trama del tejido urbano, la escala, la
legibilidad y las dimensiones de los espacios
abiertos y; c) patrimonio cultural – son los
valores que representan a toda la comunidad,
es el patrimonio social, de las personas que
han formado parte del pasado y del presente
de la sociedad (Ministerio de Vivienda y
Urbanismo MINVU, 2017).
2. Simbiótico. Los espacios públicos son lugares
de integración social, de encuentro, de
socialización y de la alteridad; por ello este
componente consiste en la mixtura social,
física y funcional que permite la variedad de
personas, actividades y usos respondiendo a
las diferentes necesidades de las personas en
función del género, sexo, edad, origen, cultura
y condición social, entre otros factores. Esto
significa que su “[…] condición pública
produce un legado transgeneracional y
transespacial que define una ciudadanía del
lugar […]” (Carrión Mena, 2007, pág. 93).
3. Multifuncional. Es la vitalidad de un espacio
la cual surge de la presencia simultánea y
continua de personas y de la densidad de
actividades y usos en las calles. Espacios de
relación y equipamientos que favorecen el
encuentro, la socialización y la ayuda mutua
entre las personas, siendo estos elementos
vitales para el desarrollo de la formación
ciudadana y la conciencia social (Borja &amp;
Muxí, 2002). Las zonas multifuncionales

Figura 1. Componentes para formar el espacio
público, desde las ideas del interaccionismo simbólico

Fuente: Elaboración propia, basado en Delgado (2008);
Borja y Muxí (2000); Bazant (2010) y Galindo (2015)

Componentes del espacio público desde la
interacción simbólica social
Al hablar de los elementos que componen al
espacio público, Pascual y Peña mencionan
que “[…] estos lugares, se encuentran dotados
de una dualidad entre lo existente y los nuevos
imaginarios urbanos […]” (2012, pág. 35), como
una relación entre las ideas y la realidad. Partiendo
de esta premisa, se plantea que cada contexto
requiere adoptar sus propias aproximaciones
de evaluación, por lo cual se describen cinco
97

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

pueden ser utilizadas durante todo el día ya
que se relacionan con los edificios y las calles
que los delimitan.
4. Proxémico. Se entiende por proximidad la
ubicación cercana, en el espacio y el tiempo,
así como la conectividad peatonal libre
de obstáculos de los espacios de relación,
equipamientos cotidianos, paradas de
transporte público y comercios con relación a
las viviendas y entre sí (Borja &amp; Muxí, 2002).
Este componente es necesario para poder
realizar las actividades cotidianas de manera
efectiva, si los espacios no son cercanos, la
vida cotidiana de las personas se dificulta,
puesto que tienen que dedicar más tiempo a los
desplazamientos o renunciar a actividades para
poder desarrollar las tareas diarias.
5. Autónomo. Los espacios públicos son autónomos
porque les permiten a las personas sentirse
seguras y al mismo tiempo le generan confianza
para utilizar y usar el espacio sin restricciones
de ningún tipo, esto es posible cuando las
condiciones de accesibilidad son universales
teniendo en cuenta las particularidades físicas
del entorno (Gehl, 2006). Además, dentro de este
punto se promueve la participación ciudadana
para crear lugares que brinden confort donde el
ciudadano se sienta dueño del espacio.

Hasta aquí se puede entender que el estudio del
espacio público a partir de componentes permite
distinguir de una manera más simplificada el
proceso de apropiación del lugar que experimenta
cada uno de los habitantes. En donde como lo
menciona Gehl (2006) se observa que las prácticas
espaciales son las que definen los lugares, razón
por la cual los espacios públicos deben ajustarse
a las actividades de sus usuarios, facilitar su uso,
brindar seguridad, orientación y confort para
invitar al ciudadano a habitar el lugar.
Estos fundamentos permiten comprender que
la forma de la ciudad actual debe ser flexible
para sus ciudadanos, abierta para cambiar y
evolucionar, y receptiva para la formación de
nuevas imágenes. Establecer la claridad de la
estructura a partir del espacio público puede
potenciar la identidad de un lugar, a través de las
cualidades perceptuales; siendo estos los primeros
pasos para el desarrollo de criterios que faciliten
la intervención sobre el entorno construido.
“[…] La percepción de la ciudad contemporánea
podría proveer un terreno para la acumulación
y la organización de diversos significados y
asociaciones que realcen las actividades humanas
y que fomenten la formación de una memoria
colectiva […]” (Briseño Ávila, 2002, pág. 96).
Por ello, en lo que respecta a los estudios de
recuperación o rehabilitación de los espacios
públicos, en la actualidad se busca medir
características particulares y generales de cada
uno de ellos, a través de indicadores para poder
plantear herramientas de solución, los cuales
ONU-Hábitat (2013) los describe como aquellos
elementos que designan a un objeto y de los
cuales se obtiene una información específica
dependiendo del ámbito que se quiera estudiar.
Desde la aparición del término Desarrollo
Sostenible en el informe Brundtland en 1987
la comunidad ha realizado muchos esfuerzos
para medir el nivel de sostenibilidad de un
sistema urbano a través de indicadores (Quiroga
Martínez, 2007). De esta manera diversas
instituciones y gobiernos han diseñado baterías
de indicadores para poder cuantificar los diversos
elementos de habitabilidad que componen a las
sociedades, a fin de lograr estudios conjuntos que
permitan obtener resultados específicos y de estos
proponer herramientas de planificación enfocadas
a la mejora de las ciudades.
Se debe de entender que un indicador
proporciona información suficiente para

Figura 2. Modelo explicativo sobre los elementos que
configuran al espacio público y sus dimensiones

Fuente: Elaboración propia a partir de las propuestas
de White (1999); Gehl (2006); Segovia (2007); Bazant
(2010); Lynch (2015) y MINVU (2017).

98

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

establecer una situación particular porque se
encuentra dentro de un contexto determinado y
que tácitamente es entendido por un observador.
Dicho contexto es en última instancia, el elemento
que puede ser medido o puede ser comprendido.

público con el fin de obtener resultados medibles,
acotados y específicos.
2. Explicación del funcionamiento del modelo
de regeneración de espacios públicos
El esquema planteado consta de 6 fases para
lograr el desarrollo o la regeneración de un
espacio público, el cual se divide en dos procesos,
donde cada uno de ellos conlleva tres fases con
la finalidad de lograr un mejor entendimiento del
espacio público a intervenir.
La primera parte engloba la planificación, en la
cual se realiza el análisis actual sobre la calidad
y nivel de espacio público por medio del empleo
de indicadores los cuales surgen de la aplicación
del marco lógico (Ortegón, Pacheco, &amp; Prieto,
2015), el cual se elabora a partir de la problemática
planteada en esta investigación. Posteriormente,
los resultados obtenidos en la evaluación permiten
definir prioridades para desarrollar estrategias de
intervención urbana incrementales, a través de
periodos de tiempo corto, mediano y largo plazo.
La segunda parte se enfoca a la ejecución del
proyecto, una vez que se tienen estratificadas las
intervenciones por periodo de tiempo y definida la
escala de cada proyecto se procede al proceso de
diseño, posteriormente se ejecuta o implementa
la obra en la cual se promueve la participación
ciudadana para lograr una mejor apropiación y
una vez culminando el proyecto se procede a una
nueva evaluación, pero esta vez en función de la
satisfacción de los ciudadanos (Tabla 1).

Sistémica del modelo de regeneración para
espacios públicos - Metodología
De acuerdo con el marco teórico, elaborado a partir
de la problemática planteada en esta investigación,
del cual se desprenden las dimensiones que permiten
analizar de una manera particular el territorio
urbano, se presenta el modelo metodológico
para evaluar los espacios públicos, el cual guarda
relación con el interaccionismo simbólico social,
al medir el espacio desde la microsociología o la
escala humana como lo propone Gehl (2006), ya que
ambas posturas se basan en el análisis in situ, para
obtener resultados particulares del contexto. Con
este enfoque, la investigación tiene la posibilidad
de orientarse hacia el significado, el contexto y la
interpretación del sujeto en su complejidad. Por
consiguiente, el modelo de regeneración al espacio
público se estructura de la siguiente manera:
1. Elaboración del modelo metodológico a
partir del análisis teórico
A partir del marco teórico se obtiene un esquema
de cinco variables, las cuales serán el soporte de
la batería de indicadores, los cuales expresan las
características físicas y simbólicas de un espacio
Tabla 1. Fases del modelo
de regeneración al espacio
público propuesta en esta
investigación
Modelo para regenerar el
espacio público
Fuente: Elaboración propia,
basado en las ideas de Gehl
(2006); Lynch (2015) y del
Ministerio de Vivienda y
Urbanismo (2017)

99

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

3. Investigación y evaluación del caso de
estudio (Aplicación del modelo)
El primer paso consiste en comprender la morfología
de los espacios públicos con lo que cuenta la ciudad
y con ello poder elegir el caso de estudio, de aquí
se procede a estudiar los antecedentes del lugar, su
formación y transformación a través del tiempo
por medio de mapas históricos, reseñas y mapeos
colectivos que ayuden a construir el paisaje actual.
La segunda parte del análisis al espacio público
se realiza mediante la aplicación del marco lógico
del cual surge la batería de indicadores integrados
dentro de las cinco dimensiones que integran al
espacio público desde la mirada de la interacción
simbólica social; se decanta por esta metodología
ya que permite desarrollar un planteamiento
estratégico ordenado que conduce hacia acciones
encaminadas a un desarrollo integral por medio
de objetivos estratégicos que tienen un fin.
Si bien es una investigación cualitativa, es
indispensable el uso de técnicas y elementos
cuantitativos ya que “[…] es indispensable saber las
características del lugar como datos demográficos
(población, género, edades), socioeconómicos (nivel
económico, educativo) y urbanísticos (mobiliario
urbano, arquitectura del lugar) […]” (White, 1999,
pág. 19); además la implementación de indicadores
permite ser replicable y mediable en el tiempo y en
el espacio para observar la mejora o el deterioro de
cada uno de los espacios públicos analizados.

Desarrollo de la matriz de marco lógico
La Metodología de Marco Lógico es una herramienta
para facilitar el proceso de conceptualización,
diseño, ejecución y evaluación de proyectos.
Su énfasis está centrado en la orientación por
objetivos, en la facilitación de la participación y
en la comunicación entre las partes interesadas.
La Metodología contempla dos etapas, que se
desarrollan paso a paso en las fases de identificación
y de diseño del ciclo de vida del proyecto (Ortegón,
Pacheco, &amp; Prieto, 2015):
1. Identificación del problema y alternativas
de solución: Se analiza la situación existente
para crear una visión de la situación deseada y
seleccionar las estrategias que se aplicarán para
conseguirla (tabla 2 en la siguiente página):

4. Interpretación de resultados
La obtención de resultados por medio de la
calificación que arroja cada indicador permite
distinguir los pros y los contras del espacio público
estudiado con la finalidad de crear propuestas
de regeneración con una mirada enfocada a la
escala humana. Recordando que la arquitectura
y el urbanismo como lo menciona Solano (2016)
tienen una naturaleza simbólica, es decir, que
emergen bajo la consideración de la cultura, de
las costumbres, desde hechos sociales más que
funcionales; por lo cual el usuario debe entenderse
como el verdadero eje del diseño.
Con este proceso, el espacio público se
concibe como parte de un contexto en específico,
es decir cada parque, plaza, calle, camellón y
demás espacios forman parte de un sistema (Borja
&amp; Muxí, 2000) en el cual cada uno de ellos tiene
la función de satisfacer las necesidades de una
comunidad.

100

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Tabla 2. Descripción de los 5 niveles de los cuales se compone la primera parte del marco lógico

Fuente: Elaboración propia, con base en el curso de Indicadores para el Desarrollo 1ª edición (BID Banco
Interamericano de Desarrollo, 2012) y en el manual para la planificación, el seguimiento y la evaluación de proyectos
(Ortegón, Pacheco, &amp; Prieto, 2015)

3

Análisis de involucrados: Esquema base para la elaboración del mapa de actores, donde se caracterizan cada uno de los involucrados que
intervienen en el proyecto o problema urbano a analizar (BID Banco Interamericano de Desarrollo, 2012).
4
Esquema árbol de problemas: Diagrama base para ilustrar el análisis de problemas, el cual se desglosa en cada una de las cinco dimensiones
del espacio público: simbólico, simbiótico, multifuncional, proxémico y autónomo. En la parte central se coloca la problemática urbana que
se quiere mejorar, en la parte inferior se describen las raíces, que son las causas y el origen del problema; en la parte superior que representa
la copa del árbol se colocan los efectos y las consecuencias que se han generado en el espacio público (BID Banco Interamericano de
Desarrollo, 2012).
5
Árbol de soluciones: Diagrama para elaborar el árbol de soluciones donde se ubica en la parte central el objetivo central de cada una
de las dimensiones, posteriormente se procede a redactar las causas y efectos en positivo, es decir, transformar las causas en medios y los
efectos en fines. En este apartado se define la situación óptima a la que se quiere llegar con la regeneración del espacio público (BID Banco
Interamericano de Desarrollo, 2012).

101

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

2. Etapa de planificación: La idea del proyecto
se convierte en un plan operativo práctico para la
ejecución. En esta etapa se elabora la matriz de
marco lógico. Las actividades y los recursos son
definidos y visualizados en cierto tiempo.
Tabla 3. Descripción de los 4 elementos que componen la segunda fase del marco lógico

Fuente: Elaboración propia con base en el curso de Indicadores para el Desarrollo 1ª edición (BID Banco
Interamericano de Desarrollo, 2012) y del manual para la planificación, el seguimiento y la evaluación de proyectos
(Ortegón, Pacheco, &amp; Prieto, 2015)

Construcción de los indicadores

de las cinco dimensiones del espacio público,
las cuales fueron definidas en el marco teórico
y son entendidas como aquellas condicionantes
necesarias para la apropiación del espacio público.
Una vez definida la estructura analítica del
proyecto se procede a desglosar cada una de las
dimensiones en componentes que son los que
albergaran la batería de indicadores propuesta
tomando en cuenta la escala próxima y local de los
entornos cotidianos y la información cualitativa
que habla de la diversidad en el uso y necesidades
que tienen las personas.

La construcción de los indicadores se inicia
con la problemática que se plantea al inicio de
esta investigación la cual refiere a una falta de
herramientas de evaluación urbana enfocadas
a medir espacios públicos a nivel localidad o
barrio, que ayuden en el establecimiento de
parámetros para mejorar la calidad de vida
urbana. Por lo cual, se establece un análisis de los
aspectos tangibles e intangibles que conforman
a una localidad o un barrio, distribuidos dentro
102

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Tabla 4. Estructura de las 17 variables las cuales contienen al grupo de indicadores
que conforman la propuesta de medición al espacio público

Fuente: Elaboración propia, basado en las propuestas de la Agencia de Ecología Urbana de Barcelona (2010) y el
Ministerio de Vivienda y Urbanismo (2017)

Batería de indicadores: estructura y
funcionamiento del esquema de evaluación al
espacio público

Es importante considerar que la adopción de
indicadores ayuda en los análisis urbanos y en
conjunto con las evaluaciones en profundidad, son
esenciales para desarrollar medidas apropiadas para
impulsar las políticas a través de la implementación
concreta y efectiva de planes de mejora (AEUB,
2010). Por lo cual la batería de indicadores
propuesta reúne características particulares que
la hacen complementaria a otros sistemas de
indicadores urbanos utilizados, ya que analiza en
detalle las cualidades espaciales de un entorno en
específico desde la experiencia de la vida cotidiana
de las personas. Los datos con los que se trabaja
son de procedencia cualitativa, pero con un sistema
de valoración que permite cuantificar, medir y
comparar de manera temporal y particular, así como
verificar continuamente los resultados de forma que
puedan corregirse.

Este esquema se construye y responde de manera
colaborativa entre los especialistas del espacio y
los habitantes del lugar, con la finalidad de obtener
un resultado multidimensional que abarque los
aspectos físicos, sociales, simbólicos y funcionales
que configuran el espacio público. La estructura
del esquema de evaluación al espacio público se
compone de una lista de veinticuatro indicadores
distribuidos y organizados dentro de diecisiete
componentes; producto de las cinco dimensiones
que componen el espacio público (figura 3 en
siguiente página):

103

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Figura 3. Desglose de la batería de indicadores para medir el espacio público

Fuente: Elaboración propia a partir de las propuestas de medición de White (1999); Gehl (2006); Bazant (2010);
Agencia de Ecología Urbana de Barcelona (2010); Lynch (2015) y del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (2017)

A cada uno de los veinticuatro indicadores le
corresponde una ficha de evaluación que sirve
para medir la situación urbana de acuerdo con
la dimensión que representa el indicador. Para
poder obtener la calificación de cada categoría se
deben medir los indicadores utilizando las fichas
de evaluación, que contienen la información
necesaria para realizar los cálculos y el listado
de evidencias que se requieren para ubicar
los resultados de acuerdo con los parámetros
establecidos. A manera de ejemplo se muestra la
primera ficha para describir los elementos que se
encuentran en cada una de ellas: en la parte superior
se localiza la dimensión y el componente al que
pertenece, seguida por el nombre del indicador;

en la parte media se ubican las variables, es
decir los elementos que se necesitan para poder
medir el indicador, posteriormente se encuentra
la descripción y el objetivo del ¿por qué? y ¿para
qué? es importe medirlo; y finalmente en la parte
inferior se coloca su fórmula de cálculo o la
información necesaria para realizar su medición
y el posterior análisis del resultado.

104

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Tabla 5. Ejemplo de una de las veinticuatro fichas descriptivas que comprende el modelo de regeneración

Fuente: Elaboración propia partiendo del sistema de indicadores de la Agencia de Ecología Urbana de Barcelona
(AEUB, 2010).

Los resultados obtenidos en cada uno de los
indicadores conforman la primera fase del
modelo, la cual comprende la investigación y la
evaluación. Donde cada indicador, a través de
los parámetros establecidos permite generar una
calificación en cada una de las cinco variables,
y con ello proceder a la segunda fase que
comprende el análisis FODA (Tabla 6), en este
punto se expresa de manera concisa cuales son
los problemas físicos y sociales que se quieren
resolver a través de la regeneración al espacio
público por medio de los resultados obtenidos;
con el fin de plantear propuestas adecuadas a la
zona de estudio. Este tipo de diagrama permite
enfocar esfuerzos y orientar las acciones hacia un
número limitado de tareas o intervenciones.

Tabla 6. Esquema de la fase 2: Análisis FODA

Fuente: Elaboración propia con base en el curso de
Indicadores para el Desarrollo, 1ª edición por parte del
Banco Interamericano de Desarrollo (2012)

105

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

El tercer paso del modelo de regeneración
integra la lista de los posibles proyectos,
incluyendo obras de recuperación, mantenimiento
y gestión, los cuales consideran el amplio rango
de tipologías de espacios existentes, las diferentes
escalas de proyectos, y los diferentes niveles de
intensidad de uso.
Por lo anterior y con ayuda de la matriz de marco
lógico se establecen una serie de actividades y/o
programas de regeneración espacial y social para
llevarlos a cabo en diferentes lapsos de tiempo,
ya que la suma de estas transformaciones hará del
espacio un lugar con vitalidad donde se optimice
la calidad de vida urbana y donde intervengan los
diferentes actores que componen la ciudad.

traza, el tejido social y la cultura del lugar.
El objetivo de contar con modelos
metodológicos basados en la medición para
regenerar los espacios públicos tiene como
finalidad de proveer a los responsables del diseño
los elementos necesarios para conceptualizar
adecuadamente un proyecto que atienda las
necesidades de los distintos habitantes del lugar.
El uso de baterías de indicadores permite
atender y entender los conflictos de manera
particular, al comprender tanto las dinámicas de
movimiento de los diferentes habitantes del lugar,
como el comportamiento de los espacios públicos
con su entorno; es decir llevar datos cualitativos
(aspectos intangibles) a resultados cuantitativos,
para identificar los ámbitos que presentan alguna
deficiencia por medio del uso de parámetros,
con el fin de crear propuestas urbanas integrales,
que sirvan como solución a los problemas más
intangibles que se presentan en el espacio público.
Finalmente, se debe señalar que si bien
el análisis del espacio se subdivide en cinco
dimensiones existe una indivisibilidad dentro del
proceso. Aún, cuando en situaciones extremas
es posible distinguir una mayor influencia de
alguna dimensión sobre las otras, en los aspectos
generales, estas distinciones no pasan de ser
eso, distinciones que visibilizan una parte del
fenómeno y no otra. Las características simbólicas,
simbióticas, multifuncionales, proxémicas y
autónomas en cada localidad o barrio son parte de
un mismo fenómeno social y físico. C

Tabla 7. Esquema de la fase 3: Dividir y estrategar

Fuente: Elaboración propia con base en el curso de
Indicadores para el Desarrollo, 1ª edición por parte del
Banco Interamericano de Desarrollo (2012)

Conclusiones
Desde el apartado teórico se puede extraer que los
espacios públicos se componen de cuatro unidades
base: personas, usos, lugares e identidad, siguiendo
este orden se percibe que las personas son las
que usan el espacio por medio de sus actividades
diarias y son estas las que los vuelven un lugar en
el cual se sienten identificadas; por ello dentro del
diseño, se observa primordial contemplar estos
componentes e integrarlos con las dimensiones:
simbólica, simbiótica; multifuncional, proxémica
y de autonomía para que las personas se apropien
de los espacios públicos y generen una adecuada
cohesión social dentro de las ciudades.
En segundo punto se observa necesaria la
implementación de metodologías de medición
para calificar el espacio público con la finalidad
de regenerarlo, diseñarlo y construirlo de manera
adecuada. Aunado a ello, la calificación del espacio
por medio de indicadores o variables urbanas
facilita la toma de decisiones, porque considera
o abarca la complejidad del contexto urbano, la
106

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Referencias bibliográficas
AEUB, A. d. (2010). Sistema de indicadores y condicionantes para ciudades grandes y medianas.
Barcelona: Gobierno de España.
Álvarez Falcón, L. (2014). El lugar en el espacio. Fenomenología y arquietctura. Fedro: Revista de estética
y teoría de las artes, 17-30.
Bazant, J. (2010). Espacios urbanos. Historia, teoría y diseño. México: Limusa.
Beuf, A. (2016). Las centralidades urbanas como espacios concebidos: referentes técnicos e ideológicos
de los modelos territoriales del Plan de Ordenamiento Territorial (POT) de Bogotá (Colombia).
Cuadernos de Geografía: Revista Colombiana de Geografía, 199-219.
BID Banco Interamericano de Desarrollo. (abril de 2012). Indicadores para el desarrollo. Curso:
Indicadores para el desarrollo, Primera. México, México: Banco Interamericano de Desarrollo
(BID); Instituto Interamericano para el Desarrollo Económico y Social (INDES).
Biondi, S., &amp; González Anaya, E. (2008). Espacio público y participación: el caso de las alamedas en
Querétaro. En M. E. Orozco Hernández, G. M. Suárez Díaz, J. R. Calderón Maya, H. Campos
Alanís, &amp; N. Hernández Ramírez, Escenarios de Gestión del Espacio Urbano y Regional en
México. Volumen II (págs. 51-76). México: dministración Pública.
Borja, J., &amp; Muxí, Z. (2000). El espacio público: la ciudad y la ciudadanía. Barcelona: Electa.
Borja, J., &amp; Muxí, Z. (2002). Centros y espacios públicos como oportunidades. Perfiles Latinoamericanos,
115-130.
Briseño Ávila, M. (2002). La percepción visual de los objetos del espacio urbano. Análisis del sector
El Llano del área central de la ciudad de Mérida. Fermetum. Revista Venezolana de Sociología y
Antropología, 84-101.
Carrión Mena, F. (2007). Espacio público: punto de partida para la alteridad. En O. Segovia, Espacios
públicos y construcción social. Hacia un ejercicio de ciudadanía (págs. 79-97). Santiago de Chile:
Ediciones SUR.
De Hoyos, J. E., Jiménez, J., &amp; Álvarez, A. (2013). Visión panóptica de la arquitectura y el urbanismo
de Toluca: Transición histórica de la modernidad a la posmodernidad. Toluca, México: Plaza y
Valdés, S.A. de C.V.
Delgado, M. (2008). El animal público. Hacia una antropología de los espacios urbanos. Barcelona:
Anagrama.
Galindo, J. (2015). Erving Goffman y el orden de la interacción. Acta sociológica, 11-34.
Gehl, J. (2006). La humanización del espacio urbano: La vida social entre los edificios . Barcelona:
Reverte .
Lynch, K. (2015). La imagen de la ciudad (Tercera ed.). Barcelona: Gustavo Gili, SL.
Ministerio de Vivienda y Urbanismo MINVU. (2017). Guía. La dimensión humana en el espacio público:
Recomendaciones para el análisis y el diseño. Santiago de Chile: Gobierno de Chile; Programa de
las Naciones Unidas para el Desarrollo.
Moreno González, A. (2013). La cultura como Agente de Cambio Social en el Desarrollo Comunitario.
Arte, Individuo y Sociedad, 95-110.
ONU-Hábitat. (2013). Planificación y diseño de una movilidad urbana sostenible: Orientaciones para
políticas. Nueva York: Routledge.
Ortegón, E., Pacheco, J. F., &amp; Prieto, A. (2015). Metodología del marco lógico para la planificación, el
seguimiento y la evaluación de proyectos y programas. Santiago de Chile: Organización de las
Naciones Unidas; Comisión Económica para América Latina y el Caribe CEPAL.
Pascual González, A., &amp; Peña Díaz, J. (2012). Espacios abiertos de uso público. AU. Arquitectura y
Urbanismo, 25-42.
Quiroga Martínez, R. (2007). Indicadores ambientales y de desarrollo sostenible: avances y perspectivas
para América Latina y el Caribe. Santiago de Chile: Organización de las Naciones Unidas;
Comisión Económica para Aémerica Latina y el Caribe CEPAL.
Ruíz Gómez, E. (2012). El jardín como elemento integrador del hombre en la metrópoli. Arte, individuo
y sociedad, 147-157.
107

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Segovia, O. (2007). Espacios públicos y construcción social. Santiago: Ediciones: SUR.
Solano , E. (2016). En busca del sentido simbólico en el diseño arquitectónico. Reapropiación de la
investigación cualitativa con una perspectiva abductiva. Legado de Arquitectura y Diseño, 1(19),
59 - 65. Recuperado el marzo de 2019 , de http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=477951060007
White, E. (1999). Path, portal, place: Appreciating public space in urban environments. Iowa, United
States of America: Architectural Media.

108

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Desigualdades socio-territoriales y dificultades
económicas durante la pandemia por COVID-19 en la
Zona Metropolitana de Monterrey
Socio-territorial inequalities and economic difficulties during the COVID-19
pandemic in the Monterrey Metropolitan Area
Recibido: enero 2022
Aceptado: noviembre 2022

María del Socorro Arzaluz Solanes1
Gustavo A. Vázquez Martínez2

Resumen

Abstract

El objetivo de este artículo es analizar las dificultades
económicas de los habitantes de la Zona Metropolitana
de Monterrey (ZMM) derivadas de la pandemia por
COVID-19, especialmente la dificultad para realizar
pagos. A través de un cuestionario enviado vía redes
sociales a habitantes de la ZMM entre abril y mayo
del 2020, se captaron 211 respuestas, en 61 casos
hubo problemas de pago de crédito de diverso tipo,
42 con pendientes en pago de servicios, 30 con otros
tipos de deudas y 27 con pago de colegiaturas. En
cuanto a sus limitaciones, el cuestionario no tiene
un valor estadístico dada su poca representatividad,
ya que fue realizado en el momento de mayor
confinamiento. Los datos obtenidos reflejan un
momento coyuntural que ameritan ser conocidos
y analizados, en consecuencia, es necesario
hacer análisis más amplio tanto cuantitativos
como cualitativos que examinen los efectos de
la pandemia sobre la economía y el acceso a los
bienes de las personas en esta zona metropolitana.
Es muy probable que las brechas de desigualdad se
hayan ampliado como resultado de esta pandemia.

The aim of this article is to analyze the economic
difficulties of the residents from the Monterrey
Metropolitan Area (MMA) as a consequence of
the COVID-19 pandemic. 211 Responses were
captured from a social media survey sent to the
residents of the MMA from April to May 2020. 61
of the cases had different types of credit payment
problems, 42 had pending payment of services,
30 had other types of debts, and 27 had pending
tuition payments. In regard to the limits of the
survey, it does not have a statistical significance,
given the low representation obtained since it was
carried out at the time of greatest confinement
from COVID-19 lockdown. The data obtained
reflects a circumstantial moment which must be
acknowledged and analysed, consequently, it is
necessary to carry out a broader quantitative and
qualitative analysis that examines the effects of
the pandemic on the economy and the residents'
access to goods in this metropolitan area. It’s
likely that inequality gaps have widened because
of this pandemic.

Palabras Clave:

Keywords:

COVID-19; desigualdad; Zona Metropolitana de
Monterrey

COVID-19; inequality; Monterrey Metropolitan
Area

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Colegio de la Frontera Norte, sede Monterrey: Monterrey, MX; doctora en sociología; E.-mail:
sarzaluz@colef.mx
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Colegio de la Frontera Norte, sede Monterrey: Monterrey, MX; licenciado en geografía; E-mail:
tavovaazquez@gmail.com; https://orcid.org/0000-0002-8664-3909

109

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Introducción

León, esto también muestra algunos patrones
diferenciales en la cobertura a la población. En
la siguiente sección se presentan algunos de los
resultados del cuestionario: en primer lugar se
expone el contenido y los principales resultados
referentes a la habitabilidad y a la situación
económica, para ejemplificar las dificultades de
pago en algunos servicios, que dan indicios de
los problemas experimentados por la población
ante la pandemia. Esto tiene claramente un patrón
territorial que muestra la exclusión de una parte de
la población que es precisamente la que presenta
las mayores dificultades económicas.

El artículo tiene el objetivo de analizar las
dificultades económicas de la población de la
Zona Metropolitana de Monterrey (ZMM) en el
contexto de la pandemia por COVID-19, en un
escenario de desigualdad social y territorial.
Nos basamos en el cuestionario Condiciones
de habitabilidad de las viviendas ante el
distanciamiento social impuesto por el COVID-19
diseñado por Alicia Ziccardi en el Instituto de
Investigaciones Sociales de la Universidad
Nacional Autónoma de México (UNAM) y
aplicado en nueve ciudades mexicanas entre
el 25 de abril y el 31 de mayo de 2020. Este
cuestionario no pretendió una representatividad
estadística, sino una primera aproximación a los
temas de habitabilidad y vivienda en las ciudades
en las cuales se aplicó. Los resultados aquí
presentados rescatan algunas respuestas para el
caso de la ZMM.
Los documentos examinados en la primera
parte aluden a los orígenes de los patrones de
desigualdad marcados en esta ciudad. Esto se
vio agravado durante la pandemia durante el
año 2020, sobre todo en la incapacidad de las
personas para realizar pagos. Aunque aún no
se han examinado del todo los efectos de la
pandemia en la estructura social y territorial de
las ciudades mexicanas, este trabajo pretende
hacer una contribución al respecto.
El documento tiene la siguiente estructura:
En la primera sección se examina el concepto de
desigualdad territorial, con base en documentos de
la CEPAL y de académicos que discuten el término
en el caso de las ciudades mexicanas. También se
hace un breve estado del arte de la producción local
en los temas de desigualdad, exclusión y pobreza,
los documentos citados refieren sobre todo a la
Zona Metropolitana de Monterrey.
En la segunda parte se analiza la estructura
urbana de la ciudad, se citan datos sobre población,
vivienda, economía y pobreza urbana, lo anterior
tiene el objetivo de mostrar los patrones de
desigualdad presentes en la ZMM, esto para situar
territorialmente los resultados del cuestionario
aplicado. En el siguiente apartado se incluye una
breve reseña sobre la evolución de la COVID-19
en México y las acciones implementadas por
los gobiernos, especialmente en Monterrey y su
zona metropolitana. Se construye una línea del
tiempo que compara el nivel nacional con Nuevo

Desigualdades urbanas y territoriales en la
zona metropolitana de monterrey
La ciudad de Monterrey fue fundada por
12 familias en 1596, desde ese año hasta la
actualidad la ciudad ha experimentado diversas
transformaciones urbanas. En este apartado
se indican algunas de éstas, que han llevado a
esta metrópoli a constituirse en un ejemplo de
una ciudad dual y fragmentada, situación que
se ha complicado en los últimos años como
resultado del crecimiento urbano acelerado.
En este documento se plantea que la pandemia
por COVID-19 ha tenido diferentes efectos de
acuerdo con el municipio o colonia donde habiten
las personas, mostrando aún más las diversas
caras de la desigualdad y la segregación en este
espacio urbano.
La Comisión Económica para América
Latina (CEPAL) reconoce que la desigualdad
es un tema con raíces estructurales en América
Latina y que la superación de esta condición es
indispensable para avanzar en la búsqueda de
los Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS)
(CEPAL, 2016). El documento de la CEPAL
avanza en la identificación de los principales ejes
de la denominada “matriz de la desigualdad”, así
como de los ámbitos de desarrollo social que se
manifiestan (CEPAL, 2016:16).
La igualdad de derechos es para la CEPAL, el
eje primordial de la igualdad y se refiere a la plena
titularidad de los derechos económicos, sociales y
culturales como horizonte normativo y práctico
para todas las personas (CEPAL, 2016:17). Por
otra parte, la desigualdad hace referencia “a las
asimetrías en la capacidad de apropiación de
los recursos y activos productivos que generan
bienestar entre distintos grupos sociales”. Esta
110

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

desigualdad se observa en diferentes ámbitos:
educación, salud, trabajo, protección social,
acceso a conectividad, bienes duraderos, vivienda,
servicios básicos, calidad ambiental, entre otros
elementos (CEPAL, 2016: 18). El documento de la
CEPAL, La matriz de la desigualdad en América
Latina (2016) analiza tres ejes estructurantes de
la desigualdad social en América Latina: 1) las
desigualdades étnicas y raciales y su relación con
la desigualdad de género, 2) el encadenamiento de
las desigualdades a lo largo del ciclo de vida y 3)
las desigualdades territoriales. Nos centraremos
en ésta última forma, tomando esta referencia
conceptual y refiriendo estudios empíricos
desarrollados por otros autores.
Para la CEPAL, el territorio constituye uno
de los ejes estructurantes de las desigualdades
sociales ya que tiene un peso determinante sobre
la magnitud y reproducción de éstas en distintos
ámbitos del desarrollo social. Esto significa que el
lugar donde habiten las personas va a determinar
en gran medida su acceso a bienes y servicios
sociales, así como la calidad de la vivienda y los
servicios públicos a los que acceda.
Pero estas desigualdades urbanas tienen
también un origen político, como lo señalan Alicia
Ziccardi y Manuel Dammert, las desigualdades
urbanas están directamente relacionadas con la
forma en que las instituciones gubernamentales
asumen su responsabilidad en la provisión y
regulación de los principales componentes de la
estructura urbana, al realizar inversiones públicas
y asignar recursos a las políticas públicas sin que
prevalezcan criterios de equidad que garanticen el
efectivo ejercicio del derecho a la ciudad para el
conjunto de la ciudadanía (Ziccardi y Dammert,
2021:86).
Para Alicia Ziccardi (2019) los principales
problemas de las ciudades latinoamericanas
son la pobreza y la desigualdad y por ello son
temas centrales en la investigación social. En un
documento reciente analiza los temas de pobreza
urbana, desigualdad territorial, segregación social
y fragmentación urbana en el caso de la Ciudad
de México. Para la autora, la desigualdad es un
concepto relacional, que remite a las diferencias y
la dispersión en la distribución del ingreso y de los
recursos en una sociedad, esta desigualdad está
relacionada con la pobreza (Ziccardi, 2019:12).
En este contexto de pobreza y desigualdad, se
advierte un conjunto de inequidades territoriales.
La segregación urbana se produce entonces como

resultado de la búsqueda de suelo barato para
producir viviendas precarias, al mismo tiempo, se
da un proceso de auto segregación de sectores de
altos ingresos que viven en los “barrios cerrados”,
buscando un espacio para estar con sus “iguales”
(Ziccardi, 2019:15).
En el caso de la Ciudad de México, se observa
una nueva morfología con estas desigualdades
territoriales (acceso y calidad inequitativo de los
bienes de la ciudad), las cuales acrecientan las
desigualdades socio-económicas o estructurales.
Finalmente, se indica que estos procesos
de expansión territorial, incremento de
desigualdades territoriales, urbanización de la
pobreza, segregación residencial y fragmentación
urbana son una consecuencia del debilitamiento
de los procesos de planeación urbana y de la
política de desarrollo urbano, así como de la
compleja gobernanza que existe en la Ciudad de
México. (Ziccardi, 2019:18).
Entre los documentos escritos sobre el tema
de la desigualdad durante la pandemia, destaca el
trabajo de Ziccardi, Merino y Valverde sobre las
desigualdades sociales en la Ciudad de México
ante la pandemia de COVID 19. Las autoras
afirman que las condiciones de vida desiguales
colocan a los grupos populares de la Ciudad
de México en una situación de mayor riesgo
frente a la pandemia. Se destacan, entre otros
efectos: la necesidad de realizar actividades
remuneradas, la movilidad en transporte público,
las precarias condiciones de habitabilidad, el
hacinamiento, las dificultades para acceder a
servicios públicos, especialmente agua potable,
colocan a estos sectores en desventaja para llevar
a cabo las medidas recomendadas tales como
el distanciamiento social. (Ziccardi, Merino y
Valverde, 2020:31). Al mismo tiempo, se produce
un debilitamiento de la cohesión social como
recurso para enfrentar la pandemia.
Las autoras analizan entre otros temas:
empleo y movilidad, condiciones desiguales de
habitabilidad de las viviendas, acceso al agua y
cohesión social. En este análisis se demuestra
las condiciones desiguales de acceso a ciertos
bienes y servicios por parte de los sectores más
desfavorecidos de la Ciudad de México y se
realizan algunas propuestas de política al respecto.
El análisis se hizo con base en los resultados de
los cuestionarios “Condiciones de habitabilidad
de las viviendas y el entorno urbano ante el
aislamiento impuesto por COVID 19” y “La
111

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

desigualdad y los impactos del coronavirus en
la sociedad mexicana”. El primer instrumento
es la base para el presente documento y nos
basamos en las respuestas que tienen que ver con
las dificultades económicas experimentadas por
algunos sectores de la población.
Estos patrones se observan en otras zonas
de México que no han sido tan estudiadas como
la Ciudad de México, tal es el caso de la Zona
Metropolitana de Monterrey.
No obstante, encontramos algunas referencias
importantes. En una revisión de la bibliografía
existente, se observa que Efrén Sandoval realiza
en 2008 un estado del arte sobre los estudios
académicos publicados en torno a los temas de
desigualdad, pobreza, marginación urbana y
marginados en la ZMM. Define que, en el caso
de Monterrey, la desigualdad ha sido vinculada
con la estructura económica y política que están
relacionadas entre sí, de tal manera que perpetúan
la existencia de la desigualdad en el ZMM
(Sandoval, 2008:71). Si bien su revisión se centra
en la desigualdad económica, al revisar los temas
de pobreza y marginación, se hace una referencia
territorial a colonias y municipios metropolitanos.
Al presentar el tema de marginación y
marginalidad, se refiere a los estudios realizados
en zonas de asentamientos irregulares, colonias
populares y movimientos urbanos.
Una de las conclusiones del autor es que los
estudios sobre pobreza en la ZMM son escasos, “no
obstante, los grados de desigualdad, el incremento
poblacional, los procesos de urbanización, la
complejidad social y política de la urbe, así como
su protagonismo en los procesos de cambio deben
ser una llamada de atención para el estudio de la
pobreza en la zona” (Sandoval, 2008:185). Esta
revisión del estado del arte, enfatiza el tema de la
desigualdad y su expresión territorial en la ZMM.
Por otra parte, en un documento escrito en
la década de los noventa, Gustavo Garza (1999)
analiza las desigualdades socioeconómicas de
la Zona Metropolitana de Monterrey (ZMM)
en ocho municipios que la conformaban entre
1970-1990. En su documento indica que en 1980
el nivel de bienestar relativo se mantiene igual
que en 1970 con San Pedro Garza García y San
Nicolás de los Garza en el estrato alto, Monterrey
en medio, Guadalupe y Santa Catarina en el bajo
y Apodaca, General Escobedo y Juárez en el muy
bajo (Garza, 1999:552). Es decir, la desigualdad
socio-territorial de la ciudad ya existía desde ese

tiempo y ésta se ha hecho más marcada en las
siguientes décadas. El trabajo de Garza escrito
hace 30 años es pionero en este descubrimiento
de la desigualdad territorial en la ZMM.
Hay otros documentos más recientes que
aluden a este espacio urbano segregado y desigual.
Para Chávez y Veloquio (2014), la segregación
territorial y las disparidades sociales, así como la
pobreza, son temas de los estudios urbanos de la
actualidad. Para ellos, la segregación tiene como
consecuencias:
1. Concentración y dispersión de servicios
y poblaciones;
2. Centralización y descentralización;
3. Segregación de la población por áreas
separadas;
4. Predominio y gradiente de disminución
del dominio en las áreas de la comunidad,
sucesivamente más periféricas;
5. Invasión de áreas por grupos, causando
la sucesión de un grupo por otro (Chávez y
Veloquio, 2014: 75).
De acuerdo con estos autores, la segregación
se manifiesta de diferentes maneras: “a) la
proximidad física de los espacios residenciales de
los diferentes grupos sociales; b) la homogeneidad
social de las distintas subdivisiones territoriales
en que se puede estructurar una ciudad; y c)
la concentración de grupos sociales en zonas
específicas de la ciudad” (Chávez y Veloquio,
2014: 76). El trabajo de estos autores alude al
surgimiento de los fraccionamientos “cerrados”
como una faceta más de la desigualdad y la
segregación social. En esto coincide con el
documento de Ziccardi citado anteriormente.
Sin duda, el trabajo de Aparicio, Ortega y
Sandoval (2011), es una investigación detallada
sobre los procesos históricos de conformación
del espacio urbano y segregación urbana en la
ZMM. Los autores dividen el proceso histórico
en cuatro etapas: 1. Desde la fundación de la
ciudad a los albores del México independiente;
2) el surgimiento de los barrios obreros y
la industrialización, de 1890 a 1940; y 3) la
expansión metropolitana, de 1940 a 1980 y 4) de
1990 a 2010. El argumento es que la segregación
socio-espacial “es parte de un contexto que varía
de una época a otra, como parte de un proceso
y que implica la negación a compartir el espacio
urbano con los otros” (Aparicio, Ortega y
Sandoval. 2011:175).
Para estos estudiosos, la desigualdad socio112

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

territorial se “manifiesta como el acceso de grupos
privilegiados a sectores dotados de infraestructura
y equipamiento urbano de calidad, así como a
residencias de características arquitectónicas
singulares donde sus habitantes gozan de las
ventajas tecnológicas del mundo global, en
contraparte, existen los que viven en barrios con
grandes carencias urbanas y en espacios donde la
arquitectura es sólo una ironía” (Aparicio, Ortega
y Sandoval, 2011:179).
El documento demuestra cómo desde la época
colonial, las medidas tomadas se encargaron
de separar a las recientes clases gobernantes de
quienes les servían, “en Monterrey, este modelo
no incluía un lugar para los indígenas tlaxcaltecas”
(Aparicio, Ortega y Sandoval, 2011:182).
La segunda etapa, marcada por la
industrialización, se caracterizó por la creación de
barrios obreros cercanos a las industrias, así como
áreas residenciales destinadas a la vivienda de los
empresarios. De esta manera, la segregación se
mantuvo y se hizo más profunda.
El tercer período se caracteriza por el
crecimiento de la ciudad en varios sectores:
por un lado, las zonas residenciales y por otro,
las zonas de obreros y más aún, las colonias de
aquellos que no alcanzaron un espacio y tomaron
el territorio por la fuerza, como fue el caso del
Movimiento Tierra y Libertad. “Después de 1970,
con la construcción de zonas residenciales para
las clases acomodadas, se acentúo la segregación
social, geográfica y económica de la población”
(Aparicio, Ortega y Sandoval, 2011:192).
La última etapa estudiada se caracteriza por
el surgimiento de fraccionamientos cerrados, los
cuales a veces se encuentran a un lado de zonas
urbanas marginadas. Los autores concluyen que
“la separación entre los sectores residenciales de
las clases populares y las elites de Monterrey es
una constante a lo largo de la historia” (Aparicio,
Ortega y Sandoval, 2011:200).
Con una metodología más cuantitativa, el
trabajo de González Arellano (2007), analiza
las transformaciones de la estructura urbana en
Monterrey entre 1990-2000. Su estudio se basa en
datos censales para analizar las transformaciones
residenciales en el espacio urbano. Los resultados
identifican “estabilidad en la manera en que se
estructura el espacio residencial” y se observa una
creciente diferenciación resultado de la inserción
de la población migrante en la ciudad (González,
2007:143). Aunque el documento lleva más de

una década de haber sido publicado, apunta a
una ciudad que siente los efectos de la migración
interna que se ubica en la mayoría de los casos en
las zonas menos favorecidas de la ciudad.
Un estudio aporta el concepto de “pobreza
de movilidad” al analizar la insuficiencia del
transporte público en los municipios periféricos
Ciénega de Flores y General Zuazua localizados en
el perímetro norte de la metrópoli, municipios de
crecimiento acelerado no previsto (Montemayor,
2018). El autor de este trabajo analiza los costos
del transporte para las personas que habitan en estas
zonas en comparación a otras. Se concluye que “la
dependencia que se tiene del área metropolitana
de Monterrey, la lejanía con la misma y la falta de
accesibilidad al no poseer alternativas de calidad
para trasladarse son tres factores claves que
propician que los municipios de Ciénega de Flores
y General Zuazua se encuentren en una situación de
desigualdad en la movilidad urbana, lo que conlleva
a una limitación en la libertad de desplazarse”
(Montemayor, 2018:30). De aquí surge el concepto
de pobreza de movilidad que alude a quienes habitan
en estas zonas periféricas y tienen dificultad para
moverse hacia otras zonas de la ciudad.
Otro concepto que se explora para entender
la dinámica experimentada como resultado de
la crisis del COVID 19, es el de vulnerabilidad
social, éste se ha venido utilizando en América
Latina debido a los impactos de los programas
de ajuste social, aunque este concepto tiende a
confundirse con el de pobreza (Pizarro, 2001:11).
La vulnerabilidad social tiene dos componentes:
1) la inseguridad e indefensión que experimentan
las comunidades, familias e individuos en sus
condiciones de vida a consecuencia del impacto
provocado por algún tipo de evento económicosocial de carácter traumático. 2) el manejo
de recursos y las estrategias que utilizan las
comunidades, familias y personas para enfrentar
los efectos del evento.
Este enfoque, al dar cuenta de la “indefensión,
inseguridad, exposición a riesgos, shock y
estrés”, provocados por eventos socioeconómicos
extremos otorga una visión más integral sobre
las condiciones de vida de los pobres y al mismo
tiempo considera la disponibilidad de recursos y
las estrategias de las propias familias para enfrentar
los impactos que las afectan. (Pizarro, 2001:14).
Esta vulnerabilidad se manifestó en la década de
los noventa, en distintas dimensiones de la vida
social: trabajo, capital humano, capital físico del
113

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

sector informal y en las relaciones sociales.
Esta vulnerabilidad es la que se observa
en los sectores que fueron más afectados por
la epidemia COVID 19 y es el concepto que
permite acercarnos al análisis de las condiciones
experimentadas por este sector de la población,
más que la pobreza o desigualdad.
Finalmente nos referimos a trabajos más
recientes, que examinan los efectos sociales
de la pandemia sobre las poblaciones como el
realizado por CLACSO, La sociedad argentina
en la pospandemia (2022). En este documento
se examinan diferentes ángulos de la pandemia:
los efectos en lo laboral, las políticas sociales, el
trabajo doméstico y las brechas digitales, entre
otros aspectos.
Un análisis realizado en México es el de Teruel
y Pérez (2022) en torno al bienestar durante
la pandemia COVID 19. El informe se realizó
con base en una encuesta telefónica transversal
representativa de la población mexicana. Su
objetivo fue “proporcionar un diagnóstico
científicamente robusto sobre los cambios en
el bienestar de los hogares durante la pandemia
de Covid 19”. Esta encuesta documenta la
crisis del empleo originada por las medidas de
distanciamiento social y analiza su asociación
con otras dimensiones del bienestar como la
salud mental y la seguridad alimentaria (Teruel y
Pérez, 2021:125). Los autores concluyen que en
un país donde predominan los ingresos medios y
bajos como México, será crucial que las medidas
permitan una rápida recuperación de la actividad
económica y fomenten la menor pérdida posible
del empleo. “De lo contario, el empobrecimiento
generalizado puede repercutir en que la
recuperación sea más lenta y se prolongue el
sufrimiento en millones de hogares” (Teruel y
Pérez, 2021:157).
Esta revisión de la literatura en tormo a los
temas de pobreza, desigualdad, segregación
urbana y vulnerabilidad social permite ubicar
el territorio de análisis para posteriormente
presentar los resultados y relacionar los hallazgos
con un patrón territorial existente.
La ZMM experimenta una desigualdad
histórica investigada ya por diversos autores, que
se manifiesta en el acceso diferenciado a bienes
y servicios públicos como transporte, vivienda,
salud y recreación que son poco asequibles para
quienes habitan en zonas periféricas. Este trabajo
pretende demostrar los efectos económicos

en relación con los pagos que las familias
realizan para su subsistencia, con los datos
obtenidos se observan diferencias marcadas en
las distintas zonas de la ciudad. Éstas acercan
al entendimiento del proceso de urbanización
desigual que predomina en la Zona Metropolitana
de Monterrey y que produjo efectos sobre las
economías familiares atendiendo diversos grados
de vulnerabilidad.
De tal manera que los efectos del COVID
fueron diferenciales en la ZMM atendiendo a
los niveles de vulnerabilidad de las personas,
de tal manera que los sectores que habitan en la
periferia fueron los más afectados en su economía
ante un evento extremo de este tipo.
El siguiente apartado examina los patrones
desiguales de urbanización que han producido zonas
segregadas y diferencias territoriales muy visibles.
Condiciones socio-territoriales de la zona
metropolitana de monterrey
Monterrey se caracteriza en la actualidad, por
ser en conjunto con otros municipios la segunda
zona urbana más poblada, después de la Zona
Metropolitana de la Ciudad de México, según
datos del Censo de Población y Vivienda 2020
(INEGI, 2020). La ZMM está compuesta por 18
municipios (Cuadro 1):
Cuadro 1. Municipios de la zona metropolitana de
Monterrey

Fuente: CONAPO, 2010; 2015

Cerca de 5.3 millones de habitantes radican
en la metrópoli, lo que representa más del 92%
de la población total del estado, tan solo en el
municipio de Monterrey habitan un millón 142
mil 994 habitantes, esto lo convierte en el décimo
más poblado del país. Los municipios que se
caracterizan por la mayor expansión poblacional
114

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

en el último decenio de 2010 a 2020 son El Carmen,
Ciénega de Flores y Pesquería (INEGI, 2020),
éste último obtuvo la más alta tasa de crecimiento
del país con el 35.1% anual en el quinquenio
2010–2015, y de igual forma para el decenio
2010-2020 con 19.6% de crecimiento medio
anual (INEGI, 2015; 2020). Por el contrario, los
municipios del núcleo metropolitano -Apodaca,
San Pedro Garza García, Escobedo, Monterrey,
Santa Catarina, Guadalupe y San Nicolás de los
Garza- han presentado una disminución en sus
tasas de crecimiento medio anual, incluso los dos
últimos han tenido tasas negativas (Mapa 1).
Por un lado, la concentración poblacional
ubicada en el núcleo urbano y la expansión de la
mancha urbana hacia la periferia norte y nororiente,
ha incrementado en gran medida la disposición
de los principales servicios públicos básicos,
comerciales e industriales, sin embargo, también
ha traído diversas dificultades y obstáculos de
carácter social y económico a nivel estatal.
En cuanto a la vivienda, la construcción de
nuevos fraccionamientos de fácil adquisición, que
cuentan por lo regular con dos y hasta tres cuartos se
están desarrollando hacia los municipios de Juárez,
Ciénega de Flores y Pesquería. Contrario a lo que
sucede con el núcleo de municipios, caracterizados

por una vivienda más amplia de entre cuatro y
seis cuartos, no obstante que ha incrementado el
crecimiento vertical de la ciudad particularmente
en zonas con alta plusvalía del centro de Monterrey
(Jurado y Zúñiga, 2018). En tanto a los servicios de
agua potable 93.3% de las viviendas particulares
habitadas en la ZMM disponen de agua entubada
dentro de su vivienda, y 0.07 por ciento no cuenta
con drenaje (INEGI, 2020).
En la metrópoli se concentra el 85% de las
unidades económicas que emplean al 90% de
todo el personal ocupado del estado (Censo
Económico, 2019). La distribución de la mayoría
de la población económicamente activa y
población ocupada se localizan en Monterrey,
Apodaca y Guadalupe; entre las ocupaciones que
más destacan se encuentran los profesionistas,
técnicos especializados, operadores de maquinaria
industrial, comerciantes y empleados en ventas
(INEGI, 2020).
Se estima que Nuevo León tiene el 14.5% de
su población total en condiciones de pobreza, este
es el menor porcentaje con respecto a las demás
entidades del país (CONEVAL, 2018). En el caso
de la ZMM, los 18 municipios que lo integran
se encuentran en muy bajo rezago social a nivel
nacional. Sin embargo, hay que considerar que

Mapa 1. Tasa de Crecimiento Medio Anual 2010-2020 y población total municipal, 2020

Fuente: Elaboración propia con base en INEGI, Censo de Población y Vivienda, 2020

115

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

por lo menos en ciertas áreas de los municipios
nucleares y gran parte de la periferia -que está en
constante crecimiento- cuentan con alguna carencia
social, viviendas en condiciones de precariedad,
analfabetismo y educación básica incompleta.
Aunque el dinamismo económico persiste en
el núcleo metropolitano, las dificultades sociales
y económicas subyacen en toda la ZMM. De
acuerdo con el Reporte del Mercado Inmobiliario
de México 2020, realizado por Lamundi (2020),
San Pedro Garza García se posiciona como el
municipio del país con mejor calidad de vida, y
en cuarto lugar se encuentra San Nicolás de los
Garza, lo anterior por considerar sus servicios
municipales,
infraestructura,
autoridades,
crecimiento económico, menores índices de
inseguridad etc. Lo anterior no sucede con
otros municipios periféricos, de acuerdo con
la Evaluación 2021 de la plataforma “¿Cómo
vamos Nuevo León?”, el municipio de Cadereyta
se reportó como el último lugar en la evaluación
de los que conurban la ZMM, lo anterior con base
en una metodología cualitativa, que contrasta
diversos aspectos relativos a la percepción de
seguridad, infraestructura y buen gobierno.
La percepción (subjetiva) de inseguridad de
la población, menciona Mazza (2009), funciona
para los ciudadanos como para los gobiernos,
como colector de ansiedades y problemas
complejos relativos a las vivencias en la ciudad
como espacio habitado (p.77), ésta es una tarea
pendiente por los gobiernos locales de esta zona.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de
Seguridad Pública Urbana de INEGI (marzo
2022), de los municipios seleccionados por el
estudio, Monterrey tiene el mayor porcentaje de
percepción de inseguridad municipal (71.5%),
le siguen Santa Catarina (61.2%), Escobedo
(57.3%), Guadalupe (55.4%), y Apodaca
(43.0%), contrario a lo que sucede en San Pedro
Garza García (88.3%) y San Nicolás de los
Garza (73.6%) con los porcentajes más altos de
percepción de seguridad, lo anterior asociado a las
características socioeconómicas de la población
en los municipios metropolitanos de Monterrey,
mencionados en la radiografía anterior.
Las características del territorio regiomontano,
el dinamismo urbano y los contrastes que
suceden al interior de la zona, influyen en los
desplazamientos, la movilidad metropolitana,
y los estilos de vida de la población (Cardona,
2008). La dependencia económica al núcleo

geográfico metropolitano, -que cuenta con la
mayor cantidad de empleos-, hace dependiente a
la periferia en mayor medida al uso del transporte
público, o bien, motiva a la adquisición y
utilización de vehículos motorizados. Por otro
lado, las condiciones climáticas extremas y la
distancia entre nodos y sitios principales de
interés, desmotivan otras formas alternas de
movilidad como la bicicleta o simplemente ir a
pie.
Se trata de una Zona Metropolitana con
contrastes marcados que se evidencian en
párrafos anteriores. Estos patrones que ya existían
históricamente se han venido acrecentando con
el tiempo. Se trata sin duda de lo que Manuel
Castells califica como una “ciudad dual”: aquella
en la coexisten los más variados sectores sociales
y los contrastes entre riqueza y pobreza extrema.
Es en este escenario que aparece la pandemia de
COVID en 2020.
La pandemia por la COVID-19 en la Zona
Metropolitana de Monterrey
De forma inminente el virus Sars-Cov-2 que
provoca la COVID-19, se expandió por territorio
mexicano a finales de febrero del 2020. Este
hecho que cambiaría la vida, las prácticas sociales
y de desarrollo de la humanidad avanzó de forma
exponencial por las principales ciudades del país
como la Ciudad de México, Guadalajara, Tijuana
y por supuesto Monterrey.
En aquél entonces, el desconocimiento
de la enfermedad y la lenta reacción de parte
de los gobiernos federal y estatales, careció
de acciones para prevenir la propagación del
virus (Patiño y Cruz, 2020). En gran medida
prevaleció el pánico social producto de la
información (o desinformación) en redes sociales
y medios de comunicación, muchas veces por
las contradicciones proporcionadas por medios
oficiales (Nájar, 2020).
Diversas investigaciones en el país
evidenciaron el paso de la pandemia en varios
temas: estimaciones de pobreza y desigualdades
(Merino et. al. 2020; Vommaro, 2020),
características de la vivienda (Ortega, et. al.
2020; Hernández, 2020), efectos económicos
(Mendoza, 2020; Diaz, 2020; Sánchez y García,
2020), salud (Guzmán, 2020), características
educativas (Pérez, 2020; González, 2020) y
manejo de la pandemia (Sanahuja, 2020; Cejudo
116

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

et. al. 2020), lo que permitió documentar de
forma expedita los procesos sociales durante y
posterior al periodo de confinamiento.
En particular en el estado de Nuevo León,
Arzaluz y Vázquez (2021) y Cruz y Pérez (2020)
mencionan los efectos sociales, el cambio de las
dinámicas urbanas y la vivienda, que desde el
18 de marzo de 2021 cambiarían las actividades
económicas y sociales en la ZMM producido por
el confinamiento a nivel mundial.
Con diversas acciones, las estrategias del
gobierno federal, estatal y municipales abarcó
la “Jornada Nacional de Sana Distancia” que
inició el 23 de marzo del 2020 como una política
nacional de salud basada en el distanciamiento
social. Este programa incluiría el uso de
cubrebocas, lavado constante de manos, y saludo
a distancia como normas de prevención, sugeridas
por la Organización Mundial de la Salud (OMS)
(Enciso, 2020).

La suspensión de actividades consideradas
como no esenciales en Nuevo León, incluyó el
cierre de negocios y comercios de diversos sectores
como el educativo, hotelero, servicios turísticos,
construcción, recreativo, actividades religiosas,
cultural, y cualquier sitio de esparcimiento público
masivo (Gobierno de Nuevo León, 2020), hasta
la reapertura paulatina por sectores económicos
en junio del 2020 anunciado por la Secretaría de
Economía y Trabajo de Nuevo León (2020).
En la siguiente línea del tiempo se observan los
momentos que han marcado de forma significativa
el paso de la pandemia a nivel local y federal,
entre las que destacan las campañas “Quédate en
Casa”, para fomentar el confinamiento y así evitar
los contagios masivos y el bloque iniciado por el
Gobierno de Nuevo León denominado Alianza
Federalista, con el objetivo de tomar medidas
de oposición -al presidente López Obrador- de
atención durante la pandemia (Reyes, 2020).

Figura 1. Línea del tiempo del paso de la pandemia en México y en Nuevo León 2020-2022

Fuente: Elaboración propia con base en Institute for Global Health Sciences, 2020 y registros periodísticos

117

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Como sucedió a nivel federal, en Nuevo León
diariamente se informó de los casos y medidas
de prevención ante el virus. De acuerdo con
registros del Gobierno del Estado, el 11 de marzo
de 2020, procedente de la Ciudad de México, un
hombre de 57 años mostró los primeros síntomas
del virus (González, 2020). Desde entonces se
comenzó el registro a nivel estatal de casos, de
los cuales la mayoría se ubicaron en la ZMM,
cifra que fue disminuyendo con respecto al 2022,
año que inició la pandemia y que llegó al 94.70%
(Arzaluz y Vázquez, 2020), y murieron cerca de
16 mil personas a causa de la COVID-19 en todo
el estado. Los datos producidos por el Gobierno
estatal, desde su inicio, contabilizaron los casos
detectados en instancias públicas y privadas,
acción que no sucedía a nivel federal.
A través de módulos de detección Drive-Thru
en puntos estratégicos de la ZMM (Monterrey,
Guadalupe, Escobedo y Apodaca), el personal
médico valoró los casos y determinó si era
necesaria la realización de la prueba COVID-19.
Por otro lado también se dispusieron de los
Centros de Salud Centinela, que tuvieron un
alcance mayor, ubicándose en zonas estratégicas
del estado que incluyen los municipios de
Monterrey, Guadalupe, San Nicolás de los Garza,
Santa Catarina, Cadereyta y Santiago en la
ZMM y fuera de ésta los municipios de Allende,
Linares, Montemorelos, Cerralvo, Sabinas
Hidalgo, Galeana y Dr. Arroyo. En estos centros
se realizaban las pruebas a personas que cumplían
con los principales síntomas del virus (Gobierno
de Nuevo León, 2020).
En tanto a la infraestructura hospitalaria en
la ZMM se dispuso durante la pandemia, 10
unidades de hospitalización y consulta externa
para la atención potencial de pacientes con
COVID-19, la mitad se ubicó en el municipio
de Monterrey (5 unidades), las demás en San
Nicolás de los Garza (2 unidades), Guadalupe (1
unidad), Juárez (1 unidad) y Sabinas Hidalgo (1
unidad), en total se dispusieron 1, 713 camas en
estos hospitales (CLUES, 2020).
En el caso de la ZMM, los municipios de
mayor concentración demográfica, reúnen más
unidades médicas pero menores tasas de unidades
médicas por cada mil habitantes, lo anterior con
base en un informe de El Colegio de la Frontera
Norte, “Migrantes en el noreste de México y su
vulnerabilidad ante el COVID-19” (2020).
En febrero del 2021, se anunciaron para

Nuevo León las primeras dosis de vacunas
anti-COVID-19, estas fueron aplicadas en
los municipios más alejados a la ZMM y con
mayores números de pobreza, siguiendo las
normas establecidas en el Documento Rector de
la Política Nacional de Vacunación contra el virus
Sars-Cov-2 del Gobierno Federal (2021).
De acuerdo con la Evaluación 2021 de “¿Cómo
vamos Nuevo León?”, publicada en el primer
trimestre de 2022, reportaron que el 90.4% de la
población encuestada en el estado había recibido
por lo menos una dosis de vacunación, siendo
Guadalupe (96.1%), San Pedro Garza García
(95.9%) y Apodaca (94.6%) los municipios con
mayor porcentaje de personas vacunadas con
respecto a su población total; de estas personas, el
11.6% de los habitante de San Pedro Garza García
y el 2.1% de San Nicolás, lo realizaron en Estados
Unidos y cerca del 92% de los municipios de la
ZMM lo realizó en los puestos de vacunación
implementados por el Gobierno de México.
Contrario a lo que sucede con los municipios
periféricos: Cadereyta (20.4%), García (14.7%)
y Juárez (13.13%) en los que tienen aún altos
porcentajes de personas que no recibieron al
menos una dosis. Entre las razones por las cuales
no habían recibido al menos una dosis, el reporte
arrojó que en su mayoría no poder atender la
cita en las fechas indicadas en el municipio; el
biológico utilizado no daba confianza; incluso
porque no creyeron pertinente vacunarse. Lo
anterior nos habla de características sociales en los
municipios: por un lado, la falta de disponibilidad
derivado en gran medida por el desarrollo de
actividades laborales e incluso de traslados; y por
otro lado, de la falta de información con respecto
a las vacunas proporcionadas.
Es un hecho que el conocimiento generado,
las acciones gubernamentales y sociales han
ido transformando, y mejorando en beneficio
de la sociedad. En una ciudad de diversos
contrastes sociales, percepción de inseguridad
y violencia cotidiana, aunado a dificultades de
movilidad y problemas ambientales, el tema de
salud se priorizó en la complicada articulación
intersectorial del gobierno.
Metodología del trabajo
El análisis principal de este documento se basó
en los resultados del cuestionario “Condiciones
de habitabilidad ante el distanciamiento
118

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

social impuesto por el COVID-19”, en la Zona
Metropolitana de Monterrey, que fue aplicado
del 25 de abril al 31 de mayo del 2020. El
cuestionario se aplicó a nivel nacional en
ocho ciudades de México: Ciudad de México,
Guadalajara, Monterrey, Tijuana, Ciudad Juárez,
Toluca, Cuernavaca y Mérida con un total de
7,030 respuestas recibidas de las cuales 211,
es decir, el 3% correspondieron a la ZMM. La
Ciudad de México fue la que recibió un mayor
número de respuestas con 4 419, es decir, el
62.9% de los registros.
El objetivo de dicha investigación fue
“conocer los efectos del distanciamiento social
en familias mexicanas de acuerdo con las
condiciones de vivienda y el entorno urbano en el
que se localizan, a fin de elaborar propuestas que
permitan enfrentar en las mejores condiciones
posibles esta difícil situación sanitaria, económica
y social” (Ziccardi, 2020:1).
El cuestionario se distribuyó a través
plataformas como WhatsApp y Facebook
siguiendo el método de bola de nieve al distribuir
en primer lugar entre los contactos más cercanos,
solicitando su réplica entre los respectivos
contactos y así sucesivamente, por lo tanto,
el instrumento tiene la limitante de que fue
contestado por personas con acceso a internet y
con entendimiento del uso de estas aplicaciones.
El instrumento fue contestado por personas
adultas y del total, 7 de cada diez respuestas
fueron de mujeres. Con relación a las edades, 6
de cada 10 personas tenían entre 31 a 60 años
(Ziccardi, 2021: 20).
El cuestionario se construyó a partir de
la definición de habitabilidad, entendido
como “la calidad de habitable que tiene
una vivienda, lo cual está en función de las
condiciones que reúne, entre las que destacan:
a) las características materiales, b) el tamaño
de acuerdo con la composición familiar,
c) el acceso y la calidad de los servicios
habitacionales, d) la certeza jurídica sobre la
propiedad (Ziccardi, 2015:35).
Por lo que el instrumento constó de las
siguientes secciones: 1) Características
generales de la vivienda: municipio, sexo y
edad del informante; 2) Habitabilidad de la
vivienda; 3) condiciones del entorno urbano;
4) actividades económicas y recreativas; 5)
convivencia familiar; 6) convivencia vecinal; y
7) Acciones de gobierno.

Resultados en la Zona Metropolitana de Monterrey
En la ZMM se consiguieron las siguientes cifras:
se obtuvieron 211 respuestas, los resultados por
municipio fueron los siguientes:
Gráfica 1. Municipio de vivienda de la persona
encuestada

Fuente: Elaboración propia con base en resultados del
Cuestionario “Condiciones de habitabilidad ante el
distanciamiento social impuesto por el COVID-19”, 2020

Como se observa, la mayoría de los cuestionarios
se respondieron en el municipio de Monterrey, en
segundo lugar, aparece Guadalupe y en tercero
Apodaca, que son algunos de los municipios
con mayor número de población. En contraste,
en San Pedro Garza García hubo 14 respuestas
y ninguna de San Nicolás de los Garza, que son
los municipios con mejores niveles de vida de la
zona metropolitana. Destaca que la mayoría de
quienes respondieron fueron mujeres, con un total
de 158 por 53 hombres. La edad promedio fue de
47 años. Por el número de cuestionarios podemos
hablar de un estudio de tipo exploratorio que no es
representativo estadísticamente de acuerdo con el
objetivo principal de la investigación.
Una primera interpretación de los resultados se
ha presentado en un documento ya publicado, no
obstante, para este artículo revisamos nuevamente
la base de datos buscando las respuestas
diferenciadas entre municipios centrales y
periféricos, sobre todo en las preguntas que
tenían que ver con las dificultades económicas
experimentadas.
En gran medida, las personas que respondieron
el cuestionario, radican en las áreas sur y poniente
de la ciudad (Mapa 2), es decir en el municipio
de Monterrey en colonias con bajo y muy bajo
grado de marginación. Este indicador permite
119

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

diferenciar las unidades territoriales de acuerdo
con el impacto global de las carencias que padece
la población, derivado de aspectos como acceso a
la educación, residencia en viviendas y percepción
de ingresos monetarios CONAPO (2021).
Los municipios de Guadalupe, Santa Catarina
y Apodaca que poseen características socio
territoriales un tanto similares, la distribución de
encuestados correspondió particularmente con
grado medio de marginación.
Para los casos de alto grado y muy alto grado
de marginación, -ubicados principalmente en el
norte de la ciudad-, ciertas áreas de Escobedo
y Salinas Victoria y al sur en el municipio de
Santiago, y suroriente en Juárez, no observamos
respuestas en este ejercicio.

una de 4 y más cuartos, lo que indica una vivienda
amplia de entre 50 y 150 metros cuadrados en el
núcleo urbano de la ciudad de acuerdo con las
respuestas. En promedio, en la vivienda habitan
entre 1 y 3 personas, la mayoría adultos de entre
31 y 60 años. Y con respecto a los servicios la
mayoría respondió contar con drenaje (99.1%),
servicio de recolección de basura (94.8%), acceso
a agua potable (96.2%), y solo el 73 por ciento
consideró tener servicio de seguridad pública en
sus colonias o fraccionamientos.
Dificultades económicas
En esta sección del cuestionario se preguntaron
temas como las actividades económicas realizadas
por las personas, el número de personas que
tenían empleo, el tipo de apoyos recibidos y un
aspecto que deseamos resaltar es el impacto de
la epidemia sobre la capacidad de pago de las
personas. De tal manera se les cuestiono sobre las
dificultades para pagar hipoteca, renta, créditos,
colegiaturas, servicios, mantenimiento y otra
clase de deudas. Esta sección ayuda a entender el
tema de la desigualdad territorial y los efectos del
COVID-19 en la ZMM.
En primer lugar, respecto a las hipotecas,
sólo 15 personas manifestaron tener dificultades
para el pago, éstas ubicaron en varios municipios
de la ZMM. Con respecto al pago de la renta, 16

Principales resultados
De los encuestados, el 40.3 por ciento respondió
vivir en una casa sola en una colonia consolidada,
y el 35.5 por ciento en un fraccionamiento o
conjunto habitacional. La mayoría cuenta con casa
propia y pagada, mientras que el 25.6 por ciento
aún se está pagando y solo el 13.7 por ciento paga
una renta.
Sobre el tamaño de la vivienda, las personas que
respondieron el cuestionario, mencionan habitar

Mapa 2. Distribución de cuestionarios y grado de marginación en la ZMM

Fuente: Elaboración propia con base en el INEGI, Censo de Población y Vivienda, 2020 y Cuestionario
“Condiciones de habitabilidad ante el distanciamiento social impuesto por el COVID-19”, 2020

120

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

personas expresaron no poder pagar, de éstas, 9
se ubicaron en Monterrey y el resto se distribuyen
en los otros municipios. Con respecto al pago
de mantenimientos sólo 9 personas tuvieron
problemas, 7 de ellas en Monterrey.
Los problemas más graves se ubican en los
temas de créditos, servicios y otras deudas, así
como el pago de colegiaturas.
Resulta notorio que, de un total de 211
cuestionarios, en 61 casos haya problemas de
pago de crédito de diverso tipo, 42 con pendientes
en pago de servicios, 30 con otros tipos de deudas
y 27 con pago de colegiaturas. Si bien no se trata
de una muestra representativa, estos datos pueden
dar idea del tipo de dificultades económicas
experimentadas por las personas.
Analizando los casos, el rubro de los créditos
fue el más alto, y se concentra en Monterrey en
29 casos, seguido de Guadalupe con 9 y Apodaca
con 6. El resto se distribuyen en los demás
municipios. Aparece San Pedro Garza García con
4 casos de este tipo de deudas.
Por otra parte, el pago de servicios es otra
dificultad experimentada por la población, en
este rubro Monterrey tiene 17 casos, Guadalupe
9 y Apodaca 6. Respecto a otra clase de deudas,
aparecen 30 casos, casi la mitad se dieron

en Monterrey. Finalmente, respecto al pago
de colegiaturas, 27 personas manifestaron
dificultades, de éstas, más de la mitad se ubican
en Monterrey. Si bien los casos se concentran
en Monterrey dado que fue el municipio donde
se presentaron más respuestas, los resultados
pueden indicar algunas tendencias sobre el tipo
de dificultades económicas presentes con la
pandemia. Como se indicó en la metodología, las
respuestas en Monterrey se ubicaron en el sector
de baja marginación, lo cual es sintomático de
un problema grave de pagos que se puede inferir
para el resto de la población. La gráfica 2 resume
estos resultados:
En esta gráfica aparece San Pedro Garza García,
a pesar de los niveles altos de calidad de vida de este
municipio. En el extremo se observa que algunos
municipios con poca respuesta, por ejemplo, El
Carmen, aparece con alto nivel de deuda donde de
5 casos, 4 tienen problemas para pago de créditos, 2
de servicios y renta y uno de colegiatura, sin duda
las personas que responden tienen varias deudas
a la vez. García tiene una dinámica similar, con 4
respuestas y de éstos 3 con deudas por servicios.
Juárez tiene también los mismos problemas. Se trata
de los municipios con menores niveles de vida en la
Zona Metropolitana de Monterrey.

Gráfica 2. Municipio y tipo de deudas

Elaborado con base en los resultados del Cuestionario “Condiciones de habitabilidad ante el
distanciamiento social impuesto por el COVID-19”, Ziccardi, et.al., 2020)

121

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Reflexiones finales

Pero es necesario hacer análisis más amplios tanto
cuantitativos como cualitativos que examinen
los efectos de la pandemia sobre la economía y
el acceso a los bienes de las personas. Es muy
probable que las brechas de desigualdad se hayan
ampliado, pero se requiere hacer más indagación
al respecto.
Sin duda faltan más datos que refuercen esta
hipótesis, pero los resultados del cuestionario
“Condiciones de habitabilidad ante el
distanciamiento social impuesto por el COVID-19”,
resultan útil en mostrar los patrones de desigualdad
y vulnerabilidad experimentados por los habitantes
de los municipios más alejados de la ZMM.
La metodología empleada resulto útil para el
primer momento de la pandemia y el valor del
trabajo estriba en demostrar cómo una población
que experimentaba desde antes condiciones de
pobreza y vulnerabilidad fue la más afectada
durante la crisis por COVID.
Como se expuso al inicio de este documento, la
ZMM se ha urbanizado con base en patrones que
han marcado la desigualdad urbana y territorial,
circunstancia que marca el acceso diferenciado a
otra clase de bienes. Esto se ha profundizado con
la epidemia y los efectos se empezarán a ver en
el corto plazo.
De tal manera que la Zona Metropolitana de
Monterrey se aleja del cumplimiento de los ODS
referidos a la reducción de desigualdades y a la
búsqueda de ciudades sostenibles. Esto representa
un reto para los gobiernos y un espacio para nuevas
formas de actuación de la sociedad local. C

Como se ha analizado hasta ahora, la concentración
poblacional del territorio de Nuevo León y sus
características geográficas, en gran medida ponen
en desventaja a la población rural y a algunos
municipios de la periferia de la ZMM. Se trata
de un patrón de urbanización que construyó una
ciudad dual, segregada, con un alto porcentaje de
población vulnerable habitando en las afueras de
la mancha urbana.
Las desigualdades territoriales afectan sobre
todo a las personas que viven en las periferias
urbanas. Este tipo de desigualdad se observa
claramente en Monterrey y es una situación que se
ha venido construyendo a través de los años. Las
políticas urbanas puestas en marcha han hecho
poco en este sentido.
En este contexto, la aparición de la COVID
19 fue un factor que de acuerdo con la
conceptualización de vulnerabilidad, afectó a las
familias e individuos en sus condiciones de vida
a consecuencia del impacto provocado por un
evento de carácter traumático.
El presente documento analizó este evento y
algunas de sus consecuencias sobre los habitantes
de la Zona Metropolitana de Monterrey, esto a
través de un instrumento que se empleó al inicio
del confinamiento y que señala algunos resultados
válidos para el momento en que se aplicó. Aunque
el estudio se vio limitado en su alcance, permite
observar algunas afecciones al interior de los
hogares en la primera etapa de la pandemia.
Encontramos que el confinamiento provocado
por la COVID-19, hizo gestionar las necesidades
básicas y de servicios de la población de formas
alternativas a las convencionales, en contextos
de desigualdades relacionadas con la vivienda,
salud, empleo y educación.
Los resultados observados demuestran que las
personas habitantes de zonas periféricas tuvieron
más dificultades para el pago de diversos bienes y
servicios. Se trata de habitantes en condiciones de
pobreza y vulnerabilidad previa a la pandemia, que
resultaron más afectados que otras poblaciones de
la ZMM.
Con estos hallazgos, podemos establecer la
hipótesis que las condiciones de desigualdad
que se observan en la Zona Metropolitana de
Monterrey, pueden ser ahora más marcadas como
resultado de la pandemia de COVID-19 y las
condiciones de vulnerabilidad se han acrecentado.
122

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Referencias bibliográficas
Aparicio, C., Ortega M.E., y Sandoval E. (2011), La segregación socio-espacial en Monterrey a lo largo
de su proceso de metropolización, en Revista Región y Sociedad, Año XXIII, número 52, páginas
173-207.
Arzaluz S. y Vázquez G. (2021), Vivienda y dinámicas sociales durante el confinamiento social en la
Zona Metropolitana de Monterrey. En Ziccardi, A. (coord.). Habitabilidad, entorno urbano y
distanciamiento social: una investigación en ocho ciudades mexicanas durante COVID-19. pp.
117-141. México: Universidad Nacional Autónoma de México; la Coordinación de Humanidades;
la Dirección General de Divulgación de las Ciencias y las Humanidades y el Instituto de
Investigaciones Sociales.
Cardona, B. (2008), Espacios de ciudad y estilos de vida, el espacio público y sus apropiaciones. Revista
Educación física y deporte 2(27) 39-47. Recuperado de: http://bibliotecadigital.udea.edu.co/
bitstream/10495/6376/1/CardonaRendonBeatrizMarleny_2008_EspaciosCiudadEstilosVida.pdf
Cejudo, G., Gómez, D., Michel, C., Lugo, D., Trujillo, H., Pimienta C, &amp; Campos, J. (2020), Federalismo
en COVID: ¿Cómo responden los gobiernos estatales a la pandemia? Laboratorio Nacional de
Políticas Públicas: México.
CEPAL (2016), La matriz de la desigualdad en América Latina, Naciones Unidas, Santiago de Chile.
Recuperado de: https://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/40668/4/S1600946_es.pdf
Chávez, Ricardo y Veloquio Gerardo (2014), La segregación residencial en el Área Metropolitana de
Monterrey, Realidades, Año 4, Número 1, mayo-octubre, páginas 73-88.
Cómo vamos Nuevo León. (2019), Evaluación 2019 de la plataforma, recuperado de: http://www.
comovamosnl.org/,
Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) (2018), Consejo Nacional
de Evaluación de la Política de Desarrollo Social. México: CONEVAL.
Consejo Nacional de Población (CONAPO) (2018), Definición de Áreas Metropolitanas de México 2015.
Recuperado de: https://www.gob.mx/conapo/documentos/delimitacion-de-las-zonas-metropolitanasde-mexico-2015
Consejo Nacional de Población (CONAPO) (2020), Índice de Marginación”. Recuperado de: https://www.
gob.mx/conapo/documentos/indice-de-marginacion-por-entidad-federativa-y-municipio-2020
Cruz, S, &amp; Pérez, E. (2020), Habitar la vivienda en cuarentena. Quédate en casa. Revista RUA, 12(4).
Diaz, E. (2020), Efectos económicos del Coronavirus COVID-19 en la economía de México, El Colef,
Departamento de Estudios Económicos.
El Colegio de la Frontera Norte (2020), Documentos de contingencia poblaciones vulnerables ante
COVID19 “Migrantes en el noreste de México y su vulnerabilidad ante el COVID-19. Recuperado
de: https://www.colef.mx/wp-content/uploads/2020/05/Migrantes_noroeste.pdf
Enciso A. (23 de marzo 2020), Comienza la Jornada Nacional de Sana Distancia. La Jornada. Recuperado
de: https://www.jornada.com.mx/ultimas/politica/2020/03/23/comienza-la-jornada-nacional-de-sanadistancia-1056.html
Garza, Gustavo (1999), La estructura socioespacial de Monterrey 1970-1990, en Revista Estudios
Demográficos y Urbanos, El Colegio de México, Volumen 14, Número 3, páginas 545-598. Recuperado
de: https://estudiosdemograficosyurbanos.colmex.mx/index.php/edu/article/view/1056/1049
Gobierno de México. (11 de enero 2021), Política nacional de vacunación contra el virus SARS-CoV-2,
para la prevención de la COVID-19 en México. Documento Rector México. Recuperado de: https://
coronavirus.gob.mx/wp-content/uploads/2021/01/PolVx_COVID_-11Ene2021.pdf
Gobierno de Nuevo León. (2020a), Lineamientos de la nueva realidad para los centros de trabajo ante el
Covid-19 en el estado de Nuevo León. Recuperado de: http://saludnl.gob.mx/regulacion-sanitaria/
wp-content/uploads/2020/06/LINEAMIENTOS-NUEVA-REALIDAD-NL-V.0.4.pdf
Gobierno de Nuevo León. (2020b), Pruebas COVID-19, realízala solo si presentas síntomas. Recuperado
de: https://www.nl.gob.mx/series/pruebas-covid-19
González, Arellano Salomón y Villanueve (2007), Paul, Transformaciones en el espacio sociorresidencial
de Monterrey 1990-2000, en Revista Estudios Demográficos y Urbanos, El Colegio de México,
123

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Vol. 22, Núm. 1, páginas 143-178. Recuperado de: file:///C:/Users/Socorro/Documents/CAPODS/
Arellano%20Salomon.pdf
González, L. (2020), Estrés académico en estudiantes universitarios asociado a la pandemia por Covid-19,
Espacio I+D, innovación más desarrollo 9(25) 158-179.
González, L. (11 de marzo 2020), “Confirman primer caso de coronavirus en NL”. El Norte, p.1.
Guzmán, K. (2020), Retos en la salud mental ante el COVID-19. En Medel, C., Jiménez, G., Rodríguez,
A., &amp; Martínez, R. (coord.). México ante el COVID-19: Acciones y retos. (pp. 81-89) México:
UAM, Cámara de Diputados.
Hernández, H. (2020), COVID-19 en México: un perfil sociodemográfico. Revista Población. 47(111)
105-132.
Institute for Global Health Sciences. (2020), La respuesta de México al Covid-19: Estudio de caso.
Universidad de California, San Francisco. Recuperado de: https://globalhealthsciences.ucsf.edu/
sites/globalhealthsciences.ucsf.edu/files/la_respuesta_de_mexico_al_covid_esp.pdf
Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) (2010), Censo de Población y vivienda 2010.
Recuperado de: https://www.inegi.org.mx/programas/ccpv/2010/
Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) (2015), Conteo de Población 2015. Recuperado de:
https://www.inegi.org.mx/programas/intercensal/2015/
Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) (2020), Censo de Población y vivienda 2020.
Recuperado de: https://inegi.org.mx/programas/ccpv/2020/
Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) (2019), Censo Económico, 2019. https://www.
inegi.org.mx/programas/ce/2019/
Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) (marzo 2022), Encuesta Nacional de Seguridad
Pública Urbana de INEGI. Recuperado de: https://www.inegi.org.mx/programas/ensu/
Jurado Montelongo, M., &amp; Moreno, Zúñiga, R. (2018), “Expresiones del Proceso de Gentrificación en el
Centro de Monterrey”. Trayectorias, 20(47).
Lamudi. (2020), Reporte del Mercado Inmobiliario de México 2020. Recuperado de: https://www.lamudi.
com.mx/reporte-del-mercado-inmobiliario-2020/#lp-pom-block-195
Martínez, I., Treviño, J., &amp; Gómez, M. (2009), Mapas de pobreza y regazo social, área metropolitana
de Monterrey. Monterrey: UANL, Facultad de Arquitectura, Consejo del desarrollo Social del
Gobierno del Estado de Nuevo León. Recuperado de: http://eprints.uanl.mx/7648/1/Mapas%20
de%20Pobreza%20y%20Rezago%20Social.%20%C3%81rea%20Metropolitana%20de%20
Monterrey.pdf
Mazza, A. (2009), Ciudad y espacio público. Las formas de la inseguridad urbana. Cuadernos de
Investigación Urbanística (62) 2-117.
Mendoza, J. (2020), COVID-19 y el empleo en México: impacto inicial y pronósticos de corto plazo,
Revista Contaduría y Administración 65(5) 1-18.
Merino, L., Valverde, K., Ziccardi, A. (2020), Las desigualdades sociales de la Ciudad de México ante la
pandemia del COVID-19, Revista Ciencias 71(38) 39-43.
Najar, A. (2020), Coronavirus: 3 medidas que México está tomando frente a la pandemia y que aprendió
de la crisis de gripe A de 2009. BBC News Mundo, México. Recuperado de: https://www.bbc.com/
mundo/noticias-america-latina-51867633
Ortega, A., Armenta, C., García, H., García, J. (2020), Índice de vulnerabilidad en la infraestructura de la
vivienda ante el COVID-19 en México, Revista Población (11) 155-188.
Patiño Fierro, M. &amp; Cruz Reyes, G. (2020), “Las medidas adoptadas por las entidades federativas ante la
emergencia del Covid-19”, Cuaderno de Investigación (7) p.162.
Pérez, E. (2020), Desigualdad y rezago. El sistema educativo mexicano al desnudo frente a la pandemia
del COVID-19, Revista Entramados 7(7) 36-44.
Pizarro, Roberto (2001), La vulnerabilidad social y sus desafíos: una mirada desde América Latina,
CEPAL, Santiago de Chile
Reyes, D. (26 de junio 2020), “Demandan Gobernadores a AMLO reunión y recursos”. El norte, p.1.
Reyes, D. (07 de julio, 2021), Enferman de Covid 571 vacunados en NL. El Norte. Recuperado de: https://www.
elnorte.com/enferman-de-covid-571-vacunados-en-nl/ar2216829?utm_source=facebook&amp;utm_
124

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

medium=social&amp;utm_campaign=promocion_editor&amp;referer=--7d616165662f3a3a793b7374767077
7a7a7e3b767a783a-Sanahuja, J. (2020), COVID-19: riesgo, pandemia y crisis de gobernanza global, Anuario CEIPAZ 20192020, 27-54.
Sánchez I., &amp; García, R. (2020), Empleo en la frontera norte de México ante el COVID-19, Revista
Economía Actual 13(3) 31-35.
Secretaría de Economía y Trabajo. (22 de junio 2020), Modelo de trabajo para la reactivación económica:
apertura económica control del contagio. Recuperado de: https://www.nl.gob.mx/publicaciones/
presentacion-del-modelo-de-trabajo-para-la-reactivacion-economica-apertura-economica
Secretaría de Salud. (07 de junio 2021), “Catálogo CLUES”. Recuperado de: http://www.dgis.salud.gob.
mx/contenidos/intercambio/clues_gobmx.html
Teruel Belismelis, G. M. (2022), COVID-19 y aumento de la pobreza en México.
Vommaro, P. (2020), Juventudes, barrios populares y desigualdades en tiempos de pandemia, Cuaderno
del Grupo de Trabajo Desigualdades urbanas. CLACSO, (1).
Ziccardi, Alicia, (2019), Nueva arquitectura espacial, pobreza urbana y desigualdad territorial, en Revista
Polis, Vol. 15. Núm. 1, UAM-Iztapalapa, páginas 7-31
Ziccardi, A. (coord.) (2021), Habitabilidad, entorno urbano y distanciamiento social: una investigación
en ocho ciudades mexicanas durante COVID-19. México: Universidad Nacional Autónoma de
México; la Coordinación de Humanidades; la Dirección General de Divulgación de las Ciencias y
las Humanidades y el Instituto de Investigaciones Sociales.
Ziccardi Alicia y Manuel Damment, (2021), Las desigualdades urbanas y el derecho a la ciudad, Revista
Desacatos 67, septiembre-diciembre, páginas 82-91.
Sandoval, Hernández, Efrén, (2008), Estudios sobre pobreza, marginación y desigualdad en Monterrey,
Perfiles de población No. 57, CIEAP-UAEM, páginas 169-191.
Montemayor, Humberto (2018), Los municipios periféricos de Ciénega de Flores Y General Zuazua en
la metrópoli de Monterrey: una manifestación de la inopia en la movilidad urbana, RedUrban,
octubre, páginas 25-31.
Merino, Valverde y Ziccardi (2020), Las desigualdades sociales de la Ciudad de México ante la epidemia
COVID-19, Revista Ciencia, Vol. 71, Número Especial, páginas 38-43.

125

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="260">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3189">
                  <text>Contexto : Revista de la Facultad de Arquitectura</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479141">
                  <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607269">
              <text>Contexto</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607271">
              <text>2022-2023</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607272">
              <text>16</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607273">
              <text>25</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607274">
              <text>Diciembre-Junio</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607275">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607276">
              <text>Semestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607270">
                <text>Contexto, Revista de la Facultad de Arquitectura, 2022-2023, Vol 16, No 25, Diciembre-Junio</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607277">
                <text>Sousa-González, Eduardo, Director Editorial</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607278">
                <text>Arquitectura</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607279">
                <text>Urbanismo</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607280">
                <text>Imaginario urbano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607281">
                <text>Materiales</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607282">
                <text>Economía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607283">
                <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607284">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Arquitectura</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607285">
                <text>Barrera Domínguez, Ramón Alejandro, Editor</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607286">
                <text>Martínez Martínez Oreida, Editor</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607287">
                <text>01/12/2022</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607288">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607289">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607290">
                <text>2021275</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607292">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607291">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="46">
            <name>Relation</name>
            <description>A related resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607293">
                <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1785403&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607294">
                <text>San Nicolás de los Garza, Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607295">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607296">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="27299">
        <name>Covid-19</name>
      </tag>
      <tag tagId="25606">
        <name>Desarrollo Rural</name>
      </tag>
      <tag tagId="17007">
        <name>Desigualdad</name>
      </tag>
      <tag tagId="35730">
        <name>Espacio público</name>
      </tag>
      <tag tagId="38931">
        <name>Practicas del poder</name>
      </tag>
      <tag tagId="14499">
        <name>Redes sociales</name>
      </tag>
      <tag tagId="28788">
        <name>Seguridad social</name>
      </tag>
      <tag tagId="6961">
        <name>Sociología</name>
      </tag>
      <tag tagId="27298">
        <name>Sustentabilidad</name>
      </tag>
      <tag tagId="38874">
        <name>Transformaciones urbanas</name>
      </tag>
      <tag tagId="28668">
        <name>Urbanización</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="21761" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="18055">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/260/21761/Contexto_2022_Vol_16_No_24_Junio-Diciembre.pdf</src>
        <authentication>8d71ee33beebbc652417322b369c4034</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="607399">
                    <text>�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

EDITORIAL
La metrópoli prematura contemporánea en la metamorfosis
urbana como un proceso evolutivo ad perpetuam1
Eduardo Sousa-González2

E

llamada cuarta ola del denominado SARS CoV-2
(COVID-19).
Los pronósticos nacionales y locales para retomar
no una nueva normalidad, sino una nueva realidad,
por lo pronto son alentadores, ya que el número de
contagios, hospitalizaciones y defunciones se han
visto disminuidos; aquí habría de subrayarse que
en esta nueva realidad mencionada, es claro que los
fenómenos mundializantes deberán de representar
en el futuro próximo, una variable interviniente e
indispensable que debe de considerarse en la esfera
de las predicciones urbanas.
En este orden de ideas, como parte de esta visión
editorial, a continuación en las reflexiones siguientes
se abordara sucintamente desde una posición teórica
y una metodología deductiva3 (Hernández, R.:2010:
275), la interpretación reflexiva de la manera en
que se conforman de origen las llamadas zonas
metropolitanas y sobre todo el porqué de la generación
de sus problemáticas espaciales agravadas: de
movilidad, de infraestructura, de equipamientos y
demás; esto a partir de una propuesta que sirva de
base teórica en el abordaje explicativo y que permita
no solamente una redefinición de las metrópolis del
sur global y el entendimiento de su génesis procesal;
sino también, la generación de políticas públicas de
alteridad4, las estrategias operativas de aplicación
espacial y sobre todo la instrumentación de
planeación ad hoc que posibilite atenuar y corregir
sus problemas internos.

n cualquier ámbito del conocimiento
científico, la mayoría de las publicaciones
seriadas como la que a continuación se
presenta, tiene como un objetivo ex profsseso y en
sensu stricto, mostrar aproximaciones puntuales
de carácter científico en cada una: i. De las áreas
del conocimiento involucradas; ii. En los objetos
de intervención particulares y ; iii. En las temáticas
específicas que cada autor aborda.
Justamente aquí lo significativo y concreto, es
que mediante estas aproximaciones de profundidad
científico-intelectual se pretende no solamente
avanzar en un conocimiento significativo y
cabal como un aporte específico; sino también,
la intención es la de contribuir: a una discusión
seria y abierta, a la trascendencia operativa, a
la profundidad científica y a la pertinencia de la
disciplina y de la multidisciplina en la que cada
autor pone su esfuerzo investigativo diario.
Es en este sentido, en que con la publicación
del número referido al mes de junio del año
pandémico del 2022, CONTEXTO. Revista de
la Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, México, inicia la
divulgación del primer número de este año,
avanzando positivamente en medio de esta
contingencia sanitaria: manifestación negativa
de impacto mundial que en el caso de México
como país y en particular la zona metropolitana
de Monterrey, están en proceso de remontar la

1

Para profundizar aún más en esta temática consultar: Sousa-González, E. et al: (2022). Análisis espacial metropolitano en ambientes
antrópicos y originarios. México, Río Subterráneo-Universidad del Bío-Bío; pp.19-66: descarga de libro: https://www.researchgate.net/
profile/Eduardo_Sousa-Gonzalez/research
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México; doctor en Filosofía
con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos; miembro del Sistema Nacional de Investigadores (CONACYT) reconocido en el Nivel
2 desde el año 2009; miembro de la Academia Mexicana de Ciencias AMC desde el año 2008; E-mail: eduardo.sousagn@uanl.edu.mx
https://www.researchgate.net/profile/Eduardo_Sousa-Gonzalez/research
3
La intención de utilizar este metodología particular que induce al razonamiento deductivo, consiste en tener la posibilidad de avanzar en
el conocimiento sobre estos espacios sui géneris llamados zonas metropolitanas; esto, a partir de la definición del concepto de metrópoli
prematura, el cual será integrado al análisis metropolitano con la finalidad de visualizar desde la perspectiva de prematurez, la manera
característica en que tienden a consolidarse territorialmente las zonas metropolitanas en México.

4

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Para estos propósitos, se proponen cuatro
conceptos teóricos los cuales, desde la perspectiva de
esta propuesta, permiten no solo, como se menciona
anteriormente, la redefinición de la metrópoli
contemporánea; sino también, explicar el estado de
hechos en que se encuentran estas espacialidades
en la contemporaneidad e inferir puntualmente en
strictu sensu, el porqué de estos hechos y así lograr
intervenir positivamente. Los cuatro conceptos que
se proponen para la exploración metropolitana son:
A. El de metrópoli prematura;
B. El de contemporaneidad líquida y frágil;
C. El de fuerzas centrífugas de expansividad
territorial y;
D. El que integra la eficiencia, la eficacia y la
efectividad.

ii. Por el otro, aquellos espacios deshabilitados
o de habilitación deficiente y difusos, los cuales
evidencian una segregación social y funcional;
en los cuales residen ciudadanos de una clase
social de antípoda, que además por las evidentes
características del suelo, se encuentran en riesgo
y en vulnerabilidad.
A partir de lo mencionado en los párrafos
anteriores es que, desde esta perspectiva teórica,
se define el concepto de la metrópoli prematura,
indicando que:
“Esta noción de metrópoli prematura o
prematuridad urbana, alude específicamente a un
crecimiento físico en el espacio metropolitano que
se da antes de tiempo por múltiples y diferentes
variables intervinientes, entre ellas el incremento
incontrolado de la población; esto es, un impulso
territorial anticipado que se podría denominar
también como una acrocéfalia urbana, donde
simbólicamente ciertas estructuras imbricadas
en el imaginario urbano (Banchs, M.: 2007: 4765), aquellas que dan forma y que permiten el
crecimiento espacial expansivo periférico en la
metrópoli, tienen una tendencia a esa acrocéfalia
urbana mencionada, hacia una precocidad
territorial; entendido esto último, como: una
alteración de origen espacial, que desemboca en
una propensión proclive que se encamina hacia:
i. El adelantamiento incontrolado en el
crecimiento de la población y sus usos
diferenciales del suelo en el territorio;
ii. La inexperiencia y la tendencia negativa a la
corrupción, de muchos de los operadores adscritos
en las dependencias gubernamentales que guían
los procesos del planeamiento metropolitano en el
locus typicus, a los cuales en otras investigaciones
desde el año 2009 los hemos denominado, por
estas características proclives, como funcionarios
contingenciales.” (Sousa, E. et al. 2022: 19-66).

A. La metrópoli prematura
Para explicar el concepto de metrópoli prematura
es necesario reconocer que en todas las zonas
metropolitanas: de México como país, del sur
global y seguramente en el mundo conocido, el
irreversible proceso de urbanización de expansividad
periférica, evidencia en sus diferentes etapas de
metropolización5, la conformación incuestionable,
progresiva, creciente y replicante de diferentes
usos del suelo; las cuales tienen propiedades de
habilitación infraestructural y de equipamientos
sumamente diferenciada y dicotómica.
Hecho que al interior de la metrópoli ha generado
procesalmente en el tiempo una composición y
dosificación proclive en los usos del suelo, de
características evidentemente diferenciadas, opuestas
y contradictorias; los cuales son ocupados por lo
que se puede denominar como de antípoda de clase
social6, esto es:
i. Por un lado, están aquellos espacios altamente
habilitados los cuales son habitados por los sectores
de la población económicamente más pudientes; y

1

El concepto de Alteridad (del latín alter: el Otro de entre dos términos, considerado desde la posición del uno, esto es, del Yo) es el
principio filosófico de alternar o cambiar la propia perspectiva, por la del Otro, considerando y teniendo en cuenta el punto de vista, la
concepción del mundo, los intereses, la ideología del Otro; no dando por supuesto que la de uno es la única posible. El término alteridad se
aplica al descubrimiento que el Yo hace del Otro, lo que hace surgir una amplia gama de imágenes del Otro, del nosotros, así como visiones
múltiples del Yo.
2
Para profundizar en la teoría que circunscribe el concepto de etapas de metropolización consultar Sousa, E.: 2015: 426; 2009: 133
3
“El concepto de antípoda de clase social propuesto con anterioridad, alude a los estratos de la sociedad metropolitana compuestos por
grupos de familias que ocupan posiciones diferenciadas en el territorio metropolitano y muchas de las veces son antagónicas, esto sería: la
agrupación de personas que se encuentran en una misma esfera social, con similares grados educativos, de posesión de bienes mobiliarios o
inmobiliarios, actitudes morales, hábitos de consumo y otros más; contrapuestos a otros grupos de la sociedad con características antónimas;
debe subrayarse además, que otra de las particularidades que alude este concepto de antípoda de clase social, es que denota una clara y
diferenciada localización espacial y de características constructivas de las viviendas de pobladores en el ámbito de los diferentes contornos
metropolitanos”. Sousa, E.:2008

5

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

B. La contemporaneidad líquida y frágil

A partir de esto, se define el concepto de
contemporaneidad líquida y frágil, la cual
representa un descontrol espacial y palimséstico
(παλίμψηστον) que no acaba de terminarse, y,
desde esta posición teórica se define así:
“La noción de contemporaneidad líquida
y frágil, tiene una relación directa con
cuatro orientaciones teóricas: i. La postura
antropológica de Augé, M. (2005) y lo que
él propone como figuras del exceso (tiempo,
espacio y ego, 2005 36-42); ii. La postura
sociológica de Bauman, Z. (2009; 2007), donde
formula la noción de modernidad líquida; iii.
La postura filosófica de Hanna Arendt (2002:
18) que propone las 3 capacidades permanentes
del hombre en la vita activa (labor, trabajo y
acción), la de Henry Lefebvre (1980: 7-29), que
vincula la revolución urbana a la urbanización
completa de la sociedad y la de Gastón
Bachelard (2005:15), que propone el agua
y la liquidez como elemento transitorio; así
como lo que propone el autor de este artículo,
en la esfera de otras investigaciones (Sousa:
2007; 2009; 2010), vinculado al subdesarrollo

Es evidente que el crecimiento expansivo de
orientación periférica en las zonas metropolitanas
del mundo conocido, representan uno de los
múltiples problemas y un gran desafío vinculado
a lo espacial, que día a día tienen que enfrentar
los gobiernos en sus distintas transversalidades
(federal, estatal y local); sobre todo porque en
las diferentes etapas de metropolización y sus
inherentes procesos de urbanización, la morfología
urbana tiene cambios constantes en su orientación
periférica, generando lo que se menciona en los
párrafos anteriores vinculado a la prematurez
espacial y a la diferenciación de habilitación en
sus diferentes contornos metropolitanos.
Para ejemplificar lo anteriormente mencionado
se muestra en el mapa 1, el crecimiento expansivo
de la metrópoli de Monterrey, Nuevo León,
México, 1940-2010, donde se aprecia la forma
en que en el proceso de urbanización, a partir del
centro metropolitano7, se generan los diferentes
contornos:

Mapa 1. Contornos de la zona metropolitana de Monterrey hasta el 1940-2010

Fuente: Sousa, E. et al. 2022: 36

7

El Centro Metropolitano de Monterrey o distrito central de negocios (DCN), se marca con una estrella en color rojo.

6

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

latinoamericano y a la mundialización. La cual
a partir del año 2020 ha tomado una relevancia
sin precedente por el impacto pandémico global,
de ahí que al concepto de contemporaneidad
líquida original se le ha agregado el termino
de fragilidad; justamente por la inestabilidad y
la inseguridad (sanitaria) en que se encuentra
la sociedad en la actualidad. Se define a la
contemporaneidad líquida y frágil en la esfera
de las características cambiantes de la época
actual, cada vez más urbanizada y mundializada;
considerando a la liquidez como una metáfora
que permite entender la naturaleza de la
contemporaneidad, donde el tiempo líquido
y transitorio, y la postura teórica asociada a
las figuras del exceso augeianos (Augé, M.:
2005): de tiempo, de espacio y de ego, indican
el cambio de una modernidad solidada-estable,
a otra con movimiento perpetuo y cambio
constante; que no alcanza a solidificarse,
entre otras cosas, por su enmarcamiento en
una mundialización galopante (Sassen 2007;
1999); inherente a procesos concomitantes
de informacionalización y de difusión urbana
generalizada (Castells 2002; Borja 2002 1120; Borja, J.: 2003:35); los cuales adquieren
características sui generis, en los países
dependientes y de subdesarrollo intermedio
(Filippo, A. 1998:8), como México y muchos
otros latinoamericanos: los sólidos cancelan
el tiempo; para los líquidos, por el contrario,
lo que importa es el tiempo”. (Sousa, E. et al:
2022: 36-37; 2015: 224; 2013: 308).

En la redefinición de este concepto se han
integrado tres nociones que representan la base
explicativa que lo subsume:
i. “Lo antropoémico: del griego emeín que
significa vomitar; entendido desde la posición
teórica de Claude Lévi-Strauss (2011: 488) como
una forma de proceder de la sociedad actual, en
este caso particular, referida a la forma en que la
sociedad urbana en su evolución transformacional
galopante e incontrolada, tiende procesalmente
a enfrentar a la otredad de los Otros. Esto es,
mediante el apartamiento, la expulsión, el vomitar
fuera del cuerpo social que compone el espacio
susceptible para la ocupación expansionista:
ii. Lo antropofágico: del griego ἀνθρωποφαγία,
y de ἄνθρωπος-ου; Antrhopos, hombre, y φαγία,
phagia acción de comer; definido puntualmente
aquí: como la acción particular sobre el espacio
físico que tienen en el proceso tiempo-espacio
esas transformaciones territoriales de la ciudad y
de la ciudad metropolitana; las cuales involucran
físicamente a estas espacialidades, en los estilos
particulares que propician la expansión urbana
de orientación periférica; esto, mediante aquellos
procesos vinculados a la forma: de ingerir, de
engullir, de devorar a los territorios asociados con
la naturaleza originaria; transformándolos en
espacios físicos totalmente diferenciados: y
iii. La entelequia social urbana: la cual supone,
desde la óptica de esta investigación, que la sociedad
que está integrada al territorio metropolitano
alberga en lo más profundo de su ser interior; no
únicamente la simiente fértil y nuclear, la cual
actúa como un germen de impulso originario, el
cual justamente tiende a vincularlo a una forma
de vida particularmente característica, dentro de
la sociedad y de los diferentes grupos sociales que
componen al espacio metropolitano: su cultura
urbana, su identidad, sus procesos idiosincráticos,
sus regionalismos y mucho más; sino también, a
un profundo arraigo, al espejismo que significan
y representan los satisfactores y las prerrogativas
que estos espacios de conurbaciones municipales
múltiples y de características sui géneris, ofrecen
para su uso, disfrute y disposición. Lo que los lleva
en el proceso evolutivo temporal a transformarse
proclivemente en unos individuos colectivamente
dependientes de estas condicionales”. (Sousa, E. et
al: 2022: 40-41). Esto se representa gráficamente
en la figura 1 (siguiente página).

C. Las fuerzas centrífugas de expansividad
territorial
Este concepto de fuerzas centrífugas de
expansividad territorial fue propuesto por el autor
de esta investigación desde el año 2009 (Sousa,
E. 2009: 135), pero con el paso del tiempo, de
nuevas investigaciones relacionadas, diferentes
enfoques disciplinares y variadas teorías espaciales
consultadas, en éste se han incorporado cambios
sustantivos transformándolo; ahora, esta noción
se relaciona, además de la cualidad en la que
una ciudad en su proceso de urbanización, que
vincula el tiempo-espacio-diferencial (Lefebvre,
H.: 1980: 44), tiende a evolucionar físicamente
mutando de un espacio urbano monocéntrico a
otro policéntrico (Precedo: 2004), partiendo de un
eje medular denominado un centro metropolitano.
7

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

de productividad en el sector público, por
ejemplo: en el caso de la eficiencia, mientras
en el sector privado ésta se relaciona con
la cantidad de producto o mercancía y los
insumos utilizados en el proceso de producción
para obtener alta plusvalía; en la esfera pública
se relaciona con dos ítems: i. Con el producto
de trabajo directo efectuado por los recursos
humanos que laboren en la dependencia;
ii. Con la producción óptima de bienes
públicos, maximizando la cantidad de éstos
y minimizando los recursos económicos. La
eficacia, en cambio, se refiere a la calidad como
actitud del servidor público, la certificación de
los procesos administrativos y el cumplimiento
de las normas específicas de los bienes públicos
y para el grupo social de referencia. Por último
la efectividad adquiere una connotación más
importante en el ámbito de la esfera pública,
ya que en tanto producción de bienes públicos,
llámese equipamientos, infraestructura y otros;
su diseño y habilitación se obliga a cumplir
con una meta directamente relacionada con las
necesidades y requerimientos de la sociedad o
de un grupo social específico de referencia, y no
solamente para cortos períodos de tiempo; como
por ejemplo: algunas de las ampliaciones en
vías públicas implementadas como planeación
de contingencia; debiéndose obtener éstos
mediante una condición procesal de eficiencia,
eficacia, efectividad y de equidad”. (Sousa, E.
2020: 68; Sousa, E. et al 2022: 44-45).
Con las disquisiciones anteriores, la intención es
direccionar hacia un entendimiento comprehensivo
de esos espacios sui genéris que no únicamente
agrupan altas concentraciones de población, también
involucran altas dosis de problemas físicos, sociales,
de gobernabilidad, de movilidad y otros muchos
más; aquí el propósito específico está representado en
avanzar en su conocimiento y generar una posibilidad
real de formular lineamientos y estrategias de
planeación determinados y convertirlos en políticas
públicas operativas; esto, con la finalidad de regular,
de orientar y de dosificar, la multiplicidad de usos
del suelo que van agregándose a la metrópoli día
tras día ad perpetuam, propiciando los procesos de
expansión territorial de orientación adyacente, que
en su evolución transformacional tiende a conformar
morfológicamente el locus typicus.

Figura 1. Fuerzas centrífugas de expansión territorial:
redefinición simbólica

Fuente: Sousa, E. et al: 2022: 43

D. La eficiencia, la eficacia y la efectividad
Por último, están los conceptos de eficiencia,
de eficacia y de efectividad los cuales, desde
esta óptica, revisten una importancia particular,
ya que no solamente son la base de la de la
gestión de productividad en la esfera del Estado
y por supuesto, de las dependencias vinculadas
con la planeación espacial en las ciudades;
sino también, son considerados como variables
intervinientes fundamentales en la redefinición
contemporánea de una metrópoli; estos tres
conceptos se han analizado a profundidad por
el autor de este escrito en otras investigaciones,
incluso se ha redefinido recientemente8, por lo
que a continuación presentamos la cita textual
que alude a la última definición; ver la tabla 1.
“Los conceptos de eficiencia, eficacia y de
efectividad, representan la base de la gestión
8

Para profundizar en este análisis, consultara: Sousa, E.:2021: 18; 2020:68.

8

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Tabla 1. Criterios normativos de aplicación metropolitana: eficiencia, eficacia y efectividad

Fuente: Sousa, E. et al. 2022: 45

En este sentido, es claro que al interior
del espacio urbano se da la existencia de una
diversidad de usos del suelo y de variables
intervinientes que permean a la sociedad urbana,
de ahí la importancia que representa no solamente
profundizar en lo referente a los procesos de
expansión física del locus typicus mencionado;
sino también, de igual importancia son las
investigaciones de otros ordenes disciplinares, por
lo que en este número de CONTEXTO. Revista
de la Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, se han agrupado
siete trabajos de investigación de académicos
investigadores de diferentes partes del mundo,
los cuales nos muestran un panorama visual de
su objeto de intervención particular a través de su
personal trinchera investigativa.
El primero de ellos está representado por la
Dra. Raquel Hinojosa-Reyes de la Facultad de
Geografía de la Universidad Autónoma del Estado
de México, que nos presenta una investigación
denominada “Análisis espacial de la correlación
entre variables implicadas en la incidencia de
siniestros de tránsito tipo atropellamiento en la
ciudad de Toluca, México, mediante OLS, GWR y
KDE”; donde se analiza la relación entre factores del
entorno urbano (intersecciones viales, distribución
de las actividades económicas y condiciones

socioeconómicas de la población) y la incidencia
de siniestros de tránsito tipo atropellamiento en
Toluca. La metodología utilizada consiste en el
análisis espacial con base en modelos lineales
Ordinary Least Squares (OLS), Geographically
Weighted Regression (GWR) y Kernel Density
Estimation (KDE). La base de datos de siniestros
se obtuvo de la Dirección de Seguridad Pública
y Tránsito de Toluca (DSPT) (2000-2005) y el
marco geoestadístico (Inegi, 2010). Los resultados
muestran que las características del entorno local
tienen una poderosa influencia en las víctimas
peatonales, dado que la evidencia empírica
apunta a que la incidencia de atropellamientos
es mayor en zonas con alta densidad de empleo
(comercial, servicios e industrial) y en las
intersecciones de vialidades de primer y segundo
orden. Los resultados son de suma utilidad para
el mejoramiento en las políticas de infraestructura
peatonal urbana.
Los doctores Carlos Flores-Rodríguez,
Luis fajardo-Velázquez y Raymundo RamosDelgado, los dos primeros de la Universidad de
Nayarit y el último del Instituto Tecnológico de
Tepic, abordan una investigación denominada
“Tras las huellas del barrio. La doble categoría, la
doble dimensión”, indicando que el barrio ha sido
el elemento recurrente de toda ciudad. A pesar de

9

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

ello, no existe un acuerdo para definirlo, tratarlo o
delimitarlo. A partir de los chicaguenses es que se
le empezaría a observar como objeto de estudio,
sobresaliendo, desde entonces, dos dimensiones
que, por otro lado, serían complementarias: lo
social y lo construido. Desde la hermenéutica, y
con herramientas historiográficas, en este trabajo
se discurre en ello, partiendo de la premisa de que
barrio es una manera de referirse a una unidad
natural donde convergen ambas dimensiones;
siendo la segunda, de acuerdo con la teoría de las
persistencias y permanencias, la más adecuada
en este ejercicio de identificación. Tomando
como objeto de estudio al virreinal barrio de La
Luz, en Puebla, se advierte que barrio, como
sistema de convivencia, es una realidad dinámica
y cambiante y que, mediante el emplazamiento
natural y las edificaciones, distintivamente los
religiosos y los espacios abiertos, es que se
auspicia no sólo su forma urbana y toponimia,
sino sus oficios y cotidianidad, en este caso, la
relacionada con la alfarería.
El siguiente artículo está desarrollado por la
Dra. Rosa Martínez-Rico, la Dra. Brisa Violeta
Carrasco-Gallegos y el Dr. Xanat Antonio
Némiga, se titula “Importancia de las áreas
verdes en zonas urbanas con alta contaminación.
El caso de Atitalaquia, Atotonilco de Tula y
Apaxco, México”; en donde los autores indican
que en los municipios de Atotonilco de Tula,
Atitalaquia (Hidalgo) y Apaxco (Estado de
México), se presenta un problema ambiental por
la contaminación de diversas fuentes de origen
industrial y urbano. Además de la falta de la
falta de la aplicación de legislación en materia
ambiental, que atenúen los impactos de las
industrias, la falta de atención a la planificación
urbana y en específico a la dotación de áreas
verdes, no contribuye a mitigar el problema de la
contaminación. El objetivo del presente trabajo
es realizar una caracterización de la problemática
de estudio, que permita problematizar a fin
de encontrar soluciones en el aspecto de la
dotación de áreas verdes. Para ello se analizan
las variables estadísticas de localización de las
zonas urbanas, los usos de suelo, registros de
las emisiones de sustancias contaminantes y
localización de áreas verdes. Como acercamiento
cualitativo al estudio, se aplicó un grupo focal
para determinar las principales problemáticas
ambientales y posteriormente una encuesta en la
que se indagó sobre la percepción de las áreas

verdes y el valor que la población les asigna
como potencializadoras de mejoras a su salud y
al ambiente.
En el caso de la Dra. Gabriela Carmona
Ochoa de la Universidad Autónoma de Coahuila,
nos presenta un tema denominado “Patrimonio
e imaginarios del cibernauta: un acercamiento
a la ex Hacienda Santa María del Rosario”,
en donde la autora menciona que es a finales
del siglo XVIII la entonces llamada Hacienda
Santa María del Rosario se convirtió en un sitio
importante del Camino Real y de los Tejas,
ruta de trascendencia económica y cultural que
contribuyó a la integración de la capital de la
Nueva España con el inexplorado territorio del
norte. Actualmente ubicada en el Municipio
de Ramos Arizpe, Coahuila, la encontramos un
lugar en el que aún podemos encontrar vestigios
arquitectónicos valiosos del casco de la hacienda.
Indudablemente los procesos históricos inciden
en la configuración actual de una ciudad y una
de las mayores riquezas de las reflexiones en
retrospectiva radica no sólo en la información
tangible que sirve como base y es fundamental,
sino en esa parte intangible, es decir, en el
imaginario urbano. El objetivo de este trabajo es
reconocer el imaginario urbano de la Ex hacienda en
Internet y conocer a través de éste cuáles elementos
arquitectónicos prevalecen y se encuentran en el
imaginario del cibernauta. Se utiliza la Netnografía
como herramienta de investigación, la cual adapta
las técnicas de la investigación etnográfica en
el estudio de las comunidades virtuales. Como
resultado obtuvimos una caracterización del
imaginario a través del análisis de imágenes y de las
redes semánticas naturales.
La doctoranda Dianelis Falls y la Dra. Mabel
Teresa Chaos Yeras de la Universidad de Camagüey
Ignacio Agramonte, Loynaz, Cuba, incorporan un
artículo denominado “Los arquitectos del movimiento
moderno en Camagüey, Cuba y su patrimonio
habitacional, entre el olvido y el valor” donde
mencionan que el centro histórico de Camagüey,
Cuba, Monumento Nacional desde 1980 y su núcleo
más antiguo inscrito en la lista del Patrimonio
Mundial en el 2008, atesora un amplio y variado
repertorio habitacional, dentro del que se encuentran
82 edificios de apartamentos del Movimiento
Moderno. Estos edificios fueron proyectados
por importantes arquitectos camagüeyanos de la
vanguardia que, aunque sus obras reflejan cambios
sustanciales respecto a la arquitectura tradicional,
10

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

hoy en día se reconocen sus valores, pero no
existe un justo reconocimiento a sus autores, de
allí la necesidad de su estudio. El trabajo realiza
un acercamiento a este repertorio a partir de su
identificación, seguida de una amplia y profunda
búsqueda de archivo. Ello permite acercarse a
los más destacados arquitectos del período y
valorar algunas de las características generales
de las obras por ellos proyectadas, para impedir
silenciar su valor frente al paso del tiempo, como
parte de la historia de la arquitectura que siempre
debe ser inclusiva y plural.
El siguiente artículo es desarrollado por los
doctores Julián Blanco Luna y Luis Alfonso
de la Fuente Suárez adscritos a la Universidad
Autónoma de Nuevo León; dichos autores
presentan un tema denominado “Percepciones y
actitudes ambientales de los usuarios del Mercado
Alianza en Torreón, México”, en donde mencionan
que en el Mercado Alianza en el norte de México,
persiste una intensa dinámica social, se mantienen
con vida tradiciones populares y la historia de la
ciudad. El presente estudio descriptivo aborda
la experiencia subjetiva, las percepciones y las
actitudes que los usuarios tienen al visitar este
lugar. Dichas experiencias se descubrieron a
partir de entrevistas semiestructuradas; algunas
efectuadas de manera fija, mientras que otras se
realizaron durante el trayecto por el mercado. Los
comentarios obtenidos a través de estas técnicas
fueron mapeados sobre un plano, lo cual permitió
visualizar las experiencias, tanto positivas como
negativas que se presentaron a los usuarios en
puntos específicos en el espacio. Las experiencias
positivas se relacionan tanto con las cualidades
de los elementos físicos y de los productos a
la venta, como con los aspectos sociales y los
elementos representativos del mercado. Mientras
tanto, las experiencias negativas se relacionan
con la inseguridad, y con la falta de limpieza
y mantenimiento. Los espacios del mercado
generan experiencias sensoriales y sociales en
quienes los recorren. De este modo, el mercado
va más allá del abasto de productos de necesidad
básica, pues es también un lugar de esparcimiento
para sus visitantes.
Por último el Dr. Arturo Valdivia Loro de
la Universidad Nacional Mayor de San Marcos,
Lima, Perú, aborda el tema “El discurso sobre la
ciudad desde el poder en Foucault”; argumentando
que el análisis del poder postulado por Michel
Foucault está presente en distintas disciplinas

del conocimiento y la ciudad no es la excepción.
Sin embargo, es de especial interés en tanto la
ciudad es un dispositivo que permite facilitar la
libertad o la sujeción del sujeto, produciéndolo y
sometiéndolo. Los avances en las investigaciones
que relacionan la ciudad con el poder cada vez son
más, motivo por el cual se vuelve necesario una
revisión del discurso con el objetivo de demostrar
las distintas comunidades que se han formado.
Para tal fin se analizan publicaciones (capítulos
de libros y artículos) en revistas indexadas en
Scopus con el programa gephi logrando identificar
siete comunidades discursivas. A saber, la ciudad:
concebida para el poder, como dispositivo de
poder, como productor de sujeto, como dispositivo
de vigilancia y como policía (desde un método
genealógico). Además de dos discursos en proceso
de construcción asociado a las smarts cities y la
gobernanza; demostrando la presencia, vigencia
y necesidad de continuar con más investigaciones
que analicen el poder y la ciudad.
Para finalizar con esta publicación es necesario
subrayar que los integrantes que conforman el
equipo de CONTEXTO. Revista de la Facultad
de Arquitectura de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, México, tenemos la certeza de que no
solamente el investigador vinculado a la temática
que publica este medio de difusión de la ciencia,
encontrarán una diversidad de posiciones teóricas
interesantes; sino también, otros lectores interesados
en lo expuesto, descubrirán a través de las páginas
que componen esta edición editorial, tópicos con
una visión interdisciplinar, de actualidad y con
una amplia profundidad de análisis investigativo, e
internacional; ya que en este número particular han
colaborado con sus trabajos personales o grupales,
investigadores certificados y de alta calificación
científica, colaborando con sus trabajos personales
o grupales, todos ellos dictaminados en tiempo y
forma por pares académicos. C

11

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Referencias bibliográficas
Arendt, H.: (2002). La condición humana. México; Paidós.
Augé, M.: (2005). Los no lugares. Espacios del anonimato. Barcelona: Gedisa.
Hernández, R. (2010). Metodología de la investigación. México. Mc. Grau Hill
Bachelard, G. (2005). El agua y los sueños. México, FCE
Banchs, M.: (2007). Imaginarios, representaciones y memoria social. En Arruda, A. (2007). México;
Antrhopos.
Bauman, Z. (2009). Modernidad líquida. México: Fondo de Cultura Económica.
Borja J., y Muxi, Z. (2003), El espacio público: ciudad y ciudadanía, Madrid:Electa.
Borja, J.: (2002). Local y global. La gestión de las ciudades en la era de la información. México; Taurus.
Castells, M. (2002), La era de la información, México: Siglo XXI.
Filippo DI, A. (1998). La visión centro periferia hoy. Revista de Comisión económica para América latina
CEPAL. Número extraordinario.
Lefebvre, H. (1980), La revolución urbana, Madrid: Alianza.
Levi-Strauss, C.: (2011). Tristes trópicos. Paidós Surcos; España
Sassen, S. (2007). Una sociología de la globalización. Buenos Aires: Katz.
Sassen, S. (1999). La ciudad global. Nueva York, Londres, Tokio. Buenos Aires: Eudeba.
Sousa, E.: et al: (2022). Análisis espacial metropolitano en ambientes antrópicos y originarios. México, Río
Subterráneo.
Sousa, E.: (2021). La conquista del mundo natural. Una conversión urbana de realidad territorial antropofágica
y antropoémica. Sapiens Research; 11(1); 15-25. Boletín Científico Sapiens Research (srg.com.co).
Sousa, E.: (2020). El espacio metropolitano contemporáneo. Desde las políticas públicas hasta el modelo
de planeación. México; Colofón.
Sousa, E.: (2015). De la ciudad a la metrópoli. Nuevas realidades territoriales. Chile; Trama.
Sousa, E. (2010), Espacios contemporáneos I. Argumentos teóricos para la generación de políticas públicas
metropolitanas, México: Universidad Autónoma de Nuevo León
Sousa, E. (2009), El proceso expansivo en la territorialidad metropolitana. Fundamento teórico y génesis
procesal: los espacios no ciudad en la sobremodernidad, Trama-Universidad Autónoma de Nuevo León.
Sousa, E.: (2008). Los componentes de las fuerzas centrífugas como elementos generatrices de los
contornos metropolitanos. Chile; Revista Urbano; N.18 (12).
Sousa, E. (2007), El área metropolitana de Monterrey. Análisis y propuesta de lineamientos metodológicos
para la planeación en zonas periféricas, México: Universidad Autónoma de Nuevo León, Colección
Trayectorias.

12

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Análisis espacial de la correlación entre variables implicadas
en la incidencia de siniestros de tránsito tipo atropellamiento
en la ciudad de Toluca, México, mediante ols, gwr y kde
Spatial analysis of the correlation between the variables involved in the
incidence of transit events of running over pedestrians in Tolucacity, Mexico,
through ols, gwr and kde
Recibido: marzo 2021
Aceptado: marzo 2022

Raquel Hinojosa Reyes1

Resumen

Abstract

En este artículo se analiza la relación entre factores del
entorno urbano (intersecciones viales, distribución
de las actividades económicas y condiciones
socioeconómicas de la población) y la incidencia de
siniestros de tránsito tipo atropellamiento en Toluca.
La metodología utilizada consiste en el análisis
espacial con base en modelos lineales Ordinary
Least Squares (ols), Geographically Weighted
Regression (gwr) y Kernel Density Estimation
(kde). La base de datos de siniestros se obtuvo de
la Dirección de Seguridad Pública y Tránsito de
Toluca (dspt) (2000-2005) y el marco geoestadístico
(Inegi, 2010). Los resultados muestran que las
características del entorno local tienen una
poderosa influencia en las víctimas peatonales,
dado que la evidencia empírica apunta a que la
incidencia de atropellamientos es mayor en zonas
con alta densidad de empleo (comercial, servicios
e industrial) y en las intersecciones de vialidades
de primer y segundo orden. Los resultados son
de suma utilidad para el mejoramiento en las
políticas de infraestructura peatonal urbana.

This article analyzes the relationship between
factors in the urban environment (road intersections,
distribution of economic activities, and socioeconomic conditions of the population) and the
incidence of run-over-type traffic accidents in
Toluca. The methodology used is through spatial
analysis based on Ordinary Least Squares (ols),
Geographically Weighted Regression (gwr) and
Kernel Density Estimation (kde) linear models.
The claims database was obtained from the
Toluca Security and Traffic Directorate (20002005) and the geostatistical framework (Inegi,
2010). The results show that the characteristics of
the local environment have a powerful influence
on pedestrian victims, since empirical evidence
points to the fact that the incidence of road
accidents is higher in areas with high employment
density (commercial, services and industrial) and
intersections of first and second order roads. The
results are extremely useful for improving urban
pedestrian infrastructure policies.

Palabras Claves:

Keywords:

siniestros viales peatonales; modelos lineales
espacialmente ponderados; densidad de empleo

pedestrian road accidents; spatially weighted
linear models; employment density

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Facultad de Geografía de la Universidad Autónoma del Estado de México, Estado de México,
México; doctora en Planeación Urbana y Regional; email: hinojosaraquel82@gmail.com

15

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Introducción

Varios estudios previos han analizado la relación
entre los accidentes de tránsito y los componentes
de la ciudad. Se menciona que en zonas con
mayor desarrollo existen más accidentes viales
concentrados en la población económicamente
activa. Estos percances son más frecuentes en zonas
de actividades económicas mixtas o zonas con alto
nivel de empleo, por lo tanto, hay más tráfico y
flujo peatonal, y serán menos frecuentes en zonas
puramente residenciales, pues se percibe un efecto
neutralizante en dichas áreas (Graham and Gleister,
2003; Noland and Quddus, 2004; Kim et al., 2006;
Fuentes y Hernández, 2009; Prasannakumar et al.,
2011; Pulugurtha et al., 2012).
El objetivo de este estudio es identificar la
correlación espacial de variables asociadas con
el entorno urbano en la incidencia de siniestros
ocasionados a peatones (atropellamientos), utilizando
modelos lineales ponderados espacialmente, así como
la Estimación de Densidad de Kernel a través de la
herramienta de Sistemas de Información Geográfica
(sig), considerando como zona de estudio la ciudad
de Toluca, México.
El documento se estructura de la siguiente
forma: un apartado de antecedentes donde se
analizan los accidentes de tránsito y se utilizan
los diferentes tipos de análisis espacial con la
herramienta sig; otro apartado de metodología,
en el que se describe la zona de estudio, los
datos, materiales y métodos; posteriormente se
exponen los resultados, discusión y hallazgos y,
finalmente, se presentan las conclusiones.

En las urbes todos estamos expuestos a sufrir
un siniestro vial (los conductores de vehículos
de motor, los motociclistas, los ciclistas y los
peatones). Sin embargo, queda claro que el
peatón es el usuario más vulnerable, pues está
totalmente desprotegido ante una eventualidad.
Basta con caminar un poco por la ciudad para
reconocer la vulnerabilidad del peatón ante la
seguridad vial, dada la poca infraestructura y
dispositivos dedicados aeste ámbito. El peatón es
un actor fundamental en la ciudad, pero también
es uno de los más olvidados, se considera y se
siente excluido de la ciudad, principalmente en
ciudades con economías emergentes (Erdogan,
2009), pues a nivel global alrededor de 270,000
peatones pierden la vida en la vía pública cada
año (oms, 2013).
El fenómeno de los siniestros viales sucedidos
a peatones está estrechamente relacionado con el
crecimiento de las ciudades, del parque vehicular,
de la población y la poca infraestructura vial
desarrollada para ellos, así como la ausencia de
políticas que los involucren en la seguridad vial
de manera significativa. Esto ha ocasionado que
los atropellamientos se incrementen en grandes
porcentajes y con consecuencias fatales. Un
dato muy revelador es que, a nivel mundial,
los peatones representan el 22% del total de
defunciones por accidentes de tránsito, millones
sufren traumatismos y muchos se ven afectados
por una discapacidad permanente. Esta realidad
es la causa de mucho sufrimiento y dolor, así
como de situaciones económicas difíciles para las
familias más marginadas (oms, 2013).
En México las estadísticas respecto de la
seguridad vial revelan una situación preocupante,
pues desde 1970 hasta fechas recientes, los
accidentes de tránsito se han incrementado
en más del 80%. Durante el 2012, en zonas
urbanas y suburbanas se contabilizaron más de
380, 000 accidentes viales, de los cuales hubo
5, 469 muertes y 128, 949 heridos. Del total
de accidentes, el 4.04% eran peatones (15, 571
personas); el 22% de las defunciones fueron por
atropellamiento y el 12.3% fueron heridos por la
misma causa (Inegi, 2010). Por lo que el análisis
del fenómeno es fundamental para identificar
sitios peligrosos y relacionar elementos del
entorno en apoyo a los gestores de la seguridad
vial para una mejor toma de decisiones.

Antecedentes
En los últimos años, en el análisis de los datos
de siniestros viales se ha utilizado la herramienta
sig y el análisis estadístico se ha incrementado
considerablemente, pues la connotación espacial
que los caracteriza permite realizar análisis
espaciales abundantes y variados, que apoyan en la
mejora de la seguridad vial (Satria y Castro, 2016).
El análisis espacial,2 en primera instancia,
2

Para Margai y Oyana (2016), el análisis espacial es un campo
amplio e integral del análisis geográfico que implica el uso
de herramientas y procedimientos para analizar y sintetizar
datos referenciados. Los enfoques utilizados se basan en
principios estadísticos, matemáticos y geográficos, analizar
sistemáticamente los patrones y procesos espaciales, incluida la
exploración de las interacciones entre el espacio y el tiempo. Con
ello es posible estudiar la ubicación y distribución de objetos,
personas, eventos y procesos en el espacio, además de los
factores subyacentes que explican estas disposiciones.

16

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

se utiliza para delimitar geográficamente las
ubicaciones donde ocurrieron los siniestros para
evaluar patrones específicos de distribución en
el tiempo a través de la visualización de mapas,
lo que hace que sean de fácil entendimiento para
cualquier nivel de usuario (Tarmiji et al., 2018). La
herramienta de sig tiene la posibilidad de integrar
y manejar una gran cantidad de datos, por lo que
es una plataforma que permite generar, manipular,
analizar y visualizar datos espaciales y la relación
entre los mismos, además de que los resultados
pueden ser gráficos o no y están asociados en este
caso al siniestro vial tipo atropellamiento (Olaya,
2020). El sig se destaca por su capacidad para
realizar análisis espacial a veces descriptivo (solo
como una base de datos geográfica para almacenar
y representar datos sobre siniestros y características
de las carreteras) o para realizar análisis más
complejos a partir del desarrollo de estadísticas
espaciales que se basan en datos geolocalizados
(Satria y Castro, 2016).
Desde la perspectiva del análisis espacial,
el reconocimiento de patrones espaciales de los
accidentes por atropellamiento constituye una
herramienta valiosa para conocer la variación
espacio-temporal e identificar el rol del entorno
urbano. Hoy en día los siniestros viales pueden
identificarse entre los fenómenos casi imposibles
de tratar sin datos espaciales, pues está comprobado
que en muchos de los casos están involucradas
variables que tienen una connotación espacial,
pues permiten dar explicaciones más certeras del
siniestro (Satria y Castro, 2016; Pirdavani et al.
2014; Akbar et al., 2011; Hadayeghi et al., 2010;
Cottrill and Thakuriah, 2010).
Las aplicaciones y el uso de la herramienta
sig desde la década de los 90 han sido amplias
en el tema de la seguridad vial y en el análisis de
patrones espaciales de accidentes de tránsito, con
el propósito de apoyar la reducción del número
de atropellamientos en diferentes ciudades del
mundo (Rahman et al., 2018; Tarmiji et al., 2018;
Satria y Castro, 2016; Hashimoto et al., 2016;
Algora et al. 2016; Rhee et al., 2016; Yu et al.,
2014; Pirdavani et al. 2014; Hernández, 2012;
Hadayeghi et al. 2010; Erdogan et al. 2008).
Los tipos de análisis espacial aplicables para
accidentes incluyen el análisis de intersecciones,

análisis por segmentos, análisis de clúster, análisis
de densidad de Kernel, análisis de patrones y
análisis espacial usando técnicas de modelación,
distribución Poisson, ols, Índice de Moran,
Getis-Ord, y gwr. Todos estos con el propósito
de apoyar propuestas preventivas tendientes a
mejorar la seguridad vial de los peatones en zonas
identificadas como de alto riesgo.
Metodología
Zona de estudio
La zona de estudio corresponde a la ciudad de
Toluca, capital del Estado de México, que está
situada a 2, 600 metros sobre el nivel del mar.
El municipio de Toluca cuenta con alrededor de
870, 000 habitantes y se considera el municipio
central de la zona metropolitana con el mismo
nombre, que para 2014 contaba con poco más
de 2.4 millones de habitantes posicionándola
como la quinta zona metropolitana de mayor
población en México (Inegi, 2010) y está ubicada
a 66 kilómetros de distancia hacia el occidente
del Valle de México. El área de análisis donde
se enfocó la investigación se delimitó al número
de atropellamientos georreferenciados por
intersección, eventos que se agregaron por Área
Geoestadística Básica (Ageb)3 para su análisis
espacial. El trabajo se enfoca en el centro
tradicional de negocios del área metropolitana
de Toluca, catalogada como la zona de máximos
flujos de tráfico vehicular y de movilidad
peatonal en la ciudad y que había sido delimitada
funcionalmente en un trabajo previo (Garrocho
y Flores, 2009). La zona queda delimitada por
193 Ageb, sin embargo, la mayoría de ellas no
registran siniestralidad por atropellamiento,
o lo hacen con eventos dispersos en toda
el área y tienden a concentrarse en la zona
centro. Por tal motivo se decidió que el nivel
de agregación fuera de mayor detalle que
una Ageb y menor a una intersección, por lo
que se optó por utilizar un grid o cuadrícula
uniforme de 500 por 500 metros utilizada en
otras investigaciones (Kim et al, 2006), lo
que permitió realizar un análisis en el que los
resultados fueron contundentes y reveladores.

3

La Ageb es la extensión territorial que corresponde a la subdivisión de las áreas geoestadísticas municipales. Constituye la unidad básica del
Marco Geoestadístico Nacional y, dependiendo de sus características, dichas áreas se clasifican en dos tipos: geoestadística básica rural y
urbana (Inegi, 2010).

17

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

En la figura 1 se presenta la zona de estudio y
se muestra la distribución de accidentes de tránsito
tipo atropellamiento de forma puntual en color
rojo; los polígonos de color verde representan las
Agebs urbanas; la red vial de primer y segundo
orden de color negro; en color gris la red vial
de acceso local y el contorno de municipios en
color verde; todo ello permitió delimitar el área
de análisis.

variables como la densidad de población, del empleo
y la presencia de intersecciones viales cercanas
influyen en los siniestros viales de peatones (Romi,
2016; Pulugurtha et al., 2012; Prasannakumar et al.,
2011; Quddus, 2008; Kim et al., 2006; Noland and
Quddus, 2004; Graham and Gleister, 2003). En la
tabla 1 se muestran las variables e indicadores que
se consideran para el análisis.(ver tabla 1).
Datos de siniestros, tipo atropellamiento

Figura 1. Zona de estudio

Los siniestros de tránsito tipo atropellamiento
representan el 9% (1, 007) del total de los 11, 444
siniestros de tránsito registrados en la zona de
estudio para el periodo que va de 2000 a 2005. Se
decidió realizar el análisis de este tipo de siniestro
por la importancia que representa la seguridad
vial del peatón en la ciudad, pues a pesar de que
más del 90% de siniestros involucra otro tipo de
accidentes de tránsito como choques, volcaduras,
salidas de carretera, entre otros, ellos representan
en su mayoría solo daños materiales, mientras
que en los atropellamientos es casi seguro que
resulten en fatalidades y lesiones. A manera de
ejemplo, las fatalidades por atropellamientos
representan el 12% de estos eventos, y en el
caso de los accidentes de tránsito, la fatalidad es
de 1.2%, es decir, 10 veces menor el riesgo de
muerte a pesar de la mayor cantidad de eventos
(ver tabla 2).

Fuente: Elaboración propia con base en datos
del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e
Informática (Inegi, 2010) y la dspt 2000-2005
Tabla 1. Variables

Tabla 2. Siniestros de tránsito en Toluca, México

Fuente: Elaboración propia con base en datos de la dspt
2000-2005
Fuente: Elaboración propia con base en datos del Inegi
(2010); la dspt 2000-2005 y la Densidad Nacional de
Unidades Económicas (Denue, 2010)

Los datos se obtuvieron de la Dirección de
Control de Tránsito de Toluca en formato de lista
en un archivo de hoja de cálculo (Excel),4 los
cuales fueron georreferenciados por intersección
o tramo y fueron agregados en un grid o
cuadrícula uniforme, con tamaño de celda de 500
por 500 m (tarea realizada mediante un proceso
de asignación espacial usando la herramienta
Arcgis). La estadística descriptiva muestra un

Preparación de datos
Dado que los datos de siniestros por atropellamiento
tienen una localización geográfica, se pretende
identificar si existe una correlación espacial con
su entorno. Para ello se explora la forma en la que
18

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

y han resultado ser significativos (Pirdavani et
al., 2014; Prasannakumar et al., 2011; Graham
and Gleister, 2003). De este mismo directorio
también se obtienen las escuelas de nivel básico
y el número de alumnos, pues se tiene la premisa
de que hay mayor riesgo de siniestro cerca de los
centros de educación de este tipo.
Variable población. Se retomó el grupo
de población de más de 60 años de edad y se
construyó mediante la suma de esa población
que residía en cada cuadrante. Se considera un
grupo muy vulnerable a ser atropellado, dado que
una parte importante de esta población presenta
debilidad visual y menor agilidad física (Fuentes
y Hernández, 2009). Este grupo de edad tiene el
doble de riesgo de morir por accidente de tránsito
que los menores de 60 años (Segura, 2017); cabe
destacar que la información se obtuvo del Censo
de Población y Vivienda (Inegi, 2010).

mínimo de un siniestro vial por atropellamiento
y un máximo de 34; el promedio es de 3.5 y una
desviación estándar de 4.8 por celda. La figura
2 muestra la información agregada por celda,
degradada en tonos de color café; la tonalidad más
oscura refiere a la mayor cantidad de siniestros
por atropellamiento.
Figura 2. Ubicación de siniestros tipo atropellamiento
en Toluca

Métodos
El análisis a través del uso de la herramienta
sig apoya en la validación, selección, proceso
y estudio de datos de manera contundente y
asertiva. Además, permite el desarrollo de
análisis a través de la estadística espacial basada
en datos georreferenciados (Tarmiji et al., 2018;
Satria y Castro, 2016; Pirdavani et al. 2014;
Akbar et al., 2011; Hadayeghi et al., 2010).
Para tal análisis se aplicó el método de Mínimos
Cuadrados Ordinarios (Ordinary Least Squares ols); la Regresión Geográficamente Ponderada
(Geographically Weighted Regression - gwr)
y la Estimación de Densidad de Kernel (Kernel
Density Estimation - kde).

Fuente: Elaboración propia con base en datos
del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e
Informática (Inegi, 2010) y la dspt 2000-2005

Datos de variables explicativas
Vialidades. Se tomó como indicador la densidad
de intersecciones de las vialidades de primer y
segundo orden, acorde a la distribución de los
siniestros por atropellamiento en la ciudad de Toluca,
pues son las vialidades que más registros presentan
y coincide con los hallazgos de Quddus (2008).
Se tomó de base la red vial de la ciudad de Toluca
(Inegi, 2010). La red se procesó topológicamente en
ArcInfo y las intersecciones se obtuvieron a partir
de los nodos conectores de los vectores de calle.
Variables económicas. Estas variables se
retoman del Directorio Estadístico Nacional
de Unidades Económicas (Inegi, 2010);
la información está en formato vectorial,
desagregada por punto, incluye el total de
unidades económicas, se procesan y se clasifican
por sector y densidad de empleo (servicios,
comercio e industria). Estos factores se retoman
puesto que varios autores los han considerado

Mínimos cuadrados ordinarios
Es la técnica más utilizada en cualquier análisis
de regresión espacial debido a que proporciona
un modelo global de la variable que se intenta
explicar. La regresión lineal global de Mínimos
Cuadrados Ordinarios (ols por sus siglas en inglés)
permite modelar, examinar y explorar relaciones
espaciales; ayuda a explicar los factores que
pueden estar interactuando para que la variable
que queremos entender presente ciertos patrones

4

Los datos de siniestros por atropellamiento a los que se pudo tener acceso corresponden al periodo 2000-2005, pues el departamento de
vialidad y tránsito del municipio es hermético para proporcionar información más actual.

19

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

de distribución espacial (https://desktop.arcgis.
com/es/arcmap/10.3/tools/spatial-statisticstoolbox/regression-analysis-basics.htm). Dicho
análisis apoya en generar una predicción de
los siniestros tipo atropellamiento en términos
de sus relaciones con el conjunto de variables
explicativas (intersecciones viales, económicas
y de población). Este es el primer paso para
determinar si las variables explicativas tienen
significancia en el modelo. Para asegurar que los
residuos del modelo no estén autocorrelacionados
espacialmente, se aplica la herramienta de
Autocorrelación espacial (I de Moran), lo que
garantiza la efectividad del modelo.

explorar relaciones espaciales que intentan explicar
los factores que pueden estar incidiendo en los
patrones de distribución espacial que presentan.
Estimación de Densidad de Kernel
Finalmente se utilizó el método de estimación
de densidad de Kernel, para especificar las
áreas con mayor número de siniestros viales
por atropellamiento en la ciudad de Toluca. Esta
puede hacer frente a la estimación global de la
distribución basada en una muestra de datos
finitos (Hashimoto, 2016). La densidad de Kernel
está basada en el método de estimación de Kernel,
descrita por Silverman en 1986. Las ventajas de
esta representación aplicada a siniestros viales
son la proporción resultante de un modelo
continuo más realista de los patrones de punto de
ubicación de siniestros viales y refleja los cambios
de la densidad que a menudo son difíciles de
representar (Tarmiji et al., 2018). Este método
calcula la densidad de distribución con base en
sus características de ubicación, mediante la
generación de un núcleo que se define en torno a
los puntos de ubicación (intersección), el número
de puntos que cae dentro de tal núcleo se divide
por el área de éste. Los parámetros utilizados para
este estudio se basan en la siguiente ecuación
(Kilamanua, 2011, 684).

Regresión Geográficamente Ponderada
El método de la Regresión Geográficamente
Ponderada (por sus siglas en inglés gwr) es una
técnica de regresión espacial que enfatiza en las
variaciones o heterogeneidad espacial, hace una
desagregación local de los parámetros estadísticos
estimados entre zonas de la variable que se desea
entender (Fotheringham et al., 2002). Estos
modelos proporcionan estadísticas poderosas y
confiables para examinar y calcular relaciones
lineales. A través de la aplicación de este modelo
se pueden identificar las áreas potenciales para
mejorar la seguridad vial peatonal en la ciudad
(Rhee et al., 2016; Rojas y Martínez, 2015;
Pirdavani et al., 2014). La expresión estadística
del modelo es:

Donde:
Donde:

= función de Kernel

, h = ancho de
celda, x = localización del centro de la celda,
= posición del i-th punto (siniestro vial por
atropellamiento), n = número del total| de
accidentes.

= Variable a explicar
= Coeficientes que calcula la
herramienta de regresión (los valores, para cada
variable explicativa, representan la fortaleza
y relación de la variable explicativa con la
dependiente).
= Variables explicativas
= Son la parte sin explicar de la variable
dependiente (error aleatorio)

Este método de interpolación espacial es
capaz de identificar de forma visual y más rápida
los puntos calientes (hot spots); localizados en la
zona de estudio, dichos puntos permiten encontrar
elementos que determinan la peligrosidad con
respecto a los factores que inciden en los accidentes
y, por lo tanto, identificar las zonas donde el peatón
corre más riesgo (Prasannakumar et al., 2011;
Shalini 2013; Tarmiji Masron et al., 2018).

El análisis a través de modelos lineales como el
propuesto capta de manera contundente y asertiva
la heterogeneidad espacial de los siniestros viales
(Pirdavani et al., 2014). Además de modelar y
20

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Resultados
a) Aplicación del modelo ols
Para entender los siniestros viales por
atropellamiento en la ciudad de Toluca, se
realizaron varias iteraciones para identificar,
dentro de las variables independientes, cuáles
de estas eran las más efectivas para explicar el
fenómeno. Con este proceso se pudo detectar
que los indicadores de población y algunos
socioeconómicos (unidades económicas totales,
densidad de empleo total, escuelas de nivel
básico y población de más de 60 años) no aportan
significancia espacial al modelo, por lo que se
decidió prescindir de ellos.
El mejor modelo considera los indicadores de
intersecciones de vialidades de primer y segundo
orden y las densidades de empleo industrial,
comercial y de servicio. Lo que sugiere hasta este
momento (modelo exploratorio), que las áreas de
mayor densidad de empleo están asociadas con las
víctimas por atropellamiento; también se encontró
una asociación positiva con las densidades
de intersecciones de vialidades primarias y
secundarias, situación que es consistente con los
hallazgos de Noland and Quddus (2004).
El rendimiento del modelo es bueno, pues
presenta un ajuste en
de 0.61. Este modelo
explica el 61% de la variación en la variable
dependiente y permite identificar el nivel de
ajuste entre el valor estimado y el observado. Al
realizar la aplicación del Índice de Moran, resultó
la verificación de la certeza del ajuste del modelo
(incluidas las cuatro variables explicativas y los
siniestros por atropellamiento). Los resultados
sugieren la presencia de autocorrelación espacial
significativa estadísticamente, el z-score es
de 1.971055 que da pauta de una distribución
agrupada (cluster), representa un valor de
confianza del 95% y el p-valor de 0.048718;
ambos datos son indicadores de rechazo de
hipótesis nula que establece que los valores de
entidades están distribuidos en forma aleatoria
en el área de estudio (https://desktop.arcgis.com/
es/arcmap/10.3/tools/spatial-statistics-toolbox/
spatial-autocorrelation.htm).

Donde:
A = Variable a explicar (atropellamientos)
β = Coeficientes que calcula la herramienta
de regresión (los valores, para cada variable
explicativa, representan la fortaleza y relación de
la variable explicativa con la dependiente)
viales)

= Variable explicativa (intersecciones

= Variable explicativa (empleo
industrial)
= Variable explicativa (empleo
servicios)
= Variable explicativa (empleo
comercial)
= Son la parte sin explicar de la variable
dependiente (error aleatorio)
Este es un modelo local que realiza el ajuste
de
para cada una de las zonas en el área de
estudio. El
obtenido es de 0.68 coeficientes
de correlación alto (Field, 2005, 112) por lo que
la mejora con respecto al modelo ols (0.61) es
evidente. Se considera que valores alrededor de
0.1 representan efectos bajos; valores alrededor
de 0.3 representan efectos medios y valores
ligeramente abajo o arriba de 0.5 representan
efectos altos. La distribución espacial de los
ajustes locales producidos con la gwr (
locales) permite conocer la variación espacial del
poder explicativo del modelo. La distribución del
local a nivel de cada celda varía entre 0.00
a 0.78, teniendo la mejor capacidad explicativa
en la zona central del área de estudio (Rojas y
Martínez, 2015). Es donde se presenta la mayor
actividad económica en la zona de estudio,
donde confluyen tanto peatones como vehículos
automotores.
Cabe mencionar que ambos modelos son
complementarios, pues, mientras que el primero
es global y permite explorar y seleccionar entre
el combo de variables las que más contribución
espacial presentan en la incidencia de los siniestros
viales por atropellamiento en la ciudad de Toluca,
el segundo permite ratificar la eficacia del modelo
propuesto y mejorar su ajuste, pues realiza el
análisis a un nivel de variación espacial local.

b) Regresión Geográficamente Ponderada
Una vez realizada la valoración exploratoria, se
retoman las variables sugeridas por el modelo
ols, la expresión estadística se determina como
sigue:
21

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Discusión y valoración de hallazgos

c) Estimación de Densidad de Kernel
El mapa resultante de la aplicación de la Estimación
de Densidad de Kernel representa de manera visual
los puntos calientes (hot spots) de concentración
de siniestros viales por atropellamiento para el
periodo de tiempo establecido 2000-2005 (figura
3). El área marcada de color rojo representa una
mayor concentración de siniestros y es la zona
de mayor riesgo. Este comportamiento devela
espacios caracterizados por una alta concentración
de actividades comerciales, de servicios e industria,
que generan fuertes desplazamientos de peatones y
vehículos, además de localizarse sobre vialidades
de primer y segundo orden dentro del sistema vial
de Toluca, donde existen obviamente mayores
agrupaciones de usuarios. Se observa un claro
patrón que destaca dos áreas principales: a) centro
tradicional de la ciudad y b) central de autobuses, en
ambas la actividad comercial es inminente además
de la presencia de servicios que se prestan.
Una de las zonas se caracteriza por ser el corazón
de la ciudad de Toluca, en el que las actividades
esenciales son el comercio y los servicios (educación,
salud, gubernamentales, bancarios, entre otros). En
la segunda zona se identifica la central de autobuses
y un mercado importante para la zona de estudio
(mercado Juárez). De manera menos contundente,
se identifica una tercera zona por la entrada norte de
la ciudad, en la que confluye un área comercial bien
establecida, servicios de salud y gubernamentales,
además de un continuo en toda esa parte con algunos
lunares dispersos, que son indicadores de actividad
comercial relevante como la central de abastos de
la ciudad y la zona industrial sobre Paseo Tollocan,
que es la vialidad principal de la ciudad y que la
comunica con la Ciudad de México, capital del país.

El análisis espacial llevado a cabo en esta
investigación permitió comprobar que el
siniestro vial por atropellamiento presenta
un patrón de distribución específico, no
aleatorio, asociado a múltiples causas y se
correlaciona con variables específicas del
entorno urbano. Dentro de los hallazgos más
significativos se observa que la metodología
aplicada es pertinente y consistente con los
trabajos de Pirdavani et al., 2014; Shalini,
2013; Prasannakumar et al., 2011; Yu et al.,
2014; Algora et al., 2016; Hashimoto et al.,
2016, pues la manifestación de que el análisis
de atropellamientos no puede concebirse sin la
construcción de una base de datos geográfica
donde se plasme espacialmente la localización
del siniestro y se contextualice el entorno del
lugar donde suceden no se puede evadir.
Las herramientas que proporcionan los sig
siguen siendo el instrumento por excelencia en
el análisis de los siniestros viales, pues dada
su localización espacial permiten modelar el
entorno urbano e identificar variables asociadas
a su incidencia. Tanto los modelos globales (ols)
como los locales (gwr) captan la heterogeneidad
espacial de los mismos (Pirdavani et al., 2014;
Shalini, 2013).
La aplicación del modelo ols permitió
identificar que la densidad de empleo, tanto de
servicios como de comercio e industrial, es el
factor que genera situaciones que favorecen la
incidencia de siniestros viales en la ciudad de
Toluca, sumado a una infraestructura peatonal
muy pobre y a que una buena parte de las

Figura 3. Densidad de siniestros viales por
atropellamiento en Toluca
Fuente: Elaboración propia con base en datos del
INEGI (2010) y la dsptt 2000-2005

22

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

intersecciones de vialidades de primer y segundo
orden son las que registraron la mayor incidencia
de atropellamientos debido a su mayor flujo
vehicular. Estos resultados son consistentes con
los hallazgos de varios autores desde hace ya
algunos años.
La aplicación del modelo gwr, que explica la
variabilidad local del modelo, corrobora con un
de 0.68 que es acertado el modelo exploratorio
develado por el método ols, ya que identifica
la correlación espacial que presenta la jerarquía
del sistema viario con la densidad de empleo
industrial, comercial y de servicios en puntos
específicos de la ciudad.
La evaluación de densidades espaciales de hot
spots que se llevó a cabo mediante el estimado
de Densidad de Kernel puntual delimita las zonas
de la ciudad donde se concentran los puntos
críticos de siniestros viales por atropellamiento
para Toluca (Prasannakumar et al., 2011). A pesar
de la identificación de importantes áreas donde
ocurren una mayor cantidad de atropellamientos,
de manera general se puede establecer que los
peatones en la ciudad experimentan un alto riesgo,
pues la distribución espacial de los siniestros es
amplia (Shalini, 2013).
El uso de estas herramientas permite la
identificación de puntos y zonas específicas
de alta accidentalidad de forma objetiva y
sencilla. A través de la localización y análisis
de correlación entre los siniestros, las variables
reportadas como significativas en el modelo
y el análisis de densidad se pueden identificar
patrones de incidencias y con ello ampliar la
visión del fenómeno para estar en condiciones
de implementar medidas y políticas eficaces en
la disminución de este tipo de siniestros.
En el estudio se identificaron zonas donde
sucede la mayor cantidad de atropellamientos
sumamente relacionados con la presencia de altas
densidades de empleos en actividades económicas
de comercio y servicios. Estas actividades son
polo de atracción para grandes volúmenes de
población, por lo que la movilidad hacia dichos
puntos se incrementa ya sea a través de autos
particulares, transporte público y caminando,
en consecuencia, generan conflictos fuertes
relacionados con el tráfico y el riesgo de sufrir un
percance, como se ha mostrado en los resultados.
Se evidencia de igual forma que los lugares
específicos de incidencias también están
relacionados con las vialidades de primer orden

de la ciudad, en las que se identifican puntos de
acceso importante a zonas residenciales o entradas
y salidas de la ciudad, directamente implicadas
con altos flujos vehiculares.
Conclusiones
Para poder apoyar en las políticas en pro de
las mejoras en seguridad vial del peatón en la
ciudad se recomienda ampliamente conocer las
características y particularidades del entorno
espacial y socioeconómico donde ocurre el
siniestro. Esto es perfectamente identificable a
través del uso de las técnicas de análisis espacial
y la herramienta sig, pues es un instrumento
pertinente y vigente, máxime cuando se trata de
ciudades de países en desarrollo, pues el aporte
que se logra es sustancial en la identificación de
puntos y zonas específicas de riesgo. Se sugiere
que se flexibilice el uso de estas herramientas
para el análisis y proceso de datos de siniestros
viales y que su uso sea público a fin de desarrollar
estrategias de actualización, mejoras y tipos
diferenciados de utilización, principalmente en
las ciudades más pobladas de México.
Sin embargo, queda una asignatura pendiente
para potenciar el uso de estas técnicas y
herramientas: la disponibilidad de información
sobre los siniestros, que si bien existe, los
formatos en que está disponible y la información
asociada a los accidentes deja importantes vacíos
que pudieran maximizar el análisis, por ejemplo,
la hora de ocurrencia, edad, sexo del accidentado,
día de la semana, por citar algunos atributos que
son citados en la literatura especializada, sin
dejar de mencionar el acceso y frecuencia en la
publicación de estos datos.
La identificación contundente de zonas
peatonales riesgosas en la ciudad ofrece una
base sólida y eficaz que sirve de referencia a
tomadores de decisiones de los ayuntamientos
para apoyar con políticas de seguridad vial en
la infraestructura peatonal, así como dentro del
sistema de transporte para aplicar medidas y
mitigar el problema, a través de la generación
de políticas públicas diferenciadas vinculadas
con los flujos de tráfico en vialidades de primer
y segundo orden, la organización del transporte,
la zonificación del territorio (actividades
económicas terciarias y la desconcentración de
las zonas de empleo). C

23

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Referencias bibliográficas
Akbar, M. A.; Shariat, M. A.; Mirbagheri, B.; Shahri, M. (2011), “Explorative Spatial analysis of traffic
accidents using gwpr model for urban safety planning”, Third International Conference on Road
Safety and Simulation, september, 2011: Indianapolis, usa.
Algora, Buenafé, A. F.; Tapia Claudio, O. M.; Gómez García, A. R. (2016), “Análisis espacial de los
accidentes de tránsito en los Cantones de la Provincia de Pichincha”, Ciencia América, vol 6, pp.
24-30.
Cottrill, C. D. and Thakuriah, P. V. (2010), “Evaluating pedestrian crashes in areas with high low-income
or minority populations”. El Sevier, Accident Analysis &amp; prevention, vol. 42, núm. 6, pp. 17181728. [https://doi.org/10.1016/j.aap.2010.04.012]
Dirección de Seguridad Vial y Tránsito del Municipio de Toluca, 2000-2005, [archivo en formato Excel].
Erdogan, S. (2009), “Explorative spatial analysis of traffic accident statistics and road mortality among
the provinces of turkey”, El Sevier, Journal of Safety Research, vol 40, pp. 341-351. [https://doi.
org/10.1016/j.jsr.2009.07.006]
Field, A. (2005). Discovering statistics using spss: Londres, UK, Sage.
Fotheringham, A. S.; Brunsdon, C. and Charlton, M. (2002), Geographically weighted regression: The
analysis of spatially varying relationships: Chichester, Wiley.
Fuentes, C. M. y Hernández, H. V. (2009), “La estructura espacial urbana y la incidencia de accidentes de
tránsito en Tijuana, Baja California (2003–2004)”, Scielo, vol 21, núm. 42, pp. 109-137.
Garrocho, C. y Flores, Z. (2009), “Delimitación del centro tradicional de comercio y servicios del Área
Metropolitana de Toluca”, Papeles de Población. Vol.15, núm 61, pp. 233-274.
Graham, D. and Glaister, S. (2003), “Spatial Variation in Road Pedestrian Casualties: The Role of Urban
Scale, Density and Land-use Mix”, Urban Studies, vol 40, nún. 8, pp. 1591-1607. [https://doi.org/
10.1080/0042098032000094441]
Hadayeghi, A.; Shalaby, A. S.; Persaud, B. N. (2010), “Development of planning level transportation
safety tools using Geographically Weighted Poisson Regression”, El sevier. Accident Analysis &amp;
prevention, vol 42, núm. 2, pp. 676-688. [https://doi.org/10.1016/j.aap.2009.10.016]
Hashimoto, S.; Yoshiki, S.; Saeki, R.; Mimura, Y.; Ando, R.; Nanba, S. (2016), “Development and
application of traffic accident density estimation models using kernel density estimation”, Traffic and
transportation engineering, vol 3, núm. 3, pp. 262-270. [https://doi.org/10.1016/j.jtte.2016.01.005]
Hernández Hernández, V. (2012), “Análisis exploratorio espacial de los accidentes de tránsito en Ciudad
Juárez, México”, Panam Salud Publica, vol 31, núm. 5, pp. 396–402.
Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (Inegi) (2010), Marco Geoestadístico Nacional, México.
[http://internet.contenidos.inegi.org.mx/contenidos/clasificador/4_cartografia/2.pdf]
Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (Inegi) (2010). Marco Geoestadístico Nacional,
México.
[http://www.inegi.org.mx/geo/contenidos/geoestadistica/default.aspx]
Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (Inegi) (2010) Directorio Estadístico Nacional
de Unidades Económicas, México.
[http://www.inegi.org.mx/sistemas/mapa/denue/default.aspx]
Kilamanua, W.; Xiaa, J. and Caulfieldb, C. (2011), Analysis of Spatial and Temporal Distributión of
Single and Multiple Vehicle Crash in Western Australia: A Comparison study, department of spatial
sciences, Curtin University, Australian. elling and Simulation, Perth, Australia.
Kim, K.; Brunner, M.; Yamashita, E. (2006), “Influence of Land Use, Population, Employment, and
Economic Activity on Accidents”, The transportation research board. vol 1953, núm. 1, pp. 56-64.
[https://doi.org/10.1177/0361198106195300107]
Noland and Quddus, (2004), “A spatially disaggregate analysis of road casualties in England. EL SEVIER.
Accident Analysis &amp; prevention”, vol 36, núm. 36, pp. 973-984. [https://doi.org/10.1016/j.
aap.2003.11.001]
Olaya, V. (2020), “Sistemas de Información Geográfica”, Editorial: CreateSpace Independent Publishing
Platform (Amazon), España. Edición: 2012 (actualizado 2020). Pp 614.
24

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

OMS (2013), Seguridad peatonal manual de seguridad vial para instancias decisorias y profesionales.
Oyana, T. y Margai, F. (2016), Spatial Analysis Statistics, Visualization, and Computational Methods,
CRC Press, USA.
Pirdavani, A.; Bellemans, T.; Brijs, T. and Wets, G. (2014), “Application of geographically weighted
regression technique in spatial analysis of fatal and injury crashes”, Transportation Engineerin, vol
140, núm 8, pp. 04014032.
Pulugurtha, S. S.; Dudu, V. R. y Kotagiri, Y. (2012), “Traffic analysis zone level crash estimation models
based on land use characteristics”, El Sevier, Accident Analysis &amp; prevention, vol 50, núm 4, pp.
678-687. [https://doi.org/10.1016/j.aap.2012.06.016]
Prasannakumar, V.; Vijith, H.; Charutha, R. y Geetha, N. (2011), “Spatio-Temporal Clustering of Road
Accidents: GIS Based Analysis and Assessment”, El Sevier, Procedia-Social and Behavioral
Sciences, vol. 21, pp. 317-325. [https://doi.org/10.1016/j.sbspro.2011.07.020]
Quddus (2008). “Modelling area-wide count outcomes with spatial correlation and heterogeneity: An
analysis of London crash data”. El Sevier, Accident Analysis &amp; prevention, vol 40, núm 4, pp. 14861497. [https://doi.org/10.1016/j.aap.2008.03.009]
Rhee, K.; Kim, J.; Lee, Y. y Ulfarsson, G. (2016), “Spatial regression analysis of traffic crashes in
Seoul”, El Sevier. Accident Analysis &amp; prevention, vol 91, pp. 190-199. [https://doi.org/10.1016/j.
aap.2016.02.023]
Romi, Satria, M. C. (2016), “GIS tools for analyzing accidents and road design: a review”, XII Conference
on Transport Engineering, CIT 2016, 7-9 june 2016, Valencia, Spain. [https://doi.org/10.1016/j.
trpro.2016.12.033]
Rahman, M. K.; Crawford, T. &amp; Schmidlin, T. W. (2018). “Spatio-temporal analysis of road traffic accident
fatality in Bangladesh integrating newspaper accounts and gridded population data”, GeoJournal,
vol 83, pp. 645-661. [https://doi.org/10.1007/s10708-017-9791-x]
Rojas, C. A. y Martínez, B. M. (2015), “Modelación de la accesibilidad espacial a la red hospitalaria en el
área metropolitana de Concepción”, XV Conferencia Iberoamericana de Sistemas de Información
Geográfica. At: Valparaíso.
Silverman, B. W. (1986). Density estimation for statistics and data analysis, Chapman and Hall, London
1986.
Segura, A. M.; Cardona, D.; Berbesí, D. Y. y Agudelo, A. (2017), “Mortalidad por accidente de tránsito en
el adulto mayor en Colombia”, Saúde Pública, vol 51, núm 21, pp. 1-8, 2017.
Shalini, R. y Geetam T. (2013), “Pedestrian Accident Analysis in Delhi using GIS”, Eastern Asia Society
for Transportation Studies. Vol.10, pp. 1446-1457. [https://doi.org/10.11175/easts.10.1446]
Tarmiji, M.; Wan M. T. W. H.; Mohd, N. N.; Nur, F. Y. and Mohd, A. H. J. (2018), “Applying GIS in
Analysing Black Spot Areas in Penang, Malaysia”, Indonesian Journal of Geography, vol 50, núm
2, December 2018, pp. 133–144. Faculty of Geography UGM and The Indonesian Geographers
Association.
Yu, H.; Liu, P. y Chen, J. (2014), “Comparative analysis of the spatial analysis methods for hotspot
identification”, El Sevier, Accident Analysis &amp; Prevention, vol 66, núm 1, pp. 80-88. [https://doi.
org/10.1016/j.aap.2014.01.017]
Páginas consultadas
Análisis de regresión, ArcMap. Consultada en abril de 2020. https://desktop.arcgis.com/es/arcmap/10.3/
tools/spatial-statistics-toolbox/regression-analysis-basics.htm.
Autocorrelación espacial, ArcMap. Consultada en mayo de 2020.
https://desktop.arcgis.com/es/arcmap/10.3/tools/spatial-statistics-toolbox/spatial-utocorrelation.htm

25

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Tras las huellas del barrio. La doble categoría, la doble
dimensión
Searching the footsteps of the barrio. The double category, the double dimension
Recibido: octubre 2021
Aceptado: marzo 2022

Carlos E. Flores Rodríguez1
Luis Fajardo Velázquez2
Raymundo Ramos Delgado3

Resumen

Abstract

El barrio ha sido el elemento recurrente de toda
ciudad. A pesar de ello, no existe un acuerdo para
definirlo, tratarlo o delimitarlo. A partir de los
chicaguenses es que se le empezaría a observar
como objeto de estudio, sobresaliendo, desde
entonces, dos dimensiones que, por otro lado,
serían complementarias: lo social y lo construido.
Desde la hermenéutica, y con herramientas
historiográficas, en este trabajo se discurre en
ello, partiendo de la premisa de que barrio es
una manera de referirse a una unidad natural
donde convergen ambas dimensiones; siendo
la segunda, de acuerdo con la teoría de las
persistencias y permanencias, la más adecuada
en este ejercicio de identificación. Tomando
como objeto de estudio al virreinal barrio de La
Luz, en Puebla, se advierte que barrio, como
sistema de convivencia, es una realidad dinámica
y cambiante y que, mediante el emplazamiento
natural y las edificaciones, distintivamente los
religiosos y los espacios abiertos, es que se
auspicia no sólo su forma urbana y toponimia,
sino sus oficios y cotidianidad, en este caso, la
relacionada con la alfarería.

The barrio has been the recurring element from
the city. However, there is no agreement to
definite, treat or delimit it. From the Chicago
School is that it would begin to be observed as
an object of study, standing out, since then, on
two dimensions that on the other hand, would be
complementary: the social and the build. From
hermeneutics, and with historiographic tools,
this work reflects on it, starting from the premise
that the barrio it is a way to refer to a natural
unit where both dimensions converge; being the
second one, in accordance with the persistence
and permanence theory, the most appropriate in
this identification exercise. Taking as an object of
study the vicegeral barrio of La Luz, in Puebla,
it is recognized that barrio, as a system of
coexistence, it is a dynamic and changing reality
and that, through natural location and buildings,
distinctively religious and open spaces, is that not
only its urban form and toponymy are protected,
but also their trades and daily life, in this case the
one related to pottery.

Palabras Claves:

Keywords:

permanencias y persistencias; convivencia;
historiografía y epistemología

permanencies and persistences; coexistence;
historiography and epistemology

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Autónoma de Nayarit, Nayarit, México; doctor en Periferias Sostenibilidad y Vitalidad
Urbana, por la Universidad Politécnica de Madrid, España; miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI); email: carlos.flores@
uan.edu.mx
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Autónoma de Nayarit, Nayarit, México; email: luisefeve@hotmail.com
3
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Departamento de Arquitectura del Instituto Tecnológico de Tepic, México; Doctor en Ciencias Sociales
por la Universidad Autónoma de Nayarit, Nayarit, México; candidato a Investigador Nacional del SNI; Email: rdelgado@ittepic.edu.mx

26

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Introducción

La Luz. En la tercera, la empírica, como sugiere
Le Goff (1991), a manera de documentum, se
utilizan longitudinalmente cartografías que van de
los siglos XVII al XX para, hermenéuticamente,
distinguir las diferentes transformaciones
territoriales y urbanas que en casi cuatrocientos
años habrían podido definir a dicho barrio hasta
nuestros días. Un último apartado contiene, a
manera de discusión, las conclusiones.

La ciudad, es el espacio común en el que la
sociedad satisface sus necesidades en lo colectivo
y en lo individual. Entraña así una relación de
incompletud entre sujeto-objeto y entre sociedadciudad. Si bien ha sido vista como un contenedor
en el que se desarrollan historias, igualmente
éste no existiría sin tales historias, sin tales
cotidianidades, por lo que lo uno, la ciudad,
no se entiende sin lo otro, la sociedad que la
posibilita. En esa dialéctica, y hasta antes de la
Revolución Industrial, el pensamiento sobre la
ciudad versaría sobre su forma, sobre cuál sería
la ciudad ideal que fomente, sólo por ello, su
sociedad ideal. Tratando de paliar, resolver, o
comprender las contradicciones surgidas en las
ciudades por este proceso industrial, emergerían
una serie de reacciones tales como modelos
urbanos, algoritmos de diseño y planeación,
o teorías sociales de los que se desprenderían
diseños puntuales, leyes y planes, y disciplinas
científicas (Aymonino, 1972; Baigorri, 1995).
En estas reacciones habría un elemento urbano
recurrente: el barrio. Aunque se coincidiría en la
imposibilidad de definirlo unívocamente, o de
fabricarlo artificialmente, contradictoriamente
sería argumentado como fórmula, o para
recuperar un mundo rural idealizado, o para
planificar el crecimiento, o para influir en el
sistema de convivencia, motivo por el cual
sería tratado indistintamente como un elemento
de diseño, como un objeto de planeamiento, o
como una categoría de estudio. En este ensayo
se reflexiona en ello. Desde la hermenéutica, y
con herramientas historiográficas, se parte de la
premisa de que barrio es una manera de referirse
a una unidad natural donde converge lo social con
lo construido; y que si bien es posible identificarlo
desde el sentir de quien lo habita, lo es más,
según Pöete (2015), a partir de las persistencias
y permanencias.
Tomando como caso de estudio al barrio de
origen virreinal de La Luz, en Puebla, el trabajo se
divide en cuatro partes. En la primera, la teórica,
hay un acercamiento a la definición y discusión
del método empleado, así como del concepto
de barrio desde las dos tradiciones epistémicas
y temáticas disciplinares en que mayormente ha
sido abordado. La segunda, refiere a la fundación
de la ciudad de Puebla y la conformación de sus
históricos barrios novohispanos, en especial el de

El método. Un acercamiento
La ciudad se establece desde la relación que
existe entre la sociedad y el espacio. Tal relación,
para definirse como lugar, es decir, para soportar
un sistema de convivencia, conllevaría no sólo
dimensiones físicas sino también de temporalidad
(Mejía, 2021). La historia urbana, y la historiografía
urbana, auxiliarían a explicar -y comprender- las
transformaciones o continuidades de la ciudad
precisamente a través del tiempo. En ese ejercicio,
Waisman (1990) establecería a la historia urbana
como la que reconstruye sus acontecimientos
pasados, pero sería la historiografía urbana uno de
los métodos que, a partir de los textos, permitiría
estudiar dichos acontecimientos en un periodo
determinado y lineal, ya sea regresivo o progresivo.
Si Halbwachs (2004) tiene razón, las formas
de hacer la historia, en las que se incluye la de
las ciudades, residen en la narrativa. Ésta sería
fundada en una memoria colectiva que se define
desde distintas fuentes de información en las que
tanto la escritura, como el propio objeto urbano,
tendrían prevalencia. Ya Le Goff (1991) lo hacía
notar. La memoria colectiva, dice, tendría dos tipos
de fuentes de información en que materializarse:
el monumento, o construcción visible e inmueble;
y el documento, u oralidad escrita, también
visible, usualmente mueble. Lo primero abarca
a la arquitectura, la forma urbana, monumentos,
esculturas o tumbas, siempre que aún estén; lo
segundo refiere a cartas, inscripciones, textos,
testimonios escritos o imágenes que, al igual que
el monumento, también funcionan como prueba
de existencia de un hecho urbano.
La historia urbana, por otro lado, es la historia
de las sociedades y sus costumbres. Para Geddes
(1960), incluso, el planeamiento de toda ciudad
no tendría sentido si no se estudia su propia
historia que es, dice, una representación de la
vida dada en cada uno de sus periodos; es decir,
asume que, si bien la ciudad construida es una
27

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

permanencia, su sistema de convivencia no
lo es tanto ya que éste sólo es característico, o
representa, un segmento de tiempo dado. Ese
asunto lo retoma Pöete (2015). Para este autor, en
toda ciudad persiste una memoria física natural
que sirve de emplazamiento y condicionante
a lo construido, a lo artificial, a lo visible. Lo
primero es tan poderoso que, además de perenne
–aún siendo invisible–, marca el destino de toda
ciudad. Descubrir la relación entre ambas valdría
para explicarla, lo que comprendería su sistema
de convivencia, donde se incluyen los barrios.
Esta propuesta la retoma Rossi (1981). En
realidad es él quien coloca estos adjetivos como
sustantivos para trasladarlos como teoría. Para
el autor las permanencias, dadas por edificios
o monumentos, son rastros físicos del pasado,
pero pueden desaparecer; no así las persistencias,
dadas por el emplazamiento natural, como
escurrimientos, trazos o signos físicos que estarían
siempre presentes. Aquí, el método histórico
urbano, y como complemento, -en ese orden-,
sería una sucesión de hechos de gradación estable:
de un sistema de convivencia a las permanencias
y, de ahí, a las persistencias; de manera que las
persistencias construyen “siempre y solamente” a
las permanencias (Rossi, 1981:101), y el sistema de
convivencia, como podría ser un barrio, se construye
`siempre y solamente` de las permanencias.
El método, y a partir de lo anterior, plantearía
un par de precisiones. Que los elementos urbanos
construidos en el barrio de estudio hayan surgido
naturalmente, o sea, que no sean producto de
una planificación vinculante, de manera que
se asocian a lo histórico patrimonial; y que, de
todos ellos, dos son los más significativos: la
calle o viarios, y los equipamientos públicos
edificados antes de la década del setenta del
siglo pasado. Así que, siguiendo el camino
inverso, al contrastarse la historia sucedida (de
convivencia), contra la historia construida (de la
ciudad y la arquitectura), contra la historia natural
del emplazamiento, en realidad la historia de la
ciudad (de la urbanización), sería la historia de su
sociedad y de sus colectivos (Terán, 2009).

etnográficas y geográficas, la Escuela de Chicago
toma como objeto de estudio a los migrantes de
esta ciudad y su tendencia intuitiva a agruparse;
ocupación que denominan guetos. Robert E.
Park, y posteriormente Louis Wirth, proponen
a la ciudad como una conformación de áreas
urbanas en continua competencia. A tales unidades
ecológicas –o barrios– se les denominaría “áreas
naturales” debido a que no son resultado de diseño
o de planificación alguna, además de poseer
cierta característica al interior en común: étnica,
económica, cultural, o funcional (Donoso, 1993).
La ciudad se definiría entonces como un
agrupamiento o constelación ecológica de tales
barrios. Su distribución, empero, de ninguna
manera es fortuita, ya que responde a fuerzas de
segregación, dominio y competición por el espacio
y por la espacialidad, así que no habría más reglas
que la competencia natural. Contrariamente, si
bien es innegable que su localización respondería
a ese carácter de adaptación evolucionista, no
así su sistema de convivencia, el cual, aunque
sí es determinado por la aleatoriedad y del azar,
lo es más por el emplazamiento; esto es, por el
medio ambiente o las características físicas y de
localización (Hannerz, 1987; Wirth, 1988).
Tres décadas después, utilizando a los
chicaguenses, el doble valor del barrio es
reconocido por el neomarxismo. Castells (1971),
a partir de un trabajo de Lefebvre, se preguntaba
si el barrio puede ser definido, o como una
unidad ecológica, o como un espacio social,
debido a tres particularidades: que contiene cierta
homogeneidad, que ahí converge la convivencia
social con lo geográfico urbano, y que es ahí
donde dialécticamente la ciudad transfiere, y le
transfieren, centralidad. Tratando de responderse,
luego de algunos años, el propio Castells (1999)
establece que, a partir de unidades residenciales
definidas, es posible caracterizar y delimitar al
barrio. Citando a autores como Hatt, Ledrut,
Lauwe y Lefebvre, describiría a un barrio como:
I. un territorio que se limita por fronteras
naturales y que, también, se establece alrededor de
ciertos equipamientos públicos con libre acceso al
peatón;
II. el espacio donde habita una población
homogénea con un sistema de valores específicos
que, a su vez, estructura relaciones simbólicas
internas; o, en su caso, se constituyen alrededor de
una subcultura que se circunscribe significativamente
dentro de la estructura social, llegando a tener,

El barrio. Su (in)definición.
Las dos tradiciones
Quizá los primeros que estudian a estas unidades
sea la sociología de los chicaguenses. Desde el
evolucionismo darwinista, con herramientas
28

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

incluso, cierta autonomía local desde el ámbito de
lo institucional;
III. parte de una comunidad consolidada,
resultado de la suma de la vida social, la vida laboral,
y el conjunto de las relaciones que esto conlleva, tal
como los hábitos de producción y de consumo de
dicha población; y,
IV. un marco espacial que cuenta con una
ideología de comunidad barrial.
Por lo que barrio, y redunda en las dos
dimensiones, sería “la ligazón directa entre variables
sociales y espaciales” (Castells, 1999: 128).
El citado Lefebvre (1972) ya habría sido más
explícito. Para él decir barrio es decir calle. Ésta,
asegura, es el elemento fundamental de todo
barrio debido a que es:
[…] el lugar del encuentro, sin el cual no
caben otros posibles encuentros […]. Estos
lugares privilegiados o bien animan la calle y
utilizan asimismo la animación de ésta, o bien
no existen. Es en la calle donde tiene lugar el
movimiento, de catálisis, sin lo que no se da la
vida humana, […] Cuando se han suprimido
[hay consecuencias:] desaparición de la vida,
[y de sus tres funciones básicas:] informativa,
simbólica y de esparcimiento. […] todos los
elementos de la vida humana […] se liberan y
confluyen en las calles, y alcanzan el centro a
través de ellas. (Lefebvre, 1972: 25).
Desde la fenomenología, el barrio también
habría sido tratado. Con distintos enfoques,
todos cercanos a las disciplinas humanísticas,
ha sido la arquitectura la que mayormente lo ha
hecho. Uno de ellos es Lynch (1998). Utilizando
herramientas de la geografía humana en varias
ciudades estadounidenses como estudio de caso,
señala que los barrios se distinguen por ser:
[…] secciones de la ciudad cuyas dimensiones
oscilan entre medianas y grandes […] en el
que el observador entra […] mentalmente y
que son […] identificables desde el interior,
[y] también se los usa para la referencia
exterior en caso de ser visibles desde afuera
(Lynch, 1998: 62).
Para el autor los barrios tienen, por lo regular,
un núcleo reconocible y por reconocerse. Éste
se define por la continuidad -o discontinuidadtemática de los distintos elementos tanto formales
como funcionales que lo conforman: topografía
del lugar, espacios, símbolos, texturas, detalles,
tipos de construcción, grado de mantenimiento de
las construcciones, o uso y actividades realizadas

por los habitantes. Además, los considera como
parte fundamental de la ciudad ya que, por otro
lado, admite, pueden tener distintos tipos de
límites geográficos, mismos que cataloga como
definidos, inciertos, o carentes de ellos.
Las aportaciones del referido Rossi (1981) son
semejantes. El barrio consiste en un trozo de la
ciudad que simboliza parte de su historia o de su
transformación urbana. Es, en pocas palabras, una:
[…] unidad morfológica y estructural; está
caracterizado por cierto paisaje urbano,
cierto contenido social y una función propia;
[…] suficiente para fijar el límite de barrio.
También [es un] hecho social fundado en
la segregación de clases o de razas y en la
función económica, o en todo caso en el rango
social, [y] no están tan subordinados los unos
a los otros, sino que son partes relativamente
autónomas; […] relacionadas con toda la
estructura urbana. (Rossi, 1981: 118).
Para él, desde su aparición en la antigüedad hasta
la ciudad moderna, han sido sus características las
que han permanecido visibles; a saber:
I. corresponde a una imagen o a un fragmento
de la ciudad en la que se vive una experiencia
particular;
II. la función que les distingue y que por lo
tanto los hace únicos;
III. su centro y sus monumentos;
IV. el paisaje urbano que caracteriza su historia
urbana y su realidad arquitectónica; y,
V. sus modos de vida conservan cierta
homogeneidad en determinado periodo de tiempo.
Un concepto de barrio, obtenido desde el
análisis historiográfico de una ciudad, se encuentra
en la obra del citado Pöete (2015). La relación
entre la persistencia y la permanencia serviría
para comprender un sistema de convivencia como
lo es un barrio. Así que, tomando como caso de
estudio a París, asegura que sus primeros barrios
surgieron alrededor, cruzando el río, del núcleo
isleño originario; y que al interior de cada uno
habría un edificio o monumento como elemento
caracterizador, pero sería un oficio el que le dé
importancia e identidad; aunque desde el exterior,
no siempre sea ése el elemento por el que más se
le identifique.
López e Ibarra (1997) siguen también esta
línea. Además de hacer un análisis lingüístico de
las diferentes terminologías utilizadas para las
unidades habitaciones a lo largo de la historia
urbana de México, ellos caracterizan a los barrios,
29

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

en un inicio conocidos como arrabales, como parte
de un momento del desarrollo urbano o “fracciones
del territorio” en continua resignificación; o sea
que, a diferencia de las relaciones de cotidianidad
que ahí se desarrollan, coinciden en que lo único
relativamente fijo es lo edificado. Dentro de sus
características puede encontrarse una estructura
orgánica vivencial en incesante movimiento, la
cual se define también por:
I. su carácter comercial o su actividad gremial
que se destaca;
II. su división parroquial o conventual; y,
III. su toponimia, que se produce en función
de una edificación importante cercana a ellos,
o en base a las características particulares del
entorno social o geográfico del lugar.
Surgirían pues, sí como partes de la ciudad,
pero también en el extrarradio con funciones
socioeconómicas que, a la vez, son autónomas
de la metrópoli. Si bien en la posrevolución la
vida barrial se origina en las colonias o en los
fraccionamientos –más allá del higienismo, el
progreso, la técnica constructiva, el prestigio, o
la funcionalidad respecto al antiguo barrio–, aún
conservaría, y se le reconoce, lo ya dicho por
Lefebvre y repetido por Castells, que el barrio
es un estructurador, un enlace y un espacio de
transición que permite desarrollar una vida
cotidiana particular y plurinacional, así como de
identidad y autonomía.
Jacobs (2011) realiza otro acercamiento desde
la fenomenología. Para ella los barrios forman
parte la ciudad, tienen funciones de autogobierno
para gestionar asistencia de todo tipo sobre sus
calles, y se caracterizan porque, de nuevo, “no
tienen límites bien delimitados que los determinen
como unidades distintas [pues éstas] cambian
según la óptica particular de cada vecino”
(Jacobs, 2011: 150). Sin embargo, ella misma
señala que, en ese ejercicio de delimitación, dos
elementos son definitorios. Uno es la identidad,
o sea la percepción que de sí mismo tienen sus
habitantes, como la que tienen los vecinos; y
lo otro -como Lefebvre ya lo había asegurado-,
es la calle, debido a que ésta funciona como el
espacio para lo público, no solo de la ciudad, sino
en especial del barrio, y porque ahí es donde se
realiza toda actividad económica, pero, sobre
todo, la vida cotidiana barrial.
Con un sesgo antropológico se encuentra
Certeau (1999). Para él, la vida de la ciudad
es la que se modifica, y el barrio es donde se

desenvuelve tanto lo público, definido por la
ciudad y sus calles, como lo privado, definido
esencialmente en la casa. Aunque no es lo uno ni
lo otro, sí implica un universo social en el que las
relaciones sociales tienen un desarrollo propio y
diverso entre ambos, por lo cual bien puede ser un
espacio de transición. Es, dice:
[…] el término medio de una dialéctica
existencial (en el nivel personal) y social (en
el nivel de grupo de usuarios) entre el dentro y
afuera [es la] prolongación del habitáculo; […]
la suma de trayectorias iniciadas a partir de su
hábitat […] el barrio es la posibilidad ofrecida a
cada uno de inscribir en la ciudad una multitud
de trayectorias cuyo núcleo permanece en la
esfera de lo privado. (Certeau, 1999: 10).
En otras palabras, el barrio es una manera
de llamar a aquel espacio de quien hace su vida
a pie, en la cotidianidad; y que, “debido a su uso
habitual [representaría en realidad] la privatización
progresiva del espacio público” (Certeau, 1999: 10).
En esa misma línea se encuentra Safa (2001). Para
ella, y a partir de un barrio de la ciudad de México,
a pesar de que el concepto de barrio lo considera
un elemento del pasado, admite que no solo es
importante por “las delimitaciones geopolíticas, la
organización económica y política interna” (Safa,
2001: 54), sino, sobre todo, por el aspecto vivencial
de sus tradiciones, mismas que permitirían a sus
habitantes auto-referenciarse y diferenciarse cuando
están en otro barrio. Así, el barrio se le entendería
como una comunidad heterogénea de vecinos que,
mediante la convivencia cotidiana, construye y
establece identidades vecinales homogéneas.
Desde el estructuralismo, hay quien determina
el barrio enfatizando al elemento humano. Éste
debe tener tres cualidades fundamentales: su
caracterización sociocultural, los servicios y, los
simbolismos. Dicho de otra forma, barrio es el
espacio que le permite a sus habitantes tener “el
control de su tiempo y su espacio” (Hernández y
otros, 1997: 13). En ese mismo sentido, Rovira
(2016) plantea a los barrios como espacios de
salvaguarda. Lo barrial serviría como un espacio
para conservar la memoria y la identidad. Para
este autor, que realiza un énfasis de los barrios
en la época prehispánica, sería la religión, en
espacial a partir de un elemento aglutinador como
una iglesia o templo, lo que serviría como punto
de origen o inicio de lo barrial.
A partir de un estudio de caso, Fadda y Cortés
(2007: 52) coinciden con Certeau al señalar que
30

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

un barrio se caracteriza por tener “condiciones de
un comportamiento que sintetiza en el no ir más
allá del mundo del peatón”, en donde los límites
pueden ser físicos o pueden ser simbólicos, y que
igualmente la vida de sus habitantes se encuentra
ligada a las características de la ciudad en la
que viven. Semejante enfoque da Ferro (2010).
Acercándose más a Pöete, propone una cartesiana
guía de elementos indispensable para identificar un
barrio en la que incluiría su historia, calles y casas
que lo integran y, sobre todo, las relaciones que se
crean o se han creado a lo largo de su historia. En
lo general, cada barrio tendría como mínimo una
construcción relevante, como un templo, por ello
es importante describir los elementos físicos que lo
conforman y le influyen cotidianamente.

según Giménez (1991), la organización tanto
del suelo y de su propiedad, como de la tribu y
las cotidianidades de los nahuas; por ello barrio
y calpulli, e incluso pueblo, bien podrían ser
sinónimos. Esta estructura territorial prehispánica
resultaría familiar a los europeos, así que el
modo ibérico, en específico de quien fundaría la
mayoría de los pueblos de españoles: el reino de
Castilla; se incorporaría al modo mesoamericano
de los pueblos de indios (Rivera y de Iturbe 1983;
Menegus, 1991; Aguilera, 1994).
En la fundación de Puebla se seguiría esta
práctica. Luego de asentar la capital de la Nueva
España sobre Tenochtitlán, y debido a las
numerosas batallas que perduraron durante la
conquista del territorio, los españoles pensaron
establecer otro punto para plasmar su ciudad ideal.
Ese segundo intento sería Puebla de los Ángeles
(Aguilera, 1994). Fundada en 1531 sobre el valle
de Cuetlaxcoapan, al parecer despoblado, resultaba
un inmejorable lugar debido a que serviría como
conexión entre la capital y Veracruz, ofrecía
ventajas para “su población, su prioridad legal,
su comercio, [y] su prestigio civil” (Hirschberg,
1978: 185), amén de que la Iglesia consideraba
conveniente la necesidad de establecer un pueblo
de españoles en cercanía a los señoríos indígenas
de Cholula o Tlaxcala para que no prosiguieran
saqueándolos conquistadores de menor categoría
(Valverde, 2017).
Más allá del mito angelical que rodea su
trazo originario, la capital poblana se fundaría a
la usanza hispánica: con una ceremonia religiosa
para iniciar con el repartimiento y la edificación
de los primeros equipamientos. Originalmente
la ciudad se trazó en “damero, formada por
elementos rectangulares, uno de los cuales sirve
de plaza mayor y en torno al cual se agruparon
la catedral, el ayuntamiento y las casas de los
principales” (Vélez, 2015: 7). Aunque “no
existe mapa alguno de la traza original” (Melé,
2006: 269), se tiene conocimiento que la ciudad
abarcaba poco más de doscientas manzanas,
además de que se buscaría establecer una división
para diferenciar lo español de lo indígena lo
que, igual que en el resto del naciente virreinato,
sería “uno de los principales instrumentos [para]
la constitución de comunidades campesinas
indígenas” (Giménez, 1991: 242). Al primero
se le denominó ciudad o república de españoles,
mientras que al segundo se les llamó pueblo,
república o, incluso, barrio de indios.

La ciudad virreinal poblana y
sus barrios de indios
Usando a la lingüística, dice Fuente (1999) que
barrio es un término surgido en la Edad Media.
Su base gramatical es del árabe barr que significa
afuera de la ciudad, debido a lo cual se utilizaba
para referirse a la parte de la ciudad que se
encontraba extramuros, detrás de las murallas.
Originariamente tendría diversas acepciones,
aunque todas ellas implicaban una determinación
física; sea por causas religiosas, musulmana o
cristiana; o sea por causas administrativas, para
la recaudación impositiva; o bien por referencias
geográficas o topográficas, como accidentes
naturales, plazas o templos. Por razón de ello,
denotadamente en la España del bajo medievo
y la Reconquista, y en particular en el reino de
Castilla, llegaría a ser sinónimo de parroquia,
sexmo o collación. Esta última, incluso, sería
una característica de las ciudades y grandes
villas cristianas; más aún, ahí, la edificación
religiosa, asociada a un santo y sus tradiciones,
daría nombre e identidad colectiva al barrio, a la
parroquia o, precisamente, a la collación (Zoido
y otros, 2000).
La organización de las ciudades y sociedades
mesoamericanas no sería ajena a esta realidad.
Suelo y colectividad formaban un lazo
indisoluble en donde el calpulli, aunque consistía
en una extensión de tierra para el cultivo (de
índole utilitario), lo era también para el vivir
cotidiano (de índole identitario) de un clan o un
grupo determinado y delimitado de individuos
unidos en parentesco. El calpulli mexica sería,
31

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Para Méndez (1988), estos pueblos de indios
quedarían distribuidos espacialmente entre los vacíos
de la traza y de los exidos de las ciudades españolas.
El mismo autor menciona que dicha organización,
por una parte, auxiliaría a congregar a los naturales,
inclusive en algunos casos de diferentes grupos
en torno a un templo y convento de alguna orden
mendicante para su evangelización; y, por otra,
trasladaría a esta numerosa población indígena en
cercanía a los españoles, y sobre las periferias de sus
urbes, con el objeto de crear las relaciones sociales
necesarias en la producción de enseres cotidianos a
partir de encomienda, repartimiento o hacienda.
Desde su origen, estas congregaciones, o juntas
de indígenas, estarían dirigidas a la población
dispersa. Dice Flores (2007) que, en la cotidianidad,
esta práctica no sería exclusiva del mundo rural,
reconvirtiendo -a fuerza del desarraigo-, la relación
de los desplazados con un nuevo territorio, con
una nueva casa señorial y con una nueva realidad
al mezclarse, de modo obligado, con otras etnias;
acciones que, en su conjunto, y en la mayoría de
los casos, daría también surgimiento a los barrios
de indios en las capitales novohispanas del centro
del país como lo fue en Puebla de los Ángeles.
Comenzando el siglo XVI, bajo el discurso
evangelizador, se congregarían las primeras
poblaciones de indígenas en Puebla. Esta acción
implicaba el otorgamiento, y autonomía en su
disposición, de tierras de labranza, mismas que “se
vieron rodeadas de estancias de ganado y labores
agrícolas propiedad de españoles” (Lomelí,
2013: 51); de manera tal que para el siglo XVII,
urbanamente hablando, ya es posible advertir dos
situaciones: la concentración de casas alrededor
del centro de la ciudad, y la población indígena
asentada con notoriedad sobre su periferia
oriente. Algunos de estos barrios llegarían a
especializarse dentro de la ciudad. Ello porque
conforme fueron acrecentándose las exigencias
y necesidades cotidianas de la república de
españoles, se establecerían, o devendrían, con
una dedicación laboral exclusiva, en particular de
ciertas artes y oficios.
En esta incipiente ciudad convivirían pues dos
tipos de realidades. La laboral, donde la indígena
se enfocaría en los oficios, mientras que la española
en la gestión y administración de la ciudad; y la
cotidiana, demarcada por lo civil y por lo religioso
que, al final, dominaría a ambas (Cordero, 1965).
Así, mientras el Ayuntamiento se encargaba de
lo judicial y administrativo, paralelamente “la

ciudad acató las divisiones espaciales señaladas
por la Iglesia a través de las demarcaciones del
Obispado” (Loreto, 2015: 17). De esta suerte, el
papel de los sacerdotes católicos se haría medular
en el poblamiento indígena de Puebla, pues en
sus casi tres siglos de convivencia, su actividad
fue tan activa y fundamental que para “el común
de los indios, la relación cotidiana con la Iglesia
era más importante que la que tenían con los
funcionarios del Rey” (Castro, 2010: 111).
En un inicio la Iglesia aprovecharía “la
concepción espacial-ibérica dependiente de
una unidad de culto como condición de arraigo
físico y social” (Loreto, 2015: 21) para agrupar
algunos barrios de la ciudad. Por ello, los templos
y los conventos se convertirían en el centro y la
centralidad de dichos barrios: en torno a ellos se
congregarían los indígenas y se consolidarían –
poco a poco– como los identificadores geográficos
y los referentes simbólicos de la ciudad. Por lo
regular, en los atrios de estos conjuntos religiosos
sería donde se desarrollaba la vida cotidiana
de los barrios y la ciudad, cumpliendo con una
“función central en la organización social y
política” (Gómez, 2010: 180).
De esta manera se empezarían a consolidar los
barrios de Puebla, en particular los del oriente.
Como resultado del crecimiento demográfico de
los españoles, era menester estar en cercanía con
los indígenas para comerciar víveres, provisiones
y utensilios cotidianos, pero usando al cauce del
río San Francisco como una frontera natural de
segregación social que, al mismo tiempo, haría
que su poblamiento se hiciera despacio, sobre
todo en los barrios de El Alto y de San Francisco,
por los anuales desbordamientos del mismo
río debido a las fuertes lluvias que azotaban la
ciudad. Así que las autoridades españolas habían
decidido trasladarse de un lado de este cauce y, por
lo mismo, los barrios indígenas se establecerían
del otro lado, pero junto a la ciudad española.
Tanto Gómez (2010) como Loreto (2015)
resaltan la importancia de Analco, La Luz, y
otros barrios cercanos al oriente de la ciudad.
Señalan también que las situaciones que habrían
enfrentado no siempre fueron favorables dado
que “las condiciones de vida eran más miserables
que en el centro de la ciudad” (Cuenya y
Contreras 2012: 58). Paradójicamente, la ventaja
que tuvieron dichos barrios fue la inmediatez que
tenían respecto al río de San Francisco, ya que
de estas aguas obtenían alimento y sustento para
32

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

satisfacer sus necesidades básicas. En cambio,
los barrios del poniente, como San Diego de
San Sebastián y Santiago, más alejados de este
torrente, se poblaron posteriormente debido a que
el agua que tenían ahí no era “apropiada para los
consumos humano y animal” (Loreto, 2008: 731).

de la tierra firme (Aranda, 1988). Es por ello que,
debido a su importancia, en 1627 Santo Ángel de
Analco se constituiría como templo parroquial
(Loreto, 2008). Dentro de este mismo territorio
se localizaban la capilla de Nuestra Señora de
los Remedios, concluida en 1703, y el templo de
Nuestra Señora de la Luz, construido entre 1768
y 1805 (Cuenya y Contreras, 2003). Tal parroquia
comprendía:
Desde la garganta o medianía de los cerros
de Loreto y Guadalupe, en línea recta hasta
encontrar el Río de San Francisco, es decir,
como hasta hoy la Ladrillera de Carranza y
de ahí toda la margen izquierda del Río de
San Francisco hasta la salida de la ciudad.
(Carrión, 2021: 378).
Por su parte, el barrio de La Luz era uno de
los aludidos arrabales que conformaban Analco a
principios del siglo XVI. Se definiría circunscrito
entre los barrios de El Alto, al norte, y de
Analco, al sur. Esto es, se trataba de un apartado
de la parroquia de Analco. El nombre que tuvo
originalmente fue Tepetlapa, según Domínguez
(2016), o Tepetlapan, de acuerdo con Miravete
(2011). En un inicio, estuvo conformado por
dos barrios, el de Los Remedios y el de La Luz,
siendo de este último desde donde “se sacaban
el barro fino y muy a propósito para trastos de
cocina para uso común” (Leicht, 2015: 449); por
lo que a partir de la segunda mitad del siglo XVI,
los loceros peninsulares provenientes de Talavera
de la Reina establecerían los primeros talleres de
alfarería, y a partir de 1689 se instalaría un obraje
de loza. Paralelamente, para mediados del siglo
XVIII se ubicaría la primera pila de agua pública
para los habitantes de este barrio, sobre la calle
del mismo nombre, la calle de La Luz.
Desde el siglo XVII ya se puede observar
el trazado del templo. En su origen había pocas
casas, en su mayoría rodeadas de espacios para la
siembra. De igual manera, se establecieron varios
mesones que servían de descanso para los viajantes
que provenían desde el camino que comunicaba
a Puebla con el Golfo de México a través del
puerto Veracruz. De acuerdo con García (2008),
en el periodo decimonónico habría dos eventos
trascendentales dentro de este barrio: el primero,
en marzo de 1867, las tropas de Porfirio Díaz se
establecieron en La Luz para la toma de la ciudad
de Puebla que se encontraba, en ese momento, en
manos del ejército francés y; el segundo, debido
a las constantes enfermedades sobre la población

Los barrios de Analco y de La Luz
Para el siglo XVII, la ciudad se encontraba
dividida en cinco parroquias que serían puntos
de referencia tanto para la autoridad religiosa
como para la sociedad civil (Cuenya y Contreras,
2012). En esencia, la distribución barrial giraría
alrededor de estas demarcaciones parroquiales,
entre las cuales se encontraban San José, San
Marcos, San Sebastián, La Santa Cruz y Santo
Ángel Custodio. En concreto, esta última
parroquia, ubicada en Analco, concentraría gran
parte de la población pues “la pujanza económica
de la ciudad constantemente atraía a nuevos
pobladores” (Cuenya, 1987: 463). Y es que, desde
la fundación de Puebla, ya hay antecedentes del
referido barrio poblado con “indígenas traídos de
Cholula para que trabajaran en la edificación de la
Puebla de los Ángeles” (Merlo y Quintana, 2001:
136). Asimismo, a partir de 1560, los “indios de
procedencia tlaxcalteca [también] poblaban este
barrio” (García, 2008: 23), además de que se cree
que pudieron haberse establecido cholultecas, o
incluso mixtecos.
Como sea, la ubicación y el origen diverso en
Analco resultaría `providencial´. En un aspecto,
era cómodo y conveniente para los españoles
tener un barrio inmediato, y a la vez separado,
al otro lado del río de San Francisco. Y en otro,
esta diversidad incluía sus habilidades, de tal
forma que, según Cortés (2016), las autoridades
españolas fácilmente pudieron establecer
oficios como el de herrador, y posteriormente
otros tantos como los de locero, carbonero y
panadero. Tales gremios responderían, además,
a los requerimientos de los viajantes que desde
el oriente salían de, y entraban a, Puebla a partir
de los caminos que conducían a la capital de la
Nueva España y al puerto de Veracruz.
Analco, al ser el primer barrio del oriente de la
ciudad, y debido a la amplitud de su territorio, hubo
de dividirse en cuatro arrabales. Huilocaltitlán,
donde se ubicaba la iglesia; Xochichitlán, en
el que estaban los huertos de los indígenas;
Yancuitlalpa, la tierra nueva; y Tepetlapan, el lugar
33

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

poblana, en 1872 “se desarrolló una epidemia de
viruela a causa de la peste” (García, 2008: 147),
de la cual La Luz no se salvaría.
Poco después, al finalizar la primera mitad
del siglo XX, el barrio “asimiló los efectos del
crecimiento de la ciudad” (Miravete, 2011: 27).
Dos eventos, dice, fueron los más notorios. La
sustitución de una vieja industria textil por
nuevas factorías sobre los campos que rodeaban
al barrio de La Luz; y el entubamiento del río de
San Francisco que daría paso a la construcción
del boulevard Héroes del 5 de mayo; acción que
desde el imaginario comunitario desvanecería la
legendaria frontera social entre la población que
vivía en el centro y en los barrios periféricos,
aunque a la postre, “no hizo sino reproducir este
límite con otra forma” (Melé, 2006: 271), o sea,
lo sustituyó con otro viario.
Un último evento sería definitorio. La llegada
del programa público-privado “Angelópolis”
a finales del siglo pasado, el cual tenía como
objetivo modernizar el centro histórico afectando
“una buena parte de los barrios indígenas”
(Cabrera y Tenorio, 2006: 9). El diseño original
abarcaría la zona que va desde los fuertes de
Loreto y Guadalupe hasta el barrio de Analco; a
pesar de que no se llevó a cabo todo el proyecto
de intervención en el barrio de La Luz, según
el sentir de los mismos autores, la construcción
del actual Centro de Convenciones de Puebla,
edificado entre el barrio de San Francisco y el de
La Luz, terminaría generando un gran impacto en
su vida cotidiana (García, 2008).

separación natural entre ambas repúblicas, y su
comunicación se daría por medio de dos puentes,
el de Analco y el de Bubas.

El de La Luz a través de los documentum

Mapa 2. Fragmento del plano de la nobilísima y muy
leal ciudad de los Ángeles (1754). Autor: Anónimo

Mapa 1. Fragmento del mapa urbano de la ciudad
de los Ángeles de la Nueva España, realizado por
Cristóbal de Guadalajara en 1698

De igual forma, al oriente del barrio existían
caminos vecinales que comunicaban a la ciudad con
algunos molinos de grano. Éstos se encontraban en
las proximidades de la ciudad, pero en cercanía al
camino real que conducía a Veracruz. Entre dos de
estos caminos vecinales se encontraba la capilla de
Los Remedios, y a un costado del río Xonacatepec,
el templo de Ecce Homo. Al sur del enclave, es
posible localizar el núcleo fundacional de los
referidos barrios de indios, así como el templo y
convento del Santo Ángel de Analco.

Uno de los primeros testimoniales gráficos
del barrio se encuentra en el mapa urbano de
Cristóbal de Guadalajara de 1698 (Mapa 1).
La Luz se encontraba confinado, y delimitado,
por dos corrientes de agua: el nombrado río de
San Francisco, que está al poniente del barrio;
y el río de Xonacatepec, ubicado al norte, y
que desembocaba en el primero. El río San
Francisco sería considerado crucial para la
ciudad debido a que, según Galicia (2015), la
estructura urbana giraría entorno a él. Al norte
del barrio estos dos ríos colindaban, además,
con el templo y convento que le daban el nombre
de San Francisco, así como con sus huertos que
lo aprovechaban para su riego. El cauce del
mismo río, como se ha dicho, serviría como una

Fuente Mapa 1 y 2: Recuperado de Vélez y Guzmán (2016).
Nota: El mapa ha sido girado de tal manera que el norte
se halla arriba. Fuente: adaptación propia

34

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

La siguiente representación es un plano
anónimo de mediados del siglo XVIII (Mapa 2).
Para ese entonces, La Luz se encuentra todavía
franqueado al norte con el templo y convento de
San Francisco, en el que se habría consolidado una
zona de huertos; a diferencia de la cartografía de
1698, en este mapa han desparecido los caminos
vecinales, los molinos de grano, la capilla de los
Remedios y el camino real a Veracruz; a cambio,
se percibe el arraigo del templo de Ecce Homo y,
al igual que su vecino barrio de Analco, una mayor
densidad de casas. Aunque el mapa no indica el
nombre de las calles, de acuerdo con Leicht (2015),
en el padrón de 1773 aparecen las siguientes
calles: de La Pilita, 3ra de Carrillo, de Nuestra
Señora de La Luz, de Vivanco, de Tepetlapa, de
Nuestra Señora de la Peña de España y Torrecilla,
de La Chula, del Chulo y la de Ábalos; además de
hacer referencia de un temazcal (el del Chulo), que
sería un punto de encuentro para los habitantes del
barrio, pues ahí se hace referencia a un baño de
vapor de uso público.

Santo Ángel de Analco, constituido por el templo,
convento y el atrio que se ha convertido en una
plaza. Asimismo, es posible observar algunas
diferencias a lo señalado por Leicht (2015) y en el
mapa anterior. En esencia, el nombre de algunas
de sus calles cambia. Por ejemplo, la calle de la
Pilita cambia a calle de los Romanes, y es que
conducía a la plaza del mismo nombre; la calle
3ra de Carrillo, ahora se llama de Carrillo; la de
Nuestra Señora de la Luz, a solamente La Luz;
la de Vivanco a calle Cuernito; la de Tepetlapa
conserva su nombre, aunque se duplica, pues
surge la 1ra y la 2da calle de Tepetlapa; la calle del
temazcal del Chulo, y el equipamiento público
del mismo nombre, permanece como punto de
encuentro de higiene y cuidado personal, pero se
simplifica a del Baño; y, la de Ábalos, auspiciado
por el gremio que ahí se alberga, se llamaría a
partir de ese momento, del Cacahuatero.
Mapa 4. Fragmento del nuevo plano topográfico
anunciador de la ciudad de Puebla (1908). Autor:
Anónimo

Mapa 3. Fragmento del plano topográfico de la ciudad
de Puebla (1856), realizado por Luis G. Cariaga y Sáenz

Fuente: Recuperado de Vélez y Guzmán (2016)
Fuente: Recuperado de Vélez y Guzmán (2016).
Fuente: Adaptación propia

De 1908 es el último documentum (Mapa 4). A la
delimitación del norte del barrio se adicionaría, a lo
ya señalado, un reciente equipamiento: el puente de
Azcué, al oriente; además de la plaza de Romanos,
antes Romanes; al poniente por tres puentes; mientras
que, al sur, por los mismos puntos mencionados de
Analco, e igual manera del río de San Gerónimo.
A principios de este siglo XX, la ladrillera de
Ascárate dejó de existir, así como la 1ra calle de las
Flores. Asimismo, la calle de los Romanes deja de
nombrarse de esta forma para llamarse La Chula; la
2da de Tepetlapa vuelve a llamarse de Tepetlapa y, la
del Cacahuatero se tornaría a Cacahuateros.

Datado en 1856, el siguiente testimonial es
atribuido a Cariaga y Sáenz (Mapa 3). A
mediados del siglo XIX, ya sin sus huertos, el
templo y convento de San Francisco siguen
siendo un punto referencial y delimitante del
barrio, al igual que el templo de Ecce Homo y
el emergente estanque de los pescaditos. Al
oriente se observa la plazuela de los Romanes y
la ladrillera de Ascárate, y al sur colinda, además
de una barranca, con el conjunto religioso del
35

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Comentarios finales. A manera de discusión

daría resultados diferentes. Cuidar exclusivamente
la primera dimensión se corre el riesgo de
reflejar parcialidades, ya que tan sólo aludiría
a la temporalidad, por definición no estable, de
un espacio determinado, por definición estable;
incluso, muchas de sus referencias simbólicas,
paradójicamente, están asociadas a los elementos
construidos o espacialidades. Por su parte,
comprendiendo únicamente la segunda dimensión,
se accede a los elementos que han sido estables en
el tiempo y propiciadores de relaciones; incluso,
la reificación podría utilizarse para inducir lo
simbólico o de apropiación, no así a la inversa.
De la misma manera, en la búsqueda de esta
segunda dimensión, es posible también separar
sus dos componentes, pero, de nuevo, no con
iguales resultados. Al igual que en el pasado, el
barrio sigue siendo el lugar donde, a fuerza de
convivencia, se mezclan y sincretizan los otros,
los iguales y los diversos. No obstante, esta
convivencia es pasajera, y aparece o desparece
con la siguiente gradación: el emplazamiento o
los elementos naturales, luego su antropización y,
al final, los sistemas de convivencia. Sin embargo,
en términos de afectación simbólica, no se sigue
esta ruta. Así como el emplazamiento afecta lo
construido, lo construido afecta al sistema de
convivencia, y en esa linealidad se asomaría una
gradualidad en su afectación, yendo de lo perenne
inalterable, o sea las persistencias, a lo temporal
inestable, o sea la cotidianidad. A diferencia de
las persistencias, sólo las permanencias son
alterables a voluntad, por lo que, en esa misma
lógica y orden, serían las únicas capaces de alterar,
en igual proporción, el sistema de convivencia.
En el caso de La Luz hay esta gradualidad. Si bien
es cierto que en su proceso de adaptación algunos
de estos barrios habrían perdido su originaria
razón de ser, habría otros que lo preservarían
hasta la actualidad, además de, claro está, su
emplazamiento, sus condicionantes geográficas y
sus edificaciones identitarias. Es decir, el hecho
de que se establecieran como periferia de una
centralidad, paradójicamente facilitaría que, por
un lado, conservaran sus oficios y simbolismos
al interior, pero por otro, se tornaran parte del
crecimiento de la ciudad hasta confundirse en una
aparente unidad urbana. En eses aspecto, el análisis
cartográfico permitió identificar las persistencias y
permanencias que habrían de conformarlo como
barrio. En lo uno, tanto los elementos naturales
como los del emplazamiento, auspiciarían sus

En las ciudades mexicanas contemporáneas,
el barrio, al mismo tiempo que es un elemento
patrimonial histórico, es un espacio urbano vivo.
Esta dualidad ha generado diversas discusiones,
muchas de ellas contradictorias. Si de definirlo
se trata, como todo término vivo y ligado a la
cotidianidad, puede ser discutible, por lo que no
es inusual rastrearlo desde distintos campos de
estudio, como tampoco ha sido inusual no encontrar
homogeneidad ni en ello ni en su identificación.
Así que no hay univocidad para definirlo o
delimitarlo. Empero, y en independencia de la
postura, disciplina o acepción, el barrio habría
sido referido principalmente desde dos categorías
y desde dos dimensiones. En lo primero, una de
ellas se realiza por disciplinas con un carácter
humanístico como la antropología, la geografía
humana o la arquitectura. Ha utilizado para ello
el método general inductivo con herramientas y
elementos con un sesgo etnográfico, por lo que
los estudios tendrían una postura fenomenológica
hermenéutica. La otra categoría sería desde
disciplinas con un carácter positivista como la
urbanística, la geografía, o lo jurídico. Utiliza
para ello el método general hipotético deductivo
con herramientas y elementos en lo general
fácticos y que atienden asuntos mensurables o de
delimitación física, por lo que los estudios tendrían
una postura epistémica empírico analítica.
Para las dimensiones, una de ellas refiere a la
interpretación y la manera de apropiación del espacio.
Ahí se atienden asuntos de cualidad o subjetivos;
el barrio es reducido a variables emocionales,
identitarias o simbólicas. La segunda, refiere tanto al
emplazamiento natural como la manera de construir
o adecuarse a este. Se atienden asuntos mensurables
tanto naturales como edificados; el barrio sería
reducido a variables verificables, medibles y
clasificables. Aunque ambas dimensiones están
delimitadas, es cierto también que la una no se
comprende sin la otra; es decir, que se trata en
realidad de un binomio indisoluble: es el espacio, su
uso y su disfrute, pero simultáneamente es el grupo
social que le da –y se da– sentido y pertenencia;
en otros términos, si bien es verdad que son los
habitantes los que construyen los barrios, también
son los barrios los que construyen a sus habitantes,
y ambos son los que construyen a la ciudad.
Sin embargo, en la búsqueda de la definición
de un barrio, aunque es posible separarlas, ello
36

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

equipamientos, su forma urbana, sus oficios,
toponimia y cotidianidad; su ubicación en el
extrarradio, a la vera del camino hacía Veracruz,
incitaría el oficio de herrador y de panadero;
asimismo, las corrientes de los ríos, sus arcillas y
limos, ayudarían a la implantación de huertos y los
gremios de ladrilleros, loceros y carboneros.
En lo otro, patrocinado por las persistencias,
el barrio no sólo se re-densificaría, sino que
las construcciones se intensificarían debido a
su repoblamiento. Las históricas reducciones
traerían diversidad y heterogeneidad en sus
pobladores, lo que incluiría el sistema de
convivencia. Inmediato a La Luz, aparecerían los
conjuntos religiosos de San Francisco y Santo
Ángel de Analco, convirtiéndose en los referentes
geográficos y simbólicos de este territorio
cruzando el río San Francisco. Sus templos,
conventos, atrios y huertos, se harían parte de la
vida cotidiana barrial que, en su origen, consistía
en una comunidad indígena congregada para su
evangelización pero que, a la postre, definiría los
apuntados diversos artes y oficios de la ciudad.
Este repoblamiento haría obligada la división
parroquial de Analco, y con ello la construcción
del templo de Nuestra Señora de La Luz que,
siglos después, se convertirá en el identitario del
único colectivo originario que aún perdura desde

la fundación hispánica de la ciudad: el de alfarero.
Por último, y de nuevo por la ubicación del barrio,
sus gremios florecerían a partir del intercambio
económico y cotidiano con los habitantes del otro
lado del río. Esta simbiosis daría pie a que sus
diferentes equipamientos, tanto públicos como
privados, la flecha del tiempo los convirtiera en
lugares tradicionales de encuentro social. Más aún,
que justo tales actividades construirían una identidad
que aún se conserva en la nomenclatura y toponimia
del sistema viario de los alrededores del referido
templo que funciona de igual modo en centralidad.
Así, la diada conformada por el emplazamiento
natural y las edificaciones: en específico el conjunto
religioso y los espacios abiertos; definirían lo que
hoy entendemos como el barrio de La Luz en
Puebla y su vida cotidiana. Por consiguiente, y, en
resumen: el barrio es un sensible y temporal sistema
de convivencia cuya fragilidad está determinada por
las alterables permanencias del espacio construido;
esta recíproca doble dimensión, a su vez, está
determinada por las inalterables persistencias del
medio natural que, por su propia condición, por
más empeño que se tenga en ocultarlas u omitirlas,
acaban por imponerse en ambas, pero nunca al
revés, y al hacerlo, incluso, puede que no lo hagan
de una manera delicada. C

Referencias bibliográficas
Aguilera, Javier (1994), Fundación de ciudades hispanoamericanas. Madrid, Editorial Mapfre.
Aranda, José (1988), Desde el otro lado del río. Puebla, BUAP.
Aymonino, Carlo (1972), Orígenes y desarrollo de la ciudad moderna. Barcelona, Gustavo Gili.
Baigorri, Artemio (1995), “Del urbanismo multidisciplinario a la urbanística transdisciplinaria. Una
perspectiva sociológica”, Ciudad y Territorio Estudios Territoriales, Vol. III, núm. 104, pp. 315-328.
Cabrera, Virginia y Tenorio, Lina (2006), “Programa Angelópolis en la zona monumental de la ciudad de
Puebla, México”, Ciencia Ergo Sum, Vol. 13, núm. 1, marzo-junio, pp.7-14.
Carrión, Antonio (2021), Historia de La Ciudad de Puebla de Los Angeles (Puebla de Zaragoza). Texas,
ULAN Press.
Castro, Felipe (2010), “Los indios y la ciudad. Panorama y perspectivas de investigación”, en Castro, F.
(coord.), Los indios y las ciudades de Nueva España. México, UNAM, pp. 9-33.
Castells, Manuel (1971), Problemas de investigación en sociología urbana. México, Siglo XXI.
Castells, Manuel (1999), La cuestión urbana. México, Siglo XXI.
Certeau, Michel (1999), La invención de lo cotidiano 2. Habitar, cocinar. México, Universidad
Iberoamericana.
Cordero, Enrique (1965), Historia Compendiada del Estado de Puebla. Puebla, Centro de Estudios
Históricos de Puebla, A.C.
Cortés, Justino (2016), Analco, al otro lado del río. Puebla, ABC Ediciones y Servicios.
Cuenya, Miguel (1987), “Evolución demográfica de una parroquia de la Puebla de los Angeles 16601800”, Historia Mexicana, Vol. 36 núm. 3, enero-marzo, pp. 443-464.
37

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Cuenya, Miguel y Contreras, Carlos (2003), Reformas borbónicas y ordenamiento urbano (facsímil).
Puebla, BUAP.
Cuenya, Miguel y Contreras, Carlos (2012), Puebla de los Ángeles. Puebla, BUAP.
Domínguez, J. (2016), “Barrio de La Luz” en 4 épocas. 85 lugares para conocer Puebla, Puebla, H.
Ayuntamiento de Puebla, pp. 71-73.
Donoso, Roberto (1993), Antecedentes de la sociología urbana. México, UAM-X.
Fadda, Giulietta, y Cortés, Alejandra (2007), “Barrios. En busca de su definición en Valparaiso”, Urbano,
Vol. 10, núm. 16, noviembre, pp. 50–59.
Flores, Carlos (2007), El encuentro de la ciudad y el Ejido. El caso particular de los Núcleos ejidales de
la ciudad de Tepic (Tesis Doctoral). Madrid, ETSAM-UPM.
Ferro, German (2010), “Guía de observación etnográfica y valoración cultural de un barrio”, Apuntes, Vol.
23 núm. 2, pp.182-193.
Fuente, María (1999), Diccionario de historia urbana y urbanismo. El lenguaje de la ciudad en el tiempo.
Madrid, U. Carlos III de Madrid.
Galicia, Esther (2015). “Un acercamiento histórico a las condiciones originales de funcionamiento del
sistema hídrico subterráneo y su respuesta superficial en la microcuenca de la ciudad de Puebla”,
Investigaciones Geográficas, Boletín, núm. 86, pp. 38-52.
García, Emma (2008), Los barrios antiguos de Puebla. Puebla, Instituto Municipal de Arte y Cultura de Puebla.
Geddes, Patrick (1960), Ciudades en evolución. Buenos Aires, Ediciones Infinito.
Giménez, Carlos (1991), Valdelaguna y Coatepec. Madrid, Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
Gómez, Lidia, (2010), “Las fiscalías en la ciudad de los Ángeles, siglo XVII”, en Castro, F. (coord.), Los
indios y las ciudades de Nueva España. México, UNAM, pp. 173-195.
Halbwachs, Maurice (2004), La memoria colectiva. Zaragoza, Prensas Universitarias de Zaragoza.
Hernández, Agustín; Alguacil, Julio; Medina, María y Moreno, Carmen (1997), La ciudad de los
ciudadanos. Madrid, Ministerio de Fomento.
Hannerz, Ulf (1987), Exploración de la ciudad. Hacia una antropología urbana. México, FCE.
Hirschberg, Julia (1978), “La fundación de Puebla de los Ángeles. Mito y realidad”, Historia Mexicana,
Vol. 28, núm. 2, octubre- diciembre, pp. 185-223.
Jacobs, Jane (2011), Muerte y vida de las grandes ciudades. Madrid, Capitán Swing Libros, S.L.
Lefebvre, Henri (1972), La revolución urbana. Madrid, Alianza.
Leicht, Hugo (2015), Las Calles de Puebla. Ciudad de México, Ediciones de México.
Le Goff, Jacques (1991), El orden de la memoria. El tiempo como imaginario. Barcelona, Ediciones
Paidós Ibérica, S.A.
Lomelí, Leonardo (2013), Puebla. Historia breve. México, COLMEX.
López, Enrique y Ibarra, Xóchitl. (1997). “Barrios, colonias y fraccionamientos. Historia de la evolución
de una familia temática de palabras que designa una fracción del espacio urbano” Las palabras de
la ciudad, Biblioteca Digital UNESCO, Cuaderno núm. 2.
Loreto, Rosalva (2008), “El microanálisis ambiental de una ciudad novohispana. Puebla de Los Ángeles,
1777-1835”, Historia Mexicana, Vol. LVII, núm. 3, enero-marzo, pp. 721-774.
Loreto, Rosalva (2015), Cartografía histórica de Puebla. Siglos XVI-XX. Puebla, BUAP.
Lynch, Kevin (1998), La imagen de la ciudad. Barcelona, Editorial Gustavo Gili.
Melé, Patrice (2006), La producción del patrimonio urbano. México, CIESAS.
Méndez, Eloy (1988), Urbanismo y morfología de las ciudades novohispanas. Puebla, BUAP.
Menegus, Margarita (1991), Del señorío a la república de indios. El caso de Toluca: 1500-1600. Madrid,
Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
Mejía, Germán (2021), “El espacio y el tiempo. Un ensayo para estudiar la ciudad en clave de historia
urbana”, en Martínez, G. y Mejía, G. (coord.), Después de la heroica fase de exploración. La
historiografía urbana en América Latina. Guanajuato, Universidad de Guanajuato.
Merlo, Eduardo y Quintana, José (2001), Las Iglesias de la Puebla de los Ángeles, Tomo II. Puebla,
UPAEP.
Miravete, Teresita de Jesús (2011), “La conservación del patrimonio cultural urbano y arquitectónico (el
caso del barrio de La Luz)”. Dualidad, Núm.11, pp. 25-34.
38

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Pöete, Marcel (2015), Introducción al urbanismo. Evolución de las ciudades. Lecciones de antigüedad.
Oviedo, KRK Ediciones.
Rivera, Guadalupe e De Iturbe, Marín (1983), La propiedad territorial en México 1301-1810. México,
Siglo XXI.
Rossi, Aldo (1981), La arquitectura de la ciudad. Barcelona, Paidós.
Rovira, Rossend (2016), “Barrios indígenas virreinales como espacios de salvaguardia y legitimación
franciscanas”, Latinoamérica. Revista de Estudios Latinoamericanos, núm.62, pp.135–162.
Safa, Patricia (2001), Vecinos y vecindarios en la ciudad de México. Un estudio sobre la construcción de
identidades vecinales en Coyoacán. México, Miguel Ángel Porrúa.
Terán, Fernando (2009), El pasado activo. Del uso interesado de la historia para el entendimiento y la
construcción de la cuidad. Madrid, Akal.
Valverde, Francisco (2017). Puebla, calle 11sur: de borde urbano a eje de centralidad. Puebla, Universidad
Iberoamericana Puebla.
Vélez, Francisco (2015), “El paisaje cultural del Valle de Cuetlaxcoapan”, Revista del Centro Histórico de
la Ciudad de Puebla, Cuetlaxcoapan, núm. 1, pp. 3-9.
Vélez, Francisco y Guzmán, Ambrosio (2016), Cartografía histórica de la ciudad de Puebla. Puebla,
BUAP.
Waisman, Marina (1990), El interior de la historia. Historiografía arquitectónica para uso de
latinoamericanos. Bogotá, Escala.
Wirth, Louise (1988), “El urbanismo como modo de vida”, en Bassols, M., Donoso, R., Massolo, A. y
Méndez, A. (comp.), Antología de sociología urbana. México, UNAM, pp. 162-182.
Zoido, Florencio; De la Vega, Sofía; Morales, Guillermo; Mas, Rafael y Lois, Rubén (2000), Diccionario
de geografía urbana, urbanismo y ordenación del territorio. Barcelona, Editorial Ariel SA.

39

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Importancia de las áreas verdes en zonas urbanas con alta
contaminación. El caso de Atitalaquia, Atotonilco de Tula y
Apaxco, México
The importance of green spaces in urban areas with high pollution. The case of
Atitalaquia, Atotonilco de Tula and Apaxco, Mexico
Recibido: agosto 2021
Aceptado: marzo 2022

Rosa Martínez Rico1
Brisa Violeta Carrasco Gallegos2
Xanat Antonio Némiga3

Resumen

Abstract

En los municipios de Atotonilco de Tula, Atitalaquia
(Hidalgo) y Apaxco (Estado de México) se presenta
un problema ambiental por la contaminación de
diversas fuentes de origen industrial y urbano.
Además de la falta de la falta de la aplicación de
legislación en materia ambiental, que atenúen los
impactos de las industrias, la falta de atención a la
planificación urbana y en específico a la dotación
de áreas verdes, no contribuye a mitigar el problema
de la contaminación. El objetivo del presente trabajo
es realizar una caracterización de la problemática de
estudio, que permita problematizar a fin de encontrar
soluciones en el aspecto de la dotación de áreas
verdes. Para ello se analizan las variables estadísticas
de localización de las zonas urbanas, los usos de suelo,
registros de las emisiones de sustancias contaminantes
y localización de áreas verdes. Como acercamiento
cualitativo al estudio, se aplicó un grupo focal para
determinar las principales problemáticas ambientales
y posteriormente una encuesta en la que se indagó
sobre la percepción de las áreas verdes y el valor que
la población les asigna como potencializadoras de
mejoras a su salud y al ambiente.

In the municipalities of Atotonilco de Tula,
Atitalaquia (Hidalgo) and Apaxco (State of
Mexico) there is an environmental problem due
to pollution from various sources of industrial and
urban origin. In addition to the lack of application
of environmental legislation, which mitigate
the impacts of industries, the lack of attention to
urban planning and specifically to the provision
of green areas, does not contribute to mitigate the
problem of pollution. The objective of this work
is to carry out a characterization of the problem
of study, which allows problematizing in order
to find solutions in the aspect of the provision of
green areas. To this end, the statistical variables
of location of urban areas, land uses, records of
emissions of polluting substances and location
of green areas are analyzed. As a qualitative
approach to the study, a focus group was applied
to determine the main environmental problems
and then a survey in which the perception of green
areas and the value that the population assigns to
them as potentiators of improvements to their
health and the environment were investigated.

Palabras Claves:

Keywords:

áreas verdes; contaminación; SIG

green spaces; pollution; GIS

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Facultad de Geografía, Universidad Autónoma del Estado de México UAEM, México; Doctoranda
Geografía y Desarrollo Geotecnológico; email: rmartinezr905@alumno.uaemex.mx
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Facultad de Geografía, Universidad Autónoma del Estado de México UAEM, México; Doctora en
Ciencias Sociales; Miembro del Sistema Nacional de Investigadores, CONACyT, México; Email: brisavioletac@hotmail.com
3
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Facultad de Geografía, Universidad Autónoma del Estado de México UAEM, México; Doctora
en Ciencias en Manejo de Recursos Naturales; miembro del Sistema Nacional de Investigadores Nivel 1; email: xantonion@uaemex.mx

40

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Introducción

El estado de salud de la población no está
debidamente documentado ni estudiado, pese
a las reiteradas llamadas de atención de las
poblaciones locales, quienes manifiestan un
alto número de casos de cáncer y enfermedades
infecciosas, dermatológicas y renales. Ante la
gravedad de esta situación, la sociedad local se
ha organizado en colectivos y movimientos de
los cuales la participación de la población ha
sido activa, plasmando la problemática no solo
de contaminación y salud a su alrededor sino
también las cuestiones como la falta de espacios
verdes, para tener un ambiente más sano.
La investigación de la cual se desprende
el presente documento toma en cuenta dichas
problemáticas ambientales que son un reto para
la sostenibilidad y la salud humana y ambiental
de la zona. Se presenta la caracterización de la
zona de estudio, los reportes de la contaminación
y los resultados de la aplicación de instrumentos
cualitativos con participantes de los grupos
comunitarios organizados en la zona. Los resultados
dan a conocer un diagnóstico ciudadano, cotejado
con fuentes oficiales sobre las problemáticas de
contaminación y el estado y la necesidad de las
áreas verdes en los municipios.

En la actualidad se ha vuelto imprescindible contar
con espacios verdes provistos de vegetación
saludable que garanticen la sustentabilidad en las
zonas urbanas, rebasando con ello el concepto
de que la vegetación urbana cumple sólo con
funciones estéticas. La Organización Mundial de
la Salud (OMS), ha asegurado que se necesita,
al menos, un árbol por cada tres habitantes para
respirar un mejor aire en las ciudades y un mínimo
de entre 10 y 15 metros cuadrados de zona verde
por habitante (Banco Mundial y Schaeffer, 2016).
Cada espacio verde en zonas urbanas representa
un desafío para su mantenimiento y cuidado, pero
también un bien invaluable para la sociedad al
brindar beneficios ambientales como regulación
del clima, captación de humedad, ruido y polvo,
además de ser hábitat para aves residentes y
migratorias. En el aspecto económico las zonas con
más y mejores espacios verdes aumentan la calidad
de vida y con ello el valor de las propiedades
(Mayorga y Luna, 2018; Miller, 2018).
También aportan ventajas para la salud
pública mediante un aire, más limpio, más fresco:
a cambio de dar oxígeno, los árboles absorben el
dióxido de carbono producido por la combustión
de varias fuentes contaminantes. Estas áreas
eliminan o atrapan el polvo, la ceniza, el polen
y el humo que dañan los pulmones, mitigando la
contaminación atmosférica (Rea-Padilla, 2020).
La región Atitalaquia, Atotonilco de Tula
y Apaxco, presenta un intenso y desordenado
crecimiento a raíz de la industrialización y la
urbanización, que tiene una creciente concentración
de unidades económicas de tipo industrial y el
paso de los ríos Salado y Tula, que funciona
como colectores de aguas negras e industriales
provenientes de la Ciudad de México y del Estado de
México. Así como, las cinco industrias cementeras
las cuales conllevan un riesgo de contaminación y
afectaciones a la salud para la población y el medio
ambiente, esto por el doble proceso productivo
que es necesario para la producción del cemento;
primeramente, se tiene la extracción de la roca
caliza, se trata de un proceso de minería a cielo
abierto, con sus conocidos impactos ambientales.
La segunda parte de la producción es de
transformación industrial en hornos. (Carrasco y
Vargas, 2015). Aunado a lo anterior una refinería,
una termoeléctrica, tres caleras y múltiples
fábricas de alimentos, plásticos y agrotóxicos.

Antecedentes sobre espacios verdes
Los espacios verdes conforman espacios públicos
cuyo elemento principal es la vegetación. La
presencia de superficie verde garantiza también
la resiliencia ante eventos climáticos extremos
(Segovia y Oviedo, 2000; Galindo y Victoria,
2012). El número de árboles del planeta se ha
reducido en un 46%. Al mismo tiempo, la OMS
calcula que el 92% de la población mundial está
expuesta a niveles peligrosos de contaminación del
aire, lo que es un desafío de la salud medioambiental
y humana en el seno de las ciudades, cuya urgencia
es cada vez mayor. Y por ello, los parámetros de
arbolado y espacio verde son ineludibles en la
planificación urbana actual (OMS, 2016). En la
zona de estudio la contaminación es uno de los
principales problemas que aquejan a la población,
por lo que los espacios verdes son primordiales.
Vivir cerca de espacios verdes urbanos puede
mejorar la salud física y mental y la Organización
de las Naciones Unidas para la Alimentación y la
Agricultura (FAO por sus siglas en inglés) señala
que ayudan a revalorizar el área, ayudando a
conseguir un rédito de hasta un 20% añadido, por
41

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

lo que una ciudad con una infraestructura verde
bien planificada y bien manejada se vuelve más
resiliente y sostenible (FAO, 2018; Röbbel, 2020).
Los beneficios para la salud que se derivan de los
espacios verdes denotan significativamente menos
condiciones cardio-metabólicas y mentales, en
contraste con los parques y áreas menos frecuentes,
lo que sugiere el beneficio para la salud de plantar
y mantener estos espacios (Criollo, 2018). Los
espacios verdes han pasado de ser elementos
secundarios del paisaje urbano, con fines estéticos
y recreativos, a convertirse en áreas de gran
importancia porque proporcionan beneficios de
índole social y ambiental (Ojeda y Espejel, 2014).
Los espacios verdes son ya considerados un
indicador de calidad de vida de los habitantes
urbanos, considerados como capaces de
contribuir a resolver problemas tan diversos como
inseguridad pública, contaminación atmosférica,
cambio climático, desintegración social, obesidad
generalizada en la población y, en general,
problemas relacionados con salud pública (Flores,
2017; Franco, 2012).
Una buena dotación de espacios verdes en las
zonas urbanas genera mejores condiciones de vida
para la población, esa necesidad se intensifica cuando
tenemos regiones que por sus propias actividades
económicas reciben más contaminación, como es
el caso de estudio del presente texto. Proponemos
que, si bien los problemas medioambientales son
de solución compleja que involucra a diferentes
actores, técnicas y políticas públicas, las medidas de
mitigación en este caso, las áreas verdes, deben ser
consideradas por las administraciones municipales
como prioridad.

población, localidades urbanas y rurales. Del
CONABIO (2020) para la determinación de los usos
de suelo, Registro de Emisiones y Transferencia de
Contaminantes (RETC) (SEMARNAT, 2021) para
la localización de fuentes contaminantes fijas y
emisiones de contaminantes al ambiente y para la
ubicación de áreas verdes INEGI (2020).
En una siguiente fase mediante métodos
cualitativos4 para el acercamiento a la percepción
social de la problemática y el valor de uso que se les
asigna a los espacios verdes. Se realizó un grupo focal
con el objetivo de realizar un diagnóstico comunitario
de los principales problemas ambientales de la
región mediante la aplicación de cuatro reactivos,
que permitieron, delimitar y priorizar los problemas
y realizar un árbol de causas y efectos. Una vez
analizados los datos, se procedió a la aplicación de
una encuesta en los tres municipios con la finalidad de
establecer el estado de las áreas verdes y el valor que
la población les asigna, como potencializadoras de
mejoras en la calidad de vida. Por último, se procedió
a la interpretación de los resultados obtenidos y a la
conducción de las conclusiones correspondientes.
Caracterización física y de la contaminación en
la zona de estudio
El presente estudio comprende tres municipios,
Apaxco en el Estado de México Atitalaquia y
Atotonilco de Tula en el Estado de Hidalgo.
Apaxco tiene una ubicación de 19° 55’ y 20° 02’
de latitud norte; los meridianos 99° 05’ y 99° 13’
de longitud oeste, con una altitud entre 2,100 y
2,900 msnm, sus colindancias son al norte con el
estado de Hidalgo y el municipio de Hueypoxtla;
al este con el municipio de Hueypoxtla; al sur con
los municipios de Hueypoxtla y Tequixquiac; al
oeste con el municipio de Tequixquiac y el estado
de Hidalgo. Tiene una superficie de 80.34 km².
Por su parte Atitalaquia, está ubicado en 20° 01’
y 20° 06 de latitud norte; los meridianos 99° 08’
y 99° 18’ de longitud oeste, tiene una altitud
entre 2,000 y 2,700 msnm y sus colindancias
son al norte con los municipios de Tlaxcoapan y
Tetepango; al este con el municipio de Ajacuba;
al sur con los municipios de Atotonilco de Tula
y Tula de Allende; al oeste con el municipio de

Materiales y métodos
Para el presente análisis se recurrió en un primer
momento al análisis geoestadístico para realizar
una caracterización de la zona de estudio, en
cuanto a su localización, usos de suelo, registro
de contaminantes y localización de las zonas
verdes existentes. Los insumos empleados y que
fueron sujeto de posterior análisis, modelación
e interpretación provienen de fuentes oficiales,
como INEGI (2020) para el caso de localización,

4

Los dos instrumentos cualitativos aplicados: grupo focal y encuesta, se llevaron a cabo de forma virtual, debido a la emergencia sanitaria
por la pandemia de SARS COV19, lo que representó un reto para la investigación, pero que sin embargo ha sido una oportunidad para
establecer nuevas formas de acercamiento al trabajo de campo.

42

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Tula de Allende y Tlaxcoapan. Cuenta con una
superficie de 63.43 km2. En lo que respecta a
Atotonilco de Tula, ubicado en 19° 52’ y 20° 03’
de latitud norte 99° 08’ y 99° 19’ de longitud oeste,
con una altitud entre 2,000 y 2,800 msnm y una
colindancia al norte con los municipios de Tula
de Allende y Atitalaquia; al este con el municipio
de Ajacuba y el estado de México; al sur con el
estado de México y con el municipio de Tepeji
del Río de Ocampo; al oeste con los municipios
de Tepeji del Río de Ocampo y Tula de Allende.
Con una superficie total de 121.34 km2 (Mapa 1).

La región se ve afectada por la presencia
intensiva de industrias que generan contaminación
ambiental que se considera como una de las zonas
críticas en el contexto nacional (Toledo, 2019).
“Alrededor de tres mil toneladas de residuos
tóxicos se procesan cada mes en la planta Geocycle
México, para ser incinerados en la trasnacional
Holcim. Por la devastación ambiental y la toxicidad
del aire, científicos la han denominado región de
sacrificio, una de las peores del mundo. Expuesta a
115 grandes fuentes contaminantes, más de 40 mil
personas. Apaxco, bordeada de cementeras, esta
comunidad se inunda de gases tóxicos y enferma
a la población que ahí vive. Se trata de la llamada
cuenca cementera Atotonilco-Apaxco, que ha
atraído capitales extranjeros y nacionales para la
explotación de piedra caliza y barro que hay en el
territorio.” (Ramírez, 2017).
Para el análisis de los contaminantes presentes
en la región se utilizaron reportes del RETC,
que publica anualmente la Secretaría de Medio
Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT),
reportando las emisiones de las empresas en
kilogramos o toneladas por año, en matrices
como aire, agua, suelo, reutilización, reciclado,
coprocesamiento, tratamiento, disposición final,
alcantarillado, incineración y otros. Ocupándose los
años 2010 y 2018 (última actualización disponible
al momento), como muestra representativa del
comportamiento de las emisiones de contaminantes
en una década (Mapa 2).

Mapa 1. Localidades en Atitalaquia, Atotonilco de
Tula y Apaxco

Fuente: Elaboración propia con base en INEGI, 2020

Los usos de suelo en el área de estudio demuestran
la escasez de espacios verdes, puesto que su mayor
uso se da en agricultura de diversos tipos, seguido de
suelos urbanos y áreas desprovistas de vegetación
las que tienen una mayor cantidad de hectáreas
para estos usos (Tabla 1). Las áreas desprovistas
de vegetación y las de vegetación secundaria
corresponden, según lo constatado en trabajo de
campo a canteras de piedra caliza abandonas, que
no recuperan la vegetación natural.

Mapa 2. Fuentes Contaminantes en Atitalaquia,
Atotonilco de Tula y Apaxco

Tabla 1. Porcentaje de usos de suelo en Atitalaquia,
Atotonilco de Tula y Apaxco

Fuente: Elaboración propia con base en SEMARNAT, 2018
Fuente: Elaboración propia con datos de CONABIO, 2020

43

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

La siguiente gráfica (1) muestra el
comportamiento de las emisiones contaminantes
de las empresas en dos años elegidos: 2010 y 2018,
en Apaxco las emisiones en el aire más altas para
2010 fueron Bióxido de nitrógeno, Bióxido de
carbono, Benceno, Mercurio y Plomo, mientras
que para el 2018 lo fueron el Bióxido de carbono,
Bióxido de nitrógeno, Benceno, Cromo y Plomo,
presentando un rango más alto de Furanos y
Dioxinas que la década anterior. Mientras que en
el agua bajaron los índices de 2010, con respecto
a 2018 y en suelo el municipio presentó en 2010
contaminantes por Cromo, Níquel, Plomo y
Cadmio y para la siguiente década los totales se
presentaron en Cromo, Níquel y Plomo.
En el municipio de Atitalaquia, se presentaron
contaminantes no solo en agua, suelo y aire, sino
que también se vio afectado el alcantarillado
y la disposición final de los desechos y el
Bióxido de carbono, Níquel, Metano, Mercurio,
Formaldehido, Cromo, Cadmio, Arsénico, Plomo
y Cianuro, fueron algunos de los elementos más
contaminantes en el municipio durante 2010 y
2018 (Gráfica 2).
Para el municipio de Atotonilco de Tula las
emisiones subieron considerablemente en el aire,
los Furano y Dioxinas aumentaron cuatro gramos
de 2010 a 2018, el cromo aumentó 77 kg/año y los
elementos que permanecieron elevados durante
el 2010 fueron el Plomo, Cadmio, Arsénico,
Mercurio, Benceno y Bióxido de carbono, el agua
y el suelo por su parte presentaron los índices
más elevados en el 2018, en el Cianuro, Níquel,
Cromo y Arsénico, por lo que se puede notar
sin lugar a dudas que a través de ocho años la
contaminación aumentó exponencialmente. Por
lo que es urgente tomar medidas de mitigación al
respecto (Gráfica 3).

Gráfica 2. Sustancias Tóxicas en Atitalaquia, Hidalgo,
2010 y 2018

Fuente: Elaboración propia con base en SEMARNAT, 2020
Gráfica 3. Sustancias Tóxicas en Atotonilco de Tula,
Hidalgo, 2010 y 2018

Fuente: Elaboración propia con base en SEMARNAT, 2020

En escenarios de alta contaminación como la
región de estudio, resulta primordial la aplicación
de estrategias de mitigación, que pueden ser muy
diversas, en primer lugar, evitar en la medida de
lo posible que las fuentes de emisiones continúen
contaminando mediante la modernización de
instalaciones y procesos productivos, el control de
sus emisiones, con filtros efectivos que eviten la
dispersión de contaminantes al aire y el tratamiento
de sus residuos como agua y otros, antes de ser
depositados en el medio ambiente. Pero además de
las modificaciones al sistema productivo industrial
que resultan necesarias y urgentes, es también la
adecuación a los espacios urbanos primordial
para mejorar la calidad de vida de la población.
En el caso de la presente investigación se han
considerado los espacios verdes, sus mejoras, su
ampliación y accesibilidad5 sig. pag., como elementos
que por una parte purifican el aire, pero que además
representan un espacio recreativo y deportivo, que
mejoran la salud física y mental de la población.

Gráfica 1. Sustancias Tóxicas en Apaxco, Estado de
México, 2010 y 2018

Fuente: Elaboración propia con base en SEMARNAT, 2020

44

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Metodologías cualitativas de participación
social aplicadas para la evaluación de espacios
verdes

Actualmente, en los tres municipios de estudio
se observa que no se encuentran homogéneamente
distribuidos los espacios verdes y en recorrido de
campo se registra que son pocos los espacios y que
estos no están dotados de la infraestructura mínima
requerida6 puesto que no se cubre ni el 1% en estos
municipios, encontrándose 0.21 m2 en Atitalaquia,
0.19 m2 en Apaxco y 0.47 m2 en Atotonilco de Tula
por habitante, no logrando ni la mitad requerida
como lo marca la OMS (2016). De aquí a 2030
(ONU, 2020), proporcionar acceso universal a zonas
verdes y espacios públicos seguros, en particular
para las mujeres y los niños, las personas de edad y
las personas con discapacidad” (Mapa 3).

Los métodos cualitativos se interesan por captar
la realidad social a partir de la percepción que
tiene el sujeto de su propio contexto, explorando
los conocimientos y valores que comparten los
individuos en un determinado contexto espacial
y temporal (Bonilla y Rodríguez, 1997). Para el
presente trabajo se realizó un grupo focal,7 con
el objetivo de hacer un diagnóstico comunitario
sobre los problemas de contaminación en los
municipios, sus causas, afectaciones y posibles
soluciones. Se eligieron a 15 participantes clave:
activistas miembros de colectivos organizados
por la defensa del medio ambiente, y además
habitantes de los 3 municipios (Figura 1).

Mapa 3. Espacios Verdes en Atitalaquia, Atotonilco
de Tula y Apaxco

Figura 1. Taller Virtual de participación ciudadana
de los ciudadanos de Atitalaquia, Atotonilco de Tula
y Apaxco

Fuente: Elaboración propia con base en INEGI, 2020
Fuente: Elaboración propia. Realizadas durante enero y
febrero 2021

Por la ubicación de las áreas verdes, se tiene
que no cumplen con los estándares internacionales
de accesibilidad. En cuanto a la planificación
urbana, se aprecia que no ha sido considerada la
ubicación de las localidades al momento de dotar
de espacios verdes, puesto que la ubicación de
éstos se concentra en las cabeceras municipales,
dejando desatendidas las zonas periféricas.

Se presentaron cuatro reactivos a partir de los
cuales se realizó la discusión, obteniéndose los
siguientes resultados (Tabla 2).

5

Las propuestas para mejoras de los espacios verdes pueden retomarse de la percepción ciudadana plasmada en la encuesta y de la
medición por medio de herramientas SIG de la calidad y cantidad del arbolado. La ampliación se determina a partir del cálculo de los
kilómetros de áreas verdes existentes por habitante y lo señalado en los estándares internacionales. La accesibilidad se determinó al ubicar
en el mapa de los municipios las áreas verdes y los asentamientos urbanos.
6
Para que los espacios verdes cumplan con los fines de ocio y relajación, deben presentar requisitos mínimos como, accesibilidad,
distancia, ubicación, seguridad y diseño ornamental.
7
Puede definirse como una discusión cuidadosamente diseñada para obtener las percepciones sobre una particular área de interés, se
caracterizan por estar constituidos por personas que poseen ciertas características en común que proveen datos o información de naturaleza
cualitativa mediante su participación en una discusión focal (Krueger, 1991).

45

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

e incremento en la urbanización, así como, el
establecimiento de fábricas de cemento, fábricas de
cal, una refinería de petróleo, una termoeléctrica,
e innumerables zonas de extracción de materiales
pétreos a cielo abierto. Además, por la zona
transitan tres canales de aguas residuales urbanas
e industriales, provenientes de la Ciudad de
México con destino a la presa Endhó (municipio
de Tula de Allende).
El exceso de agentes tóxicos se asocia a los
procesos de operación de unidades productivas, en
su mayoría, sin atender regulaciones ambientales
y en posible complicidad de las autoridades
locales. La situación se agrava ante la ausencia de
datos geoestadísticos de mortalidad, morbilidad
y concentración de contaminantes. La población
local no cuenta con datos confiables de la situación
del riesgo que enfrenta su salud, sin embargo, las
afectaciones van en aumento.
Existen causas a nivel intermedio de
complejidad, identificables como micro causas
debido a su delimitación. Las causas que la
población asocia al agravamiento del problema,
son: falta de leyes que protejan al medio ambiente,
falta de cumplimiento de leyes de protección al
medio ambiente, corrupción en autoridades, tráfico
de influencias de empresarios, desinterés de la
población, falta de educación ambiental y falta
de vigilancia de la operación de las industrias.
(Carrasco, et. al., 2021: 6)
Con estos resultados, se procedió a la aplicación
de la encuesta sobre espacios verdes en los
municipios, para conocer el estado de los mismos
según la percepción social y el valor que se le asigna
a los mismos. Para la aplicación este instrumento,
no se eligieron informantes clave, las condiciones
para la determinación de los informantes fueros ser
mayores de edad y residentes de los tres municipios.
El objetivo de realizar una evaluación
ambiental sobre las áreas verdes existentes en la
zona de estudio, tanto en aquellas consideradas
como equipamiento urbano, al igual que en las
zonas de extracción de minería no metálica
abandonadas, las condiciones de los espacios
verdes, su utilidad y afinidad con la población,
así como las consecuencias a la salud por falta de
espacios verdes.
La encuesta se elaboró en la plataforma de
Gooogle Forms, ya que es fácil compartirla y los
resultados son más accesibles, cuenta con un total
de 34 reactivos, de los cuales los primeros nueve
corresponden a datos confidenciales sin fines de

Tabla 2. Resultados del grupo focal aplicado en la
zona de estudio

Fuente: Elaboración propia, con base en los resultados
del grupo focal, enero 2020
*Reactivo no ponderado numéricamente, se enlistan los
resultados obtenidos.

A partir del análisis de la información se realizó un
informe del diagnóstico comunitario detectando las
áreas prioritarias de atención, la interpretación se
resume en el árbol de causas y efectos (Figura 2).
Figura 2. Árbol de causas y efectos, realizado a partir
del grupo focal

Fuente: Carrasco, et. al., 2021: 5

Interpretación
La descripción de los problemas identifica diferentes
niveles de análisis. En este caso, enfrentamos un
meso problema con nivel de complejidad alta, que
puede atenderse parcialmente a través de políticas
públicas. El problema es el incremento de la
devastación ambiental en suelo, agua y aire en la
región; con efecto principal de daño en la salud de
la población, disminución de producción agrícola
y seguridad alimentaria.
Las causas inmediatas identificadas son los
procesos contaminantes de origen antropogénico
(industrial, agrícola y urbana). Debido a la
cercanía de la región con la Ciudad de México,
se observa el surgimiento de núcleos económicos
46

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

lucro, los siguientes 14 reactivos competen a la
información de espacios verdes en los municipios
ya mencionados, su ubicación y el estado en el
que se encuentran, los siguientes siete se refieren
al estado de salud derivado de la presencia y/o
ausencia de espacios verdes y por último los
seis reactivos que son complementarios para la
investigación ya que recopila información valiosa
con tecnología de formularios.
Dicha investigación consiste en analizar la
percepción social para una evaluación y gestión
de espacios verdes socialmente sustentables,
puesto que el cuidado, manejo y disposición de
las especies arbóreas condicionan los servicios
ambientales que en el contexto urbano se tienen
que revalorizar, estableciendo las orientaciones
que permitan establecer su uso apropiado. De esta
forma se identifica el estado actual de la densidad de
las áreas verdes, las zonas necesitadas de acciones
y las zonas más urgentes. Así mismo, se hacen
recomendaciones de sitios que podrían contribuir a
mejorar su condición en cada municipio.

Una vez realizada y aplicada la encuesta,
fue contestada por 66 personas de los cuales 36
corresponden al municipio de Atitalaquia, 18 a
Atotonilco de Tula y 12 a Apaxco, con participación
del 59% de mujeres, 39.4% hombres y 1.5% prefirió
no decirlo. La escolaridad reportada fue de más
de 50% con educación superior y 28% con media
superior y el resto no respondió. El 65% de los
encuestados reporta que, si existen espacios verdes
cercanos a su vivienda, mientras que 35% declara
que no. Con respecto al uso de los mimos 38% los
utiliza de manera regular, 47% lo hace de forma
ocasional y el 15% no los usa.
También se pudo obtener que la población
desea tener más espacios verdes y que la existencia
de estos en cada comunidad es primordial por la
problemática que presenta de contaminación, así
como por los beneficios que brindan estos espacios
verdes, no solo a la comunidad, a los municipios o a
los estados, si no al resto de los estados vecinos y en
conjunto combatir al cambio climático y coadyuvar
a mejorar la calidad de vida de las personas.
Proponen hacer campañas de reforestación y hacer
uso de las canteras y predios abandonados, para
darle un fin recreativo, que estén dotados con la
infraestructura correspondiente, para poder llevar
a cabo actividades en beneficio de la salud y del
medio ambiente.
Se cuestionó si se tenía libre acceso a estos
espacios verdes, el 75% si lo tiene, mientras que
el 17%, tiene el acceso restringido y el 14% no
tiene acceso, así mismo se pudo analizar que del
acceso a estos espacios los que más utiliza la
población son los deportivos, parques, jardines y
camellones con un 72% (Gráfica 4).
Los siguientes reactivos corresponden a
conocer las respuestas de los ciudadanos de con
quién acuden a los espacios verdes y el 93%
lo hace con su familia, el 50% con amigos y el
16% asisten solos (las respuestas a este reactivo
no son restrictivas entre sí). Así pues, proponen
mejoras a los espacios en los siguientes aspectos:
limpieza, mantenimiento, aumento a la cantidad
de flora, seguridad y alumbrado (Gráfica 5).
Sobre la frecuencia de uso, el 44% acude 1 ó 2
días a la semana, y el 35% los visita 3 a 4 días por
semana, pese a la contingencia ambiental a causa

Figura 3. Encuesta virtual de espacios verdes

Fuente: Elaboración propia, febrero 2021, con base en
Antonio, et. al, 20148

8

La encuesta se encuentra disponible en la siguiente URL:
https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSekeTShWn7yEgJhmYRArGQJmrsdayNsS4fc_WXArOF1Ywh8RA/viewform?usp=sf_link
9
La encuesta se aplicó durante los meses de febrero a abril de 2021.

47

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

de la Pandemia por SARS-Covid 19, en el que
en todo el mundo se sugirió un aislamiento para
evitar más contagios, puesto que hay personas que
ya cuentan con una rutina de ejercicios y la misma
OMS, recomienda realizarlos, manteniendo la
sana distancia, así como las medidas de higiene
correspondientes. Es un buen momento para
darse a la tarea de recuperar y hacer y uso de estos
espacios y sentirse mejor fisica y emocionalmente,
pues se pudo obtener que el 45% hace uso de
estos espacios para hacer ejercicio, mientras que
el 30% realiza caminatas y al mismo tiempo se
recrea. Utilizándolo también para relajación y
tomar aire puro, aunque en este último se sabe que
los árboles brindan un oxígeno limpio y recogen
el dioxido de carbono, la contaminación aerea del
lugar, impide que la cantidad de espacios verdes
y árboles sean lo suficientes para codyuvar al
respecto (Gráfica 6).

Gráfica 5 (2). Asistencia y mejoras en los espacios verdes

Gráfica 6. Frecuencia y utilización de espacios verdes

Gráfica 4. Acceso y denominación de los espacios verdes

Fuente: Elaboración propia, con base en la encuesta
virtual 2021

A continuación se indica el tiempo que las
personas permanecen en un espacio verde y las
respuestan han sido que pasan entre 30 minutos
y más de 1 hora en estos, también se analizó si
se han tenido problemas de salud. Lo anterior no
obedece precisamente a la asusencia o presencia
de los espacios verdes, sino a las condiciones de
la población en el medio ambiente y a sus hábitos,
en donde el 55% de la población si presenta algun
malestar (Gráfica 7).

Fuente: Elaboración propia, con base en la encuesta
virtual 2021
Gráfica 5 (1). Asistencia y mejoras en los espacios verdes

Gráfica 7 (1). Tiempo de permanencia en un espacio
verde y problemas de salud

Fuente: Elaboración propia, con base en la encuesta
virtual 2021

48

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Se cuestionó a los encuestados sí la población
estaría dispuesta a hacer uso y cuidado de los
espacios verdes, lo cual es 100% respondió que si.
En la última gráfica (9) se analizó la disposición de
la ciudadanía para gestsionar ante las autoridades
para realizar adecuaciones para la mejora de las
áreas verdes. Pero para ello se requiere que los
espacios verdes, se encuentren bien dotados con
máquinas para hacer ejercicio, juegos, bancas,
pistas y por supuesto más árboles y arbustos que
sean adaptables a las condiciones climáticas,
hidrícas, geológicas y edafológicas del lugar.

Gráfica 7 (2). Tiempo de permanencia en un espacio
verde y problemas de salud

Fuente: Elaboración propia, con base en la encuesta
virtual 2021

Bajo este penúltimo rubro se hizo la cuestión
acerca de los rangos de edad que se aquejan por
algun malestar en su salud y el grupo más afectado
es el de la población de 35 a 39 años con un 16%,
mientras que el rango anterior de 30 a 34, al que
le sigue de 40 a 44 que presentan un porcentaje
similar de 11%. Esto sin lugar a dudas pertenece
a una población económicamente activa que
esta siendo afectada de alguna manera por los
problemas de contaminación y sus derivaciones,
siendo las enfermedades crónicas las que más
aquejan a la población, siguiéndo las enfermedades
de la piel y las neumopatías obstrubtivas crónicas,
así como las gastrointestinales, el cáncer y
las intoxicaciones. Como se mencionó en un
principio existen problemas de salud derivados
de las idustrias cementeras y caleras que existen
en los municipios (Gráfica 8).

Gráfica 9. Uso y equipamiento de los espacios verdes

Fuente: Elaboración propia, con base en la encuesta
virtual 2021

Gráfica 8. Grupos quinquenales y tipos de enfermedades

Fuente: Elaboración propia, con base en la encuesta virtual 2021

49

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Conclusiones

incineración de residuos en cementeras y caleras,
incluyendo la incineración de residuos sólidos
urbanos a partir del año 2012, por el convenio
que la ciudad de México y la fábrica de cemento
Cemex, celebraran luego del cierre del bordo
poniente, principal relleno sanitario de la ciudad
(Carrasco y Vargas, 2015). Al ser Atotonilco de
Tula el municipio que concentra tres de las cuatro
cementeras y tres de las cuatro caleras en los
municipios estudiados, y al presentar los mayores
incrementos de sustancias contaminantes según
lo encontrado en el RETC, se puede señalar la
importancia del aporte a la contaminación que trae
este tipo de industrias y la incineración de residuos.
La escasa localización de áreas verdes,
debidamente distribuidas para garantizar la
accesibilidad de todas las localidades urbanas, es
muestra de una falta de planificación y/o atención a
la dotación de este servicio público. Una evaluación
de accesibilidad brinda una herramienta para que
los municipios atiendan un área de oportunidad
prioritaria, en beneficio de la población. La
información que puede generarse mediante el
análisis espacial es clave para ser integradas
debidamente en zonas desprovistas de áreas verdes.
De la interpretación del cuadro de causas y
efectos, producto del grupo focal tenemos que
la población detecta la existencia de un meso
problema: Los niveles de contaminación altos por
las actividades productivas, ubicación estratégica
como zona de servidumbre de las grandes
metrópolis que la rodean. Al igual que un micro
problema que proviene de la falta de observación
y aplicación de las legislaciones ambientales,
desinterés por solucionar el problema, abandono
y saqueo de recursos naturales, que a fuerza de un
desinterés histórico agrava la situación.
Luego de concluidos los análisis de
caracterización cuantitativos y cualitativos, se
buscó mediante la aplicación de la encuesta
el acercamiento al objeto de análisis que es
la dotación de espacios verdes que respondan
a las necesidades de la región: 1) mitigar la
contaminación ambiental, 2) dotar de áreas
para el esparcimiento y la actividad física, que
favorece la salud física y mental, y 3) contribuir al
mejoramiento de la imagen urbana y dotación de
equipamientos públicos.
Entre los hallazgos se tiene que no existe
acceso universal a las áreas verdes ya sea por su
ubicación o por no encontrarse en condiciones
óptimas de uso. Se señala falta de arbolado,

La problemática ambiental de la zona de estudio
es compleja ya que en ella confluyen diversos
factores que potencian la contaminación, sin
que a la fecha se haya activado un plan integral
para la restauración medioambiental, sino por
el contrario, se sigue aumentando las fuentes
de emisiones contaminantes al continuar con la
instalación de zonas industriales. Esta situación
ubica a los municipios de estudio como una
zona de sacrificio, que una vez impactada por las
fuentes contaminantes, se convierte en receptora
de nuevos impactos negativos.
En el análisis presentado concluimos que, en
cuanto a la ubicación geográfica de la región, se
observa que, al estar en el centro de México, resulta
estratégica para la localización de industrias que doten
de productos a las principales zonas metropolitanas
del país como la del Valle de México, Puebla,
Toluca, etc. Aunado a la concentración industrial se
tiene que es una región afectada por los colectores
de aguas negras que provienen de la Ciudad de
México y de todos los municipios que atraviesan
hasta desembocar en la presa Endhó en el municipio
de Tula. Geográficamente la centralidad de la región
lejos de representar una ventaja, la condena como
receptora de actividades potencialmente dañinas para
la salud humana y ambiental.
En cuanto a la ubicación geográfica de la
región, se observa que, al estar en el centro de
México, resulta estratégica para la localización
de industrias que doten de productos a las
principales zonas metropolitanas del país como la
del Valle de México, Puebla, Toluca, etc. Aunado
a la concentración industrial se tiene que es
una región afectada por los colectores de aguas
negras que provienen de la Ciudad de México
y de todos los municipios que atraviesan hasta
desembocar en la presa Endhó en el municipio de
Tula. Geográficamente la centralidad de la región
lejos de representar una ventaja, la condena como
receptora de actividades potencialmente dañinas
para la salud humana y ambiental.
Al analizar el RETC, instrumento proporcionado
por la SEMARNAT encontramos que la cantidad
de contaminantes reportados se ha incrementado
del año 2010 al año 2018, principalmente en el
municipio de Atotonilco de Tula. Los factores
directamente vinculados al incremento de sustancias
contaminantes son: el aumento de las instalaciones
industriales (INEGI, 2019) y el incremento de la
50

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Agradecimientos

limpieza, mantenimiento y seguridad de esos
espacios. Para el aspecto de salud, se tiene que
el 55% de los encuestados manifiesta padecer
problemas de salud, este dato aporta a la
argumentación sobre la importancia que cobran
estas áreas para la mitigación de los efectos
adversos de la contaminación.
Como se mencionara anteriormente, la solución a
las problemáticas ambientales es compleja e involucra
a diversos actores sociales como las autoridades en su
rol de planificadoras del territorio, de reguladoras de
las actividades de los particulares y como garantes
del derecho de la población a la salud y a un medio
ambiente sano. Involucra a los sectores empresariales,
a trabajar con responsabilidad socioambiental, a
disponer de las mejores técnicas posibles, a aplicar el
principio precautorio para evitar los daños al medio
ambiente. Asimismo, la población afectada puede
ser participe de las soluciones, mientras exista la
conciencia de los problemas a los que se enfrenta y
se tomen acciones para intervenir, buscando mejoras
en su entorno, como es el caso de los participantes
del grupo focal. Es igualmente importante tomar en
cuenta que las medidas de mitigación representan
una parte fundamental para la restauración
ambiental. En este caso la propuesta es evaluar el
estado de las áreas verdes, para proporcionar una
herramienta útil para la intervención en búsqueda
de disminuir la contaminación en los municipios de
Atitalaquia, Atotonilco de Tula y Apaxco. C

Se agradece la participación de los activistas de los
colectivos Fundación para el Desarrollo Integral
Apaztle (Apaxco), Museo Comunitario Atotonilli
(Atotonilco de Tula), Caminando por la Justicia
Atitalaquia, Colectivo en Defensa de la Vida de la
Región Tolteca, Unión Ecologista San Jerónimo
Tlamaco (Atitalaquia) y Red de Conciencia
Ambiental Queremos Vivir A.C. (Tula de Allende),
por su disposición y confianza para participar de este
proyecto, y por su lucha por la defensa del territorio.
Créditos
La presente investigación se realiza con el
financiamiento del Consejo Nacional de Ciencia y
Tecnología (CONACyT) de México, obtenido en la
Convocatoria 2021-2022 PRONACE de investigación
e incidencia sobre procesos contaminantes, daño
tóxico y sus impactos socioambientales asociados
con fuentes de origen natural y antropogénico, para el
desarrollo del proyecto: “Evaluación del riesgo para la
salud humana por agentes tóxicos de origen antrópico
como herramienta de empoderamiento social. Región
Estratégica Ambiental: Norte del Estado de México y
Zona Tula, Hidalgo”, desarrollado en la Facultad de
Geografía de la Universidad Autónoma del Estado de
México, B. Carrasco Gallegos, Responsable Técnica.

Referencias bibliográficas
Antonio, Xanat, Miguel Ángel Álvarez y Daniel Silva. (2014) “Los espacios verdes en Metepec, México:
Percepción, estado y recomendaciones”, en Marcela Santana, María Galindo, Samuel Do Carmo,
Giovanna Santana, Carlos Contreras, Jorge Pickenhayn, Inocencia Cadena: Geografía de la Salud
sin fronteras, desde Iberoamérica, pág. 170-176, Toluca: UAEMex, UASLP. Disponible en: http://
ri.uaemex.mx/bitstream/handle/20.500.11799/58186/Geografia_de_la_Salud.pdf?sequence=1
Banco Mundial e Isabelle Schaeffer. (2016) “Cuatro maneras de construir las ciudades del futuro,”
Portal del Banco Mundial 03/11/2016, Disponible en: https://www.bancomundial.org/es/news/
feature/2016/11/03/cuatro-maneras-construir-ciudades-futuros
Bonilla, Elssy y Penélope Rodríguez. (1997) Más allá del dilema de los métodos. La investigación en
ciencias sociales, 3ª Ed, Santafé Bogotá: Universidad de los Andes, Norma. Disponible en: https://
laboratoriociudadut.files.wordpress.com/2018/05/mas-alla-del-dilema-de-los-metodos.pdf
Carrasco, Brisa, Arely Anaya, Edel Cadena, Juan Campos, Alma Calderón, María Vicenta Esteller, Yanely
Estrada, José Luis Expósito, Edelmira García, Oliver Hernández, Raúl Hernández, Iván Hernández,
Raquel Hinojosa, Libertad Juárez, Manuel Lara, Rosa Martínez y Jorge Paredes, (2021) “Diseño
de una metodología para el monitoreo de toxicidad por contaminación industrial y urbana, como
herramienta de empoderamiento social. REA norte del Estado de México y Zona Tula, Hidalgo”,
Informe Técnico de Proyecto 309113, CONACyT, 2021.
51

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Carrasco, Brisa y Jorge Tadeo Vargas. (2015) “Basura cero como alternativa a la incineración de residuos
en cementeras, Movimiento ProSalud, Apaxco, México,” Ecología Política, N.º 49. Barcelona:
Fundación ENT, Icaria, e-ISSN: 2604-6091. Disponible en: https://www.ecologiapolitica.info/
novaweb2/wp-content/uploads/2016/01/49.pdf
CONABIO (2021) “Portal de Geoinformación 2021”, Portal de la CONABIO, Disponible en: http://www.
conabio.gob.mx/informacion/gis/
Criollo de la Cruz, Sara. (2018) Evaluación de la cobertura vegetal de los parques del programa de
Adopción de Parques y Zonas Verdes de la ciudad de Cali como estrategia para la mitigación de
islas de calor. Tesis: Ingeniería Ambiental, Universidad Autónoma de Occidente, Cali, Colombia.
http://hdl.handle.net/10614/10518
INEGI (2019) Directorio Estadístico Nacional de Unidades Económicas (DENUE), México: INEGI.
FAO-Organización de las Naciones Unidad para la Alimentación y la Agricultura (2018) “Los árboles
están revolucionando las ciudades en el mundo,” Portal de la FAO, 21/03/2018. Disponible en
http://www.fao.org/fao-stories/article/es/c/1109576/
Flores, Ramiro. (2017) “Una reflexión teórica sobre estándares de áreas verdes empleados en la planeación
urbana,” Economía, sociedad y territorio, Vol. XVII, Núm. 54, pp. 491-522. https://doi.org/10.22136/
est002017682.
Franco, Juan Felipe. (2012) “Contaminación atmosférica en centros urbanos. Desafío para lograr su
sostenibilidad: caso de estudio Bogotá,” Revista Escuela de Administración de Negocios, Núm. 72,
pp. 193-205, ISSN: 0120-8160. Disponible en: https://journal.universidadean.edu.co/index.php/
Revista/article/view/576/564
Galindo, Andrés Salvador y Ricardo Victoria. (2012) “La vegetación como parte de la sustentabilidad
urbana: beneficios, problemáticas y soluciones, para el Valle de Toluca,” Quivera, vol. 14, núm.
1, pp. 98-108 Universidad Autónoma del Estado de México Toluca, México. ISSN: 1405-8626.
Disponible en: https://www.redalyc.org/pdf/401/40123894006.pdf
INEGI-Instituto Nacional de Estadística y Geografía. (2020) “Censo General de Población y Vivienda”,
México: INEGI. Disponible en: https://www.inegi.org.mx/programas/ccpv/2020/default.html
Krueger, Richard. (1991). Focus Groups: A Practical Guide for Applied Research. Beverly Hills: Sage.
https://doi.org/10.1177/109019819101800210
Mayorga, Marisol y Lina María Luna. (2018) Diseño e implementación de talleres lúdico-pedagógicos
con enfoque ecológico como aporte al programa de servicio social ambiental del jardín botánico
de Bogotá, Tesis: Licenciado en Biología, Universidad Distrital Francisco José de Caldas, Bogotá,
Colombia. Disponible en: https://repository.udistrital.edu.co/bitstream/handle/11349/14997/
MayorgaPalacioMarisol2019.pdf?sequence=1
Miller, Carlos Alberto. (2018) Gestión de áreas verdes y la percepción de la calidad de vida urbana desde
la perspectiva ambiental en el Distrito de Tacana, año 2016, Tesis: Maestro en Gestión Ambiental,
Universidad Nacional José Basadre Grohmann, Tacna Perú. Disponible en: http://repositorio.unjbg.
edu.pe/handle/UNJBG/3462
Ojeda, Luna e Ileana Espejel. (2014) Cuando las áreas verdes se transforman en paisaje urbano. Tijuana:
El Colegio de la Frontera Norte. ISBN: 978-607-479-144-0.
OMS-Organización Mundial de la Salud. (2016) “La OMS publica estimaciones nacionales sobre la
exposición a la contaminación del aire y sus repercusiones para la salud,” 27/09/2016 Comunicado
de prensa GINEBRA. Disponible en: https://www.who.int/es/news/item/27-09-2016-who-releasescountry-estimates-on-air-pollution-exposure-and-health-impact
ONU-Organización de las Naciones Unidas. (2020) “Objetivo 11—Las ciudades desempeñarán un papel
importante en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.” Disponible en: https://
www.un.org/es/chronicle/article/objetivo-11-las-ciudades-desempenaran-un-papel-importante-enla-consecucion-de-los-objetivos-de
Ramírez, Erika. (2017) “Zona de sacrificio de Apaxco, entre las peores del mundo,” Contralínea,
28/05/2017, Ciudad de México. Disponible en: https://contralinea.com.mx/zona-de-sacrificio-deapaxco-entre-las-peores-del-mundo/
Rea-Padilla, Diego. (2020) Estrategias de planeación territorial y ambiental para procurar el equilibrio
52

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

sustentable entre el desarrollo de la ciudad y sus áreas verdes en el sur poniente del AMG, Tesis:
Maestría en Ciudad y Espacio Público Sustentable, ITESO, Guadalajara, México. Disponible en:
http://hdl.handle.net/11117/6120
Röbbel, Nathalie. (2020) “Los espacios verdes: un recurso indispensable para lograr una salud sostenible
en las zonas urbanas,” Portal de Naciones Unidad, Crónicas ONU. Disponible en: https://www.
un.org/es/chronicle/article/los-espacios-verdes-un-recurso-indispensable-para-lograr-una-saludsostenible-en-las-zonas-urbanas
Segovia, Olga y Enrique Oviedo. (2020) “Capítulo III. Espacios públicos en la ciudad y el barrio,” en
Olga Segovia y Guillermo Dascal: Espacio público, participación y ciudadanía, Santiago de Chile:
Ediciones Sur, ISBN: 956-208-061-7
SEMARNAT (2021) Registro de Emisiones y Transferencia de Contaminantes (RETC) Datos Generales de
Establecimientos, Emisiones contaminantes 2018 Actualización 2020. Disponible en: https://www.
gob.mx/semarnat/acciones-y-programas/registro-de-emisiones-y-transferencia-de-contaminantesretc
Toledo, Víctor. (2019) “Infiernos ambientales de México”, La Jornada, Opinión, 30/07/ 2019. Disponible
en: https://www.jornada.com.mx/2019/07/30/opinion/016a1pol

53

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Patrimonio e imaginarios del cibernauta: un acercamiento
a la ex Hacienda Santa María del Rosario
Patrimony and imaginaries of cybernaut: an approach to the former Hacienda
Santa María of Rosario
Recibido: septiembre 2021
Aceptado: marzo 2022

Gabriela Carmona Ochoa1

Resumen

Abstract

A finales del siglo XVIII la entonces llamada
Hacienda Santa María del Rosario se convirtió en
un sitio importante del Camino Real y de los Tejas,
ruta de trascendencia económica y cultural que
contribuyó a la integración de la capital de la Nueva
España con el inexplorado territorio del norte.
Actualmente ubicada en el Municipio de Ramos
Arizpe, Coahuila, la encontramos un lugar en el que
aún podemos encontrar vestigios arquitectónicos
valiosos del casco de la hacienda. Indudablemente
los procesos históricos inciden en la configuración
actual de una ciudad y una de las mayores riquezas
de las reflexiones en retrospectiva radica no sólo en
la información tangible que sirve como base y es
fundamental, sino en esa parte intangible, es decir, en
el imaginario urbano. El objetivo de este trabajo es
reconocer el imaginario urbano de la Ex hacienda en
Internet y conocer a través de éste cuáles elementos
arquitectónicos prevalecen y se encuentran en el
imaginario del cibernauta. Se utiliza la Netnografía
como herramienta de investigación, la cual adapta
las técnicas de la investigación etnográfica en
el estudio de las comunidades virtuales. Como
resultado obtuvimos una caracterización del
imaginario a través del análisis de imágenes y de las
redes semánticas naturales.

At the end of the XVIII century, what was then
called Hacienda Santa María of Rosario became an
important site on the Camino Real and Los Tejas,
a route of economic and cultural significance
that contributed to the integration of the capital
of New Spain with the unexplored northern
territory. Currently located in the Municipality of
Ramos Arizpe, Coahuila, we find a place where
we can still find valuable architectural vestiges of
the hacienda. Undoubtedly, historical processes
affect the current configuration of a city and one of
the greatest riches of retrospective reflections lies
not only in the tangible information that serves as
a basis and is fundamental, but in that intangible
part, that is, in the urban imaginary. The objective
of this work is to recognize the urban imaginary
of the Ex Hacienda Santa María of Rosario
on the Internet and to know through it which
architectural elements prevail and are found in
the netizen's imaginary. Netnography is used as a
research tool, which adapts ethnographic research
techniques in the study of virtual communities.
As a result, we obtained a characterization of the
imaginary through the analysis of images and
natural semantic networks.

Palabras Claves:

Keywords:

imaginarios urbanos; netnografía; patrimonio

urban imaginarie; netnography; patrimony

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Autónoma de Coahuila, México; Doctora en Ciudad, Territorio y Sustentabilidad en
el Centro de Artes, Arquitectura y Diseño (CUAAD) de la Universidad de Guadalajara (UdeG), México; miembro del Sistema Nacional de
Investigadores nivel 1; email: g_carmona@uadec.edu.mx

54

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Introducción

ser alternativa, pero siempre es una ruta que
articula el territorio en su totalidad según las
directrices de la economía de la zona. “ (Pérez,
2001:45)

Desde que el imperio romano diseñó calzadas para
unir las diferentes provincias conquistadas, los
caminos a lo largo de la historia de las poblaciones
y de las regencias que los construyeron tomaron
gran relevancia, pues actuaban como ejes
primordiales en la organización económica y
social del territorio. En el caso de los Caminos
Reales (Pérez, 2001) en España, los Reyes
Católicos desde el año 1476 establecieron que
todos los caminos formaran parte de la Corona,
pues además de ser esenciales en el transporte
de mercancías y el bagaje para la guerra, fueron
fuente de cobro de regalías por portazgos y peajes;
de esta manera los toma bajo su protección, sobre
todo aquellas rutas importantes a las que llamaron
Caminos Principales o Caminos Reales.
Cuando la Corona Española llega a América, en lo
que respecta a la organización de las comunicaciones
terrestres en el interior del nuevo territorio
conquistado, se aplicó el mismo procedimiento;
fueron los Caminos Reales (Palmer, 1999) las rutas
principales que utilizaban para hacer expediciones
al interior del nuevo continente en busca de más
riqueza; en un principio utilizaban los discretos
senderos que los nativos habían implementado
para hacer sus intercambios comerciales entre el
norte y el sur del territorio, pero con el tiempo
estos senderos se fueron integrando al sistema de
caminos de la Nueva España sumando las veredas
locales al sistema nacional de Caminos Reales.
La consolidación de los Caminos Reales (Palmer,
1999) trajo consigo además de todos los beneficios
de infraestructura al nuevo territorio, una nueva
visión del mundo, sobre todo para la población
nativa; por ejemplo, mostró nuevas formas de
medir el tiempo y el espacio; la campana, el reloj,
la vara, las leguas, la liga; también trajo consigo
un nuevo idioma, la música polifónica, nuevos
instrumentos, nuevas texturas, nuevos colores y
nuevas formas de construir.
“Para definir el Camino Real en América
hay que situar a todos aquellos caminos que
a lo largo del periodo español reciben esta
denominación en el contexto de la integración
territorial de toda la América española según
las directrices de la Corona. Dentro de un
plan globalmente concebido desde instancias
superiores, el Camino Real es el camino de
interés público desde el punto de vista oficial.
Su ruta, como veremos, puede variar o incluso

Camino Real de Tierra Afuera
La principal red de Caminos Reales que se
conformaron en América se desarrolló a partir
de lo que es hoy la Ciudad de México, los de
mayor longitud fueron: el Camino Real de Tierra
Adentro, que partía desde la Ciudad de México
hasta Santa Fe del Nuevo México, el Camino
Real de Chiapas que partía desde la Ciudad de
México hacia Guatemala, el Camino Real y de
los Tejas, también llamado, Camino Real de
Tierra Afuera que partía de la Ciudad de México
pasando por Zacatecas hasta Nueva Orleans; los
más cortos fueron, el Camino Real de Veracruz
y Acapulco, el Camino Real de California que
partía de Durango hacia California y el Camino
Real que partía de Zacatecas hacia Guadalajara.
“El Camino Real es un concepto más complejo
que el hecho físico del camino. De lo que
se trataba era de mantener la flexibilidad
en cuanto a buscar constantemente rutas
alternativas que pudieran ser más cómodas
y cortas. Por la importancia de la ruta, para
su seguridad y para protección de los que la
abren y trajinan se denomina “Real”. Para
que dicha flexibilidad se respetase, la Corona
legisla sobre la libertad de los caminantes de
buscar rutas más cómodas o sobre su derecho
a oponerse a imposiciones particulares,
situando el bien público por encima de
intereses privados” (Pérez, 2001:50)
Las expediciones hacia el norte del nuevo
territorio se incrementaron a mediados del siglo
XVI. El Camino Real de Tierra Adentro se convirtió
en una de las principales rutas comerciales que
partían desde la Ciudad de México hacia diferentes
puntos del norte de la Nueva España, esta ruta al
llegar a lo que hoy es la ciudad de Zacatecas se
dividía en tres direcciones, la principal continuaba
recto hacia el norte y llegaba hasta la ciudad de
Santa Fe y permanecía con el nombre de Camino
Real de Tierra Adentro, la segunda ruta se desviaba
hacía el noroeste y se le nombró Camino Real de
California y la tercera ruta seguía hacia el noreste y
se le denominó como el Camino Real de Coahuila
y de los Tejas o Camino Real de Tierra Afuera. El
camino Real de Tierra Afuera era un sendero que
55

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

ayudaba a dar servicio a los nuevos pobladores
de la colonia; sirvió para comunicar poblados,
para el traslado de mercancías, para el ejército y
también era utilizado por los civiles.
El Camino Real de Tierra Afuera fue fundamental
para la adaptación de los nuevos pobladores a esta
región; a través de estas rutas se construyeron
misiones, villas, pueblos, presidios, haciendas y
ranchos. La arquitectura vernácula fue cambiando
el paisaje ayudando a crear una nueva organización
social y dejando infraestructura en las diferentes
regiones. El aprovechamiento y manejo de los
recursos que hacían los habitantes de los poblados
a lo largo de este Camino Real les permitió
producir y abastecer sus necesidades primarias
asegurándoles suministro y supervivencia; para
lograr su reproducción y así su permanencia.
“La expansión hacia las tierras del norte
desde el centro de México, fue complicada,
debido a la presencia de grupos indígenas
eminentemente nómadas que impedían el paso
de los españoles, por lo que el avance estuvo
marcado en dos vertientes: el control militar
y la evangelización que permitía establecer
puntos de población estables que brindaban
seguridad a los colonizadores y garantizaban
el control del tránsito a través del territorio, lo
cual conllevaba a la construcción de misiones,
presidios y, posteriormente, haciendas
dedicadas a diversas actividades productivas”
(López-Rodríguez-Sorroche, 2016:42).
El desarrollo de la industria minera y el
desarrollo de la ganadería y la agricultura en
las haciendas (Palmer, 1999) fue similar; ambos
formaban parte importante de la infraestructura
para abastecer a las minas de alimentos, materias
primas y bestias de carga en la región. Las
haciendas agrícolas se dedicaron a cultivar fruta,
verdura y granos; el problema del agua se resolvía
a través de un sistema de acequias que también
era parte del molino donde se molía el trigo.

de la provincia de Coahuila y de los Tejas. El
camino fue fundamental para la Hacienda Santa
María del Rosario, pues ayudó a consolidar sus
actividades agrícolas y socioeconómicas; también
ayudó a comunicar los principales centros de las
actividades socioeconómicas que contribuían a
consolidar la región.
“La ocupación territorial hacia el norte de la
antigua nueva España, se basó en la fundación
de poblaciones que nos legaron un importante
patrimonio cultural arquitectónico. En estas
poblaciones, a través del tiempo, se originaron
beneficios para la Corona española. Se produjo
arquitectura de diversa tipología, como las
haciendas de beneficio para el oro y la plata,
viviendas, edificios públicos como las casas
reales, templos religiosos y otros. En esta
arquitectura ha quedado la impronta indígena
al lado de la intervención española, es decir,
un producto cultural del mestizaje. “(Galván,
2018:21)
Figura 1. Torre de la capilla de Santa María del
Rosario, Ramos Arizpe, Coahuila

Hacienda Santa María del Rosario
La Hacienda Santa María del Rosario fue
construida entre el siglo XVII y XVIII; a finales del
siglo XVIII se convirtió en un sitio importante de
la Nueva España, pues formaba parte del Camino
Real de Tierra Afuera. Como explicamos con
anterioridad esta ruta de trascendencia económica
y cultural contribuyó a la integración de la capital
de la Nueva España con el inexplorado territorio

Fuente: Elaboración propia (2019)

56

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Un acercamiento desde los imaginarios
urbanos

En la Hacienda de Santa María del Rosario
(Tejeda, 1992) se albergaba a las familias
distinguidas; por lo tanto, contaba con diferentes
construcciones que solucionaban la vida de sus
pobladores y de las zonas aledañas; por ejemplo,
había trojes, una capilla, la Casa Grande del
hacendado, la casa del administrador, un molino;
que era el más grande de la región, represas y un
sistema de irrigación, casas de los trabajadores y un
amplio terreno para la ganadería y la agricultura.
En esa época los habitantes de la hacienda eran
personas que vinieron al Noreste de la Nueva
España (Tejeda, 1992) con diferentes propósitos;
ya sea para conquistar, esclavizar, evangelizar,
colonizar, etc.; eran individuos con raíces en el
centro del país o en la península ibérica y que
trajeron consigo muchos conocimientos entre
los cuales podemos destacar la manera de hacer
arquitectura.
“Arquitectura austera, Arquitectura biótica,
Arquitectura involucionada que abraza a los
factores externos que la condicionan y que
en estrecho vínculo con el ser de su gente,
presionada, dieron lugar a su propia y auténtica
identidad arquitectónica” (Tejeda, 1992:33).
Estas estructuras vernáculas del noreste se
caracterizan por su sobriedad y sencillez de líneas,
por tener una fuerza en su expresión y presencia.
Arquitectura volumétrica, austera y de elementos
de sencilla geometría, simples estructuras de
adobe, de sillar o de laja, pero que se destacan en el
paisaje junto con la vegetación como el huizache
y el mezquite; estas estructuras vernáculas
(Tejeda, 1992) surgieron del marco fisiográfico y
sobre todo del lugar de su emplazamiento; fueron
y son parte del sitio.

La Ex Hacienda Santa María del Rosario
actualmente está ubicada en el municipio de
Ramos Arizpe en el Estado de Coahuila de
Zaragoza, a 24 kilómetros de la Ciudad de
Saltillo que es la capital del Estado y a 10 km
del centro de la ciudad de Ramos Arizpe; ahora
forma parte de la Zona Metropolitana de Saltillo.
Está situada al norte del Parque Industrial,
rodeada por enormes fábricas maquiladoras y
resguardada por los pocos habitantes que quedan.
Sabemos que los procesos históricos inciden
en la configuración actual de una ciudad, y es
indudable que una de las mayores riquezas de las
reflexiones en retrospectiva radica no sólo en la
información tangible que sirve como base y es
fundamental, sino en esa parte intangible, que
es la que nos interesa abordar en este trabajo a
través del análisis del imaginario urbano de la Ex
hacienda Santa María del Rosario.
“...la metrópoli no sólo organiza los intercambios
económicos, las prácticas sociales y los vínculos
entre los individuos, sino también, en un plano
más filosófico, las relaciones entre cada uno de
nosotros y el mundo, es decir, la manera como
lo percibimos, como le damos sentido y lo
interpretamos, la manera como nos expresamos
en él.” (Bourdin, 2007:27)
Este trabajo de investigación parte desde
la teoría de los imaginarios urbanos en donde
se exploran las condiciones perceptivas y
cognitivas que caracterizan la vida urbana de
las sociedades contemporáneas, es decir una
sociedad actual marcada por el gran desarrollo
que han experimentado las tecnologías digitales y
por el papel clave que desempeña la información
en todas las esferas de la vida de los ciudadanos.
Entendiendo por imaginario urbano (Carmona,
2015) a todas las producciones mentales basadas
en imágenes, pinturas, dibujos, fotografías, etc.;
en formas de hablar y expresarse: metáfora,
símbolos, narraciones, arte, mitos, etc., formando
conjuntos coherentes y en los que se destaca una
función simbólica con los cuales nos auxiliamos
para poder desenvolvernos en un medio urbano.
“El imaginario funciona sobre la base de
representaciones que son una forma de
traducir en una imagen mental, una realidad
material o bien una concepción. En otros
términos, en la formación del imaginario se

Figura 2. Vista lateral de la capilla de Santa María
del Rosario, Ramos Arizpe, Coahuila

Fuente: Elaboración propia (2019)

57

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

ubica nuestra percepción transformada en
representaciones a través de la imaginación,
proceso por el cual la representación sufre
una transformación simbólica. El imaginario
es justamente la capacidad que tenemos, de
llevar esta transformación a buen término.”
(Hiernaux, 2007:7)
El objetivo de esta investigación es reconocer el
imaginario urbano de la Ex hacienda Santa María
de los cibernautas, analizando las imágenes que
aparecen en Internet y el texto que las acompañan
en las páginas web; para conocer a través de éste,
cuáles elementos arquitectónicos prevalecen
y se encuentran en el imaginario urbano del
cibernauta. Cuando se realizan estudios desde
los imaginarios urbanos (Silva, 2006) estamos
utilizando un enfoque que ayuda a entender y
analizar los sentimientos, los deseos, lo inesperado
en un entorno urbano de manera colectiva. "Lo
imaginario es una función simbólica que se apodera
por entero de los paisajes, del aire enrarecido, de
los personajes y de las cosas" (Narváez, 2000:152)

en la Sociedad Red o Sociedad de la Información:
las nuevas formas de interacción humana hacen
necesarios estudios para entender el nuevo orden
social, Internet es un medio en donde observamos una
gran capacidad para crear y compartir información.
En cuanto al desarrollo de la sociedad actual se
hace necesaria la alimentación permanente de las
redes sociales virtuales, blogs, páginas web, etc.,
por lo cual Internet se presenta como una enorme
fuente de datos. Después de analizar diferentes
plataformas como Facebook, Blogs, Twitter,
Instagram, Pinteres y Google se determinó
que este último, Google era la plataforma
más apropiada para hacer la búsqueda; el
buscador Google fue inventado entre 1995 y
1996 por dos estudiantes de la Universidad de
Stanford; Sergey Brin y Larry Page, los cuales
llegaron a la conclusión de que las páginas
más “pertinentes” son las más frecuentemente
visitadas; básicamente este buscador organiza
los resultados más convenientes a través de
un algoritmo llamado PageRank, (Cassin,
2008) el cual responde rápidamente a las
demandas; por lo tanto en nuestra búsqueda
nos envió directamente a las páginas que han
sido mayormente consultadas. Se procedió
entonces a realizar la exploración, iniciando
con el tecleado en el apartado de imágenes del
buscador de las palabras clave: ex hacienda
santa maria del rosario ramos arizpe coahuila.
Este análisis trata de definir el papel que juegan
las imágenes más importantes en un buscador en
particular, pues sabemos que en la construcción
social de un imaginario son las imágenes sobre el
tema las que lo definen. Para el análisis de imágenes
utilizamos el método de María Acaso (2009) con
lo cual pretendemos definir cómo el uso frecuente
de un medio digital de comunicación y manejo de
información Internet/Google/Imágenes, participa
en la creación del imaginario urbano de la Ex
Hacienda Santa María del Rosario. Lo primordial
de este método es distinguir entre el mensaje que
transmite una imagen a los dos primeros segundos
de ser observada y el mensaje profundo de la misma
imagen al hacer un estudio más detallado. Sobre el
impacto de una imagen con sólo dos segundos de
observación la autora dice: “...este tipo de mirada
superficial son las imágenes las que ejercen su
poder sobre nosotros, logrando que desarrollemos
comportamientos específicos.” (Acaso, 2009:143)
Es importante el medio en el que se difunde una
imagen, pero más importante es al hacer un análisis

Netnografía aplicada en asuntos urbanos
La idea es buscar la relación que reúnen los
elementos de un mismo fenómeno; entonces
podemos encontrar la construcción de un
imaginario urbano a través de las imágenes y el texto
de las páginas web en Internet que proporciona
un buscador determinado; la pregunta a responder
entonces sería: ¿Cuál es y cómo se construye
el imaginario urbano que representa a la Ex
Hacienda Santa María del Rosario en las páginas
web de Internet?, pues el incremento indiscutible
del uso de medios digitales y sus buscadores de
información, alude a reconocer el poder de este
medio y sus contenidos en la generación de ideas
compartidas por un grupo social determinado.
Consideramos que las imágenes y páginas web
que circulan en Internet sobre la Ex Hacienda
Santa María del Rosario pueden ser el punto de
partida del complejo proceso de construcción
social identificado como imaginario. Entonces
la información que proporciona cada imagen o
cada página web puede ser considerada como un
instrumento (Carmona, 2015) de determinación
y fijación de contenidos, al tratarse de un medio
para las masas, la información que encontramos
en ellas es consultada por un número considerable
de cibernautas que buscan información específica.
Castells (2004) señala que estamos inmersos
58

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

de un producto visual, conocer la capacidad que
tiene esa imagen para comunicar algo. Se dice
que una imagen es siempre una narración, es
una comunicación visual, una representación de
lo que está y de lo que no está. Su poder radica
en hacer presente aquello que no está presente y
hacerlo por medio de la representación. Sabemos
que la mente de una persona tiende a imaginar el
resto de la imagen, tiende a completarla. María
Acaso (2009) distingue dos tipos de mensajes:
el mensaje manifiesto, que es aquel en donde la
información es explícita, aquella que el espectador
cree que está recibiendo; el otro mensaje es el
que la persona recibe auténticamente, pero sin
percatarse de ello, es decir la información esta
sobrentendida, a este mensaje le llama latente.

presentan elementos arquitectónicos. Los colores
que prevalecen son: el color arena, azul cielo,
dorado, suaves tonos verdes; todas las imágenes
son poco coloridas. Del análisis iconográfico
encontramos que el elemento principal o Punctum
es la Capilla de Santa María del Rosario, la torre y
los contrafuertes. Como elementos del contexto o
Contra punctum están los retablos de la capilla y el
paisaje árido.
Tercer paso: Para realizar el estudio del
contexto de la imagen fue necesario realizar el
análisis de contenido del texto completo de cada
una de las páginas web de donde provienen las
imágenes. Se analizó el texto de dichas páginas
utilizando el método de redes semánticas naturales.
Algunos investigadores coinciden en que es una
técnica (Zermeño-Arellano-Ramírez, 2005) con
la cual podemos explorar la percepción, la idea
o el imaginario de un conjunto de personas sobre
un tema en específico; también se ha usado esta
técnica para conocer los motivos, las opiniones o
actitudes hacia situaciones sin dejar a un lado su
contexto. Las redes semánticas naturales son una
forma de representación del conocimiento y un
instrumento para el estudio del significado. Dicho
análisis se realizó alimentando un programa
que genera gráficos con nube de palabras con
todos los textos de las páginas web que están
ligadas a las imágenes que nos proporcionó el
buscador Google sobre la ex Hacienda de Santa
María; el programa después de hacer un análisis
de contenido presenta de manera gráfica las
principales palabras según el tamaño de mayor a
menor y la cercanía entre ellas según el número
de veces que se repite en los textos de las páginas
web con los que fue alimentado, formando así una
red semántica. Del análisis de las redes semánticas
naturales observamos en mayor tamaño aquellas
palabras que más se mencionaron durante todo el
texto en las páginas web; sobresale Santa María
y hacienda y junto a estas palabras están capilla,
hidalgo, ramos, protegidas, templo, saltillo,
demostrando nuevamente que el nombre de la
capilla y con esto las prácticas religiosas son las
que prevalecen.
Cuarto paso: Después de relacionar los
elementos anteriores, es decir los elementos
narrativos y los elementos del lenguaje visual,
logramos determinar el mensaje manifiesto y el
mensaje latente de las imágenes en general. Con
ambos elementos ahora podemos conocer cuál
es y cómo van construyendo los cibernautas el

Imaginario urbano del cibernauta
El método de María Acaso (2009) se divide en
cuatro pasos generales: primero es necesario hacer
una clasificación de la imágen, en segundo se
realiza el estudio del contenido como un producto
visual por medio de un análisis pre iconográfico e
iconográfico; como tercer paso es necesario hacer
un estudio del contexto de la imagen, por cuarto
y último paso se realiza la enunciación de los
mensajes manifiesto y latente.
Primer paso: Al teclear las palabras claves: ex
hacienda santa maría del rosario ramos arizpe
coahuila, el buscador Google en el apartado de
imágenes, presenta al cibernauta de inmediato
un mosaico de imágenes que pueden ser tomadas
como un collage del tema buscado; se determinó
designar al total de las catorce imágenes como
una sola, con una fecha de búsqueda del 30 de
marzo del 2020 a las 10.38.57am., se tomó en
cuenta la procedencia del producto visual; en
este caso Internet/Google/Imágenes, pues todas
las imágenes están ligadas a una página web; dos
de ellas provienen de una página de promoción
al turismo, cuatro fueron subidas a Wikipedia,
cuatro están ligadas a un blog y cuatro provienen
de páginas web de periódicos locales.
Segundo paso: Del estudio de contenido
obtuvimos los siguientes datos. Análisis preiconográfico: son un conjunto de catorce imágenes
en total: siete son del exterior de la Capilla de Santa
María del Rosario y dos del interior, dos de la Casa
Grande o Casa del Hacendado frente a la capilla,
tres del Molino. Del total de imágenes cinco
presentan personas, una presenta animales, ocho
59

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

imaginario urbano que representa a la Ex Hacienda
Santa María del Rosario. El mensaje manifiesto
que recibe el cibernauta de las imágenes refiere
a un lugar despoblado, los colores nos remiten al
desierto, tanto la arquitectura como el contexto
se presentan como algo antiguo, en ocasiones
casi en ruinas, se observa el molino a la distancia
y en abandono; se observa un paisaje desolado.
Sabemos que según el método que utilizamos el
mensaje manifiesto es la información explícita, es
decir es aquella que el cibernauta cree que está
recibiendo directamente. Como mensaje latente
se observa fortaleza, dignidad, resistencia y es la
capilla de Santa María del Rosario que a través
de sus formas arquitectónicas y su estilo de
arquitectura vernácula: robusta, sólida, sencilla;
la que envía este mensaje, un mensaje latente que
da información implícita, datos que el espectador
recibe de verdad, pero sin darse cuenta de ello, la
mayoría de las veces. En esta parte es necesario
señalar lo que “no” es evidente tanto en los
elementos narrativos como en los elementos
visuales; dentro de los elementos visuales se
observa el molino, aunque en segundo plano, aún
sabiendo lo importante que fue para la hacienda y
para la región en general no se menciona dentro
de los elementos narrativos y queda en segundo
plano en las imágenes.

de una estructura de esa piedra de los cerros,
característicos de Ramos Arizpe; todo lo cual
confiere a la estructura un carácter monumental
de gran austeridad y en donde la forma
arquitectónica se encuentra decisivamente
determinada por los materiales y aparejos
constructivos que producen finalmente a una
forma estructural que corresponde a su propia
esencia así́ como al asunto de orden funcional
que motiva al edificio.”(Tejeda, 1992:88)
Figura 4. Capilla de Santa María del Rosario, Ramos
Arizpe, Coahuila

Fuente: Elaboración propia (2019)

Figura 3. Redes semánticas naturales

Otro elemento importante que no se
menciona es el Camino Real de Tierra Afuera
y que tampoco lo encontramos señalado en los
elementos visuales, sabemos la importancia que
tuvo este eje de comunicación para la región y
para la hacienda, pero en la actualidad la capilla
es el elemento de mayor relevancia para los
cibernautas.
Conclusiones
Al relacionar ambos resultados observamos
cómo se va construyendo el imaginario de los
cibernautas en torno a la ex hacienda Santa María
del Rosario, concluyendo que es la capilla de Santa
María del Rosario el elemento de arquitectura
vernácula más importante para el cibernauta por
encima del Molino, de la Casa Grande, la casa del
administrador y el Camino Real de Tierra Afuera;
la capilla que es un elemento arquitectónico que
es fundamental en la construcción del imaginario
urbano de la hacienda.

Fuente: Elaboración de la autora

“…aquello que causa mayor impresión en
cuanto estructura arquitectónica es el edificio
del molino, magníficamente cubierto mediante
bóvedas a cañón corrido que descansan sobre
60

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

“Los edificios históricos son un recurso físico
espacial, pero hay razones por las cuales
debemos conservar el patrimonio cultural.
Razones que se convierten en valores, tales
como el valor económico, el valor estético, el
valor asociativo y un valor informativo. Por
esta valoración, es que debemos conservar y
utilizar los objetos culturales que heredamos.
“ (Galván, 2018:32)
Es importante hacer estudios sobre el imaginario
urbano para entender cuales son los elementos
clave que reconoce la sociedad actual; una sociedad
en donde prevalece el uso de la tecnología y de la
comunicación. Con esto podemos entender las
preferencias de los cibernautas y a partir de conocer
estos elementos será posible hacer iniciativas más
viables y con más posibilidades de tener éxito y
que ayuden a que la sociedad pueda apreciar y
conservar el patrimonio histórico.
Conociendo el elemento clave a conservar,
podemos diseñar proyectos que ayuden al rescate
de los demás elementos de nuestro patrimonio que
han quedado olvidados. Porque sólo podremos ver
un desarrollo en equilibrio de nuestras ciudades
si logramos la integración de todos los factores,
tomando en cuenta las diferentes dimensiones:
histórica, social y cultural de nuestra sociedad
actual. Recordar qué en cada montaña, cerro,
cañada, en cada edificio, capilla, casa, plaza,
siempre hay algo de nosotros y si sufren algún
daño también nosotros lo sufriremos. C

Referencias bibliográficas
Acaso López-Bosch, María. (2009), El lenguaje visual. México. Ed. Paidós.
Bourdin, Alain. (2007). La metrópoli de los individuos. México. Ed. Lupus Inquisitor.
Carmona Ochoa, Gabriela. (2015), Ciudad imaginaria y sociedad virtual. Las redes sociales virtuales
como medio para el análisis de los imaginarios urbanos. México. Ed. Universidad de GuadalajaraUniversidad Autónoma de Coahuila.
Castells, Manuel (2004), La era de la información. El poder de la identidad. Vol. II. México. Ed. Siglo XXI.
Galván Arellano, Alejandro I. (2018), “El legado patrimonial ubicado en los bordes del desierto potosino:
Conjunto Religioso de San Pedro, Guadalcázar”, en Patrimonio y ciudades de las culturas del desierto.
México. Ed. Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Ciudad Juárez, Chihuahua. pp. 21-39
Garza Martínez, Valentina. (2012), “Medidas y caminos en la época colonial: expediciones, visitas y viajes
al norte de la Nueva España (siglos XVI-XVIII)”, Revista Electrónica Fronteras de la Historia,
Vol.17, No. 2, pp. 191-219. Disponible en: https://revistas.icanh.gov.co/index.php/fh/article/
view/332 (Fecha de consulta: 5 de mayo de 2019)
Hiernaux, Daniel. (2007), “Los imaginarios urbanos: de la teoría y los aterrizajes en los estudios urbanos”.
Revista EURE, Revista Electrónica Estudios Urbano Regionales, Vol. 33, N° 99, pp. 17-30. Disponible
en: https://www.eure.cl/index.php/eure/article/view/1357 (Fecha de consulta: 24 de julio de 2019)
61

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Narváez Tijerina, Adolfo Benito. (2000), Crónicas de los viajeros de la ciudad. Mendoza, Argentina. Ed.
Universidad de Mendoza.
López, Isabel Rocío; Rodríguez, Ana Sofía; Sorroche, Miguel Ángel. (2018), “Análisis del estado de
conservación y evaluación de la restauración en 1984 de la capilla de Santa María; Ramos Arizpe,
Coahuila, México”, en Patrimonio y Ciudades de las culturas del desierto. México. Ed. Universidad
Autónoma de Ciudad Juárez. Ciudad Juárez, Chihuahua. pp. 41-57
Palmer, Gabrielle G. (1999), “El Camino Real de Tierra Adentro”, en Southern New México Historical Review.
Las Cruces, New México. Ed. Doña Ana County Historical Society. Volumen VI, No.1. pp. 1-6
Pérez González, M. L. (2001), “Los caminos reales de América en la legislación y en la historia”, en
Revista Electrónica Anuario De Estudios Americanos, 58(1), pp. 33–60. Disponible en: https://doi.
org/10.3989/aeamer.2001.v58.i1.227 (Fecha de consulta: 12 de marzo de 2019)
Silva, Armando. (2006), Imaginarios Urbanos. Ed. Arango Editores. Bogotá, Colombia.
Tamez Tejeda, Antonio. (1992), Arquitectura vernácula mexicana del noreste. Tesis que en opción al
grado de Maestría en Diseño Arquitectónico. Facultad de Arquitectura. San Nicolás de los Garza,
N.L. Ed. Universidad Autónoma de Nuevo León, Ciudad Universitaria.
Zermeño Flores, Ana Isabel; Arellano Ceballos, Aideé Consuelo; Ramírez Vázquez, Vanessa Aideé.
(2005), “Redes semánticas naturales: técnica para representar los significados que los jóvenes
tienen sobre televisión, Internet y expectativas de vida.” En Revista Electrónica Estudios sobre las
Culturas Contemporáneas, vol. XI, núm. 22, diciembre, pp. 305-334. Disponible en: https://www.
redalyc.org/articulo.oa?id=31602207 (Fecha de consulta: 21 de marzo de 2019)

62

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Los arquitectos del Movimiento Moderno en Camagüey y
su patrimonio habitacional, entre el olvido y el valor
The architects of the Modern Movement in Camagüey and their housing heritage,
between oblivion and value
Recibido: mayo 2021
Aceptado: marzo 2022

Dianelis Falls Valdivieso1
Mabel Teresa Chaos Yeras2

Resumen

Abstract

El centro histórico de Camagüey, Monumento
Nacional desde 1980 y su núcleo más antiguo
inscrito en la lista del Patrimonio Mundial en
el 2008, atesora un amplio y variado repertorio
habitacional, dentro del que se encuentran 82
edificios de apartamentos del Movimiento Moderno.
Estos edificios fueron proyectados por importantes
arquitectos camagüeyanos de la vanguardia que,
aunque sus obras reflejan cambios sustanciales
respecto a la arquitectura tradicional, hoy en día
se reconocen sus valores, pero no existe un justo
reconocimiento a sus autores, de allí la necesidad
de su estudio. El trabajo realiza un acercamiento a
este repertorio a partir de su identificación, seguida
de una amplia y profunda búsqueda de archivo. Ello
permite acercarse a los más destacados arquitectos
del período y valorar algunas de las características
generales de las obras por ellos proyectadas, para
impedir silenciar su valor frente al paso del tiempo,
como parte de la historia de la arquitectura que
siempre debe ser inclusiva y plural.

The historic center of Camagüey, a National
Monument since 1980 and its oldest nucleus
inscribed on the World Heritage list in 2008,
treasures a wide and varied housing repertoire,
within which there are 82 Modern Movement
apartment buildings. These buildings were
designed by important avant-garde architects
from Camagüey who, although their works
reflect substantial changes with respect to
traditional architecture, today their values are
recognized, but there is no fair recognition of
their authors, hence the need for their study.
The work makes an approach to this repertoire
from its identification, followed by a wide and
deep archive search. This allows us to approach
the most prominent architects of the period and
assess some of the general characteristics of
the Works designed by them, to avoid silencing
their value in the face of the passage of time,
as part of the history of Architecture that must
always be inclusive and plural.

Palabras Claves:

Keywords:

Movimiento Moderno; edificios de apartamentos;
arquitectos cubanos

Modern Movement; apartment building; Cuban
architects

1

Nacionalidad: cubana; adscripción: Universidad de Camagüey Ignacio Agramonte, Loynaz, Cuba; Doctoranda en Arquitectura de la
Universidad Tecnológica de La Habana José Antonio Echevarría. Email:fdianelis29@gmail.com
2
Nacionalidad: cubana; adscripción: Universidad de Camagüey Ignacio Agramonte, Loynaz, Cuba; Doctora por la Universidad Pablo de Olavide
de Sevilla, España. Título Homologado a Doctora en Ciencias Técnicas, La Habana, Cuba. Suficiencia Investigadora en Historia de América;
Miembro del Centro de Estudios de Conservación y Desarrollo de las Construcciones (CECODEC); email: mabelyeras70@gmail.com

63

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Introducción

Moderno (DOCOMOMO) cubano, labor que debe
extenderse a otras realizaciones y otros centros
históricos del país como es el caso de Camagüey,
donde destaca la labor de los investigadores del
Centro de Estudios de Conservación y Desarrollo
de las Construcciones (CECODEC). Es por ello que
se considera necesario no solo el reconocimiento
de los autores de esta arquitectura con amplia
divulgación internacional, sino también a los que
realizaron obras más modestas, pero de gran valor
para contextos nacionales y locales, en los que estas
obras forman parte de su valioso patrimonio.
Ante esta realidad la conservación del patrimonio
debe partir del principio del reconocimiento de
los valores de uno o varios componentes de ese
patrimonio, legados del pasado (Gómez, 2015).
Mayor importancia reviste entonces cuando no sólo
son testimonios del pasado, sino que aún poseen
valor de uso, pues como dijera Prieto González
(2016: 27) “El valor del pasado puede y debe
reconocerse sobre todo en las utilidades sociales
del presente”. En este sentido los documentos
internacionales coinciden en que el uso es un
factor que garantiza la conservación del bien.
Si a ello se suma que los bienes a conservar por
sus valores, incluidos el de uso, corresponden al
patrimonio habitacional, también autores reconocen
lo complejo y necesario por la implicación de sus
habitantes (Sánchez y Woolfson, 2016).
El Movimiento Moderno agrupa una producción
arquitectónica diversa debido a su alcance global,
sin embargo, logró una síntesis conceptual definida
por el apego a los postulados universales que, al
encontrarse en disimiles escenarios mundiales tuvo
los aportes propios de cada región. En lo que respeta
a los aportes propios de la región, la consideración
del clima local favorece la presencia de terrazas y
patios, de igual forma se producen tramas de luz
y sombra a partir de las particularidades de cada
país. Así, por ejemplo, el edificio de apartamentos
de Lucio Costa, Nova Cintra (1948), ubicado en el
Conjunto Habitacional del Parque Eduardo Guinle,
Brasil, marcó el inicio de una nueva arquitectura al
aparecer en la fachada el cobogós (ver Imagen 1).
En el caso cubano, desde la década de los años
treinta y con mayor esplendor en los años cincuenta,
se asimilaron creativamente las influencias modernas
y se lograron sintetizar las cualidades de “lo nuevo
y lo cubano” en un genuino producto arquitectónico
(Rodríguez, E. L., García, Más, Morcate, Recondo,
Rodríguez, W., Soto, y Zardoya, 2011, p. 7). En otras
palabras:

Aun cuando fue en el siglo XX cuando surgieron,
evolucionaron y se expandieron la mayoría de
las teorías y documentos internacionales para
contribuir a la conservación de los bienes culturales
y pese a lo expresado en la Recomendación (91)
13 del Comité de Ministros de Europa a los estados
miembros, relativa a la protección del patrimonio
arquitectónico del siglo XX; todavía hoy no se
reconoce el valor patrimonial de las obras relativas
a este periodo. En esta postura se alinea Gustavo
Giovannoni al considerar que no eran evidentes aun
los valores trascendentes de la arquitectura moderna,
aunque ya se reconocía la calidad de muchas de sus
obras para que estas fueran insertadas en los centros
históricos (Alfonso, 2014).
Con los años ha cobrado mayor importancia la
necesidad de conocer los valores que integran el
patrimonio de cualquier país y en particular de sus
centros históricos, pues estos valores constituyen
testimonios tangibles de épocas, estilos y gustos,
por tanto, representan los cimientos sobres los
que se levanta la cultura de un pueblo y su propia
especificidad. Por solo citar un ejemplo reciente,
Camacho y Medina (2021) realizan estudios sobre
la arquitectura moderna de Quito. Dichos autores
reconocen que ha sido abordada la influencia de
los maestros del Movimiento Moderno europeo
pero que ‟… los estudios de la modernidad en
la arquitectura en Latinoamérica se han centrado
alrededor de personajes y obras de éstos, así como
en su influencia en el desarrollo en la arquitectura
local…” (Camacho y Medina, 2021: 109).
En Cuba, la conservación del patrimonio
histórico cultural constituyó una de las prioridades
a partir de 1959, lo cual se refleja en la ley No.1
aprobada en 1977, por la Asamblea Nacional del
Poder Popular, para la Protección del Patrimonio
Cultural. En 1982 se crea el Centro Nacional
de Conservación, Restauración y Museología
(CENCREM) y en 1995 el Consejo Nacional de
Patrimonio Cultural (CNPC). Con posterioridad
la creación de las Oficinas del Historiador o
el Conservador de las ciudades y los Centros
Provinciales del Patrimonio constituyen una
fortaleza en la conservación del patrimonio
histórico cultural cubano.
En particular las obras de mayor significación
correspondientes al Movimiento Moderno han
sido inventariadas y estudiadas por el Grupo para la
Documentación y Conservación del Movimiento
64

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

La entrada del Movimiento Moderno en Cuba
produjo, por un lado, el cambio de imagen
de la ciudad tradicional, pero a su vez dotó a
esta, de una arquitectura con nuevos valores,
que asimiló las tendencias del Movimiento
Moderno internacional, adaptándolas a las
condiciones locales. Gracias a ello se afirma
que la arquitectura moderna cubana formó
parte de la vanguardia de su época con
ejemplos autóctonos. Respecto a lo anterior
Eduardo Luis Rodríguez afirma que “por
primera vez en su historia, la arquitectura
cubana iguala y hasta aventaja en riqueza y
calidad a la que se hacía paralelamente en
otros países incluso desarrollados” (Falls y
Chaos, 2017: 3).

mantuvo una preocupación por la organización
de los espacios y por generar una planta libre que
permitiera alcanzar el máximo confort climático.
Elementos como voladizos, patios, galerías y
celosías se suman y son ampliamente utilizados
en sus soluciones, de allí que sus aportes estén
centrados en la integración de la arquitectura con
el lugar y la búsqueda de la identidad nacional
(ver Imagen 2).
Imagen 2. Mario Romañach, edificio La Sierra, 7ma y
60, Miramar, La Habana (1956)

Imagen 1. Tramas de luz y sombra. Cobogós brasileño

Fuente: Nieves, Collado y Sánchez, Olivia (s.f)

En la ciudad de Camagüey, como en otras
del país, fue el centro histórico el lugar donde se
insertaron los edificios de apartamentos, repertorio
ampliamente desarrollado, reflejo de los nuevos
conceptos de vanguardia de la época. Puede
decirse que,
Con la instauración de los códigos del
Movimiento Moderno en la ciudad, sucedieron

Fuente: Campusano, 2014

Destaca en el periodo la obra de Mario
Romañach, por solo citar un ejemplo, que estuvo
permeada por la influencia de los maestros
internacionales como Gropius y Wright, pero
65

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

importantes transformaciones desde el punto
de vista constructivo y estético. El sistema de
proporciones cambió y se produjo un rechazo
a los elementos de carácter historicista, lo que
condujo a transformaciones en la imagen urbana,
en algunos casos con nefastas consecuencias
para la ciudad tradicional. Esta nueva concepción
no reconoció las potencialidades de la ciudad
histórica y empleó como criterio la ruptura con
el entorno, lo que hace que muchas de estas
transformaciones e inserciones contemporáneas
no armonicen en dicho contexto (Falls y Chaos,
2017: 3-4)
En el caso del centro histórico de Camagüey,
importantes arquitectos camagüeyanos de la
vanguardia, emplazaron 82 edificios de apartamentos,
en claro reconocimiento a las potencialidades de la
ciudad fundacional como muestra de la evolución
arquitectónica. Aunque con cambios sustanciales
respecto a la arquitectura tradicional que se había
desarrollado en épocas anteriores en su centro
histórico, aún hoy en día se reconocen los valores de
estas obras al ser reflejo de su tiempo; pero no existe
un justo reconocimiento a sus autores, de allí la
necesidad de un estudio profundo y más abarcador
de los más destacados arquitectos camagüeyanos
del período y valorar algunas de las características
generales de las obras por ellos proyectadas, para
impedir silenciar su valor frente al paso del tiempo,
como parte de la historia de la arquitectura que
siempre debe ser inclusiva y plural.

arquitectónico, por sí solo, tampoco puede explicar
todo el valor de un edificio pues depende en gran
medida del tratamiento interior y de su relación
con el exterior y a su vez ejerce una acción sobre
el individuo dependiendo de sus cualidades y la
forma de percibirlas. Por lo anterior, se identifica
un vacío epistemológico de la no definición de
valores espaciales para la arquitectura en general
y para el Movimiento Moderno en particular.
Puede afirmarse que el término Movimiento
Moderno hace referencia a las transformaciones
que ocurrieron en la arquitectura y evidenció
la necesidad e importancia de mirar hacia el
interior y de atender al usuario (Guerrero, 2008).
En consecuencia, con ello, consideró al espacio
como una cualidad esencial, en particular su
fluidez espacial que permitió la relación interior
– exterior, con lo cual una parte importante de los
aportes del Movimiento Moderno a la arquitectura
a escala global, se refieren al espacio interior
y a su transformación. Según Ramírez (2008:
226) ‟El cambio de esta arquitectura no solo se
manifiesta por su imagen y volumetría; también
en su concepción planimétrica aparece una nueva
organización de los espacios interiores”.
De igual forma es meritorio valorar los
arquitectos menos visibilizados que se hicieron
eco de los cambios producidos, tanto en lo formal
como en lo espacial, y que forman parte de la
vanguardia del siglo XX en contextos nacionales
y locales.

El valor espacial como cualidad esencial del
movimiento moderno

El centro histórico de Camagüey
La ciudad de Camagüey cuenta con un centro
histórico reconocido como Monumento Nacional
desde el año 1980. Esta zona abarca 322 manzanas
de las que el 91% tiene un uso doméstico. Su
núcleo más antiguo fue inscrito en la lista del
Patrimonio Mundial desde el 2008 y comprende
54 ha con 80 manzanas donde residen 8 180
habitantes. Las 276 ha restantes se consideran
como zona de amortiguamiento o transición con
la ciudad moderna y contemporánea.
La parte más antigua de la ciudad tradicional,
desde el punto de vista morfotipológico (Chaos,
2005), cuenta con un predominio de manzanas
compactas e irregulares con lados curvos,
muchas de ellas de tamaño mediano. Sus lotes
son también irregulares, pequeños o medianos y
se asocian en su inmensa mayoría mediante pared
medianera y otros por pasillo y patio laterales. La

Emprender el estudio de la identificación y
valoración del patrimonio implica un acercamiento
al concepto de valor. Puede afirmarse que ‟Los
valores en sentido general han sido estudiados
por la axiología que ensaya sus primeros pasos
en la segunda mitad del siglo XIX. Este ha
evolucionado a lo largo del tiempo, hasta alcanzar
hoy día, el reconocimiento de sus implicaciones
sociales” (Falls, González y Chaos, 2018: 2).
En el estudio de los documentos
internacionales que abordan la categoría valor
pudo constatarse la ambigüedad semántica con
respecto al tratamiento del valor arquitectónico
por la pluralidad de significados contenidos, lo
cual deja abierta la posibilidad de incluir en él,
los valores formales, espaciales, ambientales,
tecnológicos u otros. En este sentido, el espacio
66

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

sección vial predominante es de acera-calle-acera,
fundamentalmente estrecha y posee entre cuatro y
seis metros. Solo La Caridad y La Vigía poseen
parterre y partidor central con vías en ambos
sentidos. La mayoría de las manzanas fueron
ocupadas en el siglo XVIII siguiendo la tendencia
del crecimiento espontáneo que caracteriza el
trazado urbano. Dicho trazado está compuesto
por un sistema de calles y callejones donde se
encuentran edificaciones que van desde el siglo
XVIII hasta el XX. En particular el repertorio
habitacional posee estudios de periodos anteriores
(Prieto, 2019; Mas, 2000) y de la arquitectura
del Movimiento Moderno (Falls, 2019, Falls y
Chaos, 2021).
En Camagüey, numerosos factores condicionantes
generaron la nueva arquitectura que se desarrolla
desde la década del cuarenta del pasado siglo, entre
ellos la graduación en la Universidad de La Habana
de jóvenes arquitectos, influenciados por las ideas de
las vanguardias arquitectónicas y que propiciaron
un cambio que se reflejó en la depuración
decorativa y la horizontalidad en contraposición a
la arquitectura precedente.

configuración del perfil de la ciudad, como es
el caso de un edificio de 12 niveles. En algunas
soluciones aparece en el primer nivel con una
función diferente a la habitacional (espacios para
rentar o negocios), fundamentalmente en los ejes
comerciales más importantes de la ciudad como
la calle República, donde además se aprecia una
agrupación de estos edificios (ver Imagen 3).
Imagen 3. Edificios de apartamentos del Movimiento
Moderno en el centro histórico de Camagüey

Edificios de apartamentos del movimiento
moderno en el centro histórico de Camagüey
Los edificios de apartamentos del Movimiento
Moderno se insertaron dentro de la trama urbana
tradicional y corresponden a las décadas del 40
(fundamentalmente en su segunda mitad) y el 50
del pasado siglo XX. A inicios de este período en
Camagüey, se desarrolla el Art Decó y en paralelo
también los códigos protomodernos, presentes
en edificios de apartamentos, donde pueden
apreciarse aún elementos figurativos del Art
Decó y se preanuncia la entrada del Movimiento
Moderno. Respecto a la distribución espacial se va
perdiendo la arquitectura de eje lineal y aparecen
nuevas variantes más concentradas. Puede verse
la persistencia del patio, aunque con menores
dimensiones y la existencia de patinejos como
nuevo elemento que permite ventilar espacios
menos favorecidos. También aparece el espacio de
recibidor en algunas variantes de apartamentos.
En la mayoría de los edificios de apartamentos
ubicados en el centro histórico se aprecia una
ruptura, aunque continúa predominando el perfil
bajo que acentúa los rasgos de horizontalidad
y en otros, escasos ejemplares, se observa
una verticalidad que rompe con la tradicional

Fuente: Fondos personales

Descripción del trabajo de campo
Se realiza un trabajo de campo para identificar
los edificios de apartamentos correspondientes
al Movimiento Moderno ubicados dentro de los
límites establecidos para el centro histórico de
Camagüey (Gómez, 2019), (ver Imagen 4).
67

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Imagen 4. Ubicación de los 82 edificios de apartamentos del Movimiento Moderno
dentro de los límites del centro histórico de Camagüey

Fuente: Elaboración por las autoras. (a partir de plano trabajado en el software Auto CAD Architecture
2017, por Betsy Machado Morciego, estudiante de Arquitectura de la Universidad de Camagüey)

Para ordenar una secuencia de trabajo atendiendo
a la complejidad del centro histórico se desarrolla
el mismo considerando tres sectores. El sector 1
se extiende desde la línea del ferrocarril hasta el
límite establecido, el sector 2 abarca la mayor área
(que se extiende desde la línea del ferrocarril hasta
el rio Hatibonico), el mismo fue subdividido en
dos zonas a partir del eje República (que recorre
de norte a sur toda la extensión del sector) hacia
el este el sector 2-A y hacia el oeste el sector
2-B y el sector 3 abarca desde el rio Hatibonico
hasta el límite establecido. En todos los sectores
se recorrieron las calles de izquierda a derecha de
norte a sur, de este a oeste y por último las calles o
callejones que quedan intermedios.

Como resultado de este trabajo fueron
seleccionados los edificios que cumplían con las
características definidas por las autoras en una guía
de observación. Dichas características son: presentar
dos o más niveles, mantener la función habitacional
con o sin servicios en alguno de sus niveles,
evidencia de más de una vivienda en planta alta
(en algunos casos resultó imposible determinar por
simple inspección visual exterior y este aspecto fue
verificado con la información de archivo) y ausencia
de elementos decorativos clásicos en fachada. Una
vez realizado el trabajo de campo se identificaron
82 edificios de apartamentos correspondientes
al Movimiento Moderno, ubicados dentro de los
límites establecidos para el centro histórico de
Camagüey (ver Tabla 1).
68

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Tabla 1. Descripción del trabajo de campo para determinar los edificios de apartamentos
del Movimiento Moderno en el centro histórico de Camagüey

Fuente: Elaboración por las autoras

Principales arquitectos del repertorio de
edificios de apartamentos

desconocido su autor. Una de las obras, el edificio
ubicado en General Gómez No. 5 entre República y
Avellaneda, fue proyectado por dos autores Ricardo
Rodríguez y Kemel Suárez. En un segundo momento
se visitaron aquellos edificios que no contaban con
información de archivo, encontrándose en fuentes
personales la autoría de otra de las obras (Ignacio
Agramonte No. 448 entre Lope Recio y Popular)
para un total de 61 obras con autores conocidos.

Esta primera información recopilada en el terreno
fue verificada con respecto a la documentación
disponible en el Archivo Histórico Provincial de
Camagüey (AHPC). Se pudieron contar con los
expedientes de 59 obras para un 72 %, en las que se
pudo determinar su autoría, quedando en 23 obras
69

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Resultado de lo anterior se determinó que
el florecimiento del Movimiento Moderno en
Camagüey en cuanto al repertorio de edificios
de apartamentos se vio respaldado por las obras
de importantes arquitectos de la provincia que,
en muchos casos realizaron sus estudios en la
capital recibiendo las influencias de arquitectos
internacionales. También es de destacar algunos
arquitectos foráneos como Antonio Boada
Sabatés, que proyectó el edificio de Lugareño
y Alfonso S. Luaces Molina, con el edificio de
apartamentos Díaz Oms ubicado en la Carretera
Central Este.

