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A&amp;o XII.

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MÉXICO, DOMINGO

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19 DE

1912.

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MAYO DE

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LA CATEDRAL DE GUADALAJARA,
que ha sufrido algunos

de@p~ff~~t9~ á causa de los temblores1

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De Soeied&amp;d.

EL GLADIADOR

El reloj de Ja torre vecina ha dado lentamente las campanadas de la media noche.
Mi lámpara, ya caEli apag11da, bRfía á veces los objetos que me
rodean con luz azulada y trémula: Fe ha extinguido y no a]umbrar'Í más: ¡.iu Barna vive ...... intenta elPvarse y- espira; así lucha la esperanza con un deFtino implacable.
.
Buscamos á Dios en la soledad, porque Jo que ter,emos de divino se deleita allí con nuef:tros pemiamientoP,Jue11:a con las flo•
res, las brisas y las aguas; se extaElía contemplanrlo el cielo.
Amamos el silencio, porque donde él impera, el alma reina;
porque ahí: libre ella del ruido y de las miradas del mundo,
recibe nuestras caricias como la esposa que por vez primera se
atreve á reclinar su cabeza en nuestro pecho, suspirando por un
amor inmortal.
·
• Cuando en medio dAl desierto, b11jo el lujoso pahell6n de la
noche se pone oído atento á los vagos rumores de la Felva cercana 'escuchamos á la 801Pda&lt;I, que alienta, y al silenrio qne se
ciP.rde sobre ella en las tinieblas, 11gitando con sus alas brisas
impregnadas de aromae.
: Cuando la luna llena se levanta 11obre las cumbres puntiagudas y negras que sombrean el valle donde nací, y dora con su
luz macilenta las m6viles y altas techumbres de los bol'lques de
palmeras, que 110 elevan 6 inclinan s?bre los c~llados de vPgas
ignotas como floreros inmensos, el viento suspua en los follajes· el río juncoso, Fin linfas ni murmullos, refleja todo el espl¡ndor del cielo; lo8 buitres sacuden sus plumajes y graznan
en las espesuras, y ]as palomas gimen. Es que la. soledad ha
despertado. Pocos mom,mlos dHipués no se oye ya ni el vuelo
de una hoja: el silencio ha deElcendido sobre la selva y la soledad duerme de nuevo baj0 sus alas y sus besos.
¡Desintos amados! Fé que me e11peráis y trniol
¡Nocheq de paz y deliciosos delirios, por qué placeres os he
deRrl efiado I
Un rayo de la luna avanza temeroso enmedio de la 011curidad
· de mi estancia, lívido como los primeros resplandorPS de una
aurora de invierno. ¡Cuán lentamente, cuán silendosa y triste
recorre ella ahora esa b6veda inmenRa de ceniciento azul I
¡Qué de maternales besoq é infantiles alPgrfaa trae á mi me·
morial ¡Qué de los castos deleites y lágrimas de un amor primero! ¡Recuerdos de un adi6s y de un último beso, humedPcido por el llanto de eRos ojos que por mí tanto han llorarlo!
¡Cuántos ensuefios de gloria en vano perseguirloel ¿Qué habla á
mi coraz6n de una tumba solitaria y sin sombra, en medio de
una llanura que cubren arenas y zarzales?
¡Ya lo sé!
Sobre la campifi.ita que avanza, rodeada de umbrosas selvas
y florecidos naranjos haE:ta la gradería de la casa paterna, esta·
han esparcidos y de~hoj11rlos nuestros ramilletes de rm,as y albahacas. Una preciosa niña de blanco y vaporoso traje, de talle
fino é inquieto, sue.lta la hnmoea c11 bPllera, busca á tientas,
porque está vendada, un distrnído á quien aprisionar, entre los
nifios que la rodP-an riendo y cantando. La veo en este instante; la he desatado la venda al entrPgármela prisionera, y ella se
sonríe dulcemente, ar, églase los ca bellos y me mira con sus hú·
medos y negros ojoEZ, antf;S de cubrir los míos con un pañuelo
de batista.
Los retozos infantiles cansan al fin á la bulliciosa turba. Reclinado en el regazo materno, manos que se dejan asir para que
yo las bese. juegan con mis cabellos.
La apacible luz de la luna ha reemplazado la de los arrebo]f!s
de 6palo y oro. Algunas aves desbandadas, que atravie?an el
horizonte con pausad(! vuelo, se destacan sobre los últimos resplandores del ocaso y desaparecen tras de los bosques lejanos
que pisamos. - ·
A distancia y á ratos Fe oyen cantares campesinos, cuyo11 acen·
tos tristes y mon6to~os lleva el viento, vuelve á traer y torna á
llevar.
Un caballero se acerca á la gradería y se apea con destreza.
Viste de blanco, lleva botas hasta la ro&lt;lilla y calza espuelas de
plata. Los niños corremos á rodearlo, impidiéndole andar: los
perros le agasajan y aullan de alegría; ha tomado del regazo de

mi madre al más pequeño de mis hArmanos y le hace caballo en
una de las rodillas: yo me afano inútilmente por disputarle á
Pedro, el paje mimado, el honor de desabrocharle las espuelas
á 11u amo. ER mi padre.
Los labriegos, que tanto le amaron, cuentan haber oído sus
pasos en esos pobree bogares que visitl, remediando miserias;
y me han rPferido que escuchan aquella voz armoniosa, en los
campos que él cnltiv6, cuando la luna ilumina noches calladas.
Yo lA he llam11do e] día de Fupremo infortunio, y aunque se
que vela por mí, nnnca responde I
¡Amor mío, amor primno de mi coraz6nl S61o me quedan de
tí recuerrlos que evoco tPmero~o. y esa luna, confidente antes
am11ble de nuPstras tristPza11 y a)Pgrías, que ella olvid6 ya.
Aún está Robre mi wicho el calor &lt;le esa cabeza destrenzada;
aún oi11:o los acentos inarticul11doq de sus labios; todavía. siento
gotear sohre mis manos sus lágrimas ardientes, las veo rodar de
sus ojos, veladoq por el pudor, abrillantadas por la luz, oh luna que tanto am6 ...... !
¡ Pobre FPlisal Si con lágrimas pudiera saciarse esta sed que
devora mi alma, si con lágrimas tuyas debías comprar mi coraz6n. ¿quién se atrevería á disputártelo?
Y hay instantes en que te pertenece entero. Esa impalpable
rival que te fo roba, E'S mníos amorosa que tú. Esta visi6n querida, que me lace alejar de tí, ac1tbará por vengarte de los mo·
mentes de mi .iriminal desamor. No las temas cuando velo á tu
lado, y tus sonriAas y las caricias de nuestro11 hijos, me hacen
olvidar cruE&gt;les y pa~ados infortunios.
Pero cuando en horas avanzada8 de la norhe, entras con pasos quedos á la estancia en que trabajo, á la luz de una rÚEltica
lámpara, cuyos reRplandores amortiguan los rayos de la luna naciente: cuando te acerCRS y mis oídos no te oyen ni mis ojos te
buscan . .... llora y perdona porque mi coraz6n te es infiel y tu
rival es la gloria.
Si pudieras visitar un instante lo que lPjos de tí llamo mi ho·
gar, G,ompadecerías al que llamas y que tarda en volver. Ahora
me rodea un silencio espantoi;:o; esa mi8ma luz que penetraba,
há diPz años, en nueRtra cámara nupcial, viene como á huscar
aquí á tu reposo amante dfl otroR días, y no halla fl0res ni cor·
tinajas vistoRos. Un acento de tu aga.sajadora voz, el aroma de
tus vestidos harían volver la alegría á mi coraz6n. que más tarde en vano procurarás despertar, porque permanecerá sordo y
frío. muerto bajo tu frente.
Y tal VPZ llPgará un día en que busques, entre otros sevulcros, un sepulcro sin nombre, y gentes extrafias te mostrarán el
mío.
Hablale entonces de mi amor, ¡oh luna.! Háblale de las noches en que, ayudado por tu luz, descendía yo de las alturas de
San Antonio al pequPfio valle sembrarlo de sauces, donde blan·
queaba la perfumRda mansi6n á cuya puerta me esper6 anhelosa tantas vecefl. Háblale de las tardes en que reclinaba mi cabeza sobre su hombro oyendo los gemidos del viento en los pe·
fiascos, y los sollozos del Cali, mientras segufan mis ojos corrientes azules en la verde vega del Peñ6n, planteado á lo lejos el
serpentear en el confín de la llanura. Háblale de nuestro último
adi6s ...... y del último beso mío que enjug6 sus lágrimas.
Ahora la llanura está solitaria. el viento &amp;acudirá los arenales
resecos, esparciendo en los gramales bojas muertas. .¿D6nde estará la tumba que mi alma bu~ca allí? Nunca hollaron mis p1es
los zarzalE.s que la rodean; no ha humedecido ese polvo una lágrima mía. Mis labios no tocaron ya, helada, esa mano carifio·
sa que meci6 mi cuna. Mi acento no lleg6 á los oídos de esa
madre amoroi-a. cuando la rodeaban algunos-de sus hijos, espe·
rando un adi6s y una bendici6n que yo no merecí. ¡Mie ojos la
lloraron brdel
¿Era, pues, de esos dolores de lo que vino á hablarme un ra·
yo de tu luz, solitaria viajera del cielo?
.
Mucho tiempo hacía que contemplándote no brotaba de mis
ojos tan copioso lloro. ¡ Permita Dio~ que elfos se cierren para
siempre antes que se halla secado sobre mi coraz6n la última lágrima ....... !
JORGE ISAACS.

de la mano que .la tenía, Ja parte en dos pedazos, arroja el uno
á la cabeza del mtendente, que cae á tierra y conservando el
' ' resueltamente
. de punzante fierro, se adelanta
que está provisto
hacia su salvaje enemigo.
Una serie de elevados postes terminados por brillantes lanzas
Apenas se hubo levantado, y la mirada de los espectadores
dora?ªª 1:1ostenían1 encima de las gradas del anfiteatro, y por pudo medir sobre ]a arena la sombra que proyectaba su colosal
medio de elegantes nudos de seda y oro, vistosos velos de púr- estatura, un murmullo de admiraci6n circuló entre toda la mnpura.
c~edumbre,. y más de una mujer ~ostrándole con 01 dedo y con
. Estos velos form~ban sobre los espectadores un extenso techo c:erta espeme de orgullo, pronunmaba su nombre refiriendo sus
circular cuyos refleJos daban á todas aquellas caras un tinte ani· proez..s en el circo y sus violencias en las sedici~nes.
D?ado Y en perfecta armonía con su expresi6n enérgica y apa
El pueblo estaba contento; juzgaba á los dos adversarios digs10nada. La vasta
nos el uno del otro.
arena estaba descuMientras tanto, el
bierta y los brillangladiador se adelantes rayos de lu'l que
taba lentamente,
de~cendían de un
volviéndose de vez
cielo límpido y azul
en cuando hacia el
se esparcían librepalco imperial; demente en toda la exjaba caer sus brazos
temd6n y permitían
con aparente desaadmirar en su comliento ó esca·rbaba
pleta belleza las cocon la punta de la
lumnas de granito,
lanza aquella tierra
las estatuas de márque pronto iba á enmol, los jarrones de
sangrentar.
bronce y oro, las riComo era prohica:i joyas que lucían
bido á los criminasobrn t-Us brazos y
les luchar armados,
sus pechos las heralgunos espectadomosas romanas.
res exclamaron: naSeeenta mil esda de armas al glapectadores habían
diador, el gladiador
hallado p u esto ;
sin armas!» Pero él,
otros sesenta mil vablandiendo el trozo
ga han al rededor
que había conserdel circo: producienvado, y mostrándodo ese vago rumor
lo á la multitud:
de la multitud en
&lt;!Venid á tomarlo li&gt;
que ningún ruido
exclamaba, pero con
se puede distinguir.
la boca con.traída,
El anfiteatro semelos labios pálidos,
jante á un buque
y con una voz ron·
invadido hasta el
ca, casi ahogada por
puente por el agua
la c61era.
y azotado exteriorHabiéndose repe·
mente por las olas,
tido los gritos de la
producía una. espemuchedumbre, lecie de bramido sorvant6 la cabeza, lan·
do y prolongado.
z6 una mirada cirUn terrible rugí·
cular á los espectado, al cual los gritos
dores, sonri6 con
de la muchedumbre
desdén y,fpartiendo
sirvieron de e c o ,
de nuevo entre sus
anunci6 la presenmanos el arma que
cia ael tigre, cuya
se le pedía, arrojó
jaula se ·acaba de
los fragmentos á la
abrir.
cara del tigre, que
A I extremo del
atilaba en ese inscirco, un hombre,
tante sus dientes y
desnudo y como
sus garras contra el
dormido, estaba rez6calo de una cocostado sobre la arelumna ...... Ese fué
Señorita Carmen Méndez,
na, mostrándose
su reto.
que contrajo matrimonio con el señor Luis Jiménez el jueves de la semana pasada.
completamente ajeEl animal, sinno á lo que tan vio.,
tiéndose golpeado,
lentamente agitaba á la multitud en torno de él. Y mientras el sacud10 la cabeza, y al verá su adversario de pie en medio de
tigre olfateaba de todos lados en la arenfl que parecía desierta la arena, de un salto se lanz6 sobre él; pero el gladiador evit6 el
buscaba con impaciencia la presa esperad;, el hombre apoyftd~ choque agacbánd?se hasta tie~ra; el tigre cay6, rugiendo, algusobre un codo, cerraba los ojos fatigados como un segador que nos rasos más IeJos. El ~ladiador se levantó y tres veces más
cansado en un día de verano, reposa aguardando el sueño repa· burlo con la m1s';Ila ma~10bra el furor de su salvaje enemigo.
radar.
En fin, la fiera vmo hacia él á paso lento chispeantes los ojos
. Súbitamei:ite varias voces p_arten de las gradas del circo pi- re?ta la cola, sangrienta ya .la lengua, mostrando los agudos col~
diéndole al mtendente de los Juegos que haga avanzar la vícti- m1Ilos y alar~ando el hocico. Pero, esta vez fué el gladiador
ma; pues, 6 el tigre no la ha percibido, 6 la ha desdeñado vién- qm?n, en el mstante en que la fiera lo agarraba ya, pas6 por
dola tan d6cil. Los empleedos del circo, armados de largas pi· encima de ella.de un s6lo salto, al ruido atronador de los aplaucas, obedecen á la voluntad del pueblo, y con las puntas de sus sos de la multitud que la emoci6n de esta lucha tenía compleagu~os fierros excitan al gladiador,. PAro éste, apenas siente el tamente dominada.
egm~ón, se levanta lanzando ufi grito terrible al cual responden .
Después de haber fatigado durante largo tiempo á la terrible
mugiendo de espanto, todas laA fiera5 encerradas eh los sótanos fiera, y más en~rvado por las excitaciones de la muchedumbre
del anfiteatro, y agarrando bruecamente una de las lanzas que q.u~ por la le~titud de un combate que había parecido al prinhabían ensangrentado su piel, la arranca con un sólo esfuerzo cip10 tan desigual, el gladiador la esper6 de firme; el tigre, ja-

�Actualidades
deante se abalanzó sobre él, lanzando al mismo tiempo un rugido de alegría. Un grito de horror, y tal vez de placer también,
parti6 de todas las gradas del anfiteatro cuando la fiera, irguién.
dose sobre sus enormes patas, clavó sus potentes garras sobre el
pecho desnudo del gladiador y avanzó su sangriento hocico para devorarlo. El luchador hizo un rápido movimiento hacia

ANECDOTA SOBRE LA LIBERTAD

Hallábanse un día en tertulia algunos liberalPs de tomo y lomo con un notable católico rancio, hablando sobre las estupen·
das conqni1:-tas de la libntad; y como
callase á todo nuestro hoOJbre, le preguntaron cuál era su modo de sentir en
este punto.
-Sefíores, lee dijo, un día hall, á un
amigo mfo muy tri~te y cariacontecido
y le pregnnté: ¿q, é tA paea? Y me responclió: H,cecu11trodía, qutt estoy con
una n• ura lgia tAl "'n la eah.,za, que no
puedo dormir en toda la noche. Elite
f-Chaba de mPnoll la Fa url. Otro día
hallé á un pariente mío mny Ol'Folado
y con lágrima&lt;¡ Pn los e j .. A. ¿Qué es e.o,
Fulano?-¡ Qué ba ne snl Ac11 ba de mo·
rirse mi· hijn ruayor. E-te Pchaba de
mAnns un hijo. Otro día topé con un
pobre qne me pedí11 limni::nA, pero tkn
mi~erahlti que daba compai-ión. Este
echqba de m... nos lo qnP á nost,tros nos
Pobra, PI dinero. En fin, foi poco ha
tAmhién al pre-idio, y Allí vi algunos
crimiualei; en cuyo Sl"mhlantfl Fe retrataba la mrlancolía más profunda. Y
vopotro,i, ¿r·6mo PPtáia aqnf tan apenadciF? Y mH respon&lt;liPTon: La libertad,
la libertarl e~ lo que hAce f,,l1a. De ma,~ •
.•
__ .. .,, nera, s~ñ11rrs,-aca.bó dirit·ndo, que
:-=..;__----------------'-';.;.__'-----------:á.....;_-'""'......;;.;:;,1 unos sienten falta &lt;le salud, otros de
ami tad, otroR de dinero; pero á nadie
Los voluntarios de la Escuela de Ingenieros ejercitándose en el tiro al blanco.
he oído qnejar... e de falta de libertad si
atrás y, agarrando con sus hercúleos brazos el cuello tendido de no es á los pre~irlianos. R.-spuesta qua dejó avergorzacio3 y
la fiera, lo comprimió con fuerza tal que, sin soltar fU preFa el paFmadoR de arriba abajo á todos aquellos libnales. Porque
tigre- levantó violentamente la cabeza tratando aeí de re"pi;ar ¿quién no sabe que la libertad moderna es libertad para lomavanos fueron sus esfuerzos: el aire no paRllba á tr11vés de su~ lo? Pu... s la libl'rta&lt;l para lo bueno ya existía antes y no era mefauce~ que las manos del gladiador comvrimían como dos tena- neflter que narlie 1,os la quitaBP. La mi¡::ma naturaleza ha dado
siempre derecho al hombre para c,brar el birn. Com-tt', pUPB, á
zas de 11cero.
Mientrlls tanto, el lucha,dor, sintiendo sus fuPm1s debilitarse todos los tontos que aón no lo saben, que la libertad moderna
y disminuir le11tamente con su i-angre,
'
bajolasg~rnsdelafiera, redoblaba sus ~~?~.~~,~~~~~~~~~~~~~~~~~~-~7~~~~~~~~.~.~,~¡~4
. ', it
esfunzos ¡Jara terminar cuanto ante1c1 un
combate cuya t&gt;rolo11gación debía serle
.1
1
funesta. lrguiénd'Jse, l'ntonce" ae toda
~
su colosal estatura, d jó~e ca~r con to-.
do su pern sobre rn It&gt;roz enemigo cuyas
piernas Se plPgaron liebre la enorme Carga. Las costillas del tigre crujieron, y
de su pecho violentamente comprimido
se escap6 una especie de ruido de caverna, al mismo tiempo que de su boca en·
treabierta salía á borbotones un espern
chorro de sanguinolenta espuma. Levant6se el gladiador á medias, bruscamente,
y librando su pecho de las terribles garras de la fiera-no sin dejar en ellas un
jir6n de su bronceada piel-apoy6 una
de sus rodillas sobre el flanco palpitante del animal, y comprimiéndolo con
una fuerza que su triunfo había duplicado, Jo sintió defenderse aún bajo su
peso¡ más pronto vió los músculos de la
bestia contra-rae, y su cabeza, un momento levantada por un último esfuerzo,
caer pesadamente sobre la arena con la
enorme boca entreabierta y los ojos sin
vid11. ......
Un inmenso clamor llenó el espacio ...
Explicando d manejo de los cañones.
El gladiador, cuyas fuerzas había reanimado el triunfo; se irguió con fiero
ademán, lanzó á la multitud una mirada de supremo· desdén, . de que blasonan los sectarios liberales es libertad para lo malo,
levantó el monstruoso cadáver y·lo arrojó á lo lejos, como un y nada más.
~~
homenaje, ante el palco imperial.. ....
ALEXANDRE GUIRAUD.
Testamento.-En el nombre del Padre, y del Hijo y del Eepíritu Santo: Nada tengo, debo mucho; lo demái lo dejo á los po·
bres.

.,

0

J

•
Bedfern para caracterizar con fidelidad mi personaje, y como
resultado de nuestro ei;tudio, apareció una toilette que parecía
La casa Cbéruit, famosa por sus iniciat.ivaP, ha querido de- hecha para la auténtica Margarita Gautier. Me lo pnse para el
mostrar una vez más la fantai::ía de sus crniciones iniciando el teatro, y me gustó:tanto, que pemé ponérmelo también para la
moTimiento de tranf'formaci6n, que en eft&lt; S momentos, eR lo calle y como lo pensé lo lJ¡,ve á la práctica. Ahora sólo flllta,
único que preocupa á todm; los modistos.
~
para que mi l'lueño sea realidad, que mi ini
La numerosa clientela de Ché•uit, entre
. ('?~~
ciativa modifique uu poco la moda actual;
la que se cuentan gran número de ele~antes
,,. • '/:),
francamente, yo no la encuentro bonita y
francesas y extranjttras, ha aceptado lol'l pa·~ •
creo que ya es hora de harerla desapsrecer.,1
niers, creyendo al salir para la Ri viera, Egipk.
e:'=. _
Se me figura que la opini6n de Mme. Soto é Italia que iban á ser las primeras en
)
·~-: ~
~
rel ha de tt-ner mucha influencia entre las
proclamar la falda nueva, cada una en su
.- -~~ ~~ .4 //{.~. .
elegantes, que aspiran á cambiar las desnurinc6n favorito.
,7 Ji,
dPce~ actuales por una mirnera de vestirse
Quizá alguna haya realizado su i&lt;leal; pe· '·
que les permita lucir su buen gusto.
ro 1~ más probab.1~ ef que la m11.yoría haya
sufrido la decepcion de ver 11u t&amp;ilette r""¡.,ro·
ducida, sino exactamente, al menos &lt;lentro
DE TIENDAS
de ]aR líneas generales del nuevo moddo.
Habrá quien no lo quiera cr"er; pno PS
En lo~ climas secos las flores ¡¡on tardías
un hecho evidente que en ciertas épocas del
y
muy
difíciles de cultivar al aire libre, de
afi~ parece que las ideas vuelan y que t-1 aire
Ulodo que erns pequeños j11rdines que i;irven
sutil de Paris las trañRporta suavl'mente de
de solaz para los n:fios, tienen uo a!lpecto
uno á otro cerebro. Sólo así se explica que
triste y monótono. Una sefiora que vive con·
los modiEtos, sin poneri,e de acuerdo, por el
sagraila á su casa. ha tenido la feliz idea de
contrario, ocultándose sus proyectoP trabadar al jardincito, que cuida con tanto carijen sobre una misma base y concib¡n á un
ño como acierto, una variedad de colorido
tie~ po la transformación qne se proponen
tan alegre y armónico, que no se echan de
realizar.
menos las flores. En vez de grandes maciVere~os si entre todos los que trabajan en
zos, ha plantado arbustos pequeños en el obsequ~o nuestro h~y uno siquiera que aciercentro de unos cuadros de mu~go, separados
te á umr en un m1~mo modelo lo artístico
entre sí por caminitos que se cruzan en to·
con lo práctico1 puesto que en la vida modas &lt;lirecciones, f,,rmando á la vez grandes
derna. no se puede prescindir de lo segundo
•
a-enidas, borde11das de frondosos árboles.
en fav,,r de lo primero.
El contrnstP del verde pálido de los arbustos
Nueetra espt-ranza tiflne fundamento y un
con el obc:curo de los árboll'!l *'S de un efecto
fundamento muy ¡:¡6Jido, que es Ja o¡.,ini6n
•
precioso, compl1-tado c,m el polvo de má'rde madame Cecile Se rel.
•
mol rojo y blanco con que ha cubierto todos
La in11igne arti~ta es partidaria de la total
•
los caminitO!! y avenidas.
abolición de. las líneas n·ct11R, tan deflfavo
'
rabies á altas ó pequefias, voluminosas ó :fla
•
cae.
•
L;,s via.jes, a~emás de ser una gran disA las preguntas inPietentes de una eFcritotr11c1on, proporcionan el merlio de adquirir
ra. francesa repuso Mme. Sorel, deFpué:1 de
•
mil chucherías bonitas, y alguna vez tamc~rrarlos ojos breves i11stantel'l, como si qui·
•
bién práetir.as.
s1era reconcentrar sus peni:amientos:
•
Mme. H. ha trai,lo oe su reciente excur«La moda debe de ser un conju1,to de ar•
sión
á la India fogle·a unas plaquitas de
mm,ía, que evoluciúne lentsm1,11,tP sin esos
•
mármol
blanco, del-'tinadas á esc11bir el mecambios bruscos, que la tran~form'an de un
•
nú de la cnmida diaria.
modo radical.
En un lado tienen pintarlas floree Pimb6liUna moda nueva no se limita al cambio
ca!o, en CRracterP.S f-,ntásticos está explicada la
de vestido, e- algo más intenso, que ll+-ga
•
virtufl que conci-den Al qnA las redbe.
hasta transformará la mujP.r. No 1'0 tiene Ja
Por Pjern plo. un11 fi.,r r, ,ja con un 1,ét11lo
misma. exi,resión, ni el mismo aire ni mueroto _1mn_~ ,liza la fue,za del amor, y como
ve ó se habla de igual maue,a ron un vestido entrové que con un Luis XV. PaPar del
ex1'.hca~1on se vé d b11jn _un toro unirlo por
v:1r1os Htgnos á un cor,~ento. E!ltO quiere deuno al otro, sin traneición, es una falta de
lesa belleza, un de~acato artístico.
Cl~ qn~ ?1 amor. conv1. . rte á la .fiera en eér
mas do,·11y t-1urrnso. Por este 01-'tllo son todos
A mi me gustaría que la mujer, en geneello!!. Si no mni-cen contarse entre el númeral, fuese lo bMtante 1-incera consigo mit-ma
ro de los cachivaches eli,g •ntes, al menos
para estudiarse y aprender á conocer sus defectos sin atenuantes ni exceso de amabiJi,
pueden servir de entretenimiento en un al·
m11erzo íntimo. La sefiora de la casa puede
dad, y que después acudiese al teatro y á
demostrar su ingenio colocando en el sitio
los museoe, como á una ·academia donde
a.prendiese á vestirse y rPcibiese lec~iones d'
de cada uno de sus comensales el menú cuablure para poder crear su propia toilette la
ya flor represente el ra1,1go más característico
que se adapte mejor á su figura, imprimi~nde aquella persona; por supuesto, evitando
do en ella algo puramente personal sin preocu~nto puede ser molesto.
cuparse lo ~áe mínimo de la mod~.
Si el viaje á la India resultase algo penoCuando pensé representar La Dama de las
so pr.ra adquirir. una docena de menús se
Camelia,, quise vestirla de la misma época
puede satisfacer el capricho encargándos~los
en que se escribi6 y me puee de acuerdo con
á un marmolista y pintándolos en casa..
Elegante vP.st1do de muselina.

wA MODA DE MAÑANA

1

L;íi):
v ~..

'

•

'

1

\

***

1·
i

�Pa.tra. la.a Da.mas

***

El bolsillo porta-libro es uno de los objeto1e más útiles que
pueden tener las sefioras para hacer pequefias excursiones en
ferrocarril ó en auto.
Es de reducidas dimensiones; por un lado tiene varios com·
partimientos, destinados á todo aquello que suele necesitarse
cuan&lt;fo se pasa un día entero en el campo, y por el otro parece
una cartera en forma de sobre, donde cabe perfectamente el Ji.
bro que se este leyendo, la guía, el Buedecker, y además, las
pequefieces que se. compren en el camino.
~~lc,,'e-

El!JSAR LA MANO

pueden besar las manos, y horas en que se pueden besar.
Por ejemplo, al medio día, en plena calle, resultaría una salvajada trincar la mano incauta que se os tiende y atizarle un
par de sonoros besos.
Buscad la penumbra del
salón, el ambiente de
sutileza, la ocasión propicia, y besad, besad •
sueltos, frívolos, como
si nada hiciérais, entre
una taza -de te que se
derrama y una risa que
se desflora.
Esto es lo que se me
antojó aconsejaros acerca de moda tan galante
y tan simpática.
¡Ah, y que no beséis
las manos de dos clases
de mujeres! Las que
tienen maridos celosos.
La.s suegras ... ...

¿Se'"deben ó no se deben rozar con un beso las deliciosas manos feménina8? ¿Es co·
rrecto? ¿Es audaz? ¿Es
libertino? ¿Es elegante?
Cierto periódico vienés muy dado á suscitar
estas amables cuestiones de galantería, ha
planteado el problema
entre los hombres com·
me il faut de aquella re·
finada sociedad. La s
respuestas han sido casi
unánimes e n sentido
afirmativo. Sí, deb~n
acariciaroe con los labios las deliciosas ma·
nos femeninas cuando
se os tiendtn en un salón.
Es una costumbre encantadora. Indica reve·
rencia., rnmhiión, 11catamiento ante la belleza
irresifitible; es un acto
de cortesania seJuctnra;
supone un leve atrevimiento, vagamente picante, sal'!a de coqu1-tería, y, sobre todo, cuando la mano es, como
suelen ser en sociedad y
como son las tuyas de
seguro, lectorcita mia,
unas mano:i cautivadoras, no vamos perdiendo nada los hombres al
tal gesto.
Ahora bien, es preciso no ser indiscreto y
hace falta conocer algunas reglas.
Por de pronto, las manos enguantadas no se
deben besar. eso de besar la piel de un bi&lt;;harraco, por muy curtida
y ?erfumada que s.e halle, es una prueba de
mal gusto. Las manos
que deben acariciarse
con la boca y con el bi ·
gote son las manos des·
nudas, y, claro está, las
manos bonitas.
Además, no se debe
hacer esto con las solteteras. Hacedlo s61o con
las casadas. Cualquier
audacla, tratándose de
una piel virginal, está
mal visto. Es preciS'o no
ajar las manecitas cáñ ·
didas. Son como pétalos 6 como mariposas.
Y, luego, es preciso
no confundir las horas.
Hay horas en que no se
Elegantes trajes de visita

Anécdotas y Curiosidad@s.
IMle

ha·n idi&lt;fuo Jque e;} do-ctor Mengé.nez

un riñón
-1No, en una p:erna. E l l'iñón m &amp; lo sa·
CÓ

deSl)IOOS.

***
!Las .buenaSJ fo11mas:
-®ntre ig.u.rules, ¿qui'én

PARA DIVERTIR

d1e,b e

saJiu·dar

primero?
-El mejor Educado..

A LOS CONVIDADOS
Uo modo muy senci~
Jlo de hacerlo es divi·
dirlos en dos grupoE1, y
en medio de éstos, se
para uno de los invitados, que arroja una go·
rra al suelo. Si la gorra
cae con el lacio superior
hacia arriba, uno de los
grupos tiene que reír á
carcajadas. En cuanto
á }ns que forman el otro. ·
cualquiera de ellos que
sonría, tiene que pasar
al otro grupo. Cuando
la gorra cae volteada, el
otro grupo se ríe y gana
al que se ría en el lado
opuesto. El juego ter·
mina generalmente en
una explosión de risa,
.que rompe el hielo de
la formalidad. También
es divertido «el juego
dt:l A. B. C. ;,i seis mu·
jeres, de un lado, sostienen en sus manos pi·
zarras de escuela; cada
una de las mujeres tie·
ne un com pafiero que
se para al otro lado de
la sala, con un pizarrín
en la mano, al darse una ;
sefial convenida, cada·
uno de los hombrea co·
rre hacia su compafiera
y escribe el alfabeto en la pizarra que
tiene ella, con toda la rapidez posibw.
El que primero termina es el que ga·
na. Luego repiten el juego otros seis
de cada lado, y los que resultan ven·
cedores ganan los premios.

67§~
El criado entrando apresuradamen·
te:
-¡¡Senor, sefior!! se ha prendido
fuego en la cocina!
-Bueno, pues díselo á mi mujer.
Ya saben que yo no me meto en esas
cosas.

Los ja,pon,es,es díCE1lll qu.e lo rnlá.s noblle
qiue ,sea una per.oona, rmis mod-esta d,e:'be

bo diecin.

te ha hecho 1una oip · !'ación quirúr·gi,ca rn

***
GedeóDJ E.'Il un baile
-¿ Vie usited aJqueU1llS dos ,señoras? La

OIP.llN!I ON ¡JIAJPO,NIESIA.

--,1'fo; todo lo {l()'lltrario-rep,licó Lor-d
Sa:ldsb.ur¡y .......:Estoiy p:e.n,s1audo lo que IJllo• d.:&gt;-·

"' * "'
.Dos jO'viales a10011a.rnes pr!JO'leCtairon 'our·
1J ain,e, al! entN11r en un ·p weblo ~ ) Fra.u&lt;!1a.
cl'e.l cobrad'.::~· del "octrtOt.i," 1:~to es, &lt;el im ·
p,111e!Sto ue oom1umos. Al pr guntall'l•es éste
si t.enía allgo que deolwrar, d~jero111 q,u e
llevaban tries Mtros de vino.
-,¿Dóndle ,rntAn ?-ditio €11 oonsuimel'Q\.
-Dent:'O de n1cGotros - ca-nve.sitAro:nlle
riendo.
---&lt;Esperen, .qu,e v~ á ve r la tairñ.f,a.
Y J,eyó en a.Ita voz: "Vi'no ,en barril!, 30
franciosi; en boteJtla,s. 10 fu,ancos; ieai. ~l'liejo &lt;lle ce11do, lilboo." Y ddrl;giéndose &lt;á ieI:loo.
-1Pu ·@n pasan-. Ustedk!s. D!J, pag:am .

m-0st r2.rse, porque -d-e toda:s las y;rturles de
la ,, •,l.i. no ha¡y nada que 'sic11t:t mfls a
la nobleza

que 1ai moo-estia.

** *
m

Go1bicirno ale:n~n t:ene emp'1ead.a:s en

los cSenvidos de correo,s, te!Jéfonos y teté·
graJfos , á 700 muj 2Jes, Jas -cuales gozan.
ipor tél'ID.ino medio, un su,e,ld·oi de &amp;00 ¡pes,os a:nuailes. iPuo g.o-~aill la ventaja d·e

&lt;lll!e no si no se casan ail caibo de- nuewe
·años d , s~!'IVicío. se les oo·nc.ede una v,en·
sión.

máls j()IVlm es mí hija. y .Ja d~ m;é,s edaid

nri muje.r.

• ••
DIDSCU.BRJJtM['EiNTO

**

,k

Se anuncia el desciulbrimiento en e,l Su~

UINO ,D E LOS IM'ALES

d &amp; A ustrailia, '&lt;le unai ;veta d·e radio

!Del tráfico en Hccn:i:,s om1b ria.gaules ;es
Je. ,costumbre die ofrecer un pila.to d,e piRJn
ecin caTIOO é. todos mes qiuie compren un
vaso d~ o :ll'V'eza ú otro licor. Acaiba. de
promulligan'se u.oo ley 1en Ark&lt;llJilsas, E'staJdii}s
UnidJOS., prdhibioo.do esta crostUJJnbil1e, llll
qU¡e .t me haimbrte t ml,I'iá. quie ir é. la rond•a
á. oomer, dloind-e segu'!'a¡m,ente consiegu:iiré.
por el .mdsm.o pl'IE&gt;Cio tres vieoeis la oamili·
dJaid die ooro.idi0,, ;y mn doT,rier iel 11iesrg10 &lt;1-eeIDlbriag~roo.

***

-lS-i ·faes,e usted

All crubo die un r,aito y no pllldi;endo oon-

,Haoe p c,co, fué. ihooha en el Ja,pón una

ley que pro1übe fil E'lllJl}leo de cual¡quier
persona de meno,s dJe. dooe años de edad.

pY.JT más treimpo:
-!Si fuieS!e usted mi mar!1aio, en V1ez ide
tabaJCO u1e daiba á ,u,steid verue.:rno,-4djlo l'a.

mu:j:~.
-Si fu!ese u.sted mi mujer,-inepuso ·e1
homb1re,-1o tomair~illi.

1

·

**

l1N1N'EC.ES1ARIOS

aa.

mujer ó niño dE'l .R.eú.nlo Unid.u.. ?a.reoa Quie
r n este res·p:ecto \J.o¡¡¡ i ·ilandlssi2is ¡y Ios •esco·
s ,c,es ham ,sido mu¡y crul'lll'Inní,ad.os,, po'.1QUle
mientras el ingilé's bebe .2.41 gailorues d,t:J
alcoih1cil po,r año, ,ell escocés oo cooruenta
con '1.-66 y ,el j¡r!a:nJdés dotn 1.54. lfilJ inglés
ga'Slta $Z.0.50, 1&lt;11 esoocé's $15..25 y ea i·l'Jan·

dés $13.25.

,P reguntalban á un sujeto aicribilfado ae
deudas:
-¿ QU!é 'ha!Ce usted ,cu,aiildo le preszmtan
una l tra a. la. rvista?
~ Pues ... ,cierro los ojo,s irumedlatam~·n·
te.

Rafael F. Sosa,
FOTOGRAFO.

TALLER DE FOTOGRAFIA

* "' *
Uoo anoooo,tai 11 ffierente l1 Lord Slaliisb11-

¡,y, cuando estaba. al foente deil Gobj,er,nJ:}
de In~la.te111'a, OOJS1eña lo oomedid•o que d, :be sier u111 gobermalnve ien SU!S palabras.
1Un día oo qw ~ eO Cii.tado ,~ta·di,sta -&lt;!Jebljla
I&gt;l'!OD.un&gt;Cia,r un dilsicul'so en un "mreetin.g'
l)tl:bMoo, um ami:go ISl\l!YIO 11e ien~o,nt~&lt;I muy
Pensaitivo -en ,su d1espacho.
-1Su1po1J1go quie está ust: d perusando lo
que ivia á. decir ie.sta. ta,rdie--Le d1jo ,el ao:nd-

,caib,aUlero, no fuma.·

ten ·ns,e

el ema&gt;ho d a .cu.a.lle,sq,uiera mujeres ó niños de meoos ode quince años, 1),01' m·á.s d,e

11D1 .pr.e,s,u.p,1110sto d!e bi 1b·Idais die
G, '8))1
Bretaña, publicaid.o .hace poco, aiemu·eistria
Qllie s·e ga,stan amuafl,m iente ,; '11 1blebida.s .e•rnbrlagiaooes 19 dólares ·p ~ir cada homb1·,e,

Ulll

ría dondie ha¡y &amp;e:fíoras.
-!Sí fllle'l'a u!:l·be·d uina. s:n:om via.jañai en
vagón d,e p,ñmiera.,-napld.oó IS&lt;u compañeiro

d•e IVmtile,

•••

co.

dr.oo:

NU.IDVA !JE·Y

doce lloras dlariM. •
GA,ST.OS

'!IllUO'

larga. que 'l)'llede producir buena.is cant:da·
d: · s, die este met'al. tan ra:110 y ¡pl'ecioso.
Aeabia de abrir.se en Londre,s Ull! in.stituito
para la aplkaic.i6n ·d,e ello

E'n un v,agón die tJeroera. Cil8Se ill!Jy uma.
mujer die m.uy ma,l ,gJe!Il&lt;io ry un 'hombrie d~
1.puieblo de bu ll!. hll!mor. Es11e saca una plip,a.
y se ,p ¡me á fiumair. !La &lt;Illil!J'.'11' iln:digina;~ le

:1:

OATOS SIGNJ.FIO.A 'l'IVOS
La pobLaeión d e Franda va decaiyen:do
rálpidaxoolllte. En 100 aiños, lia proipor.ción
de nacimientos bta. IIJajaido de 30 á 19 7 por

1,000. .Alhora la 'P·l'O!Pordón de na.cimientos
es in!erior é. la procp0ireión de d .fu11cLones.

IIDn. 1902, h1111bo 74,000 na1Ci.miellltos má.s q~ei
defunciones; en 1M3 el cocoE1so de !lll3JCímien
tos era 73,000; en 1904. · badó á 57,000; en
1905 , á. 37,000; .;n 1906. á :7,6'00; ry ien
1907 la odlierorucia ,en menos €!1'.a; de 20.000,
es decir, los naicim.ientos en total eran de
774 000. y las M.fun.cion~is 794.000.·

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TERCERA DE MESONES NUM. 61.
TEL. ERIC. 103
MEXICO.

DESAYUNO
---¿ Quié ellll'c'!'lm,ida.d

ti-ene

rn1

mairido,

doctor?
- Ane,mia cerebral. Es ind·Lsperusable
q,u e abandonie t c,da &lt;:tase de tral:&gt;a1jo de ea·
.beza
- ¡ P r.o éso es nuestra ruina!

- ¿ Por q.ulé?

-¡,Por1qoo ml marido

es peluq111ero!

,,

�Oe todo un poeo.

320
"" •

"!'

rodo e.1 mundo saoe que el pa,ra,guas es
!l.Jondre,si un ch,iri,mbolo l·ndiS![)ens¡¿_hlP.
oa,ra sailir á la cal1e, tanto .que un irug;lés
o~ dir¡á: "si hace scJ, srul,ga usted co,n ~arag,u¡a.s; si LLueve,, haga lo ,q ue mejor le
"'1.

me atrevo á. insinuarlo; pero realmente
l)air,:ce como sd oel seiñor lo hubiese tenido
albierto un dfai de JliUfV'ia.
-¡Claro q,u,e 1,01 he teni&lt;lo abierto!-r..: pus,e yo indlignado.
- ¡AJh ! entoruces ¿ &lt;llll~ puede ie,spera,r ,el
señor si ta,l mal uso hace del pa.ra,guas-?··

pa.r.ez.ca.."
iH,a,b!ando un d1a con unos rum,ig-0! E I
&lt;1é.lebr.e novelista 1,ngliés Anthon,y TroUope.
les erntó este tncid,ente re,sp:.cto i:te 1111
paraguas ,que le na,bfa costa,do a,l,g-0 caro:
"A los pocos dfas me ·Vi en la pr.cii11ión.
de ir a. La, tienda d'Onod,e lo corop~oé Y dP-cirle al dueño:
~Hiá,ga,me ~¡ fa.v.or d :· ver en qué estado se hana este paraguas por el .q ue me
r:o,bró uiswd d,o-s guinea,s ha.e :· cinco d ·ais.
E-1 te·n,dero abr:16 el pa,raguas, lo inspeceionó detenidamente y dijo al fin con mu&lt;&gt;ha crulma:
-,¿,SaJb~ el señor lo, que parece? Oa.s.i n-0

)
UN CAMBIO
(
equitativo. Incuestionablements
se realizan fuertes sumas de dinero por las especulaciones más
sencillas; pero las grandes fortunas proceden de los negocios
legítimos y de buena fé, en
que los efectos proporcionados
valen el precio pagado. Ciertos
afamados hombres de negocios
han acumulado sus millones enteramente de esta manera. Exactos y fieles en todo contrato 6
compromiso, gozan de la confianza del público y dominan
un comercio que no pueden alcanzar los competidores tramposos y de mala fé. A lo largo no
paga engafiar {1 otros. Un farsante puede anunciarse con un
ruido· semejante al sonido de mil
cornetas, pero pronto se le llega
á conocer. Los fabricantes de la
PREPARACION de WAMPOLE
siempre han obrado bajo principios muy distintos. Antes de
ofrecerla al público, se cerciora·
ron perfectamente de sus méritos
y solo entonces permitieron que
sn nombre se diera á la estampa.
Al público se le aseguraron los
resultados, y encontró que lo di·
cho era la verdad. Hoy la gente
le tiene f é como la tiene en la
palabra de un amigo probado y
de toda confianza. Es tan sabrosa ,como la miel y contiene todos
los principios nutritivos y curati vos del Aceite de Hígado de
Bacalao Puro, con J arabe de Hipofosfitos, Extractos de Malta y
Cerezo Silvestre. Ayuda á la di·
gestión, arroja las Impurezas de
la Sangre y cura la Anemia, Es·
crófula, Debilidad, Lirifatismo,
Tísis, y todas las Enfermedades
Demacrantes. "El Dr. Ramon
Macias, Profesor en la Escuela
Nacional de Medicina de México,
dice: He usado la Preparacjón de
Wampole con buenos resultados
y la seguiré aplicando com&lt;' eficaz para enfermedades del pecho
y de los nervios." El desenga110 es imposible. En las Boticas.

***
01A,RIOS VIE~OS

Esto.si deb-erían g,ua.Tdaw-::l prura c0ilocara16s dleblajo die las aJ!Jfombrais.. ilmpi'den ,qne
el p!cllivo perue,tr,e elil la:s ,J1€1nd1ja:s entrie I-a13
tablais idel pd!so, y la rulif.1cim:bra d uraliá más
ti.eaJJpio, ,ad!emá~ -die 1w)nlvie,1la más sua.Vle a I
cawi.nar ·wb-r,e eUru.

***
L.A PElOR D.fil LAS DROGAS

De to&gt;(fas las dirogas. E'l a.lco[10,1 ata~a las
poteDJcias m'ás nobles. . . . del oe!l'eibro, quebrainta,nd·o y ,desitrwyerudo ,desd,e la cima d•2·
la -¡ida. La docaMincia d., lo,s :vod,enes má.s
eile.va:dos d,el cere,bro es aparente cuando
el homb11e estlá ,ba,jo e l idomin1o de·l aleohol. y a'lln1qu, ;. no se obse1w11, cuand•o no lo
está, la dl~genie-ración existe co,ntinuamsnte. El hombre que lha llegado á embriag,a,r-

se ha p.,rjudicado más ó nwn:o·s l)ermane~temente las fa,culitaides más ~levadas de
·S U cerebro.

***
Un mae!Ytro die a,ritnllétJioa pone iest~ {)ro.
Mema ·á wno d-e füs d•iset)mlo1s:
--SuplO:ngaimos que ullla toiruelada die oarbón. vaJlie tres pesos y moo.io, ¿ouánta.'!
to:n.e1ooas ile darán ;por catorce 1)0000?
-f.I'nes tOillleda.dias y med'iia¡,-r..:s•pon&lt;!Je
rpronta:m.0000 ,e,l ·filsclpulo.
-IE\sl()I wo, está bioo-1Je dio.e ielJ. mai·,stro
-Yo ,sé (JU1e no está bien: per'.c es lo• &lt;1uo
hao .m ood:os !01S &lt;:airboneros.

***
Un borraioho contempla una n:orla y ex&lt;:laima:
- ¡ Q¡ué a,pana.to tan asc1m,n roso!
-1No le ,v,eo el mérito.
--1Sf, oomlYl'e. Si con a,gua.. da tamtas
Mwe,ltais, figúl'a,te la,s q u,e darla. con 'Vino..

¡Oh los Valientes!
No se crea que vamos á tratar
de aquellosqu~luchan en el,campo de batalla, no, vamos a t.~a.tar de tipos que, por desgracia,
abundan mucho en los dos sexos.
Llega Ud. á una casa en la que
el jefe de familia se encuentra
con un fuerte c·atarro y up poco
de calentura· al preguntársele
qué ha hech¿ para combatir su
enfermedad, contestará: Na~a.
yo nunca me curo, no tengo miedo á las enfermedades. Y nuestro hombre se queda ~n satisfecho ~orno si tal cosa.
Quince días más tarde nuestro
héroe no tiene catarro: solo le
ha quedado una tosecilla seca.
no puede dormir, ha perdido e)
apetito y se va adelgazan~o a
gran prisa; pero como es valiente, no quiere curarse. Llega el
día en que nota su esputo con algunos rasgos de sangre y entonces se preocupa algo, llama al
médico y éste le dice con mucha
política que su estado es delicado, que necesita cuidarse y tornar luego la "Creosofosfatina"
líquida.
Es querido lector, que el valiente, por sus tontas ideas, se
ha vuelto tísico. Si hubiera to·
mado }a misma medicina cuando
comenzó con el catarro, se hubiera curado con menos de un
pomo, mientras que hoy tendrá
que tomarse varios y está expuesto á contagiará toda su fa.
milia.
Los catarros y las toses nunca son inocentes: deben c~idarse
tomando la admirable medicina
que,&lt;lejamos nombr~da; con ~lla
se evita y cura la,Tuberculos1s Y
todas las enfermedades del pulmón, pecho Y. garg_anta. Tam··
bien la hay en pastillas.

LA REVOLUCION EN EL NORTE
I - Artillería federal entrando en acción.-2 -General Trucy ~ubert.-3-~peración .en el Hospita! de la Cruz Bl~nca.-4-Enterrando
cadáveres de federales.-5-Voluntarios del Bstado de Coahu1la.-6-Coroneles Costo Robelo YRaul Mldero.

�l.tos temb1otres en Guada1ajatra

llos temb1ottes en Guada1ajatra

~10

3J I

- ~ v·"""'$"",:

. ,... ~

Vista panorámica de la ciudaj de Guadalajara.

Teatro Degollado muy perjudicado por los temblores.

Palacio de GJbic:rno, muy deterioraJo por los temblores.

'

UN A OATASTROFE
Al señor don Luis G. Urbina.

nuestra veloz carrna con ojos de espan·
to, diciendo con voces cascadas, pe10 con
aceoto de verdadera conmiseración: ((Je:
súi;! ¡que se van á estrellar!,&gt; pero los
trompetazos y nuestros grit:&gt;s y nuestras
alegres carcajadas ahogaban los ladridos
de los perros, y los chillidos de los mucha.chos, y las maldiciones de los mozos,
y las voces de espanto de las viejas, y
seguíamos, carretera. adelante, nuestra
vertiginof'a carrera, locos de alegría, sintiendo que el calor del sol hacía circular con no us11do vigor la t:iangre de nuestras venas, embriagados con los mil perfumes que llevaba entre sus alas el sutil
airecillo que nos acariciaba los rbstros.
Porque era aquella una mañana tibia
y perfumada del pasado abril; los árbole3 habían comenzado á vestirse con
nuevas y brillantes hojas, que sacudian
alegres, como la rizada cabellera de un
poeta; los pájaros, que comenzaban á fa.
bricar sus nidos en la enramada, saludaban con alegres cantos la vuelta del buen
tiempo; los parleros arroyuelos hacían
brotará su paso multitud de pintadas
florecillas, que convertían la pradera en
alfombra de.mil colores, y el campo ofre-

[

El Autor.

No diré corría, volaba el 40 H. P. por
la carretera adelante, despertando con
el ruido de sus émbolos y los trompetaios de su bocina, los ecos dormidos de
las montañas próximas, levantando una
nube de polvo que lo envolvía, que,
abrillantado por los rayos oblícuos del
sol, lo hacía parecer, visto á distancia,
el carro de fuego en que fué transportalfo el santo profeta E!íaa.
. A nuestro paso por las escasas calles
de las míseras aldeas que aquí y allá se
asientan á lo largo de la carretera, como
viandantes fatigados que descansan á la
orilla del camino, resonaba con mayor
fuerza la bocina, retemblaban loa vetustos caserones; los perros ladraban, corriendo desalados á darnos alcance: corrían asustados los chiquillos que triEcaban en el arroyo¡ las mozas se asomaban
medrosicas á las ventanas; los mozos
. nos maldecían por el escándalo que á
j'linuestro paso armábamos; las viejas en• clavijaban las enjutas manos y seguían

Puerta Prir.cipal del Palacio de Gobierno

·-..---1

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1

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' . _j

Templo de San· Francisco
:cuya cúpula se derrumbó á causa de los temblores
del 7 de Junio de 19u

· Edificio de "El Nuevo Mundo,"
próximo á derrumbarse.

L.
T~mplo de Zapopan,
á 2 leguas de Guadalajara, donde no se sienten
los temblores,

(Fots. A. Figueroa.)

I'

Templo de Jesús María. que amenaza derrumbarse,

,: )'

1

r ,. ,. -~ -

1-"~.·.
.

;'~··~

cía una mez?la .de luz y_d? perfumes, ~e trino~, murmurios y bU· las intere~antes ruinas, cuando ¡zazl, una sacudida brusca. una
surros, 9u.e rncitaba á v1v1~, á correr, a goz11r de los mil placeres parada en seco,. dos chillidos estridentes, y mientras que yo era
que, prodiga, ofrecía la primavera. Por eso escogimos esa mafia- lanzado por encima del auto, para. enterrar las narices en el pol·
na para hacer una excursión hasta una aldea que á sesenh ki· vo, tres metros adelante, una de nuestras compafieras, con las
Jómetro~ de la ciuda.d, ostenta so·
'
bre una colina cubitrta de oya· 1':'::'-----..--~"'"":'--=----":"'--~,..........,..,.._ manos apoyadas en la cabeza de
Z, daba una voltereta que, á pometes, unas p,,éticas ruinas coco más, la desnuca, la otra echaronadae. de yedra. y jaramago,
ba las piernas al aire y quedaba
como el casco de un guerrero
sin sentido en el fondo del auto,
empenachado de plumaH. Pruny unos labriegos se apretaban los
to quedaron hecho~ los prepaijares y doblaban el cuerpo, rienr.ativo1:1 de viaje; unas cuantas
do á mandíbula batiente, de
botellas, uno~ fiambre~ y empa·
nueRtro cómico percance.
redados; p,onto oímos que t'l
Cuando nos repusimos del susauto trepidaba impMcie11te al
to,
que fué morrocotudo, vimos
pie &lt;le la e-0,t lna; b~j'1 moR c1da
que
el auto, con las ruedas traquien con ·~u cada cual, porque
seras
hundidas en una zanja
éramofl,
trepidaba
todavía, qne las bote'.
"para dos perclices, dos,"
llas
y
los
emparecfad0s yiicían
según el conl"t-jo de un dramapor
el
suelo,
en revuelta confu~..;...
turgo eRpañol, y nuestro buen
~·t ~
~:;1¡;...4 e -,",p
E&gt;ión,
como
en
un campo de ba1
am go Z empuñó el voLnt-; y
talla
los
cac!áveres
de los sr,Ida·
em~n·ndimos la marf'ha, 11legres
Ei Hospicio, edificio antiguo que no ha sufrido desperfecto alguno.
dos
muertos,
y
911e
no~otrmi,
·y confiado:i, como c ,l..giales en
aunque con los vest1doe en desordía de vacaciones. Y e1&lt;pa1,t11ndo aquí á un aldeano qne caba- dPn, empolvados y magullado¡;,, estábamos rnnos y ealvos·con la
lle~o en pacifico b()rri&lt;'o, se interponia á nue~tro paRo;' Faludando eficaz ayuda de los labriegos logramos eacar el auto del at~lladealla con nuei;tros rañut-lmi á 1, sc1mpesinos que inclinado,1 aobre ro, pero no logramos visitar las ruinas, ni regreear por la carre' de la m11dre
. tie. tera, porque nuesrra, la reg~ban trafl a s u s ta d a a
'a.
-.::·~,,.
con el sudor de com pafiPraH Fe nesus rofltro&lt;&gt;, para gar,,n á volver á
,~
ver &lt;le fPcnn&lt;lar- ~ul,ir en el auto y
0
RP11taron~us reales
~~;tc;;ªat~~:t~
á las ,robra de un
', ·,, ,- ~..\ :
·n.
piropo á e u a 1- árbol, donde co..,!: ~ k
;:.;, ~
¡¡
quier zagala que mI mos las providPjfÍbamo~ atráRj siones que la ca.:-/
·.,___ •
orareE&gt;pondiendo tástrofe dej6 comicon chanzas y bleR, y, riéndonos
bu;lonas carcaja- denuestra aventu&lt;l is á )03 chilli- ra y de nuestro
dos de espanto susto, emprendí
r¡ue lanzaban con ellas el camino
nu~stras compa- del tren, que pasó
fieras en cada unas horas descuesta que su· pués á 3 km. del
bíamos, en cada ~itio donde acaro·
curva que volteá- pamM, mientras
bamofl, habíamos que Zregresa basorecorrido ya la lo en'suauto,pesamayor parte del roso tal vez de hac11mino, y ya to- ber ~ido la causa de
cábamos con Ja una catástrofeque,
mano la suspira- aunquechmca, in·
da meta, ya dis- terrumpió nuestra
El Sagrario, c11ya bóveda se derrumbó
cuando los temblores del 7 de Junio de r9u
tinguíamos con excursión.
La Penitenciaría, edificio donde están los juzgados
y que acaba de terminarse.
to d a preci1:1ión
Herm6genes.
que amenazan ruina.--Fots. Figueroa.

.\ ~.,

1

,mr

..

"' ~~~:··. J.~.~~

_..,..

··,

-

-

~!

·

�Teattros

No creai;i que aunque no esté comprendido el plazo tn!re dos días primeros
&lt;cJuan Segundo,)i de mes. i,
De esta manera el matrimonio de Albnt0 y Elly es feHz, pues
cuyo es el nom·
Qre de la última la familia se contenta, y á mayor abundamiento, el ~ielo les enopereta estrena- vía una criaturita que G. los cuatro años de edad baila como la
da en Arbeu, se refiere á algún rey inglés 6 de cualquier otra mismísima Esperanza Iris, (su mamá.) Este personajito es caparte; por el contrario, se trata de un individuo•que se hace pa- racterizado por la nifia Julia Muñoz, y constituye la nota más
sar por criado al servicio de una familia. El anterior sirviente sa liP.nte de la opereta.
Todo concluye con la Danza de los Horas, d~ la Gioconda,
se llamaba Juan, y por esto él se titula «Juan Seguodo.J&gt; Como
.
se ve, esta base no peca de ingeniosa, ni el resto de la obra tam- bailada por un disciplinado y bello cuerpo d~ baile.
«Juan Segundo,» si dura en el cartel, sera por la propiedad
poco. En cambio la mÚ$ica es bonita. Pero vamos por partes.
Alberto, enamorado de Elly, recibe una noticia sensacional con está montado.
(amarilla se diría ahora): un tío suyo ha muerto ...... dejándole
Toca ahora su turno al Colón.
una fortuna de cfoco millones de francoe. Como el favorecido
El infatigable accreyera oír cinco
tor
Mufioz nos ha
millone·s de dólares,
traído esta semana
rtlsulta, desde luede la comedia al
go, una pérdida de
drama, y de ésta á
cuatro millones de
la tragedia.
pólares. Sin embar~
Benavente, Linago, un millón no es
res Riva.s, Dicenta
cosa insignificante,
y Marquina, no fory el joven se regoman un mal proscija; pero hay un
pecto.
pero. El tfo,deseanYa en cr6nica. an •
do probar la voluuterior nos referimos
tad de isu sobrino,
á una serena conimpone como concepción de Linares,
dición para la en«El mismo amor»
trega. de la herencia,
que continúa gusque Alberto sirva
tando. «Los tercios
durante dos meses
de la manteca 6 en
en el mismo tr::ibaF landes me tue,ta
jo en que el testael sol,» del actor, se·
dor comenz6 á for·
ñor Soto, es una pa·
mar su fortuna, 6
rodia gracio~a, pero
sea en el de sirvienque no ha perdurate. La prueba e3
do. &lt;e El místico,i,
dura, y el j&lt;lven se
con doloroso prorevdla por un moblema, ha i.mpresiomento; mas obsernado una vez más á
vando en ese inslos buenos burguetante -iue la madre
TEATRO ARBEU.-·"Juan Segundo." Un cuadro del 29 acto.
ses que concurren
de Elly despide á
á
las tandas de moda.
su ayuda Juan, se
se ofrece á sustituírlo, explicando que no es un hombre acomo- · En honor de la verdad, la figura del sacerdote no re~mlta muy
dado, como lo parece, sino un pobre que trabaja durante nueve de nuestro agrado en el escenario.
Esta figura del sacerdote volvió á aparecer (por tercera vez,
meses en el afio, para pa1&gt;earse los otros tres.
puesto
que en ((Loó espectros)) tuvimos un paAtor Mander) en
Un úrviente tan distinguido, cuyas maneras son las de un
perfecto gentleman, no deja de llamar la atención de cuantos lo el filosófico drama de Enrique Lavedan, c,El duelo,» sobre ,l
observan, y su misma novia no se expliea cómo un asalariado cual nos detendremos un poco, pue-s bien vale la pena.
Se trata del viejo conflicto entre la pasión y el deber, entre lo
puede cubrir ciertas cuentas considerables de sus mi~mos amos.
El público tampoco se explica por C:IUé hace tales gastos, que- conveniente y lo agrad~ble, entre el amor humano y el amor
divino. La duquPsa dfl ChailleH es una mujer no fanática, pero
riendo conservar su incógnito, pero es lo de menos.
Alberto está estrechamente vigilado por Hiersebeio, una es- acostumbrada á las prácticas religiosas. Su esposo ( que no llepecie de notario, que aparece siempre que las circunstancias im- ga á aparecer en Pscena) achacoAo, enfermo, aniquilado, se cura
pelen al falso camarero á confesar su origen. E-as circunstancias sus miserias en el sanatorio del doctor Morey. E:;te y ella se
surgen á cada paso, puel:! la muchacha es enamorada por los aman, y la dama, para no crder, recurre á los consejos de un
amigos, á la vista de su prometido, quien tiene que sufrir, ade- confesor ...... Ahora bien, este confesor no es otro que un her·
más, el trato despectivo que los grandes sefiores uean con los in- mano de Morey, el cura Daniel, tan celoAo de su cred(, religioso
feriores. Hiersebein, que tiene una gracia inefable, la de decir como el otro de 1.m filosofía positiva. El duelo se entabla entre
á todo, viceversa, venga 6 no á cuento, acaba por abandonar á estos dos personajes, tanto más encarnizado, cuanto que la con·
su ahijado, quien en un arranque de celos, canta clarito (y lo qui~ta de aquella delicada dma femenina se hacía cada vez más
canta en un concertante bastante bien ·compuesto) ydice que difícil.
Hay que leer, mejor que oir, los diálogos, no por profundos
no e3 sirviente ni cosa que se le parezcfl.
Por supueato, los cinco millones corren un peligro de los bue- poco amenos, de los dos hermanos, argumentando en pro de
nos; mas, también por supueeto, el asunto se arregla safüfac- sus teorías con un empefio y un interés crecientee. La mujer,
pugnando por librarse de las garras del amor y el padre, infla¡
toriamente.
En el juicio que se entabla con este motivo, y ya para ser mándola en la fe divina. Y así se encuentran, 6. cada paso, los
dictado ua fallo en contra de «Juan Segundo,)) se le ocurre á su adversarios y el desafío ea tremendo.
De las discusiones entre ambos contrincantes dará una idea el
abogado un argumento decisivo. &lt;(Mi cliente, dice, estaba obligado á servir durante dos meses; pues bien, el mes jurí1ico siguiente fragmento:
El Cura.-Yo impido que esta mujer caiga. Para eao·sir,o.
consta de treinta días, y Alberto ha cumplido con este requisito,

***

El Doctor. -Tú no impides nada, felizmente. Tú retardas,
La DuquPsa. -He reflexionado. Yo quería ayer, en efecto•
cuando mucho, en algunos minutos la inevitable conjunción morir para el mundo y rrfugiarme en Dios ..... Pero Dios me
de los dos sére•. ¡No siempre e:1tarás pre!wnte á la hora t-n que ha hecho comprendt:r pronto que mi sólo porvenir era vivir aquí
sople el deseo! M1:1fiana, quizá esta tarde, tu victorio~a 80 µre- ab~j•&gt;mi vida de mujer. La viviré, pues.
cipitará en brazos de su amigo, y se confesará con él vertiendo
E1 Doctor.-¡Ah! (va hacia ella).
otras lágrimas. Le dirá todo lo que no te ha dicho. Sti amarán
La Duquesa (imponiéndole silencio con un ademán)-Nada me
dos veces más fuertemente, por haber esperado tanto, y al fin digáis. Üo dejo. Voy cerca del muerto.
de cuentas, no habrás trabajado sino por la perfecci6n y el refiEl Obispo.-Yo oB acompafio.
namiento de su felbidad.
La Duquesa (al doctor). - Y ahora, decid adiós á vuestro herEl_Cura.-¡ Ella volverá á mí!
mano. ·
El Doct.or.-Demasiado tarde. No por eso habrá dejado de
( Movimiento del doctor. )
caer.
El D0ctor.-¿Adi6~?
El Cura.-¡Yo la levantaré!
La Duquesa duda un momento, como si fuera á decir lo que ha he·
El Doctor.-¡Volverá á caer!
·
El Cura. -Cristo cayó tres veces. Yo tendré.la última palabra. cho el cura (partir en mi.si6n al A-1ia). Este, oon una mirada, la
El Doctor. -Sí, cuando ella sea vieja. Y, aun suponiendo que conjura á callarse.
la arranques definitivamente de los brazos del amor, le haorás
La Duque~a. -Va á partir.
impedido amar?
El Obitlpo (aprobando).- Conmigo.
•
El Cura (abriendo los brazos á su hermano).-Para siempre.
...... ······ · ·· ·················· .... ............ ........................... La
Duquesa (al doctor).-Abrazadlo. Se lo debéis.
~
Y más adelante:
El Doctor (adivinando el sacrificio de su hermano).-¡Oh!
El C2ra. -Todo aquí abajo nos dice adi6s.
(Se abrazan).-Telón.
..
El Doctor.-Razón de más para darse prisa.
De buena gana daríamos á nuestros lectore,1 el texto completo
de tan hermosa comedia. La escena del sPgundo acto, en que se
encuentran frente á frente los dos rivale~, en presencia de ella,
E,ta primorosa obra es da una elocuencia estupenda. Niogu·
que p.a aceptad•o una cita eu casa del doctor, es magistral. No no de suil personajes dice una palabra de más ni de menos de
lo es men'.&gt;s la triste conferencia con el obispo, en que el padre las indiepensablos para pintar exactamente su carácter. Todas
Dani ...l se siente de,-fallecer, y exclama desplomándose:
las expresionea nos encadenan directamente hacia el fin, sin ac·
&lt;c¡Ya no tengo fe! ¡Soy el más miserable de los hombres! .. ...,) cidentes secundarios, con una cohesi6n y un estilo perfectos.
El abate, al fin, re~uelve alejarse, aconsejado por su obispo.
Hace años se la vimos interpretar al simpático actor Cardona.
Muere el marido, é inútil es decir que la materia triunfa del Hacía un cura detestable, prf'ciso es conft&gt;sarlo. Mufioz, máe
espíritu.
sobrio y más concienzudo, comprende m~jor las intenciones del
He 11quí la última escena, en parte:
e.5critor parisiemie, al modelar e~te hermoi:,ísimo papel, con su
El Obispo.- Ahora ya podéis, señores, poner en Pjecución cariñnsa mano de artiiita consumado.
vuestro µroyecto.
•
Convendría una reprise de &lt;e El Duelo)) Nuestro público aún no
El Doctor.-¿Cuál proyecto?
se ha dado bien cuenta de sus belleza.e.
El Obispo.-Entrar en el convento.
El Doctor.-¡Vosl ¡No! Os lo suplico ... Reflexionad un pooo.
ZIG-ZAG.
~

***

TEATRO ARBEU . "Juan Segur.do." Escena finaldel)er.~acto.

/

TEATRO ARBEU.--"Juan Segundo." Escena final del

29

acto.

�Aetualidades
JNAUGURACION DEL TALLER DE FOTOGRAFJA DEL MUSEO NACIONAL

MEXICANAR

El señ(r don Antonio Carrillo, jefe del taller, en el estudio.

CURIOSIDADElS DE .LA V :JZ

Laboratorio del nuevo taller.

do abdomPU. La voz es grave en los hombres serios é inteligente", y aflautada en las gentes ligeras é imbéciles. También es
más alta la voz antes de comer que despuéH. He aquí por qué
los tenores comen temprano, á fin de conservar la agudeza de su
voz.
Los excitantes, los licores fuertes. etc., provocan cierta congestión en la laringe que hacen bsjai: la voz. Así se ve q.ue los
tenores son sobrios, y prefieren como bebidas los jarabi&gt;~ á los
licores alcohólicos.
Los bajos, por el
contrario , puedt-n
a b u s a r impunemente de la comida
y de la btbida.
La acción de can·
tar determina una
cong ,stión de los
órganos fonéticos.
El tenor que usa
demaRiado t&lt;U voz,
pierde notas y se
convierte en barÍ·
tono.
Los cantores su·
ben má..¡ la voz por
la mañana que por
la tarde: asi, la mú·
sica matinal es más
elevada qu_e la ves·
pertina.
La voz eR más
aguda en el Meclio·
día que en el Nor·
te. La mayor parte
de tenore8 france·
ses proceden de los
d"partame11tos del
Pirineo ó df&gt; 1 Me·
diterráneo. Por el
contrario, la voz es
grave en el Norte,
de donde salen los
b11jos.
En la iglesia rusa
de París se oyen ba·
Museo Nacional y de alguno., de los profesores
la inauguración.
jos que dan notas
sumamPnte invero·
símiles. Y por último, la:voz es más alta en verano que en in·
vierno.

La. voz es má&lt;1 aguda en los animales inferiores qu~ en los sn·
periores, más en los pájaros que en los mamífnos y má~ en las
pequefias especies que en laR grandes. Los pueblO!i antiguoR debían tener la voz aguda, pues, para ellos, la nul'Z que es tanto
más pronunciada cuanto es mHS b~ja la voz, pasaba por una deformidad.
Las eRtatuaR griegas y romanas están desprovif'tas de
nuez. A medida que
las razas evolucionan, el diámetro
antero· posterior de
la laringe aumer,ta,
la nuez se desarrolla por grados y la
voz tiende á bajar
constantemente.
Los habitantes de
los primitivos pueblos de Europa debieron tener todos
la voz de tenor; rns
descl'pdiie'n tes actuales son baríto- .
nos, y las g,meraciones que vengan
detrás de la-nues
tra, tendrán la voz
baja.
Comparando las
razas actuales, se
ob~erva que laR interiores (la negra,
la mongólica, etc.)
tienen la voz más
alta que las razas
blancas superiores.
A medida que
avanza la edad, los
límites.de la voz huGrupo de los señores Director y Secretario del
mana continúan patomado el día de
fando del agudo al
grave. Se tiene voz
de tenor á los dieciséis afios, de barítono á los veinticuatro y de
bajo á los treinta y cinco.
Los débiles y los pequefios tienen la voz más alta que los roAl terminar la representación en un teatro de sal6n aristocrá· .
bustos y 1os altoo. Oí tase un enano de veiotiun afios, cuya voz
era como la de un niño de cinco afiQs, La voz de los rubios es tico, Gedeón felicita á la condesa por su triunfo artí~tico.
-¡Ah, no diga usted esol-replica la coudesa-Para hacer
más aguda que la de los morenos. Sabido es que las rubias tiebien
ese papel se necesita ser joven y hermosa.
nen la voz más atiplada. En gener~l, las sopranos y los tenores
-Pues
usted es una prueba de lo contrario-contesta galan·
son rubios, mientras que los contraltos y los bajos son morenos.
Los tenores son delgados, y los bajos gruesos y de pronuncia- temente Gedeón.

_..,.........,....

'{··

'ltffac,

�PASATIEffiPOS

•

LETRA NUMERICA
257
4 5 6 Verbo
·13 ·
68
Nombre devar6n
78
6 5·, Id. de mujer
45
28
Tiempo de verbo
18
15
Deun barco
23 18
Nombrede varón
5416
Verbo
4 5 2-7 8
Mineral
432
T~jido
2348
Ser,timiento
78 75
Población espllfi.
43
25
Nom. de mujer
48
18
Tiempo de verbo
48
75
Prenda de vtstir
78
15
Vasija .
186
4 5 2 Habitación
Las ocho cifras: gra(fil6sufo griego.

PARTICULARIDAD DE UN NOMBRE
Hallar un palabra que se compone de las
tres silabas siguientes

o

1

la~,

2!!-,

3~

1

o
o
o

o

Título de honor (~lural)

1

2~. 3'!-

Su~tituir estas figuras pnr lPtrAR &lt;'IP mallf'?a que bori1.o,,1al y verlira me • te i,e lea:
11!-, consonante; 21!-, txt... nsi6n de agu11;
31!-, nombre de mujer; 41!-, corriente de
agua, y 51!-, vociil.

1

.

11!-',

21: 3?

11!-, 2~

1

Nombre femPnino

1

E ·gafio

1
1

Nota musical

11!'
1

***

CHARADAS ELECTRICAS
I
Mujer y corre.-Todo: mujer.
II
Pasa y corre. -Todo: da vueltas.

FUGA DE CONSONANTES
. a . a a . . e . . e . á , ue . e.
..e . i. oe .. q,e • •• o.a.;
.1..a .. o.e.e. i . o.e.a .
.a . a . a . . o . . o . . a . e.

JEROGLLFIOO

II
Una vocal mi primera
consonante á la dos unida
otra vocal mi tercera
mi cuarta en China se cría
tres cnn dos lo hay en la mesa
de algunos altos sdfores
aguit h&gt;&lt; y 11n el quinta sexta
y el todu allí tle bafiaba
cuando instalaban catietas.

III
1

Cuadrúpedo

o

***

1

Nombre de mujer

***

o
o
o

IAnimal

que expre•a un nomb,e de muj ... r. El'lte
nombre tiene la particularidad que ~Pgún
se le van quitan,lo silabas de dt&gt;laute 6
detrás, van quedando otros s·gnificados
que expresan

ROMBO

o
o
o
o

I

Nota musical Artículo

CHARADAS
I
-Oiga, usted, prima do¡ tercia,
¿usted no tercera dos?
-No me primera segunda
y voy bien, gracias á Dios.

Un verbo prima dos tercia;
tre3 y primn uo animal;
otro verbo cuarta y dos,
y una planta da el total.
IV
Tercera cuarta tres dos
con cierta una dos tres cuarta
por una primera cuatro
en casa de dufia Marta.

"

PorquA es una dos y cuarta
cuatro teri:era primera
tercia primn do3 tres cuntro
primera dus y tercerct.
VI
Todo f'S ver á una primera
estar segunda tercera.
L·,s solucumes en el pr6ximo número.
Solucione:1 á los p»satiti!Dp(:)a im1ertos
en t-1 número anterior:
A la Charada diálogo:
AFRANCES ,\DO.
A la Pirámicle femeuina :
FILOMENA.
Al Jeroglífico:
LA NOTA D~ NOTABLE DENOTA
SAB~R.
.
Al rt1loj el., arena:
HIPOCRATES.
Al Jeroglífico:
REDACTORES.
A las Chari1.das:
I·-\1ILANO. II-GONZALO III-DO·
ROT~~A. 1 V- CARDh:NAL. V- CON~·
TANTINOPLA.
Al logogrifo numérico:
CRISANTEMO.
A la fuga de vocales:
A la Santa Dolorosa
Un cirio encendí ya
diciéudole:-¡ Madre mía,
ten de mi dolor piedad!
Al Jeroglífico:
JUEGOS ENTRETENIDOS. '

�</text>
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                  <text>Semanario ilustrado de literatura, historia, bellas artes y variedades. Dedicado a informar las noticias más relevantes de México y el mundo, además era escaparate de todo tipo de comercios, banca e industria pues en él se anunciaban sus servicios.</text>
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EL.
A&amp;o XII.

26

MÉXICO, Dül\HNGO

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11

DON MARQELINO MENENDEZ Y PELAYO,
ILUSTRE SABIO ESPAÑOL, FALLECIDO EN S.!NT.lNDER EL

8

l.

DE LOS CORRIENTES,

[Véase la página 324.]

1

�~etttatos de Aetaalidad.

INCIDENTE EN UNA PRISIUN

EL DESALIENTO

Entre las joya.a de un jardín hermoso que desplegaban ufanas
sus corolas perfumadas á los besos del sol y de lae brisas, abri6
un día sus pétalos exangües, pequeña, humilde y débil flor.
Hu bía nacido de una semilla arrojada con descuido el afio
anterior en un rinc6n estéril del jardín, donde había permanecido muchos meses sepultada, hasta que un rayo del sol benigno, penetr6 á su obscura cuna y despert6 en el seno de la pobre
simiente abandonada un gran deseo, apenas definido en sus albores, de ser algo más de lo que era, á fin de parecerle bien a1
hilo de oro que amaba desde el día en que la despert6 al suefio
profundo en que yacía olvidada y solitaria.
Más tarde, sinti6 ganas de acercarse á él, saber de donde procedía y formar parte del mundo que besaba. Empez6 á menearse en su celda estrecha, abri6 sedienta boca á las es.casas gotas
de rocío y riego que caían en torno suyo, tendi6 un bracito y
luego dos al fugitivo amaélo hasta que al fin, después de muchos
meses de incesante lucha é inquietud, logr6 ascender hasta la.
euperficie de la tierra, y ahí qued6 muchos días confusa y deslumbrada ante las maravillas que veía.
¡Qué mundo tan hermoPo! Arriba la comba inmensidad de un
cielo azul turquí sembrado de blancos girones, vaporosos, vagabundos.
Un áureo diEco fulgurante que flotaba lentamente magestuoso
por los espacios somnolientos lanzando sobre la tierra hilachas
doradas á millares que envolvían en su lumbre tibia, las sienes
blancas de unos montes muy distantes, los verdes copos d(:j los
árboles gigantes del jardín que sobre ella se inclinaban, las flores orgullosas que cerca de ella se mecían, levantando al cielo
la gloria de formas y colores más hermosos que la Mente Magna
concibi6: flores de alabal:!tro, de escarlata; ámbar y oro, flores
azulinas, de perla y purpurinas que al viento quejumbroso esparcían generosas el riquísimo tesoro de sus cálices bafiados por
el sol.
Entre ellas iba y venía solícito, regadera en mano, un viejo
jardinero arrancando un pétalo quebrajado aquí, una hojuela
marchitada allá, sacudiendo la tierra que cubría sus raíces delicadas, mimando á unas, á otras acariciándolas con mano y voz.
En recompensa de suR afanes y desvelos, las flores todas, le
brindaban lo más hermoso que sus senos encerraban y á medida
de las fuerzas que el cielo les concediera, luchaba cada una por
cumplir más dignamente su de11tino, su tarea de embellecer y
perfumar~las horas de los séres que venían á vagar por el jardín,
y en raras ocasiones fr.acasaban: corazones destrozados, hallaban
en el fondo obscuro de violetas ardorosas, consuelo á su dolor;
amantes felices prendían en capullos tiernos de rosas tempraneras, juramentos que sus labios temían pronunciar; j6venee alegres leían en sus cálices promesas lisonjeras del mafiana miste·
rioso; viejos fatigados bebían en las rachas perfumadas que exhaaban recuerdos dulci-dolorosos del ayer.

Lejos de dernnimarse en presencia de flores tan galanas, la
recién nacida que no conocía. al mundo todavía y en cuyo cora
zón anidaban ambiciones y esperanzas, sigui6 su ascenso lento
hacia el sol y tras breve tiempo coronaron sus esfuerzos algunas
flores paliduchas que todos los días, cuando el jardinero pasaba
por el rincón en que crecían, le tendían sus cabezas, rndientas
de una mirada de cariño, de una palabra de elogio, de un sorbo
del líquido vivificador que vertía con mano pródiga sobre las
hojas frescas de sus hermanas del jardín; pero en vano. El jar·
dinero que nada sabía de la cruenta lucha de la pobre flor, 111
miraba con indiferencia, y si alguna vez se detuvo cerca de elle,
fué para herirla con palabras de reproche, nunca para consolar
y alentar. Penosa, la flor busc6 entonces alivio entre sus igua
les, pero no encontr6 en sus senos, al pesar ajeno indiferentes,
1a simpatía que anhelaba.
¡Florecilla desgraciada! Condenada, por ninguna culpa suy11,
á libar la copa amarga de los que luchan sin estímulo ni ali·
ciente, y cuyos esfuerzos raras veces satisfacen á las que aman.
¿A qué decirlo? Claro está que para ella empez6 á perder su ob·
jeto la lucha, la vida misma su encanto. Son tan pocos los ~éres que en el reino de sus sentimientos ejercen algún dominio;
tan pocas las almas que se bastan y esa era un alma de flor no
más con toda la sed de ternura y simpatía que asedia las almas
de las flores.
Así pasaron varias primaveras: en lucha oculta contra las des·
ventajas que rodearon su cuna, amargadas por las gotas de des·
aliento que el torpe jardinero vertía en ellas hasta que un día,
la flor dejó de luchar porque concibi6 la idea de que el amado
sol también la miraría con desdén. Y entonces comenz6 á esqui ·
var la pálida corola y sus tallos lánguidos se doblaron á la tierra. Algunos años más tarde, convertida en maleza inútil y molesta, estorbaba el crecimiento de las plantas que cerca de ella
abrían á la luz.
Así en la vida. Despiertan á ella almas débiles mal prepara·
das para afrontar sus tormentas, mal dispuestas para disfrutar
de sus bonanzas, almas enfermas, de sensibilidad extraordina·
ria, de extraordinaria timidez. Con todo, almas buenas que res·
p&lt;mden inconscientemente casi á la influencia del amor, la sim·
patía y del ejemplo con la energía escasa de que están dotadaP.
Del labio cruel del padre, del maestro 6 del amigo, cae lapalabra de desaliento que repetida, debilita y hasta RJata en ellas
el deseo de Per más útiles, amables y mejores, que es la palanca
de todo progreso y que trae consigo tanta alegría y poder para
los que luchan, tattta inspiración y esperanza para los que veo
luchar.

WINI.

,

323

dijo: "La mujer que se porte mt&gt;jor, al fin de la semana cuidará
al niño por media hora.» Las mujeres, á quienes ni el buen trato,
ni el castigo había sido capaz de dominar, llegaron á Eer obedien·
tes á cada palabra y orden. Al fin de la semana fué casi impo~ible decir cuál de ellas había llegado á merecer la recompensa
apetecida. El niño hacía visitas semanarias al patio de la prisión y los efectos suaves y tiernos Eobre las mujeres parecían fer 1
casi milagrosos. La inocencia es irresisible.

Se dice que no hay prisiones más horribles que las que se encuentran en ciertas provincias de Rusia. Un viajero que acaba
de volver de esas provincias relata un incidente en conexi6n con
la vida de cárcel allí. Un coronel fué sefialado para eJ;)cargarse
de una de las más grandes y más dificile! de dichas prisiones.
Estaba situada en el centro de una provincia imnortante y llena
de hombres turbulentos y mujeres abandonsdas. El alimento
LA NIEVE cnMo ME2JIOIN A
pobre, la disciplina fuerte, la insuficiencia de ventilación)) la inmundicia y la desesperación, todo conspiraba para embrutecer
La baja de la tempnatura y los rigores del invierno fueron: el
á los prisioneros.
ano pasado motivo
Esto fué especial- -de regocijo para los
mente verídico acerpacientes del sana·
ca de las mujeres.
torio del doctor E.
Mientras más tiem.
C. Lane de Evans·
po quedaban en la
ton, Illinois, que
prisi6n1 más depraindiferentes al frío
vadas é indomables
' ruedan en la nieve
llegaban á ser, hasy aunque tiritando
ta que había necey sus cuerpos entesidad del castigo
ramente helad o;s,
más severo para dodeclaran que ninminarlas.
gún poder humano
El coronel pudo
los hará desi1otir de
dominará los homsu tratamiento prebres; mas las muscrito y, la sociedad
jeres lo desafiaban
de Evanston pery él comenzó á peomanece absorta anras que debía acute el hecho.
I
dir á tratarlas á golAlgunos miem¡1 pes para sojuzgarlas.
bros del Club feme1
nino'han pro1e~tiido
Una mañana la
enérgicamente con11
joven esposa del cotra el "tónico de
ronel di6 un paseo
-nieve,» pero sus propor el patio de la
testas han sido en
prisi6n. Ella era envano. Han indagatusiasta y buena, y
do las propiedades
cuando su esposo
de los métodos em comenz6 á cump_lir
pleados por el Fanacon sus debereR ofitorio, y se ha predicialeP, ella pidió, si
cho que á consefuera posible, tratar
cuencia de su intercon dulzura á las
vención, las autorimujeres encarceladades locales tomadas, mas no fué porán algunas medisible hacerlo, pordas sob1 e el partigue la bondad y el
cu lar.
trato amable no pa·
reci6 tener más inEl "EdémJ de nieve está contiguo á
fluencia sobre ellas,
que el estar incomu
la Fraterniilad ccP~i
nicadas. Mientras
Delta Upsilon,»
paseaba por el padesde donde se dotio esa mafiana, llemina el patio del
g6 á estar inquieta
sanatorio, que está
protegido por una
y nerviosa como si
algún dafío pudiera
cerca de ocho pies
venirle al nifiit© á
de altura. En un laquien la cuidadora
do las mujeres goacompañaba y á
zan del tratamiento
Señor Senador Lkenciado don José Zubieta, fallecido en esta capital el 14 del áctual.
quien se llevaba en
ccfrío, )) y en el otro,
divididos también
el patio por primera vez. Cuando las mujeres prisioneras vieron
al niflito, corrieron hacia él haciendo ademanes locos. La ma- por una cerca, los hombrea gozan del mismo privilegio, y desdre dió un grito y se puso á rechazarlae, preparada á defender pués ~e rodar por espacio ~e diez minutos, se l?s frota el cuerpo
de la violencia á su hijito. El guardia vino corriendo, mas, en vez con meve. Los enfermos dicen que pasado el primer tratamiento
del lenguaje abusivo que antes había encontrado la joven esposa, ya no sienten el frío y algunos de ellos insisten en cubrir~e con
las pobres mujeres rompieron en gritos de alegría sobre el nifio. nieve y permanecen así tanto tiempo como les es posible.
El doctor Lane es natur11l de AuRtria y defiende su tratamien«¡Oh, qué bonito! ¡Déjeme tomarlo!» Una tras otra extendió
to como estrfotamente científico. Dice que está reconocido por
sus brazos quemados !:!Uplicando á la cuidadora obstinada.
«¡No es él inocente!» exclam6 la más vil de las presas. A esta las mejores autoridades médicas de Europa, como altamente
palabra algufl.as de ellas miraron al rostro sincero del nifio y efectivo para las enfermedades del estómago y sistema nervioso:
ccMe rijo por los ojos del paciente para hacer mis diagnósticos))
entonces una y otra perdieron el dominio de sí y las lágrimas
corrieron sobre sus mejillas suplicando por tener el privilegio de -ha declarado el Galeno-«La parte blanca del ojo es el inditomar al nifio. Riéndose, llorando y gesticulando, las mujeres cador exacto de la condición del est6mago, J) continúa el doctor
rodearon al niño. El tierno amor maternal ilumin6 sus rostros y lo que p!lea con muchos americanos, es que viven en la iner~
embrutecidos y la vista de inocencia intachable suavizó los co- cia, y á los treinta afios de edad, tienen los poros atrofiados. Mi
tratamiento consiste en abrirles los poros de manera adecuada y
razones de piedra.
empleo el tratamiento de nieve, que realmente no puepara
La esposa del cotonel tuvo entonces un pensamiento feliz, y de serello
objeto de censura.))

11

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1

�Aeta &amp;lidades.