A partir de la información de archivo obtenida
y los datos aportados por algunos residentes se
pudo establecer que en el centro histórico de
Camagüey, dejaron su huella 24 arquitectos. A
partir de allí se constató la relación de autores y la
cantidad de obras por año. Destacan el arquitecto
José Bombín Campos con nueve obras, seguido
de German Delamartter Scott y Santiago Amador
Casellas (ver Imagen 5), ambos con seis obras
cada uno. Los años en que más edificios de
apartamentos fueron proyectados corresponden
a 1954, 1955 y 1956, todos con un total de 10
edificios (ver Tabla 2).

Imagen 5. Arquitectos con mayor número de obras en el centro histórico de Camagüey
(De izq. a der.: José Bombín Campos, German Delamartter Scott y Santiago Amador Casellas)

Fuente: Fondos personales
Tabla 2. Relación de obras por
autor y cantidad de obras por año
Fuente: Elaboración por las
autoras

70

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Estudio de autores con mayor número de
obras en el centro histórico de Camagüey
Arquitecto José Bombín Campos
Perteneció al Colegio de Arquitectos de
Camagüey, diseñó edificios de hasta tres niveles
dentro del centro histórico de la ciudad, algunos
de los cuales tenían una planta baja libre para
servicios. La proyección de los edificios con
posición esquinera, y especialmente con forma
ochavada, es manejada por el autor como un
criterio que realza la imagen arquitectónica
del inmueble, unido también a otro elemento
como el balcón corrido que impone fuerza
expresiva al volumen. El autor utiliza balcones
que además están calados con celosías a partir
de motivos geométricos. En sus edificios se
aprecian otras características propias del estilo
de diseño del autor como son los balcones
simétricos volados, la simetría en fachada, el
empleo de aleros como protección solar y la
utilización de la línea recta como forma clave
compositiva del diseño (ver Imagen 6).

Fuente: Fondos personales

Desde el punto de vista de la distribución en
planta, se caracteriza por el uso de soluciones con
patios y patinejos en diferentes posiciones para
proveer de iluminación y ventilación los espacios.
Trabaja una planta orgánica con entrantes en los
muros de las diferentes fachadas permitiendo la
apertura de vanos para la ventilación e iluminación
de los espacios.
En el edificio ubicado en Bembeta No. 750
y 752, pueden apreciarse los cambios en la
zonificación y espacialidad de los apartamentos.
Aparece una solución espacial que responde
a la tipología doble (Falls y Chaos 2021),
diferenciación de la zona de día y de noche y
existe continuidad espacial en los espacios de sala
- comedor (ver Imagen 7)3.

Imagen 6. Obras del arquitecto José Bombín Campos

Imagen 7. Edificio en Bembeta no. 750 y 752 (1957)

3

La planta fue elaborada en el software Auto CAD Architecture
2017, por Eyleen María Recio Álvarez (estudiante de Arquitectura
de la Universidad de Camagüey a partir de la información recopilada
por las autoras en el AHPC).

71

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Concibió obras que se caracterizaron por el
uso de la línea recta en vanos con grandes paños
de ventanas, al igual que para remarcar cierta
horizontalidad mediante aleros continuos y
quebrados, tal es el caso del inmueble ubicado en el
reparto de La Vigía, en la calle Fernando de Zayas
esquina Benavides, donde el edificio integra en su
fachada la articulación de volúmenes a partir de
la esquina ochavada y el movimiento contrastante
de los balcones, además de hacer gala del uso del
vidrio en la terraza (ver Imagen 8).
Imagen 8. Obras del arquitecto Santiago Amador
Casellas

Fuente: Fondos personales

Arquitecto Santiago Amador Casellas
Estudia en La Habana la carrera de arquitectura,
de la cual se gradúa en 1953. Perteneció al Colegio
de Arquitectos de Camagüey. En sus obras tuvo la
oportunidad de trabajar en emplazamientos tanto
medianeros como esquineros, en este último,
utiliza la esquina ochavada en algunos de sus
edificios. Se aprecia en su repertorio el juego
volumétrico, donde se destacan los balcones
volados como recurso. Se caracteriza por el
empleo de elementos de control ambiental, entre
los que predominan los aleros –en las fachadas–,
tanto en proyección de niveles específicos como
en sitios particulares.
En sus primeras obras persisten características
protomodernas, como en el inmueble ubicado en
la calle Santa Rosa No. 142-144, donde es posible
apreciar la forma redondeada de sus cuatro balcones
aislados. Por otro lado, en el edificio ubicado en
Honda esquina, a San Clemente, la entrada principal
está indicada hacia la esquina ochavada, y en el nivel
superior posee un balcón corrido combinado, cuya
herrería consiste en elementos simples, sin embargo,
el tercer nivel está desprovisto de esta área, pero
para dar armonía con los elementos horizontales
sobresalientes se dispone un alero.

Fuente: Fondos personales

Arquitecto Germán Delamartter-Scott Tapia
Culmina sus estudios de arquitectura en la
Universidad de La Habana en 1948. Fue Profesor
Auxiliar de Proyecto en la misma universidad
y posteriormente reside en Camagüey donde
ocupa el cargo de Arquitecto Municipal. En
72

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

la composición formal de sus obras emplea
balcones volados aislados, juegos de volúmenes
como recurso expresivo, motivos geométricos en
la herrería, la exteriorización de la estructura, el
paño de cristal, y la superficie texturizada.
Proyecta edificios para estándar alto (Popular
No. 126 con amplios espacios en sus apartamentos
y garaje en sótano), medio y bajo (Padre Valencia
No. 2). Como los autores anteriores, también
utiliza la ochava para edificios en posición
esquinera, de igual forma, con respecto a las
proporciones de los vanos evoluciona desde
alargadas y rectangulares hasta aquellas que
abren totalmente la fachada con amplios planos
de vidrio para lograr una excelente relación
interior-exterior (ver Imagen 9).

En su obra pueden apreciarse diferentes soluciones
espaciales para los apartamentos con tipologías
lineal, doble o central (Falls y Chaos 2021) y el
uso de soluciones con patios que favorecen la
ventilación y la iluminación natural, así como
patinejos o terrazas. Las soluciones logradas
en algunos casos se separan de la medianería,
aun cuando se trata de lotes pequeños, lo cual
favorece la relación interior-exterior. En el
edificio ubicado en San Pablo No. 65 se aprecia
una solución espacial que responde a la tipología
lineal, con diferenciación de la zona de día y de
noche y une estar-comedor y la cocina en un solo
espacio fluido y permeable en relación directa
con el exterior (ver Imagen 10)4.
Imagen 10. Edificio en San Pablo no. 65 (1958)

Imagen 9. Obras del arquitecto Germán DelamartterScott Tapia

Fuente: Fondos personales

4

La planta fue elaborada en el software Auto CAD Architecture
2017, por Betsy Machado Morciego (estudiante de Arquitectura
de la Universidad de Camagüey a partir de la información
recopilada por las autoras en el AHPC).

Fuente: Fondos personales

73

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

En cuanto a las características principales
de las obras proyectadas por los arquitectos de
mayor representatividad, cabe destacar que como
forma de adaptarse al contexto comprometido
donde se insertaron estos edificios y en parcelas
que ya condicionaban la forma del edificio, los
arquitectos dieron soluciones encaminadas a
mantener las mejores condiciones interiores.
Algunos utilizaron elementos para dar mayor
realce a sus diseños, tal es el caso de la esquina
ochavada que se puede apreciar en los tres
arquitectos estudiados: José Bombín Campos (San
Fernando No. 102, San Esteban No. 225 y San
Clemente No. 169), Santiago Amador Casellas
(Astillero esquina Enrique José y San Clemente
No. 201, 203, 205) y German Delamartt (Padre
Valencia No. 2). En estos arquitectos también
se demuestra la persistencia de elementos de
identidad por la permanencia del balcón en sus
diferentes variantes como forma de mantener la
comunicación con el exterior.
En cuanto a las soluciones espaciales, se
aprecian soluciones de las diversas tipologías, la
separación de zonas de día y de noche, la presencia
de sala-comedor en ocasiones como un espacio
único o fluido, unido a la cocina que aparece
también en relación directa con la zona de día. De
igual forma, en algunos de los apartamentos de los
edificios proyectados se utilizan patios, patinejos
y terrazas para el intercambio interior-exterior.
Todas estas características identificadas como
aportes del Movimiento Moderno internacional
al espacio interior y que están presentes en las
obras estudiadas son el testimonio de un periodo
de la arquitectura camagüeyana y representan
la especificidad de su patrimonio modesto pero
valioso y digno de conservar.

Fuente: Fondos personales

Discusión de los resultados
La inserción de los edificios de apartamentos del
Movimiento Moderno, en la trama urbana del centro
histórico, quiso respetar el perfil predominante
bajo de dos y tres niveles, pero a su vez destacan
ejemplares que denotan determinada verticalidad.
Como afirma Falls (2019: 60), ‟Camagüey tuvo la
suerte de contar con arquitectos que se nutrieron
de las experiencias internacionales y adaptaron
al contexto comprometido del centro histórico
obras de carácter excepcional y que resaltan la
identidad arquitectónica de la época”.
La sencillez de las obras de estos arquitectos
y su creatividad en el empleo de los recursos
expresivos, los convierte en autores significativos
y reconocidos dentro de las obras del Movimiento
Moderno que se desarrollaron en el centro
histórico de la ciudad de Camagüey, por lo que se
consideran parte de la vanguardia de su época con
ejemplos dignos de admirar.
La investigación logra documentar por fuentes de
archivo (AHPC) y personales la autoría de 61 obras
que corresponden a 24 arquitectos. El repertorio de
edificios de apartamentos del Movimiento Moderno
desarrollado por ellos abarca el periodo de 1945 a
1960, con un predominio de obras proyectadas en
1954, 1955 y 1956 (cada año con 10 obras), seguidas
de las proyectadas en 1951 (con seis obras) y 1958
(con cuatro). Los autores de mayor representatividad
son tres, José Bombín (9 obras), Santiago Amador
y German Delamartter-Scott (6 obras cada uno), le
siguen con cinco obras Enrique Pérez Pérez y Nicolás
LLuy Fuentes, con cuatro y tres obras solo un autor,
con dos obras hay siete autores y con una obra diez.

Conclusiones
El centro histórico de Camagüey atesora un amplio
y variado repertorio habitacional, dentro del que
se encuentran 82 edificios de apartamentos del
Movimiento Moderno que fueron proyectados
por importantes arquitectos camagüeyanos de
la vanguardia. Esta arquitectura reflejó cambios
sustanciales respecto a la tradicional, pero posee
un amplio reconocimiento de sus valores.
La investigación logra documentar por fuentes
de archivo y personales la autoría de 61 obras
que corresponden a 24 arquitectos que proyectan
este repertorio entre los años 1945 y 1960. Los
74

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

arquitectos más destacados son José Bombín
Campos con 9 obras, Santiago Amador Casellas
y German Delamartter - Scott Tapia cada uno con
6 obras.
Entre las características generales de las
obras por ellos proyectadas, destaca la forma de
adaptarse al contexto donde se insertaron a partir
de lograr soluciones encaminadas a mantener
las mejores condiciones interiores mediante el
empleo de patios, patinejos o terrazas. De igual
forma el uso de elementos como la ochava
para dar mayor realce a sus diseños en el caso
de edificios con una ubicación esquinera y la
permanencia del balcón en sus diferentes variantes
como forma de mantener la comunicación con el
exterior. Finalmente, en cuanto a las soluciones
espaciales son diversas, se aprecian cambios en la
zonificación al separar las zonas de día y de noche
y la presencia de sala-comedor, vinculados a la
cocina como espacio continuo.
El reconocimiento de estas obras modestas,
pero con valores, así como el de sus principales
autores constituye un aporte al reconocimiento de
este patrimonio del centro histórico de Camagüey
como parte de la historia de la arquitectura que
debe ser conservada. C
Referencias bibliográficas
Alfonso, Alfonso. (2014). Conservación del patrimonio cultural inmueble. Temas introductorios. La
Habana, Cuba: Editorial Félix Varela.
Camacho, Erick S. y Medina, Marco A. (2021). “Bases de la modernidad de la arquitectura de Quito del
siglo XX”. Revista Contexto [en línea]. Vol. X, núm.12, marzo-septiembre, pp.11-28. [consulta: 103-2018]. https://doi.org/10.29105/contexto15.22-9
Campusanos, Yenny (2015). El cobogó en la arquitectura moderna: evolución, materiales y tecnología.
Tesis de maestría, España: Universidad politécnica de Catalunya, Departamento de construcciones
arquitectónicas.
Chaos, Mabel T. (2005). Lenguaje de poderes en la estructura física de Santa María del Puerto del
Príncipe. Siglos XVI-XVIII. Tesis doctoral, Sevilla, España: Universidad Pablo de Olavide, Facultad
de Humanidades.
Falls, Dianelis. (2019). ‟Edificios de apartamentos del Movimiento Moderno en Camagüey, evidencia
de cambios espaciales y confort ambiental”. PatryTer – Revista Latinoamericana e Caribenha de
Geografia e Humanidades, 2 (4), 51- 62. DOI: https://doi.org/10.26512/patryter.v2i4.25006 https://
www.redalyc.org/journal/6040/604065779005/html/
Falls, Dianelis y Chaos, Mabel T. (2017). ‟Exponentes del Movimiento moderno en el centro histórico de
Camagüey un valioso patrimonio a conservar”. Arcada [en línea]. Revista de conservación del patrimonio
cultural, Vol. 5, núm. 2, octubre, pp.1-13. [consulta: 12-3-2018]. http://arcada.reduc.edu.cu
Falls, Dianelis, y Chaos, Mabel T. (2021). ‟El habitar en el centro histórico de Camagüey, Cuba: cambios
espaciales y en la envolvente”. PatryTer – Revista Latinoamericana e Caribenha de Geografia e
Humanidades, 4(8), 19-37. DOI: https://doi.org/10.26512/patryter.v4i8.29252
Falls, Dianelis, González, Dania y Chaos, Mabel T. (2018). Memorias Congreso Internacional Medio
Ambiente Construido y Desarrollo Sustentable MACDES 2018. ‟El Movimiento Moderno: sus
valores como referentes para una arquitectura sustentable”. https://www.academia.edu/38069843/
75

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Memorias_Congreso_Internacional_Medio_Ambiente_Construido_y_Desarrollo_Sustentable_
MACDES_2018
Gómez, Lourdes y Nigilio, Olimpia. (2015). Conservación de centros históricos en Cuba. Roma: Editorial
edA Esempi di Architettura, Aracne Editrice.
Gómez, Lourdes. (2019). ‟Conservación de centros históricos. Métodos para estudios previos”. PatryTer
– Revista Latinoamericana e Caribenha de Geografia e Humanidades, 2 (4), p. 18-31. DOI: https://
doi.org/10.26512/patryter.v2i4.24975
Guerrero, Beatriz. (2008). ‟La difusión de la arquitectura doméstica moderna. El ejemplo de la costa
este y la costa oeste de los Estados Unidos durante la Posguerra”. Revista Pragma. Espacio y
comunicación visual. núm.2, mayo-octubre, pp. 8-21.
Mas, Vivian. (2000). Caracterización del repertorio habitacional ecléctico del centro histórico de
Camagüey. Tesis doctoral, Cuba: Universidad Tecnológica de La Habana José Antonio Echeverría,
Departamento de Arquitectura.
Nieves, Liena, Collado, Natalí y Sánchez, Olivia (s.f). ‟La influencia del Movimiento Moderno en Cuba
en los nuevos proyectos de vivienda”. Revista de la Universidad Cubana de Diseño. núm. 03, pp.
76-98. https://a3manos.isdi.co.cu
Prieto, José M. (2016). ‟Lo humilde en un contexto de “grandeza”: desafíos que enfrenta la regeneración de
Barrio Antiguo en Monterrey (Nuevo León)”. Revista Contexto [en línea]. Vol. X, núm. 12, marzoagosto, pp.11-28. [consulta: 10-3-2018]. http://contexto.uanl.mx/index.php/contexto/article/view/83
Prieto, Oscar D. (2019). ‟Clasificación y preservación de la arquitectura colonial habitacional en el
centro histórico de Camagüey”. PatryTer – Revista Latinoamericana e Caribenha de Geografia e
Humanidades, 2 (4), 100- 114. DOI: https://doi.org/10.26512/patryter.v2i4.25005
Ramírez, Ramón. (2018). “Mirada al Movimiento Moderno cubano: un enfoque climático. Reparto Alturas
del Vedado, Ciudad de La Habana”. Apuntes. Revista De Estudios Sobre Patrimonio Cultural [en
línea]. Vol. 21, núm. 2, pp. 222-233. [consulta: 20-3-2018]. http://revistas.javeriana.edu.co/index.
php/revApuntesArq/article/view/8956
Rodríguez, Eduardo L.; García, Sergio.; Más, Vivian.; Morcate, Felicia.; Recondo, Ramón.; Rodríguez,
Wilfredo.; Soto, Milene.; Zardoya, María V. (2011). La Arquitectura del Movimiento Moderno.
Selección de Obras del Registro Nacional. La Habana, Cuba: Ediciones UNION.
Sánchez, Lorena M. y Woolfson, Olga. (2016). “Centro Histórico de Quito: aportes para reflexionar sobre
la preservación de las casas patio desde el estado de concientización usuaria”. Revista Contexto [en
línea]. México: Editorial Universidad Autónoma de Nuevo León, 2016, Vol. X, núm.12, pp.29-38.
[consulta: 10-3-2018]. https://contexto.uanl.mx/index.php/contexto/article/view/50

76

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Percepciones y actitudes ambientales de los usuarios del
Mercado Alianza en Torreón, México
Environmental perceptions and attitudes of the Alianza Market users in Torreon,
Mexico
Recibido: noviembre 2021
Aceptado: marzo 2022

Julián Blanco Luna1
Luis Alfonso de la Fuente Suárez2

Resumen

Abstract

En el Mercado Alianza en el norte de México,
persiste una intensa dinámica social, se mantienen
con vida tradiciones populares y la historia de la
ciudad. El presente estudio descriptivo aborda la
experiencia subjetiva, las percepciones y las actitudes
que los usuarios tienen al visitar este lugar. Dichas
experiencias se descubrieron a partir de entrevistas
semiestructuradas; algunas efectuadas de manera fija,
mientras que otras se realizaron durante el trayecto
por el mercado. Los comentarios obtenidos a través
de estas técnicas fueron mapeados sobre un plano,
lo cual permitió visualizar las experiencias, tanto
positivas como negativas que se presentaron a
los usuarios en puntos específicos en el espacio.
Las experiencias positivas se relacionan tanto
con las cualidades de los elementos físicos y de
los productos a la venta, como con los aspectos
sociales y los elementos representativos del
mercado. Mientras tanto, las experiencias negativas
se relacionan con la inseguridad, y con la falta
de limpieza y mantenimiento. Los espacios del
mercado generan experiencias sensoriales y sociales
en quienes los recorren. De este modo, el mercado
va más allá del abasto de productos de necesidad
básica, pues es también un lugar de esparcimiento
para sus visitantes.

An intense social dynamic persists in the Alianza
Market in northern Mexico, and popular traditions
and the city’s history are kept alive. The present
descriptive study addresses users’ subjective
experience, perceptions, and attitudes when visiting
this place. Such experiences were discovered from
semi-structured interviews; some were carried out
statically, while others were realized during the
users’ itinerary through the market. The comments
obtained through these techniques were mapped
on a plan, which allowed visualizing the positive
and negative experiences presented to users at
specific points in space. Positive experiences are
related to the qualities of the physical elements
and the products for sale, the social aspects,
and the representative elements of the market.
Meanwhile, negative experiences correspond to
insecurity and the market’s lack of cleanliness
and maintenance. The market spaces generate
sensory and social experiences in those who visit
them. In this manner, the market goes beyond the
supply of basic necessity products since it is also
a place of recreation for visitors.

Palabras Claves:

Keywords:

mercados populares; percepción ambiental;
entrevistas caminando

popular markets; environmental perception;
walking interviews

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México; doctor en Filosofía
con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos; Email: jblancol@uanl.edu.mx
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México; doctor en Comunicación
Visual en Arquitectura y Diseño, por la Universidad Politécnica de Cataluña, BarcelonaTech, Barcelona, España; responsable del Laboratorio
AMBIO de percepción, atención, cognición y emoción en la experiencia de los entornos arquitectónicos, Facultad de Arquitectura de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, México; miembro del Sistema Nacional de Investigadores; email: luisalfonsodelafuente@hotmail.com

77

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

1. Introducción

“aromas, sabores y visiones que para muchos
forman parte de un pasado añorado” (García
García, 2015, p. 114).
Para algunas personas, asistir de manera
recurrente al mercado representa distracción, una
forma de salir de la cotidianidad doméstica o laboral
en un entorno que cambia de manera constante
conforme a la oferta de productos por temporadas y
el desarrollo de festividades regionales (Arellanes
&amp; Casas, 2011; García García, 2015).

El presente estudio se centra en la intersección
de lo físico, material, arquitectónico y urbano
con lo inmaterial, social, subjetivo y psicológico,
tal y como se manifiesta en un caso de estudio
específico. Para una mejor comprensión de dicha
amalgama de temas, los siguientes apartados
introductorios se dividen en dos grupos: 1) la
síntesis de los aspectos generales de los mercados
populares, y las características del mercado
alianza en particular, y 2) las definiciones de
experiencia del entorno, percepción ambiental y
experiencia estética en las que se fundamenta el
presente estudio.

1.1.2. El Mercado Alianza de Torreón, Coahuila
El Mercado Alianza se ubica al poniente de la ciudad
de Torreón, Coahuila, en la periferia del primer
cuadro de la ciudad, el denominado conjunto histórico
(Herrera, 2009), cercano a los límites del municipio y
el estado. A diferencia de otros mercados públicos,
el Mercado Alianza no fue concebido como parte
del equipamiento urbano, ya que no se le consideró
dentro de la proyección inicial establecida por los
planificadores de la ciudad.
Aunque no hay evidencia del año preciso de
su fundación, el origen del mercado se remonta
a un momento de consolidación económica y de
proyección industrial de la ciudad. El mercado
inicia como un conjunto de comercios establecidos
sobre las vialidades aledañas a las estaciones
del ferrocarril, próximas a la fábrica de jabones
(posteriormente harinera) denominada “La
Alianza S.A.” La anterior fue una de las primeras
agroindustrias en arribar a Torreón a finales del
siglo XIX (Guerra, 1932), de la cual se desprende
el nombre con el que fue identificado socialmente
el mercado y el barrio. Del Bosque (1983, p.
76) plantea que el mercado surge como algo
informal, disperso y sin edificio propio, un “zoco
incoherente y multiforme…” Dicho mercado,
independientemente de las condiciones en las que
se desarrolló, ha estado presente en este barrio
desde sus orígenes y en algún momento llegó a
posicionarse a nivel regional como uno de los
principales centros de abastecimiento.

1.1. El entorno en el mercado popular
1.1.1 El mercado tradicional mexicano
Los sitios para la realización de intercambios
comerciales como los mercados han sido partícipes
en el establecimiento de ciudades y han influido en
su organización, como menciona Fernández-Ruiz
(2002, p. 254): “El mercado como centro destinado
-permanentemente o en días programados- a la
compra, venta o permuta de bienes y servicios es
coetáneo de las primeras civilizaciones”. Un mercado
público tradicional es un espacio o edificación en el
que se realizan actividades comerciales de manera
periódica (Licona, 2014). De este modo, los mercados
son una expresión vigente de la “economía popular”
(Ayús, 1999).
El ambiente suele ser colorido en los mercados,
y en su sonoridad destacan los gritos de los
comerciantes ofreciendo los productos o servicios;
frases y tonalidades que forman parte de la memoria
colectiva de una comunidad (Jamaica, 2016). Cada
local comercial posee un carácter simbólico que se
define a partir de la organización y la interrelación
de componentes físicos, expresiones sonoras e
interacciones sociales. Es por lo anterior que en
los mercados se trasciende el carácter puramente
mercantil, pues el espacio de compraventa
representa un fragmento del sistema sociocultural
urbano y una herencia histórica, un lugar de
socialización en el que se mantienen con vida
costumbres y tradiciones (Ayús, 1999; Jamaica,
2016). En el mercado se posibilita el acceso a
productos que difícilmente pueden ser obtenidos
en un centro comercial, se pueden identificar
elementos con un carácter artesanal y tradicional:

1.1.3. Estado actual del Mercado Alianza
El Mercado Alianza no destaca por su valor
arquitectónico, ya que surge como una actividad en
las calles, y así se ha mantenido históricamente. Su
estructura ha sido el resultado de un proceso evolutivo
de reconocimiento institucional y una gradual
formalización económica, social y constructiva
78

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

conforme a diferentes momentos de reconfiguración
derivados de procesos de organización gremial e
intervenciones gubernamentales (Blanco, 2019).
Una de las inversiones más relevantes que
buscó mejorar las condiciones del mercado, fue la
remodelación total que se realizó en la década de
1990. En dicho proyecto se desincorporó parte de
la vía pública para la construcción y escrituración
de 240 locales de ladrillo y concreto (El Siglo de
Torreón, 1992), mismos que se pueden encontrar
actualmente. En la década del 2000, el ambiente de
las calles del mercado cambió significativamente
con la construcción una techumbre metálica
(Figuras 1 y 2).

encontrarse carnes, lácteos, hierbas medicinales,
ropa, venta y reparación de calzado, restaurantes,
alimento para animales y peluquerías.
Figura 2. En orden: la techumbre y el árbol en
el interior del mercado, el Altar a la Virgen de
Guadalupe y uno de los portales de acceso al oriente
del mercado. Mercado Alianza, Torreón, México

Figura 1. Configuración actual del Mercado Alianza
y de los alrededores. Los límites oficiales del mercado
están señalados con el polígono gris claro, las
vialidades techadas aparecen en gris oscuro, y los
accesos están señalados con flechas

Fuente: Elaboración propia

Sin embargo, fue hasta el año 2014 que se
identificó visualmente el nombre del mercado al
construirse los denominados portales emblemáticos
que hoy enmarcan los accesos y delimitan con
claridad el territorio del centro mercantil (Figuras
1 y 2). De manera interna, las vialidades que
conforman al mercado se han peatonalizado
prácticamente en su totalidad. El flujo vehicular se
mantiene en algunos sectores, pero se limita a la
carga y descarga de mercancía.
La variedad de productos que se pueden
encontrar en el Mercado Alianza, y el que sea más
barato con respecto a otros lugares de la ciudad
y la región, son aspectos que lo caracterizan.
En el mercado, las fruterías siguen siendo el
giro comercial predominante. También pueden

Fuente: Elaboración propia

79

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

1.2. La experiencia del entorno

además de las entrevistas realizadas en un punto
fijo en el espacio.
Respecto a las actitudes o evaluaciones
ambientales, es importante mencionar que estas
se encuentran relacionadas con el grado de
familiaridad que cada persona tiene con un lugar;
lo que resulta ser un barrio inseguro para una
persona, para el habitante cotidiano representa
su espacio de vida, un refugio contra el miedo,
una encarnación de valores, los cuales, no
necesariamente encajan con aquellos aceptados
por la sociedad (Moore, 1979). La familiaridad
es un proceso adaptativo, ya que conforme se
tiene un mayor conocimiento sobre el espacio,
se reduce de algún modo la presión que ejerce
el ambiente sobre el individuo (Nahemow &amp;
Lawton, 1973).

1.2.1. Experiencia subjetiva, percepciones y
actitudes ambientales
Las experiencias subjetivas son los contenidos
posibles de la conciencia que se relacionan tanto
con el mundo interno de la persona, como con su
ambiente externo (de la Fuente Suárez, 2020, en
prensa; Gray, 1995; Jackendoff, 1987; Richardson,
1999). Por tanto, la experiencia de un entorno,
tal como el mercado, incluye tanto los objetos,
personas y eventos que pueden ser apreciados,
así como las emociones y pensamientos que estos
últimos generan en los usuarios.
Durante la visita a un mercado, y en la
realización de actividades básicas como el abasto,
se presenta el reconocimiento de los componentes
del contexto conforme al trayecto, la familiaridad
con el ambiente y las personas, además de la
evaluación de las características del entorno urbanoarquitectónico y social. De acuerdo con Holahan
(2012, p. 44), existen tres procesos psicológicos
que se presentan cuando los seres humanos se
enfrentan con un ambiente físico. El primero es la
percepción ambiental, la cual: “implica el proceso
de conocer el ambiente físico inmediato a través
de los sentidos”. El segundo es el conocimiento
ambiental, el cual: “comprende el almacenamiento,
la organización y la reconstrucción de imágenes
de las características ambientales que no están a
la vista en el momento”. Por último, las actitudes
ambientales: “son los sentimientos favorables o
desfavorables que las personas tienen hacia las
características del ambiente físico.” (Holahan,
2012, p. 44). El presente estudio se enfocará en
dos de los procesos psicológicos descritos por
Holahan: 1) las percepciones ambientales de los
usuarios, es decir, aquello que pueden captar en el
momento de visitar el mercado, desde las personas,
objetos y construcciones visibles, hasta los olores y
sonidos; y 2) las actitudes o valoraciones positivas
o negativas que los usuarios tienen de todo aquello
cuanto encuentran en el mercado.
Cullen (1961) plantea que la experiencia de un
entorno urbano se genera a través de una serie de
etapas que dependen del recorrido de la persona
por dicho entorno. Cullen llama a dicho recorrido
visión serial. Debido a la importancia que tiene
el recorrido de las personas por un lugar en sus
experiencias subjetivas, en el presente estudio se
incluyen entrevistas caminando en el mercado,

1.2.2. Experiencia cotidiana y experiencia
estética
Las acciones cotidianas son el eje principal a partir
del cual las personas comprenden y se relacionan
con su entorno, destaca Hernández (2007). La
estética de acuerdo con Saito (2007), ocurre durante
la vida diaria normalmente experimentada, y va más
allá de la contemplación, pues incluye reacciones
que impulsan a realizar acciones, tales como
limpiar, comprar o descartar. De manera similar
al planteamiento anterior, Arango (2004) resalta el
valor del entorno cotidiano, independientemente
de que sus características puedan o no ser parte
de un sistema de representación formal o artístico.
Lo anterior se relaciona con el concepto de
estética social, que se define como el “conjunto de
manifestaciones a través de las cuales se expresan
los factores que propician el vínculo afectivo entre
el hábitat y el usuario” (Hernández, 2007, p. 19).
Por su parte, Arango (2004, p. 61) coincide en que
a través del enfoque de la estética social es posible
identificar los componentes del entorno que son
significativos y poseen un valor afectivo para
las personas, elementos que se expresan: “bajo
la forma de tradiciones, prácticas, eventos, ritos,
etc., que además de estar fuertemente ligados a su
vida cotidiana de esa comunidad, gozan de común
reconocimiento”.
En cuanto a la estética urbana, esta es de
acuerdo con Buraglia (1998, p. 47): “…el resultado
de una construcción mental sobre la relación que
establece el observador con el paisaje urbano y
que resulta de complejos procesos sensoriales,
80

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

emocionales y racionales, mediatizados por la
cultura y las propias experiencias cognitivas o
emotivas del observador.” De manera similar,
Burchard (1957), indica que la estética de la
ciudad va más allá de lo visual, pues resulta de una
combinación de diferentes estímulos sensoriales.
En contraste con los autores anteriores,
Markovic (2012) indica que la experiencia estética
es un estado mental distinto a la experiencia
cotidiana. Es importante considerar que en una
experiencia cotidiana o pragmática de un objeto
o lugar, se valora la utilidad, el beneficio directo,
y el cumplimiento de un objetivo. Por lo tanto, la
experiencia pragmática corresponde a lo opuesto
de una experiencia estética, en la cual el objeto es
observado por el mero disfrute de su contemplación.
Es destacable que la satisfacción de necesidades
corporales como la alimentación, tampoco es
una experiencia estética, pues esta última se
relaciona con los placeres de la mente (Markovic
2012). Considerando estas últimas afirmaciones,
cualquier experiencia de un lugar centrada en la
obtención de beneficio, tal como el encontrar la
salida de emergencia, el realizar un intercambio
comercial o el descansar en una banca, no debería
ser considerada experiencia estética (cf. de la
Fuente Suárez, 2012). Es notable la diferencia
entre la excepcional experiencia estética definida
por Markovic (2012), y las definiciones de estética
cotidiana, social, y urbana ya comentadas, en las
que todo lo que puede tener un valor afectivo para
una persona en un lugar es parte de la estética.
En un entorno se pueden generar muchas
experiencias positivas, desde un posible apego
al lugar, hasta el agrado por los olores y sabores
de las comidas que se pueden encontrar en
dicho lugar. Sin embargo, para efectos de esta
investigación, la experiencia estética se referirá a
la que surge en las personas al encontrarse con un
objeto o entorno que es valorado positivamente,
y que puede ser contemplado, de modo que se
produzca una experiencia que va más allá de lo
utilitario, aun dentro de un contexto cotidiano. De
esta manera se especifica que un lugar, tal como
un mercado, puede generar experiencias positivas
de muchos tipos, dentro de las cuales podrían
encontrarse las experiencias estéticas.
Los museos proveen de un contexto propicio
para generar experiencias estéticas en los visitantes
que observan obras artísticas, en comparación con
otros entornos como los laboratorios (Brieber,
Nadal, Helmut, &amp; Rosenberg, 2014). De ahí surge

la pregunta de si un entorno cotidiano que se visita
con fines de abastecimiento, que es desordenado,
concurrido y con altos niveles de ruido, como lo
es un mercado, es capaz de permitir experiencias
estéticas en sus visitantes.
2. Objetivos de la investigación
El objetivo de este estudio es descubrir las
experiencias de los usuarios con el mercado,
en particular, sus percepciones y actitudes
ambientales. Por lo tanto, se indagará sobre las
distintas formas en las que se interpretan y valoran
las cualidades del entorno físico construido, las
dinámicas socioespaciales y culturales, así como
los aspectos sensoriales, tales como aromas y
sonidos, que se presentan en el lugar visitado.
El presente estudio pretende responder a las
siguientes preguntas:
1.- ¿En qué se enfocan los usuarios mientras
recorren el mercado?, es decir, ¿qué es lo que tiene
mayor relevancia para ellos en esta aglomeración
de elementos físicos, actividades y situaciones que
se presentan mientras se visita el mercado?
2. ¿Qué elementos o cualidades del mercado
son valorados positivamente y cuáles de modo
negativo?
3.- ¿Se pueden presentar experiencias estéticas
en mercados como el estudiado, los cuales
no ofrecen ni el contexto ni los objetos que
generalmente propician este tipo de experiencias?
En esta investigación se busca aportar
nuevos conocimientos para la comprensión de
las percepciones y actitudes en entornos urbanoarquitectónicos desde la experiencia de los
usuarios, en especial de aquellos entornos que por
sus condiciones físicas y sociales son comúnmente
estigmatizados.
3. Metodología
En la primera parte de este estudio, se llevaron a
cabo siete entrevistas semiestructuradas a personas
que asisten o asistían regularmente al Mercado
Alianza, actividad que se realizó en el domicilio
o lugar de trabajo de los informantes. El muestreo
fue por bola de nieve, es decir, en base de un
conjunto inicial de fuentes de información, se
encontraron fuentes adicionales (Morgan, 2008).
Los entrevistados son personas que asisten al
mercado desde hace mucho tiempo, entre 15 y
50 años. El guion de la entrevista se enfocó en las
81

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

experiencias tanto positivas como negativas de las
personas con el mercado. Se les preguntó también
acerca del tiempo que tienen de conocer el lugar,
las transformaciones del mercado que han vivido
en dicho lapso, su percepción de las problemáticas
actuales, y finalmente, sobre su opinión sobre la
relevancia del lugar para la ciudad.
La segunda parte de este estudio trata de
las entrevistas caminando, aquellas donde el
investigador realiza preguntas a los participantes
mientras los acompaña en un recorrido por una
locación específica (Kinney, 2017). Las entrevistas
caminando se relacionan con los protocolos de
pensamiento en voz alta (Ericsson &amp; Simon,
1993), en los que se pide a los participantes que
comenten todo lo que están observando y todo lo
que les pasa por su mente mientras llevan a cabo
una actividad, tal como caminar alrededor de un
edificio (de la Fuente Suárez, 2019, 2020).
Ghisloti Iared y Torres de Oliveira (2018)
enfatizan que el movimiento de una persona no
solo le lleva de un punto a otro, sino que conlleva
el estar inmerso en el entorno, captándolo a
través de los sentidos y dándole significados.
Dicha inmersión es una de las cualidades de las
entrevistas caminando. Además, estas últimas
entrevistas, al permitir a los participantes localizar
eventos, historias y experiencias en su propio
contexto espacial, puede ayudarles a articular sus
pensamientos (Clark &amp; Emmel, 2010). De modo
general, las entrevistas caminando generan más
datos específicos del lugar que las entrevistas
sedentarias (Evans &amp; Jones, 2011). De acuerdo
con los autores anteriores, durante las entrevistas
caminando las personas comentan mayormente
sobre cualidades muy específicas de los edificios
y del entorno, así como sobre su uso. Mientras que
en las entrevistas sedentarias, los participantes se
enfocan más en las personas y en su historia en el
lugar (Evans &amp; Jones, 2011, p. 856).
Las entrevistas caminando permiten al
investigador encontrar datos no anticipados (Clark
&amp; Emmel, 2010), lo cual es de gran utilidad para
el presente estudio, que pretende explorar las
percepciones y actitudes de los visitantes de un
mercado. De Leon y Cohen (2011, p. 203) indican
que cuando se pide a los participantes comentar
acerca del entorno visitado: “algunas de las
locaciones más mundanas y los eventos que ocurren
en ellas pueden suscitar abundantes respuestas.”
En las entrevistas caminando de este estudio se
les preguntó a los participantes acerca del entorno

físico y social del mercado y de sus alrededores
para obtener descripciones de sus percepciones
ambientales mientras se les acompañó por una ruta.
Además, para descubrir sus actitudes ambientales
se pidió a los usuarios que describieran los
aspectos o elementos que para ellos resultaran
positivos o negativos del lugar. Algunas de las
preguntas que se realizaron fueron: ¿Por dónde
inicias tu recorrido cuando vienes al sector?, ¿por
dónde caminas normalmente?, ¿Qué me puedes
comentar sobre lo físico?, ¿cómo te sientes en
este punto?, ¿qué aspectos resaltan en esta zona
del mercado?, y ¿qué puedes comentar sobre la
interacción de las personas?
Las entrevistas caminando se llevaron a cabo
durante el horario de mayor concurrencia en el
mercado, con la intención de que las condiciones
y situaciones con las que se encontraron los
usuarios participantes fueran las que comúnmente
se generan. Los recorridos a pie por el mercado
y sus alrededores se adaptaron a los puntos
de partida y los trayectos reconocidos por los
usuarios (6 participantes).
Todas las entrevistas fueron grabadas en audio
previa autorización del entrevistado. Lo anterior con
la finalidad de captar lo dicho en la conversación
y poder complementar la situación con el
sonido ambiental (Álvarez-Gayou, 2003; Sierra,
1998). Posteriormente se procedió a transcribir
y categorizar los comentarios. A través de las
entrevistas caminando se obtienen comentarios en
los que se describen los elementos del entorno, y a
su vez se obtiene información acerca de la ubicación
espacial de esos elementos comentados, la cual
puede mapearse.
4. Resultados
Se definieron cinco categorías para el análisis
de los comentarios obtenidos a través de las
entrevistas caminando (Tabla 1). Los cinco tipos
de categorías de comentarios fueron mapeados en
dos planos mostrados en las Figuras 3 y 8. En un
mapa se ubicaron las dos categorías de aspectos
negativos, y en el otro las tres categorías de
aspectos positivos. Para la realización del mapeo,
se asignó un color diferente para cada categoría
tal como se aprecia en la Tabla 1.

82

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

4.1. Experiencias negativas en el entorno del
mercado

Tabla 1. Categorías positivas y negativas de las
experiencias comentadas por los participantes
durante las entrevistas caminando

En cuanto a las características negativas referentes
al entorno físico, las personas que participaron
en las entrevistas caminando destacaron los
comercios de comida ubicados en las periferias
del mercado. Se mencionó que sus condiciones
son insalubres, principalmente por el flujo
constante de vehículos, la presencia de perros
callejeros y los malos olores que se desprenden
de la presencia de aguas negras sobre la vialidad
(“A” en Figura 3). En general, las implicaciones
del mal estado del mercado y sus alrededores
son remarcadas por una joven (Participante 1):
“El gobierno… debería también fijarse, porque
aquí es como que donde empezó Torreón, y ya lo
están dejando muy descuidado, en cuanto al agua
negra que está en la calle… en algunos lugares
hay muchos pozos en el pavimento…” (“B” en
Figura 3). Los malos olores se replican al interior
del mercado, específicamente en los puntos en
los que se comercia con cárnicos, los cuales se
encuentran expuestos directamente al ambiente.
En relación con la suciedad, un joven
(participante 2) indica que: “Las personas están
acostumbradas al mismo ambiente… es su
lugar de ambiente de siempre…”. Es notable la
acumulación de bolsas de basura sobre la banqueta
de la esquina del Museo del Algodón (“C” en
Figura 3). Un trabajador de la zona (participante
4) indica que la suciedad: “…daña la imagen para
todo, tanto para el museo, como para el sector,
para el visitante que viene de afuera o para los
mismos que estamos aquí… nunca está limpio
eso...”. Otros puntos del mercado con carencias
en la limpieza son el “D” y el “E” en la Figura 3.

Fuente: Elaboración propia

En las siguientes secciones se podrá constatar
que las entrevistas caminando permitieron captar
detalles específicos acerca de las condiciones
físicas y sociales con las que se encuentra una
persona al caminar por las diferentes zonas del
mercado. Se presentarán los comentarios positivos
y negativos mencionados por los participantes
de las entrevistas caminando y se señalarán los
puntos del mercado en los que fueron reportados.
A su vez, se acompañarán los siguientes párrafos
con comentarios de los participantes de las
entrevistas sedentarias, los cuales se refieren a
aspectos y valoraciones muchas veces generales
del mercado como totalidad. En las entrevistas
sedentarias, se pudo notar que las personas que
acuden al interior del mercado de manera asidua
reflejaron un mayor grado de confianza en el
entorno, poseen una imagen positiva del mismo,
y dieron menos relevancia a las condiciones
físicas, pues la caracterización del contexto recayó
en las relaciones sociales. Para su identificación,
los participantes de las entrevistas sedentarias
serán mencionados por sus nombres propios,
mientras que los correspondientes a las entrevistas
caminando se mencionarán con un número.
Figura 3. Plano del mapeo de los aspectos
negativos señalados por los participantes
de las entrevistas caminando en el Mercado
Alianza. Zonas inseguras en rojo y zonas
con características físicas desagradables en
magenta
Fuente: Elaboración propia

83

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

A las anteriores circunstancias, se añaden
otros aspectos valorados negativamente. Tal es el
caso del comercio ambulante en las aceras, como
el de los vendedores de las herramientas y objetos
metálicos, conocidos como los “fierreros”, los
cuales se encuentran muy cerca del Museo del
Algodón (Figura 4):
“El museo está bien, lo que está mal es que
no reubicaron a otras personas, están las
prostitutas enfrente, los “fierreros”, pues como
que no, dices tú pues que es esto… si tú llevas
a tus niños pues no… se ve mal por el área en
que está”.

sensación de encierro e incluso, llega a generar
miedo y una sensación de inseguridad (“F” en
Figura 3). Tal como indica una mujer que visita
el mercado de manera esporádica (participante 5):
“Esta parte de aquí, yo no pasaría, porque está muy
angostito, entonces eso te da la sensación como
de encierro, de no poder salir rápido a algún lugar,
sino que es muy largo y muy angosto…” (Figura 5,
y “G” en Figura 3). La participante 1 menciona que
el mercado actualmente es un lugar poco concurrido
en comparación con años pasados: “había mucho
más movimiento aquí… con la inseguridad se fue
perdiendo la tradición del algunos de venir hasta acá”.
Respecto al modo en que las personas se
desplazan en el mercado la participante 5 indica
que: “…la convivencia de la gente con los carros
es algo extraño… al final de cuentas es una calle,
no lo percibes como si fuera calle, lo percibes
como si fuera un mercado, el ver carros es raro.”
(Figura 5, y “H” en Figura 3). Al interior del
mercado, el tránsito vehicular por ciertas calles se
considera peligroso y resulta complicado cruzar
la calle (“I” en Figura 3). De modo general,
Alfonso comenta que el mercado: “sigue siendo
caótico, poco entrable, o poco funcional, mucha
gente se abarrota…”.

Figura 4. Arriba: fierreros frente al museo del
algodón. Abajo: falta de orden en los alrededores del
Mercado Alianza, Torreón, México

Figura 5. Callejón estrecho en la calle Viesca y flujo
vehicular en el interior del mercado (sig. pag.)

Fuente: Elaboración propia

Las percepciones y actitudes respecto a los
andadores laterales son variables. Existen andadores
que fueron categorizados como estrechos, largos
o angostos, y que generan dificultad para la
realización de las actividades cotidianas como
detenerse a observar o transitar con facilidad. Se
hizo mención de que esta condición propicia una

Fuente: Elaboración propia

84

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Figura 6. Deterioro y abandono en el Mercado
Alianza, Torreón, México. Arriba: Pasaje Alianza.
Abajo: callejón en la avenida Hidalgo

Fuente: Elaboración propia

Es importante mencionar que pese a que
el mercado no es muy extenso, puede resultar
difícil ubicarse en su interior. La Participante 5
menciona que para poder orientarse en el mercado
su manera de proceder es: “…entrar por un lado,
y regresarme y salir por donde mismo, porque si
salgo por otro lado ya voy a salir por una calle que
desconozco…”
En lo que respecta a las edificaciones, se
mencionó el abandono y deterioro físico en el
que se encuentran algunas de ellas (“J” en Figura
3 y Figura 6). Alfonso indica que aun cuando
se han hecho esfuerzos por mejorar el lugar,
en algún momento todo vuelve a ser lo mismo.
El lugar no resulta atractivo para su visita, el
enfoque de este se direcciona a la gente de escasos
recursos, para “el que lo necesita”, un espacio
que “desafortunadamente” debe existir. Juan, por
su parte, menciona los aspectos contrastantes del
deterioro del mercado y la importancia de este
último para las clases bajas: “Los edificios están
muy deteriorados, ya no los han arreglado por
años, definitivamente están abandonados… pero la
vida continúa ahí, miles de gentes acuden a hacer
sus compras, en verdad es muy económico…”

Fuente: Elaboración propia

Se menciona también que para las personas
que no son visitantes asiduos a este sector de la
ciudad, la zona norte puede no ser agradable por
la aglomeración de comercios semifijos sobre
las banquetas y por la inseguridad que se siente
85

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

4.2. Experiencias positivas en el entorno del
mercado

(“K” en Figura 3). Lo mismo sucede a partir
de la presencia de cantinas, el ejercicio de la
prostitución y sucesos de violencia en el pasado,
pues han generado una mala imagen (“L” en
Figura 3). La presencia de estos giros y personas
en estado de ebriedad, generan inseguridad en
los visitantes. En general, es esta parte posterior
del mercado donde se concentran los aspectos
negativos que resultaron más apremiantes (Figura
7, y “M” en Figura 3). Para Alfonso, quien
lleva 45 años siendo cliente, en el mercado y el
contexto circundante prevalece el desorden y la
inseguridad: “Hay gente que te roba, hay gente
que huele mal…”

Respecto a las cualidades positivas de los elementos
representativos, destaca el Museo del Algodón
como sitio relevante para la ciudad (“A” en Figura
8), así como el altar a la Virgen de Guadalupe como
un hito para los comerciantes (Figura 2, y “B” en
Figura 8). Este último está ubicado en una sección
que se considera como el “corazón del mercado”
(“C” en Figura 8). Asimismo, el mural ubicado
en uno de los accesos de la Plaza Comercial
Antigua Harinera, se define como un elemento
que representa la actividad de los vendedores de
fierros o “fierreros” (Figura 9 y “D” en Figura 8).
Las vialidades amplias en conjunto con la
presencia de personas generan un ambiente
agradable y de seguridad, en el que se puede
transitar con tranquilidad (“E” y “F” en Figura
8). Con la reducción del ruido y el aumento
de la iluminación, se genera una sensación de
libertad y relajación. La participante 5 indica
que: “el espacio… para circular… es amplio, está
iluminado, no hay tanta contaminación de ruido,
nada más que el propio murmullo de las personas
y de los vendedores, pero no llega a ser realmente
molesto, sino es algo normal…” (“G” en Figura 8).

Figura 7. Vista al poniente desde la avenida Juárez
del Mercado Alianza

Fuente: Elaboración propia
Figura 8. Plano del mapeo de los aspectos positivos señalados por los participantes de las entrevistas caminando en
el Mercado Alianza. Zonas agradables en verde, zonas con elementos representativos en azul, y zonas con aspectos
sociales positivos en cian

Fuente: Elaboración propia

86

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Los locales comerciales de venta de ropa
fueron valorados positivamente (“H” en figura
8). En cuanto a las áreas del mercado con
las características físicas que resultaron más
agradables, estas son las que se encuentran al
avanzar hacia el oriente (“I” en Figura 8), las
cuales son además áreas percibidas como seguras.
La presencia de personas genera confianza,
sobre todo cuando se observa un ambiente de
socialización.
En ciertos puntos predomina la imagen de
mercado y su ambiente característico (“J” en
Figura 8), en la que las personas se apoderan
completamente de las calles (“K” en Figura 8). El
Participante 2 comenta que: “La gente convive,
la verdad aquí me siento yo bien… veo mucha
comunicación, veo pues ambiente, cosa que en
otros lugares [del mercado] no hay…” (“L” en
Figura 8). Martha, quien no asiste al mercado desde
hace años, hace alusión a que los comerciantes eran
amables y que la relación con ellos trascendía la
compraventa, ya que se identificaban mutuamente
y existía confianza.

de plástico, ropa y frutas (Figura 10). Los locales
y las cualidades arquitectónicas del mercado son
poco variadas. Sin embargo, el mercado destaca
por el modo tan abrupto en el que cambian los
productos y las formas de venta en espacios
contiguos. Se puede encontrar, por ejemplo, un
local de venta de ropa junto a un comercio que
ofrece pollo crudo o productos lácteos. Lo anterior
deriva en una alta variedad en los aspectos visuales,
auditivos y olfativos conforme se avanza a través
del centro mercantil (Figura 10). Es importante
destacar que los participantes comentan con
agrado la variedad de los productos a la venta,
sin embargo ninguno de ellos enfatiza de modo
específico la variedad de las cualidades visuales de
dichos productos, tales como sus formas o colores.
Figura 10. Variedad de productos en el mercado
valorada positivamente por los participantes. Arriba
izquierda y derecha: convivencia entre productos
de muy diferentes tipos y cafetería en el interior del
mercado. Abajo izquierda y derecha: frutas y otros
productos coloridos y frituras de harina

Figura 9. Mural “Mi raza está en La Alianza”
y vendedores de fruta a un costado de la Plaza
Comercial Antigua Harinera

Fuente: Elaboración propia

Las evaluaciones de las dinámicas en
los alrededores del mercado son a veces
contradictorias. Un participante, comenta lo
siguiente al observar un mayor flujo de personas
por la presencia de cantinas: “Aquí me siento a
gusto, porque veo más gente, veo que la gente
convive más aquí que de aquel lado, y me siento
a gusto, paso tranquilo, sin presión ni nada, de
que me vayan a hacer algo” (“M” en Figura 8).
En el interior del mercado resalta la presencia
de colores intensos en los productos como flores

Fuente: Elaboración propia

En cuanto a los olores la participante 5
comenta: “conforme vas avanzando… los olores
van cambiando, en aquella parte pues era el olor
a frutas, en esta parte ya es algo un poquito más
87

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

distintivo, ya huele diferente… como a queso…
(risas)”. (Figura 10). Manuel enfatiza de modo
positivo la diversidad de productos en el mercado:
“venden de todo”, refiriéndose a que se pueden
encontrar desde nopales y hierbas curativas, hasta
los desayunos tradicionales de las cafeterías.
En lo referente a los “fierreros”, ubicados en la
zona del Museo del Algodón, existen posiciones
encontradas ya que, aun y cuando pueden considerarse
como una actividad que genera desorden, se hace
mención de ellos como una tradición, una actividad
que manifiesta la cultura del pueblo, y para algunas
personas resulta atractivo ir observando objetos
en las banquetas. Para Eudelio el mercado es un
lugar donde siempre hay algo que ver: “…se ve
movimiento de gente y eso es lo que nos gusta…
ya no tanto a lo mejor por ir a comprar más
barato… ir a distraerse, es muy bonito eso, ojalá
no se pierda…” La valoración general del mercado
por parte de Eudelio es positiva. Él considera al
mercado como algo muy importante para la ciudad,
pues representa un punto donde se mantiene una
relación directa con el campo.
De manera similar, María manifiesta su gusto
por ir a La Alianza. En algunas ocasiones, ella
prefiere ir al mercado que ir al supermercado, el
cual le queda mucho más cerca. Para ella, asistir
al mercado es un momento de distracción para
salir de la rutina:
“…a veces me llama la atención ir hasta allá
y mis vecinas dicen: pero oye cuanto gastas,
tiempo y dinero… pero fíjese que a veces no
es el tiempo o el dinero, sino la distracción, el
ver gente, no sé, es algo que a veces yo misma
necesito… me voy a regalar un poquito de
tiempo, voy a ver gente, voy a ver puestos…”
Como una actividad complementaria, María
acude a comer en los puestos de tacos, donde se
crea un ambiente, surge la plática entre comensales
desconocidos y es tratada con amabilidad.

notable para los entrevistados que el Museo del
Algodón, un sitio que se considera relevante para
la ciudad y que permite acceder a la cultura, se
vea bordeado por un contexto que posee una
connotación negativa, situación que se observa
con claridad a la hora de mapear los comentarios
de las entrevistas.
b) El lado este del mercado, por su parte,
incluye algunas de las zonas en las que se
aprecian aspectos positivos relacionados con la
socialización, que en algunos casos hacen sentir
inseguras a las personas.
c) La zona central del mercado es la que
concentra los entornos de mayor agrado para las
personas por su colorido, iluminación, limpieza y
menor ruido.
Los visitantes del mercado compran objetos
y alimentos mientras se distraen observando la
variedad de estos mismos. El mercado es también
un lugar en el que se socializa mientras se
compra y se es atendido. En el Mercado Alianza
se generan una serie de fenómenos sociales de
mayor complejidad que la del cumplimiento de
una necesidad básica de abasto. De modo general,
el mercado satisface dos tipos de necesidades
de tipo pragmático: el abastecimiento, y el
esparcimiento, cada una de las cuales se relaciona
con ciertos tipos de experiencias y actividades.
Respecto a las cualidades de lo arquitectónico
y lo espacial del mercado que fueron comentadas
por los usuarios, destacan los elementos que
representan la identidad y la tradición del mercado.
Dichos elementos representativos, tales como los
murales, fueron evaluados positivamente en base
de su simbolismo, y no por su estilo artístico o
cualidades estéticas.
En cuanto a las características visuoespaciales
del mercado, los usuarios se enfocaron en las
variaciones de la delimitación de los espacios, es
decir, el qué tan cerrados se encuentran respecto
al exterior, así como el nivel de iluminación de
estos. Dichas cualidades resultaron relevantes
en la valoración de la seguridad o inseguridad
percibida por los usuarios, y por tanto no fueron
parte de una experiencia estética.
Ante la ausencia de condiciones de contemplación
adecuadas, como el abarrotamiento de personas,
los malos olores, y el ruido, las personas visitantes
se centran en los tipos de objetos a la venta, su
movilidad a través del espacio, y en protegerse
de las personas que les rodean. Los usuarios no
realizaron ningún comentario donde de manera

5. Discusión y conclusiones
Tal como se puede apreciar en los mapas presentados,
los entornos que ofrece el Mercado Alianza a los
usuarios presentan una superposición concurrente
de aspectos positivos y negativos. Considerando las
experiencias que se presentan en el mercado, este
último se puede dividir en tres zonas:
a) El lado oeste del mercado presenta dos
de los elementos más representativos rodeados
por las zonas de aspecto más desagradable. Es
88

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

explícita se pudiera constatar la existencia de una
experiencia estética durante la visita al mercado. Es
importante destacar entonces, que las experiencias
agradables con los productos del mercado se
relacionan en muchas ocasiones con un disfrute
más básico, multisensorial y gastronómico, en el
que se producen en el visitante diferentes antojos
durante su recorrido. Visitar el mercado es una
experiencia, muchas veces de esparcimiento, en
la que se exaltan los sentidos durante el trayecto.
En la yuxtaposición de materiales, colores, texturas,
productos, sonidos y las actividades presentes en
el mercado, se revelan costumbres y tradiciones.
Lo anterior convierte al Mercado Alianza, y
posiblemente a muchos otros mercados populares, en
verdaderos espacios catalizadores de experiencias,
en los que se encuentran en uso múltiples
sentidos, y se pueden tener desde experiencias
en las que se valora la utilidad de la mercancía,
experiencias gastronómicas, hasta experiencias
de desagrado por las condiciones insalubres y por
la inseguridad. Resulta relevante rescatar en los
entornos comerciales contemporáneos, los aspectos
positivos del carácter experiencial tan variado de un
mercado popular, en el cual los usuarios interactúan
socialmente generando historias personales, a la vez
que resuelven sus necesidades básicas. C
Contribuciones de los autores
Conceptualización del estudio (L.F.S. y J.B.L.),
recolección de los datos (J.B.L.), análisis de los
datos (J.B.L. y L.F.S.), fotografías y gráficos
(J.B.L. y L.F.S.), redacción del manuscrito (L.F.S.
y J.B.L.), revisión final del manuscrito (L.F.S. y
J.B.L.).
Referencias bibliográficas
Álvarez-Gayou, J. (2003), Cómo hacer investigación cualitativa. Fundamentos y metodología. Ciudad de
México, Paidós.
Arango, G. (2004), “Una mirada estética de la arquitectura popular”, Expresión formal de la vivienda
espontánea, Serie Ciudad y Hábitat 11, pp. 59-73.
Arellanes, Y., y Casas, A. (2011), “Los mercados tradicionales del valle de Tehuacán-Cuicatlán:
antecedentes y situacion actual”, Nueva antropología, pp. 93-123.
Ayús, R. (1999), “Mercados y supermercados: economías y culturas, ensayos de comprensión cultural de
la economía cotidiana”, Estudios sobre las culturas contemporáneas, pp. 59-87.
Blanco Luna, J. (2019). Adaptación, apropiación espacial y la configuración de la identidad en el Mercado
Alianza de Torreón, Coahuila. Tesis doctoral. Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey, México.
Brieber, D., Nadal, M., Helmut, L., y Rosenberg, R. (2014), “Art in Time and Space: Context Modulates
the Relation between Art Experience and Viewing Time”, PLoS ONE Vol. 9, núm. 6, pp. 1-8. doi.
org/10.1371/journal.pone.0099019
89

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Buraglia, P. (1998), “Estética urbana y participación ciudadana”, Bitáora Urbano-Territorial Vol. 2, núm.
1, pp. 42-47.
Burchard, J. (1957), “The urban aesthetic”, The annals of the American Academy of Political and Social
Science, pp. 112-122. doi.org/10.1177/000271625731400114
Clark, A., y Emmel, N. (2010), “Using walking interviews”, Realities 13, pp. 1-6.
Cullen, G. (1961), The concise townscape, Amsterdam: Elsevier.
de la Fuente Suárez, L.A. (2012). Arquitectura: el diseño de una experiencia. Tesis doctoral. Universidad
Politécnica de Cataluña BarcelonaTech, Barcelona.
de la Fuente Suárez, L.A. (2019). “Visualization of Architectural Experiences Using Heat Maps”. The
International Journal of Architectonic, Spatial, and Environmental Design, Vol. 13, núm. 1, pp.
17-34. doi.org/10.18848/2325-1662/CGP/v13i01/17-34
de la Fuente Suárez, L.A. (2020). “Subjective experience and visual attention to a historic building: A realworld eye-tracking study”. Frontiers of Architectural Research, Vol. 9, núm. 4, pp. 774-804. doi.
org/10.1016/j.foar.2020.07.006
de la Fuente Suárez, L.A. (en prensa). An enabling technique for describing experiences in architectural
environments. A|Z ITU Journal of the Faculty of Architecture.
De Leon, J.P., y Cohen, J. (2011), “Object and Walking probes in Ethnographic interviewing”, Field
Methods 17, pp. 200-204. doi.org/10.1177/1525822X05274733
del Bosque, H. (1983), Aquel Torreón. Anecdotario y relaciones de hechos y personas que destacaron de
alguna forma desde 1915 a 1936, Torreón, Coahuila, Presidencia Municipal de Torreón- Instituto
Municipal de Documentación y Centro Histórico "Eduardo Guerra".
El Siglo de Torreón. (25 de junio de 1992), “Estudiantes de Arquitectura de UAC diseñan nuevo mercado”,
El Siglo de Torreón, p. 53.
Ericsson, K., y Simon, H. (1993), Protocol Analysis, revised edition. Verbal Reports as Data, Cambridge:
The MIT Press.
Evans, J., y Jones, P. (2011), “The walking interview: Methodology, mobility and place”, Applied
Geography 31, pp. 849-858. doi.org/10.1016/j.apgeog.2010.09.005
Fernández-Ruiz, J. (2002), Servicios Públicos Municipales, Ciudad de México, Instituto Nacional de
Administración Pública, A.C.
García García, A. (2015), Calles, barrios y de sus arquitecturas efímeras, Monterrey: Tilde Editores. UANL.
Ghisloti Lared, V., y Torres de Oliveira, H. (2018), “Walking ethnography and interviews in the analysis of
aesthetic experiences in the Cerrado”, Educação e Pesquisa 44, pp. 1-17. doi.org/10.1590/S16784634201706161972
Gray, J. (1995), “The contents of consciounsness: a neuropsychological conjecture”, Behavioral and Brain
Sciences, pp. 659-722. doi.org/10.1017/S0140525X00040395
Guerra, E. (1932), Historia de La Laguna. Torreón: su origen y sus fundadores, Lugar de publicación no
identificado: Editor no identificado.
Hernández, J. (2007), “Estética y hábitat popular”, Aisthesis, pp. 11-35.
Herrera, L. (2009), “Anatomía de la Memoria. El patrimonio construido del conjuno histórico de Torreón”,
Buenaval, pp. 4-27.
Holahan, C. (2012), Psicología ambiental. Un enfoque general, Ciudad de México, Limusa Noriega.
Jackendoff, R. (1987), Consciousness and the computational mind, Cambridge, Massachusetts: The MIT
Press.
Jamaica, L. (2016), “Todos los escuchan pero poco se sabe de ellos: los pregones y expresiones sonoras
empleadas en la venta de productos”, Cuicuilco, pp. 131-148.
Kinney, P. (2017), “Walking interviews”, Social researchUpdate 67, pp. 1-4.
Licona, E. (2014), “Un sistema de intercambio híbrido: el mercado/tianguis la purísima, Tehuacán-Puebla,
México”, Antipoda. Revista de Antropología y Arqueología, pp. 137-163.
Markovic, S. (2012), “Components of aesthetic experience: aesthetic fascination, aesthetic appraisal, and
aesthetic emotion”, i-Perception, pp. 1-17. doi.org/10.1068/i0450aap
Moore, G. (1979), “Knowing about environmental knowing. The current state of theory and research on
environmental cognition”, Environment and Behavior, pp. 33-70. doi.org/10.1177/0013916579111002
90

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Morgan, D. (2008), “Snowball Sampling”, en: Given, L.M. (ed.), The SAGE Encyclopedia of Qualitative
Research Methods, Los Angeles, SAGE, pp. 815-816.
Nahemow, L., y Lawton, M. (1973), “Toward an ecological theory or adaptation and aging”, en: Preiser,
W. (ed.), Environmental Design Research. Volume I. Selected papers. Nueva York: Routledge, pp.
24-32.
Richardson, A. (1999), “Subjective Experience: Its Conceptual Status, Method of Investigation,
and Psychological Significance”, The Journal of Psychology, pp. 469-485. doi.
org/10.1080/00223989909599756
Saito, Y. (2007), “The moral dimension of Japanese aesthetics”, Journal of Aesthetics, pp. 85-97.
Sierra, F. (1998), “Función y sentido de la entrevista cualitativa en investigación social”, en: Galindo
Cáceres, L. (ed.), Técnicas de investigación en sociedad, cultura y comunicación, Naucalpan,
México, Pearson, pp. 277-341.

91

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

El discurso sobre la ciudad desde el poder en Foucault
Una revisión sistemática en la base de datos de Scopus1
The city discourse from power in Foucault
A systematic review in the Scopus database
Recibido: mayo 2021
Aceptado: marzo 2022

Arturo Valdivia Loro2

Resumen

Abstract

El análisis del poder postulado por Michel
Foucault está presente en distintas disciplinas
del conocimiento y la ciudad no es la excepción.
Sin embargo, es de especial interés en tanto la
ciudad es un dispositivo que permite facilitar la
libertad o la sujeción del sujeto, produciéndolo y
sometiéndolo. Los avances en las investigaciones
que relacionan la ciudad con el poder cada vez son
más, motivo por el cual se vuelve necesario una
revisión del discurso con el objetivo de demostrar
las distintas comunidades que se han formado.
Para tal fin se analizan publicaciones (capítulos
de libros y artículos) en revistas indexadas en
Scopus con el programa gephi logrando identificar
siete comunidades discursivas. A saber, la ciudad:
concebida para el poder, como dispositivo de
poder, como productor de sujeto, como dispositivo
de vigilancia y como policía (desde un método
genealógico). Además de dos discursos en proceso
de construcción asociado a las smarts cities y la
gobernanza; demostrando la presencia, vigencia
y necesidad de continuar con más investigaciones
que analicen el poder y la ciudad.

The Michel Foucault power analysis is present in
different knowledge disciplines and the city isn’t
exception. However, it’s of special interest insofar
as the city is a device that facilitates the freedom
or subject subjection, producing and subduing it.
Advances in research that relate the city to power
are increasing, which is why it becomes necessary
to discourse review in order to demonstrate the
been formed different communities. For this
purpose, publications (book chapters and articles)
in journals Scopus indexed are analyzed with
the gephi program, identifying seven discursive
communities. Namely, the city: conceived for
power, as a power device, as a subject producer, as
a surveillance device and as a policeman (from a
genealogical method). In addition to two speeches
in the construction associated process with
smart cities and governance; demonstrating the
presence, validity and need to continue with more
investigations that analyze power and the city.

Palabras Claves:

Keywords:

comunidad discursiva; Michel Foucault; poder;
ciudad

discursive community; Michel Foucault; power;
city

1

El presente trabajo fue desarrollado compone una parte de la tesis doctoral del autor que está desarrollando durante el programa de Doctorado
en Filosofía en la Facultad de letras y humanidades de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos en el año 2020. Asimismo, es parte
del proyecto de investigación desarrollado con el financiamiento con código A-253-2021 de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas.
2
Nacionalidad: peruano; adscripción: Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Lima, Perú; arquitecto egresado de la Facultad de arquitectura,
Urbanismo y Artes de la Universidad Nacional de Ingeniería, Perú. Maestro en Investigación científica y docencia universitaria con mención en
investigación científica y tecnológica de la Universidad Nacional del Callao, Perú. Doctorando en el programa de Filosofía de la Universidad
Nacional Mayor de San Marcos Perú; E-mail: arturo.valdivia@unmsm.edu.pe; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-0676-0102

92

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

constantemente citados constantemente -102,
215, 202 y 215 respectivamente-.

Foucault y el poder en la ciudad
Foucault en la ciudad

Ilustración 1. Producción académica sobre Poder y
Foucault

Michell Foucault es considerado el filósofo
del poder (Pastor Martín &amp; Ovejero Bernal,
2005), especialmente porque su pensamiento ha
permitido comprender un cambio de paradigma en
el significado del poder y la política. Su influencia
para comprender la realidad es notoria, basta
realizar una búsqueda rápida en bases de datos, por
ejemplo, en Scopus3 -se decide usar esta base de
datos dada su relevancia internacional (RodríguezMorales, 2013)- en donde se encontraron 682
documentos4. Cada vez aumenta la producción
científica haciendo uso de los términos acuñados
por Foucault (ver Ilustración 1), demostrando
la vigencia de la epistemología del poder para
comprender las distintas problemáticas que se
afrontan en variados campos de estudios.
No obstante, los estudios más citados no están
necesariamente enfocados en la investigación
urbana. Por ejemplo, Cheong y Miller (2000)
centra su investigación en el turismo -y está 334
citados-, asimismo, Hollinshead (1999), citado
166 veces, también centra su trabajo en el turismo,
proclama que su estudio es una continuidad del
trabajo de Urry (2002) originalmente publicado
en el año 1990. Esto revela una construcción del
conocimiento de forma anacrónica y que permite
suponer que las redes académicas existen también
en los estudios relacionados a la ciudad formando
discursos o, cuanto menos, atendiendo unos de
los aspectos, o factores de análisis, que significa
estudiar el poder en el turismo.
De este modo, se vuelve relevante poder
identificar los discursos que suceden en cuanto al
poder en la ciudad, es decir, ¿cómo se estudia al
poder en la ciudad? Esta pregunta es importante,
especialmente, cuando de los resultados obtenidos
en esta primera búsqueda existen autores que han
sido usados directamente por aquellos autores
que estudian el poder y la ciudad. Se trata de
Davidson (2011), Mckee (2009), Clegg et al
(2002) y Flyvbjerg (1998) quienes, además, son

Nota: El gráfico ha sido construido usando la base de
datos Scopus y el programa Microsoft Excel 365

Sobre la ciudad y Foucault
Analizar la relación de la ciudad con Foucault
es entender a la ciudad como un dispositivo del
poder, por ello resulta, además de interesante,
importante por cuanto permite introducirnos a
un modo complejo y diverso de comprender al
diseño de las ciudades. Como se ha señalado en
el apartado anterior, Foucault no solo ha sido de
gran influencia en las investigaciones sociales,
sino que sigue vigente en la actualidad. No
obstante, el caso de su relación con la ciudad
su producción ha sido menor, aunque también
significativa, e igualmente en aumento. Basta
con realizar una revisión similar al anterior5 para
obtener 23 resultados.
Dado el objetivo propuesto para detectar
los discursos que se están construyendo en la
literatura académica en debate, resulta importante
una apropiada selección de métodos. De este
modo se procedió con dos formas de concatenar
las investigaciones. En primer lugar, se usará
el programa Gephi con el fin de determinar las
relaciones de las investigaciones a través de los
referentes que se usan para andamiar el discurso
que se usa al artículo. En segundo lugar, se
procede a la lectura de los documentos para, uno,
verificar lo analizado con el programa y, dos,
en consideración a los resultados obtenidos con
Gephi, poder establecer conceptos o ideas que

3
Si bien también es posible usar la base de datos de Web of Science, Scielo, entre otros, se decide no utilizarlos con el objetivo de
homogenizar los criterios de selección para la publicación de las investigaciones.
4
Se realizó una búsqueda en la base de datos Scopus con la siguiente búsqueda booleana el día 30 de octubre de 2020: (KEY(Foucault)
AND KEY(power)) AND ( LIMIT-TO ( SRCTYPE,"j")).
5
Se realizó una búsqueda en la base de datos Scopus con la siguiente búsqueda booleana el día 16 de noviembre de 2020: (KEY (city)
AND KEY (foucault)).

93

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

gobiernan o sintetizan a los contenidos de los
trabajos. De este modo, no solo se encontrarán
discursos sino, además, se elaborará un preámbulo
necesario para una construcción teórica del poder
en la ciudad.

Con el objetivo de determinar la valides del
análisis, dado que uno de los autores se repite en
dos documentos, se lo tratará como dos autores
distintos: por un lado, se usó su primer apellido y,
por otro, su segundo apellido.

Gephi: método de grafos para el discurso de
poder y ciudad

Descripción de resultados
El discurso del poder y la ciudad en los documentos
encontrados inician desde el año 2002 y es recién
desde el año 2013 que empieza a aumentar la
producción de investigaciones que se interesan en
el vínculo de la ciudad con las teorías foucaultianas
(Ilustración 2). Asimismo, cinco de los documentos
son de producción estadounidense, cuatro de
Reino Unido, tres de España (de la Universidad de
Navarra), dos de Chile. Del mismo modo, el 45.2%
(14) de los documentos pertenecen al campo de
las ciencias sociales mientras que el 25.8% (8)
al de artes y humanidades. De esta búsqueda
es importante resaltar que desde el año 2017 la
producción ha empezado a disminuir, motivo por
el cual esta breve investigación resulta un aporte
adicional a la discusión que aun en tendencia
está en aumento y que debería mantenerse así.
Es oportuno adelantar que de los documentos
no todos atienden el tópico de ciudad, sino que
usan a este territorio como el lugar en dónde se
encuentran los sujetos y verdaderos objetos de
estudio. Se tratan de los trabajos desarrollados
por Tosetto (2018) y Moraña (2017) y que más
tarde se explicarán.

Antes de detenerse en el análisis del contenido de
los documentos, primero será importante realizar un
análisis de grafos para determinar las modularidades
en las bibliografías usadas, es decir, para determinar
las relaciones que existen en los discursos. Para tal
fin se usó el programa Gephi 0.9.2 (CDDL &amp; GNU,
2017) para realizar un análisis en consideración a los
autores principales encontrados en las referencias
bibliográficas de los documentos encontrados en la
base de datos Scopus.
El programa exige que se introduzcan nodos
y aristas para proceder con los análisis. Con
ese objetivo se ha procedido a considerar a los
autores como los nodos, y las aristas serían la
unión de estos nodos según la composición de la
bibliografía. Es decir, una forma de obtener una
arista es al unir al autor principal con sus coautores
y editores; otra forma de arista se obtuvo al unir
al autor principal con los autores principales de
la bibliografía usada. A su vez este proceso se
repite con cada bibliografía para completar la red
(Ilustración 3). Este proceso se repite para los 23
documentos seleccionados.

Ilustración 3. Ciudad y Foucault en base de datos Scopus

Ilustración 2. Relaciones de nodos con aristas

Nota: El gráfico ha sido construido usando la base de
datos Scopus y el programa Microsoft Excel 365

Por otro lado, de los documentos obtenidos,
cuatro de ellos son capítulo de libros mientras
que el resto (19) son artículos. En consideración
a los documentos es importante resaltar que los
más citados son Klauser et al (2014) siendo 52

Fuente: Elaboración propia (2020)

94

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Aplicación Gephi

veces citado, Bushnell (2003) y Rosol (2014) con
35 y 32 citaciones respectivamente. Le siguen a
estas publicaciones el de Outtes (2002) con cinco
citaciones, Wang (2017) y Bazin y Naccache
(2016) citados cuatro veces, posteriormente las
citaciones van disminuyendo. En cuanto al factor
de impacto de las publicaciones (ver Tabla 1) es
igual de importante la contribución de Klauser,
Rosol (2014), Yang (2020), Bushnell (2003) y
Yang (2020).

La primera aproximación que se desarrolló fue
aplicando al programa Gephi. Como producto de
ingresar las referencias bibliográficas, es decir, la
relación entre distintos autores que estructuran el
discurso utilizado para la redacción de cada uno
de los documentos analizados fue posible detectar
encuentros de autores. Esto significa las redes de

Ilustración 3. Ciudad y Foucault en base de datos Scopus

Fuente: Elaboración propia (2020)

6

Para obtener este índice se realiza la división de la cantidad de veces que el documento ha sido citado con la diferencia de años. Por
ejemplo, para Klauser 52/(2021-2014) = 8.67. Se opta por el año 2021 dado que existen documento publicados en el 2020.

95

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

influencias que han servido ya sea para estar de
acuerdo o criticar la posición de los otros autores.
Con el fin de estimar la validez del método
usado, se consideró asumir un error en el orden de
los apellidos de Casero León. Es normal que con
distintas publicaciones sucedan distintas versiones
de los nombres de los autores al momento de ingresar
los datos (Aliaga &amp; Correa, 2011), principalmente
cuando el nombre es compuesto por varios apellidos
o nombres. De este ensayo de validez, fue importante
encontrar que aun fingiendo autores distintos se
pudo relacionar ambos documentos, lo cual resulta
importante en tanto la relación del discurso que
suceden con ambos documentos de investigación
(ver en la Ilustración 5 la relación de Casero, J. con
León, J.).
Con el objetivo de determinar las comunidades
entre autores fue necesario realizar un análisis
de modularidad obteniendo un índice de 0.471
(Ilustración 4). De este modo se encontraron 7
comunidades en función a la cantidad relación de los
nodos y aristas conectadas, ya sean dirigidas o no.

grupo en donde cabe destacar la presencia de habla
hispana de Landaeta, de ascendencia chilena. Este
bloque representa una forma de comprender a la
ciudad desde una perspectiva que se aproxima a
la realidad latinoamericana, en tanto la relación
colonial o virreinal con España para la fundación de
las ciudades. Antes de continuar con la descripción
del segundo grupo, es importante señalar la relación
de este primer bloque con Bent Flyvbjerg quien
es uno de los autores más citados en tópicos sobre
Foucault, se trata de una geógrafo cuyo trabajo
más citado trata sobre la importancia de los casos
de estudio en las investigaciones sociales (Bent
Flyvbjerg, 2006).
La segunda comunidad donde pertenecen Bazín
y Naccache (2016), aun siendo el único de los 23
documentos identificados, resulta importante en tanto
la relación con Saskia Sassen quien vivió y realizó
sus estudios en Argentina y posteriormente en Francia
-misma nacionalidad de los autores del documento
de investigación-. Además, ella acuñó el concepto
de ciudad global que posee una estrecha relación
con el neoliberalismo y la gubernamentalidad. Esta
comunidad es importante ya que es un intermedio
entre la primera comunidad con la tercera.
La tercera comunidad está conformada por
las investigaciones de Schwember y Urabayen
(2018); Landaeta et al. (2017) y Self (2013).
Se trata de una comunidad central, no tanto por
el impacto de sus investigaciones, sino por el
contacto directo con Foucault, autor que es usado
en los 23 documentos analizados. También resulta
importante la nacionalidad de los autores ya que, a
excepción de Self, el resto son de habla española,
especialmente Schwember y Landaeta quienes son
chilenos y que poseen en común sus estudios de
posgrado en España. Estos datos son relevantes
en tanto, desde la comunidad uno hasta la tres
posee intervenciones de autores que han vivido el
Latinoamérica, aunque con influencias distintas.
Esta tercera comunidad posee un discurso más
cercano a las fuentes originales, es decir, a
Foucault, Marx, Lefebvre y Castell.
El cuarto grupo identificado se trata de un
grupo en donde están incluidos Ruddick (2009) y
McKinnon (2011), ambos son capítulos de libro.
De este grupo es importante el vínculo con Soja,
importante geógrafo estadounidense, misma
nacionalidad de McKinnon, y sirve de conexión
para la quinta comunidad.
La quinta comunidad es igual de especial que la
tercera, en primer lugar, porque aparece Delueze

Ilustración 4. Tamaño de distribución de nodos

Nota: Ilustración producto del análisis de modularidad
con el uso del programa Gephi

Comunidades discursivas
Considerando una comunidad como una agrupación,
es decir, con un mínimo de dos integrantes en el
discurso, es posible determinar las asociaciones
obtenidas desde los análisis de grafos. En la primera
comunidad se colocó a León Casero (2017, 2018)
quien en conjunto con Urabayen conforman un
primer discurso, seguramente, asociado por la
procedencia española de ambos. Esto resulta
importante en tanto Urabayen, filósofa que
representa un vínculo importante con un segundo
96

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

en las referencias. Este autor es de relevancia por
sus vínculos con Foucault y sobre todo por su
filosofía. Significa que Paasche (2015) y Klauser
(2014), quienes colaboran entre sí, poseen un
discurso que se va alejando del foucaultiano y se
va asociando con el territorio.
En cuanto a la sexta agrupación se identificaron
a Bruzzone (2019), Minhoto (2015) y Dodsworth
(2012). Esta comunidad al igual que la primera se
encuentran en una periferia discursiva, es decir,
se tratan de construcciones teóricas que empiezan
a encontrar una identidad propia aun usando las
investigaciones de Foucault y Delueze.
La séptima comunidad es aquella donde participa
Coyles (2017), aunque además acompañado por
Oscar Newman, arquitecto que afirmara sobre
la importancia del diseño de las ciudades para
el control del crimen. Adicionalmente, existen
documentos de investigación que han quedado
fuera de las comunidades, sin embargo, próximas
a ellas de manera indistinta dado que comparten
distintas referencias. Se trata de Yang (2020), de
La Robertie y Lebrument (2019), Tosetto (2018),
Wang (2017), Rosol (2014), Renzi y Elmer
(2013), Bushnell (2003) y Outtes (2002) quienes
han elaborado discursos independientes: nuevas
exploraciones usando los métodos foucaultianos
y deleuzianos. Finalmente, es importante señalar

a Moraña (2017), quien ha sido excluido del
producto del análisis, esto significa que se trata
de un discurso inédito del poder en la ciudad
(Ilustración 5).
Adicionalmente, Foucault es un autor central
en todas las investigaciones, sin embargo, no
todos los documentos analizados usan fuentes
directas del filósofo. Moraña (2017), Self (2013),
Dodsworth (2012) y Ruddick (2009) no usan
directamente las publicaciones de Foucault, sino
fuentes secundarias, es decir, investigaciones
sobre Foucault. Al mismo tiempo, entre los otros
documentos, se usa un total de 55 publicaciones
con autoría del filósofo, entre los que destacan
vigilar y castigar usado 15 veces, especialmente
la edición de 1977. Le sigue seguridad, territorio
y población -11 veces citado- con la edición
del 2007 citado siete veces. Posteriormente,
se referencia siete veces al nacimiento de la
biopolítica. Con cuatro referencias continua
la sociedad debe ser defendida, especialmente
usada la edición de 2003. Posteriormente la
cantidad de referencias descienden, no obstante,
es importante señalar El cuerpo utópico. Las
heterotopías; el sujeto y el poder; espacios
otros: utopías y heterotopías; la historia de la
sexualidad, volumen 1; la sociedad punitiva y;
los anormales, todos usados tres veces cada uno.

Ilustración 5. Resultados Gephi de documentos Scopus sobre Foucault y ciudad

Nota: Elaboración propia (2020) utilizando el programa Gephi (2017)

97

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Discursos de ciudad y poder

El estudio de Schwember y Urabayen (2018),
misma autora que participó en las investigaciones
previas con León Casero, se centra en la ciudad
ideal: las utopías, y la relación con lo distópico.
Se ejerce poder en el diseño de las utopías en
tanto se desplazan a aquellos que no pertenecen,
o no aportan, a la armonía y felicidad de la ciudad
ideal (los monstruos, parias, infames, etc.). Se
puede afirmar que no existe ciudad utópica en
tanto representaría una contracción con lo fáctico.
Si fuera utópico entonces no existirían los otros,
y de existir serían semiciudadanos, aquellos a
lo que se les somete en tanto aun no alcanzar la
virtud necesaria para ser ciudadanos íntegros. Es,
entonces, la utopía un dispositivo para determinar
qué es lo normal y que no. En el mismo sentido está
dirigido el trabajo de Landaeta, Arias y Espinoza
(2017), el cual consiste en un análisis de las ideas
en tanto el concepto de policía, que reúne los
dispositivos del poder, para gestionar la ciudad.
Se trata de un concepto que está en relación con
el bienestar -la felicidad- y el control. Policía se
entrelaza con política como entes que garantizan
el gobierno. Los autores explican cómo ha sido el
movimiento de ambos conceptos en el tiempo de
acuerdo con el crecimiento de las ciudades hacia
una metrópoli. Del texto es posible comprender
cómo se degrada al ciudadano para ser ahora
población, es decir, estadística. Asimismo, es
importante la relación que propone entre el poder,
la ciudad y la filosofía a través de la geofilosofía.
en el mismo grupo discursivo se encuentra la
investigación desarrollada por Self (2013) quien
realiza un texto breve, más de reflexión, en donde
aborda el determinismo de la ciudad como una
máquina. Para sustentar su discurso se apoya en
las investigaciones de Samuel Butler al afirmar
que la ciudad tiene una posibilidad consciente para
evolucionar según como sus ciudadanos decidan:
hipercentralizar o hiperlocalizar. Por esta razón
el título de su texto se denomina Darwin entre
las máquinas, es decir, la evolución biológica por
encima de lo que algunas ideas consideran a la
ciudad como una máquina natural.

La ciudad concebida para el poder
Con el fin de mostrar apropiadamente los
distintos discursos de los autores, se determinaron
conceptos clave que sirvieron para, además
de agruparlos, darle sentido cualitativo a lo
identificado previamente con Gephi.
El discurso de León y Urabayen está asociado
a las formas de hacer ciudad como un modo
de control. En el estudio de Espacio, poder y
gubernamentalidad (León Casero &amp; Urabayen,
2018) resulta de gran importancia para la
investigación que ahora se propone. Especialmente,
porque describe dos modos contemporáneos de
hacer ciudad en relación con Foucault: la ciudad
disciplinaria y la biopolítica. Esto se expresa en lo
que hoy denominamos Smart city y regeneración
urbana. Sin embargo, se expone que los dos son
ciudades de dominación y que finalmente no existe
un equilibrio del poder. Con un enfoque distinto en
Heterotopía y capitalismo en arquitectura (León
Casero &amp; Urabayen, 2017) los autores poseen un
estudio que centra su atención en el concepto de a
determinar una adecuada definición de heterotopía.
Se afirma que existe un modo inapropiado de lo
hetorotópico como lugar emancipador en tanto el
neoliberalismo la embulle para convertirse, por lo
contrario, en un lugar cuanto menos colonizador
ya que pierde su potencial. En ambos casos es
importante el discurso del poder para comprender
la forma de hacer, o construir, ciudad.
En sintonía similar Bazin y Naccache (2016)
se acercan a los anteriores autores por cuanto
tratan al concepto de heterotopía, sin embargo,
relacionado con la gestión. Heterotopía y
gestión es abordado desde un estudio que, tras
un recorrido de 10 años de discurso para la
organización, los académicos han hecho uso de
la teoría queer y marketing, teoría de la gestión y
educación en gestión para construir dos conceptos:
emprendimiento heterotópico y heterotopología
organizacional. Se trata de una posición en donde
se sustenta que la heterotopía sirve para la gestión
y organización ya que permite la imaginación, el
juego y la resistencia.

La ciudad como productor de sujeto
El próximo discurso generado está asociado con la
producción del sujeto. Ruddick (2009) desarrolla
su disertación en relación al concepto sociedadespacio y la producción intelectual en relación
a cuatro discursos: el marxista, el foucaultiano,

La ciudad como dispositivo de poder
El siguiente discurso detectado está centrado
a los dispositivos de poder para hacer ciudad.
98

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

feminista y deleuziano. De aquí es importante
la advertencia que señala la autora al respecto
de la combinación de los discursos ya que
primero se debería identificar las aproximaciones
conceptuales que poseen entre ellos. Asimismo, es
importante señalar la posición posestructuralista
en Foucault, el feminismo -una consecuencia del
pensamiento foucaultiano- y de Delueze. Una
vez más se da una aproximación entre ambos
filósofos y una distancia con el marxismo para
comprender las dinámicas que suceden en la
ciudad y el gobierno. En la misma dirección
argumentativa se encuentra el trabajo realizado
por McKinnon (2011) al exponer una exploración
a la construcción del yo: ¿qué es aquello que
nos da identidad? Esta construcción puede
significar una herramienta política y por lo tanto
una estrategia de gobierno que incluye normas,
ideologías, en general, dispositivos de control.
Dado que se trata de un estudio del sujeto, se
toma como ejemplo la discusión de la identidad
del indígena tailandés en donde también emerge
una identidad construida más desde la relación al
tierra-territorio que del sujeto-objeto.

el gobierno contemporáneo a través de códigos
podrá flexibilizar o enfatizar la vigilancia según
sea la realidad, la normalización y el espacio.
Nuevamente el territorio es un concepto que
emerge en los estudios.
La ciudad como policía (desde un método
genealógico)
El siguiente discurso trata sobre la aplicación del
método genealógico de Foucault con el fin de
obtener resultados, especialmente, centrados en
la investigación social. En el caso de Bruzzone
(2019) realiza una crítica al castigo a través de
la ciudad punitiva -o ciudad del castigo-, la cual
nunca alcanzó los objetivos que se le impusieron
al respecto de la soberanía y la disciplina. El
castigo es la principal variable del análisis, en
este estudio la ciudad es una tecnología del
poder es una institución disciplinar. El trabajo
de Minhoto (2015) también trata sobre la ciudad
del castigo, sin embargo, desde una crítica
asociada al neoliberalismo que, declara el autor,
estuvo ausente en los estudios de Foucault. Es
importante señalar que similar al estudio de
Bruzzone (2019) se usa el método genealógico de
Foucault para realizar el estudio que propone. De
este modo la investigación atiende, sobre todo, al
campo sociológico, aunque el concepto de ciudad
es también abordado como una consecuencia
de la gestión del neoliberalismo, el cual evita la
seguridad urbana, incapaz de controlar al crimen
y sus conductas. En más representativo es el
caso de Dodsworth (2012) quien con su estudio
asociada a la policía como un órgano de gobierno
y que sirvió, entre otras actividades, para la
reforma urbana en distintos países de Europa.
Este órgano reformó en consideración a los flujos
en la ciudad. Como consecuencia la movilidad
urbana resulta un instrumento de la policía. Es
importante considerar que el concepto de policía
en Francia y Alemania fue denominado política
en Inglaterra, aunque solo cambió el término ya
que los mecanismos de control se mantuvieron,
siempre con el fin, o amparados, para alcanzar el
bienestar social.
Un discurso alternativo es el desarrollado por
Coyles (2017) el cual resulta muy interesante en
tanto vincula a la arquitectura desde su imagen
proyectada para generar una ciudad fantasma
en Belfast (una ciudad posconflicto). Coyles
demuestra que existe un significado entre las

La ciudad como dispositivo de vigilancia
Por otro lado, también existe una argumentación
en torno a las tecnologías de vigilancia en la
ciudad. Paasche y Klauser (2015) poseen dos
partes importantes en su investigación. La primera
de ellas sobre la definición de vigilancia y
privacidad en donde destaca la participación
conceptual de Foucault, Delueze y Gary Marx.
La segunda parte está asociada a la tecnificación
de los dispositivos de seguridad entre los cuales
destacan la vigilancia digital (con el CCTV, los
sistemas inteligentes de CCTV y los drones), la
informatización de la vigilancia (GPS, Chips,
identificación por radiofrecuencia -RFID, radiofrequency identification-) y finalmente la Smart
City al cual se le pueden asociar las tecnologías
antes mencionadas, además de del Social/Software
Sorting, es decir, una nueva forma de calificar a
la sociedad. Por otro lado, en la investigación
desarrollada por Klauser, Paasche y Söderström
(2014) las tecnologías de información [IT]
sirven para la administración del poder y el
gobierno. Se considera el caso suizo a través del
iSmart y Flexlast como sistemas para gestión
del servicio eléctrico. La principal tesis del
artículo es de relevancia en tanto propone que
99

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

personas y su entorno (el territorio) a través,
principalmente, de la vivienda y las carreteras
como policía. Esto resulta significativo en tanto,
aún con un método distinto logra alcanzar un
indicador similar al propuesto por Dodsworth,
es decir, el sistema de movilidad urbana como
medio de control de la ciudad.

un análisis genealógico tal como también lo
hiciera Foucault. De este modo se identifica, a
través de entrevista a expertos, en qué consiste
el modelo de Smart city, es decir, una utopía o
por lo menos la normalidad, representando un
problema social, o cuanto menos humano, en
lugar de una solución. Por lo mismo concluye
que se debe realizar investigaciones hacia un
próximo pensamiento de ciudad, sin embargo,
no especifica cómo o da un enfoque sobre hacía
donde ir. Si bien se tratan de distintos discursos,
incluso antagónicas, las tres investigaciones están
referidas a las Smart cities lo cual demuestra lo
importante de este paradigma para los estudios de
la actualidad.

Discursos en procesos de construcción
Asociado a las Smart cities
Los siguientes discursos, si bien no conforman
una comunidad, se tratan de investigaciones
que tienen grados de relación con los discursos
anteriores. No obstante, no se ha tomado la
decisión de unirlo con los anteriores mencionados
ya que representan un estadio único en su
exploración del poder en la ciudad. En el caso
de Yang (2020) su investigación es un estudio
exclusivo sobre la historia de los smart city con
el fin de comprender cuáles son sus orígenes
a través de una genealogía en la ciudad de
Songdo de Corea del Sur. Su estudio indica
que los orígenes de las ciudades inteligentes
están enfocados en la ciudad móvil, segura,
ecológica y futura. A su vez señala que existe
una relación con la urbanización, digitalización,
globalización, militarización e industrialización.
Sin duda expone al Smart city como una
ciudad disciplinar. Por su lado de La Robertie
y Lebrument (2019) se centran en una crítica al
Smart City el cual resulta relevante en tanto el
análisis heideggeriano patente para demostrar
como las técnicas modernas y ancestrales sirven
para adueñarnos de la naturaleza, en particular
para el estudio realizado para la naturaleza del
yo. Esto coincide con el enfoque foucaultiano
en donde, a través de las tecnologías del yo, se
construye vigilancia y control, especialmente el
autocontrol. En cualquier caso, el ser humano
pierde su naturaleza para ser big data para el
sistema tecnológico urbano y autocontrolarse
(biopolítica) en una autentica pérdida de su
libertad. En el mismo sentido Wang (2017)
centra su estudio en la relación de la tecnología
con el diseño y pensamiento político, en un
escenario que es la ciudad para conformar lo que
se comprende como Smart city. Sin embargo,
no para estar de acuerdo con su aplicación,
sino criticarlo ya que en realidad no atiende los
problemas urbanos y sociales. Para tal fin realiza

Asociado a la gobernanza
Trabajos anteriores, son aún más dispersas. Rosol
(2014) comenta sobre la política urbana en cuanto
a la resistencia -una contra conducta- hacia una
ciudad pospolítica y posdemocrática, conceptos
erigidos por Erik Swyngedouw. Se comparte
una crítica a la participación en tanto sirve
como neutralizador de opiniones y trasmisión de
críticas de políticas preestablecidas. Por lo tanto,
existe una posición crítica ante la actual forma de
gobernanza urbana contemporánea. Al respecto
de la ciudad se la entiende como un concepto
abstracto en dónde se desarrolla la política y la
gobernanza. El trabajo desarrollado por Renzi
y Elmer (2013) comienza con comprender el
movimiento del discurso desde la seguridad a la
crisis con austeridad para hacer gobierno en la
ciudad. Se considera las cumbres del G8 y G20
desarrollo en Toronto y que sirve para implementar
el modelo whole-of-government [todo el gobierno]
como una tecnología para concentrar el control
financiero de todos los órganos del estado. Se
comenta sobre una ciudad global con sacrificio social
debido a la austeridad y por lo tanto impidiendo el
desarrollo. Outtes (2002) afirma que el discurso de
la ciudad en Brasil y Argentina ha cambiado a los
individuos. Se compara moralmente el discurso
de la criminología con el de las barriadas en una
época (1894-1945) en donde el nacionalismo
era una ideología patente en ambas realidades.
Afirma que se debe desarrollar una genealogía del
urbanismo para detectar los discursos que suceden
en el urbanismo, es decir, en la planificación de las
ciudades, en donde todas se han normalizado hacia
uno: aquel donde vivimos actualmente.
100

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Discursos emergentes y fragmentados

lo contrario. Este concepto ha sido imbuido por
el neoliberalismo al punto de empezar a fusionar
conceptos con la gestión estratégica al formular el
emprendimiento heterotópico y heterotopología
organizacional (Bazin &amp; Naccache, 2016), los
cuales se proyectan como la normalización de
este concepto como dispositivo de control.
De este modo, se puede afirmar que existen dos
formas de ciudad: la disciplinar y la biopolítica.
En cualquiera de los dos casos, el objetivo está
asociado a controlar y minimizar al ser individual,
trayendo como consecuencia que pase a ser
población, es decir, una cifra. Esto significa que la
producción del sujeto está en proceso de cambio,
por ello existen aquellas investigaciones disociadas
a algunas de las comunidades, porque el sujeto
está cambiando y es conveniente innovar distintos
enfoques. Una ciudad es un objeto e instrumento
del poder que sirve para vigilar a los otros. La
otredad, emerge como un concepto necesario al
pensar en la mejor ciudad para la población. La
utopía, por lo tanto, también se convierte en un
instrumento para la producción del sujeto.
Finalmente, también se revela que la ciudad
existe en dos categorías esenciales de análisis:
como producto de la interacción social y como
materia. La primera de ellas es atendida en
las investigaciones revisadas, se trata de la
producción del sujeto a través del ejercicio del
poder, quien fabrica tecnologías y órganos de
control, vigilancia y castigo que aplican no solo
en la ciudad, sino en los ciudadanos mismos.
En cuanto al segundo caso, sobre la ciudad
construida, es poco, o casi nada, su atención.
Aunque lógicamente las tecnologías se aplican
en la ciudad, no se estudió a la ciudad como
un objeto. Por lo tanto, emerge la necesidad
de discutir no solo sobre la ciudad construida,
sino también sobre el territorio y el sujeto
cuyo producto debido a la interacción de estos
conceptos formaría: la economía, la sociedad y el
medio urbano construido. C

Las demás investigaciones, aunque significativas,
construyen discursos aún más dispersos. Bushnell
(2003) ejecutó un trabajo que más bien se centra
en la educación y cómo sus reformas afectan a los
docentes para su desarrollo profesional. La única
relación con la ciudad está asociada con el costeo
para adquirir vivienda. Entonces, es posible
reflexionar que, en una política de austeridad y de
sacrifico social, ¿qué tanto el gobierno se preocupa
por satisfacer esta necesidad? En cuanto al texto
de Tosetto (2018) resulta uno de los más alejados
ya que aborda la relación de la perspectiva con
la contemporaneidad como un método alternativo
para obtener los mismos resultados asociados
con el método foucaultiano. Con este método se
aborda los espacios de la ciudad relacionando
con los análisis de arquitectos como Eisenman,
Koolhaas y Adolf Loss. Se trata del primer texto
que relaciona la arquitectura con la alfombra
babilónica de Foucault, es decir, las heterotopías.
Finalmente, el texto de Moraña (2017), es único
en tanto no se vincula con los demás autores, es
decir, no poseen coincidencias bibliográficas y,
por lo tanto, es un caso aislado. Su aporte es en
cuanto a comprender como la transculturización
ha provocado los escenarios de la postmodernidad
latinoamericana.
Síntesis
De la revisión previa es posible afirmar que el
paradigma para hacer ciudad en la actualidad es o a
través del Smart city o la participación ciudadana,
asociada con la regeneración o proyectos de
planificación similares. Esto significa que la forma
de hacer ciudad ha cambiado, ya que previamente
se construía lo que se denomina ciudad disciplinar
(León Casero &amp; Urabayen, 2018). Esta afirmación
se refuerza con el anterior discurso de construir,
o pensar la ciudad, por la seguridad (Renzi &amp;
Elmer, 2013) de los ciudadanos, para ser, ahora,
un modelo de austeridad social en el que Estado
neoliberal es incapaz de garantizar (Bruzzone,
2019) sacrificando libertad.
En este sentido la heterotopía emerge como
una estrategia para la emancipación del ser
humano en el territorio que habita, sin embargo,
dada la mala interpretación conceptual de este
concepto (León Casero &amp; Urabayen, 2017) y la
condición capitalista han generado que sea todo
101

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Referencias bibliográficas
Aliaga, F., &amp; Correa, A. (2011). Tendencias en la normalización de nombres de autores en publicaciones
científicas. 17(1), 1-10.
Bazin, Y., &amp; Naccache, P. (2016). The Emergence of Heterotopia as a Heuristic Concept to Study Organization.
European Management Review, 13(3), 225-233. Scopus. https://doi.org/10.1111/emre.12082
Bruzzone, M. (2019). «Each punishment should be a fable»: Punitive analytics, the punitive-city diagram,
and punishment as technology of power in Foucault’s works of the 1970s and 1980s. Foucault
Studies, 26, 64-90. Scopus. https://doi.org/10.22439/fs.v0i26.5755
Bushnell, M. (2003). Teachers in the schoolhouse panopticon complicity and resistance. Education and
Urban Society, 35(3), 251-272. Scopus. https://doi.org/10.1177/0013124503035003001
CDDL &amp; GNU. (2017). Gephi (0.9.2) [Java; Windows 7 versión 6.1 que se ejecuta en x86; Cp1252; es_PE
(gephi)]. https://gephi.org/
Cheong, S.-M., &amp; Miller, M. L. (2000). Power and tourism: A Foucauldian observation. Annals of Tourism
Research, 27(2), 371-390. Scopus. https://doi.org/10.1016/S0160-7383(99)00065-1
Clegg, S. R., Pitsis, T. S., Rura-Polley, T., &amp; Marosszeky, M. (2002). Governmentality Matters: Designing
an Alliance Culture of Inter-organizational Collaboration for Managing Projects. Organization
Studies, 23(3), 317-337. Scopus. https://doi.org/10.1177/0170840602233001
Coyles, D. (2017). Journeys through the Hidden City: Giving visibility to the Material Events of conflict
in Belfast. Environment and Planning D: Society and Space, 35(6), 1053-1075. Scopus. https://doi.
org/10.1177/0263775817707528
Davidson, A. I. (2011). In praise of counter-conduct. History of the Human Sciences, 24(4), 25-41. Scopus.
https://doi.org/10.1177/0952695111411625
de La Robertie, C., &amp; Lebrument, N. (2019). Unplugged - Thinking the organisational and managerial
challenges of intelligent towns and cities: A critical approach to the Smart Cities phenomenon.
Management (France), 22(2), 357-372. Scopus.
Dodsworth, F. (2012). Mobility and Civility: Police and the Formation of the Modern City. En The New
Blackwell Companion to the City (pp. 235-244). Scopus. https://doi.org/10.1002/9781444395105.ch20
Flyvbjerg, B. (1998). Habermas and Foucault: Thinkers for civil society? British Journal of Sociology,
49(2), 210-233. Scopus. https://doi.org/10.2307/591310
Flyvbjerg, Bent. (2006). Five Misunderstandings About Case-Study Research. Qualitative Inquiry, 12(2),
219-245. https://doi.org/10.1177/1077800405284363
Hollinshead, K. (1999). Surveillance of the worlds of tourism: Foucault and the eye-of-power. Tourism
Management, 20(1), 7-23. Scopus. https://doi.org/10.1016/S0261-5177(98)00090-9
Klauser, F., Paasche, T., &amp; Söderström, O. (2014). Michel foucault and the smart city: Power dynamics
inherent in contemporary governing through code. Environment and Planning D: Society and
Space, 32(5), 869-885. Scopus. https://doi.org/10.1068/d13041p
Landaeta, P., Arias, J., &amp; Espinoza, R. (2017). The «urban question»: Notes to a diagram of the relation
government and police on Michel Foucault. Recerca, 21, 87-105. Scopus. https://doi.org/10.6035/
Recerca.2017.21.5
León Casero, J., &amp; Urabayen, J. (2017). Heterotopia and capitalism in architecture. The ideological
function of heterotopias as own discours of the architectural discipline in the age of biopolitical
governance. Arbor, 193(784). Scopus. https://doi.org/10.3989/arbor.2017.784n2008
León Casero, J., &amp; Urabayen, J. (2018). Space, power and governmentality. Architecture and urban
planning in the work of Foucault. Anales del Instituto de Investigaciones Esteticas, 40(112), 181212. Scopus. https://doi.org/10.22201/iie.18703062e.2018.112.2634
Mardones, P. L., &amp; Lolas, R. E. (2014). Geophilosophy of the city to think beyond of Organism. Revista de
Filosofia: Aurora, 26(38), 295-314. Scopus. https://doi.org/10.7213/aurora.26.038.AO.07
Mckee, K. (2009). Post-Foucauldian governmentality: What does it offer critical social policy analysis?
Critical Social Policy, 29(3), 465-486. Scopus. https://doi.org/10.1177/0261018309105180
Mckinnon, K. (2011). Identification. En A Companion to Social Geography (pp. 37-54). Scopus. https://
doi.org/10.1002/9781444395211.ch3
102

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Minhoto, L. D. (2015). Foucault and the blind spot in the analysis of the contemporary punitive turn. Lua
Nova, 1(95), 289-311. Scopus. https://doi.org/10.1590/0102-6445289-311/95
Moraña, M. (2017). Transculturation and Latin americanism. Cuadernos de Literatura, 21(41), 153-166.
Scopus. https://doi.org/10.11144/Javeriana.cl21-41.trla
Outtes, J. (2002). Disciplinning society through the city: The genesis of city planning in Brazil and Argentina
(1894-1945). Eure, 28(83), 7-29. Scopus. https://doi.org/10.4067/S0250-71612002008300002
Paasche, T. F., &amp; Klauser, F. R. (2015). Surveillance and Privacy, Geography of. En International
Encyclopedia of the Social &amp; Behavioral Sciences: Second Edition (pp. 727-732). Scopus. https://
doi.org/10.1016/B978-0-08-097086-8.72124-6
Pastor Martín, J., &amp; Ovejero Bernal, A. (2005). Michel Foucault, pensador, intelectual específico y profesor
universitario comprometido. Aula abierta, 86, 75-86.
Renzi, A., &amp; Elmer, G. (2013). The Biopolitics of Sacrifice: Securing Infrastructure at the G20 Summit.
Theory, Culture &amp; Society, 30(5), 45-69. Scopus. https://doi.org/10.1177/0263276412474327
Rodríguez-Morales, A. (2013). Scopus y su importancia actual en la publicación científica Colombiana.
Scientia Et Technica, 18(4), 1-3. https://doi.org/10.22517/23447214.9113
Rosol, M. (2014). On resistance in the post-political city: Conduct and counter-conduct in Vancouver.
Space and Polity, 18(1), 70-84. Scopus. https://doi.org/10.1080/13562576.2013.879785
Ruddick, S. M. (2009). Society-Space. En International Encyclopedia of Human Geography (pp. 217226). Scopus. https://doi.org/10.1016/B978-008044910-4.00744-6
Schwember, F., &amp; Urabayen, J. (2018). At the Margins of Ideal Cities: The Dystopian Drift of Modern
Utopias. SAGE Open, 8(4). Scopus. https://doi.org/10.1177/2158244018803135
Self, J. (2013). Darwin among the machines. Architectural Design, 83(4), 66-71. Scopus. https://doi.
org/10.1002/ad.1620
Tosetto, F. (2018). “Prospettiva”: A Contemporary Conceptual Method. Lecture Notes in Civil Engineering,
3, 1388-1393. Scopus. https://doi.org/10.1007/978-3-319-57937-5_143
Urry, J. (2002). The Tourist Gaze (2da. Edición). SAGE.
Wang, D. (2017). Foucault and the smart city. Design Journal, 20(sup1), S4378-S4386. Scopus. https://
doi.org/10.1080/14606925.2017.1352934
Yang, C. (2020). Historicizing the smart cities: Genealogy as a method of critique for smart urbanism.
Telematics and Informatics, 55. Scopus. https://doi.org/10.1016/j.tele.2020.101438

103

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Análisis espacial metropolitano en ambientes antrópicos y
originarios1
Eduardo Sousa González, Carlos Leal Iga y Alfredo Palacios Barra (Coordinadores)
Ana Cristina García Luna Romero2

La ciudad como tema de estudio, pero desde las
necesidades y desafíos que representa el urbanismo
actual, es todo un reto que hace falta desarrollar de
manera urgente. Análisis espacial metropolitano en
ambientes antrópicos y originarios, libro coordinado
por Eduardo Sousa González, Carlos Leal Iga y
Alfredo Palacios Barra es un esfuerzo que busca dar
respuesta a las demandas de los estudios urbanos
actuales. Además, la relevancia de este proyecto no
solo atiende a las nuevas perspectivas de abordaje
teórico de la ciudad, sino también a la coyuntura de
apreciar a la urbe como un todo integral, colaborativo,
multidisciplinar y global, de ahí que resalte la
importancia de la simbiosis entre expertos de México
y Chile, pues este libro es resultado de convenios
entre la Universidad de Bío Bío y la Universidad
Autónoma de Nuevo León, lo que enriquece la
experiencia y ofrece una visión más amplia del
fenómeno urbano latinoamericano.
A lo largo de 10 ensayos, nos adentramos en
un panorama amplio de situaciones y problemas
impuestos por los estudios urbanistas que buscan
explicar el desarrollo de las ciudades ante las
nuevas realidades contemporáneas. Son 10 textos

que nos llevan a la reflexión para cuestionar e
intentar comprender los fenómenos urbanos del
presente y el futuro. Y es que una cosa es continuar
con las bases teóricas que intentan explicar lo que
hasta ahora se conoce como urbanismo, pero llega
un punto donde esto es rebasado, donde la realidad
actual nos pide ir más allá y con otra perspectiva
dar cabida a una visión más dinámica, más activa,
más líquida, ya que los ciudadanos y ciudadanas
cobran un papel determinante en el devenir de las
ciudades, ya no es solo estudiar la evolución de las
ciudades como planeación medida, sino estudiar
a las ciudades como entes vivos, habitados,
integradas por una diversidad que impone su
alteridad y desde ahí su caótico crecimiento.
Así, desde el primer ensayo, La metamorfosis
urbana en el marco de sus procesos evolutivos
transformacionales. La metrópoli prematura
contemporánea, Sousa González plantea la
necesidad de integrar a los estudios urbanos la
noción de liquidez para abarcar de manera más
amplia las distintas variables que involucra
la comprensión de la ciudad y su desarrollo y
expansión, de ahí el acuñamiento de su concepto

1

Sousa González, E., Leal Iga, C. y Palacios Barra, A. (Coords). (2022). Análisis espacial metropolitano en ambientes antrópicos y originarios.
México: Universidad del Bío Bío, Concepción, Chile; Universidad Autónoma de Nuevo León, México, Río Subterráneo Editores.
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Departamento de Arquitectura de la Universidad de Monterrey, México; Doctora en Arquitectura
y Asuntos Urbanos; email: anacristina.garcialuna@gmail.com

107

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

de la metrópolis prematura (2011), que antes de
tildar de fallida o errónea, requiere un abordaje
crítico mediante criterios multidisciplinarios
que den cuenta de su evolución caótica y
descontrolada. Un muy buen inicio para todo el
libro que sirve de veleta a lo largo del resto de los
textos porque aquí teorizamos y asentamos nuevas
bases metodológicas para los estudios urbanos y
los temas que ahora requieren ponerse sobre la
mesa, como el caso de las sociedades urbanas ante
la realidad pandémica.
En Los huertos urbanos en espacios públicos
de las ciudades. Caso de estudio Monterrey, Nuevo
León, México, Leal Iga expone, a través de un
ejemplo específico, el tema de los huertos urbanos y
su impacto en el desarrollo de los espacios públicos
y privados ya sea de manera integral o separada,
pero con resultados de impacto comunitario al final
del día, por lo que resultan en colaboraciones que
importan de manera colectiva y, por tanto, deben
ser materia de las políticas públicas que enarbolen
las acciones del Estado, por ejemplo en el tema de
la alimentación, tanto en su desabasto como en su
vertiente de salud, tema que podemos comenzar
a rastrear también en otros estudios como el de
Trautmann (2021).
Por su parte, Palacios Barra en Revalidación
del frente de agua como espacio de identidad
urbana. El caso de la ciudad-puerto de Talcahuano,
Chile trae al tintero el tema de las fronteras,
habitación y expansión urbana en un asunto que
se antoja complicado por tratarse de las aguas
como extensión del territorio y escenario de la
vida social, además de que adelanta el problema
del vital líquido y sus demandas urbanas, que
de manera inteligente en el entramado del libro
nos vincula con el cuarto texto titulado Efectos
urbanos en el consumo de agua de los hogares
de la zona metropolitana de Monterrey, Nuevo
León, México de Arturo Ojeda de la Cruz,
donde atendemos a una problemática insignia
de las necesidades globales urbanas donde
la escasez de agua es tema de todos los días y
gran preocupación de los gobiernos, que da para
analizar también las desigualdades sociales y la
planeación gubernamental.
Leonel Pérez Bustamante en De los trazados
a la planificación estratégica. Planificación
urbana de Los Ángeles, Chile, en el siglo
XXI, pone en práctica una nueva visión para
recuperar y entender la evolución de una ciudad
contemporánea mediante sus variables históricas,

culturales y políticas logrando apreciar su
desarrollo y diferencias según se fue configurando
en las tendencias nacionales y mundiales.
En Las ciudades en la transición socioecológica:
un análisis del espacio urbano ante las tendencias
del pensamiento ecológico de Salomón González
Arellano reparamos en el desarrollo urbano y la
influencia en este de los Objetivos de Desarrollo
Sustentable (ODS) que promulgó la ONU, lo
que nos ofrece un texto que reflexiona sobre la
realidad actual de los abordajes para entender
las ciudades ante las necesidades de desarrollo
global y con conciencia por el entorno, de ahí
el papel protagónico y consciente de la ciudad
como escenario de las desigualdades que, incluso,
se han enfatizado durante la pandemia, y que
la ONU pide poner manos en acción para crear
políticas públicas que ayuden a la disminución de
la brecha social, como lo podemos apreciar en las
metas del ODS 11: “De aquí a 2030, aumentar la
urbanización inclusiva y sostenible y la capacidad
para la planificación y la gestión participativas,
integradas y sostenibles de los asentamientos
humanos en todos los países” (Metas del objetivo
11, párr. 3).
El tema de las aguas vuelve a surgir en
Inundación por acumulación pluvial. El caso de
estudio de la colonia Proterritorio, Chetumal,
Quintana Roo, México de Rosalía Chávez Alvarado
y José Manuel Camacho Sanabria, solo que acá
dando pie a enfrentarnos a un caso donde se expone
la desmedida expansión urbana sobre suelos no
aptos y que esto acarrea problemas que habrá que
resolver de manera conciliatoria entre el urbanismo
y la naturaleza, entre la ciudadanía y los gobiernos,
así como la iniciativa privada, si es que se desea una
solución viable y de impacto positivo.
Los siguientes dos textos: Género y ciudad en
el Nuevo León del siglo XXI de Socorro Arzaluz
Solano y, Urbanismo, género y desigualdad:
reflexiones para el diseño de políticas en la
biblioteca pública a partir de sus datos de Ramón
Salaberria, Teresa López Avedo y Alejandra
Soriano Wilches son muy relevantes ya que señalan
la necesidad de los abordajes teóricos urbanos
con perspectiva de género, ya sea señalando las
faltas históricas que se tienen en este sentido en
nuestra diacronía conceptual como se muestra
en el texto de Arzaluz Solano donde, de manera
lúcida, se expone la necesidad de atender los
problemas urbanos desde la inclusión de género,
ya que se deja de lado, por ejemplo, el trabajo de
108

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

la mujer dentro del esquema del diseño urbano
de traslados, y esto deja incompleto el espectro
fenomenológico de la performatividad urbana,
es decir, no se considera la voz de todos y todas,
esfuerzo similar como el planteado por Mora
Valenciano y Vargas Villalobos (2021). Y en el
caso del texto de Salaberria, López Avedo y Soriano
Wilches también apreciamos toda la información
que se puede extraer para conocer mejor un hecho si
nos volcamos a ver desde la perspectiva de género
los datos, por ejemplo, de un espacio que cobra real
interés y protagonismo entre una comunidad como
lo es una biblioteca pública.
Por último, el libro cierra con una visión crítica
que se anima a cuestionar y, al mismo tiempo,
a apreciar un caso específico que representa
el fenómeno de apropiación ciudadana de los
espacios urbanos. En ¿Regeneración urbana?
Una aproximación a las experiencias sociales y
culturales de las acciones del proyecto Distrito
Tecnológico en Monterrey, Nuevo León, México
de Adela Díaz Meléndez, se hace un análisis de

los factores involucrados alrededor de un caso
que se antoja exitoso pero que aún se sigue
definiendo en sus esferas públicas y privadas.
Lo interesante del texto es que aporta datos de
cómo la interacción y performatividad social son
tangibles y dan pauta para una comunidad y una
apropiación que atiende a necesidades propias y
que empata con la sustentabilidad y la adecuación
social de los espacios, donde quizá se advierte
una confluencia de esfuerzos tanto públicos como
privados y donde las voluntades gubernamentales
pueden aprovechar para incentivar sus políticas
públicas.
Este libro viene a abrir un punto de vista integral
que hace falta en la visión y perspectiva actual.
Sea esta una invitación para seguir desarrollando
investigaciones y aportes que nos permitan seguir
estudiando y conociendo mejor el entorno urbano
que se define por la movilidad y volatibilidad de
sus desarrollos y por considerar como parte de
sus motores a ese factor humano tan diverso y
polifacético que representa la ciudadanía. C

Referencias bibliográficas
MoraValenciano, M., &amp;VargasVillalobos, K. (2021). Reinventando/repensando el espacio público:Argumentando
un manual de diseño urbano con perspectiva de género. Vivienda y Ciudad, (8), 90-112. https://
www.researchgate.net/profile/Marianela-Mora/publication/357733022_Reinventandorepensando_
el_espacio_publico_Argumentando_un_manual_de_diseno_urbano_con_perspectiva_de_genero/
links/61dcf040323a2268f9979390/Reinventando-repensando-el-espacio-publico-Argumentando-unmanual-de-diseno-urbano-con-perspectiva-de-genero.pdf
Organización de las Naciones Unidas (ONU). (sf). Metas del objetivo 11. Objetivos de Desarrollo
Sostenible. https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/cities/
Sousa González, E. (2011). Espacialidad urbana en una metrópoli prematura: su visión imaginaria desde
la otredad. Cuadernos del Cendes, 28(76), 23-47. http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_
arttext&amp;pid=S1012-25082011000100003&amp;lng=es&amp;tlng=es.
Trautmann, M. L. (2021). Lo global y lo local. Contexto que considerar para el diseño de políticas
públicas y del sistema alimentario. Revista De La Academia, (32), 65-101. https://doi.
org/10.25074/0196318.32.2063

109

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

El Reto de Hacer Comunidad. El papel de los Centros
Comunitarios en la prevención de la violencia y otras
patologías sociales: el caso de Nuevo León1
José Manuel Prieto González, Saúl Arturo Arias Hernández
Oscar Fdo. Mendoza Lozano2

Este libro surge de la investigación para la tesis
de maestría de Arias Hernández, dirigida por
el doctor Prieto González en la Facultad de
Arquitectura de la Universidad Autónoma de
Nuevo León. Este trabajo conjunto concuerda
con una de las premisas expresadas a lo largo del
texto: no es suficiente la reunión de personas, sino
la comunión entre ellas y sus ideas.
Los autores expresan la falta de información
detallada sobre el surgimiento y operación de
los centros comunitarios en México, de manera
de poder estudiar su impacto en el desarrollo
humano de la población vulnerable.
El primer capítulo analiza algunos aspectos de
la pobreza y vulnerabilidad social en el estado de
Nuevo León, una entidad que tiende a ser imaginada
como libre de tales problemas socioeconómicos.

Los datos estadísticos desmienten tal idea. Además,
otra condición, la desigualdad socioeconómica, es
también evidente, acentuada culturalmente por el
énfasis en la productividad y el consumismo, así
como el clima de corrupción imperante. Se abordan
también cuestionamientos de origen y nominación
de conceptos temáticos clave: capitalismo social,
liderazgo, dignidad humana, compromiso social.
En el segundo capítulo, los autores analizan
el contexto de violencia en el país y el estado,
que supone una amenaza a la cohesión social
y construcción comunitaria. Se establecen tres
modalidades de violencia: directa, estructural,
simbólica. El contexto espacio temporal obliga a
hablar con detenimiento de las actividades delictivas
de organizaciones criminales ligadas al narcotráfico.
El capítulo tercero es el más extenso, donde se

1

Prieto, J. y Arias, S. (2021). El Reto de Hacer Comunidad. El papel de los Centros Comunitarios en la prevención de la violencia y otras
patologías sociales: el caso Nuevo León, México; Universidad Autónoma de Nuevo León, México.
2
Nacionalidad: mexicana; profesor de la Universidad de Monterrey, México; Maestría en Educación por la Universidad del Valle de
México, México; Maestría en Ciencias con Orientación en Asuntos Urbanos por la Universidad Autónoma de Nuevo León, México;
adscrito al Doctorado en Filosofía con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos de la Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, México. Correo electrónico: elejezeta@gmail.com

110

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

expone el análisis de la violencia en la sociedad
regiomontana y el rol de prevención que han
podido jugar los Centros Comunitarios estatales,
partiendo de la revisión de la escasa documentación
de evaluación de los centros comunitarios, fuentes
hemerográficas, y entrevistas a profundidad con
agentes clave. Este abordaje cualitativo ha permitido
analizar interpretaciones políticas-ideológicas,
socioeconómicas, culturales y académicas de la
problemática en cuestión.
Se establece el surgimiento de Centros
Comunitarios en Nuevo León en el marco del
Programa Hábitat, diseñado por la Secretaría de
Desarrollo Social federal, que buscaba articular
objetivos de política social con los de desarrollo
urbano. Este programa se dirigió especialmente
a ámbitos de pobreza urbana, destacando dos
dimensiones de desarrollo: económico y social.
Graizbord (2008) define los Centros de Desarrollo
Comunitario como espacios físicos que ofrecen
distintos servicios a la población, como sitios
de encuentro y convivencia social, recreación
o esparcimiento, que fortalecen la identidad
colectiva y promueven el fortalecimiento de la
organización social y desarrollo comunitario.
Las dos dimensiones de desarrollo que se
pretendería abordar de manera integral consisten en
la formación de capital humano (tratar de combatir la
pobreza urbana ampliando competencias laborales
por medio de talleres de formación y capacitación)
y la construcción de capital social (fortalecimiento
del tejido social de las comunidades). Los autores
argumentan que, aunque sería de esperarse un
equilibrio en la búsqueda de estas dos misiones, la
segunda representa un reto mayor que no ha sido
alcanzado.
La cultura utilitaria y productiva de Nuevo
León, eso que Boaventura de Sousa denomina la
“precareidad del emprendedurismo” (en Páramo,
2019), acrecienta la tendencia nacional de priorizar
las acciones enfocadas a lo económico por sobre
lo social en los Centros Comunitarios. En Nuevo
León, a diferencia de otras entidades, el gobierno
estatal sería el principal promotor y operador
de los centros comunitarios, por delante de los
gobiernos municipales. Sin embargo, los autores
hacen mención también de las acciones por parte
del clero y la iniciativa privada en tales lides.
Las tres últimas secciones del capítulo 3
narran con detalle la evolución de los Centros
Comunitarios en de Nuevo León en el contexto
de los sexenios de gobierno estatal entre 2003 a

2021. En el sexenio 2003-2009, la participación
municipal ocurre a través de la cesión en
comodato de los terrenos donde se construirían
los centros. Se habla de servicios sociales, pero se
enfatiza en talleres de formación y capacitación
laboral para proporcionar opciones productivas
a las comunidades. Las actividades orientadas a
mejorar las condiciones para la inserción laboral
prevalecen, por sobre las actividades recreativas,
culturales o deportivas. Este sexenio cierra con
buenos resultados a nivel cuantitativo, en cuanto a
la cantidad de Centros Comunitarios construidos
en el Área Metropolitana de Monterrey, aunque
se refiere un fracaso en lo referente a la formación
de capital social. Se argumenta que el fin en sí
mismo del imperativo kantiano no queda claro, y
se comenta acerca de la incidencia en aspectos de
capital humano, no en logros de capital social.
El sexenio 2009-2015 prosigue el énfasis en
lo cuantitativo, no solo en cantidad de Centros
Comunitarios, sino incluso en su escala y
monumentalidad. Se focaliza en la evidente paradoja
de la incapacidad de los centros comunitarios en
materia de prevención de violencia en la entidad.
A pesar del gigantismo de la infraestructura
construida, queda claro la incapacidad de formación
de comunidad: aunque pudiera favorecer la reunión
de personas, no necesariamente se consigue la
unión o convivencia entre ellas.
Aun considerando el “derecho a la belleza”
o incluso el “derecho a la monumentalidad” que
refiere Borja (2013) como la dosis de visibilidad
e identidad en sectores poblacionales que
tradicionalmente han carecido de ellas, en este
caso se acota que más que justicia social, resulta
un despilfarro dedicar el presupuesto de 50
centros comunitarios periféricos del estado a un
solo objeto de propaganda política arquitectónica
como el centro Comunitario Bicentenario de la
Independencia. Los autores citan a Justin McGuirk
(2015), que recomienda para el urbanismo
latinoamericano un tipo de arquitecto con perfil de
activista, creador de acciones, no solo de formas u
objetos, impulsor de microproyectos de acupuntura
urbana, asumiendo que estos proyectos de pequeña
escala tendrán un impacto significativo más allá de
su localización inmediata en tanto formen parte de
una red de acciones de cobertura metropolitana.
La crítica de los autores alcanza también el factor
de corrupción gubernamental, contradictorio con la
narrativa oficial de desarrollo social del estado.
El sexenio 2015-2021 sería marcado por un
111

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

enfoque en la administración de lo existente y
por un escaso planteamiento de cómo lograr los
objetivos que en materia de programas sociales
se trazaron. Continúa, eso sí, el punto de vista
económico en la fundamentación de los centros
comunitarios, y la predisposición de limitarlos
a zonas de pobreza urbana, sin intención de
integración con el resto de la comunidad.
El cuarto y último capítulo plantea estrategias,
propuestas y áreas de oportunidad en el tema. La
crítica al abordaje de la formación de capital social
a través del Programa Hábitat comienza por el
reconocimiento de la necesidad de flexibilidad en
dicho referente: el contexto social en el estado y el
país han cambiado mucho desde 2003. La definición
de un sector vulnerable de la ciudadanía como
población objetivo de los centros comunitarios
es, en todo caso, limitada. La arquitectura social
debiera enfocarse no solamente en la pobreza sino
en la articulación integral del tejido social.
Los esfuerzos en materia de capital social
serán determinantes para frenar la violencia como
problema estructural, cultural y simbólico que se
manifiesta cotidianamente de manera invisible, o al
menos poco perceptible por la sociedad. El capital
social, entendido como concepto sociológico que
enfatiza la idea de construir comunidad, fortalecer
el tejido social cohesivo, buscando el bien colectivo.
Se sugiere buscar condiciones para potenciar la
participación ciudadana, para aspirar a la autogestión

ciudadana de los centros comunitarios, por el
contrario de la tradicional gestión gubernamental,
que en no pocas ocasiones somete a los usuarios
como medios para obtención de otros fines con
tintes políticos. La integración es clave. En primer
lugar, hablando de una integración de los sectores
poblacionales independientemente de su nivel de
ingreso, con una red pública de centros comunitarios
accesibles para todos. Por otro lado, debe evitarse
una disociación de los centros comunitarios
municipales y estatales, para dar paso a una
integración metropolitana. Así también, idealmente
cada centro debe tener un entendimiento específico
de su contexto, pudiendo funcionar de manera
flexible, pero intentando contar con una oferta de
servicios integral, combinando aspectos educativos,
culturales, deportivos, de salud y de ocio.
La infraestructura –la arquitectura—no
basta: las personas son las que desarrollan
actividades y dan vida a un lugar. Los centros
comunitarios deben contar con un proyecto que
involucre a la comunidad.
Finalmente, la filosofía de los talleres formativos
de capital social debe defender, a la manera de
Fromm (2019), la potencialidad del ser sobre la
orientación del tener, dando vuelta a la cultura
compulsivamente consumista neolonesa. C

Referencias bibliográficas
Borja, J. (2013). Revolución urbana y derechos ciudadanos. Alianza.
Fromm, E. (2019 [1991]). Del tener al ser: caminos y extravíos de la conciencia. Paidós.
Graizbord, B. (Coord.). (2008). Informe de resultados de la evaluación de los Centros de Desarrollo
Comunitario apoyados por el Programa Hábitat. El Colegio de México y SEDESOL.
McGuirk, J. (2015). Ciudades radicales. Un viaje a la nueva arquitectura latinoamericana. Turner.
Páramo, A. (2019). “El ‘emprendedurismo’ le da glamur a la precariedad”: Boaventura de Sousa Santos.
Arcadia [revista colombiana de periodismo cultural], 168, 22-23.

112

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Urbe y acción. Desafíos del espacio público metropolitano
contemporáneo1
Eduardo Sousa González, Ramón Ramírez Ibarra
Tabatha Paola León Elizondo2

Urbe y acción. Desafíos del espacio público
metropolitano contemporáneo es una recopilación
de textos, coordinada por Eduardo Sousa
González y Ramón Ramírez Ibarra, que nos
plantea, desde diversas perspectivas (urbana,
geográfica, semiótica o jurídica) el impacto que
representa la coexistencia en el espacio de las
ciudades. Por ende, los autores integran una serie
de lecturas destinadas a exponer el punto de vista
de diferentes investigadores comprometidos con la
visión del significado de lo público en el entorno
metropolitano contemporáneo.
Las problemáticas principales que atañen a los
textos incluidos corresponden a la comprensión,
funcionamiento y modos de vivir el espacio público,
así como los factores externos que intervienen en el
proceso de involucramiento y desarrollo de la ciudad,
entiéndase, ciudadanos, aparatos democráticos, el
estado mismo y la comunicación urbana; los cuales
desempeñan un rol como reguladores y catalizadores
de la experiencia social.
En el primer capítulo Eduardo Sousa - González
con “Espacio metropolitano contemporáneo.
Una visión desde la contemporánea líquida”
explica el desarrollo de la ciudad actual como una

metrópoli líquida donde el autor enfoca el caso de
la Zona Metropolitana de Monterrey exponiendo
los ejes vitales que delimitan el espacio público
y la metrópoli, así como la dirección que está
tomando el desarrollo urbano de la ciudad:
“Aunque los avances en el conocimiento de
estos espacios de conurbación metropolitana en
la contemporaneidad, han sido positivamente
contundentes, es claro que los involucrados en
estos procesos, llámese gobiernos federales,
estatales, locales, incluso académicosinvestigadores; no se está cerca de lograr contar
con los mecanismos, instrumentos, políticas
públicas y modelos urbanos, que mantengan en
estos espacios de características espaciales sui
generis, un control eficiente, efectivo y eficaz,
en la distribución de los recursos estratégicos y
superar la prematurez espacial vinculada a lo:
territorial, infraestructural, del equipamiento y
otros” (2021:39).
Para el segundo capítulo, Ramón Ramírez
Ibarra nos plantea en “La ciudad en paisaje: el
caso de los viajeros urbanos en la cultura digital”
el papel de la tecnología y las redes sociales de
información como proveedores de una visión

1

Sousa-González Eduardo &amp; Ramírez Ibarra, Ramón (2021). Urbe y acción. Desafíos del espacio público metropolitano contemporáneo.
México: Río Subterráneo / Universidad Autónoma de Nuevo León, México.
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Autónoma de Nuevo León, México; Email: tabathaelizd@hotmail.com

113

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Por otra parte, en “La memoria de la ciudad.
La contingente cotidianidad de lo público”, los
autores Carlos Flores Rodríguez y Luis Navarrete
Valencia reflexionan sobre el sentido del espacio
público a través de elementos de ordenamiento
y simbolismos. Partiendo de que los espacios
públicos se caracterizan por una dualidad de orden
y desorden que está compuesta por percepciones,
significaciones y actitudes definidas por los usuarios
y espectadores donde los espacios públicos toman
una identidad y función dentro de las dinámicas
sociales. Por lo tanto, fenómenos como la situación
de emergencia sanitaria han traído consigo una
resignificación del valor y uso del espacio público
como lugares de interacción necesaria.
Desde la perspectiva del ámbito de la legislación
urbana en “Espacio público y derecho a la ciudad:
la construcción de lo público y lo privado en el
marco de los derechos humanos”, Guadalupe Friné
Lucho González y Xóchitl Alicia Ramírez Chávez
plantean una valoración del significado de lo
público y lo privado partiendo del espacio público
como un constructo democrático y plural en el
cual los ciudadanos, el contexto, la misma ciudad
así como el estado y sus aparatos democráticos
deben alinearse a las nuevas necesidades e
interacciones sociales que se estan sucitando en la
actual espacialidad urbana, tomando en cuenta el
panorama nebuloso entre vida privada y pública
que ha surgido a partir de la mercantilización de
la ciudad y una conectividad creciente e ilimitada.
En concecuencia, una revalorización del espacio
público no puede llevarse a cabo de forma unilateral
puesto que en la ciudad hay dos participantes
constantes que actualizan su sentido jurídico en el
marco del derecho: el ciudadano y el estado.
En el capítulo siete, Francisco de Jesús
Zepeda Rincón y Nancy Nelly González San
Miguel siguiendo un planteamiento jurídico y
politológico en “De la ciudad como necesidad
a la ciudad como derecho: planeación urbana
y paisaje urbano”, presentan un panorama de
los procesos de planeación y su vínculo con el
paisaje en términos de lugares destinados a una
implicación entre derechos urbanos y derechos
sociales para articulación de un nuevo modelo
de ciudad que garantice una plena realización del
ciudadano en todos los terminos posibles donde
se pretende ubicar al habitante como operante en
la construcción y democratización del espacio
público, resultando una interconexión entre los
aparatos de gobierno y la ciudadanía:

urbana centrada en la movilidad; pero la cual, sin
embargo, a pesar de su promesa de información y
conocimiento, genera expresiones narrativas del
paisaje urbano donde su representación se organiza
desde expectativas escenográficas del ambiente:
“A pesar de qué aplicaciones de la era digital
presuponen una organización narrativa de la
realidad regida por criterios de transparencia
y pluralismo definidos como más reales o
auténticos, en su funcionamiento siguen
un modelo con criterios de inteligibilidad
y selección muy similares a los medios de
comunicación tradicionales como la televisión
y la publicidad en los cuales el efecto de
selección y construcción se hace inconsciente
para el público” (2021:80-81).
El tercer capítulo a cargo de Mario Alberto
Jurado Montelongo titulado “Una mirada procesual
a la inmigración interna de profesionistas en la zona
metropolitana de Querétaro” aborda la realidad de
los procesos migratorios en los que circunstancias
como un entorno privatorio, expectativas de vida y el
libre albedrío de la persona pueden ser los detonantes
de continuos desplazamientos dentro de un ciclo de
intensa movilidad interna. Los flujos migratorios
pueden presentarse tanto en formación colectiva
como individual, relacionados principalmente con
una fuerza motriz evolutiva o programada; así
desde esta investigación podemos comprender los
factores motivantes de desplazamientos dentro de la
ZMQ y las consecuencias que estos atañen, tanto al
ciudadano como a la urbe.
En el cuarto capítulo “El espacio
contemporáneo metropolitano, La Angelópolis”,
Carlos Montero Pantoja aborda la problemática
en torno a la actualización del programa de
desarrollo metropolitano 2012 para la región
Puebla Tlaxcala tomando como eje central
de su análisis el patrimonio cultural. Se
comprende al espacio público y el paisaje por
las vivencias, rituales, practicas y expresiones
de la cotidianidad que los usuarios llevan a
cabo en determinada dimensión geográfica
y sus multiples elementos que la conforman,
según la visión de Lefebvre que el espacio debe
ser percibido, concebido y vivido. Se analizan
las consecuencias y contradicciones existentes
en la ciudad de Puebla debido planificaciones
deficientes, no integrativas o motivadas por
intereses políticos que promueven la pobreza,
marginaciones descoordinadas y por ende, una
incorrecta praxis ciudadana.
114

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

“Concebir la ciudad como derecho implica
el involucramiento pleno de los ciudadanos
en los asuntos públicos, más que planeas,
es el construir, reconstruir o reinventar la
ciudad para garantizar un adecuado desarrollo
económico y social, sin dejar de lado un
aprovechamiento óptimo de los recursos,
la satisfacción de necesidades, la garantía,
protación y materialización de derechos”
(2021: 226).
Finalmente, Luís Castro Solís y Milton
Aragón Palacios en “Las verticalidades de la
urbanización. La heterotopía como subversión”
plantean una reflexión acerca de las políticas
de urbanización y el impacto que representa el
funcionamiento de lenguajes específicos como
la arquitectura en la expresión del poder dentro
del espacio urbano en virtud de que la producción
activa de arquitectura y el capital determinan
una desestructuración del espacio, sin embargo,
pese a la recurrencia de la actual arquitectura
académica rendida de forma lineal al mercado,
existe la autoconstrucción que se encarga de
ser la expresion humanizante y adaptativa del
habitar. Esta dinámica de poder entre los estratos
inmobiliarios que pretender gentrificar y construir
un nuevo tipo de habitar no sostenible se ve

contrariada en la realidad puesto que la poblacion
muestra un rechazo o contraposición por medio
de practicas de edificación y diseño propias que
son desde los autores una expresión para un
urbanismo alternativo:
"Si, por un lado, las fuerzas del aparato hegemónico
son homogeneizantes y funcionalizantes a la
racionalidad productivista, y en última instancia,
deshumanizantes, en tanto reducen el habitar
humano a una explotación de fondos de “capital”
natural, es en las segundas en donde se da la
expresión humanizante de habitar, en tanto son
fuerzas que conforman una respuesta natural
a una necesidad de adaptación y adecuación a
problemas prácticos de la existencia” (2021:251)
Desde nuestro particular punto de vista, está
compilación de textos y análisis es realmente
interesante en especial si consideramos que las
ciudades forman uno de los elementos centrales
en la experiencia del hábitat contemporáneo, lo
que está dando origen a formas de relación y
coexistencia, tanto desde el campo a la ciudad como
en las variantes interurbanas, sean las movilidades
internas a través del transporte la vivienda o el
trabajo e incluso la propia existencia del individuo
en un campo de estímulos diseñados para una
constante interacción con la exterioridad.

Referencias bibliográficas
Sousa-Gonzalez Eduardo &amp; Ramírez Ibarra,Ramón (2021). Urbe y acción. Desafíos del espacio público
metropolitano contemporáneo. México: Río Subterráneo / UANL.

115

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="260">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3189">
                  <text>Contexto : Revista de la Facultad de Arquitectura</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479141">
                  <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607241">
              <text>Contexto</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607243">
              <text>2022</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607244">
              <text>16</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607245">
              <text>24</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607246">
              <text>Junio-Diciembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607247">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607248">
              <text>Semestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607242">
                <text>Contexto, Revista de la Facultad de Arquitectura, 2022, Vol 16, No 24, Junio-Diciembre </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607249">
                <text>Sousa-González, Eduardo, Director Editorial</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607250">
                <text>Arquitectura</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607251">
                <text>Urbanismo</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607252">
                <text>Imaginario urbano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607253">
                <text>Materiales</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607254">
                <text>Economía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607255">
                <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607256">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Arquitectura</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607257">
                <text>Barrera Domínguez, Ramón Alejandro, Editor</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607258">
                <text>Martínez Martínez Oreida, Editor</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607259">
                <text>01/06/2022</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607260">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607261">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607262">
                <text>2021274</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607264">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607263">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="46">
            <name>Relation</name>
            <description>A related resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607265">
                <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1785403&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607266">
                <text>San Nicolás de los Garza, Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607267">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607268">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="38928">
        <name>Accidentes vehiculares</name>
      </tag>
      <tag tagId="38900">
        <name>Centro histórico</name>
      </tag>
      <tag tagId="38884">
        <name>Imaginarios urbanos</name>
      </tag>
      <tag tagId="38930">
        <name>Michel Foucault</name>
      </tag>
      <tag tagId="38929">
        <name>Movimiento Moderno</name>
      </tag>
      <tag tagId="38879">
        <name>Reseña</name>
      </tag>
      <tag tagId="27298">
        <name>Sustentabilidad</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="21760" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="18054">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/260/21760/Contexto_2021-2022_Vol_15_No_23_Septiembre-Marzo.pdf</src>
        <authentication>c8df4c475c7e401769575c29ac3f4f77</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="607398">
                    <text>�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Editorial

3

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

El espacio urbano y sus procesos de expansividad
adyacente: lo antropofágico y antropoémico en la
evolución transformacional del territorio1
Eduardo Sousa-González2

C

on este número correspondiente al mes de
septiembre del año pandémico del 2021,
CONTEXTO. Revista de la Facultad de
Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo
León, finaliza con sus publicaciones anuales en un
panorama que fue y a la fecha, es marcado por esta
manifestación negativa de impacto globalizante; la
cual está vinculada con la denominada contingencia
sanitaria provocada por el llamado virus del SARS
CoV-2 (COVID-19) y sus peligrosas variantes
inherentes; fenómeno sanitario que aún no acaba de
terminar y hasta el día de hoy, no hay pronósticos
alentadores positivos de su terminación para toda la
sociedad mundial.
No obstante, dentro de todo este panorama
negativo y desventajoso para la colectividad
global, es un honor informar a toda la comunidad
científica aquí involucrada y en particular a
aquellos colaboradores que han contribuido con
la revista CONTEXTO, no solo en ocasiones
aportando sus trabajos de investigación a través
de todos estos años y en otras tantas evaluando
como pares artículos de temáticas diferenciadas;
sino también, de hacer posible su continuidad
ininterrumpida en tiempo y forma desde el año
inicial de su formación el 20073:
Que en virtud de la calidad, el rigor científico
que la orienta y sobre todo la seriedad con la que
se ha conducido a la Revista en el ámbito de sus
publicaciones seriadas, ha sido el motor principal
de empuje, posibilitando avanzar, impulsar
y consolidar a CONTEXTO hacia nuevas e

importantes indexaciones. Prueba de esto sería la
más reciente acreditación, la cual está representada
por el índice de SCOPUS-ELSEVIER; el cual
permitirá lograr mayor visibilidad de los trabajos
de investigación presentados y las reseñas de
libros publicados, esto en la esfera: internacional,
nacional, regional, y local.
En este orden de ideas, lo que a continuación
se abordará como parte de esta visión editorial,
está enmarcado en la evidencia que representa al
espacio urbano-metropolitano como la principal
manifestación del carácter expansivo territorial,
no solo en la esfera nacional de México como
país, sino también seguramente en el mundo
conocido; el cual tiende a concentrar en un
espacio físico determinado, llámese ciudad o
metrópoli, a los tres ámbitos generalistas de
variables intervinientes en un espacio urbano:
i. Lo demográfico;
ii. El desarrollo económico vinculado a la
prosperidad, y;
iii. Lo social
Lo primero ubicado dentro del sector
demográfico estaría representado, entre otros,
por las altas tasas de crecimiento poblacional y
una densificación del territorio urbano cada vez
mayor, encarnado en su mayoría por ciudadanos
en busca de los satisfactores urbanos ahí
ofrecidos esto es, mejor: i. Infraestructura de agua
potable, drenaje sanitario, movilidad, transporte;
ii. Equipamientos de salud, asistenciales,
educativos, de seguridad; posibilidad de acceso

1

Para profundizar en esta temática consultar: Sousa-González, E. (2021). La conquista del mundo natural. Una conversión urbana de
realidad territorial antropofágica y antropoémica; Revista Sapiens Research; Vol. 11 (1)-2021; Colombia: (3) (PDF) La conquista del
mundo natural Revista Sapiens Research (researchgate.net)
2
Nacionalidad: mexicano; adscripción: Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México; doctor en
Filosofía con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos; miembro del Sistema Nacional de Investigadores (CONACYT)
reconocido en el Nivel 2 desde el año 2009; miembro de la Academia Mexicana de Ciencias AMC desde el año 2008; E-mail: eduardo.
sousagn@uanl.edu.mx / https://www.researchgate.net/profile/Eduardo_Sousa-Gonzalez/research
3
Incluyendo estos dos años continuos marcados por el fenómeno epidemiológico, que ha provocado un colapso generalizado en todas
las estructuras que componen a la sociedad global y que han impactado en todos los ámbitos académicos y de la investigación científica.

4

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

a iii. Vivienda; IV. Sustentabilidad ecológica,
entre muchos otros. Los cuales representan un
poderoso polo de atracción para la localización
poblacional en la sobremodernidad líquida en
que nos encontramos4.
Lo segundo, está enmarcado en el sector
económico que representa el motor de la prosperidad:
la posibilidad de empleo, probabilidad mayores
ingresos, bienestar familiar y todos aquellos
espejismos y atractivos que representa lo urbano.
Lo tercero, estaría representado por la diversidad
de los grupos sociales que se van formando
en el proceso transformacional de lo urbanometropolitano; desarrollando en esa evolución
espacial todas las características culturales,
identitarias, idiosincráticas, y demás, representativas
y particulares del lugar; ver la figura 1.

inexorablemente en el territorio, en múltiples
casos sin un control eficiente, efectivo y eficaz5,
expandiendo constantemente sus límites físicos
perimetrales hacia una orientación periférica a
partir del centro urbano; un sometimiento de facto
en este proceso evolutivo transformacional que va
de lo urbano-metropolitano (ciudad-metrópoli),
hacia lo no-urbano (rural, periurbano); no solo
a la naturaleza originaria adyacente al lugar,
sino también a todos los componentes que sobre
ella se asientan y transitan en la cotidianeidad:
desde los diferentes grupos sociales originarios
ahí radicados, que han desarrollado patrones
específicos: identitarios, culturales, idiosincráticos,
de hábitos y costumbres, que se han cimentado a
lo largo de sus vivencias cotidianas en el lugar;
hasta la modificación de las formas edilicias de
edificación y de las maneras de la utilización, no
solo de los recursos naturales de la zona; sino
también de los materiales para la construcción
in situ. Requiriendo para ello inevitablemente
la devastación y el agotamiento de los recursos
del sitio y en múltiples casos, la aniquilación de
la naturaleza originaria; como un ejemplo de
esto, se presenta gráficamente en el mapa 1 y 2
el avance del proceso de urbanización en la zona
metropolitana de Monterrey, Nuevo León, México;
específicamente en la zona sur de la metrópoli que
corresponde al llamado “cañón del Huajuco”.

Figura 1. Los tres ámbitos generalistas de variables
intervinientes en el espacio urbano

Naturaleza originaria
El pequeño lago transparente
de cristalinas aguas.
Refleja las blancas nubes y el azul del cielo.
Interrogado el lago
por la pureza de sus aguas respondió:
Renovándome constantemente
conservo la Naturaleza Originaria.

Fuente: Datos generados en esta investigación a
partir de Sousa-González, E. (2021:65)

Chu-Shi
Poeta chino; Dinastía Sung.

Es en este sentido en el que la evidencia empírica
indica, sobre la forma en que el espacio urbano y
en particular las zonas metropolitanas avanzan

Fuente: Sousa-González, E. (2021:63).

4

En el concepto de sobremodernidad líquida aquí planteado, se ha establecido una relación de correspondencia biunívoca con la noción
definida por Augé, M. (2005:15-47): él propone caracterizar a la situación de la sobremodernidad como concepto, en lo que llamaría las
tres figuras del exceso. Dichas figuras del exceso obedecen a las aceleradas transformaciones mundiales de la contemporaneidad, son: 1.
La superabundancia de acontecimientos; 2. La superabundancia espacial y; 3. La individualización de las referencias (opus cit: 9-47 cfr.).
El concepto de liquidez tiene una relación con las posiciones teóricas de Bauman, Z. (2021; 2009 cfr.), Leoncini, T. (2021) y Bachelard, G.
(2005 cfr.; 1993 cfr.).
5
Para profundizar en estos conceptos, de eficacia, eficiencia y efectividad, consultar: Sousa-González, E. (2020: 68).

5

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

referida a la forma en que la sociedad urbana
en su evolución transformacional galopante,
tiende procesalmente a enfrentar a la otredad de
los Otros; esto es, mediante el apartamiento, la
expulsión, el vomitar fuera del cuerpo social: i. A
la naturaleza originaria; ii. A aquellos individuos
no urbanos; iii. Incluso al grupo de individuos de
diferente idiosincrasia cultural-urbana.
Sobre ese concepto, Bauman, Z. (2009:109)
menciona que las formas modernas de esta
estrategia social émica, son, por ejemplo: la de
la separación de los guetos urbanos, el acceso
selectivo a espacios específicos y la prohibición
de ocuparlos, entre otras muchas más; incluso
Lefebvre, H. va más allá, introduciendo la figura
del “campo ciego” (Lefebvre, H. 1980:29-53),
donde se menciona, entre otras cosas, que la ciudad
de piedra y acero es construida sobre la naturaleza
devorándola y en el proceso se convierten los
espacios verdes en naturaleza ficticia.
La segunda, está vinculada concepto asociado
con lo antropofágico (del griego ἀνθρωποφαγία,
y ésta de ἄνθρωπος-ου, anthropos, hombre,
y φαγία, phagia acción de comer); definido
puntualmente como: la acción particular sobre el
espacio físico que tienen esas transformaciones
de la ciudad y la ciudad metropolitana, las
cuales involucran a éstas territorialmente, en los
estilos particulares que propician la expansión
urbana periférica; esto, mediante aquellos
procesos vinculados a la forma de ingerir, de
engullir, de devorar a los territorios asociados
con la naturaleza originaria; transformándolos
en espacios físicos totalmente diferenciados:
culturalmente, espacialmente y de habilitación
infraestructural y de los variados equipamientos
existentes en las ciudades” (Sousa-González
2021: 65 y ss).
Entonces, es claro que todo este proceso
evolutivo transformacional que se vincula con
la conquista de la naturaleza, del campo, de lo
agrario, por lo urbano, o como menciona desde
hace décadas Henry Lefebvre, donde predice
“la urbanización completa de la sociedad”
(Lefebvre, H.:1980:7-121). Hoy en nuestros días
queda evidenciada la motivación de los procesos
urbanos mediante la estimulación y la utilización
de procedimientos y ordenamientos urbanísticos
y de planeación espacial: deficientes, indicativos
y en la mayoría de los casos, contaminados por la
corrupción institucional imperante. Propiciando
lo que se ha denominado en otras investigaciones

Mapa 1. Monterrey, Nuevo León, México: crecimiento
expansivo incontrolado en la zona sur de la metrópoli
año 2020

Fuente: Sousa-González (2020:78),
tomada del Google Earth

Mapa 2. Zona Metropolitana de Monterrey, Nuevo
León México: crecimiento expansivo sin control en la
zona sur

Fuente: Datos generados en esta investigación con
ArcMap

En este contexto, que involucra al espacio
urbano como el sujeto principal donde se dan
los procesos de expansividad territorial, por
ahora, se propone abordarlo sucintamente desde
la teoría, esto, a partir de dos posiciones teóricas
que guardan una correlación de correspondencia
biunívoca con estos procesos mencionados:
“La primera, se refiere al concepto de lo
antropoémico (del griego emeín “vomitar”);
entendido desde la posición teórica de Claude
Lévi-Strauss (2011:488) como una forma de
proceder de la sociedad actual, en este caso,
6

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

como desplazamientos prematuros6, los cuales
adoptan simbólicamente y quizá también se
podría afirmar que de facto, lo que se denomina:
Primero:
una
evolución
procesaltransformacional incontenible de orden
antropofágico (Levi-Strauss 2011:477), lo cual
implicaría, no sólo la irresistible e ingobernable
absorción territorial adyacente; sino también,
la indefectible transformación morfológica,
cultural, estructural, idiosincrática y quizá
identitaria del lugar.
Segundo: este proceso evolutivo evidentemente
traería aparejada la conversión que va de lo
rural a lo urbano y lo que se denomina como un
desarrollo antropoémico7 (Levi-Strauss 2011:478);
lo cual implicaría una visión urbana de futuro
fundamentada en el rechazo, el desprecio, la
exclusión y sobre todo la expulsión hacia lo natural,
lo originario. Hacia todo aquello que obstaculice
o dificulte el proceso galopante del proceso de la
urbanización transversal8 y longitudinal9 del suelo;
precisamente lo que no compatibiliza y embona con
la cultura urbana, con sus procesos identitarios y
sobre todo con aquella idea de la idiosincrasia de lo
urbano. Lo que queda claro es que como menciona
Levi-Strauss “ninguna sociedad es perfecta” (LeviStrauss 2011:477); según se explica en la figura 2.

Justamente sería desde esta perspectiva
sobremoderna que involucra no solo al espacio
urbano y sus problemáticas inherentes como un
todo, sino también, sus múltiples y disimiles
variables que lo componen como: lo referente a la
arquitectura sus formas, estilos, al diseño industrial
y todo lo que involucra a los grupos sociales ahí
radicados, que este número de CONTEXTO.
Revista de la Facultad de Arquitectura de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, agrupa
siete trabajos de investigación de académicos
investigadores de diferentes partes del mundo, los
cuales nos muestran un panorama visual a través
de su particular trinchera investigativa.
El primero de ellos es presentado por la
profesora Carmen de Tomás Medina, profesora
del Departamento de Urbanística y Ordenación
del Territorio de la Escuela Técnica Superior de
Arquitectura; Universidad de Sevilla. España;
con el artículo titulado “Vitoria erradica los
virus urbanos de su territorio. Su vacuna: las
infraestructuras verdes”; donde se menciona que
el desarrollo urbano ha motivado en gran parte
el crecimiento económico de los Países, sin
embargo la perversa utilización del territorio en
este proceso ha provocado que en la actualidad
exista en Europa un gran número de ciudades
dispersas, cuyos tejidos se expanden por el
territorio vulnerándolo como virus que lo elevan
a un estado febril, degradando el medio ambiente
y contribuyendo al calentamiento global del
planeta. La Unión Europea lleva años insistiendo
en la urgencia de abandonar el territorio y apostar
por un modelo urbano compacto que asegure
un desarrollo equilibrado y sostenible. En este
sentido muchos son los expertos que señalan
como método la regeneración de los bordes
urbanos y las zonas centrales de la ciudad, y
como instrumento fundamental, los espacios
públicos. Este artículo tiene como propósito
desgranar las claves del desarrollo sostenible
de Vitoria, España, considerada una de las diez
ciudades más sostenibles de Europa, y demostrar
que la red de infraestructuras verdes que articula
e interrelaciona todo su territorio, fue la vacuna
definitiva para erradicar los virus urbanos que lo
amenazaban y para conseguir su reconocimiento

Figura 2. Proceso iterativo en la conquista de la
naturaleza por lo urbano.

Fuente: Sousa-Gonzáles (2021: 64 y ss.)
6
7
8
9

Ver el concepto de metrópoli prematura propuesto por el autor de este artículo (Sousa-González, E.: 2012; 2015)
Del griego emeín: vomitar.
Nación, estados, regiones, municipios.
Ocupación territorial por los diferentes grupos sociales: colonias, barrios y demás.

7

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

como la European Green Capital del año 2012.
Alba Inés Ramos Sanz, profesora de la
Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño
(FAUD) de la Universidad Nacional de San Juan
(UNSJ) de la Cátedra Arquitectura Bioclimática y la
Cátedra Investigar en las Disciplinas Proyectuales,
presenta una investigación titulada “Satisfacción
de habitabilidad durante el confinamiento por
Covid-19. Estudio comparativo de dos tipologías
de vivienda en Argentina”; indicando que Mediante
la realización de una Investigación Empírica de
tipo Descriptivo, se espera determinar el grado de
satisfacción de los usuarios residenciales con su
hábitat, estimando oportuno para la recopilación
de información los momentos iniciales del
escenario atípico de confinamiento social, en su
instancia más estricta. El presente trabajo se basa
en un estudio comparativo de dos tipologías
residenciales representativas de la clase media:
la vivienda unifamiliar y el departamento. A
través de una encuesta electrónica estructurada se
obtienen 3973 datos referidos a las condiciones
de habitabilidad de una muestra de 137 usuarios
de departamentos y viviendas unifamiliares.
Las respuestas procesadas revelan indicadores
de insatisfacción comunes de los encuestados
respecto de la amplitud, dimensiones, localización,
confort del hábitat que se perciben en período de
cuarentena. Estos resultados grafican un instante
de corte transversal de la interacción del habitante
con su espacio habitable, siendo de utilidad para
sobre disconformidades y tendencias emergentes
de la habitabilidad de los espacios físicos
residenciales y su inserción urbana pos pandemia,
que podrían en la actualidad y en el corto plazo
entrar en conflicto con las tendencias del mercado
inmobiliario residencial.
La investigación de los profesores María
Jimena de los Reyes Cruz, del Instituto Politécnico
Nacional Ricardo Gómez Maturano de la Sección
de Estudios de Posgrado e Investigación de la Escuela
Superior de Ingeniería y Arquitectura, Unidad
Tecamachalco del Instituto Politécnico Nacional;
y Luis Guillermo Ayala Torres: de la Unidad
Profesional Interdisciplinaria de Biotecnología
del Instituto Politécnico Nacional; abordan una
investigación titulada “Componentes de la luz:
factores esenciales en los espacios para modular la
actividad cerebral”; mencionando que La luz en
la arquitectura se ha concebido desde diferentes
perspectivas como estética, funcional, métodos
de iluminación, normativo; sin embargo, en la

arquitectura poco se han considerado el efecto de
la luz a nivel neuronal. En este contexto, el objetivo
es realizar una revisión de las investigaciones
de neurociencias sobre la luz y su relación con
los espacios, en particular con sus efectos en el
sistema nervioso, procesos cognitivos y estados
de ánimo. En la revisión se encontró que poco
se han realizado en la búsqueda del confort en
iluminación, debido al número de factores que
la componen, las contradicciones en torno a sus
investigaciones y la falta de control sobre éstas;
A pesar de esto ha sido muy difundida la curva
de confort de Kruithof. Los resultados muestran
que hay aspectos cualitativos y cuantitativos, de
la intensidad luminosa y la temperatura color
que aporta la luz al espacio; y no solo el factor
estético. Estos factores interactúan con la forma
arquitectónica y a su vez pueden modular la
actividad cerebral produciendo o facilitando
procesos de atención, memoria, juicios de belleza
y no siempre están dentro de los rangos de la muy
usada curva de confort de Kruithof.
En el caso de los profesores Jesús Bojórquez
Luque y Manuel Ángeles Villa de la Universidad
Autónoma de Baja California Sur, nos presentan
una investigación titulada “Protesta social y espacio
público en tiempos del neoliberalismo autoritario en
América Latina. Entre la represión y la regulación”;
en la que se explica que el capitalismo actual
se caracteriza por desdeñar los mecanismos de
negociación o de cooptación política para enfrentar
a los grupos disidentes que cuestionan las políticas
económicas implementadas. En el presente trabajo
se analizarán algunas de las formas represivas
que imponen ciertos Estados latinoamericanos a
partir del concepto de neoliberalismo autoritario,
en particular, de la restricción del uso del espacio
público como arena de protesta por los efectos
de las políticas de ajuste. Para ello se toman los
casos de México, Colombia y Chile, como países
representativos con gobiernos que implementan
políticas económicas neoliberales. El objetivo de
este artículo es aportar evidencias del giro autoritario
de los gobiernos de estas naciones, los cuales, se han
expresado en la represión de colectivos sociales, así
como una estrategia de acotar el espacio público a
través de andamiajes legales.
Los profesores Miguel Ángel Bartorila
y Mireya Alicia Rosas Lusett; de la Facultad
de Ingeniería, Universidad Autónoma de
Querétaro y de la Universidad Autónoma de
Tamaulipas (UAT), respectivamente, abordan
8

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

una investigación titulada “Biodiversidad y
ordenamiento territorial. Tampico, posible
reconversión de la ciudad industrial a la
metrópoli de los manglares”; en donde indican
que la integración de los espacios naturales en la
planeación de la ciudad es un recurso accesible
para la eficiencia urbana y una mejor calidad
de vida. En México, la ciudad difusa, con un
sistema de planeamiento simplificado, degrada
los ecosistemas naturales y profundiza un modelo
ineficiente. El ordenamiento territorial es un medio
idóneo para la conservación de la biodiversidad
compatible con el desarrollo urbano. Las ciudades
tropicales presentan condiciones para un modelo
sostenible. Mediante estudios preliminares y un
diagnóstico territorial se elabora una prospectiva
de reconversión para la aglomeración urbana de
Tampico, en el Golfo de México. Como resultado
se obtiene el escenario Visión 2050, donde la
creación de un límite a través de los ecotonos
urbanos articula una nueva infraestructura azul
y verde con el artefacto urbano más compacto.
La discusión asocia el componente natural,
particularmente los manglares, fortaleciendo las
políticas públicas para completar el modelo de
ciudad resiliente.
La investigación presentada por los profesores
Carlos Leal Iga y María Teresa Cedillo Salazar,
ambos profesores titulares de la Facultad de
Arquitectura de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, México; profundizan sobre la
temática de la “Regularización y mercado de suelo
urbano en asentamientos irregulares. El caso Cima
de la Loma, Monterrey, México; indicando que
la regularización y el mercado del suelo urbano
en polígonos con asentamientos irregulares
ha sido estudiado desde varias perspectivas,
sin embargo, las dificultades para entender los
motivos que fundamentan el vivir en ambientes
sin las condiciones urbanas adecuadas no han sido
resueltas. Este artículo tiene por objetivo general
estudiar los factores que determinan la decisión
de los posesionarios de ocupar el espacio, y en
lo particular se analiza el caso de estudio de la
zona denominada Cima de la Loma ubicada
en la parte alta del área central de la ciudad de
Monterrey, México. Para llegar a conocer cómo
es que los pobladores aprecian el vivir con las
carencias de infraestructura en este espacio
interurbano, se utilizó como metodología el
análisis georeferenciado de información de los
pobladores, la visita al campo en conjunto con

autoridades para recorrer la zona, así como la
aplicación del método de regresión logística
binaria a la presencia o ausencia de registro de
propiedad relacionado con las variables de interés
referentes a las dimensiones de accesibilidad,
aglomeración, empleabilidad, socioculturales,
vivienda y patrimonio. El resultado obtenido
indica que hay una tendencia a regularizar los
predios de los posesionarios en la medida en
que sean mejor sus condiciones de accesibilidad
en cuanto a características físicas del espacio y
estado físico de los habitantes, y de los factores
de la población, la menor cantidad de personas en
hogares y la mayor preparación escolar tienden a
fomentar la posibilidad de que los posesionarios
regularicen su propiedad.
Por último, el profesor Eduardo Delgado
Torres de la Universidad de Guadalajara;
Doctorado Ciudad, Territorio y Sustentabilidad,
titula su investigación “Del pie de rey a la tecnología
5g: consideraciones sobre el concepto de escala,
arquitectura y ciudad desde las transformaciones del
cuerpo ampliado”; mencionando que la intención
es que El artículo explora la importancia del
cuerpo como una condición ineludible para hacer
arquitectura y ciudad, debido a que va enlazado a
un conjunto de intervenciones de múltiples escalas y
propósitos que, a su vez, están asociadas al fenómeno
del cuerpo ampliado. Donde el cuerpo biológico ha
sido soslayado por una visión más abstracta del
mismo que hace referencia a la noción de masa,
para entenderlo como el gran cuerpo colectivo que
habita la ciudad. Esta idea de colectividad asociada
al cuerpo fundamenta buena parte de las prácticas
urbanísticas y de gestión territorial modernas,
las cuales difícilmente toman en cuenta las
manifestaciones concretas y simbólicas con las que
el cuerpo biológico va comprometiendo la propia
morfología y la experiencia de la ciudad más allá
de su entorno inmediato. El análisis se estructura
a partir de dos ejemplos que vinculan el cuerpo
con la producción de la ciudad; el instrumento de
medida denominado Pie de Rey y la tecnología
de comunicación 5G, la cual integra al cuerpo
como un tópico indispensable, porque provoca
controversias importantes dentro de su innovador
sistema funcionamiento. De manera particular,
por las discusiones que hay entre especialistas
sobre los efectos que tiene en los distintos
sistemas fisiológicos del cuerpo humano.
Como comentario final, los miembros del equipo
que conformamos a CONTEXTO. Revista de
9

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

la Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, estamos plenamente
convencidos que el investigador y el lector común
interesado en la diversa temática expuesta, encontraran
a través de las páginas que componen esta edición
editorial, un tópico con una visión interdisciplinar,
de actualidad, con una amplia profundidad de
análisis investigativo, e internacional; enfocada
en diferentes esferas del quehacer académico y de
investigación disciplinar y multidisciplinar, en donde,
investigadores certificados y de alta calificación
científica, han colaborado con sus trabajos personales
o grupales, todos ellos dictaminados en tiempo y
forma por pares académicos, en la generación de este
número vol. 15, N. 23, de Sep. 2021.
Seguramente los artículos que se incluyen
aquí serán no solamente de interés personal,
sino también de utilidad concreta en futuras
investigaciones, complaciendo al investigador y al
lector más exigente.
Finalmente, es necesario reconocer que lo
expuesto a través de este número de CONTEXTO
es un esfuerzo continuado a lo largo de muchos
años por mantener una calidad de excelencia
editorial, que ha sido compartido por autores,
pares de evaluadores, el Comité Editorial, la
Coordinación Editorial, el equipo de apoyo gráfico
y por supuesto, las autoridades institucionales que
forman la Facultad de Arquitectura, su Posgrado y
la Universidad Autónoma de Nuevo León. C
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Augé, Marc. (2005). Los no lugares, espacios del anonimato: una antropología de la modernidad. Barcelona,
España. Gedisa.
Bachelard, G. (1993). La poética del espacio. México; FCE.
Bauman, Z. (2009). Modernidad líquida. Argentina; FCE.
Lefebvre, H. (1980). La revolución urbana. Madrid; Alianza
Leoncini, T. (2021). Zigmunt Bauman. Generación líquida. Transformación en la era 3.0. Paidós Estado
y Sociedad.
Levi-Strauss. (2011). Tristes trópicos. Paidós Surcos; España.
Sousa-González, E. (2021). La conquista del mundo natural. Una conversión urbana de realidad territorial
antropofágica y antropoémica. Revista Sapiens Research; aceptado para publicación en 1(10);
Colombia.
Sousa-González, E. (2020). El espacio metropolitano contemporáneo. desde las políticas públicas hasta el
modelo de planeación. México; Colofón.
Sousa-González, E. (2015). De la ciudad a la metrópoli. Nuevas realidades territoriales. Trama, Chile.
Sousa-González, E. (2012). Los tres procesos intervinientes en la transformación de una ciudad en una
metrópoli prematura: una interpretación teórica. Revista Urbano, año 15, N°26, noviembre del
2012; Concepción, Chile.

10

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Vitoria erradica los virus urbanos de su territorio.
Su vacuna: las infraestructuras verdes
Vitoria eradicates urban viruses from its territory. Its vaccine: green infrastructures
Recibido: febrero 2021
Aceptado: septiembre 2021

Carmen de Tomás Medina1

Resumen

Abstract

El desarrollo urbano ha motivado en gran parte
el crecimiento económico de los Países, sin
embargo la perversa utilización del territorio en
este proceso ha provocado que en la actualidad
exista en Europa un gran número de ciudades
dispersas, cuyos tejidos se expanden por el
territorio vulnerándolo como virus que lo elevan
a un estado febril, degradando el medio ambiente
y contribuyendo al calentamiento global del
planeta. La Unión Europea lleva años insistiendo
en la urgencia de abandonar el territorio y apostar
por un modelo urbano compacto que asegure
un desarrollo equilibrado y sostenible. En este
sentido muchos son los expertos que señalan
como método la regeneración de los bordes
urbanos y las zonas centrales de la ciudad, y como
instrumento fundamental, los espacios públicos.
Este artículo tiene como propósito desgranar
las claves del desarrollo sostenible de Vitoria,
España, considerada una de las diez ciudades
más sostenibles de Europa, y demostrar que
la red de infraestructuras verdes que articula e
interrelaciona todo su territorio, fue la vacuna
definitiva para erradicar los virus urbanos que lo
amenazaban y para conseguir su reconocimiento
como la European Green Capital del año 2012.

Urban development has largely driven the economic
growth of the countries, but the perverse use of the
territory in this process has led to a large number of
scattered cities in Europe at present, whose tissues
expand through the territory, turning it into a virus
that elevates it to a feverish state, degrading the
environment and contributing to the global warming
of the planet. The European Union has been
insisting for years on the urgent need to leave the
country and opt for a compact urban model that
ensures balanced and sustainable development,
and many authors speak of the regeneration of
the urban borders and central areas of the city as
a priority, and of public spaces as a fundamental
instrument. This article aims to unravel the keys to
urban development in Vitoria, Spain, considered
one of the ten most sustainable cities in Europe,
and demonstrate that the network of green
infrastructures that articulates and interrelates
its entire territory, was the definitive vaccine
to eradicate the urban viruses that threatened it
and to get its recognition as the European Green
Capital of the year 2012.

Palabras Claves:

Keywords:

infraestructuras verdes; renovación urbana;
desarrollo sostenible

green infrastructures; urban renewal; sustainable
development

1

Nacionalidad: española; adscripción: profesora del departamento de urbanística y ordenación del territorio de la Escuela Técnica Superior
de Arquitectura. Universidad de Sevilla. España; doctora en arquitectura; email: ctomas@us.es

13

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

INTRODUCCIÓN

y desvelando respecto a este último, algunos de los
conceptos que posteriormente resultaron esenciales
para definir cualquier modelo de ordenación,
como la zonificación, la descentralización o la
polinuclearidad (Benabent, 2006).
Tras la experiencia inglesa muchos fueron los
países que se hicieron eco de sus propuestas y
gran parte de las ciudades Europeas empezaron
a crecer en base a las directrices de ordenación
territorial y urbanística especificadas en sus
documentos de planificación, donde la apuesta
por la descentralización y la polinuclearidad se
convertía en la base para conseguir la expansión,
estructuración y ordenación territorial de los
nuevos crecimientos urbanos que se desarrollaron
en el siglo XX (De Tomás, 2019), y donde la
reconstrucción de las áreas urbanas dañadas por
los bombardeos de la guerra también se había
convertido en una prioridad.
Entrados los años 70 la necesidad de la
planificación urbanística y territorial en España
cobró si cabe aún más fuerza por dos cuestiones
principalmente. Por un lado por el proceso de
desindustrialización urbana, que provocó, tras
el traslado de las industrias ubicadas en el tejido
urbano al territorio, la aparición de numerosos
vacíos en la ciudad. Y por otro, por la desmesurada
construcción de viviendas unifamiliares en el
entorno territorial de la ciudad; viviendas que por
su tipología, ubicación y precio fueron altamente
demandas por los ciudadanos, por lo que se
convirtieron en una prioridad para el desarrollo
urbanístico de la ciudad.
A partir de este momento se empezó a
pervertir la tradicional idea de utilización del
territorio para solucionar los problemas urbanos,
porque lejos de lo que inicialmente se pretendía
aparecieron ciudades que sustentaron gran parte
de su economía en el desarrollo urbano-territorial.
Ciudades que descuidaron sus áreas centrales
en favor de los nuevos tejidos periféricos,
consolidándolos a partir del traslado de gran
parte de los equipamientos urbanos y provocando
la aparición de gran cantidad de zonas obsoletas
e incluso marginales en la ciudad. Ciudades
que multiplicaron sus redes de infraestructuras
abrasando los elementos naturales y ecológicos
del medio físico territorial, degradando el
medio ambiente, elevando notablemente los
niveles de contaminación, y por consiguiente el
calentamiento global del planeta. Ciudades que
al apostar por la polinuclearización, desvirtuaron

El denominador común que tuvieron todos los
modelos urbanos surgidos en Europa a finales del
siglo XIX y principios del XX, como alternativa al
caos desencadenado en las ciudades tradicionales
tras el estallido de la revolución industrial, fue
la utilización del territorio como medio para
su desarrollo y para superar la desconcertante
situación urbana acaecida tras este suceso. Así,
Utopistas, Pragmáticos o Formalistas no dudaron
en asegurar, a pesar de las diferencias morfológicas
e ideológicas de sus propuestas, que el recurso al
territorio provocaría la descongestión de los tejidos
urbanos, evitaría el traslado masivo de los habitantes
del campo a la ciudad para trabajar en la industria,
y erradicaría el hacinamiento y la polución. En
definitiva, señalaron el territorio como el medio
necesario para satisfacer las nuevas necesidades
de la población y superar las condiciones de vida
infrahumanas que se habían impuesto en las
ciudades con motivo de la industrialización.
No obstante, la terrible devastación urbana
producida en Europa años más tarde por la
segunda guerra mundial aparcó en cierto modo
esta iniciativa, a la vez que provocó la necesidad de
reconstruir las ciudades reducidas a ruinas. En este
momento emergieron las operaciones de renovación
urbana, y se establecieron como prioridad frente a
la expansión territorial. Sin embargo, analizando
la secuencia cronológica de los acontecimientos
históricos, a día de hoy se podría decir que ambas
cuestiones supusieron un punto de inflexión en
la concepción del crecimiento urbano, pues se
presentaron como fundamentales para conseguir
un desarrollo óptimo y coherente de las ciudades,
lo que provocó que en poco tiempo comenzara a
manifestarse la necesidad de establecer un orden
urbano y territorial (de Tomás, 2019).
Corrían los primeros años del siglo XX cuando
Gueddes habló por primera vez de la importancia
de considerar como objeto de la planificación
territorial y urbanística el territorio en el que se
integra la ciudad (Benabent, 2006). Lo que tuvo
una enorme repercusión a nivel mundial y países
como Gran Bretaña, Alemania o Estados Unidos
comenzaron a sumarse a esta iniciativa. En
Inglaterra, municipios como Bath, Bristol o Londres,
en 1930 y 1944, respectivamente, redactaron los
primeros esquemas de planificación urbanística y
territorial que diseñaban el futuro desarrollo de las
ciudades ordenando el medio urbano y territorial,
14

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

la esencia del concepto y se erigieron como
dispersas, convirtiéndose en asentamientos de
población muy costosos donde se derrochaba
energía y agua.
En definitiva, ciudades que hoy en día podemos
tachar como completamente insostenibles en las
que el abandono de las áreas centrales y la mala
utilización del territorio terminó provocando
crecimientos que me atrevería a denominar como
auténticos “virus urbanos” que se expanden por
el mismo sin ningún tipo de control, rompiendo
sus bordes, perdiendo la armonía, degradándolo,
elevando los niveles de contaminación y llevando
a un estado febril a la ciudad.
Ante este panorama, no tardaron en pronunciarse
reconocidos investigadores que coincidieron en
subrayar como objetivo fundamental para erradicar
el problema y alcanzar la sostenibilidad urbana,
la urgencia de abandonar el territorio y volver a
una ciudad compacta reconstruida a partir de la
regeneración de sus tejidos, donde la renovación
y simplificación del sistema de movilidad, así
como la intervención en los espacios públicos, y
en especial en las zonas verdes, ocuparían un papel
fundamental (Fariña y Naredo, 2010).
Y es precisamente en este punto donde arranca
el objeto de la investigación que pretende subrayar
la necesidad de avocar por un desarrollo urbano
sostenible para asegurar el futuro del planeta y
poner de manifiesto el papel fundamental que
adquieren las zonas verdes como instrumento
imprescindible para conseguirlo. Y para ello se
recurre al estudio del caso concreto de la ciudad de
Vitoria en España, donde la creación de la red de
infraestructuras verdes, la llevó a ser considerada
la European Green Capital del año 2012, y en la
actualidad hace que siga siendo considerada una
de las diez ciudades más sostenibles de Europa.

como “el desarrollo que satisface las necesidades
del presente sin comprometer la capacidad de
las generaciones futuras para satisfacer sus
propias necesidades”. Entrado el año 1997, en
la Convención marco de las Naciones Unidas
sobre el cambio climático celebrada en Kioto2, se
puso de manifiesto la gran preocupación por el
cambio climático que estaba sufriendo el planeta,
debido al calentamiento global provocado por las
emisiones de distintos gases contaminantes con
efecto invernadero. Ante el desolador panorama,
un gran número de países industrializados
llegaron a un acuerdo internacional para reducir
las emisiones de estos gases y firmaron el
protocolo de Kyoto. A partir de este momento el
propósito del desarrollo sostenible sería, además
de impulsar un desarrollo urbano respetuoso
con el entorno natural y urbano, procurar un
crecimiento respetuoso con el futuro del planeta,
en el que la reducción de gases contaminantes se
convirtió en una prioridad.
Las circunstancias hicieron que la Unión
Europea subrayara durante años la necesidad
de abandonar el desarrollo territorial disperso
donde la multiplicidad de infraestructuras no
había hecho más que multiplicar las emisiones
de gases y favorecer el calentamiento global
del planeta, para potenciar la consolidación de
la ciudad compacta, (Fariña y Naredo, 2010) y
fueron muchos los expertos que señalaron como
método, la regeneración de las áreas centrales
obsoletas de la ciudad. En este momento la
regeneración urbana se convirtió en el pasaporte
hacia la sostenibilidad.
El concepto de regeneración urbana se podría
decir que nació a mediados del siglo XX, cuando
entre otros, Jane Jacobs (2011) habló de la necesidad
de integrar y trenzar sobre el tejido urbano las áreas
dispersas y obsoletas de la ciudad. En los años 90
evolucionó el significado del término, y englobó
cuestiones como la planificación, la sostenibilidad
y la participación ciudadana (Simón; Hernández,
2011); lo que denotaba la intención de afrontar la
regeneración de la ciudad de una manera global,
resolviendo la totalidad de los problemas detectados
en ella y haciéndola más sostenible. Años más
tarde, autores como Mendes (2013) ó Roberts y
Sykes (2016) coincidieron en la citada reflexión,

DESARROLLO SOSTENIBLE-CIUDAD
COMPACTA
El significado de desarrollo sostenible se
estableció por primera vez en el Informe
Brundtland, emitido por la Comisión Mundial
de Medio Ambiente y Desarrollo de la ONU en
1987, donde se definió, con el objeto de unificar la
relación entre desarrollo urbano y medio ambiente,

2

187 estados firmaron en 1997 el protocolo de Kioto, acuerdo internacional cuyo principal objeto fue el compromiso que asumieron los
países firmantes de reducir los gases con efecto invernadero que causaban el calentamiento global del planeta.

15

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

afirmando que la regeneración debía apuntar a
“generar cambios duraderos a nivel de la condición
económica, física, social y ambiental de áreas”.
En la actualidad no cabe ninguna duda de que
la regeneración se debe de entender como una
estrategia de cambio que engloba cuestiones como
la renovación, revitalización y recualificación.
Entendiéndose la renovación urbana, como la
reconstrucción de espacios urbanos con usos
obsoletos; la revitalización como las acciones
para llevar a cabo intervenciones puntuales; y la
recualificación como la nueva cualificación de esas
áreas. En definitiva se entiende por regeneración
al proceso necesario para solucionar problemas
urbanos físicos, económicos y sociales, proceso
que a su vez comprende acciones que abarquen
las dimensiones físicas ambientales, económicas,
sociales y culturales (Cruz, 2015).
Por lo tanto podría decirse que la regeneración
es la vacuna que erradicará los virus urbanos
que amenazan y provocan la fiebre en la ciudad;
vacuna que se deberá de suministrar en dosis
de renovación, revitalización y recualificación
urbana. Y es precisamente a partir de la aplicación
de estas dosis cuando destaca la importancia y
trascendencia que tendrá el tratamiento de los
bordes, las áreas obsoletas o la integración de los
vacíos urbanos en la recuperación de la ciudad
compacta, destacando en todas las intervenciones
la utilización de un elemento fundamental para
conseguirlo: el espacio público.

al tejido urbano. Espacio público y privado son
inseparables, completamente diferentes pero
absolutamente complementarios (De Tomás,
2018). El primero lo constituyen las calles, plazas,
parques y jardines, en definitiva la parte dinámica
de la ciudad. Y el segundo está compuesto por la
edificación, o lo que es lo mismo, los elementos
estáticos de la ciudad.
El sistema de espacios públicos siempre
estuvo jerarquizado y en él destacaron, desde
las civilizaciones primitivas, singulares espacios
abiertos como espacios de sociabilización de
la ciudad. Así, tanto el temenos como la plaza,
pasando por el ágora y el foro, se han significado
a lo largo de la historia como el centro urbano por
excelencia y el lugar más importante de la ciudad,
erigiéndose en ellos los templos, stoas, basílicas, o
iglesias, que aglutinaban la actividad humana. Tras
el estallido de la Revolución Industrial los habitantes
de las ciudades ya no demandaban un gran espacio
público abierto donde se concentrarán los edificios
representativos de la vida en sociedad, sino que
necesitaban muchas áreas libres distribuidas por
todo el tejido urbano y que actuaran como pulmones
que descongestionaban la polución que asfixiaba la
ciudad. La ciudad del futuro se concibió como una
ciudad jardín salpicada por cuantiosas zonas verdes
ancladas en la trama urbana.
Zonas verdes que con la llegada del Racionalismo
invadieron el espacio privado y se apoderaron de él,
desplazando a los edificios de su alineación a la calle
y rompiendo la marcada diferencia entre espacio
privado y espacio público. Zonas que acabaron con
la calle tradicional alineada a vial y se erigieron como
parte fundamental del tejido urbano. Llegado el siglo
XXI, y como consecuencia tanto de los problemas
desencadenados por el cambio climático, como del
cambio de escala de las ciudades y de su extensión
territorial, cambiaron de nuevo las necesidades de los
ciudadanos, y se empezaron a considerar espacios
públicos necesarios y singulares para el desarrollo
urbano, muchos de los elementos de su entorno
natural. Surgieron las Infraestructuras Verdes.
La red de Infraestructuras Verdes se podría
definir como la red estratégicamente planificada
de espacios naturales y seminaturales y otros
elementos ambientales diseñados y gestionados
para ofrecer una amplia gama de servicios
ecosistémicos. Incluye espacios verdes o azules
y otros elementos físicos en áreas terrestres
y marinas conectados ecológicamente entre
ellos (Comisión Europea de Medio Ambiente,

EL ESPACIO PÚBLICO Y LA RED DE
INFRAESTRUCTURAS VERDES
La consideración del espacio público en todas
sus formas y como elemento fundamental en
la regeneración urbana es unánime por todos
los expertos en la materia, quienes coinciden
en subrayarlos como espacios que cualifican la
ciudad. Autores como Fariña y Naredo (2010) y
Santos (2011) señalan la necesidad de intervenir
en los vacíos urbanos, y subrayan la importancia
de recuperarlos como espacios públicos,
reconociéndolos como uno de los agentes
fundamentales en el proceso de regeneración.
Del mismo modo Teresa Barata (2006) y Olga
Ceballos (2013) insisten en la importancia de
la cualificación del espacio público para ofrecer
mejores condiciones de habitabilidad. El espacio
público suplementa al espacio privado de la ciudad
y es, al igual que el anterior, una parte inherente
16

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

2013). La citada Comisión utilizó el concepto
de Infraestructura Verde para denominar dichos
elementos, subrayando que ”nos ayudan a
adaptarnos al cambio climático y contribuyen
a la creación y a una buena gestión de redes
ecológicas” (C.E.M.A, 2011).
La utilización del término implica una
amplificación del significado tradicional de zona
verde pues no sólo se refiere a ellas como áreas
dotacionales con una función equipamental, sino
también a espacios naturales, seminaturales y
potenciales necesarios para procurar un eficiente
orden urbano. Desde este mismo momento las zonas
verdes pasan a ser consideradas zonas proveedoras
de funciones y servicios socio-ecosistémicos que
superan las funciones recreativas y paisajísticas
(Ozcáriz et al., 2013). En el sentido de lo descrito,
la regeneración urbana a partir de los espacios
públicos amplió su campo de acción y encontró en
la renovación y potenciación de las infraestructuras
verdes un instrumento definitivo para frenar el
cambio climático e impulsar un desarrollo urbano
coherente y completamente sostenible.
Muchos fueron los países que teniendo en cuenta
estas conclusiones y con el objetivo de diseñar
ciudades sostenibles que asegurasen el futuro del
planeta propusieron redes de infraestructuras verdes
como instrumentos de regeneración de sus tejidos
urbanos. Los proyectos apostaban por ciudades
en las que se erradicaban los “virus urbanos”,
ciudades en las que se priorizaba el tejido compacto
potenciándolo desde el tratamiento de las áreas
obsoletas y de los vacíos urbanos. Ciudades a las
que les inyectaban vacunas contra la contaminación,
la ocupación abusiva del territorio, el derroche de
energía y la excesiva producción de residuos.
Ciudades para las que se proponía la disminución de
las redes de infraestructuras, el fomento del ahorro
energético, y la creación de nuevas infraestructuras
de espacios públicos. En definitiva ciudades
completamente sostenibles.

a partir de fondos bibliográficos e instrumentales,
que se caracteriza por recopilar datos que compilan
trabajos de naturaleza cualitativa (Godoy, 1995).
En el proceso cobran definitiva importancia,
además de los textos científicos escritos por
reconocidos expertos, los diferentes documentos
e instrumentos aprobados tanto por la Unión
Europea como por el Ayuntamiento de la ciudad
de Vitoria, por eso el análisis minucioso de todos
ellos se convierte en la directriz del trabajo.
LA CIUDAD DE VITORIA
Vitoria es una ciudad Española situada en el
extremo septentrional de la península ibérica,
enclavada en un cruce de caminos y en una zona
llana y de transición entre la costa Cantábrica, y el
interior y que cuenta con una población aproximada
de 255000 habitantes. Dada su estratégica situación,
ha sido considerada desde sus orígenes una pieza
fundamental en el desarrollo comercial, militar
y cultural de las distintas civilizaciones que la
han habitado (GEA 21, 2009). Fue fundada en el
siglo XII por el rey Sancho VI de Navarra, como
un recinto amurallado con una traza regular y
sensiblemente ortogonal. En el siglo XVII adquirió
su característica forma radioconcéntrica y ovalada,
estructurada, jerarquizada y desarrollada en torno a
las iglesias de San Miguel, la Catedral y la de San
Vicente, levantadas a lo largo del bajo medievo, y
a los espacios públicos conocidos como plazas,
generadas tras la implantación de las mismas en la
traza urbana.
A finales del siglo XVIII la ciudad tuvo un
primer crecimiento fuera del recinto ovalado,
sin embargo no fue hasta finales del siglo XIX
cuando empezó a controlarse y planificarse su
desarrollo. Nació el ensanche en la parte sur de la
ciudad, adherido al tejido histórico y procurando
la continuidad de la trama urbana. Se diseñó para
solucionar los problemas y distorsiones urbanas
que había provocado el movimiento migratorio
masivo de población que abandonaba el campo
y se trasladaba a la ciudad motivado por la
implantación de la industria. El planeamiento
del 1956 estructuró el crecimiento de la ciudad
en paquetes, delimitados por las vías radiales que
nacieron con la estructura medieval y por una
nueva ronda que las cosía. En las últimas décadas
del siglo, la ciudad siguió desarrollándose
concéntricamente, hasta que se creó un nuevo
eje de crecimiento, la Avenida Gasteiz, que

METODOLOGÍA
La investigación tiene como objetivo poner
de manifiesto la definitiva influencia de la
red de infraestructuras verdes de Vitoria en la
regeneración de la ciudad compacta tradicional y
en su calificación como una de las diez ciudades
más sostenibles de Europa. Motivo por el cual se
utiliza una metodología descriptiva, analítica y
aplicada, basada en una investigación documental,
17

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

desplazó completamente las actividades terciarias
concentradas en su centro. Las áreas obsoletas
en el centro urbano aumentaron y las zonas
periféricas se vieron invadidas de equipamientos
y de nuevas zonas residenciales dispersas que
avanzaban por el territorio (Ayuntamiento de
Vitoria-Gasteiz, 2003).
Llegado este momento, la necesidad de desarrollo
urbano planteaba un crecimiento en su entorno
territorial que ponía en peligro el medio físico,
debido a la demanda de nuevas infraestructuras, al
gasto energético, los residuos y la contaminación
que supondría. Del mismo modo este hecho
amenazaba la independencia y singularidad de los
núcleos rurales dispersos por el territorio municipal,
pues se erigían como el objeto de deseo de gran
parte de la población que vislumbraba el territorio
como fuente de calidad de vida. La amenaza de
virus urbanos quedaba latente.
Sin embargo, en contra de lo que parecía
deparar el futuro, la ciudad de Vitoria fue
consciente desde las últimas décadas del siglo
XX, de la importancia de proponer un desarrollo
urbano respetuoso con el medio ambiente y por eso
en paralelo a la redacción de los instrumentos de
planeamiento que decidirían el futuro desarrollo
urbano fue tomando medidas para evitar el
desarrollo de una ciudad insostenible. Entre sus
acciones más sobresalientes destaca la firma
de la Carta de Aalborg3 en 1995 y la puesta en
marcha de su agenda 214, así como la elaboración
de un borrador de estrategias y acciones hacia la
sostenibilidad realizado entre 1996 y 1997. Ya
entrado el siglo XXI, en concreto en el año 2002,
redactó el Primer plan de acción ambiental de
la Agenda 21, que se convirtió en la herramienta
básica para conocer la realidad ambiental del
municipio y proyectar su futuro desarrollo
sostenible. En 2009 se realizó el informe GEO
Diagnóstico Ambiental y de sostenibilidad de
Vitoria5, y en Junio de 2010 se aprobó el segundo
plan de acción local agenda 21 que tomando como
base el diagnóstico y las conclusiones del informe

GEO desarrollaba más explícitamente muchas de
las cuestiones planteadas en el plan de acción
anterior, insistiendo en la necesidad de renovación
del sistema de movilidad y en la importancia de
la creación de una infraestructura verde. Todo
ello le valió para que el 21 de Octubre de 2010
fuese designada por la Comisión Europea como
capital verde Europea 2012, reconociendo así el
compromiso que la ciudad había adquirido con
el medio ambiente, y la capacidad para resolver
todos los problemas que al respecto se le habían
planteado.
Lo aprobado en el primer plan de acción
ambiental de la agenda 21 provocó que el
vigente Plan General de Ordenación Urbana
aprobado en el año 2003, diseñara el futuro de la
ciudad basándose en criterios de sostenibilidad.
El modelo de desarrollo urbano planteado
consideraba la morfología tradicional de la
ciudad y apostaba por una estructura compacta
y radioconcéntrica que respetara y potenciara su
entorno natural integrándolo en la trama urbana.
Entre sus directrices de ordenación destacaron
las medidas propuestas para el sistema viario que
tenían como principal objetivo optimizar la trama
potenciando la movilidad sostenible para reducir
los niveles de contaminación; las subrayadas para
el transporte ferroviario, cuya máxima premisa
era minimizar el impacto medioambiental; y la
propuesta de un sistema de itinerarios ecológicos
con el objetivo de facilitar el acceso a los espacios
naturales y preservar el valor de los mismos.
Pero sin duda alguna, una de las medidas
que tuvo un papel determinante en el modelo
de ordenación y que cimentó la posterior red de
infraestructuras verdes de la ciudad, sentando las
bases del reconocimiento de ciudad sostenible
otorgado años después a la ciudad de Vitoria, fue la
propuesta a escala urbana y territorial, del fomento
y desarrollo de zonas verdes como instrumento
para la regeneración. A nivel urbano se habló de
parques urbanos para la renovación de muchas
de las áreas obsoletas de la ciudad, parques que

3

Documento aprobado por las ciudades participantes en la Conferencia Europea sobre Ciudades Sostenibles celebrada en Aalborg, en
mayo de 1994. En él, las ciudades firmantes se comprometieron a participar en el programa 21 realizando planes de acción que promovía
el desarrollo sostenible.
4
Programa de desarrollo sostenible para la ciudad de Vitoria. Primer plan de acción llevado a cabo entre 2002 y 2007.
5
El proyecto GEO ciudades de Naciones Unidas se ha centrado desde 1995 en el diseño de metodologías de evaluación ambiental a
varias escales (global, nacional, regional y de ciudad). El informe GEO Vitoria-Gasteiz fue el resultado de la colaboración técnica entre el
Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y del Centro de Estudios ambientales (CEA) del Ayuntamiento de
Vitoria. Con él se realizó el primer diagnóstico ambiental y de sostenibilidad de la ciudad siguiendo la metodología GEO, y también fue el
primero en redactarse para una ciudad Europea.

18

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

además servirían de dotación a la zona y ayudarían
a reforzar la compacidad de la ciudad. Y en el plano
territorial el documento asumió las propuestas
del Proyecto del anillo verde6 como parte de sus
directrices de ordenación. Planteando una red de
zonas verdes interrelacionadas, con la intención
regenerar las áreas marginales que surgieron en
el entorno periférico de la ciudad a la vez que
armonizar el desarrollo urbanístico del municipio,
garantizando su interconexión y la conservación
de su entorno natural (GEA 21, 2009).
Y al igual que fueron determinantes las
cuestiones estudiadas en el 1º Plan de Acción
agenda 21 para el modelo de ordenación sostenible
planteado para Vitoria en el planeamiento de
2003, también lo fueron para su reconocimiento
como European Green Capital en 2012 y lo son
para el planeamiento que se está redactando en
la actualidad, la aceptación por parte de la ciudad
de nuevos compromisos en Aalborg +107, pues
conllevó la elaboración de un nuevo plan de
acción Agenda 21 aprobado en 2010. Destacar
que el nuevo plan de acción fue redactado a partir
de las conclusiones aportadas por el informe GEO
realizado en 2009, en el que entre otras muchas
cuestiones se proponía la incorporación de la red
de infraestructuras verdes del municipio como
un nuevo e imprescindible sistema en el modelo
de planificación territorial y urbanística de la
ciudad para alcanzar la sostenibilidad. Cuestión
que en cierto modo fue subrayada también en
la Estrategia de la Unión Europea sobre la
Biodiversidad 2020, aprobada por la C.E.M.A
en mayo de 2013, al insistir en que el requisito
indispensable para que resultasen viables los
proyectos de Infraestructura verde era que fuesen
integrados en los procesos de planificación y
ordenación territorial.
Llegado este momento se plantea la necesidad
de profundizar un poco más en las aportaciones
tanto de los planes de acción de la agenda 21
como en las del diagnóstico del informe GEO,
identificar las herramientas utilizadas para analizar
la ciudad y el proceso de evaluación seguido, con
el objetivo de plantear una comparativa entre la
ciudad inicial y la que se convirtió en referencia

de sostenibilidad, así como para discutir los
resultados obtenidos detallando el proceso y los
obstáculos a los que se enfrentó la intervención.
RESULTADOS DEL ANÁLISIS Y
DISCUSIÓN
1º Plan de Acción Ambiental de la Agenda 21
(2002-2007)
El objetivo del documento, de acuerdo con los
compromisos adquiridos en la carta de Aalborg,
era ordenar e integrar las políticas municipales
relacionadas con el desarrollo sostenible y
establecer un proceso en el que con la evaluación y
contrastación de las mismas se asegurase la máxima
efectividad en las intervenciones propuestas. El
texto se concibió como un instrumento de mejora
de la ordenación que garantizaba la optimización
de las acciones diseñadas para mejorar la situación
existente en el ámbito medioambiental y lograr
conseguir un desarrollo sostenible.
En el análisis planteado se señalaron diferentes
áreas de estudio como la contaminación urbana,
el tráfico y transporte, el agua, la energía, la
industria, los residuos, el urbanismo, la naturaleza
y biodiversidad, la salud y los riesgos ambientales
y la información, educación y participación
ciudadana. Para cada una de ellas se fijaron
herramientas concretas que permitieron el estudio
de los objetivos propuestos y la determinación
de los indicadores idóneos para evaluarlos, en
concreto se determinaron 21. Se esbozó por
primera vez el concepto de infraestructura verde
como instrumento de regeneración en el camino a
la sostenibilidad durante el estudio de la naturaleza
y biodiversidad. Y se habló de la relevancia de la
creación y ordenación de un anillo verde, de la
necesidad de un plan de restauración de corredores
verdes y espacios naturales degradados y de una
estrategia agrario sostenible.
Como indicadores de seguimiento y evaluación
de los planes de acción propuestos se señalaron: el
número de especies de aves acuáticas reproductoras
existentes en el municipio; el número de especies y
diversidad de las comunidades de aves y anfibios

6

El proyecto del anillo fue impulsado por el ayuntamiento a través del Centro de Estudios ambientales desde el año 1992 cuando se
iniciaron las obras de recuperación del primer parque que formaría parte del mismo. Desde el inicio se presentó como una estrategia de
cosido del borde urbano y de protección del entorno natural (GEA 21, 2009).
7
Conferencia Europea de ciudades y pueblos sostenibles celebrada en Aalborg en Junio de 2004.

19

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

existentes en el anillo verde, la relación entre
superficie de áreas degradadas recuperadas y
superficie total de áreas degradadas en el término
municipal, y la superficie de terrenos agrícolas que
habían pedido su vocación agrícola.
Al finalizar el periodo de vigencia del plan
se realizó una evaluación para analizar los
resultados obtenidos y se puso de manifiesto que
el plan había conseguido materializar cuestiones
fundamentales en el ámbito medioambiental,
como la materialización del proyecto del anillo
verde, el plan de movilidad sostenible y espacio
público, el plan de gestión de residuos, o el plan
integral de agua. Sin embargo, no había abordado
otros aspectos con gran incidencia en el ámbito
del desarrollo sostenible. Además, la ausencia
de un diagnóstico de partida hizo que el plan
de acciones trazado no estuviese bien asentado
(Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, 2002).

Figura 1. Anillo verde de Vitoria

Fuente: Centro de Estudios ambientales 2014.
Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz

Se identifican como Formas de agua, el acuífero
subterráneo sobre el que se asienta gran parte del
municipio, los ríos y arroyos que bañan el término
y desembocan en el río Zadorra que atraviesa la
ciudad, y los numerosos estanques, lagos, lagunas y
humedales engarzados en el tejido urbano.
La Trama verde urbana (figura 2) está formada
por los parques, jardines, bulevares y otras zonas
verdes que se extienden por la ciudad, alcanzando
una extensión de 400 has y proporcionando un
ratio de 14 m2 de espacios libres por habitante. Se
consolidó como un sistema equilibrado de zonas
verdes de distintas tipologías que se introduce
a escala de barrio y de ciudad, incorporando
elementos vegetales en los espacios públicos,
favoreciendo el acceso de los ciudadanos y
conectándolas ecológicamente entre sí.

La red de infraestructuras verdes de Vitoria
La componen los espacios verdes y azules que
articulan su territorio, identificados y delimitados
con la intención de potenciar la biodiversidad, los
servicios ecosistémicos, e incrementar la resiliencia
del territorio y reducir su vulnerabilidad. Entre ellos
destacan los terrenos del anillo verde, las formas de
agua, la trama verde urbana o el anillo agrícola.
El anillo verde (figura 1) lo integran un
conjunto de parques periurbanos con una
extensión de 833 hectáreas de gran valor ecológico
y paisajístico desarrollado concéntricamente
en torno a la ciudad. Desde su nacimiento tuvo
como objetivo regenerar las zonas periféricas de
la ciudad, dotándolas, además, de zonas verdes
de calidad. Alberga bosques, parques, ríos,
humedales, praderas, setos, riberas e incluso
un jardín botánico con todo tipo de plantas. La
heterogeneidad de sus elementos ha permitido
que algunos de ellos hayan sido reconocidos
internacionalmente por su alto valor ecológico,
como es el caso de algunos de sus humedales
incluidos en la Red Natura 20008.

Figura 2. Trama verde urbana de Vitoria

8

La Red Natura 2000 fue creada mediante la Directiva 92/43/
CEE del Consejo, de 21 de mayo de 1992 y con el fin de conservar
los hábitats naturales.

Fuente: Centro de Estudios ambientales 2014.
Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz

20

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

El último elemento de significativa importancia
en la regeneración urbana que propicia la red de
infraestructuras verdes, es El Anillo agrícola
(figura 3) que rodea al suelo urbano e incluye
en su superficie a las entidades locales dispersas
del entorno territorial de la ciudad (Centro de
Estudios Ambientales, 2013).

ecosistemas, y se proporcionaron herramientas que
permitieron tomar decisiones en la gestión urbana y
ambiental de la ciudad.
En el campo de la sostenibilidad las herramientas
destinadas al seguimiento de las tendencias y los
procesos y metodologías prospectivas adquirieron
una gran relevancia al igual que sucedía en el
planeamiento, y por esto se señalan los indicadores
de sostenibilidad urbana y los escenarios de futuro
como las herramientas encargadas de la evaluación
y de la prospectiva respectivamente en el
municipio de Vitoria. La metodología seguida para
la elaboración del listado de indicadores se basó
en un análisis pormenorizado de los sistemas de
indicadores existentes y los nuevos elaborados por
el informe GEO. En este sentido se consideraron
los utilizados en el primer plan de acción agenda
21, los del anuario estadístico, y los del sistema de
indicadores urbanos, así como los elaborados por
otros sistemas municipales, autonómicos, estatales
y europeos. En el caso de los indicadores de
metabolismo urbano y movilidad la tarea consistió
en seleccionar los existentes y para los sectores de
medio urbano, sociedad y gobernanza y actividades
económicas y financieras, el proceso de análisis se
centró en identificar las carencias, señalando las
necesidades y proponiendo indicadores nuevos en
función de los criterios establecidos en el informe.
Así pues, el listado se presentó desde lo general
a lo particular, subrayando la “huella ecológica de
Vitoria-Gasteiz” como el indicador sintético global de
sostenibilidad urbana que daba coherencia al objetivo
general de sostenibilidad subrayado: “trazar una
imagen lo más fiel posible de la realidad de partida“
(GEA 21, 2009), y además se incluyeron indicadores
sectoriales referidos a cada uno de los sectores,
seguidos de otros intersectoriales que informaban
sobre cuestiones concernientes a varios sectores.
En total, además del indicador sintético el listado
sumaba 7 indicadores transversales, 142 indicadores
sectoriales, y 51 indicadores intersectoriales, haciendo
un total de 194 indicadores. Por todo ello el sistema
de indicadores se convirtió en una herramienta
fundamental para radiografiar y seguir el estado de la
sostenibilidad y el medio ambiente en el municipio.
Los cinco sectores clasificados para el
análisis fueron: el medio natural+ rural; el medio
urbano; la movilidad; la sociedad; gobernanza
y actividades económicas y financieras; y el
metabolismo urbano que comprendía el estudio
del agua, la energía, los residuos y los recursos.
Entre los indicadores sectoriales e intersectoriales

Figura 3. Anillo agrícola de Vitoria

Fuente: Centro de Estudios ambientales 2014.
Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz

GEO Informe diagnóstico ambiental y de
sostenibilidad Vitoria-Gasteiz
La ciudad de Vitoria necesitaba someterse a un
proceso de evaluación ambiental pormenorizado
que explicase las presiones e impactos que
sufría y las oportunidades que existían para
hacerle frente. El informe GEO se convirtió en
la herramienta perfecta para hacerlo, se centró
en temas ambientales aunque amplió su análisis
recogiendo los planteamientos de sostenibilidad
de la mayoría de los temas de competencia
municipal. El reto era reorientar los modelos
de vida, producción y consumo y hacerlos
compatibles con el mantenimiento de la integridad
ecológica del ecosistema planetario y regional y
conseguir una sociedad equilibrada y estable.
Fue el primer informe GEO de una ciudad europea
que se hizo dentro del proyecto GEO Ciudades y
como tal se desarrolló conforme a la aproximación
metodológica y conforme a los objetivos explícitos
subrayados en el proyecto. Así pues, para conocer
la situación inicial en la que se encontraba la ciudad
se evaluó el estado del medio ambiente, el impacto
de la ciudad y su desarrollo urbano en los diferentes
21

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

establecidos para recopilar información en cada
uno de los sectores analizados, los que tuvieron
una influencia directa en el proceso de evaluación
de la red de zonas verdes incorporada por el
planeamiento de 2003, y por tanto resultaron
definitivos para que se consolidase la red de
infraestructuras verdes sobre la que se centra el
objeto de nuestra investigación fueron los que a
continuación se especifican.
En el caso del medio natural+rural, tuvieron
un papel importante los indicadores sectoriales
que marcaban las especies amenazadas, los que
indicaban la superficie de suelo agrícola municipal
que desarrollaba agricultura ecológica y los que
señalaban las explotaciones agrarias y ganaderas
existentes. Como indicadores intersectoriales
destacaron los que marcaban la superficie de
suelo protegida con respecto a la superficie total
de suelo del municipio, el estado ecológico de
los ríos, de las zonas húmedas y del agua, los
que señalaban la inversión en zonas verde, y el
equilibrio existente entre lo rural y lo urbano.
En el medio urbano fueron importantes
los indicadores sectoriales que explicaban las
variaciones de las condiciones micro climáticas del
espacio público en los nuevos desarrollos, así como
los que indicaban el índice de convivencialidad.
También los que especificaron el número y la
superficie de espacios verdes urbanos conectados
con el medio natural, y los que indicaban las
especies silvestres en áreas urbanas, el índice del
volumen verde, la superficie de zona verde y de
árboles urbanos por habitante y la accesibilidad a las
zonas verdes; así como los que dieron información
sobre los recorridos de paseo en el entorno natural,
y especificaron la adecuación del planeamiento a la
singularidad ecológica del territorio, y por tanto a la
sostenibilidad. Entre los indicadores intersectoriales
tomaron especial relevancia los que especificaron los
suelos abandonados y potencialmente contaminados,
los que indicaron la superficie urbana destinada
a infraestructura de movilidad, los que detallaron
el nivel de contaminación del espacio público, los
cambios del microclima, la inversión en zonas
verdes, la accesibilidad a servicios básicos y zonas
públicas abiertas y los que explicaban la distribución
de la mezcla de usos.
En el análisis de la movilidad destacaron los
datos de los indicadores sectoriales que indicaban
el índice de motorización, la evolución del uso
del transporte colectivo, la intensidad del tráfico,
los km de carriles bici y su proporción respecto a

la totalidad del viario, así como los que hablaban
de las vías que debían de protegerse para su uso
por el transporte colectivo.
Respecto al sector de la sociedad, gobernanza
y actividades económicas y financieras, en su
evaluación fueron importantes los indicadores de
datos demográficos, de las condiciones de salud
y bienestar, y de las actividades económicas y
financieras desempeñadas, así como los que
pormenorizadamente hablaron de las inversiones
realizadas en recuperación ambiental, los que
trataron la evolución del consumo responsable, el
equilibrio rural y urbano y los que estudiaron las
empresas que contemplaban planes ambientales.
Y en lo que se refiere al metabolismo urbano,
cobraron especial importancia los indicadores
sectoriales que estudiaron la legislación de
protección de los recursos hídricos, el estrés
hídrico, el consumo final de energía por sectores, y
los intersectoriales que se centraron en estudiar el
estado ecológico de los ríos, las zonas húmedas y
el agua, la carga orgánica que aportaba la ciudad
al río Zadorra, el consumo de energía renovable,
los residuos generados por la movilidad urbana,
las emisiones de CO2 por sectores, así como las
producidas por la movilidad urbana, el nivel de
contaminación sonora del espacio público y por
supuesto los cambios producidos en el microclima.
Al análisis también se incorporaron las
visiones y puntos de vista de los ciudadanos,
que respecto al tema que nos ocupa señalaron
la importancia de que la alimentación estuviese
vinculada a la conservación del medio natural,
la necesidad de profundizar en el ciclo del agua,
y la importancia de tratar el espacio borde entre
la ciudad y el mosaico de espacios agrícolas y
naturales que la rodea.
Así pues, las conclusiones generales del
diagnóstico realizado a cada uno de los sectores
fueron las siguientes. En el medio natural se
señalaron los crecimientos urbanísticos como
los principales causantes de la degradación
de los hábitats, como los que influyeron en la
reducción de las conexiones y amortiguación que
había proporcionado el anillo verde, y como los
principales culpables del riesgo de desaparición
del paisaje de la campiña y la llanada. Por su
parte las actividades agrícolas y ganaderas fueron
identificadas como las principales causantes de
la contaminación y erosión de los suelos, de las
alteraciones de la calidad de los ríos y de las
fuentes de suministro de agua. Y en el medio
22

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

rural se habló de una pérdida acelerada del suelo
agroforestal, de un descenso del número de
explotaciones agrarias y de una escasa valoración
del campo cultivado motivado también por el
acelerado proceso de urbanización.
En cuanto al medio urbano se habló de un
desfase entre crecimiento urbano y el demográfico,
así como de los riesgos de suburbanización y de la
pérdida de identidad de los pueblos del municipio
como consecuencia del proceso urbanizador, de
una falta de adecuación bioclimática del parque
residencial, y de los déficits de convivencialidad
en las áreas de espacios públicos y zonas verdes,
entre otras cuestiones. Respecto a la movilidad
urbana y territorial se subrayó el incremento de
desplazamientos motorizados y la disminución
del uso del transporte colectivo, así como del
incremento de la accidentalidad, todo ello como
causa del proceso urbanizador.
En lo referente a la sociedad y gobernanza
se insistió en la importancia de la igualdad, y se
subrayaron los problemas de salud de la población
como consecuencia del envejecimiento, la
exclusión y el sobreconsumo. Y en el sector de
las actividades económicas y financieras también
se subrayó el proceso de urbanización como el
principal responsable de la reducción del empleo
agrario, y del incremento del gasto público
asociado a la movilidad. Para finalizar en el análisis
de los parámetros que definían el metabolismo
urbano se señalaron como principales problemas
la degradación de las fuentes de suministro
de agua, el escaso aprovechamiento de las
energías renovables, el incremento de consumo
energético, así como del incremento de la emisión
de gases con efecto invernadero, y de nuevo se
señaló como principal responsable la expansión
urbanística y a la movilidad.
Así pues, tanto la opinión ciudadana como el
diagnóstico ambiental subrayaron la ocupación
del suelo como uno de los principales impactos
de la presión urbanística, por lo que para
plantear escenarios de futuro se utilizó la técnica
de la prospectiva. Es decir con el objetivo de
tomar decisiones estratégicas aproximándose a
escenarios deseables y alejándose de los negativos,
se trató de anticipar el futuro en función de las
tendencias actuales. En este contexto el escenario
de partida fue el propuesto en el PGOU del
2003 que hablaba de una hipótesis de ocupación
progresiva del suelo basada en una pauta
completamente morfológica y en un desarrollo de

mancha de aceite. De acuerdo con el medio físico
y natural, los suelos susceptibles de ocupación
eran los de la llanada, que a su vez permitían el
desarrollo de la ciudad compacta por encontrarse
pegados a la ciudad consolidada, y en cambio los
suelos menos idóneos eran los pertenecientes al
cinturón montañoso que además tenían un alto
valor ecológico.
Por lo tanto el escenario de sostenibilidad
propuesto en el informe, que daba cumplimiento
a los objetivos explícitos señalados (evaluación
del estado del medio ambiente, evaluación del
impacto de las ciudades y de los desarrollos
urbanos en los diferentes ecosistemas, proporcionar
herramientas que permitan la toma de decisiones
en la gestión urbana y ambiental del ámbito
objeto del proyecto) y que además satisfacía las
conclusiones del diagnóstico se esbozó en base a
las siguientes directrices: la regeneración ecológica
y optimización del tejido existentes; la ampliación
del anillo verde, incorporando las zonas agrícolas
próximas al núcleo y las sometidas a mayor presión
urbanística; la recalificación como área natural o
agrícola protegida del parte de la superficie agrícola
no protegida; y la creación del parque natural de los
montes de Vitoria.
En definitiva, con el informe GEO también se
desveló el importante patrimonio de sostenibilidad
que poseía el municipio de Vitoria. Sostenibilidad
fraguada en la compacidad de la ciudad, en la
calidad de su espacio público, en la existencia de
una amplia reserva de suelo natural y agrícola, en
un alto grado de implicación ciudadana en el futuro
de la ciudad, y en una red consolidada de recursos
de gestión de la sostenibilidad reflejada en planes,
programas, acciones, etc (GEA 21, 2009).
2º Plan de Acción Ambiental de la agenda 21
(2010-2014)
El nuevo plan sustituyó al anterior porque superó
la dimensión ambiental planteada abarcando
cuestiones económicas, culturales y sociales.
Este fue el motivo de que se añadieran nuevos
indicadores incluyendo algunos del tipo económico
y social que completaron el análisis. Además, el
diagnóstico GEO para la evaluación ambiental de
Vitoria se convirtió junto con el anterior plan de
acción en la base para su elaboración.
Las herramientas de análisis utilizadas en
el diagnóstico sirvieron para que el 2º Plan de
Acción de la Agenda 21 esbozase sus objetivos,
23

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

definiendo 11 objetivos generales y 47 objetivos
operativos y señalase sus 228 acciones y sus
304 actuaciones, procediendo 127 acciones y
actuaciones de planes ya aprobados. De los
11 objetivos señalados, los que tuvieron una
influencia directa en lo que a la investigación se
refiere fueron el 6º y 7º que intentaban solucionar
los problemas territoriales, y el 3º, 4º, 5, y 11º,
que se centraban en las ambientales. No obstante,
a nadie se le escapa que el cumplimiento del
resto de los objetivos también fue determinante
para que Vitoria se convirtiese en un ejemplo de
sostenibilidad a nivel mundial.
Definidas las herramientas de análisis,
para garantizar la correcta implantación y
desarrollo del plan se realizó un seguimiento
periódico que evaluó el grado de ejecución de
las acciones y de cumplimiento de los objetivos
planteados. En la realización de la evaluación
anual y la programación posterior se contó
con la participación de los mismos actores que
intervinieron durante el proceso de elaboración
del plan, técnicos, políticos y ciudadanía.
Así pues, el plan se caracterizó por ser un plan
integral cuyo objetivo era conseguir un municipio
más sostenible; transversal pues contempló y
estudió diferentes ámbitos y sus interrelaciones,
por ofrecer soluciones globales y no sectoriales;
participativo porque se basó en el conocimiento
técnico y en la opinión de la ciudadanía de actores
económicos y sociales para su elaboración; por
ser operativo, al detallar el suficiente número
de acciones e intervenciones necesarias para su
desarrollo ; y dinámico, revisable y actualizable
ya que gracias al sistema de seguimiento instalado
se podía evaluar el grado de implementación y de
desarrollo (Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, 2010).

de residuos, consumo de agua, tratamiento de
aguas residuales, y gestión medioambiental del
municipio. Indicadores que pusieron de manifiesto
la convivencia de la ciudad con su entorno natural;
el alto porcentaje de zonas verdes públicas
insertadas en el tejido urbano; la compacidad
y cohesión del medio urbano frente al proceso
dispersión generalizada que se sufría durante el
crecimiento en otras ciudades; la facilidad de
movilidad y de acceso al espacio público; así
como la influencia directa del anillo verde que la
circunscribía en la mejora del medioambiente, pues
gracias a él se había llevado a cabo la regeneración
de zonas degradadas, el tratamiento de los bordes
urbanos, la conectividad entre el medio urbano y
rural, y se había facilitado la accesibilidad. Es decir
los indicadores reflejaron la creación de lo que
llamaron “metabolismo verde urbano”. Además,
la alta calificación de los se ocuparon de estudiar
el cambio climático, el transporte, la calidad del
aire, la contaminación acústica, la utilización de la
sostenibilidad como fundamento de la educación
y el programa de difusión fue determinante para
conseguir la distinción.
En definitiva, la ciudad de Vitoria fue reconocida
como referente de sostenibilidad cuando desarrolló
gran parte de las directrices de sostenibilidad
marcadas por los planes de Acción 21 y el diagnóstico
GEO, y entre ellas destacaron considerablemente
las referentes al medio natural, rural, y urbano en
general, así como las concernientes al anillo verde,
las formas de agua, el anillo agrícola y la trama
verde urbana en particular.
A raíz de este reconocimiento, a lo largo de
2012 se desarrolló el programa Vitoria Gasteiz
Green Capital con el objetivo de intercambiar
buenas prácticas y proponer herramientas para
el desarrollo de la sostenibilidad extrapolables
a cualquier ciudad. Programa que proponía
diferentes planes y proyectos entre los que
destacaba en lo que al objeto de la investigación
se refiere, el que proponía la transformación
del anillo verde en una gran infraestructura
verde urbana creando un corredor urbano
sostenible desde el punto de vista de la energía,
la construcción y la vegetación. Propuesta que
sin duda alguna confirma que las infraestructuras
verdes fueron la vacuna definitiva para erradicar
los virus urbanos y que jugaron un papel decisivo
en el reconocimiento de la ciudad de Vitoria como
Green Capital 2012 (Unión Europea, 2012).

Vitoria-Gasteiz Capital verde Europea 2012
El 21 de Octubre de 2010 le fue otorgada a la
ciudad de Vitoria la distinción de European
Green Capital por parte de la Unión Europea, el
máximo reconocimiento de la Unión en cuanto
a su compromiso con la sostenibilidad. La
decisión se basó en los resultados obtenidos por
los siguientes indicadores medioambientales:
contribución local al cambio climático global,
transporte local, disponibilidad de zonas verdes,
utilización sostenible del suelo, naturaleza y
biodiversidad, calidad del aire ambiente local,
contaminación acústica, producción y gestión
24

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

CONCLUSIONES

que se consiguió gracias al trazado de una red
de itinerarios de gran valor socioecológico para
la ciudad que además, favorecía la actividad
física, el disfrute al aire libre y el desarrollo de
funciones de regulación climática y ambiental.
Y su habilitación como uso público se consiguió
gracias al número de equipamientos de los que
se dotó (Centro de Estudios Ambientales, 2014).
La construcción del anillo actuó en detrimento
de las redes de infraestructuras tradicionales y
conllevó una reducción de los gases contaminantes
y un ahorro energético considerables. La esencia
del proyecto se extrapoló a la trama urbana con
el objeto de fomentar la movilidad sostenible
y sus premisas sirvieron de directrices para el
Plan Director de Movilidad ciclista y movilidad
peatonal, que recogía importantes reformas en el
viario de la ciudad.
2. La identificación de los ríos y arroyos
supuso el deslinde de muchos de sus cauces
y la regeneración de sus bordes, así como la
reconsideración de las invasiones urbanísticas
buscando la integración de muchas de ellas en
el tejido urbano. Por su parte la renovación y
revitalización de las formas de agua distribuidas
por el tejido urbano contribuyeron a su cohesión, a
aumentar las posibilidades de ocio de la ciudad, a
frenar el cambio climático, y a favorecer la salud,
el bienestar y la habitabilidad en general. Todo ello
sin dejar de mencionar la enorme contribución
a preservar la flora y la fauna existente en ellos,
como indicó la inclusión en la Red Natura 2000
catalogados como LIC9.
3. La configuración de una trama verde urbana
ayudó a reducir los niveles de contaminación y
a aumentar la capacidad de infiltración del suelo
provocando la mejora de la biocapacidad urbana,
fomentando la biodiversidad y desempeñando un
papel fundamental en la prevención del cambio
climático. Con ella se conservó y canalizó el
pulmón que oxigena la ciudad, mejorando la calidad
del aire, disminuyendo la temperatura, aumentando
la eficiencia energética y la calidad paisajística
de la ciudad. También supuso el incremento de la
conectividad espacial y funcional entre los espacios
verdes urbanos y periurbanos, así como el fomento
de su diversidad, calidad y versatilidad.
4. El señalamiento del anillo agrícola
potenció la agricultura ecológica enalteciendo

Llegado este momento se podría decir que las
infraestructuras verdes de la ciudad de Vitoria
fue el instrumento de regeneración urbana y
territorial que consiguió aliviar las presiones que
el proceso de urbanización estaba produciendo
en el medio ambiente. Y que las intervenciones
en los elementos que la integraban, el anillo
verde, las formas de agua, la trama verde urbana
y el anillo agrícola, resultaron definitivas para su
reconocimiento por la Comisión Europea como
European Green Capital 2012.
Es importante destacar que a partir de
este reconocimiento se elaboró un programa
recopilatorio de las buenas prácticas y herramientas
utilizadas en el proceso a modo de libro de
referencia para el estudio de cualquier ciudad,
aunque sin duda es aún más importante subrayar
que en el se recogía la propuesta de transformación
del anillo verde en una gran infraestructura urbana
que se convirtiese en el corredor urbano sostenible
de referencia en el ámbito de la sostenibilidad.
Así pues, a raíz de las conclusiones del análisis
se podría afirmar que:
1. El anillo verde concentró el grueso de las
actuaciones en la naturaleza y biodiversidad
previstas en el Plan de Acción de la Agenda 21
dando respuesta a la degradación del núcleo
urbano (GEA 21, 2009) y consiguió en cierto
modo ratificar el modelo radioconcéntrico de la
ciudad materializando la idea de ciudad compacta
en contacto con la naturaleza. El PGOU 2003
propuso su materialización uniendo del suelo
rústico del este y el oeste del municipio con
otras bolsas de protección como el parque lineal
del Zadorra, el bosque de Armentia y el parque
Olarizu, mediante un sistema de corredores y
senderos verdes que configuraron el sistema
periférico de zonas verdes protegidas y vinculadas
al sistema verde de la ciudad.
Su reconocimiento e identificación supuso
una barrera al desarrollo disperso y una apuesta
por la ciudad compacta perfectamente deslindada
por él. Su delimitación abrió una puerta al diálogo
del medio urbano con el medio rural, mejorando
su accesibilidad y convirtiéndolo en un corredor
ecológico de primer orden y provocando relaciones
de permeabilidad entre ellos, permeabilidad
9

Lugares de importancia comunitaria dentro de la RED NATURA 2000.

25

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

el valor de los recursos naturales para la calidad
de vida, preservando los ecosistemas, respetando
la herencia cultural y los paisajes tradicionales.
Como resultado nació un proyecto de huertas
ecológicas que distribuidas por toda la superficie
del anillo, se interconectaron entre si y con el anillo
verde adyacente fomentando la consolidación del
corredor ecológico de mayor entidad en la llanura
Alavesa, donde se desarrollaron nuevas técnicas
agrícolas más respetuosas con el suelo y con los
elementos del hábitat.
En definitiva llegado este momento se podría
afirmar que la Red de infraestructuras verdes de
la ciudad de Vitoria fue la vacuna que erradicó los
virus urbanos que amenazaban su territorio, pues
su suministro frenó los procesos de urbanización
provocando una ciudad compacta cuyo desarrollo
integraba y respetaba el entorno natural a la vez que
minimizaba el impacto medioambiental. Hecho que
hace que en la actualidad siga siendo considerada una
de las diez ciudades más sostenibles de Europa. C
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz (1997), “Agenda 21, Vitoria Gasteiz hacia un desarrollo sostenible”,
Boletín 1997. Vitoria. Recuperado de: https://www.vitoriagasteiz.org/wb021/was/contenidoAction.
do?idioma=es&amp;uid=bc1f466_1221609f35e__7fe7
Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz (2002), Plan de Acción ambiental de la agenda 21”, Vitoria. Recuperado
de:https://www.vitoria-gasteiz.org/docs/wb021/contenidosEstaticos/adjuntos/es/56/95/25695.pdf
Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz (2010), “Agenda 21. Vitoria Gasteiz hacia un desarrollo sostenible”, Boletín
2010. Vitoria. Recuperado de: https://www.vitoria-gasteiz.org/docs/wb021/contenidosEstaticos/
adjuntos/es/25/71/32571.pdf
Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz (2003), “Plan General de Ordenación Urbana de Vitoria-Gasteiz”,
Vitoria. Recuperado de: https://www.vitoria-gasteiz.org/wb021/was/contenidoAction.
do?idioma=es&amp;uid=7fe61a6b_1199d92f009__7ff4
Barata, T. (2006), “Oportunidades e transformacao na cidade centro. Finisterra”. Revista portuguesa de
Geografía. Vol. 41, núm. 81, pp. 9-32.
Benabent Fernandez de Córdoba, M. (2006), La Ordenación del Territorio en España. Sevilla, Universidad
de Sevilla.
Ceballos, O. L. (2013), “El espacio público y el derecho a la ciudad”. Cuadernos de Vivienda y Urbanismo.
Vol. 6, núm. 12, pp. 202-203,
Centro de Estudios Ambientales (2014), “La Infraestructura verde urbana de Vitoria-Gasteiz”. VitoriaGasteiz: Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz. Recuperado de: https://www.vitoriagasteiz.org/we001/
was/we001Action.do?idioma=es&amp;accion=cea&amp;accionWe001=ficha
Comisión Europea de Medio Ambiente (2011), “Contribución de la política regional al crecimiento sostenible
en el marco de Europa 2020”, Bruselas, Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo, al
Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones. Recuperado de: https://
ec.europa.eu/regional_policy/sources/docoffic/official/communic/sustainable/comm2011_17_es.pdf
Comisión Europea de Medio Ambiente (2011), “Estrategia de la Unión Europea sobre la Biodiversidad
2020”, Luxemburgo, Oficina de Publicaciones de la Unión Europea. Recuperado de: https://
ec.europa.eu/environment/nature/info/pubs/docs/brochures/2020%20Biod%20brochure_es.pdf
Comisión Europea de Medio Ambiente (2013), “Infraestructura verde: Mejora del capital natural de
26

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Europa”, Bruselas, Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité
Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones. Recuperado de: https://eur-lex.europa.eu/
resource.html?uri=cellar:d41348f2-01d5-4abe-b817-4c73e6f1b2df.0008.03/DOC_1&amp;format=PDF
Comisión Mundial de Medio Ambiente y Desarrollo (1987), “Nuestro futuro común: Informe Brundtland”,
Bruselas, Organización de las Naciones Unidas. Recuperado de: http://www.ecominga.uqam.ca/
PDF/BIBLIOGRAPHIE/GUIDE_LECTURE_1/CMMAD-Informe-Comision-Brundtland-sobreMedio-Ambiente-Desarrollo.pdf
Conferencia Europea Sobre Ciudades Sostenibles (1994), “Carta de las ciudades Europeas hacia la
sostenibilidad: Carta de Aalborg”, Aalborg, Comisión Europea, Consejo Internacional de iniciativas
ambientales. Recuperado de: http://www.upv.es/contenidos/CAMUNISO/info/U0636380.pdf
Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (1997), “Protocolo de Kioto”, Río
de Janeiro, Organización de las Naciones Unidas. Recuperado de: https://www.miteco.gob.es/es/
cambio-climatico/temas/el-proceso-internacional-de-lucha-contra-el-cambio-climatico/nacionesunidas/CMNUCC.aspx
Cruz, P. (2015), Regeneracao Urbana de Centros Históricos- O caso do Alentejo Litoral. Disertasao de
Mestrado. Lisboa, Universidade Nova Lisboa.
De Tomás, C. (2018), “La importancia del Sistema de Espacios Públicos en la Ordenación Urbanística
Andaluza”. Publicaciones didácticas. Vol. 93, pp. 650-660.
De Tomás, C. (2019), “La importancia de estudios territoriales acotados para la definición de un modelo
de ordenación territorial coherente: El caso de Andalucía, España”. Revista Brasileira de Gestão e
Desenvolvimento Regional. Vol. 15, núm. 5, pp. 2-12.
Fariña, J; Naredo, J.M. (2010), Libro blanco de la sostenibilidad en el Planeamiento Urbanístico Español.
Madrid, Ministerio de Vivienda, Gobierno de España.
García Rojas, J. P. (2015), Desarrollo sostenible: origen, evolución y enfoques. Documento de docencia
nº3. Bogotá, Universidad Cooperativa de Colombia.
Godoy, A. (1995), “Investigación cualitativa: tipos fundamentales”. Journal of Business. Vol, 35, núm. 3.
Grupo de Estudios y alternativas (GEA 21) (2009), “GEO. Informe-diagnóstico ambiental y de sostenibilidad.
VITORIA-GAZTEIZ” Vitoria-Gasteiz: Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz. Recuperado de: Sitio
web del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz - Informe-diagnóstico ambiental y de sostenibilidad del
municipio de Vitoria Gasteiz (GEO Vitoria-Gasteiz)
Jacobs, J. (2011), Muerte y Vida de las grandes ciudades. Madrid, Capital Swing.
Mendes, L. A. (2013), “Regeneracao urbana na política de ciudades: inflexao entre o fordismo e o posfordismo”. Revista Brasileira de Gestao Urbana. Urbe. Vol. 5, núm. 1, pp. 33-45.
Ozcáriz, J; Fariña, J; Folch, R; Linares, E; Serrano, A; Pratsm, F. (2013), Vitoria-Gasteiz European Green
Capital 2012. Propuestas para la reflexión. Vitoria, Centro de Estudios Ambientales, Ayuntamiento
de Vitoria-Gasteiz.
Roberts, P y Sykes, H. (2016), Urban Regeneration a Handbook. London, Sage Publications.
Santos, S. (2011), Espacios Urbanos Expectantes como Oportunidades para a Requalificao. Dissertacao de
Mestrado. Lisboa, Universidade Técnica de Lisboa.
Simón, M; Hernández, A. (2011), “Herramientas para evaluar la sostenibilidad de las intervenciones
urbanas en barrios”. Informes de la Construcción. Vol. 63, núm. extra, pp. 41-49.
Unión Europea (2012), “Vitoria-Gasteiz. Capital verde Europea 2012”, Luxemburgo, Oficina
de publicaciones de la Unión Europea. Recuperado de: https://ec.europa.eu/environment/
europeangreencapital/winning-cities/2012-vitoria.gasteiz/

27

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Satisfacción de habitabilidad durante el confinamiento
por Covid-19. Estudio comparativo de dos tipologías de
vivienda en Argentina
Habitability satisfaction during confinement by Covid-19. Comparative study
of two types of housing in Argentina
Recibido: septiembre 2020
Aceptado: agosto 2021

Alba Inés Ramos Sanz1

Resumen

Abstract

Mediante la realización de una Investigación
Empírica de tipo Descriptivo, se espera determinar
el grado de satisfacción de los usuarios residenciales
con su hábitat, estimando oportuno para la
recopilación de información los momentos iniciales
del escenario atípico de confinamiento social, en
su instancia más estricta. El presente trabajo se
basa en un estudio comparativo de dos tipologías
residenciales representativas de la clase media: la
vivienda unifamiliar y el departamento. A través de
una encuesta electrónica estructurada se obtienen
3973 datos referidos a las condiciones de habitabilidad
de una muestra de 137 usuarios de departamentos y
viviendas unifamiliares. Las respuestas procesadas
revelan indicadores de insatisfacción comunes
de los encuestados respecto de la amplitud,
dimensiones, localización, confort del hábitat que se
perciben en período de cuarentena. Estos resultados
grafican un instante de corte transversal de la
interacción del habitante con su espacio habitable,
siendo de utilidad para sobre disconformidades y
tendencias emergentes de la habitabilidad de los
espacios físicos residenciales y su inserción urbana
pos pandemia, que podrían en la actualidad y en el
corto plazo entrar en conflicto con las tendencias del
mercado inmobiliario residencial.

By carrying out an Empirical Descriptive Research,
it is expected to determine the degree of satisfaction
of residential users with their habitat, considering
the atypical scenario of social confinement, in its
strictest instance, appropriate for the collection
of information. The present work is based on a
comparative study of two residential typologies:
the single-family home and the apartment.
Through a structured electronic survey, 3,973
data are obtained referring to the habitability
conditions of a sample of 137 users of apartments
and single-family homes. The processed responses
reveal common indicators of dissatisfaction of the
respondents regarding the amplitude, dimensions,
location, and comfort of the habitat that are
perceived in the quarantine period. These results
graph a cross-sectional instant of the inhabitant's
interaction with their living space, being useful for
overcoming disagreements and emerging trends in
the habitability of residential physical spaces and
their post-pandemic urban insertion, which could
currently and in the future. short term conflict with
trends in the residential real estate market.

Palabras Claves:

Keywords:

habitabilidad; confinamiento; pandemia;
vivienda; confort

habitability; lockdown; pandemic; dwelling;
comfort

1

Nacionalidad: argentina; adscripción: investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET).
Profesora de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño (FAUD) de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) de la Cátedra
Arquitectura Bioclimática y la Cátedra Investigar en las Disciplinas Proyectuales; Doctora en Arquitectura (PhD-Arq.), Magíster en
Administración de Negocios (MBA). Email: aramossanz@faud.unsj.edu.ar

28

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

INTRODUCCIÓN

circulación de un virus al cual la Organización
Mundial de la Salud (OMS; 2020) identifica
en el mes de febrero de 2020 bajo el nombre
Covid-19. Debido principalmente al factor R
de contagiosidad de dicho virus, a su letalidad
particularmente elevada entre los adultos mayores
y ante la inexistencia de tratamientos o vacunas
registradas, los países alrededor del mundo
adoptan medidas más o menos extremas de
aislamiento social y preventivo. Dichas medidas
dificultan su implementación en particular en
las áreas urbanas. Sin embargo, al momento de
escribir este trabajo, los países que tomaron dicha
medida como China, demostraron controlar el
brote de Covid-19, luego de aislar y controlar el
desplazamiento poblacional durante seis semanas
en las ciudades más afectadas (Noticias ONU;
2020). Paradójicamente los esfuerzos de los
distintos gobiernos por alcanzar el cumplimiento
del ODS 11 Ciudades y Comunidades Sostenibles,
fueron insuficientes en comparación a la estrategia
de cuarentena social y preventiva en tan sólo las
primeras semanas; la National Aeronautics and
Space Administration (NASA; 2020) registra
el efecto ambiental positivo de la pandemia en
diversos lugares del mundo mediante imágenes
satelitales y sensores de polución la disminución
de la misma en la esfera aérea, terrestre y acuática.
En Argentina, la cuarentena se declaró
obligatoria en todo el territorio nacional mediante
un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) a partir
del día 20 de Marzo de 2020 y hasta provisoriamente
el día 31 del mismo mes, período que se extendió
hasta el 13 de Abril y se renovó hasta el 26 de
Abril, y a la fecha transita una extensión anunciada
hasta el 10 de Mayo. Como muchos otros países
Argentina opta por la estrategia de aplanar la curva
de contagios y fallecimientos, medida que demanda
de prolongados períodos de cuarentena social, que
puede alternar con una mayor flexibilización y
restricción a medida que los datos de la relación
entre la población afectada por la pandemia y el
soporte de los sistemas de salud y económicos lo
demanden. Estudios recientes (Kissler et al; 2020)
señalan que, ante la inexistencia de tratamientos
o curas para el coronavirus, la prolongación de
la cuarentena de manera interrumpida y reiterada
podría extenderse hasta el año 2022.
El fenómeno de la irrupción del coronavirus
entre la población fue determinante por la
práctica masiva e inusual del aislamiento social.
Drásticamente la vida social de las ciudades dio

Las formas del hábitat humano han ido
evolucionando de manera homogénea durante
el siglo XX: más de la mitad de la población del
mundo habita en metrópolis (Organización de
las Naciones Unidas, ONU; 2020). Dado que la
población urbana mundial se incrementó entre
1994-2015 desde 2.300 millones de personas
a 7.300 millones, las proyecciones de la ONU
estiman 8.500 millones de personas en el planeta
para el próximo decenio (2030), un crecimiento
de casi el 20%. Esta tendencia acarrea dos
problemas relevantes: (1) la alta tasa de natalidad
en países sobrepoblados y en vías de desarrollo
-excepto Estados Unidos- y (2) el envejecimiento
poblacional de países desarrollados. Este
desbalance además desencadena hechos visibles
en los últimos años como las olas migratorias
desde los países sobrepoblados y empobrecidos
hacia los países desarrollados y envejecidos: hasta
2015 más de 1 millón de personas provenientes
de países africanos y árabes habían ingresado al
continente europeo (Organización Internacional
para las Migraciones, OIM; 2016). Para tener una
estimación, se espera que para 2050 los países
europeos vean reducida su población entre un
10 y un 15% (ONU; 2020). Esta tendencia de
concentración urbana a su vez despobló las zonas
rurales, las cuales disponen en consecuencia de
menor número y calidad de servicios básicos.
Según un informe de la ONU, para el año 2030 el
60% de la población mundial vivirá en ciudades
con aproximadamente medio millón de habitantes
(UN; 2018). Este informe relata que en el año 2000
se registraban 371 ciudades de hasta 1 millón de
habitantes, para el año 2018 existían 548 ciudades
con dicha población y se estima que para 2030 el
número de ciudades sobrepobladas en el mundo
ascienda a 706. Desde entonces el problema de
insostenibilidad de las urbes ha sido puesto en
evidencia por parte de los organismos internacionales
al declarar la necesidad de ciudades sustentables,
resilientes, inteligentes, etc. estableciendo diversas
metodologías como por ejemplo la definición y meta
de cumplimiento de los denominados Objetivos del
Desarrollo Sostenible (ODS).
Estos escenarios se encuentran en la actualidad
alterados: las proyecciones de crecimiento
urbano podrían no alcanzarse ante la amenaza
de la pandemia que afecta particularmente a las
metrópolis. Desde fines de 2019 se detecta la
29

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

paso a la vida privada puertas adentro: imágenes de
personas urgiendo estrategias insólitas para escapar
al aislamiento en sus propiedades han recorrido
el mundo, incluso entre algunas que utilizaron
identidades animales o personajes de fantasía para
evadir los controles oficiales. En situaciones como
ésta, la población se ve restringida a los espacios
que dispone para morar y es entonces cuando se
observan las oportunidades de hábitat de distintos
segmentos socioeconómicos, y los resultados de
dichas vivencias. Por ejemplo, en América Latina,
así como en África, se anuncian dramáticos efectos
de la pandemia debido principalmente a la pobreza
que caracterizan a su población y se manifiesta en
sus ciudades (Comisión Económica para América
Latina y el Caribe, CEPAL; 2020). De hecho, el
Covid-19 llega a la humanidad en su conjunto,
en un momento en el cual el Capitalismo ha
conseguido su máxima expresión de desigualdad a
escala global agudizando a las economías frágiles,
alcanzando parámetros de distribución de la
riqueza como los observados en la Bélle Époque
europea o el auge de la burguesía norteamericana
de principios del SXX (Piketty, T; 2018). Argentina
en particular presenta un pasado reciente de crisis
económica y endeudamiento internacional, pero en
este sentido también la sociedad norteamericana y
otras sociedades americanas con modelos similares a
ésta, alcanzan la máxima tasa de desigualdad social
de su historia político-económica (Stiglitz; 2012).
En este contexto resulta relevante el soporte
de varios sistemas: de salud, telecomunicaciones,
seguridad, entre otros; pero sobre todo se destaca
el papel de la vivienda como contenedor del
proceso de cuarentena y sus resultados (ONUHábitat; 2020). De especial interés para la
disciplina del habitar es la observación de la
habitabilidad -intensiva- de las personas en su
espacio, ahora como lugar de confinamiento.
En Argentina en los entornos más carenciados,
la política de confinamiento se da en forma de
unidades barriales, mientras que en hábitats de
clase media y alta la cuarentena se lleva a cabo
individualmente o por grupo familiar dentro de
las unidades habitacionales tales como viviendas
o departamentos. Las políticas de construcción de
unidades barriales para sectores carenciados -la
llamada vivienda social- es responsabilidad de
los gobiernos, pero la construcción de unidades
habitacionales para la clase media y media-alta
es predominantemente dominada por las leyes de
oferta y demanda que gobiernan a los mercados,

y en este caso particular al mercado inmobiliario.
En Argentina el intervencionismo del Estado
en las normativas urbanas es considerable, sin
embargo, se observa que esta regulación suele
ser una consecuencia y no parece anticiparse a
las demandas sociales. En el presente trabajo se
espera conocer (1) si el mercado inmobiliario
ha conseguido efectivamente dar solución a las
necesidades de habitabilidad de la clase media
de estudio, (2) de no ser así, cuál parecería ser la
tendencia o necesidad de hábitat de los usuarios
del sector medio de la población encuestada.
Para responder las citadas cuestiones se realizan
encuestas a los usuarios de las unidades habitacionales
enmarcadas en un período transeccional de tiempo:
el momento crítico de habitabilidad, materializado
en el aislamiento y confinamiento social. Este hecho
poco frecuente en la historia contemporánea de la
humanidad lo es aún menos entre la sociedad de clase
media, acostumbrada al consumo material de objetos
y entretenimiento. De esta manera la pandemia viene
a irrumpir en los modos de vida, confinando a las
personas a compartir su cotidianeidad entre su círculo
íntimo, teniendo como escenario único su hogar.
ANTECEDENTES DEL TEMA DE
INVESTIGACIÓN
Al momento de redactar el presente trabajo, se
disponía de escasos antecedentes publicados sobre
el fenómeno del impacto de la pandemia sobre las
formas de habitar los espacios residenciales. Casi
un año más tarde, considero relevante incorporar
los siguientes estudios publicados recientemente.
Cuerdo-Vilches, T.; Navas-Martín, M.; Oteiza,
I. (2020) adaptan el método de entrevistas mediante
un formulario de solicitud de información cualitativa
(narrativas e imágenes) y difundido vía correo
electrónico a una serie de organizaciones las cuales a
su vez reemiten el mensaje. Como complemento los
investigadores recurren a SurveyMonkey platform®,
con la cual emiten un cuestionario estructurado de
casi 60 preguntas, el cual demanda un período medio
de 20 minutos. Para proporcionar confiabilidad a
la muestra y su composición, los investigadores
comparan los resultados de su trabajo con los
de organismos oficiales de España, que en un
período similar recaudaron mayor volumen
de información. Al final de la investigación
se hace alusión al análisis estadístico de 1804
respuestas que, considerando las 60 preguntas
de cada cuestionario, puede deducirse que la
30

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

muestra alcanza 30 personas. La investigación
destaca principalmente por el volumen de datos
cualitativos, principalmente imágenes fotográficas.
Puede observarse en este trabajo que las
técnicas de recolección y validación de datos se
han adaptado a la coyuntura, que afecta también
al observador. Debido a la situación coyuntural,
el equipo de investigación adolece de recursos
financieros y la investigación se inicia como una
inquietud de naturaleza exploratoria. Otro aspecto
es el alcance de dicha encuesta, al igual que en
el presente estudio, evade a la población que no
dispone de recursos económicos y/o tecnológicos
suficientes, o en el caso de los últimos, que carece
de dominio sobre éstos como sucede con cierta
frecuencia con los adultos mayores.
El trabajo de los investigadores Cuerdo-Vilches,
T.; Navas-Martín, M. (2021) -descripto en párrafos
anteriores- se replica en una publicación orientada
a caracterizar aspectos subjetivos asociados a la
educación virtual en los domicilios madrileños. En
Adequacy of telework spaces in homes during the
lockdown in Madrid, according to socioeconomic
factors and home features (Cuerdo-Vilches, T.
et al; 2021) la investigación se orienta al proceso
de adaptación del teletrabajo en los domicilios
y sus variables características consideradas en
las publicaciones previas. En este artículo los
investigadores destacan las cualidades demandadas
en los ambientes de trabajo en casa: ubicación
estratégica y dimensiones del espacio, iluminación
artificial, temperatura, insonorización, iluminación
natural, amueblamiento, entre otros.
Abele, M., Kallmeyer, B.; and Alshatshati, S.
(2021) recolectan datos de utilización de servicios
tales como energía eléctrica, agua y gas natural,
desde marzo de 2019 a febrero de 2021 a fin de
realizan un análisis a partir de una muestra de 38
propiedades de 26 ciudades norteamericanas, para
determinar la variación en la demanda de recursos
energéticos y agua sanitaria. La investigación
destaca la poca confiabilidad de los datos obtenidos
para los consumos de agua y gas natural, así como
la escala de la muestra para inferir los resultados. El
trabajo resalta que la variación anual del uso de la
energía se incrementa cinco veces (10%) respecto
de los incrementos anuales pre pandemia (2%).
Alonso, M.; et al (2021) recurre a las encuestas
on line de 25 preguntas (demora de 10 minutos),
que proporcionan 2.367 respuestas, lo cual
indica un alcance estimado de 95 encuestados
en Valencia, España. Este artículo presenta

preguntas similares a las realizadas en la presente
investigación, a pesar que ambos persiguen fines
distintos. En el trabajo mencionado, los autores
intentan identificar el impacto de la pandemia en la
resiliencia de los hogares españoles encuestados.
Los resultados de la investigación destacan
una elevada satisfacción de los usuarios con su
hábitat y una escasa motivación por modificar las
residencias que habitan. Entre las características
mejor valoradas por los residentes se destacan la
iluminación natural, la conectividad a internet, los
espacios al aire libre, el confort térmico y acústico.
Sin embargo, la accesibilidad, la necesidad de
disponer de adecuada aislación térmica y acústica,
la disponibilidad de espacios abiertos o al aire
libre, la disponibilidad de espacios de trabajo,
mayor espacialidad de los ambientes y superficies,
son las necesidades generalmente insatisfechas.
Jaimes Torres, M. et al (2021) realiza un
estudio cuali-cuantitativo de habitabilidad de
las residencias urbanas en México, durante el
confinamiento por Covid-19. Al igual que en
el trabajo aquí expuesto, los autores sacrifican
algunos aspectos técnicos en virtud de potenciar
la oportunidad de develar la habitabilidad de los
usuarios de las viviendas durante su confinamiento
entre el 7 de agosto al 30 de octubre del año
2020. Se recurre a la difusión de cuestionarios
on-line, entre otros mediante mensajería de
Whatsapp®, SurveyMonkey platform® y
correos electrónicos. El estudio cuantitativo
arroja 1008 respuestas de 58 preguntas cada
encuesta (20 minutos de duración), alcanzando
según estos datos un total de 18 encuestados.
Los resultados indican una considerable
satisfacción en la habitabilidad durante la
cuarentena, siendo los aspectos característicos
la buena iluminación y la calidad del aire, y el
aspecto más demandado y carente, la adecuada
aislación termo-acústica.
Luego de una breve revisión de los antecedentes,
resalta que las técnicas de análisis y los contenidos
de los cuestionarios observados en España y
México, en los trabajos en los cuales participan
los mismos autores, son replicadas. Dada la
naturaleza de la situación de confinamiento, con
frecuencia los investigadores utilizan encuestas
on line, con un alcance que no supera un máximo
de 150 encuestados y algunos valores mínimos no
superan la decena. Con ello es de esperar que los
resultados de los trabajos no sean generalizables
a la población de estudio.
31

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

MARCO TEÓRICO

resiliencia que tienen los mismos para adaptarse a
la situación de confinamiento dentro de los límites
espaciales disponibles.

Cuerdo-Vilches, T.; Navas-Martín, M.; Oteiza,
I. (2020) y Cuerdo-Vilches et al (2021) hacen
referencia a la habitabilidad a partir de aspectos
tales como la calidad de la iluminación natural y
artificial de los espacios, calidad del aire interior,
insonorización, y para uso laboral además la
dimensión y ubicación de los espacios, así como
el mobiliario. En el año 2020 la habitabilidad
integra además aspectos psicológicos asociados
a temores infundidos por la percepción de
la situación sanitaria y económica de cada
individuo o integrante del grupo de convivencia.
Otro factor incidente es la falta de interacción
social, la falta de actividad física (De la Serna,
J.; 2020). La dedicación temporal o permanencia
de la habitabilidad en los diversos espacios de
la residencia durante el confinamiento, sugiere
como novedad los ámbitos de trabajo y educación
en casa. Estos espacios pre-pandemia eran con
mayor frecuencia habitados fuera de casa.
La habitabilidad tiene al confort como requisito.
En los trabajos citados, el Confort es definido a
partir de las prestaciones lumínicas, termo-acústicas
de las residencias y un indicador del detrimento del
mismo es el uso de equipos de acondicionamiento
térmico o de la iluminación artificial.
La infraestructura hace referencia por
ejemplo a la disponibilidad de agua caliente
sanitaria y en Cuerdo-Vilches et al (2021) es
relevante la calidad de la conexión a internet.
Este último factor adquiere importancia en
la pandemia, al punto de despertar interés
en algunos gobiernos para constituirlo en un
servicio público, junto con el agua sanitaria, la
electricidad, el gas natural y la recolección de
residuos cloacales, según sea el país.
Alonso, M.; et al (2021) incorpora el concepto
de resiliencia a las viviendas en las cuales se lleva
a cabo el confinamiento. Esta definición alude
a la capacidad de las unidades habitadas para
dar respuesta a nuevas formas o necesidades de
habitar los espacios durante el aislamiento social.
Este concepto menciona De la Serna, J. (2020)
al referirse al estado anímico en esta situación
histórica, de los habitantes de las residencias
durante el confinamiento. Según el autor, la
resiliencia es algo que se puede enseñar y aprender.
En el sentido estrictamente teórico se estima que la
resiliencia de algunos hogares podría ser un reflejo
de la percepción de los usuarios, en función de la

METODOLOGÍA
Como se adelantó en la Introducción, el trabajo
persigue dar cuenta del nivel de satisfacción de
los usuarios de clase media con su hábitat y la
detección de los puntos débiles de los entornos
residenciales actuales y del mercado inmobiliario.
La investigación se realiza en un contexto
excepcional de confinamiento con lo cual el usuario
atraviesa estancias prolongadas y persistentes en los
espacios en los cuales habita en su vida cotidiana.
Para detectar los aspectos de insatisfacción de los
habitantes se lleva a cabo un estudio comparativo
de dos tipologías representativas del hábitat urbano
de uso residencial de la clase media: la vivienda
unifamiliar y el departamento. La primera se
caracteriza por tratarse de una unidad aislada de
otras, inserta en un terreno mayor que la contiene,
mientras que el departamento se caracteriza por ser
una unidad aglomerada, adosada a otras unidades
que siguen el mismo patrón y cuyos espacios
abiertos son mayoritariamente de uso común. Las
viviendas se localizan generalmente en terrenos
más extensos que los departamentos y éstos suelen
ubicarse en terrenos cercanos a las zonas urbanas
más densas.
Se presenta una investigación Empírica de
tipo Descriptiva, que se basa en una técnica
de Encuesta electrónica vía internet mediante
el interrogatorio de un conjunto de personas a
quienes se les realizan preguntas por escrito o en
formato de texto. La investigación descriptiva
presenta un diseño transversal simple, trabajando
sobre una única muestra de encuestados en un
solo espacio temporal. Los datos se obtienen de
manera estructurada utilizando un cuestionario
formal que presenta las preguntas en un orden
predeterminado. El cuestionario se compone de una
serie de preguntas de alternativa fija, en la cual el
encuestado elije entre un conjunto predeterminado
de respuestas. La pesquisa de datos se basa en los
resultados de la encuesta estructurada (Malhotra,
N; 2008), no presencial y de formato y distribución
digital. Debido a las conocidas limitaciones
de desplazamiento espacial y/o territorial que
definieron el momento en el cual se decreta el
Aislamiento Preventivo Obligatorio en Argentina
y otros países del mundo este trabajo se realiza
32

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

utilizando esencialmente recursos digitales, por
cuanto las encuestas diseñadas se lanzaron a una
población indefinida de antemano. Estas encuestas
se ejecutaron en el marco de los Formularios de
Google® (2020) y para su difusión se emplea la
agenda de contactos de la aplicación Whatsapp®
(2020). Los contenidos de las preguntas se diseñan
de manera tal que pudieran esclarecer varios
aspectos sociales por un lado y condiciones de
habitabilidad por otro. La misma se estructura
en dos secciones: la primera tiene por finalidad
identificar con precisión al encuestado -identidad de
género, edad, actividad laboral, sector económico,
hábitos cotidianos, convivientes, relaciones, etcmientras que la segunda sección tiene por objetivo
observar la adaptación y habitabilidad del usuario
detectando puntos que reflejen insatisfacciones
concretas o aspiraciones intangibles.
Así como la estructura de las preguntas conduce
a una múltiple opción de respuestas, también
permite respuestas abiertas mediante escritura. La
limitación del formulario de Google® es que no
facilita dos respuestas ante la misma pregunta. En
la primera sección se realizó un número total de 29
preguntas: 16 preguntas con más de tres opciones
de respuesta cada una. En la segunda sección de la
encuesta, se llevaron a cabo 13 preguntas, con la
misma modalidad de respuestas.
La encuesta denominada Experiencia en
Cuarentena (Ramos Sanz, A; 2020) se lanza
a la red el día 24-03-2020, a cinco días de la
declaración e implementación inmediata del
Aislamiento Preventivo y Obligatorio decretado
en Argentina (Boletín Oficial; 2020) y a ocho días
de decretada la suspensión total de actividades
académicas en todos los niveles educativos y en
la administración pública nacional y provincial.
Las respuestas de la encuesta se recogen desde
el 24-03 y durante el período de una semana,
con menor aceleración en su crecimiento en la
medida que pasan los días. La herramienta de
Google® permite visualizar el desarrollo de las
encuestas y obtener los resultados en tiempo
real. En simultáneo y ante el escenario atípico,
el mismo día que se lanza la encuesta, se lanzan
también otras herramientas virtuales tales como
aquellas que asisten a la educación a la distancia,
algunos juegos, programas, aplicaciones, etc. que
las personas comparten en dicha semana ante la
declaración de la cuarentena. Este factor interfiere
con el grado de difusión de la encuesta, puesto
que compite con otras en simultáneo.

Para el procesamiento de los datos cualitativos
se utilizan hojas de cálculo de Excel (2020), con
las cuales se lleva a cabo la codificación de las
respuestas de los encuestados a fin de confeccionar
las Tablas de Frecuencia. Los valores obtenidos
de esta conmutación se representan gráficamente
mediante sencillos diagramas de barra y de
torta y se consigue una síntesis de las variables
de insatisfacción más relevantes mediante el
diagrama de Pareto.
Caracterización de la Muestra de Estudio
El trabajo toma como muestra de estudio la
Provincia de San Juan, localizada en el extremo
oeste y centro del territorio argentino cuya
población alcanza en el año 2010 los 738959
habitantes (Instituto Nacional de Estadísticas y
Censos; 2020), cuyo 64% se encuentra concentrada
en la estructura urbana denominada Gran San Juan.
Los resultados de la encuesta indican un total
de 3973 respuestas: en el tiempo que circula la
misma, alcanza a 137 personas, mayoritariamente
identificados con el género femenino en un 77,8%
y un 22,2% de identidad de género masculino.
La muestra se compone en un 54% de personas
entre 40 y 65 años, un 37,3% de personas de hasta
40 años y un 8,7% de mayores de 65 años. Esto
indica que la encuesta comprende en un 91,3% a
una población económicamente activa.
La gran representatividad de la población
económicamente activa en la encuesta podría
indicar el impacto del aislamiento preventivo en
dicho sector: en efecto, el sistema de seguimiento
de personas de Google Argentina (Google; 2020)
pone de manifiesto el acatamiento de la cuarentena
en el territorio nacional. La compañía señala que
en la Provincia de San Juan durante el aislamiento
preventivo, la circulación de personas en espacios
públicos se redujo en un 80%, en paralelo con los
datos obtenidos en el resto del territorio nacional.

33

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Características de las unidades habitacionales y
representatividad tipológica

más allá de la etapa de su vida. Por otro lado, se
observa que el 75% de los encuestados habitan
en residencias con más de un ambiente, aparte
de un dormitorio, un baño y cocina; y que casi la
mitad de los mismos habitan en residencias con
espacios numerosos, de más de 3 ambientes.

Figura 1. Tipología residencial correspondiente al hábitat
de los encuestados según edad (arriba) y cantidad de
ambientes que declaran disponer los encuestados (abajo)

Figura 2. Mercado inmobiliario digital de viviendas
unifamiliares: (arriba) número de dormitorios. Abajo,
los resultados de la encuesta en cuanto a las viviendas
unifamiliares, organizadas según cantidad de ambientes

Fuente: Elaboración propia
en base a datos obtenidos por la encuesta

Entre las preguntas efectuadas en la segunda
parte de la encuesta, se persigue caracterizar la
habitabilidad de los espacios ocupados por los
encuestados. Los encuestados están distribuidos
entre aquellos que habitan en unidades de
viviendas unifamiliares y entre los que habitan
en departamentos. Las preguntas apuntan a
conocer cuántos ambientes además de los básicos
-dormitorio (1) baño y cocina- tiene el lugar
en el cual las personas transitan el período de
aislamiento social preventivo. Las respuestas
señalan que el 81% de los encuestados alcanzados
residen en viviendas unifamiliares, mientras que
el restante 19% lo hacen en departamentos.
Se observa en la Fig.1 (arriba) que la edad
no parece ser un factor vinculante a la tipología;
es decir que los encuestados habitan tanto en
departamentos como en viviendas unifamiliares,

Fuente: Elaboración propia
en base a datos obtenidos por la encuesta

Las proporciones entre quienes residen en
departamento y quienes lo hacen en viviendas
unifamiliares no responden a las proporciones
características de la población de análisis.
Para estimar la representatividad de las casi
4000 respuestas de los casos encuestados, se
caracteriza el parque inmobiliario de la Provincia
34

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

de San Juan, para lo cual se aborda una búsqueda
de los sitios de internet más utilizados en los
límites provinciales. Entre éstos, se seleccionan
aquellos con mayores visitas y con mayor número
de publicaciones inmobiliarias activas. En el sitio
identificado (Compra en San Juan; 2020), se
registran 3760 publicaciones vigentes de unidades
residenciales entre tipologías de Vivienda
Unifamiliar con 2156 unidades y Departamentos
con un total de 1604. Puede observarse que el
mercado digital ilustra una oferta de similares
proporciones entre departamentos (43%) y
viviendas unifamiliares (57%) a la reflejada
mediante los resultados de las encuestas. Estos
resultados podrían indicar que en el presente
trabajo falta representatividad en un 24% entre
la población que reside en departamentos,
y que la población residente en viviendas
unifamiliares se encuentra sobrerrepresentada en
la misma proporción. O bien podría considerarse
que el mercado se caracteriza por una oferta
casi simétrica de departamentos y viviendas
unifamiliares disponibles, pero que la ocupación
efectiva de dichas unidades es menor en el caso
de los departamentos.
Para determinar las dimensiones de las
unidades habitacionales de referencia, el sitio
de internet sólo admite filtros de búsquedas
por cantidad de dormitorios; 1, 2, 3, y más de
4. Puede notarse que el 58% de las Viviendas
Unifamiliares se caracterizan por disponer de
3 dormitorios. En relación con el número de
ambientes, el 53% de los encuestados residentes
en viviendas unifamiliares declaran disponer de
más de tres. Según datos del mercado digital, el
24% de las residencias unifamiliares disponen de
hasta dos dormitorios, mientras los encuestados
residentes en igual tipología que posee hasta
tres ambientes representan el 29% de los casos.
Asimismo, en el mercado digital existe mayor
cantidad de viviendas unifamiliares (82%) con
más de un dormitorio -principalmente entre dos y
tres-, mientras que entre los encuestados un 82%
de personas habitan viviendas unifamiliares con
más de un ambiente. Estos resultados reflejan
cierta coherencia entre el mercado digital de
inmuebles y los casos encuestados.
En el caso de la tipología de departamentos, el
mercado digital se define principalmente por unidades
de 1 dormitorio (43%), siendo el resto de más de dos
dormitorios. En los resultados de la encuesta, esta
proporcionalidad coincide dado que un 54% de los

encuestados que habitan en departamentos, declaran
disponer de hasta un ambiente.
De esta manera puede decirse que los datos
indicativos de los espacios físicos declarados por los
usuarios son representativos del mercado inmobiliario,
en cuanto a características de espaciosidad de
departamentos y viviendas unifamiliares.
Figura 3. Mercado inmobiliario digital de departamentos:
(arriba) número de dormitorios. Abajo, los resultados
de la encuesta en cuanto a departamentos, organizadas
según cantidad de ambientes

Fuente: Elaboración propia
en base a datos obtenidos por la encuesta

Estructura familiar o social de cohabitación
El 19% de los convivientes con hijos lo hacen en
tipologías de viviendas de hasta un ambiente, un
27% lo hace en viviendas de hasta tres ambientes
y la mayoría de los casos encuestados (54%)
35

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Iluminación Natural

convive en viviendas unifamiliares de más de tres
ambientes. Se observa en el caso de la tipología
de vivienda unifamiliar que el 65% de los
encuestados conviven con sus hijos. Este valor
relativo es sensiblemente menor (2%) al de las
personas que conviven con sus hijos en tipologías
de departamentos.
En la Fig.4 puede observarse que del total de
personas encuestadas que habita en departamentos,
el 67% lo hace con sus hijos. Entre los diferentes
ambientes, los convivientes con hijos optan en un
50% por departamentos de hasta tres ambientes,
teniendo como segunda opción los departamentos
de un solo ambiente (37%). Una minoría (13%)
convive en departamentos de más de tres
ambientes. Quienes conviven con pareja e hijos
habitan por igual en espacios de 1, hasta 3 o más
de tres ambientes.
Puede decirse que los encuestados que conviven
comúnmente con pareja e hijos pueden vivir tanto
en departamentos como en vivienda unifamiliar.
Las demás opciones son minoritarias.

Respecto de las declaraciones de los encuestados,
casi la totalidad señalaron estar satisfechos con
la iluminación de los ambientes tanto en el caso
de tipologías de departamentos como en las
viviendas unifamiliares, aunque se detecta cierta
inclinación a presentar insuficiencia lumínica en
viviendas unifamiliares de hasta tres ambientes.
Espacios al aire libre
Los encuestados declaran tener diversas opciones
de espacios abiertos; terraza, balcón o jardín.
Los departamentos de hasta un ambiente se
caracterizan por disponer de opciones: la mitad
tiene balcones, pero la otra mitad dispone de
un pequeño jardín o terraza. En el caso de un
departamento un poco más amplio, de hasta
tres ambientes el 75% dispone de balcón,
siendo poco frecuentes las demás opciones. Los
departamentos de más de tres ambientes disponen
exclusivamente de terraza.
En la tipología de vivienda unifamiliar el 100%
de los encuestados declaran disponer de un jardín.

Figura 4. Convivientes en vivienda unifamiliar (%, izq.)
o en departamento (der.) con hijos, pareja e hijos, pareja, solo, u otra opción

Fuente: Elaboración propia en base a datos obtenidos por la encuesta

36

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Indicadores de Insatisfacción

Figura 5. Insatisfacciones en espacios interiores para
tipología de vivienda unifamiliar (a continuación) y
tipología de departamento (sig. pag.)

La encuesta finaliza con preguntas que hacen
referencia al grado de satisfacción con a-Espacios
Interiores: amplitud, cantidad y confort térmico;
b-Iluminación natural y Espacios al aire libre;
c-Entorno Urbano. Las preguntas apuntan a
detectar disconformidades particulares como
espacios interiores reducidos, falta de espacios
al aire libre, localización urbana o entorno
inadecuado, pero cuyo objetivo final consiste en
resaltar el grado de disconformidad integral del
sujeto con su hábitat cotidiano.
a- Espacios Interiores: amplitud, cantidad y
confort térmico
Los resultados de la encuesta señalan que la
demanda principal en tipologías de viviendas
unifamiliares de 1 ambiente es una mayor cantidad
de ambientes interiores. El segundo aspecto
más demandado por los usuarios encuestados
es la amplitud de los ambientes, tendencia
que disminuye al aumentar el número de
ambientes de la vivienda. Respecto del caso
de viviendas con mayor cantidad de ambientes
llama la atención que la necesidad se centre en
requerir espacios más confortables desde lo
térmico, aspecto irrelevante en las viviendas
unifamiliares de espacios reducidos.

Fuente: Elaboración propia
en base a datos obtenidos por la encuesta

Tabla 1. Preguntas y las posibles respuestas presentadas en la Encuesta

Fuente: Elaboración propia

37

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Los usuarios de departamentos declaran tener
muy buena iluminación natural en todos los
casos, sin encontrarse ello afectado al número
de ambientes. Sin embargo, sus demandas se
centran en un 100% en la necesidad de disponer
de espacios al aire libre, aun cuando presenten
gran cantidad de ambientes interiores.
c- Entorno Urbano
Figura 6. Insatisfacciones en entornos urbanos para
tipología de vivienda unifamiliar (arriba) y tipología
de departamento (abajo)

Fuente: Elaboración propia
en base a datos obtenidos por la encuesta

Los resultados señalan que en el caso de las
viviendas unifamiliares para aquellas de hasta un
ambiente, la demanda es de mayor cantidad de
espacios interiores. Este tipo de vivienda presenta
el mismo desempeño que los departamentos
en cuanto a demandas de in-satisfacción de
espacios interiores se refiere; se reclaman mayor
número de espacios y espacios más amplios. En
los departamentos, sin interesar el número de
ambientes -aun cuando sean de más de tres- la
demanda es la misma: tanto una mayor cantidad
de espacios interiores como así también espacios
interiores más amplios. Aparentemente, existe
una necesidad de espacio -en número y amplitudentre los usuarios de departamentos.
Cuando la limitación física de ambientes se
satisface, las demandas se basan en mejorar los
niveles de confort térmico, lo cual sucede en
viviendas de más de un ambiente.
b- Iluminación natural y Espacios al aire libre
En los usuarios de viviendas unifamiliares se
observa que en la medida en que el número de
ambientes crece, la necesidad de una mejor
iluminación natural en espacios interiores crece
también, y se reduce la necesidad de disponer de
espacios al aire libre.

Fuente: Elaboración propia
en base a datos obtenidos por la encuesta

38

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

RESULTADOS
Entre la mayoría de los encuestados usuarios
de viviendas unifamiliares, existe una demanda
constante en unidades de 1 ambiente o de más,
en habitar espacios urbanos ubicados en las
afueras de la ciudad. Esta demanda varía poco
en función del número de ambientes interiores
que tenga la vivienda.
Los usuarios de viviendas unifamiliares
demandan vivir en las afueras de la ciudad, incluso
entre aquellos cuyas viviendas disponen de más de
tres ambientes, las cuales supuestamente podrían
insertarse en terrenos amplios. El encuestado
usuario de departamento señala una preferencia
por habitar en lugares céntricos: un 50% optó por
habitar en el microcentro, mientras que el otro
50% escogió un barrio inserto en un área urbana.
Evidencia ello la necesidad de cercanía a los
servicios por parte del usuario de departamentos,
aun durante el impacto del confinamiento. Tanto
entre usuarios de departamento como de viviendas
unifamiliares, la cantidad de encuestados que
prefirieron la modalidad de barrio cerrado o
country representan una minoría, no asociada a
la espacialidad de la unidad habitacional actual.

Fuente: Elaboración propia
en base a datos obtenidos por la encuesta

A continuación (siguiente página), se presenta
una síntesis comparativa de los datos obtenidos
en el apartado anterior. En la Introducción se
mencionan como objetivo del presente trabajo,
dar respuesta a los siguientes interrogantes: (1) si
el mercado inmobiliario de estudio ha conseguido
efectivamente dar solución a las necesidades
de habitabilidad de la clase media, en base a la
muestra considerada (2) y si esto no es así, cuál
parecería ser la tendencia o necesidad de hábitat
de los usuarios del sector medio de dicha muestra.
En el caso de la tipología de departamentos,
entre un ambiente y de hasta tres ambientes la
tendencia señala que, a menor número de espacios
interiores, menor grado de satisfacción por parte
del habitante. En el caso de departamentos de más
de tres ambientes, se declara un grado medio-alto
de satisfacción.
En el caso de los usuarios de viviendas
unifamiliares, a medida que existe mayor número
de ambientes interiores, crece el grado de
satisfacción por parte del habitante. En este sentido,
puede señalarse que, -sin interesar la tipología
residencial- en condiciones de confinamiento
social, el número de ambientes interiores tanto en
departamentos como en viviendas es determinante
del nivel de satisfacción del usuario.

Figura 7. Grado de Satisfacción de los habitantes
para el caso de Departamentos (izq.) y de Viviendas
Unifamiliares (der.)

Fuente: Elaboración propia
en base a datos obtenidos por la encuesta

39

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Figura 8. Grado de Satisfacción de los habitantes para tipologías de Vivienda Unifamiliar (azul) y Departamento (ocre)

Fuente: Elaboración propia en base a datos obtenidos por la encuesta

responde a las necesidades declaradas por parte
de los habitantes de las unidades residenciales
consideradas en este trabajo.
A fin de determinar cuáles serían las cuestiones
concretas más relevantes relativas al hábitat sobre
las cuales los habitantes de unidades residenciales
declaran sentir alguna insatisfacción, se construye
una relación 20/80 o de Pareto. La hipótesis de esta
organización de la información en un Diagrama
de Pareto supone que en un 20% de las causas se
originan el 80% de los problemas. A partir de los
datos reunidos en el Diagrama de Pareto de la Fig.
9, se puede construir una respuesta a (2) sobre cuál
parecería ser la tendencia o necesidad de hábitat
de los usuarios del sector medio de la población
encuestada. En el caso de la tipología residencial
de departamento, el Diagrama de Pareto es
claro: el 80% de la insatisfacción de las personas
encuestadas que habitan en departamentos de
hasta tres ambientes está principalmente originada
en (1) la necesidad de disponer de espacios al
aire libre y en menor medida (2) una demanda de
mayor cantidad de espacios interiores aun en las
unidades con relativa abundancia de ambientes.
En tercer lugar, se encuentra (3) la demanda de
espacios interiores más amplios, nuevamente sin
importar si se trata de departamentos con mayor
número de ambientes.
En el caso de la tipología residencial de
vivienda unifamiliar, el Diagrama de Pareto es
menos claro: las necesidades son heterogéneas.

En el gráfico de frecuencias relativas, resalta la
contra tendencia entre las tipologías residenciales:
con mayor frecuencia los usuarios de departamento
declaran un grado de satisfacción muy bajo,
en comparación con una mayor frecuencia de
satisfacciones altas en usuarios de viviendas
unifamiliares. En general, el usuario de departamento
declara su intención de modificar mayor número de
factores relativos a su hábitat que aquel usuario que
reside en una vivienda unifamiliar. Es concluyente
entonces, que los usuarios de viviendas unifamiliares
en general se encuentran más satisfechos con su
hábitat de confinamiento que aquellos que residen
en departamentos.
Hasta ahora podríamos acercar una respuesta
al primer cuestionamiento (1) si el mercado
inmobiliario de estudio ha conseguido efectivamente
dar solución a las necesidades de habitabilidad de
la clase media analizada. En este punto se observa
que la mayor satisfacción de los habitantes de
residencias va de la mano de tipologías de vivienda
unifamiliar y en particular aquellas que ofrecen
mayor número de ambientes. A esto, el mercado
inmobiliario local proporciona un 43% de su parque
edilicio en tipologías de departamentos, y de esta
proporción casi la mitad de la oferta dispone de
un solo dormitorio. Se refleja en la Fig. 7 que el
menor número de ambientes es determinante en
el grado de insatisfacción del usuario. En tanto,
podrá concluirse que respecto de la cuestión (1)
el mercado inmobiliario actual de estudio no
40

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Se puede sintetizar en tres demandas prioritarias:
(1) la localización de la vivienda en las afueras de
la ciudad, (2) la necesidad de espacios al aire libre
y (3) espacios térmicamente confortables.
En este sentido, es llamativo que la necesidad
de espacios al aire libre sea declarada relevante en
ambas tipologías. Esta insatisfacción del usuario
es prioritaria en el caso de quienes habitan en
departamentos, pero en el caso de los usuarios
de viviendas unifamiliares la misma se encuentra
como la segunda necesidad insatisfecha por su
hábitat, aun cuando el 100% de las viviendas
disponen de jardín. En este caso podría suponerse
que ésta en realidad no es una necesidad concreta,
sino subjetiva.

Es notoria la necesidad de confort térmico de
habitantes de viviendas con mayor número de
ambientes, en concordancia con una demanda
creciente de iluminación natural con lo cual
puede suponerse que en la medida que la vivienda
dispone de más espacios, los mismos se tornan
más ineficientes en confort térmico y lumínico.
CONCLUSIONES
Existe entre los usuarios de departamentos un
mayor número de insatisfechos y una tendencia
marcada hacia la baja satisfacción, sobre todo entre
departamentos de hasta tres ambientes. Se sugiere
una relación en esta parte: existe evidentemente un

Figura 9. Necesidades insatisfechas por los habitantes de Departamentos (arriba) y de Viviendas Unifamiliares (abajo)

Fuente: Elaboración propia en base a datos obtenidos por la encuesta

41

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

porcentaje de la población que habita en condiciones
de insatisfacción en tipologías que no están dando
respuesta a las necesidades de la mayoría de sus
usuarios. Sin embargo, los departamentos reflejan una
participación significativa (43%) dentro del mercado
inmobiliario de estudio. Ello puede explicarse
porque evidentemente existe demanda de este tipo
de unidades habitacionales. ¿Pero si se declaran
insatisfacciones entonces porqué existe tal necesidad?
A continuación, se presenta una tabla con los valores
medios expresados en dólares estadounidenses
(USD) de las dos tipologías residenciales analizadas,
organizadas por el número de dormitorios de los
que dispone cada una. La tipología residencial de
departamentos, aun cuando disponga de mayor
número de ambientes es entre un 50% y un 30% más
económica que una vivienda unifamiliar de utilidades
semejantes (en cuanto a número de dormitorios).
El precio de los alquileres es proporcional al valor
de la unidad, por lo tanto, en este sentido también
presentan diferencias similares entre departamentos y
viviendas. Esto a su vez se explica por el menor costo
de construcción de departamentos, frente al costo de
construcción de una vivienda de iguales dimensiones.
Es posible que exista detrás de la demanda u oferta
de departamentos, una razón presupuestaria de peso.
Incluso, probablemente la mayor satisfacción de los
usuarios de vivienda unifamiliar vaya de la mano
con una satisfacción de su bienestar económico.
Ello podría fundarse en el hecho de que en
Argentina como en Estados Unidos, la clase media
se caracteriza por conservar casi la totalidad de su
capital privado en forma de propiedades, invertido en
el mercado inmobiliario. Esto es, la gran mayoría de
los propietarios poseen principalmente su vivienda y
el valor de ésta es representativo del capital total de la
persona y refleja sus ingresos.

Por otra parte, el confort como necesidad
insatisfecha parece ser exclusivo de la lista de
demandas surgidas en usuarios de tipologías
de viviendas unifamiliares -no así de usuarios
de departamentos- en las cuales con mayor
frecuencia ya se han satisfecho los requerimientos
físicos de espacio. De esta manera se observa que
la existencia de espacios físicos (numerosos o no)
en las unidades residenciales no parece resolver
por cantidad las necesidades de confort.
En el presente trabajo existe una propuesta
distinta a las observadas en los antecedentes:
la mayoría de las investigaciones sobre la
habitabilidad en los espacios durante la cuarentena,
apuntan a hallar conexiones entre demandas de
confort de diversa naturaleza y la adaptación de los
espacios a esas demandas. En este trabajo, como se
menciona anteriormente, además se propone como
concusión el planteo de una hipótesis a posteriori,
de naturaleza económica asociada a la sensación
de satisfacción del usuario.
Otra conclusión parece revelar que, al
hablar de satisfacción del usuario, este es un
concepto construido y no determinado, relativo
a los condicionantes de la unidad habitacional.
Aquellos usuarios que habitan espacios amplios
y disponen de espacios al aire libre, demandan
confort como satisfacción. Aquellos usuarios
que habitan departamentos demandan cuestiones
materiales como un mayor número de espacios
interiores, espacios más amplios y al aire libre.
Los antecedentes y el trabajo actual no son
estudios cuantitativos de carácter concluyente,
sino que son investigaciones exploratorias cuya
finalidad persigue descripciones que proporcionan
las ideas base para futuras hipótesis de investigación,
capaces de estructurar investigaciones explicativas
de carácter concluyente. La disponibilidad de
los datos y la naturaleza de los mismos están
afectados por el confinamiento que el investigador
padece. En estas investigaciones la objetividad
y racionalidad del sujeto observador externo, se
hallan comprometidas por la situación coyuntural
que desencadena la pandemia. Asimismo, las
respuestas emitidas por el usuario de los espacios
habitados también están afectadas por la situación
que padece. En este sentido, se puede hacer una
acotación, ajena a la idoneidad de la autora, pero
sugerida de todas formas. Las respuestas dadas aquí
por los habitantes de las dos tipologías analizadas
pueden tomarse como manifestaciones de
necesidades concretas -como es el objetivo de este

Tabla 2. Valor de los Inmuebles de Vivienda Unifamiliar
y Departamento localizados en la Ciudad de San Juan,
expresados en dólares estadounidenses (USD)

Fuente: Elaboración propia en base a datos obtenidos
en el Mercado Inmobiliario Digital

42

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

trabajo- o bien como aspiraciones inconscientes.
Una interpretación subjetiva de estas respuestas se
sugiere a continuación: por ejemplo, un deseo de
mayor número de ambientes interiores bien podría
expresar una necesidad de intimidad por parte del
sujeto. Así también las aspiraciones de cambiar
de localidad o entorno urbano bien podrían estar
haciendo referencia a una necesidad de estar en
otro lugar, o en otra situación. La preferencia de
disponer de espacios al aire libre podría denotar
un deseo de esparcimiento, de escapismo o de
contacto con la naturaleza. Algunas de estas
consideraciones subjetivas podrían explicar entre
otras cuestiones, las insatisfacciones de usuarios
de viviendas unifamiliares con jardín, pero que
insisten en declarar mayor necesidad de espacios
al aire libre, o incluso desear vivir en una zona
alejada de los suburbios.
Finalmente, cabe una acotación; si bien
el Covid-19 puede ser considerado un suceso
aleatorio, inesperado e infrecuente en la historia
contemporánea, luego de casi dos años de iniciada
la pandemia, la educación en todos sus niveles
y el trabajo continúan desarrollándose parcial
o totalmente a la distancia. Esos dos factores
impactan en la habitabilidad de los espacios con
una mayor presencia de los usuarios en sus lugares
de residencia. Entonces, si según lo analizado en
esta investigación, el mercado inmobiliario pre
pandemia no satisface las necesidades de los
usuarios durante la pandemia, será momento de
impartir hábitats adecuados a las nuevas formas
de habitar los espacios construidos, a pesar de
que la pandemia pueda quedar en el pasado, dado
que las formas de habitar ya han sido modificadas
sobre bases tecnológicas y marcos normativos
que en otros tiempos parecían irreales. C
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Abele, M.; Kallmeyer, B.; Alshatshati, S. (2021) Analysis of Pre-&amp; Intra-COVID-19 Pandemic U.S.
Residential Sector Energy Consumption: A Novel Survey of American Household Usage During
the Pandemic. Journal of Energy &amp; Technology (JET) Vol. 1, No. 2, 2021. U.S. ISSN 2768-1025.
DOI: http://doi.org/10.5281/zenodo.4841005
Alonso, M., Rubio, A.; Escrig T.; Soto, T.; Serrano-Lanzarote, B.; Matarredona-Desantes, N. (2021)
Identification of Measures to Strengthen Resilience in Homes on the Basis of Lockdown Experience
during COVID-19. Sustainability 13 Vol. 11, 6168. http://doi.org/10.3390/su13116168
Boletín Oficial de la República Argentina (2020) Decreto 297/2020 Aislamiento Preventivo y Obligatorio.
Recuperado de https://www.boletinoficial.gob.ar/detalleAviso/primera/227042/20200320
Comisión Económica para América Latina y el Caribe, CEPAL (2020) América Latina y el Caribe ante
la pandemia del Covid-19. Efectos económicos y sociales. Informe Especial N°1. Recuperado de
https://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/45337/4/S2000264_es.pdf
43

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Compra en San Juan (2020) Inmuebles. Recuperado de https://www.compraensanjuan.com/
Cuerdo Vilches, T.; Navas Martín, M.(2021) Confined Students: A Visual-Emotional Analysis of Study
and Rest Spaces in the Homes. International Journal of Environmental Research and Public
Health 18((11)):5506. http://doi.org/10.3390/ijerph18115506
Cuerdo Vilches, T.; Navas Martín, M.; March, S.; Oteiza, I. (2021) Adequacy of telework spaces in homes
during the lockdown in Madrid, according to socioeconomic factors and home features. Sustainable
Cities and Society 75 (2021) http://doi.org/10.1016/j.scs.2021.103262
Cuerdo-Vilches, T.; Navas-Martín, M.; Oteiza, I. (2020) A Mixed Approach on Resilience of Spanish
Dwellings and Households during COVID-19 Lockdown. Sustainability 12 (Post-pandemic Cities
and Buildings: Strategies to Increase Their Adaptive Capacity and Environmental Health):10198.
http://doi.org/10.3390/su122310198
De la Serna, J.M. (2020). Salud Mental y Confinamiento. Aspectos Psicológicos del COVID-19.
Montefranco: Tektime, 141-193 http://doi.org/10.6084/M9.FIGSHARE.13501986
Facebook Inc. (2020) WhatsApp Messenger
Google (2020) Formularios de Google Drive.
Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, INDEC (2020) Población. Recuperado de https://www.indec.
gob.ar/indec/web/Nivel3-Tema-2-41
Jaimes Torres, M.; Aguilera Portillo, M.; Cuerdo Vilches, T.; Oteiza, I.; Navas Martín, M. (2021)
Habitability, Resilience, and Satisfaction in Mexican Homes to COVID-19 Pandemic. International
Journal of Environmental Research and Public Health vol. 18, 6993. http://doi.org/10.3390/
ijerph18136993
Kissler, S.M; et al (2020) Projecting the transmission dynamics of SARS-CoV-2 through the postpandemic
period. Science (2020) DOI: 10.1126/science.abb5793. Recuperado de https://science.sciencemag.
org/content/early/2020/04/14/science.abb5793
Malhotra; N. (2008) Investigación de Mercados. México. Editorial Pearson.
National Aeronautics and Space Administration (NASA; 2020) How the Coronavirus Is (and Is Not) Affecting
the Environment. Recuperado de https://earthobservatory.nasa.gov/blogs/earthmatters/2020/03/05/
how-the-coronavirus-is-and-is-not-affecting-the-environment/
Noticias de la Organización de las Naciones Unidas ONU (2020) 60 días en cuarentena por el
coronavirus, el testimonio de una joven china de Wuhan. Recuperado de https://news.un.org/es/
story/2020/03/1471942
Organización de las Naciones Unidas, ONU (2020). Población. Recuperado de https://www.un.org/es/
sections/issues-depth/population/index.html
Organización de las Naciones Unidas-Hábitat (ONU-Hábitat; 2020) Vivienda y Covid-19. Recuperado de
https://onuhabitat.org.mx/index.php/vivienda-y-covid19
Organización Internacional para las Migraciones, OIM (2020). Datos. Recuperado de https://
migrationdataportal.org/data
Organización Mundial de la Salud, OMS (2020). Datos. Recuperado de https://www.who.int/es
Piketty, T. (2018) El Capital en el Siglo XXI. Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Editorial Paidós.
Stiglitz, J. (2012) El Precio de la Desigualdad. Estados Unidos. Editorial Norton &amp; Company.
United Nations, Department of Economic and Social Affairs, Population Division (2018). The World’s
Cities in 2018—Data Booklet (ST/ESA/ SER.A/417). Recuperado de https://www.un.org/en/events/
citiesday/assets/pdf/the_worlds_cities_in_2018_data_booklet.pdf

44

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Componentes de la luz: factores esenciales en los espacios
para modular la actividad cerebral
Components of light: essential factors in spaces to modulate brain activity
Recibido: agosto 2020
Aceptado: septiembre 2021

María Jimena de los Reyes Cruz1
Ricardo Gómez Maturano2
Luis Guillermo Ayala Torres3

Resumen

Abstract

La luz en la arquitectura se ha concebido desde
diferentes perspectivas como estética, funcional,
métodos de iluminación, normativo; sin embargo,
en la arquitectura poco se han considerado el
efecto de la luz a nivel neuronal. En este contexto,
el objetivo es realizar una revisión de las
investigaciones de neurociencias sobre la luz y su
relación con los espacios, en particular con sus
efectos en el sistema nervioso, procesos cognitivos
y estados de ánimo. En la revisión se encontró que
poco se han realizado en la búsqueda del confort
en iluminación, debido al número de factores que
la componen, las contradicciones en torno a sus
investigaciones y la falta de control sobre éstas;
A pesar de esto ha sido muy difundida la curva
de confort de Kruithof. Los resultados muestran
que hay aspectos cualitativos y cuantitativos, de
la intensidad luminosa y la temperatura color
que aporta la luz al espacio; y no solo el factor
estético. Estos factores interactúan con la forma
arquitectónica y a su vez pueden modular la
actividad cerebral produciendo o facilitando
procesos de atención, memoria, juicios de belleza
y no siempre están dentro de los rangos de la muy
usada curva de confort de Kruithof.

Light in architecture has been conceived from
different perspectives such as aesthetic, functional,
lighting methods, normative; however less has
been considered in architecture the effect of light
at the neuronal level. In this context, the objective
is to carry out a review of neuroscience research
on light and its relationship with spaces, in
particular with its effect on the nervous system,
cognitive processes and moods. The review
found that little has been done in the number of
factors that compose it, the contradictions around
their research and the lack of control over them;
Despite this the Kruithof comfort curve has
been widely used. The results show that there
are quantitative and qualitative aspects, of light
intensity and color temperature that light brings
to the space; and not only the aesthetic factor.
These factors interact with the architectural form
and in turn can modulate brain activity producing
or facilitating processes of attention, memory,
beauty judgements and are not always within the
ranges of the widely used Kruithof comfort curve.

Palabras Claves:

Keywords:

arquitectura; iluminación; procesos neuronales

architecture; illumination; neural processes

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Bancaria de México en Maestría; Doctorante en el Instituto Politécnico Nacional;
email: jimenadelosreyesc@gmail.com
2
Nacionalidad: mexicano; adscripción: profesor investigador de la Sección de Estudios de Posgrado e Investigación de la Escuela Superior
de Ingeniería y Arquitectura, Unidad Tecamachalco del Instituto Politécnico Nacional; Doctor en Urbanismo por la Universidad Nacional
Autónoma de México, Maestro en Ciencias en la Especialidad de Arquitectura e Ingeniero Arquitecto por el Instituto Politécnico Nacional;
miembro del Sistema Nacional de Investigadores; email: alternz@hotmail.com
3
Nacionalidad: mexicano; adscripción: Unidad Profesional Interdisciplinaria de Biotecnología del Instituto Politécnico Nacional; Doctor
en Biomédica por el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico; email: lg.ayalat@gmail.com

45

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

INTRODUCCIÓN

la arquitectura y la luz olvidan que esta se
debe concebir por sus aspectos cualitativos y
cuantitativos, es decir, tiene valores de interacción
entre la luz y la forma arquitectónica, con su
variabilidad en intensidad y en color, como la
consecución de unos niveles de iluminación
adecuados según la actividad a realizar (Yañez,
2008). A lo largo del tiempo se han obtenido
varios índices de confort visual para evaluar
determinadas características en un entorno
luminoso o percepción visual de los humanos
en dicho entorno: Salvatore Carlucci, Francesco
Cusone de la Rosa y Lorenzo Pagliano destaca
factores cualitativos y cualitativos como: la
cantidad de luz, calidad de la luz y la calidad de
renderizado de la luz. (Carlucci, Francesco, De la
Rosa, y Pagliano, 2015) Además, Kevin Van Den
Wymelenberg y Mehlika Inanici sugieren que las
mediciones de iluminancia vertical son capaces
de predecir el confort visual a diferencia de las
horizontales. (Wymelenberg y Inanici, 2014)
Pero además, tiene otra interacción estudiada
muy recientemente y hasta ahora no desarrollada en
la enseñanza de la arquitectura, que es su impacto
a nivel neuronal, al respecto se han encontrado
patrones a diferentes estímulos. Por ejemplo, han
conducido a cambios en el ciclo circadiano, estado
de ánimo y habilidades cognitivas (Berson , Dunn,
y Takao, 2002) debido a la exposición de diferentes
tipos de luz en un mismo espacio.
En este sentido, los resultados del trabajo
teórico de éste artículo apuntan a dos cualidades de
la luz por ser reconocidas como factores esenciales
en la luz (Nakamura y Karasawa, 1999). La
intensidad luminosa y la temperatura del color, así
al revisar las investigaciones de la luz y su relación
con algunos de los principales procesos cognitivos
se podrá desentrañar información sobre cómo las
condiciones de iluminación pueden modular la
actividad cerebral.
La neuro-arquitectura es una nueva disciplina
que une las neurociencias con los entornos
arquitectónicos. La premisa de la neuroarquitectura es considerar cómo cada característica
del entorno influye en procesos cerebrales; puede
considerarse un estudio análogo al análisis del
sitio pero con un enfoque en una variedad de
respuestas fisiológicas para construir además de
un espacio; la respuesta a su entorno. (Eldestein,
2006) Por esto, resulta fundamental para analizar
y describir procesos fisiológicos y cognitivos que
se activan en el individuo para producir reacciones

La luz en la arquitectura se ha concebido desde
diferentes perspectivas como, la estética, con
juegos de luz y de sombras; desde la perspectiva
funcional, desarrollo de métodos de iluminación
que sirven para administrar la distribución de las
luminarias; y desde el normativo como un factor
de intensidad. Sin embargo, en la arquitectura
poco se han considerado el efecto de la luz a
nivel neuronal en sus habitantes y cómo puede
aplicarse en el diseño arquitectónico.
Cuando se habla de la luz de manera estética
podemos recordar la frase de Le Corbusier de
1920: “la arquitectura es el encuentro de la luz
con la forma”, “la arquitectura es el juego sabio,
correcto y magnífico de los volúmenes bajo la
luz…” (Corbusier, 1923). O cómo el arquitecto
estadounidense Steven Holl: “el espacio no
tiene sentido sin luz. Un edificio habla a través
del silencio de la percepción orquestada por
la luz” (Holl, 2016). Sin embargo, los estudios
realizados entorno a la luz y su relación con el
espacio nos dejan claro que la luz es mucho más
que solamente una cuestión de estética y armonía.
En el punto de vista funcional, encontramos
los métodos de diseño de iluminación artificial
como el Método Lumen, que consiste en calcular
la distribución de las luminarias basados en las
características de las lámparas y actividad a realizar;
y los métodos de cálculo de luz natural como Factor
luz de día, de flujo total o método PSALI (Permanent
sumplementary Artificial Lighting in Interiors) o
CIE (Comission international de Eclairage); que
nos ayudan a calcular la intensidad lumínica natural
en un punto en el espacio interior según el tipo de
cielo, la orientación de la ventana y las características
físicas del cristal como la transmitancia, absortancia
y reflectancia; es decir, sirven para ayudar a controlar
las entradas de luz natural al especio interior. Pero
ningún método nos dice cómo diseñar a partir de los
componentes de la luz y su efecto neuronal sobre los
usuarios en los espacios.
Desde un punto de vista normativo, la
búsqueda exclusiva de confort lumínico sirvió para
resaltar deficiencias en los diseños de iluminación
artificial, en la normativa aplicable en México
como, la Norma técnica complementaria para
el proyecto arquitectónico y La Norma Oficial
Mexicana NOM-025-STPS-2008. Estas hacen
referencia únicamente al factor intensidad o luxes.
La mayor parte de estas perspectivas sobre
46

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

o facilitar procesos como la atención, memoria,
juicios de belleza entre muchos otros. Conocer el
efecto que tiene cada elemento del espacio, en este
caso la luz; es de suma importancia para un diseño
arquitectónico eficiente.

los 50 000 lux y desde los 1875oK hasta los 50
000oK. Y por otro lado, existe poca información
del experimento de Kruithof para replicarlo
fehacientemente. Por ejemplo, respecto a la poca
información del experimento Masahiko Sato
antropólogo fisiológico en Japón destaca algunos
problemas con la curva de Kruithof: el hecho
de que los equipos de iluminación no podrían
haber reproducido con precisión los rangos
de temperatura del color de 2000K a 8000K.
Además de que, las mediciones de las funciones
fisiológicas estaban en estados primitivos y el
conocimiento acerca de las funciones fisiológicas
eran significativamente limitadas comparada con
el conocimiento actual. (Mukae y Sato, 1992)
Steve Fotios en 2017 tambien hace una crítica
a la curva Kruithof, resaltando la vaga descripción
de sus fuentes de iluminación, además de no
presentar las escenas visuales, ni fuentes de
iluminación, el procedimiento de búsqueda
de respuesta, la falta de datos cuantitativos
reportados como tendencia o varianza, ni la
discusión del análisis estadístico. Asegura que,
las combinaciones propuestas en la curva no
provee evidencia suficiente para soportar las
supuestas combinaciones de iluminancia y
CCT que conducirían a condiciones agradables.
Ademas en su artículo, presenta un resumen de
estudios que proveen evidencia para preferecnias
de condiciones entre luminancia y CCT. En
donde: Boyce y Cuttle en su experimento 1
y 2 (1990), Davis y Grinther (1990), Dikel y
otros (2014), Han y Boyce (2003) y Wei y otros
(2014) de los diez autores analizados no apoyan
la curva Kruithof. Sin embargo, Fotios también
reconoce que hay una necesidad de mas trabajo
experimental con respecto a una relación entre
iluminancia y CCT, pero no para confirmas las
zonas de confort de Kruithof. (Fotios, 2017)
Lamentablemente a pesar de que los resultados
fueron hechos con mediciones psicológicas y su
falta de especificaciones, es una curva que ha estado
vigente en los manuales de iluminación hasta el
año 2010 y se sigue utilizando como referencia
para algunas investigaciones de iluminación;
es probablemente el diagrama mas reproducido
en la historia de la iluminación (Cuttle, 2015) y
ha sido incluido en la octava edición del manual
de iluminación de la sociedad de ingeniería de
iluminación de Norte América 1993.
En este contexto de incertidumbre, para
confirmar la validez de la curva, Hajimu

LA CURVA DE CONFORT DE KRUITHOF
PARA EL CONFORT LUMÍNICO
Hasta ahora pocos se han aventurado a la
búsqueda del confort en lo que a iluminación
se refiere, debido al número de factores que la
componen, las contradicciones en torno a sus
investigaciones y la falta de control sobre ésta.
Sin embargo, Arie Andries Kruithof descubrió el
efecto de la temperatura del color en las personas
y la intensidad lumínica, lo cual reportó en la
curva que desarrollo en 1941 (Kruithof, 1941). La
curva consta de dos ejes, uno longitudinal y otro
transversal. En el eje de las “x” u horizontal, están
las unidades de temperatura del color o CCT en
grados Kelvin, desde 1750oK que corresponde a
tonos de luz color rojo intenso, hasta los 10 000oK
que corresponde a tonos azulados, comparables
al cielo azul. En el eje “y” o vertical están
ubicadas las intensidades luminosas en luxes.
Comienzan en 5 lux o la intensidad de una vela
prendida en un cuarto obscuro, hasta los 50 000
lux comparable a la intensidad de luz de un día
soleado completamente despejado.
Figura 1. Curva de Kruithof

Fuente: The Kruithof Curve original 1941

Sin embargo, hay dos debilidades en esta
gráfica, por un lado los rangos de confort
presentados resultan ser muy amplios, la curva
abarcan aproximadamente desde los 7 lux hasta
47

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Nakamura y Yoshinori Karasawa compararon
los resultados de sus pruebas dentro de la curva
Kruithof y sus resultados indicaron que la baja
iluminancia era confortable cuando es baja la
temperatura del color y la alta iluminancia era
confortable con alta temperatura del color, por
lo tanto las evaluaciones en su estudio eran
similares a los resultados de Kruithof (Nakamura
y Karasawa, 1999). En la gráfica que se muestra
a continuación podemos ver los resultados de sus
estudios; los círculos más grandes representan un
gran agrado por las combinación y conforme se
van haciendo más pequeños el desagrado por la
combinación donde se encuentran ubicados. Las
zonas con círculos más grandes coinciden con las
zonas de confort ubicadas en la zona sin sombra
de la curva Kruithof.

predice exactamente la preferencia de confort para
la iluminación (Wang, Xu, Zhang, y Wang, 2016).
Entre otras investigaciones destacables en
relación con la curva, cabe mencionar la de
los investigadores japoneses Hiroki Noguchi
y Toshihiko Sakaguchi en 1999 (puntos color
negro en la ilustración 2), Jin Young Park,
Byoung Kyong Min, Young Chul Jung, Hyensou
Park, Yeon-Hong Jeong y Eosu Kim en 2013
(puntos color rojo en la figura 3), utilizaron
la curva para elegir los parámetros dentro de
sus investigaciones sobre la luz y la actividad
fisiológica en el sistema nervioso y en actividades
cognitivas como: memoria de trabajo y atención
sostenida. Ubicando sus parámetros dentro de
lo que podría considerarse “zona de confort” y
“zona de disconfort”.
Estas investigaciones sirven para confirmar
que la curva de Kruithof a pesar de ser criticada
ha estado vigente y puede servir de referencia
para investigaciones de mayor profundidad, como
el impacto de la luz en los procesos mentales y no
solamente el confort en general.

Figura 2. Gráfico de resultados: de Nakamura y
Karasawa ubicados en la curva Kruithof

Figura 3. Localización de puntos en la curva, dentro
y fuera del confort y su relación con la intensidad y
temperatura

Fuente: Nakamura y Karasawa, 1999

También, Han verificó la validez de la curva en
iluminación para oficina y salones de conferencia,
lo que indicó que la iluminancia y la temperatura
del color son los factores determinantes para la
aceptabilidad de la iluminación (Han, 2002).
Además, Quing Wang, Haisong Xu, Fuzheng
Zhang y Zhehong Wnag afirman que la curva
Kruithof es básicamente razonable como un
todo, pero que hay algunas localizaciones de
configuración experimental en el área sombreada
con propiedades de relativamente gran confort
y preferencia como la combinación de 6500 K y
350 lux, lo que indica que la curva Kruithof no

Fuente: Elaboración propia basada en la curva original
de Kruithof y los datos de Hiroki Noguchi y Toshihiko
Sakaguchi en 1999 y Jin Young Park, Byoung Kyong
Min, Young Chul Jung, Hyensou Park, Yeon-Hong Jeong
y Eosu Kim en 2013

INTENSIDAD LUMINOSA
La intensidad luminosa también conocida como
cantidad de luz o nivel de iluminación, se ubica
dentro del eje de las ordenadas en la curva Kruithof
(Kruithof, 1941). Los estudios al respecto, se
48

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

han ido haciendo cada vez más específicos y se
comenzaron a relacionar con procesos mentales y
haciendo pruebas con electroencefalogramas como
Kobrick y Cahoom sobre el brillo y la actividad
cortical (Kobrick y Cahoon, 1968) y Robinson,
sobre el tiempo de reacción visual y el ritmo alfa
con estímulos luminiscentes (Robinson, 1966).
Más adelante se relacionó el nivel de iluminación
con el sistema nervioso, así Sugimoto (Sugimoto,
1980), Sugimoto y Hataoka (Sugimoto y Hataoka,
1986) reportaron que una iluminancia a 320-560
lux aumentaba la frecuencia cardiaca rápidamente
en entornos iluminados de 10 lux a 2000 lux,
también Sato, Toma, Nakayama y Takahashi (Sato,
Toma, Nakayama, y Takashi, 1996) reportaron que
condiciones de 3125 lux incrementaban el ritmo
cardiaco de 200 a 3125 lux.
Los investigadores coreanos: Jin Young Park,
Byoung Kyong Min, Young Chul Jung, Hyensou
Park, Yeon-Hong Jeong y Eosu Kim, estudiaron
cómo afecta la intensidad luminosa en la memoria
de trabajo por medio de un EEG. Encontraron
que las condiciones de iluminación afectaban la
actividad sin afectar el rendimiento de la tarea y
que la condición de la luz brillante es decir, 700
lux influencia el proceso atencional post estímulo
(Young Park, y otros, 2013).
Algunas investigaciones revelaron que
participantes se sintieron mal después de haber
sido expuestos a altos niveles de iluminancia,
en términos de atención sostenida deteriorada,
inhibición de respuesta auditiva y memoria de
trabajo (Smolders y de Kort, 2014; Huiberts,
Smolders, y de Kort, 2015; Leichtfried, y otros,
2015; y Min, Jung, Kim, y Jin, 2013). Hiroki

Noguchi y Toshihiko Sakaguchi, concordaron
que la iluminancia alta estresa y activa el sistema
nervioso autónomo (específicamente el sistema
nervioso simpático) y el sistema nervioso central
(Noguchi y Sakaguchi, 1999).
Figura 5. Efectos registrados en diferentes
investigaciones a altas intensidades luminosas

Fuente: Elaboración propia. Basado en la información
de: Smolders y de Kort 2014, Huiberts, Smolders y de
Kort 2015, Leichtfried y otros 2015

Sin embargo, Boyce y Cuttle revelaron
que una luminancia más alta en una habitación
podría hacer a una persona percibir el espacio:
más agradable, más confortable, más claro, más
colorido, más estimulante, brillante, más natural,
más amigable, más cálido, más uniforme, menos
perezosa, menos tenue y menos hostil (Boyce y
Cuttle, 1990).
Por otra parte, Wilhelm presentó una
perspectiva similar pero enfocada a otros aspectos:
que los niveles de luminancia tiene una influencia
insignificante en estados de alerta, satisfacción,
bienestar y humor de las personas, siendo así, que
presentar las aplicaciones de altas iluminancias

Figura 4. Gráfico de latidos en diferentes intensidades luminosas

Fuente: Elaboración propia con los datos de: Suguro
Sugimoto y Hiroshi Hataoka (1986)

49

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

LA TEMPERATURA DEL COLOR (CCT)

en un espacio de trabajo debe ser cuidadosamente
propuesto para situaciones específicas (Whilhem,
Weckerle, Durst, Fahr, y Rock, 2011).
En un estudio reciente realizado por los
colombianos: Andrés-Eduardo Nieto Vallejo;
Jorge Enrique Camacho y Edgar HernandezMihajlovic sobre sistemas de luz dinámicos para
incrementar la atención en el aula; en dónde las
mediciones fueron hechas por medio de catorce
electrodos y anteojos de seguimiento Tobii (ET)
para medir los niveles de atención. Los resultados
obtenidos mostraron que a mayores niveles de
iluminancia (800 lux) incrementaba la atención
fija durante las tareas de: presentación, ideación
o diseño y con las condiciones de iluminación
fría (6500K), los participantes tenían una mirada
dispersa y utilizaban menos tiempo haciendo la
fijación visual. Así, los autores recomiendan que
una temperatura de color cálida (2800K) puede
ser útil para aumentar los niveles de atención
en los estudiantes cuando estan desarrolando
una tarea única y una temperatura fría (6500K)
puede ser útil cuando los estidiantes necesitan
desarrollar múltiples actividades como: escuchar,
escribir y observar una exposición (Nieto Vallejo,
Camacho, y Hernandez-Mihajlovic, 2021).
Dicho lo anterior, es importante retomar todas
estas investigaciones para que las próximas partan
de valores medios o bajos para el desarrollo de
sus experimentos, en caso de querer obtener la
iluminancia como un factor beneficioso en los
espacios y no como una molestia o incomodidad.
Todas estas investigaciones proveen evidencia
objetiva de que las condiciones de iluminación
influyen en la modulación de la actividad cerebral.
En este sentido, es pertinente resaltar que la luz
no solamente se compone de intensidad como
lo hemos mencionado anteriormente (Kruithof,
1941; Nakamura y Karasawa, 1999) es decir,
no es un elemento que se puede aislar, si no que
cuenta con varios componentes entre ellos la
temperatura del color ¿Por qué han tratado de
aislar los componentes de la luz para encontrar el
confort, si la luz tiene varios componentes? Quizá
ese ha sido el causante de algunas contradicciones
en cuestión de confort lumínico, el tratar de aislar
un factor siendo que se compone de varios ¿Por
qué a pesar de todas estas investigaciones en
torno a la intensidad lumínica no se ha podido
llegar a una conclusión contundente?

Ubicada en el eje de las abscisas en la curva de
confort Kruithof, como ya se ha mencionado.
Es otro de los factores esenciales de la luz.
Los investigadores japonenes Mukae y Sato
investigaron la variabilidad del ritmo cardiaco
como indicador de los efectos en el sistema
nervioso autónomo en entornos iluminados con
3000 K, 5000 K y 6700K y reportaron mayor
actividad nerviosa autonómica bajo 6700 K que
en 3000K (Mukae y Sato, 1992)
De manera análoga, Deguchi y Sato estudiaron
sobre la variación negativa contingente como
indicador del sistema nervioso central y reportaron
niveles más altos del sistema nervioso central bajo
condiciones de 7500 K que en condiciones que
en 3000K (Deguchi y Sato, 1992). Cabe resaltar
que Iwaki, Watanuki, Yasukouchi y Tochihara
obtuvo resultados similares (Iwakiri, Watanuki,
Yasukouchi, y Tochihara, 1997).
Por otra parte Hiroki Noguchi y Toshihiko
Sakaguchi, obtuvieron resultados que sugirieron
que la luz de baja temperatura del color crea una
disminución suave en la actividad del sistema
nervioso y que la iluminación de baja temperatura
del color puede ser efectivamente usada en una
habitación u otro ambiente donde sea deseable bajar
la actividad física (Noguchi y Sakaguchi, 1999).
Figura 6. Gráfico de cambio de ritmo cardiaco por la
variación en la temperatura del color, a temperatura
más baja, baja el ritmo y a temperatura más alta sube

Fuente: Elaboración propia: basado en los resultados de
Noguchi y Sakaguchi (1999)

Además, Henri, examinó la influencia del
color en cuestión de preferencia visual, en
un área industrial de trabajo, que mostro una
mejora significativa en la productividad cuando
una temperatura del color alta fue adoptada
50

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

(Henri, 2006) y Mills encontró resultados
similares utilizando luz fluorescente, siendo la
primera investigación en utilizar valores con
luz fluorescente de 17 000 K (Mills, Tomkins, y
Schlangen, 2007).

Guofu Zhou exploraron los agudos efectos de
los niveles de luz y temperatura del color de
iluminación interior de una manera más profunda,
en subjetivas medidas de alerta y rendimiento de
tareas durante el día. Los niveles que investigaron
fueron 100 lux vs 1000 lux y 3000 K vs 6500
K en un entorno de oficina simulada, en estado
de alerta subjetiva y desempeño de la atención
sostenida, inhibición de respuesta, monitoreo
de conflicto y memoria de trabajo. Además los
efectos en el estado anímico. Los resultados
revelaron que una manipulación de alto contra un
bajo CCT no provocó estadísticamente beneficios
en estados subjetivos de alerta y rendimiento de
tareas, cabe resaltar que reveló un incremento en
el efecto negativo. La exposición de alto contra
bajo iluminancia brindo sutiles beneficios a los
participantes en cuestiones de estado de ánimo
y mejoramiento en rendimiento selectivo. La
velocidad de reacción en tareas go/no go y
ensayos incongruentes fueron significativamente
mejores con 1000 lux comparado con 10 lux
(Taotao, W de Kort, Solders, Chen, y Zhou, 2018).
Concluyeron que los efectos combinados de estos
dos componentes podrían proporcionar ideas
cruciales en sí manipulando diferencialmente los
niveles de luz en la oficina y que la temperatura
del color sería esencial para optmizar el estado de
alerta, anímico y el rendimiento cognitivo.
Por otra parte, Byoung-Kyong Min, Young
Chul Jung, Eosu Kim y Jin Young Park en su
estudio sobre: la luz brillante reduce la actividad
EEG durante las tareas de atención sostenida,
afirman que los tiempos de reacción fueron
influenciados por el factor iluminancia pero
no por la temperatura del color, asegurando
que el valor medio de la potencia alfa de EEG
prestimulus parietal fue por la iluminancia.
Estos resultados implican que la condición más
alta puede ser más influyente para producir una
condición de temperatura del color de potencia
alfa parietal EEG significativamente más baja.
Aunque la actividad alfa parietal se redujo más
bajo la temperatura de color de iluminación
más alta y condición de iluminación más lata.
Concluyendo que no hay interacción significativa
entre la temperatura del color y la iluminancia
pero que la iluminancia y temperatura del color
sí influencian sustancialmente las actividad alpha
durante las tareas de atención sostenida (Min,
Jung, Kim, y Jin, 2013).

Figura 7. Alta CCT se recomienda en espacios de trabajo
para mejorar la productividad

Fuente: elaboración propia basado en resultados de
Henri, 2006

Estas investigaciones nos dejan como
conclusión que a mayor temperatura del color:
mayor actividad nerviosa y a menor temperatura
del color: disminución de la actividad nerviosa.
Siguen siendo una evidencia empírica de cómo
las condiciones de iluminación influyen en las
actividades del sistema nervioso. No se registró
que un aumento en la temperatura del color haya
socavado el rendimiento en cuestión de atención
sostenida, inhibición de respuesta auditiva y
memoria de trabajo; como sí sucedió con la
intensidad luminosa. Es necesario enfatizar, que al
igual que con la intensidad el factor: temperatura
del color no es un factor que pueda no tener
intensidad. Un factor forma parte del otro.
ILUMINANCIA Y TEMPERATURA DEL
COLOR
Entre los estudios que se destacan por otorgarle
igual importancia a la temperatura del color y
a la intensidad luminosa se destaca el de Küller
y Wetterberg que fueron de los pioneros en
investigar, utilizando lámparas fluorescentes,
en las ondas alfa; reportaron un decremento en
el EEG de ondas alfa a lo largo de un día bajo
condiciones de 1700 lux creado por lámparas
fluorescentes color diurno, en entornos iluminados
desde 450 a 1700 lux creado por el color de día
y lámparas fluorescentes de color cálido blanco
(Küller y Wetterberg, 1993).
Por otra parte, Taotao Ru, Yvonne A. W de
Kort, Karin C.H.J Solders, Qingwei Chen y
51

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

CONCLUSIONES

intensidad luminosa puedes causar molestia
bajos rendimientos en las tareas. Así que es
fundamental empezar aplicar estos conocimiento
en el la arquitectura y en su enseñanza.
Por otro lado, aún no se han puesto de acuerdo
sobre cuál es el elemento más importante, la
intensidad luminosa o la temperatura del color. Por
eso no se ha desarrollado un método o gráfica que
pueda combinar estos dos factores para ambientes
específicos, sino solo algunas sugerencias para
ciertas circunstancias, como situaciones de oficina
o de trabajo. A pesar de las contradicciones de los
diferentes autores: es importante resaltar que solo se
encontró estados de molesta en altas de intensidades
de iluminación, a diferencia de que a altos niveles
de temperatura solo se encontraba mayor actividad
nerviosa, pero no se reportaba como molestia.
La iluminación cuenta con estas dos
características no aislables, solo se han controlado
como variables de cada experimento para poder
conocer cómo influyen. Sería importante seguir
investigando en este rubro, combinándolas, para no
tratar de encontrar cuál es la más importante sino
cual es la combinación de ambas que nos permitirá
obtener los resultados que estamos buscando.
Las condiciones de iluminación es un factor
clave no solo en cuestión de visión, emociones,
percepciones del espacio y funciones cognitivas.
Es por eso que debe tomarse con sumo cuidado
las propuestas de subir intensidades o cambiar
temperaturas del color, quizá algunos autores no
concuerdan con los niveles de afectación pero la
gran mayoría concuerda que existen reacciones en
cuestión de rendimiento, percepción, cognitivas
y de productividad relacionadas con los dos
factores de la luz que se han mencionado. C

La curva ha sido varias veces criticada en las
investigaciones por la falta de información y
veracidad de sus pruebas; pero también ha sido
apoyada por otros, por lo cual sería preferible
tomarla únicamente como referencia y no como
un factor determinante. Un ejemplo de esto es
como lo que afirma Qing Wang, Haison Xu,
Fuzheng Zhang y Zhehong Wang, que 6500 K a
350 lux podrían tomarse en consideración como
zona de confort, a pesar de estar en la zona de no
confort de la curva Kruithof, está curva requiere
estudios a mayor profundidad.
Como hemos podido ver, los índices y métricas
se encuentran en constante revisión por los
especialistas e investigadores y se van actualizando
conforme surgen nuevos sistemas de investigación.
Las investigaciones en neurociencias nos revelan
lo dinámico y plástico que es nuestro cerebro y
cómo nuestras diferentes capacidades responden a
nuestro entorno; como niños o como adultos y cómo
esta exposición a condiciones del entorno influye
en nuestras capacidades. Con este conocimiento,
los avances tecnológicos para estudiar la respuesta
del cerebro humano a un estímulo externo, proveen
a los arquitectos, herramientas para desarrollar
estudios objetivos: para cuantificar cómo las
construcciones comprometen y afectan la mente
y el cuerpo humano (Eldestein y Macagno, 2011).
Por un lado, es posible afirmar que las
características de la iluminación afectan los
procesos cerebrales tales como memoria, atención,
estados de alerta, afectar en el sistema nervioso
y es capaz de alterar el ritmo cardiaco. También
en situaciones extremas como altos niveles de

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
ASHDWON, I. (2012). "The Kruithof curve". Chief Scientist, Lighting Analysis, 1-3.
BERSON , D., Dunn, F., &amp; Takao, M. (2002). Phototransduction by retinal ganglion cells that set the
circadian clock. Science, 1070-3.
DOI: 10.1126/science.1067262
BOYCE , P., &amp; Cuttle, C. (1990)." Effect of correlated colour temperature on the perception of interiors
and colour discrimination performance". Lighting Res Technol, 22, 19-36.
https://doi.org/10.1177/096032719002200102
Corbusier, L. (1923). Hacia una arquitectura:Tres advertencias a los señores arquitectos I, primera
advertencia:vol 1.
DEGUCHI, T., &amp; Sato, M. (1992). "The effect of color temperature of lighting sources on mental activity
level". Ann Physiol Anthrop, 11 (1):37-43.
https://doi.org/10.2114/ahs1983.11.37
52

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

FOTIOS, STEVE (2017). “A revised Kruithof Graph on emprirical data.” https://doi.
org/10.1177/14771535211006505
EDELSTEIN EVE A. (2008) Building Health : Health Environments Research &amp; Design Journal doi.
org/10.1177/193758670800100208
ELDERSTEIN E.A. y Eduardo Macango, (2012) Form follows function: bridging neuroscience and
architecture Universidad de California.
DOI:10.1007/978-1-4419-0745-5_3
HAN, S. (2002)." Effect of illuminance, CCT and Decor on the perception of lighting in". Resselaer
Polytechnic Instotute.
HENRI, J. (2006). "Influence of color temperature of the prefered lighting level in an industrial work area
devoid of daylight". Ingenieria ilumination, 25-36.
HOLL, S. (26 de septiembre de 2016). ArchDaily México. Obtenido de ArchDaily México.: https://www.
archdaily.mx/mx/796033/steven-holl-un-edificio-habla-a-traves-del-silencio-de-la-percepcionorquestada-por-la-luz&gt; ISSN 0719-8914
HUIBERTS, L., Smolders, K., &amp; de Kort, Y. (2015). "Shinning light on memory: Effect of bright light on
working memory performance." Behav Brain Res, 234-245.
https://doi.org/10.1016/j.bbr.2015.07.045
IWAKIRI, K., Watanuki, S., Yasukouchi, A., &amp; Tochihara, A. (1997)." The effect and after-effect of light
source color on early component of CNV." Jap Physiol Anthrop (in japanese with english abstract),
2(3) 139-145 .
https://doi.org/10.5100/jje.33.Supplement_226
KÜLLER, R., &amp; Wetterberg, L. (1993)." Melatonin, cortisol, EEG, ECG and subjective comfort in healthy
humans-impact of two fluorescent lamp types at two light intensities". Light Res Technol, 25 (2) 71-80.
https://doi.org/10.1177/096032719302500203
KOBRICK , J., &amp; Cahoon, R. (1968). "Correspondence of brightness enhancement to cortical alpha
rhythm". Percept Motor Skills, 27:751-756.
https://doi.org/10.2466/pms.1968.27.3.751
KRUITHOF, A. (1941). "Tubular luminescence lamps for general illumination". Philips Tech Rev, 6:65-96.
LEICHTFRIED, V., Mair-Raggautz, M., Schaeffer, V., Hammerer-Lercher, A., Barternbach, C., Canazei,
M., &amp; Schobersberger, W. (2015). "Intense Illumination in the morning hours improved mood and
alertness but not mental performance". Appl Ergon, 46, 54-59.
https://doi.org/10.1016/j.apergo.2014.07.001
MILLS, P., Tomkins, S., &amp; Schlangen, L. (2007). "The effect of high correlated colour temperature office
lighting on empployee wellbeing and work performance". Journal of circardian rhytms, 1-9.
http://doi.org/10.1186/1740-3391-5-2
MIN, B., Jung, Y., Kim, E., &amp; Jin, Y. (2013)." Bright illumination reduces parietal EEG aplha activity
during a sustained attention task". Brain Research, 83-92.
https://doi.org/10.1016/j.brainres.2013.09.031
MUKAE, H., &amp; Sato, M. (1992). "The effect of color temperature of light sources on the autonomic
nervous funtions". Ann Physiol Anthrop, 11 (5): 533-538.
https://doi.org/10.2114/ahs1983.11.533
NAKAMURA, H., &amp; Karasawa, Y. (1999). "Relationship between illuminance-color temperature and
preference of atmosphere". Matsushita Electric Works, 23:29-38, 1-10.
https://doi.org/10.2150/jlve.23.1_29
NIETO- VALLEJO ANDRES-EDUARDO, Camacho Jorge Enrique y Hernandez Mihajlovic (2021).
“Dynamic Lighting System to increase the Attention of design students in the classrrom”.
DOI: https://doi.org/10.19053/01211129.v30.n55.2021.12233
NOGUCHI, H., &amp; Sakaguchi, T. (1999)." Effect of illuminance and color temperature on lowering of
physiological activity". Applied Human Science, 18, 117-123.
https://doi.org/10.2114/jpa.18.117
ROBINSON, D. (1966). "Visual reaction time and the human alpha rhytm: the effect of stimulus luminance,
area and duration". J Exp Psychol, 71:16-25.
53

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

https://doi.org/10.1037/h0022683
SALVATORE CARLUCCI, Francesco Cusone, Francesco De Rosa, Lorenzo Pagliano (2015) “Una
revisión para evaluar el confort visual con miras a su uso en procesos de optimización para apoyar
la construcción del diseño integrado” https://doi.org/10.1016/j.rser.2015.03.062
SATO, M., Toma, A., Nakayama, K., &amp; Takashi, M. (1996). "Phychological effects of illuminance in an
office space". J. Illum Engng Inst Jpn (in japanese with engish abstract), 80 (5) 331-338.
https://doi.org/10.2150/jieij1980.79.Appendix_197
SMOLDERS, K., &amp; de Kort, Y. (2014)." Bright light and mental fatigue: Effects on alertness, vitality,
performance an physiological arousa"l. J.Environ Physchol, 77-91.
https://doi.org/10.1016/j.jenvp.2013.12.010
SUGIMOTO, S. (1980). "Physiological effects of environment lighting conditions. Relation between
illumination levels and physiological load (part 1)". J. Illum Eng Eng Inst Jpn (in japanese with
english abstract), 64 (4) 178-182.
SUGIMOTO, S., &amp; Hataoka, H. (1986). "Physiological effects of illuminance". J. light $Vls Env , 10 (1) 15:20.
https://doi.org/10.2150/jlve.10.1_15
TAOTAO, R., W de Kort, Y., Solders, K., Chen, Q., &amp; Zhou, G. (2018). "NIF effect of illuminance and
correlated color temperature of office light on alertness, mood and performance across cognitive
domains". Building and Environment, 3-30.
https://doi.org/10.1016/j.buildenv.2018.12.002
VAN DEN WYMELENBERG K. y Mehlika Inanici (2014) “Acritical investigation of common lighting
design metrics for predicting human comfort in office with daylight” https://doi.org/10.1080/1550
2724.2014.881720
WANG, Q., Xu, H., Zhang, F., &amp; Wang, Z. (2016)." Influence of color temperature on comfort and
preference for Led Indoor Ligthning". 1-7.
https://doi.org/10.1016/j.ijleo.2016.10.049
WHILHEM, B., Weckerle, P., Durst, W., Fahr, R., &amp; Rock, R. (2011). "Increased illuminance at the
workplace: Does it have advantages for daytime shifts?" Lighting Res Technol, 45, 185-199.
https://doi.org/10.1177/1477153510380879
YAÑEZ PARAREDA, G. (2008). Arquitectura solar e iluminación natural. España: Munilla-leíra.
YOUNG Park, J., Kyong Min, B., Chul Jung, Y., Park, H., Jeong, Y.-H., &amp; Kim, E. (2013). "Bright illumination
reduces parietal EEG alpha activity during sustained attenction task". Brain research, 2-11.
https://doi.org/10.1016/j.brainres.2013.09.031

54

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Protesta social y espacio público en tiempos del
neoliberalismo autoritario en América Latina. Entre la
represión y la regulación
Social protest and public space in times of authoritarian neoliberalism in Latin
America. Between repression and regulation
Recibido: noviembre 2020
Aceptado: agosto 2021

Jesús Bojórquez Luque1
Manuel Ángeles Villa2

Resumen

Abstract

El capitalismo actual se caracteriza por desdeñar
los mecanismos de negociación o de cooptación
política para enfrentar a los grupos disidentes que
cuestionan las políticas económicas implementadas.
En el presente trabajo se analizarán algunas
de las formas represivas que imponen ciertos
Estados latinoamericanos a partir del concepto
de neoliberalismo autoritario, en particular, de
la restricción del uso del espacio público como
arena de protesta por los efectos de las políticas
de ajuste. Para ello se toman los casos de México,
Colombia y Chile, como países representativos con
gobiernos que implementan políticas económicas
neoliberales. El objetivo de este artículo es aportar
evidencias del giro autoritario de los gobiernos
de estas naciones, los cuales, se han expresado en
la represión de colectivos sociales, así como una
estrategia de acotar el espacio público a través de
andamiajes legales.

Current capitalism is characterized by disregarding
the mechanisms of negotiation or engage in political
cooptation to confront dissident groups that question
the economic policies implemented. In this paper,
we will analyze some of the repressive forms
imposed by certain Latin American states based
on the concept of authoritarian neoliberalism, in
particular, the restriction of the use of public space
as an arena for protesting the effects of neoliberal
adjustment policies. The cases of Mexico,
Colombia and Chile are taken as representative of
countries whose governments have implemented
neoliberal economic policies. The objective of this
article is to provide evidence of the authoritarian
turn of the governments of these nations, which
has resulted in the repression of social groups,
as well as constituting a strategy to limit public
space by enacting restrictive legislation.