Don lYI&amp;tteellno lYienénde.z: y Pe1&amp;yo.
las muchas cartas que el distinguido sabio espafiol dirigi6 al
AUTOGRAFO
llorado é inolvidable Director de EL TIEMPO, sefior Lic.don Victoriano Agüeros, con quien siempre cultiv6 cordiales relaciones
y que los hijos del Eefior Agüeros guardan con gran carifio jun·
to con otros mil autógrafos de escritores iluc,tree.
N ~ ,:f ..., i ' , - - ,
Igualmente honramos nuestra primera i,lana con la publica·
Don Maroolino Menéndez y Pelayo, gloria de la literatura· espafiola, acaba de morir con todos~los auxilios de nuestra Santa ci6n del retrato y el autógrafo que el sefior Menéndez y Pe]ayo
obsequió al sefior Lic. Agüeros durada la visita que le hizo en
Madre la Iglesia Católica, Apoet6lica, Romana.
Santander
en Junio del afio próximo parnJo.
¡Quién ignora la vaetísima erudición de Menéndez y Pelayo?
Estamos
seguro::1 que nuestros lec·ores verán con~ egrado la
¿Quién no roouer~a el asombro que produjeron su portentosa
memoria y su clarísimo discernimiento, cuando, siendo casi uv publicación de tan valiosos autógrafos.
nifio, se reveló como un sabio consumado?
Las lenguas antiguas y varios idiomas vivos le eran
familiares; la literatura clásica y la espafiola, conocíalas
profundamente, y su acertada crítica demostraba que
noseía vastos, profundos y sólidos conocimientos, riquisimo caudal que se hacía increíble que á tan corta
edad hubiera podido atesorar.
~ /f!f
Lleváronle á la cátedra sus brillantísimas oposiciones.
Abriéronse para el adolescente todas las Academias,
donde maravillábanee los ancianos de aquella precoz eaft-, ~ - ..,
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biduría; y desde entonces logró ser el pasmo y admira·- J
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ció.11 de los que leían sns obras.
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Helenista y latinista consumado, juez competente en
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w-t:.'~ ~ 6i-- y ~ //" ·
las más difíciles cuestiones de la historia y de la Jitera·
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tura espafiolas, bibliófilo aventajado, conocedor de los
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idiomas modernos, como lo prueban sus excelentes tra·
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duccioneil, y por último, clásico y elegante poeta, el se·
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~-,._ ll.Av ~--v·
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fior Menéndez y Pela.yo contribuyó poderosamente al
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esplendor de la.e espafiolas letras, ya como e,critor, ya
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~ ,~como catedrático de historia de la literatura en la Uni·
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versidad Central de Madrid, puesto que conquistó cuan·
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do apenas contaba veintidós silos de edad.
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Nació en Santander en 1856. Desde nifio manifestó
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prodigiosas facultades y una aplicación y talento ex,_)~ /v. /l,AP-,
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cepcionalee. Estudió la carrera de Filosofia y Letras en
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Barcelona, siendo su maestro en Literatura el ilustre
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don Manuel Milá y Fonta.nais. Pensionado desde 1875
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caudal de sus conocimientos hasta el punto de conside.....,, -&lt;---,._..,..--~
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rársele con razón como el mayor erudito del siglo XIX.
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1a cátedra de
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cin 1878 obtuvo en retít"d as opos1c10nes
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Historia de la literatura espafiola en la Universidad
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Central. Sucesivamente fué elegido Académico de la
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Lengua, de la Historia, de Ciencias Morales y Políticas
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y de Bellas Artes. Desde 1898 fué director de la Bibiiote·
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ca Nacional y Jefe superior del Cuerpo de Archiv.eroe,
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Bibliotecarios y Arque6logos. Fué condecorado con la
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Gran Cruz de AHom:o XII. Sus obras que le dieron
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enorme reputación é indiscutible autoridad son la «His~
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toria de las ideas estéticas en Espafü1 1 » «La Ciencia Es'V':j , 1 ~ 1 y'
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pa:fiola,• «Historia de los hetorodoxos espafioles,» Cal1 •
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derón y su teatro,» «Horacio en Espa:fia,» «Estudios de
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crítica literaria,» «Estudio de crítica filosófica,» «Odas,
efa- e..,......: J.., ~
Epístolas y Tr~gedias,» «Antología de poetas líricos es- ,t,.....o / ~ ,, _ ~ - A ~ -¡vv--J6..,.v. _
paft.oles, » los prólogos á todos los tomos de las «Obras de
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Lope de Vega» publicadas por la Real Academia Espa·
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nola; los prólogos á todos los tomos de la «Antología
de poetas hispano-americanos,• etc., etc.
.Í~' ¡/..... ·~ /./~ t.rJ ~
Además de haber sido un crítico, un historiador y un·
W ·
fil6sofo de primer orden, Menéndez y Pelayo era un delicadísimo poeta clásico.
La ciencia esperaba aún mucho de éste hombre sin
igual. La muerte lo destruye todo: primero murió
Amós de Escalante, después de Gonzáles de Linares,
luego Pereda, hoy Menéndez y Pelayo, ma:fiana quizá,
Ga.ld6s, Estrafií, Pedro Sánchez, etc....... Todos van
muriendo, pero pocos habrán pasado por el mundo cumpliendo su cometido de sabio y de cristiano como el
ilustre Menéndez y Pelayo.

B.inauete efectlla.do el 17 del actual en el Casino Español con motivo del natalicio
de S. M. Alfonso:xm.

dt Don marctlino mtntndtz y Ptlayo.

barón de Hein, había arruinado por com •
pleto, quedándole sólo de su usurpado na·
trimonio la vetusta torre, primitivo solar
de sus mayores, donde auxiliado por unos
antiguos y lea.les vasallos, guardaba con
gran cuidado, y como apreciada joya, una
hija de peregrina hermosura. Magestuosa
y esbelta como una estatua griega, Jlevaba
Isabel de Trent en su rostro y en'su porte
el sello de ese mis~icismo que satúraba de
dignidai y de humildad cristiana las doncellas de la Edad Media como destinadas
desde la cuna á morar entre pardas alme·
nas de su castillo ó entre los espesos mu·
roa de un monasterio.
Una noche oscura y nebulosa, en que
las viejas encinas que'cercaban la torre
gemían al beso del huracán, como presin·
tiendo una catástrofe, asaltaron los hombres del barón de Hein la torre del Trent;
acudieron sus moradores á la defensa, y

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señora dolh. María Sevilla de Cólogan, esposa del señor Ministro de España:tomando el té, rodeada de algunas de sus amistades.

Ml PALABRA ES ORO, MI ESPADA FUEGO I
lleyenda alemana del alglo XIV

Alzábanse á mediados del siglo XIV sobre una-colina de la nebulosa Alemania, las almenadas torres de un castillo feudal, entre las
que 11e ostentaba un ancho escudo de armas que llevaba por orla esta
arrogante divis~: «Mi palabra es oro, y mi espada fuego;» lem~ grabado en otro tiempo en el escudo de defensa del primer cond r de
Runstat, fundador del castillo. En su centro, y cubierto por una ele.
v_ada bóveda, hallábase el p~nte6n de la familia, capilla al mismo
!lempo, y en cuyos cuatro angulos dormían los primeros cuatro cou·
&lt;les el euefio de la muerte.
Era á la saz6n sefí.or del castillo Juan de Run3tat, vástago inn0ble
de tan generosa estirp9j lejos de imponer con su autoridad y su fuerza
lí~ite á las demasías que I.as discordia~ de los varones engendra.han,
animá.bales, por el contrario, con el m1serahle fin de convertirlas á su
favor y provecho.
...No lejos de Runstat veíase una torre, morada á la sazón de un noble, á quien la guerra que de tiempo inmemorial hacia su vecino, el

,

Aspecto que presentaba la escalera del Casino.

***

EL TIEMPO ILUSTRADO rinde hoy su homenaje á la
memoria del ilustre escritor y crítico espafiol, cuya
muerte llora y lamenta todo el mundo intelectual, no
s6lo del habla castellana, pues el ilustre muerto fué una
gloria mundial cuyas obras han sido traducidas á muchos 'idiomas.
Honramos esta página con la publicación de un autógrafo del sefior Menéndez y Pela.yo y que es una de

Vista parcial~del Sa16n durante la noche del banquete

gracias al entusiasmo que arde en pechos generosos á la vista de una infamia, y á la lástima y compasión que la hermosa Isabel inspiraba á sus vasallos, éstos, con su animoso
sefior á la cabeza, y vencedores, ya daban
por terminada la lucha, cuando una saeta,
despedida por traidora mano, halla franca
entrada por entre los hierros de la alzada visera del padre de Isabel, que rindió el espíritu entre los brazos de sus soldados.
Vuelta Isabel del e3tupn en que la dgracia la había sumido, y conociendo los peligros de su situación, determinó ir á encerrar su juventud y su hermosura en la soledad de un claustro, y no atreviéndose á emprender sola el camino del monMterio que
para su reclusión había designado, envió con
un vasallo un discreto mensaje al conde de
Runstat, pidiéndole, en nombre de Dios y

---::::==::::====:=:=:=:==:=::=:==::=:==F=o=ts=.a=t=m=ag=n=es=te=p=,=ra=E~t-T~-m
~p-o_nu_t_ir_ad-0~.~-d-e_l_a_s_le~y-e_s_d_e_ca_b_a_ll_e~rl~a,~q~u=e~l=a~a~u=x=il=ia=s:e~y-

�326

.R.etualidades

.R.etualidades

"

ANIV&amp;RSARIO DE LA RESTAURACION DE LA REPUBLICA DE CUBA

327

LOS ESTUDCANTES VOLUNTARIO~ EN LA ESCUELA DE TIRO.

1
1

1

El señor Ministro de Cuba
I
rodeado de algunos cubanos celebrando el aniversario de la res·
tauración de Ul República de Cuba.
socorriese, acompañándola en su peregrinaci61l y jornad~.
A tan cortés demanda respondió el insidioso conde afirmativamente; y como la distancia de la torre al castillo era corta,
sefial6 éste como punto de reuni6n y partida, con el oculto designio de verificar lo que intentaba.
.
Y así fué que, convenidos en el día y la hora, que fué al si¡
guiente, y por la noche de su partida, envió secreto aviso albar6n de Hein, asegurándole que faltaría por su parte á lo prometido, á fin de que viéndose sola la infeliz doncella, tuviese q ne
i!
emprender sola el camino del monasterio, c11.mino en que po·
dría atacar y robar á la desvalida huérfana, único resto de la ra11
za, objeto de sus odios.
¡:
En este estado de cosas lleg6 por fin la hora señalada.
.Acompañada de dos escuderos. descendía de su torre alcas·
tillo, sumida en tristes meditaciones, la infeliz Isabel, dudando
de las promes&amp;s del conde, por su proverbial falsedad, si bien
el recuerdo de la divisa de su casa desvanecía las sospechas y
acallaba los presentimientos.
Como la una de la noche sería cuando salvado el profundo
foso del castillo, penetraba Isabel en la capilla del panteón, si·
tio señalado para la cita.
Un silencio sepulcral reinaba en tan fúnebre recinto, y sólo
Les señores Ministros de España (sentado:
el huracán bacía rechinar sobre sus goznes las extrañas veletas
y de Cuba (de pie) en la recepción en la Legación de Cuba.
Fots. de El Tiempo Ilustrado.
que coronaban el edificio.
Los pálidos reflejos de una luz de amiento derramaban por
b6vedas,una,p?numbra incierta y dudosa, entre la que se desta·
caban las'hombles cataduras de los monstruos que coronaban y panto; quiso huír, y sus pies se pegaron á las lozas del pavi·
mento.
soi;tenían los pilare~. Todo inspiraba horror y respeto.
Y no era extrafio; perdi6se aun el último eco de su acento en
Al entrar Isabel, una ráfaga de viento que penetr6 por la
puerta hizo vacilar la amarillenta llama de la lámpara, y al :r.is- los profundos i;ienos de las bóvedas, y al nombre de Runstat al ·
terio.:10 reflejo de sus ondulaciones, pareci6 qne los monstruos de záronse lentamente de sus sepulcros lii.s figuras de los cuatro pri·
l,iedra se removían y que los caballeros de granito meneaban la meros condes de la raza, cubiertos de hierro.
Muáronse con asombro, y sacudiendo dEl sus párpados el sue·
cabeza.
Nadie murmur6; Isabel palideci6 de verse sola, pues sus es- fio de la muerte, bajaron á colocarse al lado de Isabel con el
cuderos esperaban ~fuera; pero dominando su pavor se arrodi- montante desnudo.
At6nita ésta y animada de fuerza sobrenatural, sali6 maquilló para orar. diciendo: ((No tardará.»
nalmente
del pante6n acompafíada de los caballeros.
Vana esperanza.! ...... Las horas pasaban; el huracán cada vez
Momentos despué3 cabalgaba camino del mona':lterio.
más violento, presagiaba la tempestad cercana, y nadie parecía.
El barón de Hein, que esperaba emboscado la llegada de lea·
El llanto surcaba las mejillas de Isabel; al fir. se levant6, y con
bel,
crey6se víctima de una.1 superchería del conde al verla esapagado acento exclam6: Runstat! Runstat!
Un murmullo confuRo pareci6 responderla, y las alas de los coltada, y permaneciendo oculto mientras pasaron, tomó des·
grifos de piedra que coronaban la estancia parecieron agitarse. pués la vuelta de su castillo.
Pero al pasar por delante del de Runstat, vi6 bajado el puen·
Poco á poco todo volvi6 á quedar en silencio. No dudó y~
te
y abierto el postigo por qué salió Isabel. Y penetrando sigidel engafio la infeliz doncella, y s6lo la inminencia del peligro
losamente,
recorrió los salones del castillo en busca de algo en
la dió fuerzas para hacer la última prueba, y llamando en su
,
auxilio todo el valor de su raza, pronunci6 con inspirado y va- qué tomar venganza.
Juan de Runstat, recostado en su opulento lecho, fué el pr1·
ronil acento: ,,Runstatl tu divisa miente, tu palabra no es de
mero que se ofreci6 á su vista, y arrojándo8e á él daga en ma·
oro!»
Gir6 la cabeza en torno al acabar de decir estas palabras, y la no, la sepult6 en el pecho del dormido conde, murmurando ee·
sangre se le hel6 en las venas; quiso hablar, y enmudeci6 de es- tas palabras con ir6nica sonrisa: ccMi palabra es oro·; mi espad,.

:¡

¡

1

A.reglando la batería. para disparar.

Un alumno haciendo observaciones con el telemetro.

~ego;11Y. saliendo precipitada~ente de la estancia, fué sorpren·
'.l,tdo al pie del foso por un centmela que, sin conocerle le arro·
JO al foso, muerto de un ballestazo.
'
Cuando á la mafiana siguiente los vasallos de Ronstat, buscando al asesino de su sefior, pe·
netraron en el panteón, hallaron
las lápidas sobre los sepulcros1 é
inm6viles y recostadas sobre el Jas
las estatuas de los cuatro primeros condes, pero la diestra .de to·
dos ellos eeñalaba al centro de la
bóveda. Alzaron la vista y saluda.ron el escudo de armas de Runstat, á cuyo alrededur se veia su
arrogante lema: Mi palabra es oro
mi espada fuego.
'
Y la divisa decía verdad.
·
ALEJANDRO PIDAL y MON.

mente, y el resultado del consejo equivocado es tan dt:sastrO:,O
como si fuesa dado por un malvado. Esto nos demuestra que
debem?s ser muy cautos en dar consejos á otros; jitmás debemos
aconst3Jar aquello de lo que no estamos seguros. Consejos ~on batabs, se dice, porque no cuettan
más que palabras. Sin embargo
el valor de un buen coni:iejo es inapreciable, así como 1::l dafio que
'
un mal consejo puede cau8ar es
insondable; puede cambiar la conducta de un joven de tal ruanera
que le conduzca á la ruina moral
y espiritual, así comO'lDaterial. li:l
buen consejo aunque no cue~t11
más que palabraEI, es de oro. Los
buenos comejos son los guías de
la juventud, ellos constituyen la
mejor instrucci6n que la humani
dad recibe.

.._,....~

;

LOS CONSEJOS

Petici6n de matr1monio.-¿Córuo
se:atreve usted á pedir la mano
Los consejos pueden ser buenos
de.mi hija, cuando me consta que
6 malos, a.certados 6 equivocados.
Los est~diantes voluntarios llegando á San Lázaro:
tiene que mantenerle á Ud.su faLos conseJos equivocados no pue·
milia?
den clasiticar_se ni con los buenoE ni con los malos; no son bue-Pue.,, preci6amente por eso. Como en mi casa ya se van
nos, porque ~an mal resultado; ni se puede decir que son malos, cansando, me convendría cambiar de familia.
P?rque han sido dados de buena Í-l y con el objeto de hacer
h1en. El que da nn consejo equivocado, err6neo, está en el misI ndeci.sión. -Sepamos, J uani~·~' ¿cuál de mis bijas es la que
mo caso 1::u
pretendes?
que la enfer-A6n no
mera que
me he deci·
equivocada dido.
meute ó por
-Pnes fíjate: Tt3 doy
ignoran cia,
da veneno al
cincuenta
paciPnte Pn
mil pel"OS 11i
vez de la mete casai'l con
dicina; la in·
la másjo\"en;
tenc i 6 n en
cien mil, 1:1i
ambos casos
con la segun
da, y ciento
es buena y
cinc ue n tA.
sana, pero el
mil, si preresultado es
fiere~ ála ma·
fatal; la
yor.
muerte del
-¿Y no
paciente es
tendría ueted
tan segura
por casuali·
con el veneno
dad, algun-t
da d[o equidemásedad?
vocadamen ·
te como si
fuese dad o ,.
Un alumno disparando la batería.
raid ora·
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Aetaalidades

328

Mi hermanita P.staba á mi lado, y al bajar de la ventana fué tal
ini alegría que le dí un abrazo tan estrecho que la hice llorar.
Enero 30.-Hoy salí con mamá á comprar unaci zapatillas pal!,nero 15. ·-Indudablemente lo amo. .. ... Ya no me cabe dura mí, y estábamos en el almacén
da. A una amiga mía pregun~é
cuando entr6 él. Casi me caigo
ayer cómo era el amor y ella se
del susto; mamá ha debido comechó á reír. Me puse colo~ada y
prender algo porque me mir6 de
no quise preguntar más sobre el
cierto modo. El nos salud6 muy
'asunto. El amor será. así? ... Ayer
r.ortésmente y se puso á disimular
por la tarde estaba en la ventana
viendo la vidriera.-¿Qué númecuandoapareci6 él con otro á quien
ro calza la i;eñorita? pregunt6 el
no conozco. Se vino en dirección
nependiente. Volví á ponerme ro~ casa y pasó junto á. la ventana ...
ja.-Número 22. le contesté en
Me puse roja como un clavel, y
v&lt;lZ muy débil.-No hay ese núfué tal mi.turbaci6n que al con·
mero, replic6 el dependiente.testar su saludo le dije buenos
Pero, niña, interrumpi6 mamá,
dirls.. .. .. Dios mío ¿qué habrá diromo dices 22 cuando tu número
cho él? Habrá creído que soy una
1·~ 35? Creí que había llegado mí
tonta y se habrá reído de mí.. ....
(iltima hora... El ha debido reírMe bajé apresuradamente de la
Re mucho de mí. Y yo que lo dirnntana y anduve por toda la caje no , or mentir sino por equivosa como una loen; le dí un be~o á
r.11ci6n ! ¡Ay! mamita, que mal tan
mi hermanita y me puse luego á
grande
me has hecho! Todo se va
jugar con ella. Me asomé deepués
~ terminar y tú eres la ,·ama! El
á la ventana pero ya él ha bfa de¡;: , despidió pno yo no alcé á misaparecido. Qué habrá dicho de
r . r ni conteAle nada. Llegué á ca·
mi? ..... .
!'i"-1 y me puse á llorar. Lloré taoEnero 16.-Así será el amor?
t, , que á la hora de comer me preSiento un susto tan ·grande, una
g,mt6 papá si tenía fü,bre. Yo le
vergüenza ...... no sé cómo decir.
elije que sí, y pretextando eso me
A veces me dan ga.nas de reír, y
l.:va.nté de!l!l.,me~a.
· otras de echarme á llorar. Es uoa_
Febrero 10.-Esta noche hay
inquietud, un sobresalto ...... Me
II na tertulia en casa de mi madri ·
pongo &amp;. leer y no sé lo que leo.
n·l Elvira. Yo quisiera ir pero no
Hoy me dijo mamá que le pusieme atrevo á decirle á papá. Segu·
11e sobre á una tarjeta y Jo daíi.é
ro que él irá porque es muy amicinco veces ...... -Pero, nifia: qué
go de mi madrina. Qué hago yo?
tienes? me preguntó disgusta·
1:.1 stñ0r Licenciado don Fran.:isco L. de la Barra,
da. Le contesté que estaba con un acompañado de ,,u:; hermanos los señores don Bernabé y don Ignacio, Dicen que van las Gómez, las
fuerte dolor de cabeza y me fuí á saliendo del Juzgado de D_istrito, de~pués de haber .sido examinado Fernández y la':! Ochoas, También
dicen que va Julia ...... Cuándo
recostar. ¡Ay ( el amor es muy
en asuntos relativos al periodo de :;u gobierno.
había de faltar! Ay, Dios mífl,
feo ... yo nú quiero tener amor.
¿qué
bago
yo?
.....
Los
padres
si que son dePcomliderados con
Enero 18.-Ni ayer ni hoy ha pasado por h calle. Qué le hauna.
Cuando
yo
me
case
daré
gusto á mis hijas!en todo: ......
brá sucedido? Ese buenos días es la causa de todo. El ba creído
las
llevaré
á
los
bailes,
al
teatro
...... Que hago yo? ......
que yo soy una boba y se ha desilusionado. ¿Por qué seremos
•·Abril 20. -Mafia·
tan tontas las mujena van á pre~entar
rei,? Pero él también
á Luis en la casa ...
porqué no ha pensaEst0y tan contenta,
clo\que Pse dii;parate
pero el i;usto no me
lodijeporamor? Los
dej~ ... Yo creo que
hombres también
mamá Jo sabe todo
l'!on muy torpe11 ...
y lo ha dicho á pa·
Enero 24.-Hace
pá. ME&gt;jor ¿no es
ya siete díaA que no
ciertú? 0Psde qne
VÍl:'ne. MPjorl. .. es
mi:, levaoté':)stoJ
t m feo y tan def'a·
asomándome al es1,,ido( ..... Yonolo
pt-jo ..... . A que me
q u11;ro ya .. Seguro
pongo un lunarcito
que ei,.tá enamorado
encima de la hoca?
rte otra y f.e me po·
Y PRe traje azul que
11e que es de Julia.
ya no ffi" j?llStll .....
l 'omo ella PS tan cu· .
Ay 1 D;o~ mío. ¿C61p1eta y tan f'nvi·
mo será casnr.~e .... ?
dio!'a! Ojal~ que se
case con t&gt;lla y le
Bl,AXCA RUBIO.
rnya bien m:i.1!......
Enero 26.-Esta~~
b l en la Vt:'ntana á
1a i seis de la tarde
~ mt1ia noche
.r.uando apareció él.
Medió un susto Cú·
mo nunca. Quise
-Oiga usted, gen·
lu1jarme pero nopudarme, ¿quiere gaile. Aguardé á que
narse una peseta?
pa~ara y lo saludé
-Con muchogus·
in uy seria. El ha
to, ¿qui tengo qué
Miembros
del
Partido
Democrático
Oaxaqueño,
que
discuten
la
situación
de
su
tierra.
debido comprender
hacer?
la raz6n. Noté que
-Poca
cosa,
llevarme
á
mi
casa,
porque
....
..
e,&lt;t,ba muy pálido, y al pasar me dijo algo que no oí bien. Creo
-No
diga
usted
más,
vamos
andando,
¿d6nde
vive usted?
que me dijo la palabra er&amp;[ermo . .•• , Pobrecito! ha estado enfer¡Pues
esa
sí
que
es
buena!
¿Si
yo
lo
supiera,
le ofrecería
rno.. .. . . eso ha sido ....... Julia se qued6 con los crespos hechos.
El se det~vo en la esquina largo rato y se sonri6 conmigo ..... . una peseta por tan poca cosa?

HOJ'ASSUELTAS

Somos J.,¡; prime- compafií.a, si no se inclinara de una manera fatal á servirno-1 al
ros t-n reconocer go del género zorrillesco: por eso resucitó «El Zapatero y el Rey»
que la compaíi.ía y recitó él mismo sus mell)diosos versos, fácil y armoniosamen.
dramática del tea- te, como sahe hacerlo.
E~te teatro, aunque paAado de moda, contiene ciertas bellezas
1.10 C,¡,ú,1 • n e• u , ,. ... ·"" pé: facciones; que dentro de ella
que
no es malo percibir de cuando en cuando. «Don Juan TerJ lrny actores Je mode~ta~ ¡¡ pii turlef:· finalmente que Soto no es un
norio,&gt;
gusta todavía, y en nada lo envidia ,e El Zapatero y el Rey.»
Coquelin ni Mufioz-la perla de I~ casa-un!Le Bugy.
: ~;
Pero ePto no es una raz6n su6cientelparaJque el ~alón de la
En Arbeu la nota saliente de la semana, consistió en el estre-·
: calle de Bolívar se vea en algunas funciones casi vacío, aunque
1 la. s obras representadas sean de
no de la tan anunciada «Princei;:a de los Balkanes, » opereta de
1.
la mPjor cepa. Salvo los domin·
Edmundo Eysler, adoptada á la
g•&gt;!- y los jueves, en que aquello
escena espafiola por Federico
e, t~ á reventrr.r, la verdad es que
RPparaz.
I
rn las demát! noches, el púb lico
Haciendo recuerdos de nuesj II 1-!IU pie~a á mostrari;e ePq uivo con
tros tiempos de estudiantes é
11)~ artti,.tas esrañoles. E~to es inimaginando que las obras del
justo tanto como lamentable: no
,
repertc,rio vienés son sometida11
1 p·,demos tener siempre compa·
á la ca!ificaci6n de un jurado,
ñ ÍaAde primer orden, y lose1;1fuerpronosticaríamos para «El Solzo~ d'l la actual merecen algo más
dado de Chocolate» unos tres
qne las desdPñosas críticas de
muy bi'ln ; para «L&lt;\ Princesa de
loi, inteligentes de gesto avinalos fülkanesi&gt; tres bien, y para
¡rrado
«Juan SPgundo,» tres medianos.
Viniendo ahora á la revista de
Definido así, de una buena vez,
1~;1 piezas que han figurado úlel
mérito de la nueva zarzuela,
timamente en los carteles, cita·
entremos
en detalles.
rJmos «La Cuna)), ese tierno poeE!iperanza Iris nos hace una
ma de Martínez Sierra, que se
sugestiva Natalia, la princesa
,i,i~arrolla en el ambiente poco
de Malgaria. Está naturalmenteatr.al de un convento, y que
te enamorada; enamorada de
cons111te en el hallazgo. por las
Eduardo,
príncipe de Panservia,
monjas, en brazos de la Virgen
el cual tiene sus desvíos y gusta
dt:l la. capilla, de una criatura
TEATRO ARBEU.-La PrincesadelosBalkanes.
de andaren trapicheosconcuan·
recién nacida, abandonada ahí
Una escena del 29 acto.
ta hembra se le presenta delante.
p ir eu i nfel iz crPadora. El efecNatalia, para sorprenderlo, se
t o de tal milagro entre las beo·~ita~ muj&lt;ire~. eil de suponerse: el instinto maternal, indei,.truc- fio je domésti~. y con el traje de doncella de labor se le presenttble y eterno, se revela en las formas más patéticas dPntro del ta en el hotel Ritz, de Parí11. Ahí conoce todos los intríngulis de
su prometido, despacha con cajas dPstempladas á una cocotte.
,.~ j?r~ d n recinto.
Y á h media hora de tan conmovedor idilio, como la empre- que buscaba á Eduardo, fin jiéndose cocotte la misma princeqa,
-:a gusta &lt;le los contraetes, se desarrollaban en el miilmo lngar para dar el gül pe, y se afana y trabaja con tanto acierto, que al
1is grotesca.s escPnas del vaudeville francés titulado «Panachot fin aprisiona en sue redes al ingrato doncef, que era lo que se
trataba de demostrar.
g-ndarmP," tradncido bajl) el
Hay que ver á la Iris imitan·
11ombre de «La Divina Provido lo~ andares y los ademanes
dencia,)) y cuyo~ chistes, un pode las cocotte&amp;, y hay que admir·o ele brocha gnrda. pero al fin
rarla en la escena de los celos,
&lt;:hi~t9R, m1rntuvieron cuando no
cuando
arrojll una flor al manla franca hilaridad, por lo n.ecebo búlgaro, no obstante ha11 ..!'l una constantll ~onrisa en
Jlar.-e éstti rodeado di:, muchal,is Joscientos r,,stro~ que á &lt;lnchRs
que lo 3J!RSajan.
r 1,1 penas Re verí11n aquella noL11
i&lt;efiora Fabregat h11ce una
d ie en el flalón Hagam&lt;,s jnstiChiff,,n muy bonita y gracio~a,
&lt;·1» á las dotes r6micas de los
y la E&gt;eñora Peral canta con su
~"ñores Soto y Pa lacinf'l, quienes,
fresca y pa8tosa voz de soprano
~ i II rebasar los límite~ del buen
dramáti,·a. el papal de Nelly,
llURto, ni caer en gPsticulaciones
uua dama de la corte.
df' clowns, hicieron, PI primero.
EduimJo eR caracterizado por
11111\ e!splénclirla caricatura ne]
el ha rítono C11 bello, uno de los
g~n·larme francés, y el segundo,
mejoreti elementos de la c11mpa1t II Atila no ( no recorrlamos bit&gt;n
fi ÍII .
-i e~tll era su nombre) ti¡.,o &lt;le
El tipo, confiado á Llaudar6,
,,ora fortuna. á quien todos daTEATRO ARBEU.-La Princesa de los Balkanes.
de Fiitz, mayordomo de Nata- ·
b ,n de golpes por diver,:as cau El coro en el 3er. acto.
lia, t-S de Jo má11 ridículo. Tími' ª" y que provocaba risas con
.
.
. do y vergonznso en un princieóln su presencia.
Y siguiendo el si-tema de una de cal y otra de arena, al día p10. la vida de París lo despierta de una manera radical, y á su
~i~uiente de la pochflde á que acabamos de referirnos, volvieron ell'iogimiento cerca d~ las mujPres substituye un desplante sin
elicrúpulos. En el úlumo acto aparece transformado con un sa·
II I palco eecénico del Col6n, los sombríos «Espectros» de Ibeen,
de cuya producción ya hemos hablado largamente á nuei,tros co rojo á rayas negras, echánciola de conquistador ~on todo el
linaje femenino .
pacientes lectores en cr6nica anterior.
La música que borda tan ligero trama (6 la trama que borda
• ceEl Místico, 11 también novedari de la semana pasada. se repit16 en ésta. Por último, dE&gt;jaría de ser espafiol t-1 director de la tan ligera música) está en consonancia la una con la otra. Val·

***

I

II
I

�De Soetedsd

MATRI.MONIO DE MEXICANOS EN ITALIA
MEXIOANAR

1 '

: f

Sciior M:rnud Echeverría

SeñoritJ Aurora Morfín y Vargas
Que se unieron en matrimonio recientemente en Roma.

E:;tos circos están eatablecidos: uno, en la 5~ calle dd Ayunmiento y el otro á espaldas del ex-teatro Orrin, y regenteados
por Treviño, el conocido atleta mexicano y valiente domador
de fieras, quien lo mismo sube á un trapecio, que entra en la
jaula de los leones, 6 asciende en globo libre, como si mal no lo
recordamos, lo hizo en Puebla hace una buena docena de añ08.
Treviño ha logrado montará todo lujo «La Feria &lt;le Sevilla,i&gt;
pantomima muy conocida, en la cual hay una corrida de torotauténtico~, eFta vez de la ganadería de Nopalapam, lidiados por
Hacer una restña de las representaciones en el teatro Xico- una cuadrilla de hombres gordos, capitaneados por el clown
tencatl, equivaldría á repetir los conceptos que las zarzuelas de Moguel-rezan los programas.
Anoche debe haberae estrenado este atractivo número, en el
Arbeu nos han merecido, puesto que ~on las mismas.
cual
tomaron parte más de dor,cientas personaa.
La presentaci6n de estas piezas si es diferente, pues no es fáTambien se prepara una exhibici6n de box por campeones y
cil igualar el lujo y propiedad con que se halaga la vista por la
aficionados á darse de guamazos. Este sport, mtamente yankee,
empresa de la señora Iris.
En el Xicotencatl, Adelina Vehi se ha conquistado las sim- no se ha podido aclimatar en México, pero si nuestros primos
patías del público, sobre todo en ((La Viuda Alegre. i, Tim po se empeñan, acabaremos por aprenderlo.
ZIG-ZAG
pular opereta lleva ya varias repre5entacíones, y la gente no se
cansa de ella. ¡Afortunada Viuda, ya sería tiempo de 1mbstituírla
por otra cualquiera, con el «Soldado de chocolate,i&gt; porfjemplol
SOR EVA
La concurrencia que asiste al tt·atro de Donceles ha éido haeta ahora numerosa solamente en los días de e~treno.
Era muy blanda, muelle y serpentina,
La suave cadencia de su andar.
En los demás teatros, desdt: el Principal hasta el último de
Había un gran hechizo
los barrios bajos, impera todavía la tanda, es decir, la zarzuela
En esa marcha elástica y Mina
española del género chico, en d,m&lt;le, alla por campanada de vaQue algo tenía del tremor de un rizo,
cante, a}!&gt;arece algo que valga la pena. No, 110 hHgáis mohín
Del ondular de una ola de un indolente mar.
desdeñoso contra e~as piecec1ll11:,,, vosotros los que admirais la
Todo en su tibio pelo era armonía:
opereta vienesa. Ni en su letrn. 1,i en su música envidian aquéCada. onda era un canto, la masa era un poema.
llas á é~ta. Además, exi¡,te una gran semtjanza entre ella!?, y ií
Blondo nido de seda y de poesía
Vt'Ce.s, en Arbeu, se nos antoja t,yendo lo:i ch1btes marinltñus,
Donde la.nguideciente crisantema
tale!! como se sirven en los dumiuios de Gavilanes. Los proceUna iluei6n dormía.
•limientos literarios son también iguales. Pur tjemplo, abundan
Un
enigma
profundo,
un vago anhelo,
e~os insufribles monólogos en que el actor se ct1rige al público,
En la húmeda boca gioconaina
y le dice: Pues señor, yo soy e~to, y lo otro, y me ha pasado
Y en el hondo mirar de terciopelo
tal cosa y voy á hacer tal otra, tk, 11i más ni menos que para
Tras la luenga pestaña, crespa y fina.
que de una vez quede uno enterado y no deduz~a el argumen
Viéndola, errante flor del Mal, creerse pudiera,
to, de la intriga que se dernmJlle entre los personajes.
Que baje la dulce influencia siempre fuera
Lo3 artistas que actualmente dibtraen las noches de muchos
De una sabia caricia masculina.
buenos metropolitanos, digámoslo con franqueza, están siempre
Loco de amor y celos la apufialeó su amante:
pendientes del público y no lo pierden de vista, y aun en los
Dllbl6se lentamente, cual se entrega una virgen en la sombra,
,liálogos, en vez de dirigir.:Je á ~u interlocutor, se vuelven hacia
Una sonrisa extrafia vag6 por su semblante,
el auditorio. Feo defecto, pero tan generalizado.
La mole de su pelo se deshizo en la alfombra,
Sobre el ebúrneo seno que temblote6 un instante
¡Oh tiempo3 de Bell y del Circo Orrin!
Una gota purpúrea se balanceaoa, y
Volvemos á tener funciones de circo, pero en lugares alejador,
Sobre un rosaté parecía un rubí.
del centro de la ciudad, lo cual, e~ cierto, n~ les impide atraer
Entre la muchedumbre que miraba el suceso
numerosa cuncurrencia, sobre todo de nifio:!, esos angelitos que
Uno nifia me dijo: cc¿murió acaso de un beso?i&gt;
no dejan en paz á sus familias sino mientras están deslumbraFRANCISCO BUITRAGO DIAZ.
dos ante algún payaso.

i:e:;, muchos valses, algunos de ellos bastante bonito~, una ro·
manza patética, un concertante ruidoso. Gustó bastan te la obra,
y las dos noches en que se cantó, el martes y el miércoles, los
revendedores hicieron su agosto en pleno mayo.
Tendremos tedavía otra cuatro 6 cinco «Princesas de lo~ Billkanes,J&gt; antes y despué~ del beneficio de Esperanza, que ya se
anuncia.
También se ofrece «La Gei~ha,&gt;, para pronto.

***

***

1

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1

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i

¡ 1

1

! ¡

·=~====~========--- -

***

1 •

• (.¡ .• .... . .~ ..

~eñorita LUZ MARIA MAZA.
Fot, Mae--

�~~A

PASATIENIPOS

DAMAS'
= LA ELEGANCIA
®st&amp; es una. palabra mall ltllltlendida, que

CAARADAS
I
Todo'pienso dart6. eeclavo
un prima segunda bueno,
si coges el tercia cuatro.
II
Nombre ·propio una dos tres
otro tercera con cunrta,
el todo otro nombre es
y por no ~caer en falta
primera segunda cuarta
otro nombre es de mujer.
III
Con un segunda tercera
jugábamoe Paco y yo,
¿y sabéis por qué gané?
porque un prima me mordi6.
Como Paco no tenia
para darme los reales
tuvimos que abrir un todo
de una caja. de caudales.

NOMBRE LOGOGRIFO

o o o o o
o o o o o

o o o o o
o o o o o
o o o o o
Sustituír los puntos por letras de mo,to
que se lea'vertical y horizontalmente: E11tado del cabello (plural,) tiempo verbal,
nacimiento, instrumento de labranza,
pescado.

** *

JEROG LIFICO

•••

***

CUADRADO
I t "1

E mundo L E L farsSL que
Tan vive ddd ahogado las
TU ddd v Ras

..

LOGOGRIFO NUMERICO
"'
JEROGLIFICO
1 2 3 4 5 6 7 8 9 O En las peletería~.
FUGA
DE
CONSONANTES
1 6 9 1 9 O 7 8 9 Para confesar bien.
O 3 6 8 7 6 O 5 En los almacenes.
! . ue . o . . i a e . . á . i . e . a
NOTA
4 9 6 7 8 9 O En Africa.
. ua . . o . e . a . . e . e . o . e
6 5 8 7 6 9 Verbo en presE&gt;nte.
. a . . i . e . e . . a . a . e . al
1 9 6 9 O En todos los cuerpos.
1 2 3 O Signo de honor.
Las soluciones en el pr6ximo número.
***
2 7 6 7 9 Flor silvestre.
CUADRADO NUMERICO
7 4 7 8 5 O Verbo en subjuntivo
Soluciones á lo~ pasatiempos insertos
1 2 3 4 5 6 7 8 9 Nombre de mujer
4 9 6 8 5 8 9 Utensilio de cocina. en el número anterior:
1 ?, 3 4 5 8 2 1 Mineral.
8 3 4 3 2 8 9 O En las huelgas.
A la letra numérica:
3 5 4
2 4 5 Profesi6n.
1 5 O 7 4 7 O 4 9 Maldad.
8 7
8 9 Flor.
PLUTARCO.
4 5 6 7 8 9 6 7 9 O En el Conserva.torio.
2
6 Preposicifm.
Al RGmbo:
4 5
3 9 Tribunal.
M
12 8
5 3 9 Juguete.
•••
1 5 4 3 2 4 7 9 Habitaci6n.
MAR
CRIPTOGRAFIA
1 9 1 2 8 2 4 7 9 fütablecimi ento.
MARIA
P.CE
Con las tres precedentes letras y las sieRI O
***
JEROGLIFICO
te últimas que sirven de base á este pasaA
tiempo, formar un
A
las
Charadas
eléctricas:
E Qui E PRA
INSECTO
I. ROSARIO.-II. HORARIO.
PO RTA
BI NN MA.1..,ti; lel
***
Al Jeroglífico:
QUISICOSA
Si á ti mi canto elevé
++
++ +
en
alas de mis pesares.
* * ..
++ +
sagrado tni canto fué;
ROMBO
++
al eco de mis cantares
o
+ +~
has que despierte mi fe.
o o o
Sustituír las figura!: y puntos por letras
A la particularidad de un nombre:
para que en líneas horizontales y vertica.,
o o o o o
DOLORES.
les se pueda leer: Cementerio, culebrao o o o o o o
A la fuga de consonantes:
extremo del eje de la esfera, flor.
o o o o o
Para aprender á querer
preciso
es saber llorar;
•
•
•
o o o
cuánto he debido penar
LOGOGRIFO
NUMERICO
o
para ta~ corto placer.
Sustituir los puntos por letras de ma1 2 3 4 5 Nombre de varón.
A las Charadas:
nP.ra que horizontal y verticalmente se lea:
En el árbol.
3212
I. GUSTAVO. - II. ELEUTERIO. III.
11!', r.onsonante; 2~, madera; 3~, en el cuarExtensión de agua.
123
- AMARANTO. - IV. SE~ORITA.-V
tel; 4~, nombre de mujer; ;51!- teatro de
Nota.
14
MARIANO. VI.-SORPRESA.
México; 6~, juguete, y 71!-, vocal.
5
Vocal.

T

E

lAS(/

bles antiguos, Gr,eic!a estuvo en esto,

.o-

rno ein tc•do a. la crubeza 4• la cd,viliza;ci6n.
Aquellos ISl3rEs privJ.egiados, qu ? Ué¡g.air,on

, Jos :·1:ml'tes de w perfoecto en la hermosura del cu1EM'JP-O y dd espfrdtu, s,i voDvie-

balee frnllillclr ~ ~o á. liais pel'ISOnas graivies.
y -acaso ,habrá qlllien me ta&lt;:h o de frtvoaida·d
POr t.Taerlas A euento, sin penrsar c,u.e di;ll .as
trlvol,ida{]Jes 'de los gmm.dies comen muoha.s
rv,eces nos humildies.
INo me lie,a, ~,era.me:ate a,Iguna liectora
.dlevot:a, que viste, por huma[dad de n:,gro
~ JiLeva mamtiHa en .vez de •s omb~o, JtOTl(lUe
~ ~el dhfa: "¿lPara qiué die h1zo €11 dinero?
¿iPllll'a guaTdarlo? No. Gaste ,u8ted, pUJeS. se-ií.or.a. y pl¡ensie que , al! isac,N lear el ludo á.
sa,,cridl.ca usted al oomercio. M'á.s hac.,
la mundiana por el pr6j'.mo, con sus capri·

Diot'!:

dilos. qu~ usted, con

J,011 ou.sfos .Y .lo.d lii,bws al traiv&lt;és de I~s sl1f'os! ,

aJl&gt;negaciones-ba.jo el punto de v~sta munda,no, claro está.Una señ.ora que gaisita 500 6 1,000 traaicos
rn un frno1o sombrero, demuestra mejor
que un sociólogo la utlili&lt;l!lld de las cLa,&amp;~i!
~ tas,

$11,S

I Lieec!ón severa para Pos pc,1' tireos envanié1ci&lt;lo,s &lt;le su obra .aftmera !
A.si lo entrm!ieron los remamos. cuaooo
tra,~ d.'01 -b ot'n &lt;Le fa. victoria qutts·eroo. deJall'n•c,s un roouieT1do ,die suis orgía,s y hacana.Jes; peno fo hiC'ilsirorn sJn a-te: las IlllA.s
v,.oos con la proddgaHdad ·oca de u111os
"na'l"Venus." El lujo d:e Cr,e;so es &lt;e l do un

qu,e es sostener A. las bajas."

Astes que, ,si no le pr~samo1 culto
gua,TldieIDOIIII POll" 1o m flnos 11ri,peto A. la ele·gancla, qUJQ- vie ne A. ser en 101 salones el
marco d.e 'le mutl,er bonita y el vi~Io at··
nuoote die ~¡a fea.
lEn cue.nto al mora.lista dll,spu,esto A. Ha·
marmie su,pell'ltle: ali, no estall'IA, si 1o hace .
m lo justo. 1'111 IE~ia no es un paisa·

oomerci,ain'tfé1 moderno, enrlquo&amp;cid,o. Petroni:.o f,I i~mortail "áir,bltro .de ta,s el~an·
.:1ais," má s hizo por ,füivulga,r la.s coo-rompl:das ,co,stumb,res de Rolllla. aue 'a.s mi()·
da:s. Su llibro. el "Satiiri.,.On," ~s capaz d•
ihaoer callar ~ cualquit,r moraMsta e·m,pehado e111 calum111iar nuestra soci. d.a!d, a,cflua,J; c c1mparadas con sus c.ruda,s p3Jg'nas.
ras naviela:s &lt;le Feilil)e T,r igo ,p ar.ecen eu,enros para selfl.,orita•s.

tiempo ill.llÍtil de ,e51ptlrlitUB dies01CU,paid01S.
Tiene su ordgeai en w, ant!¡d,1ied111d . .eomo
los ivioi&lt;&gt;e y ( M 'virtudes; m"""'" !JU thisto·
ria d a 'la,81 modais, 9118 evoluciones y r-evcluciones, su a'l"t!e como elemento &lt;lecorat'i·
vo, qiulEj reflejai el gus'to t1e ~'pocrus l)aS.t·
das; ·su pllaetici:dald y ,su estética, Entre

:No slE~ os tan ~ ·r.os con ' os ·tlenl¡p()'S
afuora po·rq1MJ eso .&lt;fenota ,u na gra,n .rn,c ra.no.ia del pasa·do. La rná,s .e~traiva:gante .mUjer d,e Pa.rfs numca pudo in'te,n,tar los
Cap1'1ic ilo.s de .ooa ,Cl-eopatra qu¡~ hizo d~l
llujo su profes,'ón. El ca,fa'ver'a de vida. mAs
de,pr&amp;vada.. resulta un :n experto lllllroha·

los artl'St~ die, Ja plUIDUI. y dleil pi111éeí.
Tunjg,o por eso v~aiiero a.mor á lo iqu,e

(t,e,

llllgunos trudharfan die msil'aS e.xtrawa,ga.ncias. El lutlo dJ3 los pt1nolpesi d,e anta.no,
to,s ,caa,rtdhos 'die ciertos hombr&lt;EIS oélleblMs eu'lklaldosos die -restllir oomo de un
V'Eil'dadeoro arte alf lcrudo ! ·l&amp; vida, too S?-

ohlHo, ,srl comparamos

tir.a:no. Tri,ste setfial 1
cw lOII t!Jempos es 'V'é'l'
4 la. modista. ;pase.ando en oodhe, 6 1111 sastre eienanldo co:sa. nosotros en e1 m i,s,mo
''NIS!bwirant."

..

,..

No alM'l&lt;OOemos tanto &lt;lle ~ ogre'SO. La
mtltgiiedald fu6 la. que r.eveil6 eil v~rd·aldiero eu[to de ~a El!iEganoia. Entrie lo.s PUJe-

Mt'S

·aesv]os, ~ ,!:as

"-can111ia.si al adre" que ooha;blan Tiibe.rio
en Oa¡p11i.. ry Nerón ,en e l P.alat ino.. El in·
cen,dio de Romai sólo JlUJé un caiprádho de
ésto,s. PO¡plpea se bafla,ba u-.n ] eche de bu·
Na. y rnuestra,s e lega.ntie.s die ;hiotv todo oo
mia.s ,en agruas m!nera,Les. L as' setl.ora,si dl!·
Buenos A1r , s, ~ue a.som bran á. fos n.ocUstos de PaTfls con S'lllS e.uoargo,s, pa,r~

:ciu&lt;:en ry ell!Cantan. Ho,y, foeTdad ·e.&amp; qu,e las
cosa:s hm cambiiaJdo mUldho: el "eoJl!fort"
iba ma'taido la ,bielileza. d e1 la imf:u·m ~tal'!!,a.
y un mi1Jlona.rio 'Y811l~Ui ba~a ridfouD.a 11.·
~Ta. junto A un ~an •edíw ,del RiEIIlaJCi·

mff.ento ••. • ••
y sin emba.r,go iel!ta-!1 razas afeadae dti
nuestra, ,sociedad ' mddfm~ b11119C8in 1u r,e,.
fugio en ta t í egil.ncl&amp;, como oom¡pensacdón
de ,lffl\S -1~0-s f 1sicos. Ho,y. mA,s que un
tujo, ~ un pa'S'a!P'Orte oormott&gt;olita, vara
estas gienteSI d,e¡gfiguraida.s por la rvidia, los
exoEoos gastron6mieos, 1'a. nieuraist'enia, el
cza.nsamcio ffsdco de no ha.icer nada. Y otras
plagas soolaoles. El fr:aJC nos ha vulgair!zad-Q, y ,' a moda 111os lgualla. A todos oon sus
mot1elos tmpuestos como ea;'prioho de un

tando e-0n loa retor.es. Por E·'IO aqueliLoo
j6venes di&amp;i Grecia. com'I)Terudi,eron oomo
.naa.&gt;'. e la el~ga.ncia. o sea ; l sentMo die.eioratlÍJVo ld,e da vild:a., y su,s r.u,er,pos e scrnlt~
ricos cu'briéronilos con ias ad:mirao~EIB tú·
ofoa,s, 1&gt;!.egad'IIJS iaT'tfost:ca,men'tJe eme -nos
han h gado las estatuas hov oonse.nvai&lt;1as
en Roma, 6 .c~a. ¡plaistf,Clida·d nos asombra,
·e n la "Victoria de Saimotmcla" .....
Estos so111 .los tl'i,stes, restos dta glorias
DMladais: restos die IU:,o.. ,de beilleza lY de
a.rt a en ra..s est4t1113lS. en -los ba;jorr,e,l ieves
Y Ja,s ruinas.
¡De IVIOISotros, ,heroicos c11111dillos no
queda. nad.a; vuestrais COIIIQl.l1Í,stas se des·
ivoanec,ieron ! ¡Lh vosotros, .sabios leg',sla·
d·ores, ·s ólo un vago re,cu · ndo. que evocam

eicon~llll!cas si l)EID..'!:amos en HellogábaJ'IQ,
Q.Ue ill.UiD.-ca .se purso una

tJúnica dos

:..

e~s .. . ...••

El~ga·nte traje de ca,l1le.

sien at mumrlio, sonTieliriam. IV'iendo tanto
~Uo" sin ,u na vag a ildrea en la &lt;Cabeza .

tleivamdo e'l somlbrero

Elll

1,a nuca, lo s hom-

bros ,e111eo,gddos y eE ,ca,Iza:d,o amerioono
más, pare.c: dio á Ulllas Ja,n~h aa que a. otra
cosa . . • ..
¡ 'J!ll'los .SU.'Pie·ron darnos urna. lección de
armond:a; ,e.quilivllrlo 1fisico y e~uliilibrio ~ s,p1r.ttual1. Edu~ron s u org.an· smo en el
gttnna.'S lo, como su intelig,em.oha eJDI los·
!rondOBOs j8ll'di111ies &lt;Le A~emos. d i,ser-

Francia no ha s ido la tlraina de lais modas ma,scuUnais,. e omo lo sigue s' en.do oe·n
La,s if,eJ1D,0nina,g y ~n Jlas ,E,Vofoc1ones liter airi asi. Lais figur as de Versalll·~18 que tanto
a d'tndraai nue·st r os crOni sitrus . il'e'l)'rodueida.s
h()}r

.dfa .en I' a,s 'del!;caij¡a¡s poroelana'S dan

un:a .iidlc,a L'gera d,e lais eleg,ancia'9 f lJl 'Gi~l&gt;OS &lt;le Lu!,s XN y del TI'lan6n, die, la !famosa nutdamie De Pompafdour 'Y el no menos faímoso Duque fde U11U2iu111., som:bm'B
011elpus.cular,esl 'de~ ".Am cfü¡n r,ég°ilJllle/' que
deben llOO'ar alhore icuando eontellldJlen la.e
turba,s de buTgue,s,s .iruvaidiendo sUJS jaD.'diin-eis.

�B4

P&amp;tT&amp; las Damas
a dor,n o,s. La AcmbTina de terciopelo. (l•u º
comenzó ~ us.ar,s.e en .fulio . fu;é pr.ecu:r,sora d,e, esta popufaridad quf' ha aJ',canza,do
el maJteMa l. Tam1b ién la falda neg¡ra. laT·
ga y t orrada d , ra,so es'tiá mu..v de mod~
Que la est rucdón de las modas, oit'rece un
'lujo d e r 'queza hoy día, h'UIE'J,g a ~i.ee.ilfo.
c uando se usan ta,nto el t e!'ciopelo , fl r~
so y ~as pre J,es. U111a de ,Ja,,s nuevas pan,1s
es de dc,s c o1'cr.c1s y lOIS que mfus se usan .
en combinación s en azul pr ofun,do ry negi,c. Esrt'áin mw d12 m,oidia t asmlbién e" aizul·
marilllo azul real y l)ú!1pllll'a. E'l ter,ciQlpe
,to se usa e11 combinación cc111 las te1ias
más mern1brano.Soa'S. En .una 1f¡x¡hdbic' ón d..0
vestid os imp,c rtado s, qu e s ~ v-ertficó ha.ce
'J}OCO, ha,bfa un vestfdo quie tE'IÚa la !)!\':'·
tP suoe¡rJo,r d.e ,e,ncaj &lt;, blanco solbre ¡,a!S1l,
y ra t ~nia. proit'und.a de la fal da brujo l ii
cual s · CJtCUltaba eil ,encaje e ra de terdoP c11,o ne,gro. EJ t erciooelo estaba modelad·"
á 1,a Unie a de la cintUTa formando una fa·
ja drapea d.a que continuaba como una
ban da 'flreg1~·,a:r ha,s'ta los p:es. La cola.
de t ~cfopel-0 a:pena s era do·s 6 t.r.e11 ou'! ·
Tod as la.s aipa··i nc1as indi-can que. dado
~a dia.'S mlás la~a oue ,J frente d.e la fn.Jch .
Jo muoho que se ·€·sta.n u,sa n do os ve:ll ud llos y ter cicpe los, pron.to s.e pond r án éS·
0atio:·s. E1 t erc:o,r.elo y la pa na y una n ue1va "v,e lvetina," suav y plf\ga· b1l s como e!
t.P.r-0:op.•ilo .estAn muy en uso para somurNos botas, ves,tid::s y toci a cl a se de

l s: un e111orme somb"ero en forma ds
Yo os E1V1c car·a á todies con verdad.er o
plato qu.e les cuibr.e la. cll be za ha,~ta ' o·s
ootu,si ru;;mo: dés.d.e aquellos ",i mpasLbles"
.h •c mbros, ¡y una faldita como un a funda
que su,b' Ton aQ cadalso a r.reglando ~u
di~· palt'a,guais. que J-e,s im:p'ide andar .
corbata ha,sta la,s ,lJ,eD rus da mas del Direc·
En cuant o á lc-s hombN•s prefiero no
torio y los últim:·s rOODlánUo:s. Yo os ha·
hablair.
Tan valient es com o som os al trabla'flfa d.e Musset y id!,• Teophile Gaut:.e:·.
tar
d
2·
reformas social.es la reforma d,e
que doeda ·c on orguHo: " Mis Hibros . mis
viajes, mi,s n&lt;JIV Qa,s y m· s en itica,s se ol- •·.:¡, indumentaJl'IÍa e s prcbde rna qui:, ncS! int i·
mid,a ;· t odo lo D1láJs camb.'ar el ala del somvid·a,\1án; 1pero la pcsteridad "Sabrá d e mi
br,ero el wrte del "c.haq,u et," lJ.evar dos
por mi ohal.eco lt'ojo." Pero el €1Spac:o me
6 tre.s boton ,s y con •éq f r ac, si no fuera
lo impid,e. Un re,cue1'do slin embargo al
célebre D'Orsa'Y último representante del po" el -0haileoo ,bj amico pa r ece,r íamof\ ci·ia·
"dand¡y·smo" f1¡,ancés en la patria de los do-s .. . .. ·
ve.rdader: s ''dand,yes." cuyo pr'mer astro
A lv.aro Alca,Já Gali-ano.
fué G.eorg, , Brummel.
Esos tiempos· ya n :i- vo:lvoerán. como no
han de vol,ve.r la,s famOISas golond rina:s;
a.hora la Je;g_iancia iiguala t edas la,s cla·
ses en vez de d:f.erenciarlas. Ha.y sJ:lfío·
ras qu.e s.e ellllpeñan en paree .r "dicm ,imondaines" y ha sta· "-d.emimondain es"
que ¡pare:c: n señorrus . A la vista son igua-

--·
1

LA PANA DE LOS COLORES

Nuevo material para vestidos de mujer.

SIEMPRE LA VERDAD.
"Cuando está U d. en duda diga la verdad." Fué un experimentado y ,i.ejo diplomíitico el
que así dijo á un principiante en
la carrera. La mentira puede
pasar en algunas cosas pero no
en los negocios. El fraude y engafío á menudo son yentajosos
mientras se ocultan; pero tarde
ó temprano se descubrir:.n, y entonces viet1c el fra&lt;;aso- y el castigo. Lo mejor y 11üs seguro es
el decir la yerdad en todo tiempo, pues de esta manera. se
hace uno de amigos constantes
y de unn. reputación que siempre vale cien centavos por pese,
donde quiera que uuo ofrezca efectos en yenta. E:, tamos en situación de u.firmar modestamente, que sobre esta base descansa la universal popularidad de la
PREPARACION de WAMPOLE
El público ha descubierto que
esta medicina es exactamente lo
que pretende ser, y que produce
los resultados que siempre hemos
pretendido. Con toda franqueza
se ha dado á conocer su naturaleza. Es tan sabrosa como la
miel y contiene todos los principios nutritivos y curativos del
Aceite de Hígado de Bacalao
Puro, combinados con Jarabe de
Hipofosfitos Compuesto, Extractos de Malta y Cerezo Silvestre.
Estos elementos forman una combinación de suprema excelencia
y méritos medicinales. Ningun
remedio ha tenido tal éxito en
los casos de Influenza, P érdida
de Carnes, Debilidad y Mal Estado de los Nervios, así como todas las afecciones que proceden
de Sangre Impura. "El Sr. Dr.
Porfirio Parra, Profesor de )Iedicina en México, dice: La Preparación de Wampole está compuesta de los principios nutritivos del Aceite de Bacalao, :Malta,
Hipofosfitos y Cerezo Silvestre.
En las personas debilitadas esta
medicina me ha servido perfectamente." En todas las Boticas.

-

MANAN A.; ......

Es el grito,' esperanza y ref~
gio de los débiles. Es bandera
de los que nunca tienen éx.ito. .
Es el manto con que se cubre la · · ·:,~
. cobardía. la impotencia y la ig·
:10rancia.
Tristes hogares donde imper:i
esa palabra! Infelices seres aquellos que titmen que esperar b
nueva aurora para calmar sus
angustias y dolores!
Hombre, mujer ó niflo en cuyo
cerebro germinen las ideas de
éxito, salud y felicidad. deben
olvidar esa palabra para los ac·
tos que dependan de su voluntad
Cuantas vidas segadas por es·
pérar á mañana! Entre noso·
fros es muy común tratándose
de negocios y sobre todo tde la
salud. decir: mafiana haré esto,
mañana me curo, etc., etc. Se
comienza. por ejemplo, con un
simple catarro, nos viene en se·
guida una bronquitis y ..... no
hacemos caso, mañana me curo;
luego una lirringitis y . . .. maña·
na me curo. Despues viene la calentura en la tarde, la tos muy seca, los imsomnios y sudores nocturnos; vemos á un médico, nos
examina, se pone serio y frunce
el entrecejo porque comprende
que la Tisis ha comenzado su
obra. Entonces nos receta lo
mejor que todo médico honrado
conoce para la Tuberculosis:
''Creosofosfatina. ') Es cierto
que con ésto nos vamos á curar;
pero en un tiempo mi.;cho mayor
que el empleado si desde que comenzó el catarro nubiéramos
usado esta medicina: con ella se
destruirían los gérmenes del catarro, haciéndonos al mismo
tiempo inmunes para la Tuberculosis (t isis.)
Mañana ... Mañana... Ma1)ana ..

ANECDOTAS Y CURIOSIDADES
Ent ró un nomb··e a :l~arsc una muei,L
en un a barbe!' ia, y . 1 rna,ncéib&lt;.&gt;. que era
mlliY torpe le pu,s,:• la Ha.ve iuglesu de mnd'J Q'l.le a,J til'a1r sa có la mu,z, a d~ñaida y
otr.a. más.
-¡Hombr,e·! , ex,c la,m o E·I i,ac1 nte
¡s!
m1: ha sa.cadc usited dos muelas!
--.Silencio. por Dio,s, le conl!.est6 el man·
&lt;:ebo; mire us t o q,u,s• si Je oyie e,I maestro
le vn (L c c1l&gt;rar á u,.11te,d 1a,s dni..

PARA LA HELADERA
Es necesario que ·,·l hielo q,me se p:ne en ·
la he1adera vaiya en una bolsita de lana ó
de 1irnm. · Ia; asf se EWita qll'e se jmrnte1J1 todas las l:mpull' :z,a,s d,e l hielo en el caño qu-e
Ga sa,J,id,a a l .agua,. que i;stas tornen ma t
Olor Y foNil!E!lll. e s81 substancia gomosa que
aeaba por ta,p·a rlo. ID1 mielo s e coooell'Va ast
l!llg tiempo. La bols ita se enjua ga bien
antes d,, -cambi ar el h!el~

* **

OA.rlos XLI Rey de S uecia estando un
dta. beodo. f~Itó aJl re•S!Pet,o (lll'c) d ·,b,fa a la
~lna sru maidre. Esta oofíora ~e retirll á
11!. cuwrto penetraida del más vivo ,dolor,
t l&gt;1111IlM1Jc1Ció enoell'rada todo el dta si:lente. Como ell ~ no la vefa, preg¡unitó
ca.usa. ¡y Ju-ego qu,e la SU[pO tomó un
"-o de rrim.o y f ué á Yiell' á. ¡.~ priooesa.

-8 .Jñora, dijo ¡,ro1unctam nt.e a,recta.cJo;
~_, que a,yer en n•i embr·aguez C'Ome·: .u na
falta :1 vengo a. 11c·11,ros . 1:iH&lt;lón: v á tin
&lt;le que éEt:• no s r ¡p'ta. vo,y á b~ber este
,vas,:i &lt;le v·no á vu-estra ¡::tlun : será el ül·
t.i.mo qu,e beba €11 rni vt&lt;l.u.
J~I rey tu,vo pabbra, y de ~m,u~·s de ~te
día no vol:vi6 a !)robar e! vino.

~l papel pu:id · :ser ra,rw-caiao de mu~11as
cosa.s . co,m o por ej,empki ae cebada u-ve·
na, maíz guisantel:l fr 'joÍ ·,s, allfallfa, mus
go, al,ga mar·na, talbaco de hojas y de
o~:rte~a de árboles de remolaoba, pa·

Rafael F. Sosa,
FOTOGRAFO .

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T ODA CLASE DE T RABAJOS DEL ART E DE LA
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TERCERA DE MESONES NUM. 61.
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MEXICO.

pas. etc. La mayor cantidad-aunque no
ta meJor c la,E-e sino la de eso corn'ímes hec-ha como la gent, . n geuoral sabe
'de la ma&lt;lera d, · ci erres árboles. "Con pa:
pe! eo,mpl'im:·do s,e pu,ed n fabrlca,r ru:·
Clas ba~ra·s. cañonies b~rr aduras ue c31baJ!::-. ,p,uJ:clol'es de p'edra., prsc10,sa:s oiciclf!.tas tubos ,d º aSifalito par a ga&lt;l! o ' a'tuimllrados · léctrlcos .. . Los postes d,e teléd:o ·
no hecJ!lc,s de plte~o~ 'lle J&gt;rupe i aflrollall os. . . son b,u ecc,s. máR l,il•ia,n os qu,e los
d;, ma!lera y duran bien.
·©n el Ja,pón hacen ""~ 1&gt;a1&gt;0t ropa. n,n~e·r·
nas, ,paraguas, panue:los d-a bolsillo cuer o
a •·tl,flcl al ..
En Esta dos · u n ·dos y umn en A.lernaim•a
ha·c en de pa1J1,J ata;úd.e s. En AJem1tll!a tamntén ba,c, ,n de p,rul)€1 ban!les flor-eros· y
·bot,1J'la·s para lech.e.
Se comoran alh,o,r a somlti,¡·,e.¡•os· de "paja"
en c rnva ra:t&gt;rJ.caciOn no entr,a nt una sola
oaj 3. So,n boohos de t!rai,, d,e paipel t ·fii,dos
ct-P, a marlllo.
P.:-n I n,glater:a comunment e i;,.,. renden
f6SJforc·s de pal!) -1.
Se ha saJCaao patente pa.ra hilo de papel a. usarse e n cos,e,r ?C·s zapatos.
en uso del p,a.pel en la in.dirnsrtrlia I&gt;Ul€de
extendel'se tndefin!,d,a;mente. Se lo empt,ea
para. iha,oor imltac!on tt,e por.celan a, e1D: bala,s. zapatos . ve.1ais pan;,a boties, etc. Arúm. ha
,s.tdo hieicha u1111a estuira de !l)aJJ}el y S'e dice
quie s oll)ort6 bien el ruego.

�NlJESTRo

CM~LOGo

Lo E:NV/llttos

urr,r,w Gffnr,s nrovn
Es TI\

LIS To

L~ /fEfUBL/cIIFl

flVtiLo Hoy·M
1/S/10
I

EN LA P.LAYA

tH8.1~ié una

aA ~ngl(l'l

tia.roe die Abril

,mie enajen~
cerea db ~,a mar suena,
d\eslllutlia, oobelta "1 gentil.
Bella ,cuall Uiio lsut!1.
p:ura ,cu,a.1 caAlta !azucena,
'hunidfu. en la fina arena
-sus pi,es die rosa y marfil.
Y era. tanta. :SU h• rmosura,
era tan tierna y tan pu,r a
y '.eran sus belda-Oles tantas,
ique al maT enviklié, ceilos:&gt;
al .mirar cuál!l pz1egll.roso
venta á. 'besar sus 1)1a1t1,tal!.

quie

,eenJa.mín IGa-nota.

**"'
Un ndño &lt;J.Uie s• ,hall~ba E:IIlf.ermo, sie od!'V'llti6 mú c® ·un á.1bum die J'\€;Cortes, que
con ningru.na otra. dli las oo&amp;as que 1,e ob190quia.ron sus patf:ellllie&amp;. BaOo cada. una.
d• 1'.a,s 11:min.as 'die 10s~ libro, habfa una.
ihl~torla eu¡ya. herom.a ,era uimt niiia., y €.n
la cuall ,11,guraibaJn S'UiS ~nos, h,2rmalld y com;paiier,a.s die ]uieeos.

Dos d·e ,Din,aima,rca, la primera Th33"ra,
die, 30 años y la rprinoesa. Dagmrur. de 20.
!Dos en Montenegro, la ¡prin,cé·sit ~enia.
o.e ,20 año·s, ry la prin,c ·ISa Vera, de 23.
-Y una en Se·l'iVla. la 1&gt;rlncesa Ele ,quie
tiem 23 años. IY es ita JIUIO'Or de 111,s hijas
-del Rey •Pedro.
iEs,ta , sca.sez die prlnoesas, casaderas no
e¡xtr,añará lá nadie, si 11e ttene en -cuenta
.que nunca ha habido A un mismo tiempo tantos soberanos j6vell!es, cOililo lo·s
que alhora rig n la níayorta él-e las naeiones de IEurapa.

.....
U.n mod-0 lbontto 'y atr.aictJ'vo para arr..-·
g¡lar flor,es qoo tlienen ta11os oorto11. es p ,_
11/s'l' dientro idle1 j,ur6n qu,-= la,s contiene.
tal'os de espirraigos.. ú otros parecidos,
~ fos que ge Lnsertan "os ta.11os d,e 1a:s
flores, q,ue ast s,"f 'luioein muciho n.una.u1e
~:iam rpocas en número.
1

• * "'

1

'***
En una. cMa bien arregla-da, se ocultó
tell calorffero, haioo pooo, lcolgan:do ,cortd·
na1s d,~ uina taibµ¡. q~ se aJust.a á. La. I&gt;8Jl'·
te •suipenior d,e{J. calol'Uero.

***
'No ihaq aictmalmente eu l,a,s diee!ooM
Cortes tmp,eriales 6 ,r eal,,s de ·F.AUropa mAs
que seis prlnoesais caisadle~s.
Una. e.n Memamia. la princ0Bc1. victoria
Luisa hija. de Gu!o111er,.mo ll. Tiene dieélocl\o ai1loa.

Aquella. :nuz que d1ejaste,
poco á ¡poco se aipag6,

como se apaga el recuerdo
iquoe llena tu cora,zón.

... "' *
GUA:NTES DE VrE-R,A:NO

,Los de ih11o y seda que tie-nen g:asta.da.is
laJS puntais y los dedoo, se convilertelli en
ID\li1 aoeptabiles mtto!lll,IS, cortamdo loos d edo.s en su .prinJCip!o y sacando al pulgar
solo la pu;nta. La orllla se ar rio,l !a hacia
ad~lJlJtro, y con u;na aguija, dina se teje un
bordie de medios puntos, sobre• el euaJl. s e
tejP.n unos piquitos. A} pullga.r tai.mbién ¡;e

hace la puntlllita. ,Es cuestión d,e ·pl'lom1·

dad el buQ'll :r,esultado d,e este arreglo.

* * :):
·Los mlilfoniaridS ann.eri!.canos se .aihurren
,ta.nito por lo general que r001 taJl de diver·

tiree uo se rparan en barras.
Ha.ce ;po~o uno de estos seres mirm11,dos
por la fortuna, se cans6 de ir aJl olub, Y
onganiz6 u.na excursión en coche, á la. Que
fueron in.vltaJdas mucllais d:ama,s. Loo exeursionistaJs ten~oo ique atravesar urna er;pesa
selva, y aDM preclsaim.Mte surigió de pronto
una partida de baJilJd.oler.os. Todos Llevn.ban
el rostro en.mascarado, d!S,l)aTa!ba,n tiros Y
famllaib3JD. gritos sallrvaijes ali mis.roo tiem!IO
que bilamid.íam ~a,Illtosos OOJdhill:101. La ~&lt;l0lla era wbe11bia. Los bamidi:dios asailtaron
10$ cocllas, los volcaron, ma.niaita.ron á los
coohems y despojaron á da.s señoras de to·
liais su!&gt; aJl!haj ais. La m.a,yoña de las e:xour·
11ion:!stas, looais de tel"l'I01', ~ desma,yAJ'OU,
A. las más valientes las atacaron ·'os Iadr-O·
nes para lilev:áJ:is.elais secuestrad.as á la cu&amp;va .... pero, en el momenito de ~ (l}rend~r
l'&lt;t Illa!l'cll.a, el crupiitláin de los bMlldádos too6
uin cuerno, y ilos eD1II1ascara.rdios .se descu·
brieron . . . . iE ra,n med.la ,do~na cw am!tOll
dislfrazados d~ bandoleros del Fair-We!il-,
que revenitalbam de risa vieniño el pánico
d.c Oo.s excúmlonista&amp;
Algrunas de las ilL'Vita-da.s eisitu,vieron ,más
Je uai mes en!ern:na.s á oonsecueiwla. de la
emootoo, p,e:ro todos oellebraron ~ iJne'SIIIO
o'P&lt;1 mlilllona1do aibUJ?rldo.

***
Un, ab,atie 111genio,so decta ae un hOilll&gt;re
que ro1!,a comer eaist siellliPre d~ g(frr&amp;,
'Y qu,e era ad emlás gr® murmura,C.or:
-'E1sie hon.lbTe no abre jaiw,As la boca si~
no -a. costa ajell2l.

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                <text>Semanario ilustrado de literatura, historia, bellas artes y variedades. Dedicado a informar las noticias más relevantes de México y el mundo, además era escaparate de todo tipo de comercios, banca e industria pues en él se anunciaban sus servicios.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>A~o XII.

MÉXICO, DOMINGO

''

..

2 DE JUNIO

DE

1912,

NuM. 22.

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••
.

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SEHOR DON AGUSTIN AGliEROS Y DE LA PORTILLA,
11

11

Director de EI Tiempo" y EI Tiempo Ilustrado" desde la muerte de su padre, el señor Li~eocfadQ
Don Victoriano Agüeros, fallecido en esta capital el 26 del pasado Mayo.,

�A G US TI N

••
AGUa~o.s

Agüer
~

No hace aún ocho meses que lloramos sin cotumelo la muerte y siete meses, pues había nacido en esta ciudad de MéxiQo el
del eefior Licenciado don Victoriano Agüeros, paladín del cato- 10 de Octubre de 1883. ·
Hizo sus primeros estudios al lado de profesores particulareEI,
licismo en México é ilustre fundador de EL TIEMPO, acaecida
y
en
1896 ingres6 al Colegio de Ma~carones, donde curEÓ insfuera de la patria, cuando un nuevo golpe, una nueva desgracia
trucción
primaria. Más tarde estudi6 ruatemáticas con dop. Toviene á enlutar hoy una vez tnás las columnas de este periódico,
que llora y lamenta. la muerte de uno de ~us más ardientes sos· ribio Soto en el Colegio Col6n y poco después ingresó á la Escuela Nacional Preparatoria; pasando á la de Jurisprudencia.
tenedores.
Agustín deliraba por el periodismo y así fué como interrumAgustín Agüeros, hijo primogénito del sefior Licenciado Agüepi6
su carrera para ir al lado de su padre á ayudarle en las laros, ha muerto para irá juntarse con su nadre.
Agustín Agüeros. que fué educado cristianamente en el santo bores de EL T1EMP0, donde siempre trabll j6 afanoso y dedicado.
Amante de los estudios hist6ricos ingr.-i;Ó como alumno de la
temor de Dios, muri6 como su padre: santamente y con una ,reclaee de Historia del Museo Nacional y al poco tiempo fué nomsignaci6n que edific6 á sus hermanos.
brado adjunto del profesor.
Siempre se dedic6 á leer libros de historia y á registrar archivos y bibliotecas con gran fruto, pues logr6 recopilar interesanHoy, 2 de junio, fecha inolvidable para nosotros, hace un tes datos 60bre muchos personajes y materias.
.Escribi6 muchos artículos literarios é históricos y dej6 publiafio justo que el señor Licenciado Agüeros sali6 de México en
compañia. de Agustín, rumbo á Europa. Ambos partían felicee cadas una biografía del 2? Conde de Revillagigedo, que es la
más completa que se conoce y una obra titulada ((El Periodis·
y s6lo sentían separarse por unos meses de 1011 suyos.
La Providencia quiso, en octubre último, que el señor Licen· mo en México durante la dominaci6n espafiola,, de grandífimo
ciado Agüeros muriera fuera de su patria, en París, y lejos de interés, puea en ella se encuentran reunidas notas hiEtóricas,
los euyos, representados en aquel lance terrible por el que nece- biográficas y bibliográficas enteramente nuevas.
Al morir trabajaba en la 1euni6n de datos para una biograffa
sariamente debemos de pasar todos los hombres, por Agustín,
que con inmenso amor acompafíó á su padre en todos sus últi- de su padre, sobre cuya vida quería escribir un libro á la memos momentos de vida terrenal.
moria del señor Agüeros.
A1mstín padecía desde hacía mucho una afecci6n cardiaca
Dios no quiso que terminara esa obia como no quiso que
Agustín Agüeros diera desarrollo á todos sus planes, á todas
que nunca se crey6 de importancia.
La muerte de su amado padre le impresion6 profundamente sus ideas y á todos sus prop6sitos, que hubieran 1,ido de gran
y esa impresi6n tan dolorosa como intensa., agrav6 é hizo avan- utilidad y provecho para la historia, para la literatura y para el
zar rápidamente aquella afecci6n.
periodismo.
Durante dos meses, tiempo que estuvo el cuerpo del señor LiMuri6 joven, lleno de ilusiones y esperanzas, pero dejó de sucenciado Agüeros depositado en la iglesia de San Francisco Xa- frir y partió al seno de su Dios para recibir la recompensa á sus
vier, en París, Agustín vl.sit6 diariamente aquella capilla, apu- merecimientos y á sus virtudes.
rando un amargo cáliz, que le producía un inmenso consuelo en
medio de su espantosa soledad y de su incomparable dolor.
«Los únicos momentos, decía Agustín, que me sentía tranquilo
La muerte de Agustín Agüeros fué muy sentida en toda la soy comolado eran aquellos que permanecía al lado de papá.»
Vino después una trave@ía penosísima de St. Nazaire á Vera- ciedad de México y prueba de ello son las frases que le dedic6
cruz, durante la cual sufri6 tenazmente, pero siempre resignado, toda la prensa y las manifestaciones el día de sus funerales.
Se efectuaron éstos en el Pante6n del Tepeyac, donde desean·
penas morales muy hondas y dolores físicos muy intensos.
Los funerales de su padre después, la llegada al seno de su san los restos del sefior Lic. Agüeros. Tanto el padre como el
desolada familia, la vista de su madre atribulada por la viudez hijo fueron siempre muy devotos de María Santísima de Guay de sus hermanos por la orfandad, le produjeron un inmenso ·dalupe.
A los funerales asisti6 un numeroso concureo de amigos.
dolor que se tradujo en padecimientos físicos que la ciencia no
Recordamos
á los señores don José, don Luis, don Carlos y
pudo combatir.
.
Sin embargo de su enfermedad, Agustín, deseoso de continuar don Ignacio Agüeros, hermanos de don Agustín; Ing. don Ed ·
la obra de su padre, se puso desde luego al frente d~ EL TIEM· mundo de la Portilla, don Dionisio Gonzalez, don Romualo Pss·
PO y se dedic6 á trabajar con gran fe en Dios y grandes espe· quel don Alberto Worn, don Armando Vaquié, don Victoriano
ranzas. Diariamente concurría á sus labores y permanecía en Acé;ez, don Juan de M. Contreras, don Francisr.o Barrera La·
su despacho haeta horas avanzadae de la noche. Desgraciada- valle don Alberto M. Carreña, don Alfonso Pasquel, dofi Cardamente su enfermedad sigui6 avanzando hasta el grado de im- los y' don Jorge Rovalo, don Ricardo G. de Cosío, don LuiR y
don Leopoldo Zamora; don Manuel Gamio, don Genaro García
pedirle trabajar.
. Su gran energía lo sostuvo en pie hasta el último momento y Núñez don Antonio Revilla, don Angel Vivanco Eeitévez, don
todavía el jueves anterior al domingo en que Dios lo llam6 á su Manu~l Galindo y Bezares, don Alberto de la Portilla. don Al·
varo Herr...ández don Armando Salcedo, don Miguel González,
seno, se lei vi6 en la calle.
don
Luis Castilio Led6n, por sí y en representacion del sefior
Agustín, como su padre, muri6 fuera de eu casa. Había vedon
Cecilia
Robelo dirbctor del Museo Nacional; don Federico
nido el juevee de Tlalpan, donde residía, á la casa de su tío el
señor Doctcr don Ram6n Terroba y Solares, y allí se agravó. Comparot, don Te6filo Guzmán, una comisión de al?mnos del
Museo Nacional y un grupo de empleados y operarios de EL
Sin embargo, no guard6 cama ni un solo día.
El eábado, víspera de RU muerte, hizo llamar á un E1acerdote TIEMPO.
Entre las muchas coronas de flores que se colocaron sobre la
y confesó humildemente todas sus flaquezas. Al salir el virtuoso sacerdote que escuch6 su confesión, le oímos decir: «No sé si tumba del sefior Agüeros recordamos las enviadas por los señollevo en mi alma una gran pena 6 un inmenso júbilo. He con- res Dr. don Ram6n Terroba y Solares, don Ifí.igo Noriega, Ing.
don Edmundo de la Portilla, don Pedro Grovas, don Alberto
fesado á un hijo cristiano.»
Worn
don Armando Vaquié, don Dionisia González, don Igna·
Al día siguiente, domingo, recibió con respeto y unción edificantes loa Sacramentos de la Eucaristía y Extremaunci6n, cio B.' del Castillo, don Juan de M. Contreras, I. H. Jacobs,
consuelos inefables que la Iglesia Cat61ica tiene reservados para del Museo Nacional de los empleados y operario:; de EL TrnM·
PO y de otros amigo~ cuyos nombres han escapado á nuestra
sus fieles hijos. ·
Una hora después, invocando el santo nombre de Dios, partía memoria.
del mundo de los vivos y en su rostro aparecía una tranquilidad
y una dulzura que son el consuelo de su madre y de sus hermanos. Ha.bía al fin partido á juntarse con su padre en la manNo terminaremos estas líneas sin hacer presente á las persosi6n de los just.os.
nas que nos han manifestado su pena en estos dolorosos momentos y á nuestros colegas en la prensa, el agradecimiento de
los redactores empleados y operarios de EL T1EMPO que lloran
Agustín Agüeros murió joven. Tenía tan s6lo veintiocho afí.os hoy por la segunda vez la muerte de su jefe.

,

r~ .'!..

-r.-

***

***

***

***

El cadáver de don A¡ustín Agüeros al ser sacado de la' casa número 6 de h a
. ,
Retrato de don Agustín Agüeros . Lo h9
' 3. ddell fiC1 pres ' par.a .ser conducido rumbo al Panteón del Tepeyac.
5 ermanos e nado pres1d1endQ el duelo.
·

�Aetua1idades

En memoria:de:Agustin Agüeros

341

,,

ft¡
¡'
;¡,

Antes de hoy nunca había sabido cómo es la brusca impresión que deja la muerte al pasar.
He perdido seres que eran de mi sangre y otros que sólo tenían mi caripo, mas no pude llorarlos porque no sabía entonces lo que era morir.
Cuando anhelaba el pronto correr de los años y quería ser
hombre porque no entendía la gloria de ser niño, dejé de ver
á mi m~dre. Vi lágrimas que corrían sin cesar. Oí oraciones,
largas oraciones que brotaban confusas, apagadas por los sollozos. El aroma de los blancos cirios y el fulgurar del oro de los
candelabros eran tortura para mi nerviosidad que aún dormía.
Lloré en las rodillas de mi padre porque él lloraba, pero nada
comprendí ni traté de inquirir. Había sí, algo desconocido que
daba pavor y cortaba el aliento, en aquellos semblantes mus·
tios que discmrian en silencio y en las rígidas vestiduras
negras.
Alguno que no sé si juzgar de piadoso ó cruel, me dijo que
mi madre había muerto pero vivía en el cielo. No hallé signifi·
cación á esas palabras. mas caí en la cuenta de que hacia días
mi madre no estaba conmigo, ni ponía un solo beso en mi frente ni me hacía repetir la plegaria que ella decía con fervor. Y
e~tonces quise verla, y pedí, y supliqué, y exigí q~e viniera de
allá muy lejos, donde estaba. Luego pensé que mis pequeñas
fal~ la habían alejado y tuve remordimientos y decidí eondu·
cirme bien para que volviera. Nunca volvió.
Afl.os después, cuando las pen11.s del vivir empezaron á ~erirme supe que mi madre había muerto y clamé por vez primera
¡M~dre mía! y todas las lágrimas y los sollozos que guardé cuando niño, estaban en esas dos palabras, amargas como una lágri·
ma y desgarrad?ras como un sollozo.
.
, .
Si las contrariedades crecen y amenazan como s1 fueran a am·
quilar no dejo ver abatimientos ni rebeldias, y sólo espiando á
mi al~a podría mirarse el talismán que me hace fuerte: ¡Ma.·
dre mía! digo para mi., y una paz muy grande viene á darme
nlor y á sugerirme caridad.
Al declinar de la vida, que las energías vacilan, que no se
puede ni se quiere combatir, que s6lo se perdona, que no hay
mirajes ni se aceptan engaños, que la gente y las cosas se revelan como son, que sólo se mira hacia lo alto ... cuando en esa existencia viva, brotará de mi alma el grito de siempre: ¡Madre
mía!

***

,,;¡

Su obra de periodista cat6lico fué de principios, de honradez, (~
de inteligencia, ya que sin dudar siguió fiel á su bandera, no1 .
hizo de m':lrcader en el templo y jamás empeque:ñeci6 la gran- ;
deza de su credo.
Ate11oraba cultura, criterio amplísimo y gran valor civil.
.\
Su estirpe }iteraría era nobilísima por su padre don Victoria- ' ·.
no Agüeros, el insigne periodista mexicano y por su abuelo don J
Anselmo de la Portillá, el insigne periodista español, dos hom-!;\'
bres de letras, dos hombres justos, cuya obra nunra perecerá. , ·~
Deegraciadamente, las bellas ideas originales, las criticas acer· .·'!.;
ta das y las relaciones amenas que en estilo fácil y castizo escri · '. ·
bi6 Agustín para el peri6dico, aparecían anónimas y solamente ;.
los íntimos conocimoa el mérito de esa continuada labor literaria. ;
Sentía particular inclinaci6n para t&gt;l estudio dti la Historia\'.
pudiéndose citar entre sus trabajos más notables por la sen sa·l't':·
tez de la critica, la cuidadosa docum P-ntación y la belleza del !.!'·
estilo, dos opúsculo!!!, uno titulado ccEI Gobierno del 29 Conde
de Revillagigedo" y el otro, «Historia d~l periodismo en Méxi·
co,J&gt; esta última, de la que desgr, ciadamente sólo escribió
la primera parte, pero que fué recihi,l.1 con grande1.1 muestras
de aprobaci6n, no únicamente en México, sino en el extranjero,
como lo de~uestra la calurosa felitación que enviara á su autor,
el famoso «Instituto Bibliográfico de Bruselas. » También llevó
á cabo con gran acierto la clasificación de las colecciones de Numismática del Museo Nacional, en cuyo establecimiento desempeñó satisfactoriamente el puesto de profesor auxiliar en las cá·
tedras de Historia y Etnología.
Hizo en esta capital los eEitudios preparat &gt;ríos y comenzó los
profesionales en la Escuela N. de Jurisprudencia, pero pronto los
abandon6 dando preferencia á los estudios histórico-literarios y
al periodismo, por el que sentía decidida vocaci6n y en donde
habría lucido grandemente, puesto que á la temprana edad de
29 años, en que muri6, era considerado como uno de los no muy
numerosos periodistas sensatos y cultos con que ~uenta la pren·
sa nacional.

***
Ocho días han transcurrido desde que murió Agustín, y ocho
díal!I hace que siento c6mo fustiga el dolor cuando nace de la
muerte.
Agustín era un hermano mío, por afecto, sinceridad y nobleza.
Durante quince largos afios seguimos la misma senda: juntos
desgranamos las risas sonoras de la adolescencia; juntos entra·
mos á la vida consciente donde todavía hay aonrisas, pero ya se
derraman lágrimas; jüntos estuvimos en la adversidad, viendo
con ojos de espanto cómo habríamos de defendernos. Y siempre,
por sobre del dolor y de la dicha perduró nuestra amistad. Así,
cuando el torbellino de las pasiones nos suspendía en su ol 0 ~e é
iba á hacernos chocar, surgía una tregua y luego, muy 'pi-onto,
Tolvía la calma y una sonrisa de paz hacía más sagradQ' nuestro
viejo afecto.
Ante el mundo aparecía Agustín serio, retraído, quizás altivo,
pero siempre caballero. Cuando en la intimidad abría el cora·
zón, se divisaba mucho oro, sin ligas ni opacidades: fué humil·
de y modesto, pero era digno y no se prestaba á d1¡sempe:ñar
papelel!l en la mascara.da que preside la tontera huma,na. Tenía
sensibilidad grande, extremada, tal, que al vulgo parecería pueril, y por eso, tal vez, la ocultaba. Era prudente y s:.i.bia perdonar, pero había en él vergüenza y empuje para rechazar un
agra.vio.
Su caridad lucía muchas facetas: alivió al que p,edia pan y
1upo poner piadosa claridad en las almas que obscu recia la pena;
yo lo sé, porque cuando me veía titubear por la foerza del do·
lor, me abri6 sus brazos y poco á poco, como á un, enfermo, me
habló, me consol6, me di6 vida. Era humano y bueno.

***
Hace poco menos de un año se dirigió Agustín á Europa,
acompafiando á su padre y allí, en tierra extraña y en ambien·
te hoatil, sintió la angustia infinita de verlo perecer y como por
varias causas el ataúd que encerraba los restos no pudo ser en·
viado á México sino dos meses más tarde, se le deposit9 en la
cripta de una iglesia, donde, día tras día, durante esos dos
largos meses, estuvo de hinojos en constante é intenso sufrir.
Tras ese penar sin tregua, le sobrevino la atrofia del corazón
y á su llegada á México tenía ya, impreso .tn el sembl.ante, ~l sello de la fatalidad. Más tarde pareció meJora.r pero rnmed1ata·
mente decayó y así, por varios meses, continuó en !enta ago_ni.a.
Yo sabia su gravedad pero no concebí que pudiera momse.
Era tanto como arrancarlo de mis brazos, de brazos de su fami·
lía donde creíamos que hallaría vitalidad para defenderse. El
mi~mo alentado por todos y por el optimismo que siempre
abrigó,' llegó á creer qu~ por largo tiempo vivi~ia. En ~se mutuo
engaño de piedad y cariño veíamos pasar el tiempo sm pensar
en que nos fuera á faltar.
Hace ocho días fuí á visitarlo y cuando entraba á la cas!I,, un
mozo me susurr6 al oído con voz queda y lacrimosa ¡acaba de
morir! Vacilé un instante, mas no repliqué; no creí que fue·
ra posible. Sin divisar á nadie, ni articular palabra, penetré á
la alcoba: estaba recostado, con el rostro tranquilo como en un
sueño, sin contracciones ni palidez, parecía que vivía. Pero hubo algo terrible, algo que 1:10 derrumbaba dentro de mi, que me
movió á llamarlo á gritarle, á caer de rodillas y á abrazarlo. Y
sufrí, sufrí hasta' que el dolor físico vino á atormentarme tam·
bién.