Palabras Claves:

Keywords:

espacio público; protesta; neoliberalismo
autoritario

public space; protest; authoritarian neoliberalism

1
2

Nacionalidad: mexicano; adscripción: Universidad Autónoma de Baja California Sur, correo: bojorquez@uabcs.mx
Nacionalidad: mexicano; adscripción: Universidad Autónoma de Baja california Sur. Autor de correspondencia; correo: manan@uabcs.mx

55

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

INTRODUCCIÓN

dispositivos de seguridad, siguen siendo la plaza
central y las calles, los lugares simbólicos de la
protesta social. En virtud de la poca disposición de
los gobiernos neoliberales de negociar y dialogar,
al imponer una visión económica y social que
renuncia a la posibilidad de tomar en cuenta a
la mayoría de la población, el Estado y las élites
responden con represión o con leyes regulatorias
del espacio público y de las protestas sociales.
El presente trabajo tiene el propósito de
analizar los efectos del neoliberalismo autoritario
de nuestros días sobre la libertad de expresión,
ante la insatisfacción de la población por las
políticas económicas enmarcadas en el modelo
neoliberal, descontento que se manifiesta en la
protesta popular en el espacio público urbano.
Utilizando una metodología cualitativa en
estudio de casos múltiples de carácter descriptivo
ilustrativo, nos enfocamos en los casos de México,
Colombia y Chile, exponiendo las formas en que
los gobiernos de corte neoliberal han intentado
criminalizar la protesta pública, construyendo
andamiajes legales que buscan la limitación,
cuando no prohibición, de la manifestación
popular, acercándose en ocasiones a la situación
del estado de excepción (Ong, 2006).
El desarrollo del trabajo está conformado
por cinco apartados. En el primero, se hace un
análisis de la protesta social como herramienta
de la ciudadanía para expresar sus disensos con
las políticas públicas. En el segundo apartado,
se analiza el concepto de espacio público y
la importancia que tiene este elemento en la
democracia y la generación de ciudadanía que
fortalece la participación política de la sociedad.
En la tercera sección, se desarrolla el concepto
central del análisis, el llamado neoliberalismo
autoritario, el cual proviene de la teoría crítica
marxista y se emplea para catalogar al rasgo
característico del capitalismo en su etapa actual,
donde dominan las políticas públicas que buscan
robustecer la economía globalizadora en aras de
la competitividad, desmantelando los residuos del
Estado benefactor y vulnerando los derechos de
los colectivos sociales. En el cuarto, se establecen
los criterios metodológicos para la realización del
estudio. En el quinto apartado, se hace el análisis
y discusión de resultados sobre la protesta social
en el espacio público de los países analizados,
las formas represivas en que han incurrido los
regímenes neoliberales y los andamiajes legales
o intentos de imposición de leyes para acotar

Para los antiguos griegos el ágora era el espacio
público más significativo de la ciudad-Estado:
en ella se creaba ciudadanía; así mismo, “era un
espacio de vida, encuentros, rituales, transacciones
comerciales y debates políticos, que cumplía
una triple función: política, económica y
religiosa” (Mirón 2014, p. 24). El ágora no sólo
tenía importancia desde el punto de vista de la
vida democrática, sino también cumplía con
otras funciones, como ser centro de comercio y
transacciones económicas de diversa índole, pero
sobre todo, de ambientes de socialización a partir
de juegos, festivales, rituales y acontecimientos
religiosos (Mirón, 2014).
En la época medieval, a partir de la dominación
de la iglesia, los espacios públicos más importantes
fueron los templos, de manera especial la catedral,
la cual tuvo funciones no sólo desde el punto
de vista religioso, sino de relaciones sociales
y festividades (Baigorri, 1995). Fue hasta en
los tiempos renacentistas cuando la plaza, fue
el espacio público más importante en Europa,
lugar de intercambios económicos, sobre todo de
alimentos, así como los de tipo social (Sato, 2012).
En tiempos de la industrialización, con una
burguesía empoderada, se ornamentaron las ciudades,
con parques, jardines, monumentos e instituciones
sociales como escuelas, hospitales, cárceles, etc. A
su vez, se dio el desarrollo de actividades de ocio, en
las cuales se generaban condiciones de sociabilidad
de los diferentes grupos humanos que disfrutaban
del teatro, los cafés y las tabernas (Gamboa, 2003).
En esta evolución del sistema capitalista y en
el llamado Estado Benefactor, construido como
respuesta a la Gran Depresión de los años treinta
del S. XX, los colectivos sociales, como obreros,
campesinos y organizaciones populares luchaban
por ampliar sus derechos (Ramírez, 2014), siendo
la calle y las plazas públicas los espacios de lucha
más importantes para visibilizar sus demandas.
En la medida que el capitalismo entró a
su etapa neoliberal, las políticas de ajuste
económico ideadas para reducir las conquistas de
las clases medias y trabajadoras de ese antiguo
Estado benefactor, han dado pie a una serie de
manifestaciones de organizaciones sindicales
y ciudadanas que luchan contra las políticas de
precarización. Si bien el espacio público como
elemento central de convivencia ciudadana ha
tendido a su privatización y control por medio de
56

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

la protesta pública en los espacios públicos
urbanos. Al final se hace una reflexión acerca de
la situación de los países estudiados a partir de las
libertades socavadas por el control social a partir
del uso de la fuerza y medios legales que tratan de
inhibir la protesta social en el entramado urbano.

por la oposición, pues planteaba un recorte
a las políticas sociales, y las movilizaciones
sindicales paralizaron todo el país (La Jornada,
2010). En Inglaterra, el proceso de privatización
educativa se aceleró con el aumento sustantivo a
las colegiaturas universitarias, llevándose a cabo
violentas protestas (BBC, 2010). En Grecia, se
suscitaron continuas huelgas y movilizaciones
ciudadanas derivadas de las políticas de austeridad
a las que fueron sometidos los ciudadanos bajo
los dictados de la Unión Europea y el Fondo
Monetario Internacional (Calderón, 2012). En
España, en 2011, estalló el llamado movimiento
de los Indignados, cuando los jóvenes tomaron
las plazas ante la crisis económica y política
que aquejaba al país, siendo ellos mismos – los
jóvenes - el sector más vulnerable, por lo que
demandaban una democracia real y no la de los
políticos tradicionales y los banqueros (Salinas,
2015). En Turquía, en 2013, inician una serie de
disturbios en la ciudad de Estambul como fruto
de las protestas de un grupo ecologista por las
políticas neoliberales urbanas, en concreto para
salvar el Parque Taksim Gezi, uno de los pocos
espacios verdes de la ciudad (CNN, 2013), el
cual se iba a transformar en un centro comercial,
siendo estos reprimidos por el gobierno turco de
manera violenta, lo que dio pie al inicio de un
movimiento masivo en contra del régimen de
Recep Tayip Erdogan, donde las redes sociales
fueron importante en la convocatoria de los
grupos de protesta (Hutchinson, 2013).
A principios de 2011, África del norte,
concretamente los países de Marruecos, Argelia,
Libia, Túnez y Egipto, estuvo inmersa en
procesos de revuelta social en contra de los
regímenes autoritarios (Priego, 2011). Conocida
como la Revolución del Facebook (Barón,
2015), dichos eventos iniciaron en Túnez ante la
inmolación de un vendedor ambulante en protesta
por su desalojo por la policía, lo que trajo como
consecuencia una serie de protestas en contra del
régimen autoritario de Zine El Abidine Ben Ali
(Turner, 2012), la difusión de los eventos en las
redes sociales influenció en los movimientos de
protesta en los demás países del norte africano.
América Latina no ha estado al margen de las
tensiones originadas por las políticas económicas
de ajuste neoliberal, las cuales han provocado
grandes protestas y movilizaciones de grupos
sociales (Taddei, 2002) que han sido contestadas
con legislaciones para regular la protesta pública,

1. PROTESTA SOCIAL
Como recurso de la población para dar a conocer
sus desacuerdos con los gobiernos o las políticas
públicas implementadas por los Estados, la
protesta social ocurre de manera tradicional
en un espacio geográfico dado, por lo que su
estudio nos puede dar pistas para entender estos
fenómenos. En el caso de América Latina, de
acuerdo con Calderón (2012), la mayoría de las
protestas sociales fueron en ciudades capitales,
lo que subraya la importancia para los grupos
demandantes del escenario urbano como caja
de resonancia para dar a conocer sus demandas,
pues es ahí donde se concentran los medios, las
instituciones políticas y los grupos económicos.
En tiempos del capitalismo neoliberal y en
medio de sus diversas crisis financieras, ha sido
frecuente la imposición de políticas de ajuste
que han sido tomadas como dogma, por lo que
ha habido una tendencia a reforzar los aparatos
represores de Estado para contener el descontento
popular. Estas protestas, que han tenido el
objetivo de buscar dar marcha atrás a las políticas
de austeridad, la privatización de los activos
públicos y la mercantilización de los comunes, se
han presentado en diversas naciones.
En el caso de Francia, durante las postrimerías
de 2010, se suscitaron una serie de huelgas
ciudadanas y movilizaciones de trabajadores
derivadas de las reformas impulsadas por el
presidente Nicolás Sarkozy al sistema de pensiones,
que buscaba aumentar la edad jubilatoria a dos
años más (Jiménez, 2010; Calderón, 2012). Lo
mismo pasó en Irlanda, donde se dieron masivas
concentraciones, impulsadas por los sindicatos,
para expresar el descontento popular ante las
políticas de austeridad del gobierno derivadas de
la crisis financiera (Calderón, 2012). En Italia, en
diversas ciudades del país, miles de manifestantes
tomaron las calles para manifestarse en contra de
las políticas económicas del presidente Silvio
Berlusconi, que perjudicaban primordialmente a
la clase trabajadora (Calderón, 2012); en Portugal,
el plan de austeridad del gobierno fue rechazado
57

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

reforzamiento de los aparatos policiacos, así como
la represión como forma de contención social,
violentando el espacio público como lugar para la
acción social democrática. Acá se ha manifestado
una tendencia a criminalizar la protesta social,
derecho humano fundamental que busca defender
otros derechos. En este marco de restricción del
derecho a la protesta, se ha utilizado el uso excesivo
de la fuerza pública, además de la regulación de las
movilizaciones y manifestaciones de los colectivos
en lucha (Centro de Estudios Legales y Sociales
[CELS], 2016).
El CELS (2016), enumera algunas de las
manifestaciones recientes en Latinoamérica, que
encontraron como respuesta del Estado, la represión:
estudiantes chilenos en exigencia de la gratuidad
de la educación; manifestaciones campesinas en
Colombia en medio de la neoliberalización del
agro; el magisterio mexicano que lucha contra
una reforma educativa que pretende precarizar el
empleo docente y privatizar la educación; protestas
en Argentina por la precarización de la vida laboral;
protestas en contra el extractivismo minero en Perú;
manifestaciones por demandas agrarias de reparto
agrario en Paraguay; manifestaciones políticas
opositoras en Venezuela; y, protestas masivas en
Brasil en contra de la canalización de recursos
públicos para materialización del mundial de fútbol.

gran espacio público, punto de confluencia de
la ciudadanía en busca de ejercer sus derechos
ciudadanos, pero depende de sus habitantes
asegurar su vigorosidad, de apropiarse de él,
de evadir su abandono, de su lucha contra su
privatización (Borja, 2011).
La importancia del espacio público para la
democracia se sustenta en que es un escenario natural
para dar a conocer el pensamiento, los puntos de vista
de la sociedad. Por ello es importante involucrarse en
su sostenimiento, en la exigencia de su equipamiento,
pues dichos espacios son nichos para la expresión
ciudadana. Las plazas, las calles, los edificios
públicos, son sitios para la manifestación de
colectivos de distintas clases sociales que buscan
el reconocimiento a sus demandas y formas de
concebir el mundo (Páramo y Burbano, 2014).
Además su uso, con su consecuente apropiación abona
a los sentimientos de identidad, interacción social, y
sobre todo, en el caso de las plazas, aumenta la idea
de barrio como parte de su zona de representación
(Segovia, 2005). Visto desde el entramado urbano de
la ciudad, el espacio público es el elemento principal
para la conformación de la cultura urbana y la
ciudadanía (Berroeta y Vidal, 2012).
En términos jurídicos, el espacio público se
encuentra sujeto a una reglamentación por parte
de las entidades gubernamentales, pues estas
deben encargarse de administrarlo, de tenerlo
en óptimas condiciones, así como garantizar el
libre acceso a la ciudadanía (Bojórquez, Ángeles
y Gámez, 2019). Sin embargo, conforme se ha
consolidado el modelo neoliberal, el espacio
público se ha puesto en peligro, se ha constreñido.
Se observa una fuerte tendencia a su privatización
(Monreal, 2016) o a ser invadido por el
panoptismo tecnológico como forma de control
social, para contener las formas indeseables
que el modelo económico rechaza (Bojórquez,
Ángeles y Gámez, 2016).
De acuerdo con Janoschka y Sequera (2012),
un rasgo distintivo del urbanismo neoliberal
es el establecimiento de reglas y acotaciones
al uso del espacio con el propósito de, en su
momento, conferirle un valor de cambio para que
predomine sobre su valor de uso, todo dentro de
la lógica utilitarista. De esta forma, un espacio
público que una vez fue lugar de debate crítico
de las ideas y diálogo entre clases sociales, en el
contexto neoliberal, se ha perfilado en términos
de la ganancia en forma de malls, orientados
a la obtención de mercancías y el fomento al

2. ESPACIO PÚBLICO COMO ELEMENTO
DE LA DEMOCRACIA
Existen dos acepciones de espacio público. La
primera tiene que ver con una cuestión comunicativa
que fue estudiada por Habermas en términos de la
llamada esfera pública, que es donde se manifiestan
los diversos actores para dar a conocer sus puntos
de vista a través de la llamada opinión pública,
característica inherente del juego democrático
(Ricart y Remesar, 2013). La idea es que la
sociedad civil busca su fortalecimiento a partir de la
participación en la discusión de la agenda pública a
través de los medios de comunicación o las formas
discursivas. El segundo significado, el que nos
ocupa, se trata de un activo físico de la ciudad que
funge como lugar de reunión de la gente sin tomar
en cuenta género o condición socioeconómica.
Por ello, tiene una sobresaliente dimensión social
y cultural, pues es aquí donde se manifiesta la
ciudadanía en términos de su interacción, de
recreación o de la libre manifestación de ideas
(Borja, 2018). Por naturaleza, la ciudad es un
58

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

consumismo (Salcedo, 2002) en medio de un
ambiente securitario. De ahí que para la gran
mayoría su valor de uso está por encima de
cualquier valor de cambio (Lefebvre, 1970) que
segrega, reduce y privatiza lo que por naturaleza
le es inherente al ser humano en términos del
derecho a la ciudad, a su goce y disfrute, a su uso
ingenioso y crítico.
Si el espacio público se relaciona con la
construcción de ciudadanía, el conflicto en sí mismo
debe ser su naturaleza, pues es ahí donde hacen
escena las problemáticas generadas en las relaciones
de poder Estado-sociedad. Ahí confluyen amplias
capas sociales que luchan por no ser marginadas
y segregadas en lo político, económico, social y
cultural, que rechazan su precarización y que buscan
la visibilización de sus demandas planteando su
alteridad (Fernández, 2011).
Empero, como se ha dicho, en los tiempos
actuales de la neoliberalización se ha fortalecido
un Estado dogmático, promotor del libre mercado,
que favorece a las grandes corporaciones
financieras, incrementando la inversión en fuerzas
represoras que combatan toda forma de protesta
hacia el modelo, creando andamiajes legales para
controlar los estallidos de descontento social
mediante acotación o la represión.

han sostenido que los mecanismos de control y
represión se han tendido a fortalecer en tiempos del
capitalismo neoliberal en aras de contener la protesta
social derivada de las políticas de ajustes, que han
propiciado un marco de incertidumbre entre las
clases medias y trabajadoras al desmantelarse los
rasgos del antiguo Estado benefactor. Bruff (2014)
señala que estamos en medio de la manifestación de
un neoliberalismo autoritario, en el que los Estados
pierden su esencia democrática al consolidarse
regímenes, que a partir de modificaciones o reformas
legales buscan inmunizarse ante los conflictos
sociales y políticos que se dan a partir de sus
políticas públicas. De manera contradictoria, son
estas medidas de carácter en extremo impopular las
que de manera creciente han dado como resultado
la potencialización de una serie de luchas populares
y demandas que tienen que ver con el aislamiento
o poca disposición al diálogo de los gobiernos con
grandes sectores de la población.
La respuesta a estas manifestaciones se da
mediante una mayor vigilancia e incremento en
la coerción, ambos con el objeto de conservar
los valores que entrañan el modelo económico
y su culto al consumismo que beneficia a las
grandes corporaciones tanto económicas como
financieras, dominadas por las élites de los países
desarrollados, en concordancia con las élites de
los países subdesarrollados (Jessop, 2019), quienes
provocan procesos desiguales en la apropiación de
la generación de riqueza (Bruff y Tansel 2019b),
promoviendo la economía improductiva a través
de la especulación financiera (Tansel, 2018).
En el neoliberalismo autoritario, se consolidada
la llamada sociedad disciplinaria, donde no sólo
reina el panóptico electrónico (Bojórquez Luque,
Ángeles y Gámez, 2016, 2020), sino que se busca
controlar a las poblaciones mediante la coerción,
menospreciando las estrategias de negociación
y del consentimiento en favor de la cooptación.
Tal actitud pretende justificarse por los supuestos
beneficios a la economía de las políticas de libre
mercado, argumentándose sobre todo la creación y
protección de puestos laborales. En consecuencia,
se entra a una dinámica de reestructuración de los
sitios sociales, sean estos el hogar, los lugares
de trabajo o los espacios urbanos, entre ellos
el espacio público. A tal efecto, se promueve
un marco normativo donde se da una mayor
centralización del poder estatal, acotándose la
participación popular en la toma de decisiones y
fortaleciéndose los aparatos represivos del Estado

3. NEOLIBERALISMO AUTORITARIO
Hay quienes ligan de manera natural la relación
entre capitalismo y democracia; desde esa
óptica, Fukuyama (1994) sostiene que ambos son
elementos que coexisten y que, más aún, en los
últimos tiempos ha tendido a fortalecerse dicha
unión. Desde una perspectiva crítica, sin embargo,
tal afirmación está en entre dicho al observarse
como el capitalismo neoliberal ha prohijado, como
parte misma de las exigencias de quienes lideran
las grandes corporaciones que lo conforman,
regímenes oligárquicos y dictatoriales, como Chile
en la época pinochetista o las monarquías árabes
ricas en petróleo en la actualidad.
Si bien, desde antes de la emergencia de
neoliberalismo, la represión se había dado,
sobretodo en el marco de la llamada guerra fría y la
contención del avance de los grupos que pugnaban
por la implementación del socialismo, también
se establecieron mecanismos de negociación y
cooptación que derivó en la cesión de derechos
y beneficios para las clases trabajadoras y la
clase media. En la actualidad, diferentes teóricos
59

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

(Bruff y Tansel, 2019a; Bojórquez, Ángeles y
Gámez, 2020). El modelo económico neoliberal se
fundamenta en la privatización del espacio a través
del proceso que David Harvey (2005) nombró
como la “acumulación por despojo”, en el que, de
manera similar a la acumulación originaria a la que
Marx hizo alusión en El Capital, pasan a manos
privadas los activos comunes, tales como las
riquezas del subsuelo, la propiedad comunal, los
sistemas educativos, de salud, de servicios público,
de pensiones, etc. (Bojórquez y Ángeles, 2014;
Bojórquez, 2016; Bojórquez y Ángeles, 2019).
Aunque el neoliberalismo autoritario es
el reforzamiento de las prácticas represoras
gubernamentales, también de manera contradictoria
tiende a perfeccionar y mejorar las tácticas de
resistencia de la población afectada, que busca
establecer un mundo mejor, combatiendo la
precariedad e incertidumbre que significa la política
económica y social del capitalismo neoliberal. Para
ello, los colectivos se manifiestan de diferentes
formas, se congregan en la plaza púbica, diseñan sus
convocatorias en las redes sociales e irrumpen en el
espacio público urbano con todo su vigor (Bruff y
Tansel, 2019).

reforzar las formas autoritarias en la aplicación
de políticas públicas sin tomar en cuenta a la
mayoría de la población, lo que trae consigo la
criminalización y represión de los colectivos
sociales que difieren de dichas políticas públicas
y las expresan en el espacio público urbano. La
selección de los casos se dio a partir de tomar
casos representativos como los regímenes de
México, Colombia y Chile que han consolidado
el modelo neoliberal, con andamiajes legales que
acotan la participación social y han sido puestos
a prueba por una ciudadanía que ha cuestionado
las políticas de ajuste en materia económica en
dichas naciones.

4. METODOLOGÍA

5.1 Protesta social en América Latina

En el presente estudio se utiliza el método
cualitativo basado en el estudio de casos múltiples,
de corte descriptivo e ilustrativo (Díaz, Mendoza
y Porras, 2011), el cual tiene como propósito
dar cuenta de la realidad a partir de ejemplos
de diversos tópicos, entre ellos de tipo político
(Morra y Friedlander, 2001). Dicha metodología
se basa en hacer acopio de datos, muy común
en las investigaciones de corte cualitativo, con
el fin de tener evidencia empírica del fenómeno
contemporáneo a estudiar para dilucidar los
límites de este y su contexto (Castro, 2010).
La selección de los casos se dio en términos de
una muestra no probabilística e intencional, por
ser considerados como típicos en la problemática
abordada, llamada también como muestra teórica,
cuyo objetivo son los casos en los que se pueda
replicar la teoría central (Martínez Carazo, 2006).
En el caso del presente trabajo, el concepto
central es Neoliberalismo Autoritario, el cual
tiene un carácter estructural que se puede
aplicar a diferentes fenómenos muy propios del
capitalismo actual, en concreto se plantea como
este modelo económico neoliberal ha tendido a

El autoritarismo mina a la democracia y sobre
todo en países donde se presenta debilidad
institucional, donde no se presentan mecanismos
de consulta para que las personas decidan sobre
políticas públicas prioritarias, por lo que hay
una imposición o verticalidad en su ejecución
(Sánchez, 2018). El autoritarismo, representa
un riesgo para los sectores inconformes que
salen a la plaza pública a exigir el cambio de
política gubernamental. Aunque dicho régimen
ha llegado al poder en base a una serie de
instituciones representativas, elecciones con
participación de diversas fuerzas políticas, ya en
el poder, los actores autoritarios dejan al margen
a fuerzas políticas representativas, llevando a
cabo maniobras para minar la autonomía de
organismos del Estado que deberían consolidar
el equilibrio de poderes y evitar el abuso del
ejercicio de la función pública por parte de la élite
política. Escudándose en un discurso en torno
al Estado de derecho, se producen una serie de
limitantes en las libertades y derechos ciudadanos
que elimina los consensos sociales como forma
de gobierno (Szmolka, 2011). En los últimos

5. DISCUSIÓN Y RESULTADOS
Se muestra el análisis de la evidencia empírica
en los resultados de la investigación de los tres
países analizados, a partir del fenómeno de la
protesta social en América Latina, en concreto
de México, Colombia y Chile, aterrizando a las
formas represivas y regulatorias de los regímenes
de dichos países ante la protesta social en el
espacio público.

60

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

tiempos, las crisis económicas muy presentes en
la era neoliberal, han generado protestas de la
población por las políticas de ajuste, encontrado
como respuesta una serie estrategias represivas,
descartando en todo momento el diálogo como
solución a la crispación social (Juego, 2018).
En ese tenor, América Latina, ha estado sujeto
a políticas de ajuste neoliberal en el cual se ha
dado primacía al libre mercado, fomentándose
una flexibilidad laboral, salarios bajos y
trabajadores sin seguridad social que les garantice
salud, educación y pensiones. Aunado a eso, se da
un proceso de privatización de los comunes como
agua, suelo, riquezas del subsuelo, bosques, playas
y la imposición de megaproyectos que vulneran
el tejido social, las costumbres y tradiciones en
territorios sagrados.

Tras el desencanto de la población en los
gobiernos de la derecha partidista, el PRI retoma
el poder, imponiendo una serie de reformas
constitucionales, entre ellas en el sector educativo
(que enfrentó al magisterio disidente con el
gobierno), fiscal y energético entre otras, además
de la imposición de megaproyectos que generaron
crispación con las poblaciones afectadas.
En plena campaña presidencial de 2012, ya
como candidato del PRI a la presidencia, EPN,
compareció ante los estudiantes de la Universidad
Iberoamericana, quienes lo cuestionaron sobre
los actos represivos de Atenco, los cuales él
ordenó como gobernador del estado de México.
La respuesta del candidato fue que si se volviera
a presentar, lo haría de nuevo (el reprimir a los
campesinos). Dicha respuesta generó rechiflas y
rechazo de los estudiantes, quienes al ser tachados
por su coordinador de campaña como porros,
se inició un movimiento social que se gestó en
las redes sociales conocido como #Yosoy132
(ver fig. 1) que trastocó las plazas de todas las
ciudades del país, con especial acento en Ciudad
de México y Guadalajara en solidaridad con los
estudiantes (Olvera, 2016).

5.1.1 Caso mexicano
México entró en la ortodoxia neoliberal a
principios de los años ochenta con el gobierno de
Miguel de la Madrid Hurtado (1982-1988), tras
ese gobierno que inició el proceso de apertura
económica (Bojórquez y Ángeles, 2014), se
profundizaron las políticas privatizadoras con el
gobierno de Carlos Salinas de Gortari (1988-1994)
y Ernesto Zedillo Ponce de León (1994-2000),
todos del Partido Revolucionarios Institucional
(PRI). En el año 2000 se da la alternancia política,
aunque se siguió aplicando el modelo neoliberal
con los gobiernos emanados del Partido Acción
Nacional (PAN), encabezados por Vicente Fox
Quesada (VFQ) y Felipe Calderón Hinojosa
(FCH). Este este último, estableció la llamada
guerra contra las drogas, estrategia que cobró
miles de víctimas, las cuales el gobierno calificó
como “daños colaterales”. De igual manera,
el gobierno de FCH apoyado por el entonces
gobierno del Estado de México encabezado en su
momento por Enrique Peña Nieto (EPN), decide
reprimir a habitantes de San Salvador Atenco,
los cuales se habían opuesto a que el gobierno
de VFQ construyera el Aeropuerto Internacional
de la Ciudad de México en la zona de Texcoco,
además de articularse con otros movimientos
realizando actos de solidaridad. En la represión
a los campesinos de Atenco fueron encarcelados
los principales líderes, ancianos y mujeres, varias
de las cuales, fueron capturadas y trasladadas al
penal del Altiplano donde en el trayecto fueron
abusadas sexualmente.

Figura 1. Cártel del movimiento #yosoy132

Fuente: Economía Hoy (2018)

Aunado a la complicidad de la clase política
en el poder y la delincuencia organizada, otro de
los momentos álgidos y que generó movimientos
de protesta a nivel nacional fue el caso de la
ejecución de 43 estudiantes de la Normal Rural
de Ayotzinapa, Guerrero, entre la noche del 26 de
septiembre y la madrugada del 27 de septiembre
de 2014, en uno de los estados con mayor pobreza
y marginación del país, donde el gobierno federal
se metió a una serie de explicaciones inverosímiles
en términos de los causantes y las condiciones de
61

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

dichas muertes (Olvera, 2016).
A la muerte de los estudiantes, se sumaron la
ejecución extrajudicial de 22 delincuentes en la
comunidad de Tlatlaya, Estado de México el 30
de junio de 2014; la ejecución extrajudicial de 16
personas en Apatzingán, Guerrero, el 6 de enero
de 2015; los escándalos de corrupción asociados
al presidente y sus principales colaboradores.
Todo ello, generó hartazgo en la población que
dio como resultado protestas multitudinarias
a nivel nacional y el uso de la fuerza pública
en algunos casos para sofocarlas o disuadirlas
(Olvera, 2016).
En 2016, en Nochixtlan, Oaxaca se llevó a
cabo un operativo policial en contra de profesores
disidentes integrantes Coordinadora Nacional de
Trabajadores de la Educación (CNTE), quienes
mantenían un plantón donde exigían la derogación
de la reforma educativa que privatizaba la educación
y precarizaba en trabajo docente, la respuesta de
las autoridades fue la represión dejando como
saldo de 8 muertos, siete desaparecidos, más de
20 detenidos y torturados, y 137 personas, de los
cuales 33 eran menores, “con lesiones productos
de armas de fuego, balas de goma, quemaduras,
golpes, fracturas e intoxicaciones” (Frente por
la Libertad de Expresión y la Protesta Social
(FLEPS), 2018, p. 24)

La represión de las autoridades no se hizo
esperar donde hubo dos muertos y varios heridos
(Seoane, Taddei y Algranati, 2001). De la misma
manera en agosto de 2013, los campesinos
colombianos se manifestaron a través de paros
y bloqueos ante la exigencia de las autoridades
de la obligación para los agricultores de cultivar
con semillas certificadas, dejando de lado las
semillas tradicionales de las comunidades. Dichas
movilizaciones obligaron al gobierno reconocer a
los inconformes y a negociar con ellos (Coscione
y García, 2014).
En cuanto a las políticas educativas, el año
2011, en el gobierno del presidente Juan Manuel
Santos, se dieron una serie de movimientos
estudiantiles que protestaban contra la reforma a
la Ley 30 de Educación Superior que databa de
1992, y aunque el gobierno la presentaba como
la solución a los problemas educativos, pero que
entre otras cosas era para impulsar la creación de
“universidades con ánimo de lucro” (Acevedo
y Correa, 2015, p. 47). Además, dicha ley
contemplaba que los empresarios podrían invertir
en las universidades públicas y un aumento
gradual de los subsidios, insuficiente para las
necesidades de las instituciones universitarias,
el aumento de la matrícula estudiantil por medio
de universidades privadas de baja calidad, sin
vocación para la investigación y la innovación;
y por último, evaluar de manera constante los
Institutos de Educación Superior (Acevedo y
Correa, 2015). Ante esto, los estudiantes exigían
en las manifestaciones el derecho a la educación,
en contra de los créditos para acceder a educación
superior y demandando la universalidad de la
educación para los jóvenes en educación superior
(Galindo, Gómez y Rodríguez, 2015).
Otro de los momentos álgidos de descontento
y protesta social el 21 de noviembre de 2019
bajo el gobierno de Iván Duque, a partir del
llamado “paquetazo” (ver fig. 2), conocido así a
las medidas de ajuste estructural que tenía como
objetivo eliminar el fondo estatal de pensiones,
aumentar la edad de jubilación y reducir el
salario de los jóvenes por debajo del mínimo. En
medio de una gran desigualdad social, amplios
sectores de la población se sintieron excluidos
de las políticas públicas (BBC, 2019), por lo que
la implementación de dichos ajustes, aunado a
la decisión de reducir el impuesto a las grandes
empresas y alza en las tarifas a la electricidad
originó que millones de colombianos salieran a

5.1.2 Caso colombiano
Es en el gobierno de Virgilio Barco (1986-1990)
donde se empezó a implementar el modelo
neoliberal, en su administración se inició
el proceso de desmantelamiento del Estado
benefactor con la apertura comercial apuntalada
por una serie de reformas que permitió el ingreso
de mercancía con bajos aranceles, fortaleciendo
los intereses de las grandes corporaciones en
detrimento de los productores nacionales, lo que
ocasiono el cierre de fuentes de trabajos, empresas
que no pudieron competir con los precios bajos
de los consorcios foráneos (Martínez, 2015).
El campo colombiano se vio inmerso en
la protesta colectiva a partir de las políticas
neoliberales al campo, como el que pasó los días 28
y 29 de julio de 1999 con el llamado Paro Nacional
Agrario convocado por la Asociación Nacional
de Salvación Agropecuaria quienes exigían la
condonación de las deudas de los agricultores, así
como la exigencia de moderar las importaciones
agrícolas que perjudicaban al productor nacional.
62

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

las calles y a las plazas públicas a protestar contra
la política económica del gobierno, cuya situación
fue respondida por el régimen con el uso de la
fuerza policial, decretándose el toque de queda en
la capital del país.

un contexto de mayor libertad, la ciudadanía
tuvo incentivos para manifestarse en torno a las
políticas neoliberales. Si bien, los gobiernos de
la llamada Concertación en Chile en las figuras
de Ricardo Lagos (2000-2006), y Michelle
Bachelet (2006-2010), tuvieron cierto éxito en
inhibir la presión popular en la implementación
del neoliberalismo (Navia, 2009), los problemas
de las protestas públicas estallarán en el próximo
presidente, Sebastián Piñera, que marcó el retorno
de la derecha al poder presidencial en Chile.
Tas la llegada al poder de Piñera en diciembre
de 2009, dos años transcurrieron cuando se
dieron una serie de manifestaciones sociales
contra la política económica. Las manifestaciones
dieron inicios en el sur chileno, en la región de
Magallanes debido al alza en los precios del
gas natural, las cuales derivaron también en
movilizaciones en el norte del país. De igual
forma, se manifestaron movimientos contra el
megaproyecto hidroeléctrico de Aysén, huelgas
de mineros, paros laborales, reivindicaciones
a favor de liberar a los presos políticos por el
pueblo Mapuche y contra el despojo de sus tierras
ancestrales, manifestaciones de los trabajadores
del sector salud, de los afectados del terremoto,
demandas a favor de la diversidad sexual, entre
otros. Asimismo, el sector estudiantil irrumpió
con toda su fuerza para demandar una educación
gratuita y de calidad, este último movimiento de
gran simpatía en la ciudadanía (Bravo, 2012).
Para el segundo ejercicio presidencial
de Bachelet (2006-2010), su relación con la
ciudadanía no se dio en condiciones de tersura,
sobre todo el sector estudiantil que demandaba
la gratuidad de la educación superior y algunas
asociadas a la alimentación en los planteles
educativos y la mejora en la infraestructura de
escuelas. Derivado de la fuerzas de las protestas,
la presidente tuvo que anunciar ante las televisoras
cambios en el rubro educativo (Garretón et al.,
2011) tratando de conciliar con los manifestantes.
Tras el regreso de Piñera al poder el 2018,
la explosividad chilena ha ido en aumento. Las
protestas detonaron el 17 de octubre de 2019
a partir del aumento en la tarifa del pasaje
del sistema colectivo del Metro (ver fig. 3),
lo que hizo que la gente saliera a las calles y
plazas públicas a protestar y a eso se sumaron
protestas en contra del sistema de pensiones, la
privatización de la educación, entre otras cosas
(BBC, 2019), derivando en enfrentamientos

Figura 2. Paro nacional contra el “paquetazo” en
Colombia

Fuente: El Universal (2019)

5.1.3 Caso chileno
Siguiendo la ortodoxia neoliberal promovida por
los Chicago Boys, Chile es tomado como ejemplo
de las políticas neoliberales en Latinoamérica,
el cual fue impuesto mediante un sistema
político dictatorial encabezado por Agusto
Pinochet (1973-1990), que derrocó al gobierno
democráticamente electo de Salvador Allende.
Este país andino, aplicó dicho modelo, incluso
antes que los mismos países impulsores, como
EE.UU y la Gran Bretaña (Bojórquez, Ángeles y
Gámez, 2020).
De acuerdo con Ffrench (2003), las reformas
más importantes que se implementaron, giraron
en eliminar los controles de precios, apertura
comercial, privatización del sector bancario y
liberalización de las tasas de interés, libertad a los
flujos de capital internacional, reducción de aparato
del sector público, devolución de las empresas y
tierras expropiadas durante el régimen de Salvador
Allende, privatización de las empresas públicas,
eliminación de los derechos sindicales importantes.
Dicho así, las reformas estructurales recayeron en la
mayoría de la población chilena con el objetivo de
imponer nuevas formas de acumulación de capital
tendientes a beneficiar a los consorcios extranjeros y
nacionales. Los descontentos sociales en esta etapa
pinochetista fueron contenida por medio de las
armas y la amenaza.
La vuelta a la democracia no significó el
cambio de modelo económico, por lo que en
63

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

con la policía que dio como resultado más de
una veintena de muertos y cientos de heridos a
mediados de noviembre.

la senadora argumentó que la iniciativa fue
elaborada junto con organizaciones de la sociedad
civil (la mayoría de carácter empresarial o con
nexos con dicho sector).
En este proyecto, la senadora argumentó la
supuesta importancia de su iniciativa aduciendo
que las marchas trastornaban la vida de las ciudades
y violentaba a la ciudadanía en términos del libre
tránsito a través de bloqueos y tomas de calles.
La iniciativa en su aspecto normativo (Senado
de la República, 2015), de manera sintética
plantea lo siguiente:
•
La previsión de horarios para la realización
de las marchas;
•
La obligación de los organizadores para
dar aviso a la autoridad sobre la realización de una
marcha o manifestación, en el que se debe de dejar
clara la identidad de los mismos organizadores, la
fecha y hora de realización, el recorrido e itinerario;
•
La posibilidad de que la autoridad
modifique el recorrido por causas de orden público;
•
La prohibición del uso de máscaras o el
cubrirse el rostro por parte de los manifestantes,
así como, de cualquier tipo de arma u objeto que
pueda ser utilizado como tal.
•
Un capítulo de sanciones.
De acuerdo con el documento Derechos Humanos
y Protesta Social en México, que presentaron
las organizaciones que conforman el Frente por
la libertad de expresión y la protesta social en
México (Comisión Interamericana de los Derechos
Humanos, 2014), la Ley General de Regulación de
Manifestaciones Públicas, consideraba sanciones
por demás desproporcionadas y poca claridad para
su aplicación, lo que podían dar pie a la arbitrariedad
por parte de las autoridades correspondientes.

Figura 3. Protestas populares en contra de las políticas
de ajuste de Sebastian Piñera

Fuente: El País (2019)

A partir de la polarización social que han
generado las políticas neoliberales, tanto México,
como Colombia y Chile han intentado establecer
legislaciones en términos de la regulación de la
protesta pública, buscando violentar derechos
humanos fundamentales como la libertad de
expresión y de tránsito.
5.2. Regulación de la protesta pública en
América Latina
Los intentos por regular la protesta social en el
espacio público se da en medio de campañas
al llamado a la ley y el orden establecidos por
los gobiernos y las élites que buscan proteger
sus intereses económicos, el statu quo, sin
buscar atender las causas profundas que lo han
originado, en este caso, la gran desigualdad
social que promueven las políticas económicas
implementadas (Maqueda, 2015). A continuación
exponemos los intentos de regulación de la
protesta pública por los gobiernos de los países
estudiados: México, Colombia y Chile.

5. 2.2 Colombia
En Colombia, derivado de las protestas sociales
por las políticas de ajuste del gobierno, se
impulsó en el Senado una Ley Estatutaria para
Regular la Protesta Social el cual fue presentada
por el legislador conservador Juan Diego Gómez,
el cual establece que las manifestaciones sólo
podrán ser llevadas a cabo sábados y domingos,
(Radio Santa Fe, 2019).
En dicha Ley Estatutaria, en su artículo
séptimo, enlista una serie de prohibiciones
para quienes participen en las manifestaciones
públicas (Radio Santa Fe, 2019):
a) Desarrollar la manifestación Social y

5.2.1 México
En México, senadores del derechista PAN
encabezadas por Mariana Gómez del Campo,
presentaron el año 2013 una iniciativa llamada
Ley General de Regulación de Manifestaciones
Públicas, en la cual pretendían reglamentar y
restringir el derecho a la protesta pública (Senado
de la República, s.f). En dicha comparecencia,
64

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Pacífica sin incurrir en actos de violencia o de
vandalismo frente al patrimonio público, la fuerza
pública, terceros y/o su patrimonio;
b) No se permitirá la presencia de encapuchados
o de personas que empleen cualquier mecanismo
que impida su identificación en el desarrollo de la
manifestación o en los comunicados que sirvan
como medio de invitación a participar en marchas;
c) No se permitirá el uso de cualquier elemento
que pueda ser empleado para atentar en contra de
la integridad física de los miembros de la fuerza,
terceros y el patrimonio público y/o privado.
Su uso implicará la imposición de sanciones
señaladas en la presente Ley;
d) Lugares prohibidos: solo se podrá marchar
o reunirse pacíficamente a una distancia de 500
metros de hospitales, centros de salud, puertos
marítimos y fluviales, aeropuertos y bienes
considerados como patrimonio cultural;
e) Se prohíbe la manifestación que tenga como
propósito o como efecto la interrupción al acceso
de trabajadores y usuarios a sus residencias o
lugares de trabajo;
f) Previo a la realización de encuentros y
cualquier tipo de manifestación social y pacífica, sus
organizadores tienen la obligación de promover
entre todos los intervinientes o los convocados,
la pedagogía de la marcha pacífica y sin actos de
vandalismo;
g) Garantizarán por los medios que indique el
reglamento, la protección del patrimonio público
y privado en todas sus formas;
h) Están prohibidos los grafitis o cualquier
mecanismo para marcar, sobreponer, escribir,
destruir, obstruir los bienes de carácter público
y privado en ejercicio de la manifestación social
en lugares no autorizados por el reglamento para
el efecto;
i) Abstenerse de afectar, sabotear, dañar o destruir
elementos considerados como infraestructura crítica
para la provisión y prestación de bienes y servicios
públicos, especialmente aquellos considerados
como de servicios públicos esenciales;
j) Se garantiza la movilidad y se prohíbe la
obstrucción de la vía pública de manera prolongada,
esto es, por más de 10 horas o, a través de actos
violentos;
Si bien, en la serie de prohibiciones de la
Ley Estatutaria, se pone énfasis en no agredir o
vandalizar, hay disposiciones que atentan con la
libertad que todo ciudadano tiene de manifestarse
libremente en protesta por la actuación de los

gobernantes. Entre ellos, el sólo restringir a ciertos
días (sábados y domingos), de no obstruir bienes
de carácter público y privado, así como establecer
lugares prohibidos para la manifestación, le quita
fuerza a toda exigencia, pues las manifestaciones
como medida de presión para la solución de
problemas sociales, sólo tienen éxito en la medida
en que dicho movimiento obliga a las autoridades
a negociar bloqueando ciertos elementos claves
del funcionamiento de la cotidianidad.
5.2.3. Chile
En Chile, aun cuando el artículo 19 de la Constitución
habla del derecho que tiene todo ciudadano a reunirse
de manera pacífica en el espacio público (plazas,
calles, etc.), contradictoriamente afirma que las
reuniones se regirán por las disposiciones de la policía.
Además, y como parte de la herencia de la dictadura,
se contemplan mecanismos para su autorización,
donde el o los organizadores tendrán que solicitar
por escrito, con sus firmas de por medio, acerca de
la reunión, así como los domicilios, profesiones y
números de cédula de identidad de los promoventes.
Así mismo, los organizadores de la manifestación
deberán de declarar el objetivo de la reunión, donde
iniciará, el trayecto, quienes serán los oradores y
donde terminará el evento (Marelic, 2012).
De esta manera, las manifestaciones, de acuerdo
con la Constitución no deberán ser espontaneas,
por lo que esta se no llevará a cabo, sino hay una
organización previa del evento, y por consecuencia
de no cumplir con lo marcado por la ley, esta
podrá ser disuelta por las fuerzas policiacas, que
en este caso descansa en el cuerpo de carabineros
(Marelic, 2012).
Dichas disposiciones consagran la censura
como forma de contención social, el justificante
ante ello es buscar el libre tránsito, aunque en
esencia representa la violación de derechos
humanos innegociables como la libertad de
expresión y el derecho que tiene ciudadanos
independientemente de sus filias políticas, de su
estatus socioeconómico, de ocupar el espacio
público (Marelic, 2012), de expresarse en términos
del derecho que le asiste de participar en la
discusión de la vida política del país y generar
contrapesos para evitar los autoritarismos.

65

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

CONCLUSIONES

espacio público como una manera de visibilizar
su descontento ante un modelo económico que los
precariza y los victimiza a través de los medios
masivos de comunicación que cubren la agenda
de las élites.
En términos de respuesta política a las
instituciones y prácticas del neoliberalismo,
“algo está pasando a nivel global”, como aseveró
la revista liberal estadounidense The Nation en
2019, y está sucediendo en todas partes de manera
casi simultánea alrededor del globo. Si bien en
apariencias diferentes, las protestas registradas
en ese año en Bolivia, el Líbano y docenas de
países más (como se anota en detalle en el cuerpo
de este trabajo), tienen un elemento en común.
Algo sucede cuando la protesta, que abraca
desde el acaudalado Londres hasta las “villas
miseria” del Sur global, si bien – en apariencia
– nada hay que los una. La enorme desconexión
entre las perspectivas de las élites y las formas
de vida y subsistencia de las masas tienen un
común denominador: “Todos los países que
recientemente tuvieron revueltas populares – y
gran parte del resto del planeta – han sido regidos
por décadas por un modelo económico único, en el
que el “crecimiento” celebrado por las pudientes
minorías ha significado la pauperización de las
grandes mayorías, donde el capital fluye hacia
los bolsillos europeos y estadounidenses con la
misma regularidad que el drenaje fluye hacia
abajo” (Ehrenreich, 2019). Se hace patente en
las mentes de las mayorías que el neoliberalismo
es “un método globalmente aplicable para la
preservación del actual avasallador desbalance de
poder” (Loc cit). Funciona microscópicamente a
nivel municipal – por ejemplo, en el abandono por
parte del estado del transporte público, esencial
para las poblaciones de las urbes del Sur global,
comparado (en Estados Unidos y varios países
europeos) con el aparentemente inagotable fondo
para la represión de la protesta y la “lucha contra el
crimen”, donde los criminales son, por supuesto,
los pobres. Mientras tanto, los billonarios
estacionan sus helicópteros en los techos de las
grandes edificaciones de las “ciudades globales”,
a la vez que los multibillonarios construyen
cohetes para trasladarse al espacio sideral donde,
a la vez que se maravillan de sus propias hazañas,
hacen planes y arman estrategias para una futura
explotación de los incontables recursos de
planetas y asteroides.
Ante las condiciones globales de pobreza

Como ha observado Simon Springer (2018), el
neoliberalismo es un adversario arduo. Es por
diseño amorfo, impreciso, mutante, adaptable y
expansionista y, en especial difícil de definir con
alguna precisión. No obstante, parece haber un
entendimiento de que en su esencia se trata de la
naturalización del mercado para abarcar todos los
aspectos de la vida, aunque, como correctamente
subraya Mirowski (2013, p. 53): “el punto
de partida del neoliberalismo es la admisión,
contraria a la doctrina liberal, de que su visión de
la “buena sociedad tiene que ser construida; no
llegará naturalmente”. “De ninguna forma debe
confundirse con el laissez faire: al contrario,
debe verse como un llamado a la vigilancia,
al activismo, a la intervención perpetua” (loc
cit). Si exige, como se entrevé a lo largo de
este trabajo, un reajuste del mercado (Springer,
2018), lo que conlleva la implicación de que,
aunque la democracia haya sido asociada con
el capitalismo, es demostrable que en su etapa
neoliberal, el capitalismo también se desarrolla
en regímenes semiautoritarios o autoritarios,
con élites políticas y económicas que consolidan
una serie de mecanismos institucionales para
emitir una sucesión de disposiciones en materia
económica dictadas por el dogma neoliberal en
aras de la búsqueda de grandes ganancias para los
consorcios del capitalismo de las elites nacionales
e internacionales. Con esos entramados jurídicos,
quienes detentan el poder, hacen a un lado
a la mayoría de la población de la toma de
decisiones en términos de las políticas laborales,
medioambientales, de derechos humanos,
educativas, de salud, etc., con una tendencia a
minar las bases del antiguo Estado benefactor
y dar una mayor amplitud de intervención a la
iniciativa privada en esas áreas antes exclusivas
del Estado.
Las políticas de ajuste económico neoliberal
tienden a consolidar todo un marco de
incertidumbre a los segmentos bajos y medios
de la población, en la llamada búsqueda de la
competitividad globalizadora, aumentando las
horas laborales como forma de supervivencia de la
clase trabajadora en un mercado laboral agresivo
y sumamente explotador. En ese ambiente de
imposición de las élites políticas y económicas, así
como los organismos financieros internacionales,
amplios segmentos de la población han salido al
66

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

generalizada para el beneficio de unos cuantos, la
protesta también se generaliza. En ese ambiente
de protesta social, autoridades y clase política de
México, Colombia y Chile, han respondido con
represión a los colectivos que salen a demandar la
derogación de las políticas económicas dañinas,
criminalizando a los grupos disidentes. Además
de ello, se han buscado establecer mecanismos de
regulación de las protestas y el espacio público,
violentando el derecho que todo ser humano
tiene de la libre expresión y de disentir por las
políticas públicas, pretextando el alterar la paz
pública y la libre circulación de automovilistas.
El sentido de la regulación de la protesta social
es con el objetivo de limitar el espacio público,
reducirlo a ciertas áreas de las ciudades, acotando
los horarios, llevar un control de quienes lideran
las manifestaciones, lo cual rompe con el derecho
inalienable que tiene todo individuo o grupo
social en un sistema democrático de su derecho
soberano de cuestionar y demandar mejores
condiciones de vida. C
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Acevedo, Á. y Correa, A. (2015). La movilización estudiantil universitaria del año 2011 en Colombia.
Retrospectiva de un síntoma contestatario: 2011-1971. Educación y Desarrollo Social, 9(1), 40-45.
https://doi.org/10.18359/reds.549
Alfaro, S., Mendoza, V. y Porras, C. (2011). Una guía para la elaboración de estudios de caso. Razón y
Palabra, 75. http://www.razonypalabra.org.mx/N/N75/varia_75/01_Diaz_V75.pdf
Baigorri, A. (1995). Género y espacio. Segregación social vs. Segregación espacial. V Congreso Español
de Sociología, Granada, España.
Barón, L. (2015). ¿Revolución de Facebook? Medios sociales y movimientos sociales durante la Primavera
Árabe de Egipto. Trans-Pasando Fronteras, (7), 21-38.
BBC (22 de noviembre de 2019). Paro nacional en Colombia: 4 motivos detrás de las multitudinarias
protestas y cacerolazos en Colombia contra el gobierno de Iván Duque. BBC. https://www.bbc.com/
mundo/noticias-america-latina-50503455
BBC (30 de noviembre de 2010). Nueva jornada de manifestaciones estudiantiles en el Reino Unido. BBC.
https://www.bbc.com/mundo/noticias/2010/11/101130_manifestaciones_estudiantes_il
Berroeta, H. y Tomeu, V. (2012). La noción de espacio público y la configuración de la ciudad: fundamentos
para los relatos de pérdida, civilidad y disputa. Polis, 31.
Bojórquez, J. (2016). Patrimonio histórico y acumulación por desposesión en la ciudad turística de Cabo
San Lucas, Baja California Sur, México. Revista de Ciencias Sociales, 153, 173-192. https://doi.
org/10.15517/rcs.v0i153.28170
Bojórquez, J. y Ángeles, M. (2014). Expansión turística y acumulación por desposesión: el caso de Cabo
San Lucas, Baja California Sur (México). Cuadernos de Geografía, 23(2), 179-202. http://dx.doi.
org/10.15446/rcdg.v23n2.43452
Bojórquez, J. y Ángeles, M. (2019). Turismo y polarización social en Los Cabos, México. El proyecto
Zona Dorada. Bitácora Urbano Territorial, 29(2), 117-126. https://doi.org/10.15446/bitacora.
v29n2.77609
Bojórquez, J. y Ángeles, M. y Gámez, A. (2016). Espacios de Protección del Capital: panoptismo y videovigilancia
en el destino turístico de Cabo San Lucas, Baja California Sur (México). ABET, 6(3), 7-20.
67

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Bojórquez, J., Ángeles, M. y Gámez, A. (2019). El derecho a la ciudad y rescate del espacio público en
zonas urbanas turistizadas. Una reflexión para Los Cabos, Baja California Sur (México). Aposta,
80, 109-128.
Bojorquez, J., Ángeles, M. y Gámez, A. (2020). Videovigilancia y segregación espacial en tiempos del
neoliberalismo autoritario. El caso de Los Cabos, Baja California Sur (México). CS, 31, 217-242.
https://doi.org/10.18046/recs.i31.3668
Borja, J. (1998). Ciudadanía y espacio público. Reforma y Democracia, 12, 1-11.
Borja, J. (2011). Espacio público y derecho a la ciudad. Espacio público y derecho a la ciudad. Viento Sur,
116, 39-49.
Bravo, V. (2012). Neoliberalismo, protesta popular y transición en Chile, 1973-1989. Política y Cultura,
37, 85-112.
Bruff, I. (2014). The Rise of Authoritarian Neoliberalism. Rethinking Marxism, 26(1), 113-129. https://
doi.org/10.1080/08935696.2013.843250
Bruff, I. y Tansel, C. (2019a). Authoritarian neoliberalism: trajectories of knowledge production and
praxis. Globalizations, 16(3), 233-244. https://doi.org/10.1080/14747731.2018.1502497
Bruff, I. y Tansel, C. (Eds. (2019b). Authoritarian Neoliberalism: Philosophies, Practices, Contestations.
Routledge.
Calderón, F. (Coord.) (2016). La protesta social en América Latina. Editorial S.XXI.
Castro, E. (2010). El estudio de casos como metodología de investigación y su importancia en la dirección
y administración de empresas. Revista Nacional de Administración, 1(2): 31-54
CELS (2016). Los Estados latinoamericanos frente a la protesta social. CELS.
CIDH (2014). Derechos Humanos y Protesta Social en México. CIDH
CNN (7 de junio de 2013). Turkey clashes: Why are Gezi Park and Taksim Square so important? CNN.
https://www.bbc.com/news/world-europe-22753752
Coscione, M. y García, V. (2014). TLCs, paro nacional agrario y movimiento social en Colombia. Nuevo
Mundo. Nuevos Mundos. Instituto Nacional de Ciencias Humanas y Sociales del CNRS. https://doi.
org/10.4000/nuevomundo.67127
Economía Hoy (11 de mayo de 2018). Así se gestó el movimiento #YoSoy132 hace seis años. Economía
Hoy.
https://www.economiahoy.mx/nacional-eAm-mx/noticias/9130475/05/18/Asi-se-gesto-elmovimiento-YoSoy132-hace-seis-anos.html
Ehrenreich, B. (2019). Welcome to the global rebellion against neoliberalism. https://www.thenation.com/
article/archive/global-rebellions-inequality/
El País (25 de octubre de 2019). Aumenta la presión de la calle en Chile con protestas más multitudinarias.
El País. https://elpais.com/internacional/2019/10/24/actualidad/1571937300_504889.html
El Universal (21 de noviembre de 2019). Inicia paro nacional en Colombia. El Universal. https://www.
eluniversal.com.mx/mundo/inicia-paro-nacional-en-colombia
Fernández, R. (2011). Política y espacio público: ciudadanía radical en manifestaciones conmemorativas.
De Arquitectura, 17(24), 4-10.
Ffrench, R. (2004). Entre el neoliberalismo y el crecimiento con equidad. Tres décadas de política
económica en Chile. Siglo XXI.
Frente por la Libertad de Expresión y la Protesta Social. (2018). El Sexenio de la resistencia: informe
sobre la protesta social y la respuesta estatal 2012-2018. http://libertadyprotesta.org/wp-content/
uploads/2018/12/el_sexenio_de_la_resistencia_sexenio_2012-2018_fleps.pdf
Fukuyama, F. (1994). Capitalismo y democracia: el eslabón perdido. Estudios Públicos, 54, 379-393.
Galindo, C., Gómez, J. y Rodríguez, M. (2015). Repercusión del proyecto neoliberal en la educación
superior en Colombia. El Ágora USB, 15(1), 73-94. https://doi.org/10.21500/16578031.3
Gamboa, P. (2003). El sentido urbano del espacio público. Bitácora Urbano Territorial, 7(1), 13-18.
Garretón, M. et al (2011). Movimiento social, nuevas formas de hacer política y enclaves autoritarios. Los
debates del Consejo Asesor para la Educación en el gobierno de Michelle Bachelet en Chile. Polis,
10(30), 117-140. http://dx.doi.org/10.32735/S0718-6568/2011-N30-808
Gonzales, A. (2017). Trumpism, authoritarian neoliberalism, and subaltern latina/o politics. Aztlán,
42(2), 147-164).
68

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Harvey, D. (2005). A brief history of neoliberalism. Oxford University Press.
Hutchinson, Sophie (4 de junio de 2013). Social media plays major role in Turkey protests. BBC. https://
www.bbc.com/news/world-europe-22772352
Janoschka, M. y Sequera, J. (2012). Ciudadanía y espacio público en la era neoliberal. ARBOR, 188(755):
515-527. https://doi.org/10.3989/arbor.2012.755n3005
Jenss, A. (18 de octubre de 2018). Austerity urbanism goes south; authoritarian neoliberalism goes urban.
PPE. http://ppesydney.net/austerity-urbanism-goes-south-authoritarian-neoliberalism-goes-urban/
Jessop, B. (2019). Authoritarian neoliberalism: periodization and critique. South Atlantic Quarterly,
118(2), 343–361.2019. https://doi.org/10.1215/00382876-7381182
Jiménez, A. (7 de septiembre de 2010). 1.100.000 personas salen a la calle en Francia contra la reforma de
las pensiones según el Ministerio de Interior. El País. https://elpais.com/internacional/2010/09/07/
actualidad/1283810402_850215.html
Juego, B. (2018). Authoritarian Neoliberalism: Its ideological antecedents and Policy Manifestations from
Carl Schmitt’s Political Economy of Governance. Administrative Culture, 19(1), 105-136
La Jornada (25 de noviembre de 2010). La huelga general en Portugal paraliza 80% de puertos, servicios
y transporte. La Jornada. https://www.jornada.com.mx/2010/11/25/economia/031n1eco
Lefebvre, H. (1970). La revolución urbana. Alianza Editorial.
Maqueda, M. (2015). La criminalización del espacio público. El imparable ascenso de las “clases
peligrosas”. Revista Electrónica de Ciencia Penal y Criminología, 17(13).
Marelic, B. (2012). Derechos humanos y manifestaciones públicas en Chile durante 2011: la audiencia
pública ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Anuario de Derechos Humanos,
(8), 173-182. DOI: 10.5354/0718-2279.2012.20574
Martínez Carazo, P. (2006). El método de estudio de caso: estrategia metodológica de la investigación
científica. Pensamiento &amp; Gestión, (20), 165-193.
Martínez, J. (2015). Impacto de las reformas económicas neoliberales en Colombia desde 1990. In
Vestigium Ire, 8(1), 78-91.
Mirón, M. (2014). Entre la casa y el ágora: género, espacio y poder en la polis griega. La Aljaba, (18), 11-33.
Monreal, P. (2016). Ciudades neoliberales: ¿el fin del espacio público? Una visión desde la Antropología
urbana. Quaderns-e, 21(1), 98-112.
Navia, P. (2009). The Chilean Left: Socialist and Neoliberal. En Burdick J., Oxhorn P., Roberts K.M
(Eds.). Beyond Neoliberalism in Latin America? (pp. 17-41). Palgrave Macmillan. https://doi.
org/10.1057/9780230618428_2
Olvera, A. (2016). La crisis política, los movimientos sociales y el futuro de la democracia en México.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales, 61(226), 279-29.
Ong, A. (2006). Neoliberalism as Exception. Duke University Press.
Páramo, P. y Burbano, A. (2014). Los usos y la apropiación del espacio público para el fortalecimiento de
la democracia. De Arquitectura, 16, 6-15.
Priego, A. (2011). La primavera árabe: ¿una cuarta ola de democratización? UNISCI Discussion Papers,
(26), 75-94.
Radio Santa Fe (12 de diciembre de 2019). Así se pretende regular la Protesta Social en Colombia; aquí
el texto del proyecto de Ley Estatutaria que tramitarán en el Congreso. http://www.radiosantafe.
com/2019/12/12/asi-se-pretende-regular-la-protesta-social-en-colombia-aqui-el-texto-proyectode-ley-estataturia-que-tramitaran-en-el-congreso/
Ramírez, P. (2014). La reinvención de la ciudadanía desde el espacio público en la ciudad fragmentada.
Interdisciplina, 2(2): 71–96.
Ricart, N. y Remesar, A. (2013). Reflexiones sobre el espacio público. On the W@terfront, (25), 5-35.
Ryan, M. (2017). ‘Authoritarian Neoliberalism’: Crisis, the state, and the challenge of periodization
[Tesis de Maestría, Universidad de Sidney]. https://ses.library.usyd.edu.au/handle/2123/17276
Salcedo, R. (2002). El espacio público en el debate actual: una reflexión crítica sobre el urbanismo postmoderno. Eure, 28(84), 5-19.
Salinas, A. (2015). La ola internacional de protestas 2008-2013: notas para una reflexión comparada.
Encrucijadas, 9, 1-23.
69

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Sánchez, F. (2018). La política de la protesta en regímenes autoritarios: síntesis crítica. Sociología e
Política, 26(65), 132-154. http://orcid.org/10.1590/1678-987317266506
Sartori, G. (2005). Partidos y sistemas de partidos. Marco para un análisis. Alianza.
Sato, A. (2012). Lo público del espacio. Arq, (81),17-19. http://dx.doi.org/10.4067/S071769962012000200003
Segovia, O. (2005). Espacios públicos urbanos: una contribución a la identidad y confianza social y
privada. INVI, 20(55), 166-182.
Senado de la República (s.f). Proyecto de decreto por el que expide la Ley General de Regulación de
Manifestaciones Públicas. https://www.senado.gob.mx/64/intervenciones/607/3215
Seoane, J., Taddei, E. y Algranati, C. (2001). Neoliberalismo, crisis y resistencias sociales en América Latina:
las configuraciones de la protesta. Revista Observatorio Social de América Latina, (5), 41-52.
Springer, S. (2018). Neoliberalismo y movimiento antisistema. https://www.bbvaopenmind.com/articulos/
neoliberalismo-y-movimientos-antisistema/
Sum, N. (2019). Ordoliberal Authoritarian governance in China since 1978: world market, performance
legitimacy, and biosovereign ordering. South Atlantic Quarterly, 118(2), 81-400. https://doi.
org/10.1215/00382876-7381206
Szmolka, I. (2011). Democracias y autoritarismos con adjetivos: la clasificación de los países árabes dentro
de una tipología general de regímenes políticos. Revista Española de Ciencia Política, (26), 11-62.
Taddei, E. (2002). Crisis económica, protesta social y ´neoliberalismo armado´ en América Latina. OSAL,
(7), 29-36.
Tansel, C. (2018). Authoritarian Neoliberalism and Democratic Backsliding in Turkey: Beyond the
Narratives of Progress. South European Society and Politics, 23(2), 197-217. https://doi.org/10.10
80/13608746.2018.1479945
Turner, B. (2012). La ciudadanía árabe: la Primavera Árabe y sus consecuencias no intencionales.
Sociología Histórica, (1), 29-53.

70

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Biodiversidad y ordenamiento territorial. Tampico, posible
reconversión de la ciudad industrial a la metrópoli de los
manglares
Biodiversity and regional planning. Tampico, possible conversion of from
industrial city into the metropolis of the mangroves
Recibido: noviembre 2020
Aceptado: septiembre 2021

Miguel Ángel Bartorila1
Mireya Alicia Rosas Lusett2

Resumen

Abstract

La integración de los espacios naturales en la
planeación de la ciudad es un recurso accesible
para la eficiencia urbana y una mejor calidad
de vida. En México, la ciudad difusa, con un
sistema de planeamiento simplificado, degrada
los ecosistemas naturales y profundiza un modelo
ineficiente. El ordenamiento territorial es un medio
idóneo para la conservación de la biodiversidad
compatible con el desarrollo urbano. Las ciudades
tropicales presentan condiciones para un modelo
sostenible. Mediante estudios preliminares y un
diagnóstico territorial se elabora una prospectiva
de reconversión para la aglomeración urbana de
Tampico, en el Golfo de México. Como resultado se
obtiene el escenario Visión 2050, donde la creación
de un límite a través de los ecotonos urbanos
articula una nueva infraestructura azul y verde con
el artefacto urbano más compacto. La discusión
asocia el componente natural, particularmente los
manglares, fortaleciendo las políticas públicas para
completar el modelo de ciudad resiliente.

The integration of natural spaces in urban planning
is an accessible resource for urban efficiency and
a better quality of life. In Mexico, the diffuse
city, with a simplified planning system, degrades
natural ecosystems and fails to make efficient use
of its. Regional planning is an ideal means for the
conservation of biodiversity compatible with urban
development. Tropical cities present conditions
for a sustainable model. Through preliminary
studies and a territorial diagnosis, a prospective
of reconversion is elaborated for Tampico's urban
agglomeration in the Gulf of Mexico. As a result,
the 2050 Vision scenario is formulated, in which
the creation of a limit through urban ecotones
articulates a new blue and green infrastructure
with the most compact urban artifact. The natural
component, particularly the Tampico's mangroves,
are brought into the discussion to strengthen public
policies to complete the resilient city model.

Palabras Claves:

Keywords:

ciudades tropicales; ecotonos urbanos; ciudad
resiliente

tropical cities; urban ecotones; resilient city

1

Nacionalidad: italiano; adscripción: Facultad de Ingeniería, Universidad Autónoma de Querétaro, México; Doctor en Urbanismo,
Universidad Politécnica de Cataluña. Miembro Sistema Nacional de Investigadores nivel 1; email: mbartorila@gmail.com
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: profesora de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT), México; Doctora por la Universidad
Politécnica de Cataluña, Barcelona, España; pertenece al Sistema Nacional de Investigadores, nivel 1; líder del Cuerpo Académico UATCA-105 de Urbanismo y Medio Ambiente; email: mire.rosas@gmail.com

71

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

1. INTRODUCCIÓN

Finalmente, el tercero proyecta la posible
reconversión de la metrópoli más compacta a
través de una nueva infraestructura azul y verde
que integra los manglares y otros humedales. Se
concluye que, a través de un modelo eficiente de
ocupación del territorio, el componente natural
contiene, articula y regula la ciudad tropical.

Una importante superficie de espacios naturales
con alta biodiversidad no se incluye en el
ordenamiento de la ciudad tropical. El modelo
de ciudad difusa actual es ineficiente. Un sistema
de planeamiento simplificado por la zonificación
-que no atiende a las complejidades del sistema
urbano- y liberado al libre mercado reduce y
degrada los espacios naturales. Los ecosistemas
naturales en la ciudad son un importante recurso,
aún desconocido, para el ordenamiento territorial.
Dichos ecosistemas tienen un especial aporte en
el equilibrio de la ciudad como sistema disipador
de energía, pueden convertirse así, en una nueva
infraestructura para el bienestar y poner límite
a la expansión urbana. Así pues, la hipótesis
plantea que a más contención del artefacto urbano
y a más interrelación con los espacios naturales,
surgen mejoras en la calidad de vida urbana.
Los espacios naturales del entorno de Tampico
poseen unas cualidades ecológicas únicas. El
patrimonio natural no está suficientemente valorado
en los procesos prospectivos de escenarios futuros.
Los humedales costeros, en particular los manglares,
brindan una gran variedad de beneficios ambientales
a través de los servicios ecológicos. A nivel global, a
pesar de su importancia, su extensión se ha reducido
notablemente (Spalding, Kainuma y Collins,
2010; FAO, 2015). En la Zona Metropolitana de
Tampico (ZMT), integrada por los municipios de
Altamira, Ciudad Madero, Tampico, en el estado
de Tamaulipas; así como Pánuco y Pueblo Viejo
en el estado de Veracruz, se encuentran tres sitios
prioritarios de manglares (CONABIO, 2020)
(Figura 1). Con densidades habitacionales casi
suburbanas, consecuencia de la liberalización del
ordenamiento, los ecosistemas y relictos naturales
intraurbanos pueden configurarse como potenciales
articuladores del espacio metropolitano.
El objetivo es comprobar que el desarrollo
urbano es compatible con la integración de los
espacios naturales, a partir de nuevos enfoques
para condiciones ambientales y se desarrolla
a través de tres apartados. El primero plantea
cómo los ecosistemas naturales en un contexto
de la ciudad desregulada pueden constituir un
recurso viable para un modelo de ciudad eficiente
y mejor calidad de vida. El segundo, presenta a
Tampico como un modelo industrial agotado
con una ordenación de bajo perfil, en contraste
con un territorio tropical de alta biodiversidad.

Figura 1. Zona Metropolitana de Tampico y sitios de
manglares

Fuente: Elaboración propia en base a CONABIO (2020)

2. COMPONENTE NATURAL, RECURSO
CLAVE PARA LA RECONVERSIÓN DE LA
CIUDAD DESREGULADA
La regulación muy flexible en la planeación de la
ciudad y su región inmediata favorece un modelo
urbano-ambiental extensivo e ineficiente que
presenta una urbanización incompleta, denominada
ciudad desregulada. La ciudad neoliberal, asociada
a la industrialización, se desarrolla simultáneamente
a la explotación desmedida de los recursos naturales
y la dispersión del artefacto urbano (Kaminer et al.,
2010; Pradilla Cobos, 2014). El artefacto urbano se
refiere a la ciudad y al conjunto de infraestructuras
derivadas, como síntesis de la producción artificial
del hombre en contraposición a los ecosistemas
naturales. Pauchard y Barbosa (2013: 605)
afirman que “la conservación de los ecosistemas
y la biodiversidad, y el apoyo para la provisión de
72

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

servicios ecosistémicos, no se reconoce como un
medio principal para mejorar la calidad de vida de
los habitantes de la ciudad”. Los mismos autores
señalan que las ciudades latinoamericanas además
de su crecimiento extensivo se caracterizan por
las desigualdades sociales y los puntos críticos de
biodiversidad.
La desregulación profundiza estas distorsiones
y desequilibrios. La desindustrialización relativa
prematura (Salama 2012), encuentra a la ciudad
latinoamericana con ecosistemas naturales
poco artificializados con gran potencialidad de
regeneración, restauración y recuperación, en
un contexto donde la ordenación territorial es
poco efectiva. Fernández (2005) afirma que la
ciudad neoliberal, con la ausencia de regulación
y disminución de potencia de actores públicos,
cambia de un modelo-plan a un modelo-control.
La extinción de la planeación y la subordinación
de las políticas urbanas al capital (Pradilla Cobos,
2014) evidencian sus consecuencias ambientales.
Por tanto, comprender los modelos urbanos es
útil para prefigurar escenarios futuros. Ahora
bien, el fenómeno de la ciudad desregulada en un
entorno de alta biodiversidad, especialmente en el
trópico, presenta la posibilidad de reconversión,
con nuevos enfoques desde relación de la ciudad
y la naturaleza.
Las nuevas condiciones ambientales en la ciudad
contemporánea buscan replantear la relación con la
naturaleza, incorporando enfoques más integrales
desde el urbanismo y la ecología, especialmente
estrategias de adaptación al cambio climático
(Viganò, 2012). Surgen así nuevas hipótesis sobre
ciudad-territorio a partir del desvanecimiento de
la ciudad industrial. La planeación territorial está
cada vez más influenciada por la biodiversidad y
tiende hacia una ecologización del territorio, busca
tentativas de conciliar el desarrollo económico
y la protección de la naturaleza a través de la
concertación (Franchomme, Bonnin e Hinnewinkel,
2013). Bernardo Secchi (2007: 11) presenta tres
nuevos conceptos: 1)compatibilidad ecológica;
2)porosidad; y 3)distancia justa, que predicen
una nueva forma a la ciudad contemporánea, y
lo resume en la “forma sigue a la biodiversidad”.
La biodiversidad revelada desde la ordenación
territorial por Secchi (2007) y Franchomme et al.

(2013) promueve una mirada más amplia de la
ciudad y el territorio. Los estudios sobre el valor
de la biodiversidad tienden a la conservación,
pues entonces ¿cómo integrar su valor como
parte de la planeación urbana? Secchi (2015: 89),
en su libro póstumo, reclama “políticas […] que
intervengan de una manera difusa para garantizar
porosidad, permeabilidad y accesibilidad a la
naturaleza y a las personas: a todos, sin distinción”.
Como contrapropuesta a la ciudad excluyente, la
perspectiva de Secchi es precisa cuando plantea los
instrumentos o formas -porosidad, permeabilidad y
accesibilidad-, por un lado, así como la inclusión de
individuos sin distinción -naturaleza y personas- por
otra parte. La figura didáctica que utiliza el autor
al hablar de porosidad y permeabilidad, frente a la
aislación de los modelos de ciudad cerrada, permite
promover la conexión de flujos de los sistemas
sociales3 y naturales.
Las ciudades son sistemas socioecológicos
(Folke et al., 2005) en un proceso de adaptación
llamado coevolución (Norgaard, 1994). Las
complejas capacidades sistémicas y multi-escalares
de las ciudades son un gran potencial para una amplia
gama de articulaciones positivas con la ecología de
la naturaleza (Sassen, 2010). La ecuación sistemaentorno muestra esa relación mutua (RuedaPalenzuela, 2019), donde el conocimiento permite
anticiparse a los cambios y las dinámicas naturales,
procurando respuestas adaptables. El urbanismo
ecosistémico juega un papel clave para contrarrestar
la regresión y simplificación de los ecosistemas
naturales. Por consiguiente, la dependencia de las
ciudades de la biosfera se debe considerar para
la práctica de la ordenación del territorio. Los
planificadores urbanos reconocen que las ciudades
tienen un papel importante como administradoras
de los ecosistemas de los que dependen, como
las cuencas hidrográficas, los manglares y los
humedales, y son indispensables para la salud, así
como para reducir las vulnerabilidades urbanas a
desastres naturales (Seto, Parnell y Elmqvist, 2013).
Los beneficios de la biodiversidad, como realidad
espacial en la ciudad, son mayores integrándose a la
vida urbana a través de los servicios ecosistémicos:
provisión, regulación, culturales y soporte al hábitat
(Gómez-Baggethun et al., 2013). Estos bienes y
servicios de los ecosistemas urbanos constituyen un

3

Una figura como la accesibilidad, frente a la incapacidad de desarrollo de servicios básicos a los más desprotegidos, amplía la oferta de
opciones entre los individuos a través de los espacios abiertos, el equipamiento y la infraestructura.

73

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

activo para mantener y mejorar el bienestar humano
(Costanza et al., 2014).
En las ciudades latinoamericanas la biodiversidad,
representada por los espacios naturales como bienes y
servicios ecosistémicos, adquiere un rol central en el
ordenamiento territorial. Pauchard y Barbosa (2013:
590) señalan que “existe una necesidad urgente
de comprender cómo interactúan los servicios
de biodiversidad y ecosistemas en y alrededor de
las ciudades...” y exploran “...el potencial de la
planificación de la ciudad para proveer soporte para
la biodiversidad y los servicios ecosistémicos”.
Las posibilidades de la regeneración natural y
los vacíos son una particularidad de la ciudad
desregulada, extensa y con procesos incompletos.
En Latinoamérica, se ensayan algunas herramientas
sobre la integración del componente natural al
planeamiento (Andrade, Remolina y Wiesner, 2013,
Ruffato-Ferreira et al., 2018).
La urbanización incompleta se ha convertido
en un desafío para el ordenamiento territorial y
las políticas urbanas en Latinoamérica, donde, a
través de la prospectiva de escenarios posibles,
los habitantes podrían beneficiarse al considerar la
integración del componente natural. Los espacios
naturales, como expresión física de la biodiversidad,
además de poseer valores intrínsecos y brindar

servicios ecosistémicos, constituyen un recurso
invaluable para reconvertir la tendencia del actual
modelo ineficiente de ocupación del territorio hacia
la ciudad resiliente. La ciudad resiliente posee la
capacidad de anticiparse a los escenarios futuros
y adaptarse a los cambios de una manera eficiente.
De modo que, la consideración de los espacios
naturales explora un camino hacia la eficiencia
urbana y mejor calidad de vida (Figura 2).
Este artículo desarrolla un enfoque que vincula la
urbanización incompleta a la infraestructura azul y
verde. La infraestructura azul y verde, que considera
los cuerpos de agua y las comunidades vegetales,
se puede definir como un sistema estratégicamente
planificado de espacios naturales y seminaturales,
así como otros elementos ambientales diseñados y
gestionados para ofrecer servicios ecosistémicos,
que aumentan la resiliencia y reducen la huella
ambiental. Además, se proponen algunos conceptos
útiles que articulan el modelo de ciudad sostenible:
ecotonos urbanos y compacidad. Los ecotonos
urbanos (Bartorila, 2001) integran características
socio-ecológicas y configuran un sistema que
contiene y redefine al artefacto urbano frente a los
ecosistemas. La compacidad media metropolitana,
que interviene en la ocupación relaciona el volumen
construido y los espacios abiertos.

Figura 2. Reconversión urbana de la ciudad desregulada hacia la ciudad resiliente a través de los espacios naturales

Fuente: Elaboración propia en base a Haase et al., 2014

74

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

3. TAMPICO: LA ORDENACIÓN DE UN
MODELO INDUSTRIAL AGOTADO EN UN
ENTORNO DE ALTA BIODIVERSIDAD

Las ciudades tropicales, a diferencia de
las ciudades templadas y boreales, presentan
características diferentes, la biodiversidad es una
de ellas. Lugo (2014) destaca que la interacción
entre la cubierta verde, la gente y las instituciones
en los trópicos es un gran reto para estudiar por
los científicos. Entre los valores intrínsecos de
la biodiversidad en la ciudad tropical, MuñozErickson, Lugo y Quintero (2014) señalan la
importancia y la superficie de la cobertura azul
y verde explicando así, el rol predominante
del componente natural a considerar en la
planeación urbana. Los autores señalan, respecto
a las implicaciones del clima en la biota de San
Juan de Puerto Rico para la comprensión de los
sistemas socio-ecológicos urbanos, que: “la
respuesta rápida de este ecosistema urbano a
las perturbaciones pone de relieve el papel de la
infraestructura verde y azul en la mitigación de
las vulnerabilidades que resultan del componente
urbanizado de la ciudad” (p. 7). A partir de los altos
índices de biodiversidad presentes en las ciudades
tropicales, su conservación y el incremento
de la masa forestal, entre otros, contribuyen a
disminuir el impacto al cambio climático. Sus
condiciones socio-ecológicas particulares brindan
la oportunidad para un nuevo proyecto territorial.
En consecuencia, el componente natural en
los entornos tropicales está llamado a integrarse
al artefacto urbano y aportar sus propios servicios
ecosistémicos. Los procesos urbanos incompletos,
en un modelo industrial agotado, deben recurrir a
los recursos latentes del territorio. Coexiste así,
una transición de la ciudad desregulada hacia
la ciudad resiliente, donde es útil explorar sus
estructuras funcionales y sus formas resultantes.
El modelo buscado, desde la perspectiva de la
ciudad como sistema socio-ecológico, repasa los
valores intrínsecos de la biodiversidad. Así se
expone el postulado donde el componente natural
tiene un rol central en la planeación y su estudio
demuestra la urgencia de incorporarlos en la
ordenación del territorio.

Tampico puede ejemplificar perfectamente la
explotación del trópico con el desarrollo industrial
de gran escala, así como el deterioro ambiental del
territorio. A pesar del importante volumen de estudios
que promueven la conservación de la biodiversidad,
como se observa en la Tabla I, la planeación
urbana ha seguido una práctica sin integrarlos
suficientemente. Las consecuencias ambientales,
por la persistencia del patrón de explotación y
la anárquica ocupación del suelo se desarrolla
simultáneamente al incremento de actividades de
servicios4, vislumbrando un modelo industrial en
crisis y a la deriva. El petróleo que fue la base de
la economía regional y el mayor recurso energético
del siglo XX se está agotando, por consiguiente,
está dando paso a la ciudad posindustrial (Santiago,
2014). La cultura del bienestar soportada en la
barata energía del petróleo todavía busca aislarse
del contexto, particularmente para olvidarse de las
condiciones insalubres en el trópico.
El puerto de Tampico se fundó sobre las
márgenes del río Pánuco, en el Golfo de México,
por una república emergente en 1823. A finales
del siglo XIX afloran síntomas de problemática
ambiental y de salud (Kuecker, 2008) que
provocan un estudio de saneamiento con sus
respectivos proyectos de mejoras materiales
(Prieto, 1899). La explotación y el desarrollo de la
industria petrolera se asocia a las infraestructuras
de transporte, en base al binomio petróleo-puerto.
La transformación del paisaje de la selva nublada
en la Huasteca, a través de la generación del puerto
de Tampico y el ferrocarril, así como la industria
petroquímica con el nuevo puerto industrial,
impulsan las mayores repercusiones ambientales
(Santiago, 2011 y 2014). Entre 1970 y 1995,
Tampico presenta cierta estabilidad económica
con terciario predominante y actividad industrial
importante (Propin y Sánchez-Crispín, 2001).
Actualmente el modelo industrial está en declive,
y muestra características de agotamiento: áreas
industriales semiabandonadas, terciarización
informal, alta contaminación, bajo crecimiento de
la economía, y mayor desigualdad social.

4

En la aglomeración urbana de Tampico, la Población Económicamente Activa (PEA) se concentra en los sectores terciario y secundario
con 62.7% y 27.2 %, respectivamente, mientras que el sector primario ocupa solamente 8.4% de la PEA total (ONU-Habitat, 2018)

75

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

La urbanización de las zonas costeras y su
impacto presenta la ambigüedad de riqueza y
riesgo ambiental. Jiménez, Salinas y Campos
(2004) destacan el gran valor de humedales
costeros, señalan a la actividad industrial y el
desarrollo anárquico asociado como el mayor
vector de deterioro, además sugieren su manejo
integral a través del ordenamiento ecológico.
El caso de la degradación de lagunas urbanas y
periurbanas está causado tanto en el modelo de
crecimiento como en la falta de planeación (BatresGonzález, 2013). Batres-González sintetiza “la
pérdida de 767 ha entre 1985 y 2010 de superficie
acuática de las lagunas urbanas Tampico Madero”
(p. 526) e indica el valor de la biodiversidad
de las lagunas como soporte del desarrollo
urbano. En el contexto del cambio climático las
situaciones del entorno de Tampico, como los
peligros naturales derivados de los fenómenos
hidrometeorológicos extremos en relación con la
planificación, sugieren la necesidad de mantener
cuerpos de agua y masas vegetales, así como
promover la forestación (Sánchez-González,
2011). Asimismo, la importancia de conservar las
superficies de agua, como ríos y lagunas, reducen
la isla de calor, el impacto desfavorable sobre
el confort y la demanda de energía en la ciudad
(Rosas-Lusett, 2019). Así pues,
“En materia ambiental, los problemas más
relevantes de la aglomeración urbana y
del municipio de Tampico se asocian con
la urbanización extensiva, desordenada e
insustentable que daña los humedales y
manglares de la región, y contamina los

recursos naturales al consumir suelo y
biodiversidad prácticamente sin control”
(ONU-Habitat 2018: 35-36).
3.1 Bajo perfil del ordenamiento ecológico y
urbano
En México, el ordenamiento territorial, tanto en
la planificación urbana como en el ordenamiento
ecológico, resulta poco eficiente en la
instrumentalización y aún presenta importantes
retos (Gutiérrez Chaparro, 2009; OsegueraPonce, Rosete y Sorani-Dalbón, 2010; Bollo
Manent et al., 2018). El ordenamiento ha buscado
por caminos diferentes, a veces contradictorios, la
prosperidad urbana y la protección del ambiente
desde planes de desarrollo a estudios para la
conservación de la biodiversidad, en la ZMT se
pueden distinguir al menos dos generaciones. La
primera, la planificación desarrollista (1940-1985),
se asocia a la industria y, por tanto a la explotación
del territorio y sus recursos naturales, con un
periodo de institucionalización de la planeación. La
segunda, la liberalización del ordenamiento (19852019), simultánea a investigaciones ecológicas,
resultando un modelo urbano-ambiental ineficiente.
El crecimiento de la superficie urbana ha duplicado
el crecimiento de población (ONU-Habitat,
2018). Así, ambas generaciones presentan serias
dificultades para la instrumentación de políticas
públicas de ordenamiento, así como un alto nivel
de detalle en estudios y diagnósticos, agrupados
en planeación urbana, ecológica y ordenación del
territorio (Tabla I).

Tabla 1. Figuras de ordenación
y estudios ecológicos en la Zona
Metropolitana de Tampico
Fuente: Elaboración propia en base a
a revisión bibliográfica

76

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

En Tampico se asocia el desarrollismo a las
primeras experiencias de planificación (Lazo,
1945). El denominado planeamiento regional
da el impulso al desarrollo de la infraestructura
de comunicación y a la industria, donde el
promotor es el estado. Las ideas de planificación
desarrollista propuestas por Lazo para Tampico se
continúan a través de los planes de 1974 y 1982.
Por tanto, la trilogía de planes de Lazo a RamírezVázquez busca dar respuesta al crecimiento físico
y demográfico y coincide con el denominado
milagro económico mexicano (1940-80). Derivado
del plan del 1982, el Proyecto de Ordenamiento
Ecológico del Puerto de Industrial Altamira y de
su Área de Influencia (SEDUE, 1984) muestra el
bajo perfil de la planeación urbana y ecológica en
la transformación equilibrada del territorio. En el
caso de la industria petroquímica, impulsada en los
alrededores de la ZMT con su máximo desarrollo
entre 1976-1982 (Martínez-Laguna, 2001),
promovió un crecimiento rápido, desordenado
y con consecuencias medioambientales aún hoy
patentes (Figura 3).

A mediados de los ochenta5 se sientan las
bases de planeación ambiental, desvinculada de
la planeación urbana (Azuela, 2006). El nuevo
ordenamiento ecológico del territorio oscila entre
el aprovechamiento de los recursos, reconversión
productiva y la conservación. La liberalización del
ordenamiento a partir de los noventa6 muestra la
abdicación de la planeación por parte del estado al
mercado promotor (Garza, 2003). El planeamiento
urbano ambiental deriva en el ordenamiento
territorial. Bajo el contexto neoliberal, en la ZMT
la segunda generación de planes da prioridad al
desarrollo urbano minimizando la regulación y
permitiendo incorporar casi todo tipo de suelo
en la expansión de la ciudad. Desmontada la
estructura federal de planeación, los municipios y
los estados asumen una ordenación más limitada
como los planes de 1994 y 2010, que no integran
los municipios vecinos de Veracruz. En México,
la coincidencia entre los lineamientos de la
ordenación ecológica y la desregulación de la
planificación urbana presenta una particularidad:
una metrópolis ineficiente, más cara y que
promueve la fragmentación.
Los estudios, diagnósticos, así como planes
y programas enlistados en la tabla I, reflejan
un ordenamiento ecológico y urbano con
pocos resultados. Por ejemplo, el “Proyecto de
Ordenamiento Ecológico, Urbano, Industrial y
Portuario de la Zona Conurbada del río Pánuco,
Tamaulipas-Veracruz”, (INE, 1993), aborda la
situación ambiental con su problemática y zonas
críticas, consecuencia del desarrollo del puerto
industrial sobredimensionado7 y el crecimiento
no planificado. En la justificación del proyecto
se menciona la urgencia de proteger el medio
ambiente y salvaguardar el bienestar de la
población. Entre los objetivos específicos se
encuentra el de “determinar las áreas naturales
que deberán ser conservadas o incluidas dentro del
Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas
(p. 28). Sin embargo, a más de 25 años, sólo se
cumplió parcialmente con el objetivo descrito
(Figura 4).

Figura 3. Nuevo Desarrollo Altamira Duport. Proyecto
de Ordenamiento Ecológico del Puerto de Industrial
Altamira y de su Área de Influencia. 1984

Fuente: Secretaría Desarrollo Urbano y Ecología,
SEDUE, (1984)

5

En 1988, en la nueva Ley General del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente se define al Ordenamiento Ecológico del Territorio
como un instrumento de política ambiental.
6
A partir de 1993 con la Nueva Ley General de Asentamientos Humanos.
7
16 738 ha de utilidad pública para el desarrollo portuario industrial en Altamira expropiadas en decreto 21 de julio de 1980.

77

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

así como aquéllas con mayores posibilidades
de conservación en función a aspectos sociales,
económicos y ecológicos (Arriaga-Cabrera et
al., 1998; Arriaga et al., 2000; Arriaga, Aguilar
y Alcocer, 2000). Así mismo, se desarrolló el
programa de las “Áreas de Importancia para
la Conservación de las Aves” (AICAS) con el
propósito de crear una red regional de áreas
importantes para la conservación de las aves.
Así, en la ZMT, se identifican las 5 siguientes: la
región marina prioritaria Laguna de San Andrés
de 238 000 ha; la región marina prioritaria
Pueblo Viejo-Tamiahua de 638 700 ha; la región
hidrológica prioritaria Cenotes de Altama 501
428 ha; la región terrestre prioritaria Laguna de
San Andrés de 73 200 ha; y el área de importancia
para la conservación de las aves Humedales sur
de Tamaulipas y norte de Veracruz de 448 777 ha.

Figura 4. Diagnóstico Integrado. Proyecto de
Ordenamiento Ecológico, Urbano, Industrial y
Portuario de la Zona Conurbada del río Pánuco,
Tamaulipas-Veracruz. 1993

Fuente: INE (1993)

El alto valor ecológico de los espacios
naturales en la ZMT se refleja, por un lado en las
10 áreas identificadas por la Comisión Nacional
para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad8
como prioridad para la conservación, donde se
destacan 3 sitios de manglares. Por otro lado,
el área natural protegida municipal La Vega
Escondida ocupa el 38% de superficie de la ciudad
central, Tampico (Figura 5). Sin embargo, los
diversos programas de ordenamiento territorial
y desarrollo urbano de Tampico, Cd. Madero y
Altamira, aprobados entre 2011 y 2019, a través
de zonificación secundaria, distinguen otras
áreas naturales protegidas como zonas sujetas a
proyecto de preservación ecológica sin aplicación
efectiva. El Puerto Industrial de Altamira incluye
un cordón ecológico y litoral ocupado en parte
por infraestructuras. Los estudios que promueven
la biodiversidad a través de la delimitación
de regiones, áreas y sitios prioritarios para la
conservación contrastan con la implementación
del ordenamiento municipal en la preservación
de áreas naturales.
La CONABIO ha impulsado un programa
de identificación de regiones prioritarias para
la biodiversidad donde se definieron las áreas
de mayor relevancia en cuanto a la riqueza de
especies, presencia de organismos endémicos y
áreas con un mayor nivel de integridad ecológica,

Figura 5. Áreas, regiones y sitios naturales prioritarios
para la conservación de la biodiversidad

Fuente: Elaboración propia en base a CONABIO (2009
y 2020) e IMEPLAN (2010)

En la aglomeración urbana de Tampico
también se identificaron la confluencia de tres
sitios de manglar y dos sitios prioritarios para la

8

Las áreas, regiones y sitios prioritarios ocupan 1 166 922 hectáreas, que incluyen una importante superficie marina sobre el Golfo de
México, con un perímetro de 959 143 km.

78

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

conservación de los ambientes costeros y oceánicos.
El estudio de extensión y distribución de los
manglares de México, a través de una cartografía a
escala 1:50,000, permite cuantificar una superficie
de 774 090 ha de manglares (CONABIO, 2009).
De los 81 sitios de manglar identificados por los
especialistas, tres corresponden al área de estudio:
Lomas del Real, Miramar y Pueblo Viejo-el
Chairel. Los tres sitios de manglar con relevancia
biológica y con necesidades de rehabilitación
ecológica están en áreas centrales del desarrollo
de la zona metropolitana, en conjunto abarcan
un área 99 188 ha. Por otra parte, el Análisis
de Vacíos y Omisiones de Conservación de la
biodiversidad (Gap Analysis) identificó 105 sitios
prioritarios para la conservación de los ambientes
costeros y oceánicos (CONABIO-CONANPTNC-PRONATURA, 2007). Los dos sitios se
superponen con el artefacto urbano metropolitano
en sus extremos: el sitio de humedales costeros
del sur de Tamaulipas de 198 123 ha y el sitio de
lagunas de Pueblo Viejo-Tamiahua de 298 139
ha. En resumen, de los 10 polígonos se destaca
el sector con dos o más coincidencias de estudios
prioritarios para la conservación con una superficie
de 586 251 ha, como se muestra en la figura 5.
Las políticas de eficiencia urbana y la
conservación ambiental rezagada expresan
contradicciones en el ordenamiento territorial. Si
la planificación desarrollista jerarquizó las vías de
transporte asociada a la producción industrial, el
ordenamiento ecológico no consigue revertir la
tendencia de un modelo ineficiente de ocupación
de suelo preservando los ecosistemas naturales.
La ciudad desregulada es consecuencia de la
ausencia de espacios de discusión sobre modelos
urbanos, y falta de acuerdos de proyecto común
entre la población, técnicos y autoridades,
y además posee instrumentos ineficientes y
genéricos como la zonificación. La simplificación
del planeamiento a través de la zonificación
secundaria en los programas desarrollo urbano
y la definición de las unidades de gestión
ambiental (ugas) en el ordenamiento ecológico,
cual abstracción con escaso conocimiento del
territorio, resulta insuficiente para materializar un
modelo urbano-ambiental armónico y conservar
ecosistemas naturales en riesgo. Es necesario
un plan proactivo para la conservación de los
ecosistemas naturales. Así pues, las prácticas
del ordenamiento ecológico del territorio junto
a la investigación ecológica promueven la

conservación de la biodiversidad, a través de la
creación de áreas protegidas.
El crecimiento descontrolado promueve
la marginación y destrucción de los espacios
naturales, asimismo el artefacto urbano presenta
una forma desarticulada del territorio de soporte,
comprobando la ineficiencia de los instrumentos
de regulación. La zona metropolitana de Tampico
está rodeada por importantes cuerpos de agua,
lagunas, humedales, ríos, mar, e inmersa en un
marco de vegetación tropical. Dichos espacios
de gran valor ecológico están en regresión, con
problemas de contaminación y desintegrados de
la ciudad. El artefacto urbano industrial presenta
condicionantes en el entorno tropical que permiten
replantear la relación con el ambiente acuático y
los ecosistemas terrestres.
El uso y abuso de los recursos naturales o, por
el contrario su valoración e integración, pueden
ser los elementos claves en la reconversión
urbana. El corazón de la biodiversidad son
los humedales (Escobar de la Cruz, 2015). El
territorio se reconvierte del oro negro al verde
humedal; aunque la ciudad como área gris
absorbió el color del oro negro, las nuevas líneas
de desarrollo sostenible proponen las tonalidades
azul y verde. Ahora bien, la reconversión pasa por
reflexionar sobre el agotamiento de un recurso
natural que dio energía barata a la industria y
al transporte del siglo XX, el petróleo, frente a
los frágiles ecosistemas costeros que pueden
aportar bienes y servicios para el desarrollo
sustentable de las metrópolis. Especialmente
en el caso de las ciudades tropicales, es más
evidente tanto la sobreartificialización a través
de la explotación, como la alta biodiversidad de
los ecosistemas. Así, el modelo de explotación,
ya en crisis, se refleja en los espacios naturales
de Tampico, abriendo una nueva prospectiva
desde el ordenamiento territorial. Sobre las
ciudades mexicanas Pauchard y Barbosa (2013)
afirman que es urgente cerrar la brecha entre los
hallazgos en la investigación ecológica y la toma
de decisiones relacionadas con la urbanización
e involucrar a los ciudadanos para apoyar un
desarrollo urbano basado en el ecosistema.
Los autores señalan que “Las áreas urbanas y
la biodiversidad no necesitan ser mutuamente
excluyentes, y las ciudades pueden –y deberían–
promover la inclusión de la naturaleza y la
vida silvestre en el paisaje urbano, en lugar de
mantener barreras” (p. 603).
79

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

4. RECURSOS NATURALES PARA LA
RECONVERSIÓN: LA METRÓPOLI DE
LOS MANGLARES

sobre la subcuenca del mismo nombre es el más
extenso. El sistema litoral norte, correspondiente a
la subcuenca Laguna de San Andrés, el más frágil
donde peligra la preservación del cordón litoral,
dunas, playas y marismas. El sistema Pánuco
sur, corresponde a sectores de las subcuencas del
río Pánuco, y la Laguna Pueblo Viejo (Tabla II).
Siete espacios naturales metropolitanos incluyen
áreas de manglares y otros humedales. Entre los
otros recursos para la reconversión y debido a la
ocupación ineficiente del suelo, se destacan al
interior de la ciudad importantes vacíos urbanos 2
242 ha, y escasos espacios verdes 96 ha, además
de importantes áreas de propiedad del estado. El
caso de áreas otorgadas a Petróleos Mexicanos, el
explotador del subsuelo puede convertirse en el
custodio de los ecosistemas terrestres y acuáticos.

El presente apartado analiza los componentes
naturales del territorio con sus peculiaridades para
elaborar el escenario visión al 2050. Un modelo
de ciudad resiliente, más sostenible, requiere una
prospectiva de transformación donde la biodiversidad
se integre a la ordenación territorial. Tampico y
su aglomeración urbana presentan interesantes
posibilidades de reconversión metropolitana a
través de la delimitación de la expansión urbana,
la reducción de riesgos y desastres naturales,
los aportes al acondicionamiento ambiental, la
protección de ecosistemas frágiles, y la ampliación
de espacios abiertos públicos. La metrópoli de
los manglares es el escenario futuro que considera
la articulación de una nueva infraestructura azul
y verde con un artefacto urbano más compacto.
Entre los recursos para la posible reconversión, se
propone reconsiderar el soporte hidrológico y los
espacios naturales.
La investigación prospectiva sobre espacios
de agua en condiciones al cambio climático,
en un territorio como la desembocadura del río
Pánuco, significa explorar escenarios de una
ciudad extrema (Fabian y Viganò, 2010). Los
paisajes naturales de la ZMT están sustentados
por el soporte hidrológico formado por el sistema
fluvial del Pánuco, sobre cuyas riberas se emplaza
la ciudad, por el conjunto lacustre Tamesí al
poniente del núcleo urbano y por el litoral del
Golfo de México (Sánchez-Crispín y Propin,
2005). La invasión progresiva de humedales
con remoción de vegetación riparia, rellenos y
construcción de viviendas precarias, explota y
cambia las dinámicas de los recursos hídricos. Las
zonas federales de ribera presentan una protección
difusa y son fácilmente vulnerables. En la ZMT
convergen cinco subcuencas, donde los cuerpos
de agua ocupan 25 878 ha. En sus márgenes,
se destacan importantes áreas susceptibles de
inundación por debajo de la cota 5 sobre el nivel
del mar, estas ocupan una superficie de 5 034 ha
del artefacto urbano (Figura 6).
El estudio de caracterización de espacios
naturales metropolitanos, agrupados en tres
sistemas en correspondencia con las subcuencas,
delimita 24 espacios que suman unas 49 740 ha
donde el 9.15% corresponde a manglares. El sistema
lacustre Tamesí, al oeste del artefacto urbano,

Figura 6. Plano subcuencas, cuerpos de agua y áreas
inundables ZMT

Fuente: Elaboración propia, con base en Gobierno
del Estado de Tamaulipas (2009), IMEPLAN (2010) y
CIDIPORT (2011)

80

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Tabla 2. Caracterización y delimitación de
espacios naturales metropolitanos

Fuente: Elaboración propia a partir de
Bartorila, Rosas-Lusett y Camacho (2014)

Por otra parte, la ZMT, extendida y disuelta
en el paisaje, presenta una superficie urbana de 18
830 ha, con una densidad urbana media de 45.75
hab/ha (ONU-Habitat 2018). Si consideramos al
área urbana programada con una zona industrial
sobredimensionada y las reservas territoriales,
presenta una densidad habitacional casi suburbana
de 11.83 viv/ha9, frente al escenario actual de
14.29 viv/ha. Este escenario, así como los espacios
ociosos y potenciales son consecuencia de la ciudad
desregulada con su bajo perfil del ordenamiento.
Las dificultades de colaboración entre estados,
municipios y hasta puertos (Villagomez-Espinosa y
Chías-Becerril, 2014), con intereses aparentemente
contrapuestos, exhiben un territorio sin proyecto.
Un escenario de futuro compartido se puede acordar
a través del ordenamiento territorial utilizando los
recursos naturales. Concertar un modelo hacia
una ciudad resiliente implica un interés común
que promueva acuerdos para la reconversión. El
entorno tropical presenta comunidades vegetales
aún con pocas perturbaciones, donde el manglar es
una especie sensible al desarrollo económico. Por
tanto, el manglar se puede considerar un indicador
en la transición entre la explotación del modelo
industrial a la integración en un modelo sostenible
del territorio. La reconversión a partir del soporte
hidrológico y los espacios naturales se aplica en
una prospectiva hacia el 2050 a modo de hipótesis
para la aglomeración urbana y su entorno.

de la población no necesariamente debe implicar
un crecimiento de la ocupación de más territorio.
Precisamente, la hipótesis propuesta es una
visión a largo plazo, que replantea el modelo
urbano-ambiental hacia una opción más eficiente
y sostenible: la metrópolis de los manglares. La
artificialización, producto de la modernización
forzada, ha dejado infraestructura de servicios
subutilizada sin suelos urbanos consolidados y
enormes espacios naturales con biodiversidad
que poseen capacidad de regeneración. Podríamos
encontrar así el nexo entre la ciudad desregulada y
los espacios naturales, optimizando los remanentes
de la herencia del desarrollo industrial y reutilizando
los recursos naturales con alta biodiversidad en el
trópico. Al decir de Sassen (2015), la ciudad puede
seguir reinventándose por su condición compleja y
particularmente incompleta. Así pues, los objetivos
de la reconversión buscan contribuir a la definición
de una nueva aproximación proyectual. Los espacios
naturales, aunque frágiles, pueden completar
los tejidos urbanos, haciéndolos más porosos y
permeables e incorporar los servicios ecosistémicos.
El modelo explora un nuevo patrón de ocupación
del territorio que se resume en la creación de un
límite a través de una nueva estructura de ecotonos
urbanos y una propuesta de compacidad media.
La metrópolis de los manglares articula una nueva
infraestructura azul y verde y unos distritos urbanos
semicompactos. Se considera la conformación
específica de los ecosistemas naturales en los
escenarios futuros para el ordenamiento territorial. La
hipótesis de un modelo eficiente para la reconversión
de la ciudad tropical se sintetiza en: 1) una propuesta
firme de contención del artefacto urbano; 2) la
integración de los espacios naturales metropolitanos
con sus servicios ecosistémicos urbanos para una
mejor calidad de vida, y 3) el desarrollo equilibrado
entre el volumen construido (de los tejidos urbanos)
y espacios abiertos que propugna la compacidad.
El Anillo Azul, conformado por un sistema de

4.1 Prospectiva Zona Metropolitana de
Tampico 2050
Si se mantiene el escenario tendencial en la zona
metropolitana a mediano y largo plazo, la presión
sobre los espacios naturales se desarrollará en
simultáneo a la dispersión urbana. El incremento
9

Zona metropolitana programada con una superficie de 24 207 ha.

81

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

núcleos con alto grado de naturalidad, delimitan
la ZMT. La nueva estructura de ecotonos urbanos
integra los espacios de contactos entre la ciudad y
tres elementos de la infraestructura azul y verde:
núcleos, nodos y conexiones (CEA, 2014). En tercer
lugar, el artefacto urbano está formado por distritos
semicompactos, integrados a distintos nodos y
conexiones. Así, la naturaleza como espacio de
convivencia, agrega valor a la compacidad.
Las áreas inundables y los manglares justifican
un replanteamiento de las estructuras urbanas en la
ciudad tropical. Las áreas anegadizas forman parte de
la dinámica de los humedales y son una oportunidad
de recomponer los bordes urbanos a partir de alejar
a los habitantes del riesgo, además de ofrecer la
continuidad espacial de los ecosistemas. Al mismo
tiempo, el reconocimiento de los cuerpos de agua
regenera las fachadas de la nueva metrópoli. Por
otra parte, los manglares son una especie testigo de
nichos de hábitat que cumplen importantes funciones
para las sociedades urbanas, como protección de
fenómenos climáticos, espacios productivos para la
pesca artesanal, entre otros. Por lo cual, los límites
de las subcuencas, las áreas vulnerables a inundación,
el valor de los humedales y especialmente los
manglares, además de los vacíos urbanos son los
componentes del territorio sobre los que se apoya el
escenario-visión para el 2050.
La prospectiva para la ZMT presenta un
modelo de ocupación del territorio con una
compacidad factible, integrada a los espacios
naturales que incrementa los bienes y servicios
ecosistémicos.
Se consideró una tasa de
crecimiento medio anual del 2% para la ciudad
hacia el año 2050 resultando una población
de 1 258 117 habitantes (proyección propia a
partir de CONAPO, 2018). El incremento de
más de un tercio de la población actual, 861
743 habitantes (INEGI, 2015), exige revisar
las políticas de redensificación y la presión
sobre la ocupación del suelo en áreas naturales
vulnerables. El escenario Visión 2050 considera
al artefacto urbano contenido en el Anillo
Azul. La proyección propuesta según el estudio
presenta una densidad bruta de 56.16 habitantes
por hectárea. El modelo urbano-ambiental hacia
la ciudad resiliente conserva áreas con alta
biodiversidad y promociona la eficiencia del uso
del suelo urbano a través de la compacidad.
El Anillo Azul para la ZMT constituye una pieza
de escala territorial compartida por los estados de
Veracruz y Tamaulipas en la jurisdicción de cinco

municipios y dos puertos. Como estrategia para
limitar la expansión del artefacto urbano el anillo
revaloriza los ecosistemas acuáticos y terrestres
del territorio. Se configura por diez núcleos que
actúan como filtro verde periurbano y regulador
de las temperaturas, ocupando una superficie de
40 135 hectáreas. El anillo propuesto parte de dos
elementos existentes, el Área Natural Protegida La
Vega Escondida y el Cordón Ecológico y Litoral
del Puerto Industrial de Altamira que suman en
conjunto 5 733 hectáreas. La opción de ampliar
el Anillo Azul al interior del Puerto Industrial
que incorpore los manglares, otros humedales y
un sector de laguna San Andrés y otras lagunas,
representaría un incremento de 3 000 ha más.
El Anillo Azul se completa con cuatro parques
territoriales (9 066 ha) y cuatro áreas naturales
en ecosistemas acuáticos compuestos de ríos y
humedales (23 817 ha) (Figura 7).
Figura 7. Escenario Visión 2050: Distritos semicompactos
y núcleos del Anillo Azul

Fuente: Elaboración propia en base a Bartorila,
Rosas-Lusett y Camacho (2017)

82

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Los parques territoriales asociados y cercanos
a ecosistemas periurbanos tendrán mayor
funcionalidad en cuanto a potencial para albergar
biodiversidad. El parque territorial las Marismas,
el de mayor dimensión con 4 752 ha, al centro de
los distritos más poblados colinda con las zonas
industriales y configura el espacio abierto natural
fundamental del anillo. Este parque territorial,
con playas, dunas, humedales y un mayor número
de sistemas lacustres (lagunas San Andrés,
Marismas, San Jaguey, El Gringo, Aguada
Grande, El Chipuz y La Ilusión), funciona
como límite y nueva fachada urbana para cuatro
distritos: Altamira, Miramar, Tampico Central y
Puerto Industrial. El Anillo Azul incluye en su
interior 22 492 ha de cuerpos de aguas y 9 966
ha de áreas inundables, que ocupan el 81% de
la superficie total del anillo, de ahí su nombre.
Las cuatro áreas naturales de ecosistemas
acuáticos que lo completan son estratégicas para
la conservación de la biodiversidad. Son espacios
de grandes dimensiones, mayoritariamente áreas
federales situadas al oeste del artefacto urbano. Los
humedales presentes en el anillo, especialmente
los manglares son uno de los componentes más
vulnerables y simultáneamente con un valor
territorial único. El Anillo Azul preserva 3 858
ha de manglares e incluye 10 793 ha de otros
humedales (Tabla III).
Finalmente, la conformación del artefacto
urbano para la ZMT asocia las matrices del
agua, de los ecosistemas y de la artificialización
a través de cinco distritos semicompactos. La
configuración del distrito Tampico Central
agrupa sectores de cuatro municipios, así como
tres subcuencas, y en su interior conserva el
humedal de la Laguna del Carpintero, con
relictos de manglares. El Distrito Altamira,
el menos consolidado, posee la mayor área
industrial y puede replantearse la reconversión
del modelo con un importante sistema de parques
y conexiones. En el Distrito Miramar, un sector
con dinamismo, donde convergen la refinería, el
puerto, la playa, las dunas y los humedales, con
vocación de uso turístico e industrial. El Distrito
de Pueblo Viejo presenta aptitudes para el uso
residencial y la conservación de la naturaleza.
El distrito más grande es el Puerto Industrial
Altamira incorpora usos complementarios como
áreas naturales protegidas. La compacidad
metropolitana, prefigurada en distritos, se
articula con el sistema de espacios abiertos

urbanos y naturales de diferentes escalas como
los nodos y las conexiones. En resumen, el modelo
territorial propuesto, presenta al artefacto urbano
semicompacto de 22 402 ha, contenido por el Anillo
Azul, cuyo 11.9% está destinado a parques urbanos
con 40 km de conectores verdes. La incorporación
de los espacios naturales en las ciudades tropicales
promueve el uso más eficiente del artefacto urbano,
así como la transformación desde los espacios
marginales hacia los ecotonos urbanos.

83

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Tabla 3. Dimensión espacial de la reconversión: escenarios y componentes
A. Escenarios actual y Visión 2050

B. Componente naturales Metrópolis de los manglares (gráfica)

Fuente: Elaboración propia a partir de Bartorila, Rosas-Lusett y Camacho (2014 y 2017)

84

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

5. CONCLUSIONES: LA PARADOJA DE LA
CIUDAD INCOMPLETA

Las ciudades necesitan límites, pero además
necesitan utilizar con racionalidad la infraestructura
subutilizada y el suelo urbanizado. Crecer no es
ocupar. La prospectiva presentada permite mostrar
al artefacto urbano, y su capacidad ociosa de alojar
el crecimiento de población para los próximos
30 años en equilibrio con los espacios abiertos.
Asimismo, el reciclaje de los ecosistemas se
incorpora en la ordenación del territorio para
reconvertir la ciudad incompleta. Los manglares
constituyen el núcleo de la biodiversidad
metropolitana de Tampico. El escenario previsto
para 2050 incorpora 23 817 ha de áreas naturales
en ecosistemas acuáticos configurando un Anillo
Azul, respetando el paisaje del agua en la futura
metrópoli. Las áreas, regiones y sitios prioritarios
conservación biodiversidad se incrementaría del
2% al 13%.
El estudio y la prospectiva presentadas demuestra
que el componente natural contiene, articula y regula
la ciudad tropical. Es decir, además de promover una
ciudad saludable, comprueba una nueva estructura
más eficiente. La hipótesis demostrada es que a más
contención del artefacto urbano y simultáneamente
a más interrelación con los espacios naturales
metropolitanos, surgen mejoras sustanciales a la
calidad de vida urbana: control de extensión de la
ciudad, conservación de la biodiversidad, disminución
de islas calor, ahorro de los gastos energéticos, más
accesibilidad de los ciudadanos a espacios abiertos e
incremento de áreas de recreación.
Resulta ineludible avanzar hacia un
ordenamiento diferente de la ciudad en armonía con
su territorio. La nueva propuesta para la metrópolis
de los manglares, además de convertirse en un
programa de ordenación del territorio, propugna
reconvertir la ciudad extensa mexicana y sugiere
cómo enfocar gestión de áreas naturales protegidas
en ámbitos urbanos. Por tanto, la integración del
componente natural en el desarrollo de la ciudad
desregulada verifica la importancia de un nuevo
equilibrio, que disminuye la entropía entre el
artefacto urbano y los ecosistemas. En definitiva,
los espacios naturales en las ciudades tropicales
son un recurso de bajo costo para mejorar la calidad
de vida, hacer más eficiente el funcionamiento del
territorio y en consecuencia la disminución del
efecto del cambio climático. C

Podemos afirmar, que existen las condiciones para
integrar los espacios naturales en el ordenamiento
de la aglomeración urbana de Tampico: importantes
superficies correspondientres a áreas públicas
-especialmente asociadas a ámbito federal-,
antecedentes de espacios naturales protegidos,
áreas vacías al interior de la ciudad y una tasa de
crecimiento media. El medio físico condiciona el
desarrollo saludable de la ciudadanía y su bienestar.
Los tipos de relaciones entre el artefacto urbano y
los ecosistemas naturales pueden producir daños
ambientales o contribuir a la sostenibilidad; en
gran parte depende de los paradigmas culturales
que guían los escenarios de transformación. Sin
embargo, el ordenamiento territorial, potencialmente
expresión del proyecto colectivo de ciudad, es muy
débil en Tamaulipas y Veracruz. El estudio muestra
las contradicciones entre el ordenamiento y las
políticas de eficiencia urbana. La conservación de
los espacios naturales no es incompatible con el
desarrollo. La inversión para la conservación y el
mantenimiento de la biodiversidad es relativamente
barata, a diferencia de la inversión en infraestructura
para la expansión urbana, que resuelta más cara. Esto
resitúa el paradigma de la ocupación eficiente del
suelo. En consecuencia, los acuerdos para futuros
escenarios permitirían a las administraciones locales
revertir el aumento del suelo urbanizable e integrar
la dimensión de la biodiversidad con sus servicios a
la vida urbana.
La ordenación del territorio debe recuperar
el plan de ordenamiento y/o de manejo como
un proyecto concertado y no persistir en una
cierta práctica que vigila iniciativas de actores
individuales o corporativos. La asociación de
ciudad y naturaleza pasa por unas prácticas de
ordenamiento que hay que desmontar. La nueva
articulación generada por los elementos de la
infraestructura azul y verde permite promover la
colaboración de dos estados y cinco municipios.
A modo de guía, lejos de controlar, la nueva
planificación impulsará el modelo urbanoambiental al valerse de la compacidad para
proyectar la ciudad, al diseñar la infraestructura
azul y verde para el bienestar, además de definir
los ecotonos urbanos para integrar la naturaleza
con el artefacto urbano y limitarlo. De modo
que el límite generado por los espacios naturales
puede convertirse en una ventaja.
85

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Andrade, G. I., Remolina, F., y Wiesner, D. (2013). “Assembling the pieces: A framework for the integration
of multi-functional ecological main structure in the emerging urban region of Bogotá, Colombia”.
Urban Ecosystems, Vol.16, núm.4, 723–739. https://doi.org/10.1007/s11252-013-0292-5
Arriaga-Cabrera, L., Vázquez-Domínguez, E., González-Cano, J., Jiménez-Rosenberg, R., Muñoz-López,
E., Aguilar-Sierra, V. (coords). (1998). Regiones marinas prioritarias de México. Comisión
Nacional para el Conocimiento y uso de la Biodiversidad.
Arriaga, L., Espinoza, J. M., Aguilar, C., Martínez, E., Gómez, L. y Loa, E. (coords). (2000). Regiones
terrestres prioritarias de México. Comisión Nacional para el Conocimiento y uso de la Biodiversidad.
Arriaga, L., Aguilar, V., Alcocer, J. (2000). Aguas continentales y diversidad biológica de México.
Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad.
Azuela, A. (coord). (2006). El ordenamiento ecológico del territorio en México: génesis y perspectivas.
Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales.
Bartorila, M. Á. (2001). «Ecotonos urbanos, interfases ambientales y proyectación, Colonia Caroya
(Arg.)» en I Congrès Ecologia i Ciutat. Barcelona: Universitat Politécnica de Catalunya.
Bartorila, M; Rosas-Lusett, M; Camacho Oropeza, E. (2014). Caracterización del sistema de espacios
naturales Zona Metropolitana Tampico. Informe Técnico, PRODEP. UAT
Bartorila, M; Rosas-Lusett, M; Camacho Oropeza, E. (2017). Sistema Integral para la Interrelación de los
Espacios Naturales y Parques Públicos Metropolitanos. Zona Conurbada de la Desembocadura
del río Pánuco. Informe Técnico, PROMEP. UAT
Batres-González, J. J. (2013). Crecimiento urbano e industrial, consecuencias ambientales en las lagunas
urbanas y periurbanas en Tampico-Madero-Altamira del Sur de Tamaulipas (México). Análisis
1823 - 2010. Tesis Doctoral. Universidad de Barcelona.
Bollo Manent, M., Hernández Santana, J. R., Vieyra, A., y Bocco Verdinelli, G. (2018). “México y su
complejo sistema de planificación territorial”. Perspectives on rural development, Núm. 2, pp. 6784. https://doi.org/10.1285/i26113775n2p67
CEA (2014). Infraestructura Verde Urbana de Vitoria Gasteiz. Documento de Propuesta. Centro de
Estudios Ambientales. Ayuntamiento de Vitoria Gasteiz, España. https://www.vitoria-gasteiz.org/
wb021/http/contenidosEstaticos/adjuntos/eu/32/95/53295.pdf
CIDIPORT (2011). Sistema de Alerta Temprana contra Eventos Meteorológicos Extremos, Segunda Fase.
Mapa 5 Llanuras de inundación. Tampico: Centro de Investigación y Desarrollo en Ingeniería
Portuaria, Marítima y Costera.
CONABIO (2009). Manglares de México: Extensión y distribución. Comisión Nacional para el
Conocimiento y Uso de la Biodiversidad, México. https://bioteca.biodiversidad.gob.mx/janium/
Documentos/6366.pdf
CONABIO (2020). Portal de Geoinformación. Sistema Nacional de Información Sobre Biodiversidad
(SNIB), Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad, México. http://www.
conabio.gob.mx/informacion/gis/
CONABIO-CONANP-TNC-PRONATURA (2007). Análisis de vacíos y omisiones en conservación
de la biodiversidad marina de México: océanos, costas e islas. Comisión Nacional para el
Conocimiento y Uso de la Biodiversidad, Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, The
Nature Conservancy-Programa México, Pronatura, A.C. México, D.F. https://www.biodiversidad.
gob.mx/region/areasprot/pdf/maritimo.pdf
CONAPO (2018). Proyecciones de la Población de México y de las Entidades Federativas, 2016-2050.
Consejo Nacional de Población, México. https://datos.gob.mx/busca/dataset/proyecciones-de-lapoblacion-de-mexico-y-de-las-entidades-federativas-2016-2050
Costanza, R., de Groot, R., Sutton, P., van der Ploeg, S., Anderson, S. J., Kubiszewski, I., Farber, S. and
Turner, R. K. (2014). “Changes in the global value of ecosystem services”. Global Environmental
Change, Núm. 26, pp. 152–158. https://doi.org/10.1016/j.gloenvcha.2014.04.002
Escobar de la Cruz, R. (2015, marzo 25, España) La magia de los humedales. En El País https://elpais.
com/elpais/2015/03/10/planeta_futuro/1425999624_684881.html
86

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Fabian, L. y Viganò, P. (Eds.). (2010). Extreme city: Climate change and the transformation of the
waterscape. Venezia: Università Iuav di Venezia.
FAO (2015). Global forest resources assessment 2015 (Vol., desk reference). Rome: Food and Agriculture
Organization of the United Nations.
Fernández, R. (2005). “Ciudades americanas, ausencia de modernidad y apogeo de la postplanificación”.
Ciudades, Núm. 09, pp. 21-48. https://doi.org/10.24197/ciudades.09.2005.21-48
Folke, C., Hahn, T., Olsson; P., Norberg, J. (2005). “Adaptive governance of social-ecological systems”.
Annual Review of Environment and Resources, Vol. 30, núm. 1, pp. 441-473. https://doi.org/10.1146/
annurev.energy.30.050504.144511
Franchomme, M., Bonnin, M. y Hinnewinkel, C. (2013). “La biodiversité «aménage-t-elle» les territoires
? Vers une écologisation des territoires”. Développement durable et territoires [En ligne], Vol. 4,
núm. 1. http://developpementdurable.revues.org/9749
Garza, G. (2003). La urbanización de México en el Siglo XX. México: Colegio de México.
Gobierno del Estado de Tamaulipas (2009). Atlas de riesgos de los municipios de Tampico, Madero y
Altamira del Estado de Tamaulipas. Ciudad Victoria, Tamps.: Gobierno del Estado de Tamaulipas.
Gómez-Baggethun E., Gren, A., Barton, D. H., Langemeyer, J., McPhearson, T., O’Farrell, P., Andersson,
E., Hamstead, Z. and Kremer, P. (2013). “Urban Ecosystem Services”. En: Elmqvist T. et al. (eds)
Urbanization, Biodiversity and Ecosystem Services: Challenges and Opportunities (pp. 175-251).
Springer, Dordrecht. https://doi.org/10.1007/978-94-007-7088-1_11
Gutiérrez Chaparro, J. J. (2009). Urban planning in Mexico: A critical analysis of its evolution process.
Revista URBANO, Vol. 2, núm. 19, pp. 52–63.
Haase, D., Haase, A. &amp; Rink, D., 2014. “Conceptualizing the Nexus between Urban Shrinkage and
Ecosystem Services”. Landscape and Urban Planning, 132, 159–169. https://doi.org/10.1016/j.
landurbplan.2014.09.003
IMEPLAN (2010). Programa Metropolitano de Ordenamiento Territorial de Altamira, Ciudad Madero y
Tampico (POT). Tampico: Instituto Metropolitano de Planeación del Sur de Tamaulipas.
INE (1993). Proyecto de ordenamiento ecológico, urbano industrial y portuario de la zona conurbada
del río Pánuco, Tamaulipas-Veracruz.Volumen II. México: Instituto Nacional de Ecología. https://
www.inecc.gob.mx/repositorio/ae3/AE_010250/ae_010250-3.pdf
INEGI (2015). Encuesta intercensal 2015. Instituto Nacional de Estadística y Geografía, México.
Jiménez, S., Salinas, W., y Campos, J. (2004). “Los impactos de la urbanización en zonas costeras. Caso
de estudio: zona conurbada Altamira-Madero-Tampico, Tamaulipas, México”. In Diagnóstico
Ambiental del Golfo de México, (pp. 417-430).
Kaminer, T., Robles-Durán, M., Sohn, H., Boyer, M., y Delft School of Design. (2010). Urban asymmetries:
Studies and projects on neoliberal urbanization. Rotterdam: 010.
Kuecker, G. (2008). “Public Health, Yellow Fever, and the Making of Modern Tampico”. Urban History
Review, Vol. 36, nún. 2: 24. http://doi.org/10.5751/ES-06618-190324
Lazo, C. (1945), Planificación de Tampico, México, Editorial Espacios.
Lugo, A. E. (2014). “Tropical cities are diverse and deserve more social-ecological attention”. Ecology
and
Society, 19(3), art24. https://doi.org/10.5751/ES-06618-190324
Martínez-Laguna, N. (2001). “Evolución y expresión territorial de la industria petroquímica en México”.
Investigaciones geográficas, Núm. 46, pp. 98. http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_
arttextypid=S0188-46112001000300008ylng=esynrm=isoytlng=es
Muñoz-Erickson, T., Lugo, A., y Quintero, B. (2014). “Emerging synthesis themes from the study of
social-ecological systems of a tropical city”. Ecology and Society, Vol. 19, núm. 3: 23. http://doi.
org/10.5751/ES-06385-190323
Norgaard, R. B. (1994). Development Betrayed: The End of Progress and a Coevolutionary Revisioning
of the Future. London: Routledge.
ONU-Habitat. (2018). Índice Básico de las Ciudades Prósperas. Tampico. México: Programa de las
Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos.
Oseguera-Ponce, J. A., Rosete, F. A., y Sorani-Dalbon, V. (2010). “Reflexiones acerca del Ordenamiento
Ecológico en México”. Investigación Ambiental Ciencia y Política Pública, Vol. 2, núm. 2, pp. 32-40.
87

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Pauchard, A. y Barbosa, O. (2013). “Regional Assessment of Latin America: Rapid Urban Development
and Social Economic Inequity Threaten Biodiversity Hotspots”. En Elmqvist, T. et alt. (Eds).
Urbanization, Biodiversity and Ecosystem Services: Challenges and Opportunities (pp. 589-608).
Dordrecht: Springer. https://doi.org/10.1007/978-94-007-7088-1_28
Pradilla Cobos, E. (2014). “La ciudad capitalista en el patrón neoliberal de acumulación en América Latina”.
Cadernos Metrópole, Vol. 16, núm. 31, pp. 37-60. https://doi.org/10.1590/2236-9996.2014-3102
Prieto, A. (1899). Proyectos de Mejoras Materiales de Salubridad e Higiene en el Puerto de Tampico.
México: Oficina Tip. de la Secretaría de Fomento.
Propin, E. y Sánchez-Crispín, Á. (2001). “Cambios en la orientación funcional de las ciudades medias del
trópico mexicano”. Cuadernos Geográficos, Núm. 31, pp. 69-86. http://revistaseug.ugr.es/index.
php/cuadgeo/article/view/1943
Rosas-Lusett, M. A. (2019). “Islas de calor en la zona conurbada del río Pánuco”. ACE: Architecture, City
and Environment, Vol. 1, núm. 39, pp. 63-74.
Rueda-Palenzuela, S. (2019). “El Urbanismo Ecosistémico”. Ciudad y Territorio. Estudios Territoriales,
Vol. LI, núm. 202, pp. 723–752.
Ruffato-Ferreira, V., Beser, L., de Berrêdo-Viana, D., França, C., Nascimento, J., y Freitas, M. (2018).
“Zonificación ecológica-económica como herramienta para una gestión territorial integrada
y sustentable en el Municipio de Río de Janeiro”. Revista EURE - Revista De Estudios Urbano
Regionales, Vol. 4, núm 131, pp. 239-260. 		
		
Salama, P. (2012). “Globalización comercial: desindustrialización prematura en América Latina e
industrialización en Asia”. Comercio Exterior, v. 62, n. 6. México, Bancomext
Sánchez-Crispín, Á. y Propin, E. (2005). “Potencial regional del turismo en la zona metropolitana de
Tampico, México”. Cuadernos Geográficos, Núm. 37, pp. 153-182.
Sánchez-González, D. (2011). “Peligrosidad y exposición a los ciclones tropicales en ciudades del Golfo
de México: El caso de Tampico”. Revista de Geografía Norte Grande, Núm. 50, pp. 151-170. http://
doi.org/10.4067/S0718-34022011000300009
Santiago, M. (2011). “The Huasteca rain forest: an environmental history”. Latin American research
review, Núm. 46, pp. 32-54.
Santiago, M. (2014). “Tampico, Mexico. The Rise and Decline of an Energy Metropolis”. in Pratt, Joseph
A.; Melosi, Martin V.; Brosnan, Kathleen A. (eds). Energy Capitals: Local Impact, Global Influence,
(pp. 147-158). Pittsburgh: University of Pittsburgh Press.
Sassen, S. (2010). Bridging the Ecologies of Cities and of Nature. En P. Jaquet; R. K. Pachauri; L. Tubiana
(eds.) Cities. Steering towards sustainability, (pp. 203-214). http://regardssurlaterre.com/en/
bridging-ecologies-cities-and-nature
Sassen, S. (5 de octubre de 2015). La ciudad compleja pero incompleta. [Entrevista por Antonio Martínez
Velázquez] Arquine. https://www.arquine.com/compleja-pero-incompleta-conversacion-consaskia-sassen/
Secchi, B. (2007) “Rethinking and Redesigning the Urban Landscape”. Places, Vol. 19, núm. 1, pp. 6-11.
Secchi, B (2015). La ciudad de los ricos y la ciudad de los pobres. Madrid: Los libros de la Catarata
SEDUE (1984) Proyecto de Ordenamiento Ecológico del Puerto de Industrial Altamira y de su Área de
Influencia. México: Secretaría Desarrollo Urbano y Ecología.
Seto, K., Parnell, S., Elmqvist, T. (2013). “A Global Outlook on Urbanization”. En Elmqvist, T., et al.
(eds.). Urbanization, Biodiversity and Ecosystem Services: Challenges and Opportunities, (pp.112). Springer, Dordrecht. https://doi.org/10.1007/978-94-007-7088-1_1
Spalding, M.S., Kainuma, M. y Collins, L. (2010). World atlas of mangroves. Londres: Earthscan
Viganò, P. (2012). “Extreme Cities and Bad Places 1 Extreme City and Disaster Risk Reduction”. Int. J.
Disaster Risk Sci, Vol. 3, núm. 1, pp. 3-10. http://doi.org/10.1007/s13753-012-0002-6
Villagomez-Espinosa, J. C., y Chías-Becerril, L. (2014). Intento fallido de integración portuaria AltamiraTampico, Tamps. Tesis de Licenciatura. Universidad Nacional Autónoma de México, México

88

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Regularización y mercado de suelo urbano en
asentamientos irregulares. El caso Cima de la Loma,
Monterrey, México
Regularization and urban land market in irregular settlements. The Cima de la
Loma case, Monterrey, Mexico
Recibido: noviembre 2020
Aceptado: septiembre 2021

Carlos Leal Iga1
María Teresa Cedillo Salazar2

Resumen

Abstract

La regularización y el mercado del suelo urbano
en polígonos con asentamientos irregulares
ha sido estudiado desde varias perspectivas,
sin embargo, las dificultades para entender los
motivos que fundamentan el vivir en ambientes
sin las condiciones urbanas adecuadas no han
sido resueltas. Este artículo tiene por objetivo
general estudiar los factores que determinan
la decisión de los posesionarios de ocupar el
espacio, y en lo particular se analiza el caso
de estudio de la zona denominada Cima de la
Loma ubicada en la parte alta del área central de
la ciudad de Monterrey, México. Para llegar a
conocer cómo es que los pobladores aprecian el
vivir con las carencias de infraestructura en este
espacio interurbano, se utilizó como metodología
el análisis georeferenciado de información de
los pobladores, la visita al campo en conjunto
con autoridades para recorrer la zona, así como
la aplicación del método de regresión logística
binaria a la presencia o ausencia de registro de
propiedad relacionado con las variables de interés
referentes a las dimensiones de accesibilidad,
aglomeración, empleabilidad, socioculturales,
vivienda y patrimonio. El resultado obtenido
indica que hay una tendencia a regularizar los
predios de los posesionarios en la medida en
que sean mejor sus condiciones de accesibilidad

The regularization and market of urban land in
polygons with irregular settlements has been
studied from various perspectives, however, the
difficulties in understanding the reasons behind
living in environments without adequate urban
conditions have not been resolved. The general
objective of this article is to study the factors that
determine the decision of the owners to occupy
the space, and in particular the case study of the
area called Cima de la Loma located in the upper
part of the central area of the
​​ city is analyzed
from Monterrey, Mexico. To get to know how
the inhabitants appreciate living with the lack
of infrastructure in this interurban space, the
georeferenced analysis of information from the
residents, the visit to the field in conjunction
with authorities to tour the area, as well as the
application of the binary logistic regression
method to the presence or absence of property
registration in relation to the variables of interest
referring to the dimensions of accessibility,
agglomeration, employability, sociocultural,
housing and heritage. The result obtained
indicates that there is a tendency to regularize
the properties of the possessors to relationship
that their accessibility conditions are better in
terms of physical characteristics of the space and
physical condition of the inhabitants, and of the

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción: profesor Titular de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey,
Nuevo León, México; doctor en Filosofía con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos; miembro del Sistema Nacional de Investigadores;
email: clealiga@hotmail.com
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: profesor Titular de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey,
Nuevo León, México; Doctora en Filosofía con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos; autora de libro de Dibujo técnico y revisora técnica;
miembro del Comité de Invenciones de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León; email: etyam_27@hotmail.com

89

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

en cuanto a características físicas del espacio y
estado físico de los habitantes, y de los factores
de la población, la menor cantidad de personas en
hogares y la mayor preparación escolar tienden a
fomentar la posibilidad de que los posesionarios
regularicen su propiedad.

population factors, the lesser number of people
in households and greater school readiness tend
to promote the possibility for possessors to
regularize their property.

Palabras Claves:

Keywords:

regularización catastral; mercado de suelo;
asentamientos irregulares

cadastral regularization; land market; irregular
settlements

90

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

INTRODUCCIÓN

coordinación con respecto al estudio del acceso
del suelo desde el punto de vista de la economía
urbana en las Favelas de Brasil, que pueden ser
extendidas a las ciudades Latinoamérica. Estas
se pueden resumir como una lógica de Estado
que coordina socialmente el acceso al suelo que
depende de una acumulación de capital político
o institucional, otra lógica es la de mercado,
en donde la acumulación de capital monetario
provee la forma de acceso al suelo, y la lógica de
la necesidad provocada por la dispersión social
de los anteriores capitales citados, motivando la
movilización individual o colectiva en búsqueda
de un lugar para instalarse con esta lógica de
acceso a la tierra urbana.
La falta de accesibilidad al suelo urbano formal
provoca que el mercado de suelo informal sea un
fenómeno que se presenta sobre todo en grupos
de bajos recursos económicos. Jaramillo (2008,
p.13) describe que, el mercado de suelo informal
es posiblemente consecuencia de dos factores
desde donde se puede explicar el fenómeno; 1) El
funcionamiento anómalo del mercado que implica
un tipo de limitación o deficiencia en el acceso al
suelo, 2) Las peculiaridades de la estructura social
(las modalidades de acumulación, su lugar en el
sistema global de división del trabajo, etc.) que
el mercado del suelo lo manifiesta en el espacio.
Al igual que Jaramillo (2008), Clichevsky
(2003, p.22) hace mención sobre la creación
de mercados secundarios clandestinos, que
van pasando la posesión de la tierra a nuevos
compradores a expensas de la ley y el mercado
formal. Estas dinámicas tanto al interior como en
la periferia, hacen que estas zonas de la ciudad
permanezcan en la informalidad por los intereses
de los actores involucrados.
Podemos argumentar aquí que, la decisión de
instalarse en terrenos de suelo informal implicaría
la inexistencia o presencia de oportunidades
brindadas en el espacio ocupado que caracteriza
a los asentamientos irregulares. Esta situación se
puede ver reflejada en los ahorros económicos o
beneficios para los posesionarios por la decisión
de ocupar el espacio ilegalmente, entre otros, el
no pagar a valor de mercado la tierra con un título
de propiedad, además del pago de introducción de
infraestructura, pago de permisos de construcción,
pago de servicios domésticos, pago por derechos
de propiedad, y en los beneficios de acceso a
movilidad metropolitana con rutas de camión
urbano cuando el asentamiento está dentro de

Implicaciones de asentarse en terrenos de
suelo informal
Tradicionalmente como lo menciona Canestraro
(2013, p.3), el debate de la configuración de mercados
de la tierra para el hábitat popular y la necesidad de
una reforma urbana se remontan a la década de los
años 1970 y 1980, como parte de las reflexiones
emergentes sobre el proceso de urbanización.
El autor Clichevsky (2003, p.6) expone la
dificultad en la definición del termino suelo
informal, y hace énfasis sobre la complejidad del
concepto, y explica que se trata de una categoría
residual, porque se define por lo que no es.
Para Clichevsky (2003, pp. 9-10) el mercado
informal del suelo ha sido motivado por varios
factores que imposibilitan el acceso al mercado
formal de suelo a la población de ingresos bajos
en los países de Latinoamérica. Se infiere en
el discurso de este autor que, para la población
económicamente marginada al estar fuera de su
alcance el ingreso al sistema de compra-venta
(procesos de producción y comercialización) en
el mercado formal, el problema de acceso a suelo
urbano se vuelve un factor determinante para la
formación de asentamientos irregulares, por la
necesidad de acceder a un lugar para vivir vía
invasión y ocupación ilegal.
Sin embargo, Martin Smolka (2003) presenta
un trabajo que coloca a la informalidad como un
fenómeno que no tiene que ver con la pobreza
en todos los casos. Smolka habla sobre otros
factores que explican el crecimiento informal
como; la falta de programas de vivienda social,
la inversión pública inadecuada en infraestructura
urbana, y el último factor en donde atribuye la
realidad de los mecanismos del mercado informal
como consecuencia de la rentabilidad para los que
promueven este tipo de asentamientos. Además,
apunta sobre los altos costos de la tierra para las
personas de bajos ingresos al ser requerido -por
promotores informales-, un pago para acceder a
esos espacios como posesionarios o arrendatarios,
también relaciona el costo de la vida en el lugar,
al tener que pagar por agua que no es entubada, el
desprestigio al momento de buscar un empleo por
vivir en estos espacios sin un domicilio formal, y
el costo social de vivir en ambientes de violencia.
Sobre el acceso al suelo, Abramo (2008,
pp.57-58) define la existencia de tres lógicas de
91

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

un sector central, y como consecuencia o costos
derivados de esta situación, el tener dificultades
para acceder a servicios urbanos básicos, vivir
en un ambiente de inseguridad y violencia, el
descuido en el espacio compartido a causa de la
higiene y aglomeración en las lotificaciones, por
la falta de planificación y aplicación de normas
urbanas, además de tener que negociar con líderes
y representantes ilegítimos.
En la actualidad se han tratado de sistematizar
los estudios sobre el problema de los asentamientos
informales con modelos de análisis, usando
tecnologías de información georeferenciada
(Soman et al, 2020), localizando las variables que
son relevantes para interpretar las oportunidades
brindadas por estos espacios sobre todo en la
periferia de las ciudades, o involucrar la tasación
catastral a la legalización de la propiedad (Sánchez,
Cebrián &amp; García-González, 2021), en estos y
otros casos el uso de la tecnología para analizar los
emplazamientos son un común denominador.

y deformación de la apreciación de valor por
los actores de este mercado, hacen que la escasa
información accesible con investigaciones de
campo sea poco confiable.
Por otra parte los valores catastrales son un
base de datos que puede ser tomada para estudios
sobre patrones de apreciación de valor con las
reservas necesarias, puesto que difieren en
cuanto al valor comercial en gran medida porque
los valores unitarios de suelo y construcción
aprobados por las juntas catastrales y los
congresos locales, que se utilizan para realizar
la tasación de los valores inmobiliarios (como
valores de reposición), están afectados por
factores como; el rezago en la actualización de
valores sujetos a la situación política-económica
de la ciudad, la apreciación justa por el pago
predial en cada zona o corredor urbano en el
momento de tasación enfrentados a la dinámica
real de valores de mercado, la aplicación
particular de la ley catastral y hacendaria del
lugar, las consideraciones especiales en cuanto
a exenciones de pago por usos sociales y otros
usos de los espacios, dando una subestimación
de los valores inmobiliarios catastrales como
valores de mercado.
Volviendo al valor catastral como indicador
del valor inmobiliario para estudios técnicos,
podemos indicar que su uso está limitado como
efecto medido por los atributos del espacio o de
las propiedades del valor inmobiliario tasado
en asentamientos regulares, o en las cercanías
de irregulares, por las razones expresadas en el
párrafo anterior. Sin embargo, el valor catastral y
pago predial de una base de datos en una muestra
ubicada alrededor de una zona de estudio, puede
dar pauta para describir un comnportamiento o
patrón de valor que, aunque no sea adecuado para
estimar el precio de mercado, si puede ofrecer
una apreciación de cómo puede concentrarse o
dispersarse la tendencia de estructura de valores
en un tiempo indicado para el gobierno de una
ciudad, entonces su valor descriptivo puede
ser utilizado en investigaciones con un alcance
limitado a este objetivo de estudio, puesto que
el valor social implicado puede ser considerado
como el resultado de un análisis diagnóstico de la
situación estimada por las autoridades catastrales
de una ciudad, porque su finalidad es la captura de
plusvalía para la administración urbana por medio
de pago de impuesto, buscando la justicia social
en el cálculo del pago predial, según la capacidad

Mercado del suelo y valoración en predios
irregulares
Para analizar la valoración del suelo urbano en
predios irregulares, es importante tomar en cuenta
que no existen bases de datos sobre el mercado
de suelo informal, que den una referencia del
posible valor comercial de estas zonas. Por esta
razón se ha utilizado la cercanía de los valores
formales y su comparativa en las circunstancias
de emplazamiento y futuro desarrollo para una
aproximación de valor del suelo informal. Para
varios autores (Smolka, 2003; Clichevsky, 2003;
Jaramillo, 2008; Abramo, 2008) la valoración
económica del suelo informal ha sido estudiada
como un comparativo con el valor del suelo formal.
Clichevsky (2003) refiere que, según su estudio el
valor del suelo en el mercado informal se oferta
más barato que en el mercado formal, puesto que
los “loteadores” -como los denomina- dividen a
su conveniencia la tierra, y el precio comparado
con un lote formal es menor, sin embargo, al
compararlo por m2 resulta más caro. Por lo
cual cita a Smolka (citado en Clichevsky, 2003,
p.28) en su dicho; “Contrariamente a la creencia
popular, la opción por la informalidad parece ser
también bastante cara”. Esta singularidad en la
lógica de los valores obtenidos por m2, implica la
dificultad para precisar un mercado homogéneo
de valores comerciales, ya que la especulación
92

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

económica de la población enfrentado al valor de
su propiedad como parte de su patrimonio.
Actualmente existen otras formas de realizar
una tasación catastral utilizando herramientas de
georferenciación de información en 3D (Ebra,
2012), que permiten interpolar valores de ventas
de propiedades en una zona con atributos similares
localizados en la cartografía de una región
catastral, y representar por medio de gradientes
los valores de las propiedades que no están a
la venta en ese momento. Además de permitir
observar atributos que regularmente no se toman
en cuenta en las tasaciones catastrales como
panorámicas, relación con las construcciones
continuas, sobreponer la construcción existente
con la oportunidad de construir más metros, o
plusvalor para otros usos posibles, logrando un
catastro multipropósito en apoyo a las propuestas
de políticas públicas urbanas en la planeación,
como lo proponen Erba &amp; Plumetto (2016).
Pasando al punto de vista de los posesionarios,
Jaramillo (2008) señala que la auto-construcción
es una forma de consolidar un espacio para vivir
con la carencia de infraestructura necesaria para
garantizar una buena calidad de vida. En este
aspecto sobre la vivienda, Jaramillo explica que
para el que autoconstruye su vivienda en estos
asentamientos, se genera una apreciación de valor
de ese derecho de posesión, que como mínimo
valor tiene el costo de lo que invirtió en dinero
y trabajo para realizarla, aunque este consiente
de no tener la propiedad de ese bien. Además,
manifiesta que en algunos casos la localización o
proximidad a lugares de empleo hacen atractivo
el vivir en ese sitio, y compensa el vivir en
condiciones de carencia, es decir que se valoran
más las externalidades.
En la mayoría de los estudios se dificulta
acceder a la apreciación de valor de los pobladores
por ser un mercado no abierto a transacciones
comerciales formales, pero el interés de estudiar
el fenómeno ha involucrado a las teorías de la
economía urbana. El autor Abramo (2008) presenta
una breve y clara descripción sobre las tendencias
en los estudios de mercado sobre el acceso al suelo
informal, y los clasifica en dos tradiciones de la
economía urbana; la primera tradición la denomina
como ortodoxa con estudios que debaten conceptos
sobre procesos de uso de suelo, formación de
precios, y preferencias de localización familiar.
Involucrando modelos neoclásicos de equilibrio
espacial y dinámicas de modelos de geografía

urbana con dinámicas de aglomeración espacial.
Y la otra tradición de estudios sobre la lógica del
mercado y el uso de suelo, desde un punto de vista
analítico con un tratamiento econométrico sobre la
formación de precios inmobiliarios y de la tierra.
Estos estudios a partir de funciones hedónicas
de precios, los cuales en tiempos actuales han
ayudado a muchas políticas urbanas locales, de
los cuales Abramo hace mención por las limitantes
del método por el problema estadístico de auto
correlación que presentan.
Otra línea más reciente de estudios, los ubica
entre el análisis de los principios conceptuales
de la economía política urbana, procesos de
generación de riqueza y la acumulación del
excedente urbano a partir de la definición de usos
y apropiación del suelo urbano. Fundamentados
en la teoría de la renta y los análisis de pérdidas y
ganancias territoriales e inmobiliarias. Una nueva
perspectiva es el estudio del suelo con el impacto
de la reestructura productiva, y los proyectos
de renovación urbana. Y por último propone el
estudio de mercado de tierras informales y la
movilidad residencial de los pobres urbanos,
como base para una conceptualización del
concepto y un paso para lograr bases de datos
que ayuden a la comprensión del fenómeno y el
objeto de estudio.
La valoración del suelo informal cuando se
ha hecho una invasión u ocupación en un terreno
con posibilidades de urbanización, puede ser
tomada en cuenta como una aproximación acerca
del costo de la infraestructura que se tendría que
introducir para dar condiciones de habitabilidad
a ese espacio en el mercado formal, teniendo un
valor residual desde el punto de vista económico
como costo de oportunidad, es decir el mayor
beneficio posible de tomar la alternativa de invertir
en estos sitios, y no bajo el enfoque financiero
del valor residual que sería igual al valor de un
activo al final de su vida útil. Amarante (2003)
habla sobre el enfoque económico del mercado
de suelo urbano de la tierra, en donde señala
que, el enfoque del costo de oportunidad para los
posesionarios de las tierras sin un uso, hace que
este abandono vuelva atractivo la ocupación de
estos espacios por medio de una invasión por parte
de ellos. Cuando los asentamientos son realizados
en terrenos que nos son aptos para urbanizar,
como zonas vulnerables, el valor residual no sería
equivalente a su valor actual de mercado, puesto
que en estos casos los asentamientos no cumplen
93

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

con las condiciones para ser aprobados por los
reglamentos y normativas urbanas para desarrollar
un fraccionamiento, además de la falta de
transparencia e información de las transacciones
especulativas del mercado secundario informal,
haciendo imposible tener certeza de llegar a un
valor que se pueda llamar de mercado estimado
por cualquiera de los métodos tradicionales de
avaluó; método físico, por rentas, de mercado y
método residual, dejando abierto el debate para
buscar nuevas formas de valorar estos espacios, y
su relación con los procesos de registro catastral
en cada ciudad.

líderes o loteadores clandestinos, forman una red
compleja en muchos casos al servicio del poder
público.
Sin embargo, en algunos casos los
posesionarios habiendo vivido varios años
en el lugar, creen tener mayores beneficios si
persisten en su posición de no regularizarse,
obteniendo más apoyos por parte de autoridades
y asociaciones legitimas e ilegitimas, es decir
que pueden preferir especular con la posibilidad
de regularizar sus predios. Las expectativas de
regularización de la tierra, ofrecen un atractivo
para valorar la posesión de un terreno irregular,
y produce especulación en torno al mercado
informal del suelo. En este sentido Smolka (2003)
menciona que, la expectativa de normalización
tiene un efecto en la informalidad, el cual es
corroborada por las invasiones y ocupaciones
que ocurren en los periodos electorales, cuando
los candidatos prometen nuevos programas de
normalización.
Al ser un fenómeno surgido de la ilegalidad
es evidente que, en alguna parte del proceso de
ocupación o invasión las autoridades debieron
haber permitido, tolerado o desconocido la
instalación de habitantes en zonas que no son
aptas o legales para su posesión, dando como
consecuencia una continuidad a la problemática
sin llegar a brindar soluciones vía regularizaciones
o reubicaciones. Y añadiendo el factor de política
de control, para apoyar en algún momento dado
la candidatura o movimientos populares de
algún interés político a cambio de permanecer
en el sitio, o al acceso de algunos servicios
o tolerancias que hacen llevar una vida más
soportable o benéfica, convierte la situación en un
círculo que no permite salida aparente. Ikejiofor
(2009) habla sobre el caso de Nigeria, y postula
que existe un umbral entre costos formales
(costos de producción y ventas bajo las normas
de planificación de gobierno) y costos informales
(sobornos y obsequios) por debajo de los cuales
la tierra no puede desarrollarse legalmente.
Entonces se puede decir que, la oportunidad
de regularización está ligada a la especulación
que pueden lograr o sufrir los posesionarios en
torno a su situación en relación al interés y apoyo
recibido del gobierno, y pensando en la opción
de reubicación de los posesionarios, esta puede
ser estimada como el costo evitado o inducido
de mejorar su calidad de vida y sus condiciones
de habitabilidad si se plantea como una función

Posesión informal y regularización del espacio
Se puede pensar que la decisión de regularizar
un predio irregular está relacionada con la
imposibilidad de tener un empleo con ingresos
continuos que permita obtener la propiedad de
un predio, lo que obliga a los posesionarios a
conformarse con la posesión ilegal del mismo.
Siguiendo este supuesto, el autor Herzer et al.
(2008, p.6) plantea un marco critico en donde la
noción de informalidad ejemplifica problemáticas
asociadas con el mercado de trabajo, y estas se
hacen extensivas para caracterizar la forma en
que se resuelve la relación entre el mercado de
tierra y vivienda, con el sistema de propiedad.
Pero autores como Hernández et al (2014, p.1013), explora como el desarrollo de asentamientos
irregulares han surgido desde la conveniencia
política de las instancias de gobierno, seguido
posteriormente por líderes populares locales
que van permitido el crecimiento de estos
asentamientos. Menciona que, al pasar los años,
las familias crean arraigo a su pedazo de tierra,
al barrio, lo que hace muy difícil su traslado
hacia sitios más dignos. Calderón (2011, p.3)
indica que; “Hay un consenso respecto a que los
títulos (de propiedad) incrementan el valor de la
propiedad”.
Para Rivera, la existencia del mercado informal
está directamente vinculada al clientelismo, al
corporativismo político y los réditos (traducidos
en votos) que se pueden conseguir (Rivera
al., 2017, p.65). Este autor postula que la
escasa transparencia del mercado de tierras se
incrementa en este tipo de mercado de suelo en
particular, donde todos los actores políticos, las
ONG´s, lo que él denomina como asociaciones y
cooperativas incluidas sindicales y vecinales, los
94

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

de producción de utilidad para las familias de
posesionarios, siempre y cuando el lugar de
reubicación mejore sus condiciones actuales.
Por lo tanto, para poder apreciar las ventajas
que ofrecen estos espacios y conocer las
particularidades del mercado informal, el enfoque
deberá centrarse en las personas que se asientan
en estos lugares, dejando solo el estudio de los
valores comparativos como análisis descriptivo
del área estudiada, y utilizar alguna metodología
de valoración ambiental o método econométrico
para identificar los factores más importantes
que se involucran para tomar la decisión de
ocupar el espacio, buscando entender más allá
de la necesidad de un espacio para habitar, la
conveniencia para los posesionarios y fomentar
la regularización. La hipótesis de este trabajo
propone que los factores involucrados en las
dimensiones;
accesibilidad,
aglomeración,
empleabilidad, sociocultural, vivienda, y
patrimonio pueden determinar la decisión de
regularizar los lotes por parte de los posesionarios
que se ubican dentro del área central de las
ciudades, y con ello comenzar con la inserción de
estos espacios a la trama urbana y participar en el
desarrollo formal de la misma.

de la página Rutero.com y las avenidas que
recorren de las imágenes obtenidas del programa
Google Earth, sobrepuestos a los patrones de
valores prediales por manzana. Y por último se
realizó la construcción de una matriz de datos
compuesto por seis dimensiones; accesibilidad,
aglomeración, empleo, socioculturales, vivienda
y patrimonio, que agrupan los indicadores
propuestos, se aplicó el método de regresión
logística binaria en donde se genera una variable
categórica de tipo dicotómica como; manzanas
que tienen registro catastral y las que no tienen
registro catastral, esta es la variable dependiente
a contrastar con las dimensiones propuestas, y
conocer los factores que impactan en la tendencia
sobre la regularización de predios en este tipo de
asentamientos.
CASO DE ESTUDIO; ÁREA URBANA
DELIMITADA POR EL POLÍGONO DE LA
ZONA CIMA DE LA LOMA, MONTERREY,
MÉXICO
Análisis descriptivo del caso de estudio
Es muy significante el hecho que el polígono
se encuentra exactamente en el límite de dos
municipios del área metropolitana del Estado
y en el enclave de tres colonias, dando como
consecuencia la dificultad para determinar a qué
autoridad le corresponde atender los servicios
urbanos de la zona, aunque se emplaza en el
Municipio de Monterrey casi en su totalidad. El
área de estudio se ubica en el lado de municipio
de Monterrey al lado de la parte alta de la
colonia Independencia hacia el sur, y en el lado
oriente de la denominada “loma larga” del área
metropolitana, en la cara norte de la cima de la
loma, de esta situación geográfica se deriva el
nombre dado al área como “Cima de la Loma”.
Y el otro municipio es el de San Pedro, cuyo
límite se sitúa del otro lado de la loma, en la cara
sur de “Cima de la Loma”. Como se observa en
la figura 1, el polígono está ubicado en el área
central del área metropolitana. En la figura 2 se
observan equipamientos religiosos relevantes en
la zona: Iglesia de Santa Cruz en la parte más alta
y que enlaza por un camino de terracería hacía el
municipio de San Pedro bajando la loma.
En esta parte que tiene acceso por una calle
de terracería del lado de San Pedro por la avenida
San Alberto, se encuentra un depósito de basura

METODOLOGÍA
Se estudió el caso de un área urbana que se
formó de manera irregular en una zona que está
en el centro metropolitano. Se recorrió la zona
de estudio en unas de sus principales avenidas,
y se tuvieron platicas con las autoridades de
prevención y participación ciudadana que
atienden zonas vulnerables con respecto a su
experiencia con las amas de casa que participan
en juntas vecinales y asisten frecuentemente
a las iglesias de la zona. Utilizando el sistema
de georreferenciación ArcGis 10.5, se analizó
de manera descriptiva el área de estudio en sus
características de accesibilidad, emplazamiento,
población, y condiciones urbanas. Para el
análisis de los factores del mercado de suelo,
se utilizó la base catastral para conocer el valor
del pago predial actual de los predios formales
que se encuentran cercanos y al interior del
caso de estudio, también se utilizó los datos
de cartografía, población, y características de
vivienda por manzana de los censos del INEGI
de los años 2010, y 2020. Posteriormente se
analizó las rutas de transporte público urbano
95

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

que utiliza toda la zona, este se satura de tal
forma que se desborda a lo largo y por un costado
de la avenida. Los pobladores mencionan que
le encienden fuego a veces para lograr que se
disminuya el volumen, debido a los malos olores
e insalubridad que provoca. La Iglesia de San
José, que está en la parte central bajando hacia
el municipio de Monterrey, y la Iglesia Divino
Rostro que está ubicado en la zona más baja, en
una de las calles que van bordeando el camino
descendente en forma serpenteante.
El polígono de estudio consta de 150 familias,
aproximadamente el 80% son posesionarios, y
el 20% propiedad privada, aunque algunos han
regularizado su predio, existen personas con
más de 50 años de vivir en el sitio que no han
regularizado. Cuentan solo con líneas de servicio
de electricidad al cual se conectan de manera
clandestina. El agua potable es conseguida desde
una bomba colocada en la parte inferior del
sector, y es abastecido por medio de una persona
comisionada por el municipio, las tuberías de
distribución de agua y drenaje sanitario a las
casas fueron colocadas por cada vecino hasta
tanques colectores de distribución, y el sanitario
de manera clandestina al colector principal.
Las viviendas se generaron por medio de
autoconstrucción en su mayoría de mampostería,
con material que fue adquiriendo cada uno de los
posesionarios y que, empleando su propia mano
de obra construyeron sus viviendas formando el
asentamiento de manera irregular.

Figura 1. Plano de conjunto del area de estudio

Fuente: Elaboración propia,
en base a cartografía INEGI

En la figura 2 se muestran en perspectiva los
perfiles de terreno que componen las calles de
acceso al área, los niveles más bajos empiezan en
la cota con nivel 590 metros, hasta la parte más
alta que llega hasta la cota con nivel 720 metros.
En la visita de campo las autoridades informaron
que los pobladores reportan no tener problemas
en cuanto inundaciones, solo el sector más bajo
que colinda con el municipio de San Pedro, sin
embargo el atlas de riesgo del área metropolitana
(Gobierno Municipio de Monterrey, 2009),
indica que la zona tiene riesgo y es vulnerable a
deslaves aunque no se identifica como zona de
inundaciones en general.
En la figura 3 se observa una fotografía tomada
por el Dron que fue llevado a campo para sobrevolar
el área y observar la complejidad de acceso
caminando a la zona, tambien se puede ver en esta
figura el contraste entre el desarrollo en ambos lados
del límite de los municipios, en el lado de Monterrey
se observa el desarrollo sin planeación, sin apego
a ninguna norma urbanistíca, tomando como base
la carretera que mucho tiempo atrás servía de
ruta de comunicación entre ambos municipios
denominada “Antiguo camino a San Agustín”, esta
se formalizó con pavimento de concreto y sirvio de
eje vial principal, el cual sin embargo no conecta
directamente a la parte baja, se tiene que seguir por
otras calles secundarias que van decendiendo en
forma zizagueante.

Análisis del emplazamiento
En la figura 2 se aprecia la perspectiva de la zona
de estudio, la diferencia de alturas hace que sea
muy inaccesible por medio de rutas urbanas, es
por esto que los habitantes utilizan para descender
el servicio de taxis clandestinos conducidos por
los vecinos del área que prestan su servicio por un
bajo costo. Utilizan estos taxis para no bajar a pie
o subir aproximadamente 130 metros de altura,
con pendientes de calles que van desde 20% hasta
36% de desnivel en aproximada 920 metros de
longitud en promedio por avenida, este dato se
calculó por medio de Google Earth con el trazo de
ruta de calle y mostrando el perfil de elevación.
Se observa en la figura 2 que la accesibilidad para
los habitantes es complicada por la topografía
del emplazamiento, tanto caminando como por
medios de trasporte público o privados.
96

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Análisis de la población y el equipamiento de
la zona

Figura 2. Plano de conjunto del area de estudio

La población de las manzanas de la zona de estudio
asciende a un total de 2,741 personas en el año 2010
y de 2,412 en 2020 según los censos del INEGI de
esos años (figura 4). Por lo tanto, la población en diez
años ha reducido su número en 11.86%. En 2010
la población femenina representaba el 51.70%, y la
masculina de 48.30%, en diez años la proporción
cambio disminuyendo a 48.59% la población
femenina y aumentando la población masculina a
51.41%. Observando la figura 4, se ve la diferencia
en cuanto al cambio en la localización de la población
en 10 años, y como en la parte sur del polígono se
han incrementado tres manzanas más, en el año 2010
había 45 manzanas, y la traza de 2020 aumentó la
cantidad de manzanas a 48, localizadas en el área sur.
En el área sur del polígono, que coincide con la
topografía más alta del lugar, aumento su población
hacia este emplazamiento que coincide con el
límite del municipio de San Pedro, y se aglomeran
en las manzanas de la parte alta que colindan con
Vista Real que tiene un mayor nivel económico.

Fuente: Elaboración propia,
en base a cartografía INEGI 2020, base catastral 2015,
Google Earth Pro 2020

En la figura 3 se puede apreciar la diferencia entre
el desarrollo informal del municipio de Monterrey
y el desarrollo de edificios verticales de usos mixtos
del municipio de San Pedro. La zona de estudio,
está situada al lado de un fraccionamiento con
nivel de ingresos altos denominado “Vista Real”,
el cual es un fraccionamiento privado que está
encerrado por la parte alta que colinda con la Cima
de la Loma por medio de un muro de contención
reforzado -posiblemente para protección ante
deslaves- y tiene un acceso controlado. El valor del
suelo de esta colonia es muy alto comparado con
la zona formal del lado de Monterrey, además de
tener un desarrollo urbano de buen nivel en cuanto
a calidad, con áreas verdes en buen estado, lotes
individuales de 700 a 1000 m2 de forma regular y
calles de 12 a 15 metros de ancho pavimentadas.

Figura 4. Población total por manzana en la zona de
estudio años 2010 y 2020

Figura 3. Vista aérea de la zona de estudio
Fuente: Elaboración propia en base a los censos INEGI
2010 y 2020

Por otra parte, se observa como para 2020 en
la parte baja disminuyó la población de la zona
en el mismo periodo de tiempo, sobre todo en las
manzanas cercanas a la Iglesia Divino Rostro,
esta situación coincide con los pocos predios
que han sido regularizados y que ya cuentan con
escrituras. Como ya se mencionó la población ha
disminuido en lo general, y el aumento especifico
de la población percibido en la parte superior y el
aumento de manzanas en 10 años, hace reflexionar

Fuente: Elaboración propia, en base a videograbación
en campo tomada desde Dron

97

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

si estos pobladores son nuevos posesionarios o es un
reacomodo interno de las manzanas más bajas, que
presentan disminución de población tal vez hacia la
parte alta, haciendo una presión en la ocupación de
terrenos hacia el municipio de San Pedro.
En la figura 5 se muestra el equipamiento existe
en el caso de estudio, en el detalle de acercamiento
se observa que el comercio existente en la zona
de estudio se concentra en las zonas aledañas de
las tres iglesias que sectorizan el área. También
se puede decir que estos equipamientos religiosos
tienen una gran relevancia en la zona al ser edificios
que brindan la confianza para que los pobladores
puedan interactuar de forma segura, y por lo tanto
están muy relacionados con la vida comunitaria,
así que es lógico pensar que los comercios del lugar
buscan estar cerca de estos hitos. Predomina con
85.5% la religión católica, el 6.43% cristiana y
evangelista y sin religión declarada 8.07% según
el censo del INEGI del año 2020. En el recorrido
por la zona se observaron varios altares pequeños
colocados a lo largo de las principales calles,
en recuerdo de varios jóvenes pertenecientes al
barrio que fallecieron en hechos de violencia,
debido a riñas entre pandillas y crimen organizado
en años anteriores cuando había un mayor índice
de inseguridad en el municipio.
También se puede apreciar la escasez de
equipamiento cercano en el rubro de salud,
educación, auto descuentos, y áreas verdes, solo
existen pequeñas tiendas de abarrotes y similares,
así como unas canchas y juegos infantiles que se
realizaron en la parte superior en terrenos de San
Pedro al lado de la Iglesia de la Santa Cruz y otras
áreas verdes descuidadas en el área cercana a la
iglesia de San José, situación que provoca el tener
que desplazarse para acceder a los equipamientos
faltantes a otros lugares. En la construcción de
estas canchas algunos de los vecinos expresan
haber ayudado un tiempo, en la cancha al lado
de la Iglesia de la Santa Cruz a cambio del pago
de 100 pesos por día. La participación voluntaria
de los hombres de la zona es nula, y las señoras
mayores están involucradas en el voluntariado de
las iglesias. Las autoridades han hecho esfuerzos
por gestionar espacios públicos, y en tiempos
recientes han implementado estrategias de
urbanismo táctico para lograr realizar acciones de
bajo costo, con instituciones y empresas locales
con responsabilidad social que tratan de brindar un
cambio favorable a los pobladores en su entorno.

Figura 5. Plano de equipamiento

Fuente: Elaboración propia en base a
información Directorio Estadístico
Nacional de Unidades Económicas (DENUE) del INEGI

Análisis de valores en base al pago de predial
de lotes formales
En esta parte del artículo se analizan los valores
de pago de predial, con la finalidad de ver
el contraste entre los pagos que se tienen en
las propiedades formales de San Pedro y las
regularizadas de Monterrey cercanas a la zona.
Para obtener una base de pagos representativa del
valor predial según el pago anual, se investigó
los predios aledaños en ambos municipios y se
amplió la muestra del lado de Monterrey, con la
finalidad de buscar un mayor número de unidades
para comparar, en la figura 6 y 7 se presentan la
distribución de predios según el valor del pago
predial por metro cuadrado de lotes formales en
ambos municipios.
Figura 6. Plano de pago de predial anual en pesos por
metro cuadrado municipio de Monterrey

Fuente: Elaboración propia en base a
información Catastro de Nuevo León y página de pago de
predial municipio de Monterrey 2021

98

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

El total de lotes en el área en conjunto del lado
de Monterrey (figura 6) es de 1557 con un área
promedio de 68.04 m2 de superficie, se obtuvo
el pago anual de 584 lotes (37.29%) que se
presentan en la figura 6, el método utilizado de
clasificación para las figuras cartográficas fue
el de intervalo geométrico3, se observa que se
concentran en la parte baja del área de estudio
hacia la colonia Independencia a lo largo de la
calle Tepeyac, la gran mayoría tiene adeudos
en el pago, y algunos expedientes que aunque
existen aparecen con valor de pago cero. En la
mayoría de los casos en la parte alta, por tener
una situación irregular no aparecer en la base de
pagos catastrales. Y en otros casos en las zonas
bajas si aparecen en la base de datos, pero con
pago suspendido por tener problemas que obligan
a los interesados a tener que acudir a catastro a
regularizar su situación, según la base de datos
de pago predial de la tesorería municipal. El pago
promedio por metro cuadrado por concepto de
predial es de 12.78 pesos por metro cuadrado.
En el lado de San Pedro (figura 7) se tienen 29
lotes con un área promedio de 10,824.79 m2 de
superficie, se obtuvo el pago anual de 15 lotes
(51.72 %) que se presentan en la figura 7, se
observa que se concentran en la parte baja del área
de estudio hacia la calle los Soles, ninguno de los
expedientes tiene adeudos en el pago, y los pocos
expedientes que no existen aparecen con valor
de cero probablemente por cambios en la base
de datos actuales por re lotificaciones, fusiones
o divisiones desde 2015, el pago promedio por
metro cuadrado por concepto de predial en estas
consideraciones es de 53.09 pesos por metro
cuadrado. Para ambos municipios se presenta la
información según las bases de datos consultadas
del año 2015 en cuanto a lotificación catastral, y
el pago actualizado de predial del año 2021 sin
recargos. Se puede inferir que el mercado del
suelo en la zona tiene una diferencia en extensión
y valor de pago superior en el municipio de San
Pedro comparado con el lado del municipio de
Monterrey, según los objetivos y consideraciones
planteadas en este estudio.

Figura 7. Plano de pago de predial anual en pesos por
metro cuadrado municipio de San Pedro

Fuente: Elaboración propia en base a información Catastro
de Nuevo León y página de pago de predial municipio de
San Pedro 2021

Análisis de las rutas urbanas y los valores
promedio de pago predial por manzana
Los pobladores del asentamiento irregular expresaron
a las autoridades entrevistadas, que el interés de
permanecer en la zona por parte de la población con
actividad económica, es el tener un emplazamiento
que les brinda la oportunidad de acceso relativamente
cercano a rutas urbanas que se enlazan al sistema
de transporte que se conectan a toda el área
metropolitana, la mayoría de los hombres trabajan en
el ramo de la construcción y sus lugares de trabajo
son cambiantes, y el tener acceso a varias rutas de
camión urbano les refiere un beneficio en cuanto al
costo de la movilidad, y en cuanto a las mujeres que
laboran como afanadoras en los diferentes edificios
de oficinas y residencias del municipio aledaño de
San Pedro, también les beneficia la cercanía a sus
lugares de trabajo.
En la figura 8 se pueden ver las rutas más
cercanas en las avenidas principales de la zona,
hacia el lado de Monterrey se tienen 3 rutas
urbanas que pasan por la calle Juan Pablo II y
que conectan hacia el centro metropolitano y de
ahí se puede transbordar a una gran cantidad de
rutas, dando una conectividad centralizada, y

3

El esquema de clasificación de intervalos geométricos, crea rupturas de clase basadas en los intervalos de clase que tienen una serie
geométrica. El coeficiente geométrico de este clasificador puede cambiar una vez (a su inverso) para optimizar los rangos de clase. El
algoritmo crea intervalos geométricos al minimizar la suma de cuadrados del número de elementos de cada clase. Con esto se garantiza
que cada rango de clase tenga aproximadamente el mismo número de valores en cada clase y que el cambio entre intervalos sea bastante
coherente. https://pro.arcgis.com/es/pro-app/latest/help/mapping/layer-properties/data-classification-methods.htm

99

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

por el lado del municipio de San Pedro se tiene
acceso por la avenida Lázaro Cárdenas a 6 rutas
urbanas que sobre todo conectan el municipio
de San Pedro con el de Santa Catarina y por la
zona sur hacia la Carretera Nacional, dando una
conectividad lineal.

Los valores más altos se concentran en la parte
más baja cerca de las rutas de camiones urbanos
que ya se mencionaron.
Análisis de factores entre predios
regularizados contra no regularizados por
manzana aplicando regresión logística binaria

Figura 8. Plano de rutas de transporte urbano cercanas
y pagos de predial anual promedio por manzana

Para el análisis de regresión logística binaria se
construyó una matriz de datos con información
del censo del año 2020 del INEGI, y mediciones
realizadas por medio de la cartografía generada
del emplazamiento, en total se tienen ubicadas
90 manzanas según la ampliación realizada del
polígono de estudio como se muestra en la figura
8 de las cuales 42 tiene registro catastral, y 48
no tienen registro catastral. Para la aplicación
de la metodología se generó una variable
dummy como variable categórica, en base a la
identificación de las manzanas que están inscritas
en el registro catastral, y se dicotomizaron como;
Tiene registro de propiedad con valor de 1, y
No tiene registro de propiedad con valor 0. Las
variables independientes se agruparon según
grupos propuestos de condiciones específicas,
estas son variables de escala o numéricas. Los
grupos de dimensiones propuestas y los factores
analizados por manzana fueron; 1) dimensión de
accesibilidad al sitio (distancia a rutas urbanas,
altura de la manzana, personas sin discapacidad),
2) dimensión de aglomeración (total de población,
total de hogares, ocupantes en viviendas, total de
viviendas), 3) dimensión de empleabilidad (grado
promedio escolaridad, población económicamente
activa, población no económicamente activa,
población desocupada), 4) dimensión sociocultural
(población con servicios de salud, población 12
años y más soltera, casada, y actualmente sin
relación), 5) dimensión de vivienda (viviendas
con piso acabado diferente a tierra, con más
de 2 dormitorios, con energía eléctrica, con
agua entubada, servicio drenaje, y aparatos de
excusados) y 6) dimensión patrimonial (viviendas
con automóvil, viviendas sin automóvil, viviendas
con motocicleta, con refrigerador, lavadora,
microondas, televisión, radio, equipo de cómputo,
servicio de línea telefónica, aparato celular,
aparatos videojuegos, servicio de televisión de
paga, servicio de internet).
En la tabla 1 se observa el resumen del
modelo de regresión en donde se presentan las
R2 de los modelos resueltos para el paso 1 y el

Fuente: Elaboración propia en base a información Catastro,
y la página de pago predial del Municipio, y la página de
rutas urbanas de Monterrey, el rutero Monterrey. https://
elrutero.com.mx/Monterrey

Los usuarios del sector de la Cima de la
Loma del lado de Monterrey, pueden bajar por
el norte hacia la calle Juan Pablo II caminando
o utilizando un servicio de taxi clandestino, o
por el lado del municipio de San Pedro pueden
bajar caminando por una vereda que existe por
el sur hasta la avenida los soles y de ahí seguir
caminando o tomar un taxi de aplicación hasta
la avenida Lázaro Cárdenas. La accesibilidad
en cuanto a movilidad que se tiene en este
sector hace que sea atractivo vivir en el lugar,
en comparación con un emplazamiento irregular
fuera del área metropolitana.
En la figura 8 también se puede ver el
promedio obtenido de los pagos prediales anuales
totales que se presentaron en el apartado anterior,
calculados como promedios por manzana para
observar cómo se localizan los valores de pago
predial en relación a la cercanía de las rutas.
También con esta revisión de pagos prediales se
pudo determinar cuántas manzanas si cuentan con
registro catastral por lo tanto se clasifican como
regularizadas. El rango de valores de pago predial
anual total promedio por manzana, empieza en un
monto de 157 pesos y alcanzan los 2065 pesos.
100

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

último paso 19. Para el paso 1 con 0.476 de Cox
&amp; Snell y 0.635 para Nagelkerke. Sin embargo,
el modelo aceptado para explicar la tendencia
de las variables fue el de la interacción del paso
19, con un nivel de explicación de 0.411 de
Cox &amp; Snell y de 0.549 para Nagelkerke, se
aceptaron estos niveles de explicación para el
objetivo de interés de esta investigación, sobre
la tendencia en la relación de las variables para
hacer inferencias sobre los resultados de las
variables significativas.
En la tabla 2 se observan las variables resultantes
de la regresión logística binaria, se aplicó el método
paso por paso hacia atrás para lograr tener una
explicación de las variables propuestas en el modelo
de regresión con respecto a determinar los factores
relevantes de la regularización de predios próximos
al asentamiento irregular. Es importante comentar
que no se buscó determinar un modelo que
pronostique por medio de la ecuación resultante la
probabilidad de que un predio sea regularizado, solo
observar la tendencia de las variables y su relación
con los predios que están regularizados enfrentados
a los no regularizados. Se utilizó el programa
estadístico SPSS para realizar el análisis de datos,
y de las 6 dimensiones propuestas, solo quedaron
4 como entrantes después de aplicar el cálculo por
el método seleccionado del modelo de regresión.
Las dimensiones resultantes son; accesibilidad al
sitio, aglomeración, empleabilidad, y patrimonial,
quedando fuera las dimensiones sociocultural y
vivienda, en ambas los factores fueron excluidos por

el proceso de regresión, entonces las condiciones
de acceso a servicios de salud, el estado civil, y las
condiciones de vivienda y servicios para la vivienda,
no fueron relevantes. En la tabla 2 se muestra la
primera interacción, se presenta para comprobar los
resultados que mostró y la reducción de factores que
se incluyeron en este primer paso, sin embargo, para
los fines de esta investigación los datos obtenidos
tienen muchas variables no significativas, y como
la intención es la de buscar factores explicativos
y no la construcción de un modelo se desechó.
En la tabla 3 se muestra el resultado de la última
interacción realizada por el método de regresión por
pasos con las variables que son más significativas
y excluyendo las no significativas de los pasos
anteriores. Las variables significativas se pueden
interpretar como factores que se relacionan con una
mayor certeza sobre la regularización.
Por ultimo en la revisión de la prueba Chicuadrado de la tabla 4, se observa como las
relaciones resultan significativas para ambos
pasos, con un nivel de 0.000, puesto que para 24
grados de libertad se obtiene un valor de tabla de
36.415 para un grado de significancia de 0.05, y
comparado con los 58.104 del paso 1, el valor
resulta significante al quedar por debajo del valor
de Chi-cuadrado obtenido. En el paso 19 con 7
grados de libertad se obtiene un valor de la tabla
de 14.067 para un grado de significancia de 0.05,
comparado con el valor obtenido de 47.683 queda
tambien por debajo dando un mayor valor de
significancia que el obtenido en el paso 1.

Tabla 1. Resumen del modelo de regresión logística binaria

Fuente: Elaboración propia

101

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Tabla 2. Regresión logística binaria paso 1

Tabla 3. Regresión logística binaria paso 19

Fuente (ambas): Elaboración propia

102

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

contraste muy notorio, presentando grandes
desigualdades y un mercado de suelo heterogéneo,
que se aprecia cómo no consolidado.
También se muestra como en la parte alta que
limita con el municipio de San Pedro se tiene un
valor predial significativamente mayor, se han
creado más asentamientos y nuevas manzanas,
lo cual se puede considerar como una forma
de tratar de acceder a una mejor apreciación de
valor en términos de emplazamiento (según el
planteamiento de la investigación en cuanto
a patrón de valores catastrales) y un balance
en cuanto a la accesibilidad al sitio, ya que del
otro lado de la loma se tiene acceso a 6 rutas de
camión a una misma distancia que a las líneas de
transporte del lado del municipio de Monterrey
con 3 líneas de rutas de camión cercanas. Sin
embargo, en esta parte alta del lado de San
Pedro se utiliza como tiradero de basura sin
que ninguno de los municipios trate ordenar los
baldíos existentes en esta área, lo cual hace que
la insalubridad resultante sirva como barrera para
nuevos asentamientos irregulares. Se muestra
en el análisis espacial del equipamiento que, las
3 Iglesias de la zona tienen una gran relevancia
en la vida cotidiana de los habitantes y el poco
equipamiento comercial se concentran alrededor
de estos edificios religiosos, provocando la
necesidad de movilidad para buscar el uso del
equipamiento faltante.
Debido a la información obtenida en campo
se analizó las rutas urbanas como factor de
decisión para asentarse en este lugar por el
acceso a movilidad a fuentes de empleo, y se
contrasto la cercanía de las calles en donde pasan
las rutas urbanas contra los valores promedio
de pago predial por manzana, se observó cómo
efectivamente la cercanía a las rutas se coincide
con los valores altos de pago predial y dando como
consecuencia la conclusión de que este puede
ser un factor relevante para decidir asentarse en
ese lugar y llegar a regularizar el lote y adquirir
patrimonialmente esta ubicación, factor que
no fue significante en esta investigación en la
aplicación del modelo de regresión logística.
Por último, se realizó un análisis de factores
entre predios regularizados contra no regularizados
por manzana aplicando regresión logística binaria,
para conocer qué factores de los propuestos
motivan la regularización.
Las variables significativas de la regresión
fueron 4; altura de la manzana hasta la parte

Tabla 4. Prueba de Chi-cuadrado de la regresión
logística binaria

Fuente: Elaboración propia

RESULTADOS Y DISCUSIÓN
En el análisis del emplazamiento se muestra
como el caso de estudio se asentó en terrenos
muy inaccesibles en la cima de la loma, esta área
es vulnerable a riesgos naturales por fenómenos
hidrometeorológicos. En este caso las pendientes
severas en donde se asentó la población hace
muy difícil el acceso con vehículos, y obliga a
los habitantes a realizar un esfuerzo físico extra
para desplazarse por las calles que bordean la
loma. Por su origen ilegal los servicios básicos
no son accesibles para los habitantes por no estar
regularizados, motivo por el cual con el tiempo
se han hecho de tomas clandestinas y en el caso
del agua potable se ha controlado el acceso al
servicio por medio de una persona designada
para abrir una toma semanalmente, dejando que
la comunidad se organice para su distribución.
Del análisis geoespacial de la población y el
equipamiento de la zona, se observa como en diez
años transcurridos entre los censos del 2010 y del
2020 del INEGI, la población total a disminuido
en un 11.86%. El análisis de valores en base al
pago de predial de lotes formales, proporciona una
idea del comportamiento del mercado alrededor
del área de estudio sin llegar a emular el valor
comercial, aunque es muy marcado como el valor
en base al impuesto que se paga anualmente,
difiere enormemente en ambos lados del caso
de estudio. Por M2 del lado de Monterrey 12.78
pesos en promedio, y del lado de San Pedro 53.09
pesos, es decir aproximadamente 4.15 veces más
que el municipio de Monterrey. Dando como
resultado un incremento significativo entre estas
zonas colindantes y con una marcada diferencia
en las condiciones urbanas observadas como
externalidades de cada lugar, apreciándose un
103

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

más baja de la zona con significación de 0.003,
en forma negativa según el signo del coeficiente
B, y con el exponencial Beta 0.972, lo que se
interpreta como la altura baja en 97.20% las
probabilidades de que sean regularizados los
predios. La población sin discapacidades con
0.026 signo positivo, y exponencial Beta de
1.232 indica que las manzanas con población
sin discapacitados elevan en más de una vez las
probabilidades de que sean regularizados los
predios. La población promedio por hogares tiene
un 0.017 de signo negativo, y exponencial Beta
de 0.594 indica que las manzanas con mayor
población por hogar disminuyen en 59.40% las
probabilidades de que sean regularizados los
predios. Y por último el grado de escolaridad con
0.005 con signo positivo, y exponencial Beta de
2.385 indica que las manzanas con mayor grado
de escolaridad aumentan en más de dos veces
las probabilidades de que sean regularizados
los predios. Aunque las restantes variables del
modelo no fueron significativas, la dimensión
patrimonial nos indica una tendencia que podría
ser estudiada en otros casos, bajo el supuesto
de que los habitantes que adquieran bienes
patrimoniales desearían regularizar su predio
para consolidar su patrimonio.

esta zona de mayores ingresos. El equipamiento
urbano en la zona es muy escaso, y provoca el
tener que desplazarse fuera del área para buscar
empleo, y otros satisfactores, es por esta razón
que es tan importante la movilidad. La posesión
del espacio para los habitantes tiene la ventaja
de la localización con respecto a la movilidad
metropolitana que pueden alcanzar, esta se
comprueba espacialmente al analizar la cercanía
de las rutas urbanas que conectan al sistema
metropolitano de movilidad y confirmado por las
pláticas realizadas en el sitio con las autoridades
de gobierno. Los valores de suelo de los predios
regularizados en promedio por cada manzana,
siguen este patrón de valores prediales mayores
con la cercanía a las avenidas en donde pasan
las rutas urbanas, afirmando una tendencia a la
regularización en base a esta cercanía.
Por último, el análisis de regresión mostró una
significación de los factores sobre la accesibilidad
relacionado a la altura y por consecuencia a la
pendiente de la localización de las manzanas,
lo que indica que entre menor sea la altura o las
adecuaciones que reduzcan esta inaccesibilidad,
así como el hecho de que los pobladores estén
más capacitados físicamente para localizarse en
estos emplazamientos accidentados, incrementa
la tendencia a que regularicen sus predios. Otro
resultado es que las manzanas con mayor población
por hogar disminuyen las probabilidades de que
sean regularizados los predios, esto indicaría
que entre menor sea la aglomeración mayor
probabilidad de regularización, y otra variable
marca que a mayor grado escolar de la población
puede propiciar que los pobladores decidan
regularizar sus lotes. Con estos resultados
podemos interpretar que hay una tendencia a
regularizar los predios de los posesionarios en
la medida en que sean mejor sus condiciones de
accesibilidad en cuanto a condiciones físicas del
espacio y el estado físico de los habitantes, y de
los factores de la población, la reducción en el
hacinamiento dentro de los hogares y un mayor
grado de escolaridad aumentan las probabilidades
de que sean regularizados los predios.
En base a este análisis se considera que,
el fomentar programas y proyectos sociales
que apoyen la calidad de vida y la superación
personal de los habitantes, puede ayudar a que
los posesionarios decidan optar por apropiarse
del espacio ocupado con un sentido de pertenecía
patrimonial, y regularizar sus predios en conjunto

CONCLUSIONES
Los asentamientos irregulares forman un objeto
de estudio que se tiene que definir por varios
factores en los que la presencia del posesionario,
y su decisión de localizarse en emplazamientos
vulnerables con todas las desventajas que esto
representa, son incógnitas difíciles de resolver y
entender por la carencia de información sobre el
mercado informal y los intereses de los actores
involucrados. El caso de estudio analizado en donde
el emplazamiento se muestra con una compleja
accesibilidad, vulnera la calidad de vida de los
habitantes del lugar, y al estar en el límite de dos
municipios atrae a los asentamientos informales
por la carencia aparente de responsabilidades
gubernamentales, y complica el acceso a servicios
básicos, de vigilancia y en general de una correcta
administración del espacio. La población de
posesionarios en el caso de estudio ha disminuido
en 10 años, pero se ha incrementado o desplazado
hacia las zonas cercanas al municipio con mayor
valor catastral, haciendo una presión de este
grupo con los propietarios de los terrenos de
104

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

con las autoridades locales, aceptando derechos y
obligaciones, formando parte del desarrollo formal
de la ciudad. Otra línea de investigación para
incrementar el conocimiento en cuanto al objeto
de estudio sería, el desarrollar investigaciones
sobre como alinear la base catastral y pago de
impuesto predial de estos asentamientos, con
la auto-organización espacial y la participación
comunitaria de los pobladores dentro de las zonas
irregulares, lo cual pueda dar un balance entre el
costo-beneficio de la regularización de los predios
y los intereses de los posesionarios. C
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Abramo, P. (2008). El mercado del suelo informal en favelas y la movilidad residencial de los pobres en
las grandes metropolis: un objeto de estudio para América Latina. Territorios 18-19, Bogota ISSN:
0123-8418, pp. 55-73.
Amarante, V., &amp; Caffera, M. (15 de 03 de 2021). Los factores determinantes de la formación de
asentamientos irregulares un analisis económico, 2003. Obtenido de https://www.semanticscholar.
org/paper/Los-factores-determinantes-de-la-formaci%C3%B3n-de-un-Amarante-Caffera/07bb112
1ed91668d2abcb63bebbab1f8b58ba1e0
Calderón Cockburn, J. (2011). Titulación de la propiedad y mercado de tierras. EURE VOL.37 num 111
ISSN: 0250-7161, pp. 47-77.
Canestrato, M. L. (2013). Ilegales, Irregulares, Informales...?: Aportes para un debate sobre el acceso al suelo.
Nomadas Revista Critica de Ciencias Sociales y Jurídicas. ISSN: 1889-7231 Argentina, pp. 1-22.
Clichevsky, N. (2003). Pobreza y acceso al suelo urbano. Algunas interrogantes sobre las políticas de
regularización en América Latina. Santiago, Chile. ISBN: 92-1-322307-2: Naciones Unidas,
CEPAL. Obtenido de Naciones Unidas CEPAL.
Erba, D. A. (2012). Application of 3D Cadastres as a land policy tool. Land lines, 8-14.
Erba, D. A., &amp; Plumetto, M. A. (2016). Making land legible. Cadastres for urban planning and development
in Latin America. Cambridge, Massachusetts.: ISBN: 978-1-55844-352-5 . NEW LINCOLN
INSTITUTE POLICY FOCUS REPORT.
Gobierno Municipio de Monterrey. (05 de 03 de 2009). Informe Gobierno Municipio de Monterrey,
Secretaría de Polícia Preventiva, Dirección Municipal Protección Civil. Obtenido de http://www.
monterrey.gob.mx/pdf/atlas_de_riesgo/atlesderiesgo09.pdf
Herzer, H., Di Virgilio, M. M., Rodríguez, M. C., &amp; Redondo, A. (2008). ¿Informalidad o informalidades?
Hábitat popular e informalidades urbanas en áreas urbanas consolidadas. Ciudad de Buenos Aires.
Revista Pampa 04. Argentina, pp. 85-112.
Ikejiofor, U. C. (2009). Planning within a Context of Informality: Issues and Trends in Land Delivery in
Enugu, Nigeria. Global Report on Human Settlements 2009 (págs. 1-22). Enugu, Nigeria: Human
Settlements.
INEGI. (20 de 02 de 2021). Carta Catastral del Estado de Nuevo León 2010. Obtenido de https://www.
inegi.org.mx/contenidos/productos/prod_serv/contenidos/espanol/bvinegi/productos/geografia/
catastro/carta_catrastral/889463604228.pdf
Jaramillo G., S. (2008). Reflexiones sobre la informalidad fundiaria como peculiaridad de los mercados
del suelo en las ciudades de América Latina. Territorios 18-19, Bogota, Colombia. ISSN: 01238418 , pp. 11-53.
Rivera Sandoval, Eleuterio Enrique;. (2017). La ciudad como un espacio político: un estudio desde la
marginalidad y la política social. En C. E. León, Concurso Nacional de Estudios Políticos y Sociales.
ISBN: 978-607-7895-27-5 (págs. pp. 1-2258). Monterrey: Comisión Estatal Electoral Nuevo León.
Sánchez Ondoño, I., Cebrián Abellán, F., &amp; García-González, J. A. (2021). The Cadastre as a Source
105

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

for the Analysis of Urbanization Dynamics. Applications in Urban Areas of Medium-Sized Inland
Spanish Cities. Land, 1-23.
Smolka, M. (2003). Informalidad, pobreza urbana y precios de la tierra. Land Lines Newsletter, Lincoln
Institute of Land Policy. Volumen 15, num. 1. Cambridge MA., pp.1-7.
Soman, S., Beukes, A., Nederhood, C., Marchio, N., &amp; Bettencourt, L. (2020). Worldwide Detection of Informal
Settlements via Topological Analysis of Crowdsourced Digital Maps. Geo-Information, 1-21.

106

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Del Pie de Rey a la tecnología 5G: consideraciones sobre
el concepto de escala, arquitectura y ciudad desde las
transformaciónes del cuerpo ampliado
From Pie de Rey to 5G technology: considerations about the notions of scale,
architecture and cities from transformations of the enlarged body
Recibido: junio 2020
Aceptado: septiembre 2021

Eduardo Delgado Torres1

Resumen

Abstract

El artículo explora la importancia del cuerpo como
una condición ineludible para hacer arquitectura y
ciudad, debido a que va enlazado a un conjunto de
intervenciones de múltiples escalas y propósitos
que, a su vez, están asociadas al fenómeno del
cuerpo ampliado. Donde el cuerpo biológico ha
sido soslayado por una visión más abstracta del
mismo que hace referencia a la noción de masa,
para entenderlo como el gran cuerpo colectivo
que habita la ciudad. Esta idea de colectividad
asociada al cuerpo fundamenta buena parte de
las prácticas urbanísticas y de gestión territorial
modernas, las cuales difícilmente toman en cuenta
las manifestaciones concretas y simbólicas con
las que el cuerpo biológico va comprometiendo
la propia morfología y la experiencia de la ciudad
más allá de su entorno inmediato. El análisis se
estructura a partir de dos ejemplos que vinculan
el cuerpo con la producción de la ciudad; el
instrumento de medida denominado Pie de Rey y
la tecnología de comunicación 5G, la cual integra
al cuerpo como un tópico indispensable, porque
provoca controversias importantes dentro de su
innovador sistema funcionamiento. De manera
particular, por las discusiones que hay entre
especialistas sobre los efectos que tiene en los
distintos sistemas fisiológicos del cuerpo humano.

The article explores the importance of the body as
an inescapable condition for make architecture and
city, because it is going to link to a set of responses
to multiple scales and aims that, in turn, are related
to the phenomenon of the extended body, where
been avoid for an abstract vision of the same that
refers to the notion of mass, to understand it as the
great collective body that inhabits the city. This​​
collectivity idea associated with the body is based
on urban planning practices and modern territorial
management, those hardly consider the concrete
and symbolic manifestations which the biological
body is committed to the morphology of the city
beyond its immediate environment, ie: it is ignored
the embodied condition of the subject in the city
through his biological body, which determinates
in a very particular way, the construction of the
same experience in different scales. This reflection
is shown from two examples that link the body
with the city: the measurement instrument is
classified Pie de Rey –Vernier Caliper- and 5G,
which integrates the body as an indispensable
topic, because it causes important controversies
within its innovative system of operation. In
particular, due to the discussions that exist among
specialists about the effects it has on the different
physiological systems of the human body.

Palabras Claves:

Keywords:

cuerpo ampliado; ciudad; escala

expanded body; city; scale

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción: Universidad de Guadalajara; Doctorado Ciudad, Territorio y Sustentabilidad: email: e_schlank@
hotmail.com

107

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

INTRODUCCIÓN

e ideales. Como sabemos, “la ventaja práctica
de este sistema (…) estriba en que tales figuras
geométricas podían ser replanteadas fácilmente
en el suelo de la obra” (Roth, 1993:64), lo que
también ofrecía un procedimiento para trazar
con mayor precisión la planta, mientras que en la
Edad Media se tomaba este sistema de medición
desde un plano más subjetivo, porque se asumían
las medidas del cuerpo del maestro constructor
encargado de la obra, o incluso las de una figura
política importante, usadas como modo de
representación territorial.
Una adaptación moderna de estas técnicas
medievales en que se buscaba la conformidad
entre el cuerpo y el entorno construido está
en el Modulor de Le Corbusier, por medio
del cual construyó la unidad habitacional de
Marsella (1946-1952), un bloque de viviendas
que se encontraba dispuesto según una gama
de dimensiones armónicas basadas en la serie
medieval de Fibonacci a partir de la escala
humana, decantando en una doble lectura, por
un lado, la arquitectura como una manifestación
del cuerpo y, otra, del cuerpo como el inicio de
la arquitectura. Derivado de lo anterior, se puede
observar la relación que había entre el cuerpo
y el tipo de máquinas usadas durante la Edad
Media –grúas, poleas, entre otras–, donde, en
ciertos casos, el cuerpo se integraba como un
componente más de la maquinaria.
Un buen ejemplo, sobre el entendimiento
de las herramientas en función del cuerpo, lo
da Amparo Graciani al citar la implementación
de ruedas laterales que funcionaban de manera
similar a una jaula de ardillas, en la que
trabajadores se movían en su interior para proveer
su fuerza motora (1998:220), ofreciendo con esto
un marco todavía mucho más cercano sobre el
papel que representa el cuerpo en la constitución
arquitectónica-urbana. A este respecto, los dibujos
de Villard de Honnecourt en su Album datable
entre 1230 y 1240 son una referencia obligada,
porque dibuja el funcionamiento antrópico de
diversas máquinas usadas en la construcción.
El Renacimiento es el momento del humanismo
que ubicaba al hombre como centro y medida
del mundo, representado por el icónico dibujo
del Leonardo da Vinci sobre la proporción de

El comenzar por una revisión histórica acerca
del uso del cuerpo como medida de referencia
en la construcción de las ciudades revela, ante
todo, la asunción del fenómeno corporal como
un hecho fundamental que determina nuestro
posicionamiento en el mundo y, con ello, también
establece una condición ineludible para pensar
el modo en que es transformado el territorio por
medio de su tecnificación. Esta operación técnica,
según Ortega y Gasset, puede ser entendida
como la reforma que hace el ser humano de “su
circunstancia”, delimitada por su entorno natural
y su cuerpo biológico. De este modo, la técnica
se vuelve un hecho constitutivo del ser humano
al señalar Ortega y Gasset que “todos los demás
seres coinciden con sus condiciones objetivas –
con la naturaleza o circunstancia–, el hombre
no coincide con ésta sino que es algo ajeno y
distinto de su circunstancia” (1965:7), por lo
que toda invención técnica, en este sentido, se
encuentra vinculada a un fenómeno corporal que
obliga a establecer cierto grado de sincronía en
el proceso de transformación de nuestro entorno
natural. Hay una correspondencia entre ambos que
se establece gracias a un sistema de medidas, que
nos asegura las condiciones necesarias para ocupar
nuestro lugar en el mundo y desempeñarnos en
él. La aparición de la ergonomía como disciplina
científica en 19492 es una derivación de este
planteamiento, ya que precisa con mayor interés
la adaptación del medio al hombre, a partir de una
idea de rendimiento humano (Leirós, 2009:34),
asociado a la antropometría, es decir, de la
interpretación del cuerpo en función de percentiles.
En la antigua Roma se originó el conocido
sistema imperial de medidas (pulgadas, pies, yarda
y millas). Esto se hizo de manera formal, gracias
a un proceso de evolución que se dio a través de
los siglos, donde la referencia inmediata era el
propio cuerpo como una constante fundamental,
sujeto a relaciones geométricas y divinas. Uno de
los ejemplos representativos de estas cuestiones
era la descripción que hacía Vitruvio, que tomaba
como centro del cuerpo humano el ombligo, y los
miembros extendidos delimitaban los bordes de
un rectángulo y un círculo, dos figuras básicas

2

Luz Leirós ha hecho una revisión histórica de los orígenes de la ergonomía –inicialmente denominada como “La ciencia del trabajo”–
desde el siglo XVI al siglo XIX.

108

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

la figura humana, basado en los postulados de
Vitruvio y fechable entre 1485 y 1490. A partir del
Manierismo se empieza a perfilar un pensamiento
ilustrado, apareciendo las bases del método
científico y con él los sistemas filosóficos que le
sirvieron de fundamento, como el racionalismo,
el positivismo, el empirismo, entre otros. Estas
cosmovisiones ofrecían una metodología de
carácter abstracto y universal para pensar al
mundo, en la aspiración de consolidarlo como un
objeto de conocimiento perfectamente acotado.
La aparición de la perspectiva, que fue un rasgo
distintivo del Renacimiento, formó parte de estas
transformaciones del mundo desmitificado y
objetivo, situando al hombre-observador como
centro de su mundo a partir de una formulación
científica, introducida por Filippo Brunelleschi
y teorizada por Leon Battista Alberti o el propio
Leonardo da Vinci, y consolidada de manera formal
en el ámbito matemático por René Descartes con
sus coordenadas cartesianas y después Gérard
Desargues con su geometría proyectiva.
Mucho más tarde, el sistema métrico decimal
ayudó a esa forma de estandarización del mundo
al dar paso al conocido Sistema Internacional
de Medidas (SI), implantado el 20 de mayo de
1875 en París3. Incluso el sistema de medidas
referenciado al cuerpo, como lo es el de pies y
pulgadas, se estandarizó también desde esta
perspectiva ilustrada, lo que permitió acceder
a este sentido de objetividad a inicios del siglo
XX. La referencia ha dejado de ser las medidas
del cuerpo del maestro encargado de la obra o
cualquier otra figura que representó un papel
importante en el proceso de construcción. En este
sentido, la consolidación del Urbanismo como
disciplina significó posiblemente la fractura más
importante para la cercana relación que mantenía
la construcción de las ciudades con el cuerpo.
Este distanciamiento se debió principalmente a
que se empezó a pensar la conquista del territorio
–su control y aprovechamiento de sus recursos–
bajo nociones más abstractas, para entender a la
colectividad y las dinámicas socio-económicas
que la componen, como sucedió con la ciudad
moderna a mediados del siglo XIX, que se
puede identificar con la aplicación que se le dio
al término de urbanización a partir de 1920 para

referirse a “los procesos sociales o económicos
de ocupación del espacio” (Novick, 2004:4) junto
a la implementación de códigos y normativas
que pusieron en marcha “los modos de operar de
los técnicos –y del estado– y las subyacentes en
los múltiples procesos sociales de construcción
del territorio, rescatadas por los críticos de la
neutralidad tecnocrática” (Ibíd).
EL CUERPO COMO REALIDAD VITAL Y
ABSTRACTA
La invención del sentido del cuerpo moderno
da cuenta de la dicotomía entre su existencia
material y su existencia abstracta, asociada al
ámbito del pensamiento y las ideas. Por medio de
sus conceptos de res extensa y res cogitans, que
dividían el mundo en estos dos grandes ámbitos
desde los cuales se estructuraba la existencia,
René Descartes estableció esta cuestión en 1637
y con ello uno de los puntos determinantes de la
modernidad, la noción de cuerpo, al introducir la
subjetividad como su centro, ya que se accede a
ella por medio de la razón. El cuerpo, por tanto,
puede carecer o contar con variaciones de ciertos
elementos materiales, pero no es posible prescindir
de la razón para hacer ciencia, la cual representa
una función superior, y en cierta medida, expresión
de la subjetividad, ahora asociada a las facultades
que dan forma al entendimiento mismo. Lo anterior
es revelador porque ese ámbito abstracto fundado
en la razón se integra como un componente
indisociable del cuerpo.
El cuerpo, siguiendo la división que hace
Descartes, puede cambiar porque el hombre no se
define por él, sino por el contrario, solo “cuenta con
él”. La conciencia es la que domina el cuerpo, o por
lo menos mantiene una posición de privilegio en
la definición de la existencia del ser humano –con
la demostración de la existencia del pensamiento
como el punto de origen del conocimiento y de
certeza absoluta–. Esta dicotomía conlleva uno de
los tópicos centrales de la modernidad que aún hoy
en día se mantiene presente: la división del mundo
en realidades vitales y realidades abstractas. La
primera tiene que ver con la condición vital de
nuestra experiencia del mundo, la cual presenta
condiciones ineludibles sobre la dinámica de la

3

La oficina internacional de pesas y medidas (BIPM) fue creada por la Convención del Metro, firmada en París el 20 de mayo de 1875 por
diecisiete Estados; de esta manera se institucionalizó como una constante universal. Esta convención fue modificada en 1921.

109

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

propia vida; frente a esta realidad se anteponen
las construcciones abstractas que se hacen de ella,
dando pie a otra realidad ideal4.
La entrada de la razón ilustrada, iniciada
por Descartes, causó un cisma en la forma
de entender el mundo, dando pie a dividirlo
en realidades vitales y abstractas, definiendo
con ello el rumbo que tomaron las sociedades
modernas. Este corte sobre la realidad también
alcanzó al cuerpo, señalado con anterioridad; la
subjetividad y el pensamiento –res cogitans– se
convierten en el centro del fenómeno corporal
y el cuerpo –res extensa– se relega a un papel
secundario. Así, una forma de asumir la realidad
requiere de igual manera un tipo de cuerpo que la
haga posible. La figura del hombre que se piensa
en el mundo y al mundo, es la toma de conciencia
definitiva que distinguió a la modernidad, porque
en ella se funda la autonomía de la razón que
excluyó toda autoridad, especialmente la religiosa
que dependía de la fe, desencadenando un proceso
de secularización de la vida humana. Es un tópico
que se puede seguir desde Hegel, con su texto
Lecciones sobre la filosofía de la historia universal
(1837), hasta autores como Habermas, con su libro
Discurso filosófico de la modernidad (1985).
Dentro del proceso de secularización se
podría hablar de un cuerpo abstracto y un cuerpo
concreto, este último de carácter fenoménico,
para reflexionar sobre el papel del urbanismo,
la ciudad y la arquitectura como parte de un
fenómeno territorial, en que la integración del
cuerpo abstracto en la producción urbana lo
convertía en un elemento para pensar esta nueva
disciplina del conocimiento, que floreció gracias a
la razón ilustrada. El urbanismo al convertirse en
una de las formas disciplinares de la modernidad
tenía como objeto de estudio las ciudades y las
dinámicas que constituyen a la colectividad que la
habita. La sociología, como disciplina, manifestó
otro espectro de la dimensión geográfica del
ejercicio urbanístico, porque permitía pensar ese
cuerpo abstracto por medio de los conceptos de
masa y multitud, que carecían de contornos bien
definidos, asociados a extremidades o cualquier
componente fisiológico al que se le pudiera

referir. Esto llevaba a entender el comportamiento
de esta entelequia a la par de otras fuerzas de
la naturaleza que transformaban el territorio,
similar al papel que jugaba ciclo del agua, junto
con otros fenómenos medio ambientales. Emile
Durkheim ayuda a dilucidar esto cuando describe
que las cosas sociales sólo son realizadas por los
hombres, y en esa medida son producto de la
actividad humana que atiende a la puesta en obra
de ideas que acompañan las relaciones entre los
individuos (Durkheim, 1986: 57). La figura del
estado, la familia y el contrato social, son parte
de ello, porque revelan las ideas para pensar la
existencia colectiva como hechos sociales.
El propio Durkheim, define a la concentración
de la masa en relación al concepto de densidad
dinámica, el cual se distingue por hacer referencia
a un sentido de vida en común que, a su vez,
mantiene cierto grado de cohesión (Ibíd:168).
También apela al concepto de densidad material
para describirlo, donde pone de manifiesto
que el desarrollo de las vías de comunicación
y transmisión hacen posible una lectura de las
relaciones de proximidad y de conexión de la
población. Lo anterior es un claro ejemplo de
los vínculos entre las nociones abstractas para
identificar un cuerpo colectivo –masa– con la
configuración urbana, desarrollándose como una
categoría fundamental para la concepción de las
ciudades modernas.
El sociólogo Gustavo Le Bon en su obra
Psicología de las masas (1953) es el primero
en establecer una diferencia que distinguía una
naturaleza contrapuesta entre el individuo y la
colectividad, al indicar que el primero, cuando
se integra a la masa, pierde su particularidad y
abraza un alma comunitaria que se caracteriza
por la pérdida del control racional, moviéndose
más por emociones que disparan la reacción del
grupo, haciéndolos especialmente influenciables
para imitar conductas de los otros. La originalidad
del señalamiento de Le Bon radica en que define
a la masa por una naturaleza única, distinta de los
individuos que la componen; es decir, no es la
suma de las individualidades, es una entelequia
porque carece de cuerpo como tal, además de

4

Es un tema ampliamente discutido, donde se distinguen dos grandes líneas: una representada por el idealismo, en la que el individuo
prima sobre la realidad, y otra representada por el realismo, que hace referencia a las cosas externas al sujeto, cuya existencia es ajena a
este. Dentro de este amplio espectro se pueden encontrar autores como Leibniz, Kant, Hegel, Locke, Wittgenstein, Karl Popper o Bertrand
Russell, entre otros. Ortega y Gasset (1940-1941) fue uno de los primeros en detectar este dilema y busca una alternativa con su razón vital,
en que la prioridad no está en la subjetividad o las cosas, sino en la vida, por ser el punto articulador en que se encuentran ambos.

110

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

contar con características generales que siempre
se hacen presentes bajo la rúbrica del alma
comunitaria.
La sociología, de esta manera, se vuelve
un fundamento indispensable para abordar la
planeación, diseño y concepción de las ciudades
como un fenómeno propiamente moderno, lo cual
derivó en otros modelos científicos que recurrían
a otros insumos. Tal vez de los más significativos
sean, en un primer momento, los estudios
sobre los procesos de desarrollo económico y
distribución socio-espacial, entendidos como los
motores de la modernización. También, como
parte de un segundo momento, se priorizó la
urbanización sobre el urbanismo con el respaldo
de la sociología urbana (Novick, 2004:9). Ambos
aspectos son relevantes, en especial el primero,
que tiene que ver con la construcción del fenómeno
urbano por medio de la investigación, a pesar de
que al final tuviera una vocación primordialmente
instrumental, convirtiéndose en sí misma en un
componente indispensable para pensar la ciudad.
Los vínculos entre la sociología y la
producción de la ciudad se pueden encontrar en
las teorías del desarrollo, lo cual abre un frente
histórico muy amplio en este aspecto, pero que
puede ser reconocido de manera más consolidada
a inicios del siglo XX con el Fordismo, que ya
planteaba un impacto claro en la organización de
la estructura social y urbana, como elementos de
una totalidad. En otros términos, “la historia es un
develador de las relaciones sociales subyacentes
en los cambios estructurales sobre el territorio”
(Ibíd:11). Esta construcción disciplinar destinada
a pensar el entorno es la que fue delineando los
bordes del cuerpo abstracto, como una categoría
adecuada para atender las nuevas dinámicas que
guiarían la transformación territorial.
El libro de Richard Sennett Carne y Piedra,
es una revisión de la historia de la ciudad a través
de la experiencia del cuerpo, convirtiéndolo en un
eje conductor para su análisis, como una constante
que, en diferentes circunstancias, ejerce un papel
determinante en la consolidación de las ciudades,
a partir de las prácticas sociales que toman forma
a través del cuerpo biológico. Sennett indica el
valor de la experiencia corporal de las mismas, lo
cual manifiesta la activa conexión que hay entre el
fenómeno corporal y el diseño de estas. El rescate
que hace Sennett del cuerpo para pensar la ciudad
proviene de la pérdida histórica de la privación
sensorial, que él reconoce como parte distintiva de

las ciudades modernas, y cuyas causas son amplías
y de orígenes históricos profundos (Sennett,
1997). Con ello, Sennett ayuda a dilucidar cómo
la dicotomía entre la realidad vital y la realidad
abstracta, llevó a un entendimiento y una forma
de hacer ciudad que excluyó al cuerpo biológico,
por un cuerpo que manifestaba la presencia de la
colectividad que la habita.
El cuerpo como un referente empírico es un
complejo proceso que se le fue dando seguimiento,
desde la evolución de un sistema de medidas
referenciado al cuerpo y a las operaciones de trazo
que lo asumían como una constante fundamental
para integrarlo en la conformación del entorno
construido, hasta la aparición de realidades
abstractas que hacían referencia a otro tipo de
constantes de carácter universal, fundadas en la
razón. Cuestiones que posibilitaron la invención
del urbanismo como una ciencia relacionada con
la planeación y conformación de las ciudades
modernas; pero en esa transición se soslayó la
inmediatez del fenómeno corporal en dichos
procesos, delegándolo al ámbito de la ergonomía,
es decir, se ignoró el hecho que nos encontramos
encarnados en un cuerpo y que eso nos sitúa de
manera específica en las ciudades.
Las relaciones espaciales de los cuerpos
humanos determinan la manera en que las
personas se conectan unas con otras. Este es el
supuesto desde donde Sennett hace una lectura
de la ciudad –la conciencia de la carne–, cuando
explica el fenómeno del cuerpo pasivo, entendido
como aquel cuerpo debilitado en su capacidad
sensorial fundada, en una realidad táctil. Este
fenómeno lo atribuye a los medios de masas,
debido a que nos posiciona ante nuestro entorno
como telespectadores, lo que en sus términos
“embota la conciencia corporal” (Ibíd:19). Pero
también lo atribuye a la experiencia de la velocidad
que posibilitó una nueva geografía –fragmentada
y extensa–, que en la antigüedad no era posible
concebir, lo que llevó a categorizar el espacio
como un medio para el fin del movimiento puro.
En ambos casos supone una desconexión entre
el cuerpo y su entorno, cuya evidencia más clara
está en el poco esfuerzo físico que exige navegar
en la geografía de la sociedad contemporánea.
Sennett propone como algo necesario el
entender el significado de esta dicotomía entre “la
carne y la piedra”, que es, ante todo, la conciencia
del cuerpo y del papel que juega en el entorno
construido, apelando al ideal corporal, tanto el
111

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

sentido de desnudez en la antigua Grecia –para
explicar la configuración del espacio urbano y de
la práctica de la democracia ateniense–, como las
creencias cristianas sobre lo que era el cuerpo –
un espacio público asociado a las prácticas de la
caridad y a servir de santuario–, decantaron en
el entorno construido y la relación indisociable
que mantiene con el cuerpo, para afrontar el
reto sobre el deber ser las ciudades. Según sea la
cosmovisión adoptada puede ofrecer un amplio
espectro de las relaciones posibles, siendo muy
diferente la posición ante el dolor –la figura del
mártir cristiano–, o ante el placer –el hedonista de
la antigua Roma–. Así, el cuerpo, como realidad
vital, es la expresión de la integridad del cuerpo
como un sistema y su unidad con el entorno que
domina (Ibíd:29).

de producción del mundo, no solo porque era
una pieza clave de una maquinaria abstracta que
posibilitaba la realización de una cosmovisión
religiosa del poder, sino porque también hace un
corte transversal sobre distintas dimensiones que
componen la producción de las ciudades, entre
las cuales incluye al fenómeno corporal como
parte de su consolidación. Aquí es necesario
hacer una acotación importante, precisamente
acerca del soporte que daba la cosmovisión
cristo-centrista a la herramienta, que la convertía
en algo muy distinto de lo que es actualmente,
con nuestra cosmovisión ilustrada y científica
del mundo, ya que estaba en conformidad con
una lógica de producción del mundo cifrada en
la autoridad divina del Rey. Se puede observar en
el hecho de que los actos de designio del mundo
necesariamente tenían que pasar por la figura del
Rey, como es el caso del origen de la yarda, que
Enrique I determinó a partir de la medida de los
productos tomando la distancia que comprendía
la punta de su nariz hasta el dedo pulgar
manteniendo su brazo extendido, dotando así al
concepto de “Rey” de un poderoso contenido
arquitectónico, urbano y de ordenanza territorial,
gracias al soporte operativo que ofrecía aquella
cosmovisión religiosa.
La vinculación que hay entre una cosmovisión
como la de la Edad Media con un instrumento
de medición como el Vernier, revela el
funcionamiento de un complejo mecanismo de
producción del mundo –abstracto y concreto–,
fuertemente comprometido con un fenómeno
corporal que establece el posicionamiento del ser
humano con respecto a su entorno construido, y
especialmente con las ciudades. Por lo cual, que
al Vernier se le designara Pie de Rey es importante
porque da cuenta de la idea del hombre como
la medida de todas las cosas, en parte por ser
considerado la expresión de la divinidad, un
tópico distintivo de las civilizaciones antiguas,
donde, de manera particular, la figura del rey
estaba más próxima a lo divino que a lo humano,
creando otro código simbólico sobre el cuerpo
y el territorio. De este modo el Pie de Rey era
una referencia determinante para la ordenanza
del mundo, y por eso a esta herramienta de
precisión, que medía longitudes menores al
pie o al palmo, se le designó así, porque hacía
referencia al valor de una constante fundamental
superior, que sólo podía ofrecer el iluminismo
entrante del siglo XVIII.

EL “PIE DE REY” Y LA PERSISTENCIA
DEL CUERPO
La herramienta denominada Pie de Rey, también
conocida como Vernier –porque se le atribuye su
invento al geómetra Pierre Vernier (1631), con el
antecedente del Nonio de Pedro Nunes (1550), un
componente clave de esta herramienta–, resulta
un ejemplo revelador para pensar la condición
del cuerpo como origen de la propia arquitectura,
en el sentido que el cuerpo es su referencia
simbólica en la construcción del espacio, a través
de artificios técnicos, que se vinculan a este para
establecer esa idea de orden que organiza a la
arquitectura desde las dimensiones de objetos
pequeños, con complejas funciones de medición.
Esta herramienta resultó revolucionaría por
los tipos de medidas que podían realizar –
interiores, exteriores y profundidades–, además
de funcionar en una escala sexagesimal. Pero
la importancia del Pie de Rey, más allá de su
capacidad instrumental, está sobre todo en esa
referencia de carácter antropológico en que funda
su capacidad de operación, con la que describe
toda una cosmovisión que soporta una forma de
producción arquitectónica del entorno construido,
y por extensión de la ciudad misma.
El Vernier tiene un corte simbólico importante,
asociado a la figura del Rey que da forma a toda
una población, desde un plano significativo hasta
la conformación concreta del entorno, permitiendo
una manera de pensar el territorio y la pertenencia
a este. Por lo cual, se podría indicar, en un
sentido estricto, que se trata de una herramienta
112

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Lo que se describe aquí es una relación de
correspondencia entre el cuerpo y el entorno
construido, que se expresa bajo la forma de
una consecuencia métrica, es decir: la relación
entre ambos necesita ser regulada a través de
un sistema de medidas, el cual por sí mismo es
una consecuencia de esta forma de producción
del mundo. Pero también manifiesta la idea de
la insuficiencia del cuerpo, sin llegar a negarlo,
al establecer que requiere un grado de precisión
que supera los alcances mínimos de nuestra
corporalidad, ampliando los límites del fenómeno
corporal. Por lo cual, en un sentido literal, es
posible decir que el territorio era el Rey, no solo
porque era su manifestación en un plano abstracto
y concreto, sino además porque funcionaba como
un mecanismo indispensable en su constitución.
En ello radica la importancia de la denominación
que se le dio al Vernier como Pie de Rey.
La aparición del Pie de Rey es un punto de
referencia para entender la dicotomía que se fue
forjando entre el cuerpo (la carne) y las ciudades
(la piedra), que Sennett, en términos generales,
reconoce en la pérdida de la experiencia sensorial
asociada a la conciencia de la carne, algo que él
ve necesario para entender la manera por la cual
las ciudades cobran forma a partir del modo en
que las personas experimentan su cuerpo. Ernst
Friedrich Schumacher, desde una perspectiva
económica, rescata el valor de la experiencia que
brinda la inmediatez corporal en su texto Small
is Beautiful: A Study of Economics As If People
Mattered de 1973. Emilio Tuñón, en un texto que
lleva el mismo título, retoma su propuesta para
hacer una reflexión en términos arquitectónicos,
preguntándose sobre la pertinencia de la
producción de la ciudad, ante la necesidad de estar
en contacto con la vida real, poniendo en cuestión
la idolatría por la gran escala como la única vía
para pensar la ciudad (Tuñón, 2015), algo que de
manera puntual desarrolla en la siguiente cita:
“Es por ello que, a pesar de nuestro evidente
deseo de reivindicar la escala humana, se puede
afirmar que no se trata de hacer pequeños o
grandes edificios, sino de hacer sólo aquella
arquitectura que realmente sea necesaria, que
realmente responda a la escala del lugar donde
se inserta, y que realmente esté al servicio de
los seres humanos y de la sociedad. (…) Y sin
embargo, esto no nos impide insistir una vez
más en el hecho de que, en un mundo donde
parece que todo se mueve por la dimensión

de las cosas (…) el mensaje de Schumacher,
extrapolable de la economía a la vida y de
la vida a la arquitectura, nos siga pareciendo
vigente…” (Ibíd:6).
Emilio Tuñón ofrece una idea importante
para pensar la cuestión planteada por Sennett,
incluyendo la dimensión en que se desarrollan las
cosas y la vida de las personas, la cual depende
de un sentido de escala distinto al propuesto por
la geografía o el urbanismo, y que resulta mucho
más abstracto porque atienden a fenómenos
que están desvinculados del cuerpo, o por lo
menos se asumen ajenos a él. De este modo, la
escala, al tomar un giro conceptual relacionado
a nuestra fisiología, puede ayudar a establecer
una relación de pertinencia entre el cuerpo, la
producción arquitectónica y urbana, como bien
señala el propio Tuñón. En otros términos, si
Sennett aboga por reflexionar la historia de las
ciudades a través de distinguirla manera en que
las personas experimentaban su cuerpo, gracias
a las condiciones que ofrecían cada una de
ellas, Tuñón por su parte, asume la conciencia
de la carne desde la experiencia de las cosas
inmediatas que soportan nuestro marco vivencial,
manifestando el valor de la dimensión de los
objetos, donde se revela la escala del cuerpo. En
ambos casos se deduce una idea medular, que es
la persistencia del cuerpo en la constitución de
las ciudades. Ya que su presencia se mantiene
gracias a la profunda relación que sostiene con la
producción del entorno construido.
El Pie de Rey, como ejemplo, vuelve a tomar
relevancia para explicar esta persistencia, porque
en él se articulan buena parte de los tópicos
desarrollados hasta el momento sobre el fenómeno
corporal que forma parte de las ciudades; un sentido
de escala referenciado al papel de los objetos y del
cuerpo en la búsqueda de una experiencia posible
de la ciudad. Todo esto también, junto con el papel
que juega el desarrollo de un sistema de medidas,
para lograr un posicionamiento del hombre en el
mundo desde su transformación, que parte de “la
conciencia de la carne”.
Judith Butler es una investigadora que
reflexiona y cuestiona la idea de la persistencia del
cuerpo como un hecho biológico en la construcción
del género y la sexualidad, referenciando al
primero con las condiciones biológicas enlazadas
a este, mientras que la segunda lo asocia con las
operaciones que ejerce la sociedad por medio
de una cultura determinada para transformarlo
113

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

y designarlo, y, en última instancia, dotar al
cuerpo de una narrativa que lo ordene (Butler,
1990). Aunque su ámbito de discusión sobre el
fenómeno corporal es distinto al de la definición
del cuerpo a partir de las ciudades, existen vasos
comunicantes para rescatar la conceptualización
de la persistencia del cuerpo que ella hace, en
especial cuando señala lo siguiente:
“...lo que constituye la persistencia del
cuerpo, sus contornos, sus movimientos, es lo
material; pero la materialidad debe de pensarse
como un efecto del poder, su efecto más
productivo. Por tanto, no puede hablarse de
sexos naturales ni se puede ignorar la historia
de los cuerpos. Estos han sido producidos
por mandatos culturales que les han dado
significado y materialidad” (Ibíd:201).
Este texto expone una idea interesante sobre
la manera en que opera el cuerpo como un hecho
biológico, con respecto a las narrativas que lo
regulan y reforman, las cuales son la manifestación
de ese otro cuerpo idealizado y abstracto. Con ello
se dibuja una direccionalidad en el proceso de la
conformación de la materialidad del cuerpo, sujeta
a un ideario que la regula y que, sin embargo, del
mismo modo, podría tener una lectura inversa; el
cuerpo persiste como hecho biológico a pesar de
sus transformaciones, es decir, el cuerpo, aunque
esté envuelto por una construcción simbólica de sí
mismo, no niega su condición material, solo afirma
la condición dinámica de la carne frente a una
narrativa. Lo que se observa en este sentido es que el
cuerpo biológico abreva de un campo significativo
en la búsqueda de su definición, pero también este
cuerpo abstracto –de carácter significativo– se
constituye en la búsqueda de su materialidad. Son
esos contornos y movimientos los que persisten en
las ciudades y su historia, poniendo en cuestión los
discursos territoriales del cuerpo, que lo reducen a
esa masa abstracta, desvinculada de la dimensión
vital de una fisiología reformada.
El cuerpo abstracto es la interpretación que se
hace del sujeto encarnado, el cual está comprometido
con una forma de materialidad que lo posiciona en
el mundo. Esta abstracción de la condición material
del cuerpo tiene por intención el asimilarlo como
parte del fenómeno territorial y urbano en que se
funda el rumbo de las ciudades. Para poder lograr
esta integración se tuvieron que implementar los
conceptos de masa y multitud desde la psicología
social, referenciados con anterioridad al trabajo de
Gustav Lebon o de sociólogos como Floyd Henry

Allport. En ambos casos, a pesar de que no son
coincidentes al establecer las características de
esa entidad colectiva creada del aglutinamiento de
individualidades, se mantiene una idea común: la
formación de una totalidad de contornos difusos
que permite entender una estructura social que
regula las relaciones entre los individuos que la
componen, y que además permite instrumentar
una visión del ordenamiento territorial, que pasa
por temas políticos, socio-ambientales y legales
acerca del uso del suelo.
Todas estas macro-estructuras a las cuales están
sujetos los individuos atienden a una noción de flujos
asociados a los conceptos de centros y periferias, que
dan cuenta de una condición espacial de carácter social,
económico y religioso, entre otras, que dependerán
del propio entendimiento que se haga de la masa.
Un entendimiento que se realiza bajo criterios de una
disposición jerárquica y de funcionamiento, como
parte de una sociedad de consumo, la cual presenta
síntomas muy particulares, como la degradación del
marco colectivo (Baudrillard, 1974), marcando un
sesgo definitorio de su propia estructura.
El consumo es una dinámica que ordena
el desempeño de la masa, que necesariamente
presenta un correlato urbano porque juega un papel
importante en el predominio de las zonas urbanas
frente a las rurales, en la especulación del uso de
suelo por parte de las grandes inmobiliarias –que
ha determinado el crecimiento descontrolado de
las ciudades– y también con temas relacionados
con la accesibilidad de la infraestructura urbana,
que a su vez deriva hacia temas de movilidad
urbana. Esto es algo que, precisamente, ayuda a
tener una perspectiva más clara sobre el flujo de
la masa y el papel que juega en la configuración
de las ciudades. Conceptos como el de movilidad,
red y localidad van fuertemente ligados a un
sentido de la masa social para poder entender la
operación de la colectividad en el territorio, que
atiende a dinámicas que constituyen realidades
conceptuales como lo es la del mercado. De
este modo, el fenómeno corporal es integrado
como parte del quehacer de los urbanistas y de
los geógrafos, en la medida que ayuda a una
lectura de procesos que trastocan las estructuras
territoriales, y que en una primera estancia poco
tiene que ver con el cuerpo como hecho biológico,
sino como hecho social5*.
*

114

Nota al pie en la siguiente página.

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

La conquista del territorio, que se manifiesta
tanto en la arquitectura como en las ciudades,
conlleva una forma de asumir al cuerpo a partir
del posicionamiento y del desempeño que
tenemos dentro del entorno construido. Hasta
aquí ha sido posible observar que se trata de una
forma de producción del mundo, que incluye de
manera simultánea al individuo y su entorno,
como parte de una realidad vital y abstracta. El
Pie de Rey, mostraba una forma de hacerlo desde
una fuerte conciencia del cuerpo –la carne–,
mientras que con la aparición de disciplinas que
desde una perspectiva científica tomaron como su
objeto de estudio a la ciudad y el territorio se fue
perdiendo esta conciencia, debido a que el acento
ya no estaba en el cuerpo, sino en el entorno
construido –la piedra–, que, como bien indica
Sennett, trajo consigo un adormecimiento del
cuerpo, o en términos de Ignasi de Solà-Morales:
la figura de un “cuerpo ausente” que carece de
órganos (Solà-Morales, 1997).
La dicotomía del “cuerpo ausente” ayuda
a poner en cuestión la relación entre el cuerpo
y el entorno construido, sobre los alcances
que plantea asumir una perspectiva u otra. La
contradicción que, en la configuración urbana, se
puede observar del papel que juega el fenómeno
corporal obliga a retomar una dimensión vital que
se había perdido de las ciudades, soslayada por
depender exclusivamente de la noción de masa,
la cual está en conformidad con una realidad de
carácter abstracto. Por ello es importante el giro
que hacen Tuñón y Sennett para pensar la ciudad
desde sus objetos y la experiencia corporal, pero
sin perder de vista que el cuerpo como fenómeno
no se reduce a su circunstancia biológica6, que ha
sido ampliado por un marco tecnológico y por una
cosmovisión fundada en la razón, que replantea
una lectura del mundo cifrada en la evidencia
de las apariencias que dan los sentidos. Debido
a esto, las categorías de observación usadas en
los análisis geográficos, fundados en el concepto
de escala, ya no solo hacían referencia al cuerpo,
sino al barrio, al paisaje, la región y la nación,
es decir, puede significar distintas cosas en
diferentes contextos. En estos términos, la ciudad

es la afirmación de las cosas, de los artificios
que forman otra parte del cuerpo ampliado que
estructura el sentido de escala.
LA NOCIÓN DE ESCALA COMO
CONSTANTE FUNDAMENTAL
La noción de escala es un elemento determinante para
el análisis geográfico, ya que plantea los términos
bajo los cuales se asumen las transformaciones del
territorio, lo que lleva a una forma de categorizarlo
y explicarlo. La siguiente definición describe los
componentes distintivos de este marco significativo
de análisis: “La escala representa un conjunto de
relaciones espaciales entre elementos organizados
en diferentes relaciones jerárquicas, los cuales
son observados a través de una extensión y una
resolución específicas” (Ruíz y Galicia, 2016:142).
En este sentido, la pertinencia del concepto de escala
se encuentra íntimamente ligada a la genealogía
tanto de la arquitectura como de la ciudad, porque
gracias a ella se establecen las condiciones de
producción del entorno construido.
El análisis de la escala lleva también a ampliar
la discusión del concepto, más allá del dominio
que impone precisamente la geografía para
hacer una lectura de las ciudades, en especial
cuando se contrasta con una visión que incluye la
operación del fenómeno corporal sobre el entorno
construido, algo que se puede observar en la
división del cuerpo como realidad vital y como
realidad abstracta –desarrollado anteriormente–
para entender los distintos procesos históricos a
través de los cuales se fue asumiendo el cuerpo
como un elemento clave en la constitución del
mundo porque delimitaba la manera en que nos
posicionamos y desempeñábamos en él. Iván
Bercedo, en su texto “La escala de las biografías”,
ilustra claramente esta dicotomía relacionada al
entendimiento del individuo y la masa, con lo cual
supone experiencias muy distintas de la ciudad
dentro de un marco arquitectónico específico
para cada uno, al evidenciar el cambio paulatino
en el equilibrio entre el yo y el nosotros (Elias,
2000, citado por Bercedo, 2000), señalando que
“el término sociedad cambia de escala y pasa a

5

Es un concepto acuñado por Émile Durkheim en 1895, empleado en la antropología y la sociología, el cual hace referencia tanto a ideas
como a comportamientos presentes en un grupo social, que se distingue por imponerse desde fuera –exteriores al individuo–, por ser
coercitivos y colectivos (Durkheim, 1986).
6
Buena parte del trabajo de Judith Butler busca poner en crisis esta visión reduccionista que consiste en cifrar el cuerpo solamente en su
condición material, porque esta es precaria frente al poder, el cual opera por medio de la cultura para transformarla.

115

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

ser cada vez más abstracto, difuso y complejo”
(Bercedo, 2000:12). La definición que hace
Bercedo se corresponde con los señalamientos de
Sennett y Tuñon, junto con la línea argumentativa
propuesta en este artículo: la concepción del cuerpo
va enlazada con la producción del territorio.
La correspondencia entre el cuerpo y la
noción de escala obliga a reconocer a esta última,
ante todo, como una categoría ontológica y
epistemológica, en un amplio espectro disciplinar
que pasa por la arquitectura, el urbanismo y la
geografía. El entendimiento de las claves que
estructuran las relaciones espaciales, como lo
es la definición de una unidad de análisis que
dé cuenta del propio sentido de extensión y
jerarquía, establecen las bases para fundamentar el
fenómeno corporal como un tópico indispensable
en la configuración de las ciudades, no solo en
el plano de una realidad abstracta, sino también
como una realidad vital. En términos generales, la
escala es la adopción de una magnitud de análisis
de un fenómeno territorial (Gutiérrez 2001:90),
que acotando su valor como categoría ontológica
más allá del marco que da la geografía –como se
ha planteado– abre la cuestión hacia un horizonte
que permite reflexionar por su sentido.
La escala como unidad de análisis lo que
describe son prácticas relacionadas a jerarquías,
niveles de intervención, de significación del
territorio y de ordenanza política, también puede
ofrecer un marco de exploración del cuerpo
como elemento central, apelando a la conciencia
de la carne –el sujeto encarnado–, que lo vincula
de manera particular con su entorno desde la
experiencia sensible, junto con la dimensión vital
en que se desenvuelve y manifiesta la condición
encarnada del sujeto en la escala inmediata de los
objetos cotidianos y pequeños. Con esto se busca
ir más allá de la tradicional noción de escala
cartográfica, que parte del principio de que la
unidad de referencia es fraccionada, reduciendo
o ampliando de esta manera la realidad, en este
caso del cuerpo en sus diferentes asunciones.
Por ello, la sentencia de Tuñón ofrece un
horizonte que hace posible integrar la escala
de las biografías, cuando dice: “Es por ello que
ha llegado el momento de reivindicar que las
cosas se hagan ajustadas a las necesidades de las
personas y la sociedad” (Tuñón, 2015:4), lo que
permite construir una idea de pertinencia en la
producción arquitectónica y urbana, que por lo
general se ha ignorado.

El “nivel” se refiere a una categoría que
compone la noción de escala, usada por el
observador geográfico para ubicar y clasificar un
fenómeno dentro de una jerarquía (cuerpo, barrio,
paisaje, región, nación), “y que, por lo tanto,
puede ser arbitrario y significar distintas cosas
en diferentes contextos. ‘Nivel’, en ese sentido,
es más una categoría que un referente empírico”
(Neumann citado por Ruiz y Galicia, 2016: 141).
Con la categoría de nivel se puede poner en duda el
papel del cuerpo como una constante fundamental
–por lo menos como realidad abstracta– y que
hace posible inducir diferentes valores a la propia
noción del cuerpo para abordar la contradicción
que constituye el fenómeno corporal, como
realidad vital y abstracta, que en ambos casos
atiende a formas distintas de asumir la capacidad
de transformación del cuerpo sobre el territorio.
El cuerpo como instrumento de transformación
implicaría, por otro lado, su reconocimiento
como una constante fundamental que posee un
valor empírico y que nos remite nuevamente a la
idea tanto de la persistencia del cuerpo, como de
su precariedad propuesta por Judith Butler, que
si bien sugiere un referente empírico también
reconoce que mantiene cierto margen dinámico
por la injerencia de la cultura sobre él, es decir, es
reformado continuamente. En un sentido general,
el cuerpo es una constante fundamental en la
medida que se establece como una referencia
dinámica con la que continuamente se cotejan
operaciones que dan cuenta de relaciones
espaciales, cifradas desde sistemas de medidas,
cuyo origen atiende a la búsqueda de asegurarnos
un lugar en el mundo, hasta la concepción del
cuerpo como un fenómeno territorial.
Pierre Gautier en un breve texto introduce
en el concepto de escala dos conceptos más: el
de identidad y flexibilidad (Gautier, 2000). Los
conceptos de identidad y flexibilidad, a través
de una idea de espacio público, hacen hincapié
en una experiencia más personal y vivencial de
la ciudad, para tratar de explicar que los cambios
en la ciudad proceden de las transformaciones
de sus modos de producción y sus objetivos, en
la búsqueda de una coherencia de un conjunto
arquitectónico y urbano que forman la totalidad
del entorno construido. Si bien la consolidación
de la geografía y del urbanismo como disciplinas
científicas ayudaron a instrumentalizar la noción
de escala de manera efectiva para conquistar el
territorio, resulta valioso entender otras formas
116

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

de producción territorial como lo fue el caso
del Pie de Rey, que si bien no van enlazadas a
una cosmovisión ilustrada del mundo –fundada
propiamente en la razón–, se presentan como
una alternativa para entender la persistencia
del cuerpo como hecho biológico y el papel
determinante que juega en la configuración de
las ciudades, ajustadas a las necesidades de las
personas. Lo que se observa es el desarrollo
histórico de la correspondencia que mantiene el
cuerpo con el entorno construido a través de la
evolución del concepto de escala y de los sistemas
de medidas, ya que los incluye –al cuerpo y al
entorno– como parte de un hecho único, porque
uno no puede ser pensado sin el otro; por eso se
busca revisar la noción de escala, hasta ahora
estrictamente cartográfica, debido a que, por lo
general, presenta al cuerpo y al entorno como
realidades desarticuladas.

del estatuto concedido a la técnica: mientras
que su vocación ancestral consistía en colmar
las insuficiencias del cuerpo de acuerdo con
una dimensión primordialmente protésica,
de modo progresivo, fue asumiendo la carga
inédita de gobernar de forma más masiva,
rápida y racional a los seres y las cosas”
(Sadin, 2018:22).
Javier Gutiérrez (2001), cuando define el
concepto de escala, ofrece una categoría para
pensar el territorio que puede ser útil para
vincularlo con una reflexión más profunda y
menos instrumental, es decir, de un carácter más
arquitectónico y antropológico; la escala como
relación, con ello describe los elementos que se
contemplan pueden ser los mismos, sin embargo
lo que cambia son las relaciones entre ellos. De
aquí se empezaría a reflexionar sobre las acciones
que están detrás de esas relaciones que operan
en distintas escalas, y la articulación que puede
haber entre ellas, donde lo que aparece como
constante es el propio concepto de escala, y con
ello en cierto sentido el propio cuerpo como eje
rector, que se manifiesta de diferentes maneras.
Tal vez una de las más evidentes sea ese conjunto
de acciones que se pueden reconocer como
propias del individuo aislado o como la unidad
de distintos individuos que dan forma a la masa.
El cambio tecnológico pensado en razón
de este concepto de escala, referenciado al
cuerpo y sus acciones, puede ir abriendo un
panorama más claro sobre uno de los tópicos
más importantes que le dan sentido, que tiene
que ver con las cuestiones de representación,
vinculadas por lo general solo a problemas de
magnitudes territoriales, o por lo menos con un
interés operativo en la construcción de mapas
descriptivos de las condiciones geográficas que
necesitan ser representadas. De este modo, el
cuerpo de la experiencia se vuelve una magnitud
territorial. “Las leyes de los medios”, de Marshall
y Eric McLuhan (2009), explora un campo
interesante para pensar el modo en que le cuerpo
mantiene relaciones activas con la naturaleza y el
desarrollo tecnológico y, de manera puntual, cómo
las nuevas tecnologías van por un lado, ampliando
las capacidades específicas del cuerpo, pero
también por otro van sustituyendo capacidades.
Marshall y Eric McLuhan explican la situación
bajo dos principios claves: el de extensión y
obsolescencia. El primero se refiere a la gama
de actividades que posibilita una herramienta

EL CUERPO AMPLIADO Y LA
TECNOLOGÍA 5G EN LA CONQUISTA
DEL TERRITORIO
El fenómeno corporal se ha desarrollado a partir
de su conceptualización como realidad vital y
como realidad abstracta, postulando distintas
maneras de relacionarnos con nuestro medio,
en buena parte porque determina el modo en
que es producido el entorno construido desde el
reconocimiento que se hace del posicionamiento
y el desempeño del ser humano en el mundo. El
cuerpo ampliado tiene que ver con la obsolescencia
del propio cuerpo, planteada a partir de la tercera
y cuarta revolución industrial, que precisamente
requieren de nuevas formas de relacionarse
con el entorno tecnificado, algo que nuestra
condición fisiológica es incapaz de cumplir para
poder aparejarse al funcionamiento de las cosas.
Por ello se busca ampliar las capacidades de
acción del cuerpo. Éric Sadin, uno de los autores
más representativos en la actualidad sobre la
exploración de este nuevo orden fenoménico
marcado por el imperativo tecnológico de nuestra
cultura en la transformación del cuerpo, en su
texto La humanidad aumentada expone esta
tendencia según la cual el cuerpo se vuelve el
centro de las nuevas revoluciones industriales,
como en su momento sucedió con la conquista
del territorio, al señalar:
“Desde hace medio siglo, se viene produciendo
una mutación, a la vez discreta y decisiva,
117

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

nueva; la segunda, por su parte, tiene que ver
con aquello que se pierde, que se deja de lado
al formar parte de los viejos modos de hacer las
cosas. Ambos autores, a lo largo del documento,
van construyendo una idea fundamental, la cual
expresan de la siguiente manera:
“Todos los artefactos humanos, –ya sea
el lenguaje, o las leyes, o las ideas, o las
hipótesis, o los instrumentos, o el vestido, o
los ordenadores– son extensiones del cuerpo
físico o de la mente. El hombre, el animal
que fabrica herramientas, lleva muchísimo
tiempo intentando extender uno u otro de sus
órganos sensoriales, de modos que afectan al
resto de sus sentidos o facultades” (McLuhan,
2009:285).
Bajo este argumento, todo artefacto humano es
una extensión del cuerpo, a razón de que amplía
sus capacidades de manera puntual, es decir, su
capacidad de actuar sobre y en el mundo, lo que
llevaría a considerar que si la ciudad es la invención
más grande del hombre, entonces, también, es una
extensión de su cuerpo. Desde luego esta noción
del cuerpo lleva cierto cariz positivista, bajo esta
consideración de universalidad que establece un
criterio taxonómico.
La consolidación red de telecomunicaciones 5G
participa de esta idea del cuerpo ampliado con cada
invención técnica, observada en el planteamiento
de Eric y Marshall McLuhan. Las derivaciones
al respecto pueden ser muy variadas sobre cómo
se integra un tópico corporal de manera abierta,
no sólo por el modo en que nos proyectamos y
comunicamos ampliando nuestras capacidades
a través de esta tecnología, sino también por las
implicaciones que tiene como hecho biológico. En
este respecto se abren controversias importantes en
distintos informes, como el del Comité científico
asesor en radiofrecuencias y salud (CCARS),
en que se discute desde un ámbito científico si
realmente en estos momentos somos capaces de
valorar hasta donde las ondas electromagnéticas
son inocuas sobre nuestro organismo. La Scientific
Delaration on EHS &amp; multiple chemical sensitivity,

realizada en Bruselas en el año 2015 ya advertía
en un contexto más amplio sobre estos asuntos,
al señalar que, todas las instituciones nacionales
e internacionales deben reconocer los posibles
riesgos del uso de tecnologías inalámbricas
basadas en campos electromagnéticos y sustancias
químicas a futuro, exigiendo el desarrollo de
protocolos mucho más estrictos para su observación
y regulación como una cuestión a largo plazo7.
Existen diversos mitos alrededor de
esta tecnología, información sesgada o que
simplemente por la controversia que podría
generar se censura, sobre todo porque hay una
agenda de desarrollo territorial clara fundada en la
implementación de esta tecnología, que necesita
llevarse a cabo, por parte de los Gobiernos. Así
que, por lo general, la gestión de la información
y la discusión van en este tono, entre resistencias
dogmáticas anti-tecnológicas o su adopción
incondicional. Pero también como una parte de
una agenda política y de competitividad, por eso la
presión que existe para su adopción8. Sin embargo
entre la información parcial y ambigua que se
maneja dentro de este contexto está un tópico
relacionado al cuerpo que resulta muy ilustrativo;
la concepción del metabolismo energético como
parte de su funcionamiento. Este principio consiste
en el uso de la respuesta del metabolismo ante la
actividad física, es decir, cada poro de la piel –
que colabora en esta función– amplia las señales
de las ondas electromagnéticas. Más allá de sus
verdades o mitos, esta idea es muy reveladora, ya
que convierte al cuerpo, a nivel de discurso, en
parte de la infraestructura, participando de una red
que permite a la implementación de las acciones
sobre el entorno por medio de su automatización.
La capacidad del cuerpo es derivada a un sistema
informático, al instrumentarlo de manera similar
como sucedía con el Pie de Rey, como un recurso
para edificar las ciudades con su arquitectura.
La nueva tecnología 5G significa para el
funcionamiento del entorno tecnificado una
revolución en el internet de las cosas, la cual se

7

EHS&amp;MCS (19, 09, 2020). Research and Treatment European Group. Recuperado de: http://www.ehs-mcs.org/en/#
Esto se ve reflejado principalmente en una carrera por el dominio de la industria de la telecomunicación, no solo por empresas, sino por
países. Por eso se observan fricciones y resistencias, en el manejo de la información y la reglamentación, en especial con el caso de China
y Huawei con la Unión Europea. Porque implica un control de la infraestructura informática sobre el tipo de usuarios y su conexión. En
el documento Espectro 5G se pone de relieve el interés de esta tecnología como parte de la política pública. GSMA (2019). Espectro 5G.
Posición de la política pública de la GSMA. Recuperado de: https://www.gsma.com/spectrum/wp-content/uploads/2019/10/5G-SpectrumPositions-SPA.pdf
8

118

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

refiere a la interconectividad de los artefactos
tecnológicos desde la red global que es el internet.
El funcionamiento de las ciudades fundada en la
renovación de las tecnologías de telecomunicaciones,
supone la integración de una mayor penetración
de los procesos de automatización anclados en las
inteligencias artificiales, tomando un protagonismo y
un desarrollo como hasta el momento no se ha visto9.
Otra consecuencia del aumento de la magnitud
del internet de las cosas es el alcance de la
manipulación remota de robots y otro tipo de
artefactos para ejecutar actividades sin necesidad
de estar presentes (coches autónomos, drones,
instrumentos quirúrgicos, etc.), además del aumento
del número de dispositivos conectados a la vez, lo
que llevaría a estar conectados a las cosas: “La doble
especificidad inducida por la instauración de la red
universal se debe, en primer lugar, a que capitaliza
la duplicación artificial de la capa matemática
(…) situándose todavía entre los seres y las cosas
y entre los seres entre sí” (Sadin, 2018:54). Sadin
refuerza la idea de un estadio remoto que extiende
la capacidad de acción sobre el territorio, en el
sentido más estricto, de un “cuerpo extendido”
a lo largo del entorno construido, siguiendo lo
propuesto por McLuhan.
Bajo el denominado “ecosistema 5G” se
configura un sustrato que perfila un sistema de
organización y administración de las ciudades, y
con ello se establece otra forma de conquistar y
posicionarse en el territorio desde una lógica del
cuerpo encarnado bajo un imperativo tecnológico.
En este sentido, hay un curioso regreso operativo
en la producción de la ciudad teniendo como
centro el cuerpo como hecho biológico, pero
reformado técnicamente, produciendo una masa
inducida tecnológicamente. La tecnología de
telecomunicaciones 5G10 resulta una forma
actualizada de este fenómeno, en que se asume
el cuerpo como un dispositivo para hacer ciudad,
como en su momento fue el Pie de Rey, que era una
compleja manifestación del fenómeno corporal

que hacía un corte tanto en un sustrato simbólico
como productivo. Si se le suma la cosmovisión
de corte científico, al Pie de Rey y la tecnología
5G resultan aún más próximos entre sí porque en
ambos casos se cuenta con un soporte similar que
amplía su papel estrictamente instrumental.
La cuestión de cómo el cuerpo es adoptado
dentro del ecosistema 5G presenta varios
derroteros, especialmente por el modo en que
se contrapone como hecho informático y como
hecho biológico. Porque el inicio de su punto de
tensión está en un tema de salud que no queda
claro su centro, por los compromisos que hay con
esta tecnología, en la medida que representa un
nuevo modelo de desarrollo territorial que impone
una vía para asumir nuestros entornos a futuro,
con esta idea de las Smart Cities, que incluye la
Domótica y Urbótica. Pero hay otra cuestión de
fondo que integra la concepción del individuo y
su cuerpo con respecto a la figura de la masa como
colectividad, y es el componente tecnológico de
la “doble especificidad” que hablaba Eric Sadin,
Porque en ello se presenta el cruce del cuerpo
como hecho informático, dentro de los entornos
digitales, y como hecho biológico con todas sus
controversias. El nuevo orden vital implantado
por la administración digital de nuestra vida abre
un nuevo nicho en que el cuerpo es ampliado
en términos de una experiencia posible, que
introduce la figura de la masa tecnológicamente
inducida. En ella y su conflicto se observa la
incidencia de la tecnología 5G, bajo la misma
lógica que denuncia Judith Butler sobre cómo el
cuerpo acotado como hecho biológico cede ante
el poder, por medio, en este caso, de una narrativa
instrumental sobre la colectividad.
La tecnología 5G permite una vía distinta de
pensar la colectividad, incluyendo las “cosas”
como parte de ella, que establece otra forma de
conquistar y posicionarse en el territorio desde una
lógica del cuerpo encarnado bajo un imperativo
tecnológico. Lo anterior se refiere a que el cuerpo

9

Alrededor del 50% del tráfico de internet en la actualidad está cubierto por las inteligencias artificiales. La entrada de la tecnología 5G
se prevé que aumente de manera considerable.
10
Esta nueva tecnología ha resultado polémica, en especial dentro de la Unión Europea, por las controversias sobre los posibles daños a la
salud que pueden provocar las ondas electromagnéticas sobre nuestro cuerpo. Más allá de los mitos y la desinformación que hay al respecto,
no sólo por la información falsa que circula, sino por la falta de información clara sobre cierto tópicos asociada al cuerpo, la cual tiene un
sesgo promocional y de venta sobre la tecnología. Además de que su importancia la a convertido en geopolítico en el escenario internacional
Por ello, desde el año 2017, se han recolectado firmas por la comunidad científica para no permitir su entrada en las ciudades de la Unión
Europea, ya que no se tiene certeza de si en realidad no comprometerá la salud de la población. Es un tema difícil, porque parece resultar
indispensable esta nueva red de telecomunicación para el funcionamiento y desarrollo de las ciudades, hablando desde el plano informático/
mercantil contemporáneo.

119

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

al estar revestido por instrumentos tecnológicos
se convierte en uno más que se suma otros, para
forma una masa que es tecnológicamente inducida
bajo las nuevas condiciones de hacer ciudad. En
este sentido hay un curioso regreso operativo en
la producción de la ciudad teniendo como centro
el cuerpo como hecho biológico, pero reformado
técnicamente, produciendo una masa inducida
tecnológicamente. Así aparece una nueva forma
de la colectividad que parte de estos nuevos
quehaceres que la definen, en que se suman los
cuerpos y los individuos; el rastro digital que
dejan las personas y las cosas a través de datos,
producto de un proceso de interacción continúo.
El minado de datos es importante porque no
solo optimiza procesos de la colectividad, sino
también por la ayuda que ofrece para dirigir su
tendencia y opinión.
Lo que estamos observando es la evolución del
desarrollo de la historia de la relación del cuerpo
con el entorno construido, conformado por puntos
transitorios, es decir, por síntesis parciales. Por
ello, la tecnología de comunicación 5G expresa de
manera contundente esta cuestión, además de dar
cuenta de una nueva forma del posicionamiento
territorial desde un código corporal concreto que
brinda la capacidad de acción sobre el territorio,
esto es lo que permite referenciar el concepto de
escala al cuerpo ampliado.

El concepto de escala como unidad analítica
está conectada en cómo es entendida el desarrollo
de la vida, en especial con la doble especificidad
producto de su administración digital. El uso de
las inteligencias artificiales para imbuir al entorno
con ellas atiende a una forma de controlarlo,
como en su momento fue la implementación de
la electricidad y el internet. Ambos son elementos
recientes dentro de la historia de la evolución
disciplinar moderna para pensar el entorno, y
que ahora resultan imprescindibles como parte
de una idea de bienestar. Algo que revela una
concepción del espacio y el cuerpo en que son
relacionados dentro de una perspectiva analítica
muy particular, relacionada con esta forma
alternativa de proyectarnos al entorno por medio
de la tele-percepción y la tele-acción –percepción
y acción a distancia-. Pero sobre todo por una
relación más sintética desde el punto de vista de
un procedimiento técnico común entre el cuerpo,
convertido en una masa tecnológicamente
inducida, con la ciudad, como un sofisticado
objeto interactivo y administrado por potentes
inteligencias artificiales. En este sentido, la red
5G representa el siguiente paso técnico en la
evolución de los entornos en el siglo XXI, del
mismo modo que lo fue esta aspiración en el siglo
XX por dotar de electricidad a todas las ciudades,
por eso la importancia que juega en las agendas
de las ciudades a futuro.
La red 5G es una tecnología indispensable
por varios motivos, de manera puntual porque
representan el futuro del uso de las aplicaciones
móviles, pero también del desarrollo de sectores
enteros de la industria de servicios en las ciudades
con el internet de las cosas. Ahora el ejercicio del
poder se ve desplazado de la figura del Rey para
definir los entornos de la colectividad, por la de
los Gobiernos y Corporaciones en la aplicación
de la agenda política de la red 5G, como nos
recuerda la empresa GSMA (2019) sobre las
medidas normativas que deben adoptar los
Gobiernos para asegurar las grandes inversiones
y así poder contar con esta clase de tecnología.
Una tecnología que se convierte en un recurso
indispensable para un proyecto civilizatorio
cifrado en un capitalismo digital.
La discusión ética es un código de
reconocimiento del otro, asociado a una idea
de bien-estar, que es lo que lo va modelado y
marcando una direccionalidad a la constitución
de una masa de carácter informático. De tal modo

CONCLUSIONES
Todo desarrollo tecnológico está íntimamente
ligado a las acciones que son posibles de realizar
desde las condiciones que ofrece el cuerpo
ampliado a través de los artificios técnicos,
lo que lleva a poner en cuestión el papel de la
ciudad, al asumirla como un artificio técnico, que
funciona como extensión del cuerpo encarnado,
y, así, posicionando en un marco de reflexión
más amplio el concepto de escala respecto del
que tradicionalmente se le ha asignado en temas
urbanos y arquitectónicos. Si consideramos que
la escala es la relación de medidas de un objeto
con respecto al cuerpo, implica toda una visión de
orden del mundo enlazada a él, y al mismo tiempo
una condición de producción de las ciudades, que
como artificios tecnológicos son una manifestación
del cuerpo, no solo en un sentido abstracto y
colectivo sino también concreto e individual,
revelando la paradoja que encierra nuestro cuerpo
en la producción de la ciudad.
120

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

que, la cuestión se centra en qué clase de relaciones
se están construyendo socialmente, al objetivar al
ser humano como parte de un orden vital, en el que
resulta insuficiente el ritmo biológico, al asumir
el cuerpo como un hecho informático. Por eso la
aparición del concepto de Human Downgrading11
–degradación humana- no es casualidad, porque
obliga a realinear la tecnología con la humanidad
como parte de la agenda de este nuevo orden vital.
Para hacer frente a este proceso de degradación de
la vida biológica.
El concepto de escala como unidad analítica
es insuficiente, ante la evolución disciplinar que
nos encontramos, sobre todo por su asociación
que tiene con el cuerpo como hecho empírico, y
los prácticas instrumentales y significativas que
atienden a tópicos derivados de la corporalidad. Un
asunto que encontramos en Ignaci Solà-Morales
y Richard Sennett cuando hablaban del “cuerpo
adormecido” y del “cuerpo ausente”, al hacerlo
ponen de manifiesto que los niveles de abstracción
sobre nuestra concepción del mundo promueven
nuevos compromisos con nuestro cuerpo y su
relación con el entorno. Porque el concepto de
escala como recurso analítico es, ante todo, una
categoría relacional que nos fija en el territorio
bajo términos muy específicos. Por eso debe ser
observado rescatando el sentido de corporalidad
perdido, pero en este caso integrado en el contexto
de la masa tecnológicamente inducida consolidada
en el proyecto de la red 5G para las ciudades
a futuro. Además esta relación, sustentada en la
implementación de esta tecnología, tiene un sustrato
ideológico que debe ser tomado en cuenta y que por
el momento tiende a soslayarse en falsas discusiones
y un enredado proceso de desinformación bajo una
óptica enteramente instrumental y neopositivista.
Un asunto que también manifiesta vínculos con la
biopolítica, es decir, cómo son moldeados los cuerpos
de los individuos a través de un proyecto político.
La aportación del presente artículo radica en
reconocer de qué manera este nuevo fenómeno
corporal –el cuerpo ampliado– se integra
como un tópico indispensable para pensar el
posicionamiento y configuración territorial de

las ciudades, distinguiendo las dos dimensiones
en que opera y se asume el cuerpo dentro de las
mismas como un elemento constitutivo de ellas.
Una es de carácter abstracto y otra de carácter
concreto, que conllevan a formas de experiencia
particulares que, a su vez, ofrecen una perspectiva
de diseño y planeación distintivas. Por ello, se
trata de recalcar esta noción de cuerpo concreto –a
la vez biológico y tecnológico– que se ha mantenido
ausente en la mayoría de los análisis sobre la ciudad,
a pesar de formar parte de complejos fenómenos
urbanos, ofreciendo una vía de análisis alternativa
para abordar esta relación de proximidad entre
el cuerpo y la ciudad, desde un sentido de escala
comprometido con una realidad vital. Donde buena
parte de la noción de escala va relacionada con la
cosmovisión que hacemos del mundo; mientras más
abstracta y compleja se vuelve, del mismo modo,
las disciplinas con sus recursos e instrumentos para
proyectarnos en él se desvinculan de la experiencia
concreta y bien acotada que el cuerpo como referente
empírico nos ofrece.
La tecnología de tele-comunicaciones 5G
resulta una forma actualizada de este fenómeno,
en que se asume el cuerpo como un dispositivo
para hacer ciudad, de este modo, las relaciones
espaciales se estructuran a partir de las formas de
acción para interactuar con el entorno construido
marcado por el imperativo tecnológico, dando
pie a una nueva forma de expresión del cuerpo
en la ciudad a través de la figura de la masa, pero
que es tecnológicamente inducida y concretada,
en un sentido más amplio, situada. C

11

Es un concepto definido, por Tristan Harris y Randima Fernando, cofundadores del Center for Human, Technology CHT. Una
organización cuyo objetivo es revertir la degradación humana por el avance tecnológica, es decir, la pérdida de la humanidad por la
acción instrumentalizadora de la tecnología. De manera particular en lo vulnerables que nos hemos vuelto ante el funcionamiento de estas
nuevas tecnologías de la información y como es captada la atención de manera adictiva. iProUP (30/11/2020). El dilema que impone la
“economía de la atención” y la tecnología en Silicon Valley: ¿qué es la degradación humana?. Recuperado de: https://www.iproup.com/
innovacion/18591-el-dilema-de-la-tecnologia-que-es-la-degradacion-humana

121

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Butler, Judith. (1990). “Variaciones sobre sexo y género”. Benhabib, S. y Cornell, D. Teoría feminista /
Teoría crítica, Valencia, Alfons el Magnànim.
Caballero, L y Utrero, A. (2005). “Una aproximación a las técnicas constructivas de la Alta Edad Media en
la Península Ibérica”. Entre Visigodos y Omeyas. IH. CSIC. Madrid. Arqueología de la arquitectura
4, pp. 169-192.
Comité científico asesor en radiofrecuencias y salud (CCARS). 2017 Informe sobre radiofrecuencias y
salud 2013-2016. AINERGESA SERVICES S.L, LANGAYO.
Gimpel, Jean. (1981). “Villard de Honnecourt, arquitecto e ingeniero”, en Villard de Honnecourt. Cuaderno.
Siglo XIII. (Present. y coment. por). Ed. Akal. Madrid, pp. 31-43.
González, J. Salamanca, (2016). “Oscar El camino hacia la tecnología 5G”. Télématique, vol. 15, núm. 1,
enero-junio, pp. 27-47 Universidad Privada Dr. Rafael Belloso Chacín Zulia, Venezuela.
Gutierrez, J. (2001). “Escalas espaciales, escalas temporales”. Estudios geográficos, LXVII, 242. Págs. 89-104.
Graciani, A. (1998). Aportaciones medievales a la maquinaria de construcción. Actas del segundo
congreso nacional de historia de la construcción. pp. 217-224.
GSMA (2019). “Espectro 5G. Posición de la política pública de la GSMA”. Recuperado de: https://www.
gsma.com/spectrum/wp-content/uploads/2019/10/5G-Spectrum-Positions-SPA.pdf
McLuhan, Marshall. McLuhan, Eric, (2009.) “Las leyes de los medios”. CIC, vol. 14, pp. 285-316. Madrid,
España. Universidad complutense de Madrid.
Novick, A. (2004) “Historia del urbanismo/Historias de la ciudad. Una revisión de la bibliografía”.
Seminario de crítica, # 137. 28 de mayo del 2004.
Oficina Internacional de Pesas y Medidas; Organización Intergubernamental de la Convención del Metro.
(2008). El sistema internacional de unidades (SI) (Segunda edición en Español ed.). (O. I. Medidas,
Ed.) Madrid, España: Centro Español de Meteorología.
Ortega y Gasset, José. 1965. Meditación de la técnica, y otros ensayos sobre la ciencia y filosofía. Madrid,
España: Editorial Alianza.
Ramírez, J. (2003). Edificios-Cuerpo: cuerpo humano y arquitectura. Analogías, metáforas y derivaciones.
Madrid, España: Editorial. Siruela.
Rifkin, J. (2012). La tercera revolución industrial: Cómo el poder lateral está transformando la energía,
la economía y el mundo. Ciudad de México: Paidós Mexicana.
Roth, L. (1993). Entender la arquitectura. Sus elementos, historia y significado. Barcelona, España:
Editorial Gustavo Gili.
Ruiz R., N. y L. Galicia S. (2016). “La escala geográfica como concepto integrador en la comprensión
de problemas socioambientales”. Investigaciones Geográficas, Boletín, núm. 89, Instituto de
Geografía, UNAM, México, pp. 137-153, dx.doi.org/10.14350/rig.47515
Sadin, E. (2018). La humanidad aumentada. La administración digital del mundo. Buenos Aires,
Argentina: Caja negra. Traducción Javier Blanco y Cecilia Paccazochi.
Sennett, R. (1997). Carne y piedra. El cuerpo y la ciudad en la civilización occidental. Madrid, España.
Alianza editorial.
Sola-Morales, I. (1997). “Absent Bodies”. Davidson, C. Anybody. Cambridge, Massachusetts: The MIT
Press. pp. 16-25.
Strate, L. (2012). “La tecnología, extensión y amputación del ser humano: El medio y el mensaje de
McLuhan”. Infoamérica #78, pp.61-80.
Schwab, Klaus (2016). La cuarta revolución industrial. Penguin Random House grupo editorial España.
Tuñon, E. 2015. “Small is beautiful”. El doble mundo/208.

122

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="260">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3189">
                  <text>Contexto : Revista de la Facultad de Arquitectura</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479141">
                  <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607213">
              <text>Contexto</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607215">
              <text>2021-2022</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607216">
              <text>15</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607217">
              <text>23</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607218">
              <text>Septiembre-Marzo</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607219">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607220">
              <text>Semestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607214">
                <text>Contexto, Revista de la Facultad de Arquitectura, 2021-2022, Vol 15, No 23, Septiembre-Marzo </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607221">
                <text>Sousa-González, Eduardo, Director Editorial</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607222">
                <text>Arquitectura</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607223">
                <text>Urbanismo</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607224">
                <text>Imaginario urbano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607225">
                <text>Materiales</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607226">
                <text>Economía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607227">
                <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607228">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Arquitectura</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607229">
                <text>Barrera Domínguez, Ramón Alejandro, Editor</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607230">
                <text>Martínez Martínez Oreida, Editor</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607231">
                <text>01/09/2021</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607232">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607233">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607234">
                <text>2021273</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607236">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607235">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="46">
            <name>Relation</name>
            <description>A related resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607237">
                <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1785403&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607238">
                <text>San Nicolás de los Garza, Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607239">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607240">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="11586">
        <name>Arquitectura</name>
      </tag>
      <tag tagId="26852">
        <name>Biodiversidad</name>
      </tag>
      <tag tagId="27299">
        <name>Covid-19</name>
      </tag>
      <tag tagId="35730">
        <name>Espacio público</name>
      </tag>
      <tag tagId="38925">
        <name>Iluminación</name>
      </tag>
      <tag tagId="38926">
        <name>Mercado de suelo</name>
      </tag>
      <tag tagId="28432">
        <name>Neoliberalismo</name>
      </tag>
      <tag tagId="10188">
        <name>Protesta</name>
      </tag>
      <tag tagId="27298">
        <name>Sustentabilidad</name>
      </tag>
      <tag tagId="38927">
        <name>Tecnología 5G</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="21759" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="18053">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/260/21759/Contexto_2021_Vol_15_No_22_Marzo-Septiembre.pdf</src>
        <authentication>2b0c63c897bfee2bdfaa0427079e6809</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="607397">
                    <text>�Evolución transformacional urbana, de la ciudad
a la metrópoli. Redefiniendo el concepto de fuerzas
centrífugas de expansión territorial
Eduardo Sousa-González1

C

on este número que se publica en el mes
de marzo, CONTEXTO. Revista de la
Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, inicia con su primera
publicación en este del 2021, año de contingencia
sanitaria; no sin antes informar a toda la comunidad
científica y en particular a aquellos autores que han
contribuido con la Revista a través de los años y de
hacer posible, no solo su continuidad ininterrumpida
desde el año 2007; sino también, escalar a nuevas
e importantes indexaciones que permitirá lograr
mayor visibilidad en la esfera internacional.
En este sentido, como se mencionó en el
número de Septiembre del 2020, CONTEXTO
fue evaluada y aceptada en el índice de SCOPUSELSEVIER, ahora les informamos que hasta
finales del mes de Febrero, ya había más de
20 artículos incorporados a la página de este
índice; por lo que se sugiere a los autores que
han publicado en CONTEXTO, corroborar si su
artículo ya se anexó. Aunado a esto, también se
les informa que se ha incorporado a la mayoría
de los artículos de la Revista el Digital Object
Identifier System (DOI) y el proceso continuará
hasta que todos lo tengan.
Lo que se abordará enseguida como parte
del Editorial de este número de Marzo del 2021,
está relacionado no solo con la forma en que
una ciudad procesalmente en el tiempo-espaciodiferencial (Lefebvre, H.: 1980: 44), se transforma
espacialmente de una ciudad monocéntrica en una
conurbación metropolitana (Precedo: 2004), la cual
tiene como eje medular un centro metropolitano.
Dicho centro está integrado por las diferentes
áreas conurbadas y forma un policentrismo

diversificado y caracterizado espacialmente por
una localización de los diferentes usos del suelo,
multidireccional y de orientación periférica
alrededor de éste. Lo cual tiende a promover en
su evolución transformacional territorial a un
doble movimiento urbano contradictorio:
i. El de dispersión y;
ii. El de condensación (Lefebvre, H.:2017:94).
Constituyendo la base del proceso de
crecimiento expansivo adyacente en la metrópoli:
¿Cómo se explican estos procesos de la evolución
espacial ciudad-metrópoli? ¿Qué fuerzas impulsan
este proceso de transformación de expansividad
territorial del centro metropolitano hacia la
periferia mediática?
Para el abordaje de estos dos cuestionamientos
citados anteriormente, la intención es recurrir a un
concepto utilizado por el autor de este escrito desde
el año 2009 (Sousa, E.: 2009: 135; 2015: 394)
denominado: fuerzas centrífugas de expansión
territorial; las cuales están vinculadas precisamente
a explicar; no solo la manera específica en que
sobre el espacio urbano se da esa metamorfosis,
que involucra a la ciudad en su espacio territorial
y la convierte procesalmente en una metrópoli;
sino también, la intención es la de advertir qué
variables, factores y conceptos inherentes al lugar,
son precisamente los responsables de impulsar a
estos procesos evolutivos transformacionales, los
cuales empujan el crecimiento espacial de los
usos del suelo, hacia los linderos de orientación
periférica a partir del centro metropolitano.
Inicialmente, desde año 2009 estas fuerzas
centrífugas de expansión territorial fueron
consideradas (Sousa, E. 2009: 135), solamente

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción: Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México; doctor en
Filosofía con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos; miembro del Sistema Nacional de Investigadores (CONACYT) ratificado
en el Nivel 2; miembro de la Academia Mexicana de Ciencias AMC desde el año 2008; E-mail: eduardo.sousagn@uanl.edu.mx / https://
www.researchgate.net/profile/Eduardo_Sousa-Gonzalez/research

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

5

�Sousa-González

como unos mecanismos que involucran a una
triada fundamental, la cual sería el principal
factor interviniente en fenómeno expansivo de lo
metropolitano. Los involucrados serían, desde esta
posición teórica:
i. La sociedad que en su ciclo reproductor2
demanda suelo urbano para su asentamiento;
ii. El Estado que construye las políticas públicas
y las incorpora a la agenda de gobierno (Sousa,
E.: 2021a: 18; 2020: 33); y
iii. Los siete componentes de donde se derivan los
satisfactores y las prerrogativas características
que se ofrecen en la esfera de lo metropolitano3:
lo económico, lo socio-demográfico, lo
territorial, lo ambiental, lo endógeno, lo exógeno
y lo político (Sousa, E.: 2015: 94-95).
Sin embargo, en esta configuración inicial
del concepto de fuerzas centrífugas de expansión
territorial solamente se consideró a los elementos
que de facto intervenían en el procedo de
ensanchamiento espacial: el Estado y lo que deriva
de sus políticas públicas (los siete componentes);
sin reflexionar sobre la sociedad del lugar y sus
características, como parte de una colectividad
metropolitana: cultura, idiosincrasia, identidad y
otras; lo que ha llevado a establecer una redefinición
conceptual del término.
Avanzando en esto, se ha encontrado en
investigaciones posteriores del mismo autor de este
escrito, la existencia de tres conceptos que, desde
la perspectiva de esta investigación, en la realidad
contemporánea representan una base explicativa
que engloba, además del comportamiento de la
sociedad metropolitana en la esfera de la demanda
de suelo urbano; también, se involucra al Estado,
como las dos entes que promueven en estos espacios
metropolitanos su característica expansionista,
iterativa e irreversible, esto es, difícilmente habrá
una contraurbanización (Richardson, H.: 1985).
Incluso, si se analiza estadísticamente a estos
dos entes mencionados anteriormente (sociedad y
Estado), en la esfera expansionista territorial de la

metrópoli, por ejemplo: al Estado como generador
de los diferentes instrumentos transversales de
planeación, llámense planes: federales, estatales
o municipales; que es precisamente de donde se
desprenden las políticas públicas y a la sociedad como
receptora de estos; seguramente se dará la existencia
de una correlación bivarial positiva4, esto significa
que un cambio marginal en el modelo de planeación
(planes transversales), genera una variabilidad de
desplazamientos en los grupos sociales de referencia.
Los dos primeros conceptos se han definido en
otras investigaciones recientes (Sousa, E.: 2021),
para el mejor entendimiento de lo que se pretende
explicar, es necesario reproducirlos textualmente:
“1. El primero, se refiere al concepto de lo
antropoémico del griego emeín “vomitar”; entendido
desde la posición teórica de Claude Lévi-Strauss
(2011:488) como una forma de proceder de la
sociedad actual, en este caso, referida a la forma
en que la sociedad urbana en su evolución
transformacional galopante, tiende procesalmente
a enfrentar a la otredad de los Otros. Esto es,
mediante el apartamiento, la expulsión, el vomitar
fuera del cuerpo social:
i. A la naturaleza originaria;
ii. A aquellos individuos no urbanos;
iii. Incluso al grupo de individuos de diferente
idiosincrasia cultural-urbana.
Sobre ese concepto, Bauman, Z. (2009:109;
2010:88) menciona que las formas modernas de esta
estrategia social émica, son, por ejemplo: la de la
separación de los guetos urbanos, el acceso selectivo
a espacios específicos y la prohibición de ocuparlos,
entre otras muchas más. Incluso Lefebvre, H. va
más allá, introduciendo la figura del campo ciego
(Lefebvre, H. 1980:29-53), donde se menciona,
entre otras cosas, que la ciudad de piedra y acero
es construida sobre la naturaleza devorándola y
en el proceso se convierten los espacios verdes en
naturaleza ficticia.
2. El segundo, está vinculado concepto asociado
con lo antropofágico: del griego ἀνθρωποφαγία,

2

Este concepto del ciclo reproductor de la vida de los pobladores fue propuesto desde el 2010 por el autor de ese escrito, el cual es
considerado como un elemento interviniente en el proceso de expansión de la ciudad; involucrando a los dos generadores de suelo urbano:
el sector privado y el sector gubernamental, este último involucrado en cuatro procesos: i. El de corrupción; ii. El de ineficiencia; iii. El de
ineficacia; y iiii. El de inefectividad. Para profundizar en este concepto consultar Sousa, E. 2015: 371.
3
Los satisfactores derivados de los componentes serían: el empleo, los equipamientos, los servicios infraestructurales, lo asistencial, lo
lúdico, lo de la seguridad social, la gobernabilidad y otros muchos más.
4
En estadística el análisis de correlación se enfoca a cuantificar la fuerza en una relación entre variables y se mide mediante el
coeficiente r; cuando es bivarial determina la fuerza de la relación lineal entre dos variables, en este caso el Estado y la sociedad; esto es,
la fortaleza de la asociación entre las variables se determina mediante la magnitud del efecto que cualquiera de las dos variables ejerce
sobre la otra (Anderson, D.: 2019).

6

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Editorial

y de ἄνθρωπος-ου; Antrhopos, hombre, y φαγία,
phagia acción de comer; definido puntualmente
aquí: como la acción particular sobre el espacio
físico que tienen esas transformaciones espaciales
de la ciudad y la ciudad metropolitana, las cuales
involucran a éstas territorialmente, en los estilos
particulares que propician la expansión urbana
de orientación periférica; esto, mediante aquellos
procesos vinculados a la forma: de ingerir, de
engullir, de devorar a los territorios asociados con la
naturaleza originaria; transformándolos en espacios
físicos totalmente diferenciados: culturalmente,
espacialmente, de habilitación infraestructural y
de los variados equipamientos existentes en las
ciudades”. (Sousa, E.: 2021 cfr.).
El tercer concepto vinculado a las fuerzas
centrífugas de expansión territorial que permiten
su redefinición en la contemporaneidad líquida
en que vivimos, se vincula con la noción de
entelequia social urbana; la cual supone, desde
la óptica de esta investigación, que la sociedad
metropolitana abriga en lo más profundo de su
ser interior, no solo la simiente que lo vincula
a una forma de vida metropolitana: su cultura
urbana, su identidad, sus procesos idiosincráticos
y más; sino también, a un profundo arraigo a los
satisfactores y prerrogativas que estos espacios
de características sui géneris ofrecen para su uso
y disposición, lo que los lleva a hacerse unos
individuos dependientes de estas condicionales.
Aún más, lo que queda claro en la exploración
es que no solo estos satisfactores y prerrogativas
vinculadas a la esfera metropolitana, forman
parte inherente de su percepción cognitiva y de su
conducta; sino también, el que no hay forma visible
de desprenderse de ellos (dependencia). Por lo que
esta particularidad de dependencia del individuo
urbano, tiende a trascender generacionalmente
conformando un proceso no solo evolutivo. Sino
que además es iterativo y de reproducción cognitivo
conductual, lo que hace que se reproduzca de
generación en generación a perpetuidad; como si
fuera una herencia social urbana; esto es, lo urbano
tiene el fin en sí mismo, por lo que no se vislumbra
próximamente un final programado.
Esta sucesión de herencia generacional en
la sociedad metropolitana procura impulsar,
acostumbrar y sobre todo, replicar permanentemente

en los individuos que integran la colectividad; ese
estímulo y estilo de vida que se enlaza a lo urbano.
A esta característica del sujeto metropolitano le
llamamos entelequia social urbana5 y forma parte
sustantiva de la redefinición simbólica del concepto
de las fuerzas centrífugas de expansión territorial.
Entonces, la redefinición contemporánea
simbólica del concepto de fuerzas centrífugas de
expansión territorial enmarcado en las disquisiciones
anteriores, se basa en la disposición generalizada de
aquellos factores inherentes a una metrópoli particular,
los cuales, son personificados como satisfactores
urbanos; generando en el proceso evolutivo una
fuerza de empuje social simbolizado, que en su imagen
gráfica se representa como la forma en que giran las
manecillas del reloj, a partir del centro metropolitano
de la conurbación; estimulando y obligando a la
población, en la evolución transformacional del
territorio metropolitano, a asentarse periféricamente
alrededor de éste. Su representación gráfica que
incluye los conceptos explorados anteriormente se
engloba en la figura 1.
Figura 1. Fuerzas centrífugas de expansión territorial:
redefinición simbólica

Fuente: Elaboración propia a partir de Sousa, E.
2009; 2015

5

La noción de entelequia es un término filosófico definido por Aristóteles; dicha noción tiene su origen en la palabra griega ἐντελέχεια
(entelékheia), que significa precisamente tener el fin en sí misma.

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

7

�Sousa-González

Es desde esta visión contemporánea que
involucra no solo a los espacios metropolitanos
y sus problemáticas inherentes, sino también,
la arquitectura sus formas, estilos, diseño y
sus múltiples variables intervinientes, que este
número de CONTEXTO. Revista de la Facultad
de Arquitectura de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, agrupa ocho trabajos de investigación
de académicos investigadores de diferentes partes
del mundo presentando la visión desde su particular
trinchera investigativa.
El primero de ellos es presentado por la doctora
Rosa González González de la Universidad de
Camagüey en Cuba, nos presenta un artículo
titulado “Ciudad de Camagüey: un desafío para
el uso del agua”, menciona que las ciudades han
tenido que afrontar múltiples retos en la búsqueda
de la preservación de su patrimonio construido,
al ser uno de los actuales la contaminación y el
aumento de enfermedades por el mal manejo del
agua. Dos son los principales desafíos en materia
de agua que afectan su sostenibilidad: la falta de
acceso al agua saludable y al saneamiento y el
aumento de desastres relacionados con el agua
como inundaciones y sequías. Estos problemas
impactan negativamente en la salud y el bienestar
humano, la seguridad, el medio ambiente, el
crecimiento económico y el desarrollo. La falta de
servicios adecuados de suministro y saneamiento,
conducen a enfermedades como la diarrea o brotes
de malaria y de cólera. Siendo el objetivo de la
investigación realizar una valoración analítica
y retrospectiva por variables que influyen en la
contaminación de las aguas y su repercusión en la
salud de los moradores de la ciudad de Camagüey.
Catalina Borbolla Gaxiola Universidad
Autónoma de Sinaloa, denominado “Importancia
del análisis del comportamiento higrotérmico de
inmuebles históricos para la rehabilitación energética.
Caso del archivo histórico general del estado de
Sinaloa”; el cual tiene como objetivo contribuir
al área de conocimiento sobre el comportamiento
higrotérmico de inmuebles históricos en México, así
como también, exponer la importancia que tienen este
tipo de análisis como una herramienta útil para llevar
a cabo intervenciones de rehabilitación energética
para los inmuebles en cuestión. Esto con la finalidad
de mejorar la eficiencia energética cooperando
con la sustentabilidad de los centros urbanos
y su conservación. Partiendo de los resultados
obtenidos del análisis del comportamiento
higrotérmico de un caso de estudio sobre un
8

inmueble histórico ubicado en la ciudad de
Culiacán, México, se pretende demostrar cómo por
medio de dicho análisis es posible el diagnóstico de
temperatura y humedad relativa, contribuyendo a la
toma de decisiones sobre las estrategias que podrían
ser utilizadas que ayuden a disminuir el consumo de
energía eléctrica, mientras se mantienen condiciones
higrotérmicas confortables, y se respetan los valores
patrimoniales del inmueble.
En el caso de los doctores Berenice Vizcarra
y Alejandro José Peimbert Duarte, de la
Universidad Autónoma de Baja California, titulado
“Infraestructura y sustentabilidad social ante la
multiculturalidad en la frontera norte de México”;
se menciona que la suma de dos problemáticas
que inciden en la disponibilidad de vivienda y
cobertura de equipamiento e infraestructura,
demanda estrategias enmarcadas en la planeación
urbana sostenible. Este es el caso de Mexicali, urbe
fronteriza con los EUA que, por un lado, afronta las
repercusiones de las actuales crisis migratorias y,
por el otro, denota un desequilibrio en su densidad
poblacional, con énfasis en el despoblamiento
de Pueblo Nuevo, un barrio fundacional de esta
capital mexicana. El objetivo de este estudio es
establecer lineamientos, con base en la Nueva
Agenda Urbana, Hábitat III, que aborden el
fenómeno desde su naturaleza local, pero con una
perspectiva global, ajustables para su aplicación
en otros contextos con problemáticas migratorias
similares. Para ello se analizaron aspectos tanto
socioculturales como del medioambiente urbano,
inscritos en el sector fundacional de Mexicali, en
busca de la intervención de este entorno con valor
patrimonial, bajo el sustento de que: tanto los
espacios habitacionales, como el equipamiento e
infraestructura fronteriza, adecuados al entorno
multicultural y basados en un desarrollo social
sostenible, contribuyen en mejorar las condiciones
de vida de los migrantes deportados o en tránsito
por un desplazamiento forzado, como la de los
residentes originarios.
El artículo de la doctora Berta Margarita
González Rivero de la Universidad de La Habana,
Cuba, titulado “Breve estudio del comportamiento
ciudadano en calles de la Habana, indica que su
artículo valora la importancia de las ciudades en
la educación de las prácticas ciudadana. Expone
la consideración de que en la actualidad la
ciudad es vista como un actor de educación de
las personas y que han aparecido nuevas ciencias
que se ocupan de esta relación como la Pedagogía
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Editorial

Urbana y la Neuroarquitectura. Además, hay
cambio en las concepciones arquitectónicas para
ir más a lo cualitativo y subjetivo del diseño de los
lugares físicos de la ciudad. Expone la riqueza de
los espacios públicos para los comportamientos
ciudadanos y la necesidad de que su diseño tome
en cuenta los usos que las personas le darán.
Se ofrecen datos registrados en observaciones
realizadas a 100 sujetos que practicaban el
cruce de calles concurridas en La Habana. Ellos
muestran que los sujetos cuidan su vestimenta
e higiene. La mayoría cumple las reglas de esos
espacios, lo que significa que han asimilado las
prácticas adecuadas. Otro por ciento muestra no
cumplir esas reglas y por tanto requiere aumentar
su formación ciudadana. El diseño físico de los
espacios públicos tiene algunos objetos construidos
que obstaculizan la movilidad y seguridad de
las personas. Las prácticas ciudadanas ofrecen
características típicas e interesantes de los sujetos.
Para los doctores Claudio Curzio y Tonahtiuc
Moreno Codina de la Universidad Autónoma
de Aguascalientes, cuyo artículo se titula
“Redefiniendo el concepto del remanente urbano:
una mirada en la ciudad de Mexicali, Baja
California”, mencionan que hablar sobre los
remanentes urbanos nos lleva a reflexionar acerca
de diversos espacios perdidos que cotidianamente
observamos en el paisaje urbano de una ciudad,
básicamente este fenómeno tiene que ver con
aquellos derechos de vías que van quedando
olvidados al costado de avenidas, vías férreas,
ríos ó incluso canales, también hablamos de
aquellos espacios bajo puentes o distribuidores
viales, así como de camellones o guarniciones
inconclusas; en general son aquellos fragmentos
de ciudad que gradualmente van resultando
como sobrantes de un proyecto de gran escala
así como de una producción urbana desordenada
y especialmente descuidada en cuanto a brindar
atención (preventivamente desde la ejecución del
proyecto urbano) ó solución (correctivamente
desde los planes de desarrollo municipales). En
la actualidad los remanentes urbanos se presentan
como una forma de anti-espacio urbano y
puntualmente deben ser comprendidos como una
tipología especifica que pertenece al ámbito de los
espacios residuales, y en ese sentido el presente
trabajo de investigación se pretendió llevar más
allá de un conjunto de reflexiones teóricas debido
a que también se expone un ejercicio práctico, el
cual estuvo enfocado en realizar un levantamiento
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

de casos de estudio en la ciudad de Mexicali y
donde fue posible detectar un total de 123 casos
prácticos que fueron identificados dentro del área
urbana consolidada de esta ciudad.
El doctor Daniel Abner Hernández García de
Universidad Autónoma del Estado de México
presenta un artículo titulado “De convento de
San Francisco a portales de Toluca. Análisis
sociohistórico del lugar”, en donde se menciona
que la creación de edificios depende de dos rubros
importantes: la construcción y la edificación.
Lo invisible soporta lo visible, sin las historias
y narrativas de la sociedad no sería posible la
generación de referentes urbanos. Con esta
inferencia se generó un análisis sociohistórico del
Convento de San Francisco y su transformación
en los Portales de Toluca, observando los
comportamientos sociales e históricos que
confluyeron en un lugar durante los siglos XVI al
XX, entendiendo al lugar como ese espacio con
una alta densidad espacio-tiempo, el espacio en
donde se gesta la intensidad del ser.
Los doctores Sebastián Alonso Camargo Castillo
y Felipe Andrés Muñoz Cárdenas de la Universidad
Santo Tomás Tunja, Colombia; exponen una
investigación que lleva por título “Arquitectura
contemporánea en centros históricos: Una mirada
desde la ciudad de Tunja”; en donde se indica
que Realizar estudios sobre centros históricos
implica hacerse cargo de retos teóricos, históricos
y prácticos que dependen de la ciudad objeto de
estudio. Acotar correctamente el concepto de
centro histórico, entender las dinámicas que lo han
transformado con el tiempo y la dificultad para
acceder a la información existente, hacen de este
tipo de estudios una entrada a nuevas metodologías
de análisis y recolección de información para
entender las ciudades contemporáneas y sus
centros históricos. Tunja tiene un centro histórico
valioso, posee importantes edificaciones de
los siglos XVI y XVII en muy buen estado,
testigos de las transformaciones que ha tenido la
arquitectura y el urbanismo durante los últimos
quinientos años. Sin embargo, la información
que se encuentra es fragmentada y desactualizada.
Este artículo presenta la metodología usada para
recolectar y organizar datos del centro histórico
de Tunja, haciendo énfasis en información urbana
y arquitectónica para inventariar lo existente al
tiempo que se rastrean las transformaciones sufridas
a lo largo del tiempo. También se busca determinar
la forma en que la normativa actual influye en
9

�Sousa-González

estas transformaciones, y cómo la arquitectura
contemporánea se adapta para insertarse dentro
del tejido histórico, afectando su contexto, pero sin
detener las dinámicas propias del centro.
Finalmente en el caso de los doctores Erick
Santiago Camacho Aguirre y Marco Antonio
Medina Ortega, de la Universidad Central del
Ecuador y la Universidad de Guadalajara, México,
respectivamente; presentan un artículo “Bases de
la modernidad de la arquitectura de quito del siglo
xx”, en donde indican que los textos de arquitectura
que estudian la modernidad en la ciudad de Quito
son en su mayoría una recopilación de edificios o
de autores y descripciones de sus obras, por lo que
no aportan al entendimiento de cómo se representó
la modernidad en la ciudad. En consecuencia,
se carece de un trabajo que analice los hechos
que influyeron en cómo las manifestaciones y
expresiones de la modernidad se concretaron
tanto en la sociedad como en la arquitectura de la
ciudad. Este artículo hace una revisión cronológica,
entrelazando los hechos históricos del Ecuador
desde lo político, lo económico y lo social, para
explicar las razones de cómo se cimentaron las
bases de la modernidad en la ciudad de Quito.
La explicación se hace dentro de un marco de
entendimiento desde las visiones de autores como
Bolívar Echeverría y David Harvey, proponiendo
un análisis de las particularidades históricas del país
y de la ciudad. Para ello se analiza el crecimiento de
la ciudad, identificando expresiones arquitectónicas
representativas y evidenciando los momentos en
que las bases de la modernidad se presentaron y
gestaron particularidades que se manifestaron en
la ciudad de Quito en respuesta a su propio modelo
social, económico y político local.
Como comentario final, los miembros
del equipo que conforman a CONTEXTO.
Revista de la Facultad de Arquitectura de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, estamos
plenamente convencidos que el investigador y el
lector común interesado en la diversa temática
expuesta, encontraran a través de las páginas
que componen este proyecto editorial, un tópico
con una visión interdisciplinar, de actualidad
e internacional; enfocada en diferentes esferas
del quehacer académico-investigativo, en
donde, investigadores de alta calificación, han
colaborado con sus trabajos personales o grupales
en la generación de este número.
Seguramente los artículos que se incluyen aquí
serán no solamente de interés, sino también de utilidad
10

concreta en futuras investigaciones, complaciendo al
investigador y al lector más exigente.
Finalmente, es necesario reconocer que lo
expuesto a través de este número de CONTEXTO,
es un esfuerzo continuado a lo largo de muchos años
por mantener una calidad de excelencia editorial,
que ha sido compartido por autores, pares de
evaluadores, el Comité Editorial, la Coordinación
Editorial, el equipo de apoyo y por supuesto, las
autoridades institucionales que forman la Facultad
de Arquitectura, su Posgrado y la Universidad
Autónoma de Nuevo León. C
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Anderson, D. et al. (2019). Estadística para negocios
y economía. México; CENGAGE, 13 edición.
Bauman, Z. (2010). Mundo consumo. México;
Paidós
Bauman, Z. (2009). Modernidad líquida. Argentina;
Fondo de Cultura Económica.
Lefebvre, H. (2017). El derecho a la ciudad.
España; Capitán Swing.
Lefebvre, H. (1980). La revolución urbana.
Madrid; Alianza
Levi-Strauss, C. (2011). Tristes trópicos. Paidós
Surcos; España.
Precedo, A. (2004). Nuevas realidades territoriales
para el siglo XXI. Desarrollo local, identidad
territorial y ciudad difusa. Madrid; Síntesis
Richardson, H. (1985). Economía del Urbanismo.
Alianza.
Sousa, E. (2021). La conquista del mundo natural.
Una conversión urbana de realidad territorial
antropofágica y antropoémica. Revista
Sapiens Reserch; aceptado para publicación
en 1(10); Colombia.
Sousa, E.; Ramírez, R. (2021a). Urbe y
acción. Desafíos del espacio público
metropolitano; México; Río Subterráneo.
Sousa, E. (2020). El espacio metropolitano
contemporáneo. Desde las políticas públicas
hasta el modelo de planeación. México;
Editorial Colofón.
Sousa, E. (2015). De la ciudad a la metrópoli.
Nuevas realidades territoriales. Chile;
Editorial Trama.
Sousa, E.: (2009). El proceso expansivo en la
territorialidad metropolitana. Fundamento
teórico y génesis procesal: los espacios no
ciudad en la sobremodernidad.

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Ciudad de Camagüey: un desafío para el uso del agua
City of Camagüey: a challenge for the use of the water
Recibido: junio 2020
Aceptado: febrero 2021

Rosa González González1

Resumen

Abstract

Las ciudades han tenido que afrontar múltiples
retos en la búsqueda de la preservación de su
patrimonio construido, al ser uno de los actuales la
contaminación y el aumento de enfermedades por
el mal manejo del agua. Dos son los principales
desafíos en materia de agua que afectan su
sostenibilidad: la falta de acceso al agua saludable
y al saneamiento y el aumento de desastres
relacionados con el agua como inundaciones y
sequías. Estos problemas impactan negativamente
en la salud y el bienestar humano, la seguridad,
el medio ambiente, el crecimiento económico
y el desarrollo. La falta de servicios adecuados
de suministro y saneamiento, conducen a
enfermedades como la diarrea o brotes de malaria
y de cólera. Siendo el objetivo de la investigación
realizar una valoración analítica y retrospectiva
por variables que influyen en la contaminación
de las aguas y su repercusión en la salud de los
moradores de la ciudad de Camagüey.

The cities have had to confront multiple
challenges in the search of the preservation of
their built patrimony, to the being one of the
current ones the contamination and the increase
of illnesses for the wrong handling of the water.
Two are the main challenges as regards water that
they affect their sustainable: the access lack to the
healthy water and the reparation and the increase
of disasters related with the water like floods and
droughts. These problems affect negatively in the
health and the human well-being, the security,
the environment, the economic growth and the
development. The lack of appropriate services of
supply and reparation, they drive to illnesses like
the diarrhea or malaria buds and of cholera. The
objective of the research being to carry out an
analytical and retrospective assessment for variables
that influence water pollution and its impact on the
health of the inhabitants of the city of Camagüey.

Palabras Claves:
Ciudad de Camagüey; agua; salud

Keywords:
City of Camagüey; water; health

1

Nacionalidad: cubana; adscripción: Universidad de Camagüey; Doctora en Ciencias Económicas; Profesora Titular de la Facultad de
Construcciones; correo: rosa.gonzalez@reduc.edu.cu

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

13

�González González

1. INTRODUCCIÓN
Para sus primeros asentamientos, el hombre buscó
siempre las proximidades a sistemas fluviales,
debido a la importancia del consumo del agua para
la vida, y su empleo en las actividades económicas
que comenzaron a practicar. Ejemplo de ello son,
las primeras civilizaciones a orillas de los ríos Nilo,
Tigris, Éufrates, Ganges y Yang Tsé. (Acosta, 2016)
Muchas ciudades, como Róterdam, Londres,
Montreal, París, Nueva York, Buenos Aires,
Shanghái, Tokio, Chicago o Hong Kong deben su
riqueza, hoy en día, a la conexión con alguna gran
vía de agua que favoreció su crecimiento y su
prosperidad. Del mismo modo, áreas en las que
el agua es muy escasa, como el norte de África
o el Oriente Medio, han tenido históricamente
dificultades de desarrollo. En la actualidad, los
recursos naturales se han vuelto insuficientes con
la creciente población mundial y su disposición,
en varias regiones habitadas, es la preocupación
de muchas organizaciones gubernamentales.
Es un reto para la humanidad, aprovechar
este líquido vital que llega a la urbe, tanto por
precipitaciones, como suministrado a través
de sistemas de abastecimientos. Por lo que, se
plantea que, la calidad del agua potable es una
cuestión que preocupa a todos los países del
mundo, tanto en desarrollo como desarrollados,
por la importancia que tiene para la salud de la
población. (Cuellar, 2017)
La salud y el bienestar humano, es el resultado
de largos y complejos procesos sociales en que las
condiciones de vida en la ciudad, unido a la cultura
de sus habitantes, intervienen de manera importante y
decisiva. Es por eso que la eliminación o disminución
del riesgo de enfermar por contaminación de las aguas,
debe abordarse desde un enfoque multidisciplinario,
donde se conjuguen las variables demográficas, las
culturales, el acceso a agua potable, al alcantarillado,
al saneamiento, con las variables urbanas.
Según el Informe del Programa de Naciones
Unidas para el Desarrollo (Programa, 2014), de
los 4 400 millones de habitantes del mundo en
desarrollo casi el 60 % carece de saneamiento
básico y un tercio no tiene acceso al agua limpia.
Las enfermedades de origen hídrico se encuentran
entre las cinco primeras causas de muerte en los
países de América Latina. Existe una relación
directa entre estas cifras y los datos sobre
cobertura y calidad del agua que consumen. Sólo
el 24% de la población urbana de América Latina y el
14

Caribe dispone de algún tipo de sistema de vigilancia
y control de la calidad del agua. (ONU, 2015)
En Cuba, la mortalidad por estas causas no
son consideradas un problema, pero la morbilidad
mantiene una tendencia ascendente, de ahí se
deriva la importancia y necesidad vigente de su
control y prevención. La ciudad de Camagüey,
en los últimos años se ha visto afectada por las
enfermedades de origen hídrico, principalmente
el dengue. Esto se debe en gran medida, a la
escasez y a los defectuosos sistemas de abasto y
de saneamiento presente en las diferentes zonas
de la urbe. (Ministerio, 2018)
Las ciudades, el agua y el hombre, constituyen
tres partes dependientes e interrelacionadas entre
sí, formando un sistema, donde cada una de ellas
incide en el resto. El desarrollo de la ciudad
de Camagüey ha estado acompañado de esa
interacción. En ese proceso, la salud y el bienestar
de las personas, en gran medida, es el resultado
de cómo se ha manejado esa expansión, marcado
por los diferentes matices de las etapas en que ha
transcurrido hasta el día de hoy.
Al estudio de la evolución de la ciudad de
Camagüey y del agua como elemento rector en su
desarrollo, está dirigida la investigación. A partir
de esto se traza el siguiente objetivo general:
Realizar una valoración analítica y retrospectiva
por variables que influyen en la contaminación
de las aguas y su repercusión en la salud de los
moradores de la ciudad de Camagüey.º
El método aplicado es sistémico, estructural,
funcional para lograr un enfoque integral del
análisis; el método de observación para la obtención
de las variables del entorno, utilizándose como
apoyo el método de levantamiento topográfico;
y el análisis de contenido se empleó para el
procesamiento de la información disponible
en documentos escritos como en otros tipos de
textos, así como en edificios y redes; lo cual
permitió buscar criterios acerca del desarrollo de
la investigación y de los resultados obtenidos.
El aporte radica en realizar un estudio
analítico y retrospectivo que permita vincular
características del contexto, como desarrollo
urbano, fuentes de contaminación, área de mayor
incidencia de enfermedades y otros aspectos
como las variables poblacionales de manera que
el análisis sea integral y que dé paso a que los
gestores del territorio como los gobiernos locales
tengan una base para solucionar las incidencias
detectadas. Su soporte está en diferentes estudios
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Ciudad de Camagüey: un desafío para el uso del agua

realizados por prestigiosos autores sobre la ciudad
de Camagüey, que sirven como marco referencial
y las valoraciones aportadas por los autores de la
investigación a partir de los análisis visualizados
por el diagnóstico realizado. Constituyendo
la principal conclusión que, para trabajar en
función del bienestar humano, al ser una variable
importante el riesgo a enfermarse, el agua en las
ciudades debe ser analizada en interrelación con el
hombre, la urbanización y las consecuencias que
trae su mal manejo para su salud, para así proponer
acciones encaminadas a la paulatina recuperación
de la calidad de este recurso.
2. LA CIUDAD, EL HOMBRE Y EL AGUA
El agua (H2O) es una sustancia cuya molécula
está formada por dos átomos de hidrógeno y uno
de oxígeno y es esencial para la supervivencia de
todas las formas conocidas de vida. El término,
generalmente se refiere a la sustancia en su
estado líquido, aunque la misma puede hallarse
en otros estados (Raffino, 2020). Siendo uno
de los recursos no renovables, cuyo deterioro
y contaminación se ha acrecentado durante los
últimos años con preocupante velocidad.
Los recursos hídricos, tanto superficiales
como subterráneos, cada vez resultan más escasos
debido al aumento mundial de la población y a
la intervención del ser humano en el ambiente,
actividad que, contribuye a dañar su calidad. Los
humanos llevan mucho tiempo depositando los
residuos y basuras en la atmósfera, en la tierra
y en el agua. Esta forma de actuar hace que los
residuos no se traten adecuadamente y causen
contaminación. La contaminación del agua afecta
a las precipitaciones, a las aguas superficiales y a
las subterráneas. (ONU, 2015)
Según la Organización Mundial de la Salud
(Organización, 2014), el agua está contaminada
cuando su composición se haya alterado de modo que
no reúna las condiciones necesarias para ser utilizada
beneficiosamente en el consumo del hombre y de los
animales. Cuando la cantidad de contaminantes es
excesiva, la autodepuración por los microorganismos
descomponedores resulta imposible.
Se recomienda que en el agua para beber haya
cero colonias de coliformes por 100 ml de agua
como buen índice para medir la salubridad de la
misma. El 80% de las enfermedades infecciosas y
parasitarias, gastrointestinales y una tercera parte
de las defunciones causadas por éstas, se deben al
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

uso y consumo de agua contaminada; y también
reconoce que solo un 41% de la población
mundial consume agua tratada y desinfectada
como para ser “segura”. (Organización, 2014)
El análisis realizado al agua y su influencia en
la ciudad, debe contemplar todas las interacciones
de sus componentes, determinando los problemas
fundamentales que provoca el mal uso de la
infraestructura urbana en el riesgo a enfermarse
de la población que la habita.
Variable urbana
La ciudad de Camagüey cabecera municipal,
regional, y provincial, se localiza al sureste del
municipio. Privilegios como su ubicación geográfica,
su relevancia a nivel industrial y la existencia de
los mayores servicios superiores de la provincia, la
han convertido en una influencia sobre municipios,
ciudades y asentamientos vecinos.
La villa, se encuentra enlazada al recurso
agua en todo su desarrollo, nace y en solo 14
años, conoció tres asentamientos. El primero le
dio su nombre: El Puerto del Príncipe. En el siglo
XVI los colonizadores habían bautizado así a la
actual bahía de Nuevitas, en la costa norte. En un
punto al oeste del interior de la bahía fue fundada,
de allí su nombre completo, que con el tiempo
se reduciría a Puerto Príncipe, aun cuando se
alejara poco a poco del mar y se retirara hacia los
márgenes del Caonao, en busca de agua fresca,
mejores tierras y pasto para el ganado, termina
su peregrinar entre los ríos Tínima y Hatibonico
(Torres, 1888), donde se encuentra actualmente
establecida con el nombre de Camagüey (Ver
Figura 1 p. 16). Su segunda y última ubicación
cumple con las instrucciones del Consejo de
Indias de construir la mayoría de las ciudades
en el interior de los territorios, para garantizar el
abastecimiento de agua.
En sus primeros años, las principales fuentes
de suministro de agua eran los dos ríos y lagunas
existentes, sin embargo la ciudad en la medida que
creció invadió la franja de protección de ellos sobre
todo la del Hatibonico, al tenerse que ensanchar,
en 1861 y profundizar el cauce para, aminorar
la elevación de las aguas en sus desbordadas
crecientes. Actualmente este es uno de los puntos
más críticos y que más impacta en las condiciones
ambientales de toda su área, por las afectaciones
por inundación al patrimonio habitacional, que trae
aparejado. (Ver Figura 2 p. 16)
15

�González González

Figura 1. Asentamientos de la ciudad de Camagüey

Fuente: Gómez, 2006

República, el hábitat se extendió desordenadamente
en ampliaciones de repartos existentes.
A partir de 1959, con la llegada de un nuevo
sistema económico, político y social, comienza
el planeamiento urbano. No obstante a este logro,
la crisis económica del período especial en los
´90 propició la expansión espontánea hacia zonas
periféricas, incorporando áreas carentes de redes de
infraestructura técnica, que construían letrinas y se
abastecían de pozos, sin tener en cuenta regulaciones
existentes para su edificación. (Ver Figura 3)
Figura 3. Comparación entre el crecimiento
poblacional, la vivienda y el uso del agua

Figura 2. Invasión de la franja de protección de los ríos

Fuente: Elaborado por los autores
a partir de revisión bibliográfica

En el orden que creció la ciudad y su
población, carente de alcantarillado y plagada de
letrinas, iglesias donde se acostumbraba a realizar
enterramientos, se inició la contaminación de las
mismas (Torres, 1888), (Gómez, 2009), (Dirección,
2018). Esta aumentó cuando en 1814 se construye el
Cementerio General, en un principio lejos del centro,
pero que por su crecimiento mal gestionado, y los
enterramientos realizados impactó tanto a las aguas
subterráneas como superficiales, consecuencias
que perduran en la ciudad de hoy en día. Además,
se ejecutó la obra de un matadero en 1729 y de
diferentes hospitales que practicaban el casi nulo
tratamiento a las aguas servidas y su vertimiento
directo al suelo y a los ríos, constituyendo, entre
otras, los primeros contaminantes de las aguas
subterráneas y de las fuentes de abasto de agua
potable, que impactaron negativamente al área que
ocupa hoy el centro histórico.
Luego de las Ordenanzas de Construcción
de 1908 se vislumbran los lineamientos para
uniformar la trama urbana, sin embargo a fines de la
16

Fuente: Elaborado por los autores
a partir de revisión bibliográfica

Paralelamente, el desarrollo urbano de la ciudad
de Camagüey ha estado condicionado por los
procesos sociales, económicos, culturales y naturales
que se han sucedido en el transcurso de sus más de
quinientos años de fundada, y que han quedado
expresados en su estructura urbana. Expresado en
una extensión de 63,21 km2 y al observar su plano
se aprecian cambios en la morfología urbana, que
en algunos casos, como en la zona conocida como
centro histórico, su trazado irregular se debió en
gran medida para favorecer el escurrimiento del
agua de lluvia hacia los ríos (González, 2014).
Se conoce, por datos de Planificación Física
(Dirección, 2018), que en 1990 su área era de
5800 hectáreas (ha), ya para el 2002 se habían
convertido en 6660 ha, y en el 2014 contaba con
una superficie total de 8400 ha como límite, de
los cuales, 6740 ha, cerca del 80%, correspondían
a área urbanizada; lo que evidencia un vertiginoso
crecimiento urbano. En la actualidad, el 78%
del suelo de la ciudad es urbanizado, el 11.3%
corresponde al suelo propuesto como urbanizable
y el 10.2% al no urbanizable.
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Ciudad de Camagüey: un desafío para el uso del agua

De los cuatro distritos en los que se divide:
Cándido González, Joaquín de Agüero, Julio
Antonio Mella e Ignacio Agramonte, el que
posee mayor área es el Julio Antonio Mella con
2960,7ha; mientras que el más pequeño es el
Cándido González con 585,14ha, el cual además
presenta el mayor coeficiente de ocupación del
suelo (COS) y el más negativo coeficiente de
utilización de suelo (CUS), por predominar en
el perfil urbano las edificaciones de poca altura.
Por su parte, en los repartos Lenin de la Paz,
Previsora, Puerto Príncipe, Julio Antonio Mella
y el Microdistrito Ignacio Agramonte, hay un
adecuado crecimiento en altura que condiciona
una mejor utilización del suelo urbano en los tres
restantes distritos.
En la ciudad, el principal uso de suelo es el
residencial, representado por un total de 112
905 viviendas, de las que la mayoría pertenece
al distrito Joaquín de Agüero. En el caso de
los servicios básicos y medios, se encuentran
mayoritariamente en Cándido González, distrito
en el que se halla el centro histórico de la ciudad.

La mayor cantidad de edificaciones deportivas
se encuentra en el distrito Julio A. Mella; las
educacionales, predominan en Joaquín de
Agüero; y las de salud (hospitales y consultorios
del médico de la familia) en el Cándido González,
aunque se distribuyen de una manera bastante
uniforme en la ciudad.
Lo problemas mencionados con anterioridad
persisten, la villa asumió el crecimiento posterior
de la ciudad que se expandió a su alrededor;
sumando las fuentes de contaminación existentes
a nuevas, creadas por el desarrollo, primero en la
República y posterior en el triunfo revolucionario.
Por lo que se concluye que la principal fuente de
contaminación es la ciudad de Camagüey, con
una carga dispuesta expresada en la demanda
bioquímica de oxigeno (DBO5) que asciende a
4 557 ton/año. Con 32 fuentes de contaminación
dentro del perímetro urbano, de ellas 24 son
industriales, seis son instalaciones de salud
(hospitales), una es un centro de investigación y
el otro es el asentamiento urbano. (Ver Figura 4)

Figura 4. Contaminación por industrias

Fuente: Elaborado por los autores a partir de revisión bibliográfica

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

17

�González González

Las ciudades no se pueden considerar sostenibles
si no garantizan un acceso fiable al agua potable y un
saneamiento adecuado. Lidiar con las necesidades
crecientes de los servicios de agua y saneamiento
es una de las cuestiones prioritarias de este siglo. La
gestión sostenible, eficiente y equitativa del agua en
las mismas no ha sido nunca tan importante como
lo es en el panorama mundial actual. (ONU, 2015)
Variable socio–cultural
El proceso de desarrollo urbano camagüeyano es
complejo (Ver Figura 5), en él se entrelazan los
elementos de crecimiento poblacional, expansión
de la villa y desarrollo de las infraestructuras. La
ciudad fue variando y creciendo en el transcurso
de los años, debido al crecimiento de su economía
y el aumento de su población.
El incremento poblacional y de vivienda, no
siempre estuvo acompañado de un desarrollo
de infraestructuras que diera respuestas a las
necesidades de esa evolución; muestra de ello
es que aproximadamente 92 años después de
1528, sus habitantes no estaban preparados para

enfrentar aquellos retos que ya le imponía el
entorno desde la perspectiva del agua y tuvieron
que arreglárselas buscando nuevas soluciones
con los recursos naturales locales que poseían.
Para la segunda mitad del siglo XIX existían
544 manzanas; 3953 casas y 1515 cuartos que
hacen un total de 5468 edificios (Torres, 1888).
A principio del siglo XX como respuesta al
desarrollo económico de la región, inicia el
desarrollo de su estructura urbana con la creación
de numerosos asentamientos. El progreso
económico estuvo acompañado del crecimiento
demográfico. Posteriormente, la población fue
creciendo a consecuencias del aumento vegetativo
y migraciones intermunicipales y provinciales.
Aunque se ha modificado paulatinamente su
categoría migratoria, pasando de una situación de
fuerte receptor durante los años de 1980 – 1995, a
una débil recepción en el período de 1996 – 2002, en
el contexto de las migraciones interprovinciales. Esto
no significa que haya disminuido la notable atracción
que ejerce la ciudad sobre las migraciones internas.
Desde su fundación se ha sostenido como centro de
mayor concentración de población de la región.

Figura 5. Desarollo urbano de la ciudad de Camagüey

Fuente: Elaborado por los autores a partir de revisión bibliográfica

18

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Ciudad de Camagüey: un desafío para el uso del agua

Según último censo realizado, los 304 268
habitantes de la ciudad representan el 95%
de la población del municipio y el 39 % de la
población total de la provincia. Su distribución es
uniforme en la mayor parte de las áreas de salud
con más de 30000 habitantes cada una, excepto
el Agramonte al que solo pertenecen 18860. Hay
mayor cantidad de mujeres por área de salud, a
excepción de la Oeste, para un total de 157289
mujeres y 146979 hombres a nivel de ciudad. El
índice de habitabilidad se enmarca en el rango
entre 2.61 en Centro hasta 2.87 en el Oeste, con
un promedio a nivel de ciudad de 2.7 habitantes
por vivienda. (Oficina, 2013)
Lo anterior ha influido en la morbilidad,
debido a en primer lugar a que los ancianos, son
más susceptible a enfermar, al encontrarse esta
variable muy relacionada con las condiciones de
habitabilidad y salubridad de la urbanizaciones.
Variable agua
Es inconcebible la planificación y desarrollo de
un territorio ajeno a la gestión de las aguas; la
experiencia universal ha demostrado que han de
verse integradas la exploración de sus fuentes, su
explotación, suministro, saneamiento y costos:
“los recursos hídricos no son solamente las aguas
limpias de precipitaciones, las almacenadas en
reservorios, o las que fluyen como corrientes
naturales, cercanas y al alcance inmediato del
hombre; sino también las aguas de retorno, las
aguas contaminadas…”. (Mateo, 2015)
A escala urbana el agua puede dividirse en
tres variantes: agua potable, aguas residuales
(aguas negras y aguas grises) y agua de lluvia
o pluvial. La primera, aunque significa apta
para el consumo, responde a rasgos generales
a la que es utilizada para la higiene personal y
doméstica, beber y cocinar; la segunda se divide
en negras, cuando proviene del inodoro, y grises,
cuando son residuales menos contaminadas por
las actividades de baño, lavado y fregado; y
la tercera, como su nombre indica, es la que se
obtiene mediante precipitación. (ONU, 2015)
La ciudad recibe el agua, la usa y la entrega
al medio natural por diferentes formas, en ese
contexto existen tres procesos importantes que
se diferencian entre sí y que están estrechamente
relacionados (Ecofluido, 2017):
Primer grupo: Abarca aquella parte del
agua que llega a la ciudad por diferentes vías,
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

también la que cae desde la atmósfera, pero que
se usa a través de diferentes formas o sistemas
de captación (redes de acueductos, sistemas de
colección o captación desde los techos, pozos,
tiendas y pipas).
Segundo grupo: Aborda aquella agua
consumida (aguas grises) que se suministra al
medio natural. En una ciudad con deficiente
redes de acueducto y alcantarillado, sin sistemas
de tratamiento de residuales, donde el agua
contaminada por su uso doméstico o industrial se
vierte directamente a los ríos o al manto freático,
constituye una amenaza para la salud de las
personas. A este grupo se le debe prestar mayor
atención a la hora de invertir por el impacto que
ocasiona en los ecosistemas y en la salud del
hombre, además porque influye en el tercer grupo.
Tercer grupo: Caracteriza a aquella parte del
agua que no se consume en el primer grupo y que
se infiltra hacia el manto. En una ciudad con las
mismas características descritas en el segundo
grupo, también se contamina aumentando el riego
de enfermar.
Este movimiento de las aguas descritas en los tres
grupos anteriores, unido a la trayectoria caracterizada
por la evaporación, la evapotranspiración, la
condensación y por último la precipitación, en su
interrelación con el desarrollo de la ciudad, servirá
de referencia para los análisis posteriores.
Los recursos hídricos en Cuba no son
abundantes, por lo que se requiere de un uso cada
vez más racional. Tanto los disponibles como los
aprovechables del país, son desiguales a todo lo largo
y ancho del mismo, trayendo como consecuencia
que de manera sistemática existan provincias que
tengan déficit de agua para su desarrollo socioeconómico, como es el caso de Camagüey.
Durante el periodo colonial el abastecimiento
de agua a la ciudad, tuvo sus particularidades;
inicialmente sus habitantes tomaban el agua
directamente de los ríos Hatibonico, pero sobre
todo del Tínima y de las lagunas existentes;
paralelamente o después, se realizaron algunos
pozos, cuya cantidad fue elevándose en la medida
que la villa aumentó su tamaño y la población
creció demandando mayor cantidad de agua para
su consumo y para los animales que criaban; más
tarde, aprovechando la calidad de la arcilla cercana
se construyeron los tinajones; la fabricación de
los mismos alcanzó tal magnitud que a inicio del
siglo XX, en la ciudad se registró la cifra cercana
a dieciséis mil; por este motivo se identifica a
19

�González González

esta urbe como la “ciudad de los tinajones”.
En algún momento de este período apareció un
nuevo servicio, muy popular y necesario, ya que
el agua era suministrada en muchos casos por
vendedores ambulantes –aguadores o aguateroscuyo negocio fluctuaba en dependencia de la
abundancia o no de las lluvias (Gómez, 2009).
Es importante acotar que existieron varios pozos
muy conocidos como el de Bedoya, ubicado en
la plazoleta que lleva su nombre, que jugaron un
gran papel en esa etapa.
La ciudad se encuentra atravesada únicamente
por dos ríos, los mismos que le sirvieron de cuna,
el Hatibonico y el Tínima, los cuales corren de
norte a sur como colectores fundamentales de
las precipitaciones. Estos ríos son los encargados
de acumular el escurrimiento de las aguas de
sus zonas aledañas y de la ciudad en general
evacuándolas al sur fuera del perímetro urbano.
Sus principales dificultades son la poca capacidad
de evacuación de los cauces, la sinuosidad y la
presencia de escombros que obstruyen la sección
del cauce, trayendo aparejadas inundaciones en
períodos de intensas lluvias, agravándose por la
ocupación de las márgenes. Los arroyos Méndez,
Juan del Toro, El Güije y De Kilo también se
encuentran sumamente contaminados.
En la actualidad, los ríos son unos de los
puntos que impactan más desfavorablemente
en las condiciones ambientales de toda el área
de la ciudad de Camagüey, por las afectaciones
por inundación al patrimonio habitacional que
traen aparejado y la contaminación a la que

son expuestos, debido al vertimiento hacia
sus aguas de parte de los desechos del sistema
de alcantarillado no concluido, constituyendo
un ciclo de contaminación, no solo del manto
freático, sino de las aguas superficiales.
El suministro de agua a la ciudad a través
del acueducto comienza en la etapa republicana,
en la cual desde 1904 empiezan a realizarse los
estudios de terreno y a fabricarse los planos
para la construcción de un moderno sistema
de abastecimiento de agua, formado por la
presa Pontezuela, una estación de bombeo, una
conductora hasta un tanque elevado ubicado en
la loma García y desde allí a la ciudad con una
longitud total en tuberías aproximadamente de
23 Km; este conjunto podía abastecer en aquellos
momentos a 45 mil personas, sin embargo por
el crecimiento posterior de la ciudad y por la
aparición de nuevos adelantos científico-técnicos,
este recibe una serie de transformaciones.
En el período revolucionario, crece
significativamente la ciudad y su población,
motivado por las reformas sociales que introduce
la revolución; fue necesario entonces, construir
otro sistema de abastecimiento que aumentara
la cantidad de agua a suministrar; esta vez
desde la presa Cubano-búlgara hasta la Planta
Potabilizadora con capacidad de 1200 L/segundo;
además de éste, se construyó otro sistema de
reserva desde la presa Tínima. En el 2005 se
edifica desde la presa Máximo un conducto de 17
Km que converge con el conducto Cubano-búlgara
a Camagüey. (Geocuba, 2016) (Ver Figura 6)

Figura 6. Sistema de
abastecimiento de agua del
municipio de Camagüey
Fuente: Elaborado por los autores
a partir de revisión bibliográfica

20

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Ciudad de Camagüey: un desafío para el uso del agua

A principios del siglo XX se construyeron las
Debido a lo anterior y al verse en la imposibilidad
primeras redes de abasto de agua en la ciudad.
de acceder al agua fácilmente la población adopta
Se refiere en el Plan General de Ordenamiento
medidas como la extracción del líquido con
Territorial que el acueducto se introdujo junto
propiedades alteradas en pozos improvisados por
con otros avances científico- técnicos en las zonas
esfuerzo propio, que no cumplen con los niveles
residenciales de la ciudad republicana; y en los
de calidad permisibles, otra actitud perjudicial es
años 70 se manifestaba una situación crítica de
el almacenamiento en condiciones negativas que
las fuentes y los sistemas de abasto de agua a la
posibilitan la contaminación y la proliferación
población, servida por acueducto el 87.5%. La
de agentes patógenos y vectores (intermediarios
población servida era el 42% (Dirección, 2018).
en la transmisión indirecta de un agente desde un
La siguiente tabla muestra la situación en cuanto
reservorio a un hospedero susceptible).
a las aguas superficiales y a la infraestructura
El 60% del agua bombeada para la red se
hidráulica tanto en el municipio, como en la
pierde en salideros, otros problemas se encuentran
provincia de Camagüey. (Ver Tabla 1)
las elevadas pérdidas en el sistema, la insuficiente
No obstante, a los grandes esfuerzos realizados
capacidad de conducción, el mal estado de las
por el gobierno, solo parte de sus habitantes se
acometidas intradomiciliarias, la falta de redes en
la presa Cubano-búlgara hasta la Planta Potabilizadora
con capacidad de 1200 L/segundo;
beneficia, sobre todo aquellos que viven en las
algunas zonas de la ciudad, un deficiente metraje,
además de éste, se construyó otro sistema de reserva desde la presa Tínima. En el 2005 se
zonas altas o en las periferias poseen dificultades
las bajas dotaciones reales de suministro, el mal
edifica
desde
la potable.
presa Máximo
un7conducto
deestado
17 Km
quedeconverge
el conducto
con
el acceso
a agua
(Ver Figura
p. 22)
técnico
los equiposcon
de bombeo,
el déficit
Cubano-búlgara
a Camagüey.
(Geocuba,
(Ver
Figura
6) de almacenaje de las fuentes de
En Camagüey, en
el 2008, se cumplió
con 2016)
el
en el
volumen
acuerdo de lograr un incremento en la mejora
abasto, la carencia de equipos de mediciones en
6. SISTEMA
DELdel
MUNICIPIO
de los Figura
indicadores
de gestiónDE
de ABASTECIMIENTO
la calidad y
la red,DE
paraAGUA
la operación
sistema y las redes de
eficiencia en los servicios de abasto de aguaCAMAGÜEY
que
comunicaciones incompletas. Por todo lo anterior
porrequerida,
los autores a partir
de revisión
permitan dar unFuente:
servicio Elaborado
con la calidad
el tiempo
promediobibliográfica
de agua para la población es
lo que se evidenció en un abastecimiento de agua
de seis horas en los lugares servidos estimándose
con
buena calidad
bacteriológica,
alcanzando las que
un 60%redes
del agua
se bombea
A principios
del siglo
XX se construyeron
primeras
de que
abasto
de aguapara
enlalared
más
del 95%
de potabilidad
conciliada
conde
el Ordenamiento
se pierde enTerritorial
salideros. Elque
7% el
de acueducto
los repartos de
ciudad.
Se refiere
en el Plan
General
se la
MINSAP
y
se
mantiene
la
condición
de
eficiencia
ciudad
están
servidos
por
solución
parcial,
el
33%
introdujo junto con otros avances científico- técnicos en las zonas residenciales de la ciudad
enrepublicana;
el 100% de layinfraestructura
(Empresa,
2016).
están
servidos
por
acueducto,
el
36%
no
tienen
en los años 70 se manifestaba una situación crítica de las fuentes y los
El acueducto,
condemás
años de servida
acueducto
y el 24% el
de87.5%.
los repartos
de la ciudad
sistemas
de abasto
aguadea la80población,
por acueducto
La población
explotación,
satisface
las necesidades
servidos por
acueducto.
servida era no
el 42%
(Dirección,
2018). La de
siguienteestán
tablamedianamente
muestra la situación
en cuanto
a las
toda la población, beneficiando cerca de un
El agua de abasto en la ciudad tiene mala
aguas superficiales y a la infraestructura hidráulica tanto en el municipio, como en la
75%, además tiene mala calidad de agua por
calidad según muestran los siguientes indicadores
provincia de Camagüey. (Ver Tabla 1)
problemas en embalses de abasto y por el mal
al cierre del 2002 (Ministerio, 2018):
estado de las redes técnicas, quedando algunas
• Índice de cloración al 25.5% del 90% normado
zonas sin servir, al predominar en estas el
por la falta de un adecuado funcionamiento de
consumo de agua subterránea a través de pozo.
la planta de tratamiento.

Tabla 1. POTENCIAL COMPARATIVO DEL MUNICIPIO CAMAGÜEY

Tabla 1. Potencial comparativo del municipio de Camagüey

Municipio Camagüey
Indicador
Volumen (Hm3)
Aguas Superficiales 280.19

Provincia Camagüey
Indicador
Aguas Superficiales

Volumen (Hm )
3635.0

3 *

%
8

Infraestructura Hidráulica:
Infraestructura Hidráulica:
Presas: 3
259.85
Presas:49
1146.4
23
Micropresas: 23
20.35
Micropresas:49
146.4
14
Volumen de agua 154.65
Volumen de agua 403.16
38
para el abasto a la
para el abasto a la
población.
población.
Fuente: Elaborado por los autores a partir de revisión bibliográfica
Fuente: Elaborado por los autores a partir de revisión bibliográfica. *Hm3 representa hectómetro cúbico
*
Hm3 representa hectómetro cúbico
No obstante,
losN°
grandes
esfuerzos
CONTEXTO.
Vol.a XV.
22. Marzo
2021

realizados por el gobierno, solo parte de sus habitantes
21
se beneficia, sobre todo aquellos que viven en las zonas altas o en las periferias poseen
dificultades con el acceso a agua potable. (Ver Figura 7)

�González González

• Dosificación de cloro insuficiente en la red
de distribución (trazas).
• La calidad bacteriológica por debajo de los
índices normados (58.4%).
Del total de pozos que se les realizó muestreo
dentro del perímetro urbano de la ciudad (20
en total), presentan diferentes grados de
contaminación 14, para un 70%.
De hecho es el recurso agua (tanto superficial
como subterránea) uno de los recursos naturales
más afectados como consecuencia de la
contaminación con residuales líquidos; comunales
e industriales, sin tratar o deficientemente
tratados (sólo el 0.12% de las aguas residuales
son tratadas).
A raíz de la precaria situación existente en la
infraestructura hidrosanitaria fue presentado en
2014 el Proyecto Rehabilitación de suministro
de agua e higienización de ciudad de Camagüey.
El mismo, propone la ejecución de actividades
para la mejora del sistema de acueducto y
alcantarillado de esta ciudad, con un monto
total de alcance de 92. 95 millones a propiciar
por un crédito de Arabia Saudita a Cuba. Para
la primera etapa del proyecto, puesta en práctica
en diciembre del 2015, el Fondo Saudita para el

Desarrollo concedió 40 millones de dólares, 43%
del monto total. (Empresa, 2016)
Los especialistas decidieron no ampliar las
redes, para que una vez terminada la rehabilitación,
se garantice la permanencia y la cantidad de agua
en los hogares y el sector estatal de la ciudad,
disminuyendo las pérdidas por salideros. Por
este motivo, el programa inversionista abarca,
entre otras obras, la construcción de una nueva
conductora en la presa Amistad Cubano-Búlgara,
la rehabilitación de la planta potabilizadora de la
ciudad de Camagüey, nuevos equipos en estaciones
de bombeo y la reparación de redes y conductoras.
Se pudo constatar que el monto ejecutado hasta
el 2017, era de aproximadamente 23 millones de
dólares, correspondiendo al 57, 8% del total. De
estos, la mayor inversión fue dedicada a materiales y
equipos, mientras que el resto se destinó a obras civiles
para la construcción de sistemas de abastecimiento y
saneamiento, y servicios de administración.
Mientras que, el servicio de alcantarillado
en Camagüey colecta las aguas residuales y las
dirige a desaguar en los ríos Tínima y Hatibonico
exterminando formas de vida acuática e
impidiendo la utilización de estas aguas para
otros usos y actividades.

Figura 7. Áreas servidas por agua potable en la ciudad de Camagüey

Fuente: Elaborado por los autores a partir de revisión bibliográfica

22

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Ciudad de Camagüey: un desafío para el uso del agua

El sistema de alcantarillado se completa
con los colectores principales de residuales que
evacuan los albañales hacia el sur de la ciudad.
En la actualidad se encuentran construidos cinco:
Marginal Hatibonico, Marginal Tínima – Méndez,
Colector Juan del Toro, Marginal Este – Oeste,
Colector Santa Cruz. Los grandes volúmenes
de residuos que se generan en la ciudad con
alta concentración de gérmenes patógenos, son
unas de las principales vías de transmisión de
enfermedades. La ciudad no cuenta con planta de
tratamiento de residuales. Se prevé su ubicación
al sur de la circunvalación en la margen izquierda
del río Hatibonico.
En el presente, la población servida por la
red sanitaria es el 144,755 habitantes, lo cual
corresponde al 48% y representa el 40% de la
superficie urbana. La carencia de alcantarillado en
el 60% de área de la ciudad provoca vertimientos
directos de residuales por parte de la población y
otras instalaciones tanto industriales como de otro
tipo en los ríos y arroyos que atraviesan la ciudad
provocando un alto grado de contaminación en
estos. Las zonas no servidas por el alcantarillado
evacuan sus residuales mediante fosas. El 27% de
los repartos cuentan con alcantarillado y el 73%

de los repartos de la ciudad no cuentan con el
servicio. (Ver Figura 8)
El sistema de drenaje pluvial de la ciudad
está parcialmente construido solo en el centro, en
algunos repartos urbanizados y en zonas de nuevo
desarrollo de edificios y viviendas. Por la falta de
mantenimiento, la calidad del sistema se encuentra
deteriorada, calificándose de regular y mala en
los repartos donde existe, por su inadecuado
funcionamiento tienen lugar inundaciones
parciales ante fuertes lluvias, fundamentalmente
en Montecarlo y Puerto Príncipe.
La recogida de los desechos sólidos se efectúa
por distritos de forma diaria en el centro y las
vías fundamentales y días alternos en los calles
repartos, entidades laborales, educacionales y
recreativas; oscilando entre tres y cuatro veces
por semana. Se ejecuta a través de carros de
combustible y de tracción animal, con una calidad
entre regular y buena. De los seis vertederos
dispersos en la ciudad, dos pertenecen al Consejo
Popular Lenin-Albaisa (Lenin y Cabeza de Vaca),
aspecto que compromete su situación higiénica.

Figura 8. Áreas servidas por alcantarillado en la ciudad de Camagüey

Fuente: Elaborado por los autores a partir de revisión bibliográfica

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

23

�González González

Variable salud

Por lo que resulta importante conocer,
cuáles son las enfermedades de origen hídrico
producidas por un mal manejo del agua potable
La contaminación hídrica es una modificación del
o residual a la que se enfrentan las ciudades.
agua, que la vuelve impropia o peligrosa para el
Estas enfermedades, se transmiten al beber agua
consumo, la industria, la agricultura, la pesca y
infectada, comer pescado y marisco contaminado,
las actividades recreativas, así como para la vida
bañarse, nadar o vadear en aguas contaminadas o
cotidiana. Es provocada por el hombre y son
(Ver Tabla 2).
más
vulnerables
a
la
contaminación
las
aguas
para la vida cotidiana. Es provocada por por
el insectos
hombrey caracoles
y son acuáticos
más vulnerables
a la
Los
primeros
signos
de
alerta
de
superficiales,
pues
están
más
en
contacto
con
la
contaminación las aguas superficiales, pues están más en contacto con la actividad
humana
contaminación de las aguas en Camagüey están
actividad humana que las subterráneas.
que las subterráneas.
relacionados con la introducción en la villa de
Durante siglos, las aguas superficiales (ríos,
Durante siglos, las aguas superficiales (ríos, arroyos y lagos) han sido usadas
los primeros tinajones, que llegaron a principios
arroyos y lagos) han sido usadas incorrectamente,
incorrectamente,
para
descargar
desechos humanos
e industriales,
que pueden
ser incluso
del siglo
XVII, para marcar
para siempre
el
para
descargar desechos
humanos
e industriales,
altamente
tóxicos.
Los
contaminantes
pueden
deteriorar
o
destruir
la
vida
acuática,
entorno camagüeyano. A mediados del
siglo
que pueden ser incluso altamente tóxicos. Los
amenazar lapueden
saluddeteriorar
humana,odañar
lalavida
y perjudicar
industriales.
XVII
la mayoríalasdeoperaciones
las casas contaba
con
contaminantes
destruir
vidasilvestre
Hoy día
la mayoría
dehumana,
los pueblos
carecen
un abastecimiento
adecuado
agua
recipientes que
recogíande
agua
de pura,
lluvia a
acuática,
amenazar
la salud
dañar la
vida de grandes
por mediopor
de lo
canalizaciones
desde
techos.
silvestre
y perjudicar
las operaciones
industriales. del hombre,
pesar de
ser la necesidad
más fundamental
que, casi todos
loslos
problemas
presume que
su uso
de hayaprincipales;
generalizadoel
día derivados
la mayoría del
de los
pueblos
carecen
deHoy
salud
agua
proceden
de la noSeseparación
de sus
funciones
contrarrestar
las sequías
ocasionales
y una
deagua
un abastecimiento
adecuado
agua corriendo
pura, a
sucia se mezcla
con ladepura,
el para
riesgo
la población
que vive
en las ciudades
epidemia
de
filariasis
que
se
pensaba
provenía
del
pesar
de
ser
la
necesidad
más
fundamental
del
de enfermarse.
agua
contaminada
de
los
ríos
y
lagunas,
ya
que
la
hombre,
por
lo
que,
casi
todos
los
problemas
De forma general, las enfermedades relacionadas con el uso de agua incluyen aquellas
ciudad se abastecía principalmente del río Tínima
de salud derivados del agua proceden de la no
causadas por microorganismos y sustancias químicas presentes en el agua potable; donde se
y de cuatro lagunas cercanas a la villa.
separación de sus funciones principales; el agua
calcula que la morbilidad y mortalidad se reduceAparejado
entre un al20análisis
y un anterior,
80% si en
se1620
garantiza
la
debido
sucia se mezcla con la pura, corriendo el riesgo la
potabilidad
y adecuada
canalización
de las mismas
las urbanizaciones.
a la en
influencia
de las fuentes contaminantes,
población
que vive
en las ciudades
de enfermarse.
Por
lo
que
resulta
importante
conocer,
cuáles
son
las enfermedades
de origen
hídrico
se comprometió
en gran medida
la situación
De forma general, las enfermedades relacionadas
producidas
por
un
mal
manejo
del
agua
potable
o
residual
a
la
que
se
enfrentan
higiénica de la ciudad, la salud y el bienestar de suslas
con el uso de agua incluyen aquellas causadas por
ciudades. Estas
enfermedades,
se transmiten
al beber agua
infectada,
comer
pescado y
moradores:
al aparecer
diferentes
enfermedades
microorganismos
y sustancias
químicas presentes
en
de en
origen
hídrico,
que provocaron
la pérdida
de y
el marisco
agua potable;
donde se calcula
que la morbilidad
contaminado,
bañarse,
nadar o vadear
aguas
contaminadas
o por
insectos
varias
vidas
humanas
a
sus
pobladores.
y mortalidad
se
reduce
entre
un
20
y
un
80%
si
se
caracoles acuáticos (Ver Tabla 2).
Según Torres Lasqueti (Torres, 1888) de
garantiza la potabilidad y adecuada canalización de
cinco médicos existentes en la villa en 1805,
las mismas en las urbanizaciones.

Tabla 2. ENFERMEDADES CAUSADAS POR EL AGUA

Tabla 2. Enfermedades causadas por el agua

Enfermedad
Enteritis
bacteriana

Nombre Común
Diarrea, gastroenteritis

Agente Patógeno
Campylobacter jejuni, Escherichia
coli, Salmonella spp., Yersinia
enterocolítica
Shigelosis
Disentería bacilar
Shigella spp.
Cólera
Cólera
Vibrio cholerae
Paratifoidea
Paratifoidea
Salmonella paratyphi
Hepatitis a
Hepatitis infecciosa o ictericia Virus de la Hepatitis A
Poliomielitis
Polio
Poliovirus
Diarrea viral
Diarrea
Rotavirus, agente de Norwalk
Dengue
Fiebre quebranta huesos
Virus del dengue
Giardiasis
Diarrea
Giardia lamblia
Teneasis
Solitaria de la res y del cerdo
Taenia saginata y Taenia solium
Fuente:
Elaborado
por
los
autores
a
partir
de revisión bibliográfica
Fuente: Elaborado por los autores a partir de revisión bibliográfica
Los primeros signos de alerta de contaminación de las aguas en Camagüey están
relacionados con la introducción en la villa de los primeros
tinajones,
llegaron
CONTEXTO.
Vol. XV. N°que
22. Marzo
2021 a
24
principios del siglo XVII, para marcar para siempre el entorno camagüeyano. A mediados
del siglo XVII la mayoría de las casas contaba con grandes recipientes que recogían agua

�Ciudad de Camagüey: un desafío para el uso del agua

sólo Juan Porro y el cirujano Don Carlos Loret
de Mola ejercían la profesión, pues de los
tres restantes, dos estaban inhabilitados por
problemas de salud y un tercero ejercía poco
la facultad. En 1747, en el Hospital de San
Lázaro existían doce camas y en el Hospital
de mujeres fundado en 1730, se contaba con
ocho; además el Convento hospital de San Juan
de Dios, fundado en 1728, para proporcionar
albergue y asistencia médica a los enfermos
pobres. En 1835, se produjo en la ciudad una
invasión de cólera, producida por beber aguas
contaminadas sus habitantes.
La cantidad de médicos y hospitales existentes
en la villa antes de comenzar la guerra en 1868,
permite concluir que, aunque deficiente, la villa

tenía una estructura de salud superior a periodos
anteriores, pues para finales de la primera mitad
del siglo XIX, contaba aproximadamente, con
treinta doctores y licenciados, aumentando la
capacidad de respuesta de la comunidad médica
frente a las enfermedades que aparecían.
En la actualidad, el sistema de salud en la ciudad
de Camagüey (Ministerio, 2018), para un mejor
estudio y control, se halla subdividido en nueve
áreas, las cuales garantizan la cobertura médica a
la totalidad de los residentes en la ciudad y cubren
toda su extensión; dividiendo el sistema de salud
camagüeyano, de acuerdo a los tres distritos que
conforman el Municipio Camagüey, según el
Centro Nacional de Información de Ciencias
Médicas en Infomed. (Ver Figura 9 y Tabla 3 p. 26)

Figura 9. Zonas de salud de la ciudad de Camagüey

Fuente: Elaborado por los autores a partir de revisión bibliográfica

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

25

�González González

Tabla 3. Áreas de salud

Áreas de
Salud
Norte

Tabla 7. ÁREAS DE SALUD
Policlínico
Repartos

Extensión
(ha)

Policlínico
"Joaquín Agüero
Agüero"

Fraternidad, Villa Mariana, Juruquey,
988.08
Alturas de la Vigía, Vista Alegre, Villa Rufa,
Edén, Buenos Aires, Bellavista, Cándido
González, Van Troi, Caridad de Méndez, La
Vigía, Florat, 9 de Abril, Alturas del Rey
PIRRE
Policlínico
La Vigía, Florat, Beneficencia, Alturas del
191.43
Rodolfo Ramírez
Rey, Las Mercedes, América Latina, Centro
Centro
Policlínico José
América Latina, Centro, La Norma, Santa
259.53
Martí Pérez
Rosa, Prieto
Finlay
Policlínico "Carlos Las Mercedes, José Martí, Los Ángeles,
1976.9
J Finlay"
Saratoga, La Arenera, Puerto Príncipe, La
Guernica, San Francisco, Lenin, Victoria de
Girón, Paco Borrero, Albaisa, Oriente
Agramonte Policlínico
Vista Hermosa, La Caridad, Alturas del
609.26
"Ignacio
Casino, Garrido, El Retiro, La Zambrana,
Agramonte"
El Rastrillo
Julio
Policlínico "Julio
Van Horne, San Antonio, Jayamá, Alturas
1223.0
Antonio
Antonio Mella"
de Jayamá, Prolongación de Jayamá, El
Mella
corojo, Torre Blanca, Marquezado, Salomé,
Julio Antonio Mella, La Esperanza, La
Gloria, La Nueva Esperanza, La Carbonera
Este
Policlínico Este
La Caridad , El Retiro , Versalles, Vista
1128.3
Hermosa, El Jardín, Barreto, José San
Mateo, Torre Blanca, Militar, El Diamante,
La Mosca, El Paraíso, La Carbonera, La
Yaba, La Georgina, Las Minas,
Prolongación de Jayamá, El corojo
Previsora
Policlínico
Previsora, El Porvenir, Vista Bella, San
735.64
Previsora
Miguelito, Nadales, Centro, Residencial
Habana, Adán, Santa Rosa, Sánchez Soto,
La Ceiba, Cerderias, Los Pérez, Floirán
Quiros, Piña, La Belén
Oeste
Policlínico "Tula
Imán, Tagarro, Modelo, Juanito, La
1261.4
Aguilera"
Mascota, Microdistrito Ignacio Agramonte,
La Rubia, Agramonte, Simoni, San Rafael,
Alturas del Cerro, Las Flores, Montejo,
Previsora, El Porvenir
Total 8373,54
Fuente: Realizado por los autores a partir de documentos del Ministerio de Salud en
Camagüey
Fuente: Elaborado por los autores a partir
de documentos del Ministerio de Salud en Camagüey
Figura 9. ZONAS DE SALUD DE LA CIUDAD DE CAMAGÜEY
Fuente: Elaborado por los autores a partir de revisión bibliográfica

26

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Ciudad de Camagüey: un desafío para el uso del agua

Al realizar una caracterización epidemiológica
de las enfermedades de origen hídrico, o efectos
adversos del agua en la salud humana, tanto por
contaminación, mal almacenamiento o escasez
del agua, en la ciudad de Camagüey, se encontró
que las de mayor incidencia fueron: enteritis
bacteriana, giardiasis y otros parasitismos,
hepatitis A, shigellosis, teniasis, el dengue y más
recientemente el cólera. En octubre de 2018 se
produjo un brote hídrico, de etiología biológica,
que afectó a 567 personas de una comunidad
perteneciente a la ciudad de Camagüey. La
encuesta realizada a 409 (72,1%) afectados puso
de manifiesto que el 77,7% presentó diarreas.
Mientras que, las 18 muestras de agua analizadas
mostraron según el Método del número más
probable (NMP) más de 2 400 NMP de coliformes
fecales; en 15 de las mismas se aisló Aeromonas
hydrophila y de tres, Aeromonas jandae.
Análisis de la integración de las variables
estudiadas para la ciudad de Camagüey
A modo de resumen, a pesar de todo el
empeño que ha puesto el gobierno para mantener
el suministro de agua adecuado, aun persisten
problemas que se arrastran desde la construcción
por la colonia de la ciudad, que afectan la calidad de
los servicios que se prestan, entre ellos se destacan:
·
La contaminación del manto freático de la
ciudad se inició desde la etapa colonial, por estar
plagada de letrinas, iglesias donde se realizaban
enterramientos, y la ubicación del cementerio
general. Aspectos que perduran en la actualidad
·
Los ríos son unos de los puntos
que impactan desfavorablemente en la
contaminación de las aguas superficiales y el
manto freático, debido al vertimiento de parte
de los desechos de las viviendas, servicios y
las industrias por no encontrarse el sistema
de alcantarilla concluido y no existir planta
de tratamiento; además de las afectaciones
al patrimonio construido por inundaciones al
estar ocupada su franja de protección por la
expansión de la ciudad.
·
Al satisfacer el acueducto el 75% de la
población de la ciudad, sus habitantes buscaron
soluciones como los tinajones en sus inicios, o
pozos improvisados por esfuerzo propio, que no
cumplen con los niveles de calidad permisibles, o
el almacenamiento en condiciones negativas que
posibilitan la contaminación y la proliferación
de agentes patógenos y vectores
·
El 60% del agua bombeada para la red
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

se pierde en salideros, otros problemas se
encuentran las elevadas pérdidas en el sistema,
la insuficiente capacidad de conducción, el mal
estado de las acometidas intradomiciliarias, la
falta de redes en algunas zonas de la ciudad, un
deficiente metraje, las bajas dotaciones reales
de suministro, el mal estado técnico de los
equipos de bombeo, el déficit en el volumen
de almacenaje de las fuentes de abasto, la
carencia de equipos de mediciones en la red,
para la operación del sistema y las redes de
comunicaciones incompletas.
·
El 27% de los repartos de la ciudad cuentan
con alcantarillado, teniendo como consecuencia
vertimientos directos de residuales por parte
de la población y otras instalaciones tanto
industriales como de otro tipo en los ríos y
arroyos que atraviesan la ciudad provocando
un alto grado de contaminación en estos.
·
Las zonas no servidas por el alcantarillado
evacuan sus residuales mediante fosas, aspecto
que contamina el manto freático.
·
La recogida de los desechos sólidos se
ejecuta a través de carros de combustible y de
tracción animal, con una calidad entre regular
y buena. De los seis vertederos dispersos en
la ciudad, dos pertenecen al Consejo Popular
Lenin-Albaisa (Lenin y Cabeza de Vaca),
aspecto que compromete su situación higiénica.
Todo lo anterior posibilitó que las aguas
superficiales y subterráneas de la ciudad de
Camagüey se contaminaran y trajeran como
consecuencia la posibilidad del riesgo a enfermarse,
evidenciándose en los análisis realizados.
Posteriormente para constatar las valoraciones
se solaparon la mismas a partir de los datos
obtenidos del análisis de las variables: urbana,
socio cultural, agua y salud en el transcurso de
los años y en específico en el último quinquenio,
por lo que se demuestra que las enfermedades
de origen hídrico han impactado negativamente
a los pobladores de la urbe principeña,
fundamentalmente las enfermedades diarreicas
agudas y las de origen vectorial en aquellas áreas
de salud que no se encuentran servidas totalmente
con el sistema de acueducto y alcantarillado o el
mismo se encuentra en mal estado o contar con
una densidad poblacional alta y viviendas donde
se almacena el agua en recipientes no idóneos.
Siendo las áreas Norte (13.82%) y Oeste (13.54%)
las de mayor incidencia. (Ver Figura 10 p. 28)
27

�González González

Figura 10. Situación sanitaria en la ciudad de Camagüey

Fuente: Elaborado por los autores a partir de revisión bibliográfica

3. CONCLUSIONES
La ciudad, el agua y el hombre constituyen
elementos que se interrelacionan en complejos
procesos como un sistema, donde cada parte
influye en el resto. Camagüey, ha estado siempre
ligada a esta interacción, durante toda la evolución
de la villa. Su expansión constante y crecimiento
poblacional han traído aparejado la escasez y el
uso inapropiado del recurso agua, afectándose la
salud y calidad de vida de las personas.
El agua contaminada provocada por no existir
infraestructura técnica completa en la ciudad, la
existente estar en mal estado, la densidad poblacional
que genera condiciones de insalubridad, la ocupación
de las márgenes del rio y vertimiento de desechos
hacia sus cause, entre otras, están relacionados con
la transmisión de enfermedades como el cólera,
la diarrea, la disentería, la hepatitis A, la fiebre
tifoidea y la poliomielitis. Los servicios de agua y el
saneamiento inexistentes, insuficientes o gestionados
inapropiadamente exponen a la población a riesgos
para su salud que pueden prevenirse.
Se obtuvo como resultado de la valoración
28

entre variables que aquellas zonas con problemas
de infraestructura de acueducto y alcantarillado
de la ciudad de Camagüey, son en las que han
incidido e en los últimos años las enfermedades de
origen hídrico, fundamentalmente las diarreicas
agudas y las de origen vectorial, han impactado
negativamente a sus pobladores; las áreas Norte y
Oeste son las más perjudicadas.
Algunos de los grandes desafíos para garantizar
la calidad del agua son prevenir la contaminación
desde el punto de captación hasta las redes de las
viviendas, realizar el tratamiento adecuado de las
fuentes de abasto, caracterizar adecuadamente las
cuencas hidrográficas y realizar un análisis integrado
de la vulnerabilidad de las cuencas hidrográficas y
del ecosistema. Esto no solo contribuirá a reducir
las enfermedades, sino los costos relacionados con
la gestión de la calidad del agua. C
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Acosta, R. J., y González, R. (2016). Patrimonio
y contaminación: un desafío para el uso
del agua. Centro histórico de Camagüey.
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Ciudad de Camagüey: un desafío para el uso del agua

Ponencia presentada en el X Simposio
Internacional Desafio en el Manejo y
Gestión de Ciudades, Camagüey, Cuba.
Cuellar, L; Maldonado, G. y Cepeda, Y. (2017).
“Calidad del agua para el consumo
humano”. Revista cubana de Higiene y
Epidemiología. Vol. 55, núm. 1, enero-abril,
ISSN 1561-3003, pp 13-18. Disponible
en: http://www.revepidemiologia.sld.cu/
index.php/hie/article/view/75/149.
Dirección Provincial de Planificación Física.
(2018). Plan General de Ordenamiento
Territorial y Urbanismo. Municipio
Camagüey. Camagüey, DPPF.
Ecofluidos Ingenieros S.A. (2017). Estudio
de la calidad de fuentes utilizadas para
consumo humano y plan de mitigación
por contaminación por uso doméstico
y agroquímicos en Apurimac y Cusco.
[Informe Final], Lima, Ecofluidos.
Empresa de Acueducto y Alcantarillado. (2016).
Objetivos de trabajo de la Empresa de
Acueducto y alcantarillado de Camagüey.
Camagüey, Empresa.
Geocuba. (2016). Taller sobre Aguas subterráneas
y Contaminación. Hacia el uso sostenible
del agua en Cuba. La Habana, Geología.
Gómez, L. (2009). Camagüey y Ciego de Ávila,
Guía de Arquitectura y Paisaje. Camagüey,
Sevilla-Camagüey.
Gómez, L., Más V. y Prieto, O. (2006).
Camagüey: ciudad y arquitectura (15141950). Camagüey, Ácana.
González, R. (2014). “Modelo de estructuración
territorial de servicios y su contribución
al desarrollo local”. Arquitectura y
Urbanismo. Vol. 33, núm. 1, eneroabril, ISSN 1815-5898, pp 43-63.
Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.
php?script=sci_arttext&amp;pid=S181558982012000100004&amp;lng=es&amp;tlng=es.
Martínez, Y. (2008). Propuesta para favorecer la
eficiencia y eficacia en el tratamiento de las
aguas residuales con contenido de cromo
hexavalente [Trabajo de grado, Ingeniería
Química]. Camagüey, Universidad de
Camagüey.
Mateo, J. M. (2015). La sostenibilidad del
desarrollo territorial. Experiencias de
Cuba y el sur de México. La Habana,
Dirección de Publicaciones Académicas,
Universidad de La Habana.
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

Ministerio de Salud Pública. (2018). Dirección
Nacional de Vigilancia y Lucha
Antivectorial. Vigilancia y Control del
Aedes Aegypti. Camagüey, Área de
Higiene, Epidemiologia y Microbiología.
Oficina Nacional de Estadística. (2013). Anuario
estadístico de Cuba. La Habana, Cuba.
ONU. (2015). “2º Informe de Naciones Unidas
sobre Desarrollo de Recursos Hídricos
en el Mundo”. [en línea]. (30 de junio
2019). Disponible en: http://www.unesco.
org/new/es/natural-sciences/environment/
water/wwap/wwdr/.
Organización Mundial de la Salud. (2014). “Guías
para la calidad del agua potable. Ginebra
2004”. Vol.1, núm. 3, 3 de febrero 2018.
[en línea]. (3 de febrero 2018). Disponible
en: https://www.who.int/water_sanitation_
health/dwq/gdwq3sp.pdf.
Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo.
(2014). “Estado de las ciudades de América
Latina y el Caribe 2012: Rumbo a una
nueva transición urbana”. [en línea]. (15
de diciembre 2017). Disponible en: http://
www.unhabitatworld.com.
Torres, J. (1888). Colección de Datos Históricosgeográficos y Estadísticos de Puerto
Príncipe y su Jurisdicción. Ciudad de
Camagüey, Editorial Científico Técnica.
Raffino, M. E. (2020). “Concepto de agua”. [en
línea]. (08 de junio 2019). Disponible en:
https://concepto.de/agua/.

29

�Importancia del análisis del comportamiento higrotérmico
de inmuebles históricos para la rehabilitación energética.
Caso del archivo histórico general del estado de Sinaloa
Importance of the analysis of the hygrothermal behavior of historic buildings for
energy rehabilitation. Case of the general historical archive of the state of Sinaloa
Recibido: agosto 2020
Aceptado: febrero 2021

Catalina Borbolla Gaxiola1

Resumen

Abstract

El presente artículo tiene como objetivo contribuir
al área de conocimiento sobre el comportamiento
higrotérmico de inmuebles históricos en México, así
como también, exponer la importancia que tienen
este tipo de análisis como una herramienta útil
para llevar a cabo intervenciones de rehabilitación
energética para los inmuebles en cuestión.
Esto con la finalidad de mejorar la eficiencia
energética cooperando con la sustentabilidad de
los centros urbanos y su conservación. Partiendo
de los resultados obtenidos del análisis del
comportamiento higrotérmico de un caso de estudio
sobre un inmueble histórico ubicado en la ciudad de
Culiacán, México, se pretende demostrar cómo por
medio de dicho análisis es posible el diagnóstico de
temperatura y humedad relativa, contribuyendo a la
toma de decisiones sobre las estrategias que podrían
ser utilizadas que ayuden a disminuir el consumo de
energía eléctrica, mientras se mantienen condiciones
higrotérmicas confortables, y se respetan los valores
patrimoniales del inmueble.

This article has as purpose contribute to the area
of knowledge
​​
on the hygrothermal behavior
of historical buildings in Mexico, as well as
expose the importance of this type of analysis
as a useful tool to carry out energy rehabilitation
interventions in this kind of buildings This in
order to improve energy efficiency to cooperate
with the sustainability of urban centers and their
conservation. Based on the results obtained from
the analysis of the hygrothermal behavior of a
case study on a historical buildings with heritage
values ​​located in the city of Culiacán, México, the
aim is to demonstrate how, through the analysis of
hygrothermal behavior, it is possible to diagnose
the hygrothermal conditions, contributing to
decision-making about the strategies that could
be used that help reduce the consumption of
electrical energy, while comfortable hygrothermal
conditions are maintained, and the built heritage
values ​​are respected.

Palabras Claves:
rehabilitación energética; conservación; confort
higrotermico

Keywords:
energy rehabilitation; conservation; hygrothermal
comfort

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Autónoma de Sinaloa; Doctorado Ciudad, Territorio y Sustentabilidad de la Universidad
de Guadalajara; correo: catalinabg91@gmail.com

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

31

�Borbolla Gaxiola

INTRODUCCIÓN
Actualmente en México, no está normado que las
acciones para la conservación de los inmuebles
históricos consideren los parámetros de confort
ambiental que requieren los usuarios de acuerdo
a los nuevos usos de estos inmuebles y las
actividades que en ellos se realizan. Así mismo,
tampoco es un requisito regulado la implementación
de sistemas o estrategias para la mejora de la
eficiencia energética. La ley mexicana encargada
de la investigación, protección, conservación,
restauración y recuperación de este tipo de inmuebles,
denominada Ley Federal sobre Monumentos y
Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, no
establece lineamientos en sus artículos referentes
a los monumentos históricos, sobre la importancia
de considerar la rehabilitación energética como
parte fundamental en la conservación de este tipo de
inmuebles. Esto, aunado a los cambios de uso que
sufre el inmueble cuando la función original se
vuelve obsoleta, y la alteración de sus estructuras
técnicas para satisfacer las necesidades de
confort ambiental de los usuarios, ocasiona que
su conservación se dificulte y se presente un
conflicto entre los requerimientos de la actualidad
y el respeto a los valores patrimoniales.
El valor patrimonial atribuido a los inmuebles
históricos ayuda a fortalecer la historia del lugar.
Además, funcionan como puentes que conectan
lugares tangibles y tradiciones culturales intangibles,
por lo que deben ser conservados como patrimonio
de la sociedad (Liudmila y Balkiz, 2019). El
patrimonio se considera un recurso fundamental
en los sistemas urbanos donde las intervenciones
de rehabilitación deberían incluir los elementos
tangibles e intangibles, así como la calidad de
vida de sus habitantes. Por lo tanto, la eficiencia
energética de los edificios ubicados dentro de los
centros históricos es fundamental para garantizar
la comodidad y el bienestar de sus habitantes
(Gregório y Seixas, 2017).
La rehabilitación energética de inmuebles
históricos podría no únicamente mejorar el
consumo energético y los niveles de confort
higrotérmico, también podría convertirse en una
herramienta que permita mejorar su conservación,
puesto que cuando se combina con las políticas
de preservación para edificios dotados de
atributos culturales o históricos, la rehabilitación
arquitectónica retiene y promueve un importante
capital social: el patrimonio construido
32

(Muranim y Ghisi, 2016). Además, puede ser una
alternativa para reducir los impactos ambientales
causados por la industria de la construcción
(Ibídem), no solamente aquellos ocasionados
por las actividades y uso de recursos al realizar
nuevas construcciones, sino también a las
actividades de demolición de las construcciones
existentes (Ibídem). La construcción genera
aproximadamente 136 millones de toneladas de
residuos al año, y aproximadamente la mitad
proviene de la demolición (Yung &amp; Chan, 2012).
La importancia de la rehabilitación energética
de inmuebles históricos puede percibirse en su
contribución a la sustentabilidad en los centros
urbanos, la delación de los valores patrimoniales,
y en extender la vida útil del inmueble al apoyar
su conservación como instrumento que permita un
reúso adaptativo de los inmuebles. No obstante,
De Bouw, Dekeyser, Dubois y Vanhellemont
(2016) han identificado que las intervenciones
de rehabilitación energética en edificaciones
históricas se encuentran determinadas por cuatro
problemáticas principales:
1. La conciliación entre el ahorro energético/
optimización de la comodidad y los valores del
patrimonio es vista como una tarea muy difícil
o inclusive imposible
2. Aún existe un desconocimiento importante
sobre la aplicación de nuevas tecnologías, sobre
el nivel o grado de daño o beneficio que éstas
podrían llegar a generar.
3. Falta investigación sobre el comportamiento
y la reacción de las nuevas tecnologías al paso del
tiempo.
4. La idea más recurrente en la conservación
patrimonial, es que el estado original del
inmueble debe ser restaurado por materiales
y métodos de construcción tradicionales en la
medida que sea posible.
Siendo un obstáculo importante el
desconocimiento en esta área de estudio, ya sea
referente a la aplicación de nuevas tecnologías y
sus beneficios o posibles daños a largo plazo, o al
comportamiento ambiental del inmueble propio
de sus materiales y sistemas constructivos, se
ha visto la necesidad de diseñar estrategias para
la evaluación de los inmuebles históricos, ya
sea a nivel ambiental, de consumo energético,
o midiendo su generación de CO2. Una de estas
estrategias es el análisis del confort higrotérmico.
Este artículo tiene como objetivo exponer la
utilidad del análisis higrotérmico en inmuebles
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Importancia del análisis del comportamiento higrotérmico de inmuebles históricos para la rehabilitación energética

históricos por medio de la monitorización,
como herramienta de evaluación y diagnóstico
del comportamiento ambiental del inmueble,
permitiendo la generación de información para
apoyar la toma de decisiones sobre las intervenciones
necesarias de rehabilitación energética para que las
condiciones ambientales sean las más adecuadas
para los usuarios, promuevan la eficiencia energética
en el inmueble y permitan la conservación de sus
valores patrimoniales.
ESTADO DEL ARTE
El campo de estudio de las rehabilitaciones
energéticas de inmuebles históricos abarca gran
cantidad de temáticas: la eficiencia energética, el
reúso adaptativo de dichos inmuebles, el estudio
de las características de confort ambiental presente
en los espacios interiores, el respeto a los valores
patrimoniales al realizar las intervenciones,
diseño de mecanismos de evaluación para
la toma de decisiones, como lo sugiere la
investigación de López-Zambrano, Canivell y
Calama-González (2019). Claesson y Brostöm
(2016), y Santos, Valenca y Sequeira (2014),
sostienen que en la rehabilitación energética de
edificios históricos existen dos retos principales:
obtener estándares modernos de confort mientras
se preservaba la identidad histórica y cultural.
Mientras investigaciones como las de Epelde
(2015) y Lucchi, Garegnani, Maturi y Moser
(2014) exponen la importancia de la adecuación
de los edificios históricos tomando en cuenta la
estética original del inmueble, señalando como
principal problemática que la apariencia de los
contextos donde se localizan los inmuebles
históricos no es compatible con la apariencia de
nuevas tecnologías, o con la estética y diseño de
las superficies actuales.
Una rehabilitación energética puede componerse
de tres etapas principales: evaluación y diagnóstico
del inmueble, toma de decisiones respecto a las
estrategias a seguir de acuerdo a los lineamientos
de conservación patrimonial, y la evaluación
del desempeño de las posibles estrategias antes
de ser aplicadas, por medio del uso de software
computacionales, para después pasar a la aplicación
real de las estrategias en el inmueble (Borbolla, 2017).
Considerando el objetivo del presente artículo,
se hará énfasis en la revisión de investigaciones
donde fuera considerada la primera etapa, puesto
que la evaluación y diagnóstico del inmueble
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

es fundamental para desarrollar las etapas
consecutivas.
Curtis (2016), propone un enfoque de
reacondicionamiento de inmuebles históricos
donde trabaja con materiales tradicionales y la
estructura existente. Para evaluar el desempeño
térmico de las paredes y otras áreas del inmueble
empleó medidores de flujo de calor in situ, los
cuales son sensores que miden el flujo de energía
a través de una superficie. Evaluar cuánto calor
se pierde a través de paredes externas es clave
para construir simuladores de energía, y es
fundamental para asegurar la calidad y la toma
de decisiones en la implementación de políticas
y diseño de edificios, su construcción y su
renovación (Sassine, 2016).
De acuerdo a Troi (2016), en su mayoría,
las decisiones de reacondicionamiento no
son meramente energéticas, sino económicas,
pero el confort ambiental juega un papel
importante. Presenta tres casos de estudio sobre
el reacondicionamiento de inmuebles históricos,
emplea la monitorización para la evaluación del
consumo de energía y la comodidad del usuario, así
como las condiciones de la estructura del edificio.
Dubois, De Bouw, Vanhellemont, Stiernon y
Trachte (2018) también emplean la monitorización
con redes de sensores inalámbricos conocidos
como data loggers, para modelar el comportamiento
higrotérmico de inmuebles históricos.
Otro ejemplo, es el trabajo de Wessberg,
Leijonhufvud y Brostöm (2016), el cual
consistió en evaluar y comparar tres métodos de
acondicionamiento para interiores. Se requirió
de una monitorización previa para analizar el
clima interior del inmueble, donde se midió la
temperatura y la humedad relativa (Broström, Tor
and Leijonhufvud, Gustaf, 2010). Krus, Kilian
y Pfundstein (2016), analizan distintos tipos de
aislamiento interno para muros, con el fin de
reacondicionar los edificios históricos, para lo
que se necesitó obtener mediciones con sensores
de temperatura, humedad y flujo de calor.
Para la evaluación y diagnóstico del
comportamiento higrotérmico de inmuebles
patrimoniales, también se combinan métodos.
Muñoz, León y Navarro (2014), para el diseño
y evaluación de un sistema de climatización que
mejore las condiciones de confort térmico y la
preservación del patrimonio (bienes muebles) de
estos edificios, se apoyaron de la monitorización
y de modelos informáticos de simulación.
33

�Borbolla Gaxiola

Espinoza, Quesada, Calle y Ortiz (2019), evalúan
los estándares de eficiencia energética y la
calidad del ambiente de viviendas patrimoniales.
Combinaron el uso de encuestas y entrevistas
sobre la percepción del ambiente interior y el
confort higrotérmico, coincidiendo la información
recopilada con datos obtenidos por medio de
monitorización de variables ambientales con
equipos instalados en el sitio.
Las rehabilitaciones energéticas de inmuebles
históricos se fundamentan por medio de tres
principios: la mejora en el consumo energético
considerando los parámetros de confort ambiental,
realizar las adecuaciones necesarias intentando
respetar lo más posible a la estética original del
inmueble, para contribuir a la conservación de
los valores patrimoniales intrínsecos a dichos
inmuebles. La evaluación y diagnóstico del
comportamiento higrotérmico de los espacios
interiores es considerada una etapa de gran
importancia, y ya sea combinando métodos de
análisis y recopilación de información, el uso
de instrumentos de medición in situ se presenta
como un método que otorga resultados confiables,
al que múltiples investigadores suelen recurrir.
La relación entre eficiencia energética, las
condiciones higrotérmicas y el respeto a los
valores patrimoniales
La importancia del estudio de las condiciones
higrotérmicas de inmuebles históricos al
realizar una rehabilitación energética, puede ser
señalada en relación a la eficiencia energética,
y su contribución a la conservación de estos
inmuebles por medio del respeto de sus valores
patrimoniales. Egusquiza, Prieto, Izkara y Bejar
(2018) sostienen que la forma en que los edificios
históricos abordan las condiciones ambientales
para proporcionar condiciones de confort a los
usuarios debe considerarse parte de su valor
cultural y patrimonio técnico.
Rehabilitación energética se entiende como
"el conjunto de actuaciones para la adecuación
del parque edificatorio existente que tienen como
finalidad mejorar su comportamiento energético"
(Granados, 2014, p. 04). No obstante, la
rehabilitación energética de inmuebles históricos,
debe tener por objetivo respetar los valores
patrimoniales que tienen este tipo de inmuebles.
La eficiencia energética, es definida por el
Consejo Mundial de Energía como “una reducción
34

en la energía utilizada para un servicio de energía
dado (calefacción, iluminación, etc.) o nivel de
actividad” (World Energy Council, 2014: 03). La
Ley para el Aprovechamiento Sustentable de la
Energía menciona que la eficiencia energética son
“todas las acciones que conlleven a una reducción,
económicamente viable, de la cantidad de energía
que se requiere para satisfacer las necesidades
energéticas de los servicios y bienes que demanda
la sociedad” (p. 26). Puede ser entendida como el
uso de la energía para satisfacer las necesidades
de confort de las personas, apoyándose de las
tecnologías para disminuir la cantidad empleada.
Las necesidades de confort de las personas
se presentan cuando nuestro cuerpo percibe
sensaciones físicas, estas pueden ser traducidas por
el cerebro como placenteras o no placenteras. Se
determinan por una serie de factores, y, cuando existe
una predominancia de sensaciones placenteras, se
dice que las personas se encuentran en confort.
El confort de un ambiente dependerá de dos
particularidades: los parámetros ambientales de
confort y de los factores de confort del usuario
(Serra y Coch, 1995). Los parámetros ambientales
son aquellas características físicas y ambientales
de un espacio, las cuales son clasificadas
en específicas y generales. Los parámetros
específicos, pueden ser térmicos, acústicos o
visuales, generando el confort acústico, confort
visual y confort climático, el cual se divide en
calidad del aire y en confort térmico. Este se
convierte en un factor de gran importancia que
interviene en la comodidad de las personas, por lo
tanto, el confort higrotérmico sería fundamental
buscar lograr un espacio confortable (Ibídem).
González Licón (2006) define al confort térmico
como las condiciones de bienestar de las
personas, desde el punto de vista de equilibrio
con las condiciones de temperatura y humedad de
un sitio determinado.
Por lo tanto, el confort higrotérmico resulta
fundamental para el uso de cualquier espacio de
forma eficiente y satisfactoria, siendo un aspecto
que definiría el aumento o disminución del uso
de energía, y la instalación de mecanismos de
enfriamiento o calefacción. No obstante, estas
variables podrían ser reducidas empleando
estrategias de diseño pasivas y conociendo las
condiciones de confort aceptables por los
usuarios (Attia &amp; Carlucci, 2015, citado por
Jara, 2015). Sin embargo, las obligaciones para
el confort térmico podrían entrar en conflicto con
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Importancia del análisis del comportamiento higrotérmico de inmuebles históricos para la rehabilitación energética

las de conservación de los inmuebles históricos,
y por lo tanto se necesitaría llegar a un equilibrio
(Muñoz et al., 2014). Es justo en este aspecto
donde se sitúa gran parte del debate referente a la
rehabilitación energética de inmuebles históricos.
Josep Ballart (2002) menciona que al
patrimonio histórico tiene tres valores distintos: El
valor de uso, el valor formal, y el valor simbólico
significativo. Aloïs Riegl (1987) sostiene que los
inmuebles patrimoniales presentan cinco valores:
el de la antigüedad, el histórico, el rememorativo
intencionado, el instrumental y el artístico.
El respeto de estos, se logra por medio de la
conservación, entendida como "todas aquellas
medidas o acciones que tengan como objetivo
la salvaguarda del patrimonio cultural tangible,
asegurando su accesibilidad a generaciones
presentes y futuras" (ICOM, 2008: 01).
El reto reside en buscar aquellas medidas o
acciones por medio de las cuales sea posible la
delación de los valores patrimoniales, sin embargo,
se requiere adaptar los inmuebles históricos
para los usos actuales, donde la presencia de un
confort higrotérmico es fundamental. Al realizar
estudios sobre el comportamiento higrotérmico de
inmuebles históricos se estaría contribuyendo a la
generación de evidencia e información útil para la
toma de decisiones sobre las acciones a realizar.

METODOLOGÍA
Siendo el objetivo del presente artículo mostrar la
importancia de realizar análisis higrotérmicos en
inmuebles históricos como una herramienta clave
en la toma de decisiones para su conservación,
se muestra la metodología empleada en un caso
de estudio ubicado en Culiacán, México, zona del
país con clima tipo BS1(h')w, el cual corresponde
a climas cálidos y muy cálidos, con temperatura
media anual mayor a 18°C, y por su humedad se
clasifica como clima semiárido, con un régimen
pluvial de lluvias en verano.
Fue analizado el edificio del Archivo
Histórico General del Estado de Sinaloa, cuya
construcción data del periodo colonial. Construido
originalmente de una sola planta con muros de
adobe, actualmente se dispone en dos plantas
compuesto por sistemas constructivos variados,
tanto antiguos como actuales, con una tipología
de patio central (Figura 1). La envolvente de la
edificación está compuesta de mampostería de
ladrillo de dimensiones 07 x 24 x 40 cm., con
aplanado de mortero de cal arena. Gran parte de
los muros que conforman el inmueble, tienen un
espesor que va de los 45 cm a los 65 cm.

Figura 1. Plantas arquitectónicas baja y alta, del inmuebles caso de estudio

Fuente: Elaborado por el autor

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

35

�Borbolla Gaxiola

El sistema constructivo de la losa de entrepiso
actualmente es una mezcla entre viguería con
tapa de ladrillo y una losa de concreto aligerada,
con espesor de 15 a 20 cm. La losa de azotea
presenta un sistema constructivo de vigueta y
bovedilla. Referente a la dimensiones de los
espacios interiores del inmueble, la planta baja
cuenta con una altura de piso a entrepiso de 5.45
m., y la segunda planta de piso a techo tiene una
altura de 4.65 m. No obstante, con la instalación
de entrepisos de falso plafón, para la colocación
de sistemas de enfriamiento y de instalaciones
sanitarias e hidráulicas, se cuenta con una altura
de piso a entrepiso de 2.68 m. en planta baja, y
2.69 m. de altura en planta alta.
Para realizar el análisis higrotérmico, se
comenzó por realizar una macro y una micro
localización. Por medio de la macro localización
se recopiló información referente al clima,
vientos dominantes y asoleamiento de la zona de
estudio, empleando la herramienta The weather
tool, donde se obtuvo que los vientos dominantes
tienen una dirección predominante hacia el oeste
y suroeste. Con respecto al asoleamiento, el sol
mostró un recorrido con inclinación hacia el sur.
Para lo obtención de la información sobre el tipo
de clima (Figura 2), se recurrió tanto a la consulta
del Atlas Nacional de México (1990-1992), el
cual está basado en el sistema de clasificación
climática de Köppen modificada por Enriqueta
García. Con la herramienta Meteonorm fue
posible obtener información para definir las
temperaturas medias mensuales durante el año en
Culiacán (Figura 02). Así mismo, se determinaron
los tres meses correspondientes a la temporada
más caliente y tres meses de la temporada más
fría (Figura 2), lo cual fue útil para definir los
meses en los cuales se realizarían las mediciones

de temperatura y humedad relativa, necesarias
para el análisis higrotérmico.
La micro localización permitió analizar las
condiciones de asoleamiento y vientos dominantes,
utilizando la herramienta The weather tool, con
respecto a la orientación del inmueble, la cual es
hacia el sur. Para el estudio del asoleamiento, se
realizó un análisis de la posición del sol durante
los solsticios y equinoccios, tomando la posición
solar a las 12:00 p.m., por medio de lo que se
determinó que el recorrido solar durante todo el
año presenta una inclinación predominante hacia
el sur. El análisis de los vientos dominantes se
realizó para obtener la variación de dirección
de los vientos dominantes durante las cuatro
estaciones del año, y posteriormente compararlo
con la orientación del inmueble. Este análisis
mostró una predominancia de los vientos
provenientes desde el sur, lo cual, comparada con
la orientación del inmueble, resultaría favorable
para generar ventilación natural.
Para la recopilación de los datos de temperatura
del aire y humedad relativa del inmueble, se recurrió
a la monitorización por medio de medidores
in situ, puesto que de acuerdo a la revisión del
estado del arte, este método resulta adecuado
para obtener datos confiables. La monitorización
se llevó a cabo en dos periodos distintos, con un
mes de duración cada uno, las veinticuatro horas
del día. Estos periodos fueron elegidos de acuerdo
a las temperaturas medias mensuales que se
presentan en Culiacán, con lo que se seleccionaron
dos meses, uno en la temporada cálida y otro en
la temporada fría, siendo los meses de agosto y
febrero respectivamente. Así mismo, el periodo de
análisis de las monitorizaciones dependerá tanto
del clima, como de la disponibilidad de tiempo
y la facilidad para colocar los equipos en los

Figura 2. Temperaturas medias mensuales durante el año en Culiacán

Fuente: Elaborado por el autor

36

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Importancia del análisis del comportamiento higrotérmico de inmuebles históricos para la rehabilitación energética

espacios. En este caso, se propone un periodo de
monitorizaciones considerado long-term.
Los instrumentos empleados fueron herramientas
de medición llamados data loggers (HOBOS y
HOBOS Pro v2), utilizando tres medidores interiores
y un medidor exterior. Además, fueron utilizados
datos de los mismos periodos monitoreados, de
una estación meteorológica local para realizar
comparación de datos. Para la selección de
los espacios interiores donde se colocarían los
medidores, se buscaron aquellos que se encontraran
en funcionamiento, que no contaran con ningún
tipo de acondicionamiento artificial, y que tuvieran
distintas orientaciones, seleccionado así tres espacios
interiores y uno exterior (Figuras 3 y 4 p. 38).
Los medidores interiores fueron colocados
entre 1.70 m. y 1.90 m. de altura para interferir
lo menos posible con las actividades diarias
realizadas en el inmueble (Becerra-Santacruz y
Lawrence, 2016), y se buscó que su colocación
no estuviera cerca de corrientes de aire, en un
sitio donde no recibiera rayos solares directos,

ni cerca de aparatos electrónicos que generen
calor, puesto que esto podría afectar y alterar las
mediciones. Así mismo, se colocó un data logger
en la azotea durante el mes de agosto, mientras
que en el mes de febrero fue colocado en el patio
central, para la obtención de datos el microclima
exterior del inmueble.
Para realizar la validación de los data
loggers y asegurar la confiabilidad de los datos,
se siguió el método expuesto por Becerra
(2016), colocando los medidores en una
habitación cerrada, sobre una superficie plana
a una altura de aproximadamente 1 metro, con
una separación de 20 centímetros entre cada
uno, tomando mediciones durante un día cada
hora, los datos obtenidos nunca se tuvieron una
diferencia, de un Data logger a otro, de más de
0.5 grados centígrados, lo cual se encuentra
dentro del parámetro establecido. Con esto
fue posible comprobar que las herramientas se
encontraban con un funcionamiento adecuado
para realizar los monitoreos.

Figura 3. Localización de los data loggers en el mes de agosto

Fuente: Elaborado por el autor

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

37

�Borbolla Gaxiola

Figura 4. Localización de los data loggers en el mes de febrero

Fuente: Elaborado por el autor

RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Una vez recopilados los datos, estos fueron
tratados para obtener promedios por hora, tanto
de la temperatura del aire, como de la humedad
relativa. Para la obtención del índice de confort,
se siguió el modelo de Mauricio Roríz (2003),
por medio del cual es posible obtener el rango de
confort adaptativo por hora. Se seleccionó este
modelo como el indicado por que brinda un rango
de confort variable durante el día, a diferencia
de otros modelos donde se establece un rango de
confort estable, lo cual resulta importante puesto
que en cualquier ambiente interior o exterior, se
presenta una variabilidad temporal, es decir, no se
tiene una temperatura fija durante todo el día.
Se presenta una franja de tolerancia de + -2.5°
C, y suponiendo que la variación de la línea de
confort corresponda al 40% de la amplitud de
38

la variación externa, se determina una zona de
confort variable de una amplitud de 5°C, con un
límite superior y uno inferior. Con esto, se puedo
determinar los periodos de superávit y los periodos
en confort en las temperaturas obtenidas en los
diferentes espacios, durante las dos temporadas
(Figuras 5 y 6 p. 39).
Para el análisis de la humedad relativa, el
parámetro de confort seguido es el expuesto en la
versión vigente del RITE, donde se especifica que
para condiciones interiores, en verano la humedad
relativa deberá encontrarse entre un 45-60%, y en
invierno deberá ser de 40-50%. Los resultados
del análisis de humedad relativa se muestran
sintetizados en dos gráficas correspondientes al
mes de agosto y febrero (Figura 7 y 8 p. 40), se
muestran los promedios por hora durante cada
mes, y se comparan con la franja de humedad
relativa confortable.
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Importancia del análisis del comportamiento higrotérmico de inmuebles históricos para la rehabilitación energética

Figura 5. Gráfica de análisis de temperaturas con respeto a la zona de confort adaptativo durante agosto

Figura 6. Gráfica de análisis de temperaturas con respeto a la zona de confort adaptativo durante febrero

Fuente: Elaboradas por el autor

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

39

�Borbolla Gaxiola

Figura 7. Análisis de la humedad relativa en agosto, de acuerdo a los porcentajes de humedad relativa

Figura 8. Análisis de la humedad relativa en febrero, de acuerdo a los porcentajes de humedad relativa

Fuente: Elaboradas por el autor

40

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Importancia del análisis del comportamiento higrotérmico de inmuebles históricos para la rehabilitación energética

Se obtiene que, tanto la temperatura del
aire como la humedad relativa en el interior
del inmueble (Hobo AH-01, Hobo AH-02 y
Hobo AH-03) presentan un comportamiento
constante, donde la temperatura del aire en su
mayoría muestra variaciones de 1 °C. El espacio
interior donde se presenta mayor variación de
temperatura y datos más elevados durante el día,
es el ubicado con orientación sur (Hobo AH-01),
mismo que por su orientación registra mayor
incidencia de rayos solares. Sin embargo, es el
espacio que presenta mediciones de humedad
relativa confortable durante todo el día. En los
espacios donde se colocaron los medidores Hobo
AH-02 y Hobo AH-03, se recopilaron datos que
muestran que el porcentaje de humedad relativa
se encuentra en el límite superior, y en algunos
casos por fuera de este.
Con respecto a la información recopilada
con el Hobo AH-04, referente al microclima
exterior del inmueble, este muestra que el
comportamiento de la temperatura del aire
presenta un comportamiento similar al de la
estación meteorológica, pero con una curva de
variación menos pronunciada. Mientras que la
humedad relativa durante el mes de agosto, si bien
es un comportamiento similar al de la estación
meteorológica, los datos presentan una curva
más pronunciada que la estación meteorológica.
La humedad relativa en el interior durante el mes
de agosto se encuentra en un rango confortable
de 9:00 a.m. a 8:00 p.m. aproximadamente.
Durante el mes de febrero no fue posible
obtener datos de humedad relativa de la estación
meteorológica, no obstante, de acuerdo a los
comportamientos anteriores, la humedad relativa
de la estación meteorológica podría presentar un
comportamiento similar a la del Hobo AH-04, la
cual se encuentra fuera del rango de confort.
Es importante señalar que el horario
operacional del inmueble se extiende de 9:00
a.m. a 8:00 p.m. aproximadamente, realizándose
actividades en su mayoría sedentarias. Esta
información resulta relevante puesto que el
comportamiento de la temperatura del aire en
Hobo AH-01, Hobo AH-02 y Hobo AH-03,
de acuerdo al rango de confort adaptativo, se
encontraría dentro de este rango durante la mayor
parte del horario operacional del inmueble.

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

Diagnóstico del comportamiento higrotérmico
del inmueble
Referente a la variable temperatura del aire, se
encontró que, de acuerdo al rango de confort
adaptativo, existe un sobrecalentamiento en el
interior, no obstante, es importante considerar
el horario operacional del inmueble, puesto que
la mayor parte del superávit se presenta fuera
de este horario. Si bien se presenta necesidad de
enfriamiento tanto en la temporada cálida como en
la temporada fría, las horas que se requiere enfriar
de acuerdo al horario de operación del inmueble
son muy pocas. Tomando esto en consideración,
podría disminuirse el uso de los sistemas de
enfriamiento durante el día, lo cual contribuiría a
minimizar el gasto energético del inmueble.
Por otro lado, los espacios interiores que
cuentan con orientación sur muestran un aumento
de la temperatura del aire en el interior del
inmueble, atribuible a la incidencia de los rayos
solares por la falta de estrategias para minimizar
las ganancias solares por los vanos. Se requiere
proteger contra la incidencia de los rayos solares
para disminuir la temperatura.
Referente a la variable de humedad relativa, en
el mes de agosto correspondiente a la temporada
cálida, se presenta necesidad de deshumidificar
en su mayoría, con excepción de los espacios
con orientación sur, donde se cuenta con buena
ventilación y mayor incidencia de los rayos
solares.
De acuerdo al diagnóstico obtenido por medio
del análisis higrotérmico, y de acuerdo a King
(1994) y Fuentes (s.f.), se proponen posibles
estrategias a implementar en el inmueble que
minimicen el flujo conductivo de calor, minimicen
las ganancias solares y favorezcan el flujo del
viento, considerando que el problema principal
que se tiene es el sobrecalentamiento, la falta de
ventilación natural, y humedad. Obteniendo la
siguiente lista:
·
Implementación de aleros y parteluces
en fachadas
·
Uso de tragaluces con control solar en
verano
·
Sistema de aislamiento térmico con
poliuretano expandido en muros
·
Instalación de aislamiento en cubierta
(Barro Kappa)
·
Ventilación cruzada
·
Colocación de deshumidificadores
41

�Borbolla Gaxiola

·
Colocación de plantas deshumidificadoras
·
Paneles solares de celdas fotovoltaicas
No obstante, al tratarse de un inmueble
histórico con valores patrimoniales que además
se encuentra protegido por una ley federal, resulta
necesario evaluar estas estrategias respecto al
respecto de los valores patrimoniales. Se siguió
el método utilizado por el estándar Europeo
prEN 16883:2015, el cual considera el respeto
al patrimonio como una categoría de evaluación,
tomando en cuenta tres apartados: el impacto
de los materiales, el impacto visual, el impacto
espacial de las estrategias.
Así mismo, se le realiza una modificación,
agregando un apartado para determinar el
cumplimiento de la Ley federal sobre monumentos
y zonas arqueológicos, artísticos e históricos. Son
retomados de lo establecido en el artículo 45 del
Reglamento de la Ley federal sobre monumentos
y zonas arqueológicos, artísticos e históricos: No
afecta el estado de conservación de los elementos
arquitectónicos, y El funcionamiento de las
instalaciones y servicios no altera ni deforma los
valores del monumento. Es importante señalar
que, este método se sustenta en un criterio de
evaluación subjetivo, por lo cual se recomienda
someter aquellas estrategias que suponen una
intervención mayor en el inmueble, a evaluaciones
adicionales que corroboren su idoneidad.
En este caso, las estrategias de sistema de
aislamiento térmico con poliuretano expandido en
muros, y la instalación de aislamiento en cubierta,
se evaluaron por medio del uso de una herramienta
computacional de simulación llamada EnerHabitat, la cual realiza una simulación numérica
de transferencia de calor dependiente del tiempo,
y permite comparar el desempeño térmico de
sistemas constructivos de techos y muros de la
envolvente del inmueble.
Referente al sistema de aislamiento térmico
con poliuretano expandido en muros, se encuentra
que, al contar con muros de grandes espesores en el
sistema constructivo actual, al agregarle un sistema
aislante de 0.15 m. a 0.20 m., no se podrá observar
un cambio en el desempeño térmico del sistema
constructivo. Podría necesitarse un sistema aislante
con mayores espesores, sin embargo, esto no es
recomendable ya que modificaría las dimensiones
de los espacios, alterando la percepción visual y
el espacio de trabajo (Borbolla, 2017). Respecto al
aislante térmico en azotea, se propone el material
denominado Barro Kappa, el cual está elaborado
42

de barro natural, y es sobrepuesto en la azotea
creando una capa térmica que aísla el calor.
Con la simulación, el sistema constructivo
propuesto con el aislante térmico presenta un
comportamiento lineal, encontrándose durante todo
el día dentro de la zona de confort sin cambios bruscos
de temperatura, al contrario del comportamiento que
presenta el sistema constructivo actual, por lo cual,
el aplicar este material aislante en la losa de azotea
podría ser beneficioso en el comportamiento térmico
del inmueble, puesto que se puede observar una
disminución de temperatura. Por otro lado, al ser
un material de fácil instalación y con un criterio de
reversibilidad, se recomienda el uso de este (Ibídem).
En este sentido, se concluye que pueden ser
utilizados métodos pasivos para evitar la ganancia
de calor y favorecer las pérdidas de este (Fuentes,
s.f.). Algunas estrategias pasivas recomendables
serían hacer uso de la ventilación cruzada con
ventanas operables que den a patios interiores,
implementación de aleros y parteluces en fachadas,
uso de vegetación en patios interiores para
sombreado y deshumidificación, uso de tragaluces
con control solar en verano, e instalación de
aislamiento en azotea (Borbolla, 2017).
CONCLUSIONES
La rehabilitación energética de inmuebles históricos
es el equilibrio entre eficiencia energética,
confort de los usuarios y respeto a los valores
patrimoniales. Es importante continuar generando
datos e información respecto al comportamiento
higrotérmico de los inmuebles históricos, como
primer paso para evidenciar la necesidad de
considerar esta clase de intervenciones.
El caso de estudio muestra que se podrían
alcanzar temperaturas confortables de acuerdo
al tipo de actividades que se realizan en el
edificio, por medio de estrategias pasivas y
poco invasivas. No obstante, se está recurriendo
a la instalación de sistemas de enfriamiento,
que representan parte importante del consumo
energético del inmueble, y que contribuyen al
deterioro de este. Así mismo, se debe señalar si se
quiere mejorar las condiciones higrotérmicas de
este tipo de inmuebles, mientras se respeten los
valores patrimoniales y se disminuya el consumo
energético, es importante combinar los análisis
higrotérmicos con otro tipo de análisis que ayuden
a encontrar las estrategias más adecuadas para la
conservación del inmueble.
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Importancia del análisis del comportamiento higrotérmico de inmuebles históricos para la rehabilitación energética

El análisis del comportamiento higrotérmico
de inmuebles históricos como una etapa en el
proceso de rehabilitación energética resulta una
herramienta clave para la toma de decisiones que
contribuyan a la mejora de la eficiencia energética,
permitiendo que este tipo de inmuebles formen
parte de las medidas de adaptación y mitigación
para combatir el cambio climático en las ciudades,
y evitando que se realicen intervenciones que se
encuentren en conflicto con la conservación de
los inmuebles históricos, logrando llegar a un
equilibrio sumamente necesario. En este sentido,
si bien se necesita generar más información en
esta área de estudio, debido a las características
particulares de cada inmueble, se presenta como un
nicho de estudio útil en el campo de la conservación
patrimonial que traería beneficios importantes y
necesarios a nivel ecológico y arquitectónico. C
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Ballart, Josep. (2002). El patrimonio histórico y
arqueológico: valor y uso, Barcelona: Ariel.
Becerra-Santacruz, Habid. (2016). Low income
housing in México: An evaluation of
thermal confort and performance of
industralised housing construction system
in warm temperate climate (Tesis doctoral).
Universidad de Sheffield, Sheffield.
Becerra-Santacruz, Habid., y Lawrence,
Ranald. (2016). “Evaluation of the
thermal performance of an industrialised
housing construction system in a warmtemperate climate: Morelia, Mexico”,
Building and Environment, 107, pp. 135–
153. Doi:10.1016/j.buildenv.2016.07.029
Borbolla Gaxiola, Catalina. (2017). Propuesta de
metodología para rehabilitación energética
de inmuebles patrimoniales. Caso de estudio:
Archivo Histórico en Culiacán, Sinaloa (Tesis
de maestría). Universidad Michoacana de San
Nicolás de Hidalgo, Morelia, Michoacán.
Broström, T. y Leijonhufvud, G. (2010) “The
Indoor Climate in Skokloster Castle. D.
Del Curto” (Ed.), Historical buildings as
museums: Systems for climate control and
heritage preservation. Florencia, Italia:
Department of Conservation. pp. 84-93.
Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión.
(2015). Ley de transición energética.
Recuperado de http://www.diputados.gob.
mx/LeyesBiblio/pdf/LTE.pdf
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

Claesson, M. y Brostöm, T. (2016). Eight years
of energy efficiency in historic buildings,
Segunda
Conferencia
Internacional
sobre Eficiencia Energética y Confort en
Edificios Históricos. Conferencia llevada a
cabo en Bruselas, Bélgica.
Curtis, R. (2016). Energy efficiency in traditional
and historic buildings: keeping it simple,
Segunda
Conferencia
Internacional
sobre Eficiencia Energética y Confort en
Edificios Históricos. Conferencia llevada a
cabo en Bruselas, Bélgica.
De bouw, M., Dekeyser, L., Dubois, S. y
Vanhellemont,
Y.
(2016)
Second
International Conference on Energy
Efficiency and comfort of historic buildings,
Bruselas, Flanders Heritage Agency.
Dubois, S. de Bouw, M., Vanhellemont,
Y., Stiernon, D. y Trachte, S. (2018)
Combining multi-view photogrammetry
and wireless sensor networks when
modelling the hygrothermal behaviour
of
heritage
buildings,
Tercera
Conferencia Internacional de Eficiencia
Energética en Edificaciones Históricas.
Conferencia llevada a cabo en Visby,
Suecia. Recuperado de: https://www.
iea-shc.org/Data/Sites/1/publications/
Energy-efficiency-in-historic-buildings_
preliminary-conference-report.pdf
Egusquiza, Aitziber, Prieto, Iñaki. Izkara, José
Luis y Bejar, Rubén. (2018) “Multi-scale
urban data models for early-stage suitability
assessment of energy conservation
measures in historic urban áreas”, Energy
&amp; Buildings, 164, pp. 87-98.
Epelde Merino, Marta. (2015) Soluciones
de aislamiento térmico para edificios
protegidos de especial interés arquitectónico
o histórico. Ejemplo de actuación, Sexta
Conferencia Europea sobre eficiencia
energética y sustentabilidad en arquitectura
y planeación. Conferencia llevada a cabo en
Donostia, San Sebastián.
Espinoza, José, Quesada, Felipe, Calle, Andrea
y Ortiz, Jessica. (2019) “Estándares de
sustentabilidad para viviendas patrimoniales
del Centro Histórico de Cuenca – Ecuador”,
Estoa, 8 (15), pp. 65-78
Fuentes Freixanet, Víctor Armando (s.f.).
Arquitectura Bioclimática. , Universidad
Autónoma Metropolitana- Azcapotzalco
43

�Borbolla Gaxiola

González Licón, Héctor Javier (2006). Vivienda
tradicional de la región Purhépecha.
Adecuación al medio ambiente, espacios
y configuración formal, (Tesis de
Doctorado). Programa Interinstitucional
de Doctorado en Arquitectura, Facultad de
Arquitectura, Colima.
Granados
Menéndez,
Helena.
(2014).
Rehabilitación Energética de Edificios.
Madrid: Tornapunta
Gregório, Vera y Seixas, Júlia. (2017). “Energy
savings potential in urban rehabilitation:
A spatial-basedmethodology applied
to historic centres”, Energy and
Buildings, 157, 11-23. Doi: http://dx.doi.
org/10.1016/j.enbuild.2017.06.024
Guerra-Santin, Olivia y Tweed, Aidan Christopher.
(2015) "In-use monitoring of buildings: An
overview and classification of evaluation
methods", Energy &amp; Buildings, (86), pp.
176-189. Doi: https://doi.org/10.1016/j.
enbuild.2014.10.005
ICOM (2008) Terminología para definir la
conservación del patrimonio cultural
tangible, Nueva Delhi.
Jara, Paola. (2015) “Confort térmico, su
importancia para el diseño arquitectónico y
la calidad ambiental del espacio interior”,
Revista Arquitectura y Cultura, (7), 106121. Recuperado de: http://www.revistas.
usach.cl/ojs/index.php/amasc/article/
view/2529
King Binelli, Delia. (1994) Acondicionamiento
Bioclimático, Ciudad de México:
Universidad Autónoma Metropolitana.
Krus, M., Kilian, R. y Pfundstein, B. (2016)
Comparison of different systems for internal
Wall insulation with reversible application
for historic buildings, Segunda Conferencia
Internacional sobre Eficiencia Energética y
Confort en Edificios Históricos. Conferencia
llevada a cabo en Bruselas, Bélgica.
López-Zambrano, M. J., Canivell, Jacinto y
Calama-González, Carmen María (2019).
“Sistema de evaluación de soluciones de
rehabilitación energética para edificios
bien de interés cultural (SESREBIC). Su
aplicación a monasterios BIC”, Informes
de la construcción, 71 (555), pp. 01-12
Liudmila, Cazacova y Balkiz, Yapicioglu (2019).
“Bridging
Sustainable
Construction
Technologies and Heritage: Novel
44

Approach to the Conservation of the Built
Environment”. En V. Tam y K. Le (Ed),
Sustainable Construction Technologies.
Life-Cycle
Assessment.
Australia:
Butterworth-Heinemann, pp. 395-442.
Lucchi, E., Garegnani, G., Maturi, L. y Moser,
D. (2014). Architectural integration
of photovoltaic system in historic
districts. The case of study of Santiago
de Copostela, Congreso Internacional
de Eficiencia Energética y Edificación
Histórica. Congreso llevado a cabo en
Madrid, España.
Muñoz, C., León, A. y Navarro, J. (2014). La
monitorización y simulación higrotérmica
como herramienta para la mejora del
confort, preservación y ahorro energético
de espacios patrimoniales. El caso de la
iglesia de San Francisco de Asís, Morón
de la Frontera, Congreso Internacional
de Eficiencia Energética y Edificación
Histórica. Congreso llevado a cabo en
Madrid, España.
Muranim, Ulisses y Ghisi, Enedir (2016).
“Environmental feasibility of heritage
buildings rehabilitation”, Renewable
and Sustainable Energy Reviews, 58, pp.
235-249. Doi: http://dx.doi.org/10.1016/j.
rser.2015.12.334
Riegl, Alois (1987). El culto moderno a los
monumentos, Madrid: Visor.
Roríz, Mauricio. (2003). Flutuacoes horárias dos
limites de conforto térmico: Una hipótese
de modelo adaptativo, Memórias de ECAC
COTEDI.
Santos, A., Valenca, P. y Sequeira, J. (2014).
Energy efficiency and urban renewal of
a UNESCO- listed historical center: The
case of Porto, Congreso Internacional
de Eficiencia Energética y Edificación
Histórica. Congreso llevado a cabo en
Madrid, España.
Sassine, Emilio. (2016). “A practical method for
in-situ thermal characterization of walls”,
Case Studies in Thermal Engineering, 8,
pp. 84–93. Doi: https://doi.org/10.1016/j.
csite.2016.03.006
Serra Florensa, Rafael y Coch Roura, Helena
(1995). Arquitectura y energía natural,
Barcelona: UPC.
Troi, A. (2016). Comfort and energy efficiency in
historic buildings – the 3ENCULT experience,
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Importancia del análisis del comportamiento higrotérmico de inmuebles históricos para la rehabilitación energética

Segunda Conferencia Internacional sobre
Eficiencia Energética y Confort en Edificios
Históricos. Conferencia llevada a cabo en
Bruselas, Bélgica.
Wessberg, M., Leijonhufvud, G. y Brostöm, T.
(2016). An evaluation of three different
methods for energy efficient indoor
climate control in Skokloster Castle,
Segunda Conferencia Internacional sobre
Eficiencia Energética y Confort en Edificios
Históricos. Conferencia llevada a cabo en
Bruselas, Bélgica.
World Energy Council (2004) Energy Efficiency:
A worldwide review. Indicadors, Policies,
Evaluation, Londres, World Energy
Council and French Environment and
Energy Management Agency.
Yung, Esther H. K., y Chan, Edwin H. W.
(2012). “Implementation challenges to
the adaptive reuse of heritage buildings:
Towards the goals of sustainable, low
carbon cities”, Habitat International,
36(3), pp. 352–361. Doi: https://doi.
org/10.1016/j.habitatint.2011.11.001

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

45

�Infraestructura y sustentabilidad social ante la multiculturalidad en la frontera norte de México
Infrastructure and social sustainability in the face of multiculturality along the
northern border of Mexico
Recibido: mayo 2020
Aceptado: febrero 2021

Berenice Vizcarra1
Alejandro José Peimbert Duarte2

Resumen

Abstract

La suma de dos problemáticas que inciden en la
disponibilidad de vivienda y cobertura de equipamiento
e infraestructura, demanda estrategias enmarcadas en
la planeación urbana sostenible. Este es el caso de
Mexicali, urbe fronteriza con los EUA que, por un
lado, afronta las repercusiones de las actuales crisis
migratorias y, por el otro, denota un desequilibrio
en su densidad poblacional, con énfasis en el
despoblamiento de Pueblo Nuevo, un barrio
fundacional de esta capital mexicana. El objetivo de
este estudio es establecer lineamientos, con base en
la Nueva Agenda Urbana, Hábitat III, que aborden
el fenómeno desde su naturaleza local, pero con una
perspectiva global, ajustables para su aplicación
en otros contextos con problemáticas migratorias
similares. Para ello se analizaron aspectos tanto
socioculturales como del medioambiente urbano,
inscritos en el sector fundacional de Mexicali,
en busca de la intervención de este entorno con
valor patrimonial, bajo el sustento de que: tanto
los espacios habitacionales, como el equipamiento
e infraestructura fronteriza, adecuados al entorno
multicultural y basados en un desarrollo social
sostenible, contribuyen en mejorar las condiciones
de vida de los migrantes deportados o en tránsito
por un desplazamiento forzado, como la de los
residentes originarios.

The sum of two problems that affect the availability
of housing and coverage of equipment and
infrastructure, demands strategies framed in
sustainable urban planning. This is the case of
Mexicali, a border city with the United States that,
on the one hand, faces the repercussions of the
current migratory crises and, on the other, denotes an
imbalance in its population density, with emphasis
on the depopulation of Pueblo Nuevo, a founding
neighborhood of this Mexican capital. The objective
of this study is to establish guidelines, based on
the New Urban Agenda, Habitat III, that address
the phenomenon from its local nature, but with a
global perspective, adjustable for its application
in other contexts with similar migratory problems.
For this, both cultural and urban environment
aspects, registered in the foundational sector of
Mexicali, were analyzed, seeking the intervention
of this environment with heritage value, under the
assumption that: both the residential spaces, and the
border equipment and infrastructure, adapted to the
multicultural environment and based on sustainable
social development, they contribute to improving
the living conditions of migrants deported or in
transit through forced displacement, such as that of
native residents.

Palabras Claves:
multiculturalidad; frontera; planeación urbano
sostenible

Keywords:
multiculturalism; border; sustainable urban planning

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Autónoma de Baja California; Doctora en Planeación y Desarrollo Sustentable de la
Universidad Autónoma de Baja California; correo: arq.berenicevizcarra@gmail.com
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Autónoma de Baja California; Doctor en Estudios Socioculturales y Arquitecto por la
Universidad Autónoma de Baja California; correo: alejandro.peimbert@uabc.edu.mx

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

47

�Vizcarra, Peimbert Duarte

INTRODUCCIÓN: EL CONTEXTO URBANO
Y SOCIAL DE MEXICALI, MÉXICO
Al ser la entidad federativa septentrional de
México y estar próximo a metrópolis como
Tucson en Arizona, Las Vegas en Nevada, así
como Los Ángeles y San Francisco en California,
el territorio de Baja California es un espacio de
tránsito humano, material, cultural y monetario
continuo. El vínculo que comparte éste con los
Estados Unidos de América (EUA), no solo
se debe a la contigüidad de su localización
geográfica, sino que corresponde principalmente
a una conformación histórica conjunta, basada
en intercambios sociales, económicos y de
tradiciones que se han producido a lo largo del
siglo XX y XXI.
De manera que, las ciudades fundacionales de
Baja California –Ensenada, Tijuana, y Mexicali–
cuentan con una composición multicultural en cuyos
orígenes, a principios del siglo XX, cohabitaban
mexicanos, estadounidenses, chinos, hindús e
incluso una notable comunidad rusa –resultado de
la comunicación marítima con el Pacífico–, además
de los grupos indígenas nativos.
En la actualidad, los vínculos socioeconómicos
los proporcionan los transmigrantes o commuters,
“personas que viven en la franja fronteriza entre

México y Estados Unidos y que diariamente se
desplazan a uno u otro país por motivos laborales"
(Corona, Cruz y García, 2008: 50). En el año
2000, Baja California registró el mayor porcentaje
nacional de población transmigrante con 4.8%, de
los cuales el 54.8% residió en Tijuana y el 36.3%
en Mexicali (Corona, Cruz y García, 2008).
Asociado a lo anterior, en el año 2010 el 94%
de las migraciones procedentes de Baja California
tuvieron como destino EUA, cuando la media
nacional es de 89% (INEGI, 2010). Mientras que,
en el año 2015, del total de habitantes registrados
en Mexicali –ciudad capital de este estado– el
32.7% correspondió a población nacida en otra
entidad o país (INEGI, 2016). Por su parte, la
Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica
del año 2018 señaló que el 40% de las personas
nacidas en otro país se concentran en las entidades
fronterizas (INEGI, 2018); finalmente, el Censo de
Población y Vivienda más reciente muestra que la
población total inmigrante en Baja California es de
1’463,949 personas, lo que corresponde al 38.84%
de la población total en el estado (INEGI, 2020).
Particularmente, las tres secciones que
conforman el sector fundacional de la ciudad
de Mexicali (ver Figura 1) han sido definidas
por diversas dinámicas internacionales, entre
las que destacan, dentro de la Primera Sección,

Figura 1. Sector fundacional de Mexicali

Fuente: Elaborado por el autor, a partir de Google Earth, 2020

48

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Infraestructura y sustentabilidad social ante la multiculturalidad en la frontera norte de México

el trazo urbano diseñado por el ingeniero
norteamericano Charles Rockwood –y no por
urbanistas mexicanos–, así como la disposición
de bares, restaurantes, hoteles, cines y comercios
afines, como consecuencia de la Ley Seca; en la
Segunda Sección, el asentamiento de empresas
norteamericanas, previo a la expropiación agraria,
además de ubicarse la cabecera del gobierno
municipal y estatal hasta la década de 1980, y más
actualmente, la creación de un corredor urbano
destinado al turismo médico; mientras que en la
Tercera Sección se fundó un barrio obrero para ser
habitado por la mano de obra de las compañías y
comercios ubicados en las dos secciones previas,
así como trabajadores agrarios del Valle Imperial
y otras zonas de California.
Si bien la Primera y Segunda Sección del
sector fundacional de Mexicali cuentan con una
fuerte carga histórica y patrimonial, esencia que
se tiene contemplado rescatar y mantener dentro
de las estrategias de planeación urbana sostenible
aquí propuestas, la Tercera Sección se distingue
por el sentido de identidad generado por su propia
condición de espacio habitacional y reflejado
en el cambio de nombre pues, mientras los dos
primeros conservan su nomenclatura, a este
polígono ubicado al poniente del sector histórico
de Mexicali se le otorgó el nombre de Pueblo
Nuevo, aludiendo que se trataba de un conjunto
nuevo –con todo lo que esto involucra– con
respecto al resto del asentamiento fundacional.
La constitución del barrio de Pueblo Nuevo
tuvo en principio dos finalidades fundamentales:
uno, regularizar los asentamientos informales
que hasta entonces predominaban en la zona,
por tanto, un procedimiento de política local;
dos, dar cabida a la creciente población migrante
que arribaba de otras regiones del país en busca
de oportunidades de trabajo, es decir, un efecto
económico y de política nacional e internacional
(Güicho, 1999).
Es así como el barrio de Pueblo Nuevo
ha sido desde su origen un receptáculo de
foráneos, en virtud de brindarles habitabilidad.
Si bien con el paso del tiempo esta cualidad ha
estigmatizado al barrio como una zona peligrosa,
destinada a personas con bajos recursos e,
incluso, lejana –a pesar de encontrarse a 1 km
de la garita internacional, puerta de acceso
desde EUA, la percepción de lejanía denota
una intención de segregación social–, lo cierto
es que este polígono cuenta con más y mejores
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

servicios públicos que la mayoría de las colonias
residenciales en la periferia.
Calles pavimentadas, señalamientos viales,
banquetas definidas, luz pública, alcantarillado y
drenaje, servicio de recolección de basura, parques
y centros deportivos, centros de salud, escuelas
públicas y privadas, predios amplios y en desuso,
se encuentran en riesgo de ser subutilizados por
el paulatino despoblamiento del barrio, al mismo
tiempo que resultan un punto de ventaja para la
implementación de una estrategia de planeación
urbano sostenible que apoye el desarrollo de
infraestructura para la multiculturalidad en la
frontera norte de México.
PLANTEAMIENTO DE DOS
PROBLEMÁTICAS:
LA CRISIS MIGRATORIA EN LA CIUDAD
Y EL DESPOBLAMIENTO DEL BARRIO
DE PUEBLO NUEVO
Las relaciones binacionales son siempre
complejas y llenas de aristas, con vistas a
establecer beneficios políticos y económicos,
pero pocas veces conscientes de las repercusiones
sociales. Como ciudad fronteriza, Mexicali no se
ve exenta de esto. He aquí el planteamiento de la
primera problemática (ver Figura 2 p. 50).
Por un lado, a decir del departamento de
aduanas y protección fronteriza de EUA, el
cruce internacional entre Mexicali y su hermano
poblado de Calexico, con sus dos puntos de
acceso urbano, es catalogado como el tercer
puerto terrestre más activo de California (U.S.
Customs and Border Protection, 2015), así como
el principal punto de entrada en California para
los trabajadores agrícolas de temporada (U.S.
Customs and Border Protection, 2019).
Al mismo tiempo, el municipio de Mexicali
cuenta con una tercera garita, considerada como
uno de los destinos más seguros de toda la frontera,
por lo que cada invierno arriba un gran número
de adultos mayores, con fines vacacionales,
provenientes de Canadá y EUA, llamados
coloquialmente como “pájaros de la nieve”. Este
puerto se ubica en la frontera con Arizona, en la
delegación Vicente Guerrero, también conocida
como Los Algodones o Molar City, esto último por
su importante turismo médico con especialidad en
la odontología, convirtiéndolo en un punto de alta
concentración económica en la región (Adams,
Snyder, Crooks y Berry, 2018).
49

�Vizcarra, Peimbert Duarte

Figura 2. Primera problemática, la crisis migratoria
en Mexicali

Fuente: Los autores, 2020

Por el otro lado, diversas fuentes anotan que
las primeras décadas del siglo XXI fue un periodo
con una recepción significativa de deportados
hacia Mexicali derivado de las cambiantes
circunstancias internacionales. Por ejemplo,
durante el último año del periodo presidencial de
Barack Obama, se registró que, en promedio, cada
día un autobús de la U.S. Border Patrol dejó entre
60 y 100 migrantes indocumentados en la garita
poniente, situada en el sector fundacional de
Mexicali (Ruvalcaba, 2016); mientras que, al año
fiscal siguiente, el U.S. Immigration and Customs
Enforcement reportó un descenso del 13% en
deportaciones, debido a las nuevas políticas sobre
detención del inmigrante implementadas por
Donald Trump (Redacción AN, 2017). Del mismo
modo, se ha anunciado la deportación de cientos
de inmigrantes tan solo en las primeras semanas
de gobierno de Joe Biden (Vilchis, 2021).
Si bien las condiciones e índices de deportación
se encuentran en constante variación, lo cierto es
que el fenómeno permanece e incide directamente
en las capacidades de recepción de ciudades
medias fronterizas como Mexicali que, además
de las mencionadas deportaciones provenientes
de EUA, es destino de otros movimientos
migratorios en el mundo. Caso de ello se suscitó
a partir de marzo de 2016, cuando se dio una
significativa llegada de migrantes haitianos y
50

afrodescendientes a la frontera noroeste de México
(Haro, 2016), agravando la crisis migratoria de ese
año. Cabe especificar que la movilización antes
mencionada se remonta a aquel terremoto que
sacudió Haití en enero de 2010. En ese entonces
varios países de Latinoamérica brindaron refugio
a miles de desplazados, en especial Brasil; sin
embargo, ante la crisis económica que desde 2014
empezó a sufrir este país, tanto haitianos como
africanos quedaron desempleados. Muchos de
ellos partieron hacia EUA, siendo Mexicali un
punto de cruce.
De manera más constante, es necesario
mencionar los arribos del llamado “Triángulo del
Norte”, referencia de los países centroamericanos
de Guatemala, Honduras y El Salvador. La
Agencia de la ONU para Refugiados señala que,
hasta el 2018, en el mundo se contabilizaron
353,210 refugiados y solicitantes de asilo salientes
de esta zona; el motivo, la creciente violencia e
inseguridad por parte de organismos criminales
–coludidos con la policía– que hacen imposible
vivir ahí y necesario movilizarse a cualquier otro
lugar del mundo que, por proximidad, destacan
como opción México y EUA (ACNUR, 2020).
Todo lo anterior ha motivado el surgimiento
de iniciativas derivadas de asociaciones civiles
para ofrecer atención a los migrantes, refugiados y
deportados, a través de centros para su albergue y
alimentación de forma temporal, así como brindar
asesoría legal o apoyo psicológico. Aunque también
han surgido espacios que no han acertado en ofrecer
la atención debida, lo que encausa erróneamente el
tipo de sostén que demanda un fenómeno de esta
naturaleza y deja en el descuido a las personas en
tránsito, considerando que son sujetos vulnerables,
desplazados, muchas veces violentados y con un
horizonte incierto. Además, ocasionalmente son
estigmatizados y altamente discriminados.
Como se ha mencionado, la gran mayoría de
esta población migrante al sector fundacional de
Mexicali, principalmente a la Primera Sección,
donde predomina el uso de suelo correspondiente
a comercios y servicios, así como mixtos (IMIP,
2007); entre tanto, la Tercera Sección, con una
inherente disponibilidad de suelo habitacional,
atraviesa actualmente por un proceso de
despoblamiento, consecuente de una serie de
cambios económicos y urbanos en Mexicali
(Vizcarra, 2019). Aquí el planteamiento de la
segunda problemática (ver Figura 3).
Mientras que, en sus orígenes, el barrio de
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Infraestructura y sustentabilidad social ante la multiculturalidad en la frontera norte de México

Pueblo Nuevo constituía prácticamente la mitad
del territorio urbano y contaba con, al menos, el
37% de la población local (Vizcarra, 2019); hoy
en día, a 100 años de su establecimiento, este
barrio corresponde aproximadamente al 2% de
la extensión territorial de Mexicali; sin embargo,
su densidad poblacional se aproxima a los 40
habitantes por hectárea, en contraste con los
hasta 70 habitantes por hectárea que alcanzan los
fraccionamientos habitacionales de la periferia
(INEGI, 2010).
Para 1980, se registró un total de 52,514
habitantes en 15 de las áreas geoestadísticas
básicas (AGEB)3 que integran el barrio de Pueblo
Nuevo. Hacia 1994, este número pasó a 21,828
habitantes; es decir, se redujo un 58.44% (Álvarez,
Avilés, Estrella, Ortega y Ranfla, 1994). Otras
fuentes, que toman como área de estudio a 12 de
las AGEB del barrio, registran que la población
absoluta disminuyó de 20,914 habitantes en el año
2000 a 13,691 en 2010 (INEGI, 2000 y 2010),
el equivalente a una reducción del 34.53% en la
población de esta zona, lo que confirma que, con el
paso de los años, este fenómeno urbano-social ha
persistido y se ha agravado. Estos datos sobresalen
aún más al contrastarlos con la creciente población
dentro de la mancha urbana de Mexicali que, en el
año 2000 alcanzó los 579,797 habitantes; en tanto
que, en 2010 contó con 749,320 habitantes en la
ciudad (INEGI, 2010).
Este decaimiento de los índices poblacionales
deviene en repercusiones para diversos rubros.
En cuanto a lo urbano, en Pueblo Nuevo destaca
el aumento de predios baldíos e inmuebles
desocupados, la depreciación del suelo y la
subutilización de infraestructura pública. En un
sentido social, también se ven involucrados el
envejecimiento demográfico, la vulnerabilidad
en robos a casa-habitación, la percepción de
inseguridad y, con todo ello, la estigmatización
(Vizcarra, 2019).
De manera que, el despoblamiento del barrio
de Pueblo Nuevo, aunado a la crisis migratoria
latente en la Primera Sección, configuran un
tándem para el sector fundacional de Mexicali,
donde el óbice de uno podría convertirse en
el área de oportunidad del otro, mediante el
empleo de una estrategia de desarrollo urbano
y social sostenible.
3

Figura 3. Segunda problemática, el despoblamiento de
Pueblo Nuevo

Fuente: Los autores, 2017

MARCO DE INTERPRETACIÓN
TEÓRICO-METODOLÓGICO:
SUSTENTABILIDAD SOCIAL ANTE LA
MULTICULTURALIDAD
El desarrollo sostenible se concibe como un
proceso que aspira a encontrar el equilibrio entre
los elementos naturales, económicos y sociales
del presente y para el futuro. En el ámbito
urbano, el desarrollo sostenible involucra el
balance entre dichos elementos en relación
con el medio construido, lo que adquiere gran
relevancia puesto que es en este contexto
donde se evidencia la falta de infraestructura y
servicios, la mala distribución de las riquezas,
los roces étnicos y la complejidad de la
movilidad urbana (Güereca, 2018).
Al buscar definir el término “sustentabilidad
social”, De Fine Licht y Folland (2019)
argumentan que, si bien existe aún una discusión
sobre los objetivos y escalas de aplicación de este
término, todas las acepciones de este concepto
se encuentran ligadas a la idea de bienestar,
satisfacción y calidad de vida.
Para fines de este artículo se abordará únicamente
la dimensión social de la sustentabilidad, toda vez
que la estrategia que se plantea enseguida apunta al
bienestar compartido de los sujetos colectivos que
cohabitan este sector de la ciudad.
Por otra parte, para fines prácticos se
tomará la definición anglosajona del término
multiculturalidad, puesto que guarda relación
con los movimientos por los derechos civiles,
particularmente aquel referenciado en EUA
durante los años sesenta.

El AGEB es una unidad de medida urbana en México, establecida por el Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática (INEGI).

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

51

�Vizcarra, Peimbert Duarte

Mientras que “el multiculturalismo se
relaciona con demandas jurídicas en favor de
grupos minoritarios por igualdad en el trabajo y la
educación” (Szurmuk y Mckee, 2010: 183), este
artículo pretende extender dichas demandas hacia
el acceso a espacios habitacionales, equipamiento e
infraestructura adecuada, como supuesto de que ello
contribuirá en la mejora de las condiciones de vida
de los migrantes deportados o en tránsito por un
desplazamiento forzado, así como la de los residentes
originarios de la franja fronteriza de México.
Al respecto, la Conferencia de las Naciones
Unidas sobre la Vivienda y el Desarrollo
Sostenible, cita en su décimo párrafo que “la
cultura y la diversidad cultural son fuente de
enriquecimiento para la humanidad y realizan
un aporte importante al desarrollo sostenible de
las ciudades” (ONU, 2017: 4). Mientras que,
dentro de los compromisos de transformación en
pro del desarrollo urbano sostenible, resultantes
de este encuentro, se agrega en el párrafo 40 la
responsabilidad de promover “el pluralismo y
la coexistencia pacífica en sociedades cada vez
más heterogéneas y multiculturales” (ONU,
2017: 16), aceptando la diversidad y el diálogo
intercultural en las ciudades.
Sobre el equipamiento multicultural, el
documento Hábitat III se compromete en su
párrafo 34 “a promover el acceso equitativo
y asequible a la infraestructura física y social
básicas sostenible para todos” (ONU, 2017: 15)
–incluyendo la vivienda–, además de que dichos
servicios ofrecidos tengan en cuenta los derechos
y necesidades de migrantes, así como otras
personas en situación de vulnerabilidad. Así, la
relación entre equipamiento, sustentabilidad social
y multiculturalismo es estrecha. Se profundizará
al respecto mediante una breve descripción de la
realidad urbana y cultural mexicalense.
Hasta septiembre del 2020, en la ciudad de
Mexicali se contabilizaron 11 albergues (Díaz,
2020) que, dentro de sus posibilidades, ofrecen
hospedaje temporal, comida, aseo, ropa y
calzado, así como canalización a otros centros
de atención integral que proporcionan apoyo
psicológico, médico o jurídico. Por lo anterior es
posible asegurar que espacios como estos brindan
seguridad, certidumbre y nuevas oportunidades a
personas que, en muchos de los casos, han sufrido
violencia, maltrato y discriminación.
Si bien pareciese que casi una docena de
albergues sería suficiente para una población
52

urbana menor a un millón de personas, la
complejidad social, cultural y urbana del caso
hacen resaltar diversas complicaciones no
atendidas. Primero, los albergues no cuentan con
una regulación formalizada que asegure la calidad
y continuidad de sus servicios; por el contrario,
cada uno de ellos depende de distintos recursos
que hacen inconsistente su fiabilidad. Así, los
albergues de asociaciones independientes llegan a
tener instalaciones y condiciones de habitabilidad
deplorables en contraste con centros de atención
gubernamentales que, a su vez, cuentan con
una capacidad limitada. En tanto, los albergues
auspiciados por la Diócesis de Mexicali destacan
por mantener una atención constante y guardar
una estrecha relación con la sociedad.
Segundo, aunque la morfología de la mancha
urbana no es complicada, sí resulta dispersa,
fragmentada y distinta al resto de las capitales
latinoamericanas debido a su condición fronteriza;
esto mismo, se convierte en un impedimento para
los foráneos que no logran orientarse ni ubicar las
instituciones que los pudieran auxiliar, aunado
a que el pésimo sistema de transporte público
hace prácticamente imposible la conectividad
entre los centros de atención integral. La ciudad
también arroja un déficit de 131.35ha en áreas
verdes públicas, equipamiento deportivo y áreas
para actividades recreativas y de esparcimiento
(IMIP, 2007), lo anterior se agrava durante los
largos veranos que llegan a alcanzar temperaturas
de hasta 50 grados, impidiendo el uso de las
plazas, calles y otros espacios públicos, a pesar
de las diferentes campañas de hidratación que se
presentan de manera anual.
Tercero, a pesar de que existen acuerdos con
distintos organismos comerciales y empresariales,
la integración laboral para la población migrante
resulta intrincada ya que los extranjeros requieren
de una serie de acreditaciones legales para poder
solicitar un trabajo formal; además, los albergues
y centros de atención integral no contemplan la
capacitación laboral entre sus funciones. Esto sin
contar factores subjetivos como la estigmatización
y discriminación que empuja a que los migrantes
perciban sus ingresos mediante labores informales.
Es de esta manera que la infraestructura urbana
toma peso en los procesos multiculturales y, a su
vez, el desarrollo social sustentable llega a incidir
en la demanda infraestructural.

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Infraestructura y sustentabilidad social ante la multiculturalidad en la frontera norte de México

INTERVENCIÓN DE LA
INFRAESTRUCTURA FRONTERIZA
ANTE LA MULTICULTURALIDAD COMO
ESTRATEGIA DE PLANEACIÓN URBANA
SOSTENIBLE
Los incesantes arribos de personas en tránsito y
el déficit de servicios para atender a la población
desplazada inciden en las dificultades para
encontrar una vivienda provisional, así como para
hacer posibles otras condiciones favorables para
integrarse a la población. Las circunstancias en
las que se manifiesta esta crisis parecen rebasar
la injerencia y las capacidades de los gobiernos
locales. La respuesta ante ello va más allá de
emprender programas eventuales y someros, ya
que demanda estrategias que aborden el problema
en su escala global, con las variantes de índole
político, económico y social que afectarían la
magnitud del problema.
Por su parte, el desequilibro poblacional en la
ciudad de Mexicali, donde la zona habitacional
del sector fundacional se ve disminuida, mientras
la periferia se encuentra aglomerada y carente de
servicios básicos, complejiza el acceso igualitario
a elementos imprescindibles para la continuidad
del desarrollo urbano sostenible, como educación
y cultura, servicios de salud, áreas verdes
y espacios públicos; además de repercutir
directamente en la movilidad urbana e incidir en
otros factores de tipo no urbano, como la polución
y corrupción medioambiental, la desigualdad de
oportunidades o la desvalorización del patrimonio
cultural que representa el centro histórico.
Si bien distintas alternativas han sido
implantadas en la localidad, con el fin de atacar
ambas problemáticas, hasta el momento ninguna
de ellas ha beneficiado a todos los sectores
involucrados, como resultado de un trabajo
participativo; por el contrario, aparentemente
estos han favorecido solo los intereses de
unos cuantos. Entre los casos más recientes se
encuentran, por un lado, que en febrero del 2020
se anunció la apertura de un nuevo alberge al
poniente de la ciudad (ver Figura 4), impulsado
por el gobierno federal (Gallego, 2020), a pesar
de que apenas cuatro meses antes el ayuntamiento
de la ciudad exponía inconsistencias en el
proceso (Díaz, 2019); y por el otro lado, los
albergues en operación se han declarado en crisis,
argumentando falta de recursos otorgados por las
entidades de gobierno, saturación e incluso falta
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

de servicios básicos como energía eléctrica (El
Sol de México Online, 2019).
Figura 4. Uno de los actuales albergues de atención al
migrante, en el centro histórico de Mexicali

Fuente: Los autores, 2020

Además, el millonario proyecto binacional para
la ampliación de la “garita zona centro” (ver Figura
5), en funciones desde julio del 2018 (Gallego,
2018), pero sin fecha aparente de conclusión,
ha demostrado tener desinterés en avenirse a las
prácticas vecinales, comerciales e, incluso, de
norma urbana de Pueblo Nuevo, a pesar de estar
emplazado directamente en el lindero noreste del
barrio; por el contrario, se ha preferido cambiar
el sentido de las vialidades para poder evitar el
ingreso a la mencionada colonia habitacional, aún
y cuando dicho proyecto de infraestructura pública
podría convertirse en un impulsor para ésta y el
resto de las secciones que conforman el sector
fundacional de la ciudad, de ser bien encausado.
Figura 5. Nueva garita internacional, zona centro.
Vista desde Pueblo Nuevo

Fuente: Los autores, 2020

53

�Vizcarra, Peimbert Duarte

Es así como la planeación urbana constituye
una herramienta clave para el desarrollo sostenible,
en virtud de atender las problemáticas urbanas que
aquí se presentan. En tanto, “para que la planeación
sea sostenible debe estar enfocada en aspectos
sociales y ambientales […] debe estar inscrita
en un contexto estructurado y general, donde se
tengan en cuenta factores e impactos en diversas
escalas” (Lozano, 2018: 66).
Es aquí donde el barrio de Pueblo Nuevo
representa un espacio urbano propicio para la
aplicación de estos ideales, con el potencial
de convertirse en un escenario de inclusión

multicultural, cuya propuesta se replique en
otras poblaciones fronterizas, así como en rutas
o asentamientos del país en los que el fenómeno
de la migración transnacional haya trascendido.
Por consiguiente, se establecen aquí siete
lineamientos en favor de la generación de una
estrategia de planeación sostenible que, responden
a las necesidades específicas de la localidad
bajo una visión transnacional, y que incluye una
adecuada adaptación de espacios y equipamiento
públicos, así como un rediseño de la infraestructura
y los servicios (ver Cuadro 1).

CUADRO 1: ESTRATEGIA DE PLANEACIÓN URBANA SOSTENIBLE

I. Estudios preliminares y
factibilidad de operación

II. Propuesta de operación

1. Diagnóstico
del sector
urbano

3. Esquema de
funcionamiento
equipamientosector

a) Análisis
socioespacial:
régimen de la
propiedad en
el sector,
espacios de
uso común,
espacios
públicos,
infraestructura
, propiedad
privada en
abandono,
equipamiento
existente,
capacidades y
potencial de
ampliación.
b) Estudio y
caracterizació
n de los flujos
migratorios:
áreas de
concentración
de sujetos y/o
grupos
migrantes,
acceso y
movilidad
ciudad/sector.

c)
Identificación
de actores
involucrados:
análisis
demográfico
de la
población
residente en el
sector, análisis
de los perfiles
de los sujetos
(individuales
y colectivos)
migrantes.

2. Propuesta de
integración del
sector y
adaptación de
espacios
existentes ante
la
multiculturalida
d

a)
Rehabilitación
de espacios
públicos:
parques, plazas,
vía pública.

b)
Mantenimiento
de
infraestructura.

c) Recuperación
y
transformación
de predios e
inmuebles
abandonados.

d) Adecuación
de equipamiento
existente
(proyecto de
ampliación de
capacidades).

4. Esquema de
funcionamient
o sector-ciudad

a)
Implementación
de servicios de
recepción e
integración de
sujetos migrantes:
valoración
médicapsicológica,
sociocultural,
económica, legal
y política.

a) Fomento a
la apropiación
socioespacial
del barrio y el
entorno:
participación
en actividades
culturales,
artísticas y
deportivas.

b)
Implementación
de servicios para
la integración y el
autosostenimiento
: experiencias de
integración
sociocultural,
incorporación a
prácticas de
permacultura,
colaboración en la
enseñanzaaprendizaje de
oficios.

b) Integración
comunitaria:
participación
en actividades
de
mejoramiento
urbano
(talleres de
urbanismo
táctico,
campañas de
limpieza,
campañas de
seguridad
pública y
social).

c) Aseguramiento
de la
sostenibilidad
social (escala
arquitectónica):
bienestar
individualcomunitario,
equidad,
inclusión,
formación valoral.

c)
Aseguramiento
de la
sostenibilidad
social (escala
sector urbano):
justicia,
seguridad,
salubridad,
accesibilidad
universal,
asequibilidad y
resiliencia.

FUENTE: ELABORACIÓN PROPIA, 2021.

54

III. Propuesta de equipamiento
e infraestructura

5. Esquema de
gestión
político-social

a)
Instrumentació
n de
consideracione
s de
cooperación
internacional:
condiciones
para el retorno
de migrantes al
país de origen,
o de residencia
temporal.

b)
Instrumentació
n de
consideracione
s financieras:
gestión de
recursos para la
conservación
del sector, la
infraestructura
y el
equipamiento.

c)
Instrumentació
n de
consideracione
s políticas:
conformación
de fideicomisos
para garantizar
la efectividad y
permanencia de
la estrategia;
colaboración y
coparticipación
sectorial
(gobierno,
sociedad civil,
iniciativa
privada).

6. Escala urbana

a) Incorporación
de elementos
urbanos con
diseño universal:
mapas de
ubicación y
nomenclatura
multilingüe.

b) Adaptación de
aceras y cruces
peatonales.

c)
Aprovechamient
o de las
capacidades de
infraestructura y
servicios
públicos
existentes.

d)
Levantamiento y
registro de
bienes inmuebles
con valor
histórico y
patrimonial:
conservación de
tipologías
arquitectónicas y
preservación de
la morfología
urbana.

7. Escala
arquitectónica

a) Elaboración
de programas
arquitectónico
s con
capacidades
de adecuación.
b)
Edificaciones
que
consideren
espacios de
transición y
con capacidad
de crecimiento
o adaptación.
c)
Equipamientos
emplazados
que permitan
la integración
de la
asistencia
social y
actividades
recreativas en
el espacio
abierto:
parques
barriales y
huertos
urbanos.

d)
Arquitectura
adecuada al
contexto:
tipología,
imagen urbana
y escala
paisajística.

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Infraestructura y sustentabilidad social ante la multiculturalidad en la frontera norte de México

Ya que la atención por parte del estado es
inadecuada y el apoyo que brindan las asociaciones
civiles es insuficiente, para asegurar la ejecución
de los lineamientos planteados se tomarán
como argumento instrumental y sustento de los
mecanismos financieros, los párrafos 28, 41 y 131
del documento Hábitat III.
Respectivamente, estos objetivos internacionales
se comprometen a “apoyar a las autoridades
locales en el establecimiento de marcos que
permitan la contribución positiva de los migrantes
a las ciudades” (ONU, 2017: 14); “promover el
establecimiento de mecanismos institucionales,
políticos, jurídicos y financiaros en las ciudades […]
que permitan una participación significativa en los
procesos de adopción de decisiones, la planificación
y los procesos de seguimiento universal” (ONU,
2017: 16), además de impulsar “la financiación de la
urbanización y la mejora de la capacidad de gestión
financiera en todos los niveles de gobierno mediante
la aprobación de instrumentos y mecanismos
concretos, necesarios para alcanzar un desarrollo
urbano sostenible” (ONU, 2017: 39).
La escala global y la naturaleza barrial de
las dos problemáticas exigen una resolución que
abarque los diversos ámbitos de la sostenibilidad,
y cuyos ejes principales sean que lo urbanoambiental se concentre en mitigar la dispersión
del territorio, así como el garantizar el acceso a
la infraestructura física que atiende a migrantes
y desplazados.
En conclusión, la planeación urbana sostenible
para este sector central de Mexicali, no solo se
ocuparía del fenómeno migratorio, además su
intervención respondería a las problemáticas de
deterioro urbano y social del barrio de Pueblo
Nuevo, a través de la redensificación.
Si se considera su localización estratégica,
cercana al puerto fronterizo con EUA y al centro
histórico de Mexicali –Primera Sección–, el barrio
de Pueblo Nuevo cuenta con las características
para implementar estrategias propias de la
planeación multicultural requerida en esta región.
Además, dispone del suelo y potencial urbano
para el desarrollo de proyectos vinculados con
infraestructura y equipamiento de atención
al migrante. El reto se concentrará en abatir
problemáticas como la seguridad pública y el
bienestar social del barrio. C

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
ACNUR (2020), “Violencia en Centroamérica:
amenazas, persecuciones y muerte”,
[Portal web]. Febrero de 2021, [7 de marzo
de 2021]. Recuperado de: https://eacnur.
org/blog/violencia-en-centroamericaamenazas-persecuciones-y-muerte-tc_
alt45664n_o_pstn_o_pst/
Adams, Krystyna; Snyder, Jeremy; Crooks,
Valorie A. y Berry, Nicole S. (2018), “A
critical examination of empowerment
discourse in medical tourism: the case
of the dental tourism industry in Los
Algodones, Mexico”, Globalization and
Health, Vol. 14, núm. 70, pp. 1-10. https://
doi.org/10.1186/s12992-018-0392-3
Álvarez, Guillermo; Avilés, Ana María; Estrella,
Gabriel; Ortega, Guadalupe y Ranfla,
Arturo (1994), Alternativas de estrategias
para la renovación urbana de Pueblo
Nuevo, Mexicali: XIV Ayuntamiento de
Mexicali – Universidad Autónoma de Baja
California.
Corona, Rodolfo; Cruz, Rodolfo y García,
Alejandro (coord.) (2008), Diagnóstico del
fenómeno migratorio en Baja California,
Tijuana: Colegio de la Frontera Norte.
De Fine Licht, Karl y Folland, Anna (2019)
“Defining ‘Social Sustainability’: Towards
a Sustainable Solution to the Conceptual
Confusion”, Etikk i praksis. Nord J
Appl Ethics, Vol. 13, núm. 2, pp. 21-39.
Recuperado de: https://www.ntnu.no/ojs/
index.php/etikk_i_praksis/issue/view/315
Díaz, Dulce María (2019), “No se han solicitado
permisos al Ayuntamiento para mega
albergue”, [periódico en línea]. La Voz de la
Frontera. Mexicali: Organización Editorial
Mexicana (OEM), 14 de octubre de 2019,
[1 de abril de 2020]. Recuperado de: https://
www.lavozdelafrontera.com.mx/local/nose-han-solicitad-permisos-al-ayuntamientopara-mega-albergue-4316266.html
Díaz, Dulce María (2020), “Apoya Gobierno
municipal
integración
laboral
de
migrantes”, [periódico en línea]. La Voz
de la Frontera. Mexicali: Organización
Editorial Mexicana (OEM), 8 de
septiembre de 2020, [7 de marzo de
2021]. Recuperado de: https://www.
lavozdelafrontera.com.mx/local/apoya55

�Vizcarra, Peimbert Duarte

gobierno-municipal-integracion-laboralde-migrantes-5732595.html
El Sol de México Online (2019), “Albergues de
Mexicali para migrantes, en crisis por falta
de recursos”, [periódico en línea]. El Sol de
México. Ciudad de México: Organización
Editorial Mexicana (OEM), 1 de marzo
de 2019, [1 de abril de 2020]. Recuperado
de: https://www.elsoldemexico.com.mx/
republica/sociedad/albergues-de-mexicalipara-migrantes-en-crisis-por-falta-derecursos-3127208.html
Gallego, Érika (2018), “Abrirá garita Río Nuevo
en 7 días”, [periódico en línea]. La Voz
de la Frontera. Mexicali: Organización
Editorial Mexicana (OEM), 2 de julio de
2018, [1 de abril de 2020]. Recuperado
de: https://www.lavozdelafrontera.com.
mx/local/abrira-garita-rio-nuevo-en-7dias-1811173.html
Gallego, Érika (2020), “Confirman albergue para
migrantes en Calle Once”, [periódico en
línea]. La Voz de la Frontera. Mexicali:
Organización
Editorial
Mexicana
(OEM), 12 de febrero de 2020, [1 de
abril de 2020]. Recuperado de: https://
www.lavozdelafrontera.com.mx/local/
confirman-albergue-para-migrantes-encalle-once-4827984.html
Güereca, Leonor Patricia (2018), “El análisis
de ciclo de vida de la vivienda como un
elemento clave para la sostenibilidad”, en
Castro, Luis Javier (coord.) La planeación
sostenible de ciudades. México: Fondo de
Cultura Económica, pp. 15-39.
Güicho, Felipe (1999), Y nació Pueblo Nuevo,
Mexicali, Instituto de Cultura de Baja
California.
Haro, Sergio (2016), “Migrantes de Haití y El
Congo, ahora en Mexicali”, [periódico en
línea]. Zeta. Tijuana: Choix Editores S. de
R.L. de C.V., 10 de septiembre de 2016, [1
de abril de 2020]. Recuperado de: http://
zetatijuana.com/2016/09/migrantes-dehaiti-y-el-congo-ahora-en-mexicali/
IMIP (Instituto Municipal de Investigación y
Planeación Urbana de Mexicali) (2007),
Plan de Desarrollo Urbano del Centro de
Población de Mexicali 2025. Mexicali,
XVIII Ayuntamiento de Mexicali.
INEGI (Instituto Nacional de Estadística y
Geografía e Informática) (2000), XII
56

Censo general de población y vivienda
2000. Aguascalientes, INEGI.
INEGI (Instituto Nacional de Estadística y
Geografía e Informática) (2010), XIII
Censo general de población y vivienda
2010. Aguascalientes, INEGI.
INEGI (Instituto Nacional de Estadística
y Geografía e Informática) (2016),
Principales resultados de la encuesta
intercensal 2015 Baja California.
Aguascalientes, INEGI.
INEGI (Instituto Nacional de Estadística y
Geografía e Informática) (2018), Encuesta
Nacional de la Dinámica Demográfica
ENADID 2018. Aguascalientes, INEGI.
INEGI (Instituto Nacional de Estadística y
Geografía e Informática) (2020), XIV
Censo general de población y vivienda
2020. Aguascalientes, INEGI.
Lozano, Angélica (2018), “Hacia un transporte
urbano realmente sostenible”, en Castro,
Luis Javier (coord.) La planeación
sostenible de ciudades. México: Fondo de
Cultura Económica, pp. 65-78.
ONU, Organización de las Naciones Unidas
(2017). Nueva agenda urbana (en español).
Conferencia de las Naciones Unidas
sobre la Vivienda y el Desarrollo Urbano
Sostenible (Habitat III), Gobierno del
Ecuador.. [publicación digital]. Quito:
Secretaría de Hábitat III, [1 abril 2020].
Recuperado de: http://habitat3.org/wpcontent/uploads/NUA-Spanish.pdf
Redacción AN (2017), “Con Trump aumenta
detención de inmigrantes, pero disminuyen
deportaciones”,
Aristegui
Noticias,
[publicación digital]. México: Aristegui
Noticias Network, 28 de septiembre de
2017, [1 abril 2020]. Recuperado de: https://
aristeguinoticias.com/2809/mundo/contrump-aumenta-detencion-de-inmigrantespero-disminuyen-deportaciones/
Ruvalcaba, Hugo (2016), “Mexicali, ciudad
santuario de migrantes” [periódico en
línea]. La Crónica. Mexicali: La Crónica
Diaria S.A. de C.V., 6 de diciembre de
2016, [1 abril 2020]. Recuperado de: http://
www.cronica.com.mx/notas/2016/999294.
html
Szurmuk, Mónica y Mckee Irwin, Robert
(2010), Diccionario de estudios culturales
latinoamericanos, México: Siglo XXI.
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Infraestructura y sustentabilidad social ante la multiculturalidad en la frontera norte de México

U.S. Customs and Border Protection (2015),
“Binational Community Celebrates Start of
Calexico West Land Port of Entry Expansion
Project” [página web]. Estados Unidos
de América: Department of Homeland
Security, 12 de noviembre de 2015, [1
abril 2020]. Recuperado de: https://www.
cbp.gov/newsroom/local-media-release/
binational-community-celebrates-startcalexico-west-land-port-entry
U.S. Customs and Border Protection (2019),
“CBP Officer Destination Guide –
Calexico” [página web]. Estados Unidos
de América: Department of Homeland
Security, 2 de agosto de 2019, [1 abril
2020]. Recuperado de: https://www.
cbp.gov/document/guides/cbp-officerdestination-guide-calexico
Vilchis, Rosa (2021), “Gobierno de Biden deporta
a cientos de inmigrantes en sus primeros
días”, [Portal web]. Noticieros Televisa, 1
de febrero de 2021, [7 de marzo de 2021].
Recuperado de: https://www.televisa.com/
noticias/gobierno-biden-deporta-cientosinmigrantes-primeros-dias/?fbclid=IwAR
0bt4ypoDAJuqLmoxZ2RkVwdU7rrC33d
QH%E2%80%A6
Vizcarra, Berenice (2019), “Despoblamiento en
barrios fundacionales fronterizos: el caso
de Pueblo Nuevo en Mexicali, México”,
Intersticios Sociales, núm. 18, pp. 303326. http://www.intersticiossociales.com/
index.php/is/article/view/246

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

57

�Breve estudio del comportamiento ciudadano en calles de
la Habana
Brief study of citizen behavior in Havana streets
Recibido: junio 2020
Aceptado: febrero 2021

Berta Margarita González Rivero1

Resumen

Abstract

El artículo valora la importancia de las ciudades
en la educación de las prácticas ciudadana.
Expone la consideración de que en la actualidad
la ciudad es vista como un actor de educación de
las personas y que han aparecido nuevas ciencias
que se ocupan de esta relación como la Pedagogía
Urbana y la Neuroarquitectura. Además, hay
cambio en las concepciones arquitectónicas para
ir más a lo cualitativo y subjetivo del diseño de
los lugares físicos de la ciudad. Expone la riqueza
de los espacios públicos para los comportamientos
ciudadanos y la necesidad de que su diseño tome en
cuenta los usos que las personas le darán. Se ofrecen
datos registrados en observaciones realizadas a
100 sujetos que practicaban el cruce de calles
concurridas en La Habana. Ellos muestran que los
sujetos cuidan su vestimenta e higiene. La mayoría
cumple las reglas de esos espacios, lo que significa
que han asimilado las practicas adecuadas. Otro
por ciento muestra no cumplir esas reglas y por
tanto requiere aumentar su formación ciudadana.
El diseño físico de los espacios públicos tiene
algunos objetos construidos que obstaculizan
la movilidad y seguridad de las personas. Las
prácticas ciudadanas ofrecen características típicas
e interesantes de los sujetos.

The article shows the importance of cities in citizen
practices education. It exposes that actually the
conceptions of design change in order to include
the qualities and subjectivities aspects of citizen’s
physicals spaces. It is necessary that these designs
take people uses. It offers points of observations
realized to 100 persons that are crossing the street
in Havana city. They show that this people take
care their appearance and hygienic body. Many of
them keep the rules of the public spaces, but other
ones do not keep them. All these citizen behaviors
show typical and interest characteristics of people.

Keywords:
citizen practices; citizen behavior; public spaces

Palabras Claves:
comportamiento ciudadano; espacio público;
prácticas ciudadanas

1

Nacionalidad: cubana; adscripción: Universidad de La Habana; Doctora en Ciencias Psicológicas, Profesora Principal del Centro para el
Perfeccionamiento de la Educación Superior (CEPES); correo: berta@cepes.uh.cu

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

59

�González Rivero

INTRODUCCIÓN
Las personas conviven en determinados grupos
que se constituyen en agentes socializadores, tales
como la familia, la escuela, el trabajo, etc. No
obstante, ellas también viven en espacios públicos
que, aunque están habitados no constituyen
grupos de personas tal como se conocen. Esos son
los espacios públicos en los que se interrelacionan
no solo con muchas personas sino con un entorno
diseñado. Son espacios de encuentros, debates,
relaciones, intercambios, que tienen sus reglas
no previstas en sus diseñadores. La afluencia de
múltiples fenómenos y factores de todo tipo en un
diseño espacial urbano hace complejo su estudio.
La arquitectura como ciencia no dedicaba
conocimientos a esclarecer a profundidad, cuál
es la influencia de esos espacios y cuáles son los
comportamientos que se van haciendo recurrentes
por los objetos que aparecen en ellos. La ciudad se
imagina como espacio físico, quizás social, pero
nunca como ahora, que se concibe como un actor de
la educación. Muchas veces la relación se ve desde
la formación del hombre para la convivencia en la
ciudad, pero pocas veces se profundiza en como la
ciudad educa a los ciudadanos. Por eso, tal como
expone J. Fuentes (2019) es una necesidad incluir
el punto de vista de la gente, contribuyendo al
desarrollo de los conocimientos del espacio
arquitectónico y sus aspectos simbólicos y
epistémicos, entre el espacio construido y las
personas que lo habitan.
En los espacios públicos aparecen reglas
explícitas o no, que facilitan la valoración del
comportamiento correcto o incorrecto. Esas
reglas están asociadas a los objetos naturales
o artificiales que aparecen en los espacios que
regulan los comportamientos y al mismo tiempo
contribuyen a la educación de las personas. Como
expresa Salcedo (20110) la ciudad contiene una
capacidad educadora que forma a sus habitantes.
De ahí que se esté creando una ciencia nueva
denominada Pedagogía Urbana cuyo campo de
conocimiento está incipiente. El avance de estos
conocimientos podrá considerar el valor educativo de
las ciudades que servirá como premisa para su diseño,
también mostrará las diferencias de las prácticas
sociales de los ciudadanos de diferentes ciudades.
En el estudio realizado se tiene como objetivo
describir las características de dos lugares públicos
que contienen objetos naturales y construidos y
cómo son utilizados por las personas. Asimismo,
60

refiere las insuficiencias de esos espacios para el
uso que las personas les dan.
Por otra parte, se dan los resultados breves
de observaciones sobre las características de
una muestra de sujetos, sus comportamientos en
el espacio público, el cruce de calles. En estos
espacios, los ciudadanos no constituyen un grupo
como tal, pero asumen roles y manifiestan otras
particularidades que son interesantes. Generalmente,
los ciudadanos no reciben conocimientos para
comportarse en estos escenarios y, cuando los
reciben, son muy elementales. Las reglas implícitas
son trasladadas de generación en generación,
por mecanismos de imitación, en esos espacios
públicos. El comportamiento de las personas en
espacios públicos tiene un sentido y un significado
que expresa prácticas sociales habituales.
Esta parte del estudio, no tiene el propósito
de transformar ni de realizar influencia educativa
o pedagógica, sino mostrar el significado de los
espacios y su relación con los comportamientos
ciudadanos. Describir una parte de la realidad
social que está presente en la ciudad y que resulta
invisible en muchas ocasiones, pero que conforma
la idiosincrasia de las personas de una nación.
FORMACIÓN CIUDADANA Y
COMPORTAMIENTO CIUDADANO
La ciudadanía, el ser ciudadano, es un concepto
que ha ido evolucionando a través de todas las
épocas, hasta llegar a la actualidad en que se
modifica la visión reduccionista de su contenido
jurídico donde se evidencia la relación individuoestado, para dar más amplitud al término. Ahora
se concibe esa ciudadanía como un proceso que
está vinculado a toda la vida de la persona. Por
eso se concibe en relación a todo el sistema de
relaciones de la persona (Autor, 2016). Hasta
hace poco, no se encontraban conceptos que la
consideraran de esta forma, pero ya se van viendo
estas consideraciones.
En el siglo XX se pone en cuestionamiento la
vigencia de la ciudadanía desde el reconocimiento
de derechos civiles y políticos y abre el espacio
para un nuevo elemento en el análisis de la
concepción de ciudadanía, los derechos sociales
(Rincón, 2006). Se llega a acuñar el término
de ciudadanía social (Cortina, 2008, citado por
Gasca-Pliego y Olivera-García, 2011).
La propia evolución de los procesos políticos
y sociales del capitalismo lleva más adelante
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Breve estudio del comportamiento ciudadano en calles de la Habana

a la afectación de los derechos sociales por lo
que la ciudadanía se restringe a la elección de
representantes y respeto mínimo a normas de
convivencia (Rincón, 2006).
Pero no todos asumen la visión amplia del
concepto, para algunos tiene limitantes, que
deben ser profundizadas. Por tal razón, E. GascaPliego y J.C. Olivera-García (2011) expresan
la necesidad de redefinirla para humanizarla y
reflexionar sobre el respeto del otro. Ese otro,
que empieza con los más cercanos, la comunidad,
pero no termina sino en la humanidad (Autor,
2016). De ahí la necesidad de establecer bien las
relaciones entre ciudadanía y nacionalidad.
Existen diferentes formas de entender el
ciudadano y resulta un término no acabado y
complejo en el que influyen diferentes ciencias.
Asimismo, se puede hablar de cultura ciudadana en
el sentido de cómo se regulan los comportamientos
de los ciudadanos que hacen posible su convivencia.
En el proceso de formación de la ciudad, según
Elías (1989, citado por Rincón, 2006) se establecen
signos y reglas para que los ciudadanos se apropien
de elementos físicos y simbólicos de lo urbano, y
así, adecuen su comportamiento para que puedan
funcionar socialmente.
A. Mockus (2003) plantea que la regulación
de los comportamientos de los ciudadanos es
mediante tres sistemas de control social: la ley, la
cultura y la moral. Esos tres sistemas deben tener
congruencia para no dar lugar a contradicciones y
conflictos en la educación.
M. Martín (2006) realiza un análisis de cómo la
educación superior puede contribuir a la formación
ciudadana y le da valor a la participación de los
estudiantes que se expresa en la toma de decisiones
de lo que les afecta y, por otra parte, la implicación
del estudiante en la comunidad mediante actividades
de aprendizaje académico con significado social,
teniendo el territorio como fuente del mismo. Esto
constituye una de las estrategias identificadas en otros
estudios realizados con anterioridad (Autor, 2018).
La formación que la persona tiene en calidad
de ciudadano se expresa en sus comportamientos
en todos los escenarios públicos y en las
diferentes situaciones de convivencia. Muchos de
esos escenarios están en la ciudad. Las personas
desde la niñez van asimilando formas de conducta
que responden a las normas explícitas o no, de
los espacios públicos que se encuentran en las
diferentes ciudades. Al mismo tiempo, se ha
venido desarrollando un enfoque de ciudad que
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

profundiza en su valor educativo. Esta visión está
dirigida a considerar cómo el contenido de las
ciudades va condicionando los comportamientos,
las significaciones, tradiciones y la identidad
de las personas. La ciudad es vista como un
microterritorio que tienen un sentido subjetivo
vinculado a lo que en ella existe como la escuela,
la casa, las áreas recreativas que frecuenta
el individuo donde se configura la identidad
individual y colectiva (Jaramillo, 2013, citado
por García, 2019).
La profundización en el significado de la
ciudad, así como la transformación que la misma
ha tenido, ha llevado a la creación incipiente
de una nueva ciencia que ha sido denominada
Pedagogía Urbana dirigida al estudio de las
prácticas educativas en la ciudad y como un campo
de conocimientos que surge de las relaciones
del individuo y el entorno urbano (Barrios y
Fernández, 2008; Nájera, 2008; Páramo, 2009;
Cuesta, 2010; Cotto, 2016). En sus inicios se
veía como una disciplina formal incluida en la
educación, pero en la actualidad se amplía hacia
la concepción de la ciudad como agente educador.
Según Trilla (1993, citado por Cuesta
2010) se pueden identificar tres dimensiones
de las relaciones educativas y el medio urbano:
aprender en la ciudad, aprender de la ciudad y
aprender la ciudad. Esta ciencia está relacionada
con el medio ambiente, pero tiene su contenido
específico, ya que el primero es esencialmente
natural y el otro, generalmente construido. Pero
esto no es absoluto porque los ríos, las lagunas,
las plantas, los árboles, forman parte de ciudades
y requieren comportamientos ciudadanos. Estas
nuevas concepciones llevarán a reflexionar acerca
de las relaciones educación- sociedad.
Estas consideraciones se hacen a partir de la
idea de que la ciudad civiliza a las personas, que
socializa normas, experiencias, saberes a través
de todos sus elementos componentes y que es
un objeto de conocimiento que va más allá de la
superficie que la delimita, del aprendizaje directo
que se manifiesta.
F. Lezcano (2012) realiza un análisis necesario
para la interpretación de las ideas actuales
referidas a la ciudad. Al hablar de ciudadano
existen dos campos semánticos: uno estrecho, que
expresa un status y se relaciona con la pertenencia
a un colectivo o país y que de esta manera es un
concepto excluyente de otros países, del área
rural o de otros pueblos. Esta visión se apega más
61

�González Rivero

a los inicios del término que sólo consideraba a
las minorías. Otro es más amplio, que identifica al
habitante de una ciudad, estado, país. En este caso
está muy ligado a nacionalidad.
J. Acosta (2019) resalta, con acierto, que la
ciudad es un espacio físico con vida propia, que
pasa por un proceso desde que surge hasta que
se desarrolla donde influyen factores económicos,
sociales, culturales, que están presentes y,
dificultan y complejizan su análisis. La ciudad
es construida por los hombres y a su vez ella
va construyendo al ser humano. La ciudad está
llena de contenidos que forman a los ciudadanos
culturalmente a partir de las relaciones que se
establecen con esos contenidos (Cotto, 2016).
Por eso, la ciudad se convierte en un espacio de
formación, formal e informal, donde las reglas
juegan un papel importante.
Como se ha expresado, la ciudadanía es
considerada un proceso que, dada la globalización
y la evolución histórica de los procesos políticos
y sociales, requiere la profundización para que
incorpore al hombre como ciudadano del mundo.
Ahora la persona no puede limitarse a sus círculos
más reducidos de relaciones, ni siquiera a su país.
Sus vínculos se han ampliado de manera significativa
y esto conlleva la asimilación de comportamientos
que van desde lo más cercano hasta lo mundial.
Los ciudadanos están relacionados con el tipo
de hombre que habita la sociedad y que interactúa
con los espacios, los objetos naturales y físicos de
los mismos y las personas y que, con sus prácticas
ciudadanas satisfacen sus necesidades sin afectar
la convivencia tanto de la colectividad como de
la humanidad. Tratar de acceder a esas prácticas
y sus significados mediante observaciones en los
espacios públicos contribuye a enriquecer todo lo
que en un futuro pudiera ser la Pedagogía Urbana
como ciencia reconocida.
COMPORTAMIENTO CIUDADANO EN
LOS ESPACIOS PÚBLICOS
Los estudios arquitectónicos han dado un cambio
que constituye un reto para esa ciencia. La
tendencia va cada vez más a alejarse del valor de
la combinación espacio y objeto arquitectónico.
En la actualidad tiene una importancia vital la
organización de las formas arquitectónicas en el
espacio, en el que habitan, conviven y existen
las personas. Esto ha llevado a tener en cuenta
la relación de lo que se construye con lo que
62

las personas necesitan hacer y hacen en esas
construcciones como parte de su cotidianidad.
Para J. Fuentes (2019) se manifiesta una creciente
complejidad en los procesos constructivos porque
hay que incorporar la subjetividad humana: los
significados que tienen para las personas, la
cultura simbólica, las interacciones que se dan en
ellos. Es una interrelación complicada entre lo
cualitativo y lo constructivo.
Esta tendencia ha influido en que se
comiencen a realizar estudios sobre la influencia
de los espacios arquitectónicos en las personas
y cómo las reacciones que generan influyen
en las conductas. Es una interinfluencia entre
el ambiente y las personas que ha dado lugar a
una ciencia, también incipiente, denominada
Neuroarquitectura (Tlapalamatl, 2019).
Por tanto, el espacio incluye aspectos
simbólicos y sociales que no pueden dejar de
tenerse en cuenta. Es en los espacios públicos
donde se expresa claramente la relación de sus
formas con la vida que se realiza en esos espacios.
Dentro de este término, como refiere J. Fuentes
(2019), se consideran las plazas, los jardines,
los parques, las calles, etc. donde se manifiesta
la traza urbana. En esa traza urbana están los
comportamientos ciudadanos que expresan las
formas de actuar de las personas, entre sí y con
el ambiente externo. Comportamientos que se
evocan tanto desde el interior de las personas
como desde el propio ambiente con su escenario
y organización. Esos comportamientos dan una
visión de cómo están formadas, en relación a su
rol de ciudadanos. De ahí que resulte interesante
estudiar las reglas de convivencia en espacios
públicos donde las personas tienen relaciones
transitorias y cómo se implican en las que están
presente. En el espacio público transitorio hay
diversidad de roles que se entremezclan y aunque
no es posible detallarlos, las personas los van
adecuando a la situación.
Como bien analiza O.J. Cuesta (2010) en esos
espacios se da el aprendizaje situado. Dadas las
transformaciones que se producen en el mundo,
es un espacio que hay que tener en cuenta, ya
que va adquiriendo mucha importancia por los
procesos informales que se facilitan en él.
Según Saladrigas (1997, citado por Cuesta,
2010) el espacio público es el escenario que es
de dominio de todos, como un gran terreno donde
la ciudadanía se reconoce a sí misma. El espacio
público, para Páramo (2007, citado por Cuesta,
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Breve estudio del comportamiento ciudadano en calles de la Habana

2010) son áreas accesibles para todos, donde las
personas no tienen muchas restricciones. El propio
Cuesta (2010) considera que independientemente
de cualquier conceptualización, no debe omitirse
la formación e interacción social que allí se da,
la expresión de múltiples cosmovisiones y el
aprendizaje de reglas.
LOS CRUCES DE CALLES COMO ESPACIO
PÚBLICO
Tradicionalmente se concibe la formación de las
personas en lugares tradicionales como la casa,
la familia, la escuela, pero son pocos los estudios
que revelan el papel de los espacios públicos
en la subjetividad humana. No obstante, por la
vivencia y la experiencia es conocido cuanto
de aprendizaje tienen ellos, considerados con la
denominación de la calle. A modo de graficar,
se conoce de los niños que en muchos países de
América viven en la calle y se buscan la vida en
ella. No tienen educación, pero han adquirido
una riqueza de métodos naturales, formas de
expresarse, técnicas de influencia, razonamientos
sagaces que fueron adquiridos rodando en las
calles, cuestiones que no aparecen en ningún
currículo ni programa de estudio.
El espacio público se constituye en una fuente
de desarrollo subjetivo y en un escenario en que
se muestran acciones y comportamientos que
son accesibles a la observación y al registro, para
su estudio. Uno de los espacios públicos que
presentan una riqueza innegable son los cruces de
calles. Son espacios de un uso significativo, aunque
constituyen tránsito de las personas. La estadía de
las personas en ellos es limitada y generalmente
las acciones no permiten profundizar en detalle,
pero dan un conjunto de elementos que sirven para
conocer no solo la influencia de las personas en
ellos sino también, lo contrario.
En ese breve espacio del cruce de calles, se
da una interrelación entre las personas y todo el
conjunto de elementos que están presentes en ese
espacio y la diversidad de usos vinculados a la
satisfacción de las necesidades del ciudadano y
de la vida cotidiana.
Los cruces de calles son espacios en los cuales
las personas se desenvuelven con fragmentos de
su modo de vida, con las interpretaciones que
hacen de las acciones de los demás y con el
significado que les dan a los objetos que aparecen
en esos cruces. En los cruces de calles las personas
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

conocen los usos de los diferentes objetos y
cuáles son las conductas esperadas por sí mismo
y por los demás. Existen en la ciudadanía modos
habituales de interpretar. Por otra parte, también
juegan un papel importante los elementos del
lenguaje no verbal que permiten interpretar las
conductas de los demás. Ese es un aprendizaje
producto de las experiencias y la socialización de
la vida en esos espacios públicos. Todo esto es lo
que permite las relaciones con la colectividad y la
convivencia con los demás.
En esos espacios públicos se diluyen las
diferencias entre las personas. En el cruce de
calles, en el conjunto de personas, ellas son
relativamente iguales porque se diluyen las
particularidades específicas y todos se insertan en
el espacio con roles del propio espacio. Todas, de
manera transitoria, se involucran en un entramado
en el que asumen determinados comportamientos,
en los cuales inciden un conjunto de señales de
diferentes tipos que los regulan. Todos los objetos
de ese espacio, construidos o no, condicionan
las conductas de las personas. Solo penetrando
esas interrelaciones pudieran encontrarse las
particularidades de esas personas.
Como todo espacio público, en los cruces
de calles, existen las reglas, que pueden ser de
diferentes tipos. Según A. Milena Burbano “las
reglas son descripciones verbales que ofrecen la
oportunidad de relacionarse de forma apropiada
con el entorno, otras personas u objetos a partir
de las consecuencias que anuncian sobre el
ambiente” y pueden ser morales, sociales y
jurídicas (Milena, 2009,30). Ellas surgen por
el uso natural de las personas o establecidas
formalmente en leyes, manuales, etc. Las reglas
facilitan la valoración de la acción correcta e
incorrecta. Muchas están asociadas a señales y
objetos construidos que están incorporados al
espacio público. Ellas implican comportamientos
específicos de las personas, por lo que además de
regularlos, favorecen la educación, generando
formas de comportarse los ciudadanos.
M. A. Salcedo (2010) realiza un estudio
exhaustivo de las señales que aparecen en las
calles y su papel regulador en la conducta de las
personas. Las señales trascienden la interpretación
jurídica de ellas. Pueden ser: señales urbanas
que regulan el desplazamiento, marcadores de
trayectoria, direcciones, reguladores de conducta,
de advertencia, comerciales, publicitarias,
indicadoras de lugar, gráficas e institucionales.
63

�González Rivero

No solamente las personas que se encuentran
en los cruces de calles son los transeúntes,
porque aparecen otras. Allí afloran trabajadores
formales y no formales, tanto estatales como
no estatales. Componen el lugar diferentes
objetos constructivos que pueden ser viviendas,
comercios, servicios, edificios, y otros, con
significados y conductas esperadas. No siempre
la estética de ellos satisface el gusto de los
usuarios y también se dan comportamientos que
deslucen el espacio. Todo ese conjunto con un
significado y una influencia sobre las personas, va
enriqueciendo las prácticas de ciudadanía.
COMPORTAMIENTO CIUDADANO EN
CRUCES DE CALLES
El estudio fue realizado en dos períodos, de un
mes cada uno, a finales del 2019 y principios
del 2020. Se lleva a cabo por 12 observadores
que fueron capacitados previamente, tanto para
la temática como para el uso del método de la
observación. Este método se utiliza en el tipo de
observación natural, no participativa o externa,
directa, con registro de diario de campo y guías
para procesamiento de datos.
El total de observaciones fueron 100,
distribuyéndose 50 en cada uno de los espacios
estudiados, lo que da lugar a un total de 50
sujetos estudiados en cada cruce de calles y
un número considerable de observaciones de
indicadores. Los sujetos se seleccionan al azar.
Se observaron dos espacios públicos: el cruce
de calle L y la calle 23 en el centro del Vedado,
Municipio Plaza de la Revolución, La Habana
y el otro espacio, lo conforma el cruce de calles
Ave de los Presidentes (G) y la calle 27, en el
Vedado, Municipio Plaza de la Revolución, La
Habana. Ambos escenarios se caracterizan por
ser concurridos durante casi todo el día.
Un valor adicional que tiene el estudio es que
con estas observaciones hay un acercamiento a la
idiosincrasia de los ciudadanos de La Habana. Como
es sabido, en esta ciudad la mayoría de las personas
se trasladan en transporte público a diferencia de
otras ciudades del mundo en que no pueden tomarse
en cuenta dichas observaciones para ilustrar las
características típicas de las personas.
El cruce de las calles L y 23, toma como
punto de referencia el paradero de los ómnibus
que se encuentra delante de la heladería Coppelia,
teniendo al frente un Hotel en construcción en el
64

momento de la observación, a la izquierda el cine
Yara y a la derecha, separado las oficinas de la AIN.
En ese espacio se encuentran diferentes
objetos sociales. Entre ellos: objetos construidos:
como 9 viviendas, 7 centros comerciales y de
servicios, 1 centro de trabajo, 1 paradero de
ómnibus, 4 pasos peatonales, 1 escalera de acceso
a servicio. Objetos naturales: 4 jardines en centros
de comercio y servicio. En este escenario se
encuentran numerosos comerciantes informales
de alimentos y otros artículos, los que ascienden a
más de 20. Estos permanecen en el lugar durante
un período de tiempo en el día y se retiran, por lo
que de noche es un área más desierta. Existe un
obstáculo para la movilidad que lo constituye una
valla larga que abarca todo el espacio en la acera
de enfrente donde se construye el hotel. Esto
hace que muchas personas caminen a veces por
la orilla de la calle, lo cual puede ser peligroso.
Aunque el lugar tiene relativamente facilidad
espacial, el volumen de transeúntes provoca que,
entre los objetos construidos y la movilidad, dé un
alto grado de posibilidad de contacto físico entre
las personas. A esto también contribuyen los
comerciantes informales. Sus aceras son amplias
y en algunos tramos tiene el espacio verde hasta la
calle. El paradero no es tan grande, aunque tiene
espacio detrás, que le da capacidad de maniobra a
las personas para cualquier eventualidad. Además,
tiene una vía no vial que termina en el paradero.
La práctica ciudadana ha modificado el uso
social del mismo, ya que no es el lugar donde se
realiza la espera de los ómnibus. La intersección
de este cruce tiene una variedad de rutas de
ómnibus que irradian el resto de los Municipios,
es una arteria central de transportación y tiene
prohibido el paso de vehículos de alto tonelaje.
Esta situación y la existencia de la demandada
heladería Coppelia, hace que se entremezclen
los transeúntes y los usuarios de la heladería,
formando gran aglomeración y reducción de la
distancia social entre las personas. En todo el
frente de la heladería existe una reja que delimita
la propiedad estatal, ella está construida en el
límite de la acera, lo que constituye un área de
exclusión. Por esta razón, no existe zona de
seguridad entre la acera y la reja, cosa que no
permite la movilidad de la cantidad de personas,
en caso de emergencia. La reja podría alejarse
de la acera para dejar un espacio de seguridad, ya
que los jardines tienen área suficiente para ello.
Los árboles que están sembrados en canteros de
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Breve estudio del comportamiento ciudadano en calles de la Habana

las aceras, son de mediano tamaño por lo que no
afectan la visión de todo el escenario público.
Existen señales visuales urbanas con función
normalizadora de las acciones de los ciudadanos
y el movimiento de las personas, como lo son
las cebras en los pasos peatonales, los semáforos
peatonales, tablillas de rutas de omnibus.
La relación entre los objetos y las prácticas
ciudadanas se corresponden, ya que se hace uso
de la cebra, del semáforo, excepto del paradero.
En este espacio existen cestos de basura en tramos
específicos de las aceras. No obstante, la existencia
de tanto comercio informal ha contribuido a que
las personas se habitúen a detenerse para hacer
compras, utilizar los servicios y se configure
un tránsito constante entre los ciudadanos.
Asimismo, se presentan prácticas como conversar,
crear grupos, pasear en familia, aun cuando el lugar
no esté previsto para ello. Quizás estas prácticas han
dado lugar a un proyecto, comenzado, en el área de
estacionamiento detrás del paradero, que es amplia,
y en la cual aparecen algunas bancas para descanso
y en ocasiones, kioscos de ventas. Otra práctica
ciudadana que se manifiesta, que se considera
rechazable, pero se percibe en alguna medida, es el
cruce de la calle fuera de la cebra y sin el respeto del
semáforo, lo cual aún no es habitual.
Es un área tan céntrica, que no puede
dejar de considerar la existencia de objetos de
identificación de la ciudad y el país. En la propia
acera están incrustadas obras reproducidas de
cuadros de pintores cubanos reconocidos, en postes
adecuados existen colgadas fotografías grandes
de lugares de La Habana en conmemoración a
los 500 años, no se visualiza la bandera como
símbolo de identidad esencial.
Uno de los edificios más destacado en este
lugar, es el Hotel Habana Libre (antes Havana
Hilton). Es uno de los objetos construido, que
goza de prestigio y distinguido por su ubicación
en este céntrico lugar. Posteriormente, ganaron
más notoriedad los que se ubicaron en la Habana
Vieja, casco histórico de la ciudad, pero el Habana
Libre aún conserva su valor. En sus salones se
celebraron acontecimientos importantes a los
que asistieron personas destacadas en lo social,
lo intelectual y lo político. Uno de los objetos
valiosos lo constituye el gigantesco mural que
aparece en su fachada principal del hotel, creado
por la pintora cubana Amelia Peláez. Ese mural
ha tenido que ser restaurado y constituye un objeto
de imagen de la ciudad y valor patrimonial. No
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

obstante, en esa intercepción del cruce, la acera se
estrecha un poco lo que obstaculiza la movilidad.
En cuanto al cumplimiento de reglas
apreciadas en las observaciones realizadas a
los 50 sujetos, se pueden considerar: leyes del
tránsito (cruzar con semáforo, por la cebra),
utilizar cestos basura, uso adecuado de los
objetos del espacio público, no comer, ni fumar,
ni ingerir bebidas alcohólicas en la calle, hablar
en tono adecuado, vestir apropiadamente, se
encontró un 87%. El resto de las observaciones
se ubican en el incumplimiento de reglas, que
pueden ser lo contrario de las anteriores y otras.
Entre las que se incumplen están: no caminar por
la acera, cruzar sin respeto a las leyes del tránsito
(sin respeto a la cebra o al semáforo), no utilizar
los cestos de basura, no pedir permiso al pasar,
caminar utilizando celular, ingerir bebida, comer
en la vía, no respetar el orden en la fila.
Lamentablemente, aunque el por ciento que
incumple las reglas de comportamiento ciudadano
de los sujetos observados, tanto explícitas como
implícitas, no es elevado, basta para que se dé
una imagen desfavorable de la ciudad. A esto se
une que este tipo de conducta, que es sancionada
socialmente, cobra más visibilidad dentro de las
prácticas ciudadanas.
Las observaciones realizadas de forma
individual a los 50 sujetos, dan otra información
también interesante. A pesar de haber en el país
una mezcla de color de la piel de sus ciudadanos,
donde se dan tanto el color blanco, como el negro
y el mestizo, el 58% de ciudadanos que transitan
este cruce son de color blanco, el 20% es de color
mestizo y 22% es de piel negra. Es decir, que hay
un ligero predominio de la piel blanca.
En cuanto al sexo de los sujetos, se observa
un 60% de sexo femenino, un 46% de jóvenes
que predominan en las horas de la tarde; mientras
que el adulto tiene un 36% y predomina en horas
de la mañana.
Con relación a las observaciones realizadas
al vestuario, se encuentra que sólo un 5% puede
considerarse que lo presenta sucio y un 4% roto. Se
puede valorar que constituyen comportamientos
no apropiados para estos espacios. El 23% de las
observaciones muestra como prenda superior la
camiseta o el desmangado, que es lógico en un país
de eterno verano. Un 38% de las observaciones
muestran pantalones o jean o shorts como prenda
inferior. Sólo el 13% viste vestido muy corto.
El 52% de las observaciones muestran que se
65

�González Rivero

usan adornos, joyas, aditamentos. Se valora como
una práctica ciudadana de la imagen de esta ciudad.
Entre los objetos adicionales que tienen las personas,
las observaciones dan que el 19% lleva carteras e
igual por ciento bolsas de nylon, un 13% mochilas,
sólo un 2% lleva laptop. En este sentido, no existe
nada que caracterice al ciudadano que transita porque
puede llevar diferentes objetos. Si es algo a distinguir
que no se observa llevar consigo la laptop, esto
puede deberse a no ser habitual su uso en las tareas
cotidianas o en los lugares donde permanecen las
personas. Independientemente que las tecnologías no
son un objeto accesible para todo el mundo.
En cuanto al andar no hay diferencias en si es
lento o rápido porque se distribuyen equitativamente.
las observaciones. Un 40% avanza con otras
personas y un 42% de las observaciones muestran
que conversan; en cuanto al tono de voz se observó
un 35% habla en voz alta o muy alta. Con relación a
la utilización del espacio entre las personas, un 28%
toca al interlocutor, un 36% se aproxima y un 36 %
mantiene la distancia social y personal.
En estas últimas observaciones se aprecian
características idiosincráticas del nacional que
es sociable y abierto, generalmente habla en
voz alta y lo hace con cercanía a las personas,
dándole una utilización amplia al espacio físico
y también al espacio sonoro. Es una persona
muy expresiva tanto en sus movimientos
gestuales (mímica y pantomima) como en los
elementos paralingüísticos (mímica “vocal” y
“visual”) y extralingüísticos.
El cruce de calles de Ave de los Presidentes
y calle 27 es un espacio público concurrido,
pero no de igual magnitud que el anterior. En
él, no permanecen tanto estacionadas, pero sí en
movimiento, se observan muchas personas. Es
un lugar caracterizado por la presencia de varios
hospitales especializados que le rodean. El punto
de referencia es el paradero que existe en la Ave
de los Presidentes en dirección hacia la Plaza
de la Revolución. También tiene muy cercana
la Universidad de La Habana, especialmente
sus facultades de Arte y Literatura, Química,
Física, el Centro de Estudios de Administración y
Dirección y, el Estadio Universitario. Este es un
cruce de calles que conecta muchas ciudades de
La Habana, por lo que por ella transitan muchos
ómnibus urbanos.
Como objetos construidos en el espacio están
4 casas, 2 comercios y servicios formales (entre
ellos un expendio de gasolina), 3 cafeterías,
66

2 centros de trabajo, 1 parque, 1 residencia
estudiantil y un monumento. Es un cruce de calles
con tres áreas de parada de ómnibus, pero solo
una tiene construido el paradero. Éste tiene detrás
un área verde que garantiza la seguridad de la
movilidad en casos de emergencia. Esa área topa
con un gran parqueo de vehículos y algunas áreas
de descanso de las personas, con asientos para
ello. La avenida frente al paradero es de doble
vía y con varios carriles de tránsito de vehículos.
Es la denominada Avenida de los Presidentes
ya que en todo su recorrido se encuentran
monumentos a presidentes de diferentes países,
que han realizado una actividad meritoria por sus
pueblos. Frente al paradero está construido un
monumento de un tamaño considerable dedicado
al presidente José Miguel Gómez que gobernó el
país en 1909, la obra es de corte neoclásico y ha
permanecido a pesar del tiempo. En la otra senda
de la avenida está ubicada una parte del Hospital
Docente Calixto García, primero en vincularse a
la docencia universitaria y con larga tradición de
servicio verdaderamente humanitario.
Entre los objetos naturales se encuentran
jardines, áreas verdes y árboles que bordean las
aceras externas, son enormes y bellos los sauces
llorones del que descienden largos bejucos que
semejan lágrimas que caen; de ahí su nombre.
También el cruce tiene un espacio construido que
separa las dos vías, que constituye una franja de
seguridad y ornamental de la avenida. En esta
franja se ubican asientos públicos para el descanso
y recreación de las personas. Aunque esos objetos
indican la pertinencia de la práctica ciudadana de
descansar y recrearse, ellos no son tan utilizados
por las personas. Solo se ven, esporádicamente,
algunas personas disfrutando de ese lugar. No
se observan suficientes cestos de basura en
correspondencia con las personas que transitan.
Como se ha expresado, sólo uno de los lugares
para tomar el ómnibus tiene paradero, los otros
dos se tiene como práctica esperar en la acera,
que no son amplias, por lo que se aglomeran
personas en diferentes filas para diversos
recorridos. Tampoco existe protección en ellas
para el sol o la lluvia, el terreno es muy irregular
por las raíces de los grandes árboles que allí se
encuentran, lo que constituye un peligro para las
personas, especialmente las adultas mayores. En
este espacio existen señales para la regulación
del comportamiento de las personas como las
señalizaciones del tránsito. El paso peatonal que
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Breve estudio del comportamiento ciudadano en calles de la Habana

existe está muy alejado de las áreas de paradas
por lo que su función es limitada, no dando
protección a la mayor cantidad de transeúntes de
este espacio, no existe tampoco semáforos en esta
área, solo los gráficos del sentido de las vías y
señales de velocidad permitida. Esto hace que se
haya reafirmado la práctica de cruzar mirando a
los dos lados, se apresuren las personas y algunas
corran. En el monumento tampoco existen
señales para las prácticas ciudadanas, por lo
que las personas se sientan en las escaleras, los
niños patinan, lo que es contrario a las conductas
aceptables. Las personas también utilizan los
comercios y servicios que allí se encuentran.
Por las observaciones realizadas se tiene que
un 89% cumple las reglas, tanto explícitas como
implícitas. Las reglas que según las observaciones
se cumplen son: hablar en voz baja, no pisar el
césped, no arrojar basura en la calle, respetar
la fila de espera, no dañar los bienes públicos,
atender al cruzar la calle, pedir permiso al
adelantar a otra persona. Entre las reglas que
aparecen incumplidas están, en alguna medida,
hablar en voz alta, arrojar basura a la calle, ingerir
bebidas alcohólicas, distraerse al cruzar la calle,
uso inapropiado de los objetos con letreros, hacer
pregones en voz muy alta.
Este cruce de calles es muy agradable y
tiene la belleza que le da el verdor de sus áreas.
Su amplitud permite tener visibilidad hacia un
paisaje atractivo que concluye en el malecón
habanero, donde se percibe el mar.
En las 50 observaciones realizadas se
encuentra un 60% de sujetos con color de la piel
blanca, un 20% de color mestizo y un 20 % de piel
negra. Se aprecia que de igual forma hay un valor
superior en las personas blancas, no obstante, la
idiosincrasia del nacional, que es mezclada. Un
72% son del sexo femenino, un 28% son jóvenes,
38% son adultos y 14% son adultos mayores.
Sobre las observaciones a la vestimenta, se
encuentra que el 18% utiliza la camiseta como
prenda superior, 12% viste short como prenda
inferior. Un 6% presenta sucia la ropa y un 10%
rota. Un sujeto se encontraba descalzo. Estas
constituyen prácticas ciudadanas rechazables por no
cumplir normas implícitas de urbanidad. Se observa
que el 12% muestra vestido largo, más allá de la
media pierna y solo el 6% viste muy corto. Un 36%
tiene como prenda inferior el pantalón o jean. Aquí
se refleja que la mayoría de las personas cuidan su
imagen y aspecto personal, así como la higiene.
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

Con relación a los objetos personales ornamentales
se observa que un 62% tiene aditamentos, joyas,
espejuelos. Entre los objetos que les acompañan el
mayor por ciento es de las mochilas, con un 36%.
Le sigue un 26% con carteras y un 14% con bolsas
de nylon. Las laptops aparecen solo con un 8%. En
la mayoría de las observaciones aparece un objeto
acompañante. En este cruce aumenta el uso de la
laptop, lo que puede estar justificado por la cercanía
de las instituciones de la Universidad de La Habana.
El 50% de las personas están conversando
con otros. En cuanto al celular, el 30% usa el
celular. Es significativo que un 12% de sujetos
ingiere bebidas alcohólicas y 16% fuma. Estas
son conductas rechazables. En cuanto a la bebida
quizás sean promovidas por la percepción del
lugar amplio o con condiciones de recreación, no
obstante, es inadecuado. En cuanto al hábito de
fumar, en realidad el por ciento es bajo, tomando
en consideración que en este país ese hábito era
elevadísimo en cualquier edad. Se debe tener en
cuenta que es el mejor cultivador de tabaco del
mundo, codiciado por todos los países, sin que
medien buenas o malas relaciones diplomáticas.
Pero las campañas han sido muy fuertes y ha
disminuido mucho el hábito nocivo de fumar,
pero todavía se puede observar.
En la velocidad al caminar, los por cientos
están equiparados en lento y rápido por lo que no
se toma como característica. Un 28% habla en
voz muy alta o alta y en la utilización del espacio
se observa que un 18% toca al interlocutor y
un 36% se aproxima, solo un 2% mantiene la
distancia social adecuada. Esto como se ha visto
es parte de la idiosincrasia de los nacionales. Se
conoce que es efusivo, expresivo y abierto en
todas las expresiones del lenguaje tanto verbal
como no verbal.
CONCLUSIONES
El concepto de ciudadano es necesario verlo en
la actualidad con una visión más amplia, lo que
permite orientar mejor la formación. El hombre
es un ser social, que vive en sociedad y necesita
de los demás par su existencia. Esto obliga a
realizar prácticas ciudadanas de convivencia en
todos los espacios públicos.
La ciudad está llena de espacios, de objetos
naturales y construidos que ejercen una influencia
educativa en las personas y modifican sus
subjetividades. Se habla por algunos autores de
67

�González Rivero

tres dimensiones de la relación educativa y el
medio urbano: aprender en la ciudad, aprender de
la ciudad y aprender la ciudad.
De ahí que aparezcan nuevas ciencias como la
Pedagogía Urbana y la Neuroarquitectura y que,
por otra parte, hayan cambiado los conceptos
arquitectónicos para tener en cuenta más al ser
humano y el uso que hará de esos espacios.
Los cruces de calles constituyen espacios
públicos, no completamente estudiados, a donde
concurren muchas personas, en los que se da la
equiparación, se diluyen las desigualdades, se
expresa la cooperación, se adoptan roles transitorios
que llevan a comportamientos específicos que
se van asimilando por los ciudadanos. Es un
escenario de interacción entre las formas urbanas
y las prácticas sociales.
Los cruces de calles de La Habana que fueron
estudiados, muestran tanto sus fortalezas como las
debilidades que aún mantienen y que requieren
modificaciones de tipo arquitectónica y urbanística.
En las observaciones realizadas se puede considerar
cómo se expresa el espacio, con todos sus objetos,
en determinadas prácticas ciudadanas. La sociedad
cubana es muy compleja tanto por su origen como por
la población que la compone. Tiene características
que le son favorables como no tener diversidad
de etnias ni culturas, ser pequeña su población,
haber disminuido las diferencias sociales, no tener
analfabetismo, contar con la garantía de algunos
esenciales derechos sociales, todo ello contribuye a
dar homogeneidad a su ciudadanía y un contenido
específico a la subjetividad.
Por las observaciones realizadas se puede
valorar que en su mayoría los ciudadanos
estudiados tienen un comportamiento acorde
a reglas urbanas, gran parte de los sujetos
mantienen posturas favorables a la comunidad.
Esto no niega que se observan sujetos que
tienen comportamientos rechazables desde
el punto de vista ciudadano y que en sus
prácticas muestran que necesitan aumentar su
formación en este sentido.
Si se logra una mayor conciencia, una influencia
mayor de la ciudad para todos sus habitantes, La
Habana podría ser mucho más real y maravillosa
de lo que es en la actualidad. C

68

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Gónzalez, R. (2016). “Cap. 12 Acerca del concepto
de formación ciudadana”. En V. Ojalvo e
Y. Cortiza (Coords.) La Responsabilidad
Social Universitaria, paradigma de la nueva
universidad. México: Editorial Juárez del
Estado de Durango. 1ra edición, pp. 269-282
ISBN: 978-607-503-185-9
Gónzalez, R. (2018). “Las estrategias educativas
para la formación ciudadana según su
alcance y sentido”. En Revista Perspectivas.
Núm. 17, pp. 1-18 DOI https//doi.
org/10.15359/rp.17.3
Barrio, J. L. y Fernández, J. D. (2007). “La
Pedagogía Urbana como experiencia
educativa en adultos”. En Pulso. Núm. 30,
pp. 171-190
Cotto, L. (2016). “La pedagogía urbana, un camino
posible y necesario para las ciudades”.
80 grados, en Prensa sin Prisa. http://
www.80grados.net/la-pedagogia-urbanaun-camino-posible-y-necesario-para-lasciudades/ (Consultado 20 de marzo 2020)
Cuesta, O. J. (2010). “Pedagogía urbana,
convivencia ciudadana y aprendizaje por
reglas”. En Revista Educación y Desarrollo
Social. Núm. 2, pp. 176-188
Fuentes, J. (2019). “Espacio público y vida
cotidiana: hacia un cambio de teorías
en diseño urbano y arquitectónico”. En
Revista Contexto, Vol. XIII, núm. 19, pp.
39-47
García, A. (2019). “Ensenada imaginada:
representaciones urbanas desde la
niñez”. En Revista Contexto, Vol. XIII,
núm. 19, pp. 89-100
Gasca-Pliego, E. y Olvera-García, J. (2011).
“Construir
ciudadanía
desde
las
universidades, responsabilidad social
universitaria y desafíos ante el siglo
XXI”. En Revista Convergencia, Revista
de Ciencias Sociales. Vol. 18, núm. 56,
mayo-agosto, 2011, pp. 37-58
Lezcano, F. (2012). “Concepto de ciudadano,
ciudadanía y civismo”. En Revista de la
Universidad Bolivariana, Vol. 11, núm.
32, pp. 269-304
Martín, M. (2006). “Formación para la ciudadanía
y educación superior”. En Revista
Interamericana de Educación. Núm. 42
Milena, A. (2009). “La convivencia ciudadana: su
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Breve estudio del comportamiento ciudadano en calles de la Habana

análisis a partir del “aprendizaje de reglas”.
En Revista Colombiana de Educación.
Núm. 57, pp.28-45
Mockus, A. (2003). “Cultura ciudadana y
comunicación”. En Revista La Tadeo,
Núm. 8, pp. 106-111. www.utadeo.edu.co.
Consultado 24 de abril 2020
Nájera, E. (2008). “Esbozos para una pedagogía
urbana pertinente a los desarrollos
educativos en las ciudades”. En Polis [En
línea], 20 | 2008, Publicado el 19 julio
2012, consultado el 15 abril 2020. URL:
http://journals.openedition.org/polis/3421
Páramo, P. (2009). “Pedagogía urbana: elementos
para su delimitación como campo del
conocimiento”. Ensayos. En Revista
colombiana de educación, Núm. 57
Rincón, M.T. (2006). “Cultura ciudadana,
ciudadanía y trabajo social”. En Revista
Prospectiva, Núm. 11, pp. 45-65
Salcedo, M. A. (Comp.) (2010). Educación,
identidad y comportamiento ciudadano
en el espacio público. Cali: Editorial
Bonaventuriana. Universidad de
San
Buenaventura, Colombia.
Tlapalamatl, E. (2019). “La arquitectura como
producto del cerebro”. En Revista
Contexto, Vol. XIII, núm. 19, pp. 61-72

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

69

�Redefiniendo el concepto del remanente urbano: una
mirada en la ciudad de Mexicali, Baja California
Redefining the urban concept of the lost spaces: a look at the city of Mexicali,
Baja California
Recibido: mayo 2020
Aceptado: febrero 2021

Claudio Curzio1
Tonahtiuc Moreno Codina2

Resumen

Abstract

Hablar sobre los remanentes urbanos nos lleva a
reflexionar acerca de diversos espacios perdidos que
cotidianamente observamos en el paisaje urbano de
una ciudad, básicamente este fenómeno tiene que
ver con aquellos derechos de vías que van quedando
olvidados al costado de avenidas, vías férreas, ríos
ó incluso canales, también hablamos de aquellos
espacios bajo puentes o distribuidores viales, así como
de camellones o guarniciones inconclusas; en general
son aquellos fragmentos de ciudad que gradualmente
van resultando como sobrantes de un proyecto de
gran escala así como de una producción urbana
desordenada y especialmente descuidada en cuanto a
brindar atención (preventivamente desde la ejecución
del proyecto urbano) ó solución (correctivamente
desde los planes de desarrollo municipales). En la
actualidad los remanentes urbanos se presentan como
una forma de anti-espacio urbano y puntualmente
deben ser comprendidos como una tipología especifica
que pertenece al ámbito de los espacios residuales, y
en ese sentido el presente trabajo de investigación se
pretendió llevar más allá de un conjunto de reflexiones
teóricas debido a que también se expone un ejercicio
práctico, el cual estuvo enfocado en realizar un
levantamiento de casos de estudio en la ciudad de
Mexicali y donde fue posible detectar un total de 123
casos prácticos que fueron identificados dentro del
área urbana consolidada de esta ciudad.

Talk about the urban remnants leads us to analyze
about various types of lost spaces that we can see
on a daily basis in the urban landscape of a city,
basically this phenomenon has been related with
those rights of way that are being forgotten along
the avenues, railways, rivers or even canals, we
also speak of those spaces under bridges or road
distributors, as well as unfinished sidewalks or
central medians; so this type of lost spaces are those
fragments of the city that gradually turn out to be
leftovers from a large-scale project as well as from a
disorderly urban production and especially neglected
in terms of the proper caution (preventively from
the execution of the urban project) or the proper
solution (correctively from the plans of municipal
development). Currently, urban remnants are
presented as a form of urban anti-space and should
be specifically understood as a specific typology
that belongs to the field of the residual spaces, in
this sense, the current research work is more than
a set of theoretical reflections because a practical
exercise is also exposed, which was focused on
review and analyses some specific points in the
city of Mexicali and where it was possible to detect
a total of 123 practical cases that were identified
within the consolidated urban area of this city.

Palabras Claves:

urban lost spaces; residual spaces; urban anti-space

Keywords:

remanentes urbanos; espacios residuales; anti-espacio
urbano

1
2

Nacionalidad: mexicano; adscripción: Universidad Autónoma de Aguascalientes; correo: claudio7curzio@icloud.com
Nacionalidad: mexicano; adscripción: Universidad Autónoma de Aguascalientes; correo: tonahtiuc@hotmail.com

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

71

�Curzio, Moreno Codina

1. INTRODUCCIÓN
En la actualidad los remanentes urbanos se presentan
como un fenómeno que resulta recurrente y
paralelamente también se encuentra en constante
crecimiento, especialmente esto se acentúa en
aquellas ciudades que se encuentran en pleno proceso
de desarrollo; inclusive pareciera que la vocación de
dicho desarrollo urbano se va danto en el contexto
de una agenda muy apretada que esta manejada
por los intereses que dictan el ordenamiento
territorial y al mismo tiempo esto se va dando de
una forma tan acelerada que frecuentemente se
observa una carencia para brindar soluciones finas
y específicas en ámbitos relativos al diseño del
paisaje urbano. En ese sentido la complejidad de
poder atender esos temas radica primordialmente
en la lógica proyectual que rige actualmente
la transformación y evolución de la ciudad;
básicamente dicha lógica ha quedado enmarcada
bajo los criterios de racionalidad análogos a los
de la ciencia y la técnica. Con ello, arquitectos y
urbanistas han volcado su imaginar en pretender
ordenar el territorio teniendo como meta máxima
aquel progreso ilimitado que enalteció por siglos
el pensamiento moderno.
El surgimiento de los remanentes urbanos es
en parte un claro reflejo de ese pensamiento en
el que el hombre queda relegado a jugar papeles
secundarios dentro de su propia ciudad, diversos
factores políticos, económicos y culturales han
ido banalizando el contenido humano de la
arquitectura urbana y de los criterios que deben
regir el ordenamiento territorial.
Básicamente desde la primera mitad del siglo
XX (paralelamente con la llegada del automóvil)
ya era posible observar el surgimiento de una
crisis urbana, derivada entre otras cosas de esa
ruptura en la confianza ciega y desbordante hacia
el progreso científico-técnico, la cual ha venido
ensombreciendo la producción arquitectónica en
las diversas escalas que ésta se presenta; ya que si
bien es cierto que la creación de ciudad siempre
ha respondido a un único llamado de racionalidad
este hecho no precisamente ha representado
ser lo correcto. Probablemente el primer gran
parteaguas se dio en 1933 con la carta de Atenas
en donde claramente ya se ponía de manifiesto la
crisis que empezaban a experimentar algunas de
las grandes urbes de la época. Específicamente en
dicha carta se denunciaba la caótica situación y
la irracionalidad de amplios sectores urbanos de
72

aquella época. Concretamente se hace referencia
a las densidades excesivas, déficit de servicios,
escasa calidad ambiental, insalubridad, reparto
arbitrario de usos del suelo, estrechez de las
calles, tipologías residenciales insufribles y
globalmente se descalifica todo valor positivo a
las ciudades contemporáneas.
Sin embargo la carta de Atenas se quedó
rápidamente en un elemento obsoleto que
únicamente sirvió para comunicar buenas
intenciones y enfatizar el hecho de que existía
una crisis a nivel urbano, pero las medidas
tomadas al respecto por gobiernos é instituciones
en corto y largo plazo no resultaron congruentes
a la problemática, sino que por el contrario,
muchos especialistas como Peter Hall (1996)
se atrevieron a señalar que algunos de los
planteamientos urbanos de las últimas décadas
han resultado “autodestructivos” debido a
que se rigen principalmente por los intereses
económicos inmediatos. En los años setentas, el
urbanismo cambio totalmente y en los ochentas
parecía abocado a la autodestrucción. Daba la
sensación de que la planificación convencional y el
uso de planes y normas para reglamentar el uso de
suelo habían caído en total descrédito. En lugar de
regular el crecimiento urbano, el urbanista se había
dedicado a fomentarlo con todos los recursos que
tenía a su alcance. La idea que predominaba era
de que la ciudad era una máquina de crear riqueza
y que la función del urbanismo era engrasar esa
maquinaria. (Hall, 1996, p. 354)
De tal forma que desde la segunda mitad
del siglo XX y hasta la fecha, en gran parte
de las ciudades contemporáneas es posible
percibir que las redes de infraestructura urbana
(principalmente aquellas destinadas al transporte)
son en gran medida los principales ejes rectores en
la morfología de las ciudades y en consecuencia
rigen el sentido del crecimiento territorial y del
ordenamiento espacial. Esta situación se ha logrado
ver reflejada en cuanto a que la discontinuidad
y la fragmentación son características que
gradualmente se han vuelto más recurrentes,
básicamente se han venido transformado la ciudad
compacta en una ciudad dispersa (un conjunto de
fragmentos urbanos aislados). De tal modo que
la ciudad contemporánea ha configurado una
nueva estructura desde la necesidad de atender
las nuevas demandas de movilidad mediante la
construcción de nuevas redes tanto viarias como
ferroviarias. La influencia de la movilidad es una
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Redefiniendo el concepto del remanente urbano: una mirada en la ciudad de Mexicali, Baja California

de las claves de esta dispersión urbana (Berruete,
2017, p. 117). En forma muy particular, el
automóvil es el elemento que ha adquirido un
valor preponderante desde la segunda mitad
del siglo XX hasta nuestros días, pese a ser un
medio de transporte privado (y en muchos casos
no incluyente) las calles, avenidas, carreteras y
autopistas, se han consolidado como el principal
elemento rector en el ordenamiento territorial de
la urbe contemporánea.
Sin embargo, vale la pena mencionar que
previo a que se introdujera masivamente el uso
del automóvil, las ciudades estaban concebidas de
un modo distinto, generalmente existía un núcleo
primitivo cuya superficie estuvo delimitada
durante mucho tiempo por la necesidad de
efectuar los desplazamientos a pie ante la
inexistencia de sistema de transporte colectivo
(Zarate Martin, 2003, p. 120). De este modo
caminar por la ciudad dejó de ser una opción
para comunicarse entre los barrios y en su lugar,
usar el transporte público o un vehículo particular
se hizo casi obligatorio (Díaz Cruz, 2015, p.
68). Ese incremento brutal de la utilización del
automóvil en la ciudad, así alimentado, hace a
los técnicos municipales plantearse la necesidad
de ensanchar o duplicar las vías en altura, de
acomodar al automóvil lo que no se pensó para
él; los monstruosos pasos a desnivel de acero y
hormigón destrozan el paisaje urbano, atraen a
más coches hacia el centro y crean más atascos
de los que se pretendían solucionar; el presunto
remedio acelera el curso de la enfermedad, el
ahogo y la asfixia de la ciudad (García Bellido
&amp; Gonzalez Tamarit, 1979, p. 84). Paralelamente,
en el caso específico de Mexicali también es
posible observar que coincidentemente desde
la segunda mitad del siglo XX se ha venido
acelerando un proceso de metamorfosis urbana.
En primer término el crecimiento demográfico es
un primer reflejo de la evolución que ha venido
experimentando esta ciudad; concretamente en el
año de 1960 Mexicali contaba con una población
de 174,540 habitantes y en un lapso de cinco
décadas este número se elevó significativamente
hasta llegar a los 936,826 habitantes en el año de
2010 (INEGI, 2010).
Paralelamente la condición de ciudad fronteriza
también gradualmente ha ido condicionando que
la metamorfosis urbana en Mexicali vaya teniendo
una íntima relación con el crecimiento de la
diversidad en prestaciones de servicios y fuentes
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

de trabajo; por ejemplo la producción agrícola
dejó de ser la actividad económica principal en la
región, viéndose remplazada de forma paulatina
por la industria manufacturera y la prestación de
servicios. El acelerado crecimiento concuerda
con la intensificación de la industria en la región
fronteriza, de tal forma que de 1980 a 1998 el
número de empresas maquiladoras establecidas
en el municipio aumentó un 227 %, al pasar
de 79 a 180 (Vizcarra, 2019, p. 313 y 314).
De esta manera durante los últimos cincuenta
o sesenta años Mexicali ha experimentado un
crecimiento socio-económico que ha traído como
consecuencia una infraestructura urbana de mayor
complejidad (construcción de pasos a desnivel,
puentes, distribuidores y ejes viales, así como el
ensanchamiento de avenidas).
Sin embargo, todo este crecimiento se ha dado
de una forma desequilibrada y sin contrapesos
debido a que Mexicali carece de programas
parciales de desarrollo urbano, que conduzcan el
crecimiento de zonas específicas de la ciudad. De
igual modo, el equipamiento urbano es deficitario
en áreas verdes, recreativas, culturales y deportivas,
faltan áreas de estacionamiento en el centro de la
ciudad, así como la ocupación irregular de la vía
pública por invasión de comercios fijos, semi-fijos
y ambulantes; existe también una proliferación de
asentamientos humanos irregulares por diferentes
puntos de la ciudad, pues hay insuficiencia de
suelo y vivienda, consecuentemente originan
deterioro en algunos aspectos como el espacial
y el ambiental. Además, en la zona urbana
existe una gran cantidad de predios baldíos y
construcciones abandonadas, lo que genera una
subutilización del espacio y de la capacidad
instalada de los servicios (Padilla y Sotelo &amp;
Juárez, 2000, p. 101). En resumen, no hace falta
ser un especialista en materia urbana para poder
asegurar que Mexicali y muchas otras grandes
metrópolis han crecido desmedidamente hasta el
punto de encontrarse con un desbordamiento de
sus estructuras urbanas, muchas de las ciudades
de mediana escala ó provincias no han terminado
por redefinir su postura ante la nueva situación
económica mundial y en contraparte el ámbito
rural se encuentra en un profundo y cada vez más
angustiante rezago en un sector muy importante
de los países Latinoamericanos.
De tal forma que el problema del
desbordamiento de la escala urbana es sin duda
un ámbito que ha repercutido directamente en
73

�Curzio, Moreno Codina

una falta de cohesión al momento de pretender
realizar una integración del tejido urbano, y en
ese sentido entrando al tema de los remanentes
urbanos, es posible asegurar que en cuanto mayor
sea la escala de producción urbana, mayor será
la probabilidad de que el diseño en su conjunto
arroje fragmentos remanentes ó “sobrantes” ya
que existe una menor atención por el manejo
del detalle urbano; de cierta forma es válida la
expresión de que “lo pequeño es más urbano”.
Los monumentales ejes principales que aparecen
en los proyectos más característicos contribuyen
a crear un modelo unificado, mientras que la gran
escala perjudica al detalle y aplasta al individuo.
(Rosenau, 1986, p. 177). En síntesis, es posible
señalar que ese objetivo puramente técnico que
se ha venido dando en la producción urbana, se
ha sumado a un desbordamiento en la escala del
proyecto han llevado a que en la segunda mitad
del siglo XX la producción urbana en su conjunto
arroje una infinidad de fragmentos, espacios sin
uso, hablamos de remanentes urbanos...
2. MARCO TEÓRICO
Definición, clasificación y principales
características:
Son diversos los estudios que se han realizado en
relación a temas vinculados con el anti-espacio,
normalmente cada uno de estos autores ha acuñado
un término específico para referirse a fenómenos
urbanos muy concretos que pretenden explicar,
principalmente algunos de los conceptos más
usados son: espacios muertos, intersticios, espacios
residuales, vacíos urbanos, espacios abandonados,
espacios indefinidos, espacios indeterminados,
espacios perdidos, etc. “Se debe tener mucho cuidado
con la terminología, que se asocia con aquellos
espacios urbanos no utilizados. Cuando se trata
de elementos construidos, por ejemplo, el término
"vacante" se refiere a edificios abandonados. En
contraste con los terrenos vacíos que nunca tuvieron
ninguna forma de ocupación. Algunas definiciones
de espacio urbano no utilizado enfatizan el vacío del
terreno, en comparación con el entorno construido
circundante, el hecho de que no estén ocupados por
personas ni construcciones e infraestructura”. (Nefs,
2006, p. 49) Coincidentemente, en el caso específico
de los remanentes urbanos aún sigue predominando
una falta de claridad para definir y exponer la tipología
y las características de dicho fenómeno.
74

Figura 1. Diagrama que muestra la clasificación para
el estudio del anti-espacio

Fuente: Elaborado por los autores

En primer término, para lograr comprender
de forma amplia y concisa el significado del
remanente urbano es preciso remontarse a analizar
el significado del termino “residual”, es preciso
remontarnos a analizar el significado del término
como tal (desde el punto de vista etimológico)
podemos encontrar que el origen se deriva de la
raíz latina «residûum», cuyo significado textual
es el siguiente: «1. Parte ó porción que queda de
un todo ll 2. Lo que resulta de la descomposición
ó destrucción de una cosa. ll 3. Alg. y Arit.
Resultado de la operación de restar»3.
Tomando como base el significado nominal
del término “residual”, es posible afirmar que los
remanentes urbanos pueden ser comprendidos
como aquella parte o porción espacial que se
derivan de un proyecto urbano de mayor escala, se
trata de fragmentos urbanos que no cumplen con
una función definida pese a encontrarse físicamente
delimitados e inmersos en un entramado urbano. En
palabras de Francisco Berruete, se trata de aquellos
tipos que generan espacios atrapados dentro de
los nudos de comunicación se pueden considerar
como “islas” otro caso que se puede observar, es
el que aparece en los límites de infraestructuras,
básicamente en bordes de las nuevas autopistas que
generan este tipo de retazos. (Berruete, 2015, p.
189). De tal modo que, de manera más específica,
dentro de esta categoría de anti-espacio podemos
encontrar 3 diferentes tipologías (siguiente página):

3

Fuente: Diccionario de la lengua española (www. http://dle.rae.
es/?id=LxCxNlf)

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Redefiniendo el concepto del remanente urbano: una mirada en la ciudad de Mexicali, Baja California

Figura 2. Tipología que presentan los remanentes urbanos

Fuente: Elaborado por los autores

Básicamente en esta categoría de antiespacio podemos identificar que las diversas
variables tienen como un común denominador
el hecho de que se trata de espacios que fueron
quedando (sobrando) de diversos proyectos de
infraestructura urbana, como por ejemplo uno
de los casos más frecuentes es el de los derechos
de vía que surgen después del trazado de vías de
comunicación (vehiculares o férreas), así como
también es frecuente observar derechos de vía
que corresponden a infraestructura de diversas
instalaciones (primordialmente eléctricas y de
telecomunicaciones).
Figura 3. Ejemplo de remanente urbano, derecho de vía
(férrea) en Mexicali, B.C

Fuente: Fotografía por los autores

Por otra parte, existe el caso de ciertos
sobrantes derivados de la misma producción
urbana que van quedado aislados dentro de la
estructura urbana de una ciudad; específicamente
se trata de espacios remanentes que de igual
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

manera también surgen como un residuo que es
resultado de proyectos urbanos de gran escala
y están caracterizados por no cumplir con
ninguna función ni aportan nada a los habitantes
de la ciudad donde se localicen. Dentro de esta
categoría podemos ubicar los espacios sobrantes
que van quedando sin atenderse debajo de puentes
vehiculares o también por ejemplo se encuentra el
caso de los remanentes localizados en los nodos
de cruce de vialidades.
Figura 4. Ejemplo de remanente urbano, se trata de la
resultante de un nodo urbano localizado en El Paso, TX

Fuente: Fotografía por los autores

Coincidentemente con el surgimiento de esta
serie de sobrantes derivados de la producción
urbana, también destaca la presencia de los
subproductos urbanos, los cuales básicamente
se trata de una serie de espacios que también
comparten el mismo origen sin embargo la
diferencia radica en que los mismos habitantes
se han encargado de brindar un uso informal
o temporal, normalmente esa ocupación es
caracterizada por manifestarse de una forma
espontánea y desordenada. De manera específica
el término del subproducto urbano surge del
siguiente razonamiento: “Un residuo, que no se
produce intencionalmente, pero para el que el
proceso de producción ha sido adaptado de forma
que sea reciclable –in situ-, no es un residuo sino
un subproducto”. (Hannequart, 1993)
Este tipo de subproductos urbanos es común
que se observen justamente en esos espacios
debajo de los puentes vehiculares en donde han
dejado de ser lugares desolados para convertirse
en puntos donde se establecen comercios
informales. (Ver Figura 5 p. 76)
75

�Curzio, Moreno Codina

Figura 5. Ejemplo de subproducto urbano localizado en
Ciudad de México

Fuente: Fotografía por los autores

Por otra parte, los remanentes urbanos también
pueden manifestarse con la tipología del intersticio
ó espacios intermedios (“Interstices - Intermediate
spaces”). Es prudente señalar que después de revisar
la forma en la que se han venido usando ambos
términos es posible deducir que normalmente se
están empleando como sinónimos que apuntan
a un mismo significado. Sin embargo con el
objetivo de comprobar la anterior hipótesis, revise
el origen etimológico de la palabra Intersticio,
encontrando que dicho termino proviene de la raíz
latina interstitium, y cuyo significado nominal es:
“Hendidura o espacio, por lo común pequeño, que
media entre dos cuerpos o entre dos partes de un
mismo cuerpo”4.
Figura 6. Ejemplo de Intersticio localizado en la ciudad
de Bogotá, Colombia

Fuente: Fotografía por los autores

La anterior definición comprueba la equivalencia
entre los términos espacios intermedios é intersticios,
tratándose en ambos casos de espacios que fueron
quedando atrapados entre elementos de mayor
escala, entre los edificios inmersos dentro de la urbe,
en ese sentido vale la pena mencionar a Doreste
(2011) quien también manifiesta como característica
relativa a estos fenómenos urbanos el hecho de que se
perciben como un elemento con inexistencia desde la
mirada del hombre, dicho de otra forma, son espacios
que normalmente pasan desapercibidos.
“El intersticio acontece en los lugares de
en medio, justo en los márgenes provisionales
y anónimos. El espacio entre edificios puede
dejar un solar de descuidado bosque caótico
dispuesto al residuo. Una especial naturaleza
urbana de complicada estética, a la que se le da
la espalda. No se tiene en cuenta su existencia,
a excepción de algún grafitero casual que ve en
ella un soporte libre sobre el cual subrayar sus
ansias de identidad”. (Doreste, 2011, p. 276).
Este mismo concepto también se aborda desde el
punto de vista de otro autor, en este caso Giovanni
Maciocco (2008) utiliza el termino de espacios
intermedios para definir lo que el mismo llama
como áreas obsoletas que se encuentran olvidadas
en el desarrollo de las ciudades contemporáneas.
Este punto de vista resulta interesante porque
dentro de la definición que realiza Maccioco
profundiza su análisis al mencionar que no se trata
de un asunto unidimensional con características
meramente físicas (en cuanto a fungir como
límites territoriales) sino vas allá al mencionar
que se trata de zonas que pese a estar abandonadas
representan un interés a nivel cultural y son
espacios en los cuales debe predominar el
intercambio interdisciplinario para poder superar
(rehabilitar) dicho elemento urbano.
“Los espacios intermedios, entonces, entendían
no solo o no tanto como el límite zonas en el
sentido territorial, sino como zonas de interés
cultural e intercambio disciplinario, ya que los
intentos de "superarlo" constituían órdenes
culturales intentos que solo son posibles en
territorios externos a la metrópolis. En el contexto
de nuestras metrópolis contemporáneas, las
áreas fronterizas, obsoletas, olvidadas por el
desarrollo, se presentan así mismas con este
carácter”. (Maciocco, 2008, p. 137)

4

Fuente: Diccionario de la lengua española (www. http://dle.rae.
es/?id=LxCxNlf)

76

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Redefiniendo el concepto del remanente urbano: una mirada en la ciudad de Mexicali, Baja California

Sintetizando todos los conceptos que están
integrados bajo la categoría de los remanentes
urbanos, es posible señalar que básicamente
hablamos de elementos urbanos que de cierta
manera fueron quedando gradualmente olvidados,
atrapados y relegados entre el dinamismo
de la producción urbana. Tal y como señala
(Cléments, 2007, p. 12) este tipo de espacio por
lo general procede del principio de Ordenación.
En términos generales es posible asegurar que
de entrada esta forma de anti-espacio urbano
puede ser comprendida desde el punto de vista
de que existe una falta de responsabilidad por
parte del planificador urbano debido a que desde
la ejecución del proyecto urbano-arquitectónico
existe una desatención por parte del planificador
urbano. “En sentido, la planificación (en sus diversas
escalas) resulta ser el elemento preponderante
a depurar, y es que sin duda una de las grandes
cualidades del diseñador urbano es que aún sin que
todavía se haya materializado la obra ya puede éste
visualizarla mentalmente, incluso recorrerla y por
consiguiente resultaría indudable lograr reconocer
que se pudieran generaran en los nodos de cruce
este tipo de fragmentos. Sin embargo, el recorrido
virtual que realiza este creador de espacios no
hace por lo general una pausa para reflexionar
en torno a una propuesta que brinde una solución
ante estas partes o porciones derivadas, sino que
por el contrario la planificación del proyecto

primordial continua su ritmo de ejecución. Es
por ello que es posible afirmar que este tipo
de fragmentos urbanos, son resultado de una
indiferencia creativa por parte del arquitecto,
urbanista e ingeniero encargado de proyectar
aquella obra urbano-pública de gran escala”.
(Curzio, 2008, p. 69) y por lo tanto sin lugar a
dudas el remanente urbano es un fenómeno que
resulta prevenible y corregible.
3. METODOLOGÍA

El diseño de esta investigación es de tipo mixto,

vinculando los enfoques cualitativo y cuantitativo
para responder la interrogante planteada, así
mismo es una investigación transversal lo cual se
refiere a que se trata de un estudio realizado en
un tiempo específico, en este caso la recopilación
de los casos prácticos de remanentes urbanos fue
llevada a cabo en los meses de Enero y Febrero
del año 2020.
En primer término, se determinó la ciudad que
se pretendería analizar, en este caso se seleccionó
la zona urbana de Mexicali, Baja California.
Posteriormente se integraron 151 AGEB (Áreas
geo-estadísticas básicas que fueron obtenidas de
INEGI) y de esa manera se conformó un gran
polígono equivalente al área urbana de la ciudad
de Mexicali y que represento una gran área de
estudio equivalente a 7,435.83 hectáreas.

Figura 7. Mapa que muestra la integración de las 151 AGEB en la ciudad de Mexicali, Baja California

Fuente: Elaborado por los autores

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

77

�Curzio, Moreno Codina

El criterio para la selección de las AGEBS estuvo
en función de lograr establecer un gran polígono
que resultara incluyente en cuanto lograr conjugar
todas aquellas estructuras urbanas caracterizadas
por tener continuidad (interconexión entre ellas) y
que al mismo tiempo fueran zonas que estuvieran
plenamente consolidadas, lo cual evito considerar
zonas periurbanas que apenas se encuentran en
vías de consolidación. (Ver Figura 8)
Posteriormente mediante la interpretación
de Fotografías áreas ortogonales, se realizó un
levantamiento digital localizando casos específicos
(trazando polígonos individuales, identificando y
dibujando el perímetro de los remanentes urbanos
que fueron ubicados dentro del área de estudio).
Paralelamente se realizó un levantamiento físico
en campo para cotejar la información previamente
obtenida en el levantamiento digital, así como
fotografiar los casos más representativos.
Finalmente se integró la información empleando
un Software especializado en sistemas de
información geográfica (QGIS), con el objetivo de
generar una base de datos con toda la información
de los casos de estudio y paralelamente generar
los mapas y estadísticas que fueron objeto de la
presente investigación.

4. RESULTADOS
Una vez concluido el levantamiento de casos
prácticos en la ciudad de Mexicali fue posible
identificar 123 casos de remanentes urbanos que
al momento de sumar su superficie representa
un total de 29.20 hectáreas. Tomando como
parámetro que el área de estudio tiene una
superficie de 7,435.823 hectáreas, es posible
afirmar que la superficie correspondiente a los
remanentes urbanos representa un porcentaje
del 0.393%.
Después de revisar a detalle cada uno de los
casos de estudios es posible señalar que contrastan
las grandes diferencias que existen con lo que
respecta a la superficie de cada remanente urbano.
Específicamente el caso más pequeño (C-MX-013)
cuenta con una superficie de 33.14 m2, mientras
que el remanente urbano con la mayor superficie
(C-MX-120) cuenta con 13,818.89m2. Así mismo
cabe mencionar que la media (superficie promedio
considerando los 123 casos) fue de 2,374.32 m2.

Figura 8. Fotografía aérea que muestra el área de estudio en la ciudad de Mexicali, Baja California

Fuente: Elaborada por los autores

78

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Redefiniendo el concepto del remanente urbano: una mirada en la ciudad de Mexicali, Baja California

Figura 9. Tabla que muestra la superficie individual de los 123 casos de remanentes urbanos
localizados en la ciudad de Mexicali, Baja California

Figura 09 – Tabla que muestra la superficie individual de los 123 casos de remanentes
Figura 10. Mapa que muestra el trazo y localización de los 123 casos de remanentes
urbanos
urbanos localizados en la ciudad de Mexicali, Baja California. 13
en la ciudad de Mexicali, Baja California

Después de revisar a detalle cada uno de los casos de estudios es posible señalar que
contrastan las grandes diferencias que existen con lo que respecta a la superficie de cada
remanente urbano. Específicamente el caso más pequeño (C-MX-013) cuenta con una
superficie de 33.14m2, mientras que el remanente urbano con la mayor superficie (C-MX120) cuenta con 13,818.89m2. Así mismo cabe mencionar que la media (superficie promedio
considerando los 123 casos) fue de 2,374.32m2

13

Fuente: Tabla de autoría propia.

Fuente: Elaborados por los autores

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

79

�Curzio, Moreno Codina

5. PRINCIPALES HALLAZGOS
A continuación se profundiza más el análisis
mediante la exposición detallada de 5 casos
específicos de remanentes urbanos (C-MX-014,
C-MX-036, C-MX-040, C-MX-083 y C-MX085), concretamente dichos casos resultan ser
algunos de los hallazgos más representativos que
fueron detectados durante la investigación.
De manera específica en cada uno de dichos
casos se realizará una exposición que incluye
imágenes áreas de donde se localiza, así como
fotografías individuales que ayudan a lograr
comprender de mejor forma las características
físicas de cada caso en particular; así mismo
también se mencionan datos descriptivos relativos
a la superficie y las coordenadas de localización.
CASO: C-MX-014
Superficie: 2,824.76
Ubicación: Puente vehicular sobre Av.
Independencia (Colonia ex-ejido Zacatecas,
Mexicali, B.C.)
Coordenadas geográficas:
32°38'10.34"N - 115°27'38.16"O
Figura 11. Imagen área que muestra la ubicación del
caso C-MX-014

Fuente: Fotografía por los autores

El caso C-MX-014 es un notable ejemplo de un
remanente urbano que surge a raíz de un proyecto
de gran escala, surge como una resultante de la
construcción de un nodo urbano (en este caso el
puente vehicular ubicado en Av. Independencia
que sirve para cruzar las vías del ferrocarril).
Dicha obra dejo como consecuencia un par de
áreas que quedaron sin resolverse, por una parte,
se trata de un espacio olvidado (un intersticio) que
80

quedo debajo de donde inicia la rampa del puente
y por otra parte es posible observar un área lateral
que también quedo olvidada y encerrada entre el
límite de una propiedad privada y el costado del
puente. (Ver Figuras 11 y 12)
Figura 12. Fotografía del caso C-MX-014

Fuente: Fotografía por los autores

Tomando en cuenta la ubicación, tamaño y las
dificultades de accesibilidad resulta complejo pensar
en alternativas de solución para este remanente
urbano. En casos análogos la rehabilitación de este
tipo de espacios se ha enfocado comúnmente con
relación a contribuir en términos del paisaje urbano
mediante áreas verdes. Sin embargo, esa solución
pudiera no ser la indicada en este caso en particular
debido a la limitada accesibilidad con que se cuenta,
lo cual resultaría una problemática para cuestiones
de mantenimiento en el cuidado de áreas verdes. De
este modo pudiese encontrarse con una rehabilitación
más acertada si se considerara construir un talud de
concreto, al mismo tiempo que se considerara incluir
una red de drenaje para canalizar las aguas pluviales
que escurran por el talud.
CASO: C-MX-036
Superficie: 1,546.98m2
Ubicación: Calle Centauro del Norte (Colonia
División del Norte, Mexicali, B.C.)
Coordenadas geográficas:
32°36'55.50"N - 115°29'55.68"O
Con lo que respecta al caso C-MX-036 es posible
observar que se trata claramente de un derecho
de vía que probablemente fue planeado con el
objetivo de tener la posibilidad de extender la
anchura de la calle en algún futuro. Sin embargo,
parece complicado que esto pueda ocurrir debido
a que dicho derecho de vía se va reduciendo a lo
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Redefiniendo el concepto del remanente urbano: una mirada en la ciudad de Mexicali, Baja California

largo de dicha calle hasta el punto de desaparecer
(inclusive esta situación también queda de
manifiesto si se analiza a detalle la morfología
del perímetro del caso de estudio, debido a que
inicia con una anchura de 8.00mts y sin embargo
el polígono termina con una anchura de 6.20mts).
(Ver Figuras 13 y 14)
Figura 13. Imagen área que muestra la ubicación del
caso C-MX-036

Fuente: Fotografía por los autores

CASO: C-MX-040
Superficie: 195.98m2
Ubicación: Av. Eje Central (Colonia Santa
Monica, Mexicali, B.C.)
Coordenadas geográficas:
32°36'53.55"N - 115°29'36.26"O
En el caso C-MX-040 es posible observar que se
trata de un remanente urbano que surge como
resultado de la construcción de la avenida Eje
Central, en primera instancia se trata de un derecho
de vía que existía (previamente a la construcción
de dicha avenida) y posteriormente después de
concluida la obra, fue posible observar que surgió un
espacio intermedio entre el límite de las propiedades
privadas y el inicio de la nueva avenida. Tomando
en cuenta los anteriores antecedentes y además
considerando las características físicas de dicho
remanente urbano, es posible concluir que se este
caso debe ser considerado como un intersticio.
(Ver Figuras 15 y 16)
Figura 15. Imagen área que muestra la ubicación del
caso C-MX-040

Teniendo en cuenta las dimensiones de este
remanente urbano (aproximadamente 212 mts de
largo y una anchura promedio de 7.10 mts) y por otra
parte considerando que la calle donde se localiza este
caso en particular no es una vialidad de alta velocidad,
es posible asegurar que existen condiciones para
poder diversas opciones de rehabilitación urbana
(se podrían proponer áreas verdes con distintos
enfoques que pueden incluir por ejemplo un carril
para trotar o bien una ciclopista) así como áreas de
descanso; básicamente el polígono completo podría
transformarse en un parque municipal.
Figura 14. Fotografía del caso C-MX-036

Fuente: Fotografía por los autores

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

Figura 16. Fotografía del caso C-MX-040

Fuente: Fotografías por los autores

81

�Curzio, Moreno Codina

Por otra parte, considerando la reducida escala
de este caso en particular y también teniendo
en cuenta que no es una zona muy transitada
por el peatón (la avenida Eje Central es de alta
velocidad) se recomienda que la rehabilitación
urbana debiese estar enfocada en poder brindar
una solución en términos del paisaje urbano,
básicamente se trata de realizar una limpieza
y nivelación de la superficie con el objetivo de
posteriormente colocar vegetación adecuada a las
condiciones de la zona.
CASO: C-MX-083
Superficie: 1,314.16m2
Ubicación: Calle lago Coyoatlan (Colonia
Xochimilco, Mexicali, B.C.)
Coordenadas geográficas:
32°36'28.23"N - 115°26'33.19"O
Con lo que respecta al caso C-MX-083 se trata
de un derecho de vía que corresponde a la
infraestructura eléctrica de la ciudad, se trata de
torres y líneas con cableado eléctrico que corren
de forma paralela a la calle Lago Coyoatlan.
Concretamente este remanente urbano posee
una geometría de tipo rectangular y es posible
observar que en una parte del perímetro si cuenta
con una guarnición para delimitar el inicio de la
calle sin embargo en el lado opuesto no existe
ningún tipo de borde o limite, lo cual vuelve
confusa la delimitación física en esa parte de la
calle. (Ver Figuras 17 y 18)
Figura 17. Imagen área que muestra la ubicación del
caso C-MX-083

Fuente: Fotografía por los autores

82

De forma específica la rehabilitación de este
tipo de remanentes urbanos parece ser bastante
clara y sin muchas alternativas. Normalmente
debido a la limitante de poder edificar debajo de las
líneas eléctricas este tipo de espacios se resuelven
mediante la implementación de áreas verdes y en
este caso en particular habría también que pensar
en construir una guarnición (borde) perimetral
con el objetivo de establecer de manera clara los
límites entre la calle y el remanente urbano.
Figura 18. Fotografía del caso C-MX-083

Fuente: Fotografía por los autores

CASO: C-MX-085
Superficie: 1,561.00 m2
Ubicación: Cruce de Calle San Miguel el Grande
y vías del ferrocarril (Colonia Villa Mediterránea,
Mexicali, B.C.)
Coordenadas geográficas:
32°37'25.72"N - 115°27'9.26"O
Finalmente, al analizar este último caso de estudio
(C-MX-085) es posible mencionar que se trata
de uno de los tipos más comunes de remanentes
urbanos que pueden encontrarse en distintas
ciudades en el mundo, se trata de derechos
de vía que se localizan paralelamente en los
costados de las vías férreas que generalmente
van atravesando de forma lineal las estructuras
urbanas. En este caso el remante urbano se ubica
en uno de los principales nodos de la ciudad (es
el punto donde convergen las Avenidas Lázaro
Cárdenas y Adolfo Lopez Mateos).y cuenta
aproximadamente con 227 mts. de longitud,
teniendo en cualquier punto de su perímetro una
amplia facilidad de acceso (no existe ninguna
barrera física). (Ver Figuras 19 y 20 p. 83)
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Redefiniendo el concepto del remanente urbano: una mirada en la ciudad de Mexicali, Baja California

Figura 19. Imagen área que muestra la ubicación del
caso C-MX-085

Figura 20. Fotografía del caso C-MX-085

Fuente: Fotografías por los autores

Si bien es cierto que este remanente urbano
no presenta grandes muestras de marginación
urbana (la superficie esta nivelada y limpia, libre
de desperdicios) si se podría pensar en llevar a
cabo algún tipo de implementación urbana a nivel
paisajístico, frecuentemente este tipo de derechos
de vía (sobretodo los que encuentran plenamente
enclavados en los núcleos urbanos de las ciudades)
pueden aprovecharse como áreas de recreación para
los habitantes, en ocasiones se han implementado
corredores verdes que cuentan con pistas para trotar
o para circular en bicicleta.
6. CONCLUSIONES
Los conflictos propios de la naturaleza humana
provenientes de su deseo de posesión e instinto
territorial, la han motivado a delimitar su territorio
mediante señales y actitudes o huellas fisiológicas
como desechos orgánicos sólidos, líquidos y
olfativos o de una forma más elaborada podemos
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

pensar en elementos artificiales como bardas,
líneas, muros, enrejados, cercas, empalizadas,
ramas, objetos y materiales reutilizables, siendo los
principios de la apropiación del espacio territorial,
sin tener todavía en cuenta una delimitación
dimensional del territorio.
Sin embargo, la distribución territorial de las
capacidades y bondades naturales no es homogénea
y no se ha prodigado democráticamente a lo largo
y ancho de las grandes extensiones de la superficie
terrestre: surge la necesidad de desplazamiento
de un lugar a otro para obtener los satisfactores
de supervivencia nómada. Los impulsos de
movilidad perfilaron los caminos para los primeros
asentamientos humanos sedentarios que dan cuenta
del proceso en que, al tener bienes y productos en
demasía unos y faltantes otros, surge el intercambio
comercial con las dificultades inherentes a quienes
poseen mucho, poco o nada.
La producción artificial masiva de satisfactores
dio inicio a las actividades industriales a través
de procesos en serie reforzados y auxiliados
por máquinas y equipo que incrementó en
cantidad y calidad los objetos manufacturados,
bajo una premisa el dimensionamiento espacial
del territorio, fortaleciendo los espacios
sociales, laborales, comerciales e industriales
y habitacionales con un consumo recurrente
de territorio dentro de los núcleos urbanos,
para dar mayor certeza y legalidad a estas
actividades económicas, nace el Estado como
órgano regulador de las condiciones, lugares y
estrategias de desarrollo en los sectores agrícola,
minero, urbano e industrial, motorizadas tanto
por el sector público como el privado.
Así varias ciudades se transforman con el paso
del tiempo determinando sus aspectos jurídicos,
sociales, culturales, económicos, de desarrollo
urbano y los derechos de propiedad como capital
que descansa en un régimen de propiedad, en obras
de urbanización como medios de producción,
fuerzas productivas y relaciones de producción;
las modalidades en que se desenvuelven las
actividades económicas establecidas en zonas,
áreas o sectores de ciudades son revisadas desde
la óptica del cumplimiento de la normativa
aplicable a los espacios aptos y no aptos para el
desarrollo urbano y la protección de los recursos
naturales disponibles.
Derivado de la presente investigación es
posible mencionar que la ciudad de Mexicali
mantiene 123 remanentes urbanos en una fase de
83

�Curzio, Moreno Codina

gestión y valoración del territorio, reflejando el
proceso de evaluación de las transformaciones
productivas y las dinámicas territoriales que
ha experimentado en su diferentes etapas de
crecimiento urbano y su implementación de
las diversas actividades económicas, con una
visión estratégica promoviendo las reservas
de suelo aptas para el emplazamiento de una
diversidad de opciones para su disposición de
ocupación, contando con diferentes morfologías
de remanentes urbanos que conducen a
generalizar situaciones que mantienen tramos
vulnerables, espacios perdidos, espacios con
potencial de recuperación, espacios inactivos
sin una definición clara de los coeficientes de
ocupación y utilización del suelo, es decir, una
producción urbana dispersa y desordenada.
La ciudad de Mexicali debe tomar más en
consideración los espacios residuales existentes
determinando el control y las disposiciones
normativas y los atributos, características y
potencialidades de la tierra rural y el suelo urbano,
como factores que inciden en la posibilidad de
desarrollar socioeconómicamente territorios
y una mejor cohesión social del tejido urbano
existente; estando regulados concurrentemente
bajo los tres órdenes de gobierno a través de
la normativa que administra los derechos de
propiedad inmobiliaria.
En el orden municipal la regulación se ve
materializada, en un primer momento, con
el documento denominado “Constancia de
Alineamiento y Compatibilidad Urbanística”, el
cual señala tácita y explícitamente, de acuerdo
con planes y programas de desarrollo urbano
vigentes, las condicionantes y regulaciones que
administran la amplísima gama de modalidades
ejercidas en la utilización o usos del suelo
viables para la consolidación de objetivos y
propósitos propuestos para una mejor, óptima
y sustentable calidad de vida.
La interacción coordinada de los órdenes de
gobierno, define un espacio social multifactorial
disponiendo un alineamiento y derechos de vías
determinando una delimitación dimensional del
territorio. Por lo tanto las distintas manifestaciones
de espacios residuales son la expresión de la
lectura espacial del anti-espacio analizando la
subutilización de espacios debe ser el punto de
partida de una política de desarrollo urbano con la
premisa esencial de reconstruir el tejido social de
la ciudad de Mexicali y pormedio de las acciones
84

conjuntas entre los diferentes niveles de gobierno,
la iniciativa privada y la sociedad creara las
oportunidades de intervención necesaria de estos
123 remanentes urbanos.
Reconociendo la existencia de espacios públicos
que se encuentran muy deteriorados sin contar con
áreas verdes y con problemas de tipo social y casas
abandonadas y la falta de servicios en algunas zonas
de la ciudad, es oportuno sobre todo la participación
municipal en el fortalecimiento de áreas públicas
y de una mayor atribución a la reconstrucción del
tejido urbano social, el apoyo de las instancias
recaudadoras para coordinar el pago del impuesto
predial y derechos de las viviendas recuperadas y
por supuesto contar con las facilidades necesarias
para la obtención de licencias referentes a las
intervenciones físicas que se realicen en cualquier
polígono territorial de los espacios remanentes. C
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Berruete, F. (2015). Vacios urbanos en la ciudad de
Zaragoza (1975-2010) Oportunidades para
la estructuración y continuidad urbana.
(Tesis Doctoral). Universidad Politécnica
de Madrid, Madrid-España.
Berruete, F. (2017). Los vacíos urbanos: Una nueva
definición. Revista URBANO, 35, 114-122.
Cléments, G. (2007). Manifiesto del Tercer
Paisaje. Barcelona-España: Gustavo Gili.
Curzio, C. (2008). El origen y las características de
los fragmentos urbano-públicos residuales.
In Cuadernos Geograficos (Vol. 42).
Granada-España: Universidad de Granada.
Doreste, A. (2011). Intersticios urbanos: reflexiones
a partir de un caos. In CIUDADES (IM)
PROPIAS: La tensión entre lo global y lo
local (pp. 273 - 284). Valencia-España:
CIAE - Universitat Politècnica de València.
Díaz Cruz, N. A. (2015). Análisis del paisaje
residual en Bogotá. (Magíster en Geografía).
Universidad Nacional de Colombia, BogotaColombia.
García Bellido, J., &amp; Gonzalez Tamarit, L. (1979).
Para comprender la ciudad: Claves sobre
los procesos de producción del espacio.
Madrid-España: Nuestra Cultura.
Hall, P. (1996). Ciudades del mañana. BarcelonaEspaña: Ediciones Del Serval.
Hannequart, J. P. (1993). Le Droit European des
dechets. Bruselas - Belgica: Inst. INEGI.
(2010). www.inegi.org.mx.
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Redefiniendo el concepto del remanente urbano: una mirada en la ciudad de Mexicali, Baja California

Maciocco, G. (2008). Fundamental Trends in City
Development. United Kingdom: Springer.
Nefs, M. (2006). Unused urban space: Conservation
or transformation? Polemics about the
future of urban wastelands and abandoned
buildings. City &amp; Time, 2, 47-58.
Padilla y Sotelo, L., &amp; Juárez, M. d. C. (2000).
La dimención espacial del crecimiento
poblacional de Mexicali. Investigaciones
Geográficas, 43, 88 - 104.
Rosenau, H. (1986). La ciudad ideal: Su evolución
arquitectónica en Europa. Madrid-España:
Editorial Alianza.
Vizcarra, B. (2019). Despoblamiento en barrios
fundacionales fronterizos: el caso de
Pueblo Nuevo en Mexicali, México.
INTERSTICIOS SOCIALES, 18, 303 - 325.
Zarate Martin, A. (2003). El espacio interior de la
ciudad. Madrid - España: Editorial Sintesis.

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

85

�De Convento de San Francisco a Portales de Toluca.
Análisis sociohistórico del lugar
From Convent of San Francisco to Toluca Portals. Socio-historical analysis
of the place
Recibido: junio 2019
Aceptado: febrero 2021

Daniel Abner Hernández García1

Resumen

Abstract

La creación de edificios depende de dos rubros
importantes: la construcción y la edificación. Lo
invisible soporta lo visible, sin las historias y narrativas
de la sociedad no sería posible la generación de
referentes urbanos. Con esta inferencia se generó
un análisis sociohistórico del Convento de San
Francisco y su transformación en los Portales de
Toluca, observando los comportamientos sociales e
históricos que confluyeron en un lugar durante los
siglos XVI al XX, entendiendo al lugar como ese
espacio con una alta densidad espacio-tiempo, el
espacio en donde se gesta la intensidad del ser.

The creation of a building depends on two important
items: construction and building. The invisible
supports the visible, without the stories and narratives
of society it would not be possible to generate urban
referents. With this inference was generated a socio
analysis of the convent of San Francisco and its
transformation in the portals of Toluca, observing
the social and historical behaviors that converged in
a place during the sixteenth to twentieth centuries,
understanding the place as this space with a highdensity space-time, the space where the intensity of
the being is gestated.

Palabras Claves:

Keywords:

Convento de San Francisco; Portales de Toluca;
lugaridad

San Francisco Convent; Toluca portals; belonging

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción: Universidad Autónoma del Estado de México; doctor en Diseño por la UAEMex correo: danielabner@
gmail.com

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

87

�Hernández García

INTRODUCCIÓN
La creación y recreación del entorno urbano
depende en gran medida del conocimiento que se
tenga del mismo, su pasado y su presente. Uno
de los elementos que más atañe al conocimiento
del entorno urbano estriba en la historia de la
ciudad. La historia de la urbe se observa como
un cúmulo de acontecimientos en un espacio, es
decir, existe una densidad de espacio-tiempo que
lo caracteriza, convirtiéndolo en lugar. Mediante
la historia es posible delinear un perfil de la
ciudad que fue y posiblemente un bosquejo del
futuro hacia el que se dirige.
Se sostiene que todo edificio posee dos tipos
de elementos que cuentan la historia tanto material
como intangible del objeto en cuestión: la primera
es la construcción, es decir, el aspecto físico, la
fábrica del inmueble, materiales, medidas, colores,
entre otras. La segunda es la edificación, en la cual
se observan los elementos socioculturales que
permitieron la construcción: personajes, eventos
sociales, tradiciones dentro del inmueble, entre otras.
Basados en esta premisa, se realiza un análisis
histórico del lugar que ocupan en la actualidad los
portales de la ciudad de Toluca, Estado de México,
observando la gran densidad espacio-tiempo
depositada en el sitio, que durante los siglos XVI
al XIX contuvo al Convento Franciscano y desde
el siglo XIX a la fecha alberga a los Portales.
1. MICROHISTORIA: LUGAR Y
NARRATIVAS
La ciudad se manifiesta de acuerdo con un
tiempo y con una sociedad determinadas. Es
precisamente la sociedad, el ser humano en lo
individual y en conjunto, quien designa los giros
históricos que plantea una urbe, misma que es
producto de las relaciones que suceden entre sus
propios habitantes. Como afirma Latour (Latour
and Emile, 2010) la ciudad está hecha de las
historias y las relaciones entre los habitantes y los
objetos. Lo invisible sustenta a lo visible.
Al tratar sobre dichas relaciones, se hace
indispensable el conocimiento sobre los relatos que
cohesionan dichas asociaciones. Algunos autores
los denominan narrativas, las cuales pueden
llegar a convertirse en mitos que se erigen en el
espacio-tiempo como referentes indiscutibles del
rostro de una ciudad. Es importante hacer hincapié
que no se pretende únicamente hacer referencia
88

de las características físicas de algún elemento
construido, sino a la relación entre dicho elemento
y el ciudadano, vinculados mediante una narrativa.
Dado el carácter histórico que se plantea en el
documento, resulta conveniente mencionar que se
observan dos tipologías de la historia: la historia
patria, la “oficial”, la académica; y la historia, que
Luis González y González denominó “historia
matria” también conocida como Microhistoria.
Ésta contempla lo cotidiano, la historia lenta y
muy cercana, la historia que conlleva a lo local:
inclusive a la misma anécdota.
Esta última tipología se genera en ámbitos
mucho más cercanos, más locales y familiares:
la microhistoria incluye las costumbres y
tradiciones de un lugar, sus fiestas, sus ritos y
rituales, elementos que generan identificación del
ciudadano con su urbe, pues con ellos se forja la
idea de “lugar” y no solo la imagen de un espacio
vacío. Heidegger, usando el concepto “bauen”,
afirma que los espacios reciben su esencia de los
lugares y no del mismo espacio (Seguel Briones,
2001). Esta idea fue bastante controversial en su
tiempo, dado que se vincula con el nazismo.
Haciendo a un lado las exacerbaciones
nacionalistas, resulta relevante mencionar que la
idea de pertenencia, pero sobre todo de idealizar
el lugar de origen, es algo bastante común en
el ser humano. Salvador Azuela menciona:
“El mexicano que no siente nostalgia por su
provincia, representa un caso muy raro” (Azuela,
1965: XII). Así, la Microhistoria se presenta como
un medio de recuperación de la memoria personal
que posibilita su transformación en memoria
colectiva, memoria urbana. Esa nostalgia por
el terruño no es otra cosa que la lugaridad o
pertenencia que el individuo posee de su ciudad y
que se basa en la memoria personal.
Las tradiciones orales, leyendas, narrativas
y relatos, fomentan el conocimiento y
reconocimiento del ciudadano con su hábitat.
Permite la continuidad en el tiempo, y ubica al
individuo en el lugar, como lo menciona Muntañola
(Muntañola Thornberg, 2009), provocando
la existencia de multiplicidad de relatos, de
historias, todas válidas, todas necesarias para
explicar la ciudad. “…las ciudades antiguas se
desplantaron sobre historias… incluso los ritos
de fundación están también inmersos dentro del
universo de la narrativa para ser recibidos por
los futuros ciudadanos y se apropiaran de ellos”
(Rubio Gutiérrez, 2014: 46).
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�De Convento de San Francisco a Portales de Toluca. Análisis sociohistórico del lugar

Ángel Garibay menciona que “Hacer patria
tiene un requisito indispensable. Conocer lo que
es para saber lo que puede ser” (Garibay Kintana,
1965: XI). El interés que la ciudad despierte en los
habitantes será proporcional al nivel de pertenencia
que los ciudadanos posean de su urbe.
2. CONVENTO DE SAN FRANCISCO
Son pocos los edificios que perduran en la memoria
de la ciudad a pesar de que hayan desaparecido.
Tal es el caso del Convento de San Francisco de
Toluca, posiblemente uno de los edificios de mayor
importancia en el desarrollo urbano de la ciudad a
través de su historia. Al momento de desparecer
engendró a otro ícono en la actual memoria
colectiva: los Portales.
La historia de Toluca está profundamente
ligada a la orden religiosa de los franciscanos.
En el siglo XVI, después de la conquista de
los poblados indígenas, los españoles pudieron
lograr adquirir gran cantidad de bienes que en
su país no hubieran tenido. Muchos de ellos
de hicieron señores de haciendas, vivían con
suntuosidad y para ello demandaban trabajo
excesivo y constante de los mismos indígenas, lo
que condujo a una crisis socioeconómica. Miguel
Salinas menciona que en 1524 llega a la Nueva
España el Apostolado de Anáhuac, una falange
de frailes franciscanos, doce en total, dispuestos a
evangelizar a los nativos.
La presencia de tales personajes produjo
curiosidad en las mentes indígenas, pues a
pesar de ser españoles, se comportaban de
forma completamente diferente a los soldados
conquistadores. Llegaron inclusive a tener
lástima de los propios religiosos, repitiendo
constantemente “motolinia” que significa
“loco, enfermo, pobre” pero no en el sentido de
pobreza, sino con condescendencia (De la Torre
Villar, 1998: 567). Al saber esto, Fray Toribio
de Benavente decide adquirir el nombre de
“Motolinia”.
La catequización en Toluca inicia por lo tanto
en 1525, y con ello, las primeras construcciones
religiosas. Miguel Salinas hace referencia a un
documento del Archivo General y Público de la
Nación, el tomo 2742 del ramo de tierras, en donde
se menciona al cacique matlatzinca convertido
al catolicismo y bautizado con el nombre de
Fernando Cortés (Salinas Alanis, 1965: 32).
Debido al extravío o inexistencia de
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

documentos, la fecha exacta de la construcción
del Convento de San Francisco no es clara, sin
embargo se puede inferir mediante las actividades
realizadas por los franciscanos en Toluca, por lo
que “…desde la cuarta década del siglo XVI, hubo
en Toluca franciscanos que vivían en comunidad
y que habitaban un convento” (Salinas Alanis,
1965: 35).
En un intento por recuperar aspectos históricos
del Convento de San Francisco, en 1688, Fray
Alonso de Hita decide hacer uso de información
testimonial, recurriendo a los descendientes de los
fundadores del Convento. Así localiza a Pascual
de Angulo, bisnieto de Juan Cortés Coyotzin, rey
de los matlatzincas:
“Afirmó también que sabía por tradición que
cuando se trastó de construir el convento de
San Francisco, algunos religiosos pretendían
edificarlo en el sitio conocido como las Trojes
-al pie de los cerros, entre santa Bárbara y
San Luis- y otros donde está la Ermita de San
Juan Evangelista -hoy San Juan Chiquito-;
pero siendo ambos puntos unos sitios
desacomodados, por hallarse entre cerros,
se optó por un lugar situado en la planicie”
(Salinas Alanis, 1965: 37).
Debido a esta decisión, el recién converso
Juan Cortés Coyotzin decide donar un solar,
cuyas medidas aproximadas eran 270 metros de
largo, de oriente a poniente, y 180 de ancho, de
norte a sur (Salinas Alanis, 1965: 40). Además
de donar el solar, Juan Cortés decide demoler
sus casas ubicadas en San Luis Obispo y usar
ese material para la construcción del templo
franciscano. Miguel Salinas menciona que
posiblemente las mencionadas casas o palacios
de Juan Cortés eran en realidad dependencias del
teocalli, o inclusive el miso teocalli para Tolotzin
(Salinas Alanis, 1965). En este gran terreno se
ubican actualmente la Plaza González Arratia y
los Portales. De acuerdo al mismo autor, en 1575
se celebra la primera misa en la nueva iglesia
franciscana, después de años de evangelización
(Salinas Alanis, 1965: 39).
A mediados del siglo XVI se construye en
dicho terreno la Capilla de la Santa Cruz de los
Otomites, asimismo algunas habitaciones para
los franciscanos. Posterior a ello, se construyó
“…la iglesia de San Francisco y sus capillas;
el convento y sus amplias dependencias; luego
89

�Hernández García

la iglesia de la Tercera Orden y los edificios que
le están anexos; y en el transcurso de los años,
todas las demás construcciones…” (Salinas
Alanis, 1965: 41). Todo el solar fue limitado
perimetralmente: la parte del cementerio tenía
una serie de arcos invertidos, la de la huerta del
convento solo era un muro.
Basándonos en un plano del Convento de San
Francisco, obtenido en el Archivo Histórico de
Toluca, se observan los nombres de las calles que
corresponderían en la actualidad a los siguientes:
Calle Real es la actual Avenida Independencia,
Calle del Maíz actual Andador Constitución,
Calle de San Francisco corresponde a la Avenida
Hidalgo y la Calle de Riscos es la actual calle de
5 de febrero. El mismo plano es analizado por
Nicolás León (León, 1969: 61), destacando los
siguientes elementos:

·
1 – Iglesia de la Santa Veracruz
·
17- Sacristía de la Iglesia
·
20- Patio del Convento
·
34- Iglesia de San Francisco (Iglesia Grande)
·
38- Capilla del Rosario
·
54- Iglesia del Tercer Orden
·
55- Antigua Capilla de San Pablo edificada
en 1575, en la cual se celebró la primera misa.
Actualmente, lo único que subsiste del antiguo
Convento es la Iglesia de la Santa Veracruz,
la Capilla Exenta y la Parroquia del Sagrario,
antigua Capilla del Tercer Orden. En reciente
visita a las oficinas de dicha parroquia se logró
fotografiar el único arco que permanece de lo que
fue la Capilla de la Santa Cruz de los Otomíes,
arcos que están representados en el plano con el
número 55.

Figura 1. Redibujo basado en el plano del Convento de San Francisco elaborado por Carlos Suárez (León, 1969)

Fuente: Elaborado por el autor

90

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�De Convento de San Francisco a Portales de Toluca. Análisis sociohistórico del lugar

Figura 2. Arco de la Capilla de Santa Cruz de los Otomíes
(abajo y derecha)

Se observa de igual manera, que la Iglesia de
San Francisco (número 34 en el plano anterior)
tenía el acceso ubicado hacia el Poniente, al igual
que todas las iglesias de la misma orden. De los
aspectos arquitectónicos se menciona:
“La fachada de la iglesia no ostentaba
primores arquitectónicos; era de una pobreza
verdaderamente franciscana… La puerta
del templo era de medio punto… Al lado
septentrional de tan pobre fachada, unida
a ella se alzaba la torre, cuya elevación
puede calcularse entre cuarenta y cincuenta
metros. El basamento de la torre era…un
tronco de pirámide cuadrangular” (Salinas
Alanis, 1965: 46).
Salinas se aventura a dar medidas aproximadas
de la nave de la iglesia, mencionando que pudo
haber tenido 52 metros de longitud por 14 de
anchura, es decir, no había crucero pues era una
sola nave. El techo era de:
Fuente: Fotografías por el autor

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

“…tijera formado por un armazón de vigas de
cedro, cubiertas por gruesas tablas de la propia
91

�Hernández García

madera, y ésta a su vez, forrada con gruesa
lámina de plomo. Por el interior, la techumbre
ostentaba hermoso artesonado, hecho con
listones de madera, primorosamente combinados,
que ofrecían a la vista bellas figuras doradas y
pintadas de diversos colores, principalmente de
rojo” (Salinas Alanis, 1965: 51).
El mismo autor menciona que dicha madera
pudo haber sido sustraída de los bosques antiguos
de Santiago Tlaxomulco, que llegaban hasta los
límites de la ciudad de Toluca.
El Convento de San Francisco llegó a ser
conocido en la Nueva España como un centro
educativo de alto nivel. Fray Jerónimo de
Mendieta menciona que “…la casa de Toluca
es única para este propósito del estudio, porque
tiene todas las partes que se requieren, y a
esta causa la habían de dedicar para perpetuo
estudio” (Salinas Alanis, 1965: 53). La biblioteca
que poseía el Convento llegó a ostentar, de
acuerdo con Fray Luis Malo, cerca de 9 mil
volúmenes, mismos que durante la Reforma,
fueron trasladados al Convento del Carmen y de
ahí fueron cedidos al Instituto Literario de Toluca
(Salinas Alanis, 1965).
El Convento de San Francisco fue determinante
en la conformación de la naciente ciudad de
Toluca. Dentro de sus muros se sucedieron hechos
determinantes en la vida de la ciudad. El 29 de
febrero de 1824 (Salinas Alanis, 1965) se juró
obediencia al Acta Constitutiva de la Federación
Mexicana, ceremonia a la cual asistieron las
autoridades eclesiales y representando al gobierno
municipal, estuvo José María González Arratia en
su papel de Presidente Municipal.
Sánchez Arteche (2013) apunta dos hechos que
determinaron la desaparición del antiguo complejo
conventual franciscano en la ciudad de Toluca. El
primero está representado por las Leyes de Reforma,
que irrumpieron en la provincial vida de la naciente
ciudad a mediados del siglo XIX. En dichas leyes se
establecía, entre otras cosas, la supresión de fueros
del clero y el ejército, la obligación de vender casas
y terrenos a instituciones civiles y eclesiásticas, la
prohibición del cobro de derechos y obvenciones
parroquiales así como el diezmo, la nacionalización
de los bienes eclesiásticos y la exclaustración de
monjas y frailes.
El segundo hecho ocurre en 1860, cuando un
cañonazo de los generales conservadores Miguel
Miramón y Leonardo Márquez (apodado el Tigre
92

de Tacubaya) destruyó el altar de la Iglesia de
San Francisco (Salinas Alanis, 1965), en un
intento por sorprender a los generales liberales
Felipe Berriozábal y Santos Degollado. Hay
relatos que mencionan el altar no fue lo único
que sufrió daños, sino el edificio completo, pues
dicho cañonazo se disparo hacia la torre del
campanario, misma que cayó sobre el techo de
la nave principal (Sánchez Arteche, 2013: 104).
Sin embargo, se observa necesario agregar un
tercer hecho, mismo que será tratado en el siguiente
apartado, y que traería como consecuencia la
desaparición paulatina del Convento: la construcción
de los Portales.
3. LOS PORTALES
Si bien la etapa colonial de la ciudad de Toluca
está íntimamente ligada a la orden franciscana,
los primeros años de la etapa independiente se
vinculan sin duda a un personaje originario de la
misma ciudad de Toluca: José María González
Arratia.
Dedicado al comercio, González Arratia
se desempeñó como abastecedor de cárnicos,
labrador, entre otros, pero el oficio que definió
su presencia en Toluca fue el de constructor. Sin
estudios especiales, González Arratia comenzó
a construir casas habitación, tiendas, e inclusive
obra pública (Salinas Alanis, 1965).
En 1830 surge el Estado de México como
entidad independiente a la capital del país,
trayendo como consecuencia la búsqueda
del lugar indicado que pudiera recibir a los
Supremos Poderes. Salinas (1965) menciona
que los funcionarios de gobierno salieron de
la Ciudad de México junto a sus familias, y no
encontraron inmuebles propios para habitar, ya
que el numero de edificios vacíos estaba muy
disminuido. Ya desde 1826, el entonces secretario
del Ayuntamiento Manuel de Izaguirre pretendía
darle un mejor uso al espacio de la huerta del
Convento de San Francisco. Fue durante el
periodo municipal de Luis Madrid, y con el apoyo
del gobernador Melchor Múzquiz, que se lograron
resolver las dificultades que imposibilitaban el
proyecto. Alfonso Sánchez Arteche señala las
razones que según Luis Madrid, sustentaban la
existencia del proyecto:
“Un aumento de puntos de comercio que hace
aumentar las relaciones de los pueblos…
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�De Convento de San Francisco a Portales de Toluca. Análisis sociohistórico del lugar

un lugar de recreo y desahogo para los que
cansados de las fatigas del día desean la
concurrencia o sociedad…un crecimiento
en el numero de habitaciones, cuya falta es
hoy muy palpable, un impulso a las artes que
tengan que emplearse en su fabricación, un
nuevo recurso y seguro a las arcas municipales
y acaso un estimulo que despierta el espíritu
de empresa, que por desgracia duerme
aletargado en este país” (Sánchez Arteche,
2013: 102)
González Arratia logró formar un grupo
de inversionistas para que comprara cada uno
una fracción de terreno del Convento de San
Francisco. Dicha acción obligaba al comprador a
que edificara por si mismo una casa en el terreno
correspondiente.
El 6 de febrero de 1832 se dio inicio a la
obra de los portales (Salinas Alanis, 1965: 186),
comenzando con 6 casas, construyendo un total de
19 residencias. Miguel Salinas (1965) menciona
detalladamente los nombres de los dueños originales
de tales construcciones. El costo total de la obra fue
de $164,500 pesos (Salinas Alanis, 1965: 188). En
1833 surge una epidemia de cólera en la ciudad,

reduciendo considerablemente la población de
Toluca, por lo que la construcción se interrumpió.
Posterior a ello se reinician las actividades, con
tanto empeño que cuando en 1835 Carlos María de
Bustamante visita Toluca, describe:
“En la nueva portalería…conté quince
faroles hermosísimos de cristal, pendientes de
los techos, con reverberos. Hay en el mismo
Portal una Gran Sociedad y cafés decentes,
al parecer; no entré en ninguno, pues estas
casas son el centro y asilo de la gente baldía y
holgazana. Allí hay algunos talleres de sastres
y cajones salientes en el mismo Portal, con
uno bien provisto de muñecos de mala mano
para los niños” (De Bustamante, 1969: 55).
De acuerdo con Miguel Salinas (1965), al
concluir la construcción en noviembre de 1836,
González Arratia gestionó, en beneficio del
Ayuntamiento, el cobro de un impuesto específico
para cada puesto comercial que fuera a colocarse
en los nuevos portales, aunque como se mencionó
en párrafos anteriores, el Presidente Municipal
Luis Madrid ya contemplaba la aplicación de
rentas como fuente de ingresos para el municipio.

Figura 2. Redibujo del plano de subdivisión del Convento de San Francisco (León, 1969)

Fuente: Elaborado por el autor

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

93

�Hernández García

Resulta interesante que, en reiteradas ocasiones,
los elementos referenciales de una ciudad no
necesariamente se rigen por cánones estéticos
definidos o en boga. Las mismas crónicas de la
construcción de los portales de Toluca mencionan
la evidente desproporción en los arcos y la
ausencia de estilo arquitectónico, aunque lo
llegan a vincular con el toscano. De acuerdo con
Miguel Salinas (1965), la altura total de dicha
construcción llegaba a las doce varas, es decir,
10.06 metros. Se menciona la existencia de dos
niveles: el inferior conteniendo a los arcos que
definen los portales, y el superior mostrando los
balcones. Como se ha mencionado, cada fracción
de terreno generó una casa “… de bastante
capacidad y muy buena distribución en sus piezas
para que pueda alojarse cómodamente una
familia rica” (Salinas Alanis, 1965: 189).
La altura de cada arco es de 4 varas, que en
metros representan 3.981. Los pilares son de base
cuadrangular con una vara de ancho o cerca de
los 83 centímetros de cada lado. Los muros son
de adobe y los arcos fueron hechos con piedra
y ladrillo. Ésta primera etapa de construcción
generó 81 arcos, de los cuales, 37 se encontraban
en el actual andador Constitución, antigua calle del
Maíz, y 44 en la actual avenida Hidalgo, antiguas
calles Matamoros y Morelos. Carlos María de
Bustamante señala “…la nueva portalería…
que es mucho mas ancha y aun doble de la del
Portal de Agustinos” (De Bustamante, 1969: 55),
haciendo referencia a la construcción ubicada en
la ciudad de México. El ancho de los portales
de Toluca para el libre paso es de siete varas o
5.86 metros, cubriendo una longitud total, en su
primera etapa, de 384.6 metros o cuatrocientas
cincuenta y nueve varas (Salinas Alanis, 1965).
Figura 4A. Los Portales de Toluca. Óleo de Luis Coto
de 1887, después de la segunda etapa de construcción
a instancias de Buenaventura Merlín

94

Figura 4B. Portales de mercaderes y agustinos de la
Ciudad de México

Fuentes: 4A - http://smgeem.blogspot.mx/2015/02/
acontecimientos-y-destellos-de-la.html; 4B - http://www.
elcentrohistorico.com.mx/lugares-portal-de-mercaderes.html

En 1850 algunos vecinos de la ciudad de
Toluca plantean la necesidad de una nueva iglesia
Parroquial ante el guardián del Convento, ya que
se pretendía que dicha construcción estuviera de
acuerdo con el crecimiento y desarrollo económico
que apuntaba la ciudad. Para dar su consentimiento,
el fraile Mariano de la Peña solicitó se asegurara
una suma de $50,000.00 que era el estimado de la
obra, sin embargo solo se reunieron $10,000.00.
Aunado a lo anterior, en las juntas de trabajo que
se tenían para definir el proyecto, hubo varias
discrepancias con respecto a la ubicación de la
construcción: algunos, apoyados en opiniones de
los arquitectos Aranda y Robles Pezuela, querían
colocar la iglesia frente a la plaza principal; otros
a un lado de la antigua parroquia, y algunos
más pretendían que se construyera el nuevo
edificio envolviendo la antigua parroquia a fin
de demoler a esta última solo cuando estuviera
lista la nueva (León, 1969).
Sin embargo, este primer intento no prosperó
y el desánimo llegó pronto. Años más tarde, en
1866 el fraile Buenaventura Merlín rescató la idea
de construir una nueva iglesia. Con el permiso del
arzobispo Lázaro de la Garza y Ballesteros y las
gestiones del mismo fraile Merlín, en julio de 1867
se toma la decisión de demoler la antigua iglesia
de San Francisco (Salinas Alanis, 1965), la cual
ya acusaba bastante deterioro. Se encomienda
el proyecto de la nueva iglesia al Ing. Agustín
Carrillo, colocando la primera piedra el 12 de
mayo de 1867. Sin embargo, a pesar del ahínco
mostrado por el fraile Merlín, no se tenia el apoyo
económico suficiente, por lo que se toma la decisión
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�De Convento de San Francisco a Portales de Toluca. Análisis sociohistórico del lugar

de construir la sección poniente de los portales,
cuyo usufructo beneficiaría la empresa. En un
periodo de diez años, Buenaventura Merlín solo
logró construir 27 arcos. Los últimos arcos fueron
construidos por Agustín Millán, concluyendo la
construcción en 1917 (Sánchez Arteche, 2013).
4. CONCLUSIONES
En el presente documento se plantea el desarrollo
histórico de los dos edificios que probablemente
han sido los que mayor influencia han tenido en
el desarrollo de la ciudad de Toluca: el Convento
Franciscano y los Portales. Dos edificios que
son producto de la sociedad que los habitó,
el primero por una sociedad completamente
influida por el pensamiento religioso, el segundo
por el laicismo, que si bien no es manifiesto
abiertamente, tuvo arraigo notable en la “taza de
plata con olor a sacristía”.
Latour menciona que lo invisible, estas relaciones
generadas entre objetos, edificios y personas es lo que
sostiene lo visible, lo tangible. La historia es uno de
los elementos que permite al ciudadano apropiarse de
su urbe. Pero solo cuando este conocimiento histñrico
se entrecruza con la cotidianidad del colectivo es
cuando se da la pertenencia como tal. La pertenencia
no emana solamente del patrimonio construido, la
fuerza de la identidad se ubica en las relaciones, el
uso, la vida que se desarrolla en los edificios y los
espacios, los cuales, al tener una densidad de espacio
tiempo en donde ocurre una cantidad considerable de
sucesos vivenciales, se convierten en lugares.
Actualmente existe un acercamiento de los
habitantes hacia la historia de su ciudad, el interés
por conocer su urbe y conocerse a sí mismos. En el
proceso histórico del lugar que un tiempo ocupo el
Convento de San Francisco y que ahora lo hacen
los portales, se logra observar que la ciudadanía
es determinante en el proceso de generación de
referentes. Puede existir el apoyo económico y
político, pero sin el aspecto social, del ciudadano,
no es posible generar apego ni identificación con
un espacio. Las determinaciones políticas en
cuanto a construcción y conservación urbanos
no siempre generan identidad. En 2015 se realizó
una investigación en la Maestría en Diseño de la
UAEMex (Hernández García 2015) con respecto
a los portales de Toluca y su relación con la
ciudadanía. Usando instrumentos como encuestas
y entrevistas, se vislumbró un concepto que por
casi cinco décadas ha permeado la opinión del
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

toluqueño: vacíos de identidad. Dichos vacíos
resultan de la eliminación de referentes urbanos
de la trama antigua y la consecuente construcción
de edificios que no alcanzan a cubrir el imaginario
colectivo. Así, sin referentes surge la confusión
y con ésta el desapego a la ciudad. En 1927
Miguel Salinas concluía uno de los capítulos de
su libro “Datos para la Historia de Toluca” con
un párrafo que resulta totalmente actual: “Ojalá
se libre Toluca de la manía insensata de destruir
lo antiguo, y sepa guardar con amor sus viejos
monumentos” (Salinas Alanis, 1965: 108). C
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Azuela, Salvador. «Crónica de Toluca.» En Toluca.
Crónicas de una ciudad. Antología, de
Mario Colín (Compilador), XII-XIV. Toluca,
Estado de México: Gobierno del Estado de
México, 1965.
De Bustamante, Carlos María. Viaje a Toluca
en 1834. Versión Paloegráfica. Primera.
Editado por Mario Colín. Toluca, Estado
de México: Gobierno del Estado de
México, 1969.
De la Torre Villar, Ernesto (selección, prefacio,
notas y tablas cronológicas). Lecturas
históricas mexicanas. (PDF) Segunda
. México, DF: Universidad Nacional
Autónoma de México, 1998.
Garibay Kintana, Angel María. «Tacita de plata.»
En Toluca. Crónicas de una ciudad, de
Mario Colín (Compilador), IX - XI. Toluca,
Estado de México: Gobierno del Estado de
México, 1965.
Hernández García, Daniel Abner. Diagnóstico
de la relación histórica entre identidad e
hitos de los portales de Toluca. Toluca:
UAEM FAD, 2015.
Latour, Bruno, y Hermant Emile. París, ciudad
invisible . Toluca, Estado de México:
UAEM, 2010.
León, Nicolás. El Convento Franciscano de la
Asumpción de Toluca. Editado por Mario
Colín. Toluca, Estado de México: Gobierno
del Estado de México, 1969.
Muntañola Thornberg, Josep. Topogénesis.
Fundamentos de una nueva arquitectura.
Barcelona, España: UPC, 2009.
Salinas Alanis, Miguel. Datos para la historia de
Toluca. Segunda. Toluca, Estado de México:
Gobierno del Estado de México, 1965.
95

�Hernández García

Sánchez Arteche, Alfonso. Las siete Tolucas y
otros ensayos. Toluca: H. Ayunatmiento de
Toluca, 2013.
Seguel Briones, Leonardo. «El territorio
intersticial de lo cotidiano.» Urbano, nº
Julio (2001): 16-19.

96

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Arquitectura contemporánea en centros históricos:
una mirada desde la ciudad de Tunja
Contemporary architecture in historic centers: A view from Tunja
Recibido: mayo 2020
Aceptado: febrero 2021

Sebastián Alonso Camargo Castillo1
Felipe Andrés Muñoz Cárdenas2

Resumen

Abstract

Realizar estudios sobre centros históricos implica
hacerse cargo de retos teóricos, históricos y prácticos
que dependen de la ciudad objeto de estudio. Acotar
correctamente el concepto de centro histórico, entender
las dinámicas que lo han transformado con el tiempo
y la dificultad para acceder a la información existente,
hacen de este tipo de estudios una entrada a nuevas
metodologías de análisis y recolección de información
para entender las ciudades contemporáneas y sus centros
históricos. Tunja tiene un centro histórico valioso, posee
importantes edificaciones de los siglos XVI y XVII en
muy buen estado, testigos de las transformaciones que
ha tenido la arquitectura y el urbanismo durante los
últimos quinientos años. Sin embargo, la información
que se encuentra es fragmentada y desactualizada.
Este artículo presenta la metodología usada para
recolectar y organizar datos del centro histórico
de Tunja, haciendo énfasis en información urbana
y arquitectónica para inventariar lo existente al
tiempo que se rastrean las transformaciones sufridas
a lo largo del tiempo. También se busca determinar
la forma en que la normativa actual influye en
estas transformaciones, y cómo la arquitectura
contemporánea se adapta para insertarse dentro
del tejido histórico, afectando su contexto, pero sin
detener las dinámicas propias del centro.

Conducting studies on historical centers implies taking
on theoretical, historical and practical challenges
that vary according to the city being studied. From
correctly delimiting the concept of a historical center,
to understanding the dynamics that have transformed it
over the centuries, to the difficulties inherent in doing
research, such as the difficulty in accessing existing
information, or finding any type of information, these
types of studies are gateways to new methodologies
of analysis or collection of important information for
understanding contemporary cities and the relationship
with historical centers. Tunja is no different, it has a
valuable historical center insofar as it still has important
buildings from the 16th and 17th centuries in a good
condition and it is possible to trace in its historical center
traces of the transformations that architecture and urban
planning have undergone over the last five hundred
years. However, the information found is fragmented
and, in many cases, outdated. This article presents the
methodology used to collect and organize data from
the historical center of the city, emphasizing urban and
architectural information that allows for an inventory of
what exists while tracking the transformations suffered
over time. Similarly, it seeks to determine the way
in which current regulations have determined these
transformations, and how contemporary architecture
has adapted to insert itself into the historical chain,
affecting its context, but without stopping the urban
dynamics of the city center.

Palabras Claves:
centro histórico; metodología; arquitectura
contemporánea

Keywords:
historic center; methodology; contemporary
architecture

1

Nacionalidad: colombiano; adscripción: Universidad Santo Tomás Tunja; Magister en Historia y Teoría del Arte, la Arquitectura y la ciudad;
correo: sebastiancamargoc16@gmail.com
2
Nacionalidad: colombiano; adscripción: Universidad Santo Tomás Tunja; Dirección de Investigación e Innovación, correo: felipe.munoz@
usantoto.edu.co

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

97

�Camargo Castillo, Muñoz Cárdenas

INTRODUCCIÓN
La ciudad de Tunja tiene uno de los centros
históricos más antiguos de Colombia. Si bien
su fundación hispánica se da el 6 de agosto de
1539, la ciudad también tiene una rica historia
prehispánica de la cual hay muy pocos vestigios
porque no se conocen con certeza los detalles
del poblamiento de esta parte del continente
y porque los hallazgos arqueológicos rara vez
contienen evidencias arquitectónicas (Arango,
2019). Debido a lo que aún se conserva, la ciudad
es considerada una joya de la colonia gracias a
inmuebles representativos de la arquitectura
doméstica y religiosa del siglo XVI y XVII entre
los que se encuentran, la Casa de Fundador, la
casa Holguín, la casa Ruíz Mancipe, y diferentes
iglesias pertenecientes a las primeras parroquias
de la ciudad como Santa Bárbara, Santo Domingo
y la Catedral. Además de las edificaciones, en
Tunja la traza ortogonal conformada desde su
fundación se conserva, adaptada a la fuerte
topografía de su emplazamiento y, aún hoy, es el
elemento estructurador del centro histórico.
El perímetro de la ciudad durante los siglos
XVI, XVII y XVIII fue declarado como sector
antiguo con la ley 163 de 1959, considerada la
primera ley de protección del patrimonio en
Colombia. Con el paso de los años y las nuevas
necesidades urbanas, la legislación colombiana
ha evolucionado con miras a desarrollar
instrumentos de regulación de las intervenciones
que se hacen en las edificaciones monumentales
y su contexto.
En el año 2008, se crea la figura de Planes
Especiales de Manejo y Protección (PEMP) que “es
el instrumento de gestión del patrimonio cultural
por medio del cual se establecen las condiciones
necesarias para garantizar su proyección y
sostenibilidad en el tiempo” (Ley 1185, 2008).
Debido a los antecedentes y la importancia que
tiene el centro de Tunja junto con las urgentes
necesidades de mejoramiento y salvaguardia de
su patrimonio construido, en 2012, se aprueba el
Plan Especial de Manejo y Protección del Centro
Histórico de Tunja y su Zona de influencia.
Este PEMP, en su momento diagnosticó
el estado del centro y propuso estrategias
normativas, proyectuales y de gestión que debían
ser implementadas para acometer su objetivo
general, “Recuperar y exaltar integralmente el
patrimonio cultural del Centro Histórico de Tunja
98

y recalificar su territorio en los diversos aspectos
urbanos para garantizar su continuidad como
principal centralidad de la ciudad” (Resolución
0428, 2012). Así mismo, establece también las
condiciones que debe cumplir una obra nueva que
se construya dentro de la delimitación del área
afectada y su zona de influencia.
Este trabajo nació con el objetivo de desarrollar
una metodología para la recolección de datos, tanto
históricos como actualizados, que permitieran tener
un panorama más aproximado de las dinámicas
urbanas que afectan el patrimonio arquitectónico
de la ciudad y que sirviera como el primer insumo
para la creación del Observatorio Urbano del
Centro Histórico de Tunja. Sin embargo, en este
artículo se presenta la metodología aplicada para
la recolección y organización de la información
y algunas reflexiones que han surgido como
resultado de entender que el centro histórico no es
un sitio detenido en el tiempo sino por el contrario,
es el espacio donde están todos los momentos,
incluida nuestra contemporaneidad, y la forma en
que esta se ha adaptado a la norma arquitectónica
vigente y ha transformado parte importante de
ese patrimonio, adaptándolo, aumentándolo,
copiándolo o sencillamente destruyéndolo.
Las construcciones contemporáneas y la forma
en que estas se incrustan en los centros históricos
plantean una discusión de gran importancia si se
consideran las implicaciones en el contexto urbano
que éstas tienen. El centro de Tunja como muchos
otros en el Colombia, no se ha desarrollado de una
manera planificada, sino que ha sido resultado de
la adición de momentos históricos representados
en la construcción de edificaciones que son la
respuesta que cada generación ha venido dado a
su momento histórico en particular. Esta condición
constituye un testimonio edificado que permite
transmitir a través de su observación y análisis la
huella de cada uno de los momentos históricos que
han transcurrido en lo que hasta mediados del siglo
XX fue la totalidad de la ciudad.
LA CONTEMPORANEIDAD DEL CENTRO
DE TUNJA
Las herramientas tecnológicas vigentes ofrecen
nuevas alternativas para una gestión urbana más
eficiente de los centros históricos. Por desgracia,
en Tunja no existe ningún organismo, entidad o
institución que se dedique a la recolección, registro
y evaluación de los fenómenos urbanos de la ciudad.
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Arquitectura contemporánea en centros históricos: una mirada desde la ciudad de Tunja

Si bien dentro de la correspondiente aprobación
de cualquier intervención o construcción en el
centro histórico existen organismos que velan por
la aplicación de la normativa del PEMP, existen
casos en los cuales es importante tener referencias
históricas y datos urbanos más precisos para la
toma de decisiones, elementos que no existen y
que propician que sea el criterio del funcionario
de turno el que determine la decisión sobre un
proyecto arquitectónico. Si bien en el momento
de la formulación y aprobación de los proyectos
la información necesaria es escasa, durante su
ejecución el proceso de vigilancia es prácticamente
nula, los propietarios de los proyectos realizan
obras en horas nocturnas, en días festivos, o
comienzan las obras de puertas para adentro sin
los permisos necesarios para evadir la actuación
de las autoridades, quienes dependen casi que
exclusivamente de las denuncias ciudadanas.
Registrar y organizar digitalmente los fenómenos
de la realidad del centro, que incluya sus dinámicas
urbanas, las transformaciones y afectaciones de los
monumentos y todo lo que de esto se desprende
permite contar con un insumo valioso tanto para la
evaluación constante que fundamenta las decisiones
de las administraciones como para una amplia
divulgación que permita mayor reconocimiento de
la comunidad con su patrimonio.
En medio del vacío de información y la
pérdida de la valiosa oportunidad de registrar los
fenómenos contemporáneos en tiempo cercano
a su ocasión, un paso fundamental es aportar al
análisis de las nuevas edificaciones para evaluar
sus repercusiones en el contexto urbano.
En la actualidad, el centro de Tunja alberga las
principales funciones de entidades administrativas,
educativas, comerciales, turísticas y culturales de
la ciudad. Así mismo, congrega las principales
manifestaciones sociales, culturales y religiosas,
incluyendo la celebración de la Semana Santa,
patrimonio cultural inmaterial de la nación (Ley
1767, 2015), que forma parte importante de las
tradiciones vigentes.
Lo que hoy consideramos centro histórico,
fue también “la ciudad toda” (Carrión, 2010), es
decir que, desde su fundación hasta casi mediados
del siglo XX, atendió todas las necesidades de
su momento, que luego con el tiempo, se han
transformado para atender a las generaciones
presentes, y por ser el centro, recibe en su transcurrir
el vaivén y el impacto de todos los cambios sociales
y espaciales (Aprile-Gniset, 2010)
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

En el siglo XX, la ciudad crece, surgen nuevos
polos de desarrollo y el centro tiene la necesidad
de reformarse en función de la nueva demanda
de servicios y con una idea del denominado
progreso implantada en la población. Eso incluyó
alteraciones de todo tipo en los inmuebles, e
inclusive demoliciones para la construcción de
nuevos y representativos edificios en altura.
Influyeron múltiples factores: la llegada del
automóvil, el surgimiento de nuevos tipos de
comercio y establecimientos, que junto con el
carácter religioso y administrativo que ya tenía,
construyeron una nueva idea del centro de Tunja.
La construcción de nuevas edificaciones
es el resultado de la necesidad manifiesta que
tiene el centro de revitalizarse para atender la
demanda de vivienda y servicios, en esa medida,
las repercusiones que estos conllevan deben ser
evaluadas en el corto plazo, con el único fin de
contribuir en una mayor conservación del contexto
patrimonial. Por lo anterior, es importante acotar
una definición de la arquitectura contemporánea
de los centros históricos.
“proceso proyectual subjetivo y actual de
evolución, sin delimitación de tiempo específico,
sin espacialidad definida, dinámica y sin “sello”
histórico denominado; desde la relatividad, es
una producción material e inmaterial que conjuga
las actuales dinámicas espaciales y culturales
para ser parte del entorno, que aspira relacionar
armónicamente contextos, formas, funciones y
materialidad de manera sistémica para beneficio
colectivo; un presente coyuntural entre lo
preexistente y el porvenir.” (Pasuy, 2015:6)
Las nuevas construcciones intervienen en
la definición del paisaje urbano, para Choay
(2007) “en lo que respecta a la modernización del
tejido urbano antiguo, ésta se realiza llenando los
vacíos existentes o creados para tal efecto.” (p.
205). La autora recalca también una condición
fundamental que debería tener la arquitectura
contemporánea, “Los elementos arquitectónicos
modernos (o posmodernos) reputados como
aportaciones valorizantes de la ciudad antigua, lo
son, efectivamente, a condición de haber respetado
tanto esa articulación como sus reglas morfológicas
pero no lo son, como a menudo es el caso, cuando
operan en tanto que objetos independientes y
autosuficientes.” (Choay, 2007:205)
Sumado a lo anterior, el Plan Especial de
Manejo y Protección de 2012, es una variable
adicional para el análisis porque aunque la
99

�Camargo Castillo, Muñoz Cárdenas

arquitectura contemporánea no puede ser definida
en tiempo o espacio por su condición natural de
estar construyendo el presente, es el instrumento
normativo el que regula a partir de su creación, las
condiciones urbanas y arquitectónicas mínimas
que deben tener las nuevas edificaciones en el
centro de Tunja en aspectos tales como:
Volumetría: Altura entrepisos, número
de pisos, empates, aislamientos, voladizos,
paramentos, patios.
Materialidad: Cubiertas, fachadas.
Uso: Comercial, residencial, servicios e
institucional.
Dentro de los anteriores aspectos surge una
importante premisa que se plantea en el artículo
72 del PEMP, “Se pueden hacer intervenciones
contemporáneas de los valores tradicionales de la
arquitectura tunjana, utilizando lenguajes actuales que
no generen falsos históricos o lenguajes antiguos.”
(Resolución 0428, 2012) que de cierta forma deja
abierta la posibilidad a un sinfín de interpretaciones,
que parten de la definición de los valores tradicionales,
la selección de un lenguaje y su respectiva aplicación
en las nuevas construcciones permitidas.
De esta manera, el análisis de las nuevas
construcciones del centro histórico debe considerar
no sólo los aspectos teóricos de diseño sino
también, los normativos y, además, su influencia
en la caracterización de la arquitectura y el impacto
producido en el contexto.

METODOLOGÍA PARA LA RECOLECCIÓN
DE INFORMACIÓN
La recolección de la información urbana en los
centros históricos, se ha desarrollado desde que se
consideró la necesidad de identificar, documentar
y conservar el patrimonio inmueble en Colombia.
En ese sentido, los ejercicios pioneros propuestos
por Alberto Corradine, Germán Téllez, Ernesto
Moure, entre otros3 impulsaron la creación de
herramientas de reconocimiento de las edificaciones
más representativas de cada ciudad. Así pues,
en la actualidad, el Ministerio de Cultura se ha
encargado de evolucionar en estrategias como bien
está representado en el “Manual para Inventario de
Bienes Inmuebles” (Ministerio de Cultura, 2005)
En ese contexto, las condiciones ya planteadas por
todos los trabajos realizados, sientan un precedente en
el análisis individual de los inmuebles y en algunos
casos de perfiles de manzana. Sin embargo, no son
útiles para el reconocimiento ágil de características
meramente urbanas y para convertirse en un insumo
que pueda ser administrado a través de los sistemas de
información geográfica utilizados en la actualidad. En
esa medida, se consideraron los siguientes elementos
para conformar una ficha que, a partir del recorrido,
fuente primordial de recolección de datos, permitiera
sistematizar la información y, así mismo, garantizar
que esta pueda ser actualizada frecuentemente una
vez sea vinculada al sistema de forma ágil.

Figura 1. Estructura ficha de
recolección de información
Fuente: Elaborada por los autores

3

Los estudios analíticos y reglamentarios encargados por la Corporación Nacional de Turismo en 1980 así como los estudios de 1973 del
arquitecto Corradine incluidos en el Plan de Conservación Nacional hacen parte de la gran variedad de propuestas y proyectos ejecutados
desde mediados del siglo XX.

100

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Arquitectura contemporánea en centros históricos: una mirada desde la ciudad de Tunja

Esta ficha permite la recolección de
información de un momento específico y permite
hacerse una idea de la situación arquitectónica
del centro de la ciudad, sin embargo, para
que sea útil, se debe establecer no solo una
periodicidad en la recolección de la información,
que para este caso es cada tres meses, sino que
se deben plantear estrategias para la recolección
de información histórica que nutra el proceso
evolutivo de cada predio del área de estudio de tal
forma que la información de la que dispongan los
investigadores, los proyectistas y las autoridades
sea no solo actualizada, sino histórica para
facilitar la toma de decisiones fundamentadas.
Toda la información recolectada es ingresada
en un sistema de información geográfico que
permite organizar, y acceder a la información de
forma más efectiva y con la posibilidad de hacer
matrices con distintas fuentes de información. En
principio y debido a la disponibilidad del grupo
de trabajo, se tuvieron en cuenta los criterios
arquitectónicos referidos en la figura 1, sin
embargo es necesario ampliar los criterios que se
tienen en cuenta en la recolección de información,
de tal forma que a los ya relacionados se sume
información social, ambiental, histórica, cultural,
etc… que permitan alcanzar niveles de análisis
urbanos más completos para la toma de decisiones

no solo normativas urbano - arquitectónicas sino
de políticas públicas de ocupación del espacio y
prospectiva del centro histórico de la ciudad.
Los sistemas de información geográfica
cumplen un rol sustancial en la localización de
los predios con características específicas que,
para este caso, son aquellos que fueron sujeto a
proceso de las licencias de construcción después
de la aplicación del PEMP en el 2012. La
herramienta permite reducir el tiempo empleado
en recorridos, y evaluar en escalas temporales,
determinadas previamente, los inmuebles sujetos
de análisis. Además, gracias a este software, la
información recolectada puede ser organizada
individualmente por predio para evaluar sus
repercusiones urbanas, crear un acervo fotográfico
histórico y ser insumo para análisis de otros
aspectos, como el económico o el ambiental.
La creación de las bases de datos para
administrar la información a través de los
sistemas de información geográfica se hace de
manera conjunta entre el recorrido y un análisis
posterior utilizando el registro fotográfico. Así
pues, la condensación de los datos enlistada y
organizada se convierte en material que permite
diagnosticar y evaluar de forma sintética los
fenómenos urbanos del centro y a su vez, ser de
una fácil divulgación entre la población.

Figura 2. Ficha de levantamiento de información urbana (parte 1)

Figura 2 - 1 Ficha de levantamiento de Información Urbana (Parte 1)

Fuente:
elaboración
propia
Fuente:
Elaborada
por los
autores
Figura 2 - 2 Ficha de levantamiento de Información Urbana (Parte 2)
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

101

�Camargo Castillo, Muñoz Cárdenas

Fuente: elaboración propia

Figura 2. Ficha de levantamiento de información urbana (parte 2)

Figura 2 - 2 Ficha de levantamiento de Información Urbana (Parte 2)

Fuente: Elaborada por los autores

Fuente: elaboración propia.

La La
siguiente
es un
unejemplo
ejemplo
mapa exportado gracias a la recepción y/o creación
siguienteimagen
imagen es
de de
un un
mapa

exportado
a la recepción
y/o creación
bases
de basesgracias
de datos
en un Sistema
dedeInformación
Geográfica. Allí se presenta el perímetro
de datos en un Sistema de Información Geográfica.
establecido
el PEMP
para elpor
centro
histórico y su área de influencia, se relacionan los
Allí
se presentapor
el perímetro
establecido
el PEMP
para el centro histórico y su área de influencia, se
inmuebles de categoría nivel 1, es decir, aquellos cuyas características denotan gran
relacionan los inmuebles de categoría nivel 1, es
decir,
aquellos de
cuyas
características
denotan
grano simbólico. También, se registran los inmuebles
importancia
carácter
histórico,
estético
importancia de carácter histórico, estético o simbólico.
nivel 2 que
son conformados
los2 que
inmuebles
cuya valoración tiene elementos de menor de
También,
se registran
los inmueblespor
nivel
son
conformados por los inmuebles cuya valoración tiene
elementos de menor de importancia y, por último, en
color amarillo, todas las construcciones realizadas
desde el año 2012.

102

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Arquitectura contemporánea en centros históricos: una mirada desde la ciudad de Tunja

Con este proceso se logra recolectar altos
volúmenes de información, administrarlos a
través de una única plataforma para así realizar
los análisis correspondientes dependiendo de los
intereses que se tengan. En ese sentido, todos los
datos ilustrados de manera gráfica en el mapa son
fácilmente cuantificables y susceptibles de ser
relacionados con nueva información recolectada
dando la versatilidad requerida para el análisis de
variables de cualquier tipo.

Figura 4. Edificaciones contemporáneas (grupo 1)

ANÁLISIS
Una primera aproximación a la lectura de la
información se realizó a partir de la identificación
de diversas formas de arquitectura contemporánea
y su relación con la normativa PEMP vigente. Para
abordar el análisis de las edificaciones halladas,
debe considerarse la posibilidad que tienen las
construcciones contemporáneas de contrastar o
adaptarse a su respectivo contexto, sin el ánimo de
emitir un juicio sobre la validez de una u otra, sino
de poner en valor las connotaciones que estas tienen
urbanamente y ejemplificar estas posibilidades a
través de lo que está ocurriendo en Tunja.
De esa manera se abre el lente y no se descarta
ninguna de las posibles manifestaciones. Un
resultado preliminar es la gran similitud entre
las construcciones, la posibilidad de establecer
características que son comunes indistintamente de
su localización en el centro histórico y que conlleva
a considerar la existencia de condicionantes en
los diseños que marcan una impronta de nuestra
contemporaneidad.
Preliminarmente, como una aproximación inicial
del análisis propuesto, se encuentran cuatro categorías
de edificaciones con características similares que
permiten organizarlos de la siguiente manera:

En primer lugar, se encuentran las edificaciones
que responden a la demanda de vivienda nueva en
el centro de la ciudad. Son mayoritariamente de uso
mixto, comercio en primer piso y vivienda en los
pisos siguientes y su distribución es similar a las
condiciones de vivienda contemporánea en el resto
de la ciudad. A nivel formal, recurren a la repetición
y regularidad de vanos en fachada. Poseen también
materialidades austeras como el enchape con láminas
de piedra arenisca y el uso de colores claros.

GRUPO 1

GRUPO 2

Figura 4. Edificaciones contemporáneas (grupo 1)

Figura 5. Edificaciones contemporáneas (grupo 2)

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

Fuente: Fotografías por los autores

103

�Camargo Castillo, Muñoz Cárdenas

Figura 5. Edificaciones contemporáneas (grupo 2)

Figura 6. Edificaciones contemporáneas (grupo 3)

Fuente: Fotografías por los autores

Fuente: Fotografías por los autores

En un segundo grupo están las edificaciones
que, aunque también son de carácter residencial,
poseen características formales un tanto distintas
al primero. Su estrategia se basa en el uso de
materiales para aparentar los utilizados en las casas
coloniales y republicanas del centro. Se acude al
uso de tejas de barro, marcos en madera, portones
y barandas en forja, pero poseen alturas que varían
entre 3 y 5 pisos.

Esta categoría está conformada solamente por
las edificaciones que tienen uso comercial puesto
que conllevan dinámicas distintas. Se conforman
por locales comerciales y oficinas que configuran
espacios interiores diferentes a los de uso residencial
pero que, a pesar de eso, poseen fachadas de gran
similitud a las de carácter residencial.

GRUPO 3

Figura 7. Edificaciones contemporáneas (grupo 4)

GRUPO 4

Figura 6. Edificaciones contemporáneas (grupo 3)

104

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Arquitectura contemporánea en centros históricos: una mirada desde la ciudad de Tunja

Figura 7. Edificaciones contemporáneas (grupo 4)

Fuente: Fotografías por los autores

Este grupo concentra aquellas edificaciones que
responden a necesidades culturales o institucionales.
Se podría asumir que esa variedad de usos implica
asimismo una variedad de estilos arquitectónicos
pero contrario a eso, las respuestas formales y
materiales son similares en la mayoría de casos, a
las contenidas en los grupos anteriores.
Sin importar el grupo en que se clasifiquen las
edificaciones, éstas poseen algunas características
comunes. Estacionamientos privados; ausencia
de voladizos; predilección por los colores claros;
geometrías rígidas; y una proporción equitativa de
vanos hacen ver una inquietante correlación formal
y material, casi como un patrón, en cada grupo.
En principio, debe considerarse que esa condición
de similitud corresponde por una parte a las presiones
ejercidas por el mercado inmobiliario, el valor
del suelo en el centro es elevado a razón de la aún
imperante condición jerárquica de usos comerciales,
educativos e institucionales. En un segundo plano,
no menos importante, la regulación del PEMP y
los instrumentos diseñados para la aprobación de
proyectos nuevos influyen sustancialmente debido a
la rigurosidad con la que, tanto las curadurías urbanas,
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

como la Comisión del Centro Histórico, aplica en
cualquier proyecto que se plantee.
En este sentido, se debe profundizar en algo
que gracias a lo recolectado es evidente, las
edificaciones contemporáneas del centro de
Tunja son una réplica unas de otras. El escenario
es negativo al considerar que estas edificaciones
parecieran ser el resultado de la aplicación
de una fórmula, producida por el mercado
inmobiliario, y adaptada a la norma, con la cual
se obtiene siempre el mismo resultado, es decir, la
aprobación del permiso para construir.
Ante este escenario, surgen algunas preguntas
que harían parte de otros niveles de análisis de
la información recolectada, ¿la norma PEMP
es tan restrictiva que no permite otro tipo de
expresión arquitectónica?, ¿no están en capacidad
los arquitectos de encontrar nuevas formas de
contextualización histórica aun con la normativa
PEMP? o ¿la premura por comenzar proyectos y
la presión inmobiliaria hacen que se vuelva una y
otra vez a la fórmula que funciona?, ¿es posible
lograr nuevos tipos de apropiación arquitectónica
con la norma actual?. Esto teniendo en cuenta
que, en todos los casos de intervenciones
arquitectónicas en el centro histórico de la ciudad,
se hayan seguido estrictamente las determinantes
de la norma.
CONCLUSIONES
A partir de la información recolectada y con el ánimo
de incrementar un acercamiento a los fenómenos
contemporáneos que suceden en los centros
históricos, existen ciertas conclusiones tempranas.
La consideración del uso de Sistemas de
Información Geográfica como herramienta de
gestión urbana y de divulgación de la información es
ciertamente válida en tanto que, a través de éste, los
procesos y análisis de la información fueron mucho
más ágiles. Además, el trabajo realizado al respecto
es base sustancial para futuros adelantos que se
quieran dar con miras a ampliar la evaluación
de dinámicas actuales, para que mandatarios y
técnicos tomen mejores decisiones en pro de la
conservación del patrimonio. También, gracias a
los datos recogidos y organizados se desprenden
nuevos interrogantes, por ejemplo, la condición
restrictiva de los límites urbanos establecidos por
el PEMP y el análisis de las transformaciones
arquitectónicas que suceden en los inmuebles del
centro a manera de adiciones, sustracciones o
105

�Camargo Castillo, Muñoz Cárdenas

transformaciones que repercuten en la preservación
de los edificios y las alteraciones que estos sufren.
En segunda instancia, debe considerarse
las implicaciones que producen las normativas
actuales en los centros históricos. En Colombia
los Planes Especiales de Manejo y Protección han
sido implementados en 25 ciudades (Ministerio de
cultura, 2017), por lo cual no deja de ser motivo de
inquietud evaluar si estos instrumentos junto con los
órganos encargados de aprobar las intervenciones
están ultimando los proyectos de arquitectura en los
centros históricos a la constante repetición formal
que cercena la posibilidad de plasmar lenguajes
propios y de tener acceso al derecho de la variedad
de la arquitectura y la sociedad.
La arquitectura contemporánea del centro de Tunja
es producto de la necesidad de vivienda y comercio
que se ha mantenido vigente gracias al carácter de
centralidad que valientemente no ha perdido a lo largo
del tiempo. La existencia de nuevos centros urbanos
que concentran actividades representativas de la
idea de “progreso” implantada en nuestra sociedad;
centros comerciales, médicos o financieros, no han
producido una pérdida significativa de la importancia
funcional del centro histórico.
Por lo anterior, la ruta ideal para mantener
la función central que tiene la parte más antigua
de la ciudad, debe estar orientada a reforzar la
existencia de equipamientos que sirvan a las
necesidades de los habitantes permanentes como
son las panaderías, zapaterías, minimercados, etc,
que permitan tener condiciones adecuadas para un
modelo de vida contemporáneo sin perjudicar las
tradiciones instauradas, sino al contrario, reforzando
la condición de cotidianidad que éste requiere.
En otro sentido, debe considerarse si los
ejercicios proyectuales se insertan en su contexto
y responden a las condiciones singulares de este,
o si, como en el caso de Tunja, estos parecen
ser sacados únicamente con el fin de responder
económicamente a las condiciones inmobiliarias y se
alejan de la obligación ética que tiene la arquitectura
en contextos patrimoniales de responder a las
condiciones de su entorno. C

106

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
APRILE-GNISET, Jacques (2010), La ciudad
Colombiana, Cali, Universidad Del Valle.
ARANGO, Silvia (2019), Historia de la arquitectura
en Colombia, Bogotá, Universidad Nacional
de Colombia.
CARRIÓN, Fernando (2010), El laberinto de las
centralidades históricas en América Latina,
Quito, Ministerio de Cultura del Ecuador.
Recuperado de https://bit.ly/2zbqCJG
CHOAY, Françoise (2007), Alegoría del patrimonio,
Barcelona, Editorial Gustavo Gili.
Ley 1185. Congreso de la República, Bogotá,
Colombia, 12 de marzo de 2008. Recuperado
de https://bit.ly/3c7uIBj
Ley 1767. Diario oficial, Bogotá, Colombia, 07
de septiembre de 2015. Recuperado de
https://bit.ly/2zbrqyc
Ministerio de Cultura. (2005), Manual para
inventarios Bienes Culturales Inmuebles,
Bogotá, Ministerio de Cultura.
Ministerio de Cultura de Colombia. (2017).
Políticas, planes y programas. Recuperado
de https://bit.ly/2W9sHz0
PASUY, William (2015), “Centro histórico y
arquitectura contemporánea: Aproximación
teórica para el siglo XXI”, Revista M, Vol.
12. diciembre, pp. 52-61. Doi: https://doi.
org/10.15332/rev.m.v12i1.1926
Resolución 0428. Ministerio de Cultura de
Colombia, Bogotá, Colombia, 27 de
marzo de 2012. Recuperado de https://bit.
ly/2SEqUiZ

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Bases de la modernidad de la arquitectura de Quito del
siglo XX
Foundations of the modernity of the architecture of Quito of the 20th century
Recibido: abril 2020
Aceptado: febrero 2021

Erick Santiago Camacho Aguirre1
Marco Antonio Medina Ortega2

Resumen

Abstract

Los textos de arquitectura que estudian la modernidad
en la ciudad de Quito son en su mayoría una
recopilación de edificios o de autores y descripciones
de sus obras, por lo que no aportan al entendimiento
de cómo se representó la modernidad en la ciudad. En
consecuencia, se carece de un trabajo que analice los
hechos que influyeron en cómo las manifestaciones
y expresiones de la modernidad se concretaron
tanto en la sociedad como en la arquitectura de la
ciudad. Este artículo hace una revisión cronológica,
entrelazando los hechos históricos del Ecuador desde
lo político, lo económico y lo social, para explicar
las razones de cómo se cimentaron las bases de la
modernidad en la ciudad de Quito. La explicación se
hace dentro de un marco de entendimiento desde
las visiones de autores como Bolívar Echeverría
y David Harvey, proponiendo un análisis de
las particularidades históricas del país y de la
ciudad. Para ello se analiza el crecimiento de la
ciudad, identificando expresiones arquitectónicas
representativas y evidenciando los momentos en
que las bases de la modernidad se presentaron
y gestaron particularidades que se manifestaron
en la ciudad de Quito en respuesta a su propio
modelo social, económico y político local.

The architectural texts that study modernity in the
city of Quito are mostly a collection of buildings
or authors and descriptions of their works, and
because of this they do not contribute to an
understanding of how modernity was represented
into the city. Consequently, there is a lack of work
that addresses the facts that influenced how the
manifestations and expressions of modernity
materialized both in society and the architecture of
the city. This article makes a chronological review,
intertwining the historical facts of Ecuador from
the political, the economics and social, to explain
the reasons for how the foundations of modernity
were laid in the city of Quito. The explanation
is made within a frame of understanding of
modernity from the views of authors such as
Bolívar Echeverría and David Harvey, proposing
an analysis of the historical particularities of the
country and the city. For this the growth of the
city is analyzed, identifying the representative
expressions architectural and evidencing the
moments in which the foundations of modernity
were presented and developed particularities that
were manifested in the city of Quito in response
to its own social, economic and political model.

Palabras Claves:

Keywords:

arquitectura; modernidad; Quito

architecture; modernity; Quito

1

Nacionalidad: ecuatoriano; adscripción: Universidad Central del Ecuador; Doctor en Ciudad, Territorio y Sustentabilidad por la Universidad
de Guadalajara, México; correo: escamacho@uce.edu.ec
2
Nacionalidad: mexicano; adscripción: Universidad de Guadalajara; Doctor en Ciudad, Territorio y Sustentabilidad, por la Universidad de
Guadalajara; correo: mrmedina@cucea.udg.mx

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

107

�Camacho Aguirre, Medina Ortega

ANTECEDENTES
La bibliografía existente que podría definir los
períodos de la arquitectura moderna en la ciudad
de Quito es limitada y no llegan a una conclusión
definitiva de cómo definir a la modernidad.
(Benavides Solís, 1995) (Moreira &amp; Álvarez,
2004) (I. Municipio del Distrito Metropolitano de
Quito, 2004). Es en la actualidad que el estudio de la
arquitectura moderna de Quito se ha ampliado y la han
retomado investigadores de varias universidades del
país. Cabe, mencionar que los esfuerzos que se están
realizando están encaminados a la recopilación de
información y la creación de fondos de información
en trabajo conjunto con autores de reconocido
renombre en la profesión.
Paralelamente, el Instituto Metropolitano
de Patrimonio del Municipio de Quito, está
trabajando en la identificación y posterior
catalogación de bienes que serán patrimoniados y
que pertenecen a lo que han llamado “Arquitectura
contemporánea del siglo XX” (Ilustre Municipio
del Distrito Metropolitano de Quito, s.f.). Así, se
han pre identificado 125 bienes que pertenecen
a este período, sin embargo, no existe una
metodología clara que respalde el por qué
dichos bienes fueron escogidos y forman parte
del posible inventario. El actual responsable del
inventario patrimonial MSc Arq. Jesús María
Loor acepta que la entidad municipal no cuenta
con una herramienta de análisis o reconocimiento
de los valores propios de la modernidad en la
arquitectura de la ciudad debido a la falta de
bibliografía de respaldo por lo que han recurrido
a la contratación de una consultoría que realice
dicho estudio (Loor, 2017).
Entre el año 2018 y 2019 el Instituto
Metropolitano de Patrimonio en cooperación con
el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural, el
DOCOMOMO Ecuador y la Pontificio Universidad
Católica del Ecuador han hecho varias convocatorias
con el fin de socializar los criterios de valoración
para la elaboración del inventario de la arquitectura
moderna de Distrito Metropolitano de Quito. En su
última convocatoria del 17 de septiembre de 2019
se presentó el alcance de la ficha de levantamiento
de información que más allá de la información

técnica, en la sección 2. Caracterización de la obra,
se han identificado tres “ismos” bajo los cuales
se pretende encasillar a las obras seleccionadas:
Racionalismo, Funcionalismo y Organicismo. En la
fase del conversatorio de dicha socialización en una
de las conclusiones de los ponentes/representantes
de las instituciones a cargo del trabajo de inventario
se aceptó que no se cuenta con las herramientas
necesarias para determinar aún la caracterización de
las obras en cuestión, ni de un estudio que permita
una identificación temporal de las fases de la
modernidad en la ciudad.
A nivel latinoamericano los estudios de
arquitectura moderna tampoco toman el caso del
Ecuador como referencia. Es importante destacar
que en muchos casos relevantes e históricos de la
arquitectura moderna latinoamericana se evidencia
la influencia de los postulados de los Congresos
Internacionales de Arquitectura Moderna (CIAM) y
los trabajos que Le Corbusier realizó en diferentes
países como Colombia, Brasil o Argentina, en los
que se pueden encontrar referencia claras a través
de sus colaboradores locales ya que varios de ellos
fueron colaboradores del mismo Le Corbusier
como los colombianos Rogelio Salmona y Germán
Samper quienes trabajaron en el Atelier 35 en
París, así como el uruguayo Antonio Bonet, Oscar
Niemeyer que colaboró en el diseño del edificio
de las Naciones Unidas, o Amancio Williams
quien colaboró en el diseño y ejecución de la Casa
Curutchet en La Plata, Argentina (Maluenda, 2016).
Al analizar brevemente a los grandes exponentes
de la arquitectura latinoamericana3, o al menos los
más conocidos, sobresale inmediatamente la gran
influencia europea en estos, ya sea porque nacieron
en Europa o estudiaron y/o trabajaron en su primera
etapa profesional en algún país europeo. Adicional
a los ejemplos ya nombrados se puede destacar a
Lina Bo Bardi de Brasil quien trabajó con Bruno
Zevi o Emilio Duhart quien estudió con Walter
Gropius y posteriormente, por recomendación de
éste, trabajó con Le Corbusier en el proyecto de
Chandigarh. Casos menos directos, pero si evidentes
son las influencias de Frank Lloyd Wright o Mies
van der Rohe en otros autores latinoamericanos,
posiblemente debido a esta relación más estrecha
con Europa. (Maluenda, 2016).

3

Ana Maluenda en su libro La arquitectura moderna en Latinoamérica hace una revisión de 18 autores latinoamericanos trascendentes e
identifica que el 45% de éstos nacieron o estudiaron en Europa, sin considerar los que trabajaron en Europa o murieron allá. Es decir que
la influencia europea en la arquitectura moderna latinoamericana es evidente (La arquitectura moderna en Latinoamérica, 2016, pág. 8).

108

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Bases de la modernidad de la arquitectura de Quito del siglo XX

Más allá de la influencia de Le Corbusier
y los principios del CIAM, los estudios de la
modernidad en la arquitectura en Latinoamérica
se han centrado alrededor de personajes y obras
de éstos, así como en su influencia en el desarrollo
en la arquitectura local; sin embargo, ninguno
de estos textos incluye el caso de Ecuador o de
Quito. En los reconocidos estudios teóricos de
Roberto Segre, Cristian Fernández Cox o Marina
Waisman, entre otros, se hace énfasis en sus países
de origen y se hacen análisis contextuales tomando
en cuenta los grandes países latinoamericanos, la
realidad es que tampoco en estos textos se analiza
la situación del Ecuador.
Por otro lado, entre los trabajos que abordan
el análisis de la arquitectura moderna de Quito
se pueden identificar tres tipos de textos: los
recopilatorios, los descriptivos y las guías. Los
recopilatorios son en su mayoría realizados por
el extinto Fondo de Salvamento del Municipio de
Quito que conjunta diferentes autores, diferentes
enfoques y carecen de un planteamiento teórico y
hasta narrativo. De los documentos descriptivos
se pueden identificar tres libros: Arquitectura de
Quito 1915-1985 publicado por el Colegio de
Arquitectos del Ecuador y Trama Ediciones de
Rubén Moreira y Yadhira Álvarez; Quito 30 años
de arquitectura moderna publicado por la Facultad
de Arquitectura y Diseño de la Universidad Católica
y Trama Ediciones4 y Arquitectura del Siglo XX en
Quito de Jorge Benavides Solís publicado por el
Banco Central del Ecuador. En el caso de las guías
se pueden destacar dos: Ciudad de Quito guía de
arquitectura del municipio de Quito y la Junta de
Andalucía5 y la Guía arquitectónica de Quito de
Rolando Moya y Evelia Peralta.
Después de la revisión y análisis de los textos
se puede concluir que el desarrollo de éstos se
basa en dos criterios: selección de arquitectos
destacados (conocidos por los autores) o selección
de obras destacadas. En ninguno se establece cual

fue la metodología de selección de las obras o de los
arquitectos que forman parte de las publicaciones,
nuevamente se evidencia la ausencia de un enfoque
teórico o metodológico en la selección. Queda
tácitamente establecido que la importancia social de
la edificación o el reconocimiento gremial o personal
de sus autores es el criterio de reconocimiento para
ser parte de la selección.
Es importante destacar la aproximación de
Benavides Solís que pretende dejar de lado la
organización cronológica o selección de autor
como parte de la explicación e identificación
de la modernidad en Quito y su expresión en la
arquitectura de la ciudad, sin embargo, termina
igualmente identificando autores y obras sin proponer
una metodología o explicación del por qué las obras
consideradas son relevantes o representativas.
Asimismo, es importante señalar que los textos,
cuando hablan de arquitectura moderna, coinciden
en ciertas fechas y establecen una franja de tiempo
entre la década de los cuarenta6 a la década de los
ochenta, como la etapa principal de la expresión
de la modernidad en la arquitectura; en todo caso,
de ninguna manera se analiza o se considera la
expresión de la modernidad como objeto de estudio.
En ese contexto hay que destacar que la
recuperación, la significación y la valoración del
patrimonio moderno ha sido conducido por algunas
iniciativas que actualmente se están llevando a cabo
en ciertos países. En Holanda, por ejemplo, se
creó el DOCOMOMO, organización líder a nivel
mundial en conservación de la producción cultural
moderna, este esfuerzo internacional evidencia
la urgencia de valoración y recuperación de este
legado, desafortunadamente este movimiento
aún no se ha consolidado en el Ecuador, en ese
sentido consideramos que la carencia de un
estudio crítico y significativo de la arquitectura
de esta etapa ha llevado a que no se la identifique,
no se la valore y, como consecuencia, a que no se
la proteja en el país.

4

El encargado de la selección de las obras que se publican tanto en el libro Arquitectura de Quito 1915–1985 como en Quito 30 años de
arquitectura es Rubén Moreira (1939-2018). Aun cuando Moreira fue una de las figuras más importantes en el desarrollo del estudio de la
historia y teoría de la Arquitectura del Ecuador el criterio de selección de los autores y sus obras puede cuestionarse considerando que en el
libro de su autoría incluye obras personales y de otros autores que no fueron realizadas en la ciudad de Quito. (Moreira &amp; Álvarez, 2004, págs.
68, 69, 167, 207).
5
La selección de las obras de esta guía también estuvo a cargo de Rubén Moreira.
6
Tanto en Quito 30 años de arquitectura moderna, donde se incluye un relato de Sixto Durán Ballén acerca de los inicios de la arquitectura
moderna de la ciudad, como en Arquitectura de Quito 1915-1985 de Moreira y Álvarez se identifican hechos coincidentes que podrían
marcar el inicio de las primeras expresiones modernas en la arquitectura de Quito: la llegada del funcionalismo a las edificaciones a través
de la ejecución del Plan regulador de Quito a cargo de Odriozola, Gatto Sobral, Bonino y Altamirano; la presencia de varios arquitectos
europeos que se destacaron como Khon, Glass, Etwanick y Rotta y la fundación de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Central del
Ecuador, todos estos hechos en la década del cuarenta.

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

109

�Camacho Aguirre, Medina Ortega

Existen indicios de que lo anterior puede
cambiar, parte de este movimiento tiene que ver
con la existencia de DOCOMOMO Ecuador
(DOCOMOMO, 2017) institución que en su página
web expone una serie de puntos a ser analizados en
una obra y expone ciertas fichas de catalogación
de varias obras que han sido examinadas. La
metodología expuesta responde al formato
utilizado en los análisis que la organización ha
elaborado en algunas partes del mundo, tomando en
cuenta un amplio espectro de puntos a considerar,
pero que en su mayoría son de carácter descriptivo.
Destaca como punto central, de la valoración,
la utilización de la tecnología del hormigón
armado usado en las obras y a partir de ahí la
calificación de moderna. Si bien esta tecnología
es un eje fundamental comúnmente aceptado,
no es suficiente al no aportar a la particularidad
que significan las obras de la modernidad en la
ciudad. Adicionalmente los casos presentados
forman parte de ejercicios de análisis realizados
en un programa de maestría local, de tal manera
que si bien se sigue un procedimiento estructurado
de análisis, no se expone la razón en la selección
de las obras consideradas, lo que corrobora lo
señalado en el presente artículo de que no existen
textos de análisis arquitectónico de obras locales
de este período a ningún nivel de aproximación ya
sea conceptual o de representación.
De esta manera se pueden establecer varias
preguntas como premisa del desarrollo del
presente artículo. ¿Cómo se puede explicar
conceptualmente el inicio de la modernidad y
como se presentó está en la ciudad? ¿Cuáles son
los elementos generales que permiten identificar
a la modernidad en la arquitectura de Quito?
¿Cuáles son las bases históricas que justifican
la presencia de la modernidad y cómo fue su
expresión modernista?
El presente estudio parte de la propuesta de
una definición de la modernidad en su ámbito
más general, para el entendimiento de cuáles
fueron sus momentos históricos como un marco
referencial, desde un enfoque teórico que ayude a
explicarla y a partir de ahí establecer cuáles fueron
sus características conceptuales particulares y
cómo éstas se presentaron y se expresaron en la
ciudad de Quito y su arquitectura.

110

BASES DE LA MODERNIDAD
EN LA CIUDAD DE QUITO. LA
PROTOMODERNIDAD
¿Qué es la modernidad? es la premisa con la que
Bolívar Echeverría intenta explicar en su famoso
ensayo en el que afirma que “la modernidad es
la característica determinante de un conjunto de
comportamientos...” (2009, pág. 7) que, a decir de
el mismo, intentan sustituir los comportamientos
tradicionales de una sociedad.
De esta manera Echeverría señala:
“Tomados así, como un conjunto en el que todos
ellos se complementan y fortalecen entre sí, ya
de entrada estos fenómenos modernos presentan
su modernidad como una tendencia civilizatoria
dotada de un nuevo principio unitario de
coherencia o estructuración para la vida social
civilizada y para el mundo correspondiente a esa
vida; de una nueva “lógica” que se encontraría
en proceso de sustituir al principio organizador
ancestral, y desde la que éste se percibe como
obsoleto y se tolera como “tradicional”.”
(Echeverría, 2009, pág. 8).
Coincidente con esta explicación Sigmund Freud,
analizado por Bauman en (La posmodernidad y sus
descontentos, 1997), afirmaba con anterioridad que
la modernidad es una cuestión de belleza, limpieza
y orden, pero desde una visión unificadora que
obliga al ser humano a que adopte comportamientos
distintivos que ponen en cuestión a los tradicionales.
Echeverría amplía su explicación con una descripción
de las características de la modernidad en tres puntos
principales: la técnica científica, la secularización
de lo político y el individualismo, aspectos que se
abordaran más adelante.
Por su parte Echeverría (2009) afirma
que la modernidad está ligada al proceso de
mestizaje, aspecto en el que coincide con Cristian
Fernández Cox (1991), es decir que los primeras
manifestaciones modernistas se producen posterior
a la conquista, cuando Latinoamérica sufre la
imposición cultural por parte de los países europeos,
principalmente de España.
Tiene sentido esa afirmación ya que en principio
los pueblos indígenas americanos fueron sometidos
a un proceso de unificación que abarcó todos los
niveles de su estructura social, política y económica,
sin considerar las condiciones existentes. En su
libro América Latina en su arquitectura Roberto
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Bases de la modernidad de la arquitectura de Quito del siglo XX

Segre (1975) cita a Fernando Chueca afirmando
a la arquitectura como uno de los tres grandes
legados que se heredó de España en el proceso de
la colonia. Sin embargo, es importante destacar
que no todo lo producido desde la época de la
conquista debe ser entendido como expresión
moderna, al menos no en el caso de la Arquitectura
ya que la afirmación compartida de Echeverría y
Fernández Cox se refiere al proceso mismo de
modernidad como estructura de pensamiento,
más no como expresión modernista.
De acuerdo con (Treviño Moreno, 2000) el
pensamiento moderno podría dividirse en tres
etapas, tomando como principio los sucesos desde
el renacimiento, que en el caso de Latinoamérica
están marcados por la conquista como lo afirman
Echeverría y Fernández Cox. La primera etapa
que empieza con el rompimiento del pensamiento
medieval marcando grandes cambios sobre todo
en lo humanístico con la introducción de los
textos de la cultura griega y latina; dentro de esta
primera etapa, de más de un siglo de duración, se
debe mencionar los cambios políticos producidos
por las propuestas reformistas de Lutero que
marcan el inicio de la independencia, al menos en
Europa, de la hegemonía del catolicismo. Tal vez
el impacto más importante del pensamiento fue
en lo científico, aunque demoró en materializarse,
pero se cambia el modelo puramente metafísico
dando paso a un mundo regido por la químicafísica-biología, en lo cultural destaca la etapa de
la conquista y colonización de otros continentes
por parte de las monarquías europeas, dando lugar
a la consolidación de estados monárquicos de la
mano de la explotación de las materias primas de
los territorios conquistados.
En la segunda etapa se consolida el pensamiento
racional de la mano de los postulados de
René Descartes (1586-1650) y otros filósofos,
estableciéndose lo que conocemos como la
ilustración. En este surgimiento se profundiza el
método científico que dio paso al aporte de otros
grandes pensadores como Spinoza o Leibnitz, y
llegando a su punto más alto un siglo después con
los aportes al conocimiento de Isaac Newton. Sin
embargo, es con Kant que el pensamiento empírico
y el racional encuentran un punto de encuentro
unificando el pensamiento occidental que a partir
de este punto se podría decir que se ha consolidado
una nueva cultura de la modernidad de acuerdo
con (Treviño Moreno, 2000). En lo político se
consolido el estado monárquico absoluto a partir
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

del vínculo entre la aristocracia y la iglesia, hecho
que se profundizó en los territorios conquistados
especialmente en América. Este progreso del
conocimiento racional se extiende por todos los
territorios dando paso por un lado a la extensión del
conocimiento en todos sus niveles, constituyéndose
en la cimentación de la etapa industrial, y por
otro a la secularización de la sociedad poniendo
como centro del pensamiento a la razón por sobre
la fe (Treviño Moreno, 2000) que fue la base del
pensamiento utópico propio de la ilustración.
La tercera etapa está marcada por varios
hechos que determinaron el nacimiento del estado
moderno con fundamento en los pensamientos de
Hegel y Marx y que dieron paso a las grandes
revoluciones sociales, particularmente la francesa
que marca el inicio del fin de las monarquías y la
separación de la iglesia de los estados. Aun cuando
varias monarquías europeas se reestablecieron
durante el siglo XIX, la base de pensamiento
en la que se asentaban estaba ya desgastado y
terminaron de extinguirse hacia la Primera Guerra
Mundial con la revolución bolchevique (Treviño
Moreno, 2000). Es así como el aparato industrial
europeo alimentado por la explotación de
recursos primarios de los territorios conquistados
consolida el modelo del capital y de poder
burgués a lo largo de todo el siglo XIX y que
provocó el crecimiento de las grandes urbes que
nacieron precisamente en el cambio de modelo de
intercambio entre el campo y la urbe. Esto llevó
al surgimiento de nuevas necesidades sociales y
de infraestructura, que es en donde nace la ciudad
industrial (Aymonino, 1972), se establece de esta
manera el pensamiento de progreso dentro de la
maquinaria social soportadas principalmente en la
ciencia y la tecnología (Treviño Moreno, 2000).
Ya en términos de expresión modernista
como tal David Harvey (1990) hace un análisis
de la modernidad, toma como base lo expresado
por Charles Baudelaire quien la definió en 1863
como: “la modernidad es lo efímero, lo veloz,
lo contingente; es una de las mitades el arte,
mientras que la otra es lo eterno y lo inmutable”
(Harvey, 1990, pág. 25). Para Harvey el concepto
de la destrucción creadora es fundamental para
el entendimiento de la modernidad, desde los
principios establecidos por Nietzsche hasta las
ideas desarrolladas por Schumpeter, en donde
la figura del capital como motor de los hechos
económicos y sociales son la base fundamental
de la producción cultural.
111

�Camacho Aguirre, Medina Ortega

“Por lo tanto, es importante tener en cuenta
que el modernismo que apareció antes de la
Primera Guerra Mundial fue más una reacción
a las nuevas condiciones de producción
(la máquina, la fábrica, la urbanización),
circulación (los nuevos sistemas de transporte
y comunicaciones) y consumo (el auge de los
mercados masivos, la publicidad y la moda
masiva) que un pionero en la producción de
esos cambios.” (Harvey, 1990, pág. 39).
De esta manera se identifica a la urbanización
(y por consiguiente todos sus componentes entre
ellos los objetos arquitectónicos) como una de las
manifestaciones de la modernidad en respuesta
a los nuevos modos de producción7 (Aymonino,
1972), resulta imprescindible identificar cuando
estos cambios se produjeron en el Ecuador como
premisa de la modernización de la ciudad de Quito
y, por tanto, identificar las primeras manifestaciones
modernas. Está claro que estas influencias y
transferencias se produjeron en el país siempre de
manera tardía, siempre en respuesta natural a la
velocidad en que la información, tecnología y el
conocimiento mismo llegó al territorio ecuatoriano.
Así, se pueden identificar dos momentos
importantes en los orígenes de la modernidad en el país,
primero la caída del estado oligárquico terrateniente
a finales del siglo XIX como consecuencia de las
políticas que procuraron la modernización del estado
ecuatoriano promulgadas por el presidente Gabriel
García Moreno que por cierto se establecieron en un
contexto de contradicción de principios que terminó
provocando la etapa liberal ya entrando al siglo XX.
Como lo narra Enrique Ayala Mora en su Resumen
de la historia del Ecuador:” El programa garciano
descansó sobre una contradicción. Por una parte,
impulsó la modernización y consolidación estatal,
estimuló la producción y el comercio, desarrolló
la ciencia y la educación; por otra, impuso una
ideología reaccionaria excluyente y represiva, con
la dictadura clerical terrateniente”. (Ayala Mora,
2008, pág. 30).
Ayala Mora (2008) destaca que una de las
inversiones más importantes realizadas por el plan
de García Moreno fue en el campo de la educación,

así se crearon entre otros la Escuela Politécnica
Nacional, el Observatorio Astronómico, el Colegio
San Gabriel y el Teatro Sucre (ver tabla 1 p. 113).
Para la concepción, planificación y posterior
construcción de todas estas edificaciones había
una gran carencia de profesionales nacionales que
puedan enfrentar dicho encargo de tal manera que se
recurrió a expertos extranjeros tales como Antonio
Russo (1889-1967), Lorenzo Durini (1955-1909)
y Francisco Durini (1880-1970) todos de origen
italiano y Pedro Brüning (1886-1936) de origen
alemán. En el caso de figura locales relevantes
como Pedro Aulestia (1881-?) o más tarde Luis
Felipe Donoso (1899-1977) se formaron en Italia y
Francia respectivamente (del Pino, 1993).
La etapa garciana resultó fundamental para el
desarrollo socio-político del estado ecuatoriano,
tanto como un proyecto de consolidación de la
estructura del estado como reactivo fundamental
para la etapa de la revolución liberal de fines del
siglo XIX e inicios del siglo XX, posteriormente
bajo la presidencia de Eloy Alfaro se consolida
el modelo económico agroexportador, impulsado
por la producción en la costa de los exportadores
de cacao que juntaron su poder económico
alrededor de Guayaquil. Si bien este modelo
mantuvo y reafirmó el regionalismo que además
sectorizó los diferentes productos, también logró
articular un proyecto unificador de país que
Ayala Mora lo denomina el “proyecto nacional
mestizo”. (Ayala Mora, 2008, pág. 32).
Es en esta etapa de la revolución liberal
(1895-1912) en la que se producen los cambios
más profundos, resultando oportuno retomar
lo propuesto por Harvey (1990) respecto de
que el modernismo previo a la Primera Guerra
Mundial fue consecuencia de nuevas formas de
producción, circulación y consumo. Dentro de los
principales cambios en el Ecuador encontramos
que el ferrocarril permitió comunicar la sierra
con la costa, transformándose en principal
medio de transporte nacional, se consolida la
producción agrícola como motor fundamental de
la economía y se complementa con el surgimiento
de una creciente clase productiva dedicada a la
comercialización de la gran producción agrícola,

7

En su libro Orígenes y desarrollo de la ciudad moderna (1972) C. Aymonino hace un análisis de la ciudad industrial y establece como una
de las principales razones de su surgimiento a la disolución de las antiguas relaciones económicas de propiedad de uso del suelo provocado
principalmente por la influencia de la industria en el campo más que en la urbe, sobre todo por la modernización de las actividades agrícolas,
si bien este efecto no fue el mismo en todos los países, si provoco nuevos intercambios comerciales en todos y en todas las urbes.

112

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Bases de la modernidad de la arquitectura de Quito del siglo XX

modificando las formas de consumo de la
sociedad. Por tanto, se puede afirmar que el inicio
del estado moderno empieza con las políticas de
García Moreno en la segunda mitad del siglo XIX
y termina consolidándose y materializándose en
el proyecto liberal de inicios del Siglo XX.

Tabla 1
Extracto
de realizadas
obras realizadas
endelaQuito
ciudad
entre los años 1820-1922
Tabla 1. Extracto
de obras
en la ciudad
entrede
losQuito
años 1820-1922
Años
1832-1866
1838
1847
1869-1875
1869-1875
1870
1872
1873-1892
1880-1887
1884-1910
1893
1895-1897
1897
1897-1904
1897
1899
1900
1900-1913
1901-1924
1908-1920
1914
1914-1924
1914
1914
1915
1917
1917-1936
1922
1922

Obra
Casa de la Moneda
Colegio Militar
Palacio de Gobierno
Hospicio
Panóptico
Escuela Politécnica Nacional
Colegio San Gabriel
Observatorio Astronómico
Teatro Sucre
Escuela de Artes y Oficios
Seminario Mayor
Alumbrado público
Inicio construcción ferrocarril Quito-Gye
Mercado de Santa Clara
Colegio Mejía
Maternidad
Conservatorio Nacional de Música
Hospital Militar
Instituto Normal Juan Montalvo
Estación del Ferrocarril Quito
Liceo Fernández Madrid
Edificio de los Correos
Normal Manuela Cañizares
Tranvías eléctricos
Escuela Municipal Espejo
Teatro Variedades
Círculo Militar
Biblioteca Nacional
Escuela de Bellas Artes
Escuela 24 de mayo

Constructor

F. Schmidt
Thomas Reed
Padre Menten
P. Menten, Dressel
F. Schmidt
F. Schmidt
F. Schmidt
Arcehr Harman
F. Schmidt y Pérez
F. Schmidt
F. Schmidt
P. Aulestia
P. Aulestia
Ag. Ridder
E. Adler
P. Aulestia
F. Durini
P. Aulestia

Fuente: Tomada de Del Pino, 1993

Fuente: Tomado de del Pino, 1993.

Para
la concepción,
planificación
y posterior construcción
de todas
estastanto
edificaciones
había
LA
DIMENSIÓN
TÉCNICA
CIENTÍFICA
desarrollar todo
lo medible
de la naturaleza
COMO BASE DE LA MODERNIDAD EN
como del mundo social; de esta manera confirma
una
gran carencia
de profesionales nacionalesaque
puedan
enfrentar
dicho encargo
de tal
LA
CIUDAD
DE QUITO
la ciudad
como
base fundamental
del hombre
moderno
y en donde
se desarrolla
manera que se recurrió a expertos extranjeros
tales como
Antonio
Russo precisamente
(1889-1967),
Ahora, tomando como base las características de
el progreso técnico.
Durini
y Francisco
todos
de origen
italiano
y Pedro
la Lorenzo
modernidad
como(1955-1909)
las define Echeverría
(2009)Durini (1880-1970)
Para el caso del
Ecuador
esta fase
se constituye
el primer punto es el de la técnica científica en
durante el período en que se forman varias
Brüning (1886-1936) de origen alemán. En el caso
de figura locales relevantes como Pedro
donde resalta la confianza del ser humano en el uso
empresas que aportan al desarrollo de la sociedad
deAulestia
la razón como
base deo pensamiento
de
en todos(1899-1977)
los niveles, sesedestaca
la actividad
de y
(1881-?)
más tarde dejando
Luis Felipe
Donoso
formaron
en Italia
lado a la metafísica, a partir de ahí se empiezan a
telecomunicaciones, la empresa de ferrocarriles
Francia respectivamente (del Pino, 1993).

La etapa garciana resultó fundamental para el desarrollo socio-político del estado

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

113

ecuatoriano, tanto como un proyecto de consolidación de la estructura del estado como

�Camacho Aguirre, Medina Ortega

que se inaugura hacia 1908 y que termina con
el aislamiento de Quito, se crea la empresa
Cemento Nacional, alcantarillado, agua potable
y luz eléctrica (Ver Tabla 1). De esta manera se
responde a la creciente migración interna que
principalmente se produjo hacia las tres grandes
ciudades del Ecuador: Quito, Guayaquil y
Cuenca. Hay que destacar que el crecimiento de
la ciudad de Quito fue más lento en comparación
con Guayaquil que se transformó en el principal
polo económico del país.
Como se puede apreciar en los mapas de Quito
de 1883 (ver Imagen 1) y de 1903 (ver Imagen
2 p. 115) el crecimiento no es realmente notorio.
Guayaquil superaba los 70.000 habitantes mientras
Quito superaba los 50.000 (I. Municipio del Distrito

Metropolitano de Quito, 2004). El crecimiento de
la ciudad fue sostenido hasta los años 20, pero es a
partir de la consolidación del proyecto liberal que
se nota el crecimiento de la ciudad. Esta etapa está
marcada por el control político de las oligarquías
liberales y el crecimiento del aparato burocrático.
No olvidar que el crecimiento urbano de la
ciudad de Guayaquil fue antes que el de Quito, pero
también la aplicación de avances tecnológicos en
las construcciones. Ya en el año 1908 se inaugura
el Mercado Sur8 (actual Palacio de Cristal)
en Guayaquil, que es una estructura completa
de acero cuyas piezas fueron importadas de
Bélgica (Empresa Pública Municipal de Turismo,
Promoción Cívica y Relaciones Internacionales
de Guayaquil, EP., 2018).

Imagen 1. Mapa de Quito, 1883

Fuente: Archivo histórico del Distrito Metropolitano de Quito

8

El Antiguo Mercado Sur, según consta en la información proporcionada por la página web oficial de la municipalidad de Guayaquil
“fue diseñado y construido por los Ingenieros Francisco Manrique Pacanisy Carlos Van Ischot. Las piezas utilizadas para su construcción
fueron traídas directamente desde Bruselas, Bélgica y fue prefabricado por la firma Verhaeren Ca JagerIngeneriusConstruiters de Bruxelles”.
(Empresa Pública Municipal de Turismo, Promoción Cívica y Relaciones Internacionales de Guayaquil, EP., 2018) En el año 2002 el edificio
fue relocalizado en predios del conocido Malecón 2000 y funciona como centro de exposiciones conocido como el Palacio de Cristal.

114

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Bases de la modernidad de la arquitectura de Quito del siglo XX

Imagen 2. Mapa de Quito, 1903

Fuente: Archivo histórico del Distrito Metropolitano de Quito

Para 1905 se termina de construir el edificio
de la Cárcel Municipal de Guayaquil9 que es
el primer edificio concebido y construido con
hormigón armado. Si bien en sí el edificio es
de estructura mixta (ladrillo, piedra, madera y
hormigón), es el primero del que se tiene registro
en el país en el que se haya utilizado hormigón
armado en losas y columnas. No está por demás
señalar que los materiales utilizados fueron
importados desde Italia, introduciendo esta
técnica innovadora para la época y que en el caso
de la ciudad de Quito se introdujo muchos años
después (Empresa Pública Municipal de Turismo,
Promoción Cívica y Relaciones Internacionales
de Guayaquil, EP., 2018).
Posteriormente el crecimiento de la urbe costeña
se vio truncada con la crisis de la industria del cacao,
que era la base económica de la región, debido a

sendas plagas que afectaron las plantaciones y la
crisis de posguerra de los países europeos, lo que
resultó en un creciente deterioro de las condiciones
económicas que fueron principalmente trasladadas
a los trabajadores. De esta manera se produce una
revuelta de la clase trabajadora de la costa que
culmina con la matanza conocida como el “bautizo
de sangre” en las calles de Guayaquil (I. Municipio
del Distrito Metropolitano de Quito, 2004).
La crisis del crecimiento económico en la costa
tuvo un efecto en Quito como urbe que empezó a
consolidar su dinámica económica alrededor de su
condición de centro político, además de la influencia
de la conexión comercial que provocó el ferrocarril
cuya estación ya aparece en el mapa de la ciudad de
1914 (ver Imagen 3 p. 116), asimismo, el trazado
de la ciudad empieza a trascender el parque de la
Alameda hacia el norte.

9

Este edificio fue construido por el arquitecto venezolano Francisco Manrique Pacanis. El edificio fue inaugurado en el año 1907 y funcionó
como centro de detención hasta el año 1950 cuando cerró sus puertas. Actualmente, el edificio se encuentra abandonado a la espera de su
intervención para albergar un Centro de Desarrollo Cultural, proyecto realizado por la Empresa Arquitectura Urbana en el año 2017.

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

115

�Camacho Aguirre, Medina Ortega

Imagen 3. Mapa de Quito, 1914

Fuente: Archivo histórico del Distrito Metropolitano de Quito

Carlos Maldonado10 (La arquitectura de Quito
en la época republicana, 1993) describe esta etapa
de la siguiente manera:
“La construcción del ferrocarril de Guayaquil
a Quito, terminado en 1909, determinó un
aumento notable del comercio entre la sierra
y la costa y una concentración mayor de la
población en los centros urbanos servidos por
dicho ferrocarril. Especialmente se aceleró el
crecimiento de las dos ciudades terminales de
la vía, es decir, Quito y Guayaquil. En Quito,
las antiguas residencias coloniales comenzaron
a convertirse en casas de alquiler y las familias
acomodadas empezaron a establecerse en nuevos
barrios trazados hacia el norte de la ciudad. En
estos barrios se empezaron a construir residencias

unifamiliares rodeadas de jardines imitando
los “barrios-jardines” de Inglaterra y las casas
campesinas o “chalets” de Suiza y Francia; pero
dentro de las técnicas constructivas tradicionales
del país.” (Maldonado, 1993, pág. 146).
Como se puede ver el mapa de Quito del
24 de mayo de 1922 (ver Imagen 4 p. 117) ya
se identifican el barrio La Magdalena al sur
del Panecillo, el barrio América y el barrio La
Mariscal hacia el norte, tal como lo describe
Maldonado. De esta manera, se evidencia la
influencia del ferrocarril como generador de las
nuevas dinámicas comerciales y de comunicación
en una ciudad que demoró décadas en crecer y
que pasa a casi duplicar su superficie planificada
en menos de diez años.

10

Maldonado describe brevemente sobre la crisis de la arquitectura tradicional principalmente causada por la influencia internacional
que viene introduciendo nuevas tecnologías y que aún no encuentra una expresión particular, más bien interviene en los modelos
tradicionales que en la época se encontraban revisando los modelos clásicos pero desarrollados con nuevos materiales insertados en
modelos constructivos tradicionales.

116

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Bases de la modernidad de la arquitectura de Quito del siglo XX

Imagen 4. Mapa de Quito, 1922

Fuente: Archivo histórico del Distrito Metropolitano de Quito

A manera de resumen Inés del Pino (1993) hace
un registro de las edificaciones más importantes
construidos en la ciudad desde la época republicana
hasta 1922 donde se puede evidenciar claramente
como desde la época garciana (1869-1893) se
empieza a invertir en la infraestructura estatal,
educativa, científica y religiosa, característica del
modelo, en contraste y en respuesta se ve como
la inversión en el área del desarrollo social en la
época de la revolución liberal (1895-1912) se
expresa en las edificaciones de comunicación,
educación laica y otras edificaciones de desarrollo
cultural, expansión de la ciencias e infraestructura
y que se pueden apreciar en la tabla 1.
No podemos pasar por alto que en la lista
elaborada por Inés del Pino no se identifica una
de las edificaciones emblemáticas de la época
como es el Mercado de Santa Clara11 diseñado
por Francisco Schmidt y Gualberto Pérez. La
estructura de este edificio fue importada desde
Hamburgo, Alemania en el año 1899 y su
construcción duró hasta el año 1904 cuando fue
inaugurado. Es importante hacer esta aclaración
ya que el Mercado de Santa Clara fue la primera
construcción en estructura de acero construida
en la ciudad (Bienal de Arquitectura de Quito,
2018). Asimismo, es importante señalar al Pasaje
Royal como una de las primeras manifestaciones
de cambio morfológico en las construcciones,

ubicado en el Centro Histórico, el edificio fue
concebido para oficinas y comercio y no para
vivienda (Benavides Solís, 1995), además de
ampliar las aperturas en planta baja con el fin de
albergar las primeras vitrinas comerciales como
una influencia directa de los pasajes comerciales
de Europa, tal como las describía Walter Benjamin
en su libro de los pasajes (ver Imagen 5).
Imagen 5. Pasaje Royal (tomada entre 1915-1925)

Fuente: Autor desconocido, Instituto Nacional de
Patrimonio Cultural, 2015

11

El mercado funcionó hasta el año 1980 hasta que fue desarmado y se lo reconstruyó en el Parque Itchimbía para albergar el actual Centro
Cultural Itchimbía conocido como el Palacio de Cristal. Tanto el Mercado Sur de Guayaquil como el de Santa Clara de Quito fueron obras
del gobierno liberal e introducen la construcción en acero como expresión importada desde el extranjero. Las similitudes en su reutilización
son evidentes y fueron realizadas en épocas similares sin embargo creemos que son más una coincidencia conceptual más no política ya que
la relación entre las administraciones municipales de las dos ciudades no existe, son más bien independientes.

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

117

�Camacho Aguirre, Medina Ortega

En la lista tampoco aparece el Palacio de la
Exposición Nacional de 1909, actual Ministerio
de Defensa, este edificio tiene relevancia por
un lado por el uso del hormigón armado en las
columnas que sostenían la cúpula de acceso12, y
por otro lado por su ubicación en la Recoleta, sitio
ubicado entre el centro de la ciudad y la estación
del ferrocarril de Chimbacalle, dando cuenta
como la proyección de la llegada del ferrocarril
afectó al crecimiento de la ciudad.
Como se evidencia, los efectos del desarrollo
tecnológico en la sociedad quiteña se vieron
marcada por la construcción y funcionamiento del
ferrocarril como motor del modelo de intercambio
comercial y que en primera instancia afectó
territorialmente en el crecimiento abrupto de la
ciudad a partir de este momento. Sin embargo,
este cambio tecnológico no afectó directamente
a la arquitectura que, como lo dice Maldonado
(1993), más bien tuvo efectos en su conformación
morfológica más no es su técnica constructiva.
En tal caso, la inclusión de baterías sanitarias y
sistemas hidráulicos en las edificaciones son los
cambios más importantes en las construcciones
desde la época de la colonia, sin que esto
implique un cambio en la manera tradicional
de edificar en la ciudad. El cambio morfológico
se produjo una vez que la ciudad trascendió
los límites del Centro Histórico y, sobre todo,
en el barrio La Mariscal donde se implantó el
modelo de ciudad jardín con retiros aislando las
edificaciones (Maldonado, 1993).
LA DIMENSIÓN SECULARIZACIÓN
DE LO POLÍTICO COMO BASE DE LA
MODERNIDAD EN LA CIUDAD DE
QUITO
En segundo término, Echeverría define a la
modernidad como la secularización de lo político,
en ese contexto consideramos que la transición
del modelo garciano al liberal también evidencia
este cambio a través de la proclamación del estado
del Estado Laico. Las evidencias más claras y
simbólicas de este contraste político se pueden ver
en la creación y construcción del Colegio Nacional
San Gabriel en la época garciana y, posteriormente,

la construcción del Colegio Nacional Mejía que se
considera como la primera institución nacional
laica. Sin embargo, esta declaración del estado
laico y separación con la iglesia como parte del
Estado, no eliminó la hegemonía del pensamiento
católico sobre la cultura y sociedad quiteña.
Si bien la construcción de colegios nacionales
laicos aumentó y multiplicó, también se fundaron
instituciones educativas privadas de origen católico
que captaron población con recursos económicos y
con ello reconcentraron y siguieron formando parte
de la sociedad que detenta el poder entre sus manos.
Es decir, el Estado separo a la iglesia católica,
pero esta no perdió su poder en la sociedad, en ese
contexto la clase social media ligada al comercio
se fortaleció en el ámbito de la política. En lo
económico llegó una incipiente industrialización,
pero la agroexportación siguió siendo la base
económica del país, principalmente del cacao y
marginalmente la producción de arroz, café y caña
de azúcar. (Ayala Mora, 2008).
A partir de 1925 con el derrocamiento del
presidente Cordero por parte de los militares,
empieza una nueva etapa de alrededor de dos
décadas que, coincidente con la crisis mundial del
modelo capitalista de la primera posguerra, llevó
a que el país no supere su modelo agroexportador,
más bien se profundizó en el mismo, pero con una
clara diversificación de productos lo que hizo que
su modelo sea cada vez más dependiente de grupos
monopólicos que acapararon la producción nacional.
En ese contexto el Estado Ecuatoriano siguió
consolidándose en su institucionalización, prueba
de esto es la creación del Banco Central por parte
del presidente Isidro Ayora en el año 1928. (Ayala
Mora, 2008). De esta manera se fortalecieron los
sectores intermedios de comercio, la burocracia
estatal y la banca, impulsando el crecimiento
urbano de Quito como se puede ver en el mapa
de 1931 (ver Imagen 6 p. 119), para ese entonces
es por demás evidente que el trazado trascendió
los límites de la calle Colón en cuyos límites se
asentaron principalmente familias acaudaladas con
intereses en los sectores de la industria, comercio
y la política, entre otros (Benavides Solís, 1995).
Esta etapa entreguerras y la crisis mundial
está marcada por un cambio de pensamiento en

12

Mauricio Luzuriaga en su capítulo Los Arquicrímenes de Quito del libro Arquitectura de Quito una visión histórica, toma una crónica
de El Comercio que dice: “En el centro, en primer término, se levanta el Pabellón ecuatoriano. Construido de dos pisos, sus columnas de
cemento armado soportan la artística armadura, que corona la cúpula de treinta metros de altura…” (1993, pág. 180)

118

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Bases de la modernidad de la arquitectura de Quito del siglo XX

la búsqueda de nuevos lenguajes de expresión en
todas las esferas del arte y el de la arquitectura
no es la excepción. En el año de 1928 se funda el
CIAM (Congreso Internacional de Arquitectura
Moderna) a través del cual se pretendía hacer
frente a los nuevos desafíos que la ciudad debió
encarar producto de la revolución industrial y
las necesidades de los tiempos modernos, sin
embargo, estos principios tendrán efecto en la
ciudad más adelante.
LA DIMENSIÓN INDIVIDUALISMO
COMO BASE DE LA MODERNIDAD EN
LA CIUDAD DE QUITO
En un tercer término, Echeverría caracteriza a la
modernidad a través del individualismo, entendido
como un comportamiento social práctico que
presupone que el motor de la realidad humana es
el individualismo social y el colectivo. En la etapa
posliberal se sentaron las bases de los movimientos
sociales y la estructuración del estado y del
bienestar social con el pensamiento liberal. Si
bien el poder de estado se mantuvo en los grupos
monopólicos, se emitieron leyes que buscaban
encontrar un equilibrio a favor de la fuerza de
trabajo. Así en el año 1937 Alberto Enríquez Gallo
emite el Código del Trabajo, entre otras medidas
nacionalistas (Ayala Mora, 2008).
Imagen 6. Mapa de Quito, 1931

El caso de la arquitectura de Quito de este
período tuvo una expresión ecléctica muy marcada
por las nuevas tecnologías como el hormigón y el
acero, ya muy utilizados en los países europeos,
pero que no lograban establecerse como técnica
constructiva primordial, más bien empezaron a
introducirse en las edificaciones a través de la
construcción de dinteles (González, Sosa &amp; Merino,
1993). Por otro lado, los profesionales extranjeros
acaparaban los trabajos que principalmente eran
financiados por las personas acaudaladas. Incluso
llegaron a ser reconocidos a nivel nacional con la
“Orden Nacional al Mérito”, ejemplo de lo anterior
son los arquitectos Vinci y Durini.
Las referencias y formación de quienes ejercían
la profesión en esta época no ejercieron un impacto
a nivel de la técnica y la tecnología, más bien
fueron imposiciones formales y decorativas que
llegaron a romper con la continuidad que había
iniciado desde la llegada de los españoles y que
había alcanzado ciertos rasgos particulares, que si
bien se pueden considerar mestizos, hacían muy
clara la diferenciación cultural (Benavides Solís,
1995) para el caso de Quito. Es recién hacia finales
de la década de los treinta que aparece en Quito el
Hotel Humboldt que se conoce como uno de los
primeros edificios de hormigón armado, diseñado
en Estados Unidos por la empresa Hopkins y Dentz
y el ingeniero Alberto Mena Caamaño. El edificio
se terminó de construir en el año 1939 (I. Municipio
del Distrito Metropolitano de Quito, 2004).13

Fuente: Archivo histórico del Distrito Metropolitano de Quito

13

Este edificio es conocido como el Banco la Previsora, ya que albergó a este una vez que dejó de funcionar como hotel. No existe un
estudio que determine cual es el primer edificio hecho de hormigón armado en la ciudad, sin embargo, se identifica al Hotel Humboldt
como uno de los dos como los primeros de los que se tiene registro. El otro edificio es la Antigua Caja de Pensiones (Maldonado, 1993)

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

119

�Camacho Aguirre, Medina Ortega

Mies van der Rohe en su artículo Arquitectura
y modernidad, publicado en 192414 aseguraba que
las edificaciones son impersonales por naturaleza,
y que más bien son el símbolo de una época. De esta
manera justificaba la inutilidad del uso de las formas
del pasado reivindicando el pensamiento laico de
esos tiempos. Pues evidentemente la arquitectura,
una vez que empezó a aportar como expresión de
la modernidad hizo exactamente lo contrario a lo
postulado por Mies. Es precisamente a través de
las individualidades que la modernidad empezó
a expresarse en arquitectura. Así lo demuestra
la estructura del Congreso Internacional de
Arquitectura Moderna (CIAM) que basó sus
postulados y su difusión en sus figuras rutilantes.
Al igual que la búsqueda de las vanguardias
en las artes que nació a principios de siglo, la
arquitectura, entre posguerras “se ve envuelta
en esta vorágine y experimenta el vértigo de la
superación, experimenta la totalización estética;
padece y produce una fascinación vanguardista,
pero se ve siempre obligada a medirse con su
propia e inevitable pragmaticidad.” (Masiero,
2003, pág. 214).
CONCLUSIONES
El presente trabajo se construye bajo dos líneas
principales: una visión general de la modernidad
propuesta por Echeverría y otra con énfasis en
las particularidades que proviene de D. Harvey
acerca de la expresión del modernismo como
materialización de la modernidad misma. Los
procesos de la modernidad y modernización
como sociedad ecuatoriana empezaron en el
país con el proyecto planteado por el entonces
presidente Gabriel García Moreno (1821-1875),
que en el documento se hace alusión como etapa
garciana, periodo en que se emiten los primeros
planteamientos unificadores a nivel social y
político en Ecuador. Sin embargo, este proceso
fue propio de una dinámica social y económica
de la época que transcurrió lentamente en nuestro
país, pero que además se acompañó por la
contradicción en la que se desarrolló el proyecto
político dada la intromisión de la iglesia dentro
de la base gubernamental. A pesar de lo anterior, el
pensamiento científico dentro de la estructura social

y educativa, que es una de las bases de la modernidad,
fue instaurado en este periodo garciano.
Por tanto, y siguiendo el análisis de Echeverría
para el caso de estudio, se puede aseverar, en
primer lugar, que las bases de la modernidad
en la ciudad de Quito se cimentaron desde el
período garciano con la implementación de
leyes y la construcción de infraestructura que
permitieron que el pensamiento científico y
académico se constituyeran como parte de la
vida nacional. En segundo lugar, partiendo de la
secularización de lo político que empieza con la
revolución liberal a través de la declaración del
estado laico, se refuerza el cambio a través de la
construcción de un marco legal de respaldo, así
como la construcción de más infraestructura que
profundiza la transición hacia la modernidad; de
hecho consideramos que la edificación icónica del
cambio de pensamiento, en la ciudad de Quito, es
la construcción del colegio Mejía como la primera
institución educativa laica del país, que sin lugar
a dudas da muestra clara de la separación de la
iglesia del modelo de gobierno hasta entonces
vigente. En tercer lugar, el inicio de la época
liberal y sus efectos posteriores nos permiten
apreciar como el pensamiento del individualismo
tanto personal y colectivo se instaura claramente
en los años posteriores a la posguerra y dio paso
a grandes logros sociales como la expedición del
Código del Trabajo (1937).
En el caso de la materialización o particularización
misma de la modernidad en la ciudad de Quito, el
modernismo como lo entiende Harvey empieza
a evidenciarse durante la época de la revolución
liberal (1895-1912) y se fortalece con el paso del
tiempo, en ese contexto y sin lugar a dudas la
llegada del ferrocarril a la ciudad constituye uno de
los momentos destacados ya que ese hecho por si
mismo significo o provocó uno de los cambios más
importantes en la ciudad como es el cambio en los
modos de producción. Es importante señalar que
el cambio de modelo económico del país tuvo su
motor en la costa, particularmente en la ciudad
de Guayaquil y que el modelo de producción y
consumo en la ciudad de Quito solo cambió al
terminar con el aislamiento en el que vivía esta
ciudad hasta antes de la llegada del ferrocarril.
Este hecho es el que promovió un cambio a la

14

El articulo está publicado en el libro Los hechos de la arquitectura (Pérez Oyarzún, Aravena, &amp; Quintanilla Chalá, 2002). Se refiere
precisamente al pensamiento y el significado de la arquitectura moderna.

120

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Bases de la modernidad de la arquitectura de Quito del siglo XX

urbe quiteña que comienza a crecer trascendiendo
los límites del Centro Histórico.
En ese contexto si consideramos que para D.
Harvey el modernismo se materializa a través de
la máquina, la fábrica y la urbanización, podemos
señalar que, de acuerdo con los sucesos históricos,
las tres está estrechamente relacionadas toda vez que
aparecieron casi simultáneamente en la ciudad de
Quito. Paralelamente, se gestan cambios en los medios
de comunicación en la ciudad con la construcción del
ferrocarril, así como del edificio de los correos, la
fundación del diario El Comercio (1906), entre otros;
propiciando el crecimiento económico de la ciudad y
la dinamización del comercio.
No hay que pasar por alto que el desarrollo
económico de Quito, por su condición de ciudad
capital, está relacionado directamente a grandes
latifundistas que controlaban el territorio y en
consecuencia el crecimiento de la ciudad se
localiza en terrenos en los que se construyeron
los barrios de expansión posterior a la llegada
del ferrocarril entre los que se encuentran como
el barrio América, la Magdalena y la Mariscal.
Espacios que fueron comprados por el gobierno,
beneficiando a sus propietarios no solo por
la ganancia económica que les significo, sino
además por las fuertes inversiones que realizo el
mismo gobierno a través de la construcción de la
infraestructura necesaria para servir a éstos y que
fue entregada a la municipalidad sin un aporte
significativo de los vendedores.
Desde una perspectiva arquitectónica, los
cambios en la ciudad durante este periodo
estuvieron marcados por un eclecticismo en donde
las primeras manifestaciones modernas empiezan a
evidenciarse. El impulso del comercio provocó los
primeros cambios de uso y por tanto de morfología
de expresión moderna, como es el caso de los pasajes
comerciales en los que la apertura de la planta baja
de algunas construcciones dio cabida a las vitrinas
de exposición, como fue el caso del Pasaje Royal.
Otro ejemplo destacado lo constituye el Antiguo
Mercado de San Millán, actual Palacio de Cristal,
que fue la primera estructura prefabricada de acero
de la ciudad y que lo hace un elemento relevante
dentro de la historia; a partir de entonces se empezó
a construir con elementos de acero, primordialmente
en cubiertas para estos mismos pasajes.
Por su parte, la introducción del hormigón
armado, como expresión tecnológica estructural, no
solo se dilato en su uso, sino que además sucedió
en momentos diferentes entre Guayaquil y Quito.
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

En el caso de Guayaquil la primera construcción
con esta técnica apareció ya en 1905, construcción
de la Cárcel Municipal, mientras que en Quito fue
hasta 1939 con la construcción del Hotel Humboldt.
De esta manera se evidencia claramente como la
influencia del ferrocarril es el detonante para el
desarrollo tecnológico propio de la modernidad
en la ciudad de Quito, ya que se expresa posterior
a éste. No solo en la arquitectura que es punto de
interés de este estudio sino en otras expresiones
sociales, culturales y principalmente económicas.
Pero además el cambio morfológico también
se hizo evidente en las viviendas una vez que los
límites urbanos trascendieron el Centro Histórico,
sobre todo, hacia La Mariscal donde empiezan
a construir con retiros tanto frontales como
laterales, aislando las construcciones, a diferencia
de la configuración continua y en línea de fábrica
propia del centro.
Finalmente, si bien las bases de pensamiento
moderno fueron cimentadas en la etapa estudiada en
este artículo, que van desde el mandato garciano, la
revolución liberal y el posliberalismo, la expresión
de la arquitectura moderna no se evidenció salvo
algunas primeras manifestaciones como las
que se mencionaron anteriormente. Por nuestra
parte consideramos que el desarrollo teórico,
tecnológico y morfológico de la modernidad en la
arquitectura comienzan a establecerse a fines de
la década de los treinta. De esta manera se puede
concluir que la expresión misma del movimiento
moderno no se evidenció en esta etapa como
expresión misma de la arquitectura, pero sus
bases fueron cimentadas, principalmente por los
cambios de comportamiento como lo describe
Echeverría y, sobre todo, porque los elementos
materiales son claramente identificables tal como
lo describe Harvey. Es por este motivo que el
artículo pretende definir a este momento como de
expresión protomoderna que es lo mismo que las
bases de la modernidad. C
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Ayala Mora, E. (2008). Resumen de historia del
Ecuador. Quito: Corporación Editora
Nacional.
Aymonino, C. (1972). Orígenes y desarrollo de la
ciudad moderna. Barcelona: Gustavo Gili.
Bauman, Z. (1997). La posmodernidad y sus
descontentos. Madrid: Akal.
Benavides Solís, J. (1995). Arquitectura del siglo
121

�Camacho Aguirre, Medina Ortega

XX en Quito. Quito: Banco Central del
Ecuador.
Benjamin, W. (1934). La obra de arte la época de
su reproductibilidad técnica. México: Itaca.
Bienal de Arquitectura de Quito. (2018). Centro
Cultural Itchimbía. Obtenido de Bienal
Panamericana de Arquitectura de Quito
BAQ 2018: http://baq-cae.ec/centrocultural-itchimbia/
del Pino, I. (1993). Sobre la arquitectura quiteña:
1820-1922. En I. Municipio de Quito,
Arquitectura de Quito una vision histórica
(págs. 115-136). Quito: Trama.
Echeverría, B. (2009). ¿Qué es la modernidad?
México: UNAM.
Empresa Pública Municipal de Turismo, Promoción
Cívica y Relaciones Internacionales de
Guayaquil, EP. (2018). Antigua Cárcel
Municipal (Patrimonial). Obtenido de
Guayaquil es mi destino: http://www.
guayaquilesmidestino.com/es/patrimoniode-la-ciudad/edificios-publicos/antiguacarcel-municipal
Empresa Pública Municipal de Turismo, Promoción
Cívica y Relaciones Internacionales de
Guayaquil, EP. (2018). Antiguo Mercado
Sur “Palacio de Cristal” (Patrimonial).
Obtenido de Guayaquil es mi destino:
http://www.guayaquilesmidestino.com/es/
patrimonio-de-la-ciudad/edificios-publicos/
palacio-de-cristal
Fernández Cox, C. (1991). Modernidad apropiada.
En C. Fernández Cox, E. Browne, C. E.
Comas, R. Santa María, F. Liernur, A.
Dewes, &amp; M. Waisman, Modernidad y
posmodernidad en América Latina (págs.
11-22). Bogotá: Escala.
González , M., Sosa, C., &amp; Merino, G. (1993).
Conformación y transformaciones urbano
arquitectónicas del sector Mariscal Sucre
(1922-1988). En I. M. Quito, Arquitectura
de Quito. Una visión Histórica (págs. 153172). Quito: Trama.
Habermas, J. (1997). Arquitectura moderna
y posmoderna. En N. Leach, Rethinkg
Architecture (págs. 225-235). New York:
Routledge.
Harvey, D. (1990). La condición de la
posmodernidad. Buenos Aires: Amorrortu.
I. Municipio del Distrito Metropolitano de Quito.
(2004). Guia de Arquitectura de Quito.
Quito: Junta de Andalucía.
122

I. Municipio del Distrito Metropolitano de Quito.
(2017). Archivo Histórico. Obtenido de
Secretaría de Territorio. Alcaldía de Quito:
http://sthv.quito.gob.ec/archivo-historico/
Ilustre Municipio del Distrito Metropolitano
de Quito. (s.f.). Instituto Metropolitano
de Patrimonio. Obtenido de Inventario
Patrimonial: http://www.patrimonio.quito.
gob.ec/index.php/patrimonio-cultural/
inventario-patrimonial
Instituto Nacional de Patrimonio Cultural.
(2015). Pasaje Royal Quito. Obtenido
de Fotografía Patrimonial: http://www.
fotografianacional.gob.ec/web/en/galeria/
element/7971
Loor, J. M. (17 de septiembre de 2017). La
arquitectura moderna en el inventario
patrimonial de Quito. (S. Camacho,
Entrevistador)
Maldonado, C. (1993). La arquitectura de
Quito en la época republicana. En I. M.
Quito, Arquitectura de Quito. Una visión
histórica (págs. 137-152). Quito: Trama.
Maluenda, A. E. (2016). La arquitectura moderna
en Latinoamérica. Barcelona: Reverté.
Mann, M. (1991). Las fuentes del poder social.
Tomo I. Madrid: Alianza.
Masiero, R. (2003). Estética de la arquitectura.
Madrid: Machado Libros S.A.
Moreira, R., &amp; Álvarez , Y. (2004). Arqutiectura
de Quito 1915-1985. Quito: TRAMA.
Pérez Oyarzún, F., Aravena, A., &amp; Quintanilla
Chalá, J. (2002). Los hechos de la
Arquitectura. Santiago: Ediciones ARQ/
Pontificia Universidad Católica de Chile.
Segre, R. (1975). América Latina en su
arquitectura. México: Siglo XXI.
Treviño Moreno, P. (2000). Apuntes para una
definición de la modernidad. En Z.
Zeraoui, Modernidad y posmodernidad
(págs. 9-25). México: Noriega.
Zeraoui, Z. (2000). Modernidad y posmodernidad.
México: Noriega.