***

Ahora ya he sentido como tortura la muerte, ya comprendo qué
es la pérdida de un amigo y ya sé cómo se llora á un hermano.
M ANUEL

GAM10.

El Ilmo. señor Obispo, oficiando en la ceremonia de la colocación
de la Primera Piedra.

TRAS LA TRAGED1A EL SAINETE

El limo. senor
-

ob·ispo predicando durante la celebración
de la Santa Misa.

ter,
muchachoe
· d1·sCiphnas
. .
en lalosmafi
d 1 le pedían las seis
y la palmeta.
cohetecitot~:
la
Ch~
~~ti
t~~
de
qu1mar
algunos
paquetes d~
Remlnlacencia tradicio nal Per u a na
devolvían ¡0 3 cotidian .e u ar por O alto cocos y nueces, le
I
con cintas y cascabeles º~11~~tr~mento~ deí suplicio, a.dornadoa
se desparramab;n co~
omme conc~d ª asueto y loe chicol!l
Pues, se:ñor' ailá por los años de 1814 había
L'
.
en ima un y huertas de la diud do bandadda de, paJaros, por las murallae ,
maestro de escuela llamado don Bonif .
biese alcanzado estos tiempos habrí acr a v1zca~ndo que si .hu·
En esos tiem
a ' arman. o ro.as de una pelotera.
te en una linea férrea. ¡Timt¿ era d a pod1 o s~rvir e durm1en- ( por supuest po~ era, com~ quien dice, artículo cornititucional
El
d' h d
uro e caracterl
rísimo ti o/ ~eJor cumplido que los que ogafio trae, en cla~
supra ic o on Bonifacio esgrimí 1 d , .
de-la
lelra e imprent a, n uestra carta política, ) aquel aforismo
espotid
c
a
palmeta
en una escuela de la feligresía de San S ~-á
sa, no sabemos por
e as 1 n,e1tua a en la cacon sangre ehtra. Pedía el maestro la lección del
Astete 6 del Ripal·
gué motivo, llama- ....,..,.
da, y ¡ay del arrada hasta hov de la
piezo que equivocaCampaña, y 'era tef
ba
sílaba al repetirnido por general el
la
de
coro! Don BoNer6n de los dómi· l ·
nifacio le aplicaba
nes. Gastaba látigo
un palmetazo diespecial para cada
ciéndole¡Ah baudía de la semana lo
.
'
zanl
Ya
va
un pun-.
que constituía un
to. -Con el escozor
verdadero lujo, y
del castigo y con Ja
todos habían i,ido
reprimenda,
acabábaut izadoR con rlibase
de
t
urbar
el
verso nombre.
futuro ciudadano y
El del lunes llatrabucábaaele p O r
mábaFe Terremoto,
completo la aprenel del martes Sacadida lección.
suerte.s, el del miérProseguía, no ob11coles San Pascual
tante, gimoteando y
Bailón, el del J uelimpiándose la moves Casc((.dtiro , el
quita
con el dorso
del viernes Bi.sco·
de
la
mano.
El dó- .
chuela, el del sábado
mine le corregía la
San Martín. Desde
segund11. falta, grila vi,ipera del cumtando-¡ Ah cocopleaños del _mag'is&lt;\specto que presentaba du rante la ceremonia el lugar donde se levantara, 1a Catedral.:
. drilo I Te has comi.

b

�342

g

8

taalidades

Aetaalidades

343

INAUGURACION DE LA LINEA ELECTRICA A IXTAPALAPA

"jj

1

El señor Presidente y el señor Ministro de Comunicaciones en el kiosko
. del jardín de Ixtapalapa.

El primer tren eléctrico saliendo de la población de Ixtapalapa
llevando á bordo al señor Presidente.
Fots_ de El Tiempo nustrado,

r/w Salés, estab1 llamado á funcionar. El espectáculo era gratis,
y nuestros antepasados creían conveniente y moralizador familia rizar con él á la infancia. Aquí vendrían de perilla cuatro fl.o.

res bien parladitas contra la pena de muerte; pero retraeme del
propósito el recuerdo de que en nuestros días Víctor Hugo y
otros genios han escrito sobre el particular cosas muy cucas, y
que sus catilinarias han sido serm6n perdido, pues la sociedad
cnntinúa levantando cadalzos en nombre de la justicia y del de,
recho.
Don Bonifacio, con más dlil ochenta muchachos, algunos de
los cuales son hoy coroneles y magistrados de la República, fué
de los primeros en colocarse, desde las diez de la 'Illafiana, bajo
los arcos del Portal de Botoneros próximos al patíbulo. Cuando á la una del día aparecieron el verdugo Pancho Salés, negro
de gigantesca estatura; la victima arrogante mocetón de treinta
años, y el auxiliador padre Espejo, empezó don Bonifacio á
arengará sus discípulos, á guisa de los grandes capitanes en el
campo de batalla.
-Muchachos! Mírense en ese espejo, les gritaba.
Y los obedientes chicos, imaginándose que el dómine se reftiría al padre Espejo, se volvían ojos para contemplar al seráfi.
en sacerdote, diciéndose:-¿Qué tendrá de nuevo su reverenqia
para que nos lo recomiende el maestro?
Muchachos! continuaba el preceptor. Vean á donde nos conducen las muchaehas bonitas con sus caras pecadoras.
Y á tiempo que Cebada exhalaba el último aliento y que se
daba por terminada la fiesta, recordó que el látigo no se había
desayunado aquella mafiana y, terciándose la capa, afiadió:
-Y para que no olviden la lección y le quede bien imprei:a... ... ¡Juicio!
Y sacando á lucir el San Martín de cinco ramales emp~z6 la
azotaína. Los muchachos se escondieron entre la muchedumbre, y don Bo~ifacio, entusiasmado en la faena, no ya sólo hizo crujir el látigo sobre los escoiares sino sobre hombres y mujeres del pueblo.
.t;,a turba. echo.a correr sin darse cuenta do lo que pasaba.
Unos tunantes gntaron ¡toro! ¡toro! y hubo un cierrapuertas

general. Un oficioso llegó jadeando á palacio y dió al virrey
Abascal aviso de que los insurgentes de Chile estaban en la plaza pidiendo á gritos la cabeza de su excelencia.
Aquella fué una confusión que ni la de Babilonia.
Por fin, salió una compan.ía del Fijo, que eEltaba de guardia
en el Principal, con bala en boca y animo resuelto de hacer
trizas á los facciosos insurgentes; pero no encontró más que un
hombre descargando furiosos chicotazos sobre los leones de
bronce que adornan la soberbia pila de la plaza.
Don Bonifacio fué conducido á San Andrés, que á la sazón
servía de hospital de locos, con gran contentamiento de los muchacho~, para quienes la locura del dómine no era de reciente
sino de antigua data.
RICARDO p ALMA.
~

LAS ALDEAS
Salimos de París y echamos á andar por un largo camino
solitario, en medio de la noche azul, diciendo versos alegres.
Yo le dí un beso en los labios y ella ee enfadó.
Un audaz te invoca para perdonar su exceso.
- ¿Qué has robado?
-Sólo un beso.
-¿Y en qué rosal?
-En tu boca.
- Me da tu crimen sonrojos ... .. .
-¿No hay perdón?
- Eso recelo ....... .
- ¡Lo hallaré!
-¿Dónde?
--¡En el cielo!
Y la dí un beso en los ojos.
La luna, molendera del tiempo y amiga de Pierrot, nos miraba desde lejos. Parecía una enorme moneda de plata, puesta
de canto
sobre la tierra. Nos asaltó una idea de acercarnos has·
ta e1la, para humillarla.

�--......

344

....

,.,

~-....

fiesta depotrtiva en el Colegio JVIilitatr.

Aetua1idades

que un Tiajero desconocido había escrito, quizás E'n una hora de
¡Oye! le diríamos empujándola con el codo. ¿Por qué nos
insomnio:
.
mientes, vieja molendera?
«Hay espíritus mecidos por las ondas, almas austeras, temeA lo lejos, tras una espesa columna de árboles frondosos, bri- rosas del mal y macizaei de buenos deseos; pero hay carne sin
llaban dos luces que se destacaban sobre el horizonte obscuro. alma, vientres sin hambre. En la tranquila lilolemnidad de loe
Era una aldea, uno de tantos caseríos acurrucados en torno de campos, cuando me paseo al borde de la carretera, bajo loil árun campanario y aisladoa en medio de una llanura .
boles amarillo• de
La posada del luotofio, suelo pensar
Manifestació n popular conme · orando la revolución
gar estaba sscondien el zagal de la va.da tras un viE1jo casquería dePalaiseau,
tillo, cuyas torres.
un gafi.án e~peso de
semiderruídas p ae~tupidez, á quien
recían-gigantes malhe encontrado mu" . chas
trechos, después de
veces junto al
una batalla con la
arroyo, haciendo
muerle. Nos alojapastar ganado.»
ron en una habitaUna extrafia. tris·
ción angosta que
teza nos invadi6. Al
miraea al jardín.
sahr de la posada
Se oía la di@puta
sor prendimos un
de los beodos que
cuadro:
jugaban al billar, y
Sobre el cielo l!!in
las voces del hotele·
nubes, se destacaba
ro que intentaba
un sol rojo que s.a.n·
poner eilencio. Ll\
graba sobre los árluz de la bujía temboles. Los pájaroe
blaba @obre el velahuían presintiendo
dor. Hacía frío.
el rigor de las lluJunto á la cama
vias. El viento en·
estaba unrelojenor·
corvaba las ramas
me, que se lamenhaciendo remolinos
taba fatigado, como
con las hojail seca~.
un obrero invisible
La campana del ceque trabajaba en la
menterio modulaba
sombra.
sonidoil que eran
Cuando dieron las
versos de una eetro·
doce, la casa cayó
fa que nadie enten
Grupo de papeleros manifrstantes
en silencio de muer·
día.
te. Pero no pudiEl
sepulturero
aguardaba
á
la
puerta,
sacudiendo
un manojo
mos dormir. Fugitivos y desordenados, como un ejército en
de
llaves.
Y
por
la avenida solitaria avanzaba. un grupo de genderrota, pasaban ante nosotros los recuerdos, en grupos compactos que se empujabaº· Iban vestidos de luto y tenían risas si- te vestida de negro que llevaba un cajón cubierto de rosas fres·
cas. Sobre una corona, esta frase : «A mi hijo.,&gt; Y las bojas de
niestra.a de sepultureros borrachos. Algunos se detenían ante los árboles caían como nieve amarilla sobre las cabezas descumí y me saludaban. Pero los que venían detrás les obligaban á
Mi com,eafi.era se apret6 á mi brazo, como si tuviera
seguir. Unos abrían la boca, en una carcajada muda. Otros tra· biertas.
.... • - ...._-.
miedo.
taban de esconder-Huyamos-dise. Y el reloj contijo-de estas aldeas,
n u a b a agotando
son cementerios de
tranquilamente las
almas.
horas, con una lenMANUEL UGARTE.
titud de un viPjo
~~
bebedor de cerveza ..
Entonces hubo un
EN EL TEATR~
diálogo en voz baja.
Los espectadores.
-¿Qué es olvido?
-¡El autor! ¡Que
-Una virtud.
salga el autor!
-¿Quésonla8 alEl director de el!!·
mas?
.....,.,._.,,' cena. - Respetable
-Desiertos.
público: el autor es-¿Qué la muerte?
tá ausente de estn
-La Salud.
capital.
-¿Qué es la boca?
Lne espectadore11.
-Un ataúd, do
-¡Que
salga! ¡que
yacen los b e so s
salga!
muertos.
El director. -VaSi tus] pasiones
ya, puesto que us·
pasa.das, son tus
tecles se empefi.a11 ,
amoresfuturos ¿por
ya que él está auqué huyeron tus mi SE-nte, saldrán su es·
radascomo sombras
posa y su cufiada.
asustadas, que se
escapan por los mu ·
~
ros?
EN UN PESAME
-No lo sé.
La manifestación frente al Palacio Nacional
-Guarda:el secreto,
-Ay, sefiora, la
pero da me un beso.
muerte
de
su esposo la hemos sentido tanto todos los amigos,
- Mira que los bel!!os sin objeto, son crujidos de esquelttv, so·
que llevaremos por él, luto mucho tiempo.
bre lechos de mentira.
-Yo ¡pobre de mil toda la vida:
Cuando el día llegó, huyeron los fantasmas, y nos pusimos
-No tanto.
de codos sobre la ventana que mira al jardín, sofia.ndo en una
-Si eefior, sí. Le amaba muchísimo. Y además ...... me han
vida ausente.
En el caj6n de la mesa en~ontramos el!!ta página ~omeozada, dicho que lo negro me sienta perfectamente.

.

Para unos ojos negros

.~-"- ·~-··- - -

- ---- .-

En ~scondida y pertinaz congoja
-d~bil arbusto que su ruina encubreyo Biento que mi vida se deshoja
con la a.ngustia de un árbol en Octubre.

y en meilio del dolor que me tortura.,
en ~ano humo para mi honda herida
la prndad de tu amor : todo frescura
Y el don de tu carifi0: todo vida .....

·.;;

•

f

M~rcho. en f.i!encio bajo el ala endrina
d.e1 s1lefic10 que alimenta mis tnrore!'
sm hallar la virtud de una piscina. '
que ensalme con rns aguas mis dolor1 s.
Voy así por el mundo, sin un faro
q.ue me Sf'fi~le la quietud del puerto;
fllll amor, sm placer, sin un amparo
igual á un hombre que marchara m~e1 to.
En. la tinie~la cruel que me circunda
aC!'ec1endo m1 pena hora tras hora.
en. esta,noche que mi mente inunda,
m1 postrer esperanza fué la Aurora·

'

La concurrencia presenciando los ejercicios
deportivos.

RUBIA

:, .

Ofre~e ric~ marco á tu hermosura
el edcaJe sutil de la mantilla
Y el oro viejo de tus bucletl b;illa
sobre tu sien de nítida blancura.

Ea, tu pecho envidiando la tersura
~el na?ar y c~r~ín de tu mejilla,
Junto a una v1rg10al rosa amarilla
luce un gualdo clavel su donosura.
Hiere el sol en el vaso cristalino
la transparencia del dorado vino
que en tus pupilas de zafir reflej~s,

Y, como ~~vuelta en vaporosa gasa,
la proces1on de mis amores pasa
baJo el arco de triunfo de tus cejas.
MARIANO CASTAÑO.

Grupo de alumnos que tomaron parte en la fiesta.
Ejermios en las barras.

mae en tanto luchaba con mi ha1:tío
vi aparecer tras la montaña bruna
el cadáver del Sol p6lido y frío
en la espectral silueta de la Luna.
Ten piedad del viajero solitario
que su?u~be al rigor de la jornada.
en. su ~1mebla enciende el lampadario
m1ster1oeo y fugaz de tu mirada.
Florecerá el arial de su camino
habrá luz "º rn senda lobrecida
vencerás Ja impiedad de su destino
Y en un soplo de amor le darás vida.
.. .. .._. .. Y ce~ará mi pertinaz congoj:-\
al sentir tu mirada que mi inunda
Y para el árbo! ruín que se deshoj~
será el rayo de sol que lo fecunda ... ......
Mi dolor cantará suaves allegro@
¡qufl por tus ojos el milagro sea! '
son dulce11, melancólicos y nPgros
cual los ojos del mártir de Judea .... .....
JOSÉ

D. FRIAS.

F@ts. de Et TIEMPO ILUSTRADO.

�Ae:tt.talidades
Despué~ cogieron al chico y lo metieron en una camilla; dos
hombres cargaron con ella y se alejaron camino del cementerio.
¡Hacía un frío espantoso aquella mafürna de diciembre! CamiSucedi6 que un muchacho y un perro, los dos vagabundos y no adelante, con su carga liviana en las manos, los dos hombres
los dos abandonados, se hallaron un día juntos é hiciéronse marchaban á compás. El perro les seguía, y á veces se acercaba
amigos. El chico era pequefí.o y débil; el perro, eo cambio, era á la camilla y olía á su amigo, y, corría al centro del camino y
grande y vigoroso, lanudo y negro. Corrían por la ciudad, julaba, aullaba desgarradoramente.
gaban, repartíanse los mendrugos amigablemente, y por la no· aul-Tomás-dijo
uno de los hombres-ese perro huele á la
che se acurrucaban en un rinc6n cualquiera y dormían juntos.
muerte.
Y el perro, que tenía tan grandes y hermosas· lanas negrae,
-Dicen qui:i es mala sefial """-afiadi6 el otro hombre.
abrigaba al chico, y le servía de defensor, ,le manta y de al·
Entonc s uno de los C'.l.milleros cogi6 un gran pedrusco y se
mohada. Así conseguían matar el tiempo y remediar el frío.
lo
arrojó al perro con tnda la fuerza de su brazo. El pedrusco
Hasta que una noche de invierno, no bastando las lanas del
cay6
sobra el can y lo rlerrib6 en tierra; después, el perro se le·
can para amortiguar el intenso frío de la madrugada, el chien,
sin darse cuenta de ello, pasando dulcemente de la vida á la vant6 callando y sigui6 desde lPjos á su amigo muerto.
Y enterraron al chico en un hoyo, apisonaron la tierra, se
muerte, se _qued6 helado en i!U rinc6n. Entonces el perro, com·
fueron
todo~, y todo qued6 arreglado. Salió el sol y calent6 la
prendiendo la desgracia de su amigo, sali6 al medio de la calle
tierra. Los gorrionciy comenz6 á ahullar
llos
picoteaban por el
con toda su fuerza.
contorno,
b u 11 í a n y
Oyendo aquel ahu·
cantaban
ah·gremente.
llido lastimero é insis·
S J marcharon todos y
ter\te, todos los seres
quedó el cementerio
que andan desde el al·
vacío. S6lo permaneba en las ciudades buscía allí el perro, que
cando su pan-los al·
salt6
las cercas y• se
bafí.iles, los traperos,
plant6
de pie sobre la
los barrenderos--acufosa
de
su amigo. Le·
dinon donde el nifio
vant6
el
hocico al cielo
y pusiéronse á comen·
y
aull6,
en todo el día
tar el suceso.
cesó
de
aullar ni un
no
-¡ Pobrecito nifio I
momento.
Ya por la
-¡Infeliz angelito!
su
voz
se había
tarde
-¡Cuánto habrá su·
hecho
ronca,
su
aullifrido ...... 1
do
era
5ioiestro;
ape:
Y un hombre de ca·
nas
si
podía
qut&gt;jarse.
ra torva, que tiritaba
Pero al entrar la no·
bajo su raida manta
che
profunda, recobr6
ex el ll m 6 iracunda·
el
perro
nuevo vigor y
mente:
arreci6
en
su aullido.
-¡ En cambio los se·
Su
voz
era
más sini~sflorones tendrán á sus
tra
que
nunca;
su lachicos bien abrigados
mentación
tenía
un toen sus camas, mientras
no
de
infinita,
de
im·
los pobres se hielan en
_ ___ ponderable amargura.
la calle!
Tan grande era el te·
Grupo de concurrentes al día de campo que la Escuela Superior
Entretanto, el perror
que i n s p i r a b a
'·Manuel
López
Cotillo"
celebró
en
Xochimilco
el
día
primero
del
actual,'t!On
motivo
del
rro, plantado en mitad
aquel
aullido siniestro
onomástico
de
la
Directora
señora
María
de
Jesús
Rodríguez.
del arroyo y con el hoen
medio
de la profunEn
el
centro,
el
señor
Carlos
l.
Flores,
Prefecto
Político
de
Xochimilco.
cico mirando al cielo,
Fot. El Tiempo Ilustrado.
noche,
que los nida
lanzando unos ahulli.
fí.os
del
enterrador,
que
:ios lastimeros, unos
ahullidos interminables y desgarradore8. Tan lastimeroe, tan comían castafias junto á la lumbre, empezaron á llorar de miedo.
-¡ Mamá, mamá, ese perro ... l
quejumbrosos eran aquellos ahullido!I, que los traperos y los
La madre los acariciaba y procuraba consolarlos; pero los ni·
albafiiles, los barrenderos y los guardias se volvieron hacia el
perro y trataron de espantarlo. A todos, pobres stHes yencidos ño.s se asustaban más cada vez, y lloraban al oír aquella fúne·
y derrotados á quienesJamagaba la desgracia y el hambre, á bre lamentaci6n:
-¡Mamá, mamá, ese perro ...... !
todos les producía el quejido del perro una impreai6n. tétrica y
Por último, el enterrador se levant6 y descolg6 la escopeta
evocadora.
que tenía en la alcoba; sali6 y fµé corriendo por entre los se--Está oliendo la muerte-dijo una vieja trapera.
pulcros. Y agachándose, paso á paso, lleg6 á diez pasos del pe·
Una beata que allí había acudido: se santigu6 y dijo:
-Está oliendo la muerte, sí, y quiera Dios que no sea única- rro y apunt6. El perro tenía el hocico vuelto al cielo, los ojos
húmedos, el cuerpo tembloroso; aullaba y gemía, llamaba á su
mente el chico quien muera hoy de entre nosotros.
amigo, miraba á la noche profunda, veía las estrellas que par·
-¡Maldito perro!.
Pero el albafiil de la cara torva, irritado por aquel lamento padeaban en e1 cielo; interrogaba al gran misterio de la vida, al
tan desgarrador, agarr6 su cuchilla de trabajo y se la arroj.6 al misterio de la muerte.
En aquel momento son6 un escopetazo y el perro enmudeci6
perro. El perro entonces gimi6, corri6 algún trecho atrás y se
súbitamente;
di6 una vuelta en el aire, cay6, qued6 tieso, muer·
cal16.
Cogieron, pues, al chico, y se lo llevaron al cuarto de socorro. to. Luego todo enmudeci6; todo estaba luego tranquilo y silenAllí colocaron el cadáver sobre una mesa y aguardaron á que cioso, como si bajo el cielo estrellado nada, ninguna cosa hu·
viniese el médico; los guardias y los practicantes de servicio, bieee ocurrido.
aburridos y helados, pateaban efi el suelo y se soplaban las roa·
J. M~ SALAVERRIA.
nos para calentarlas. Pero nadie sabe c6mo el perro se col6 dentro del cuarto, oli6 el cadáver, le lami6 la mano y el rostro, y
al fin se plant6 en el centro de la estancia, levant6 el hocico y
Un médico á quien se le morían todos lo~ enfermos, resolvi6
comenz6 á ahullar lastimeramente. ¡ Maldito perro ...... 1 Eo
aquel instante llegaba el doctor refunfufiando de eu suerte; tro- abandonar su carrera para ingre,1ar como actor en el teatro.
-¿Y qué papeles va á desempefi.ar ese hombre? preguntaba
pez6 con el perro y le di6 un puntapié; el perro, sin embargo,
continu6 quejándose más tristemente que nunca, y su ahullido un amigo.
-Papeles c6micos.
lastimero se hizo completamente desesperado.
--¿Conque se ha ha metido á gracioso?
-¡ Echad ese perro de ahí.. !-grit6 el m~dico ~racuodo.
-Así parece.
Y vino un guardia con el sable y le peg6 al perro un golpe for-Ya sé por qué: para. hacernos morir de risa ..
midable en la cabeza. El perro gimi6, agach6 J¡¡, cabeza y ee Q¡¡,116.

FIEL HASTA LA MU·ERTE

MORELIANAS

0

JI la

stftortta maría Ptrtz 611
trfttfrft:tfttftfcft:I

wouuuowow

De las frentes virginales como nardos y azucenas
Las de armiñ~ y azahares, con albc,res de serena '
Luna flava, m1 alma esclava
¿e arrodilla ante el sagrario de -esas frentes virginales
orno nardos y azucenas', como armiño y azahares.
Virgen.cita soñadora, dulce y buena virgencita,
Del Pª1~ de los ensueños seductora princesita
¿Que tristeza flota y deja
......
Temblorosa la azucena de tu frente soñadora.
De tu frente blanca Ypura, Princesita seductora?
En un la~o;azul, sereno, sin zozobra se desliza
Tu barq~~lla recamada de albos lirios, leda brisa
Con carino, como al niño
Una madi:e arrulla, impele por el lago azul, sereno
Tu barqmlla recamada con las flores del ensueño.'
b~ra ,~í ;~ abren las flores. I~ agorera margarita
l~e si, cuando se muere en tu tibia manecita

Y a tu 01do el suspiro

·· ··
fe/ que,te ama con ternura llega hablándote de amores
I os peta 1os arrancas de agoreras blancas flores.
~ira el cielo, tra~sparente, irradiando luz y vida,
_on su sol que tierno besa otro cielo tu pupila
SI es tu alma pura y blanca
'
· ··
Toda lu~ c~~o ese cielo claro, azul y transparente
,Por que, mna encantadora. hay tristezas en tu f;ente?
Deja á IJ!Í llorar mis penas, canta tú las barcarolas
De t~s di.chas, de tu~ sueños, como cantan las alondras
En sus nidos escondidos
~ntre mi!1o Y madre-selva... . Canta libre de l~s penas
orque gimo, barcarolas siempre dulces Yseren~s

r

en tu _frente de azucen~u frente pen ~ativa
rrgenc1ta ~ulce y b'!ena, soñadora virgencita '
Broten suenos que risueños
'
Se~n los .astro~ de ese cielo ~e tu frente de azucena
IV irgenc1ta sonadora . . . . virgen cita dulce Y buena ...... !
LUIS

G. TORRES.

~---

�PASATIEffiPOS
•

FEMENINAS
CHARADAS.
I
No s-erán de gran tres dos
esos pob,res prima tres
á los que tan pronto espera
la muerte en el reiiondel.
De los cuatro el que prefiero
es el chino ó japonP.s.
El todo cualquiera nota
que se acerca á más correr.

II
Hembra temible á la par que fea
prima y segunda por los montes vive;
planta olorosa y á la vez pi~ante
la tres y cuatro en see so distingue¡
así como la cuarta con segunda
debiera tener quien pesa y mide:
pues que el todo todos lo tenemo~
y no se ve mientras el hombre vive.

III
Por las mafianas me.siento
en una cuarta segunda
que está á la orilla del mar¡
hasta que un día se hunda¡
porque siempre viene~? p0bre
que me pega un empuJon
y me primera tercera
y yo le digo que no.
En fin, para terminar,
el todo pronto sabréis,
porque allí corren caballos,
y es fácil de comprender.
IV
Es un mueble prima tercia
que en todas las casas hay,
y la tercia con la cuarta
en el mapa lo encontráis.
Es musical la segunda
cuarta en el ganado está,
y prima dos tercia cuarta
se encuentra dentro del mar.

JEROGLIFICO COMPRIMIDO

501 + 101 + 660 + 500
101
5011

•••
CHARADAS ELECTRICAS
I
En los viejos y crme. - Todo: animal..
II
En la persona y legumbre. -Todo: animal.

.... *
ANGULO LOGRIFICAL
2 Vocal.
6 7 Palabra difícil.
3 4 5 Medida de tiempo.
3 7 8 9 Piedra mineral.
1 7 5 8 2 Distintivo.
9 3 9 1 4 2 Nombre de un rey.
6 7 3 2 6 4 2 Nombre de varón.
9 8 9 1 4 3 7 9 Centro docente.
1 2 3 4 5 6 7 8 9 Dependencia.

... * *
EXTRACCION DE UNA PALABRA

DON
PEN

1

OR

I CLE I
TRO

DE

1

QUI

l

NO

NUN

1
1

1 2 3 4 5 Nombre de mujer.
1 ~ 3 4 Nombre de varon.
4 8 1 Río.
1 5 Nota musical.
3 Vocal.

** *

CUADRADO BLAN:B~LORDRO

o
o
o
o
o
o

o
o
o
o
o
o

o
o
o
o
o
o

o
o
o
o
o
o

o
o
o
o
o
o

o
o
o
o
o
o

Sustituír e3tas figuras por letras para
le·:ir en la primer.i línea hf)riz,mtal y vertical el mismo nombre de mujer que en
árabe significa «Jardín» y las restantes,
cinco nombre, de mujer, leyendo en línea
horizontal.

.
1

Gl

1

ZU

MA

IMAG

1

RA

HE

1

LI

\
1

A

PRE

VA

1

1

PO

1

De Patas veinticinco sílabas extraer cua·
tro que expresen el nom b:e de una ~or.
Para más facilidad ad vierto, á ~1s lectores que estas cuatro silabas o casillas se
obtienen descomp0niendo el cuadro en
dos pedazos; uno de ellos contendrá las
sílabas inútiles y el otro las cuatro sílabas dP.l nombra.

***
CUADRADO

o
o
o
o

o
o
o
o

o
o
o
o

A las Cha radas:
r. PALOMERO. II. MARIANA. III.
CANDADO.
Al Jeroglífico:
ENTRETELA.
Al cuadrado numérico:
PETRONILA.
Al Jeroglífico:
Quien e3pera bienee snporta males.
Al R0mbo:

T
TEA
T R o·p A
T .E O DORA
A POLO
ARO
A
Al nombre logogrifo:
RICARDO.
Al logogrifo numérico:
PLUMERITOS:
A la Criptografia:

PIE

CIENTO PIES

INSECTO
A la Quisicosa:

LO

SI

LOGOGRIFO NUMERICO

,

A

1

o

•••

ME

Soluciones á los pasatiempos insertos
en el número antPrior:

o
o
o
o

Sustituir los puntos por letras de manera que vertical y horizontalmente lle
lea: 1~, nombre de varón; 2~1 río¡ 31!-,
rio, y 4~, dal verbo ser.
Las soluciones en el próximo número.

-

NE

CRO

ORO

TA

p O

LO

-

PO

LIS

LO

L I S
Al Logogrifo numético:
MARIO.

Al Cuadrado:

e

A N A

A M
N A

A R
s A

s

'
A R A
T A L
A D o
L o N

Al JeroglíficQ:
En el mundo el farFante es t-l qut1 vive
deeahogado en merlio de t ntas de:-1wnturas.
A la fuga de consonantes:
¡Qué bonita está mi nena
cuando de tarde se pone
jazmine~ en la cabezal

Cuanta mayor capacidad de amor tengamos á las personas y á las cosas, mayor
suma de felicidad tendremos.
Pero no entendamos s6lo por amor la
pasión entre loa dos sexos. El amor al
criminal debe ser un amor paterno. de
compasión y de ayuda. Jamás el crimen
puede despertar un enamoramiento en
almas que no se hallen enfermas ó extraviadas. La mujer no debe confundir su
sentimiento de admiración á todo lo que
es grande creyendo grande lo que es pe·
queño. En esto está todo el secreto.
COLOMBINE.

Enemiga de establecer superioridades
ni inferioridades entre seres de una misma
especie. e~ta vez tengo que confesar que
quizás los hombres nos llevan ventajas en
al~unos matices del sentimiento.
Desde hace tiempo he podido ohRervar,
no sólo en los relatos de periódico, fuentes
para historiar lfl vida moderna, sino en
la realidad: Millán Astray tiene un buen
archivo de casos de Rugestión ejercida por
los criminales sobre las mujeres; en algu·
nos son nombres aristocráticos loE que juegan. Un bandolero, un criminal vulgar,
~
ha tomado proporciones de héroe ante las
imaginaciones femeninas, y lindas y disLos Mandamientos del Hogar.
cretas mujeres se les han ofrecido en ablación incomprensible. Al triste protagonisI
ta del «buertu del fr11Ucés1&gt; le eflcribieron
bellas damas pidiéndole su innoble fotoDecálogo de la hija.
grafía y rogáncl.ole su firma en abanicos y
I Ama á tu madre sobre todas las mutarjeta~. Sin duda son las mismas que
jeres.
pedían, amorosa!', los autógrafos á los riII No abrigues pensamientos que no
f Pños durante la guerra anterior.
pueda conocer tu madre, ni cometas acEn los hombrea se da menos este caso
tos que ella no deba ver.
de atracción á la criminalidad. Aparte un
III Declárate culpable.antes que mennúmero bastante considerable de decadenti(hipócritamen te.
tes á lo Jean Lorraine, la mujer criminal
IV Sé, en tu casa, la:que con amor y
tiene pocoA atractivos, especialmente en
alegría desvanezca amarguras y atenue
Espafia. Los fra.nceses y los americanos
tristezas.
suelen mafiifestar su deseo de extravaganV Piem~a en ser modesta antes que becias en una admiración más cerebral que
lla, y siempre buena.
sentida.
VI .T~n convic?ione~ sinceras, fe pura,
Parecería lógico que la mujer cruel y
conocimientos sóhdosémagotable caridad.
criminal tuviese mayores atractivos para
VII Trabaja en el hogar como si no tutos varones que en el caso inverso. El
vieras el auxilio de tu madre. Obra toda
hombre está dotado de mayor fuerza. füitu vida como si estuviera presente.
ca, tiene el espíritu aventurero y dominaVIII Aprende el arte de escuchar con
dor. Podía ser para ellas un encanto ver
pacieD:cia, habla:sin~encolerizarte, sufre y
gemir de amor á sus pies una cruel bestia
goza sm extremo, y tendrás mucho con."
humana que se hiciese por su amor blanseguido para ser feliz.
da y mansa.
IX Acostúmbrate á:ver·en tu casa la
Pero no creo que ni aun en estos casos
mejor de)aa residencias y· en tus padrea
experimenten taleR sentimientos los hom·
los mejores amigos.
bres de espíritu sano. Los que aman á las
X Trata y quiere á todos: hermanos
grandes criminales es porque sólo ven en
deudos y criados, como á hijos. No olvi~
ellas esa parte de dulzura afectuosa que
des que la que no es bueua amiga no se' bueborra la imagen real.
ra, buena esposa, y que la que no es
Además, una mujer, para ser amada á
na hija no podrá_ser nunca buena madre.
pPsar de sus crueld11des, necesita sn bel 111.
II
No llega el desequilibrio masculino á la
perversión de amar lo monstruo@o. En su
Decálogo de la esposa.
amor hay siempre la BPnsación oe la h I Amarás tu hogar sobre todas las colleza. Se ama á un eér
sas y á tu esposo como á tí misma.
feo cuando es bello su esII No le ocultará.a ninguno de tus penpíritu; en el caso contra,
samientosy tratarás de adivinar los suyos.
rio, ha de ser tanta la
III En los conflictos de la vida doméshermosura corpórea que
trna, defiende ó disculpa á quien tenga
no deje transparentar los
razón, pero sin dársela.
defectos.
IV Vigila sin espiar, sé activa sin esUn sér sin belleza nin·
trépito, ama sin zalamerías, y, en vez de
Elegante traje de tarde
guna, como la Enriqueta
castigar, perdona.
Martí, por citar un ejem- . .
. . .
V Has por compartir las grandes peplo de actualidad, no puede rnspuar amor; no puede m e1qmera
nas de tu esposo sin hacerle partícipe de
halagar la vanidad de domar y vencer un corazón rebelde.
tus nimias contrariedades.
Acaso en su fondo ha dormido poeada la semilla de un amor
VI Destruye los celos en cuanto apaque nadie supo despertar, y por no haberlo sentido se hizo cruel rezcan en tu corazón con el amor y la confianza.
é inhumano.
VII Quiere á tus padres políticos como una verdadera hija y
La bondad reside sólo en el amor, en todos sus matices, así procura que loi, tuyos quieran siempre á tu esposo como á un
como la felicidad.
hijo predilecto.

'u·

�Parra. las Damas

X Cuidarás sea tan robusto de cuerpo como sano de inteligencia. Hazle bueno antes
de hacerle sabio.
V

VIII Jamás permitirás, ni aun en broma,
que se desconozca en tu hogar la autoridad
conyugal.
IX Si tienes hijos, esfuérzate por que el
padre sea tan querido y respetado como la
madre; y si no los tuvieras, esmérate en re·
emplazar los gorjeos de los nifios con ince·
san tes y sanas alegrías.
pX No olvides que para ser feliz has de re·
gir la casa con economía y prudencia, cui&lt;ftlr de los tuyos con .amoroso celo, logrando
ver en cada dolor un inevitable reverso de la
fugaz dicha humana y en la felicidad una
providencial compensación á las mil contrariedades de la vida.
III

Decálogo de la caridad

Decálogo de la madre.
I Criarás á tu hijo con la leche de tus pechos, y, de no ser posible, vigilarás atent-a·
mente su alimentación.
II No le destetarás hasta que tenga dientes, sefial de que puede digerir, y a6n así no
tomará alimentos fuertes.
III No usarás otros medicamentos que los
que la ciencia te ordez;e, rechazando toda
intrusión de gente ignorante.
IV Tendrás siempre limpio á tu hijito, no
abrumándole con ropas, ni desnudándole
imprudentemente.
V No le obligarás á dormir en vano, ni le
alimentarás á todo momento, evitando el
alcohol.
VI Le darás á diario un baño de aire puro y, á ser posible, de agua fresca..
VII No permitirás que le exciten ni loa
ruidos, ni las luces; evita besuqueos inoportunos y acost6mbrale á una sensata discipline.
VIII Le vacunarás sin pretexto alguno.
IX No obligarás á tu hijo á realizar esfuerzos materia.les ni intelectualel) que no
estén en consonancia. con las energías de su
organismo.
X Le enseñarás á soportar con entereza
las penalidades de la vida, á creer en Dios y
practicar el lema: Si quier~ ser amado, ama.

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LA LIMOSNA

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IV

Decálogo del padre.
I Constituirás una. familia. con a.mor, la
sostendrás con tu trabajo y la regirás con
bondadosa energía..
·
II Serás prudente en los negocios, pr6digo en ensefianzas, celoso en mantener la autoridad materna., tardo en decir, pero irre·
vocable en tus decisiones.
III Tendrás para tu eeposa inacabable
,·,1!
·\
apoyo moral, buscando en ella consuelos,
.,.
.\ ·
sin desoír su consejo.
1:
IV Destruirás todo error doméstico, toda
i'
f
preocupación, todo desorden en cuanto apa·
1!
reciere en el hogar.
1\
V Tratarás de que exista siempre un superábit en los afectos y en los intereses.
\
VI Has entre los tuyos que tus hijos vean
en tí, cuando niños; una fuerza que ampara, cuando adolescentes una inttlligencia que
enseña, cuando hombres un amigo queacon·
seja.
VII No cometerás nunca. la torpeza de
presentar en oposici6n ó lucha el poder materno con el paterno.
Traje de mañana.
VIII Trata de que tus hijos conozcan siquiera el camino de la escuela de la. desgracia y sepan sobrellevar con virilidad los males y la.a maldades
de la vida.
IX Estudiarás detenidamente las aptitudes de tu hijo: no le
harás comprender que puede ser más que tú; ponle silenciosa.mente en ca.mino de serlo.
1

I Ensefia. á tus hijos á ser piadosos antes
de ser caritativos. S6lo así podrán hacer la
limosna por amor de Dios, no por amor á sí
mismos.
11 Acostúmb!'a.les á diferenciar bien la
láEltima del desprecio.
III Vale más la mitad de la merienda de
un nifio dada á otro pobre, que una moneda
de oro que le arrojase aquél desde un balcón.
IV No amenaces jamás á tus hijos con
abandonarles con los chicos de la calle. Muéstrales el medio de evitar su triste t!Uerte.
V Si tu hijo da espontáneamente un heso
á un nifio pobre, no detengas su noble impulso, piensa que el que ama, casi siempre
es amado.
V Has entender á los tuyos que nada se
pierde en la naturaleza., lo mismo en lo ma·
terial, que en lo moral.
VII Si fueras rico y quisieras que llamaran á tu hijo amo, has que trate como herma·
noe á sus inferiores.
VIII Si eres pobre procura que tus hijos
soporten virilmente la desgracia. para. mejor
encaminarles por la vía de la. prosperidad.
IX .Llevarás á tus hijos á visitar un Asilo
de huérfanos 6 un hospital por lo menos una
vez dentro del afio.
X Cuando contribuyan á una obra de caridad, has de suerte que en tu hogar no vean
en esa. acci6n un hecho extraordinario y penoso, sino una gratíeima costumbre de toda
la vida..
MANUEL DE TOLOSA LATOUR.

.A.. MI HIJA

Oye hija mía: cuando el pobre toca
De puerta. en puerta mendigando un pan.
Nos lo pide por Dios, y el Dios que invoca
Es el mismo que á todos pan nos dá.
~l Padre universal tiene un consuelo
Para todo dolor; y cada bien
Con que socorre al pobre, sube al cielo
Y en densa lluvia t6rnase al caer.
Por eso es su caudal inagotable;
Por eso cada bien aba.te un mal;
Por eso encuentra pan el miserable;
Por eso el desvalido encuentra hogar.
También la caridad en su eficacia
Da una limosna y la reciben dos:
El que la pide, un pan que su hambre sacia
El qufl la da ..... la bendición de Dios. '
Y el aturdido mundo no percibe
Quién en esa limosna gana más,
Si el mendigo infeliz que la recibe,
O la mano piadosa que la da.
Pero en este dilema no hay razones ·
'
Calcular es lo mismo que sentir:
Si das pan y recibes bendiciones,
¿La dádiva mejor no es para tí?
San Juan de Dios que avaro perseguía.,
Para ofrecerle pan, á la orfandad,
Al ponerlo en su mano le decía:
«¡Gracias por la. limosna que me das!&gt;)
No olvides, hija mía, la ensefí.a.nza
Que encierra el don magní5co de Dios:
Si de Fe se alimenta tu Esperanza,
Busca en la Caridad tu galardón.
LÁZARO MARÍA PEREZ.

Anécdotas y Curfosidad@&lt;::.
tll:IJY siucews

tltte

stu

i1er

¡Lastima que ,· a .ietiorlta Oh:i.uuers no
II a mlás amante del a.lre lib"e!

•

TJna 'll bra de azúca·· d,e ml2'J)le una p:n·
ta 'd,e cr,ema. unas gotas de vainilla v un
P ,queño terrón de mantequma. Se r~mpe
el az,úcar en p,egu,eños 'P'· ,a;iz,o.g Y s e pone á.
cocer hasta q~1,e forma uina bofa ,en el
a&gt;l:'ua ó se ad,h,'erP, á las orII,la.s de la sartén. Se bat· conetantemewtJc. Pueden :iña~!n~~ "nu.e&lt;&gt;¡:,s h! anc,¡·s dEsrtedaza,&lt;Ja,s."

gracioso¡, mer -

\;en l1ll lmgar -en nuestras columnas,

PUDGE DE AZUCAR DE MEPLE

EN CASO·S DE F'!EBRE

::le OIJl! Er·va umi d!ll~ncia ¡;¡a:rMta en 1a
iEn casos de S' d excesi'Va, prcduc·d!L ¡,or
puerta d.e un restaurad:,r de carretera. vuicondfoiones febriles, el jvg,o &lt;le una liu,&lt;1,
,;,, ¡,,01111.cta: ,tu,i; w rsonai; 0cupaoan la ber·
v_ertido sobre el h'el-0 m 3 c:hacado ó ~"
l!na; y uno de e lo,s decra al otro:
agua cargada de ~:i.Jelo. dar.a. afivio , s•: stt
-IDes,pie~tl' usted, st (Ju:~rs r.omar a,go,
tonta l ntamente por l'IQrbc,s. Tam,hi&amp;n '"''
~¿ H emoi. !Jh'ra,do?·
~UDGE DE AZUCAR TERCIADO
agua caliente, tomada por ouonar~nas cfut- ¿ Pues qué, no se ha·bfa u.sted aipercita Ia sed :del enfermo más ~uP. ningun a
bido?
Fna 1:hra de a1,ií,caT tPrc!,ado. nna t.az~
ct·a cosa, -esp-ecia,lmente si se añaden
-V,ema a1~tra1ao .... _
el.e leC'hi:, rica. un t€nr6n de mant ·,quima
ae:na unas ~-0tas ·de naranfa, llm6n 6 jugo del tamaño de un hueivo Y una cuCihaTad··
·--,D'ga. u,s1.ed dormido,
d ' lima. 6 una cucdlara1fa. ele .:oda.
-¡Cómo! dormido, . .•
ta de vain,il1Ja. Se raspa un p,edazo de
~hocoJa;te ó s • dP,M'l't,e sc,bi,2i agua calien·
·-¡Frlo,lera! ¿8aO· ' ustea e.J crummo que
te, se a,h~delll a:i;1ícar Y leche mantequfla
1h ' tmos hecd10 &lt;lesa e que me hund!O E:-1 twmb-ro -&lt;)Oll s•u 11rm,era 11a'-1Hac10n?
cuamfo hrenve la mezcla Y vainilll!a cuan·
. -¿ Pluedo con.fiar en que af ea,t&gt;o &lt;le dos
-¿CuAnto, pues,r
d.o s•:, la ha quitado del fuego. S ' cuece,
-m-é:S·c,s me pagar.á uste,d ella e anti dad'! le
J.odo hasta (Jue forma una hola s uave en
~ Lo menos es,tarn-0&gt;1:1 s,e;.s JP.iguas ae a,quI.
&lt;1ecfa á un deudor 11no 1Je aus Infinito¡¡
agua se bate Juego y se Pon,e €1l! pT t'
-~De aHí .sel"a.
acr-eeélores.
1los.
a 1·
-.S a como ruere; µer~ usted ha dorm!~Espere usited un poco más, Y le p:ido seis leguas Jo tnenos,
ga'l't1 a. usted á, fe -d-e homnM honrado.
-~·s cono.ce q11P- ha cstn&lt;lia&lt;lo usted Ja
-Nada,, nada; yo no aguardo m~s: ma.
GAN,AR TEiR:RIDNO A LA V,IDJ•EZ
partida do•ble cuan-do ml&lt;l-e ~· suel'.lo .J)Or '.e- fiarut ,.t.aJ Silll.ft es p,r.ec.lso ....•.
guas.
-¡IPcro !hombre.. st no tengo ,_111 oc1laJVo!
El OOl"ébro Y el cordón es,,pina' son la,s
-¡Tonter,-1a! yo le ha~é á. u,sted h.a11Iar
plez,as más importantes d ,
á .
e a maravHlosa
d'nero,
*
m quina humana; cualqu'er entorpecfomien·
i.Cllmo!
zu~ted?
PARA REM,EN•DAR MEDIAS
to en elfos J)lllede ocasionar la muerte·
-Sf. YC.
j
·P~ro del mis:mo modo, cualquier entor¡peci~
-¡()ih d!cba! 11,m!go lllfo qu,er10·1s1.mo
e oruv·ene ponerlas durante uno ó &lt;tos
miento en los nel"Vi,c,s que ,el(&gt; ell0¡¡ se d·eri·
minutos en el surtidc,r de una cald-era dfl ~ere, dor, M¡game us,ted ese favOr lnmen· van pueden dejar muerta, para,1izad:,_ a
agua b '!"Viendo y df\.jarlas hvgo qme se stl- t!O, Y 1,e l'llt'o A aste!d oue ~el'á El D'l'l'IIH!ro á. parte del cuerpo á aue Astas nervios .so;re1squen. ,Esto -Encug-e la lana y cuando se -quien p~ue.
ponden,
dan rñedjas á. 'avar no ha&lt;v riesgo odP. q 11e
Con esto basta para comprender -cuáles
ge rom,pa.n Jn.s co,sturas al enoogel'se. La~
senán los efectos d,e! wpJ.a,stami,ento ó exme,dia,s du,ran mucmo ,cuando s:e r-efuerzan
L.A VARIEDAD DEL "FUDG•E" (DU&gt;LC'E ~rangu1ación de los ,n,erv' os es,p:nal.os Y la
con lana las r&gt;1mtas y fos talon · s an,tes ele
m~uencia que ha d-e ten.er este !1,pl:astaOE _(~!;JOC'OLAT1E\
usarl~
m1ento en bs ac:ha,ques de la. veje
end
I
Z, Y, POT
. e en a a,!J&lt;revia.cion de la vida.
,Para remediar tales inconvenlenie.s ha·
. Pa,ra casi to&lt;la la gente. "Fudge" s,',gin,brfa
que mantener siempr&lt;? abiertos los
PLEITO 0/RrlGINALIS•ltMO
tica cihocC'late; ¡pero ha¡y Oltr-as mate·riao
huecos que darn paso á tailes nervios, ó ·'o
·&lt;!.e, l as qu ·, puede hac,el!'Ee ,,iste dulce dP./ i
tfn indi'V-l duo 1'lama,do Far&lt;! enca,r!fiado cio.so. P::i.ra ello, a,l],á van lais Si1?1:'iente.s ,que es lo mismo, h aib1r:a aue impeóir que
las vértebras se ju,nta.s-e,n: pero. ¿ r.ómo con.
como el que más con su pfcara existencia, 1·,eoeta.i:J:
seguir.o?
1.Ja originald,o 11Itima,ments en Londres un
El Doctor Longworthy a.sezura haber reliNgio qu-e harfa honra B una hnrn()rada
suelto
el problema.
d., Mark-Twa'n.
Para
ello, coloca al paciente tendido so·
•SoriJ,etido á un plan nigten,lco, que ten,a
bre una mesa es,p,ec)a,l, y por medio de un
00.mo ·b:as' pTinc:pa1l una vida al ake UbrP
FOTOGRAFO.
senc·110 aparato 1&gt;rocede A ~stirM' e' cuerl&lt;'ard le se@ula es,cru,puJ,osa,mente, !nas,+~·
TA f,T,F,R DE FOTOGRA FIA
W., ó lo que es i,gual, el eS!pmazo, De este
que llegó á. instalair su r.:i.ma en €! bafc6n
modo. se aHvia por algún t.i1'.mpo li l:s nerr1e la ca-sa en g,ue vlv'ia.,
DE «EL TIEMPO ILUSTRADO¡,
vios espi'llales de la presión, Y se defa á 'a.
r~a s-eñorita Ohauilers, ~ooma del orig TODA CLASE DE TRABAJOS DEL ARTE DE LA
naturaleza espacio para :restaurar los carna! en.1' ·rmo, acud,ió al juez denunc1an&lt;1&lt;&gt;
FOTOGRAFIA
tf.lagos
interverteb11a.Jes. que han de iJIIJ)e·
qu e ruquel dol'mitorlo no se aj,u-staba a. Jias
, ESPECIALIDAD: Retratos á domicilio. Jnte·
r,Mohca,s ,ci,s, la morai' y aue su puaor se no!es ~e todas clase~. Edificios, Fábricas. Ma· d.r que las vértebras v-u el'Van a. ju.ntal'se.
Caida vez qua el l)aclente sie ,somete a. 1a
resent:Ia.
qurnan~s. ~eproducc1ones. Reducciones Y am ·
operación ga;n,a un poco lle terreno á la
phficac10nes de todos estilos, etc., etc.
l!Jl juez, sin elillbarg-o, Qeoida.mente fun'Vejez, Y J)()Co á. pooo consigue temer el ~sREVELADO, IMPRESION y MONTAJE
&lt;tamentados los escrúpulos de la s · fJ.orlta
ipmazu tan lig~ro y fle.xfb · e como el de un
Cib.-aullers, le negó el mrundam'cnto prO'hi· Para profesionales y aficionados
joven.
1i1t·vo qoo ~e arollcttruba.
Precios excesiv~mente cómodos
ISir se Tefi,riera et Dorctor Lang,wor,fJhor a.
Fard contin1ía por lo tanto, vlvi-ena0 en
TERCERA DE MESONES NUM. 61.
la flexj¡biJidad y lig,e,r~ de un joven, •. • • . .
pleno c·ontad.o con la Na,turafoza.
TEL. ERIC. 103
MEXICO.
ofidio!

ª'

**

* * ..

Rafael F. Sosa

'

¡

.

�De todo un poeo.

.....
.Por ,pedagógico .¡ue :J.Jairezc.a, la persona á
quien menos conooe calda curul ~ á. sr mismo. No ¡p.odieanos venn.os como nos ven los
oomáis, n.! ooílil.Os nuestra voo OOIII10 la oye

[os orga.n.os d.e IJa voz y los del o1'do, por
lo ouai -el son.ido atl¡quiere un tlimbre di-

funemite.
O&gt;Ja.se en1Jrie Jos &lt;llen,tes et ext.refillo de
una v.ai,a de rrmtle.ra, y prolli11nciese 'lflUl.
vocaH. .cOIIlltimuarrnewte, mientras que eil otro

el 'llOOlto dell m'll!Ild'o. Como ¡pirueba de esto

:ex,t:nemo

úJ1tiano ,piuedlen dtaroo aJ.gi;nos e:xaierimentos reaili~ por el dloctor Laloy.
Si una persona ~oge en Uil' disco de
¡rannófono varias frases ¡p,ronuindada'S ~or
ellJla m!.sma,. en unli61n. ere otras ·pronunc!adl8B por vad'!os aimigos, y h~ que e[ aparo.to ílas reproouooa., ,geoora11merute reconoce
1a 'VOZ de sus rumig-OS, 1&gt;ero 1a su,ya no. Es:tie bJ0clh.o ¡;¡11uaba que 1a voo suena de un
mOldo di.fea·oote PaJJ.':8. el que .ta. p~onunda
y pwra en que ila. oye.
w idi:fe,ne1rncla oo -diebe á la cal.\dad del to:no. Un inJdiiJviid1110 oyie su voo, no sólo á
tra.v:oo de 'lrus ¡pa11tes •s611idas situadas entre

los dforutes, otrai ~roona, tapa.ndose ail misrmo tiem¡po loo ofdos. El oyente observa que
.cada v,ez ,que OQge :1a varn oon los .dientes
,al sonido es más d'ueritie qiw curunklo llega al
oido á ~ s dJ0l adre. El pa.so de U!Il sonido ¡por wn OOOllPO sólildo aiUJmen,ui su inteooi&lt;liaid ry roodiifu:la su oalidad.

UNA IDEA AÑEJA Y TONTA.
Se creía antiguamente, que una
medicina era benéfica en proporcion á lo repugnante de su sabor
y olor; pero ya sabemos que tal
idea era un disparate. .Ko hay
ninguna razón por la cual la medicina deba ofender á los sentidos más que los alimentos, y por
lo mismo, uno de los triunfos
más grandes que ha alcanzado la
química en los últimos afios, consiste en lo que se puede llamar
la redención del aceite de hígado
de bacalao. Todo el mundo sabe
cuan asqueroso es el sabor y olor
de esta droga en su estado natural, y no es de extrafiarse que la
mayoría de la gente declare que
prefiere sufrir la enfermedad á
tomar el aceite de hígado de
bacalao puro. .A.hora bien, es
una de las leyes de la naturaleza, que un remedio que es repugnante al olfato y al paladar, y
que tambien revuelve el estómag), no puede producir buenos resultados, pues el organismo se
rebela en su contra y á gritos
pide deshacerse de él. El milagro apetecido se encuentra en la
PREPARACION de WAMPOLE
en la cual tenemos la parte valiosa del aceite, sin los demás elementos. Este moderno y eficaz
remedio es tan sabroso como la
miel y contiene todos los principios curativos . del Aceite de
Hígado de Bacalao puro, que extraemos de los hígados frescos
del bacalao, combinados con Jarabe de Hipofosfitos, Malta y
Cerezo Silvestre. Tomado ántes
de los alimentos, evita y cura la
Dispepsia Nerviosa, Afecciones
de los Pulmones y todas las enfermedades que se originan por
las impurezas de la sangre. "El
Sr. Dr. F. Zárraga, Profesor en la
Escuela Kacional de Medicina de
México, dice: He usado la Preparación de Wampole, como tónico
reconstituyente, con muy buen
resultado." Nadie sufre un desengafio con bsta. En las Boticas.

allfüeMJaJti¡v,MM1,te,

lta.Il:llbién con

***
,Cuando OBi.Yó Isaool M i,·us amigos 1&gt;011·
tioos trataron d,a •pa.s~:r ~n segu,! da la fro~tera é internarse en Francia. y eil gob1er·
no -00nsiti,tmido habfa ordenaao qu-e s,e lei;
exigiera á todos el n omb,re Y la prof,ec:ióu

ha.iciénldoles firmar.
Al Dasar el s ::fl.or Rfos Rosas le pr,egun,
taran:
~¿ Cómo se llam8. u~ted?
--IF'ranciooo Rfos .RC&gt;BlUt
-¿ Prod'esi6n?.
-lLiterato.
-,F1irme usted.

Un andaluz· q,u,e es,pera,t:,a. e·l turno, dYf&gt;

.que dijo .ruos Rosais y contesit:6 al ser
Jn1terr-0ga.do:

10

·-¿'Cómo s.e 11ama usted?
--J os.é Gi:&gt;rd!LV8.

---,¿;Profesión?
--'Literaito.
--F-irme usted.

-.~r.

pero er ca.ro

a

cu~. • • . . . . .

J1JO

zé

eCTibL

En uma a'.mone&lt;la compró un judío un ca.,u,cifijo &lt;le ma,nfil; ry después pedfa por él, á. ~uantos querran oomprarle,
an :(}recto exhoobditank Uno de los co:mpra,dores. uasperado Ilffl' su arvarlc1a, le
dijo:

-Hombr~, ·~ extra.na que pidas tanto
por la ,copia, &lt;manido tan barato ivoendi•stets
el or1.ghl'Rl.

.Como tarjeta,s p-ara los -collJVid-a.dos oá. 1in.
ailmu.erzo., 6 t00m.ida. se wsan 'frecu-entemrmi~ pos,taks ique ;t.eln,g an ia:lguna slgndff~aición para a¡quéH-0s. iAJ¡gunas postale!
-extr.amtJWras t,iien,en ver.da&lt;l:ero nmrúto artrstico, ~ '.a que posea una co1eicción de
·Eillla:s iha,Har!á&gt; sílerowrte OIOas\oo,es II&gt;,a.'ra
u,siar1JaJS.

Pobres Niños...•;:.
Es común que los matrimonios
se verifiquen por la sola v~lun_tad de los contrayentes, sin tomar para nada en consideración
las dotes físicas ni el estado de
salud.
Esta última condición debiera
ser de grande importancia y hasta de ley. Figúrese el lector, á
quien suponemos padre, que uno
de sus hijos (hombreó mujer,)
va á contraer matrimonio con
un ser enfermo de tuberculosis,
::¡ue por desgracia abunda tanto.
.'l'oda la descendencia tiene gue
ser tuberculosa y servir de vehí. cuh..al contagio de millares (Je
sel-es. Los niños de ese matrimonio son anémicos, delgados y
no pocas veces nacen con defectos ot·gánicos: jorobados, tuertos, cojos, etc.; etc., y todo por
una complacenda ó amor culpables. Debían antes los padres ó
los mismos· novios hacer que se
curara el enfermo, pues af.ortu-;
nadamente la ciencia cuenta hoy
con una medicina· maravillosa,
para combatir ese mal:Ja"Creosofosfatina;" con ella en poco
tiempo pueden contraer matrimo
nio seguros de que sus puhtoñes·
han sanado, de que su ~angre·
está pura y de que su ·genera..
ción será sana y robusta.
Si,ncr:)mbiera tanto egoísmo,.
todos nuestros lectores recomendarfan por humanidad"la medicina que dejamos nombrada á los,
débiles, anémicos y á los enfermos d(ll-puln.'Jn, pe~ho y gargan~

�</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752901&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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I

üoXII.

MÉXICO, Dm,ITNGO

16 DE Jumo DE 1912.

Nmr. 24.

•
FIESTA EN EL COLEGIO MILITAR

El señor Presidente de la República,
acampanado de los señores Ministro de la Guerra y Licenciado don Francisco L. d(la Barra,
presidiendo la fiesta en honor del señor Director del Cole¡io Miiitar.
Fot, de EL, TIEMPO ILU8TR.t.no,

�De Soeiedad

371

Jµan el Campanero
• En su pobre cuarto no se oyen más que los gemidos del vien·

hacía tocará vuelo á. Juana y María Luisa. Sus campanas! más
que su iglesia, más que su cementerio, las amaba.
su cuerpo gastado, agobiado en un gran sill6n, con los pies so¿No estaban vivas? ¿no tenían una voz y casi un alma, que
bre la ceniza tibia, piensa. Se dice que es viejo, muy Vibjo, y se asociaba í las alegrías y á los dolorea de todos? No hubiera
que, segura.mente, el buen Dios, lo olvida sobre la tierra. De to- podido decir á cuál de ellas prefería. Juan hablaba á sus camdos los qu~ han compartido sus juegos de niño, no queda ni panas, como si ellas hubieran podido comprenderlo; era verdad
uno: Juan los ha. acostado uno á uno en ese campo de descanso que bajo su impulsi6n, tomaban acentos inimitaqles; sabía hadel cual él es el guardián; y ahora, se siente aislado y casi ex- cerlas vibrar cqn un raro talento. Así es que; itmás daría su
trafío entre esa poblaci6n nueva cuyos sentimientos y gustos no puesto á otro. Obedecerían las campanas á un ex1*'afio, las camson más los suyos. Por eso se encierra cada día más en su pobre panas q:ie durante tantos años no habían tenido otro campanecasucha que se agazapa humildemente contra la vieja iglP" n
ro que el viejo Juan?
junto al pie del campanario.
Caía la noche, Juan se leva.nt6; las fuerzas le~~bían vuelto
Su iglesia! su campanario! he ahí sus mejores amigos, los so· de repente; atraves6 despacio el cementerio y sonri6 á las tumlos que saben todavía hablarle del pasado; los contempla como bas florecidas de crisantemos.
h ~"' ~
su dominio y casi su propiedad.
Penetr6 en la iglesia sombría, donde s-610-lm~ba como una
¿Quién, pues, tan bien como él, conoce la parroquia? Des· estrella roja, la lámpara del santuario. El anc~ tom6 la cuer·
pués de casi ochenta años que entr6 ~n la pequefia sotanita roja da y frot6 sus manos. Se sentía liviano como á lps veinte afios
de ac6lito, sabe á fondo todas las costumbres; hasta no se inco- y dirigiéndose á las campanas, murmur6:
moda, á veces, para d.ecir al sefíor cura, con un tono que no ad- . -Vamos, pobre vieja, hay que trabajar; es peboso á nuestra
mite réplica: Eso se ha hecho siempre aeí. Y cuando el sefíor edad pero, ¿que hacer?
cura quiere introducir en su parroquia alguna reforma que juzCon una afectuosa bondad, a:fi.adi6:
-~
ga útil, tiene que entablar una guerra abierta con el sacristán
En cuanto á tí, hija mía, no me pides sino qlíb te zarandee,
que defiende con valor las antiguas costumbres.
¿no es verdad, loquita?
Pues Juan reúne las funciones de sacristán, macero,campaneY las campanas comenzaron á cantar.
J
ro y sepulturero; estos múltiples cargos comienzan á, peaarle so¡Oh, qué bien cantaban esa noche! ¡C6mo par.cían verdadebre sus espaldas; ptiro no quiere convenir en ello y casi se burla, ramente tener un alma! Ellas tenían una, en efedto: el alma de
cuando el sefior cura quiere ayudarlo.
. Juan que había pasado entera á ellas. Por instan!es, su voz más
Sin embargo, hoy, completamente solo coneigo mismo, está baja parecía la de una madre mecit,ndo á. su hijo enfermo; lue·
obligado á confesar que sus fuerzas se~ van; en esta melanc6lica go ella vibraba con ~entos de dolor desgarrador; pero este grito
tarde de todos los santos, se siente pesado~ terriblemente pe- de sufrimiento se apaciguaba por grados, y sué'toques caían,
sado.
lentos como lágrimas, luego de nuevo su voz se,., t)levaba, subía
La víspera, los preparativos de la fiesta Jo han fatigado mu· al cielo, no para halila._r de ppsar y de muerte, sino para cantar
ch~ y la.a largas ceremonias del día lo han arrojado definitiva- la vida y la esperanza; la dicha sin fin.
mente en su si116n, del que le parece que ni siquiera tendrá la
Sobre la campaña· adormecida volaban los tr,istes sonidos,
fuerza de levantarse para preparar su frugal cena. Comprende desnertando en todos, por su llanto incesante, el 1ecuerdo de los
que ya no sirve para nada. Si el sefior Cura no lo despide es des.aparecido&amp; de un coraz6n amigo, los socorros de la libertad.
Juan tocaba siempre; su frente estaba mojada 11de sudor, espor consideraci6n á sus antiguos servicios; pero él, Juan, no
quiere robar el dine!o que se le da¡ puesto que ya no puede tremecimientos helados corrían por SUB venas; pero una excita·
trabajar se irá; BUS pequefías economías le bastarán para vivir. ci6n febril lo sostenía, no sentía fatiga. Con los ojos elevados
Sí; ¿pero ver otro en su lugar? El, ver adornar su altar, ha· hacia -la b6veda oscura donde cantaban las campanas invisibles,
rrer su iglesia, tocar las campanas...... se resignará. á esto ja- veía pasar, en una luz dorada, á todos los suyos, sus amigos de
más? No podría ir á la misa, sería capaz de tomar al intruso antes; pasaban haciéndole sefiales de amistad y gestos de llapor la garganta diciéndole: Devolvedme lo-que es mío .....
mada.
Además, le sería necesario abandonar su humilde hogar y to·
Juan loa contemplaba, con los dedos agarrados á la cuerda y
do lo que le rodea. Abandonar ese triste jardín de los muertos. continuaba tocando sin darse cuenta de ello; el arranque de la
No. Pero entonces ¿qué hacer? El pobre viejo levanta sus ma- cuerda, remontando hacia la b6veda, le hacía perder pie y le·
nos suplicantes hacia el crucifijo colocado á la cabeza de su le- vantab~ á su cuerpo agotado, que no podía mi. Allá arriba, la
luz celesOO se extingÚfa; L.s ,ombras fugitivas sejborraban una
cho.
-Sefior, llevadme! No tengo más lugar sobre la tierra, dad- desp~és de otra. E;jtonces, con una VClZ ronca quf reson6 en la
me uno allá arriba! He trabajado t&lt;fda mi vida, ahora os pido iglesia silenciosa, Juan. grit6: «Esperadme.)&gt;
Y de repente, sinti6 que algo se rompít en·él; un suspiro se
mi salario ...... Ya n1 puedo enterrará los muertos, ni cuidar
exalt6
de sus labios, sus dedos se aflojaron, se deslizaron dulce·
la iglesia, ni tocar lae campanas.
Juan se detuvo bruscamente; á esta palabra de catnpanas, se mente á lo largo de la cue1da; y, mientras que su cuerpo se aba.
había acordado de repente que había llegado la hora de tocará tía en el suelo, su alma libre volaba hacia el cielo, con las vimuertos. Record6 al mismo tiempo que, después de las víspe· braciones de las campanas.
Allá arriba, en el campanario, Juana y María Luisa se balan·
ras, el sefior cura viéndole tan pesado, le había dicho: Id á desceaban
todavía· con su voz lenta y dulce, que ninguna mano
cansar, J¡¡ap, se os reemplazará por esta noche. Reemplazarlo
'
para tocar las campanas. ¡Ah! mientras que una gota de sangre les daba impulso, tocaron solas, durante algunos mstantes, el
corrierll por sus venB.i no permitiría á' nadie tomar la cuerda que toque á muerto de Jnan el campanero.

to al través de la puerta mal cerrada, el anciano Juan está solo;

J

",.t

.

LA ORAOION

Debemo.s .Pedir el biene.star de las naciones de las sociedades
de 1as familias y de los individuos.
'
'
'fiDeb?~os pedir, en fin, el engrandecimiento moral y Ja dig·
ESTUDIO POÉTICO
m cac1on de la especie humana.
·
La oración es ~ara. ,el hombre una necesidad tan imperiosa
Según la frase gráfica del catecismo cristiano hacer oraci6n ~orno
lo es la resp1rac1on para conservar la vida.
es «levantará Dios el alma y pedirle mercedes.i,'
El
deb~r
de hacer oraci6n nos comprende á todos: desde el
De aq~í r?sulta, que para hacer oraci6n, propiamente hablan~u)remo
Jerarca
de la Iglesia cat6lica, hasta el último cristiano
d~, .so.n md1,spensable~ el alma racional, el conocimiento de la
e
os
c
onfines
del
mundo; desde el autógrata más encumbrado
Div1mdad y la urgencia de la necesidad.
hasta e1 m~s pobre labriego.
Y es supérfluo decir,. en cuanto á lo primero, que todo sér
La necesidad de !~ oración es tan universal, que puede decirhumano ti.ene alma :ª~1onal; en cuanto á lo segundo, que todo
f!a:ue
abarca tamb10n de algún modo aun á los seres irracionacreyente tume conomm1en~o de la. Divinidad; y en cuanto á lo
t~rcero, que solamente D10s no tiene necesidad de hacer ora~l tigre ~ambriento que brama en las estepae del Africa el
m~.
.
páJaro
sediento que gorjea en los bosques de la América, p~tiPorq':le Dios se ~asta á sí mismo y es ~ternameute infinitacamente
hablando, puede decirse que hacen oraci6n á su mamente, mcomprens1blemente feliz.
'
nera.
Pero el hombre no es como Dios, sino como la flor del camuno brama porq_ue tiene hambre, el otro gorjea porque tiepo, que por la .mafíana se yergue llena de vida y por la tarde se ne El
sed, y ~mbos-mamfiestan su necesidad.
doblega marchita.
. El bedumo que viaja por el desierto, cuando ve que se a ro·
. El hombre vive .circundado de necesidades, como vive la rosa
x1ma
a~enazante el viento abrasador, se arrodilla sobre la ~rac1rcundada de espmas.
na,
ext10nde
brazos hacia el lugar donde se halla la tumb
Y súla~ente por la oraci6n puede conseguir el remedio de de Ma~oma Ylos
be pone á invocar á Alá.
ª
esas necesidades.
:
s1
hasta
?l
mismo
infiel
reconoce
la
necesidad
de
la
oración
~or qué, ¿qué es la oraci6n sino la manifestaci6n de una ne- ¿Co~~ es posible que la desconozca el ·cristiano?
'
cesidad con la esperanza de conseguir el remedio?
V1a3eros.
s.omos
en
el
desierto
de
la
vida,
y s6lo con los ojos
~a oraci?n. es un testimonio ,le fo, de rendimiento y de amor
de la fe d1V1samos en lontananza la feliz mansi6n del reposo
hacia. la D1vrn1dad.
eterno.
Es un báleamo eficaz que infunde bríos al alma que desfa~iajeros somos1 Y los peligros nos circundan por todas partes.
llece.
agamos ?rac16n porque nos amenaza sin cesar el viento
Es el áncora de salvación para la humanidad caída.
abrasador dei mundo moderno.
El Salvador del mundo pronunci6 estas palabras: pedid y se
os dará
El no puso lifitaciones, ni puede haberlas en RU inmensa
Entre marido y mujer:
bondad 6 en su poder infinito.
-¿En
qué te par~ces, Catalina, á los diamantes americanos?
Y debemos pe&lt;µr en la oraci6n todo lo bueno todo Jo justo
-No lo sé. Tú duás......
t~do lo que contribuya á nuestra felicidad tempdral y &amp;. nuestr~
-En que tienes un aspecto adlillirable y sin embargo, caredicha eterna.
ces de valor.
' '

""'~

�A etu ali dad es

LA PROT.ESTA DRL NUEVO GC'BERNADOR

El señor Lic. Federico Gon.:ález Garza firmando el acta de protesta.,

RASGO DE UN INGLES

-Quítese usted las medias, orden6 el capitán.
La dama le entreg6, E1ollozando, loe doce mil francos.
-Ahora, dijo el capitán, vuelvan á subir y márchense. Si
alguno se queja á la policía de allí, dentro de dos días estaré en
Roma y le ajustaré las cuentas al delator.
Volvimos á marchar. Ca.lla.mos durante mucho rato. Cuando
ya habíamos recorrido bastantes kil6metros, el notario tom6 la
palabra:
-Sefíores, ¿toleramos tal infamia?
-No es muy correcto, dijo el etrusco. Sin embargo ..... .
-¿Va usted á defender á ese hombre? aulló el notario exasperado,
-Sefiores, dije yo, podemos y debemos arreglar todo. Cada.
uno de nosotros debe 2000 francos á la. señora. Hasta tal vez el
inglés consentirá en pagar una buena parte. De modo que con
mil doscientos ó mil trescientos francos ......
-¡Vaya! contestó el notario. ¿Enqué se mete usted? ¡Pague
lo que guste, pero déjenos en paz. Se viaja ahora. con gente muy
mal educada.
Nadie dijo una palabra máa. Estábamos resignados al hecho
consumado. A las dos de la maiíana el coche E-e dettmía delante
del hotel de la Minerva. Cada uno de nosotros tomó una habitación. El inglés tomo un departamento entero.
A mediodía la sefiora de Ancona, después de haber escrito á
su banquero, tomaba tristemente el chocolate. El inglés solicitó
el honor de saludarla. Sonreía y llevaba una rosa en el ojal.
-Sefü,ra, le pido á usted perdón por mi traición de la.noche
pasada.
-Traición abominable, sefior mío. No es
usted un caballero.
-Sefiora, llevaba encima toda mi fortu·
na: dos millones en billetes del Banco de Inglaterra ...... .

-Oiga.n ustedes de lo que fui testigo hace unos veinte afioe,
dijo un alegre anciano: Iba de Siena á Ro·
ma en diligencia. Eramos seis dentro del co·
che: una dama de mediana edad, un notario, un pintor, un mercader campesino, un
orfebre de joyas etruscas y un servidor de ustedes. El cupé estaba tomado entero .por un
inglés solo, alto, flaco y altivo. Entre el interior y el cupé, por encima del asiento, no
había más que una cortina de cuero.
LAS GOLONDRINAS
Este detalle es importante, pues el inglés,
que no decía esta bocaes mía, oía perfectamente lo que decíamos en el interior.
Canción de los niños de Rodas
Salimos de Siena á media noche. Al amanecer, pasado Radicofani se deEtataron las lenguas. A mediodía ya nos conocíamos todos;
Veo, golondrina. de alas blancas, ojos bripero principalmente sabíamos la hibtoria de
llantes,
blanca pechuga.
la dama, cuya lengua no paraba un instante.
Trae
del buen tiempo las gratas horas.
Era viuda de un abogado de Ancona y Ee di¿Querré las plantas del fértil campo?
rigía á Roma para pasar las fiestas de Pascua.
A ella le gustan tortas doradas, queso y
Se había procurado la concesión de una auvino.
diencia particular del Padre Santo. Disfru·
¿Nos darás algo, vecino, ó no nos vas á
taba de una posici6n acomodada; catorce mil
dar
nada? Si nos regfl.las algo, bien..... pe·
ochocientas sesenta y siete libras de renta sóro si no, guarda, guarda, que nos hemos de
lida. Se llamaba Eufemia y tenía cuarenta
llevar de tu morada la puerta, y la mujer y
y tres afíos.
Jo que recatas dentro.
Durante la noche atravesamos Viterbo.
No nos costará trabajo, que está bi~n poco
Después, en medio de las tinieblas de una no, :1señor Lic. Federico González Garza,
che sin luna, entramos en las soledades de nuevo Gobernador del Distrito Federal. medrada. A tí te llevaríamos también, si
dieras cosa de valor.
la campifia romana. El momento era oporAbr~ á la golondrina, abre las puertas de tu morada. Abre,
tuno para hablar del bandolerismo. El notario nos relató tres ó
cuuro aventuras realmente dramáticas, en las cuales los viaje- que no e.on ancianos los que llaman, sino nifios.
ros de diligencias, berlinas ó sillas de posta llegaron á Roma sin
una céntimo.
-¡Ohl-dijo la dama-yo no tengo nada. Llevo seis mil
francos en billetes de banco dentro de cada una de mis medias.
Les entregaré este portamoneda que contiene noventa y tres
francos. ¡Qué venganza!
No tardaron en venir. Oímos un tiro. Los caballos se encabritaron, la diligencia se detuvo. Veinte bandidos con la cara
tiznada de hollin, rodearon el carruaje.
El capitán abrió las portezuelsa y nos hizo baja.r á todos á la
vía Flaminiana.
-El tempo apremia, dijo. Si dentro de diez minutos no tengo diez mil francos en mi poder, lo registro todo y me apodero
de todo: relojes, alhajas, dinero, papel y pasa portes. !He dicho
diez minutos!
Entonces el altivo inglés se adelantó hacia el capitán, le saludó cortésmente y le dijo:
-Sefior capitán, la operación será breve. Esta señora lleva
seis mil francos en la media derecha y seis mil en la media izquierda. Aun saldrá usted ganando.
-lQué horrorl-exclamó la dama. Los demás viajeros calla·
Los señores Gobernadores, entrante y saliente, Y altosffuncionarios
ban, y en el fondo, si he de juzgar por mi pensamiento, no esdel Gobierno del Distrito, en la protesta del señor Lic. González Garza.
iaban descontentos por aquel desenlace.

Aetu'.a(idades
Fiesta deportiva en el Colegio Militar en honor del Director.

'

!

(FRAGMENTO)

[Leyendo á_San Agustín]
N? transitorio bien busca mi mente
N1 corpórea beldad- ruina y despojos:
N? el c~ndo! de la lu~ ~rata á los ojos,
N1 la miel, m el maná, m flor, ni ambiente;
No trovas, no pe1fumes, ni en la frente
Equ~vocas coronas; no los flojos
Deleites del se~tido.. . . . ¡Qué de abrojos
Hay de su abismo en la fatal pendiente!
Al Bien indefectible tiendo el vuelo
Y ~ la Belda.d que nunca desmejora,
Y a la Luz sm mensuras y sin velo:
Un interno dulzor mi alma devora
Como entre aroma y música del Cielo
Am~ndo á Dios-Delicia tiiunfadorat'
ISMAEL CRESPO

•••••• ~ •••••••• • •• t ••••••••••••••••••
• ••

...E~.~~ai~ ·a;i ·~¡~~;~·;·~·e;~~;i~·~·········
concierto musical de la mafí.ana
un ~co grave, dulce y argentino'
se dilata ~n el valle....... ¡ Es la campana
de la ermita cercana!
Impío, ven conmigo; y tú cristiano
ven conmig~ taro bién. Dad~e la man~,
Y ~ntr~mos Juntos en la pobre ermita
solitaria, pacífica, bendita ....
Antq el ara inclinado
ved all~ al sacerdote...... Ya es llegado
el sublime momento ..... .
¡~levad un instante el pensamiento!
El duefio de esa gran Naturaleza
que admirabais conmigo hace un instante
el S~berano. Dios de la grandeza,
'
el Dios del rnfinito poderío
¡es Aquel que levanta el sa~erdote
en .su trémula mano!
l De rod~llas ante El! ¡Témele impío!
¡De rod1llasl ¡Adórale cristiano!
Yo también me arrodillo reverente
Y hundo en el polvo,ante mi Dios,]¡ frente
JosÉ HARÍA GABRIEL GALt\N

··---

CONSEJOS

---··----·"'"

IDEA·L SUPREMO

ADORACION

1 111111

INSOMNIO
Ni una estrella en el cielo que dieipe
De la noche la densa oscuridad
Ni de la hrisa blanda que suspira
El beso 1ulce que á las flores dá.
Tan solo se oye de la helada lluvia
Las gruesas gotas que cayendo están
y el canto de esas aves que preceden'
Al so~lo da la horrenda tempestad.
Felices los que duermen al infl.ujn
Del ángel cariñoso de la paz!
Dci~dichado aquel que va contando
Las ta~des horas que en la torre dan.
Negome el sueño su anhelada calme
Consuelo grato en horas de pe~ar·
'
Que el suefio como imagen de Ja'muerte.
E; dulce la muerte, aunqu&amp; fugaz.
FRANCISCO SOSA.

Asalto de esgrima entre los Profesores Me;igna; ;Rodrígu~z.

•••••

373

•

DOS SEPULCROS

Brigadier Felipe Angeles,
Dirtctor del Colegio Militar, ascendido á General de Brigada.

Sin que lo sepa nadie
guardando igual misteri~
en dos sepulcros tienes '
augusta posesión·
el uno, donde du'ermes:
está en el cementerio
el otro, donde vives:'
está en mi coraz6n.
JOSÉ

Cuando)e mueran tus ilusiones
y ya no tengas fe en el amor
pliega las alas de tus canciodeP
busca en el c~elo mundo mejor.'
Nunca remegues dtl tu creencia
nunca maldigas de tu existir
'
Y por escudo ten la concienei~
por esperanza tu porvenir.
'
En los zarzales de· este camino
por donde cruza tu juventud
romper no dejeti cual frágil lino
la veste blanca de la virtud
Si sufreP, piensa que en ~ata tierra
todo entre sombras y duelo va
que es nue!tra vida perpetua guerra
y que muy lejos la dicha está.
. Busca, si llora11, el crucifijo,
siempre tu madre contigo esté,
sabe ser hombre, sabe ser hijo
e11pera, lucha, combate, cree! '
MANUEL GUTIERREZ NAJERA.

ZORRILLA.

Ejercicios en barras por los alumnos del Colegio.
Fots. de Et Tiempo Jlu, trado.

�Aeta ali da des

374

\

A et o &amp; 1id a d e's .

L~iS VOLUNTARIOS EN ZUMPANGO

'

hago? me pongo de rodillas, le cuento todo lo que me apena, y ·
Cuando me levanté, ella me abrazó sollozando, y me dijo:
cuando me levanto, siempre tengo el corazón más ligero. Usted
-Has
tenido una idea salvadora. Ahora que,me has hecho
ea muy joven todavía. para sentir esto. Pero día llegará en que
pensar
otra
en Dios, me siento reanimada, y conozco que
pue~ comprender por qué se ensefia á los nifioa á decir todos he de volvervez
á recobrar el valor.
·
los d~,s:,
J.&gt;adrenuestro
que
estás
en
loa
cielos.
, •_¡ _, .
Y, en efecto, desde ese día todo marcha mejor en casa. Nuestros corazones se han aligerado. 11 oraINCENDIO,DEL CINE CASINO
ción de la noche es para noaotr.Qs una es•
pecie de descanso y refrigerio. ·
¡Pobre ancianita!
No podía ella sospech11r siquiera, mientras me contaba su vida, el bien que iba
á hacerme.
··
Después no la he vuelto á ver más. Pe- .~
ro máS' de una vez la he bendecido.
00

F.

SOUVESTRE.

.....- - - · · - - - - . ·:i-. .

TRABALENGUAS
Haciendo práctica de tiro al blanco.

Grupo de voluntarios después de los ejercicios.

¿Y CON DIOS NO CONTAIS PARA NADA?

engefiándome el portazgo, trató de emprender otra vez ª~.camino: Puse entonceil la mano sobrA una de las varas y la d1Je dul-

. : y no ~e cu esta ningún
cemente:
.
-DeJ'adme yo voy al rr,,1smo
.sitio,
'
t~abajo. ~mpu¡ar vuestra carrena casi extenuada por el esfuer·
tilla.
.
zo' que hacia empujando hacia
y sin esperar la •contestac16n
adelante una pequeña carreta.
eché á andar.
La. escarcha que cubría el caLa pobre anci~na no _opuso re·
01ino hacía la tarea doblemente
sistencia. Me d1ó sencillamente
difícil.
;
las gracias y siguió andando á
Jadeaba estrepitoeamentP, se
mi lado.
paraba á cad~ paso fa!ta,de fuerSupe entonces que venía del
zas y en seguida volv1a a la emmercado
de hacer EJUS compras
presa con nuevo ardor.
para
revenderlas.
.
Medió lástima de ella; y el reHacía
ya
treinta
años
que
VI·
cuerdo de mi madre que acudió
vía en ese comercio, el cual le
á mi mente me impulsó á apro·
había producido lo bastante pa·
ximarme á la anciana q-ae acara educar á tres hijos.
baba de pararse otra vez.
-Pero una vez que hubieron
_:_¡Hola buena anciana!-le
crecido y estuvieron hechos unos
dije sonriéndom~ - lleváis ahí
robustos mozos, me los quitaron
una carga demasiado grande pa-dijo la pobre. m~jer. -Dos
ra vuestras fuerzas.
murieron en el eJérc1to y el otro
-E~ verdad, hijo mío-me
está
prisionero.
conte:itó ella, parándose y lim-¡ De modo que otra vez os
piándose la frente, en la que el
encontráis sola, sin más recursos
sudor se mezclaba con la escarVista de la Plaza PrincipaÍ de Zumpango.
que vuestras fuerzas!
cha. Las fuerzas se van con los
Y al protector de los que no
años mientras que el peso que
.
tienen
á
nadie
no
lo
contáis
para
nada? Mire ·usted,· aun cuanhay que arrastrar es siempre el mismo; y sin embargo, ved
do
sea
vieja
y'
pobre,
la
idea_
de
qu,e
el. ~ey de todo. nos ve, nos
cómo Dios hace bien todo cuanto hace. Jamás ábandona á los
'uz a y todo lo tiene en cuenta, me sostiene. Cuando estoy mu~
pobre,1.
·
1 d'
· '6
La prE1gunté á ·dónde se encaminaba ella en ta 1sposrn1 n, Y ~n~ada y parece que mis piernas no me pueden sostener, ¿qu
En cierta ocasión hube de encontrarme con una pobre ancia-

i,
l.

·' '

'

En la literatura popular es preciso coriiar el trabalenguas, que emplean mucho
los nifios en sus horas de juego y distracción:
El arzobispo de Constantinopla-se
quiere desarzobisconstan tinopolitanizar,
- el desarzobisconstantinopolitanizador
-que lo desarzobisconstantinopolitaniz11se-buen desarzobisconstantinopolitanizador será.
-El cielo está engarabintintangu)ado¡
-¿quiéu lo desengara bintintangulará?.
.
,
.
.
El desengarabintintangulador- que lo
La fachada del Cme Cas11)0, despues del mcend10, el II del actual.
desengarabintintangulare-buen deserigarabintintangulador será.
No contesté, pero noté que una luz bienhechora llenó por
-Ea el campo b1y una cabra ética, perlética, pelapelambré·
completo mi alma.
~li
Oyendo hablar á la pobre anciana, mi corazón latía fuerte- tica, p9lúa, pelapelambrúa.
Tiene los hijitos éticos, perléticos, pelapelambréticos, pelúos,
mente.
19. veía coja, con la cabeza temblorosa, el cuerpo medio do· pelapelambrúos. Si la cabra no estuviera ética, perlética, pelablado, como si se inclinase para recoger su sudario, y me sor· pelambrética, pelúa, pelapdambrúa, no tuviera los hijitos éticos, perléticos, ~pelapelambréticos, pelúos, pelapelambrúos.
prendía verla más fuerte que yo. Tan
cierto es que el hombre necesita de otro
µunto de apoyo que no sean los miamos
hombres, y que para tenerse firmemente en ese andamiaje que forma la vida,
hay necesidad de una cuerda que está
atada en el cielo.
·Ü.1jando dejé á la· Yendedora, me dió
las gracias,: Pero á decir verdad, yo era
quien debía es~ar reconocido.
En efe&lt;;t,o, ella había despertado en mí
una,.s ide!,U! que, muc~o.~tiempo hacía,
go¡mían allá en el fondo de mi alma.
Llegué á mi casa preocupado con el encuentro que había ,tenido.
.,. Aquella noche, mi mujer estuvo bastante triste. Cenamos sin. hablin uua pa·
labra, El niño se durmió. lJespués nos
qyedamoa¡¡Jµnto al fuego, que. se extingma poco á poco.
Llegada la hora de acostarnos, tomé
la mano de mi querida esposa, y echándomela sobrªla espalda, la dije:
-Mira, hace ya mucho tiempo que so·
brellevamos nuestras penas ((completamente solos.» Pidamos á Dios que tome
parte en ellas.
· Y me puse de rodillas. Mi mujer hizo
otro tanto sin decir palabra. Empecé enAspecto del Salón de Billares, anexo al Cine Casino, después del incendio.'
tences á repetir, una por una, todas las
Fots. de El Ti~l!tPº nustrado.
oraciones que había aprendido en la niñ_ez, y que despué3 habían quedado, como en depósito, en un
Guerra tenía una parra-y Parra tenía una perra--y la perra
rincón del corazón. A medida que las palabras se me iban vide
Parra-se metió en la parra de Guerra-Y. Guerra le peg6
niendo á la memoria, me parecía ·encontrarles un sentido para
con
la,porra á la perra de Parra. -Oiga usted, compadre Gue· ·
mí desconocido basta entonces.· Era un lenguaje que entendía
r.a, - ¿por qué le ha pegado usted con la porra á la perra?-Por.
por primera vez.
No sé si algo semejan~e ocurri6 á·mi mujer, lo cierto es, que que ·!i la perra, de Parra-no se hubiera metido en la parra
de Guerra, -Guerra no le hubiera pegado con la· p~tra á la·
·
pronto la oí llorar muy bajito.
perra.

'1

1

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-

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~

--:;....;:,;,_~~_,, . _....,___. ___

Los voluntarios pasando revista,

.... -. -... ~-·-·_,,.,,•....

I•

Fots. de El Tiempo Ilustrado.

----------------------..

·--·

�··- --

_ ......... - .--1.

...-~ ... .....- .......

·---·· -

.,. _.

El teatro, lleno, naturalments, y estará en el mismo estado de
No sabemos qué
congeetión
ca.da vez que se anuncie la obra de Jonee.
enca.ntoofrecen las
Que
sea
para el mayor bien y gloria de todos.
co!!tumbres japonesas á los pueblos
de civilización occidental. Excelentes escritores se han esmera·
En el propio teatro, el autor, traductor, ~ctor y representant.e
dolen pintar los extrafios hijos del Imperio del Sol Naciente,
de
la Compañía, don Alfredo Nao de Allar1z, celebró su ~enefi·
con sus hábito3 tan diferente3 de 109 nuestros, tan pintorescos y
cio
con un complexo programa, en el que figuró el ~ov1do se·
tan originales. En una época, el japonismo constituyó una ver·
da.dera manía. en las sociedades europea9 y am~ricanas, y vimo~ gundo acto del ceVals de Amor» y el tercero de ccJ u1tn Segundo»
desfilar en libros y teatros desde Pierro Loti hasta los humildes (en el que Allariz hizo el Próspero), asi como un paso doble ori·
ginal del beneficiado, ccGenio Ale·
autores del género chico. Los poegre»
y el vals ccVen á mí,» canta·
tas á lo Manuel Ugarte nos hiciedo por la Ptiral como ella sabe haron 11ofia.r •n cajas de laca, biomcerlo.
.
doe y abanicos; los del género JoItem
má!:
ccLa
Cuarta
Plana,»
sé Juan Tablada nos hablaron más
por
E8peranza.
Iris.
Nadie
habrá
en concreto, ponderando la fuerza
olvidado
aquel
papelerito
de
esa
y las virtudes cívicas de los nipozarzuela, que cre6 la Iris hace al·
nee-. Puccini, el gran músico, higunos años en el Teatro Principal
zo cantar como un ruisP.fior heride una manera inimitable. La
do á la dulce Madama Butterfly,
Iris, más mujer, menos ingenua
y un compositor inglés de opereahora que entonces (cuando era
tas, Jones, confeccionó 1&lt;La Gei·
casi una chiquilla) ha ganado en
sha,&gt;, cuyos aires melodiosos anfacultades
lo que perdiera, quizá,
dan de boca en boca desde haee
en
espontaneidad.
Y es de .aotarse
algunos afios en las principales
la ductilidad de su tempera.roen·
ciudades del mundo.
to, tan fácilmente adaptable á loe
&lt;'&lt;La. Geisha&gt;, ha gustado mucho
caracteres
más disímbolos.
en México desde que la estrenó la
El
sefior
Na.n de Allariz no de·
compafíía Scognamiglio, con una
be qm•jarse del éxito de esta fun·
propiedad inusitada en aquella
ción, que estuvo muy cooourri·
época y con elementos de tanta
da.
valía como las sefioras Perreti y
Gatini. Pues bien, la ccGeisha»
que vimos el viernes ;último en
Al despedirse la compafi{a dra·
Arbeu,:resultó aun mejor y más
mática
del Teatro Colón, deja co·
bien interpretada.
mo
saldo
á su favor en el movi·
.Si el Japón fuera realmente comiento
artístico
de esta culta cañfo nos lo representaron los pinpital los siguientes valores: «La
tores escenógrafos y los sastres de
Vida es Sueño,» «El Tribuno,•
la troupe Alba, sería un pais ence
En Flandes ee ha puesto el Sol,,,
cantado. Aquella c&lt;casa de té» del
ce
Lo3 Espectros,» ce El Misterio del
primer.acto, es:un primor de graDolor,» &lt;tEl sefior Feudal,» «Pue·
cia y elegancia, y en los trajes de
bla de las Mujeres,» «El Duelo,»
ªª!11urai8, bonzos y geiehas, la seda
«El
Místico,» «El Tif6n» y otros
y el oro ofuscan la vista con sus
de
buena
ley que se escapan á
irisados cambiantes. Generálmennuestra memoria.
te s.e ha.nía. atendido de preferen·
El juicio, en definitiva, que decia el atavío de las mujeres: en
ja
entre nosotros la Compafiía es·
Arbeu tan lujosa es la indumenpafiola,,
puede resumirse en pocas
taria. de ellas como la del sexo
palabras. Mufioz es un actor confuerte.
TEATRO ARBEU .-'·Geisha." Final del 2Q acto,
cienzudo y empeñoso, mucho más
Por la mise en scéne, · por la rihábil para la comedia clásica, de
queza del decorado y la exactitud
veraos
musicales,
de
grandes
periodos
ampulosos, de situaciodel paisaje, la empresa merece el más caluroso elogio. Por la
nes
heroicas,
que
para
el
moderno
teatro
á la manera francesa,
representación de los actore3, se ha conquistado un nuevo triunfo.,Mirad á nuestra paisana Josefina Peral, cuán linda se mues· Muñoz recita límpida.mente y sabe imprimirá cada frase la catra en su papel de Mimosa, y con qué límpida voz asciende á dencia necesaria, ~in aparente eefuerzo. En el resto de su Comnotae más altas que las e~trellas. Ella supo consolarnos de la pañía hay buenas voluntades y regulares aptitudes, ma1 com9
triete retirada de María Lui~a. Labal, quien habiendo aparecido no logr&amp; descollar ninguno de sus elementos, la critica calla mi·
'en:el primer acto haciendo una japonesa rubia y con alguna sericordiosamente la relación de nombres pronios.
Ya para salir con destino á San Luis Potosí, el actor Mufioz
otra impropiedad, fué siseada basta producirle un berrinche de
nifia chiquita, á su edad! La Pdral ha recibido por su fina la- nos dió «rierra Baja,» en su función de beneficio. El emocionan·
bor en esta pieza más aplauso3 qne en todas las demás de su re- te drama de Guimerá hizo vibrar una vez más los nervios de
nuestro buen público, que encuentra en el robusto campesino
pertorio, juntas, teniendo que bisar ca.si todos sus números.
E~peranza Iris hace una inglesita que no hay más que pedir, catalán Menelich, rasgos muy semejantes á los que ofrecen 1011
ló cual á nadie debe extrafiar, pues el talento de Esperanza ha hombres de nuestras clases rurales.
Como pendant á pieza tan sombría, se ofreci6 «EL Autom6vib
pasado á. la categoría de dogma de fe entre los aficionados á la
de
Bena.vente, una.·comedia hermosísima y escrita con el donai6pera bufa.
Citemos también á Cabello, el notable barítono, y, en gene- re peculiar de don Jacinto.
La última noche, «En Flandes se ha puesto el Sol, y la tem·
ral, á todos los artistas que integran el numeroso personal de
porada qued6 cerrada con broche de oro.
•
«La Geisha..1

..-..., .......
__

-

---

"-

-

....

***

***

TEATRO ARBEU. - "Geisha."
Esperanza Iris en el papel de Miss Molly.

-·~- -

,,- -

-

�L.,a

l!a Ciodad de los Aotórnatas

Ciudad de los Autómatas
~

====~

I
Al leer H&gt;1rry Srnithson en la. séptima plana del «New York

H':lraldn aquel anuncio,.com prandi6 que había hallado el mirlo
hhrnco tanto tiempo perseguido.
El anuncio principiaba con mayúscula11 grandísimas: ,,Queréis Rer reyes por poco dinero?» y debajo de esta sugestiva pregu 11ta. se leía lo siguiente: ce El día 6 de Marzo se subastará en el
e:itudio del notario .Joahua Hala, la villa de Westonia,. situada
en el Estado de ..... Dicha ciudad se compone de doscientas
treinta y cuatro casas,. de tres iglesias, metodi~ta, reformada y
cat6lica, de un mercado, un teatro y dos circos de gallos. Todas
estas ~onstrucciones Pon de madera ~y se hallan en buena_conservaci6n. La villa de Westonia, situada en medio de magníficos bosques, disfruta de
gran salubridad, gracias á las
constantes brisas del Oeste, que
. á más de darla nombre, lasaf nean y ventilan durante todo
I
t&gt;l afio. ¡Animar8e, millona·
ríos, y no despreciéis ocasión
tan magnífica para demostrar
á la vieja Europa que un amel'Ícano se hace rey con s6lo quererlo! Tipo dfl ta8aci6n: .....
380,000 dollars. »
Lo que el anuncio no decía
era que los fundadores de Wes·
tonia habían tenido que ab~n·
donarla, despues de haber intentado hacer de ella una villa
11grícola, pues aquellas 'brisas
ciel Oeste tan sanas., secaban
todas las cosecha!l, y fuera cie
las encinas de los bosques vecinos, ningún vegetal podía
crecer bajo el latignzo perenne
del viento. Por tal cau~a íse
deshacían de la ciudad, ,en·
diéndola como si fuese un mueble viejo.
Mas esto no era inconvenien·
te para Harry Smithson; al
contrario. El opulento inventor deseaba desde hacía mucho
tiempo retirarse á un lug11r
apartado para dedicarse á sus
estudios de mecánica y á la
construcci6n de sus maravillosos aut6m11tas, sin temor á ser
interrumpido por visitas y preguntas. Westonia reunía todas
las cualidades soñadas por el
mecánico. Et-itaba lejos de ierrocarrilet; de otras villas, y á nadi,e se l~L
ocurriría. visitar poblaci61 tan pocó inte~ ··
resante. Asi, cuando el abogado de Smifü:_~.in le particip6 que era ya duefio de la.
ciudad de madera, el inventor Jiquid6 todos sus
Rsuntos, compró víveres y conservas en abundan·
cia, encajon6 iostrumcantos, máquinas, subslancias desconocidas, aparatos elé1Jtricos é infinidad
da vaciados y reproducciones de e~tatuas antiguas, y cerrando
su casa se march6 completamente solo á Westonia. Aquel rey
iba á su reino de incógnito y ningún súbdito le esperaba.
Una vez posesionado de sus dominios, Harry Smithson despidió á los custodios de Westonia, instaló su laboratorio en el
P.l teatro, y encerrándose en él dejó la ciudad en poder de las
brisas del Oeste, que pasando raudas sobre su ahij~da, silbaban
en las calles desiertas, se filtraban por los balcones cerradoE'!, y
al alejarse, encorvando los árboles de las sel vas cercanas, arras·
trabs.n entre sus remolinos guedejas de humo violáceo arrancad!) al penacho que temblaba constante sobre el laboratorio.
De la ebullici6n de los más diversos cuerpos nacía aquel humo. En inmensos matraces&gt; en panzudas redomas, en alambi·
ques, en hornillos, hervían líquidos extran.os, que pasaban de
unos en otros, cambiando de color y de densidad. En un rinc6n
&lt;lel escenario zumbaba una rueda dentada, y la tira de una correa sin fin se perdía en la alta sombra de las bambalinas, mientras las barras de crietal de un aparato eléctrico lucían en la or-

questa, y junt&amp; á la concha una mesa sustentaba infinida_d de
cajitas llenas de tornillos, tuercas, clavos, gozne1.1, rue~ec11laF1,
muelles y otros herrajes menudos. Y vigilando todo, Harry
Smitbson iba y venía, sin más espectadores de sus movimientos que unos seres inm6viles que ocupaban los palcos, las butacas, el anfiteatro, llenando toda la sala con sus cuerpos blancos.
Aquella multitud estaba silenciosa, y en ella los rostros eter·
nizaban una sola expresi6n inalterable¡ laR manos y los brazos
permanecían quietos, petrificando un gesto, un ademán. Allí
había hombres y -mujeres en la fuerza del vivir, de facciones se·
renas, purísimas, impecables, arm6nicas; augustos viejos de bar·
has fluviales y expresi6n orgullosa; máscaras terribles de hem·
bras hermosísimas que se coronaban con amenazadoras cabelleras de serpientes; olímpica!
cabezas desligadas de la tierra. Aquí y allá surgían de P.ntre la gloriosa multitud de las estatuas, algunos rostros de líneas universal·
mente conocidas.
En un ángulo, la Venus de Milo derra·
maba la serenidad indiferente de sus ojos
profundos, llenos de pensa·
mientos ignorados. Apoyándo·
se en la maza, Hércule1:1 repo·
saba con la expresión bondadosa, de quien no teme, mien·
tras Diana, alzando el brazo sobre su espalda virgen, extraía
un dardo de su carcaj de caza·
dora, Mercurio se cernía sobre
sus sandalias aladas, Agripina
sonreía enigmática bajo la torre de sus cabellos y el FauLo
danzaba saltarin: sobre sus pi~s
capríneos.
Las manos de Harry Smith•
son habían moldeado todas
aquellas esculturas, y forma·
ron las estatuas con planchas
de metal esmaltado, que adop·
tándose unas á otras, reproducían las divinas formas de los
mármoles y ocultaban elprodigioso mecanismo de sus movi·
mientos.
En fuerza de estudios, tan·
~
teos y ensayos, el inventor ha·
bfa conseguido crear unos aut6matas maravillos~s que andaban y se movían sin la rigidez propia de los aparatos me·
cánicos .. Salvo la pala b:ra,
aquellos mufiecos eran hom·
bres. Los resortes, espirales y
muelles que llenaban sus máneos latían como cerebros go·
bernando desde allí los moví·
mientos del cuerpo todo.
La ingeniosidad de Smith·
son había descubierto un motor
econ6mico en el perenne hura·
:
cán del Oeste que silbi.ba sobre
·· ·
·
Westonia, y todos los autómatas tenían en el costado una hendidura que absorbía el vien·
to y lo empleaba como fuerza motriz. Los ensayos hechos por el
mecánico le permitían contar con el éxito de su obra.
Asi. cuando al anochecer de una tarde de invierno, coloc6 to·
do3 loé autómatas en plena·calle y el aire se introdujo en aquellos
armazones de metal, Smithson no se sorprendió ante el resultado previsto. Apenas el viento empez6 á mover las ruedecillas,
las estatuas se movieron con ademanes rítmicos y flexibles. S6lo 102 rostro:1 no cambiaron de expresión.
Lentamente unos, presurosos otros, según la velocidad res·
pectiva de sus mecanismos, los aut6matas se desperdigaron, po·
blándola de siluetas clásicas. Cual si obedeciesen al espíritu que
un día las animara, aquellas formas buscaron durante la noche
lugar adecuado á su hermosura, y cuando el día naci6,'Diana
reposaba junto á. un bosque, entre cuyas ramas· reía el Sátir?,
mientras la Venus manca esperaba en una plaza el homenaJe
del pueblo y su hermana, la de Médicis, tanteaba con él pie,
pudorosa y estremecida, el agua mansa de .un estanque~publico.

•

II
En el silencio de la nocht\ Harry Smi tbson reflnionaha !&lt;enta~o ,en su despacho. Des&lt;ie que los autómatas anduviero~ por
pr~mera vez, habían tramcurrido algunos ~ e~es. Durante ellos
el_ mventor s6lo tuvo motivos de júbilo, pues las estatuas, obe~
dientes á su mecanismo, se movian silenciosas, sumisas, tan ar-

,:

A

'l

379

cir en sn puE:&gt;blo. Semej,rnte c11mbio explicaba la inquietud de
los autómataP. Como todos su~ movimientos se habían reglamen·
tado á una fuerza que los regía y ordenaba, la aparición de una
energfa contraria había de producir efectos contrarios también.
Los autómatas que habían 1:: ido dóciles con un viento, se torna rían rebeldes con otro. La permanencia en Westonia podía ser
peligrosa. Por un movimiento
instintivo, Smithson se fué á
la puerta y corri6 el cerrojo.
En aquel instante son6 rumor
de pisadas en la escalera. E l
inventor, oyéndolas, empali·
deci6 intensamente. El rumor
se acercaba, convirtiéndose en
un ruido mecánico, ia6crono,
seco, semejante al producido
por el acompasado andar de
un ejército, creci6 y al fin se
detuvo ante la puerta tran·
cada.
·
Hubo un instante de silencio, luego el batiente de madera cruji6 bajo una presi6n
poderosa, igual, que no desfallecía un instante, y Smithson, de pie junto á su mesa,
vi6 cómo el cerrojo se doblaba, se retorcía y saltaba fuern
de su enganche. Las manos del
inventor acariciaron un rev61ver para vol verlo á dejar. Después el picaporte se alz6, giró
la puerta y las estatuas entraron. Agripina y el Fauno venían los primeros. Tras ellos
,
.
blanqueaban las espaldas de
los &lt;lE:mas, y cien brazos se extendían, estremeciendo millares de
ded.os afilados. ~ nte el avance inevitable de los aut6matas,
S~1tbson retroced16 hasta la pared. Agripina y el Fauno le si~meron. El cuarto se llenó de dioses y de diosas que se empuJ~b~n hacia el inventor y que, acorralándole contra el muro le
hicieron caer sentado en un sillón.

monioRa~ente bella_s, como imagen de un suefio realizado. Pero
de~d~ hacia alg,ún tiempo, aquel callado pueblo parecía intranq,mlo. Por dos ? tre~ veces Smithson tuvo que detener en sus automatas gestos 1~qmetos que rompían el ritmo divino de eus formas. Aquella misma tarde. h~bía tropez1do en una calle a parta·
da con la eetatua de Agriprna, y el autómata de la emperatriz
lo detuvo echándole una ma·
no al hombro y apretándosela
con fuerza inmensa. Al fin
pudo desasirse, y mientras la
sombr~ augusta desaparecí~
en una revueltu, pasaron corriendo Diana y el Sátiro,
que huían del bosque.
Aquellos· sucesos inquieta·
banal mecánico, quien se perdía en suposiciones sobre la
causa que los podría originar.
Pensando en algodesconoci·
do trastornaba los 'antes perfectos mecanismoe, se.absor·
bi6haciendo cálcufos en un papel. Pero por más que trataba
dedescubrir la falta,no lo con·
seguía, Los cálculos estaban
büm hechos. La fuerza media
del viento producía tantas y
cuantas revoluciones en las
ruedecillas del cerebro, y á
aquéllas correspondían movimientos previstos, ademanes
amables, en los que no entra, ,./;
ban ni la presi6n amenazadora
i , '
de Agripina ni la fuga desor...
denada de los dioses silvanos.
Cuando más abstraído estaba en sus cálculos, el viento silbó en la plaza. Su impulso ralanCon movimien~o paueado, la Emperatriz extendi6 entonces sus
ce6 una de las persianas del balcón del inventor, y empujándola
manos
he~mosí~1mas, y apretando con ellas el cuello de Smith·
la cerr6 con golpe seco, que repercutió en el cuarto. Smitheon le·
son,
apreto
la carne con una fuerza irresistible y tranquila que
vant6 los ojos, y al mirar la pereiana cerrada dió un grito. La ho·
. ja empujada por el aire no era la izquierda: era la derecha. La cerraba poco á. poco SU!! dedos férreos, incrustándolos implada ble·
ráfaga venía del Este. El constante viento de Westonia había men_te en la piel. La asfixia nubló los ojos del mecánico y sus
cambiado. Tid vez en r~motas comarcas c~yeron bosques enteros, pup1_la_P, antes de cegar para siempre, vieron cómo el autómata
se alzaron montes y mientras para las brisas del Oeste nacieron homw~da le eoltaba una vez terminado aquel movimiento de su
obstáculos, para las del Este Ee allanó el camino. Smithrnn cal- mecamsmo, y salía del cuarto, sereno, tranquilo siguiendo á sus
cul6 inmediatamente el trastorno que tal mudanza. iba á produ- compafieros, cuyas huecas pisadas resonaban sobre los escalones.
MAURICIO LOPEZ ROBERTS.

.,

'•

�PASATIEffiPOS
•
A UNA ESPOSA
JEROGLIFICO COMPRlMIDO

...

jJI!

y

colóquensi así:

CADENA

5ooloootoooo6áo

* **

+ + +
+ ] +

O

O O

O

O

O O

Flor.

Altares.
Si con la precedente explicación no tie·
nen ustedes bastante, ahí tienen otra:
Adjetivo.
.
Río de la China.
Nombre de mujer.
Indicativo, segunda persona.
O O

+ + + + +
+ 3 +
+ + +-+ +
+ 4 +
+ + + + +
+ 5 +
+ + +

Pasi6n.

O O

LOGOGRIFO NUMERICO
5
Vocal.
1 4
Afirmación.
2 3 2
Metal.
3 2 1 ü
Nombra de mujer.
1 2 3 4 5 Provincia Aspafiola.
3 5 1 2 Tejido de seda.
2 1 2
Animal cu11drúpedo.
1 2
A las caballerías.
3
Consonante.

•••
QUISICOSA

,--A-M-,1 ~
Di&gt;scifrar lo que expresan los dos precedentes significados, y una vez resuelto
anóteme las letras. Entonces de lo que
exprese el primer significado cámbiese 1.a
Jetu que ocupa el segundo lugar al pn·
mero y resultará con todas las letras una
palabra que expresa : Mentira (plural).

Sustituidas :figuras y números por letras resultará horizontal y verticalmente:
a embarcac1~n;
.,
1~, 'patriarca; 2~, poesía; 3.,
41!', héroe castellano; 51!', ciudad de Ru~1a;
6~. b&lt;lj&gt;1 purgante¡ 71!', nombre de var.on;
8~. río de Navarra; 9~, nombre de mUJPr;
10~. b~bida; 11~, nombre de mujer. Las
cifras del 1 al 5, expresarán el nombre de
mi padre.

Süluciones á los pasatiempos insertos
en el número anterior:
Al Jeroglífico:
VIVIR ENTRE GENTE MALEANTE.
Al entretenimiento:

~6tn-.

df ve . p.1.
.( un
!2)

-tre

(3)

.h.

St'

con· . , S.· un
· nu

9ue

.r..- se·

Lre -~i 1) pr~
:
.
(~J
(I@.
·G
·C l
lb

&lt;cEl hombre es un volantín qne se co·
Iumpia de continuo sobre un precipicio.»
A la Metamórfosis zoolf&gt;gica:

URO-URO N
Al Artificio Jeroglífico:

Dividiéndose por donde indica este diagrama:

·~

1---.-.....--.

Cincos en ti dos tene }
Y cinco nec es ita
y lo!! cinco los perde
Cu an don os en amor a

MOS

Cinco l!entidos tenemos
Y cinco necesitamos
Y los cinco loe perdemos
Cuancio nos enamoramos.
Al Proverbio-jeroglífico:

+ o
+o o oo
+ 000000
o+ o o o o 0 1
+00000
oo+ooo

Los grandes árboles dan máe sombra
que frut@.

¡;

Al entretenimiento:
Ramón, Norma, Morán, Armón, Ro·
mán.

oo o o o o

o+ o o

Al Rombo:

Snstituir estas figuras por letras, de llla·
nera que las cruces expresen uñ nombre
de varón y las redon':las en línea horizontal diferentes nombres de mujeres.

L
L

***

INCOGNITA GEOGRAFICA
Con un gran RIO de Egipto, un gran
RIO de Italia y una VOCAL, formar un
REINO DEL IMPERIO DE RUSIA.

Ci'"&gt;

se verá que dando saltos de caballo se lee:

* *"'

'

es

L1ts st&gt;luciones en el próximo número.

ACROSTICO

+

un

·&amp;?.

(11

+ 2 +

. CUADRADITO DE
DOBLE EXPLICACION
Léase h()rizontal y verticalll')ente:
O O O O Semblante.
O

EL

+ + + + +

r4,

. l

-

: -

'

o

A la dicci6n:
ROSA .

.,
-·

T E A
E
N A
A N A
A

Y vuestro esposo se iba, vencido de antemano, pues estaba
solo donde es tan bueno ser dos ......

... .. .A vos linda sefioritilla van dirigidos estos renglones. Tal
vez os hagan mover los hombros, pues el asunto Od importa muy
poco. Os estoy viendo en vuestro hermoso aposento de la avenida Ha.ussmann, recorrer con distraída mirada, las cuatro caras
de mi carta., tirarlas á la canastilla, sacar del cinturón de vuestra camiseta un pafiuelito bordado y con el acostumbrado ademán estrujaros las ventaniilas de vuestra naríz, diciendo: ((y á
mí ¿qué me puede importar eeo?,,
i Y ·ei;o es Jo raro!
A todos les hace dafio..... . Oprime el corazón hasta del último montero: ayer me lo contaba un joven castellano, vecino vuestro, con voz estremecida.
Pero á vos.. .... nada...... Y, sin embargo, acordáos de aquella hermosa tarde en que, jovencita y recién casada, llegásteis á la
antigua morada, que lo fué de los padres Je vuestro
esposo. Acordáos con qué orguJlo os Ja hizo visitar,
describiéndoos todas sqs partes, cual joyero amante
enseña todas las facetas de su piedra preciosa.
Aquí recibía mi abuela á los pobres ...... allí emefiaba mi madre á los niños, allá mis hermanas con
sus amigas bordaban para la igleeia ; en este cuartito un sacerdote
decía misa todos los domin¡zos
durante la revolución, y diez
días antes de Waterloo se alojó
en él Napole6n .
gui~~t~: .. Acordaos del día si- r·,

.,, . ______ . . .

Los nifiitos de la escuela, ves- _.· '" . V~~
tidos de blanr,o, cefiidas las ca··.· ~. ~
.,., JIIIS'.
beza&lt;i con coronas, como para el
, .,, ;- · , ~~ ., ,
Santísimo Sacramento, vinieron
· '
""
·· \\ ·
sobre el césped á daros un dis·"{
curso de bienvenida. Os decían
~
que el país os recibía dichoso,
que erais una hada, que todo lo
{'t
podríais.
Y era verdad, todo lo podíais.
No teníais más que mover el dedillo. Vuestro esposo os adoraba .... ..
Los hombres honrados desde veintidós afios atrás
formaban la municipalidad, no eBperaban sino una
sefial de vos. Cada visita á una choza era de antemano la conquista de una familia. ¡Ah!.. .... ¡si os
hubiéseie dignado querer I
¡Pero no habéis querido!.. •..•
No habéis querido hacer el papel que hacen todos los días tantas cristianas, jóvenes 6 ancianas,
castellanas, plebeyas 6 artesa.nae; ese papel que con
siete en ser sencillamente buena, en ser el rayo de
sol en el hogar Heno de sombras, en ser el buen olor de Cristo,
papel que tan bien sienta y que es tan suave al corazón de la
mujer sin distinci6n. ¿Por qué?.. .... ¡Os hastiaba! La casa tenía
t0dos los defectos, era demasiado grande, húmeda, aburridora.
¡Los campesinos os hacían bostezarl El cura os molestaba con
sus ideas de apostolado.
No había miradas bastante expertas para admirar la bonita
monadita que sois .... .
Y cuando vuestro marido os proponía. con timidez que os procurárais una botica, que abriérais para los campesinos un costurero, cuando os pedía que le acompafiáseis á una conferencia,
seguro que vuestro encanto y vuestra juventud le prepararían
admirablemente los caminos, le sonreíais, cortando, con el dedillo levantado, Ja última novela del día.
-Pero, ¿es formal? ¿Querrías que fuera á ahumarme en Oseraies?
-¿Y por qué no?......
-Pero, querido mío, ¿en qué estás pensando?..... .

Y después, un día, le ensefiásteis los dientes ......
¡Ya no se podía permanecer en ese rincón 1•••• ••
Sentíais que Al musgo brota ha en vuestra alma.
Y á la distancia de trescientos kilómetros pretendíais oír á
vuestros amigos de París, que se reían de vos y del sombrío convento en que se enmohecía vuestra beldad.
·
Y entonces obligásteis á vuestro marido á que viniera á habitar en Ja capital.
¡Oh! ¡qué conmovedoras objeciones os hacíareste vivo que no
quería aún morir! .... , Esa antigua morada de provincia, era la
casa familiar. El había nacido
ahí; ahí también hahían muerto
todos los suyos en el ósculo del
Señor......
Y todos estos sencillos campesinos espe1aban en él, efl. el prestigio de su nombre para cortar
el camino á Gargouillot, aventurero intrigante, de mala catadura, que dPsde dos años atrás sembraba la baja popularidad entre
los pobres aldeanos, tan fáciles
de engañar ......
Además, vuestro esposo no
quería desertar.. ..... le gustaba
la tierra, no tenía nada que hacer en París, y aquí, por todas
· parle@, la obra inmensa le tendía los brazos.
Elegantes modelos de som·
0.:1 dijo todo eso, Y aún mubreros de verano.
cho más .... "
Y al suplicaros, besándoos las
manos, que os quedárais, le habéis vuelto la cara ......
Y habéis re'~istido.
El egoísmo estaba demasiado
tarugado tras vuestra estrecha
frentecita.
En vez de ser la corupafiera.
de vuestro marido en el sentido
sublime de la palabra, Je habéis
confiscado mezquinamente en
provecho de vuestro pobre 1¡yo.11
Le habéis robado á la causa, robado á Ja patria.

¡Y ahora triunfáis)
Vivís en confortable morada.,
en barrio selecto de París, donde
nada os recuerda lo que habéis
abandonado, donde todo procura arrancará vuestro marido de sus recuerdos y de sus remordimientos.
¿Vuestro marido?... "'. Le habéis encerrado tanto en vuestro
bolsillo, le habéis despojado de tal modo de su primera menta!idad, que, siendo, sin embargo, bueno y generoso, no ha com·
prendido la vergüenza de arrendar, y aun bien caro, su castillo
á Gargouillot, su enemigo político.
Y ahora todo ha terminado.
¡Sois lo que deseabais, una extraña!
Y tan olvidado está el pasado, que al día siguiente de las
elecciones, ni siquiera habéis preguntado lo que habían podido
hacer «por aUá.11 Por lo tanto, permitidme, señora, que yo 011 lo
diga:
Gargouillot ha vencido en toda la línea, con un programa socialista-revolucionario.
La antigua municipalidad está por el suelo.
Todos los castilJos vecino~ que han luchado pie en pie desesperadamente, que han vencido en honrada lid en sus villorrios,

..

•

•

�De todo on poeo.

Parra las Damas

ran 8Úbitamente privadas de suA título\ rango y fortuna. La
princesa Herminia de Reuss, por ejemplo, practica el oficio iie
ri-lojero, y ha dado IJruebas de su admirable habilidad tn varias
exposicione, alemanas.
La prince~a Arnulf, de Baviera, es una enc11jera de primer
orden, y ~u nombre y su~ trabajos son lJOpuiar1-s en los bazares
de caridad de Viena y de Berlín; la Pmpera1riz de Alf:'mania t~timii. como una joya de gran valor el collar de encHje que con
motivo rle i-u boda, le regal6 la princesa Arnulf. K-ta. tmple6
trt&gt;ce llños y mtdio en te1minar la pitza de encajf., que f'P, según
ai,egura quien la ha visto, una verdadera maravilk La ocuµación f1vorit11. d t1 la
prince-a L:abel de
,
Croy, adual archiduque~a Ft'd~rico de
Aui;tria, es haeer velas, que f'lla. mi1m111
modela y perfuma '
con snR pro¡,ias manos. Esta afición rle
la rnincesa ha sido
cau-a de que ~e i;uprimiera una antiquí,-ima co:1tumbre
con~Agrada en lbs ~·a~. lacins aui;triacos.
Cuando, por cualquier ca u1&gt;a, i,e a pagaba una v~la t&gt;n ulil\
de la~ re.;ide11cias rea.·
les 110 po lía volvi-r ÍI
ser encend iJ11, y ¡,i.saba en el acto á !'t'f
propied: &lt;l de la l'ervidumbre de palacio.
La princesa calific6
en cierta oca,ión de
«ridicula HntiguaJla¡¡
la coi;turu bre cit11da,
y
bastó ~ u opinión
He aquí lo que os
para
que la costumquería decir en nombre
quedara
supribre de todos los casmida.
tellanos, vuestros veLa duquesa de,
cinos, en nombre de
Guisa,
cufiada de 1
ricos y pobres que
príncipe
don Carlos
han luchado en buede
Bórbón,
hace somna lid, pero sin espebreros y confecciona
ranza por vuestra inflores artificlalea con
mensa deserción. ¿No
un gusto exquisito.
hubiérais podido caLa
duquesa, que es
saros con un cala vera,
considerada
como
con un jaraneador de
una de las señoras
París, en vez de vemás elegantes de Eunir á robarnos la herropa, coloca con eus
mosa sangre de Franpropias manos 1os
cia?
adornos de sus trajes.
Pero ...... ya os veo
La princesa Carlos
sacar del cinturón de
de Suecia, hija del
vuestra camiseta el
rey Federico VII de
pafiuelo bordado, y,
Dinamarca, construcon vuestro acostumye preciosos é ingebrado ademán, estruElegante sombrero de paja "manille" con dos paraísos.
niosísimo:3 juguetes,
jar las ventanillas de
y la duque~a Felipe
la naríz, diciendo con
la sonrisa en los labios: «¿Y qué quiere usted que eso me im- de Wutem berg que es una de las más populares y de loa más
queridos individuos de la familia real de Alemania, se dedica
porte á mi?»
á
confeccionar vendajes y accesorios ortopédicos. Algunos de
PIERRE L' ERMITE.
estos son tan originales y de una utilidad tan práctica, que re11ultan verdaderos invento 3, habiendo sacado de ellos la corres·
pondiente patente.

ven sus esfuerzos esterilizados, porque el alejamiento de vuestro
marido creó un centro de poder revolucionario en f'U m.isma
morada.
Pero hay algo máll ......
El domingo paf:ado, Gargouillot, á quien también llaman Pa,
rra, porque está á menudo entre dos vinrn1, ha celebrarlo la vic·
toria inesperada para· el bloque. Renni6 á los campesinos de rn
partido en el gran sal6n .... . ¿sabéi,? ...... aquel gran s11lón donde están los retratos auténticos de los abutlos de vue~tro mt.rido?......
.
Y allí se rodaron sobre la alfombra dos barricas, y bebieron
los electores por la
futura revolución so•
cial, y, con el vaso
eu la mano, · de pie
sobre la me~a grande
que atraviesa toda
la sala, cantaronoídlo bien-la Internacional y la Caramafiola, ante los históricos retratos que
parecían escuchar es·
tupefactos, desde sus
cuadrm1, y decir:
- «¿Dónde estará
nuestro nieto? ........ .
Sin duda va á aparecer y barrer con toda
esta canalla ...... &gt;&gt;
Pero el nieto no
apareció. . .. .. p e o r
aún ...... creo que en
ese momento estaba
con vos en un conciertillo de la Avenida.

PRINCESAS OBRERAS
El peri6dico de Berlín c,Auzeiger» ha despertado un gran interés en toda Alemania con un artículo, en el que declara que
las damas de estirpe real son, en la presente generaci6n, infinitamente más inteligentes y están mucho mejor educadas que lo
eran y esta han las princesas de las generaciones pasadas.
Muchas de esas damas, que pertenecen á las familias reinantes de Europa, podrían ganarse fácilmente el sustento trabajando como hábilet! obreras, si por un capricho de la rne1te se vie-

~º~

-Usted quiere cai3arse con mi hija, y no puedo impedirio
ª"?nque mucho lo desearía. Pero con Jo que no es posible remed1ar hay que conformarse; así, pues, ¿ha fijado la fecha del matrimonio?
-Eso lo dejo á su hij11.
- Quine uAted que haya fiesta?
-Eso lo dPjo á la esposa de usted.
-Y ¿con qué cuenta usted para vivir?
-Ei:o lo dt&gt;.jo á usted.

P·ENSAIM~1ENTO
Diez miniutos 6 mlá,s t r el:' o!lc ,1Hes
en vasa,r una puerta ma.lg~ron

•

tarda

-iOuánto
·-No b:

sopa es de

por da:r de '€ducaci6n l)'l'Uebas cabail!€S.
'Y en un deo:«- Jesús, des,pttlé,s. : 08 twles
trindhe~as Y 1'1€ductas asa,lta:ron.
No estaindo d'élf'end·l da, es cMa ciert.a.

-.comO

ü

,

T¡¡¡J me hi,c1s-ce su.rn. eu esta vlaa,
tan,to d¡.~~usto m.~ ca uso tu am&lt;1r.

Y

Un ·, pi talio:

•un ¡¡ ~.

"Aqi:f y ace H lf)ó:l ,tn X ...

n~: '&lt;los.

'te.*
En un r •.staurant:

·,~1 uy llorado p(}r

*"'

que a punto estuve de reiUr C&lt;mt'.gt1;
pe,ro aq U'. J: o p,a,so.

"' * *

A;y¡¿r me cayó un Die_

. cla,m0 G&gt;.d!tOJ,.
•s.1('

YO .. ,.'.

,111 enfP.rwo

la menor so,rpres,a .

-Tiene usted rawn, le a·oo uno d ;; os

ast6

b~ el ejernJ&gt;lo de Airagó aue a os catorce
anos había terminaid,o sus ,,,,
... ,,,
'-'&gt; vUIWOS,

. -,.A!b, doctor! le respondi-ó ér.&gt;t e; iuc
s1eqto ta;n malo. que si V'i,n is,r,a,n á d12&lt;)iJ
me que me ha,b :a mue-to, no mr. cau-:.a.n a

Un reaocion,a,!to att-rma que nada hace
tanto daño como los Ii1bros.

cionario 'i.nc:ma Y me ap·

la

-1'

Preg,unta!b-a uu m~rtlco
1
'óimo se enoontraba.

... *

oocuohaban.

" íior!Lo;

.. * .,.

que lo que ·más detiene es una tm~r.t.a.

&lt;1ue te

en verur 1:1sa .:lú¡n1!

e;¡¡:trañe a u.at&lt;&gt;d,
tortu,ga.

as1 cc;mo d .JlilJIUés de la borrasica
seTeno lwce Y r.,ifuagen te el sol,.
tras de l a hc·11·ibL som•bra d,e la llu&lt;la

r.rll.tant" en

la hermosa. fo

surg o.

os suvr.s."

Pero Nuño.

¡Cama.-eror
-¡Señoo,i;to!

***

* **

nuaml.o mwclhaltjbo

e a UP.deón odr. 110
ro.As holgazán · y cl'dla·plkadn CJlJ Q darse
pueda.

NO SB DESCUIDE UD.
Los varios síntomas de una
condición debilitada que toda
persona reconoce en si misma es
una advertencia que por ningun
concepto debería pasar desapercibida, pues de otra manera los
gérmenes de enfermedad tomarán incremento con gran peligro de fatales: consecuencias.
Los gérmenes de la tísis pueden ser absorvidos por los pulmones· á cualquiera hora echando raíces y multiplicándose, á no
ser que el sistema sea alimentado hasta cierto punto que le
facilite resistir sus ataques. La
PREPARACION de W AMPOLE
que es tan sabrosa como la miel
Y. contiene lo.s principios nutritivos y curativos del Aceite de
Hígado de Bacalao Puro, que e~traemos directamente de los hígados frescos del bacalao, combinados con Jarabe de Hipofosfitos
Compues~o, Extractos. de Malta y
Cerezo Silvestre, fortifica el sistema contra todos los cambios de
temperatura, que producen invariablemente Tos, Catarro Asma
Gripa, Tísis y todas las e~ferme:
da.des emanadas por debilidad de
los pulmones y constitución raquítica. Tomada á tiempo evita la tisis; tomada á tiempo la
cura. ''El Sr. Profesor Bernardo
Urueta, de la Botica Frizac en la
Ciudad de México, dice: Por la
P:esente tengo el gÚsto de participar á Uds. que he usado en mi
hijo, enfermo de Mal de Pott y
por indicación del Sr. Dr. Rafael
Lavista la Preparación de Wampole, y además de que le ha hecho
mucho bien, su estóma5o la tolera
muchísimo mejor que las otras
preparaciones de aceite de bacalao. Igual cosa ha pasado con
algunos otros nifl.os á quienes
les he recomendado que usen la
medicina de Uds." Basta una
botella para convencerse. Eficaz
desde la primera dósis. "Nadíe
sufre m desengafio con 'i,sta."
De 'V'lnta en todas las Boticas.
1

l'lu famii · ,a, cte~12sp~ra&lt;la. le Ha.t ó del e:i.
Jegi,o Y le puso de d~pen&lt;l&lt;iente en una
tLnda die ,u~traima,rinos, dende ha tenido
0u ena suerte.
Se ha,bfa,ba el oti··o d1a, delante de él. de

c11Jsos notalb[es de l).1'€1COC;,ct.a,c1 y se e ta_

~·~·*·~·~·~·~·*4~·
•
~

•
:¡
••e g·_;.~. ·
: ¡,
••~ •'•
~

=

A ru ':is

pen,a.s hadilo at 'V'l-0

eJ humo d-el cigain\..,,

'!"~es no veo sonre un

OUl1J'o

en fuerza die s.er Cil&gt;gWU&gt;,

•

pero veo Ja,s estJref~as
ou ando me plsan ,m camio;

1

·eRI MINAL

A la composición, alumbrado Ypostura artística de
cada re~rato, damos la aten~ ción individual necesaria
: para así hacer un estudi~
de la más atractiva perso@nalidad. Por eso agradan
nuestros retratos.

*

+

+

•* Fotografía
•
•* "114RS
•
•
•
wi
~

~

c;ANTARES

que no en vano el refrán dfot:.
da.!', tomar tabaco:,,

:

~

falsa:

·-a mal

1

!~
•

~

c-10 de sus funci&lt;mes se h8 b a sent ,do inrt!spu sto á c~ns,,cuP.ncia, ci+i ha.b1:1r in~utado tragarse una monoo.a.
~:.¡ botica·rio de•spues de llatJe-Jt· ¡;a,ca
do d,e la garganta una mon,:,da d·e cuatr~
rea,Jes., ex,cqamo:
-No me extraña que no ha,ya pasa.do; es

'i.'11

•

~

A~aban de lle,Ya:· ll. um rarmacla A uu
saJt11mba1J1qui ca J,Jejero., qu.....
· ,
"' en el eJe11&lt;:1·

r"

I~ DE NUEVO MEXICO, NUM. 6.
México, D: F.

Teléfonos { Mex. 1034, Neri.
Erlc. 2995.

IN DI FERENCIA!
~s. un~ ve_rdadera desgracia la
criminal indiferencia con que algunos padres de familia dejan
crecer descoloridos, débiles y ra·
quíticos á sus hijos sin comprender que labran·su desgracia y la
de otros muchos seres al dejar
su naturaleza sin defensa alguna contra las enfermedacies pe.
ro muy especialmente cont;a la
temible Tuberculosis. La Ciencia cuenta hoy con remed ios
asombrosos para evitarlo v
ocupa el primer lugar la medicÍna llamada "Creosofosfatina,"
que no solamente purifica la sangre, dá' fuerzas, cría carnes y mejora las funciones digestivas. sino que, salva á' más del 80% de
los tísicos en el primero y segundo períodos.
Para los enfermos del pulmón
pechoó garg;rnta, nada se ha co'.
nocido tan cfic:áz.
...

�De todo on poeo.
P,E N!SIAJM1l1E-NTO.

BUSCAN,DO NOVIA.

Un "g~ntleman" americano mandió publicar reciootemente en :os .peTil.ódfoos de
Nueva York U'll anuncio en ~l que soUcitaba ,aq.uél casa!'l&amp;e con una hered1sra r:ea.
¿ISa.ben nuestras lecto1·as cuootas contestaciones recibió?
Pues.... doscienibas c,incuenta Y cuatro.
Pormenor ou.ri-oso: una de la.s candidatas
puso como •condición á Sú ca,s,a.m,iento qU'~
/hrubfa de oul)ar con s,u mar dn Pl Vaitka'Ilo.
diond,e ha(Y ocJho mil ,h abitar,iones 'ibres.
Sin d,u&lt;la, la ,eméntri:ca Reñor.a crPerá que
el V•aVcano es un "hotel m.€1\llhl~"
··

Un oficiail d'El e.j~rcito alem:án tuvo .rec ·0'Ilbemiente ·a "osad: a" de mirair con demaisiada i·r uistencla. á la &lt;lhtna ~sposa d-2
uno de -sus famediatos jefas.
Piairece incré1ble; ,p ero este a~tn da auda,cia le v•alió un prooeso.
El tr •b unal absoJ.vió a,l -proce.\!ado. a·¡;ien
se rven,gó de :-a d'orma ~ esl}~ritual.
-Yo no he tend&lt;l10-dióo,-,nms que pensami.en.tos ,g;raJv~ al mirar á l~- esposa d 2
mi jef.é, que I)!a~ece, -!llláfl .bien aue una mu·
jer un lbiuÍl-dog de edad aiva-112:a.da.
No qu.e dar!a contento el celoso marido de
la c p ni&gt;ón del oficial.

***

***

LA ESCIRJTURA

-Ern11 malo, L:arlitos. Te nas rcmtao todo
paste· sin a-co.rdairte de m:.
--,No ,e s verdoad. Porque we a.coraao.a de
t.1 me lo he co,mMo de prisa. antAtl d" a·ue
tú rviniera-s.
·¿ l

co1MO

M1EDIO E,DUCA ílVO

•

Ha,ce a~unos año~ et proiresor Dawson,
de la Kall/Sas un1,verstty, pubEcO los. rP·
sultado•s de sus -estudios :;,obre la grafol-0g ia, considerada como medio educativo.
,E l rcler:do eatedráüco . .rntu&lt;liando la innegable con~xión 4ue P-xiste €ntre e ca·
rooteT del !hombre ;y s.u escrLtura, sacó 11
-conch1-s ;6n a~ -que babrfa d- ~ se, posj,ble
infi.uir de un n. cdo definitivo soibre el ~ara..cter del oue escribe obllg'.indole á hacer un ejerr.:cio constante con un car,ii.c·
1er de 1 tra determtnad·o.
El pTOf , sor Da,wso11 ,a,dqu'rlO e:ste oono·
ctm1ento al leer un dfa ·que un crimtnaft~
I a lngUfa h~ b!a errnpren,dido la tarea d ~
imitar la es&lt;'rltura de un &lt;:Timinal a. fin ile
..mpapar,s e d ' es-te modo del f.s taoo de .án1·
tno de a'quél y de poder juzgar ma.s acerta-11-amen,te .los motivos del ~ -men y las
,.,:n'Cunstan-cias que 10 acompan~ron.
El ;proferor Daw-son se ha1,l a tan convrnc1do de la exc~l neta de -su si1swma, q1ue 10
ha ido .p,erfeoclonando y puesto á d:iaposl· ,
clón de las autu,r1dad¡;s escolares. B-asán&lt;tose En lo,s elemento,, d-a la g.rafo!Qgia
conocidos l.tasta rubor.a., comp•uso una ·éSI&gt; ele de escr'tura normal que. según su in·
ventor, :;'gniflca la quinta esencia de un
caraicter "normal," por no -d€1Clr "Id~'-"
Dawson pretende qus, ,de ruqu1 , n adelam·
te .la ensefianz1 de la escritura esté 1basada en la. e.sc-r ttu,r a nc1;mal su,ya y -que, ad~
mlll.s. Se rudjudLque maJYor Importancia que
na;sita aboira A 1a :·sOMt.ura. eonsiderándola
como un podaoso med' o -eaucatt-vo. En los
e r-cu,Jos compet-enoos se esperan con a;M.n
los res11.1lta,dcs d~ un m~to.&lt;10 ooucatl'VIO tan
orl-glnal. Sin -embargQ, · no halY que cf,v-idar
,que procede de lt&gt;s Es.tados Unidos, Ia ti ·
r:-a de los .tn,v-entos y poslbllida,d :s IPnlltc1.,das.

CAPITAL SOCIAL'

$ 6.500,000

La li,b1€rta,d del mundo . .l~ucrts-T.o
vino á dar con la fe de lfl.u ua:-albra.
~ todos hemos en el miundo vls-lu
como esa lib€1rtad, trocadii e11 ptsto,
lo ·m ismo d irili.a,s que &lt;lesó,lcbaa l111or111..

Rafael F. Sosa,
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J\I EXH'O.

EL BUEN TONO,
MEXICO.-

s. A.

Cuarta Coleooión No. 3
DIRECTOR GENERAL.

E .. PUGIBET

. CHASCARRILLOS
l füirto conooido eS&lt;:ritor bcxherfl?o y t,rasnochador, se aC'~rcó en la c,alle de Aleara
'll. 'll•n coohero, d.iciéndol€ s~ •1&gt;od,r ía le-varl-e
á Carabanohel y ouánto le rohra.r.n
-Señorito: SO'll 1-as t res de 1a mañana.
Ya me dam rnsted d'™!o durns.
-Hombre, ffja.tte. Tú ha...- cnft!.o Que te
¡pregunto el :piooc·o diel oruba!'lo, Y ih,aa de sa·
ber qu-e no me dedioo lá la salcll,iclle1fu..

LA MEJOR CERVEZA DE- LA REPÚBLICA, ES LA DE MOCTEZUMA. ORIZABA.

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>fl.
A&amp;o XII.
MÉXICO, DOMINGO

~-

.

~ · ....4

'
~

23 DE JONIO DE 1912.

Nuu. 2S.

'
•

~~..

•

~

'\,-'
. .• • -

.....

..

•

....

..

--

......

ILMO. Y RMO. SR, LIC. DON JOSE DE JESUS ORTIZ,
ARZOBISPO DE GUADALAJARA, FALLECIDO EL x9 DEL ACTUAL,
Fot, Luperoio,

�Aetaalid&amp;des

DESPEÑADO

¡ID A VERLAS! · · · ·

Una calle lariza ...... larga ......
Un sol blanco que rebota sobre los muros blancos.·····.
f e ideas negras y que camma por
la ~t:~:~~:;!:~;·¡;a:: ;:~o, con la sotana peeada por el sudor y el polvo ... ···
¿Vedii~ ~o dle6a6quí? ..¡Ü6 de la calle de las Plantas, que la llaS
e rige a · ·· · ··
.
1 t omo la calle del Bouman
adsíLoporquhe
no
~ª:di~~~::ªh~yª~t'b~uquet
...... ni campo,
quet e ngc amp.,,
· · d p í
1 Pont Neuf, que es el puente más v~eJo e ar s.
como e •
muro ue nunca termma .... .. ¡641 ..... un
60 ...... 62..6.6···,
pestiltlto de hierro ...... Tirad la cuerda y
«remur»......

u:

la xrir~ns: ;:::¿~i~ que hace calceta en el descanso, pensando
evidentemente en otra cosa.
. ?
-¿Podría verá la ieverenda madre supenora ..... .
y paso mi ta!jeta.

fª:¿~·~

1

más que una masa suave como la seda, por donde parnn los pe·
quefios ojos ~lenos 1~ vida, sin embargo.

~1~r.~~51:i:~~l:r~b:;;,tr~,~:~!~::

Ira

d
d
que una japonesa despreciar a.
jas e ma era, debe estar satisfecho son sus pulmones, su saPero lo que º:os de hos italarias, hábiles y abnegadas .... :.
lud ...... sus ma
p un poco de freecura y de suav1,
esas manos hechas par,. pas~r
manos entregadas
dad en la frente de los agomzantes ...... esansallí inútiles cuan]. · d · e 80 dolor y que permanece
,
,
al a iv10 e mm n
la muerte recoge con 1a
do la miseria no desc~nsj nunca ~eeEde la mafiana á l~ noche

la

gudadrfí.a enhabáu~d::¿~nt ~~s:r triste campo de la hum~nidad.
y Toca
e abnoc
eí , con e1 ded~, la prueba de que , los cat6hcos no
a aqu
recogen á sus heridos con bastante persevera~~~¿ un ueblo, á
Los francmasones han puesto, á. peEar de
p T dad á
su Zola en el Panteón, y nos.~tros ponemos con tranqu1 i
nuestras religiosas en una caJ1ta .•.....
¿Exagera?..... .

y
0~;~.. • ~r~i~~:·~ubo algunos escalones de madera,
como ios de esos ~halets pr:maturos que· se colocan para una es·
.6
S · en un rinc6n de montafia.
Id á ver.d .. d la batalla se las condujo en gran triunfo:.«VitacA1lnt'ere!r :::16n imposible adelantar. Ya hay religio~as pdor
la tar
e e 1». •• • · • ;¡Vivan las hermanas!» ...... «¡L1ber·
.'
b ·
el pequefio aguJero e vanEnlas
hermanas
todas )artes; s d{:~a
sd:re:hetsá e~ izquierda, al frente, y, tad !» «¡Libertad!» ... ···
c~o;1::;1esª1os pies, estoy obÚgado á oprimirme como una
IPerfe~tamen!el. ..... llas vivan queridos manife3tantes, sería
hoja de cuchillo.
Pero .s1 queréis que J . de ell;s de tiempo en tiempo.
-¿Queréis entrar?-me dice una madre.
necesario
que 08 ocupar;~ntraete va á llegará ser más doloroso.
-¿Entrar...... d6nde? .....
y
además,
pronteo,
Estoy seguro
qu t!néis vuestros pequeños proyectos para
-Pero...... allí..····
-Allí ...... exclamé inquietr f
e indicaba una exca- vuestras vacaciones .... ··
1
La religiosa, con -!llodales r:~
pero que era un es¡Está claro!......
.
1 rilla del mar tirados sobre la
0
De
antemano,
ya
veis
en
1:s
~las contempl'ar al sol descenva.ctoi6~
rio,qudeo~!t:t~~mg:rpfonto eld perfil
. se~ero de la superiora. arena de oro, á
en
hªs?s d:e ó en 'el fresco valle á la sombra
-Sentaol!!-me dijo ella con au ama. .
nte la cosa debía der en el fondo e onzodn 'y gorJ·ea el arroyo sobre las rocas
Saqué consecuencias de.que, matemáticamde ·d'í á no sentar- del cual canta 1a casca a
'bl
n el último momento, me ec1
ser
perolae flexión dedmis rodillas levantaría la mesa, y malv;~ quiero hablar de cosas sombrías...... bien ...... como sois
me;posl1
ca cuelé; que
"d d la ran lucha pasan an·
prete;tf \~ ~:có~~:l ~:~~oºde batalla,-comienza la superio· buenos, ya sabéis......
A
veces,
l~s
visiones
detlº1
hed1eJ·árs
a~eja~ diciendo: ccsaldrán
a ustinas se han replegado aquí, como. ot~as se te vuestros OJOS, pero pres.º as
'
ra.
g.
6 b'1en se han dispersado en provmcia..... del apuro ...... tienen relac10nesl»
han:--;idouestr
al extranJero,
Y esperamos ......
¡Sin
. vos, sefior! .... . ¡Sois vos, sePero duda!......
esas relaciones ...... ¡s01s
-Pero ¿qué?. .....
b
1
nos dé
-Que la Providencia nos. envíe una .¡ena.:t~ªá q~: desgra: fíoral... ...
primero, el aire y nos permita en segm a as1
¡Entonces, concluidL.t.... t' ket en la estaci6n, pagad, pues,
Antes de tomar vues ro ic
.
ciados.:....
f
to
-exclamé,
tragando
de
una
sola
aspila dicha de las vacac1oneE1.
d
h
-¡Auel. ..... en e ec ,
b. . ,
vuestro erec o por
fs ó en rovincia . . . .. AseguMirad alrededor vuá~s~o, enhPJao silen~oso que no tiene el
raci6n el cont~niddo de toda ~:!~s iqt~~iri~~ tomar un milímetro ráos
que no abandon is un e
_
Entien e.····· no
d
t h omo
de eiti~· i nuestros enf~rmos; entoLncee que ~m;t5p~edeec h:~;edar valor de gritar: «Tengo sed» ..... ·
en un paquebot de emigrantes. a comum a
·11
t tomad la calle l11rga ·· · · · · 1arga · · · · · ·
y' senc1 amen~e,
veintid6s religiosas, y hoy somos setenta......
Tomadla,
á pesar de1 sol blanco que rebota entre los muros
-¡Setenta!
completamente blan1\ hábitos :pesados á pesar del polvo, á
Muy sencillo· venid a ver......
.
á d li
Tomadla, á pesar e os vuestras sien~s...... Y, si como el
Felizmente, soy un alpinista distinguid~, habituado
es pesar
detál~uio:- q1~ c~rr~e~éis ideas negras...... llegaréis á ser
0
1
s Jandecerá.
zarme tn los pa~a~~::r:: :ise:J!d:n c~:r:~or, son los corre- abate es is a iga '
menos
pesado
Y
V"?e~ra
ma
~:/de
la dicha que habréis hecho
Pues aquíJo en los mueblee· viejos baúles sin valor, llegados
1ª sonri uidas
Ese
será
el
refleJo
e
la gracia de Dios
:orts q:e es'Wes de Saint Lo~is y de l'Hótel ~ieu cuando se brillar sobre pob.res figurastperse~ ·moa ·¡·i~dos
los que no di'
f:eri! 1a!sf:rmanas, hasta el punto de qu~ en ciertos lugares, murmura, al meJor de nol!lo ros mu;
se tiene la impresión de pasar de un armar10 á otro.
no solamente:
En el sitio de los muebles se han puesto lechos, lo más apre- cence Sefior!
..... ¡Se:lior1»•• • •• Yque conservan
6 la llama viva del
rec~erdo sobre el sagrado altar de su coraz n..... .
ta~!?é1:i~}:io á veces en las pajareras á los numerosos b~gaPIERRE L' ERMITE. .
lis estrecharse por la noche, los unoe eobre los otros, y no acer

8 (~=

;::a

:r :~!;

~º!

Ns as

C:f

ª

relatos en voz baja. El sol envía sus ardientes rayos, las nubes
siguen pasando; imponentes, amenazadoras en su eterna inmoEl sol se ha puesto. Por encima del valle va espesándose la vilidad se presentan las montafias á ese grupito de hombres que
red de negras nubes que hacen tan impenetrable la oscuridad llevan hacia el valle Ja víctima de sus iras.
de la noche. Me dispongo á abandonar mi tarea cotidiana,
¡Qué caminata tan penosa! El sendero conduce á través de la
cuando oigo el timbre del teléfono. ,,En el Fleckistock, me di- roca ardiente hacia un bosque de abetos que cubre la ladera del
cen, se han despefiado dos j6venes. El uno, aunque herido, ha monte que hemos de subir. En el estrecho camino, empinado
podido arrastrarse hasta una cabaña pr6xima. Han salido hom- y resbaladizo, se ven los hombres cien veces en peligro de rod~r
bres en busca del otro, que probablemente habrá muerto. A montafia abajo con su carga. Por fin, nos detenemos en la ciprimeras horas de la mafiana lléguese usted acompañado del ma, al lado de una pobre choza. Es la vivienda de u~o de los
escribano al Voralpial. ,,
hombres; su mujer nos ofrece un sorbo de agua del riachuelo
Llegada la mafiana, los treti, el enjuto escribano, conocido que á pocos pasos se precipita hacia el abismo; dos pequefiuepor infatigable andarín, el guía,
los, descalzos y de tez bronceada, se agarran de las burdas roque al mismo tiempo es cazador
pas de su padre. ¡En qué solede gamuzas, y yo, nos dirigimos
F ES TIV A.L EN AREEU
dad vive e~ta gen~e, sob!e t.odo
callados y pensativos hacia el
durante el mtermmable mvierpuesto designado; nuestro penno, cuando los abetos crujen baeamiento no se aparta de los que
jo el peso de la nieve, las aguas
arriba, entre abruptas rocas y
del riachuelo se convierten en
negros abi8mos, bfücan el cuerhielo y pasan semanas sin que
po del infeliz que se ha despeel pie de un caminante pise esñado. Nuestro camino solitario
tas regiones! No es de extrafiar
....
sigue por senderos empinados y
que los montafieses se vuelvan
pedregosos. A medida que nos
ariscos y parcos de palabras.
vamos empinando por el monte,
Al dejar la cabaiia empieza el
se vuelve más comunicativo
descenso. Los hombres han en·
nuestro guía. Parece que conomudecido; hasta el cambio de
ce cada piedra del camino. Aquí,
portadores se efectúa sin que
á nuestra derecha, mat6 un día
profieran palabra alguna. Es ya
tres gamuzas de tres disparos;
mediodía, estamos ya cerca de
más allá, en la punta de aquella
la aldea; desde ella nos -han visroca negra, donde un abeto carto llegar, y no tardamos en oír
comido se inclina sobre el abislos graves sonidos de lar3 campamo, había antes un nido de buinas que tocan á muerto, ó cesa.
tre11, del cual arrebató los pesu plañidero tañido hasta que
quefiuelos. Y las negras hendi• llegamos al pequefio cementerio,
duras de enfrente son las estredonde dejamos depositados los
chas entradas de las cuevas de
restos del de@graciado joven pacristal, donde trabaja un anciara que su familia disponga de
no padre. Todo cuanto cuenta
ellos.
trasciende á penas, luchas y peVa anocheciendo. Las nubes
ligros, á duro trabajo y escasa
se han acumulado encima del
compensación. Las inclemencias
valle, y los negros bosques enatmoeféricas fortalecen el cuerpo
vuelven loa flancos de los monde los montañeses hasta darle el
tes cual vestidura de luto. Sólo
temple del hierro; los constantes
sobre las eternas nieves del Dampeligros endurecen su alma,casi
ma juguetea una luz pálida, mispetrificándola; la miseria amarteriosa. Estoy sentado en un
ga los corazones y llena de desbanco delante de mi casa; á dos
confianza. El montañés es rudo
pasos rle ella serpea el camino
y avaro como el suelo que hadel cernen terio; hasta puedo perbita.
cibir el reflejo de la pequefia luz
Entre tanto vamos subiendo
roja que arde ante el cadáver
bajo los ardientes rayos del sol.
allí depositado. Los aldeanos
El cielo, la roca, hasta el suelo,
van y vienen para rezar por el
El señor Presidente de la República y Ún grupo de invitados
parecen despedir fuego. Allá,
alma
del desgraciado. La noche
hacia el Oeste, pasan con presu, saliendo del Teatro Arbeu, después de efectuado el festival organizado tiene algo de solemne; parece
en su honor por la Liga &lt;\ntialcoh6lica Mexicana
rosa rapidez nubecillas blanquecomo impregnada de recuerdos
Fot. El Tiempo Ilustrado.
ciuas por el intenso azul del hode los sufrimientos de la humarizonte, del que se destacan en toda su grandiosidad las cimas
nidad.
inmaculadas de los ventisqueros. Sus campos de hielo relucen
De repente pasa por delante de mí una pareja enlutada: un
bajo los rayos del sol hasta cegar la vista.
anciano alto, de barba blanca, que da el brazo á su esposa, que
De repente el escribano, que se había adelantado algo, se de- va llorando silenciosamente. Son los padres, que han venido de
tiefi.e y nos hace señas.
lejos para ep.terrar aquí el hijo que el destino les ha arrebatado
-Ya vienen-dice el guía; y en silencio adelantamos unos tan cruelmente.
pasos máa. A lo lejos, de entre las brumas de la montafia, veNi el más mínimo ruído interrumpe el silencio de la noche.
mos salir el cortejo. Son seis. hombres: dos de ellos J!evan las S6lo en la cima del ventisquero sigue serpenteando el pálido raparihuelas suspendidas entre largos palos. Las piedras del ca- yo de luz, recordándome las contracciones del dolor en una límino crujen bajo la presión de su tosco calzado, claveteado de vida faz humana.
largas puntas de hierro. Avanzan despacio, sus cuerpos se doE. Z.
blan bajo el peso que llevan, y á menudo se relevan. Los seis
son bajos, curtidos; sus movimientos son pesados. tardíos; sus
pisadas retumban como la caída de una roca, Por fin llegan
DE CONFIDENCIA
hasta nosotros.
- ¿Conque has reñido con tu marido, hija?
-¿Está muerto?-Pregunta inútil, de la que sabíamos de an·
temano la contestaci6n.
- Sí, me ha echado en cara muchas cosas.
- ¡Pobre hija mía! Lo de tus relaciones anteriores.
Los hombres deponen las parihuelas y empiezan su informe.
- ¡Quía! cosas peores.
A la una. de la mañana le habían encontrado muerto, con la ca- ¿Cuáles?
beza envuelta en la nieve, los ojos inmóviles. Levantan pur un
momento el pafio que cubre Ia faz del infeliz; luego signen sus
-Pues me ha echado en cara todos loe platos y hasta una
pierna de jamón.

-~-

�Págin&amp; Nopeia1
Página Nupeia1
ra. El sacerdote acababa de terminar sus rezos, cuando se pre·
sentó de nuevo mi desconocido con una enorme corona de flore&amp;
en la mano que arrojó sobre el cadáver, exclamando: "¡ &lt;\.dios,
Enriquetal" Todas !as miradas se habían dirigido hacia él y después hacia mr. Estaba yo estupefacto. Cuando quise lanzarme
en persecución de aquel extraflo personaje, era demasiado tar·
de. No pude encontrarle entre la multitud.
-¿Y no le has vuelto á ver?-Pregunté á Filibulle.
-Sr, pero al cabo de mucho tiempo. U a día que paseaba yo
con uno de sus amigos, pasó por nuestro lado un caballero alto,
vestido de negro. Mi amigo le saludó sonriendo: me eché á
temblar.
¿Conoces á ese eujeto?-dije presuroso.
-Sí, es Bache.
- ¿Y quién es BaGhe?
-El actor Bache, el rey de Beocia, de Orfeo en los infiernos"
el bromista por excelencia . . . . ¿ Pero qué te pasa?
¡ Un bromista 1 ¡ Voy á. extrangularlo ahora mismo I
-¿Te has vuelto loco? ¡ Hay que re írse de las broma de Bache!
Mi amigo me refirió las hazal'ias del cómico, y acabé por comprender quA había sido vfctima de aquel maldito bufón. Desapueció como por ensalmo la duda que me agobiaba desde hacía
muchos aí'ios.
Sin embargo, á consecuencia de aquella aventura detesto las
ceremonias fúnebres. Y ahí tienes la razón de que no me vieses
el otro día en el entierro de P
Asf habló Filibulle.
CARLOS MONSELl&lt;.:T.

~

AVENTUREROS QUE HAN SUBIDO AL TRONO
ORIGEN HUMILDE DE VARIAS DINASTIAS

Señ~rita María Elisa Horcasitas,
.
que contrajo matrimonio con el señor Juan Manue1Ona,
el 15 del actual
t u

Fo . =llC

Señorita Ana María Mac Greior, , d Mac Gregor
Que se uni6 en matrimonio con el señor Ge,naro ernan ez
el 12 del actua.
" k

k

¡ADIOS, .ENRIQUETA!
noontrá esta matiana á mi a~igo Filibulle.
..
E No te ví el otro día en el entierro de p .. fui lec~~:~stó Fíli-No me viste por una razón, porque no
bulle.
-¡ Ah 1

Fot. ru.ao ·

,

t J~

•
. 1
tierroe. No creas que por indife·
-He renuncia?º á ir os
abstengo de asistir á estas cere·
rencia ó por ego1smo. o. extremo á mi sistema nervioso. No
mo11ias, porq?e afecdtaendeenque me ocurrió una aventura cómica y
voy á los entie~ros ~
terrible á. un mismo tiempo.
-¿A tr, Filibulle?
-Amí.
ó
.
=~~~!t~!~!fsfu~ec~~ª:odo el mundo, ¿no e.e verdad?, Y sabías cuánto la amaba.
-Sí, Filibulle.
-Era una mujer modelo.
·
.
· f
Indudablemente.
:ne pronto cayó enferm~ y ~ejó de ex1s ir.
.
-TI u doloor s~~~a~xg::c::i::i1i;ro lujoso. No soy pródigo, pe- nmens ,
.
A la hora sen.alada se puso en
ro me gusta ha.c~r b1eLnllae coossªl' 1a iglesia en donde se celebró
marcha h comitiva.
egam
'

-¿ y le hablaste, Filibulle?
-Sí.
..
onocfa usted á mi mujer·
-Caballero-le dIJe-seg~n rare!:gc ná.nimo ! 1 ¡ Qué alma tan
_ 1Sí, señor! ¡ Qué coraz n an
"'
grande!
-¡ Tiene usted razón 1 • .
-¡Qué nobleza de sent1m1en~os.1
~
-¡ Sr, señor 1 ¿Era usted pariente suyo.
-No, señor.
Mi asombro iba en aum~nto. migos-anadió el desconocido.
-Era yo uno de sus meJores a
~...
-Pero,
caballero·
· · · meJore
. s amigos- repitió el descono~ido.
-Sf
senor,
uno de sus

Cuando se examinan loe orígenes de las dinastías reales,
asombra el número de personajes, no ya humildes, sino de la
más baja estofa, que figuran entre sus fundadores. , El mismo
Veepasiano, e! famoso emperador de Roma, durante cuyo reinado fué destruida Jerusalén, era un tosco soldado, hijo de un mísero labrador, muy valiente si se quiere, pero más pobre que las
ratas y máe ignorante que un adoquin. Una noche sofió que si
Nerón se sacase un diente, él y su familia serían dichosos. Poco
tiempo después, un cirujano le enseffó un diente que acababa de
extraer al cruel emperador, y desde aquel momento el mísero
legionario empezó á mostrar ambición.

Cuando murió Galba, del ejército romano, en el que Veepasiano g ozaba de gran popularidad, se apresuró á elevar sobre el
pavés al ambicioso guerrero, que se encontraba en Alejandría.
La elección fué acertadfsima, pues el nuevo emperador, con pru·
dentes medidas, supo devolver á Roma algo de su antiguo ·es·
plendor. Sólo sus dichos jocosos y sus frases de campamento
revelan su humilde origen.
Quinientos afioe más tarde, otro soldado mucho más brutal y
mucho más ignorante que Veepaeiano, llegaba también hasta el
t rono de Roma. Llamábase Juetino y era un campesino dacio,
fuerte como un toro, y acostumbrado á comer pan negro, que
bajó de sus montal'!.ae natales para alistarse en las tropas del emperador León l. Su tremenda fuerza y el valor extraordinario de
aquel guerrero le valieron ser nombrado jefe de la guardia im"
perial. Cuando murió el emperador se le dió una crecida l!luma
para que apoyase con su influencia cierto candidato al trono, mas
en vez de hacerlo así, empleó aquel dinero en comprar al senado
en su propio favor, y al día siguiente entraba como duefio y eerior en el palacio de los Césares en Constantinopla, entonces ca·
pital del Imperio. Por tan sencilla estratagema, el brutal campesino, acostumbrado á vivir al aire libre y á luchar cuerpo á
cuerpo con las fieras, se vió rodeado de cortt1eanos y servido por
una servidumbre en la que figuraban nada menos que mi! doscientos cocineros y ochocientos barberos.
El fundador del imperio ruso, fué un aventurero, un pirata escandinavo, llamado Rurik, que con unos cuantos de su calafia se
apoderó, en el e g lo IX, de la sant a ciudad de Novgod, y en seguida de t odo el país; fundando allí una monarquía, que conti·
nuó hasta el siglo XVI, en el cual la casa de Rurik quedó ex·
tinguida y fué subetiturda por la de Romanoff, que todavía conserva el cetro moscovita. Por supuesto que el primer Romanoff
fué otro aventurero, un tal Andrés Kobyla, criado del gran du·
que Simeón. Kobyla no fué emperador, pues en su tiempo Jlu.
sía era teatro de una invasión mongola y de terribles luchas en·
tre los pretendientes al trono; pero una descendiente suya, por
matrimonio con Ynan "el Terrible," vino á ser zarina .
Miloch Obrenovitch, el fundador de la dinastía servia ex:tia·
guida hace pocos afioe con el asesinato del rey Alejandro, era un
boyero. Pedro I, el actual rey de Servia, no tiene un origen mucho más distinguido ; el progenitor de su dinastía, Jorge Kora
(el negro,) era también un boyero que se batió contra loa
turcos, luchando, más bien como un bandolero; que como un
soldado.
E l rey actual de Suecia, que hasta hace poco lo era también
de Noruega, desciende de un simple soldado, el famoso Bernardotte, que por su heroísmo bajo las órdenes de Napoleón llegó á
mariscal de Francia, ganó la batalla de Aueterlitz. Elegido rey

-Pero caballero.···
.
á.s adictos mát1 fieles.
- Sí, &amp;el'ior; uno de sus am1!~1:1he visto á ~sted jamás en mi
-Siendo así, ¿cómo es que
casa?
-Porque no es t arfa usted en ella cuando visitaba yo á su se·
fiora · · · ·
d
prenda
-Permftame uste que m; ªº{ed que t~~go derecho á lamen·
-¿De qué? No me negar us
tar la muerte de mis semejantes.
Confieso que n? supe qf ~ csºc:~i~fJ~ me asió del brazo. Pare·
Durante este tiempo, e. e d elo
cía que era él quien presidía el h~ y ~l tal sujeto volvió á sollo·
La comitiva se puso en marc
zar como antes.
.
t
L multitud le miraba compas1vamen e.
Q é
tan
_::, Pobre hombre !-exclamaban algunos. .¡ u pena