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="260">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3189">
                  <text>Contexto : Revista de la Facultad de Arquitectura</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479141">
                  <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607185">
              <text>Contexto</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607187">
              <text>2021</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607188">
              <text>15</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607189">
              <text>22</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607190">
              <text>Marzo-Septiembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607191">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607192">
              <text>Semestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607186">
                <text>Contexto, Revista de la Facultad de Arquitectura, 2021, Vol 15, No 22, Marzo-Septiembre </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607193">
                <text>Sousa-González, Eduardo, Director Editorial</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607194">
                <text>Arquitectura</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607195">
                <text>Urbanismo</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607196">
                <text>Imaginario urbano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607197">
                <text>Materiales</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607198">
                <text>Economía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607199">
                <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607200">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Arquitectura</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607201">
                <text>Barrera Domínguez, Ramón Alejandro, Editor</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607202">
                <text>Martínez Martínez Oreida, Editor</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607203">
                <text>01/03/2021</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607204">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607205">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607206">
                <text>2021272</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607208">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607207">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="46">
            <name>Relation</name>
            <description>A related resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607209">
                <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1785403&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607210">
                <text>San Nicolás de los Garza, Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607211">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607212">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="20357">
        <name>Agua</name>
      </tag>
      <tag tagId="11586">
        <name>Arquitectura</name>
      </tag>
      <tag tagId="18965">
        <name>Conservación</name>
      </tag>
      <tag tagId="35730">
        <name>Espacio público</name>
      </tag>
      <tag tagId="38922">
        <name>Multiculturalidad</name>
      </tag>
      <tag tagId="38923">
        <name>Planeación urbana</name>
      </tag>
      <tag tagId="9527">
        <name>Religión</name>
      </tag>
      <tag tagId="38924">
        <name>Remanentes urbanos</name>
      </tag>
      <tag tagId="6986">
        <name>Salud</name>
      </tag>
      <tag tagId="27298">
        <name>Sustentabilidad</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="21758" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="18052">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/260/21758/Contexto_2020-2021_Vol_14_No_21_Septiembre-Abril.pdf</src>
        <authentication>86c00bd90e41ddcf0c526184b9efcd20</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="607396">
                    <text>�Presentación. El espacio urbano en el año 2020. Reflexiones
en el marco de la contingencia sanitaria
Eduardo Sousa-González1

C

on este número publicado en el mes de
septiembre, CONTEXTO. Revista de la
Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, cierra sus publicaciones
en este año del 2020; primeramente, con una noticia
muy importante para la Revista y seguramente
para todos los interesados en la publicación, ya
que CONTEXTO fue evaluada y aceptada en el
índice de SCOPUS y a la brevedad se terminará
el proceso para completar su indexación; por otro
lado, el año 2020, visiblemente se ha caracterizado
por una creciente e incontrolable contingencia
sanitaria y pandémica mundial.
Un año catastrófico sin paralelismo reciente,
que seguramente será recordado en la esfera
global, no solo por lo lamentable de las cientos de
miles de víctimas mortales que se produjeron por
el virus de la cepa SARS-CoV-2; sino también,
por los desastres que éste ha dejado a su paso en
todas las transversalidades espaciales (federales,
estatales y municipales) y ámbitos longitudinales
(diferentes grupos sociales) de la vida en
sociedad, en todos y cada uno de los lugares del
mundo conocido.
El fenómeno sanitario global por el que atraviesa
la humanidad, ha dejado múltiples lecciones de
vida a todos los pobladores, quizá una de las
más evidentes sería que estas manifestaciones
proclivemente negativas vinculadas a los procesos
globalizantes, los cuales se han explorado, desde
hace tiempo y desde diversas esferas teóricas,
disciplinares y metodológicas, por diversos autores
(Borja, J.: 2002; Ianni, O.: 2007; 2005; McLuhan,
M. 2005; Sassen, 2007 y otros más); indicando
unánimemente que esta manifestación de corte
mundialista y sus expresiones globales; son

capaces de transformar de facto en unos pocos
meses, a toda la superestructura social construida
por la colectividad urbana a través de los siglos. Es
evidente que el mundo conocido ha entrado a una
nueva realidad frágil, expuesta y vulnerable; ya que
como menciona McLuhan: “… nos convertimos
en una aldea global” (McLuhan, M. 2005:57).
Aún más, también estos procesos mundializantes
han hecho entender a los gobernantes y a los
gobernados, la fragilidad del equilibrio que
existe entre la naturaleza originaria y la vida en
la sociedad urbana; sobre todo en las grandes
concentraciones metropolitanas donde la resiliencia
y la sustentabilidad, como procesos operativos
y estratégicos que debieran de alimentar a las
políticas públicas y a la agenda de gobierno, tienden
a representar la única forma para la recuperación de
la ciudad, en una nueva realidad urbana que nos
corresponde vivir en esta contemporaneidad líquida.
Incluso, es en estos tiempos donde conceptos
propuestos anteriormente, por el autor de este
escrito, en la esfera metropolitana de México y
del sur global, como: la metrópoli prematura, las
fuerzas centrífugas expansivas, fuerzas centrípetas
de cohesión poblacional, espacialidades no
ciudad, contemporaneidad líquida y otros más2,
adquieren mayor relevancia de aplicabilidad
teórica, estratégica y metodológica, en el estudio
y en la planeación espacial de estas grandes
concentraciones de población.
Dichos conceptos involucrados en los procesos
territoriales que permiten valorar el grado de
consolidación espacial de las metrópolis, están
enmarcados en la teoría que vincula, por un lado,
a las fases por las que atraviesa lo urbano hacia
lo metropolitano y por el otro, la determinación

1

Nacionalidad: mexicano; Adscripción: Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México; doctor en Filosofía
con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos; miembro del Sistema Nacional de Investigadores (CONACYT) ratificado en el Nivel 2;
miembro de la Academia Mexicana de Ciencias AMC desde el año 2008; eduardo.sousagn@uanl.edu.mx
2
Para clarificar estos conceptos consultar Sousa-González: 2020; 2019; 2015; 2013, entre otros https://www.researchgate.net/profile/
Eduardo_Sousa-Gonzalez/research

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

7

�Sousa-González

puntual que involucra a los ciclos del desarrollo
urbano; estos ciclos mencionados son:
i. De concentración y primacía;
ii. De polarización regresiva; y
iii. De contraurbanización, según se
representan en la figura 1.
Figura 1. Ciclos del desarrollo urbano en el espacio
metropolitano

Fuente: Datos generados en esta investigación a partir de Sobrino, J. (2003)

Dichos ciclos aludidos tienden a enmarcar
y clarificar el avance transformacional e
iterativo, justamente, de la conurbación espacial
metropolitana; en una sociedad con una cultura, una
idiosincrasia y unos procesos identitarios urbanos
distintivos y caracterizados por una entelequia
adquirida evolutivamente por los ciudadanos;
ya que la colectividad social lleva en su misma
estructura social, histórica, contemporánea y
líquida, aquel dinamismo intrínseco, que les
hace en la cotidianeidad: producir, multiplicar
y replicar las transformaciones espaciales
evolutivas; las cuales tienden a desembocar en
la generación de un dinamismo espacial-urbano
periféricamente expansivo y galopante; el cual
tiende a agregar físicamente cada vez más áreas
conurbadas; modificando dinámicamente los
linderos adyacentes del lugar.
Es en este estado de hechos por el que muchas
de las metrópolis de México y del sur global,
tienden a experimentar sus procesos evolutivos
y de crecimiento espacial expansivo-periférico;
adoleciendo, en muchos de los casos, de un
8

modelo de planeación eficiente, efectivo y eficaz,
que logre equilibrar su ensanchamiento espacial
con: i. La infraestructura pertinente y necesaria;
ii. La dotación de equipamientos imprescindibles;
iii. La forma de producción de mercancías en
los sectores secundario y terciario y; iiii. Los
procesos de sustentabilidad del lugar. Ya que
como menciona Harvey, D. “… la ciudad es
creada por el hombre, pero también condenado a
vivirla” (2019:19).
Es desde esta perspectiva que involucra a los
espacios urbanos, a sus procesos de crecimiento
expansivo, su arquitectura sus formas de diseño
y sus múltiples variables intervinientes, que
este número de CONTEXTO. Revista de la
Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, agrupa ocho trabajos
de investigación de académicos investigadores
de diferentes partes del mundo.
El primero es presentado por el doctor
José Antonio Martínez Prades, quien es el
Coordinador del Área de Historia del Arte del
Departamento de Humanidades Contemporáneas
de la Universidad de Alicante (España); dicho
artículo es denominado “Antonio Serrano Peral
y la construcción de la iglesia de nuestra señora
de gracia en Alicante, España”; donde el autor
se plantea indagar en las posibles fuentes de
inspiración de Serrano Peral y en los procesos
constructivos de la iglesia de Nuestra Señora de
Gracia de Alicante, proyectada en 1945, a partir
de una triple línea metodológica que trata datos
biográficos, aspectos técnicos y condiciones
contextuales de la posguerra española. El
estudio se ha basado principalmente en la
documentación existente en el Archivo General
de la Administración del Estado y en el archivobiblioteca personal del propio autor.
El artículo de la doctora Maritza GranadosManjarrés, colombiana y Profesora Asistente en
la Pontificia Universidad Javeriana de Colombia,
lleva por nombre “Crear: especular y subvertir”,
mencionando que en éste se establece que, para
hacer propuestas innovadoras en el proyecto
arquitectónico, los diseñadores deben romper
las leyes de lo que saben, ver más allá de lo que
se da y subvertir el statu quo. La propuesta se
sitúa en el cruce entre el ejercicio proyectual y
los procesos cognitivos detrás de la creatividad,
invitando a proyectar desde la ruptura que supone
pensar universos aparentemente inconexos.
En el caso de las doctoras Nieves MartínezContexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Presentación

Roldán y Lola Goytia-Goyenechea, adscritas
a Escuela Técnica Superior de Arquitectura,
Departamento de Urbanística y Ordenación del
Territorio, de la Universidad de Sevilla, España;
elaboran una investigación que titulan “Huella
minera en la ciudad de Guanajuato (México) entre
los siglos xvi - xix: morfología urbana y planimetría
en el archivo de indias en Sevilla (España). En
donde mencionan que la ciudad de Guanajuato es
una ciudad singular: su localización, paisaje único
e historia han condicionado la morfología urbanoterritorial de la ciudad y su entorno, evolucionando
ambos junto a la minería y generando una
interesante bibliografía y planimetría. Constituida
por un centro histórico no muy longevo y una
serie de asentamientos periféricos producto de la
actividad minera, en Julio de 1982 la ciudad es
declarada Zona de Monumentos Históricos por el
Instituto de Antropología e Historia, en 1988 fue
inscrita por la UNESCO en la Lista de Patrimonio
Mundial bajo el nombre de Ciudad Histórica de
Guanajuato y Minas Adyacentes, y desde 2006
tiene el reconocimiento de ser la Quinta Ciudad
más Bella del Mundo, y todo ello gracias a su
arquitectura y minería como recuerdo de su
pasado colonial. El interés de este artículo radica
en realizar un acercamiento a los elementos que
han dejado su propia huella como consecuencia
de la actividad minera, y referenciarlo a los planos
que se encuentran localizados en el Archivo de
Indias de Sevilla.
Las doctoras Vanessa Nagel Vega y Lourdes
Cruz González Franco adscritas a la Facultad
de Arquitectura de la Universidad Nacional
Autónoma de México; presentan un artículo sobre
la ciudad de Monterrey, titulado: “Voceando la
modernidad. La renovación arquitectónica de
Monterrey en el periódico El Norte (1945-1963)”,
el cual fue apoyado por el Programa de Becas
Posdoctorales de la UNAM / DGAPA 2019;
mencionando que la ciudad de Monterrey, Nuevo
León, en el noreste de México, se caracteriza por
un temprano desarrollo técnico que transformó la
urbe y marcó su apropiación de la modernidad por
el empleo de materiales locales industrializados
de construcción. La difusión de las renovaciones
arquitectónicas y urbanas que se iban sucediendo
en las páginas del periódico El Norte, aportan una
visión particular de la ciudad que nace industrial
y que busca su conversión en el paradigma de
la ciudad moderna occidental. Los edificios
que se iban divulgando consolidarían dicho
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

imaginario, al mismo tiempo que las carencias
inherentes a las economías en crecimiento de
los países latinoamericanos, marcan una crítica
constante al proceso modernizador. La difusión
en la prensa local, marcada por una fuerte
inclinación hacia las obras de iniciativa privada,
como la pionera construcción del campus del
Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de
Monterrey, iría dando cabida, paulatinamente, a
las obras de presupuestos públicos, como aquellas
significativas del Instituto Mexicano del Seguro
Social y de la Universidad de Nuevo León. Así,
el presente análisis busca ampliar y enriquecer
las interpretaciones actuales sobre una más de las
distintas modernidades nacionales.
En el caso del doctor Ramón Ramírez Ibarra,
profesor-investigador de Facultad de Arquitectura
de la Universidad Autónoma de Nuevo León,
México, aborda un artículo titulado “Sociología
de la movilidad: comprendiendo lo urbano desde
la micrópolis”; donde expone que la movilidad es
un tema central en el urbanismo del siglo XXI.
Ha generado propuestas, acciones y políticas con
importantes contribuciones para el desarrollo de la
ciudad, pero, como objeto de estudio tiende a una
reducción analítica en materia de ingeniería vial
o arquitectura, motivada por una visión centrada
en la morfología o el sitio, visión que refleja una
comprensión parcial del fenómeno urbano, visto
más como un proceso estático, depósito pasivo
de planes, programas o normas de ejecución. En
este trabajo, se propone una reflexión conceptual
del concepto de movilidad en el espacio urbano,
partiendo de una escala micrológica, es decir,
desde la observación social en cuanto fenómeno
particular y emergente del habitar humano como
construcción cultural y tecnológica, tal como se
propone en la sociología comprensiva. Este hecho,
cualitativo, redunda en interés en la medida que el
fenómeno de la movilidad es indisociable de todo
proceso de autocomprensión del sujeto, en cuanto
elemento de experiencia centrada y vinculante
con una realidad cada vez más condicionada por
factores de limitación, selectividad, densidad y
adaptación para su desarrollo existencial.
El doctor Raúl Holguín Ávila profesorinvestigador del Instituto de Arquitectura Diseño
y Arte de la Universidad Autónoma de Ciudad
Juárez, propone una investigación sobre “La
reivindicación del paisaje urbano histórico a
través del espacio público: El centro de Ciudad
Juárez como escenario simbólico de análisis”;
9

�Sousa-González

mencionando que el interés del presente artículo
es el de abordar la reivindicación del paisaje
urbano histórico a través del espacio público y
su relación con las prácticas y los imaginarios
con la intención de establecer la importancia de
incluir estos elementos al cuestionarse sobre las
formas mediante las cuales se interviene, percibe
y preserva el paisaje urbano histórico. Para ello,
se desarrollaron 32 entrevistas en profundidad en
dos tipologías de actores distintas relacionados con
el centro de Ciudad Juárez, las cuales, mediante
análisis de discurso, han permitido enfatizar en
los aspectos tangibles e intangibles que dotan
de significado el centro histórico puntualizando
en el espacio público, las prácticas sociales
y los imaginarios urbanos. Se menciona que
entre los principales hallazgos, se destaca que la
implementación de espacios públicos en la zona
centro de la ciudad, en relación con la asignación de
significados a determinados edificios patrimoniales,
permite ampliar las dinámicas de interacción en
dicho espacio, lo que resulta en la generación de
lugares y prácticas que se orientan a la vinculación
con el carácter patrimonial asignando valores
positivos a las formas de percibir el centro y por lo
tanto del paisaje urbano histórico.
En el caso del doctor Silverio Hernández
Moreno profesor investigador de la Facultad
de Arquitectura y Diseño de la Universidad
Autónoma del Estado de México; profundiza
en una temática sobre los “Requerimientos de
diseño ambiental al interior de los edificios en
México”; mencionando que el objetivo fue la
revisión y análisis de la normatividad mexicana
acerca de Calidad Ambiental al Interior de los
Edificios que fuera equivalente a las normas
estadounidenses que se solicitan durante el
proceso de certificación LEED® v4; con el
propósito de certificar edificios en México.
La metodología se resume en la revisión de
normas mexicanas que tuvieran equivalencia
con la estadounidense y en concordancia con sus
contenidos, su rigor de aplicación y su vigencia.
Como resultado, se obtuvo que en la mayoría de
los requerimientos solicitados por la categoría de
Calidad Ambiental al Interior de las Edificaciones
no hubo equivalencia entre normas, y por tanto
se concluye, en lo general, que mientras las
normas mexicanas no sean lo suficientemente
completas para aplicación en este tipo de
modelos o sistemas de clasificación ambiental en
edificios, se seguirá cumpliendo con las normas
10

estadounidenses o de ISO siempre y cuando
tengan una adecuada adaptación al contexto
mexicano por parte de los proponentes”.
La doctora María Adriana Gebauer Muñoz
profesora-investigadora de la Facultad de
Arquitectura y Diseño de la Universidad de la
Salle en Pachuca estado de Hidalgo, México,
aborda el tema “Borde costero ciudad Antofagasta,
Chile, visto como interfase glocal”; mencionando
que el objetivo de este artículo es, por una parte,
presentar y proponer los lugares, que en el bordecostero de Antofagasta se pueden desarrollar
como interfase entre lo global y lo local, a partir
de considerar análisis y conclusiones de cuatro
dimensiones de abordaje de la Tesis Doctoral:
“Centro Histórico como interfase glocal” para la
inserción de la ciudad intermedia en el sistema
global de ciudades: Caso de estudio Antofagasta,
Chile, 1990/2012” (Gebauer, 2015), considerando
la importancia que, en esta ciudad, adquiere este
borde cuando actúa y se configura como espacio
mediador transnacional, y por otra, incorporar los
conceptos de interfase glocal, Ciudad Intermedia,
CH-ampliado, y ciudad-región ampliada, que
fueron definidos por dicha Tesis.
Por último, en la publicación de la Revista
se incluye una Reseña del doctor Eduardo
Sousa-González; del libro titulado “El espacio
metropolitano contemporáneo. Desde las políticas
públicas hasta el modelo de planeación”; editado
por la editorial Colofón en el año 2020.
Como comentario final, los miembros del equipo
que conforman a CONTEXTO. Revista de la Facultad
de Arquitectura de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, estamos plenamente convencidos que
el investigador y el lector común interesado en la
diversa temática expuesta, encontraran a través de
las páginas que componen este proyecto editorial,
un tópico con una visión interdisciplinar, de
actualidad e internacional; enfocada en diferentes
esferas del quehacer académico-investigativo, en
donde, investigadores de alta calificación, han
colaborado con sus trabajos personales o grupales
en la generación de este número.
Seguramente los artículos que se incluyen
aquí serán no solamente de interés, sino también
de utilidad concreta en futuras investigaciones,
complaciendo al investigador y al lector más
exigente.
Finalmente, es necesario reconocer que lo
expuesto a través de este número de CONTEXTO,
es un esfuerzo continuado a lo largo de muchos
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Presentación

años por mantener una calidad de excelencia
editorial, que ha sido compartido por autores,
pares de evaluadores, el Comité Editorial, la
Coordinación Editorial, el equipo de apoyo y
por supuesto, las autoridades institucionales que
forman la Facultad de Arquitectura, su Posgrado
y la Universidad Autónoma de Nuevo León. C
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Borja, J. (2002). Local y global. La gestión de
las ciudades en la era de la información.
México; Taurus
HARVEY, D. (2019). Ciudades rebeldes. Del
derecho a la ciudad a la revolución urbana
Ianni, O. (2007). La sociedad global. México Siglo
XXI
Ianni, O. (2005). La era del globalismo. México
Siglo XXI
Ma. Luhan; et al. (2005). La aldea global.
Barcelona, España; Gedisa
Sassen, S. Los espectros de la globalización.
México FCE
Sobrino, J. (2003). Competitividad de las ciudades
de México; El colegio de México.
Sousa-González, E.: (2020). El espacio metropolitano
contemporáneo. Desde las políticas públicas
hasta el modelo de planeación. México;
COLOFÓN
Sousa-González, E.: (2019). El espacio interior de la
ciudad metropolitana. México; COLOFÓN
Sousa-González, E.: (2015). De la ciudad a la
metrópoli. Nuevas realidades territoriales.
Chile; Trama impresores
Sousa-González, E. et al: (2013). Espacio urbano
reconstrucción y reconfiguración territorial.
Chile; Trama impresores

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

11

�Antonio Serrano Peral y la construcción de la iglesia de
Nuestra Señora de Gracia en Alicante, España
Antonio Serrano Peral and the construction of the church of Nuestra Señora de
Gracia in Alicante, Spain
Recibido: diciembre 2019
Aceptado: septiembre 2020

José Antonio Martínez Prades1

Resumen

Abstract

El artículo se plantea indagar en las posibles fuentes
de inspiración de Serrano Peral y en los procesos
constructivos de la iglesia de Nuestra Señora de Gracia
deAlicante, proyectada en 1945, a partir de una triple
línea metodológica que trata datos biográficos,
aspectos técnicos y condiciones contextuales de
la posguerra española. El estudio se ha basado
principalmente en la documentación existente en el
Archivo General de la Administración del Estado y
en el archivo-biblioteca personal del propio autor.

The article tries to investigate in the possible
sources of inspiration of Serrano Peral and in the
constructive processes of the church of Nuestra
Señora de Gracia in Alicante, projected in 1945,
from a triple methodological line that deals with
biographical data, technical aspects and contextual
conditions of the Spanish post-war period. The
study is based mainly on the documentation
existing in the General Archive of the State
Administration and in the personal library-archive
of the author himself.

Palabras Clave:

Arquitectura religiosa; Alicante; Franquismo

Keywords:

Religious architecture; Alicante; Francoism

1

Nacionalidad: español; adscripción: Coordinador del Área de Historia del Arte del Departamento de Humanidades Contemporáneas de
la Universidad de Alicante (España); Doctor en Historia del Arte; e-mail: jantonio.martinez@ua.es

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

15

�Martínez Prades

1. INTRODUCCIÓN
La iglesia de Nuestra Señora de Gracia de Alicante
constituye una de las obras de mayor envergadura
de la posguerra en la ciudad y su arquitecto, la
figura más importante y prolífica del panorama
arquitectónico del momento. Antonio Serrano
Peral (Elche, 1907-t.1935-1968) ocupó el cargo
de arquitecto diocesano del Obispado de Orihuela
desde 1939 y fue nombrado en 1941 vocal
de la Junta Diocesana de Reconstrucción de
Templos Parroquiales, desarrollando decenas de
proyectos de muy diversa índole, de arquitectura
civil, religiosa y, en especial, reconstrucciones.
Personalidad con destacados contactos en
Madrid, formó parte de la Asamblea Nacional
de Arquitectos en 1940, ostentando plaza de
académico correspondiente de la Real Academia
de Bellas Artes de San Fernando (RABASF)
desde 19462. No obstante, y pese a ello, la mayor
parte de sus proyectos no han sido aún analizados
en profundidad y la bibliografía en la actualidad
todavía es escasa, compuesta principalmente
por estudios catalográficos, apuntes dispersos
o referencias en obras generalistas (Jaén i
Urbán, 1978; Candela, 1987; Candela, 1989;
Candela,1990; Jaén i Urbán, 1999; Candela,
2012; Jaén i Urbán, 2012; Jaén i Urbán, 2014;
Martínez Prades, 2016)3
1.1. Objetivos
Los objetivos se han dirigido a desentrañar el
caso de uno de los edificios tradicionales de la
Junta Nacional de Reconstrucción de Templos
Parroquiales y a poner de manifiesto a su vez las
aportaciones personalistas de su autor, muy en
especial, su original forma de aunar diferentes
influencias.
1.2. Elección del templo
La inclinación hacia este edificio viene motivada
porque constituye su primera gran obra religiosa
de importancia, situada en una nueva zona de
urbanización de la capital alicantina de los años 40

y porque en ella se combina una arquitectura muy
tradicional, inspirada en el espíritu herrerianoescurialense, tan presente en el primer franquismo,
con la adaptación a los medios técnicos disponibles,
incluso con el uso del hormigón armado.
1.3. Fuentes y metodología
Como fuentes, ha sido analizada la documentación
sobre la iglesia existente en el Archivo General de la
Administración (Junta Nacional del Reconstrucción
de Templos Parroquiales -JNRTP-, Dirección
General de Regiones Devastadas), la biblioteca
personal de Antonio Serrano Peral en Elche, la
bibliografía específica y la comparación gráfica.
La metodología se basa en tres planos: el personal
del propio autor, el técnico-arquitectónico y el
contextual de la posguerra.
2. EL PROYECTO DE SERRANO PERAL
El caso que nos ocupa se trata de un proyecto
de reedificación de la Junta Nacional de
Reconstrucción de Templos Parroquiales, firmado
en 1945 (Serrano, Proyecto, Memoria, 1945:
1-2). La iglesia preexistente, bajo la misma
advocación, formaba parte del Monasterio de
Franciscanos levantado en la zona denominada
“la Montañeta” en Alicante y, según reza la
Memoria adjunta al proyecto, fue fundado en
los últimos años del reinado de Fernando el
Católico. El convento quedó desamortizado
en 1836, aunque la iglesia permaneció abierta
al culto. Fue incendiada en 1936, quedando
en estado de ruina y, si bien se considera un
proyecto de reconstrucción, en realidad supone
una construcción ex novo, en la que únicamente
se conserva de su antecesora el nombre, pues el
templo proyectado se alzó a muy poca distancia
del anterior, pero en una nueva ubicación. Para
ello, se aprovechó el desmonte de la Montañeta
y la explanada que dejó tal operación (Figura
1), en la que se emplazaron los nuevos edificios
oficiales del régimen y, entre ellos, la propia
iglesia de Nuestra Señora de Gracia.

2

Titulado por la Escuela de Arquitectura de Madrid en 1935 (en 1928, como aparejador), publicó, en 1945, algunos de sus más insignes
proyectos de restauración en la Revista Nacional de Arquitectura sobre la iglesia de Santa María de Elche y la iglesia parroquial de Elda,
ambas en la provincia de Alicante. Datos biográficos procedentes del Currículum Vitae proporcionado por su hijo, D. Antonio Serrano Bru
(en adelante, CVSP), 8 folios por una cara sin numerar.
3
Consúltese asimismo el Proyecto de Reconstrucción del autor sobre Nuestra Señora de Gracia de Alicante. Planos, febrero de 1945;
proyecto, abril de 1945. Dirección General de Regiones Devastadas, Junta Nacional de Reconstrucción de Templos Parroquiales. Archivo
General de la Administración del Estado (AGA), Sección 4, Fondo 081.001, Caja 3398.

16

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Antonio Serrano Peral y la construcción de la iglesia de Nuestra Señora de Gracia en Alicante, España

Figura 1. Desmonte de la Montañeta

Figura 2. Planta de Nuestra Señora de Gracia, Alicante

Fuente: Obras preliminares de Nuestra Señora de Gracia. Alicante.
[España] Ministerio de Educación, AGA_TOP-76-04-CA-03398-015

El presente proyecto sigue la línea historicista
aplicada por Serrano Peral en gran parte de
su producción; los materiales estructurales
son modernos, con el uso del hormigón y del
ladrillo hueco, en cuya técnica el arquitecto era
experto, pero en las formas y en los materiales de
revestimiento, se guía por lo tradicional. Según
consta en la Memoria, se proyectó trabajar con
teja, mampostería, piedra labrada, pavimentación
de mármol y vidrieras (Serrano, Proyecto,
Memoria, 1945: 4)
En cuanto a las trazas del edificio, toma como
modelo una construcción local, la Concatedral de
San Nicolás, antes Colegiata, edificio de estilo
herreriano. Al comparar la planta de Serrano
Peral con la de San Nicolás (Figuras 2 y 3), puede
constatarse la similar disposición del crucero con
cúpula y las tres naves con tres tramos; tan sólo
difieren en la cabecera, ajustada en esta última al
primigenio diseño gótico, después abandonado.
La cúpula hemisférica, paradigmática de lo
herreriano, representa claramente un elemento
primordial en el nuevo proyecto, tal y como
recoge el propio arquitecto en la mencionada
Memoria (Serrano, Memoria, 1945: 4)4. Por otro
lado, los referentes herrerianos de San Nicolás
se encuentran respaldados por datos históricos,
ya que sabemos que su arquitecto fue Agustín
Bernardino, discípulo del mismo Juan de Herrera
(Martínez Morellá, 1960: 37-38).

4

Fuente: [España] Ministerio de Educación, AGA_TOP-76-04-CA-03398-006

Figura 3. Planta de la Colegiata de San Nicolás. Alicante

Fuente: Vicente Martínez Morellá

3. LAS FUENTES DE INSPIRACIÓN
Como se ha indicado, la obra de Serrano Peral fue
realmente extensa, especialmente en el ámbito
de la arquitectura religiosa, terreno en el que,
como restauraciones, reconstrucciones o nuevos
proyectos, llevó a cabo el diseño y construcción,

“Presidida por una gran cúpula (…), inspirada en la regia arquitectura de la herreriana Colegiata de San Nicolás”

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

17

�Martínez Prades

entre 1939 y 1962, de 28 templos5. Tal magnitud
constructora y esfuerzo de creación contó sin
duda con un abanico de fuentes inspiradoras e
influencias, trabajo de investigación que, en su
mayor parte, está por realizar para comprender
en toda su magnitud la esencia de la arquitectura
del autor ilicitano. No nos explayaremos en este
punto por razones obvias, pero la amistad que le
unía a importes figuras y arquitectos en Madrid
y en otros lugares de España y su presencia en
diferentes eventos nacionales le proporcionó
una gran amplitud de miras para la elaboración
de sus proyectos, tradicionales en sus inicios,
pero evolucionados hacia una arquitectura más
actual y personalista a partir de los años 50.
Por otro lado, esta inquietud por la creación
religiosa, hizo que el autor reuniera, en su biblioteca
particular, obras litúrgicas y sobre construcción
religiosa; y en este sentido, se mantenía informado
de los últimos movimientos de la arquitectura
cristiana contemporánea, incluso en el ámbito
internacional, con publicaciones, no sólo españolas,
sino también alemanas o italianas6. Estas obras
le inspiraron, influyeron e incluso determinaron
algunas de sus creaciones.
Deteniéndonos en este punto y volviendo a
la iglesia de Nuestra Señora de Gracia que nos
ocupa, a tenor del análisis de los citados fondos
bibliográficos, cabe apuntar, a modo de hipótesis,
una nueva lectura de su portada (Candela, 2012:
1127), elemento que, por otra parte, difiere del
resto del templo. Su estructura podría pasar
desapercibida, si no fuera por la existencia de
una publicación, en la biblioteca de Serano Peral,
que puede dar luz sobre sus procesos creadores.
Se trata de una obra de Eduardo Junyent sobre
construcción religiosa, editada en 1940 (Junyent,
1940) (Figura 9), donde se traen casos muy
similares a la solución dada por Serrano Peral
al enmarque del retablo escultórico, es decir,
una estructura en falso frontón, con tejado a dos
aguas, sobre arco de medio punto (Figura 4). En
dicha publicación, véase el Proyecto de iglesia
parroquial mediana (Figura 5) (Junyent, 1940:
151), sin duda inspirado en la iglesia parroquial
de Aprilia (Junyent, 1940: 189) (Figura 6), aunque

5
6
7
8

con la transformación de su pórtico original, con
gran hornacina, en un sistema de arquivoltas;
Serrano Peral incorpora el retablo a este mismo
esquema, por otro lado, composición que
asimismo guarda parecido a otro edificio incluido
en la publicación, Santa Elena de Clignacourt
(París, 1936) (Figura 7) (Junyent, 1940: 249).
Figura 4. Nuestra Señora de Gracia, Alicante

Fuente: Portada, fotografía del autor

Del mismo modo la iglesia de San Félix
Cantalicio (San Felice da Cantalice, Centocelle,
Roma) (Junyent, 1940: 248), aunque más alejada
de estos presupuestos, conforma un gran arco
central bajo un tímpano (Figura 8) y puede
encuadrarse en esta misma estética. Construida
entre 1934 y 1935 (Paniconi, 2014), al igual que
la iglesia de Aprilia, se encuentran dentro de las
construcciones que el régimen fascista italiano
promovió dentro de la modernización del templo
católico (Monzo, 20178).

Datos procedentes del CVSP y del AGA, Sección 4, Fondo 081.001.
Biblioteca personal de Antonio Serrano Peral. Elche. Visita y fotografías facilitadas por su hijo, D. Antonio Serrano Bru (27.02.2017).
La portada la relaciona la autora con las portadas-retablo valencianas (San Miguel de los Reyes de Valencia).
Véase esta obra en relación al contexto de su construcción.

18

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Antonio Serrano Peral y la construcción de la iglesia de Nuestra Señora de Gracia en Alicante, España

El retablo de Nuestra Señora de Gracia, situado
en el nicho de la portada (Figura 4), plenamente
herreriano con matices barrocos, está de la misma
forma inspirado en la Concatedral de San Nicolás
(Figura 10). Por otro lado, el susodicho enmarque
de la portada lo aplicará igualmente, aunque
transformado, a la Iglesia de El Salvador de Elche,
proyecto de 1953 (CVSP; Candela, 2012: 1649).

Figura 7. Santa Elena de Clinacourt, París, 1936

Figura 5. Proyecto de iglesia parroquial mediana

Fuente: Eduardo Junyent. Página 151

Figura 6. Iglesia parroquial de Aprilia
Fuente: Eduardo Junyent. Página 193

Figura 8. San Félix Cantalicio, Roma, 1934-35

Fuente: Eduardo Junyent. Página 248

Fuente: Opera Nazionale Combattenti, 1936. Destruida en 1944.
Fotografía Città di Aprilia

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

9

Véase la fotografía que publica la autora.

19

�Martínez Prades

4. ALGUNOS ASPECTOS TÉCNICOS
La arquitectura de Serrano Peral se basó en la
tradición constructiva de las obras tardobarrocas
levantinas, pero acomodada a los avances
contemporáneos, como el uso del hormigón
armado y apoyada a su vez en un riguroso dominio
técnico. Dentro de su formación, ayudaron sin duda
sus contactos en Madrid con destacadas figuras del
momento, como Teodoro Anasagasti, arquitecto y
académico de la RABASF, con el que se relaciona
en 1934 (CVSP; Candela, 2012: 18); siendo a su
vez en el mismo año miembro fundador de los
Seminarios de Urbanismo de la Escuela Superior
de Arquitectura de Madrid, bajo de la dirección del
alcoyano César Cort Botí (CVSP; Candela, 2012:
18). Y, en especial, con el ingeniero Eduardo Torroja,
en 1939, de quien recibe estudios de especialización
en construcciones de hormigón armado (CVSP).
Pero quizás su capítulo más relevante estuvo
constituido por sus estudios sobre bóvedas tabicadas
con Luis Moya en 1940 (CVSP). Conocido es que
Moya poseía unos sólidos principios tradicionales
asentados en la arquitectura clásica, con base en
Vitruvio y que otorgaba una gran importancia a las
bóvedas de raíz romana (García-Gutiérrez, 1993:
27; Moya, 198110) y que, ante la escasez de hierro
y cemento, se propuso desarrollar el estudio de
la técnica tradicional de las bóvedas tabicadas
en su famosa obra publicada en 1927 (Moya,
1927), mostrando un gran interés por las bóvedas
romanas de ladrillo y por las hemisféricas sobre
pechinas (García-Gutiérrez, 1993: 62 y 86). No es
casualidad que los edificios sobre los que trabaja
Serrano Peral, en origen del Barroco tardío, tengan
su base en el ladrillo con el uso de bóvedas sobre
pechinas. Por otra parte, el arquitecto toma también
contacto y gran experiencia con la realidad de este
tipo de templos con la restauración de Santa María
de Elche (1939) y la parroquial de Elda (1940)
(Serrano, S. M. Elche, 1945: 9 y ss.; Serrano, Elda,
1945: 266 y ss.11), que lo colocan frente a técnicas
y materiales auténticamente históricos. En el caso
de Elda, detalla estos materiales de construcción,
por un lado tradicionales, como por otro modernos:
bóvedas de ladrillo hueco, cúpulas tabicadas con
ladrillo, pero arcos de hormigón armado. (Serrano,
Elda, 1945: 271).

10
11

Figura 9. Ejemplar del libro La Iglesia

Fuente: Propiedad de Serrano Peral

Figura 10. Portada de la Concatedral de San Nicolás,
Alicante

Fuente: www.iubilaeummisericordiae.va

Aquí se recoge su discurso de entrada a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en 1953, que muestra su interés por los clásicos.
Documentación: Archivo General de la Administración, Sección 4, Fondo 081.001, Caja 1778.

20

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Antonio Serrano Peral y la construcción de la iglesia de Nuestra Señora de Gracia en Alicante, España

Históricamente, las cúpulas tabicadas de
ladrillo de varias hojas (dos o tres) fueron un
tipo de construcción muy abundante en Valencia,
según describe Esther Redondo siguiendo a Fornés
(Álbum de proyectos de 1846, Capitulo Cúpulas
dobles) ((Redondo, 2013: 124). Las mismas
características presentan las del siglo XVIII, según
un estudio que analiza ciertos casos de la provincia
de Alicante, presentando algunas de ellas: cúpula
de ladrillo de dos hojas, con la exterior ligeramente
más peraltada y terminada en yeso la interior (PérezSánchez y Piedecausa, 2015: 7).
Como resulta lógico, Serrano Peral llevó
a cabo la reedificación de Nuestra Señora de
Gracia atendiendo a estas técnicas tradicionales,
pero con la incorporación del hormigón armado.
Así, en su Proyecto de Restauración, de abril de
1945, en el Estado nº5. Mediciones, apunta los
siguientes materiales: mampostería de loseta,
ladrillo macizo en pilares, hormigón armado en
pilares del crucero y arcos de la nave, ladrillo
de tres hojas en cúpula y bóvedas, y teja árabe
(Serrano, Proyecto, Mediciones, 1945: 4-8).
Incluso las proporciones de los ladrillos macizos
se acercan mucho a las del ladrillo pequeño
tradicional: 5x12x25 cm. en Nuestra Señora de
Gracia (Serrano, Proyecto, Precios12, 1945: 1),
3x13x26 cm., medidas del tradicional (PérezSánchez y Piedecausa, 2015: 8), levantando de
nuevo el desaparecido templo primigenio con
respeto a las técnicas y materiales históricos.
5. SERRANO PERAL Y LA
ARQUITECTURA DE LA POSGUERRA
Pero en la construcción del templo de Santa
María, el arquitecto, no sólo tuvo en cuenta la
acomodación de la técnica a la tipología del edificio
y a las limitaciones económicas de la posguerra,
sino algo quizás más importante, la adaptación
a los principios simbólico-políticos del nuevo
estado. Todo indica que su relación con la Iglesia

fue estrecha, así como con altas personalidades
políticas y culturales del régimen, tanto por sus
contactos en Madrid, como por su actividad en la
defensa del Palmeral de Elche (Gaspar, 1989: 828413). Como ya se ha mencionado anteriormente,
fue nombrado arquitecto diocesano del Obispado
de Orihuela en 1939 y, en 1941, vocal de la
Junta Diocesana de Reconstrucción de Templos
Parroquiales, moviéndose, en los años 40, siempre
dentro de unos muy tradicionales diseños, algo
que, por otra parte, era propio de la JNRTP.
Hemos hablado asimismo de la posesión en su
biblioteca del manual de Eduardo Junyent sobre
construcción religiosa editado en 1940 (Figura 9),
referente, sin duda, de la estética historicista del
momento (Plazaola, 1965: 72614). Por otro lado,
aunque desconocemos si Serrano Peral participó
en la Exposición Internacional de Arte Sacro
(EIAS) de Vitoria de 1939, sí podemos asegurar
que tenía conocimiento de la misma por el
Catálogo presente en su biblioteca (Figura 11). La
EIAS se convirtió un evento propagandístico del
franquismo que intentaba presentar falsos aires de
renovación en el arte sacro en contraposición al
ambiente de conservadurismo religioso reinante;
prueba de ello fueron las críticas levantadas entre
clero y la reafirmación de este en los principios
artísticos del pasado (Larrinaga, 2006: 232).
También, Dos años de Arte Religioso, de 1942
(Figura 12), presente en su biblioteca, nos habla
de su formación tradicionalista (Ferrando, 1942).
Tampoco podemos obviar la participación
de Serrano Peral como miembro de la Asamblea
Nacional de Arquitectura en 1940 y 1941,
sucesoras de la I Asamblea, celebrada en 1939
bajo los auspicios de la Falange, que inició el
establecimiento de las directrices que la arquitectura
nacional debía seguir en su desarrollo (Gutiérrez,
193915: 41; Muguruza, 193916: 3-13; Box, 2009;
Portela, 2002). Una de las líneas surgida a partir
de estos debates teóricos se basó en la tradición
herreriano-escurialense, erigida en pretendido

12

Sección Precios asignados a los materiales.
Serrano Peral, ya desde 1933, comenzó a organizar la campaña de defensa de los palmerales ilicitanos (CVSP), hecho que le puso en
contacto con numerosas personalidades que lo visitaron para conceder su apoyo a tan magno proyecto y de cuyas visitas restan diversos
testimonios gráficos. El propio Franco, en 1943, firmó un decreto de declaración como Jardín Artístico.
14
Según Plazaola, Junyent “estudia los elementos integrantes de la iglesia. Omite todo lo referente al movimiento litúrgico y se muestra
muy conservador y académico (…) El primer manual sobre el tema publicado en la España de la postguerra”.
15
“Estas necesidades tienen su expresión en la doctrina del Movimiento Nacional-sindicalista, que ha de realizarse en un plan nacional,
en una perfecta organización que sea fuerte (…). Toda organización responde a una idea, a un fin, y éste debe ser totalitario, dictador,
nacional”.
16
Asimismo, se pronunciaba Pedro Muguruza en la misma Asamblea.
13

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

21

�Martínez Prades

paradigma simbólico del nuevo estado, cuyo uno
de sus más conspicuos defensores fue el ideólogo
fascista Ernesto Giménez Caballero (Giménez,
193517; Martínez, 1917).
Así pues, imbuido del espíritu político del
momento, Serrano Peral diseñó el interior de Nuestra
Señora de Gracia bajo el influjo de El Escorial,
modelo, por otro lado, aplicado en varios casos de
reconstrucción en la provincia de Alicante (Martínez
2016; Martínez, 2018). Aquí, el gran número de
templos destruidos durante la contienda civil hizo
muy abundantes las actuaciones de la JNRTP, cuyos
proyectos de reedificaciones, en principio, se basaban
en la recuperación de los antiguos edificios derruidos,
generalmente del barroco tardío, pero transformados
durante su construcción, prescindiendo de su

decoración original e imprimiendo en su interior
el estilo severo y el espíritu de austeridad que
caracterizan a la Basílica de El Escorial, que puede
constatarse en la iglesia que nos ocupa, salvo por el
cambio de pilastras toscanas a jónicas (Figura 13).
De este modo, queda patente el expresado deseo del
arquitecto de inspirarse en la arquitectura herreriana,
como se ha indicado más arriba.
Figura 12. Ejemplar del libro Dos Años de Arte Religioso

Figura 11. Portada del catálogo de la EIAS

Fuente: Propiedad de Serrano Peral

Figura 13. Nuestra Señora de Gracia

Fuente: Propiedad de Serrano Peral

17

Destacamos ésta entre sus numerosas publicaciones.

22

Fuente: Interior. Fotografía de A. Serrano Peral

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Antonio Serrano Peral y la construcción de la iglesia de Nuestra Señora de Gracia en Alicante, España

6. CONCLUSIONES
En suma, sobre la iglesia de Nuestra Señora de
Gracia, puede concluirse:
1. Que dicho templo constituye su primera
gran obra construida ex novo, a pesar de tratarse
oficialmente de una reconstrucción, evocadora de
lo herreriano, como el propio autor deja reflejado
en la Memoria de su Proyecto, consiguiendo
sugerir el espacio místico escurialense, que
él mismo y otros arquitectos se encargarán de
reproducir en la reconstrucción de otros templos.
2. La gran habilidad creadora del autor en la
adaptación de unas técnicas tradicionales basadas
en el ladrillo y extendidas en la arquitectura del
Barroco tardío levantino, pero actualizadas con
estudios contemporáneos al máximo nivel sobre
sus posibilidades y problemática.
3. La combinación de estas técnicas latericias,
que daban continuidad a la tradición y abarataban
la construcción, con el uso del hormigón armado,
que proporcionaba la solidez necesaria a un
edificio de gran luz y hablaban del arquitecto
como un destacado experto en su aplicación.
4. La adaptación del templo a los principios
ideológicos del régimen en cuestiones de
arquitectura religiosa y, en particular, a la JNRTP,
siguiendo el modelo herreriano; si bien, cabe
reseñar que el catálogo constructivo del arquitecto
fue muy amplio y asimismo incluyó obras de
arquitectura civil moderna, art déco y racionalismo.
En consecuencia, la iglesia de Nuestra Señora
de Gracia constituye una amalgama de formas y
soluciones constructivas inspiradas en diversos
modelos e influencias, que dan como resultado un
edificio con una singular portada, una apariencia
general externa marcada por la tradición
levantina y un interior modulado por la impronta
de El Escorial. C
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Box Varela, Zira (2009), La fundación de un
régimen: la construcción simbólica del
franquismo. Tesis Doctoral. Madrid:
Universidad Complutense.
Candela Garrigós, María de los Reyes (1987),
Antonio Serrano Peral. Tesis de Licenciatura
inédita. Sevilla: Universidad de Sevilla.
Candela Garrigós, M. R. (1989), “Un arquitecto
ilicitano: Antonio Serrano Peral”. Atrio, 1,
61-66.
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

Candela Garrigós, M. R. (1990), La obra
arquitectónica de Antonio Serrano Peral
(1928-1968). En Ayudas a la Investigación
1986-87. Arqueología, Arte, Toponimia.
Alacant: Instituto de Cultura Juan GilAlbert. Vo. III, 233-243.
Candela Garrigós, M. R. (2012), La obra
arquitectónica de Antonio Serrano Peral
(1928-1968). Madrid: Editorial Dykinson.
Ferrando Roig, J. (1942.), Dos años de arte
religioso. Barcelona: Editorial Amaltea.
García-Gutiérrez, Javier (Ed.) (1993), Cuaderno
de apuntes de construcción de Luis Moya
(1924-1925). Madrid: Instituto Juan de
Herrera.
Giménez Caballero, Ernesto (1935), Arte y Estado.
Madrid: Gráfica Universal.
Gutiérrez Soto, Luis (1939), Dignificación de la
vida (Vivienda, Esparcimiento y Deportes).
En VV.AA. 1939. I Asamblea Nacional de
Arquitectos. Teatro Español de Madrid, 26,
27 y 28 de junio de 1939. Madrid: Servicios
Técnicos de FET y de las JONS, Sección de
Arquitectura.
Jaén i Urbán, Gaspar (1978), Guía provisional de
la ciutat d’Elx. Alicante: Colegio Oficial de
Arquitectos de Alicante.
Jaén i Urbán, Gaspar (dtor.) (1999), Guía de
arquitectura de la provincia de Alicante.
Alicante: Instituto de Cultura Juan Gil
Albert.
Jaén i Urbán, Gaspar (2012), “Antonio Serrano
Peral, arquitecto: viviendas, fábricas,
dotaciones”. Festa d’Elx, 56, 69-94.
Jaén i Urbán, Gaspar (2014), Antonio Serrano
Peral (1907-1968). Arquitecto moderno
heterodoxo. Recuperado de RUA http://hdl.
handle.net/10045/40864
Junyent, Eduardo (1940), La iglesia, construcción,
decoración, restauración. Barcelona:
Balmes.
Larrinaga Cuadra, Andere (2006), “La Exposición
Internacional de Arte Sacro de Vitoria de
1939: un hito artístico en la postguerra
española”. Ondare. 25, 232.
Martínez Morellá, Vicente (1960), La iglesia de
San Nicolás de Alicante. Alicante: Instituto
de Estudios Alicantinos, 37-38.
Martínez Prades, José Antonio (2016), “La
reconstrucción de la iglesia de San Juan de
Elche y otras empresas neobizantinas de
Serrano Peral”. Archivo de Arte Valenciano,
23

�Martínez Prades

97, 381-392. Valencia: Real Academia de
Bellas Artes de San Carlos de Valencia.
Martínez Prades, JoséAntonio (2016), Reconstrucción
y transformación arquitectónica en el
franquismo: la Iglesia de Santa María de
Alcoy (Alicante). En Sansano, Gabriel y
Otros (Coor.). 2016. Congrés Internacional
Història i poètiques de la memòria: la
violència política en la
representació del
franquisme. Alacant: Universitat d’Alacant,
2014, 445-459
Martínez Prades, José Antonio (2017), “La
impronta de El Escorial en la arquitectura
española de la posguerra: algunos casos de
reconstrucciones religiosas en la provincia
de Alicante (España)”.Estoa. Revista de la
Facultad de Arquitectura y Urbanismo de
la Universidad de Cuenca, Ecuador, Vo. 6,
nº10, 51-59.
Martínez Prades, José Antonio (2018), La
reconstrucción religiosa como memoria
del franquismo: casos en estudio. En
Sansano, Gabriel (Ed.). 2018. Silenci, oblit
i preservació de la memòria democràtica:
una aportació transversal.
Alacant:
Universitat d’Alacant, UNE, 97-109.
Monzo, Luigi (2017), Croci e fasci: Der
italienische Kirchenbau in der Zeit des
Faschismus,
1919-1945.
Karlsruhe:
Institut Kunst-und Baugeschichte (IKB),
Universität Karlsruhe. Recuperado de
https://publikationen.bibliothek.kit.
edu/1000071873
Moya Blanco, Luis (1927), Bóvedas tabicadas.
Madrid: Dirección General de Arquitectura.
Moya Blanco, Luis (1981), “La geometría de
los arquitectos griegos preeuclidianos”.
Separata de Academia. Primer semestre de
1981. Nº52. Real Academia de Bellas Artes
de San Fernando de Madrid.
Muguruza, Pedro (1939), Ideas generales sobre
Ordenación y Reconstrucción Nacional.
En I Asamblea Nacional de Arquitectos.
En VV.AA. 1939. I Asamblea Nacional de
Arquitectos. Teatro Español de Madrid, 26,
27 y 28 de junio de 1939. Madrid: Servicios
Técnicos de FET y de las JONS, Sección de
Arquitectura.
Paniconi, Mario e Pediconi, Giulio (2014),
Chiesa di San Felice da Cantalice. AechiDiap, Sapienza,
Università di Roma.
Recuperado de http://www.archidiap.com/
24

opera/chiesa-di-san-felice-da-cantalice/
Pérez-Sánchez, J. C. y Piedecausa-García, B.
(2015), “Cúpulas de crucero en templos
de la provincia de Alicante (s. XVII-XIX):
construcción y geometría”. Informes de la
Construcción. Vo. 67, 1-10.
Plazaola, Juan (1965), El arte sacro actual. Estudio.
Panorama. Documentos. Madrid: Biblioteca
de Autores Cristianos.
Portela Sandoval, F. J. (2002), El eco del Escorial
en la arquitectura española de los siglos
XIX y XX. En El Monasterio del Escorial
y la arquitectura. En Actas del Simposium.
San Lorenzo de El Escorial:
Instituto Escurialense de Investigaciones Históricas
y Artísticas, 333-372.
Redondo Martínez, Esther (2013), La bóveda
tabicada en España en el siglo XIX. Tesis
doctoral. Madrid: Escuela Técnica Superior
de Arquitectura, Universidad Politécnica de
Madrid.
Serrano Peral, Antonio (1945), Proyecto de Nuestra
Señora de Gracia de Alicante. Planos,
febrero de 1945; proyecto, abril de 1945.
Dirección General de Regiones Devastadas,
Junta Nacional de
Reconstrucción de
Templos Parroquiales.
Serrano Peral, Antonio (1945), “Santa María de
Elche”. Revista Nacional de Arquitectura,
37, 9 y ss.
Serrano Peral, Antonio (1945), “Iglesia parroquial
de Elda”. Revista Nacional de Arquitectura,
43, 266 y ss. Introducción

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Crear: especular y subvertir
Create: speculate and subvert
Recibido: mayo 2019
Aceptado: septiembre 2020

Maritza Granados-Manjarrés1

Resumen

Abstract

¿Dónde está su lugar de creación? Este artículo
establece que, para hacer propuestas innovadoras
en el proyecto arquitectónico, los diseñadores
deben romper las leyes de lo que saben, ver más
allá de lo que se da y subvertir el statu quo.
La propuesta se sitúa en el cruce entre el
ejercicio proyectual y los procesos cognitivos
detrás de la creatividad, invitando a proyectar
desde la ruptura que supone pensar universos
aparentemente inconexos.
Para respaldar esa propuesta, proporcionamos
un marco teórico para entender la creatividad en
arquitectura a la luz de la Teoría de Sistema de
Csikszentmihalyi, definimos el tipo de problemas
que resolvemos como arquitectos y presentamos
la Teoría de Campos de Bourdieu para explicar el
funcionamiento del contexto social que avala la
incorporación de propuestas arquitectónicas en el
universo de lo creado. A partir de esto, proponemos
que el uso de estrategias fundamentadas en procesos
cognitivos, como el pensamiento divergente o el
pensamiento metafórico, pueden promover dichas
rupturas y permitirán la aparición de propuestas
innovadoras que desestabilizarán esos campos e
impulsarán un avance en la disciplina.

Where is your place of creation? This article
establishes that to make innovative proposals in
the architectural project, designers must break
the laws of what they know, see beyond what is
given, and subvert the statu quo.
The proposal is understood at the junction
between the projective exercise and the cognitive
processes behind creativity, inviting to project
from the rupture that thinking about apparently
unconnected universes supposes.
To support that proposal, we provide a theoretical
framework to understand creativity in architecture in
light of Csikszentmihalyi's System Theory, define
the type of problems we solve as architects,
and present Bourdieu's Field Theory to explain
the functioning of the social context. From
there, we propose that the use of strategies
based on cognitive processes, such as divergent
thinking or metaphorical thinking, can promote
these ruptures and will allow the appearance of
innovative proposals that will destabilize these
fields and will promote progress in the discipline.

Keywords:

Creativity; cognition; subversion; project

Palabras Clave:

Creatividad; cognición; subversión; proyecto

1

Nacionalidad: colombiana; adscripción: Profesora Asistente en la Pontificia Universidad Javeriana. Colombia; Doctorado en Arquitectura,
Universidad Politécnica de Valencia; e-mail: granados.m@javeriana.edu.co

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

25

�Granados-Manjarrés

INTRODUCCIÓN
En 1976 Bernard Tschumi escribió 'Arquitectura
y Transgresión' intentando provocar a los
arquitectos alrededor del mundo para que
vieran más allá de las reglas de la arquitectura
mientras exploraban la relación entre concepto y
experiencia en el campo. Cuarenta años después,
la transgresión todavía se espera, especialmente
cuando la veneración de íconos contemporáneos
y la dominación de la imagen ha causado que la
arquitectura pierda su habilidad de transgredir
y subvertir, al punto que Tschumi nos llama la
atención diciendo,
La transgresión es un concepto fundamental,
como el límite entre la vida y la muerte. Siempre
ha estado ahí y siempre estará. Lo que cambia es
su naturaleza (…) siempre habrá nuevos modos
de transgresión, a pequeña o gran escala, sociales
o filosóficos (Mosley y Sara, 2013:36-37)
Sin embargo, ¿cómo se supone que
reconozcamos la relevancia de la transgresión,
rompamos con el statu quo, y finalmente podamos
subvertir la disciplina para poder avanzar?
Proponemos que es desde los estudios de la
creatividad desde donde esto debe ser abordado
pues en nuestra disciplina crear es siempre un
acto de especulación y aunque el especulador
fluctúa con la esperanza de beneficiarse,
también prevé oportunidades vastas y variadas.
Dicho de otro modo, proponemos que pensar el
robustecimiento de la arquitectura requiere una
mirada profunda y arriesgada cuyo beneficio será
el avance de la disciplina, pues solo en la ruptura
del establishment puede haber evolución.
Ahora, para alcanzar dicha evolución debemos
enfrentar procesos creativos más lúcidos. Por
su naturaleza, los problemas en arquitectura y
diseño son los escenarios ideales para el estudio
de la creatividad, y normalmente se asume que,
siendo por definición un campo creativo, ésta es
a todas luces considerada. Sin embargo, por la
novedad de la epistemología de la arquitectura, en
América Latina pocos estudios se han realizado
alrededor de los procesos creativos implicados en
el ejercicio proyectual arquitectónico por lo que a
lo largo de este escrito, vamos a concentrarnos en
delimitar cómo los procesos creativos que se dan
en la arquitectura y propondremos la subversión
como el dispositivo de avance, pues creemos que
26

la ruptura y ese posible adyacente son producto
de procesos creativos más consientes.
CREATIVIDAD
Los estudios sobre creatividad han aumentado en
los últimos años debido a sus implicaciones en las
artes, la educación, la ciencia, la innovación y la
sociedad, y aunque alrededor de la creatividad ha
habido una constante reflexión, la investigación
sobre ésta es relativamente nueva, sobre todo
porque la pregunta sobre la creatividad por dos
siglos fue independiente de la institucionalización
de la investigación. Esto quiere decir que, 150
años después de que la investigación fuera
reconocida y fomentada, emerge el concepto de
creatividad, fruto de decenas de debates sobre
su definición y separación de conceptos como
genio, imaginación u originalidad de modo
que al tratar de definirla empiezan a aparecer
particularidades sobre la dificultad de hacerlo de
forma resumida y concreta, tomando más bien
forma de un intrincado sistema de engranajes
cuyo funcionamiento depende de la actividad y
precisión de cada una de sus piezas. No obstante,
en general sociólogos y antropólogos la van a definir
mayormente como un fenómeno sociocultural, y un
sinnúmero de teorías van a aparecer para explicar
la diversidad de aproximaciones a su definición
(Kozbelt et al., 2010).
Ahora, teniendo en cuenta dicha diversidad este
artículo propone que, en arquitectura, y en general
en las disciplinas proyectuales, la creatividad se
entiende como un sistema recursivo que responde
a una diversidad de componentes enmarcados en
teorías cognitivas, de resolución de problemas y
que puede explicarse con el Modelo de Sistema
propuesto por Mihaly Csikszentmihalyi (2014).
Modelo de Sistema
En las observaciones realizadas por Morris Stein
en los 50s y los estudios de Dean Simonton en los
90s, quedó comprobado que los eventos sociales,
políticos y económicos tenían gran influencia
en los índices de producción creativa y que para
explicar por qué, cómo y cuándo se producían
nuevas ideas o productos y se establecían en
una cultura, estos eventos debían ser tenidos en
cuenta (Csikszentmihalyi, 2014).
Fruto de esa reflexión es el Modelo de Sistema
(Figura 1) que entiende que la creatividad se da
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Crear: especular y subvertir

en la interacción de tres componentes necesarios:
el dominio (conocimiento sobre una disciplina),
el sujeto creativo y el campo (otros miembros de
la disciplina que deciden qué novedades serán
incluidas en el dominio). Esto significa que la
creatividad ocurre cuando un sujeto creativo puede
cambiar un dominio, y este cambio es transmitido a
través del tiempo, una vez es aprobado por un grupo
que toma decisiones sobre qué puede ser incluido
o no dentro del dominio, es decir por el campo,
que es su organización social. Para la arquitectura
esto querrá decir que un novato o arquitecto en
formación recurriendo al acervo teórico-formal
de la disciplina producirá novedades que los
practicantes ya instalados en esta avalarán y
decidirán si deben o no hacer parte del dominio.
Es por esta interacción circular es que se
propone como Modelo para entender la creatividad
en arquitectura pues a diferencia de otras propuestas
que limitan la creatividad a un proceso mental, este
modelo la entiende como un proceso tanto social
y cultural como psicológico, y está claro que no
podemos entender la arquitectura sin su contexto.
En otras palabras, de las perspectivas sobre
procesos creativos propuestas en los últimos

años, este modelo tiene en cuenta todas las
variables que pueden afectar la creatividad,
particularmente el contexto social que debe ser
reconocido para subvertirlo, pues como se verá,
la resistencia solo es posible si se conocen su
normas, reglas y limitaciones.
Prueba de las implicaciones del contexto
son los proyectos Nueva Babilonia, Instant
City y The Walking City que en los años sesenta
y setenta, presentaron nuevos escenarios
de crítica política y social; o Archigram y
Constant que propusieron estructuras para
liberar a la ciudad y disociarla del territorio. A
su vez, en 2005 surge el Movimiento Tinyhouse
como consecuencia del huracán Katrina y la
crisis financiera, proponiendo hogares que no
superaran los 9 m2 (96,8 ft2).
Conociendo entonces ese contexto social,
cultural e histórico y siguiendo el llamado que
hace Didier Fiuza Faustino en la XXI Bienal de
Venecia para cuestionar el lugar legítimo de la
arquitectura como un lugar de acción política y
de exploración de los límites formales y mentales
¿cómo transgredimos el estado de las cosas y lo
subvertimos para que la disciplina avance?

Figura 1. Modelo de sistema

Fuente: Adaptado de: Simonton, Dean (2014), The Wiley Handbook of Genius. Noboken: Wiley-Blackwell, p. 538

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

27

�Granados-Manjarrés

CREATIVIDAD Y SUBVERSIÓN
Para entender cómo subvertimos el statu quo de
la arquitectura hay que empezar por definir qué es
lo que resolvemos como arquitectos e identificar
los espacios de solución para el cambio. Así que
primero vamos a decir que, a diferencia de otras
disciplinas donde los problemas son consignas
específicas con objetivos específicos, en las
disciplinas proyectuales los problemas se definen
como 'imprecisos' (ill-defined) y como tal son
problemas ambiguos que presentan informaciones
opuestas y pueden llevar a diferentes soluciones o
situaciones donde ni siquiera es claro si el problema
existe (Reitman et al., 1964), definición que a pesar
de tener más de 50 años sigue aún vigente.
Además de ello, en las disciplinas proyectuales
los problemas deben construirse, un proceso en el
cual son definidos, estructurados y sus parámetros
son delimitados y re-expresados en tantas formas
como sea posible, antes de resolverlos (ReiterPalmon, 2017). Sin embargo, su construcción no
es garantía de un resultado creativo.
De acuerdo con Akin y Akin (1996) el
diseñador debe romper o violar intencionalmente
las restricciones del problema que aborda. Esta
pareja, formuló una investigación en la que
tomaron el problema de los nueve puntos y lo
convirtieron en un problema de arquitectura.
El problema original pide unir 9 puntos con 4
líneas rectas sin levantar el lápiz (Figura 2) y
para solucionarlo se deben extender las líneas
más allá del cuadrado que forman los puntos,
que por lo general es a lo que se restringen
quienes tratan de resolverlo.

Su versión arquitectónica consistió en rediseñar
una fachada existente para una oficina con cinco
espacios, en la que participaron 8 sujetos (4 novatos
y 4 expertos). Su hipótesis fue que a menos que
se rompiera el marco de referencia del alzado,
no había muchas posibilidades de llegar a un
diseño creativo, hipótesis que se comprobó
al analizar los resultados del estudio en que
concluyeron que la habilidad de los diseñadores
de ver más allá de esos marcos hizo posible la
aparición de soluciones innovadoras (Figura
3). No obstante, aunque pueda deberse a una
cuestión de experiencia en un dominio, desde un
punto de vista sociológico dicha subversión tiene
un funcionamiento, es decir no basta con solo
la voluntad de querer promover la indisciplina,
hay que saber cómo perturbar lo establecido para
poder generar un cambio.
Figura 3. Propuestas de experto y novato

Figura 2. Problema de los 9 puntos resuelto

Fuente: Ilustración de la autora

28

Fuente: Akin, Omer y Akin, Cem (1996). “Frames of Reference in
Architectural Design: Analyzing the Hyper-Acclamation (A-h-a-!)”.
Design Studies. Vol. 17, núm. 4, p. 351.

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Crear: especular y subvertir

Retomando la propuesta de Csikszentmihalyi,
sin importar la teoría que se aborde, la mayoría
de psicólogos van a estar de acuerdo en que
para que algo sea evaluado como creativo debe
ser evaluado socialmente y para el Modelo
de Sistema esta tarea es llevada a cabo por la
organización social del dominio que está formado
por profesores, curadores, graduados, críticos y
demás practicantes de una disciplina que deciden
que productos son considerados creativos o si son
suficiente mejora para ser para ser incluidos en el
dominio. En muchos sentidos el modelo es análogo
al modelo que describe el proceso de evolución que
ocurre cuando un individuo produce una variación
que es seleccionada por su medio y transmitida a la
siguiente (Csikszentmihalyi, 2014).
Por otro lado, la sociedad en sí misma representa
un elemento fundamental en la creatividad, pues
aquella que disfruta de economías estables está
en mejores condiciones de ayudar a los procesos
creativos en la medida en que una sociedad con
mayores riquezas hace que la información esté
disponible más rápidamente, se puede permitir la
experimentación y especialización y está mejor
equipada para implementar nuevas ideas. A su
vez es beneficioso que dicha sociedad permita la
diversidad cultural pues la sinergia de diferentes
ideas es vital en el proceso creativo, y que además
permita innovación; dicho de otro modo, las
condiciones ideales serán un sistema social que
este diferenciado en campos y roles específicos
pero se sostenga de lo que Durkheim (2014)
definió a finales de 1800 como “solidaridad
orgánica”2. Sin embargo, habrá que preguntarse,
¿cómo se acepta una creación en el dominio?
¿quién tiene la potestad para decidirlo? El Modelo
propone que el dominio está protegido por
guardianes (gatekeepers en el original) que tienen
el derecho y que son colectivamente designados
por el campo (Csikszentmihalyi, 2006).
Entonces sugerir cambios, avances y rupturas
en una disciplina requerirá en muchos casos
desestabilizar el papel de aquellos guardianes
que, aunque hayan sido designados por el campo
pueden estar obstaculizando, incluso sin saber,
los procesos de avance al acomodarse a los
privilegios que les da el campo en el que actúan.

Esta coyuntura puede ser explicada a partir de las
propuestas de Pierre Bourdieu que en sus estudios
socioculturales analiza la sociedad como un conjunto
de campos relacionados cuyos actores se enfrentan
por los privilegios de cada uno de ellos.
La ruptura
Aquellos que desafían, obligan a la vieja
guardia a montar una defensa de sus privilegios;
esa defensa, entonces,
se convierte en motivo de subversión.
(David Zwarts sobre Bourdieu)
Alejándose del pensamiento sustancialista que
propone que las prácticas de los actores son
producto directo de su posición social, Bourdieu
propone que en la sociedad existen estructuras que
afectan las prácticas de sus actores y esa afección es
mediada por la subjetividad de estos, es decir plantea
lo social como una estructura multidimensional, no
como un espacio determinado únicamente por sus
relaciones económicas, y para explicarlo plantea
las categorías de campo, capital y habitus.
De acuerdo con Bourdieu un campo se
determina por un capital (económico, social,
simbólico, cultural) que es común a sus actores y
por la lucha por apropiarlo, de modo que el campo
se constituye por un sistema de posiciones sociales
tanto como de relaciones de fuerza entre tales
posiciones. Esto quiere decir que en un campo las
relaciones objetivas entre diferentes posiciones
le imponen a sus ocupantes “una determinada
situación en la estructura de la distribución de las
clases de poder o capital cuya posesión determina
acceso a específicos beneficios inherentes a cada
campo, así como una relación de acuerdo a otras
posiciones” (Chihu Amparán, 1998:182–183).
En estos campos donde un individuo se posiciona
de acuerdo con su capital se crea un espacio
de tensiones con otros de su tipo para retener o
cambiar la distribución de poder producto del
capital inherente al campo que se disputa. De
hecho, su estructura es un momento histórico
en el que la distribución de un capital específico
se ha hecho, y es consecuencia de las muchas
batallas peleadas por los agentes involucrados

2

Se definen como sociedades donde los individuos interpretan roles distintos y su unidad se basa en sus diferencias y no sus similitudes,
ejemplo de ello son las sociedades industriales donde los roles están necesariamente interconectados y su desempeño en la multiplicidad
es vital para que la sociedad funcione.

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

29

�Granados-Manjarrés

en el campo; esto significa que la estructura es
también las relaciones entre actores e instituciones
involucradas en el juego (Gutiérrez, 2012).
Por su parte, el habitus será el conocimiento
de las disposiciones de los actores de un campo
que se relacionan con las reglas que lo legitiman
y que son sistemas que dan cuenta de los rasgos
de una posición social que se manifiestan en sus
prácticas, interacciones y formas de comportarse
que establecen diferencias con otros actores y sus
prácticas sociales.
En otras palabras, el campo es un dominio que
responde a reglas y contiene las instituciones que
dan sentido a las relaciones entre sus actores y
su posición relativa definida por la estructura y
volumen de su capital. Al reconocer la arquitectura
como un campo, puede también reconocerse
la autonomía que le ha permitido la generación
de élites responsables de legitimar cada acción
dentro de dicho campo, y esta autonomía permite
la emergencia de un capital que es capital de
reconocimiento. Esto significa que hay una lucha
“por imponer una definición de reconocimiento
legítimo, en el cual la victoria conduce a un control
monopolizado de la definición de las formas de
legitimidad que prevalecen en el campo” (Hilgers
y Mangez, 2015:6).
Piense por un momento en esto. Cada dos o tres
años, cerca de 50 festivales, bienales y trienales
muestran lo mejor de lo que pasa en el mundo de
la arquitectura. Desde 1979 el Premio Pritzker,
reconoce a un arquitecto vivo cuya obra demuestre
la combinación de talento, visión y compromiso
con gran significado para la humanidad y el entorno
construido; y además define quién es quién en el
mundo de la arquitectura.
En 1991 Robert Venturi fue galardonado
en solitario a pesar de haber trabajado muy
de cerca con Denise Scott Brown quien no fue
reconocida con la excusa de que los premios no se
hacían colectivamente, situación que dejó de ser
importante al galardonar a Herzog y de Meuron
porque no podrían haber hablado de uno sin el
otro, pero ¿quién toma esa decisión? Usualmente
un grupo de entre 5 y 9 miembros que son en
su mayoría hombres, y que por casi 10 años no
incluyó a ninguna mujer (Heynen, 2012).
Este es un ejemplo de cómo la propuesta de
Bourdieu explica parte del funcionamiento del
ejercicio de la arquitectura al afirmar que los
actores en el campo están normalmente bien
establecidos en él y están interesados en mantener
30

el orden instaurado, o al menos modificarlo
de modos que fortalezcan su dominación. Los
nuevos podrán no tener oportunidad de alterar
ese campo, sin embargo, la subversión moviliza
grupos, la subversión puede activar estructuras
que promuevan otras lógicas y apuestas.
Si entendemos la arquitectura como un modo
único de provocación, el ejercicio proyectual debería
promover variedades de actos subversivos que
desestabilicen los campos en los que se inscriben los
diversos actores a través de hibridaciones alejadas
de los lugares comunes del diseño, poéticas críticas
y progresivas y especulaciones contestatarias de la
realidad oficial normalizada.
Esa desestabilización podrá tomar muchas
formas en el ejercicio de proyecto, pero vamos
a proponer que proyectos afianzados en el
reconocimiento del cruce de sus variables permitirán
la emergencia de fenómenos, experiencias estéticas,
vértigos y utopías, sugiriendo interacciones más
agudas que amplían lo visible y develan aquello que
el sistema no quiere que sea visto.
Para ello vamos a proponer la integración
del pensamiento divergente y el pensamiento
metafórico en el ejercicio proyectual pues como
se verá, han sido probados como herramientas
que promueven nuevas perspectivas, conexiones,
transgresiones y cambios de pensamiento.
PENSAMIENTO DIVERGENTE
El pensamiento divergente es entendido como
el pensamiento donde se generan diversas
soluciones a un problema y según Scott (1999)
requiere diferentes alternativas en relación con
un solo estímulo, lo que permite la aparición de
muchas respuestas, y múltiples alternativas que
pueden satisfacer una serie de criterios.
En términos de la arquitectura, Doaa Hassan
(2016) propone un estudio que buscaba comparar
técnicas representativas del pensamiento divergente
basadas en las propuestas de brainstorming de
Osborn, y las propuestas de pensamiento lateral
desarrolladas por De Bono.
Una de las técnicas propuesta por Bob Eberle y
conocida como SCAMPER (Figura 4) es una guía
que promueve la aparición de nuevas perspectivas
o soluciones a una situación determinada. Cada
una de las letras representa una palabra o frase
como guía para la formulación de preguntas
que, en su resolución, conducen el pensamiento
creativo a nuevas áreas o nuevos territorios
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Crear: especular y subvertir

(Gaubinger, Rabl, Swan, y Werani, 2015). La otra
técnica, es conocida como Flor de Loto (Figura
5) y es la representación visual de las ideas, como
un mapa mental, en el que el diseñador comienza
con su problema principal en el centro sobre el
que desarrollan 8 sub-problemas, y alrededor de
estos se desarrollan 8 ideas más.
En cuanto al pensamiento lateral, en el que
las técnicas divergentes son utilizadas para forzar
a nuestros cerebros a rechazar patrones preconstruidos a través de procesos aparentemente
ilógicos, Hassan escoge la provocación de entre
las siete técnicas conocidas. Para ella, esta técnica
es la que más promueve que el cerebro funcione
en contra su naturaleza, al obligar al diseñador a
hacer afirmaciones ilógicas en las que algo que se
creía cierto de una situación, no lo es.
Hassan propone que las técnicas como
SCAMPER y la Flor de Loto son estructurales,
mientras que las de pensamiento lateral son
procedimentales y se pregunta cuál lleva a un
producto más creativo por lo que propone un
estudio que desarrolló en la Universidad de Ain
Shams en Egipto durante seis semanas en la
cátedra de Teoría de la Arquitectura 2.
Los estudiantes fueron divididos en dos grupos,
a cada uno le correspondió una técnica (Flor de

Loto o Provocación), y la consigna consistía en
hacer dos proyectos utilizando la técnica que le
correspondiera. Hassan llega a la conclusión de
que los procesos de diseño arquitectónico deben
ser liberados de técnicas tradicionales que sigan
los modelos de Análisis/Síntesis y deben adoptar
modelos de Conjetura/Análisis que optimizan el
concepto de creatividad y que sugieren el uso
de técnicas de pensamiento divergente como las
comparadas en el estudio realizado. Por otro lado,
concluye que las técnicas procedimentales son
más útiles en el caso de buscar ideas innovadoras
en poco tiempo, mientras que las estructurales
son beneficiosas cuando se necesiten muchas
ideas, sin embargo, las primeras pueden necesitar
mucha más práctica para ser aplicadas debido a
su naturaleza conceptual.
Estas técnicas son algunas de las posibilidades
para promover el pensamiento divergente y en
este caso queda claro que pueden ser pensadas
en el ejercicio de diseño, no obstante, podrían
también ser utilizadas técnicas de sinéctica,
mapas mentales, los 6 sombreros para pensar y
hasta el sleepwriting de Dalí. Lo importante será
siempre promover la aparición de novedades que
en su elaboración y construcción puedan sugerir
cambios evolutivos para la disciplina.

Figuras 4 y 5. Scamper y Flor de Loto

Fuente: Ilustración de la autora

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

31

�Granados-Manjarrés

PENSAMIENTO METAFÓRICO
Por su parte, para la psicología de la creatividad,
el uso de la metáfora está fundamentalmente
arraigado en los procesos de pensamiento creativo
al afirmar que la asociación entre universos
conceptuales independientes es la fuente principal
de la creatividad, y que entre más distantes sean
dichos conceptos, más productiva será la metáfora
en términos de generación de percepción creativa
(Sánchez-Ruíz, Romo S., y Jiménez J., 2013).
El arquitecto Hernán Casakin (2007) afirma
que las metáforas estructuran el sistema cognitivo,
organizando el pensamiento y permitiendo la
aparición de nuevas formas de pensar al permitir
pensar una situación en términos de otra,
constituyendo una yuxtaposición entre lo familiar
y lo inusual, actividad de mucha ayuda a la hora
de encarar problemas imprecisos.
Es por esto que Casakin, buscando evaluar
la creatividad en el proceso de diseño y su
comportamiento cuando se utilizaba la metáfora,
invitó a 65 estudiantes de primer año a proponer
una serie de edificaciones de uso mixto en una
zona deteriorada de Tel Aviv.
Después del trabajo proyectual, los estudiantes
contestaron una encuesta en la que evaluaban sus
proyectos en términos de su fluidez, innovación,
funcionalidad, estética, valor, productividad,
relación con el contexto físico etc., a la vez que
evaluaban el rol de las metáforas en la organización
del pensamiento, la búsqueda de relaciones
inusuales entre dominios remotos y el problema de
diseño, y el análisis del problema desde puntos de
vista diferente. Casakin concluye que las metáforas
deben ser vistas como una estrategia cognitiva, y
los resultados arrojaron que la innovación fue el
factor dominante en la creatividad.
Como continuación de este estudio, Hey, Linsey,
Agogino y Wood (2008), discuten la relación
entre metáfora y analogía en los procesos de
diseño, apoyándose en entrevistas y experimentos
con estudiantes, para llegar a la conclusión de
que ambas son utilizadas normalmente, con
la diferencia que la metáfora se emplea en las
primeras etapas proyectuales cuando el problema
está siendo enmarcado, y la analogía en la
generación de conceptos. Además, concluyen que
los profesionales las usan frecuentemente, pero
los estudiantes deben ser enseñados a emplearlas
efectivamente, pues está claro que ambas traen
enormes beneficios al ejercicio del diseño, pues el
32

proceso de comparación fomenta la interpretación
de problemas de formas novedosas y la aparición
de propuestas inusitadas.
Prueba de la fertilidad de esa vinculación entre
universos distantes y la ruptura que propician
puede rastrearse a lo largo de una variedad de
propuestas proyectuales: las arquitecturas líquidas
de principios de siglo XXI de Marcos Novak o
Karl S. Chu, el diseño morfogenético del Instituto
de Diseño y Construcción Computacional de
Achim Menges, los cruces entre arte e ingeniería
de Anish Kapoor y Cecile Balmond o la fractalidad
de Serge Salat y Michael Hansmeyer.
Al igual que con el Pensamiento Divergente,
al margen de la técnica que se use para promover
las metáforas durante los ejercicios de resolución
de problemas, lo importante será posibilitar su
aparición para nuevamente producir relaciones
que en su robustecimiento permitan el avance de
la disciplina.
CONCLUSIONES
Vamos a resumir el camino que acabamos de
tomar y la propuesta que surge de hacerlo. Dijimos
que la creatividad en arquitectura se enmarca
en la triada propuesta por Csikszentmihalyi en
tanto es un producto social, histórico y cultural
que depende de su contexto y de la validación
de sus agentes para poder incluirse en el acervo
formal del universo construido. A continuación,
llamamos la atención sobre la imprecisión de los
problemas que enfrentamos como arquitectos e
ilustramos cómo esos problemas demandan una
ruptura de sus marcos de referencia para impulsar
propuestas innovadoras, ruptura que es posible por
la naturaleza misma de los problemas que para ser
solucionados demandan una construcción previa.
No obstante, aparecen acá dos cuestiones, por
un lado, la posibilidad de acceder a dicho acervo,
y por el otro las estrategias cognitivo-formales
para lograrlo.
Una vez instalados en la triada de sistema
como creadores debemos enfrentar a aquellos que
salvaguardan el acceso a un dominio. Tomando la
propuesta de Bourdieu sobre la Teoría de Campos,
es posible que estos agentes opongan resistencia al
estar instalados en un campo donde quieren seguir
ejerciendo su dominio y seguir disfrutando de sus
privilegios, por lo que las rupturas no deberán ser
solo intenciones sino verdaderos cambios que
puedan llegar a desestabilizar el establishment.
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Crear: especular y subvertir

Para lograrlo proponemos utilizar el pensamiento
divergente y el pensamiento metafórico para la
construcción y resolución de problemas en tanto
posibilitan la aparición de propuestas disruptivas,
innovadoras e inesperadas.
Es importante decir que consideramos que en
las prácticas académicas es donde las rupturas se
hacen más necesarias para promover revoluciones
de pensamiento principalmente por dos cuestiones:
por un lado porque tal y como menciona Teymur
(2011) la cantidad de libros sobre educación en
arquitectura es notablemente menor al número
de libros publicados sobre cualquier arquitecto
significativo y en la única revista académica
dedicada a la enseñanza de la arquitectura, la
mayoría de textos no son sobre educación, lo que
deja en evidencia la necesidad (e invitación) de
contribuir a la constitución de una epistemología
y didácticas que nos sean más propias. Por el otro,
porque será de la academia de donde surjan esas
mentes que puedan desequilibrar el sistema y
permitir su avance.
Mikhail Bakhtin define el carnaval como
la relajación de las normas regulares en una
sociedad, es decir el reconocimiento de unas
reglas que después son negadas, lo que nos lleva a
pensar ¿qué sería un carnaval en nuestro campo?
Quisiéramos finalizar este escrito con esa
pregunta. Queremos proponer que empujar esos
límites no es solamente crucial para el avance
de la profesión y la academia, sino que dicho
carnaval será potenciado si prestamos atención al
funcionamiento de los procesos de creación en la
medida en que el sujeto creativo se vuelve más
consciente de su producción. De hecho, creemos
que proponer la interconexión de diversos
universos y disciplinas es la clave para subvertir la
Arquitectura y prepararla para híbridos posibles.
Esta es una invitación a subvertir el statu quo,
a cambiar lo que se le ha dado y especular. Lo
invitamos a proponer un carnaval. C
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Akin, O., &amp; Akin, C. (1996). “Frames of reference
in architectural design: analyzing the
hyper-acclamation (aha!)”. Design Studies,
Vol.17, núm. 4, pp. 341-361.
Casakin, H. P. (2007). “Metaphors in Design
Problem Solving: Implications for
Creativity”. International Journal of
Design, Vol. 1, núm. 2, 21-33.
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

Chihu Amparán, A. (1998), “La Teoria de los
campos”. Polis, pp. 179–198.
Csikszentmihalyi, M. (2006), “A Systems
Perspective on Creativity”, en J. Henry (Ed.),
Creative management and development.
London, Sage Publishing, pp. 3–17.
Csikszentmihalyi, M. (2014), “Creativity and
Genius”. En Csikszentmihalyi, M. The
Systems Model of Creativity: The Collected
Works of Mihaly Csikszentmihalyi.
London, Sage Publishing, pp. 99-125.
Gaubinger, K., Rabl, M., Swan, S., y Werani,
T. (2015). “Creativity Techniques”, en
Innovation and Product Management.
New York, Springer, pp. 115-131.
Guitiérrez, A. (2012). Las prácticas sociales.
Villa María, Eduvim.
Hassan, D. (2016). “Divergent thinking techniques
discrepancy and functional creativity:
Comparative study of structural and
procedural techniques in architectural
design”. Ain Shams Engineering Journal,
pp. 1-15. doi:http://doi.org/10.1016/j.
asej.2016.10.002
Hey, J., Linsey, J., Agogino, A., y Wood, K.
(2008). “Analogies and metaphors in
creative design”. International Journal of
Engineering Education, Vol. 24, núm. 2,
pp. 283-294.
Heynen, H. (2012). “Genius, gender and
architecture”. Architectural Theory Review,
Vol. 17, núm. 2-3, pp. 331-345.
Hilgers, M., y Mangez, E. (2015). “Introduction
to Pierre Bourdieu’s theory of social
fields”, en Hilgers, M. y Mangez, E.,
Bourdieu’s Theory of Social Fields. New
York, Routledge, pp.1-36
Kozbelt, A., Beghetto, R., y Runco, M. (2010),
“Theories of Creativity”, en R. Kaufman,
James; Sternberg (Ed.), The Cambridge
Handbook of Creativity. Cambridge,
Cambridge University Press, pp. 20–47.
Mosley, J., &amp; Sara, R. (2013). “Architecture and
transgression: an interview with Bernard
Tschumi”. Architectural Design, Vol. 30,
núm. 1, pp. 32-37.
Reiter-Palmon, R. (2017). “The Role of Problem
Construction in Creative Production”. Journal
of Creative Behavior, Vol. 51, núm. 4, pp.
323-326. http://doi.org/10.1002/jocb.202
Reitman, W., Shelly, M., &amp; Bryan, G. (1964),
“Heuristic decision procedures, open
33

�Granados-Manjarrés

constraints, and the structure of ill-defined
problems”, en Human judgments and
optimality. Londres, John Wiley and Sons,
pp. 282–315.
Sánchez-Ruíz, M. J., Romo S., M., &amp; Jiménez
J., J. (2013). “The role of metaphorical
thinking in the creativity of scientific
discourse”. Creativity Research Journal,
Vol. 25, núm. 4, pp. 361-368.
Scott, T. E. (1999). “Knowledge”. En Runco, M.
y Pritzker, S. Encyclopedia of creativity.
Volume 2, San Diego, Academic Press, pp.
119-129.
Teymur, N. (2011). “Aprender de la educación en
arquitectura”. Dearq, pp. 8-17.

34

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Huella minera en la ciudad de Guanajuato (México) entre
los siglos XVI-XIX: morfología urbana y planimetría en el
archivo de Indias en Sevilla (España)
Mining trace in the city of Guanajuato (México) between the XVI-XIX centuries:
urban morphology and planimetry in the archive of Indias in Sevilla (Spain)
Recibido: mayo 2020
Aceptado: septiembre 2020

Nieves Martínez-Roldán1
Lola Goytia-Goyenechea2

Resumen

Abstract

Guanajuato es una ciudad singular: su localización,
paisaje único e historia han condicionado la
morfología urbano-territorial de la ciudad y su
entorno, evolucionando ambos junto a la minería
y generando una interesante bibliografía y
planimetría. Constituida por un centro histórico
no muy longevo y una serie de asentamientos
periféricos producto de la actividad minera,
en Julio de 1982 la ciudad es declarada Zona
de Monumentos Históricos por el Instituto de
Antropología e Historia, en 1988 fue inscrita por la
UNESCO en la Lista de Patrimonio Mundial bajo el
nombre de Ciudad Histórica de Guanajuato y Minas
Adyacentes, y desde 2006 tiene el reconocimiento
de ser la Quinta Ciudad más Bella del Mundo, y
todo ello gracias a su arquitectura y minería como
recuerdo de su pasado colonial. El interés de este
artículo radica en realizar un acercamiento a los
elementos que han dejado su propia huella como
consecuencia de la actividad minera, y referenciarlo
a los planos que se encuentran localizados en el
Archivo de Indias de Sevilla.

Guanajuato is a singular city: its location, unique
landscape and history have conditioned the
urban-territorial morphology of the city and its
environment, evolving both alongside mining
and generating an interesting bibliography and
planimetry. Constituted by a not very longlived historical center and a series of peripheral
settlements, product of the mining activity, in July
1982 the city is declared Historic Monuments Zone
by the Institute of Anthropology and History. In
1988 it was inscribed by UNESCO on the World
Heritage List under the name of Historic City of
Guanajuato and Adjacent Mines, and since 2006
it has been recognized as the fifth most beautiful
city in the world, all thanks to its architecture and
mining as a reminder of its colonial past. The
interest of this article is to make an approach to
the elements that have left their own trace, as a
result of the mining activity, and to refer it to the
plans that are located in the Archive of the Indies
of Sevilla.

Palabras Clave:

Mining town; profit farm; historical sketches

Keywords:

Ciudad minera; haciendas beneficio; bocetos
históricos

1

Nacionalidad: española; adscripción: Escuela Técnica Superior de Arquitectura, Departamento de Urbanística y ordenación del Territorio,
Universidad de Sevilla, España; Doctora Arquitecta Urbanista; e-mail: nmr@us.es
2
Nacionalidad: española; adscripción: Escuela Técnica Superior de Arquitectura, Departamento de Urbanística y ordenación del Territorio,
Universidad de Sevilla, España; Doctora Arquitecta Urbanista; e-mail: goytia@us.es

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

35

�Martínez-Roldán, Goytia-Goyenechea

1. TERRITORIO Y CIUDAD MINERA DE
GUANAJUATO
La ciudad de Guanajuato está localizada en las
estribaciones de la Sierra del mismo nombre y
ocupa una estrecha cañada de 12 kilómetros de
longitud. Actualmente pertenece al estado que
lleva su nombre, junto a otros 45 municipios más,
y por su orografía (Sierra Madre Occidental, Eje
Transversal Volcánico y Sierra Madre Oriental)
es un lugar idóneo por la riqueza mineral natural
de su suelo, destacando el distrito minero de
Guanajuato (Sierra Central y Altiplanicie Norte)
y su Veta Madre. Ambas circunstancias han
generado una intensa actividad extractiva durante
cuatrocientos años (Blanco–Parra-Ruiz, 2016,
s/p). Los orígenes de esta ciudad coinciden con
la caída de Tenochtitlan en 1521, el inicio de la
conquista española y sus primeros asentamientos
de carácter militar y temporal. En el territorio
de Guanajuato destacan las expediciones del
español Antonio de Carvajal en 1523 y su
encuentro con chichimecas, grupos dedicados
a la agricultura y caza, dentro de los cuales
conviven otomíes, purépachas (Dávila, 2007, pp
41-46), además de pames, jonaces, guamares y
guachiles (Zamora, 2004, pp 25-44), habitantes
de los asentamientos preexistentes.
En 1526 los misioneros franciscanos fundan
la primera ciudad en el estado de Guanajuato, San
Francisco de Acámbaro, mientras en el territorio
se distinguen asentamientos mineros que explotan
en superficie. En 1537 el virrey Antonio de
Mendoza aprueba las Ordenanzas reguladoras de la
actividad minera en beneficio de la Real Hacienda,
y en 1541 cede las tierras a Rodrigo Vázquez quien
castellaniza su legado (Quanaxhuato por Guanajuato)
reconociéndose en el año 1546 el verdadero primer
asentamiento de Guanajuato-ciudad (Ruiz, 2012,
pp 92-126). Hasta el descubrimiento de la plata
en las minas de Zacatecas en 1546 y en San
Bernabé - San Juan de Rayas en 1548, México
como territorio tiene poco que ofrecer (Brading,
2015, s/p), pero tras los descubrimientos los
españoles comienzan con la actividad minera a
pesar de contar con grandes deficiencias: falta
de alojamientos, escasez de comida y casi nula
mano de obra son los causantes de hostilidades
que son resueltas con las armas (Blanco, Parra,
Ruiz, 2016, s/p). Desde 1550 Guanajuato es
uno de los principales asentamientos de Nueva
España quedando fundado oficialmente en 1554
36

con el nombre de Real de Minas de Santa Fe. Ya
en 1557 se contabilizan 40 compañías mineras
en las proximidades de Guanajuato (BlancoParra-Ruiz, 2016, s/p) que irán en aumento tras
el descubrimiento de la denominada Veta Madre
en 1558. Los jesuitas presentes desde 1574 en el
real de Guanajuato-Zacatecas (Blanco-Parra-Ruiz,
2016, s/p) se dedican a la agricultura para alimentar a
4.606 individuos libres y 2.641 individuos forzados
de etnia india y negra (Brading, 2015, s/p). Estos
trabajadores provienen de Comanja, Arantza,
Santa Clara, Chilchota, Uruapan, Pátzcuaro y
Cuitzeo entre otros asentamientos (Blanco-ParraRuiz, 2016, s/p).
En 1619 el rey Felipe III la nombra Villa de
Santa Fe de Guanajuato y tal es su importancia
que, a pesar de la carencia de documentos, se
tiene constancia de que en 1632 se envían desde
España dos tercios del mercurio obtenido en
las Minas de Almadén (Brading, 2015, s/p).
Sin embargo, si se conoce que en 1633 habitan
5.000 personas en las zonas mineras, siendo 300
españoles, y que a final de siglo hay un total
de 16.000 habitantes repartidos entre el núcleo
urbano y los asentamientos dispersos. Así durante
este siglo XVII las minas activas son numerosas,
destacando Rayas, Mellado, Sirena y Cata, y
se contabilizan 47 haciendas de beneficio en
las cuales trabajan por obligación un mínimo
del 4% de individuos de cada asentamiento
(Blanco–Parra-Ruiz, 2016, s/p) - (Brading,
2015, s/p). No obstante, y a pesar del éxito de
Guanajuato, es un momento de crisis económica
general en Nueva España y muchas familias y
hacendados se arruinan cambiando de actividad:
pasan de la minería a la siembra de cereales y
caña de azúcar, y los menos a la cría de ganado
(Brading, 2015, s/p).
En 1741 el rey Felipe V nombra a la Villa de
Guanajuato, la Muy Noble y Muy Leal Ciudad de
Santa Fe de Guanajuato en reconocimiento a las
riquezas proporcionadas a la Corona, siendo las
minas de Mellado, Cata y Sirena explotadas en
superficie y Rayas en profundidad. La subida de
impuestos a los mineros por parte de la Corona
y las condiciones físicas en que se encuentran
los tajos mineros, con escorias interfiriendo
los cauces naturales de agua y provocando
inundaciones constantes en las zonas residenciales
y excavaciones mineras, dan lugar a desacuerdos
sociales provocando las rebeliones de 1766 y
1767 en los distritos mineros de Guanajuato y la
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Huella minera en la ciudad de Guanajuato (México) entre los siglos XVI-XIX

huida hacia las montañas en búsqueda de un lugar
seguro (Villalba, 2013, p 37). La solución de la
Corona: realizar un nuevo empadronamiento,
ya que la población minera cuenta con 40.000
individuos (sólo el diez por ciento vive en el
núcleo urbano), y un reparto equitativo entre
trabajadores y haciendas de beneficio con la
creación del gremio de mineros para defender
sus propios intereses mediante unas ordenanzas
conjuntas (Brading, 2015, s/p). A partir de
1768 y gracias al descubrimiento de la mina
Valenciana (localizada entre Mellado y Rayas),
la ciudad de Guanajuato se convierte en la
más floreciente de Nueva España (BlancoParra-Ruiz, 2016, s/p): en 1773 existen 175
minas en Guanajuato sin contar los zanguerros
explotados, según la Real Hacienda y Caja de
Guanajuato, por el propietario y 3 o 4 operarios.
En 1780 se estima que la ciudad cuenta
con 50 grandes haciendas de beneficio y 300
casetones de menor tamaño (Brading, 2015,
s/p). Convertida Guanajuato en capital de una
de las doce provincias de México desde 1786,
cuenta con una población que representa el 10%
de la población total de Nueva España, es más,
de los cinco títulos nobiliarios que Carlos III
otorga a Guanajuato tres se destinan a personas
relacionadas con La Valenciana (Manso, 2008, pp
537-589). A finales de este siglo XVIII, según el
censo de 1792, los mineros en Guanajuato llegan
a 6.000 personas, y en las numerosas haciendas de
beneficio se contabilizan 1.896 arrastres para la
molienda del mineral y 14.618 caballos para el tiro
de malacates; incluso algunos mineros adquieren
tierras en propiedad, llegándose a registrar 421
haciendas mixtas y 899 ranchos. Los trabajadores
de las minas están representados por un 42%
de indios, 22% de mulatos, 1,4% de mulatosesclavos, 19% de mestizos, 11% de españoles
y un 3% de procedencia desconocida (Villalba,
2013, pp 53-83). Además de la minería existen
otras actividades tales como comercio, ropa,
alimentos, servidumbre, transporte, agricultura,
trabajadores del metal y madera, combustibles,
escribientes, espectáculos, funcionarios y otros
(Brading, 2015, s/p). A principios del siglo XIX
en el trabajo subterráneo se contabilizan 1.300
personas dedicadas al transporte y molienda, y en
el trabajo en superficie 5.000 personas dedicadas
a la fundición y amalgamación.
En 1803 la Real Hacienda reconoce 75
haciendas de beneficio y 200 zangarreros con
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

1.866 arrastres para la molienda (Brading, 2015,
s/p), pero el inicio en 1810 de la Guerra de la
Independencia de México produce retrocesos
económicos y descensos en la actividad minera
pasando de los 90.000 habitantes en 1810 a sólo
6.000 tras los cerca de diez años de guerra. No
obstante en 1825 dos empresas inglesas se hacen
con la extracción de mineral, la Anglo-Mexican
Mining Association y la United Mexican Mining
Company, aunque los problemas en desaguar
los tajos por el abandono durante la guerra, la
imposibilidad de comunicar para consultas
técnicas, la falta de trabajadores cualificados, la
desconfianza en general hacia el minero mexicano
o la falta de adaptación de patronos-trabajadores,
a lo que se suma que los ingleses sólo pueden
ser arrendatarios y nunca propietarios, hacen
que abandonen dicha empresa (Staples, 2018,
pp 79-102). Entre 1885-1910 justo hasta el
momento de iniciarse la Revolución Mexicana,
la ciudad vuelve a renacer industrialmente y
en 1892 comienzan a operar empresas mineras
norteamericanas: Guanajuato Reduction and
Mines, Guanajuato Cons. Mining and Milling,
Guanajuato Amalgamated Gold Mines y
Guanajuato Development (Uribe, 2001, p
280) potenciando el ferrocarril y facilitando el
transporte del mineral de manera más efectiva.
Sin embargo, la inestabilidad en el precio de la
plata frente al ascenso en su producción obliga
a que en 1907 se paralicen 1.108 minas de las
1.235 que hay en actividad en todo el territorio
mexicano ocasionando problemas de inactividad
importantes (Uribe, 2001, pp 281-297).
Investigadores afirman que las minas de
Guanajuato, y en general la minería mexicana,
tienen un desarrollo cíclico donde cada 20-30
años las minas se trabajaban y abandonaban por
falta de recursos minerales hasta mejorar las
condiciones de extracción y de los trabajadores
(Antúnez, 1964, p 588). Este fenómeno propicia
que la explotación se haya extendido por
varios siglos y que los asentamientos se vean
sometidas a continuos cambios en su localización
(Hausberger, 2009, pp 32-74). A pesar de todo
las grandes empresas sobreviven frente a las
familiares pero ya con una imagen y un paisaje
muy diferente al de los siglos XVI, XVII y
XVIII, dejando de ser hitos en el territorio frente
a simples instalaciones industriales.

37

�Martínez-Roldán, Goytia-Goyenechea

2. LA PLANIMETRÍA DEL ARCHIVO DE
INDIAS: GUANAJUATO
La planimetría guardada en el Archivo de Indias
es una colección principalmente de planos mineros
ubicados entre 1701 y 1786. Entre ellos se
encuentra archivado el plano titulado “La Noble
Ciudad de Guanajuato. Vista desde lo alto del
Cerro de San Miguel por el Poniente” (fig.01)
fechado en 1701 y autor desconocido. En él
se representan iglesias, conventos, hospitales,
casas reales y la alhóndiga pública, y aparecen
referenciadas las minas Valenciana, Mellado,
Rayas y Serena.

Al pie del plano figura la siguiente inscripción:
“Tiene calado esta mina al echado de la vera línea
tierra 3 o 6 varas. Y de andadura tiene el camino
por donde vayan las mulas desde la boca hasta los
cargaderos 820 varas. Y del todo él se ha hecho
ahora nuevamente por el Sr Bracamonte desde el
número 12 para abajo, que son 45 y se ha laborado
en su tiempo desde el número 39”, y en la esquina
superior derecha aparecen nombrados y numerados
los caminos de acceso a lugares secundarios.
Figura 02. Diseño camino interior de la Mina de
Rayas en Guanajuato (1704)

Figura 01. Plano de la ciudad de Guanajuato (1701)

Fuente: Autor desconocido. Archivo General de Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 601

Datos curiosos son que a pesar de su fecha y
estar la Mina La Valenciana en auge a partir de
1768, ya ésta aparece representada como si fuese
un poblado. La inscripción que aparece en el
ángulo inferior izquierdo del plano relata: “Es el
más rico Real de Minas de Nueva España”, y en
el ángulo inferior derecho: “Situada a 267 grados
30 minutos de longitud y 22 grados 50 minutos de
latitud en el signo de Virgo”.
De 1704 se encuentran archivados dos planos
referentes a la Mina de Rayas en Guanajuato
ambos realizadas por José de Ledesma. El primero
de ellos titulado “Diseño camino interior de la
mina de Rayas” (fig.02) representa, con escala
gráfica, el camino entre los diferentes socavones
y cómo los mineros están realizando sus labores
con el torso aparentemente desnudo y chambergo,
o cargan el mineral, con aspecto encorvado, en
bolsas probablemente de cuero y en animales de
tiro, disponiendo para ello de escaleras marinas.
38

Fuente: Autor, José de Ledesma. Archivo General de Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 97

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Huella minera en la ciudad de Guanajuato (México) entre los siglos XVI-XIX

Figura 03. Diseño obras y norias para el desagüe de la
Mina de Rayas (1704)

aparecen varios textos referenciados respecto
a los dibujos y en el derecho la orientación. De
1473 está archivado el plano titulado “Medidas
ejecutadas según las reales ordenanzas de la mina
de Santa Ana” (fig.04), aunque está fechado en
1747 por los archiveros.
Figura 04. Medidas ejecutadas según Reales ordenanzas
de la mina de Santa Ana, Real de Guanajuato (1743)

Fuente: Autor desconocido. Archivo General de Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 107

Fuente: Autor, José de Ledesma. Archivo General de Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 96

En el segundo de los planos, también del
mismo autor y titulado “Diseño obras y norias
para el desagüe de la mina de Rayas”, (fig.03)
se representan las obras y norias para el desagüe
de la mina de Rayas a través de un sistema de
bombeo manual con pozos y norias movidas por
animales de tiro. Los mineros se representan con
la misma fisonomía que en el plano de la figura 02.
Al pie del plano se puede leer: “Tiene esta mina
de profundidad a plomo 235 varas hasta el último
plano, y al echado 306. Hasta el venero del agua
200. Varas a plomo como aquí se demuestra por
su pitipié y al echado 264”. En el lateral izquierdo
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

En él se localiza la boca de Santa Ana y de San
Vicente, e igualmente hace referencia y localiza
el tiro de la Atalaya formando parte de la mina
de Santa Anita. El plano marca un recinto donde
se establece una profundidad de 60,8 cuadras y a
partir de este punto indica “Echado infinito”.
De 1747 existe un Mapa (Referencia MPMinas-106) de la mina nombrada San Lucas que
forma parte del expediente de demanda del Conde
de San Pedro contra Don Francisco Antonio de
Estrada, en el que se recogen las pertenencias
de la misma con testimonio de Manuel Gómez
Corbán y Alonso Cid Fernández.
El plano titulado “Minas de Santa Anita y
San Lucas con sus bocas, labores, pertenencias,
medidas, con indicación del hilo y echado de
las vetas en el cerro de Atalaya, así como de las
labores del socavón” (fig. 05) está fechado en
1747. En el lateral izquierdo se describe cada una
de las partes de la mina numeradas con letras.
En el plano se representan las excavaciones
de la mina, y a izquierda y derecha hay sendas
representaciones del sol. El plano de 1748 titulado
“Gráficos de los cerros de la Atalaya y Rayas y
Mellado en el real de Guanajuato” (fig.06) está
dividido en dos partes, explicando en el lateral
derecho cada superficie del mapa. En el dibujo
39

�Martínez-Roldán, Goytia-Goyenechea

superior se lee: “Mapa fielmente arreglado a la
pretensión de Don Francisco de Albarado según
las medidas que pide en Santa Anita, suponiendo
que todas las minas que contienen se midieran
por la misma regla”.
Figura 05. Mapa de las minas de Santa Anita y San
Lucas con sus bocas, labores, pertenencias, medidas,
con indicación del hilo y echado de las vetas en el cerro
de Atalaya, así como de las labores del socavón (1747)

Fuente: Autor desconocido. Archivo General de Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 106

Figura 06. Dos gráficos de los cerros de la Atalaya y
Rayas y Mellado en el Real de Guanajuato (1748)

contiene las mismas quince pertenencias que el
de arriba, siendo iguales en ambos las figuras de
los – y Planes”.
A todo ello se añade una rosa de los vientos,
la escala gráfica (pitipié) en varas, limitándola a
120 varas, y en el borde superior hay dibujada
una cruz templaria.
Del año 1749 hay archivado un plano titulado
“Mapa de las cinco minas de Rayas, Catilla, Santa
Anita, San Lucas de Abajo y San Lucas de Arriba”
(fig.07) con la representación de dichas minas.
Es un hermoso plano a color con ornamento de
hojas, flores y pájaros, una cruz cristiana y corona
real en su borde superior y en la inferior una rosa
de los vientos con sumo detalle y colorido. En el
centro del dibujo ambas inscripciones: “Campo
que divide las minas de Rayas y Catilla y de Santa
Anita que se haya macizo y con la veta entera”
y “Campo o macizo que divide a Santa Anita de
San Lucas en lo alto donde está la Veta Virgen”.
En el ángulo superior izquierdo aparece una tabla
referencia para la lectura del plano, y en el lateral
derecho la rúbrica del escribano Juan José de
Zarazúa con firma en 1749 que indica que el mapa
refleja fielmente la copia del delineado geométrico.
Figura 07. Mapa de las cinco minas de Rayas, Catilla,
Santa Anita, San Lucas de Abajo y San Lucas de Arriba
(1749)

Fuente: Autor desconocido. Encargado por José de la Borda. Archivo
General de Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 97

En el inferior indica: “Mapa que claramente
demuestra la igualdad en todas las pertenencias
que en si incluye, midiendo la mina Santa Anita
en el orden que propongo a Vuestra Alteza que es
el que he observado y observan en otros minerales
que están en los contornos de México, el cual,
40

Fuente: Autor, copia realizada por José de Zarazúa. Archivo General de
Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 104

Del mismo año está archivada la planimetría
titulada “Medición y localización de la Mina de
Santa Anita” (fig.08), también certificada por el
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Huella minera en la ciudad de Guanajuato (México) entre los siglos XVI-XIX

escribano Juan José de Zarazúa. En este caso el
plano a pesar de que en apariencia aporta pocos
datos, los que hay son de interés: señala el camino
al “pueblo de Azogues” al que se parte por una
ladera, las quebradas, el cerro en el que está
la mina, las labores, y bocas para “dar la luz y
refrescar el ambiente en las minas” entre otros.
Figura 08. Medición y localización de la mina de Santa
Anita en el Real de Guanajuato (1749)
Hojas 1 - 2 (abajo) - 3 (derecha)

Fuente: Autor desconocido. Archivo General de Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 100

Los últimos tres planos son de 1749. El plano
“Del socavón y de San Lucas de Abajo” (fig.09),
representa dos cuadras con distancias y medidas,
incluye referencias con letras para la lectura del
mismo, y en el lateral izquierdo la rúbrica del
escribano Juan José de Zarazúa con firma en
1749, lo que indica que el mapa refleja fielmente
la copia del delineado geométrico.
Figura 09. Socavón y de San Lucas de abajo del Real
de Guanajuato (1749)

Fuente: Autor desconocido. Archivo General de Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 100

Fuente: Autores, Lázaro Zerrato y Nicolás Zerrato. Archivo General de
Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 99

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

41

�Martínez-Roldán, Goytia-Goyenechea

Grafiado en colores y con un fondo elíptico
con oval de flores se enumera cada parte de la
mina y se representa la escala numérica con un
compás. Se dispone de una rosa de los vientos
dibujada con trazos geométricos.
El plano titulado “De la Quadra de San Lucas
de Atalaya y Quadra de Santa Anita, con la Boca
de San Vicente, Pozo de San Antonio y San José”
(fig.10), firmado por Lázaro Zerrato y Nicolás
Esteban Zerrato representa ambas cuadras.

Figura 11. Mapa y tabla geographica de las medidas de las
minas nombradas Mellado, Saucedo y Quebradilla, en el
Real de Guanajuato, sus bocas, puestos, y labores. (1749)

Figura 10. Quadra de San Lucas de Atalaya y quadra
de Santa Anita, con la boca de San Vicente, Pozo de San
Antonio y San José en el Real de Guanajuato. (1749)

Fuente: Autores, Lázaro Zerrato y Nicolás Zerrato. Archivo General de
Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 103

Y finalmente el titulado “Mapa y tabla
geographica de las medidas de las minas nombradas
Mellado, Saucedo y Quebradilla, en el Real
de Guanajuato, sus bocas, puestos, y labores
“(fig.11), donde en la esquina superior izquierda
se lee textualmente su título y añade: “…en
cuyo conocimiento se vendrá por los números
de su correspondencia. Advirtiéndose que las
letras del abecedario de las cuatros esquinas de
las tres minas son las que terminan sus cuadras
de cada una como va figurando”. El pitipié de
varas dispone de medidas de 10 a 120 varas
y en su banda inferior se indica el desglose de
letras y referencias. El plano es cromático y por
varias veces se representan rosas de los vientos
de manera simple y con marcación de los grados
en que se disponen los caminos y acequias.
También es curioso como en este plano se marca
lo “hundido” que se está laborando.

42

Fuente: Autor, copia realizada por José de Zarazúa. Archivo General de
Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 102

De 1767 es el plano denominado: “Croquis de
Guanajuato” (fig.12) que forma parte de un escrito
en el que se relatan los alborotos originados en
Guanajuato por la expulsión de la Compañía
de Jesús. Se representan los asentamientos que
rodean al núcleo principal especificando no sólo
su localización exacta sino la población que
dispone. Parte del asentamiento de Marfil y en
sentido antireloj aparecen referenciados: Santa
Ana, Cabras, Llanitos, Rosa, Garita, Peregrina,
Villalpando, Cubo, Santa Bárbara, San Bruno,
Bufa, Solano, Yerbabuena y Santa Teresa.
Igualmente está representado el núcleo central
de Guanajuato en el que se observan las calles,
las iglesias y lo que pueden ser los patios de las
haciendas de beneficio.
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Huella minera en la ciudad de Guanajuato (México) entre los siglos XVI-XIX

Figura 12. Croquis de Guanajuato, situación y bloqueo
(1767)

Guerrero y Querétaro. En el plano aparecen
grafiadas las ciudades arzobispales, obispales y
particulares, además de las villas. También hace
distinción entre pueblos españoles, pueblos con
parroquia y cura, y pueblos pequeños, pero lo
más importante es la localización de haciendas
de ganado, haciendas agrícolas, reales de mina y
minas de cobre y estaño. En el borde inferior se
grafían varias escalas.

Figura 14. Mapa geográfico del Obispado de Mechoacán
(1801)
Fuente: Autor desconocido. Archivo General de Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 687

En 1770 se traza el “Mapa de la Intendencia
de Guanajuato” (fig. 13) donde se localizan las
poblaciones, hidrografía y relieve. Según los
archiveros forma parte de la documentación
remitida por el virrey Antonio María de Bucareli
en carta nº 1330, en respuesta a la Real Orden
de 15 abril de 1772, sobre el establecimiento de
Intendencias en Nueva España.
Figura 13. Mapa de la intendencia de Guanajuato (1770)

Fuente: Autor, Tomás López. Archivo General de Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 483

Fuente: Autor desconocido. Archivo General de Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 263

Un último plano referente al territorio y minas
es el titulado “Mapa geográfico del obispado
de Mechoacán, hecho por el manuscrito de D.
Manuel Ignacio Carranza, el de D. José Antonio de
Alzate y Ramírez, y otros documentos” (fig.14).
El citado obispado abarca Michoacán, Colima,
Guanajuato, San Luis Potosí, el límite sur de
Tamaulipas y una parte de los estados de Jalisco,
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

Para concluir con la localización de planos
referentes a la huella minera en Guanajuato y
ubicados en el Archivo de Indias de la capital
hispalense, hay archivados dos modelos de
viviendas autóctonas tradicionales prácticamente
iguales a diferencia de algunos trazados internos:
Fechada la denominada “Vivienda de los Altos”
en 1783 (Fig.15) y “Vivienda de los Bajos” en
1786 (fig. 16), aunque en el catálogo general del
archivo de Indias aparecen ambas catalogadas
erróneamente como viviendas en los Altos quizás
por la similitud del trazado. En ambos esquemas
pueden observarse las piezas que conforman las
haciendas y la parte de las mismas destinadas al
beneficio del mineral (patios de ensaye).
43

�Martínez-Roldán, Goytia-Goyenechea

Figura 15. Casas del Real ensaye de Guanajuato;
vivienda de los altos (1783)

Fuente: Autor desconocido. Archivo General de Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 676

Figura 16. Casas del Real ensaye de Guanajuato;
vivienda de los bajos (1786)

Fuente: Autor desconocido. Archivo General de Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 675

3. PRODUCCIÓN Y HACIENDAS DE
BENEFICIO
Sistemas de producción
En 1548 los españoles inician la actividad minera
44

con el sistema de extracción denominado de
lumbreras, calentando y enfriando las rocas
rápidamente puesto que tanto el oro como la plata
están superficiales. Para el beneficio del mineral
usan el método de fundición con el que llega a
obtenerse la cuarta parte de la plata extraída en
Guanajuato. Posteriormente en 1556 ante la
disminución del rendimiento, tanto por el desgaste
de la riqueza mineralógica del suelo como por el
cambio de las nuevas leyes que no permiten la
esclavitud convirtiéndose los mineros y esclavos
en asalariados, un español usa para el beneficio
del mineral el método alemán de la amalgamación
de plata con el sistema de patio, usando sal, agua,
sulfato de cobre y mercurio en frio, de modo que
extrae plata y oro conjuntamente y posteriormente
separa ambos minerales con ácido sulfúrico en
la casa de la moneda. Este método usado hasta
1905 produce las tres quintas partes de plata del
mundo hasta inicios del siglo XX. Los daños
medioambientales de la época son notables: extraer
los dos metales preciosos y acopiar la ganga en los
cauces de agua que discurren bajo las haciendas
de beneficio, la existencia y localización en el
territorio de haciendas de beneficio sin ningún tipo
de planificación urbanística, arrojar el mercurio
utilizado para el proceso de amalgamación, una
vez utilizado, al suelo y a los cauces de agua
directamente entre otros, nos da la imagen de un
paisaje único.
Desde 1726 se usa también el sistema de
extracción con dinamita permitiendo la obtención
de los metales a mayor profundidad, por ejemplo,
en la parte central de la denominada Veta Madre se
llegan a profundizar hasta 400 metros lugar donde
ya son visibles las corrientes subterráneas de agua.
Con la aprobación en 1892 de la Ley Minera y
la participación de empresas norteamericanas
se introduce la electricidad como fuerza motriz
facilitando en gran medida el uso de maquinaría de
alta tecnología (Ramos-Prol-Siebe, 2004, p 276).
A inicios del siglo XIX, y usando la dinamita
como único sistema de extracción, se pone en
práctica el método de cianuración que se implanta
de manera gradual en todas las haciendas de
beneficio y cuyo residuo de cianuro se vuelve
a verter directamente a los cauces de los ríos y
posteriormente a las denominadas presas de jales,
construidas sin desviar la cuenca y susceptibles
de erosión (Ramos-Prol-Siebe, 2004, p 277).
Geólogos de prestigio han estudiado la posible
contaminación ocasionada por el mercurio y
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Huella minera en la ciudad de Guanajuato (México) entre los siglos XVI-XIX

cianuro, y aún no existen pruebas concretas de
un daño medioambiental irreversible (RamosProl-Siebe, 2004, pp 279-283). Durante la
Guerra de la Independencia mexicana las minas
son abandonadas y automáticamente se inundan
de manera natural, hasta que con la llegada
de empresas inglesas en 1825 se consigue
desaguar las minas e introducir nuevos sistemas
de molienda sustituyendo las poleas con fuerza
humana por fuerza animal.
Las Haciendas de Beneficio
La ciudad de Guanajuato, vistos los métodos
de beneficio del mineral, pasa por una serie de
transformaciones urbano-territoriales en relación
a las diferentes etapas de producción (Ordaz-PuyVidarri, 2007, pp 49-50). En referencia a los lugares
en torno a los cuales se desarrolla la manipulación
y extracción de plata y oro, destacan las haciendas
de beneficio para producir las barras de oro y plata
como instalaciones industriales del momento,
aunque no hay que olvidar de la existencia de
haciendas mineras para la extracción de mineral.
Las primeras instalaciones mineras, precursoras
de las conocidas haciendas de beneficio, tienen
su origen en el siglo XVI, y puesto que necesitan
de una fuente de abastecimiento de agua para el
manejo del mineral es lógico que se ubiquen en sus
inicios en las laderas de las cañadas y próximas a
ríos y arroyos (Ordaz-Puy-Vidarri, 2007, pp 5152), escogiendo aquellos lugares donde se prevé
la bonanza minera y que coincide con el futuro
núcleo urbano de la ciudad de Guanajuato. Esta
casuística genera una traza territorial irregular y
difícil de comprender que se incrementa a partir
de 1558 cuando los propios mineros una vez
vista la producción inicial, prefieren adquirir
propiedades para sus instalaciones en la zona de
la cañada antes que seguir haciéndolo dentro del
propio núcleo urbano (Ordaz, 2015, pp 49-59).
Las instalaciones localizadas en el interior del
núcleo urbano pasarán a denominarse haciendas
de beneficio, pues reciben el mineral en bruto de
las explotaciones para el beneficio del mismo,
hasta que en el siglo XVIII se trazan en la periferia
de la ciudad por colmatación obvia de la traza
urbana (Ordaz-Puy-Vidarri, 2007, pp 53-59). El
auge de estos edificios surge a raíz de las reformas
borbónicas (1765-1808) creándose lo que hoy
día se denominaría corredor industrial. Las
superficies construidas de estas haciendas varían
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

entre las más pequeñas localizadas en el núcleo
urbano, y que son las que más transformaciones
por antigüedad han sufrido, y las de un tamaño
considerable localizadas en la periferia urbana
pues como se ha comentado con anterioridad, en
estas haciendas no sólo se beneficia el mineral,
sino que también se dispone de pequeños huertos
y establos para alimentar a los trabajadores. Entre
1686 y 1740 Guanajuato cuenta con 64 haciendas de
beneficio trabajadas por 208 beneficiadores (Torres,
2001, s/p). Las haciendas grandes con el tiempo se
fraccionan para separar a los grupos de trabajadores,
indios y negros, en las denominadas cuadrillas,
llegándose a convertir en alguno de los barrios que
configuran la actual ciudad de Guanajuato.
En lo que al beneficio de minerales se refiere,
las haciendas albergan dentro sus extensiones
territoriales varios elementos arquitectónicos
construidos exprofeso para cada uno de los pasos
que debe seguir el beneficio por amalgamación,
además tienen una estructura espacial diferente
en función de su localización (Ordaz, 2015, pp
59). Los aportes descriptivos y bocetos realizados
por Henry George Ward y su esposa en el libro
titulado México en 1827, y las realizadas por
Friedrich Sonneschmid, un minero con formación
en estudios mineralógicos, sobre las haciendas
de beneficio localizadas en la propia ciudad de
Guanajuato, son las principales fuentes de que se
dispone. En general la hacienda está construida
con materiales del entorno, mampostería y sillería.
En las haciendas de beneficio se realiza el
complejo proceso de amalgamación, el cual necesita
de una serie de espacios específicos desde la salida
del mineral de la mina hasta su transformación en
lingotes. Antes de llegar al patio, elemento principal
en torno al cual se genera la vida minera, se localizan:
la galería de selección, que suele ser un habitáculo
al aire libre, aunque tiene parte techada, con el
fin de recepcionar el mineral y separar de forma
manual lo inservible, y la galería de molienda con
cinco metros de altura y a veces hermosos arcos
de adobe y techado donde se ubican los llamados
molinos de pisones y los de arrastres o tahonas
que requerían de grandes galeras techadas. A
continuación, y en una especie de conducto se
incorpora mercurio, agua y se hace la torta de
mineral (Gómez, 2005, p 86).
La siguiente pieza es el patio, un lugar abierto,
embaldosado y con cierta pendiente para escurrir
el agua y donde se suelen echar los productos
químicos como el sulfato de cobre, mercurio
45

�Martínez-Roldán, Goytia-Goyenechea

y agua. El tamaño de la superficie es variable
existiendo en Guanajuato haciendas de beneficio
que tienen cabida en sus patios de 30 a 40 cúmulos
de mineral de entre 15 y 33 quintales frente a otras
que llegan hasta 300 cúmulos. Las haciendas con
patios más pequeños suelen ser las ubicadas en el
centro urbano por cuestiones lógicas del espacio
(hoy convertidas en espacios y plazas públicas),
y las más grandes las ubicadas en la periferia
(Gómez, 2005, p 102). Con el patio se comunica
la galería de lavado que dispone, en una superficie
regular, las tinas de lavado donde se separa el
lodo del mineral gracias al movimiento de aspas
con tracción animal, y a la que le acompaña la
construcción del abastecimiento y retirada de
agua. A continuación, se ubica la sala de ensaye
que tiene varias funciones siendo un espacio
pequeño y techado. Finalmente el horno, un
espacio de unos tres metros de altura y techado,
a excepción de la zona del tiro de las chimeneas,
donde se realiza la última etapa y la fundición de
la plata en barras (Gómez, 2005, p 103).
Para guardar las herramientas, utilizadas
tanto en el trabajo manual como en la fragua, se
construyen edificios y almacenes anexos como
por ejemplo la carbonera o la azoguería, o para
guardar el grano que alimenta a los trabajadores
se construye el troje. También los espacios para
uso animal son importantes como el corral para los
caballos o el establo para las vacas. Por supuesto
no se pueden olvidar los espacios destinados a
la residencia pues realmente estamos ante una
hacienda (ver figuras 15 y 16) : la casa principal,
con patio trasero en el que hay un huerto,
construida frente al patio desde donde se domina
prácticamente todo el circuito; la casa del
mayordomo, responsable de la hacienda y del
proceso del beneficio, trazada con una pequeña
sala, dormitorio y cocina; y los habitáculos
construidos con materiales poco estables donde
permanecen los esclavos negros fuertemente
custodiados (Dávila, 2007, pp 52-56) .
Para los operarios (indígenas libres e indígenas
forzados) que trabajaban en el beneficio y comerciantes
(blancos o mestizos) se construyen viviendas simples
con materiales pobres, normalmente de adobe y
de una sola planta con una habitación grande (el
salón), otra más pequeña (el dormitorio), además
de cocina, bodega, y a veces pozo, corral y establo.
Para operarios más especializados las viviendas
son de piedra y dos plantas con más habitaciones y
espacios comunes.
46

4. MORFOLOGÍA URBANA A TRAVÉS DE
LA PLANIMETRÍA
Desde que en 1554 se funda el asentamiento de
Guanajuato y se fundan las primeras instalaciones
industriales, antecedentes de las primeras
haciendas de beneficio de oro y plata que hasta
ese momento tienen uso agrícola, son frecuentes
los asentamientos dispersos y secundarios que
originan asentamientos poblacionales estables y
que son los precursores de los diferentes barrios
de la futura ciudad que cuenta ya con un total de
algo más de 4.000 habitantes. En 1558 con el
trabajo en la Veta Madre se genera la proyección
de verdaderos poblados y campamentos-fortines
como los de Santiago (de Marfil), Tepetapa, Santa
Ana y Santa Fe, considerándose éste último el
principal (figura 01), mientras se construyen en
estos poblados alojamientos para las cuadrillas de
mineros, iglesias y hospitales independientes para
los trabajadores de las minas, indios otomíes,
tarascos, mexicanos y mazahuas que mantienen
una marcada segregación social entre ellos.
Desde que el fortín de Santa Fe adquiere el título
de Villa en 1619, el parcelario se traza de manera
que se eviten deslizamientos del terreno debido a
las escorrentías de agua y siempre en paralelo a
los cursos de agua, y los fortines, que han perdido
su carácter militar, se transforman en poblados
que al igual que los asentamientos mineros se
localizan en lugares aislados y crecen de forma
espontánea. Tan sólo los espacios dedicados al
culto religioso adquieren un papel significativo
y determinan el lugar donde posteriormente se
erigirán las iglesias.
Por otro lado, el hecho de que, durante
los siglos XVII-XVIII, las minas cambien de
propietario y ubicación constantemente en busca
de un mayor rendimiento, provoca el aumento
del número de excavaciones y haciendas de
beneficio (figura 07), que a su vez se dividen en
porciones más pequeñas para ser explotadas de
modo familiar. Esta peculiaridad hace que debido
al sistema de patio para el beneficio del mineral se
duplique el número de patios y a la larga genere
un mayor número de espacios libres en la ciudad
de Guanajuato al desaparecer el uso minero. Ya
reconocida Guanajuato como ciudad en 1741, el
crecimiento continúa siendo mucho más intenso
y continua por ambas márgenes del río, de modo
que la mitad de la ciudad está ocupada por edificios
religiosos y la otra por haciendas de beneficio. La
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Huella minera en la ciudad de Guanajuato (México) entre los siglos XVI-XIX

inundación de 1760 afecta de tal forma al núcleo
urbano que se proyectan muros para encajonar el
rio a su paso por la ciudad, mientras en su periferia
los asentamientos industriales desligados del
centro urbano crecen alrededor de la iglesia
adaptándose a las condiciones físicas del terreno.
A partir de 1768 y gracias a la actividad minera
(figuras 04-07-09-10-11) y al descubrimiento
de la mina Valenciana, localizada entre Mellado
y Rayas (figuras 02-03-06) dentro del área
de la Veta Madre, la ciudad de Guanajuato se
convierte en la más floreciente de Nueva España
(Blanco-Parra-Ruiz, 2016, s/p) y comienza a
densificarse, necesitando el núcleo principal una
infraestructura potente de abastecimiento de agua
y el adoquinado de sus calles más importantes.
En 1770 se realiza el mapa de la intendencia
de Guanajuato (figura 13), y en 1780 se estima
que la ciudad cuenta con 50 haciendas de
beneficio de tamaño grande-mediano y unas
300 de menor tamaño que no son sino casetones
(figura 05) (Brading, 2015, s/p). En referencia
a la configuración urbana del núcleo principal
de Guanajuato ésta es deficiente contando con
pocas calles demasiado tortuosas (figura 12), en
esta situación la población vive prácticamente en
chozas localizadas en los cerros que se ocupan y
desocupan con los avances mineros. Convertida
ya en capital (figura 14) de una de las doce
provincias de México desde 1786, Guanajuato
cuenta con una población de 55.000 personas
que representan el 10% de la población total de
Nueva España necesitando la misma obras de
carácter general: encauzamiento de los arroyos,
reemplazo de los puentes de madera por piedra,
elevación de algunos puntos de la ciudad
sacrificando muchos de los edificios barrocos, y
consolidación del pavimento con adoquines en
las calles que aún eran de tierra. Como proceso
lógico de crecimiento, comienzan a conurbarse
los núcleos dispersos existentes y a reutilizarse
las porciones de tierras de las haciendas que no
se destinan para uso agrícola con fines mineros.
Al iniciarse la Guerra de Independencia en 1810
la ciudad tiene censados cerca de 90.000 habitantes
y está sometida a una serie de irregularidades:
desagua sus desechos al cauce del río así como los
excedentes mineros de las haciendas de beneficio,
las edificaciones están en mal estado y parte de
ellas son afectadas por los acontecimientos, se
han de construir fortificaciones de defensa en los
accesos y periferia, se produce el abandono de
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

algunos asentamientos mineros por la inutilización
de las propias minas, e incluso algunos edificios
religiosos, señas de identidad de los pobladores,
son demolidos.
En torno a 1825 se establecen en la ciudad
empresas inglesas que se hacen con la extracción de
mineral, pero los problemas con que se encuentran
son graves: el consumo indiscriminado de madera
para el apeo de las galerías mineras, la obtención de
leña como combustible para el desgaje de las rocas
por calentamiento, o el consumo doméstico han
convertido a la sierra en un erial que incrementa
las posibilidades de inundación y escorrentías mal
dirigidas, y la desforestación es de tanto alcance
que ni siquiera sirve para dar continuidad en el
servicio a las máquinas de vapor inglesas que
laboran en Guanajuato.
Al mismo tiempo que se realizan importantes
obras de infraestructuras relacionadas con
la movilidad, continúan los encauzamientos
subterráneos, se incorporan nuevas trazas para
el ferrocarril y tranvía urbano, e incluso en 1827
se dota a la ciudad de alumbrado y en 1851 se
equipa la ciudad con un servicio de aseo-baño
de carácter de uso público. Llegado el año
1886 las inundaciones de la ciudad continúan
y es necesario buscar una solución: la ciudad
prácticamente se reconstruye subiéndole el nivel
(Trujillo, 2015, pp 8-14) y se quedan soterradas
construcciones enteras.
El siglo XIX finaliza con la reestructuración
de la ciudad y la mejora de los caminos que unen
el núcleo urbano con los poblados y cuyo límite
son las haciendas de beneficio, en este sentido la
ley sobre Ocupación y Enajenación de Terrenos
Baldíos del 1894 es uno de los desencadenantes
de la revolución mexicana (Guzmán, 2005).
Paralelamente el ralentizamiento de la actividad
minera y el abandono de las haciendas de
beneficio dan lugar a la configuración actual de
la ciudad de Guanajuato que durante el siglo XX
y XXI ofrece un crecimiento sin igual, llegando a
contar con una población de 184.239 habitantes
censados en 2015.
5. CONCLUSIONES. HUELLA DE LA
MINERÍA EN EL SIGLO XX
El inicio de la Revolución Mexicana en 1910
supone un inciso en la evolución económicosocial de la ciudad de Guanajuato, produciendo
importantes reformas para el pueblo mexicano
47

�Martínez-Roldán, Goytia-Goyenechea

y revalorando el Ejido como una célula política
y económica. En 1921 el censo general de
habitantes de Guanajuato publica 19.408
habitantes lo que indica una clara progresión
en alza. Durante todo este siglo la ciudad de
Guanajuato continúa colmatándose: se inaugura
en 1964 la denominada Calle Subterránea sobre
una antigua cañada que cuenta con una longitud
de 2,9 kilómetros, y ante los efectos de mejoras
en salubridad y movilidad se ejecutan otros
túneles para una ciudad que cuenta ya con 65.324
habitantes. Desde este momento la ciudad perderá
su carácter minero y artesanal desarrollándose
una interesante actividad turística apoyada por la
construcción de la Carretera Panorámica en 1973
que rodea a toda la ciudad proporcionando unas
vistas espectaculares sobre el interesante paisaje.
En julio de 1982 la ciudad es declarada Zona
de Monumentos Históricos por el Instituto de
Antropología e Historia. De los 831 Monumentos
Históricos Catalogados sólo están reconocidos
552 y desde 1993 se aumenta a 639. Además en
1988 fue inscrita por la UNESCO en la Lista de
Patrimonio Mundial bajo el nombre de Ciudad
Histórica de Guanajuato y Minas Adyacentes con
un área protegida de 2.264 hectáreas de las cuales
sólo 1.200 hectáreas se encuentran edificadas.
En 2006 tiene el reconocimiento de ser la Quinta
Ciudad más Bella del Mundo, reconocimiento
realizado por National Geographic. En el año
2015 y tras casi quinientos años de existencia,
la ciudad de Guanajuato cuenta con 184.239
habitantes (Ruíz, 2012, pp 149-150). C
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Antúnez, Francisco (1964). Monografía histórica
y minera sobre el Distrito de Guanajuato.
Capítulo, p 588. Ciudad de México
(México). Editorial Consejo de Recursos
Naturales no Renovables.
Blanco, Mónica. – Parra, Alma. - Ruiz,
Ethelia. (2016-ePub). Historia breve de
Guanajuato. Ciudad de México (México).
Editorial Fondo de Cultura Económica.
Brading, David (2015-ePub). Mineros y
comerciantes en el México borbónico
(1763-1810). Traducción Gómez Ciria
(1975). Ciudad de México (México).
Editorial Fondo de Cultura Económica.
Dávila, Gerardo (2007). Guanajuato (México):
La transformación Urbana de una Ciudad
48

Minera del siglo XVI. Capítulo 3, pp 4146 y 52-56. Capítulo 4, pp 77-78. Sevilla
(España). Editorial Trabajo Suficiencia
Investigadora Doctorado Universidad de
Sevilla.
Gómez, Oriel (2005). El beneficio por
cianuración en Guanajuato, hacia el
análisis sociotécnico. Capítulo 1, pp 77105. Michoacán (México). Editorial Tesis
Doctoral Universidad de Michoacán de la
Universidad de Michoacán de San Nicolás
de Hidalgo.
Guzmán, Edgar A. (2016). Modos de crecimiento
urbano de la ciudad de Guanajuato (15542015). Estudio y aplicación de métodos
cartográficos digitales. Planimetrías 25,
26, 36, 69, 76, 156-164, pp 56, 59, 65,
85, 92, 121, 125, 128, 131, 136, 139, 142,
146, 148. Guanajuato (México). Editorial
Trabajo Fin de Licenciatura Universidad
de Guanajuato.
Hausberger, Bernd (1995). “La minería
novohispana vista por los “libros de carga
y data” de la Real Hacienda (1761-1767)”.
Estudios de historias novohispanas.
Número 15, pp 32-64. Ciudad de México
(México). Editorial Estudios Historia
Novohispana de la Universidad Nacional
de México.
Manso, Carmen (2008). “La colección cartográfica
de América de Alexander von Humboldt
conservada en la Real Academia de la
Historia”. Boletín de la Real Academia de
la Historia. Tomo CCV. Cuaderno III, pp
537-589. Madrid (España). Editorial Real
Academia de la Historia.
Torres, Eugenio (2001). El beneficio de la plata
en Guanajuato, 1686-1740. Guanajuato
(México). Editorial Presidencia Municipal
de Guanajuato.
Ordaz, Velia Y – Puy, María Jesús – Vidaurri,
Eduardo (2007 e-Pub). “Conservación
urbana en sitios históricos, ¿una utopía? El
caso de la ciudad de Guanajuato, México”.
Arquitectura y Ciudad. Habitabilidad en
Guanajuato. Tomo 1, pp 49-59. Guanajuato
(México). Editorial Ide@s Concyteg.
Ordaz, Velia Y. (2015). “Nuevos usos del
patrimonio en una ciudad histórica”.
Encuentro Internacional Usos del
Patrimonio: Nuevos Escenarios. Mesa
II Valores Identidades Patrimoniales, pp
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Huella minera en la ciudad de Guanajuato (México) entre los siglos XVI-XIX

49-59. Guanajuato (México). Editorial
Instituto Nacional de Antropología e
Historia de México.
Ramos, Yann R. – Prol, Rosa M – Siebe, Christina
(2004). “Características geológicas y
mineralógicas e historia de extracción del
Distrito de Guanajuato, México. Posibles
escenarios geoquímicos para los residuos
mineros”. Revista Mexicana de Ciencias
Geológicas, volumen 21, pp 268-284.
Querétaro (México). Editorial Instituto
Geología de la Universidad Nacional
Autónoma de México.
Ruiz, Agustín (2012). Guanajuato (México):
dinámica y estructura de un destino
turístico patrimonio de la humanidad.
Capítulo 2, pp 92-126. Capítulo 3, 149155. Madrid (España). Tesis Doctoral
Universidad Complutense de Madrid.
Staples, Anne (2018-ePub). “Los intereses
británicos en la minería mexicana: una
mirada historiográfica”. Diplomacia,
negocios y política. Ensayos sobre la
relación entre México y el Reino Unido en
el siglo XIX. Número de 2018, pp 79-102.
Ciudad de México (México). Editorial
Instituto de Investigaciones Históricas de
la Universidad Nacional Autónoma de
México.
Trujillo, Alfredo (2015-ePub). “Primer contacto
con el Río Guanajuato. Origen de las
construcciones. Calle Subterránea Miguel
Hidalgo. Crónica de la Urbanización del
Río Guanajuato. Apartados 2-3, pp 8-14.
Guanajuato (México). Editorial Project
Gutenberg Self-Publishing Press y el autor.
Uribe, José A (2001). “Economía y mercado en la
minería tradicional mexicana, 1872-1929”.
Revista de Indias. Volumen LXI, número
222, pp 267-290. Michoacán (México).
Editorial
Instituto
Investigaciones
Históricas de la Universidad de Michoacán
de San Nicolás de Hidalgo.
Villalba, Margarita (2013). “Trabajo en las minas
de Guanajuato durante la segunda mitad
del siglo XVIII”. Estudios de historias
novohispanas. Número 48, pp 35-83. Ciudad
de México (México). Editorial Estudios
Historia Novohispana de la Universidad
Nacional Autónoma de México.
Zamora, Verónica (2004). “Asentamientos
Prehispánicos en el Estado de
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

Guanajuato”. Acta Universitaria de
la Facultad de Arquitectura de la
Universidad de Guanajuato. Volumen
13. Número 2, pp 25-44. Guanajuato
(México). Editorial Universidad de
Guanajuato

49

�Voceando la modernidad. La renovación arquitectónica de
Monterrey en el periódico El Norte (1945-1963)*
Voicing modernity. The architectural renovation of Monterrey in El Norte
newspaper (1945-1963)
Recibido: enero 2020
Aceptado: agosto 2020

Vanessa Nagel Vega1
Lourdes Cruz González Franco2

Resumen

Abstract

La ciudad de Monterrey, en el noreste de México,
se caracteriza por un temprano desarrollo técnico
que transformó la urbe y marcó su apropiación de
la modernidad por el empleo de materiales locales
industrializados de construcción. La difusión de las
renovaciones arquitectónicas y urbanas que se iban
sucediendo en las páginas del periódico El Norte aporta
una visión particular de la ciudad que nace industrial
y que busca su conversión en el paradigma de la
ciudad moderna occidental. Los edificios que se iban
divulgando consolidarían dicho imaginario, al mismo
tiempo que las carencias inherentes a las economías
en crecimiento de los países latinoamericanos, marcan
una crítica constante al proceso modernizador.
La difusión en la prensa local, marcada por
una fuerte inclinación hacia las obras de iniciativa
privada, como la pionera construcción del campus
del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores
de Monterrey, iría dando cabida, paulatinamente, a
las obras de presupuestos públicos, como aquellas
significativas del Instituto Mexicano del Seguro
Social y de la Universidad de Nuevo León. Así,
el presente análisis busca ampliar y enriquecer
las interpretaciones actuales sobre una más de las
distintas modernidades nacionales.

The city of Monterrey, in northeastern Mexico, is
characterized by an early technical development that
transformed the city and marked its appropriation
of modernity using local industrialized construction
materials. The dissemination of the architectural
and urban renovations that were happening in the
pages of the newspaper El Norte provides a vision
of the city that is born industrial and that seeks its
conversion into the paradigm of the modern western
city. The buildings that were being disseminated would
consolidate this imaginary, at the same time as the
deficiencies inherent in the growing economies of Latin
American countries mark a constant criticism of the
modernization process.
The dissemination in the local press, marked
by a strong inclination towards private initiative
works, such as the pioneering construction of the
Monterrey Institute of Technology and Higher
Studies campus, would gradually accommodate
public budget works, such as those significant
of the Mexican Social Security Institute and the
University of Nuevo León. Thus, this analysis seeks
to broaden and enrich current interpretations of one
of the different national modernities.

Palabras Clave:
Monterrey; arquitectura moderna; difusión

Keywords:
Monterrey; modern architecture; dissemination

*

La presente investigación ha sido posible gracias al Programa de Becas Posdoctorales de la UNAM / DGAPA 2019.
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Nacional Autónoma de México; Arquitecta y Maestra en Historia del Arte por la
UNAM. Doctora arquitecta por la Universidad Politécnica de Madrid. Estancia posdoctoral en el Centro de Investigaciones en Arquitectura,
Urbanismo y Paisaje (CIAUP) de la Facultad de Arquitectura de la UNAM. vanenagel7@gmail.com
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Nacional Autónoma de México; Maestra en Historia del Arte y Doctora Arquitecta por
la UNAM. Investigadora Titular "C", tiempo completo, Facultad de Arquitectura, UNAM, en el Centro de Investigaciones en Arquitectura,
Urbanismo y Paisaje (CIAUP); Directora del Archivo de Arquitectos Mexicanos (AAM), FA-UNAM; Sistema Nacional de Investigadores
Nivel III. lourdescgf@hotmail.com
1

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

51

�Nagel Vega, González Franco

En 1943 la economía nacional se sacudía las
restricciones comerciales impuestas por el programa
bélico estadounidense que paralizaban a la industria
mexicana. De la noche a la mañana, Monterrey
acapararía los titulares por desvelarse la noticia del
encuentro diplomático de los presidentes mexicano
Manuel Ávila Camacho y estadounidense Franklin
Delano Roosevelt, un 20 de abril. Los primeros
mandatarios intercambiarían frases de buena
vecindad y de compromiso en la lucha contra
las naciones del Eje con la Segunda Guerra
Mundial como telón de fondo. Monterrey, capital
del estado de Nuevo León, superaba ya los 200
mil habitantes, en un país que florecía con una
población de veinte millones de personas.
Ese mismo año, en septiembre, el recién
creado Instituto Tecnológico y de Estudios
Superiores de Monterrey, de iniciativa privada,
inauguraría sus clases en un céntrico edificio
cercano a la Plaza Zaragoza. Apenas dos años
más tarde, en 1945, la demanda de nuevos locales
llevó al Tecnológico a iniciar la magna obra de
su campus universitario, pionero a nivel nacional
por integrar aulas, servicios administrativos,
instalaciones deportivas e internado para los
estudiantes foráneos.
Además del Tecnológico, fueron muy diversas
las edificaciones que se conocieron por medio de
la prensa local. Las fotografías de proyectos y
obras fueron construyendo la imagen moderna de
la ciudad de Monterrey. Así, las nuevas industrias,
los edificios comerciales, los centros educativos
públicos y privados, las instalaciones para el cuidado
de la salud y la vivienda perfilarían una modernidad
mucho más heterogénea que la conocida a través
de otras fuentes impresas, como las publicaciones
periódicas de arquitectura. La modernidad a la que
aquí se alude es la entendida como la búsqueda
constante por trascender la condición previa en las
formas de vida, las manifestaciones artísticas, los
objetos, las edificaciones y sus técnicas constructivas
(Ayala, 2013, p. 17).
Abordar la modernidad regiomontana implica
llevar a cabo un riguroso análisis de la plataforma
de difusión de los principales debates sobre la
transformación de la ciudad, sus mejoras y sus
utopías: la prensa local. Para el caso de Monterrey,
los periódicos El Norte y El Porvenir fueron los
principales medios de difusión de la arquitectura
y el urbanismo de la mitad del siglo XX. Las obras
que aquí se revisan diversifican lo que se registra
en las publicaciones periódicas, aportando,
52

además, una visión de primera mano del entorno
político, económico y social de la época.
Desde luego, no se pasa por alto que cualquier
medio de difusión será parcial. Es notable que
los intereses de la iniciativa privada son casi
transparentes en las páginas del matutino El Norte,
respaldado por empresarios locales (Esquivel,
2000). El Norte apareció el 15 de septiembre
de 1938 con una tirada de 15 mil ejemplares,
un alarde para la época considerando que ya
estaba bien arraigado en el público el matutino
El Porvenir y el vespertino El Tiempo. Su primer
editor fue Rodolfo Junco Voigth, entonces a cargo
del vespertino El Sol. Desde su origen, el diario fue
un foro idóneo para consolidar algunos de los valores
bien arraigados en la sociedad neoleonesa, como el
trabajo, el ahorro y los patronos como los principales
proveedores de beneficios sociales: escuelas para
los hijos de los obreros, clínicas e, incluso, vivienda
para los trabajadores. Cabe insistir que, en Nuevo
León, desde su temprana industrialización en el
siglo XIX, está muy arraigado el respeto de los
obreros y empleados hacia sus patrones, ya que
éstos han sido la figura principal provisora de
prestaciones sociales. Esto responde a la historia
particular de la entidad; el aislamiento geográfico
y la distancia con respecto a la capital del país
dio paso a una identidad laboral única a nivel
nacional. Pero, no sólo se apuntalarían conceptos
abstractos, sino que la propia modernidad, en su
aspecto más material y tangible, fue una parte
sustancial de la difusión en la prensa.
EL CAMPUS DEL TECNOLÓGICO DE
MONTERREY
En junio de 1945 daría inicio la construcción
del campus del Tecnológico en la ciudad de
Monterrey. En rueda de prensa en los salones
del Casino Monterrey, y con una exposición
de planos y maquetas, se explicaría el magno
proyecto a los directores, editores y consejeros de
los principales diarios regiomontanos: El Norte,
El Sol, El Porvenir y El Tiempo (“A 5 minutos”,
1945). Se solicitaba a los medios impresos
divulgar el propósito de la institución privada que
beneficiaría a la sociedad regiomontana, ya que
de sus aulas egresarían técnicos y profesionistas
a la medida de la industria local. Durante los
siguientes días verían la luz en El Norte fotos de
la maqueta y de las perspectivas de la planta de
conjunto, de los edificios de aulas, del internado
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Voceando la modernidad. La renovación arquitectónica de Monterrey en el periódico El Norte. (1945-1963)

con su alberca olímpica [Figura 1], del vestíbulo
de acceso a las oficinas administrativas y de
la biblioteca. El amplio proyecto había sido
encomendado al arquitecto jalisciense, radicado
hacía mucho en la capital del país, Enrique de la
Mora. La difusión del Tecnológico destaca por la
insistencia en determinar su estilo moderno, su
amplitud, belleza y confort. El domingo 17 de
junio se llevaría a cabo la ceremonia oficial del
inicio de obras, en los terrenos adyacentes a la
carretera nacional, al sur del Río Santa Catarina.
El Tecnológico se anunciaba como «el fruto más
hermoso de la iniciativa privada de Monterrey»
(Pedroza, 1945).
Figura 1. Tecnológico de Monterrey, proyecto del
internado. Modernidad de vanguardia en el primer
campus universitario latinoamericano

Fuente: El Norte, 9 junio 1945, p. 7

La importancia de la obra —desde nuestra
perspectiva— no radica tanto en verificar los logros
de los industriales sino en su carácter pionero como
el primer campus universitario latinoamericano. El
proyecto del arquitecto De la Mora —quien en ese
momento se encontraba construyendo en Monterrey
el templo de La Purísima— mostraba una disposición
reticular de edificios largos y equidistantes, partiendo
de un eje principal de composición; todo un ejemplo
de diseño racional y funcional. El proyecto, que se

iría construyendo parcialmente, sería contratado
por el ingeniero Armando Ravizé, igualmente
involucrado en la erección de La Purísima.
El inicio del sexenio de Miguel Alemán
Valdés, en diciembre de 1946, era optimista en
Monterrey. El 4 de julio de 1947 se anunciaría
—en primera plana— la visita del Primer
Magistrado a la capital de Nuevo León. Aunque
basada en «rumores oficiales», había gran
expectativa sobre esta visita, ya que sería la
primera de Alemán como dirigente del país
(“El Presidente”, 1947). Se divulgó que Alemán
había aceptado visitar los primeros edificios
del Tecnológico. Sin embargo, el 7 de julio los
encabezados sobre varias inauguraciones en la
Sultana del Norte —como también se conoce a
Monterrey— recaían en Antonio Ruiz Galindo,
Secretario de Economía, quien, en representación
del presidente de la República inauguraba, además
de los edificios del Tecnológico, una obra de
infraestructura fundamental para los industriales,
y que conseguían después de años de gestiones:
el gasoducto Monterrey-Reynosa de la compañía
Gas Industrial, S.A. (“En Coahuila”, 1947).
La ausencia del presidente de la Nación ese
verano del 47, desde luego, no interrumpiría
la construcción de nuevos edificios para el
Tecnológico. En septiembre de 1948 se daba
a conocer una nueva maqueta de los edificios
centrales. De nueva cuenta, proyecto del arquitecto
De la Mora, el corazón de la composición constaba
de una cúpula ovoide que arrancaba desde el nivel
del suelo y que formaba, toda ella, el volumen
principal de uno de los edificios [Figura 2]3.
Este grupo de edificaciones serviría de salón de
exposiciones, biblioteca, hemeroteca, salas de
lectura y estudio, auditorio, oficinas administrativas
y dirección (Villarreal, 1948).
La modernidad arquitectónica del Tecnológico
se verificaba por sus líneas sobrias, sus espacios bien
iluminados y ventilados y su sistema constructivo
de marcos estructurales de concreto armado. Sin
embargo, esa actualidad convivía con una ciudad
que se mantenía al margen del desarrollo deseado.
Según estudios de la época, las dos terceras partes
de los regiomontanos habitaban casas insalubres,
sin ventilación, de mínimas dimensiones y mal
construidas (Rangel, 1948).

3
Este proyecto del arquitecto De la Mora para el ITESM no llegaría a construirse. Información derivada de la consulta del Fondo Enrique
de la Mora (Documentos caja 2, folder 12), del Archivo de Arquitectos Mexicanos (AAM), Facultad de Arquitectura, UNAM.

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

53

�Nagel Vega, González Franco

En su curso por posicionarse como la mejor
institución educativa privada del país, el ITESM
mantenía su ritmo constructivo con el Estadio
Tecnológico, que en su primera etapa contó con
capacidad para 20 mil espectadores. El proyecto
se debió al ingeniero Armando Ravizé y al
arquitecto Ricardo Guajardo; la dirección de la
obra durante 1950 estuvo a cargo del ingeniero
José Maiz Mier. El Estadio fue inaugurado en
julio de 1950 —ahora sí— por el presidente
Miguel Alemán durante su primera visita oficial
a la ciudad de Monterrey (“Alemán inauguró”,
1950). Cuatro años más tarde se abriría el edificio
para la biblioteca y las oficinas generales, obra
no ya del arquitecto De la Mora, de quien, como
anotamos antes, se daría a conocer el proyecto en
la prensa, sino del ingeniero Armando Ravizé.4
Este inmueble se volvería emblemático por el
mural de Jorge González Camarena: El triunfo de
la cultura. Tocaría el turno al presidente Adolfo
Ruiz Cortines su inauguración oficial en marzo de
1954 (“Una interesante”, 1954).

color —todo un lujo— insertado en El Norte.
El edificio con el mural de González Camarena
en la primera plana atestiguaba dos décadas de
laboriosa formación de técnicos y profesionistas
[Figura 3]. Lo más valioso de estas páginas es
constatar la actividad diaria de los estudiantes
en los edificios modernos. Los veinte años del
Tecnológico motivaron la visita del presidente
Adolfo López Mateos, quien el 9 de septiembre de
1963 recorrería, entre vítores y porras estudiantiles,
la Escuela Taller —Centro de Capacitación para
el Trabajo Industrial— y una nueva residencia
dormitorio (“Estudiantes aclaman”, 1963). La
Escuela Taller sería diseñada por el ingeniero
Ravizé, prolífico constructor del Tecnológico
de Monterrey. El edificio, característico porque
combina un cascarón de concreto de borde recto
con uno de borde curvo, forma parte actualmente
de la Escuela de Arquitectura (Traslaviña, 2019).
Se confirma, así, el crecimiento incesante de las
instalaciones del Tecnológico y su éxito como
institución privada.

Figura 2. Tecnológico de Monterrey, proyecto de la
Biblioteca

Figura 3. Con el vigésimo aniversario del Tecnológico
se verifica el uso cotidiano de la arquitectura
moderna regiomontana

Fuente: Héctor Villarreal, El Norte, 10 septiembre 1948, p. 6

Sería hasta 1963, con motivo de su vigésimo
aniversario, que el Tecnológico recobraría su
protagonismo en la prensa. El 8 de septiembre
aparecería un suplemento de 36 páginas a todo

Fuente: El Norte, 8 septiembre 1963, p. 1, suplemento

4

La participación del arquitecto De la Mora en el ITESM se limitó al primer plano de conjunto y a los edificios de Aulas I y Centrales I
(ala norte). Posteriormente a su construcción en 1947, el ing. Ravizé modificaría el plan maestro para la construcción de diversos edificios,
como Aulas II, Centrales II (ala sur), Aulas III, Biblioteca (hoy Rectoría), entre otros.

54

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Voceando la modernidad. La renovación arquitectónica de Monterrey en el periódico El Norte. (1945-1963)

LOS AÑOS DE LA RENOVACIÓN
URBANA Y ARQUITECTÓNICA
El Tecnológico no sería, como cabe imaginar, el
único protagonista de la prensa diaria. Si volvemos
la mirada, de nuevo, al inicio de nuestro periodo
de estudio, encontramos el llamativo titular
«Monterrey se renueva» con que El Norte festejaba
su séptimo aniversario el 16 de septiembre de 1945.
Llenaba la página una selección de obras modernas
surgidas directamente de la iniciativa privada
[Figura 4]. El parque y la clínica de la Sociedad
Cuauhtémoc y Famosa y la Vidriera Monterrey
encabezaban el listado de construcciones que,
poco a poco, iban transformando la ciudad
industrial en la ciudad moderna. Se presumía
el uso generalizado de ladrillo y concreto y el
patrocinio exclusivo de los hombres de empresa
en estas obras materiales (“Monterrey”, 1945).
El que sería entonces el inmueble más alto de
Monterrey estaba en cimientos, el Edificio Chapa,
de doce pisos.5
Figura 4. La modernidad en manos de la iniciativa
privada

Fuente: El Norte, 16 septiembre 1945, p. 1

No cabe duda de que hay una clara intención en
ir construyendo y ofreciendo al lector una visión
renovada de la ciudad. Este propósito se mantendría
los años subsiguientes, alimentado por el número
creciente de nuevas construcciones modernas.
Aunque resulta innegable la voluntad de
enfatizar las obras privadas, las de presupuesto
público también son significativas en la
transformación de la urbe. En 1945, el gobernador
Arturo B. de la Garza presentaba proyectos de
ampliaciones de calles y avenidas y algunos
edificios escolares. A nivel infraestructura urbana
había sido fundamental la compra, por parte del
estado, de la Compañía de Servicio de Agua y
Drenaje de Monterrey, que perdía la concesión
otorgada a extranjeros en 1904, por cuarenta años.
Las obras de presupuesto público no son nulas; lo
cierto es que se pierden entre la letra pequeña del
extenso informe transcrito a ocho columnas en dos
páginas, y sin ilustraciones (“El Informe”, 1945).
Mediando su sexenio, y muy a tono con los
intereses regiomontanos de la iniciativa privada,
Miguel Alemán Valdés convocaba al trabajo
y a la creación de riqueza como símbolo de la
mexicanidad (“Trabajar”, 1949). En septiembre
de 1949 El Norte hacía un llamamiento al
fortalecimiento de la industria en medio de una
campaña nacional pro-consumo de productos
mexicanos. El matutino regiomontano se
enorgullecía de sus nuevos edificios industriales:
la fábrica de muebles La Malinche, la fábrica
de ropa Industrias Monterrey y la fábrica de
vestidos Lolyta eran buena muestra de la exitosa
transformación de la urbe (Canales, 1949). Aun
cuando el periódico no brinda información sobre
la autoría de estos proyectos arquitectónicos,
algunos son muy destacados, como la fábrica
Lolyta, construida entre mayo de 1944 y marzo
de 1946, cuyo autor fue el arquitecto Arturo
Esteban González García (Casas, 2014, p. 280)
[Figura 5].
Esta renovación urbana estaría en pleno
auge cuando Miguel Alemán Valdés, como
presidente de la República, visitó Monterrey
por primera vez. El 16 de julio de 1950 los
regiomontanos se volcarían a las calles para
recibir al Primer Mandatario. Con una recepción
sin precedentes, el presidente desfilaría bajo

5
El edificio se construyó entre 1946 y 1950; el proyecto se debió al arquitecto Guillermo González Mendoza y su construcción estuvo a
cargo del ingeniero Antonino Sava Romero.

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

55

�Nagel Vega, González Franco

arcos triunfales patrocinados por las principales
industrias de la región (González, 1950). Las
grandes obras públicas brillaban por su ausencia,
supliendo la materialidad con las primeras piedras
de edificaciones que se volverían representativas
de la modernidad regiomontana, como el Hospital
Regional del IMSS (“Primera piedra”, 1950) y,
hablando de infraestructura, la canalización del río
Santa Catarina (Nagel, 2019).
Figura 5. Nuevas fábricas en Monterrey; la construcción
de la modernidad sustentada en la industria

Fuente: El Norte, 11 septiembre 1949, p. 1. Fotografías de Cañón

Figura 6. El sueño de la ciudad vertical en el proyecto
Horizonte al Sur

Fuente: El Norte, 27 septiembre 1951, p. 7

Monterrey se había ganado su lugar como
motor de la industrialización nacional, y esto
se confirmaba a cada paso y a cada página
(Urdiñola, 1950). Aunado al empuje tradicional
de la iniciativa privada, las obras de presupuestos
públicos iban avanzando firmemente a partir
de la visita presidencial de 1950. Sin embargo,
en el papel impreso, se llegaría a confundir la
realidad con la fantasía. En septiembre de 1951
se divulgaría el proyecto “Horizonte al sur”, que
diseñaba la utopía regiomontana para los terrenos
rescatados en la canalización del río Santa Catarina
[Figura 6]. Proyecto del urbanista Kurt Mumm,6
grandes plazas rodeadas de modernos rascacielos
perfilaban una ciudad pletórica de edificios altos
que no se llegó a construir (García, 1951).
Sería hasta 1952 cuando, finalmente, una
imagen consolidada de la ciudad moderna vería la
luz coincidiendo con el décimo cuarto aniversario
de El Norte. Encabezando la primera plana de
la quinta sección una vista panorámica de la
ciudad, con el imponente Cerro de la Silla como
telón de fondo, mostraba una ciudad todavía
predominantemente horizontal, pero ya con
visos de crecimiento en altura (“Surge”, 1952)
[Figura 7]. En esa misma página, fotografías
en primer plano de algunos edificios altos de
reciente conclusión apuntalaban el argumento
de la ciudad moderna. Así, el Edificio Chapa y el
Hotel Ambassador, de presupuestos privados, y el
Hospital Regional del IMSS,7 de fondos públicos,
ilustraban el anhelado desarrollo vertical de la urbe.
La sección completa resultó ser toda una
declaración de intenciones sobre la modernidad
regiomontana, reforzando, con cada encabezado,
la identidad basada tanto en la adaptación al clima
extremoso como en la constante del trabajo arduo
superando las adversidades de su particularidad
geográfica. Recorrer las páginas corroboraba la
transformación urbana.
Las obras públicas del Estado —ese año
1952— gozaban de una difusión inesperada por
su protagonismo en las páginas impresas. No era
para menos, la canalización del río Santa Catarina
se encumbraba como la obra de infraestructura

6
La relación profesional del urbanista Kurt Mumm con Monterrey se remontaba a 1945, cuando Antonio L. Rodríguez, representante de la
Comisión de Planeación de la Cámara de Comercio, contrató al entonces estudiante de urbanismo de la Universidad de Harvard para la realización de un estudio que daría lugar a su tesis profesional con el tema del plano regulador para la ciudad de Monterrey. A partir de entonces, por más de una década y siempre con el apoyo de la iniciativa privada, Mumm estaría involucrado en diversos proyectos de la ciudad.
7
El proyecto se debió al arquitecto Antonio Serrato, entonces jefe de la Oficina de Proyectos del IMSS. Su construcción, igual que la del
Edificio Chapa, fue del ingeniero Antonino Sava.

56

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Voceando la modernidad. La renovación arquitectónica de Monterrey en el periódico El Norte. (1945-1963)

más importante en décadas para beneficio de
Monterrey. Si los años anteriores los informes
del gobierno estatal habían sido un interminable
listado de datos duros, para ese año las imágenes
fueron las que llenaron las páginas impresas (“N.
León”, 1952).
Figura 7. La construcción real de la modernidad

Fuente: El Norte, 16 septiembre 1952, p. 1

Figura 8. La obra pública se integra a la transformación
de la ciudad con el Hospital Regional del IMSS

Con una sucesión de inauguraciones de última
hora —en noviembre de 1952— terminaba el
sexenio alemanista y Monterrey recibiría los días
8 y 9 a Miguel Alemán Valdés como presidente
de la República por segunda y última ocasión.
La recepción, según los medios locales, no
tenía precedentes (“Una apoteótica”, 1952).
Se encadenaría, entonces, una serie de eventos
oficiales en los que, a diferencia de la visita
anterior en 1950, la obra pública abundaba. El
Hospital Regional del IMSS8 [Figura 8] sería el
hito indiscutible de la transformación de la ciudad
surgida de los presupuestos públicos (“El más
grande”, 1952).
El 16 de septiembre de 1953, ya con Adolfo
Ruiz Cortines en la silla presidencial, El Norte
cumpliría quince años en circulación en la
capital neoleonesa, consolidándose como el
matutino regiomontano por excelencia. Ese
año el despliegue gráfico para manifestar la
modernidad de la urbe fue muy superior a la de
años previos, manteniendo el flujo de noticias
sobre la ciudad que ya eran una constante
desde la década anterior.
Vistas aéreas de las plantas de la Cervecería
Cuauhtémoc, la Fundidora de Fierro y Acero
de Monterrey, Hojalata y Lámina (HyLSA),
la fábrica de productos alimenticios ACCO,
la Vidriera Monterrey y Cementos Mexicanos
(Cemex) ratificaban la cualidad industrial de
la urbe (“Monterrey”, 1953). Pero, también,
resultaba fundamental mostrar los cambios
generados a pequeña escala con una sucesión
de inmuebles particulares, como los edificios
González, Chapa, Zambrano, Alanís, Pérez
Zozaya y el Banco Regional del Norte (“El
cambio”, 1953)9 [Figura 9]. No se detenía allí el
despliegue de modernidad, pues ésta alcanzaba
a los hospitales y clínicas (“Los hospitales”,
1953),10 escuelas (“Centros”, 1953),11 y cines y
teatros (“En materia”, 1953).12

8

Fuente: El Norte, 8 noviembre 1952, p. 7

Este moderno conjunto hospitalario gozó de enorme difusión
desde la colocación de la primera piedra en 1950 y hasta su
flamante inauguración oficial en 1952, e incluso los años
siguientes, pues, no obstante la visita del presidente Alemán, el
hospital no tendría el equipo necesario para entrar en funciones
sino hasta varios años después…
9
Cabe decir que las noticias consignadas pocas veces incluían
a los autores de los proyectos o de su ejecución. Para estos
inmuebles se sabe que el Edificio Zambrano fue obra del
ingeniero Antonino Sava.
Notas 10, 11 y 12 en la página siguiente.

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

57

�Nagel Vega, González Franco

Figura 9. Numerosos edificios modernos continúan la
metamorfosis de la urbe

Fuente: El Norte, 16 septiembre 1953, p. 3

LA ERA DE LOS CONDOMINIOS
Como se va viendo, la transformación de la ciudad
y su renovación urbana se valoraba, en mucho,
a partir de su crecimiento vertical. Se esperaba
potenciar este desarrollo con la puesta en marcha
del régimen de propiedad en condominio, que
aumentaría la plusvalía de los terrenos de la zona
comercial de la ciudad, en el centro. Promovida
en Monterrey por las principales compañías
locales, encabezadas por el Banco Popular de
Edificación y Ahorro, en diciembre de 1955 el
Congreso del Estado de Nuevo León aprobaría la
Ley sobre el régimen de propiedad y condominio
de los edificios divididos en pisos, departamentos,

viviendas o locales. Con este antecedente legal
se construiría, entre mayo de 1957 y noviembre
de 1959, el Edificio del Banco Popular, después
rebautizado como Condominio Acero.
El proyecto del Edificio del Banco Popular, del
arquitecto Ramón Lamadrid13 —en colaboración
con Mario Pani y Salvador Ortega Flores— revela
la diferencia abismal en recursos propagandísticos
entre una obra pública y una surgida con todo el
poderío de las empresas regiomontanas, como en
este caso. La inauguración del condominio atrajo a
altos mandos bancarios y comerciales, nacionales e
internacionales, a la Sultana del Norte. Los primeros
días de noviembre de 1959 llegaban a la ciudad,
encabezando la lista de notables personalidades, el
Presidente y Consejero del Eximbank (The ExportImport Bank of the United States) y el Secretario de
Industria y Comercio (González, 1959).
Las noticias sobre la llegada de los funcionarios
gubernamentales y altas personalidades de la
banca y la industria se sucedían en los periódicos
locales, ocupando, incluso, las primeras páginas
(“Hoy llega”, 1959). El acento de los reportajes
estaba en el beneplácito del gobierno hacia las
obras de la iniciativa privada (Guerrero, 1959).
El día de la inauguración —9 de noviembre— la
tercera sección del diario El Norte se destinó a la
divulgación de la obra. Una primera página a todo
color mostró la perspectiva del rascacielos, con
sus veinte pisos y más de ochenta y siete metros
sobre el nivel de la calle, frente a la céntrica
Plaza Zaragoza [Figura 10]. El suplemento,
en varios artículos, explicaba la importancia de
la Banca Hipotecaria, del novísimo régimen de
condominio y de todos los involucrados en tan
importante empresa. Aunado a esto, la publicidad
de los proveedores y contratistas que participaron
en la ejecución del Condominio es un repertorio
muy completo de los sistemas constructivos y los
materiales prefabricados utilizados entonces.
El Edificio del Banco Popular, con todo y ser
el protagonista de las noticias en esos días, no

10
Con fotografías del Hospital Muguerza, Clínica de la Sociedad Cuauhtémoc y Famosa, Clínica y Maternidad Conchita, Centro Médico
Monterrey, Sanatorio del Doctor Manuel Camelo, Clínica Monterrey, Clínica del Dr. Ángel Martínez Villarreal, Consultorios Alameda,
Hospital Universitario, Hospital Regional del IMSS y Escuela de Medicina de la Universidad de Nuevo León.
11
Con imágenes del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, Colegio Labastida, Colegio Franco Mexicano, Colegio
Mexicano, Instituto Regiomontano, Colegio Civil, Escuela Normal “Miguel F. Martínez”, Escuela Industrial Álvaro Obregón, Biblioteca
de la Universidad de Nuevo León y Escuela “Joel Rocha”.
12
Vistas de los teatros Florida y Elizondo y de los cines Terraza Independencia, Maravillas, Encanto y Monterrey.
13
Ramón Lamadrid se formaría profesionalmente en el ITESM. En este proyecto sería invaluable la experiencia de Mario Pani, quien, en
la Ciudad de México, acababa de inaugurar el Condominio Reforma (1956), primer edificio construido en el país bajo el nuevo régimen
de propiedad.

58

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Voceando la modernidad. La renovación arquitectónica de Monterrey en el periódico El Norte. (1945-1963)

fue el único inmueble que acaparó los titulares.
El Condominio Monterrey —que se trata
enseguida— había iniciado su cimentación el año
anterior y, para esa fecha, ya se daba a conocer
como la inversión privada en oficinas comerciales
más cuantiosa de la ciudad, ocupando toda una
manzana, no sería el edificio más alto de la
ciudad, pero sí el más grande en metros cuadrados
construidos (“Prominentes”, 1959).

la primera plana de la cuarta sección [Figura
11]. Es indudable la significación de esta imagen,
denotando éxito, progreso, vanguardia y, sobre
todo, un incuestionable poder económico.
Figura 11. Condominio Monterrey, la mayor obra
construida de la iniciativa privada en el país

Figura 10. Inauguración del Edificio del Banco Popular,
primer rascacielos regiomontano, difundido a todo color

Fuente: El Norte, 27 abril 1961, p. 1

Fuente: El Norte, 9 noviembre 1959, p. 1

Con motivo de la apertura de la XXVII
Convención Nacional Bancaria el 27 de abril de
1961, el presidente Adolfo López Mateos realizaría
su segunda visita oficial a Monterrey (“Abrirá”,
1961). La transformación de la urbe seguía su
curso creando enormes burbujas de prosperidad,
como las dos torres de diez y doce pisos, que
formaban el Condominio Monterrey en las
calles de Padre Mier, Morelos, Leona Vicario
y Juárez. Repitiendo el esquema de la difusión
que tuvo en 1959 el Edificio del Banco Popular
en la prensa, al nuevo condominio también se
le dedicó un suplemento en El Norte y, de igual
forma, éste abría con un croquis a todo color en
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

El principal inversor del condominio había
sido el Banco de México, quien encomendó
el proyecto arquitectónico a Gustavo Struck
Bulnes. Si algo se destacaba en el periódico
era que la construcción de la obra se había
realizado con materiales cien por ciento locales,
un dato fundamental para establecer una de las
particularidades de la modernidad regiomontana.
Así lo demostraban los desplegados de proveedores
y contratistas que habían concertado cancelerías
de aluminio, herrerías, vidrios, instalaciones
eléctricas, sanitarias, tuberías de cobre, pisos y
paredes de mármol, y, desde luego, el cemento.
Aun cuando se había anticipado la inauguración
para que coincidiera con la visita presidencial y
la reunión de los líderes bancarios (González,
1961), la ausencia de noticias sobre la presencia
de López Mateos en el Condominio sugiere
otras prioridades del primer mandatario en su
59

�Nagel Vega, González Franco

visita oficial a Monterrey. La consulta de El
Norte constata que los 36 mil metros cuadrados
construidos del Condominio Monterrey —que lo
situaba como el edificio más grande erigido por la
iniciativa privada en el país—14 no tuvieron más
peso que la Avenida Constitución (“Inaugura”,
1961) —obra pública— o la medalla ‘Alfonso
Reyes’15 impuesta en la Ciudad Universitaria de
Nuevo León por su rector Arq. Joaquín A. Mora
(Garza, 1961).
LA CIUDAD UNIVERSITARIA DE
NUEVO LEÓN Y EL PRIMER PREMIO
DEL SORTEO DE LA SIEMBRA
CULTURAL 1960 (CASA DE ACERO)
La erección de la Ciudad Universitaria de
Nuevo León se haría de manera constante, con
impulsos económicos muy puntuales. El proyecto
definitivo surgiría de la Oficina Técnica de Ciudad
Universitaria, dirigida por el arquitecto Eduardo
Belden, director de la Facultad de Arquitectura,
y el ingeniero Federico Garza Tamez, director
de la Facultad de Ingeniería Civil y asesorados
—por instrucción directa del presidente Adolfo
Ruiz Cortines— por el arquitecto capitalino
Pedro Ramírez Vázquez (Flores, 2018, p. 159).
La primera piedra se colocaría por Ruiz Cortines
en diciembre de 1957 (“Oleoducto”, 1957). Unos
meses más tarde, en fecha simbólica —un 20 de
noviembre— de 1958 se inauguraban los edificios
de Leyes16 e Ingeniería Mecánica y Eléctrica
(Cárdenas, 1958).17 El Gobernador del Estado,
Raúl Rangel Frías, —acompañado de autoridades
civiles y militares, del Patronato Universitario,
académicos y estudiantes— hacía la inauguración
simbólica de la Ciudad Universitaria, en

donde abrían sus puertas las facultades citadas
(“Inauguran”, 1958). Cabe decir que, si bien es
tangible la difusión de la C.U., no se la compara con
la que los edificios de iniciativa privada gozaban
en los periódicos locales. Aquí, apenas unas breves
notas, sin imágenes de los edificios, reportaban
la inauguración de la más importante institución
educativa pública de todo el noreste mexicano.
Al poco tiempo, en marzo de 1960, Monterrey
recibiría la primera visita oficial del presidente
Adolfo López Mateos. Si por algo resultó
trascendental esa visita sería por la cesión
a la Universidad de Nuevo León de más de
ochocientos mil metros cuadrados de terrenos
urbanizables ganados al río Santa Catarina
después de su canalización en 1952. Esta magna
obra de infraestructura generó casi un millón de
metros cuadrados de terrenos urbanizables en sus
márgenes. Durante todo el sexenio de Adolfo Ruiz
Cortines (1952-1958) no se definió el beneficiario
de esa extensa área con potencial urbano, sino
hasta el periodo presidencial de López Mateos,
quien finalmente los cedería a la Universidad
de Nuevo León para conformar su patrimonio.
Así, la inauguración del edificio de la Facultad
de Ingeniería18 en la Ciudad Universitaria pasaría
casi desapercibida en la prensa ante el anuncio de
los fondos económicos que ganaba la institución
pública, un impulso no conocido en ninguna
administración anterior (“Soluciona”, 1960).
Sin embargo, la venta de los terrenos cedidos
a la Universidad por decreto presidencial —con
los que se estimaba se terminaría de construir la
C.U.—, no interrumpiría el ya clásico Sorteo de
la Siembra Cultural,19 organizado por el Patronato
Universitario y cuyas ganancias serían destinadas
a beneficio de las obras de la Universidad (“La

14
Al Condominio Monterrey se le ha comparado con la Torre Latinoamericana de la Ciudad de México (1956), que, si bien fue todo un
alarde estructural por sus 44 pisos de altura en zona sísmica, en metros cuadrados construidos es considerablemente menor: 28 mil m2 contra
36 mil m2 del condominio regiomontano.
15
La medalla ‘Alfonso Reyes’ es la máxima distinción que otorga la Universidad Autónoma de Nuevo León. Se entregó por primera vez
a Adolfo López Mateos el 27 de abril de 1961 debido al enorme apoyo que dicha institución educativa pública había recibido del Primer
Mandatario el año previo.
16
El diseño del que sería el primer edificio de la Ciudad Universitaria de Nuevo León se atribuye al arquitecto Pedro Ramírez Vázquez.
En agosto de 2019 se terminó su restauración que conservó elementos originales como el piso de granzón, el ladrillo de las paredes, las
fachadas de peltre y la piedra del Cerro del Topo Chico. Véase https://puntou.uanl.mx/uanl-transforma/restauracion-primer-edificio-ciudaduniversitaria-uanl/ [Consultada 21 de enero de 2020].
17
La construcción de la FIME (Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica) estuvo a cargo del ingeniero Mario Ledezma.
18
El proyecto definitivo para la Facultad de Ingeniería Civil fue diseñado y calculado por la Oficina Técnica de Ciudad Universitaria,
supervisado por el arquitecto José Ignacio Suárez Leroy y por el ingeniero Domingo Treviño. Su construcción estuvo a cargo del ingeniero
Mario Ledezma.
19
El Sorteo de la Siembra Cultural, de enorme tradición en la sociedad neoleonesa, tuvo su origen en 1954, con la misión de recaudar
recursos para construir la Ciudad Universitaria de Nuevo León. En 2020 el sorteo sigue vigente para apoyar con becas a los estudiantes
universitarios.

60

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Voceando la modernidad. La renovación arquitectónica de Monterrey en el periódico El Norte. (1945-1963)

Siembra”, 1960). Lo que interesa ahora es que el
primer premio del año 1960 consistía en la Casa de
Acero [Figura 12], patrocinada por la Fundidora
y diseñada por el arquitecto regiomontano
Rodolfo Barragán.
Figura 12. La Casa de Acero patrocinada por la
Fundidora de Monterrey. Primer premio del Sorteo
de la Siembra Cultural Pro-Ciudad Universitaria de
Nuevo León

ciudad, y que inauguraba Adolfo López Mateos
en su tercera visita oficial el 8 de septiembre
de 1961, se encontraban las ampliaciones a la
Planta Termoeléctrica de San Jerónimo, de la
Comisión Federal de Electricidad (“Inaugurará”,
1961). Pero, sin duda, lo que más entusiasmaba el
ánimo regiomontano era la apertura, ese mismo
día, de la torre de la Rectoría de la Universidad,
proyecto arquitectónico de Luis Rafael Cervantes
Salazar, egresado de la Facultad de Arquitectura
de la Universidad de Nuevo León. Aun cuando
la noticia fue cubierta por la prensa el día de la
inauguración (Cárdenas, 1961), el edificio de doce
niveles, ejemplo sobresaliente de la arquitectura
moderna internacional, no aparecería en imagen
sino hasta el 18 de septiembre de 1961, en el
reporte gráfico del informe de gobierno del Lic.
Raúl Rangel Frías, diez días después de la noticia
sobre su inauguración. Una vez más, se constata
la escasa difusión de la obra pública comparada
con la de presupuestos privados.
IDEAL CONTRA REALIDAD: LA
MATERIALIZACIÓN DE LA CIUDAD
MODERNA

Fuente: El Norte, 10 septiembre 1960, p. 14

Aun cuando el acero para formar las estructuras
de las edificaciones llevaba en uso más de seis
décadas en Monterrey, resultaba novedoso que una
vivienda unifamiliar echara mano de dicho sistema
constructivo. Al acero aportado por la Fundidora se
le conferían propiedades de durabilidad, resistencia,
seguridad y comodidad. La prefabricación y la
modulación, aplicados estrictamente al desarrollo
habitacional, ofrecían la oportunidad única de
«evolucionar los métodos arquitectónicos» con
materiales cien por ciento locales. Así es como
se daba a conocer esta peculiar vivienda en El
Norte en septiembre de 1960 (“Los dirigentes”,
1960). El matutino publicaría una entrevista
con el arquitecto Rodolfo Barragán en la que
se aportaba una descripción detallada sobre los
materiales, acabados, equipamiento, distribución
y localización de la casa en el fraccionamiento
Contry, al sur del río Santa Catarina sobre la
carretera nacional (“En interesante”, 1960).
Inusitado para los regiomontanos, el mismo
año de 1961 recibirían dos veces la visita
presidencial, en abril y septiembre. De entre las
obras más relevantes de infraestructura para la
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

Los casos que hemos comentado no dejan de
ser puntos diferenciados del paisaje general de
la metrópoli. Un plano regulador que zonificara
y reglamentara el crecimiento de la urbe seguía
siendo el gran ausente, aun cuando los estudios
relativos al mismo llevaban ya varios lustros en
el tintero, como el que realizaba el Instituto de
Estudios Sociales de Monterrey, con sugerencias
para el crecimiento ordenado de la urbe
(“Estudian”, 1962). En cada temporada de lluvias
—especialmente en septiembre— las calles y pasos
a desnivel se inundaban, quedando intransitables.
Los daños se extendían a la propiedad privada,
anegando cientos de casas, resultado de la falta
del drenaje pluvial, otro tema siempre pendiente
(“Diluvio”, 1962). Paradójicamente, el entusiasmo
por vivir una ciudad bella no decaía. En 1962
se organizaría el Comité Pro-Monterrey Bello,
que iniciaría una campaña —única en el país—
para embellecer la ciudad. El “embellecimiento”
consistía en limpiar las banquetas, pavimentar o
repavimentarlas, pintar fachadas y, en el mejor de
los casos, sembrar algún arbolito si se encontraba
algún sitio dónde hacerlo (“Monterrey”, 1962).
En resumen, meros paliativos para los que sufrían
la ciudad moderna.
61

�Nagel Vega, González Franco

Al año siguiente —1963— las carencias todavía
no resueltas de la ciudad se diluían de nuevo ante el
alud de noticias sobre la cuarta visita presidencial
de Adolfo López Mateos a Monterrey. A diferencia
de su recepción anterior —en septiembre de 1961—
el número de obras públicas por inaugurar —y
el costo millonario de las mismas— mereció un
sorprendente despliegue informativo. La principal
obra de infraestructura para la metrópoli,
sin duda, fue la puesta en marcha del Anillo
Eléctrico de Monterrey, de la Comisión Federal
de Electricidad (“López Mateos”, 1963). Cabe
recordar que López Mateos nacionalizaría la
industria eléctrica en septiembre de 1960, por lo
que las obras de la CFE eran las más destacadas
del momento, ocupando siempre los titulares. Del
Instituto Mexicano del Seguro Social se abrirían
dos clínicas —la 15 y la 17— el Club Juvenil y
el Centro de Seguridad Social para el Bienestar
Familiar, proyectos arquitectónicos atribuidos a la
Oficina de Proyectos del IMSS (“Nada escatima”,
1963) [Figura 13] y, en la Ciudad Universitaria,
inauguraría las Facultades de Odontología,
Agronomía, Filosofía y Letras y Arquitectura, que,
Figura 13. La contraparte a la inversión privada.
Cuantiosos gastos en servicios sociales para Monterrey

Fuente: El Norte, 10 septiembre 1963, p. 10

62

como en otros edificios universitarios, estarían a
cargo de la Oficina Técnica de Ciudad Universitaria.
A los pocos días, la pertinaz lluvia norestense
de la temporada recordaba a los habitantes de
Monterrey la realidad de la urbe (“Aguacero”,
1963). Coincidiendo con el 367 aniversario de
la ciudad, una prolongada lluvia que duraría más
de siete horas paralizaría —una vez más— a la
capital industrial de México.
«Cientos de niños se quedaron sin ir a la
escuela y miles de trabajadores llegaron tarde a sus
trabajos al producirse grandes embotellamientos
de tránsito […] Cientos de transeúntes se vieron
precisados a cruzar las calles a pie, zapatos
en riestra, para poder llegar, completamente
mojados, a sus trabajos» (“Diluvio”, 1963).
Después de las fastuosas inauguraciones, los
vivas, vítores y aplausos, la vida en Monterrey
seguía su curso acostumbrado…
REFLEXIONES FINALES
Abordar la modernidad regiomontana tomando
como material principal de consulta al periódico
local El Norte ha brindado un panorama mucho
más rico y heterogéneo que el limitado a las
fuentes tradicionales del periodo, como las
publicaciones periódicas de arquitectura. Es notable
el protagonismo que tiene la propia ciudad en
los constantes debates en la prensa, discusión
inaccesible en otras plataformas de difusión.
También, es considerable el predominio —y el
despliegue informativo— de las obras de iniciativa
privada contra las de presupuestos públicos, sobre
todo, en los primeros años de estudio, desde 1945
y hasta la segunda visita presidencial de Miguel
Alemán Valdés en 1952. A partir de ese año,
no es que se invierta el protagonismo, como se
verifica con los suplementos de los condominios
Acero y Monterrey, pero sí hay una constante
de obra pública, centrada, esencialmente, en las
obras de la Ciudad Universitaria de Nuevo León
y en el impulso que las obras de beneficio social
del IMSS inauguradas hacia el final de nuestro
estudio, en 1963.
Confrontar esta vertiente de la difusión que
en su momento fue testigo de primera mano del
Movimiento Moderno en Monterrey ha dado
como resultado una aproximación justa hacia un
patrimonio construido vulnerable, modificado,
perdido y, sólo a veces, reconocido y salvaguardado.
No se tiene la menor duda de que la divulgación
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Voceando la modernidad. La renovación arquitectónica de Monterrey en el periódico El Norte. (1945-1963)

amplia de las diversas modernidades mexicanas,
desde una perspectiva actual, contribuirá a mantener
en pie, gracias a su difusión, innumerables edificios
a lo largo y ancho del país. C
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
A 5 minutos de Monterrey se edifica el local del
I.T.E.S.M. (2 de junio de 1945). El Norte,
p. 7.
Abrirá hoy el Presidente la Convención Bancaria.
(27 de abril de 1961). El Norte, p. 23.
Aguacero causa una muerte, inunda calles y
trastoca el tránsito local. (14 de septiembre
de 1963). El Norte, p. 16.
Alemán inauguró el Estadio. (18 de julio de
1950). El Norte, p. 2.
Ayala, E. (2013). Introducción. En Segunda
modernidad
urbano
arquitectónica.
Construcción teórica y caracterización
del periodo, Ciudad de México, México:
Universidad Autónoma Metropolitana.
Canales, S. (11 de septiembre de 1949). México
podrá sentirse independiente con todo
orgullo cuando se baste a sí mismo. El
Norte, p. 1.
Cárdenas, J. (20 de noviembre de 1958).
Abrevadero de saber es la Ciudad
Universitaria. El Norte, p. 15.
Cárdenas, J. (9 de septiembre de 1961). La
Universidad de Nuevo León está destinada
a ser la segunda del País. El Norte, p. 10.
Casas, J., Covarrubias, R. y Peza, E. (2014).
Concreto y efímero. Catálogo de
arquitectura civil de Monterrey |19201960, Monterrey, México: Conarte.
Centros Culturales de la Iniciativa Privada y
Oficiales. (16 de septiembre de 1953). El
Norte, p. 9.
Diluvio destroza los caminos. (21 de septiembre
de 1963). El Norte, p. 1.
Diluvio inunda y desquicia la ciudad. (11 de
septiembre de 1962). El Norte, p. 10.
El cambio de la fisonomía de Monterrey. (16 de
septiembre de 1953). El Norte, p. 3.
El Informe del Lic. Arturo de la Garza ante el
Congreso. (18 de septiembre de 1945). El
Norte, pp. 6-7.
El más grande Hospital del Norte de la República.
(9 de noviembre de 1952). El Norte, p. 6.
El Presidente Lic. M. Alemán viene a Coahuila y
N. León. (4 de julio de 1947). El Norte, p. 1.
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

En Coahuila y Nuevo León se inició ya la gran
batalla por el engrandecimiento de México.
(7 de julio de 1947). El Norte, p. 1.
En interesante entrevista, el Arq. Rodolfo
Barragán, da a conocer importantes
datos sobre ‘La Casa de Acero’. (11 de
septiembre de 1960). El Norte, p. 11.
En materia de cines, hay de todos los niveles en
la localidad. (16 de septiembre de 1953).
El Norte, p. 13.
Esquivel, J. (2000), “El Norte y la ruta de la
prensa regiomontana”, Revista Mexicana
de Comunicación. Recuperado de http://
mexicanadecomunicacion.com.mx/
rmc/2000/11/01/el-norte-y-la-ruta-dela-prensa-regiomontana/ [consultada 7
septiembre 2017].
Estudian el Plano Regulador de aquí. (8 de
septiembre de 1962). El Norte, p. 9.
Estudiantes aclaman a López Mateos en el Tec.
(10 de septiembre de 1963). El Norte, p. 9.
Flores, A. (2018). Evanescencias. Ensayos sobre
cultura arquitectónica en el paisaje urbano
de Monterrey, publicados en revistas
universitarias 1986-2017, Monterrey,
México: Universidad Autónoma de Nuevo
León.
García, N. (24 de septiembre de 1951). Horizonte
al Sur. El Norte, p. 7.
Garza, A. (28 de abril de 1961). México depende de
sus Universidades, dice ALM. El Norte, p. 1.
González, A. (16 de julio de 1950). El Presidente
Alemán en Monterrey. El Norte, p. 1.
González, J. (6 de noviembre de 1959). Destacadas
personalidades vienen a Monterrey. El
Norte, p. 14.
González, J. (11 de abril de 1961). Inaugurará el
Presidente el 27 el Condominio Monterrey.
El Norte, p. 7.
Guerrero, L. (9 de noviembre de 1959). Apoya
Industria y Comercio el esfuerzo privado.
El Norte, p. 12.
Hoy llega la caravana de personalidades. (8 de
noviembre de 1959). El Norte, p. 1.
Inaugura López M. la Ave. Constitución. (28 de
abril de 1961). El Norte, p. 11.
Inauguran la CUNL. (22 de noviembre de 1958).
El Norte, p. 11.
Inaugurará ALM obras en la Termoeléctrica. (8
de septiembre de 1961). El Norte, p. 15.
La Siembra Cultural. (10 de septiembre de 1960).
El Norte, p. 14.
63

�Nagel Vega, González Franco

López Mateos inaugurará mañana el Anillo
Eléctrico de Monterrey. (8 de septiembre
de 1963). El Norte, p. 8.
Los dirigentes del Patronato Universitario visitan
la ‘Casa de Acero’. (10 de septiembre de
1960). El Norte, p. 18.
Los hospitales y las clínicas que tiene la ciudad
pueden considerarse a la altura de las mejores
que hay en América. (16 de septiembre de
1953). El Norte, p. 7.
Monterrey es la brújula que orienta a la industria
de la República; es el pivote regulador de
incansable progreso. (16 de septiembre de
1953). El Norte, p. 1.
Monterrey es la primera ciudad con campaña
pro-embellecimiento. (2 de septiembre de
1962). El Norte, p. 1.
Monterrey se renueva. Manifiesto vigor de la
iniciativa privada. (16 de septiembre de
1945). El Norte, p. 1.
Nada escatima el Seguro en sus obras inauguradas.
(10 de septiembre de 1963). El Norte, p. 10.
Nagel, V. (noviembre de 2019). La reconquista de
la obra pública en Nuevo León. El impulso
a la infraestructura urbana de Monterrey
y su debate en los medios impresos
locales (1946-1952): la rectificación y
canalización del río Santa Catarina. En
2° Congreso Iberoamericano de Historia
Urbana. Congreso llevado a cabo en la
Ciudad de México, México.
N. León vive una época de transformación colosal
benéfica, bajo la tutela del gran realizador
Morones. (18 de septiembre de 1952). El
Norte, p. 8.
Oleoducto, Colonia y aulas inaugura Don Adolfo.
(5 de diciembre de 1957). El Norte, p. 1.
Pedroza, R. (18 de junio de 1945). El Tecnológico
es el fruto más hermoso de la iniciativa
privada y sentido social de los hombres de
Monterrey. El Norte, p. 6.
Primera piedra para el hospital del Seguro. (18 de
julio de 1950). El Norte, p. 10.
Prominentes hombres de negocios visitan la
construcción del Edificio Monterrey. (10
de noviembre de 1959). El Norte, p. 8.
Rangel, G. (27 de septiembre de 1948). Miles de
regiomontanos padecen con las casas antihigiénicas. El Norte, p. 2.
Soluciona A.L.M. dos serios problemas nuestros.
Impulso definitivo da a la Ciudad Universitaria.
(15 de marzo de 1960). El Norte, p. 1.
64

Surge con una pujanza sin límites el Monterrey
moderno. (16 de septiembre de 1952). El
Norte, p. 1.
Trabajar y crear riqueza es signo de la
mexicanidad. (2 de septiembre de 1949).
El Norte, p. 1.
Traslaviña, M. &amp; Hinojosa, K. (mayo de 2019).
Antigua Escuela de Técnicos: Patrimonio
industrial y arquitectónico. En Congreso
Internacional sobre Patrimonio Industrial.
Retos y prospectivas en las Américas.
Congreso llevado a cabo en Monterrey,
México.
Una apoteótica recepción al Presidente Alemán.
(9 de noviembre de 1952). El Norte, p. 1.
Una interesante visita del Primer Magistrado
de la Nación al Instituto Tecnológico
de Monterrey. (2 de marzo de 1954). El
Norte, p. 5.
Urdiñola, L. (19 de julio de 1950). Monterrey,
rueda maestra de la industrialización. El
Norte, p. 1.
Villarreal, H. (10 de septiembre 1948). Nuestro
Instituto Tecnológico el mejor de la
América Latina. El Norte, p. 6.

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Sociología de la movilidad: comprendiendo lo urbano
desde la micrópolis
Sociology of mobility: understanding the urban from the micropolis
Recibido: diciembre 2019
Aceptado: septiembre 2020

Ramón Ramírez Ibarra1

Resumen

Abstract

La movilidad es un tema central en el urbanismo
del siglo XXI. Ha generado propuestas, acciones
y políticas con importantes contribuciones para
el desarrollo de la ciudad, pero, como objeto de
estudio tiende a una reducción analítica en materia
de ingeniería vial o arquitectura, motivada por una
visión centrada en la morfología o el sitio, visión
que refleja una comprensión parcial del fenómeno
urbano, visto más como un proceso estático,
depósito pasivo de planes, programas o normas
de ejecución. En este trabajo, propongo una
reflexión conceptual del concepto de movilidad
en el espacio urbano, partiendo de una escala
micrológica, es decir, desde la observación social
en cuanto fenómeno particular y emergente del
habitar humano como construcción cultural y
tecnológica, tal como se propone en la sociología
comprensiva. Este hecho, cualitativo, redunda
en interés en la medida que el fenómeno de la
movilidad es indisociable de todo proceso de
autocomprensión del sujeto en cuanto elemento
de experiencia centrada y vinculante con una
realidad cada vez más condicionada por factores
de limitación, selectividad, densidad y adaptación
para su desarrollo existencial.

Mobility is a central theme in 21st century urbanism.
It has generated proposals, actions and policies
with important contributions to the development
of the city, but, as an object of study, it tends to an
analytical reduction in terms of road engineering
or architecture, motivated by a vision focused on
morphology or the site, a vision that it reflects a
partial understanding of the urban phenomenon,
seen more as a static process, a passive deposit
of plans, programs or norms of execution. In this
work, I propose a conceptual reflection of the
concept of mobility in urban space, starting from
a micrological scale, that is, from social observation
as a particular and emerging phenomenon of human
habitation as a cultural and technological construction,
as proposed in comprehensive sociology. This
qualitative fact is of interest to the extent that the
phenomenon of mobility is inseparable from any
process of self-understanding of the subject as an
element of experience centered and binding with
a reality increasingly conditioned by factors of
limitation, selectivity, density and adaptation for
their existential development.

Palabras Clave:

Keywords:

Mobility; urban landscape; urban sociology

Movilidad; paisaje urbano; sociología urbana

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción: Profesos-investigador de Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León,
México; miembro del Sistema Nacional de Investigadores CONACYT; e-mail: rramib44@gmail.com

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

65

�Ramírez Ibarra

El espacio basura es un ámbito de orden
fingido y simulado, un reino de transformación
morfológica. Su configuración específica es tan
fortuita como la geometría de un copo de nieve
Rem Koolhaas
1. INTRODUCCIÓN
Los movimientos de población hacia y desde las
ciudades son un fenómeno bastante abordado en
los estudios urbanos. El crecimiento y expansión de
las áreas ligadas a este fenómeno han generado un
volumen importante de literatura que contribuye a la
crítica y fundamentación del problema en diferentes
ámbitos y escalas.2 Sin embargo, un aspecto poco
abordado es el referente de los desplazamientos
a escala micro, es decir, la movilidad urbana en
determinadas secciones o emplazamientos que
exceden las tradicionales categorías territoriales
de colonia, municipio o zona metropolitana.
Carlos García Vázquez, muy puntualmente
ha realizado una exposición detallada del
maximalismo teórico y su interpretación de la
ciudad desde una topografía de ciento veinticinco
años que se caracteriza por la asociación y
dualidad entre paradigmas intelectuales, cambios
económicos en los procesos y su entendimiento,
con fines de gestión y control urbanístico (2016).
En esta breve digresión documental
del problema de la planeación, me aparto
conscientemente de este maximalismo teórico
tan bien expuesto por García Vázquez y trato de
acercarme mucho más a un concepto acuñado
por el propio autor como “ciudad hojaldre” en
otro momento, desde el cual hay un importante
desplazamiento conceptual de la planificación
al proyecto (2004), por tal motivo, realizo mi
exposición desde una reflexión ensayística aún
sostenida desde el constructivismo. Cuando
Allen &amp; Moore (1978:28) abordaron el problema
de la escala en su ya célebre Dimensiones de la
arquitectura, partieron de un principio básico
para trabajar con este factor: su alusión a un
ejercicio de naturaleza comparativa desde el cual,
el acto de distinguir entre un determinado edificio

o urbanización guía a un objeto singularizado,
es decir, perceptible al tamaño de algo relativo a
otra cosa. La escala en este sentido, se construye
desde un esquema de colaboración simétrica, pero
horizontal en la conexión con el entorno urbano. La
escala como fenómeno espacial es vinculado por
estos autores a la comprensión existencial entre las
formas, los volumenes, el ambiente y las personas.
Asi, la inversión del esquema clásico de
organización geográfica y territorial, consiste
en hacer evidente el procedimiento deductivo
desde el cual la escala viene determinada por
un movimiento de arriba hacia abajo, donde la
región o la ciudad en sí, como objeto aglutinante
o de expansión creciente en áreas, termina
abarcando los elementos que en algún momento
fueron áreas límite o de términos. La tradicional
dialética entre centro y periferia. Sin embargo,
¿qué sucede cuando las áreas ya expandidas
son parte de un conglomerado urbano que en
lugar del crecimiento, se encuentra sometido
a fuerzas de contracción geográfica? Una de
las respuestas más interesantes a este reto, ha
sido planteada en la relación proveniente de las
arquitecturas significadas dentro de una imagen
móvil o como paisajes de movilidad que hacen
suya la transformación constante distinguiendo
la localidad de esa experiencia. Como sostenía el
arquitecto Michel Roy:
“En efecto, de la ciudad histórica a la ciudad
contemporánea, la ciudad revela las señales
de una mutación perpetua, en pequeña escala,
realizada en el tiempo por medio de añadiduras,
extensiones, superposiciones, supresiones,
rupturas o continuidades” (2002:3).
La mirada sociológica de la ciudad consiste,
partiendo de un enfoque comprensivo, en una de
las formas que siempre ha acompañado la refexión
sobre el espacio y la sociedad desde Simmel (2014)
pasando por Alfred Schütz (1979) hasta Bauman
(2011) compartiendo en conjunto, la reflexividad
sobre la cotidianidad y el mundo de la vida. En tal
sentido de prospección del sujeto, es que propongo

2

Entre estos temas vinculados al urbanismo por la vía de la planeación se encuentran para el público mexicano la obra de Gerardo Sánchez
Ruiz (2008) y frente al público latinoamericano, los importantes esfuerzos realizados desde los años setenta del siglo pasado por la Sociedad
interamericana de planificación a través de su Revista interamericana en la cual se abordan desde diferentes perspectivas y propuestas la
vinculación entre planeación y migración. A nivel global una de las más representativas es Cities, poverty and development de Gilbert &amp;
Gugler (1992) la cual nos muestra un amplio panorama del fenómeno migratorio y las ciudades. Una obra de amplia repercusión en el
mundo de habla hispana por su encuadre intraurbano de estas temáticas, ha sido también La cuestión urbana de Castells (1980).

66

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Sociología de la movilidad: comprendiendo lo urbano desde la micrópolis

las siguiente observación de la realidad urbana y la
moviidad en el sentido antes descrito.
1.1. El límite social como elemento
espaciológico
Para nuestro problema, la escala representa un
sistema de codificación que, en base al tamaño
de las cosas, es puesta a relación entre ellas
distinguiendo conjuntos y, por supuesto, el
movimiento de la gente. Esta labor implica como
primera instancia, el reconocimiento de que la
escala urbana en un determinado sector o distrito
metropolitano parte de una forma de espacialidad
condicionada por la relación entre medio
ambiente y actividad social. Simmel hacía una
imprescindible distinción para guiar la asociación
entre límite y espacio desde la observación:
“El límite no es un hecho espacial con efectos
sociológicos, sino un hecho sociológico con
una forma espacial (..) la forma del espacio,
a que llamamos límite, es una función
sociológica” (2014:603).
En este sentido, el límite espacial externo
de nuestro propio perímetro personal (yo –
otros) definido por la interacción entre sujeto y
experiencia, es decir, el espacio como mundo
de experiencia compartida que constituye el
fundamento de la actividad de grupos e individuos
(Lusssault, 2015) es clave para proyectar las
posibilidades de interacción en una localidad.
Empero, esta noción también es reducida a la
expresión coordinada (planificatoria) y no en
virtud de la aprehensión sintética (sentido), cuyo
significado (objetivista) para la interpretación
de la realidad urbana radica en la conversión de
las sociedades urbanas en categorías naturales
(positivismo). Tal expresión se constituye en el hito
fundamental de una de las primeras experiencias
críticas desde la teoría a los procesos de configuración
territorial en la obra de Bernard Lepetit a manera de
interrogación hace más de treinta años:
“¿Cuál puede ser esa norma local, que se
supone que debe constituir el horizonte de

todo proceso de aculturación, cuando una
proporción siempre considerable de individuos
recién llegados viene a agregarse a las
poblaciones ciudadanas? ¿Y cuál es la unidad
de la ciudad? El trabajo, el matrimonio, la
vecindad, las instituciones de sociabilidad
forman otros tantos canales por los que los
inmigrantes se insertan en la ciudad. Pero su
significado es ambivalente: muchos de ellos
aumentan en gran parte las redes migratorias.
Además, en tanto que normas urbanas ¿no
son suceptibles de vehicular y reproducir
comportamientos anteriores a la migración?
¿Cómo entonces suponer un movimiento en
sentido único (teleológico en su tendencia a
asimilar urbanización, urbanidad y progreso)
de difusión de normas sociales?” (Lepetit,
1996:128-129).
A diferencia de un esquema derivado del
desarrollismo inmobiliario, que ha tratado de
establecer una dinámica de contención basada
en la supresión del espacio público a través
de proyectos que acentúan las diferencias y
las exclusiones sociales,3 en menoscabo de la
relación entre ciudad y ciudadanía, es necesario
recuperar la noción de lo público como forma de
interacción y comunidad. Los movimientos de
ocupación territorial además de ser una forma
de expansión detonada por la rentabilidad y la
especulación económica involucran también
la totalidad del fenómeno socio espacial, es
decir, el vínculo entre naturaleza y cultura en
virtud de la política urbana. Una concepción de
lo urbano y sus equipamientos centrada en la
reciprocidad y lo cualitativo:
“Por medio de su ordenación física, el
acceso de todos sus bienes y servicios y la
redistribución social mediante la cualificación
de los equipamientos y espacios públicos
en las áreas habitadas por las poblaciones
con menos recursos, la ciudad determina la
calidad de la ciudadanía” (Borja, 2013:105).
Desde tal perspectiva, resulta notable destacar
la importancia micro lógica del movimiento

3

Le Corbusier es claro en sus intenciones maximalistas frente a la movilidad: “…hay que suprimir el cinturón piojoso de los arrabales,
trasladar estos más lejos y, en su lugar, constituir, poco a poco, una zona de protección libre que, en su día, dará una libertad perfecta de
movimientos y permitirá constituir a bajo precio un capital cuyo valor se duplicará y hasta centuplicará” (2003:69).

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

67

�Ramírez Ibarra

espacial, el choque, lucha o encuentro de los
individuos por los lugares, pues una de las
características que ha registrado con mucho
acierto el sociólogo Norbert Elías (1982)
proviene de la distinción entre individuos,
sociedad y estructuras mediadas por regímenes
temporales y espaciales específicos. Las acciones
y percepciones del sujeto forman la recepción
y valoración del objeto urbano y no la mera
disposición física de los equipamientos.
Una de las formas de observar la estructuración
de estos regímenes que llamó la atención de
este sociólogo, fue la referente a los cambios
de conducta en determinados momentos de la
modernidad considerando como variables las
formas de ocupación espacial. Por ejemplo,
para la sociedad cortesana (siglo XVIII en el
absolutismo), un momento histórico abordado por
este autor, la ocupación de espacios se regulaba
de forma a priori, siendo determinada por el
origen social del individuo dentro de un complejo
mundo de normas de etiqueta y decoro. Tal
situación se diferenciaría del mundo industrial
y postindustrial que el mismo Elias comienza
a observar bajo el signo de la comunicación
electrónica y el creciente sentido de aislamiento
individual (2000).
Algunos de los fenómenos emergentes de la
desconexión del vínculo identitario, la relación
alter – ego (yo – otros), creciente en las últimas
décadas, se ven reflejados en la gestión y ocupación
del espacio en las ciudades. La asimetría con la cual
el desarrollo urbano ha fincado su ordenamiento
es notable, observando el contraste entre usos de
suelo, distribución de equipamientos o licencias
de construcción en función de una selectividad
inmobiliaria que recurre a distancias o barreras
físicas con el fin de separar una territorialidad
civilizada, beneficiada por la calidad de los
servicios públicos, de otro territorio urbano,
considerado bárbaro o deficiente, castigado con
servicios de mala calidad en transporte, el agua
o la electricidad.4
A nivel país, por ejemplo, es notable el
contraste entre las ciudades turismo que con una

simple avenida demarcan el territorio óptimo de la
inversión y el desarrollo de otras urbanizaciones
consideradas de riesgo, partiendo de un blindaje
suburbano. Otras formas de segregación urbana
recurren a señales más agresivas, como los miles
de urbanizaciones con bardas perimetrales o
blindajes improvisados que ocupan áreas con
propósitos demarcatorios, bajo la consigna de
la seguridad. Algunas de las consecuencias del
crecimiento de la aplicación de esta pretendida
solución urbana, son los constantes quiebres de
flujos de todo tipo (viales, personales, colectivos)
entre la comunidad privatizada y el resto del entorno
considerado ruido, antípoda e incluso, crimen.
Para el urbanista catalán Jordi Borja (2013),
las pautas actuales de urbanización promueven
muros visibles en fronteras invisibles. Esto
significa que tanto el amurallamiento como la
expansión difusa y fragmentada del desarrollo
urbano metropolitano, son síntomas de una
negación del derecho a la ciudad. Esta negación
se expresa en la gradual desaparición del espacio
público como factor de intercambio social y
cultural, la prolongación del conflicto interurbano
y la opacidad de criterios aplicados respecto a las
instituciones gubernamentales que llevan a una
estigmatización de poblaciones no residentes
o de permanencia transitoria en sectores de
urbanización selectiva.
Por lo tanto, nuevas formas de encarar la
organización del espacio público y la comprensión
de la ciudad como expresión incluyente son
indispensables. La movilidad desde dicha
perspectiva es parte de la recuperación del espacio
público, pues la calidad de esta es capaz de
integrar los derechos de una ciudadanía cada vez
más amplia con una expresión democrática plena.
Traducir el derecho ciudadano al espacio urbano
implica, en primera instancia, el reconocimiento
del espacio público como cultura común para
la mediación entre gobernanza y metrópoli. Es
decir, interrogar este espacio desde una noción
de intercambio. Tal intercambio, desde una
mirada sociológica, acontece en la misma escala
de distinción que el yo-nosotros respecto a la

4

Esto implica que aún en propuestas de proyección urbana de orientación social y progresista como las ciudades jardín promovidas
por Ebenezer Howard, consistentes en colonizar áreas de suelo urbano con población y dimensiones compactas organizadas en círculos
concéntricos con un parque al centro delimitado por redes de equipamientos y un tercio de las áreas verdes, prevalece aún el enfoque
racionalizador monopólico: “La proyectación urbana tenía que ver con la forma por lo que se la consideraba como una extensión natural de
la edificación. Este interés por la fisicidad derivó en determinismo espacial: los arquitectos planificadores estaban convencidos de que un
orden urbano armonioso traería aparejado un orden social ético y cívico” (García Vázquez, 2016:43).

68

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Sociología de la movilidad: comprendiendo lo urbano desde la micrópolis

memoria y la subjetivación, implica la polaridad
entre espacio público y privatización en la medida
en que uno trae a la experiencia de lo interurbano
la noción de comunidad y el otro, la apropiación
interna tanto de la memoria colectiva como la
identidad patrimonial.
El ordenamiento urbano desempeña en
este sentido, el conjunto de reglas, formales y
convencionales a las cuales recurren, según han
observado Duhau &amp; Giglia (2016:99), las personas
en cuanto agentes urbanos, sea de manera tácita
o explícita en el desarrollo de las prácticas que
involucran usos y formas de apropiación de bienes
y espacios públicos. Por tal motivo, el derecho a
la ciudad involucra el reconocimiento de que las
dinámicas de ciudad, organización y ciudadanía
se concretan en lo colectivo como expresión de
accesibilidad, integración, reivindicación de la
memoria e igualdad jurídico – política.
1.1.1. Sociología de la movilidad urbana
Desde hace más de tres décadas la movilidad
constituye un paradigma en materia de gestión
urbana dado que amplifica con notable eficacia la
observación de la relación entre comunicación,
transporte y tecnología. Esta situación, sin embargo,
no ha sido extensiva para América Latina, donde
el fenómeno se supedita aún en los proyectos de
gestión pública a sólo dos de sus manifestaciones
más visibles, la migración y el transporte (Ramírez
Velazquez, 2013).
Ambos fenómenos de gran escala, si bien han
representado importantes avances en el tema, dejan
en segundo plano su vinculación con la escala
doméstica, es decir, aquello que denominamos
movilidad cotidiana y que puede entenderse como
el desplazamiento o interacción entre un área de
residencia y diversos espacios sean de naturaleza
pública o privada, sujetos al factor temporal para su
ejecución. Al referirnos a esto, partimos del hecho
de que todos, en cuanto habitantes de la ciudad, al
utilizar, transitar o permanecer en y por el conjunto
de espacios y artefactos que dan forma a la ciudad
como banquetas, áreas recreativas, vialidades,
infraestructura urbana, siendo susceptibles de

reglas y normas que nos indican, tanto su uso
como las expectativas de comportamiento y las
sanciones, obligaciones o gratificaciones obtenidas
(Duhau &amp; Gilgia, 2016).
Muchos problemas de conexión urbana derivan
de la profunda ambigüedad entre las interacciones
de los individuos y las concentraciones difusas del
territorio. Si bien la planeación en la distribución
de ingresos y recursos colocan al sujeto urbano
en un papel central y, por lo tanto, en la necesidad
de considerar a la movilidad como un factor tan
importante en su desarrollo vital como la salud o la
educación. Pocas estrategias y políticas de gestión
atienden el proceso territoriante5 considerando
los datos particulares que repercuten en el acceso
a bienes y servicios públicos.
Al respecto, quiero destacar la importante
experiencia defendida como debate en torno
al concepto de centralidad urbana propuesta
por Columb &amp; Delgadillo (2017) donde un
cuerpo importante de investigadores enfatizan la
importancia de abordar diferentes asociaciones a
las que se intenta reducir como centralidad y centro
solo en consideración de variables geográficas y
funcionales, por variables de corte simbólico,
histórico y social, situación que concluye con la
pregunta formulada al final del debate por Angela
Giglia en respuesta al urbanista Víctor Delgadillo,
quién aun expresando el punto de vista racional
funcionalista de la planeación moderna, ante el
reto de pensar el concepto de centralidad frente a
nuevos actores interurbanos como corredores de
servicios y centros comerciales, sustituye el papel
del símbolo por una función erosionada que a su
juicio es simplemente la sustitución del sujeto de
una cultura productiva a la de consumo, hecho
que motiva también la presente reflexión. Cito la
interesante respuesta de Giglia:
“¿No serán esos corredores urbanos una
manifestación de la lógica urbana insular o
de los micrordenes urbanos? En el sentido
de que cada vez que estamos más frente a
una forma de producción de lo urbano que
no se preocupa por lo que hay más allá de
una cuadra, simplemente se preocupa por

5

“Los territoriantes son, por supuesto, habitantes o residentes de un lugar, pero no sólo eso. Al mismo tiempo, son usuarios de otros
lugares y visitantes aún de otros. En otras palabras, son habitantes a tiempo parcial, que utilizan el territorio de distinta forma en función
del momento del día o del día de la semana y que, gracias a las mejoras en los transportes y las telecomunicaciones, pueden desarrollar
diferentes actividades en puntos diferentes del territorio de una forma cotidiana (Muñoz, 2010:26).

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

69

�Ramírez Ibarra

garantizar ciertas condiciones de existencia
y de cierto orden en enclaves cada vez más
limitados” (2017:131).
Tal es el papel del límite de lo urbano, partiendo
de la percepción y valoración en términos de
sujeto y por tanto de una deuda respecto a pensar
sociológicamente el espacio urbano en términos
fenomenológicos. Por lo cual, son muchos los
factores que han impedido concretar una estrategia
de movilidad urbana basada en la inducción, es
decir, obteniendo primero información específica
o local de un fenómeno, para luego, conjuntar
esas secuencias de datos, sean cuantitativas o
cualitativas, pero que serán traducidas a estrategias
de intervención o construcción en la realidad
del contacto entre el individuo, la sociedad y
la ciudad. Todo proceso de ordenamiento del
territorio urbano se encuentra sujeto a este proceso
de construcción ya que involucra los esfuerzos de
representar tanto la identidad y valoración de un
espacio determinado, como las características de
usos y actividades de la población involucrada.
En Inglaterra la United Kingdom Statistics
Authority elabora estadísticas con fines de
vinculación a mercados locales de trabajo.
En Francia, también existe una importante
tradición de compilación estadística desde 1983
y en Estados Unidos el trabajo de la Standard
Metropolitan Statistical Areas, da cuenta de
una tradición académica entre información
estadística, trabajo, movilidad cotidiana y
demarcaciones territoriales. A diferencia de estos
países, el desarrollo estadístico sobre movilidad
espacial en referencia al mercado de trabajo es
bastante reciente en México y se plantea a partir
de la recopilación de organismos públicos como
INEGI o la CONAPO (Susino &amp; Martínez, 2010).
El problema de estas bases informativas,
de inestimable valor e indudable servicio
académico es precisamente que, por su tendencia
macrológica, apuntan al entendimiento de las
variables demográficas y económicas en una
estructura cerrada. Para entender la movilidad, si
bien es indispensable la contribución estadística,

es necesario comprender que estamos ante un
fenómeno cultural y por lo tanto, las variables
económicas tienen una traducción en términos
de apropiación territoriante. El fenómeno de la
movilidad involucra interacciones en diferentes
niveles que propician el contacto entre espacialidad,
infraestructuras diversas, cuerpos e individuos, los
micrordenes a los cuales hacia referencia Giglia.
En esta perspectiva, resulta interesante la
pertinencia del concepto de movilidad que
utiliza Mosquera al entenderla “como elemento
estructurante de los modos de vida urbanos, que
se recodifica constantemente, como por ejemplo
al salir de la casa al lugar de trabajo, para ir
de compras, a estudiar, o llevar a los niños al
colegio” (2014:106). La movilidad involucra una
escala doméstica que influye en la apropiación
y valoración de prácticas y hábitos de conducta.
Nos permite superar la idea de una urbanización
demarcatoria y selectiva basada en una mera
ocupación por asignación de estatus e ingresos
para tender un puente capaz de conectar tanto la
necesidad del impulso económico que requiere por
ejemplo, avenidas bien pavimentadas, transporte
de buena calidad, dispositivos tecnológicos de
soporte como el traslado eficiente de las personas
y su capacidad de ofrecer servicios de calidad
en virtud de un adecuado entorno psíquico,
ambiental y laboral.
Este aspecto microsocial,6 es el que procedo
a definir como objeto del presente texto, dado
que todo desplazamiento asociado a espacios
urbanos, arquitectónicos, personas y actividades,
revela dos fuertes elementos de la vida
humana: brindar extensiones de las funciones
corporales (exteriorización) y desarrollar
proyecciones mentales de la experiencia
existencial (internalizaciones).
En tal sentido, es que hoy en día la movilidad
es un proceso que involucra todos aquellos
desplazamientos cuya función es la conectividad
entre espacios vitales y personales. A su vez, este
proceso es capaz de detonar o activar conductas
específicas que repercutiran en el futuro en la
valoración, tanto de las maneras en que los

6

Esta noción micrológica del hecho social ha sido defendida por Erving Goffman desde el punto de vista de la actuación del sujeto en
una territorialidad física específica: “En este estudio concebimos el &lt;sí mismo&gt; representado como un tipo de imagen, por lo general
estimable, que el individuo intenta efectivamente que le atribuyan cuando está en escena y actúa conforme a su personaje. Si bien, esta
imagen es considerada en lo que respecta al individuo, de modo que se le atribuye un &lt;sí mismo&gt;, este último no deriva inherentemente
de su poseedor sino de todo el escenario de su actividad, generado por ese atributo de los sucesos locales que los vuelve interpretables por
los testigos” (2012:282).

70

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Sociología de la movilidad: comprendiendo lo urbano desde la micrópolis

individuos establecen sus referencias de acción
y coacción frente a la propiedad pública o las
autoridades, así como su manera de percibir a
otros, con los cuales se comparte espacios y por
ende, distintas formas de hacer comunidad.
1.1.2. Movilidad: enfoques y paradigmas
La movilidad es un paradigma para entender
el movimiento hacia, desde y dentro de las
ciudades. Su desarrollo se presenta como un flujo
de acontecimientos que tienen como objetivo el
traslado de los individuos hacia puntos de interés
por determinar según sean sus necesidades
o actividades. Su escala de operación puede
dirigirse a grandes movimientos de población
como el desplazamiento campo – ciudad del siglo
XIX-XX que tanto atrajo a los estudios urbanos
y demográficos, centrandose en la observación
de los desplazamientos internos de la ciudad
producto de la valoración inmobiliaria o bien,
tendiendo a la caracterización de aquellos factores
que impactan la calidad en la conectividad de los
servicios públicos y las personas.
Existen diferentes enfoques para abordarla,
ya que durante cincuenta años ha sido un
paradigma que involucra al factor espacial con
posibilidades muy amplias de intervención. Sin
embargo, lo que en otras épocas representaba un
problema, debido a la interpretación positivista
y el deductivismo que subrayaban esquemas
demarcatorios bastante ajustados a prerrogativas
científicas individualizadas, por ejemplo, el
transporte como fenómeno puramente objetual
(infraestructura) asociado a la ingeniería vial o la
consideración de los problemas de accesibilidad
en diferentes sectores socioeconómicos tratados
como compartimentos estancos de acción local
(sociólogos, trabajadores sociales); en la actualidad
exige una renovación ya que estas perspectivas, han
resultado insuficientes para comprender la vasta
complejidad tanto de la conducta espacial como su
intrínseco factor de movimiento.
Tal emergencia de un nuevo sentido fue visible
ya en el informe de la Comisión Mundial sobre el
medio ambiente y desenvolvimiento (1992) donde
se hizo extensiva a todo desplazamiento entre
personas, bienes o servicios, e incluso autores
como Pontes (2010), colocan ya el problema en
la conexión y accesibilidad de oportunidades para
la realización del individuo. En una importante
revisión teórica de las políticas públicas de la
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

movilidad, Velez &amp; Ferrer (2017) abordan una
evolución que podemos dividir en tres frentes
de las nociones de este concepto y su aplicación,
una desde los enfoques de infraestructura,
oferta y gestión de la demanda, en los cuales
la infraestructura de transporte y sus usos aún
siguen desempeñando el rol protagónico de las
estrategias; por el otro, una correlación entre
las políticas de ordenamiento del territorio
urbano y la tendencia urbana sustentable que
dan lugar a una nueva vía desde el enfoque
Smart Mobility (Movilidad Inteligente) que
se caracteriza por el factor tecnológico y la
conectividad de servicios en línea.
En esta perspectiva, el derecho a la movilidad
defendido por Ascher (2005) como un complemento
correlativo de la célebre afirmación del derecho a
la ciudad de Lefebvre (1978), resulta relevante si
entendemos que la evolución de las políticas de
movilidad se orienta en función de la interacción
entre ámbitos de vida, economía y política. Más
que un esquema de desarrollo lineal, la política
pública móvil se sustenta en la comprensión
del sistema urbano como entidad dinámica en
constante cambio y mutación, sujeta tanto a la
complementariedad de sistemas de objetos como
de personas e individualidades.
Si bien la movilidad se encuentra circunscrita
a procesos económicos de largo alcance
(globalización), es necesario entender que hay
variaciones en la forma en que sus lógicas son
impuestas en la realidad concreta de las ciudades y
estas variaciones justifican el entendimiento local
del contacto que se encuentra supeditado tanto a
contextos como a vinculaciones con las prácticas
cotidianas específicas (Duhau &amp; Giglia, 2016).
Figura 1. Movilidad en sistema relacional

Fuente: Elaboración propia

71

�Ramírez Ibarra

La experiencia urbana de la movilidad se
encuentra inserta tanto en el desarrollo geográfico
como en la organización del espacio. Las
transacciones económicas a escalas cada vez mayores,
las condiciones de empleo, los flujos migratorios,
la diversidad cultural, crecientes en el siglo XXI,
en cierta forma, proporcionan los ejes en que se
produce el fenómeno: los desequilibrios entre los
recursos y la población; así como las interferencias
y transferencias de acciones colectivas que se
traducen en la ocupación, tránsito o cruzamiento
del espacio público. Si la movilidad tiene un origen
individual, su desarrollo apela siempre a una
necesidad colectiva implícita en la converegencia
de escenarios que en ocasiones pueden ser
contradictorios, excluyentes o hasta fragmentarios.
La movilidad es un agente dinámico cuya
actividad impulsa la calidad del intercambio con
el entorno. De ahí que como observara Clément
(2018) el juego político del mercado, ejerce una
presión desde el territorio antropizado, la cual en
caso de ser continua, se traduce en una pérdida de
diversidad. Dicha tentación de traducir el espacio
a una producción fragmentaria o excluyente ha
tenido serias implicaciones que son necesarias para
enfatizar un punto de vista sobre la micrópolis,
partiendo de la relación entre sociedad y espacio
público. Como ha ilustrado Muñoz:
“Así, los mercados de trabajo y de vivienda,
los lugares donde se vive y se trabaja, no se
pueden entender ya circunscritos unicamente
a los limites administrativos de cada ciudad
de manera aislada, sino en términos de
auténticas ciudades metropolitanas que
integran espacios urbanos y los territorios
entre ellos. En definitiva, un escenario de
movilidad intensiva y uso extensivo del
territorio…” (2010:22).
Aquí es precisamente donde requiere atención
el problema entre lo público y lo privado que tanto
aqueja al nuevo urbanismo como al fenómeno de la
movilidad. Cuando establecemos la necesidad de
entender a la micropolis como un fenómeno local
y específico, no partimos de la idea de replicar
mediante objetos determinados una especie de
sección o fragmento de la ciudad que cuente
con su propio equipamiento e infraestructura a
nivel individual y por tanto, capaz de resolver
un problema a una escala particular mediante
una dinámica de inclusión/exclusión tal como se
72

hace en múltiples desarrollos inmobiliarios. Esta
visión fragmentaria y separatista del urbanismo y
su movilidad es descrita muy acertadamente por
Manuel Herce:
“La consecuencia ha sido una expansión
permanente de la plusvalía urbana sobre el
territorio periférico de la ciudad, siguiendo
un modelo que produce profundas diferencias
espaciales en el acceso a los servicios, bien
por diferentes gradientes en su penetración
al espacio, bien por precisar de una
financiación-gestión por el sector privado que
se traduce en diferencias del nivel del servicio
recibido según la capacidad económica de los
usuarios. Es un modelo que siempre culmina
en que los ciudadanos de las periferias están
obligados a pagar por servicios que son
gratuitos o más baratos para los ciudadanos
de los centros urbanos, incrementándose así,
frecuentemente, las diferencias en su renta
percibida” (2009:17).
La forma hegemónica de trazar la micropolis
mediante un esquema outlaw, se convierte tarde
o temprano en un reproductor de asimetría que
termina siendo lo opuesto a la movilidad urbana.
Por tal razón, la movilidad que proponemos se
caracteriza por la crítica a las actuales dinámicas
de urbanización, así como la defensa y valoración
del espacio público, la promoción de espacios
abiertos o cerrados polivalentes, capaces de
sustentar usos diversos, el aprovechamiento de
espacios vacantes con la finalidad de facilitar
la transición entre el uso público y privado,
sosteniendo que el derecho a la movilidad
significa acompañar a nuestro entorno de un
derecho al acceso universal a la ciudad.
1.2. Movilidad 3.0 y prerrogativas de gestión
urbana
Las últimas dos décadas se han caracterizado
por la intensa participación de los gobiernos
de muchos países en iniciativas que buscan
facilitar la movilidad económica a partir del
flujo abierto de capitales y mercancías. En
esta transición, interactúan tanto el mercado
libre como nuevas tecnologías de información
y comunicación, lo que detona e incentiva
también movimientos de población y flujos
migratorios en distintas direcciones.
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Sociología de la movilidad: comprendiendo lo urbano desde la micrópolis

Ninguna institución pública o privada puede
darse el lujo de ignorar el fenómeno de la
movilidad. Aquellas organizaciones y gobiernos
basados en el control absoluto de procesos
migratorios y férreos controles territoriales
terminan inmersos en una paradoja emergente
de las necesidades de adaptación del sistema
productivo (mano de obra trabajadora) o incluso,
reproductivo (bajas tasas de natalidad).
Dicha paradoja involucra como ejes la seguridad
pública nacional, un remanente de la idea de soberanía
territorial en el ejercicio gobernativo (Brown,
2015), pero al mismo tiempo implica tolerancia
y selectividad en los distintos desplazamientos y
formas de convergencia entre los inidividuos y la
ocupación espacial dada la necesidad de satisfacer
cada aspecto elemental de la vida en su condición
económica, política y existencial. Así que la
fórmula del cierre o amurallamiento fronterizo
pertenece más a una expresión imaginaria del
territorio que a las necesidades reales de los
intercambios de las poblaciones. Como acontece
en los territorios nacionales, las ciudades exceden
y con mucho, cualquier prerrogativa esquemática
de segregación (gentrificaciones, blindajes,
murallas, cinturones); en sus múltiples vínculos
poblaciones trabajadoras, transporte público
y redes de conexión eficientes, se vueven una
prioridad para las estrategias urbanas.
La movilidad vista como Smart Mobility es
una propuesta sintética de todas las perspectivas
anteriores concentradas en factores específicos:
oferta de infraestructura, gestión de la demanda,
ordenamiento territorial y sustentabilidad, pero
agrega como factor indispensable el reconocimiento
del derecho público a beneficiarse de la tecnología
en su vínculo con los derechos humanos, sea a través
de la forma de ciudad o cualquier otro dispositivo
tecnológico involucrado en su contacto con el
medio ambiente y la cultura.
Por tal motivo, la propuesta de movilidad 3.0
de Vélez y Ferrer (2017) apunta a la construcción
de un modelo cuya base son tres ejes de acción
integral para las políticas públicas: seguridad
vial, gestión del tráfico y medio ambiente. En este
modelo,se apunta particularmente a la relación
entre los desplazamientos al interior del espacio
urbano considerando la estructura de la red de
transporte, su impacto en el medio ambiente a
través, tanto de la tecnología asociada al uso de
vehículos como los procesos de gestión social
que coadyuven al éxito de la movilización.
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

Figura 2. Vectores de la movilidad 3.0

Fuente: Elaboración propia basada en Vélez y Ferrer, 2017

Esta postura sobre la movilidad se constituye
en una propuesta de gestión pública organizada
para las ciudades latinoamericanas, en vista de
los altos niveles de congestionamiento vehicular,
contaminación e inseguridad vial que históricamente
aquejan a la inmensa mayoría de nuestras ciudades.
El Observatorio de Movilidad Urbana (OMU) de
la CAF, consigna por ejemplo que en América
Latina la flota de automóviles se amplió de 25
millones de unidades a 35 millones entre 2007
y 2014, lo que representó un aumento del 40%
en apenas siete años al tiempo que el crecimiento
de la población en el mismo período fue de
alrededor de un 10% (BAL, 2017:121). Acorde a
estos ritmos de crecimiento tanto vehicular como
demográfico, las personas invierten en promedio
para desplazarse cuarenta minutos, mientras en
megaciudades como Sao Paulo, Cdmx o Lima
esto representa más de una hora. Por tal motivo,
el transporte representa un gasto mensual que
fluctúa entre el 6 y el 19% de los ingresos de los
hogares latinoamericanos (BAL,2017).
En lo que respecta a México, el crecimiento
de las zonas urbanas en los últimos treinta años
ha generado 59 zonas metropolitanas en ciudades
de más de 500,000 habitantes, lo que indica
una concentración de población del 47.5% en
estos espacios y si, esta cifra se distribuye en
localidades de 2,375 habitantes por todo el páis,
la concentración urbana se eleva hasta en un 77%
de los mexicanos (Baranda Sepúlveda, 2014).
Disponer de elementos, redes y procesos de
movilidad adecuados a los ritmos de crecimiento
73

�Ramírez Ibarra

demográfico y territorial es mas que nunca una
necesidad. Por este motivo, la movilidad mexicana
se consigna en la Ley General de Asentamientos
Humanos, Ordenamiento territorial y Desarrollo
urbano, a través de su artículo tercero, fracción XXV:
“Movilidad: capacidad, facilidad y eficiencia de
tránsito o desplazamiento de las personas y bienes
en el territorio, priorizando la accesibilidad
universal, así como la sustentabilidad de la
misma…
(LGAHODU, 2016)”.
Desde 2013, la coordinación de las estrategias
en materia de desarrollo urbano establecidas en
los planes nacionales (2013-2018), se concentran
en la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial
y Urbano (SEDATU). Esto significa que por
primera vez la movilidad urbana y sustentable
desempeña un papel reconocido como meta en la
planeación de las políticas del gobierno mexicano.
El resultado de esta nueva organización es que
ahora se cuenta con planes de desarrollo tanto
federales como estatales y locales que tienen
cada vez más una preocupación genuina por
realizar una planeación conjunta y coordinada
de las relaciones entre usos de suelo, transporte,
distribución territorial y accesibilidad para la
población. A su vez, esto se acompaña de un
uso preciso de los conceptos como sucede con
los términos jerarquía de movilidad o usuarios
vulnerables. En este sentido, se cumple con el
planteamiento de Herce (2009:52) que consiste
en unir el modelo y la gestión distinguiendo
objetivos con acciones precisas, empero, también
hay un riesgo latente que el mismo autor ha
observado y que consiste en la reducción de la
planeación de la movilidad al tema del transporte,
al contar este último tema con una mayor cantidad
de estudios validados técnica y científicamente, lo
que predispone a los gobiernos a tomar medidas
sobre el fenómeno del transporte antes de saber
como está organizada la ciudad y cuanto afecta la
expresión espacial de la movilidad y por ende, el
comportamiento de las personas.
Esto apunta a la crítica muy puntual que hacen
Vélez &amp; Ferrer (2017:183), al mencionar que a
pesar del esfuerzo gobernativo actual por dotar
a la movilidad urbana de un estatuto legal, en su
ejecución, los planes y programas de movilidad
mexicana siguen teniendo como prioridad a los
usuarios de transportes motorizados, es decir,
74

imperan las acciones centradas en la construcción
o adaptación de obras viales: viaductos, pasos
deprimidos o a desnivel, segundos pisos, anillos
periféricos, etc. Por ello, comenzamos esta
participación subrayando las deficiencias del
deductivismo en la comprensión de la ciudad y
como ese entendimiento reductivo del traslado,
repercute en un enfoque centrado en la acumulación
de infraestructuras, pero no en la eficiencia y
calidad del equipamiento para el servicio a las
personas y al colectivo.
1.3. La gestión micrológica y el sitio, una
propuesta de observación
Una imagen del sitio a escala micrológica parte
del acercamiento territorial a través del límite
urbano en términos de movilidad. A diferencia
de los criterios de geolocalización que buscan de
inmediato la visualización del predio con fines
constructivos, venta o remodelación, esta forma
de gestión se centra en el paso de una forma
especial de arquitectura: instalaciones y edificios
que por su escala remiten a formas de conexión
urbana intensa. Es decir, constituida por un área
vinculada a un volumen creciente de servicios,
flujos o población como plazas o centros
comerciales, escuelas, campus universitarios,
desarrollos inmobiliarios, etc.
A diferencia de la proyección interventiva,
de naturaleza deductiva, se apuesta por una
construcción inductiva del lugar, lo que significa
observar el predio, el área y su organización
desde una lógica particular de interés. Antes del
plano, el sujeto habitante en el lugar es el primer
agente indicador de la imagen o paisaje urbano.
Constituye la frontera inicial en la asignación
topológica. La producción de imágenes y secuencias
tendrán por objeto convertirse en un objeto narrable.
Existen múltiples propuestas de intervención en
sitios, determinadas por la proyección morfológica,
como las expresadas por Kevin Lynch en su ya
célebre Imagen de la ciudad (2008) o la Tipología
de la edificación de Caniggia y Mafei (1984)
que involucran el sitio como una estructura de
componentes entre espacios materiales y referencias
abstractas: límites, barrios, nodos, hitos. Todas bien
fundadas y analíticas respecto al sitio.
La principal diferencia entre la propuesta
micrológica respecto a la morfológica, radica en
el interés por focalizar el espacio urbano como
un proceso en agenciamiento móvil, es decir, la
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Sociología de la movilidad: comprendiendo lo urbano desde la micrópolis

morfología aún describe tomando como punto
de partida la proyección abstracta, de ahí que el
estudio de Lynch por ejemplo, si bien trata de
entender la relación entre estructura, identidad y
significación, la imagen resultante es un producto
meramente individual, psicológico. La proyección
micrológica comienza en la comunicación y por
ello, como indica Alicia Lindón una importante
defensora académica de la faceta del órden micro
en la experiencia territoriante:
“De esta forma, no es suficiente con reconocer
que cada sujeto construye su identidad dentro
de su mundo social incorporado en su sí
mismo, en cierto contexto histórico, desde
ciertas posiciones sociales, frente a unas
otredades. Además de todo ello, las personas
necesariamente somos seres territorializados
que construimos nuestra identidad en un lugar
o en varios lugares, o mejor aún entre todos
estos lugares al mismo tiempo” (2014:57).
El sujeto es un habitante y como dice Lindón,
el acto de habitar se presenta en flujos de instantes,
vida cotidiana, estar en distintos lugares, sea
corta o larga la estancia. El mapa, finalmente
no es el habitar sino una técnica para insertarse
en los flujos o en otras palabras, el mapa no es
el territorio. De ahí que la vivencia del habitar
sea directamente contraria a eso que el teórico
finlandés Juhani Pallasmaa (2014) llama con
mucha razón ocularcentrismo, la tendencia a
reducir la perspectiva de un determinado espacio o
lugar a la mirada, la obervación analítica mediante
la imagen. Tal posición imagológica, privilegiaría
por completo la percepción del entorno como
un mero receptáculo contenedor y expositor de
piezas, partes o fragmentos observados desde un
horizonte estático.
1.3.1. El espacio urbano como paisaje móvil
El problema del espacio urbano como una
configuración de movilidades nos remite a

la construcción de otro factor, la integración
de secuencias cuyo desarrollo siempre se
encuentra en función de una hermenéutica
doble como decía Anthony Giddens (2012).7
Dentro de un limitado aspecto selectivo
que todo observador tiene para focalizar el
entorno, existen múltiples accesos y contactos
los cuales son movilidades territoriantes que
en todo momento, pueden ser percibidas como
un horizonte en movimiento, el cual a su vez
tiene una gran dosis de intencionalidad.
El espacio público micrológico es un fragmento
del territorio urbano, si, pero altamente complejo
y regido por fuerzas aleatorias o deliberadas en su
construcción y actuación. Por eso, retomando a
Giddens (2012:13), la acción es un “flujo continuo
de experiencia vivída” que será sujeta a partes o
sectores dependientes de un proceso reflexivo, sea
producto de la consideración de un actor social o
resultado de la atención de otros. No puede exitir
una determinación universal de la acción en el
espacio público, debido a que culturas particulares
con tradiciones y conocimientos previamente
constituidos coexisten y se desenvuelven con
necesidades creativas y motivaciones propias.
Además de la escala de observación con la cual
panoramas, vistas o mapas dan cuenta de una
imagología, el paisaje urbano tiene una escala
temporal auspiciada por su necesidad intrínseca
de movimiento. Todo paisaje urbano denota una
apelación intrínseca de movilidad.
Siendo claros no existe ciudad sin
desplazamientos, la movilidad es un agente
intrínseco tanto de la acción social como de la
ocupación espacial. Toda ocupación del espacio
puede volverse de pasiva en activa, debido a que
la movilidad es latente. Los cruces, cambios,
andares, recurrencias, ocurrencias o concurrencias
vertebran la existencia de seres córporeos en
actividades múltiples. Pero, las formas de relación
entre sociedad y naturaleza se encuentran inmersas
en procesos mediados por la tecnología, el trabajo
y las relaciones de poder (Boehm, 2005).
La ciudad, como un proceso tecnológico y

7

“La diferencia entre el mundo social y natural consiste en que este último no se constituye a sí mismo como provisto de sentido:
los sentidos que posee son producidos por seres humanos en el curso de su vida práctica, y como consecuencia de sus esfuerzos por
entenderlo o explicarlo para sí mismos. Por un lado, la vida social —de la cual estos esfuerzos son una parte— es producida por sus actores
componentes precisamente en función de su activa constitución y reconstitución de marcos de sentido, por medio de los cuales organizan
su experiencia. Entonces, los esquemas conceptuales de las ciencias sociales expresan una hermenéutica doble, que supone penetrar y
aprehender los marcos de sentido que intervienen en la producción de la vida social por los actores legos, y reconstruirlos en los nuevos
marcos de sentido que intervienen en esquemas técnicos conceptuales” (Giddens, 2012:108-107)

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

75

�Ramírez Ibarra

cultural es una agente de modificación natural,
empero, obtendrá en función de su escala
interventiva, una respuesta, la cual refleja un papel
activo del entorno. No es la acción directiva y
lineal de un agente sobre otro (activo-pasivo) como
se plantea el impulso planificador gobernativo, la
transformación presenta determinadas condiciones
a todos los grupos interactuantes en la relación
del sistema urbano y sus circunstancias. Así como
indica Boehm en su análisis del vínculo entre la
representación geográfica, el espacio material
(artificio) y sus habitantes:
“El desciframiento de los signos escritos por
los diversos grupos subculturales en distintos
tiempos y con diferentes caligrafías conduce
a la internalización de los significados de los
lenguajes que, entonces, revelan las diferencias
socioculturales y las expresiones geográficas
de inclusión y exclusión” (Boehm, 2001:59).
Dicha investigadora, propone en su estudio
precisamente la apertura que tratamos de validar
en este ensayo, la necesidad de superar la visión
estática del paisaje, retomando las ideas de Jackson
(1984)8 conducentes a subrayar que la operación
paisajística se reproduce entre interacciones que
abarcan lo efímero, la movilidad, lo vernacular y
por otro, las formas jurídicas, la autoridad y el
orden gobernativo, lo político. Un paisaje urbano
y móvil cada vez más vinculado a las relaciones
entre los órdenes temporales y espaciales que
hacen necesaria una participación y confrontación
constante dentro de una dinámica de observaciónintegración y reconstrucción.
Por ejemplo, antes de lanzarse a la aventura de
construir decididamente una arteria metropolitana a
través de pasos a desnivel o deprimidos, es más que
necesaria la observación haciendo evidentes todos
los elementos intervinientes en el paisaje urbano a
través de sus usos, así la mítica obligación funcional
por parte del experto en diseño racionalista, se ve
constrastada por lo que realmente expresa el
actuar vivencial específico de los usuarios. Tal
punto de vista micrológico de la expresión del
paisaje urbano puede encontrarse ya en proyectos
como el emprendido por el ex alcalde neoyorquino

Michael Bloomberg que en una arriesgada
apuesta por la transformación de la movilidad de
esa metrópoli, legó en la comisión a la urbanista
Janette Sadik-Khan un nuevo rostro citadino
donde la calle y la movilidad en bicicletas con
650 kilómetros de carriles serían indispensables
en la inversión del proceso de gestión social,
donde la ciudad se manifiesta de los usuarios a
los expertos. Esta serie de experiencias quedan
consignadas en la publicación de Street Fight
(2017) obra que expone precisamente la disputa
por las calles y las fuerzas que se encuentran
inmersas entre la inacción y el cambio.
Los órdenes en conjunto acontecen en una
ciudad donde las intenciones del observador, nunca
exceden los límites de lo que puede observar, una
forma realista de encarar el crecimiento de la
forma urbana y las realidades emergentes (micro
órdenes), pues estamos tan alejados ya de la esfera
minimalista del diseño del racionalismo moderno
y sus formas de adoración morfológica que
permitieron el culto absoluto del límite urbano a
través del auto —o ahora las murallas de viviendas
en clara alusión a un bucolismo nostálgico del
aislamiento en la expansión (macrológica)—, que
frecuentemente se olvida que en la proyección
futura de nuestro entorno, la densidad es destino
como dice Sadik-Khan (2017:23) y el territorio
urbano es sujeto de una lucha en la cual coexisten
dos impulsos. En uno, los gobiernos y su
patrimonialización de la política resguardada en la
construcción de enormes obras de infraestructura,
en la cual ellos saben, mediante la justificación
de una tecnocracia financiera, camuflada bajo
sus colores partidistas, lo que es mejor para
todos. En esta figura hegemónica coexiste
también el racionalismo de Le Corbusier por
ejemplo, cuando hablaba frecuentemente de la
administración gobernativa como una maquinaria
de orden y disciplina urbana para unos habitantes
desadaptados e incapaces de seguir órdenes
(2003:10); ya que para muchas de sus obras de
vivienda social el célebre arquitecto hacía firmar
contratos obligando al comprador a procesos
de vigilancia periódica sobre las instalaciones a
fin de comprobar que no se desviara nada de la
proyección de su programa.

8

Señalaba enfáticamente Boehm, parafraseando el texto de Jackson aludiendo al racionalismo y su calificación de la observación
paisajística como expresionismo contemplativo del entorno para “…desechar el abordaje estrictamente estético y fenomenológico —el
paisaje como un fenómeno aislado desnudado de orígenes y funciones, desvinculado de la existencia—“. (1984:147).

76

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Sociología de la movilidad: comprendiendo lo urbano desde la micrópolis

En el otro impulso, sin embargo, se viven las
comunidades en el punto de contacto pleno, a través
de la política de la calle y en su interacción con lo
doméstico, resintiendo el peso de las decisiones en
sus economías locales y personales, es decir, en la
vertiente micrológica de la urbanidad. Contexto
de acontecimientos y necesidades enfocadas en lo
que realmente son los factores de uso e intensidad
de los equipamientos. Por tal motivo, en esta
breve reflexión concluimos e incidimos en el
entendimiento sociológico de la movilidad como
espacio público constutuido por lugares y flujos
(Velazquez, 2015) donde prima una pluralidad
y convergencia centrada en la interacción y el
desplazamiento. Quedando abierta la posibilidad
de ver con una lente micrológica el desarrollo de
la ciudad y sus habitantes mediante el espacio. C
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Allen G &amp; Moore, Ch (1978). Dimensiones de la
arquitectura. Barcelona: Gustavo Gili.
Ascher, F. (2005). Ciudades con velocidad y movilidad
múltiples: un desafío para los arquitectos,
urbanistas y políticos . ARQ. Pontificia
Universidad Católica de Chile, 10-19.
Baranda Sepúlveda, B. y. (2014). Hacia una
estrategia nacional integral de movilidad
urbana. México: ITDP.
Bauman, Z. (2011). La cultura en el mundo de
la modernidad líquida. México: Fondo de
Cultura Económica.
Boehm S, B. (2001). EL lago de Chapala: su ribera
norte. Un ensayo de lectura del paisaje
cultural. Relaciones. Estudios de Historia
y sociedad. Vol.22,Núm.85, 58-83.
Boehm, B. (2005). Buscando hacer ciencia social.
La antropología y la ecología cultural.
Estudios de Historia y sociedad, 2005. Vol.
21. Núm.102, 61-128.
Borja, J. (2013). Revolución urbana y derechos
ciudadanos. Madrid: Alianza Editorial.
Brown, W. (2015). Estados amurallados,
soberanías en declive. Barcelona: Herder.
Caniggia, G. &amp;. (1984). Composizione
architettonica e tipología edilizia. Venezia:
Marsilio editori.
Castells, M. (1980). La cuestión urbana. México:
Siglo XXI.
Clément, G. (2018). Manifiesto del tercer paisaje.
Barcelona: Gustavo Gili.
Composizione architettonica e tipología edilizia.
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

(1984). Venezia: Marsilio editori.
CONAPO (Consejo Nacional de Población).
(2014). Proyecciones de la población
2010-2050. México: SEGOB.
Corbusier, L. (2003). La ciudad del futuro.
Buenos Aires: Ediciones Infinito.
Coulomb, R. &amp;. (2017). Habitar la centralidad
urbana. México: UAM-Azcapotzalco.
Duhau, E. &amp;. (2016). Metrópoli, espacio público
y consumo. México: FCE.
Elias, N. (1982). La sociedad cortesana. México:
FCE.
Elias, N. (2000). La sociedad de los individuos.
Barcelona: Península.
Espinosa Dorantes, E. (2014). Morfología urbana
y análisis de sitio. En E. y. Huamán
Herrera, Análisis de sitio (págs. 23-39).
México: UAM-Azcapotzalco.
García Vázquez, C. (2004). Ciudad hojaldre.
Barcelona: Gustavo Gili.
García Vázquez, C. (2016). Teorias e historia
de la ciudad contemporánea. Barcelona:
Gustavo Gili.
Giddens, A. (2012). Las nuevas reglas del
método sociológico. Crítica positiva de las
sociologías comprensivas. Buenos Aires:
Amorrortu.
Gilbert, A. &amp; Gugler, G. (1992). Cities, poverty
and development. Urbanization in the third
world. Great Britain: Oxford University
Press.
Goffmann, E. (2012). La presentación de la
persona en la vida cotidiana. Buenos
Aires: Amorrortu.
Gómez, A. &amp;. (2011). Paisajes y nuevos territorios
(en red). Cartografías e interacciones en
entornos visuales y virtuales. Barcelona:
Anthropos.
Herce, M. (2009). Sobre la movilidad en la ciudad
: propuestas para recuperar un derecho
ciudadano. Barcelona: Reverté.
Jackson, J. B. (1984). Discovering the vernacular
landscape. New Haven: Yale University
Press.
Lefebvre, H. (1978). El derecho a la ciudad.
Barcelona: Península.
Lepetit, B. (1996). Comunidad ciudadana,
territorio urbano y prácticas sociales. En
H. &amp;. De Gortari, Historiografía francesa.
Corrientes temáticas y metodologías
recientes (págs. 125-157). México:
UNAM-UIA.
77

�Ramírez Ibarra

Lindón, A. (2014). El habitar la ciudad, las
redes topológicas del urbanita y la figura
del transeúnte. En D. Sánchez González,
Identidad y espacio público (págs. 55-76).
Barcelona: Gedisa.
Lusssault, M. (2015). El hombre espacial: la
construcción social del espacio humano.
Buenos Aires: Amorrortu.
Lynch, K. (2008). La imagen de la ciudad.
Barcelona: Gustavo Gili.
Muñoz, F. (2010). Urbanalización: paisajes
comunes, lugares globales. Barcelona:
Gustavo Gili.
Muñoz, F. (2010). Urbanalización: paisajes
comunes, lugares gobales. Barcelona:
Gustavo Gili.
Nogué, J. (2012). Intervención en imaginarios
paisajísticos y creación de identidades
territoriales. En A. Lindón, Geografías de
lo imaginario (págs. 129-157). Madrid:
Anthropos.
Pallasmaa, J. (2014). Los ojos de la piel, la
arquitectura y los sentidos. Barcelona:
Gustavo Gili.
Pontes, E. (2010). Intérpretes da Metrópole. Sao
Paulo: EDUSP.
Ramírez Velazquez, B. (2013). Nuevos paradigma
o cambios en la territorialidad de la
movilidad: una reflexión teórica. En E. &amp;.
Pradilla Cobos, Teorías sobre la ciudad en
América Latina (págs. 373-419). México:
UAM.
Román Mosquera, A. (2014). Narrativas de la
movilidad cotidiana: un caso de estudio
en el barrio La Maternitat i San Ramon de
Barcelona. Periferia, 101-123.
Roy, M. &amp;. (2002). Paisajes de la movilidad.
México: CONACULTA / INBA.
Sadik-Khan, J. (2017). Street Fight. Handbook
for an Urban Revolution. New York:
Penguin Books.
Sánchez Ruiz, G. (2008). Planeación modena de
ciudades. México: Trillas.
Schütz, A. (1979). El problema de la realidad
social. Buenos Aires: Amorrortu.
Simmel, G. (2014). Sociología:estudios sobre las
formas de socialización. México: Fondo
de Cultura Económica.
Susino, J. y.–R. (2010). Movilidad cotidiana
por trabajo en el análisis de la estructura
territorial: Andalucía y centro de México.

78

Papeles de población, http://www.
scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_
arttext&amp;pid=S1405-74252010000400006
Terrazas, O. (2014). Miradas sobre una esquina,
un acercamiento territorial al análisis de
sitio. En H. H. E, Análisis de sitio (págs.
41-59). México: Universidad Autónoma
Metropolitana. Unidad Azcapotzalco
Velazquez, C. (2015). Espacio publico y Movilidad
Urbana. Barcelona: Universidad de
Barcelona.
Vélez, A. &amp;. (2017). Movilidad 3.0 Una
política pública para vialidades seguras,
sustentables e3 inteligentes. México:
IEXE Editorial.

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�La reivindicación del paisaje urbano histórico a través del
espacio público. El centro de Ciudad Juárez como escenario
simbólico de análisis
The revindication of the historical urban landscape through public space. The
downtown of Ciudad Juárez as a symbolic scenario of analysis
Recibido: diciembre 2019
Aceptado: septiembre 2020

Raúl Holguín Ávila1

Resumen

Abstract

El interés del presente artículo es abordar la
reivindicación del paisaje urbano histórico a través
del espacio público y su relación con las prácticas
y los imaginarios con la intención de establecer la
importancia de incluir estos elementos al cuestionarse
sobre las formas mediante las cuales se interviene,
percibe y preserva el paisaje urbano histórico.
Para ello, se han desarrollado 32 entrevistas
en profundidad en dos tipologías de actores
distintas relacionados con el centro de Ciudad
Juárez, las cuales mediante análisis de discurso,
han permitido enfatizar en los aspectos tangibles
e intangibles que dotan de significado el centro
histórico puntualizando en el espacio público, las
prácticas sociales y los imaginarios urbanos.
Entre los principales hallazgos, se destacada
que la implementación de espacios públicos en
la zona centro de la ciudad que en relación con la
asignación de significados a determinados edificios
patrimoniales, permite ampliar las dinámicas de
interacción en dicho espacio, lo que resulta en la
generación de lugares y prácticas que se orientan a
la vinculación con el carácter patrimonial asignando
valores positivos a las formas de percibir el centro y
por lo tanto del paisaje urbano histórico.

The interest of this article is to address the
revindication of the historic urban landscape
through public space and its relationship with
practices and imaginary with the intention of
establishing the importance of including these
elements when questioning the ways in which it is
intervened, perceived and preserves the historical
urban landscape.
To this end, 32 in-depth interviews have been
carried out in two types of different actors related
to the downtown of Ciudad Juárez, which, through
discourse analysis, have allowed emphasizing
the tangible and intangible aspects that endow
the historical center with meaning in the public
space, social practices and urban imaginary.
Among the main findings, it stands out that the
implementation of public spaces in the downtown
area of the city that in relation to the assignment
of meanings to certain heritage buildings, allows
to expand the dynamics of interaction in said
space, resulting in the generation of places and
practices that are oriented to the link with the
patrimonial character assigning positive values to
the ways of perceiving the center and therefore
the historic urban landscape.

Palabras Clave:

Keywords:

Centro histórico; espacio público; imaginarios
urbanos; paisaje urbano

Historic downtown, public space, urban
imaginaries, urban landscape

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción: Instituto de Arquitectura Diseño y Arte de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez; Doctor en
Planeación Urbana por la Universidad Autónoma de Baja California; e-mail: raul.holguin@uacj.mx

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

79

�Holguín Ávila

ANTECEDENTES
En este artículo, se exponen una serie de
elementos teórico-metodológicos que tienen
como principal objetivo analizar los elementos
y dinámicas que favorecen a la reivindicación
del paisaje urbano histórico a través del espacio
público, los imaginarios urbanos y las prácticas.
Para ello, se tomó como escenario de análisis
El Centro Histórico de Ciudad Juárez, ubicado
en el Estado de Chihuahua, México; dicho
espacio se localiza al norponiente de la ciudad
y no corresponde al centro geográfico de la
misma. Entre sus características cabe mencionar
que el centro es un área que comprende lo que
inicialmente se denominó Misión de Nuestra
Señora de Guadalupe de Mansos del Paso del Río
del Norte (Paso del Norte), fundada en 1659 y
siguiendo el modelo tradicional de las ciudades
fundadas por españoles en las cuales, se encuentra
en un primer cuadro el mercado, la iglesia y el
ayuntamiento, teniendo como centro la plaza de
armas y siguiendo una traza ortogonal.
Asimismo, el centro es un área limítrofe hacia
el norte con EUA vinculada mediante los puentes
internacionales Santa Fe y Lerdo, teniendo además
elementos físicos históricos con valor cultural y
patrimonial. También resulta importante mencionar,
que el centro constituye un espacio relevante
en la estructura urbana al ser constantemente
utilizado por diversos tipos de usuarios producto
de la convergencia actual y recurrente de
servicios, comercio, movilidad y diversos usos
vigentes, no obstante, es importante señalar que
la connotación histórica y la actividad de usos en
la zona, se han visto impactados principalmente
en los últimos diez años por la implementación
de una serie de intervenciones institucionales,
que han tenido como finalidad principal la
generación o recuperación de espacios públicos,
lo que conlleva a plantear la pregunta del presente
trabajo, la cual fue conocer la incidencia de las
intervenciones en materia de espacio público que,
en relación con las prácticas y los imaginarios
han impactado en la reivindicación del paisaje
urbano histórico del centro de Ciudad Juárez
como escenario simbólico de análisis.
Al establecer la relación que puede suscitarse
entre componentes tangibles e intangibles en
el abordaje del paisaje urbano histórico y su
reivindicación a través del espacio público, se
establecen las pautas para realizar un abordaje
80

que permite ampliar las perspectivas de análisis
de un espacio complejo como lo es el centro,
generando herramientas teórico metodológicas
principalmente de carácter cualitativo, que dado
el enfoque empleado, han permitido el abordaje
amplio de las connotaciones objetivas y subjetivas
que conlleva el estudio del paisaje urbano histórico
y el espacio público en sus diversas dimensiones.
BREVE APROXIMACIÓN SOBRE
EL DEBATE DEL PAISAJE URBANO
HISTÓRICO
Al plantear el abordaje teórico conceptual de lo
que implica hablar de paisaje urbano histórico,
remite en sí mismo a considerar una complejidad
inmediata ante un concepto que hasta hace
menos de veinte años era inexistente y que por
ello se encuentra aún en discusión. Esto implica
encontrarse con una serie de posturas que han ido
incluyendo distintas dimensiones y reflexiones
para su definición mismas que van desde lo
arquitectónico, lo sustentable, económico e incluso
la percepción del sujeto.
Sin embargo, es importante mencionar que
un principio básico para adentrarse en este
concepto y sus implicaciones tiene un origen
institucional, toda vez que la UNESCO en
2011 establece la definición de paisaje urbano
histórico como “la zona urbana resultante de una
estratificación histórica de valores y atributos
culturales y naturales, lo que trasciende la noción
de “conjunto” o “centro histórico” para abarcar el
contexto urbano general y su entorno geográfico”
(UNESCO, 2011, p. 62). Ello implica la necesidad
de “dejar de ver a los centros históricos como
islas urbanas aisladas de su entorno y reconocer
su carácter dinámico y adaptable planteando que
criterios como la “conservación”, “autenticidad”
e integridad” son más utopías que posibilidades
concretas y que el desafío es, más bien, gestionar
adecuadamente los cambios de las ciudades y sus
centros históricos” (Sepúlveda, 2017, p. 146).
Asimismo, al considerar la complejidad inherente
a este concepto y su articulación con diversas
escalas en la trama urbana, también se manifiesta
la necesidad de cuestionarse sobre la integración
de los distintos elementos tanto objetivos como
subjetivos que no pasan desapercibos en el abordaje
y definición del paisaje urbano histórico. Es decir, la
concepción dinámica de la ciudad y los procesos
de cambio en donde las subjetividades son poco
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�La reivindicación del paisaje urbano histórico a través del espacio público

abordadas en esta temática.
Lo anterior conllevaba entonces a la ampliación
del significado del paisaje urbano histórico en
cuanto a su aplicación, pues bien, no es sólo asumir
que se trata de un concepto cuyo alcance está
estrictamente aplicado a un especio determinado
como el centro histórico y sus componentes
físicos estáticos, sino que alude a una diversidad
de escalas y dimensiones en la trama urbana
articuladas entre sí en donde la idea de centro
histórico es parte de ello.
Aunque el propio abordaje sobre las
características del paisaje urbano histórico resulta
complejo, hay elementos que bien pueden sintetizar
el sentido del concepto en mención, en tanto que
se pone de manifiesto como señala el trabajo de
Lalan (2011) la necesidad en la preservación
del patrimonio urbano, así como de concebir la
ciudad como ente dinámico y como conjunto
antes de aislar el área patrimonial. Si bien pueden
encontrarse diferencias en cuanto al abordaje de
lo que implica el paisaje urbano histórico, la idea
sobre la preservación o conversación se podría
relacionar en todo caso al objetivo de gestionar
el paisaje y los conjuntos urbanos históricos
para su preservación, lo que también incluye las
dimensiones objetivas y subjetivas.
El abordaje de la discusión del paisaje urbano
histórico permite entonces establecer a grandes
rasgos los alcances que supone dicha temática para
los fines del presente trabajo. Si bien se establece
la idea de considerar algo más que centros
históricos en las reflexiones sobre el tema, el
legado patrimonial tangible e intangible referente
al caso de estudio presentado para este trabajo
da paso una preocupación legítima, que lejos de
reducir el análisis a un elemento territorialmente
definido, busca analizar las formas mediante las
cuales se ha hecho una reivindicación del mismo
mediante la gestión del espacio público, donde
las prácticas, los imaginarios y la sustentabilidad
conforman una parte importante para ello.
EL ESPACIO PÚBLICO EN LOS
CENTROS HISTÓRICOS
En el entendido de que el presente trabajo se
centra en el abordaje del centro histórico como
lugar de análisis en la reivindicación del paisaje
urbano histórico a través del espacio público, es
conveniente precisar lo referente a este último
concepto en tanto que las diversas relaciones
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

posibles en el espacio público dentro del contexto
urbano, llevan a situarlo “como el espacio más
familiar de las ciudades, es decir, las calles y las
plazas, los patios y los parques, fungiendo como
agentes de nuestra cohesión” (Sorkin, 2004,
pág. 13). La diversidad de espacios que pueden
ser acotados dentro de lo público, refieren a una
presencia constante de los mismos dentro de la
trama urbana, mismos que pueden catalogarse
en una amplia variedad de funciones además de
agentes de cohesión como se expresa en Sorkin,
en tanto que se encuentra un referente temporal
que sitúa al espacio público como una constante
en la vida urbana.
Asimismo, al hablar de espacio público se hace
alusión a un elemento presente en la cotidianidad de
la vida en las ciudades, así como referentes de uso
colectivo y espacios de apropiación en sus diversas
dimensiones. Sin embargo, el considerar el espacio
público como una constante en la cotidianidad de
los sujetos y su marco urbano de vida, emerge la
consideración de la permanencia en las funciones
y dimensiones de este, ya no sólo en lo social, sino
también en lo ambiental, pues bien, situar el espacio
público como una constante, implica a su vez,
considerar sus configuraciones en la temporalidad
espacial de la vida en las ciudades. En este sentido,
resulta importante mencionar que “históricamente
han sido los centros fundacionales de las ciudades
los espacios públicos por antonomasia y, pese a
los cambios que han experimentado en términos
de su centralidad, siguen concentrando parte
importante del equipamiento cultural de las
ciudades y muchas de las actividades económicas”
(Sepúlveda, 2017, p. 151).
Además del carácter dinámico, colectivo e
incluso temporal que guarda el espacio público
en su relación con el centro histórico, también es
concebido como aquel espacio “donde pueden leerse
las estructuras de la integración social” (Habermas,
2006, pág. 28), lo que en relación al pensamiento
de Bourdieu, se enfatiza en la interpretación del
espacio público “como un conjunto de relaciones
o un sistema de posiciones sociales que se definen
las unas en relación con las otras” (Bourdieu, 2000,
pág. 14), por lo que se alude a la incorporación del
sujeto desde su concepción individual en un espacio
colectivo, donde la convergencia de posturas y
contradicciones no deja de estar manifestada al
relacionarse con las posiciones sociales que se
asumen en la trama del espacio público y los
elementos tangibles e intangibles que lo constituyen.
81

�Holguín Ávila

Al contextualizar el espacio público en el
marco de un espacio central como lo es el centro
histórico, se expresa la condición multidimensional
sobre la construcción y concepción del espacio
en mención, en donde no obstante, es importante
identificar categorías sobre lo público para una
mejor comprensión distinguiendo cuatro en
particular, a decir, “el espacio público físico como
equipamiento colectivo, el espacio público físico
como trama urbana, el espacio público “no físico”
donde se llevan a cabo las interacciones, y por
último, el espacio público-público, es decir,
el espacio imaginario donde se da la práctica
política” (Castañeda &amp; García, 2007, pág. 37).
Con el desarrollo de las categorías mencionadas,
puede aludirse a una perspectiva de mayor
amplitud sobre lo que implica hablar de espacio
público, por lo que no sólo puede entenderse como
un espacio más de la trama urbana, sino como un
elemento que incluye en sí mismo una diversidad
de dinámicas, significados, prácticas y sujetos
que le otorgan características particulares a cada
una de las representaciones del espacio público,
mismo que además “constituye parte del capital
social” (Neira, 2007, pág. 33). En este sentido,
“es el espacio público a un tiempo el espacio
principal del urbanismo, de la cultura urbana y de
la ciudadanía. Es un espacio físico, simbólico y
político” (Borja &amp; Muxí, 2000, pág. 8)
Por lo anterior, resulta necesario repensar
el espacio público como una serie de sistemas
interrelacionados de objetos y acciones, en los
cuales las categorías arquitectónicas, perceptivas
e inclusive artísticas, ofrecen esa connotación
simbólica del espacio, desde donde se exponen
una serie de significados en primera instancia
individuales, pero que dadas las diversas
categorías del espacio, se ve expresada en una
colectividad social traducida en la asignación
de formas, funciones, dimensiones, símbolos y
procesos interpretativos para la construcción y
la producción del significado social del espacio,
donde la presencia del plano físico, es un elemento
complementario en ese proceso recíproco entre lo
tangible y lo intangible, los elementos biofísicos
y sociales, los cuales se integran en las prácticas
donde confluyen los sujetos para tejer la vida
social en un espacio determinado que en este caso
se sitúa en el contexto del centro histórico.
Al considerar la producción social
del espacio público y sus significados en un
contexto determinado, las cualidades que pueden
82

identificarse dentro de dichos espacios permiten
otorgarle una carga diferenciada de aquellos
cuyas características simbólicas significativas
sean inexistentes, es decir, el espacio público
como lugar en un contexto histórico.
LA INCORPORACIÓN DE LAS
PRÁCTICAS SOCIALES EN EL
ESPACIO PÚBLICO
Al vincular las prácticas sociales con el espacio
público, alude a la composición de un concepto
con diversos alcances en el entendimiento de
los sujetos bajo determinadas características,
historicidad, cotidianidad y un marco espacio
temporal, que sitúa su actuar bajo un referente
de conocimiento construido y acordado. Las
dimensiones del espacio y su connotación de
público en las prácticas sociales, no resultan
desvinculadas al estudio espacial de la ciudad,
por lo que se señala que “las prácticas sociales son
definidas como productoras de una espacialidad
que incluye la producción y la reproducción,
las localizaciones particulares y los conjuntos
espaciales característicos de cada formación
social, siendo además presentada como medio y
resultado de la actividad, del comportamiento y de
la experiencia humana…por último, los espacios
de las representaciones envuelven simbolismos
complejos, algunas veces codificados, otras no,
siendo éste el espacio directamente vivido, el
espacio de los habitantes y los usuarios” (Contreras
Delgado, 2006, págs. 114-116).
El adentrarse en los alcances y referentes teóricos
de las prácticas sociales más allá de su composición
espacial, permite una amplia connotación en la
composición de dicho concepto, en donde la vida
social como un conjunto de relaciones integradas
por intereses de diversos sujetos, se vincula con
ese mundo de los objetos. Asimismo, al precisar
teóricamente en lo referente a las prácticas sociales
estas pueden entenderse como “operaciones
multiformes y fragmentarias, relativas a ocasiones
y detalles, insinuadas y ocultas en los sistemas
de los cuales estas operaciones constituyen los
modos de empleo, y por tanto desprovistas de
ideologías o de instituciones propias obedeciendo
a determinadas reglas (…) en donde la formalidad
de las prácticas puede encontrarse lo referido
a las prácticas de lectura, prácticas de espacios
urbanos, utilizaciones de rituales cotidianos,
nuevos usos y funcionamientos de la memoria a
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�La reivindicación del paisaje urbano histórico a través del espacio público

través de las “autoridades” que hacen posibles (o
permiten) las prácticas cotidianas.” (De Certeau,
2000, págs. XLV-XLVI)
En lo señalado por Certeau, pueden identificarse
aquellos elementos que favorecen al desarrollo de
las prácticas cotidianas y que no forman parte de
una teorización académica, sino que constituyen
las realidades de los sujetos y su interactuar en
diversos escenarios de vida. No obstante, otro
elemento importante está vinculado al tiempo, en
tato que la relación entre las prácticas y el tiempo
conlleva a situar las posiciones entre el sujeto y el
objeto con un elemento recurrente y continuo que
acompaña el tiempo, es decir, el espacio.
La relación de reciprocidad entre sujeto y
objeto vinculada a la estructuración de la práctica
social supone además de la continuidad espacio
temporal y la institucionalidad objetiva de la
sociedad, la necesidad de ambas para que los
sujetos organicen su acción y su relación con
los otros, “las personas no pueden satisfacer sus
necesidades sino actuando coordinadamente con
los demás. Esto exige que existan previamente
algunas reglas que aseguren ciertos grados
mínimos de coherencia y predicción a esas
relaciones. Por la otra parte está la necesidad vital
de las personas de poseer un grado de autonomía
y de identidad propia para darle un sentido a su
actuar. Esto es lo que aporta la subjetividad”
(Güell, Frei, &amp; Palestini, 2009, pág. 70).
Asimismo, es importante mencionar que la
realización de las prácticas sociales también está
vinculada a la existencia de reglas, destacando
dos procesos: la interiorización del contexto y el
conocimiento de este, permitiendo a los sujetos
interactuar de un modo y no de otro. Mediante
estos procesos, se adquiere la capacidad de
establecer y crear reglas para la ejecución de las
prácticas sociales a través de la interiorización
del mundo de vida de los sujetos, es decir, se
manifiesta la existencia de un conocimiento sobre
las formas de estructurar la vida cotidiana, por
lo que se generan homogeneidades que permitan
llevar acabo las prácticas sociales, no obstante,
aquellos fenómenos que impactan la cotidianidad
del mundo de vida de los sujetos, ameritan un
conocimiento para interiorizar la trascendencia
espacio-temporal de dicho fenómeno y establecer
reglas que se ajusten al impacto de determinados
fenómenos para la ejecución de las prácticas
sociales, aunque en este punto, la interiorización
de nuevos fenómenos no puede ser producto del
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

conocimiento inmediato de los impactos espacio
temporales, sino que en todo caso, conllevaría a
procesos graduales de interiorización, por lo que
las reglas para llevar las prácticas podrían no ser
homogenizadas en un corto tiempo.
Al posicionar lo objetivo y lo subjetivo para la
comprensión y análisis de las prácticas, se e establecen
enfoques de conocimiento para una definición de
dicho concepto el cual puede entenderse como las
formas cotidianas a partir de las cuales los sujetos
en una temporalidad espacial dada, construyen
objetiva y subjetivamente su mundo de vida en una
relación dialéctica, formulando independientemente
de la individualidad sistemas de relaciones y leyes,
en relación con las representaciones, creencias,
vivencias y sentimientos que están presentes en los
propios sujetos; para llevar acabo las interacciones
de ciertos modos y no de otros en el diario vivir.
En el entorno del centro histórico, la intención
de analizar la incidencia de dichas intervenciones
para le preservación del paisaje urbano histórico,
tiene gran relación con la forma en la que mediante
estas intervenciones se recuperan, consolidan o
instauran prácticas que permiten otorgar nuevas
perspectivas sobre esta zona y que por ende,
fomentan otras formas de interactuar en y con el
espacio contemplando los efectos que ello genere.
LA CONSTRUCCIÓN DE LOS
IMAGINARIOS URBANOS:
CUALIDADES SUBJETIVAS DEL
ESPACIO PÚBLICO
La construcción de los imaginarios urbanos,
incluyen una dinámica social permanente en la
construcción del espacio, por ello, los imaginarios
urbanos permiten de acuerdo con Louiset (2001),
otorgarle inteligibilidad y hacer visibles ciertos
procesos urbanos que desde las diversas miradas
de lo material y tangible, dejan en la penumbra
o directamente invisibilizan. No obstante, es
pertinente aclarar de acuerdo con Lindón (2007) que
estas miradas de lo material y tangible, han sido y
siguen siendo relevantes para entender ese territorio
complejo y multidimensional que llamamos ciudad
y los procesos urbanos que ahí acontecen.
Al incorporar los imaginarios urbanos en
los procesos que se dan en las ciudades, se está
enfatizando en lo subjetivo para devolver la voz
y los sentidos a los mismos usuarios de la ciudad
que pueden considerarse como los sujetos que
en ella interactúan. Los imaginarios urbanos,
83

�Holguín Ávila

tratan entonces de explorar las condiciones
que caracterizan la vida urbana y su expresión
en las sociedades contemporáneas, donde las
formas de entender los diversos espacios en
los que se constituye la trama urbana se han
visto modificadas a través de lo perceptivo,
lo cognoscitivo, lo simbólico y en general del
espacio dotado de significados.
Este mismo concepto, es definido por Armando
Silva “como el uso e interiorización de los
espacios y sus respectivas vivencias dentro de la
intercomunicación social, por lo que dan cuenta de
las múltiples ciudades que conforman la ciudad,
aquellas demarcadas no sólo por las topografías
sino las que produce y revela la topografía
simbólica” (Silva, 1992, pág. 15).
Al considerar los usos y la interiorización de los
espacios para determinar diversas connotaciones
de la ciudad desde quienes la viven y la sienten,
se pone de manifiesto la diversidad en cuanto a
las formas de concebir la ciudad y sus espacios,
ya no sólo como parte de un entorno de vida, sino
como espacios con elementos simbólicos que
permiten diferenciar un espacio de otro desde
diversas posturas, donde Gorelik (2004), aborda
a los imaginarios urbanos como una reflexión
cultural sobre las más diversas maneras en que
las sociedades se representan a sí mismas en
las ciudades, donde construyen sus modos de
comunicación y sus códigos de comprensión de
la vida urbana y la imaginación urbana como
dimensión de la reflexión político–técnica (por lo
general, concentrada en un manojo de profesiones:
arquitectura, urbanística, planificación) acerca de
cómo la ciudad debe ser.
La dimensión espacio temporal que permea
los imaginarios urbanos, refiere al dinamismo
que pueden contener en cuanto a su construcción,
no sólo por la experiencia del sujeto, sino por el
contenido simbólico de esos lugares sobre los cuales
se identifica algo, por lo que en cualquier caso según
Cornelius Castoriadis, el imaginario urbano es “una
creación incesante de figuras, formas e imágenes, a
partir de las cuales solamente puede uno referirse a
algo” (Castoriadis, 1985, pág. 7).
Los imaginarios urbanos pueden ser vistos
como una serie de procesos determinados por
una temporalidad espacial en la cual los sujetos,
a través de su cotidianidad y su experiencia
de vida, interiorizan la ciudad y los símbolos
que los componen, asignando significados y
percepciones, generando una diversidad de
84

lugares dentro de la misma ciudad.
Dichos espacios no refieren a una generalidad
urbana, sino a una interiorización fragmentada
vinculada a las dinámicas y prácticas sociales a
través de las cuales los sujetos han construido
su experiencia de vida, en donde además, dicha
interiorización se ve complementada por la carga
simbólica atribuida a determinados elementos
tangibles e intangibles que constituyen el espacio,
misma que puede mantenerse o mutar con el paso
del tiempo, ya que las dinámicas sociales no son
del todo estáticas y los elementos físicos del
espacio no siempre permanecen constantes en su
estructura o usos.
Por ello, se apunta a los procesos con los
cuales los sujetos en relación con su experiencia
de vida pueden generar una imagen particular del
mundo, o bien, de los espacios que conforman su
diario vivir. En estos procesos, los sujetos pueden
auxiliarse de su imaginación y articular lo vivido
en diversas proyecciones mentales, formas,
imágenes, figuras y significaciones simbólicas
sobre el mundo y el espacio que los rodea, donde el
conocimiento formulado a través de su experiencia
de vida y las prácticas efectuadas le permite
realizar representaciones imaginadas y significados
construidos y producidos por dimensiones sociales
y físicas que favorecen en su interactuar con el
mundo. Sin embargo, dichas representaciones
imaginadas podrían ser selectivas, puesto que se
ven articuladas por aquellos elementos tangibles
e intangibles vinculados en las prácticas sociales
y que pueden resultar representativos, simbólicos,
identitarios y significativos en la vida de los sujetos
y su interactuar colectivo.
METODOLOGÍA DE ESTUDIO
Con un enfoque cualitativo, se aplicaron un
total de 32 entrevistas en profundidad tomando
criterios espacio temporales para la definición
de los actores participantes, de tal manera que
fueron abordados aquellos actores que a través de
su experiencia de vida en el centro, podían referir
sobre las configuraciones espaciales, en los usos y
las prácticas, la existencia de elementos simbólicos
y los fenómenos que han impacto en la zona
En este sentido, se definieron dos criterios
principales para establecer la temporalidad en
la selección de los actores, el primer de ellos, se
refiere a una permanencia como residente en la
zona centro mayor a treinta años, mientras que el
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�La reivindicación del paisaje urbano histórico a través del espacio público

segundo considera a quienes tengan más de treinta
años residiendo en Ciudad Juárez, pero no dentro
del centro y que visiten la zona regularmente
Las entrevistas realizadas se aplicaron en el
mismo sitió de estudios con horarios diversos y en
locaciones variadas como viviendas, comercios u
oficinas, exceptuando el segundo grupo de actores,
donde principalmente las entrevistas se llevaron
a cabo en viviendas particulares y negocios.
Es importante mencionar que las entrevistas
realizadas son parte de un proceso más amplio
en la recopilación de información en campo,
misma que incluyó observación participante por
un periodo de seis meses en distintos horarios y
días en el centro de Juárez. Para la transcripción
de las entrevistas se utilizó el programa Atlas-ti
aplicando un análisis por categorías que permitiera
inferir en la relevancia de elementos específicos
(imaginarios, prácticas, interacciones) en la
reivindicación del paisaje urbano histórico a través
del espacio público.

EL CENTRO DE CIUDAD JUÁREZ
COMO CASO DE ESTUDIO
Con un área total de 165.74 ha, el polígono
definido institucionalmente como centro histórico
por el Instituto Municipal de Investigación y
Planeación (IMIP) se comprende por un total
de nueve colonias que son: Chamizal, Centro,
Bellavista, Monumento, Cuauhtémoc, Barreal,
La Chaveña, Partido Romero y Barrio Alto (ver
imagen 1). De este conjunto de colonias que
comprenden lo denominado centro histórico, se
obtiene una serie de características relevantes,
que de acuerdo con el Inventario Nacional de
Vivienda, con datos del Instituto Nacional de
Estadística, Geografía e Informática (INEGI)
2015 son las siguientes: El total de la población
de este polígono es de 3,872 habitantes, siendo la
población de 30 a 59 años la que mayor presencia
tiene con un 40%. Asimismo, es importante
considerar que aunque se trate del primer cuadro
de la ciudad, no se contabiliza el 100% de las
viviendas ubicadas en este polígono con la
totalidad de servicio sanitario, agua entubada,
drenaje, energía eléctrica y recubrimiento de piso.

Imagen 1. Delimitación del centro histórico de Ciudad Juárez

Fuente: Plan Maestro de Desarrollo Urbano del Centro Histórico de Ciudad Juárez, IMIP, 2013

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

85

�Holguín Ávila

Algunas de las intervenciones recientes que van
desde la remodelación de plazas hasta la creación
de nuevos espacios peatonales y recreativos tienen
origen en el 2006 con la construcción de la Plaza
del Periodista y la remodelación del Monumento
a Benito a Juárez y más recientemente la
peatonalización de la Av. 16 de septiembre en
2014 y la creación de la Plaza Juan Gabriel en
2016 con la participación de distintos niveles de
gobierno (ver imagen 2).
Imagen 2. Espacios públicos en el centro de Ciudad Juárez

Fuente: Elaboración propia

86

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�La reivindicación del paisaje urbano histórico a través del espacio público

Otro elemento de importancia es que además en
este sector de la ciudad se concentran doce edificios
catalogados como patrimoniales de acuerdo con
Instituto Nacional de Antropología e Historia, los
cuales son: Templo Misión de Guadalupe, Antigua
Presidencia Municipal, Museo de la Ex Aduana
(Museo de la Revolución en la Frontera), Garita de
Metales, Casa del Administrador, Plaza de Armas,
Monumento a Benito Juárez, Centro Escolar
Revolución, Hotel Sur, Templo Bautista, Edificio
San Luis y Edificio Sauer (ver imagen 3).
Imagen 3. Edificios patrimoniales zona centro

Fuente: Elaboración propia

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

87

�Holguín Ávila

EL IMPACTO DE LAS
TRANSFORMACIONES EN LA ZONA
CENTRO PARA LA REIVINDICACIÓN
DEL PAISAJE URBANO HISTÓRICO
El posicionamiento temporal en la percepción
del centro
Una primera aproximación que fue coincidente
en ambos grupos de actores alude principalmente
a la necesidad de establecer un comparativo
temporal en relación con las características que
permean la zona centro en un comparativo que
parte del antes en relación con el ahora. Pues
bien, esto permite clasificar distintos momentos
desde los cuales los entrevistados han ponderado
determinados elementos sobre otros los cuales
principalmente se dividen en las dinámicas
sociales y los aspectos físicos de la zona.
La información obtenida de las entrevistas
permite establecer una noción amplia en cuanto al
conocimiento que los entrevistados tienen sobre los
distintos momentos mediante los cuales, a través
de su interacción con la zona, han descrito las
realidades percibidas detallando particularidades
que sin embargo, se vuelve más nítidas al recurrir
al propio relato de los entrevistados para establecer
diferenciaciones espacio temporales del antes y el
ahora, lo que también arroja los primeros indicios
en la identificación de modificaciones suscitadas
principalmente en la configuración espacial del
centro y los impactos sociales que esto produjo.
Por lo anterior, se mantiene una memoria sobre
el centro que aporta conocimientos para construir
socialmente dichos espacios a través del tiempo,
en tanto que se hace una expresión respecto a lo
que fue y ya no es, es una modificación en las
formas, las prácticas y las representaciones, lo
que lleva a situar la zona en la actualidad.
“Siempre he estado aquí en el centro, aquí
nací, aquí crecí y todo, hay cosas que siempre
han estado aquí, son parte de la historia de la
ciudad, por ejemplo misión y catedral, es un
edificio, son más bien edificios que siempre
están con gente, pero la vista que ahora tienen,
ahora cuando se hizo peatonal la 16 (calle)
cambió la forma en cómo se ve…y no nomás
eso, en sí la forma en la que se ve el centro y
la calle como tal”(Hombre, 50 años residiendo
en El centro histórico).
“A mí me tocó desde muy joven esta idea
88

del centro como lugar de diversión, esta onda
de la vida nocturna de la zona…si lo ves con
esa idea de la diversión se puede decir que
esto ha sido algo que no se ha ido del todo, ha
tenido sus altibajos y aunque las mejoras que
han hecho para pues que se vea mejor en si el
centro son tardadas o muchos no las aprueban,
también es cierto que pues le da otros aires
al sector, porque pues hay más opciones de
este… caminar por ejemplo, eso cambia
todo, nunca ibas a pensar que ahora el lugar
donde este se daban algunos servicios…pues
prostitución pues para ser exactos, fuera ahora
una plaza que si tú vas por ejemplo una noche
de verano, la ves llena de mucha gente de
todas las edades, eso cambió todo aquí y todos
los que vivimos lo notamos rápido” (Mujer,
35 años residiendo en el centro histórico).
“Últimamente han hecho algunas mejoras
en el centro, tampoco no es que vaya muy
seguido, pero por lo menos una vez al mes me
gusta ir. Ese lugar siempre ha tenido gente por
alguna u otra razón siempre hay personas. Si
me pongo a pensar cómo era el centro hace
quince años por ejemplo, era un lugar sucio
y con no muy buena imagen, aunque tenía
algunos atractivos como el monumento a
Juárez, la ex aduana que siempre se vio como
un edificio distinto o la catedral entre algunos
otros que están ahí, pero recientemente han
cambiado cosas, quizá es porque se ve más
bonito que ves más personas en el centro,
inclusive ver actividades culturales sobre la 16
(calle peatonalizada en 2014) le da un sentido
diferente a la imagen del centro” (Hombre, 66
años viviendo en Ciudad Juárez).
“Si tu vienes por ejemplo un domingo o un
sábado al medio día o en la tardes, vas a ver
cómo la calle se utiliza de otro modo, antes
puros carros, la cantinas y los bares siguen
estando quizá ya no como antes, también
es cierto que es inseguro, aunque te diré que
el centro siempre ha tenido una famita de
inseguridad… si han cambiado las cosas eso
no se puede negar, aunque aún falta mucho por
hacer, por rescatar la historia de la ciudad que
está aquí… han cambiado cosas como te decía,
quizá ahora hay más oportunidad de apreciar el
centro porque hay espacios que antes no, quizá
pueda verse con mayor detalle eso que pues
hace diferente al centro del resto de la ciudad”
(Hombre, 52 años viviendo en Ciudad Juárez).
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�La reivindicación del paisaje urbano histórico a través del espacio público

Las configuraciones espaciales y sociales en el
centro: claves en una nueva percepción
La idea manifestada desde los actores participantes
sobre las configuraciones en el espacio tanto
físico como socialmente y los impactos en las
formas mediante las cuales este se utiliza en una
comparativa temporal, pone de manifiesto una
parte importante asignada a la idea del cambio en
esa zona. Se trata entonces de una percepción que se
articula con nuevos elementos que permiten trazar
otras perspectivas relacionadas a lo que es el centro,
en comparación con una apreciación previa de la
zona donde actualmente existe una convergencia en
la aceptación puntual de los cambios.
Esto conlleva a replantear aquello que
actualmente es aceptado socialemte en el centro,
lo reconocido por los entrevistados como parte
de las prácticas que de acuerdo a las condiciones
físicas que actualmente determinan el espacio
se vincula con eso. La convivencia en nuevos
espacios, la realización de eventos culturales y
las interacciones que mantienen con los otros,
permiten puntualizar en aquello que hace posible
entender esa representación de el centro a través
de lo expresado por los entrevistados, aludiendo
a “la objetividad que asegura el consenso sobre
el sentido de las prácticas, es decir, el acuerdo
entre el sentido práctico y el sentido objetivado,
en la producción de un mundo de sentido común”
(Bourdieu, 2008, pág. 94).
“Existe la posibilidad ahora de utilizar el
centro de otros modos que antes podríamos
decir eran más limitados. El hecho de contar
con alternativas de lugares donde estar o
realizar algunas actividades recreativas pues
de un modo u otro también permite poder estar
en contacto con los demás, o sea en pocas
palabras podemos estar caminando o viendo
alguna presentación musical un domingo
sobre la calle, antes para que eso sucediera
pues las opciones eran limitadas. Esto no
quiere decir tampoco que la zona sea segura
totalmente, pero al menos hay opciones para
tener otro tipo de actividades para la gente
en general, algo que en algún tiempo había
dejado de suceder” (Mujer, 48 años viviendo
en el centro histórico).
Asimismo, la constancia en la descripción
de los cambios acontecidos en la zona permite
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

considerar un impacto de importancia de estos
en la vida social y en las formas mediante las
cuales se percibe dicho espacio, destacando la
asignación de significados que se ven traducidos
en la concepción que se tiene de la zona en un
sentido positivo:
“Se han realizado algunos cambios que este
pues vienen a favorecer la imagen de la zona,
como todo hay gente en contra y gente a favor,
pero en lo general se han realizado algunas
modificaciones que pues si son importantes
para lo que viene siendo el centro, por la
imagen que se da y por la rehabilitación
que de algún modo se intenta hacer, aún
faltan muchas cosas claro está, pero las
intervenciones que han tenido lugar aquí pues
si aportan a que se aprecie de otra manera y
sobre todo que se vean personas en el centro,
que conviva la gente ahí” (Hombre, 35 años
viviendo en Ciudad Juárez).
“Podría decirse que hay una valoración
positiva respecto a los cambios que se han
dado en la zona, tanto en la recuperación de
espacios, la adecuación que han tenido así
como en la posibilidad de que tengan lugar la
convivencia de las personas en espacios que
eran prácticamente inexistentes en la zona…
esto además implica pensar que pueden
hacerse más y mejores cosas, o bien, que
pues pudieron hacerse mejor, sin embargo eso
no demerita el hecho de que han favorecido
a la condición que se tenía del centro que
generalmente era muy negativa” (Hombre, 44
años viviendo en Ciudad Juárez)
Bajo estas apreciaciones sobre las características
de usos y prácticas en la zona centro, la asignación
de una valoración positiva refiere a una articulación
dada entre las configuraciones en ese espacio y
las formas en las que se percibe a las personas
utilizando esos espacios, que en todo caso, permiten
tener lugares para estar, más allá de la dinámica de
flujo constante que pueda tener el centro asociado
como lugar de tránsito.
Los imaginarios urbanos en la valoración del
centro
Las formas mediante las cuales se describen
cambios y con ellos nuevas dinámicas en cuanto a
la ocupación y utilización de ciertos espacios en el
89

�Holguín Ávila

centro, permiten tener referentes de importancia
mediante los cuales se otorgan significados a ese
espacio. En lo que refiere a la construcción de los
imaginarios urbanos, los entrevistados perciben
y construyen el espacio socialmente a partir
de conocimientos adquiridos por sus propias
experiencias de vida, lo que conlleva a explorar
las condiciones que caracterizan las relaciones
de los sujetos con ese espacio que no deja de
ser público a través de las representaciones,
lo cognoscitivo, lo simbólico y en general del
espacio dotado de significados.
Al establecer la importancia de la experiencia
de los entrevistados y sus formas de comprender
el centro, se permite vislumbrar perspectivas
sobre la generación de imaginarios creados en
función de su experiencia en relación con ese
entorno de interacción social y físico permitiendo
en una primera aproximación, vincular con el
imaginario urbano lo simbólico y sus significados
en relación con este espacio.
Con anterioridad se ha manifestado lo referente
a las modificaciones acaecidas en un marco espacio
temporal dentro del centro, ya sean las prácticas,
los usos y la apreciación del propio centro lo que
ha dado pauta para obtener representaciones desde
los entrevistados sobre este, permitiendo establecer
nuevos símbolos dotados de significado, pues bien,
el centro dejó de ser lo que era para convertirse en
lo que es, un lugar para estar.
Sin embargo, al considerar el centro en su
generalidad como un referente simbólico, es
preciso aunar en los detalles que ello concierne,
pues la información obtenida permite establecer
que dentro de este existen múltiples elementos
significativos que se asocian a la experiencia
de los entrevistados, sus representaciones y sus
afectos del estar ahí y no en otro lugar, lo que
deriva en elementos simbólicos físicos y sociales.
En este sentido, en el centro se observan en una
primera aproximación, símbolos físicos particulares
que determinan el espacio, de tal modo, que se
encuentran elementos tangibles y reconocibles
que adquieren una importancia en particular, a
decir, la misión de Guadalupe, la ex aduana, plaza
de armas, catedral, la avenida Juárez y la avenida
16 de septiembre por mencionar algunos que se
encuentran como un referente significativo que
acompaña a las representaciones visuales del centro:
“cuando pienso sobre las cosas que hay en el
centro y que yo crea significativas, te puedo
90

decir que está la ex – aduana, la Juárez y
catedral, porque son cosas que además de que
siempre han estado aquí, yo las vi llenas de
vida, siempre con gente…aprendí la historia
de esos edificios porque mis papas me dijeron
que era parte de la historia de Juárez, entonces
desde muy temprana edad les di digamos
relevancia” (Hombre, 50 años residiendo en
el centro histórico).
“las cosas más significativas que puede
haber en el centro, es la ex - aduana, la misión
de Guadalupe y la ex - presidencia, por lo que
representan en la vida de Ciudad Juárez, porque
son cosas que siempre han sido importantes
para la ciudad y son de lo más relevante que
puede haber aquí, eso hace que uno sepa que
está en el centro y no en otro lado” (Hombre,
64 años residiendo en el centro histórico).
“Hay cosas que tienen una importancia
aunque mucha gente no sepa porque, o
sea sabes que son relevantes incluso hasta
porque se ven diferentes, es algo que si tú
tienes viniendo un tiempo al centro en algún
momento tuviste que haber visto…con el paso
de tiempo han cambiado, podría pues decirse
que para mejorar…esas cosas que han estado
aquí y que podría digamos dárseles valor
son la misión de Guadalupe por ejemplo,
la ex aduana, la ex presidencia, plaza de
armas inclusive más reciente la propia 16
de septiembre que vino pues a dar otra vista
al centro y si te detienes un poco mientras
caminas, te das cuenta que incluso catedral
o la ex aduana se ven diferentes, es como si
fuera una forma más atractiva de ver el centro,
de recorrerlo y como no, hasta darle una
importancia que quizá no le habías dado por
nunca detenerte a ver, ahora puedes hacer eso”
(Mujer, 38 años residiendo en Ciudad Juárez)
Es importante señalar que además del
reconocimiento de símbolos físicos particulares,
anteriormente se habló sobre nuevas dinámicas
surgidas en el centro, donde los elementos
físicos referenciados como relevantes forman
parte al integrarse en el conjunto de lo definido
como centro, por lo que las dinámicas sociales
que en ellos se generan o bien a sus alrededores
comprobadas a través de la observación, forman
parte de esas características intangibles pero
complementarias entre la relación de lo social y
el plano de lo físico, lo cual, se constituye como
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�La reivindicación del paisaje urbano histórico a través del espacio público

una reciprocidad necesaria para la asignación
de significados.
En este sentido, al ubicar elementos simbólicos
significativos en estructuras físicas en particular,
no reduce al imaginario urbano a un objeto,
sino que en todo caso, es a través del objeto,
que se manifiestan elementos inmediatos de
significado, encontrando en la imagen a través de
lo físico, elementos particulares que le permiten
a los individuos consolidar su imaginario. Por
lo anterior, la construcción de los imaginarios
urbanos en relación con el centro histórico de
Ciudad Juárez se constituye en este caso a partir
de la significación de elementos físicos y procesos
de interacción social que cobran importancia
en tanto que estos pueden generar referencias
sobre lo que es la zona, mismos que a su vez son
plenamente identificables y se caracterizan como
relevantes al momento de otorgar cualidades que
pueden ser descritas y valoradas.
Con ello, la relación entre lo social y lo urbano,
no sólo supone una interacción del individuo con
las características físicas del espacio que lo rodea,

sino que esas características han pasado de ser
componentes físicos del espacio, a símbolos que
refieren a las representaciones generadas de la zona
centro, donde de acuerdo a Salvador Salazar (2010),
las representaciones encuentran su manifestación
concreta en los relatos, pues éstos realizan la
transformación de los lugares en espacios, mismos
que además, en este caso, contiene elementos
suficientes para extrapolar el relato a su escenario
de vida actual, en donde dichos elementos, se ven
referidos a los componentes físicos que figuran
como vestigios urbanos que pueden dar un soporte
a la representación del espacio.
Es importante señalar que mediante la
relación de lo social con los componentes físicos
y las configuraciones espaciales del área, las
prácticas e interacciones que se generan en
relación con esos elementos tangibles determinan
esa otra parte intangible en la valorización de la
zona centro y que inclusive, se relaciona con las
formas mediante las cuales ahora este espacio de
la ciudad es recorrido (ver imagen 4).

Imagen 4. Sendas, hitos y nodos en la zona centro

Fuente: Elaboración propia

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

91

�Holguín Ávila

CONCLUSIONES: LA TRASCENDENCIA
DEL ESPACIO PÚBLICO EN LA
REIVINDICACIÓN DEL PAISAJE
URBANO HISTÓRICO
La relación de las dinámicas sociales y los
elementos físicos existente en el centro histórico
de Ciudad Juárez, ha permitido ubicar símbolos
dotados de significado determinados a través de las
configuraciones espacio – temporales acaecidas en
la zona centro.
En este sentido, la concepción del espacio como
una construcción social, remite a las configuraciones
acontecidas en este espacio y su impacto que
en las dinámicas sociales que entorno a dichas
configuraciones se han desarrollado, lo que también
implica un reconocimiento sobre las propias prácticas
de la zona y sus modificaciones a partir de esto.
Por ello, existen dinámicas que más allá de
caracterizar el centro como lugar de tránsito, de
comercio o de esparcimiento, le otorgan valor en
conjunto con los elementos físicos considerados
como simbólicos, pues estas dinámicas conforman
prácticas que se ven relacionadas con el carácter
significativo que representa lo denominado centro
histórico, en donde la implementación de ciertas
acciones que se traducen en creación de espacio
público, han generado nuevas percepciones que
resultan trascendentes en los actores considerados
para referir lo que es el centro.
Es importante señalar que la relación de lo
social y el medio construido desde la cual los
entrevistados asignan significados a determinados
elementos físicos que componen el área, tendría
que ver no sólo con la relevancia simbólica de
dichos elementos, sino también con las prácticas
e interacciones que se generan en relación a ellos,
los cuales, determinan esa otra parte intangible
en la relación de los social y lo físico en la zona
centro, en donde la generación de espacio público
finalmente consolida o amplía las prácticas que
ahí suceden, promoviendo otras formas de estar
en el lugar y por lo tanto de percibirlo.
La producción del imaginario urbano se genera
entonces a partir del proceso de asimilación del
espacio en relación a las experiencias generadas a
partir de las dinámicas de interacción articuladas en
relación a los componentes simbólico-significativos
ya mencionados y aquí, la posibilidad de los
actores en interactuar en y con el propio espacio,
se ve ampliada al introducir variantes que eran
inexistentes en la zona como la peatonalización de
92

calles o creación de plazas en lugares identificados
como riesgosos, que finalmente tienen repercusión
directa en las formas de reivindicar el paisaje
histórico en el centro.
Si bien las intervenciones generadas en
materia de espacio público dentro de la zona se
encuentran perfectamente delimitadas en áreas
específicas, las posibilidades que dichas zonas
generaron para propiciar nuevas experiencias
que finalmente son valoradas acorde a la
información proporcionada por los entrevistados
y corroborada por la observación en campo, han
ampliado las formas mediante los cuales la vida
pública en este espacio se ha desarrollado, pues
bien, no es entonces la relación que se tiene de los
elementos simbólicos como elementos estáticos
de contemplación, sino que estos han pasado a ser
parte interactiva del espacio público al constituirse
como elementos que potencializan los significados
dados a la zona, generando la identificación de
áreas como simbólicas y significativas por los
elementos físicos que las caracterizan y por las
prácticas que se generan.
En síntesis, las intervenciones generadas en la
zona centro en materia de espacio público, han
permito asignar valores positivos que conllevan
la parte física y social en el momento en que los
usuarios pueden interactuar en dicho espacio
bajo nuevas oportunidades de vivir el centro
en circunstancias que permiten la interacción
con los otros, pero también interactuar con ese
referente histórico que finalmente envuelve la
zona como parte del legado patrimonial más
importante para la ciudad. Aunque ciertamente
la zona centro presenta retrasos importantes
asociados principalmente a seguridad e imagen,
la generación de nuevos espacios públicos
supone una oportunidad, pero también un reto
para la integración del resto de la ciudad en una
zona que a escala urbana, había estado perdiendo
importancia de manera gradual. C
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Borja, J., &amp; Muxí, Z. (2000). El espacio público,
ciudad y ciudadanía. Barcelona: Electa.
Bourdieu, P. (2000). Poder, derecho y clases
sociales. España: Desclée de Brouwer.
Bourdieu, P. (2008). El sentido práctico. Madrid:
Editorial Siglo XXI.
Castañeda, A., &amp; García, J. (2007). Hábitat y
espacio público: el caso de los vendedores
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�La reivindicación del paisaje urbano histórico a través del espacio público

informales en el espacio público físico de
Bogotá. Bogotá: Alcaldía Mayor.
Castoriadis, C. (1985). La institución imaginada de
la sociedad. Barcelona: Tusquets Editores.
Contreras Delgado, C. (2006). El trabajo
doméstico en la construcción del espacio
privado (entre las prácticas espaciales y el
espacio vivido). En C. Contretas Delgado,
&amp; B. Narváez Tijerina, La experiencia de
la ciudad y el trabajo como experiencia
de vida (págs. 113-134). Tijuana: P y V
Editores.
De Certeau, M. (2000). La invención de lo cotidiano
I. Artes de hacer. (A. Pescador, Trad.) México,
D.F.: Universidad Iberoamericana. Instituto
Tecnológico y de Estudios Superiores de
Occidente.
Gorelik, A. (2004). Miradas sobre Buenos Aires,
historia, cultura y crítica urbana. Buenos
Aires: Editorial Siglo XXI.
Güell, P., Frei, R., &amp; Palestini, E. (2009). El
enfoque de las prácticas: un aporte a la
teoría del desarrollo. Polis, Revista de la
Universidad Bolivariana, 63-94.
Habermas, J. (2006). Entre naturalismo y religión.
Barcelona: Paidós.
IMIP. (21 de 05 de 2019). Instituto Municipal de
Investigación y Planeación. Obtenido de
http://imip.org.mx/Proyectos/Planes
Lalan, J. L. (2011). El paisaje urbano histórico:
modas, paradigmas y olvidos . Ciudades,
15-38.
Lindón, A. (2007a). Los imaginarios urbanos
y el constructivismo geográfico: los
hologramas espaciales. Revista Eure, 37 39.
Louiset, O. (2001). Les villes invisibles,
L’informationgéographique. Citado por
Lindón, Alicia (2007a)." Los imaginarios
urbanos y el constructivismo geográfico:
los hologramas espaciales” Revista Eure,
31-46.
Neira, H. (2007). La naturaleza del espacio
público. Una visión desde la filosofía. En O.
Segovia, Espacios públicos y construcción
social (págs. 29-40). Santiago de Chile:
Ediciones SUR.
Salazar, S. (2010). Representaciones territoriales.
En E. Meza Carpio, Relatos de la memoria.
La erosión del Centro Histórico en la ciudad
fronteriza. Ciudad Juárez: Universidad
Autónoma de Ciudad Juárez.
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

Sepúlveda, S. (2017). Estado del arte sobre
centros históricos en ciudades mexicanas.
En A. Pineda, &amp; M. Velasco, Ciudades y
centros históricos: los retos de la vivienda
y la habitabilidad. Volumen 1 (pág. 179).
133-167: Universidad Nacional Autónoma
de México.
Silva, A. (1992). Imaginarios urbanos. Bogotá y
Sao Paulo: cultura y comunicación urbana
en América Latina. Bogotá: Tercer mundo
editores.
Sorkin, M. (2004). Variaciones sobre un parque
temático: la nueva ciudad americana y el
fin del espacio público. España: Gustavo
Gili.
UNESCO. (2011). Actas de la Conferencia General,
36ª reunión. Conferencia General (pág. 218).
París: Organización de las Naciones Unidas
para la Educación, la Ciencia y la Cultura.

93

�Requerimientos de diseño ambiental al interior de los
edificios en México
Environmental design requirements for Indoor Environmental Quality in Mexico
Recibido: abril 2019
Aceptado: septiembre 2020

Silverio Hernández Moreno1

Resumen

Abstract

El objetivo fue la revisión y análisis de
normatividad mexicana acerca de Calidad
Ambiental al Interior de los Edificios que fuera
equivalente a las normas estadounidenses que
se solicitan durante el proceso de certificación
LEED® v4, con el propósito de certificar edificios
en México. La metodología se resume en la revisión
de normas mexicanas que tuvieran equivalencia
con la estadounidense y en concordancia con sus
contenidos, su rigor de aplicación y su vigencia.
Como resultado, se obtuvo que en la mayoría de
los requerimientos solicitados por la categoría de
Calidad Ambiental al Interior de las Edificaciones
no hubo equivalencia entre normas, y por tanto se
concluye, en lo general, que mientras las normas
mexicanas no sean lo suficientemente completas
para aplicación en este tipo de modelos o sistemas
de clasificación ambiental en edificios, se seguirá
cumpliendo con las normas estadounidenses o
de ISO siempre y cuando tengan una adecuada
adaptación al contexto mexicano por parte de los
proponentes.

The objective was the review of Mexican
regulations regarding to Indoor Environmental
Quality that were equivalent to the American
standards requested during the LEED® v4
certification process, with the purpose of
certifying buildings in Mexico. The methodology
summarized in revision of Mexican standards that
have equivalence with the United States norms
and in accordance with its contents, its application
rigor and its validity. As a result, in most of the
requirements requested by the category of Indoor
Environmental Quality there was no equivalence
between standards. Therefore, it is concluded while
the Mexican standards are not complete enough
to application in this type of models or systems
of environmental classification in buildings, will
continue to comply with US standards as long as
they have an adequate adaptation to the Mexican
context by the proponents

Palabras Clave:

Keywords:

Indoor environmental quality; LEED®
Certification; environmental classification systems

Calidad ambiental al interior; Certificación LEED®;
sistemas de clasificación ambiental

1
Nacionalidad: mexicano; Doctor en Arquitectura; adscripción: profesor investigador de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad Autónoma del Estado de México; e-mail: silverhm2002@yahoo.com.mx

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

95

�Hernández Moreno

1. INTRODUCCIÓN
Actualmente existen alrededor del mundo,
numerosos modelos y sistemas de clasificación
ambiental2 para el diseño y construcción de
edificios, tales como LEED® (Estados Unidos),
BREEAM® (Reino Unido), Green Mark®
(Singapur), Green Star® (Australia) etc., que
pueden o no adaptarse a la forma del quehacer
arquitectónico en cualquier país del mundo, es
decir, a la aplicación propiamente de criterios
arquitectónicos, de materiales y sistemas
constructivos propios de una región o localidad
(Awadh, 2017; Abreu, Freitas y Zhang, 2018; Shan
y Hwang, 2018).
Todos estos modelos o metodologías de diseño
ambiental de edificios surgieron con la intención
principal de reducir los impactos ambientales
de los edificios durante todo su ciclo de vida
(Alwisy, BuHamdan y Gül, 2018; Shan y Hwang,
2018), sobre todo por la cuestión de consumos
de energías de origen fósil. Al mismo tiempo
se fue incorporando la necesidad de proveer un
adecuado ambiente al interior de los inmuebles
que incluyera: confort térmico, confort lumínico,
confort visual, confort acústico y control de malos
olores, también para aumentar la plusvalía del
inmueble y mejorar la toma de las decisiones de los
actores involucrados en los proyectos (Sunderland
y Butterworth, 2016), lo que desde el principio, en
las versiones del modelo de LEED® se ha tomado
de manera muy puntual y en concordancia con
normatividad vigente relacionada a los temas de
confort al interior de los inmuebles.
LEED® es un modelo de clasificación ambiental
de edificios, que permite a través de 8 categorías
de diseño sustentable, diseñar, construir, operar
y mantener diversos tipos de edificios acordes
a normatividad referente al control de aspectos
ambientales, económicos y sociales. LEED®
tiene la finalidad de certificar ambientalmente
cualquier edificio, pero el modelo puede ser
empleado también con propósitos de servir como
una guía de diseño de “buenas prácticas3” (Jalaei
y Jrade, 2015) en las disciplinas de Arquitectura y
Construcción en todo el mundo.

Las 8 categorías que conforman LEED® v44
(USGBC, 2014), son:
1. Ubicación y transporte
2. Sitios sustentables
3. Uso eficiente del agua
4. Energía y atmósfera
5. Materiales y recursos
6. Calidad ambiental al interior del edificio
7. Innovación
8. Prioridad regional
El sistema de clasificación de LEED® se
estructura entonces en estas categorías y cada
categoría contiene una serie de pre-requisitos y
requisitos de diseño ambiental en edificios que se
deben cumplir bajo un determinado propósito cada
uno (USGBC, 2014). El máximo puntaje por el
total de las categorías que se puede cumplir son
110 puntos, habiendo 4 distintas certificaciones
según su puntaje:
•
De 40 a 49 puntos se da un certificado
básico
•
De 50 a 59, plata
•
De 60 a 79, Oro
•
De 80 a 110, Platino.
El objetivo principal de este trabajo es
hacer una revisión exhaustiva de normatividad
mexicana y de literatura científica acerca de la
Calidad Ambiental al Interior de los Edificios que
sea equivalente a las normas estadounidenses que
se solicitan durante el proceso de certificación
LEED® v4, con el propósito de certificar edificios
ambientales en México.
El presente artículo, además de esta introducción,
consta de una sección de metodología donde
se explica de manera concisa cómo se realizó
la investigación para alcanzar el objetivo;
posteriormente la sección de resultados arrojó
una tabla en la que se organizaron los principales
hallazgos en materia de revisión de normas y
literatura científica correspondiente al tema
central de Calidad Ambiental al Interior de
las Edificaciones para el cumplimiento de los
requerimientos solicitados por el modelo LEED®
durante el proceso de certificación; finalmente se
emitieron las principales conclusiones respecto a
los resultados obtenidos.

2
Sistema de clasificación ambiental, entendido como un modelo o metodología que ordena y sistematiza una serie de categorías de tipo
ambiental para algún fin, en este caso para certificaciones ambientales en edificios.
3
“Buenas prácticas” entendidas como prácticas de tipo sustentable, con énfasis en lo ambiental.
4
v4 se refiere a la versión del modelo o metodología de LEED®.

96

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Requerimientos de diseño ambiental al interior de los edificios en México

Cabe señalar que el presente trabajo no se
trata de describir los puntajes ni los niveles de
certificación que se pueden obtener a través
del modelo, sino que se enfoca solamente a las
siguientes preguntas básicas:
¿Cómo podemos emplear el modelo LEED®
v4 con el fin de mejorar y certificar la calidad
ambiental al interior de edificios en proyectos
de diseño y construcción en México? Por tanto,
la pregunta principal sería: ¿Cuáles normas
mexicanas deben elaborarse o ajustarse para
alinearse al modelo LEED®?
Por consecuencia de estas preguntas básicas, se
podrá conocer de manera detallada qué normatividad
(tanto mexicana como estadounidense) se debe
cumplir en la solicitud de certificación a través de
LEED® v4, incluyendo su fuente principal para
consulta y revisión.
2. METODOLOGÍA
El enfoque del presente trabajo es desde la
perspectiva del arquitecto y constructor; la
investigación es esencialmente una revisión de
literatura científica, básicamente de normas técnicas
que dan cumplimiento a diversos requisitos de
diseño para obtener una certificación ambiental de
edificios en México, mediante el modelo LEED®
de Estados Unidos de América, el cual es el de
mayor uso y prestigio en el mundo.
El objeto de estudio, fue concretamente, las
normas técnicas, las cuales y a través de una
revisión y análisis cuantitativo y cualitativo de su
contenido, aplicabilidad, vigencia y compatibilidad
entre normas, se pudo determinar la equivalencia
entre las normas estadounidenses con las normas
mexicanas, de la siguiente manera:
1. Se determinó el contexto geográfico de
aplicación para el caso mexicano.
2. Con base a la versión 4 (v4) de LEED®
referente a diseño y construcción de edificios se
definieron los requerimientos (pre-requisitos y
requisitos) de diseño y construcción únicamente
para la categoría Calidad Ambiental al Interior
(EQ por sus siglas en inglés).
3. De cada requerimiento de diseño
ambiental se buscó la equivalencia de la normativa
mexicana en correspondencia con la normativa
estadounidense señalada en cada requerimiento a
través de una revisión exhaustiva de literatura tanto
impresa como electrónica de normas mexicanas.
4. Se analizó en interpretó la equivalencia
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

de la norma mexicana por la estadounidense
para aplicación a proyectos en México, de
acuerdo principalmente con sus contenidos,
rigor de aplicación, vigencia y compatibilidad
de aplicación. Se determinó también cómo
se puede asegurar el cumplimiento en la
aplicación de las normas.
Finalmente se identificaron en qué casos
existieron o no existieron equivalencias de
normas mexicanas (tabla 1) para ver la posibilidad
de aplicar la norma estadounidense o alguna
internacional como ISO igualmente equivalente
y estricta. Se mencionó cómo se debe asegurar el
cumplimiento en la aplicación de las normas.
3. RESULTADOS
El contexto geográfico para la aplicación del
modelo de LEED® v4 corresponde para el
presente estudio a toda la república mexicana,
tomando en consideración que las normas
encontradas como equivalentes a las de Estados
Unidos pueden aplicarse para todo México,
porque son de índole federal.
Los requerimientos (pre-requisitos y requisitos)
de diseño y construcción para la categoría Calidad
Ambiental al Interior (EQ por sus siglas en inglés)
correspondientes al modelo LEED® v4, están
descritas en la columna 1 de la tabla 1, incluyendo
la equivalencia de la normativa mexicana (columna
5) y la de ISO (columna 6) en correspondencia con
la normativa estadounidense (columna 4) señalada
en cada requerimiento. Vea por favor también la
sección de referencias para un mayor detalle sobre
las normas técnicas y sus fuentes. (Ver tabla 1 en
las páginas siguientes)
Tabla 1. Requerimientos de diseño ambiental
para la categoría de Calidad Ambiental al
Interior de los Edificios según el modelo
LEED® v4
Fuente: resultados obtenidos de la revisión de
literatura basada principalmente en: USGBC,
2014; Secretaría de Economía, 2013; Diversas
fuentes de ASHRAE, Normas Oficiales Mexicanas
e ISO. Por favor vea la sección de -Referenciaspara mayores detalles

97

�Hernández Moreno

98

Establecer estándares mínimos de calidad del aire al interior.

Propósito

Prevenir la exposición al humo de tabaco a los
ocupantes del edificio.

2. Control del humo ambiental del tabaco
(pre-requisito obligatorio)

1. Desempeño mínimo de la calidad del aire al interior (pre-requisito obligatorio)

Requerimiento

Requisitos y
recomendaciones
de diseño

Normas que
atender (USA)

Equivalencia en México

Espacios
ventilados
mecánicamente

ASHRAE 62.12010, Sections
4 through 7,
Ventilation for
Acceptable
Indoor Air
Quality
(ASHRAE,
2010).

No hay equivalencia como
tal pero parcialmente están
las normas: Norma Oficial
Mexicana NOM-031STPS-2011, ConstrucciónCondiciones de Seguridad y
Salud en el Trabajo (Secretaria
del Trabajo y Previsión Social,
2011); NOM-023-ENER-2010
(Eficiencia energética en
acondicionadores
de aire tipo dividido)
Secretaría de Energía (2010).

ISO 16814:2008
(Building environment
design -- Indoor air
quality -- Methods of
expressing the quality
of indoor air for human
occupancy). ISO (2008).

Espacios con
ventilación natural
o espacios mixtos:
determinando
apertura mínima
para aire exterior.

ASHRAE 62.12010 (ASHRAE,
2010); figura 2.8
CIBSE; sección
4 de ASHRAE
62.1-2010

No hay equivalencia, pero
parcialmente está la norma:
Norma Oficial Mexicana
NOM-031-STPS-2011,
Construcción-Condiciones
de Seguridad y Salud en
el Trabajo (Secretaría de
Energía, 2010).

ISO 16814:2008
(Building environment
design -- Indoor air
quality -- Methods of
expressing the quality
of indoor air for human
occupancy), ISO (2008).

Monitoreo en
ambos casos

ASHRAE 62.12010

No hay equivalencia, pero
parcialmente está la norma:
Norma Oficial Mexicana
NOM-031-STPS-2011,
Construcción-Condiciones
de Seguridad y Salud en el
Trabajo.

ISO 16814:2008 (Building
environment design -- Indoor
air quality -- Methods
of expressing the quality
of indoor air for human
occupancy).

Para centros de
salud (espacios
ventilados
mecánicamente).
Para espacios con
ventilación natural
usar ASHRAE
62.1-2010; figura
2.8 CIBSE.

Sección 7 de
ASHRAE 1702008 (Ventilation
of Health Care
Facilities), ASHRAE
(2008); 2010
FGI Guidelines
for Design and
Construction
of Health Care
Facilities, tabla 2.12; ASHRAE 62.12010; secciones: 6,
7 y 8 de ASHRAE
170-2008.

No hay equivalencia,
pero parcialmente está
la norma: Norma Oficial
Mexicana NOM-031STPS-2011, ConstrucciónCondiciones de Seguridad
y Salud en el Trabajo.

ISO 16814:2008
(Building environment
design -- Indoor air
quality -- Methods of
expressing the quality
of indoor air for human
occupancy).

Monitoreo en
ambos casos

ASHRAE 62.12010

Prohibir fumar dentro del edificio; prohibir
fumar dentro del edificio excepto en zonas
reservadas a fumadores ubicadas al menos
a 7.5 mts de toda entrada, entrada de aire
exterior y ventana operativa; y prohibir
fumar fuera del límite de la propiedad en
espacios usados para fines de negocios. Debe
haber carteles a menos de 3 mts de todas las
entradas del edificio que indiquen la política
de no fumar. Sellado de puertas y ventanas
exteriores para asegurar un aislamiento
efectivo del aire interno con el externo;
sellar todas las puertas entre unidades y
pasillos comunes; minimizar las vías no
controladas de transferencia de humo y otros
productos contaminantes, tales como ductos
de instalaciones, entrepisos, techos, pisos,
aperturas de suministros bajantes de basura o
ropa sucia, huecos de ascensores o conductos
de correo, etc.

"

No hay equivalencia,
pero hay en México un
Reglamento de la Ley
General para el Control
del Tabaco, donde se hace
referencia a evitar fumar al
interior de los edificios.

Norma ISO

"

ISO 16814:2008
(Building environment
design -- Indoor air
quality -- Methods of
expressing the quality
of indoor air for human
occupancy).

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Espacios que faciliten la comunicación a través de un diseño acústico efectivo.

3. Desempeño Acústico mínimo (pre-requisito obligatorio)

Requerimientos de diseño ambiental al interior de los edificios en México

1. Ruido de
fondo de los
sistemas de aire
acondicionado
(máximo 40
dBA).

1. Sección 1,
anexo A.1 de
la norma ANSI
S12.60-2010
(ANSI, 2010);
cap. 48 del
2011 HVAC
Applications
ASHRAE
Handbook; Noise
and Vibration
Control; norma
AHRI 885-2008
(AHRI, 2008).

No hay una equivalencia
como tal, pero hay un
apéndice informativo
13, Recomendaciones
acústicas, en la norma
mexicana NMX-AA164-SCFI-2013 sobre
Edificación sustentableCriterios y requerimientos
ambientales mínimos,
(Secretaría de Economía,
2013).

ISO 12354-1:2017 (ISO,
2017a).

2. Ruido
exterior:
implementar
medidas de
tratamiento
acústico para
mínimizar
intrusión sonora
de fuentes
externas,
procurando
mantener al
interior en horas
pico de ruido un
máximo de 60
dBA.

Clasificando el
ruido exterior
en A, B, C o
D; Tabla A1.2a
2010 de las FGI
Guidelines,
Categorization
of Health care
Facility Sites by
Exterior Ambient
Sound y la tabla
1.3-1 de 2010
SV Guidelines;
en categorías B,
C y D atender
a ASTM E966
Standard
Guide for Field
Measurements
of Airbone
Sound Insolation
of Buildings
Facades and
Facade Elements,
(ASTM, 2010).

No hay una equivalencia
como tal, pero hay un
apéndice informativo
13, Recomendaciones
acústicas, en la norma
mexicana NMX-AA164-SCFI-2013 sobre
Edificación sustentableCriterios y requerimientos
ambientales mínimos.

ISO 12354-2:2017 (ISO,
2017b).

3. Tiempo de
reverberación:
incluir acabados
que absorban
suficientemente el
ruido para cumplir
con la sección 1 de la
norma ANSI S12.602010 Acoustical
Performance
Criteria. Confirmar
que la superficie total
de paneles acústicos
de paredes, acabados
de cielorrasos supere
la superficie total
del techo de los
espacios (excluyendo
lámparas, difusores
y rejillas); y que los
materiales contengan
un coeficiente de
reducción de ruidos
(NRC por sus siglas
en inglés) de 0.7 o
superior para que
puedan ser incluidos
en el cálculo).

ANSI S12.602010 Acoustical
Performance
Criteria;
NRC-CNRC
Construction
Technology
Update N°
51, Acoustical
Design of
Rooms for
Speech (2002).

No hay una equivalencia
como tal, pero hay un
apéndice informativo
13, Recomendaciones
acústicas, en la norma
mexicana NMX-AA164-SCFI-2013 sobre
Edificación sustentableCriterios y requerimientos
ambientales mínimos.

ISO 12354-2:2017

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

99

�100

Mejorar el confort de la calidad del aire de los ocupantes.

4. Estrategias avanzadas de calidad de aire

Hernández Moreno

Opción 1.
Estrategias
avanzadas de
calidad de aire;
Ventilación
mixta: a)
Sistemas de
control de
contaminantes
de ingreso; b)
Prevención de la
contaminación
cruzada en
el interior; c)
Filtración; d)
cálculos de
diseño de la
ventilación
natural; e)
cálculos de
diseño de modo
mixto.

c) Un valor 13
o superior de la
norma: ASHRAE
52.2-2007 (Method
of
Testing General
Ventilation AirCleaning Devices
for
Removal Efficiency
by Particle Size)
(ASHRAE (2007);
d) Sección 2.4 de
marzo de 2005 de
Applications manual
AM10, Natural
Ventilation in Non
domestic Buildings
de la Chartered
Institution of
Building Services
Engineers (CIBSE)
(CIBSE, 2005); e)
Cálculos de diseño
mixto (CIBSE
Application Manual
13-2000, Mixed
Mode Ventilation).

No hay equivalencia en
México.

ISO 16890-4:2016
Air filters for general
ventilation — Part 4:
Conditioning method to
determine the minimum
fractional test efficiency,
ISO (2016a), ISO,
(2016b).

Opción 2. Estrategias
adicionales de
calidad de aire:
en espacios con
ventilación mecánica:
a) Prevención de la
contaminación del
exterior; b) aumento
de la ventilación;
c) monitoreo
del di óxido de
carbono; d) control
y monitoreo de
fuentes adicionales.
En espacios con
ventilación natural:
a) Prevención de
la contaminación
exterior; b) control y
monitoreo de fuentes
adicionales; cálculos
de ventilación
natural "habitación
a habitación". En
espacios con modo
mixto: a) Prevención
de la contaminación
exterior; b) aumento
de la ventilación;
c) control y
monitoreo de
fuentes adicionales;
d) cálculos de
ventilación natural
"habitación a
habitación".

a) Prevención de
la contaminación
exterior National
Ambient Air
Quality Standards
(NAAQS); b)
aumento de
la ventilación
(aumentar tasas de
ventilación al menos
un 30 %, ASHRAE
62.1-2010; figura
2.8 CIBSE; sección
4 de ASHRAE
62.1-2010; c)
monitoreo del di
óxido de carbono,
calculando los
puntos de consigna
con ASHRAE
62.1-2010, apéndice
C; d) control y
monitoreo de fuentes
adicionales (hacer
un plan de control y
monitoreo de fuentes
de contaminación
adicional y utilizar
sensores específicos
para su control;
e) Cálculos de
ventilación natural
("habitación a
habitación"), CIBSE
AM10, sección 4,
Design calculations
para predecir que
las corrientes de
aire "habitación
a habitación"
suministrarán una
ventilación natural
eficiente.

No hay equivalencia como
tal, pero parcialmente está
la Norma Oficial Mexicana
NOM-031-STPS-2011,
Construcción-Condiciones
de Seguridad y Salud en el
Trabajo.

ISO 16814:2008
(Building environment
design -- Indoor air
quality -- Methods of
expressing the quality
of indoor air for human
occupancy).

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Reducir las concentraciones de productos químicos contaminantes que dañen la calidad del aire al interior.

5. Materiales de baja emisión

Requerimientos de diseño ambiental al interior de los edificios en México

Control de
emisiones de
Compuestos
Orgánicos
Volátiles (VOC
por sus siglas en
inglés). El umbral
de cumplimiento
de emisiones VOC
va de 90 % al 100
% dependiendo
de la categoría
de materiales y
acabados. Deben
hacerse pruebas
de los productos
del edificio de
acuerdo con el
Standard Method
V1.1-2010 del
Departamento de
Salud Pública de
California (CDPH
por sus siglas en
inglés), empleando
escenarios de
exposición que
procedan. Las
declaratorias del
fabricante debe
indicar el rango
total de VOC a los
14 días; además
para pinturas y
revestimientos de
aplicación húmeda
se debe cumplir
con: California Air
Resources Board
(CARB) 2007;
Suggested Control
Measure (SCM)
for Architectural
Coatings o la
norma 1110
(2011) del South
Coast Air Quality
Management
District; para
adhesivos y
sellantes la norma
1168 de South
Coast Air Quality
Management
District.

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

Sistemas de
mobiliario
7.6.1 y 7.6.2 de
ANSI/ BIFMA
e3-2011
(BIFMA, 2011);
Declaraciones
del fabricante
directrices de
CDPH SM V1.1
-2010, sección
8, certificadas
por la guía ISO
65; laboratorios
acreditados por
ISO/IEC 17025
(ISO, 2012);
contenido VOC
ASTM D2369- No hay equivalencia en
10 (ASTM,
México.
2015); ISO
11890 parte
1 o ASTM
D6886 -03 o
ISO 11890
parte 2; madera
compuesta
California
Air Resources
Board;
Airborne
Toxic Measure
to Reduce
Formaldehyde
Emissions from
Composite
Woods Products
Regulation.

ISO 11890 (ISO, 2006);
ISO 65; ISO/IEC 17025;
ISO 16000-3: 2010;
ISO 16000: 6-2011; ISO
16000-9: 2006 y la ISO
16000-11: 2006.

101

�6. Plan de gestión de la calidad del aire interior del edificio

Minimizar los problemas de calidad del aire al interior del edificio asociados con la
construcción y renovación más mantenimiento del inmueble.

7. Evaluación de la Calidad del Aire al Interior

Mejorar la calidad del aire al interior durante la construcción y durante la ocupación
del edificio.

Hernández Moreno

102

Durante la
construcción: cumplir
con las directrices
del capítulo 3, del
IAQ Guidelines for
Occupied Buildings
Under Construction,
segunda Edición
2007 (SMACNA,
2008); ANSI/
SMACNA 008-2008
de la Sheet Metal
and Air Conditioning
National Contractors
Association
(SMACNA).
Materiales
particulados; VOC;
Emisiones exteriores
cumplir con NIOSH
Asphalt Fume
Exposures during the
application of Hot
Asphalt to Roof
(2003-112)
(Department
of Health and
Human Services
2003). Tabaco;
ruido y vibración
(BS5228) British
Standards Institution
(2008); Control de
infecciones (FGI
2010 Guidelines
for Design and
Construction
of Health Care
Facilities) Facility
Guidelines Institute
(2010).

ASHRAE
52.2-2007;
Guidelines
for Occupied
Buildings
Under
Construction,
segunda
Edición
2007; ANSI/
SMACNA 008No hay equivalencia en
2008 de la Sheet
México.
Metal and Air
Conditioning
National
Contractors
Association;
BS5228; FGI
2010 Guidelines
for Design and
Construction
of Health Care
Facilities.

ISO 16814:2008
(Building environment
design -- Indoor air
quality -- Methods of
expressing the quality
of indoor air for human
occupancy).

Mejorar la
calidad del
aire al interior
a través del
control de las
concentraciones
máximas de
los productos
tomando en
cuenta los
métodos
y normas
especificadas.

Formaldehido:
ASTM D5197
ASTM (2016);
EPA TO-11
(Environmental
Protection Agency,
2015). o EPA
Compendium
Method IP-10;
Partículas PM 10:
EPA Compendium
Method; Ozono:
ASTM D514902; Compuestos
Orgánicos Volátiles:
EPA TO-1, TO5, TO-17 o EPA
Compendium
Method; Productos
químicos
ennumerados en la
norma del Estado
de California
(CDPH) Standard
method v1.1, tabla
4-1, excepto el
Formaldehido:
ASTM D5197;
EPA TO-1, TO-15
y TO-17; monóxido
de carbono (CO):
EPA Compendium
Method IP-3.

Formaldehido: ISO
16000-3 (ISO, 2011a);
Partículas PM 10: ISO
7708 (ISO, 1995); Ozono:
ISO 13964 (ISO, 1998);
Compuestos Orgánicos
Volátiles: ISO 16000-6
(ISO 2011b); Productos
químicos enumerados
en la norma del Estado
de California (CDPH)
Standard method v1.1,
tabla 4-1, excepto el
Formaldehido: ISO
16000-3 y 16000-6;
monóxido de carbono
(CO): ISO 4224.

No hay equivalencia en
México.

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Mejorar el confort térmico para promover la productividad de las actividades que se
realicen y mejorar el bienestar de las personas al interior.

Cumplir con
la norma
ASHRAE 552010 (ASHRAE
2017); y se
recomienda
utilizar
controladores
térmicos
generales
pero también
individuales y
por zona con el
fin de ajustar
el ambiente
local o parcial
del edificio de
al menos la
temperatura
del aire, la
temperatura
radiante, la
velocidad
del aire y
la humedad
(utilizando
termostatos
individuales
para su control).

Mejorar tanto el bienestar de los ocupantes como la productividad de las actividades, a
través de iluminación de alta calidad.

9. Iluminación artificial

8. Confort térmico

Requerimientos de diseño ambiental al interior de los edificios en México

Opción 1.
Controladores
de iluminación.
Proporcionar al
menos el 90 %
de los espacios
de ocupantes
individuales
controladores
de iluminación
para adaptarlas a
sus actividades
específicas;
Opción 2. Calidad
de la iluminación:
Utilizar
dispositivos
que atiendan a
adecuados niveles
de: luminosidad,
índice de
reproducción
cromática, vida
nominal de las
fuentes de luz,
limitar iluminación
superior directa,
umbrales de
reflectancia
incluyendo el
mobiliario si este
está incluido en el
proyecto, relación
de iluminancia
promedio tanto en
techos como en
paredes

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

ASHRAE 552010 (Thermal
Comfort
Conditions
for Human
Occupancy.

No hay equivalencia
en México como tal
pero se pueden emplear
normas relacionadas
a este punto, como:
NOM-008-ENER-2001
(Eficiencia energética en
edificaciones,
envolvente de edificios no
residenciales) (Secretaría
de energía, 2001);
NOM-018-ENER-2011
(Aislantes térmicos
para edificaciones),
Eficiencia energética en
edificaciones.
Envolvente de edificios
para uso
habitacional).

ISO 7730: 2005
(Ergonomía del ambiente
térmico) ISO (2005);
CEN EN 15251: 2007
(Parámetros del ambiente
interior para el diseño y
evaluación de la eficiencia
energética de edificios,
incluyendo la calidad
del aire, condiciones
térmicas, iluminación y
ruido, sección A2).

ASHRAE 90.12016: Power
and Lighting,
ASHRAE
(2016).

NOM-025-STPS-2008
(Condiciones de
iluminación en los centros
de trabajo); y
cumplimiento de:
NOM-007-ENER-2004
(Secretaría de Energía,
2014),
NOM-013-ENER-2004,
NOM-028-ENER-2010,
NOM-017ENER/SCFI-2008 y
NOM-064-SCFI-2000,
NOM-025-STPS2008.

ISO 7730: 2005
(Ergonomía del ambiente
térmico); CEN EN 15251:
2007 (Parámetros del
ambiente interior para el
diseño y evaluación de
la eficiencia energética
de edificios, incluyendo
la calidad del aire,
condiciones térmicas,
iluminación y ruido,
sección A2) (British
Standards Institution,
2007).

103

�10. Iluminación natural

Mejorar la iluminación al interior del edificio a través de la iluminación natural para
reducir el consumo de energía artificial.

Opción 1.
Simulación por
computadora
de la autonomía
del espacio con
iluminación
natural y su
exposición a
la luz solar
de manera
anual; Opción
2: Realizar
cálculos de la
iluminancia de
los espacios
interiores;
Opción 3:
Medición de
los niveles de
iluminancia de
las superficies
de iluminación
natural,
regularmente
iluminadas de
acuerdo a un
calendario de
medidas de
iluminancia.

11. Desahogo visual o vistas de calidad

Conectar a ocupantes del edificio con el entorno exterior mediante vistas de calidad.

Hernández Moreno

Procurar una
línea directa de
visión hacia el
exterior a través
de las ventanas
en al menos un
75 % del total
de la superficie
ocupada;
Visión clara
del exterior no
obstaculizada;
vistas en
diversas
direcciones, que
incluyan flora,
fauna, cielo,
movimiento,
objetos bien
definidos y
vistas libres. El
uso de patios
interiores se
puede realizar
hasta un límite
del 30 % de las
necesidades de
desahogo visual.

104

NOM-025-STPS-2008
(Condiciones de
iluminación en los centros
de trabajo); y
cumplimiento de: NOM007-ENER-2004,
NOM-013-ENER-2004,
NOM-028-ENER-2010,
NOM-017ENER/SCFI-2008 y
NOM-064-SCFI-2000,
NOM-025-STPS2008.

ASHRAE 90.12016: Power
and Lighting.

ANSI/
ASHRAE/IES
STANDARD
90.1-2010
Energy
Standard for
Buildings
Except LowNo hay equivalencia.
Rise Residential
Buildings
Windows and
offices: a study
of office worker
performance
and the indoor
environment.

ISO/WD 20734
Building Enviroment
Design -- Daylighting
design procedure for
indoor visual environmen;
ISO 10916:2014
Calculation of the impact
of daylight utilization on
the net and final energy
demand for lighting;
CEN EN 15251: 2007
(Parámetros del ambiente
interior para el diseño y
evaluación de la eficiencia
energética de edificios,
incluyendo la calidad
del aire, condiciones
térmicas, iluminación y
ruido, sección A2).

ISO/WD 20734
Building Environment
Design -- Daylighting
design procedure
for indoor visual
environment.

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Mejorar el confort acústico de los ocupantes y promover la productividad al interior de las actividades.

12. Desempeño acústico

Requerimientos de diseño ambiental al interior de los edificios en México

Cumplir con los
requisitos en
todos los espacios
ocupados sobre
ruido de fondo del
Aire acondicionado
y Calefacción si
es el caso; con el
aislamiento acústico;
con el tiempo de
reverberación
y el refuerzo y
enmascaramiento
del sonido. Utilizar
para las mediciones
de nivel de ruido
conforme a ANSI
S1.4. Diseñar las
instalaciones de
manera que cumplan
con las secciones
de la tabla 1.2-3
de Design Criteria
for MinimumSound
Isolation
Performance
Between Enclosed
Rooms, y la tabla
1.2-4 Speech Privacy
for Enclosed Room
and Open Plan
Spaces (2010, FGI
Guidelines y 2010
SV Guidelines.
Cumplir con las
secciones 1.2-6, 1.5
y 1.2-6.1.6 2010 de
FGI Guidelines y
SV 2010 Guidelines
(incluyendo el
apéndice). Opción 1.
Privacidad del habla,
aislamiento del ruido
y ruido de fondo.
Opción 2. Acabados
acústicos y ruido
exterior (clasificando
el ruido exterior en
A, B, C o D) Tabla
A1.2a 2010 de las
FGI Guidelines,
Categorization of
Health care Facility
Sites by Exterior
Ambient Sound y la
tabla 1.3-1 de 2010
SV Guidelines; en
categorías B, C y
D atender a ASTM
E966 Standard
Guide for Field
Measurements of
Airbone Sound
Insolation of
Buildings Facades
and Facade
Elements.

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

Ruido de fondo:
tabla 1, capítulo
48 de la norma
2011 ASHRAE
Handbook, HVAC
Applications; con
la tabla 15 de
la norma AHRI
885-2008; Para
transmisión de
sonido STCc,
tabla 1, AHRI
885-2008;
tiempos de
reverberación
de la tabla 9.1
de Performance
Measurement
Protocols for
Commercial
Buildings;
ASHRAE,
2007d. Para el
enmascaramiento
del sonido: Índice
de Transmisión
del Habla (STI),
ANSI S12 602010; FGI 2010,
Guidelines for
Design and
Construction
of Health Care
Facilities; y
el documento
Sound and
Vibration Design
Guidelines for
Health Care
facilities. Para
la privacidad
del habla y
aislamiento del
sonido: ANSI
T1 .523-2001,
Telecom Glossary
2007. Capítulo
40 de Sound and
Vibration Control
de ASHRAE
2011 Handbook.
Acabados
acústicos: tabla
1.2-1 de 2010
FGI Guidelines,
Design Room
Sound Absorption
Coefficients
y 2010 SV
Guidelines;
Ruido exterior
del sitio: tabla
1.2-1 de 2010
FGI Guidelines
y las 2010 SV
Guidelines tabla
1.3-1.

No hay una equivalencia
como tal, pero hay un
apéndice informativo
13, Recomendaciones
acústicas, en la norma
mexicana NMX-AA164-SCFI-2013 sobre
Edificación sustentableCriterios y requerimientos
ambientales mínimos.

ISO 1996; ISO/TC 43
Acoustics; ISO
26101:2012
Acoustics -- Test methods
for the qualification of
free-field environments;
ISO 17624:2004
Acoustics — Guidelines
for noise control in offices
and workrooms by means
of acoustical screens.