una misa solemn:.
oesía del incienso, cuando
Estaba yo _dommado por la d~f~e~ curiosidad. A dos ó tres grande! l
do le tomaba por el marido. Lo que es yo, tenía
Todo e mun
ñ t cualquiera
oí un ruido smg?lda!,
·aue
de~b~ba
de
lanzar
hondos
sollozos.
Me
aspecto de 1~n.tacod~p!u!~oeuna explica~ión. Pero el desconopasos de mí, un m 1v1 uo .ac
h bre á quien no conocía. el Traté
de so 1ci a~
.
volví y noté q?e el tal SUJbeatoy~r-qau:e ;:ya alguien á quien apene
Cómo es pos1b1e--pensa
.
.
cido me respondió mvariabrym::t:~tado de contestar. Seria una
tás que á mí la mu~~te de m1 muJer?
- Ya ve usted que bnlo es o DéJ..eme usted entregado á mis re·
crueldad hacerme ha ar ....
-Tienes razón, F1hbulle.
era mi cull.a·
cuerdos.
-Me incliné hacia mi ve~ino de 1t!:re~~l~ i!eese caballero?
¡ A sus recl;lerdos I
scándalo en semejante situación..
do, y le pregunté entºz baJéa J~!ecini de la izquierda, el. cual
No era posible armar un e
m afüa de mi desconoc1·
No, me contestó. In errofu El desconocido seguía dando rienda
8
Me
había
resignado
á
~~~rt~~¿:
f;etfntes.
En aquel momen•
medió la misma reepues a.
una lucha hubiera. sido ridfcu·
do, el cual me aba?,donó á.
P d" . "¿Sabes ya quien es ese
suelta á su dolor. Empeñtr ~n ~ ceremonia religiosa para ir á to se me acercó m1 cunado me iJo .
lo.
Además,su
nonom
podbíare.pe~~:o
para,,mis adentros : "1 Nos ve· caballero? No-le c?ntest~. bre muJ'er fué bajada. á la sepultu·
preguntarle
.
~ .
Detúvoee el corteJo Y mi po
remo11 la cara cuando termine la misa 1

¡

f

~IJ·"

Z,

Señorita Esther Herrera y Tagle,
que contrajo matrimonio con el señor Ingeniero Pedro Collantes,
el 30 del pasado.
__:Fot. Mack .

Señorita Asunción Corona, ·-.., -.._
que se unió en matrimonio con el señor Friti Turban,
el 15 del actual.
J'ot. M:arat.

!

�Aetualidades

Aetualidadea

-Seilor inspector, sefíor delegado, sefíor comisario, ó lo que
usía sea, antes que estar yo loco pienso que lo están todos los
que me rodean: hace mucho que yo salí de España y me fu( á
América, y ahora vuelvo y me hallo con que esto no es Espllfla,
sino una torre de Babel, donde todo es confusión y anda al revés;
la verdad es que yo nunca he vivido en grandes ciudades, por·
que desde la aldea en que nací, donde
me crié y permanecí hasta dos ai'los
l'l'UNERALE~J DE. DON~ CELSO GAXIOLA ROJO.
después de casado, pasé á una estancia,
ó dígase granja, de las solitarias pam·
pas americanas, á donde fuí para ayu·
darle en un trabajo agrícola á un her·
mano y para hacer una fortuna para
mis hijos. Logré hacerla, aunque modesta, y murió mi hermano y r~eolví
volverme á mi aldea. Si usted supiera
cuánto yo había pensado en las costum brea y en las gentes de mi pueblo, y
cuánto deseaba volver á él, donde ha·
bía dejado á mi mujer y á mis dos hijos y donde esperaba hallar, como siempre, mucha cristiandad y personas sencillas y pacíficas; pues bien, á poco de
llegar víme precisado á huir del pueblo,
purgue allí hallé dividido en dos bandos el lugar, fiaciéndose una guerra por
éste ó por el otro cacique; además de
esto trastornada mi casa: mi mujn,
aunque honrada y buena como siempre,
y aunque me recibió con carif!.o y alegría, estaba trastornada con la lectura
de los noveluchos, y no se conformaba
ella con la vida tranquila y sencilla de
la aldea: quería lujos, ostentación, teatros y diversiones; mis hijos, que esta·
ban ya muy hermosos y crecidos, eran
en el fondo buenos, pero se reían con
el mayor desenfado aun de las cosas
más graves, y por cualquier motivo dis·
cutían conmigo con el mayor desparpaEl cortejo fúAebre en el Panteón de Oc.lores,
jo; primero me entristecí, luege, me
ballería imperial que se dirigía á un seminario para estudiar la enojé y al fin llegué á veces á enfurecerme contra todo aquello
carrera eclesiástica; cuando entusiasmado por el paso de algu· que me parecía tan extraño y disparbtado; he aquí porqué en la
nos reclutas, se alistó en el ejército. Napoleón le hizo cui'iado aldea me tomaron por loco, lo cual hizo que me viniera con mi
suyo y puso en sus manos' el cetro de Nápoles; pero después mujer y mis hijos á Madrid; por lo menos en la corte hallaría
de Waterloo, fué hecho prisionero, sometido á un consejo de muchos medios para educar á mis hijos; señor delegado, eefior
comisario, señor inspector, lo que sea, peor fué esto: quise comguerra y fusilado.
Guillermo "el conquistador" el monarca que inaugura la ver· placerá mi esposa satisfaciendo su gusto con las diversiones, y
dadera historia de Inglaterra, ni siquiera
era hijo legítimo. Su madre era una linda
lavandera llamada Arlette, de quien se
enamoró perdidamente el duqne Roberto
de Normandía, á la muerte de éste como
no había otro heredero, Guillermo fué elegido jefe del ducado y desde entonces se
mostró atrozmente intrépido en loa com·
bates, llegando á provocar un&amp; insurrec·
ción entre sus propios súbditos.

por los suecos en 1810, no tardó en volverse contra Napoleón,
su bienhechor, y este acto le valió el poder legar la corona á sus
descendientes. Menos afortunado que él, por ser más fiel á su
emperador, otro mariscal francés, proclamado rey de Nápolee,
perdió pronto la corona y la vidll.
No hay qne decir que nos referimos á Murat, el jefe de la ca·

-¿Decía usted, amigo Bloffe?
1Otht,, nada, absolutamente nada !--contestó Bloffe1 J"urando
m pe o ' vengarse.
Bloffe cazaba pocos días después en com afifa d
.
6~ie! q~~r:nd~~t~~r~cc~~ 1!eº~~:~isq~t ;;n~:ª:;:nrn~ue ha~a
1:'loch~,
cuando
un
guarda
rural
les
pidió
quf
le
ensªeJ:ra~m~~~
;ui~n megue á Dios .. Por es~o, al saber qu~ 1odo:
esfu~'
hlc~ndc,das lde caza. El abogado estaba en regla. el modisto había
calle á dest P. ovienen de lo~ malditos periódicos, me lancé á la O
v1 a o a suya.
·
y
rmr cuantos pudiera de ellos.
-Se
explicará
usted
ante
la
justicia,
le
dijo
el guarda
suindi c~~; usted ve-:dijo el delegado-aunque haya sido justa
t
E~
efectdo.,
pocos
días
después
recibió
Floche
una citacíón An•
algo ir~fle~rv~ y un. cr1mm~l el procedimiento, ha resultado este
es e acu ir á ella, fué á ver á su amigo.
.
aquí le han traf&lt;fuª!l~~f~i ~m~éruddenl te, hasta til extremo ds que
-¿Qué
deb.o
contestar
á
los
jueces?-le
preguntó.
todo
.
em n o o por un loco. Mal andará
Bloffe meditó un rato. Sonrió maquiavélicamente al enaar
brar~!;rfnrr:ªá llbrarse deldcontagio procure vivir aislado y li·
que se le pre~entab~ una inesperada ocasión de vengara/
-Es
os suyos e toda peligrosa relación.
mí per;erdad, es v~rda~_; podré lograrlo para mi mujer y para ju~i~i~~e se impacientaba, temiendo llegar tarde al palacio de
a~i o ó e1yc PªJ~ mis h1Jos? ¿Cómo evitar que hablen con el
· .· Le han cogido á usted " in fraganti,'' ¿no es eso? ues lo
desleído
on .1scípulo? y que -~º oigan al maestro pedante,
meJor será reclamar la aplicación del artículo 12 del Cól
ballero. Y maligno?· · · · i Mis h1Jos están locos !-replicó el ca- nal.
¿Se acordará usted? El artículo 12
igo pe--No lo olvidaré.
·
-Pues bien, amigo, voy á dará usted una carta de recomen·
Floche se hallaba ante sus jueces.
"'

!!i!!'

La familia del General Victoriano Huerta, visitando el Hospital de la C
R '":
T
·
ruz oJa en orreón
dc1.ción para el rector de una casa de
t
1.
t
El presidente le interroga cor té
1e slermonea un poco
fa
v~ft~ :~~: ;i~~~:t:teafd:m~1pt:1.dJo¡;e;ti: por su culpable negligencia Lu:g1~tfe
pregunta:
·
mge
a acostumbrada
- racias mil gr ·
'
"·
giósos? Magnífico ac~as; ¿:S para un colegio dirigido por reli-·¿Tiene usted algo que decir en su defensa)
será u~a casa de du::J!s~ m o . .. . Ea e1:1te mundo de locos, ésta
Floche de pie, ar~icula con propiedad:
·
•• Recl~mo la aphcación del artículo 12
El presidente no puede contener la r· . p
J OSE ZAHONERO
dirige la consabida pregunta y por seg ;1~d~ve º~retunda ;ez le
··Reclamo la aplicación d~l artículo 12
z oc e con esta:

UA CASA De cue~DOS
Penetraron en el despacho del delegado
dos guardias conduciendo á un caballero
de cierta edad, decente y · modestamente
vestido, y por su fisonomía y por su por·
te podía pensarse que aquel hombre pu·
diera ser, no ya un criminal, pero ni aun
vicioso. Al preguntar el señor delegado á
los guardias cuál era el delito que motivaba la detención de dicho sujeto, uno de
los policías se acercó á su jefe y le dijo á
media voz:
-Este sefior está chiflado ;viene arman·
do tumultos por la calle, para á los vendedores de periódicos, compra cuanto•
puede y luego los rasga ó 1011 quema; la
gente que lo ve se para cuando él se para,
y le sigue cuando echa á andar, y se arma un griterío de mil
diablos.
Ordenó el sefior delegado á los guardias que se retirasen, é in·
terrogó al caballero para que éste explicase su conducta, en la
cual, si oada había que pudiera ser considerado como delito, h a·
bia lo bastante para sospechar que quien en tal conducta seguía
estuvjera loco, y, por tanto, que fuera necesario conducirlo á
una casa de dementes.

I Y qué catedráticos son la
t d
otros polftic:&gt;·g d l
T mayor par e e e1los I U nos impíos,
llegado á exalt!.naib~!'tododo .efsto me exaspera, pero lo que ha
que 0
t
o m1 uror, ee que haya quien me diga

39 1

c::Gi:~~:~:ri:::~~l!i

~,,
:El atlúl á la~orilla de Ja fosa!

el.

UN.A VENGANZA
..
-.............
.
...

-

...~

tales fueron éstas de repulsivas y bárbaras, que hasta milmisma
mujer aborreció los teatros y los espectáculos públicos; en cuan·
to á mis hijos, qué le diré, sino que están rematadamente locos?
Se han hecho más parlanchines, más atrevidos .. . . ¡ ah I y¡lo que
es más horrible, casi irreligiosos; en fin , si serán necios, que en
vez de ser sumisos y agradecidos con su&lt;i maestros, pretenden
con otros estudiantes que el gobierno les quite el catedrático que
cometió el delito de no bajar bastante el sombrero al saludarlos.

!~:~~1~ª1;~. pxeridente
abre el código ylee con gravedad:
os condenados á muerte se les cortará la ca·

baza.
"

. Isidoro Floche era uno de esos hombres de ui
I
dice. que convierten en oro todo lo que tocan. q enes e vulgo
, Hizo una ~ran fortuna fabricando sombreros para sefforas
c lando fué rico y célebre, se creyó superior á los d á
' y
tales.
em e morA su mesa e.e. sentaban con frecuencia las celebrid d d 1
fo~o,. de la med1cma y de las artes, y de aobrem
es e
op1~1ón sobre cuestiones políticas ó literarias esa solfa dar su
Cierto día, uno de sus invitados el abo ¡do Bl ff
osadía de interrumpirle. Pero le l;nzó unagmirada ºta~' /uv.i/ª
que el otro tuvo que bajar los ojoliJ.
err1 e,
f
Comprendió, sin embargo cuando term· ó
sido descortés, y dirigiéndo;e al abogado/~ ;!gr:::J ;1ue había

ª

Y Floche ·se·deemaya mi'e t
·
t ,, · .•
'
n ras en e1 fondo de la sala su
emmen e amigo Bloffe, vengado al fin, se ríe á carcajadas.
JACQUES IVEL.

··¿En qué se parece el sol á un delincuente?
··En que se esconde .
··¿EY los dondfegos de día á las puertas de una ciudad?
·- n que se cierran de noche.
-E¿En qué son iguales loe ciegos á los que tienen vista?
- n que no ven á Dios.
-¿ Y los castafios á la Biblia?
··En que tienen hojas.

�Aeto&amp;lid&amp;des

392
LA MALA PRENSA

Ido Mufioz, no ,.ée, ,1 a~í cumu uu e,Lre110 del que mucho se e~pera: «Maniobras
ha quedado en la de Otoño,» arreglo de Nan de Allariz.
.
buena ciudad de
¿Continuará el público favoreciendo á Esperanza y á Gutle·
México más di ver- rritos?
:&lt;IÓn d ig11a de menciu11:u i:;,·, q ne la opereta del teatro Arbeu.
Creemoe que sí, pues la mmiquita vienesa ya se hace casi in.. Y aun ahí, pocas noveJaLles se uos han ofrecido durante la dispensable á nuestro mundo para soportar la vida; la co~Pª;
última semana, á no ser el beneficio de Josefina Peral, una ti- fiía tiene un gancho muy largo, y, en fin , no hay otro a1t10 a
ple de verdad, que para conquistar al público ha 1,abido unir á donde ir.
su limpia y pastosa voz un aire mezcla de inocencia y picardía
que la hace muy atractiva. La Peral eligió con acierto la pieza
que había de cubrir el programa de su beneficio. «La Geisba, »
Lo habrá, sin embargo, á partir del día 7 del próximo y bien
esa japonería, de japonismo convenciónal de la zarzuela, en don- venido mes de Julio.
de una mú&amp;ica meNos referimos á
los grandes concier·
l.o.~iosa, á Ja~ veces
tofil de mú ~ica sinfótierna, borda loa
pasages más patéti·
n i ca organizaclos
co:1 6 graciosos del
por J ulián Carrillo.
libreto. Ahora bien,
Ahí donde han soen la interpretación
nado los cascabeles
de esta obra por la
de Pierrot y Colomcompal'iía de füpe·
bina, donde el cancan ha levantado al
ranza Iris, no se sabequeadmirarmás,
aire a u s piernas,
si los magníficos
donde los triviales
atavíos de loa prochistes, de bien dutagonistas, las redosa gracia (¡ AlPjo
gias decoraciones y
no se ríe nunca! ViJa profusión de luce-verea, etc.,) han
ces, ó la propiedad
' divertido más ó me·
conque caracterizan
nos á los uno:1 y á
!-U!l respectivos paios otros, ahí en el
pelee loa diferentes
mismo teatro Ar·
artistas.
beu, escucharemos,
:Jon ser bastante
con la ayuda de
Dios, las notas gra11 buenas las entradas
0n casi todas las
vea, solemnes, dolo·
funciones, · no bas- ,,
rosas ó dulces, pero
ta.ría este ingreso
siempre maravillopara satisfacer tosas, de Beethoven,
dos los gastos de la
W a g n er, Tchaiempresa. Afortuna·
kowsky, DebuPsy ...
&lt;lamente para el púJosefina Peral, la noche de su benefic¡0 ,en "pose" para "El Tiempo Ilustrado"
pobreR compositoblfoo que gusta de
res de esas operetas
divertirse, y como €S bien sabido, el Gobierno auxilia á la com· que se llaman «Las Sinfonías,11«Sigírido, » (&lt;1812,&gt;1 ((La Siesta del
rafiía con el teatrc otros gajes de importancia. Gracias á esto, Fauno,11 y cien más por el estilo. ~
hemos visto ahora¡trajes recamados de seda y oro, no solamenDudamos, sin embargo, de que estas op~retas se vean tan fa.
te en las bijas deCEva, en todas partes y en todos los tiempos vorecidas como ... ... las otras, pero esperemos que el llamado
afectaa á los colores y al brillo, sino en los humildes represen· del maestro Carrillo á la gente culta, no sea vano.
tautes de la raza de Adán,tque se presentan en Arbeu ostentanEsperémoslo ...... entre tanto surca los mares, rumbo á Eudo la más rica indui;nentaria, á lo que se presta:ciertamente la ropa, la sin par Conesa (y notamos (que hoy no hemo9 citado
moda japonesa, mucho más!vistosa y mucho menos simple que · más que artistas nacionales .) Lfl sin par Conesa, que r.argada
la europea.
~~':"'_-;·
de laurele~ y de ilusiones muchos de los cuales, ¡ay! 1Sin duda
En cuanto á las decoraciones, fueron pintadas según los me- ya realizados, va á lucir su bulliciosa alegría y sus magníficos
jores modelos por artistas ya reputadoe, {y la escena de la casa sombreros, p~imero á la Cóte d' Azur, y más tarde á la tierra de
de té, entre otras, constituye, coml) tuvimos ocasión de:decirlo María SantÍBlma.
hace poco, una verdadera fiesta 'parll. el sentido de la vista.
Haciendo justicia á los 'afanes de Miguel Gutiérrez, el direcZIG·ZAG.
tor de este negociado. la concurrencia, que llena el salón, se deH·
borda en aplausos, y de estos)oca con sobra de razón la mejor
parte á la Iris, que trae los perfumes y Jas;armoníaa de laa már·
genes del Grijalva, y á la Peral, también mexicana, no nacida
Cuei:tionaba un tAstarudo de poca chispa con un andaluz calen la co~ta, sino en esta prosaica Mesa Central, pero cuya gra- moso y de pocas palabras:·es decir, con un ftmómeno en su.escia nada tiene que envidiar á la de la costefia.
pecie; pero el terco, no encontrando razones para convencer al
andaluz singular, exclamó corno desesperado:
- Apuesto mi,cabeza.
-No; apostaremos una libra de dulces.
-!Ola!... ... no estáis muy seguro .. ....
- Esta ~compafíía~de-·operetaS viéiíesas~~ c.on.éluídosU
-Hasta la evidencia.
con el Gobierno y obligada á desalojar el teatro oficial, se pa@a
- Y entonces, ¿por qué no queréis apostar mas que una libra
al Colón.
de dulces?
Para la nueva época se anuncian «La Divorciada» y &lt;(La Pou-Porque la aprecio en más que vuestra cabeza.

***

:y

=

- -

=== Seíior Lic. don Emdt:&gt;1 i,1 de la Garza, jr .. defen~M de Suárn
Zapata, pronunciando su di,c~rso que ha Jlamado

tanto la atención

Fots. de El Tiempo llustraáo.

-¡Eh, cochero, que corra más
ese penco!
.
-Imposible, sefior, está tísico.
-Por lo visto no es tisis galo·
pan te.

con.trato

~

1

. • l

.

�ueyenda olvidada

LEYENDA OLVIDADA
CUENTO

Existe aún en el Puerto de Santa María la casa donde un mon· para salvar aquel alma enamorada que el diablo de los celos
je, famosísimo por sus virtudes, pasó larga temporada sirviendo quería perder irremisiblemente.
de consejero espiritual á don Juan Lui~ de la Cerda y á su es·
-Tu mujer-le dijo-vendrá esta tarde con la duquesa. Mien·
posa, duques de Medinaceli, marqueses de Cugolludo y de Al- tras yo confieso á nuestra sefiora, tú mismo oirás la confesión
calá, sefiores de las villas de Deza, Enciso y Lobón, co.nenda- de tu esposa, y sin que nadie sepa nada de este sacrilegio, pe·
dores de la Moraleja, condes de la ciudad y gran puerto de San. netrarás en su alma y sabrás de ella tanto como Dios mismo,
ta María, etcétera, ~tcétera.
y El nos perdone en gracia de la paz de tu espíritu.
No hay para qué encomiar, ni importa á este relato, la granLlamó luego el santo varón á uno de los monjes que con él
den de tales sefiores. Quevedo dedicó al duque una de sus me· vivían, y le ordenó que pusiera al criado de los duques un hájores obras, y llenos están los crobito de la Orden y le condujera
nicones de la época de ejemplares,
al confesionario de fray Juan, vahechos, famosos sucesos, graves
rón virtuosísimo que no está en
sentencias, heroicas empresas y
los altares porque sus muchos
gloriosas aventuras en las que el
ayunos y maceraciones le trastor·
generoso don Juan Luis de la
naron en su vejez el sern, y el po·
Cerda resalta y luce como quien
bre murió loco rematado, dicienera.
do grandes atrocidades y hacien·
Uno de los criados del duque,
do creerá las gentes que el diablo
mocetón de veinticinco afios, es·
se había apoderado de su escuá·
taba recién ca\lado con una joven
lid o cuerpecillo..................... ..
de extremada belleza. Su luna de
Llegó á la capilla la duquesa
miel fué wuy breve. En vano la
de Medinaceli, acompañ.ada de las
esposa hacía al lado de la duquemujeres de su servidumbre, y
Ra una vida ejemplar y ponía en
adelantándose fray Donoso á reci·
to:Jas sus acciones sing11larísimo
bir á su protectora, dijo á la herrecato. Acusábala el marido de
mosa doncella:
imaginarios deslices, y devorado
-Id al confesionario de fray
¡.&gt;orlos celos, sometíala á terrinles
Juan.
pruebas y á villano espionaje.
Allá fué la pobre nifia al más
Enterado de ello fray Donoso
obscuro rincón de la capilla, don1le las Mercedes, que así llamaban
de impaciente estaba su marido,
II l santo varón, recetó á la {l}Uenvuelto en un sayal de estamefia
chacha la. medicina que la Reli ·
y oculto el rostro con la amplia
gión tiene para estos casos: concapucha.
f,)rmidad y oraciones; pero mienLa gentil muchacha comenzó
tra'3 más se resignaba con su cruz
sus oraciones tartamudeando, y á
.Y más rezaba la pobre nifia, más
poco lágrimas y sollozos convir(ieloso estaba el marido y con matieron su voz en lento gemido.
yor furia la acusaba y maltrataba,
-Padre-decía la sinventura,
creyendo que su mujer, además
-mientras tuve la seguridad de
de traidora, era una grandísima
•· que amaba á mi marido, soporté
hipócrita, que ponía falsamente á
gustosa las penas que sus infames
Dios por testigo de su inocencia.
celos me causaban; pero no pue·
Con tales luchas y quebrantos,
do sufrir más tiempo el agravio
"l servicio que á uno y otro estaba
que me hace y comienzo á aborre·
encomendado en el palacio d·e los
cerle. Me causa tedio su presen&lt;luques andaba tan descuidado,
cia, y cuando me habla. siento que
que el mayordomo se quejó á sus
mi odio me atormenta más que
~efiores, quienes llamaron al masus insultos.
trimonio y averiguaron el hondo
, ~
No pudo escuchar máe el marido. Sus manos crispadas
drama de aquellos desatinados ~~ · ·
buscaron un pufial que antes había escondido entre una arru·
~~
\~
ga del hábito y el cordón que lo sujetaba á su cintura.
Comprendió don Juan Luis de
Se puso en pie, salió del confesionario, levantó el brazo dela Cerda que para poner en· paz el espíritu de su criado eran recho en alto, y al dejarlo caer en golpe mortal sobre la infeliz
ineficaces las predicaciones, la oración y los ayunos, y así lo cli- criatura, que seguía gimiendo arrodillada, brutal estremecimienjo á fray Donoso, prometiéndole, si lograba la intercesión divi- to agitó su cuerpo, cegaron sus ojos y paraliz6se la voz en su
na en aquel negocio, construirá sus expensas un convento para garganta.
la Orden franciscana.
Quedó así un breve instante y luego miró aterrado el puñal
Llamó el piadoso fraile al marido, pero las exhortaciones que convertido en crucifijo de bronce, y creyó que aquella dulcísima
le hizo consiguieron sólo enfurecerle más, creyendo el insensato boca de Cristo, entreabierta, lanzaba un gemido doliente, y que
que su mujer había buscado el auxilio del monje y de los du- de las ·heridas manaba sangre, y que la frente se contraía aguques para gozar mayor impunidad en sus deslealtades. Le vió jereada por la brutal corona de espinas.
fray Donoao tan loco y tan fuera de sí, que determinó apelará
-¡ Milagro!-gritó.
un recurso supremo antes de pedir á Dios hiciera un milagro
El espanto de ~u voz temblorosa causó en los fieles terror so,

/

395

brenatural. Ninguuna superchería, lo
no se atrevió á mosé. Pero quise hacer
verse.
una buena obra. Al
Sólo fray Donoso
disfrazar al criado
se acercó al muchadel duque le vi eschote, que seguía
conderse el puñal,
gl'itando:
y temiendo por la
-¡Milagro! ¡Mivida de alguien se
lagro!.. ....
lo cambié con mafia
-¿Qué es esto?
por el crucifijo de
-preguntó el monmi celda.
je......
-Levántate, her·
- ¡Perdonadme!
mano mío-replicó
Escondí mi pufial
fray Donoso.-¡Mipara matar á mi
lagro ha sido, sin
mujer si confesaba
embargo; que Dioe
su adulterio ..... .
se vale de los me- ¿Os lo ha confesado?
dios máR sencillos
para salvar á sus
No; me habló de
criaturas!
su odio, y al querer
herirla encontré en
En el tumultuoso
vez de mi pufial ¡un
correr del tiempo, el
crucifijo l. .... .
crucifijo se ha perSalieron los fieles
dido, y el convento
de la santa casa pá·
que en memoria del
lidos y temblorosos. !
milagro hicieron leLa noticia del porvantar los duques,
está ruinoso. ¡Hastento diyino corrió la ciudad en un in&lt;1tante. El crucifijo coTota la leyenda se ha
csdo baJc una urna en el altar, vió á los esposos reza1 ~uchas
olvidado, no quehoras, deshechos en lágrimas de arrepentimiento y alegría.
dando de ella rastro
El pueblo corría presuroso á ver el Cristo del Puñal, y mienen
las crónicas de la
tras, fray_ Donoso consolaba á un pobre monje que, creyéndose
_
.
Orden á que fray
en gravísimo pecado, le decía:
J
- «Castigadme, santo padre; castigadme como queráis. Esto e~ ~onoso _P~rtenecía, m en los anales de la ciudad, y gracias á que yo
la he admnado en una noche de insomnio ... l-moN1s10 PEREZ.

- .,

A SAN LUIS GONZAGA
Cándido Luis, reflejo de belleza,
Gloria y ornato de pensil florido,
Angel de paz, dechado de pureza.,
Ella en tu pecho colocó su nido!
Si tu inocencia yo cantar pudiera
Tiernos acentos con mi tosca lira,
Al aura leve y á los mares diera
Con ese aliento que el amor inspira.
¿El Dios celeste del eterno coro
A mi entusiasmo le dará dulzura?
Cante otro vate con su plectro de oro
De Luis la gloria y singular ventura.
¡Oh Luis amable, carifioso hermano!
¡Ay! no te olvides en tu raudo vuelo
De los que tienden hacia tí su mano
De loa que imploran un favor al ciel~I
Es LuiR un ángel, perfumado lirio
Los collados de Dios aromatiza
'
Brilla su pecho ardiendo como 'un cirio:
Su alma da luz, allí se diviniza.
Mantua, rodando vi6 caer al suelo
De la frente de Luis bella corona:
De gloria eterna lo circunda el cielo
Y alado coro su victoria entona.
Pompas, tesoros, majestad y honores
¡Oh, Luis amado! generoso hollaste, '
Y alzaste el vuelo, huyendo los loore~
Y á la falange de-'Jesús llegaste!
Despliéganse tus labios, cual la ro8a
Entreabre sus pétalo::i de nieve,

CuanJo al ambiente lo ~nibaltl11.ma aiiosa
Al ser mecida por el aura leve.
De Luis entonces sacro juramento
Su~e á los cielos como suave incienso: ·
De furia el Orco gime t urbulento
Al ver el fruto de un a:mor inmenso.
Qué prometiste ¡oh Luis! con labio ardiente
De los cielos al Dios tres veces santo?
-¡ Do mi bandera al pie luchar valfente·
Ser del Averno su perpetuo espanto!
'
Suenan al punto tr~pas y atambores
Y por los aires su pendón ondea
¡La juventud entona sus loores '
Por su adalid lo aclama y su p;eseal
PAULO EMILIO

GUKRRERO,

s. J.

EN LA RUTA
. Dame esconder mis manos entre tus manos blancat1,
01r que me consuelas cuando flaquear me ves
mi~ar que las ortigas bajo mi paso arrancas '
Y gimes cuando sangran las plantas de mis pies.
Por báculo llevando la fe de ttls amores
ni tiemblo ante el abismo, ni temo al vendaval
Y para hollar ias cumbres, agito sin temores '
las alas soberanas de una águila caudal.
'
Mas si mafiana caigo, sobre la ruta inerte
Y ante mis ojos flota la imagen de la ~uerte '
envuelta entre los pliegues de su impalpable tul
dame tus manos blancas por impolutos lirios '
tus lágrimas por preces, y por brillantes ciri~s
la luz de tus miradas intensamente 2',Zul.
'
JAVIER

SORONDO.

�~"A
LAS(/
OAMAs··.

PASATIEl'JIPOS

8I·LUET.AS

CHARADA
Como es mi tercera dos:
KRéquiere la unión la fuerza.,»
yo y un pufiado de amigos
quq siempre valor demuestran,
salimos morral al brazo
y en el hombro la escopeta,
internándonos al punto,
s\11 más ni más en la selva.
Allí formamos mullida
pr,imera dos con la yerba,
y después de descansar,
mitrchamos, y á la cabeza
llevamos á un ,conocido
guardabosque que olfatea
donde está la dos con prima
que á los conejos alberga.
Puro ...... ¡válgame Luzbel!
·Aquí viene la sorpresa;
cuando íbamos á alcanzar
111 buscada madriguera,
a ,areee un tercia cuarta
d~ espesa y rubia melena,
y cuya p'resencia á todo~
Je tétrico e&lt;ipanto llena.
Ya nos contamos por muertos,
unos gritan y otros reZln¡
uuando de pr6xima charca,
muy nauseabunda y extensa,
aparece un repugnante
todo que helados nos deja.
En vez de atacarnos,. fiero,
al tercia ciw.rta se llega
provocándole á u~a lucha ,
qu~ el otro, está claro, acepta.
El todo da dentelladas.
E I tercia cuarta zarpea,
y mientras todos nosotros
presenciamos la pelea
sin conmovernos, el monstruo,
enlazado con la fiera,
se destruye y despedaza, '
manchando la verdf! yerba
cnn la biba del furor
y la sangre que chorrea.

***

META TESIS
Smtituír los puntos y el asterisco por
letras que expresen:

1000+00001

·RECHAZO

Colocando la letra representada por el
asterisco en primer lugar en vez del cuarto, expresará:

_+_º__
ºº-º-º-º-º-' .El

UNIVERSO

* *.

JEROGLIFICO

LA MEDICO, ALCALDE, JUEZ

"QUISICOSA
•-------..--------,

APOLO

MONJA

•------·--=--------1
_
1

Combinando las letras de lo que expre·
san los dos precedentes significados, f6rmese el nombre de un Íl!moso loco.

•••

CHARADAS RAPIDAS
I
Primero, Nombre de letra.
Segundo, nota mu11ical.
Terct:iro, negación.

II .
Primero, extem1ión de agua.
S1&gt;gundo, nombre de letras

***

LOGOGRIFO NU MERICO
5
Vocal
Noh musical.
~ 7
2 6 ?.
Nombre de mujer.
32 12
En el árbol.
12352
Nombre de mujer.
Nombre de mujer.
123456
1234562 Nombre de mujer,
12345678 Apellido. ·
1231232 Mar.
123,562
Nombre de muj~r.
1 2 3 4 2
Nombre de mujer.
2 1 2 8·
Verbo.
1 23
Extensión de agua.
15
Nota musical.
1
Consonante.

*••

ADIVINANZA
¿Cuál es squel poderoso
que de•de Oriente á Occidente
e'l conocido y famoso?
A veces, fuerte y valiente,
otras flaco y temeroso;
quita y pone la ealud,
muestra y cubre la virtud)
en muchos, más de una vez¡
es má~ fuerte en la vejPz
que en la alegre juventud.
M6daae Ein quien no se muda
por extrafía preeminencia;
hace temblar al que suda,
y á la más rara elocuencia
suele tornar torpe y muda.
Con diferentes medidas
mirle su ser y eu nombre,
y suele tomar renombre
de mil tierras conocidas.
Sin arma~, vence al armado;
y es forzoso que le venza;
y squel que más le ha tratado
mostrando tener vergüenza,
es el más desvergonzado:
y es cosa de maravilla
que en el campo y en la villa,
.á capitán de tal prueba
cualquier hombre se le atreva,
aunque pierda en la rencilla..

del def'tino. han puesto sobre estas almas varoniles la sombra
del haE&gt;tío, la tristeza del vencimiento; y he aquí que llega Car·
mencita con su voz conqueridora á levantar con la brisa de la
CATEQUISTA
esperanza eterna esa triste sombra mortal. He aquí que llega
Carmencita á encender con sus manos de virgen la luz divina de
la fe 'en aquellas almas obscuras..... ... Y los roetros macilentos
Suavemente, apaciblemente, ¿qué hace en la sociedad esta se dilatan, las sonrisas y las frentes sollamadas se alzan h11cia
mujercita, que no ha cumplido veinte años, que es bella y ale· el cielo con la dignidad de la virtud, y las cabtzas, encsnecidas
gre, y que halla blando el sendero de la vida?
en afi o~ de abandono y descreímientó, se inclinan ante el sacer·
líll Los que la habéis visto sonreír y brillar tn una fiesta, los que · dote qne pndona en nombre de Dios y que en nombre de Dios
la.. habé,s encontrado modesta y
ofrece la recompensa de una vida
reéogida en el templo, aca~o creéis
Ain
fin, en que toda la tierr&amp; es
que esta bmguesita provinciana
fl.ores
y todo el mar es brisas, rues únicamente una buena nifia
mores
y espumas.
discreta, que se contenta con no
Es
cierto
que ia voz de la ca tehacer nada malo y con ofrecer 111
quista
ha
temblado
df! ansiad.ad
mundo un &amp;uave ejemplo de docuando los obreros y los pescadocilidad, un grato ejemplo de co·
res la escuch11ban cefí.udos, con la
rrecci6n y delicadeza.
cara
entre las manos; pero ahors
Acaso creéis que Carmencita es
que
ellos
han levantado la 'cabeza
bastante digna de aprecio porque,
con un noble ademán de confian·
eumisa á una rutinaria educaza y gratitud, ahora que ellos han
cion, eabe sonreír en la cortesía
cruzado
sus brazos de honrados
mundana de una cuadrilla y sabe
trabajadores
sobre unos pechos
inclinarse con reverente devoción
en que late la esperanza y arde la
delante de un altar. Aeaeo creéis
fe, la dulce voz de la catequista
que eeta mujer ,,es poquita cos11,,"
tiene los acentos serenos de un
es una criatura adocenada y ama·
himno glorioso, y va diciendo á
ble, como fuera menester que hula
sociedad moderna los tri uníos
biera ronchas. en el mundo, porsantos
de la mujer católica.
que, en realidad, ¿qué más que
. esto que habéis creído ver en CarC. E. DE S.
mencita se le puede pedir á una
nifía- que no ha cumplido veinte
-Ji~
afios, que es bella y alegre, y va
pisando blondos caminos por la
LOS POSTIZOS DE LAS SEÑORAS
vida adelánte?
Pero, ved por cuanto, Carmencita, sin que se le pida más que
UNA MODA MACABRA
esto, va ella y saca de su corazón,
grande y noble, misericordia y
caridad, y las derrama sobre loa
Trii:;te es decirlo, pero es verextraviados, sobre los tibios, esos
dad. La moda de los bucles postibios que repugnaban á Jes6s.
tiz_os y de los rellenos qlle hoy
Va Carmencita, y entra con
priva entre las damas, es una de
otras damas en las Palas de un
las más repuli:;ivas que pu11den
círculo obrero ó en los locales dondarse. Vamos á decir por qué.
de suele reunirse el gremio de pescadores. Da una vu• lla por entre
PELO DE MUERTOS Y BANDJ.
aquellos hombres desconocidos;
DOS
algunos la miran con hostilidad,
La mayor parte de e~tos bucles
otros con desagrado, muchos con
Re har.en con pelo muerto, es deindiferencia. Pero la muchacha
cir, con pelo cortado de la cabeza
ha entrado en estos salones hude
las mujer~s difuotaP, 6, con
mildes llevando abrazado á su co. .· ..
más frecuen cia, cie chinos muerrazón un firme propósito, y las
tos, lo cual resulta mucho más
caras hura:fías, las miradas avie·
barato.
sas no la hacen desistir de sus emEn los cementerios chinos PS
pefios.
costumbre despojará los cadáveCon habilidad, con santa picarres de sus rozagantes trPnzas. Las
día, llena de compasión, ella se
1. Sombrero de tul negro, con plumas de varios tonos.
repetidas ejecuciones de los banamiga con buena parte de aquellos obreros, de aquellos pescado- 2. Sombrero de paja gris, con cabecitas de plumas del mismo color. didos manchúes han abaratado el
género y han· convertido en una
res, y cuando ya ellos la hablan,
lucrativa industria, más lucratimirándola á la cara con franca expresión, cuando ya la esperan
y la buscan con simpatía, entonces ella empieza denodadamente va que Lunca, el comercio de cabello humano. De8de que arraig6 la nueva moda en Europa y en América, el robo de coletas
la conquista para Dios de aquellas pobres almas.
e?
los cementerios de China ha alcanzadb alarmantes vroporNada más interesante que el proceso de esta conquista, en que CJones.
palmo á palmo la Ilifia menuda y delicada se va aduefiando de
Cuando un chino muere, se le mete en su ata6d y se le lleva
los toscos espíritus de aquellos hombres.
al
cementerio; pero no se le entierra en seguida, sino que se le
Et!tán ellos avezados á luchar en la tierra con el trabajo duro
deja
quince días fuera, para dar tiempo á que el alma pueda sede cada día, á luchar en el mar con la bravura y la perfidia de
pararse
del cuerpo y tomar el camino del otro mundo. Después
las olas cántabras. Vida áspera, carne flagelada por los golpes
se sepulta al difunto; pero, entretanto, algunos chinos poco es-

LA

DISTRACCION
Buecar una palabra de cinco sfütbas
que expresa el nombre que se da á una
persona que por su posi~ión des~huglld.a
no está sometida al poder de nadie. Quitémosla la primera sílaba, qnedará: pro·
fesión. Quitando la segunda: adorn~.
Quitando la tercera: de la boca. Y qut·
tando la cuarta: planta medicinal.
¿Cuál es la palabra?

•••
TRIANGULO
~

+. + + +

+ + +
+ + +
+ +
+

.¡,

Suetituír los puntos p,or letras, de ma·
nera que horizontal y verticalmente se lea:
1? nombre de varón; 2? nombre de varón¡
3? una misma vocal; •? en las car~a~, Y
5? consonante.
La'! soluciones en el pr6ximo número.
Soluciones á los pa@atiempos inserto'!
en el número anterior:
Al Jeroglífico comprimido:
LOCOMOVIL
Al cuadradito de'doble explicación:
CARA, AMOR, ROSA, ARAS.
Al logogrifo numérico:
SO RIA.
A la Quisic..,sa:
Fin-tin--dios-INFUNDIOS
Al Acr6stico:
f e
E lena
R osario
a N tonia
A ndrPa
gi N esa
O olores
l O la
A la inc6gni ta geográfic11:
POLONIA
A la Cadena:
JOB
ODA
BARCO
C I D
ODESA
SEN
ANGEL

E G J\
LAURA
RON
ANA

FEMENINAS

�Parra las Damas

crupulosos y algunos extranjeros de sentimientos no mucho más
delicados, han abierto el féretro y se han llevado la coleta del
infeliz que hay encerrado dentro. No hay buque que venga de
China que no traiga m11cbos fardos de pelo, y la mayor parte de
é!te procede de los cementerios.
Y no se consuelen las rubiae pensando que el negro pelo de
los chinos se destina sólo á las morenas, pues por medio de cier·
tos ingredientes se le puede dar el color que se desee, incluso el
rubio más claro y el blanco de nieve.

ES PEOR .EL PELO PROPIO
Tampoco deben estar libres de cuidado aquellas que se mandan hacer bucles con su propio pelo, caído al peinarse . .
Realmente, es mucho más sano llevar postizos de pelo de chino muerto que de pelo propio, porque la fabricación de los rizos de origen mong6lico exige un procedimiento antiséptico, en
el que se emplean substancias químicas que acaban con toda
clase de microbios, incluso los de la .S.ebre amarilla y los de Ja
lepra.
En cambio, euando una mujer encarga al peluquero que le
haga un postizo del pelo que á ella misma se le cae, no sabe si
se le ha caírlo como resultado de alguna forma de calvicie, en
cuyo caso los microbio3 de la enfermedad permanecen efl
LAS CRIATURAS
el postizo y atacan al
pelo restante.
deberían estarmedianamente gorPero, aparte de su
das y criar grasa á medida que la
macabro y repugnan·
consumen ; pues la grasa es un
te origen, el pelo
combustible y su consumo produce fuerzas. Las criaturas delgamuerto ~ny\lelve asi·
mismo un i,erio pelidas, a.un cuando lleguen á la edad de 18 ó 20 años, corren peligro, no por causa de
gro de contraer la tísis ú otra enfermedad agotante. Es una cosa
espantosa cuando reflexionamos
sebre el número de criaturas de
ambos sexos, quienes mueren por
mala asimilación de sus alimentos. El alimento, aunque se tome en abundancia, no los nutre,
no cria grasa ni imparte fuerzas.
Pa.ra evitar este mal, para curarlo, para salvar las criatm·as que
las madres acarician, y los simpáticos mu chachos y muchachas
que principian á mirar al mundo con ojos llenos de esperanzas
y ambición, debe. emplearse la
PREPARACION de W AMPOLE
S ti exito, es cosa decidida y resuelta. Miles de personas le deben su vida y salud. Es tan sabrosa como la. miel y contiene
t) dos los principios curatívos
del Aceite de -Hígado de Baca- ·
lao puro, comhinados con J arabe de Hipofosfi.tos Compuesto, Extractos de Malta y Cerezo
fjilvestre. Para la r eposición de
niños pálidos, que sufren de Anemia. Escrófula, Raquitismo y En
fermedades de los Huesos y la
Sangre, nada hay tan bueno co. mo nuestra preparación. "El Sr.
Dn. M. Sánchez Rodriguez, Director de la Casa Amiga de la
Obrera de México, dice: La Preparacíon de Wampole me ha dado los mej ores resultados en los
niños á quienes la apliqué, á
pesar de lo avanzado de su enfermedad están ya perfectamente
curados, habiendo desaparecido
las escrófulas que la terrible anemia les produjera y su estado general es de lo más satisfactorio."
Eficaz desde la primera dósis.
Nadíe sufre un desengaflo con
esta. De venta en las Boticas.

De todo un poeo.

loa. microbios, sino por su peso, y la falta de ventilaci6n que
ocasiona. Oprimiendo la piel del cráneo, la recalienta y trae co·
mo resultado la calvicie; además con su peso estropea el pelo
natural.

EL PELO VIVO

El cabello vivo pesa mucho menos que el que procede de personas difuntas. Un rizo grueso do pelo procedente de un cementerio chino, puede pesar cerca de 30 gramos.
Los postizos de pelo vivo proceden en su mayor parte de Bretaña, donde es costumbre que las muchachas campesinas vendan sus cabelleras. Pero este pelo, descuidado casi siempre por
su primitiva duefía, tiene un aspecto poco agradablfl, y como
consecuencia, ni los peluqueros ni las señoras lo aprecian tanto
como el que viene del Extremo Oriente.
~

Quevedo, retirado á un pueblo en la estación de verano, fre·
cuentaba una tertulia en la cual constituía uno de los principalPs
entretenimientos el resolver enigmas. Queriendo Quevedo deeaC¡¡jditar por medio del ridículo esta tonta costumbre de las so·
ciedades de provincia, propuso el siguiente enigma:
Yo soy útil ornamento
de la cabeza del hombre;
es el sombrero mi nombre:
adivínalo, jumento.
Todos se echaron á refr; pero uno, que permanecfo &lt;'Orno 11hifl
mado en la meditaci ó n, exclamó de
pronto, con aire de
triunfo:
- Señores, ya lo
acerté: es la peluca.
No se crea que vamos á tratar

¡Oh los Valientes!

de aquellos que luchan en el eam·
po de batalla,· no, vamos á tra·
tar de tipos que, por desgracia,
abundan mucho en los dos sexos.
Llega Ud. á una casa en la que
el jefe de familia se encuentra
con un fuerte c·atarro y un poco
de calentura; a] preguntársele
qué ha hecho para combatir su
enfermedad, contestará: Nada.
yo nunca me curo, no tengo miedo á las enfermedades. Y uuestro hombre se queda ~n satisfecho como si tal cosa.
Quince días más tarde nuestro
héroe no tiene catarro: solo le
ha quedado una tosecilla seca,
no puede dormir, ha perdido el
ape tito y se va adelgazando á
gran prisa; pero como es valien·
te, no quiere curarse. Llega el
día en que nota su esputo con algunos rasgos de sangre y entonces se preocupa algo, llama al
médico y éste le dice con mucha
política que su es lado es delica·
do, que necesita cuidarse y tomar luego la ' 'Creosofosfatina' '
líquida.
Es querido lector, que· el valiente, por sus ton tas ideas, se
ha vuelto tísico. Si hubiera tomado }a misma medicina cuando
comenzó con el catarro, se hubiera curado con menos· de un
pomo, mientras que hoy tendrá
que tomarse varios y está expuesto á contagiará toda su fa.
mi lia.
Los catarros y las toses nunca son inocentes: deben cuidarse
tom:mdo la admi rable médicina
que-dejamos nombrada ; con ella
se evita y cura la.T~bem1 losis y
todas las enfermedades del pul.
món, pecho y garganta. Tam·
bien la hay en pastillas.

399

Anécdotas· y Curiosidadis.
esp,:1ritu.-,lfa.biendo un
la muerte de 1ma'Cla·
ma.. • · · . á q'lllien ~ V[ amaba. en extremo, Y ha:bieni&lt;lo la casuali:&lt;lad jm;tüi,cado
s u 1&gt;red;ooión. ·d rey J.e. ma,nd6 com:pa.recea- y le d:ijo :
iPi,,esencia

di!

astródogo ,predictho

- Tú que t odo lo 1nwes ¿ cuándo pien_
\lla6 qruie morllráis?

•E l a.sLr6log-0 soopecihando qu.e e· r ey le
t end ía, u.n lazo, respon'Cl ó:

-lfoos dffil! antes qwe V. M.
E1 temor y l a s,u•p,ersltJción d EJ rev pre·
v:a.lecieron sobr€ su resentimien,to ; y d~ó
las 6rdlenes convenientes par a que na1a
aibsolutaaruzmte le faJtas€ a 11.11uel a stuto
i mPQstOII'.

"' * *

·U.n ~ Jeto qu€ pu.s2ma 1-u: rl&lt;:o, y que
por esta su,p,r€Jllla virti:rd fué a,e-0,gfido en
cierta e!IBa, hasta el uctrcmo de caisa,rle
con una j oven mutY gua¡pa, l}asEaJba la vi~pem de su ·b oda en ,ell ja.rdtn de casa de
la. navH a; e· hom,b:e p,a·recfa t,r'ste, como
si le preocupase a'1guna id,a poco HsomJera, Y obs,e1wado que fu.é por eil fu t,uro
$tl€gTO. le p.r,,.gunt6 á ~ste:
-¿ Quié tiene us,ted caoa,H~ro?
-Natla.
-.Algo debe··á t ner. cuanao . .. . .
·-iNad a, abso,l utamente 1rad a.
!Ei'l padre d·~ la ne1via pareció corufo ·rudr·
se con es.ta r, ,SIJ}uesta, y crmtlnu6 pase-a,ndo con é:l 'ha,sta qQ:&lt;e volv'eron á las haibi·
tiadones de la casa.
iA~ d 'ia. s.lg,u ten.ta del d'A su ui.aitri,monño,
se veriain i loo dos consortes c a.b1,zO'a~ 0 ¡ y
St'Il ha'bla.rse una sola pafalb;ra,
-1, Qué 0 €-nes, h1da mfa? le rniu, un,l aba
'&amp;u miadre á la nov· a .

·--,¿Qu.'é t"enes, ll'Jo m10
el padl!'e aJl nav'o.

l e priegunta!ba

w,uoho: eonit%talba la

-lMludho, mama

!»'inreTa.
-Na~ia. pa1pá, nada, contestaJba el seg,undo.

.. * *
1Dn una 'E&amp;taic!ón ba.Ine11,r,m;
-Veo «;1ue engorda usted a,e u.u mooo
atroz.
--&amp; equivoca u'Slted. senora: Dada df.a
estoy más f!a,co.
-Plues ¿ en qru~ corusdste que ('.11,da cUa
lie ~ooue.wtro A usted mú 'IJl9Sado•

* *"'

J!m .nu.cl!LOS oa,sos. pueae deternnnn~
.eil car!'Oter 6 el estait1o de sllfl.uct de un ·ltl-

l(U,viduo ,por el modo de dar l a mano.
•E·· a,pretón fruierte ll'elV'élll fra.nq u.e'Za y
s1-n.cer.:•d.ad . auruiu e denote a.us·~ncia de re
fl.na,UlJlento y sea rudo, es de esitlima.r.
La m811lJO d~tl q-0.e no qprlm·e es de pen-sona de eSIClaiSO ,vdgor cor,porail G mentan
l!l1 a,l)rnt6.n v.'lvo y nel'Vioso de un teIDJpe·
ramen:to eXJCltaibilE. v 811 apuoot.o, eit floj o
y pru&amp;jJVo, son d,e lnd1'V:duos de mab. sa-

lud. O'laro es q111e se

tra.a

die

apretones de

ma,no,s daidos por los homblres.
iUIJ3 lna.nos que 8Jlllerutzm de!i11,zarse 6
retl!.r airsiei 'mldi&gt;Ca.ll mi:edo; 1 el tlooto de la.a
,mainds lilia.mada.,s ~ r t lcas im;d,icain &amp;'&amp;..
tml LV bondald y desoo dfl i,r,eetair a,yuda
prOJmo.

ai,

van á la pla~ d·e V&gt;eTde y oro y VllleDven

- ¿0uá.l es ·e;J. colmo d~ un a:Jmacentsta
de maJder.a.s?
_,Pues Sa.caA' un toro de 1ais tablas.
-¿,Olma es el COlbnw die un h-Ojatatero,
- Tener loa hijos "soldllidos "
-¿ Y ef de la golosina P.on un conflt il'n t
-Ohupar,se las y.e,ma,s de los d.edos .
-¿ Cu1áJI 'éS el co,!mo de u,u aivaro?
-Deda,r qu.e le roben OO" no ~oltar u.,,.
nerro.
-.:.:ID colmo cJ.e J.a des1?l'11&lt;:lli en un ul¡¡ .
dor?
- I r volando á rais d,e ti t!!IIV&amp;- y t1ro1Jeza1
&lt;:on la luna. . . . . d.e un elcii.natatfi
-¿Ea oolmo dia u,n piea&lt;lor?
.....Ra,sea,r,se en v.e~ de 11!,can·.
- ¿JDn qué se pa.n1Ce San Se'b:a.11t.MJ1 o.
los Cihi.cos, cuando ha.cen nrw'illos'
-.En que h¡ey "Zurrtor~·
-¿ 'IDu qué s s I&gt;0/l'ece,n lmi t.oNro,¡ á 10~
cama.leones?
-IDn que ca;m!b&lt;ia de coiJor, puiest.o que

mora;do.!.
· -,;, Guáil es la pobliaeión
da.

n.eo.1· a1umbra-

- ~\1ialdrld porque no Ucn(l lllA~ ou., una
"Bombl1la."

* *"'
Un emll}!Jealdo de cle'l'lto ru.in •8't.eri:0 se
q,u ejaba amaTga:mente de halb'o 'I' Siido d,s,. ,airado cesante.
- No S€ por que me han heclho esa pIca.rlCL'.o : Yo no mol estaJba á n1a1el1,e .e:n el
m ·n1.shnio. Como aue no
nunca, t la
ondna.

too-

* **

Halbdan'do con su muj&amp;

decf&amp; llJ1 lar

braKior, cu¡yo hijo halbfa ca1do soldado:
- ¿ Por q u.é este CibJi(X) no hab~a de aer
hijo de viuda:

Y ella~:
- Tien·es razón, SamifJiago:

�r====================~~~~ - ---- - -

ANElJIJ011 AS Y CURIOSIDADES

... *

-Fero ¿se ne es ta te1er les ojos a,b e!'·
Efi pi;J.Yo.-;,,Entcn&lt;1;,.~
pa
Qué los qui . o? Si he de ten, i· les oic:s
a::iiertcs. no te;:go ne esicfa.ll dP l'idrioi;

·'
:::!... PROFESOR DE RtSA
1:~.nos lle,?Juo á ticmJJG~ eu qu,i puede
:.i;pr núe. 6 a n .r e 'IUJ s2 aure.1ile a lee·
(\ ', rl I l['a¡· V
··
' · · ' ~~ &lt;Ju~ l:u,y la nsa es de .l.)so1t11a ne. es dad para cu:al' e en.as na.11·
·.,iezas rebeldes. As . al menos i.:, i.,
sado un ir.,dil'id-'. o 011 _ se títi:Ja á sf ~1 ~llJO
1ircir:sor de r soa.

An t gro maeslru lle &lt;:au·o eu Pa" f, este
buen sefior ha inaugurado curses Je Msa
A segura C; ue lo q ue lP. ha su¡; . ido la '.dea
de es'a nue"• a ensenanza,
·
es el hecho de

C¡ue mucJ1os alumnos el.;. canto uc sabían
r-eír cuando lo ex·gra tal 6 cual esre na de
opera c·óml:ca.
'l'lhH)

que ~m,eñarJes

a

i-etr mus cMmen-

le Y su mé'.odo dló ro¡;,i;,I tados ad,miraul "

LA IGUALDAD
Un joven litErato. aJortnnadu 1::11 itlllOreti, rec.bió cna o,fensa &lt;le derta ; mla
ma;·qu,esa, y pa1 a v~ngairsfl de e.l'la :!-O vailió de un ep'.Jgrama en qne afP.aba crurlmen .e su inñdeliJdatl.
Nl ta,! ep_¡g,rama corri·ó de m,wo c11 mano toid·a,s las te.rtullJias y reHnioueR úe la
cort. . hasta CJIIP. 11 ,11;6 á Ja,. de la ma!'Qur·
sa.
Kn el mollleuto m··smv y tlts:mu a.u~o
i;u enojo, eser :\.'o 6 al jo,1·e.n una atenta
,ca,ta e.n que 1,e su'l)&gt;I eaba le pP.rdonase su
extra:v1 o, y olvidara todo rastro ae venganza, iinvitiá11id,o1l,e a1 proip o üempo á. qu 2
1~ hiciera una visita, maircándole la hora. en la que se reconiciliar :an de tud!tS
ve:·as.
l&lt;]l ta:l ··¡te.rato &lt;"onocf.a &lt;lema,snru:tu a las
mujeres para que no S'f\ t.m;era una ~wboooada; y dis,pu~to Por otra p,a,rba á. no
faltar á la c'.ta oo arma de un par de p;~tolas y aeuxle al .sitio y hora seña·ados.
Penetra en 1a cSJSa. y despué.s de los
oumpl,idos de ord1manza s~ prepara á to116 evento.
,JDn esito aparecen de tmw&amp;'iso cuatro
4',n:mascairados que le 111marNtn; le desculbren el tafanario, Y, obedeclendo i l®S 6r·
dmies de su ,¡efl.orai, ~e sax,uden cada uno

de e l&lt;Js ci1;.ci.:'€11 'a azot, s. qu,e no le d,e,btt'rou de d2,jar muy bien pairado.
.Con cwuildoa 1~ operacilón ~e 11\lJco:rooró,
Htmque muy v,a,usad::i,mente, el jovrn, y se
foé derecho ail mti,o en quE, sin nadj,e ad1r·Prt":rJo bru!J a
depos; tado !a;s pistol,a s.
T cnnó m1a en ca.aa mano y d,'r.giéndose
á los azotan tes les dHo:
&lt;1\1,UJV bien. a,mi¡gos m10s: ha-béls cu,mp,Udo á las mil marruvLlla,s ; pero ruhora habéLs d·a 'vol1nw á repetir• a, pues la l*!ñora
ma,nquiesa debe también tener fri-0.
Los criados, te.mblando ~ miedo y co·

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mo v:eran que se haJolaba resue1to á llevar a ca:bo s.rs órdenes. azo,taron s·n p··e .
d•ad á su arma quien ni "UD pudo levantar·
se por sri sola.
-¿Hemor.i conclu do? d'je·on los c :·ia.
&lt;los.
---.."'fo, pu,es aJho:·a falta que os azotéis
vosotros mismos recibiendo dabl€ canti.
.ct,a,a de h¡, 1.1ue r1os ha,béis rtado.
-Imtposilb1e eontestaron
--¿Jm,posibt.&gt;e? pues dd~pon.éos, que dos
de vosotros, a:I m no,~. uo que;ctat1~·is para
contall'llo.
Y ll,',c:ho &lt;.~~,to amart"mó 1as p·sto\aa.
- ;;Det.eneos. deteneos gr ta :·,.,.r¡ 4. un,,.
voz.
Y dicierudo y hac1endo se azotaron rout'Uamente de tal modo , QHE' n' aun p,udie·
ron a¡y,ud,ai,s .; desp,ué.s unos ll otros.
-Ahora, dijo el literato, me retiiro a.L
ra.m€ntz satis.fecho de la leoción que me
haibéis d,ado. lin'Cia ma,1,qu,esa, y •bien podéis pubUoarla, que yo po1r nn pairte contr·buiTé á e '1o contándolo a todos cua,n·
tos os· CO!Ilocen.
-,No por Dos, 'é XOlamli ·1a mail'que9a;
eSIJ)er ad , esperad, y to'do ~ arregla.Tiá.
En efooto. la función condul}"ó más aJ!eg;ré die lo que habla em,p,ez,aido.

é ineSl])eraidos.
No 8óla aprendieron los
1
' scf,pulos á corngir el rr.o balid o que pri
f~ r.,;w en vez de ca,l'c.ajada sino que aprend_. ron . también a. estar wl egres, á re ·rse
p,a ra prop a i:at"staec ón y para ale.ru:fa u1-·
los yue les 1ooeanan.
No olvidemos 11ue Ra:belais, cuya vida
no fué una carcaJada perpetua, ni ~1who
menos, a.P-onseJaba que viviésemos a,J·:¡;res.

ARAB,E·SCOS

Esba moneda y esa es,pa.da, cree~
Que son lo más nota:ble del museo;
Amf as ant g ieda,d es.
Son restos de las l&gt;'árbaras edades.
Su or gen el catá.lOlgo ya aclara:
¡·Lá~t"ma que decir también no pueda
Cuál de los dos crfmenes causara
La e1;pada 6 ',a mon da!

**~
L?..s damas

de la .oc:ed&gt;airl ,:atOJ'ca di
San L~:s (•Missouri) se proiponen constituir en las esta,c:ones del ferrocal', 1q de la
iciud•a d ofic nas cat.ól'cas vara auxillar a.
los extranjeros y 'E: Sll)edailmente A Ias 10·
ivenes que necesiten oocorro. asisteucia t
consejo

CO'loco cle.-rto ba11u11ero
lin su mei'a de l.}e;:¡r,achu.
Un ,billete de qur1nienlas
.l'esetas y un pa,¡_u~J hlauco

- ¿ Cómo te cas·a s con una mufa:· Lan
vieja. tan fea y que hnP.le tan 1na· ·1
Y el cortesano r, snoncl.io·
-8eñora, i,SO·Y. IJ:J" venr.ura. 1ut,ro. no_
n• ,'. n v aromático

tienP ¡· s

~·~1:1.'- ¡p1,egunta

NACER CON SUERTE

!Estando µara t'asarse un co!'tesano (!P.
aJran.rtdd a !ldad. lleno d•:c a0hauues. Je d Ju
la re·na:

Un Pél.;-o se pru l·a.. uno· Jent.es y rl:,~E'
que con ninguno re bii:n; perr. nbs,r·va.
¡;cr fia e! ó. t cu que cier. a 05 oj_ s !~ ._
ra mirar, y le d ce:
-¡,Có·~10 qttie e ui:;t el ver, s
uios cenaictcs?

e

Vino una 1,a,1na d~ viento
'

Y allá se foeron 1vo'1ando
Prupe. Y o:'11ete jt:mos

(\lonsie.:r Gall, d"ba un d·a un1 le~ció·1
d2 frenología en pr s-rnch de un numeroso auditor·o: ten a un cránea en ia ma_
no. Y mo~tránJolo al pú-'.J l co, dec a::leiiorns, yo tenfa t:n aml·g.o quo iYJ
st~ a n e más alto grar() todas las \ ·~·t,
dP~ Qlll' pueden adorn·ar á un h:i.r.;a:·i:, .:i
genemi;idact. h du,lzu a la. afección etr ..
:-no 11rnrio, y ya teog-0 IR c!k,ha d ,n¡;seer
su c rán ;:o : vedlo aquí, j1más be trnido
!;,.n 01·0··w~a oeai-·ó:1 ilP. ¡-pr iic :.r m tHO·

?or ur:a ve11ta11a al 1,atlo.

ile,:;pué,; &lt;h: vers.2 en pelig: n
,Ue as.~endel' hasta eJ t!ljaao
(D"jo el JJ':I.IJel susp ranclo), '
Del trato con e:,;,1 i:en te
'-' a1n- s á s alir tiznad os
Démuuoa ya por d ifunto!f
¿ Qtt 'é1,, después de es ~e

rHc.

\' '"º

r~~~~~~

:N aun para , u,vo1v-e r j t: &lt;Jlas

l'retentieir,a u';il::,;a-rnos ..
que aalna ¡:,éJo " ' '

LECHE EN

~1.:11:.::o . .•..

S 011 r~ ase el b ~ ete
Pc1r UJ1a puma.. . . Y en 1antu,
Un laeayo riel iban.quera
to reco;;i·ó c~n c;u!da'1o.

SIFONES

·~,! ha des·c ubie o un n~ .. vo sistema pa:ra
~onse··var la l C,he iresca durantA mr,c hos
mes€s. El proceü'nniento se reduce á ca1ga1'1a de ác do 0amóu:co lJ.afo uresión y
gu.srda11Ja d9o®ués de embo,t ellada rn sitio
fres,eo, hasta. aue haira fa!t.a u)a:·a el consumo.

Para ello ha,y que emplea · leche fresca.,
.. c· :én pasteurizada ó l ,mvia, á la cual .,
cR.·ga de gas en tanq•ur~ exada.mente
i,¡cnales á Jo,:¡ que se e,m,¡¡lean o:wa 1:1.a,sincar el agua d1R Seltz. y hum. s" embo' ella
en sifones.
Jc:n esta d .s,posic:ón. la ledrn s:a.r:matada
S&lt;• cor:~erva por lo menos dura.ntP. cuat:·o
ó r u,co meseR
, n exc2iente esta,do, y
c.:onstikye no sólo un-a bebid 1 :H~Taú:lble,
s'uo l.'lll11l.&gt; 1'. LI. un \·:t -io::0 al mP.nto P:li'a, los
1:iñcs y los en,fermos.

--

Cierto que usta,ba al·g o sucio,
de e;;'°"'· ;,q:1Jén hace caso'
Pasó como s1 estu¡v: el'l:t
·
.\f~s limpJo que un relicario.

11

ª8

¿ Y el papel? Entre eJ ca 11bon
Se qu·:dó fllosofiüiílo
Y d jo, des'pués de ~erse
Negro, roto y a,rm:gado :

- "E:stá. v·sto que en el mundo
Tinene u1an,ehas más de cuatro
Que po · ua,c er con fortuna
'
S rán s emp,e res,¡1eta.dos.".
ftam iro Blanec.

llil Consejo provincial de SlanJes orient.:U h~ acordad() conceder una ,qubvención
qurnce m l fran&lt;eos á la Unh•era:dad Ca.
to,:.a d Lora..na.

d:

Rafael F. Sosa,
FOTOGRAFO.
UN VEHlCULo

TALLER DE FOTOGRAFIA
DE «EL TIEMPO lLVSTRADOn
TOD\ CLASE DE TRABAJOS DEL ARTE DE LA
FOTOGRAF!A

. ESPEC IALIDAD: Retratos á domic1lio . l11te ·
no.res ~e tod;1s clase~. Edificios, Fábricas, Ma·
qu1n;i11as. ~erroJ11cc1o ne!S. Reducdones y ;impl1 fic¡1.:1ones de toJos estilos, etc., etc.

REVELADO, lMPRESION Y MONTAJE
Para prufesionales y afi , ionados,
Precios exces ivamente cómodos

TERCERA DE MESONES NUM. 61.

TEL. ERIC. 103

MEXICO.

Un méJico-dice el " Good He:uth"-lla·
:nado á as stir á una dama ataea(la d,2 ane
rn1a. l. d ·EJl)one unas •1&gt;mldoras, a vuntiando
en la 1,eri,ta: t res Dfldoras tres vece,; :il
d: en un vehlcuJo conveniente.
í.,a faim 1" a d scute ac.erca u·:i sentiüo de
palabra veh'.cu lo, consuJta et d1ccionl·
no Y co!lJ!uye oor que la enferm a a·ebe t omar las P ildoras d-:.irante un 1Das·eo Pn c oche Ast fu€, '€n efe.eta, y aJgunas semana.e; de aire puro Y de paiseos com1 guit&gt;ron
curarüa, quedando J)'r€&lt;10niza(la ta bondad
&lt;le tan original reme,dio.

ª

ª

�*•*•••••*•*•*•··~•*•••*•*···~

!• Cottria nacional !*

Pmgina Nupeial

Oficinas: s~ dt Donctlts, núm. 111.
•
o Ctl. Erlcsson 1n7.
mtxlco, D. 'f. :

:

•••
:

Miércoles 19, Sorteo con Premio Mayor
de $50,000.

:

SORTEOS QUE SR CELEBRARAN RL ~rns IIE Jll~lO

•
•+

O Miércoles 5 .......................................

+
'ét

~

10,fJOO.OO
2 00

BilletP f'n tn,1......... . . .. .. . .. . . . . . .. . , .
,,.,.

1ges1mo ........... ................. ....... ,,

(

l.1 ()

!9l .Miérroles 12................... ........ ............

+
i?:

•+

•+

Billete f'nlcr,•...... .......... ...... ........
Vigé~imo .......................... .......... ,.

10.00
O 50

O Miércoles 26..... .. . . . . .. . ... . . . .. .. . . .. .. . . . ... . , 1O 000 00
Billete enttr"-· .. ... ... .. ............ ....

;l 00
O 10

Wl
Vigéi:imo .. ...... ............... .............. ,
O Luf'IP.11 y Vienwfl, prrn1i11 ¡,r.11, i¡•:,I .t.........

•
+
:1

Este hermosn fotograbado con el retrato de todos. lo~ 5eñores Ar·
zobispos de México, perfectamente impreso en una hoja de finísimo
papel couché que mide 57 por 40 centímetros, está de venta en la Administración de EL TIEMPO [31i\ de Mesones, 61], al ínfimo precio
de diez centavos el ejemplar en la Capital y quince en los Estados,
fra¡1co de porte.

•+

Vigé.,,ímo . ..................................... ,

Qn una parte d'::terminada del ;iuerpo de

los peces. Puede dedrsc que tollo é1J ~~
,ma lengua, vorque no sóJo tiem, na1:1 las
gustat'tras en la boca y en las bar.billas,
sino t·ambién en casi t.ona la isuoerllclR ere
su cue11Vo.
Ha.y peces que cuando tocan una pnsa
C'On un costado s,c pne'p.tan sc1bre ella con

El 1&gt;árroco de San a1Mtt.eo. en Wa.slt'nJ?·
ton. h•a constituido en la fa{:ultaid de teolo1j·a de la Universidad CatOHca una 1Un·
dac'6n para au;xl1liar á ,los sa,oerdotes que
.se pre,pa,.an para eil doctora.do

PECES

El sentido del gusto no est á localizado

A,huini;;trad,
P,rnrw SA~ll11\'AL

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no

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(1:,

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•••••••••••••••••••••••••••••

tanta rapidez, oomo s· s.e les hub'ese ore·
sentado junto á la boca, po1 lo cuaJl se v~
que en el s•mtido del gusto, lutorvienfln
además del nen&lt;o facial· los nervios es·
oinIDles.

EL SENTIDO DEL GUSTO EN LO~

1.000

Billete e11ler11 .... ........................... ,

o
+

:

líl 000.00 O
2 00 ,W..
O IO

Billtte ¡,11t, r,, . . .. .. .. .. .. . .. ... .. . .. . . .. .
Yigésirno. . . .. . . . . . .. . . . .. . . . .. . .. ... .. . . . . ...

O :Mi érroles 19 ......... ...... ..... ...... . ........ , 50,000.00
O

••*
:
•

Un joven qu-e i'ba á , asar-sP. se confeso
la v!s~era con un reJ'¡gioso que sin d':ficul.
tad le absolv ó. Cuando ya. ,se ha,bia retira&lt;lo del confesnnar:o, se acordó onP. uo
le hab'·a imlJ)uesto P(enitencia, y sn¡&gt;011léndolo un ol''í'ido de oarte del confesor. •e
ac ~rcó á 1f, y le dijo:
- Pad1·e. ven,go á recordaros a·uie no we
ba bé:,s imr&gt;uesto penitencia
·--¡.Pue,s no ha,bé's d• icho que os ca.srus
ma.ñana? reu;lió el confesor; con esa t,e..
néis bastante.

El señor don Gabriel García Yla señorita María L . G .
,
.
u1sa arc1a, que se umeron en matrimonio e 1
••
.
rodeados de sus amistades.
' n e templo de Santa Brig1da, el viernes zr del actual.

LA HORA DE LA MUERTE
---- - - - - -

¿A qué hora del día Il2 uere más gente? La
.
d'
J
P~~gunta ha sido
muy discutida. El "British
h
- , .
me Ica1 ournal la reproduce
ªt dº:ª, y el een?r .E~nque de Varigny ha resumido el exte
•
u to de la revista rnglesa.
nao es
"A . .,, h
.¿ pr1or1 ' ay algunos motivos para creer ue los f 11 •
:ed~~a.son más frecuentes en determinada bo;a del dí:? ~~t

La. j?rnada de veinticuatro horas constituye un ci 1
c?nd101o~es varían de una a otra hora· es un ritm c o, curas
c!o~ a dtferentes. Estas oEcilaciones sdn evidentes ºp~~: h~~tlar1a01 n en la presi6n atmosférica, en la tem erat~ra S b va·
que la temperatura del cuerpo ea más elevadi or 1 • ª emoa
~n _la fisiología de las plantas hay una serie de ~aria:· nochd; que
tIVJdad, _en cor~ela.ci6n con la hora del día, y es natur~1~~!ere ace~ orgamsmo tiene sus momentos de mayor resist .
que
b1én otros de menor vitalidad. Ea natural. por const~i~:ie tamla muerte sobrevenga en los momentos en que la vi1alid d' qutáe
en su período más bajo.
a ea
Pero parece difícil establecer, por la hora de la muerte te
mor_nento de menor vitalidad, este período del día
'
gamsmo está más débil, fisiológicamente hablandoen i:e
1os resulta?ºª son muy discordes.
.
e ec ,
Un médico norteamericano ha comprobado la hora d 1
te en 24.000 habitantes de Nueva York y ha dedu "d e a muer·
.
c1 oqueesmayo. r Ia mortaJI'dadb ae1a
las ctnco de la tarde Co 10ta
diferente es la opinión de un médico ernocés 8'egúnmib me~te
nes hechas en Glaflgow.
.
,
servac10'dSegú!1 efl señor Fenlayso?, de 13. 000 defunciones la muerte ha
s1 o mas recuente entre cmco y seis de la m fi
o~eervar que la ~stadística del señor Fenlayaon ~p~na. Haremos
c1a muy extendida, según la cual la muerte es má ya una creen·
:a~°:::. y principalmente entre la media noche ; r::c~1~~!7:

6

fi8ª:·

E~ una e&amp;t~díatica alemana, publicada por Scbne'd
1
arch1voe de V1rchow, queda demostrado Jo mismo l er en os
~ín hay un máximo de mortalidad entre cuat.ro ;i~~eJeef Ber·
nana, según un estu,lio que comprende 57.000 !a~os.
ª ma-

Otra estadística norteam ·
.
resultados de Ja primera. Err:~:!ª ~ontradice for~almente ks
coa son-en Filadelfia com
b r erens, entre ~ti casos-po·
prue ª mayor mortalidad entre seis
y siete de la mafíana. '
En las anteriores cifras están confundidos 1
blemente las edades pero en las u h
os .sexos y probaBeadles, están aepar;dos los homb q e l a pu~hcado M. C. F.
hay una diferencia notable según rj8 y as ;1uJeres. Parece que
mujeres, comprueba ma 0 ;
~ sexo. ara un total de 1000
tarde; para 3424 hombr:S 1:1~~tahdad entre eeis y siete de la
cinco y seis de la mafiana:
raen que mueren más es entre
Como vemos, todo esto es baat te
t d'
.
go, los resultados favorecen Ja id:n dcon ral JCtono. Sin embarmás frecu~ncia en la madrugada ªpe:oq~e 1.ruerte aca~ce .con
que hay diferencias según el se '
m n parece 1nd1car
confundir el hombre con la mUJ~~ yy lj eda~, y que no ?ªY que
vez también influ
h 1
e anciano con el mfio. Tal
proble~a es, sin &lt;fu~~u~á~ : 0 !~~~:~iadd1 la ~nfermedad. ~J
1sta, Y ofrece buena tésis para los in~;t~~~~::t:1~ \~~:

b

.dí:~rc:_

&lt;8&gt;

Dadme un lugor tranquilo

y? siento la .nostalgia de una tranquila aldea
yo s1~nto e~ m1 quebranto perdida la ilusión .
m1despír1t~ duermen las formas de una idea
oran o la tristeza de este mi corazón.
d ~adhe ubn lugar tranquilo. Aislado en absoluto
C~b~fd dm r~~ qu_e forman la necia humanidad.
espu~ m1 choza con un paño de luto
y aba~donadme luego toda una eternidad
El ~1elo azul, entonces, será mi com afi
la! pdáJaros cantores serán los que prim:ro ero,
sa u arán aJ día con sus trovas de amor
y al. deE&gt;pe~r las florefl, al nacer la m~fiana
en la sierra .distante sonará, la campana
,
de una ermita de monjes esclavos del dolor.

;rj

VALENTIN

BARAS.

�Aetu&amp;lidades
Aeta&amp;tid&amp;des

tá' ciudad dt las multttudts

INAUGURACION DE UN CASINO EN EL COLEGIO MILITAR DE CHAPUL·
TEPEC. EL 27 DEL ACTUAL.

En ninguna ciudad del mundo estar.
fácil encontrar una multitud como en Nu'"'·
va York. La gran metr6poli yanqui f'A
po~ excE1lencia la ciudad delas muchedum·
brer, de las masa!! humana11, que van y
vienen a mill¡¡.res desde la oticina a ~11&lt;liv~rsiones, de s_l?-s diversiones a com, r,
&lt;leitp1lés de comer al teatro, y des¡.,ués del
teatro otra vez a casa, cual si fueran f1,l11oge de hormigas recorrh·ndo en apretada columna su campo de operaciones. A
cualquier hora, t-n cualquier p11rtf', la ge1 te forma multitud, una multitud inmei.sa. la. mayor que puede imaginarce.
Cuatro millones de cunpos humano,;
cubren una pequefia isla, y medio millón
má-s de seres racionales entran clia1iamen·
te en la misma isla apenas despunta t-l sol.
Por una parte, el:Jore~tero i,e encuentra
diez o doce mil almas que, bajo di~z o do·
ce mil paragua~, scport.lln la lluvia p11ra
eocuchar "la voz de un orudor popular.
Otro &lt;lía ();en otro sitio, quince mil hombrés vuelven en compacto grupo de un

1

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.

1
1

1

Aspecto del salón-comedor durante el banquete.- 2. Entrrga c'el retr~to del
Gener~l Villeg11s.- 3. El Presidente de la República en la mesa de honor.
.

1.

Pots. El 1'iempo llt(strado,

campo de baseball. Cada día pasan en ambos ~entidos por el puente de
Brooklyn trescientas mil personas, y un mill6n de individuos circula
por loa Jerrocarriles subterráneos cada 24 horas. Cuando se ce·
labraron en Nueve. York los funerales de Mac Kinley, asi~tieron los mHlar~s de personas que a parn de carga van y vienen por
las aceras, los tranvías eléctricos se aproximan, haciendo sonar
111. friolera de un mill~n de pereonas.
Ni las calles ~ás populosas de Londres en las hora~ de mayor sus timbres, desde cinco o seis direcciones distintas; una nube
actividad, pueden dar idea de lo que en ciertas ocasiones Eon las de carros de carga y de coohes, cruza a escape el arroyo, y los
grandes vfas neoyorquinas. No hay más que decir sino que los tranvías áereos pasan rugiendo por sus viaductos. Para abrirse
mismos habitantes de Nueva York, cuando abandonan su ciu- paso no solamente hace , falta valor e intrepidez sino también
dad por algún tiempo, confiesan que volver allí es como aven- cierto entusiasmo, de ese indispensable para fanzarse a cualturarse en las inmediaciones de Babel, a poco de ocurrir la con- quier gran empresa.
En cualquier ciudad de México se alarma la gente, y lae au·
fusi6n de lenguas. En tiempo de elecciones, cientos de miles de
toridades
despliegan gran lujo de precauciones, apenas se ven
personas se estacionan ante las oficinas de los peri6Jicos para
ver los telf'gramas que van apareciendo en los balcones, y du- juntos por las calles cien estudiante!'! dando cuatro gritos o
1ante el mes de mayo, cuando los ni!íoR acuden a jugar al Par- echando piropoe á las muchachas que hay en los balcones. E!1
que Central, se ven algunas veces :reunidos ocho 'o diez mil pe· Nueva York lo de los piropos tal vez llamase la atenci6n, pero
quefiuelos. El instinto d~ aglom,eraci6l\ _exppieza allí deEde que . los cien estudiantes pasarían inadvertidos. Alli, cuando se
acaba el curso 6 11e celebra cualquier fiesta escolar, los alumnos
se abandonan loa brazos de la nifiera.
.
No hay que decir lo qúe será cruzar un·a de las grandés callee de las universidades se reúnen á millares, y recorren las vías
de aquella capital, ocupada por semejante multitud. Aparte de máe céntricas cantando á coro y llevando el paso, con lo que re-

sult8: un estrépito ensordecerlor, sin dejar de ser rítmico, que como si fueran caballerías de carga. No hemos concluído una
do~rna todos lo~ rlemás ruídos de la gran ciudad.
labor, cuando ya nos mandan otra. A lo má, por la mafiana y
. St en vez d~ una fiesta de ei:,tudiantes, se trata de una eiolem- por la. tarde es cuando podemos quitar alg~nos minutos a ]a
n1d~d mas6mca,. e~ espect~culo es parecido. Miles y miles de
e~~lav1Fud! para pedir_al Omnipotente que tenga piedad de nues~6l~ados a los d1stmtos orientes, logias y sociedades secretas tras miserias.
1
es an en correcta formación, entre millares de espectadore;
-La ''resignaci6n-repuso San Bernardo-es una oraci6~
que acuden á precua~do por e l , ;
Ae11eiar la esc~na.
ofrecemos a la ProE~ta es más pacífi.
videncia,
en expi~ca, más si Ienciosa
ci6n de las fal~s
que la que ofrecen
qne cometemos a tolus escolares; pero
das horas, a cada
"'ll principio todo es
instante, las fütigas
lo miAmo: desfile de
del cuerpo y li1s pa·
111ultitudes, de mudecimientos del es,
thedumbres inmenpíritu.
.!
::1:-tF&gt;,
-¡Ah,
padre
mío!
.,Esta es la impre•
- exclamó el cam~ion 'l u e Nueva
pesino-¡quédichoYork produce al euso sería yo si no turopeo, el cual, al
viese mujer e hijos!
v,¡Jvar a su paíF,
Entraría de rt'licree encontrarse so·
giosa; no lra l.,ajaría
lo y poder contar
sino para Dios; rela~ personas que
za1ía.a
mis anchae
con él ~e cruzan en ..
y 110 perdería un'
la cal le, a unque é8·
minuto de mi vida
t11 Pt'a una calle rle
para conseguir mi
Í.u'ldl't&gt;S o de Paría.
ealvaci6n.
Y así se compren-No tod· s e~tán
.le que cuando en
• 1::
llamados al cl11 ue-·
la gran ciudad nortro, dijo San B-:r·
teamericana sobreCrupo de alumnos de la Escuela N. de Jurisprudencía, que se ha declarado en huelga y que
nardo. Sea cualviene cualquier catrata de establecer la Escuela Libre de Leyes.
quiera el estado en
ástrof.,, que en otra
Fot, Et Tiempo Jt11-11trado.
que hayamos sido
¡,arte no pasaría de
d d d' ·
colocados, la bon·
•in ligero accidente, se cuentan por centenares las víctimas y se
a 1vrna nada nos exige sobre nuestras fuerzas. teniendo eo
,:nnmueve el mun~o entero. Algo ha de co5tarle a la ciudad el
CJenta nueetra. buena volur,tad, en todas partes donde loe ohs... ncerrar cuatro millones de almas.
t~culos nos detienen. Pero 110 pentiéis que la vida del monje 08•
~~~
ta menos cargada que la v?estra. Impone ~·aquellos qui;, se consagran a ella, deberes de piedad, cuya neghgencia u olvido acuLA MOLA DE SAN BERNARDO
mula muchos pecados .. El verdadero religioso d~be ten, r constantemente su peoeam1ento en la presencia de Dios. Aun en
Convale?iente de una grave enfermedad el santo abad d 01 . aquellas horas en que la regla le con:cede urr rato de reposo, é te
8
mval camrnaba un
e ª
es solarneate para
oía a travé3 de los
el cuerpo; el alma
c:im pos, montado en
no debe j)}má,niban·
una mula del modonar el eantuario.
nasterio. Oi e r to
Ahora bien: yo que
n11mpl'Pino que Eeestoy
hablando,que ,
guía la misma ruta,
tengo que dar cuenle dirigíR de cuando
ta no s6lo de mis
P.ll cuando la pall\,
faltas
propias, . sino
hra, B~rnardo Je rstambién
de todas
cuch:tba con bonaquellas que no imdad, y aprotech11ba
pida cometan mis
la ocasión de descuyo, que
hermanos;
hrir, bajo su ruria
no
dt
b:l!ÍS
apartar
corteza, los ¡;rérmela
vitla
ni
un
insnas da algún bu"n
tante del cielo Eon
¡,ensamiento. La
po~as las veqee que
c•onver~ación.giranp u e d o. recogerme
do de una palabra
tan
profundamente,
" otra, lleg6 a fijll r·
que no padezca alse en lae dificulta .
guna distracci6n.
des que ofrece un
-Pero, padref.l e rf e c t o recogidijo
él campaáinomiento.
usted se burla de
-Amigo mfo,demí.. .... le juro.....:
cía San Bernardo;
--Nunc&amp;.es licito
todas las acciones
Grupo
de.tle_tas
que
tomó
parte
en
_la
fiesJa
deportiv~
eft:ctuada
el
28
del
actual
en
la
'
E
scuda
~acer
b~rl~ qel pr?
del hombre debeag1stral de Esgrima y G1mnas1a, con motivo de la repartición de premios .
J1mo,. m Jurar su1
rían ser oración no
hecha por el señor Presidente Madero, · ·
'
necesidad, inte·
interrumpida¡ pero
.
Fot ..de El Tiempo Rustrado.
rrumpi6 con dufzu~
por desgracia, nos
l'
·
.
:
'
:
.
,
ra
el ~nto: el Evan·
d.1-jamos arrastrar por la corriente de las cosas exteriores tan fá.
ge
10 1o prohibe. ~sto supuehto, ,¿qué es lo que ibais a decir? .
cilment?, que 8:penas nos queda tiempo para ponernos en la
- Yo a~eguro, .,sm que 1esto sea jurar, q_u~ cuanqo me pongo .
1•resenc1a de Dios a las horas que la Santa Iglesia reserva exY eso ,qu!l no soy. m~s que un pobre, nada es capaz de· ·
a
.rezar,
presamente para llenar ei;:te deber.
.
· ··
d1~traarme. ,
- Es mucha verdad, padre. mío, contest6 el , rústico; y sobre
- ¡D~os .~s bendigal ..., ~ijo San ·B~ro~rdo.--De ser cierto )p.
todo para las personas de m1 clase, a quienes los amoe tratan
que aseguráis, merecéis uµa recompenea: Deteneoe un momen:

�A

ett.t ali dad es

Retualidades.

LA FIESTA DE SAN JUAN

PRUEBAS DE' EXPLOSIVOS EL 26 DEL ACTUAL

EA.LADA

·.•

-¿Dónde vas?-A coger flores.·
- ¿Sola?-Con mi pensamiento.·
- ¿Qué piensas?-En mis amores.
-¿Amas?-Ese es mi tormento
-¿Tienes celos?-Matadores. ·
-Pobre nifi.a
Nifia de mi corazón!
No seré yo quien te rifia
Pues ~é Jo que celos son.
· - ¿De dónde vienes?-Del prado.
-¿Tr~es ~oref-?-No las busqué.
-¿Y a qmen hall11stt?-A mi amado.
-¿Y no te habló el desdichado?
- lJ;n brazos de otra lo hallé.
-¡ Pubre niña!
Niña de mi corazón I
No seré yo quien te rifia
Sé lo que desdenes son. '

j

'·I
.¡

· · - - - - ~·

..;'~

_' .,!.

-¿Y lloras?-Morir quisiera.
- ¿No amas la vida?-Me hastía
-¿Y si el perjuro volviera?
·
-Jamás olvidar pudiera ... . ,
-¿Su desamor?-su falsía.
- ¡Pobre nifial
Nifia de mi corazón!
No seré yo quien te rifia
Pues sé lo que agravios son.

"':

El señor Presidente saliendo de la Casa· Mata

-Norntros.
- ¿Con qué objeto?
- Para ver lo. que decía usted; tío:
. - Pues yo digo que me parece IDU.)'
bien.
Y desafiando el gran calor yue al sol
despedía, se abrochó bien la chaqueta ~ e
apretó el sombrero como en día de N¡vada, extendió los brazos hacia aquella gran
hoguera: para calentarse las palmas de las
manos, y exclamó riendo:
-Arda, arda la chamada.
En todo tiempo es'bueno una calentada.

La Verbena en la Alberca Pane.
: J

to á la orilla de este camino, y procurad rezar en voz baja el
Padrenuestro. Con tal que acabéis de rezarlo sin distraeros, yo
os regalaré esta mula. Me fiaré de vuestra palabra; si mentis,
mentiréis a Dios.
El rú1tico se detiene desviándose un poco, y comienza su ora·
ción; mientras que el abad de Claraval caminaba muy despaci·
to. De repente empieza a gritar:
-Padre mío: ¿con la mula me regalareis también la silla?
-0.3 daré únicamente mi bendici6n-respondi6 el Santo eonriéndose-porque yo rezaba la misma oración, y no hemos lle
gado más que á la mitad de ella.

-..él!~

IL u

Los nadadores en la Alberca.
Fots. de El Tiempo Ilustrado.

Un afio llovió poco; los fríos helaron los brotes y la cosecha
fué nula; todos los labradores estaban contrariados y abatidos,
excepto el tío Cosca, el cual decía:
·
- Lo que este ano r.o ha dado la tierra, dentro le queda ; 'Otro
Y tanto empefío puso en uno alterarse por nada,» que nadie
afio lo dará.
en el pueblo recordaba haber visto incomodado al tío Cosca.
Pero en tres o cuatro afios consecutivos ocurrió lo mismo, y
Su mujer Je salió poco hacendosa, manirrota, lenguaráz, gru. fiona y bastante ligera de cascos; cuando algún amigo, con la ya el hambre comenzaba á producir sus efectos.
Por fin, lleg6 el desquite; en el cuarto o quinto afio se pre·
santa intención de sacarla de quicio, le hacia ver los grandes
sentó
una magnífica cosecha; la tierra dió lo que había guardadefectos de su costilla,' contestaba el tío Cosca:
-Probecica: más vale que haiga dao conmigo; si llega a dar do en su seno durante tanto tiempo; aquellos campos eran una
con otro, le pega un tantarantán,. y tenfe una desgracie. en el bendición de Dios.
Tenía el tío Cosca empleados a varios de sus sobrinos en las
pueblo.
faenas
ae la recolección ; las eras estaban atestadas de haces de
De vuelta de una feria, y ya cerca del pueblo, tropez6 la mula e~que venía montado, ydi6con el buen hombre en ehuelo. trigo y montones de parva.
Los sobrinos iban a dar comienzo al aventado, cuando divi1
Algunos amigos y parientes que le acompafiaban aprovecharon
la ocasión para reírse de él e incomodarle, mas no lo consiguie- earon que allá, a lo lejos venía el bueno de su tío.
- Por más que &lt;ligan-dijo uno- yo creo que si le pegásemos
ron, pues, mostrando su constante y plácida sonrisa, les confuego
a toda la cosecha el tío se había de incomodar.
testó:
Aquella brutal idea pareció de perlas en los demás y en un
- Pa.ice que la mula me ha endevinao fll pensamiento, por·
que ya me iba yo a bajar ... ... A falta de hijos, Dios le concedió momento empezaron á arder todos aquellos montonAs de ri·
gran n6mero de sobrinos, a todoe los cuales soportaba con her- queza.
El tío Cosca vió el humo desde lejos; y aunque se di6 cuenta
mosa resignación, y eso que había entre todos ellos un verdadero pugilato por ver quién sería el primero en conseguir inco· de lo que ocurría, no por eso apret6 el paso.
Con su imperturbable sonrisa llegó á las eras.
modar al tío, o, por lo menos, hacer desaparecer de su semblan- ¿Quién ha prendido ft1Pgo á la co11echa?-prPg11nt6:
e 1tquelh1 plfoida sonrisa, F.tiquiera por unos minntoFI.

Está lloviendo. La bruma
cubre la calle desierta
y yo sufro el melancóÍico
dolor de las cosas viejas.
Imágenes del paeado
rosas de la.primavera; '
van resurgiendo en mi espíritu
y aumentando mi tristeza.
Sigue cayendo la lluvia
con su pertinaz cadeficia
fría, monótona. y triste '
lluvia de llanto y de p¿na .....
Duelo de las cosas idas
luz de las noches serenas'
'
divinas horas lejanas
tan profundamente muertas!
Abro un álbum de memorias
'
libro de las cosas viejas,
y me llega al corazón
un vago olor de ojas secas.
FROILÁN TURCIOS.

zr

iMA.S LUZ!

--.

i~uz! ¡Luz! iMás luz! ¡Toda la luz que envia

LLUVIA MATINAL

LONGEVIDAD

c&lt;Vida honesta y arregl- "
hacer muy pocos remedios
y poner todos los medios
de no alterarse por nada.»

RICARDO PALMA ..

~º~

-~Si el tío Cosca, como le llamaban todos, murió a la envidia·
ble edad de ciento veintid6s aílos, no f ué debido a las condicio.
nes climatol6gicas del pueblo donde siempre vivió, y mucho
menos debió su luga vida á los cuidados de la ciencia médica,
de la cual solía sonreírse.
Además de unas tierras de labor que le daban lo bastante pa ra ir pasando, heredó de su padre un copla, en la que estaba
el secreto de la longevidad :

/

El mo:m:nto J~ l.t txplosión

i-1 etelo al mundo, y los espacios doral
¡Tilda la luz de la brillante auroral
Toda la luz del sol del mediodía!
Aún no es ba@tante para el alma mía
la luz que alu~bra el orbe y lo colora;
otra busca meJor, reveladora
de lo que en vanó conocer a~sía.
¿Cuál es mi ley, mi origen mi destino?
¿llls_verdad ó ilusión lo que i~a¡ino?
¡Senor, Sefior, mil! inquietudes calma!
Dame los resplandores de tu cielo·
dame la sola claridad que anhelo: '
l Un rayo de tu luz dentro del alma?

TEoDoRo:LLORENTE.

..
.•\

...

.

..

'
'

..

•. ...
~

..

~

.;·· .

....,.....,.fl)"',--

LA MUERTE DEL CAN.ARIO

- ¿Y vas con este sol al bosque ahora?--Voy, .pastor,. a buscar alguna fuente,
Pues. m1 canario su agua, incautamente
Travieso derram6, y de sed llora. - De un plátano con la hoja abrigadora
¿No dejas que del sol libre tu frente?- '
glJa ...... ríe, él suspira, y tiernamente
Bajo la hoja se va con la pastora.
'
En busca de un arroyo, allá en lo hojoso
Entran del bosque hasta la gruta umbría
Sin respirar, un sátiro envidioso
·
Mirando entre las grietas se embebía
Y en tanto que el Amor ríe victorioso '
El canario infeliz de sed moría.
'
ALBERTO ITUARTE.

El señor MaJero e in vit 1Jos viendó los efectos de la explosión

---~=======================================-~~~
Fots. de EL TIEMPO ILUSTRIDO . .

�-

. -·

---·

-

........ .

-

......

___,_

....

Arrtistas mexieanos en el extrra.njeJo

FANNY ANITUA.

Decidida.mente, confeccion6 en las retortas de la Creaci6n el Autor de todas las
la Revolución to- cosas. Eva siemp1e desdefiará el poder, la gloria, los honores y
do lo ha cambia- las riquezas, por escuchar, pura y simplemente, en un rincón de
do, hasta las cosat:i la floresta, la estrofa. del Amor, su único duefio.
Hablando al coraz6n y al pensamiento, ''La Reina Joven''
de teatro. Duran.
..
será
aplaudida siempre y en todas partes.
te luatros, Meueses. fué el amo y señor de los negocios musica"Dofia Clarines", obra de los hermanos Qurntero que rep1t16
les, en esta culta ciudad de los Palacios. ¿Concebís los conciertos sinf6n.icos anuales, sin la batuta de aquella eepecie de Or- mucho Mufioz últimamente, figuró también en los carteles del
f¡o? ¿Y sm Anaya, sin Beristáin, sin Valaés Fraga? ¿Y sin la sal6n azteca ( azteca hasta cierto punto) de la calle de Donceles.
"La Sombra", un sombrfo drama que ya conocíamos, di6
Sefiora Ochoa de Miranda? ¿Y sin los «Murmullos de la Selva&gt;&gt;
ocasión
a que se lucieran los principales actores en escenas de
la «5~ Sinfonía» y la «Invitaci6n al Vals? Pues escucliad: nada
de eso habrá en la temporada que se inicia el pr6ximo domingo intensidad creciente.
Y el repertorio clásico tampoco ha sido olvidado, pues se anun7. Es de esperarse que no saldrán con Domingo 7 los ·nuevos
cia nada menos que
elementos, acopiauna obra da Shakes·
dos con un ardor
peare, The Taming
verdaderamente reof
th~ shrew, traducivolucionario en el
da
bajo el nombre
ú 1ti m o momento
de«
La fiP.rPcilla dohit:,t6rico. Es de esmada.&gt;&gt; ¡ Manos de
perarst&gt;, porque el
Juana Hading y de
general en jefe de la
Coquelin
ai ué, a
flamante compafiía
quienes
vimos
in·
es J ulián Carrillo,
terpretar esta prtreputado como vir·
morosa pieza haoe
tuoso d e 1 vi olí n,
ya sus buenos cua·
compositor de altos
tro
lustros en la es·
v u e 1o s y director
cena del de~apareciejercitado.
do Teatro Naci0nal,
En torno de él se
sed
pro ~icios a 101
reunirán la arpista
modestos
a c to r es
Esmeralda Cervandel flamante y pin·
tes de Grossman,
tarrageado Xicoten·
Julia Bal, I vone de
catl!
'J'reville e Is a be 1
Zenteno. Itero más:
el notable pianista ·
Manuel M. Ponce,
En cuanto a Es·
Eduardo Mufioz y
peranzl\
Iris, segui·
U.trlos del Castillo.
rá
en
Col6a
la cam ·
El programa del
pafia con tan bue
primer corcierto, es
nos auopicios co
de aquellos que in·
menzada en Arbeu.
citan por lo· consisTEATRO
XICOTENCATL.-''La
Reina
Joven.-·Escena
final
del
acto
19
El nuevo abono
tes y bien aderezaha sido casi cubierd os.
Weber, siempre joYen, deilpués de cien afios, nos envía desde tn, y no será seguramente de falta de valses de lo que nos quejemos durante algún tiempo los pacífic0s habitantes de la me·
la inmortaJidn.d la obertura de Freischutz.
Liszt, una sinfonía de «Fausto,» para orquesta, 6rgano y co- tr6poli.
Como clous de la temporada sabemos que están en cartera ''La
ro!:!. tos coros serán formados por los alumnos de los orfeones
que dirige el señor Ignacio Quesadas.
.., Poupée" y alguna otra cuyo nombre efcBpa por el momento a
Nuestro compatriota Ponce, estrenará un concierto para pia- nuestra memoria.
ZIG-ZAG
no y orquesta, que, según sabemoe, hace honor al joven virtuoso.
Destronado el rey Meneses, cuya dinastía, a pesar de sus lunares, nos dej6 tan gratos recuerdos, fuerza es pedir a su auce. sor un esfue1zo para superarlo. Igualarlo sería poco, pues entonces, no valdría la pena el cambio. Así, pues, manos á la obra,
¿Has visto esas luces que brillan de noche
piaestro Carrillo, y atended á la crítica, que ya ensefia los dien·
Cual fúnebres cirios en torno á las tumbas?
ttis.
Así los recuerdos de amor desgraciado
Con luz vacilante mis suefios alumbran.
¿Y has visto esas luces huír o apagaree
Al vuelo medroso de un ave nocturna?
Vázquez y Mutio, dos de los mejores artistas de la· hoy auTambién este fuego de amor infinito
sente companía de Virginia, han organizado una 11erie de repre·
Se
aleja al contacto glacial de la duda.
tientaciones dramáticas en el teatro Xicotencatl.
. No dudamos del buen éxito que alcanzará esta empresa, tan
¡Oh tú, que has sabido poblar mi existencia
. modesta como bien intencionada. Nuestro público gusta mucho
De estrellas que brillan con luz moribunda,
de la &lt;)OIY}edia, y acudirá ahí donde se le ofrezcan piezas diverAviva esas luces, pues !!Íento en el alma
tidas y .bien llSCritae.
El miedo y el frío glacial de las tumbas!
Vázquez ha comenzado büm: "La Reina Joven" es una pieza
ERNESTO LEON GOMEZ.
muy bonita, en que 11p11!E'Ce el cuáctPr f P.mPninri tal como lo

~º....,._

DUDAS

De ccll Teatro Illustrato 1&gt; de Milán
de 29 de febrero último 'traducimo~
lo siguient6:
'
«Fanny Anitúa es mexicana. Ha
puesto al s~rvicio del. arte su tempe·
ramento v1v~z y ardiente, propio de
su tierra nativa. Dotada de exquisita
voz, Fanny Anitúa debut6 en Roma
con gran éxito en el Orfeo continuan:
do rápidamente la serie d~ sus éxitoR.
En Perugia, donde cantó el «Trovador,)) y más tarde en el Sea.la de Milán, fué calurosamente aplau'dida en
Sigjried y en Sajo. En el Colón de
Buenos Aires, adonde fué contratada
en m~gníficas condiciones, fué muy
apreciada en la 6pera clásica.
. De regreso
, en Italia ' fué a Florenc1a y canto Sajo, y en el Constanzi obtuvo un grandioso éxito 0antando la
misma 6pera y la Aida.
, Recientemente, en .la temporada de
Ca!nav~l, Fanny Amtúa, que a su inteligencia y cultura une la austera belleza de su persona fué a Venecia y
cmt6 Aida, desempefi&lt;l.ndo el papel
de Amneris dll la mejor manera que se
recuerda.
Actualmente, la gentil artista se encuentra en Palermo, adonde cantará
en el Teatro Massino el papel de Cieg11 en la Gioconda.
En el último verano Fanny Anitúa
can~6 varios concierto.s en Londres y
Pana, con grandes éxitos.»

***

Fanny Anitúa es de la ciudad de
Durango, y desde hace varios afios se
f~é a Europa, pensionada por el Gobierno Federal, a perfeccionar sus estndios en el bel canto. Antes de su
partida dió un concierto de despedida
t'n el Teatro Arbeu, y desde entonces
le auguramos un brillante porvenir.
Publicamos en esta plana un retrato de Fanny, tomado de la primera
plana de «Il Teatro Illustrato."
Mucho celebramos los triunfos de
nuestra compatriota, y esperamos te·
ner el gusto de oírla en algunos de los
teatros de esta capital.

la contemplaci6n de objetos que jamás me habían interesado.
Ahora en un solo día, noto más be·
llezas que otros observan en afios.
Hasta los rostros feos me resultan in·
teresantes. Los pétalos de una flor o
las vistosas tonalidades de una puesta
de sol, me dejan sumido horas enteras en triste silencio, porque las veré
ya pocas veces.
Con la vista turbia permanezco largo tiempo contemplando amorosamente el mundo que desaparecerá.
Ya tengo_el oído más aguzado, y
más sensible el tacto. Tales son las
compensaciones de la naturaleza.
¡Compensaciones! ¿Qué puede re·
compensar a un hombre que vive en
la obscuridad, sin esperanza de vpl·
ver a ver la luz del sol?
'
Por la noche, cuando miro la nada
hay veces que creo volverme loco'.
Busco eJltre las sombras algn que .me
demuestre que no estoy todavía &lt;Jiégo.
Veo flotar grotescas figura&lt;, en el síre
salto de la cama, -.enciendo una luzJ
entonces me convenzo de que puedo
v~r Y}Ue aquello es hijo de mi imagmac1on. Con Jas primeras luces del
alba, recobro la calma, pero no es
más que el prificipio de uno de los po·
cos ~ías que me restan. Los primeros
mattoes de la luz son para mí como
música dulcísima que prosigue en gradual crescendo hasta que el sol se presenta magnífico, haciendo estremecer
todas las fibras de mi ser.
Cuando tengo la vista bastante fuerte voy a los museos para grabar recuerdos artísticos en mi mente. Hay
algo casi trágico en la manera que tengo de fijar los detalles de cada obra
maestra en mi cerebro. LaA figuras
pintadas las veo cada vez más confusa~; en el porvenir no las podré admirar más que por meriio de la palabra.
Tal vez llegue a tomar la obscuri·
dad .con :filos6fica calma. Casi desearía h~ber nacido ciego, para no haber
cono01do nunca lo precioso que es lo
que ahora se me quita.»

y

~o-,...
PRIVILEGIOS RAROS DE REYES

El único que pLtede poner a sus criados librea encarnada en Inglaterra es
el rey. En Abi!!inia, s61o las perso~as
d~ sangre real pueden llevar un pendiente en la oreja izquierda. El chá es
el único que en Persia puede guiar caDe lo que se experimenta al perder
ballos blancos con la cola teñida de
para sieg:ipre la visrojo.
Ciertos habanos de excelente cata, puede juzgarse lelidad,
que llevan un anillo verde y
yendo las siguientes
oro, no pueden fumarlos en Alemaimpresiones escritas
nia ?ªdie más que el emperador. En
por uno que perdi6
Rus1_a, las leyes prohiben que los cael sentido más valiorruaJes
vayan a galope tendido por
so de los cinco con
las
carreteras;
s61o los coches del zar
que nos dotó la natus~
exc~-ptúan
d~
~sta. ley. El rey de
raleza:
S1am
tiene
el
pr1V1leg10
de escoger, sin
re Dentro de sds mepagar
nada,
una
vez
al
afio, el mejor
ses estaré ciego. Los
zafiro
obtenido
en
las
minas
del país.
especialistas m e lo
En
Madagascar,
donde
el
volar
cometas
.
.
FANNY ANITUA,
pronostican.
artista
mexicana,
que
ha
obtenido
grandes
triunfos
en
los
teatros
europeos
.
e~
~na
diversi6_n
03:cional,
~ataba
proYa empieza a nuh1b1do
que
nadie
deJase
subir
su
come·
blarse la luz. Las cor·
.
ta más alto que los de la familia real.
ti~a.s de confusa obscuridad descienden implacablemente, sin re·
El meJor té de la China crece en una plantaci6n inmensa junm1s16n. Ahora voy comprendiendo lo que vale la vista. Algu- t~ a las fronteras del To1kín, conocida con el nombre de las
nas veces me.enc~entro ~ mí mismo estudiando cosas insignifi- Siete Montañas de Té. Ba,o pena de muerte, ningún chino puecantes con mmuc1oso cuidado, y forzando la viesta decadente en de beber este te, como no 1ea un miembro de la familia real.
~

Lo que se siente al que~arse ciego.

�.. .
Ll&amp; Enfetrmetr&amp;

----·----·----·- --------El enfermo exhaló una queja tristísima, revolviéndose en su
ama trabajosamente, y la esposa, que reposaba en un sofá, en

..

el gabinete contiguo a la alcoba, se incorpor6 de un salto y corri6 solícita adonde Je llamaba su deber.
El cuadro era interesante. Ella, con rastros de hermoEara marchita por las vigilias de la larga asistencia; morena, de negros
ojo3, rodeados de un halo obscuro, abrillantados por la excitación febril que la commmía-sosteniendo el cuerpo de él, ofreciéndole una cucharada de la poción que calmaba sus agudos
dolores. Escena de familia, revelaci6n de. afectos sagrados, de
los que persisten cuando desaparecen
el atractivo físico y la ilusi6n, cebo eterno de la naturaleza al mortal...... Sih
duda pens6 él algo semejante a esto,
que se le ocurriría a un espectador
contemplando el grupo, y así que hubo absorbido la cucharada, buscó con
su mano deecamada y temblorosa la de
ella, y al encontrarla, la acerc6 a los
labios en un movimiento de conmove·
dora gratitud.
- ¿C6mo te sientes al.ora?- preguntó ella arreglando las almohadas a suaves golpecitos.
- Mejor.. ..... Hace un instante no
podía más...... . ¿Cufodo crees tú que
Dios se compadecerá de mí?
-No digas eso, Féderico,-murmu·
r6 con ahinco la enfermera.
-¡Bahl-insisti6.-No te preocupes.
Lo he oído con estos oídos. Te lo decía ayer el doctor ahí a la puerta, cuando me creíais amodorrado. Con modorra se oye ...... Si me alegro, Juana mía.
No me quites la esperanza. Mientras
.{
más pronto se acabe eite infierno ... .. .
...}
;
No, ¡perd6nl Juana: me olvidaba de
.I&lt;J
¡
que a mi lado está un á.ngel.. ..... ¡Ah!
¡Pues si no fuera por tí!
Muy buena sería Juana, pero lo que
es propiamente cara de á.ngel no la te·
nía. En su rostro se ad vertían, por el
contrario, rasgos de cierta dureza, una
crispaci6n de las comisuras de los labios, algo sombrío en las precoces arrugas de la frente, y, sobre todo, en la

mirada. Federico se enterneci6 al considerar el estrago .de aque·
!la belleza de mujer destruida en la lucha con el l~ornble ~al:
-Juana ...... balbuceo.-Mes1en
to ahora un poco tranquilo. Sin du·
da has forzado la dosis del calman:
te.. .... No te sobresaltes. ¡Si es m1
afán l Escucha... . . . Voy a aprovechar esta hora: tengo que decirte....
Prométeme que me escucharás sin
alterarte. Juana ..... .
-Fed.erico: no bables; no te fatigues-respondi6 ella.-No pienses
más que en tu salud. Lus asuntos
para después; cuando sanes del todo.
-¡Despu€s!-repiti6 meditabundo el enfermo. - Su mirada vaga,
turbia, se fijó en un punto imagina·
rio del espacio; lejos, lejos..... ca·
mino del después misterioso hacia
donde le arrastraba implacable)u
destino. -Ahora- insisti6.-Ahora
o nunca, Juana. No me hará dafio,
creelo. Estoy seguro de que, al con·
trario, me hará bien. ¡Si tú sospechases lo que pesa en el corazón un
secreto! ¡Si supieras .cómo abruma
eso de callará todas horas!
-¿Un secreto?-contestó como un
eco Juana, inmutándose.
-Por favor, querida ........ no te
alarmes ya, ni te alborotes cuando
te confiese ...... Prométeme que tendrás serenidad. Siéntate ahí¡
dame la mano. ¿No? ¡Como quieras!. .....
-¿Ves? Te cansas; déjalo, Federico,-profirió.Jua~a. agit!l,da
por imperceptible temblor, com&lt;&gt; si luchase consigo m1sm_a..
-Oye . . . . . Nadie mejor que yo ~onoce lo 9ue me perJ1;1d1ca.
Estoy cierto de que hasta para monr más resignado nece;1to espontanearme, acusarme ...... Juana: ahora no somos mas que
un pobre enfermo y la santa que le asiste. El último consuelo

.

•

El, realizando sobrehumttno esfuerzo, se sentó ea la c1tma,
echando fuera el busto, inclinándose hacia su mujer en un transporte carifioso y humilde. Era de esos enfermos afinados por el
dolor, que dicen y hacen cosas tiernas y desgarradoras y se afanan en excitar los sentimientos de los que los rodean. La emoción profunda de Juana lo animó; cruzando las mano-1 con fervorosa eúplica, rompi6 a hablar:
-Me perdonas, me perdonas..... . Es que no sabes; es que
crees que se trata de alguna falta leve, Fué grave; soy muy culpable, y me atormenta pensar que te estoy robando, no s6lo el
tiempo y el trabajo que le cuesta cuidarme, sino otra cosa que
vale más.... . Después de que lo eepas
¿me querrás todavía? ¿No me abando~
uarás a que me muera como un perro,
Juana se puso dP. pie de un brinco.
El temblor nervioso de su cuerpo se
acentuaba. Su voz era ronca, obscura?
fúnebre, cuando dijo con aparente irónica frialdad:
-Ahórrate el trabajo de confesar.
Estoy tan enterada casi como tú mismo.
El enfermo, sobrecogido, se dejó caer
sobre la almohada. Sus pupilas se vidriaron 1án humedecerse: era el llanto
seco, por decirlo así, de los organismos
agotados.
-¡Estabas enterada!
-¿Pues qué creías?-repuso ella, lívida, apretando loa dientes, apufialeán·
dole con los ojos.
Federico se cubrió el rostro, aterrado. Acababa de desmoronársele dentro
lo único que le sostenía. Creía en el
amor de su enfermera; alentaba aún,
gracias a tal convicción; y he aquí que
las inflexiones de la voz, el gesto, la
actitud de Juana acababan de arrebatarle, de súbito, esa divina creencia. El
odio se había transparentado en ellos
tan sin rebozo, tan impetuoso en su revelaci6n impensada, que la aguda Bfln·
saci6n del peligro-del peligro latente,
mal definido, acechador,-suprimió en
aquel instante la noci6n del remordimiento y ataj6 la confesión en la garganta.
-Juana-suspiró, ven, oye ...... Mira que no hubo nada. ¡Lo
que iba a contarte eran unas tonterías!. .....
Ella se acercó. En los carbones por donde miraba brillaban
ascuas: su cefio se fruncía trágicamente; las alas de su nariz palpitaban de furor. Nunca la había visto Federico así: y sin embargo, era una expresiórr que se adaptaba bien al carácter de su
fisonomía, o mejor dicho, patentizaba su fisonomía verdadera.
El terror del enfermo paralizó hasta su lengua. Por instinto pueril quiso ocultarse bajo la sábana.
- No te escondas- articuló ella despreciativamente, pisoteándole con el acento.-Mira que si te v-eo tan miedoso, me re- i-ré
de tí. ¿Comprendes.t Me re-i-ré. ¡Y es lo único que le faltaba
a mi venganza para consumarse! ¡Reir! ¡Larisal ¡Oh! ¡Cómo te
aborrezco! Ya no callo más ......
Federico la miraba extraviado, loco. ¿Tendría pesadilla? ¿Era
ya la muerte, la fea muerte, la condenación,.el castigo de ultratumba? ¿Era la forma que tomaba, para torturarle, su conciencia de pecador?
- -¡Juana!- tartamude6. -¿Estoy sofiando? ¿Venganza? ¿Me
aborreces?
Ella se aproximó más; acerc6 su boca a la cara de Federico,
y como filtrándole 16.s palabras al través de la piel. repiti6:
--Te aborrezco. Me creíste oveja. Soy fiera , fiera; oveja no.

411

Me uf1,udiste, me vendiste, me ultrajaste, torturaste mi alma'
me enloqueciste, me alimentaste con ajenjo y con biel,-¡y ni
aun te tomaste el trabajo de reconocer que mi juventud se mar·
chitaba y se ajaba mi hermosura y se torcía mi alma, antes con·
fiada y generosa! Y cuando te sentiste herido de muerte-de
muerte, sí, y pronta; ¡lo has acertado! ...... ...:.entonces me llamaste: «Juana, a servirme de enfermera ...... Juana, a darme la
poci6n ......»
-¡Y lo hiciste de un modo sublime, Juana! solloz6 él. -¡Y
fuiste una mártir, a mi cabecera! ¡No lo niegues, querida mía!
¡Perdóname!

-----'-----

,;
,·-t

···.'

Juana soltó la carcajada.
Era su reir ur, acceso nervioso; ª"emejú base a una convulsión,
que retorcía sus fibras.
- 1Sí que lo hice!- repitió por fio, dominándose con energía
tremenda. - ¡Sí que lo hice! ¡Vaya Bite dí la poci6nt Cada d5a
te dí la poci6n ...... ¡que más dafio te hiciese! ¡Aquella y no otrR !
¡Ah! ¿No lo so!:lpechabas? tTú sí que has sido eogafiado! ¡Tú
sí! ¡Tú s5 I
Oyéron~e toquecitos en la puerta. La voz respetuosa de un
criado anunció:
-El sefior Doctor.
Y entr6 el joven médico, guanteado, afeitado, afable, preguntando desde el umbral:
- ¿Cómo sigue el enfermo? ¿Y la incomparable enfermn1:1?
Il.MILIA

PARDO BAZAN.

•
te pido; sé indulgente; dime por
anticipado que me perdonarás.
~~- ¡Te perdono ...... y calla, Federicol-profiri6 ella sordamente,
a pesar suyo, en tono colérico.

~

�Patra las Damas

~~A

LAS(/

Regina l~g6. 1 ser la 6€n.ora !le uou·
llert. Fué rlK:a. Tuvo •l l'jos El tal 1.,011bert
era. en el fondo un buen homob1•a. y la trato per!ectamente. Sin .embargo, lle•gina no
Lué ·die.llosa.

DAMAS'
REGINA
Entre personas d&lt;&gt; int'midad discurr'.ia-

se sobre la siguiellée c,r.stión. con tanta
frecuencia agitada por Jos moral stas:
"¿Tiene derecho un padre ó un esposo
par,a in:fLuir, ,bien sea IJ)or testamento 6 ya
por recomendaciones supremas. en el des·

Vestido de recepci6n para señora joven.
t:no eenttmental de loa hijos de fa esposa.?"
Todo ·d mundo estu1vo a-corde en que el
1'e gado de un corazón es uno de lo&amp; más
!ID¡p~udentes iá que 1puGda a.trP.tvuse ,un
sér humano. por muy puras y muy gen ~rosas que sean sus intenc on,es, C.erto se·
fior Descombes, notario en las tumedlaciones d a Par1s, dijo acerca de ésto:
-Durante mi c:ar1-era. ht' visto muchos
ejemplos de imprudencia semeJar,ite, y
-.,-....,.._

s1ern¡pr.; d suado de COU1et2,rLa .1 cuantos
se ha.Han di s.puesta¡¡ á darme o1dos. Los
que pasan adelante en tal designio, con
fr&lt;Ecueneia ocasionan mucho d,año. Uno de
los casos más -dolorosos •rn que t uve intervención es el q,..:e van á o:r ustedes:
"En los tiem¡pos en qu : llie h·aUa•ba efe
[)rimar pa,sante en mi ·actual bufete, era
yo bien acog do por toda la soc1edad de
aue,stra e1lUda&lt;l l}e'Q.u~ña, muy pwviuclana,
aunque tan cerca de Plllrfa }le gusta,ba €!
')aile; tocaba r _,gularmente uu rigodón Y
1J13una otra danza en el p'ano del juez
le paz o del !ngenle:·o. t&lt;&gt;nra ~l ardor de
'os vóinticinco años. En suma, con la pen·
l ón de dosi::'·e1lto3 francos que r¿c:b·a de
m:s padres, mi tarea monoton.,, mis amig~s nada fa.c'.nosos y m: am1:icl6n mode3i ta de su,cs'. tuir andando el ti.empo al maeI S o Gobin en su siJ.Mn o~,b·er.to de hule.
srn tíanne completamente d.iohoso.
TJn joven ,pasante sin fortuna se ''Ilt ?·
re~a fácilmente I)Or las jóv,nes ca11aderas.
fEn m:est·a sociedad conta.lbanse &lt;ésta.e:; en
gr;n número. Las haM, !hermosas, las
hab;a amlllbles . aun las había r!ca·s. No
fué menest2r que lba'la~e muchos cot:!lones ,para d.a1we cuenta &lt;te que la suerte
eomtativa r.ara ve1. llega A r ..u·nir esos
tres atri•':;·utos en una so!.:t oalóeia morena
o rubia. Fuí un muchaollu razona'b!e. Estuvo cortés oon todas; pero evité mirar
a poca distancia to·s ojos m,u¡y lindos. Elerc· u:11 p·,rnon't-a a ru:en, por s; ti?ll; dez
y :rn iausen,,ia dP. herm')sura, na d.i 1 se n.:,_
r.1.r¡, ~1a. Al tomaria. c:,(c año, ,les¡rnós.
por esposa, me trajo en dele el sillón de·
i ñor Gobín; con ella fuí completamente
felr z durante die-7. y siete ii.ño1, demasiado
cortos ....
En cuanto hu.c o d2-d'cado 1.m instante de
med:tac'ón rewg;da a los recu : rctos que
evocaba ·d señor neseombe!!, eont:i'nu6 su
historia.
-!Mi meior camarada, f!uvel:n, &lt;.omis:onado l[):·incip,al de •contrii'.mciones directas.
ké menos cuerdo. Era .pclll'e v ~e «,na.moró de la mrnos rica de nuestras bai'ladoil'"\ il'.'l la. sieñor:'ta Re.g ina de P:lliére. h :i ·
de un ca,.:;&gt;itán dz infant.11r;a !'At.ir:i.do ctesarnés de la gll'érra.
El capitán de Pillié~e e:·,1 V' udo; su hij-a, ut lizando los 1uodestcs r ecursos de 11
:pens''ón del ret'ro ·y de ,ma cruz de la
[J,g· ón de Honor Heva•ba e: gobierno de
la casa con admirable ,ecnnornfa. AfíMa se a esto que Reog:ua era una morena en&lt;ianta.dora y que Riwvelin, 11. 11 u ve,q, guaipo
muC!haoho, '€l'a tan de su gusto . qu_e ·por
61 ha:bía r-eht:sado la joven un partido bastn.nte bueno: el i.tue le ofirec!a el joven
Cowbert, hijo de un Industrial notab! ~ de
la cl'lldad .... Esto, ~ea d.&lt;ctho de paso.
con ,gran "1'sl!;ust.o r1Pl .~Pt1or ae P:llilire.
¿filmp'ezan a ver ustedes 'él nudo de _es·
te pequefio dr.ama ¡provinciano? El señor
de Pill táre tnvo a los sesenta y cinco a,1los
un lllta,q,u·~ de apo,p!ejia .q ue le t,araliz6 el
:brazo d ~red:lo. iil!,o stn ll'.leuoscabar eu nada. su razón. Cuidóle Reglna eón wpasto-

__________
_ - -- ---- ··-···-~------ - ----·
--- - ---~-- - ~ -,._..,...--

.. ~.,....,

na,do celo; pero s:ete anos dflsnués murl6
•él caio.tán de un segundo ataque.

Nunca l!eg,o a conso1arse. No s•c c~rro
Jam'&lt;l.s la herida que sü" juvenil atnor rerj,bLera; &lt;:reo {[Ue aquella llel'lua fué la
causa ,principal de la dolrn&lt;ú1 ner-v:oaa
q•ue. p,ematuramente, an la crls!s de la
edad, la MeJVO al sepuLcro.

•

En el testamento encont1,ado ~n su car·
t,era manifestaba Ju. unsle&lt;iad en Que Je
t,enía tl ponenir de aquella h ja, á quien
dejaba sin recursos. Recomen&lt;tflobala á un
am:go, alto empJ1acto del estado mayor
zeneral. Termtnaua e! úocuwent.o &lt;:on tas
s:~u rntes pallllb:·as:
"R i mi cara hija Reg na anllela c1ue yo
,lescans:; tranquilo en m1 se¡pultura, rué-

[as muJtrts qnt trabajan
En los Estados Unidos haor ci,Lco m'llones de mujeres ohreras de las cuales dos
millones son americanas. un mil16n lt uab
de emigrantes, y otro millón r~.én llega_
das al paJs. Todas 186 que se dedkan á
la agriouitura, y la ma¡yorfa de ias la.van

to en el comer&lt;:::o; 77 por ciento en el ser_
vido domést; ICO; y 33 por ctento en las
profesiones Uberales. En fá!bricais 'Y talle·
res ha.y 927,705 mujeres -ptJr 2.350 819 hombres pero en Bais. induSIIJPias domésticas
sobrepujan aiquéfüas á éstos, ipues se cuen
tan 906,5li2 mujeres por 679,568 ,hombres.
En los establee mientos de ropas h~ cin·
co v.oos más ohreras que obreros, y tam.

La av.Entura que cu·rnto-cprostguto el
notarlo.-de la oual tuí testi-go 6 confiClente, tuvo un a-e.sentace, o, meJor dicllo,
un eptlogó' verdad·Era.m ente nove1€seo.
(Ju-ando la pobre mujer bUJbo, por 11n, al·
ca,nzado el des-canso l!Ua:)reruo, ay·udé ~ su
esposo en la tarea de or&lt;lenar sus pap·sles íntimos.

•

l'or rortuna no encontramos ntngOn lnd cio escrito de los sufrimientos morales
que la ind'él:z haib1a devorado. (.!uedóse
entre clla y yo el srereto
Comprobamos con emoción que la ditun·
1:a hwbía con se. vado bi.adosam.P.nte todos
los p·2q,ueños dbjetos que .procod1an de su
J)adre, aun los r eterente s ~- fo¡; ,mrsofl d e
Sa: nt Oyr, los "C'Uales sora hojear el señor
P,11'.lzre en los últimos tÍ'EffilDOl'I el.., su dolencia
.He aih[, pues, que al a,b rlr 11no de los
cuadernos. encontréme eon una hoja a.maril1enta. d.e1 Pta'P'El de CJ1.rtas en 1,, l'Ual ha,bfa trazados en cara.cteres confusos y
temblorosos, 1us sigu~ ent.~i- rmurlnnes :
"Bajo fa aimenaza de J.a mu at.P.t (lue me
tiene v,a casi a•':Jatido. no me juzgo con
derecho pa,a disnoner do! cnraz6n de mi
hija. Anulo la última d:il•nnc:;'&lt;'iOn dP rol
t;;stam:nto de 1¡¡
enero. Que Rfg'na se
case a su r;usto."
,Como he -dícho ya. la esc1•1t11ra iara la
de un nñl10 que aprende. . . . prec:samente la d·ó~ cap t:án r,nanrlo en "' int e•valo
cifl aus dos ataques, ejer-citábn11e. en traz,ar
caracteres con la mano i:.-,qu:erda.
¿Conocí O demasiado ,tara,.&gt;/ HH:·ina esta
retratac!6u de su padre? Nun&lt;'a me ha,bta
b.a.blado de tal cosa, y me toolino á creer
nuc Ylvi6 si~IJ1J1&gt;ra· '·gnord.ndol11.. T&lt;}s proooble, que el paQ&gt;el que&lt;laríatie ignorado en
eJ cuade~no. Regina conservalba fiehnente
las rellqu;as p.aterui,_s; 11tn ~mnargo, no
hay indicio atg,mo de que nunca huMese
,hojea&lt;lo un cuaderno rt·e geometría desCl'l&lt;ptiVa.
1

º"

A~&lt;, pues, !J.ia,bfa corta.do la existencia
dei aiquetla enoanta&lt;Iora muJer, ra ooser _

vancia. escT1UtPulosa de una vol1111uui 11ltl·
ma. ¿Qué digo? ¡La CJlbsur.anc!a. ele una
vol'llntad que no era la 1ilttma l!n d€tl1llltl'va.!

Vestido de comida para señorita.
gole que vueliva sobre su decisll1n primera y se ·ca.ee con el señor Franc:sco r...:ouberl, el c1wl la. ama "!n.ceram,mw·· ....
fl.eg na esturo heró:ca. Dedaró a Hur€'l'n que ya nada ten·a qué esperar de
&lt;:lla: casOse con Francisco Cou,bert; yo
redacté la rntnuta del l!untrato. Tenia yo
en aiquella época 'El corazón tan sensible,
que se me cayo una lá.KrJma t!n 1111ta&lt;l de
la boja, con lo cual ganéme ,una fuerte r&amp;primenda dól seftor Gobin.

----------------·

Confieso que el dei«:ubrlmloellto 111e deJ&lt;I
ta.terrado. 1E1 S'Bñor Coubert not{) la ~nn,c!On de. que me ha~,Ja.ba I)OSefdo. No me·
!ué poslible evitar que Le- leY~3 eJ p¡up,e1
en ·ouestIOn.
iffistrnvo a.IgtQn rato a1.ll cornprenuer tte
qué se trataiba. En éi.tanto ll'ég6 á comprenderlo, ¿ saiben ustedes lo que me di.to aquel
Mposo? Lloran.do, ¡pues el duelo '€;ra sincero. me dtjo:
-¡Qué fortuna; &lt;1ué tortuna, aimrgo
mio, que Regina JJO ihubi-ese encontrado
este pSJPel iantes del día d.€, nuestra boda!

MlA.ROEL PREVOST.

Elegante traje e.e.seda negro con tónica de 1tul bordada en·r ro y :w1had1e.
dera.s son negras. El número de las que
se ocupan del servicio doméstico alcanza
esca,samente el seis Por c iento del total
Las a1emana,s trabajan 1princ' .palmente en
las modas· en eSJ)eCial de sombreros. Taquígrlllfas hay unas· 100,000, y modistas
cerca de 80,000. En junto l)Uede calcularse que ~l 11 por ciento de ,ras mujeres
,ue vi,ven en los Estados Uniaos, tr;,,u..,..
jan para ga,narse la vida.
En Fran~·a 1a propor.ción de mnjere3
obreru oon relación á los hombres es dt
28 por ciento en ~r:cultura; 35 por cien-

bién hay más en las industrias textiles.
En el Ja,pón las t res quintas I&gt;a~tes dE
los dest'nos en las fábricas son desempeñados por mujeres, y puede decfr,s,e que
ellas son exclusi'Vaimente las que se ocupan de las industrias text J~.
En Inglaterra hay ~n la actúalldad .. .
5.500,000 obreras. Además de los 2.000.000
de criadas, 867,000 tejedoras, 903,000 modistas y sastres, 80,500 comer&lt;fantes y .
100,000 campesinas; hay 55,784 oficinist~s
200,000 m!Íiestras, f4,000 mt1sl.ca.s y actrl,
oes, 79,000 enfermeras '1 292 doctoras.

�, - - - - - - - - - - -------

.,.

TRIANGULO LOGOGRIFO

CHARADA VERBAL MITOLOGICA

1 C,frn romana
1 2 Letra consonante.
1 2 3 Sentido corl-'oral.
1 2 3 4 Arbol de América.
1 2 3 4 5 Tien:po verbal.
1 2 3 4 5 6 Eétaci6n.

Léase horizontal y ve1ticalmente:

1~ 1~
VERBO
1~ 3~

2~ 1~
VERBO
2~ 3~

Presente de indicativo del prece
dente verbo.

Presente de indicativo del precedente
1 verbo.

1~ 1~ 3~

2~ 1~ 3~

Al Jeroglífico:
En la línea b1Jy buena geLJte.
A la Quisicosa:

1 ·

TEATRO\

ELIAS
LUIS
I I I

.. * *
JEROGLIFICO

Prttérito i"ruper · t Pretérito imperfec·
feclo del preceto del precedente
! verbo.
dente verbo.
Todo:

AS

•
2 : y niega
n

ri!ONSTRUO MITOLOGICO.

***

Las soluciones

t'l1

EROSTRATO

(Famoso loco de Efern que
SOR
incendió el tt·m plo de Diana)
Al Triángulo:

s

Al logogrifo nu111érico:

•

•

MARTIN~Z.
A la adivinanza:

el próximo número.

EL VINO.
A la Di~tr11cción:

INDEPENDrnNTE.
NO SCRA USTED

1

il

'I
1

engallado. Que siempre hay fullrrias y fraudes en abundancia,
es cosa que toclo el muudo sabe;
pero rara vez ó nunca se enc~ei1tra que una importante casa.
comercial los cometa, sea cual
fuere la clase de su giro. X o
pnede ha her éxito vermancnte do
algcna clase, cuando esté ba:,ado en la mala fé ó engaño. Los
r¡us btenten los fraudes, son
sencillamente tontos y pronto
sufren el castigo que se merecen. Sin embargo, hay muchas
personas que temen comprar
ciertos artículos anunciados por
temor de sr.r embaucados y engafí:'&lt;lo,:; c,:pecialmente se resisten á clar confianza :í. las manifestaciones que se publican sobre
los méritos de ciertas medicinas.
El eficaz remedio denominado la
PREPARACION de WAMPOLE
es un artículo que se puede comprar con tanta seguridad y garantía como la harina, artefactcs de
seda ó algodón, siempre que procedan de una fábL·ica con reconocida reputación. No nos conrendrb exagerar de manera alguna
sus buenas cualidades ó represeutarlt•, como con las q1te no le
corre;pondan; pero tampoco ne·
cesitamos de tal ardid. Es tan
sabrosa. con•.o la miel y contiene
todos lJ:s principios nutritivos y
curativos del Aceite de Hígado
de Bacalao Pnro, combinados con
Jarabe de IIipofos6tos Compuesto, Extractos de Malta y Cerezo
Silvestre, y cuan valiorn debe ser
tal combinación de e~tos importantes reactivos mcdicinale~, es
cosa patente á todo el mundo.
Es de inapreciable valor eu casos
de Anemia, Insomnio, .Mala Di·
gestión, Afecciones de la Sangre
y los Pnlmones: '' El Dr. Fernando López, de ~Iéxico, dice: Tengo
el gusto de decirles, que considero la Preparación de Wampole de
mucha ntili&lt;lacl, para restaurar
el organismo por ¡;u fácil asimilación." De venta en las Boticas.

Sllluciones á los paFatiem pos insertos en
el número anterior:
A la Charadar.

CAMALEON.
A la l\tetát•sis.

•
~

•*
•*
•
$

•*
•*
•

NUES'fROS RE'fRATOS DE HOMBRES

SON VARONILES.
~IUJo;STRAN LA FUERZA, ENERGÍA
Y CARÁCTER J)EL MODELO.
SON RETRATOS QUE REFLEJAN LA

~ l){PRlsSI(&gt;n QUE DEJ A UN HOMBRE.

wi

•

~

•*
•*
•

~

:

•

~

FOTOGRAFÍA

*: "MARST":•
•*
*
*
!
~
*
*
*

.

1~

DE NUEVO MÉXICO, NUM.

6.

MÉXICO, D. F.

TELÉFONOS:

•

:

MEXICANA,

ERICSSON,

1034 NERI.

2995.

•

~

•

•
•

:

..•*•*•*•*•*•*•*•*••

!

!-CASINO U-MARTES

-

ra:tzszia

:::a

II ANAN A......,.

REAO C ION
CREA OION

•*
•*
•*
•*
•**
:

A las Ch11rHdas rápidas:

SÍRVASE TvMAR EL ELEVADOR.

•
~

Es el grito.· esperanza y refu.
gio de los débiles. Es bandera
de los que nunca tienen éxito.
Es el manto con que se cubre la
cobardía, la impotencia y la ig·
:1orancia.
Tristes hcg-ares donde impcr:-i
esa palabra! Infelices seres ac¡uellos que timen que esperar 1:i
nueva aurora para calmar sus
angustias y dolores!
Hombre, mujer ó nir10 en cuy()
cerebro germinen tas ideas de
éxito, salud y felicidad, deben
olvidar esa palabra para los ac·
tos que dependan de su voluntad.
Cuan tas vidas segadas por esperar á mañana! Entre Roso·
tros es muy común tratándose
de negocios y sobre todo cde la
salud. decir: mañana haré esto,
mat'\ana me curo, etc., etc. Se
comienza. por ejemplo, con un
simple catarro, nos viene en se·
gu¡da una bronquitis y ..... no
'hacemos caso, mañana me curo;
luego una laringitis y .... maña·
na me curo. Despues viene la calentura en la tarde, la tos muy seca, los imsomnios y sudores nocturnos; vemos á un médico, nos
examina, se pone serio y frunce
el entrecejo porque comprende
que la Tisis ha comenzado su
obra. Entonces nos receta lo
mejor que todo médico honrado
conoce para la Tu b ere u losi s:
''Creosofosfatina. n Es cierto
que con ésto nos vamos á curar;
pero en un tiempo mt.:cho mayor
que el empleado si desde que comenzó el catarro nubiéramos
usado esta medicina: con ella se
destruirían los gérmenes del catarro. haciéndonos al mismo
tiemro inmunes para la Tubcr·
culos is ( tí sis.)
Mañana.. . Mañana ... Mai'lana..

•

�</text>
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                  <text>Semanario ilustrado de literatura, historia, bellas artes y variedades. Dedicado a informar las noticias más relevantes de México y el mundo, además era escaparate de todo tipo de comercios, banca e industria pues en él se anunciaban sus servicios.</text>
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                <text>Agüeros, Victoriano, 1854-1911</text>
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                    <text>fl.
•

AÑo XII.

.MÉXICO, DOMINGO

HÜ

DE JUNIO DE

1912,

ARTE FOTOGRAFIOO

SALTO O&amp; C'AMELA, URUAPAN.
Eetudio para EL TIEMPO IL~STRAOO

NuM. 26•

�1

¡
'

1

.

Es una historia muy extrafía, pero muy verdadera.
Y es como sigue:
Todo cansa en este mundo, y hasta en el otro, según parece.
Es el caso, que el diablo se cansó de estar en el infierno, lo cual
se comprende. Y aun se cansó de ser malo, lo cual se compren·
de menos, porque hay hombres, que sin alcanzar categoría in.
fernal, de ser pésimos no se cansan nunca. Pero el diablo, que
cree ser duefio y señor de los antros tenebrosos, quiso cambiar
su condición. ¿C6mo podría conseguirlo? He aquí el problema,
que el viejo Hamlet se planteó a si mismo:
Donde menos se piensa se tiene un amigo, y el diablo tenía
uno muy antiguo en el cielo, por inverosímil que esto se les antojase a mis lectores j y era su amigo nada menos que un «ángel.»
Amigos habían eido el diablo y él, antes de la tremenda caída.
de Satán, cuando tenían los dos alas blancas en los hombros y
aureola de luz sobre la frente. Después de aquella siniestra caí·
da, algo se enfriaron sus relaciones; pero así y todo, a veces se
veían y se hablaban en el lenguaje que usan los espíritus; se
veían, digo, sobre la nube tempestuosa el ll.ngel bueno, nadando
entre relámpagos y braceando entre centellas el ángel malo.
Y una noche de tormenta, en el repliegue de un nubarr6n, le
dió aquel a este un consejo, un consejo de amigo:
-Si consigues fabricar una 0c!cala de lágrimas-le dijo-por
ella podrás subir al cielo, y....... ¿quién sabe si Dio!il te deJar:i'
entrar? ¡He visto entrar a tantos de ese modo!
·
No oyó el diablo más, porque el esta.mpido del trueno le en·
sordeci6 y una ráfaga de viento deshizo el nubarr6n.
Desde aquella noche, el diablo no ces6 de pensar. ¡Pensar!
¡Mala manera de ganar el cielo! Pero el que tiene mañas perver·
sas no las pierde, sobre todo en el infierno. Aunque en la tierra
tampoco se pierden.
Un día estaba cavilando en c6mo fabricaría aquella escala de
lágrimas de que su amigo le había hablado, y el sitio que había
escogido para sus cavilaciones era agreste y solitario por demás:
la quebrada de un alto y negro monte. Por el fondo corría un
riachuelo entre guijos y peñas. Y el diablo, tendido en una de
las márgenes, se rascaba los cuernos y se tiraba el rabo, sin que
brotase ni una idea de luz en las negruras de su cerebro mal·
dito.
De pronto se fij6 en una feísima arafia, que estaba como prisionera en un pedrusco del centro de la corriente, formando en
él a modo de un islote. El animal daba vueltas a todo el con·
torno de la pequeña isla, y por ninguna parte podía salir.
Interes6se el diablo por la araña insular y pens6 que él y el
repugnante animalucho estaban en situación muy parecida.
Le hizo gracia el lance y se rió: el barranco y el agua se pu·
sieron rojizos, como iluminados por llama de azufre, pero pas6
la risa y pas6 la amarillez. El monte volvió a sombras y el riachuelo a sus blancas espumas.
Entonces el negro espíritu vi6 que la arafia, sin ser el diablo,
discurría mejor que el diablo mismo. Convencida de que el pedrusco era una verdadera isla, y de que no había terreno firme
por donde escapar, acudió a un medio ingenioso.
Levant6 la parte posterior de su cuerpo repugnante y empez6
a echar al aire hebras finísimas del hilo que para fabricar sus
redes suele tejer: flotaban las hebras, fueron cada vez más lar·
gas, el viento las llev6 más y más lejos, y al fin una de ellas se
adhiri6 a otro pedrusco.
En cuanto la araña, que de cuando en cuando, con sus patitas templaba la! hebras, conoci6 que el sutil cable tenía punto
de amarre, lo desprendi6 de su cuerpo, lo peg6 al pedrusco, y
sirviéndose del hilo como de puente colgante, pas6 a la piedra
de más allá, y de una en otra, por el mismo procedimiento, ·a
una de las márgenes.

El diablo aprovech6 la lecci6n y combin6 todo su plan de es·
calamiento celeste.
Recogiendo muchas lágrimae, pensaba él, haría un hilo inmenso: lo pegaría al borde del infierno y lo dejaría flotar. Y del
mismo modo que el viento se llev6 la hebra del animalejo, ese
soplo de vida que sube de la tierra al cielo como atraído por el
centro de todo amor, levantaría el hilo de lágrimas hasta que
por arriba se pegase a la b6veda celeste. Entonces por él trepa·
ría el diablo como arafia peluda de los abismos; y en llegando
arriba, su amigo el «ángel» le haría entrar en la morada de los
justos.
Púsose el espíritu del mal a recoger lágrimas para su obra.
¡Muchas se necesitaban, pero nunca le faltaron l Que por algo
es este mundo valle de lágrimas, y si por ventura eAcasl'aban, no
tenía el diablo más que apretar los tornillos del dolor, y nuevas
ardientes lágrimas corrían inagotables.
¡ Por todas las mejillas las iba recogiendo el protervo!
¡Lágrimas de amor; lágrimas de desesperaci6n; lágrimas de
ira; lágrimas de arrepentimiento; lágrimas de alegría; ¡qué rica
variedad! ¡Y cuánta.si ¡Y c6mo brillaba el hilo a modo de suti·
lísimo rayo de luz!
• ·
Con su baba pegaba el diablo las peque:fíae gotas unas a otras
y el sublime cable iba creciendo.
.. Crey6 el diablo que tocaba en lo celeste y se puso a subir.
¡Qué grotesco subía! Pero él, como enorme araña, iba trepan·
do por el hilo de lágrimas; espacio arriba, hacia la eterna b6ve·
da de diamante.
Llegó al fin; el ángel, su amigo, asom6 la cabeza y le dij~
que no podía entrar.
No podía entrar porque el hilo no tocaba. al cielo; faltaba po·
co, muy poco; pero eee poco era como un abismo infinito; faltaba el espesor de una lágrima; s6lo de una; mas no había de
ser robada a los que sufren, sino del diablo mismo; de sus propios y áridos ojos había de brotar; en su seno maldito había de
forjarse; sus entrafias de hiel habían de cuajarla. ,cFaltaba,
pues, una lágrima;» pero había de ser suya. Llora, llora, des·
dichado-le dijo el ángel-has lo posible, has un esfuerzo BU·
premo; una lágrima basta.&gt;&gt;
El diablo se dej6 escurrir por el hilo y cay0 al infierno.
Necesitaba llorar y no podía; ee revolvía las entrafias con las
zarpas, buscando aunqne no fuera más que una gota de llanto,
y no la encontraba, ¡mísero sérl Cuajar6n de sombra, seque·
dad eterna, negaci6n completa de todo amor.
Su desesperación fué tan grande como su caída.
Quiso llorar, se mezcl6 a sus condenados, sufri6 tormentos,
recorri6 todos los círculos del dolor; pero ni el dolor ni los tormentos humedecieron sus párpados.
· Cruz6 la tierra toda pidiendo a la creaci6n una lágrima.
Se golpe6 los ojos contra los picachos de las pafias y !:&gt;rotaron
chiapas mezcladas con aullidos; pero una lágrima, nunca.
Bajó a los mares, y las aguas de los océanos clavaron sus
dientecitos de sal en los cristales ardientes que rellenaban sus
6rbitas fatales; pero la humedad salobre no era la lágrima que
faltaba.
Quiso presenciar los dolores humanos por si había uno entre
todos capaz de inspirarle compasi6n y de dar rocío a sus ojos,
¡empeño inútil! Había perdido la costumbre; el dolor ajeno le
había hecho reír siempre. Y la risa constante, sobre la tierra,
hace idiotas o malvados; en el infierno es la forma suprema del
dolor, pero del dolor sin lágrimas.
Y con rabia se ceba def:!d'El entonces el diablo en los humanos,
hasta inventar algún dolor que le arranque alguna lágrima: la
lágrima que le falta para llegar al cielo.
JosÉ DE ECHEGARAY.

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                <text>Agüeros, Victoriano, 1854-1911</text>
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                <text>Semanario ilustrado de literatura, historia, bellas artes y variedades. Dedicado a informar las noticias más relevantes de México y el mundo, además era escaparate de todo tipo de comercios, banca e industria pues en él se anunciaban sus servicios.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>LA ABE .1 A ·
:'4 •••

REVISTA BISEMANAL

DE

CONOCIMIENTOS UTILES

DEDICADA

TOMO II

J. M. AGUILAR ORTIZ, EDITOR

MEXICO

TIP. DEL EDITOR, PRIMERA CALLE DE SANTO DOMINGO NUM. 5.
1875

�--..-.-...---

TOMO U.

NUMERO 1.
...........

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• 1.

Revista Bise1nanal de Conocimientos· Utiles
~edicada á la clase obrera é industrial.
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Precio: una ou.a.rtilla. e1 :nú.ll:1ero. r
"LA 'ABEJJA."9

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TOMO SEGUNDO.

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.Noevo Barometro Económico é , ,

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lnfalible,
·.
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' , ¿Quercie procnrtnos p'ol' poco costo un bár6mc.agradecido el Ed:tor á la buena ucogida. que i. tro mucho máe ex_actc que los q_ue por ahí sé v'en·
entre In cla!!e industrial ha tenido La Abeja no : den? ~om:td meJ10 g:amo d~.a~c-~nfor, otro tanto
ha. perdonado et1fuerzo alguno, no ya para cum- : de ~ahtre Y s.al amoniaco. Se d1~uelven estas ma..
plír su oferta segun ol prosfacto del tomo t 9· sino · tenas separadamente en agv.~rJfente puro dé diez
para mejorar la. publicacion hastll dondo Je po· , .Y ocho grados; _la-s sales se d1s1!elven prontafnenfo
eiblo, como Jo prueba. lo intereo.laeion de gra.ba.doa, Y qon ~ás lentitud el· al~anfor: 'Para acelérar ~,lo que no ·tenia ofrecido, y Je lQS que el tomo f?
~!timo. puede ?alenta1;se fue~o 6 con (lgua
comprende como ouarellto.
·
\,h1mcndo, el botecito qüo coh~eliga I~ solucion de
, Siempre que nos sea posible, con el primer ar- '0.lcanfo1·. Disueltas cat:is .mater_i~s se mezclan .en
1
t1culo? ya sea moral,- filos61ico, descriptivo, et0., 1un frasco oyl.ongo como lqB 4e a_gu~ de c?lon.ia,
etc., mtercslaremos un grabado.
tapánd~lo .con un corcho. y J~crándoJo. Se cuela.
Proourando siempre el adelo.nto, en el presento . en segmd11_y d? m~do que rec115o. e1 vieeto dél n?r· .
tomo, insertaremos unas NocroNES DE FISIC:A, te .. Las cnstahz~c1o_nes que se producen en ~l mtolJ!adas de las obras de Boutet de l\1onvel y dé ter1or ~el frasco .md~carán lio!me.ntc el cá~b10 ~t·
Ganot, los que llevarán, intercalados en el texto, ~osfénco .. La lnnp1doz d.lll J1~u1do ~nu~c1a b~en
más de doac\entos grabados, hech s expresamento tiempo; e1 se ~urba señal d'.é ~lutia; s1 so hiela
9
para. esta obra.
..
por el. fondo, awe pesado, 6 bien hielos. La proEn la parte recreativa publicaremos ¡08 Ouén- sencia de algunas ostrellitas en ~l líquido prcMtos de_ ~itendea:y apareeiios, obrita. que á la vez gia~ t~.mpe,tad; gruesos copoe pronostican tieu:ipo
que d1v1erte, dtstierra. las preocupaciones v11lgares c~b1erto 6 nieves; filamcnto~.1en la. parte superior,
sobre apariciones.
viento; alguMs puntos pequeños, un. tiempo liú ·
En toda la publicacion el Editor· proc.urará, m_edo Qnebuloso. Cu~nuo su~floa cop?a sost~como eo el tomo lQ, que no ha.ya ni una. sola pe.- n1éndose en l_a sup~rfic1~ del h~u1Jo, el viento na·
labta que no pueda ser leida en el seno ·da la fa- ce en las reg10nes euper1ores dél a¡r.e, Cuanto más
milia.
.
suban ]os Cópos, más riguroso eérá. e1 frio .
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~ ª" ,.-:t"l'i.~~

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¡. e Nuev.o 'l'elégrafo Eléclricor d~ '. \,n
Las CONDICIONES'DE LA SUBCRICION
M, Gio1'dano.
' ~ . ~J ¡,·
para. el 2? tomo continuarán siendo las mismas.
En la Capital: suscricion adelant~da, al mes:
dos reales.
.
Este telégrafo funciona. .po\-, la revolucidr° de
1
En los Esta.dos: suscricion al mes: tres reales, polos y las im'pretiones ee prótlucen aumentando
franco de porte.
.·
.
la cotriente-...•Dos·piens 'esenciii.Í~!f la. co,:npottéh: ·
Suacri?ion por un trimeati·e adelantado,
los un manipula.dor y un~fo.ce~~º?-'· Este úlfirob eo
Estados, un peso.
•
·
· ·
parece mucho al del telégrafo Morse,. pero aiiercToda refor~a, tnvento 6 mejora qui} Be· practi· de él en algunos detalles. El xnanipulaclor ofrece
que en cualquier ramo industrial, puede remitir· las dispo8icione1 üer intiguo ap_árato cttadrante;
se á esta. redaocion, la cual se ocupará de ibrl~ á pero en vez de trasmitir la corriente siempre. et) .
conocer al público.··
.
. · ....
el mismo sentido, obra ~l contrarid trastoro:ando
En todo lo relativo' .4 la ~dmuti8tracion Q.O LA 'ºs polos, Y' cada vd que' debe señ:alp.rf!é' :ttrra le~·
~BEJA di,i;igirae á J;''M~ Agilile.t Ortíz, ed,i.tar, tra, el manubrio ae boj-a e~ ~1\ etnpti~d.o, lo e111H
l. de Santo Domingp núm. 5. ' ·.
· produce un amnento de cowi!ntb; efecto de úna
.
.:...._ ,
:.
. pila cuya intensid-au se Miad-e'~ fa
ot~ qtta
1
Loa pocos
quaaan..'.d.e1, nrimer fu. nciona sin interrupci~
- . E~te.
_r_afo. h.a fún..1 telég
tomoI sevenden···a.1 JrrPClO
a•• ~.
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~ fl·•-'lT
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., ~ c10na.do ,de 1a. maneJa '/. B~L11~a.ctorla
ep. el ,mild
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"'-lc'I • i. &lt;"
niaterio 1inttrior,·en&gt;Ja lí,neli_.d~_·-Ptrl'ÍS á~íe. p...;
pe, en un circuito
de 530 k11~.,,,¡
vuié~10S,
.. \ 111 1 1,1TRES PESOS.
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~elÍ!p1artís;qqe-.

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EL DUELO.
te t~~eá de reglamentacion del duelo; pero
Esta plaga que infecta aún las sociedades lo merto es que á él debemos un libro que
modernas, la ~ebemos á la época de la se intitula: 06digo del D1telo .. En la expreEdad-Media y á lá confluencia de los godos sada obra;, los padrinos no ocupan el lugar
Y de los árabes.
que ántes tenian en la época de la EdadPor muchos siglos el duelo fué entre los Media: es decir, no se baten; son tan solo
caballer_os la única manera de enjuiciar y los que combinan, arreglan y llevan á cabo
sentenmar.
ol duelo, .hasta poner frente á frente de sus
Todos recordamos perfectamente, que en contrarios á sus ahijados. Además, repre·
~quella v~nturosa época en que no babia sentan, como quien dice nada á Ja SOJtteces, m fiscales, ni a.bogados Ja manera OIED.AD.
'
·
de decidir las cuestiones, el'a e~puñando la iNo es verdad que no~ hemos civilizado?
e~pada, cala.ndo la visera y batiéndose con La sociedad se daria por ofondida si no fue·
bizarría basta exterminar ar contrario.
se repTeirnntada en e.sé gravo neg~cio, en
Todo esto pasaba á vistp, y paciencia de que ~e vá &amp;. desagraviar una ofensa.
un numeroso concurso qae encontraba pla- ¿Desagraviar una ofenaa? Sí señor al
cer, no solo en presenciar estos actos de ménos así lo dicen y lo creen los partid..{rios
barbarie, sino en anímar muchas veces á los del duelo.
con~endientes, y otras esperando mudo y Como quiera que nos proponemos comans10so el fin de los Juicios do .Dios, como batir tan bárbara é i-nmoral costumbre la
llamaron orgullosamente los hombres· á iremos refutando á medida que na.rrem~s á,
aquellos combates bárbaros y homicidas.
nuestros lec~res, algunos lances, tanto dela
El caído no tenia razou y perdia. Esto no época de Lms XIV, como de nuestros dias.
era 16gico¡ pero era cierto. La cosa no ba Oomenzaremos ~r contar fa historia de
cambiado ruucboeu nuestros dias.
· un hecho acaecido en Fra1wia ·allá·por los
.!1leg6 por.fi~ nn tiempo en que los, reyes años de 16... ...
.
'
.
d1Jeron á los pueblos: no más Juicio de ])ios · La conde.sita Eveliua de B•• nieta del
pero los nobles seijores despreciando la vo~ conde de B.., célebre personaje ~n el reina ~
de sus soberanos, se batieron ebt6nces co 11 do de Enrique IV el bearnés, de aquel rey
más denu~d?..
.·
.que fué enamoradizo hasta la pared de 00 .
La proh1b1c10n hizo que los duelos füeseu frente, defecto qne le ocasionó más de un
más ~recuentes.
disgusto sério, pero que en cambi() fné lüi
, Lms X_IV en .s~1 mayorí~ de edad encon- buen gobernante y ll~gó á ver, logi,a,do su
tr6 á Pans participando aun de las costt'tm- deseo de que eµ los dias festivos rto hubiese
bres ~e aqnell~ edad gloriosa, pero bárbara.· uno. solo de sus súbditos que no. tuv'ie.ra una
BaJo _los edictos der cardenal Richeliu, galh~a en su puchero; pues como deciamos,
acontecieron los1 duelos más escandalosos Evelma, descendiente del &lt;:élebr.e conde do
sin que fuera bastante á repl'imirlos los se~ B*•, era unajóven .esbélta: bien formada
veros casti~os á qQe sujetaba á los dueli.s- con unos piés de niña, qu~ ·t@nia especiaÍ
t11s el temble sacerdote. Los -caballeros gnsto ..en lucir.. : ,
nunca creyeron desho~rados á los que por Evelina era hormosa á sa.Wendas, y gusmotivos de duelo subrnron_ al patibulo. (1) .taba de 9ue sos ~dmiradores se lo repitieEn esta época á que nos referimos se sen, Sabia sonroJarse cuando era necesario
acostum~raba., aun en los duelos, que los y palidecer cuando era iu&lt;lispensable si~
adversar10s 1!eva~en segun~os que tenían á que se lo impidiese. s~ c~lorete. c0 i{ una
su vez !ª obl,gamon de batirse con los del voz de ángel, qce hacia qo)1Illover el coracontrar10.
zon más empe~erllid·o;cori u'nos ojos,. qde
..En las plazas, en. las calles, en las encru- expre~aban curcla;él·osam~lite descuidados, Ja
CJJadas, á la amortiguada luz de los reber- langmdez y el amor.
·
beros, y en ~na p~Iabr?, e~ cualquiera parte A estas. ~otes f~sicas, ·M atliin,aba un nomen que babia t~rreno sufiment~, lo$ nobles bre que h101eron 1!ustre sus antepas~doI, . y
daban el espectáculo á los pecheros de un una renta de tned!o millón de libras; '
combate. ·
.
·.
~ '
. Pasemos ahora á decir ~lg:o dei sus cuaEn nuestros dias estamos·más civilizados: hdades ip9rales, pon,iéndólas ér(parangon
el con~e de OhAteau Villard, un noble de con 11a~ f1~1cas. 1 • / ~ ,-- ,,; ·
•
·
Francia, se tomó el d?loroso tral&gt;ajo d.e re- S1 Eyelma ténia tlli 'c(itfs olaüco, terso
g:I.amentar ~lie negocio, qu~ cuaiHl&lt;&gt; ,no ~/3. y aterc10pelado,. eu cambiq tenia, un corar1dículo1 es 1nmor~J; el dueloI .
J
zon... volu~l,f\ y.gu,o:i~"áf M'habia fiiado;
No filé. hasta qu~ punto puedag. agradecer ,Pero él1 cam~o, s.ábiá')hijirse1·~n ap{asió,
los ·dueh!tas á este.célebre personaje &amp;n tris- n_ada, que hama que 'de ~IJa 80 apásfonasen
•1
•
•
.
•
,
sm haber p_u.e.sto en J,U~go. Qtr.Qs :cecursos,
1 ~l) Ch
. alaills, ent~rootro~. tuv.() 1in.. du~lo que lo hizo cé: que la rnovihdad di;ffltf~·trnn
. de~ ()iQ&amp;. nee re en aqu.e os 1empos, con Pon¡iba.u.t en l'ont-Neuf gr
]
l ·b· ·;.'.)·. l ~ ·· ·· J '
1i:st¡1 des¡raciad?:cal&gt;a.Ue¡ó subió al patíbulo máa t&amp;rde'
OS Y a gunas pa a ráis )Ji ante~.·
;
por haber cons¡Hrado contra el car(le.nal.-1;1, del 4-.
'
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• , ,~r:r (\Jqntinuard.)
J .

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nuevo cuerpo, es el resultado de una accion
química.
,
),
Los cuerpos 110 son por sí mismos la causa
ri
de las modificaciones que ~xperimentan. EsDE B. BOUTET DE MONVEL _ ta causa es distinta de=·SU sustancia, y Se le
dá el nombre de (uerza ó de agente.
4.-PROPIEDADES GENERALES.-Entre las
,y
A.
GANOT.
-·, &lt; . .
'
propiedadrs que tendremos qu~ estudiar, ~ay
' CAPITULQ I.
algriüas que pe_rtenec~~ e:rc1us1vam~nte a un
cuerpo determmado .o.~ ;uu co!to numer:o de •
Propiedades generales de loi c1m1os.
cuerpos; otras _que son el atributo d~ cierta
1.-FísrcA es la ciencia que tratad~ los clase de.sustancias; pero las hay_tarob1en ~ue
fenómenos que tienen luga-ren ·los. cuerpos, pertenecen á todos los cuerpos s_mexcepcion,
en tanta qtté éstd5-no snfrcn cambio álguño y que por osto se llaman p1!()piedades _genecn su comp:&gt;sicion. · .
mles. Como su conocimiento se halla 1ig~o,
2.-El estudio de la PiSICA comprende cua- de una manera íntima, con el de lre constituteo partes que son: 1" Propiedades gener0les cion de los cuerpos mismos: haremos de ellas
de la rnateria én las que están comprendidas el objeto esencial de este primer capítulo.
la A tmccion 11,ni'viJrsal., la Hidrostática, lá Estas propi-0dades generales .s?n:
. .
Pneurrtdtica y la .Ac1Z~t~ca.-2ª El calor_.-3ª La cxtensiori, la impenetrabilidad,. I~ ~1y1Lct luz.-'ª La elec:tricidad 1¡ el 1nagnetisrno. sibilidad,, la porosida~,. la com_pren~1b¡hdad,
3.-Se llama 111zateria todo lo que afecta la elasticidad, la mov1hdad;.1 la mercia.
nuestl'os sentidos, ycuerpo toda porcion de la 1°. Ea:tension.-Sodos lós cuerpos, cualesmáteria,
quiera qu~ se.án, ucupan cierfo lugar en el
· El calor, la electricidad, Ja luz, obran sobre espacio; y esto es lo que se qmere expresar
nuestros sentidos y son, no la materia, sino cuando se dice que todos los cuerpos son e~un estado particular ~e _ella.
tensos. La física nos suministrará un ~edio
Los cuerpos se d1stmguen unos do otros de medir el volúmen de un cuerpo, por 1rr~por ciertas maneras de obrar que le :"ºn pe- gular que sea, con tal que se tenga una ba. .
culiares y que se llaman sus propied0cles. lanza para pesarl?·. .
Toda modificacion, por simple que sea, gue , ~º Jrnpenet1·abilidacl.-C11;ando se _drne, en
acontece· en el estado de UJ+ cu~rpo, constitu- fis~ca, qU&lt;i _los cuerpos .son impenetrables, se
ye lo ~e se ])ama en ia sie~cia, un fe1~6rne- quiere d~c1r -qu~ dos cuerpos. no pueden ocuno; 81 $e abandona á si misma una piedra par al m1~mo tiempo un mismo lugar en el
que se tien~ en.la mano, cae. h~cia la tierra: esp~ci?. Aquí. hallamos una ~alabra cuyo
este es un fenómeno de mov1mü:.lnto. .pe ve sentido ~?t.á en desacuerdo. ~pa1~nte_ con_ el
que damos a esta palabra (enónienb, un sen- quo se le d~ en el leniuaJe ordm~r10. ¿No
. tido muy diferente del que le pr_esta el -vu!go. se oye decir, á cada mstante, que un ~lavo
En el lenguaje; de la conversac10n s~ ~nti~n- penet1'a una tabla, y qu~ la. mano penet~ .ª en
de por fon6tneno, un heého extraordmar10, ~1 agua, para expresar que e~ clavo disloca
un sér raro, una ·anomalía. Cnando la mo- las fibra~ de la made_ra y ~a a colocarse en
dificacion experi!,Uentada .por el cuerpo no ~l ~spacw que han de.1.a1o hbre al separarse?
altera. su sustancia, lleva el nombre de fenó- o bien que la mano d1v1de la masa d~ ag~a.
meno físico. Así,'tma harta 'de acero· que se Pero no entra en la cabeza del que as1 se s1rfrota contra un iman, se imanta tambien:, pe- ve ,de la palabra penet1·a1·, que el clavo Y la
ro sin dejar
esto de presentar todos los n~adera, ó que la mano y ~l ~gu~ ~e hallen
carácteres de aooro. Un trozo de azufre fro- simultáneamente en el mlsmo sitw, como
tado contra e.Í '-pafio) adquiere pasaje*~mente. t!),rn,poco se cree que c,uando e~ ag~a empapa
la propieda.d · de ~traet los· c;rerp~s 11geros.! un montpn_ de are~a o una prndra arem~ca,
Si se le. calienta, se ha'Ce liqmdo; s1 se ,$ ca-' e-1,agua. octip~ el m,1smo lugar &lt;J\le los gra.ws
lienta aun más, se tra.sforma en vapor; '. pero .de arena,6 fas pa_rt1c1tlas de la piedra_. .
bajo estas diversas condiciones. perm,an~c.e F:sA
tas ~'OS.Pf?tne~~tles do la extens10n,Yde
siempre siendo azüfre. Sus prop1~d~~s fis1- la_1mpen~trabihd~d pre_sentan est~ caract_e~
cas, Tas que se refieren á·sn constltucion me- espe?ial, que es 11npo~1ble concebir_ la exrn
cánica, son las ·tj.uicas que han va~iado,_pero te~ma de un cuerpo sm estas prop1~dades,
su sustancia ha permanecido la mISma.;
mientras que. ~o rep_ugna al pensamiento el
Pero si la sustancia es alterada, si el euer~ supon~r la e_x1.s1~te,ncia d~ u~ cuerpo que no
po pierde alguno de· aus principios cónstitu- so pudiese d1v1d.1r o com1.mm1r.
yentes, ó si se une a cuerpos de una na~ura- . 3.º _Pivisibiliqad,.- !odos lo~ cuerpos s~~
leza diversa de)a suya, ent6nc;es el fe~o1:1e- d1v1~1bles ~n partes mas pequenas. L:3-s s.
no recibe el· nombre de fenómeno qmm1co. tancias mas duras como el ac~ro Yel d_iadan
Así, el azufre calen,tado con el hierro, forma te, , pueden s~rquehradas .º pu1veriza
una sustancia completamente ntie-va, dotada As1 es que con. .~l P,olvo de diada Le se~ e
de propiedades especiales di'Versas de las del y se pule el d1aµ1ante para
e 1O qu~ s _
hierro ·y del azufre. La formacion de este llama la talla. Pero aunque en e pensamien

NOCIONES

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DE F'XS:C~CA J::,
EXTRACTADAS
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DE LAS OBllAS
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L¡\ ABEJA.

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Lo esta 4ivision,de la materia- pueda conti- colorante á todas sus parles. Un trozo de alnuarse infinitamente, puesto ~e, por p.eque- mizcle, que se deja algun tiempo en un cajon,
ño qu~ se~ ?1:l cuerpo se concibe .1ue. puede lo i~fecta á tal grado~ que al cabo de veinte ó
ser aun d1v1d1do en dos fragmentos;· en elhe- tremta años el olor persiste sumamente fuercho, sin embargo, -esta divisiones limitada. te, aun cuando se ·haya renovado el &lt;¡1.ire
Cuando rompemos entre nuestra'S"manas un muchas vecea. Si se imagina que cada vez
pepazo de yesal nos encontramos pronto em- que se ha renovado el aire del cajon, se han
barazados pqr las dificultade.s de- cog.er y ~pre- esparcido en la atmósfera los principies olotar co~vementemente los fra~entos. S! en- rosos que contenia, se puede juzgar de la can~
t~nces portemos el yeso en un mortero y le;&gt; tidad prodigiosa de partículas que debia conmachacp.mos co1i el pilon, al cabo de a1_gun tener el trozo' de almizcle.
tiempolleg,a!Uos á obtener los gra11os en taf es- De todasJas fuerzas que podemos emplear,
tado de tenu;~ad g,ue no lo podem?s aumentar; las mecinícas ,.s~n, .sin du~a alguna, las que
aun cuando trabaJemos tddo un dia. Las fuer: ménóS' nos pernnten aproximarnos á ese graz_as. mecánicas de. que podemos disponer son d? extremo de division de que acabamos de
hm1tadas3 y_ lo ID:1smo acontece con todos los citar ejemplos, y no obstante podríamos seagente? c~alesqmera &lt;IU:e sea?,, h~sta los agcn- ñalar hechos que pror.1asen que por medios
tes qmm1cos. E11 una convmac10n, los ele- puramente mecánicos se llega á un límite de
melitos convinados co1+servan todas sus pro- aivision ya muy considerable: v.,rollaston ha
piedades características, aun .cuando el com- llegado á estirar un hilo de platina d~l peso
puesto f?rmado goce de propiedade"S entera- de un gramo, hasta darle la extens10n de
mente drrnr~as de, las de los componentes; y 20)000 metros. El medio que empleó para
si por el análisis se ·llegan á separar los ésto fu6 tan sencillo como ingenioso. Extenprincipios constituyentes,· cad'a und de ellos dió en el eje de un molde cilíndrico un hilo
aparece con todos sus caractéres -distintinti- de. platina, y derramó al rededor plata derrcvós. Esta'·constancia en los caractéres se ex- tida. Despues le hizo pasar por los agujeros
plic~ fáciln:ei~te. ~i se adm~te. J,a. e~stenci~ de d: la_ hi~adera, ~e menera que a cada raso se
partículas md1ymhleS:, uméndose entre s1 ó á d1smmma el diámetro aumentándose la lonotras partículas ~e"otras su?tan?ias, s.eparán- git~d.. ,Puso luego el hilo a~í obtenido, en
dose par~ pasar a otras conV1na_c1o~e.s, c~ser- el hqmdo que los, gr~adores llaman arrua
vando siempre completa. su rndrv1duahdad·. fuerte; la plata fue disuelta y el hilo de plaAdr~:ütil'.emos, ,rues;l,a e~i~t.en0iade d_tomos, es lina qu~dó des?ubierto. Era tan fino qu~
decir, de particulas mdrv1sibles, pudiendo por solo podia ser visto con un lente.. Ahora, s1
su ag,regaoion. constituir grupos más comple- se representa esta extinsion de 20,000 me~os ~amados. partícula~ q moléculas, y Cllya iros divididos en décimos y milésimos, se
reumon forma ~os cuerp'ós bájo lo~. diversos tendrán 200· mill.ones de partes visibles en .
E'&lt;9tados que afeclan en la naturaleza.
. t}.U gramo de platma.
Está Iie&gt;s suministra ejemplos .de una divi- 4° Porosidad.-IIemos dicho que todos los
sio~ prodiji.osa, que el espí~1tu no puede con- cuei'p~s .s?n div_isible?, No tan sólo _es posible·
ceb1r. _Todo. 'cl mftb.di),Jia·Q~qo habl~r de e~os esta ~iv1s~on, smo que de hec~o e;x,iste en 1os
pequcnos séres llaIIlailos ammales mfusor1os
cuerpos. La materia que los comque se descubi:en por el microscopio, en una
pone I\º es contfuua, sino que realgota de agtta. ~stos aniina~es, lo m.ismo que
mente seJ1alla repartida en pequelos sérés mks glgantescos~ como el elefante
- fias masas llamadas1noléculas con~
y la ballena, no viven sino á congicion de to-. ~~ :
servada~ á distancia unas de otras.
mar alimQiitos y ~e diierirlos. Ne~esitan, • .
Las. mpléculas, así como las dis-pv.es, _un apa~ato ,µ1g~stfvo! ¡y puede J~zgar- 11 '.
tan~1as que la$ .separan, son exse. .cuáles se. ran fo. s. d1m~ns1ones .~e lo~ órga- ,,¡ ..
ce.s1vamen1~ pequeñas para que
nos gue comP.on~n el aparato d1gest~vo de, :.. ·, ·
nue§tros sentiaos,imperfectos puesemeJ. antes aniina,Iesl _Pero hay_ más. Los i~- : 1
:dan percibirlas: pero si no podemos
fusonos son carmvoro~, e$ de_c1r, q~e se ah- .,
.aseg~arnos flirectamente que tal
mentan de ?,nfmale~ ,lllá,S-]~nos que ello~ y
:1
_.
es, el estado de .los, cuerpos, á lo
Pr9ba}?le1:11cnte tam~i?~ ,cann&lt;-:éros. ¿A don· µienos hay hech~, consecuencias
c1c se d~tiene e$t,a ~iv1s10n? ·s1n du~a mucho
de s:1,1 .constitucíon íntima, que nos
rt~~~ alla de los- hm1tes de nues\ra vista,. aunS?n demostrados por la experíenqtre.. sea ayudada con los más füertes mi.ctoscia, y q~ establecen de un modo
Cól)lOS.
incontestable los principios que
Y las mate~ias 9olor~ntes Y. los olor~s .1~os
acabamos de ex,p,on~r.
ofrecen ta~b1en OJ\.!m12los cur10sos de :dry1S10, . Tomemos un tubo de cristal (fi17es extremadas.. Una. go~~ de carmm} ~er~·
·_,.-igura 11) de cerca de un metro de
11
r,am~da, en un~. gran :bas1Ja de agua, da ál · . :1 altura y de -6 á 7 centímetros de
hgu1do un~ color~tion: rp.[l.rcada·. Esta s~ ~a- ff ·• •
diámetro, provisto en .su extreminifiesta en.todo~fos ~unto~ del ~gua, es decir,
•Fi¡¡. 1.
d{UÍ jnferior de una ºtaza de cobre
~ lá gqtita roJa $e b.¿¡,"9if~nd1do por todo la unida al tubo por m~dio W3 un betun.
masa del liquido y ll~ swrunistrado materia
, .
.. , . . ·, ·. [CoJ1tinnará.J \ •

LA ABEJA,

CUENTOS

vulgo temía á los espíritus, y_ los hombres
algo ilustrados no trataban de sacarle del
error, á fin de aprovecharse de su influencia,
algunas veces para cosas buenas, aunque
EL TUDUCTOR,
más comunmente con siniestras intenciones.
Ignorancia, temor é interés. Hé aquí los Al fin empezaron á dar señales de vidn. las
tres -ejes principales sobre los cuales se apo- ciencias y las artes á esfuenos de la expeya toda la máquina.de apariciones de muer- ríencia. Hubo hombres de bien, que se atretos, duendes, espectros, fantasmas y otras vieron a arrancar la máscara á los impostomuchas cosas semejantes, que tantos malos res, y que con su perseverancia y saber, •
r~tos ~an d.ado al género humano. Abrase ia iluminaron algo el sendero por donde ellos
hisf.?na umvers~l, y se verá que apenas hay mismos tuvieron que caminar a ciegas poco
nac1on, por antigua que ~~, que no haya ántes. Descubrieron mil supercherías, delap.agado es~e vergonzoso tril¿uto: de m,odo que taron al tribunal-de la razon todos los mane- ·
s1 no .~onsiderásemos qu~ _el hombre e~ yn jos, enredos, patrañas y embolismos de que
amasIJO de er~ores y debilidades, la an~1gue- se valían los fautores y propagadores de la
d~ y generalidad de tales ~reocupac10nes, supersticion; y la recompensa que mereciesena un argumento P,Odero5o a favor de ellas. ron fué el ser perseguidos y tratados como
N? remontemo! al origen. del ~undo, no :7a- impíos, y enemigos de} altar :y del trono.
yamos á bus?ar en e! horrible crimen ~e.Cam, Arredráronse los sabios, y no se-cuidaron del
tal vez el primer origen de la~ apar1cronJS', bien general, sino del particular que más de
¡Cuán ~a~ural ~s que se apareciese e.n suenos cerca les tocaba· á ellos.
al fratr1C1da la imagen de.su desgraci~o her- Con todo, la España puede vanagloriarse
mano, Y. que le ~ch~se en tara el dehto atroz de haber producido un varon, que quiso deq~e habia cometido. ¿~ ~10 es natu~al t~m- dicar el vasto fondo de su saber á combatir
~1en que aterrado el crnnmal á la vista del y extirpar los errores populares en todo gémocen:e Abe~, s~ figura~e, al despert~r, que nero de materias. Con este designio, el fasu sueno hab1a s1dG re~hdad? .
·
moso Benedictino Feyjoó, escribió su téatro
No vayamos, como ~1go, t~nléJos; paremos crítico, y sus cartas eruditas, ·con una libcr1:Il momento l~ cons1derac10n en aguellos tad de espíritu hasta entónces poco J)racticatiempos en. que mundadal~ parte mas ilustra- da en aquel reino. Muy agradecid,os le debeda de la Europa ~orlas nac10nes bárbaras del mos estar todos lo~ españoles por haber
Norte, desapar~cieron ant~ la espada.del ven- dispuesto con sus escritos 1os ánimos á recibir
cedor las ciencias y las a~t~s, para gue ocu- de lleno la luz de otras muchas verdades que
p~ran su lugar la .super~tic~on y la ignoran- él' conocia; pero que no se hallaba en circ1a. Jamás han. s.1do mas frecuentes que en: cunstanciai de presentará sus compatriotas.
tónc~s las aparic10nes s~b~enaturales; y s1 ¡Qué fondo de saber; cuánto nlor, constanhemos de creer las trad1c10nes de la edad cía y sagacidad necesitó aquel hombre emimedía, apénas h~bia, provincia, ciudad} pu~- nente antes de presentarse, como otro HérbJo, convento, m aun. casa gue no fuese v1- cules, á exterminar los monstruos que infessitada por los que habian ~eJado de pertene- tahan su país! ·Pero sobre todo, los duendes
cer á este ~:U~do. Los espmtus llegaro_n, e~- y espíritus familiares vieron en él su más
tónces á vivir .en la más extrecha famih~ri- terrible enemigo, y desaparecían á. su vista.
dad con los .vivos; .en algunos casos sohan "Lo que puedo asegur.ar es, dice él, que tohacer el ofic10 de ~r1ados, en otr?s hartaban dos los cuentos de duendes. á que yo me hade palos a.l temerario q~! se atrev1a á ac~rcar- -llé con proporcion para av.eriguar la verdad,
se demasiado á escudrma.r, lo que hac1an., . 6 los hallé falsos. Debajo de este velo se comelo que eran. ¡Cuántos volumenes se rc4rian ten muchas picardías, y así es razon que en
llenar. con los casos de duend~~ Y. ap~r1?1ones cualquiera pueblo donde hay algun rumor de
sucedidos solamente ei:i los pa1ses cris~1an_os, éstos, los hombres de espíritu y penctraoion
en aquello~ bárbaros.siglos! L?~ crumnos! y se apliquen ~ériamente al ex:ámen, para que
má~ especialmente los cementer10s, se veian hallando ser impostura sea castigado el auentónces más ~recuentado~ de almas, que el tor."
,
Prado y el Retiro de Madrid, de personas de "·Oh' cuántos crímenes se han comcLido
carne y hueso en u~ hermoso dia de ti.esta. cub:iéndose los agresores 6 los medianero~
¡Y d~ dónde proced1a to~o es!ü? De .la 1gno.. con la capa de duendes! Estas pesadas burr~nc1~, del temor y .del mteres. La ignoran- las se detuvieron ó atajaron, siempre que en
c1a, sm fuer~a suficiente para rasgar el velo la casa donde se ejecutaban habia algun homq~e no la,deJaba ver claramente los m~ sen- bre de espíritu, que intrépidamente se empecillos fenome~os de la naturalez~, hacia ~e ñó en el exámen de la verdad. Donde toda
el hombre atribuye~e á un agente sobrenatu- la familia se compone de gente fácilmente
ral ~o que él nq· podía comprender; el te~or crédula, triunfa seguramente e~ .embuste,
vema ~ apoyar frecuent~mente lo que la 1g- salvo que algun aacidente le mamfieste."
.norane1a sostenía; y por último, el interés
~c~ó d.~ c9~01idar ta~ ~u1.1estos.errores. El
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(Oo1itinuard.J
0 ¡;

.DE DUENDES Y APARECIDO~.

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,J1A1XBEIA.... ----·

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•

- -

COMPEN:QIO.DE LOS DER'EOHOS ., . empleo 6 ;9argo público qüe ejcrciet'? al ~omel)Zll.r
1
,
la ·,wer-io-uacion,
así como
cua1qu1er título ho0
y OBLIGACLONES
" ""
,
·
dde
1
,_,
• ,_.1.1 . ;J . nonfico 6 condoeoracton
e que en t6 nces d'1s f ruDEL
. tare.
HOMBRE y DEL OIUD.&gt;\.DANO.
Si el acto 6 la omision llegaron á consumarse,
, el reo sufrirá de uno á tres a!ios d,e prieion, ,paga,,
SEGUNDA PARTE. ·. - '. · ·;: rá la multa susodicha, y,~rá de¡;&amp;ituido ~e ~mpleo
·
. 6 cú6o, é inhabilitido perpetuamontcs parar ,obteDereehos y ObligaoioneS' del Ciudadaµo. nor otr~ en el mismo ramo.
.,
· lirsto si el culpa.ble acepta el coh;cho pot CJfl~_uSltCCION SEGUNDA,
ta~· un ~oto injusto que no se~ en 81 ~ebto. Silo
•· ., .·..1
fuere, se aplir.arán lasJ&gt;enas aetaHadas en e! rár, '
• .:
· r~fo anterior por la pola aceptacion del;cohecho, Y
(CONTINUA.)
• ! si el dclito'l_Iegare á ejecutarse se tendrán en cuen·
''De estas, las once prim~rae formarán o! jurado,: ~ .. l~a dos para.· la im·po!icion .de _pe.nns.
~ _
y no podrán ser recusadas sino. con causai hasta
S1 cohecho cons1st1ese er1 o~rec1m1~n tos,. P o
vein tfouatro horas ántea do la stfüilad:i. para. fa mesa, 6 cos~s que no sqan estun_ab,1ea en dinero,
vista. Los otros dos individuos se considerai;án. en lugar de h.1Míniltas de q~o ya,s.e_ h11 h~bjado,
como superJ1.11merarios para sup1ir \as faltas- ;de J_os se impo_ndrá una multa de diez! -se1; á mil p::que no concurrieren~
.· , . , .
sos. ·· . , .· .
. . .·
h·".1 . ·
''Dicho sorteo se hará fotos de· los tres dias quo . La c1rcunsbnc1a de ser JUt ado, e1 cohec l!-~o, es
precedan al que so hubiere ecfial~do para la vista, urui.. ~gr:ivante dcltcdelito, que .ha,da aumen:u· la
é inmediatamente despues se citará para ésta á penllh?ad .en:.u~a ctta.rta p~rto? as1 como el nech~
loe designados por la suerte, baetando, si no se)ee .de q,ue ol 1~dm&lt;l1.10 qu~ desell_lpeflare el cargo d
encuentra, qtle se les de]e un billete instt'llctf vo, jurado ~h~~tet\ hecho instan cm para el cohecho¿
cuya entrega se haga á una personia do la ~so..
No _so obrara d~ las· p6X1a! ~el coho_cho el qu
"Si el dia de la vista faltare ~)gun jurado, un lo reciba Pº! me.~10"dé.-otto, ni el·.que, por faltar
cuarto de hor~ despues de la cita lo mandará ,tr~er á sus deberes, .e~t1pule que se ué alguna cosa 6 se
el juez, .Y lo reprenderá en pq~lico:. '.Cuando fa]... preste un !erv1c10 á otra perso_1~a.
.
ta.re despues de una hora, le aplicará. una multa. . El jurado qtie por· ól eje,cici:i de sus func1onea
d~ c~~nt~ á dos.cientos p~1os, 6 en su defecto d, -de ~tal, r~a del acus¡idCYr 6 d(}1 a.~usado 6. de otra
chez a vemt-e d1as de prnn.on; segun )a grayedll.q ért sú n re un pr6!ente, regalo 6 ogasaJo,. será
dd caso. Si trascunida una hw11 no se enQon,rafe ·08~tigfdo con esiraitamiento y un~ ~últa igual
~ los que hayan faltado, se completará. el jurádo al duplo de lo recibido. · · . .. · . . · ·
con los. superr.umQrarioe: ai éstoe no. bastaren, se : · Lo &lt;J,. .U.e .h~y'a recibido el coh.eó~ad~ cae!á en
hará en el acto nuevo sorteo, llamando 4W!!de }~e- ;c·omiso apllcáP,dolo al fondo . d:e i~d~rrttiizaciones ·
go á los que resulten designados.¡ y ~~o ez:.i _el· ca~ ~ Las per~onas que í~erv~gañ en el cohecho á
d_~ que. no.ªª ~es e:i,~uentre, so d1ferira la vistl\ ,Pª~ nomJmi del ~orruptor 6 del cobecha1or ,s_efán ca¡¡ra el drn eigu1ent~.
· _• .
· T ¡ tigadas.J!omp c6mplices (Art. IV hprq ,JIJ. 06,d.
. 13. Estacblec1endo lii,,_ ley_ ~e J.J.n~do1- qua loll pena1)~ ·
. &gt;··.
,..
111
Jlle~cs
hecho 11010 ,serán ~esponsAbl:eEi cua~.dp so: .. 14, . ~ig,11ra,. entre las,pr rog\\~m1fl
del¡.emd~9
les ~ust1.fique hube~ pr~ced1do pop c~heeh.o ·U otrp.. dallo eriJ~ one~itucio~es d~ algunos ~l!eblos !~9
con .upc1on, es co ... veaie,it!! saber ~· t.qué. ca~s ~e . bres ·el derechp de. ~er Juzgado por eu¡¡_1~ua}.cs, ea
re.nhzará {?80 supueeto do la ter, Y. cuál11 eon lis: '.deoi~ que, el juicio por jurados se; halla cql9cado
penas á _q_ue ee expon-e d q11'i 1nd1~~o -de .1.a_efo'!"' .en la el¡¡vadii, categoria de instipqciop eon&amp;~itqCd&lt;&gt;~
va.da m1s1on ~u~ ~e le c~nJi~, se de1a se?~Clr ,P&lt;ir: na1. 'san~iona.do en .ia .Jllism!l U1e~da.f1UE} los .qerainnoblee o~rec1m1cutos ·6 md1gna1t,propoámones;· ..•. ~h;s·del homb.re.' Tl\nta así ee,Ja, 1il;np(J.!~noi1,1, (f(lO
fü C?d1go pcnal.:~~ta.blec~·:q?.e: '. toda'.,perto~a en éso&amp; puehlós-que so~ pai-tioulari:n.exM)ol!.d.e
ci,c~rgaoa de un semcJ? ~úhhco.,. a:e~ th10 fuocio-¡ orígen;~p-j\&gt;Dy-~e dá al j~ra.do, ' 1 , • : ., .•
n.ar10, que acepte ofrccmhento~ ó p1om.es-aa.,.6_re--¡ ·: ·P.~r~ _precisamente p9rque,-011 e!~vadmma la m1·
mba done11
6 regalos 6. cualqu1er11,
· de esos .J·ueoos, deben
sean llamados
.
d
fremuner8Jllon,,
.
, ,,11on
. , los niJe
'1
por eJccutar _un ~cto Justo e sus . unc10!1es qne! ·4 de&amp;°empeñnrla, penetrarse bi~Ji-M la importanº.º tenga retr1bu010~ se6alada en la ley,, .eer.á cas-, ria ,de sus deberes, y de Ja. inmeJmt. intluenoia que
tig~do con suspensio~ de empleo da- tres :neses en lá públiéi ·moralidad y en la..r_epresion de los
á_ cme10 y una multa igual al duplo de lo q11e re- delitos ejercen loa fa.Hos de l:oa Juradoe. ..
1
01ba:
. .
.
•
.
,El.jurado va á hacer u10 en repreaontacion de
·· dad de un".. parte-no. fa tnénos importa.n. S1 el6 cohecho
d . fuertl
d h;parn eJecnt&amp;r
t . t un aoto. m-.
d 1a,, BOGle
Justo, por eJar ej accr o ro Ju1 ~' prop1~ • e. te-de la. soborania. del pueblo; no es unihombre
sus funeioncs; el c.oh.echáélo, serA. caet1gado con la, aislado á quíen el azar desigrra. para de6idir sopcna de tres meses de ar.resto á dot- afios de pri- .1. 1 .J... t de un acuadó; no el el rep11esenÍéin.
1 · l 1 d 1O d l cohe hó sM en JJre t1uer e
' '
s~on, mu ta igua ª up e
e ' ~ . P ..., te· de .sus iguales, el 9omiteMe del pu~blo encar~i~íl. de émpleo de tres m~ses á un aflc, sm p~r-, -gado de administrar en su nonib-re j111átfoiá, r
JUICIO de que el culpable, si no llegaron ·á verifi.
•: ·J.v ,,;
. "G
carse el acto 6 la omision, quede destituido de todo
(uontinuard:)

d

1

1

11

4e

ª

J~e

~ISZT YCHOPIN ·-- .o •1.1. !triz divina,

y su-esposo, que- conserva aún
hoy la expresion ideal y la maestría incomR E MINI SO EN OI AS ,
·:parable de su talento; Eugenio Delacroix
r oR CARLos Rót,LINAT.
)el.g1•an poeta .entr~ lbs grandes coloristas;
Hubo un tiempo en que ..eJ cultivo del 1I el ~leore actor Bea\ivallet, y otras Jvarias
piano era una especie de Telig_ion. Cuando , not~bilidades. ~tlemás? l?s dos bij?s de l~
el viejo Field se eaeont.raba á,punto de mo- l dnena·d~ l.1 ~asa,: dos sobr111as y y~nos ami·
rir, sus amigos,iguornban qtté.aacerdote de- ,;gas do la~:cercanfas co·n ~us fa1mhas; todos
bia llamarse y le preguntaron:
!:alegres, ·,oveneo .y e_ntus1astas. Era, pues,
-¿Sois p~pista 6 calvinista? (.
' un~ pe_qu~ña colonia.
'.
-Soy pianista, respondió. ·
!1
Rabia ltbertad absoluta; cada uno hacia
Liszt y Ohopiu han ,sido sin. disputa los !;lo 9u.e·,qrie~ia.. '.Liszt y Chopin Cómponian;
dos más célebres pontifices del 1hrevo cul-· !Paahna estndiaba su parte en El Profeta,
to. Liszt se puso ·al principio en ridículo la señora del castiiló escribía una novela, y
por sus grandes pretensiotte;i, su orgullo ;asisuce.siva~ente. A las seis nos reu'niamos
exagerado, su charlatanismo grandioso, su para la conuda, ·y á veces nos separábamos
aire de li.éroe de novela y sus estrañas teo- hasta las dos 6 hasta las tres de la ri;¡admrías musicales; ma~,
obstante, l_a supe- gada. -No intentaré describir las diversiones
rioridad del artista hizo al fin olvidar las improvisadM QOD que abreviábamos el
debilidades del hombre. Ha sido el verda- tiempo; voy á hablar de música únicamendero leon del pian)), Todo.9 los grandes at·· te, y en especiail de los dos pianistas mentistas, ménos Ch.opin, nos han respoodido ci.onadof,
siempre, al tratar este punto: · ''¡Oh! Liszt Ohopm tocaba, rat·as veces. No se acerca.
es el grau maestro entre nosotros." Otros ba·al piano sino cuando estaba seg11ró da
ha habido dotados de talento más puro, más la, perfeceion. Nada en el mundo podia ha.·
perfecto, más simpático,i,,pero ninguno ha oerlo tocar:medianamente ante el públicó.
poseido en tantq grado como .él ese magne- Era lo COJ?.trnnió-de Liszt, que tocaba siem..
tismo musical qnc éncionde, a,rrastra y ava- pre, bie11 ó mal. Estábamos en· una noche
salla. Liszt á veces, cuando estaba ,distraido tlel mes de Mayo, entre las once :y lus doce,
6 de mal humor, 6 c;i:nsadp; tocaba media- reunidos t-0rlos en la sala.1 co~ las v~ntapas
namente; pero cnabdo se ponia deveras en abiertas; la lnna.·briHaba eón extraordinaria
el piano, cuanda concentraba todas sus fa- claridad,'·-Oianse cant.ar los ruiseñores y él
cultades para 'caüsar un gran efecto, cuando OO&gt;YfFVenm 'ein balsamado. Liszt tocaba un
tenia su poema en la cabeza, en el corazon, ~octnrnó de Ohopin, y como de costumbre,
en los dedos, en los nérvios, y }o lanzaba lo embellécia á·su manera; agregándole tri como un torb('}Uiu.&lt;&gt; en medio del auditorio Wés, .trémolos, etc. :JYfás de una:vez se le esarrebatado,. aleahz.aoo efectos q)le na&lt;lie, pfiparon á ·OhoP,iiJ. gestos &lt;le impacientia.
excepto quizás P:agaliioi, ha obtenido ma- A.l fln;no •puooéonteners_e, y aooréáhdosé~I
yores. Schum~uu deeia &lt;le él, medio séria pia,n_o; _dijo á Listt.en el tono :flemáfücamen·
medio irónicamente: '1Es deslumbrador co- te·iDM!és·que lo car-acterizaba: , · ·· · •
mo el relámpago&gt;·l!nge como el trueno y de- . -Por Di~s, mi querido Liszt;··si;me.haja detrás un fuerte olor de azufre."
cei.s el honor üe;.'fumar mi , másica,·)toMdla
Muchas veces, dnr,ante Varios .años, tuve cómo f~ ta.-escrita, 'Ó dejadla quieta.. Úhó¡jin
el gusto de oír á Li~zt y á ·(füopin, pero ~sel út;lico. qu~tiéne-.de~éh.o de;corregirá
nunca tan bien c-61110 en elver:iliotle 184- Ob.°Pnfñ;lll'i • ... ·,· · · '·' o~:c: · ,
Estábamos en el·castillo dé :B-cerca del i :-Tóéád ,:voz:': ént.6nces, respóndíó Liszli:'
lugar llamádO Valle Negro.. 'La. .µueña de .,e'Vantá.tfdosé-~tl-Bii.'e·ófendidó/ . . . . r.'·¡
!ª casa, céiébre por (S'U 1t~lent.ó y ~'ór su be- .:;:w°"-piitf"J_btléu~:,~~ná, i'éplic6 ;OhóP.ifl ..•
ilcza, y tan amada como ·adunrada por I Uoo·nilit1t)os'8Jlqüer~oloteab:i por lafi~cuantos gozar-0n la dioha de ceu~r las vir- la, apagó !a lámpara en .ese instante. Uno
tudes de su corazoIJ, . W.n\a. ::~n.t6nces por ~uiso encend~~l.~ otra vez:
.
.
huésped á Ohopm,:'á,quien,. po&amp;itj:vamente · -No, ex:c1uf.liB OhOpín;·ap~gad tambien
acababa de salvar de'·las ga~ de la muer- fas. velas, me bastá la luna. 1 "u'~· i· ·
te. Lo cuidaba con afecto maternal yá ella tilílmpeldi·a toé.ár. •,'l'ooo durante un;t hora. 1
se de.oon en :reaUdad las..últimas domposi- Describirlo seria imposible; son eiñociobes
ciones de ese gén1o pQro N e1;goisito. Pocas qu.e no.se eiplican, y solo se.sienten. Los
veces se renn.e en una residen-cia.)!Jmpestre ruiseñores se callaron pata éscuchair; . las
un grupo _de artistas .co~q e\ qrre alli babia. &amp;r,s aspirab~·como -,mi·x~cío. ~ivino ~os
Estaba L1szt, acompañado de una Iumina- somaos celestiales: E1 a.uo1tono exta&amp;larlo
ria del mun..dp pru:icie.nse 1.ma
xui:ljer tan po,tespiraba. Ouando et~ágrco ~é levantó,
1
hermosa rl6nío i~1nte ;ila ctral d'~bia ba- todos los ojns 1a&amp; hallaban. húmedoft, y Jó.S
jo oti6'1t~fJ'fé'&gt;
e ·qú:kWt~ tJnlá -ee·Liszt~más que Uos de ninguno,: Abrazó á
adquiriruna-gran.reputacion'literarla. Tam~ Ohopfü ·dicimidó: , · · ,, ¡., r· l r ' ~ "
.r ' -&gt;

no

bien estaba aUf Paulina Via.rdot, la canta- '.