105

�Hernández Moreno

En la tabla 1 se puede observar que la
equivalencia de normas mexicanas respecto a las
estadounidenses y a las de ISO es prácticamente
nula, esto debido a que en México la situación
en la generación de normas al respecto es aún
precaria, a pesar de los esfuerzos de las instancias
responsables como las secretarías de Estado y
organismos certificadores el nivel de desarrollo
de normas y leyes mexicanas no se equipara a
países como Estados Unidos o como Alemania.
Para el requerimiento 1 correspondiente a
Desempeño mínimo de la calidad del aire al interior
(pre-requisito obligatorio), no se encontró equivalencia
en México, pero hay dos normas mexicanas que
podrían usarse como complemento para cubrir
el cumplimiento con la norma estadounidense,
que para el caso de certificaciones en México, se
tendría que cumplir.
Para el requerimiento 2 correspondiente a
Control del humo ambiental del tabaco (prerequisito obligatorio), No hay equivalencia, pero
hay en México un Reglamento de la Ley General
para el Control del Tabaco, donde se hace
referencia a evitar fumar al interior de los edificios,
y como en el caso del requerimiento anterior,
podría usarse como complemento para cubrir
el cumplimiento con la norma estadounidense,
que para el caso de certificaciones en México, se
tendría que cumplir.
Para el requerimiento 3 correspondiente a
Desempeño Acústico mínimo (pre-requisito
obligatorio), tampoco hay una equivalencia
como tal, pero hay un apéndice informativo
13, -Recomendaciones acústicas-, en la
norma mexicana NMX-AA-164-SCFI-2013
sobre Edificación sustentable- Criterios y
requerimientos ambientales mínimos,
Para el requerimiento 4 correspondiente a
Estrategias avanzadas de calidad de aire, no hay
ninguna equivalencia. Por tanto, se debe cumplir
directamente con la norma estadounidense.
Para los requerimientos 5, 6 y 7 correspondiente
a Materiales de baja emisión, Plan de gestión de la
calidad del aire interior del edificio y Evaluación
de la Calidad del Aire al Interior no hay ninguna
equivalencia estricta en México que pueda
cumplir con el requisito estadounidense.
Para el requerimiento 8 correspondiente a
Confort térmico, tampoco hay equivalencia como
tal, pero se pueden complementar los trabajos
con las normas técnicas mexicanas, tales como:
como: la NOM-008-ENER-2001 (Eficiencia
106

energética en edificaciones, envolvente de edificios
no residenciales) y la NOM-018-ENER-2011
(Aislantes térmicos para edificaciones), Eficiencia
energética en edificaciones. Envolvente de edificios
para uso habitacional).
Respecto al requerimiento 9 correspondiente
a Iluminación artificial, tampoco existe una
equivalencia al 100 % con la norma estadounidense
pero se pueden complementar los trabajos
para cumplimiento de este requerimiento con
las normas mexicanas NOM-025-STPS-2008
(Condiciones de iluminación en los centros de
trabajo); NOM-007-ENER-2004 (Eficiencia
energética en sistemas de alumbrado en edificios no
residenciales), NOM-013-ENER-2004 (Eficiencia
energética para sistemas de alumbrado en vialidades
y áreas exteriores públicas), NOM-028-ENER-2010
(Eficiencia energética de lámparas para uso general.
Límites y métodos de prueba), NOM-017- ENER/
SCFI-2008 (Eficiencia energética y requisitos de
seguridad de lámparas fluorescentes compactas autobalaustradas. Límites y métodos de prueba), NOM064-SCFI-2000 (Productos eléctricos-Luminarios
para uso en interiores y exteriores-Especificaciones
de seguridad y métodos de prueba).
Respecto al requerimiento 10 correspondiente a
Iluminación natural tampoco existe una equivalencia
mexicana con la norma estadounidense, pero
podemos complementar los trabajos con la norma
mexicana NOM-025-STPS-2008 (Condiciones de
iluminación en los centros de trabajo).
Respecto al requerimiento 11 correspondiente
a Desahogo visual o vistas de calidad no hay
ninguna equivalencia.
Finalmente, para el requerimiento 12
correspondiente a Desempeño acústico, no hay
equivalencia como tal pero hay un apéndice
informativo número 13, sobre Recomendaciones
acústicas, en la norma mexicana NMX-AA-164SCFI-2013 -Edificación sustentable- Criterios y
requerimientos ambientales mínimos que podría
ser de utilidad dentro del cumplimiento con la
norma estadounidense.
4. CONCLUSIONES
La equivalencia de las normas que solicita cumplir
el modelo LEED® respecto a las normas mexicanas
es prácticamente nula; de igual manera las normas
mexicanas son tan incipientes que no se encontraron
equivalencias con las normas ISO, por tal razón
siempre que se realice un proyecto de certificación
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Requerimientos de diseño ambiental al interior de los edificios en México

de edificios ambientales ya sea con LEED® o
cualquier otro modelo similar, se tiende a cumplir
con las normas internacionales existentes.
En primer lugar, nos damos cuenta
inmediatamente de que el atraso en la elaboración
de normas técnicas respecto a muchos temas de
edificación ambiental en México es muy grande. Y
por supuesto, es preocupante para todos los sectores
involucrados, y que, por consecuencia, debería haber
una mayor participación y coordinación de los actores
responsables para que estas normas mexicanas
que nos están haciendo falta se puedan elaborar.
Actores del sector público: gobierno, legisladores,
académicos, especialistas y profesionales, así
como del sector privado: empresarios e igualmente
especialistas y profesionales que participen en la
elaboración conjunta de estas normas que hacen
falta, y que llenen estos vacíos al certificar y evaluar
edificaciones ambientales con modelos ya probados
como LEED® o cualquier otro similar.
La categoría o rubro ambiental del modelo
LEED® v4 Calidad Ambiental al Interior de las
Edificaciones, es una de las que mayor revisión
y aplicación de normas técnicas requiere
hacerse para cumplir el trámite de certificación
ambiental de edificios.
El requerimiento significativamente más
importante en el análisis de la Calidad al Interior
de las Edificaciones es el análisis de la calidad
del aire, seguida del confort térmico, lumínico y
posteriormente la cuestión acústica y vibraciones,
materiales bajos en emisividad tóxica y finalmente
el requerimiento de desahogo visual.
Se concluye que en México cuando se desea
realizar una certificación de cualquier proyecto
o edificio es necesario, primeramente, conocer
profundamente el modelo de LEED® en su
versión más actualizada, antes de comenzar a
planear y a diseñar el proyecto para poder cumplir
posteriormente con todos los requisitos que pide
el organismo certificador USGBC (United States
Green Building Council). Lo anterior debido a
que este modelo es el más usado tanto en todo
el mundo como en México para estos fines de
certificación.
Para proyectos fuera de Estados Unidos
de América, como sería el caso de México, las
normas que se solicitan son muy estrictas; por
lo que pudimos observar en el análisis, las pocas
normas mexicanas que se lograron percibir no
cumplen en su totalidad con la equivalencia
estadounidense ni con la de ISO. Por tanto, y

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

mientras las normas mexicanas no sean completas
y suficientes, se seguirá alineándose con las normas
estadounidenses o de ISO para poder cumplir
cabalmente con los requisitos de los certificadores
de LEED®, y adaptar las normas estadounidenses
lo más que se pueda al contexto mexicano.
El conocimiento de todas estas normas, ya sean
estadounidenses, las mexicanas y las ISO ayudan
de manera muy significativa al mejoramiento de
los proyectos de edificios que deseen cumplir
cabalmente con la categoría de LEED® v4
referente a Calidad Ambiental al Interior de las
Edificaciones, y por tanto obtener altos puntajes
en este rubro con vías a la certificación ambiental
Se concluye finalmente que, trabajos similares
a este se deben realizar en México, replicando la
misma metodología en la medida de lo posible,
respecto al resto de las categorías del modelo
LEED® v4 (Ubicación y transporte; Sitios
sustentables; Uso eficiente del agua; Energía y
atmósfera; Materiales y recursos; Innovación
y Prioridad regional) para conocer de manera
integral toda la normatividad mexicana
equivalente con las normas estadounidenses
que se deben cumplir para certificar mediante el
modelo LEED® v4. C
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Abreu Luri, Freitas Saraiva, Zhang Xingxing (2018).
“Green building rating systems in Swedish
market - A comparative analysis between
LEED, BREEAM SE, GreenBuilding
and Miljöbyggnad”, Energy Procedia,
Volume 153 (2018), 402-407. https://doi.
org/10.1016/j.egypro.2018.10.066
AHRI (2008). AHRI Standard 885-2008, Procedure
for Estimating Occupied Space Sound
Levels in the Application of Air Terminals
and Air Outlets, USA: Air- Conditioning,
Heating and Refrigeration Institute (AHRI).
Alwisy Aladdin, BuHamdan Samer y Gül
Mustafa (2018) “Criteria-based ranking
of green building design factors according
to leading rating systems”, Energy and
Buildings, 178, 2018, 347-359. https://doi.
org/10.1016/j.enbuild.2018.08.043
ANSI (2010). ANSI/ASA S12.60-2010/Part 1
(R2015), Acoustical Performance Criteria,
Design Requirements, and Guidelines for
Schools, Part 1: Permanent Schools, USA:
American National Standards Institute.
107

�Hernández Moreno

ASHRAE (2007). ASHRAE Standard 52.2-2007 Method of Testing General Ventilation AirCleaning Devices for Removal Efficiency by
Particle Size, USA: ASHRAE, American
Society of Heating, Refrigerating and AirConditioning Engineers.
ASHRAE
(2008).
ANSI/ASHRAE/ASHE
Standard 170-2008, Ventilation of Health
Care Facilities, USA: ASHRAE, American
Society of Heating, Refrigerating and AirConditioning Engineers.
ASHRAE (2010). ANSI/ASHRAE Standard 62.12010, Ventilation for Acceptable Indoor
Air Quality, USA: ASHRAE, American
Society of Heating, Refrigerating and AirConditioning Engineers.
ASHRAE (2016). ANSI/ASHRAE/IES Standard
90.1-2016, Energy Efficiency Standard for
Buildings, Except Low-Rise Residential
Buildings, USA: ASHRAE, American
Society of Heating, Refrigerating and AirConditioning Engineers.
ASHRAE (2017). Standard 55 – thermal
environmental conditions for human
occupancy, USA: ASHRAE, American
Society of Heating, Refrigerating and AirConditioning Engineers.
ASTM (2010). ASTM E966 – 18, Standard Guide
for Field Measurements of Airborne Sound
Attenuation of Building Facades and
Facade Elements, USA: American Society
of Testing Materials.
ASTM (2015). ASTM D2369 - 10(2015),
Standard Test Method for Volatile Content
of Coatings, USA: American Society of
Testing Materials.
ASTM (2016). ASTM D5197 – 16, Standard Test
Method for Determination of Formaldehyde
and Other Carbonyl Compounds in Air
(Active Sampler Methodology), USA:
American Society of Testing Materials.
Awadh Omair (2017). “Sustainability and green
building rating systems: LEED, BREEAM,
GSAS and Estidama critical analysis”,
Journal of Building Engineering, Volume
11 (2017), 25-29. https://doi.org/10.1016/j.
jobe.2017.03.010
BIFMA (2011). ANSI/BIFMA e3-2011e, Furniture
Sustainability Standard, USA: BIFMA
International.
British Standards Institution (2007). BS EN
15251:2007, Indoor environmental input
108

parameters for design and assessment of
energy performance of buildings addressing
indoor air quality, thermal environment,
lighting and acoustics, UK: British Standards
Institution (BSI).
British Standards Institution (2008). BS 52281:2009+A1:2014, Code of practice
for noise and vibration control on
construction and open sites. Noise, UK:
British Standards Institution (BSI).
CIBSE (2005). Natural ventilation in nondomestic buildings, Reino Unido: The
Chartered Institution of Building Services
Engineers (CIBSE).
Department of Health and Human Services
(2003). Asphalt fume exposures during the
application of hot asphalt to roofs; Current
Practices for Reducing Exposures; USA:
National Institute for Occupational Safety
and Health (NIOSH).
Environmental
Protection Agency
(2015).
EPA Method TO11 Determination of
Formaldehyde in Ambient Air using Adsorbant
Cartridge followed by High Performance
Liquid Chromatography (HPLC), USA:
Environmental Protection Agency (EPA).
Facility Guidelines Institute (2010). 2010 FGI
Guidelines for Design and Construction
of Health Care Facilities, USA: Facility
Guidelines Institute (FGI).
ISO (1995). ISO 7708:1995, Air quality -- Particle
size fraction definitions for health-related
sampling, Suiza: International Standards
Organization.
ISO (1998). ISO 13964:1998, Air quality -Determination of ozone in ambient air
-- Ultraviolet photometric method, Suiza:
International Standards Organization.
ISO (2005). ISO 7730:2005, Ergonomics of
the thermal environment -- Analytical
determination and interpretation of
thermal comfort using calculation of the
PMV and PPD indices and local thermal
comfort criteria, Suiza: International
Standards Organization.
ISO (2006). ISO 11890-2, Paints and varnishes
— Determination of volatile organic
compound (VOC) content — Part 2: Gaschromatographic method, Suiza: International
Organization for Standardization.
ISO (2008). ISO 16814:2008, Building
environment design -- Indoor air quality
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Requerimientos de diseño ambiental al interior de los edificios en México

-- Methods of expressing the quality
of indoor air for human occupancy,
Suiza: International Organization for
Standardization.
ISO (2011a). ISO 16000-3:2011, Indoor air -Part 3: Determination of formaldehyde
and other carbonyl compounds in indoor
air and test chamber air -- Active sampling
method, Suiza: International Standards
Organization.
ISO (2011b). ISO 16000-6:2011, Indoor air -Part 6: Determination of volatile organic
compounds in indoor and test chamber air
by active sampling on Tenax TA sorbent,
thermal desorption and gas chromatography
using MS or MS-FID, Suiza: International
Standards Organization.
ISO (2012). ISO/IEC 17065:2012, Conformity
assessment — Requirements for bodies
certifying products, processes and
services, Suiza: International Organization
for Standardization.
ISO (2016a). ISO 16890 Filtros de aire para la
ventilación general, Suiza: International
Organization for Standardization.
ISO (2016b). ISO 16890-4:2016 Air filters
for general ventilation -- Part 4:
Conditioning method to determine the
minimum fractional test efficiency,
Suiza: International Organization for
Standardization.
ISO (2017a). ISO 12354-1 Building acoustics,
Building acoustics — Estimation of
acoustic performance of buildings from
the performance of elements — Part 1:
Airborne sound insulation between rooms,
Suiza: International Organization for
Standardization.
ISO (2017b). ISO 12354-2 Building acoustics
-- Estimation of acoustic performance
of buildings from the performance of
elements -- Part 2: Impact sound insulation
between rooms, Suiza: International
Organization for Standardization.
Jalaei Farzad y Jrade Ahmad (2015). “Integrating
building information modeling (BIM)
and LEED system at the conceptual
design stage of sustainable buildings”,
Sustainable Cities and Society, Volume 18
(2015), 95-107. https://doi.org/10.1016/j.
scs.2015.06.007
Secretaría de Economía (2013). Norma mexicana
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

NMX-AA-164-SCFI-2013,
edificación
sustentable - criterios y requerimientos
ambientales mínimos, México: Secretaría
de Economía, Gobierno de México.
Secretaría de Energía (2001). NOM-008ENER-2001, Eficiencia energética en
edificaciones, envolvente de edificios no
residenciales, México: Diario Oficial de la
Federación (DOF).
Secretaría de Energía (2010). Norma oficial
mexicana nom-023-ener-2010, eficiencia
energética en acondicionadores de aire tipo
dividido, descarga libre y sin conductos
de aire. Límites, método de prueba y
etiquetado, México, Diario Oficial de la
Federación (DOF): 20/12/2010.
Secretaría de Energía (2014). NOM-007ENER-2014, Eficiencia energética para
sistemas de alumbrado en edificios no
residenciales, México: Diario Oficial de la
Federación (DOF).
Secretaria del Trabajo y Previsión Social (2011),
Norma Oficial Mexicana NOM-031STPS-2011, Construcción-Condiciones de
Seguridad y Salud en el Trabajo, México:
Diario Oficial de la Federación (DOF),
Miércoles, 4 de mayo de 2011.
Shan Ming, Hwang Bon-gang (2018). “Green
building rating systems: Global reviews of
practices and research efforts”, Sustainable
Cities and Society, 39 (2018), 172-180.
https://doi.org/10.1016/j.scs.2018.02.034
SMACNA (2008). SMACNA 008-2008, IAQ
Guidelines for Occupied Buildings Under
Construction, 2nd Edition, USA: Sheet
Metal and Air Conditioning Contractors'
National Association (SMACNA).
Sunderland Tim, Butterworth Tom (2016).
“Meeting local economic decision-maker's
demand for environmental evidence:
The Local Environment and Economic
Development (LEED) toolkit”, Ecosystem
Services, 17 (2016), 197-207. https://doi.
org/10.1016/j.ecoser.2015.12.007
USGBC (2014). LEED v4 Building Design and
Construction, USA: United States Green
Building Council.

109

�Borde costero ciudad Antofagasta, Chile, visto como
“interfase glocal”
Antofagasta City sea-side edge, in Chile, seen as “glocal interphase”
Recibido: diciembre 2019
Aceptado: septiembre 2020

María Adriana Gebauer Muñoz1

Resumen

Abstract

El objetivo de este artículo es, por una parte, presentar
y proponer los lugares, que en el borde-costero de
Antofagasta se pueden desarrollar como interfase
entre lo global y lo local, a partir de considerar análisis
y conclusiones de la cuarta, de cuatro dimensiones
de abordaje de la Tesis Doctoral: “Centro Histórico
como “interfase glocal” para la inserción de la
ciudad intermedia en el sistema global de ciudades:
Caso de estudio Antofagasta, Chile, 1990/2012”
(Gebauer, 2015), considerando la importancia que,
en esta ciudad, adquiere este borde cuando actúa y
se configura como espacio mediador transnacional, y
por otra, incorporar los conceptos de interfase glocal,
Ciudad Intermedia, CH-ampliado, y ciudad-región
ampliada, que fueron definidos por dicha Tesis. Desde
el análisis de esta dimensión define los elementos
de paisaje e imagen urbanos que son parte de la
identidad urbana de esta ciudad y se pregunta qué de
la imagen urbana que tiene el ciudadano, consolida o
transforma la estructura espacial urbana de identidad
vista desde el habitante, y encuentra en el mar y su
borde, que son esenciales en la imagen de esta ciudad,
los elementos que permiten que el borde-mar se
constituya en “interfase glocal”, y que al intervenirlo
desde los Proyectos Estratégicos identificados en el
borde, daría a la CI Antofagasta la posibilidad de
trascender, si el borde-mar se aborda como un todo,
desde su dimensión territorial que integra la totalidad
de la ciudad, como un GPU, abonando con ello a su
potencial inserción transnacional.

The aim of this article is, on the one hand, to present and
propose the places that in the sea-side of Antofagasta
City could be developed as interphases between
global and local, when considering the analyses and
conclusions of the fourth of the approaches dimensions
of the PhD Thesis “Historical Centre as “glocal
interphase” for the insertion of the intermediate city
in the global cities system: The Case of Antofagasta,
Chile, 1990/2012” (Gebauer, 2015), with reference to
the importance that the sea-side edge acquires when
acts and configurates as transnational mediator space
and, on the other hand, it attempts to incorporate the
concepts of “glocal interphase”, “intermediate city”,
“enlarged city-centre” and “enlarged city-region”
that were defined by this research. From the analysis
of this dimension it arrives to the landscape elements
and urban images that are part of the urban identity
of this city and it questions what of the urban image
that the citizen has, it consolidates or it transforms
the city spatial structure of identity seen from the
inhabitant, and it finds in the sea and its edge, which
are essential to this city identity, the elements that
allow its constitution as “glocal interphase”, and
it proposes that, if the sea-side edge is approached
from the Edge Strategic Projects identified, it would
give to Antofagasta IC the possibility to transcend, if
the sea-side edge is approached as a whole, from its
territorial dimension, that integrates the totality of the
city, as a GUP, contributing with this to its potential
transnational insertion.

Palabras Clave:

Keywords:

Interfase glocal; ciudad intermedia; centro histórico
ampliado; borde-mar

Glocal interphase; intermediate city; enlarged city
centre; sea-side edge

1

Nacionalidad: chilena; adscripción: profesora-investigadora de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad de la Salle en
Pachuca estado de Hidalgo, México; Doctora en Ciudad, Territorio y Sustentabilidad, Universidad de Guadalajara, México; Master Arts en
Diseño Urbano, Oxford Brookes University, UK; mgebauerm@gmail.com

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

111

�Gebauer Muñoz

INTRODUCCIÓN
Las ciudades se han visto fuertemente impactadas,
en su paisaje urbano, por efecto de la globalización
y la ciudad de Antofagasta, objeto de estudio, no
es ajena a esta situación que el presente artículo
aborda cuestionando las transformaciones, de
paisaje e imagen urbanos, que en la ciudad ocurren
, a partir de considerar el análisis y conclusiones de
la cuarta, de cuatro dimensiones de abordaje de la
Tesis Doctoral: “Centro Histórico como “interfase
glocal” para la inserción de la ciudad intermedia
en el sistema global de ciudades: Caso de estudio
Antofagasta, Chile, 1990/2012” (Gebauer, 2015),
preguntándose ¿qué de la imagen urbana que
tiene el ciudadano, consolida o transforma la
estructura espacial urbana de Identidad, vista
desde el habitante?, centrándose en la importancia
que adquiere el borde-costero en Antofagasta, si
se constituye y configura como espacio mediador
transnacional, pero arraigado con la identidad local,
apoyándose en los conceptos que fueron definidos
por dicha investigación, aportando con ello a una
nueva mirada de los mismos.
CONCEPTOS INCORPORADOS
Estos conceptos que define la investigación aludida
son: “interfase glocal”, “Ciudad Intermedia”,
Centro Histórico Ampliado, Ciudad-Región
Ampliada y se incorpora aquí parte del respaldo
teórico que los sustenta para que se entienda el
porqué de su pertinencia.
El primero de ellos “interfase glocal” (IG),
como concepto y marco de referencia central para
la inserción transnacional que dicha tesis propone
para la Ciudad Intermedia y que se define como:
“Interfase glocal es el espacio, actividad o
situación, que en sí misma contiene la interacción
de lo global y local, lo que se da tanto a nivel de
flujos entre centros o ciudades de la red glocal;
en la interacción de flujos de actividades
económicas productivas de importancia glocal;
en los aspectos de la morfología urbana que
se consolidan como glocales y aportan a la
estructura físico espacial glocal de identidad;
y en los aspectos de paisaje e imagen urbanos
que el habitante incorpora en los actos y lugares
de la ciudad que se desarrollan a nivel glocal,
con lo que consolida su estructura glocal de
identidad. Su rol, en todas estas instancias, es
112

mediar entre dos o más situaciones, las que
pueden aludir a hechos, tanto propios de la
localidad en que se inserta, como de universos
distantes con los que se identifica y a los que
evoca y, aunque en ausencia, hace presente
al ocurrir allí el “acontecimiento glocal”.
(Gebauer, 2015:159)
El término interfase, que encuentra su origen
en las tecnologías de la comunicación, se ha
abordado con distintos contenidos en diversas
disciplinas, pero en todas ellas la condición de
mediadora, entre materias distintas o situaciones
diversas, es lo que prevalece y hace de la interfase
un ente en sí mismo. De dichas aproximaciones
es la formulada por Rubén Pesci (1993; 2010),
la que la investigación de referencia selecciona
porque es la única que otorga a la interfase una
condición concreta que permite identificarla como
un lugar específico, con características propias,
que se relaciona con otro lugar y se puede dar en
diversos niveles y escalas territoriales. Este autor,
en su planteo, se refiere siempre a situaciones
de contigüidad física en las localizaciones o es­
pacios de mediación: rural/urbano; dentro/fuera;
público/privado; exterior/interior; otras. En
esta investigación se agrega a esta concepción
la relación de espacios o situaciones distantes
que interactúan a través del espacio ausente
pero que dicha interacción se hace presente en
un espacio o lugar físico concreto, en términos
de Martín Heidegger (2009, 2010), las acciones
allí se espacializan. Es esta condición la que
permite dar existencia física al “espacio glocal”,
aquel que da cuenta de una interacción entre lo
global y local, que puede ocurrir en la ausencia
del sujeto actuante, haciendo con ello referencia
a lo planteado por Anthony Giddens (2008:123)
cuando se refiere a una presencia ausente. De este
modo se liga la condición de mediador a distancia
y los conceptos local y global en el concepto de
“interfase glocal”.
Lo “glocal”, es un vocablo que dice de la
unión de lo global y lo local a lo que se han
referido autores como Roland Robertson (1992),
Jordi Borja y Manuel Castells (1997) y Fernando
Carrión (2002), siendo el primero quién acuñó
el término glocalización. Para la presente
conceptualización, además de lo antes dicho,
se entiende lo glocal como el acontecer donde
simultáneamente se está dando lo global y lo local
en un mismo lugar o situación con lo que se genera
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Borde costero ciudad Antofagasta, Chile, visto como “interfase glocal”

el “acontecimiento glocal”. Por lo tanto, el lugar
que se constituye como “interfase glocal” es un
espacio que acoge el “acontecimiento glocal” y es
en ello que el concepto aludido resulta innovador.
Un segundo concepto es el de “ciudad
intermedia” (CI), como escala de análisis en este
caso del borde costero de Antofagasta, y se define
en los siguientes términos:
“Ciudad Intermedia es aquella ciudad media que
actúa como intermediaria, no con arreglo a su
talla demográfica y dimensiones determinadas,
coherentes con su contexto geográfico, sino sobre
todo, por la posición que ocupa o funciones que
desempeñademediación,tantodelosflujos-bienes,
información, innovación, administración, etc,-,
entre los territorios urbanos y rurales; y urbanos
de su área de influencia y los otros centros o
áreas, más o menos alejados: subnacionales,
nacionales, regionales o internacionales con
los que interactúa-, como también, funciones
de intermediación entre los espacios locales/
territoriales y los espacios regionales; nacionales
e incluso globales. La intermediación puede ser
demográfica, económica, política e institucional,
incide tanto en la población endógena como
exógena, características medio ambientales,
administrativo-territoriales, social y cultural que
se dan en las diversas escalas en que la ciudad
participa.” (Gebauer, 2015: 117)
En términos del estudio de inserción de las
ciudades intermedias en la globa­
lización, que
postula la tesis de referencia, las transformaciones
en Latinoamérica se pueden visualizar desde
distintas perspectivas y escalas, muchas veces
su­perpuestas (González, 2005). En el caso de
la ciudad de Antofagasta y su Región, si bien se
presentan distintos niveles de acción y, en ella, se
agudizan desigualdades sociales en aspectos como,
diferencias de estándares de empleo del sector ex­
portador respecto del resto de los empleos, sin
embargo, a nivel de la totalidad se observa una
disminución importante en el desempleo regional.
La acción en distintos planos y escalas, que la
investigación de referencia aborda, muestra que
a nivel de la Región, como un todo, en relación
a otras regiones del país, ésta se favorece con el
crecimiento eco­nómico de las últimas décadas, lo
que se traduce en mejores niveles de esco­laridad
y educación, en mejoras en equipamientos de
Salud y Educación Superior, como también en
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

el mayor PIB regional en relación al promedio
país, como lo corroboran Garcés Feliú, O’Brien
y Cooper (2010), lo cual va en beneficio de
la población regional, aspecto que se podría
capitalizar positiva­mente, si el Estado aportara
en una mejor distribución de los beneficios de
este avance económico, para con ello lograr una
mejor calidad de vida urbana para el total de la
población local.
Un tercer concepto es el de “centro histórico
ampliado” (CHA), que se define en los siguientes
términos:
“Centro histórico ampliado” (CHA), es “el CH
de origen de toda CI, que puede ser entendida
como ciudad-región, en donde el CH de origen
de la ciudad crece y se desarrolla a partir de sus
ejes estructurantes de tal modo que se genera
un crecimiento tentacular del mismo, donde se
localizan actividades y residencia habitualmente
densa, que derivan del centro de origen y lo siguen
teniendo como su lugar central de referencia,
tanto simbólica como de uso, especialmente
en lo que se refiere a las actividades de mayor
jerarquía de la ciudad, como también de la
región, de la cual son cabecera y con la cual se
identifican.” (Gebauer, 2015:368)
Los procesos de globalización, que han
sido analizados preferentemente a nivel de las
metrópolis latinoamericanas (Castells, 2001; De
Mattos, 1999 y 2002; Sassen, 2003 y 2010) también
repercuten en el sistema de ciudades-región que
comprometen paisajes y recursos naturales de
impor­tancia. No obstante, en lo urbano, en las
ciudades de tamaño medio y menores, el CH sigue
siendo el depositario de la identidad de la ciudad
porque tiene re­
presentatividad y simbolismo
que lo hace ser el mejor lugar donde se puede
materializar la presencia de cualquier enlace con
la globalización (Silva, 2003), desde “lo glocal”.
A pesar de ello, el CH, especialmente en ciudades
extractivas o industriales, aparece como obsoleto,
deteriorado o subutilizado por sus habitantes,
que privilegian, para su uso, los espacios de la
globalización, como Shopping Malls y otros, que
también se hacen presente en el caso del CH de
Antofagasta y su extensión al Sur.
A diferencia del nivel metropolitano, el CH de
la CI se caracteriza por identificar a la ciudad como
un todo y es en este nivel, donde hay que actuar
puesto que los CHs siguen teniendo un grado
113

�Gebauer Muñoz

de centralidad urbana e histórica importantes,
a la vez, que ser reconocidos como tal por sus
habitantes como parte de su identidad de origen,
por lo que sería importante, en el contexto de las
grandes intervenciones, plantear un Gran Proyecto
Urbano (GPU), Carrión, (2006), que pueda
involucrar al CH como un todo, puesto que es en
esta dimensión de totalidad, donde la intervención
local tiene la posibilidad de trascender.
El cuarto concepto “ciudad-región ampliada”
(CRA), se define como:
“Ciudad-región ampliada es el espacio de
extensión variable en el que se integran
varios territorios, ya sean nacionales como
subnacionales, regionales, interregionales,
e incluso internacionales, que compartiendo
proximidad geográfica, desarrollan relaciones
de cooperación en alguno de los aspectos
singulares que la región involucrada posee,
ya sea en sus recursos naturales, económicos,
sociales o culturales, pero que, al mismo tiempo
se relaciona con territorios distantes con los
que mantiene y desarrolla conexiones glocales
a partir de las específicas funciones globales
que le son propias, y que son aquellas a través
de las cuales se inserta transnacionalmente”
(Gebauer, 2015: 118)

Profundizando en el concepto de “interfase
glocal” (IG), con que se aborda la ciudad en la
investigación de origen, graficadas en Diagrama
N°1, las cuatro dimensiones que lo definen, se
refieren en términos de Manuel Castells, a dos
entradas que a veces se contraponen, la de los
flujos que dice de lo global, y la de los lugares que
hace presente lo local (Castells, 1997), que la tesis
de referencia analiza desde los flujos, es decir, redes
transnacionales en que la Región Antofagasta (RA)
participa; y actividades productivas en que dicha
región tiene ventajas competitivas; y por otra, a partir
de los lugares, que identifica tanto desde la morfología
urbana de la ciudad y elementos identitarios de
alcance internacional del centro histórico ampliado
(CHA), de Antofagasta, como desde elementos de
paisaje e imagen urbanos, que dicen de aquello que
es significativo de la ciudad-región Antofagasta, en
cuanto elementos que interactúan como “interfase
glocal” en diferentes niveles y escalas.
La cuarta dimensión que aborda este concepto,
lo hace desde la modificación de imagen y paisaje
urbanos, que ocurren en Antofagasta, en respuesta
a la globalización, y en este artículo, tomando el
borde-costero como escenario y lugar específico
de atención.
Esta transformación de imagen, que en la CI
es aún incipiente, se estudia en Antofagasta, no

Diagrama 1. Cuatro dimensiones de análisis del concepto “interfase glocal” (IG), a modo de modelo

Fuente: Gebauer, 2015:78

114

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Borde costero ciudad Antofagasta, Chile, visto como “interfase glocal”

sólo en su forma aparente, sino se busca develar
y exponer la estructura de ciudad desde la
construcción de significado por parte del habitante
y por lo mismo se trata de una aproximación
cualitativa más que cuantitativa.
APROXIMACIÓN METODOLÓGICA
Metodológicamente, se consideró el resultado de
encuesta realizada, como consulta ciudadana en
diciembre 2012, por quién suscribe en conjunto
con la Secretaría Comunal de Planificación
(SECOPLAN)_Ilustre Municipalidad Antofagasta,
a un grupo de 47 habitantes representativos de
quienes habitan el centro de la ciudad. En ésta se
incorpora la aproximación y categorías de Kevin
Lynch (2013) y su reinterpretación por Pedro
Brandâo (2011) y Carlos Martínez &amp; Caro Arrarás
(2013), en un enfoque perceptivo del paisaje
urbano. A ello se suma, la potencialidad que tiene
la entrevista sistemática a profundidad (Taylor
&amp; Bogdan, 1987; Varguillas &amp; Ribot, 2007), que
se aplicó en este caso a un universo de treinta
profesionales y agentes del desarrollo urbano, más
doce entrevistas previas de acercamiento al tema,
realizadas el segundo semestre de 2012.
Para Pedro Brandâo que reinterpreta la
aproximación clásica de Kevin Lynch, “los
valores de identidad del espacio público”, se
imponen a través de la “percepción social del
valor identitario del espacio, esto es, a través de
su reconocimiento como poseedor de un carácter
único y especial” (Brandâo, 2011:49).

El paisaje y las transformaciones en la
percepción del mismo, que emergen por aspectos
que introduce la globalización, son analizados,
a través de las categorías de sendas (calles),
lugares (nodos) y edificios (hitos), a partir del
distrito o área del Centro Histórico (CH), de
Antofagasta y su ciudad en busca de establecer
cuál de ellos se consolidan como “elementos
identitarios glocales”, es decir, aquellos que
siendo reconocidos localmente trascienden dicha
localidad (Gebauer, 2015:90).
De estos, se seleccionan los elementos que
se constituyen en identitarios para el ciudadano,
(Nogué et al., 2009; Besse, 2000), y luego se los
triangula con aquellos que surgieron desde la
identificación de la estructura física de la ciudad
en su CH ampliado, definidos en la tercera
dimensión aludida (Gebauer, 2015:329-370),
para posteriormente hacer una interpretación de
significado de las mismas.
En Diagrama N°2 adjunto, se grafica este
cruce de variables en que confluyen: Legibilidad
vista desde categorías de: hitos, nodos y sendas
(Lynch 1984, 20013; Brandâo, 2011), que se
traducen, en consulta ciudadana, como edificios,
lugares y calles; en estructura atípica y típica
que, con el análisis morfológico (Rossi, 1992;
Habraken, 1979; Samuels et al, 2013), se extrae
la Estructura físico espacial glocal de identidad
y en Significado: consolidado o transformado
(Vidal &amp; Pol, 2005), interpretando las respuestas
de la consulta ciudadana que ratifican o modifican
la estructura físico espacial, antes mencionada.

Diagrama 2. Triangulación de aspectos que inciden en la definición de
estructura identitaria vista desde el Habitante

Fuente: Gebauer, 2015:377

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

115

�Gebauer Muñoz

La consulta ciudadana que, constituyó un 60%
de la muestra realizada, como trabajo de campo
en 2012, complementa lo decantado a través de
entrevistados: profesionales y agentes del desarrollo
urbano, que constituyeron el 40% de la muestra
trabajada. A través de esta consulta, se dilucidó
la estructura espacial de identidad vista desde el
habitante, utilizando las categorías indicadas de
hitos, nodos y sendas, por lo que las preguntas se
formularon incluyendo dichas categorías.
ESTRUCTURA DE PAISAJE E IMAGEN
DEL CH AMPLIADO DE ANTOFAGASTA
VISTO COMO INTERFASE GLOCAL
“El lugar de los habitantes no es aquel que
se deja ver, sino aquel que queda guardado
sin que se pueda ver directamente. Ese
territorio donde los ojos penetran con
dificultad, ahí donde el objeto se hace sujeto,
donde el espacio construido se transforma
en experiencia vivida para enriquecer la
memoria y su imaginación”
(Rábago,2006:17)
Analizar paisaje e imagen urbanos vistos por sus
habitantes requiere incorporar, desde un inicio, el
concepto de paisaje para el mundo contemporáneo.
El ser humano, a pesar de la globalización, actúa
y tiene una cultura territorial, y en ella el paisaje
ejerce un rol social y cultural destacado, como lo
expresan diversos autores.
El paisaje no es sólo el entorno natural,
sino también lo construido y su entorno. En las
aproximaciones al paisaje, en la historia moderna
con el paisajismo geográfico que inaugura Humbolt,
“combina magistralmente dimensiones naturales y
culturales del mismo” (Ortega Canteros, 2004:24).
En ello se da una asociación de ideas entre paisaje
y región, que en la “landschraft geographie”
alemana se emplean casi como sinónimos. Algo
similar ocurre en la tradición geográfica francesa de
finales del siglo XIX y principios del siglo XX. No
obstante, es en la región, el lugar donde cristalizan
las relaciones de naturaleza y cultura.
El paisaje, es “un área, tal y como la percibe
la población, cuyo carácter es el resultado de
interacción de factores naturales y humanos”
(Nogué i Font et al., 2009:32). El paisaje no se
concibe sin el observador, sea éste individual o
colectivo, que con su mirada dota de sentido a un
territorio determinado, lo que hace referencia a la
116

acción comunicativa. En ella no sólo se transmite
información sino se interactúa. respecto a lo cual,
Joseph Gifreu afirma,
“la comunicación humana es un proceso
histórico, simbólico e interactivo según el cual
la realidad social es producida, compartida,
conservada, controlada y transformada”
(Gifreu, 1991:66-68).
El paisaje observado, se está convirtiendo,
cada vez más, en producto de consumo como toda
la producción actual, pero no hay que perder de
vista, el valor original que éste tiene en su relación
territorial. Norberto Muñiz, al referirse a los
espacios de identidad de la ciudad puntualiza que:
“La identidad de las ciudades se articula en
relación con atributos -singulares o múltiples-,
que les confiere notoriedad en los intercambios
económicos”. De tal modo que “los ritos futuros
de las ciudades occidentales girarán en torno a
su posicionamiento en el mercado a partir de
la exaltación de valores intangibles (calidad de
vida, sostenibilidad, interactualidad, tolerancia,
talento, innovación) vehiculados, […..], a través
de la creación de una imagen de marca que
surge de la puesta en valor [….] del paisaje
urbano.” (Muñiz, 2007:151)
Respecto a identidades territoriales, Joan Nogué
i Font et al., afirman:
“..….el paisaje desempeña un papel relevante
en el proceso de formación, consolidación y
mantenimiento de identidades territoriales, y en
este sentido, deviene un argumento comunicativo
central en estrategias de marketing de ciudades
(city marketing) y de promoción turística, entre
otras.” […..] “….la revalorización de los lugares
y la creciente necesidad de singularizarse, de
exhibir y destacar todos aquellos elementos
significativos que distinguen un lugar respecto de
los otros, y el paisaje es uno de esos elementos”
(Nogué i Font et al.,2009:45)
En el caso del borde-costero de Antofagasta éste
tiene una dimensión y extensión y características
espaciales que integra a la ciudad como un todo,
lo que permite potenciar su identidad territorial
que es necesario considerar.

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Borde costero ciudad Antofagasta, Chile, visto como “interfase glocal”

CENTRO HISTÓRICO AMPLIADO
(CHA), Y APRONTES QUE EN EL
BORDE-MAR TIENEN POTENCIAL DE
CONVERTIRSE EN INTERFASE GLOCAL
A partir de las definiciones incorporadas que la
investigación referida entrega de interfase glocal (IG),
de centro histórico ampliado (CHA), de redefinición
de ciudad intermedia (CI), entendida ésta como una
unidad con la región de la que es cabecera como
ciudad-región ampliada (CRA) (Gebauer, 2015:159;
368; 117 y 118 respectivamente), el presente artículo
propone avanzar en esta línea a través de definir
estos lugares en cuanto a paisaje e imagen urbanos
para luego proponer las condiciones de normativa
de edificación que ayuden a configurar la imagen
de IG que trascienda internacionalmente tomando
el CHA de Antofagasta como marco de referencia, y
constituyéndolas en factor de gestión en el tiempo.
Estos lugares se proponen como un apronte a
considerar, porque de ellos se tiene una base definida
en la tesis de referencia, pero se requiere avanzar en
trabajos específicos, aún no desarrollados, y en lo
que esta presentación tiene como objetivo dejarlos
planteados para su estudio futuro a profundidad.
Se incluyen las aproximaciones que
comprometen la visión de paisaje que es en lo que
se centra la cuarta dimensión de análisis que se
está considerando.
PRIMER APRONTE: ESTRUCTURA DE
IDENTIDAD DE LA CIUDAD DESDE
PERCEPCIÓN DE LOS HABITANTES
CONSULTADOS
Se utilizan respuestas a consulta ciudadana, tanto
a través de mapas mentales como a coincidencias
en definición de hitos (edificios significativos);
nodos (lugares emblemáticos); y sendas (calles
estructurantes). Como se menciona anteriormente,
se consideraron las categorías de Lynch (2013), en
términos de hitos, nodos y sendas, que para este
autor son parte de lo que construye la imagen de
la ciudad, junto con barrios o distritos, y bordes.
En términos de este autor por hitos se entiende:
“ …..un elemento de referencia que el
individuo tiene en sus recorridos por la ciudad,
los que no son importantes por la actividad,
que al interior de ellos ocurre, sino por el valor
de orientación que tienen, desde el exterior,
para el transeúnte.” (Lynch, 2013: 63)
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

Para este autor, nodos son:
“Los puntos estratégicos de una ciudad a los que
puede ingresar un observador y constituyen los
focos intensivos de los que parte o a los que se
encamina. Pueden ser cruces, o confluencia de
una coyuntura en el transporte o simplemente
condensación de determinados usos que los
distingue, como una esquina o una plaza.”
(Lynch, 2013: 63)
Sendas, en expresión de Kevin Lynch:
“..….son los conductos que sigue el
observador normalmente, ocasionalmente o
potencialmente. Pueden ser calles, senderos,
líneas de tránsito, canales o vías férreas.”
(Lynch, 2013:62)
Las conexiones viales son los elementos
preponderantes que el ciudadano tiene en su imagen.
Los transeúntes observan la ciudad mientras la
recorren y navegan en ella, y estos recorridos
organizan y conectan los demás elementos con que
la persona imagina y usa la ciudad. Completan
las cinco categorías de Kevin Lynch los bordes,
que “son los límites entre dos fases, rupturas
lineales de la continuidad […..]”, y los barrios
o distritos, que para este autor, “son las
secciones […..], concebidas como de un alcance
bidimensional, en el que el observador entra “en
su seno” mentalmente y que son reconocibles
como si tuvieran un carácter común que los
identifica” (Lynch, 2013:62). En el caso del CH
Antofagasta, centro de origen de la ciudad, éste
corresponde a un “barrio o distrito” según la
definición precedente.
Las preguntas que se formulan, en la consulta
ciudadana, se refieren a edificios (hitos), lugares
(nodos), y calles (sendas) que, para el ciudadano,
en su experiencia de la ciudad son importantes y
con los cuales se identifica constituyéndose estos
en los elementos que forman parte de su imagen.
1.1. Edificios “hitos”
La Gráfica N°1 adjunta, incluye las respuestas
dadas por los habitantes consultados respecto
de edificios que son importantes en su experiencia
de la ciudad y que serían “hitos”, en las
categorías de Lynch mencionadas. Los edificios,
incluidos en las respuestas, se refieren ya sea a
117

�Gebauer Muñoz

edificios de carácter monumental e históricos,
o a edificios institucionales representativos de la
autoridad político-administrativa de la ciudad, o
son referentes, en lo que percibe el transeúnte por
su condición de altura, modernidad o densidad, y
se constituyen en elementos de orientación en el
deambular en el centro. Además, en términos
numéricos de las respuestas, si se suman sus
porcentajes y ubicaciones, estos se refieren
a zonas de interés histórico, cívico, o de
referencia respectivamente.
Los edificios hitos son:
Barrio Histórico y entorno Plaza Colón,
que es la plaza principal de inicios de la
ciudad, que incluye los edificios de: Correos
de Chile, recientemente remodelado y
reciclado como Biblioteca Regional; Banco
Santander; Banco Estado; Iglesia Catedral
y Barrio Histórico en que se suman los
edificios del FCAB; Museo Regional;
Ex Aduana; y ex Resguardo Marítimo; y
respuesta dada como barrio histórico, todo
lo cual constituye un 43% de las respuestas.
A ello se podría anexar las que indican el
Mercado Municipal, en Plaza Sotomayor y
su entorno, que constituye un 3% más, ya

•

•

•

que es un edificio y lugar reconocidos como
parte de la historia y memoria colectiva de
Antofagasta.
Edificios de representación cívica,
constituidos por la Intendencia Regional,
y edificio de la I. Municipalidad de
Antofagasta, que son un 18% de las
respuestas.
Edificios en altura que constituyen hitos de
orientación en el centro: Edificio Centenario,
en torno a Plaza Colón; Edificio Paz de
construcción en altura reciente; Obelisco y
Edificio Curvo, estos tres últimos dan cuenta
de la extensión ampliada del centro hacia el
sur, en Avdas. Brasil y Angamos. En conjunto
suman un 7% de las respuestas.

Para detectar la imagen de ciudad que el
habitante tiene de la misma, se planteó también el
uso de mapas mentales, que describen gráficamente
lo que el/la encuestado/a observa como su imagen
de ciudad. Estos mapas son utilizados, con
frecuencia, en los estudios de imaginarios urbanos
y resultan ser una herramienta valiosa en estudios
etnográficos, (Narváez, 2010 y 2011).
Los mapas mentales incorporados en Figura
N°1, muestran dos imágenes que complementan la
gráfica anterior de lo percibido por los habitantes,

Gráfica 1. Edificios
de Antofagasta
percibidos como
importantes según
consulta ciudadana,
diciembre de 2012
Fuente: Datos consulta
ciudadana (Gebauer,
2015:381)

118

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Borde costero ciudad Antofagasta, Chile, visto como “interfase glocal”

Figura 1. Mapas mentales residentes locales en consulta ciudadana respecto de elementos relevantes del centro
histórico y ciudad de Antofagasta_ diciembre de 2012_1

Fuente: Mapas mentales (Gebauer, 2015:382)

en cuanto a edificios que para los consultados son
importantes. En el primer mapa aparece el edificio
de Correos de Chile, hoy Biblioteca Regional, y
Edificio Centenario, ambos configurando el frente
poniente de la Plaza Colón, Plaza cívica de la
ciudad de origen, que es parte fundamental de la
estructura de identidad de la ciudad estudiada. En el
segundo mapa, hay una localización esquemática
de los edificios que, para la persona consultada,
son importantes en el centro y también, aparecen
listados los edificios que se incluyen en imagen
previa, al mismo tiempo que se destaca el bordemar como lugar, junto con las Plazas: Colón y
Sotomayor o del Mercado Municipal.
En relación al borde-costero, los mencionados
son edificios hitos significativos que se visualizan
desde la Costanera ya sea por su altura o por la
abertura o vacío generado, por lo cual se los percibe
desde el borde a través de sendas de conexión.

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

1.2. Lugares “nodos”
La Gráfica N°2 incluye los lugares de Antofagasta
señalados como importantes por los ciudadanos
consultados en la muestra, y que son “nodos” en las
categorías de Lynch (2013), en donde, para efectos
de interpretación de la gráfica, se integran los
lugares ligados a un mismo espacio para facilitar,
visualmente, su lectura. Es importante hacer notar
que el mayor porcentaje de lugares señalados,
fueron aquellos que se localizan a lo largo del borde
marítimo, elemento de identidad morfológica y
existencial de esta ciudad, antes nombrado.
A su vez, los mapas mentales, incorporados
en respuestas de consulta ciudadana, que se
muestran, en las dos imágenes de Figura N°2,
complementan y ratifican la percepción que el
habitante tiene de los lugares que son indicados
como importantes para esta ciudad.
En la primera imagen, el mapa destaca el bordemar, por una parte, y los cerros de la Cordillera
de la Costa, por otra, a la vez que se indican
todos los lugares que para él/ella consultados

119

�Gebauer Muñoz

son importantes. Destaca, en ellos, que aparece
nuevamente identificada la configuración lineal de
la ciudad como relevante.
En la segunda imagen, el mapa mental muestra
tres elementos que son estructurantes en la ciudad:
el mar, reconocido como elemento de identidad y
pertenencia de esta ciudad; La Portada, conformación
rocosa de sedimentos costeros, hito natural en el
borde-mar norte e icono por el cual se identifica,
publicitariamente, a esta ciudad; y el nuevo Edificio
Consistorial que dice de la gestión administrativa
actual de la ciudad.
El resultado de la consulta, en este tema, indica
que se coincide en una estructura de lugares que
incluyen y dan importancia al casco central de la
ciudad (38%), dentro de ello al Barrio Histórico
como lugar, destacándose una sucesión de lugares
en el borde marítimo (41%), como también al
sector de Avda. Brasil, con su extensión al Sur
en Angamos y Ruinas de Huanchaca (8%), que
transversalmente también se conectan con el

borde y se integran como sistema con él, los que
sumados con el sistema de borde constituyen el
49%, es decir casi la mitad de los consultados
da primera importancia al borde-mar. Hay un
11% que no contesta o su respuesta es indefinida
y un 2% que se refieren a Plaza Los Eventos o
Bicentenario en forma puntual.
Con respecto a este borde, se menciona un
sistema de lugares desde Caleta Coloso por el
sur, con varios puntos intermedios dentro de
los cuales se destaca el Paseo Costero, seguido
de Playa Paraíso o Carboncillo y con menor
porcentaje, Caleta Pesquera, en el borde-centro,
hasta Playa Trocadero, en el norte de la ciudad.
Todos los lugares, de borde costero señalados
que, en conjunto, constituyen el paseo de borde,
son el potencial espacio público principal de
la ciudad y es el que tiene posibilidades de
trascender internacionalmente.
Como se ha inferido, el borde-mar es señalado
como lugar importante por un 49% de las respuestas

Gráfica 2. Visión integrada de “lugares” importantes en Antofagasta, según percepción
consulta ciudadana_diciembre de 2012

Fuente: Datos consulta ciudadana (Gebauer, 2015:384)

120

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Borde costero ciudad Antofagasta, Chile, visto como “interfase glocal”

Figura 2. Mapas mentales residentes locales en consulta ciudadana, respecto de elementos relevantes del centro
histórico y ciudad Antofagasta_ diciembre de 2012_2

Fuente: Mapas mentales (Gebauer, 2015:388)

en la “consulta ciudadana”. Sin embargo, en temas
relativos a la actividad y complementariedad de
servicios, que un lugar de proyección internacional
requiere y que el residente local demanda, éste ha
sido escasamente implementado como espacio
público y se reclama que en ello debiera considerarse
la intervención mancomunada del sector público y
privado para resolverlo.
Otro asunto a destacar es que, en todas estas
consideraciones, lo que el transeúnte visualiza
es una totalidad, puesto que en su experiencia
no aparece un hecho puntual sino más bien su
percepción acumulada de vivencias de la ciudad que
no separa, al referirse a un lugar específico, sino que
las incluye como parte de su acontecer de vida.
1.3. Calles “sendas”
La Gráfica N°3, incluye las calles de Antofagasta
señaladas como importantes, por habitantes
consultados, y que corresponden a “sendas” en las
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

categorías de Lynch referidas, en que el residente
distingue las calles que son estructuradoras
del centro de la ciudad. Se destaca, por una
parte, la estructuración de calles del centro y
sus extensiones estructurantes, y por otra, la
importancia de Avda. Costanera, borde-costero y
Avda. Circunvalación, en el borde-cerro, que dan
cuenta de la extensión longitudinal de la ciudad,
al mismo tiempo que, entre ellas, dan cuenta de su
dimensión y medida transversal.
En específico:
•
Del casco central se señalan todas sus
calles, destacando por el número de respuestas,
Calle Prat, seguido por Avda. Matta y Calle
Maipú. En los tres casos se trata de calles
peatonales en que se concentra la mayor
actividad del CH.
•
Con respecto a extensiones, se indican
tanto las calles y avenidas que estructuran la

121

�Gebauer Muñoz

extensión longitudinal del centro al norte, en
Avdas. Pedro Aguirre Cerda y Bonilla, como
al sur Avdas. Argentina, Brasil y Angamos.
Estas vías dan cuenta de los ejes tentaculares
señalados al definir el CHA.
•
Con respecto a vías que estructuran
longitudinalmente los bordes de la ciudad,
se señalan tanto Avda. Costanera, con sus
distintas nominaciones a lo largo del bordemar, como Avda. Circunvalación que da
cuenta del borde-cerro. Marcan entre ellas
la medida de la ciudad entre mar y cerro,
consolidándose ambos como elementos
identitarios de la misma.
•
Se señala también Avda. Salvador
Allende, que recorre transversalmente la
ciudad, entre mar y cerro, en el sector más
ancho de la misma, que es el eje de acceso a
la ciudad desde la Pampa Salitrera y Desierto
de Atacama, dando cuenta también de la
dirección en que la Región Antofagasta tiene
su mayor riqueza, que es donde se encuentran
sus principales recursos singulares: mineros,
antropológicos y astronómicos.

Con el conjunto de estas gráficas, imágenes
y respuestas, a la consulta ciudadana, se logra
establecer la imagen que tiene el habitante de su
ciudad y los aspectos de paisaje que interesan,
que para Antofagasta son de vital importancia,
especialmente por la pregnancia de su territorio. Así
mismo, se ratifica la imagen de ciudad entregada
por el análisis morfológico desarrollado como
dimensión tres, de la investigación de referencia y,
en especial, dan cuenta de la extensión del centro
de la ciudad a partir de sus ejes estructurantes que
constituyen los ejes tentaculares de crecimiento
del CH en su condición de ampliado.
SEGUNDO APRONTE: ESTRUCTURA
DE PAISAJE DEL CH Y CIUDAD
ANTOFAGASTA IDENTIFICADO POR
PERSONEROS ENTREVISTADOS
La estructura de paisaje del CH y ciudad
Antofagasta, identificada por profesionales y
agentes del desarrollo urbano entrevistados, se
abordó, como se indica al referirse a metodología,
a partir del trabajo de campo iniciado en

Gráfica 3. Calles
de Antofagasta
percibidas como
importantes según
consulta ciudadana,
diciembre 2012
Fuente: Datos consulta
ciudadana (Gebauer,
2015:389)

122

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Borde costero ciudad Antofagasta, Chile, visto como “interfase glocal”

Antofagasta en abril de 2012, por quién suscribe,
y desarrollado como “entrevista sistemática y
a profundidad”, el segundo semestre de 2012.
Para este apronte se sistematizaron las respuestas
dadas a pregunta N°4 de la entrevista aludida,
formulada en los siguientes términos:
¿Qué de particular ofrece la ciudad de
Antofagasta y su región?
Las respuestas dadas por los entrevistados, en
su mayoría, se refieren a territorio y paisaje, lo
que hace retomar lo planteado por Joan Nogué i
Font (2008 y 2009), quién destaca el paisaje como
parte de la construcción cultural de una sociedad
y por lo mismo, éste dice de su identidad.
Aparecen entre comillas y cursiva las citas
textuales del/la entrevistado/a destacando los
siguientes aspectos:
2.1 Geomorfología de la ciudad, en la que
aparece, en su condición paisajística, el hecho de
estar en el desierto más árido del mundo. En ello
se destacan observaciones de entrevistados como:
“disposición geomorfológica muy atractiva que
es esta caída libre al mar, en que desaparece la
ciudad y está siempre presente el horizonte”; ”
las montañas están muy cerca, la sequedad del
panorama y desarrollo entre montaña y mar, es
propio de esta ciudad”; ”riqueza escenográfica
increíble que ha sido reconocida por el cine y la
publicidad”; y por otra parte, “la gran abertura,
el espacio libre de la mirada” que ofrece una
visión permanente del mar desde cualquier punto
de la ciudad, unido a “escasa distancia entre
cerro y mar que acota a la ciudad”, y en su
transversalidad, entrega su medida.
2.2 Condiciones climáticas estables todo
el año, cercano al nivel de confort de 18° C
que permitiría fomentar el turismo de intereses
especiales porque se puede disfrutar de estos
lugares en tiempos en que, los países del norte
global, tienen temperaturas muy bajas. Así mismo,
hace posible promover el turismo orientado a
gente mayor, en expresión de un entrevistado, “el
clima es uno de los grandes factores atractivos,
y lo sería más si se lo potenciara para gente
jubilada y mayor”.
2.3 Atractivos naturales de interés turístico
especial, que al no ser un factor de atracción
de público masivo, resulta positivo porque son
lugares de mucha fragilidad que debieran visitarse
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

de forma dosificada, para que se conserven en sus
condiciones de origen. A nivel turístico se cuenta,
en la Región, con “tres circuitos turísticos de
interés: Circuito Costero; circuito Salitrero y
Desierto; y de Arqueología y Altiplano”, sin
embargo, estos no han sido implementados ni
equipados. A nivel de ciudad “se cuenta con dos
monumentos de relevancia: Ruinas de Huanchaca
y La Portada”, nuevamente se combina lo
artificial y lo natural, “e hitos actuales, como son
las Playas Artificiales.”
2.4 En la actividad económica se destaca la
Minería como soporte regional, y el desarrollo
que ha tenido este sector desde años 1980 en
adelante, con la llegada de Minera Escondida, lo
que posibilita, que se apele a Antofagasta “como
potencial centro de negocios que dice relación
con el avance de inserción tecnológica que ha
tenido la Región”.
2.5 Existencia de energía natural disponible,
como la solar y la geotérmica, de tal modo que “a
nivel Regional la existencia de Energía Geotérmica
podría abastecer todo el Cono Sur” de América.
2.6 Lugares de encuentro masivo, que se
destacan como un hecho que está ocurriendo a partir
del año 2005, “por recientes intervenciones: Sitio
Cero del Puerto al costado del Mall; el concurso
para recuperar las Ruinas de Huanchaca, frente
a Enjoy; Parque Bicentenario; Plaza_Anfiteatro
en Nicolás Tirado; Playas Artificiales: Trocadero
y Renovación del Balneario, que hacen que haya
mejorado la calidad de vida urbana”, como
declara un entrevistado.
2.7 Falta de actividades complementarias
al sector minero, dado que,“como ciudad ofrece
poco en su calidad de vida, a pesar del ranking
económico”.
2.8 Borde costero y playas artificiales,
“combinando aquí tanto elementos naturales,
como es el borde-mar, como construidos por la
ciudad, como son las playas artificiales”.
Con respecto a las playas artificiales estas se
fundan en esta presencia del mar y en el hecho de
tener un clima benigno todo el año que justifica
una inversión que otorga un servicio democrático
a toda la ciudad. Los entrevistados las destacan
como algo único de esta ciudad, en expresiones
como “son un atractivo de la ciudad”; es
importante y propio de esta ciudad “la generación
de Playas Artificiales y recuperación del borde
como espacio público”. Junto con ello se destaca
123

�Gebauer Muñoz

que “en Antofagasta se juntan el Desierto más
árido del mundo que se une con el mar, que por
su sistema oceánico y llegada de la Corriente de
Humboldt, en profundidad, hace que el mar sea
de gran riqueza en flora y fauna, "es una selva" y
eso nadie lo valora, ni comenta”.
Concluyendo, los entrevistados, profesionales
y agentes urbanos de la ciudad, señalaron el
borde-mar, como la “plaza pública” de la ciudad.
Destaca en ello que para el habitante local
el borde cubre toda la extensión de la bahía y
dice de la comprensión del Centro Histórico
Ampliado de Antofagasta que, en sus elementos
estructurantes, se extiende a todos los espacios
que se consideran como parte de la identidad
de esta ciudad y “el más extenso es su borde”,
que en expresión de uno de los agentes urbanos
entrevistados, “se extiende hasta donde llega la
mirada”, esto dice de la configuración lineal de
la ciudad de Antofagasta y de su clima y cielos
limpios que permiten estas visiones extensas,
y se abunda en ello al considerar que se tiene
“el tesoro del mar”. Junto con esta esencialidad
hay aspectos importantes no resueltos así, “el
borde-mar a lo largo de toda la ciudad es un
atractivo, pero no está integrado el privado en
las inversiones que se hacen en él, y habría que
buscar un modo de incorporarlo.”

TERCER APRONTE: LUGARES QUE
COMPROMETEN LA IDENTIDAD DE
PAISAJE Y PROPUESTA
A modo de propuesta futura se identifican los
espacios, lugares y situaciones que se potencian
como “interfase glocal”, en el CHA de
Antofagasta, destacándose entre ellos aquellos que
dicen del borde-mar.
La investigación de referencia establece que
uno de las condiciones para potenciar la inserción
transnacional de la ciudad de Antofagasta y su
Región, es hacer que los lugares que tienen
potencial de trascender transregional, nacional o
internacionalmente, se consoliden como tales. De
allí que su especificación ayudará a visualizar el
actual estado de desarrollo en que se encuentran,
ya sea actualmente consolidados, en formación
como tales, o potencialmente existentes.
Se privilegian aquellos lugares que teniendo
condiciones morfológicas, consideradas relevantes
en estudio de origen, estructura típica y atípica,
tienen condiciones geográficas que dicen de
elementos que los habitantes reconocen como
propios de su ciudad y región como son: el
mar; la confluencia en conjunto de cerro y mar;
la conectividad longitudinal de la ciudad; su
característica de territorio desértico, ya sea por

Figura 3. Muelles borde-costero centro Antofagasta y Playas Artificiales, vistos desde el sur-poniente

Fuente: Fotos Antofagasta en la web y Google Earth (2015)

124

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Borde costero ciudad Antofagasta, Chile, visto como “interfase glocal”

sus condiciones solares y eólicas, como por su
territorio de base minera.
Se detectan y proponen los siguientes lugares
específicos a estudiar, los que podrán ser ampliados
o modificados, cuando se aborde su estudio en
detalle:
3.1 Eje Transversal Ruinas de Huanchaca
y entorno;
3.2 Eje entorno a Parque Japonés y Balneario
Municipal y su continuidad transversal MarCerro en Calle Club Hípico, lugar que se mencionó
como, “Cluster Parque Japonés, Estadio Regional,
Balneario Municipal” por los entrevistados;
3.3 Avda. Angamos desde Parque Japonés
a Ruinas de Huanchaca, incluido Casino Enjoy;
3.4 Edificios en altura en torno a Avda.
Brasil desde su cabezal en Avda. Matta hasta
Estadio Municipal y su correlato en borde-mar;
3.5 Eje Avda. Matta desde borde-mar a
Calle Andrés Sabella;
3.6 Avda. Pedro Aguirre Cerda desde José
Santos Ossa con Cementerio Municipal hasta
Avda. Salvador Allende;
3.7 Modos de integración con Pedro Aguirre
Cerda de Plaza de los Eventos;
3.8 Centro Histórico de Origen y su extensión
entre borde-mar, Avda. Argentina y terrenos de
FCAB contiguos por el norte de Calle Bolívar,
y en particular lo que la investigación de origen
definía como “Cluster cultural cívico-recreativo
de origen” y “Cluster cultural-recreativo cívico
en Plaza Sotomayor”, en unidad con Mercado
Municipal;
3.9 Desarrollo en torno a eje y patios del
FCAB, que en su extensión en torno a su eje
central es parte potencial de un eje de extensión
tentacular del CHA.
3.10 Borde-Mar de extensión del Área
Central desde edificios del Centro Histórico
hasta Hipermercado Líder;
3.11 Borde-Mar en torno a Parque Croata y
entre mar y Avda. Angamos;
3.12 Borde-Mar entre acceso Sur ciudad y
Huáscar, y entre Huáscar y Coloso;
3.13 Borde-Mar en torno a llegada de Salar
del Carmen al borde, a partir del eje Salvador
Allende;
3.14 Borde-Mar en su conexión potencial
entre Isla Guamán y La Chimba.

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

CUARTO APRONTE: DESARROLLO
FUTURO EN INTERVENCIONES
CONDUCENTES A CONSOLIDAR LOS
LUGARES ESTRATÉGICOS DE BORDE
Estos lugares se indican como estratégicos porque,
actuar en ellos, interviniendo en un sector o área
específica de los mismos, implica una acción
de acupuntura porque ésta irradia al total de la
ciudad en un efecto multiplicador (Cruz Gallach,
2008, Indovina, 2006; Steinberg, 2002, Esteban
i Noguera, 1997). De los lugares indicados en
3er. Apronte, se seleccionan los que dicen del
borde-mar o que arman un sistema entre éste y
borde-cerro. En primera instancia se incluye el
desarrollo del área Centro como GPU (Carrión,
2006), que aparece planteado por los habitantes
como primera consideración de desarrollo
para que la ciudad trascienda, pero resolviendo
los problemas endémicos que contiene: usos
degradantes, indefinición de su estructura vial
y falta de recuperación de su estructura física.
Esta última es necesario que se logre al integrar
los sistemas borde-mar y borde-cerro que son
parte de la estructura de potencial trascendencia
internacional de Antofagasta.
Se señalan los siguientes lugares a desarrollar
como “interfase glocal”, que en su conjunto
permitirían constituir el borde como un Gran
Proyecto Urbano (GPU) y con ello asegurar su
trascendencia. Se indican a modo de ejemplo a
seguir, los siguientes Proyectos Estratégicos:
4.1 Eje transversal Ruinas de Huanchaca que
se consolida como “interfase glocal”
Las Ruinas de Huanchaca, lugar que se ha ido,
progresivamente, consolidando como “interfase
glocal” (Gebauer, 2015). Geográficamente es el
lugar, en Antofagasta, donde la Cordillera de la
Costa, a través de esta Ruina, se une con el mar,
por lo que allí la relación cerro-mar propia de este
asentamiento se hace dramáticamente presente
otorgándole, desde el inicio, una singularidad.
La instalación de Industria Fundición de Plata,
Huanchaca, de la que quedan explanadas y
basamentos construidos en piedra extraída de
la cantera cercana, es una obra arquitectónica e
ingenieril que da cuenta de la particularidad del
lugar al hacer emerger el territorio y la vastedad
del paisaje local, en toda su magnitud, a lo que
los entrevistados hacen referencia. Así mismo,
125

�Gebauer Muñoz

Figura 4. Foto Sector Ruinas Huanchaca y Corte publicado en Concurso Plan Maestro

Fuente: Foto y Corte esquemático. @Fundación Ruinas de Huanchaca (2014)

el Proyecto Museo del Desierto (2009), se une a
la condición propia del lugar y da la pauta para
su reinterpretación contemporánea. Más aún, el
Plan Maestro, seleccionado por concurso, el año
2013, consolida esta postura e incorpora en su
propuesta de infraestructura edilicia, los espacios
necesarios que permitirán se otorgue sustentabilidad
a la oferta de espectáculos recreativo-culturales
masivos que desde tiempo se vienen dando en estas
explanadas, pero sin el equipamiento indispensable
para que un evento de esta naturaleza trascienda
transnacionalmente.
4.2 Imágenes de Lugares tanto de Antofagasta
como su Región que son parte de la identidad
tanto del CHA como de la Región Antofagasta
Ampliada
Estas imágenes, junto con traer a presencia el
territorio, que dice de elementos de identidad
que otorgan particularidad a la Región y por ello
aportan desde lo local, como lo es su mismo desierto
que dramáticamente aparece en conformaciones
naturales de sal como Farellones de Tara y Valle
de la Luna, en su productividad y proyección
económica se insertan en lo global, como son
la actividad minera, los recursos arqueológicos y
antropológicos de una cultura ancestral viva como
es la “cultura atacameña”, en San Pedro de Atacama
y su entorno; las instalaciones astronómicas de
Paranal, como así mismo de Proyecto ALMA en el
Desierto de Atacama.
126

Al mismo tiempo se incorporan los lugares
que dan identidad en el borde-costero y que
trascienden a la Región, como son La Portada;
Farellón de borde Costero; y Muelle Histórico
de Ferrocarriles, hoy remodelado y abierto al
público, que articula con la Poza Histórica al Sur,
que en la Plazoleta del ex Resguardo Marítimo
que enfrenta a Calle Bolívar marca el inicio de la
ciudad en el borde-mar, que requiere ser señalado,
y que a través de Caleta Pesquera Antofagasta se
une hacia el Norte (ver Figura N°5).
4.3 Potencial desarrollo del Borde Emergente
como “interfase glocal”
Se reconoce que, si el borde costero de construcción
en altura que tiene una imagen global, se relaciona
transversalmente con cada sector aledaño interior, que
tienen una configuración local, se lograría potenciar
este rol de “interfase glocal” (ver Figura N°6).
Es el caso del área del FCAB al Oriente de Caleta
Pesquera Central; o el borde-mar, al sur del Puerto
de Antofagasta unido al rol de configuración local
de Avda. Brasil, interactuando a través de crear un
primer nivel o piso noble más abierto que consolide
el espacio público y potencie, en las intervenciones
inmobiliarias, del Parque Brasil y borde-mar en
esta área, el acoger actividades de índole recreativo
y cultural incluidas aquellas gastronómicas
sofisticadas, aprovechando lo que se está dando con
restaurantes de comida peruana, mexicana, china y
otros, otorgando, a través de ello, una ampliación de
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Borde costero ciudad Antofagasta, Chile, visto como “interfase glocal”

Figura 5. Imágenes identitarias del CH Ampliado (CHA) y ciudad-región Antofagasta

Fuente: Collage fotográfico (Gebauer, 2015:417)

Figura 6. Potencial desarrollo de “interfase glocal” en la relación borde-mar e interior en
interacción con Avda. Brasil

Fuente: Collage elaboración propia en base a fotos Antofagasta en la web y Google Earth

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

127

�Gebauer Muñoz

la participación local del migrante.
Para potenciar estos lugares, en su rol de
“interfase glocal”, se requiere de una acción
mancomunada público-privado de clara
orientación hacia una imagen de ciudad, por
parte del Sector Público, que asegure una
acción privada inmobiliaria conducente a hacer
realidad la ciudad que se busca promover
transnacionalmente, incorporando siempre los
valores locales y la comunidad local.
4.4 Acontecimiento glocal que se proyecta al
borde-mar en área central desde el interior
del Centro, en entorno cultural Plaza Colón y
FCAB
La Figura Nº7 da cuenta del acontecimiento
glocal, en este caso, al integrarse un espectáculo
global como fue el de las máquinas voladoras,
espectáculo circense traído desde Europa en 2010,
expuesto en un pasa-calles desde la explanada
del FCAB en un recorrido en torno a Plaza Colón,
saliendo al borde por Calle Prat y regresando por
Calle Bolívar. Lo local, en este caso, es el espacio
del Barrio Histórico y el entorno Cultural de Plaza
Colón que se reconoce como espacio público de
la ciudad, y lo global es el espectáculo circense,

generándose por la interacción de ambos, junto
al público asistente, el “acontecimiento glocal”.
4.5 Borde-Mar como “interfase glocal”
El borde-mar, como se expresa en Figura Nº8,
es parte de la identidad de la ciudad, como se
ha mencionado a lo largo de este escrito, y se
constituye en la “plaza pública” de la ciudad
haciendo presente su importancia local. Sin
embargo, cualquier espectáculo masivo que en
él ocurre, sea regional, nacional o internacional,
trasciende a la Región, y por lo mismo aparece
allí el “acontecimiento glocal”.
A su vez, a lo largo de este borde existen
lugares que por su singularidad geográfica o
por las intervenciones realizadas en ellos, se
potencian como “interfase glocal” que en general
son lugares con gran riqueza escénica tales como:
Caleta Coloso; Ruinas de Huanchaca antes
mencionada; Parque Japonés y entorno; Muelle
del FCAB y Barrio Histórico; Caleta Pesquera
Central, Playa Paraíso y Consistorial; Trocadero,
su Playa Artificial, Isla Guamán y La Chimba; La
Portada, su entorno y Museo; todos los cuales si
se los interviene adecuadamente se constituirían
en nodos o polos de atracción en el borde.

Figura 7. Acontecimiento glocal en Centro de Antofagasta y su proyección al borde-mar

Fuente: Elaboración superponiendo fotografía archivo propio (2010) e imagen foto aérea Antofagasta Google Earth (2015)

128

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Borde costero ciudad Antofagasta, Chile, visto como “interfase glocal”

Figura 8. Borde-Mar como “interfase glocal” en lugares específicos

Fuente: Elaboración propia tomando como base foto Plan Bicentenario Región Antofagasta, Directorio Ejecutivo Obras
Bicentenario II Región (2005)

A partir de estos focos y de estudiar los usos
de estos lugares de acuerdo a lo planteado en
1er. y 2do. Aprontes de este artículo, junto con
visualizar y proponer su diseño estratégico, se
puede desarrollar el total del borde-mar como
“interfase glocal” por la dimensión única que
exhibe que hace que siempre se visualice la
totalidad del paisaje a la vez que la parte, es decir
el lugar cotidiano y específico en que uno se
encuentra, lo que permite que esta superposición
y simultaneidad de escalas propia del “espacio
glocal” aparezca y con ello tener el soporte que
da cabida al “acontecimiento glocal” Abordarlo
en esta dimensión, como GPU permitiría dar un
desarrollo sofisticado de nivel internacional al
borde, que al mismo tiempo de mejorar la calidad
de vida local de la ciudad, hiciera de éste el primer
lugar para potenciar la inserción transnacional de
Antofagasta lo que, al realizarse, se convierte en
un catalizador para que el resto de las propuestas
planteadas se implementen. C
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Besse, Jean-Marc (2000). Voir la terre. Six essais sur
le paysage et la géographie. Arles: Actes Sud.
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

Borja, Jordi &amp; Castells, M. (1997). Local y
Global. La Gestíón de las ciudades el la
era de la de la informática. Barcelona:
Taurus.
Brandâo, Pedro (2011). La imagen de la ciudad:
estrategias de identidad y Comunicación.
Barcelona: Universitat de Barcelona
Edicions. España.
Carrión, Fernando (2002). El regreso a la Ciudad
Construida.
_______ (2006). Centro Histórico como Proyecto
y Objeto de Deseo. Quito: FLACSO.
Castells, Manuel (1997). La era de la información:
economía, sociedad y cultura (3 vols.).
Madrid: Alianza Editorial, (1ra. edición
1996).
_______ (2001). Centros Históricos de América
Latina y Caribe. Quito: UNESCO/ BID/
SIRCHAL.
Cruz Gallach, Helena (2008). “El Auge de los
Planes Estratégicos y los
Proyectos
Urbanos:
Hacia
un
Planeamiento
Urbanístico Consensuado”, en Diez años de
cambios en el Mundo, en la Geografía y en
las Ciencias Sociales, 1999-2008. Actas del
X Coloquio Internacional de Geo-crítica.
129

�Gebauer Muñoz

Actas del X Coloquio Internacional de
Geografía Crítica. Barcelona: Universidad
de Barcelona, 26-30 de mayo de 2008.
Barcelona. España.
De Mattos, Carlos (1999). “Santiago de Chile,
globalización y expansión metropolitana:
lo que existía sigue existiendo”, en EURE:
Revista Latinoamericana de Estu­
dios
Urbanos y Regionales, Vol. XXV, Nº 76,
Santiago de Chile, dic. 1999. Santiago de
Chile: EURE.
_______ (2002). “Transformaciones de la Ciudad
LA ¿Impactos de la Globalización?” en
Revista Eure. Santiago, Chile: vol.XXVIII,
número 85, dic. 2002, pp 11-29. DOI:
10.4067/S0250-71612002008500001.
Santiago, Chile
Esteban i Noguera, Juli (1999). “Pla Urbanistic
versus pla estratègic”, en Quaderns de la
Societát
Catalana d’ Ordenació del Territori, 1999,
Nº 9, pp.87-101. Barcelona: Quaderns.
Barcelona. España.
Garcés Feliú, E., O'Brien, J. &amp; Cooper, M. (2010).
“Del asentamiento minero Chuquicamata
(Chile) y la contribución de la minería a la
configuración del territorio y el desarrollo
social y económico de la Región de Antofa­
gasta durante el siglo XX”. En Revista
EURE v.36 n.107. Santiago de Chile:
Instituto Estudios Urbanos. Pontificia
Universidad Católica de Chile.
Gebauer Muñoz, María Adriana (2015). Centro
Histórico como interfase glocal para la
inserción de la Ciudad Intermedia en el
Sistema Global de Ciudades: Caso de
estudio Antofagasta, Chile, 1990/2012. Tesis
Doctoral defendida y aprobada 23 Enero
2015 con calificación máxima. Universidad
de Guadalajara, Guadalajara, México.
Giddens, Anthony (2008). “Vivir en una sociedad
postradicional” en U. Beck, A. Giddens
&amp; S. Lash: Modernización reflexiva:
Política, tradición y estética en el orden
social moderno. Madrid: Alianza Editorial
Gifreu, Josep (1991). Estructura general de la
comunidad pública. Barcelona: Pórtic.
González, Sara (2005). “La geografía escalar
del capitalismo actual”, en Geo Crítica/
Scripta Nova. Revista electrónica de
geografía y ciencias sociales. Barcelona:
Universidad de Barcelona, 15 de mayo de
130

2005, vol. IX, núm. 189. http://www.ub.es/
geocrit/sn/sn-189.htm [ISSN: 1138-9788].
Habraken, N. John (1979). El Diseño de Soportes.
Barcelona: Editorial Gustavo Gili.
Heidegger, Matín (2009). El Arte y el Espacio,
traducción de Jesús Adrián Es­cudero.
Barcelona: Herder Editorial.
_______ (2010). La Metafísica del Espacio:
El Encuentro de Heidegger con Chilli­
da. Barcelona: Herder Editorial.urbano e
pianificazione di área vasta”. En Revista
Archivo di Studi Urbani e Regionali, pp:
49-71. ISSN: 0004-0177. Milano, Italia.
Lynch, Kevin (1984). La imagen de la ciudad.
Barcelona: Gustavo Gili. Barcelona,
España.
_______ (2013). La Imagen de la Ciudad. ISBN:
978-84-252-1748-7. Barcelona: Editorial
Gustavo Gili SL, GG Reprints. Barcelona,
España.
Martínez, Carlos &amp; Arrarás, Caro (2013). “Derivas
de la memoria. Una biocartografía de
Madrid:Indagación en las metodologías
de comprensión de la ciudad desde la
experiencia subjetiva”, en Arte y Ciudad.
Revista de Investigación 2013,-Junio-n°3
(1), Extraordinario, pp. 471-490, ISSN
2254-2930.
Muñiz, Norberto (2007). “Marketing de ciudades:
de la gestión estratégica y de infraestructuras
a la creatividad y los valores”. En Antonio
Baladrón y otros, Publicidad y ciudad.
Sevilla: Zamora, Comunicación Social.
Narváez Tijerina, Adolfo Benito (2010). La
morfogénesis de la ciudad: Elementos para
una teoría de los imaginarios urbanos.
Monterrey: Universidad Autónoma de
Nuevo León.
_______ (2011). Etnografía para la investigación
en arquitectura y urbanismo. Monterrey
Universidad Autónoma de Nuevo León.
Nogué i Font, Joan (2008). El paisaje en la cultura
contemporánea.
Madrid:
Biblioteca
Nueva. Madrid. España.
Nogué i Font, J. &amp; de San Eugenio Vela, J. (2009).
“Pensamiento geográfico "versus" teoría
de la comunicación: hacia un modelo de
análisis comunicativo del paisaje”, en
Documents d'anàlisi geogràfica, Nº 55,
pp: 25-56. ISSN: 2014-4512. URL: http://
revistes.uab.cat/dag Barcelona. España.
Ortega Cantero, Nicolás (2004). “Naturaleza y
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Borde costero ciudad Antofagasta, Chile, visto como “interfase glocal”

cultura en la visión geográfica moderna del
paisaje” en Nicolás Ortega Cantero (ed.),
Naturaleza y cultura del paisaje. Madrid:
Ediciones de la Universidad Autónoma de
Madrid.
Pesci, Rubén (1993). “La Interfase Urbana”, en
Revista CA Nº43 Colegio de Arquitectos.
Santiago, Chile.
_______ (2010). Ambitectura. Buenos Aires.
Argentina.
Rábago Anaya, Jesús (2006). El sentido de
construir. Primera edición en español:
Guadalajara,
México:
CUAAD,
Universidad de Guadalajara.
Robertson, Roland (1992). Globalization: Social
Theory and Global Culture. London: Sage.
Rossi, Aldo (1992). La Arquitectura de la Ciudad.
ISBN: 97884-252-16060. Barcelona:
G.Gili.
Samuels, Ivor; Buraglia, Pedro; Calaskan, Olgu;
Del Río, Vicente; Gebauer, M.A. y otros
(2013). “ISUF Task Force on Research and
Practice in Urban Morphology: An Interim
Report”, Urban Morphology. Enero 2013.
Birmingham University, UK.
Sassen, Saskia (2003). “Localizando ciudades en
circuitos globales”. en Revista Latinoa­
mericana de Estudios Urbanos Regionales,
EURE, v.29, N° 88, Santiago de Chile,
Pontificia Universidad Católica de Chile,
diciembre 2003.
_______ (2010). “Cities in today's Global
Age”, en Social Science Report, Cap. 1.
UNESCO.
Silva, Armando (2003). “Urban imaginaries from
Latin America”, en Documents 11. Kas­sel:
Cantz Editions.
Steinberg, Florian (2002). “Strategic Urban
Planning in Latin America: Experiences
of Building and Managing the Future”,
en IHS Making Cities work, SINPA
NumberInternational,Nº Flores, Silvia 22/
November 2002. Rotterdam
Taylor S.J. &amp; Bogdan, R. (1987). Introducción a
los métodos cualitativos de investigación.
Buenos Aires: Paidós, 2da. Edición. ISBN:
84-7509-816-9. URL: http://www.paidos.
com. Buenos Aires. Argentina.
Varguillas C., Carmen y Ribot de (2007).
“Implicaciones
conceptuales
y
metodológicas en la aplicación de la
entrevista a profundidad”. En Laurus
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

Revista de educación, año 2007/vol.13,
número 023: pp. 249-262. ISSN: 1315883X. Venezuela: Universidad Pedagógica
Experimental Libertador.
Vidal Moranta, Tomeu &amp; Pol Urrútia, Eric (2005.)
“La apropiación del espacio: una propuesta
teórica para comprender la vinculación
entre las personas y los lugares”, en
Anuario de Psicología 36, Núm. 3: pp.
281-297. ISSN: 0066-5126. Barcelona:
Universitá de Barcelona. España.

131

�El espacio metropolitano contemporáneo: Desde las políticas
públicas hasta el modelo de planeación1
Eduardo Sousa González
Jesús Humberto Montemayor Bosque2

Eduardo Sousa González en este libro presenta
un recorrido histórico, teórico y metodológico
exhaustivo y prolijo del espacio metropolitano y de
los diversos componente y factores que intervienen
en su configuración. Mostrando atinadamente
una visión caleidoscópica de la ciudad donde se
integran distintas y complejas perspectivas. Uno
de sus planteamientos primarios es que la ciudad
debe estudiarse holísticamente, señalando incluso
que los parámetros tradicionales de análisis
urbanos ya han sido superados y no son suficientes
para explicar y entender el espacio metropolitano y
su proceso de expansión y evolución. Presentando
indicadores actuales y renovados para comprender
integralmente el fenómeno urbano.
La organización del contenido del libro
es práctica y su estructura posee una gran
carga metodológica -común denominador de
los libros del autor- lo cual facilita su lectura
y comprensión, cabe resaltar el bien logrado
diseño gráfico de la portada3. La obra se integra
de dos partes; la primera, enfocada a las políticas
públicas en el espacio urbano, se compone de

tres capítulos. En el capítulo primo se expone el
vínculo obligado entre los actores involucrados
en los procesos generativo y operativo de las
políticas públicas. Resaltando la necesidad
de establecer una relación simbiótica entre el
Estado, los funcionarios públicos y la sociedad.
Esta relación debe manifestarse en el espacio
físico, público y privado, administrándose en las
escalas federal, estatal y local. En este capítulo
se plantea con claridad el rol y la importancia
que cada participante tiene en el proceso y
la implementación de las políticas públicas,
acentuándose la vital relevancia de la sociedad
como beneficiario máximo de los productos o
acciones establecidas.
En el capítulo segundo se analizan las políticas
públicas considerando diversos factores. Se debe
resaltar el enfoque crítico-reflexivo que presenta
el autor, invitando al lector a la introspección.
Sousa se fundamenta en autores renombrados
como Roth (2006), Aguilar (2007), Bardach
(2008), Cabrero (2006) por citar algunos, para
desarrollar el análisis de las políticas públicas.

1

Sousa, E. (2020). El espacio urbano contemporáneo. Desde las políticas públicas hasta el modelo de planeación. México: Colofón.
Nacionalidad: mexicana; profesor e investigador de Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León; Maestría en
Urbanismo por la Universidad Nacional Autónoma de México y Doctor en Filosofía con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos
de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Correo electrónico: jhmontemayor@gmail.com
3
Autoría de Francisco Zeledón.
2

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

135

�Montemayor Bosque

El capítulo incluye una significativa diversidad
de enfoques para estudiar las políticas públicas,
además presenta una metodología clara y objetiva,
asimismo señala distintas interpretaciones de
la teoría espacio urbano metropolitano para
explicitar el análisis de las políticas públicas desde
distintos puntos de vista. Al final del capítulo
se muestran tres escenarios hipotéticos para
ejemplificar y explicar claramente las acciones de
la autoridad y las interpretaciones de las políticas
públicas lo que permite el total entendimiento y
su implementación.
En el tercer capítulo de la primera parte,
intitulado el espacio urbano, se aborda un aspecto
complejo, pero necesario, referente a las políticas
públicas, la transferencia de éstas a lo espacial.
El autor atinadamente direcciona las políticas
públicas en los diversos ámbitos transversales
y longitudinales: nacional, re­
gional, estatal,
metropolitana, municipal y otros, en lo referente a
los espacios público y privado. Sousa presente un
desglose pleno de las características del espacio
público y de los componentes de éste, desde la
perspectiva de diversos autores (Foucault, 1984;
Arendt, 2003; Sánchez-Muñoz, 2003; Habermas,
2006, entre otros) y enfoques.
La segunda parte denominada: la planeación
urbana y el modelo metodológico operativo se
integra de tres capítulos. En el primer capítulo
“La planeación urbana institucionalizada. Una
metrópoli prematura en la contemporaneidad”
se hace alusión a la gestión-administración del
ordenamiento del espacio. Cabe destacar el
meticuloso estudio descriptivo de corrientes y
postura que explican la estructura interna de
la ciudad, ya que estos valores argumentativos
permiten la teorización de lo urbano, aspecto
olvidado pero imprescindible para efectuar la
planeación.Ala par de la exposición de perspectivas
teóricas se presentan las variables y vertientes
para el análisis de la ciudad, con esto se consigue
una visión heurística de la planeación urbana.
Además, el autor explora todo el potencial de la
planeación urbana resaltando la obligatoriedad

de plasmar la planeación en el espacio urbano
como contenedor de las bases normativas y de la
esencia teórica. También se pone de manifiesto un
aspecto álgido pero definitorio en la planeación
en México, relacionado principalmente con los
exiguos mecanismos de seguimiento, evaluación
y replanteo en los Planes de Desarrollo Urbano.
En el capítulo “El fenómeno expansivo ciudadmetrópoli en el contexto del sur global. Hacia una
interpretación teórica desde la sobremodernidad
líquida en una metrópoli prematura” se analiza a
profundidad el fenómeno del crecimiento expansivo
-ocasionado en buena medida por la falta de
planeación- con una retórica teórica-histórica clara
y concisa, lo que permite identificar palmariamente
las causas, consecuencias, actores involucrados
y procesos socioeconómicos derivados. Las
aportaciones conceptuales de este capítulo son
sumamente interesantes, como la inclusión de una
quinta etapa en la metropolización denominada
superurbanización4 la cual cierra el ciclo de la
metropolización. Otro concepto notable hace
referencia a la correspondencia entre el centro y
la periferia designado como: ciclos reproductores
de la vida de los pobladores en las ciudades5. El
término conceptual ciudad-metrópoli prematura
tiene una significativa relevancia; éste expresa
que el gobierno no alcanza a establecer en tiempo
y forma un control y ordenamiento del espacio
urbano, lo que genera una “ciudad incompleta”
la cual no puede satisfacer la totalidad de
necesidades de su población.
En el último capítulo se propone el Modelo
de Tendencias en la Ocu­pación del Suelo
Metropolitano TEOS-M. El objetivo del modelo
es acrecentar el entendimiento y hacer más
explícitos los diversos y complejos procesos
urbanos de una metrópoli enfocándose en México.
El modelo, desde la perspectiva operativa, se basa
en el incremento y la expulsión de población de los
centros de cohesión poblacional6, pretendiendo
identificar el comportamiento en la relación
espacio-población que determina el crecimiento
o expansión de la metrópoli.

4

“Dicha eta­pa de metropolización se presenta cuando ya ocurrieron las otras cuatro etapas agregándose en el proceso evolutivo otras
ciudades o zonas metropolitanas de diferentes entidades federativas, con la característica particular de que la mayoría estas espa­cialidades
cuenten con relaciones económicas internacionales de impor­tancia mundial, basadas en procesos informacionales” (p. 174).
5
“Proceso evolutivo transformacional relacionado con el creci­miento demográfico, que impacta en los linderos espaciales periféricos de
la ciudad central, para convertirse en metrópoli” (p. 176).
6
“Agrupaciones de ciudadanos que se han concentrado en espacios contiguos dentro de la conurbación metropolitana, ocupando zonas
de características de densidad, de grupo social, educativas, e incluso económicas similares”. (p. 198)

136

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Reseña

El trabajo presentado en este libro debe
estimarse y alentarse ya que es una valiosa
investigación y genera un meritorio instrumento
para mejorar el desarrollo y la calidad de vida
de los ciudadanos; como lo menciona el propio
autor del libro “la intención de la aplicación
del instrumento es que los resultados de la
exploración puedan ser incorporados en la agenda
de gobierno y se conviertan en estrategias de
planificación, direccionando aquellas políticas
públicas específicas para incidir los objetivos
previstos en el desarrollo de la zona”7. C
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Aguilar, L. (2007), El estudio de las políticas
públicas, México: Porrúa.
Arendt, H. (2003), El espacio de la política,
Madrid: Centro de Estudios Políticos y
Constitucionales.
Bardach, E. (2008), Los ocho pasos para el
análisis de políticas públicas. Un manual
para la práctica, México: Porrúa.
Cabrero E. (2006), Acción pública y desarrollo
local, México: Fondo de Cultura Económica.
Foucault, M. (1984), Espacios otros, Revista
Versión: estudios de comunicación,
política y cultura, núm. 9. Recuperado de
http://bidi.xoc.uam.mx/ta­bla_contenido_
fasciculo.php?id_fasciculo=132.
Habermas, J. (2006), Historia y crítica de la opinión
pública. La transfor­mación estructural de
la vida pública, Barcelona: Gustavo Gil.
Roth, A. (2006), Políticas públicas. Formulación,
implementación y eva­luación, Colombia:
Ediciones Aurora.
Sánchez-Muñoz, C. (2003), Ana Arendt: El espacio
de la política, Madrid: Centro de Estudios
Políticos y Constitucionales.

7

Página 199.

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

137

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="260">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3189">
                  <text>Contexto : Revista de la Facultad de Arquitectura</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479141">
                  <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607157">
              <text>Contexto</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607159">
              <text>2020-2021</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607160">
              <text>14</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607161">
              <text>21</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607162">
              <text>Septiembre-Abril</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607163">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607164">
              <text>Semestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607158">
                <text>Contexto, Revista de la Facultad de Arquitectura, 2020-2021, Vol 14, No 21, Septiembre-Abril</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607165">
                <text>Sousa-González, Eduardo, Director Editorial</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607166">
                <text>Arquitectura</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607167">
                <text>Urbanismo</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607168">
                <text>Imaginario urbano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607169">
                <text>Materiales</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607170">
                <text>Economía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607171">
                <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607172">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Arquitectura</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607173">
                <text>Barrera Domínguez, Ramón Alejandro, Editor</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607174">
                <text>Martínez Martínez Oreida, Editor</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607175">
                <text>01/09/2020</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607176">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607177">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607178">
                <text>2021271</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607180">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607179">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="46">
            <name>Relation</name>
            <description>A related resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607181">
                <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1785403&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607182">
                <text>San Nicolás de los Garza, Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607183">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607184">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="11586">
        <name>Arquitectura</name>
      </tag>
      <tag tagId="38900">
        <name>Centro histórico</name>
      </tag>
      <tag tagId="26289">
        <name>Creatividad</name>
      </tag>
      <tag tagId="38921">
        <name>Diseño ambiental</name>
      </tag>
      <tag tagId="35730">
        <name>Espacio público</name>
      </tag>
      <tag tagId="38920">
        <name>Imaginarios públicos</name>
      </tag>
      <tag tagId="4863">
        <name>Minería</name>
      </tag>
      <tag tagId="9527">
        <name>Religión</name>
      </tag>
      <tag tagId="38879">
        <name>Reseña</name>
      </tag>
      <tag tagId="38919">
        <name>Sociología urbana</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="21757" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="18051">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/260/21757/Contexto_2020_Vol_14_No_20_Abril-Septiembre.pdf</src>
        <authentication>c4215452f5e43fe3d2cbb7abd36549ae</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="607395">
                    <text>�Presentación. El crecimiento expansivo metropolitano en el
sur global: un proceso transformacional sui géneris.
Eduardo Sousa-González1

Es evidente que toda manifestación que involucra el
proceso que se vincula con la transformación ciudadmetrópoli, como una evolución urbana en la esfera
mundial, es progresivo, creciente y seguramente
irreversible; ya lo mencionaba hace décadas Henry
Lefebvre (1980, 2013, 2017), donde pronosticaba
la “urbanización completa de la sociedad” (1980,
2013, 2017). Desde luego, estaremos de acuerdo en
que lo que se visualiza en el futuro inmediato y de
largo plazo, es poco probable que se produzca alguna
transformación espacial que tienda a prescindir de
este tipo sui géneris de concentraciones urbanas en el
sur global e invariablemente en el mundo conocido.
En este sentido, la evidencia empírica ha
demostrado que una de las particularidades que
puntualiza a esta evolución transformacional ciudadmetrópoli, es aquella que tiende a mostrar fases
secuenciales en el proceso de urbanización, las cuales
no sólo están asociadas con la concentración creciente
de pobladores que tienden a aglutinarse en espacios
físicos definidos; sino también, la manera particular
en que se concentran los empleos que involucran a
los sectores secundario y terciario a partir de un centro
metropolitano; constituyéndose así, en agrupaciones
de concentraciones demográficas dominantes
con múltiples limitantes de política pública, que
puedan incidir positivamente en un control eficiente,
efectivo y eficaz (EEE) de su hinterland espacial de
orientación periférica.
No obstante, estas grandes concentraciones
de población, de actividades productivas, de
equipamientos de salud, educativos, lúdicos, de
infraestructura básica y complementaria y demás,
han adquirido en estos tiempos líquidos (Bauman,
Z. 2009; Bachelard, G: 2005) una importancia de
orden cuantitativo y cualitativo revelador (Sousa,
E.:2008, 2010); ya que la evidencia mostrada en las

grandes metrópolis del sur global, indican procesos
espaciales de expansión periférica similares, todos
ellos enmarcados en la teoría que está vinculada a
las etapas de metropolización de base poblacional y
de base empleos secundarios y terciarios; todo esto
basado en el concepto propuesto denominado ciclo
reproductor de la vida de los pobladores, el cual se
representa en el diagrama 1.
La evidencia histórica en las metrópolis mexicanas
y seguramente las del sur global, indican que
es a partir del establecimiento físico de un
asentamiento humano en una ciudad central, donde
al evolucionar el ciclo reproductor de la vida de
los pobladores y al activarse la movilidad social
espacial de estos y la saturación de suelo urbano
inicial; es donde se forma una nueva demanda de
superficie urbana, gestándose el desplazamiento
de habitantes hacia zonas periféricas inmediatas
o de proximidad relativa; muchas de las veces sin
una planeación eficiente, efectiva y eficaz de parte
de las autoridades gubernamentales; permeando
en todo este proceso de ocupación espacial y de
expansividad territorial, dos variables que están
concatenadas en una correspondencia biunívoca:
Por un lado:
i. El grado de desarrollo del lugar;
ii. Su gobernabilidad;
iii. La característica de la infraestructura
instalada y de los equipamientos ofrecidos.
Por el otro:
i. El grado de desarrollo económico de la zona;
ii. Fundamentado en la característica de la oferta
de empleos vinculados al sector secundario y
terciario; que, dicho sea de paso, este último,
es el de más amplio espectro de desarrollo en
la contemporaneidad. Así se representa en el
diagrama 1 (cfr.).

1

Nacionalidad: mexicano; Adscripción: Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México; doctor en Filosofía
con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos; miembro del Sistema Nacional de Investigadores (CONACYT) ratificado en el Nivel
2; miembro de la Academia Mexicana de Ciencias AMC desde el año 2008; eduardo.sousagn@uanl.edu.mx
2
Para profundizar en estos conceptos se recomienda consultar Sousa, E. (2015). De la ciudad a la metrópoli. Nuevas realidades territoriales.
Chile; Trama.

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

7

�Sousa-González

Diagrama N° 1: Proceso iterativo de metropolización; basado en
la velocidad del ciclo reproductor de la vida de los pobladores

Fuente: datos generados por Sousa, E. 2008

Estos procesos transformacionales de crecimiento
expansivo demográfico, basados en los ciclos
reproductores de la vida de los pobladores de
las ciudades, tienen una relación dual basada en
una correspondencia que se denomina en esta
investigación como centro-periferia:
1. El centro representado por el centro
metropolitano o la ciudad central de la conurbación;
2. La periferia, formada por las áreas urbanas
de los municipios conurbados procesalmente en un
período de tiempo y entre éstas dos, se desarrolla
toda la compleja vida en una sociedad metropolitana;
según se explica en la figura 1.

Figura 1. Crecimiento expansivo metropolitano

Fuente: datos generados en esta investigación

8

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Presentación

Entonces, sería posible esbozar en forma
preliminar una primicia en cuanto a que la evolución
de los ciclos reproductores mencionados, estarían
representados por el crecimiento y reproducción de
pobladores y son los que caracterizan finalmente
al proceso de metropolización de las ciudades; el
cual está indicado en la teoría de las etapas de
metropolización, por las que atraviesan la mayoría
de las metrópolis desarrolladas o subdesarrolladas
del mundo; las cuales algunos autores como:
Busquets, (1993:165), Sobrino (2003:198) y otros;
las simbolizan con cuatro procesos plenamente
identificables:
1. Urbanización: cuando la tasa de
crecimiento porcentual anual de pobladores
de la ciudad central supera a la de la periferia.
2. Suburbanización: cuando la periferia
alcanza una mayor tasa de crecimiento
porcentual anual.
3. Desurbanización: cuando la cuidad
central observa un despoblamiento relativo o
absoluto.
4. Reurbanización: cuando en la ciudad
central ocurre un repoblamiento relativo o
absoluto.
Desde esta perspectiva que involucra a las
ciudades: sus procesos de crecimiento expansivo,
su arquitectura sus formas de diseño y sus múltiples
variables intervinientes; la doctora Hermida Rubio
Gutiérrez Facultad de Arquitectura de la Universidad
Veracruzana Xalapa, nos indica que el artículo que
presenta se centra en exponer lo establecido personas
teóricas, críticas y hacedoras de arquitectura, para
desarrollar una manera de leer (entender) y escribir
(construir) la ciudad: la narrativa, el arte de contar
historias. Es necesaria para explicar el mundo,
para construir la memoria y para proyectar hacia
el futuro. Está inmersa a medio camino entre el
mundo tangible y el imaginario, además es un
proceso práctico, simbólico y emotivo a la vez.
Así, la narrativa se entiende epistemológicamente,
como una manera de comprender el mundo y la
vida. Con base en este argumento, se profundiza
sobre el entendimiento de la ciudad. Se observan
además varios caminos que han retomado estas
ideas o han experimentado otras nuevas, y
finalmente se demuestra que la narrativa tiene
mucho fundamento desde la teoría, la historia y
la crítica de la arquitectura; sin embargo, desde
la arquitectura y el urbanismo como disciplinas,
no ha tenido la suficiente aplicación, ni se ha
considerado seriamente como enfoque.
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

Por su parte, la doctora Rubí del Rocío Vázquez
Cruz de la Universidad del Valle de Atemajac,
Querétaro, presenta una investigación sobre las
zonas metropolitanas de México, indicando que
los efectos del proceso de metropolización han
generado un crecimiento urbano de tipo disperso.
Se conoce que este fenómeno emerge en el
contexto de la globalización, como un proceso
socioeconómico que se manifiesta físicamente en
el territorio y produce transformaciones urbanas,
ambientales, económicas, sociales, políticas y
culturales en las ciudades. Aplicando el enfoque
de análisis territorial, el estudio aborda el proceso
de metropolización en la Zona Metropolitana de
Querétaro, la cual ha destacado por lo acelerado que
se ha expandido en su superficie de urbanización.
En este caso, la metodología muestra la expansión
secuencial de la urbanización en un territorio de
escala metropolitana y como puede explorarse
comparativamente entre las décadas 1990-2010.
En el caso de los doctores Arturo Ojeda de
la Cruz, Clara Rosalía Álvarez Chaves y David
Carlos Orona Llano exponen los resultados
de una investigación sobre un estudio que se
desarrolló con motivo del recurrente problema
de inundación que se presenta en la zona urbana
de Hermosillo en temporada de lluvias, y en el
principal campus de la universidad de Sonora.
El estudio consistió en la evaluación del sistema
de drenaje pluvial en el campus universitario
mediante la aplicación de herramientas y
principios hidrológicos, hidráulicos, topográficos
y sociales para determinar los caudales que
genera el escurrimiento del agua pluvial en las
doce microcuencas identificadas, derivado del
proceso estadístico de las lluvia máximas diarias
de una serie de anual de 34 años de registro
climático en la estación meteorológica del
centro de la ciudad. Se obtuvieron las curvas de
precipitación-duración-periodo de retorno (P-dTr) eligiendo una tormenta de diseño para un
periodo de retronó de 10 años, y una duración de
la tormenta igual al tiempo de concentración que
fue variable para cada una de la microcuencas.
Una vez definidos los caudales se calcularon los
elementos hidráulicos necesarios para captar y
conducir el agua pluvial; finalmente se estableció
la modalidad para aprovechar el agua en la gestión
del agua de lluvia atendiendo un aprovechamiento
sostenible.
Los doctores Erle Garcia Estrada, Jesús
Enrique De Hoyos Martínez y Víctor Daniel Ávila
9

�Sousa-González

Akerberg de la Universidad del Estado de México,
abordan la temática sobre el cuidado ambiental,
indicando que éste transita incongruentemente
entre la destrucción y contaminación; y el cuidado
y conservación, en específico en las ciudades. La
consecuencia de la destrucción y contaminación
es que propicia la modificación casi irreversible
del metabolismo ambiental al interior de las urbes,
al provocar la aparición de vulnerabilidades
en el sistema natural que producen desechos
o salidas nocivas para el ambiente y para la
población que habita en ellas. El cuidado y la
conservación, procura el restablecer el balance en
el metabolismo ambiental citadino. Este artículo
busca conservar las áreas verdes urbanas como
una posibilidad de restablecer el equilibrio en el
metabolismo ambiental de las ciudades. Método
utilizado, es la discusión teórica de los conceptos
de metabolismo, metabolismo ambiental, cuidado,
conservación y áreas verdes urbanas es el
contraste del pensamiento y análisis de diversos
autores. La contribución es definir el concepto
de metabolismo ambiental, además de generar
conciencia hacia el cuidado y conservación de
las áreas verdes urbanas a través de un marco
conceptual y un esquema vinculado.
Los doctores María Erandi Flores Romero
investigadora de la Universidad Nacional Autónoma
de México; Irving Omar Morales Agiss jefe del
departamento de análisis de datos en Digital State
y Liliana Beatríz Sosa Compeán de la Facultad de
Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo
León (UANL), presentan los resultados de una
investigación en donde se propone un método para
identificar estructuras dentro de una red de vialidades
con un algoritmo de detección de comunidad basado
en flujos, implementado en un grafo que representa
la red de vialidades de la ciudad. De acuerdo con los
resultados obtenidos en las ciudades de México
y Monterrey, el método divide efectivamente
la infraestructura vial en varias comunidades y
preserva la vecindad geográfica. Las fronteras
de las comunidades coinciden con las divisiones
administrativas junto con otras fronteras dentro
de la ciudad. La identificación de comunidades
podría ser útil para estudiar la heterogeneidad de la
conectividad de las calles dentro de la ciudad, lo que
podría conducir a mejoras en la movilidad urbana o
incluso a la aplicación de políticas públicas.
En el caso del doctor Avatar Flores Gutiérrez
de la Universidad Autónoma de Querétaro en su
artículo nos indica que: A pesar de la diversidad de
10

aproximaciones a la conceptualización en el diseño
arquitectónico, la idea de que el concepto atiende
a una analogía formal está aún extendida. La
analogía formal del concepto suele estar vinculada
únicamente a aspectos simbólicos de la composición
para el observador y no a la esencia de lo descubierto
en el proceso de investigación y análisis proyectual.
Desde la perspectiva del fenómeno arquitectónico
como sistema, esta idea provoca un rompimiento
entre la investigación proyectual y la forma, y
preserva la dicotomía forma-función. En este
artículo se aborda la idea de que el proceso de
conceptualización en arquitectura puede ser
abordado desde una perspectiva sistémica del
fenómeno arquitectónico fundamentada en la
noción de autopoiesis de Maturana y Varela,
de los sistemas de Christopher Alexander, y
la investigación de Flores-Gutiérrez sobre el
fenómeno arquitectónico. El texto concluye con
la idea de que, al dejar fuera al concepto como
guía de composición formal y adoptar un proceso
de conceptualización sistémica orientado a la
definición de un sistema generador, el diseñador
puede ampliar los límites de su investigación
para buscar no sólo la configuración y relaciones
adecuadas para la actividad, sino la atmósfera
necesaria para dichas actividades.
Por último, la doctora Eugenia M. VillalobosGonzález de la Facultad de Arquitectura y
Urbanismo, Universidad Central de Venezuela,
nos expone una visión sobre la arquitectura
indicando que ésta ha sido muy estudiada desde
los estilos arquitectónicos, los arquitectos con
sus obras representativas, y el dilema de su
vinculación con el arte y la ciencia, pero poco
desde el ejercicio profesional. Por ello, se
presentan los resultados de una investigación
documental sobre la práctica de arquitectura y
su compromiso con la sociedad, a través de la
revisión de: (1) el binomio arquitectura-proyecto,
(2) la evolución de la profesión en el tiempo (3)
los retos contemporáneos de la profesión de cara
a la sociedad (4) la construcción social como
práctica inclusiva de los diversos interesados.
La arquitectura procura espacios para personas
y comunidades que, dada la complejidad de
las edificaciones, también se construye con
personas que se agrupan para lograr un objetivo
común, la edificación. Existen muchas críticas
que señalan la arquitectura como una profesión
elitista y formalista, entonces el reto del arquitecto
contemporáneo está vinculado a asumir su rol social
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Presentación

como facilitador de la construcción del proyecto a
través de la participación activa y comprometida
de los interesados; esta es la construcción social
del proyecto que reconoce el papel de cada uno de
los actores con sus contribuciones y limitaciones.
Como comentario final, los miembros del
equipo que conforman la Revista CONTEXTO.
Revista de la Facultad de Arquitectura de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, estamos
plenamente convencidos que el investigador y el
lector común interesado en la diversa temática
expuesta, encontraran a través de las páginas
que componen este proyecto editorial, un tópico
con una visión interdisciplinar, de actualidad e
internacional; enfocada en diferentes esferas del
quehacer investigativo, en donde, investigadores
de alta calificación, han colaborado con sus
trabajos personales o grupales en la generación de
este número.
Seguramente los artículos que se incluyen aquí
serán no solamente de interés, sino también de utilidad
concreta en futuras investigaciones, complaciendo al
investigador y al lector más exigente.
Finalmente, es necesario reconocer que lo
expuesto a través de este número de CONTEXTO,
es un esfuerzo continuado a lo largo de muchos años
por mantener una calidad de excelencia editorial,
que ha sido compartido por autores, pares de
evaluadores, el Comité Editorial, la Coordinación
Editorial, el equipo de apoyo y por supuesto, las
autoridades institucionales que forman la Facultad
de Arquitectura, su Posgrado y la Universidad
Autónoma de Nuevo León. C

Sousa, E. (2008). El proceso de ensanchamiento
urbano-periférico como un fenómeno
espacio-temporal ligado a la diferenciación
espacial: ciudad-metrópoli. Revista
Entelequia, España. N° 12, otoño 2010.

BIBLIOGRAFÍA.
Bachelard, G. (2005). El agua y los sueños. México;
FCE.
Bauman, Z.(2008). Modernidad Liquida. México,
FCE.
Lefebvre, Henry. (1980). La revolución urbana.
Madrid; Alianza
Lefebvre, Henry. (2013). El derecho a la ciudad.
Madrid; Capitán Swing
Lefebvre, Henry. (2017). La producción del
espacio. Madrid; Capitán Swing
Sousa, E. (2015). De la ciudad a la metrópoli. Nuevas
realidades territoriales. Chile; Trama.
Sousa, E. (2008). Los componentes de las fuerzas
centrífugas como elementos generatrices de
los contornos metropolitanos. Revista Urbano,
Chile. N° 018 (12), Julio-diciembre 2008.
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

11

�Narrar la arquitectura y la ciudad: Tendencias teóricas y
metodológicas, en la segunda mitad del siglo XX.
Tell the architecture and the city: Theorists and methodological trends, in the
second half of the 20th century.
Recibido: abril 2019
Aceptado: marzo 2020

Harmida Rubio Gutiérrez1

Resumen

Abstract

Este artículo se centra en exponer lo establecido
personas teóricas, críticas y hacedoras de arquitectura,
para desarrollar una manera de leer (entender) y
escribir (construir) la ciudad: la narrativa, el arte
de contar historias. Es necesaria para explicar el
mundo, para construir la memoria y para proyectar
hacia el futuro. Está inmersa a medio camino entre
el mundo tangible y el imaginario, además es un
proceso práctico, simbólico y emotivo a la vez. Así,
la narrativa se entiende epistemológicamente, como
una manera de comprender el mundo y la vida.
Con base en este argumento, se profundiza sobre el
entendimiento de la ciudad.
Se observan además varios caminos que han
retomado estas ideas o han experimentado otras
nuevas, y finalmente se demuestra que la narrativa
tiene mucho fundamento desde la teoría, la historia
y la crítica de la arquitectura; sin embargo, desde la
arquitectura y el urbanismo como disciplinas, no ha
tenido la suficiente aplicación, ni se ha considerado
seriamente como enfoque.

This article focuses on exposing the established
by architectural theorists, critics and makers,
to develop a way to read (understand) and write
(build) the city: the narrative. This is the art of
storytelling. It is necessary to explain the world,
to build memory and to project into the future. It is
immersed in a world halfway between the tangible
and the imaginary, and it is also a practical, symbolic
and emotional process at the same time. Thus, the
narrative is understood epistemologically, as a way
of understanding the world and life. Based on this
argument, it delves into understanding the city.
There are also several paths that have resumed
these ideas or have experienced new ones and
finally it is shown that the narrative, is very well
founded from the theory, history and criticism
of architecture; however, from architecture and
urbanism as disciplines, it has not had enough
application, nor has it been seriously considered
as an approach.

Palabras Clave:

narrativa; ciudad; arquitectura

Keywords:

narrative; city; architecture

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: profesora de Tiempo Completo de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Veracruzana Xalapa; doctora en Diseño y Estudios Urbanos por la UAM Azcapotzalco. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores nivel Candidata;
E-mail: harubio@uv.mx

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

15

�Rubio Gutiérrez

INTRODUCCIÓN.
La narrativa, la vida y el mundo.
La narrativa es el arte de contar y entender
historias. Es un proceso de creación inherente al
ser humano, necesaria para explicar el mundo,
para construir la memoria y para proyectar
hacia el futuro. No sólo lleva inmerso el afán
de entender y comunicar, sino de expresar
emociones y sensaciones, de exponer una manera
de comprender.
En cuanto a su creación, Bruner señala que “La
narrativa imita a la vida, la vida imita a la narrativa”
(Bruner, 2004) y agrega que hay principalmente
dos mecanismos para entender el mundo: el
pensamiento racional y la narrativa (Bruner, 1991).
En el pensamiento racional el entendimiento
se da a partir de causas y consecuencias. En la
narrativa, lo que existe es una conexión de ideas,
acontecimientos, lugares y personajes, que hacen
que una unidad cobre coherencia.
Así, la narrativa envuelve muchos mundos
humanos: el tangible, el de la experiencia y el
imaginario. A través de ella podemos ver qué historias
han reflejado lo que una cultura determinada piensa,
siente y experimenta. De esta manera la narrativa
es un cristal contundente para investigar la ciudad.
Se trata también de representaciones que
narramos para comprender. Dentro de este
contexto la arquitectura y la ciudad son narrativas
en tanto representaciones, porque son imitaciones
de la vida y el mundo.
Narrativa y narratividad.
La narrativa también se entiende como la forma
narrar, su espacialidad y su temporalidad. Por
ejemplo: existe la narrativa cinematográfica, la
fotográfica, la literaria, la pictórica etc. Este tipo de
narrativas aluden a la manera con la que se narra.
Por otro lado, existe la narrativa latinoamericana, la
inglesa, la francesa, casi siempre relacionada esta
idea a la literatura; y finalmente existe también la
narrativa clásica, la moderna o la contemporánea,
hablando de la temporalidad en la que se enmarca
ese narrar.
Dentro de este universo de definiciones, esta
investigación intenta explicar la manera en que la
ciudad se narra, es decir, lo que se lee y se escribe
en el idioma de la ciudad. Las formas que tiene
la ciudad de contar historias y las maneras que
16

tenemos sus habitantes de entenderlas.
La definición de narrativa propuesta es parecida
a la de poesía o arquitectura, que son procesos y
resultado a la vez; y que además, son creaciones en
dos sentidos, entre quien las crea y quien las recibe.
Con la narrativa de la ciudad se utilizan metáforas
e interpretaciones, así que es necesario involucrar
el pensamiento creativo y poético. Es una manera
de estudiar la ciudad desde la imaginación, la
percepción y la significación; leer en sus edificios,
calles, paisaje, personas, ideas, intercambios, una
serie de relatos que expresan algo.
El concepto de narratividad se entiende como
la facultad de narrar que tienen ciertas obras,
es decir, qué tan bien son capaces de contar sus
historias. Algunas se expresan con más claridad
y legibilidad, y otras son más abstractas, con más
formas que historias.
En este aspecto también existen lugares con
más narratividad que otros, en los cuales son más
evidentes sus relatos. Para descubrir la narratividad
de éstos, podríamos generar estas preguntas ¿qué
pasó antes? ¿qué está pasando? ¿qué va a pasar?
Algunos lugares expresan estas respuestas de
manera más contundente, porque tienen arraigada
la posibilidad de hacer, pueden observarse en ellos
las capas temporales fácilmente y pueden intuirse
acontecimientos. Hay lugares que están totalmente
resueltos, que son estériles a las huellas humanas,
que no están totalmente abiertos a la posibilidad
de hacer.
Los relatos crean ciudades.
“Igual que las piedras y los caminos, los mitos
contribuyen a crear la ciudad” dice María
Ángeles Durán (Durán, 2000). La narrativa y el
poder creativo de la ficción han existido desde
el momento en el que se han establecido las
primeras ciudades; éstas se desplantaron sobre
historias relacionadas con el orden social, político
y económico, y en gran medida, con el entorno y
su interpretación. Los ritos de fundación estaban
también inmersos dentro del universo de la
narrativa para ser recibidos y apropiados por la
futura ciudadanía. De esta manera, las ciudades
se fueron construyendo, como los relatos, para
comunicar y entender, además de para habitar.
Los relatos también edifican y arraigan,
generan estructuras de orden y también delimitan.
Jorge Volpi dice que en aquel momento en el que
el primer hombre o mujer de las cavernas entra
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Narrar la arquitectura y la ciudad

a contarle al resto del grupo cómo ha cazado
un mamut, y los demás escuchan siguiendo la
historia, se ha inaugurado ahí el acto de narrar
como un vínculo de dos imaginaciones: la de
quien lo cuenta y la de quien la recibe (Volpi,
2011).
Así pues, para el estudio de la ciudad esta
situación es medular. Los relatos nos permiten
observar los límites expandidos de las ciudades,
hasta dónde llegan en su extensión tangible e
imaginaria, cómo se desbordan en temporalidad
y en espacialidad. La narrativa hace posible
observar los mundos existentes y posibles
contenidos en los lugares de la ciudad.
Es por lo anterior que es crucial analizar los
acercamientos que se han dado a la arquitectura
y la ciudad en este sentido, y cómo han ido
evolucionando desde la modernidad hasta nuestros
días. Por otro lado, hablaremos también de otros
enfoques que han enriquecido el estudio de la
ciudad a partir de la narrativa: la fenomenología, el
estructuralismo, la hermenéutica y el pensamiento
narrativo iberoamericano, que hemos llamado
aquí Narrativas del Sur.
Finalmente reflexionamos acerca de qué papel
juega la narrativa en las ciudades mexicanas y
cómo puede aplicarse al estudio y proyecto de la
ciudad.
¿NARRAR O EXPLICAR LOS RELATOS?
Esta es una confrontación metodológica que la
lingüística se ha planteado como una discusión
de fondo en cuestión de narrativa y semiótica, y
que aquí trasladamos al estudio y proyecto de la
ciudad: ¿Narrar o explicar los relatos?
El narrar, aunque sí se conforma por un acto
racional, tiene una gran componente intuitiva,
que llega desde un lugar cercano a la emoción.
Es por eso que algunos escritores y escritoras
han hablado del estado de trance cuando crean
sus historias. El narrar conecta el mundo interior
con el mundo exterior y los mezcla; hace una
alquimia con el entorno conocido como base y
con la ficción como catalizador.
Pero también el narrar es un acto reflexivo, es
un acercamiento de quien narra con su contexto;
es una crítica, una propuesta, una denuncia, una
celebración. De esta forma lo narrado, impacta
también en lo externo. “El mundo humano crea
mundo” dice la investigadora de imaginarios
Johanna Lozoya, refiriéndose a que las ideas
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

construyen desde dentro hacia afuera y viceversa.
Así, el acto de narrar por sí mismo, ya
representa una acción determinante en el mundo,
aún todavía sin analizar sus componentes
internos, las relaciones de los elementos que
conforman un relato. El geógrafo Yi Fu Tuan,
hace una puntualización muy especial, dice que
“el narrar convierte a los objetos que están ahí
afuera, en verdaderas presencias” (Tuan, 1991,
:687). De esta idea, Yi Fu Tuan pone en la mesa un
argumento metodológico medular para el estudio
de la ciudad desde lo narrativo: dice que cuando
se estudia un lugar desde el abordaje narrativo,
las teorías se quedan en el fondo, acompañando
el proceso, pero son los complejos fenómenos por
sí mismos los que ocupan el escenario principal
(Tuan, 1991). A su vez, hace una crítica profunda
a la manera de abordar el tema desde la teoría:
“La teoría quiere ser científica y analítica, rara
vez acercarse al todavía misterioso fenómeno de
la creatividad, poder que entienden los artistas”
(Tuan, 1991:686).
En concordancia con estas reflexiones, se
expone aquí que: el lenguaje con el que se
produce la arquitectura es de por sí narrativo.
Existe una manera de ir contando historias a
través de los objetos y los edificios, que quien
hace arquitectura realiza de manera más o menos
consciente. Al respecto, Josep Muntañola dice
que habitar, construir y pensar (proyectar) no son
procesos que se hagan de manera aislada o lineal,
se hacen al mismo tiempo (Muntañola, 1981).
En este universo artístico en el que la
narrativa vinculada a la arquitectura y la ciudad
es protagonista, es preciso seguir camino
metodológico que lleva a narrar una historia
desde la mente de quien la crea, hacia el proyecto,
hasta la construcción de la obra, su relación con
la ciudad y la manera en la que se lee esta ciudad
por quien la habita. Por un lado la esfera creativa,
que observa y produce obras narrativas desde la
imaginación, desde la sorpresa de lo cotidiano
y la ensoñación; y por otro lado la esfera de la
técnica, que exige explicaciones y maneras de
hacer para concretar las creaciones.
Así, para narrar también es necesaria la
técnica, que permita la comunicación de las ideas
de forma coherente, y que mantenga unido el
relato.
Por otro lado, explicar un relato, es desmantelar
su andamiaje. Es ver tras bambalinas la puesta
en escena. Es un proceso que descubre la magia
17

�Rubio Gutiérrez

conformadora; bien para reproducirla, arreglarla,
innovarla y/o desecharla.
He aquí el engranaje del que la arquitectura y
el urbanismo se componen: son disciplinas que
combinan procedimientos técnicos y poéticos
tanto en su investigación como en los proyectos
y obras que realizan. Estas dos esferas no son
antagónicas, sino complementarias, y necesarias
en el proceso de narrar.
Es importante mencionar que en las ciudades
latinoamericanas, la mayor parte de lo construido
en términos de edificaciones y espacios públicos,
no es diseñado ni por arquitectos/as ni por
urbanistas. Se dan de manera informal, o bien
desde proyectos gubernamentales que no siempre
surgen del diseño arquitectónico o urbano. En
consecuencia, no todos los creadores y creadoras
de la parte edificada de la ciudad, tienen la
formación disciplinar en la que se alimentan de
una u otra manera la esfera técnica y la artística.
Pero es mayor aún la importancia de estas
construcciones, que emergen de manera compleja
y con una intención distinta a la corriente
arquitectónica de la época, porque reflejan de
modo más transparente la expresión del mundo
interno de quien las crea. Tal como lo describieron
Denisse Scott Brown y Robert Venturi, en su libro
“Aprendiendo de Las Vegas” (Venturi , Scott
Brown, &amp; Izenour, 1978), en donde estudiaron
el lenguaje de las edificaciones que construían y
disfrutaban las personas comunes. inmiscuidas
en un universo de consumo y fantasía como Las
Vegas. En cualquier caso, todo este universo
de ciudad creada fuera de la arquitectura y el
urbanismo, que se combina con aquella que sí ha
surgido desde estas disciplinas, configuran lo que
llamamos la ciudad.
LA MODERNIDAD Y OTRAS DERIVAS
NARRATIVAS.
Desde finales del siglo XIX, en Europa,
empieza a surgir el interés por observar de una
manera distinta esta nueva ciudad que lo transforma
todo, la ciudad moderna. En este contexto hay una
figura importante: Baudelaire, un poeta que se
adentra a la ciudad perdiéndose en ella. Lo explica
claramente Martha Flores, investigadora de la
ciudad y su sentir: “Los habitantes de París deben
2

separar el espacio laboral del espacio habitacional.
La calle se asume como el elemento de interacción
entre un punto y otro; el habitante de la ciudad se
convierte en viajero, como una pieza dentro del
sistema circulatorio urbano. En esta época nace el
flâneur baudelaireano”. (Flores, 2014). El flâneur
recorre la ciudad para leerla y narrarla después.
Es un ejercicio narrativo al que recurren poetas,
investigadores y artistas.
Después, surge el gran relato del Movimiento
Moderno. La gran transformación territorial que
dio origen a lo que hoy conocemos como ciudad
contemporánea. “El hombre como medida de todas
las cosas”2. El Movimiento Moderno asumió que se
enfrentaba al caos de la ciudad, y que había que poner
orden si se quería vivir mejor: planteó ciudades que
funcionaban como máquinas perfectas, separando
usos y actividades, racionalizando territorios. Surgió
la idea del plan urbanístico como un instrumento
en el cual, se proyectaba desde arriba, observando
la totalidad del territorio, su funcionamiento, sus
vocaciones, sus tiempos. Se fundó una idea de
futuro que se dejaba ver a través de rascacielos y
grandes avenidas de alta velocidad. Eran ciudades
emocionalmente neutras, dice García Vázquez
en su libro “Ciudad Hojaldre” (García Vazquez,
2006). Sin embargo, a pesar de los avances
tecnológicos, se sentía un ambiente de desazón,
una cierta ansiedad que fracturaba y conectaba
todo a la vez. En aquel momento, los proyectos de
arquitectura y urbanismo perdieron su dimensión
subjetiva, la conexión con las imágenes del mundo
interno, con la imaginación. Esto se vio reflejado
en los mapas que aún heredamos de aquella
época, esos planos sin volumen y sin acciones,
que muestran una ciudad sin actos, sin actores,
más bien con vocaciones y usos, pero no con
historias. El filósofo Michel de Certeau, también
es crítico al respecto, él dice que los mapas se han
vuelto estáticos, pierden la capacidad de marcar
recorridos, actos y posibilidades. (Certeau, 1990)
Pero en estos nuevos universos de razón que
se pretendía que fueran las ciudades, en medio
de la vorágine moderna, surgen dos movimientos
que enfocan las cosas de distinta manera: El
Estridentismo y el Situacionismo. Ambos, se
nutren de la modernidad, pero la observan con
otros ojos; de manera crítica y lúdica a la vez.
La Internacional Situacionista, un grupo de

Frase de Le Corbusier que manifestaba claramente su ideología.

18

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Narrar la arquitectura y la ciudad

pensadores, filósofos y artistas, encantados por
las situaciones de la ciudad de su tiempo, y en
un afán de crítica a los procesos y acercamientos
tradicionales para observar lo que pasaba en
la ciudad, generaron un método nuevo, para
entenderla, sentirla y crearla: La deriva (Gilles
Ivain, 1996). Ésta consistía en dejarse mover por
la ciudad, ir sin rumbo, para descubrirla. Era una
forma de acercarse a la urbe desde el juego, el
placer, el arte y la crítica.
Al mismo tiempo desarrollaron una manera
alternativa de interpretar los territorios y las
calles: La psicogeografía. Una forma de expresar
gráficamente lo que la ciudad les comunicaba,
emocional, sensorial y metafóricamente. Así, se
sumergían en sus recorridos y se volvían personajes
principales de los relatos, narraban junto con la
ciudad, y proponían nuevos proyectos desde esta
manera de ver las cosas.
El Estridentismo, hijo del modernismo, pasó
por Europa y emigró a América a través México
en los años 30. Coincidía con el movimiento
Moderno de Arquitectura en el gusto por las
grandes avenidas, la velocidad y la tecnología.
Sin embargo, los estridentistas eran irreverentes
e incómodos para la sociedad de la época.
Despreciaban el afán por conservar las estructuras
del pasado, y lo exponían al mundo con frases tan
chocantes como “¡Muera el cura Hidalgo!” inicio
del manifiesto estridentista hecho por Manuel
Maples Arce en Xalapa, Veracruz (Prieto, 2012).
Fue uno de los movimientos artísticos que se
centró más en observar la ciudad, criticarla y
proponer nuevos proyectos para ella. La poesía,
era no de los vínculos entre el artista, sus
propuestas y la ciudad.
El interés especial por el lenguaje como puente
e instrumento para conocer el mundo interno de
la naturaleza humana, surge por comprender las
relaciones de las cosas, la arquitectura y el entorno
desde lo que significan para la sociedad. Este
interés hace frente al racionalismo, que enfatizaba
el estudio y proyecto racional, tanto de la sociedad
como de la arquitectura y el urbanismo, y dejaba
de lado el intenso y complejo mundo interior con
el que los seres humanos habitamos el mundo
(Ordeig, 2011).
A esta etapa se le ha llamado el Giro Lingüístico
de la arquitectura y la ciudad. Influenciada por la
filosofía y la propia Lingüística, empiezan a aplicarse
conceptos como: significado y significante, al
análisis del estudio de la ciudad. Ideas como signo,
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

sintaxis y semántica se incorporan al estudio de
la ciudad que ya va dejando atrás al Movimiento
Moderno. Emerge la Crítica Tipológica Italiana y
su idea de memoria urbana. En los años 50 y 60,
la Escuela italiana de Venecia empieza a realizar
estudios urbanísticos relacionados con la forma y
la estética de los espacios urbanos dirigidos a la
morfología, la tipología y los imaginarios sociales
con relación a su entorno urbano. Estudios en los
que se hacía evidente la relación entre el paisaje
urbano, el cultural y el natural; y se señalaba que
la evolución de estos paisajes responde más bien
a una inercia propia, y que no se deriva de los
programas económicos y políticos de los gobiernos
que generan los Planes Urbanos. El giro lingüístico
es contundente en Estados Unidos y en Europa,
pero con un efecto menor en Latinoamérica, que
seguía asumiendo el movimiento moderno con su
interpretación propia.
Es precisamente en el horizonte temporal en el
que las ciudades se enfrentan a la gran explosión
de su crecimiento en los años 70 y 80 cuando el
estudio y proyecto de la ciudad da otro giro: el
Giro Narrativo en ciencias sociales.
A finales de los años 70 y principios de los 80,
tanto en Estados Unidos como en Latinoamérica,
la sociología, la antropología y la psicología
retomaron de la narrativa enfoques, procesos
y conceptos, para darle la vuelta a la manera de
enfrentar la ciudad del presente. Surgen aquí
conceptos como: Imaginarios Urbanos, Identidad
Narrativa y Focalización, heredados de las
aportaciones de Ricoeur, Genette y Greimas en el
ámbito de la narrativa. (Figura 1, siguiente página).

19

�Rubio Gutiérrez

Figura 1. Caminos de la narrativa en la ciudad contemporánea

Fuente: elaboración propia

En la bienal de Venecia de 1992, se abre una
discusión para abordar la ciudad de ese tiempo:
¿La ciudad era un ámbito narrativo o más bien un
desagregado en el que había que deconstruir la
unidad para entenderla? El enfrentamiento entre
la narratividad y la deconstrucción daba cara a
la ciudad como su objeto de estudio y su fuente
de inspiración. La arquitectura dio un vuelco,
y el deconstructivismo como forma de diseñar
y expresar empezó a cobrar fuerza en distintas
ciudades del mundo. Paralelamente, fue naciendo
un grupo de élite en la arquitectura que generaban
proyectos singulares y que dejaban su marca en
el territorio, conocidos como el “star system”
de la arquitectura. Una nueva forma de narrar la
arquitectura y la ciudad empieza a derramarse
por el mundo entero influida por las teorías de
Derridá. Los fractales y la teoría del caos, a la
par de las nuevas tecnologías y la informática,
van ocupando territorios y transformando las
ciudades del mundo.
20

Desde la investigación y la creación de la ciudad,
es importante mencionar varias aportaciones de
finales del siglo XX e inicios del XXI: la idea de
Paisaje Cultural, surgida de los creadores de la
Narrativa del territorio: Denis Frenchman, David
Lowenthal y Joaquín Sabaté; el concepto de la
Ciudad de la Imagen, que vincula varios universos
que se cruzan en una ciudad compuesta por varias
a la vez, aportado por Nicolás Amoroso; la idea
de los Imaginarios como relatos, derivada de las
ideas de Johanna Lozoya en México; el concepto
de arquitectura líquida acuñado por Ignasi
de Solá Morales; y la arquitectura narrativa,
que está siendo aplicada principalmente en
Estados Unidos.
Sin embargo, en la víspera del nuevo milenio,
una vez más se da un gran cambio de narradores. El
sujeto y el enfoque con los que la ciudad se narra,
dan la vuelta. Ahora la ciudad es protagonista de
los relatos y se narra a sí misma, es sujeto en el
relato. Aparecen las ideas de Ciudades Creativas,
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Narrar la arquitectura y la ciudad

Ciudades Educadoras, Ciudades Inteligentes.
Ya no son solamente profesionales de la
arquitectura, especialistas en temas de filosofía, o
sociología, o gente de la academia quienes narran
la ciudad; sino que es la comunidad misma.
Cada ciudadano y ciudadana empiezan a tener
los medios para dar noticias de la ciudad. Surgen
medios como el internet y las redes sociales, que
permiten a las personas de a pie, narrar la ciudad
a su manera ante el mundo, de una forma virtual.
También cobra importancia el arte narrativo con
la ciudad como centro. Surgen instalaciones,
películas, cuentos y novelas que hacen de la
ciudad un personaje que se cuenta en sus calles.
El arte sale de los museos y comienza a llenar los
espacios públicos. La ciudad se convierte en el
escenario y la protagonista de los nuevos relatos
del siglo XXI.
De esta manera, la narrativa aplicada al estudio
y proyecto de la ciudad ha sufrido una serie de
importantes cambios en los que las sociedades
han formado una parte esencial. Pero lo más
interesante es que la ciudad pasó de ser un objeto
o una creación, a ser un proceso, para después,
convertirse en sujeto.
MIRADAS QUE NARRAN LA CIUDAD.
Desde este ámbito de la narrativa, como crítica
a la modernidad y en la necesidad de abordar
desde la ciencia y el arte el universo subjetivo
humano; tomamos tres caminos metodológicos
para observar la relación entre la narrativa y la
ciudad: la hermenéutica, el estructuralismo y la
fenomenología.
El estructuralismo surge como un camino
para explicar objetivamente los misterios de la
significación del mundo, la relación del mundo
exterior con el mundo interior no estudiado
desde el rigor científico. Buscaba comprender
las estructuras del mundo y del lenguaje, de la
sociedad y de las ciudades, e incluso de la mente
y los discursos. Así, empezaron a analizarse estas
estructuras: los discursos, los relatos, las ciudades
y las sociedades. La estructura se entendía como
el conjunto de relaciones entre los elementos que
hacen que funcione un determinado proceso u obra
(Ordeig, 2011). Esta manera de proceder penetró
en la filosofía, la sociología, la arquitectura y el
urbanismo. Se trataba de un esfuerzo racional por
conectar lo interior con lo exterior; obtener un
acercamiento a la certeza y a objetivar conceptos,
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

a partir de delinear las estructuras del mundo.
Por su parte, la hermenéutica construye un
artefacto de interpretación del mundo. Se trata de
comprender el mundo del texto a partir del mundo
de quien lo lee. Es el tipo de filosofía que se inicia
con preguntas acerca de la interpretación, “hace
hincapié en el proceso de comprensión como
parte de una tradición histórica, y en la apertura
dialógica, en la que se desafían los prejuicios y
se extienden los horizontes” (Audi, 2004, pág.
486). Es un método en el cual interviene de
manera determinante la imaginación. No existen
verdades absolutas, existen lecturas y caminos
que se corresponden con lectores de determinados
procesos. Dentro de esta esfera, la cuestión de la
metáfora es fundamental, porque las cosas no son
lo que aparentan ser, son imágenes que sugieren
ciertas lecturas. No existen discursos absolutos,
sino correspondencias de interpretaciones, entre
texto y sus lecturas.
Estos dos caminos no se contradicen, aunque
tengan marcadas diferencias. Más bien se
complementan y se tocan en algunas aristas,
para después tender el puente que los une: la
fenomenología.
Este puenteo utilizado también como método
de análisis, precisa de observar fenómenos y
entenderlos, acercarse al mundo desde la percepción,
y darle sentido a partir de una interpretación de
quien observa. “La fenomenología es en realidad
el estudio de las esencias, pero también intenta
situar a las esencias en la existencia” (Audi, 2004
:356). Según el diccionario Akal de filosofía, la
fenomenología es una búsqueda por una filosofía
que dé cuenta del tiempo, el espacio y el mundo,
tal y como los experimentamos y vivimos (Audi,
2004). Este método, cobija a la hermenéutica
y el estructuralismo, considerándolos incluso
como uno solo, dado que conecta vida y mundo
(interno y externo). Podemos notar que incluso
algunos de los autores teóricos y metodológicos
que podríamos ubicar dentro de la fenomenología,
son estructuralistas y otros se inclinan más hacia la
hermenéutica, o incluso en ambas.
Relato y ciudad como estructuras.
El teórico que tomaremos como punto de partida
del estructuralismo es Roland Barthes, quien se
acerca al relato desde su explicación racional,
desde el análisis, lo separa en partes y en relaciones,
lo disecciona, para entenderlo. Se mueve en el
21

�Rubio Gutiérrez

mundo de la narratología; disciplina que se crea
para entender la estructura de los relatos, conocida
como “teoría de la narrativa”.
Barthes da pautas para entender los textos
narrativos, y explica principalmente ciertos
elementos y relaciones que después fueron
trasladados al ámbito del urbanismo y la
arquitectura (Barthes, 1977).
En esta obra, explica el relato con detenimiento
como la más antigua de las formas narrativas que
está en todas las culturas y en todos los lugares
geográficos, es internacional, transhistórico y
transcultural:
(…) el relato puede ser soportado por el
lenguaje articulado, oral o escrito, por
la imagen, fija o móvil, por el gesto y por
la combinación ordenada de todas estas
sustancias; está presente en el mito, la
leyenda, la fábula, el cuento, la novela, la
epopeya, la historia, la tragedia, el drama,
la comedia, la pantomima, el cuadro
pintado (…) no hay ni ha habido jamás en
parte alguna un pueblo sin relatos (…).
(Barthes, 1977: 65).
Sin embargo, su principal aportación en esta
visión es afirmar que en este intento de una
semántica “para acercarse a la ciudad, hay que
tratar de entender la interacción de signos; que
cualquier ciudad es una estructura, pero debemos
intentar nunca esperar llenar esa estructura”
(Barthes, 1994: 201). Entendemos entonces
que, esta estructura significativa de la ciudad no
debe estar nunca cerrada. Debe ser un lugar con
muchas entradas, más flexible y complejo a la
vez. “(…) lo que hoy puede ser escrito (re-escrito)
lo escribible. ¿Por qué es lo escribible nuestro
valor? Porque lo que está en juego en el trabajo
literario, es hacer del lector ya no un consumidor,
sino un productor de texto” (Barthes, 1970: 14)
De manera paralela, surge en Italia una
corriente ligada al estructuralismo para la lectura y
la intervención en la ciudad dentro de La Tendeza
italiana. La llamada Crítica Tipológica, con
exponentes como Aldo Rossi y Mamfredo Tafuri,
que plantearon cuestiones teóricas y metodológicas
importantes para la lectura de la estructura de la
ciudad: la clave del método de la crítica tipológica
fue la "producción de categorías de cultura y de
vida" (Montaner, 2008). En la lectura de la ciudad,
este grupo de arquitectos y pensadores, tratan
22

de identificar “arquetipos” que después llaman
“tipos arquitectónicos” y que influyen en la forma
urbana. Estos arquetipos están ligados a los de
psicología con Gustav Jung, teoría del lenguaje de
Saussure, o con la antropología estructuralista de
Levi-Strauss, incluso con los caracteres del teatro
de Shakespeare y arquetipos humanos (Montaner,
2008). En sus planteamientos proyectuales, según
Muntaner, proponen que cada intervención sea una
continuación de la ciudad existente. La memoria
es el material con el que se tejen estas estructuras.
Rossi, ya había planteado ciertas categorías
semiológicas diferenciadas para elementos de
la ciudad, tales como: “el hecho urbano” o “los
elementos primarios”, ligados a la memoria
y al concepto de lugar (Rossi, 1966). Según
Rossi, existen secuencias, puntos dinámicos y
estáticos dentro de esta estructura conformada
por elementos y relaciones significativas.
En este sentido y dentro de este mismo grupo
ligado al estructuralismo, estarían las aportaciones
de Kevin Lynch (1960) y Norberg Shultz (1975);
el primero ordena la forma en la que los habitantes
comprenden el lugar a partir de una serie de
elementos como: nodos, sendas, hitos, bordes,
mojones y barrios (Lynch, 2008). Mientras que el
segundo plantea que solamente cuando el espacio
se convierte en un sistema de lugares significativos,
se presenta vivo para quienes los habitan y habla
de una estructura en la que se conforma el espacio
existencial de los habitantes de una ciudad a
partir de centros, trayectos, regiones y paisaje
(NorbergShultz, 1975).
Todas estas aportaciones desde el
estructuralismo, dejan una primera huella para
la narrativa aplicada al estudio y proyecto de la
ciudad.
La ciudad y sus metáforas.
Paul Ricoeur recorre la relación entre “Tiempo
y narración” (Ricoeur, Tiempo y Narración,
1996), para explicar que el tiempo es la condición
que aporta la naturaleza humana. Sin tiempo
no hay vida. Sostiene que los seres humanos
nos construimos a partir del entrelazamiento
de dos tiempos: el tiempo histórico y el tiempo
de la ficción. Un tema fundamental en la obra
de Ricoeur es la ficción. Él dice que la ficción
interviene para que comprendamos, expliquemos
y transfiguremos el mundo:

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Narrar la arquitectura y la ciudad

“La ficción tiene esa capacidad de
«rehacer» la realidad y, de modo más
preciso en el marco de la ficción narrativa,
la realidad práxica, en la medida en que el
texto tiende a abrir intencionadamente el
horizonte de una realidad nueva, a la que
hemos podido llamar mundo”
(Ricoeur, 1999: 199)
En el universo de la ficción Ricoeur expone
tres ideas que dan luz en el camino de la narrativa
aplicada a la ciudad: Redescribir, recordar y
proyectar son mecanismos que se utilizan para
seguir una historia. La ficción es necesaria para
resumir el mundo complejo en el que vivimos y
darle coherencia, para construir la memoria y
para la vida práctica; para proyectar. Precisamente
representación, memoria y proyecto son tres
aspectos a través de los cuales podemos entender
lo que narra una ciudad.
Ricoeur, entró al campo de la arquitectura
para explorar la relación entre espacio y
tiempo, plantea que existe un paralelismo entre
arquitectura y relato, entre el acto de narrar y el
acto de construir y habitar.
Para explicarlo recurre a tres momentos
en el entrecruzamiento entre narrar y habitar:
Prefiguración.- en la que el relato es usado en
la vida cotidiana, en la conversación vinculada
al acto de habitar. El habitar es la presuposición
del construir. Señala que ningún arquitecto/a o
generador de espacios construidos es capaz de
diseñar sin antes haber habitado cotidianamente.
Configuración.- tiempo realmente construido,
tiempo relatado. El construir realmente pasa
a encargarse del habitar. Se da la creación
de la arquitectura y la ciudad, a partir de tres
circunstancias: acto de narrar con el proyecto
(puesta en intriga-entramar) entrelazar las partes
que componen los lugares de vida; inteligibilidad,
que es la capacidad de explicarse de estos
espacios por sí mismos, y la intertextualidad,
como la manera en la que conviven en la ciudad
arquitecturas de tiempos y formas distintas.
Configurar la ciudad con el relato que es la
arquitectura. Refiguración.- situación de lectura
y relectura de nuestras ciudades y de todos los
lugares que nosotros habitamos. Un habitar
reflejado, un habitar que rehace la memoria
del construir. Es decir, la resignificación de los
lugares a partir de quien los habita.
Por otro lado, Evelina Calvi, en su artículo
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

“Proyecto y relato: la arquitectura de la narración”
(Calvi, 2002) habla del acto de habitar como leer la
ciudad, a través de un acto narrativo. Pero también
plantea la hipótesis de que: la interpretación se
da en un diálogo entre la parte y el todo, que se
desarrolla en términos esencialmente narrativos,
en donde el tiempo es un elemento esencial.
Por otro lado, en Latinoamérica, particularmente
en Chile, desde las ideas de Gaston Bachelard, se
propone hacer una poesía con la arquitectura. Juan
Borchers (Borchers , 1975) retoma estas ideas y
trata de fundir la poética con las matemáticas. Su
proyecto partía de una voluntad de interpretar y
medir el mundo; transportando el lenguaje poético
a la interpretación del sitio, sus características
formales y expresivas, y su resolución arquitectónica
como una respuesta poética.
España también se configuró como uno
referente en leer, narrar e interpretar las ciudades:
Josep Muntañola en su artículo “La arquitectura
de la transparencia” (Muntañola J. , 2002) y en el
libro “Poética y arquitectura” (Muntañola, 1981)
expone que en arquitectura se da una mímesis
como una activa conexión de una trama estructural
o sintagma (en arquitectura: la construcción) y una
fábula psico-social o paradigma (en arquitectura:
el habitar), lo que determina las relaciones
entre la poética y la arquitectura son potencial
y culturalmente una fuente de inspiración para
el diseño arquitectónico contemporáneo. Desde
el mismo origen geográfico, Ignasi de Solá
Morales (Morales Rubio, 2002) aporta categorías
espaciales que refieren a la lectura narrativa de
la ciudad: la arquitectura líquida como aquella
que capta las dinámicas que configuran nuestro
entorno y que da forma al tiempo y al cambio,
.y las terrains vagues como tierras de vacío,
lugares imprecisos, indefinidos y sin límites
determinados. Así mismo Oriol Bohigas (Bohigas
Guardiola, 2004) integra también la idea de leer la
ciudad, al referirse a los espacios públicos como
el principal elemento de legibilidad urbana.
Sin embargo, es un grupo de investigadores
comandados por Joaquín Sabaté, Dennis
Frenchman y David Lowenthal quienes representan
el más detallado aporte de la escuela de Barcelona
hacia la narrativa, al utilizarla como elemento
medular en el estudio y proyecto de los paisajes
culturales. Su propuesta consiste en leer el
territorio mediante dos esferas para interpretarlo:
la esfera literaria compuesta de la Historia y
las historias (tradiciones, cultura) y la esfera
23

�Rubio Gutiérrez

material, compuesta por los lugares y el paisaje;
entendiendo las conexiones que existen entre
ambas, para lo cual toman elementos como:
las áreas, los hitos, las puertas y accesos, los
itinerarios y los bordes (Sabaté, 2004).
La percepción, vínculo entre estructura y metáfora.
Por último hablaremos de una esfera que une
al estructuralismo y a la hermenéutica en una
lectura común: la fenomenología. Para tal efecto,
Lefebvre es quien unifica el espacio de la ciudad,
que se venía investigando como el espacio
“físico” y el espacio “mental”, en un solo espacio,
el espacio social.
Este espacio contiene, designa y asocia
espacios a sus relaciones de producción y de
reproducción, Se trata de un espacio en donde
suceden cosas, donde hay movimiento y acción.
Este autor, designa categorías para estudiar la vida
cotidiana que son también formas narrativas: el
espacio, el tiempo, lo simbólico, etc. Un concepto
que es narrativo por excelencia, Lefebvre lo
traslada al estudio de la vida cotidiana: El devenir.
Otros autores como Richard Sennet, Michel
de Certeau y Yi Fu Tuan, también abordan la
narrativa desde una visión fenomenológica. En el
caso de Sennet se configura el concepto de espacio
narrativo. Este autor además, piensa en el carácter
provisional de la arquitectura y particularmente
enlaza la literatura con el urbanismo en el concepto
de “cronotopo”, el cual consiste en “la relación
que traza el novelista (…) entre el tiempo que
dura un beso y el tamaño de la habitación en que
se encuentran quienes se están besando” (Sennett,
1991: 234). De esta forma, el espacio narrativo para
Sennett es el lugar en donde inicia una historia, no
el inicio cronológico, sino el que hace recurrir al
pasado y al futuro para su resolución.
Por su lado, Michel de Certeau, se refiere a
las historias espaciales, y construye la idea de
Espacio a través de su relación con los relatos.
Señala que el relato le pone límites al territorio,
que es a través del relato con el que puede
entenderse hasta dónde llega un lugar. Señala
que “Un movimiento siempre parece condicionar
la producción de un espacio y asociarlo con una
historia” (Certeau, 1990: 130).
Finalmente Yi Fu Tuan en su texto “Lenguaje
and the making of place a narrative-descriptive
approach” aporta dos ideas fundamentales: La
fuerza del lenguaje y la capacidad de la aproximación
24

narrativa para configurar por sí misma junto con los
fenómenos que describe, la metodología de estudio,
más ligada a procesos creativos que al análisis
cuantitativo.
De esta manera se puede afirmar que el
estructuralismo, la hermenéutica y la fenomenología
han tenido significativas aportaciones al tema de la
narrativa en la ciudad, por lo que fundamentalmente
el enfoque de esta investigación se sostiene del
andamiaje que produce el enlace de estas 3 esferas.
Sin embargo son las dos últimas,
las
que sostienen la base de dicha amalgama, lo
anterior como resultado de asimilar la ciudad a
través de los sentidos y nuestra percepción del
mundo, buscando esencias a través de los relatos
(fenomenología), pero con la certeza de encontrar
lecturas de acuerdo a nuestra interpretación
(hermenéutica), que nos acercarán a entender un
poco más la ciudad contemporánea.
Las Narrativas del Sur.
En los mismos planteamientos teóricos que
se hacen desde Latinoamérica, hay un tinte de
visión mística, una cosmovisión especial. Una
asimilación de las historias que no se ven pero que
repercuten en lo que sí se ve. Hay una manera de
observar que subyace a las teorías, y que tiene que
ver con cómo se ha visto el mundo con relación
al tiempo y al espacio. Un afán por explicar las
ciudades para explicarnos como personas.
En el mundo las múltiples miradas construyen,
a partir de lo que imaginan, la realidad. La cual
es voluble, es un mundo construido por mundos
mentales, y una manera de indagar estos mundos
mentales (imaginarios) es la construcción narrativa.
Johana Lozoya señala en su libro “Ciudades
Sitiadas”: “El pensamiento y la mentalidad del
gremio arquitectónico son los de un mundo
complejo que ha construido ciudades e inventado
identidades al horizonte latinoamericano”.
(Lozoya, 2010: 11)
En ese mismo tono, Nicolás Amoroso,
argentino, en su artículo “La imagen, anfitriona de
la historia” (Amoroso Boelcke, 2009), señala que
la ciudad se crea a partir de imágenes. Imágenes
que quienes la habitamos vamos relacionando en
nuestro interior para construir una urbe interna.
Así mismo menciona que la imagen no es solamente
visual; puede ser un sonido, un olor, o una secuencia
de percepciones y que cuando estas imágenes logran
ampliarse, enriquecerse y se les da una definición y
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Narrar
la arquitectura y la ciudad
El Quijote visto desde la arquitectura:
naturaleza-humanidad-idea.

tiempo, emerge una nueva cultura.
Otros investigadores que han aportado
avances significativos para el análisis de las
ciudades a través de la narrativa con una visión
Latinoamericana, son Armando Silva, Pablo Vila
y Abilio Vergara. Silva, con sus aportaciones
referentes a la fantasía: los fantasmas de ciudad.
“(…) la mirada, en su característica de alusión
imaginaria a un deseo, pone en marcha la fantasía.
o sea que es punto de desencadenamiento de
fantasmas individuales o colectivos” (Silva, 2006:
25). Pablo Vila trabaja con medios narrativos como
la fotografía y la literatura, utilizando además la
música de la ciudad en lugares de fronteras para
experimentar cómo las identidades se mezclan
para formar cosas nuevas. Por otro lado, Abilio
Vergara propone que la construcción del espacio
se genera en un proceso de mutua interacción en
el que se presentan niveles de estructuración, uso
y representación que nos permiten vivir en él,
imaginarlo y darle sentido.
Desde las Islas Canarias, Manuel Martín
Hernández ha puesto la mirada en la crítica a una
arquitectura autista que no mira a su alrededor,
Manuel Bote Delgado combina poética y urbanismo
en la mirada de las ciudades canarias, Pablo Ley
Bosh investiga el espacio público contemporáneo
con sus nuevas apropiaciones en la ciudad del
consumo, y Flora Pescador observa el paisaje
exterior e interior a la arquitectura con una mirada
de mujer y de habitante del Atlántico. Todos estos
ejemplos dan cuenta de la naturaleza narrativa
del Sur Global. De esa mirada que confía en la
intuición, en las primeras aproximaciones, en el
conocimiento popular y le da voz. En el libro
“Epistemología del sur” (2009) Bonaventura de
Sousa Santos, pone en la mesa la idea de que existe
una manera de buscar y producir el conocimiento
surgida de los países colonizados, hace una crítica
a la ciencia moderna: “al contrario de la ciencia
Aristotélica, la ciencia moderna desconfía de
nuestra experiencia inmediata” (Santos, 2009:
23). Por esto se enfatiza aquí acerca de estas
miradas propias y cercanas, que relacionan a la
ciudad con quien la vive de manera entrañable; a
quien lee la ciudad, como parte importante de sus
relatos. (Ver Figura 2, siguiente página).3

3

La investigación acerca de los Caminos de la Narrativa en la ciudad contemporánea, así como de los Enfoques Narrativos, son el resultado
de una estancia de investigación en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, y surgieron gracias a la sugerencia y la guía del Dr.
Manuel Martín Hernández.

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

25

�Rubio Gutiérrez

Figura 2. Enfoques narrativos de la ciudad contemporánea

Fuente: elaboración propia

26

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Narrar la arquitectura y la ciudad

Es por eso que son necesarios nuevos
planteamientos para abordar el estudio y proyecto
de la ciudad, en los cuales, se tome en cuenta de
manera central la dimensión temporal, la subjetiva,
y la narrativa aporta ambas posibilidades. Con
la narrativa se reconoce el universo social e
imaginario que compone también a la ciudad. Se
voltea a ver la subjetividad con la que la ciudad
se construye, no se niega, al contrario, se integra.
Sin embargo, investigar desde la narrativa;
como enfoque para estudiar la ciudad o proyectarla,
desde la academia o desde la administración
pública, ha sido difícil. En general se considera
como una visión poco seria, o sólo útil para el
ámbito exclusivamente cultural o turístico. No
obstante, precisamente ahí, en el universo de la
creatividad y la imaginación, puede haber claves
importantes para entender la ciudad y diseñarla
desde su estructura profunda.
En este contexto, la narrativa ofrece a la
investigación en arquitectura y urbanismo la
capacidad de describir, sentir, imaginar, captar
emociones y relacionar acontecimientos, funciones,
estructuras, tiempos y espacios. La narrativa hace a
la ciudad y a la arquitectura creaciones colectivas:
concepciones creativas de ida y vuelta que ya no le
pertenecen solamente a quien las ideó en planos o
dibujos, sino que ya han sido creadas por quien las
ha experimentado e imaginado.
En ese sentido ¿todas y todos somos artistas
que crean la arquitectura y la ciudad? Es probable
que sí. Sin embargo, hace falta un vínculo con
los lugares a partir precisamente de relatos, para
volvernos creadores/as de una mejor ciudad.
Hace falta volver la ciudad parte de nuestras
representaciones: en la conversación, en textos,
en fotografías, en dibujos. De alguna manera
atrapar esa arquitectura o ciudad con nuestra
versión de esos lugares.
La narrativa ofrece la misma posibilidad
que utiliza la arqueología para comprender las
civilizaciones pasadas a partir de sus construcciones
y objetos. Se trata de leer y dar cuenta de los relatos
que están integrados a esas creaciones. Es notar
las historias que se generan dentro de los lugares
y observar lo que éstos narran por sí mismos. De
esta manera, en la forma de la ciudad está cautiva
su narrativa; se suman el significado, el uso, el
discurso, pero, sobre todo, la acción y el tiempo
dentro de los lugares de la ciudad.

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

De la lectura a la escritura de la ciudad.
El turismo y el marketing urbano han hecho
uso de los relatos con resultados evidentes. Las
ciudades se ofrecen al turismo y al mercado con
historias para atraer, para vender. Ejemplos de
esto son los Itinerarios turísticos con diversas
temáticas (históricos, culturales, de terror); o los
Parques temáticos como Disneylandia, Epcot
Center o ciudades como Las Vegas. En los casos
del Marketing urbano: Barcelona y Monterrey,
se localizan como ejemplos de narrativa urbana.
O el programa de Pueblos Mágicos, que conjunta
turismo y marketing urbano a través de estrategias
narrativas. Pero ¿cómo utilizar la narrativa como
recurso para crear ciudades más humanas para su
ciudadanía y no sólo para el consumo?
Exploramos tres respuestas desde distintas
disciplinas, desde la literatura Rosa Montero
dice que al camino de la narrativa hay que entrar
cargado de preguntas, más que de respuestas. Esa
posibilidad la da la imaginación, la construcción de
historias, que salen de adentro de las personas sin
saber que las tienen dentro. De manera consciente
e inconsciente, se guarda en la mente todo aquello
que parece importante. Así, la interpretación
profunda de la ciudad y sus significados está en el
interior de quien la habita, aunque no la materialice
en palabras.
Desde la psicología, Michael Withe y David
Epston, proponen una manera de trabajar con
los relatos de las personas para apoyarlas en
su desarrollo emocional y mental, la terapia
narrativa. Ellos en su libro: “Medios narrativos
para fines terapéuticos” (1993) exponen que
la narrativa propone crear historias alternas,
no únicamente centradas en la solución de un
problema, sino posibilidades ilimitadas surgidas
a partir de la creación de historias. Así, podemos
tener múltiples ciudades posibles, que mejores
nuestra vida cotidiana.
Desde el urbanismo, dice Joaquín Sabaté (2013):
“Toda ciudad es un palimpsesto” y agrega que hay
que acercarse al territorio para hacerle preguntas, y
si se hacen las preguntas adecuadas, obtendremos
las respuestas. Así pues, se trata de aprender del
conocimiento de los relatos de la comunidad,
escuchar los mensajes del territorio, reconocer las
experiencias colectivas y entrañables. Territorializar
los relatos y relatar el territorio, pero ahora con la
intención de diseñar. Estudiar la ciudad a partir de
los relatos que nos cuenta, sirve para transformarla
27

�Rubio Gutiérrez

a partir de sí misma, en una mejor ciudad. Para
recuperar la autoestima de ella misma (Sabaté, 2013).
Para hacer proyectos sobre la ciudad existente, sacar
de las profundidades aquello que hace daño y hacer
emerger lo que sana. Se trata entonces de trabajar la
ciudad con imaginación, con creatividad. Pensando
en la premisa de los narradores: ¿qué pasaría si…?
Se trata de buscar una base proyectual.
Tal vez la cuestión sea pensar como narradoras/
es. Pensar en nuevas historias para las ciudades
contemporáneas, en nuevas disyuntivas y no sólo
en la solución de problemáticas actuales. El reto
está en imaginar las múltiples formas que tiene un
relato, en este caso la ciudad, de resolverse, desde
la arquitectura y la creación de los lugares con
las imágenes de quien la vive, que se relacionan
con su pasado, su presente y su futuro a través de
historias. C
BIBLIOGRAFÍA.
Amoroso Nicolás. (2009). “La imagen anfitriona
de la historia”. Estudios, Vol. VII Num.91.
Invierno, pp. 27-48
Audi, Robert. (2004). Diccionario Akal de
filosofía. Madrid España: Ediciones Akal.
Barthes, Roland. (1970). S/Z. México DF: Siglo
XXI.
Barthes, Roland. (1977). Introducción al análisis
estructural de los relatos. Buenos Aires,
Argentina: Centro editor de América
Latina.
Barthes, Roland. (1994). Semiology and urbanism.
Recuperado el mayo de 2014, de The
semiotic challenge: http://www.ualberta.
ca/~vruetalo/last314/Semiology%20
and%20Urbanism.PDF
Bohigas, Oriol. (2004). Contra la incontinencia
urbana reconsideración moral de la
arquitectura y la ciudad. Barcelona :
Electra España.
Borchers , Juan. (1975). Meta Arquitectura.
Santiago, Chile: Mathesis.
Bruner, Jerome. (1991). “The Narrative Construction
of Reality”. Critical Inquiry, Vol. 18, Num.
1, Autumn, pp. 1-21. https://doi.org/10.1075/
aicr.46.04bru
Bruner, Jerome. (2004). ”Life as Narrative”.
Social research Vol. 71, Num. 3, Fall 2004,
pp. 691-710.
Calvi, Evelina. (2002). “Proyecto y Relato:
La arquitectura como Narración”.
28

Arquitectonics: Mind, Land &amp; Society.
Num. 04 Arquitectura y Hermenéutica, pp.
53-69. http://hdl.handle.net/2117/120790
Certeau, Michel (1990). La invenciòn de lo
cotidiano: artes del hacer. México DF:
Universidad Iberoamericana.
Durán, María A.(2000). “Ciudades Proyectadas”.
En Penelas M. L. La ciutat de les dames
Barcelona, España, Centro de Cultura
Contemporánea de Barcelona, pp. 63-79.
Flores, Martha. (2014). Viaje por la ciudad
del cuerpo: el sentir de la ciudad. Tesis
de doctorado, México DF,Universidad
Autónoma Metropolitana Azcapotzalco.
García Vazquez, Carlos. (2006). Ciudad Hojaldre.
Visiones urbanas del siglo XXI. Barcelona,
España, Gustavo Gili.
Gilles Ivain, Guy. Debord., Asger Jorn et. al.
(1996). Teoría de la deriva y otros textos
situacionistas sobre la ciudad, Barcelona
España, MACBA.
Lozoya, Johana. (2010). Ciudades sitiadas:
Cien años a través de una metáfora
arquitectónica. Mexico: Tusquets.
Lynch, Kevin. (2008). La imagen de la ciudad.
Barcelona, España, Gustavo Gili.
Morales Rubio, Ignasí De Sola (2002). Territorios.
Barcelona: Gustavo Gilli.
Montaner, Josep. M. (2008). Sistemas arquitectónicos
contemporáneos. Barcelona España: Gustavo
Gili.
Muntañola Josep. (1981). Poética y arquitectura.
Barcelona, España, Anagrama.
Muntañola, Josep. (2002). “La arquitectura de
la transparencia” . Arquitectonics: Mind,
Land &amp; Society. Num. 04 Arquitectura y
Hermenéuica , pp. 31-45.
NorbergShultz, Christian. (1975). Experiencia,
espacio y arquitectura. Barccelona,
España, Blume.
Ordeig, José. Ma. (19 de mayo de 2011). Depósito
Académico Digital de la Universidad de
Navarra. Recuperado el 19 de mayo de
2014, de Estructuralismos Urbanos: http://
dspace.unav.es/dspace/handle/10171/18017
Prieto, José. Ma. (2012). “El estridentismo mexicano
y su construcción de la ciudad moderna a
través de la poesía y la pintura”. Scritpa
Nova: Revista electrónica de geografía y
ciencias sociales. Vol. XVI 04 de noviembre
de 2019 [04 de noviembre de 2019] https://
doi.org/10.1344/sn2012.16.3426
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Narrar la arquitectura y la ciudad

Ricoeur, Paul. (1996). Tiempo y Narración.
México, Siglo XXI.
Ricoeur, Paul. (1999). Historia y Narratividad .
Barcelona, Paidós.
Rossi, Aldo. (1966). la arquitectura de la ciudad.
Barcelona España: Gustavo Gili.
Sabaté, Joaquín. (27 de Septiembre de 2013). “La
narrativa aplicada al estudio y proyecto del
territorio”, Rubio, Harmida, entrevista por
comunicación personal.
Santos, Boaventura. De Sousa. (2009).
Epistemología del sur. La reinvención del
conocimiento y la emancipación social.
México DF, Clacso Siglo XXI Editores.
Sennett, Richard. (1991). La conciencia del ojo.
Barcelona, España, Versal.
Silva, Armando. (2006 (primera ed 1996)).
Imaginarios Urbanos. Bogotá, Colombia:
Arango.
Venturi , Robert, Scott Brown, Denise &amp; Izenour,
Steven. (1978). Aprendiendo de las vegas.
Barcelona, Gustavo Gili.
Volpi, Jorge. (2011). Leer la mente. El cerebro y el
arte de la ficción. México, D.F. Alfaguara.
Yi-Fu Tuan (1991) “Language and the Making
of Place: A Narrative-Descriptive
Approach”, Annals of the Association of
American Geographers, Vol.81 Num.4
pp. 684-696.
DOI: 10.1111/j.14678306.1991.tb01715.x

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

29

�La Zona Metropolitana de Querétaro en proceso de metropolización

La Zona Metropolitana de Querétaro en proceso de
metropolización: 1990-2010.
Queretaro’s Metropolitan Area in metropolization process: 1990-2010.
1

Recibido: diciembre 2019
Aceptado: marzo 2020

Rubí del Rocío Vázquez Cruz

Resumen

Abstract

En las zonas metropolitanas de México los efectos
del proceso de metropolización han generado un
crecimiento urbano de tipo disperso. Se conoce
que este fenómeno emerge en el contexto de la
globalización, como un proceso socioeconómico
que se manifiesta físicamente en el territorio y
produce transformaciones urbanas, ambientales,
económicas, sociales, políticas y culturales en las
ciudades. Aplicando el enfoque de análisis
territorial, el estudio aborda el proceso de
metropolización en la Zona Metropolitana de
Querétaro, la cual ha destacado por lo acelerado
que se ha expandido en su superficie de
urbanización. En este caso, la metodología muestra
la expansion secuencial de la urbanización en un
territorio de escala metropolitana y como puede
explorarse comparativamente entre las décadas
1990-2010.

The effects of the metropolization process in the
metropolitan areas of Mexico have generated a
disperse type of urban sprawl. It’s known that this
phenomena flourishes in the globalization context,
as a socioeconomic process that manifests
physically in the territory and produces urban,
environmental, economic, social, politic and
cultural transformations in cities. Applying the
territorial analysis approach, the study focuses on
the metropolization process in Queretaro’s
Metropolitan Area, which has been noted for the
accelerated sprawl on its urban surface. In this
case, the methodology shows the urbanization
sequential expansion in a metropolitan scale
territory, and how to make a comparative
exploration between decades 1990-2010.

Palabras Clave:

Keywords:

análisis territorial; proceso de metropolización;
crecimiento urbano.

territorial analysis; metropolization process;
urban sprawl.

1

Nacionalidad: mexicana; Doctora en Arquitectura; adscripción: Departamento de Ingeniería y Arquitectura, Universidad del Valle de Atemajac
Querétaro, México; E-mail: dra.rubivazquez@gmail.com

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

31

�Vázquez Cruz

INTRODUCCIÓN
Las tendencias mundiales apuntan hacia el estudio
de sistemas de ciudades y la expansión urbana de
las zonas metropolitanas. A nivel internacional,
investigadores, instituciones y gobiernos, le han
dado importancia al estudio del fenómeno urbano
del proceso de metropolización, caracterizándose
por ser dinámico, evolutivo y trascendente para la
comprensión de los nuevos asentamientos en todas
las ciudades del mundo (UN-HÁBITAT, 2012).
El proceso de metropolización representa el
crecimiento de una gran ciudad (principal) que va
integrando territorios contiguos, por procesos de
expansión o conurbación hasta configurar una zona
metropolitana; se caracteriza por una alta
concentración-atracción de población y actividades
económicas especializadas (Icazuriaga, 1992:24; e
Iracheta, 2009:51).
En el caso de México, de acuerdo a las
proyecciones del Programa de las Naciones Unidas
para los Asentamientos Humanos y Naciones
Unidas para el Medio Ambiente; indican que para
el 2030 el 83.3% de la población total se
concentrará en áreas urbanas y el principal
crecimiento se dará en ciudades intermedias entre
100 mil y 999 mil habitantes, por lo que en México
existirán 20 ciudades de más de un millón de
habitantes (UN-HÁBITAT, 2011:10).
Es evidente que la transición urbana que
experimentan las ciudades mexicanas intermedias,
hacia configurarse como Zonas Metropolitanas
(ZM), es un fenómeno complejo, gestado en
nuestro país desde 1960, cuando se reconocieron
las primeras 12 ZM representando el 25.6% de la
población total. La evolución de las zonas
metropolitanas se manifiesta en 2010 con 59 ZM
concentrando el 55.8% de la población total (UNHÁBITAT, 2011:75).
Hoy en día, se presenta una clara tendencia hacia
el proceso de metropolización en las ciudades
mexicanas que integran el sistema urbano
nacional. En 2005, se delimitaron 56 ZM y para el
2010 se identificaron 59 (CONAPO, 2004;
CONAPO, 2010). Además de incrementarse en
pocos años, en la delimitación de cada una de las
ZM, se realizaron modificaciones, al incorporarse
en 2010 nuevos municipios a las delimitaciones ya
publicadas en 2005.
La problemática urbana a la que hoy se enfrenta
México se deriva de la situación de la población
urbana en el mundo y las tendencias globales del
proceso de metropolización.
32

Existen pocos estudios sobre las nuevas estructuras
territoriales
relacionadas
al
proceso
de
metropolización y su importancia radica en el
conocimiento de las necesidades de las ciudades,
destinadas a las sociedades y culturas del siglo
XXI. En este sentido, se distinguen los siguientes
puntos:
Primero, la estructura territorial en proceso de
metropolización, continúa creciendo y en un
proceso dinámico de adaptación se modifica
independientemente a las delimitaciones políticoadministrativas, lo cual detona problemáticas
diversas en relación a la dotación de todos los
servicios
municipales,
infraestructura
de
transporte, calidad de vida y administrativamente
repercute en la recaudación y la planificación
urbana de los municipios.
Segundo, es conocido el hecho de que el proceso
de urbanización acelerado en las ciudades
mexicanas, no siempre es equivalente a su
crecimiento económico. Se ha observado que el
crecimiento urbano excesivo ha provocado altos
índices de pobreza urbana, sobrepoblación y
proliferación de asentamientos irregulares. Por lo
cual, el término proceso de metropolización podría
no significar un progreso de las ciudades hacia un
crecimiento equilibrado y sustentable.
Tercero, la delimitación Zona Metropolitana
(ZM), no en todos los casos corresponde a una
situación de articulación urbana o un buen
funcionamiento; por lo cual se decidió investigar si
las ZM responden simplemente a una nueva
división político administrativa, o cuáles son las
nuevas características que presentan las ciudades
ZM en su estructura territorial.
Con el objetivo de conocer y explicar el proceso de
metropolización en las ciudades de México, se
selecciona el caso de la Zona Metropolitana de
Querétaro (ZMQ), ya que al año 2013 ha rebasado
sus límites político-administrativos, destaca en
competitividad urbana en relación al sistema de
ciudades y ocupa el lugar número diez (10) dentro
del listado de ZM por tamaño poblacional a nivel
nacional (CONAPO, 2012; Sobrino, 2010).
Como primer acercamiento a la comprensión de la
complejidad de una estructura urbano regional, se
analizó la interacción de los cuatro municipios que
conforman la ZMQ: Corregidora, El Marqués,
Huimilpan y Santiago de Querétaro. Se observa a
través de cartografía e imágenes satelitales que la
conurbación se ha dado entre los municipios.
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�La Zona Metropolitana de Querétaro en proceso de metropolización

Debido a esta tendencia y a los tres puntos
mencionados anteriormente, se considera que
actualmente es necesario realizar investigación
científica sobre las transformaciones en la
estructura territorial de la ZMQ; por lo cual se
intenta dar respuesta a la siguiente pregunta: ¿De
qué manera la oferta de suelo urbano de bajo
precio y la inmigración de población ejercen una
influencia significativa sobre el proceso de
metropolización y el crecimiento urbano disperso
en la estructura territorial de la Zona Metropolitana
de Querétaro entre 1990-2010?
La hipótesis plantea que en la Zona Metropolitana
de Querétaro el crecimiento urbano disperso se
produce en función de la localización espacial de
la oferta de suelo urbano y la dinámica de
inmigración como consumidor. Existe una
correlación entre el suelo urbano de bajo precio y
el proceso de metropolización de la estructura
territorial en los cuatro municipios de la Zona
Metropolitana de Querétaro entre 1990-2010.
El periodo de estudio se considera de 1990 a 2010,
con lo que se pretende explorar los orígenes y los
cambios que se observan a partir del boom de la
industrialización de 1960 y diez años después en
1970 como punto de referencia de la
Asimismo,
otros
transformación
urbana.
antecedentes que han sido factores relevantes para
el proceso de metropolización, como la migración
hacia la ZMQ a partir del terremoto en el D.F. en
1985 y recientemente el fenómeno de migración
debido a la inseguridad en otros estados.
Actualmente, se desconocen los efectos del
proceso de metropolización en su relación con la
problemática del crecimiento urbano de tipo
disperso; se identifica que la ZMQ no se ha
estudiado suficientemente y se requiere de
investigación para fundamentar y generar
normatividad, nuevas metodologías e instrumentos
de Planeación Urbana adecuados para la escala
metropolitana de las ciudades mexicanas del
futuro.
METODOLOGÍA
De acuerdo a la delimitación oficial de Zonas
Metropolitanas (CONAPO, 2010), para la ZMQ se
seleccionaron los municipios de: Corregidora, El
Marqués, Huimilpan y Santiago de Querétaro; ya
que se requiere analizar los cuatro municipios para
obtener la información completa de la ZMQ.
1

El tamaño de la muestra contempla la observación
de 10 asentamientos periféricos por cada
municipio, resultando un total de 40 reactivos.
Para la muestra seleccionada, se recopilaron los
datos socioeconómicos de los censos cada 10 años,
1990, 2000 y 2010; con el objeto de observar el
comportamiento de las variables cada 10 años
(proceso
de
metropolización,
inmigración
interestatal, crecimiento urbano disperso, precio
bajo del suelo y población total).
Asimismo, se observaron los datos a partir de 1995
cuando se iniciaron los conteos; lo anterior debido
a que se realizan cada 5 años y se han utilizado
para poder dar certeza al censo, a partir de estos
conteos se han realizado las proyecciones actuales.
En la primer variable proceso de metropolización,
se observaron fotografías aéreas a través de las
cuales se generaron polígonos de los rasgos físicos
y la urbanización en los cuatro municipios.
Paralelamente se revisó la información de los
vuelos fotogramétricos siguientes años: 1993, 2000
y como el más reciente se encuentra el del 2006.
A partir de esto, se estudió la evolución de la
urbanización a través del tiempo y sus relaciones
con los nuevos asentamientos y el crecimiento
metropolitano de la estructura territorial.
A una escala metropolitana, la metodología de
análisis cartográfico aplicado comprende una
contrastación de la parte gráfica con los datos
duros obtenidos mediante un sistema de
información geográfica (SIG).
En este proceso, se requirieron los siguientes
métodos: Método comparativo cartográfico,
Método de la malla y Método de sobre posición de
capas, así como una combinación de técnicas para
la construcción de planos temáticos en el software
ArcGis en conjunto con la elaboración de fichas
para el Análisis Urbano.
LOS PROCESOS DE METROPOLIZACIÓN
EN MÉXICO
En México, los orígenes de la investigación
científica en el tema del Proceso de
Metropolización se remontan al surgimiento de
trabajos pioneros como el “Ensayo para la
delimitación de la zona metropolitana de la Ciudad
de México en 1940, 1950 y 1960”,2 desarrollado
por Luis Unikel, uno de los autores más
importantes cuyas contribuciones han permanecido
a través del tiempo.

Unikel, Luis (1960), Ensayo para la delimitación de la Zona Metropolitana de la Ciudad de México en 1940, 1950 y 1960, México, COLMEX.

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

33

�Vázquez Cruz

En 1976, Crescencio Ruiz Chiapetto, Gustavo
Garza y Luis Unikel presentan la primera edición
del libro “El Desarrollo urbano de México.
Diagnóstico e implicaciones futuras”,3 el cual
marcó el inicio de una nueva era en el campo del
urbanismo mexicano, haciendo referencia a los
rasgos generales que caracterizan las ZM. A partir
de los cuales, se establecieron los criterios
analíticos para definir las distintas etapas del
Proceso de Metropolización; las aportaciones
radican en la innovación en relación a los distintos
métodos para la delimitación de ZM, las unidades
de análisis y una propuesta de fases de
metropolitanismo. A lo largo del documento, los
autores advierten desde los años setenta sobre los
riesgos y problemas de caer en la urbanización
excesiva y sin regulación en las ZM.
Posteriormente, en 1981 la autora Margarita
Nolasco presenta las políticas para el desarrollo
metropolitano y analiza el fenómeno a partir de la
Teoría de la Dependencia.4 Otras investigaciones
destacaron por la aplicación de un análisis
comparativo entre las ciudades intermedias, como
ejemplo cabe citar el caso de León, San Luis
Potosí y Torreón que presenta Héctor Salazar en
1984.5 Por su parte, en 1986 la autora Eugenia
Negrete y Héctor Salazar proponen las primeras
Zonas metropolitanas de México en 1980.6 En
seguimiento, surgieron otros trabajos que
analizaron la Metropolización y la política urbana
en la Ciudad de México hacia 1988, los cuales
fueron realizados por Alfonso Iracheta y Emilio
Duhau.7 En esta misma dirección, durante la
siguiente década la autora Carmen Icazuriaga
desarrolla en 1992 una hipótesis sobre el proceso

de metropolización y construye uno de los
referentes teóricos más sobresalientes de los años
noventa.8 Por otra parte, en los estados se
distinguen los estudios de caso que abordan los
procesos de metropolización existentes en las ZM
de Monterrey (Garza et al., 1999; Bassols, 2006),9
el Valle de México, Guadalajara y Toluca
(Icazuriaga, 1992; Iracheta, 2009).10 Y en la ciudad
de Puebla (Flores, 1993; Iracheta, 2012).11
Del análisis documental sobre el estado del arte,
puede apreciarse que las contribuciones de los
autores mencionados anteriormente, en conjunto
con Carlos Garrocho,12 Jaime Sobrino, Javier
Delgado,13 y Roberto Eibenschutz,14 han
conformado un cuerpo de conocimientos sólido y
valioso que es importante retomar para
fundamentar las investigaciones de las próximas
generaciones. A continuación, con el propósito de
acercar al lector hacia las diferentes perspectivas
que han sido utilizadas en los estudios sobre el
fenómeno urbano del proceso de metropolización;
se presenta una selección de trabajos de relevancia,
que han sido reconocidos por sus contribuciones,
contenido teórico y metodológico.
Desde la perspectiva físico-espacial, Delgado
(1993) desarrolla el concepto de la ciudad-región
aplicado en la ciudad de Querétaro; mediante el
cual analiza el proceso de metropolización en su
relación con tres esquemas físico-espaciales:
centro-periferia, ciudades en expansión y
fragmentación-rearticulación
metropolitana
(Delgado, 1993: 656). Explora los cambios en la
estructura territorial de las ciudades en expansión
hacia convertirse en metrópolis, a partir de nueve
aspectos identificables:

Unikel, Luis et al. (1976), El desarrollo urbano de México. Diagnóstico e implicaciones futuras, México, COLMEX.
Nolasco, Margarita (1981a), Cuatro ciudades. El proceso de urbanización dependiente, México, INAH.
Nolasco, Margarita (1981b), Políticas de desarrollo metropolitano en la Ciudad de México, México, CEPAL.
5 Salazar, Héctor (1984), Dinámica del crecimiento de las ciudades intermedias en México: Los casos de León, San Luis Potosí y Torreón
(1970-1980), México, COLMEX.
6 Negrete, Eugenia y Salazar, Héctor (1986), Zonas metropolitanas en México 1980, México, COLMEX.
7 Iracheta, Alfonso (1988), Metropolización y política urbana en la Ciudad de México, México, COLMEX.
Duhau, Emilio (1988), Planeación metropolitana y política urbana municipal en la Ciudad de México, México, UAM
8 Icazuriaga, Carmen (1992), La Metropolización de la Ciudad de México a través de la instalación industrial, México, CIESAS.
9 Bassols, Mario (2006), Explorando el régimen urbano en México: Un análisis metropolitano, México, UAM.
Garza, Gustavo et al. (1999), Políticas urbanas en grandes metrópolis: Detroit, Monterrey y Toronto, México, COLMEX.
10 Iracheta, Alfonso (2009), Políticas públicas para gobernar las metrópolis mexicanas, México, El Colegio Mexiquense.
11 Flores, Sergio (1993), Desarrollo Metropolitano. Análisis y Perspectivas, México, BUAP.
Alfonso (2012),yMetrópolis
en uno
crisis:de
unalos
propuesta para la zona metropolitana Puebla-Tlaxcala, México, BUAP.
deIracheta,
Metropolización
construye
12 Garrocho, Carlos y Sobrino, Jaime (1995), Sistemas Metropolitanos: Nuevos enfoques y prospectiva, México, COLMEX.
8
13 Delgado, Javier (1993), “Querétaro: hacia una ciudad región”, en Revista Estudios Demográficos y Urbanos, El Colegio de México,
9
Vol. 8, núm. 3, septiembre-diciembre, pp. 655-699.
3
10
14 Eibenschutz, Roberto y Goya Comps. (2009a), Estudio de la integración urbana y social en la expansión reciente de las ciudades en
4
11
México, 1996-2006: dimensión, características y soluciones, México, UAM.
5
12
Eibenschutz, Roberto y Benlliure (2009b), Mercado formal e informal del suelo. Análisis de ocho ciudades, México, Porrúa.
3
4

6

13

7

14

34

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�La Zona Metropolitana de Querétaro en proceso de metropolización

1. Conurbación de poblados preexistentes en su
periferia inmediata; 2. El desdoblamiento hacia las
áreas intermedias de nuevos núcleos comerciales;
3. Grandes equipamientos; 4. Servicios públicos;
5. Conjuntos habitacionales; 6. Papel expansivo de
los libramientos; 7. Pautas de localización de la
industria; 8. Creación de red suburbana de
transporte; 9. Indicios de una corona metropolitana
no conurbada pero fuertemente enlazada al centro.
Complementariamente, el autor utiliza el modelo
de las fases de crecimiento para explicar la
transformación en el crecimiento urbano de
Querétaro. Relata que este modelo no puede
explicar comparativamente dos ciudades, es decir
resolver porqué una ciudad en expansión crece
más que otra; el modelo tampoco podría
determinar si un proceso de transformación hacia
metrópolis es mejor en una ciudad o en otra. Dicho
modelo únicamente es útil para analizar la
evolución de los cambios que se presentan en una
ciudad y ponderar la dimensión socio-política
sobre el territorio.
Delgado (1993) expresa lo siguiente: “es necesario
continuar con las investigaciones a nivel
transregional, por un lado, hacia el complejo de
ciudades del Bajío y por otro, del papel que San
Juan del Río puede jugar como punto intermedio
en el enlace con la ciudad de México. Tal vez
estamos presenciando el fin de la ciudad-ciudad y
el inicio de la ciudad-región. Tal vez sea un
eslabón que facilite la construcción de
megalópolis” (Delgado, 1993: 693).
Desde la perspectiva multidisciplinaria, uno de los
trabajos más avanzados y completos a nivel
nacional en relación al cuerpo de conocimientos
existente es la tesis de Sousa (2006),15 presenta la
cualidad de permitir la descripción y el análisis de
un fenómeno tan complejo como el proceso de
Metropolización en Monterrey desde una
perspectiva integral. Las metodologías que se
utilizaron son el Modelo para el Análisis de las
tendencias de ocupación del suelo metropolitano,
así como simulaciones de la expansión urbana.
El rasgo más importante, es que experimenta con
un sistema para el análisis de la dispersión y aplica
métodos tradicionales estadísticos y gráficos para
el conocimiento de la dinámica poblacional,

representados en el área metropolitana de
Monterrey.
Desde la perspectiva sociológica, en el estudio de
Tapia (2009),16 se selecciona la Teoría del Cambio
Social para interpretar el proceso de urbanización,
como agente directo y causal de las
transformaciones que se manifiestan en las
comunidades y localidades rurales. A partir de las
condiciones de subordinación en la localidad San
Pedro Totoltepec, aborda el cambio urbano y
social en Toluca durante el periodo 1990-2000.
Respecto al proceso de metropolización, realiza
algunas precisiones muy interesantes sobre los
movimientos campo-ciudad, para explicar que
actualmente el movimiento ocurre también a la
inversa, de la ciudad hacia el campo. Lo anterior,
porque en el fenómeno se presenta la instalación y
apertura de nuevas zonas residenciales, industriales
y
comerciales
como
resultado
de
la
desconcentración de las actividades urbanas. Se
observa, por lo tanto, que pueden identificarse
procesos de urbanización distintos a los que se
conocieron entre los años 1940 y 1980. En la
metodología aplicada, se utiliza como unidad de
análisis el área geo estadística básica (AGEB),
para obtener los datos socioeconómicos y se
estudia la tipología de los usos de suelo en relación
a dos cortes censales 1990 y 2000.
Desde la perspectiva de una Génesis del Proceso
de Metropolización, se reconoce el estudio sobre el
caso de Guadalajara desarrollado por Tovar
(2010).17 En el que presenta una crítica muy
interesante sobre el fenómeno, que se podría
clasificar como una postura en oposición a las
interpretaciones ya conocidas sobre los procesos
de metropolización en México; puesto que hace
referencia al caos metropolitano. En primer
término, el autor inicia por describir claramente las
diferencias entre: la metropolización, el proceso de
metropolización,
conurbación,
aglomeración
urbana y la conversión de ciudad a metrópoli. En
un segundo momento, respecto a la génesis del
fenómeno se hace referencia al México rural del
siglo XX y su transición hacia convertirse en un
país mayormente urbano, el cual presenta varias
tendencias hacia iniciarse como un país
metropolitano desde los inicios del siglo XXI.

15 Sousa,

Eduardo (2006), El Área Metropolitana de Monterrey: análisis y propuesta de lineamientos metodológicos para la planeación
en zonas periféricas, Tesis Doctoral en Filosofía con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos, México, UANL.
16 Tapia, Jorge (2009), Cambio socioterritorial en el contexto de las metrópolis, en Dinámicas Ambientales y Territoriales en México.
Una disciplina multidisciplinaria, México, UAEM.
16
15
17 Tovar, Edgar (2010), “Génesis del proceso de Metropolización en Guadalajara”, en Revista Territorios Metropolitanos Artículos y
ensayos de investigación, Vol. 03, núm. 03-04, junio-diciembre, pp. 5-18. 17

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

35

�Vázquez Cruz

Como dato adicional Tovar (2010) indica lo
siguiente: “El proceso de Metropolización es
dinámico, gradual y en México alcanzó
dimensiones
que
preocupan
a
diversos
especialistas porque, hasta el momento, la
velocidad del proceso ha superado los intentos por
controlarlo y dirigirlo. El caos de las ciudades
metropolitanas mexicanas es un hecho palpable”
(Tovar, 2010: 6). Destacan dos hallazgos en sus
contribuciones, en un primer hallazgo identifica las
siguientes tres problemáticas que por su relevancia
para el análisis, se citan textualmente con el
objetivo de advertir los posibles escenarios a los
que podría enfrentarse la investigación del
fenómeno.
1. Problemática sobre los límites políticoadministrativos: “los límites administrativos no
coinciden con los límites reales del proceso de
desarrollo de los núcleos urbanos, lo que produce
descontrol y confusión entre las autoridades para
dirigir y administrar el proceso de urbanización y
las consecuencias de allí derivadas. Esta necesidad
de coordinación para la gestión del proceso de
urbanización de la ciudad central y de sus núcleos
secundarios da vida práctica al proceso de
metropolización” (Tovar, 2010: 9).
2. Problemática sobre la delimitación y conteo de
Zonas metropolitanas, en la que se cuestiona la
metodología de SEDESOL, CONAPO e INEGI:
“Porque para señalar que existe un proceso de
metropolización en una ciudad que no sobrepasa
sus límites municipales, se debe demostrar que su
proceso de urbanización, crecimiento y desarrollo
influye sustancialmente en el proceso de
urbanización, crecimiento y desarrollo de los
núcleos urbanos (municipios) vecinos […] Tarea
difícil de medir con los datos disponibles” (Tovar,
2010: 9).
3. Problemática sobre las limitaciones en la
medición del fenómeno: “Es un hecho
consensuado la imposibilidad práctica de medir
plenamente la magnitud de las relaciones que
ejerce una ciudad central (o metrópoli) sobre los
centros urbanos secundarios, es decir, el grado en
que una región sufre un proceso de
metropolización. Por lo anterior, también existe
una imposibilidad práctica para definir el área de
influencia de la metrópoli, es decir, la delimitación
de la región, zona o área metropolitana. Además,
el fenómeno es dinámico, por lo que los núcleos

urbanos que conforman la zona metropolitana son
susceptibles de variar con el tiempo” (Tovar, 2010:
10).
En un segundo hallazgo, Tovar (2010) propone un
método para deducir el momento de inicio en un
proceso de Metropolización; y explica que dicho
proceso se da entre urbes, no entre localidades.
Desde esta perspectiva, entonces es posible
determinar un referente del inicio del fenómeno a
partir del momento en que las localidades rurales
se convierten en localidades urbanas, con base en
la situación de sobrepasar los 2,500 habitantes.
En este escenario, respecto a la teoría que se puede
tomar como referencia para acercarse hacia la
comprensión de los Procesos de Metropolización,
se propone la Teoría del Continuum Urbano Rural.
La cual analiza las localidades netamente rurales y
las localidades completamente urbanas, en su
relación con un continuo proceso de cambio en el
que no existe un límite que marque el paso de un
estado a otro. En este sentido, aclara que es
factible encontrar la génesis del fenómeno a partir
del análisis e identificación de la ZM, en función
de la ciudad central y la influencia que ejerce hacia
los núcleos secundarios. Finalmente, señala que no
es una condicionante la cuestión de que los núcleos
urbanos secundarios tengan una continuidad física
respecto al núcleo urbano central (Tovar, 2010:
10).
Desde la perspectiva económica, en el contexto de
las metrópolis mexicanas la autora Negrete
(2010),18 presenta los criterios para determinar la
jerarquía de una metrópoli; entendida como la
ciudad principal de la región al compararse en
extensión con otros territorios colindantes, sobre la
cual establece lo siguiente: “Remite a relaciones
asimétricas de poder y subordinación y, por ende, a
vínculos funcionales de dependencia” (Negrete,
2010: 175).
Al respecto, cabe destacar los aspectos económicos
que la autora recomienda observar, cuando se
examinan los rasgos que definen y caracterizan a la
metrópoli: la dimensión demográfica, la
competitividad urbana, la función políticoadministrativa y la influencia regional.
Negrete (2010), aclara que no puede jerarquizar a
las metrópolis en base al tamaño poblacional, pero
si en base a su atractividad poblacional; y su
competitividad entendida como el “grado en el
cual una ciudad, en comparación con otras

18 Negrete

Salas, Eugenia (2010), Las metrópolis mexicanas: Conceptualización,
18gestión y agenda de políticas, en Los Grandes Problemas
de México Vol. II, Desarrollo Urbano y Regional, México, COLMEX.

36

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�La Zona Metropolitana de Querétaro en proceso de metropolización

ciudades en competencia, es capaz de atraer
inversiones productivas que se traducen en
generación de empleos e incremento en los
ingresos” (Negrete, 2010:187).
Desde la perspectiva política, el trabajo de Vargas
(2011),19 analiza los problemas derivados del
proceso de metropolización en la ciudad de
Pachuca, desde el punto de vista de la gestión
metropolitana. Aborda los problemas en la
coordinación
de
los
servicios
públicos
indispensables para los habitantes de la ciudad.
Recomienda que para resolver estos problemas,
puede ser de utilidad considerar en el análisis a los
cuatro municipios que conforman la conurbación
(Vargas, 2011: 145). A partir de los datos
analizados sobre las políticas urbanas y el poder
local, el estudio se enfoca en la urbanización y la
conurbación, como procesos generadores de
problemáticas y conflictos de carácter social y
urbano.
Desde la perspectiva ecléctica, entre las múltiples
aportaciones de Sousa (2012),20 destaca el
concepto metrópolis prematura y el análisis de la
Transformación espacial y sus procesos
intervinientes, los cuales se desarrollan para
explicar la configuración espacial de Monterrey
entre 1940-2010 a partir de los tres procesos por
los que atraviesa la metrópolis. (Sousa, 2012: 62).
Los hallazgos del autor se distinguen por la
creación de modelos explicativos y los esquemas
correspondientes para los siguientes procesos: 1)
Proceso iterativo de Metropolización, basado en la
velocidad del ciclo reproductor de la vida de los
pobladores;
2.
Proceso
iterativo
de
Metropolización, basado en una situación
antinómica de planeación; y 3) Proceso iterativo de
Metropolización, basado en la actividad productiva
de los pobladores, el ciclo reproductivo y la
antinomía de planeación.
En este sentido, lo que resulta más significativo
entre las valiosas contribuciones del autor, es el
análisis de las combinaciones posibles entre los
tres modelos enumerados; para explicar la
transformación de una ciudad hacia convertirse en
un centro metropolitano. Concluye que no es
suficiente abordar el proceso de Metropolización
desde una perspectiva única y como solución
propone una perspectiva ecléctica.

Finalmente en este apartado, mediante la
recopilación de los aspectos clave, se intenta
mostrar al lector las consideraciones y dificultades
que intervienen al abordar una investigación de
esta índole. Otro punto que cabe destacar, es que la
perspectiva a utilizar para el análisis determina la
utilidad de los resultados de investigación; por lo
cual, se selecciona el enfoque de Análisis
Territorial, como el más adecuado para estudiar la
dinámica territorial en la escala metropolitana
correspondiente al proceso de metropolización que
experimentan Querétaro y su ZM.
EL PROCESO DE METROPOLIZACIÓN EN
QUERÉTARO DESDE LA PERSPECTIVA
DE ANÁLISIS TERRITORIAL
Teóricamente el enfoque de Análisis Territorial,
plantea que cada uno de los elementos del
territorio puede referenciarse a los subsistemas que
integran el sistema urbano-regional. El territorio
para su estudio se estructura en seis (6) Categorías
de Análisis Territorial: 1) económica, 2) urbana, 3)
social, 4) ambiental, 5) política, 6) cultural.
Además de un subnivel con siete (7) Subcategorías
de análisis territorial: 7) subsistema económico, 8)
demográfico, 9) transporte, 10) uso de suelo, 11)
localización de los servicios, 12) localización de la
vivienda y 13) localización del empleo (véase en
Figura No. 1) correspondiente al esquema
(Vázquez, 2011). Interpretando lo anterior en una
matriz, colocando verticalmente los elementos del
territorio y horizontalmente los subsistemas del
sistema urbano-regional; se puede establecer que
existen organizaciones, correlaciones y patrones
que son observables y comprobables dentro del
territorio. Espacialmente, se identifica que las
interacciones entre los elementos del territorio y
los subsistemas del sistema urbano regional, son
cuantificables en tiempo, distancia y frecuencia;
con esto se distingue, que las unidades
cuantificables son aplicables y comunes, para un
análisis desde la perspectiva económica,
geográfica o urbana. Mediante distintas escalas de
observación, el enfoque del análisis territorial nos
lleva hacia un conocimiento más amplio y
estructurado de todos los aspectos que habrá que
considerar como antecedente para fundamentar el
estudio del proceso de metropolización.

19 Vargas, Pablo (2011), “La conflictividad en el Proceso de Metropolización de Pachuca”, en Revista Papeles de Población, Vol.17,
19 núm.68, abril-junio, pp. 127-146.
20 Sousa, Eduardo (2012), “De la ciudad a la metrópolis prematura: Los tres procesos”, en Revista Urbano, Vol. 15, núm. 26, noviembre,
20
pp. 54-64.

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

37

�Vázquez Cruz

En lo referente a la aplicación del enfoque en otras
investigaciones, se identifica que se ha utilizado
por (Sousa, 2006; Indovina, 2007; Vázquez, 2011;
y Vázquez, 2018). Lo que resulta más
significativo, es que dicho enfoque corresponde en
algunas de sus categorías, con los ejes planteados
por Naciones Unidas en su documento origen de la
Declaración
de
Vancouver
sobre
los
Asentamientos Humanos (UN-HÁBITAT, 1976).
El enfoque de Análisis Territorial,21 se sustenta en
teorías generales, teorías sustantivas y conceptos,
que desde la perspectiva económica, geográfica y
urbana se fusionan y complementan, conformando
conceptos más amplios o generales (Isard, 1960;
Secchi, 1968; Chorley y Hagget, 1971; Hall et al.,
1975; Harris et al., 1975; Stuart, 1977; Hagget,
1979; Wilson, 1980 y Johnson, 1987).

De acuerdo a Pujadas (1998) “El análisis territorial
se ha de apoyar tanto en el conocimiento teórico
interdisciplinar, como en un conjunto amplio de
instrumentos de análisis de carácter más
metodológico, que han de permitir explicar
conjuntamente los procesos territoriales. Se nutre
de un amplio bagaje de conocimientos teóricos y
metodológicos” (Pujadas, 1998: 36).
Al respecto, se presenta el enfoque de análisis
territorial como la primer estructura de análisis
para mejorar la comprensión sobre el proceso de
metropolización, cabe destacar la importancia de
su cualidad multidisciplinar tal como puede
observarse a continuación (véase en la Figura
No.1) esquema a partir del cual, se describen las
categorías de análisis territorial.22

Figura 1. Esquema- El enfoque de análisis territorial aplicado al proceso de metropolización

Fuente: Elaboración propia con base en (Vázquez, 2011).

21 Isard,

Walter (1960), Métodos de Análisis Regional, Barcelona, Ariel.
Secchi, Bernardo (1968), Análisis de las Estructuras Territoriales, Barcelona, Gustavo Gili.
Chorley, Richard y Peter Haggett (1971), La Geografía y los Modelos Socioeconómicos, Madrid, Methuen.
Hall, Peter et al. (1975), Modelos de Análisis Territorial, Barcelona, Oikos-tau.
Harris, Britton et al. (1975), Modelos de Desarrollo Urbano, Barcelona, Oikos-tau.
Stuart, Chapin (1977), Planificación del Uso de Suelo Urbano, Barcelona, Oikos-tau.
Hagget, Peter (1979), Geography a Modern Synthesis, New York, Harper International.
Wilson, A.G. (1980), Geografía y Planeamiento Urbano y Regional, Madrid, Oikos-tau
Johnson, James (1987), Geografía urbana, España, Oikos-tau.
22 Vázquez Cruz, Rubí del Rocío (2011), Propuesta Metodológica para la formulación de un Modelo de Ordenamiento Territorial,
21Tesis de Maestría en Planeamiento Urbano y Regional, México, UGTO.
22

38

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�La Zona Metropolitana de Querétaro en proceso de metropolización

1. En la categoría urbana, desde la perspectiva de
análisis territorial la autora Vázquez (2018),
desarrolla la siguiente definición: “El proceso de
metropolización es un proceso socioeconómico y
demográfico que se manifiesta en el territorio
física y espacialmente mediante un tipo de
crecimiento urbano en el cual la localización de los
asentamientos de una ZM se presenta de manera
dispersa en zonas periféricas de sus distintos
municipios y zonas alejadas de la ciudad principal.
En este ciclo, vincula a las ciudades en la
organización de una estructura territorial de escala
metropolitana” (Vázquez, 2018:323).
Actualmente, se conoce que el proceso de
metropolización dentro de la línea de evolución
conceptual de la ciudad se ubica en una etapa de
crecimiento previa a la metropolización y a la
metrópolis. Puede definirse como una fase de
expansión secuencial de la ciudad en la que
independientemente de los límites políticoadministrativos de cada uno de los municipios que
integran la ZM, se presenta el crecimiento de la
estructura territorial a través de toda la extensión el
territorio metropolitano como unidad.
Vázquez (2018), articula la línea de evolución
conceptual de la ciudad mediante siete (7) fases en
el siguiente orden de acuerdo al grado de avance
en su desarrollo: “1) la ciudad intermedia; 2) la
ciudad región; 3) el proceso de metropolización; 4)
la metrópolis; 5) la metropolización; 6) la
megalópolis y 7) la metápolis” (Vázquez, 2018:
69).
En trabajos anteriores se ha mencionado que en la
transformación de una ciudad-región hacia
convertirse en metrópolis la ciudad experimenta un
proceso de metropolización. Una manera de
explicar el fenómeno es a partir de sus efectos más
evidentes en el territorio entre los cuales se
identifica el crecimiento urbano de tipo disperso.
De acuerdo a Vázquez (2018), este fenómeno se
caracteriza por la aparición de los siguientes rasgos
específicos
en
la
estructura
territorial
metropolitana, a partir de los cuales es posible
definir si realmente existe un proceso de
metropolización:
“organización del territorio; cambio en las
jerarquías territoriales; nuevas centralidades;
cambio de un modelo monocéntrico a otro
policéntrico; policentrismo; polinuclearización;
conurbación; integración; infraestructuración;
difusión o dispersión; diversificación de los
servicios; mercantilización; especulación del suelo;

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

especialización de los servicios y de las
actividades económicas” (Vázquez, 2018:319).
En seguimiento a la categoría urbana, Vázquez
(2018) desarrolla una explicación general y
menciona que el proceso de metropolización inicia
con un ciclo económico-administrativo de
especulación del suelo en el que interviene la
asignación de un precio bajo al suelo en predios
rústicos y urbanos, los cuales se compran en
extensiones significativas de metros cuadrados
(m2) y hectáreas (Ha), precisamente por su bajo
costo en macro lotes o grupos de predios que se
reflejan en la expansión de la superficie de
urbanización de una ZM a través del tiempo.
A partir de la Teoría de la Subasta del Suelo
Urbano, se identifica que la localización espacial
del suelo urbano de bajo precio en una ZM, genera
la instalación de fraccionamientos en distintos
puntos de ubicación de una manera desordenada y
dispersa en periferias, zonas alejadas de la ciudad
principal e indistintamente de las características
del medio físico natural; todo el suelo es
urbanizable como resultado de la especulación
urbana.
Esta condición de crecimiento urbano tipo
disperso, paralelamente a una alta concentración
de población e inmigración de habitantes, tiene
afectaciones directas en la organización de la
estructura territorial metropolitana porque al
instalarse un fraccionamiento en una zona aislada,
se requiere la infraestructuración mediante nuevas
vías terrestres y la dotación de todos los servicios
públicos para su funcionamiento, una mayor
cobertura de los centros de educación, gobierno y
esparcimiento.
Lo
que
promueve
la
mercantilización de la ciudad como parte del
proceso de metropolización, mediante la
diversificación de actividades económicas y la
especialización de los servicios metropolitanos
(Vázquez, 2018:319).
2. En la categoría ambiental, el proceso de
metropolización en Querétaro se asocia con el
modelo insustentable de crecimiento urbano
disperso en el cual se presenta la localización de
centros de trabajo, servicios y vivienda, ubicados
en zonas muy alejadas que promueven un aumento
en el uso del automóvil. Entonces, en una ZM al
recorrer trayectos de mayor distancia en automóvil
se genera: 1) una mayor emisión de contaminantes
y 2) un incremento del gasto en gasolina por
habitante, lo que tiene repercusiones económicas
para las familias y para el medio ambiente.

39

�Vázquez Cruz

Por lo tanto, el modelo de crecimiento urbano se
encuentra correlacionado con la contaminación del
aire, la calidad de vida y la economía de los
habitantes.
En este sentido, como resultado de la
sobrepoblación que se presenta en algunas zonas
metropolitanas derivada de los procesos de
inmigración poblacional, se presenta la saturación
de los rellenos sanitarios municipales y se genera
la contaminación en ríos, lagos y pozos de agua.
Esta problemática produce afectaciones al
ambiente natural que conforma un territorio, en los
suelos, la vegetación, el cambio climático, la
cantidad de polen en el aire (Hernández y Ojeda,
2019); y sobre las especies que habitan en los
ecosistemas terrestres y acuáticos de una región.
Entre los efectos de la urbanización expansiva y
dispersa, destacan los cambios de uso del suelo
que pueden observarse al contrastar las imágenes
aéreas de GoogleEarth con los Planes de
Desarrollo Urbano, ya que en ocasiones se
consumen las reservas territoriales de suelo a
través del tiempo sin considerar el valor ecológico
del medio físico natural y el desarrollo sostenible.
3. En la categoría económica, el proceso de
metropolización se asocia a la especulación del
suelo como generador del crecimiento urbano de
tipo disperso, de acuerdo a la Teoría de la
Ocupación del Suelo.
Por otra parte, la estructura territorial del modelo
monocéntrico clásico se modifica para crear una
nueva distribución de las actividades, que asegure
el mayor beneficio económico mediante una
polinuclearización acompañada de servicios,
comercios, industria y zonas habitacionales que se
expanden a través de todo el territorio
conformando un nuevo modelo de ciudad.
En este proceso socioeconómico, se promueve la
diversificación, mercantilización, especialización y
terciarización de los servicios en la escala
territorial metropolitana, lo cual se relaciona
precisamente con esta nueva organización de
extender a través de toda la ZM una estructura
territorial que asegure la acumulación de capital en
todos los puntos del territorio.
A partir de estas condiciones puede distinguirse en
la estructura territorial metropolitana: 1) el
policentrismo por referirse a varias centralidades y
2) la polinuclearización por hacer referencia a
varios núcleos urbanos (Vázquez, 2018: 324).
4. En la categoría política, el proceso de
metropolización se relaciona con las gestiones del
recurso federal de los fondos metropolitanos, cuyo
40

objetivo es beneficiar social y económicamente a
las ZM. Al respecto, la inversión del recurso de los
fondos aplicado en obra pública de infraestructura
vial, no en todos los casos resuelve la problemática
del crecimiento urbano disperso que se presenta en
el contexto del proceso de metropolización.
Lo anterior, porque para conectar a los nuevos
fraccionamientos aislados, desintegrados y
periféricos con la estructura territorial ya existente,
se requieren miles de kilómetros y millones de
pesos de recursos públicos que deben asignarse
para solucionar este problema de falta de
infraestructura; cuando el problema ha sido
causado por la especulación urbana que genera el
crecimiento urbano disperso en Querétaro y su
ZM.
En contraste, haciendo una comparativa con la
ciudad de Aguascalientes, que destaca a nivel
nacional por su estructura ordenada en la que se
distinguen varios anillos viales concéntricos y
distribuidores axiales, puede observarse una clara
intervención de la planificación urbana y
verificarse mediante herramientas digitales como
GoogleTimelapse. En este sentido, puede señalarse
que sí existen ciudades mexicanas que tuvieron la
visión política de preparar la estructura territorial
de la ciudad para las próximas generaciones y
Aguascalientes puede tomarse como ejemplo a
seguir en otras ZM de México.
Entonces, como se ha mencionado, el modelo de
ciudad tiene implicaciones directas sobre la calidad
de vida de los habitantes y la dotación de los
servicios públicos municipales debido a que se
requiere una inversión económica muy importante
para abastecer a los nuevos fraccionamientos tan
alejados, siendo necesaria la instalación de
electrificación, redes de agua potable, drenaje
sanitario y pluvial, telecomunicaciones y
adicionalmente proporcionarles mantenimientos de
vialidades, áreas verdes y la recolección de basura.
5. En la categoría social, en el contexto del
proceso de metropolización Indovina (2007),
explica la diferencia entre la sociedad que habita
en vida comunitaria y la que vive en una
metrópolis. Al respecto, compara a la vida en
comunidad que puede constituirse por pequeñas
ciudades y núcleos de población dispersos los
cuales cuentan con una estructura de habitantes
que se caracterizan por la cohesión, participación e
implicación social al estar involucrados todos sus
miembros mediante una misma realidad social,
relaciones afectivas y personales, solidaridad,
sentido de pertenencia e identidad.
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�La Zona Metropolitana de Querétaro en proceso de metropolización

El autor menciona que en este tipo de organización
comunitaria hay un fuerte control social, limitados
estímulos culturales, sociales y se da una
repetitividad de las experiencias cotidianas
(Indovina, 2007: 538).
En contraste, Indovina (2007) manifiesta lo
siguiente: “La experiencia de la metrópoli
(sociedad), al contrario, fomenta la libertad
individual, la multiplicidad de oportunidades, el
lado imprevisible de la experiencia cotidiana, pero
también propicia la soledad, el anonimato, la
segmentación social, la falta de sentido de
pertenencia. A su vez, las relaciones y las
decisiones no son afectivas, sino de tipo racional”
(Indovina, 2007:538).
Derivado de esta cuestión sociológica, Indovina
(2007) concluye que en la escala territorial
metropolitana se presenta lo siguiente: “el
debilitamiento de la identidad ligada al lugar […]
por la simultánea experiencia metropolitana y, por
el hecho de que la comunidad local no es, en la
mayoría de los casos, enteramente autóctona, sino
que está formada por personas de distinta
procedencia (incluidos porcentajes más o menos
altos de inmigrantes extranjeros). En definitiva,
estamos ante una nueva tipología de experiencias”
(Indovina, 2007: 539).
6. En la categoría cultural, se ha reconocido la
problemática de la ruptura de los valores culturales
tradicionales en el contexto del proceso de
metropolización, como resultado del deterioro en
las condiciones de vida de individuos, familias y
sociedades que habitan los asentamientos
humanos. De acuerdo a Un-Hábitat (1976), esta
situación se relaciona con el agudo desempleo, la
pobreza, la enfermedad, el analfabetismo, la
discriminación racial y las desigualdades sociales
que se presentan principalmente en los países en
desarrollo (UN-HÁBITAT, 1976:1141).
Ampliando la mirada, se identifica que las
características y los patrones socioculturales de la
población que habita en las ciudades y metrópolis,
se reflejan en una sociedad y por lo tanto en su
cultura como un conjunto. De este vínculo, se
deriva la importancia de la preservación de las
costumbres, tradiciones y valores culturales que se
han conformado a lo largo de la historia de las ZM
mexicanas como parte de la identidad regional, de
la diversidad nacional y del patrimonio cultural
intangible.
En este sentido, respecto al crecimiento urbano de
tipo disperso que se ha comentado anteriormente
en el contexto del proceso de metropolización de
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

Querétaro, Un-Hábitat (1976) recomienda lo
siguiente: “En la planificación de nuevos
asentamientos humanos o en la reestructuración de
los existentes debe darse alta prioridad a la
promoción de condiciones óptimas y creativas para
la coexistencia humana. Esto entraña la creación
de un espacio urbano bien estructurado y a escala
humana, la estrecha vinculación de las diferentes
funciones urbanas, el alivio de las intolerables
tensiones psicológicas a que se ve sometido el
hombre en las zonas urbanas debido al
hacinamiento y al caos, la creación de
oportunidades de relaciones humanas y la
eliminación de los conceptos urbanos que
conducen al aislamiento humano” (UNHÁBITAT, 1976:1150).
Paralelamente, en la escala metropolitana es
fundamental la conservación de los monumentos
históricos, religiosos o arqueológicos, ya que en
ocasiones no son respetados por las nuevas
construcciones y deberían ser protegidos de una
manera más rigurosa por la normativa urbana, ya
que son parte del patrimonio mundial de la
humanidad.
Una vez presentado el marco de interpretación
general sobre el proceso de metropolización, a
través de las categorías del enfoque de Análisis
Territorial. A continuación se presenta la segunda
estructura de análisis, mediante la cual se intenta
describir la ZMQ a partir de cuatro (4) fases del
proceso de metropolización en las que coinciden
los autores.
De manera sintética se definen como: 1)
Urbanización, cuando la ciudad central supera a la
periferia en crecimiento anual de población; 2)
Suburbanización, cuando la periferia alcanza una
mayor tasa de crecimiento porcentual anual; 3)
Desurbanización, cuando la ciudad central observa
un despoblamiento relativo o absoluto; y 4)
Reurbanización, cuando en la ciudad central ocurre
un repoblamiento relativo o absoluto (Unikel et al.,
1976; Delgado, 1993; Sobrino, 1995 y Sousa,
2010).
En trabajos anteriores Vázquez (2018), explora las
siguientes cuatro fases:
1. 1970-1980 Fase de urbanización: en esta fase
del proceso de metropolización de Querétaro,
(véase en color rojo y azul Figura No.6), en la cual
el centro metropolitano presenta desplazamientos
menores en el sentido centro periferia, se puede
observar que el primer contorno de la ciudad es la
delimitación del anillo vial que se encuentra
conformado por las siguientes vialidades
41

�Vázquez Cruz

principales: al norte y al este el Boulevard
Bernardo Quintana, al sur la Carretera Federal No.
57 y al oeste la Avenida 5 de Febrero.
En la fase de urbanización la ZMQ entre 1970 y
1980 presenta un crecimiento compacto y
concentrado, al interior del polígono delimitado
por las vialidades ya mencionadas; en el cual no
aparece todavía una expansión por fuera de los
límites político-administrativos del municipio de
Querétaro. Sin embargo, en esta fase inicial puede
distinguirse la localización espacial de las
localidades que posteriormente dieron origen a los
núcleos urbanos que conformaron la estructura
territorial polinuclear de escala metropolitana en el
2010.
2. 1990 Fase de suburbanización: el proceso de
metropolización en la ZMQ asociado a la década
de 1990 (véase en color rosa Figura No.6), en la
cual se da inicio al periodo de estudio, se
caracteriza por los rasgos de movimientos de
descentralización
en
donde
el
centro
metropolitano, en el cual se dio la concentración,
comienza a expandirse y a instalar nuevos
asentamientos dispersos en la estructura territorial
en correspondencia con el Modelo explicativo de
generación de contornos metropolitanos de (Sousa,
2010).
En esta fase de suburbanización, en la
organización del territorio se distingue una
localización industrial triangular, primero al norte
en Querétaro la zona industrial entre Santa Rosa
Jáuregui y el límite con Guanajuato hacia San
Miguel de Allende y San José Iturbide; segundo al
oriente en El Marqués con la zona industrial
cercana al aeropuerto internacional y a los límites
con los municipios de Pedro Escobedo y Colón;
tercero, al poniente en Corregidora con la zona
industrial cercana al Pueblito, La Negreta y en el
límite con Guanajuato hacia Apaseo el Alto y
Apaseo el Grande.
Por otra parte, en la etapa de suburbanización entre
1990 y 2000, el proceso de metropolización se
caracteriza por presentar tres tendencias hacia la
conurbación: primero, entre Corregidora y
Querétaro; segunda, entre Jurica y Santa Rosa
Jáuregui; tercera, entre el Marqués y Querétaro en
su lado sureste.
3. 2000 Fase de desurbanización: esta fase puede
asociarse a la década del 2000 (véase en color
verde Figura No.6), en la cual la conformación de
la estructura se caracteriza por el crecimiento de
sus núcleos urbanos y estos continúan
expandiéndose a lo largo de su ubicación de
42

referencia en 1970. Al respecto, cabe destacar la
posición de las vías carreteras a partir de las cuales
se distribuyen estos crecimientos urbanos de la
ZM.
La distribución dispersa de la estructura territorial
en su origen y los asentamientos periféricos
dispersos obedecen a una estructura territorial
ramificada similar a un racimo de uvas, que no liga
a los asentamientos entre ellos. Esta distribución
propicia la tendencia al aumento en la dispersión
del crecimiento urbano y de la expansión urbana
tan alejada de los contornos metropolitanos que se
configuraron entre 1990 y 2000.
En esta estructura puede reconocerse la ubicación
de El Pueblito y El Centro Sur. Al norte del
corredor: La Cañada, Felipe Carrillo Puerto, El
Cerrito, Jurica y Santa Rosa Jáuregui, los cuales
conforman la característica de las nuevas
centralidades de referencia en la jerarquía de la
estructura territorial; a diferencia de otros núcleos
urbanos que se observan desligados y sin
integración como es el caso de Huimilpan y por
otra parte, Chichimequillas y Amazcala ubicados
dentro del municipio El Marqués.
4. 2010 Fase de reurbanización: esta fase puede
relacionarse con el corte transversal 2010 (véase
en color amarillo Figura No.6), debido a que entre
el centro tradicional de la ZMQ y los puntos donde
se asentaron los desarrollos industriales de las
décadas de 1970 y 1980, se generan nuevas
urbanizaciones y expansiones como parte del
proceso de metropolización; ya que se inician
nuevos procesos de conurbación entre los núcleos
urbanos de Santa Rosa Jáuregui y Jurica.
Del análisis en la estructura territorial en la escala
metropolitana correspondiente, se puede observar
un funcionamiento con tendencia hacia la
polinuclearización, considerando la localización
espacial de los núcleos urbanos ya señalados que
iniciaron su proceso de crecimiento como
localidades en la ZMQ (Vázquez, 2018: 282).
Finalmente, derivado de este acercamiento al
fenómeno a través de la aplicación de las dos
estructuras de análisis propuestas, se intenta dar
respuesta a la pregunta de investigación y se
obtienen los siguientes resultados de investigación.

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�La Zona Metropolitana de Querétaro en proceso de metropolización

RESULTADOS

Figura 2. Categorías de análisis territorial aplicadas
al proceso de metropolización de la ZMQ 1990-2010

Las mediciones sobre el fenómeno urbano de
proceso de metropolización se realizaron a partir
de grupos de indicadores seleccionados para cada
una de las categorías que se muestran en el
esquema correspondiente al enfoque de Análisis
Territorial (véase en Figura No.1 y Figura No.2).
A continuación, se presentan los resultados
obtenidos únicamente para la categoría urbana y en
futuros trabajos se presentarán las siguientes
categorías: ambiental, económica, política, social y
cultural.
En una comparativa entre los datos obtenidos de
los años 1990, 2000, 2010 se ha identificado que el
crecimiento poblacional en la ZMQ se incrementó
significativamente a partir de 1990 con 579,597
habitantes, resultando una densidad de 152.39
habitantes por Ha; cuando en este momento de
exploración la superficie de urbanización contaba
con 3,803.50 Ha.
El año 2000 resalta con 816,481 habitantes,
mientras su superficie urbanizada continúa
expandiéndose y aumentando hasta llegar a
10,620.72 Ha; motivo por el cual, se observa en las
gráficas (véase en Figura No. 3 y Figura No. 4)
una disminución en la densidad con 76.88
habitantes por Ha.
En la siguiente década, la ZMQ resalta de manera
desproporcionada
respecto
a
los
cortes
transversales anteriores ya que se registran
1,097,025 habitantes en 2010, con 24,410.78 Ha de
superficie de urbanización; hecho que causa una
baja densidad poblacional de 45.47 habitantes por
hectárea de acuerdo a resultados de investigación
(INEGI, 2010).
En otras palabras, durante el periodo de estudio la
población no crece en proporción con la
urbanización, pues sólo se eleva la cantidad de
habitantes dos (2) veces en veinte (20) años.
En contraste (véase en Figura No.6) se observa que
la superficie de urbanización en la ZMQ ha crecido
de 1,041.89 Ha en 1970 a 24,410.78 Ha en 2010
(INEGI, 2010); aumentando veinticuatro (24)
veces su tamaño en cuarenta (40) años, por lo tanto
esta relación toma relevancia en la investigación.

Fuente: Elaboración propia con base en (Vázquez, 2018).

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

43

�Vázquez Cruz

Figura 3. Tabla el proceso de metropolización en la ZMQ 1990-2010

Fuente: Elaboración propia con base en (Vázquez, 2018).

44

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�La Zona Metropolitana de Querétaro en proceso de metropolización

Figura 4. Gráficas sobre el proceso de metropolización en la ZMQ 1990-2010

Fuente: Elaboración propia con base en (Vázquez, 2018).

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

45

�Vázquez Cruz

Los resultados obtenidos al aplicar el enfoque del
Análisis Territorial han permitido observar que
determinadas características como la densidad y la
inmigración interestatal pueden explicar en gran
parte la ocupación del suelo a través del tiempo y
el proceso de metropolización, por lo tanto, se han
relacionado las características del territorio con la
distribución de la tendencia en el crecimiento
urbano. Las variables más significativas que
aportan una clara tendencia en correlación con el
proceso de metropolización son: la inmigración
interestatal, el crecimiento urbano disperso, el bajo
precio del suelo y la población total.
La investigación ha requerido de dos cortes
temporales transversales de los años 1970 y 1980,
para lograr una comparativa más significativa en
términos de observar el crecimiento urbano en la
parte gráfica y por otra parte, con el objeto de
tomar dos puntos de referencia para realizar el
análisis de correlación de datos e interpretación de
los resultados de investigación (véase en Figuras
No. 7 y No. 8).
Con base en la técnica de correlación lineal y
aplicando la fórmula de Correlación de Karl
Pearson, para obtener el producto x en un
momento y para calcular de esta manera los efectos
del proceso de metropolización en la ZMQ. En
este sentido, se correlacionan los valores de
coberturas en la superficie de urbanización para los
momentos correspondientes al periodo de estudio
1990-2010, con los datos sociodemográficos
obtenidos de la colecta.

Figura 5. Crecimiento urbano
disperso y bajo precio de suelo en
la ZMQ 1990-2010

Fuente: Elaboración propia con base en (Vázquez, 2018).

46

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�La Zona Metropolitana de Querétaro en proceso de metropolización

Figura 6. Secuencia de crecimiento en la estructura territorial
de la Zona Metropolitana de Querétaro 1990-2010.

Fuente: Elaboración propia con base en (Vázquez, 2018).

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

47

�Vázquez Cruz

Figura 7. Correlaciones resultado de investigación

Fuente: Elaboración propia con base en (Vázquez, 2018).

48

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�La Zona Metropolitana de Querétaro en proceso de metropolización

Figura 8. Mapa resultante el proceso de metropolización en Querétaro

Fuente: Elaboración propia con base en (Vázquez, 2018).

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

49

�Vázquez Cruz

CONCLUSIONES.
Primero, en base al análisis e interpretación de las
correlaciones, es posible afirmar que en el caso del
fenómeno urbano del proceso de metropolización
en la ZMQ, el crecimiento natural de la población
no es una causal del fenómeno, por lo tanto no
aporta relevancia como indicador explicativo. Se
comprueba la correlación positiva entre la
inmigración y el proceso de metropolización como
el factor de mayor impacto en la ZMQ entre 19902010. Lo cual coincide con los argumentos que
plantea Unikel (1976) respecto a los indicadores
del proceso de metropolización.
Segundo, en la ZMQ se identifica que el proceso
de
metropolización
se
comporta
en
correspondencia con el modelo explicativo de
Sousa (2010), sobre la generatriz de contornos
metropolitanos. Se puede deducir que el proceso
de metropolización constituye un fenómeno
multifactorial, mayormente asociado a las
fluctuaciones de inmigración. Su manifestación
física en el territorio es evidente a través de los
mapas de resultados, en los cuales se observa la
estructura territorial de tipo polinuclear en
conjunto con el modelo de crecimiento urbano
disperso y la secuencia de expansiones en la
superficie de urbanización, que se modifica entre
cada década 1990, 2000 y 2010.
Tercero, los mapas de resultados permiten
observar comparativamente el suelo urbano de
bajo precio que se localiza en zonas alejadas y
desligadas de la estructura territorial en donde se
ha desarrollado vivienda, servicios e industria, en
coincidencia con la Teoría de la Subasta del Suelo
Urbano. Por lo anterior, se verifica que el bajo
costo del suelo en su relación con la distancia
respecto a un centro metropolitano, tiene
implicaciones directas en la tendencia de la
urbanización dispersa e insustentable en la escala
de nivel metropolitano y sobre el proceso de
metropolización en la ZMQ. Se comprueba la
hipótesis, ya que el proceso de metropolización en
la ZMQ se comporta de acuerdo a la Teoría de la
Subasta del Suelo Urbano y se verifica la
inmigración como consumidor de la nueva oferta
de suelo urbano.
Cuarto, como parte de los resultados obtenidos, se
comprueba una influencia del terremoto de 1985
en la llegada masiva de habitantes del Distrito
Federal hacia la ciudad de Querétaro, por lo cual,
será importante retomar el estudio a partir del
reciente terremoto de la Ciudad de México en
50

2017, para estudiar su impacto en la inmigración y
en el proceso de metropolización de la ZMQ en las
próximas décadas 2030-2050.
Quinto, queda para futuras investigaciones, la
aplicación de correlaciones múltiples ampliando a
grupos de variables, para avanzar en el
conocimiento sobre el fenómeno. Los recientes
avances tanto teóricos como aplicados desde el
enfoque de Análisis Territorial, facilitan a los
investigadores una nueva visión del proceso de
metropolización que puede complementar y
enriquecer los enfoques de corte cuantitativo.
Sexto, en la búsqueda de posibles propuestas de
solución, se considera que puede ser de utilidad la
implementación de un cinturón verde en conjunto
con un sistema de parques urbanos para la ZMQ,
ambos como elementos de contención de la
urbanización dispersa y sin regulación que se
presenta actualmente.
BIBLIOGRAFÍA
Bassols, Mario (2006), Explorando el régimen
______urbano
en
México:
Un
análisis
______metropolitano, México, UAM.
Chorley, Richard y Peter Haggett (1971), La
______Geografía y los Modelos Socioeconómicos,
______Madrid, Methuen &amp; Co. Ltd.
Consejo Nacional de Población (2004),
______Delimitación de las Zonas Metropolitanas
______de México, México, 169 p. CONAPO.
________________________________
(2010),
______Delimitación de las Zonas Metropolitanas
______de México 2010, México, CONAPO______INEGI SEDESOL.
________________________________
(2012),
______Proyecciones de la Población de las Zonas
______Metropolitanas 2010-2030, México,
CONAPO-INEGI-SEDESOL.
Delgado, Javier (1993), “Querétaro: hacia una
______ciudad región”, en Revista Estudios
______Demográficos y Urbanos, Vol. 8, núm. 3,
______septiembre-diciembre, pp. 655-699.
Duhau, Emilio (1988), Planeación metropolitana y
______política urbana municipal en la ciudad de
______México, México, UAM.
Eibenschutz, Roberto y Goya Comps. (2009a),
_____Estudio de la Integración Urbana y Social
_____en la Expansión Reciente de las Ciudades en
____México,1996-2006:dimensión, características
____y soluciones, México, Universidad Autónoma
____Metropolitana.

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�La Zona Metropolitana de Querétaro en proceso de metropolización

Eibenschutz, Roberto y Pablo Benlliure (2009b),
______Mercado formal e informal del suelo.
______Análisis de ocho ciudades, México,
______Cámara de Diputados / Sedesol / UAM-X /
______Miguel Ángel Porrúa
Flores, Sergio (1993), Desarrollo Metropolitano.
______Análisis
y
Perspectivas,
México,
______Benemérita ______Universidad Autónoma
______de Puebla.
Garrocho, Carlos y Jaime Sobrino (1995), Sistemas
______Metropolitanos: Nuevos enfoques y
______prospectiva, México, El Colegio de
______México.
Garza, Gustavo et al. (1999), Políticas urbanas en
______grandes metrópolis: Detroit, Monterrey y
______Toronto, México, El Colegio de México.
Hall, Peter et al. (1975), Modelos de Análisis
______Territorial, Barcelona, Oikos-tau.
Hagget, Peter (1979), Geography a Modern
______Synthesis, New York, Harper International.
Harris, Britton et al. (1975), Modelos de
______Desarrollo Urbano, Barcelona, Oikos-tau.
Hernández, Luis y Ojeda Fátima (2019),
______ “Cuantificación y caracterización de polen
______atmosférico en el norte de la ciudad de
______Santiago de Querétaro, Qro.”, en Revista
______Nthe, núm. 31, septiembre-diciembre,2019,
______pp. 1-6.
Icazuriaga, Carmen (1992), La metropolización de
______la Ciudad de México a través de la
______instalación industrial, México, Centro de
______Investigaciones y Estudios superiores de
______Antropología Social.
Indovina, Francesco (2007), La ciudad de baja
______densidad. Lógicas, gestión y contención,
______Barcelona, Diputación de Barcelona.
Iracheta, Alfonso (1988), ”Metropolización y
______política urbana en la ciudad de México: en
______busca de un Nuevo enfoque”, en Revista
______Estudios Demográficos y Urbanos, Vol. 3
______núm. 1, enero, pp. 143-162.
___________________ (2009), Políticas públicas
______para gobernar las metrópolis mexicanas,
______México, El Colegio Mexiquense.
___________________ (2012), Metrópolis en
______crisis: una propuesta para la zona
______metropolitana Puebla-Tlaxcala, México,
______Universidad Autónoma de Puebla.
Isard, Walter (1960), Métodos de Análisis
______Regional, Barcelona, Ariel.
Johnson, James (1987), Geografía urbana, España,
______Oikos-tau.

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

Negrete, Eugenia y Héctor Salazar (1986), “Zonas
______metropolitanas en México, 1980”, en
______Revista Estudios Demográficos y Urbanos,
______Vol. 1, núm. 1, enero, pp. 97-124.
Negrete, Eugenia (2010), Las metrópolis
______mexicanas: conceptualización, gestión y
______agenda de políticas”, en Los Grandes
______Problemas de México, Vol. II Desarrollo
______urbano y regional, México, El Colegio de
______México.
Nolasco, Margarita (1981a), Cuatro ciudades. El
______proceso de urbanización dependiente,
______México, INAH.
Nolasco, Margarita (1981b), Políticas de
______desarrollo metropolitano en la Ciudad de
______México, México, Cepal.
Pujadas, Roma (1998), Ordenación y Planificación
______Territorial, Madrid, Síntesis.
Salazar, Héctor (1984), Dinámica del crecimiento
______de las ciudades intermedias en México: Los
______casos de León, San Luis Potosí y Torreón
_____(1970-1980),México, El Colegio de México.
Secchi, Bernardo (1968), Análisis de las
______Estructuras
Territoriales,
Barcelona,
______Gustavo Gili.
Sobrino, Jaime (2010), “Ciclos económicos y
______competitividad de las ciudades”, en
______Gustavo Garza y Martha Schteingart
______(coords.), Los grandes problemas de
______México. Desarrollo urbano y regional,
______México, El Colegio de México, pp. 127______171.
Sousa, Eduardo (2006), El Área Metropolitana de
______Monterrey: Análisis y propuesta de
______lineamientos metodológicos para la
______planeación en zonas periféricas, Tesis de
______Doctorado en Filosofía con Orientación en
______Arquitectura y Estudios Urbanos, México,
______Universidad Autónoma de Nuevo León.
___________________ (2010), “De la ciudad a la
______metrópoli. Una interpretación teórica del
______fenómeno expansivo ligado a la vivienda, a
______la vulnerabilidad y a la pobreza: el caso
______del área Metropolitana de Monterrey”, en
______Revista INVI, Vol. 25 núm. 69, agosto, pp.
______19-101.
___________________ (2012), “De la ciudad a la
______metrópolis prematura: Los tres Procesos”,
______en Revista Urbano, Vol. 15, núm. 26,
______noviembre, 2012, pp. 54-64.
Stuart, Chapin (1977), Planificación del Uso de
______Suelo Urbano, Barcelona, Oikos-tau.

51

�Vázquez Cruz

Tapia, Jorge (2009), Cambio socio territorial en el
______contexto de las metrópolis, en Dinámicas
______Ambientales y Territoriales en México.
______Una disciplina multidisciplinaria, México,
______Universidad Autónoma del Estado de
______México.
Tovar, Edgar (2010), “Génesis del proceso de
______Metropolización en Guadalajara”, en
______Revista
Territorios
Metropolitanos
_____Artículos y ensayos de investigación, Vol.
______03, núm. 03-04, junio-diciembre, pp. 5-18.
Un-hábitat (1976), Declaración de Vancouver
______sobre los Asentamientos Humanos, Canadá,
______Naciones Unidas.
_______________ (2011), Estado de las Ciudades
______de México, México, Programa de las
______Naciones Unidas para los Asentamientos
______Humanos.
_______________ (2012), State of World’s Cities
______2012/2013, Programa de las Naciones
______Unidas para los Asentamientos Humanos,
______Estados Unidos Canadá, Routledge.
Unikel, Luis (1960), Ensayo para la delimitación
______de la zona metropolitana de la Ciudad de
______México en 1940, 1950 y 1960, México, El
______Colegio de México.
Unikel, Luis et al. (1976), El Desarrollo urbano de
______México: Diagnóstico e implicaciones
______futuras, México, El Colegio de México.
Vargas, Pablo (2011), “La conflictividad en el
______Proceso de Metropolización de Pachuca”,
______en Revista Papeles de Población, Vol. 17,
______núm. 68, abril-junio, 2011, pp. 127-146.
Vázquez Cruz, Rubí del Rocío (2011), Propuesta
______Metodológica para la formulación de un
______Modelo de Ordenamiento Territorial, Tesis
______de Maestría en Planeamiento Urbano y
______Regional,
México, Universidad
de
______Guanajuato.
Vázquez Cruz, Rubí del Rocío (2018), El Proceso
______de Metropolización. Querétaro:1990-2010,
______Tesis de Doctorado en Arquitectura,
______México, Universidad de Guanajuato.
______https://orcid.org/0000-0003-0451-7798
Wilson, A.G. (1980), Geografía y Planeamiento
______Urbano y Regional, Madrid, Oikos-tau.

52

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Drenaje pluvial sostenible. Una alternativa de gestión del
agua de lluvia en la Universidad de Sonora.
Sustainable stormwater drainage. A rain water management alternative at the
University of Sonora.
Recibido: enero 2019
Aceptado: marzo 2020

Arturo Ojeda de la Cruz1
Clara Rosalía Álvarez Chávez2
David Carlos Orona Llano3

Resumen

Abstract

En este artículo se presenta un estudio que desarrolló con
motivo del recurrente problema de inundación que se
presenta en la zona urbana de Hermosillo en temporada
de lluvias, y en el principal campus de la Universidad de
Sonora. El estudio consistió en la evaluación del sistema
de drenaje pluvial en el campus universitario mediante
la aplicación de herramientas y principios hidrológicos,
hidráulicos, topográficos y sociales para determinar los
caudales que genera el escurrimiento del agua pluvial
en las doce microcuencas identificadas, derivado del
proceso estadístico de las lluvias máximas diarias de
una serie de anual de 34 años de registro climático en
la estación meteorológica del centro de la ciudad. Se
obtuvieron las curvas de precipitación-duración-periodo
de retorno (P-d-Tr) eligiendo una tormenta de diseño
para un periodo de retorno de 10 años, y una duración
de la tormenta igual al tiempo de concentración que
fue variable para cada una de la microcuencas. Una
vez definidos los caudales se calcularon los elementos
hidráulicos necesarios para captar y conducir el agua
pluvial; finalmente se estableció la modalidad para
aprovechar el agua en la gestión del agua de lluvia
atendiendo un aprovechamiento sostenible.

This article presents a study that was developed due
to the recurring problem of flooding that occurs in the
urban area of Hermosillo
​​
during the rainy season, and
on the main campus of the University of Sonora. The
study consisted of the evaluation of the pluvial drainage
system in the university campus through the application
of hydrological, hydraulic, topographic and social
tools and principles to determine the flows generated
by the runoff of rainwater in the twelve micro-basins
identified, derived from the statistical process of the
maximum daily rainfall of a series of 34-year annual
climate record at the meteorological station of the city
center. The precipitation-duration-return period (P-d-Tr)
curves were obtained by choosing a design storm for a
period of 10 years, and a duration of the storm equal
to the concentration time that was variable for each of
the micro-watersheds Once the flows were defined, the
hydraulic elements necessary to capture and conduct
the rainwater were calculated; Finally, the modality to
take advantage of water in rainwater management was
established, taking into account sustainable use.

Palabras Clave:

rainfall; microwatershed; drainage sustainable

Keywords:

precipitación pluvial; microcuenca; drenaje
sostenible

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción: Departamento de Ingeniería Civil y Minas / División de Ingeniería, Universidad de Sonora;
Doctor en Filosofía con orientación en Asuntos Urbanos; miembro del Sistema Nacional de Investigadores CONACYT y líder del Cuerpo
Académico Gestión Urbana reconocido en el nivel en consolidación; E-mail: ojeda@dicym.uson.mx
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Profesora adjunta del Departamento de Salud Pública de la Universidad de Massachusetts-Lowell;
doctorado en Ciencias con área de concentración en producción más limpia y prevención de la contaminación (University of MassachussettsLowell). Es integrante del Sistema Nacional de Investigadores, Nivel I del CONACYT; E-mail: pissa_unison@hotmail.com
3
Nacionalidad: mexicano; adscripción departamento de Ingeniería Industrial. División de Ingeniería; egresado del posgrado Ciencias de
la Sustentabilidad; E-mail: david.oronallano@hotmail.com

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

53

�Ojeda de la Cruz, Álvarez Chaves, Orona Llano

1. INTRODUCCIÓN.
La combinación del cambio climático y la
urbanización está empeorando los problemas de
inundación en zonas urbanas; estimar la cantidad
de lluvia que una ciudad puede tolerar sin inundar
es una tarea fundamental, aunque se invierten
grandes cantidades de recursos en el control de
inundaciones urbanas (Chi-Feng and ChungMing, 2014). Con el cambio climático global y la
rápida urbanización, el volumen de escurrimiento
de aguas pluviales y la máxima descarga se han
incrementado considerablemente durante la
temporada de lluvias debido a la mayor frecuencia y
alta intensidad de los eventos de tormentas extremas
y el rápido incremento de la superficie impermeable
en las zonas urbanas (Sun et al. 2014). Esto ha
estado causando un aumento de los riesgos de
inundación en las areas bajas de una ciudad,
causando importantes problemas sociales y
pérdidas económicas (Li Fei et al., 2015).
Las ciudades de todo el mundo enfrentan
múltiples desafíos, incluida la expansión de las
áreas pavimentadas, la pérdida de la cubierta vegetal
y los efectos del cambio climático. Los sistemas
convencionales de drenaje son particularmente
afectados ya que normalmente su diseño inicial se
ha basado en transportar rápidamente el agua de
lluvia hacia las aguas receptoras; con frecuencia
su capacidad está comprometida por el aumento
de las áreas impermeables que producen grandes
cantidades de escorrentía que se espera aumenten aún
mas en muchas partes del mundo debido al cambio
climático (Perales-Momparler, 2016; Brown et al.,
2009). Lo cual provoca que las ciudades sean cada
vez más vulnerables a las inundaciones debido a la
rápida urbanización, Instalación de infraestructura
compleja convencional, y cambios en los patrones
de precipitación causada por el cambio climático
antropogénico (Willems et al., 2012).
En este aspecto, las autoridades locales pueden
carecer de conocimiento y de la experiencia de
los procesos de aplicación de planificación en lo
general, y específicamente en lo referente al sistema
de drenaje sostenible; siendo un área clave lo
referente a los controles en la construcción de dicho
tipo de drenaje, así como de su mantenimiento
(Bryan and Lundy, 2016). Está bien establecido
que la práctica tradicional de la gestión de
las aguas pluviales urbanas contribuye a la
degradación de la recepción de las vías fluviales,
y esta práctica ha sido criticada por facilitar el
54

despilfarro de un valioso recurso hídrico. Sin
embargo, a pesar de los significativos avances en
las técnicas y procesos alternativos de "gestión
integrada de aguas pluviales urbanas" durante los
últimos 20 años, la implementación a gran escala
ha sido limitada. Este problema es un indicio de
impedimentos institucionales más amplios que
van más allá de las preocupaciones actuales de
fortalecer la experiencia en procesos tecnológicos
y de planificación (Brown R., 2005).
La urbanización es una tendencia global con
efectos adversos sobre los recursos hídricos, ya que
el aumento dramático de la superficie impermeable
genera problemas de inseguridad al incrementarse
el escurrimiento de agua siendo de mayor riesgo
las zonas de menor altitud, disminuye la recarga
de agua a los acuíferos, entre otros (Katsifarakis
et al., 2015). La gestión el agua de lluvia es un
proceso que busca mejores prácticas del uso del
suelo del paisaje construido, lo cual incluye la
prevención de la escorrentía adecuando areas para
detener la escorrentía de agua y reducir su flujo
hacia los arroyos, o bien, adecuando areas con
vegetación para la provocar filtración del agua
(RCL, 2004). En el caso del aprovechamiento
del agua, las principales técnicas utilizadas
contemplan el uso de estructuras hidráulicas que
buscan reproducir la capacidad de infiltración de
agua en el subsuelo, creando como resultado un
volumen de agua más pequeño de escurrimiento
superficial, reduciendo con ello los problemas
de inundación; además, esto promueve la
recarga de acuíferos y mejoras en la calidad del
agua (Poleto and Tassi, 2012). Esto es en virtud
de que, los sistemas de drenaje convencionales
en zonas altamente urbanizadas son incapaces de
controlar tanto la cantidad de escorrentía como la
calidad del agua; en consecuencia, los sistemas
convencionales de drenaje han demostrado ser
una opción insostenible que impacta tanto en los
ambientes terrestres como acuáticos; por lo que
pueden utilizarse canales de conducción de agua
y zanjas filtrantes para aprovechar el agua pluvial
hacia el subsuelo (Sharma and Kansal, 2013). Al
buscar adaptarse a estas nuevas exigencias, se
hace necesario un nuevo enfoque para la gestión
de las escorrentías, lo cual ha llevado al interés
creciente por el uso de Sistemas Urbanos de
Drenaje Sostenible (SUDS); estos comprenden
un amplio espectro de soluciones que permiten
afrontar el planeamiento, diseño y gestión de las
aguas pluviales dando tanta importancia a los
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Drenaje pluvial sostenible

aspectos medioambientales y sociales como a los
hidrológicos e hidráulicos (Perales-Momparler y
Doménech, s.f.).
En ese sentido, los SUDS, son definidos como
elementos integrantes de la infraestructura hidráulica
urbana, promovientes del paisaje (naturalizados), y
destinados a filtrar, retener, infiltrar, transportar y
almacenar agua de lluvia, de forma que ésta no sufra
ningún deterioro o incluso permita la eliminación,
de forma natural, de parte de la carga contaminante
que haya podido adquirir por procesos de escorrentía
urbana previa (Benavides y Perales-Momparler,
2008). De ahí que, las transiciones hacia entornos
urbanos construidos regenerativos que incorporan
ampliamente sistemas de drenaje sostenible
son aspectos innovadores, pero que encuentran
barreras sobre la evidencia del desempeño de
estos sistemas que, en muchos países todavía
son desconocidos por los profesionales y los
tomadores de decisiones (Perales-Momparler et
al., 2016). Estas herramientas de diseño urbano
sensible al agua, están diseñadas para almacenar,
infiltrar y captar el agua en la fuente, fomentando la
evaporación, evapotranspiración, recarga de aguas
subterráneas y reutilización de aguas pluviales. Si
bien hay numerosas demostraciones de prácticas
WSUD, hay pocos ejemplos de implementación
generalizada a escala de cuencas (Roy, et al., 2008).
Esta recuperación de agua pluvial se denomina
también técnicas compensatorias de drenaje urbano
(TCs), poseen el concepto de resolver el problema
del drenaje de aguas pluviales en la fuente,
buscando compensar los efectos de la urbanización
a través de la retención o almacenaje de agua por la
infiltración. La búsqueda de soluciones alternativas
y sustentables viene aumentando la utilización de
TCs, algunos ejemplos son estanques de detención,
áreas de infiltración, pozos de infiltración, zanjas,
trincheras (Gonçalves y otros, 2016).
El objetivo del presente artículo es mostrar
un estudio en el que se estableció un sistema de
drenaje pluvial con enfoque sostenible en el campus
universitario más importante de la Universidad de
Sonora, localizado en la ciudad de Hermosillo. Se
colecta el agua pluvial que escurre superficialmente
e ingresa al campus por la misma situación de
escorrentía urbana. Esto es en virtud de que
continuamente al presentarse tormentas ligeras y/o
abundantes genera un caos al interior del campus
ya que los estudiantes quedan prácticamente
incomunicados al no poder desplazarse entre las
calles y edificios; además del conflicto vehicular que
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

se genera por la acumulación de agua. La alternativa
de solución propuesta contribuye al conocimiento
sobre los sistemas urbanos de drenaje sostenible,
permitiendo proponer un sistema propio para el
sitio en cuestión que puede ser referente para otros
campus universitarios.
2. MATERIALES Y MÉTODOS.
2.1 DESCRIPCIÓN DE LA ZONA DE
ESTUDIO.
El Estado de Sonora se localiza al noroeste de
México en la zona más árida del territorio nacional,
conocida como Desierto de Sonora que se extiende
al sur de Estados Unidos de América a través de
los estados de Arizona y California, y en México
por el Estado de Baja California y Sonora. La
ciudad de Hermosillo, Sonora se ubica en la parte
central-poniente de la planicie costera del estado,
se dispone en la región noroeste de México (fig.1)
a una elevación de 210 metros sobre el nivel del
mar (msnm), y se localiza geográficamente a los
29º 06’ de latitud norte y 110º 58’ de longitud oeste
(Ojeda et al., 2017).
Esta ciudad capital concentra el 27% de la
población estatal (2, 662,480 habitantes) de
acuerdo a los datos censales del año 2010 del
Instituto Nacional de Estadística Geografía e
Informática (INEGI). El clima cálido desértico se
siente prácticamente durante cinco meses del año
predominando una temperatura máxima de 42
grados centígrados y un valor extremo de 46 oC
(108 oF y 115 oF) (CONAGUA, 2016).
Por otro lado, la Universidad de Sonora se
conforma en por unidades regionales con seis
campus. La unidad regional centro (fig. 2) tiene
una superficie de 70 hectáreas, en donde se alberga
el campus principal de la Unidad Regional Centro
denominado campus Hermosillo, sitio donde se
localiza el area de estudio. La Universidad dispone en
global de 4,785 empleados en de todos los sectores,
de los cuales prácticamente el 80% se concentra
en la unidad centro, campus Hermosillo. En los
espacios peatonales, estacionamientos, esparcimiento
y areas académicas se tiene una movilidad de 14,500
personas (incluyendo estudiantes) que se encuentran
en tránsito peatonal diariamente al interior del campus
en cuestión; y en actividades diversas; además
de que el flujo vehicular es alto ya que circulan
en promedio 20 000 automóviles cada día. Las
vialidades principales que son paralelas denominadas
55

�Ojeda de la Cruz, Álvarez Chaves, Orona Llano

Universidad, y Sonora, son las calles más transitadas
diariamente en el campus (PDI, 2013). Estas dos
avenidas mencionadas conducen el mayor caudal
de agua (m3/seg) producto del escurrimiento de agua
pluvial que ingresa al campus y del sitio mismo.
Figura 1. Localización geográfica de la zona de estudio

Figura 2. Campus Hermosillo, Universidad de Sonora

Fuente 1: Ojeda, Narváez y Quintana (2014); Fuente 2: elaboración propia

56

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Drenaje pluvial sostenible

2.2 DISEÑO DEL ESTUDIO.
El alcance del estudio es para una sección del
campus donde se presenta la mayor inundación de
vialidades y que abarca 40 hectáreas de superficie,
comprendido entre los límites de las vialidades
urbanas Ave. Reforma - Blvd. Navarrete - Blvd.
Luis Encinas - Ave. Rosales - Ave. Colosio, lo
cual distingue en la sección oriente del mapa
de la figura 2. El estudio se realizó partiendo
de la colección de datos históricos de la
precipitación pluvial máxima diaria ocurrida en
la estación climatológica más cercana al sitio de
estudio, siendo ésta la “estación meteorológica
Observatorio de Hermosillo” perteneciente a la
Comisión Nacional del Agua (CONAGUA).
Para lograr el objetivo planteado se requirió
definir y establecer lo siguiente:
1. Colectar información de las precipitaciones
pluviales históricas en la estación climatológica
del centro de la ciudad proporcionado por
CONAGUA.
2. Se identificó la subcuenca urbana general y
las microcuencas que influyen. Delimitando cada
una a través de los parteaguas correspondientes;
obteniendo sus características básicas para
el análisis. identificando mediante planos e
información topográfica la ruta del escurrimiento
del agua al interior del campus universitario.

3. Se procesó estadísticamente la serie de
datos para obtener las precipitaciones máximas,
sus duraciones y periodos de retorno. obteniendo
la tormenta de diseño.
4. Determinación de la tormenta y caudal
de diseño, así como las propuestas de la red
de conducción del agua, para lograr el diseño
de la red e integración del modelo de Drenaje
Pluvial Sustentable (DPS).
Una cuenca es el área limitada por un parteaguas
que drena el agua recibida y la dirige hacia el
sitio de salida que corresponde siempre al punto
topográfico más bajo del área de estudio. Esta etapa
del estudio fue básica, puesto que correspondió a
visualizar la cuenca urbana que influye en el sitio
de estudio, y a su vez identificar las microcuencas
que participan con el escurrimiento de agua hacia
el campus universitario. Para ello, se revisó la
información de los niveles topográficos en el área
perimetral y mediante recorrido de campo al interior
del campus, identificándose las microcuencas (fig.
3). En dicha figura cada microcuenca se delimitó
con un tono de color distinto, para diferenciar
el area de escurrimiento, y a su vez resaltar tres
microcuencas externas (Ce) que tienen su mayor
parte de superficie fuera del campus universitario,
mientras que también se identificaron nueve
subcuencas internas (Ci).

Figura 3. Microcuencas de influencia hacia y en el campus universitario

Fuente: elaboración propia

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

57

�Ojeda de la Cruz, Álvarez Chaves, Orona Llano

2.3 PROCESO ESTADÍSTICO.
La información colectada de los eventos de
precipitación máxima diaria abarcó el periodo
anual desde 1982 hasta el año 2015, conformando
una serie anual de 34 años de registro pluvial de
los eventos extremos en la estación meteorológica
Observatorio (Tabla 1), operada por la CONAGUA.
Destaca aquí que el valor más bajo registrado fue
de 23 mm ocurrido en agosto del 2009, y los dos
valores más altos del registro base fueron 109.8
mm y 103 mm en septiembre del año 1988 y 2015
respectivamente.
El periodo de retorno o intervalo de recurrencia
se define como el número de años que en promedio
se presenta un evento de una intensidad determinada,
obtenido éste con el inverso de la probabilidad de
ocurrencia (CONAGUA, 2007). Mientras que el
cálculo de las curvas Precipitación-duraciónPeriodo de retorno (P-d-Tr) se basa en el
procesamiento estadístico de las lluvias máximas
diarias disponibles para lograr así obtener los valores
probables de lluvia en 24 horas de los periodos de
retorno elegidos para construir las curvas P-d-Tr.
Cuando el número de años del registro de las lluvias
en la estación meteorológica de estudio es mayor
o igual que los periodos de retorno para los que se
requieren obtener las lluvias máximas en 24 horas,
entonces debe utilizarse en el proceso estadístico el
criterio de interpolación; en cuyo caso, los valores
buscados de las precipitaciones se deducen a partir
de una ecuación de regresión lineal entre los valores
de los eventos de la serie anual, como se muestra en
la ecuación (1), (Campos-Aranda, 1998).

Donde:
= Precipitación máxima diaria del periodo de
retorno Tr, en milímetros.
A, B = Parámetros de ajuste de la regresión lineal.
Tr = Periodo de retorno de la serie anual de máximos,
en años. Obtenido a través de la Ec. 2 de Weibull

Siendo:
n = número de años de registro en la estación
meteorológica en cuestión.
m = número de orden del evento, arreglados los
datos en orden decreciente.
58

Tabla 1. Registro de lluvia máxima diaria
Año

Mes

P Max (mm)

1982

Diciembre

67.6

1983

Julio

41.7

1984

Agosto

63.1

1985

Agosto

76.3

1986

Julio

106.7

1987

Agosto

32.6

1988

Septiembre

109.8

1989

Septiembre

100.0

1990

Agosto

102.5

1991

Diciembre

32.7

1992

Agosto

121.7

1993

Abril

48.2

1994

Diciembre

79.1

1995

Febrero

61.5

1996

Agosto

54.2

1997

Julio

34.0

1998

Agosto

22.8

1999

Agosto

50.1

2000

Octubre

74.3

2001

Octubre

83.2

2002

Noviembre

45.1

2003

Agosto

40.4

2004

Julio

30.0

2005

Febrero

30.3

2006

Octubre

52.9

2007

Julio

63.4

2008

Agosto

28.0

2009

Agosto

23.0

2010

Julio

92.1

2011

Noviembre

65.9

2012

Agosto

71.8

2013

Septiembre

41.3

2014

Septiembre

33.9

2015

Septiembre

103.9

El periodo de retorno o intervalo de recurrencia se define como el número de año
promedio se presenta un evento de una intensidad determinada, obtenido éste con e
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020
de la probabilidad de ocurrencia (CONAGUA, 2007). Mientras que el cálculo de l

�Drenaje pluvial sostenible

Obtenidos los parámetros de ajuste A y B, y
dando forma a la ecuación, se determinaron los
valores de las lluvias máximas diarias para cada
los periodos de retorno elegidos: 2, 5, 10, 20, 25
y 50 años. Dichas precipitaciones se corrigieron
por el factor (F) de intervalo fijo de observación
utilizando un incremento F = 1.13 de acuerdo al
criterio sugerido en ello, y por Campos (1998).
Esto permitió considerar como valores definitivos
de lluvias máximas en 24 horas para la estación
meteorológica en cuestión, y en consecuencia
para el sitio de estudio como valor general en
cada periodo de retorno, pero sin considerar
aún la duración de la tormenta, lo cual es un
proceso complementario para obtener las curvas
P-d-Tr. El cálculo de los parámetros de ajuste
A y B de la ecuación (1) se determinaron de
acuerdo a Campos-Aranda (1998) quien describe
ampliamente el proceso.
En ese sentido, F.C. Bell citado por CamposAranda (1998) logró tomar resultados de
numerosas investigaciones referente a este
proceso y obtener la lluvia de duración de una
hora y periodo de retorno de 2 años (
),
ecuación (3). Resultando finalmente el valor para
el presente estudio de 32.6 mm, y aplicando los
criterios definidos en Campos (1998); mismo que
presenta la ecuación de las lluvias máximas en 24
horas para duraciones distintas (en minutos) de la
tormenta y sus respectivos periodos de retorno,
esto es:

Siendo:
= Precipitación (mm) de duración t minutos y
periodo de retorno Tr en años.
= Precipitación de duración una hora y
periodo de retorno 2 años. Campos-Aranda (1998)
menciona y describe que debe ser estimado
conforme a los criterios de U.S. Weather Bureau,
y B.M. Reich, orientado y establecido en su libro
proceso del ciclo hidrológico.
Finalmente, las duraciones de tormenta (minutos)
sugeridas para obtener y presentar las curvas
precipitación, duración y periodo de retorno P-d-Tr,
fueron los valores siguientes: 5, 10, 20, 40, 60, 100,
120, y 1440 minutos o 24 hrs, mismos que se tomaron
en cuenta en el procesamiento para determinar las
curvas P-d-Tr del presente estudio (Fig. 4).

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

DISEÑO DEL SISTEMA.
2.4.1 GASTO MÁXIMO EN LA CUENCA.
El método Racional es el modelo más antiguo
de la relación lluvia-escurrimiento y debido a su
sencillez es uno de los más utilizados; se basa en
considerar que, sobre el área estudiada se tiene
una lluvia uniforme durante un cierto tiempo,
de manera que el escurrimiento en la cuenca se
establezca y se tenga un caudal constante en la
descarga. Este método permite determinar el gasto
máximo provocado por una tormenta suponiendo
que esto se alcanza cuando la intensidad de lluvia
es aproximadamente constante durante una cierta
duración, la cual se considera es igual al tiempo de
concentración de la cuenca (CONAGUA, 2007).
El método racional sólo es aplicable para cuencas
pequeñas en donde las variaciones espaciales de
la lluvia son reducidas (Campos-Aranda, 2010).
La ecuación por este método en la presentación
de unidades del sistema métrico, se plantea como:

Donde:
Q = gasto o caudal máximo en la descarga de la
cuenca, (m3/seg)
C = coeficiente de escurrimiento (adimensional,
en fracción decimal)
A = área de la cuenca (Km²)
i = intensidad media de la lluvia para una duración
de tormenta igual al tiempo de concentración (Tc)
de la cuenca (mm/hr)
El tiempo de concentración (Tc) se define
como el tiempo que tarda una gota de agua en
viajar desde el punto más alejado de la cuenca
hasta la salida considerada de esta. Para el
presente estudio, el valor de Tc fue estimado
con dos criterios, uno fue el criterio del Soil
Conservation Service (SCS) y el de la Agencia
Federal de Aviación (AFA), adoptando finalmente
el promedio de los valores obtenidos en cada
microcuenca. La duración de la tormenta como Tc
fue calculada para cada una de las microcuencas
presentadas anteriormente en la Figura 3.
Mientras que el coeficiente de escurrimiento
(C) podría tomar valores extremos de 0 a 1, ya
que está definido por la relación del volumen de
agua llovido entre el volumen de agua escurrido
en la cuenca respectiva; lo cual estará en función
59

�Ojeda de la Cruz, Álvarez Chaves, Orona Llano

de su tipo de suelo y cobertura. Existe una amplia
bibliografía sobre los valores posibles que
puede adoptar el coeficiente de escurrimiento
dependiendo de las características físicas de
la cuenca, por ejemplo, un tipo de suelo con
cobertura muy impermeable, o bien cuando está
completamente mojado y saturado puede producir
casi el 100% de escurrimiento del agua pluvial
que recibe. Los valores de dicho coeficiente se
establecen en CONAGUA (2007).
Del rango de valores ya establecidos para este
coeficiente debe ponerse especial atención cuando
la cuenca tiene diversos tipos de suelo y cobertura
(suelo natural, jardines, edificios, asfalto, etc.),
en este caso se determinó un valor para cada
segmento de cuenca y su valor final fue ponderado
para lograr un valor de dicho coeficiente de
escurrimiento (C) tomando en cuenta el área
particular de las secciones de cuenca y el área
total de la misma. La intensidad de la lluvia para
la duración en cada una de las microcuencas
y la precipitación que le corresponde a cada
microcuenca se obtuvo apoyándose en las curvas
P-d-Tr.
Figura 4. Escurrimiento de agua en el campus
por la lluvia del 7 sept. 2016

Fuente: elaboración propia

60

El periodo de retorno que se estableció
para elegir dicha precipitación y determinar
la intensidad de lluvia para una duración de
tormenta, y calcular los gastos (Q) del método
racional, fue elegido finalmente el valor de 10
años, el cual es válido para el caso de la opción de
drenaje urbano (CONAGUA, 2007).
2.4.2 SISTEMA DE CONDUCCIÓN
DEL AGUA.
El sistema de conducción del agua pluvial
previsto en el presente estudio se conformó
en tres etapas básicas: la primera se refiere a la
planeación y definición de la representación
del sistema general de conducción del agua,
esto permitió la identificación de los elementos
principales para proceder al diseño de la red de
tuberías del alcantarillado pluvial y la captación
del agua escurrida. Una segunda etapa se enfocó
a identificar los puntos críticos a nivel manzana
para proponer una serie de cisternas de captación
de agua pluvial (almacenamiento) para su futuro
reúso y evitar la sobresaturación del área de
jardines, socavaciones y pérdida del agua pluvial.
La tercera etapa consistió en completar el ciclo
de conducción a superficie libre mediante un
canal de tierra de sección trapecial, y a su vez el
proceso de infiltración del agua hacia el subsuelo
al mismo tiempo que se conduce el agua a través
del mismo canal de tierra.
Una vez identificados los puntos de los
elementos de captación, se procedió a identificar
la(s) microcuenca(s) que tienen efecto en cada tramo
o cruce de calle, para así poder sumar los gastos
Q (caudal) que tienen influencia en cada tramo
de la red de tuberías del sistema de alcantarillado
propuesto funcionando a gravedad aprovechando la
conformación topográfica actual de las calles; y en
seguida se procedió con los cálculos del diámetro
del tubo con sus características, considerando en
cada intersección de calles un pozo de visita para la
conexión entre tramos y que sirviese también con
fines de mantenimiento.
El diámetro mínimo que se recomienda para
las atarjeas en alcantarillado pluvial es de 30 cm
con objeto de evitar frecuentes obstrucciones en
las tuberías abatiendo por consiguiente los costos
de conservación y operación del sistema. En
cuanto a las pendientes de la tubería, ésta debe ser
lo más semejante posible, a las del terreno natural
con objeto de tener excavaciones mínimas, pero
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Drenaje pluvial sostenible

tomando en cuenta que la pendiente de la tubería
deberá ajustarse en caso de que la velocidad
alcanzada sea mayor a la permisible, manejando
entonces una pendiente mínima de 5 al millar
(CONAGUA, 2007). Para el cálculo del diámetro
de la tubería en la primera parte del sistema
de conducción (red de tuberías) se parte de la
ecuación general de Manning presentada en forma
del diámetro (Ec. 5) considerando en su diseño un
tirante máximo del agua en el tubo del 81% del
diámetro respectivo en cada tramo, y tomando en
cuenta material de PVC para el tubo respectivo.
La ecuación de Manning normalmente es
presentada en términos de la velocidad de flujo
del agua (Gribbin, 2017).

Siendo:
D = Diámetro del tubo (m)
Q = Gasto o caudal de agua en el tramo (m³/s)
n = Coeficiente de Manning según el material del
tubo (adimensional)
S = Pendiente en el tramo de calle (m/m)
2.4.2.1 CAPTACIÓN DEL AGUA.
El agua pluvial que escurre por las calles del
campus universitario se propuso captarla de dos
formas distintas. La primera fue a través de una serie
de bocas de tormenta distribuidas estratégicamente
en la red, y cuyo propósito es captar el agua y
enviarla hacia la tubería que pasas por la calle.
Estos elementos son las estructuras que recolectan
el agua que escurre sobre la superficie del terreno,
se ubican principalmente aguas arriba del cruce de
calles, o bien aguas debajo de los cruces según el
flujo del agua según el agua a captar en el tramo.
Las bocas de tormenta, también suelen colocarse
en puntos bajos de terreno evitando la acumulación
de agua, generalmente poseen una rejilla que
permite el acceso del agua y bloquea el paso de
residuos de tamaños mayores que pueden obstruir
las obras de conducción; están constituidas por una
caja receptora bajo la rejilla que funciona como
desarenador donde se depositan las materias que son
arrastradas por el escurrimiento del agua (IMTA,
2013). Existen varios tipos de bocas de tormenta
o coladeras pluviales, de manera que de acuerdo
a su diseño y ubicación, se clasifican en coladeras
de: piso, banqueta, piso y banqueta, longitudinales
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

de banqueta y transversales de piso (CONAGUA,
2007). De la caja receptora sale una tubería flexible
de material PVC de descarga que se acopla e inserta
directamente en el lomo del tubo colector en los
tramos y puntos de colección del agua referidos a la
red de tuberías del alcantarillado pluvial.
La capacidad (caudal Q) para una boca de
tormenta o coladera pluvial se determinó utilizando
principios de hidráulica; para el tipo de coladeras
de banqueta se revisó su funcionamiento para
dos casos posibles, uno fue cuando la estructura
de dicha coladera trabaja como orificio, y el
segundo caso es cuando predominaba el principio
de vertedor de demasías, utilizando para ello las
ecuaciones (6) y (7). Al considerar que funcionan
hidráulicamente como vertederos para pequeñas
alturas de agua (d) menor o igual a la altura de la
guarnición (h) se aplica Ec. 6 (IMTA, 2013).

Donde:
Q = capacidad o gasto recolectado por la coladera,
(m3/seg).
C = Coeficiente de descarga con valor sugerido
= 1.25
P = es equivalente al perímetro sin contar el lado
de la cuneta = (L+ 1.8 W)
L = longitud de la abertura, (m).
W = Ancho de la coladera, (m).
d = La altura de la coladera medida desde la base,
hasta la altura libre del agua (m)
En otra situación al considerar que la boca
de tormenta funciona como un orificio significa
que se presentan alturas del agua (d) en la cuneta
mayores que la altura del orificio ubicado bajo la
banqueta (h); por lo que en términos prácticos la
capacidad (Q) de la coladera se obtuvo mediante
Ec. 7 (CONAGUA, 2007). En este caso el agua
acumulada en la cuneta de la calle resultaba
superior ahogando el orificio bajo la banqueta,
incluso dicho nivel del agua en la cuneta supera
la altura de la guarnición:

Siendo:
Q = caudal recolectado por la coladera o rejilla,
(m3/seg)
Co = coeficiente de orificios, con valor sugerido
de 0.60
61

�Ojeda de la Cruz, Álvarez Chaves, Orona Llano

A = área del orificio abierto en la guarnición, (m2)
g = aceleración de la gravedad (9.81 m/s2)
d = tirante del agua sobre la coladera, (m)
La boca de tormenta del tipo combinada (de
banqueta y piso), para este caso específico el
caudal (Q) se determinó considerando la suma
de los caudales obtenidos por separado utilizando
las ecuaciones 6 y 7 descritas anteriormente.
La segunda forma de captación de agua
de lluvia fue a través de tanques cisterna. Esta
propuesta consistió en ubicar tanques (cárcamos)
enterrados para almacenar la mayor parte del
agua que aporta la microcuenca interna 6 (Ci6),
en donde el agua escurrida se concentra sobre las
areas de esparcimiento de los departamentos de
Geología, Fisica, Polímeros y áreas adyacentes,
integrándose finalmente el agua sobrante sobre la
calle Sabiduría en el campus, con rumbo hacia la
avenida Colosio de la vialidad urbana en la ciudad.
2.4.2.2 APROVECHAMIENTO
SOSTENIBLE DEL AGUA PLUVIAL.
Desde la última década ha sido creciente el
interés en la gestión integrada del agua urbana y
la idea de que las aguas pluviales urbanas podrían
proporcionar un valioso recurso de agua; en
general, este concepto se ocupa de posibilitar una
gestión más sostenible de los ambientes pluviales
urbanos (Brown R., 2005). La necesidad de
afrontar la gestión de las aguas pluviales desde
una perspectiva diferente a la convencional, que
combine aspectos hidrológicos, medioambientales
y sociales, está llevando a un rápido aumento a
nivel mundial del uso de Sistemas Urbanos de
Drenaje Sostenible (SUDS), también conocidos
como BMP’s (Best Management Practices)
o WSUD (Water Sensitive Urban Design),
entre otras acepciones (Perales-Momparler y
Doménech, s.f.).
En ese sentido, como tercera etapa del presente
estudio, se enfocó a integrar el caudal total de agua
pluvial del sistema propuesto, el cual se recolecta
en el pozo de visita de la última intersección de
calles del trazo marcado en la discretizaciòn del
sistema pluvial (Ave. Universidad y calle del
Conocimiento) identificado con el pozo No. 5 de
donde el agua sigue su flujo hacia el pozo final No.
6 ubicado al finalizar la calle Universidad a escasos
25 metros del cruce con la avenida De la Reforma
de la vialidad urbana en la ciudad (Fig. 7). De este
62

pozo de visita final se propuso desviar el total de
agua total hacia una caja derivadora, donde dicha
caja primero recibe el caudal total, y después lo
deriva hacia un canal de tierra de sección trapecial,
en el cual se genera un flujo de agua a superficie
libre a gravedad y a su vez, se induce la infiltración
del agua a través del mismo canal y por un sistema
de pozos de infiltración en serie que se conectan
al canal, mismos que toman el agua del canal para
filtrarlo al subsuelo, y generar una recarga del agua
subterránea en esa zona.
El gasto total mencionado es el que puede
ocurrir en un periodo de retorno Tr = 10 años
derivado de las microcuencas siguientes: Ce1,
Ce2, Ci2, Ci1, Ci5, y 50% de (Ci4 y Ce3). El
diseño del canal se basó en la ecuación universal
de Manning; la cual se expresa para flujo
uniforme en función de la velocidad media del
agua (Gribbin, 2017), como se muestra:

Donde:
V = velocidad media de flujo en el canal, (m/seg.)
R = radio hidráulico, R = A/Pm, (m)
A = área hidráulica de la sección trapecial del
canal, A = b d + z d² (m²)
Pm = perímetro mojado, Pm = b + 2 d
² (m)
n = rugosidad del canal; n de Manning para el
canal de tierra (adimensional)
S = pendiente de la plantilla del canal, (m/m.)
Z = es el talud del canal de tierra. Z = 1.5
Los parámetros hidráulicos que permiten
iniciar el proceso de diseño del canal fueron: área
hidráulica, perímetro mojado y radio hidráulico,
mismos que para el canal de sección transversal
trapezoidal son obtenidas trigonométricamente. Al
sustituir el gasto (Q) en la ecuación de manning y
considerando que Q = AV por principios básicos de
hidráulica, y dejando la ecuación en la primera parte
con términos conocidos (Q, n y S) y los términos
que son incógnita (A y R) sección derecha de la
ecuación, según la ecuación (9):

La ecuación vista de esa manera representa
la solución de máxima eficiencia del canal, el
proceso implica que el diseño tendrá una solución
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Drenaje pluvial sostenible

que arroje valores que cumplan la igualdad de la
ecuación (9) mostrada; por lo que, el proceso
es iterativo ya que se proponen valores de la
geometría del canal: ancho y tirante (b y d) hasta
lograr el cumplimiento de la ecuación (9). La
sección obtenida en su diseño debe cumplir que
el flujo de agua en el canal debe presentarse con
una velocidad adecuada, ya que valores muy bajos
pueden impedir que el agua fluya adecuadamente,
mientras que valores altos de la velocidad del agua
pueden provocar daño en la plantilla y taludes
del canal, por lo que el tipo de flujo deseable en
el canal es un flujo lento, el cual se le denomina
también flujo subcritico.
La teoría de canales para flujo uniforme identifica
tres tipos de flujo en un canal relacionados con
su diseño y de acuerdo a la energía con la cual
se conduzca el agua, siendo estos el flujo crítico,
subcritico y supercrítico. El nivel de energía del agua
en el canal se refiere al valor de la suma de la energía
de posición, de presión y de velocidad para un gasto
Q de flujo constante; asi entonces el tipo de flujo
deseable es el subcritico (CONAGU, 2007).
Por otra parte, la escorrentía del agua pluvial en
general en las cuencas urbanas debe ser canalizada
con enfoques más sustentables para lograr un
mejor aprovechamiento y a su vez, disminuir la
problemática de las inundaciones y los riesgos de
daños a la infraestructura. Una forma de lograr lo
anterior es disminuyendo la escorrentía de agua

y caudales máximos que mediante estructuras de
retención y desplazando el agua a sitios menos
impermeables.
En ese sentido, se propuso un proceso de
infiltración del agua pluvial al subsuelo, mediante
un sistema en serie de pozos de infiltración, los
cuales son elementos hidráulicos que consisten en
excavaciones cilíndricas de profundidad somera,
que estarán rellenas de material granular (boleos, y
gravas) que permiten infiltrar el agua de lluvia que
colecta la caja derivadora directamente al suelo
en espacios reducidos en la longitud del canal de
tierra propuesto. Esta técnica tiene la ventaja de
poder ser aplicada en zonas en las cuales el estrato
superior de suelo es poco permeable, como es el
caso de zonas altamente urbanizadas.

3. RESULTADOS Y DISCUSIÓN.
Al procesar la información de precipitaciones
máximas diarias, se obtuvo la relación de lluvias,
máximas diarias en 24 horas para diversas duraciones
de tormenta y periodos de retorno, representadas
en las curvas P-d-Tr, es la mostrada en la Figura 5,
siguiente:

Figura 5. Curvas de precipitación, duración y periodo de retorno: CURVAS P-d-Tr

Fuente: elaboración propia

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

63

�Ojeda de la Cruz, Álvarez Chaves, Orona Llano

Cualquier valor de precipitación (mm) para
un periodo de retorno considerado en la gráfica
resultante, puede transformarse en intensidad de
lluvia (mm/hr) al dividir el valor de la precipitación
entre la duración de la tormenta.
El caudal de agua (Q) que resultó a través
de la aplicación integra del método racional,
considerando la duración de tormenta mediante
como el tiempo de concentración promedio y
para un Tr= 10 años, asi como el coeficiente de
escurrimiento en cada microcuenca del campus
universitario es el que se muestra en la Tabla 2.
Por otro lado, el resultado que arrojó el diseño
de la red de tuberías del sistema de drenaje
pluvial con funcionamiento a gravedad, considera
un flujo uniforme del agua y un tirante normal
(altura) del agua (Yn) en el tubo trabajando al
81% del diámetro, así como la velocidad del agua

en cada uno de los tramos de la red, se muestran
en la Tabla 3. Los valores de la velocidad son
satisfactorios ya que están en el rango deseable (3
m/seg. a 5 m/seg.).
Respecto al sistema de captación del agua
pluvial resultaron varios tipos de bocas de tormenta,
los cuales, de acuerdo a su diseño y ubicación en
las calles, resultaron tres casos: del tipo transversal,
de banqueta, y combinada. El mayor caudal que
ingresa al campus universitario es generado en la
cuenca externa 1 (Ce1), cuya descarga resultó de
Q = 1.4 m3/seg. Para captar el 50% de este caudal
se propuso una rejilla transversal tipo Irving de
longitud L = 2.20 m, y ancho b = 0.86 m., con
un área de aberturas A = 1.064 m2, misma que se
conectará al Pozo P1 donde inicia la red de tuberías
en la Av. Universidad.

Tabla 2. Gasto máximo para
período Tr de 10 años
Fuente: elaboración propia

Tabla 3. Diámetro
de la tubería y
velocidad media
de flujo
Fuente: elaboración propia

64

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Drenaje pluvial sostenible

El caudal de la microcuenca interna Ci6 resultó
de 1.25 m³/seg, donde parte de este escurrimiento
de agua se queda atrapado en las areas verdes de
los departamentos de Geología, Fisica y en areas
adyacentes. Por lo que, el aprovechamiento del
agua en este caso, se propuso captarla mediante
cuatro tanques cisternas de 90 M3 de capacidad
con dimensiones de 10 m x 3m x 3m. La figura
6 ilustra los elementos resultantes de captación.
El caudal total captado en el sistema de red
de tuberías en su último tramo por la avenida
universidad descarga en el pozo de visita 6 (P6),
del cual se envía hacia el sitio de aprovechamiento
sustentable del agua pluvial que inicia en la caja
derivadora (Fig. 7). Dicho caudal de agua que
puede ocurrir en un periodo de retorno Tr = 10 años
derivado de las microcuencas siguientes: Ce1, Ce2,
Ci2, Ci1, Ci5, y 50% de (Ci4 y Ce3) y suma un total
de 3.0 m3/seg. Siendo que este caudal recolectado
se descarga a un canal de tierra de sección trapecial
en una longitud aproximada de 190 metros, y en

cuyo recorrido el agua es infiltrada de manera
natural al subsuelo a través del mismo canal y de
los pozos de infiltración.
Figura 7. Desvío del caudal de agua pluvial
hacia la caja derivadora

Figura 6. Rejillas, bocas de tormenta y cisternas en las vialidades del Campus

Fuente 6 y 7: elaboración propia

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

65

�Ojeda de la Cruz, Álvarez Chaves, Orona Llano

El canal de tierra de secciòn trapecial resultò
con un ancho de plantilla de 1.0 metros, y un
tirante de agua de 0.93 m., con un bordo lbre de
0.15 m., y un ancho total de la superifcie libre
del agua de 3.8 m. (fig. 8). De alguna manera,
esto guarda cierta similitud con el plan de
aprovechamiento sustentable de la Universidad
de Victoria, Australia, el cual consideró entre
otros, la adecuación de estacionamientos en
areas permeables, y canales de tierra trapeciales
filtrantes con una ancho de plantilla de 0.6 a 2.4
mts., y pozo estanque de infiltración del agua al
subsuelo (RCL, 2004).

Figura 9. Aprovechamiento sustentable del agua pluvial
(canal y pozos de infiltración)

Figura 8. Canal de tierra (arcilla) excavado en el sitio

Fuente: elaboración propia

El canal propuesto recibirà el agua que descarga
la caja derivadora de secciòn cuadrada de 2.5x2.5
m. y altura h = 3.8 m; Mientras que el canal como
elemento de partida toma el agua recolectada en la
caja derivadora mediante el tubo que descarga en
una pequeña zanja provista de materiales pétreos
(arena, grava y boleo).
El flujo del agua en el canal resultò con una
velocidad media de 1.3 m/seg, siendo un flujo
lento y adecuado. Lo cual es aceptable ya que el
valor obtenido para el tirante critico (dc) resultó
dc = 0.70 m. cumpliéndose la condición dc &lt; d
garantizando asi un flujo subcritico (lento) del
agua en el canal de tierra, lo cual es ideal para
que en la conducciòn del agua se favorezca la
infiltracion al subsuelo mediante el mismo cnal,
asi como el tramo corto de zanja y los pozos de
infiltracion propuestos a cada 20 metros en el eje
del canal (Fig. 9).
La estratigrafia del terreno ha sido detrminada
por el laboratorio de Geotecnia del Dpto. de Ing.
Civil y Minas, de la Universidad de Sonora, de
acuerdo a la comunicación personal del Ing. Oscar
R. Rodríguez indicando que el material filtrante
en el sitio inicia a una profundidad de tres metros
con una permeabilidad (K) del estrato de grava 150
m/día (1.7 x 10-3 m/s). Por lo que, se propuso una
profundidad ligeramente mayor de 3.5 metros para
66

Fuente: elaboración propia

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Drenaje pluvial sostenible

cada uno de los pozos de infiltracion en serie de
forma cilindrica con un diàmetro de 1.0 m. (Fig.
10). Fue necesario proponer una segunda caja del
agua pluvial al finalizar el eje del canal, la cual su
función es una obra de demasías (excedencias),
cuyo propósito es enviar el agua pluvial sobrante
hacia afuera del campus por la calle Colosio
que se localiza a escasos 3 metros frente a dicha
caja después del muro perimetral del campus
universitario.
Fig. 10 Elementos en Isométrico: canal, zanja y pozo de
infiltración.

Fuente: elaboración propia

En esta temática, Gonçalves y otros (2016)
abordaron un estudio para la mejora del paisaje
en un proceso del planeamiento del campus en la
universidad de São Carlos, Brasil, tales estudios
dieron como resultado proyectos paisajísticos que
consistieron dos áreas amplias que sirvieran para
la Infiltración del agua pluvial, y adicionalmente
un pozo de infiltración de agua hacia al subsuelo;
con ello lograron confirmar la necesidad del
reconocimiento de las técnicas compensatorias
por la comunidad usuaria para fines de aceptación
e identificación con los espacios, proporcionando
la gestión integrada de infraestructura y creando
un paisaje sustentable. De igual manera, Torres
y otros (2012), señalan que el estudio de
aprovechamiento de agua de lluvia para el
Campus de la Universidad Javeriana en Bogotá,
fue mediante análisis a través de microcuencas,
para proponer construir diferentes tanques y
redes que lograran ser operadas por sistemas a
gravedad sin afectar los espacios del campus.
4. CONCLUSIONES.
Para abordar el problema del escurrimiento
de agua pluvial en el campus Hermosillo de la
Universidad de Sonora fue necesario dividir
la superficie de estudio en un conjunto de
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

microcuencas. De ahí que se identificaron
un total de 12 microcuencas, de las cuales se
denominaron tres externas al campus (Ce), y
nueve microcuencas internas (Ci); de estas la
microcuenca que generaron el mayor caudal es la
Ce1 y la Ce2.
En el caso de las tormentas que se presentan en
zonas cálidas, estas suelen ser del tipo torrencial,
pues son lluvias intensas y de corta duración,
los resultados arrojaron que la máxima duración
fue de 33 minutos, y a su vez, la precipitación
máxima ocurrida fue de 40 mm en la microcuenca
Ci7, lo que representa una intensidad de lluvia de
71.3 mm/hr., diferente es cuando la duración en
la microcuenca Ce3 fue de 12.9 minutos, y una
precipitación de 25 mm, genera una intensidad
de lluvia de 116.2 mm/hr. Esta situación provoca
escurrimientos agresivos por el agua, y provoca
inundación cuando el agua es retenida por
infraestructura que impide el paso del fluido,
como es el presente caso.
Se propone una metodología con aplicaciones
teórico practica para crear un sistema de drenaje
pluvial que no tiene precedente alguno, la propuesta
es de dos fases generales, primero de captar el agua
pluvial mediante una red de tuberías de material
PVC enterrada para evitar el conflicto al interior del
campus, y la segunda mediante el aprovechamiento
sustentable de esa misma agua captada; lo cual deberá
ser dirigida hacia una caja receptora y derivadora para
luego conducirla y pasearla por un canal de tierra para
generar una infiltración del agua al subsuelo.
Se establecen las bases para lograr un cuidado al
medio ambiente, ya que la infiltración del agua pluvial
a través de la serie de pozos de infiltración propuestos
es factible, puesto que la posición del nivel de agua
subterránea es mucho más profunda que los 3.5
metros de profundidad propuesta para dichos pozos;
convirtiendo esto en una recarga potencial de agua
en temporada de lluvias para la zona acuífera urbana.
Esto favorece la disminución del escurrimiento
del agua pluvial en la zona urbana aledaña a la
Universidad, beneficiándose la ciudad por la
disminución del volumen de agua de escorrentía
en la parte urbana que le corresponde a este sector.
Mediante esta alternativa generada por el estudio
desarrollado, se presenta una area de oportunidad
para la Universidad de Sonora en esta temática y
se debe evitar daños a la comunidad universitaria
y a la infraestructura, lo cual se puede traducir a
un cuidado del medio ambiente.
El caudal de agua que en su caso, pudiera exceder
67

�Ojeda de la Cruz, Álvarez Chaves, Orona Llano

en el sistema propuesto cuando el periodo de retorno
elegido fuese rebasado, el agua excedente finalmente
puede reintegrarse al escurrimiento urbano, ya sea a
través de la descarga que podría generase de flujo
excedente en la calle De la Sabiduría que fluye hacia
la zona sur del campus con dirección a la avenida
Colosio, y la posibilidad de que la caja prevista de
demasías (ubicada al final del canal) también haga
lo mismo, previamente se haya captado el agua
en los tanques cisterna propuestos para almacenar
temporalmente el agua, y darle uso futuro en el
riego de areas verdes.
Por otro lado, la situación de agua excedente
también puede ser infiltrada en la superficie de
terreno adyacente al eje del canal, ya que es un sitio
utilizado como estacionamiento vehicular que
utilizan como complemento los universitarios; ya
que puede ser preparada la superficie con material
granular filtrante. Además de plantar árboles en
el sector perimetral que genere una barrera verde
y logren coadyuvar en el amortiguamiento del
ruido urbano.
La autoridad universitaria en turno merece
considerar en su nuevo Plan de Desarrollo
Institucional (PDI) un plan integral para la
gestión sostenible del agua de lluvia, en el que
se incluya las metas y acciones específicas, para
cada uno de los campus; en principio para el
campus Hermosillo que es el más importante y de
mayor magnitud en todos los sentidos. C
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS.
Benavides, G., Perales-Momparler, S. (2008).
Integración de las aguas pluviales en el
paisaje urbano: un valor social a fomentar.
I Congreso Nacional de Urbanismo y
Ordenación del Territorio. Bilbao. http://
docplayer.es/15350691-Integracion-delas-aguas-pluviales-en-el-paisaje-urbanoun-valor-social-a-fomentar.html, [20 mayo
2017].
Brown, R. (2005).”Impediments to Integrated
Urban Stormwater Management: The
Need for Institutional Reform”. Journal
Environmental Management. Vol.36 (3),
pp. 455-468.
Brown, R., Keath, N., Wong, T.H.F. (2009).
“Urban water management in cities:
historical, current and future regimes”. Water
Science and Technology 59 (5), pp. 847- 855.
Bryan E.; Lundy L. (2016). “Implementing
68

sustainable drainage systems for urban surface
water management within the regulatory
framework in England and Wales”. Journal
of Environmental Management, vol. 183, (3),
pp. 630-636.
Campos-Aranda, D. F. (1998). Procesos del ciclo
hidrológico. S.L. P. Mex. Ed. UASLP.
Campos-Aranda, D.F. (2010). Introducción a
la hidrología urbana. San Luis Potosí,
México.
Comisión Nacional del Agua. CONAGUA. (2007).
Manual de agua potable, alcantarillado y
saneamiento. Alcantarillado Pluvial. ftp://
ftp.conagua.gob.mx/Mapas/libros%20
pdf%202007/Datos%20B%E1sicos.pdf,
[6 mayo 2017].
Comisión Nacional del Agua. CONAGUA.
(2016). Servicio Meteorológico Nacional.
http://smn.cna.gob.mx/es/ [19 Octubre 2016].
Chi-Feng, Chen., Chung-Ming, Liu. (2014). “The
definition of urban stormwater tolerance
threshold and its conceptual estimation: an
example from Taiwan”. Natural Hazards,
Vol. 73, (2), pp. 173-190.
Gonçalves, L.; Barbassa, A.; Pereira, T. (2016).
El Proyecto Paisajístico como elemento
integrador e identificador de técnicas
compensatorias de drenaje. I Congreso
Internacional Towards Green Cities.
Mérida, México.
Gribbin, J. (2017). Introducción a la Hidráulica
e Hidrología con aplicaciones para la
administración del agua pluvial. 4ª. Edición,
Ed. Cengage Learning. ISBN 978-607-526003-7.
Instituto Mexicano de Tecnología del Agua,
IMTA. (2013). Análisis y diseño numérico y
experimental de bocas de tormenta para el
desalojo de aguas pluviales.http://repositorio.
imta.mx/handle/20.500.12013/735 , [1º junio
2017].
Instituto Nacional de Estadística, Geografía e
Informática (INEGI). (2010). Censo de
población y vivienda 2010. http://www.
inegi.org.mx/est/contenidos/proyectos/
ccpv/cpv2010/Default.aspx [08 Enero 2016].
Katsifarakis, K., Vafeiadis, M., Theodossiou, N.
(2015). “Sustainable Drainage and Urban
Landscape Upgrading Using rain gardens.
Site Selection in Thessaloniki, Greece”.
Agriculture and agricultural Science
Procedia, (4), pp 338-347.
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Drenaje pluvial sostenible

Li Fei; Huan Feng; Yan H.; Tao T. (2015). “MultiObjective Optimal Design of Detention
Tanks in the Urban Stormwater Drainage
system: Framework Development and Case
Study”. Water Resources Management, 29,
(7), pp. 2125-2137.
Ojeda, A.; Alvarez-Chávez C.R.; Ramos, M.;
Soto, F. (2017). “Determinants of domestic
water consumption in Hermosillo, Sonora”.
Journal of Cleaner Production, 142, pp.
1901-1910.
Ojeda, A., Narváez, A., Quintana, J. (2014). “Gestión
del agua doméstica urbana en Hermosillo,
Sonora”. Cuadernos de Geografía 23 (1),
pp. 147-164.
Perales-Momparler S., Doménech, I. (s.f.). “Los
Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible:
Una Alternativa a la Gestión del Agua de
Lluvia”.
http://ovacen.com/wp-content/uploads/2015/05/
gestion-del-agua-en-el-planeamiento.pdf,
[30 abril 2017].
Perales-Momparler, S., Doménech, I., HernandezCrespo, C., Hernandez-Crespo, C., VallèsMoràn, F., Martin, M., Escuder-Bueno, I.,
Andreu, J. (2016). “The rol of monitoring
Sustainable drainage systems for promoting
transition Towards regenerative urban built
environments: a case study in the Valencian
region Spain”. Journal of Cleaner
Production, 163, pp. 5113-5124.
Poleto, C., Tassi, R. (2012). “Sustainable Urban
Drainage Systems”. En Muhammad Salik
J. (eds). Chap. 3, en Drainage Systems, pp.
56-72. ISBN 978-953-51-0243-4.
RCL. (2004). Integrated Stormwater management
plan. University of Victoria. Proyect No. 024367. https://www.uvic.ca/sustainability/
assets/docs/policy/integrated-stormwatermanagement-plan.pdf, [4 Agosto 2017].
Roy, A., Wenger, S., Fletcher, T., Walsh, Ch., Ladson,
A., Shuster, W., Thurston, H., Brown,
R. (2008). “Impediments and Solutions
to Sustainable, Watershed-Scale Urban
Stormwater Management: Lessons from
Australia and the United States”. Journal
Environmental Management. 42, pp. 344-359.
Sharma, D., Kansal, A. (2013). “Sustainable City: A
Case Study of Stormwater Management in
Economically Developed Urban Catchments”.
Mechanism Design for Sustainability, pp.
243-263.
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

Sun, F., Yang, Z., Huang, Z. (2014). “Challenges
and solutions of urban hydrology in Beijing”.
Water Resources Management, 28 (11), pp.
3377–3389.
Torres, A., Méndez-Fajardo, S., Lara-Borrero, J.,
Estupiñán, J., Zapata, H., Torres, O. (2012).
“Hacia Equipamiento Urbano Sostenibles:
Aprovechamiento de agua de lluvias en
el Campus de la Pontificia Universidad
Javeriana en Bogotá”. Cuadernos de
vivienda y Urbanismo, (5), 9, pp. 124-141.
Universidad de Sonora (2013). Plan de Desarrollo
Institucional (PDI) 2013-2017. http://
www.uson.mx/institucional/pdi20132017.pdf, [30 mayo 2017].
Willems, P., Arnbjerg-Nielsen, K., Olsson, J.,
Nguyen; V.T.V. (2012). “Climate change
impact assessment on urban rainfall
extremes and urban drainage: Methods and
shortcomings”. Atmospheric Research.
103, pp. 106-118.

69

�Metabolismo ambiental. Cuidado y conservación de las áreas
verdes urbanas.
Environmental metabolism. care and conservation of urban green areas.
Recibido: noviembre 2018
Aceptado: marzo 2020

Erle García Estrada1
Jesús Enrique De Hoyos Martínez2
Víctor Daniel Ávila Akerberg3

Resumen

Abstract

El cuidado ambiental transita incongruentemente
entre la destrucción y contaminación; y el cuidado
y conservación, en específico en las ciudades. La
consecuencia de la destrucción y contaminación es
que propicia la modificación casi irreversible del
metabolismo ambiental al interior de las urbes,
al provocar la aparición de vulnerabilidades en el
sistema natural que producen desechos o salidas
nocivas para el ambiente y para la población que
habita en ellas. El cuidado y la conservación,
procura el restablecer el balance en el metabolismo
ambiental citadino.
Este artículo busca conservar las áreas verdes
urbanas como una posibilidad de restablecer el
equilibrio en el metabolismo ambiental de las
ciudades. Método utilizado, es la discusión teórica
de los conceptos de metabolismo, metabolismo
ambiental, cuidado, conservación y áreas verdes
urbanas es el contraste del pensamiento y análisis
de diversos autores. La contribución es definir el
concepto de metabolismo ambiental, además de
generar conciencia hacia el cuidado y conservación
de las áreas verdes urbanas a través de un marco
conceptual y un esquema vinculado

Environmental care moves in an incongruity
of two extremes, one end marks its destruction
and contamination, while the other the care and
conservation, specifically in cities. The consequence
of the first of them and that is the one that dominates,
promotes the almost irreversible changes of the
environmental metabolism inside the cities, by
causing the emergence of vulnerabilities in the
natural system that produce waste or harmful outputs
for the environment and for the population who
lives in them. The other extreme seeks care and
conservation, and with it, restore the balance in the
city's environmental metabolism.
This article seeks to conserve urban green areas as
a possibility to restore the balance in the environmental
metabolism of cities. Method used, is the theoretical
discussion of the concepts of metabolism,
environmental metabolism, care, conservation and
urban green areas in contrasting the thinking and
analysis of various authors. The contribution is to
define the concept of environmental metabolism,
besides generating awareness towards the care
and conservation of urban green areas through a
conceptual framework and a linked scheme.

Palabras Clave:

Keywords:

metabolismo ambiental; cuidado; conservación

environmental metabolism; care; conservation

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad Autónoma del Estado de México; Doctorado en
Diseño, Facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad Autónoma de Estado de México (UAEMéx); E-mail: erlemanzana@gmail.com
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad Autónoma del Estado de México; Doctor en
Ciencias Sociales, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UAEMéx; miembro del Sistema Nacional de Investigadores Nivel 1;
E-mail: jedehoyosm@uaemex.mx
3
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Profesor-Investigador de Tiempo Completo en el Instituto de Ciencias Agropecuarias y Rurales de
la Universidad Autónoma del Estado de México; miembro del Sistema Nacional de Investigadores Nivel 1; E-mail: vicaviak@gmail.com

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

71

�García Estrada, De Hoyos Martínez, Ávila Akerberg

1. DEFINIENDO AL METABOLISMO
AMBIENTAL.
La palabra metabolismo (Stoffwechsel, en alemán),
fue un neologismo creado por el profesor alemán
Theodor Schwann, naturalista, fisiólogo y anatomista,
aproximadamente en 1841. Él usó el griego μεταβολή,
metabole, significa cambio, más el sufijo –ισμός
(-ismo), representa cualidad o sistema, es decir una
cualidad o sistema de cambio que muestran los seres
vivos para incidir químicamente en la naturaleza; es
el conjunto de reacciones bioquímicas y procesos
fisicoquímicos con ocurrencia a nivel celular y
en los organismos. Estos intrincados procesos le
permiten a la célula: crecer, reproducirse, y mantener
sus estructuras, entre otros aspectos, pueden ser
anabólicos o catabólicos (Anderns, 2018), definición
ligada a la biología. El concepto fue evolucionando
y permeando a otras disciplinas como la economía,
urbanismo y sociología.
En economía, el primero en usar la palabra
metabolismo en el siglo XIX, fue Karl Marx
(2018), en su famoso libro El Capital cuando se
refiere a la mercancía. Dice que las necesidades
particulares del hombre, en materiales dados por
la naturaleza, estarán en medida siempre por una
actividad productiva especial, en concordancia
con las necesidades específicas del hombre. Marx
se refiere al metabolismo de la siguiente manera:
Como creador de valores de uso, como trabajo
útil, pues, el trabajo es, independientemente
de todas las formaciones sociales, condición
de la existencia humana, necesidad natural
y eterna de mediar el metabolismo que se
da entre el hombre y la naturaleza, y, por
consiguiente, de mediar la vida humana
(Marx, 2018, p. 53)
En el abordaje de Marx, lo biológico queda de
lado, y el metabolismo se abstrae del nivel celular
a lo económico, en el aprovechamiento de la
naturaleza conforme a las necesidades específicas
y soberbias del hombre, que interaccionan con la
depredación de la naturaleza en las principiantes
urbes industriales en Europa. Evocando una
relación sociedad-naturaleza-trabajo, disfuncional
de explotación económica total.
Desde otra perspectiva, y en otra temporalidad,
en pleno siglo XXI, Roberto Bermejo (2005),
un profesor español de economía sostenible,
concibe, que no toda la energía y la materia se
72

pueden procesar a niveles celulares. Existe algo
más, como los materiales, flujos de energía y las
trasformaciones asociadas a las cosas vivientes,
rebasando lo anabólico o catabólico de la escala
celular, se interpola a la realidad mundana del
hombre (Ídem, 2005), y sus vivencias en las
ciudades. Para este autor, el término metabolismo
es aplicado a la economía sostenible, el hacer un uso
de los recursos naturales en beneficio del hombre
a través de su explotación consiente, procurando
la trascendencia de éstos para las generaciones
futuras. El término consiente abre la posibilidad de
considerar a la naturaleza como: Otro.
De acuerdo con la socióloga austriaca Marina
Fischer-Kowalski (2000), el metabolismo requiere
tomar del ambiente materiales útiles para realizar
diversos procesos y retorna sus desechos en formas
diversas. En una simbiosis entre naturaleza y
sociedad, a este tipo de metabolismo lo denominó:
metabolismo socio-natural. Los materiales tomados
de la naturaleza son procesados por la intervención
técnica del hombre, que vulnera a la naturaleza
(Jonas, 1995). En los diversos procesos metabólicos,
no se sospechaba esta vulnerabilidad antes de que
se hiciera reconocible en los daños causados a
ella, lo que dio origen a la investigación ligada a la
Ecología. Y es esta última la que permite estudiar
a fondo los diversos metabolismos ambientales y
su relación con el hombre que vive en sociedades.
En esta óptica, el hombre es el que decide ética y
moralmente las afectaciones al ambiente, desde sus
interacciones sociales en su cotidianidad territorial.
El ecólogo mexicano Víctor Toledo (2002),
asegura que el metabolismo se realiza por medio
del proceso social del trabajo, implicando una serie
de acciones independientemente de su formación
social y su momento histórico, espacio y tiempo,
es decir, se conforma un metabolismo social. El
humano, se apropia, produce, circula, transforma,
consume y excreta: productos, materiales, energías
y agua provenientes de la naturaleza. La actuación
del humano en cada una de las actividades antes
mencionadas, conlleva a la socialización con alguna
parte de la naturaleza. Toledo (2002) menciona un
principio eco-sociológico, que impera durante
el proceso metabólico, que es la reciprocidad
entre la sociedad y la naturaleza, en otras
palabras, la forma en que la organización social
da la pauta de transformación en la naturaleza.
Ejemplo: si la sociedad presenta pobreza extrema,
delincuencia, crecimiento excesivo y expansivo
de las ciudades, contaminación de los recursos
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Metabolismo ambiental

hídricos, el metabolismo eco-sociológico tendrá
desechos nocivos para la formación social y para
su momento histórico, porque la reciprocidad no
existiría; al contrario este principio se entendería
como depredación de la naturaleza por una sociedad
desesperada por saciar sus necesidades básicas de
consumo, además de las necesidades específicas
del mismo. Al contario de una formación social
enfocada a la reciprocidad entre el hombre y la
naturaleza.
Los conceptos de Bermejo (2005), FischerKowalski (2000) y Toledo (2002), contienen una
base económica, ligada al trabajo como medio
de explotación de la naturaleza en un modo
de producción consumista. Por otra parte, el
concepto de Toledo (2000) permite reflexionar la
importancia de la naturaleza como soporte vital
de la humanidad, en un sentido de proveedora
de insumos para la subsistencia del hombre,
en su autoconsumo y para la producción. Este
documento sugiere se pueda enfatizar en el
principio eco-sociológico, en el cuidado por el
Otro. Con esto se quiere decir que el Otro¸ es
considerado como la totalidad de la naturaleza
dispersa por la biosfera que interrelaciona y con
iteraciones permanentes con el hombre.
Al entendimiento de Toledo (2000) por la
naturaleza, Morín (2006) lo apuntala expresando que
la naturaleza, es un sistema vivo, que brinda ayuda
mutua entre diversos sistemas y subsistemas para la
construcción continua de unos con otros, mientras
unos llegan a su fin, emerge una nueva alternativa

que brinda vida y beneficio a la naturaleza, y por
ende al hombre.
Con el párrafo anterior, se expresa que las
acciones del hombre sobre la naturaleza se han
modificado, a pesar de vivir en una sociedad
consumista, la noción de cuidado y conservación
de la biosfera del planeta permea en la conciencia
humana. La humanidad tiene el poder de acción
sobre ella dentro de las ciudades o en lugares
intervenidos por la acción humana; mientras
que, en territorios ajenos a la mirada del hombre,
es el propio metabolismo ambiental es el que
se autorregula y se equilibra de acuerdo a sus
propios ciclos de regeneración o muerte.
Este metabolismo ambiental requiere entradas
(inputs), procesos cíclicos de flujos de materia y
energía; ligados con el cuidado y conservación
del hombre hacia el ambiente; y desechos
(outputs) con posibilidad de reabsorberse por el
mismo metabolismo en alguna etapa del proceso
de flujos, o en definitiva expulsarlos de él.
Algunos de los desechos (outputs), pueden dejar
ser reaprovecharles por el mismo metabolismo,
y convertirse en contaminantes que afecta en
directo al ambiente, y por ende al hombre.
El párrafo anterior, da la pauta para considerar
al metabolismo ambiental, como un sistema
abierto, por las múltiples interacciones con diversos
elementos naturaleza-hombre, a través de las
entradas los procesos de flujo y las salidas que
cualquier variable natural contienen en la naturaleza
(Esquema 1).

Esquema 1. Metabolismo ambiental

Fuente: elaboración propia basada en Toledo (2002)

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

73

�García Estrada, De Hoyos Martínez, Ávila Akerberg

En el apartado siguiente se realizará un
análisis del término cuidar, se congregan diversas
posturas de pensamiento como el económico,
ecológico, social, existencialista, la eco-teología
de la liberación, que en conjunto contribuyen en la
consolidación de la definición del cuidar del Otro
para este documento.
2. EL CUIDADO.
Anteriormente, se estableció el cuidado del
Otro, entendiéndose al Otro como: la naturaleza
en su totalidad. Esta manera de considerar a la
naturaleza concuerda con la ideología de James
Lovelock (1979) expuesta en su libro Las Edades
de Gaia. Una biografía de un planeta vivo,
donde expone que la Tierra es un todo viviente,
coherente, autorregulado y autocambiente, dicho
de otra manera, es un superorganismo “…que
se extiende desde el mismo corazón ardiente de
la Tierra hasta la atmósfera exterior…” (p. 2)
(Esquema 2).
Esquema 2. Gaia. hombre-naturaleza

Fuente: elaboración propia

En la Gaia o superorganismo viviente, las
partes que lo componen (hombre, flora, fauna,
ríos, rocas, montañas) están conectadas unas con
otras, y con la atmósfera, hidrósfera y litósfera,
compatibilizando con el concepto de metabolismo
ambiental, en donde la totalidad forma parte
importante de un conjunto que vive, respira y
evoluciona. Parte de este metabolismo ambiental,
tiene que ser cuidado debido a la interrelación
con el hombre.
Para abordar el cuidado, primero expondremos
su contra parte, que es el descuido, un patrón
recurrente en las sociedades contemporáneas, que
interaccionan con el metabolismo ambiental. El
74

descuido del hombre se vislumbra en la naturaleza
o en sus propias actividades cotidianas. Boff
(2002), menciona que para que exista cuidado,
se tendría que manifestar en diversos rangos el
descuido por aspectos como lo ambiental, lo social,
lo político y lo cultural. Propiciado en gran medida
por la dominación del hombre sobre la naturaleza.
Boff (2002), enfatiza en el descuido que existe
en las ciudades por parte de sus habitantes debido
a que la gente ya no socializa, esto genera falta de
identidad con el lugar en el que habitan, con sus
edificios, monumentos, parques y jardines, entre
otros. El descuido se filtra a la interacción del
hombre con la naturaleza, dejándola en completa
degradación y depredación. En esta crisis del
descuido aparece el cuidar.
El significado de cuidar, según su definición
etimológica (RAE , 2014), proviene del antiguo
coidar, y este del latín cogitāre (pensar), algunas
otras definiciones lo ponen como: proteger,
custodiar, preservar, guardar, vigilar. La concepción
religiosa no será incluida en este texto, la vertiente
se enfocará en representarlo como un modo de ser
y una actitud de acción.
Para Heidegger (2016), el cuidar o proteger se
encuentra en el construir como habitar. Refiriéndose
a que habitar contiene una bifurcación de cuidar y
cultivar. El construir como cultivar que cuida
del saber y de la cultura; y por el otro lado, el
construir como edificar en donde está contenido
la construcción de edificaciones para habitar
(hogar). Y habitar es el modo en que el hombre
existe en la Tierra, que es finito. Cuando el
hombre habita protege.
Heidegger en el mismo texto, realiza una
apelación a cuidar la tierra, diciendo:
Los mortales habitan en cuanto salvan la
Tierra… [ ]…; salvar significa propiamente:
liberar algo en su propia esencia. Salvar a
la Tierra es más que sacarle provecho o,
pues, trabajarla excesivamente. El salvar a
la Tierra no domina a la Tierra y no hace
esclava a la Tierra, de donde sólo hay un
paso hasta la explotación sin límites
(Heidegger, 2016, p. 154).
Como se afirma en el párrafo anterior, el
construir un habitar requiere la profunda reflexión
del hombre en cuanto a cómo cuidará su morada,
su hogar, donde se guarece de las inclemencias
del clima y de otras inseguridades. El término
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Metabolismo ambiental

morada u hogar se extiende a planeta Tierra como
morada en donde el hombre finito desarrolla su
vida cotidiana, donde se guarece de la intemperie
cósmica y tiene como soporte de vital a la
naturaleza. Indiscutiblemente, cuidar es aprender
o reaprender a habitar en nuestra casa, en
nuestra GAIA. El aprendizaje requiere de cambio
de forma de pensar, pasar de considerar a la Tierra
como una esclava a tratarla como un igual, de la
que dependemos para vivir. Tomando la ideología
de Heidegger (2016) e interpolándola con Boff
(2002), el descuido acarrearía consecuencias
como explotación de la Tierra sin límites, guerras
y aumento de la población.
Siguiendo esta ideología, en pleno siglo XXI,
la eco-teología de la liberación, liderada por el
brasileño Leonardo Boff, concibe el cuidar, como
una actitud, de preocupación, de responsabilidad
y de involucrarse profundamente con el Otro
(hombre o naturaleza). La actitud de ocupación
es un momento de atención, no de descuido.
La acción de cuidar se entrelaza con la ética del
hombre. En la forma de cuidar de cada individuo
resaltan los principios, y como menciona Boff,
“…las actitudes que hacen de la vida un buen
vivir…” (2002, p. 3-4), y en armonía con el Otro.
A este punto de vista, se le contrapone la crítica
que realizó Jonas (1995) a la visión científica
ortodoxa de finales del siglo XIX, la cual extiende
una negativa inflexible a brindar “…derechos
teóricos a pensar en la naturaleza como algo que
haya de ser respetado…” (Jonas, 1995, p. 35). A
lo que Heidegger (2016) reacciona diciendo que
el hombre salva a la Tierra en cuanto la habita, la
frase va en el sentido de proteger sin explotar de
forma innecesaria sus recursos y con pleno respeto
hacia ella inherente a una ética hombre-naturaleza.
Gracias a pioneros que defienden a la naturaleza,
y su derecho a ser considerada como un ser vivo
capaz de reflexionarse con derechos y apto para

recibir cuidado, como: Lovelock (1979), Heidegger
(2016), Jonas (1995) y Boff (2002), entre otros, la
humanidad camina, a pasos agigantados, hacia
el cuidado sin distinción hombre-naturaleza del
metabolismo ambiental, por ende, de beneficios
directos al buen vivir.
Lo anterior, establece el cuidado de la
naturaleza dentro de las áreas urbanas, como parte
de la esencia humana, de acuerdo a Heidegger
serían los lugares en donde el hombre habita y
por lo que se tienen que cuidar. Porque los límites
dibujados entre la urbe y la naturaleza han quedado
sobrepasados, nulificados. Los centros urbanos
se expanden con vehemencia arrasando con el
entorno natural que les es vecino, en palabras de
Jonas (1995), lo usurpan.
Esta usurpación de la cobertura vegetal es
un intercambio por artefactos que el hombre
elabora o construye para su confort, como:
carreteras, edificios, zonas habitacionales de
todos tipos, remedos de parques y jardines,
centros comerciales, entre otros. Permitiéndonos
entender las consecuencias de la expansión
urbana (Terradas, et al, 2011) con la finalidad de
corregirlas o controlarlas, en el mejor de los casos
aprendiendo a construirlas con la finalidad de crear
espacios que el hombre considere para habitar.
En conclusión, el cuidado es una acción y
una actitud que se encuentra incrustada en el
hombre dada por su existencia. Esta existencia
provee al hombre de principios éticos que marcan
su comportamiento para con el Otro (hombreambiente), en este caso se reconoce el cuidado
y no el descuido. El cuidado es inherente al
hombre y a su existencia, “… [ ] es un modode-ser esencial [ ]…” (Boff, 2002, p. 24), donde
lo que impera es el trabajo común para cuidar el
bienestar del planeta en general, dejando de lado
el egoísmo antropocentrista dominante en pleno
siglo XXI (Esquema 3).

Esquema 3. Cuidado del otro

Fuente: elaboración propia

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

75

�García Estrada, De Hoyos Martínez, Ávila Akerberg

3. LA CONSERVACIÓN.
La definición etimológica de la palabra conservar,
proviene del latín conservāre. Es un verbo
transitivo que implica el mantener la permanencia
o integridad de algo o alguien, mantener vivo
y sin daños a alguien, guardar con cuidado
algo, preservar algo en un medio adecuado
(RAE , 2014). La Unión Internacional para la
Conservación de la Naturaleza (UICN) en 1980
define a la conservación como “la utilización
humana de la biosfera para que rinda el máximo
beneficio sostenible, a la vez que mantiene
el potencial necesario para las aspiraciones
de futuras generaciones” (UNIC, 1980). Esta
definición marca la responsabilidad del hombre,
en su forma social para con la naturaleza, depende
de él cuidar, aprovechar y preservar los recursos
de la biosfera.
Por ende, la conservación es un constructo
político-social de gestión de recursos naturales
bastante antiguo (UNESCO &amp; Hernández, 2009),
ligado con las necesidades de la sociedad y de la
naturaleza. Se establecen diversas estrategias de
uso de la naturaleza, se incluyen la preservación y
la producción sostenible de bienes y servicios que
brinda el ambiente al hombre, como: regulación
del clima, control de erosión, mantenimiento de
la belleza escénica, entre otros. Estas prácticas de
conservación, van desde los egipcios hasta las
culturas precolombinas donde se conservaban
recursos y espacios naturales, como jardines
botánicos, zoológicos, bosques, acuíferos o
áreas de esparcimiento específicas para un sector
de la población.
En este tenor, las ideas subjetivas del conservar
se ligan íntimamente con el diseño, que realiza
una transmisión a la materialización lógica de
esas subjetividades individuales o colectivas a
estructuras físico sociales (Muntañola, 2009)
vertidas en el diseño de los instrumentos,
leyes, normas, programas, planos y trazas que
crean los lugares a donde habitar. Muntañola
establece que todo diseño se realiza basado
en la cultura, porque en ella están adscritos los
códigos de funcionamiento de una sociedad y su
comportamiento para con la naturaleza.
Como la conservación es un instrumento de
gestión elaborado por el hombre con la finalidad
de retardar el exterminio de la naturaleza, este
mismo ha elaborado innumerables herramientas,
que son necesarias para que la sociedad gestione
76

“… la conservación y proyección de su patrimonio
en general y natural en particular…” (UNESCO
&amp; Hernández, 2009, p. 47). Y son las políticas
nacionales, marcos legales y las instituciones
encargadas de ejecutar lo anteriormente
mencionado en los diversos niveles de gobierno.
Algunas de las formas materializadas del diseño,
vinculando a la conservación en una relación sujetohistoria-lugar (Muntañola, 2009), son las políticas
públicas, programas de educación y divulgación de
los valores de conservación, programas y planes de
conservación, protección, manejo, restauración y
mecanismos de control.
Este documento, va más allá de entender a la
conservación como un puñado de normas y reglas
establecidas por un gobierno hegemónico, sino que
se contempla un entendimiento algo más profundo
relacionado con el consenso de principios y valores
de un conjunto de individuos.
En otras palabras, es entrelazar experiencias e
historias, que construyen acciones compartidas a
una visión extendida de la vida cotidiana (Aldrete Haas, 2009). Como la conservación es una acción
eminentemente humana, tiene dos ventajas que se
adicionan en pro al cuidado del Otro; la primera
es la historicidad o como lo expone el arquitecto
mexicano De Hoyos Martínez (2007), “ […] se
miran las múltiples historias que se observan en
la incertidumbre y en el azar como el patrón del
universo y de la vida cotidiana…” (p. 116),. Las
múltiples historias hacen referencia a las antiguas o
contemporáneas rutas existenciales del hombre sobre
el planeta Tierra y el cómo se aprovecha de él para su
supervivencia, las historias contienen interrelaciones
con el metabolismo ambiental que producen un buen
vivir a un individuo o a una sociedad.
Y la segunda, es la estructuración consensuada
de reglas de comportamiento para con el Otro, que
le permiten al hombre mantener la permanencia
de la naturaleza dentro de un espacio y tiempo
determinados. De acuerdo con Muntañola:
“…La base ética en la concepción de
mundo […] atraviesa el límite entre el
“yo” y el “otro” [… ] co-construyendo….
nuevos razonamientos, usando nuevas
clasificaciones que se adapten y expresen
las diferencias entre los diversos sujetos
de este diálogo. Inscribiéndose en una
moral, con principios éticos, se reconoce
el “Otro”, sus costumbres y sus hábitos”
(2009, p. 11)
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Metabolismo ambiental

Esta historicidad de múltiples miradas y la
moral, con principios éticos, establecen las normas
sociales para la conservación del ambiente, al
exigirle al hombre tratar al Otro como un igual,
un ser vivo. Conforme a Muntañola (2009), el
diseño del conservar se manifiesta en el sujetolugar-historia, y es su cultura la que marca los
códigos sociales de conservación de la naturaleza
en un lugar construido como son las ciudades y su
interacción con el metabolismo ambiental.
4. EL CUIDADO O CONSERVACIÓN DE
LAS ÁREAS VERDES URBANAS.
En el marco de la discusión anterior, se estableció
el concepto de metabolismo ambiental y se
ligó con la relación superpuesta del hombrenaturaleza. Al hombre se le confió el cuidar de la
naturaleza de manera inherente a su esencia y su
modo de ser por medio de acciones y actitudes en
beneficio del metabolismo ambiental.

Se concluyó que la conservación, es más que
un constructo político-social, es un consenso
de múltiples historias y una moralidad con
principios éticos que permiten contemplar al Otro
con igual. Que hace uso del diseño invocando a
la cultura en un tiempo y espacio determinados,
que sirven como enlace con el sujeto. En este
tenor, toca establecer cómo se aplica el cuidado
y la conservación en el Otro, que son las áreas
verdes urbanas.
Las áreas verdes urbanas quedarán entendidas
para este trabajo como (Esquema 4):
… [ ] conjunto de diversos espacios
ubicados dentro de la ciudad y cuya
vegetación es original o plantada por el ser
humano; con ese concepto se denominan
bosques urbanos, parques y jardines, así
como barrancas, glorietas, camellones y
espacios abiertos [ ]…
(González, 2008, p. 23)

Esquema 4. Tipos de áreas verdes urbanas

Fuente: elaboración propia basada en González (2008)

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

77

�García Estrada, De Hoyos Martínez, Ávila Akerberg

A la definición de González (2008), se le agregan
la dinámica de los cambios constantes del contenido
visual y biológico de estas áreas, de acuerdo con
Gilles (2008). Dando un panorama del afán de la
naturaleza por reclamar su autonomía, aun estando
confinada en un espacio artefactual o edificado por
el hombre. La naturaleza es salvaje, es un organismo
vivo que cambia, se mueve, vive y muere, se
transforma en diversos beneficios para el hombre
como el alimento, resguardo, calma, belleza urbana,
reducción de contaminantes, entre otros.
José Antonio Aldrete – Haas (2009) afirma
que las áreas verdes urbanas emiten un halo de
nostalgia por la naturaleza. Las primeras ciudades
industriales europeas del siglo XVIII las sugieren
como paisajes representativos que les permitían
a los obreros recordar los campos de cultivo y a
las clases altas pasear cómodamente evocando
bosques. En la cosmovisión oriental va más allá,
sus parques y jardines son construidos como
culto a la naturaleza donde el hombre acude a
contemplar su grandeza, a disminuir su ansiedad
por las largas jornadas de trabajo o estudio, a
pasar tiempo con su familia; la naturaleza es
una deidad sagrada y respetada. En México, el
cuidado y la conservación se remontan al siglo
XV, el personaje principal es Nezahualcóyotl,
quien establece una relación simbiótica entre
la naturaleza y el estado anímico de quien la
contemplaba (Bravo, 2012). Para él, la naturaleza
significaba esclarecer el enigma del hombre sobre
la Tierra, el más allá y la divinidad, expresado en
poesía, como “flor y canto” (León-Portilla, 1978).
La naturaleza es complementaria al hombre, y es
utilizada como una representación materia y efímera
de la divinidad del Dios creador del hombre y de la
Tierra. Nezahualcóyotl edificó palacios, templos,
acueductos en Texcoco y en la gran Tenochtitlán,
desarrolló sistemas de cultivos denominados
chinampas; así como jardines botánicos en
Chapultepec y Tetzcutzinco, dedicados a Tláloc y
Chalchiuhtlicue. Nezahualcóyotl daba primordial
cuidado al diseño de las zonas urbanas con la
finalidad de incorporar a la naturaleza y conservarla,
permitía continuar con el equilibrio del metabolismo
ambiental en ciudadelas como Tenochtitlán.
Definitivamente, hoy día, el cuidar y conservar la
naturaleza en las ciudades a través de los manchones
proporcionados por las áreas verdes urbanas, permite
reincorporarla a lo edificado, además de acercar
al hombre urbano enajenado por el consumismo y
la tecnología a ella. Al adquirir una nueva actitud
78

ante el cuidar y respetar a la naturaleza y su
metabolismo en un ámbito edificado, se toma plena
conciencia de que nosotros (humanos) también
somos naturaleza.
Como escribe Aldrete – Haass:
Las preferencias son claras, deseamos vivir
rodeados de jardines, buscamos parajes idílicos
para vacacionar y nos recluimos en spas para
descansar. No hemos asumido plenamente
que además de las acciones ecológicas
gubernamentales es más importante el cambio
de actitud de nosotros. Hemos pasado por alto
que tenemos voz y voto en la construcción del
hábitat, como clientes inmobiliarios, votantes
y contribuyentes. Una mayor toma de
consciencia de cómo vivimos el hábitat puede
revertir esa pasividad y devolvernos el papel
activo para preservar y reintegrar la naturaleza
a nuestro devenir diario
(Aldrete- Haas, 2009, p. 16)
El cuidado y la conservación aglutinadas a
las áreas verdes permiten al hombre despojarse
de egoísmo, mirar las diversas realidades con las
que estamos interrelacionados, verificar en efecto
que nuestro cambio de estilo de pensamiento y
actitud contribuiría a solucionar innumerables
conflictos ambientales, al interactuar en el flujo
de materia y energía como parte natural de los
procesos biológicos de la naturaleza.
5. CONCLUSIÓN.
El documento discurre entre diversas definiciones
de metabolismo contenidas en disciplinas como
la economía, sociología y la biología, en cada
una de ellas la naturaleza desempeña un papel de
medio para conformar una sociedad. El resultado
es la depredación de la naturaleza por el hombre,
la usurpación de lo natural por lo artificial sin
considerar los flujos de intercambio de materia y
energía que la naturaleza contiene en esos territorios
urbanizados. Este documento prioriza en destacar
que el metabolismo ambiental sea considerado
como un Otro, que contiene vida, y como un soporte
vital para el mismo hombre.
El metabolismo ambiental, es aquel que presenta
intercambio de flujos de materia y energía, ligados al
cuidado y conservación del hombre por el ambiente o
previstos por el mismo ambiente, hacia su mismidad.
Además, este súper organismo viviente, como lo
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Metabolismo ambiental

denomina Lovelock, presenta entradas (inputs) y
desechos (outputs). Que se describen con mayor
detalle en el esquema 5.
El cuidado del hombre por el Otro, se manifiesta
en los principios inherentes a las acciones
individuales de forma cotidiana en la interrelación
de la humanidad con el metabolismo ambiental.
Este modo- de –ser esencial marca la pauta que
confiere la igualdad entre hombre-ambiente como
seres vivos que coexisten en el planeta Tierra y del
cual el hombre requiere para su supervivencia y su
buen vivir, en el presente y en el futuro.
Conservar son historicidades de múltiples miradas
y una moral, con principios éticos, que establecen
códigos impresos en la cultura de cada sociedad en
un tiempo y espacio determinados. Códigos que
permiten identificar las acciones a implementar
en la conservación de la naturaleza en una
relación sujeto-lugar-historia. Está por encima de
la hegemonía gubernamental. Tradiciones que se
convierten en normas al interior de una comunidad,
que trascienden en propuestas de leyes, planes y
programas, educación ambiental, morfologías de
lo urbano en pro del metabolismo ambiental y su
espejo que son las áreas verdes urbanas.
Es hora de involucrar al cuidar y al preservar de las
áreas verdes urbanas en el metabolismo ambiental.
Esto requiere pensar en entradas, intercambio de
flujo de materia y energía, procesos, consumos y
salidas. Lo que se describe a continuación:

•
Las entradas o inputs: en este caso son
las áreas verdes urbanas, no obstante, se podría
considerar cualquier elemento que exista en la
naturaleza o en el hábitat edificado del hombre
(Esquema 5).
•
El flujo de intercambio de materia y
energía: materia considerada como la naturaleza y
la energía todo lo que se desprende de ella (calor)
o la que le da vitalidad (energía solar). Aquí la
materia se refiera a la flora y fauna, especies
arbóreas y recubrimiento verde de las ciudades,
ya sea originaria de la zona o sembrada por el
hombre. La energía es la que reciben del sol estos
organismos verdes con lo cual realizan fotosíntesis,
absorbiendo CO2 y liberando oxígeno.
•
La transformación y el consumo: Los
espacios inertes entre baldíos urbanos, azoteas
calentadas por sol, ahora son ocupados en pro
de la naturaleza citadina, interrelacionándose
con otros metabolismos como lo urbano, que
comprende temperaturas mayores, agua de lluvia
contaminada, escasez de insectos polinizadores,
entre otros aspectos, a estas variables se tiene que
acoplar el metabolismo ambiental en una ciudad,
a tratar de realizar sus funciones con lo que tiene
y generar productos que poco a poco incrementen
su calidad para con la naturaleza como para el
consumo humano.
•
Las salidas o desechos: es el final del proceso
de intercambio de materia y energía, después de la

Esquema 5. Áreas verdes urbanas y metabolismo ambiental

Fuente: elaboración propia

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

79

�García Estrada, De Hoyos Martínez, Ávila Akerberg

transformación y el consumo, es lo que va quedando.
Las salidas o desechos pueden reinsertarse
en algún proceso metabólico (ejemplo: las
compostas, los insecticidas orgánicos, el agua
de lluvia), o bien pueden generar beneficios o
contaminación a la naturaleza y al hombre. Las
salidas para las áreas verdes son regeneración
del suelo, incremento en el porcentaje de m2
de áreas verdes/hab, disminución de islas de
calor, embellecimiento de la ciudad, creación de
conciencia del cuidado de Otro, generación de
acciones para el cuidado del ambiente.
•
El espacio y tiempo determinados. Espacio,
se refiere al territorio en que ocurre el cuidado
y la conservación del metabolismo ambiental y
las características de la sociedad que lo procura.
Tiempo, es la historicidad de esa sociedad, de ese
hombre, de esa naturaleza y las acciones que se
tomarán en el presente para asegurar su existencia
en el futuro.
•
El cuidado para el metabolismo ambiental
y las áreas verdes urbanas, se refleja en las acciones
y cambios de actitud y estilo de pensamiento de cada
una de las personas comprometidas en proyectos de
huertos familiares, azoteas verdes, mantenimiento
de los parques y jardines, estos son los hombres
y mujeres que producen el cambio en el binomio
hombre-naturaleza. Una historicidad de múltiples
miradas y una moral con principios éticos. C
BIBLIOGRAFÍA.
Aldrete - Haas, J. (2009). La Recosbtrucción del
Paraíso. México: PRAMANA PRESS.
Anderns, V. (7 de Abril de 2018). Etimologías de
chile. Recueprado de etimologias.dechile.net:
http://etimologias.dechile.net/?metabolismo
Bermejo, R. B. (2005). La gran transición hacia
la sostenibilidad. principios y estrategias
de economía sostenible. España: Los
Libros de la Catarata.
Boff, L. (2002). El cuidado esencial. Ética de lo
humano, compasión por la Tierra. S.L.:
TROTTA.
Bravo, I. B. (2012). Nezahualcóyotl (14021472). Algunas consideraciones sobre
su sostenibilidad historiográfica. Boletín
Americanista(64), 89-104. Recuperado
el 22 de abril de 2018, de http://www.
raco.cat/index.php/BoletinAmericanista/
article/viewFile/262775/350250
De Hoyos Martínez, J. E. (2007). Tesis para obtener
80

el grado de doctor: La casa: origen de la
conformación territorial. Toluca, Estado de
México, México: Universidad Autónoma
del Estado de México. Recuperado el 13 de
octubre de 2017
Fischer-Kowalski, M., &amp; Haberl, H. (Julio de
2000). El Metabolismo Socioecómico. (F.
H. Empleado, Ed.) Cuaderno Internacional
de Debate. Ecología Política, 21-33.
Gilles, C. (2008). El jardín en movimiento.
España: Ed. Gilli.
González, L. M. (2008). Árboles y áreas verdes
urbanas de la Ciudad de México y su Zona
metropolitana. México: ED. XOCHITLA.
Heidegger, M. (2016). Construir, habitar, pensar.
Teoría (5-6). Chile: Universidad de Chile.
Recuperado el 6 de abril de 2018, de
https://revistateoria.uchile.cl/index.php/
TRA/article/view/41564
Jonas, H. (1995). El principio de responsabilidad.
Ensayo de una ética para la civilización
tecnológica. Barcelona: Herder. Recuperado
el 2018 de abril de 7
León-Portilla, M. (1978). Trece poetas del
mundo azteca (electrónica ed.). México:
UNAM. Recuperado el 23 de abril de
2018, de http://www.historicas.unam.mx/
publicaciones/publicadigital/libros/trece_
poetas/mundo_azteca.html
Lovelock, J. (1979). Las Edades de Gaia. Una
biografía de un planeta vivo. España:
ALFAOMEGA .
Marx, K. (03 de abril de 2018). Biblioteca de
Autores Socialistas. (S. X. Editores, Ed.)
Recuerado de https://webs.ucm.es/info/bas/
es/marx-eng/capital1/
Morin, E. (2006). El Método I: La naturaleza
de la naturaleza (Séptima ed.). España:
CATEDRA TEOREMA.
Muntañola, T. (2009). Topogénesis. Fundamentos
de una nueva arquitectura (Primera Edición
ed.). España: OMEGA. Recuperado el 16
de abril de 2018
RAE . (octubre de 2014). Real Academia Española,
Actualización 2017. Recuperado el 5 de
Abril de 2018, de Diccionario de la Lengua
Española: http://dle.rae.es/?id=Bbp9xqI
Terradas, J., Franquesa, T., Parés, M., &amp;
Chaparro, L. (2011). Ecología Urbana.
(D. d. Ambient, Ed.) Catalunya, España:
Generalitat de Catalunya . Recuperado
el 2018 de abril de 7, de https://www.
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Metabolismo ambiental

researchgate.net/profile/Jaume_Terradas3/
publication/278025724_Ecologia_urbana/
links/56126e9808ae4833751c5033.pdf
Toledo, V., Alarcón -Cháires, P., &amp; Barón, L.
(2002). La Modernización Rural de méxico:
Un Análisis socio-ecológico. México:
Secretaría de Medio Ambiente y Recursos
Naturales.
UNESCO, &amp; Hernández, E. h. (2009). Programa
de Desarrollo de Capacidades para el
Caribe para el patrimonio mundial. Gestión
del patrimonio natural. (UNESCO, Ed.)
Recuperado el 5 de abril de 2018, de UNESCO:
https://whc.unesco.org/document/107154
UNIC, U. (1980). Estrategia Mundial para la
Conservación. La conservación de los recursos
vivos para el logro de un desarrollo sostenido.
Suiza: UICN-PNUMA-WWF. Obtenido de
https://portals.iucn.org/library/sites/library/
files/documents/WCS-004-Es.pdf

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

81

�Analysis of the road network structures based on street
connectivity.
Análisis de las estructuras de la red de vialidades basado en la conectividad de
las calles.
Recibido: enero 2020
Aceptado: marzo 2020

María Erandi Flores Romero1
Irving Omar Morales Agiss2
Liliana Beatríz Sosa Compeán3

Abstract

Resumen

The following article proposes a method to identify
structures inside a road network with a flow-base
community detection algorithm implemented on a
graph representing the city road network.
According to the results obtained in the cities
of Mexico and Monterrey, the method effectively
divides road infrastructure into several communities
and preserves geographical neighboring. The
frontiers of communities match administrative
divisions along with other frontiers inside the city.
The identification of communities could be useful
to study the heterogeneity of street connectivity
inside the city which could lead to improvements
in urban mobility or even the application of public
policies.