(Continuahtr ' nf

�•

LA ABEJA.

8
1,

La Concha, el Poeta y el A ve.

Planta-a Cn.rnívoras.
..

¡Quién hubiera creido queexi11tiesen plan·
tas insectívoras, dotadas de órganos especiales para atraer los insectos y tragárselc;is
y &lt;ligerirlos y asimilárselos? Pues es un. hecho; exiiten, botánicos- eminentes las acaban· de estudiar ~ analizar, y el resultado es
uno de los capítulos más sorprendentes de
Ja botánica moderna.
,
Son varias las especies dotadas de tan cu·
riosa cualidad y hé aqui los nombres científicos de las más notables: la Sarracenia,
que es la de tamaño mayor; la Ntpenthes,
la más hermm~a y mejot estudiada; Darling·
tonia, y la Dio11ea.
Los insectos de que se alimentan son
. aprisionados por medio de la miel que segregan ·por una infinidad de pequeñísimas
glándulas que tienen en las hojas; apéna$
cae una mosca, se contraen las hojas para
sujetarla bien, y se aumenta considerablemente la secrecion de las glándulas. El poder de contraccion está·tan léjos de ser puramente mecánico, se acerca tanto al de los
músculos en el cuerpo animal,. que si en vez
de un insect-0 se echa sobre la hoja uua
sustancia mineral, permanece inmóbil y sin
contJaerse. Un observador le hechó un poco. de yesp húmedo, la hoja se contrajo;
pero en el acto volvió á,, extenderse y devolvió la sustancia. El lÍ:q.uido s~gregado
tiene.las propiedades del jugo gástrico en
el estómago humano, y si Qae un insecto ó
se echa un pedacito de c~rne. de vaca, a1
poco.tiempo se disuelve, ~act.amoote COD\O
sucede con la digestion animal. El poder
disolyentó ool líquido aumenta, &amp;sí como
su cantidad, d~ aeuerdo.eon la c~utidad de
alimepto ingerido.-·
Unos do los má!l aceptado~ princigios de
la cienoi.a,Ja· di~tincion entre animales y
vegetales fundada en la existencia· d~ un
estómago en los primeros, ha perdido por
consiguiente todo valor y significacion. Las
plantas son organismoa tan compli~~fos como los JJuestros que crecen; viveayskl,nten.
¡Qu~ dirian Linneo·ó GoetJie ~ tod()_esto!
\MáximaslMorru.'e~~: .')Wl o,:

-La verdadera catidad c:aeee de ostentacion: semejante al -roóro del cield, oae sin
ruido.-Mabille.
-La envidia es el gusano1'riedor del
rito y de la gloria.-Bacon.
-El meit&gt;r conaejo es. la experiencia, pe~
ro siempre llega ·demasiado tatde.
....,.)Jstó.diad no para saber más, sino para
salir m~or que los otros.-8é'.necq.,
·
,-.No hay en l~ sociedad ,peste más peligrosa que la astucia oculta bajo::-el velo de

APOLOGO,

• ·

.. , . f¡ • • ~1

t r í3

...

1

Sereno, silencioso,

,'
Sobre una roca,
., '
Oon el dedo apoyado
Sobre la boca,
~: i ~
Mira un Poeta
!',,
ú
La inmensa superficie,
')
't
,.
Límpida, quieta.
·, l
Una ola trasparente
Lléga á sµ planta;
· Una concha le arroja
Y él lfl levanta,
,.jJ·
Diciendo triste:
-En esta dura carcel
Un sér e~iste.
¡Que sér tan desdichado
, 1.'
La concha encierra!
1r. ·,
No vaga como el hombre
•' •).1 ",
Sobre la tierra:
·n
¡Hombre! tú eres
. M&gt;'·
En la extension del mundo "í,')m
Rey de los séres.-

..

..

¡1

..

r

'

Un ave que pasaba,
Viendo al Poeta
. Que su planta á la roca
'
Tiene sujeta,
.
. Parando el vuelo,
Dijo:-Tú, eres, ¡oh A ve!
Reina del suelo.~obre el tranquilo espacio
. · Oomo un encaje,
Volaba en esa hora
Blanco celaje ...... ..

'(

l

:-•

~

i,. .. ,iJJ

- ,ut

·1

•

·:;m ..

. .':J.6

........ ...·~ ....................................

mé-

la sencillez. .·-~ J

Serena está J.a tarde,
La parda bruma
A levantarse empieza
Sobr6 la espulrn,
La brisa leve
Apenas con sus alas
Las ondas mueve.
Llegan hasta. la playa
Murmuradoras,
Coroqadas u~espuma
Ondas sonoras,
Y dejan llena
De piedras y do conchas
La blanca arena .

Séres del suelo, ·
Poeta, Concha y Ave,
Mirad al cielo.

•:
! ,.

1'dit9r, J. M, Aguilar Ortiz,
a,tp. de F. Monsn.l"Ve~

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ílf)

·

,

PJU:&amp;'l"IA NUDKO

•1

~

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::.~ r,Jid

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                <text>La Abeja : Revista bisemanal de conocimientos útiles, dedicada a la clase obrera e industrial,  1875. Tomo 2, No. 1. Julio 3</text>
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                <text>Publicación bisemanal dirigida a obreros y artesanos. Trata temas generales sobre mutualismo, historia, costumbres extranjeras, economía doméstica, fisionomía y cuentos de aparecidos y duendes; además, contiene un directorio de artesanos de renombre como el litógrafo Hesiquio Iriarte. </text>
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        <name>Derechos y obligaciones de los ciudadanos</name>
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        <name>Telégrafo eléctrico de M. Giordano</name>
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                    <text>EEJ.A..
ReTista ~isemanal de Conocimient~s Utile~,
dedicada á la clase obrera é industrial.

,

LA!!Oll Ü.lllfU. VIMC!T.

Precio: u.na cu.artilla el numero•

•
(CONTINÚA.)

Evelina como se vé,
era el mejor de los argumentos para motivar un duelo.
¿Habría por ventura
algnn caballero que no
tratase de probar con
la vunta de su espada
su amor por Evelina?
Ciertamente que no, y
mucho ménos, cuando
' entónces se llevaba la
espada al alcance de la
diestra.
J
Rabia dos caballeros, dos, entre la pléyade de adoradores de
Evelina, que fueron ó
ee creyeron distingui·
dos de una manera especial por la voluble
niña.
Evelina salió nn11. noche á casa do una ami·
guita, escoltada por
uno de sus pajes.
El marqués de R0 ,
que era uno de los señores que se ~eia el ob·
jeto de la predileccion
de la jóven, se at,.'evió
á seguirla con el fin de
poderla hablar sin tis·
tigos, de la vehemencia de un amor que
Evelina conocia mejor
que"' marqués.
Al tiempo de irá dar vuelta la jóven á
una esquina, el marqués la alcanzó.
-Oondesa, perdonad mi atrevimiento, se
permitió decir el marqués, pero mi amor es
la mejor disculpa......
.
-Oaballero, repuso Evelina, con voz en
que se notaba la c6lera, os atreveis, asf, en
una calle ......
-Evelina ..... .
-Marchad al punto.

-No sin haber oído ántes ......
-¡Qué pretendeis oirf dijo tercer per•
sonaje, que oculto entre las sombras de la
noche, cay6 eritre los dos interlocutores como llovido de las nubes.
-¡Ahl sois vos, vizconde.
-¡Ahl vizconde, exclamó Evelina. •
Tras e3ta exclamacion, las hojas habían
salido á relucir.

un

(Oontinuartt.)

�LA ABEJA.
FLORES DEL ALMA
. El Agua y

lJI Flor.

APOLOGO.

·~.

"l
h,,11

Unas blancas amapolas
En las orillas de un lago
Inclinaban sus corolas,
Oontemplándose en las olas
De la brisa al tierno halago.
El ngua que recibía
Esa imágcn en su seno,
De gozo se estremecía
Y con dulce voz decía
Mirando al éter sereno:
-''En vano querrá el destino
De tan plácidos amorert
Cortar el dulce camino;
Mi ·amor irá peregrino
11
Tras el caliz de e11as florel!'. El sol cubri6 la pradera
De luz ardiente; inclinada
Gimi6 la flor hechicera,
Y como nube ligera
Subi6 el agua evaporada.
-"Para siempre te perdí,"
Dijo llorando la flor.
-"Nunca te olvides de mí,
Que te adoré mientras fuí,"
Dijo el agua con dolor. ·
En la atm6afera flotando
El agua en leves vapores,
Iba á la tierra mirando,
Y en la tierra coutemplando
Iban al cielo las flores.
Huy6 la luz bienhechora .... ..
Torn6iie el ciólo sombrío .... ..
Pero luego, encantadora
Vol vi6 á despuntar la aurora
Vertiendo dulce rocío.
Triste, abandonada, eols,
Y llorando sus amores,
La desgraciada amnpola
Inclinaba su corol a
Al peso de sus doloree.
Mas cuando allá en el oriente
Blanca la maflaná.brota,
Sinti6 llegar dulcemente
Hasta eu cáliz ardiente
Del rocío tibia gota.
Estremeci6so la flor
· Sobre su tallo· agitada,
Y el rocío con amor
Dijo:-'•Cese tu dolor,
Soy el agua evaporada.
"Léjos me llev6 Ja suerte,
Quedaste tú sin abrigo;
Uas si se acerca tu muerte,
Antes, mi bien, que perderte,
Yo vengo á morir contigo."
• Y entre la verde enramada
El céfiro que se agita
En la tarde sosegada,
Vi6 la gota evaporada
Y la amapola, marchita.

· .~ l

. ·

LA .ABEJA.

Dulce amor de mis amores
Que me das vida en tu halago:
Si !Qplan loe sinsabores,
Sé tú)a flor de las flores,
y yó; la g"oJa del 'la~.

RosA EsPINO.

LA CASTA DE LOS SOBERANOS.

El Espectador de L6ndrcs, hablando sobre el
porvenir incierto de las monarquías, dice lo si·
guiente: "Las familias rea.les, cuyos miembros se
casan entre si, se crian enmedio de un lujo desenfrenado, debieran conforme- á lae. leyes fisiol6gi-:
cas, ir perdiendo su vitalidad física, y en realidad
no sucede así. Con loe soberanos do Europa pu-.
diera hoy formarse un escuadron formidable di
dragones. El Emperador de Alemania es q~izá
físicamente el horubre más hermoso que ha remado desde los días de Carlomagno. Cualquier Coronel de la guardia aceptaría á su hijo como un
esplénaido recluta; y jamás ha cabalgado hú1ar
más imponente que su sobrino el Príncipe Rojo.
El Emperador de Austira tiene el aspecto magestuoso de un rey ideal. El Príncipe de Gales es un
cazador infatigable. El Rey de Italia ea un excelente oficial de caballerh y en extremo amigo de
los peligros. Su hijo mayor es tan fuerte como él,
y Amadeo, su otro hijo, ha dado muestras de un
gran valor personal. El Romanoff actual es ca.1i
un gigante. Le.e Borbones, que son los más gastados de todos,. cuentan en su seno al Duque ele
Aumale, que es un ho~bre física é intelectualmente distinguido; á Don Citrloe que tiene seis
piés de alto, á su hermano Alfonso que ea un Murat, y al Conde Eu, que pasa en el Brasil como
un general de mérito.
LOS AUSTRIACOS EN EL POLO.

La'expedicion austro-húngara, que se di6 á la
vela desde Bremen en 1-872 á fiordo del Tegethoff,
ha realizado la proeza de descubrir la tierra más
septentrional hasta ahora visitada en nuestro globo: Desde eu partida nada se supo de ella: pasaron dos años dentro de su buque, dos invi"ernos en
que cada 1\nO do los cuales fué de noche durante
siete meses, y en el espacio compre~dido entre el
9 de Marzo y 4 de Mayo del corriente año (1874)
descubrieron lUl&amp; region mo11taffosa á doscientas
millas náuticas al Norte de Nueva Zeml,la, sobre
la cual viajaron en trineos haeta más arriba del
grado 83 de latitud. Pueiéronle el nombre de
francisco-José á eeta region, y á su punto más
septentrional el de Cabo Viena.
.·
La nueva tierra es en extremo árida; cott,iene
muy pocos animales-y eecasÍ!ima vegeta.cien. Las
montafias son de dolorita, mineral cuyo nombri
no es por cierto muy consolador, y la temperatu·
re. en ella, durante las excureioncs de loa e.J'pedicionarios en la. época más propicia, desoendi6
hasta·cincuenta y un grados bajo cero de Faren·
hciL
,
La expedicion ha sido recibida con gr~ndes festejos y merecidos aplausos al entrar de nelta
ahora en su patria.

¡ ,, , · , J
NOCIONES
¡ ,
¡¡ l. '~ ~..; DE ::FX·S :CO~ ; ·

3

jitas de aire que suben á la superficie del líquido. Son ñ.el aire alojado en los poros .de
n,r1,,, ,.
EXTRACTADAS
·1 la piedra, y que el agua hizo .salir inti:odu, ,
·i
ciéndose en su lugar. El efecto es a,un ~á.s
1
-DE LAS OBRAS
evide,nte con el azúcar, porque el agua, en
DE B. BOUTET DE MONVEL virtud de su accion disolvente, aumentarápidamente los intervalos moleculares,. y per,y, A. fJ:A N·OT. ,·
mite al aire salir con mayor rapidéi. Hasta
t
.,los cuerpos má.s compactos en apariencia, co-Jli !! 1.
(CONTINÚA.)
mo los metales, manifiestan de un modo claro
r
_
su porosidad.
. A est~ montura se halla atornillada una En cuanto á los líquidos y a los gases, su
llave, provista de un tubo recurvo que va á porosidad es evidente, puesto que los líquidos
abrirse en el cilindro .ae- cristal á un decíme- pueden mezclarse entre sí y mezclarse tamtro de su fondo. A la otra extremidad del bien eon los cuerpos sólidos, como acontece
cilindro se halla.otra taza de cobre, abierta. cuando se disuelve el azúcar en el agua, y
Se cierra esla abertura con
. una tapa en for- puesto tambien que los g.ases se mezclan, enma de caja, y cuyo_fondo esta hecho con una tre sí y se disuelven en los líquidos, como se
placa de roble tallado en direccion perpendi- ve en el agua de Seltz.
cular á las fibras de la madera, ó bien con oº Oompresibilidad.-Todos los cuerpos
una piel de gamuza. Los bordes de la mon- son compresibles, es decir, que estando sotadura están untados de sebo para que la tapa metidos á una presion ejercida sobre su sucierre herméticamente. Se atornilla entónces perfi.cie, disminuyen de volúmen. La misma
la llave sobre la platina d.e la máquina neu- cantidad de materia se halla reducida á ooumáticá.J que,desáibiremos más tarde, y que- par un .espacio m.enor, lo cual se expresa disirve para extraer el aire de un vaso cerrado. ciendo que el cuerpo se hace más densó.
Despues se vierte·eµ la caja de roble 6 sobre Cuando se carga una columna tle hievro
la p1el de gamuza una porcion de mercurio, colado con un peso considerable, sufre una
de uno ó dos centímetros de espésor. Si en- reduccion apreciable: Es cierto que al mistónces se hace maniobrar la máquina neumá- mo tiempo se ensancha un poco su diámetro,
tica para.extraer el aire que llena el tubo, se pero este aumento no es proporcional á la
verá el mercilrio caer como lluvia fina pasan- disminucion de la altura, y el efecto produdo al tra.vés d"O la piel ó del roble. Es eviden- ciclo es en resúmen una disminucion en el
t~ que no podría atravesar estos cuerpOii, si volúmen y un aumento en la densidad. · Lo
estuviesen formados de una materia.con:tínua. mismo seria con ·una columna de piedra ó
La madera y la piel presentan en su masa de madera. El conocimiento del aplasta.mienintersticios o vaciosJ por los cuales el mercu- to que una columna puede sufrir, baJo la inrio ha podido escurrirse ó abrirse paso. Estos fluencia de cierta carga, es de suma imporp~queños esp!3-cios se lla~nan poros se_nsibles. tancia, co_mo puede con~ebirse: porque en las
Si el mercur10 no ha caido de$de el mstante construcciones es preciso proporcionar las
en que se le -derramó sobre la caja, fué por- dimensiones d!:) las columnas á las presiones
que los poros ~staban ya ocupados por otro
que del;ian sufrir para recuerpo. Como la materia es impenetrable,
dncir, dentro de límites
muy estrechos, la can.tiel mercurio no podia pasar sino a condicion
que.el aire le cediese su ¡mesto. Los vacíos
dad en que pueden aco.rde la madera eran demasiado i}hicos para que
tarse y ase-gur;ltrse de la
el mercurio y el aire pudiesen circular al
solidéz del edificio. .
mismo.tiempo: uno al lado del otro, y así fué
Por mucho tiempo se
µreciso .expulsar primero el aire aspirándolo
creyó que el.agua no era
po:ula 'máquina.neum..ática.
compresible. SedemuesHemos: procurado demostrar desde luego
tra que sí lo es de la maJa porosidad~~ las·su_stancias qu~ corresponnera siguiente:__(fig. 2).
den á los teJ1dos ...veJetales y_ ammales; pero
Se toma un cümdro de
ésta no existe solamente en los tejidos orgácristal, cerrado en su parnicos delos· séres vivos; sino tambien en las
te inferior por una taza
sustancias minerales. Así, el café sube por
de cobre bien pegad~, y
tm terron de azúcar, por efecto de la porosiprovisto en su extremidad
dad de ésta. Si una gota de aceite, caida
superior de otra taza de
sobre una mesa de mármol, penetra ·profuncobreJ terminada por un
&lt;lamente ~n él, debe atribuirse á la porosidad.
cuello cilíndrico de un _diáPor ~l mismo m?tivo, un pedazo 1e piedra ~ 1
.
·metro :1Ile:nor que el mlmaremsca, sumergida en el a_gua, se impregna · Fº 2
dro J)rmc1pal. Un tapon
de este líquido liasta. las partes· más 1nterioig, '
metálico, que .~ace ofipjp
res, Debe notarse que al mom~ntQ en que de émbQlQ, corre dentro de este cilindro y lo
~i~r~ ~r; sµµi~rgiqa.., se, desprenden P~1l'bu.. c;erra ~ermétipJm.e~te, pi\qi~tldo ~acede aul'lip
,

J

_

l

ti

�ó bajar por medio de una rosca. Sirve ,¡:iara girse -eoco á poco en el agua, veremos que la

'

5

LA ABEJA.

LA_ ABEJA.
completar la operacion &lt;le llenar el tubo, una pequen~ bugía se sumerge con ella; pero la
pequeña llave lateral. De antemano ;Se ha superficie .del agua donde flota, no permanellenaáo de agua todo el apar~to{ ten~endh el c~rá al mve! de los bordes de la campana,
émbolo lo más alto posible. 81 se hace dar smo que ?ub1rá en ella tanto más cuanto más
vueltas á la rosca, éste baja, y como no pue- se sumerJa., 1e tal man~ra que .la capa de
de haCerlo sin reducir el volúmen de aO'ua
agua, deprimida por el aire en virtud de _la
0
resulta demostrada su compresibilidad.
' i~pe1;etrabilid~, habrá, sin embargo, diss·n embargo J¡uede oponerse. á esta cxpe- mmmdo el volum.en de la ~asa gas~osa.
. i.
'
. .
Podemos tambien servirnos del
nene1a, hecha e este modo, una obJec10n
- · t
t
r sentado
plausible El cilindro de cristal experimenpequeno ms rumen rep e . , .
tá una presion de dentro á fuera que tiende
en la. fig. 4. Es u;11 tuno cilmdriá aumentar su diámetro. Pudiera entónces
có, ceri:ado herID:et1camente en una
~xlrem1dad y abierto e~ la otra. Se
pensarse, que el agua rechazada por el ém- .
bol-O se aloja en el nuevo espacio que le dá
mt~oduce en él u~a varilla formanla áeparacion de las paredes del tubo. Pero
do embol?,,es d_ec1rpresentandouna
·1
·
· · f
1 ·
cabeza cilíndrica que re.sbala por
si. a presio~ se eJerciese uera_, o mismo CJl~e
t b
á d le completamente.
dentro, entonces tal separac1on no tendria
\ 1 u O c~rr n º. .é
t ra
lugai:.. Esto se realiza por meaio de una adiUnapres10ncomem ntemen egi;
cion al aparato que vamos á explicar.
duada, rechaza poco á_poco ,el ar
·
.
.
de este aparato y perm1te al embolo
En lo mtenoT ~el aparato, tal como lo acallegar al fondo aej tubo.
· bamos de describir, se p~ne. sobre una plancha
No podrá objetarse aquí la dilade ~etal un tu~o de v1dno de cerca de d_os
tacion de la envoltura, porque esta
cent1metros de diámetro, c~rra~lo por ahaJo,.
dilataciones insignificante en comsol~ado en su p~rte super10r a un segundo
paracion de la va-riacion conside- t1_1~0 d~ menor d1,am.etro form~ndo un cuello
rable
del volúmen del gas; á lo
11
;c.µindtico. Un hq~u~o cu~lqUI~ra, a.gua _por
ménos en cuanto se trata de de. eJemplo, llena el c1h~1dro mferi9r y la mitad
mostrar simplemente la compred~l cuello. Se depos_ita una gotita de mercuíig 4.
sion del aíre.
·
no sobre la sup~rficie del agua,. y como el Así, éste disminuye de volúmen. Cuando
tub? es muy est~echo Y, el _mercur:w no pue.de se 4ftúpele con violencia el émbol_o, la comentonces desaloJar el líqmdo, perm~nece so- presion del aire de~envuelve bastante calor
bre _el agua,, aunque sea m~clio mas pesado paM inflamar un pedacito de yesca colocado
qll:e ella. Hay u~á graduac10n trazada so?re al extremo deaquel. Esto hizo denominar el
una plan~ha al lado del cuello. El ap¡:nato instrumentoeslabon de aire.
se sumerJ~ enteramente en .el a-gua.que llena No es preciso añadir que si los cuerpos son
el gran cilindro.
compresibles, son tambien dilatables.
Cuando ·se hace bajar el emboló .en él, se Verémos igualmente, al estudiar los fenóve ~ajar en ~1 tl~bo la gotita de mercurio. menos prod.ucido~ p~r el ~alor, que todos los
Aqm la experiencia es más complota, puesto cuerpos sóhdos, líqmdos o gaseosos, cuando
que hay, para el vaso, presion exterior at se calientan, aumentan de volúmen; y que
mistn:o tiempo que presion interior, y sin em- por el contrario, todos se contraen cuando se
-bargo, baja el nivel del líquido contenido. ·ep.frian. Resulta evidentemente que la mate- E~~e apar~to es conocido, en l_os gabinetes ria que forma l~s cuerpos no es c~ntínua,
de f1s1ca, baJo el nombre de Pieufrmefro de pues la conti:acc10n supone necesariamen~e
&lt;E1·sted.
,. ·
fa aproximac1on de las partes, y de consiguiente, vacíos entre ellas, susceptibles de
aumentar ó de disminuir.! La compresibilidad supone, pues, como consecuencia necesaria, 1a porosidad. Las partículas que forman los cuerpos, se hallan separadas por intervalos llamados po1·os moleculares, absolutamente invisibles á nuestros ojos, como las
moléculas mismas, y comparativamente á los
cuales los poros sensibles son .inmensas cavernas.
6° Elasticidad.-Se ·designa bajo este nomEn cuanto á los gases; es mucho más fücil bre, la propiedad que poseen to®s los cuer- demostrar su compresibilidad. Coloquemos pos, tomados bajo cierto volúmen 6 con ciersobre el agua una pequ'eña hugía encéndida, ta forma, luego modificados por la fuerza,
fijada sobre un pedazo de corcho, y cubrá- de volverá su primer volúmen, á su primitiva
mosla con una campana cuyos bordes se su- forma, desde e1 instante en que dicEa fuerza
mergen l~eramente en el agua (fig. 3). Si
forzamos con la mano la campana ~ sumer-.
(Oontinurmt.)

°

,

'

1

La casa había sido ánLes un convento ~e
monjas. El Sr. Melinger habitaba el piso
DE DUENDES Y APAREOIDOS. principal despues de haber empleado algunas
talegas en ponerlo a s:u gusto. 'To~o lo que
~
tenia relacion á negoe1os de comercio, se d~s¡coNTINuA.)
achaba en el escritorio, que estaba al piso
Tambien el fecundo D. P_edro Cald~ron,de ae la calle, dejando lo &lt;lemas de la ca$a en su
la Barca escribió, más de cmcu~nta anos an- estado original, tanto por razones .~e e,co_notes ~e Feyjoó publicase sus discursos, una. mía. como tambien porque su h1Ja umc~,
comedia con designio sin duda, de hacer la Cristina por cierto gusto romancesco,. habia
guerra a los duendes, intitulada la .Darna edido que se conservase religiosamente la
.Duende. Además del argumento de la come- folemne tenebrosidad de aquellos venerables
dia, el final d~l primer acto hace ver que el y antiguos claustros. Su buen gusto no poautor tuvo la ·1dea de atac~r, n~ solament~ el dia permitir que se tocara á las ~scuras cel1
error. popular de.los duenaes, smo las bruJa~, das; y por el m~do .con q~,e arreg.lo
toda aq~ehechiceras, ~~gicas, ~~cantadoras, energu- lla parte del edificw, l~J?Ven_y a~able senomenos y espmtus familiares.
rita pasaba por algo vis10naria; ciertamente
Pero todo esto no basta para arra~car de no tenia vanidad en pasar por tal, pues n?
cuajo preocupaciones hondam~nte arraigadas; era fácil hallar una a1ma más ca~d~rosa, m
es preciso valer.se de ~as mismas ar~as d_e un génio más natural qu~ el de ~E1stma. Raque se han val.ido los 1:IBPostores, parn am- bia quedado sin madre siendo mna, Y~upaquilarlas. ~o ~irn de,cir. que _un duende no dre estaba tan ocupa~o ~on sus dos m~llones
se aparece Jamas en publico, 111 que un m~er- de duro!:\, que no tema tiempo para cmdar de
to se present~ nunc~ en una co1~cu_rrencia á ella, por cuyo motivo la puso en un convenlas doce. ~el d1a, y a cosas de mas unportan- to de Ursulinas, y de este _modo, l~e.vando_ l~
cia y utilidad general que las q.ue comun_men- vida más retirada y tranqmla, llego a los diez
- te se publican, porque para tod~ esto ~ienen ocho años. Allí aprendió- todo lo .que co~respuestas evasivas los crédulos o ~nganados, ;enia á su edad y clase, y la santa m?cencia
y nada les cuesta asegurar gue miles de per- de su alma era tan perfecta, que ape_nas la
sonas valientes y veraces vieron ªf duende, hubiera costado nada encerrarse para siempre
al difunto. 6 al espectro. Es_necesa!'lo presen- en un daustro.
.
.
tar casos iguales alos que dichas gentes preo- El Sr. de Melinger habia ten;do por ama de
cupadas refierea, y demostrar, hasta ha~erlo llaves una vieja á la cual echo de casa por
palpable, las causas naturales que produJeron repetidas pruebas de mala conducta; en ;su
lo que para ellas eran cosas d~l otro mundo, lugar tomó Rosa, jóven amable; y -~l misó patentizar los medios y ardides de que se mo tiempo sacó del convento á su biJa para
valieron los que tuvieron interés en enga- que dirigiera los negocios domésficos. No
ñarlas.
.
., .
bien liabia vuelto á kl casa paterna.,, cuando
Al fin de cada relac10n, el lector encontra- la fama de su hermosura se esparc10 por tora.la ~ofucion. de aquellos fenómenos que al das partes; y aunque el ~r. Melinger no teprmc1p10 pudieron parecerle sob~e:rlfl~urales Y nía tertulia, ni daba convites, .con todo, no
aesaparecerá el pavor que pudo msp1rarle s11 hubo tio ni tia primo, ni pariente,. por rolectura. Estoy casi seguro que el que lea es- moto qu~ fuese ' que no viniese á visitar á su
te libro sacudirá el yugo de los temores ~oc- hija Porque l¡ verdad sea dicha, todos ell~s
turnos, si es que gime bajo su opresora tir~- era~ de opinion que una heredera de dos m1nía, y se con!emplará con el valor necesario llones de duros, era una novia ~1:rnna para
para descubrir las causas naturales de cual- cualquiera individuo de sus familias, fuese
quier avent~ra de duendes ~ fantasmas que viejo ó jóven. Todos la obsequiaban, .todos se
le suceda en el curso de la vida.
deshacían por captarse su volunta,d, de un
convite pasaba á un sarao, del teatro a una cena
•A"'TTO
VERDE
DE
VENECIA.
espléndida.
Pero Jas alegres fiestas, los cosEL m i.:•
tosos entretenimientos, J el ~omenage, ~ue
bajo mil formas diferentes tributab~n. á sus
.
HI sTo R1.A v ERo AoERA•
atractivos, no alteraron. l~ I?ás mm1mo la
En el escritorio del Sr. Melinger andaban bondad de su cará~ter; m sirvieronJara })erduendes. Tobías,. criado viejo de la casa, es- suadirla qu~ era rica hermo~tan ~t:ir~~
taba. tan firmemente persuadido de ello, que J)adre, á quie!1 no se e escah
e1 ~l motimás de veinte veées contó a Rosa, la ama de de los obsequiantes, _observa (hermosura
llaves, bien que obligándola por todos los san- vo de todas las atenc¡ones f~~n.
f1 . dal
tos de la corte celestial á guardar el más celestial de la. doncella Y e ivino 111 UJO _
profundo secreto, que s~lía oir ruidos á _me; oro. Era pr~cis.o ser muy ier~~ii:r1~;r~e~oen
aia noche; que el'libro mayor se habna y trar sus des1.gmos, Y por O a -~1'la distancerraba :por sí mismo· que el duende andaba ):&gt;astante delicadeza, tenerlos ci
en ch~n~letas, y que'babia oido claramente cia sin ofenderlos.
rOontinuaJ·á.)
el retw.tm del dinero que contaba.
CUENTOS

a

1

ª

ª.

'

�LA ABEJA.

6

LA ABEJA·

CUf?tlOSIDAD CIENTIFl(.;A.

COMPENDIO~DE LOS DERECHOS

to, el jurado es libre pa.ra a.preciar loe hechos, pe·
ro. no para presentarlos 6 ,iuponerlos á eu ªrbitr10 en esto punto, la causa debe ser par él la verDEL
dad indisputable.
HOMBRE Y DEL CIUDADANO.
15. Los vecinos están obligados á soportar
las cargas llamadas concejiles, que son gratuitas
E-n su mayor parte, y que comprenden, desde el
~ás alto puesto en la gerarqufa municipal por
SEGUNDA PARTE.
eJemplo, el presidente del ayuntamiento ha.;ta el
Derechos y Obligaciones del Ciudadano. más humilde, como el ayudante de acela~
Lo~ d?Leres de civismo imponen esa .obligacion
SECCION SEGUNDA.
que, s1 bien puede eer penosa á las veces, convién~ que sea fielmente deaempella.dl), tanto por el
bien que á la generalidad resulta, como por.q.ue
(CONTINÚA.)
loa puestos municipales son, cada uno en su eafe.
Y l_a ley ha queri~o q_uc los fallos deljurado ro, un eIQpleo honroso que se confía generalmente
sean me~ocables é irremablcs, porque ellos son á aquellos de loa vecinos que más so distinguen
la expreswn _de la voluntad general, ilustrada por entre los demás. por su ilustracion por su interés
eJ b~en sent1 do .:i,u~ debe, ser el único con!lejero en el mejoramiento y adelanto de'Jn.. J,,,..,¡
v=• 1·dad.
del Jurado y &amp;u unrna guia en la npreciacion de
16. Esto no obstante, conviene hacerse cargo
los hechos y en la califica.cion de la responsabili- de una di~cultad ~ravc q~e so. ha presentado ya,
dad del acusado.
.
~ndo_ motivo á odiosas ammos1dades é irritantes
En efecto, _el jui·ad_o, ~o'bora:no en sus juicios, dis~nsiones. Esa dificultad está cifra.da en la 80 •
a_bsolutamente rndependiente para decidir las enes- lucion de ~s~e -problema: ¿Las ordenanzas y. 'estat1ones que se le pr,o~ongan, no _tiene que aplicar tutos mumoipales _que imponen la- obligaciqn de
las _regl~s legales, nr los preceptos positivos de la tiescmpeflar gratuitamente los cargJs concejiles
lcg1slac1on, tampoco .esrá oblig'&lt;).do á medir la fuer- º?tán en pugna con el artículo 59.de la Constitu~
za de_ las pruebas, la justiúia do los cargos 6 la. cion! ~ue ampara á todos los· hombres oonh'a el
esac~1tud de la d'efonsa con un criterio legal. Su eerv1c10 personal obligatorio 6 no r-eniún6tatloT
~ent1do comun y nada mas que él debe decidir. El Parece á primera vista que esG' antngonismo,exisJ.urad,o está más alto que la tey, en la soberana te; porque,·- sea iIB ello lo que fuero, lo ciilrto es
libertad de que disfruta, está comprendido hasta que, las f~ncion?s municipa.1~ston uri:aervicio perabsolver al aousado y convicto de un hech
sonal. qu~, med1~0 con,el criterí&lt;r del artteu.lo 59
repu_tad~ como _un delito por la loy penal, p~r~u:~ ;r~sti~ucional, t1en~ toda
apariencia -de: una
conc1enc1a. del Jurado no sea una acci')n punible . 0 ~e.ion de garant1as. Aa1 lo ha declarado la
El jue~ popuia.r gue enc~entre -como ex.l'licacio~ Just1c1a federal en algun jui~io do ampare; fefo
del delito una excusa para él atendible aun cuan- á nuestro modo de ver, sacrificando la forma·,a,l
do no figuie en la ley, es libre para ;dmitirla 6 fond~) perturb~ndo profundamente l¡,i, teOJÍÍa de las
rech~zar_la. El no responde por ello sino ante su relac1o?es ~oc1aleit, y creando u11 precedente que
conc1enc1a.
.
puede ID~ur _de ~n modo decisivo en la suerte de
La ley ha confiado en .esta sa.riéion y en el res- nuestras mst1tuc1ones.
peto á la opinion pública, más aún que en la ame~a Carta. fundamental 1H .al país la forma de
naza. de 1~na p~na 6 en el temor de· un castigo. gobier~ popular, republicana, represontativ.~ y
Por eso deJa al Jurado en abso1uta libertad para g~rant1za. á los Este.dos esa misma forma. Ahora
obrar.
bien., ~nahzada convenientemente la ·oues-ti9~., con. Empero, p~eciso.roente e_sa. ü;rcspónsabnídad -del du~e a este _resulta.Jo: exagerada. fa aplicacion del
Jurado, l_e ~hhga á aer nimiam~nte escrúpuloso en articulo qumto hasta. l!uprimir la "bl• · d.
la. apreciacion do los hec hoa. Libre de la inven- dese. mpeñar gratuitamente
·
" ,gacion
·e
ciertos cargos,
seria imcible preocupaeion que domina al juez inst11uctor posible la form_a de gobierno, republicana, popu~n pr~ 6 en contra del ~ousaifo, el jurado asiste lar repres~~tativa· F.ij~inonos en una de los carimpasible al dra.ma j udicia.1 q1,1e se desarrolla ante gos. conceJI!es; en el del elector. Este debe ser
él en un momento; espectador frio del oo~bate ¡et~º del lugar _en donde fue,:e electo y conforme
entre el rcpresf'ntante de la sociedad y el def-ensor
a e!, de_be votar en la eleocion secundaria;
se. ~n.cuentra en aptitud de. formar recto juicio pues bien, s1 los electore!I fueran librea pata desdemdi~, ci:umdo ménos con probabilidades de acier~ emp~fl.ar su eometido, si á su arbitrio estuviera.
to,. quién de loa dos tiene razon. Antes de asistir elegir 6 no, claro ca qu~ no p.oJria. haber eléociones
al Jurado, no conoce la causa ni tiene oportunid11d v q?o ese exceso de hberta1 acaba.ria por· prod~ pre~cupara~, conolui~a su mision vuelve á la d~c1r lamentables conflictos. y para el ca.so, lo
vida P.nvada sin t_emor ni esperanza; puede pues, mism~ es _que esté~. remunerados esos car 08 • la
él, meJor que nadie fallar er1 c;onciencia teniendo Co?st1tuc1on. no ex1J e solament~ fa ren:iuncr!ci~n,,
prmnte q~e está obligado á. tener en ~uenta. los quiere tambien el consentimiento por parte de
hechos consignados en l~ .instrqoojon y nadq. ni4Q que ha. de preet!\r U!} ~er-vicio ·¡rersQuaí,
y os:..JGACIONES

!ª

j

qqe ellos, pim~ pronqno1~r su f~F~dioto, :Wn efea,

(OPntin#tt'~l .

Un !!argento del ejército francés fué herid.o en
el combate de Bazeillel'l, una de las batanas más
sangrientas y reñidas de la guerta de 1870. Una
bala. penetró en un lado de la cabeza. fracturándole el hueso parietal. Le qued6, sin emtargo,
bastt&gt;,nte vigor para. atravesar al Prusiano con su
bayoneta. Despues camin6 unas cien varas fuera
del pu~blo, ca.y6 sin sentido, y concluida la ac·
cion fué recogido allí y conducido al hospital,
donde pormaneci6 algun tiempo. Al volver en. sí,
tenia paralizado, como siempre su.cede, todo el lado opuesto á la heriJa, es decir,: el brazo y la
pierna derecha. Esto dur6 dos afios, hasta que al
fin recuper6 las fuerzas, y camina hoy libremen·
te por todos la.dos.
Los- dato! que siguen sobre isu situacion actual
han sido estudiados y ordenados por pensonae
muy competentes, y de ellos se deduce que ene
hombrea hoy vive dos vidas, una normal y otra
anormal. En estado .normal es.tá perfectamente
bien, desempefia su oficio de asistente en el hol!·
pita! y es un hombre respetable y formal. E!!to
dura veinte y siete dias poco más 6 ménos de
cacda mee; pero durante uno 6 dos días del mes
pasa do repente y ein cambio aparente á su eondicion anormal. En este estado, va y viene como
ántes, se acuesta, se desnuda, ee levanta, envuel·
ve sus cigarrillos, y fuma, come y bebe. Pero ni
ve ni oye ni tiene olfato ni paladar, ni l!e da cuenta de nada, siendo el tacto el único sentido que
conserva en ejercicio. Si se Je pone un obat1culo
al paso cuando camina, tropieza con él, lo palpa
y ie aparta ent6ocea, .y sigue en· otrn direccion
hasta que algo lo detiene. Hace sus cigarrillo!!,
pero si en vez de picadura se le pone serrín ú otra
col!a cualquiera, no nota la diferencia.. Sus accio·
nee son puramente mecánicas. Come vorazmente,
pero si le dan al6e 6 asafetida 6 un pla~o exquiuito lo engulle J.o mismo.
Este caso verdaderamente interesante, decía el
otro dia el eminente naturalista inglés Huxyel,
citándolo e~ su discurso ante la .A.socia.oion Británica, m\ explica m~chos de loe fenómeno!! del
mee1tidrismo, que eatudié cuando ern j6ven. En
tal estado ese hombre es oapaz de ejecutar todo
género de acciones á la monor sugestion. Cáesele
el b'aston por ejemplo, y 1i uno lo recoge·y se lo
acerca y l!iente la punta en contacto con su mano,
cree por una extrafia asocia.cion de sensaciones,
que es su rifle, so lo pone al hombro, se toca en
busca. de cartuchos, y h~ce todos los movimientos de apuntar, y grita á un compafiero imajinario: "Ahi vienen unos cuantos, pero pronto los
acabaremos." Empero el hecho más notable es la
modificacion de su carácter moral. En su vida
normal ea un hombre honrado y de bien; en la ~idn. anormal e! un ladron inveterndo. Se apoderG
de cuanto toca, y l!i no encuentra nada, s~ roba
l!UB propios objetos y los esconde.
101 l!abio!! explican todo eso por ll!:-falt, do una
pa~te de stt masa cerebral, pero porqué esa cauaa
produce eee efecto, es punto que necesita aún die,
outirse mucho.

1

7

LISZT YCHOPIN
REMIN.ISOENOIAS,
)

POR CAB.~OS ROLLINA.T.
. (CONCLUYE.)

-Oh amigo, tenia.is razon. Las obras de
un génio como el vuestro son sagradas; es
profanarlas el tocarlas. Sois un verdadero
poeta, y yo un simple saltimbanqui.
~Tontería, replicó Chopin en el acto. Cada uno de ios dos tiene su estilo, eso es todo. Bien sabeis que nadie os iguala en in.:.
terpretar á Weber 6 á Beethoven. Vamos,
tocadme el adagio de Beethovon en do menor; pero con seriedad, eh!
Liszt lo tocó con toda su alma. Nuestras
emociones fueron diferentes esta vez; hubo
lágrimas y sollozos, pero 1w eran las lágrimas dulces que Chopin hacia correr, . era el
"llanto cruel" de que habla Otelo. La melodía no se deslizaba suavemente hasta el
corazon como ántes; penetraba como un
puñal. No era alegría,· sino drama. Pero
Ohopin creyó siempre haber eclipsado esa
noche á Liszt, y decia: Qué mortificado estaba! Liszt supo eso, y se vengó como un
verdadero artista qúe era. Hé aquí cómo:
Reunidos todos en otra ocasion, pocos
dias despues, á la misma hora, propuso
Li.szt á Ohopin que tocase, y éste al fin consintió. Liszt hizo apagar las luces y correr
las cortinas para que quedásemos en completa oscuridad. Capricho de artista á que
nadie se opuso. Al acercarse Chopin al pia·
no, le dijo Liszt algo al oido, y Chopin, sin
comprender sqs intenciones, se sentó en un
sofá. Liszt se puso ontónces á ejecutar las
mismas piezas tocadas por Ohopin en aquella noche memorable de que he hablado.
Imitó cot1 tal .fidelidad el estilo de Chopin,
que era imposible no equivocarse. Todos
se engañaron, todos experimentamos las
mismas emociones. Cuando el éxtasis llegó
á su colmo, estalló Liszt un fósforo y encen·
dió la vela q1Je habia en e~ piano. Hubo un
grito de sorpresa.
-Cómo! sois vosT
-Ya lo veis.
-Todos creímos que era Chopin.
-¡Qué decís (le esto? preguntó Lilizt á su
rival.
-Digo lo mismo; · yo tambien creia que
era Chopin.
-Veis pues, clljo Liszt levantándose, que
Liszt puede-, ser Obopin si quiere, pero ¿puede Chof)in ser Liszt?
. Era un desafio, más Chopin n? quiso, 6
no se atrevió á aceptarlo, y L1szt qued6
vengado.
··
Otras veces baciamos comedias y dramas
improvisados. Teníamos un bonito escenario y muchos trajes. Se fijaba solo el asunto
y el órden de lat1 escenas. Oada uno impro·
visaba su parte en el diálogo. Liszt y Ch6::

�·LA ABEJA.

8

pin formaban la orquesta, uno á la derecha, Valle, siguió con ellos un diálogo extraño
otro á la izquierda, y ámbos ocultos por las de murmullos y rumores que parecian una
cortinas. Debian seguir la representacion é encantacion. La señora del castillo tuvo que
imJtrovisar preludios, de acuerdo con la ac- arrancarlo materialmente del piano; la :fiecion del drama. Aquí me declaro tambien bro lo devoraba. Paulina V. cantó luego lá'
incompetet1te para describir. Los dos artis- suave y sencifla romanza de la Molinera
tas, dotados de una memoria prodigiosa y "Nel cor piu non mi sen to," música admira·
conocedores de todas las óperas italianas, blemente apropiada, porque cada frase cons·
france~as y alemanas, escogían temas ade- taba solo de dos not!ls, y el eco las repetia
cuados y los desarrollaban con tal vigor y. con deliciosa precision.
tal deseo de competir uno con otro, que los Eran ya las dos de la madrugada cuando
mismos actores gritaban: Basta! ¡por qué oímos grandes carcajadas en el jardin, y di·
desperdiciar tales maravillas! Estas nobles visamos una claridad extraña al través de
diversiones eran siempre seguidas de una las plantas. Era una s"rpresa. Nos traian
cena espléndida. ·
·
una inmensa ponchera de plata; todos griPodia llenar un volúmen con reminiscen- tamos: viva! y el eco repitió el saludo, y las
cias de ese verano, pero para no fatigar al llamas fantásticamente azules del ponch
lector terminaré aquí con el recuerdo de una iluminaban la escena. Bebimos, cenamos,
fantasía de artista, de que quizás no haya cantamos en coro, y dijimos adios al eco.
otro ejemplo:
'
La aurora empezaba ya á lucir en el horiHabia junto al jardin un espacio abierto zonte.
que dominaba todo el "Valle Negro." El
REFRANiS DE LOS CHINOS,
piso había sido compuesto, tenia varios
·bancos y asientos rústicos, y una verja de
hierro al rededor, para evitar que los mucha. Dícese que el mérito de los proverbios consiste
cho, jugando alli cayesen en ol precipicio. en enumerar una verdad útil y evidente en un
Era famoso el lugar por su eco, que repetia corto número ·de palabras. Si es así, no hay lentres ó cuatro veces una palabra articulada gua más propia que la china para los refrantts por
con perfeooion absoluta. Los niños se di- su estructura peculiar y la precisic-n de sus exvertían á menudo haciendo "hablar al eco." presiones.
Una tarde tuvo uno la idea de llevar allí el Son tan aficitnados los chinos á oete modo de
piano y hacer repetir al bosque verdadera decir, que no solo son innumerables y citan sus
música romántica. Aceptada en el acto la proverbios sin cesar, sino que acoatumbran adoridea, trajeron varios en hombros el magní- nar las paredes de eus casa1 y sus templos, con
largas tiras d~ papel, que cuelgan del techo de
fico Brard de la sala.
Era una noche hermosísima, sin luna, pe· dos en doe y contienen en grandes caractéree, aforismos y dichos de toda especie.
ro muy estrellada. No babia viento.
Afinado el piano y abierto en direccion al Recordaremos nquí unos cuantos de e!Oll refrabosque, Liszt preludió con fuerza tremenda nes, ontre los muchos que inserta el libro re9iente
el admiralJle coro de los Oazaclores del Eu- de Moule sobre la Chinn. y loe chinos.
riante. Se detenía á cada frase para aguar- La fama de la! buenas acciones de un hombre,
dar el eco. Era una cosa inesperada, una raras veces pasa de 11u puerta; las ·malas 11e enpoesia nueva, ideal, inmensa. La frase mu- cuentran pronto á mil millas de dietan~ia.
sical era demasiado larga para ser clara- Las tres mayores desgracias de la. ¡ida son:
mente repetida por el primero ó el segundo cuando j6ven, enterrar Al!IU ·padre; cuando de me. eco, pero el tercero y el cuarto la devolvían diana edad, perder á su mujer; cuando viejo, no
·
con perfeccion. Liszt estaba inspirado, y tener hijo.
El
pobre
puede
vivir
eomedio
de
una
féria
y
nacontinuó precipitando un poco el tiempo.
die eaber una palabra. de él; el rico, aunque resiCada frase era un prodigio.
El penúltimo motivo, cuando el co1·0 to- da solo en una montaila, verá parientes que le
ma al unisono un tt1rril&gt;le tte bemol, rodó por vienen por todos lados.
los bosques del "Valle Negro" con un so- Si conversas en el camino acuérde.te que hay
nido siniestro; y luego la frase final anun- hombree en fa yerba.
ció con su inii soberbio la -victoria de la vo- La gran bondad y la gran maldad pronto haluntad humana sobre los obstáculos de la llan su recompensa.
La rana. en el pozo no puede vor todo el firma·
naturaleza.
::nento,
dicen para caracterizar i las personas de
Ohopin, cuando llegó su turno, hizo al eco
idea11
estrechas.
.
cantar y llorar alternativamente. OompoEscalar
un
árbol
en
busca de un pescado, exnia él en esos momentos su "Opus .65," me
presa.
su
significado
sin
necesidad de comentario.
parece, y tocó por primera el tema sublime en re bemol, que está al medio de la com- - - - - - - - - - - - - - - posicion. Esa música diáfana eolia enajeEditor, J. 1\1. Aguilar Ortiz.
1
naba á Ohopin. Prolongó más tiempo que
Liszt su conversacion con los espíritus del ~
TiP¡,~,:; N~¿W:i1T0·
"

�</text>
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                  <text>Publicación bisemanal dirigido a obreros y artesanos. Trata temas generales sobre mutualismo, historia, costumbres extranjeras, economía doméstica, fisionomía y cuentos de aparecidos y duendes; además, contiene un directorio de artesanos de renombre como el litógrafo Hesiquio Iriarte. </text>
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              <text>La Abeja : Revista bisemanal de conocimientos útiles, dedicada a la clase obrera e industrial</text>
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                <text>La Abeja : Revista bisemanal de conocimientos útiles, dedicada a la clase obrera e industrial,  1875. Tomo 2, No. 2. Julio 7</text>
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                <text>Publicación bisemanal dirigida a obreros y artesanos. Trata temas generales sobre mutualismo, historia, costumbres extranjeras, economía doméstica, fisionomía y cuentos de aparecidos y duendes; además, contiene un directorio de artesanos de renombre como el litógrafo Hesiquio Iriarte. </text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Casta de los soberanos</name>
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        <name>Cuentos de duendes y aparecidos</name>
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        <name>Nociones de física extractadas de las obras de B. Boutet de Monvel y A. Ganot</name>
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                    <text>f

NUMERO 3.

TOMO 11.

.

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E E ·J A ·~;}~~~
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Revista Bise~1anal de Conocimientos Utiles,
dedicada á la clase obrera é industrial.
LABOR

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o~u
VL.'!CIT,

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'!;:;:

Precio: un.a bua-.rt1lla e1 nr~ero.

hojas, prorrumpiendo en aquella exclama·
cion casi de estampilla en tales momentos:
(co2n:rnú.1..)
-Caballeros, en nombre del cielo ......
El vizconde de pu, era un i6ven altane, El vizconde levantó su espada, el -paje
ro y belicoso. Muy ágil y sumamente dies- bajó la suya y el marqués permaneció en
tro en el manejo de Ja, espada: el marqués, una actitud defensiva.
á pesar de sus treinta y oinco años, no le -Vizconde, dijo Evelina, nadie os ha
autorizado para ser mi caballero.
iba en zaga.
El vizconde acometió, pero el marqués, -Señora ...... yo creí ... ,. repuso .el vizrápido coino eL pensamiento, habia parado conde avergonzado.:....
el golpe con una contra de tercia tan ajus- -Pues habeis cr~ido mal, señor mio, le
tada, que no se habría salido del círculo de inteirumpió Evelina. Ni á vos, ni á este:ca·
balleto he concedido algun favo,r por elfflal
la sortija de una niña.
El paje echó á lucir su hoja, 'invocarnlo el puedan creerse con títulos para seguirme y
nombre de -su ama y sus pretensiones de cruzar los aceros, exponiendo por otra par·
te, una vida que hecha la anterior salvedad,
noble, aunque sin -titulo.
La cosa 7 como se vé, iba á, p~ra-r en un me es bastante C}fl?a. · Retiraos, señores, y·os
desastre, cuando Evelina, que tenia muchas ruego no volvais f'i. Teñir, poniendo en peligro
cuerdas en el arco. se lanzó entre las dos vuestra existencia que le perténece a\ rey.
~L DUELO.

�.

.... . ...
Las bi,ji\s vol'vieron á Ja vaina, ·y los dos
enamorados caballeros-"1:artllllludearon .un
saludo (!ntro respetuoso .¡ f¡io. ·.
._
. Evelina ántes: ~e Mtirarse dió su mano al
marqués y al vizconde, que se apresuraron
á besarla, torqándose el despecho d~ ámbos
en_una secreta·alegrfa,-gi:aci~ á la presion
disimulada ·con que despidió á sus dos ena·
morados.
- · ·
T_ál accion .pódia interpretti.rse de esta

q_ueteri~s de .una niujer'insustancial, frívola
y vana, ·. iba á dar motivo para que sé ,ertiese la sangre.
:.
,
Pero ¡ah! eran los tiempos aun de la ca.
balJería, aquel ard~r bélico do ia EdadMedia, no podia borrarslJl't3n fácilmente de
las costumbres de los nobles ~ñores. Ya
llegaremos al presente siglo, al siglo de las
luces, y ,ceremos que los hombres no.han
cambiado JIUleho que digamos.
Por ~ a seguiremos al m_arqués y al
..:..."Sois el preferido,.~ sed prudente." v_neotic)i
•
.
Evelina se alejó,Jegutfta'ael ·paje, y los .A buen paso caminaban los dos rivales
dos.caballeros volvieron á feanudar el l'45o por las entónces oscuras y tortuosas calles
..tf
diálogo.
.
de 1-aris, pues su ansiedad por llegar á las
· ~~ucho me ·aQwren~e, caballero, dijo el man-0s,· no conocia límites..
.,.
m. a
uési !ontono a'Cre, que desppes de-n~- De las pasiones que tlomrnan al hombre,
~ra
·
conversación en e!' palaci&amp;&lt;ill :ninguna es tan vehemente,.ninguna lo cieBa Gil~ :i6sistais en vuestla(pw.ensio- ga "tanto COI\10 el ~eo de·g.estruir á uno r]o
nes aller~ ae E.velina,
.
. Sl.li SjW.ejantes! .
. ~.
~En aquen~·c?~$18beia~con~t6 el viz- • Y deepq_es ,de cometid? el.timen ¿qué es
CO!t4e '-ft ~l m1sm~jpn.o en qus se le babia· lo que sreñte en Sft oonc1e~a el matador?
'8, nunéa7&amp;: •curé que iba á desistir ¿No lo sabeis? Pues preferidj{fflorarl9 siom·tespe~·de mis intenciQnes ~n. relacion_ á re-....
··
·
· ,,. .
E.velina.
· . · · ·. · . . . .
.. ·
!!Ido nuestro calor,. toda nu~stra vida, to•
. . . .nque.: Eyelina ha: diclio haoo pocO" d~~ lágrim~~ ·qhisiéramos t1ade al
t. . . . qne ~uno d~ nosotros dos le inte~~saba, hermano "qtie se ·elifria poco-á'. poc&lt;&gt;;. abanl ··4.....: ha si4o _porque sn . t;latµraT rab411te- b1abria
do una existencia que DU}!-Cli tuvimos
o. de quitarle. La razon, ~
-ª~ diosa
,,~. ·:_· l~~ O?-~i~l!c~~Wtt111'ternunan-.
~e; p·~ ~tengo mis .razone~-~G_l'eeJDle el·
orante 'mlestra ceguedad nos mega sus
..
p~eferido, dijo el m~rqués eon Q ~ éJJil!fts. víftios-qestell~, aj.utnblft~espae~ nuestra
q.~ ereeie ,Jit replicó el v'wnde fis- inteligencia J;iasta deslumbrll:nos:,qó~u
, .. . .· gan~
_.
]endente luz. Y. entónces nos decunos:1
•
:P!
.E .,segnró. ..• ·
·
• ~ - 'Si yo hubiera medita.do, slyo hubiera h~~
vm-asl . .
·
. . · cho, si hubiera dicho, etc."-Pero·'"fiodo es
í, y os advierto que si insistís; és~, y¡i in vano; el .c.¡dávér. mudo del que fué
dijo el .marqués d~do ~~olpe sobre¡.. \i~slro adversari~ está protesta~ oon su
empufi,&lt;M1¡a_d~ t\; espaa,;""os sabrá hacer utismo c01:iti'a n_uestro crímea.a ..
11
. deeisti~-:.' r:Wlti~]Wf§~nlqprá~~~ ... .S~ pena ha concluido: 111, del m~tador
,,. · donde no ha.;v.a Efflltfiíts qn~ se-b:fterpgagan. mp1eza.
. · :-"· ·• ·. .
\
E
- se es un insulro, dijo el vizQoil'iledan- .. :..-......-...
~,f·.:.. .• ~: .. ;.f....~.........
do"tm p~o ~trás. ·
.
·Nuestros dóttrivales sé hallaban cerca d0l
.
· -Tomadlo .eoojo gtMiteis.
. Lonvre,. despues d6 haber recorrido algu. -Pues· ent6ncés, ahora mismo, vamos. nas calles d.e Pads sin · haber encontrado
-Vamos.
.
padrivos, cuando en el momento-en quepa-·-~¿Dónde?
saban frente á la fonda del .A.rln·e-Seo, dos
-Al Louvre: fácil será que nos abran Ja caballeros se despedian.
reja.
-Un instante, baron, eiclam6 el. vizcon,
-Vuestros padri.nos?
de, reclamo vuestros servicios. ·
-Ya los- tomaré al paso. ¿Y los vues~ -Estoy á vuestras órdenes, contestó el
tros?
aludido, reconociendo al vizconde.
-Haré lo mismo que vos, al paso los El otro caballero babia vuelto el rostro.
buscaré.
.·
.
-Marqués!
Y los dos caballeros echaron á andar.
-Hóla, sois vos de A.rgenson: acompaHé aquí descritas en pocas palabr.as los ñadme.
·
·
·
usoa y costumbres de ~quella épo.ca. _. ·
Los cuatro caballeros se pusieron en:mar. ··
Les caballeros al salit de .sns casas, 110 cha; tomaudo por la e:alle de Or~i.x-·®s-Pepodian asegurar tpi_e volverían á tal ó cual tits-Ohanípsl. con direcpion al Louvre. • ..
hora) pues lo más probable ·er.a que no vol-r- .-fero que os acontece, quereis decirme ·
viesen.
· .
-·
marqués?
·. .
. . . ·. _ · ·
La más lige~ disputa, ~l más insig:oifi- -:Estoy ardiendq- en. ira por matar á ese
cante alterca~o, dabQ ~~r¡en á 'tina. qu~re.. patarato.del vjzcotide ae P**L(J'creeriais tan
lla en que se Jugaba la vida.
nécio que pretendiera á Eyelina &lt;le Ruesséf
Nuestros lectores han visto que las co(Qontinuatd.)

. '

.

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. ~._.l
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e,--

¡l~. ·. · .·
I
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J . . . . . . . . .; ; ....

~

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. ..
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...

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-

-..-

...

.,..

LA ABEJA.

LA ABEJA.

•nera. .

-~ -

..

..

..

~

CAUSAS DE LOS TERREMOTOS, . · 1 12,000 bastaria~ para volatil~zar en uo i~atante
.
.
.·
todo cuanto se encuentra en nuestro globo.
Muchas- taorías _ha.n circulado en tod~s t1emp~s
Los mü¡mos autores que más defendieron la teo·
con respectó á las causas qu~ producen.~s_os fen ~ ría del fuego ·conti:_a.l, presiente~ el errot ru. ,eus
menos terrestres, frecuentes. por desgni~~$ en rn cálculos. «Lo más admirable es~ dice B~~t, ~e
chus localida?ee de _A,.~n9a: Lo! terre::iia
no ocurran más catástrofes hoy en 1~ eupor~¡e
de de nuestro plt\neta; particularmente, _131 a, coaejde..
Desde lo. 1~nc1llez- pop~lar r:rue los supone
la c6lera divina y castigo «e ~uestras · roa . ª s, rala enorme desproporcion que ex1sie entre .el
hasta la'supuesta. ley de .relac1on entre .1~ marc~ diámetro. de la máteria. fundida. y la. coi*- de lf.
civilizadora de la humañ1dad y la apar1~1od sobre tierra que solo tiene 20,00~ metros. Este espeso~
la tierra de volcanes Y terremotos, ~ubl!ca ª ce-:- es mu e ueño comparado con el radio terrestre
cie~tomonte por uno .acredita~o .de sá_b10, pued~ ue ti!n~ !ás de 6,000 kilómetros. En un globo
decirse que tod_a clase de te~nas han std? a~op~a Je un metro do rá.dio estaria representada. por
das eucesiyamente para explicar las cati8 e oa_ unoc1 tres milímetros. No tiene en pro,o,cion taQ,,
terremotos. lioy, sm embargo, me_rce~ .0 ~ P~~- to grueso como una hoja de papel en nu~sttas eadigiosos adelantos hechos por la ciencia en os . foras ordinarias de loa· colegios.»
.
timoa tie~pos, parecen conocerse esas causas con
No hay fuego central, no-p,uede·haberlo: No ha
más certidumbre que ántes.
.
.
habido tam oco reduccion alguna en el volumen &lt;le
Creyendo este asunto de suma importancia para 1 tierr. etmo pretenden los partidarios de la ~qouuestros lec~or~s, una gran part~ de los cuales re· r~a volllánica. Para conocer loe movimientoa de ina
sido en temtor1os volcanosos, SUJetos á. .frecue~tes astros en el espacio, han necesitado los aetrón~terremotos, vamo~ á estrac~ar lo que han pubhca mos calcular su peso y volúmén con toda preo1do sobre la materia los sáb1cs modernog,
· ' C lculando el de Ja tierra se han podido"'º
La geología ha demostrado 9~~ desde épocas :~· re~ecir, con toda certidumbre, los eclipsos y
perdidas ~n el abis~o de, l_a untiguedad, ha t~m- otroifen6menos sino comprobar loe que recuerda
blado la tierra; y as1 la flsica .como las den:Jas c1~~- la. historia como'ocurridos en tiempos -en que .{as
cías de obsorva_~io.n de las lcy~s n:-turales, n.08 1• ciencias no ermitian observaciones exactas. Pues.
_cen que el mov1m1ento es la vida .~ qu! la ¡ida es bien ..ee. ha. ~robado-que desde la é¡&gt;()CO, prea~nto
eterna. Por qué son, pues, un mi~terio ª n 1as hast~ el año 2159 ántes do la venida de Cr111to,
causas de los terremotos? _Solo porqu~ h~c~es- han ocurrido todos los eclipses con la ma¡or regu..
tudiado es.os fen6~enos baJ~ ~a 1mp~esi~n 1 ea~ laridad en la.e é ollas en que debían haber ~u-tri.;
preconcebidas, baJO super!lt1c1onos -cientdicas 6 re d Es;o indica ~oncluyentemente que las dun.enligiosas, que en ~ate co_m~ en otros muchos{amos,
de la tierra no han va.riado en ese largo e.a81
ban retardado el conoc1m1en~o de la v.erda ·
~:i:s de tiempo· pues si hubior&amp; disminuido sil
Una de"lae falsas cree?mas relaciona.das con ~ovimiento hubiera aumentado en velocidad, camnuestro asunto, que más t~em~o han dudrado en e1 b"á
dose p~r coneiguiente la época de los fea6me·
ánimo de ]os hombres de c1enc1a, es la e que e1 1 n
. .
.
.
.
~
d · f
nos astron 6micos.
·
centro de nuestro planeta est11o ocupa o por uego
1?
ál es ent6nces el orígen del calor del•
líquil.lo. Esto es falso, no hiy fuego central en la t' ero c:olo en su superficie sino en las c~paa
tierra, y si alguna vez lo hubiera habido, no habria . l6rr~, no d ll á que el hombre ha. descendido?
Cier· mtenorcs o e a
...
~
·t
tardado en reventar el globo que hab! amos.
. La enorme friccion de nuestro globo contra la. m&amp;·
to es que conformEI descendemos baJo la superficie ria c6smica que llena el espacio; los rayos del
terrestre, encontramos capas de terreno cada vez te J·
tantee dcscomposicione11 quo se efecmás calientes, hasta. q.ue se hace completamente eo ' 1as ci°n:. . y la. oxidacion de las &amp;W!tanciaa
imposible para el hombre deeceñd~r más t\bajo. tuan ?º 8 ::::idas en la cortez~ exterior.
Pero este calor no denota que al baJ_ar nos acerca- m°i~~=:sZºét~r 6 fluido c6smico, ó como ae.quie·
mos al fuego, como lo vamos á demostr~r. ·
· d la.ble que lo que rodea áloe cuerpos
En primer Jugar, el calor no aumen~a igua1!11en· ra, parece m u 1 vacío sino una materia d~ un.a
te al bajar en diferentes puntos de la tierra, m aun celestesl, no es e . 1 Ee' tº materia. se opone mo. .
.
t t
d uno de natura eza especia .
e1qu1era en progres1on cona an e en ca ª
. . . nto do avance de los.. cuerpos que la atravi13·
sus puntos. Despues de muchos ensayos y c~lculos, v1m1eE ta resisten~ia origina la rotaeion diarii de
se ha halla:lo que el calor aumenta por térmmo me· san. t s 1 t . su movimiento c6nico que ,,rdio un grado por cada_27 metros de pro~ndidad. nues ro Pan:-:~ en com letarse: y 'mociott viCuál es la. consecuencia. de esta supoe1c1on? A da 25!868 0 d e las m~reas Ademas for..dn3_,000 metros de profundidad el calor se~i~ sufi- bra_tona ~ue 0ti:rºr1 or medi~ del fluid~ uníverc10nte para hacer entrar el agua en ebulho1on. A áose el P so
d p "d d d1i 80 550 metros
1
20,000 metros, grueso que !Je supone á la corte- sal, con la e~tup~n ;/:uº~~t:cion
di~ria á razon
za exterior de Ja tierra, todos los silicatos se fun· por ~efundo, Y sien undo se origina en ·su sudirian. A 80,000 metros, todos los metales esta- de
metros ~~: ~ei~men;a de friccion continu,,
rían en fusion; 4. los 100,000 el diamante estaria per cie un~ can 1 ª el Ecuador donde el g~obo'
·¡· d
pero eijpoc1a1men1e en
,
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volat1 iza o.
h0 E t 'd
t s Ja fticmon -0 roco
Teniendo el ra·dio terrestre 6.366,000 metros, el es más anc • n
as par Judarse ue la friccalor del centro, segun la propórcion expresada, c~ea calor:bNo P¡~d;~t:e~l calor d~ Js' tierra,
llegaría á 250,000 grados. Doscientos cincuen- c10n contri uye O
(Oontinuard.) · ~
ta mil grados de calor! Que inmensidad! Solo

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LA ABEJA.

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La Muñeca Prieta.

no, con una. especie de lámpara de aceite de petroleo á juzgar por el olor, La. nillita. dormia-,
pero el qué la supusiese en una cunita, con colcha
' · Lia era una niiiita. de cinco afios de edad, única blanca coro.o la nieve y demas accesorios, ae equi·
que q\teaaba á sus padres, (luyos otros hijos dor- vocarfa redondamente. No cabía en ·ese cuarto
mían un sueflo profundo bajo cuatro monteoítos tal lujo é independencia. Loa tres dormían en
de ,etba. Los padres eran muy pobres, y vivían una misma cama, que no era ::nuy grande, Y ocu·
en un solo aposento de una casa. muy vieja cerci paba, sin embargo, la mayor parte del aposento.
de loeaiimerres. La madre hacia cuanto podía con Oubríala una colche. de zurcidos, viej" y destei1i·
$U agnja, sus tijeras y su plancha, para aumentar da, Na.da, empero, babia de sucio 6 de repuglos medios de subsistencia que conseguía el padre, nante. Las sábanas eran ordinarias, pero limpias;
el cual ejercía cualquier oficio por las orillas del Y· allí, con Ta cabecita, entre dos almohadas, dorrio, 6 desempeiiaba, á falta de otra cosa, toda cla· mia Lía. Su pelo, muy largo para su edad, coree·· de servicios no clasificados en el directorio de ria en todas direcciones; sus largas pee tañas som·
·11¡ ciudad. Era uno de eeos hombres muy útiles brell.ban sus mejillas; la boca medio abierta moecuando alguien desea librarse de a Jguna cosa que traba unos cuantos dientes blancos, sus redondos
estorba, como 8¡ se muere un perro y no sabe bracitos en torno de su cuerpo y cuello, y la cara
uno que hacerse con el cuerpr, 6 cuando ucurre apoyada en la lanuda cabeza de la mufleca. Tealguna enfermedad contagiosa y hay que destruir nia ésta además un anillo al traves de la nariz,
6 desinfectar efectos. Póten era el hombre para un collar de cuentas, y una bata amarilla que era
todo eso. · Hacia cualquier cosa por nada, 6 poco un gusto mirar.
ménoe; eon tal, por eupueato, que no hubiese en
P6ten se levantó de su asiento y se acercó á la
eUo algo torcido, porque individuo más honrado cama; cuando se volvi6 habia algo de húmedo en
que P6ten en ninguna parte podía encontrarse. sus ojos. Sent6se otra vez y dijo suavemente:La ooupeoion no reflejaba nada repulsivo sobre su Bendit~ sea! qué contenta parece!
aspecto. Tenia una cara arrugada. é irregular
-Es la primera muñeca que tiene, P6ten, con·
eso si, porque las líneas de la edad n~ le habían testó la esposa, mujer de cara triste y consumida
sorprendido en me.dio del bienestar; pero si se son· por el trabajo, pero bondadosa y agradable.
reia, que no era á menudo, la. sonrisa era franca,
-Ha eetado llorando hoy, observ6 el marido
y tus ml\tlerae, e~n los niil.oe especialmente, eran mirándola con atencion. Tiene la nariz muy enan&amp;vea y hasta caril1osae. Su cor-azon latía sin carnada·
duda bajo la dulcificante influencia de un doble . -Sí, rep)ic6. con hjera sonrisa la. muj.er•. Tureeuerdo, Lia. y los cuatro montecitos de yerba. y1mos una disputa sobre la ~uñeca; J1ab1a esta.do
Tenia un defecto,· había veces en que parecía la J?gando con ella todo el dial:...Y crei qu_e !ª era
eeca~¡¡acion del escepticismo; J1r duda. se revelaba tiempo de que se aco.atase. .Por? queria 1r á la
en el guiflar de sus ojos, en las arrugas de su na ?ªm~ con la Negr1~a, com~ ella dice, y no me ~eriz, en el ruido su risa. Por más que se le amo- 16 ni desnudarla. La deJé ~acer lo que quena,
nestara, que se le recomendase el mayor cuidado ent6nces ces6 de ll~rar y se puso muy contenta.
y tJrecaueion tanto por él como por sus hijos y su
-Es natural, d1;0 P6ten. Pobrecita!
mujer, si los tenia-, encogie. loe hombros, y aunque . -:-Debe ha~er costado mucho esa muf1eca,. con·
ré8pondie. invariablemente: "Muy bien, sí, sellor," tl?u6 elhi, as1 con tantas cosas, pelo y vestido y
Btf comprendía que no creia en ningun gém,ro de p1end.aa, Y tan grande. además!
. .
.
peligro. Así Ja familiaridad engendra. menospre-Ya lo creo, ob~erv6, P6ten ?ºn md1ferenc1a.
cío. ¡No hay quienes enciendan un cigarro al la·
-Nunca. ,ha~ te.mdo tu tanto dmero para. comdo de un polvorinT No hay mineros siempre que prar una as1, s1gu16 ;ella con marcado. énfasis.
lle,an· una Tela descubierta en la. mano en medio
-Yo no, respondió con breve sonrisa. Ahl y
del airo mortal de una galeríaT P6te~ era,. sin ·qué viento hace e~ta noche!
..
.
eml&gt;a~go, extremadamente cuidadoso en todo lo
-No !lle has dicho c6mo la ~onsegu1st~, obserqtté atallia i los que Jo empleaban; podia reírse vá la J+IUJer. Solo ~é que algmcn te la d16.
de sus temore,, pero sea por un sentimiento ex- · -Es verdad, d1Jo P6ten bostezando. Estoy
quistto del deber, 6 por miedo á. las consecuencias, m11y caneado. Me voy á acostar: V~moa.
cumplia las ·órdenes tales exactamente como las _ Y ámbos esposos Be acostaron con Lia y la murecibia.
neca ent~e loa dos.
Ca!Ilb1emos ahora de lugar y de tiempo. El
~ste era el ho~bre q~e se hallaba fuman~o tran- ruiamo día, pero más temprano; la escena es en
quilame~te .su pipa, en el cuarto donde Lia est.a- una casa de liln barrio aristocrático de la. ciudad.
ba durm.1endo abrazada con una grnn mufleea ~ne· Nos hallamos al empezar la primavera, una hora
ta, de OJOB negros y saltones, boc.a grande y d1en- despuca de puesto el sol; y una niña de siete al1os
tes ?lancoa Y apretados, ~ero s~n brazos; no. era de edad se está acostando. Se encuentra. eviden !ecii88rne~te l.a muil.eca.. el ideal en que sueflan to-: temen te e"nferma; la cara pálida y d&amp;lgadv,, las
•11 . ae n1fl.as~ pero Lia amaba la s1;1ya como BJ manos casi trasparent-es, y si pretende caminar
fu~se el prototipo de la belleza..
sola, áe cae. Una sefi.orn y una criada ae mueven
1&gt;6t~n, pues, fumaba, su mujer coáia y Lia dor· por cl aposento.
mia. ~ntre á!Jlb.os esposos ~a~~a una mesa de pi·
· , • O!J[) ,
( Oontinuard.)

les

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LA ABEJA.
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'n _. i.T' DE
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1

NOCIONES

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1

F:CS:COA ,.'

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EX'rRACT-~.A,S
' ' ,,DB ,{.AS OBRAS

DE B. BOUTET DE MONVEL

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Y A •·· GANO
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• (COJSTINUA.)

cesa de. obrar, con tal, sin embargo, q1be la
desviacion 1w haya t1·aspasado cierto límite.·

Puede parecer extraño el ·que afirmemos
que todos los cuerpos son elásticos, porque
liay cierto número que habitualmente son
considerados como no elásticos y que se 4enominan cuerpos blandos, como, por ejemplo,
el plómo. ¿Es exacta esta idea y el plomo
se halla realmente desprovisto de elasticidad?
Cuando doblamos una varilla de acero en cierta cantidad, y la abandonamos desP.ues, vuelve á su primitiva forma. Sin embargo, no
vuelve completamente sino cuando ~l desvío
que se la ha dado no fué muy considerable.
Tomemos ahora una varilla de estaño que se
cond~cir~ como la de ª?ero, co~ la difere~cia
que s1 á esta .se ha podido desvi~r de la hn~a
recta en cantidad bastante considerable, sm
que dejase de volver exactamente, no debe,
Eºr ~l contrario, desviarse la varilla de est~no smo en un ángulo muy pequeno, pues sm
esto no volvería á_ su primera posicion. Lo
mismo acontece, sm duda alguna, con el plonio: solamente que la diferencia que hemos
advertido entre el acero y el estaño se presenta tambien entre éste y el plomo. 'El desvíó ~u~ el segundo p~e?e soportar, dentro_de
los limites de su elasticidad, es tan pequeno,
que nuestra vista no puede confirmarlo. Toda desviacion dada al plomo, apreciable á
nuestra vista, excede el limite de la elasticicad y el plomo nos parece blando.
7° Movilidad.-l?ie1·cia.-Todo cuerpo solicitado .P~r una ~uerza, ent.ra necesariamen_te
en movimiento s1 se halla libre en el espac10,
y este movimiento no puede cesar sino por
la accion conJraria de otras fue~za.s. Los ~ue~pos no pueaen darse el movimiento m pr1varse de él. Esto se expresa diciendo que
es movible é inerte á la vez. Además, las
cuestiones de movimiento son más bien del
dominio de la mecánica, que ~el de Ja física,
y no trataremos de estas cuestiones delicadas
sino en cuanto tengan una relacion indispensable con estas nociones.
Diremos solamente que siempre que un
cuerpo se halla sometid~ á la. accion de una
fuerza sola, debe necesariamente obedecerla,
y el sentido de su movimiento ó la recta que
recorra, indica la direccion de la fuerza. Decimos la recta, porque·no pudiendo los cuer·pos mo~ificar por sí mismos el moyimient.o
que remben, no puede haber camb10 de direccion en el camino seguido, sino cuado otra
f~erza venga á. obrar sobre el móvil para desviarle de su recta.
Si muchas fuerzas obran simultáneamente
sobre un ,mismo cuerpo, puede suceder que
haya movimiento. En este caso, no teniendo evidentemente lugar el movimiento, sino
en cier~a direccion única, podr~a igual~e~te
producirle una fuerza convemente y umca
que ?brase precisamente en l~ tal direccion .
Podr1a, pues, reemplazar el sistema de fuerzas dado; y en tal caso se llama la resiil-

Así en la experiencia del eslabon de aire, si
después de haber empujado el émbolo con la
mano en el interior del taj)o, se le abandona
á sí mismo, se le ve volver sobre sus pasos y
rlh·igirse hacia su punto de partida,. Compréndese· que el frotamiento q1:1e. experime~ta,
debe detener pronto su movimiento~ y as1 no
debe sorprender c¡ue no regrese enteramente
á su posicion inicial.
DeI mismo modo, en la· experiencia indicada para la demostracion de la compresibilidad
del agua, si cuando ha llegado el émbolo al
punto más bajo, se abre la llave, el agua sal~
ü1mediatamente ~orla abertura y vuelve as1
á adquirir el volumen que había perdido.
Una varilla de acero bien recta, que se fija
por uno· de sus e:x.t~emo~ y que .se d~bla ligeramente, vuelve á. adqumr la d1recc1on recta
cuando se la suelta. Es cierto que no la adq_uiere inmediatamente; .traspasa esta direcc10n inclinandose en sentido opuesto, y luego,
atraida por la elasticidad hácia la direccion
r~cta, la traspas~ de nu~vo e~ e; prime~ sent1do y vuelve aun y as1 contmua, haciendo
un movimiento de una naturaleza particular
que se llama movimiento de 1Jibracion 6 de
osciZacion. Estas vibraciones, cuya causa es
precisamente. la elasticidad, ~isminuyen. y
luego sé extmguen, y la varilla se halla al
cabo de cierto tiempo en su primitiva posiciou.
Guarido una bQla. de billar cae sobre una
superfi.c~e plana y dura, reho_ta. Este.fenómeno bien conoc1dq, es tamb1en efecto de la
elasticidad,. .Es fácil reconocer que la bola,
al momento del choque, se aplasta en el sentido de óste. Para hacerlo evidente, basta
frotar con un poco de sebo la superficie plana:
Colocando suavemente la bola, el sebo hara
una pequeña mancha sobre ella. Si s-e la
deja caer de alto., la mancha s~rá siete.ú. ocho
veces mavor; lo cual se explica admitiendo
que la bola aplastándose, ha tomado entónces
el sebo de una superficie mayor. Si despues
se vuelve á colocar la bola suavemente, háce
la mism~ manchita que al p.rincipio. Volvió,
de consJg.uiente, á adquirir .su primitiva \orma esfer1ca. No pudo verificarse esto smó
rec~azando el p~ano; pero somo éste no ha
cedido á su pres10n, ella fue la que se aplastó ál rebotar. El mismo efecto se obtiéne
c9n una gota de. agua que cae en tierra y tante.

siempre por la nusma causa.

5

.

(Qqn~inu4rd.)

•

�' .
6

LA ABEJA.

7 .

LA ABEJA.

r,

CUENTOS

1

11,.,

Entre tanto, el padre no se descuidaba en
DE D'UENDnS Y APAR C'CIDOS. observar al yerno que podiarconvenirle. HaL
.u
cía muchos año~ue..estab~ en relaciones de
amistad con '61.l~co ne,odlante veneciano
Sponseri, cuyo hijo único ·igual en riquezas a
EL MANTO VERDE DE VENECIA.
Cristina, de~ues de haber sido educado para
el comercio lfajo ~ cuidado de su padre, iba
á entrar en un escritorio extranjero. El viejc,
HIs To RIA v ERo Ao ERA.
Sponseri, que entendía-perfectamente los ne.
gocios mercantiles, era sabedor de las bue' t
&lt;ººNTINu.1..)
nas circunstancias del Sr. Melinger: sabia
Por la noche, despues de volver de algun tambien que tenia una hija única, cuya edad
convite, solía pasar en revista á todos los que correspondía á la de su hijo; que por razon
habían asistido á él; y' era tal la gracia que de-sus muchas relaciones y extenso comercio,
tenia en ridiculizarlos, que ni siquiera un pe- su casa debia ser la. mejor escuela. para un
lo de sus cabezas se escapaba de su escruti- negociante jóven; y por último que el Sr. Menio. T&amp;n agradable era su talento, que Cris- linger habia sacado a.iscípulos muy diestros.
ti[!a halla~a más placer en escuchar la críti- Esto le determinó á proponer al Sr. Melinger
ca que ha:cia su padre, que eri la conversacion que su hijo serviria en su escritorio algunos
y_ diversiones que daban pábulo á ella. Mu- años sin salario, lo cual fué aceptado de la •
chas veces había oido decir que su padre era mejor gana, no solamente porsue así se
uno de los hombres de más agudeza y pene- ahorraba el gasto de un dependiente; más
tracion, y que nadie le igualaba en conocer tambien con la esperanza de que el jóven
al género humano; cuando Yolvia á encon- Sponseri y su hija Cristina podrian formar-..
trar á aquellos de quienes él habia hablado, con el tiempo una union matrimonial, con un
-echaba de ver cuan ciertaS' eran todas sus capital de cuatro millones cuando ménos.
observaciones. No !iabia pasado medio año Así que recil;&gt;ió el aviso de Venecia, despidió
cuan.do 9ristina se reía de todo el mundo; por uno de .sus ~anceb?s, para. que el jóven
co:risrgmente, aquellos que no eran ciegos Sponseri_pud1~ra pasar en pel_'sona dentro de
adoradores de sus atractivos y riquezas, se poco tiempo en su casa ..
fueron retira~do, mientras que tiraban del «El ho~bre pone y D10s desc?mpone,» escarro de su trmnfo unos· cuantos tontos, . cu- taba escrito que los padres verian frustrado
yos suspiros se perdian en el aire; pero que su proyecto.
no obstante la asaltaban contínuamente con En este estado se hallaban las cosas cuandeclaraciones amorosas en prosa .Y verso.
d? Rosa dió par~e. á Cri~tina d~ lo que le haPoco á poco empezaron á enfriarse eI_l sus bia contado el VICJO Tob1~s, baJo pr_omesa. del
alabanzas aquellos mismos que más la habian mayor s~cr~to, acerca de ~os ~stran~s rmdos
,admirado en un principio. Las personas gue que hab1a 01do en el escnto~io. Cnstma la
arrojaron la primera piedra, fueron las hijas escuchó con la mayor atenc1on: á pesar de
y las madres, entre las· cuales, el hermoso un ente?dimiento ilu.strado, no h~b.ia podido
rostro de Cristina, sus grandes, rasgados y d~sarr~1gar much~s ideas suP.erst1c1osas de:
expresivos ojos, su dorada carroza, sus br1- b1d~s a su educac10n mo~ástic~; Y. de aqm
llantes joyas, y la inagotable variedad de sus nacia el no podei~ vencer cie~ta mqmetud que
tri1ge$ y atavíos, la grangearon mil enemi- produjo en su ~rumo la re~mon de ~osa: Engas. Pero todavía más irritados que éstas trando á reflex10nar, cons1d~ra~a s1 p~ia ?ªestaban los import.unos galanes cuya terneza her algu1:1 e~gaño. El e.scn~orio hab1a sido
habia sido despreciada, cuyos 'ruegos nunca en un p~nc1p10 el. orat.or10 de la abade.sa; esfueron escuchados. Sin embargo, Cristinaig- taba contiguo ála iglesia, que-aun servia para
noraba la causa de semejante mudanza; has- .el público, se!)a_rada solamente pe aquer por
ta ahora las madres se manifestaban corteses una puerta de hrnrro· con tres fuertes cerrocon ella, las hijas atentas, los hijos obsequio- jos y sus correspondientes llaves.
sos; mas ella echaba de ménos aquella amis- . Uno d~ los cerrojos y dos cer~ad~ras potad franca y sincera que habia encontrado dian abrirse P,Or l~ parte del escritor10, .Y 1as
entre las buenas y cariñosas Uriulinas en su demas por la 1gles1a; de donde se vema en
primer.a juventud. Dentro de las sagradas conocimiento que estando entendidos algun
paredes que la separaban del muhdo, nadie eriado de la casa y ~l s~cristan, era muy fála envidiaba, nadie fué ridiculizado por ella; cil entrar en el escritorio y ha?er lo que n:ias
allí· era amada de todos, y en ninguna parte les agradase. La P.uerta ~eb16 habe! sido
se 'creyó más feliz que en su solitaria ce1da. condenada con Iadr1llo~ hae1a mucho tiempo; ·
Justamente deseaba esto el Sr, Melinger, y pero cuando e~ Sr, Melmger coI;lpró el C07:lsu plan tuvo el resultado que se habia pro- vento no convino en ello, y as1 permaD:e?16
pué3to. Su hija se fastidió de una sociedad in statuo quo, sin que el ·sr. Mehnger hiciecompucsta de gentes sin carácter, y se en- ra ánimo de gastar una peseta más de lo qué
tregó al cuidado de su casa, á sus libros á á él correspondía.
sus inetl'Umentos y á sus flores.
(Oontinua1·á.)

COMPENDIO ºDE LOS DERECHOS
Y -OIN;IGAOIONES .

·

HOMBRE Y DEL CIUDADANO.

.SEGUNDA

PARTE . .