El siguiente artículo propone un método para
identificar estructuras dentro de una red de vialidades
con un algoritmo de detección de comunidad basado
en flujos, implementado en un grafo que representa
la red de vialidades de la ciudad.
De acuerdo con los resultados obtenidos en las
ciudades de México y Monterrey, el método divide
efectivamente la infraestructura vial en varias
comunidades y preserva la vecindad geográfica.
Las fronteras de las comunidades coinciden con las
divisiones administrativas junto con otras fronteras
dentro de la ciudad.
La identificación de comunidades podría ser útil
para estudiar la heterogeneidad de la conectividad
de las calles dentro de la ciudad, lo que podría
conducir a mejoras en la movilidad urbana o incluso
a la aplicación de políticas públicas.

Keywords:

road networks; connectivity of communities;
space syntax

Palabras Clave:

redes de vialidades; conectividad de comunidades;
sintaxis espacial

1

Nacionalidad: Mexicana; adscripción: Universidad Nacional Autónoma de México, Investigadora becaria del CONACYT; E mail: maria.erandi@
ciencias.unam.mx
2
Nacionalidad: mexicano; adscripción: jefe del departamento de análisis de datos en Digital State; Doctor en física por parte del Instituto
de Ciencias Nucleares de la UNAM; Miembro del Sistema Nacional de Investigadores nivel I; E mail: irvingfisica@gmail.com
3
Nacionalidad: Mexicana; adscripción: profesor-investigador de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León
(UANL); Doctora en filosofía con orientación en arquitectura y asuntos urbanos, por la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL);
miembro del Sistema Nacional de Investigadores desde el 2014; E mail: lilisosa@hotmail.com

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

83

�Flores Romero, Morales Agiss, Sosa Compeán

INTRODUCTION.
Since the 20th century, cities are increasing in
size and population all over the globe. From
then on, nearly half of the world population have
swapped rural locations to urban areas (Ritchie
&amp; Roser, 2018). Particularly in Mexico, urban
population have increased by 35% over the last
five decades (INEGI, 2010), and currently 72%
of the population in Mexico lives among its
cities (SEDESOL &amp; CONAPO, 2012). Dynamics
involved in cities are relevant not only for the
global trend towards urbanization, but because
urban areas are major structures in our society.
They facilitate the distribution of goods and
commodities for a large amount of people in a
reduced area and by gathering human capital they
create wider markets, foster job specialization,
increase social interactions (Schläpfer et al, 2014),
develop knowledge and promote inventions and
innovations (Bettencourt et al, 2007). Cities are
complex and self-organizing systems (White,
Engelen &amp; Uljee, 2015), that can be described
as a collective result of interactions between two
elements: a spatial structure consisting of network
linked centers conforming the physical aspects of the
city (buildings, roads, houses) and the human activity
generating movement through social and economic
occupations (Hillier, 2009). It is this movement
together with the spatial structure what creates,
modifies and maintain urban areas (Hillier, 1996)
For instance, this regulatory process can be
seen in the construction of roads, that is strongly
influenced -among other aspects- by land use
patterns, meanwhile the human activity that define
those land use patterns is governed by the actual
physical structure of the city.
Previous work have analyzed the structure
created by city dynamics focusing on the social
movement, for instance, (Roth et al, 2011) analyzed
the trips inside the metro of London to find the city
activity centers, (Ratti et al, 2010) used a modularity
optimization method to find a partition of Great
Britain according to the telephone call network,
(Rinzivillo et al, 2012) analyzed mobility behavior
with the trajectories and endpoints of GPS tracked
vehicles to find clusters, that were then compared

with administrative regions and (Zhong et al, 2014)
used the fare card information of public transport in
Singapore to find regions in the city reflecting the
mobility of Singapore inhabitants.
In this analysis we focus on the less studied
approach of city dynamics created by the road
network infrastructure, because movement inside
the city is related with the topological and geometric
complexity of the road network (Hillier &amp; Iida, 2005).
Street interconnection determines accessibility,
and consequently, imposes restrictions in the way
inhabitants move around, how they perceive their
city and consequently to what extent they can
modify it (White, Engelen &amp; Uljee, 2015) (Sosa,
2017). Therefore, if the road network is a core
urban element influencing long term dynamics,
its structure should portray features of the city.
Graphs4 are a helpful tool to show inner
structures and help to identify clusters of
elements, as they portray a simplified version of
the system that only focus on interactions among
their elements. The range of areas in which graph
analysis is used vary from detecting criminal
organizations (Ferrara et al, 2014) to describe
brain structures (Reijneveld et al, 2007) or infer
economic status from social network location
(Luo, 2016).
Aspects of the city can be characterized by the
broad variety of functions offered by graph analysis,
for instance, (Rinzivillo et al, 2012) and (Zhong et
al, 2014) used graph representations of their systems
in order to find clusters of routes inside the city. In
this analysis, a graph is constructed with streets
represented as vertexes depicted as edges, meaning
that this depiction preserves street continuity, as
paths inside the graph represent actual routes.
The approach to analyze the division created by
the connectivity of the streets in the city was to use
the Infomap algorithm5 that detects communities
indirectly by minimizing the description of flow
(modeled by a random walk) driven through the
edges of a graph. Communities were compared
with delegations and neighborhoods that had similar
areas and match geographically, additionally, the
distribution of betweenness centrality was compared
among communities, since it’s expected for the graph
partition6 to reflect how well connected are the streets.

4

A graph G is a mathematical object defined by an order pair of the set of vertexes or nodes V(G) the elements of the system- and the set
of edges or links E(G) -indicating relations between the elements by subsets of two (not necessarily distinct) vertexes-.
5
Appendix below provides a detailed description of its operation.
6
As in the mathematical sense a division of a set into disjoint subsets.

84

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Analysis of the road network structures based on street connectivity

Since, the cities are a heterogeneous system,
the identification of communities could help
urban mobility by proposing new routes for
public transportation, finding area where bridges
and streets are needed or minimizing routes for
the distribution of resources. It could also help
to determine the optimal location for hospitals or
schools based on its accessibility and area coverage,
help to decrease disparities among the city by
identifying the areas that should be prioritize in
the urbanization plans or even contribute to predict
how a city will evolve.
MATERIALS AND METHODS.
Analysis of the road network.
The road network analysis consists of three phases:
construction of the graph with the information of
the road network, search of substructures in the
graph by minimizing the description length of flow
inside the graph and finally, interpretation of the
communities back in the original road network.
Construction of the graph.
A graph G is defined by an order pair of the set
of vertexes (or nodes) V(G) and the set of edges
(or links) E(G), therefore, a graph depends solely
on how those sets are defined. Thought it seems
natural to use street segments as the links and the
ends of those segments as nodes to create the graph

associated with the road network (representation
usually named simple graph), that depictions
are close to regular grids, making difficult to
search for hubs, also it divides a single street into
several segments, hampering the analysis of road
dynamics and lastly the inconsistencies, since a
node can represent an intersection, the end of a
road or even a sharp turn. (Marshall, 2016).
In order to overcome those problems, the graph
representation used for the analysis focuses on the
streets while preserving the continuity of streets
as in the original network (named dual7 graph in
the literature). Each vertex was paired with the
set of coordinates describing a street and vertexes
where joined by an edge only if there were point
coincidences in their list of coordinates: when
streets had an ordered pair of coordinates in
common, it was assumed that they do intersect
each other. Formally, the graph consisted of all
streets in the city represented with vertexes V(G)
and their intersections as links. Due to the lack of
street direction information in our data, edges were
bidirectional, meaning that all streets could be
reach by any of their intersections, however, if the
information is given, it is recommended to create
an oriented graph, to ensure that the flow inside the
graph models realistically city dynamics.
To test the method, we used the vector data of
Monterrey and Mexico City road networks. Such
data was created in 2010 by the National Institute
of Statistics and Geography in Mexico (INEGI)
and was consulted on October of 2018.

Figure 1. Comparison between simple and dual graphs

A: the original road network, B: its simple graph, C: its dual graph. Although both graphs keep network properties like
street connectivity, identifying a street and its intersections in the dual representation is easier and faster compared with
the simple graph. In order to compare depictions the intersections were drawn in gray, street segments in blue and the
streets segments forming a loop with their intersections were highlighted in pink and dark red respectively.

7

According to the mathematical definition, this graph is NOT the dual of the road network.

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

85

�Flores Romero, Morales Agiss, Sosa Compeán

Search of substructures.

Interpretation of communities.

The algorithm Infomap finds the best partition by
creating modules in a random form, therefore, it is
recommended to repeat the process several times.
In this analysis the number of trials (repetitions
before picking the best solution) was set to 20.
Additionally, street membership was restricted to
only one community per level with the option no
overlapping module. Additional information of
the options provided by Infomap can be found in
www.mapequation.org/code.html.
Communities obtained by the algorithm are
grouped into different levels that follow a hierarchy:
first level communities gather the communities of
the second level and soon, meaning that the average
area covered by a community gets bigger as the
level decreases, and contrary: deeper in hierarchy
means smaller groups of streets and consequently
less area covered. For example, the road network of
Monterrey city generates communities at 6 levels of
depth; the first one with only 5 communities, each
gathering 2776 streets approximately, the second
composed of 48 communities, each with around 114
streets and so on until the last level, composed of 1749
communities, each grouping on average 7 streets.

Communities described in the output file are
interpreted back in the original road network by
identifying each vertex with the street coordinates it
represent, once is done, each vertex can be grouped
into their respective communities to generate a map
showing how the partition of the graph looks in the
real network at each level.
B)

Figure 2. An example of the interpretation of
communities
A: the first level communities found in the Monterrey’s
road network graph and B: the interpretation of those
communities in Monterrey street system.

A)

86

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Analysis of the road network structures based on street connectivity

COMPARISON WITH
ADMINISTRATIVE REGIONS.
In order to compare the administrative regions
to sets of lines describing street communities, its
necessary to assign an area for those communities.
The approach was to transform each line (street)
in a polygon by creating a shifted duplicate of
the line and join it with the original to construct
a georeferenced polygon with the line shape.
Community size varies widely even at the same
level, therefore, communities from all levels were
selected based on whether the area in which the
streets were bounded was similar to the average
area for those administrative regions, and finally
for each administrative entity, the community
with the smallest difference between their mean
coordinates was selected (it a community meet all
restrictions). Finally, the comparison was done by
counting the pixel coverage of an image in which
of the street polygons of a community and the
administrative region are overlapped.

B)

C)
Figure. 3 An example of the process to compare
communities and administrative entities
A: Selection of communities with similar areas to the
administrative regions, B: Selection of the closest community
for a specific entity, C: creation of the street polygons and D:
image created next to its pixel count.

A)
D)

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

87

�Flores Romero, Morales Agiss, Sosa Compeán

RESULTS.
The cities selected to analyze its road network
structure were Monterrey and Mexico City, both
important cities in Mexico, but with different areas,
population and dynamics. In the fig. 4 we present
the distribution of community size at different
levels for Monterrey and Mexico City, additionally,
maps portraying the road network partitions for
each city at different levels are featured below.
Communities are colored based on the number of
streets they gather: red tones indicate fewer streets
meanwhile blue tones represent communities that
gather several streets. (in relation to the other
communities of that same level)
Figure 4. Distribution of community size at
different levels
A: Monterrey levels, B: Mexico City levels.

88

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Analysis of the road network structures based on street connectivity

Figure 5. Partition levels of Monterrey road network structure

A: First Level, B: second level, C: third level, D: fourth level, E: fifth level, F: sixth level.

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

89

�Flores Romero, Morales Agiss, Sosa Compeán

Figure 6. Partition levels of Mexico City road network structure

A: First Level, B: second level, C: third level, D: fourth level, E: fifth level, F: sixth level, G: seventh level, H: eighth level.

90

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Analysis of the road network structures based on street connectivity

As the result of the area comparison, we present
the following stacked bar graphs that depict the
percentage of area covered by the geographical entity,
the street community and the intersection of both and
for the case of delegations the figure also includes
a map presenting how the street communities look
like when matched their respective delegation. For
the comparison of neighborhoods, the map is no
longer useful, and we just present the distribution
of area coverage. Using the second, third and four
level for Mexico City, and just the second and
third level for Monterrey. Communities for higher
levels are too small to match any administrative
division, therefore, those calculations were
omitted. And lastly, plots of the number of streets
gather by communities against their median
betweenness centrality for different levels:
Figure 7. Monterrey comparisons of area covered by streets communities against delegations and neighborhood areas

A: Municipal delegations of Monterrey City (territorial districts) overlap with the area covered by streets of the same
community and its respective bars representing those areas. B: Neighborhoods of Monterrey City overlap with the area
covered by streets of the same community and its respective bars representing those areas.

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

91

�Flores Romero, Morales Agiss, Sosa Compeán

Figure 8. Mexico City comparisons of area covered by streets communities against delegations and neighborhood areas

A: Area of street community against Delegations of Mexico City overlap with the area covered by streets of the same
community and its respective bars representing those areas B: Neighborhoods of Mexico City overlap with the area covered
by streets of the same community and its respective bars representing those areas.

92

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Analysis of the road network structures based on street connectivity

Figure 9. Size of communities against the median
betweenness centrality in the communities of Monterrey
A: First level, B: Second level, C: Third level.

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

93

�Flores Romero, Morales Agiss, Sosa Compeán

Figure 10. Size of communities against the median
betweenness centrality in the communities of Mexico City
A: First level, B: Second level, C: Third level.

94

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Analysis of the road network structures based on street connectivity

DISCUSSION.
The disparities of Monterrey and Mexico City are
reflected in their respective road infrastructures:
Monterrey road network consist of 13 880 streets
while Mexico City has 82 737 streets. However, as
depicted on figure 4 the community size distributions
of their levels present similar shapes: the first level
of both cities have large standard deviations and
few elements that form a coarse-grained system;
and as the level increases the distributions start to
present skewness and outliers to the left (although
the standard deviation diminishes), indicating that
distributions for higher levels are less disperse, with
few communities gathering more streets than most
of the communities at that level.
The level of deepness in the partition allows to
focus on the city road network at different scales;
first partition levels give general information of
accessibility and road infrastructure among the
city, while communities at the last levels describe
more specific aspects. The first level Monterrey
presents an homogeneous division with five
communities of similar areas, meanwhile Mexico
city consist of one community covering the more
than half of the city and two smaller regions; a
division that reflects inequalities in the distribution
of road infrastructure.
At the second level partition, all south region
of Monterrey (Huajuco delegation) is divided
into several communities, each gathering few
streets. The zone partition is a consequence of
the land use, most of the residential areas in that
zone have small side streets and alleys. All those
communities are connected by only one main road
(Carretera Nacional) and parallel secondary roads
that connect with each other (La Luz avenue that
continues as Antiguo Camino to Villa de Santiago
and later becomes Camino Real) which is part of
the reason why the area appears fragmented into
small zones.
The second level partition in Mexico City presents
the southwest orange region (a collection of several
neighborhoods inside Álvaro Obregón delegation)
and the northwest pink region (Atzcapotzalco
delegation), the first being a residential zone and the
second, a delegation itself with its own dynamics.
On the other side the south and southeast brown
communities at the second level have the same
problems as Monterrey, those communities
correspond to small and distant towns at the
borders of Mexico City that are in fragmented
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

areas: San Miguel Topilejo and Parres el Guarda
(towns of Tlalpan delegation next to the border
with Morelos); San Andres Mixquic and San
Nicol´as Tetelco (towns of Tlahuac at the border
with Estado de México).
Further segmentation on each of the graphs
also show important information, however it
will not be discussed here due to the specificity
required to describe each zone inside the map.
At different levels some communities are
preserved almost the same, for instance, Monterrey’s
communities above and below Catarina River, kept
their streets almost the same from the third through
the sixth level which indicate a highly connected
cluster of streets. Meanwhile, in Mexico City,
delegation Benito Juarez is kept almost the same
from the second to the fourth partition.
Frontiers of the city such as the Catarina
River in Monterrey or the hill Cerro de la Estrella
along with the ring road Periférico are visible
at the first level partitions created by Infomap,
which reflects that natural and human created
frontiers in the city influence the road network
layout. However, urban areas are the result of
many different interactions, therefore it is not
expected to find a perfect match between city
zones and communities found with Infomap,
for instance, when the area of communities is
compared with administrative divisions, large
geographical entities at the borders of the city
are not fully covered by communities due to the
heterogeneous street coverage; this is the case in
border delegations like Huajuco in Monterrey, and
Milpa Alta in Mexico city that have fewer street
infrastructure compared with more centric areas.
Particularly, when communities of Monterrey are
compared with its delegations, the area overlapped
has a median coverage percentage of 54%,
meanwhile for Mexico city the median of area
intersected between communities and delegations
is of 16.49%, a very low percentage due to south
delegations like Milpa Alta (overlapping 7.5%
of the delegation area), Xochimilco (with 10.8%
coverage) and Tlalpan (6% area coverage) that
have a small coverage of streets compared to
the delegation because those limits of the city
have fewer streets, for instance, almost all the
infrastructure of Milpa Alta is in the community
depicted in fig. 7.
For Monterrey, there were 73 communities of
streets that match neighborhoods with a median
of 39%, from the third partition, some of those
95

�Flores Romero, Morales Agiss, Sosa Compeán

neighborhoods are Croc, Barrio San Luis, Barrio
San Carlos and Barrio de la Industria; meanwhile
the division of Mexico city road network matched
236 neighborhoods with a median of 37%, the
majority of those communities were from the
third level partition, in which neighborhoods like
Doctores, Obrera, Algar´ın, Viaducto Piedad,
Moderna, Prado Churubusco and Cualhuac´an
were visible.
The Infomap algorithm detect communities
based on the trajectories of a random walker,
therefore, it was expected that smaller communities
at the first partitions were a consequence of poorly
connected areas that keep the random walker
inside their area.
However, according to the graphs in figures 9
and 10, the comparison of betweenness centrality
(a measurement of connectedness that quantify
the number of shortest paths that pass through a
vertex) against community street size does not
present a relationship, there are small communities
with the highest and lowest values of betweenness.
Examples of high connected small communities
at the second level are the streets in La Rioja
and Granja Postal neighborhoods, as well as the
central community joining Asarco and Centrika
neighborhoods for Monterrey, and for Mexico
City, small street communities that cover
Granjas San Antonio and Los Reyes Culhuac´an
neighborhood, Area Federal San Nicolas
Tolentino neighborhood, San Mateo Xalpa town
and Santiago Tepalcatlapa town have also high
values of betweenness. Meanwhile, among the
small communities with low connectivity (as
measured by the betweenness centrality) are
Paseos Churubusco in Mexico City and Cumbres
Elite, 2do, 5to, 7o y 8o Sector for Monterrey.
There could be several reasons for this
inconsistency, one is the fact that the streets are
not perfectly mapped, and there are single streets
represented by several dis-joined segments, each
segment is analyzed separately as a different street
in Infomap; creating a misinterpretation of the
real dynamics of the city. Also, if the distribution
of betweenness centrality values in smaller
communities have a low standard deviation
and is probable for the median to have similar
high centrality values. The last one is due to the
fact that frontiers inside the city shape the road
infrastructure, therefore, those communities could
be the result of interactions between physical and
human elements of the city.
96

As mentioned on the methodology, for this
analysis it is always assumed that junctions and
streets work on both ways (due to the street
data used). Two important improvements of the
method -supported by the Infomap algorithmwould be to weight the nodes of the graph with
the actual fluxes of people and to restrict the
movement inside the graph by using arrows edges
directions creating an oriented and weighted
graph to represent the road network.
CONCLUSION.
The method divides the streets of a city into
communities based on the connectivity of their
road network graph, where paths inside the graph
represent real routes in the city and consequently
the flow base partition generated by Infomap is
created by real street dynamics.
The partitions preserve some physical and
administrative frontiers inside the city, however
they communities don’t match perfectly with zones
of the city such as neighborhoods of delegations.
This is a useful method to analyze the street
infrastructure at different scales and to compare
whether the street intersections are useful to transit
around the city effectively. C
SUPPORTING INFORMATION.
Appendix.
The community detection algorithm Infomap is
an open source code that optimizes a flow based
method called the map equation. Its operation is
based on the duality between compressing data
and detecting significant patterns or structures
of the data. The algorithm infers the adequacy
of a graph partition based on improvements
compressing its information (Rosvall, Axelsson &amp;
Bergstrom, 2009). It starts by assigning a module
to every vertex and joining neighborhood vertex
into the same module depending on how well the
data can be compressed. The algorithm continues
by moving random vertex (and even modules)
into other modules until no move generates an
improvement in data compression. To create
a hierarchy in the structure, the procedure is
repeated with a new graph constructed from the
previous modules as vertexes and keeping the
edges between those modules. Finally, given the
fact that the algorithm is stochastic, partitions
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Analysis of the road network structures based on street connectivity

may deviate from one and other every time
Infomap is executed. To overcome those issues
the algorithm is repeated several times: only
the partition with the best data compression is
stowed (Edler &amp; Rosvall, 2018). Construction
and evaluation of a graph partition is determined
entirely by improvements in data compression,
which translates into decreases in code length
rated by the map equation. Its approach is that
structures inside a complex system are determined
through a flow modeled by several iterations of a
random walker constrained in the graph.
Flow description can be compressed using
different sets of modules as graph partitions.
With the Huffman code, modules and nodes are
assigned codewords determined by the random
walker visit frequency. Then flow is described
by a sequence of codewords indicating the order
in which modules and nodes were visited. Each
encoding have a lower bound on code length
L(M), determined by Shannon’s entropy of the
module codewords index H(Q) weighted by the
sum over the probabilities qi to exit module i and
the entropy of the vertex codewords H(Pi), inside
module Pi, weighted by the probability pα to visit
vertexes in module i and to exit that module:

(Rosvall, Axelsson &amp; Bergstrom, 2009)
ACKNOWLEDGMENTS.
The authors thank the financial support given by
the National Council of Science and Technology
(CONACYT) for the project CB-2016-297673:
Correlation between the topological concectivity
of the urban network and the areas that are
identified as a community in the urban imaginary.
REFERENCES.
Bettencourt, Lobo, &amp; Strumsky, 2004. Bettencourt, L.,
Lobo, J. and Strumsky, D. (2004). “Invention
in the City: Increasing returns to scale in
metropolitan Patenting”. Retrieved December,
2018, from https://pdfs.semanticscholar.org/
Bettencourt et al, 2007. Bettencourt, L., Lobo,
J., Helbings, D., Kuhnert, C. and West G.

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

( 2007). Growth, innovation, scaling, and
the pace of life in cities. PNAS 104 (17).
doi: 10.1073 pnas.0610 172104
Cardillo et al, 2006. Cardillo, A., Scellato, S.,
Latora, V., Porta, S. (2006).Structural
properties of planar graphs of urban street
patterns. Physical Review E, 		
73(6). doi:10.1103/physreve.73.066107
Chartrand &amp; Zhang, 2012. Chartrand, G. and
Zhang, P. (2012). A First Course in Graph
Theory. Mineola, NY: Dover.
Edler D., Rosvall M. ( 2018) “Source code for
multilevel community detection with Infomap”.
Map Equation. Retrieved in September 2018
from http://www.mapequation.org/code.html
Ferrara et al, 2014. Ferrara, E., De Meo, P., Catanese,
S. and Fiumara, G. (2014). Detecting criminal
organizations in mobile phone networks.
Expert Systems with Applications 41
Fortunato, 2010. Fortunato, S. (2010). Community
detection in graphs. Physics reports 486,
75-154.
González-Estrada, 2014. González -Estrada, A.
(2014). Non parametric estimation of gross
domestic product in the municipalities of
Mexico. Revista Mexicana de Ciencias
Agrícolas 5 (8), 1391-1404.
González-Estrada &amp; Gallegos-Cedillo, 2014.
González -Estrada, A., and GallegosCedillo, G. (2014). The gross domestic
product of municipalities of Mexico:
II. Estates M-Z. Revista Mexicana de
Ciencias Agr´ıcolas 5 (8), 1405-1421.
Hillier, 1996. Hillier, B. (1996). Cities as movement
economies In Space is the machine
London, United Kingdom. University of
Cambdridge.
Hillier &amp; Iida, 2005. Hillier, B., Iida, S. (2005).
Network and Psychological Effects in Urban
Movement. Lecture Notes in Computer
Science, 475-490. doi:10.1007/11556114 30
Hillier, 2009. Hillier, B. (2009). The genetic
code for cities - is it simpler than we
think?, keynote paper for the conference
Complexity theories of cities have come of
age, Netherlands, September 2009.
INEGI, 2010. Instituto Nacional de Estadística y
Geografía. (2010). Censo de población y
vivienda (2010). Perfil sociodemográfico:
Estados Unidos Mexicanos. México
Jiang, 2003. Jiang, B.(2003). Topological analysis
of urban street networks. Environment and
97

�Flores Romero, Morales Agiss, Sosa Compeán

Planning B: Planning and Design 31.
Lancichinetti &amp; Fortunato, 2009. Lancichinetti,
A., Fortunato, S. (2009). Community
detection algorithms: A comparative
analysis. Physical Review E, 80(5).
doi:10.1103/physreve.80.056117
Luo, 2016. Luo, S., Morone, F., Sarraute, C.,
Travizano, M. and Makse, H. (2016). Inferring
personal economic status from social network
location. Nature Communications.
Marshall, 2016. Marshall, S. (2016) Line structure
representation for road network analysis.
The Journal of Transport and Land Use 9
(1), 29–64.
Nystuen &amp; Dacey, 1961. Nystuen, J. and Dacey,
M. (1961). A graph theory interpretation
of nodal regions. Papers and Proceedings
of the Regional Science Association 7
Ratti et al, 2010. Ratti, C., Sobolevsky, S.,
Calabrese, F., Andris, C., Reades, J.,
Martino, M., Claxton, R. and Strogatz,
S. H. (2010). Redrawing the Map of
Great Britain from a Network of Human
Interactions. PLoS ONE, 5(12), e14248.
doi:10.1371/journal.pone.0014248
Reijneveld et al, 2007. Reijneveld, J., Ponten, S.,
Berendse, H. and Stam, C. (2007). “The
application of graph theoretical analysis
to complex networks in the brain”. Clinical
Neurophysiology. pp118. (Capitulo de
Libro)
Rinzivillo et al, 2012. Rinzivillo, S., Mainardi,
S., Pezzoni, F., Coscia, M., Pedresch D.
and Giannotti, F. (2012) Discovering
the Geographical Borders of Human
Movility. Künstl Intell (2012) 26:253-260.
doi:10.1007/s13218-012-0181-8
Ritchie &amp; Roser, 2018. Ritchie, H. and Roser, M.
(2018). “Urbanization”. Published online
at OurWorldInData.org. Retrieved in
January 2019 from: https://ourworldindata.
org/urbanization
Rosvall &amp; Bergstrom, 2011. Rosvall, M. and
Bergstrom, C. (2011). Multilevel compression
of random walks on networks revel
hierarchical organization in large integrated
systems. PLoS ONE 6
Rosvall, Axelsson &amp; Bergstrom, 2009. Rosvall,
M., Axelsson, D. and Bergstrom, C. (2009).
The map equation. The European Physical
Journal Special Topics 178 13–23.
Roth et al, 2011. Roth, C., Kang, S. M., Batty,
98

M., Barthélemy, M. (2011). Of Urban
Movements: Polycentric Activity and
Entangled Hierarchical Flows. PLoS
ONE, 6(1), e15923. doi:10.1371/journal.
pone.0015923
Schläpfer et al, 2014. Schläpfer, M., Bettencourt,
L., Grauwin, S., Rashke, M., Claxton, R.,
Smoreda, Z., West, G. and Ratti, C. (2014).
The scaling of human interactions with
city size. J. R. Soc. Interface 11 13–23.
SEDESOL &amp; CONAPO, 2012. Secretaría de
Desarrollo Social and Consejo Nacional
de Población. (2012). Sistema Urbano
Nacional 2012 [National Urban System
2012]. México.
Sosa, 2017. Sosa, L. (2017). Diseño basado
en sistemas complejos [Design based on
complex systems]. Monterrey, México:
Labyrinthos editores.
White, Engelen &amp; Uljee, 2015. White, R.,
Engelen, G. and Uljee, I. (2015). Modeling
cities and regions as complex systems from theory to planning applications.
Zhong et al, 2014. Zhong, C., Müller, S.,Huang, X.,
Batty, M. and Schmitt, G. (2014) “Detecting
the dynamics of urban structure through
spatial network analysis”. International
Journal of Geographical Information Science.
doi:10.1080/13658816.2014.914521

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�La construcción social en la práctica de la arquitectura.
Una revision crítica.
The social construction in the architecture practice. A critical review.
Recibido: junio 2019
Aceptado: marzo 2020

Eugenia M. Villalobos-González1

Resumen

Abstract

La arquitectura ha sido muy estudiada desde los
estilos arquitectónicos, los arquitectos con sus
obras representativas, y el dilema de su vinculación
con el arte y la ciencia, pero poco desde el
ejercicio profesional. Por ello, se presentan los
resultados de una investigación documental sobre
la práctica de arquitectura y su compromiso con la
sociedad, a través de la revisión de: (1) el binomio
arquitectura-proyecto, (2) la evolución de la profesión
en el tiempo (3) los retos contemporáneos de la
profesión de cara a la sociedad (4) la construcción
social como práctica inclusiva de los diversos
interesados. La arquitectura procura espacios para
personas y comunidades que, dada la complejidad
de las edificaciones, también se construye con
personas que se agrupan para lograr un objetivo
común, la edificación. Existen muchas críticas
que señalan la arquitectura como una profesión
elitista y formalista, entonces el reto del arquitecto
contemporáneo está vinculado a asumir su rol social
como facilitador de la construcción del proyecto a
través de la participación activa y comprometida
de los interesados; esta es la construcción social del
proyecto que reconoce el papel de cada uno de los
actores con sus contribuciones y limitaciones.

The architecture has been very studied since
the architectural styles, architects with their
representative works, and the dilemma of their
connection with the art and science, but little
since the professional practice. Therefore, the
results of a documentary investigation on the
practice of architecture and its commitment to
society are presented, through the review of: (1)
the architecture-project binomial, (2) the evolution
of the profession over time (3) the contemporary
challenges of the profession facing society (4)
social construction as an inclusive practice of
the various stakeholders. The architecture seeks
spaces for people and communities that, given
the complexity of the buildings, is also built with
people who group together to achieve a common
goal, the building. There are many criticisms that
point to architecture as an elitist and formalistic
profession, so the challenge of the contemporary
architect is linked to assuming his social role
as a facilitator of the construction of the project
through the active and committed participation
of stakeholders; This is the social construction of
the project that recognizes the role of each of the
actors with their contributions and limitations.

Palabras Clave:

Keywords:

construcción social; interesados; arquitecto;
práctica de la arquitectura; proyecto

social construction; stakeholders: architect;
practice of architecture; project

1

Nacionalidad: venezolana; adscripción: facultad de Arquitectura y Urbanismo, Universidad Central de Venezuela; Doctora en Arquitectura,
Facultad de Arquitectura y Urbanismo, Universidad Central de Venezuela; Email: eugivillalobos@gmail.com

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

99

�Villalobos-González

INTRODUCCIÓN.
Se presentan los resultados de una investigación
documental sobre la práctica de arquitectura y su
compromiso con la sociedad que le da licencia
para ejercer, en el entendido que la práctica de
la arquitectura puede ser definida como hecho
cultural, como arte o construcción social, porque
considera su dimensión político-social y reconoce
la cultura y a su vez la propone. Está enmarcado
en los estudios doctorales en arquitectura y su
correspondiente tesis, cuyo objetivo está vinculado
a la comprensión de la oficina de arquitectura que es
puente entre el arquitecto y la sociedad, para lo cual
es necesario explorar el ejercicio de la arquitectura
como respuesta al contexto social actual donde se
desenvuelven los arquitectos. Si bien la arquitectura
ha sido muy estudiada desde diversas facetas, poco
lo ha sido desde la perspectiva profesional, desde las
implicaciones de su ejercicio, de allí la importancia
de esta revisión documental crítica, la cual tiene
como objeto el “deber ser” de la arquitectura
como profesión dentro de un marco ético y social,
y la manera en que los arquitectos pueden asumir
el compromiso y además lograr recuperazvr el
liderazgo y reconocimiento de la sociedad.
En un sentido más amplio, el ejercicio de
cualquier profesión puede hacer aportes importantes
a la construcción de una sociedad más justa en
respuesta al privilegio y la confianza que esta les da.
Desde este punto de vista, el mundo profesional “...
se aproxima más a los temas y las sensibilidades
del comunitarismo, presta atención al contexto, a
la tradición viva del ejercicio profesional” (Hortal,
2010, pág. 26). De igual manera, Cuff sostiene
que “... ideológicamente, las profesiones están
vinculadas en un contrato social con el público:
conservan ciertos derechos y privilegios en la
sociedad a cambio de ciertas responsabilidades”
(1991, pág. 23). Estos planteamientos ponen
sobre la mesa que la práctica de la profesión
responde a la sociedad, a su contexto y también
a su colectivo profesional, por lo que formarse
implica no solo el aprendizaje de habilidades
técnicas sino también su socialización dentro
de un gremio con principios, valores y objetivos
que espera que cada uno de sus miembros ejerza
responsablemente.
Los arquitectos proyectan edificaciones para
que las personas realicen adecuadamente sus
actividades; por lo tanto, deben ser funcionales,
seguras y hermosas, responder al contexto, diseñadas
100

para las personas y con respeto a la arquitectura
como profesión, porque la arquitectura tal y como
la describe Salmona “… es una manera de ver el
mundo y de transformarlo, es sobre todo un hecho
cultural que propone y en ciertos casos provoca
la civilización [...] es tan deudora de lo cotidiano,
como de lo más espiritual del arte” (2003, pág. 24).
Por otra parte, al revisar la historia de la profesión
se puede observar que las funciones realizadas
por el arquitecto tienen ciertas variaciones: surge
como una especie de un maestro de obra que va
dando indicaciones en su construcción, diseña
edificaciones haciendo planos y maquetas y
coordina la obra. Incluso más recientemente se
ven contrastes en el ejercicio de la arquitectura
en diferentes latitudes. Pero en esta evolución es
factor común que el arquitecto toma intereses y
aspiraciones de otras personas para resolver un
problema, gestionando los recursos disponibles
y coordinando el equipo multidisciplinario que
desarrolla el proyecto.
Proyectar una edificación es una labor compleja
porque hay muchas posibles soluciones e involucra
a diversos interesados, con diferentes grados de
afectación y de responsabilidad, por lo cual la
arquitectura es una profesión que maneja una alta
carga subjetiva y política. En ese sentido, Rittel
(Protzen y Harris, 2010, pág. 192) manifiesta que
el diseño es un proceso argumentativo donde la
respuesta que se genere dependerá de la cosmovisión
del arquitecto y de los otros interesados. Así mismo,
Mayo y Gore (2013) parten de la arquitectura como
un arte social, que genera y transforma espacios
de vida y encuentro, por lo cual el arquitecto, en
la cotidianidad de su práctica, se convierte en una
suerte de mediador de las fuerzas políticas que
tienen influencia sobre el proyecto. Por ello, se
puede afirmar que, si bien hay un deber ser de la
práctica profesional, la forma de ejercerla depende
del contexto donde se desarrolle (con variables
físicas, ambientales, sociales, políticas, económicas,
legales, etc.); por lo tanto no hay una forma única de
hacerlo, pero sí se puede afirmar que el arquitecto
va a requerir mucha empatía y capacidad de
comunicación para lograr la comprensión de esas
variables de carácter subjetivo vinculadas a la
cultura del lugar, al manejo de su dimensión social,
a la vida diaria. Entonces, el proyecto se desarrolla
con el aporte de los interesados y es labor del
arquitecto, a partir de los objetivos comunes que
tengan, gestionar todas las participaciones y darles
expresión espacial.
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�La construcción social en la práctica de la arquitectura

Igualmente, la inquietud por crear mejores
condiciones de vida, es común para diversos
organismos internacionales, como por ejemplo
la Unión Internacional de Arquitectos (UIA)
y Unesco, quienes afirman en su “Carta de
la formación en arquitectura” (2011), que los
arquitectos se deben a la sociedad y en función de
ello deben formarse y ejercer la profesión, sobre
todo en los países que están en vías de desarrollo.
Además, también plantean la importancia de
llevar a todos los niveles educativos lo relativo a la
arquitectura y el medioambiente, porque el entorno
construido es propiedad y responsabilidad de todos.
Y es que los aspectos sociales y culturales son
inseparables de la arquitectura en su labor de
proyectar edificaciones responsablemente; por lo
que al referirse a una aproximación ética y social
de la profesión, Salama indica que los arquitectos
de hoy tienen el desafío de “... crear ambientes
construidos que apoyen, fomenten, enriquezcan
y celebren las actividades humanas. La creación
de ciudades, pueblos y edificios siempre ha sido
el resultado de una combinación de factores
culturales, sociales, ambientales y económicos
y de necesidades” (2018, pág. 271). Esta visión
social y su complejidad, da preponderancia al
trabajo colectivo para hacer el proyecto y requiere
del desarrollo de múltiples habilidades que le
permitan un acercamiento más efectivo a la gente.

EL PROYECTO EN LA ARQUITECTURA.
“Entre arquitectura y proyecto se ha establecido
una identidad tan fuerte que la misma existencia
de la arquitectura no se cree posible fuera de su
realización en los proyectos” (Muñoz Cosme,
2008, pág. 15); cuando el arquitecto proyecta lo
hace viendo hacia el futuro y partiendo de una
necesidad que debe resolver con los recursos
disponibles, el objetivo final de proyectar es edificar
buscando que sea “... una propuesta innovadora
de relaciones espaciales, organizativas o sociales”
(pág. 16). Cotidianamente, el término proyecto es
utilizado con diferentes acepciones, este autor lo
define en tres niveles que están vinculados con el
quehacer: primero, el deseo de generar un cambio
o nueva realidad; segundo, las actividades
vinculadas a la creación de la obra arquitectónica
y; por último los documentos necesarios para
construir la edificación.
En términos gerenciales, “un proyecto es un
esfuerzo temporal que se lleva a cabo para crear
un producto, servicio o resultado único” (Project
Management Institute, 2017), se hace para dar
respuesta a un problema utilizando tiempo y
recursos limitados, y que dada su complejidad no
puede ser resuelto individualmente por lo que se
conforma un equipo de trabajo para lograr que el
proyecto sea exitoso. Sobre el éxito del proyecto
existen dos visiones complementarias, una de
carácter cuantitativo y otra cualitativo (ver figura 1):

Figura 1. El éxito del proyecto

Fuente: elaboración propia

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

101

�Villalobos-González

Los interesados son todos aquellos afectados
positiva o negativamente por el proyecto y/o su
resultado. En el caso específico las edificaciones se
pueden mencionar: clientes, usuarios, arquitectos y
consultores, constructores y proveedores, vecinos,
entes financieros y organismos gubernamentales
reguladores; cada uno de ellos con diferentes grados de
influencia o capacidad de comunicación, legitimidad
para mantener relaciones con la organización y
urgencia de sus intereses concretos sobre el proyecto
(ver figura 2). Son interesados centrales aquellos que
poseen estos tres elementos y latentes cuando poseen
dos, pero de igual manera deben ser identificados y
monitoreados porque en cualquier momento pueden
convertirse en centrales (Fernández Fernández y Bajo
Sanjuán, 2012) y (González, 2007).
Figura 2. Interesados centrales y latentes

Fuente: elaboración propia

Algunos de estos interesados son fácilmente
identificables e incluso partícipes del equipo de
trabajo, otros son más difíciles de reconocer porque,
dada la larga vida útil de la edificación, ellos y sus
expectativas variarán en el tiempo. Los intereses
de los diferentes actores pueden ser divergentes,
por lo cual para poder concertarlos se debe abrir
un proceso de participación, es decir, construir
socialmente el proyecto de forma tal que se logre un
sentimiento de apropiación donde cada uno pueda
verse reflejado en el proceso de trabajo y en el
resultado final. Esto genera compromiso para con
el proyecto y su resultado, no solo en términos de
sus intereses, sino también en las implicaciones
que tiene su implantación para el contexto, por
ello, el arquitecto en su condición de promotor
y facilitador de la participación tiene que tener
también una vocación formativa para concientizar
sobre el impacto de las decisiones adoptadas.
102

LA PRÁCTICA DE LA ARQUITECTURA
EN EL TIEMPO.
La arquitectura ha sido estudiada intensamente desde
la producción edilicia, los estilos arquitectónicos,
los arquitectos y sus obras representativas, así
como el dilema de su vinculación con el arte y la
ciencia, pero no lo ha sido tanto desde, tal y como
lo refiere Kostof, “La educación y formación del
arquitecto en diferentes épocas y en diferentes
ámbitos culturales, el proceso del ejercicio de
la arquitectura, la estructura de la profesión y
el nivel social del arquitecto, todos estos temas
han tenido una importancia secundaria” (1977,
pág. 10). Por ello, editó una revisión histórica
de la arquitectura como profesión que muestra
su evolución y presenta, como factor común en
diferentes periodos de la historia, al arquitecto
como quien concibe edificios siendo una suerte
de mediador entre el cliente y el constructor y,
quien además coordina los diversos esfuerzos.
Durante mucho tiempo la arquitectura era
un oficio, hasta que en el siglo XV inicia su
concepción como profesión, requiriendo un
siglo más para que se estableciera durante el
Renacimiento dentro de las estructuras sociales.
Decía Philibert Delorme que el verdadero
arquitecto tenía conocimientos de albañilería
y que requería una formación académica y
práctica, pero la característica distintiva como
profesional era dada por las “…relaciones
-tanto profesionales como sociales- con los
que le rodeaban: el patrón, los obreros, y el
administrador y los funcionarios del proyecto
de edificación” (Kostof, 1977, pág. 126), es
decir, reconoce el carácter político-social de
la profesión.
Otro hito importante, es el movimiento de
Beaux-Arts, cuyo fin “… era elevar la categoría
de la profesión. Los arquitectos querían que se
les reconociera como expertos con conocimientos
especializados, obtenidos mediante largos estudios.
Intentaban imbuir en la profesión una base teórica
y establecer principios éticos de conducta”
(Kostof, 1977, pág. 206). De hecho, la Escuela se
convierte en un importante centro de formación
de arquitectos, incluso del continente americano,
donde el taller se utilizó como oficina y centro de
enseñanza; la profesión va tomando cuerpo y se
asoma el estudio de arquitectura, como germen
de la futura oficina.
Dado el aumento de la complejidad y de la
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�La construcción social en la práctica de la arquitectura

magnitud de las tareas, también cambió la forma de
organización del proyecto, con más participación
de profesionales afines y más enfocada en el
trabajo en equipo lo que requiere mayor capacidad
coordinadora del arquitecto, la cual es reconocida
por el fundador de la Escuela de la Bauhaus, Walter
Gropius; para quien el arquitecto“… “uniría
los numerosos problemas sociales, técnicos,
económicos y artísticos”, [...] la arquitectura, en
su máxima encarnación, ha sido la madre de todas
las artes, ha sido un arte social” (Kostof, 1977,
pág. 278). Por ello, plantea el trabajo en equipo
como una respuesta lógica a la complejidad del
mundo moderno y la importancia de la relación del
arquitecto con la sociedad,
El equipo incluiría tantas especialidades
como exigiera el trabajo en cuestión, y
todos los esfuerzos serían coordinados por
el arquitecto [...] él o ella tendría que tener,
sobre todo, capacidad de coordinación,
compromiso, y negociación, capacidad
de equilibrar las exigencias y necesidades
opuestas, y tener en cuenta los puntos de
vista de otros profesionales
(Kostof, 1977, pág. 288)
Todo esto apunta no solo al trabajo de un equipo
multidisciplinar, sino también al reconocimiento
otros interesados con sus expectativas, visiones del
problema y sus posibles actos en pro o en contra del
proyecto, mucho más cuando las personas exigen
mayor participación en temas trascendentales, no
solo en la toma de decisiones sino propositivamente,
este es un cambio sustancial en la forma en que los
arquitectos deben asumir su rol social.
La evolución en la relación
arquitecto-cliente-usuario.
Uno de los cambios más sustantivos, quizá, en el
ejercicio de la arquitectura tiene que ver con las
relaciones entre clientes, usuarios y arquitectos.
Históricamente, primero hubo una relación clientearquitecto basada en el mecenazgo, donde el cliente
protegía al arquitecto-artista y de una forma u otra
busca imponer su punto de vista, si este “…incluye
el encargo de la obra y no se limita a una genérica

protección a la actividad del patrocinado, puede
determinar en gran medida el proceso creativo
y la ejecución de la obra” (Wikipedia, s.f.); por
ejemplo, se considera que Cosme de Médicis, en
el siglo XV, actuaba como mecenas-arquitecto
“... Gombrich ha apoyado de forma persuasiva
dicho papel activo por parte de Cosme: “No es
caprichoso sentir algo del espíritu de Cosme en las
edificaciones que fundó…”” (Kostof, 1977, p. 117).
Con la arquitectura moderna ocurre un cambio
en el rol del arquitecto que prácticamente se
convierte en proveedor de la forma de habitar. La
postguerra, la industrialización (con la aparición
del concreto y el acero) y las migraciones internas
son las condiciones imperantes en donde surge el
movimiento moderno; con énfasis en el desarrollo
de viviendas masivas, funcionales, de bajo costo
y construidas en serie. “Construir no significaba
adaptarse a un contexto particular y conciliar
con las tradiciones históricas, sino más bien
'partir de cero' para aplicar sistemáticamente una
tecnología experimentada en la realización de
un objeto concebido para cumplir su función de
manera eficaz…” (Lagueux, 1995, pág. 148). El
ignorar la realidad del contexto y de los usuarios,
generó otros problemas de carácter social; destaca
como ejemplo el desarrollo habitacional PruittIgoe (Missouri) cuya demolición es, para Charles
Jencks, un acta de defunción “... la arquitectura
moderna murió en St. Louis, Missouri el 15
de julio de 1972 a las 3h32 de la tarde (más o
menos)” (1981, pág. 9).
Actualmente la visión es otra, de acuerdo a la
“Carta de la formación en arquitectura” de Unesco/
UIA (2011), la profesión tiene un compromiso
social, el rol del arquitecto es mejorar la calidad
de vida a través del desarrollo sostenible; esto
implica no solo el vínculo con el cliente sino
también con el usuario y otros interesados, ya sea
de forma directa o a través de estudios de carácter
social. Además, clientes y usuarios están más
dispuestos y comprometidos a participar en el
proceso de diseño, no solo en la toma de decisiones
sino de forma propositiva y proactiva, por lo
cual el arquitecto debe facilitar su participación.
Al respecto, el arquitecto venezolano Haiek2
(2016) manifiesta que “… quizá los protocolos
de participación tengan más que ver con volver a

2

Cofundador de LAB PRO FAB: “laboratorio de proyecto y fabricación que reúne disciplinas del diseño para hacer investigación aplicada
al desarrollo cultural, social y ambiental” (Twitter).

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

103

�Villalobos-González

nuestras raíces: conciliar, entendernos, discutir,
tomar decisiones, entender que el voto en una
asamblea no es el único instrumento democrático”,
lo que pareciera afirmar que la construcción social
y el diálogo argumentativo son vías para llegar a la
mejor respuesta posible.
En este mismo sentido, la constante y continua
evolución desde el refugio primitivo hasta del
concepto de habitar, ha hecho que las aspiraciones
que han de ser satisfechas sean más complejas cada
día. El espacio ya no es solo para abrigar al ser
humano, sino para que se desempeñe en actividades
muy diversas y que requieren de un mayor y
mejor vínculo con el entorno. En consecuencia,
surgen más y mayores requerimientos “... que
plantean tanto la necesidad de nuevas formas de
actuación como la renovación y transformación
de los espacios donde tienen lugar. Cambios
que, en definitiva, suponen nuevas oportunidades
de futuro para nuestra profesión” (Colegio de
Arquitectos de Cataluña, 2016, pág. 8). Todo esto
aumenta la complejidad e incertidumbre, por lo
que para que el proyecto sea exitoso requiere de
participación de múltiples interesados que ha
de ser articulada efectivamente. Esta labor es
responsabilidad del arquitecto en su condición
de facilitador de los procesos necesarios para la
construcción del hábitat.

Esta evolución del mecenazgo, al arquitecto
proveedor y al facilitador (ver figura 3) coincide
con los planteamientos de Littman et al. (1981),
quienes se refieren a la actitud del arquitecto hacia
el cliente hablando del pragmático o “dar-lo-queellos-quieren”, el egoísta o “dar-lo-que-yo-quiero”
y el facilitador o “dar-lo que-nosotros-podemos”3.
El arquitecto facilitador de la construcción
social, al que debemos acercarnos cada vez
más, reconoce que todos los interesados tienen
contribuciones y limitaciones y que el proyecto
tiene restricciones a las que necesariamente hay
que ajustarse. Este proceso de construcción social
permite ir manejando esos elementos para darles
sentido, conceptualizar el objeto del proyecto y
darle forma en los documentos necesarios para la
construcción de la edificación.
Una edificación que genera un sentido de
identificación y de apropiación por parte de
quienes participan en el proceso. Ignorar todas
estas señales que desde hace largo tiempo
plantea la sociedad, solo hace que la profesión
se debilite y pierda más terreno de actuación, el
reconocimiento que se logre de ella dependerá
de quienes ejercen la profesión y la forma en que
responden a los requerimientos de los interesados,
no solo en cuanto al resultado sino al desarrollo
del proyecto y al nivel de participación en él.

Figura 3. Evolución de la relación-arquitecto-cliente-usuario

Fuente: elaboración propia

3

Dar-lo-que-ellos-quieren (give-'em-what-they-want), dar-lo-que-yo-quiero (give-'em-what-I-want) y dar-lo que-nosotros-podemos
(give-what-we-can)

104

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�La construcción social en la práctica de la arquitectura

RETOS DEL ARQUITECTO
CONTEMPORÁNEO.
Existen, de larga data, diversas y razonadas
críticas con respecto a los arquitectos y la forma
en que llevan adelante los proyectos, las cuales
provienen del ciudadano común, de quienes
comparten el trabajo del proyecto, de aquellos
que estudian la arquitectura y el ejercicio de la
profesión, e incluso de los mismos arquitectos.
Ellos coinciden en que en la práctica profesional y
en la enseñanza de la arquitectura se hace énfasis
en el diseño con una concepción formalista y
elitista “… los practicantes a menudo viven
dentro de una red social de élite privada que
cosifica una cultura local, lo que puede conducir
a [una] debilidad, no cuestionar cómo el diseño
puede servir o abordar el interés público…”
(Mayo y Gore, 2013, pág. 8). También indican
que el arquitecto no solo debe ser un diseñador
competente sino un líder efectivo del equipo por
lo que “… hay que ampliar sus capacidades en
nuevas áreas contribuyentes. Esas áreas podrían
incluir: los problemas urbanos, los procesos
políticos, negociación, habilidades de liderazgo,
y desarrollo económico” (Cuff, 1991, pág. 260).
Por su parte, en la “Encuesta sobre el estado de
la profesión de arquitecto 2009”, indican que la
profesión se enfrenta a una gran amenaza por su
“... falta de estrategias que involucren a todo el
sector de la construcción, incluyendo en él a los
ciudadanos/usuarios y los poderes públicos, en
el que -como admiten muchos participantes- el
arquitecto es (relativamente) secundario...”, ante
ello plantean la necesidad de aliarse con actores
distintos a los tradicionales (constructores y
promotores) para lo cual “... necesitarán sin duda
nuevos lenguajes, que les permitan superar esa
endogamia comunicativa de las que nos hablaban
aquellos que viven y trabajan con ellos” (Centro
de Estudios de la Profesión de Arquitecto [CEPA],
2009, pág. 28)4
Para la UIA “... los arquitectos, como
profesionales, están obligados a cuidar de
las comunidades a las que sirven. Esta es una
obligación que prevalece por encima de su interés
personal y de los intereses de sus clientes” (2002,

pág. 2), por lo tanto, y dada la globalización del
ejercicio profesional, se hace necesario contar con
un acuerdo de normas aplicables con suficiente
flexibilidad de acuerdo a las particularidades
locales permitan que los arquitectos protejan los
intereses de esas comunidades, lo que reconoce
las diferencias contextuales. Los cuatro principios
de este acuerdo son: competencia, autonomía,
compromiso y responsabilidad.
Si bien los arquitectos practican desde la
antigüedad, el ejercicio profesional se ha vuelto
más demandante por la complejidad de los
requerimientos de los interesados, los avances
tecnológicos, las exigencias sociales y ecológicas.
Por ello indica que los servicios que puede
prestar un arquitecto son: diseño, construcción,
conservación, restauración o alteración de edificios
y la planificación; incluyendo, entre otras cosas
paisajismo, urbanismo, estudios preliminares,
proyectos, coordinación de la documentación técnica
de consultores, administración y supervisión de obra,
trámites de permisología, y gerencia de proyectos;
también establece unos requisitos fundamentales
para el ejercicio de la profesión.
De igual manera, la formación y capacitación
para el ejercicio profesional es pilar fundamental,
por ello en la “Carta Unesco/UIA de la formación
en arquitectura”, indican que al ámbito de la
arquitectura le corresponde “… todo lo que
afecta al modo en que el entorno se planea, se
diseña, se construye, se utiliza, se acondiciona
interiormente, se incorpora al paisaje y se
mantiene” (pág. 1). Además, manifiesta que hay
muchos espacios y nuevas tareas para el ejercicio
de la arquitectura si se toma consciencia de las
necesidades que existen en quienes no son los
clientes tradicionales, para la mejora de la calidad
de vida sobre todo de los más desprovistos. Para
ello el arquitecto debe tener un rol de facilitador
de la construcción del ambiente donde las
personas se desenvuelven, respondiendo de
forma balanceada a los intereses individuales
y colectivos. Finaliza refiriendo que su mayor
preocupación es “…el compromiso social de la
profesión, es decir, la conciencia del rol y de la
responsabilidad del arquitecto en su respectiva
sociedad, así como la mejora de la calidad de vida

4

“constituida por el Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España y la Caja de Arquitectos con el objetivo a promover el
análisis de las distintas dimensiones de la profesión de arquitecto y los procesos relacionados con ella” (Centro de Estudios de la Profesión
de Arquitecto [CEPA], 2009, pág. 2).

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

105

�Villalobos-González

a través de asentamientos humanos sostenibles”.
(Unesco/UIA, 2011, pág. 7). Esa reflexión da
cuenta de la necesidad de construir socialmente
el proyecto y de que el arquitecto pueda coordinar
todas las inquietudes y aportes de los diversos
interesados, subiendo la actuación del arquitecto
al de facilitador del proceso.
Un aspecto muy llamativo es que reconocen
la responsabilidad que todos tenemos sobre el
entorno construido y la arquitectura, al punto en
que demandan:
Que las cuestiones relacionadas con
la Arquitectura y el medioambiente se
introduzcan como parte de la educación
general en escuelas de primaria y secundaria,
porque es importante un conocimiento
previo del entorno construido tanto para los
futuros arquitectos como para los maestros
de obras y los usuarios de los edificios
(pág. 2)
Si bien eso implica un muy fuerte cambio
cultural, que escapa de las manos de los arquitectos
y cuyo efecto podría ser a largo plazo, desde la
profesión y su ejercicio sí se puede ir sensibilizando
a los interesados de cada proyecto y lograr un
compromiso que apunte a una construcción
sostenible, entendiendo que cada proyecto y cada
relación que se sostenga alrededor de él es fuente
de aprendizaje para todos; así no solo el arquitecto
sensibiliza a otros sino que él también se abre a
una mejor comprensión de su contexto social.
Conexión con la sociedad.
Algunos reconocidos arquitectos se han manifestado
sobre el rol del arquitecto contemporáneo no
solo en el plano discursivo sino en su hacer
cotidiano, además coinciden en la contribución
de la arquitectura con el empoderamiento de la
ciudadanía y la importancia de sintonizarse con la
sociedad.
Por ejemplo, Gopius fue un crítico de la actitud
pasiva del arquitecto “... frente a los cambios,
frente a los saltos cuantitativos y cualitativos.
Es la sordera de corazón y de la mente de que
padece el arquitecto de hoy, lo que preocupa

tremendamente a Gropius” (Villanueva, 1980,
pág. 25), lo que junto a su actitud ante la
responsabilidad social y el trabajo en equipo son
muestras de su visión de que la profesión es una
tarea político-social que responda a su realidad.
Para el colombiano Salmona la arquitectura
se debe a la ciudadanía, por lo cual “... hacer
arquitectura en Latinoamérica hoy es un acto
político, además de ser estético y cultural”
(Salmona, Conversando con Rogelio Salmona);
en consecuencia no puede abstraerse de su
contexto y sus circunstancias sino:
… tener un claro concepto de la realidad,
es decir, que debe poder evaluar lo propio,
saber extraer del fondo de la propia
cultura y de la cultura universal, de la
geografía, las soluciones más acordes a
las necesidades y comportamientos. La
arquitectura no debe separarse ni de su
tiempo ni de su gente.
(Salmona, 2003, pág. 25)
El arquitecto venezolano Carlos Raúl Villanueva
reconoce la arquitectura como acto social que, si
bien tiene valores expresivos como otras artes “...
el grado de dependencia de las circunstancias
exteriores (del cliente, de la economía, del nivel
de los medios de producción, de la sociedad en su
conjunto) es inmensamente más alto y coercitivo”.
Por lo tanto el arquitecto debe luchar por el
reconocimiento y valoración de su condición
profesional no como “traductor, mecánico y
pasivo”, sino para que se “... reconozcan sus
facultades catalizadoras, sus percepciones
anticipadoras, sus naturales atribuciones de
creador” (1980, pág. 78). Es decir, el arquitecto
debe comprender la dimensión social de su
contexto, proyectar consecuentemente y así
lograr su puesto como profesional que ejerce
ética y responsablemente. Es importante señalar
que esto no debe asumirse individualmente, sino
desde un colectivo profesional que espera que
todos ejerzan responsablemente.
Desde la academia Bohigas y Bilbao, con el
proyecto Arquitectes de Capçalera5, buscan situar
en el centro del problema al usuario “... comenzamos
con la gente, hablando con ella y entendiendo

5
Arquitectes de Capçalera (Arquitectos de Cabecera) es un proyecto académico de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de
Barcelona (ETSAB) de la Univesitat Politècnica de Catalunya.

106

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�La construcción social en la práctica de la arquitectura

que su casa se construye, precisamente, desde
esta intimidad. Una intimidad que nos permite
reconocer cuáles son las asociaciones que
acaban construyendo un modelo de ciudad. Un
modelo que se piensa de dentro hacia fuera”
(2017). Esto refleja que las inquietudes sociales han
ido permeando en los estudiantes y los profesores en
consecuencia tienen que irse adecuando a los nuevos
tiempos porque la academia tiene la responsabilidad
de ir un paso adelante en su deber social.
Haiek (2016), reconoce la vertiente social
y entiende que “... la arquitectura es el tiempo
de las relaciones humanas...”, que de alguna
manera el arquitecto puede amalgamar a
individuos y comunidades para lograr sus
objetivos, reconocer los liderazgos y las formas
de organización así como los recursos humanos
disponibles, y sumarse a las luchas que ya
existen como una “... manera de vincularnos
a la ciudad. La arquitectura es una máquina
de empoderamiento: un soporte que
desaparece incluso –algo que es muy difícil
de concebir para un arquitecto: que el edificio
desaparezca– y deja que la vida esté en él”, es
decir, generar relaciones simbióticas con las
comunidades con las que trabaja.
Aravena, galardonado con el premio Pritzker,
menciona la importancia de que el trabajo
del arquitecto se ocupe de los problemas que
comparte la sociedad, “... traducir las fuerzas
en juego a forma [...] No es transformarse
en economista, político o antropólogo, pero
conocer sus lenguajes permite comprender
el código de las fuerzas que luego se deben
traducir a forma” (Aravena, 2016), en otras
palabras, poder desde la comprensión global
del problema y sus diversas aristas generar una
solución espacial que trascienda el espacio.
La participación.
Hay quienes manifiestan que la arquitectura debe
responder a su contexto, a la realidad de una
sociedad cada vez más demandante, lo que hace
que la actividad profesional se complejice porque
se incrementan las variables y los participantes en
el proyecto.
El español Rafael Moneo, compara la
arquitectura con el cine porque “... la obra es
resultado de la mediación de muchas gentes...”.
Además, destaca que el arte y la arquitectura “...
reflejan el modo de pensar y de sentir del tiempo que
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

representan y en el que son creadas [...] Aquellos
más clarividentes o con capacidad de creación
se escapan hacia lo que viene, entendiendo
esto como progreso” (Moneo, 2017); es decir,
la arquitectura está vinculada con su tiempo y
espacio, pero existen circunstancias en las cuales
el proyecto se anticipa a su tiempo y la respuesta
es una edificación de avanzada.
Para Juan Herreros, arquitecto y profesor
universitario español, “... la práctica de
la arquitectura se ha vuelto una actividad
tremendamente compleja en la que intervienen
[...] muchas personas, muchos conocimientos
que son imposibles de retener por uno mismo.
Por eso hay que abrir la mesa de juego...”
(2014). Esto lo considera posible a través
de lo que llama la arquitectura del diálogo
(Dialogue Architecture), que se da en tres
niveles: el primero, como un instrumento de
proyecto donde se confrontan ideas; segundo
a través de la posición crítica que promueva
la conciencia y la opinión fundada y tercero,
el diálogo arquitectura-ciudad porque lo que
se construye no son productos aislados sino
que se incorporan al paisaje como un todo.
Este aspecto es muy importante, porque hace
ver que son muchos los actores que deben
participar en el proyecto, quienes además tiene
su visión del problema y que en el proceso se
debe dar el diálogo argumentativo para buscar
una solución consensuada que los satisfaga en
mayor medida. Pero hay otro aspecto que es
fundamental y que tiene que ver con reconocer
la relación inseparable del contexto con la
edificación, en este sentido, cada uno de los
participantes tiene que asumir el compromiso
con un proyecto que va más allá de sus linderos,
porque también hace ciudad.
Además, habla de tres escalas en cada obra
arquitectónica o proyecto “… la escala del
encargo, es decir hacer lo mejor posible el trabajo
que tienes que hacer [...] ese trabajo en tu obra
personal, qué papel juega eso en tu discurso,
[...] y en tercer lugar cómo es que tú trabajando
[...] te sientes formando parte del mundo”
(Herreros, 2014). Esta perspectiva muestra que
todo proyecto, independientemente de su tamaño
o importancia, pasa a ser parte fundamental de
quienes lo habitarán, de la biografía proyectual
del arquitecto y de su vinculación con la sociedad,
con el contexto donde se implanta y con el
colectivo profesional.
107

�Villalobos-González

Por su parte, autores como Sadri hablan de la
existencia de una era post-profesional6, quien refiere
que la arquitectura enfrenta el muy importante
reto de “... redefinir la arquitectura no como
una profesión cerrada y elitista que siempre ha
estado al servicio del poder, sino como un campo
abierto, ético, receptivo, humanitario e incluso no
antropocéntrico de conocimientos y habilidades”
(2018, pág. vi). En ese mismo sentido, Salama
habla incluso de que para la supervivencia de la
arquitectura hay que manejar nuevos enfoques
sociales y éticos que requieren de las siguientes
cualidades:
•
Identificar las necesidades humanas y
sociales en el contexto del entorno en el que se
emplean los aspectos socio-conductuales, geoculturales, climáticos, políticos y económicos.
•
Evaluar el entorno construido para hacer
adaptaciones y ajustes apropiados.
•
Involucrar a las personas afectadas por
el entorno construido en el proceso de toma
de decisiones. (2018, pág. 272)
De alguna manera estos planteamientos
cuestionan el ayer y el hoy de la práctica de la
arquitectura y plantean la necesidad de abrirse
a diversos campos de acción muchos más
vinculados a la responsabilidad social de la
arquitectura como profesión.
LA PRÁCTICA DE LA ARQUITECTURA
Y EL MANEJO DE SU
CONSTRUCCIÓN SOCIAL.
Para Cuff la práctica de la arquitectura “... es el
desempeño habitual de actividades profesionales.
[...] la práctica arquitectónica emerge a través
de complejas interacciones entre las partes
interesadas, de las cuales surgen los documentos
para un futuro edificio” (1991, pág. 4). Esto
no es sencillo, porque implica ir resolviendo
poco a poco el problema con los participantes e
integrando las variables que lo afectan, es decir,
las edificaciones “…se construyen socialmente
por las manos de arquitectos individuales, sus
compañeros de trabajo, las organizaciones donde
ellos trabajan, el conjunto de colaboradores
desde clientes hasta consultores y colegas, y por

grandes fuerzas socioeconómicas que afectan a
la profesión” (1991, pág. 13).
Esto hace que el arquitecto además de los
conocimientos para el diseño, requiera habilidades
y herramientas para manejar la dimensión
social de la arquitectura. Esa dimensión es la
vida diaria con sus implicaciones individuales,
sociales, económicas, políticas y culturales por
lo que es importante reconocer todas las aristas
y complejidades para trabajar en ella de forma
efectiva. En ese sentido, el arquitecto actúa
como catalizador para que todos los interesados
participen con el propósito de llegar a un consenso
sobre elementos clave para el proyecto.
En cuento al diseño como actividad, se realiza
con las contribuciones de los interesados que
aportan un marco para las soluciones, por lo
que además de diseñar, asimismo será labor del
arquitecto coordinar todas esas participaciones
y darles expresión espacial; además se debería
extender también a gestionar y acompañar todo
el proceso del proyecto desde su encargo hasta
su entrega después de la construcción. De allí
el primer desencuentro entre el ethos7 y el
contexto porque las aspiraciones personales y
profesionales se mezclan con limitantes políticas,
de recursos, tiempo, regulaciones, entre otras;
que deben considerarse parte del problema que se
espera resolver con un proyecto para crear nuevas
condiciones que mejoren la situación.
En cuanto a los interesados en la obra
arquitectónica, Cuff menciona dos elementos
primordiales: primero la gran cantidad de
interesados que además tienen visiones que
pueden llegar a ser incongruentes entre ellas, y
por el otro el largo alcance de las consecuencias
de la obra. En ese sentido, es necesario tener
objetivos comunes para que se produzca un
proceso de negociación viable, entendiendo
que para el cliente y el usuario la respuesta a su
problema es el edificio como tal (para obtener
una utilidad o para su uso directo); mientras que
para arquitectos y consultores, cualquier proyecto
tendrá consecuencias para sus carreras y para las
organizaciones en las que trabajan, de allí que cada
proyecto implica aprendizaje y, de ser exitoso, es
una forma de promoción.

6
El término se introdujo para “... llamar la atención sobre los cambios en el papel y las responsabilidades de los arquitectos y diseñadores
urbanos, las organizaciones profesionales y las escuelas de arquitectura, paralelas a la neoliberalización y la globalización” (Sadri, 2018, pág. v).
7
Cuff utiliza el término para las creencias profesionales idealizadas desde la academia y que rara vez son cuestionadas, y que cuando ya
no son suficientes para explicar las acciones y actitudes cotidianas generan problemas en el ejercicio profesional.

108

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�La construcción social en la práctica de la arquitectura

Destaca la relación arquitecto-cliente, la cual
es más dinámica con un cliente que participa
estableciendo limitaciones, aportando ideas
y dando aprobación, sin embargo, debe saber
cuándo ponerse al margen o retroceder durante el
proceso de diseño para que el arquitecto pueda
hacer el trabajo apropiadamente; es un punto
justo de equilibrio que se logra a partir de la
comunicación transparente, la confianza y el
respeto mutuo. Esta relación es tan importante
como el proceso de diseño y no se da a priori,
sino que debe ser cuidadosamente concertada y
cultivada. Además es importante resaltar que el
cliente es el puente entre los arquitectos y usuarios
finales, al respecto Van der Linden et al., refieren
que existen “...cuatro tipos de relaciones (ausencia
del cliente, sustitución, consulta y compromiso),
con características socio-materiales particulares
que obstaculizan o estimulan la atención a los
usuarios” (2017, págs. 180-181):
•
Cuando el cliente está ausente se presta
muy poca atención al usuario.
•
Cuando es sustituido por un asesor la
atención se desvía hacia aspectos técnicos y
comerciales.
•
Cuando está disponible para consultas
puede existir mayor información sobre el
usuario y se logra alinear el proyecto con sus
expectativas.
•
Cuando la participación es comprometida
suelen darse dinámicas muy productivas que
facilitan el vínculo y la participación directa
de los usuarios. Este compromiso suele
arraigarse en otros participantes del proyecto.
De esta manera surge el lado subjetivo del
diseño centrado en las acciones y relaciones de los
actores, que se refiere a la construcción social del
proyecto. Ahora bien, si la relación con el cliente es
vital, con el avance del proyecto las interacciones
del arquitecto necesariamente se van a desplazar
en mayor medida hacia la relación con los
consultores para darle forma definitiva al edificio.
Esta visión de la construcción social del proyecto,
reconoce el papel de cada uno de los actores que
contribuyen en el proceso y “… no niega el papel
del individuo ni los métodos individuales que se
han documentado en la investigación previa. De
hecho, cada proceso colectivo en la arquitectura
se compone de individuos que representan a
8

arquitectos, clientes, consultores, organismos
reguladores; y en ocasiones ocupantes” (Cuff,
1991, pág. 195). Lo que se espera es que el diseño
como acto social logre un edificio de calidad, pero
¿a qué se refiere la calidad de una edificación?
Este aspecto no es absoluto porque por una
parte es una cualidad que se asocia al edificio
y por otra, que es por la que toma partido Cuff,
quien define:
... la calidad del diseño como una
entidad fenomenológica percibida por
los individuos, no como una cualidad
inherente del objeto o edificio. Por lo
tanto, la calidad del diseño depende de los
que hacen el juicio de calidad. Mantengo
que hay tres evaluadores principales de la
calidad de cualquier edificio y estos son
los consumidores o el público en general,
los participantes en el proceso de diseño8,
y la profesión arquitectónica.
(1991, pág. 196)
El público con una visión integral que incluye
necesidad, función, gestión, ubicación, estética,
etc.; los participantes en el proyecto a través de
informes de satisfacción y por los vínculos que
puedan mantenerse con clientes y consultores
y; la evaluación profesional donde destacan
las publicaciones reconocidas y premios de
asociaciones de arquitectura.
Por otra parte, el proyecto exitoso va más
allá del diseño, tiene que ver con su gestión y
organización, la manera como trabajan juntos
los participantes claves, la percepción que cada
uno de ellos tenga del edificio y la manera en que
actúan para promover la excelencia. Un proyecto
excelente, se caracteriza porque:
•
Tiene un fuerte concepto que es entendido,
en sus propios términos, por los actores
principales y se mantiene a través de todo el
proceso de diseño.
•
Las relaciones son cordiales y
respetuosas, aunque se presentan conflictos y
tensión.
•
Logra estimular el sentido de pertenencia
y conexión de sus actores y ocupantes.
Una parte importante del proyecto es la
creatividad, no solo de los arquitectos sino de

Cuff incluye como participantes en el proceso de diseño a arquitectos, clientes y consultores.

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

109

�Villalobos-González

todos los que participan en él, de hecho, justamente
son las diferentes visiones las que promueven el
pensamiento creativo y es el diálogo argumentativo
el que permite procesos de razonamiento en la
búsqueda de la mejor respuesta posible, en ese
sentido, hay que aprovechar que la cultura de
proyectos es “...más apropiada para estimular
el diseño creativo y obtener valor en edificios
emocionantes y funcionales” (Emmitt, 2014, pág.
30), esto en el entendido de la importancia de la
acción colectiva y no en el énfasis tradicional del
individuo creativo.
El edificio excelente es producto del diseño
como arte social que consolida el aporte humano
individual a través del trabajo en equipo y en un
contexto social adecuado. Si bien el profesional
individual siempre será central para diseñar hay
que reconocer que actúa en el contexto social
más grande y cada vez más importante, por lo
tanto, una tarea fundamental del arquitecto es
trabajar e interactuar con todos los participantes.
En muchos casos, cuando un proyecto es criticado,
se debe a que no fue diseñado en el sentido social
y en consecuencia hay actores importantes cuyas
opiniones no fueron consideradas y no responde a
sus expectativas. Esto coincide con el planteamiento
del Colegio de Arquitectos de Cataluña que
afirma que “… el proyecto arquitectónico es un
proyecto excepcionalmente complejo. Mucho más
complejo que el del ingeniero […] En el caso del
arquitecto los factores subjetivos (simbólicos)
no solo intervienen, sino que tienen un peso muy
grande” (2016, pág. 59), reconociendo siempre
la importancia de los interesados con toda su
cospovisión, modos de vida, aspiraciones, etc.
Otro aspecto que resalta Cuff es que el éxito
del proyecto no está en la toma de decisiones sino
en que al ser “... una situación inherentemente
social, [hay que] interpretarla y darle sentido
con los demás a través de la conversación y la
acción con el fin de llegar a acuerdos” (1991,
pág. 254). Para ello, el arquitecto no solo debe
estar capacitado como diseñador sino como líder,
por tanto su formación debería garantizar
… conocimientos y capacidad de diseño
arquitectónico, incluidos sistemas y
necesidades técnicos, teniendo en cuenta
además la salud, la seguridad y el
equilibrio ecológico; que comprendan el
contexto cultural, intelectual, histórico,
social, económico y medioambiental de
110

la arquitectura, y que asimilen a fondo
las funciones y responsabilidades de
los arquitectos en la sociedad, para lo
cual se requiere una mente cultivada,
analítica y creadora.
(UIA, 2002, pág. 8)
Es decir, su formación podría incluir otras áreas
como: problemas urbanos, procesos políticos,
formación de equipo, negociación, y aspectos
económicos y financieros, etc.; de esta manera se
daría un acercamiento a la realidad del ejercicio
de la arquitectura que requiere muchos otros
elementos más allá de las habilidades técnicas.
Esto hace necesario construir, desde la academia
y las asociaciones profesionales, una cultura
de la práctica que permita una aproximación
menos traumática, más social y ética al ejercicio
profesional, que reconoce la participación como
vía para el desarrollo del proyecto.
REFLEXIONES FINALES.
Esta revisión documental da cuenta de la evolución
de nuestra profesión, así como de los cambios que
requiere para mantener su vigencia y recuperar su
reconocimiento por parte de la sociedad a la que
sirve así como su liderazgo en el proyecto. Son
muchas las voces que, palabras más o palabras
menos, manifiestan que la responsabilidad
profesional del arquitecto es con la sociedad que
le da licencia para ejercer, su misión es crear
mejores condiciones de vida en los lugares que
se intervienen, proyectar para la gente, pero
más importante con la gente; reconociendo sus
necesidades, expectativas, valores, la cotidianidad,
etc., y balancearlos en el proyecto.
Esto pasa por reconocer que son múltiples los
interesados afectados positiva o negativamente y
en diferentes grados y que además de acuerdo a esa
afectación y a su responsabilidad en el proyecto
podrán influirlo en mayor o menor medida. Cada
una de esas individualidades tienen capacidades y
limitaciones que deben ser reconocidos y valorados
para potenciar unas y minimizar las otras a través
de la construcción colectiva del proyecto.
En otras palabras, el proyecto debe visualizarse
y gestionarse como una respuesta sinérgica que
reconoce todas las voces e intereses que participan
en él para lograr concertar puntos de vistas diversos
(ver figura 4, siguiente página), en este sentido, es
necesario:
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�La construcción social en la práctica de la arquitectura

•
Comprender que cada interesado tiene
sus aspiraciones e intereses con respecto al
proyecto, en función de las consecuencias que
tendrá para él, y actuará de acuerdo a ellas.
•
Promover la participación temprana y
comprometida en el proyecto, para potenciar
en la mayor medida posible los aportes que
pueda realizar cada uno de los interesados y
minimizar los obstáculos que puedan poner.
•
Jerarquizar a los diversos interesados,
partiendo del principio que no todos tienen
el mismo grado de afectación y la misma
responsabilidad sobre el proyecto, de esta
manera se puede priorizar las acciones que se
realicen.
•
Promover el diálogo argumentativo, que
lleve a cada uno de los interesados a expresar
su punto de vista de forma razonada sin
intentar convencer a priori o imponerse.
•
Generar confianza mutua, fomentar
relaciones francas, abiertas y respetuosas,
cumplir con lo ofrecido y mantener a todos
los interesados informados.
•
Manejar (mediar) las interacciones entre los
diferentes interesados, quienes tienen intereses y
aspiraciones diferentes, para mantener ese clima
de respeto y confianza entre ellos.

Hacer esto permite al arquitecto abordar la
dimensión social del proyecto, justamente todos
esos aspectos subjetivos que están representados
por los interesados del proyecto y que en gran
medida serán determinantes para su éxito y el
de la edificación resultante. Indudablemente,
estamos ante profesionales creativos, los cuales
pueden usar esa capacidad no solo para aspectos
formales y funcionales, sino para abrir un abanico
de posibilidades de participación que promueva
la creatividad de los otros participantes. Las
posibilidades para el ejercicio de la arquitectura
son muchas y no existe, ni debe existir, una sola
manera para ejercerla, pero siempre, se escojan los
nichos tradicionales u otros tales como programas
comunitarios, de autoayuda, participación en la
creación de normativas, la docencia u otro, hay
que reconocer la condición social de la profesión,
porque es hecha por y para las personas. C

Figura 4. La construcción social del proyecto

Fuente: elaboración propia

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

111

�Villalobos-González

AGRADECIMIENTOS.
Este artículo está enmarcado en los estudios
doctorales en arquitectura y su correspondiente
tesis titulada “La oficina de arquitectura y sus
proyectos. Un abordaje desde la perspectiva de
los arquitectos”, cuyo tutor fue el Arq. Domingo
Acosta, Ph. D., profesor Titular del Instituto
de Desarrollo Tecnológico de la Construcción,
Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la
Universidad Central de Venezuela.
Para los estudios doctorales fui beneficiada con
la Beca-Sueldo Nacional del Consejo de Desarrollo
Científico y Humanístico de la Universidad Central
de Venezuela (CDCH-UCV) No. B-02-45382013
(2013-2018).
REFERENCIAS.
Aravena,Alejandro. (29 de junio de 2016). El desafío
de la arquitectura es salir de la especificidad
del problema a la inespecificidad de la
pregunta. (N. Yunis, Entrevistador) http://
www.plataformaarquitectura.cl/cl/790071/
alejandro-aravena-el-desafio-de-laarquitectura-es-salir-de-la-especificidaddel-problema-a-la-inespecificidad-de-lapregunta. Recuperado el 17 de mayo de
2017, de Plataforma arquitectura: http://
www.plataformaarquitectura.cl/cl/790071/
alejandro-aravena-el-desafio-de-laarquitectura-es-salir-de-la-especificidad-delproblema-a-la-inespecificidad-de-la-pregunta
Bilbao, Ibon y Bohigas, Josep. (19 de enero de
2017). "El ciudadano ha de estar en el
centro de operaciones de todo arquitecto".
(E. Pérez Moya, Entrevistador) Revista
entre rayas: http://entrerayas.com/2017/01/
el-ciudadano-ha-de-estar-en-el-centrode-las-operaciones-de-todo-arquitecto/.
Recuperado el 13 de febrero de 2017,
de Revista entre rayas: http://entrerayas.
com/2017/01/el-ciudadano-ha-de-estaren-el-centro-de-las-operaciones-de-todoarquitecto/
Centro de Estudios de la Profesión de Arquitecto
[CEPA]. (octubre de 2009). Informe sobre
el estado de la profesión 2009. Recuperado
el 10 de mayo de 2017, de Fundación
Arquia: https://fundacion.arquia.es/media/
encuestas/downloads/informes/informe_
encuesta_profesionales_2009.pdf
112

Colegio de Arquitectos de Cataluña. (septiembre
de 2016). Los Arquitectos. Situación,
oportunidades y perspectivas (encuesta
de la profesión, resumen ejecutivo).
Recuperado el 10 de 5 de 2017, de https://
www.arquitectes.cat/es/encuesta-losarquitectos-situacion-oportunidades-yperspectivas
Cuff, Dana. (1991). Architecture: the story of
practice . Boston: The MIT Press.
Emmitt, S. (2014). Design Management for
architects (Segunda ed.). UK: WileyBlackwell.
Fernández Fernández, José L. y Bajo Sanjuán,
Anna. (julio-diciembre de 2012). La
Teoría del Stakeholder o de los Grupos
de Interés, pieza clave de la RSE, del
éxito empresarial y de la sostenibilidad.
Revista Internacional de Investigación en
Comunicación aDResearch ESIC, 6(6),
130-143.
González, Elsa. (2007). La teoría de los
stakeholders Un puente para el desarrollo
práctico de la ética empresarial y de la
responsabilidad social corporativa. Veritas,
2(17), 205-224.
Haiek, Alejandro. (9 de diciembre de 2016).
Alejandro Haiek: "Hacer arquitectura
es construir relaciones humanas". (F.
Massad, Entrevistador) http://www.abc.
es/cultura/cultural/abci-alejandro-haiekhacer-arquitectura-construir-relacioneshumanas-201612070148_noticia.html.
Recuperado el 23 de enero de 2017,
de ABC Cultura: http://www.abc.es/
cultura/cultural/abci-alejandro-haiekhacer-arquitectura-construir-relacioneshumanas-201612070148_noticia.html
Herreros, Juan. (13 de octubre de 2014). La
práctica arquitectónica. Conversación con
Juan Herreros. (M. Barrón, Entrevistador)
http://www.arquine.com/la-practicaarquitectonica/. Recuperado el 30 de
diciembre de 2017, de http://www.arquine.
com/la-practica-arquitectonica/
Hortal, Augusto. (2010). Ética general de las
profesiones (Tercera ed.). Bilbao: Desclée
De Brouwer, S.A.
Jencks, Charles. (1981). El lenguaje de la
arquitectura postmoderna. Barcelona:
Gustavo Gili.
Kostof, Spiro. (Ed.). (1977). El arquitecto:
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�La construcción social en la práctica de la arquitectura

historia de una profesión. Madrid: Cátedra
Ensayos Arte.
Lagueux, Maurice. (abril de 1995). La cabeza del
arquitecto. Ideas y Valores (96-97), 143-178.
Littman, Elliott; Mayo, James y Burgess,
Peter. (1981). Political Knowledge and
the Architectural Studio. (Journal of
Architectural Education) Recuperado
el 9 de mayo de 2016, de https://www.
researchgate.net/publication/259788559
Mayo, James y Gore, Nils. (septiembre de 2013).
Confronting the terrain of politics in
architectural practice: assessing strengths
and weaknesses. ( Journal of architectural
and planning research) Recuperado el
9 de mayo de 2016, de https://www.
researchgate.net/publication/280308052_
Confronting_the_Terrain_of_Politics_in_
Architectural_Practice_Assessing_the_
Strengths_and_Weaknesses
Moneo, Rafael. (28 de mayo de 2017). El
arquitecto ya no modela el futuro.
(J. L. Álvarez, Entrevistador) MG
Magazine: http://www.magazinedigital.
com/historias/entrevistas/
rafaelmoneoarquitectoyanomodelafuturo.
Recuperado el 3 de junio de 2017, de MG
Magazine: http://www.magazinedigital.
com/historias/entrevistas/
rafaelmoneoarquitectoyanomodelafuturo
Muñoz Cosme, A. (2008). El proyecto de
arquitectura: Concepto, proceso y
representación.
Barcelona:
Editorial
Reverté, SA.
Project Management Institute. (2017). Guía
de los fundamentos para la dirección de
proyectos: PMBOK Guide – Sexta edición.
Pennsylvania.
Protzen, Jean-Pierre y Harris, David. (Edits.).
(2010). The Universe of Design. Horst
Rittel's Theories of Design and Planning.
New York: Routledge.
Sadri, Hossein. (2018). Prefacio. En H. Sadri
(Ed.), Neo-liberalism and the Architecture
of the Post Professional Era. Nueva York:
Springer.
Salama, Asharaf. (2018). Part V: Post-professional
Architecture and Academia. En H. Sadri
(Ed.), Neo-liberalism and the Architecture
of the Post Professional Era (págs. 271277). New York: Springer.
Salmona, Rogelio. (2003). Hacer Arquitectura.
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

Revista M(2), 23-28.
Salmona, Rogelio. (s.f.). Conversando con
Rogelio Salmona. http://arquitrave.com/
arquitraveantes/entrevistas/arquientrevista_
Rsalmona.html. Recuperado el 5 de octubre
de 2017, de Las entrevistas de Arquitrave.
com: http://arquitrave.com/arquitraveantes/
entrevistas/arquientrevista_Rsalmona.html
Twitter. (s.f.). Recuperado el 12 de mayo de 2019
UIA. (27 de julio de 2002). Acuerdo de la UIA
sobre las normas internacionales de
profesionalidad recomendadas para el
ejercicio de la arquitectura. Recuperado
el 28 de diciembre de 2015, de http://
www.coac.net/internacional/cat/docs/
ACORDUIAesp.pdf
Unesco/UIA. (2011). Carta de la formación
en arquitectura. Recuperado el 28 de
diciembre de 2015, de Union Internationale
de Architectes: http://www.uia.archi/sites/
default/files/charte-es.pdf
Van der Linden, Valerie; Dong, Hua y Heylighen,
Ann. (2017). The good client: How
architect-client
dynamics
mediate
attention to users. Professional Practices
in the Built Environment (págs. 174-183).
Londres: Value of Architects, University
of Reading, The Old Library Building.
Villanueva, Carlos R. (1980). Textos escogidos.
Caracas: Centro de Información y
Documentación FAU-UCV.
Wikipedia. (s.f.). Obtenido de https://es.wikipedia.
org

113

�Del concepto formal a la conceptualización sistémica en el
diseño arquitectónico.
From formal concept to systemic conceptualization in architectural design.
Recibido: agosto 2019
Aceptado: marzo 2020

Avatar Flores Gutiérrez1

Resumen

Abstract

A pesar de la diversidad de aproximaciones a la
conceptualización en el diseño arquitectónico, la
idea de que el concepto atiende a una analogía
formal está aún extendida. La analogía formal
del concepto suele estar vinculada únicamente
a aspectos simbólicos de la composición para el
observador y no a la esencia de lo descubierto en
el proceso de investigación y análisis proyectual.
Desde la perspectiva del fenómeno arquitectónico
como sistema, esta idea provoca un rompimiento
entre la investigación proyectual y la forma,
y preserva la dicotomía forma-función. En
este artículo se aborda la idea de que el proceso
de conceptualización en arquitectura puede ser
abordado desde una perspectiva sistémica del
fenómeno arquitectónico fundamentada en la noción
de autopoiesis de Maturana y Varela, de los sistemas
de Christopher Alexander, y la investigación de
Flores-Gutiérrez sobre el fenómeno arquitectónico.
El texto concluye con la idea de que, al dejar fuera
al concepto como guía de composición formal y
adoptar un proceso de conceptualización sistémica
orientado a la definición de un sistema generador,
el diseñador puede ampliar los límites de su
investigación para buscar no sólo la configuración
y relaciones adecuadas para la actividad, sino la
atmósfera necesaria para dichas actividades.

Despite the diverity of approaches about the
conceptualization process in architectural design,
the idea behind understanding the concept as
a formal analogy in architectural design is still
widely spread. The formal analogy of the concept
is usually only linked to the symbolical aspects of
composition for the observer and not to the essence
of the achievements of the research process and the
projectual analysis. From the point of view of the
architectural phenomenon as a system, this idea
prompts a break up between projectual research
and form, and preserves the ongoing dichotomy
form-function. This paper discusses the idea of that
conceptualization process on architecture can be
considered as a systemic approach to the architectural
phenomenon, based on the notions of autopoiesis
developed by Maturana y Varela, Christopher
Alexander's systems and the research by FloresGutiérrez on the architectural phenomenon. The text
closes with the assumption that discarding the use
of the concept as a guide to formal composition and
adopting a process of systemic conceptualization
oriented to the definition of a generating system,
can provide the designer with an expanded field
of research to seek not only the right configuration
and relationships for activities, but the required
atmosphere for those activities.

Palabras Clave:

Keywords:

diseño arquitectónico; sistema; conceptualización;
concepto

architectural design; system; conceptualization;
concept

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción: profesor e investigador en la Universidad Autónoma de Querétaro. Coordinador de la Maestría
en Arquitectura y el Doctorado en Innovación, Tecnología y Hábitat; Doctor en Arquitectura por la Universidad Nacional Autónoma de
México; E-mail: avatar.flores@gmail.com

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

115

�Flores Gutiérrez

INTRODUCCIÓN.
“Hablar de arquitectura humana es una
evidente tautología, sin embargo, los
hechos muestran que es necesario insistir
en la función primigenia de la creación
de espacios: la satisfacción plena de los
usuarios, bajo la premisa: los espacios
arquitectónicos y urbanos no deben ser
diseñados para ser contemplados, sino para
ser vividos cotidianamente, compartiendo
con ellos la evolución de nuestro ser”
(Barrios, 2013: 224)
A pesar de la diversidad de aproximaciones sobre
la conceptualización en el diseño arquitectónico,
la idea de que el concepto atiende a una analogía
formal ajena al proyecto está aún extendida. Se
practica y se enseña de esta manera. Es común
todavía en nuestros días, tanto en aulas como
en la práctica profesional, encontrarnos con un
concepto formal que hace referencia a un caracol
y ver cómo éste se ve reflejado en la forma del
edificio que asemeja a un caracol. En algunos
casos se trata del volumen completo, en otros
de una vista en planta como, por ejemplo, un
concepto formal de una paloma de la paz, cuyo
edificio, en la vista en planta, tiene esta silueta.
Su origen, obedece a una natural dialéctica
de las ideas sobre el diseño arquitectónico en
las cuales había predominado hasta cerca de
los años setenta la idea técnica del ensamble de
componentes por sobre el valor simbólico (Love,
2003), y que dio origen a una arquitectura que
bien podría llamarse conceptual en la que, tal
como sucede en el arte conceptual, predominan
la importancia de las ideas que subyacen al objeto
arquitectónico, por sobre el objeto mismo y la
experiencia de habitarlo.
Sin embargo, si ha prevalecido esta tendencia,
ha sido en parte debido a una creciente y
excesiva valoración de la imagen como medio
de transmisión de la arquitectura, que se ha
visto acrecentada con los medios electrónicos de
comunicación, dejando de lado la experiencia de
habitar los espacios. Al respecto, Biondi (2005)
relaciona esta tendencia cultural a los medios de
difusión de la obra arquitectónica.
“En lo que se refiere a la arquitectura, (…) es
siempre más difundida la costumbre de presentar
fotografías de obras vacías y deshabitadas (…).
En ellas, el culto se ha transferido hacia la imagen
116

misma de la obra, como un objeto supuestamente
puro y aislado, acabado en sí mismo. Tales
imágenes pueden tal vez comunicar cualidades
ideales de la obra, pero nada de su esencia si
entendemos ésta como cabal cumplimiento de
su doble nexo con el contexto y la finalidad”
(Biondi, 2005: 228).
En efecto, uno de los grandes dilemas para
la difusión de la obra arquitectónica radica en
la imposibilidad de transmitir la experiencia de
habitar fuera de su contexto original, tal cual
lo haría una pieza musical que es explicada por
medio de palabras, o una obra de danza en una
sola fotografía, lo que provoca que el foco de
atención se centre en lo más evidente y visible
que es la forma y la plástica de la obra.
El concepto como analogía formal prevalece
también sustentado por la utilidad comercial de
la imagen para la venta y promoción de la obra
arquitectónica, una imagen devenida en forma
que ha sido simplificada de tal suerte que es
exaltada como el único valor que es posible que
el arquitecto añada al proyecto en arquitectura.
“La forma es la encargada hoy de proyectar
sentido al objeto con relación a unos códigos o
procesos de codificación que son tácitos en la
sociedad de consumo. Será la que nos transmita
la calidad del objeto, o lo que es los mismo, el
primer paso en su elección. Hemos entrado en una
vorágine por su definición y consumo” (Azúa,
Felix; citado en Gausa, 2001: 238).
A pesar de que desde hace algunas décadas la
idea del concepto formal ha ido perdiendo énfasis
en las discusiones teóricas, la academia, y en el
trabajo de algunos arquitectos (Love, 2003), es
quizá debido a la inercia de procesos de antaño,
y a esta exaltación cultural de la imagen, que en
la actualidad y, al menos en México, el concepto
formal ha prevalecido, sobre todo en la formación
de los arquitectos, como el medio fundamental a
través del cual el arquitecto se expresa, y para el cual
construye simbolismos que, si bien en ocasiones
representan el sentir o intereses que se tienen
puestos en el proyecto, no son símbolos pensados
para el habitante, sino para el observador, una
diferencia importante dado que hablamos de dos
objetivos distintos: la conformación de la imagen;
y la conformación del hábitat humano, siendo este
último el lenguaje de la arquitectura y el que es
finalmente experimentado por sus habitantes.
Lo simbólico tiene cabida sin lugar a dudas
en el proyecto de diseño arquitectónico, más
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Del concepto formal a la conceptualización sistémica en el diseño arquitectónico

no por medio de la imagen como elemento
compositivo aislado sino cuando se le considera
como componente de la atmósfera del hábitat
humano. Desde luego también, cuando ha surgido
de un proceso adecuado de conceptualización, la
idea del concepto como referente en el proceso
de diseño, puede ser sumamente útil si se
supone como el camino que puede derivar en la
concepción de un espacio habitable, tal como será
abordado más adelante.
El problema ocurre cuando la analogía formal
del concepto es vinculada únicamente a aspectos
simbólicos de la composición para el observador
y no a la esencia de lo descubierto en el proceso de
conceptualización; una composición que, como
ya se ha mencionado, proviene con frecuencia de
una primera idea superficial de lo que se busca que
represente el edificio para quienes le contemplan
(comúnmente en su forma exterior), dejando en
segundo plano a sus habitantes.
De lo anterior se desprende una conclusión
introductoria que plantea una búsqueda por una
aproximación al diseño arquitectónico que, a
pesar de las inercias actuales, se aleje del concepto
formal creado para el observador y que soporte,
en cambio, la vida de sus habitantes, lo cual
nos invita a una reflexión sobre la comprensión
del proceso de conceptualización en el diseño
arquitectónico.
Para adentrarnos en el tema que concierne a
la propuesta de distinción entre concepto formal
y conceptualización sistémica, es importante
señalar que la discusión que se abordará a
continuación parte de un paradigma sistémico
del diseño arquitectónico y, así mismo, desde
una necesaria disociación en la comprensión
del valor que adquiere el objeto arquitectónico
desde la actividad del diseño arquitectónico,
desde su práctica, y no de una perspectiva general
de la arquitectura como disciplina. Dicho de
otra forma, en este artículo se aborda el diseño
arquitectónico desde su consideración como
actividad configuradora del espacio habitable,
y no desde un enfoque disciplinar, que podría
abarcar sus teorías, estilos, valor histórico o
artístico, y que podría precisar partir de otros
paradigmas de análisis.
Lo que origina pues esta propuesta es la
comprensión del ser humano como un ser
complejo inmerso en un sistema vital de relaciones
que hacen del resultado del diseño arquitectónico
en su conjunto, una consecuencia lógica.
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

EL CONCEPTO EN EL PROCESO DE
DISEÑO.
Apesar de la diversidad de métodos y aproximaciones
existentes, en un proceso de diseño arquitectónico
podemos generalizar la existencia de dos grandes
etapas: Conceptualización (análisis) y desarrollo
(síntesis). En la primera surge la comprensión
del problema, su caracterización, investigación
proyectual, y el proceso de análisis que permitirá en
la síntesis la definición de objetivos. La segunda, la
de desarrollo, comienza con una fase de diagnóstico
en la que se aborda la definición de objetivos,
intenciones, criterios y parámetros que habrán de
sintetizarse después en el desarrollo o estrategia
para la configuración del proyecto de un espacio
habitable. Ambas, conceptualización y desarrollo,
constituyen la práctica habitual generalizada de un
proceso de diseño.
En las dos etapas han existido siempre aspectos
que se considera que están supeditados al análisis
del contexto y los usuarios, y aspectos que
dependen de decisiones de quien proyecta. Por
ejemplo, se acepta que el programa arquitectónico
depende por completo de aspectos funcionales y
de necesidades en la etapa de conceptualización,
mientras que se asume un cierto grado de libertad
en la forma y la selección de materiales, lo que se
traduce en la conformación del concepto formal,
como un condicionante adicional externo al
problema de diseño.
La confusión parece estar en la comprensión
sobre si las decisiones de quien proyecta surgen
de su voluntad particular, un ámbito externo al
problema de diseño, o si deben surgir también
como una consecuencia a partir del mismo
análisis del ámbito del problema de diseño. Y
para responder a ello, puede ser útil observar
someramente la manera en que se enseña el
diseño arquitectónico en las escuelas.
El taller ha sido adoptado como la estrategia
de enseñanza del diseño arquitectónico, y resulta
tan habitual, que el arquitecto no suele reparar
en las particularidades que implica esta forma de
enseñanza que, entre otras cosas, es similar a la
enseñanza de las artes y los oficios, donde hay
un maestro y un aprendiz y donde existen pocos
conocimientos generalizables, y se experimenta,
en cambio, la manera en que el maestro hace las
cosas.
En el taller de diseño arquitectónico se aprenden
las técnicas básicas del “oficio”, tales como la
117

�Flores Gutiérrez

composición, antropometría, organización espacial,
dibujo; y se aprehenden también modos de pensar
y priorizar las decisiones del proyecto, a través
de la imitación de la manera en que el maestro
hace las cosas en función de sus propios valores y
experiencia, derivando en una enseñanza que cambia
sus valores constantemente y cuyos principios
dependen de prioridades individuales y no de un fin
común, lo que denota un vacío disciplinar en cuanto
al proceso de conceptualización, que se ve reflejado
en la enseñanza y la práctica de la arquitectura. “Los
propios arquitectos discrepan en puntos tan básicos
que sus discusiones han de interpretarse como
expresión de sus dudas e incertidumbres” (NorbergSchulz, 2008: 10).
Así, entre las fases de conceptualización y
desarrollo de los procesos de diseño basados en
el concepto formal, irrumpe este tercer elemento
añadido, un elemento ajeno, externo, que delata
la ausencia de un vínculo lógico y claro entre
el análisis y la síntesis del proyecto; entre su
conceptualización y posterior desarrollo.
En la figura 1, se muestran de manera
generalizada las etapas de un proceso de diseño,
y se muestran las ideas bosquejadas en las líneas
precedentes sobre los alcances del concepto
formal dentro de ese proceso.
No es la intención de este texto discutir
sobre la utilidad de la noción del concepto en el
proyecto de diseño arquitectónico. Finalmente,
en su esencia, el concepto es una forma de
pensamiento humano que permite captar los
caracteres generales, esenciales de las cosas y de
los fenómenos de la realidad objetiva (Rosental y
Iudin, 1959).

Un concepto que emerja de un proceso de
conceptualización puede volverse desde luego
sumamente útil al proyecto arquitectónico, toda
vez que representa la síntesis del análisis y la
comprensión del fenómeno arquitectónico, sin
embargo, en la manera en la que ha sido usado de
manera generalizada, es decir, como un concepto
formal ajeno, enganchado apenas al conocimiento
superficial del fenómeno, nos aleja del proceso de
conceptualización que paradójicamente forma
los conceptos y los vincula inherentemente a su
origen.
LA TÉCNICA PROYECTUAL EN LOS
PROCESOS DE DISEÑO.
Desde principios de este siglo, la técnica ha
revolucionado con determinación la etapa de
desarrollo en el diseño arquitectónico al incorporar
nuevas herramientas, tales como las de dibujo,
representación, composición formal, o incluso la
fabricación digital, por nombrar algunas (y que
aún requieren una evolución congruente con los
objetivos del diseño), y en oposición, se ha dejado
casi intacta la etapa de conceptualización, aquella
que permite abstraer los resultados del análisis
y traducirlos a un diagnóstico y la propuesta
de objetivos e intenciones concretos. A pesar
de haber una inminente evolución en marcha,
gracias a la incursión cada vez con más fuerza
de otras disciplinas (baste nombrar la psicología
ambiental, las incursiones de las neurociencias,
la cognición y la psicofísica), y del desarrollo
de la teoría misma del diseño arquitectónico,
visible en una creciente cantidad de artículos de

Figura 1. Uso del concepto formal en el proceso de diseño

Fuente: elaboración propia

118

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Del concepto formal a la conceptualización sistémica en el diseño arquitectónico

investigación, aún se mantienen en la práctica
muchas de las mismas técnicas proyectuales
de conceptualización, (llámese análisis de
sitio, programa arquitectónico, diagramas de
funcionamiento, o concepto formal, por nombrar
algunas) que parecen sólo atender los aspectos
más técnicos del proyecto.
“El arquitecto ya no puede ser un ser
pasivo que resuelva problemas, sino
más bien debería aceptar una nueva
condición activa, propia de los estrategas,
que generan preguntas al entorno y que
anticipan líneas de acción. Cuya manera
de actuar ya no se basa en la aplicación de
un oficio aprendido y consensuado, sino en
la innovación de los procesos proyectuales
y en la aplicación de nuevas técnicas y
materiales que ayuda a desarrollar”
(Gausa et al. 2001: 11)
Al respecto de las herramientas existentes,
y evidenciándolas a través de las etapas de la
investigación aplicada, oportunas también en
los proyectos en arquitectura: caracterización,
diagnóstico y estrategia (De la Torre Galindo,
2017), resulta notorio que las técnicas proyectuales
de conceptualización existentes apoyen con
destreza la caracterización básica del problema, y
sin embargo, se carezca de técnicas proyectuales
generalizadas respecto a la definición de objetivos
e intenciones, propios del diagnóstico, y que
corresponden en parte a la síntesis del proyecto, lo
que provoca un vacío que ha sido llenado por el
concepto formal.
La innovación en procesos proyectuales a
la que hace referencia Gausa (2001) es lo que
concierne a esta discusión y por la cual se propone
que, desde el criterio de una visión sistémica del
diseño arquitectónico expuesto en la introducción,
es necesaria la generación de nuevas técnicas que
apoyen la definición integral del proyecto.
Si consideramos al espacio arquitectónico
desde una perspectiva sistémica del fenómeno
arquitectónico (Flores-Gutiérrez, 2016) la idea
del concepto formal aislado provoca en primer
lugar un rompimiento entre lo observado y
analizado en la investigación proyectual y la
forma que adquiere, y en segundo, preserva la
dicotomía forma-función que no permite articular
el proyecto en un todo integral sistémico que
responda adecuadamente a la actividad humana
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

entendida en toda su complejidad, tanto física
como psicológica. De esta forma, la idea del
concepto formal debe ser omitida y asumirse
la conceptualización desde la complejidad del
sistema vital, y de las posibilidades que nos
brindan los conocimientos multidisciplinarios.
Bajo esta premisa, es posible una aproximación
integral del problema de diseño arquitectónico,
tanto en su conceptualización como en su
desarrollo, que posibilite la abstracción del sistema
del fenómeno arquitectónico y la comprensión
de la conceptualización como un proceso
configuracional que abarca todas las dimensiones
de la conformación del espacio habitable.
LA VISIÓN SISTÉMICA DEL DISEÑO
ARQUITECTÓNICO COMO BASE DE LA
CONCEPTUALIZACIÓN.
“El punto de vista de los sistemas es una
versión moderna y disciplinada del sentido
de lo maravilloso. Esta es la visión del
mundo que asume el hombre cuando toma
conciencia de la particularidad y de la
totalidad de las cosas del mundo”
(Alexander, 1980: 66)
Sin el afán de profundizar en aspectos que ya han
sido discutidos en otros documentos, pero con la
intención de aclarar el origen de esta propuesta,
es importante establecer brevemente la base y
estructura fundamental de la conceptualización
sistémica, y que puede entenderse como una visión
sistémica del proceso de diseño arquitectónico.
Es por ello que se abordan a continuación algunos
aspectos de esta visión, que buscan en síntesis
establecer algunos principios necesarios para
abordar este enfoque.
Los biólogos chilenos, Humberto Maturana
y Francisco Varela propusieron la idea de la
autopoiesis que, desde su publicación, se desborda
de los límites de la biología para instaurarse como
una explicación sobre el carácter complejo del
sistema vital en el cual está inmerso el ser humano.
En concreto, y respecto al concepto de
autopoiesis en los sistemas, para Maturana y
Varela:
“Una máquina autopoiética es una
máquina organizada como un sistema de
procesos de producción de componentes
concatenados de tal manera que producen
119

�Flores Gutiérrez

componentes que: a) generan los
procesos (relaciones) de producción que
los producen a través de sus continuas
interacciones y transformaciones, y b)
constituyen a la máquina como una unidad
en el espacio físico”
(Maturana et al. 1994: 69)
Así, la autopoiesis tiene la implicación de que
todos los organismos forman parte de un sistema
al cual también pertenece el ambiente que habitan.
Tanto el ambiente como los mismos organismos
configuran su rol (función) y su forma, en función
de sus interacciones, es decir, se auto-configuran
recíprocamente. La obra arquitectónica es
un componente del sistema vital, y como tal,
vinculada inherentemente con el proceso que le
configura.
El diseño arquitectónico asume entonces el
rol de un proceso configurador dentro del sistema
vital, un sistema autopoiético que permite la
generación de su propia estructura, una estructura
congruente con el sistema mismo.
Al hablar de dicho sistema vital, es necesario
asumirle como un hábitat humano que, desde la
psicología ambiental, puede entenderse como un
sistema complejo de relaciones físicas, sociales
y psicológicas, y no sólo como uno biológico o
ecológico.
(La psicología ambiental) “tiene por
objetivo analizar la interrelación entre las
personas y los ambientes físicos reales
que éstas ocupan. (…) Si bien el foco se
centraba (inicialmente) en los ambientes
físicos, no tardaron en advertir que a
menudo es difícil y artificioso aislar éstos
de sus dimensiones sociales, por lo que el
objeto de análisis pasó a ser el ambiente o
entorno sociofísico”
(Valeri, 2019)
El entorno sociofísico, desde luego sumamente
complejo, es el componente ambiental de este
gran sistema vital autopoiético.
De la misma forma que Maturana y Varela,
Christopher Alexander aborda también la idea
de sistema desde sus dos aristas: Como un
todo holístico, y como un sistema generador,
característica fundamental de todo sistema desde
la perspectiva de Alvargonzalez (2016).

120

“Dos ideas se ocultan en la palabra sistema: la
idea de un sistema como un todo y la idea de
un sistema generador. (…) Estos dos aspectos,
aunque similares, son lógicamente muy
distintos. En el primer caso, la palabra sistema
se refiere al aspecto particular holístico de una
única cosa. En el segundo, la palabra sistema
no se refiere en absoluto a una sola cosa, sino
a un conjunto de partes y leyes combinatorias
en grado de generar muchas cosas”
(Alexander, 1980: 57)
La noción de la conceptualización sistémica
radica en la comprensión de que estamos ante
un sistema holístico, que es la arquitectura
habitada, pero también ante un sistema
generador, que es el diseño arquitectónico. Así,
el proceso de conceptualización tiene como
objetivo la definición del sistema que generará el
componente ambiental dentro del propio sistema
vital. Es decir, el proyecto en su totalidad surge
del análisis, conformando escenarios de actividad
y adquiriendo el rol y la forma inherentes a su
participación en el sistema.
“Sin lugar a dudas, el fenómeno
arquitectónico se constituye así como
un fenómeno sistémico, y de esta forma,
todo aspecto o rasgo del operar de sus
componentes provienen necesariamente de
la dinámica autopoiética del fenómeno”
(Flores-Gutiérrez, 2016: 55)
De esta manera, el rol del proceso de
conceptualización es abstraer los aspectos específicos
de los componentes del sistema, y sus relaciones.
De lo analizado en las líneas precedentes
y en lo que respecta a la visión sistémica del
diseño arquitectónico, se pueden establecer los
siguientes principios:
•
La vida puede ser entendida como un
sistema holístico, siendo la arquitectura parte
del mismo sistema.
•
Bajo una consideración sistémica, el diseño
arquitectónico es un proceso configuracional
de una de las partes de ese sistema: el espacio
habitable.
•
El diseño arquitectónico es en sí mismo
un sistema generador.
•
El proceso de conceptualización debe
definir al sistema generador en el diseño
arquitectónico.
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Del concepto formal a la conceptualización sistémica en el diseño arquitectónico

LA CONCEPTUALIZACIÓN SISTÉMICA.
La noción de que el diseño arquitectónico es un
proceso configurativo dentro de un gran sistema
vital en el cual está inmerso el ser humano y su
entorno social y natural emerge de las reflexiones
sobre la autopoiesis, los sistemas generativos y la
comprensión del fenómeno arquitectónico y explica
la diferencia con la idea del concepto formal.
El concepto formal es un determinante
externo del proceso de diseño, mientras que la
conceptualización sistémica define al sistema
generador en el proceso de diseño arquitectónico.
En la figura 2, se aprecia este cambio
fundamental respecto a la figura 1. A través de
una conceptualización sistémica, el análisis
permite un diagnóstico y la definición de
objetivos, intenciones, parámetros o criterios
de diseño, que deben responder de manera
sistémica a lo analizado, de tal manera que el
proceso de conceptualización sistémica no se
queda sólo en la etapa preliminar de análisis,
sino que abarca una parte importantísima del
proceso de síntesis del proyecto.
Consecuentemente, aspectos como el
complejo sistema de necesidades y satisfactores
y la actividad humana compleja, deben ser
considerados en el proceso de conceptualización
sistémico, mientras que, en la etapa de desarrollo
o síntesis, habrán de considerarse aspectos como
las capas ambientales que comprende el espacio
habitable en el fenómeno arquitectónico.
Así, al considerar el proceso integral de diseño
como un proceso configurativo, es indispensable,
no sólo un proceso de conceptualización sistémica

orientado a la comprensión de los componentes
del fenómeno, sino también una síntesis sistémica
que responda de tal manera que se mantenga la
estabilidad del sistema.
“Las propiedades más importantes de
cualquier objeto son aquellas que se relacionan
con su estabilidad. (…) La estabilidad en
cualquiera de sus formas, es una propiedad
holística. Sólo puede ser resultado de una
interacción entre partes”
(Alexander, 1980: 60)
La comprensión de esa interacción ocurre
también en la conceptualización sistémica, por
lo que resulta evidente que la tarea a la que se
enfrenta el arquitecto que pretenda abordar el diseño
arquitectónico desde esta perspectiva es mayúscula.
Se requieren, desde luego, herramientas teóricas
e instrumentales que le permitan lograr esta labor.
Herramientas que se van haciendo posibles en la
medida en que avanza el conocimiento teórico sobre
el diseño arquitectónico.
Dados los argumentos expuestos, podemos
afirmar que por conceptualización sistémica ha de
entenderse el proceso de análisis sobre el sistema
del fenómeno arquitectónico ante un problema
sociofísico, que contempla la comprensión de
las relaciones entre sus componentes con el fin
de conformar un sistema generador que permita
encontrar la solución espacial arquitectónica
que asuma el rol y la forma congruentes con el
sistema del que forman parte.

Figura 2. La conceptualización sistémica en el proceso de diseño

Fuente: elaboración propia

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

121

�Flores Gutiérrez

CONCLUSIONES.

REFERENCIAS.

A partir de la comprensión de la diferencia
entre el análisis del diseño arquitectónico y la
arquitectura como disciplina, es posible abordar
este quehacer desde la visión de un paradigma
sistémico desde el cual puede discutirse la
pertinencia de la noción de objetivo. El objetivo
es relevante dada la definición de sistema de
Alvargonzalez (2016), en la cual son necesarios
los fines como componente sistematizador de los
sistemas propositivos o configuracionales.
Dado lo anterior, es posible definir al diseño
arquitectónico como un proceso de conceptualización
sistémico con fines configuracionales, hecho desde el
cual puede cuestionarse la idea del concepto formal
como guía compositiva en el diseño arquitectónico.
El concepto formal aislado, como se ha
definido en este documento a la idea de que es
necesaria una analogía que dé forma al objeto
arquitectónico, es una herramienta usualmente
ajena a la conceptualización sistémica y la
generación de la forma desde la perspectiva
del fenómeno arquitectónico (Flores-Gutiérrez,
2016), y suele estar relacionada con una intención
vocacional sobre lo que debe representar un
edificio a ojos de un observador externo. ¿Es
viable definir un concepto formal que en efecto
provenga de una conceptualización sistémica?
Desde luego, aunque se corre el riesgo de que,
al estar tan arraigada esta práctica, se olvide
después el origen del mismo concepto y provoque
nuevamente una desviación del carácter sistémico
del diseño arquitectónico.
Al dejar fuera al concepto como guía de
composición formal, y adoptar una conceptualización
sistémica, el diseñador puede ampliar los límites de
su investigación para buscar no sólo la configuración
y relaciones adecuadas para la actividad humana,
sino la atmósfera necesaria para dichas actividades,
lo que le lleva a una búsqueda formal más exhaustiva
y profunda.
El desarrollo de la conceptualización sistémica,
y de nuevas herramientas que impulsen su práctica,
sólo será posible en tanto se profundice en las bases
teóricas del diseño arquitectónico, se transforme
también el paradigma de enseñanza del mismo,
y se asuma la comprensión del rol del espacio
arquitectónico en la vida del ser humano. C

Alexander, Christopher (1980). Tres aspectos
de matemática y diseño; y la estructura
del medio ambiente. Barcelona, Tusquets
editores.
Alvargonzalez, David [fgbuenotv] (2016, octubre
26). Las ciencias como sistemas y los
sistemas filosóficos [Archivo de video]
Recuperado de: http://www.fgbueno.es/
act/efo124.htm
Barrios, Dulce María (2013). El ser humano excluido
del diseño del entorno individual y social.
En Diego Sánchez González y Carmen
Egea Jiménez, Coordinadores. La ciudad, un
espacio para la vida, miradas y enfoques desde
la experiencia espacial, Ed. Universidad de
Granada España pags: 211-225.
Biondi, Stefania (2005). Una visión hermenéutica
de la teoría de la arquitectura en México.
Tesis doctoral. Programa de maestría y
doctorado en arquitectura. Ciudad de
México, Universidad Nacional Autónoma
de México.
De la Torre Galindo, Francisco Javier, (2017),
Recorrer y participar en la ciudad.
Aproximación a la adaptación de los
recorridos comentados como técnica de la
investigación urbana. Ciudad de México:
Universidad Autónoma Metropolitana,
Unidad Xochimilco, CyAD, Casa y Ciudad
A.C., Programa Universitario de Estudios
Metropolitanos (PUEM-UAM).
Flores-Gutiérrez, Avatar (2016). Fenómeno
arquitectónico, proceso de diseño y
complejidad humana: Propuesta de
re-conceptualización.
Tesis
doctoral.
Ciudad de México, Universidad Nacional
Autónoma de México.
Gausa, Manuel; Guallart, Vicente; Müller,
Willi; Soriano, Federico; Morales, José;
Porras, Fernando. (2001) Diccionario
Metápolis de Arquitectura Avanzada.
Ciudad y tecnología en la sociedad de la
información. Barcelona, Actar.
Love, Timothy (2003). Kit-of-Parts Conceptualism:
Abstracting Architecture in the American
Academy. Harvard Design Magazine, No. 19
/ Architecture as Conceptual Art? Blurring
Disciplinary Boundaries. Cambridge, MA,
Harvard University Graduate School of
Design.

122

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Del concepto formal a la conceptualización sistémica en el diseño arquitectónico

Maturana, Humberto; Varela, Francisco (1998).
De máquinas y seres vivos. Autopoiesis: la
organización de lo vivo. Santiago de Chile,
Editorial universitaria.
Norberg-Schulz, Christian (2008). Intenciones
en arquitectura. Barcelona, GG Reprints.
Editorial Gustavo Gili.
Rosental, M.; Iudin, P. (1959). Diccionario filosófico
abreviado. Montevideo, Ediciones pueblos
unidos.
Valera, Sergi; Enric Pol, Tomeu Vidal (2019).
Psicología ambiental. Elementos básicos.
Departamento de psicología social y psicología
cuantitativa. Barcelona, Universidad de
Barcelona. Recuperado de [17 de agosto
de 2019]
http://www.ub.edu/psicologia_
ambiental/psicologia_ambiental

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

123

�Ciudad, vivir, habitar.1

Carmen Egea Jiménez y Sylvie Coupleux
Diego Sánchez-González2

Recibido: enero 2020
Aceptado: marzo 2020

La obra reseñada, Ciudad, vivir y habitar, producto
del esfuerzo editorial de sus coordinadoras, Carmen
Egea Jiménez (Universidad de Granada, España) y
Sylvie Coupleux (Université d´Artois, Francia), se
plantea como un ejercicio académico para reflexionar
sobre las alternativas a la crisis de los espacios
públicos a nivel internacional desde la perspectiva
de la microescala socioespacial. Precisamente,
uno de los aspectos a destacar de la publicación
es la reivindicación de la vida cotidiana que, con
frecuencia, suele ser ignorada por los planificadores
y gestores urbanos, y, de manera recurrente, por las
ciencias sociales (Lindón y Hiernaux, 2010; SánchezGonzález y Egea-Jimenez, 2013).
Dicha obra se afronta como una necesaria
mirada multidisciplinar a la vida cotidiana de las
ciudades, con interesantes aportaciones de distintas
disciplinas, como geografía humana, sociología,
historia, filosofía, urbanismo, planificación y
gestión urbana, biología y salud pública. Así, 28
autores posibilitan enriquecedoras visiones sobre la
compleja realidad urbana desde diferentes latitudes
geográficas y perspectivas socioculturales, como

España, Francia, Bélgica, Alemania, Brasil y México.
A su vez, sus heterogéneas voces reflexionan sobre
la construcción de una vida urbana orientada a la
buena vida.
El prólogo, firmado por el experto en geografía
humana, Daniel Hiernaux-Nicolás, nos presenta un
libro donde la ciudad podría ser un lugar para vivir
bien. En esta publicación el hilo conductor es el
apego por situar a los lectores en la vida cotidiana,
y donde resurgen como protagonistas del mismo,
los lugares cotidianos (espacios públicos), y sus
personajes (niños, mujeres, personas mayores) con
sus invaluables relaciones intergeneracionales, y en
la que conviven la solidaridad, y el difícil equilibrio
entre el ambiente urbano y la naturaleza. Aquí,
se hace una encendida defensa de las estrategias
para cambiar la realidad cotidiana de las urbes,
materializada en la desigualdad social, a partir
de promover espacios sociales (Lefebvre, 2000;
Bauman, 2009), en los que adquieren relevancia los
imaginarios y las experiencias de los ciudadanos, y
donde se nos advierte que una sociedad sin utopías
carece de futuro (Lindon y Hiernaux, 2012).

1
Egea-Jiménez, Carmen, y Coupleux, Sylvie (Coord.) (2018). Ciudad, vivir, habitar. Granada: Universidad de Granada. 224 p. ISBN: 97884-338-6204-4.
2
Nacionalidad: española; adscripción: profesor del Departamento de Geografía. Universidad Autónoma de Madrid, Madrid (España); Doctor
en Análisis Geográfico en la Ordenación del Territorio y Medio Ambiente por la Universidad de Granada. E-mail: diego.sanchezg@uam.es

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

127

�Sánchez-González

El libro defiende la importancia de reconocer
a la urbe como un lugar para vivir y habitar en
un sentido amplio, donde convergen las ciudades
amigables, las ciudades inclusivas, las ciudades
saludables, las ciudades creativas, las ciudades
justas o las ciudades de paz, entre otras (WHO,
2007; Egea-Jimenez y Sánchez González, 2016;
Rivera-Herrera et al, 2017). Aquí, frente a los
discursos desalentadores sobre la crisis de la
ciudad y, más concretamente, de sus espacios
públicos, se defienden las experiencias cotidianas
a escala micro, en la que los ciudadanos viven y
construyen socialmente las urbes (Borja, 2014;
Sousa-González et al., 2019). En ellas, sus
espacios públicos constituyen lugares de encuentro
que son una extensión natural de sus viviendas
(Sánchez-González, 2009). A su vez, se promueven
los espacios públicos incluyentes, donde se
rompen barreras físicas y sociales, y se favorece
el desarrollo de prácticas, actitudes, costumbres
y representaciones, basadas en la necesidad de
convivencia, solidaridad y altruismo (Tornaghi y
Knierbein, 2014; Langdon et al., 2018).
La obra se estructura en tres bloques temáticos y
13 capítulos, de los cuales, el primero, firmado por
las coordinadoras de la obra, Egea y Coupleux, nos
permite una sugerente introducción a los contenidos
del mismo y poder entender la relevancia de los
temas a tratar. Así, en el primer bloque temático,
Bases teóricas para entender la ciudad como
un espacio de vida, y desarrollado a lo largo
de dos capítulos, los autores discuten sobre la
necesidad de abordar la ciudad como un espacio
de vida desde distintos enfoques teóricos, como
la vulnerabilidad social, el desfavorecimiento, la
identidad y la cultura. Precisamente, este libro
continua la estela de publicaciones que tratan de
brindar conocimiento sobre la importancia de las
experiencias espaciales y de la identidad del lugar,
como mecanismos compensatorios y alternativos
para enfrentar los crecientes riesgos sociales y
ambientales, como la desigualdad social y el
cambio climático (Warner, 2007; Beck, 2008;
Sánchez-González y Domínguez, 2014). A su vez,
el término buen vivir ha sido progresivamente
reemplazado por el término desarrollo sostenible,
donde, con frecuencia, los planificadores priman
la escala macro sobre la micro, y se diluye e
ignora la vida cotidiana (Sánchez-González,
2012). También, el enfoque del buen vivir se
plantea como alternativa estrechamente ligada
con la naturaleza, ya sea en sentido productivo,
128

simbólico y terapéutico (WHO, 2017; Franco et
al., 2017).
Actuaciones con vocación de cambiar lugares
y la vida de sus habitantes, título del segundo
bloque temático, está conformado por seis
capítulos, en el que confluyen aproximaciones a
las experiencias a escalas micro, meso y macro.
Aquí, se dan cita las acciones individuales y
colectivas, a través de la creación de lugares de
intercambio y ayuda mutua, donde son claves
las relaciones intergeneracionales. También,
se subraya la importancia de la aproximación
longitudinal e interdisciplinar en el estudio de
los espacios públicos desde la perspectiva de la
inclusión social (inmigrantes, personas mayores,
jóvenes con síndrome de Down), donde el diseño
urbano y la conciencia social son relevantes. A su
vez, se presentan diferentes experiencias de los
movimientos sociales para enfrentar y superar
situaciones de vulnerabilidad social, a partir
de generar estrategias, muchas veces basadas
en pequeños proyectos y la colaboración de
instituciones, para mejorar las condiciones de
vida de los barrios.
El tercer bloque temático, Lo verde en las
ciudades y los espacios públicos para la sociabilidad,
desarrollado a lo largo de los últimos cuatro
capítulos. En éstos los espacios públicos pueden
constituir lugares que promuevan la sociabilidad,
a partir de la apropiación de los lugares comunes,
donde la perspectiva de género es necesaria para
enfrentar la fragmentación de la ciudad moderna.
Asimismo, la naturaleza se circunscribe como un
elemento neurálgico para promover el bienestar y
la salud de los ciudadanos, sobre todo, de aquellos
en situación de exclusión social, discapacidad
y dependencia. Justamente, los espacios verdes
urbanos promueven estilos de vida saludables y
la convivencia, al facilitar las actividades físicas
al aire libre, los encuentros y las relaciones
intergeneracionales.
Uno de los aspectos llamativos de la obra radica
en el diseño de la edición, ya que sus 224 páginas
pueden leerse en español y francés. Asimismo, otro
aspecto positivo es el cuidado en la selección del
material gráfico, el cual, enriquece y complementa a
los textos, cuyas visiones posibilitan acercamientos
a las heterogéneas realidades sociales y urbanas de
Europa y América Latina.
Este trabajo colegiado del ámbito académico y
profesional pretende ser una sugerente alternativa,
basada en la necesaria idea de que otra ciudad
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Reseña

es posible. Así, estas voces coinciden en que el
verdadero cambio se produce, sobre todo, con
acciones desde abajo hacia arriba, en las que los
ciudadanos se involucran y participan activamente
en la construcción social de la ciudad, quizás, en
un empeño loable y nada desdeñable de revertir
la creciente desigualdad social. En definitiva, una
ciudad de todos y para todos, en la que sus espacios
sociales inviten a la participación, la reflexión, el
encuentro y la solidaridad. Un lugar para vivir bien,
donde las experiencias espaciales de lo cotidiano
sean un reflejo del necesario cambio social y poder
enfrentar los retos que nos aguardan. C
REFERENCIAS.
Bauman, Z. (2009): La posmodernidad y sus
descontentos. Madrid: Akal.
Beck, U. (2008): La sociedad del riesgo mundial.
En busca de la seguridad pérdida.
Barcelona: Paidós.
Borja, J. (2014). Revolución urbana y derechos
ciudadanos. Madrid: Alianza Editorial.
Franco, L.S.; Shanahan, D.F.; Fuller, R.A.
(2017). A Review of the Benefits of Nature
Experiences: More Than Meets the Eye.
International journal of environmental
research and public health, 14(8), pp. 864.
https://doi.org/10.3390/ijerph14080864
Egea-Jiménez, C.; Coupleux, S. (Coord.)
(2018): Ciudad, vivir, habitar. Granada:
Universidad de Granada.
Egea Jiménez, C.; Sánchez-González, D. (eds.)
(2016): Ciudades amigables. Perspectivas,
políticas y prácticas. Granada: Comares.
Langdon, P.; Lazar, J.; Heylighen, A.; Dong, H.
(2018): Breaking Down Barriers: Usability,
Accessibility and Inclusive Design. New
York: Springer.
Lefebvre, H. (2000): La Production de L'espace.
Paris: Anthropos.
Lindón, A.; Hiernaux, D. (dir.) (2010): Los
giros de la geografía humana: desafíos y
horizontes. Barcelona: Anthropos-UAM.
Lindón, A.; Hiernaux, D. (dir.) (2012): Geografías
de lo imaginario. Barcelona: AnthroposUAM.
Rivera-Herrera, N.L.; Ledezma, M.T.; SánchezGonzález, D. (coord.) (2017): Espacios
públicos inclusivos. Inclusive public spaces.
Monterrey: Universidad Autónoma de Nuevo
León-Universidad Autónoma de Madrid.
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

Sánchez-González, D. (2012): Aproximaciones a los
conflictos sociales y propuestas sostenibles
de urbanismo y ordenación del territorio en
México. Revista de Estudios Sociales, 42,
pp. 40-56.
Sánchez-González, D.; Egea-Jiménez, C. (coord.)
(2013): La ciudad, un espacio para la vida.
Miradas y enfoques desde la experiencia
espacial. Granada: Universidad de Granada.
Sánchez-González, D.; Domínguez, L.Á. (coord.)
(2014): Identidad y espacio público.
Ampliando ámbitos y prácticas. Barcelona:
Gedisa.
Sousa-González, E.; Palacios, A.; SánchezGonzález, D.; Ledezma, M.T. (coord.)
(2019): El espacio interior de la ciudad
metropolitana: retos y posibilidades.
México: Editorial Colofón.
Sousa-González, E.; Treviño, J.; Tamez, A. (2009):
Análisis espacial y políticas públicas
en estudios de casos seleccionados.
Monterrey: Universidad Autónoma de
Nuevo León.
Tornaghi, C.; Knierbein, S. (ed.) (2014): Public
Space and Relational Perspectives: New
Challenges for Architecture and Planning.
Research in planning and urban design.
New York: Routledge.
Warner, K. (ed.) (2007): Perspective on Social
Vulnerability. Bornheim:United Nations
University, Munich Re Foundation.
WHO (2007): Global Age-friendly Cities: A Guide.
Genève: World Health Organization.
WHO (2017): Urban green space interventions
and health. A review of impacts and
effectiveness. Copenhagen: WHO Regional
Office for Europe.

129

�El espacio interior de la ciudad metropolitana.1

Eduardo Sousa González, Alfredo Palacios Barra, Diego Sánchez González y
María Teresa Ledezma Elizondo
Ana Cristina García-Luna Romero2

Recibido: febrero 2020
Aceptado: marzo 2020

Eduardo Sousa González, Alfredo Palacios
Barra, Diego Sánchez González, María Teresa
Ledezma Elizondo son cuatro expertos urbanistas
latinoamericanos que integran este conjunto de
investigaciones, conformando el libro reseñado
titulado El Espacio Interior de la Ciudad
Metropolitana. Para la realización de esta obra,
se unen cuatro universidades: la Universidad
de Madrid, la Universidad Autónoma de Nuevo
León y la Universidad del Bío-Bío, con la
Editorial Colofón.
Con un total de nueve estudios, este texto ofrece
una profunda actualización acerca de los problemas
que actualmente está cursando el diseño de las
ciudades, en su mayor parte, iberoamericanas.
Los autores los agrupan en un intento de
resumir las problemáticas que conlleva el diseño
de ciudades más allá de lo contemporáneo, con
el objetivo de llegar a un planteamiento y una
actualización de lo urbano que, así mismo, pueda
incidir en cambios positivos desde la ciudad, así

bien, reconstruir el concepto de ciudad desde su
propia utopía.
Este libro cuenta con una selección de autores
desde de una multidisciplinariedad, pues en cada
investigación se sostiene que este enfoque es lo
necesario para poder llegar al diseño de ciudades
caracterizadas por el ejercicio de una justicia social.
Las primeras dos investigaciones (Coss Lanz3;
Malfa del Grosso4) dan una introducción al
enfoque del resto de ellas, pues hablan acerca de la
perspectiva que tenemos que adoptar para lograr
comprender los problemas y las resoluciones
actuales. En primera instancia, esto es porque
muestran un análisis del problema ambiental del
cual tanto se escucha últimamente, y la manera
tan pertinente en que participa dicho tema con
el diseño de las ciudades cada vez más urbanas
y menos rurales. Por otra parte, se analiza todo
desde la epistemología, pues es necesario obtener
y crear el conocimiento mirando a las ciudades
como sistemas en los que todo tiene participación

1

Sousa, E.; Palacios, A.; Sánchez, D.; Ledezma, M.: (2019). El espacio interior de la ciudad metropolitana. México: Colofón.
Nacionalidad: mexicana; adscripción Facultad de Arquitectura de la Universidad de Monterrey; adscrita en el Doctorado en Filosofía
con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos, de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León; email:
anacristina.garcialuna@gmail.com
3
Perspectiva ambiental. Enfoque integral para estudios y planes urbanos., investigación de Aguedita Coss Lanz, investigadora en la
Universidad Central de Venezuela.
4
Área Metropolitana de Buenos Aires. Megaciudad, Movilidad Urbana y Medio Ambiente., estudio de Cristina Malfa del Grosso, arquitecta
y vicepresidenta del Centro Internacional para la Conservación del Patrimonio.
2

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

131

�García-Luna Romero

activa, sin aislar ninguna de estas “variables”.
Algo que también llama la atención, y que es
importante recalcar al momento de hablar de lo
urbano, es la inclusión del punto de vista humanista,
pues está muy presente al hablar de sectores de la
población que parecen estarse excluyendo en el
diseño de las metrópolis. Se reflexiona entorno a la
crítica situación por la cual atraviesan personas en
estratos sociales bajos, desde el acceso a vivienda
y espacio público, hasta la dificultad de movilidad.
Se afirma que las ciudades están diseñadas de
manera que los trabajos más comunes para este
sector se encuentran lo suficientemente alejados de
donde se concentran sus viviendas. Esto, junto con
el problema del diseño del transporte público, que
no se adapta al diseño de las ciudades.
Otra investigación5 aborda en relación a las
ciudades costeras y el diseño específico que se
debe de utilizar para que puedan ser creadas como
un sistema que trabaja eficazmente, utilizando un
punto de vista histórico con ejemplos de ciudades
portuarias iberoamericanas, con diseños que han
funcionado, o bien, que han fallado. Además, algo
que parece llamar la atención es que dicho tema
se logra comprender desde un enfoque humanista
y sociológico, se presenta como un estudio que
habla acerca de la gerontología6 ambiental,
proponiendo que las ciudades y las viviendas no
están bien adaptadas para las personas mayores,
lo cual repercute tanto en su felicidad, como en
su movilidad. Por otra parte, también se incluyen
dos trabajos que abordan cómo las ideologías
contemporáneas afectan y moldean nuestras
ciudades, así como modelos históricos que se
siguen utilizando y que tal vez no sean los más
efectivos al combinarlos con factores ideológicos.
Esta elección de investigaciones parece impartir
la información y la diversidad de perspectivas
necesarias para visibilizar los problemas que las
ciudades, mayormente latinoamericanas, están
cursando dado el reciente boom de globalización y
nueva tecnología. Algo que es pertinente recalcar
por su gran importancia, es la insistencia en la
ineficiencia de los gobiernos para financiar y apoyar
proyectos que se enfoquen en el mejoramiento de
las ciudades, especialmente en Latinoamérica. Esto,

porque se puede dar una gran variedad de soluciones
(en ocasiones simples) a los problemas, pero sin la
participación gubernamental, todo es en vano.
No obstante, las investigaciones presentadas
logran identificar diversas problemáticas. Sí, cada
ciudad, por distintos factores, tiene necesidades
distintas; sin embargo, esta obra cuenta con la
peculiaridad de resaltar la necesidad de fomentar
la cohesión social mediante una justicia social
pronosticando como propio de esta época, de
acuerdo a Sousa, &lt;&lt;sui generis&gt;&gt; la urgente
necesidad de relacionar los satisfactores urbanos
a partir de la adopción de una escala humana en
todas las ciudades. C
REFERENCIAS.
Centro Universitario de Tonalá. (s.f). ¿Qué
es la gerontología?. Universidad de
Guadalajara. Recuperado de: http://www.
cutonala.udg.mx/oferta-academica/
gerontologia/que-es
Coss Lanz, A. (2014). Perspectiva ambiental.
Enfoque integral para estudios y planes
urbanos. Universidad Central de Venezuela.
Ledezma Elizondo, M.T.; Palacios Barra, A.;
Sánchez González, D. y Sousa González,
E. (2018). El Espacio Interior de la
Ciudad Metropolitana. Monterrey, Nuevo
León, México: Editorial Colofón. Primera
Edición.
Malfa del Grosso, C. (2004). Área Metropolitana
de Buenos Aires. Megaciudad, Movilidad
Urbana y Medio Ambiente. Universidad
del Bío Bío.
Montalvo-Rivero, E.A. y Sánchez-González, D.
(2009). Vivienda y Envejecimiento desde
la Gerontológica Ambiental. Universidad
Autónoma de Madrid.
Sousa, E. (2015), De la ciudad a la metrópoli.
Nuevas realidades territoriales, Chile,
Trama Editores.
Sousa, E. (2013), Espacio urbano. Reconstrucción
y reconfiguración territorial, Chile, Trama
Editores.

5

Vivienda y Envejecimiento desde la Gerontológica Ambiental., estudio de Diego Sánchez González, investigador en la Universidad
Autónoma de Madrid y de Evangelina Alejandra Montalvo-Rivero, investigadora en la Universidad Autónoma de Tamaulipas.
6
Según el Centro Universitario de Tonalá de la Universidad de Guadalajara, la gerontología es “una disciplina científica que estudia el
envejecimiento, la vejez y al adulto mayor bajo la perspectiva biológica, psicológica y social.” (s.f.)

132

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="260">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3189">
                  <text>Contexto : Revista de la Facultad de Arquitectura</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479141">
                  <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607129">
              <text>Contexto</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607131">
              <text>2020</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607132">
              <text>14</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607133">
              <text>20</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607134">
              <text>Abril-Septiembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607135">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607136">
              <text>Semestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607130">
                <text>Contexto, Revista de la Facultad de Arquitectura, 2020, Vol 14, No 20, Abril-Septiembre</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607137">
                <text>Sousa-González, Eduardo, Director Editorial</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607138">
                <text>Arquitectura</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607139">
                <text>Urbanismo</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607140">
                <text>Imaginario urbano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607141">
                <text>Materiales</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607142">
                <text>Economía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607143">
                <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607144">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Arquitectura</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607145">
                <text>Barrera Domínguez, Ramón Alejandro, Editor</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607146">
                <text>Martínez Martínez Oreida, Editor</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607147">
                <text>01/04/2020</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607148">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607149">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607150">
                <text>2021270</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607152">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607151">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="46">
            <name>Relation</name>
            <description>A related resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607153">
                <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1785403&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607154">
                <text>San Nicolás de los Garza, Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607155">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607156">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="11586">
        <name>Arquitectura</name>
      </tag>
      <tag tagId="18965">
        <name>Conservación</name>
      </tag>
      <tag tagId="38906">
        <name>Metropolización</name>
      </tag>
      <tag tagId="38879">
        <name>Reseña</name>
      </tag>
      <tag tagId="27298">
        <name>Sustentabilidad</name>
      </tag>
      <tag tagId="38874">
        <name>Transformaciones urbanas</name>
      </tag>
      <tag tagId="38880">
        <name>Transportación</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="21756" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="18050">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/260/21756/Contexto_2019-2020_Vol_13_No_19_Septiembre-Marzo.pdf</src>
        <authentication>08f60d01a48e101cdea663942243bc12</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="607394">
                    <text>�Presentación No. XIX: La planeación del espacio urbano: escenarios contraindicados.
Urban space planning: contraindicated scenarios.
Eduardo Sousa-González1

Seguramente se estará de acuerdo en que existe
una relación de correspondencia biunívoca entre
el crecimiento expansivo de orientación periférica
de las ciudades y su grado desarrollo económico;
ya que es en las áreas urbanas del mundo
conocido, donde no sólo se genera una diversidad
de usos del suelo y se ofrece la mayor cantidad
de servicios infraestructurales, que proveen a la
población de los elementos indispensables para
hacer más efectiva su movilidad y las actividades
cotidianas de los ciudadanos; también es aquí
donde los equipamientos de salud, seguridad
social, educativos y otros, además de ser más
diversificados, están al alcance de la mayoría la
población residente.
No sólo esto, es en la ciudad donde existe una
mayor posibilidad de conseguir un empleo y claro
está, es aquí donde se realiza el proceso productivo
que da pie a la producción de todo tipo de mercancías,
provenientes del sector industrial y del de servicios,
y por supuesto, es el lugar donde se obtiene la
plusvalía para forjar los capitales2; por lo tanto,
resulta sorprendente que los gobiernos responsables
no hayan establecido los instrumentos, mecanismos
jurídicos y de planeación que regulen con eficiencia,
eficacia y efectividad EEE, el desarrollo urbano en
las ciudades, para tender a un equilibrio espacial en
beneficio de todos sus habitantes. En cambio, se
han tolerado acciones proclives, entre otras, como
la delincuencia de cuello blanco que ciertamente, es
una de las razones que nos tienen a los mexicanos en
este estado de hechos; ¿Qué hacer?: David Harvey

propone “reclamar la ciudad” (2019:171).
El predominante proceso de urbanización de
México, se ha caracterizado por un cambio paulatino
de las estructuras rurales en urbanas3, esto genera
el fenómeno de la división social del trabajo y de
la especialización, transfiriendo y modificando la
forma de producción de mercancías, privilegiando
en el proceso a las actividades secundarias y
terciarias, convirtiendo al sector primario en un
apéndice de los otros dos; reduciendo además, su
participación en el producto interno bruto.
En México el asunto del ordenamiento
territorial como una forma indicativa de la
dosificación, la orientación y la regulación de
los usos del suelo, tiende a relacionarse con la
concepción de la Carta Europea de Ordenación
del Territorio (OT), la cual indica que:
”La ordenación del territorio es la expresión
espacial de la política económica, social, cultural
y ecológica de toda sociedad, cuyo objetivo es
el desarrollo equilibrado de las regiones y la
organización física del espacio según un concepto
rector” (Salinas, M.: 2008: 15; Troitiño, M.:
2008:34).
En este sentido, la perspectiva que propone
María Salinas de que el ordenamiento territorial
OT sea visualizado como una: “ciencia, técnica
y política” (Salinas, M.: 2008: 18); nos parece
limitado, a esta propuesta habría que agregar
el componente artístico, otro filosófico, y, por
supuesto, el componente ciudadano-participativo,
lo cual nos lleva a entender al ordenamiento del

1

Mexicano, Doctor en Filosofía con orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos; maestría; profesor adscrito a la Facultad de Arquitectura
de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores (CONACYT) ratificado en el Nivel
2; miembro de la Academia Mexicana de ciencias AMC; correo electrónico: eduardo.sousagn@uanl.edu.mx
2
Inicialmente la plusvalía se construye desde lo agrario, desplazándose posteriormente hacia lo industrial; distinguiéndose tres momentos
en la teoría marxista (Marx, C.:1978; 1976): i. Su formación: cuando se desplaza a lo urbano, como centro de producción; ii. La realización:
que involucra al comercio y al sistema bancario y; iii. La participación: que evidentemente nunca ha sido y seguramente nunca será
equitativa.
3
A propósito de la hipótesis de Henry Lefebvre donde menciona “la urbanización completa de la sociedad” (1980:1).

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

7

�Sousa-González

lugar de la siguiente manera:
a. Como planificación física en la esfera nacional
regional, subregional, metropolitana;
b. Como planificación económica y social; y
c. Como desarrollo territorial.
De ahí la importancia de la elaboración
metodológica de los instrumentos de planeación,
que propongan las mejores formulaciones para el
ordenamiento del lugar; no obstante, está claro que
en el ámbito metodológico, en términos generales,
existen diversas técnicas y procesos para la
elaboración de estos instrumentos de planeación
mencionados, algunos autores proponen que los
planes deben de contar con dos grandes etapas:
i. La formulación y
ii. La implementación del plan (Pineda, N.;
Franco, R.; 2008:179);
Sin embargo, desde la posición de esta
investigación se propone, por lo menos, dos
etapas más que se consideran indispensables:
iii. La consulta ciudadana, como base fundamental
de las políticas públicas de alteridad4
iiii. Aquella etapa que es la responsable de la
retroalimentación, la evaluación y el control de
las políticas públicas aplicadas en el plan: sin la
implementación de esta fase el futuro del lugar
está comprometido. (Ver diagrama 1)
Así, la urbanización de México ha producido
e incrementado el número de ciudades, lo cierto
es que independientemente de sus características
demográficas, estas deben considerarse, entre
otros, como espacios físicos donde se producen,

distribuyen, se consumen mercancías y servicios,
y, donde se establecen todo tipo de relaciones
sociales. De ahí la importancia de implementar
acciones de política pública efectiva tendiente a
equilibrar el desarrollo urbano en las ciudades;
principalmente en aquellas que se perfilaban
para desbordar su población urbana como: las de
México, Guadalajara, Monterrey y Puebla.
Es claro que no sólo las zonas metropolitanas
principales del país anteriormente mencionadas, sino
la mayoría de las ciudades de México, han dedicado
esfuerzos extras e individuales para enfrentar los retos
que representan las variables exógenas (globalización
y subdesarrollo) y endógenas (económico, cultural,
político, territorial, socio-demográfico y otras),
intervinientes en el proceso de la expansión urbana,
con el propósito de facilitar las actividades sociales
y productivas que incidan positivamente en la
cotidianeidad; así como crear los instrumentos de
planeación y mecanismos jurídicos, para planear el
desarrollo urbano y competir con las ciudades de
otros países.
Sin embargo, se ha descubierto que también
se da la existencia en el proceso de planeación
expansiva del lugar de intervención, de
escenarios contraindicados y que evidentemente
son adversos a la evolución transformacional de
la zona, no sólo para el equilibrio espacial, sino
también para toda la actividad productiva y social;
propiciando lo que se llama una planeación
simulada. La mayoría de estos escenarios
proclives están vinculados a lo que se llama

Diagrama 1. Los apartados de la ordenación del territorio: visión española y de México.

Fuente: Romá Pujadas (Pujadas, R.; Font, J.: 2008:22) y Noel Pineda (Pineda, N.: 2008:179).

4

Concepto propuesto por el autor de esta investigación, para profundizar consultar Sousa, E.: 2018; 2014.

8

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Presentación

corrupción institucionalizada, proveniente de las
instituciones normativas ligadas a la planeación
institucional, particularmente de:
i. Servidores públicos;
ii. Los propios instrumentos de planeación
espacial;
iii. El ámbito jurídico;
iiii. Otros; según se explica en el diagrama 2.
Diagrama 2. Ciudad metropolitana de planeación
simulada: escenarios endógenos contraindicados.

Fuente: Datos generados en el proceso de esta investigación a partir de
Sousa, E. 2013.

Desde esta perspectiva que involucra a las
ciudades y sus múltiples variables intervinientes, el
doctor Jorge Javier Acosta Rendón de la Facultad
de Arquitectura de la Universidad Autónoma de
Sinaloa; analiza los conceptos duales concentración
dispersión utilizando la distribución espacial de
las densidades habitacionales de la población
residente de Culiacán Rosales, esperando con
este análisis tener una visión clara en cuanto a la
concentración o dispersión de la población y la
relación, que estas dinámicas variables urbanas
tienen con la forma urbana de esta ciudad a partir
de las formas de ocupación del suelo, entendiendo
la concentración como la forma en que un grupo de
población ocupa el espacio urbano, considerando
que cuanto más pequeña sea el área que un grupo
ocupa mayor es su concentración; en tanto que la
dispersión, proceso inverso menos frecuente por la
creciente ocupación del espacio urbano, consiste
en la progresiva salida de población de algunos
sectores o zonas de la ciudad hacia la periferia u
otras ciudades, para finalizar teniendo elementos
de juicio que determinen si Culiacán Rosales es
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

una ciudad concentrada o dispersa.
El doctor Eduardo Sousa-González de la
Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León; aborda el asunto del
crecimiento expansivo de las metrópolis del sur
global, planteando, como caso de estudio, la zona
metropolitana de Monterrey desde el enfoque
evolucionista planteado por Henry Lefebvre,
donde se plantea la “urbanización completa de
la sociedad” (Lefebvre, H.:1980:1); explorando
a partir de un análisis deductivo que va desde
lo general, con la variable exógena vinculada
globalización, para involucrar desde ahí, las
particularidades que se han dado sobre el proceso
de urbanización de la zona metropolitana de
Monterrey, Nuevo León, México. En ese sentido,
se muestra la forma en que el proceso evolutivo
de urbanización de Monterrey, ha modificado sus
linderos periféricos influidos por variables de
corte exógeno como la globalización y el grado
de desarrollo del lugar, en México catalogado por
Di Filippo (1998) como subdesarrollo intermedio
y, endógeno vinculado a lo: económico, político,
territorial y socio-demográfico.
En el caso del doctor Francisco Javier Fuentes
Farías de la Universidad Michoacana de San
Nicolás de Hidalgo; nos presenta una reflexión
sobre el espacio urbano mencionando que éste
se encuentra vinculado a cuestiones sociales,
culturales, político-económicas, y también
epistémicas y filosóficas, por lo cual éstas son
áreas de interés para el diseño. Planteando que
no es posible conocer dichas cuestiones sin antes
revisar el sentido que damos a los conceptos
que permiten incluir el punto de vista de la
gente, entre ellos: espacio público y mundo de
vida, identidad cultural, imaginarios urbanos, o
representaciones sociales. Examinando dichos
conceptos bajo la idea de su interdefinición; es
decir, que para explicarlos debemos recurrir a
otras conceptualizaciones, y que al hacerlo la
arquitectura y filosofía se encuentran. Pudiendo
confirmar ciertas dificultades en su estudio,
tales como su carácter subjetivo, es decir, su
inaccesibilidad al método científico, donde
observamos algunas teorías que, como el
posmodernismo y el posestructuralismo, ofrecen
nuevas pistas desde la fenomenología y las
ciencias cognitivas. Otros ejemplos provienen
de la geografía constructivista y la llamada
Teoría Social. En esa línea, se concluye que los
especialistas en diseño interpretan el punto
9

�Sousa-González

de vista de las personas mediante su propia
experiencia como habitantes de la ciudad.
Para los doctores Reina Loredo Cansino, Carlos
Eric Berumen Rodríguez y Lorena Gertrudis Valle
Chavarría, de la Facultad de Arquitectura, Diseño
y Urbanismo de la Universidad Autónoma de
Tamaulipas; reflexionan sobre el fenómeno de la
arquitectura moderna desde la periferia de aquellos
territorios que paradójicamente el desarrollo y
la modernización han fragmentado. Tomando
como caso de estudio la ciudad de Tampico,
Tamaulipas. El documento describe el proceso de
modernización de la ciudad a partir de una revisión
bibliográfica, hemerográfica y de archivo con el fin
de contribuir a la discusión en torno a los impactos
que los procesos de modernización tuvieron en
las ciudades-puerto asociados al ferrocarril y el
petróleo a inicios del siglo XX. Se muestra cómo
los procesos de modernización se sustentan en un
modelo que promueve la fragmentación urbana y
se concluye que en el caso de Tampico las lógicas
de modernidad perpetuaron la fragmentación del
ámbito urbano exacerbando la desigualdad social.
El doctor Edgar Tlapalamatl Toscuento de la
Universitat Internacional de Catalunya, España;
menciona que ante cualquier acción física o
cognitiva como diseñar, aprender, caminar, leer
o el juicio de belleza de un objeto arquitectónico
requiere la puesta en marcha de diversas estructuras
cerebrales, la participación de varias regiones
celulares, en una interconexión asincrónica y fluida
de la que los individuos no son conscientes. El
sistema nervios desempeña un papel fundamental
en el desarrollo, adaptación y supervivencia del
ser humano y de este dependen todas las acciones
(físicas y cognitivas) que los individuos llevan a
cabo a diario. Por lo tanto, para poder entender
al hombre y los fenómenos que subyacen del
mismo, es necesario conocer la estructura y
función del sistema nervioso en su interacción con
el entorno circundante. Es así que se plantea una
nueva línea de investigación denominada neuroarquitectura, se plantean sus objetivos, campos
de acción, así como los métodos y técnicas a
implementar. Como ejemplo de implementación
de la neuro-arquitectura se analizan y describen
los procesos fisiológicos y cognitivos cerebrocorporales que se activan en los individuos al
evocar un juicio estético arquitectónico, además
se describen algunas estructuras cerebrales que se
encuentran relacionadas con algunos fenómenos
arquitectónicos.
10

Para la doctora Aymeé Alonso Gatell de la
Universidad de Camagüey, en Cuba; presenta una
investigación donde se menciona que el proceso
de diseño en arquitectura es sin duda una compleja
operación intelectual, espiritual, imaginaria y
virtual, cuyos resultados se expresan mediante
la modelación, consistente en dibujos, maquetas,
memorias descriptivas etc., que permite hacer
realidad una obra de edificación. Siempre se está
anticipando e imaginando un resultado, aún incluso
antes de iniciar el proceso diseñador propiamente
dicho. Entender el proceso de diseño en arquitectura,
ayudará a imaginar y a poner en marcha nuevos
procesos pedagógico-docentes orientados hacia el
aprendizaje de aquellos conocimientos, habilidades,
competencias y desempeños conducentes a un
manejo más pleno del proceso diseñador. El texto
tiene la intención de destacar el proceso formativo
del arquitecto centrado en el conocimiento de
métodos que se utilizan para estructurar la secuencia
lógica del proceso de diseño, como elementos
centrales para su futuro desempeño profesional en el
perfil de proyectista. Se destaca cómo la formación
permite que se adquieran competencias que
conllevan a imaginar, idear y diseñar los espacios
que conforman los proyectos de arquitectura, para
luego materializarlo en obras arquitectónicas. En tal
sentido el proceso de diseño es también una forma
de conocimiento, de imaginación creadora, de
reflexión y de anticipación.
En el caso de la doctora Aurora García García
de León de Facultad de Ingeniería, Arquitectura
y Diseño. Campus Ensenada, de la Universidad
Autónoma de Baja California; indica que el artículo
aborda, desde los imaginarios de la niñez, las
representaciones urbanas de la ciudad de Ensenada,
Baja California. Se parte de la premisa de que
mirada de la niñez sobre la ciudad, bajo la analogía
flâneur, aún está despojada de expectativa y por lo
tanto no existen prejuicios sobre cómo imaginarla
y expresarla a través del dibujo. Por lo tanto, sus
representaciones sobre lo que es Ensenada son
imágenes que serán producto de su memoria, de
su imaginación, o incluso producto de su deseo,
y que pueden brindarnos nuevas interpretaciones
sobre lo que esta ciudad significa. Así, a partir de
las narrativas del vivir y el habitar la ciudad se irá
reconfigurando una Ensenada que se ve poco a
sí misma en la que cobran mayor relevancia los
elementos del paisaje marítimo sobre los urbanos.
Por último, el doctor José Luis Crespo-Fajardo
de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo.
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Presentación

Universidad de Cuenca. Ecuador; nos presenta una
reseña del libro Revelando el sistema de carreteras
en Ecuador. Anotaciones sobre La ordenación de
la red vial. El cantón Cuenca”, de Enrique Flores;
mencionando que esta obra de 122 páginas
contribuye al entendimiento de la planificación
vial en su relación con la planificación territorial.
Inicia desde conceptos teóricos, pasando a unas
pertinentes observaciones históricas, para después
realizar un diagnóstico de la situación del cantón
Cuenca. Con esta base se traza un plan vial con
un modelo de gestión, el cual podría servir de
proyecto para una futura aplicación práctica en las
áreas urbanas y rurales. Algo a considerar es que
los sistemas viales, al ser el medio de enlace a los
asentamientos poblacionales, son utilizados para
traslado de personas y mercancías, por lo que su
trascendencia socioeconómica es innegable. En
este sentido, las carreteras de Ecuador, de acuerdo
al Ministerio de Transporte y Obras Públicas
de Ecuador (MTOP), son consideradas como
eficientes, seguras y sostenibles. Sin embargo, la
realidad es que hay necesidad de mejoras, por lo
que plantear una planificación de ordenamiento
vial en el cantón Cuenca, uno de los más grandes
del país, resulta apremiante.
Como comentario final, los miembros del
equipo que conforman la Revista CONTEXTO.
Revista de la Facultad de Arquitectura de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, estamos
plenamente convencidos que el investigador y el
lector común interesado en la diversa temática
expuesta, encontraran a través de las páginas
que componen este proyecto editorial, un tópico
con una visión interdisciplinar, de actualidad e
internacional; enfocada en diferentes esferas del
quehacer investigativo, en donde, investigadores
de alta calificación, han colaborado con sus
trabajos personales o grupales en la generación
de este número.
Seguramente los artículos que se incluyen
aquí serán no solamente de interés, sino también
de utilidad concreta en futuras investigaciones,
complaciendo al investigador y al lector más
exigente.
Finalmente, es necesario reconocer que lo
expuesto a través de este número de CONTEXTO,
es un esfuerzo continuado a lo largo de muchos años
por mantener una calidad de excelencia editorial,
que ha sido compartido por autores, pares de
evaluadores, el Comité Editorial, la Coordinación
Editorial, el equipo de apoyo y por supuesto, las
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

autoridades institucionales que forman la Facultad
de Arquitectura y la Universidad Autónoma de
Nuevo León.

Bibliografía.
Filippo DI, Armando (1998). La visión centro
periferia hoy. Revista de Comisión económica
para América latina CEPAL. Número
extraordinario.
Harvey, D. (2019). Ciudades rebeldes. Del
derecho a la ciudad a la revolución urbana.
España; Akal., pensamiento crítico.
Lefebvre, Henry. La revolución urbana. Madrid:
Alianza.1980. 200p.
Marx, Carlos. (1978).Contribución a la crítica de
la economía política. México, Ediciones de
cultura popular.
Marx, Carlos. (1976). Contribución a la crítica de
la economía política. México; Ediciones de
cultura popular.
Pineda, Noel; Franco, Roberto. Propuesta
metodológica para la elaboración de un
diagnóstico en el ordenamiento territorial
municipal. En Salinas María. El ordenamiento
territorial. Experiencias internacionales.
México; Secretaría del medio ambiente y
recursos naturales (SEMARNAT). 2008.
Pujadas, Romá.; Font, Jaume. Ordenación y
planificación territorial. Madrid; Síntesis.
2008.399p. ISBN: 978-84-773846-1-8.
Salinas María. El ordenamiento territorial.
Experiencias
internacionales.
México;
Secretaría del medio ambiente y recursos
naturales (SEMARNAT). 2008.
Sousa, E.; Leal, C.; Cadena, E. (2018). Espacio
metropolitano contemporáneo. Posiciones,
desafíos y propuestas de acción. México, Río
subterráneo.
Sousa, E. (2014). Políticas públicas de
alteridad como guías estratégicas de acción
metropolitana: el caso de Monterrey, N.L.
México. Colombia. Revista Bitácora Urbana;
N° 24; pp.31-41
Sousa, E.; Palacios, A.; Cadena, E. (2013). Espacio
urbano. Reconstrucción y reconfiguración
territorial. Chile, Universidad del Bío-Bío:
pp. 255-271
Troitiño, Miguel. Ordenación del territorio y
desarrollo territorial. La construcción de las
geografías del futuro. En SALINAS María.

11

�Sousa-González

El ordenamiento territorial. Experiencias
internacionales. México; Secretaría del
medio ambiente y recursos naturales
(SEMARNAT). 2008. 27-52

12

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�La forma urbana efecto de la concentración dispersión
de la población en Culiacán Rosales.
The urban form effect of population and housing dispersion concentration in
Culiacan Rosales.
Recibido: Mayo 2018
Aceptado: Agosto 2019

Jorge Javier Acosta Rendón1

Resumen

Abstract

Este trabajo es un avance de investigación en
proceso. Se estudia la dispersión o concentración
urbana a través de indicadores de densidad de
población y vivienda construidos en el contexto
de Culiacán Rosales, en un intento de explicar
la forma urbana que tiene entendida como la
estructura urbana que adquirió producto de las
diferentes formas en que la población ha ocupado
el suelo al asentarse en la ciudad partiendo de las
teóricas de los usos de suelo urbano y del modelo
monocéntrico, y sus derivados policentricos,
definidos en la escuela de Chicago. Las distribución
de las actividades económicas es también un factor
importate que explica también la forma urbana de
la ciudad, en este articulo no se analiza.
El articulo concluye con algunas reflexiones,
resultado de las teorías y los indicadores de
densidad de población y vivienda analizados, en
la búsqueda de las posibles causas que expliquen
la actual forma urbana que adquirió la ciudad de
Culiacán Rosales.

This work is a research in progress. The urban
dispersion or concentration is studied through
population and housing density indicators
constructed in the context of Culiacán Rosales,
in an attempt to explain the urban form that is
understood as the urban structure that acquired
product of the different ways in which the
population has occupied the land by settling
in the city based on theories of urban land uses
and the monocentric model, and its polycentric
derivatives, defined at the Chicago school. The
distribution of economic activities is also an
important factor that also explains the urban form
of the city, this article is not analyzed.
The article concludes with some reflections,
the result of the theories and indicators of
population and housing density analyzed, in the
search for possible causes that explain the current
urban form that the city of Culiacán Rosales
acquired.

Palabras Clave:

Urban form; Dispersion concentration;
population and housing density; Culiacan
Rosales.

Forma urbana; Concentración dispersión; Densidad
de población y vivienda; Culiacán Rosales.

Keywords:

1
Nacionalidad: mexicano; adscripción: Universidad Autónoma de Sinaloa, Facultad de Arquitectura; Doctor en Ciudad, Territorio y
Sustentabilidad. Profesor del Núcleo Académico Básico del posgrado de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de
Sinaloa. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores nivel I; correo electrónico: jacoren5573@uas.edu.mx

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

15

�Acosta Rendón

1. Introducción.
El el presente articulo2 se analizan los conceptos
duales concentración dispersión utilizando
la distribución espacial de las densidades
habitacionales de la población residente de
Culiacán Rosales3. Se espera con este análisis
tener una visión clara en cuanto a la concentración
o dispersión de la población y la relación que
estas dinámicas variables urbanas tienen con
la forma urbana de esta ciudad a partir de las
formas de ocupación del suelo, entendiendo la
concentración como la forma en que un grupo de
población ocupa el espacio urbano, considerando
que cuanto más pequeña sea el área que un grupo
ocupa mayor es su concentración; en tanto que
la dispersión, proceso inverso menos frecuente
por la creciente ocupación del espacio urbano,
consiste en la progresiva salida de población de
algunos sectores o zonas de la ciudad hacia la
periferia u otras ciudades, para finalizar teniendo
elementos de juicio que determinen si Culiacán
Rosales es una ciudad concentrada o dispersa.

2. Agotamiento de los modelos
teóricos.
Desde la ultima década del siglo veinte han sido
fuertemente cuestionadas las teorias que tratan
de explicar los usos del suelo urbano basadas
en los modelos monocentricos4, derivados de la
escuela de ecología humana de Chicago, desde el
modelo de los círculos concéntricos de Burguess
desarrollada en 1925, el modelo sectorial de Hoyt
desarrollado en 1939, y el modelo de núcleos
múltiples de harris y ullman desarrollado en
1945; debido a su incapacidad para explicar
de manera general las actuales formas de
organización y ocupación de los espacios urbanos
y la localización de las actividades económicas
basadas en los usos del suelo, ya que explican

solo en un momento determinado el crecimiento
de algunas grandes ciudades (Pinto, 2007, 85).
El modelo de Burguess concebia la ciudad como
un sistema de zonas monofuncinales de uso del
suelo organizadas en anillos y sectores alrededor de
un distrito central de negocios especializado (CBD)
en usos comerciales y administrativos. Por su parte
Hoyt estableció 8 factores relacionados con las
condiciones de la vivienda y el entorno residencial
que trataban de explicar la localización y desarrollo
residencial por medio de tres proposiciones: 1) Las
personas de mayor nivel socioeconómico prefieren
localizarse en áreas en las cuales tengan acceso
al lujo y/o servicios; 2) Los residentes de mayor
nivel socioeconómico utilizan su automóvil para
desplazarse entre la casa y el trabajo, por lo tanto
pueden ubicarse lejos de las áreas industriales pero
cerca de los principales ejes viales; y 3) Los uso del
suelo similares se agrupan para crear y/o potenciar
el desarrollo del “sector”. Harris y Ullman en su
modelo de núcleos múltiples encontraron que las
ciudades estaban desarrollando áreas de tamaño
significativo que no se ligaban directamente con
el CBD principal sino con centros más pequeños
ubicados hacia la periferia. Encontraron además
que existían ciudades que no se desarrollaban
a partir de un CBD central sino que éste se
forma dada la integración progresiva de núcleos
separados, que posteriormente se definieron como
subcentros, los cuales en tanto se desarrollan se
especializan y diferencian (Pinto, 2007, 174).
La perdida de vigencia de los modelos
tradicionales propició la emergencia de nuevos
enfoques teóricos que pretenden describir y
explicar desde diferentes disciplinas la forma
como se organizan y funcionan ahora los
espacios urbanos de las ciudades, como la teoría
de los sistemas complejos y la de subcentros. En
este contexto algunos estudiosos de la ciudad
consideran que el capital económico global
puede explicar la creación de estos subcentros
que gradualmente sustituyen al centro tradicional
y han propiciado el estudio de la ciudad

2

Este trabajo es un producto del proyecto de investigación científica aplicada 0247832 “análisis georeferenciado de la división social
del espacio en Culiacán Rosales, Sinaloa” aprobado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología en la convocatoria Proyectos de
Desarrollo Científico para atender Problemas Nacionales de 2014.
3
Culiacán de Rosales es una ciudad media, capital del Estado de Sinaloa, localizada al noroeste de la república mexicana entre las
coordenadas 106°56"50" y 107°50"15" de longitud oeste y 24°02"10" y 25°14"56" de latitud norte. Tiene una altitud promedio de 53 msnm
(Enciclopedia de los Muncipios de México. Sinaloa. http://www.inafed.gob.mx/)
4
En el modelo mononcéntrico predominante desde los años sesenta la ciudad es circular y tiene dos grandes tipos de usos del suelo, el
de empleos y el residencial, donde los empleos están en un círculo central. Dada una restricción presupuestal, las familias gastan más en
suelo cerca del centro si prefieren ahorrar en transporte, o gastan más en transporte si ahorran en suelo con una localización más alejada
del centro (Alegría, 2009, 57).

16

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�La forma urbana producto de la concentración dispersión de la población en Culiacán Rosales

considerando la existencia de múltiples centros
(policéntrica). Este fenómeno incide también
en la forma urbana más evidente en las grandes
ciudades que tienen buena infraestructura
tecnológica para la información y comunicación
(TIC) que los grandes capitales aprovechan
para desarrollar magnos centros comerciales,
consorcios y corporativos alejados de los centros
tradicionales pero cerca de las viviendas de los
empleados y de las principales vías de acceso.
Sin embargo la forma urbana de las grandes
ciudades es la que más se aleja de los prototipos
basados en el modelo monocéntrico pues en estas
la mayor parte de las actividades económicas ya
no se realizan en su centro tradicional sino mas
bien se observa una dispersión generalizada
que se sustenta en la accesibilidad que permite
el automóvil y la construcción de grandes
obras de infraestura vial que genera ventajas de
localización (Alegría, 2009, 64).

acumulado de la población residente, y de las
viviendas particulares habitadas, contenidas en
las AGEB censales de cada contorno. La regresión
se realizo con las densidades de población y
vivienda sumando los porcentaje existentes en
las AGEB censales contenidas en cada contorno
de tal modo que los porcentaje de la población,
y la vivienda, acumulados en cada contorno se
expresan como el porcentaje del total existente en
la ciudad. Así los porcentajes correspondientes al
contorno 3, el más alejado del centro, equivalen
al 100 por ciento de la población residente y de
las viviendas particulares.
Los modelos de regresión lineal para la
distribución espacial de las densidades de población
y vivienda son:

3. Metodología.

donde:

En este análisis se utilizó la carta vectorial de
2015 del INEGI de la ciudad de Culiacán Rosales
para dividir la mancha urbana en cuatro circulos
concéntricos, llamados contornos, cuyo centro
geométrico coincide con la “zona centro” o “centro”
de la ciudad. Cada circulo esta formado por las
AGEB censales que encierra. El primer circulo
corresponde al “Centro”, o zona centro, y tiene un
radio de 1 km, el Contorno 1, circulo contiguo al
“Centro”, tiene un radio de 3 km; el contorno 2
tiene un radio de 5 km y el contono 3, circulo más
periférico, tiene un radio de 7.5 km. La finalidad
de esta divisón geográfica de la estructura urbana
de Culiacán Rosales es explorar la forma urbana
a través del análisis de la distribución espacial de
las densidades habitacionales utilizando estos
contornos. Se define la zona más central como la
zona con mayor grado de centralidad porque en ella
se realiza la mayoría de las actividades terciarias. En
este caso coincide con el centro geográfico de esta
ciudad.
La tendencia estadística de la distribución de las
densidades de población y vivienda en el espacio
urbano de Culiacán Rosales se determinan con
una regresión semiparametrica donde la variable
independiente explica el efecto de la distancia
lineal desde la zona central hasta la periferia y
la variable dependiente determina el porcentaje
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

%Py = 6.1324Dx - 0.2963
%Vy = 5.9149Dx + 0.601

%Py = Porcentaje de la población total acumulada
desde la zona centro de la ciudad hasta el contono
más periférico.
%Vy = Porcentaje del total de viviendas acumulada
desde la zona centro de la ciudad hasta el contono
más periférico.
Dx = Distancia lineal desde el punto más céntrico
de la ciudad hasta el limite exterior de cada
contorno.
Estos modelos tienen un coeficiente de
determinación o bondad de ajuste (R²) de 0.8319
equivalente al cuadrado del coeficiente de
correlación de Pearson.

17

�Acosta Rendón

Figura 1. Asentamiento informal y fraccionamiento
cerrado en Culiacán Rosales.

Fuente: Elaboración propia.

4. Forma urbana concentrada o
dispersa.
La forma urbana de una ciudad puede definirse,
de acuerdo con Tito Alegría (2009, 169), como el
patrón que representa la distribución espacial de la
población residente y las actividades económicas
que en ella se realizan conceptualizada y definida
por diferentes teorías entre ellas los usos del suelo
urbano. Explica que la definición más utilizada
para explicar los usos del suelo esta basada en el
modelo moncentrico y sus derivados policéntricos
emanados de la escuela de Chicago, y sus
posteriores derivados, sin embargo como se dijo
estos, estos han mostrado su agotamiento teórico
para determinar el crecimiento de la mayoría de
la ciudades, sobre todo las consideradas grandes.
De acuerdo con Emilio Pradilla Cobos
(2011, 5) en las ultimas décadas las ciudades
han cambiado hacia una forma difusa, caotica,
dispersa, expandida, estallada, derramada,
archipiélago, y otras denominaciones que según
otros autores se popularizan en muchos textos
como “caracterizaciones teóricas” de formas y
etapas actuales como modelos inevitables del
devenir de las ciudades en todos los paises del
mundo. Además las tecnologías de la edificación,
la infraestructura y la movilidad también son
determinantes de la forma que adquiere la
estructura urbana y el medio ambiente, según
Burgess (2011, 67). Incluso, la emergencia de
nuevos asentamientos informales (imagen 1)
en la periferia de las ciudades y la modalidad
de encerramiento de los asentamientos de clase
media y alta al interior de la ciudad, se incluyen
tambien como un importante factor que influye en
la configuración de la forma urbana de la ciudad.
18

Fuente: Propia. 2017.

Según López Rangel (2011, 229) la forma
urbana de la ciudad esta vinculada de manera
compleja con los “contenidos”, es la configuración
geométrica regular o irregular de una “mancha
urbana” que se asienta y desparrama en el
territorio tanto a nivel de sus delineados externos
como a sus densidades externas. Expone que en la
extensión de la mancha urbana con su estructura
de vialidades, espacios abiertos y cerrados,
publicos y privados, se observan movimientos
complejos de "ida y de regreso" con diferentes
velocidades, direcciones y retroacciones, segun
el punto de referencia, que generan nuevas
centralidades y "lineas de desarrollo formal" que
se expanden en diferentes direcciones que junto a
las densidades habitacionales cuentan en la forma
urbana de la ciudad.
López Rangel explica también que la
organización formal de la ciudad se complica
si consideramos que en la ciudad conviven
de manera constante y simultánea fenómenos
relacionados con aspectos económicos, sociales,
ambientales, demográficos, culturales, educativos,
delicuenciales, etc., que dividen, fragmentan y
segregan los espacios urbanos, lo que intuye la
complejidad para analizar el funcionamiento de
toda la estructura espacial urbana, que en realidad
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�La forma urbana producto de la concentración dispersión de la población en Culiacán Rosales

conforma el sistema ciudad, lo que hace necesario
utilizar modelos matematicos5 para su análisis
desde la perspectiva cuantitativa. Concluye que la
formación de nuevas colonias, fraccionamientos,
conjuntos, pueblos tradicionales históricos y
asentamientos habitacionales, con sus diferentes
modalidades, así como la conurbación de
municipios en las ciudades grandes, han influido
en la forma urbana de las ciudades mexicanas.
(Lopez Rangel, 2011, 230).
En este contexto lo que sorprendio a Emilio
Duhau al observar enormes conurbaciones como
la ciudad de México es más bien lo contrario,
es decir, una persistente tendencia a que los
procesos de poblamiento tiendan a generar una
aglomeración compacta. Lo que ocurre, explica,
es que cuando se producen esos “huecos” o
espacio urbanizado no utilizado (imagen 2) , se
"rellenan" con el tiempo (Duhau, 2008, 164).
Según el enfoque socioespacial, analizado
por Janoshka (2004), las etapas del desarrollo
urbano en las ciudades están relacionados con los
cambios en la economía política de la sociedad.
Aun se discute la forma exponencial en que
ha ocurrido el crecimiento urbano sin respetar
los patrones naturales que le han dado forma a
la estructura de las ciudades en búsqueda de
satisfacer las necesidades espaciales de una
sociedad de consumo en crecimiento. En este
contexto la ciudad es un espacio físico con
vida propia que nace, crece y se desarrolla a
consecuencia de factores económicos, sociales,
culturales diferentes, tal como lo apunta Martha
Schteingard (2010, 348) “una ciudad es producto
de la historia y los fenómenos que en ella ocurren
afectan a la ciudad como una unidad”.

Sin embargo el crecimiento urbano no siempre se
acompaña del desarrollo. El crecimiento de la ciudad
alude a cuestiones materiales y objetivas relacionadas
con el aspecto económico, con el tener, como tener
casa, automóvil, bienes, una embarcación; los
edificios, la calle, el parque, etc., el crecimiento es
entonces tangible. En tanto que el desarrollo es un
proceso subjetivo que se relaciona con el ser, encierra
aspectos como educación, cultura, empleo, la familia,
gobierno, gobernabilidad, relaciones sociales, etc.
En este aspecto donde entran los fenómenos urbanos
de división social y segregación que evidencian
crecimiento sin desarrollo. El desarrollo es entonces
intangible (Boisier, 2010). Por tanto los procesos
contemporáneos del desarrollo económico llevan a
la forma urbana a estar concentrados o dispersos, de
esta manera la forma de los espacios ue integran los
asentamientos de la población esta relacionada con
los modos de organización de la economía (Imagen
3). Lo anterior significa que los patrones espaciales
importantes que definen la organización espacial de
la sociedad, que a su vez definen la forma urbana,
están correlacionados con aspectos específicos de las
características económicas, políticas y culturales de
los modos de organización de la sociedad.

Figura 2. Huecos urbanos en Culiacán Rosales.

Figura 3. Desarrollo comercial en Culiacán Rosales.

Fuente: Propia. 2017.

5
Actualmente se disponde de diversos instrumentos cuantitativos para el análisis del territorio que utilizan metodos factoriales multivariable
que se sustentan en la correlación entre proposiciones analíticas y sintéticas para reemplazar a la realidad mediante axiomas no evidentes.

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

19

�Acosta Rendón

5. Distribución espacial de las
densidades de habitacionales.
De acuerdo con Tito Alegría (2009, 174), la
distribución espacial de las densidades de
población es una de las principales características
en el análisis urbano. En el modelo monocéntrico
la densidad decrece desde el centro hacia la
periferia. Expone que este modelo explica
la distribución espacial de la densidad como
resultado del comportamiento de la oferta y la
demanda de vivienda al enfrentar el precio del
suelo, el cual decrece desde el centro hacia la
periferia de la ciudad. Así por el lado de la oferta
los constructores utilizan más el factor que menos
cuesta por unidad de vivienda, por ello, a medida
que se acercan al centro de la ciudad utilizan más
materiales de construcción y menos suelo, como
resultado aumentan el número de pisos y con
ello la densidad habitacional. Por el lado de la
demanda las familias con ingresos bajos pueden
elegir gastar más en suelo y tener menos metros
cuadrados de superficie con mayor densidad si
deciden asentarse cerca del centro, porque cerca
del centro el valor del suelo es más alto pero se
reduce el gasto del transporte, en comparación si
eligieran asentarse en la periferia.
Según el Censo de Población y Vivienda de
2010 del INEGI la ciudad de Culiacán Rosales

tenía 675,773 habitantes (hab) y 176,799 viviendas
particulares habitadas (vph) que sumadas a las
35,533 deshabitadas y 8,812 de uso temporal
hacen un total de 221,144 viviendas (Gráfico 1 y
tabla 1)) distribuidas en un territorio urbanizado
que cubría 12,584.50 hectáreas (ha). Por tanto
en ese momento las densidades habitacionales
promedio eran 53.7 hab/ha y 14.0 viv/ha. Estas
bajas densidades indican que la ciudad ha tenido
un crecimiento expansivo con un alto consumo de
suelo lo cual ha incidido de manera importante en
la actual forma urbana que tiene esta ciudad.
En este sentido el uso habitacional del suelo,
generador de la forma urbana de Culiacan Rosales
creemos que tiene explicaciones similares a las
que encontró Tito Alegria (2009, 175) en su
análisis de la Metropolis Transfronteriza Tijuana,
México - San Diego, Estados Unidos. De acuerdo
con su análisis una primera apreciación tiene
que ver con que en que las grandes ciudades
la distribución de los precios del suelo no es
estrictamente decreciente desde el centro debido
a que hay subcentros6 terciarios que elevan el
precio del suelo lejos del centro principal de la
ciudad. Si la densidad de población sigue a los
precios del suelo, explica, la distribución de esa
densidad no será claramente decreciente desde el
centro de la ciudad. Explicación que se apega más
al enfoque del modelo policéntrico.

Gráﬁco 1. Dinámica demográﬁca y habitacional de Culiacán Rosales, Sinaloa.

Fuente: Elaboración propia con información del INEGI 2010.

6

Las debilidades del modelo monocéntrico dieron cabida al surguimiento de modelos alternativos de usos del suelo entre ellos los
modelos policéntricos. Desde la visión neoclásica, estos modelos trataron de extender para dos o más centros (policentrismo) la lógica del
balance entre renta del suelo y costo de transporte que hacen los agentes cuando deciden su localización intraurbana La teoría del modelo
policentrico explica el funcionamiento de la ciudad considerando la emergencia actual de subcentros (endógenos o exógenos) que están
sustituyendo al centro original.

20

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�La forma urbana producto de la concentración dispersión de la población en Culiacán Rosales

Tabla 1. Distribución espacial de la población y la vivienda.

Fuente: Elaboración propia.

Una situación similar la encontramos en la
ciudad de Culiacán Rosales donde las densidades
crecen desde el centro a la periferia, contrario
a lo que establece el modelo monocentrico,
sin embargo este crecimiento es diferenciado
pues existen zonas dispersas por la ciudad que
concetran actividades complementarias que
pueden ser subcentros en formación, escenario
que estamos en proceso de estudio aplicando
la regresión paramétria donde la variable
dependiente explica el valor del suelo y la
independiente la distancia al centro principal.
En una segunda apreciación Alegría (Op.Cit.)
expone que un supuesto implícito en el enfoque
monocéntrico es que el mercado de la vivienda
debe funcionar de manera perfecta para ajustar
oferta y demanda, sin embargo, se sabe que
estos tienen varias imperfecciones. Una de ellas
es que, en todo el país, más de la mitad de la
población urbana tuvo acceso a una vivienda
fuera del mercado formal7 mediante el proceso de
invasión de suelo urbano. Esto quiere decir que
la densidad de población de al menos la mitad
del territorio urbano de las ciudades mexicanas,
en la cuales se incluye Culiacán Rosales, no se
constituyó debido al precio del suelo regulado por
el mercado formal sino por procesos irregulares
relacionados con la invasión de tierras en las
periferias urbanas. Además, la vivienda se
considera patrimonio familiar cuyo desarrollo
es progresivo y se extiende a lo largo de varios
años, incluso décadas, en los cuales cambia la
estrucutra familiar y con ello cambia también la
densidad de población. Coincidimos también con

la tercera apreciación de Alegría (Op.Cit.) donde
expone que las actividades terciarias compiten por
suelo accesible imponiendose en una localización
central al ofrecer más capital por metro cuadrado
donde la vivienda no puede competir igual por
lo que es expulsada al cambiar el uso del suelo
con lo que disminuye la cantidad de personas
que residen en el centro y con ello la densidad
habitacional.
En la tabla 1 anterior se muestra que en la zona
centro de Culiacán Rosales las densidades de
población y de vivienda son más bajas que en los
contornos más periféricos. Se puede ver que estás
van desde 25 hab/ha y 8.3 viv/ha en la zona centro
hasta 65.6 hab/ha y 16.7 viv/ha en los contornos
más alejados del centro. Sin embargo, en el
contorno 3, el más periférico, las densidades son
más bajas que en el contorno 2 menos periférico,
debido a que en el cotorno 3 hay una gran cantidad
vacíos urbanos, lotes de suelo urbanizado que
permanecen ociosos en un claro proceso de
especulación que el capital esta “engordando”
para futuros desarrollos inmobiliarios. Por tanto,
y siguiendo este enfoque, la distribución espacial
de las densidades habitacionales que se presenta
en Culiacán Rosales (mapa 1) no se puede explicar
con el modelo monocéntrico pues en esta ciudad,
como ya se explicó, la densidad habitacional es
más alta en la periferia contrario a lo que explica
el modelo moncéntrico.

7

El mercado formal de la vivienda en México es que oferta vivienda construida por desarrolladores inmobiliarios financiada por organismos
nacionales como el INFONAVIT, principalmente.

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

21

�Acosta Rendón

6. Reﬂexiones ﬁnales.
Considerando que Culiacán Rosales es una ciudad
media en la que su centro tradicional aun concentra
la mayor cantidad de los empleos y las actividades
económicas dominantes, desde el punto de vista
económico su forma urbana puede ser explicada
por el modelo monocéntrico dado que no muestra
evidencias contundentes de que en su territorio se
estén formando subcentros sino mas bien se observa
una dispersión generalizada de actividades terciarias
sustentadas en la accesibilidad que permite el
automóvil y la construcción de infraestura vial
que genera ventajas de localización. Sin embargo,
dispersos también por diferentes zonas de la ciudad,
empiezan a emerger concentraciones de actividades
terciarias, tipo plazas comerciales con tiendas de
marcas globales, que se hace necesario estudiarlas
con más herramientas para el analisis urbano donde
se consideren otras variables como el valor del
suelo, el ingreso de los hogares, y otras variables
que reflejen las condiciones del entorno, que ayuden
a determinar si estos ambientes emergentes están
formando subcentros y pueden tener explicaciones
basadas en el modelo policentrico, y si además estos
escenarios estan influyendo en la cambiante forma
urbana de esta ciudad.

Por otra parte desde el punto de vista sociológico
la forma urbana y los usos del suelo que definen el
funcionamiento de la ciudad de Culiacán Rosales
no se acomodan para que puedan ser explicados
por el modelo monocéntrico pues la densidad
habitacional no decrece desde el centro hacia la
periferia como lo establece este modelo, sino por
el contrario en este caso la densidad es más alta en
la periferia, situación explicada de mejor manera
por la definición de subcentros terciarios fuera
del centro tradicional que sustentan al modelo
policéntrico.
Otra caractrística de Culiacán Rosales que incide
en la forma urbana que actualmente tiene consiste en
que dispersos por toda la ciudad, aunque en mayor
concentración en los contornos 2 y 3 periféricos,
existe una gran cantidad de suelo urbanizado ocioso
que generan grandes vacíos urbanos formados a
causa de la expansión generalizada de asentamientos
que se localizaron en la periferia modificando
los limites urbanos de la ciudad en un proceso
de especulación del capital inmobiliario, que de
acuerdo con Emilio Duhau (op. cit.) son “huecos”
que se “rellenan” con el tiempo después que se han
revalorizado por las acciones urbanas realizadas por
el municipio encauzando la ciudad hacia una forma
urbana compacta.

Mapa 1. Distribución espacial de las densidades habitacionales en Culiacán Rosales, Sinaloa.

Fuente: Elaboración propia.

22

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�La forma urbana producto de la concentración dispersión de la población en Culiacán Rosales

7. Bibliografía.
Alegría, Tito (2009). Metrópolis transfronteriza:
Revisión de la hipótesis y evidencias de
Tijuana, México y San Diego, Estados Unidos.
1ª edición. Tijuana. El Colegio de la Frontera
Norte; México, D.F. Miguel Ángel Porrúa.
Boisier, Sergio, 2010. Descodificando el desarrollo
del siglo xxi: subjetividad, complejidad,
sinapsis, sinergía, recursividad, liderazgo, y
anclaje territorial. Semestre Económico, vol.
13, núm. 27, julio-diciembre, 2010, pp. 11-37
Universidad de Medellín. Medellín, Colombia
Burgess, Rod (2011). Determinismo tecnológico y
fragmentación urbana: un análisis crítica, en
Ciudades Compactas, dispersas y fragmentadas,
Emilio Pradilla Cobos, Compilador. Universidad
Autónoma Metropolitana. Miguel Ángel Porrúa.
México.
Duhau, Emilio y Giglia, Ángela (2004). Conflictos
por el espacio y orden urbano. Estudios
demográficos y urbanos, mayo-agosto 2004,
número 056. El colegio de México, A.C., D.F.,
México.
Duhau, Emilio (2006). Organización del espacio
urbano, segregación y espacio público; en
CIUDADES 66, abril-junio de 2005, RNIU,
Puebla, México.
_______ (2008). Los nuevos productores
del espacio habitable; en ciudades 79, julioseptiembre de 2008, RNIU, Puebla, México.
Los Municipios de Sinaloa (1988). Colección:
Enciclopedia de los Municipios de México.
Secretaría de Gobernación y Gobierno del
Estado de Sinaloa. http://www.inafed.gob.
mx/.
López Rangel, Rafael (2011). De la Ciudad
Compacta a la Ciudad Fragmentada: El caso
de la Ciudad de México. En el Universo de las
nuevas preocupaciones sobre la ciudad; del
sueño de un orden a la pesadilla del caos, en
Ciudades Compactas, dispersas y fragmentadas,
Emilio Pradilla Cobos, Compilador. Universidad
Autónoma Metropolitana. Miguel Ángel Porrúa.
México.
Pinto Verdugo, Mónica (2007). Los modelos
explicativos de la estructura urbana. Una
visión crítica de su desarrollo al interior de la
consolidación de la racionalidad moderna (no
editado). Memoria para optar al título de geógrafo.
Facultad de Arquitectura y Urbanismo. Escuela
de Geografía. Universidad de Chile. Chile.

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

Pradilla Cobos, Emilio (2011). Ciudades
Compactas, dispersas, fragmentadas. UAM.
Miguel Ángel Porrúa. México.
Schteingart, Martha (2010). La división social del
espacio en las ciudades. Revista Herramienta
N° 48. SociologíaCiudad y territorio. Octubre
de 2011 - Año XV.

23

�Las tres dimensiones metropolitanas: lo espacial, lo institucional y lo ciudadano. Hacia un modelo de compatibilización ideal.
The three metropolitan dimensions: The space, institutions and the citizen. Towards an ideal compatiblization model.
Recibido: Diciembre 2018
Aceptado: Agosto 2019

Eduardo Sousa-González1

Resumen

Abstract

El propósito sería abordar el asunto del crecimiento
expansivo de las metrópolis del sur global, planteando,
como caso de estudio, la zona metropolitana de Monterrey
desde el enfoque evolucionista planteado por Henry
Lefebvre, donde se plantea la “urbanización completa de la
sociedad” (Lefebvre, H.:1980:1); explorando a partir de un
análisis deductivo que va desde lo general, con la variable
exógena vinculada globalización, para involucrar desde
ahí, las particularidades que se han dado sobre el proceso
de urbanización de la zona metropolitana de Monterrey,
Nuevo León, México. En ese sentido, se muestra la
forma en que el proceso evolutivo de urbanización de
Monterrey, ha modificado sus linderos periféricos influido
por variables de corte exógeno como la globalización y el
grado de desarrollo del lugar y, endógenas vinculado a lo:
económico, político, territorial y socio-demográfico.
Para esto, se hace una exploración de la dinámica urbana
y de la manera en que los procesos de globalización de la
economía fueron insertándose en México como país y en la
zona metropolitana de Monterrey; para finalmente concluir,
con una exploración del proceso de urbanización 19402019 en Monterrey y una propuesta donde se involucra a
las tres grandes dimensiones metropolitanas: lo espacial, lo
institucional y lo ciudadano; las cuales, desde la óptica de
esta investigación, son factibles de compatibilizar.

The purpose will be to address the expansive south global
metrolpolis growth, using as study case the Monterrey's
metropolitan zone, with an evolutionary approach proposed
by Henry Lefebvre where the proposed therm "societies
complete urbanization" (Lefebvre, H.:1980:1), explored
from a deductive analysis that goes from the general, with
the exogenous variable inculcated with the globalization
one, to involve from there, the particularities that have been
developed from the urbanization process of the metropolitan
area of Monterrey, Nuevo Leon, Mexico. In that way, it's
shown the way the evolutionary urbanization process of the
Monterrey's metropolitan area has modified the peripheral
boundaries influenced by the exogenous variables such
as the globalization and the development grade, and the
endogenous linked to the: economic, political, territorial
and socio-demographic aspects.
For this, an exploration about how the urban dynamic
and the way in which the economic globalization process
inserted in Mexico as a country and in the metropolitan
area of Monterrey is done, to finally conclude, with an
exploration of the urbanization process from 1940 to 2019
in Monterrey and with a proposal where the three large
metropolitan dimensions: the spatial, the institutional and
the citizen, the ones that are feasible to make compatible.

Palabras Clave:

Proceso de urbanización; Dimensiones
metropolitanas; variables endógenas y exógenas.

Keywords:

Urbanization process; Metropolitan dimensions;
Endogenous and exogenous variables.

1

Mexicano, Doctor en Filosofía con orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos; maestría; profesor adscrito a la Facultad de Arquitectura
de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores (CONACYT) ratificado en el Nivel
2; miembro de la Academia Mexicana de ciencias AMC; correo electrónico: eduardo.sousagn@uanl.edu.mx

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

25

�Sousa-González

1. Las variables exógenas
intervinientes en el proceso de
urbanización metropolitano.
Desde la perspectiva que involucra al proceso
de crecimiento físico-expansivo-periférico en el
espacio urbano, por lo menos del sur global y
en la mayoría de las regiones del mundo urbano
conocido, esto es, aquello que involucra al
fenómeno vinculado al proceso evolutivo de una
ciudad-transformación-metrópoli, es indudable
que la visión teórica propuesta por Henry Lefebvre
donde postula, no sólo la “urbanización completa
de la sociedad” (Lefebvre, H.:1980:1 y ss.),
sino también el derecho a la misma (Lefebvre,
H.:2017:139; Delgado, M.:2017:19); no estaba
del todo apartada de una realidad proclive,
contemporánea, y líquida, y en franco desarrollo
progresivo; sobre todo a partir de la visión que
postula Lefebvre, H. donde propone, desde una
posición teórica evolucionista, un proceso de
transformación del espacio urbano que da lugar
a diferentes mutaciones físico-morfológicas,
sociales, culturales, identitarias y otras, propias
de cada lugar, transitando en un corte espaciotiempo-diferencial desde una: ciudad política, a

otra comercial; hasta llegar a lo que este autor
designa como la ciudad industrial: aquella que
personifica justamente a la industrialización y a
su posterior evolución hacia lo que se ha llamado
como post-industrialización; que ha implicado
procesalmente en el tiempo la subordinación
completa de lo agrario, marcando además, el
proceso de la manifestación conocida como la
implosión y explosión expansiva de lo urbano, o
mejor, de la sociedad urbana; según se indica en
el diagrama 1 (cfr.).
De hecho, como se menciona en el diagrama 1
(cfr.), en esta temática que involucra la hipótesis
lefebvriana de la urbanización completa de la
sociedad, que transformaría a la colectividad
en una sociedad urbana, precisamente derivada
de esta urbanización completa; Lefebvre, H.
menciona tres campos (momentos), en el proceso
de la urbanización de la sociedad (Lefebvre, H.:
1980:39).
i. Lo agrario,
ii. Lo industrial y
iii. Lo urbano.
En este contexto Lefebvre, H. hace referencia
a la forma en que los países subdesarrollados,
por ejemplo, los del sur global, atraviesan
simultáneamente
estos
tres
momentos

Diagrama 1. Enfoque evolucionista lefebvriano espacio-tiempo de la ciudad
(modificado en términos de la contemporaneidad).

Fuente: tomado de Sousa, E.: 2011, modificado en esta investigación, a partir de: Lefebvre, H. 2013:39; 1980: 22; Bettin, G. 1982:127.

26

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Las tres dimensiones metropolitanas

“acumulando problemas pero no las riquezas”
(Lefebvre, H. opus cit: 39):
i. El momento agrario corresponde a la esfera
puntual la necesidad; donde se da reiterativamente
una limitada producción del campo permeada por las
particularidades de la naturaleza y sus indomables
contingencias: aquí domina la escasez así como
las particularidades de cultos, de religiones, de
creencias y otras, pertenecientes a cada grupo socialrural; incluso las formas de propiedad inmobiliaria
son características: tribal, feudal, ejidal y otros.
ii. El período industrial pertenece al trabajo, un
período de producción de mercancías mecanizadas
para el uso, disfrute y comercialización de la
sociedad. Incluso nombrado a éste como destructor
de la naturaleza, ya que sustituye la producción
tradicional agrícola, por una manufactura metódica,
mecánica y encadenada a un sistema de producción
particular centrado en la plusvalía2.
iii. Finalmente está lo urbano, donde la
producción de mercancías en la ciudad industrial,
el espacio-tiempo como forma de asentamiento
humano y la diversidad de usos del suelo adquieren
nuevas connotaciones: pensamiento urbanístico,
planeación urbana, forma urbana y una multiplicidad
de conceptos vinculados, forman parte de esta
topografía espacial diferencial.
En este orden de ideas, referido a la evolución
espacio-tiempo-diferencial que tiende procesalmente
a transformar a una ciudad, llámese industrial
o post-industrial, en una agrupación indefinida
de cabeceras municipales o también llamada
metrópolis, es claro que en la posición teórica
de autores como Henry Lefebvre, entre otros, no
involucran en su justa dimensión aquellas variables
exógenas intervinientes, que contribuyen de manera
significativa en esta evolución transformacional de la
ciudad-metrópoli. La referencia es específicamente
al fenómeno de la globalización de la economía3 y a
la característica particular del proceso evolutivo de
desarrollo del lugar; particularmente el comentario
sería a lo que se conoce como subdesarrollo o países
en vías de desarrollo, como la mayoría de los que
integran el sur global.

En el primer caso, referido a la mundialización
como una variable exógena interviniente en este
proceso que transforma una ciudad, en un espacio
de conurbación de diferentes áreas urbanas: una
metrópoli; es claro que los procesos que involucran
a este fenómeno de globalización de la economía
no son exclusivos de la sobremodernidad en la
que nos corresponde vivir, de hecho si revisamos
el diagrama 1 (cfr.) la mención de otras ciudades,
tiene una relación directa con el llamado período
de regulación económica y la formación de las
ciudades mercantiles, algunas anteriores como
Fencia, Cartago, Roma, el mundo Helénico, China,
la India y otras (Chonchol, J. 2002: 18); las cuales
formaron alianzas estratégicas para la producción
y circulación de mercancías, con claros fines
mediáticos de acumulación primaria de capital,
según se aprecia en la tabla 1.
Tabla 1. Periodos de regulación económica.

Fuente: elaborado en esta investigación a partir de: Chonchol, J. (2002: 15).

En esta sucinta exploración del proceso de
la globalización, la forma en que éste influye en
el espacio urbano y el modo en que la economía
global lo ha promocionado, se perciben, por lo
menos, dos posturas opuestas: la primera se
relaciona con aquellos que la interpretan como
una herramienta ideológica que promueve
desigualdades de todo tipo: regional, nacional,
étnicas, de género y evidentemente de clase social;
implementado en un mundo de dos dinámicas
diferentes: Desarrollo Vs. Subdesarrollo; la
segunda, la descifran como un proceso inscrito
en las estructuras operativas del modo capitalista
de producción global, argumentando el fin de los

2
Inicialmente la plusvalía se construye desde lo agrario, desplazándose posteriormente hacia lo industrial; distinguiéndose tres momentos
en la teoría marxista: i. Su formación: cuando se desplaza a lo urbano, como centro de producción; ii. La realización: que involucra al
comercio y al sistema bancario y; iii. La participación: que evidentemente nunca ha sido y seguramente nunca será equitativa.
3
El término global inicialmente en la época moderna lo manejaron algunas universidades americanas como Harvard, Stanford y otras,
básicamente en el sentido de comercialización de tecnología (I + d + i) asociada a los procesos económicos, esto, en virtud de la práctica
de desregularización y liberación implementada por la mayoría de los Estados-nación; así, era factible hacer negocios en cualquier lugar
del mundo, solamente habría que organizar y orientar las políticas de comercialización, adecuándolas a la zona de la tierra en la que se
pretendiera negociar. Paralelamente surge el término de mundialización en algunos medios europeos, como alternativa al de globalización,
argumentando que la palabra mundo representa específicamente el fenómeno (Guerra-Borges, 2002:16).

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

27

�Sousa-González

problemas económicos con la promesa de que
se logrará una rápida modernización: nada más
alejado de la realidad contemporánea.
Dentro de cada una de estas posturas se han
incorporado diversas variaciones de enfoque,
vinculadas a similares esferas disciplinares; por
ejemplo: economistas como Hirst y Thompson
(1999,1996:176), Carmona, E. y González Navarro
(2002), Fujita (2000); sociólogos como Anthony
Guiddens (2003, 2000), Ianni, O. (2007), Castells,
M. (2002), Dos Santos, T. (2004), Amin, S. (1999) y
otros; lo que sí queda claro es que cada una de esta
posiciones está circunscrita además de a un espacio
territorial, también a un tiempo diferenciado; donde
las economías emergentes están aumentando cada
vez más su dependencia (Gutiérrez 2003; Dos
Santos 2004, 2002; Cardozo, 2002), no solamente
por su vulnerabilidad a los cambios disruptivos que
se producen en el avance de la economía globalizada
(Ianni 2007; Cavanagh 2003; Castells 2005) y la
empresa trasnacional; igualmente por la manera en
que se comprometen: los recursos, el territorio, la
cultura, la invasión de la cotidianidad; esto, con el
propósito de lograr mayor productividad, destacando
que el dinero se convierte en el parámetro de las
relaciones sociales (Simmel 1951/1988; Sabido
2007; Watier 2005) ya reificadas (Marx 1978;
1976), escalando una cosificación creciente, donde
el espacio metropolitano se “organiza en función de
este proceso económico monetario de dinero-cosa,

cosa-dinero” (Sousa, E.: 2018:35). Propiciando,
además de esa actitud blasée de: indiferencia,
individualista e indolente, mencionada por George
Simmel (Simmel 1951/1988); una dependencia
paradójica cada vez mayor, según se muestra en el
diagrama 2.

2. México y Monterrey, Nuevo León
en la esfera de la globalización
contemporánea y de sus procesos
de expansividad espacial.
En el caso de México como país, el fenómeno de la
globalización tiene una manifestación de impacto
muy importante y con la suscripción y puesta en
práctica del GATT (1986) y el Tratado de Libre
Comercio de América del Norte TLCAN (1994)
entre México, Estados Unidos y Canadá4, se inicia
la incorporación de los mexicanos al proceso de
globalización moderno, en una etapa en la que
el país ha experimentado no sólo un crecimiento
demográfico explosivo, característica de los países
en vías de desarrollo o como lo llama Di Filippo
de “subdesarrollo intermedio” (Di Filippo: 1998:
26); sino también, como lo ha pronosticado Henry
Lefebvre un éxodo del campo a la ciudad, sobre
todo en aquellos espacios urbanos con mayor
crecimiento en los sectores secundario (industria) y

Diagrama 2. Economías emergentes:
dependencia paradójica.

Fuente: elaborado en esta investigación a partir de Sousa, E. (2018: 35).

28

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Las tres dimensiones metropolitanas

terciario (servicios), como las ciudades de México,
Monterrey, Guadalajara y Puebla; por ejemplo: en
el México de 1950 la población rural era de 57.4
por ciento del total, en el año de 1990 la proporción
se revierte drásticamente sumando 57.5 por ciento,
pero de población urbana, incrementándose a 61
por ciento en el año 2000 y a 77.8 en el año 2018:
ver tabla 2.
Aunque no se profundizará en las características
particulares de este tratado trilateral, después de
veinticinco años es posible afirmar que este acuerdo
permitió, entre otras muchas cosas: la liberación de
los flujos de capital (FC) y la inversión extranjera
directa (IED) que ha dado entrada a las compañías
multinacionales y trasnacionales, en el marco del
modelo neoliberal5, que como mencionábamos
anteriormente ha minimizado al Estado-nación;
privilegiando así, las políticas de intereses
particulares, principalmente de acumulación de
capital, que las empresas de carácter multinacional
y trasnacional tienen. Éstas se han circunscrito
oportunamente en el marco espacial de la
globalización, mediante sus tres procesos básicos:
i. Movilización internacional de capital;
ii. Internacionalización de mercancías y
iii. Velocidad ascendente de ambos, ver la
figura 1.
Finalmente como se ha atestiguado, en
México casi todo es factible de privatizar6, pero la
pregunta sería qué sucederá con aquellos sectores

de desarrollo social que históricamente fueron
asumidos y blindados por el Estado mexicano,
sectores subsidiados o de recuperación lenta de
capital como: la educación pública, los servicios de
salud, la vivienda de estratos de bajo ingreso, entre
otros. Es claro que los inversionistas extranjeros
han encontrado formas de obtener ganancias por
las condiciones actuales en estos sectores, incluso
se observa un abandono de inversión pública,
sobre todo en el ramo de la educación, los servicios
de salud, el petróleo y otros más; representando un
serio obstáculo para el desarrollo de México como
país y la seguridad de sus pobladores.
Figura 1. Procesos básicos de la empresa trasnacional.

Fuente: datos generados en esta investigación.

Tabla 2. México: población total, urbana y rural (cifras en miles)

Fuente: elaborado en esta investigación a partir de Sousa, E. (2018: 35).

4
En el año de 2019 el TLCAN está en proceso de revisión por los países involucrados, a la fecha septiembre 2019, se informa que aunque
se ha llegado a acuerdos importantes, pero todavía no se concluye del todo con este acuerdo comercial; incluso hasta el nombre (TLCAN)
es posible que se modifique.
5

El modelo neoliberal al parecer agotado en México, ha sido descalificado por el nuevo gobierno (2019) el cuál acusa de una corrupción
e impunidad de los agentes políticos que recién terminan su gestión (2013-2018).
6
Esto se ha corroborado con el gobierno saliente de Enrique Peña Nieto que ha comprometido: el petróleo, la electricidad, la educación y
otros sectores más.

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

29

�Sousa-González

3. Monterrey: globalización y
proceso de metropolización.
En el ámbito interno de las ciudades particularmente
del sur global, existen variables intervinientes
exógenas como la globalización y componentes
endógenos como aquellos que son propias del
lugar7 y se mencionan en el diagrama 1, estas
variables son las que las conducen evolutivamente
por sendos procesos urbanos espacio-tiempo
diferenciados (Lefebvre, H.:1980:44), llevándolas
a convertirse en esos espacios sui géneris
conocidos como metrópolis; dichas ciudades,
entre otras muchas cosas, se caracterizan por
poseer un dinamismo demográfico creciente que
indefectiblemente tiene impactos progresivos en
la expansión de sus linderos territoriales; en donde
por una deficiente elaboración de los instrumentos
vinculados a la planeación de los diversos usos
del suelo y a la aplicación de los mismos en los
procesos espaciales asociados al crecimiento
expansivo urbano, la población tiende a dispersarse
multidireccionalmente sin un control orientativo
gubernamental eficiente, eficaz y efectivo (EEE) .
En este sentido, el espacio territorial metropolitano
por definición, es el que incorpora a las áreas urbanas
de los municipios que procesalmente en el tiempo y
por las estrechas interacciones entre la población y
sus actividades cotidianas, secundarias y terciarias
tienden a la conurbación; precisamente, como se
mencionó al inicio de este apartado y en algunos
otros párrafos, el instrumento de planeación espacial
debe de ser el que indica el establecimiento de los
límites perimetrales del territorio metropolitano,
evitando, o mejor, controlando, direccionando
orientativamente y dosificando, ese crecimiento
expansivo multidireccional de los usos del suelo y
sobre todo aquellas espacialidades de características

marginales y de segregación espacial. De ahí la
importancia de lograr la eficiencia, la eficacia y la
efectividad, en las acciones estratégicas de política
pública y de agenda de gobierno de competencia
oficial; las cuales, desde esta posición, deben de ser
consideradas integralmente tomando en cuenta todo
el territorio de la conurbación.
Aún más, dado que el espacio urbano de
referencia debe de tener como eje central a la
sociedad, no solamente como una población
susceptible de direccionar y normar en los procesos
de la planeación espacial de los usos del suelo, sino
como entes vivos y participativos, fundamentales
en los procesos decisorios que involucren estos
instrumentos mencionados de planeación del
lugar; aquí se mencionarán sucintamente en este
apartado cuatro puntos a considerar en los procesos
de planeación espacial.
1. Lo cultural. Como la sociedad y sus
relaciones son el eje central a considerar en el
proceso de planeación, es necesario identificar las
particularidades de las matrices sociales radicadas
en el lugar, así como sus usos y costumbres,
regionalismos, símbolos identitarios y otros; además
de hacer efectiva su participación en el proceso de
integración del instrumento final de planeación
(Gúel, F: 2000: 17 y ss.; Pujadas, J.:2008: 365).
2. El territorio. De importancia fundamental
puesto que es el espacio físico de asentamiento de
la población y donde se desarrollan los diferentes
usos del suelo, y toda la actividad económica y
cotidiana, aquí es importante contextualizar la
variable territorio y su planeación por lo menos
desde dos puntos de vista: por ejemplo en
España (Pujadas, J.:2008: 23) los 5 ámbitos de la
planeación son utilizados para el ordenamiento
de las diferentes esferas territoriales: la provincia,
la comarca, las áreas metropolitanas (AM) y el
municipio ver el esquema 1.

Esquema 1. Los cinco apartados
de la ordenación del territorio:
visión española.
Fuente: Pujadas, R. (2008:22)

7

Desde la perspectiva de esta investigación, los componentes endógenos se agrupan en aquellos de tipo: económico, político, territorial y
socio-demográfico; los cuales se han integrado en otras investigaciones (Sousa, E: 2010…) en los conceptos propuestos llamados: fuerzas
centrífugas de expansión y fuerzas centrípetas de contención.

30

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Las tres dimensiones metropolitanas

En cambio en los países Europa del Este:
Bulgaria, Polonia, Alemania O., Hungría, y otros«
que tienen una planificación centralizada, donde
el principio igualdad-eficiencia debe equiparar
en regiones y ciudades: confort, servicios,
accesibilidad y otros más; el estado es el único
gestor de los recursos y el que organiza la vida
económica y social de un modo rígido; en el ámbito
de la planificación, según Ferrer, M. (2002:173),
implica que las autoridades centrales hacen los
planes de forma sectorial, deciden la distribución y
localización de los equipamientos e infraestructura,
para dejar que los mandos urbanos los coordinen
y ejecuten… y ¿La acción participativa de la
población?
3. Lo político institucional; en México lo
institucional representa el eje jurídico-legal en que
se basan las acciones gubernamentales en las tres
esferas del gobierno: Federal, Estatal y Municipal
y estas se basan en la Constitución Política de
los Estados Unidos Mexicanos, Códigos Civiles,
reglamentos y leyes específicas.
4. Lo económico; tiene una relación con el
modelo económico adoptado por el país, y con
su grado de desarrollo; en particular México,
como menciona Di Filippo (1998) “un país de
subdesarrollo intermedio”, se orienta a un cambio
de modelo: de uno neoliberal a otro que recién se
implementa; según se indica en la figura 2.
Figura 2. Consideraciones en el proceso de planeación.

Fuente: datos generados en esta investigación.

Finalmente queda claro, que el trabajo de
las autoridades gubernamentales es incidir
positivamente en la consecución de instrumentos
de planeación, consensuados con la sociedad

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

radicada en el lugar de intervención, haciendo
efectiva su participación, para generar un
mecanismo con mayor dosis de eficiencia, eficacia
y efectividad, que forme en el proceso, políticas
públicas compatibilizadas: gobierno-ciudadano,
ciudadano-gobierno. Pero, ¿Qué son las políticas
públicas? ¿Cuáles son los ejes transversales y
longitudinales de intervención en la metrópoli?
¿Las políticas públicas de orientación espacial
consideran la visión de los ciudadanos? ¿Existe
un proceso de compatibilización entre las tres
dimensiones metropolitanas: el espacio, la política
institucional y lo propuesto por los ciudadanos?
En este abordaje que involucra al espacio
metropolitano, su crecimiento expansivo y algunas
de las variables exógenas y endógenas intervinientes
en este proceso transformacional ciudad-metrópoli,
sería una condicionante sine qua non indicar la
relación de correspondencia biunívoca que existe
entre: el crecimiento espacial, su relación con la
agenda de gobierno y las políticas públicas que
de ahí resultan. Por esa razón, la importancia de
contextualizar el concepto de políticas públicas en
la esfera que lo asocia directamente, en el ámbito
del sector gubernamental; ya que la evidencia
histórica indica un encadenamiento inseparable
entre está triada:
i. Crecimiento físico-expansivo;
ii. Agenda de gobierno y;
iii. Políticas públicas espaciales.
De hecho, el asunto de las políticas públicas
en una visualización contextual generalista, al
interior de un espacio urbano constituido, tiende a
enlazar, o mejor, involucra indefectiblemente por
lo menos a tres actores sociales:
1. Al Estado-gobierno como institución de
mando-autoridad, aquella legítimamente constituida,
en cualquier transversalidad diferenciada: federal,
estatal o municipal;
2. A los hacedores directos de las políticas,
representados por los funcionarios públicos adscritos
al Estado-gobierno y que son evidentemente los
servidores públicos de la sociedad, y finalmente;
3. En la esfera longitudinal: al o los grupos
sociales de referencia; a la sociedad en su conjunto,
al sector u otros pobladores a la que éstas van
dirigidas.
Aún más, esta visualización contextual propuesta
quedaría incompleta, si no se considera a uno de los
elementos identitarios fundamentales que soportan a
estos tres actores sociales, nos referimos justamente,
al espacio físico: el público y el privado, que es la
31

�Sousa-González

base del asentamiento de la sociedad. En este caso
la referencia estaría ligada al espacio metropolitano,
en el cual se desarrolla la vida cotidiana en sociedad
y donde se hace operativa la acción pública
institucional (Cabrero, M.: 2006:17-68), derivada
de dichas políticas8, ya sea en el ámbito: nacional,
regional, estatal, metropolitano, local, de barrio y
otros. De hecho, el espacio físico-territorial se ha
considerado en otros escritos (Sousa, E. 2010: 85),
como un común denominador, un divisor que tiene
la particularidad de situar en un mismo campo de
conocimiento y de un equivalente tiempo-espaciodiferencial (Lefebvre, H.1980: 44), a vertientes
conceptuales provenientes de disciplinas disímiles,
según se indica en la figura 3.
En este sentido debe de quedar claro, que
dentro de las disciplinas que tienen una relación
concomitante con las políticas públicas, como por
ejemplo las ciencias políticas, han profundizado
de una manera conveniente en el contexto
que circunscribe su campo de acción teóricooperativo, el cual está enlazado, en gran parte,
al gobierno como administración pública, en sus
diferentes ambientes de aplicación; no obstante,
quizá una de las vertientes en la que menos se
ha profundizado, como lo menciona Aguilar, L.
(2007:6), y con la cual se coincide; es aquella que
se relaciona con la manera en que éste construye,
desarrolla y evalúa, algunas de las decisiones
enlazadas a las políticas públicas, no sólo en la
esfera de la transversalidad asociada al ámbito
federal; sino también, en el estatal y en lo local,
esto es en: la esfera de los ámbitos nacionales.
Aquí los cuestionamientos girarían en torno a
¿Cuál sería la utilidad de esta posible dilucidación?
¿Qué importancia tendía la cuantificación de los
logros sociales de las políticas públicas? Una
contestación pronta a este cuestionamiento y
quizá con cierto dejo de ligereza, sería la de
mencionar que una exploración comprensiva y
posiblemente fenomenológica9 del proceso que
imbrica la construcción, el desarrollo, la puesta
en práctica y la evaluación de las políticas
gubernamentales en la sociedad; llevaría a no
sólo a delimitar, sino también orientar y reorientar
las posibles decisiones institucionales de política
pública espacial del Estado-gobierno, que de

alguna manera pudieran considerarse como
irracionales, negativas, proclives o permeadas
por factores vinculados con los procesos de la
corrupción institucional; tendiendo a otorgar
mayor eficiencia, eficacia y efectividad EEE,
en la asignación y distribución de los recursos
públicos siempre escasos.
Figura 3. Ámbito espacial de políticas públicas por
ejes de intervención: espacio transversal y grupo social
longitudinal.

Fuente: datos generados en esta investigación.

Es claro que la elección racional de entre
diferentes proyectos de orden gubernamental,
tendrían que llevar intrínsecamente una evaluación
sobre los impactos sociales positivos ex ante y
también ex post; ya sea en la esfera de intervención
transversal que pudiera permear las políticas
públicas: federales, regionales, estatales y locales;
hasta aquellas de enfoque abarcatívo longitudinal,
ligadas a los diferentes grupos sociales, o a
sectores específicos del lugar »económicos,
políticos u otros« de la sociedad, en un espacio
identitario definido, por ejemplo: el municipal, o
el del conjunto metropolitano, según se muestra en
la figura 3.
Lo que resultaría fundamental, es el cuestionar si
existen los mecanismos metodológicos operativos ad
hoc para tal evaluación de la acción gubernamental
y si estos dispositivos, son efectivamente utilizados
por los operadores de las políticas públicas; esto
es, aquellos funcionarios públicos adscritos a las
diferentes dependencias oficiales, lo cual será

8

El concepto de acción pública tiene una relación de correspondencia biunívoca que vincula al Estado y a la sociedad, en una interacción
concomitante, donde las políticas públicas serían uno de los elementos que deben intervenir en su definición o posible evaluación.
9
Entendiendo esto, en términos muy generales, como el estudio filosófico de los fenómenos, que consiste esencialmente en describirlos y
en describir las estructuras de la consciencia que tienen que ver con ellos (Bachelard, G. 1993:10).

32

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Las tres dimensiones metropolitanas

abordado en otras investigaciones.
En el marco de lo escrito anteriormente
como un referente teórico por el que transitan
las ciudades que se transforman en metrópolis y
a manera de conclusión, se explorará en términos
sucintos algunas particularidades de la zona
metropolitana de Monterrey, Nuevo León, México
y la posibilidad de estableces lineamientos para
compatibilizar las políticas públicas institucionales
con la visión y las necesidades de la población.

4. Conclusión.
En el caso de la zona metropolitana de Monterrey,
Nuevo León, México; con casi un 80 por ciento
de población urbana en el año 2019, es indudable
que la manifestación de esta variable exógena
interviniente llamada globalización sobre el
espacio urbano metropolitano de Monterrey,
ha tenido una importante expresión sobre el
crecimiento físico-expansivo de la zona; esto, en
virtud de que la metrópoli regiomontana cuenta
con una historia y tradición vinculada al sector
secundario, que lo ha convertido en un importante

polo de atracción poblacional, el cual ha
trascendido el ámbito local y regional, adquiriendo
una importancia significativa en la economía
nacional e internacional; aún y con los cambios en
los modelos económicos que se han adoptado en el
país: el de sustitución de importaciones en el año de
1930, el llamado neoliberalismo en 1983 y ahora
en el 2019 el nuevo modelo que está adoptando el
gobierno federal basado en lo que ellos llaman la
cuarta transformación, la cual trata de desterrar los
principales problemas de México: la corrupción y
la impunidad.
En este proceso que se ha mencionado en
párrafos anteriores vinculado a la mundialización,
se ha constatado en las diferentes etapas de
metropolización por las que ha atravesado
Monterrey y su zona metropolitana en el espaciotiempo, que aunado a la evidente transformación
en la composición morfológica de los linderos
periféricos del lugar, ver el mapa 1 y 2; también
se ha dado una disposición y variabilidad de los
disimiles usos del suelo constituidos en el proceso
de urbanización.

Mapa 1. Zona metropolitana de Monterrey: perímetro 2019.

Fuente: datos generados en esta investigación a partir de INEGI y en ArcGis.

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

33

�Sousa-González

De hecho, en el diagrama 1 (cfr.) se sostiene
como premisa inicial en esta investigación que la
globalización constituye un factor interviniente
exógeno, que influye directamente y ha influido
históricamente en la forma en que se ha dado el
crecimiento vertical y de orientación expansiva
periférica; modificando, en este proceso evolutivo
espacio-tiempo-diferencial, además de su
orientación productiva que ha trascendido de una
producción preponderantemente industrial, como
la base fundamental en la obtención de plusvalía,
a la combinación estratégica, por economías de
aglomeración, con el sector servicios, según se
aprecia en la tabla 310; también en este proceso de
urbanización se han modificado las características

morfológicas y orientativo-expansivas en la
periferia de la zona metropolitana de Monterrey,
para convertirlo transformacionalmente de una
ciudad monocéntrica en un espacio metropolitano
consolidado que funcionalmente agrupa diez y
ocho cabeceras municipales11.
La metrópoli regiomontana inicia el proceso
de metropolización en la década de 1950-1960,
donde se incorporan cuatro municipios que tienen
características de concentración de actividades
industriales; sobre todo aquel que pertenece al
centro metropolitano de Monterrey: Monterrey,
Guadalupe, San Nicolás de los Garza y San Pedro
Garza García (ver tabla 4 y 5).

Tabla 3. Población total y PEA
porcentual por sectores año 2000.
Fuente: Sobrino, J. (2003:529)

Tabla 4. Tasa de crecimiento demográfico: municipios por año de incorporación AMM.

Fuente: INEGI: Estadísticas del medio ambiente: 86.
10
Aunque los datos son del año 2000: por un lado, si consideramos céteris parivus el comportamiento de los sectores, el terciario tiene una
mayor población económicamente activa PEA; por el otro, si se comparan las zonas metropolitanas mostradas en la tabla 3, la metrópoli
regiomontana ocupa el último lugar de PEA en este sector; a diferencia del industrial que ocupa a la mayor PEA de todas con 38.0 por ciento
y un 0.2 por ciento en el sector primario. ¿Será este proceso de descenso de la PEA en el sector agrícola al que se refiere Henry Lefebvre
cuando menciona a la “urbanización completa de la sociedad” (Lefebvre, H. 1980:1)?
11
Hasta el mes de septiembre del año 2019 se evalúa por parte de las autoridades estatales y municipales, la pertinencia de agregar a
la conurbación actual de 13 municipios seis más, agrupando diez y ocho; pero a diferencia de décadas anteriores donde los procesos de
expansividad territorial se daban, en su mayoría, por el impulso en los componentes: socio-demográficos (tasa de crecimiento poblacional),
económicos y otros; en esta ocasión la principal variable interviniente de expansión periférica-territorial, parece ser el componente de la
fuerza política, que en esta ocasión el Estado es uno de los primeros impulsores visibles de la estrategia expansionista; aquí la pregunta
sería: ¿Esta política pública expansionista está consensuada con los ciudadanos?

34

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Las tres dimensiones metropolitanas

Actualmente la zona metropolitana de Monterrey
enfrenta características muy disímiles a las
descritas en los párrafos de este apartado: desde la
implantación del modelo económico de sustitución
de importaciones en 1930, o el neoliberalismo en
1983 y los acuerdos internacionales anteriormente
mencionados, los cuales perfilan la incorporación en
procesos de globalización irreversibles; no sólo a la
zona metropolitana de Monterrey (ZMM), sino de
una u otra forma a todo el territorio mexicano, con
todas las modificaciones en los patrones urbanos y de
producción económica que involucran.
Efectivamente, debiera entenderse esta
interpretación general, desarrollada en el apartado
en proceso, el cual involucra a fenómenos de
referencia mundialista, en claro contraste con una
realidad urbana existente, innegable e influida
morfológicamente por estos mismos procesos
de globalización; una situación que evidencia
la ocupación del suelo en un escenario urbano
estructurado con un sinnúmero de arterias viales
congestionadas, con mezclas indebidas de usos del
suelo, con ocupación de vivienda en zonas de alto
riesgo; inseguridad, transporte caro y deficiente,
falta de equipamientos y otros muchos más.
Incluso, con densidades de ciudadanos no
sólo diferenciadas, sino proclives, generando en
el proceso, transformaciones en los usos del suelo
que delatan altas concentraciones periféricas,
sobre todo de las clases sociales económicamente
menos favorecidas, contrastando con los niveles

socioeconómicos altos, los cuales se desarrollan
en sectores exclusivos del espacio urbano,
existentes en la mayoría de los municipios que
integran la zona metropolitana de Monterrey;
lo cual evidencia una falta de compatibilización
entre las tres dimensiones mencionadas al inicio
de este artículo: lo espacial, lo institucional y
lo ciudadano, dimensiones que conformarían
el concepto del equilibrio en el crecimiento
expansivo ideal.
Con el posible incremento en los municipios
conurbados (ZMM-18) que impactarán el proceso
de crecimiento expansivo actual de la metrópoli
regiomontana, es posible que al contrastar esta
acción con teoría de la metropolización12 se
plantea la posibilidad de proponer un cambio
estructural en esta teoría mencionada; esto es, una
etapa consecutiva a la de desurbanización, etapa
actual en la que se encuentra la zona metropolitana
de Monterrey: aquí se propone llamar como etapa
de dispersión generalizada; lo cual implicaría,
por el número de áreas urbanas conurbadas (18)
y por la extensión territorial de la conurbación,
un cambio disruptivo espacial y mayores retos;
no sólo en la compatibilización de lo espacial, lo
institucional y lo ciudadano que es la propuesta de
esta investigación; también en los procesos que
involucran a: la planeación espacial, el control
expansivo, la dosificación de los usos del suelo,
la dotación de equipamientos e infraestructura y a
otros más (cfr. Tabla 5 y mapa 2).

Tabla 5. Crecimiento demográfico: municipios por año de incorporación ZMM (en miles).

Fuente: INEGI: Estadísticas del medio ambiente: 85. *Estimaciones en base a CONEVAL (2007); **Gobierno del Edo. N.L. Plan
metropolitano 2021: 37, 143. Los datos del año 2015 son en base a en información proporcionada por SEDATU, CONAPO e INEGI.

12

Por limitaciones de espacio no es posible abordar esta teoría, para profundizar consultar Sousa, E: 2009, 2010.

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

35

�Sousa-González

Mapa 2. Perímetros metropolitanos 1990, 2000 y 2015.

1990

2000

2015

Fuente: Datos generados en esta investigación.

Por último, sería de importancia fundamental
para evitar o retardar tanto la carga negativa
que representaría la consolidación de la zona
metropolitana de Monterrey como un espacio
de crecimiento desordenado y sin la visión de
compatibilización dimensional13, así como impedir
la réplica y la diversificación de los espacios
anticiudad y el crecimiento multidireccional
periférico sin control; no sólo la construcción de
instrumentos de planeación estatales y municipales
fundamentados en las leyes vigentes, sino que estos
deben de contemplar acciones de compatibilización
con las visiones de ciudad que pueda aportar el
ciudadano residente; esto es, que la población
cuente con la posibilidad de opinar e influir en
el proceso de la construcción de los instrumentos
de planeación metropolitana y en aquellos otros

estudios que impliquen la zonificación primaria y
secundaria de todo el conjunto metropolitano.
Debe de existir el instrumental que elimine la
simulación de la consulta pública, posibilitando
contrastar lo que hemos llamado:
i. La visión institucional de la ciudad,
proveniente del funcionario gubernamental; con;
ii. La visión ideal de la ciudad, que tiene el
habitante metropolitano que sufre la ciudad día
con día, con;
iii. El espacio físico metropolitano.
Con el fin de desarrollar una zona metropolitana
con tendencias al equilibrio espacial en la
dosificación y orientación de sus usos del suelo;
así como en la dotación de los equipamientos y la
infraestructura necesaria. Tal como se muestra en
el esquema reflexivo del diagrama 3.

Diagrama 3. Espacio metropolitano visión de compatiblización
dimensional.
Fuente: Sousa, E. (2010:138), modificado
en esta investigación.

13

El concepto de compatibilización dimensional se refiere a: Lo espacial, lo institucional (gobierno en sus tres ámbitos: federal, estatal y
municipal) y lo ciudadano.

36

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Las tres dimensiones metropolitanas

5. Bibliografía.
Aguilar, Luis. (2007). El estudio de las políticas
públicas. México; Miguel Ángel Porrúa.
Amin, Samir. (1999). Los desafíos de la
mundialización. México: Siglo XXI.
Bachelard, G. (1993/1957). La poética del
espacio. México: Siglo XXI.
Bettin, G. (1982). Los sociólogos de la ciudad.
España, Gustavo Gili.
Cabrero, Enrique. (2006). Acción pública y
desarrollo local. México; FCE.
Cabrero, Enrique. (2001). La acción pública en
municipios urbanos, una propuesta de marco
teórico para su estudio. México: CIDE.
Carmona, S. et alia. (2002). La vía mexicana del
desarrollo ante la globalización y la nueva
economía. México. BUAP.
Cavanagh, J., et alia. (2003). Alternativas a la
globalización económica. Madrid. Gedisa.
Cardozo, F.H., Faleto, E. (2002). Dependencia y
desarrollo en América Latina. México. Siglo
XXl. Pp. 213.
Cardozo, F.H., Faleto, E. (2002). Dependencia y
desarrollo en América Latina. México. Siglo
XXl. Pp. 213.
Castells, M. (2005). Globalización, desarrollo
y democracia. Chile en el contexto mundial.
México; FCE.
Castells, M. (2002). La era de la información.
México: Siglo XXI
Chonchol, J. et alia. (2002). Globalización, estado,
poder y ciudadanía. Santiago de chile: Revista
del doctorado en el estudio de las sociedades
latinoamericanas, 1° semestre del 2002.
Delgado, M. (2017). Lo urbano más allá de la
ciudad. En Lefebvre, H. (2017). El derecho a
la ciudad. España; Capitán Swing.
Dos Santos, T. (2002). La teoría de la dependencia.
Barcelona E. Plaza y Janes.
Dos Santos, T. (2004). Economía mundial.
México: Plaza y Valdez.
Filippo Di, A. (1998). La visión centro periferia
hoy. Revista de Comisión económica
para América latina CEPAL. Número
extraordinario.Fujita, M., krugman, P.,
Vanables, A. (2000). Economía espacial:
Las ciudades, las regiones y el comercio
internacional. Barcelona, Ariel. Pp 361.
Ferrer, M. (2002). Los sistemas urbanos. España;
Síntesis

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

Güel, J. M. (2000). Planificación estratégica de
ciudades. Barcelona, Gustavo Gili S.A.
Guerra-Borges, A. (2002). Globalización e
integración latinoamericana. México: Siglo
XXI.
Guiddens, A. (2003). La constitución de
la sociedad. Bases para una teoría de la
estructuración. Buenos Aires. Amorrutu.
Gutiérrez, E. (2003).Teorías del desarrollo en
América Latina. México, Trillas.
Hirst, P., Thompson G. (1999). Globalización en
cuestión. Grand Bretaña, polity press
Ianni, O. (2007). La sociedad global. México,
Siglo XXI.
Lefebvre, H. (2017). El derecho a la ciudad.
España; Capitán Swing.
Lefebvre, H. (2013). La producción del espacio.
Madrid; Capitán Swing.
Lefebvre, H. (1980). La revolución urbana.
Madrid; Alianza.
Marx, Carlos. (1978).Contribución a la crítica de
la economía política. México, Ediciones de
cultura popular.
Marx, Carlos. (1976). Contribución a la crítica de
la economía política. México; Ediciones de
cultura popular.
Pujadas, Romá. (2008). Ordenación y
planificación territorial. Madrid: Síntesis.
Simmel, G. (1951/1988). The metrópolis and
mental life. En Bassols, M. et alia, 1988:47.
Sousa, Eduardo; Leal, Carlos; Cadena, Edel.
(2018). Espacio metropolitano contemporáneo.
Posiciones, desafíos y propuestas de acción.
México; Río subterráneo
Sousa, Eduardo. (2011). La metrópoli prematura
en la sobremodernidad líquida. Una figura
aceleradora de la producción de espacios
dicotómicos. Revista Bitácora Urbana
territorial. Colombia. N° 19 (2), 2011; pp. 6778.
Sousa, Eduardo. (2010). Espacios Urbanos en
la contemporaneidad I. México, Universidad
Autónoma de Nuevo León, Colección
Trayectorias.
Sousa, Eduardo. (2009). El proceso expansivo en
la territorialidad metropolitana. Fundamento
teórico y génesis procesal: los espacios no
ciudad en la sobremodernidad. México;
UANL: Colección Tendencias
Watier, P. (2003). Georg Simmel sociólogo.
Buenos Aires; Claves.

37

�Espacio público y vida cotidiana: hacia un cambio de teorías en diseño urbano y arquitectónico.
Public space and daily life: towards a change of theories in urban and architectural
design.
Recibido: Mayo 2018
Aceptado: Agosto 2019

Javier Fuentes Farías1

Resumen

Abstract

El espacio urbano se encuentra vinculado a
cuestiones sociales, culturales, político-económicas,
y también epistémicas y filosóficas, por lo cual
éstas son áreas de interés para el diseño. Planteo
que no es posible conocer dichas cuestiones sin
antes revisar el sentido que damos a los conceptos
que permiten incluir el punto de vista de la
gente, entre ellos: espacio público y mundo de
vida, identidad cultural, imaginarios urbanos, o
representaciones sociales. Examinaremos dichos
conceptos bajo la idea de su interdefinición, es
decir, que para explicarlos debemos recurrir a otras
conceptualizaciones, y que al hacerlo la arquitectura
y filosofía se encuentran. Podemos confirmar ciertas
dificultades en su estudio, tales como su carácter
subjetivo, es decir, su inaccesibilidad al método
científico, donde observamos algunas teorías que,
como el posmodernismo y el posestructuralismo,
ofrecen nuevas pistas desde la fenomenología y las
ciencias cognitivas. Otros ejemplos provienen de la
geografía constructivista y la llamada Teoría Social.
En esa línea, concluimos que los especialistas en
diseño interpretan el punto de vista de las personas
mediante su propia experiencia como habitantes de
la ciudad.

Urban space is linked to social, cultural, politicaleconomic, and also epistemic and philosophical
issues, according to which design discipline need to
face it. I argue that it’s not possible to know these
questions without first reviewing some key concepts,
such as urban culture, social representations,
identity, and others coined to seek for people’s mind,
interacting, and dwelling, including public space
and life-world. But to define these key concepts we
need another conceptual categories, so in that way
architecture and philosophy meets. Those examples
demonstrate the current problem about the scientific
status of people’s inner world or subjectivity,
as in postmodernism, post-structuralism, and
deconstructivism. Rather than explain this, I will
summarize some theories that offer new clues from
phenomenology and cognitive sciences, such as
constructivist geography and so-called social theory.
In this line, we conclude that design specialists
interpret people's point of view through their own
experience as urban inhabitants.

Keywords:

Social cognition; Phenomenology; Posmodernism.

Palabras Clave:

Cognición social; Fenomenología; Posmodernismo.

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción: Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo; fuentes88@hotmail.com

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

39

�Fuentes Farías

1. Introducción.
El presente trabajo forma parte de una línea de
investigación del autor de este escrito, acerca del
espacio arquitectónico y sus aspectos simbólicos
y epistémicos, tema que, según recientes
hallazgos, atañe a distintas disciplinas científicas
y humanísticas. En ésa temática he llamado
la atención2 sobre el espacio construido y la
problemática acerca del papel de las personas –
los agentes, o actores urbanos- en los procesos
constructivos y de diseño.
Entre otros temas específicos, he planteado
antes el interés por la arquitectura moderna y
posmoderna en la medida que manifiestan una
nueva tradición, es decir, un cambio de teorías y
conceptos acerca de las categorías y concepciones
fundamentales del quehacer arquitectónico. La
importancia de la arquitectura moderna puede
valorarse en la medida que se plantea nuevos
retos, ya sea desde la necesidad de nuevas
herramientas de diseño urbano y arquitectónico,
como de afrontar la creciente complejidad de los
procesos constructivos y los nuevos materiales
disponibles. Al mismo tiempo la figura humana
cobró gran importancia y surgió el interés por los
espacios públicos de las nuevas ciudades.
Lo que Giedion (2009) llama una nueva
tradición, corresponde a la idea de que “el objetivo
de la arquitectura ya no es la forma independiente
y sin relación, sino la organización de formas en
el espacio: la concepción del espacio”. (p. 21)
Esa nueva concepción se refiere, en suma, a la
necesidad de “salvar la brecha entre pensamiento
y sentimiento” (Norberg-Schulz, 2005: 249),
mediante la construcción de un nuevo lugar, un
espacio significativo para la existencia humana,
para habitar.
En otros escritos he planteado esta
problemática, no sin señalar su importancia en
las disciplinas del diseño. Una premisa en el
presente trabajo es que este tipo de conocimiento
acerca de las subjetividades humanas, o sea de
la cultura simbólica y las interacciones sociales,
es indispensable para que quienes diseñan el
espacio construido tengan dicha perspectiva para
así poder integrarla en los procesos de diseño.
Por ello, trataré dicha cuestión, que es el punto de
vista de las personas, o el punto de vista subjetivo
2

o cualitativo, expresado en los espacios públicos
de las nuevas urbanizaciones de la posguerra,
mediante la categoría conceptual de “mundo
vivido”, o “vida cotidiana”, según la Teoría
Social y los estudios urbanos contemporáneos.
(Giddens, 2006; Lindón, 2014, 2012; López y
Tena, 2015; Duhau y Giglia, 2007; López, 2008,
2014, 2015)
Este tema lo abordé antes en otros escritos
donde revisé algunos conceptos clave empleados
en distintas disciplinas interesadas en la relación
entre el espacio construido y las personas que lo
habitan, conceptos como identidad urbana, cultura,
imaginarios urbanos, representaciones sociales,
“espíritu del lugar”, subjetividad, agencia social,
habitabilidad, espacio existencial, y otros.
Entre otros resultados teníamos que, entre otros
cambios fundamentales, el objeto arquitectónico
dejó de pensarse como algo separado de su contexto,
y al mismo tiempo se cuestionó la idea de los objetos
como contenidos en un espacio neutro e inmutable.
Es decir, cambiaron las concepciones o categorías
conceptuales fundamentales en arquitectura, como
el espacio y el objeto arquitectónico. Así por
ejemplo, con movimientos como el posmodernismo
tenemos un creciente interés por el contexto de la
obra arquitectónica, por las relaciones entre dicho
objeto y los demás objetos construidos circundantes,
y por los significados de los lugares públicos y del
todo construido.
En suma, pueden mencionarse dos puntos
importantes: uno, el cambio de las concepciones
tradicionales de la arquitectura, de “aquello que se
creía eran las persistencias en arquitectura: sujeto
y objeto, figura y fondo, sólido y vacío, y las
relaciones de la parte con el todo”. (Eisenmann,
2011: 16) Y dos: “el gran giro epistemológico,
el cambio de concepciones y teorías acerca del
ser humano, de la cultura, lo simbólico, y lo
subjetivo, como objetos de interés surgidos al
mismo tiempo en distintas disciplinas científicas
y humanísticas.
Así, en la siguiente sección aportaré algunos
elementos con el fin de mostrar que, en primer
lugar, comprender y explicar nuestro problema de
estudio –la relación entre espacio público y vida
cotidiana- requiere un cambio de teorías, sustentado
a su vez en una crítica y elucidación conceptual, lo
que podemos apreciar en los ejemplos incluidos

Citaré artículos de mi autoría publicados en revistas indexadas, o inéditos, en proceso de dictamen por revistas arbitradas e indexadas.

40

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Espacio público y vida cotidiana

aquí: las categorías conceptuales de espacio
público y vida cotidiana. Dicho cambio tiene como
características la síntesis o fusión de horizontes
disciplinares, entre ciencias y filosofía, y entre
distintas disciplinas que se plantean compartir un
enfoque constructivista como el de la epistemología
genética de Jean Piaget, el cual es correlativo a los
puntos de vista en los ejemplos mencionados.
En una segunda sección presento algunos
aspectos del tema general ya descrito, mediante una
comparación con otros conceptos clave acuñados
de manera correlativa al surgimiento de nuevas
corrientes filosóficas, científicas, y humanísticas
(algunos ya mencionados), enfocadas al estudio
de la subjetividad humana en general, un tema
que parecía tabú desde el pensamiento científico,
y que en ciencias sociales se planteó como un
cuerpo teórico-conceptual llamado Teoría Social,
bajo nuevas consideraciones sobre la teoría del
conocimiento y sobre la complejidad creciente
de los procesos de urbanización. Como ejemplo
tenemos los llamados “giros” o cambios en los
fundamentos teóricos del pensamiento urbanístico
y los estudios urbanos, las ciencias sociales y la
geografía humana, entre otras disciplinas.
El problema ha sido que toda experiencia subjetiva
resulta inaccesible al pensamiento cartesiano, y
que en tal caso resulta conveniente echar mano de
los paradigmas hermenéutico y fenomenológico,
ampliamente referidos en la teoría social y en
recientes aportes a la teorización del diseño urbano
y arquitectónico.
Así, antes de examinar directamente el espacio
público y el mundo de vida de las personas, parece
necesario esclarecer el sentido de cómo acordar
criterios entre las distintas disciplinas, empezando
por arquitectos, historiadores, y sociólogos, para
asegurar que efectivamente hay un conocimiento
objetivo acerca de las distintas vertientes de los
fenómenos y procesos urbanos señalados como
correlacionados con el espacio público y con
quienes habitan la ciudad. Por ello, planteo que
una revisión y crítica de las mencionadas nociones
fundamentales en diseño urbano y arquitectónico
permitiría tener una visión de conjunto de las
principales ideas prevalecientes en cuanto a la
correlación antes señalada.
Concluiremos señalando que, en materia de
teoría, crítica, e historia de la arquitectura, hemos
visto un cambio conceptual y metodológico
necesario para comprender y diseñar el espacio
construido, entre ellos la idea del espacio como
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

una totalidad que incluya sus aspectos simbólicos
y sociales. Así, emprender el estudio de los
lugares públicos en la actualidad, desde distintas
perspectivas científicas y humanísticas, permite
al especialista en diseño comprender e interpretar
el punto de vista de quienes habitan el espacio
construido.

2. La Posmodernidad y las nuevas
reglas del diseño.
En escritos anteriores he abordado el tema
de la llamada Nueva Tradición en arquitectura,
periodo histórico que abarca el Art Noveau,
la arquitectura moderna, y el posmodernismo,
tema cuya complejidad ha requerido ampliar
las fronteras de la arquitectura para abrazar los
paradigmas de la fenomenología, hermenéutica,
y de los estudios de la complejidad. (Montaner,
López,
Como mencioné arriba, los cambios ocurridos
a partir del periodo moderno se resumen como un
cambio de conceptos y teorías en el diseño urbano
y arquitectónico, toda vez que, en la posguerra, se
presentaban retos como la construcción de nuevos
asentamientos y nuevos edificios, en los cuales la
figura humana jugaría un papel preponderante, lo
cual cobró el interés de distintas disciplinas hacia
los procesos urbanos.
Los
cambios
en
las
concepciones
fundamentales de la arquitectura, reflejados en
una nueva tradición, son correlativos a “un gran
cambio de paradigma epistémico caracterizado
por la idea de que conocimiento y lenguaje son
interdependientes, y de que ante una realidad
compleja y cambiante se requiere un enfoque
interdisciplinar y transdisciplinar”. Esta ha
sido una de las premisas que he sostenido
anteriormente, por lo cual se argumenta aquí
la importancia metodológica de una revisión y
crítica de conceptos y teorías acerca del diseño
urbano y arquitectónico.
Entre otros ejemplos he señalado el
deconstructivismo (la Deconstrucción en
arquitectura) “como una actividad o un proceso
mediante el cual tomamos conciencia de los
límites del lenguaje y del pensamiento”. (Davies,
2011: 37) Este autor arguye que solo podemos
comprender el mundo “por medio del lenguaje
y otros sistemas de signos”; ya que para hablar

41

�Fuentes Farías

de los signos se requieren otros signos, y para
hablar de éstos se requieren a su vez de otros, se
vuelve un juego de espejos, “una cadena sin fin”.
Por ello no puede darse por sentado la existencia
de una realidad fija e inmutable, “a la que el
lenguaje se pueda referir”.
Aquí es evidente el cuestionamiento de una
base teórica que proviene del reduccionismo
cientificista, por llamarle así al paradigma de
la ciencia cartesiana y el positivismo lógico.
Ante ello, hacia mediados del siglo anterior
surgen nuevas categorías conceptuales como
las de sistema, emergencia, autoorganización,
hologramaticidad, retroalimentación, y otras
que confirman la idea de Montaner acerca de la
muerte del objeto arquitectónico y el surgimiento
de un objeto complejo.
Entre otros ejemplos específicos de influencias
en arquitectura tenemos el posestructuralismo,
cuyas premisas se basan en que el espacio
construido es como un lenguaje, y éste a su vez
es un sistema complejo, una totalidad cuyos
significados hay que buscarlos en la relación entre
las partes y el todo, y, en cuanto al diseño urbanoarquitectónico, entre la morfología urbana,
las formas construidas, y aquellos cuyas vidas
transcurren cotidianamente en dicho espacio. Tal
relación puede observarse claramente cuando
dicho espacio manifiesta funciones simbólicas
y sociales, por ejemplo en el caso del espacio
público, término con el cual nos referimos a las
calles, plazas, jardines, y otros elementos que
forman la traza urbana, en los cuales transcurre
la vida cotidiana de los habitantes de la ciudad.
Podemos ver cómo en el pensamiento
urbanístico contemporáneo, y en general, en los
estudios urbanos, se ha planteado la necesidad
de elaborar nuevas preguntas, ya que: “en el
conocimiento de las determinaciones del diseño
juega un papel fundamental el esclarecimiento de
los actores sociales involucrados en el proceso
de diseño, ya que es evidente la naturaleza sociohistórica de éstos” (López, 2014: 24).
Así pues, en anteriores escritos se concluyó
que:
la complejidad y diversidad de aspectos
a considerar tanto en los procesos de diseño y
construcción del espacio habitable, como del
instrumental o bagaje teórico y conceptual
necesario para investigar y comprender tales
procesos, es difícil de abordar sin antes emprender
una crítica de las categorías tradicionales,
42

empezando por el espacio construido y sus
implicaciones en lo social e histórico.
Concluimos también que en cuanto a las
categorías conceptuales ya mencionadas, aquellas
referentes a la subjetividad de los actores urbanos,
tales como cultura e identidad, representaciones
sociales, imaginarios sociales, etc., podían
entenderse como como procesos de producción e
interpretación de signos, símbolos, y significados,
y finalmente como procesos cognitivos de
percepción, categorización, conceptualización, e
interacción social.
Como resultado de tales observaciones, en
particular sobre el problema de la subjetividad
y el papel de los individuos en la sociedad, se
concluyó también que era necesario “ir al fondo
de la problemática sobre el estatuto científico del
habitar humano, (Lindón) y sus repercusiones
en la filosofía y las humanidades”, pero también
en la configuración de nuevas corrientes de
investigación como las llamadas ciencias
cognitivas, y otras citadas aquí, que otorgan
“una creciente validez” a los paradigmas de la
fenomenología y hermenéutica.
Por ello señalé antes, siguiendo a López
Rangel la necesidad de
…valorar la influencia de la hermenéutica, la
fenomenología, la semiótica, y la epistemología
misma, en los estudios urbanos y el pensamiento
urbanístico en general, y proceder a elaborar un
cuerpo teórico interdisciplinar, empezando por la
construcción de los procesos urbanos en términos
de sistemas complejos, lo cual no es una tarea
científica sino filosófica.
Dicho cambio puede resumirse como una
crítica al modelo del conocimiento que proviene
del empirismo lógico, del dualismo cartesiano,
y de la racionalidad científica, cuyos aspectos
principales ya puntualizaron Piaget y García.
(García, 2006)
En cuanto al espacio público como objeto
de estudio, ha motivado infinidad de enfoques y
teorías, tanto en arquitectura y urbanismo como
en otras disciplinas interesadas en la subjetividad
de los actores urbanos, entre ellas la antropología
y las ciencias sociales, la psicología social, la
geografía humana.
Recordemos que:
…en la vida más en general, está por un
lado el andamiaje externo –el lugar físico o la
arquitectura, el juego, las reglas, o simplemente
las costumbres-, y por el otro, mis capacidades
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Espacio público y vida cotidiana

corporizadas y cognitivas: capacidades que
comienzan y continúan siendo sensoriomotoras,
perceptivas, y orientadas a la acción”. (Gallagher,
2014: 243)
La cita de Gallagher, como ejemplo de las
nuevas corrientes interdisciplinares que estudian
el espacio habitado, permite argumentar que es tal
la complejidad del tema en cuestión lo que hace
de la disciplina del diseño una especialidad que
linda con la filosofía, las ciencias sociales, y otras
corrientes interdisciplinares como las ciencias
cognitivas, la fenomenología sociológica, y la
geografía constructivista.
Un estudioso del espacio público como Jordi
Borja, en el prólogo a “Identidad y Espacio
Público” (Sánchez y Domínguez, Coords.; 2014:
11), señala que desde su dimensión urbanística
el espacio público debe ser considerado “como
la base estructural de la ciudad”, esto es, debe
considerarse el factor principal de ordenamiento
en términos de calidad ambiental, y de la imagen,
accesibilidad, movilidad, y transición entre
espacio público y privado.
En otra observación (Íd.: 13), Borja
indica que “el concepto de espacio público es
multidimensional, puede abarcar aspectos muy
abstractos tratados desde la filosofía y la teoría
social, política y jurídica.” Al mismo tiempo
tenemos el interés sobre distintos aspectos de la
ciudad expresados mediante dicho concepto, ya
sea sobre determinados lugares, barrios, esquinas,
y su relación con colectivos sociales, por parte
de disciplinas como geografía, antropología,
etnología, sociología, psicología, e incluso el
periodismo, agrega Borja. Y todo ello atañe a
las especialidades de urbanistas, planificadores,
arquitectos, y científicos sociales “interesados
en la relación entre las formas urbanas y los usos
sociales”. (Ib.: 14)
En otros ejemplos mencioné antes el trabajo
del Dr. López Rangel, para quien es necesaria
una re-conceptualización de los nuevos tipos de
desarrollos urbanos surgidos durante las últimas
cinco o seis décadas, también hace imprescindible
plantear nuevas preguntas y nuevas problemáticas,
formular nuevas hipótesis, e innovar métodos
y modelos de análisis (Cfr. López Rangel, en el
prólogo a López y Tena, 2015: 7).
Tal preocupación es compartida en distintas
líneas de investigación acerca de las prácticas
socio-espaciales o metropolitanas (Cfr. Duhau
y Giglia, 2008: 47, 437, 536), es decir, aquellas
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

que “tienen que ver con la vida cotidiana”, bajo
“ciertas pautas recurrentes en la forma de usar y
vivir la metrópoli.” Algunos ejemplos provienen
de la geografía constructivista (Lindón, Claval,
Debarbieux), y de la mencionada Teoría Social,
donde tenemos la fenomenología sociológica
de Gallagher y otros contemporáneos,
además del llamado Pensamiento Urbanístico
Contemporáneo (López, ), donde citamos a Tena,
Duhau y Giglia, Domínguez, etc.

3. El punto de vista subjetivo y el
enfoque fenomenológico.
En el ámbito del diseño resulta que no podemos
separar los aspectos formales de los cualitativos,
es decir, aquellas cuestiones de estructura,
tectónica, simetría, lleno y vacío, y otras de
carácter espacial y compositivo, con asuntos más
complejos como los sociales, políticos, estéticos,
etc. De tal modo estos conceptos, necesarios para
el desarrollo del diseño formal, se encuentran
relacionados e interdefinidos con otros de carácter
cualitativo.
En otros ejemplos provenientes de la teoría
social “el interés explícito por el sujeto” (Lindón,
2012: 606) se replantea como el interés por un
“sujeto habitante”, colocado “en el meollo de la
cuestión”, un sujeto inserto en un mundo social
y cultural, pero además vinculado, de distintas
maneras, “con el territorio y los lugares”. Y es
que, como señala López Rangel (2008: 35), sólo
de ese modo podemos identificar y conocer a “los
actores sociales que transforman la ciudad”, lo
cual solo es posible observando su vida cotidiana
y los espacios públicos donde transcurre.
En tal sentido, tendríamos que, si bien todo lo
relacionado con los procedimientos constructivos
y de diseño tiene una base epistémica, esto
es, científica, no puede afirmarse lo mismo si
hablamos de experiencias cualitativas y de crítica
conceptual. La percepción de un espacio público
agradable, o de unas formas arquitectónicas
“bellas”, lleva a preguntarnos por una teoría
del conocimiento que pueda responder por las
sensaciones, acciones, percepciones, y otras
experiencias subjetivas de las personas en su
andar cotidiano por el espacio urbano.
Ya mencioné antes el término teoría social
como una corriente de investigación en ciencias

43

�Fuentes Farías

sociales enfocada a temas tan examinados
antes, cuan complicados, como las acciones
e interacciones sociales. Uno de los teóricos
más importantes de la segunda mitad del siglo
anterior, sobre la acción social como un aspecto
de la subjetividad en relación con el espacio
público y la morfología urbana, ha sido Anthony
Giddens, (2006) cuyas aportaciones teóricas son
una vía de acceso a nuevas concepciones del
conocimiento y la sociedad, en particular la idea
de construcción o estructuración (sic) social. En
este caso tenemos el concepto contextualidad,
entendido como “el carácter situado de una
interacción en un espacio-tiempo, que incluye
el escenario de una interacción, unos actores
copresentes, y una comunicación entre ellos”.
(Giddens, Ob. Cit.: 394) Éste autor observa una
continuidad espacio-temporal donde es “el cuerpo
en sus empeños activos con los mundos material y
social” (Giddens, Ob. Cit.: 82) de donde surge la
percepción, y es el uso de esquemas perceptuales
lo que permite elaborar “la temporalidad de
una experiencia”, como parte sustantiva de la
reflexión sobre cualquier acción en general.
Además revisé antes también otro autor, Pierre
Bourdieu, (2007) otro investigador multicitado
por su gran capacidad para elaborar conceptos
en el proceso de ordenamiento del conocimiento
sobre la sociedad y la cultura, ha planteado una
integración de puntos de vista acerca de los
agentes sociales: subjetivo y objetivo.
Para este investigador la corporalidad de
las personas, como factor indispensable en
el contexto de que se trate, tiene que ver con
los conceptos clave heredados de la tradición
fenomenológica, el de mundo de vida, término
que luego se ajusta como mundo vivido, así como
en espacio vivido, (Cfr. Lindón, 2012a: 611) para
señalar precisamente las prácticas cotidianas
que Bourdieu (2007) llamó sentido práctico, y
Giddens (2006) agencia e intencionalidad.
Como mencioné antes, una premisa en éste
trabajo es que para comprender y explicar la
relación ciudad-agentes sociales, es necesario
una crítica de conceptos y un cambio de teorías.
Uno de los temas centrales en la epistemología
genética de Piaget-García tiene que ver con el
cambio de teorías y de categorías conceptuales,
y que la reflexión acerca de estos aspectos es
3

cuestión filosófica.
La cuestión conceptual concierne más a las
formas de representación que a asuntos de certeza
o falsedad; se refiere más bien a la descripción de
las relaciones lógicas entre conceptos (Bennett y
Hacker, Ob. Cit.: 4-5)3, por ejemplo, entre memoria,
pensamiento e imaginación, o entre percepción,
sensación, y categorización, o entre experiencias
subjetivas y eventos neurofisiológicos. Así, el
trabajo conceptual no se relaciona con la ciencia
empírica sino en la medida que le permite a ésta
elucidar los conceptos necesarios para referirse
a los recortes teóricos con respecto a la realidad
que se va a estudiar.
Por otra parte, ya antes varios estudiosos
comprendieron, entre ellos Giddens y Bourdieu,
que tanto los científicos sociales como las
personas, agentes sociales o actores urbanos,
utilizan los mismos recursos cognitivos tales
como la conceptualización y el aprendizaje de
teorías mediante las prácticas sociales, para
comprender el mundo que les rodea.
De tal modo, podemos sostener también que
las personas perciben el mundo que les rodea –el
espacio edificado- como parte de una construcción
de sentido, de significado, en la cual el mundo
percibido se manifiesta en términos de objetos
distribuidos espacio-temporalmente, es decir, con
una continuidad temporal y cognitiva. Lo que
afirma la epistemología constructivista es que “la
percepción de los objetos como tales, distribuidos
en el espacio y con una cierta continuidad en el
tiempo, si bien es temprana en los niños, no es
innata.” (García, 2006: 41)
En tal sentido, existen diferencias
fundamentales en el tipo de conocimiento
necesario para entender el aprendizaje de
categorías conceptuales, y el cambio de conceptos
y teorías mismo. Es decir, si como vimos, las
experiencias subjetivas de las personas, su vida
cotidiana en relación con el espacio público,
pueden entenderse como procesos cognitivos
que también se identifican con la identidad y
la cultura simbólica, con los imaginarios y las
representaciones urbanas, etc., tenemos al mismo
tiempo distintas formas de entender como sucede
ello, lo cual resumí antes como una crítica al
dualismo cartesiano y el surgimiento de un nuevo
paradigma del conocimiento.

Véase Bennett, Maxwell, et al, 2007. Neuroscience &amp; Philosophy. Brain, Mind, and Languaje. New York, Columbia University Press.

44

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Espacio público y vida cotidiana

Finalmente, en este nuevo paradigma el
conocimiento científico y el humanístico se
complementan, ya que mientras podemos entender
los procesos de percepción y ordenamiento del
espacio mediante un enfoque neurocientífico,
éste puede ser allanado utilizando por ejemplo, en
cuanto al conocimiento de la actividad simbólica,
conceptos ya elaborados en psicoanálisis, la
poética, y la historia de las religiones (Cfr.
Ricoeur, 2003: 66 y siguientes), además de la
arquitectura, claro.

4. Resultados.
La nuevas reglas del diseño, que vimos en los
ejemplos anteriores de la nueva tradición, la
geografía constructivista, y la Teoría Social,
tienen un común denominador con otras
disciplinas científicas y humanísticas, en las
ciencias sociales, y otras de reciente cuño,
interesadas en el espacio público y en la vida
simbólica de los actores urbanos.
Vimos en primer lugar, que el problema de
cómo examinar la vida simbólica o subjetividad
de los habitantes urbanos en su relación con el
espacio público es correlativo al problema de
cómo el conocimiento científico puede explicar
o investigar lo que otros piensan, sienten, actúan
y perciben. Es decir, se trata del problema de la
subjetividad de los actores urbanos y su estatuto
epistémico en el conocimiento científico. En tal
sentido, las categorías conceptuales mencionadas
arriba como instrumentos metodológicos para
investigar esta problemática, tales como los
imaginarios, representaciones, identidad, cultura
simbólica, etc., pueden entenderse como procesos de
producción e interpretación de signos, símbolos, y
significados, y finalmente como procesos cognitivos
de percepción, categorización, conceptualización, e
interacción social.
En sentido amplio tenemos dos puntos
importantes para la disciplina del diseño: uno
acerca del objeto de estudio –la obra arquitectónica
y urbana-, y dos, la teorización sobre su
conocimiento, que aquí he planteado a partir de
una revisión de ciertas categoría conceptuales
fundamentales para nuestra disciplina.
Así, como un aspecto del primer punto
he señalado el gran cambio ocurrido a partir
del modernismo, en el siglo anterior, de las
concepciones fundamentales de la arquitectura y
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

del diseño urbano y arquitectónico, en la medida
que dicho cambio puede entenderse como parte
de otros cambios en el conocimiento, la filosofía,
las ciencias y las humanidades. (Mallgrave, 2013;
Montaner, ob. Cit.)
Dicho cambio se resume en:
1 crisis del objeto arquitectónico
2 nuevo paradigma del conocimiento
Entre otras consecuencias de ello tenemos el
surgimiento de nuevas corrientes de estudio sobre
el papel de los actores urbanos en el diseño urbano
y arquitectónico, puesto que, en la actualidad,
cualquier aspecto de la realidad que queramos
examinar es tan complejo, y se encuentra
interrelacionado con multitud de otros procesos
y planos de realidad, que solamente rebasando
las fronteras disciplinares podría abarcarse como
tema de estudio.
Y este referente ontológico es por ello mismo
el referente de una concepción del mundo ya no
como una sucesión de eventos lineales, de causas
y efectos, de formas y de funciones, sino de la
idea de que el universo no es lineal, y de que,
como señaló Jencks, mas bien avanza a saltos.
En la discusión de los resultados tenemos
que, si bien la complejidad de los procesos
urbanos surgidos con el modernismo ha requerido
enfoques interdisciplinares sobre todo respecto
de fenómenos donde se involucra la subjetividad
humana, tales como la identidad urbana, los
imaginarios, las representaciones sociales, etc.,
dichos enfoques no son suficientes si sólo se
limitan a ofrecer su perspectiva desde su propia
frontera disciplinar y metodológica, sino que el
reto será establecer metodologías en las cuales
se acuerde un problema de estudio y un marco
teórico en común.
Un ejemplo de ello lo ofrece la epistemología
constructivista, tema ya revisado que se refiere a los
tres grandes campos de todo enfoque constructivista:
el caso de estudio en particular, o sea, la porción de
realidad que el diseñador quiere abarcar en su obra;
los procedimientos para su estudio, o metodología,
lo que implica una revisión y elucidación conceptual,
y un tercero es un eventual cambio de teorías sobre
el espacio construido, lo cual tendrá que conducir a
un cambio epistémico y filosófico.
Esto quiere decir que antes que todo parece
necesario puntualizar cómo se ha dado un cambio
en la forma en que las disciplinas científicas
organizan el conocimiento. Luego de ello se
requiere una crítica conceptual para sustentar
45

�Fuentes Farías

los cambios en el conocimiento, y en particular
del estatuto epistemológico de las categorías
conceptuales señaladas, los cuales también
pueden ser referidos como esquemas cognitivos
de acción, interacción, y representación.
Por ello, tenemos primero que se requiere un
doble enfoque, tanto científico como filosófico
(o humanístico), mismo que podemos ver
concretado en las corrientes de estudios ya
señaladas aquí. En particular, el estudio de las
subjetividades, representaciones, imaginarios,
e interacciones simbólicas, que es también el
problema de la acción y atención conjunta,
requiere a la vez un enfoque interpretativo desde
el cual se da relevancia a la cultura simbólica y al
lenguaje narrativo de los individuos, como vimos
con Lindón al inicio de la sección 2 (Lindón, Íd.:
31, 33; Lindón, 2011: 21).
Ante ello, en cuanto al papel del diseñador no
queda sino interpretar las experiencias fenoménicas
de otros mediante sus propias experiencias como
habitante de la ciudad.

5. Referencias.
Bennett, M. R., y Hacker, P. M. S., 2007.
“Philosophical Foundations of Neuroscience”.
En: Bennett et al. Neuroscience &amp; Philosophy.
Brain, Mind &amp; Languaje. New York, Columbia
University Press. Pp. 3-48.
Bourdieu, Pierre, 2007. El sentido práctico.
Buenos Aires, Siglo XXI Editores.
Davies, Colin, (2011). Reﬂexiones sobra la
arquitectura. Introducción a la teoría
arquitectónica. Barcelona, Reverté.
Duhau, Emilio, y Giglia, Angela, 2008. Las reglas
del desorden. Habitar la metrópoli. México.
UAM Azcapotzalco-Siglo XXI.
Eisenmann, P., (2011). Diez edificios canónicos
1950-2000. Barcelona, Gustavo Gili
Gallagher, Shaun. “Coordinación y creación de
sentido en la atención conjunta y la acción
conjunta.” En: King Dávalos, Patricia, et
al. Ciencias cognitivas y filosofía. Entre la
cooperación y la integración. Universidad
García, Rolando, 2006. Sistemas Complejos,
Barcelona Editorial Gedisa.
____,
Giedion, S., (2009). Espacio, tiempo y
arquitectura. Origen y desarrollo de una
nueva tradición. Barcelona, Reverté.
46

Giddens, Anthony, 2006. La constitución de la
sociedad. Buenos aires, Amorrurtu.
Lindón, Alicia (2014). “El habitar la ciudad,
las redes topológicas del urbanita y la figura
del transeúnte”. En: Sánchez G., Diego
y Domínguez Moreno, L. A. (Coords.).
Identidad y Espacio Público. Ampliando
ámbitos y practicas. Barcelona, Gedisa. Pp.
55-76.
___(2012). “La concurrencia de lo especial y lo
social”. En: de la Garza Toledo, E. y Leyva,
Gustavo (editores). Tratado de metodología de
las ciencias sociales: perspectivas actuales.
México, Fondo de Cultura-UAM. Pp. 585622)
López Rangel, R., Platas López, F., Romero
Fernández, G., y Salceda Salinas, J. U.,
(2014). La Complejidad y la participación
en la producción de Arquitectura y Ciudad.
México, UNAM.
López Rangel, R., (2015). “Una vision compleja
de los procesos de urbanización de la capital
de la República”. En: López Rangel, R.
y Tena Nuñez, R.A. (coordinadores). Los
nuevos paradigmas en los análisis urbanos.
Complejidad y urbanización sociocultural
en la Ciudad de México. México, UAM-IPN.
(Pp. 15-51)
___, 2008. “Impensar la ciudad o en busca
del pensamiento complejo. Un necesario
recorrido epistemológico”. En Ramírez
Velázquez, Blanca Rebeca (coordinadora).
Formas territoriales. Visiones y perspectivas
desde la teoría. México, UAM XochimilcoPorrúa. Pp.15-38.
Mallgrave, H. F., 2013. Architecture &amp;
Embodiment. The implications of the
new sciences and Humanities for design.
Routledge.
Mallgrave, H. F., &amp; Goodman, D., (2011). An
Introduction to Architectural Theory. 1968 to
the present. Oxford: Wiley-Blackwell.
Montaner, J. M., (2013), Sistemas arquitectónicos
contemporáneos. Barcelona, Ed (2ed).
Gustavo Gili.
Montaner, Josep María, 2015. La condición
contemporánea de la arquitectura. Barcelona,
Gustavo Gili.
Montaner, J. M., (2010), Arquitectura y crítica.
Barcelona, Ed (2ed). Gustavo Gili.
Norberg-Schulz, Christian (2005). Los principios
de la arquitectura moderna. Barcelona,
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Espacio público y vida cotidiana

España: Ed. Reverté
Ricoeur, P., (2003). Teoría de la Interpretación.
Discurso y excedente de sentido. México:
Siglo XXI.
Tena Núñez, Ricardo A. Ciudad, cultura, y
urbanización sociocultural. Conceptos y
métodos de análisis urbano. México, Ed.
Plaza y Valdés. 2007.

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

47

�Identificando clústers culturales en el centro de Monterrey

Los costes de la modernización: desigualdad social y fragmentación urbana en Tampico, Tamaulipas.
The cost of modernization: social inequality and urban fragmentation in Tampico, Tamaulipas.
Recibido: Diciembre 2018
Aceptado: Agosto 2019

Reina Loredo Cansino1
Carlos Eric Berumen Rodríguez2
Lorena Gertrudis Valle Chavarría3

Resumen

Abstract

El artículo reflexiona sobre el fenómeno de
la arquitectura moderna desde la periferia de
aquellos territorios que paradójicamente el
desarrollo y la modernización han fragmentado.
Tomando como caso de estudio la ciudad de
Tampico, Tamaulipas. El documento describe el
proceso de modernización de la ciudad a partir
de una revisión bibliográfica, hemerográfica y
de archivo con el fin de contribuir a la discusión
en torno a los impactos que los procesos de
modernización tuvieron en las ciudades-puerto
asociados al ferrocarril y el petróleo a inicios
del siglo XX. Se muestra cómo los procesos
de modernización se sustentan en un modelo
que promueve la fragmentación urbana y se
concluye que en el caso de Tampico las lógicas
de modernidad perpetuaron la fragmentación del
ámbito urbano exacerbando la desigualdad social.

The article reflects on the phenomenon of modern
architecture from the periphery of those territories
that, paradoxically, development and modernization
have fragmented. Taking as a case study the city of
Tampico, Tamaulipas. The process of modernization
of the city is described from a bibliographic,
newspaper and archive review in order to
contribute to the discussion about the effects of the
modernization processes in port cities associated
with railways and oil. early twentieth century. It
shows how modernization processes are based on
a model that promotes urban fragmentation. To
conclude that in the case of Tampico the logic of
modernity perpetuated the fragmentation of the
urban environment exacerbating social inequality.

Palabras Clave:

Keywords:

Modern architecture; Urban segregation;
Industrialization.

Arquitectura moderna; Segregación urbana;
Industrialización.

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Autónoma de Tamaulipas; Doctora en Proyectos Arquitectónicos, Profesor de tiempo
completo Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo; reina.loredo@gmail.com
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Autónoma de Tamaulipas; Doctor en Conservación y Restauración del patrimonio
histórico-artístico. Profesor de tiempo completo Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo; cberumen@docentes.uat.edu.mx
3
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Autónoma de Tamaulipas; Doctor en Conservación y Restauración del patrimonio
histórico-artístico. Profesor de tiempo completo Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo; lvalle@docentes.uat.edu.mx
2

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

49

�Loredo Cansino, Berumen Rodríguez, Valle Chavarría

1. Introducción.
En el contexto histórico latinoamericano la temprana
industrialización, la urbanización acelerada y el
impacto del desarrollo económico en contextos
rurales, fue una constante en ciudades periféricas
localizadas en las rutas de comercio internacional
y/o en los polos de producción/exportación. Estas
ciudades han sido caracterizadas como monoproductivas, transitorias, dependientes de las
metrópolis y con una baja jerarquía sociocultural.
Esta caracterización promueve el binomio
sociedades dominantes/sociedades dominadas,
lo que implica sin lugar a duda un fenómeno
de jerarquización a partir de la modernización.
(Castells, 1973; Hardoy, 1974; Segre, 1975;
Almandoz, 2015). De acuerdo con lo anterior en
este artículo se revisa el proceso de modernización,
entre 1890 y 1920, de una ciudad portuaria ubicada
en el Golfo de México para dar cuenta del impacto
social de algunas de las transformaciones urbanas
que ocurren a partir de estos procesos.
Por otro lado, en estas ciudades periféricas
como en las grandes capitales, la arquitectura
y el desarrollo urbano se convirtieron en los
emblemas visuales y concretos del camino
hacia la modernidad. “La influencia de la Bella
Época en las agendas de gobierno de muchos
países latinoamericanos se tradujo en reformas
sanitarias, propuestas de renovación urbana y
expansión residencial”, (Almandoz, 2002:28).
Así, la trasformación de la estructura urbana y
edilicia de Tampico durante el período puede
asociarse a diversos fenómenos entre los que
sobresale el proceso de modernización porfirista
influenciado totalmente por Europa.
Reflexionar acerca del fenómeno de la
arquitectura moderna desde la periferia de aquellos
territorios que paradójicamente el desarrollo y
la modernización han fragmentado permitirá
reconstruir la historia urbana desde el ámbito
de lo social (Fernández, 1998). De este modo,
los datos surgidos de la revisión bibliográfica,
hemerográfica y de archivo contribuyen a entender
la manera en que los proyectos arquitectónicos y
urbanos construyen un imaginario de modernidad.
Como se argumentará en las siguientes
páginas, los procesos de modernización a
inicios del siglo XIX impulsados por el Estado
en áreas estratégicas para el crecimiento
económico nacional propiciaron la inversión de
50

capitales extranjeros y un modelo de desarrollo
espacial caracterizado por la fragmentación, la
privatización y la segregación urbana.
Para desarrollar este argumento se describirá
la importancia del ferrocarril y el puerto en el
proceso de configuración urbana de la zona de
estudio. Posteriormente, se describirá la relación
entre dos industrias claves, ambas con inversión
extranjera, en el período de modernización: el
ferrocarril y el petróleo. Destacando una serie de
proyectos arquitectónicos y urbanos asociados a
ambas industrias. Finalmente, se hará hincapié
en los espacios habitacionales surgidos del
modelo de desarrollo espacial que la industria
petrolera establece para concluir que el costo
social del proceso de modernización perpetuó la
segregación y fragmentación urbana a partir de la
desigualdad social.

2. El ferrocarril y el puerto de
Tampico.
El período histórico que tuvo lugar entre los
años 1876 y 1911 conocido como el porfiriato es,
además de una permanencia inédita en el poder
ejecutivo por más de tres décadas, un parteaguas
de una profunda transformación económica y
desarrollo comercial con grandes infraestructuras
que tuvo lugar a lo largo y ancho de la república
mexicana. El Estado promovió la transición hacia
la modernización, que inició primordialmente
con las vías de transportes y comunicación.
Las costas del Golfo de México fueron los
espacios geográficos claves para las actividades
intensivas de expansión comercial del interior
al exterior del país; por su estratégica ubicación
natural y geográfica, la ciudad y puerto de
Tampico se convertiría en uno de los principales
puntos de salida para los productos de exportación
durante este importante período.
Para llevar a posicionarse como uno de los
más importantes puertos de México, se impulsó
la modernización de la red portuaria y ferroviaria
local, pues, aunque ya funcionaba Tampico como
puerto de altura desde 1827 no había carreteras,
solo caminos y todo el comercio era por vía
marítima. Los cambios significativos para la
modernización vinieron con el ferrocarril.
Dos compañías fueron las encargadas de ello:
la primera, Ferrocarril Central Mexicano inició
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Los costes de la modernización

sus actividades en el año de 1880 uniendo a la
capital de la república con el norte del país. La
estación de Tampico se puso en explotación con
el ramal de la línea Chicalote-Tampico y la Barra
pasando por San Luis Potosí en el año de 1891
con un tendido de 670, 560 km. de extensión;
la segunda, Ferrocarril de Monterrey al Golfo4,
que conectaba a Tampico con el norte del país
y la ciudad de Monterrey. Esta red ferroviaria
se terminó de construir el 13 de septiembre de
1891. Durante el porfiriato fue signo de orgullo y
modernidad abarcando una extensión de 591,756
km. Corre desde Treviño, estación del ferrocarril
Internacional en el Estado de Coahuila, hasta
Tampico pasando por Monterrey y Ciudad
Victoria, Tamaulipas (Román, 1933).
De esta manera Tampico quedó rápidamente
inmerso en la nueva red de transportes terrestres,
acaparando el movimiento de mercancías,
principalmente minerales. Los ferrocarriles
transportaron importantes cargas desde o hacia
regiones distantes a más de mil kilómetros del
puerto. Es necesario mencionar que estos son solo
ramales de las grandes vías troncales instaladas
en el país como verdaderas columnas vertebrales
que corren de sur a norte y transversalmente5.
Ahora bien, las conexiones ferroviarias hicieron
necesarios los trabajos de modernización portuaria,
ya que resultaba indispensable un puerto profundo
para ampliar el carácter comercial de la inversión.
La intención era ampliar el intercambio comercial
internacional de las ciudades del interior. San Luis
Potosí y Monterrey, importantes centros mineros e
industriales, podrían acceder al comercio marítimo
de forma directa (Ocasio Meléndez 2012). La
adecuación y canalización del río Pánuco facilitaría
el tránsito de las grandes embarcaciones de vapor
que arribaban del extranjero.
Las obras iniciaron en el año de 1890 con el
dragado del río Pánuco, ya que su “barra” natural
tenía un fondo de 7 a 9 pies de profundidad,
mismo que se incrementaba entre 11 y 15 pies
en épocas de lluvia, siendo aún insuficientes para
la navegación de grandes barcos mercantes. La
compañía Ferrocarril Central Mexicano, obtuvo
el contrato de construcción y ésta subcontrató
a su vez a la Louisiana Jetty and Lighterage
Company para realizar el proyecto. Los trabajos

continuaron durante 5 años; al final se logró que
el río alcanzara una profundidad de 22 pies con la
consigna de que dicha profundidad se mantuviera
constante durante 10 años.
Figura 1. Construcción del ferrocarril Tampico, 1890.

Fuente: US Library of Congress.

Se construyeron dos escolleras paralelas que
son la entrada al puerto desde el Golfo de México:
primero se construyó la escollera norte con 1470
m de longitud y luego la sur, con 1,445 m., (Ver
Figura 1). La distancia entre éstas es de 300 m.
El canal de navegación es de 19 km. Los barcos
de mayor calado ingresaban por el río Pánuco,
mientras que las embarcaciones menores lo hacían
por el río Tamesí. Asimismo, se construyeron
espaciosos muelles en la ribera del río Pánuco
para facilitar el arribo de las embarcaciones
mercantiles y de su carga y descarga. Hacía 1892
existían tres lugares para el desembarco de carga:
el llamado La Barra a la entrada del río Pánuco,
el del ferrocarril en Doña Cecilia y el muelle
fiscal frente a la Aduana de Tampico (Hernández
Elizondo 2006).
La inversión en la construcción de las
escolleras fue enorme y los efectos de su
explotación económica fueron inmediatos. En
las memorias del proyecto, presentadas en la
Louisiana Purchase Exposition, de 1904, Elmer

4

En 1902, Ferrocarril Monterrey al Golfo sería absorbido por Ferrocarril Central Mexicano, monopolizando las actividades comerciales
del puerto de Tampico
5
Durante el gobierno de Porfirio Díaz se construyeron más de 19,000 km. de vías férreas.

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

51

�Loredo Cansino, Berumen Rodríguez, Valle Chavarría

L. Corthell6 describe el éxito técnico y comercial
del proyecto:
“Los ingenieros hidráulicos, con experiencia
en tales trabajos, apreciarán el gran éxito de estas
obras, en la fabricación y el mantenimiento...
Los resultados comerciales no han sido menos
satisfactorios. Tampico, geográficamente, está
bien situado para una gran empresa comercial. Está
enfrente del centro de la República Mexicana. Las
dos líneas ferroviarias centrales que irradian desde
allí, una hacia el oeste y la otra hacia el noroeste,
cubren toda esa parte de México. La finalización
de la línea directa proyectada desde Tampico a
México le da al Puerto una mayor ventaja y lo
coloca en una posición para controlar el tráfico de
una gran parte de México” (Corthell, 1904:12).
El contrato para la construcción de las
escolleras7, firmado en 1888, por Ferrocarril
Central Mexicano preveía también la construcción
de una vía férrea que comunicaría las obras del
puerto con el sistema ferroviario nacional. Así,
se construyen las extensiones de la línea férrea
en el área portuaria con el tramo a La Barra.
Originalmente el tendido se construyó para el
traslado de las rocas que formarían las escolleras.
Más tarde, la compañía ferroviaria fundó en la
ribera del Pánuco sus instalaciones. Ahí construyó,
además de los muelles La Barra y Doña Cecilia,
talleres, la “casa redonda”, bodegas y un edificio
fiscal (Herrera, Vera y Martínez 2015).
A través de las líneas del ferrocarril un nuevo

modo de ordenamiento del espacio y el territorio
surgió. La infraestructura ferroviaria y portuaria
sirvió de columna vertebral a una serie de
espacios producto de la industrialización. Estos
espacios llegaron a conformar un sistema que
alteró la forma de la ciudad.
Si observamos el plano del Puerto de Tampico
(1903), desarrollado por Elmer L. Corthell
(Ver Figura 2), podremos notar como las redes
ferroviarias y las obras portuarias al paso de los
años definieron el establecimiento de puntos de
conexión indispensables para la modernización
de la ciudad. Entre las obras más sobresalientes
que se construyeron durante el proceso de
industrialización podemos señalar:
-Edificio de la Aduana de Tampico (18961902)8, estructura de elementos prefabricados
de hierro colado y mampostería, desarrollado
en dos niveles, de 300 metros de largo y 46 de
ancho. La planta baja funcionaba como almacén
y recepción/entrega de mercancías y la planta alta
albergaba las oficinas aduanales. Las vías férreas
atravesaban el edificio para permitir la llegada
de los carros de carga y el acceso directo a la
aduana. El muelle alcanzaba 350 metros de largo
con un ancho de 15 metros. Las condiciones del
terreno obligaron la construcción de un sistema
de cimentación a base de pilotes. (Ver Figura 3)
-Canal de Chijol, el proyecto estaba
contemplado años atrás (1860) pero fue durante el
porfiriato que se ejecutan los trabajos de la limpia,

Figura 2. Plano del Puerto de Tampico, 1903.

Fuente: Elmer L. Corthell, 1904. p. 12.

6

Jefe de proyectos de las escolleras del Mississippi y jefe de ingenieros de las escolleras de Tampico, quien presentaba un resumen de las
características destacadas de las obras en Tampico a través de cuatro modelos en relieve y un álbum de cincuenta y tres fotografías, que
muestran todas las fases de los trabajos, los métodos de construcción, los resultados físicos y las instalaciones comerciales.
7
[Contrato de construcción. Archivo Histórico de PEMEX, caja 2094, exp. 56703, foja 22]
8
También construida por la Compañía Ferrocarril Central Mexicano.

52

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Los costes de la modernización

mejoramiento y ensanche del canal de Chijol
desde su desembocadura en río Pánuco hasta la
Laguna de Tamiahua. Las obras iniciaron en el
año de 1903 y concluyeron en el año de 1907.
Esta vía fluvial comunica al puerto de Tampico
con el puerto de Tuxpan, Veracruz. Todo el
canal debió tener una anchura de 10 metros y una
profundidad de 1.50 m. Su objetivo era facilitar
las comunicaciones entre los puertos de Tampico y
puntos intermedios, ribereños, atravesando lugares
de gran potencial económico. (Ver Figura 4)
Figura 3. Proyecto de la Aduana de Tampico, 1895-1898.

Fuente: Mapoteca Orozo y Berra.

Figura 4. Canal del Chijol, 1874.

Fuente: Mapoteca Orozo y Berra.

El tren Tampico-La Barra funcionó hasta
los años cuarenta. Durante estas décadas la
ciudad se extendió acompañando el recorrido
del ferrocarril no solamente de grandes obras
de infraestructura, sino también de una gran

cantidad de asentamientos obreros. La Compañía
Ferrocarrilera Central Mexicana, constructora,
operadora y administradora del ferrocarril y
del puerto, hizo grandes convocatorias para la
contratación de personal obrero. En 1890, al
iniciar los trabajos preliminares de limpieza de la
barra se hizo un llamamiento de mil trabajadores
en San Luis Potosí9.
Así, el tren se convirtió en una línea de
comunicación para una oleada de migrantes
nacionales y extranjeros, atraídos por la pujanza
del puerto y a quienes el centro de la ciudad ya
no podía albergar. Estos asentamientos fueron
concentrándose en los terrenos aledaños a la línea
férrea, que hasta 1890 estaban deshabitados:
“También se construyeron chozas y casas
a lo largo de los once kilómetros de caminos
establecidos por el Central Mexicano entre
Tampico y la escollera norte construida en La
Barra. Una locomotora daba servicio a ese caserío
transportando hombres y materiales hacia y desde
Tampico. Se convirtió en la forma de transporte más
importante para los trabajadores y sus familias que
vivían a lo largo de la línea. De esta manera se dio
el desarrollo de la población y la suburbanización
en los barrios Árbol Grande, Doña Cecilia y La
Barra” (Ocasio Meléndez, 2012:128).
El
ferrocarril
provocó
también
la
transformación del paisaje (Ver Figura 5). Se
favoreció el acceso “masivo” a la playa, que
ya era un centro de veraneo para la clase alta
tampiqueña antes de la construcción del tren, pero
que a partir del proceso de modernización empezó
a plantearse como un espacio de explotación
turística. Contando con el tendido de las vías,
a partir de 1895 un tren de vagones comenzó el
traslado de pasajeros entre Tampico y la playa.
“A la par, comenzó a ser un sitio de interés
para el creciente número de empleados de las
compañías extranjeras, navieras y ferrocarrileras,
principalmente de estadounidenses y británicos,
lo mismo que sus familias, quienes fueron los
que detonaron la costumbre de ir a la playa en
sus tiempos de ocio” (Herrera, Vera y Martínez,
2015:397). A partir de entonces, las inversiones
nacionales y extranjeras para la construcción de
hoteles y otras instalaciones se sucedieron en las
siguientes décadas.

9
[Nota periodística.“La barra de Tampico, Diario del Hogar, 29 marzo, 1890, HNDM, consultado 15 febrero, 2019], http://www.hndm.
unam.mx

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

53

�Loredo Cansino, Berumen Rodríguez, Valle Chavarría

Figura 5. Río Pánuco y los muelles desde el faro, entre
1880 y 1897.

Fuente: US Library of Congress.

3. La infraestructura ferroviaria y
la industria petrolera.
A finales del siglo XIX, las estructuras productivas
de los países industriales se transformaron. “El
petróleo y la electricidad desplazaron al carbón
mineral como principal energético. Su bajo
costo, su poder calorífico, facilidad de manejo
y almacenaje hicieron del petróleo un elemento
básico en los procesos industriales, comerciales

y de transporte modernos” (Álvarez de la Borda,
2005:31). Sin duda, el proceso de modernización
en Tampico nace con el proyecto porfiriano para el
desarrollo del ferrocarril y tuvo continuidad en la
explotación petrolera. En este sentido, “las obras
portuarias concesionadas al Ferrocarril Central
fueron muy importantes para entender por qué el
puerto se convertiría, a lo largo de las primeras
décadas del siglo XX, en centro de la actividad
de la explotación petrolera, de su administración,
refinación y transporte” (Gamboa Ramírez y Paez
Flores, 2012:138).
En 1895 la primer refinería, no dedicada a la
exploración y explotación de la Waters Pierce
Oil Company se estableció en Árbol Grande10.
Esta compañía importaba el crudo de los Estados
Unidos y lo procesaba en productos refinados
del petróleo para venta en México. Más tarde, en
1901, la Pierce compró la Compañía Ferrocarril
Central Mexicano. Así nace un monopolio, que
fusiona comunicaciones y energía, que dominó
al puerto de Tampico hasta 1907 cuando el
ferrocarril fue expropiado.
A partir del cambio en el Código de Minería
para la explotación de los recursos del subsuelo
(1884) que permitía la explotación de los recursos
subterráneos al dueño del suelo, y el decreto de la
Ley Petrolera (1901) que autorizaba al Ejecutivo
a conceder permiso de exploración petrolera, la
llegada de exploradores y explotadores petroleros
a Tampico no se hizo esperar. Para 1918, según
podemos observar en el plano de la California
Investiment Company (Ver Figura 6), otras
compañías se establecieron a lo largo de la línea

Figura 6. Tampico, 1918.

Fuente: Brown, 1993, 192.

10
Anuario estadístico del Estado de Tamaulipas, formado por la Dirección General Técnica a cargo del Ing. Espiridión Ledesma, Año de
1901, Ciudad Victoria, establecimiento Tipográfico del Gobierno, t.I, num. 1.

54

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Los costes de la modernización

férrea y portuaria en ambos lados del Pánuco.
Así, la Magnolia Petroleum Co., la Mexican
Petroleum Co., la Huasteca Petroleum Co, la
National Petroleum Corp., la Standard Oil y la
Mexican Eagle Oil se suman a la Waters Pierce.
La primera producción importante de la zona
llegó en 1904. El pozo No. 1 de La Pez, explotado
por la Mexican Petroleum Company arrojaba
1,500 barriles de crudo diario. La Mexican
Petroleum hizo un contrato con la Compañía
Ferrocarril Central Mexicano y a finales de 1905
las locomotoras del ferrocarril Tampico-San
Luis Potosí utilizaban por primera vez petróleo
extraído en la región como combustible (Álvarez
de la Borda, 2005).
Más tarde, en 1910 el pozo Casiano No. 7,
explotado por la Huasteca Petroleum, tuvo una
producción inicial de cien mil barriles diarios de
crudo lo que consolidó la infraestructura industrial
de la zona: se construyeron oleoductos, tanques
de almacenamiento, represas, etc.. Por su parte, la
Mexican Eagle Oil con capital inglés, considerada
entonces la compañía petrolera más poderosa de
México, construyó en 1912, amplios muelles en
los casi cuatro kilómetros de la margen izquierda
del Pánuco donde estableció en 536 hectáreas la
refinería El Águila.
La carta del Puerto de Tampico en la
desembocadura del Río Pánuco de 1923 (Ver

Figura 7), da constancia detallada del sembrado
de las instalaciones industriales asociadas a
la actividad petrolera. A estas instalaciones se
sumarán oficinas técnicas y administrativas que
las compañías petroleras construyeron en el
centro de la ciudad.
En este contexto, el desarrollo de la ciudad
se despliega simultáneamente con una fuerte
inversión en el tendido de redes de transporte, de
energía y servicios para el desarrollo industrial.
La construcción de la infraestructura petrolera
consolidó la ciudad y más tarde la infraestructura
ferroviaria la configuró. Porque no se puede
separar la llegada del ferrocarril a la consolidación
del puerto, ni la construcción de calles y avenidas a
la de oleoductos. Tampoco se puede ignorar que la
necesidad de alojamiento para el personal técnico/
administrativo y obrero de la industria petrolera
conformó la organización de las zonas residenciales
de Tampico (Batorila y Loredo, 2017).
La actividad económico-comercial del puerto
y las infraestructuras petroleras convirtieron a
Tampico en el segundo puerto exportador del
mundo a principios de la década de los veinte
(Sánchez Gómez,1998). Esto provocó un cambio
notorio en la ciudad, que se convirtió entre
1910 y 1920 en una ciudad moderna. El cónsul
estadounidense en Tampico, Claude I. Dawson,
la describe así en 1920:

Figura 7. Plano del Puerto de Tampico, Autor: José Garduño, 1924. Secretaría de Comunicaciones y OP.

Fuente: Mapoteca Orozco y Berra.

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

55

�Loredo Cansino, Berumen Rodríguez, Valle Chavarría

“…una ciudad cosmopolita con calles de
asfalto, uno de los mejores sistemas de iluminación
de cualquier ciudad de su tamaño en cualquier
parte del mundo, con tranvía eléctrico y edificios
modernos y de departamentos. El viejo Tampico
era una ciudad de edificios de una sola planta,
la mayoría de los cuales permanecen, y sobre la
cual se elevan las enormes estructuras nuevas, un
ejemplo interesante del desbordamiento moderno
del último siglo.”11
En un contexto nacional donde las ciudades
con mayor desarrollo estaban siendo dotadas de
los principales servicios, se plantearon en Tampico
proyectos de modernización que dejaban atrás el
transporte y las comunicaciones para implicar
la imagen urbana y la condición higiénica y/o
de saneamiento. Ejemplo de infraestructuras de
servicios con carácter industrial son:
-La planta de luz Andonegui que entró en servicio
en el año de 1923 con dos generadores de 6000 kw;
supliendo a la anterior planta. El edificio cuenta
con dos galeras de gran altura de mampostería y
ensambles de fierro y lámina galvanizada en techos.
Dio servicio de 1923 a 1979.
-La planta potabilizadora Hidros, construida
entre 1926 y 1929, utilizaba sistemas de filtraje
altamente sofisticados para el período, así como
maquinaria y equipo importado desde Alemania.
El edificio es un pabellón de techos altos y grandes
ventanales, construido en tabique y concreto.
A partir de alcanzar su máximo histórico en
la producción petrolera en 1921, llegó su declive.
El acelerado crecimiento de Tampico durante el
período al que nos hemos venido refiriendo no es
equiparable al de ninguna ciudad o región en el
país. En ningún sitio se registró tal concentración
industrial y/o crecimiento demográfico, comercial
y financiero. Sin embargo, “este excepcional
desarrollo, presentó contradicciones y limitaciones
urbanas, ambientales y de servicios, que sí pueden
referirse a otras ciudades petroleras de América
Latina, como Maracaibo y Cabinas en Venezuela”
(Hernández Elizondo, 2006:115).

11
[Nota periodística. “Mexico making headway” New York
Times, 17 noviembre, 1920, consultado 31 enero, 2019], https://
timesmachine.nytimes.com
12
Específicamente en Doña Cecilia, localidad perteneciente a
Tampico, adyacente a la línea de tren.
13
[Nota periodística. “News, notes and comments from
Modern Mexico,” The Mexican Herald, 9 julio, 1898], HNDM,
consultado 8 enero, 2019, http://www.hndm.unam.mx/consulta

56

4. La fragmentación de la ciudad,
el costo de la modernización.
Las noticias en 1880 de la llegada del ferrocarril
atrajeron a Tampico a un gran número de migrantes,
nacionales y extranjeros, interesados en participar
en los nuevos trabajos ofertados en la ciudad.
Posteriormente el desarrollo de las infraestructuras
portuarias y petroleras provocó una serie de
crecimientos demográficos que se extendieron por
décadas, según lo muestra la Tabla 1.
Tabla 1. Población de Tampico asociada a tipos de desarrollo entre 1879-1922.

Fuente: Elaboración propia con base en Ocasio Meléndez, 2012, p. 253.

El crecimiento asociado al desarrollo
ferroviario y portuario implicaba no solamente
la construcción del tendido, sino también su
mantenimiento y reparación lo que trajo la
contratación constante de trabajadores. Sin
embargo, la ciudad no estaba preparada para
este crecimiento demográfico. Los migrantes
que llegaron a Tampico estaban obligados a
vivir en “chozas multifamiliares rentadas en
terrenos pantanosos a las orillas de la Laguna del
Carpintero…o bien a construir casuchas en tierras
alejadas al norte o al este del centro de la ciudad”
(Ocasio Meléndez, 2012:128).
Sin embargo, esta no era la condición de
habitación de todos los trabajadores del sector.
La Compañía Ferrocarril Central Mexicano
además de instalar sus edificios operativos y
administrativos en La Barra12 también construyó
viviendas en el mismo sitio para sus empleados
de confianza mayoritariamente norteamericanos.
Un observador señala la apariencia de un
auténtico american railway town que tenían estos
complejos habitacionales.13
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Los costes de la modernización

Con la refinería instalada en Árbol Grande,
en 1895, el desarrollo petrolero aterrizó en
La Barra. La oferta laboral se multiplicó de
manera exponencial, lo que atrajo a muchos más
inmigrantes a instalarse ahí. Con el tiempo la
compañía permitió el establecimiento irregular
a obreros en los vastos terrenos de su propiedad
aledaños al tren con la intención de evitar pérdida
de tiempo por traslados. En 1896 un observador
describe:
“La población del puerto continúa aumentando.
El suburbio de Doña Cecilia contiene una
población de aproximadamente 4.500 almas,
y Árbol Grande, un pueblo comparativamente
nuevo, cerca de 500 personas, propiamente en
Tampico no hay edificios vacantes, y aunque se
están construyendo nuevos edificios, pasará algún
tiempo antes de igualar la demanda.”14
Al expropiarse los ferrocarriles en 1907 los
terrenos propiedad de Ferrocarril Central Mexicano
en La Barra pasaron a ser parte del Estado que
terminó arrendándolos o vendiéndolos a las
compañías petroleras que aterrizaron en la zona.
Esto no cambió la situación de estos asentamientos
o barrios obreros, todo lo contrario, la irregularidad
se generalizó. Así, en respuesta a una lógica ajena,
sustentada en el sistema hegemónico de explotación
se gestaron transformaciones radicales en la ciudad
y formas de vida, que mantenían un perfil rural en
concentraciones con baja densidad de población a
todo lo largo de la línea de ferrocarril entre Tampico
y La Barra. “Doña Cecilia y Árbol Grande eran
barrios proletariados lejos de Tampico que debido
a sus características físicas y sociales lucían más
como pueblo interiores y rurales que como barrios
de una ciudad moderna…” (Adleson,1982:105).
Barrios sin servicios básicos, donde proliferaron
viviendas de diversas tipologías que compartían dos
elementos en común: precariedad e insalubridad.
Por el contrario, y como hemos visto en el
apartado anterior, el centro de Tampico a partir de
1910 contaba con los servicios de agua potable,
drenaje, electricidad e iluminación; además de
contar con el servicio del tranvía eléctrico, se
habían asfaltado sus calles y la arquitectura que
se desarrollaba en la ciudad correspondía a los
estándares que la modernidad marcaba.

En el contexto nacional era común que estos
servicios fueran suministrados por empresas
extranjeras. Tal era el caso del tranvía y el sistema
eléctrico, propiedad de la compañía El Águila,
que de ninguna manera se conformaron con la
explotación de recursos y servicios. Pronto los
inversionistas de la empresa fueron conscientes
de las posibilidades económicas que tendría el
desarrollo inmobiliario en la ciudad. Las políticas
de esta empresa cambiaran en muchos sentidos el
crecimiento urbano de Tampico.
En 1913, la compañía planteó el proyecto de
construcción de una colonia para sus empleados.
Se trataba de un terreno, de 60 hectáreas, ubicado
en el norte de la ciudad con excelentes vistas y
paralelo a la ruta del tranvía. Ahí se construirán
mansiones para la élite de la sociedad nacional
y extranjera. El Águila se sumará así a otras
colonias construidas previamente por iniciativa
de ciudadanos norteamericanos, como Donald
Campbell, donde la tipología habitacional
tradicional local comienza su transformación:
“…edificaciones con techos a dos aguas
recubiertos de tejamanil, amplias galerías
exteriores protegidas con mosquiteros, pórticos
sobreelevados del terreno por un basamento,
áticos y sótanos en las viviendas; construcciones
que utilizaban madera, si no exclusivamente, si en
una proporción notablemente diferente a la de las
arquitecturas locales y -algo que en mi juicio es
sumamente importante- la inclusión de elementos
de hierro, industrializados y estandarizados para
la construcción en columnas, farolas, balcones,
etc.,” (Narváez Tijerina, 2006:45)
La implantación de nuevos patrones
económicos, culturales e ideológicos vinculados al
medio urbano moderno llegó para aplastar muchas
de las tradiciones locales constructivas y de formas
de vida que eran parte del tejido cultural local.
Además, separó de forma dramática y visible dos
mundos que funcionaban a partir del fenómeno
de la modernización: la élite industrial, dominada
por extranjeros, y los obreros. Así, “comienza la
estratificación del espacio urbano siguiendo la
lógica piramidal del control empresarial”15.
La estratificación urbana separó la sociedad en
tres grupos: los dos primeros, la élite empresarial y

14

[Nota periodística.“Trade of Mexico,” The Mexican Herald, 9 noviembre, 1897, HNDM, consultado 29 noviembre, 2017], http://www.
hndm.unam.mx/consulta
15
Ibidem p. 45

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

57

�Loredo Cansino, Berumen Rodríguez, Valle Chavarría

los empleados especializados se concentraban dentro
de los límites municipales en colonias exclusivas
que ofrecían viviendas de varias habitaciones,
drenaje, agua potable y acceso al tranvía. No todos
gozaban de los mismos edificios, pero al menos
estaban integrados en un mismo espacio urbano.
El tercer grupo estaba formado por obreros
y desempleados. Se pueden señalar tres tipos de
vivienda para estos: chozas para obreros (Ver
Figura 8), construidas con materiales inflamables
e instaladas peligrosamente cerca de talleres
de ferrocarril y tanques de petróleo; casas para
trabajadores calificados construidas cerca de las
refinerías, ambos tipos eran propiedad de las
compañías y se rentaban o cedían a los trabajadores
temporalmente, (Ver Figura 9). Finalmente están
las casas propias. Estas viviendas eran espacios
reducidos, entre 45 y 60 m2 aproximadamente,
dónde habitaban hasta tres familias, (Ver
Figura 10). Constaban de dos recámaras, salacomedor, cocina, baño y el porche tradicional16.
Generalmente eran construidas por el trabajador
en terrenos arrendados o de apropiación irregular
que pertenecían al municipio o a las propias
compañías.
Figura 8. Doña Cecilia, circa 1902.

Fuente: US Library of Congress.

Figura 9. Doña Cecilia, sin fecha.

Fuente: US Library of Congress.

58

Figura 10. Primera página El Mundo , 26 octubre 1924.

Fuente: Benson Latin America Collection.

Esta segmentación geográfica, económica y de
clases fue un gran determinante para la división
política ocurrida en la municipalidad de Tampico
en 1924, cuando la ciudad se fragmenta y nace
Ciudad Madero. El nuevo municipio, primero
llamado Villa Cecilia, estaba conformado por los
asentamientos de Doña Cecilia, Árbol Grande,
Refinería, El Águila, La Barra y Miramar, además
de otras partes del norte de Tampico. Existieron
muchas razones políticas y económicas que
hicieron posible esta fragmentación. Pero sin
duda, una razón de gran peso fue la distancia
social que la modernización había abierto durante
el auge ferroviario, portuario y petrolero.
A partir del movimiento revolucionario las
organizaciones de trabajadores asentados en La
Barra descubrieron su capacidad de movilización
en eventos de huelga capaces de paralizar la
producción petrolera. El siguiente paso fue
buscar la regularización urbana de los terrenos
donde habitaban y los servicios públicos básicos.
La independencia que aquellos obreros, pobres
y migrantes reclamaron, esos quienes forjaron
a base de su fuerza la edad de oro de Tampico,

16
[Nota periodística. “Modelo económico de una casa para
obreros, cómoda y sencilla,” El mundo, 26 octubre, 1824],
Benson Latin American Collection

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�costes de laen
modernización
La cultura del departamento en la modernidad: el caso de estudio delLos
multifamiliar
CU-UNAM.

pero que vivieron siempre en la periferia nos
muestra en muchos sentidos los costes de la
modernización forzada.

5. Conclusiones.
Los procesos de modernización aceleraron de
una manera brutal y casi explosiva el ritmo y
crecimiento de ciudades periféricas en muchas
partes de Latinoamérica. Especialmente aquellos
espacios que se establecieron como nodos en la
trama de comunicación ferroviaria establecida a
finales del siglo XIX.
Gestionado principalmente por la explotación
sistemática de los recursos naturales disponibles
a cargo de una oligarquía capitalista extranjera
auspiciada por el gobierno nacional el proceso
de modernización de Tampico, Tamaulipas,
corresponde a un momento histórico, social y
cultural centrado en la industrialización. Siempre
bajo un modelo inspirado en la idea de modernidad
europea. Este modelo, sin embargo, perpetúa la
lógica de la fragmentación del ámbito urbano,
dando espacio a la consolidación de espacios
habitacionales privilegiados para las clases
acomodadas, generalmente extranjeros, mientras
que una gran parte de la población solo podía aspirar
a la periferia urbana con infraestructura y servicios
de menor calidad.
La desigualdad se hizo evidente en el tipo y
sistemas constructivos de las viviendas, así como
por la calidad de la infraestructura y los servicios
con que se contaba. De esa forma llegaron a
configurarse dos paisajes que, finalmente se
convirtieron en dos ciudades. La fragmentación
espacial que se originó con la modernización de
Tampico persiste aun en la conciencia colectiva
e impide asumir la interdependencia de un área
metropolitana para proyectar un futuro común,
así como reconocer su herencia compartida.
Detrás de conceptos como modernidad,
industrialización y desarrollo se ocultan los procesos
de segregación y fragmentación que caracterizan a
la modernización. En estos procesos una gran parte
de la población, sino la mayoría, quedo excluida
de ciertos espacios, servicios o infraestructuras,
a través de la creación de enclaves urbanos. La
revisión de estos procesos sirve como ejemplo para
entender el papel que juega la arquitectura moderna
en estos espacios en México y algunos otros
países de América Latina en cuyas ciudades se ha
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

profundizado la desigualdad. Una extensa cantidad
de kilómetros de vías, espacios ferroviarios,
edificios de equipamiento e infraestructura son
testigos del momento histórico más importante de
la ciudad y del país. También son ejemplos que
cumplen con los cánones formales modernos y sus
respectivos imaginarios, de cierta forma son objetos
y espacios que demarcan jerarquías y contribuyen a
la desigualdad.

6. Bibliografía.
Adleson, Lief S. (1982), Historia social de los
obreros industriales de Tampico, 1906-1919.
México: El Colegio de México.
Almandoz, Arturo. (2015), Modernization,
Urbanization and Development in Latin
America, 1900s-2000s. NY: Routledge.
Almandoz, Arturo. (2002), «Urbanization and
urbanism in Latin America: from Haussmann
to CIAM.» En Planning Latin America's
Capital Cities, 1850-1950, de Arturo
Almandoz, 13-44. Nueva York: Routledge.
Álvarez de la Borda, Joel, (2005), Los orígenes
de la industria petrolera en México 19001925. México: PEMEX.
Batorila, Miguel Ángel, y Reina Isabel
Loredo. (2017), “La Industria Petrolera y
la Modernidad: Transformaciones Urbanas
en Tampico-Madero,Tamaulipas, México”,
CONTEXTO 11, nº 14: 43-61.
Brown, Jonathan C. (1993), Oil and Revolution
in Mexico. Berkeley: University of California
Press.
Castells, Manuel. (1973), Imperialismo y
urbanización en América Latina. Barcelona:
GG.
Corthell, Elmer L. (1904), The Tampico Harbor
Works. Terminus of the Mexican Central
Railway on the Gulf of Mexico. New York:
Bowne&amp;Co.
Fernández, Roberto. (1998), Laboratorio
americano. Arquitectura, geocultura y
regionalismo. Madrid: Biblioteca Nueva.
Gamboa Ramírez, Ricardo, y Rosario Gabriela
Paez Flores. (2012), “Petróleo y crecimiento
urbano: un pasaje de la historia de Tampico en
el siglo XX”, En Historia Económica Regional
III, de Laura Hernández Montemayor,
Mercedes Certucha Llano y Luis Anaya
Merchant, 135-157. Cd. Victoria: Fomento
59

�Loredo Cansino, Berumen Rodríguez, Valle Chavarría

Editorial UAT.
Hardoy, Jorge Enrique. (1974), El proceso de
urbanización en América Latina. La Habana:
Oficina Regional de Cultura para América
Latina y el Caribe.
Hernández
Elizondo,
Roberto.
(2006),
Empresarios extranjeros, comercio y petróleo
en Tampico y la Huasteca (1890-1930).
México: Plaza y Valdés.
Herrera, Octavio, Rodrigo Vera, y Esther
Martínez. (2015), Tamaulipas a través de
sus regiones y municipios. TOMO IX, VI.
Región Sur. México: Gobierno del Estado de
Tamaulipas.
Méndez Reyes, Jesús. (2012), “Tamaulipas en el siglo
X. Notas para un estudio de Historia Económica,
1930-1960”, En Historia Económica Regional
III, de Laura Hernández Montemayor, Mercedes
Certucha Llano y Luis Anaya Merchant, 19-42.
Cd. Victoria: Fomento Editorial UAT.
Narváez Tijerina, Benito Adolfo. (2006),
Ciudades difíciles: el futuro de la vida urbana
frente a la globalización. México: UANL/
PyV.
Ocasio Meléndez, Marcial E. (2012), Capitalismo
y Desarrollo. Tampico 1876-1924. Ciudad
Victoria: UAT.
Román, Julia (1933), “Historia de los ferrocarriles
de México”, Anales del Museo Nacional de
Arqueología, Historia y Etnografía, nº 25:
389-448.
Sánchez Gómez, María del Pilar. (1998), Proyección
histórica de Tampico. Ciudad Victoria: Instituto
de investigaciones históricas. UAT.
Segre, Roberto (1975), América Latina en su
arquitectura. México: UNESCO-Siglo XXI.

60

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�La arquitectura producto del cerebro.
The architecture product of the brain.
Recibido: Julio 2018
Aceptado: Agosto 2019

Edgar Tlapalamatl Toscuento1

Resumen

Abstract

Ante cualquier acción física o cognitiva como
diseñar, aprender, caminar, leer o el juicio de
belleza de un objeto arquitectónico requiere
la puesta en marcha de diversas estructuras
cerebrales, la participación de varias regiones
celulares, en una interconexión asincrónica y fluida
de la que los individuos no son conscientes. El
sistema nervios desempeña un papel fundamental
en el desarrollo, adaptación y supervivencia del
ser humano y de este dependen todas las acciones
(físicas y cognitivas) que los individuos llevan a
cabo a diario. Por lo tanto, para poder entender
al hombre y los fenómenos que subyacen del
mismo, es necesario conocer la estructura y
función del sistema nervioso en su interacción con
el entorno circundante. Es así que se plantea una
nueva línea de investigación denominada neuroarquitectura, se plantean sus objetivos, campos
de acción, así como los métodos y técnicas a
implementar. Como ejemplo de implementación
de la neuro-arquitectura se analizan y describen
los procesos fisiológicos y cognitivos cerebrocorporales que se activan en los individuos al
evocar un juicio estético arquitectónico, además
se describen algunas estructuras cerebrales que se
encuentran relacionadas con algunos fenómenos
arquitectónicos.

Any physical or cognitive action such as design,
learn, walk, read or the beauty judgment of an
architectural object requires the action of various
brain structures, the participation of several cellular
regions, in an asynchronous and fluid interconnection
unconscious for individuals. The nervous system
plays a fundamental role in the development,
adaptation and survival of the human being and all
the actions (physical and cognitive) that individuals
carry out on a daily basis depend of it. Therefore,
in order to understand man and the phenomena that
emerge it, it is necessary to know the structure and
function of the nervous system in interaction with
the surrounding environment. Thus, a new line of
research called neuro-architecture is proposed, are
described the objectives, fields of action, as well as
the methods and techniques to be implemented. As
an example of neuro-architecture implementation,
are analyzed and described the physiological and
cognitive processes that are activated in individuals
when evoking an architectural aesthetic judgment,
also some brain structures that are related to some
architectural phenomena are presented.

Keywords:

Neuro-architecture; Physiology; Cognition.

Palabras Clave:

Neuro-arquitectura; Fisiología; Cognición.

1

Adscripción: Universitat Internacional de Catalunya; investigador, línea de investigación Neuro-arquitectura. Director del grupo de
investigación con el mismo nombre (Neuro-arquitecturamx); edtlapalamatl@gmail.com

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

61

�Tlapalamatl Toscuento

1. Introducción.
Aunque las personas pasan la mayor parte de sus
vidas en el interior de espacios arquitectónicos e
interactúan a diario en ellos, poco se sabe, sobre
¿cómo el entorno arquitectónico influye en el
comportamiento, pensamientos, emociones,
sentimientos, conductas y genes de los individuos
que habitan dichos objetos arquitectónicos? Aun
cuando, la arquitectura ha sido abordada desde
diversas perspectivas, con el conocimiento de
diversas ciencias y disciplinas (como la historia,
sociología, antropología, psicología entre otras),
aun no es posible responder a dicha pregunta.
Es por ello que se plantea una nueva
perspectiva arquitectónica, acorde al avance
científico, tecnológico, e ideológico actual,
que contribuya al desarrollo de la disciplina
arquitectónica. Dicha perspectiva parte de la idea:
para poder entender cualquier fenómeno humano
deberíamos entender los procesos cerebrales.
Ello debido, a que, en el cerebro subyacen todas
las acciones y cogniciones humanas, por lo tanto,
algunos fenómenos humanos incluyendo los
arquitectónicos podrían ser resueltos a través de
dicho conocimiento. En consecuencia, entender el
funcionamiento del cerebro desde los mecanismos
celulares de estos procesos, hasta las reacciones
conductuales generadas, como un proceso global
mecanicista, permitirá reestructurar las ideas
y paradigmas actuales en el entendimiento de
diversos fenómenos humanos.
Tal es la apuesta científica de esta idea,
que en los últimos ocho años se han puesto en
marcha varios proyectos de investigación, a los
cuales se les ha asignado millones de dólares,
con el objetivo de responder a la pregunta
¿cómo funciona el cerebro? De ahí que, dicho
conocimiento sirva para resolver muchos de los
problemas humanos actuales y ¿por qué no? dar
paso a una evolución biotecnológica-humana. Por
ejemplo, el Proyecto Cerebro Humano apoyado
por la Unión Europea, tiene el propósito de
simular el funcionamiento del cerebro a través
de modelos informáticos, otro es el proyecto
Conectoma Humano apoyado por los Institutos
Nacionales de la Salud de los Estados Unidos de
América, con el objetivo de cartografiar las vías
neuronales del cerebro humano durante diversos
trastornos cerebrales, otro más es el ¨Proyecto
Neurotecnologías Innovadoras Avanzadas¨

62

(BRAIN) el cual tiene como finalidad, estudiar
en su totalidad el funcionamiento del cerebro
humano (Kaku, 2014).
Al igual que estos grupos de investigación
y siguiendo esta idea científica, considero que,
para poder entender la arquitectura, debemos
entender al hombre en su interacción con el
objeto arquitectónico, ya que es el individuo
quien diseña, crea, habita, interactúa, modifica e
imagina la arquitectura (entre otras actividades)
y dichos fenómenos arquitectónicos subyacen
del mismo. Es decir, entender la arquitectura
implicaría entender los procesos fisiológicoscognitivos que se llevan a cabo durante esas
actividades arquitectónicas.

2. Arquitectura-individuo.
Los seres humanos contemporáneos pasan la
mayor parte de sus vidas dentro de espacios
arquitectónicos, por ejemplo, en la escuela donde
estudian, en la oficina donde trabajan o en la
casa donde comparten momentos en familia o
descansan. De acuerdo con la Encuesta Nacional
sobre el Uso del Tiempo 2009, los mexicanos
dedican más del 60% de su tiempo semanal en
actividades dentro de espacios arquitectónicos
como estudiar, trabajar, labores domésticas y
cuidados (INEGI, 2009), aunque la cantidad
de horas por semana de esas actividades varía
de acuerdo al sexo, es importante puntualizar
al ambiente arquitectónico como elemento
fundamental en la vida de los individuos. Hoy
sabemos que el ambiente influye activamente
sobre el ser humano y el ser humanos influye
activamente sobre el ambiente, es decir es un
proceso cíclico (Holahan, 2012). Pero ¿En
qué medida? y ¿de qué manera el ambiente
arquitectónico influye en la vida diaria de las
personas? ¿Cómo afectan o benefician los
espacios arquitectónicos a las personas que los
habitan?
Preguntas que los arquitectos no se plantean
a la hora de diseñar, producir o enseñar
arquitectura. Sin embargo, sin saberlo, los
espacios arquitectónicos influyen en la vida diaria
de los individuos. Por ejemplo, algunos espacios
arquitectónicos y urbanos generar una serie de
reacciones cognitivas que posteriormente se
evocan en conductas. (Lazarus y Folkman, 1984;
Holahan, 2012; Tlapalamatl, 2017). Conductas
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�La arquitectura producto del cerebro

de diversos tipos, que muchas veces las personas
dejan pasar sin cuestionarse ¿cómo suceden? o
¿por qué suceden? Sin embrago, dichos patrones
conductuales son generados por la interacción
de los individuos con el ambiente arquitectónico
y urbano, procesos constantes de adaptaciónmodificación, desde el nivel genético hasta el
nivel conductual (Redolar, 2009; Weitzman,
2011).
Es por ello, que en este artículo se plantea la
necesidad de conocer los procesos fisiológicos
(cerebrales-corporales) y cognitivos que se activan
por la percepción e interacción de las personas
con diversas características arquitectónicas,
conocer que estructuras cerebrales intervienen en
que procesos y su comunicación con el sistema
nervios, que dan origen a las conductas humanas.
Reconociendo la importancia de estos procesos
fisiológicos-cognitivos en la respuesta de varios
hechos arquitectónicos, se plantea una nueva
línea de investigación a la que denomino neuroarquitectura.

3. Neuro-arquitectura.
La neuro-arquitectura es una línea de investigación
científico-arquitectónica, que tiene como objetivo
explicar y resolver hechos arquitectónicos
desde una perspectiva biológica-cognitiva. Este
planteamiento implica la colaboración de varias
ciencias (las neurociencias, psicología, biología,
fisiología, anatomía, epigenética, ente otras)
con la arquitectura, en consecuencia, generar
un constructo teórico de la relación individuoobjeto arquitectónico, que permita entender dicha
interacción, y así mejorar algunas modalidades
del quehacer arquitectónico como: el diseño,
producción, y enseñanza arquitectónica.
El objetivo principal de esta línea de investigación
es explicar los procesos cerebrales y corporales de
los individuos en su interacción con el ambiente
construido, procesos como cognición perceptiva
y descriptiva, por ejemplo, algunos mecanismos
perceptivos como: la belleza, el juicio de valor, la
toma de decisiones, la simulación cognitiva entre
otros más. Explicar el funcionamiento cerebral de
los individuos en su interacción con la arquitectura,
implica estudiarlos desde diversos niveles de
conocimiento, es decir, desde el nivel molecular
hasta el nivel conductual.
La arquitectura como actividad humana o
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

como objeto habitable debe de entenderse a partir
de su relación con el individuo. Ya que todas
las actividades, que se desarrollan en torno a la
arquitectura, dependen de procesos fisiológicoscognitivos que se generan en los individuos
durante el desarrollo de estas. En otras palabras, la
arquitectura es producto del cerebro. De acuerdo
con la neurociencia ante cualquier actividad
humana (sea cognitiva o física), desde la acción
más simple como levantar una pluma y hacer un
trazo en un pedazo de papel, el observar un paisaje
o el conversar con tu mejor amigo, implica la
puesta en marcha de diversos procesos fisiológicos
cerebrales y corporales de los que no somos
conscientes.
Es decir, a nivel cerebral, existe una serie de
interconexiones de diversas estructuras que activan
otros mecanismos fisiológicos-corporales, a dichos
procesos se les denomina sistemas funcionales
(Goldberg, 2014), la puesta en marcha de estos,
tiene la finalidad de preparar al organismo para
llevar a cabo cualquier actividad física o cognitiva.
Por lo tanto, para poder entender al hombre y los
fenómenos que subyacen del mismo, es necesario
conocer la estructura y función del sistema nervioso
en su interacción con el entorno circundante. Ya
que los procesos fisiológicos-cognitivos son el
producto directo de la intercomunicación de varias
regiones cerebrales y corporales (Clark, Boutros y
Méndez 2010).

4. Sistema nervioso: estructura y
función.
La función principal del sistema nervioso es
recibir los estímulos que llegan tanto del medio
externo (entorno circundante) como del interno
(pensamientos y reacciones del organismo),
organizar, procesar y significar esa información,
generando una respuesta adecuada, que le permita
al individuo adaptarse y sobrevivir. La función
principal de todo organismo es la supervivencia
es por ello, que las reacciones fisiológicascognitivas se evocan con ese objetivo.
Los estímulos procedentes del medio externo
son recibidos por varios receptores situados en
diferentes órganos corporales. A estos órganos
se les conoce como órganos de los sentidos,
los cuales son un producto de la evolución,
instrumentos de comunicación entre el medio

63

�Tlapalamatl Toscuento

externo e interno, que le permiten al individuo
adaptarse y sobrevivir. La información que
reciben estos receptores es variada, desde
estimulo electromagnéticos, sonoros, mecánicos
y químicos, por ejemplo, el tacto recibe estímulos
de deformaciones mecánicas, por otro lado, el
gusto y el olfato reciben estímulos químicos,
el oído estímulos sonoros y la vista estímulos
electromagnéticos. Cada uno de estos órganos
recibe información del mundo externo, la cual
es transformada en estímulos químico-eléctricos
que es trasmitida por el sistema nervioso al
cerebro, donde esta información es transformada,
modificando el medio interno a fin de proporcionar
las respuestas adecuadas a cada situación vivida.
El sistema nervioso es una estructura biológica
constituida anatómicamente por el Sistema
Nervioso Central (SNC) y Sistema Nervioso
Periférico (SNP), el primero compuesto por el
cerebro, encéfalo y medula espinal, el segundo
por los nervios craneales, espinales y ganglios
nerviosos. Desde el punto de vista funcional el
sistema nervios se subdivide en sistema nervios
somático (SNS) encargado de las reacciones del
organismo con el medio externo y sistema nervios
autónomo (SNA) encargado de las reacciones del
organismo con el medio interno (orgánico) el
cual se subdivide en sistema simpático y sistema
parasimpático (Clark, Boutros y Méndez 2010).
Anatómicamente, el sistema nervioso somático
(SNS) está compuesto por nervios medulares y
craneales, los primeros emergen de la medula
espinal y se divide en dos ramas, una sensitiva
aferente y otra motora eferente y los segundos
emergen del cerebro. Por otro lado, el sistema
nervioso autónomo (SNA) también conocido
como sistema neurovegetativo, se compone de
raíces, plexos y troncos nerviosos, los cuales
se encargan de regular y mantener constante
reacciones involuntarias del organismo como:
la frecuencia cardiaca, motilidad gástrica, la
frecuencia respiratoria, la temperatura entre otros
(Brailowsky, 2012).
El cerebro
El cerebro (A) es una estructura que pesa
alrededor de 1500 gramos, compuesta por dos
hemisferios asimétricos, los cuales se encuentran
comunicados a nivel cortical y subcortical a
través del cuerpo calloso y comisuras anterior y
posterior. Estos enlaces permiten que el cerebro
64

trabaje de manera unificada, aunque existen
diferencias funcionales entre estos (Goldberg,
2014). La neocorteza es una estructura superior
que se pliega sobre el cerebro formando
circunvalaciones, dividida en cuatro lóbulos:
a) lóbulo frontal, b) lóbulo parietal, c) lóbulo
occipital, y d) lóbulo temporal, en estos lóbulos
se desarrollan las funciones cognitivas humanas
más elevadas (Kaku, 2014).
El cerebro tiene alrededor de 100.000 millones
de neuronas y 1000.000 millones de células
gliales interconectadas contiguamente, formando
una red celular que se comunica a través de los
contactos de sus prolongaciones o sinapsis.
Dichas células nerviosas generar una red intricada
que se intercomunica con todas las estructuras
cerebrales, estas vías nerviosas trasmiten
información eléctrica y química que es recibida
y modificada del medio exterior e interior (Mora,
2017), que posteriormente es transformada en
pensamientos o en movimientos corporales de los
más básicos a los más complejos. Las situaciones
más complicadas de la vida, es decir los procesos
mentales y conductas más complejas, dependen
del lóbulo frontal, ubicados en la parte delantera
del cerebro (Goldberg, 2014).
En el cerebro se producen y segregan
varias sustancias químicas, denominadas
neurotransmisores. Sustancias fundamentales
en el funcionamiento del cerebro, que tienen la
finalidad de estimular o inhibir a otras células
de manera instantánea o prolongada, alterando
diversas estructuras cerebrales que se traducen en
acciones y cogniciones humanas. Algunos de los
neurotransmisores más comunes son: acetilcolina,
dopamina, serotonina, péptido, e histamina por
mencionar algunos (Brailowsky, 2012).
La medula espinal
La medula espinal (B) es una estructura
compuesta por fibras nerviosas y cuerpos
celulares rodeados de vértebras, anatómicamente
la medula espinal se divide en cuatro partes: a)
cervical, b) torácica, c) lumbar y d) sacra, su
función principal se basa en proteger la medula
espinal y los nervios que se distribuyen por el
cuerpo a través de esta (Brailowsky, 2012).
El diencéfalo: hipotálamo y tálamo
El diencéfalo (C) es una estructura cerebral
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�La arquitectura producto del cerebro

circundante al mesencéfalo (D), en la que se
ubican dos pequeñas estructuras: el hipotálamo
y el tálamo estructuras esenciales para el
funcionamiento adecuado del cerebro, las cuales
están compuestas por varios cuerpos celulares.
El hipotálamo (E) es la estructura que mantiene
y controla las funciones autónomas así como el
comportamiento adaptativo ante situaciones del
medio interno o externo, por otra parte, el tálamo
(F) es la estructura que comunica la información
sensorial con la corteza cerebral (G) de manera
recíproca para un análisis ulterior de dicha
información (Clark, Boutros y Méndez 2010), es
por ello, la importancia de esta estructura, ya que,
como se mencionó anteriormente todo cognición
y acción compleja requiere de la participación
de la corteza cerebral esencialmente de lóbulo
frontal, y el tálamo funge como estación de paso
hacia esa estructura.
El sistema límbico
El sistema límbico es una estructura compuesta
por varios cuerpos celulares: como el hipocampo
(H), la amígdala (I), el cíngulo (J), el hipotálamo,
los cuerpos mamilares (K) y el septo pelúcido
(L), su función principal es la evocación de las
emociones como impulsos básicos de supervivencia

(Brailowsky, 2012). Las emociones son reacciones
químicas y neuronales que conforman un patrón de
acción, todas cumplen un papel regulador, destinado
a mantener la supervivencia del individuo, siendo
seis las emociones básicas: felicidad, sorpresa, ira,
asco, tristeza y miedo (Damasio, 2000). Cada una de
estas emociones está relacionada con la segregación
de alguno o algunos neurotransmisores.
Por lo tanto, el sistema nervioso es un sistema
vivo y dinámico en el que diversas estructuras
neuronales interactúan entre sí, creando una vasta
variedad de reacciones fisiológicas y cognitivas,
que tienen como producto final una vasta variedad
de ideas, pensamientos, movimientos corporales,
actividades cotidianas entre otras, incluyendo las
actividades del que hacer arquitectónico, incluso
los procesos fisiológicos y cognitivos se mantienen
activos cuando los individuos están en reposo.
Aunque en los anteriores párrafos solo se
mencionan algunas de las estructuras cerebrales,
es importante tener en cuenta, que solo son
una pequeña parte de las existentes, ya que,
el objetivo de este artículo no es presentar un
resumen anatómico del sistema nervioso, sino
mencionar la importancia e influencia de este, en
las acciones y cogniciones humanas, incluyendo
las relacionadas con la arquitectura, por esa razón
solo se presentan las principales.

Figura 1. Estructuras cerebrales relacionadas con fenomenos arquitectónicos.

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

65

�Tlapalamatl Toscuento

5. Neuro-arquitectura en acción:
El juicio estético arquitectónico.
Ante diversos hechos arquitectónicos como la
habitabilidad, la belleza, el diseño y la producción
arquitectónica, hay una activación de diversos
mecanismos fisiológico-cognitivos, conexiones
celulares entre diversas estructuras cerebrales y
corporales que dan origen y acción a diversos
fenómenos arquitectónicos. Uno de estos fenómenos
y quizá el más utilizado por arquitectos y por
personas sin alguna educación arquitectónica es el
juicio de belleza o juicio estético arquitectónico,
el cual analizaremos a continuación desde la
perspectiva biológica cognitiva.
Aunque los mecanismos fisiológicos y cognitivos
se generan de manera unificada, para poder entender
esos procesos en el juicio de valor estético se
explicaran de manera separada, sin caer con ello en
el problema de la dualidad mente cerebro el cual
ya ha sido superado gracias al desarrollo científico
en neurociencia. Para analizar y entender el juicio
estético arquitectónico partamos primeramente
del fenómeno. El museo Soumaya es un recinto
cultural-artístico ubicado en la ciudad de México,
este objeto arquitectónico parece ser un elemento
ajeno a su entorno circundante, quizá sea la forma
y los elementos que lo componen las variables que
determinan esa percepción, pero ¿es bello el museo
Soumaya? Probablemente esta pregunta ya se ha
planteado por muchos arquitectos y por no arquitectos
también. Quizá para algunos sea un elemento
arquitectónico bello y agradable, pero para otros será
feo y aversivo, si se realizará una encuesta para poder
conocer la respuesta a la pregunta antes planteada,
tendríamos un sin número de juicios subjetivos.
Más allá de saber si es bello o es feo y conocer
el porcentaje estadístico de dicha pregunta el
enfoque neuro-arquitectónico se plantea preguntas
como: ¿Cómo se genera dicho juicio estético?
¿Por qué se genera? ¿Qué estructuras cerebrales y
celulares intervienen en dicho proceso? ¿Cómo se
activan? ¿se podrá estimular arquitectónicamente
para generar juicios de belleza o aversión? Son
algunas de las interrogantes que se ponen sobre la
mesa ante dicho fenómeno. Por lo tanto, partamos
analizando la primera pregunta ¿Cómo se genera
dicho juicio estético?
Desde una perspectiva fisiológica, cuando
el individuo observa el museo Suomaya, el
estímulo visual (ondas electromagnéticas) que

66

reciben las células fotorreceptoras ubicadas en
las retinas de los ojos (a través de una refracción
de la luz por la pupila y cristalino), se forma una
imagen del mundo externo (objeto arquitectónico
y contexto), después se genera un proceso de
transducción, donde las células fotorreceptoras
convierte la energía electromagnética en un
cambio bioquímico, generando un cambio de
potencial eléctrico que se trasmite por el nervio
óptico (1) (Braun, 2011). Este impulso eléctrico
se distribuye por diversas estructuras cerebrales
asincrónicamente. Primero pasa por el cuerpo
geniculado lateral (2) donde esta señal se
transforma y posteriormente se dirige al lóbulo
occipital (3) que está a cargo del reconocimiento
visual (Rubia, 2007).
Después se genera una comunicación neuronal
entre las diversas áreas visuales V1, V2, V3, V4
y V5 ubicadas en la corteza visual (4) encargadas
del procesamiento visual de los objetos como: el
color, la profundidad, el movimiento, entre otros.
De las áreas visuales el impulso eléctrico se dirige
a la vía cortical-visual-ventral (5) compuesta por las
cortezas inferotemporales (6) posterior y anterior
encargadas de la construcción de formas complejas,
de aquí la información pasa a la corteza prefrontal
(7) donde se cree se genera el proceso de abstracción
y categorización de los objetos (Mora, 2017).
Después esta información pasa por el sistema
límbico generándose una comunicación celular
asincrónica entre sus diversas estructuras,
generando potenciales eléctricos y bioquímicos
que se destituyen por el cerebro y el cuerpo de
los individuos mejor conocido como emociones
(Damasio, 2000), algunas emociones como
el miedo y la ira pueden alterar diversos
mecanismos como la respiración, la presión
sanguínea y la actividad dérmica, modificando el
sistema homeostático de los individuos. Después
la información se dirige al lóbulo temporal
derecho (8), que se encarga de emitir el juicio
estético de las cosas, pasando posteriormente
por el hemisferio izquierdo (9), el cual lo traduce
en palabras (Goldberg, 2014). Y es así como, el
individuo desarrolla y evoca un juicio de belleza
arquitectónica.
Ahora desde una perspectiva cognitiva, cuando un
individuo observa el museo Soumaya, primeramente,
atribuye cualidades positivas o negativas al objeto
arquitectónico (Frondizi. 2005), clasificándolo de
acuerdo a factores biológico-cognitivos como: el
conocimiento filético, los estados emocionales
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�La arquitectura producto del cerebro

y las características predisponentes individuales
por mencionar algunos (Rubia, 2007; Holahan,
2012), en otras palabras, el objeto arquitectónico
es clasificado como positivo, negativos o neutro
de acuerdo al conocimiento generado durante
el proceso de desarrollo cerebral del individuo,
asociando elementos, situaciones, y sentimientos
vividos al objeto percibido, asociaciones agradables
o desagradables dependiendo del parentesco o
similitud situacional vivida.
Si un objeto es clasificado como negativo, se
desarrollarán una serie de reacciones en el cuerpo
del individuo que reafirmarán el desagrado por
el elemento o la situación percibida, reacciones
como: sudoración, palpitación rápida del corazón,
sensación de intranquilidad entre otros, dichas
reacciones son conocidas como sentimientos
(Damasio, 2000). Sin embrago, si se clasifica
como positivo los sentimientos presentados serán
de bienestar, alegría, satisfacción entre otros.
Por ejemplo, si un sujeto encuentra una casa con
características muy parecidas a las de la casa
donde creció y vivió los mejores años de su vida,
entonces al percibirla se generar emociones y
sentimientos positivos, reviviendo las situaciones
vividas de su infancia. Como lo menciona Gaston
Bachelard (2010) en el libro la poética del espacio,
las imágenes arquitectónicas guardadas en la
memoria de los individuos evocan reacciones
emocionales dependiendo de las experiencias
vividas en dichos espacios.
Después el individuo genera otra evaluación
cognitiva en la que, si la situación percibida es
categorizada como estresante, fea o desagradable,
pero en realidad no genera ningún problema
físico al individuo, se resignifica la situación
como menos estresante y el sujeto se adapta a
esa (Lazarus y Folkman, 1984). Posteriormente
se genera otra evaluación cognitiva en la que
los individuos reestructuran sus ideas de manera
lógica de acuerdo a su conveniencia. En esta
evaluación existe un proceso de simulación del
futuro, donde el individuo simula cognitivamente
las posibles consecuencias que tendrían sus
acciones o ideas en su entorno, con la finalidad
de elegir y poner en práctica la que mejor le
convenga, por ejemplo, un objeto o situación
puede ser agradable y placentero para un sujeto
pero quizá no le conviene decir que los es, por
lo tanto dirá que es desagradable y aversivo,
los individuos pueden asignar evaluaciones
falsas a objetos si así les conviene, por lo tanto
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

la evocación de los individuos se basa en la
supervivencia social del mismo, no siempre
la evocación de una impresión es la verdadera
ya que los seres humanos son maestros del
engaño. (Este es uno de los problemas al que se
enfrentan quienes evalúan la arquitectura a través
de métodos subjetivos ¿cómo saber que dice la
verdad?).
La evaluación cognitiva que realizan un
individuo no es más que la manifestación de su
propia realidad, es decir el sujeto evoca su propia
idea de lo que observan. Por lo tanto, la impresión de
una cosa o situación nunca será la misma para otros
individuos e incluso podrá ser diferente para el mismo
individuo en otro momento, debido a los factores
psicológicos y emocionales del mismo (Redolar,
2009). En consecuencia, al final de estos procesos
el individuo considerara agradable o desagradable
estéticamente el objeto arquitectónico percibido,
y es en este momento cuando el individuo puede
evocar dicho juicio. El juicio estético arquitectónico
se genera de manera inconscientemente y quizá sea
esta la razón, por la que no se cuestiona ¿por qué
sucede? o ¿cómo sucede?
De ahí que, ante cualquier acción física o
cognitiva, como el juicio de belleza de un objeto
arquitectónico (que quizá nos parezca trivial e
insignificante), requiere la puesta en marcha de
varias estructuras cerebrales, la participación
de diferentes regiones neuronales, en una
interconexión asincrónica y fluida. Aunque esta
descripción es ciertamente básica de lo que
realmente sucede en el cerebro, permite describir
la importancia de los procesos fisiológicos y
cognitivos en toda acción y cognición humana
incluyendo la actividad arquitectónica.
Después de haber descrito la importancia
de las estructuras cerebrales en las acciones
y cogniciones humanas se podría conjeturar
la relación de diversas estructuras cerebrales
con diversos fenómenos arquitectónicos, en
consecuencia, generar un punto de partida en la
actividad científico-arquitectónica, que permita
entender y explicar la arquitectura en su relación
con el individuo.

6. Conjeturas neuro-arquitectónicas.
Entendiendo al ser humano como un sistema
unificado, una conducta o cognición (cualquiera
que sea) no es el producto de la acción de una sola
67

�Tlapalamatl Toscuento

estructura cerebral, sino de la interacción de varias
de ellas por influencia del entorno. Por ejemplo,
el juicio estético (anteriormente mencionado),
es un proceso fisiológico-cognitivo que implica
la puesta en marcha de diversas estructuras
cerebrales, que tiene como producto final, la
significación estética (agradable o desagradable)
de un objeto arquitectónico.
Entonces diversas estructuras cerebrales están
relacionadas con algunos fenómenos arquitectónicos,
ante la ignorancia de cuales estructuras intervienen
e influyen en que fenómenos arquitectónicos, se
plantean algunas conjeturas, dichas hipótesis se
plantean de acuerdo a los hallazgos presentados
por neurocientíficos, la mayoría de esas por la
presencia de lesiones cerebrales infringidas por
accidentes a individuos. Dichos hallazgos plantean
la incidencia e importancia de estructuras cerebrales
con funciones cognitivas y físicas, a partir de ello
se plantean conjeturas relacionadas con fenómenos
arquitectónicos.
A continuación, se describen las estructuras
cerebrales que podrían estar relacionadas con
diversos hechos arquitectónicos, estructuras que
probablemente se encuentren al inicio o al final
de los procesos fisiológicos-cognitivos, pero que
sirvan como punto de partida al entendimiento de
los fenómenos arquitectónicos. Por ejemplo, se
plantea que el sistema límbico es una estructura
fundamental para el entendimiento de algunos
fenómenos arquitectónicos, ya que, las acciones
y cogniciones desde las más simples a las más
complejas se ven influenciadas por este sistema
emocional, en otras palabras, la percepción
arquitectónica está influenciada por una serie
de reacciones químicas y neuronales que dan
sentido a lo que se está percibiendo, permitiendo
al individuo entender el entorno y actuar en
consecuencia para mantenerse vivo.
Por lo tanto, ¿Cómo influye el sistema límbico
en la significación de un objeto arquitectónico
como agradable o desagradable?, ¿Qué hace
que se presente esta polaridad de significación?,
¿Se podría intervenir para generar reacciones
agradables o desagradables ante objetos
arquitectónicos? es decir ¿se podrían modificar
estas significaciones de agradable a desagradable o
viceversa? Son algunas preguntas que se plantean
ante la relación de las estructuras cerebrales del
sistema límbico con fenómenos arquitectónicos.
En la figura 2 se presentan algunas conjeturas
neuro-arquitectónicas, las cuales considero
68

relacionadas con fenómenos arquitectónicos,
aunque la posibilidad de que sean verdaderas o
falsas se mantiene en balance de 50% a 50%,
hasta que estas no sean sometidas a verificación y
explicación científica. Sin embargo, la finalidad es
describirlas, sacarlas a la luz para que arquitectos
y científicos interesados sometan dichas hipótesis
a experimentación desde el nivel biológico celular
hasta el nivel conductual. Con el propósito de que
dichas conjeturas sirvan como punto de partida en
el desarrollo de la neuro-arquitectura. Por ende, que
dichas investigaciones proporcionen conocimiento
para mejorar la actividad arquitectónica desde sus
diversas modalidades y en consecuencia mejorar la
vida de las personas a través de la interacción con
los objetos arquitectónicos.

7. Métodos de estudio.
No había sido posible estudiar y entender los
procesos neuronales hasta hace algunas décadas,
gracias al desarrollo de potentes tecnologías en
neuroimagen funcional, escáneres magnéticos
cerebrales, actividad eléctrica extracelular e
intracelular, optogenética, entre otros métodos.
Todos ellos basados en propiedades de la física, que
literalmente han proporcionado una ventana para
observar, medir, activar e inhibir el sistema nervios.
Estas herramientas tecnológicas facilitan el estudio
y comprensión del funcionamiento del cerebro
desde diversos niveles, desde los mecanismos
moleculares siguiendo por la organización celular,
hasta la organización de sistemas que dan origen a
la cognición y conducta de los individuos.
Estudiar el funcionamiento del cerebro en
relación a fenómenos arquitectónicos requiere la
utilización de diversos métodos. La elección de cada
uno de ellos, dependerá de las estructuras cerebrales
y de los procesos fisiológicos corporales que se
pretendan medir, en relación a las características
físicas arquitectónicas relacionadas a específicos
fenómenos. Teniendo en cuenta que los diversos
métodos tienen diversas variables intrínsecas, las
cuales proporcionan información diferente en
diversos niveles y dimensiones. Estas variables son
la espacialidad, la temporalidad, la invasibilidad y el
nivel de conocimiento que arrojan.
La espacialidad se refiere a la propiedad macro
o micro de estudio de los procesos cerebrales, es
decir, a la manipulación y estudio desde el nivel
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�La arquitectura producto del cerebro

Figura 2. Conjeturas neuro-arquitectónicas, estructuras cerebrales y fenómeos arquitectónicos relacionados.

celular hasta los procesos cerebrales generales
(Silva, 2011). Por ejemplo, la microscopia
electrónica es un método con una propiedad
espacial micro, ya que la potencia amplificadora
de un microscopio óptico permite una resolución
de 300 nm (nanómetros), permitiendo la
manipulación de los neurotransmisores en los
botones sinápticos. Por otra parte, la imagen
por resonancia magnética es un método con una
propiedad macro, ya que permite observar las
regiones cerebrales que se activan por la presencia
del algún fenómeno.
La temporalidad se refiere al periodo
determinado durante el cual se realiza una acción
de registro de los procesos químicos-eléctricos
cerebrales (Silva, 2011). Por ejemplo, hay métodos
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

como la imagen por resonancia magnética de
la cual se pueden obtener imágenes anatómicas
tridimensionales del cerebro en cuestión de
segundos, o hay métodos como las lesiones
cerebrales que permiten estudiar las disfunciones
cerebrales por días, meses e incluso años
La invasibilidad se refiere al grado de
manipulación de las estructuras cerebrales, las
cuales pueden implicar daño a células, grupo de
células o estructuras completas, (ello limita la
aplicación de ciertos métodos sobre humanos, la
mayoría de ellos son llevados a cabo en animales)
(Silva, 2011). Por ejemplo, el corte de ciertas
partes del cerebro, permite a los científicos conocer
la función de esa parte en la conducta del animal
lesionado, provocando lesiones cerebrales de
69

�Tlapalamatl Toscuento

por vida. Por otra parte, el electroencefalograma
es un método no invasivo que permite medir
la actividad eléctrica de diversas estructuras
cerebrales por medio de parches colocados en el
cuero cabelludo de los individuos.
Juan Silva (2011) introdujo un nivel más al
que denomina nivel de conocimiento, este hace
referencia al nivel de conocimiento que dichos
métodos alcanzan, desde procesos de dominio
específico hasta procesos de dominio general. Por
ejemplo, el procesamiento de nivel específico se
refiere a aquellos modelos neuroanatómicos que
explican un tipo muy específico de procesamiento
como el lenguaje. Mientras que los procesos
de dominio general se refieren al conjunto de
procesamientos específicos que involucran a
sistemas como la memoria.
En neurociencia existe una gran diversidad
de métodos que sirven a los investigadores como
herramientas para estudiar el funcionamiento
del sistema nervioso. Cada uno de eso métodos
proporciona información diversa, rica en
información. Por lo tanto, la utilización de cada
uno de ellos dependerá de las preguntas científicas
que se planteen, de las variables temporales,
espaciales, invasivas y de nivel de conocimiento
intrínsecas a cada método.
En la tabla 1 se presentan algunos métodos
utilizados en neurociencia y psicología, como se
puede observar algunos métodos carecen de una
buena resolución espacial, pero presentan una

excelente resolución temporal, es decir, mientras
se aumenta la resolución espacial con facilidad
se pude perder la temporal e inversamente.
Los métodos presentan excelentes cualidades
en una dimensión y carecen de otras, debido a
las limitaciones que pueden presentar algunos
métodos, los investigadores en neuro-arquitectura
deberán planear el uso de más de un método con
el objetivo de tener un panorama global de hecho
a estudiar y como lo describe Juan Silva (2011)
"Ello permitirá no solo generar explicaciones y
teorías más allá de un solo nivel de conocimiento
sino generar puentes entre los niveles de
conocimiento".

8. Conclusiones.
La arquitectura como actividad humana o como
objeto habitable debe de entenderse a partir de su
relación con el individuo. La relación cíclica entre el
individuo y la arquitectura de acción reacción deja
ver que no es coherente estudiarlas y entenderlas de
manera separada, por lo tanto, para poder comprender
los fenómenos arquitectónicos debemos de entender
dicha relación. Estudiar las reacciones biológicas y
cognitivas cerebro-corporales que se desarrollan en
los individuos cuando estos interactúan y perciben
diversos espacios arquitectónicos, permitirá
entender como estos influyen en la modificación
de los comportamientos, las conductas, estados

Tabla 1. Métodos de estudio: neuro-arquitectónicos, adaptado de silva, 2011 y Brailowsky 2012.

70

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�La arquitectura producto del cerebro

emocionales y los genes de los individuos, ello
implica estudiar dichos procesos desde el nivel
celular especifico hasta el nivel conductual general.
Debido a ello se planteó una nueva línea de
investigación denominada neuro-arquitectura, se
describieron sus objetivos específicos y campos de
acción, así como los métodos y técnicas que pueden
ser ocupados para poder desarrollar investigaciones
desde esta perspectiva, además de plantearon
diversas conjeturas neuro-arquitectónicas, como
posibles hipótesis de análisis a mediano y largo
plazo. El delinear los lineamientos básicos de
seguimiento permitirá el desarrollo de esta ciencia,
esperando que la neuro-arquitectura tenga un
desarrollo significativo en los próximos años, en
consecuencia, ello permita entender los fenómenos
arquitectónicos y mejorar la calidad de vida de
quienes habitan e interactúan con la misma.
Entendiendo que ante cualquier actividad
humana (sea cognitiva o física), incluyendo las
arquitectónicas como realizar un boceto, enseñar
procesos constructivos o construir un edificio
implica la puesta en marcha de diversos procesos
fisiológicos-cognitivos cerebro-corporales de los
que no somos conscientes, justifica el hecho de que
la arquitectura es un producto del cerebro. A nivel
cerebral se generan procesos de comunicación
entre diversas estructuras cerebrales de manera
asincrónica, contigua y fluida que activan otros
mecanismos y funciones dando paso a diversas
actividades como las anteriormente mencionadas.
Por lo tanto, una actividad (sea cognitiva
o física) no es el producto de la acción de una
sola estructura cerebral, sino de la interacción
de varias de ellas por influencia del entorno. Las
características del entorno y los estímulos que los
individuos perciben, determinaran la puesta en
marcha de diversas estructuras cerebrales, ello
debido a que hay una relación directa entre lo que
se percibe y los procesos fisiológicos-cognitivos
que se desarrollan, ello no implica, que sean
procesos estáticos, sino totalmente lo contrario
son procesos dinámicos, que el ambiente
cambiante en el que se vive va modificando y
restructurando. La plasticidad cerebral es una
de las cualidades más importantes del sistema
nervioso, permitiendo que los individuos se
adapten y sobrevivan a las exigencias cambiantes
de los entornos en los que se desarrollan, y sin
duda los espacios arquitectónicos influyen sobre
dichos cambios, es por ello que se plantea la
necesidad de conocer dicha incidencia.
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

Existen diversas estructuras cerebrales que están
relacionadas con algunos fenómenos arquitectónicos,
estructuras que se activan por la interacción de
los sujetos con diversas características fiscas
arquitectónicas, es así que se describen algunas
conjeturas neuro-arquitectónicas, hipótesis planteadas
que posiblemente faciliten el entendimiento de
diversos fenómenos arquitectónicos y permitan
un entendimiento y desarrollo de la disciplina
arquitectónica. El ejemplo analizado y descrito en
este artículo presenta de manera básica los procesos
tanto fisiológicos como cognitivos que suceden en el
cerebro y cuerpo de los individuos cuando se genera
un juicio de belleza arquitectónica, conocimiento que
permite explicar dicho fenómeno.
La riqueza de la perspectiva neuro-arquitectónica
es la multidisciplinariedad que plantea, ello implica
el uso de diversos niveles de conocimiento por ende
el conocimiento de diversas ciencias y disciplinas, a
su vez ello determinara la elección de los métodos
y técnicas a emplear para poder estudiar, medir y
comprobar los planteamientos hipotéticos. En
neurociencia existen diversos métodos, cada uno de
ellos proporciona información diversa, en diferentes
dimensiones como la espacial, la temporal, la
invasiva y del nivel de conocimiento, el empleo de
cada uno o de varios de ellos dependerá de la célula,
grupo de células o estructura cerebral a estudiar,
de las variables intrínsecas de los métodos y de las
características físicas arquitectónicas a las que está
relacionada el fenómeno a estudiar.
En consecuencia, esta nueva perspectiva (neuroarquitectura) permitirá desarrollar constructos teóricos
que faciliten el entendimiento de los fenómenos
arquitectónicos y por ende del mejoramiento de
los espacios arquitectónicos como generadores de
calidad de vida en sus diversas modalidades.

9. Referencias.
Bachelard, G. (2010) La poética del espacio. (Fondo
de Cultura Económica, Ed.). México: 2010.
Brailowsky, S. (2012). Las sustancias de los
sueños: Neuropsicofarmacología. (Fondo de
Cultura Económica, Ed.). México: 2012.
Braun, E. (2011). El saber y los sentidos. (Fondo
de Cultura Económica, Ed.). México: 2011.
Clark, D., Boutros, N., y Méndez, M. (2010). El
cerebro y la conducta: Neuroanatomía para
psicólogos. (Manual Moderno, Ed.). México:
2010.
71

�Tlapalamatl Toscuento

Damasio, A. (2000). Sentir lo que sucede: cuerpo
y emoción en la fábrica de la conciencia.
(Andrés Bello, Ed.). Chile: 2000.
Frondizi, R. (2005). ¿Que son los valores? (Fondo
de Cultura Económica, Ed.). España: 2005.
Goldberg, E. (2014). La paradoja de la sabiduría.
(Planeta, Ed.). Barcelona: 2014.
Holahan, C. (2012). Psicología ambiental un enfoque
general. (Limusa, Ed.). México: 2012.
Kaku, M. (2014). El futuro de nuestra mente.
(Debate, Ed.). México: 2014.
Lazarus, R &amp; Folkman, S. (1984). Stress,
appraisal and coping. (Springer Publishing
Company, Ed.). New York: 1984.
Mora, F. (2017). Cómo funciona el cerebro.
(Alianza, Ed.). España: 2017.
Redolar, D. (2009). El cerebro cambiante. (OUC,
Ed.). Barcelona: 2009.
Rubia, F. (2007). El cerebro nos engaña. (Booket,
Ed.) Barcelona:2007.
Silva, J. (2011). Métodos en neurociencias cognitivas.
(Manual Moderno, Ed.). México: 2011.
Tlapalamatl, E. (2015). El estrés y las modificaciones
arquitectónicas en vivienda urbana, tesis de
maestría en arquitectura. (SEPI ESIA Tec.
IPN.). México: 2015.
Weitzman, J. (2011). Beyond face value. Journal
Nature. Vol 477. P. 534-535.

Recursos electrónicos.
INEGI (2010) Encuesta nacional sobre uso
del tiempo 2009. ENUT. Metodología y
tabulados básicos, Estadística Estados Unidos
Mexicanos, Fecha de consulta 29 junio de 2018.
URL:
http://www.beta.inegi.org.mx/app/
biblioteca/ficha.html?upc=702825001935

72

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Significado del proceso de diseño en la formación del
arquitecto. Particularidades en Cuba.
The meaning of the design process in the training of the architect. Particularities
in Cuba.
Recibido: Junio 2018
Aceptado: Agosto 2019

Aymeé Alonso Gatell1

Resumen

Abstract

El proceso de diseño en arquitectura es sin duda
una compleja operación intelectual, espiritual,
imaginaria y virtual, cuyos resultados se expresan
mediante la modelación, consistente en dibujos,
maquetas, memorias descriptivas etc., que permite
hacer realidad una obra de edificación. Siempre
se está anticipando e imaginando un resultado,
aún incluso antes de iniciar el proceso diseñador
propiamente dicho. Entender el proceso de diseño
en arquitectura, ayudará a imaginar y a poner en
marcha nuevos procesos pedagógico-docentes
orientados hacia el aprendizaje de aquellos
conocimientos, habilidades, competencias y
desempeños conducentes a un manejo más pleno
del proceso diseñador.
El texto tiene la intención de destacar el
proceso formativo del arquitecto centrado en el
conocimiento de métodos que se utilizan para
estructurar la secuencia lógica del proceso de
diseño, como elementos centrales para su futuro
desempeño profesional en el perfil de proyectista.
Se destaca cómo la formación permite que
se adquieran competencias que conllevan a
imaginar, idear y diseñar los espacios que
conforman los proyectos de arquitectura, para
luego materializarlo en obras arquitectónicas. En
tal sentido el proceso de diseño es también una
forma de conocimiento, de imaginación creadora,
de reflexión y de anticipación.

The process of design in architecture is a complex
intellectual, spiritual, imaginary and virtual
operation without a doubt, the results are express
by modelation, consisting of drawings, maquettes,
descriptive memoirs etc, That allows doing
reality a work of edification. Anticipation and
imagination are always present, even before the
design process began. Understanding the process
of design in architecture, will help to create and
to get starting new pedagogic teaching processes
guided to the learning of knowledge, abilities,
competitions and conducive performances to a
most complete handling of the designer process
This text has the intention to highlight the
formative process of the architect focusing in the
knowledge of methods that are use to structure
the logical sequence of the design process, has
central elements for his future professional
performance in planner's profile. . Stands out how
the formation allows to acquire competitions that
bear to imagine, to dream up and to design the
spaces that conform the architectural projects, for
later materialize it in architectonic works. The
design process is also a form of knowledge, of
imagination, reflection and anticipation.

Keywords:

Formation of the architect; Design process;
Methods of design.

Palabras Clave:

Formación del arquitecto; Proceso de diseño;
Método de diseño.

1

Nacionalidad: cubana; adscripción: Universidad de Camagüey; aymee.alonso@reduc.edu.cu

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

73

�Alonso Gatell

1. Antecedentes y precisiones
conceptuales.
En la actualidad se han dado importantes pasos
para comprender y explicar cómo opera el proceso
de diseño en sí. El concepto de proceso de diseño
integrado (Trebilcock, 2009), aparece definido
como algo esencial para alcanzar estándares
de sustentabilidad y eficiencia energética en la
arquitectura. Este autor plantea que el proceso
debe evolucionar de un modelo tradicional donde
el proyecto transita de forma lineal, que parte desde
el arquitecto y seguidamente a los especialistas,
hacia un proceso integrado donde todos los
miembros del equipo de diseño trabajan en forma
colaborativa desde los inicios.
Por otra parte, Timmling (2009) sintetiza
en su trabajo “Reflexiones en torno al proceso
de diseño en arquitectura” las opiniones de
cinco grandes “maestros” de la arquitectura
internacional: Frank Lloyd Wright, Le Corbusier,
Walter Gropius, Frank Gehry y Oscar Niemeyer
como reflexiones metafóricas que evidencian
las complejidades que acompañan al proceso
de diseño en arquitectura. En todas ellas se
hace mención a algunos de los principios
primordiales que las rigen y estructuran, como
son la necesidad de tener “visiones de futuro”, de
considerar lo “impredecible” y el transformar la
“incertidumbre” en una oportunidad diseñadora.
Otros principios implícitos son el de la
“incógnita recurrente”, la importancia de adoptar
una “conciencia auto-evaluativa y crítica”, la
necesidad de trabajar con “certezas verificables
y relevantes” y el contar con referentes valóricos
que sean social y culturalmente representativos y
transversales. Siempre confiar en la creatividad
y nunca dejar de proponer innovaciones, que las
sociedades tanto necesitan para tener éxito en sus
desarrollos.
El proceso de diseño en la enseñanza de la
arquitectura.
Parte del proceso de formación de los
estudiantes de arquitectura para un futuro ejercicio
profesional incluye considerar que, si bien no
construye o determina la forma de la ciudad, puede
con sus diseños crear los espacios urbanos y/o
transformarlos, generando un impacto ambiental
que puede llegar a ser positivo o negativo. De

74

allí la necesidad de abordar los problemas de la
ciudad a partir de la comprensión de conceptos y
herramientas del diseño urbano (Trebilcock, 2009).
En tal sentido, el proceso de aprendizaje del diseño
urbano-arquitectónico, resulta complejo tanto en
su aspecto operativo y metodológico, como en su
aspecto conceptual.
El proceso de diseño permite la significación
y la transformación de la realidad. Produce obras
concretas, pero igualmente busca que el usuario
se emocione con los valores y cualidades formales
que estas obras proporcionan, por medio de
vivencias espaciales y de uso. Estas experiencias
conducen a la creación de imaginarios culturales
comunes y al surgimiento de identificaciones de
pertenencia y de integración social. El proceso
de diseño representa también una forma de
actuar, de intervenir y de transformar el mundo.
En dicho proceso se concatenan, simultánea o
secuencialmente, procedimientos y operaciones
con metas y objetivos y, ellos a su vez, con
expectativas y visiones de futuro. Esto incluye
valores y motivaciones, siempre en la perspectiva
de lograr calidad, confiabilidad y concordancia
en los resultados. Es parte fundamental de este
proceso la visualización de las consecuencias y los
impactos en los contextos, sean ellos territorialespaciales, sociales, económicos, culturales o
medioambientales, cuyas implicaciones desbordan
y muchas veces superan el accionar del propio
diseñador.
A la vista de lo descrito, se debe potenciar
la comprensión volumétrica de las formas, la
percepción espacial de los modelos virtuales y el
desarrollo de la creatividad unida al pensamiento
crítico (Redondo, E, el al, 2012). El medio digital
aparece como un entorno adecuado para propiciar
el conocimiento. La impartición de la docencia
con ayuda de las TIC acompañada del dibujo
tradicional, facilita el interés y las aptitudes del
alumnado en el proceso creador (Rodríguez,
M.L, y Ricardo, L, 2007). Otros autores (Alonso,
A, Leyva, C. L, y Campos, E, 2012), aportan en
el contexto de la enseñanza de la arquitectura
sobre el empleo de las herramientas digitales
para favorecer la formación del estudiante
y la adquisición de actitudes creativas y
comprometidas con la mejora del entorno.
El proceso de diseño desarrolla capacidades
reflexivas, predictivas, creativas e innovativas.
En su capacidad integradora, asocia factores y
circunstancias diversas y además construye líneas
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Significado del proceso de diseño en la formación del arquitecto

o cadenas lógicas de acción, que van buscando
y encontrando un cauce de salida a propuestas y
procedimientos. Una amenaza se transforma en una
oportunidad si nuestras visiones y predicciones son
inspiradoras, creativas e innovadoras. El proceso
de diseño representa el “aprender aprendiendo”
y de esa manera desencadena un “saber haciendo
cada vez más predictivo y estratégico” declarándose
como una forma de aprendizaje extraordinariamente
efectiva para modelar, configurar y transformar el
mundo.
Pérez (2004), define el método de diseño no
como resultado aislado o final, sino como un
proceso, o sea una secuencia íntegra de pasos en
etapas y fases dirigidos a la solución del problema
(las necesidades). La realidad que enfrenta el
diseñador es compleja y variada, de hecho, el
objeto real de la profesión es dinámico, y para
su conocimiento y acción proyectual es válido
el empleo de diferentes métodos específicos,
aunque en el diseño arquitectónico se trata
de unificar una concepción general según el
“Método General para el análisis de la realidad
y el proyecto”, como plantea el programa de la
Disciplina de Diseño Arquitectónico y Urbano y
el plan de estudios en Cuba.
Los métodos de diseño expresan posiciones
ideológicas, filosóficas y epistemológicas de
sus autores. La base del método de diseño
arquitectónico que se aplica en la enseñanza en el
país, está en correspondencia con la concepción
científica del mundo, con el método científico y en
particular, dado el carácter altamente socializado
del objeto de la profesión, se relaciona con el
método de investigación de las ciencias sociales.
Otros autores (Briceño Ávila, Morella, Gómez
Rosales, Luz J, 2011), conciben el proceso de
diseño desde la perspectiva de favorecer una
discusión permanente entre especialistas, cuya
área de interés específica es precisamente aquella
referida al estudio del hecho arquitectónico, no
como un elemento disociado de su entorno, sino
como un componente más de un conjunto mayor.
Este enfoque desde el punto de vista conceptual,
tiene su pretexto en que las secuencias espaciales,
el respeto por la diversidad, y un férreo sentido de
la identidad cultural, se erigen como condiciones
siempre y cuando den una respuesta proyectual
urbana. La idea fundamental de los autores sobre
la cual se sustenta el proceso de diseño, es entender
a la arquitectura como conformadora del lugar en
el que se desarrolla la actividad del hombre. Este
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

lugar no es más que la ciudad, definida, física y
espacialmente, por los objetos arquitectónicos y
sus interrelaciones.
Los antecedentes de los métodos de diseño y
los de enseñanza actual se ubican en las primeras
décadas del siglo XX, relacionados con los cambios
que ocurrían en la arquitectura y el diseño en esa
época. La experiencia de la Bauhaus en 1919 fue
un punto clave, pues en el propósito de integrar
arte y técnica desarrollaron nuevos métodos
para el diseño. Las posiciones academicistas
que prevalecían hasta el momento fueron
sustituidas por el gradual ascenso del denominado
Movimiento Moderno; se niegan los elementos de
estilo y los métodos academicistas conservadores
y se plantea un método basado en la integración
de aspectos como los funcionales, constructivos y
estéticos. Se concibe que el resultado del diseño
sea determinado por factores condicionantes, y a
partir de la función del edificio.
Walter Gropius fue uno de los principales
arquitectos y docentes que aportó a los métodos
de diseño, cuando emigra a EUA por el ascenso
del fascismo en Europa y la II Guerra Mundial,
plantea aún estas ideas: “...introducir un método
de acercamiento que permita hacer frente a los
problemas según sus peculiares condiciones...”, a
los jóvenes arquitectos, crear “…de acuerdo con
las condiciones técnicas, económicas, y sociales
en las que se encuentra…”
En los años ´60, en la carrera de arquitectura
en La Habana se aplicó en el método de diseño
un esquema propuesto por el profesor de
origen español Joaquín Rallo. Este se centraba
fundamentalmente en la parte del análisis de los
factores del diseño. Los factores a analizar para
un problema de diseño se integraban por:
•
Análisis conceptual
•
Análisis funcional
•
Análisis ecológico
•
Análisis técnico-constructivo
•
Análisis formal
Estos aspectos tienen vigencia y utilidad, y
aún se mantienen como una base para desarrollar
el análisis de los proyectos arquitectónicos en la
carrera de arquitectura.
Posteriormente se dieron influencias de las
corrientes cientificistas que se daban a nivel
internacional sobre los métodos de diseño. En tal
sentido en Cuba se publicaron textos de autores
como Broadvent y Best, en un material docente
compilado por la Universidad Central de Las
75

�Alonso Gatell

Villas en la década de los años ´70 bajo el título
Metodología del diseño arquitectónico.
También se aplicaron concepciones del método
de Rozas (1976), quien publicó un material sobre
el tema; este incluía aplicación de elementos
matemáticos en el diseño como los grafos y
matrices, las cuales se usan actualmente en el
diseño para el análisis funcional y la organización
espacial de un programa arquitectónico dado,
aunque se mantiene también el esquema de
factores de Rallo. Por otra parte, no todos los
factores de diseño se pueden parametrizar
matemáticamente.
Los contenidos sobre método de diseño fueron
tratados desde la década del ´60 en tres vertientes
principales:
•
A través de las asignaturas de Diseño
Básico previas a las asignaturas de proyecto:
manejaban los aspectos formales y espaciales
del diseño.
•
Asignaturas de Historia de la Arquitectura:
manejaban los aspectos de significados
culturales y condicionamiento social, además
de otros factores condicionantes (circunstancias
generales y específicas).
•
Asignaturas de Proyecto: manejaban los
aspectos funcionales del diseño.
En los años ´90 con la aplicación de un
nuevo Plan de Estudios, se comienza un proceso
de mayor integración interdisciplinaria de la
carrera, y a partir de este momento, con sucesivos
perfeccionamientos ha resultado un factor clave

para el proceso docente educativo de la carrera,
hasta la actualidad. Una característica de este
perfeccionamiento curricular es la unificación
en una concepción metodológica integral
para las asignaturas de diseño de la carrera en
sus diferentes años. Por supuesto que existen
particularidades según cada semestre en cuanto a
nivel de desarrollo de las habilidades, tipo de obra
a proyectar, asignaturas que se integran etc.
En este sentido, se consideran adecuadas las
perspectivas de Granados, M (2017) y Miranda,
V y Esteves, M (2018), quienes enfatizan
en sus respectivos estudios, que para que la
interdisciplinariedad surta efecto debe haber un
cambio profundo que sea definitivo en la manera
de pensar las disciplinas en sí y la producción de
conocimiento que de ellas se deriva, en el caso
del último texto, lo contextualizan desde la propia
arquitectura.
En la década mencionada se convocaron en
el Instituto Superior Politécnico “José Antonio
Echeverría (ISPJAE) de La Habana dos eventos
sobre enseñanza de la arquitectura; en el de
1995, el II Seminario Internacional Pedagogía
de la Arquitectura, se apreciaron dos enfoques
metodológicos sobre el diseño:
a- El enfoque científico-metodológico: caracterizado
por el uso de métodos de diseño, e integración de
otras disciplinas.
b- El enfoque intuitivo-tipológico: caracterizado por
aspectos formales, por procesos intuitivos y por el
papel importante dado a la tipología, los arquetipos,
los modelos. (ver Gráfico 1).

Gráfico 1. Ejemplo de método
basado en el enfoque intuitivo-tipológico.
Fuente: Basado en Conferencia de
proyecto arquitectónico, Dr. C. Oscar
Prieto Herrera, Universidad de
Camagüey, 2005.

76

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Significado del proceso de diseño en la formación del arquitecto

Aunque en las definiciones conceptuales se ha
referido el término método de diseño, consecuente
con el plan de estudios vigente en Cuba, los
autores de esta investigación coinciden con Pérez
(2004), al concluir que en realidad lo que se
aplica en la disciplina de Diseño Arquitectónico
y Urbano es una metodología, considerando
este término en su acepción como un conjunto
de métodos, tanto teóricos como empíricos. En
cierta medida esta metodología se puede calificar
como ecléctica, posee un basamento científico,
pero armoniza métodos teóricos, racionales, con
métodos del conocimiento empírico, intuitivo. La
aplicación de esta metodología ha permitido dar
un salto cualitativo en la formación de los futuros
profesionales de la carrera de arquitectura.

2. Análisis sobre métodos de diseño.
La arquitectura se rige por principios básicos,
estos principios son:
1. El principio de sistemas
2. El principio de subordinación a factores
condicionantes
3. El principio del proceso de diseño
4. El principio de la significación
5. El principio de la estructura en imágenes
(que explica una relación entre pensamiento
lógico-científico y el pensamiento estructurado
en imágenes).
Lo relacionado con método de diseño se
incluye con mayor significación en el principio
No.3, o sea el método es la herramienta teóricoconceptual y práctica para desarrollar el proceso
de diseño. Aunque lo metodológico sobre diseño
se relaciona con los demás principios.
En el contexto de la diversidad de autores,
existen métodos de diseño arquitectónico enfocados
hacia ciencias sociales, algunos tratan de aplicar las
ciencias exactas como la matemática y la cibernética.
Otros consideran aspectos más subjetivos o
intuitivos de la creación; no son métodos basados
en la lógica del pensamiento científico, sino en el
pensamiento intuitivo, en el conocimiento artístico,
la inspiración y la creatividad propia de las artes.
Esto es reflejo de las polémicas sobre la arquitectura
concebida como arte o como técnica. De hecho, la
arquitectura resulta doblemente relacionada con
el conocimiento artístico y con el conocimiento
científico, aunque el siglo XX fue el momento
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

de cambios que enfocaron la arquitectura como
ciencia, y esto se reflejó también en los métodos de
diseño y en la enseñanza de la carrera.
En el desarrollo de los métodos de diseño se
han enfrentado las dos tendencias contradictorias
antes mencionadas: las que enfatizan la intuición
y las que enfatizan la cientificidad; esto no
significa que la segunda tendencia sea siempre
acertada. El fetichismo científico-técnico ha
absolutizado lo técnico y ha hecho separación de
los componentes humanistas de los científicostecnológicos, fenómeno que ocurrió en países
capitalistas industrializados en los años 60 y 70
del siglo XX.
La clasificación general de las principales
tendencias de los métodos de diseño se basa en la
manera en que actúa el diseñador, tradicionalmente
se clasifican las siguientes, que fueron resumidas en
la mencionada publicación docente “Metodología
del diseño arquitectónico”:
Diseñador como “caja negra” :
diseñador
como sistema cerrado, se produce un salto
creativo, predomina el pensamiento intuitivo
Diseñador como “caja de cristal”: sistema
transparente, se exterioriza el proceso (es
observable y explicable), sigue pasos ordenados:
información, análisis, síntesis, evaluación
Diseñador como sistema auto-organizado:
un proceso auto dirigido hacia la meta final, es
una búsqueda de la solución adecuada y control
del sistema de búsqueda, se potencia el proceso
de toma de decisiones, existe total control del
proceso
El método de diseño aplicado en la docencia
tiene como una de sus características principales
la estructuración como un proceso que tiene una
serie de pasos lógicos:
Información &gt; Análisis &gt; Síntesis &gt; Evaluación
&gt; Retroalimentación
Estos pasos pueden aplicarse cíclicamente
por niveles de desarrollo de la elaboración del
diseño, es decir la retroalimentación da paso a
un nuevo ciclo de información, análisis, síntesis,
evaluación, pero en niveles más altos de detalle y
acabado de la solución de diseño.
Este método analítico-sintético en esencia es de
tipo racional. El diseño como actividad creadora
en general, tiene características comunes, aunque
77

�Alonso Gatell

se trabaje en diferentes escalas como son diseño
gráfico, industrial, arquitectónico y urbano etc.
A continuación, se presenta la valoración
de diferentes métodos como parte de la
profundización en el tema, y se presentará también
el que se aplica en la Carrera de Arquitectura de la
Universidad de Camagüey.
Propuesta metodológica de Fundora.
Fundora (1986, 1988) propone lo que denomina
“modelo para el proceso creador de la proyección
arquitectónica”. Este se basa en el método
problémico y tiene la siguiente estructura (Ver
Gráfico 2).
En este método se aplica la concepción
racional, de tipo analítico-sintético, pero además
se observa que trata de armonizar el pensamiento
lógico-racional y las formas del pensamiento
intuitivo, del salto creativo que se produce
en el diseñador. Aunque no tuvo la suficiente
implementación por parte de los docentes, el
método aplicado actualmente tiene rasgos de
estos aportes, por ejemplo en aspectos como
el squeeze que tienen aplicación para elaborar
síntesis parciales del proceso.

Gráfico 2. Modelo para el proceso creador de la proyección arquitectónica.

Fuente: Elaboración en base a Fundora (1986, 1988).

78

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Significado del proceso de diseño en la formación del arquitecto

Método de Rozas.
Similar en concepción al método racional y
analítico–sintético propuesto por Fundora, Rozas
(1976) elaboró un esquema metodológico para
racionalizar el diseño. Como se explicó en el
punto de evolución histórica, este incluye aspectos
matemáticos tratando de dar exactitud y objetividad.
El modelo de Rozas plantea las cuatro etapas
básicas del método analítico-sintético y las
desarrolla en cuatro niveles de elaboración del
proyecto. A continuación, se muestra el esquema
metódico (Gráfico 3).
En el nivel IV se plantean conocimientos más
específicos o soluciones detalladas como son los
aspectos constructivos, tecnológicos, ecológicos,
estéticos, etc.

Gráfico 3. Método analítico-sintético.

Fuente: Rozas (1976).

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

79

�Alonso Gatell

Método de Hepler y Wallach.
Como parte del estudio de fuentes bibliográficas
sobre el tema, se analizó la propuesta de estos
autores norteamericanos. El texto es de carácter
práctico y referido especialmente al diseño de
viviendas (Hepler y Wallach 1991), pero es
posible extraer la secuencia metodológica que está
contenida en el desarrollo de la obra. El modelo
propuesto de manera resumida, se muestra en el
Gráfico 4.
Como se observa, este método concibe el
proceso de manera muy práctica, se inicia con la
entrevista al cliente y termina con la construcción de
la obra. Una diferencia con el método aplicado en
Cuba es en lo que se denomina conceptualización,
ya que en el caso cubano el análisis conceptual
se considera un momento inicial de la etapa
de análisis y en este caso, se denomina así a los
pasos posteriores al análisis, por lo que esta es una
conceptualización principalmente gráfica a través
de bocetos con ideas de solución del proyecto.
Gráfico 4. Método de Hepler y Wallach.

Fuente: Elaboración propia, basado en Hepler y Wallach (1991).

80

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Significado del proceso de diseño en la formación del arquitecto

Método de racionalización de la creatividad:
“Creática”.
El término de creática trata de definir el método
que organiza o sistematiza el pensamiento analítico
y el sintético, integrados en el proceso creativo.
El esquema presentado por Moya (1991), es un
método de creática aplicable a la arquitectura y
otras actividades de creación de perfil tecnológico;
tiene tres fases principales y cada una se compone
de cuatro etapas (Gráfico 5).
En este método de creática, las formas de
pensamiento predominantes de las etapas 1 y 3
serían de carácter analítico, y las etapas 2 y 4 de
carácter sintético.

A modo de comentarios finales sobre métodos
de diseño, se observa que se proponen muchos
métodos de diseño que desarrollan alternativas
para la etapa inicial de análisis. En algunos casos se
conciben procedimientos de análisis relativamente
complejos, pero no siempre resulta claramente
explicado cómo lograr el salto o transición del
análisis a la síntesis, a la idea de diseño como una
expresión integrada, con un grado de concreción.
También se observa que algunas disciplinas
científicas que se aplican en el análisis de las
variables o factores de un problema de diseño, se
han desarrollado mucho más como disciplinas en
sí mismas. Pero no siempre los diseñadores logran
competencias para aplicarlas o incorporarlas de
manera asequible a las soluciones de diseño. Aunque
en este sentido las herramientas informáticas
actuales hacen más viable la aplicación de estos
conocimientos científicos a la actividad del creación
de espacios arquitectónicos.

Gráfico 5. Método de racionalización de la creatividad, "Creática".

Fuente: Elaboración basada en Moya (1991).

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

81

�Alonso Gatell

3. Análisis de ejemplos:
métodologias de diseño en ámbitos
específicos.
Ejemplo 1. Método de proyecto en una empresa
de Camagüey.
Para la profundización en el tema se incluyó el
análisis del modo en que se realizan proyectos
en el ámbito profesional. Para ello se seleccionó
la Empresa de Proyectos No.11 de Camagüey,
Cuba, donde se realiza la actividad de diseño
más compleja en proyectos de obras turísticas,
hospitales, escuelas y otros programas.
Por medio de entrevista a especialistas de
la entidad se determinó cómo se organiza este
proceso, en particular el diseño de obras de
turismo, fundamentalmente hoteles y villas
turísticas de playa y de ciudad (ver Gráfico 6).

En este método está presente el esquema
básico conocido, de información - análisis
- síntesis - valoración. Los diferentes pasos
se corresponden con el momento o nivel de
complejidad por el que transita la elaboración
del proyecto. El análisis conceptual incluye los
diferentes factores de diseño. En la valoración
participan diversas entidades como el proyectista
general y su equipo, el inversionista, y un grupo
que representa al Ministerio del Turismo en
Cuba. En relación con la información que aporta
el inversionista, se observa que no sólo plantea
requerimientos funcionales del programa, sino que
establece algunos criterios de estilo. Esto implica
que el resultado de la expresión formal tiene
influencia y en alguna medida es predeterminado
por el inversionista, y el diseñador debe lograr las
formas que responden a los criterios que le han
planteado.

Gráfico 6. Proceso de diseño para obras del turismo. Empresa de Proyectos No. 11 de Camagüey.

Fuente: Elaboración propia, en base a la información de proyectistas de la empresa.

82

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Significado del proceso de diseño en la formación del arquitecto

Ejemplo 2. Método de diseño para proyecto
de viviendas, en la docencia de arquitectura
(ISPJAE La Habana).
El ejemplo que se presenta es la organización del
proceso de diseño para un proyecto de viviendas
en una zona existente. Este fue elaborado por
estudiantes de Arquitectura del ISPJAE, dirigido
por la Dra. Dania González Couret. Estudios
posteriores (González, D., 2012 y 2015), valoran
la evolución del pensamiento académico sobre
el tema de la vivienda, materializado en los
enfoques teóricos y metodológicos desarrollados
en la Facultad de Arquitectura de La Habana
(Gráfico 7).
Gráfico 7. Método de diseño para proyecto de viviendas, equipo de estudiantes ISPJAE La Habana.

Fuente: Elaboración propia, en base a la información de los proyectos de estudiantes.

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

83

�Alonso Gatell

Ejemplo 3. Método aplicado en la docencia en
Universidad Autónoma de Puebla, México.
El ejemplo que se presenta corresponde a un
proyecto de octavo semestre de la carrera de
arquitectura de la BUAP. El proyecto consiste es
parte de la tesis como ejercicio de titulación de
licenciatura en arquitectura.
En este caso, el método planteado busca la
solución de manera más directa o intuitiva, y se
exterioriza menos en los pasos detallados que se
siguen en el proceso. El tipo de proyecto es de
alojamiento turístico en zonas de playa (Gráfico 8).
En este método, se observa que hay elementos
de la tendencia o enfoque intuitivo-tipológico,
caracterizado por aspectos formales, por el papel
importante dado a la tipología (los arquetipos,
los modelos). Por ejemplo, en el paso de criterios

de composición, los alumnos seleccionan una
tipología arquitectónica determinada y trabajan con
esos códigos. Por otra parte, para la implantación
del conjunto en el terreno asignado hacen una
geometrización de la parcela buscando ejes, trazados
interiores, particiones y otros elementos geométricos
que le sirvan de base para el plan general de la
obra. Este procedimiento puede facilitar el trabajo
compositivo a escala de la parcela, pero también
resulta algo rígido en algunos casos, al forzar la
solución espacial arquitectónica a una geometría
predefinida.
En el aspecto didáctico desarrollan el proyecto
bajo asesoría de tres docentes diferentes, cada
uno representando tres ejes: tecnología, diseño
y teoría. Estos docentes desempeñan también en
el método de diseño la función de valoración de
etapas parciales.

Gráfico 8. Método aplicado en un proyecto de obra de turismo en Universidad Autónoma de Puebla, México.

Fuente: Elaboración en base al análisis de proyectos de estudiantes de arquitectura de octavo semestre, entre 2004-2006.

84

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Significado del proceso de diseño en la formación del arquitecto

Ejemplo 4. Método de diseño en la Disciplina
de Proyecto Arquitectónico y Urbano.
Universidad de Camagüey. Cuba.
El método que se aplica en la carrera de arquitectura,
a partir de los proyectos de segundo año, de manera
general se corresponde con el siguiente esquema
(Gráfico 9).
En este método están presentes en general los
principios del método analítico-sintético antes
expuesto, aunque para cada año, según el problema
profesional a resolver y el nivel del año tendrá sus
adecuaciones de implementación.

Por otra parte, en las condiciones académicas de
formación en la universidad, los aspectos detallados
del método tienen un tratamiento más minucioso
con el fin de su aprendizaje. Es así que la Fase 1
de conceptualización, se trabaja de manera detallada
(Gráfico 10).

Gráfico 9. Método de diseño, Disciplina de Proyecto Arquitectónico y Urbano. Universidad de Camagüey. Cuba.

Fuente: Pérez (2001).

Gráfico 10. Fase de conceptualización.

Fuente: Pérez (2001).

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

85

�Alonso Gatell

Esta fase se elabora por medios verbales y
gráficos, y se supone que tiene gran importancia
para el desarrollo ulterior del proyecto. En
algunos casos la deficiencia está en que los
estudiantes analizan factores, pero no logran
sintetizar en la fase de conceptualización, o
sea no logran cristalizar verdaderos criterios de
diseño. En ejemplos estudiados, se observa una
tendencia a conceptualizar mediante el lenguaje
gráfico, lo que es positivo en el estudiante pues lo
acerca más al objeto de la profesión. No se debe
confundir conceptualización con explicaciones
verbales puras, ya que esta también puede
expresarse estructurada en imágenes, combinada
con las formas verbales.
En relación con este último ejemplo, más cercano
a la experiencia docente de los autores, se comenta
sobre aspectos cognoscitivos y de las habilidades
que se forman cuando se sigue el método de diseño.
En principio los métodos de diseño arquitectónico
también están relacionados con los procesos
cognoscitivos, que en el sujeto se manifiestan en
su relación con la realidad externa, y desde allí al
reflejo interno para construir un conocimiento,
tomar decisiones, imaginar la solución del problema.
Y nuevamente se regresa a lo externo cuando su
actividad de diseño se expresa en el lenguaje del
diseñador, a través de dibujos, maquetas, croquis,
memorias, calculos etc. el estudiante expresa el
resultado.
Pero en el diseño podemos plantear que
existe una contradicción muy importante cuya
implicación se palpa en los resultados concretos
de los alumnos. Dado que el método de diseño es
analítico-sintético en esencia, la tendencia regular
del estudiante es desarrollar la etapa analítica por
procedimientos verbales, por pensamiento lógicoracional procesando información en forma de
documentos escritos, organigramas, datos técnicos,
esquemas simbólicos y otras formas. Pero en la
síntesis, dado que el objeto de la profesión tiene una
estructura en imágenes, una manifestación espacial,
es sumamente difícil para algunos producir el salto
de lo verbal a lo gráfico espacial.
Las situaciones de insuficiencia del aprendizaje
observadas confirman esta dificultad, así por
ejemplo se dan algunas como las siguientes:
•
Algunos estudiantes descomponen los
factores que determinan en su diseño y desarrollan
el análisis de los mismos relativamente bien,
86

pero al integrarlos y traducir esto en la síntesis
gráfico-espacial, esta no se corresponde con el
análisis y tiene pobre calidad. Y paradójicamente
puede no tener relación, por ejemplo cuando el
estudiante analiza requerimientos del factor de
acondicionamiento ambiental que debe cumplir
su proyecto, y al representarlo en la síntesis
gráfica del edificio no se cumplen los requisitos
declarados. Esto por supuesto no es un problema
puramente cognoscitivo del estudiante, es también
un problema didáctico a resolver por el profesor
con los métodos de enseñanza aprendizaje.
•
Otros estudiantes son reacios a pensar
aplicando habilidades de razonamiento lógico en la
etapa analítica, como la comparación, clasificación,
relación entre variables, jerarquizar decisiones a
tomar, etc., y en lugar del razonamiento previo
para obtener una decisión de diseño, tienden a un
automatismo gráfico y plantear algún bocetaje
intuitivo aproximado desde un punto cero, para
perfeccionar la solución, generalmente deficiente,
mediante un método empírico similar al de ensayoerror o el de diseñador como caja negra que espera un
salto imaginativo. Pero el proyecto de arquitectura
no es una actividad propiamente de inspiración
creativa artística, ya que opera con variables que
se expresan en datos, magnitudes, requisitos de
funcionamiento del edificio que exigen un análisis
para buscar las soluciones más adecuadas.

4. Conclusiones.
El tema analizado permitió evidenciar la
importancia y la complejidad que tiene en
la Disciplina de Proyecto Arquitectónico y
Urbano lo relacionado con el método de diseño.
El llamado Método general de análisis de la
realidad y el proyecto, aún requiere mayor grado
de elaboración para integrarlo como el esquema
conceptual-metodológico rector del diseño.
Los contenidos sobre método de diseño son
menos trabajados que los contenidos que reflejan
temas específicos del objeto de la profesión; en
este sentido la metodología de diseño debe ser
asimilada en su esencia, en el modo de actuación
del profesional.
Aunque en las definiciones conceptuales se ha
referido durante todo el trabajo el término método
de diseño, consecuente con lo planteado, se puede
concluir que en realidad lo que se aplica en la
disciplina de Proyecto Arquitectónico y Urbano
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Significado del proceso de diseño en la formación del arquitecto

es una metodología, considerando este término en
su acepción como un conjunto de métodos.
La metodología aplicada en Cuba puede calificarse
como ecléctica, posee un basamento científico, pero
armoniza métodos teóricos, racionales, con métodos
del conocimiento empírico, intuitivo. Por ejemplo:
el renovado interés que se le da nuevamente a las
tipologías para el diseño, es un conocimiento de tipo
empírico, aunque esté sistematizado en estudios que
lo hacen asequible para su aplicación.
El texto presentado constituye un resultado
que puede aplicarse en la disciplina para facilitar
el dominio del tema por parte de los docentes. Su
desarrollo permitió plantear algunas preocupaciones
o problemas que son de interés para el trabajo
metodológico, estas son a modo de propuestas
preliminares:
Las relaciones entre metodología de diseño y
las técnicas, procedimientos o herramientas que
maneja el estudiante en los proyectos, tales como
las TIC, las técnicas de investigación social,
el dibujo a mano alzada en etapas del proceso
creativo entre otros. El papel de la metodología
de diseño en la integración con el resto de las
disciplinas. La relación entre metodología del
diseño y métodos de enseñanza. La relación
entre metodología del diseño y organización de
la ejecución del proceso docente. La metodología
del diseño y el diseño de los temas de proyecto
de la carrera.
Resulta estratégico adquirir un modo de
enfrentar proceso de diseño con una fundamentación
metodológica sólida. Los problemas específicos
son los que pueden variar en cada circunstancia
pero la lógica que permite seguir el proceso de
trabajo para cualquier caso es algo estratégico.

5. Bibliografía.
Alonso, A. Leyva, C.J, y Campos E. (2012).
“Evaluación de impacto ambiental: herramienta
en la formación ambiental del arquitecto.
Arquitectura y Urbanismo vol. XXXIII, No 3,
2012, ISSN 1815-5898. pp. 38-51. Disponible en:
http://scielo.sld.cu/pdf/au/v33n3/au050312.pdf.
Briceño, Á., Gómez, L. J. (2011). “Proceso de
Diseño Urbano - Arquitectónico. Provincia
[en línea], (enero-junio). (30 de junio de
2018). Disponible en:&lt;http://www.redalyc.
org/articulo.oa?id=55519834006&gt;
ISSN
1317-9535.
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

Cárdenas, E. (1984): “Historia y práctica
arquitectónica”. Arquitectura y urbanismo, 2,
1984, ISPJAE, La Habana, Cuba.
Fundora, G. (1982): “Información, análisis, síntesis,
evaluación: un modelo para la creación en la
arquitectura”. Revista Arquitectura y Urbanismo,
1. ISPJAE, La Habana.
Fundora, G. (1986): “La proyección arquitectónica
docente: Núcleo de la enseñanza”. Arquitectura
y Urbanismo, No.3. ISPJAE, La Habana, Cuba.
Fundora, G. (1988): “Una significación muy propia:
la creación en el estudiante de arquitectura”.
Revista Cubana de Educación Superior, No 1.
La Habana, Cuba.
Gelabert, D., y González, D. Couret. (2013).
“Progresividad y flexibilidad en la vivienda.
Enfoques teóricos”. Arquitectura y Urbanismo,
vol. XXXIV, no 1, enero-abril, 2013, p. 17-31,
ISSN 1815-5898. Disponible en: http://scielo.
sld.cu/pdf/au/v34n1/au030113.pdf.
González, D (2012). “Vivienda, teoría y práctica.
Treinta años de experiencia académica en
La Habana”. Arquitectura y Urbanismo vol.
XXXIII, No. 1, 2012, ISSN 1815-5898. Pp
91-104. Disponible en: http://scielo.sld.cu/
pdf/au/v33n1/au070112.pdf.
González, D., Couret, L., Rueda A., González,
N., Milián, E. y Llovet, M. (2015).
“Evaluación cualitativa de la influencia del
diseño arquitectónico en el ambiente interior”.
Arquitectura y Urbanismo vol. XXXVI, no 3,
2015, ISSN 1815-5898. Pp 54-66. Disponible
en: file:///C:/Users/Fernando/Downloads/457858-1-SM%20(1).pdf.
Granados, M. (2017). “Arquitectura, arte y
papel”. Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre
2017. Pp 27-35. Disponible en: file:///C:/
Users/Fernando/Downloads/DialnetArquitecturaArteYPapel-6336529.pdf.
Hepler, D. y Wallach, P. (1991): “Architecture,
Drafting and Design. USA”. GlencoeMcGraw Hill.
Hernández, O. (1985): “Vivienda: tipologías y
formas de planeamiento urbano”. Arquitectura
y urbanismo, No.2, 1985, ISPJAE, La Habana,
Cuba.
Miranda, V. y Esteves, M. (2018). “La Arquitectura
como disciplina clave para el estudio del
Hábitat Rural en climas áridos y (semi)
desérticos. El caso de Mendoza, Argentina”.
Contexto. Vol. XII. N°16. Marzo 2018. Pp 109125. Disponible en: http://contexto.uanl.mx/
87

�Alonso Gatell

index.php/contexto/article/viewFile/147/110.
Moya, L. (1991): “Consideraciones para una
teoría de la estética”. España: Universidad de
Navarra.
Pérez, E. (2001). “El método de diseño en la
Disciplina de Proyecto”. [Folleto inédito].
Documento docente-metodológico de la
Disciplina de Proyecto. Universidad de
Camagüey.
Pérez, E. (2004). “Estrategias para la educación
en valores en disciplinas de la carrera de
Arquitectura”. I Encuentro Internacional de
Educación en Valores. ISBN 959-16-0252-0.
Universidad Ignacio Agramonte y Loynaz,
Camagüey.
Pérez, E. (2004). “Lo socio-humanístico, componente
esencial en la formación de la identidad del
arquitecto”. XII Convención Científica de
Ingeniería y Arquitectura de la CUJAE. ISBN
959-261-169-6. Pp 4-9.
Prieto, O. (1984): Estudio tipológico de la vivienda
camagüeyana en la colonia. Arquitectura y
urbanismo, No.2, 1984, ISPJAE. La Habana,
Cuba.
Redondo, E., Fonseca, D., Giménez, L., Santana,
G., Navarro, I. (2012). “Alfabetización digital
para la enseñanza de la arquitectura. Un estudio
de caso”. Arquitectura Revista [en línea]. 8
(Sin mes). ( 30 de junio de 2018). Disponible
e n : &lt; h t t p : / / w w w. r e d a l y c . o rg / a r t i c u l o .
oa?id=193623828009&gt; ISSN 1808-5741.
Rodríguez, M. L y Louremy, R. (2007) “El
modelo holístico para el proceso de enseñanzaaprendizaje de geometría en arquitectos de
la escuela cubana. Revista Latinoamericana
de Investigación en Matemática Educativa
10(3): 421-461. Disponible en: http://www.
scielo.org.mx/pdf/relime/v10n3/v10n3a6.pdf.
Rozas, E. (1976). “Apuntes sobre metodología
del diseño arquitectónico”. Santo Domingo:
Editorial Taller
Timmling, H. (2009). “Reflexiones en torno al
proceso de diseño en arquitectura. Revista AUS
[en linea]. (30 de junio de 2018). Disponible
e n : &lt; h t t p : / / w w w. r e d a l y c . o rg / a r t i c u l o .
oa?id=281722844002&gt; ISSN 0718-204X.
Trebilcock, M. (2009).”Proceso de Diseño
Integrado: nuevos paradigmas en arquitectura
sustentable”. Arquitetura Revista [en linea],
5 (Julio-diciembre). (30 de junio de 2018).
Disponible en:&lt;http://www.redalyc.org/articulo.
oa?id=193614470001&gt; ISSN 1808-5741.
88

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Ensenada imaginada:
representaciones urbanas desde la niñez.
Imagined Ensenada: urban representations from childhood.
Recibido: Febrero 2019
Aceptado: Agosto 2019

Aurora García García de León1

Resumen

Abstract

El artículo aborda, desde los imaginarios de la
niñez, las representaciones urbanas de la ciudad
de Ensenada, Baja California. Se parte de la
premisa de que mirada de la niñez sobre la ciudad,
bajo la analogía flâneur, aún está despojada de
expectativa y por lo tanto no existen prejuicios
sobre cómo imaginarla y expresarla a través del
dibujo. Por lo tanto, sus representaciones sobre lo
que es Ensenada son imágenes que serán producto
de su memoria, de su imaginación, o incluso
producto de su deseo, y que pueden brindarnos
nuevas interpretaciones sobre lo que esta ciudad
significa. Así, a partir de las narrativas del vivir
y el habitar la ciudad se irá reconfigurando una
Ensenada que se ve poco a sí misma en la que
cobran mayor relevancia los elementos del paisaje
marítimo sobre los urbanos.

This paper is about the urban representations of
the city of Ensenada, Baja California from the
childhood imaginaries. It is based on the premise
that the look of childhood on the city, under the
flâneur analogy, is still devoid of expectation
and thaerefore there are no prejudices on how to
imagine and express it through drawing.
Therefore, his representations of what Ensenada
is are images that will be the product of his memory,
his imagination, or even the product of his desire,
and that can give us new interpretations of what
this city means. Thus, from the narratives of living
and inhabiting the city, there will reconfigurate
an Ensenada that doesn't look at itself in wich
the elements of the maritime landscape are more
relevant over the urban ones become more relevant.

Palabras Clave:

Imaginarios urbanos; Ensenada; Dibujo.

Keywords:

Urban imaginaries; Ensenada; Drawing.

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Autónoma de Baja California; Doctora, Profesora Investigadora; Facultad de
Ingeniería, Arquitectura y Diseño. UABC Campus Ensenada; correo electrónico: arq.aurora@gmail.com

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

89

�García García de León

1. Introducción.

2. Imaginarios urbanos de la niñez.

La ciudad es un escenario dinámico en el que
constantemente se construyen múltiples imágenes
de ella (Jaramillo, 2013). La arquitectura es
el elemento narrativo que por naturaleza va
proveyéndole de sentido e identidad a las
ciudades. Su imagen va permeando en la memoria
urbana de los habitantes y la ciudad como idea
va siendo refigurada en la memoria colectiva de
formas insospechadas. Los imaginarios trabajan
como puentes entre las representaciones de la
realidad edificada y los mensajes arquitectónicos
y urbanos que nos quiere transmitir a través de
sus significados. Es por ello que la representación
visual, cual imagen plasmada desde el imaginario
de ciudad, puede arrojarnos nuevas lecturas e
interpretaciones sobre lo que Ensenada significa
para su gente y los mensajes que transmite.
Para Ricœur (2002) existe un proceso
de representación creativo que en caso de la
edificación (el construir) pasa por las mismas
tres fases. 1. Prefiguración, equivalente al acto de
habitar; 2. Configuración, equivalente al acto de
construir heideggeriano; 3. Refiguración, habitar
que rehace la memoria del construir.
“La refiguración del relato se hace mediante
la lectura, que es el modo de recibir (recepcionar)
lo escrito. La lectura sería equivalente al habitar
adaptándose a la edificación. Habitar como
replica al construir. El habitar receptivo y activo
implica que se habita. La recepción del entorno
urbano implica el aprendizaje en la yuxtaposición
de historias (estilos) de vida cuyas huellas llevan
los monumentos. Todo lugar construido es un
lugar de memoria.” (Ricœur, 2002:18)
En el caso de la ciudad de Ensenada, los
lugares de memoria están asociados no solo a la
arquitectura patrimonial que encierra sus propias
características físicas, históricas, etc. sino a un
estilo de vida concreto, relacionado con una
serie de valores diferenciadores de este puerto y
símbolos que han ido construyendo sus propios
habitantes. Pero ¿cómo refigurar la ciudad sin
paradigmas? Es ahí donde trabajarán la imagen y
el imaginario de ciudad, partiendo de la hipótesis
de que en la niñez dichos paradigmas no se han
instituido aún. El objetivo de este trabajo es
explorar en la mente de los niños y así interpretar
los imaginarios urbanos sobre Ensenada a partir
de sus propias representaciones.

Gaston Bachelard (1975) afirmaría: “el vocablo
fundamental que corresponde a la imaginación,
es el imaginario. Gracias al imaginario, la
imaginación es esencialmente abierta. Es en el
psiquismo humano la experiencia humana de la
apertura, la experiencia misma de la novedad”.
Partiendo de este presupuesto teórico resulta
pertinente la figura del flâneur, el concepto francés
del paseante urbano sin rumbo que Baudelaire
utilizaría para poetizar sobre las calles de París y
que luego retomaría Walter Benjamin como objeto
de interés filosófico para explorar la experiencia
urbana en la modernidad. Sobre esto se han
emanado diversos conceptos como la “deriva”
propuesta por el movimiento situacionista de Guy
Debord a partir de la psicogeografía, así como los
“walkscapes” o el andar como práctica estética
que plantea Franceso Careri para el transeúnte
contemporáneo. Todos estos planteamientos
recaen sobre la figura del flâneur y su psiquis, que
en tanto que andante sin prejuicios se le equipara
con el andar de un niño y su mirada que, desde
la admiración, va descubriendo un mundo que se
desarrolla a su alrededor como hecho novedoso.
“No es la primera vez, ni antes ni después que
se establecen analogías entre la mirada del flâneur
sobre la urbe y la del niño sobre la vida que inicia.
Auguste LaCroix, en el artículo mencionado, ya
había establecido esta equiparación. Diecisiete
años después, en 1963, Baudelaire publicó el
ensayo El artista, hombre de mundo, hombre de
la multitud y niño, perteneciente a El pintor de la
vida moderna, donde declara, en relación con el
artista flâneur : ‘El niño lo ve todo como novedad;
está siempre embriagado. Nada se parece más a
lo que se llama inspiración que la alegría con que
el niño absorbe la forma y el color. […] el genio
no es más que la infancia recuperada a voluntad’
(Baudelaire, 1996:357). Se puede plantear como
hipótesis que la equivalencia entre la mirada
asombrada hacia las novedades de la urbe y la
del niño era de uso corriente en el momento en
el que Baudelaire escribió su ensayo.” (Cuvardic,
2009:23)
La mirada de la niñez, por lo tanto, es una mirada
a la vez que agudizada, despojada de expectativa
alguna. De tal manera que sus imaginarios
urbanos, más allá de estar constituidos por sus
percepciones ciudadanas desde donde viven, usan

90

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Ensenada imaginada

y evocan la ciudad realmente existente (Silva,
1999), se configuran a partir de sus procesos de
socialización y de reconocimiento de una ciudad
en descubrimiento.
Por ello, dada la inconmensurabilidad de la
ciudad como concepto (y la propia ciudad de
Ensenada como objeto), vale la pena mencionar
la noción de microterritorialidad que propone
Aguilar (2011) al estudiar las significaciones
imaginarias sobre la ciudad en la niñez. Se trata
de territorios delimitados y específicos a los
cuales se les dota un sentido subjetivo como
puede ser su escuela, su casa, las áreas recreativas
que frecuenta y los sitios a los que acompaña a
sus padres. Una acepción que desborda a la del
territorio como lugar antropológico, en el que
habitan nuestros antepasados, se establecen las
relaciones afectivas y se configura la identidad
tanto individual como colectiva (Jaramillo, 2013).
Ahora bien, ¿cómo acceder a los imaginarios
urbanos de los niños y las niñas? El debate
en torno a este tema es extenso y suele estar
asociado con la memoria: “El pensamiento, en
particular, sólo puede referirse a los objetos y
los acontecimientos si éstos son asequibles a la
mente de alguna manera. En la percepción directa
pueden verse y aún, a veces, manejarse. Por lo
demás, se los representa indirectamente por lo
que se recuerda o se sabe de ellos. Aristóteles,
al explicar por qué necesitamos la memoria,
señalaba que ‘sin una representación, la actividad
intelectual es imposible’” (Arnheim, 1986:110).
Al respecto, este autor hace referencia a John
Lock, quien señalaba que las ideas abstractas no
son tan evidentes o sencillas para los niños o en
las mentes todavía inexperimentadas, a diferencia
de las ideas particulares (entiéndase perceptos,
por ejemplo) en donde existe una correspondencia
entre la imagen y aquello de lo cual es la imagen:
a cada elemento de la imagen debe corresponder
un solo elemento en el representado.
Así, ante esta temprana incapacidad implícita
en la niñez de poder abstraer la idea de lo que
es Ensenada, se puede recurrir a la imaginería
(o imagen-pensamiento) propuesta por Robert
H. Holt como una “representación débilmente
subjetiva… presente en la conciencia vigil
como parte de un acto de pensamiento. Incluye
imágenes de la memoria e imágenes de la
imaginación”. Por lo que se parte de la hipótesis
de que si la memoria es capaz de extraer de su
contexto las cosas y mostrarlas aisladas, los niños
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

a través de sus representaciones de lo que para
ellos es Ensenada irán arrojando elementos por
medio de imágenes particulares que configuren
un imaginario de la ciudad, ya sea producto de su
memoria, producto de su imaginación, o incluso
producto de su deseo.
Para ello acudimos a Wittgenstein, quien
abordaría esta complejidad desde la filosofía
del lenguaje y propone el Tractatus LogicoPhilosophicus (1914-1916), donde el lenguaje
es concebido como una imagen de la realidad.
Para Zamora (2006) este tratado plantea a la
imagen como representación lógica del mundo
y lo explica por medio de un esquema triangular
interdependiente en el que pensamiento, lenguaje
(la imagen del mundo) y realidad forman un
“todo orgánico” (Zamora, 2006:307). Estas
aportaciones guardan estrecha relación (en
tanto que instrumentos estructurados desde tres
perspectivas que solo se conciben integradas)
con la tríada lacaniana retomada y espacializada
por Zizek (2012), dividida en lo real, lo
simbólico y lo imaginario (figura 1). Así, pues,
tanto el instrumento (el dibujo infantil) como la
metodología esbozada anteriormente, además de
poseer un vínculo con el psicoanálisis, responden
a inquietudes planteadas desde los estudios
socioespaciales; el entendimiento a partir de
las narrativas (en este caso representaciones
simbólicas) del vivir y el habitar la ciudad.
Figura 1. Dimensiones del psicolanálisis
y la filosofía del lenguaje.

Fuente: Elaboración propia a partir de la filosofía del lenguaje de
Wittgenstein y el psicoanálisis de Lacan, desde la interpretación
filosófica de la imagen de Zamora (2006) y la filosofía espacial de Lacan
retomada por Zizek (2012).

91

�García García de León

La interpretación de la imagen que los niños
tienen de Ensenada se apoyará entonces en esta
lógica de base triádica (Silva, 1999) por medio
de una lectura en el sentido de las manecillas del
reloj (figura 1), a partir de la realidad (como verdad
ontológica), su pensamiento o imaginería (en este
caso en la mente de los niños) y sus representaciones
simbólicas por medio de un taller iconográfico.
La inmediatez de la imagen -y por lo tanto de su
consumo- (Durand, 2004) siempre sobrepasará a la
velocidad de lo imaginado. De ahí la importancia
de que se dibuje lo imaginado. Esta metodología ha
sido utilizada como herramienta de reconstrucción
de la memoria urbana para el análisis de las
ciudades (Méndez, 2016), así como dinámica para
el diseño participativo como formas alternativas de
representación del lugar (Narváez, 2017).

2. De la realidad al dibujo:
las obras de la imaginación.
Para explorar los imaginarios de la ciudad de
Ensenada a partir de las representaciones desde la
niñez, se aprovechó la coyuntura de la celebración
de la Semana Nacional de Ciencia y Tecnología
durante los meses de octubre en los años 2016 y
2017, en la Facultad de Ingeniería, Arquitectura
y Diseño. Estos eventos son organizados por la
Universidad Autónoma de Baja California en
colaboración con el Consejo Nacional de Ciencia
y Tecnología (CONACyT) y el Consejo de Ciencia
e Información Tecnológica de Baja California
(COCITBC).

En cada una de las ediciones, organizadas por
Aurora García, Laura Zamudio y Claudia Calderón
con el apoyo de alumnos de la Licenciatura en
Arquitectura, participaron alrededor de 800 niños
de preescolar y primaria del municipio de Ensenada
(que contempla el centro de población de Ensenada
y poblados como Maneadero, Chapultepec y
Guadalupe) que visitaron el módulo “Dibuja tu
ciudad” en el cual se les invitaba a utilizar todo
tipo de materiales de dibujo (crayolas, lápices de
colores, pasteles, plumones).
Se partió de la premisa de que en esta etapa
(la niñez) todavía no aparecen los prejuicios en
cuanto a la expresión gráfica y poco a poco se va
renunciando a explorar esa capacidad por miedo o
por asociar al dibujo con las disciplinas visuales,
que valoran la técnica y en ocasiones priorizan la
estética. Es por ello que se les pidió a los niños
que imaginen su ciudad y la representen en una
imagen. Es decir, que por medio de la imagen
representen en papel y con diversos colores y
técnicas cómo se imaginan a Ensenada, su ciudad.
La convocatoria ha sido completamente libre
y la idea apremiante ha sido que ante esa libertad
el niño plasme aquellos elementos urbanos que
permanecen en su memoria y que vincula con su
imaginario de ciudad, con su casa, con su hábitat.
A pesar de que en un principio se pudo percibir
una especie de bloqueo generalizado, lo más
estimulante del experimento ha sido invitarles a
que dibujen lo primero que se les vino a la mente
cuando se les anunció que el juego consistiría en
dibujar Ensenada.

Imágenes 1 y 2. Taller Iconográfico “Dibuja tu Ciudad” durante la edición 2016 de la Semana Nacional de Ciencia y
Tecnología en UABC, Campus Sauzal, Ensenada.

Fuente: Aportación del autor.

92

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Ensenada imaginada

Para entender por qué se han generado las
imágenes que vamos a analizar, vale la le pena
señalar las condiciones climatológicas de esta
ciudad, pues de alguna manera inciden en la
percepción que se tiene de ella. Ensenada es una
ciudad que destaca por su clima, donde “los veranos
son cortos, calientes y áridos; los inviernos son
largos y frescos y está mayormente despejado
durante todo el año. Durante el transcurso del año, la
temperatura generalmente varía de 10 °C a 30 °C y
rara vez baja a menos de 6 °C o sube a más de 33
°C.” (weather spark, 2018). Además, se trata de
una ciudad portuaria que ha llegado a consolidarse
como el segundo destino con mayor arribo de
cruceros en México, convirtiéndose en el principal
punto en el pacífico mexicano con 39% del volumen
de pasajeros (La Crónica, 2016). Actualmente,
Ensenada tiene una importante afluencia de turismo
que se encuentra en constante incremento debido a
la concentración del 90% de la producción nacional
del vino y su reciente nombramiento como Ciudad
Creativa por la UNESCO, gracias a su gastronomía
(Agencia informativa CONACYT, 2016). Esto
ha consagrado a la Ruta del Vino como una de las
rutas temáticas más concurridas y ha potencializado
la producción de nuevos espacios que faciliten y
diversifiquen el contacto con la vitivinicultura en esta
región del municipio.
En ese contexto la ciudad de Ensenada, que
comenzó como un pueblo pesquero, se ha ido
configurando como un puerto mercantil, turístico y
fronterizo que despierta lecturas pluridimensionales.
Por lo que el análisis iconológico realizado aquí nos
permite ir develando elementos del paisaje urbano
que tienen preponderancia en el registro del infante.
Los dibujos generados por los niños de preescolar y
primaria que asistieron a este módulo reafirman una

primera hipótesis: que su libertad de representación
es infinita, pues en todo momento fueron capaces de
dibujar con todo tipo de técnicas (crayola, plumón,
pastel, pluma, prismacolor, etc.); por otro lado,
que para el ensenadense su ciudad es azul (figura
2) debido a la predominancia del paisaje marítimo
(el océano pacífico) en sincronía con el cielo
(mayormente despejado el 91% del tiempo).
La diversidad de resultados de este taller
iconográfico nos hizo realizar una primera selección
de 374 dibujos en 2016 y 169 dibujos en 2018. Esto
nos llevan a una interpretación intersubjetiva de 543
dibujos, que será dividida en tres tipos 1. Elementos
urbanos, 2. Elementos no urbanos, y 3. Deseos.
Dicha división responderá a la manera de representar
la ciudad, pues aunque más de un 68% de los dibujos
contiene elementos urbanos y el otro 42% consiste
en dibujos del paisaje natural y eminentemente
marítimo, una gran mayoría de los elementos
urbanos han sido dibujados relacionándolos con
el entorno natural (donde la presencia del mar
está siempre presente). Esto, debido a que como
veremos, Ensenada es interpretada por los niños
por fragmentos o microterritorios que a veces
convergen en sus representaciones y que en otras
ocasiones nos hacen posicionar al niño dentro
de la ciudad y observar junto con ella lo demás.
Así mismo, aunque los dibujos suelen tener un
contenido onírico, tratándose de niños de entre 5
y 12 años, se pudo identificar en su narrativa oral
de los mismos (es decir, lo que decían mientras
dibujaban) la expectativa de reunir lo que para
ellos es significativo en su ciudad e incluso lo que
les gustaría ver, tener o visitar. De esta manera
podemos considerar a su vez este tipo de dibujos
una antropología del deseo ciudadano (Silva, 2006).

Figura 2. Paleta cromática generada a partir
de la vista preliminar de
una muestra de dibujos
realizados por los niños
de Ensenada.
Fuente: Elaboración propia.

Fuente: Aportación del autor.
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

93

�García García de León

Elementos urbanos.
Para muchos de los niños que participaron en el
módulo “dibuja tu ciudad”, la bandera mexicana
que se encuentra en el malecón encierra la
metonimia de lo que es Ensenada. Esto debido a
la preponderancia que dicha bandera tiene en el
paisaje urbano, pues es observable desde la mayor
parte de la ciudad y sus grandes dimensiones
causan mayor impacto en la escala de un niño.
Sobre esta insignia resulta interesante cómo ha
llegado a formar parte de la identidad de Ensenada
a pesar de su corta existencia en relación con otros
emblemas. Cuando el malecón fue inaugurado
por Ernesto Zedillo como “Ventana al mar” en
junio de 1997, esta explanada no tenía prevista la
instalación de un asta bandera. Fue precisamente
estando ahí que al entonces Presidente de la
República le surge la idea: “Esta tarde vamos a
inaugurar un asta bandera en la Base Aérea, pero
quisiera que muy pronto, y hace un momento el
señor Secretario de la Defensa me dijo que se
va a poner a trabajar en eso, ojalá que podamos
tener esa bandera aquí, en esta "ventana"” (La
Jornada, 1997). Así fue como de inmediato la
bandera comenzó a formar parte del skyline
de Ensenada y desde entonces este malecón es
visitado por los ensenadenses y los turistas. Lo
que resulta de interés al interpretar las diversas
representaciones de la bandera es su disposición
en diversos sitios (no solamente el malecón)
como por ejemplo el mar, en un barco, en una isla
(figura 3), o incluso sobre un edificio (figura 5).
Todos ellos, sin embargo, sitios relacionados con
su emplazamiento original, pues hay una estrecha
relación entre el malecón y la actividad marítima,
de ahí su nombre de ventana al mar.
Figura 3. Dibujos realizados por niños de kínder y
primaria durante los Talleres Iconográficos en el
módulo “Dibuja tu Ciudad”

Fuente: Aportación del autor.

94

En este mismo malecón turístico, oficialmente
nombrado “Plaza ventana al mar” han ido
capitalizando diferentes espacios para la recreación
como un área de juegos infantiles, una concha
acústica, área de venta de comida y bebidas, así
como la instalación de unas fuentes interactivas
en el año 2016, que la población de Ensenada
ha venido a llamar “fuentes danzantes” por el
movimiento de las formas del agua propulsada y de
colores en aparente sincronía con la música. Para
los niños, esta atracción resulta por demás atractiva
y en el imaginario de la ciudad de Ensenada de
muchos de ellos es un espacio central (figura 4).
Figura 4. Representaciones de las fuentes danzantes
del malecón de Ensenada realizados por niños de
kínder y primaria durante los Talleres Iconográficos
en el módulo “Dibuja tu Ciudad”

Fuente: Aportación del autor.

Sin embargo, para efectos del tipo de análisis
que en principio se pretendería realizar, el
malecón con su bandera y sus fuentes danzantes
son elementos urbanos que no concretan la idea
de la arquitectura como realidad construida,
ni como elemento narrativo que nos transmita
mensajes arquitectónicos concretos. Sí lo logra,
en cambio, el edificio del Hotel Villa Marina, que
con sus doce niveles llegó a ser para 1986 (año
de su inauguración) la construcción de mayor
altura en Ensenada. El edificio es representado
de manera aislada, lo cual sugiere que para
los niños el edificio tiene importancia aunque
parece desconocen que se trate de un hotel o
al menos el nombre del mismo, pues incluso
en uno de los dibujos tiene el letrero de “Hotel
Riviera” (figura 5). Esto nos sugiere que la
interpretación del infante al hablar de ciudad lo
lleva a una asociación de imágenes relacionadas
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Ensenada imaginada

con edificios de altura, claramente delineados,
ortogonales, llamativos. Por sus características,
el hotel Villa Marina reúne las particularidades de
“edificio” debido a su altura y su preponderancia
en el skyline de la ciudad. Sin embargo, resulta de
gran interés cómo es abstraído a figura de edificio
anónimo en algunos de los dibujos, incluso cómo
llega a incorporarse el color rosa (o en su defecto,
rojo) como el representativo de lo concerniente a
la arquitectura (figura 5 y 6).

Figura 6. Representaciones de la ciudad de Ensenada
realizados por niños de kínder y primaria durante los
Talleres Iconográficos en el módulo “Dibuja tu Ciudad”.

Figura 5. Dibujos realizados por niños de kínder y
primaria donde se representa la figura de un gran
edificio rosa que representa en algunos casos al hotel
Villa Marina.
Fuente: Aportación del autor.

Fuente: Aportación del autor.

Con todo ello, la representación de la arquitectura
no se agota en la torre de un hotel, pues aunque
el rojo y el rosa incorporan el discurso gráfico
para representar la mayoría de los edificios en
los dibujos de los niños (figuras 5, 6 y 7), resulta
interesante cómo para muchos de ellos la ciudad
de Ensenada se re-figura a partir de su relación
con el mar (figuras 6 y 7). Este aspecto es de
suma importancia para entender por qué muchas
de las asociaciones imaginarias de los niños sobre
su ciudad no están en función de lo urbano o de
la arquitectura sino de su relación con el paisaje
marítimo (figuras 8, 9 10, 11 y 12). La ciudad es
percibida por el infante como una aglomeración
de edificios conectados de alguna manera con el
mar o bien como un conjunto de equipamientos
de todo tipo, en donde -cual ciudad consolidadase concentran los servicios públicos (figura 6).
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

La figura estereotipada de la casa, con losa de dos
aguas, fue reproducida en diversas presentaciones
por parte de los niños como un elemento clave en su
concepción de ciudad. Una casa que probablemente
poco tenga que ver con su realidad pero que en su
imaginario funciona como una proyección, un deseo
de acercar la casa a algo más: al mar, al parque, a
la carretera (figura 7). También cabe mencionar
que dichos dibujos fueron mucho más recurrentes
entre los niños de kínder, por lo que el estereotipo
de casa viene a ser un ejercicio de iniciación en el
dibujo obligatorio. Sin embargo, cabe la posibilidad
de que las pocas casas patrimoniales estilo búngalo
(balloon frame), ubicadas en su mayoría en el primer
y segundo cuadro de la ciudad, se hayan instalado
en su imaginario.
Figura 7. El imaginario de la casa, representado por
niños de kínder y primaria durante los Talleres Iconográficos en el módulo “Dibuja tu Ciudad”.

Fuente: Aportación del autor.

95

�García García de León

Elementos no urbanos.
El emplazamiento de Ensenada con su litoral hacia
el mar pacífico y orientación predominantemente
hacia el poniente posibilita el atestiguamiento de
irrepetibles atardeceres. Este fenómeno, por más
cotidiano que sea, es un evento que constantemente
genera fascinación en los habitantes de la
ciudad debido a que particularmente en el litoral
californiano la luz cobra tonos muy característicos.
En el imaginario del niño cabe la contemplación
del atardecer y el sol es dibujado de manera
sobredimensionada, como elemento central y en la
mayoría de sus representaciones es plasmado justo
durante su descenso (figura 8).
Figura 8. Dibujos de Ensenada donde predomina el
atardecer en el mar, realizado por alumnos de educación preescolar y básica.

Fuente: Aportación del autor.

El imaginario marítimo no se agota en estas
representaciones, pues para el infante existe otro
elemento predominante en su imaginario: el barco.
La economía de Ensenada, hasta el embargo
atunero (1991), estaba basada primordialmente
en la pesca y al puerto llegaban barcos pesqueros,
que en conjunto con la instalación de decenas de
empacadoras de pescado hicieron ver a esta ciudad
años de pujanza económica. Posteriormente el
puerto se abriría para el comercio y el arribo de
un crucero procedente de Los Ángeles dos días
por semana. En los últimos años (que son los que
han presenciado los niños de Ensenada) arriba al
menos un barco diariamente (menos los lunes) y
en ocasiones llegan dos. Estos cruceros arriban
con alrededor de 62 mil pasajeros a bordo, de los
cuales se estima desembarcan 40 mil personas
para recorrer la ciudad y conocer sus principales
atractivos. Durante ese tiempo, el barco se
encuentra atracado, de sol a sol (llega al amanecer,
se va al atardecer), por lo cual es observable casi
desde todos los puntos de la ciudad a lo largo del
día y por ello se ha instalado en el imaginario
colectivo de los ensenadenses (figura 10).
Figura 10. Dibujos donde se representan todo tipo de
embarcaciones realizados por niños de kínder y primaria durante los Talleres Iconográficos en el Módulo
“Dibuja tu Ciudad”.

De igual importancia la playa y el mar aparecen
representados, no tanto para su contemplación pues
en ellos hay interacción con los habitantes de la
ciudad. En el imaginario del infante sobre Ensenada
habita el surf (una actividad consolidada en esta
región), la arena, los animales marinos (figuras 9 y
11); el contacto con el mar representa diversión.
Figura 9. Representaciones de la playa y el mar realizadas por alumnos de educación preescolar y básica
durante la Semana Nacional de Ciencia y Tecnología
en UABC, Campus Sauzal.

Fuente: Aportación del autor.

96

Fuente: Aportación del autor.

Otro dibujo recurrente fue la fauna marina,
representada en su mayoría por medio de
ballenas, tiburón ballena o delfines (figura 11).
En este caso resulta curioso pues, a excepción
de las focas o lobos marinos que se pueden
observar desde la ventana al mar, las ballenas son
un atractivo de temporada y solamente visibles
por medio de una excursión. En el entramado
cultural de la ciudad el avistamiento de ballenas
se ha consolidado como una actividad tradicional
de Ensenada y por consiguiente en el imaginario
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Ensenada imaginada

de los niños su ciudad también representa eso.
Mientras que dentro de la educación básica así
como la ciudadana se hace mucho hincapié en la
cultura del cuidado para el rescate de dos especies
en peligro de extinción: la vaquita marina y la
totoaba.
Figura 11. Dibujos donde se representa la fauna marina realizados por niños de kínder y primaria durante
los Talleres Iconográficos en el Módulo “Dibuja tu
Ciudad”.

Deseos.
Se ha decidido abordar una tercera categoría de
imaginarios urbanos desde la niñez, debido al
componente onírico de sus representaciones de
la ciudad de Ensenada. Si partimos del hecho
de que el taller iconográfico fue titulado “dibuja
tu ciudad” y que a los niños se les pedía que
la dibujaran la primera imagen que viniera a
su mente, muchos de ellos estaban asociados
con el imaginario de gran metrópoli. En sus
creaciones podemos ver rascacielos (uno de
ellos de características similares al Hotel Villa
Marina), aviones, así como casas tanto dentro de
aglomeraciones urbanas como de manera aislada
(figura 13).
Figura 13. Dibujos de "la ciudad" realizados por
niños de kínder y primaria durante los Talleres Iconográficos en el Módulo “Dibuja tu Ciudad”.

Fuente: Aportación del autor.

De igual manera la bufadora (un géiser marino a 29
km al sur de Ensenada) es otro sitio que, además de
ser el atractivo turístico por antonomasia de la zona,
forma parte de los lugares atesorados por la gente
que reside en esta ciudad. Para los niños la bufadora
es representada como un gran chorro de agua que
estalla a gran altura y que, para las proporciones del
infante, probablemente esté sobredimensionado en
su imaginario (figura 12).
Figura 12. Diversas representaciones de "La Budafora" realizadas por niños de kínder y primaria durante los Talleres Iconográficos en el Módulo “Dibuja tu
Ciudad”.

Fuente: Aportación del autor.

Fuente: Aportación del autor.

Otra imagen recurrente fue la UABC, representada
como un edificio imponente al cual se llega en
coche. Al respecto habría que señalar que el
campus Sauzal, donde se realizaron los talleres
iconográficos, queda en la zona norte de la ciudad
(casi considerado “las afueras”) y que para llegar
a este campus los niños fueron trasladados en
autobuses. También comentar que el edificio más
imponente de dicho campus, si bien no se trata de
una torre (como la dibujada por los niños), es un
edificio de cuatro niveles desplantado sobre una
colina, lo cual le da mucha mayor preponderancia
visual que se exacerba a la mirada de los niños
(figura 14).

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

97

�García García de León

Figura 14. Representaciones de la UABC hechas por niños
durante los Talleres Iconográficos en el módulo “Dibuja tu Ciudad”.

Fuente: Aportación del autor.

Para muchos de los niños pensar en la ciudad era
pensar en su propia casa. Para muchos otros pensar
en la ciudad consistía en pensar en lo que hay fuera
de su casa. Una manera de relacionares con su
entorno es precisamente a través de la recreación
y el consumo. Algunos de los dibujos reflejan
aspiraciones por acudir a alguno de esos espacios
o bien pasar el día con su familia en alguno de
estos establecimientos. Por eso podemos ver cómo
representan un oxxo en contacto con el mar, un
cine, la fachada de un Maccdonald’s e incluso el
interior de este establecimiento (figura 15).

como un sueño en el que todo es posible, donde
se fusiona el mar con la ciudad, donde es posible
estar en contacto con la naturaleza en muchas de sus
representaciones, donde se posibilita la convivencia,
crecen las flores y salen arcoíris (figura 16).
Figura 15. Representaciones oníricas de la ciudad,
realizadas por niños de kínder y primaria durante
los Talleres Iconográficos en el módulo “Dibuja tu
Ciudad”.

Figura 15. La ciudad de Ensenada
dibujada por los niños.

Fuente: Aportación del autor.

3. Conclusiones.

Fuente: Aportación del autor.

Y si bien, para muchos de los niños dibujar su ciudad
consistiría en elegir ciertos elementos urbanos y
representarlos de manera aislada, para otros tantos
sus dibujos fueron una proyección de deseos,
98

Hemos visto cómo las representaciones simbólicas
del vivir y el habitar la ciudad son emanadas de
un imaginario que condensa la memoria urbana,
la imaginación y el deseo; que poco tiene que
ver con las referencias arquitectónicas que
podrían haberse buscado, como lo son edificios
patrimoniales y emblemáticos de la ciudad.
Siendo el más relevante el antiguo hotel Riviera
(1930) para la ciudadanía, pero para los niños
tiene una presencia mínima (1%). Los dibujos

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Ensenada imaginada

realizados por los niños y niñas de preescolar
y primaria de Ensenada se generan a partir de
su psiquis, compleja sin duda, pero vinculada
con una significación del ser y el hacer en la
ciudad (Aguilar, 2011). Por ello, resulta del
todo interesante la manera en la que jerarquizan
cada elemento. El sol, por ejemplo, es un
elemento que dibujan en grandes proporciones
y que siempre tiene una relación directa con el
océano. Mientras que la bandera, por su cercanía
con el puerto es un elemento que en repetidas
ocasiones incorporarán a los barcos a pesar de
que la bandera no se pose en ellos.
En el imaginario de la niñez la ciudad poco se ve
a sí misma. Ensenada se puede interpretar como una
ciudad contemplativa: contempla el mar, el barco,
la bandera, el atardecer, los cerros o las playas. Es
una ciudad que atestigua su entorno. Por otro lado,
se reconfigura a partir de microterritorialidades,
lugares concretos que no se relacionan con el resto
de la ciudad y que están en función de su memoria y
su descubrimiento cotidiano.
Ensenada, para los niños, no es percibida
necesariamente como una ciudad turística. Las
actividades del turismo coexisten con las de la vida
cotidiana de los niños a pesar de que muchos de los
lugares referenciados son los mismos que visita el
turista. Por otro lado, cuando la interpretación del
niño se orienta a una representación más urbana,
es consecuencia del eco que en ellos ha hecho la
palabra “ciudad” (para ellos Ensenada parece no
ser necesariamente una ciudad). Por ello, llama la
atención cómo los elementos que se incorporan
son los edificios, los coches, los parques, las
señalizaciones y ambientes aglomerados ya sea
de gente o de arquitectura imaginada que no
necesariamente pertenecen a Ensenada.
Se propone aquí que la ciudad imaginada por
los niños, más allá de los sueños y evocaciones, es
una ciudad idealizada. En su mayoría han dibujado
lo que añoran de la ciudad, lo que disfrutan y lo
que rememoran con alegría. Una ciudad que no
necesariamente es representada como tal y que
transmite tan solo valores desde una perspectiva
en la que la realidad urbana no ha sido todavía
ultrajada. En ese sentido los imaginarios urbanos
que se construyen desde la niñez parten de la
mirada asombrada hacia las novedades de la urbe,
siendo la ciudad un laboratorio para constantes
descubrimientos.
Por último, se sugiere que esta metodología
puede ser empleada como alternativa en los
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

procesos participativos para el rediseño de
las ciudades, que permitan la construcción de
nuevas microterritorialidades como espacios de
interacción e identificación ciudadana expresada
en esa nutrida simbología urbana.

4. Referencias.
Aguilar, Carolina (2011). Significaciones imaginarias
sobre ciudad, en niños y niñas de Pereira. Tesis
de Mágister en Educación y Desarrollo Humano.
Universidad de Manizales.
Alonso, Ana, (22/01/2016). “¿Por qué dejamos
de dibujar?” El Clip Infinito. Recuperado
de: https://elclipinfinito.com/2014/03/03/porque-dejamos-de-dibujar/comment-page-1/
[02/04/2017].
Agencia informativa CONACYT. Recuperado
de: http://www.conacytprensa.mx/index.php/
ciencia/ambiente/4919-produccion-vitivinicolaconvierte-a-ensenada-en-ciudad-creativa-de-launesco [22/01/2016].
Arnheim, Rudolf (1986). El pensamiento visual.
Barcelona, Paidós.
Bachelard, Gastón (1975). Poética del espacio.
México, Fondo de Cultura Económica.
Bauman, Zygmunt. (2010). Identidad. Buenos
Aires, Losada.
Cuvardic, Dorde. (2009). “La reflexión sobre el
flâneur y la flanerie en los escritores modernistas
latinoamericanos”, Revista Káñina, vol.
XXXIII, núm. 1. San José, Universidad de
Costa Rica, pp. 21-35.
Durand, Gilbert (2004). Las estructuras
antropológicas del imaginario. México, Fondo de
Cultura Económica.
Jaramillo, Diego (2013). La ciudad imaginada.
Los territorios, lo imaginario y lo simbólico.
En Estoa. No. 2. Pp. 27-37
La Crónica (2016). Ensenada. Segundo destino con
mayor arribo de cruceros en México. Recuperado
de: http://www.lacronica.com/EdicionEnlinea/
Notas/Noticias/12052016/1080307-Ensenadasegundo-destino-con-mayor-arribo-decruceros-en-Mexico.html [12/05/2016].
La Jornada (2017). Versión estenográfica de las
palabras del Presidente Ernesto Zedillo durante
la ceremonia en la que inauguró el Malecón de
Ensenada, hoy en la mañana. Recuperado de:
http://zedillo.presidencia.gob.mx/pages/disc/
jun97/01jun97.html [12/04/18].
99

�García García de León

Llorente, Marta. (2015). La ciudad: huellas en el
espacio habitado. España, Acantilado.
Méndez, Eloy. (2016). El imaginario de la ciudad.
México, Universidad de Guadalajara.
Nancy, Jean-Luc (2013). La ciudad a lo lejos.
Argentina, Ediciones Manantial.
Narváez, Adolfo Benito (2017). “De lo material
y lo imaginario en la producción urbana”.
En Ojeda, A. y Treviño. J. (Coords.) Asuntos
urbanos en México. Enfoque por estudios de
caso. México, Clave Editorial, pp. 227-243.
Pallasmaa, Juani (2014) La imagen corpórea. La
imaginación e imaginario en la arquitectura.
Barcelona, Gustavo Gili.
Ricœur, Paul (2006). “Arquitectura y narratividad”,
Arquitectonics. Mind, land &amp; society.
Arquitectura y Hermenéutica. Núm. 4.
Barcelona, Edicions UPC, pp. 9-30.
Silva, Armando. (1999). “Los imaginarios como
hecho estético”. En Pardo &amp; Rosales (Coords.)
Semióticas Urbanas. Espacios Simbólicos.
Argentina, La Crujía, pp. 9-19.
Silva, Armando. (2006) Imaginarios urbanos.
Bogotá, Editorial Nomos.
Torres, Luis Guillermo. (2017). “Imaginarios
urbanos y educación. Apuestas para resignificar la
ciudad”. En InMediaciones de la comunicación.
Vol. 12, No. 1, pp. 67-89
Weather Spark. (2018). El clima promedio en
Ensenada, México. Disponible en: https://
es.weatherspark.com/y/2050/Climapromedio-en-Ensenada-M%C3%A9xicodurante-todo-el-a%C3%B1o [02/04/18].
Zamora, Fernando (2006). Filosofía de la imagen.
Lenguaje, imagen y representación. México,
Espiral.
Zizek, Slavoj (2012). “Interludio iii. El paralaje
arquitectónico”, Viviendo el final de los
tiempos. Madrid, Ediciones Akal, pp. 255289.

100

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Revelando el sistema de carreteras en Ecuador.
Anotaciones sobre La ordenación de la red vial. El
cantón de Cuenca (2016).
Enrique Flores
Recibido: Agosto 2019
Aceptado: Agosto 2019

José Luis Crespo-Fajardo1

El libro que venimos a comentar, La ordenación
de la red vial. El cantón Cuenca, se editó en
2016, por parte de la editorial de la Universidad
de Cuenca (Ecuador), donde su autor, Enrique
Flores Juca, es en la actualidad Decano de la
Facultad de Arquitectura y Urbanismo.
Esta obra de 122 páginas contribuye al
entendimiento de la planiﬁcación vial en su relación
con la planiﬁcación territorial. Inicia desde conceptos
teóricos, pasando a unas pertinentes observaciones
históricas, para después realizar un diagnóstico de
la situación del cantón Cuenca. Con esta base se
traza un plan vial con un modelo de gestión, el cual
podría servir de proyecto para una futura aplicación
práctica en las áreas urbanas y rurales.
Algo a considerar es que los sistemas viales,
al ser el medio de enlace a los asentamientos
poblacionales, son utilizados para traslado de
personas y mercancías, por lo que su trascendencia
socioeconómica es innegable. En este sentido, las
carreteras de Ecuador, de acuerdo al Ministerio de

Transporte y Obras Públicas de Ecuador (MTOP),
son consideradas como eﬁcientes, seguras y
sostenibles. Sin embargo, la realidad es que hay
necesidad de mejoras, por lo que plantear una
planiﬁcación de ordenamiento vial en el cantón
Cuenca, uno de los más grandes del país, resulta
apremiante.2
La infraestructura vial es un factor de desarrollo
territorial, pero el estudio de estos sistemas ha sido
habitualmente olvidado en las investigaciones
urbano-regionales, de manera que este trabajo,
aunque se centra en el cantón Cuenca, resulta
esclarecedor y necesario porque describe la situación
vigente de las redes viales de todo Ecuador.
En efecto, Enrique Flores inicia su descripción
con las redes viales estatales primarias arteriales,
de las cuales existen un total de doce en todo
el país. Tales arterias se nutren, asimismo, del
tráﬁco recolectado desde las redes viales estatales
secundarias. De esta manera se computan los
kilómetros de cada tipo de red de Ecuador,

1
Nacionalidad: ecuatoriano; adscripción: Facultad de Arquitectura y Urbanismo. Universidad de Cuenca. Ecuador. Doctorado en Bellas
Artes por la Universidad de Sevilla; luis.crespo@ucuenca.edu.ec
2
Tras las provincias, el cantón es la siguiente división administrativa territorial en Ecuador, existiendo un total de 221. Los cantones se
subdividen, a su vez, en parroquias, las cuales pueden ser urbanas o rurales. El cantón Cuenca forma parte de la provincia de Azuay, al
sur del país, y cuenta con aproximadamente 591.996 habitantes (censo de 2016). Es, de acuerdo a estas estimaciones, el tercer cantón más
poblado de Ecuador. La ciudad de Cuenca, donde mayor porcentaje de población se reúne, es la cabecera cantonal.

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

103

�Crespo-Fajardo

destacando que hay evidencia de mal estado en
el 70% de la red vial provincial terciaria, y en el
75% de la red vial provincial vecinal.
La red vial cantonal urbana y rural también es
estudiada, proporcionándose detalles de normativas
de tráﬁco, como los límites de velocidad permitidos
o la separación a desnivel que deben presentar las
intersecciones. El autor también identiﬁca sistemas
viales peatonales e incluso los chaquiñanes
(senderos ancestrales), si bien no se los considera
en profundidad, planteando algunas advertencias y
recomendaciones.
Vista nocturna de Cuenca, Ecuador.

Igualmente, se estudian indicadores de medición
que calculan la calidad y el servicio de los sistemas,
de modo que se pueda conocer la realidad de la
red vial de Cuenca. Entre los mismos está la
longitud de la red, la jerarquía funcional de las
vías, las densidades y el marco normativo, las
leyes y competencias sobre vialidad asignadas
a las distintas administraciones. Otro aspecto a
tratar es la planiﬁcación de las vías ecuatorianas
de acuerdo al Plan Nacional del Buen Vivir, y
una serie de objetivos anexos entre los que hay
que destacar la necesidad de reducir la tasa de
congestión vial, y la mortalidad por accidentes de
tráﬁco a 13 fallecidos por cada 100000 habitantes.
En La ordenación de la red vial. El cantón
Cuenca se realiza un estudio histórico breve
pero suﬁciente para comprender el proceso de
implantación de las vías en Ecuador. De la época
prehispánica llama la atención la alusión al
camino Qhapaq Ñan, la vía andina principal que
conformaba una carretera norte-sur que facilitó
la expansión del poder del imperio Inca. Existen
todavía algunos tramos operativos. Con la llegada
de los conquistadores españoles se aumentaron las
sendas entre comunidades, indispensables para la
colonización y el transporte extractivista. Desde
el primer periodo republicano hubo una mejora
en las comunicaciones entre el norte y centro de
104

Los Andes a través de trenes y vías carrozables,
uniéndose Ecuador con Colombia. El traslado de
determinadas materias primas comerciales, como
la quinina o los productos de tagua (una semilla
grande, conocida como marﬁl vegetal, utilizada
para la elaboración de artesanías), promovió
el enlace entre provincias hasta llegar al gran
hito que supuso la construcción de la Carretera
Panamericana. De todo ello, la lección histórica
que se entrevé es que la red vial ecuatoriana, en
gran medida, es consecuencia de las necesidades
poblacionales, no de una planiﬁcación territorial
para un desarrollo organizado. Y es por esta
razón que, sobre todo en las carreteras rurales, se
evidencian problemas de diferente orden.
El diagnóstico que Enrique Flores realiza parte
de la identiﬁcación de cuatro áreas geomórﬁcas
dentro del cantón Cuenca, diferenciadas por el
clima, la cobertura vegetal y la topografía. Se
puede advertir, en efecto, una zona de páramo, en
la cima de la cordillera occidental, con altitudes
que van de los 4560 a los 2900 msnm, una zona
de altitud, de entre 2900 y 2300 msnm, otra zona
ubicada en la vertiente occidental, que desciende
de los 3200 a los 2900 msnm hacia la costa del
Pacíﬁco, y una zona de piedemonte, que es la
banda costanera del cantón.
Una vez hecho el diagnóstico, se plantea el
diseño de un plan vial que, a través de una serie
de propuestas, sirva para mejorar las condiciones
vigentes. Aquí se esbozan ideas referentes a
parámetros de diseño vial (peraltes, pavimentos,
tipos de superﬁcie de rodadura, señalización…), un
sistema de movilización alternativa (ciclovías), y
estrategias de seguridad, eﬁciencia, accesibilidad,
socioeconómicas y medioambientales.
Las conclusiones indican que, en lo referente
a la movilización poblacional, del área rural del
cantón se dan excesivos desplazamientos a la
ciudad de Cuenca. Los datos muestran que desde las
cabeceras parroquiales próximas hay una media de
desplazamientos por persona de más de una vez al
día. Sin embargo, gran parte de las vías no están en
buen estado y su diseño no responde a las acuciantes
necesidades. De ahí que sea importante que esta obra
haya generado objetivos y parámetros de diseño
vial para la mejora del modelo vigente, en especial
para las zonas rurales del cantón. Su aplicación
supondría un gran paso para lograr mayor seguridad
en las carreteras ecuatorianas, comenzando con
una premisa de respeto a los peatones y atención al
medio ambiente.
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="260">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3189">
                  <text>Contexto : Revista de la Facultad de Arquitectura</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479141">
                  <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607101">
              <text>Contexto</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607103">
              <text>2019-2020</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607104">
              <text>13</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607105">
              <text>19</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607106">
              <text>Septiembre-Marzo</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607107">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607108">
              <text>Semestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607102">
                <text>Contexto, Revista de la Facultad de Arquitectura, 2019-2020, Vol 13, No 19, Septiembre-Marzo</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607109">
                <text>Sousa-González, Eduardo, Director Editorial</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607110">
                <text>Arquitectura</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607111">
                <text>Urbanismo</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607112">
                <text>Imaginario urbano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607113">
                <text>Materiales</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607114">
                <text>Economía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607115">
                <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607116">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Arquitectura</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607117">
                <text>Barrera Domínguez, Ramón Alejandro, Editor</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607118">
                <text>Martínez Martínez Oreida, Editor</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607119">
                <text>01/09/2019</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607120">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607121">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607122">
                <text>2021269</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607124">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607123">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="46">
            <name>Relation</name>
            <description>A related resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607125">
                <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1785403&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607126">
                <text>San Nicolás de los Garza, Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607127">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607128">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="14489">
        <name>Cognición</name>
      </tag>
      <tag tagId="38916">
        <name>Densidad de población</name>
      </tag>
      <tag tagId="35730">
        <name>Espacio público</name>
      </tag>
      <tag tagId="14806">
        <name>Fisiología</name>
      </tag>
      <tag tagId="38917">
        <name>Forma urbana</name>
      </tag>
      <tag tagId="38884">
        <name>Imaginarios urbanos</name>
      </tag>
      <tag tagId="38879">
        <name>Reseña</name>
      </tag>
      <tag tagId="37904">
        <name>Segregación</name>
      </tag>
      <tag tagId="28668">
        <name>Urbanización</name>
      </tag>
      <tag tagId="38918">
        <name>Variables endógenas y exógenas</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="21755" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="18049">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/260/21755/Contexto_2019_Vol_13_No_18_Marzo-Septiembre.pdf</src>
        <authentication>b6dde9135ad1e8e47fac33f42fb9627f</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="607393">
                    <text>�Presentación No. XVIII: El tercer espacio en una metrópoli prematura. Hacia una definición conceptual.
The third space in an early metropolis. Towards a conceptual definition.
Eduardo Sousa-González1

El espacio urbano como base principal y generadora
de las diversas formas en que se asienta físicamente
la sociedad metropolitana del sur global, en donde
procesalmente en el tiempo produce en el espacio
público y en el espacio privado toda la gama
diferenciada de usos del suelo; es enlazada, en esta
reflexión, en la esfera que contextualiza al concepto
de sobremodernidad líquida (SL), noción que ha
sido propuesta anteriormente (Sousa-González:
2010, 2011) y que es definida como:
“…la SL tiene una relación directa con la
postura antropológica de Marc Augé (2005) y lo
que él propone como figuras del exceso (tiempo,
espacio y ego: Augé, opus cit.:36-42) y la postura
sociológica de Zigmunt Bauman (2004), donde
formula la noción de modernidad líquida;
entonces, entendemos a la sobremodernidad
líquida en la esfera de las características
cambiantes de la época actual, esto es, como una
condicional generalizada en la esfera mundial y
muy probablemente vinculada al fenómeno de la
globalización; considerando a la liquidez como
una metáfora que permite entender la naturaleza
de la modernidad, donde el tiempo-líquido y los
excesos: de tiempo, de espacio y de ego (Augé:
2005); indican el cambio de una modernidad
solidad-estable, a otra con movimiento perpetuo y
cambio constante, que no alcanza a solidificarse,
entre otras cosas, por su enmarcamiento en
una mundialización galopante, que superpone
procesos concomitantes de informacionalización
y de difusión urbana generalizada (Castells,
2002), los cuales adquieren características
sui generis, en los países dependientes y de
subdesarrollo intermedio (Di Filippo,1998:8),
como aquellos del sur global: los sólidos cancelan

el tiempo; para los líquidos, por el contrario, lo
que importa es el tiempo.
Desde está posición reflexiva-interpretativa
que expresa la particularidad de una modernidad
líquida y cambiante, que involucra: la producción,
la reproducción, la diversificación expansiva de
orientación periférica en el suelo metropolitano
y a las diversas características derivadas de uso
privado y público que la sociedad hace de éste;
no sólo en el espacio urbano, sino también en la
transversalidad espacial, llámese federal, estatal y
municipal, expresada en la figura 1; es claro que el
uso del suelo público y privado guardan múltiples
características disímiles: son dicotómicos,
relacionales y antónimos, definiéndose cada uno
como antítesis del otro.
Figura 1. Lo público y lo privado en la transversalidad.

Fuente: Sousa, E. 2013; pp. 44.

1

Mexicano, Doctor en Filosofía con orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos; maestría; profesor adscrito a la Facultad de Arquitectura
de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores (CONACYT) ratificado en el Nivel
2; miembro de la Academia Mexicana de ciencias AMC; correo electrónico: eduardo.sousagn@uanl.edu.mx

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

7

�Sousa-González

En este sentido y como presentación de este
número de la Revista Contexto donde se aproxima a
una temática superpuesta en lo urbano, abordaremos
muy sucintamente una caracterización del espacio
público desde dos ópticas: i. La sobremodernidad
líquida, definida anteriormente y ii. El concepto de
metrópoli prematura.
Así, tomando como base central los párrafos
anteriores, inicialmente, es posible afirmar que
mientras la sobremodernidad líquida, ya definida
conceptualmente, es una condicional superpuesta
en la esfera mundial, permeándolo todo; la noción
de metrópoli prematura está enmarcada más bien,
en mayor o menor grado, en las particularidades
físicas, sociales, económicas del lugar, ya que
según otras investigaciones (Sousa, E.: 2011),
la metrópoli prematura estaría identificada en
un espacio territorial definido, el cual agrupa
a un conjunto de ciudadanos de características
diferenciadas, pero que están asentados en áreas
urbanas de diferentes municipios, formando todos
el conglomerado metropolitano.
Entonces, ese espacio territorial llamado
metrópoli, liderado trasversalmente por un gobierno
estatal y otros municipales que no alcanzan a establecer
en tiempo y forma, ni políticas públicas equitativas
socialmente, ni un control espacial que permita un
crecimiento demográfico-territorial de expansividad
controlado y de orientación periférica apropiada
en el lugar, por lo que en un impulso demográfico
tempranamente anticipado, “…desatiende, no sólo
a la regulación espacial que permite la expansión
horizontal y transversal »que agrega áreas de varios
municipios« de la zona, sin la verificación orientativa
adecuada; sino también, el incremento numérico de
sus pobladores, tendiendo a una fallida maduración,
donde paulatina y contradictoriamente se disminuye:
la capacidad de sostenibilidad económica, ecológica,
espacial, de dotación de servicios gubernamentales,
y de bienestar generalizado para la mayoría de los
pobladores del lugar. Esto es, inicialmente el sitio se
pobló solamente expandiéndose territorialmente y en
forma no planeada, sin la correspondiente prosperidad
y satisfactores para sus habitantes: creció por una
alteración demográfica, dinámica y prematura, no
logrando el desarrollo en la sobremodernidad líquida,
convirtiéndose en una metrópoli prematuramente
alterada” (Sousa, E.: 2011).
En este marco conceptual caracterizado por una
contemporaneidad líquida y un espacio metropolitano
prematuro, entendemos al espacio público como una
variable dialéctica e interdependiente, que se impulsa
8

en la esfera de una trilogía de uso social:
Primero: como el espacio de aparición, de
expresión plural, de acción comunicativa de
un público constituido por personas privadas
(ciudadanos);
Segundo: como un mundo compartido del
hombre mediante la palabra y el acto (discurso
y acción), vinculado y reglamentado por la
estructura de lo público, esto es, por el Estado,
aún y con todas sus modificaciones interpretativas
manifestadas en la actualidad y;
Tercero: como parte de la triada fundamental,
que imbrica al mundo social en el mundo
construido del espacio territorial de asentamiento
del poblador; lo cual está representado:
a. como un espacio real, materializado y
construido ex profeso o primer espacio;
b. como una forma de traslación de significados
simbólicos: espacio simbólico, imaginado e
identitario, o segundo espacio y;
c. como el espacio de la otredad, el tercer
espacio, donde la espacialidad pública concatena
y adquiere su máximo potencial de uso, ya que es
en este tercer espacio donde no sólo, se aprecia
su materialidad concreta, simbólica e imaginaria;
sino también, se reconoce la existencia real, o por
lo menos, física del Otro, no como objetos o cosas,
sino como personas iguales con identidad, como
humanos diferentes en esencia de pensamiento,
palabra y acción y con derecho a la ciudad.
Desde esta perspectiva que involucra a las
ciudades y sus múltiples variables intervinientes,
los doctores Rosalía Chávez Alvarado, José Manuel
Camacho Sanabria y David Velázquez Torres
profesores investigadores de la Universidad de
Quintana Roo, proponen un modelo metodológico
que evalúa la resiliencia en tres ciudades costeras
del Caribe Mexicano (Chetumal, Tulum y Playa del
Carmen) ante la amenaza de huracanes. El modelo
está basado en la visión de sistemas complejos
adaptativos, la gestión del riesgo, algunos aspectos
de gobernanza y la planificación y ordenamiento
territorial. Mencionan que su construcción es resultado
de una serie de trabajos, metodologías y métodos
cualitativos y cuantitativos que han sido consultados
en documentos y acuerdos internacionales, así como,
artículos de revistas indexadas sobre los conceptos
mencionados, ante el cambio climático.
El trabajo del Dr. Gerardo Vázquez Rodríguez
profesor investigador de la Facultad de Arquitectura
de la Universidad Autónoma de Nuevo León,
intenta reflexionar sobre los principios de la
Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�Presentación

sociedad de consumo, su proyecto de ciudad y sus
principales dinámicas ideológicas; considerando
que los modelos y proyectos urbanos acrecentados
desde la primera modernidad llegaron a un rápido
desuso social, el orden impuesto por el progreso
en las ciudades fue puesto a prueba por duras
críticas, el resultado fue un cambio radical en la
visión de los nuevos proyectos de ciudad tanto en
Europa como en América. Después de varias etapas
urbanísticas de cambio, el consumo se transformó
en un hegemónico factor ideológico mundial que
permitió unir diferentes visiones de crear espacio
público; las dinámicas de este consumo urbano se
han desarrollado como grandes impulsores de una
ardua vida urbana.
En el caso de la Dra. Fabiola Garza-Rodríguez,
del Instituto Universitario de Investigación en Ciencia
y Tecnologías de la Sostenibilidad en la Universitat
Politècnica de Catalunya, España; toma como caso
de estudio el centro de Monterrey, el artículo examina
las manifestaciones de cultura en el territorio a partir
de la identificación de recursos culturales en el tejido
urbano. Se utiliza un método mixto que conjunta
datos cuantitativos con métodos cualitativos
de análisis como valoraciones de actores clave,
observación directa e investigación documental.
Los resultados muestran que el centro cuenta
con un rico tejido cultural dentro de su trama
urbana, el cual debido a la proximidad entre unos
y otros permite identificar un clúster cultural en
donde suceden dinámicas distintas al resto del
territorio. Esta investigación contribuye en mostrar
alternativas sobre como analizar la cultura en la
ciudad.
Los profesores Carlos Gándara Woongg y
Cuauhtémoc Robles Cairo de Facultad Arquitectura
y Diseño de la Universidad Autónoma de Baja
California, mencionan que texto examina el tema,
postulando la vivienda portátil como alternativa
para un sector de la población contemporánea;
incluye una breve reseña de su evolución histórica
y su planteamiento teórico, su caracterización
tecnológica y normativa, el perfil del usuario
emancipado de su lugar de origen, además de
mostrar los desafíos y alternativas a los que se
enfrenta el arquitecto contemporáneo ante una
sociedad cambiante. Se presenta este trabajo para
sentar un marco teórico que de sustento al estudio
posterior sobre el uso de la vivienda portátil en
la frontera norte de México, donde el fenómeno
migratorio incide con las formas de vida más que
en otras regiones del país.
Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

En el caso del Dr. Franco Marchionni,
Investigador CONICET. IADIZA-Instituto
Argentino de Investigaciones de las Zonas
Áridas, CCT Mendoza, Argentina, nos reseña
el libro de Paulo Cesar Xavier Pereira:
Reconfiguração das cidades contemporâneas.
Contradições e Conflitos. São Paulo; donde
se menciona que el libro, en pocas páginas
y con un diseño editorial básico, alza su voz
con fuerza para advertir sobre las importantes
transformaciones del paisaje urbano en el
siglo XXI. Señala que tales transformaciones
no están siendo acompañadas de modo
adecuado por la producción de conocimiento
sobre ellas y sobre las sociedades que las
producen. Tampoco está contribuyendo
para una adecuada comprensión de las
contradicciones y conflictos urbanos en
cuanto a manifestaciones de problemas
emergentes, los cuales exigen nueva teoría y
perspectivas históricas divergentes.
Por último el Dr. Martín Francisco Gallegos
Medina de la Facultad de Arquitectura de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, reseña el
libro de los doctores: Sousa González Eduardo; Leal
Iga Carlos y Edel Cadena Vargas (coordinadores);
denominado “Espacio Metropolitano contemporáneo.
Posiciones, desafíos y propuestas de acción”; donde
se menciona que el proyecto editorial cuenta con
nueve capítulos que abordan los problemas actuales
que presentan las grandes ciudades. Investigadores
expertos comparten, en este volumen, sus trabajos
académicos en busca de soluciones que contribuyan
a hacer de la ciudad un lugar a la altura de lo
humano aunque, en el fondo de cada aportación
hace falta voltear con determinación hacia quien
vive la ciudad, el hombre, y dejar muy en claro
quién es éste en cuanto a su estructura antropológica.
Aproximarse a la búsqueda de respuestas partiendo
de datos ontológicos ofrecería mayor claridad del
problema a resolver (capítulo IX). Incluir en este tipo
de investigaciones las aportaciones antropológico
filosóficas ayudaría a agudizar la mirada y prestar
atención con mayor precisión hacia el verdadero
problema de la urbe.
Como comentario final, los miembros del
equipo que conforman la Revista CONTEXTO
revista de la Facultad de Arquitectura de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, estamos
plenamente convencidos que el investigador y el
lector común interesado en la diversa temática
expuesta, encontraran a través de las páginas
9

�Sousa-González

que componen este proyecto editorial, un tópico
con una visión interdisciplinar, de actualidad e
internacional; enfocada en diferentes esferas del
quehacer investigativo, en donde, investigadores de
alta calificación, han colaborado con sus trabajos
personales o grupales en la generación de este
número.
Seguramente los artículos que se incluyen
aquí serán no solamente de interés, sino también
de utilidad concreta en futuras investigaciones,
complaciendo al investigador y al lector más
exigente.
Finalmente, es necesario reconocer que lo
expuesto a través de este número de CONTEXTO,
es un esfuerzo continuado a lo largo de muchos
años por mantener una calidad de excelencia
editorial, que ha sido compartido por autores,
pares de evaluadores, el Comité Editorial, la
Coordinación Editorial, el equipo de apoyo y
por supuesto, las autoridades institucionales
que forman la Facultad de Arquitectura y la
Universidad Autónoma de Nuevo León.

Referencias bibliográficas.
Augé, Marc (2005). Los no lugares. Espacios del
anonimato. Barcelona: Gedisa.
Castells, Manuel. (2002). La era de la información.
México, FCE.
BAUMAN, Zigmunt. (2004). Modernidad líquida.
México: FCE.
Filippo DI, Armando (1998). La visión centro
periferia hoy. Revista de Comisión económica
para América latina CEPAL. Número
extraordinario.
Sousa, Eduardo. (2013). El espacio público, Una
visión interpretativa desde la visión de Jürgen
Habermas y Hanna Arendt. En Sánchez y Egea
(2013). La ciudad un espacio para la vida.
Universidad de Granada, España.
Sousa, Eduardo. (2011). La espacialidad urbana en
una metrópoli prematura: su visión imaginaria
desde la otredad. En revista Cuadernos del
CENDES; # 76; pp. 23-47
Sousa, Eduardo. (2010). De la ciudad a la
metrópoli. Una interpretación teórica del
fenómeno expansivo ligado a la vivienda, a
la vulnerabilidad y a la pobreza. En Revista
INVI; Vol. 25, (69); pp.19-102. Universidad
de Chile
Sousa, Eduardo. (2011).
10

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�El camino hacia un modelo metodológico para realizar
un índice de resiliencia en ciudades costeras (IRCC) del
Caribe mexicano ante huracanes e inundaciones.1
The road towards a methodological model to realize a resilience index in coastal
cities (RICC) of the Mexican Caribbean in the face of hurricanes and floods.
Recibido: Mayo 2018
Aceptado: Febrero 2019

Rosalía Chávez Alvarado2
José Manuel Camacho Sanabria3
David Velázquez Torres4

Resumen

Abstract

El objetivo de este trabajo es presentar el camino
hacia la construcción de un modelo metodológico
que evalúe la resiliencia en tres ciudades costeras
del Caribe Mexicano (Chetumal, Tulum y Playa del
Carmen) ante la amenaza de huracanes. El modelo
está basado en la visión de sistemas complejos
adaptativos, la gestión del riesgo, algunos aspectos
de gobernanza y la planificación y ordenamiento
territorial. Su construcción es resultado de una serie
de trabajos, metodologías y métodos cualitativos y
cuantitativos que han sido consultados en documentos y
acuerdos internacionales, así como, artículos de revistas
indexadas sobre los conceptos mencionados, ante el
cambio climático. El trabajo se estructuró ubicando una
jerarquía de lecturas, para hacer una propuesta sobre
la evaluación de resiliencia en la región caribeña de
México la cual será de las más afectadas por el cambio
climático. Construir una metodología innovadora que
pudiese ser replicada en toda la nación, considerado
la limitada vida de las bases de datos, además
considerando que los tomadores de decisión requieren
herramientas básicas y expeditas ante el cumplimiento
de la norma nacional para obtener presupuestos
ante la recuperación y reconstrucción tras un evento
catastrófico, como los huracanes.

The objective of this paper is to present the path
towards the construction of a methodological model
that evaluated resilience in three coastal cities of the
Mexican Caribbean (Chetumal, Tulum and Playa del
Carmen), in the face of the threat of hurricanes. The
model is based on the vision of complex adaptive
systems, risk management, some aspects of governance
and planning and territorial ordering. Its construction
is the result of a series of qualitative and quantitative
works, methodologies and methods consulted in
international documents and agreements, as well as
journal articles indexed on the aforementioned concepts
in the face of climate change. The work was structured
placing a hierarchy of readings, to make a proposal on
the evaluation of resilience in the Caribbean region of
Mexico, which will be the most affected by climate
change. Build an innovative methodology that could
be replicate out throughout the nation. Considering the
limited life of the databases, also considering that the
decision makers require basic and expeditious tools
before the fulfillment of the national standard to obtain
budgets before the recovery and reconstruction after a
catastrophic event, such as hurricanes.

Palabras Clave:

Resiliencia, sistemas complejos adaptativos, gestión
del riesgo.

Keywords:

Resilience, complex adaptive systems, risk
management.

1

Este trabajo es parte de un proyecto financiado por CONACYT 248375: Resiliencia en ciudades costeras Del Caribe Mexicano ante desastres
por huracanes: Chetumal, Tulum y Playa del Carmen.
Nacionalidad: mexicana; Doctora en Filosofía con orientación en Asuntos Urbanos. Universidad Autónoma de Nuevo León. Cátedra
CONACYT en la Universidad de Quintana Roo. rosaliadf@gmail.com
3
Nacionalidad: mexicano; Doctor en Ciencias Ambientales. Universidad Autónoma del Estado de México. Cátedra CONACYT en la
Universidad de Quintana Roo. SNI Candidato. jmanuelcs@live.com.mx
4
Nacionalidad: mexicano; Doctor en Geografía. Universidad Nacional Autónoma de México. Profesor-Investigador en la Universidad de
Quintana Roo. SNI I. davvelaz@gmail.com
2

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

13

�Chávez Alvarado, Camacho Sanabria, Velázquez Torres

1. Introducción.
El riesgo de desastre en los asentamientos urbanos
aumenta por la concentración masiva de la
población en las ciudades, sobre todo cuando están
altamente expuestos por su ubicación geográfica a
la ocurrencia de amenazas de origen natural, como
las zonas costeras (Organización de las Naciones
Unidas ONU, 2016a). Hasta ahora, las sociedades
evolucionan adaptándose ante los periodos de
crisis que son multidimensionales siendo más
evidente en ámbitos urbanos (Fernández y Morán,
2012). El periodo de auge demográfico en América
Latina y el Caribe inició en 1970 y de ahí hasta
2010 la población global se incrementó en un 87
% en áreas propensas a ciclones; esta conjugación
de factores demográficos y ambientales resultó en
las ciudades costeras del Caribe Mexicano que
económicamente dependen del turismo y que,
por la rapidez de su crecimiento, los planes de
ordenamiento territorial y ambiental escasamente
guían la expansión de las ciudades.
La exposición física global a ciclones tropicales
aumentó en un 192 % de 1970 a 2010, es decir,
prácticamente se triplicó el número de personas
expuestas a riesgos por inundación concentradas
las ciudades de los países emergentes (ONU, 2011).
El Banco Mundial (BM) (2013) menciona que los
eventos ciclónicos duplicarán sus periodos de retorno
entre los años 2000 y 2050, afectando al mundo, sin
embargo, la mayor vulnerabilidad social será en países
emergentes. En Centroamérica, incluyendo el sur de
México y el Caribe, se encuentra una región expuesta
a enfrentar fenómenos hidrometeorológicos, en la que
se ubican las ciudades de Chetumal, Tulum y Playa
del Carmen, la elevada prevalencia de estos eventos
naturales, aunado a las condiciones precarias, ha
conducido al desencadenamiento de desastres (ONU,
2015), acompañados de impactos significativos en
materia de pérdidas humanas, socio-ambientales y
económicas (Ibarra, 2005).
Se observa que los indicadores de los Marcos
Internacionales pueden resultar un largo camino
hacia la construcción de un nivel de resiliencia
social e institucional en países en desarrollo.
Para lograr una evaluación contextualizada, se
propone indagar sobre los entornos costeros
actuales para construir una metodología que
evaluará la resiliencia en el Caribe Mexicano,
que por su dinámica demográfica y similitudes
de afectación por inundación destacan en el

14

ámbito nacional. Las preguntas que dirigen este
trabajo son: ¿qué factores sociales, económicos,
institucionales y ambientales que imponen los
acuerdos internacionales para construir ciudades
resilientes? ¿Estos acuerdos incluyen aspectos,
como la interacción de las instituciones y en las
acciones la participación ciudadana en la gestión
del riesgo? Hasta ahora, la revisión literaria muestra
trabajos sobre resiliencia enfocados a crear índices
de resiliencia que engloben el total de actividades en
la ciudad, lo cual resulta extenuante y complicado
al manejar los datos para explicar un fenómeno
de tantos que ocurren en la ciudad. El objetivo de
este trabajo es mostrar un camino metodológico
para determinar un índice de resiliencia, basado
en los acuerdos internacionales y otros autores,
cuyos métodos sean moldeables y discutibles para
enriquecer el trabajo, conduciendo a los tomadores
de decisiones a la elegibilidad de datos apegados a la
explicación del fenómeno en un contexto específico.

2. Marco referencial.
El Marco de Acción de Hyogo 2005-2015: Aumento
de la resiliencia de las naciones y las comunidades
ante los desastres (MAH), fue aprobado por los
Estados miembros de las Naciones Unidas en 2005.
Desde entonces sirvió de guía para las políticas
nacionales y las organizaciones internacionales
en sus esfuerzos para reducir sustancialmente las
pérdidas ocasionadas por las amenazas naturales,
promovió la descentralización de la autoridad y de
los recursos para impulsar la reducción del riesgo
de desastres a nivel local.
En 2010, la United Nation Office for Disaster
Risk Reduction (UNISDR) y sus organizaciones
sociales pusieron en marcha la Campaña Mundial
“Desarrollando ciudades resilientes - ¡Mi ciudad
se está preparando!”, un intento de empoderar a
la población en la toma de decisiones sobre la
gestión del riesgo. Los objetivos de la campaña
fueron aumentar la comprensión sobre los
desastres naturales, fomentar el compromiso de
los gobiernos locales y nacionales para que la
reducción de riesgos, la resiliencia y el cambio
climático sean una prioridad de sus políticas.
De esta forma, el Marco de Acción de Hyogo
sirvió de soporte para abordar más de cerca las
necesidades locales (ONU, 2012).
El Marco de Sendai para la Reducción
del Riesgo de Desastres 2015-2030 expone

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�El camino hacia un modelo metodológico para realizar un índice de resiliencia en ciudades costeras (IRCC)...

la necesidad de incluir en los planes de
desarrollo urbano aspectos de la gestión del
riesgo o de los atlas de riesgo. Estas acciones
permitirían fortalecer la gobernanza ya que
implica la participación de diversos actores
académicos, sociales, empresariales, así como el
establecimiento o la utilización de presupuestos
para prevenir y atender desastres. Hasta ahora,
estos documentos han omitido mencionar cómo
realizar dichos objetivos. En octubre de 2016
los países miembros de las Organizaciones
Unidas (ONU) adoptaron oficialmente la Nueva
Agenda Urbana en el marco de la Conferencia
de las Naciones Unidas sobre la Vivienda y el
Desarrollo Urbano Sostenible (también conocida
como Hábitat III). La Nueva Agenda Urbana
promueve conceptos y lineamientos para que las
ciudades sean inclusivas, seguras, resilientes y
sostenibles (ONU, 2016b). (Ver figura 3)
El Programa de Perfiles de Ciudades Resilientes
(CRPP, por sus siglas en inglés) provee a gobiernos
nacionales y locales herramientas necesarias para
medir y aumentar la resiliencia frente al impacto
de múltiples amenazas. Desarrolla un enfoque de
planificación y gestión urbana amplio e integrado
para elaborar perfiles y acompañar la resiliencia
de una ciudad frente a los posibles peligros, su

principal enfoque es observar la tendencia de la
infraestructura en las ciudades y de ahí determinar
el grado de resiliencia (ONU-Hábitat, s.f.), lo
cual parece una visión parcial y diminutamente
analítica. La Red de Ciudades Resilientes, de la
cual forma parte México a través de la Secretaría de
Gobernación (SEGOB) y la Secretaría de Desarrollo
Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), tiene
como finalidad incrementar la capacidad de
recuperación de las urbes en caso de desastres
provocados por fenómenos naturales. A esta red se
ha integrado Playa del Carmen (SEDATU, 2016a),
que el mes de junio de 2017 publicó su documento;
sin embargo, presenta áreas de oportunidad para
mejorar, una observación notable es la ausencia
mapas y señalamiento de áreas peligrosas, datos
sobre desastres, montos, afectaciones, acciones de
recuperación y reconstrucción.
Considerando lo anterior, en México, se elaboró
a nivel federal la Guía de Resiliencia Urbana. El
objetivo principal es capacitar a las administraciones
locales, sociedad y sector privado sobre la urgente
necesidad de transformar las ciudades en lugares
seguros y habitables, a través de la incorporación
de medidas de adaptación y recuperación del
impacto de fenómenos naturales y antrópicos
(SEDATU, 2016a). Fue evidente observar que el

Figura 1. Marcos internacionales sobre la gestión del riesgo y la construcción de ciudades.

Fuente: Elaboración propia con base en ONU (2005), ONU (2012), ONU (2015a), ONU (2015b), ONU (2016b).

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

15

�Chávez Alvarado, Camacho Sanabria, Velázquez Torres

documento carece de especificaciones: quiénes
capacitarían a funcionarios, cómo se realizará la
integración entre instituciones de diversos niveles,
federal, nacional y local. Un esfuerzo por lograr
objetivos fue actualizar en 2017 la Ley General
de Asentamientos Humanos en México, cuyas
atribuciones se incrementan con factores de sanción
jurídica y penal, favoreciendo la aplicación de
otros instrumentos de planificación. Sin embargo,
hasta ahora no está en marcha la Procuraduría de
Asentamientos Humanos, así que la permisividad
es un factor continuo que favorece la vulnerabilidad
social. Por otro lado, la serie de atribuciones que le
cedieron a la SEDATU, puede ser un estímulo para
mejorar la planificación de asentamientos humanos
y el ordenamiento territorial, es una Secretaría que
tiene presencia en las reuniones internacionales,
firma los acuerdos y distribuye la información en
otras dependencias para conocer y llevar a cabo
acciones a fin de cumplir los convenios firmados
sobre ciudades.

3. Fundamentos metodológicos
para seleccionar indicadores.
El enfoque de sistemas complejos adaptativos
asume que los sistemas sociales y sistemas
ecológicos son interdependientes y no lineales,
con retroalimentaciones en diferentes niveles que
permiten al sistema auto-organizarse, adaptarse
continuamente y cambiar de una manera
impredecible (Schianetz y Kavanagh, 2008).
La complejidad de los sistemas socioecológicos
conduce a incertidumbres y, a su vez, a la autoorganización de la emergencia en el comportamiento
colaborativo entre los elementos del sistema, se
aprende de la experiencia y en resultado se adapta
siendo indeterministas (Cardona, 2001). Aunque
las acciones humanas siempre han transformado
el ambiente natural, una característica de nuestra
época es que estas transformaciones han alcanzado
escalas planetarias, por ello, algunos científicos
han comparado este milenio con una nueva era
geológica: el Antropoceno (Crutzen, 2002). Un
sistema socioecológico es analizado considerando
el subsistema social y el subsistema ecológico,
el primero conformado de comportamientos,
que incluyen a las instituciones políticas,
económicas y sociales, y a la tecnología, e ideas,
que considera los valores, el conocimiento, la
ideología, la espiritualidad, las artes y la cultura.
16

Mientras tanto, el subsistema ecológico incluye
todos los ecosistemas, minerales, hidrología,
clima, procesos físicos, químicos y biológicos
de la biósfera (Raskin, 2006). Se considera
que las ciudades son sistemas socio-ecológicos
adaptativos conformados por ambientes que
interactúan entre sí, de esta manera, existen
jerarquías entre los ambientes llamados factores,
entre los factores de diversos ambientes existen
relaciones, interacciones y adaptaciones por la
dinámica. La presencia de fenómenos naturales es
parte de las interacciones entre ambientes, donde
el gran sistema, o sea, la ciudad, se ve modificada
drásticamente y, cada ambiente deberá estar sujeto
a retroalimentaciones adaptativas.
a) Ambiente social: Conocer la situación
actual de la población y la manera en que, tras
las amenazas de huracán, se retroalimentan y
auto-organizan para modificar su status a través
de la experiencia hacia la construcción de la
resiliencia. Es importante identificar los grupos
vulnerables y las necesidades de los mismos, si
hay un grupo de adultos mayores o niños en una
población específica, qué tipo de apoyo requerirán
al momento de un desastre, quiénes son el grupo
de personas que pueden ser sustento de otros,
canalizar grupos de otros lugares, entre otros.
b) Ambiente económico: Ejemplifica la
condición económica y la forma en que la población
podrá o no enfrentar el desastre tras un huracán
o inundación. En la bibliografía internacional
(Cardona, 2001; Chakraborty et al., 2005; Cutter
et al., 2003; HelpAge, 2007; Warner, 2007)
queda expuesto que la población más vulnerable
es aquella que económicamente no puede hacer
frente a su recuperación y, en el contexto de este
estudio, la población tiene empleo flotante por
temporadas. Otra condición de vulnerabilidad es
que la ciudad solo tenga un perfil económico, una
falta de diversidad que permita que la población
siga su vida y sea sólo un grupo de personas las
que esperen la recuperación.
c) Ambiente construido: Considerar los
equipamientos y la infraestructura crítica que
responde a las necesidades básicas de la población
a fin de evitar que el desastre incremente otro tipo
de problemas de morbilidad y mortalidad. Algunos
estudios mencionan la necesidad de contar con
hospitales, clínicas de especialidad, lugares que
sirvan de refugios, vías de comunicación que
permitan la evacuación de la población, evitar
la proliferación de viviendas construidas con
Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�El camino hacia un modelo metodológico para realizar un índice de resiliencia en ciudades costeras (IRCC)...

materiales precarios, ya que se convierten en basura
y proyectiles que pueden aumentar la amenaza de
la población (Cutter et al, 2003).
d) Ambiente organizacional: La estructura
gubernamental y los servicios ofrecidos deben
ser parte de la respuesta a las amenazas y la
construcción de la resiliencia. La capacidad de
gobernar debería ampliar la participación social
y empresarial al tomar decisiones, elaborar
normativas y defender los recursos humanos,
naturales y culturales de la región. Donde hace
falta reforzar la confianza es con la comunidad
local. La politización de las inundaciones genera
un proceso negativo en la gestión del riesgo donde
los grupos vulnerables por causas distintas a la
inundación, se convierten en más vulnerables. En
México, hasta ahora, las obras de mitigación ante
las inundaciones son: desazolvar, rectificación
de cauces, nuevas conducciones (entubamiento)
y plantas de bombeo. La reconstrucción de las
avenidas y los puentes afectados son el principal
factor de inversión, dichas obras pueden tardar
más de un año y la justificación sigue siendo la
politización de las inundaciones, la falta de agilidad
en el recurso monetario del gobierno federal al
estatal, sin pasar nunca por el gobierno local.
Castillo (2013) menciona que las historias causales
son parte de un discurso cientificista-técnico de las
autoridades que contribuye a justificar las obras de
solución y la inversión gubernamental.
e) Ambiente cultural: La experiencia ante las
amenazas y la forma en que se relaciona la población
con su entorno son elementos indispensables para
la prevención y enfrentamiento ante desastres por
huracanes.
f) Ambiente natural: El IPPC (2007)
expone los factores ambientales que crearán
incertidumbre por efectos climáticos o puntos de
inflexión, afectando zonas costeras y marinas,
mayor frecuencia e intensidad de fenómenos
hidrometeorológicos en zonas costeras, incremento
de la exposición a enfermedades por vectores,
aumento de temperatura y clima cambiante,
impactos en las cuencas hidrográficas por la
alteración de regímenes pluviométricos, posible
extinción paulatina de la selva tropical y, pérdida
de biodiversidad e integridad de ecosistemas.
g) Ambiente de amenaza: La oportunidad de
registros históricos y conocimiento de situaciones
peligrosas disminuye la vulnerabilidad social,
algunos datos son, los vientos, mareas, oleaje,
todos los datos que se han recopilado de los
Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

fenómenos naturales históricos, estos datos
proporcionan la oportunidad de calcular periodos
de retorno, tipos de afectación, coacciones
continuas y duración de las mismas.
La perspectiva de la resiliencia se utiliza cada
vez más para entender las dinámicas de los sistemas
socio-ecológicos, donde su principal característica
es la adaptación para enfrentar los cambios que
surgen de crisis o disturbios del sistema (huracanes).
Esta capacidad de adaptación permite la renovación,
reorganización y desarrollo, en donde los disturbios,
por ejemplo, eventos climáticos extremos, son
parte de la dinámica del sistema y representan
oportunidades para el cambio o la adaptación
(Castillo et al., 2015, Yamin et al., 2013; Holling et
al., 2002; Walker et al., 2002; Folke, 2006; Walker
y Salt, 2006).
Se considera que una ciudad resiliente es aquella
en la que los pobladores se recuperan rápidamente
de los desastres, donde se construyeron barrios con
infraestructura y servicios adecuados, alejados de
áreas expuestas al riesgo, se cuenta con un gobierno
local incluyente, competente y responsable que
procura una urbanización sostenible. La resiliencia
también necesita del conocimiento y comprensión
de las autoridades locales y la población sobre
el significado de desastre, amenaza y riesgo, y
sobre quién está expuesto y quién es vulnerable;
con una población empoderada para participar,
decidir y planificar su ciudad conjuntamente
con las autoridades locales, tomar medidas para
anticiparse a los desastres, mitigar su impacto;
capaz de responder, implementar estrategias
inmediatas de recuperación, restaurar rápidamente
los servicios básicos para reanudar la actividad
social, institucional y económica tras un desastre
(ONU, 2012).

4. Metodología.
4.1. Área de estudio.
México cuenta con 2.456 municipios de los cuales
6,7 % tienen frente de mar o están colindantes a un
cuerpo de agua costero y, en conjunto, concentran
el 14.7 % de la población nacional (INEGI,
2010a). Estas ciudades han sido afectadas por un
incremento en la ocurrencia de desastres debido al
cambio climático, principalmente por la presencia
de huracanes e inundaciones. La Península de
Yucatán frecuentemente azotada por huracanes
provenientes de la porción Este del Mar Caribe,

17

�Chávez Alvarado, Camacho Sanabria, Velázquez Torres

en el Océano Atlántico, siendo el periodo de más
afectación entre los meses de junio y noviembre.
De acuerdo con Ihl y Frausto (2014), entre
1866 y 2007 se han registrado 40 huracanes
de distintas magnitudes que han afectado al
Estado de Quintana Roo; alta probabilidad de
peligro extremo ante el impacto de huracanes.
El área de estudio corresponde a las ciudades de
Chetumal, Tulum y Playa del Carmen, ubicadas
en el estado de Quintana Roo, representado
sistemas socioecológicos expuestos a la constante
presencia de huracanes y lluvias atípicas, así
como sus similitudes en el tamaño demográfico
y afectaciones territoriales y ambientales por el
crecimiento urbano.
Su selección para este trabajo, se debe a la
continua amenaza del paso de huracanes, que a
cualquier distancia de las costas del Caribe, sus
remanentes son causa continua de fuertes lluvias,
vientos, marea de tormenta, que convierten
cualquier objeto de la ciudad en proyectil, además,
son las tres ciudades de la entidad y, de México,
que comparten tasas de crecimiento por encima
del 10% anual, siendo la representación de este
proceso transversal de México, de la explosión
de las ciudades en zona costera con un entorno
geográfico frágil. En el estudio se consideró
que Cancún quedara fuera por sus dimensiones,
siendo objeto de un trabajo distinto.

La ciudad de Chetumal tiene una población de
151.243 habitantes y una tasa de crecimiento anual
de 2.18 %; Playa del Carmen registra 149.923
habitantes y una tasa de crecimiento anual de 12.7
%; y Tulum reporta 18.233 habitantes y una tasa
de crecimiento anual de 10.1%, siendo la tasa
nacional de 1.2 % (INEGI, 2010b). A la fecha son
escasos los trabajos realizados en estas ciudades
sobre temas de planificación territorial, de ahí la
inquietud de proponer una forma de evaluar la
resiliencia, observar las limitaciones y ventajas
que tiene la geografía del lugar, la experiencia ante
huracanes y, la gestión del riesgo que favorezca el
bienestar de la población.
4.2. Métodos para la construcción del índice de
resiliencia.
A fin de hacer revisiones correspondientes se
formaron talleres participativos, compuestos por 19
investigadores, estudiantes y apoyo académico en
cada taller se realizaba una o dos lecturas, mismas
que están incluidas en el marco conceptual de este
articulo para discutir todos sobre la pertinencia de
seleccionar indicadores, ambientes, metodología.
Cuadro 1. Resultado de los talleres.

Figura 2. Áreas afectadas por huracanes en Quintana Roo.

Fuente: Elaboración propia con base en CENAPRED, 2010, en
http://132.248.68.83/portal/images/PHPcenapred/index/fase1/Hidros.

4.3. Los recursos disponibles para evaluar la
resiliencia.
La revisión de un gran marco referencial condujo
a la selección de documentos que acercaran al
objetivo del trabajo, hacer un marco conceptual y
conocer las metodologías aplicadas y probadas para
proponer una en el contexto del caribe mexicano.
Referenciando lo más destacado y similar a los
datos en México.
Fuente: Elaboración propia con base en CENAPRED, 2010, en
http://132.248.68.83/portal/images/PHPcenapred/index/fase1/Hidros.

18

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�El camino hacia un modelo metodológico para realizar un índice de resiliencia en ciudades costeras (IRCC)...

Cuadro 2. Marco referencial.

Fuente: Elaboración propia con base en Adger et al., (2005), Grothmann et al., (2005), Davoudi et al., (2012), SEDATU, (2016b), Resilience Alliance
(2010), Rockefeller Foundation-Arup (2015), United States Department of Homeland Security (2016).

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

19

�Chávez Alvarado, Camacho Sanabria, Velázquez Torres

Hasta ahora, existen diversos trabajos que
exponen diversos factores de análisis para la
resiliencia, al comparar con la disponibilidad de
información en México, es notoria la necesidad
de generar estudios que permitan la conformación
de bases de datos históricas, confiables y,
geográficamente comparables, el proceso es contar
con la oportunidad de reforzar las herramientas para
las instituciones públicas, privadas, académicas,
sociales e internacionales, hagan una toma de
decisión más acertada y rápida.
4.4. Personajes clave para la gobernanza en la
gestión del riesgo.
En países como México, la gestión del riesgo
de desastres tiene a sus actores clave en las
autoridades locales y estatales, en ellos recae la
toma de decisiones, aplicación de presupuestos y,
por lo que se plantea en este trabajo, el supuesto
de que, sus actuaciones y discurso institucional
son la representación simbólica de un bagaje sobre
la adaptación forzada, que se transforma lenta
y repentinamente, debido al cambio climático,
plasmando la construcción limitada y parsimoniosa
de su resiliencia. Las instituciones internacionales
proponen la transversalización de la gestión del
riesgo de desastre a fin de integrarla en todos los
aspectos sociales y políticos de un país (PNUD,
2014). Aún es esencial considerar a la población
en general, como parte de una estrategia social de
gestión del riesgo. Si la población afectada sigue
sin participar en la prevención y atención ante
riesgos, será complicado el trabajo institucional,
ya que se refleja la falta de liderazgo social para
emprender la gestión del riesgo. Demares (2016),
enfatiza la necesidad de anexar una gobernanza
climática global que signifique el trabajo de
gobiernos locales e internacionales para generar
una conciencia social generalizada en las acciones
tendientes a disminuir los efectos negativos del
cambio climático. Se requiere revisar esquemas
de participación ciudadana o social fomentada por
las instituciones públicas para la construcción de la
resiliencia, sobre todo, en incrementar la confianza
social. La concepción institucional de la gestión del
riesgo de desastre, su cultura y perspectiva de grupos
vulnerables define la forma de actuar y responder
ante un riesgo. Por ello, el trabajo incluyó la
entrevista semi estructurada para conocer la forma
en que se coordinan las instituciones municipales
con las estatales para gestionar el riesgo de
desastres. Destacó, la sumatoria de la amenaza,
20

vulnerabilidad y capacidad de adaptación como
elementos comprometedores en la evaluación de la
resiliencia. La comprensión de un problema social
y local debe ser tarea de funcionarios y población
en general, para ello, instituciones académicas y
las organizaciones sociales deben tener funciones
específicas en la gestión del riesgo. La formación
de personas desde pequeñas en cuanto a lo que
significa la amenaza continua y cómo enfrentarla,
es un proceso paulatino y posible de adaptación.
En México, existen normativas de planificación
urbana y rural, de ordenamiento territorial, de áreas
protegidas, sin embargo, han sido las autoridades las
mismas que permiten cambios de usos, invasiones
y modificaciones para ampliar la mancha de
asentamientos humanos, esto solo demuestra la
neutralidad ante el riesgo a que se expone la población
o que el riesgo se convirtió en un negocio político.
4.5. Encuesta y muestreo.
Se considera imponderable la aplicación de una
encuesta que ofrezca información sobre población
y la gestión del riesgo. Para hacer una selección
de la muestra cuyo fundamento sea la población
vulnerable se extrajeron datos de INEGI (2015)
revisados desde el año 2000, a fin de permitir
la continuidad (Cuadro 3), puede hacerse un
nivel de estratificación a través del Análisis de
Conglomerados con K-medias para lograr encuestar
a todos los grupos socio-demográficos.
Cuadro 3. Variables de estratiﬁcación por análisis de
conglomerados con K-medias

Fuente: Elaboración propia.
Nota: Las variables fueron extraídas de INEGI (2010b). Variables
representativas de población vulnerable.

La selección de indicadores requiere de
considerar su manejo sencillo, la pertinencia en el
análisis, accesibilidad en la información, adaptarse
a los cambios del contexto, sencillez de medidas,
tiempos de actualización de información y, la
participación y colaboración de las instituciones y
la sociedad civil. Finalmente, se decidió seleccionar
tres componentes para evaluar la resiliencia dirigida
a conocer el grado de involucramiento de la sociedad,
de las instituciones sobre la participación ciudadana,
Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�El camino hacia un modelo metodológico para realizar un índice de resiliencia en ciudades costeras (IRCC)...

la actualización de la normativa correspondiente y
el grado de conocimiento en el tema (Cuadro 4).

Resiliencia (RE) = Amenaza (AM) +
Vulnerabilidad Social (VS) + Capacidad de
Adaptación (CA)

Cuadro 4. Indicadores ﬁnales y su ponderación.

Fuente: Elaboración propia.

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

21

�Chávez Alvarado, Camacho Sanabria, Velázquez Torres

El valor cuantitativo de cada componente
se obtuvo mediante la suma de los valores de
Estandarización*Ponderación de los indicadores
que los conforman. Fue necesario hacer un
tratamiento de las variables y sus componentes por
separado, esto debido a las distintas escalas de cada
variable, además de la forma en que se justificaba su
presencia en un índice de resiliencia, por ejemplo,
algunas variables de la vulnerabilidad tienen valor
negativo para lograr la explicación de una pronta
recuperación.
A partir de este dato y con base a las escalas
de clasificación (Cuadros 5 y 6) se asignó el valor
cualitativo a los componentes. Cabe resaltar que,
la primera clasificación (5) se aplicó a las tablas de
amenaza, vulnerabilidad y capacidad de adaptación
y, la segunda (6) a la tabla de indicadores en la
construcción de la resiliencia urbana.
De esta manera, los rangos cercanos a cero con
la clasificación cualitativa a), indican baja amenaza,
vulnerabilidad o capacidad de adaptación, según
sea el caso y; entre más cercanos sean a uno,
ésta será mayor. En cambio, los rangos cercanos
a cero con la clasificación b), expresan que, entre
más próximos estén a éste, la contribución del
componente amenaza, vulnerabilidad o capacidad
de adaptación respecto a la resiliencia será menor
y; entre más próximos sean a uno será mayor.

Para realizar el cálculo del (IRUC) fue necesario
asignar un peso específico a cada componente,
esto de acuerdo a su influencia sobre la resiliencia.
Por tanto, los pesos establecidos para la amenaza,
vulnerabilidad y capacidad de adaptación fueron
0.25, 0.25 y 0.50, respectivamente. Posteriormente,
se multiplicó el valor del indicador (ID) de cada
componente con su respectiva ponderación (P),
obteniendo de esta manera el valor cuantitativo.
Respecto al valor cualitativo, éste se retomó de la
escala de clasificación de los componentes obtenida
en la tabla de indicadores. Una vez realizados
los cálculos para la amenaza, vulnerabilidad y
capacidad de adaptación, se hizo la suma del valor
cuantitativo de cada uno de estos componentes,
consiguiendo así, el valor cuantitativo del índice
de resiliencia y a su vez el valor cualitativo al
signarle una escala de clasificación con base en los
siguientes rangos (Cuadro 7).

Cuadros 5 y 6. Escala de clasiﬁcación cualitativa
asignada a los componentes amenaza, vulnerabilidad y
capacidad de adaptación.

Fuente: Elaboración propia.

Cuadro 7. Escala de clasiﬁcación cualitativa asignada
al índice de resiliencia urbana costera.

Fuente: Elaboración propia.

22

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�El camino hacia un modelo metodológico para realizar un índice de resiliencia en ciudades costeras (IRCC)...

5. Resultados.
Figura 3. Índice de resiliencia urbana costera de Chetumal, 2017.

Fuente: Elaboración propia con base en resultados de trabajo de campo (2017) e INEGI (2010a).

La figura 3 muestra a la ciudad de Chetumal con
una resiliencia Alta en las áreas más elevadas
de la ciudad, donde existe un número mayor
de unidades de vivienda con materiales de
construcción resistentes donde habitan familias
de 4 integrantes o menos, esto es familias jóvenes,
que han adquirido su vivienda por medio de
financiamientos, como INFONAVIT, FOVISSSTE
o Marina Nacional, en fraccionamientos con
todos los servicios, equipamientos y cercanos a
refugios anticiclónicos. Son notorias las variables
sobre la documentación y coordinación de las
autoridades ante el riesgo, lo que representa que
se han realizado esfuerzos por ser la capital del
estado y el asiento del gobernador.

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

23

�Chávez Alvarado, Camacho Sanabria, Velázquez Torres

Figura 4. Índice de resiliencia urbana costera de Tulum, 2017.

Fuente: Elaboración propia con base en resultados de trabajo de campo (2017) e INEGI (2010a).

Destaca en las áreas con un índice de resiliencia
Media la existencia de un mayor número de personas
envejecidas, cuyos asentamientos humanos está
a nivel del mar, con viviendas de más de 30 años,
sin mantenimiento, en barrios deteriorados por
la inseguridad y falta de servicios básicos, como
el drenaje sanitario y pluvial. En las áreas más
céntricas el nivel Medio está determinado por ser
el asentamiento de algunas viviendas en áreas de
inundación, con un suelo calcáreo que propicia
movimiento y rompimiento de pavimentos y de
muros de concreto. En estas áreas aún están presenten
predios baldíos. Las variables que determinan el
conocimiento de las familias sobre el riesgo y su
organización, están dentro de la explicación de
los niveles menores que explican la resiliencia. Es
notoria en la ciudad en general, la indiferencia social
ante la amenaza continua y la afectación cada lluvia
por las inundaciones.
En Tulum se observa una mayor presencia de
resiliencia Media, esto debido a la presencia de
24

grupos vulnerables, considerados los inmigrantes
nacionales e internacionales, los cuales están ajenos
al conocimiento de los protocolos de actuación
ante huracanes. Destaca la menor presencia de
documentos de planificación urbana y atlas de
riesgo, que por ser un municipio de reciente
creación, las autoridades está en la articulación
de instituciones gubernamentales y, presupuestos
cortos por el número de población formal, ya que,
las mismas autoridades declararon que el 40 % de la
población está en asentamientos informales, donde
se desmontó la selva y con materiales precarios se
han erigido sus viviendas sin servicios básicos. Esas
unidades de estudio estuvieron fuera del análisis por
datos y seguridad del equipo en el levantamiento de
campo.
Tulum es una ciudad lineal, las unidades
territoriales con resiliencia Alta representan
los sitios donde se han desarrollado unidades
de vivienda con materiales de construcción
resistentes, la instalación de servicios básicos y
Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�El camino hacia un modelo metodológico para realizar un índice de resiliencia en ciudades costeras (IRCC)...

equipamientos, así como la instalación de drenaje
pluvial y pozos de absorción. La población que
conocía los protocolos de actuación es mayor que
en las demás unidades, su capacitación se debe que,
en su lugar de trabajo, hotel o restaurante, lo han
capacitado para atender a los turistas extranjeros,
de ahí que traslada su conocimiento a su familia.
La figura 5 muestra a la ciudad de Playa del
Carmen, una de las ciudades con mayor contraste
de las que componen este estudio, existe una
dispersión de asentamientos humanos que se fueron
desarrollando de manera informal. A pesar de ser
una ciudad que buscó tener su propio crecimiento,
creando sus propios marcos normativos para
el ordenamiento territorial, Playa del Carmen,
creció de manera espontánea, sobre todo fuera de
la zona de costa, la cual tiene un índice Medio de
resiliencia debido a que es propiedad privada de
extranjeros que han utilizado normas externas para
la construcción y la seguridad de sus clientes, en
su mayoría extranjeros que se hospedan y divierten
en la Quinta Avenida. Sin embargo, la exposición
se incrementa por su ubicación, debido a la marea
que continuamente mueve las dunas y acerca los
sitios turísticos al margen del mar. Su amenaza
constante es la marea de tormenta, los vientos y el
oleaje. Fuera de esta zona, el índice de resiliencia
oscila entre Alto y Medio.

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

25

�Chávez Alvarado, Camacho Sanabria, Velázquez Torres

Figura 5. Índice de resiliencia urbana costera de Playa del Carmen, 2017.

Fuente: Elaboración propia con base en resultados de trabajo de campo (2017) e INEGI (2010a).

Aquellas unidades territoriales con índice
Medio fueron asentamientos informales que aún
carecen de servicios y equipamientos para salud
y educación. Están habitados por familias jóvenes
o personas que comparten las viviendas con otros
inmigrantes, debido a ello, se considera que una
variable importante es la población vulnerable, por
desconocer los protocolos de actuación y hablar
lengua indígena, lo que limita sus redes de apoyo.
Las unidades territoriales con índice Alto se
conforman por unidades habitacionales construidas
por empresas privadas, donde existen servicios
básicos y equipamientos para educación, salud
y recreación. Destacó la población que tiene
conocimiento de los protocolos de actuación frente
a huracanes, que están organizados en familia y por
comunidad para enfrentar los huracanes, esto debido
a su capacitación en su lugar de trabajo.
Es importante mencionar que, en las tres
ciudades se ubican áreas territoriales donde No
aplica el índice, en ellas, se ubican fraccionamientos
26

residenciales cerrados, unidades hoteleras, grandes
centros comerciales, asentamientos informales y
predios baldíos.

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�El camino hacia un modelo metodológico para realizar un índice de resiliencia en ciudades costeras (IRCC)...

6. Conclusiones.
Como parte de sistemas socioecológicos adaptables,
las ciudades de estudio requieren de regulación (Adger
et al., 2005; Davoudi et al., 2012) y de conjuntar
la planificación territorial con la gestión del riesgo,
evitando la amenaza exponencial que se reproduce
cada año al exponerse al paso de los huracanes.
Los resultados presentan situaciones repetitivas que
ameritan modificación que favorezca la resiliencia,
por ejemplo, dar continuidad en los trabajos
municipales, sobre todo en lo que es protección
civil, planificación territorial, vivienda y seguridad
pública. Estos rubros municipales señalados como
notables, deben contar con registros históricos. Por
otro lado, elaborar una encuesta continua que permita
observar los avances o limitaciones de la amenaza,
vulnerabilidad y capacidad de adaptación de una
ciudad, su nivel de preocupación y preparación ante
la amenaza de los huracanes.
A pesar de mostrar una serie de indicadores que
podrán ser tratados de manera cuantitativa, hace
falta agregar trabajo de tipo cualitativo para indagar
con los actores clave sobre limitaciones y avances
en materia de gestión del riesgo. La comprensión
de conceptos, métodos, redes de apoyo, la forma
de expresar problemas específicos y relacionados
con la gestión del riesgo, abrirá más la oportunidad
de crear propuestas innovadoras a fin de capacitar
personal institucional que transmita mensajes a la
población y a sus compañeros. Esto es crear líderes
institucionales.
La elaboración de documentos como el
Atlas de Riesgos merece discutir los distintos
indicadores que favorecen la resiliencia, lo que
obligaría a analizar cada tres años los factores
sociales, económicos, políticos, ambientales, etc.,
que deben ser prioritarios en las agendas locales.
La coordinación entre instituciones permite
analizar el ambiente organizacional institucional,
el liderazgo de grupos gubernamentales para
coordinar acciones de prevención, atención,
recuperación, reconstrucción y mitigación de
los riesgos. Este trabajo evidenció la diminuta
comunicación entre gobierno y sociedad, la forma
en que los funcionarios transmitan datos, anuncios,
alertas, es la forma en que se tendrá o no éxito
con la logística para movilizar a las personas y
disminuir afectaciones. Las personas se comunican
a través de redes sociales, sin embargo, el uso de
esta tecnología puede apoyar en la gestión del

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

riesgo, para ello es relevante la actualización de
los sistemas de alerta temprana (SAT), que, por la
región y la actividad económica, deberán estar en
otras lenguas e idiomas.
Los resultados por ciudad muestran las
oportunidades que pueden existir de coordinación,
estructurar información, organizar comunidades,
transmitir alertas y, otras acciones que, en las
ciudades de estudio han definido como construir una
cultura ante huracanes y, que el liderazgo logrado,
permita ingresar a la toma de datos de lugares aún
inaccesibles, como fraccionamientos residenciales.
El uso de diversas metodologías permite acceder
a la información, además refuerza el conocimiento
sobre la situación actual de la gestión del riesgo,
coordinaciones, redes y personajes diversos de
toma de decisiones. Así, al plantear propuestas de
acción, los caminos más cortos permitirán llegar
a una meta real y aunque, a nivel internacional
signifique un avance mínimo, en América Latina
y el Caribe es un paso mayor hacia la construcción
social de la resiliencia. En este continente sucede
un proceso demográfico de movilidad, afectación
del ambiente y el cambio climático, así que resulta
importante continuar y esforzarse en la creación
de información disponible para la población en
general, sobre todo porque el escenario actual
es un cambio mundial que merece contar con
investigaciones desde diversos matices para la toma
de decisiones (Aguilar y López, 2016, RF-Arup,
2015, United States Department of Homeland
Security, 2016). Este primer extracto de resultados
se alinea a lo enmarcado en Sendai y Quito,
buscando asegurar jurídicamente la resiliencia, sin
embargo, la capacitación, la razón y la lógica de
funcionarios en diversos niveles de gobierno, así
como empresarios, es un reto importante para que
los avances, tratados y objetivos sean efectivos.

7. Referencias bibliográﬁcas.
Adger, N. W. Nigel W. Arnell, Emma L. Tompkins
(2005). “Successful adaptation to climate
change across scales”. Global Environmental
Change. Número 15. pp. 77-86.
Aguilar, A. y López, F. (2016). “Espacios de
pobreza en la periferia urbana y suburbios
interiores de la Ciudad de México: las
desventajas acumuladas”. EURE, Vol. 42.
Núm. 125. pp. 5-29.

27

�Chávez Alvarado, Camacho Sanabria, Velázquez Torres

Banco Mundial (BM). (2013). Las dimensiones
sociales del cambio climático en México.
Washington,
Estados
Unidos:
Unidad
Administrativa del Sector de Desarrollo
Sustentable Región de América Latina y el
Caribe.
Cardona, O. D. (2001). Estimación holística del
riesgo sísmico utilizando sistemas dinámicos
complejos, (tesis de doctorado). Universidad
Politécnica de Catalunya. España.
Castillo
Oropeza,
Oscar
Adán,
2013,
“Inundaciones: Un problema público”, en
Revista Ciudades, Núm. 98. pp. 27-33.
Castillo, L. y Velázquez, D. (2015). “Sistemas
complejos adaptativos, sistemas socioecológicos y resiliencia”. Quivera. Vol. 17.
Núm. 2. pp. 11-32.
Chakraborty, Jayajit; Graham A. Tobin; and Burrell
E. Montz. (2005). “Population Evacuation:
Assessing Spatial Variability in Geophysical
Risk and Social Vulnerability to Natural
Hazards”. Natural Hazards Review, Núm. 6.
pp. 23–33.
Crutzen, P. J. (2002). “Geology of Mankind”.
Nature, Vol. 415. Núm. 6867. pp. 23.
Cutter, S. L. Boruff, Bryan J. Lynn Shirley, W.
(2003). “Social vulnerability to environmental
hazards”. Social Science Quarterly. Vol. 2.
Núm. 84. pp. 242-261.
Davoudi, S. Keith S., L. Jamila H., Allyson E.
Q., Garry D. P., Cathy W., Hartmut F., Darryn
McE., Libby P. (2012). Resilience: A Bridging
Concept or a Dead End?. Planning Theory &amp;
Practice, Vol. 2. Núm. 13. pp. 299-333.
Demares, M. (2016), “La importancia de la
gobernanza climática global y de la vigésimo
primera Conferencia de las Partes en la lucha
contra el Cambio Climático”, en Observatorio
Ambiental, Núm. 19. pp. 55-69. http://dx.doi.
org/10.5209/OBMD.54158
Fernández, J.L y Morán, N. (2012). “Cultivar la
resiliencia. Los aportes de la agricultura urbana
a las sociedades en transición”. Papeles de
relaciones ecosociales y cambio global, Núm.
119. pp. 131-143.
Folke, C. (2006). “Resilience: the emergence of
a perspective for social-ecological system
analysis”. Global Environmental Change,
Núm. 16. pp. 253-267.
Grothmann, T. y Anthony P. (2005). “Adaptive
capacity and human cognition: The process
of individual adaptation to climate change”.
28

Global Environmental Change, Núm. 15. pp.
199-213.
HelpAge International. (2007). Personas
mayores en desastres y crisis humanitarias:
Líneas directrices para la mejor práctica.
Washington, Estados Unidos: HelpAge
International. UNHCR, United Nations, High
Commissioner For Refugees.
Holling, C.S. y Gunderson, L. (2002). “Resilience
and Adaptative Cycles”. En Gunderson, L. y
Holling C.S. (Coord.) Panarchy: understanding
transformations in human and natural systems.
Road Island, Estados Unidos: Island Press. pp.
25-62.
Ibarra, A.M. (2005). “Centroamérica: una región
de multiamenazas y alta vulnerabilidad.
Algunos apuntes conceptuales”. En Andrés
P. y Rodríguez, R. (Coord.) Evaluación
y prevención de riesgos Ambientales en
América Latina. Madrid, España: Documenta
Universitaria. pp.17-28.
Ihl, T. y Frausto, O. (2014). “El cambio climático
y los huracanes en la Península de Yucatán”.
En Frausto, O. Monitoreo de riesgo y desastre
asociados a fenómenos hidrometeorológicos
y cambio climático. Chetumal, México:
Universidad de Quintana Roo. pp.42-49.
Instituto Nacional de Estadística y Geografía
(INEGI). (2010a). Marco geoestadístico 2010
versión 5.0 (Censo de Población y Vivienda
2010). Áreas Geoestadísticas Municipales.
México. Recuperado de http://www.beta.inegi.
org.mx/temas/mapas/mg/
Instituto Nacional de Estadística y Geografía
(INEGI). (2010b). Censo de Población y
Vivienda 2010. México. Recuperado de http://
www.beta.inegi.org.mx/proyectos/ccpv/2010/
IPCC. (2007). “Climate Change 2007: Climate
Change Impacts, Adaptation and Vulnerability”,
en Parry, Martin, Osvaldo Canziani, Jean
Palutikof, Paul van der Linden y Clair Hanson
(Eds.). Cuarto Informe de Evaluación del
Grupo Intergubernamental de Expertos sobre
el Cambio Climático (IPCC). Cambridge,
Cambridge University Press.
Organización de las Naciones Unidas (ONU)
(2005). Informe de la Conferencia Mundial
sobre la Reducción de los Desastres. Japón.
Kobe Hyogo.
Organización de las Naciones Unidas (ONU) (2011).
Informe de evaluación global sobre la reducción
del riesgo de desastres. Revelar el riesgo,
Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�El camino hacia un modelo metodológico para realizar un índice de resiliencia en ciudades costeras (IRCC)...

replantear el desarrollo. Londres, Reino Unido:
Green Ink.
Organización de las Naciones Unidas (ONU)
(2012). Estrategia Internacional para la
Reducción de Desastres, Cómo desarrollar
ciudades más resilientes. Un manual para
líderes de los gobiernos locales. Ginebra,
Suiza: ONU.
Organización de las Naciones Unidas (ONU)
(2015a). Las ciudades y la gestión del cambio
climático y el riesgo de desastre. Nueva York,
Estados Unidos: ONU.
Organización de las Naciones Unidas (ONU)
(2015b). Marco de Sendai para la Reducción
del Riesgo de Desastres 2015-2030. Nueva
York, Estados Unidos: ONU.
Organización de las Naciones Unidas (ONU)
(2016a). El desarrollo urbano no planificado
aumentará la desigualdad e impactará el
clima, advierte ONU Hábitat. Centro de
Noticias ONU. Recuperado de http://www.
un.org/sustainabledevelopment/es/2016/10/eldesarrollo-urbano-no-planificado-aumentarala-desigualdad-e-impactara-el-clima-advierteonu-habitat/
Organización de las Naciones Unidas (ONU)
(2016b). Nueva Agenda Urbana. Quito.
Ecuador. Nueva York, Estados Unidos: ONU.
Organización de las Naciones Unidas (ONU) (S/F).
Programa de Perfiles de Ciudades Resilientes.
Recuperado de https://es.unhabitat.org/temasurbanos/resiliencia/
Pasteur, G.A. y Reyes, G. (2015). Desigualdad y
vulnerabilidad social. Reflexiones y estudios de
caso. Yucatán, México: Universidad Autónoma
de Yucatán.
PNUD (Programa de las Naciones Unidas para
el Desarrollo) (2014). Gestión del Riesgo de
Desastres ¿Qué hace el PNUD en Gestión
del Riesgo de Desastres en América Latina
y el Caribe?, Área de Prevención de Crisis
y Recuperación, CPR, del Centro Regional
del Programa de las Naciones Unidas para el
Desarrollo, para América Latina y el Caribe
en Panamá. Disponible en http://www.
latinamerica.undp.org/content/dam/rblac/docs/
Research%20and%20Publications/Crisis%20
Prevention%20and%20Recovery/Brochure_
Desastres_sp.pdf, [visitada el 8 de enero de
2018].
Raskin, P (2006). World Lines. Pathways, Pivots,
and the Global Future, Boston, Estados Unidos:
Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

Tellus Institute.
Resilience Alliance. (2010). Assessing resilience
in social-ecological systems: workbook for
practitioners. Version 2.0. Disponible en http//:
www.resalliance.org/3871.php. [Visitada el 12
de febrero de 2018]
Rockefeller Foundation-Arup (RF-Arup) (2015).
City Resilience Framework. New York, Estados
Unidos: Rockefeller Foundation-Arup.
Schianetz, K. y Kavanagh, L. (2008). Sustainability
Indicators for Tourism Destinations: A Complex
Adaptative Systemas Approach using Systemic
Indicator Systems. Journal of Sustainable
Tourism. Vol. 16. Núm. 6. pp. 601-628.
Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y
Urbano (SEDATU) (2016a). México la nueva
agenda urbana. Hábitat III. Disponible en
http://habitat3.org/wp-content/uploads/press_
files/eZnng1RKPpyHmyM4tn.pdf [Visitada el
3 de enero de 2018]
Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial
y Urbano (SEDATU) (2016b). Guía de
Resiliencia Urbana. Ciudad de México,
México: SEDATU.
United States Department of Homeland Security
(2016). Mitigation Framework Leadership
Group (MitFLG) Draft Concept Paper. Draft
Interagency Concept for Community Resilience
Indicators and National-Level Mesuare.
Washington, USA: Department of Homeland
Security
Walker, B., Carpenter, S., Anderies, J., Abel,
N., Cumming, G., Janssen, M., Lebel, L.,
Norberg, J., Peterson, G. y Pritchard, R.
(2002). “Resilience management in socialecological systems: a working hypothesis
for a participatory approach”. Conservation
Ecology. Vol. 6. Núm. 1. pp. 14.
Walker, B. y Salt, D. (2006). Resilience thinking:
sustaining ecosystems and people in a changing
world. Washington, Estados Unidos: Island
Press.
Yamin, L., Ghesquiere, F., Cardona, O. y Ordaz,
M. (2013) Modelación probabilista para la
gestión del riesgo de desastre. El caso de
Bogotá, Colombia. Bogotá, Colombia: Banco
Mundial y Universidad de los Andes.
Warner, K. (2007). Perspectives on social
vulnerability. SOURCE, Series of UNU-EHS.
No. 6. Institute for Environment and Human
Security. Munich, Alemania: Munich Re
Foundation, Germany.
29

�Fundamentos de la sociedad y la ciudad de consumo.
Señalamiento a sus dinámicas habituales.
Foundations of the society and the city of consumption. Positioning its habitual
dynamics.
Recibido: Agosto 2018
Aceptado: Febrero 2019

Gerardo Vázquez Rodríguez1

Resumen

Abstract

Desde diferentes enfoques el siglo xx trajo consigo
intensos e imprevistos cambios sociales que al día
de hoy siguen teniendo actualidad, varios de los
cambios más significativos a nivel global en estos
años fueron las grandes transformaciones urbanas
suscitadas en la segunda mitad de este siglo pasado.
Los modelos y proyectos urbanos acrecentados
desde la primera modernidad llegaron a un rápido
desuso social, el orden impuesto por el progreso en
las ciudades fue puesto a prueba por duras críticas,
el resultado fue un cambio radical en la visión de los
nuevos proyectos de ciudad tanto en Europa como
en América. Después de varias etapas urbanísticas
de cambio, el consumo se transformo en un
hegemónico factor ideológico mundial que permitió
unir diferentes visiones de crear espacio público;
las dinámicas de este consumo urbano se han
desarrollado como grandes impulsores de una ardua
vida urbana. Así el presente documento intenta
reflexionar sobre los principios de la sociedad de
consumo, su proyecto de ciudad y sus principales
dinámicas ideológicas.

From different approaches, the twentieth century
brought with it intense and unforeseen social
changes that are still relevant today. Several of the
most significant changes at the global level in these
years were the great urban transformations that took
place in the second half of this past century. The
urban models and projects increased since the first
modernity came to a rapid social disuse, the order
imposed by the progress in the cities was put to
the test by harsh criticism, the result was a radical
change in the vision of the new city projects. in
Europe as in America. After several urban stages of
change, consumption became a hegemonic world
ideological factor that allowed to unite different
visions of creating public space; The dynamics of this
urban consumption have developed as great drivers
of an arduous urban life. Thus, this document tries
to reflect on the principles of the consumer society,
its city project and its main ideological dynamics.

Palabras Clave:

Keywords:

Consumer city, Consumer society, Urban
planning.

Ciudad de consumo, Sociedad de consumo,
Urbanismo.

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción: Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León; Doctor en Arte por la Universidad Autónoma de Barcelona, España; miembro del Sistema Nacional de Investigadores reconocido en el nivel 2. Correo electrónico:
gerardo7vazquez@gmail.com

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

31

�Vázquez Rodríguez

1. Introducción: Sociedad y ciudad
del consumo.
Los principios de la sociedad de consumo y su
proyecto de ciudad están trazados desde hace
doscientos años bajo las condiciones impuestas por
la época llamada revolución industrial, época de
convulsiones sociales y tecnológicas. El siglo xx
fue moldeado desde variadas perspectivas, así el
consumo de masas, la alta producción de objetos de
diseño, la publicidad y los medios de comunicación
tuvieron durante los años treintas a cincuenta la
labor no necesariamente planeada de establecer las
estructuras básicas sobres las cuales se sustentan
la sociedad y su ciudad de consumo, su inicial
nicho de desarrollo fue Estados Unidos, país que
después exportaría rápidamente el modelo hacia
gran parte del planeta. Para los norteamericanos
está dinámica de consumo represento una fracción
creciente de la economía del país. Mark (2007)
menciona que para finales del siglo XX, dos tercios
de la economía doméstica de Estados Unidos se
dedicaba a la producción de bienes de consumo:
sólo una tercera parte proporcionaba bienes para la
producción. Se habían invertido las proporciones
de principios. La revolución del consumo trajo
con ella también diferentes aporte sociales que se
acrecentaron en EUA y después se expandieron
a la mayor parte del mundo consumista, libero a
la mujer de los trabajos más pesados del hogar y
gracias a lo cual pudo acrecentar su participar en
más ámbitos de la vida, como el trabajo, la política
y exigir un trato igualitario. Durante la posguerra, la
economía de EUA, motor de la economía mundial
durante la mayor parte del siglo XX, fue alimentada
sobre todo por la revolución del consumo. Los
estadounidenses llegaron a equiparar las compras de
bienes de consumo con la libertad , de manera que
condenaban a la Unión Soviética por la ausencia de
esa libertad de consumo. Marcuse (2005) sostiene
que para los años cincuentas el gobierno de EUA
sólo quería dos cosas de sus ciudadanos : consumo
y anticomunismo.
En los años cincuentas y aprovechando el
decaimiento del modelo industrial, la sociedad de
consumo se extendió a Gran Bretaña y Canadá y
en los años sesenta a Francia, Italia y otros países
de Europa Occidental, Japón y algunos sectores de
ciudades latinoamericanas. Y con la sociedad de
consumo, el automóvil y una demanda cada vez
mayor de petróleo. Este modelo de sociedad se

32

fundamenta en la disponibilidad de energía barata:
gasolina para la cultura del automóvil, electricidad
para mantener la iluminación y motores en marcha
en cada casa. Si el siglo XIX había sido la edad del
carbón, el hierro y el ferrocarril, el siglo XX fue
la edad del petróleo, el acero y el automóvil. En
poco tiempo la refinación del petróleo y la quema
de gasolina contaminaron el aire de prácticamente
todas las principales ciudades de EUA, Europa y
Japón. El tema medioambiental es un gran debate
que va muy de la mano de la sobreproducción
de objetos por parte de los productores y una
desmedida demanda de los mismo por parte de los
usuarios o consumidores.
Durante los años setenta, la demanda de bienes
de consumo como los aparatos de refrigeración y
las televisión expandieron aun más el modelo de
consumo, llegando a lugares como Alemania del
Este, que era comunista, y a Checoslovaquia. Tanto
China como la Unión Soviética no fueron abarcadas
en estos primeros años por la idea del consumismo,
más sin embargo la generación de objetos de diseño
fue paralela al bloque de consumidores occidentales,
los comunistas siguieron la idea del pruduccionismo
pero la diferencia fue que la distribución de objetos se
hacia solo por canales oficiales apegados al gobierno
y no por libre consumo. De una u otra manera estos
años de principio del siglo xx y hasta bien entrado el
siglo fueron de una intensa y constante producción
de objetos de diseño para el consumo, tanto para
cubrir las necesidades básicas de los consumidores
como para enaltecer el modelo consumista.
Estos hechos moldearon un siglo marcado por
tecnología, consumo y grandes cambios sociales,
los entornos donde se dieron todos estos cambios
fueron principalmente en los ámbitos urbanos,
el predominio de la ciudad y sus características
sustentaron los grandes acontecimientos de estos
últimos años.

2. Urbanismo y consumo.
La importancia del espacio publico en las nuevas
sociedades se volvió trascendente de atender, en
las ciudades ahora habitaban grandes cantidades
de individuos, sus vidas transcurrían en estos
escenarios y ellos mismos creaban perspectivas de
vida desde sus interacciones con los demás dentro
de las urbes. En la década de los sesentas del siglo
pasado se acrecentó la conciencia de los factores
que implicaban habitar la ciudad y como sus
Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�Fundamentos de la sociedad y la ciudad de consumo

características moldeaban las circunstancias de los
individuos. Surgen en este entendido publicación
de varios documentos que abordaban críticamente
el tema del espacio público en las sociedades
modernas progresistas, eran variadas las diferentes
perspectivas que demandaban iniciar un debate
sobre el tema de lo urbano y el espacio social en las
ciudades. Trabajos como el de Jane Jacobs, Henry
Leffebvre, Paul Virilio y Richard Sennet, entre
otros más, son manifiestos convincentes contra el
urbanismo de la época; estos autores generarían un
destacado análisis de los factores y características
que explicaban y manifestaban el vacío existente
en la vida urbana de la época y aclaraban de alguna
manera que era el resultado de una visión extraída
desde la modernidad funcionalista. Estos debates
se alargarían hasta abarcar el contexto de las crisis
económicas mundiales de la década de los setentas
y se acentuarían como discursos de rechazo y ardua
critica al estilo de vida planteada oficialmente. Está
forma de vivir en espacios de un funcionalismo
acentuado provenía en mucho desde la influencia
de la escuela racionalista, donde su principal
impulsor fue Le Corbusier, quién en las últimas
décadas había inspirado gran parte de la producción
en toda Europa. Entre los principales problema que
se le criticaban a este tipo de urbanismo masivo,
estaban, el generar una fragmentación social entre
sus habitantes, acrecentar la acelerada propagación
del uso del automóvil y la poca conciencia de
sus espacios para buscar un estado de bienestar
y comodidad en sus habitantes, impregnando
más a sus habitantes de una lógica de control
y orden riguroso no necesariamente benéficos.
Para los años ochenta, en Europa, se acentuarían
problemáticas documentadas en los escritos de los
años sesentas, como, la repentina interrupción del
crecimiento demográfico, la desindustrialización
de las ciudades como resultado de la crisis industrial
en la que se encontraba el consumo masivo y la
descentralización urbana debido en gran parte
a la crisis estatal, así estos problemas se harían
significativamente visible y se transformarían
en ejes centrales de la investigación y la política
urbana (Duhau E y Giglia A, 2016, p.64) .
Para Duhau y Giglia (2016) Ejemplo de la
evolución urbana de la segunda mitad del siglo xx
en Europa se encuentran las periferias populares
que surgieron de grandes grupos de hogares de
bajos ingresos en Francia, los llamados HLM
(Room à Loyer Modéré) y los edificios públicos
de la periferia en el Reino Unido, estos nuevos
Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

espacios de viviendas se observaron y etiquetaron
inmediatamente como espacios problemáticos,
significaban un fracaso para el estado de bienestar
que se había tratado de promulgar con toda la
ideología de progreso, eran lugares separados y en
ruinas. Estos espacios son en parte resultado de las
altas tasas de desempleo y la poca integración de los
trabajadores migrantes cuya llegada se promovió a
Europa en las tres décadas posteriores a la segunda
guerra mundial. De esta manera, el principal
problema de las ciudades ya no era la reproducción
y sostenimiento de la población trabajadora, que
se expresa de manera concreta en las ciudades de
la revolución industrial y de posguerra, ahora se
empezaban a definir nuevas implementaciones
sociales, se acrecentaban actividades económicas
y de integración social, también era innegable que
ya no se podría garantizar un sostenimiento salarial
para la población en la medida en que se había en
las décadas posteriores, era ya inexistente el apego
al sueño de modernidad y progreso europeo.
Los gobiernos de las ciudades y las ciudades
fueron vistos a partir de estas crisis como importantes
actores políticos y sociales que podrían promulgar
soluciones en este contexto, así se les asignaron
sistémicamente nuevas competencias para la
gestión de las crisis locales; la planificación y la
política urbana se desarrollan apresuradamente bajo
apartados que se volverían predominantes para finales
del siglo xx, cuestiones como la descentralización,
el desempeño de la comunidad, la mejora de los
barrios, gestión de proyectos urbanos que reemplazan
la planificación a gran escala, la proyección de
la imagen urbana, el rescate, los programas de
mejoramiento o la privatización de la vivienda de
interés social o simplemente la demolición de grandes
urbanizaciones sociales problemáticas de vivienda
social, se volvieron prioritarios. Es en este contexto
que en Europa emerge con fuerza la cuestión de los
espacios públicos y el rescate de los valores de la
ciudad moderna. En España, el proyecto Barcelona
92, asociado a los juegos olímpicos que se realizarían
en este año, al papel del gobierno autónomo catalán y
a un protagónico gobierno de la ciudad, se convirtió
en un paradigma que hoy todavía está vigente y
ampliamente difundido, en este proyecto se rescataron
espacios públicos, se acentuó la imagen urbana, y se
dio un fuerte énfasis en el papel integrador de la ciudad
y de la democracia local. Pero si Barcelona es el caso
mas conocido y mejor difundido, no es el único ni
tampoco el primero, además de no estar exento de
críticas (Duhau E y Giglia A, 2016, p.66). Barcelona
33

�Vázquez Rodríguez

iniciaría un nuevo apartado en el urbanismo, donde
la transformación de la ciudad se fundamenta desde
una lógica multidisciplinar que ayuda a generar una
ciudad marca con guiones y patrones de consumo
claramente establecidos en su propuesta formal de
vida y edificación.
A la par de la revolución urbana Europea de las
décadas finales del siglo xx en los Estados Unidos
se acentuaron social y políticamente varios factores
que dieron pie a otro tipo de visión urbana, entre estos
factores se encontraban una ardua restructuración de
la industria, aumento en la tasa de desempleo a nivel
nacional y a su vez se incremento en esta época la
concentración de altos ingresos en pequeños grupos
sociales o corporaciones privadas que a la postre
generaría una alta desigualdad de márgenes sociales
en la población; todos estos componentes acabarían
por transformar rápidamente el escenario de las urbes
estadounidenses. Las estrategias norteamericanas
para mitigar las características de está crisis del
proyecto moderno fueron diametralmente opuestas
a las Europeas; en Norteamérica el sistemas formado
por gobierno y capitalistas nunca confluyó con un
modelo de estado benefactor al igual que lo haría
Europa, aunque se crearon fuertes y coherentes
programas que intentaban dar solvencia y asistencia
social, estos nunca crearon una verdadera incidencia
en la sociedad norteamericana. Las políticas publicas
que se articularon cuidaron más una visión desde el
entendido del orden conservador y desde la lógica
del mercado neoliberal, dejando de lado proyectos
que premiaban un bienestar colectivo o una
asistencia social. Para Duhau E y Giglia A, (2016)
el plan estadunidense para estos tiempos consistió
principalmente en facilitar la restructuración
económica mediante la flexibilización del
mercado de trabajo, la inversión privada en nuevas
tecnologías apalancadas en la maquinaria militar,
la restructuración económica y la renovación física
de las ciudades por medio de coaliciones de actores
políticos y económicos estructuradas en torno a la
inversión en y el crecimiento de la base económica
, según el modelo de las llamadas growth machines
(maquinas para el crecimiento ) de
Harvey Molotch, el problema desde esta visión
no consistía en afrontar los nuevos problemas a
través de políticas sociales e urbanas impulsadas
por el sector público.
Las ciudades norteamericanas impulsaron
principalmente la proliferación de proyectos
urbanos con vocación de crear atractivos mercados
inmobiliarios que fueran ampliamente atractivos
34

para ser fácilmente consumidos por las nuevas
corporaciones, las clases medias y altas, estás
nuevas áreas de gran desarrollo inmobiliario
basaban sus ideas de negocios en crear lugares
que intentaban dar alojamiento a actividades que
jerarquizaban ideales económicos en ciudades y
regiones, como por ejemplo, centros destinados
a servicios financieros, desarrollo de tecnologías
de la información y la comunicación; así como a
procurar una atractiva y gran oferta de espacios
recreativos y de ocio.
El enfoque estadounidense urbano también
encontraría un claro ejemplo de su principal
expresión en la renovación y recuperación de
espacios tradicionales, convertidos en áreas temáticas
de esparcimiento y alto consumo, tomaron muelles,
centros urbanos, espacios de talleres en desuso, ruinas
de la modernidad y los transformaron en enclaves de
marcas turísticas, generando la llamada gentrificación
(sustitución de población pobre por población de
mayores ingresos) de áreas residenciales que habían
conservado cierto atractivo a su imagen urbana
pero que se encontraban en situación de relativa
decadencia, y la producción de nuevos centros
comerciales y temáticos en una escala inédita (Duhau
E y Giglia A, 2016, p.68). La contraparte de todo
esto: por un lado, la presunta presencia de un grupo
creciente de excluidos que eran inadaptados desde los
nuevos modelos de generar economía, la renuncia a
gran parte de la ayuda pública y del bienestar social
(derivados de los recortes presupuestarios de estas
instituciones) en las áreas centrales. Las personas
sin hogar, comerciantes y vendedores ambulantes
comenzaron a desarrollarse como el otro lado del
paisaje urbano de la metrópolis estadounidense.
Y, por otro lado, una amplificación sin precedentes
del problema de la inseguridad como un elemento
fundamental y constitutivo de la experiencia urbana
actual, que es reforzada exponencialmente por los
medios y los generadores de la política de seguridad
urbana (Duhau E y Giglia A, 2016, p.69).
Desde estos enfoques de urbanizar las ciudades
en esta nueva sociedad transformada se desarrollaron
nuevos debates dentro del urbanismo tradicional; se
inician discusiones sobe sobre filosofía, ecología,
globalización, seguridad, decadencia o fin del espacio
público, gentrificación, información y tecnología,
marketing, etc.
La segunda mitad del siglo pasado y en el
desarrollo de los presentes años, la metrópolis
se volvió para los teóricos un tema central para
entender las grandes transformaciones sociales.
Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�Fundamentos de la sociedad y la ciudad de consumo

Estos desarrollos teóricos apuntan a una serie de
procesos y relaciones que se transfieren entre el
espacio público y las nuevas formas de vida, de
trabajo, de consumo y diversión.
Simplificando los planteamientos anteriores,
por un lado, el planeamiento centralizado,
predominantemente Europeo, funcional para
objetivos sociales pero que poco a poco fue
atenuado ante el urbanismo Norteamericano
que sugería más un crecimiento por proyectos,
estratégicamente guiado por el mercado y el
consumo, esto reflejaría el giro neoliberal del
conjunto de políticas globales regulatorias
hacia lo urbano. Por otro lado, si el urbanismo
funcionalista había despreciado los criterios
formales y había reprimido el capital
simbólico, el nuevo urbanismo se desarrolla
más en base por la estética y la diversidad
(Harvey, 1990: 85). Dentro de la “ideología”
urbanística contemporánea, se produce una
creciente relevancia del diseño urbano y de la
adquisición de símbolos de identidad por parte
de la demanda solvente. Para Harvey (1990:
100­
101), ésta sería una fuerza determinante
en los procesos urbanos de “remodelación,
producción de comunidad, rehabilitación de
paisajes y recuperación de la historia, fuera esta
real, imaginada o reproducida como pastiche”,
que en última instancia persiguen la atracción
de capitales y la dinamización del consumo.

3. Dinámicas de la Ciudad del
Consumo.
La sociedad del consumo por medio de su proyecto
de ciudad, desde sus inicio organiza espacios y
tiempos de un modo diferente a la modernidad de
principios del siglo xx, estas urbes están atravesadas
por la lógica del escaparate; se tratan de espacios de
tráfico y de deseo que intentan generar desarrollos
económicos fundamentalmente, bajo esta mecánica;
nuestras ciudades actuales asumen primordialmente
una estrecha relación con los bienes y productos antes
que crear vínculos con las necesidad primordiales
para sus habitantes, recompensando ante todo la
dinámica de mercado antes que la solución a las
carestías sociales. Lefebvre (2017) denominaría
sociedad de consumo dirigido al espacio donde
los núcleos urbanos se convierten en escenarios de
y para el consumo (lugar de consumo y consumo
de lugar, diría Lefebvre), es decir, donde la ciudad
Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

pasa a ser sustancialmente valor de cambio. Las
dinámicas de la ciudad del consumo están ligadas
a fenómenos culturales, sociales, económicos,
entre otros factores, pero todos estos elementos
cuentan con la particularidad de tener una amplia
significación representativa en objetos de consumo
que cuentan con variadas características, matices y
significaciones.
De este modo, los objetos que prevalecen y
se exponen en las urbes de consumo adquieren
un nuevo significado, no son solo objetos o
bienes que se adquieren en el mercado sino que
se transformarían a partir de sus formas y sus
entendidos publicitarios en una red de pautas
culturales, de signos a través de los cuales esos bienes
se presentan y adquieren sentido por la información
que ofrecen para quien los adquiere; por ello es
posible decir que esos bienes no se consumen sino
que tienen una función que va mucho más allá de
la mera satisfacción de necesidades: el troquelado
(moldeado) del consumidor de acuerdo al phatos,
considerado como el conjunto de emociones que
detonan la acción humana y al ethos (Ehses H.
2009), entendido como el entramado de emociones
que se consideran adecuadas dentro de la cultura
imperante de la tribu con los que, en un territorio
tejido entre los espacios de la urbe, lleva a cabo sus
actos cotidianos. Son estos motores y reguladores
emocionales de la conducta urbana, los potentes
troquelados del consumidor, ante ellos la razón,
el logos retórico, no pasa de ser un pretexto para
mantenernos en el sistema de consumo en el que
se nos hace sentirnos cobijados al habitar en los
laberintos de la urbe (González y Torres, 2012).
En relación a los conceptos anteriores pero
dentro de los principales paradigmas de dinámicas
intrínsecas en la relación consumo y urbanismo,
Díaz y Salinas (2016: 112) citan el trabajo de
Bourdieu (1988: 172­174), quien señala el sentido
del gusto asociado invariablemente a la condición
de clase: El gusto funciona como un generador de
estilos de vida (ensamblajes de preferencias) dentro
de un sistema de signos distintivos (ideológicos).
Estos signos califican ciertos comportamientos y
objetos (consumibles) como distinguidos o vulgares,
lo cual torna el comportamiento de clase en una
expresión simbólica del estatus. Bourdieu (1988:
172­174) también menciona: El gusto es poseído
por grupos privilegiados con libertad para elegir
en el ámbito del consumo, mientras los grupos no
privilegiados consumen de acuerdo con la simple
necesidad económica. Los estilos de vida generados
35

�Vázquez Rodríguez

a partir de la necesidad sólo pueden ser definidos
en sentido negativo por la ideología dominante
como el mero opuesto del buen gusto. La filosofía
sobre el gusto representa unos de los principales
mecanismos de acción que sostiene a una sociedad
habida de consumir en esmero de reflejar ante los
demás un lugar determinado en la clase social
y justificación de ciertas creencias particulares.
Lo anterior crea subsecuentemente una segunda
dinámica del consumo urbano, lo simbólico, el
gusto y su apropiación consecuente del objeto nos
da inmediatez hacia la transformación del capital
económico o cultural en símbolos de apropiación.
La posesión de objetos simbólicos legitima la misma
posesión de riqueza y conocimiento asociándola
al resultado de los méritos personales (Bourdieu,
1988: 172­174).
El concepto de gusto y su dinámica de
simbolismo característico forman parte del
conocido concepto habitus de Pierre Bourdieu,
conjunto de ideas que este sociólogo reúne
en la década de los setentas para explicar la
disposición o esquemas de obrar, pensar y sentir
asociados a la posición social de los individuos.
El habitus hace que personas de un entorno
social homogéneo tiendan a compartir estilos
de vida parecidos, pues sus recursos, estrategias
y formas de evaluar el mundo son parecidas.
Los objetos bajo esta premisa se vuelven
predominantes para poder expresar en estas
sociedades y ciudades de consumo la hegemonía
social de los grupos que las forman.
Lefebvre, de forma bastante consistente con las
observaciones de Bourdieu, concibe el consumo de
espacio urbano no sólo como consumo de volúmenes
habitables, sino de símbolos de distinción y estilos
de vida, en la medida en que el espacio se encuentra
semiológicamente marcado. Ejemplo de los anterior,
los vecindarios en la ciudad de consumo se vuelven
espacios de representación, con significados morales
muy precisos en un sistema de valores compartido
por el conjunto de la sociedad (Lefebvre, 2013).
Bourdieu (1999) también menciona, vivir en un
buen vecindario implica una virtud, mientras que
vivir en un barrio marginal supone cargar con el
peso de un estigma.
También el espacio urbano de estos tiempos
ha utilizado el consumo como medio hegemónico
poblacional, al estar incrustado el consumo como
ideología básica en la vida de los individuos
se generaría una normalización de los propios
habitantes. En relación Rubert de Ventos, describe
36

sobre el consumo y el poder en la urbe: “La ciudad
es un espacio para la normalización del ciudadano,
para hacer de él una personalidad definida y
circunscrita: como la cárcel ha de transformar a los
miembros del hampa en delincuentes “normales”,
las nuevas ciudades tenderán a hacer de la fauna
cosmopolita de las ciudades clásicas, ciudadanos
“normales”, es decir, individuos perfectamente
sincronizados con su profesión, ansiosos respecto
de su status y su futuro, realizándose mediante el
consumo de bienes, cultura, información y demás
servicios” (Ventos R. 1986 p.41). El sistema
económico e ideológico preponderante permea
enérgicamente sobre los patrones de nuestras
urbes, o al menos así lo hace desde la lógica más
formal y planeada de nuestras ciudades, nuestros
espacios urbanos más destacados están orientados
a la normalización de los sujetos, guían a los
individuos a la estandarización y normalización
significada desde el permanente afán de consumo.
En forma de compendio para estos tiempos
de gran transformación social y urbana que se
presentan durante el siglo xx y en estos primeros
tiempos del subsecuente siglo, menciona Žižek
(2011: 228): Así la debilidad del estado nación
daría paso a una profusión de identidades y estilos
de vida cuyo único nexo sería el capital, “siempre
dispuesto a satisfacer las demandas específicas de
cada grupo y subgrupo”. Estas líneas subrayan en
mucho lo que se empezó a suscitar como eje de los
modelos europeos y norteamericanos de sociedad
y de urbanismo, el capital y sus múltiples formas
de consumo formarían el principal valor de las
nuevas propuestas de ciudad y sociedad.
También entorno a lo anterior menciona Žižek,
(2008: 36). Este “capitalismo cultural” implicaría
una sobreinversión simbólica de las mercancías,
donde los productos no son consumidos por su
utilidad, sino en mayor medida por su capacidad de
representar y aportar sentido al propio consumidor.
La propia ciudad circundada por los nuevos
modelos de urbanismo más contemporáneos de
diseñar ciudad ( Marca Ciudad, Nuevo Urbanismo,
Gentrificación, entre otras formas de nuevos
modelos de diseño urbano) se le podrá asignar un
trato de objeto de consumo donde sus dinámicas
y características estarían muy ligadas a las teorías
del propio diseño para consumidores.
Bajo estas premisas del tiempo actual, el
urbanismo de grandes proyectos diseña de una
amplia manera la ciudad bajo las dinámicas de
gusto y simbolismo encausados al consumo y a la
Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�Fundamentos de la sociedad y la ciudad de consumo

gestión de economía. Por su inercia poco social estos
diseños pueden llevar a la aplicando de segregación
y jerarquización de usos y funciones, ampliando
las posibilidades de propiciar desigualdad social,
generando expulsión o aceptación de la población
en determinados sitios de la ciudad. Para Delgado
(2017, 12) Esto generaría diversos tipos de guetos:
residenciales (tanto para la clase obrera como
para las clases acomodadas), creativos, pero
también guetos del ocio, máxima expresión de la
incorporación del territorio al valor de cambio.
Como una generalidad de la ciudad de
consumo que se elaboro como rompimiento
después del fallido modelo urbano de modernidad,
Gonzales y Torres (2012) señalan: Estas ciudades,
no constituyen un marco para la realización entre
los individuos, sino, en el mejor de los casos, un
marco para el consumo en el sentido amplio; en
el tejido urbano encontramos multitud de sistemas
de distribución de bienes, mensajes, estímulos,
normas, controles, etcétera, hechos todos para
consumirse sin esfuerzo. En dependencia de
lo anterior, es realidad que estas ciudades de
consumo no están enfatizadas o diseñadas para
establecer de forma natural vínculos de afiliación y
comunicación entre los individuos, la ciudad actual
cumple más con patrones de conducta dictados por
el diseño que premia nodos urbanos incentivadores
de las dinámicas de consumo masivo.

4. Conclusiones.
Tempranamente y generando una coherente
prospectiva Lefebvre (1968) denunció la
pretensión del urbanismo funcionalista por
someter a la ciudad, el poder percibía como
amenaza, un espacio insano, sospechoso,
incontrolable. El intento de ordenar tanto el
espacio como las funciones y otros elementos
urbanos a través de la fragmentación daba
como resultado la muerte de la ciudad, la
homogeneidad, la monotonía. Podrá postularse
desde un enfoque contrastante que la ciudad
de consumo es ampliamente atractiva en la
población debido al gran control que se ejerció
urbanísticamente durante el proyecto moderno
y sus historias anteriores; pero los excesos de
este amplio gusto por la autonomía de consumo
también llegaron prontos, la libertad y el
bienestar del hombre en la era del consumo ha
sido equiparada a la capacidad que se tiene de
Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

adquirir objetos.
El espacio publico también se considera
primordialmente por las nuevas sociedades como
un producto consumible y que genera estatus
según su conformación y su coste de adquisición o
de accesibilidad a sus espacios, así el consumo del
espacio en la sociedad presente surge desde una
tendencia compulsiva por destacar enérgicamente
en una ardua superficialidad de grupos sociales; por
lo tanto se ha vuelto imperiosos para los individuos
que habitan espacios con este modelo de urbe tener
la habilidad para incrustar dentro de los diferentes
estratos sociales, el consumir ciertos productos y
generar patrones de comportamiento determinados
le consolida al individuos su mejor adaptabilidad
para permanecer en los colectivos y entonces desde
esa plataforma poder generar una identidad como
sujeto con valor social. La ciudad se evidencia
como un gran escaparate para el consumo y surge
para cumplir con procesos y ciclos económicos de
compra venta permanentes; actualmente y por lo
menos desde hace tres décadas el espacio publico
no se proyecta primordialmente para la utilidad o
el mejoramiento de calidad de vida.
Lefebvre (2017) menciona que la ciudad no es lo
urbano. La ciudad es una base práctico-sensible, una
morfología, un dato presente e inmediato, algo que
está ahí: una entidad espacial inicialmente discreta,
es decir, un punto o mancha en el mapa, a la que
corresponde una infraestructura de mantenimiento,
unas instituciones formales, una gestión funcionarial
y técnica, unos datos demográficos, una sociedad
definible. Lo urbano, en cambio, es otra cosa al mismo
tiempo social y mental, que no requiere por fuerza
constituirse como elemento tangible, puesto que
podría existir como potencialidad, como conjunto
de posibilidades. Lo urbano es una gran posibilidad
maleable para mantener y crear circunstancias
más satisfactorias de habitar en un escenario de
ciudad. El equilibrio urbano entre proyectos de
ciudad donde predomine la razón y el control o
que en contraparte predomine proyectualmente una
postura emocional y de consumo exacerbado tendrá
siempre dificultades posibles; el justo equilibrio en
nuestra realidad urbana no es natural y tampoco es
alcanzable, más sin embargo es muy probable que
existan mejores posibilidades de recintos urbanos
para la humanidad que los actuales, lugares que
sean más cercanos al utópico punto de equidad que
se pueda lograr desde el conocimiento permanente
de la natural oscilación de la existencia en la ciudad.
Desde una perspectiva crítica se vuelve
37

�Vázquez Rodríguez

necesario, el análisis de la ideología dominante
en la ciudad de consumo, debe ser la base para
explorar la valorización simbólica del espacio y
la internalización de los patrones de consumo por
individuos, en la medida en que éstos sirven a la
reproducción de la sociedad capitalista ( Díaz y
Salinas, 2016: 112). La ideología dominante es
básicamente un campo de significados complejo
y conflictivo que, entre otras cosas, condiciona
el orden de posibilidad del consumo. En este
sentido, el trabajo ideológico estaría dirigido a
producir ciertos tipos de consumidores. No se
trata aquí de negar la libertad dentro de un margen
de elección del consumidor, sino cuestionar el
propio margen de elección y los condicionantes
que permiten hacer generalizaciones sobre estas
cuestiones. Al fin y al cabo, la demanda es un
impulso socialmente regulado y generado, sobre
el que intervienen desde la publicidad hasta la
imitación, pasando por patrones de políticas
concretas (Appadurai, 1986: 50).
Deliberando sobre una posible conclusión
ideológica, el centro de esta ideología de consumo,
se centra en el acto de comprar que se ha convertido
en algo básico para nuestra existencia, y la vida
moderna está siendo jugada en el lugar donde se
compra y no en el teatro, ni en el foro político,
ni siquiera en la familia (Oswald L. 1996, p.48)
. Consumir bienes y servicios en nuestra sociedad
actual tiene un significado y una función mucho
más allá de la superación de las necesidades
básicas de abastecimiento; es más bien un acto
fundamental en la constitución de una identidad
personal y social. Subsecuente a lo anterior, en
los últimos años los estudio relacionados con la
cultura de consumo tienen por objeto estudiar el
acto metafísico que significa comprar en el día de
hoy, pues formaría parte de procesos psicológicos
complejos en los cuales se crea y confronta la
identidad a través de los valores reales o simbólicos
de la adquisición de bienes y servicios. A través
de la compra, estilos, códigos y valores son
asimilados por los individuos en una producción
activa y comprometida de la relación ser sociedad
(De Simone L. 2009, p.3).
El consumo en sí y por lo tanto deberá ser
concebido no como un simple intercambio de
compras y ventas, ni tampoco un distintivo de la
estructura económica que da forma a nuestra vida
en el contexto contemporáneo, si no que deberíamos
de empezar a observarlo desde la lógica de un lugar
imaginario y simbólico para la representación del
38

sujeto y sus interacciones más profundas en la
cultura del consumo. El lugar físico, la urbe, juega
un papel definitivo, es el espacio público el que bajo
características de profundo estudio en el consumo
y sus dinámicas el que podría dar las claves en la
correcta constitución y diseño del espacio subjetivo
y generar efectos significativos de bienestar en los
cambios de modelo social.

5. Referencias bibliográﬁcas.
Appadurai, A. (1986), La vida social de las cosas,
México: Grijalbo.
Bourdieu, P. (1988), La distinción. Criterio y bases
sociales del gusto, Madrid: Taurus.
Bourdieu, P. (1999), “Efectos del lugar”, en P.
Bourdieu, La miseria del mundo, Madrid: Akal,
pp. 119125.
De Simone, L. (2009) Arquitectura como
Producto Cultural de Consumo. Santiago:
Pontificia Universidad Católica de Chile.
Recuperado en 6 de Marzo de 2019, de
https://www.researchgate.net/profile/
Rosa_De_Simone/publication/277955810_
Arquitectura_como_Producto_Cultural_
de_Consumo_Arquitectura_como_
Producto_Cultural_de_Consumo/
links/558187b108ae1b14a0a0fab6/
Arquitectura-como-Producto-Cultural-deConsumo-Arquitectura-como-ProductoCultural-de-Consumo.pdf
Delgado, M. (2017) Introducción. En L. Henri, El
derecho a la Ciudad (pp. 5-19). Madrid: Capitán
Swing.
Díaz Parra, Ibán, &amp; Salinas Arreortua, Luis
Alberto. (2016). La producción del consumidor.
Valorización simbólica y gentrificación en el
centro de la Ciudad de México. Andamios, 13(32),
107-130. Recuperado en 08 de marzo de 2019, de
http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_
arttext&amp;pid=S1870-00632016000300107&amp;lng=
es&amp;tlng=es.
Duhau E, Giglia A. (2016) Metrópoli, espacio
público y consumo. México: FCE
Ehses, Hanno.(2009) Diseño con fundamento
retórico. Puebla. México. Ed. CEAD.
EageLton, T. (1994), “La ideología y sus vicisitudes
en el marxismo occidental”, en S. Žižek (comp.),
Ideología. Un mapa de la cuestión, Buenos
Aires: Verso.
González Ochoa C. y Torres Amaya R. (2012) Diseño
Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�Fundamentos de la sociedad y la ciudad de consumo

y Consumo en la Sociedad Contemporánea.
Ciudad de México. Ed. Designo.
Harvey, D. (1990), La condición de la postmodernidad,
Buenos Aires:Amorrortu.
Larraín, J. (2014), El concepto de ideología. Vol.
4: postestructuralismo, postmodernismo y
postmarxismo, Santiago de Chile: Lom.
Lefebvre Henri. (2017) El derecho a la Ciudad.
Madrid. Editorial Capitán Swing Libros.
Lefebvre, Henri. (2013) La producción del espacio.
Madrid. Editorial Capitan Swin Libros.
Marcuse Herbert. (2005)El hombre Unidimensional:
Ensayo sobre la ideología de la sociedad
industrial avanzada. Barcelona. Ed. Ariel
Mark B. Robert. (2007) Los Orígenes del Mundo
Moderno. Una Nueva Visión. Barcelona.
Editorial Crítica.
Oswald, Laura, The Place and Space of Consumption
in a Material World, En: Design Issues, Vol. 12,
No. 1, The MIT Press, 1996, pp. 48-62
Rubert de Ventós, Xavier. (1986) Ensayo sobre el
desorden. Barcelona. Ed. Kairos.
ŽiŽeK, S. (2008), Primero como tragedia, después
como Farsa, Madrid: Akal.
ŽiŽeK, S. (2011), El espinoso sujeto. El centro
ausente de la ontología política, Buenos Aires:
Paidós.

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

39

�Identificando clústers culturales en el centro de Monterrey.
Un análisis de caso.
Identifying cultural clusters in Monterrey city center. A case study.
Recibido: Junio 2018
Aceptado: Febrero 2019

Fabiola Garza-Rodríguez1

Resumen

Abstract

La cultura como herramienta de regeneración
urbana se utiliza desde hace varias décadas, dirigir
la revitalización de centros urbanos y barrios
degradados. Si bien existe una gran cantidad de
estudios que investigan el fenómeno, hace falta
ampliar el debate hacia la etapa del diagnóstico,
específicamente hacia el concepto del mapeo cultural
como herramienta de análisis urbano. Tomando
como caso de estudio el centro de Monterrey, el
artículo examina las manifestaciones de cultura en
el territorio a partir de la identificación de recursos
culturales en el tejido urbano. Se utiliza un método
mixto que conjunta datos cuantitativos con métodos
cualitativos de análisis como valoraciones de
actores clave, observación directa e investigación
documental. Los resultados muestran que el centro
cuenta con un rico tejido cultural dentro de su
trama urbana, el cual debido a la proximidad entre
unos y otros permite identificar un clúster cultural
en donde suceden dinámicas distintas al resto del
territorio. Esta investigación contribuye en mostrar
alternativas sobre como analizar la cultura en la
ciudad. En específico, el trabajo contribuye en el
uso y entendimiento de la técnica de mapeo cultural
como herramienta de diagnosis e instrumento de
análisis en un contexto latinoamericano.

The use of culture as a tool of urban regeneration
is not recent, since several decades ago, it has been
used as a preferred concept to direct the revitalization
of urban centers. Although there are large number
of studies that research the phenomenon, it is
necessary to broaden the debate towards the
diagnostic stage, specifically towards the cultural
mapping as a tool of analysis. Taking as a case
study the center of Monterrey, located at northeast
Mexico, the article examines culture in the territory
through the identification of cultural resources in the
urban center. We use a mixed method that combines
quantitative data with qualitative methods of
analysis like key actors narratives, direct observation
and documentary research. Results show that
the center has a rich cultural presence within its
urban plot, which due to the proximity between
each other allows us to identify the existence of a
cultural cluster where dynamics that are different
from the rest of the territory happen. This research
contributes to show alternatives on how to analyze
culture in urban geography, specially through the
use of cultural mapping in a Latin American context.

Palabras Clave:

Keywords:

Urban regeneration, Cultural mapping, Cultural
clusters, Center.

Regeneración urbana, Mapeo cultural, Cluster
cultural, Centro.

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Instituto Universitario de Investigación en Ciencia y Tecnologías de la Sostenibilidad en la Universitat Politècnica de Catalunya, España; doctora en sostenibilidad. Correo electrónico: fabiola.grz@gmail.com

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

41

�Garza-Rodríguez

1. Introducción.
En una época en donde se ha estudiado de manera
extensa el fenómeno urbano desde diversas
disciplinas es necesario volver a los elementos
básicos para buscar nuevas respuestas para las
necesidades actuales. La cultura, por ejemplo, es
uno de estos elementos por moldear la sociedad
y por tanto, las ciudades. El carácter holístico
del concepto la hace aplicable a todas las áreas
del desarrollo pudiendo ser utilizada como
herramienta de desarrollo y planeación urbana
(Hawkes, 2001; García, 2004; Miles y Paddison,
2005). Donde su objetivo va desde mejorar la
imagen urbana hasta optimizar las condiciones
y calidad de vida de los habitantes (Bianchini y
Parkinson, 1993; Dinardi, 2012).
No es reciente utilizar la cultura para promover
el desarrollo sostenible urbano y por tanto,
regeneraciones urbanas (Bianchini y Parkinson,
1993; Hawkes, 2001; García, 2004; Miles y
Paddisson, 2005). Pero visibilizar los valores y
recursos culturales que existen en un determinado
lugar a partir de su reconocimiento para impulsar
el desarrollo local (Tavano Blessi et al., 2012;
Soini y Birkeland, 2014; Duxbury et al., 2016) es
la aportación que hoy en día produce.
La evolución hacia economías orientadas
a servicios sitúa a la cultura como motor de
desarrollo urbano. Se ha dejado de entender
a la cultura como solo arte y patrimonio para
considerarla un activo económico que genera
nuevas oportunidades, negocios y profesionistas
en la ciudad (Zukin, 1995) sirviendo a su vez
como herramienta de regeneración urbana.
El interés de esta investigación nace de analizar
la geografía de la cultura en lo urbano enfocado
en un contexto latinoamericano: la ciudad de
Monterrey. Ubicada al noreste de México,
Monterrey es una metrópolis dinámica, global y
vibrante que se desarrolla de manera acelerada
de cara a la globalización. Su crecimiento
económico, urbano y demográfico crecen a
ritmos acelerados. Monterrey es una de las
ciudades con mayor índice de desarrollo humano
(IDH) en México y entre las que más crecimiento
económico y aportación al producto interno bruto
(PIB) genera en el país. Sin embargo, la ciudad se
enfrenta ante una serie de problemáticas urbanas,
ambientales, sociales y culturales que necesitan
atenderse. Su crecimiento urbano ha sido

42

desmedido, deviniendo en un área metropolitana
extensa, aunado a esto, la crisis ambiental que
hoy en día enfrenta la ciudad la convierte en
una de las más contaminadas de Latinoamérica.
Por si no fuera poco, su centro urbano presenta
problemas de abandono, degradación, pérdida
de población y patrimonio. Éstas problemáticas
son generalizadas en los centros de ciudades
latinoamericanas, en donde el centro pierde
jerarquía por la consolidación de las periferias
(para ejemplos ver Rojas, 2004). A pesar del estado
en el que se encuentra el centro, se parte de la
idea de que tiene elementos culturales que pueden
reforzar la identidad colectiva y revitalizarlo
desde la perspectiva de la sostenibilidad cultural.
El centro cuenta con equipamientos culturales,
recursos patrimoniales y simbólicos que a partir
de su reconocimiento y revalorización pudieran
regenerar y convertir el centro en un ecosistema
urbano resiliente y sostenible.
El objetivo de esta investigación consiste
en analizar el centro de Monterrey a partir de la
concentración de recursos culturales dentro de
sus límites e identificar la existencia de clústers
culturales donde pudieran estar sucediendo
transformaciones urbanas alternativas a las
oficiales. La intención es visibilizar y analizar desde
una perspectiva distinta concentraciones de cultura
dentro de un territorio y entender las dinámicas
socio urbanas que los caracterizan. La aportación
es analizar el centro desde un conjunto de valores
culturales y que este método pudiera replicarse en
contextos urbanos distintos. El análisis contribuye
en el entendimiento de las dinámicas que suceden en
el centro de Monterrey a través de diversas fuentes:
documentación histórica, métodos cuantitativos
y las valoraciones de la comunidad local sobre el
territorio a modo de diagnóstico de cara a nuevas
investigaciones o intervenciones sobre el sitio.

2. Cultura, regeneración urbana y
sostenibilidad.
Los aspectos culturales del desarrollo sostenible
eran discutidos hasta hace poco desde el marco
social. La inclusión de la cultura como cuarto
pilar del desarrollo (Hawkes, 2001; Axelsson et
al., 2013) ha hecho que se desarrolle el concepto
de sostenibilidad cultural, ganado autonomía y
visibilidad. Se define como el reconocimiento de

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�Identificando clústers culturales en el centro de Monterrey

la cultura en su entorno físico y social, identifica
el valor de expresiones existentes en cada lugar
a través de su patrimonio, geografía, historia,
estilo de vida, arquitectura, tradiciones locales
y costumbres, narrativas, fotografías, relatos y
memoria colectiva (Soini y Birkeland, 2014;
Duxbury et al., 2015).
El concepto de sostenibilidad cultural responde
a valores propios del siglo XXI que además son
de interés en la planeación urbana contemporánea
como: el empoderamiento ciudadano, la cohesión
social, la equidad, la identidad, la diversidad, el
sentido de pertenencia y la resiliencia urbana
(Oktay, 2011; Degen y García, 2012; Soini y
Birkeland, 2014).
La cultura como herramienta de intervención
urbana es un elemento esencial para el desarrollo de
la ciudad porque combate la inequidad social (Degen
y García, 2012) ayudando a mejorar aspectos socio
económicos (Miles and Paddison, 2005; Degen
y García, 2012) influyendo positivamente en la
competitividad urbana. Por lo tanto, por su potencial
para intervenir en la planeación urbana (Hawkes,
2001) es una alternativa viable para mejorar las
condiciones y calidad de vida (Axelsson et al., 2013;
Duxbury, 2014; Soini y Birkeland, 2014)
El marco de la sostenibilidad cultural permite
a gobiernos locales identificar recursos culturales
del entorno urbano para aplicar intervenciones de
forma estratégica y alcanzar objetivos de desarrollo
sostenible y comunitario. La cultura como
elemento y estrategia de desarrollo debe integrarse
a políticas públicas que reconozcan la ciudad
como un ecosistema vivo y cambiante compuesto
por una diversidad de recursos culturales. Antes
de generar políticas al respecto, estos recursos
deben ser reconocidos, cuestionados y valorizados
por la comunidad (Bianchini y Parkinson, 1993;
Bianchini y Ghilardi, 2007). Investigaciones
demuestran que utilizar la cultura para promover
la sostenibilidad genera impactos positivos tanto
en la reestructuración del tejido urbano como en
el desarrollo de comunidades locales (Lazarevic
et al., 2015; Cuachi-Santoro, 2016). Por lo tanto,
la sostenibilidad cultural no puede separarse de la
parte social, por lo que propone un acercamiento
integral y coalición entre políticas públicas,
academia, sector privado y sociedad civil (Soini y
Birkeland, 2014).
Las estrategias culturales que más se utilizan
en la ciudad van desde proyectos de regeneración
urbana basados en la creación de proyectos
Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

emblemáticos o equipamientos culturales diseñados
por arquitectos de marca (Bianchini y Parkinson,
1993; Evans, 2005; García, 2004) como por
ejemplo, el Guggenheim de Bilbao (Valdés Lange,
2018) o la red de parques-biblioteca en Medellín,
Colombia (Duque Franco, 2015); hasta la creación
de industrias creativas o culturales (Landry, 2003;
Montgomery, 2003; Evans y Shaw, 2004), como
el Poblenou en los 90 en Barcelona (Martí-Costa y
Pradel i Miquel, 2011); o a partir de la creación de
políticas culturales orientadas en apoyar y respaldar
procesos de regeneración urbana existentes
mediante la inclusión de agendas culturales que
promueven eventos, exposiciones, conciertos o
festivales (Bianchini y Parkinson, 1993; Landry y
Bianchini, 1995; Duque Franco, 2015), como es
el caso del proyecto Capital Europea de la Cultura
(García, 2004).
Las estrategias culturales mencionadas no
deberían ser replicables arbitrariamente, ya que los
contextos urbanos, sociales y culturales de cada lugar
son distintos entre sí teniendo recursos y valores
propios que los conforman dándo un valor único a
la comunidad. Como una manera de sistematizar el
proceso de regeneración cultural a cualquier contexto,
es importante, primero, reconocer los recursos
culturales tangibles e intangibles del lugar. El valor
de reocnocerlos, consiste en que la comunidad los
reconozca como propios, fomentando regeneraciones
urbanas integrales, deviniendo en más oportunidades
de éxito. Una manera de identificar los recursos
culturales de determinado lugar es mediante mapeo
cultural. A continuación definiremos el concepto, su
origen y las formas en que se aplica como herramienta
de investigación y análisis.

3. El mapeo cultural como
herramienta de análisis socio
territorial.
La cultura es parte importante de la agenda urbana del
desarrollo (Dinardi, 2012), por lo que para proponer
estrategias que busquen la sostenibilidad, es necesario
valorizar los recursos culturales presentes en el
territorio para la toma de decisiones multi-sectorial
(Duxbury et al., 2015). La importancia de reconocer
elementos culturales radica en que componen el
ecosistema urbano, produciendo beneficios para sus
habitantes como calidad de vida y desarrollo humano
(Daniel et al., 2012).

43

�Garza-Rodríguez

El mapeo cultural es una alternativa utilizada
para cartografiar recursos culturales de un
determinado territorio. Instrumento que permite
la producción de conocimiento sobre un sitio o
comunidad para reconocer las características
culturales que los identifican. El mapeo cultural
debe ser visto a modo de diagnóstico para
proponer futuras estrategias de mejora y ayudar
en la toma de decisiones (Freitas, 2015; Chiesi
y Costa, 2015; Aliyah et al., 2017). Autores
como Duxbury et al., (2015) definen el concepto
como “modelo de investigación emergente”,
mientras que otros autores lo consideran más
como una herramienta de análisis (Freitas,
2015). Si bien, el enfoque entre autores difiere,
es importante manifestar la adaptabilidad del
concepto, pudiendo aplicarse para el fin que sea
requerido, ya sea como instrumento de análisis o
como método de investigación. Por lo tanto, su
aplicación y definición puede variar y adaptarse
de acuerdo a la necesidad. Un elemento que no es
negociable es la participación de la comunidad,
jugando un rol fundamental a partir de sus
valoraciones, reconocimientos y la puesta en
valor de los recursos culturales locales (Duxbury
et al., 2015).
Inicialmente, el concepto surge para investigar
y proteger la diversidad cultural en pueblos
indígenas (Crawhall, 2007; Duxbury et al., 205;
Freitas, 2015). Sin embargo, se puede ampliar
su uso hacia otros territorios y contextos,
especialmente el urbano (Bianchini y Ghilardi,
2007). El objetivo del mapeo cultural consiste en
identificar los recursos culturales de un lugar para
tener una especie de compilación para a partir de ese
reconocimiento, contribuir en la planeación urbana
y en la implementación de acciones y estrategias
orientadas hacia fomentar la sostenibilidad y la
resiliencia socio urbana del lugar (Freitas, 2015;
Duxbury et al., 2015; Aliyah et al., 2017). El
mapeo cultural centra su enfoque tanto en el medio
físico como en el social (Pillai, 2013). De ahí
que sea indispensable reconocer las valoraciones
de la comunidad local sobre el tejido urbano que
habitan, ya que solo a partir de las apreciaciones
locales es posible entender dinámicas existentes.
Los recursos culturales son tangibles e intangibles.
Los tangibles son cuantificables, espacios físicos
como equipamientos culturales, organizaciones
culturales, industrias culturales, patrimonio cultural,
arquitectura u otros elementos materiales (Duxbury
et al., 2015; Cuachi-Santoro, 2016; Jeannotte, 2016).
44

Los intangibles son cualitativos y se componen por
valores y normas, creencias, narrativas, historias,
memorias, relaciones, rituales, identidades y
sentido de pertenencia (Duxbury et al., 2015:02;
Longley y Duxbury, 2016; Cuachi-Santoro, 2016).
Uno de los principales retos del mapeo cultural es
cartografiar los recursos intangibles ya que al no
ser cuantificables, se complica su identificación
(Jeannotte, 2016). Sin embargo, su aportación
es de gran valor ya que le dan sentido al tejido
urbano por basarse en percepciones, valoraciones y
narrativas de la comunidad local respecto al entorno
donde habitan (Duxbury et al., 2015; Freitas, 2015;
Cuachi-Santoro, 2016; Jeannotte 2016).
Siguiendo ciertos métodos y herramientas
cualitativas es posible cartografiar recursos
intangibles. Un ejemplo es partir del análisis de
narrativas y memorias de actores clave y residentes
locales (Chiesi y Costa, 2015; Jeannotte, 2016;
Cuachi-Santoro, 2016), donde la finalidad es
proveer una descripción sustancial de los elementos
intangibles presentes. Las valoraciones locales
fomentan el sentido de pertenencia (Chiesi y Costa,
2015) y la identidad local (Cuachi-Santoro, 2016).
Por lo tanto, las valoraciones y percepciones de
actores clave son una herramienta efectiva para
construir mapas culturales que cuenten la historia
de un lugar. Capturar narrativas es un método
que se desarrolla de manera no lineal dotando de
significado a un lugar, por lo que su validación y
uso como material para mapear lo intangible debe
seguir validándose como método de evaluación y
reconocimiento del territorio.
Un mapeo cultural puede realizarse desde
estrategias top-down y bottom-up (Freitas, 2015;
Chiesi y Costa, 2015). La top-down se dirige
por expertos, orientada a conseguir beneficios
económicos basado en técnicas cuantitativas de
análisis (Freitas, 2015; Chiesi y Costa, 2015).
Mientras que la bottom-up es más colaborativa,
basada en técnicas cualitativas en donde los
residentes o actores locales definen el proceso
y las estrategias a seguir a partir de necesidades
locales (Freitas, 2015; Chiesi y Costa, 2015).
Dentro de los mayores retos del mapeo cultural
está utilizar estrategias adecuadas para equilibrar
la preservación de recursos culturales y por otro,
implementar estrategias que promuevan el desarrollo
sin comprometer la pérdida de identidad o vitalidad
urbana (Hawkes, 2001; Freitas, 2015; CuachiSantoro, 2016). Además, el mapeo cultural ayuda a
reconocer la existencia de zonas de concentraciones
Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�Identificando clústers culturales en el centro de Monterrey

de cultura o clúster culturales. La identificación de
un clúster cultural permite entender las dinámicas
del territorio, influyendo de manera positiva en
la planeación urbanística. Permite la creación de
políticas públicas culturales y urbanas, asignación
de fondos, creación o mejora de infraestructura,
planeación pública urbana (Duxbury et al., 2015;
Freitas, 2015), implementación de turismo cultural,
rutas y paseos culturales, así como estrategias de
regeneración urbana enfocadas en la recuperación
de patrimonio cultural, histórico y arquitectónico
(Cuachi-Santoro, 2016).

4. Los clústers de sostenbilidad
cultural.
El mapeo cultural reconoce la localización y
distribución de recursos culturales geográficamente.
Ayuda a identificar zonas donde se concentran
recursos culturales o se da una determinada
actividad. Un clúster cultural es una zona que
presenta concentración de equipamiento e industrias
culturales, acompañado de políticas de desarrollo
enfocadas a la generación y/o distribución de
servicios culturales que mejoran la economía y
competitividad de la ciudad (Zukin y Braslow,
2011; Zarlenga et al., 2016).
Los clúster culturales favorecen la revitalización
de un área –abandonada o no- a partir del desarrollo
económico y las actividades generadas por la
cultura. Se producen desde diversas dinámicas
sociales como a partir de la concentración espacial
de industrias culturales, lo que genera beneficios
económicos por su proximidad (Miles y Paddison,
2005; Zarlenga et al., 2013). Un ejemplo es el
barrio de las industrias de la cultura (Cultural
Industries Quarter) en Sheffield, Inglaterra el cual
se compone por una concentración de más de 100
empresas destinadas a la cultura en una zona del
centro de la ciudad (Moss, 2002). También estan
aquellos producidos a partir de concentración de
equipamientos culturales, los cuales usualmente se
planean desde una iniciativa política que favorece
la economía de escala (Miles y Paddison, 2005;
Zarlenga et al., 2016). Como ejemplo podemos
mencionar la Isla de los Museos en Berlín, en
donde en un área determinada se concentran 5
museos. Otros clúster culturales se producen bajo
una estrategia de regeneración que involucra la
creación de distritos culturales para potenciar
zonas de la ciudad, creando espacios mixtos de
Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

difusión y consumo cultural (Zarlenga et al., 2016).
Un ejemplo de esta tipología es el Temple Bar en
Dublín, barrio donde se concentra gran cantidad
de equipamientos culturales y artísticos, y que a
su vez también es sede de mercados, industrias y
eventos culturales. Su modelo de consolidación
y gestión se diferencía del resto porque surge
desde la iniciativa pública mientras que después
es la iniciativa privada junto con la sociedad civil
quienes genera dinámicas de acción e intervención
desde el ámbito cultural, creativo y/o de ocio
(Zarlenga et al., 2016).
Los tres modelos se producen a partir de
iniciativas top-down por parte del sector público
o asociaciones entre público-privados (Bianchini
y Parkinson, 1993; Miles y Paddison, 2005).
También existe un modelo alternativo: clúster
culturales producidos a partir de dinámicas de
barrio, desde enfoques bottom-up, sin planeación
política o administrativa que los sustente y que
han logrado regenerar tanto el tejido social como
urbano (Zarlenga et al., 2016). Surgen desde
dinámicas bottom-up, en donde los residentes
junto con creadores y consumidores de diversas
formas de cultura generan una concentración
urbana de espacios y movimientos culturales
produciendo efectos positivos (Landry, 2003).
Uno de los casos más representativos es el de Villa
Crespo, barrio argentino que se transforma a partir
de la gran cantidad de artistas que se asientan allí,
favoreciendo la economía y recuperación del lugar.
Los beneficios producidos por los clúster culturales
van desde ámbitos estéticos, urbanos, económicos e
inclusive sociales, debido a la densidad de relaciones
e intercambios que suceden entre agentes (Markusen,
2007; Wu, 2005; Zarlenga et al., 2016). Los procesos
bajo los cuales se producen los clusters culturales
permite diferenciar las características y dinámicas
de consolidación y funcionamiento, permitiendo
reconocer el territorio de manera más integral a partir
de estrategias específicas de intervención, actuación
y conservación.

5. Metodología.
Para identificar la existencia de clúster culturales se
utiliza una combinación de métodos cuantitativos,
cualitativos y cartográficos. Se parte del análisis
urbanístico junto con su historia y evolución, así
como del planeamiento y las políticas implementadas
anteriormente (Garza-Rodríguez, 2015). Se hace
45

�Garza-Rodríguez

una caracterización socio demográfica a escala de
Área Geo Estadística Básica (AGEB), -unidades
territoriales utilizadas por el Instituto Nacional de
Estadística y Geografía (INEGI)-, junto con un
levantamiento cartográfico de los recursos culturales
tangibles, realizado a partir de búsqueda en bases de
datos del INEGI. Una vez obtenidos los datos, se
categorizan las variables culturales en: (1) Espacio
Público, (2) Espacios Culturales Independientes
(ECI), (3) Equipamientos Culturales, (4) Centros
Educativos y (5) Elementos Patrimoniales-Simbólicos
(ver tabla 2); se aplica un ratio de 600 metros a cada
categoría por ser la distancia recomendada que
favorece la proximidad (Rueda et al., 2013).
Cuadro 1. Categorización propuesta para cartografiar
Recursos Culturales Tangibles.

15 entrevistas en total, en donde el objetivo es
emplear una muestra representativa a través de
un análisis en profundidad y no en extensión.
Los informantes se elijen por su interés por
mejorar el centro. Se busca que tengan distintos
perfiles para obtener respuestas diversificadas.
La entrevista está compuesta por 14 preguntas
semi-estructuradas, donde se pregunta sobre
los espacios urbanos que conforman el clúster,
sobre la existencia y valoración de espacios
públicos y áreas verdes, sobre cuáles son
los más utilizados y por quién, sobre el tipo
de población que los frecuenta. Se pregunta
también sobre características arquitectónicas del
clúster: si existen edificaciones representativas o
identificativas y cuales tienen mayor valor para
la comunidad. También se explora si el clúster
cuenta con grupos u organizaciones culturales, y
de ser así, identificarlos y responder cuales son los
más activos. La entrevista termina preguntando
sobre los cambios urbanos sucedidos en la zona,
sobre quien los ha promovido, si ha mejorado o
empeorado y con propuestas de mejora para el
barrio. Consideramos las entrevistas como una
especie de cartografía verbal que nos permite
dibujar y entender desde un sentido narrativo el
centro de Monterrey y el clúster cultural.

Fuente: Elaboración propia.

El ratio permite generar un mapa de calor de
Intensidad Cultural. En él, se visualizan zonas del
territorio con mayor densidad o concentración de
recursos culturales. Obtenido el mapa de calor
se cruza en formato vectorial información socio
demográfica a nivel de AGEB -la única disponiblepara analizar el perfil socio-demográfico.
Se distinguen 3 niveles de intensidad en el
mapa de calor: alto, medio y bajo. Las intensidades
hacen referencia a la proximidad de recursos
culturales. Bajo significa poca proximidad entre
ellos, mientras alto significa alta proximidad. Por
lo tanto, se identifica el clúster cultural a partir
de la alta proximidad de sus recursos. Una vez
identificado, se sigue con la valoración de recursos
culturales intangibles mediante la aplicación de
entrevistas en profundidad a informantes clave
que habitan dentro del clúster. El perfil de los
informantes está compuesto por académicos,
representantes vecinales, de colectivos y de
espacios culturales independientes. Se realizan
46

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�Identificando clústers culturales en el centro de Monterrey

6. Resultados.
A continuación se muestran los resultados obtenidos
de acuerdo a la distribución espacial de los recursos
culturales tangibles, mostrando su localización
en el territorio y la proximidad entre unos y otros.
Además se discuten y analizan las valoraciones
de actores clave sobre el clúster identificado, con
la finalidad de que en conjunto, tanto el análisis
de la distribución espacial como las valoraciones,
permitan generar una diagnosis sobre las dinámicas
generadas dentro del clúster cultural.
Identificación de clúster culturales en el centro
de Monterrey mediante mapa de Intensidad
Cultural.
El centro de Monterrey es un territorio que cuenta
con un fuerte tejido cultural desde el enfoque de
proximidad, ya que casi todo el polígono está
cubierto por una tipología específica de recursos

culturales (ver fig. 1). De estos recursos, en el
centro predominan los Elementos SimbólicosPatrimoniales los cuales se conforman por
Monumentos Históricos, Centros Espirituales y
Religiosos y Patrimonio Histórico-Arquitectónico.
Los Centros Educativos son los recursos culturales
que después de los Elementos SimbólicosPatrimoniales predominan; éstos se componen
en su mayoría, por universidades, preparatorias
y escuelas secundarias. Resulta irónico que los
Equipamientos Culturales son los que menor
presencia tienen en el centro de Monterrey, los
cuales se pensaba podrían predominar. En cuanto
al Espacio Público, compuesto por plazas y áreas
verdes, si bien son escasas, su principal ventaja es que
al menos dos de ellos son grandes espacios públicos
como es el cerro del Obispado, la Macroplaza y el
Parque Fundidora, aunque aún así, son insuficientes.
Investigaciones señalan que una ciudad con áreas
verdes de calidad produce orgullo ciudadano porque
genera entornos saludables tanto para el capital social
como para el natural (Oktay, 2011).

Figura 1. Mapa del total de recursos culturales cartografiados en el centro de Monterrey.

TOTAL VARIABLES

Fuente: Elaborado por Helena Grau y la autora.

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

47

�Garza-Rodríguez

Figura 2. Mapa de calor de intensidad cultural en el centro de Monterrey.

MAPA DE CALOR DE INTESIDAD CULTURAL

Fuente: Elaborado por Helena Grau y la autora.

Los cálculos arrojan resultados similares para
cada nivel de intensidad (ver tabla 1), por lo que no
representan diferencias significativas entre zonas.
Es importante aclarar que estos cálculos se obtienen
del Censo de Población disponible más reciente
el cual data del 2012, antes de que se produjeran
algunas de las transformaciones urbanísticas
ligadas a la gestión y promoción cultural del
centro. Los resultados muestran, aparentemente,
que las características de la población habitante
en el centro a inicio de la década eran bastante
homogéneas, por lo que es necesario contrastarlo
desde un enfoque cualitativo para valorar si se han
producido cambios en estos términos.

El mapa de Intensidad Cultural permite
reconocer el centro a partir de la distribución y
proximidad de los recursos culturales existentes
y conocer características socio demográficas
y económicas de la población que habita en
cada intensidad, como por ejemplo la edad de la
población, la Población Económicamente Activa
(PEA), Ocupados, Desocupados, población de 18
años y más con educación pos-básica, es decir,
educación más allá del nivel secundaria y las
viviendas particulares habitadas. A partir de estas
variables es posible entender el territorio desde
características socio demográficas y económicas.

Cuadro 2. Resultados en porcentaje del perfil socio-demográfico por intensidades
(valores relativos a la población de cada grado de intensidad).

48

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�Identificando clústers culturales en el centro de Monterrey

Sin embargo, este análisis cuantitativo no
demuestra el impacto que ha tenido la cultura en
el entorno urbano, es decir si se han producido
fenómenos urbanos diferenciados, desde procesos
top-down o bottom-up y que además, ayuden a
profundizar si ha habido efectos sobre su población.
Es por ello que recurrimos al análisis cualitativo
partiendo de revisión documental, histórica y de la
planificación urbana y, muy especialmente a partir
de las entrevistas realizadas a actores clave con la
finalidad de responder a este gap.
Construyendo una narrativa: Valoraciones locales
del clúster cultural.
El clúster cultural identificado representa un área
territorial de 150 hectáreas. El mapa (Fig.2) identifica
la concentración de recursos culturales en el centro de
Monterrey. Se contabilizan 96 recursos culturales, de
los cuales 31 son elementos simbólico-patrimoniales,
31 son Espacios Culturales Independientes, 20
son Centros Educativos y 14 son Equipamientos
Culturales. En cuanto al espacio público, éste suma
un total de 14 hectáreas entre plazas públicas y áreas
verdes, representando el 21% del territorio del clúster.
La población que habita en la intensidad alta es del
9%, valor relativo a la población total del centro. En
valores relativos al clúster, la estructura poblacional se
conforma mayormente por población adulta (43%),
mientras que el 18% es población mayor a 65 años.
La población infantil y joven se mantienen constantes
(entre el 13% y 14%). El 50% de los habitantes son
económicamente activos, mientras que el 56% cuenta
con estudios más allá de la preparatoria (bachiller),
lo que refleja que la población que habita en el
centro cuenta con un nivel educativo alto. De 68%
de viviendas totales, solo 38% están habitadas dentro
del clúster, lo que indica que un 30% de las viviendas,
poco menos de la mitad, están en situación de
abandono. En resumen, los resultados muestran que
el centro de Monterrey cuenta con un clúster cultural
compuesto por una diversidad de recursos culturales
tangibles, mientras que la estructura poblacional
que habita próximo a estos recursos es mayormente
adulta, seguida de población envejecida, población
que además cuenta con alto nivel de estudios.
Partiendo del reconocimiento de estas
características, pasamos a analizar las valoraciones
obtenidas a través de las entrevistas. Analizaremos a
partir de narrativas o story-telling (Jeannotte, 2016),
los resultados obtenidos con la finalidad de crear una
discusión analítica sobre lo que perciben los actores
Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

clave sobre los recursos culturales del centro.
Los entrevistados reconocen el centro de
Monterrey como un tejido urbano que contiene
elementos culturales de gran valor por ejemplo,
a partir de sus equipamientos culturales o zonas
de interés cultural como monumentos históricos.
El interés por “devolverle la vida al centro” es un
discurso que ha estado presente constantemente en
la administración municipal, ya que reconocen que
desde hace varias décadas el centro se ha convertido
en un lugar deteriorado, lo que ha devenido en
despoblamiento y a su vez, en mayor inseguridad
y abandono. Esto es algo que tienen claro los
entrevistados, por una parte reconocen que el centro
cuenta con muy poca población habitante, pero
por el otro, argumentan que en el día es un lugar
dinámico donde se dan actividades relacionadas
principalmente al comercio y servicios. Argumentan
que el abandono se presenta en las noches, cuando
el centro se vacía de la población que trabaja ahí. Se
reconocen los esfuerzos que tanto la administración
estatal como municipal han realizado por regenerar
y revitalizar el centro, materializándose a partir de
propuestas de regeneración urbana para dinamizar
la zona. Por ejemplo, la primer regeneración urbana
que tiene lugar en el centro es la que se da para
construir la Macroplaza a inicios de la década de los
80. Después de este proyecto de regeneración que
implicó la destrucción de manzanas que contenían
edificaciones de carácter histórico-patrimonial,
siguieron otros proyectos de regeneración de gran
escala como la construcción del Museo de Historia
Mexicana junto con el pequeño canal Santa Lucía
que años después recuperaría de manera artificial el
“ojo de agua” creando un gran espacio público que
conecta la Macroplaza con el Parque Fundidora.
Las estrategias bajo las cuales se producen
las regeneraciones urbanas en el centro se han
producido desde modelos top-down, a partir
de proyectos creados, diseñados, gestionados y
financiados por el sector público. Sin embargo, estas
regeneraciones que involucran gran inversión y que
además, tienden hacia la monumentalidad, no han
logrado los objetivos esperados. Prueba de ello es
el abandono generalizado que aún prevalece y que
sigue extendiéndose. Si bien, se han creado nuevos
equipamientos junto con mejoras en la calidad del
espacio urbano, esto ha sido a costa de la pérdida y
destrucción de patrimonio histórico y arquitectónico
construido y el desplazamiento de la población,
como lo ilustra el siguiente argumento:

49

�Garza-Rodríguez

“De entrada aquí hubo un proceso de
urbanización autoritario para construir lo
que es la Macroplaza, hubo una expulsión de
muchísimas familias, la destrucción de muchas
casas, hogares, esa expulsión hizo que crecieran
otras zonas de la ciudad…” (Representante de
colectivo).
La migración de población se pude ver
influenciada por diversos factores, en algunos
casos por la pérdida de identidad colectiva la
cual se relaciona directamente con la pérdida del
sentido de pertenencia entre residentes locales.
En ocasiones, el desplazamiento responde a
fenómenos orientados al encarecimiento de la
zona, al término conocido como gentrificación. El
sentido de pertenencia refleja las experiencias en
un lugar, pero también los significados culturales,
religiosos, históricos y personales vividos en el
sitio, esto es lo que moldea interacciones sociales
pasadas y actuales (Chapin y Knapp, 2015), de ahí
la importancia de mantenerlo vigente.
Por otro lado, reconocer y preservar el
patrimonio cultural permite entender la historia
del lugar, siendo un punto de partida de cara
hacia regeneraciones y políticas urbanas que
consideren el perfil cultural (Cuachi-Santoro,
2016). Por lo que la conservación del patrimonio
cultural, histórico y arquitectónico podría ser un
elemento que refuerce el sentido de pertenencia
de la comunidad.
Por ejemplo, en el clúster identificado, un
30% de las viviendas están abandonadas. El
abandono no sólo es visible en viviendas, sino
también en espacios públicos, locales comerciales,
construcciones sin terminar, así como calles enteras.
La principal causa que produce esta situación es
que no existe un programa de fomento público
que promueva la rehabilitación y/o ocupación de
estos lugares o algún tipo de subsidio que permita
el acceso a vivienda en el centro. Acciones como
éstas, han logrado rehabilitar y repoblar centros
de ciudad en otros contextos, como por ejemplo,
en Santiago de Chile (Contreras Gatica, 2011).
El enfoque que el sector público ha puesto en
marcha para regenerar el centro es a través de de
planes y programas de regeneración urbana que no
terminan por consolidarse debido a factores como
falta de continuidad en administraciones o falta de
presupuesto. Por su parte, el sector privado impulsa
regeneraciones a partir de la construcción de
edificios de usos mixtos, usualmente construcciones
50

verticales de gran altura con el que buscan ‘redensificar’ el centro y resolver el tema de vivienda.
Sin embargo, aún está por verse que tanto resuelven
estas estrategias ya que el público al que se dirigen
tiende a ser de un estrato medio - medio alto y las
opciones de vivienda no son muy atractivas.
“El abandono es importante, hemos dejado
de pensar en el centro como un lugar habitable,
hay muchas casas abandonadas y no hay un
seguimiento, ni un programa para reactivarlo”
(Representante de colectivo).
La zona en donde se ubica el clúster cultural
se caracteriza por ofrecer dinámicas económicas,
sociales y culturales heterogéneas. El uso de
suelo está destinado a bares, discotecas, antros,
turismo y a la escena cultural (museos, galerías
de arte) de Monterrey y en menor medida, con
uso de suelo habitacional. Destaca por ejemplo, el
caso del polígono del Barrio Antiguo. Conocido
como el centro histórico de la ciudad, desde hace
más de 20 años se ha convertido en el polo de
ocio nocturno del centro y del área metropolitana.
Esto ha originado que el sector público produzca
actuaciones urbanísticas enfocadas en mejorar su
imagen urbana a través de intervenciones estéticas
(Prieto González, 2011). El polígono también
se caracteriza por ser sede de la escena cultural y
bohemia de la ciudad, con la presencia de artistas
que tienen sus talleres de arte en el barrio junto con
comercios destinados a la venta de antigüedades,
creación de mobiliario o espacios que promueven
el arte y la cultura. Una de las desventajas de la
actividad nocturna del Barrio Antiguo es que ha
provocado malestar y descontento entre residentes
locales, generando desplazamiento de población
y pérdida de identidad. Los establecimientos
nocturnos además de alterar el contexto urbano y
poblacional alteran la tipología arquitectónica al
modificar construcciones declaradas patrimonio
arquitectónico. A pesar de estar catalogadas por
instituciones públicas de protección del patrimonio
como el Instituto Nacional de Antropología e
Historia (INAH), no son protegidas para evitar su
modificación y/o destrucción. Con el paso de los
años estos sucesos generan pérdida de identidad y
desarraigo del lugar por no conservar la arquitectura
original, ni promover dinámicas que reflejen su
pasado histórico y que mantengan presente la
memoria colectiva.

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�Identificando clústers culturales en el centro de Monterrey

“Barrio Antiguo es la zona de antros y galerías
de arte, se ha tratado de decir que ahí hay una
comunidad pero en realidad es una comunidad
de negocios, no de habitantes” (Representante de
colectivo).
Por otra parte, dentro del clúster se encuentra el
Barrio de La Luz, polígono orientado a las artes y
oficios del Monterrey antiguo. El barrio era lugar
de talleres y espacios destinados a ofrecer servicios
como sastrerías, carpinterías, joyerías, talleres
de arte, ferreterías, zapaterías. Hoy en día, aún
permanecen algunos de estos establecimientos,
reforzando esta identidad. Es el caso, por ejemplo
de una ferretería que tiene más de 30 años en el
barrio, de un taller relojero o del taller de piñatas
del barrio. La permanencia y conservación de
los pequeños comercios es un fenómeno que se
reconoce como parte del barrio, dándole un valor
añadido a su tejido socio urbano por reforzar su
identidad como área destinada a ofrecer servicios
culturales específicos. Algo similar sucede en el
barrio de Savamala en Serbia, en donde iniciativas
culturales independientes han logrado impulsar
y revitalizar culturalmente esta área a partir de
enfoques bottom-up (Lazarevič et al., 2015).
Las entrevistas permiten saber que el Barrio de
la Luz ha sido uno de los pocos que no ha perdido
población. A inicios del 2013, en el polígono se
ha dado un fenómeno interesante de aparición
de espacios culturales independientes (ECI)
destinados a talleres de arte, galerías, librerías,
escuelas artísticas y cafés culturales que surgen
desde la misma sociedad civil, apareciendo de
manera autónoma para llenar el gap cultural
que la actuación pública ha dejado en la ciudad.
De paso ayuda a promover la descentralización
de la cultura. El análisis de recursos culturales
previamente realizado arroja la existencia de una
marcada concentración de espacios culturales
en el barrio, contabilizándose alrededor de 20.
Esta proliferación de espacios culturales ha
desencadenado efectos positivos tanto en la
población como en el tejido urbano del lugar
ya que al estar agrupados en un determinado
lugar, las redes colaborativas entre artistas,
dueños, habitantes y ocupantes de los espacios
han reforzado la identidad colectiva del barrio.
Las redes sociales contribuyen en mantener la
vitalidad del lugar ya que se utilizan para publicar
eventos, talleres, conferencias o festivales,
permitiendo mayor difusión. La escala de barrio
Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

permite que haya un reconocimiento entre los
habitantes y ocupantes del barrio, generando
confianza entre vecinos.
“Toda la gente se conoce, esta lleno de
lugares como comercios pero culturales porque
tienen una gran parte de cultura por ejemplo la
ferretería, la papelería, o sea cosas que ya en
otros lugares no existen” (Activista del clúster).
Por otro lado, los edificios arquitectónicos
que más valor tienen para la comunidad varían
de un lugar a otro dentro del clúster. Al contener
un espacio territorial tan amplio, se visibiliza la
existencia de distintas realidades arquitectónicas
dentro de su tejido. Por ejemplo, en la parte sur
del clúster, las edificaciones que más valor tienen
para la comunidad local son los equipamientos
culturales y religiosos. Esto se debe a que en la
zona predominan estos equipamientos, los cuales
tienden hacia la monumentalidad y a lo simbólico.
Entre los más representativos destacan el Palacio de
Gobierno Estatal, la Capilla de los Dulces Nombres
y el Museo de Arte Contemporáneo (MARCO),
por mencionar algunos. Todos ellos corresponden
a épocas distintas de construcción y a movimientos
arquitectónicos muy distintos entre sí.
“La Capilla de los Dulces Nombres tiene
un valor histórico […] el Palacio de Gobierno
Estatal es muy importante, es un símbolo de
la ciudad, del poder, pero también es símbolo
turístico, de identidad, también es el lugar por
excelencia de las protestas, de meetings políticos,
huelgas de hambre” (Investigador).
Por otro lado, en la parte norte del clúster,
las edificaciones que más valor tienen para la
comunidad son la iglesia de la Luz y la plaza. Esto
se considera lógico ya que es de los pocos barrios
-sino es que el único- que dentro de su forma
urbana cuenta con plaza e iglesia propia. La plaza
es un lugar de recreación y ocio para los habitantes,
siendo el punto de reunión vecinal. También
destacan casonas antiguas de estilo neocolonial,
las cuales no están catalogadas como elementos
patrimoniales pero representan un fuerte valor
para la comunidad ya que son ejemplo tangible
del pasado histórico del barrio. Las entrevistas
identifican que se cuenta con un alto grado de
reconocimiento del paisaje urbano por parte de
los entrevistados. Sin embargo, el problema al que
51

�Garza-Rodríguez

se enfrentan la mayoría de los inmuebles es que
no están protegidos por instituciones del sector
público, por no aparecer dentro de un catálogo de
protección. En la zona norte del clúster no se han
dado procesos de depredación de patrimonio o de
arquitectura tan graves e invasivos como los que
se han dado en otras partes del clúster, en donde
ha habido procesos de destrucción del patrimonio
de manera más generalizada. El derrumbe de
los inmuebles, sepulta la identidad y memoria
arquitectónica del lugar, la cual se sustituye
por nuevas edificaciones que contrastan con la
tipología de escala del centro, convirtiéndose en
el peor de los casos, en áreas de estacionamiento.
La pérdida del patrimonio construido no es
un fenómeno aislado del centro de Monterrey.
Sucede en todo el mundo, desde Dublín, con la
inminente destrucción del edificio histórico y
protegido Boland’s Mill, como parte de un plan
de regeneración urbana para modernizar la zona,
hasta la ciudad de Buenos Aires, en donde una gran
cantidad de patrimonio arquitectónico se ha perdido
para dar lugar a nuevas edificaciones o plazas
de estacionamiento público. La importancia de
revalorizar y conservar edificaciones patrimoniales
-o de valor para la comunidad- radica en que
contribuyen en la consolidación de la identidad
colectiva de los habitantes y en su sentido de
pertenencia (Cuachi-Santoro, 2016). Proteger y
revalorizar el patrimonio es uno de los grandes retos
para alcanzar la sostenibilidad cultural en la ciudad,
ya que una de sus premisas clave es poner en valor
las características locales del lugar.
Una forma en la que se manifiesta un
intento de recuperación y rehabilitación del
espacio urbano del centro se produce a partir
de la realización de actividades culturales. Por
ejemplo, está el que se da los domingos en el
Barrio Antiguo con el ‘Callejón del Arte’ o
‘Callejón Cultural’, en donde una calle que
atraviesa el barrio es cerrada a la vialidad (9am8pm) para convertirse en un bazar cultural
que ofrece artesanías, antigüedades y obras de
artistas locales. La venta se complementa con la
presencia de escenas artísticas como conciertos
o representaciones de arte escénico en la calle. El
Callejón del Arte surge a inicios del 2004 como
un programa público para promover la cultura
en la ciudad, el cual se ha mantenido a lo largo
de 18 años. Como en todo, hay opiniones a favor
y en contra del proyecto. Residentes locales
están en descontento por la ocupación invasiva
52

alrededor de sus viviendas. También hay quien
dice que las intenciones en un inicio eran buenas
y positivas y que hoy en día, el Callejón del Arte
se ha convertido en un tianguis. Sin embargo,
lo destacable en una ciudad en donde hay poco
espacio público y se hace poca vida en la calle
es la dinámica generada alrededor de esta
actividad, que se mantiene a lo largo de los años
y que además, permite el recorrido peatonal de
una calle que normalmente solo es transitable en
coche. Con el paso de los años, ha ido en aumento
la ocupación de inmuebles en los alrededores del
callejón como restaurantes, librerías, y galerías
de arte. Produciendo una mayor atracción para
los habitantes de la ciudad creando mayor
espacios de recreación y ocio que promuevan la
vida en la calle. Otras manifestaciones culturales
alternas que se dan en el clúster son a partir de la
generación de eventos, festivales, conciertos al
aire libre y expresiones de arte urbano.
“Ahora hay mucho arte urbano en varias
paredes de calles de toda esta zona, arte urbano
que ha sido de artistas urbanos individuales o
por ejemplo del festival Callegenera, este festival
el año pasado fue puro centro de la ciudad,
todo lo hicieron en el centro y los murales están
increíbles”(Líder de colectivo).
La mayor cantidad de manifestaciones artísticas
y culturales que tienen lugar en el centro ocurren
dentro del clúster, esto se explica debido a la alta
concentración de artistas y espacios de carácter
cultural ubicados allí. Un ejemplo de manifestaciones
artísticas son las expresiones de arte urbano
realizadas en propiedades privadas con permiso
de los dueños. Se realizan murales urbanos con la
finalidad de transformar de manera visual la estética
del barrio, argumentando que es preferible ver una
obra de arte urbano en un edificio que verlo en estado
de abandono, degradado y sin mantenimiento; de
esta forma, los murales se convierten en una forma
de acercar el arte a los ciudadanos además de ser un
indicador de resistencia social ante el abandono de
los inmuebles.
“La barda de enfrente estaba bien fea y
buscamos quien se la quería aventar y ‘El Doce’
(artista visual local) se la aventó y mejoró
mucho con el grafiti y los arboles; ya no se ve
abandonado” (Dueña ECI).

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�Identificando clústers culturales en el centro de Monterrey

En ciudades mexicanas como en Xanenetla,
en Puebla, el muralismo urbano ha sido utilizado
como estrategia de regeneración urbana, realizada
desde un enfoque bottom-up. A través de él, se
fortalece la identidad colectiva del barrio y la
cohesión social, produciendo una revalorización
cultural del lugar y actuando a modo de resistencia
hacia procesos de gentrificación (Kurjenoja e
Ismael, 2015). Por lo tanto, el muralismo y el arte,
son alternativas para mejorar la imagen urbana
del lugar produciendo efectos positivos en los
residentes como apropiación del espacio, sentido
de pertenencia y valorización. Ejemplos como este,
también suceden en el centro de Monterrey, como
el caso del barrio del Nejayote, barrio degradado
y abandonado que ha transformado su imagen
urbana a través de la mejora estética de sus aceras,
creando imágenes relativas a la identidad local de
la ciudad mediante la técnica del trencadís, esto es,
con pedacería de mosaicos de colores.
Por último, se ha visto la llegada de nuevos
vecinos, sobre todo en la parte norte del clúster,
jóvenes artistas en busca de un lugar con dinámicas
de barrio, -tan difíciles de encontrar hoy en día
en la ciudad-, en donde es posible hacer vida de
manera compacta. Esta cualidad urbana atrae a
jóvenes artistas a ubicar sus galerías, talleres de
arte o espacios culturales en esta zona, por ser
uno de los pocos lugares en el centro –si no es que
el único- en donde se puede vivir de manera más
cohesionada y alternativa a lo que conocemos en
la ciudad.
Los resultados obtenidos reconocen que dentro
del clúster cultural existen distintas zonas compuestas
por características específicas muy diferenciadas
como uso de suelo, perfil de población, elementos
arquitectónicos, dinámicas culturales que no pueden
valorizarse desde una visión generalizada. Por lo
tanto, el clúster cultural se diferencia en dos nodos
que responden y provocan distintas valoraciones y
percepciones, los cuales se analizarán de manera
independiente en futuras publicaciones. Esto con
la finalidad de reconocer qué estrategias tanto
urbanas como sociales y culturales se desarrollan en
cada nodo para entender dinámicas y procesos de
regeneración urbana alternos.

7. Conclusión.
Este trabajo contribuye al estudio de la
sostenibilidad cultural en el urbanismo y en
Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

las formas en que la cultura se manifiesta en la
geografía urbana, específicamente el trabajo
contribuye en el uso y entendimiento de la
técnica de mapeo cultural como herramienta de
diagnosis e instrumento de análisis socio urbano
en un contexto latinoamericano. La investigación
explora a través de la revisión de literatura
científica las formas en que la cultura se materializa
como estrategia y herramienta de regeneración
urbana a través de proyectos y/o actividades
culturales específicas en el territorio urbano. En
los últimos años se ha reconocido la importancia
de la cultura como elemento y motor de desarrollo
urbano (Degen y García, 2012; Jeannotte, 2016),
por lo que su uso como respuesta a problemáticas
socio urbanas cada vez es más utilizado por el
abanico de intervenciones que puede generar
(Zukin, 1995; Miles and Paddison, 2005). De
esta forma, la cultura se torna el mecanismo de
transformación, ejerciendo un rol integrador
entre esferas que actúa como conciliador entre
instituciones y actores (Lazarević et al., 2015).
En el caso del centro de Monterrey, el
mapeo cultural ayuda a conocer la distribución
geográfica de los recursos culturales del territorio,
identificando un clúster reconocido a partir de la
concentración de recursos culturales. Se identifica
una zona en donde existe un mayor grado de
concentración o densidad de recursos culturales
en el territorio, de esta forma se reconocen zonas
en donde se da una mayor actividad cultural
en el centro, a partir de los recursos culturales
tangibles ahí presentes. En el clúster cultural
identificado existen realidades y procesos de
regeneración y consolidación distintos. Por una
parte, está la zona que corresponde a un modelo
orientado a la concentración de toda clase de
equipamientos desde culturales y educativos
hasta de consumo y ocio nocturno (MacroplazaBarrio Antiguo), mientras que otra zona está
produciendo dinámicas culturales a partir de
aglomeración de artistas y espacios culturales que
trabajan de manera colaborativa por mejorar el
barrio, influyendo de manera positiva en mejorar
la cohesión social de la zona (Barrio La Luz).
El presente estudio debe verse como un
modelo estratégico para futuras investigaciones
y propuestas de intervención urbanística desde la
perspectiva cultural. Donde se consideren tanto
equipamientos culturales como actividades e
implementación de políticas públicas urbanas para
mejorar el estado actual del centro desde un enfoque
53

�Garza-Rodríguez

cultural. Finalmente, se reconoce que hacen falta
más contribuciones de sentido práctico hacia la
búsqueda de la relación entre regeneración urbana
y sostenibilidad cultural, así como manifestaciones
en el entorno socio urbano, sobre todo en el ámbito
latinoamericano. Este estudio pretende ser una
primera aproximación, sin embargo se reconoce la
necesidad de considerar más factores que ayuden a
tejer la realidad cultural de un territorio desde los
agentes que la provocan, a partir de sus dinámicas
generadas e intervenciones realizadas.

8. Referencias bibliográficas.
Aliyah, Istijabatul; Setioko, Bambang y Pradoto,
Wisnu (2017). Spatial flexibility in cultural
mapping of traditional market areas in Surakarta
(A case study of Pasar Gede in Surakata). City,
Culture and Society, 10, 41-51. &lt;DOI: https://
doi.org/10.1016/j.ccs.2017.05.004&gt;
Axelsson, Robert; Angelstam, P., Degerman, E.,
Teitelbaum, S., Andersson, K., Elbakidze, M.,
y Drotz, M.K. (2013). Social and Cultural
Sustainability: Criteria, Indicators, Verifier
Variables for Measurement and Maps of
Visualization to Support Planning. AMBIO 42(2),
215-228. &lt;DOI: 10.1007/s13280=012-0376-0&gt;
Bianchini, Franco; Parkinson, Michael (eds.)
(1993). Cultural Policy and Urban Regeneration:
The West European Experience. Manchester:
Manchester University Press. &lt;DOI: https://
doi.org/10.1080/00420989420080461&gt;
Bianchini, Franco y Ghilardi, Lia (2007). Thinking
culturally about place. Place Branding and
Public Diplomacy, 3(4), 280-286. &lt;DOI:
https://doi.org/10.1057/palgrave.pb.6000077&gt;
Chiesi, Leonardo y Costa, Paolo. (2015). One
Strategy, Many Purposes: A Classification
for Cultural Mapping Projects. In Cultural
Mapping as cultural inquiry, (pp. 87-103).
Routledge.
Contreras Gatica, Yasna (2011). La recuperación
urbana y residencial del centro de Santiago:
Nuevos habitantes, cambios socioespaciales
significativos. Eure (Santiago), 37(112), 89113. &lt;DOI: http://dx.doi.org/10.4067/S025071612011000300005&gt;
Crawhall, Nigel (2007). The role of participatory
cultural mapping in promoting intercultural
dialogue- ‘We are not hyenas’. Concept paper
prepared for UNESCO Division of Cultural
54

Policies and Intercultural Dialogues.
Cuachi-Santoro, Roberta (2016). Mapping
community identity: Safeguarding the
memories of a city’s downtown core. City,
Culture and Society, 7(1), 43-54.
Chapin, F. Stuart y Knapp, Corrine N. (2015).
Sense of place: A process for identifying and
negotiating potentially contested visions of
sustainability. Environmental Science &amp; Policy,
53, 38-46.
Daniel, Terry C.; Muhar, Andreas; Arnberger, Arne;
Aznar, Olivier; Boyd, W. James; Chan, Kai M. A.;
Elmqvist, Thomas; Flint, G. Courtney; Gobster,
H. Paul; Grêt-Regamey, Adrienne; Lave,
Rebecca; Muhar, Susanne; Penker, Marianne;
Ribe G. Robert; Schauppenlehner, Thomas;
Sikor, Thomas; Soloviy, Ihor; Spierenburg,
Marja; Taczanowska, Karolina; Tam, Jordan y
Von der Dunk, Andreas (2012). Contributions
of cultural services to the ecosystem services
agenda. Proceedings of the National Academy
of Sciences, 109(23), 8812-8819.
Degen, Mónica y García, Marisol. (2012). The
transformation of the ‘Barcelona model’: an
analysis of culture, urban regeneration and
governance. International journal of urban and
regional research, 36(5), 1022-1038. &lt;https://
doi.org/10.1111/j.1468-2427.2012.01152.x&gt;.
Dinardi, Cecilia (2015). Unsettling the role of
culture as panacea: The politics of cultureled urban regeneration in Buenos Aires. City,
Culture and Society, 6(2), 9-18. &lt;https://doi.
org/10.1016/j.ccs.2015.03.003&gt;.
Duque Franco, Isabel (2015). La cultura como
estrategia de transformación y promoción urbana
en Bogotá y Medellín. Revista de Geografía
Norte Grande, (61), 25-43. &lt;http://dx.doi.
org/10.4067/S0718-34022015000200003&gt;.
Duxbury, Nancy. (2014). Cultural governance in
sustainable cities.
Duxbury, Nancy; Hosagrahar, Jyoti y Pascual,
Jordi (2016). Why must culture be at the heart
of sustainable urban development? Agenda 21
for Culture.
Evans, Graeme y Shaw, Phyllida (2004). The
contribution of culture to regeneration in the
UK: a review of evidence. London: DCMS, 4.
Evans, Graeme (2005). Measure for measure:
Evaluating the evidence of culture’s contribution
to regeneration. Urban Studies, 42(5-6), 959983. &lt;DOI: 10.1080=00420980500107102&gt;.
Freitas, Raquel (2016). Cultural mapping as a
Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�Identificando clústers culturales en el centro de Monterrey

development tool. City, Culture and Society 7
(1), 9-16.
García, Beatriz (2004). Cultural policy and urban
regeneration in Western European cities:
lessons from experience, prospects for the
future. Local economy, 19(4), 312-326. &lt;DOI:
10.1080/0269094042000286828&gt;.
Garza-Rodríguez, Fabiola (2015). Evaluación
de indicadores socio-urbanos y estrategias
de reforma para el centro de Monterrey. VII
Seminario Internacional de Investigación en
Urbanismoo, Barcelona-Montevideo, junio
2015. Departament d’Urbansime i Ordenació del
Territori. Universitat Politècnica de Catalunya.
Hawkes, Jon (2001). The fourth pillar of
sustainability: culture's essential role in public
planning. Common Ground Publishing Pty Ltd
in association with the Cultural Development
Network (Vic).
Jeannotte, M. Sharon (2016). Story-telling
about place: Engaging citizens in cultural
mapping. City, Culture and Society, 7(1), 35-41
Kurjenoja, Anne Kristiina y Simental, María Emilia
Ismael (2015). Ciudad como imagen: Xanenetla,
Puebla, México, la “Ciudad Mural”. Revista
Internacional de Ciencias Humanas, 4(2).
Lazarević, Eva Vaništa; Koružnjak, Arch Boris y
Devetaković, Mirjana (2016). Culture designled regeneration as a tool used to regenerate
deprived areas. Belgrade—The Savamala
quarter; reflections on an unplanned cultural
zone. Energy and Buildings, 115, 3-10. &lt;http://
dx.doi.org/10.1016/j.enbuild.2015.03.015&gt;.
Landry, Charles y Bianchini, Franco (1995). The
creative city. Londres: Demos. En http://www.
demos.co.uk/files/thecreativecity.pdf
Landry, Charles (2003). Imagination and
regeneration: Cultural policy and the future of
cities. Cultural Policy and Action Department,
Directorate General IV, Council of Europe.
Longley, Alys y Duxbury, Nancy (2016).
Introduction: Mapping cultural intangibles.
City, Culture and Society , 1 (7), 1-7. &lt; https://
doi.org/10.1016/j.ccs.2015.12.006&gt;
Martí-Costa, Marc y Pradel I Miquel, Marc
(2011). The knowledge city against urban
creativity? Artists’ workshops and urban
regeneration in Barcelona. European Urban
and Regional Studies, 19(1), 92-108. &lt;DOI:
10.1177/0969776411422481&gt;.
Markusen, Ann (2007). The urban core as cultural
sticky place. Time space places, 173-187.
Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

Miles, Steven y Paddison, Ronan (2005).
Introduction: The rise and rise of culture-led
urban regeneration. 833-839.
Montgomery, John (2003). Cultural Quarters as
Mechanisms for Urban Regeneration. Part 1:
Conceptualising Cultural Quarters. Planning,
Practice and Research, 18(4), 293-306. &lt;https://
doi.org/10.1080/1561426042000215614&gt;.
Moss, Linda (2002). Sheffield’s cultural industries
quarter 20 years on: What can be learned from
a pioneering example? International Journal of
Cultural Policy, 8(2), 211-219. &lt;https://doi.org
/10.1080/1028663022000009551&gt;
Oktay, Derya (2012). Human sustainable urbanism:
In pursuit of ecological and social-cultural
sustainability. Procedia-Social and Behavioral
Sciences, 36, 16-27. &lt;https://doi.org/10.1016/j.
sbspro.2012.03.003&gt;
Pillai, Janet (2013). Cultural Mapping: A Guide
to Understanding Place, Community, and
Continuity. Strategic Information and Research
Development Centre.
Rueda, Salvador; de Cáceres, Rafael; Cuchí, Albert
y Brau, Luis. (2012). El urbanismo ecológico.
Agencia de Ecología Urbana de Barcelona,
Barcelona.
Soini, Katriina y Birkeland, Inger (2014).
Exploring the scientific discourse on cultural
sustainability. Geoforum, 51, 213-223. &lt;https://
doi.org/10.1016/j.geoforum.2013.12.001&gt;
Tavano Blessi, Giorgio; Tremblay, DianeGabrielle; Sandri, Marco; Pilati, Thomas
(2012). New trajectories in urban regeneration
processes: Cultural capital as source of human
and social capital accumulation-Evidence from
the case of Tohu in Montreal. Cities, 29(6),
397-407. &lt;DOI: https://doi.org/10.1016/j.
cities.2011.12.001&gt;
Valdés Lange, Carlos (2018). La Arquitectura como
Dispositivo de Regeneración Urbana: 20 años
del Museo Guggenheim de Bilbao. Bitácora
Urbano Territorial, 28(2), 115-123. &lt;https://
doi.org/10.15446/bitacora.v28n2.70153&gt;.
Wu, W. (2005). Dynamic cities and creative
clusters. Washington DC, The World Bank.
Zarlenga, I. Matías; Ulldemolins, Rius Joaquim
y Morató, Rodríguez Arturo. (2016). Cultural
clusters and social interaction dynamics:
The case of Barcelona. European Urban and
Regional Studies, 23(3), 422-440.
Zukin, Sharon (1995). The Culture of Cities.
Malden, 1995.
55

�Garza-Rodríguez

Zukin, Sharon y Braslow, Laura (2011). The
life cycle of New York’s creative districts:
Reflections on the unanticipated consequences
of unplanned cultural zones. City, Culture
and Society, 2(3), 131-140. &lt;https://doi.
org/10.1016/j.ccs.2011.06.003&gt;.

56

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�Hábitat sin raíces.
Habitat without roots.
Recibido: Octubre 2017
Aceptado: Enero 2019

Carlos Gándara Woongg1
Cuauhtémoc Robles Cairo2

Resumen

Abstract

Desde los orígenes de la humanidad el hombre se
ha trasladado de un territorio a otro en búsqueda
de bienestar. Estos flujos poblacionales generan
la necesidad de una arquitectura portátil, que
pueda reubicarse según sea requerido. Dentro
de los espacios que las sociedades demandan
para su desarrollo, la vivienda es la edificación
básica, que el hombre busca para satisfacer sus
condiciones de vida de forma segura y confortable
ante las condiciones adversas externas. El texto
examina el tema, postulando la vivienda portátil
como alternativa para un sector de la población
contemporánea; incluye una breve reseña de su
evolución histórica y su planteamiento teórico, su
caracterización tecnológica y normativa, el perfil
del usuario emancipado de su lugar de origen,
además de mostrar los desafíos y alternativas a los
que se enfrenta el arquitecto contemporáneo ante
una sociedad cambiante. Se presenta este trabajo
para sentar un marco teórico que de sustento
al estudio posterior sobre el uso de la vivienda
portátil en la frontera norte de México, donde el
fenómeno migratorio incide con las formas de
vida más que en otras regiones del país.

Since humankind´s origins, man has moved
from place to place looking for well-being. this
migratory flow generates the necessity of a portable
architecture, able to be relocated as required. in the
areas where society develops housing is the basic
building which men seek to satisfy their life style in
a safe and comfortable to face external unfavorable
conditions. the text examines this matter and
proposes the portable housing as an alternative for
a contemporary population sector ; includes a brief
review of its evolution and theoretical approach,
its technological and regulative characteristics, the
profile of the user emancipated of its origins, in
addition to showing the challenges and alternatives
that the contemporary architezct faces in a changing
society. This paper is presented to establish a
theoretical framework that supports the later study
on the use of portable housing on the northern border
of Mexico, where migratory phenomenon affects life
forms more than in other regions of the country.

Keywords:

Portable, Housing, Migration.

Palabras Clave:

Portátil, Vivienda, Migración.

1
Nacionalidad: mexicano; adscripción: Facultad Arquitectura y Diseño de la Universidad Autónoma de Baja California. Maestro en Arquitectura. Correo electrónico: carlos.gandara@uabc.edu.mx
2
Nacionalidad: mexicano; adscripción Facultad Arquitectura y Diseño de la Universidad Autónoma de Baja California. Maestro en
Arquitectura. Correo electrónico: cuauhtemoc@uabc.edu.mx

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

57

�Gándara Woongg, Robles Cairo

1. Introducción.

2. Movilidad, vivienda y sociedad.

El presente texto tiene como finalidad acercar al
lector a una problemática específica, donde el factor
tradicional de permanencia del objeto arquitectónico
se rompe e invita a optar por esquemas no
tradicionales como la arquitectura portátil, la cual
se define como edificaciones diseñadas para ser
relocalizadas a lo largo de su vida útil.
Para entender una problemática de esta índole
es indispensable reconsiderar a la arquitectura
como reflejo de la sociedad y de su memoria
colectiva. Para ello, es preciso evaluar el fenómeno
con cierta dualidad: uno es cómo el paisaje urbano
de las ciudades fronterizas ha estado marcado por
la temporalidad, producto de la transitoriedad de
los flujos constantes de migración; otro fenómeno
es resultado de una forma de vida, donde los
actores deciden vivir en la transitoriedad y no
anclar su proyecto personal a largo plazo a un
espacio específico, esta forma de vida es resultado
de una influencia cultural de EUA a México.
Como toda tipología arquitectónica, ésta
requiere de un estudio desde sus diferentes
ángulos e implicaciones. Por ello se propone partir
desde el conocimiento de sus orígenes históricos,
antecedentes teóricos que la respaldan, así como
sus expresiones contemporáneas. Un factor
crucial en la evolución de la arquitectura es la
tecnología que cada vez más se incluye como parte
integral de la edificación y a su vez la necesidad
de regulación y ordenación que permite mantener
estándares de calidad y seguridad. Otro de los
factores que resulta esencial para el desarrollo
de cualquier edificación es el entendimiento del
usuario, por lo que se profundiza en cómo es que
estos habitantes emancipados viven, así como sus
motivaciones e inquietudes.
Por último, se invita a la reflexión de los desafíos
y alternativas que presenta la arquitectura en nuestros
días ante un mundo y sociedad globalizada, donde los
cambios son cada vez más rápidos y de mayor escala,
a los que el arquitecto debe responder de forma
creativa y en algunos casos romper paradigmas.
Por ello se busca sentar las bases para el posterior
desarrollo de temas comunes, específicamente entre
la relación migración y formas de vida en la frontera
norte de México, una zona del país que en las últimas
décadas presenció una rápida transformación.

La arquitectura hoy en día experimenta incesantes
cambios en pro de adaptarse a las exigentes
necesidades de sociedades cada vez más complejas,
donde la capacidad de inventiva, investigación
y creatividad del arquitecto, son recursos
indispensables para solucionar los requerimientos
espaciales actuales. Esta situación ha ocasionado
que los diseñadores se encuentren en una búsqueda
constante de opciones novedosas en torno al tema
de la vivienda. Debido a esta evolución social
incesante, cada vez a mayor velocidad, con marcada
tendencia hacia la funcionalidad, cambio constante
y con la agilización de los procesos, ciertos temas
globales cobran mayor importancia, tales como: la
economía, la comunicación, las redes sociales, la
tecnología, la política y la ecología, que vienen a
determinar la manera en que se habita el planeta
(Echeverria, 2005).
La capacidad de movilidad de los objetos,
de cualquier índole, ha sido una propiedad
valorada desde principios de la humanidad. El
objeto arquitectónico, no se encuentra aislado
de las tecnologías desarrolladas por el hombre
para proporcionar este desplazamiento, y con los
cambios constantes mencionados, se hace necesario
incorporar versatilidad a ciertos edificios, con
el fin de que se adapten a las necesidades de las
poblaciones contemporáneas. Entre las variaciones
están edificios portátiles que son diseñados para ser
reubicados, suelen ser versátiles y flexibles y pueden
brindar servicio por un determinado tiempo, en
diferentes áreas de la ciudad o región, y en algunos
casos permiten tener un mejor rendimiento de
recursos, porque con una misma inversión se puede
beneficiar a un sector mayor de población, con la
opción de funcionar por temporadas en diferentes
lugares de una localidad.
La humanidad en busca de mejores oportunidades
vive cambios demográficos vertiginosos a nivel
global, determinados por factores económicos y
de seguridad, como son los conflictos bélicos y la
migración; aunado a esto, cada día se extienden
nuevas redes que conectan al mundo, como pueden
ser una mayor cobertura del Internet, menores
costos en los sistemas de transporte, tratados de libre
comercio, acuerdos migratorios, entre otras. Lo
que motiva y amplía las posibilidades del hombre
contemporáneo, no sólo a cambiar de residencia,
sino a adoptar la idea de que el lugar en el que reside,

58

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�Hábitat sin raíces

no tiene porqué ser permanente. Una vez asimilada
la probabilidad de un constante cambio, es cuando
surgen las incógnitas de cómo habitar un espacio sin
echar raíces.

3. Orígenes, teorías y presente.
El concepto de arquitecturas portátiles no es algo
nuevo, incluso es considerado de origen primitivo,
el hombre desarrolló esta tipología con el fin de
resolver dos necesidades, la principal fue protección
del medio ambiente y la segunda que el objeto
arquitectónico se adaptara a su estilo de vida
como cirqueros, gitanos, beduinos. Las sociedades
nómadas que adoptaron este método para construir
sus viviendas, muestran diferentes casos que con
el tiempo se llegaron a perfeccionar, tanto que
incluso hoy en día siguen en uso, como el tipi de los
nativos americanos, la yurta de la tundra rusa y la
jaima de los beduinos. Estas culturas se encuentran
esparcidas en diferentes partes del planeta con
climas y condiciones totalmente diferentes (figura
1) (Kronenburg ,2008).
Figura 1. Ejemplos de viviendas portátiles
de culturas nómadas.

transportada a Australia para su hijo (Minguet, 2012).
A partir de la Revolución industrial, estos edificios
evolucionaron con la introducción de nuevos
materiales como el acero y textiles, que les permitió
una mayor versatilidad. Con la adaptación de la línea
de producción automotriz, desarrollada por Henry
Ford, a la fabricación de vivienda a principios del
siglo XX, las edificaciones prefabricadas dominaron
el mercado de la construcción alternativa; esto se
vio reflejado principalmente en Inglaterra y Estados
Unidos de América (EUA), debido a que estos
países gozaban de un mayor desarrollo económico y
tecnológico, aunado a la alta demandan de vivienda
que se suscitó después de la Segunda guerra
mundial. Cabe destacar que no todas las viviendas
contaban con la capacidad de ser reubicadas una
vez instaladas (Costa, 2009). Además, la vivienda
móvil o casa rodante se encontraba relegada a usos
de recreación, principalmente para vacacionar.
A mediados del siglo XX la vivienda portátil
empezó a desplazar a la vivienda prefabricada,
debido a una mayor aceptación y a los bajos
costos de producción; además, la clase media
se encontraba en constate crecimiento y al no
poder costear una habitación tradicional, optaron
estacionar estas viviendas móviles y convertirlas
en residencia permanente(figura2). Esta situación
llevó a EUA e Inglaterra a regular su fabricación
y emplazamiento, frente a la necesidad de
reglamentar la seguridad y calidad de la vivienda
móvil. Además del surgimiento de los “Trailer
Parks” (estacionamientos para tráiler), en los
cuales se empezaron a emplazar estas viviendas
sin responder a un orden y a los planes de
desarrollo de urbano.
Figura 2. Trailer Park, Calexico, California, EUA.

Fuente: Kronenburg, Robert. (2002), Houses in motion: the genesis,
history and development. Padstow: Wiley-Acadamy, pp. 30.

Fuente: Elaboración propia.

No fue hasta 1830 que por primera vez se
documentó la utilización del término “portátil”,
cuando el inglés John Manning diseñó una vivienda
con un sistema práctico de madera, la cual fue

Los arquitectos por su parte no se han mantenido
ajenos a esta situación, desde principios del XX y con
el surgimiento del movimiento moderno, diversos
personajes del gremio de la arquitectura decidieron

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

59

�Gándara Woongg, Robles Cairo

incursionar en esta tipología, en la cual se llevaría a
su máxima expresión una de las principales ideas,
que consistía en proporcionar arquitectura a toda
la población mediante los sistemas de producción
industrializada.
Entre los arquitectos pioneros que decidieron
introducirse en esta área se encuentra Frank Lloyd
Wright, quien en 1911 fue uno de los primeros
en comprender el potencial de la fabricación de
viviendas en serie, al fundar la American System
Built Houses y ya en la última fase de su carrera
realizó la Jacobs House en Madison, Wisconsin. En
1922 Adolf Mayer y Walter Gropius en conjunto
diseñaron un sistema estándar llamado Baukasen
(figura 3); el último de estos arquitectos siguió en
el desarrollo de esta idea con el diseño de la Copper
House en 1931 y la Packaged House en 1941, las
cuales no contaron con éxito en ventas, por lo que
se valora más su aportación como planteamientos
Figura 3. Baukasen.

Fuente: Schoel, Nina.(2009), Mobile und modulare Bauten [en línea].
Hamburgo. [14 de Septiembre de 2016]

conceptuales. Otro arquitecto de renombre que
decidió apostar por estas edificaciones fue Marcel
Breuer, quien en 1942 propuso la Yankee Portables,
la cual estaba enfocada a la vivienda económica,
emulando a la línea de producción automotriz,
pero utilizo madera (Minguet, 2012).
Como se mencionó anteriormente, la movilidad
en la arquitectura no es algo nuevo, desde mediados
del siglo XX algunos artistas, arquitectos y filósofos la
consideraron para propuestas urbanistas visionarias.
A continuación se muestra la postura de tres autores
acerca de las estructuras portátiles como alternativa
para solucionar problemas sociales.
Constant Nieuwenhuys realizó en 1974
un proyecto urbano utópico de una ciudad
planetaria, la cual llamó la Nueva Babilonia,
que consiste en una crítica social, política y
económica en la que propone que el hombre
sería capaz de determinar libremente el tiempo
y el espacio de su vivencia, y viviría como
nómada. La emancipación del lugar de trabajo
tendría como consecuencia la independencia
con respecto a la vivienda y al lugar donde se
vive. La sociedad fluctuante favorecería en un
grado más alto los contactos y los encuentros
fortuitos que las comunidades estables. La
movilidad definiría a la Nueva Babilonia
como una ciudad nómada. Esta tendría que
ser una estructura móvil, flexible e indefinida
(Taracha, 2011).
Constant se inspiró en la vida nómada de los
gitanos y tomó como modelo sus campamentos en
Italia. Esas construcciones urbanas efímeras, en
constante cambio, eran fabricadas con elementos
transportables e intercambiables. Por lo que
Constant se imaginó una ciudad construida con
elementos móviles, bajo un techo común. Una casa
compartida, una vivienda provisional, en constante
transformación, un campamento nómada en un
nivel global (figura 4).

Figura 4. Sección de la ciudad modular de la Nueva Babilonia.

Fuente: Wigley, Mark.(1998), Constant´s new Babylon. the Huper-Architecture of Desire [en línea]. Rotterdam.[ 17 de Septiembre de 2016].

60

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�sin raíces
La cultura del departamento en la modernidad: el caso de estudio del multifamiliarHábitat
en CU-UNAM.

Por su parte el arquitecto y filósofo francés
Yona Friedman, publicó en 1958 su primer
manifiesto sobre “arquitectura móvil”. Sus
propuestas consistían en diferentes estrategias y
acciones para adaptar la creación arquitectónica
a las necesidades del usuario moderno, en lo
referente a la movilidad social y física. La
transitoriedad y la continua renovación de las
relaciones personales, sociales y económicas
requería de estructuras de otro tipo, diferente
a las estructuras estables vigentes. El tema
de la vivienda lo propone como cápsulas de
habitación autonomizadas por medio de pilas
foto-eléctricas, prefabricadas y desmontables,
que podrían colocarse con toda libertad sobre
esqueletos estructurales (figura 5).
Esta idea se opuso radicalmente a la forma
habitual de trabajar del arquitecto, según la cual,
el cliente era convertido de forma autoritaria en
un usuario promedio o usuario-tipo, otorgando al
arquitecto la capacidad de decidir.
Figura 5. Apunte perspectivo arquitectura móvil
Yona Friedman.

En las teorías de estos creadores se destaca
la idea de liberación de las antiguas estructuras
opresoras, que limitan al hombre, por eso dirigen
sus propuestas hacia posibles fórmulas de
habitabilidad que podrían garantizar la igualdad, y
la libertad como valores sociales del nuevo paisaje.
Estas ideas trataban de trascender de tal forma que
rompieran el paradigma de ¿cómo se diseñaba? en
esos momentos. Los proyectos eran sólo utopías
o visiones futuristas, difícilmente realizables
entonces, pero que hoy en una sociedad globalizada
se empiezan a materializar. En la actualidad son cada
vez más los arquitectos y diseñadores industriales
que se han aventurado al diseño de edificaciones
portátiles, en las cuales ven una opción e incorporan
conceptos como sustentabilidad, tecnología y
diseños vanguardistas.
Entre los despachos de diseño que han
incursionado en el tema se encuentran: LOTTEK, OMD, Philippe Barrariere Collective,
NMDA, 70°Narkitektur, por mencionar algunos.
Como precedente de la relevancia que representa
la movilidad en los edificios, algunos de los
ganadores del prestigioso premio Pritzker como
Tadao Ando, Renzo Piano y Glenn Murcutt
cuentan con proyectos de esta índole. Incluso la
empresa automotriz japonesa TOYOTA Motors,
invirtió en estas construcciones incluyéndolas
a sus líneas de producción, por lo que fundó
TOYOTA Housing Corporation, la cual fabrica
y distribuye viviendas en Japón.

4. Tecnología y ordenanza.
Fuente: Trachana, Angelique. (2011), "Consecuencias de New Babylon"
[en línea]. En: Ángulo Recto. Revista de estudios sobre la ciudad como
espacio plural, vol. 3, núm. 1, pp. 195-222.

La propuesta de Frei Otto, se basa en estructuras
flexibles, susceptibles a transformaciones. Las
estructuras adaptables, modificables y renovables
serían como las casas que se desplazaban con
los hombres en épocas pasadas, las tiendas. Pero
perfeccionadas porque ofrecerían el máximo
confort en todos los climas de la Tierra. Frei Otto
es la mayor autoridad en estructuras tensadas
y membranas ligeras, encabezando avances en
matemática estructural e ingeniería civil. Su trabajo
se encuentra ligado con temas de espacios de gran
eficiencia espacial, edificios inflables, estructuras
tensadas y membranas (Taracha, 2011).
Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

Existen diferentes definiciones de arquitectura
portátil, diversos autores acentúan aspectos
distintos, según el enfoque de los estudios que
realizan. Una de las definiciones generales es de
Kronenburg, que la denomina como toda aquella
edificación que desde su diseño y construcción
se considera que cuente con la capacidad de
ser transportada, debido a que no se emplazará
de forma permanente en el mismo predio
(Kronenburg, 2002).
Por su parte Echeverría, habla de estos edificios
en un sentido urbano, enfatiza su relación con
el medio, donde la Arquitectura portátil es una
forma adecuada de habitar un ambiente en un
determinado lugar y tiempo, capaz de reaccionar
e interactuar con los crecientes cambios sociales y
culturales, ciudades complejas, territorios inciertos
61

�Gándara Woongg, Robles Cairo

y límites imprecisos (Echeverria, 2005).
Siegal, aclara que la diferencia entre la
arquitectura estática y la que está en movimiento
es una cuestión de perspectiva; porque se puede
considerar a un edificio como objeto cuando es
utilizado o recorrido, y como un proceso, cuando
las modificaciones, construcción o reubicación
son perceptibles por el usuario, destacando
la capacidad de movilidad por encima de la
permanencia estática (Siegal, 2002).
En la primera norma implementada por el
Departamento de Desarrollo de Vivienda y
Urbanismo (por sus siglas en ingles H.U.D.) de
EUA, en 1974, se definió a estos edificios como:
“Una estructura, transportable en una o más
secciones, que cuenta con el modo de viajar. Con
un cuerpo de 8 pies (2.438m) o más de ancho
y 40 pies (12.19m) o más de longitud que una
vez montada en el sitio, es de 320 pies cuadrados
(29.72m²) o más y que está construido sobre
un chasis permanente y diseñada para ser
utilizado como una vivienda con o sin una base
permanente cuando se conecta a los servicios
públicos y contiene en el mismo la fontanería,
calefacción, aire acondicionado y sistemas
eléctricos.” (Department of housing and urban
development, 2013)
Por su parte las leyes del Reino Unido (por
sus siglas en inglés U.K.) establece en la Ley
de caravanas de 1968 la definición de casa móvil
como:
“cualquier estructura diseñada o adaptada
para la vida humana que es capaz de moverse de
un lugar a otro (ya sea remolcado, o transportado
en un vehículo de motor o remolque) por
cualquier vehículo de motor diseñado con ese
fin o adaptado” (Modular and Portable Building
Association, 2013)
Integrando las diferentes definiciones se puede
entender como arquitectura portátil a los edificios
diseñados o adaptados para ser habitados por
el hombre, que cuenten con la capacidad de ser
transportados un número indeterminado de veces,
independientemente del sistema constructivo
utilizado y el número de piezas en el que se pueda
descomponer para su traslado. Éstos cuentan
con una serie de características, de las cuales
se hace uso para facilitar la propiedad de poder
cambiar de ubicación varias veces durante su vida
útil. Por ejemplo, el contenido de la materia de
Construcción Tradicional y Medioambiental de la
licenciatura en arquitectura de la Universidad de
62

Alcalá, España, se agrupa en cuatro características
básicas que se muestran a continuación:
1. Ubicación: pueden ser ubicados en
función de las orientaciones solares y los
vientos.
2. Estructura: siempre ligera y en muchos
casos flexible para su fácil transporte y
montaje.
3. Envolventes: preferentemente materiales
ligeros y de baja inercia térmica y en algunas
ocasiones textiles.
4. Flexibilidad: permiten plegar y desplegar
secciones de la envolvente para el paso de luz
o ventilación.
Si bien las características mencionadas son
propias de estas edificaciones, no todos los ejemplos
deben presentar en la misma medida estas cualidades
para ser consideras como portátiles.
Las estrategias constructivas con las que se
pueden resolver estos edificios son varias y Robert
Kronenburg, las agrupa en tres, que se pueden
subdividir en la aplicación de diferentes tecnologías
constructivas, que aportan características particulares
a cada caso. Por lo que a continuación se presenta
una tabla que contiene detalles de las estrategias
para diferenciar unas de otras y ver sus ventajas y
desventajas así como sus usos comunes (figura 6)(
Kronenburg, 2002).
Figura 6. Estrategias constructivas
en la arquitectura portátil.

Fuente: Elaboración propia.

La primera regulación registrada en EUA
para la construcción de casas móviles fue
propuesta en 1951 por A lo largo de la evolución
de la sociedad se ha hecho necesario establecer
normas, reglamentos y leyes que contribuyen a
un desarrollo ordenado de las comunidades. La
arquitectura no se encuentra exenta, y con el fin de
garantizar que las edificaciones cuenten con los
requerimientos mínimos de seguridad, higiene
y funcionamiento, es que los reglamentos de
Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�Hábitat sin raíces

construcción surgieron. Conforme la arquitectura
portátil se fue introduciendo, principalmente en
la vivienda en países desarrollados, se empezó a
presentar la necesidad de regular su fabricación.
Al encontrarse estos edificios fuera de los
reglamentos de construcción. Las primeras
propuestas surgieron por parte de asociaciones
formadas por los mismos fabricantes, con el fin
de proporcionar una mejor calidad y seguridad
de sus productos.
La Asociación de Vehículos de Remolque (por
sus siglas en ingles TAC), en la cual se establecían
estándares de construcción de carácter opcional.
En 1958, la Asociación de Viviendas Móviles
Manufacturadas (por sus siglas en ingles MHMA),
desarrolló estándares en los que se consideraba
las cuestiones mecánicas y los materiales de
sus componentes. En 1964, las normas y los
estándares de la CA y MHMA se combinaron
para unirse al Instituto Nacional Americano de
Estándares (por sus siglas en inglés ANSI),el cual
todavía se encuentra en uso (Hesselbart, 2013).
Como respuesta al elevado número de casos
registrados de personas lesionadas e incluso muertas
por defectos en las viviendas de esta tipología en
EUA, en 1974 el Congreso aprobó la Ley Federal de
Viviendas Prefabricadas, que regula la construcción
y seguridad de viviendas prefabricadas. El Congreso
le asignó al Departamento de Vivienda y Desarrollo
Urbano(HUD) la autoridad para elaborar el código
de construcción nacional que tendría como objetivo
reducir costos de seguros y daños a la propiedad,
para mejorar la calidad y la durabilidad de
fabricación. Es a partir de 1976 que entró en vigor
la ley federal, a la cual se incorporan reglamentos
extras añadidos por los estados y condados de dicho
país (Coon, 1999).
En la actualidad en EUA, el diseño, fabricación
e instalación de estas edificaciones están reguladas
por el Código Federal de Vivienda y Desarrollo
Urbano, donde se establece, en que artículos se
incluye a la vivienda prefabricada de la misma
manera que a la vivienda estática. En caso de
existir diferencias se remite a la ley de 1974 de
Estándares Nacionales de Seguridad para la
Construcción de Vivienda Prefabricada donde se
disponen los requisitos mínimos de instalación en

sitio, aunque para la mayoría de los estándares
se hace referencia a lo establecido en la vivienda
estática.
La ley de 1974 de EUA, se basa en tres
ejes principales, el primero hace referencia al
ordenamiento territorial y cuestiones legales de los
asentamientos; el segundo relaciona la vivienda
prefabricada con el manual de Normas Mínimas
para Propiedades de Vivienda, edición 1994
(4.910,1), integrado por seis capítulos abordando
los siguientes temas: uso general, criterios generales
de aceptación, diseño de sitio, diseño de edificios,
materiales y construcción. El último eje explica
detalladamente las consideraciones para la correcta
instalación de las viviendas.
En el Reino Unido (RU), se elaboró la Ley de
Control y Desarrollo de Caravanas de 1960, que
a diferencia con la ley propuesta en EUA, buscaba
principalmente el ordenar y reglamentar la gran
cantidad de caravanas de pobladores gitanos. Por
lo que establece, no solamente las cualidades
físicas de la vivienda, sino que además estipula la
situación legal y de financiamiento, así como las
responsabilidades, obligaciones y derechos de los
propietarios.
En la actualidad, las autoridades del RU, en
respuesta a la situación de deterioro ecológico, en
2005 propusieron la regulación de construcción
para la conservación de combustible y energía en
los edificios nuevos también, conocido como L2A3,
con la que se busca reducir las emisiones de CO2.
En ésta solamente se considera a los módulos que
cuenten con más de 50 m², esto por la presentación
de un estudio por parte de la Asociación de edificios
portátiles y modulares, donde demostró que por sus
características, la energía requerida en su fabricación
no es pérdida, porqué el edificio es transportable y
por consiguiente la energía también.
Los reglamentos responden a los diferentes
problemas que aquejan a cada país, se tomaron
estos dos países por ser en los que se utiliza con
más frecuencia las construcciones portátiles, no
por ello quiere decir que no existan reglamentos
en el resto de las naciones.
La fabricación de estos edificios no se ha
logrado con gran éxito en México; por ello la
regulación de la construcción y emplazamiento no

1
L2A es el reglamento del Reino Unido con el cual se busca garantizar la conservación de combustible y energía en los
edificios nuevos en el cual se incluyen: requisitos, estándares, mínimos de calidad y la documentación requerida buscando
el diseño de edificios energéticamente eficientes.

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

63

�Gándara Woongg, Robles Cairo

ha resultado una prioridad para las autoridades y
en la actualidad no se cuenta con un reglamento
específico que garantice la calidad y habitabilidad
de estas edificaciones. A pesar de no tener una
ley o reglamento específico, estas construcciones
son mencionadas escuetamente en algunos de los
reglamentos de construcción estatales y locales.
Entre las Normas Oficiales Mexicanas no existe
alguna específica para edificios portátiles, sin
embargo, en el proyecto de norma oficial mexicana
NOM-001-SEDE-2012, de instalaciones eléctricas,
se incluyen a las viviendas móviles como parte de
la vivienda en general, partiendo del precedente de
que en algunas no se excluye a estas edificaciones,
y al no aclararlo se podrían tomar como referencia
para las normas de eficiencia energética. Cabe
mencionar que uno de los factores determinantes
del descuido por parte de las autoridades mexicanas,
podría radicar en que la mayoría de las empresas que
venden o distribuyen estos edificios realmente los
importan de EUA y sólo en ocasiones específicas se
diseñan y construyen en el país.
En la frontera norte la situación de las viviendas
portátiles es diferente al resto de México, debido
al hecho geográfico y a una estrecha relación
con EUA donde son comúnmente utilizadas. Se
pude ver un mayor uso que en el resto del país.
A pesar de esta realidad, las autoridades no han
desarrollado reglamentos que establezcan con que
características deberían contar para garantizar la
seguridad y confort de los ocupantes.

5. Hábitat y habitantes emancipados.
Partiendo de los resultados presentados por la
Organización de las Naciones Unidas en su
Reporte de Migración Internacional 2015, en la
última década hubo un crecimiento de la migración
del 70%, pasando de 173 millones en el año 2000
a 244 millones en el 2015, por lo que resulta
necesario entender las motivaciones y situaciones
específicas de cómo estas poblaciones habitan la
frontera (Department of Economic and Social
Affairs , 2015).
El factor principal que influye en estos
flujos poblacionales, es un planeta cada vez más
interconectado, tanto que se ha convertido en
una realidad que afecta a casi todos los rincones
del mundo, a menudo hacer distinciones entre
los países de origen, de tránsito y de destino es
obsoleto. El transporte moderno hace más fácil,
64

barato y rápido que las personas se trasladen de
un país a otro. Al mismo tiempo, los conflictos,
la pobreza, la desigualdad y la falta de puestos
de trabajo dignos son algunas de las razones que
obligan a las personas a abandonar sus hogares en
busca de un futuro mejor para ellos y sus familias.
Hablar del tema de la migración en México
no es algo sencillo, sus condiciones específicas
destacan entre los demás; es el segundo país con
más ciudadanos viviendo en el extranjero con 12
millones sólo detrás de India, de los cuales el 98%
radica en EUA. México a pesar no encontrarse
entre los principales receptores del mundo,
da asilo durante su travesía a los migrantes
procedentes de Centro y Sur América para llegar
EUA, país con el que comparte la frontera norte
y es mayor receptor mundial con 47 millones de
migrantes radicando en su territorio.
Los fenómenos migratorios al interior de México
son procesos complejos y multifacéticos, motivados
principalmente por necesidades o aspiraciones,
emanadas por la insatisfacción de diversos factores
como la inestabilidad económica, movimientos
sociales, seguridad, falta de oportunidades, entre
otras que agravan el problema migratorio en el
país (Priego y Garcia, 2009). Desde hace algunas
décadas en México, la migración y movilidad se
han convertido en factor estratégico para entender
la distribución de la población en el tiempo y en el
espacio. Esto debido a la intensidad y dinamismo de
la migración y a los diferentes tipos de movilidad
que han incrementado notablemente, en relación
con las otras dos variables centrales del análisis
demográfico: las muertes y los nacimientos, cuya
importancia relativa ha disminuido con la evolución
de la sociedad (Goodkind y West, 2002).
La migración se presenta de múltiples formas,
según las escalas espaciales y temporales que
se utilicen. En términos espaciales, se pueden
presentar desde un ámbito global hasta dentro de
una misma ciudad. En cuanto a tiempo de duración,
algunas migraciones son permanentes (involucran
un cambio definitivo de lugar de residencia); pero
otras son temporales (no implican un cambio
definitivo, sino provisional, de lugar de residencia)
y entre éstas, se pueden distinguir migraciones de
largo plazo (cuando los migrantes permanecen
en el destino por varios años); estacionales (que
se repiten de acuerdo a las estaciones del año,
especialmente entre los migrantes del campo);
periódicas (que usualmente duran algunos meses) y
diarias (que pueden o no involucrar pasar la noche
Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�Hábitat sin raíces

fuera del hogar), entre otras. A este último tipo de
migración sería más correcto llamarlo movilidad
(Lewis 1982).Por lo anteriormente mencionado
surge el término de población flotante, que es la
población que utiliza un territorio, pero cuyo lugar
de residencia habitual es otro (Garrocho, 2011).

6. Desafíos y alternativas.
Por último, se plantea abordar los desafíos a los
que se enfrentan estas estructuras en una sociedad
que si bien se encuentra en constante cambio, aún
está en proceso de desenraizar sus costumbres
domésticas, para darle la bienvenida a las
alternativas que las nuevas tecnologías ofrecen
y adoptarlas como parte de la vida cotidiana
contemporánea. A pesar de su naturaleza carente
de permanencia, las construcciones portátiles
deben de ser incluidas como alternativas ya que
están presentes desde que el hombre se inició
en la edificación, incluso antes de conformarse
las primeras civilizaciones. Su evolución está
marcada por los avances científicos y tecnológicos;
aunque en algunos casos se encontró que algunas
tipologías permanecen prácticamente intactas
con el paso de los siglos. Aunadas a la historia se
desarrollaron teorías que sustentan la movilidad
en la vivienda como solución a las necesidades
del hombre moderno.
La relevancia arquitectónica de proyectos
de esta índole, es analizada por Solà Morales
en su texto “Presente y futuros. La arquitectura
en las ciudades” donde propone cuatro áreas de
experimentación e innovación en la vivienda, una
de ellas es la siguiente.
"Casas para inmigrantes, casas para un solo
individuo, casas para situaciones transitorias,
casas para los sin casa. En torno a este tipo de
usuario especial encontramos exploraciones que,
probablemente por la novedad de identificar y
resolver una necesidad menos convencional,
dan pie a arquitecturas ciertamente atractivas. A
menudo situadas en áreas intersticiales, residuales;
con medios económicos reducidos; con programas
distintos a los habituales, estos proyectos gozan,
casi siempre, del antiguo privilegio moderno de
ser productos promovidos por la administración
pública para usuarios que no van a tener muchas
posibilidades de escoger, rehusar o proponer otro
tipo de arquitecturas. Precisamente porque en estas
áreas de necesidad marginal todavía aceptamos el
Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

despotismo ilustrado de los poderes del arquitecto,
en el fondo éste reencuentra su vieja aspiración
iluminista de redimir a la comunidad a través de
su obra más allá de ser únicamente el diseñador
de un producto comercial."(Sola, 1996:16)
Es importante resaltar la oportunidad que
ofrece México y especialmente su región fronteriza
norte para esta alternativa, por ser sus ciudades
relativamente jóvenes, con una diversidad cultural,
que difícilmente se identifica con tipologías
específicas como el resto del país, queda abierta a
nuevas expresiones arquitectónicas para acogerlas
como propias. Que además cuenta con un incesante
flujo poblacional bidireccional entre el norte y el sur.
El resultado final, invita a la reflexión de las áreas
pendientes por explorar del diseño arquitectónico
y los paradigmas pendientes por romper en la
arquitectura que día a día se aleja más de los preceptos
de Vitrubio: firmeza, utilidad y belleza, que fueron
las bases del diseño arquitectónico durante siglos.
En la actualidad los espacios respondan a diferentes
variables y una de ellas es el temporal.
Quizá la lección más importante que este
documento muestra, sea reconocer que la vivienda
portátil ha representado históricamente una opción
viable de vida para diversos grupos sociales, su
vigencia se fortalece en la medida en que grupos
de población de diversos orígenes, edades y de
distintos lugares la acogen de nuevo como un
instrumento u objeto que les facilita una vida
presente y dinámica sin cargar con el paradigma
de enraizarse con una vivienda permanente y un
entorno delimitado de acción territorial. Aunque se
reconoce que en muchas instancias busca satisfacer
una de las necesidades básicas del hombre, la
presencia de ciertas variantes ha representado una
irrupción en ámbitos tradicionales, también se
observa que aún las más arraigadas costumbres
se pueden desprender para dar entrada a nuevas
experiencias en la arquitectura.

7. Referencias bibliográﬁcas.
Coon, James.(1999), Municipal Regulation of
Mobile Home [en línea].New York: Local
governmentservices, [abril de 2013].
Costa Duran, Sergio.(2009), New prefab:
Arquitectura prefabricada. Barcelona: Reditar
libros.
Department of economic and social affairs.(2015),
International Migration Report 2015.[en
65

�Gándara Woongg, Robles Cairo

línea]New York: Naciones unidas. [septiembre
de 2016].
Department of housing and urban development[en
línea].
Model
Manufactured
Home
Installation. [citado18 de Septiembre de 2013].
Echeverria, Pilar. (2005), Arquitectura portátil.
Barcelona: Structure.
Garrocho, Carlos.(2011), Población Flotante,
Población en Movimiento: Conceptos Clave y
Métodos de Análisis Exitosos. México: Consejo
Nacional de Población.
Goodkind, Daniel; West, Lorraine.(2002), En Urban
Studies. China’s floating population: definitions,
data and recent findings., No. 12. Glasgow:
University of Glasgow, pp. 2237-2250.
Hesselbart, Al.A History of The Manufactured
Housing Institute[en línea].Arlington,: Housing
Institute[citado 2 de abril2013].
Lewis, Graham. (1982), Human Migration: A
Geographical Perspective. Londres: Croom
Helm.
Minguet, Josep.(2012) Contemporary green
prefab : industrialized &amp; kit architecture.
Barcelona: Monsa.
Modular and Portable Building Association[en
línea]. Relocatable building systems.[citado 6
de Abril de 2013].
Kronenburg, Robert.(2002). Houses in motion:
the genesis, history and development.Padstow:
Wiley-Acadamy.
Kronenburg, Robert.(2008), Portable
Architecture: Design and Technology. Basel:
Birkhüaser Verlag AG.
Priego, Enrique; Garcia, Norma.(2009), Flujo
migratorio vs. movimiento migratorio. Vivir
la frontera: Pobreza, migración, violencia,
trabajo y sociedad. Mexicali: Universidad
Autonoma de Baja California,pp.143-163.
Siegal, Jennifer.(2002), More mobile: portable
architecture for today. New York: Princeton
Architecture Press.
Sola Morales, Ignasi.(1996) Presente y futuros:
Arquitectura en las ciudades. Barcelona:
Editorial Actar.
Trachana, Angelique.(2011),"Consecuencias de
New Babylon" [en línea]. En: Ángulo Recto.
Revista de estudios sobre la ciudad como
espacio plural., vol. 3, núm. 1, pp. 195-222.

66

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�Reconﬁguração das cidades contemporâneas. Contradições e conﬂitos (2016).
Xavier Pereira Paulo Cesar
Recibido: Diciembre 2018
Aceptado: Febrero 2019

Franco Marchionni1

Este libro, en pocas páginas y con un diseño
editorial básico, alza su voz con fuerza para
advertir sobre las importantes transformaciones
del paisaje urbano en el siglo XXI. Señala que tales
transformaciones no estan siendo acompañadas de
modo adecuado por la producción de conocimiento
sobre ellas y sobre las sociedades que las producen.
Tampoco está contribuyendo para una adecuada
comprensión de las contradicciones y conﬂictos
urbanos en cuanto manifestaciones de problemas
emergentes, los cuales exigen nueva teoría y
perspectivas históricas divergentes.
Se origina a partir de un proyecto de
investigación plurianual ﬁnanciado por el CNPq
(Concelho Nacional de Desenvolvimento Cientíﬁco
e Tecnológico) en torno a “Producción Inmobiliaria
y reconﬁguración de ciudades contemporáneas:
Contradicciones y conﬂictos urbanos” y condensa
las discusiones y los resultados consolidados en
ese proceso de indagación. Reﬂeja comprometidos
trabajos asociados al proyecto urbano, sus imágenes,
las periodizaciones históricas, el paisaje y el territorio.
La hebra que entrelaza estos conceptos es el capital
y sus lógicas. La mirada intencional de Paulo Cesar

Xavier Pereira sintetiza la trama aludida y resalta al
mismo tiempo la riqueza, pluralidad y ocurrencia
de los trabajos compendiados. Estos resultan una
herramienta útil para abordar la discusión sobre la
disolución del espacio urbano y la emergencia del
espacio metropolitano. Esta discusión ahora mismo
se vuelve relevante para pensar el futuro de la vida
urbana y la construcción de las ciudades.
Está estructurado con una introducción,
siete trabajos a modo de capítulos y un epílogo,
y concluye con un índice de autores. Su lectura
es amena y está acompañada de gráﬁcos, tablas,
mapas, fotografías y sugerentes imágenes virtuales
(pp. 9-30). Los capítulos, como es de esperarse,
condensan intereses diversos. Algunos pueden
resultar más atractivos que otros, pero el lector se
encontrará innegablemente animado con su lectura
en conjunto.
Un aspecto a mejorar en esta edición consiste
en que las imágenes que acompañan los textos
carecen de un marco común de referencia. Es, sin
dudas, una omisión que desmerece la propuesta,
aun considerando que se trata de una publicación
evidentemente gestionada con un presupuesto

1

Doctor en arquitectura por la Universidad de Mendoza. Investigador CONICET. IADIZA-Instituto Argentino de Investigaciones de las Zonas Áridas, CCT Mendoza. Correo electrónico: fmarchionni@mendoza-conicet.gob.ar

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

69

�Marchionni

acotado. En este trabajo las hay de dos tipos: en
blanco y negro y a color, y en la enorme mayoría
de los casos con proporciones y disposiciones
disímiles. Estos detalles, aun cuando son menores,
deberían ser revisados, pues restan carácter a la
obra reseñada.
Este libro tiene como destinatario un público
amplio: estudiantes, docentes, profesionales,
investigadores y personas interesadas en la
comprensión de los procesos que están llevando la
idea de “espacio urbano” a una instrumentalización
por la reproducción del capital en el contexto
latinoamericano, y en el caso particular del
Brasil actual. Esta transformación de ciudades en
metrópolis, empujada particularmente por medio
de procesos expoliativos asociados a proyectos
inmobiliarios y ﬁnancieros constituye el ojo de
la tormenta caracterizado en esta provocativa
propuesta.
El compilador busca interpelar al mayor
número posible de personas sobre la consideración
del espacio de la ciudad instrumentalizado por el
capital como un fenómeno global que se diferencia
y particulariza conforme coordenadas de tiempo
y lugar. Aún en una escala muy pequeña, los
casos presentados resultan útiles y estimulantes
para alcanzar los objetivos que se propone.
Paulo
Cesar
Xavier
Pereira
es
Licenciado en Ciencias Sociales por la
Universidad de São Paulo USP Brasil (1975),
Magister en Ciencias Sociales (1977-1984) y
Doctor en Ciencias Políticas (1985-1990) por la
misma universidad. Asimismo, se postdoctoró en
la Ècole d'Architecture de Grenoble (1992). Aún
ejerce como docente-investigador en la FAUUSPFacultad de Arquitectura y Urbanismo de la
Universidad de São Paulo en el Departamento de
historia de la arquitectura y estética del proyecto,
tarea que sostiene desde 1978.
Fue asesor de la Pro-Rectoría de Cultura y
Extensión Universitaria de la USP, presidente
de la Comisión de Graduación de los cursos de
Arquitectura, Urbanismo y Diseño de la FAU,
participó en la CoCAU-Coordinación del Curso de
Arquitectura y Urbanismo y participó del Consejo
del departamento de historia de la arquitectura
y estética del proyecto y de la Coordinación
del Grupo de Disciplinas de Fundamentos en
diferentes momentos de su vida académica.
Su línea de investigación reﬁere el estudio
histórico de la construcción social de la ciudad
desde la perspectiva de la producción del espacio.
70

Se sirve de la historia urbana para comprender
la constitución socio espacial de la ciudad, las
condiciones del desarrollo técnico e industrial
considerando también los impasses y las
potencialidades de la política habitacional y urbana
frente a la propiedad y la renta de la tierra. Se ha
interesado además por articular en su linea de
investigación arquitectura, urbanismo, historia de
la ciudad, política habitacional, industrialización de
la construcción, segregación y conﬂictos urbanos,
metropolización, globalización y reestructuración
inmobiliaria.
La obra “Reconﬁguração das cidades
contemporâneas. Contradições e Conﬂitos” señala
con especial interés que la metrópolis como
negación de la ciudad emerge como una innovación
capitalista y alternativa para la superación de
sus propias crisis. Frente a este supuesto, los
diversos autores que componen el volumen se
interrogan sobre las acciones -de diversas escalas
y complejidades- que contribuyen a caracterizar
temporal y espacialmente las deﬁniciones que
asume el capital en clave de metrópolis. Señalan
además las heterogeneidades y conﬂuencias en la
conformación de las herramientas conceptuales,
instrumentales, argumentales y de perspectivas
escalares que constituyen las casuísticas sobre las
que se despliegan los procesos de investigación
y debates que argumentan las contradicciones y
conﬂictos urbanos -en cuanto manifestaciones de
problemas emergentes- asociados a las vertiginosas
transformaciones urbanas de São Paulo.
Finalmente, el autor señala que tanto la historia
de la propiedad del suelo urbano -bien discutida
y documentada en Brasil- como las formas de
producción inmobiliaria han contribuido en la
comprensión de los procesos que llevaron a la
producción inmobiliaria por encargo a una producción
inmobiliaria traccionada por el capital asumiendo la
ﬁgura del condominio.
La propuesta de Pereira condensa un potente
planteamiento crítico con base en las nociones de
democracia y derechos civiles. Retoma hipótesis
lefebvrianas haciendo foco en las aceleradas
transformaciones urbanas como artíﬁces de
profundas desigualdades sociales y espaciales.
Quizás estos son los aspectos más fuertes que
llevan a que el trabajo aquí reseñado merezca el
tiempo de ser leído.

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�Espacio Metropolitano contemporáneo. Posiciones,
desafíos y propuestas de acción (2018).
Sousa González Eduardo, Leal Iga Carlos, Edel Cadena Vargas.
Recibido: Diciembre 2018
Aceptado: Marzo 2019

Martín Francisco Gallegos Medina1

La concentración de población en un delimitado
territorio es un fenómeno que desde mediados del
siglo XX e inicios del XXI tiende considerablemente
a la alza. Las razones que llevan a concentrar grandes
cantidades de seres humanos son multifactoriales
pero sin duda, una de las más poderosas causas
de dicha concentración es la búsqueda de mejores
condiciones de vida económica y de servicios.
Esta concentración de masas ha llevado al
hombre a reﬂexionar sobre la gran problemática
que trae consigo: limitados recursos naturales
como el agua; problemas de movilidad; la
inseguridad social que se genera, en especial en
ciudades con un modelo neoliberal; el problema
del transporte público; el exceso de automóviles
que invaden las calles generando altos índices de
contaminación; la aparición de la gentriﬁcación
en ciudades turísticas; el alto riesgo que puede
sufrir la población ante desastres naturales; la
segregación, entre otros muchos más problemas.
Abordar la problemática enmarcada en diferentes
escalas urbanas, es el objetivo que este compendio,
“Espacio metropolitano contemporáneo”, se propone.
Subdividido en dos partes: el espacio urbano y el
sistema urbano, bajo la coordinación de los Doctores

Eduardo Sousa-González, Carlos Leal Iga y Edel
Cadena Vargas. Los autores que contribuyen en
esta publicación buscan dar soluciones viables tanto
en la planeación urbana como en la gestión y en el
mantenimiento de las grandes ciudades.
Este proyecto editorial cuenta con nueve
capítulos que abordan los problemas actuales que
presentan las grandes ciudades. Investigadores
expertos comparten, en este volumen, sus trabajos
académicos en busca de soluciones que contribuyan
a hacer de la ciudad un lugar a la altura de lo humano
aunque, en el fondo de cada aportación hace falta
voltear con determinación hacia quien vive la
ciudad, el hombre, y dejar muy en claro quién
es éste en cuanto a su estructura antropológica.
Aproximarse a la búsqueda de respuestas partiendo
de datos ontológicos ofrecería mayor claridad del
problema a resolver (capítulo IX). Incluir en este tipo
de investigaciones las aportaciones antropológico
ﬁlosóﬁcas ayudaría a agudizar la mirada y prestar
atención con mayor precisión hacia el verdadero
problema de la urbe.
El problema de gentriﬁcación en el centro de
Monterrey se aborda, en un primer capítulo por el
Dr. Carlos Leal; y en un séptimo capítulo por los

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León; Doctor en Filosofía con
orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos.

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

71

�Gallegos

Doctores Rebeca Moreno y Mario Alberto Jurado.
Monterrey, como muchas ciudades mexicanas
y del mundo, sufren este padecimiento, que va
a la alza, en especial en ciudades que apuestan
por el turismo, que en los últimos años ha ido
en incremento permitiendo la movilidad local,
nacional e internacional, con el único propósito
de activar la economía.
Con una investigación relacionada a la
gentriﬁcación, el Dr. Ramón Ramírez trata el
problema de la segregación a través, sea de
ciudades amuralladas o imaginarios soberanos
que ponen en evidencia la necesidad humana de
agrupación pero, el problema viene cuando esta
segregación somete o discrimina (Capítulo VIII).
El Dr. Sousa, en un segundo capítulo aborda el
problema de la segregación espacial, se borda el
caso de la ciudad de Monterrey, con su estudio deja
claro que nuevamente, en un mundo globalizado,
el sistema neoliberal es quien determina el
crecimiento de la ciudad y la forma en que esta
responde a las necesidades de esta ideología de
oferta y demanda.
La vida cotidiana de la ciudad, en especíﬁco
la vida del hombre de ciudad, es un elemento
fundamental a observar, al ﬁn de cuenta, es el
hombre quien vive y padece la ciudad. En un
tercer capítulo del libro, el Dr. Alejandro García
y el MC. Eduardo Loredo voltean la mirada a
la movilidad cotidiana y la calidad de vida, en
especial en los municipios cercanos a la zona
metropolitana de Monterrey. Al mismo tiempo,
en el quinto capítulo se aborda el problema de
la movilidad, esta vez a cargo del Dr. Humberto
Montemayor.
Otro de los problemas que padecen los
habitantes en la ciudad es en el alto riesgo
que viven, sea ante los posibles desastres que
pueden ser causados por la estructura misma de
la ciudad o bien, por los desastres naturales que
inevitablemente suceden en muchas ciudades,
el caso de los huracanes en Playa del Carmen y
la gestión ante el riesgo es abordado por la Dra.
Rosalía Chávez y el Dr. José Manuel Camacho.
La gestión del riesgo de desastres naturales, es un
punto fundamental a tratar, en especial en aquellos
lugares donde el riesgo es mayor, como el caso de
Playa del Carmen. Los autores, evidencian la falta
de procesos efectivos que ayuden a la ciudadanía
a enfrentar con acierto este problema.
Finalmente, los Doctora López Avedoy, a
través de un estudio con metodología mixta
72

aborda el problema de la vivencia de los espacios,
en este caso bajo la observación de la Biblioteca
Vasconcelos, ubicada en la Ciudad de México.
El conjunto de investigaciones, presentadas
en este libro, permite visualizar la ideología
imperante en la conformación de las ciudades del
siglo XXI: el neoliberalismo. La problemática de
la ciudad continuará con todos sus matices puestos
a disposición en este compendio que aborda
el estudio del espacio. La pregunta es si hemos
pensado que una posible propuesta de solución es
cambiar la visión parcial que se tiene del hombre
y refrescar la mirada integrando todas las áreas
del saber en especial de la ﬁlosofía, como madre,
que ha dado a luz a todas las ciencias y retomar
con ello el ideal hegeliano.

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="260">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3189">
                  <text>Contexto : Revista de la Facultad de Arquitectura</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479141">
                  <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607073">
              <text>Contexto</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607075">
              <text>2019</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607076">
              <text>13</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607077">
              <text>18</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607078">
              <text>Marzo-Septiembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607079">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607080">
              <text>Semestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607074">
                <text>Contexto, Revista de la Facultad de Arquitectura, 2019, Vol 13, No 18, Marzo-Septiembre</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607081">
                <text>Sousa-González, Eduardo, Director Editorial</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607082">
                <text>Arquitectura</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607083">
                <text>Urbanismo</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607084">
                <text>Imaginario urbano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607085">
                <text>Materiales</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607086">
                <text>Economía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607087">
                <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607088">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Arquitectura</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607089">
                <text>Barrera Domínguez, Ramón Alejandro, Editor</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607090">
                <text>Martínez Martínez Oreida, Editor</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607091">
                <text>01/03/2019</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607092">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607093">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607094">
                <text>2021268</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607096">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607095">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="46">
            <name>Relation</name>
            <description>A related resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607097">
                <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1785403&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607098">
                <text>San Nicolás de los Garza, Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607099">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607100">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="38914">
        <name>Ciudad de consumo</name>
      </tag>
      <tag tagId="26552">
        <name>Migración</name>
      </tag>
      <tag tagId="38915">
        <name>Regeneración urbana</name>
      </tag>
      <tag tagId="38879">
        <name>Reseña</name>
      </tag>
      <tag tagId="38913">
        <name>Sistemas complejos adaptativos</name>
      </tag>
      <tag tagId="26776">
        <name>Urbanismo</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
</itemContainer>