Derechos y Obligaciones Qel Ciud~ano.
•

SECCION SEGUNDA,
• (CONTINU.q

~

-·

Los jueces del esta.do civil (ley de 28 de Julio
·de 1859, art. 39).
. .
Antes de ser elevadas ·á leyes constitucionales
las de reforma, los ministros de cualquier culto
tenían excusa legal para. no desernpei:lai· cargos
concejwes (ley de 4 de Dicien:ibre .d: -i.860)¡ pero
no habiéndose reiterado esa ti1spos101on en las nue·
vas leyes, parece que, esa. excusa no. existe. a~soluta y g¡mera.l como ántes, sino rcl~t.iva Y. limitada· como por eiemplo pam el servimo de Jurado~,
'
'
.J
' .
•
cuya
excusa
tienen
tanibien
los médicos.
.
18. Rápidamente y tocanJo apenas las prm:cipales cuestiones que surjefi ·al e~tudio del mum· .
cipio, hemos recorrido lo que pudiera llamarse su
teoríe., sin abordar los profundos problemas á que
semeja.nte estudio se presta, euando se le ~a~c en
abetractQ¡ ni dlaeuidar tampoco las prescnp~iones
de la ley positirn, euantaa veces fué necesarm tenerla presente en un trabajo por su ~1aturale.za.
breve y c.omp.eMiado,,
·
.
:A1iora bien, en la organizacion qa la Carta
fundamental de 1857 di6 al tJlÍ~, en la progrcsion
gerá.rgica de los poderes púb,licos, despues del
municipio aparnce el Estado, así como despues de
éste se encuentra la República Federal, que es
el.c~njunto de las diversa¡ Jntidades de la Federacion.
Parece pues que ha llegado la..ez de abordar
el exáme~ de l~ principios eetabreciuos por la.
Constitucion á prop6sito ele los Estauos, para q~e,
ente11.doe lle
principios, Jie,gue- al término
de una de tattpai·tes eserreiales dehpresente eetudio con el eiámen de los principioa,de Is Federa
cio~. Esto reclama.ria. el Jflét~ rígurosa.m~rnte.
J3gico; ·pero 6B otro el que recom1..du Ju necco1d ad
de ser claros.
. . .
Proseguiremos, ~u.es, ~strc _est~d10 s1g~1eudo
el 6rdan establecido. e~ I.a Conifütffl'1on, hac1~~donos cargo de loe prmc11uos que ella .establec.1q sobre la forma de gobierno dú !&amp;· N,.-c10TUDex1pan·

Verdad es que, compen.~do ·~uniariame?te
el servicio, con mayor fac1hdad se encontrar1~n
quiénes quisier~n pr~tarlo;_ pero con esa. teona,
Ja forma de gobiern'tt'l'lpublifana, pop.ular representativa seria una carga insoportable por lo gravoso ¡ l~ ren6Íli póblicaBl!e consumirian en pagar
electores. Ahora bien, lo que se
del elector,
compreildd iguaftrie!}.te al concejal del ayuntamiento, al ~nlipector de cuartel, al ayudante de
ac~a, al ~le empad_ronador. A_ n~eB!{9 ~odo
de -,.er"' tfdbtar · •i~lfda la garant1a del '1-t1culo
quinto 'de 1a~Consfilucion. ·con ló ~bligatorio Y lo
gratuitó ~e aquellas fu?c1ones, seria ~xactamen~e
lo mismo que reputar violada la. prap1e~a~ Pª!tl·
cul11 ~ intrillgir el art-1 27 :Jlt la Conatituc1on,
por la éxigeli'cia ile.l apuesto, por el cobro- de la
contribucion. Hay ciertos deberes sociales cuya
nocion se·pércib~ clara y ª!etintJ!Dente desde que
16 • .'"l la pn- ma~CJ~n ~· ea~ efecto
el prim11ro de Jaffl'e ffo
el 1q_stmto natural
de la eociabilidád:el poder p lbo. • :Pe~cono~er
esos de~eres, ba9e _dudos~ su fue~za obhg~tor1a,
es pon~ á.discuslon la sociedad misma, es mten.tar la per~urbacíon ~ 6r~en normal de l!S:oe,aa
y subrertir la ob_ra admirablemente sáb1a de la
SECClONTERCEl.l,_t.\._. . .
naturllezir.
·
.
·
.
" 17. · Pero no todos los vecinos están iguamen·
La Federacion.
te obligados al desempefio de los cargos concel. La soberanía nacional reside esencial y º.ri~
jiles.
Así por ejemplo, el que hubiere servido ya un ginariamente en el ·pueblo. Todo po d~r Públ ico
emple~ municipal, no podrá ser obligado á conti- dimana del pueblo.y se inEltitu_ye para _su ~enefinuar desempell6ndolo inmediatamente.
cio. El pueblo tiene en todo tiempo el inalienable
El que adoleciese de enfermedad que imposibi- derecho de alterar 6 modificar la forma de su golite para desempeliar las funciones concejiles ten- biern.o (Art..39, Const.). ·
.
,,
drá igual excusa, y otro tanto sucederá con la editd
La Constitucion esta.ble9i6 en el ante1:101· ortlmuy al'anzada; y la pobreza excesiva que no per- culo, lo .que pudiéramos llamar la teo~ia del demita al individuo dejar su trabajo que et su único recho públjco mexicano.
.
elemento de subsistencia.
.
Reconoc.M solemné '!! c¡\teg6ncamente la proce·
Los empleados de aduanas están tambien ex- dencia y el orígen d-é to.do poder público; Y cre6
ceptos de cargas públicas y concejiles (A;rt. 22 así las bases de las democráticas ineti~uciones que
ley de 17 ~ Febrero ae 1837).
.
nos .rigen.
· ,
to·miimo los &lt;J1le hayan servido de jurado por
El pueblo cé ei soberano y el poseedor del deun trimea.t rll (ley de. 31 de Mayo de 1869).
récho para regirse con -arr.e~lo ~. las leyes. que. él
1
·
('
mismo se dicte.. El poder público es_ denvao1on
Los eup en.tea de los juzgados de Distrito ,ey de su autonomía· laa autoridades, delega.dos suyos
de Los
22 de
M11yo
de 1834). . ·los dos afios de su que eiercen
funciones encom.endadas· por el pue!;lo
jueces
m~norel,.~ante
.i
encargo y loe aos po,eteriores (ley de 17 de Enero en quien reside la soberama.
de 1853, art. 12).
·
.
.
( Ooittim,al'á.)

mee

eio,

...

-:.•

.

..
••

."\.

�LA ABEJA.

8

LA MUSIGA DE LOS PECES.

CLAUSTRO Y TU M BAffr

¿Son los peces animales completamente mudos1
Soneto de VittQltlli.
La opinion popular responde que sí; Arist6teles,
(Un padro que perdió su hija recien casada, habla
y s~ eco romano, Plinio, dijeron sin embargo haal padre de una monja.)
ce siglos, que n6. Tennet, que fué gobernador in·
, L
Padres fuimos ¡oh dicha fugitiva!
glée de la isla de Ceylan, ha sido el primero entre los modernos que recogiq personalmente (hace De dos hijas, la.e dos á cual más pura:
muy poco tiempo) observaciones curiosas, que han Dignas viéndolas Dios de más ventura,
Al pnr á tí y á mí de ámbaa nos priva.
despertado de nuevo esta cue11ti1Jn y dado impul110 á l~ opinion, Yª. fijada en nuEstros días, de que
De la fiesta nupcial la antorcha aún viva,
hay diversas especies de esos animales acuá.tiooe
Hiri6.á la mio. muerte prcmafura;
y d~ sangre fria,. que tienen 6rganos para. emitir
A la tuya toc6 santa clausura,
sonidos y los em1teQ en realidad. De esta manera Y en et.erna priaion qued6 cautiva.
l~ ciencia moderna ha ido á confirmar en un parMás tú al menos podrás, su acento pío,
ticular más, la sorprendente sagacidad del célebre
Su dulc.e voz oir, tras la medrosa
fi16sofo griego.
lnexor~ble reja que la esconde.
El citado ~x-gober.nador de CtJlan, oy6 ha·
Yo de lágrimas ¡ay! vertiendo un ril&gt;,
blar en :Bat1caloa, lugar do la costa oriental de
Al
mármol voy donde mi-bien reposa,
esa isla, de ciertos sonido!!, muy parecidos á las
Y
Jlamo,
,yUamo, y nadie me responde.
notas dulcísimas del arpa eolia, qae parecían pro·
J. A. CALCA~O.
ced?r del fondo de un lago ncino. Loe pescadores
dec1an que ellos y sus padres habian muchas ve:
ces percibido esos sonidos, que sdgun ellos se oian
NOTICIA LITE~IA. .
durante la eetacion seca, y se ·Ínterruropia.n cuanLa carta de Víctor Rugo á)oe proyectistas del
do las lluvias acrecían el ,olúmen de agoo en el Congreso. de la Paz de Ginebra, es, ·como todas
lago. Con este motivo Tennet tom6 un bote y vi· las efusiones políticas de este _gran -poeta, uno.
eit6 el lago en una noche de luna. He aquí c6mo prueba. á que somete sin piedad á. sus más entud~e~ribe. esos eenidos; "VÓnian del agua al prin- siastas admiradores. Está destituida. de sentido
c1p10 como suaves trmoe de una cuerda musical, comun en la parte que se entiende, y es .un logogrifo
6 como las débiles vibraciones de un vaso de cris· en_.la. q~f no ee e11~~~~,.• ~ue es la ~yor parte.
tal cuando ae pasa por su borde un dedo hu~ede· Dice 9u_e está por el m1len¡a,fte lapa¡¡ universal,
cido. No era una nota sostenida, sino UDJI multi- pero quiere ántes una guerra entre Fra.nóia y Aletud de peqoellísim&amp;e sonidos, claro y distinto mania para recup~rar lo perdido. Esto es lo más
cada uno .de por- ~í. Aplicado el oido al casco del claro de la epístola. Declara 4~spues que el mun·
bote, la vibraeion aumentaba marcadamente de do, que ofreoi6 á l&amp;i Franll.ia :.eve mil millones
volúmen."
do pesos cuando ella solo peaia seiscientos no
Sonidos submarinos de ese género se han no- puede conset1tir en la disminucion de la Fra~cia.
tado en Caldera, Chile, en la boca del Paecagou- Pagada la contribucion de guerra, ágrege.,.result6
la. y en la costa de la Luieiana, golfo de México; qqe Aº por eso era :Berlín más rica, ni Paris más
pero ~'3 ignor~ el nombre del pez que los produce. pobre.-¿Por qué? Porque Paria es necesaria á la
Darwm menciona un pez sud-americano, el "Ar- humanidad y :Berlín no.-La explica.cion, como se
mado," notable por un ruido ágrío y especial que vé, es toda.vía más oscura á incomprensible que
produce cuando se le coge con anzuelo ·y que se la pregunta.
oye claramente cuando está aú.n debajo del agua.
Defoaee y Morca.u han ha.liado en Francia varias CONDICIONES DE SUSCRICION
especie, de peces cantores, y h"an analizado los 6rA. "LA ABEJA.''
ganos que producen los sonidos.
La. suscricion al mes en esta Capital, 2 reales.
Pero de las tres mil especies de peces conocidos,
En los Estados franco de porte, S rea.les.
solo cincuenta y dos ha~ta ahora. hay que se sepan
Al que abone un trimestre anticipado se le cocapaces de producir algun ruido; lo cual contrasta
brará
solamente un peso.
singularmente con las 12,000 especies de las otras
Los que quieran inscribirse en el .Directorio do
cuatro clases de vertebrados. Cada individuo de
LA A:BEJA, pasarán á laAdministracioneu aviso.
éet~a posee una larinje, es decir, un 6rgano del
Toda rcforro~, invento 6 mejora que se practi,
eomdo, y éate además es voluntario en.todas ellas.
que en cua.lqu1era i:a.mo industrial, puede remi¿Eslo así entre loe pcces1 No puede contestarse
tirse á. esta redaccion, la cua.J se ocupará. de darla
aun afirmativamente la pregunta, Sabeee por lo
á
·
pronto que loe sonidos aumentan en frecuencia é conocer a.l público.
En todo lo relativo á la. Administracion do
inte~sidad, en la época de la cria: y así como se
"L~ A:B~JA( dirijiree á J. M. Aguilar .Ortiz,
considera una serenata amorosa· el chillido del
Editor, L1brena. H de Santo Domingo núm. 5.
grillo y ol rrazna.r de las ra.r.as, pueden considerarse loe cantos de loe peces como himnos vupcio.Editor, J. M. A¡uilar Ortiz.
les 6 como dijo Plutarco, epitalamios submarinos,
Quizas de aquí vino la fábula antigua. de la múTip. d e F. Monsalve.
I'KRH TV..l NúAUIW 5l
sica de las Sirenas.

.

�</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>-JULIO 14 DE 1875.

NUMERO 4.

---------

BEJ ;,A:~ '.·'
10

J.J .-:,Íf ,.!.'H

1'i

{-

) J!l

Revista Bise1nanal de Conocimientos Utile·s,
dedicada á la clase obrera é industrial.
LABOR

OictU.

Vll!CIT.

!lll

La •

'•J~I .
Precio: :u.na o ;u.a.rtilla. el :n11.mero.

r

EL nuELO.
(CO:!S'TINÚA..)

-Por qué no; Evelina es una mujer frivola, muy capaz de otorgar sus favores á
dos y aun á tres caballeros á un mismo
tiempo.
--Argensonl
.
-Oomo lo oís, repuso el·de Argenson, la
conozco mucho.

-Vos suponeis?
-Yo no supongo, querido, yo hablo formalmente.
-Me direis al ptmto· el motivo de vuestra quimera, decia el baron al vizconde qe
P**, ya conoceis mi sistema en estos casos,
pues de lo contrario, no conteis conmigo.
-Onestion de amores, querido baron.
-Eso no me deja satisfecho, así es que
os suplico seais más explieito.
-Pnes nada, que yo amo á Evelina, la

�.~ .

LA ABEJA.

condesita de Ruessé, y que el marqués preCUENTOS
tende ser el preferido.
-:-V~, querido vizconde, que sois incor- DE DUENDES Y APARECIDOS¡
reg1ble: dos duelos en esta semana ......
-Yo me bato á cualquiera hora, sin llevar cuenta de los duelos.
EL MANTO VERDE DE VENECIA.
En ~sto llegaron al Louvre. ·
El ~zconde ~ió un luis al portero que
les abrió Ja verJa, y todos cuatro penetraHISTORIA VERDADERA,
ron en el interior.
. Los cuatro caballeros ~e dirijieron silen&lt;CONTINu.1..&gt;
cioso~ á una pequeña gtorieta formada de Cristina habia prometido á Rosa no decir
castanos.
una palabra á nadie acerca del supuesto duen_:-Oreo que no .~endre~s nada que objetar, de; mas ~espues llegó á pensar que el asunto merecia comunicarse á su padre para hasenor marqués, dIJO el vizconde.
-Estoy á vuestras órdenes, ca~allero, re- cer las pesquisas necesarias. No pudo su
Eur e1 mar9.ués echando mano á 1a empu- padre conte~er.1aacarcajatla, porque justaa~rª de.sp~spada.
. .
mente, él mismo era el que hafüa andado en
tQ Pues entónces, fuera los cumphm1en- c~ancJetas despues de media noche en el es;
.
.
cntor1~. Rabia una escalera secretá, ignorada
el vrz~onde d1ó un paso atrás y sacó de !odos, que iba desde su cuarto ocupado
su acero: 1 marqués le babia imitado.
ant~guamente por la, abadefla á ia anti ua
el bUn 1?stante, .señores, un instante, dijo cap1ll~, convertida ahora en iscritorio. gEn
aron mterpoméndose. Ooncedo que dos un mcho del despacho estaba una fi ura
~:tball.eros e.meen sus espadas, cuando mo- arrodillada que representaba la patronag del
;v?s 1~p.11osos los obliguen á ello, sin ha· convento, Santa Clara, con las manos cruzac!r me 1 o ántes ~na explicacion, y se en- das al pecho, y este nicho era la puerta seentren solos, pero cuando se hace e! bo- creta de la escalera. Pocas veces los ricos
::ná otros cab~lleros. de tomar parte en el duerme?- á pierna suelta, y ciertamente el
ner to, li, cuest10n varía, pues deben expo- Sr. Melmger no era una excepcion de la rese 1as. razones que tengan uno y otro gla. Muchas noches, cuando creía que todos
para vemr_á las. manos.
est~ban_ envueltos en el más profundo sueño,
El senor vizconde hace un momento soha baJar al despacho abria los libros y
que acaba de agredirme en la calle, espada contaba e~ dinero par~ ;er si los dependienen mano.
. .
tes cu~phan con su obligacion ó eran infie' eráEs yerdad, füais importunando á la mu- l~s. Sm embargo, nada de esto contó á Cris1
qmen amo.
tma, y en cuanto á la carcajada que se le es-Y qne no. os ama.
capó, .Para que no entrara en sospechas dijo
--Qué s~be1s vos? .
que sm dud1 el vie~ Tobías habia soñado en
no-A~emás, agregó el marqués con cól&lt;lra, ~uen1es; pero entretanto estaba bien léjos de
motiva npestro duelo la agresion de hace 1magmar que á la noche siguiente pensaria
~nas cuantas horas, sino vuestras falsas de un modo ~nteramente op1=1esto .en este
·yro';l1esas hechas en el palacio de Ram- asunto.
bomllet. .
.
Cuatro. semanas habian · pasado ·ya desde
-¿Es decty que .soy un em\}usteroT
que se ~izo el~convenJo p~ra emplear en su
b -Os habe1s designado por vuestro nom- cas~ al Jóven Sponsen, y .al observar el Sr.
re.
Melmg:er tanta ~ilacion, empezó á t-emer que
le h?foese ocurrido ~gun accidente, por cu. (C'oncZidrd.)
ya razon, aquella mISma tarde escribió á su
padre para hacerle sabedor de sus recelos
Por la noche no l?udo dormir, y como teni¡
:L\íáximas Morales.
• de costumbre, baJó ~l escritorio. Así que em-:La falsa humildad no es otra cosa ue pezó á revolver s~s libros y papeles, oyó que,
el disfraz más sutil del orgn11o.-Massi q
con ~a cruz de hierro, que habia servido de
. -Antes de alabar á nn hombre t6C:!te aldana desde que se edificó lo, casa para contrnmpo de conocerle.
'
vento, acababan de dar tres aldabazos tre. -La alegria del alma hace hermosos los mendos. en _la puerta, que resonaron en todas
d1as de Ja vida en cualquiera estacion q las habitaciones. El viejo Tobías saltó almose esté.
ue mento de l~ cama,. y creyó á piés juntillas
-Todos_los hombres procuran la az del que. no pod1.a ser sm.o el di~bl?. mismo el que
alma, pero. no la buscan donde se 11
hacia ~emeJant~ rmdo. V1stiose corriendo
l'enolon.
.
a.- enc~ndió una lmtern~, bajó las escaleras;
-Una alma grande es Ruperior á l . . abrió. la puerta, y hubiera gritado altamente-ria, á la injusticia y al dolor.
IDJU· «¿Qmén está ahí?» á no ser por una figur¡
_páhdcJ. como la rµuerte, envuelta en un manto .

ª

¡;ª
ª

LA ABEJA.

3

verde, que le clavó de tar-modo los ojos, que nes al eterno Dios, que nos juzga como noso~
Tobías, lleno de horror, creyó ver un cadáver trosjuzgamosánuestros prójlilos: obra, ¡mes,
que se movia.
en conformidad. ¡Ad.iosl Deseó con ansia mi
El Manto Verde, sin articular una solapa- sepulcro; pero ántes venga el recibo,))
labra, entró en la casa, y prosiguiendo como El Sr. Melingcr escribió con mano trémula;
una persona que conocia todos los pasadizos, el aparecido _tomó el papel y lo metió en la
hasta la puerta del escritorio, dió tres golpes manga, y en seguida se dirigió a la puerta
tan fuer.tes en ella, qu~ el _eco resonó en todo segmdo ~el negociante. Tobías e2taba espe. el edificio. El Sr. :Melmger temblaba como rando allí con una luz; pero al ver cómo temun agorado; la primera llamada á la puerta blaba su amo, apénas tenia fuerzas pa.ra sosde la: calle á una hora tan intempestiva, ya tenerla. El cadavérico espectro, con ojos
le habia alarmado, y habia subido á toda pri- espantosos, le miró faz· a faz, y sin proferir
sa á su cuarto en busca de la llave del escri- una palabra pasó por su lado· gravemente, y
torio para,abrir la puerta y ver quién era el dejó la casa.
'
que pedia la entrada de un modo tan ruidoso. -Sigue al extranjero, dijo el Sr. 'Mellnger
En el mismo instante en que estaba dando al oido del medio muerto Tobías, y ob's~rva
vuelta á la llave, reson.i.ron lós tres golpes eil" a dónde vá.
.
..
la puerta forrada de hierro; cayósele el alma -¡Ah señor! conte~tó Tobías sacuaiendo la
á_los piés al Sr. Melinger, y entónces se acor- cabeza, éste no es extranjero; es un c'adltver,
dó de lo que Cristina le habia dicho por la un espíritu, una alma en pena 6 tal· vez el
mafiana acerca del huésped nocturno.
diablo mismo.
. ··:_
Luego que el Manto Verde ptircibió que la -Querido Tobías, replicó el Sr: Mellilger
puerta no estaba sujeta con llave, la abrió, con un tono de bondad no acostumbrado, dos
entró con pasos g-raves en el escritorio, y sin duros te daré con tal que le sigas; mir.a dóndeci_r una paJabra, ala~gó una_ carta al Sr. de se pa~a: creeme., es extranjero, ~$ eljóven
Melmger, qdien á la primera mirada de aquel Sponser1 de Venecia; se me ha olwd!i,do prerostro cadavérico, quedó sobrecogido de una guntarle en qué posada vive.
· ,
especie de desmayo. Despues de una ligera Jamás hab1a llamado el Sr. Melinger á su
pausa, que expresaba el terror de su alma, fiel criado «querido Tobías,)) ni tampoco le
tomó con mano trémula la carta, y vió que habia ofrecido· nunca dos duros por 1Un' solo
era del viejo Sponseri, para que se pl'esentara recado.
.
'
con ella su hijo Anselmo.
Tobías hizo d&amp; tripas corazon, se santiguó,
Mientras 1-a. estaba leyendo,. el Sr. Melinger y empezó á seguir ·á cierta distancia á la fise recobró algun tanto del susto, rióse inte- gura misteriosa en medi6 del sil~n~io y os·
riormente de sus temores, y recibió al hijo de, curidad de la noche. Las' doce estaban dando
su antiguo amigo con aquella urbanidad· acos-: justamente en la cercana iglesia, cuando la
tumbrada en casos semejantes. Dióle la bien figura llegó al cementerio dé los frailes Agusvenida, y hubiera abrazado al que se figura-· tinos,. llamó. tres veces á la puerta de' hieITo,
ba habia de ser su yerno, á no retirarse el .abriéronsela por la parte de.adentro; el Man·
j4ven dos pa~os atrá$ y decirle con ronca voz: to v.e~de en!ró, volvióse á cerrar l~ puerta;
((No me toques. Estoy muerto; esta mañana el vieJo Tobias, penetrado de horro!', echó á
he espirado . . Ahora debo volver al sitio de correr á todo escape á casa, para. eoutar á au
donde vengo. ¡Adiosb)
atónito amo cuanto acababa ue ver y oirl
A medida que el Manto Verde iba hablan- -No digas nada de lo·quehasucoo.ido; Td·
do, con in~ovibles y opacos ojos, la sangre bías, p~incipió el Sr. Melmger, d~n.do al p~del Sr. Melinger se helaba por momentos; bre vieJo los dos duros que le hahrn. prometlmás cuando.de entre los pliegues de la túnica do: mañana trataré de saber dónde . estaba
salió una mano fria, cadavérica, que tocó la alojado el Sr. Sponseri. Ahora. véte tr:mqui·
suya -al despedirse, no pudo dejar de dar un lamente á la cama., y tén todo esto en el más
grito; erizáronsele los cabellos, tembláronle profundo secreto.
· ·
·
las rodillas, y casi perdió el aliento necesa- Ni el Sr. Melinger, ni su criado, pudieron
rio para la respiracion. El Manto Verde esta- conciliar el sueño en lo qn~ restaba ae la noha en pié como una estátua de mármol: todo che. Aquel leyó y volvió á leer mil vecM'Ja
e~píritu vital se habia apagado en él, á excep- carta que le di~ el pálido m~nsagero, iescrita
c1on del habla y el poder estender su mano de puño del mismo Sponseri, el padre1 ~e
cadavérica.
con cariño paternal le recomendaba _á s~ lilJo
(&lt;Mañana, continuó él, me apareceré á mi Anselmo. Hablaba del sacrificio que hacia eh
padre en Venecia. Dame un recibo de la car- permitir que fue.se .su hijo ~ico tan léj?s de
ta que~ he traido para poder presentárselo. su casa á concluir ~u educac1on co~er~1~l, al
Ten cmdado de que se me entierre de un cuidado del Sr. Melinger, y CO!!,Clma p1dienmodo decente, porque soy extranjero en dole enca-recidamente que le avisase de cuan..
este país, y á nadie sino á tí conozco. Si la do en cuando cómo se comportaba, y qu~ le
Providencia permite que yo -vuelva á este va- diese uaos mil duros anuales para el bolsi{l.01
lle de lágrimas, cuenta con que presto te ve- cargándoselos despues en cuent~.
,
ré otra vez. Daré cu!}:qta de todas tus accio,.
{Oontinum·a,)

�4

LA ABEJA.

LA ABEJA.
NOCIONES

fuerzas. Nos se~n suficientes para la int~D E FXSIO.A..
ligencia de los primeros fe1;1ómenos del mov1.
miento que vamos á estudiar.
EXTRACTADAS
~ ESTADOS DE LOS CUERPOS.-El estudio
DE LAS OBRAS
que. acabamos de hacer de las propiedades
, DE B. BOUTET DE MONVEL generales de los cuerpos, nos ha probado
ANO T
que éstos, bajo cualquier estado que se pre·') '.
V ,A, G
·
senten, estimcompuestos de pequeñas partes
,
(partículas ó moléculas) á d1~tancia unas de.
.
(CONTINUA.)
otras, suscepti~les de apro~1marse 6 de aleSe ha convenido en representar una fuer~a jarse. Las relac10nes que ex1s~en. entre-est~s
por un~ recta, cuya direccion en el esp~cio moléculas, son, ~ás ó. ménos mtimas.. As1,
es la del movimiento que tomaria el móvil en un cuerpo solido son tales estas relac10nes,
obedeciendo á la accion de esta fuerza y cu- que no se pueden separar las partes de un
..ya. longitud es proporcional á la intensidad cu.erpo sin hacer un esfuerzo más ó ménos
de la fuerza.
·
grande, y una ,ve~ separa1~,. no se reun~n
Cuando dos fuerzas obran simultáneamente más. En los hqmaos, ~a _d1v~s10n se hace sm
sobre llll mismo punto, tien~n siempJe una esfuerzo, y si la ca~sa d1v1sor1a ces~·de obrar,
resultapte; J se demue&amp;tra en la mecánica las partes se aproximan, desapa!eciendo toda
q~e esta res~ltan~é está rcpre~entada, on ta- señal _de division. Se ha. convemdo, en llamar
maño y en d1recc1on, por ]a d1aaonal del pa- coliesion la fuerza que hga entre s1 las ?J.Olér~lalpgramo (fig. o) que tendria por lados las culas d~ l?s cuerpos, sóµdos .. La cohes10n es
hneas representantes de las muy debil en los hqmdos; sm emb~rgo, no
,
dos fuerzas. Así, AB, AC, es del todo nula, pues se Babe gue s1 sumer. . síendo dos fu~rz~s que obran jimos ,un dedo en el agua, al re!1!arlo, se trfe
.,sobre un mismo punto A, adherida una gota, cuyas moleculas e~tan
su resultante es la diao·onal
unidas entre sí por una verdadera cohes10n.
0
Ab. ··
En el aire, el vapor del ao-ua, los fluidos s-aRecípr~mente AD sien- seosos, no solamente la cohesion es nula, smo
(
e
do una_ fuerza da.da, será q.ue se halla reemplazada por una fuerza re1/
siempre posible sustituirle pulsiva ·~ue se ejerce constantemente entre
Q.0$ fuerzas en direcciones las partículas del gas, de tal suerte que, por
i,·
" cll;aleisquiera diferentes .AB, grande que sea el espacio que se le procure,
-F,t
: '. .AC, .comprendiendo á AD lo llena enteramente.
Flg-. ó.
~J;t su pl~no. Basta hacer
Pongamos encima de la platina de la mápasár por el ·punt.? Ddos rectas DC, DB pa.ral.e- quina neumática, de la qu~. ya. dijimos que
las á esta,s d1reco1pnes AB, AC, y las mismas hablaremos despues, una v~¡1ga cerr~da conlongitud-es AB, AC, miden las fuerzas en oues- teniendo una pequeña cantidad de aire; Se
tion, JIUe se llaman. las componentes de AD. halla aplastada y apenas ofrece vol~men.
·Llámase punto fiJo un punto que no puede Cubrámosla con la campan~, y por me.d10 del
reoihir de· parte de una fuerza, por grande juego de la máquina, extraigamos el a1re que
que ¡¡ea, nin.gun .cambio d.e lugar apreciable. rodea la vejiga. Inmediatamente la veremos
El efecto de la fu~rza obrando sobre un pun- hincharse, extenderse y llenar, si sus dimento fijo,
no es sobre
en taleleaSQ
un movimiento, ~no pana.
siones se lo permiten, el volúmen de· la caro.una
presion
obstáculo.
Cuando una fuerza obra sobre un punto Así, los cuerpos sólidos, se distinguen por
moyible en realidad, pero ligado invariable- su cohesion y fijeza de posiciones relativas
.mente á ,un punto fijo, si acontece que la di- de las par.tículas.
reccion de la fuerza sea la de la línea que pa- Los cuerpos líquidos, por su muy .. debil
sa por los dos puntos, entónces su efecto es cohesion y movilidad muy grande de las parde$tr.uid.o, como movimiento se entiende, pues tes.
la f11érza produce aún una tension 6 presion Los gases, por la ausencia completa de cosobre el obstáculo material que liga los dos hesion, y las moléculas rechazándose mútuacuerpos.
mente.
Aliora, cuando muchas fuerzas obran si- De esto resulta que:
.multá.neamente sobre un mismo cuerpo, pue- Un cuerpo sólido tiene una forma y un vo.
de :ta.rabien suceder qne el cuerpo p.errrianez- hímen determinados.
ca ei,. reposo. Basta, evideritem~nte, pai;a Un cuerpo líquido, tiene un voltímen deello, que una de las fuerzas del sistema sea terminado, pero sin forma propia. Su forma
igual ú opuesta en direccion á la resultante es la del vaso que le contiene.
de todas las otras. Este caso particular del En fin, un gás no tiene ni voltimen ni forreposo producido bajo la influencía de fuerzas ma determinados. Tiene la forma y .ol vohicuyos efectos se neutralizan, se llam&amp; eq1~i.. men de .la e.nvoltura que ie encierra y que
librio. .
,
.
~iempre ocupa en totalidad.

...

.

-.

Ter111mare111os ll&lt;¡1ll las noo1onos sobro )as ·

·

(O,,,ti4f!M~·)

La Muñeca Prieta.
(CONTINUA.)

La nl.fla acaba de tomar un Laño, segun so deduce del aspecto del cuarto, y van a11ora á pon cr
.•
b á ostarla en una camita
le su limpia
ropa dey noc
e y Laacpieza,
. ' 'ern
. embargo, ape
muy
bonita.
nas contiene mueble!!, y Jos pocos que hay están
. amontonados en los rincones, J falta la alfombra
d61 'so Poi' todos lado11 se ven unos vasos granpi ·
·
·f
sa gre
des llenos de un líquido !'OJO como s1 ucse n ,
pero pronto se observa un olqr fuerte y exgafio,
J se comprende que son vesinfectantes.
crea
de la cama de la ]lilla hay
una
misa.
Sobre
ella
se ven muy bien arreglª. das puc11as
.
L
de fragantes
d
naranJas
flores violeta,,
rnc,moe e um Y
'
Foto~ra6as
y libros
de estampas
aparecen
?~parnidos
en todaa
direcciones.
Acostada
la mna,
s:

'°'"•

5

pero dudamos que hubiese sid~ tra~ada ántes con
más deferencia. Lia nada hacia sm consu!tar á
Ja negrita. Pedia permiso a~ oscn'~o personaJe ántes de ponerse en )~ boca un solo booado. _La aut~ridad materna tema que apoyarse en la mfluenr.1a
omnipotente de la ex-Reina de Etiopa. El tercer día deepues de entrada la mufieca ·en la casa,
pas6 lo siguiente;
.
..
-Vamos, Lía, vet, á acostar, ya es hora, d1Jo
la madro.
?
t . á
-¿Quieres acostarte, neg~ita pregun 6. 1 ;
la mufleca, y agreg6 en !egmda: No, mamá, ico
que no quiere y que va a espera_r á papá.
-Progúritale otra ve~, rephc6 la madre, que era una mujer buena, pamente y firme..
.
Hubo una pausa, y luego agreg~ L1a con risa
.
N . d'
ue es mewir acostarse
h .r
picaresca: egrita ice. q
hoy y aguardar á papá otra not. e. . ..
-Ah! la negrita un• buen• mn,, ob'.orv6
Ja madre y procedi6 08á desnudar á la obediente

á su lado ta seitora como par:i. ayudarla a Lía.

b 6á
y Lia, ántes de cerrar los OJO!", . es . su mu-Ya estoy buena, · no,• mama?
dormirse.
, dice
. 1a en f er- fleca diciendo: Buenas noches, negrita. Dios te ha·
mita.
M ga una santica.
•
. -Caei buena, hijita, responde la madre.
a-.
(Ooncluird.)
nana nos iremos al campo, y pronto te pondrás tan
fuerte y bonita como ,ntes.
.
-Pero IIÍ ja no estoy mala ¿por qué no deJas
EL 0::CPB.ES.
á Candan dormir conmigof
·,
-Candan se ha idc,, hijita.
Si por mi tumba.
· -¿A d6nde, mamá?
•
Pasas
un día.
-Yo no sé. El hombre que cogi6 las otras CO·
- 1
eas se la llevó.
. y amante evocas
El alma mi,,
-¿Y qué va á. hacer con ellaT ¿Curarla?
Verás un ave
-Sí.
-.
Sobre un ciprés;
-Entónces la traerá otra vez cuanao caté bue
na, no?
.
Habla con ella,
Que mi alm~ ~.s.
-Quien sabe! el médico dice que te va á hacer
daflo si viene otra vez.
Si tú me nombrru1,
-Pobre Candan! ojalá se curo pronto! mul'mu.
Si tú me llamas,
r6 la. nifb durmiéndose.
·
·
Si allí repites
Candan reina de la Etiopía, era el nombre que
Que aun fiel me atnas,
la nilla babia puesto 4 su juguete favorit.o, una
Dá oído al viento
pequella prieta; fué incluida en.tro loi!I diversos
Dentro el ciprés;
artículos que "el hombre'' se habm lleva.do á quey con él habla,
mar á curar' como decia la enferma.. La seitora
Que mi alma 011.
no ;onocia al hombre, pero le había sido muy rePero ei esclava
comrnJado como el más aprop6eito para esos cay
a do otro duefio
sos. Le babia pegado bien y le babia advertido
Turbas é insultas ·
varias veces qu'e lo destruyese tod~, 6 por lo meMi
último suefio,
nos, que lo fumigase, lavase ~ desinfecta.so comGuárdate,
¡ingrata!
pletamente. El hombro hab1a contestado: Muy
De
ir
al
ciprés,
bien, sí eef!ora; pero se notaba algo desdefloeo en
...
Huyo su sombra.,
su explcsion. La scfiora insisti6 una vez más, el
Que mi alma ee.
hombre se fué, y ella no sabia Sll nombr!'. Se
llama P6tcn.
Huye del ave
y huye del viento,
La senora y la nifta partieron efectivamente pa.·
De toda forma,
ra el campo al siguiente dia, y lo. enferma recupeDe todo acento!
r6 pronto sus fuerzas sn viveza y sus colo1·cs.
¡Ay!.
... pero es vano ....
;No se acordaron más.ni del "hombre" ni de Candan.
Doquiera estés,
Verás la sombra.
Mientras tanto V1: cataba cada vez más conDe
ese ciprés.
tenta con su mufieca, 1'i reina Etiope había despeodido un poco, es verd!ld, en la esoalii, social,
SJ.en•a

~

.

.

Jod ! ~~O~Iq 0Á~f1NO,

�6

LA ABEJA.

LA ABEJA.
COMPENDIO DE LOS DERECHOS

CAUSAS DE LOS TERREMOTOS.

base. y están sit.iados, en fundaciones primarias;
(CONTINUA.)
lo que prueba que la combin.ación de rocas porCon el trascurso de los siglos el calor se ha ido fíricas 6 graníticas con las· venas metálicas allí
aumentando y,.,penetrando en las capas más inmc- encontradas, es la única capaz de orij inar volcadiatas á l!l superficir, don(le 8e conserva, por n-0 nes, al efec:to de las corrientes electro-u1agnéticaa
estar expuesto á las causas de rofrigeracion ex- que las atraviesan. En esos terrenos se enctlenterna.
tran sustancias como el granito, la sienita, la proUn ejemplo material comprobará este aserto. t6gina, el p6rfiro cte., que cuando.se acumulan en
La bala de artillería sale fria de \a boca del ca- ciertas circunstancias, producen una car_itidad de
!1on y llega muy caliente á su destino, no por efec- calor considerable. Un ejemplo do cstos·puedo teto de la p61vQra, cuya. ~ombustiop es i,nAtantánea nerse poniendo en contacto dos 6 más de esas sus
y no influye en la temperatura del proyectil, sino tanciaa minerales y metálica!', y humedeciéndolas
por la gran friccion que se origina al atravesar la. con aoua do mar: entonces so efectua una descom·
atm6sfera con una velocidad do 500 á 600 metros posici~n química que produce un gran calor. En
por minuto. Lo primero que se calier,ta es la su- otras circunstancias esas combinaciones producen
perficie; de!lpucs entrn el calor al interior; y al incandescencia.
.
enfriarse, e~pieza tambien por el exterior, pudienEn condicioneij propicias las descomposidoncs
clo comproba'rse perfectamente, que una bala de interiores á que nos rderimoe, dan nacimiento á
cañon ya fria en su superficie, aun conserva ca·· los voleo.nea. Pasadas esas condiciones vuelven á
lientes sus primeras capas interiores.
•. apagarse éstos, como se cierran los tumores de~Para explicar la segundp. causa del calor terree- pues de haber expelido, toda la4materia 6 pus ontre debemos decir que los rayos. del ,¡ol no son ca· jinada por una deacornposicion local de la sangre
lientes, y solo dan calor porque .llevan la luz. Es· humana.
·
ta pone on movimiento las moléculas que compoEs evidente que por medio do estudie. y o.bserncn la atm6sfcra, las que agitándose unas con, vacion, puede conocerse el lugar en que h:í de ve:
otras, producen fri~cion y por consiguiente ca- riliearse una orupcion volcánica. Muchas catáslor. eiendo mis densa la atm6sfera en sus ca- trofe.; podian haberdc evitado, con el coticur50 de
paa más inferiores, la friccion es más grande en hombres científicos. Unas veces se ban visto_-án ·
ellas, eirndo esta la razon porque la temperatura tes de las erupciones vapores sulfurosos 1faliendo
es cada vez m~s fria conforme ascendemos una.- del terreno; se han alterado las aguas ,mineramontafia.
les; el agua dulce se ha vuelto turbia en lós pozos
Tercera causa. Loa conocimientos que.tenemos y en su nivel ha cambiado. Hasta los pozos se han
respecto á nuestro planetn., nos indican que ésto secado, sin razon ninguna aparente; en ·cúevas y
es una vasta aglomeración de materia mineral; in excavaciones se ha visto áciuo carb6nioo OJllallar
cesantemente se verifican en su interior combina- del suelo.
~iones químicas, descomposiciones y rccomposicioLoa volcanes de la tierra, sean 223, como dice
nts, que no son otra cosa que el resultado de la ac· Humboldt, 6 210 corno aeegura Keith Johnston,
cion del electro-magnetismo sobre las moléculas de' están en su mayoría en isla.s•pequeñas. Loa que
la materia. Esta&amp; están en contínuo movimiento, y se hallan en loa continentes, no diatan del mar.
lÍ consecu".lncia de esta friccion perpetua originan Ninguno existe en el mundo á mayor distancia
cah,r.
que 75 millas de la costa.
Cuarta causa, La aglomeracion de cuerpos mi·
De un modo ú ott'o, las aguás del ma.r penetran
nerales y metálicos que forma nuestro globo, al bajo tierra, y combinándose allí con las materias
rnénos hasta donde han llegado las exploraciones apropiada'a producen una combustion y la erupdel hombre, está constantemonte atravesada por cion. Por etlo loa vapores que despide la Java y el
corrientes electro-magnéticas. Esto produce una humo que sale de loa cráteres, son los mismos que
oxidacion constante, que aumenta la temperatura. resultan de la deacomposicion de agQa de mar, y
Ahora bier.; qué son ·los volcanes? Los que depositan grandes cantidades do cloruro de sodio
creian que el interior de la tierra es un O'Jéano _de 6 sal comun.
fuego, suponían que los volcanes oran respirado·
Volcanes y terremotos tienen entre sí gran roros, 6 válvulas de seguridad por las cuales se es· lacion, y evidentemente un orígen comun; Admi·
capaba el calor inti;rno. Pero con relacion al vo- tamos que á causa. de la actividad de la tierra se
lúmen de la tierra son como ot,ros tantos alfilcra- reconcentre en un punto una gran cantidad do loa
zos en un globo de cien metros do diámetro. Po- elementos químicos expresados y que el agua de
dría salir de ese globo por esas diminutas abertu- mar los haya saturado, dando lugar á una activa
ras en cantidad suficiente, un líquido 6 gas que accion química y desarrollando mucho calor. Esto
contuviese? Podrían evitar esos alfilerazos que el llegará bien pronto á lu. -incandescencia, mnyorglobo estallase, si tuviese on eu interior cualquie- mente si el lugar está en contacto con la pila voltáira materia explosiblo?
ca que forma la corriente electro-magnética que
No son, pues, loa volcanes respiraderos ni vál- pasa entre el sol como elemento positivo y la tie»ra
vulaa ele segurida.d. Son accidentes locales do su como negativo. Este fuá el caso el 13 de Agosto
superficie, precisamer.te como los tumores que sa- de 1868 en las provincias meridionales del Perú y
l~n .en la piel humana.
tres diaa m4a tarde, al norte del Ecuador.
:Jjo~ volcanes, sip e:i¡:epc~on ~lguna, tl~Jieq por
( Opn~initar4,)

Y OBLlGACIONES
DEL

HOMBRE Y DEL CIUDADANO.
'

..

SEGUNDA PARTE.

Derechos y Obligaciones del Ciudadano.
• SECCION TERCEiRA.
't

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I

.•.

t, 1

'-

(CONTINUA:.)

7

minad~ forma de gobierno es puramente, reiati-vn;
la república democrátiet. absolutamente necesaria
en los Estados Unidos del Norte, seria un contrasentido en Rusia, por ejemplo.
En México, las condiciones materiales de e~ territorio, las tradiciones del pueblo, las costumbres
mismas, reclamaban la constitucion federativa y si
hay una forma de gobierno que se preste admirablemente á la federacion, es la República. En
efecto, debe observarse que la federacion no· tiene
en nuestro país los antecedentes hiat6ricos que en
otros ha tenido y que aquí, liabia un solo Estado,
una sola entidad que hubo necesidad de fraccionar
en otras entidades soberanas en cuanto á su régimen interior; pero que continuaban formando en
su conjunto una sola nacion, un miemo puéblo,
una sola. 'República. Aru&gt;ra bien, si esta federa.cion no fuera roplicann, la nacion, esá Pntidad ge·
neral, perderia su unidad que depende de las
~rnrides afinidades de orígen, idioma y costumbres,
para formar ~na asociacion de Estados, no solamente soberanos en cuanto á su régimen interior,
sino tambien en lo relativo .á sus relaciones con
las demas naciones y con sus gobiernos.
.
La Repúb.lica. ea el gobierno de los pueblos libres y que tienen una poderosa vitalidad. Es el
gobierno do los pueblos nue,oe que no tienen que
luchar con afiejas, pero arraigad!ls preocupa.ciones, que en el curso ~ los sirios han hecho surgir imitituciones, con las cuales están vinculados
intereses de la más alta categoría. Por eso convenia á México la República, y en la prut:ba .dolorosa de la experienci&amp;, á la hora de las tromendas crísis que nos han conmovido, Ja · República
ha salido triunfante de los ensayos emprendidos
pa.ra &amp;ustituir1a. con otra forma de gobierno.

La frase del célebre socialista: ''Un pueblo
no tiene el derecho de no querer la República," es una hipérbole que demostrará la predileccion de su autor por la. mejot, pero la más difícil de las formas .de gobierno; mas no puede ser
una máxima. de derecho público. El pueblo tiene siempre el derecho ee cambiar la forma de su
gobierno; solamente que, como él, por medio de
sus legítimos representantes, estableci6 la manera
con ·que habia de hacer constar su voluntad, míen·
tras no se cumplan . los requisitos que el mismo
pueblo, en ejercicio de su aoborania se impuso, el
ataque 'á la fotma de gobierno que nos rige, 6 el
desconocimiento de las irtstituciones republicanas
será un crímen, como lo es la usurpacion de la
soberania. nacional.
2· Es voluntad del pueblo mexicano constituirse en una. República representativa, dcmocrática, federal, compuesta de Estados libres y sobe·
ranos en ¡odo lo concerniente á su régimen interior; pero unidos en una federacion eatl\blecida
segun los principios de la ley fundamental (Art.
En ouanto á la Federacion, bastará para justi40 eons. ).
ficarla, esta. sencilla pero decisiva eoneideracion.
•
Despuee del triunfo de Ja revolucion de Ayutla, En un país tan extenso y tan poc&amp; poblado como
el pueblo mexicano fué convocado p:na que, por el nuestro, la accion del poder central, eficaz I
meqio de sus. representantes libremente electos, oportuna en sí misma, se debilita, enerva y estemanifestara su voluntad sobre la forma de go- r1liza con las distanciss, la dificultad de las cobíerno con arreglo li In. cual debia regirse ;a na- wunicacione&amp; y la variedad de necesidades. El
cion, y)aa instituciones fundamentales en que de- poder centralizado no puede atender oportunaberia consistir.
mente las exigencias del servicio -público en las
El re~ultado de eso llamamiento, fué el primer diversas y entre sí tan distantes partes del país;
congreso constituyente, y la expresion de la vo- era, puee, necesario formar agrupamientos de pueluntad popular sobre forma de gobierno é ínatitu- blos que, con cierta comunidad íntima de inJerecionea fundamentales, la Constitucion de 5 de Fe- ses, es tuvieran regiclos por una autoridad bastante
brero de 1857 de cuya exposicion y estudio he- independiente para atender oportuna y eficazmenmoa estado ocupándpnos desdo hace algun·tiempo. t~ ~ las exigencias dó ca~a .lugar. Y est.o, si~ de3. Tiempo ha que eAtá demostrada )a esterili- bilitar ese podero!o se?tn~n~nto . de nac1o~ahaad,
dad de las discusiones abstractas sobre la bondad . que dá á ca.da pa1a su mdmduabdad particular y
Qe las formas de gobierno. Todo el mundo está 11in deb_ilitar á la Nacion, des~embrándola con la
de acuerdo en loa principios generales y con tal formac1on de pequeilos Estados del todo soberaque lga derechos del hombre estén completamente nos, "?ero esencialmente débiles Y, en. su mayor
a~egurad&lt;?~, ~~'!\. tal que el pueblo tenga partici- parte 1m~otentes p~ra p~oveer por 111 mismos á. su
p10 en s.u gobierno, por medio del sufra.gio públi- mdepend1ente eube1stene1a..
co, lo demas viene á ser cuestion que en cada país,
La. Federacion ha realizado ese desideratum.
en cada lugar, en cada situacion toma un parti- México ea una sola N acion, un l!!olo pueblo; pero
cular carácter que por la variedad de las circuns- para su gobierno interior, es la asociacion de entanciafl que lo determinan, no es susceptible de tídades soberanas y aut6nomas.
ajustará reglas absolutas. La bondad de deter(Oontinuard,)

.•

�8

LA ABEJA.

MISIO~ DE LA MUJER. padre le ensefia. los deberes rígidos del honor y lo
,infunde virtudes fuertes y varoniles, la madre le

r

En toda familia completa hay dos individuos, ensefla á querer y le inspira virtudes dulces, paca.da uno de los cuales tiene su mision particular cíficas y domésticas. Si el nifio comete o.lgana
y especial que cumplir. Al padre qu~ ea el jefe falta, la. madre solícita le pone á cubiert" del cas/y el setlor, está vinculado, á la par de otros de- tigo de un padre irritado; el amor maternal le proberes no menos sagrados que atendibles, el cuida- teje, y al mismo tiempo le corrige y le indica el
do de la subsistencia, el poder y la autoridad; de- sendero quo debe seguir.
hiendo ·correr á su cargo la instruccion física y
Estas atenciones, que el ni!io no desconoce jaliteraria de sus hijos. A la mujer, destinada por más, dan á la madre un ascendente no menos fuersu debilidad y por la timidez natural de su sexo te que merecido, el que influye poderosamente en
á una vida más sedentaria, le pertenece el arreglo la suerte futura del infante. "La. .suerte &lt;le! ni!io''
interior de Ia casa, la compra de las provisiones, decía Napoleon, "es siempre obra de su madre;"
la preparacion de los alimentos, el cuidado de los y el gran ca.pitan del siglo se complacía en confoanimales, la duracion y limpieza de los muebles, sarso deudor á la suya del elevado puesto que so
la. vigilancia de la servidumbre y la primera edu- h'\bia conquistado.
cación de Bus hijo~; tambien debe ser obra. suya
La. influencia materna se encuentra en todas
la di rece ion de sus scntimien tos, y hasta la for- partes y por do quiera decide de nuestros senti;:naoion de sus tiernos corazones.
mientos: v si estos son fecundos, constituyen nuesEn la perfecta armonía y cumplimiento de esos tra felicidad. En ninguna parte, empero, se vé más
deberes respectivos descansa la felicidad domés- decididamente esta influencia que en el seno de las
ticu.
familias. Si lo. madre es bien y s61idamouto eduCual sea la influencia. de coda uno de loa con-. cads, sus hijos lo serán tambion, porque no solo
sortea con reepecto al bienestar y prosperidad de les inspirará las más simas máximas, sino quo se
la familia, lo babia ya conocido Jenofonte, cuan- J.as inculcará por medio dlll ejemplo: si os A6bri1\
do pone en boc11 de Séneca estás palabras:
y econ6mica, esta'!! virtudes resplandecerán en gua
"Yo pienso que una buena ama de casa contri- hijos y les preservarán del fausto desmedido, de
buye tanto como el marido ll 1a pros¡:;oridad de los juegos y del libertinnge; si es laboriosa y ami
los negocios. Las gan11,ncins cntrdn ordinariamen ga de cumplir sus deberes, pintará á. sus hijos las
te en la ensa por tos trabajl'I! del hombre, pero ventajas del •trabajo y las fatales consecuencias
son gastadas comunmente bajo el cuidado de la de la ociosidad, madre de todos los vicios y haet11
mujer. Cuando estos dos extremos marchan de de los crímenes más punibles.
acuerdo, las casas prosperan, cuando vnn cnconConcíbese así muy fácilmente que la influencia
tradol!, tienden á la deeadencia."
de la madre de familia, del ama de enea, puedo pro.
Hemos dicho que ·corro á cargo de la madre la ducir las ventajas más satisfactorias 6 los deploraeducacion de la. fomiha, 6 sea la direccion de sus bles perjuicios, srgun sean los sentimientoa que so
sentimientos y la formncion de eus tjernos co- hayan inspirado y la. oducacion que haya recibido.
razones. "Loe buenos profesores, dice un fil6soCual haya de ser la educacion de la muj13r, lo
fo, forman buenos estudiantes; peto solo á las mu- han dicho muchos y muy celebrados escritores,
jeres ~e dado formar hombres: allí .tetá toda la pero 11adie-que sepamos-se ha ocupado de la
diferencia de eu mision, y de ella resulta que todo mujer casero, del ama de casa, siendo MÍ que jueel "óuidado de educar al niño ea enteramentá de la ga un papel tan impor~nto c11 la felicidad doméa·
madre: si loe hombres lo han usurpado, es porque ti.:a.- V.
han confunJido la instrucl'ion con la. educacion,
cosas esencialmente diferentes."
CONDICIONES J)E SUSCRIOION
¿Y quién mejor que aquella que ha llevado al
A "LA ABEJA."
hijo en sus entran~, que le ha amamantado y
La
suscricion
al mee en esta Capital, 2 reales.
prodigado sus csrioias, es más digna. de este ma-:
los
Estados
franco de porte, 3 reales.
En
gisterío? ¿Quién como ella sabrá captarse su ,oAl que abone un trimestre anticipado se la coluntad, apoderarse de sus afectQs y dirigirlos con·
brará solamente un peso.
venientemente para. su propia felicided!
Los que- quieran inscribirse en el JJirectorio de
Apenas nacido el niño, ya le mece en suB rodiLA
ABEJA, pasarán á la Administracion en aviso.
11as y con éstas y los brazos le forma. una amoro·
Toda
reforma, invento 6 mejora que se practiea cuna, donde el nifto descansa rodeado de las
que en cualquiera ramo industrial, puede remicaricias y cuidad-Os maternales. Si la necesidad,
la afeccion 6 el caprifflio hacen llorar al niiio, ella tirse á esta redaccion, la oua.l se ocupará de darla
á conocer al público.
le canta. y el infante se duerme al compás de unos
En todo Jo relativo á la Administracion de
acentos melodiosos que despues recordará como
"La ABEJA," dirijiree á J. M. Aguilar Ortiz,
unos cánticos mágicos llenos de una poesía inex~itor, Librería H de Santo Domingo núm. 5.
plicable.
Más tarde la autoridad del padre, por medio de
Editor, J, M, Ai;uilar Ortiz,
la razon y de la influencia del respeto natural,
domina á sus hijos, cuyos corazones conquista la
Tip. de F, Mori.salve.
madre con sus caricias y persuaeion, Mientras el
PEBPETVA. NÚMERO 8i

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Nociones de física extractadas de las obras de B. Boutet de Monvel y A. Ganot</name>
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                    <text>NUMERO ó.

. · ,:EL DQIµL,()i.
• • \..

'. • • · • • · . ccoNcLUY:E.i

·

1-: 1F , · -Espero, señores .. ;{, ,.. ·,
Juramos, ·e~~alna,on 111.~ tre&amp; nobles,!á.

,

~ : · . • ~• .1 ·

1 .: , •.......

-:-En~,~~~~~? cab~llero, en gitartlta1 &lt;!,o~- tm tiempo, ser discretos.
. , ·· s " · · · 1
test6' e\. viz~·ohHe. pr~~e~tando su- ~ºJ a: en - ::..J..~~:ent6e.cM abandonemos este sitio.
cuarttl. · ·
· .. · .,,
· ··
y to®R los cua~o señores; saliA,ron · del
. ~llkl resúmen, 'dijó ~l 1.mrolf volvietl'Cl?'_ á jar&lt;J.itH.leH'.ionvre, cerrándo¡¡e tras ellosrte.
rnterponerse, hay uiHt da1na ~e por ~e~10; veija.
.
, . · .•
.1: · i
sobre la cual os dispntáfs 1a pnmaofa y ...... "' ~;, ,· ,im1.1 ua tuº *'' 1. ,t, " , , , 1-~ .·
-No es eso, dijt&gt; d~ 'Argenson; .qMf&amp;nsl · ... · . . · . . • ~ ,.. . .
·
ta ent6nces hahia permanecido callado. ~o: Hemoscquerido-dal' co.ti ltt uar.r.acion dp
.qn~ hay es; qu~ estos ~1lball~os1~ _~'1l'il~;ü.té periód~t :_uua idea á.riu~~li: .lectores,
obo13camou
'poco comun; se haú ·empetadó t de lo esped1t1vos
e1·a11: lós,;tlOl&gt;le!i- · ta
1
en derramar SU sangre 'por l1Il'a mnjet·filffo1- . aqnelJa , Óp&amp;ea-, l)atlL .d~fl!dl&amp;l'.. Sil r.${ngre.
la, vana 'Y aéaso criminal...... · ' . ·~:, : !Mu:,¡, oo\paeles· DOS p_ai:ecelli :ta.l~ .iCQStUUlt-'
-Det.eneos, caballero, deteneos; exclant6 ·. bres, pero como r1ijimos ántes, pf\rtioi~ban
el vizconde, pu.es ll~lo.:c&lt;Jlltll'ario,· empezaré 1, af&amp;n-d,e.las costu01bres caballereacas que.no
primero..e&lt;&gt;n vos. que .. iou el señor rmar- ; babniaeáhl&lt;lpoaible defUtcr.a.igar .®Uq&lt;io1 ·~·
qués ..... ;
·
. ....,..
- . . · ·:.Unaimujer, ,de ~ ,que ab.uuda.t1-.,patn
~No tole~......
. .. .1 . . .. ,, ,-hacerla ,perd.ioiop.J:l~lo.,~inbres, · ~Ubie.va
-Q~ladsen.or~, yescuobad,me, c~n~_tó sido la causa,:&amp;l ·t1~1H~~u~~ad nolo e.itox;de Argeoson ~lll Inm~s~ PO! las amepa,.. .ha, tw'..que.{~ bu_b~: ~rt1d9 una sangre
zas que Je hacian.
.
:: J
, enteramente rnútiloJ.;.'· .. ; .•..· ·
. . . · .... ,
., La dama. de. que n.os~o.11p.ailloa, la OQnoz- ·:Supo~s :.péJL. un ·W.OJU@ntio que.. el
co mejor aún que voootros; he .dicµo á,~tei. marqm~sJ~lfietar.caido ~rj.do .~0 · muelte
que :es frivola, vana y _acaso oriwinal, y '68.- . por 1la maíln&lt;del ·-Yl~onda, ·¿babria p~ob.ad.9
toy ..dis.pueato á sostener , mi dicbQ, eo. tooo esto que el Y.i~~ ÍIClOia razon1 ,No .ci".mterreno, mén~ en el del,ht&gt;nor, tp.or&lt;J(te se... tamente...· Ni sí.qnÍm'a se habrifl ®duoid~ ~
mejante; mnjer no lo ~areca. ,,, , ·
. aqui que el vizconde fuese l'llás valieote~ .~
Para f!Ue nadie pueda obligarme á ba.tir- único qu6 se ha.bria $aoa&lt;lo .. e,n limpi~, hum~ por ella., prosiguió diciendo el caballero, hiera sido :qu.e el:uoo·f ~ .wás ágil.y die~tto
mira~. ;Y act~ continuo, sacó l&amp;~P.adazyJ,a para.,hetir, y.· más tQtpe el o.tro pa.rn-ev1t1n
romp10,ür~ndo·losdospedazos aLsaelo., , dgolipe. . _ :,:: :1u .J : .... 'I ·.\ ,1.,J 1.' ·.·
-rrE~ mujer, &lt;lijo de Argenson OOQ¡,ci¡r- ,¿Y es ·pEÍÍdente queJa vida. de. un bombte
ta solemnidad; ~ caa6 ~aoe dos meses; en,ae. s.e .expouga p.or t¡aies·ftttilez11s? : . . ;. . ..
, creto,,con un amigo mio, J mal hace ea. dar Lo:re11e,ium~·1 eL duelo n11nea. ·~ tenulo
p,vulo á las pretensiones de dós ~abal~¡¡os razon de sel; 'ni en estos ni · en aquellos
. como vosotros, exponiendo vuestras vi'1as. tiempos. Lo ,disotupllJll0.8 ao~la' épo'* da la.
-El nombre, el nombre. del ,marido, 6 Edad..Media~ ~poca de ta bat.bá.rie, en que
creeré que la oalumniaitl, :exclamó impetuo- Ja mejor mzo11 era la elipad~ pero. actrwt.
·
: · . 1. mente, las leyes y la sociedad deberitn.d~·
saru~nte el vizconde;
-No puedo decir más. ' );.: 1 'HD qf
~e por uUrajadas·y castigar ®U muoha...se-:-Mentisl
·
·
~eridad'abtos,:ta\l-ibmorale,¡, ,; •, . J ·~,1
De Argenson sonrió tristemente, y dando B.eferiremos·i'&amp;lÍD. á nuestroa lectoireS:aJg~un paso ~elante, dijo esta sola ,palabr-a.
nos laboés:de aqnal:tiempo, y vendrernea
-Yol . ·
.
.
·· · . . despues- á1n11e&amp;tros diBJJ, para condenaJ! y
Los tre~ caballeros mua.ron eon,asonlbro anattlmaiíizar con todos los argumento¡ qm,
á ~e Argenson, y el vizconde envainó. sq nos. &amp;ugiera·nnestra razou,~se acti&gt; innwr~l
hoJa.¡ el marqnés hizo otl'o tanto, y se estre· y bátbaro del hom.ioidio con premedi~i~
oharon las man~.
.
· y qnelos mo.nomaniáticos se han ew~~
-Hé aqui evitado el derramamiento· de eb. llamar:-DUBW!
sangre, gracias á vuestro seoroto1
...., .t'-1.'!.1, ;-1 . V** up
L

'

1

.,u.e

J

�, ·¡#.:·r;
.&lt; '

LA ABEJA..

•\

~;$:====:::;::~=====~~~=====-=::::::::::::=:~
/,t....

ff:

....

i.,

DEFJN1CION_ES DE LO~Et ~

. fic:i!icia_, si no echan un~mirada ª~. cuando

pinta · ·.afecciones mtt• .6 4s e!eenas ,de la
-IAP4i1Jt:.tÍt1fi111nciit..,l~
e ~ 'li·
·~le tanlc&gt;..__ ili::t~tfttflciarfnl á con-son las dos fuentes verdaderas de la belleza.- quistar una gloria duradera. Dos cosas son neceLa belleza suprema reside en Dios.
·
- saiias á toda obra literaria y artísti.ca, fidelidad Y
-Menga define lo be11o de este. modo: una p_er· talcnto., en el ~so de l9e _ma.t~riales que suministra
feccic,n visi~Jt., imájen i~perfécta d~ la perfecc~n d,mmiid~·ién11bte-; ~_pri~1p10~ ~eoorales y a.bsoauprema.
·
. ,.. ·: .-: . ., . .
1'l11dbofnl\dos deri6ri:Lm motaf1e1co que penetren
~Lo·bello ~s un deatello oel resplandor celes- y sostengan por todas parte.a el edifi~io, y cuya.
te, peró ~ ~tffseó~ en mil colores y tintas, accion invisible se deje sentir como. srnnte un f~r~ ~ á t~avés del.prisma. de la imaji.naci
rie.n.tc erist.iano. la. se_~~ ~es.en~:i. d~ su Dios
de los pueblos ~dÍmffl'9DU·~~ ~~--: -~~ b~n&lt;ie.J &lt;i~!.~JaAi,q_~ iglesia.
~ n -·~ ~--y .de- Wamm~} ·
-Segun Burke, lo bello es le. calidad 6 calidaEL .A:BETO; Y LA VID.
dee,~e..Jos ,cnerpos que prQQueen .Jel amor 6 una
Un dia la vid dijo'l'l a.hoto,-tt1 te )e,!ntas
pasion semejante. ·
·
orgulloso hácia el eieio, .P~ro er~~ l~~~ó y f,rio •
.., .~El alma,-.diee ~e. an modo tingalar .el ho- Yo, si no esparzo una. ancha somb_ra p~rn q~e
1]__ d,11 1L101sterhuí1,-::-juzga como lo máa bello descanse ol viajero, le doy en cambio el JRgo de
:#¡iu,ll@ M que puede formarse una idea en el rpás mis. racimos, que le fortifica.
•
corto e1,pacio de tiempo.
Coumigo entra 1, alegría en el otof1o en 11' D;IO·
· . -El padre Andrés dice en su Ensayo, que lo rad,,,.-del pobr.;, y se reJnimn el corazon d~l 3J}ci~n~.
bello, sea lo que quier~, tiene siempre el 6rden
Es~o dijo la, vid; el abet~ la. escucha)&gt;a en .81·
por fundamento y por esencia la unidad.
len,cio y despues ¡~ respondió coJ1 un melanc61lco
-Mendtlfiolio dice que la OSéncia de Jo bello s1:1sJ&gt;.ir~:.-Reconozco tusbu;nas cualid.a~-e.s,-pero
ftl la liliic1Ml de la ntiedad. ·
tBJDbien ¡o sé I,nejor que tu, proporcionar el re.,...;;Marmontet diítingue tres calicktles esencia- poso aT que. está cansado de la-vida encerrándolo
7
ltt tn Ja betto, q~ son la faena, la riqueza Y la en su ataud.
ibtEi)igetéi11.
, .
...:..El arte et }a lengua de lo bello,i-dice
EL VICIO y EL FAVOR. . It.:,
.Topt'et,;....:Lo bello en el arte prooedo ahao.Juta y · Ül'dinetiame11te l1nirtud !1~ sabe grangoarée el
&amp;icametite d~ pentatniento humano, ·sin otra fs.vor de los hQlllbro.s, y el v1c10 que todo. lo pone
liaba q11e la dé láa\\iféaiarlle por medio de la re- en obra, es más a~avo y !llás pronto,. y alc&amp;nia el
preaenttcion itt:o~tot natural~.
obj~to que ae propone 1neJ01· que _la v1r_tud, que no
-Lo bello el esplendor .de la ferdad,-ha ea.le de 1us regias y que no ~amma &amp;uro á pasos
dich'o admirablemente Platoá. 1
,,
contados.
· '
-No deb1 lmetorlé lo b~JJo,......ctioo el :mismo
El -b~mbre vioi~so· pued~ entr1u,. en tod~ los
fit6sofo en, el di~ogo del pti~r Hip1iaa,-ea 11a- de11ignib8, sabe enconirM! ·mil eape&lt;nente~·y l!son6 di, Jnr&amp;ic'U1ar ni de re'laiivo. Paeclen pi&amp;reeer jear todos lo&amp; intoteaes. ¿Da qué puetle scmr ese
bdlo:s e«to 6 el otto objete,, ~o- tJO lo son por sí homlmi tan recto (file no h~bla máe qtt(l -~ su de·
maisniotC(e:itiitiendo fuú allá. de las cíosas indiri- ber! Nadt. .h~y ·ttm.seco n1, tan p.oco flex1ble, y
'Cidales un ·béno absoluto.·
·
· hay ta.nhs cosas que no .puede hacer, qlle por fin
~M 0011,in al eoméutir ese diálogo desarro, llega á co11Sidetáreele «somo un hombre enteramcn·
· Ua da :ate modo el r,eneamientó d11 PJ¡ton: "L• te inútil que· no ei.rve para. náda. · Pttmunci11do
id~á de-lo l,e))o es lo d(iico que hace bellas Jas ese fallo prontó se le desprec1a, y despues se le
cosas: la belleza no est, en un arreglo .to~1eni4o sacri6oa al intel'á del máe faerté, Y L los emp'e.·
ru, las psrtes J&gt; en un abtetdo detérmioado entre flol de ese homlne de tanta&amp; recof80s q~:M iO
Jaa formas porque dejando aparte tcdo arreglo, cuida del bien ni dtl •1nal !&gt;a.ta.·entr~r en mte9tros
aiendo hfla pól' sí eadai p11rLe (SifcjfllJ'j de bna deáignios, y qut r,011e en 3uego lós mta!ese.s y Iaa
eot#politiiob• lo es tambien cambiándose la ~ - puaionee, eaoa dos grarrde8 resorte!' de la. v1d11 hu•icion .geberal. La beHeR )Jé;de~lara por .la llllpO· maaa.
eibJJidad en qut Ms hallamua dé n1&gt; éneoritrarla
CANCION ALEMANA.
t.t, ea dec1r, pol' no íentir la idiea. Jt Jo bello ·t¡aé He llamado :111'. puerta de la riqueza, y me
1é t!Klaentri&amp;."
.
han arrojado un maravedí por la ventana; .
-Lo bello en su eáénei&amp; absc)hftil eá Dios, y
He llamado quedito á la puerta del honor, y be
no pertentce al 6rden settsiblEJJ dilfO fd 6rdeb es- ,isto que no abrian sino á los caballetoa ,1fontapirit'1al: no varfa éb su nlitlltdtua propia, pero sí dos en 1,1n noble alaza11.
·
·
,e h11Ha 1nmetfdo en sm maniinacfonee 4 let inHe llamado ~ la puerta dtil ti·a.bajo,. y no he
Oúencies esterioret La incertidumbre dt tot1 &amp;J. oido por dcnt.10 más que jemidos y sollozos.
libe naée coh la• ilusloneí de Jt1a ¡ai.;dd'o1: Lo be· · lfo ·bMcadt, lt e1111·dt U.' alegría, Y- .nadré ha.
Uo se hallt,;.impregnado de les hábicoaindividu8le1 podiau indicármela., 1
•. · '. · •
•
y iiuiohalee, de las pri)onupllcidne1 del tiempo y Dic~oeamente ooIWttló una cMJt&amp; bien stlenc10del lijgP,r, Loe artistas deben ptoemr -incesante· sa ·á cuyas puertas iré á llama?.
mente remontar hácia lo bello ilsoluto cuando
Muchos la habitan ya; pero en el sepulcro hay
quieran dar á sus obras una belleza que no sea puesto y reposo para todos.

/;

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"' -

·

.~

3

Jl OllOT

.. s.amente en las mismas éetl~~iones, P.?r el
.beche de su.aw.dtfra, que l~ IQ{?~culas de un
l• •r,.
DE PXlSno4
cuerpo. Deb~ --pµ~s,. ~tir ~ue todas
',i il¡., ilEXT.RACl'~Dh.,
•') las moléculas ae\in cn~:rpo son pes as. .
i "! :,_...:;:
. · :_,. "
HrLO Á PLOMO,:--rara conocer ahora la d11 ' '
. '• . DE ,J.!S ·OBMAS
reccion de la pesantez, suspendruµos una baD1t 'B. ·)~OUTET DE MONVE~ Ja de plomo al extremo de un hil&lt;&gt;,.Y .desptJes ..
·· ,,, ·
·· ·
· teni~ndo éste por la,e~tr~mid~ deJ~mQ$ t}~e,
-·· .il .
t Y· A~ O A
el plom,o . Veremo$ el hilo ext~~e~,..
1 •11 "'1 , · ,..:.....L ....... ·
1
1
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lar, hiego ~etener~ e11~.20_11&gt;1_p1@ i.Ja. A~i,
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cuando tiramos d~ un.a va.ri,lla o ®
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' ·) • fo_ J · da fii~~ en un pll~l9, vémoslas e~t~nd.~rse 6_
· 04,PITlJJ);) P.· llu,.., "i · llirigjr~~-en el fümt1d9 de 1._ t~;i.QC\On, Y~,
P.RSANTBZ.:.L...P·2SO:--OEN'PRO DB ~RA.rBo~. maneeer ~]11Qvil,~ sols.IJHl.n.~ft . cu~o se ~
1
·
·
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·
11an en la pro.lo:ng;i.ci\fil preo~i\. de ~ta tr~,
•. ·. J&gt;~_UL¡O,, ' '·q . !¡,• r' "'t
• • t ,·
cion.
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· . · . . :· ;
6.--,CW\11.&lt;}e se a})~ndo:q~ .á sí mi~ma 1.foa Si el hilo se enouentra.en·lá d1recmon de.l~
piedraAU~ .~e ·tie~c)~1 l{man~, se la"'~ des- pesantez, se hal1a d~tntlda. la fu~rza gua o~ra¡
cendcr hácia. la tierra, caer~ coµlo se d~e en en la ilireccion del pú.lito fiJO. . S1 la. di!eGtloo,
len~uaje yul(J'¡-i.y. Es.t~,.fcn,.6~eno s.e maljlifiesde la pesantez no. comcid~ con
ta ?e '1Il w1qfÍk1d6nt1c?r en .,qdq~, loo puntos de
la del hilo A'M, se puede. ~n-.
la tie~,ra cn·t~as ias_an.uras s~bre.el terr~np,
tónces (fig. 6) d~scomp~merl~
en t.p~as: )as profund1daües baJo la sqperfic1e
fuerza MG sagmendo. d?s ru.. i
terres~r(} y con tqdos k&gt;s cue1.1pos. Las exceprecciones· MC prolongac1on del
cíone$ que .I?-QS presentan el liu~o.~ los.ilohos
hilo AY MH perpendicular
llenos de fodr6gcn91, la, lwrbuJas de Jabop,1
al hilo en el plano· A~G.-~ '
no soñ. más que apar'eli.t~,. y más t~rd~, v~re· primera compone1,1te e~ des-,
mos qué se e:xplican tc.imb1~n por l~ acc1on de
truida por la res1stenc1a :~,el! ·
la misma causa. Se ll~ma pesµ1itQz la fuerz~
hilo; la segunda, a1 contrarioi
q.ue atr~ los cuerpos, hácia ~l centr9 ~~ la
•·
tendrá por ef.ecto arrastrar e
tier.i;~.~Decimos hacia eJ Genti;p.de la tierra,
• punto M·en la tlireqcion :t.fi.I
porque si par¡1. un, observa4or col.ocad~ ~n la
tang~nte á. la c~~nferenc~a
super.fi.cie del suelp, la r~edra cae hacia la • . .
que Liene por racho AM. Decir
superficie, de s1,rriba. ab~Jº, par~,_:im ob~~~que: el punto Mse muey~, .es
vooor. colocad.o en el fono.o de. un pozo de llll. decir que no h~y egmlilir10.
6
na la P.iedra cae tambien de arriba abajo, pe- •
Fig. ·
Así, cuando la ~1recc10n de. l_a.
ro' aleJá.ndos.e ,de la s~perficie y dirigíendos_e pe~aniez coincide ':()Íl._ la del hi~;. h3:y el1mhháe,ia el centro d,c, la tierra.
.
br10: cuando no coID;Cid.e,. el equi}.1pr10 no ~e
Cuando un cuerpo se haJ+a sometido -~ )a verifica. Luego la direec1on•.d_el hilo en equraccion de u:na ~erza,..ésta f1+e.ria no I obra. h~-. librio es la. de }a _pesantez.
. . . . : . · ..
bitualmente ·rµás que sobre µn ~o}.o p).lµto ael Cuando el hilo tirado por el pl9IDO se ;liaj.le
cue.rpo. .(Ej~los: la piedra tir~da.por un inmóvil, su direccion· será entó~ees la &lt;fe. ~1~
cordon; ia ~ol~ ,Tu.rizada sobre Utl. b11l¡:i.r POf e! pesanlez. Esta direccio~ del hil? .á,.P1º.~º, ;_
choque del tacoJ. La ,p.esav.,tez s~ con~u~ 4e es lo que se llama _lá.ve:tu:al, y c~mc1áe ~
Uil ,mwq totalrq_~nte .diverso.. 9b~ á_l~ vez siblemente conJafürec~IOll del f~lO ~el'J;estr~.G
sob.re :todos los puut9.s Iijaterialc.s de que .-el La coinct&lt;}eneí~ seria riguro.sa, ~1 la..tierra f~ecuerpo fl~ com..pol).~.
.
. ..,
. . .,.. , . se exactamente esfétiea ó s1 no ~viese el?®:: ·
Tomeriio~ ,µpa p~rs1,, un troz9 de:arcill~ 'J vimiffllto de rotacion diurna. Ver~mos ·m!s
di;~pu,~s,tf~,~~r~ roto, iejemo$, lós fragmtIBj· tarde .que la pesántez 'es P.erpenditMar ala.
to~ e1~ coJ?-4%o~ . 8qJ~9~1c1on, relatiy3.}Il~W.,~; tuperfiéie del agua, 90nt~rud~ ep. .u?, ,:vaso,.
á fo 1tier~a~ ~o
Ca.pili}~9: mas
pe~1t- Cl!l{lndo ·esta a~a.se halla ,tranquila. ~ . ,tez n9 obrar~ s1!10 sqbre un _pwito ~e,l q~erpo., Las:direcciones de la pesaµtez_,- ten~he~
hallándose e~te punto en uno, de los ~ag~ll- centro dela Ueyra, púeclen. d?n'sideratse toij!o,
tos, re~~~aria que cuando se ~m;lte~ ~sfus paralelas. ·sl!hese que se Tiaman pat~l~las 1~;.
uno ~~b~ra caer y los .&lt;.&gt;~:º~ perm.a#ecer daji- roota¡ que, est,an&amp; sitl,1ad,~e ~n el m.1~~0·1J)láde ef~..~~il pero no ~s.as1 smo CJ.U.e:aun CU.
no/no se eneuet;i.tr_.an entre 81, cualqm~ra &lt;fue__
do se ~1V1ctá' el cuerp6 en u:1 I!ltl!on de fütg~ sea la distancia A que s.e prolon_gu~h: . Pe~
mentp,; ~qs-caen.. De,9~ns1gu1fnt~ 1~.¡ie~n" ~i' ap se encl).entr¡m piá~ ,que ·á ~a di~anc_,1a
tez obr?, sol:iré to,das las mol~cu~5:s ·del cu~~· ~n prodi~osame,i.te ·grande oo~o ~l ~tüµo d.~
Por ~*º ·Ja.lfo1 tome_m?&amp; q~ez pemi,zos ~e
a tierra; hallándose ·ad~ás po~o ~~.stantes·
mo. al _lado ·unps tl~ otros. . ~~11*nd~s~ ·t~~s1 a de otrtL, nos és .impos1b1e d~~tn~g:mrláB ~~
sometidos. 4, }100191;1 de }a..
~e-s3:~foz, ~ _gle :W~ ~s re~tas que rigµJ.'.Osamente sei'i:111:p~~!e1~~,.
1
suelta, caera1;1 los diez.. ra:tn~1en ca~ra4,s\ f.S qec\r, ~ue jatt}A~ se ~úé0htr~r1an. ... . .
se atan unos a otros, Ni Sll numero m su ta.. . ·
··
·
.
ti ...JJ..u,-ii.,. . ,cq
m~ño, alter1.u1 ol fenóut~llO, Hállanso preai"
" ,
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NOCIQ~ES.

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toda su vida.-¿_9ué papel es aquel que tie~e
DR DUH:NBiB8 Y 1.APAR..E9ID.OS. :en la manga? diJO aj..cnado que le acompanó
EL •ANTOf V~RD 'fi' ~E VEIEcIA.
.al cuayto. El cria!1o lo cogió, lo abrió Y. se lo
·~ · : · · ·
.., '~
·
' mostro al Sr. Mchnger, que temblaba v10len~ - • RIs1''0RrA VERD-A-0 ERA•
l !tamente al ver que era el recibo escrito de su
_.••-1
;,
: ':·.
;cdó!"1'1NU"J . ·
•
;prop¡o _puij.o la noche anterio:r. ¡Vuélv~lo á
7 ~orror1zado
. P~r 1t_
fe°9.ª ~ !~ C?,rta se-yema ~n C?DO- ,poner allí!. ¡Vuélvelo á poner! diJo
cnmenw ·~ne, ~~arBid.9 ·ésfcnta ñacia cmC? ¡el Sr. MelmgerI apa.r~o la cat1l a?tro !ado
~manas; éfr ~1 v1age no pudo iha~~r ·tardado y acordándose que Anselmo le hab1a dicho
aITlba de u~~:~~~go-pGr·álgtm motivo ú otro que pensaba dar el recibo á su padre en prueresultabti'una tardanza dé, .cuat!o semana~ en na de haber entr.eg~o su carta. Despu~s de
la e:itrega. Conforme,á: ~ll. pto¡na declar.aCion, ¡1aber rezado entre dientes algunas oraciones
debió ha1&gt;er tnuér1o 'rec!hlltet4!llite, .supues · ·ti, ¡Qfy p~iAel difumo, vol.vi(&gt; presuroso y muy
qa~ aun h&amp;:~lfPhtt_biíttf-e~terrado'. 'Enmédio d~ turbado á su casa, donde fué recibido por Crisestas dudas, :elS:fl:·}tehngei',estaba esperan- tina con un semblante que demostraEa clarado qu~ ~lega,se la hor~ de p~er informarse dé fny~te ~sta,r enterada. Q.e cua~lo había p{l,~ado.
la _pq~iá;.-:d.Q~~ hab1a_h~lntqdo el -muert~, .Y ~ra ¡el ·e.aso, que Tolnas hab1a cqntado todo. á
IW, quia&lt;v~~rilu.r ·4 ~ p.~ :lá Ja;tal , noticia JlQ$a,. y Rosa no pudo pasar. mucho rato sm
hw,~.&amp;a.s;&gt;.er la&amp; ro~~ta;s,~ fo;ffue:-trataba de- ~dnt!r¡¡elo á CrisJina. .
.
a.ver1gu.~. . . '&gt;:, ... : . . ; .
rEl 'Dqmii;tgo g~c vi~ne, hija, mía, ir_é~,
.. .Las .palapra.$ ~L apa~q,ido. est4n en su pe- IiQs 4.com)llga¡f, drJo él, y todos Jo'S Sabadps,
e~ .c~~ ,u~ ·ma,sa .&lt;fo }lien'4) can~en~e. «Da- ~r~s _dit1iAuros d~ limosna á · los pobr~s; y
ré :c.u.eúta.,. :di30 ·éh ,t?das··tus a ciones al ~-i .s.abes pór ca.suah~ad de ~lg·.uno que se ha,~rern.o ·D1Qs., . quo. 1nos ·J!~ ga com nosotro~ µe ~ou mucha µéc~sip.ad, d1melo para so~orJuzg~moa-.,4:n~e$ttos,pr.&lt;1.g1mps. » ¿Q é habra re~lg. ·Tambien 9,f .aquf en ádelal;l.te darás á ,
&lt;p.1eríd.o 4et1r OOll.:e~tQ. el.pálido habit nte ~el !rdl,&gt;1as y á Rosa p~n y manteca para cenar y
otro;m~noo? ,Pan~~uóle que ._éfftp era u aviso ~,wo ;. águ~ao .dos v~.c~sala.'.sema·n·a. No. ten~o
~ ,que pl'©~~ .t~n1a qur p.re~oot~rse te el JJ?-CQhVen,\en.te en queJe~ de9 ?ªrn~ á 1ª' hora.,
~riliuna.1de.1D;Qs; ·y · oo c.o~fürtm&lt;lad de. esta pfcomer; .~1 t~ pa~ce bien; dime 1g·qalD?ente
1~ea, examm? wda. Sl!, •v.id.a pasi\da. ,)!sfaba si·'soy tacaño o :tmserable; las gentes han. ~a-,
we~do al {!Oh.te,, á q:mctn con.. duras p~l~ras llo.~n··decir que lo soy; pero bien sabe D~b.~
hab1a aI'!'oJad?.de su presenc~a, prcsen\an',lo- ro-ie·~~.falso, y ~e .confieso que no perdonare
se como testigo contm. él; 01a las queJ~.sfe medio alguno para desterrar hasta las apaaquellos á quienes habia engañado en asun- rieri.cia.s mísmas de tacañería. •
: ."."
to~ de comercio; es[orzábá.se· en ac?,11.a¡ el ! Cristina estaba muy triste; pero :;il mismo'
gr1:to: de la conc1enc1a, excusándose como lo tfempo se alegraba de la mudanza de su pahacen lnl}C~os, con qué las 1imosn.as.Jdmen- dre, porque entró á reflexionar que nunca se
tan la oc1os1dad1 con que un hombre de gr.an- hahia mostrado tan bueno como en este mo-1
des negocios no puede suje'ta.rse sienipre.á las mento. · En se~idael ~i'. ;Mel~ng~r mand~llaseveras leyes de 1a mo:cal; pero todavia su ~-ara¡ dependiente prme1pal, y le conto en I
· COIJqiencia,J~ a,cusaba d~. no; .tmber aqquir¡d.o reveé palabras, que el Sr. Sponseri, á quien,
j~~~ente,. Gopsiderap1e parte ~e sus dos mi- . omo sáJJia él, le esperaban de Venecia, h~~ones! ~unpa exanunó su,in.~e.ripr ~ J)ro- bio.1legado á la ciudad, y acababa de mor~r
f~a~nt,e, ni !1~d.ie.pe~etró tan a1e~tro 13u rasi)nmedjatamente. Dióle luego órden ~ra
ªAA~-;COmo el v1s1tado.r mcorpp.•._1:i;ens1ple! .
füsponer un entierro muy suntuoso, cargan_,PQr, la rq.~¡µi~ despue$ ~e. ha.be~$e. desa~ tlosefo en ·cuenta al Sr. Sponseri, el viejo.JU-lW!!o, ,mar~o ·oorrJe11do #l.d,asp~ypo.4e la Mj queri~o Sttips, continuó el_ Sr_. Melinger,
pol.1~a, ce;n.hni~o.de .sah§r. 4 res1denc¡a ~~ ~oi;tvidad á todas las casas pr1:i-c}pales de la.
A!!selm~ :Spqµt¡er:1, de yeµecia. ¡;EI. ·en~g~~o tiudad; y 9s.ruego que acompane.1s el cadáver
de e~re r.amo abrió e!.libro, y_ d1Jo::-:-Yrv~~ en h~ la' .sepultura) porque la muerte de. este
la posada del Sol, DUlll,· t4rJ! zn~mo ayer _por. jóven me li¡:1. trastornado tanto., que me siento
l~ ~~a á,l~ ed¡¡.d d~ .veinticinco ~fi9s. _iijn enfermo,¡ por consiguiente, no me será pp- ,
seguida diQ ~ $. laf:! señas ~ sq p~r®na.~ sible asistir al entierro.
.
'
~ooo ctlWilrª ~JaQta!Jl~te, :r~p_~eó il.Sr-. Me. . ~ ~kS;t&gt;.,'. Melinger &lt;lió así mismo .orde11 para
lmg~i: })tm.o d~ OOJ:Dl!ac1~;n,.¡y ~vand() la.m.a., qqe/se· insertase un aviso en los peri9ilicos,
no á; ~ (r~~te; ee salió de 14..~fic!~a. con paso redúcidQ 4 ~cer sab.cr que tenia riecesldad de
firme-. I~znediatamente. se; d1,J:'l~O /J. Ja posad.a u1·'d~pendi~hte .qué pudiese se o-uir la corre;;del $ol, y pr.egll,Ilúqldo wr.~1 Jóy~l} Spon~;r1, po~d:eucfa mgksa..éitaliana, q~e debía haber
l~ rµey~~on aJ.:11U\Il, 14;,~&lt;lol)~e .vio al _1ter,r~ ~s'tooo (t c.~rgo deljóven Sponse.ri; pero. enVJsitwor·,de-,1~. 119.~ pre~ed~te.., _: e:xiwndido ca,gw.do al mis-m,.o tiempo mu;y particu1ar~ .. liill·. ~tª.·ud, cubrnrtq hgerme11=t.e con Je~ PJ.Cl!,te que el viso fuese l{lUY c9rto, .Pues.
m~'tq ;~wd~r ~ un pa~l hla,nQo en fª maJl.ga, lmbia mucho cl .gasto de la msers10n &amp;iendo
Aqm es ~onde el v1eJo ac~]jo d( p,~r&lt;l~r el iaí,11a.
· ·
·
poco valor que le quedaba; lloró qmza.s por · ·'J',
• ~- -•• rJ • • ·
Ia primerai'~·en cincuenta años, esto es, en , ·· .• L I r,. hiJ-f ,)¡
rOontimtO!l'á.)
·:

:

· '. QU,ENJ"Q!q. ·

0

•

t.

.ªª

I

ª.

-. OAlJSAS DE«LOS . TERREMOTOS,

1

. El llamadQttiJ61iminfr,;o!lfu~(«orw es el más

.
frecuente de los tres que por lo general ocurren
I ,,. ¡1. .
(co¡ctUYB.)
en loe terremotos. Se ~lica de eate modo. Las
Desdo el -inlt&amp;nte·en·q~e uh· ·simple átomo se paredes y techos de: las c~v~dades ·su~terr!n1as
pone ine,ndesbente;··1einooca· irradiacion y. lb! s9n montuoaas y des!g~al~e, _algo P.~recid:
átomos inmediatqe,atlquleren pronto el -mfsm~ ea- .olas -del mar duran~e u~a ,tó:me~ta, con · n 1 ulrr 'JUC elprirnero;-1pns• el cal6ri1io ·de una molé· ras más.~:m~~?B pr~fondas. Nb ellt4n com~~st:s
cuin , otrn, y nó tarda , mucho en producir 'litll do n'.latenales 1d~rit1cos; en uno~ puntos son. m B
·
·
res16tente~ qué ?º _ótroa; Y c_irendo Ice gasta -vienen
ran hornalla sutiturránea. ·
g Qué·ocurre ent6ncee? El oguo que exis~e et\ la&amp; de gran d1stnncia,''y algo di~persosThM ebrcen e~
cerc1rnt8s se C41.mbia en vapor; y tra!lformado_ ést~ pod~.r c~n tanta fuerza Mc1~· .~t'~J 8· ~e:~.~~~:
en iásca apaneivoe) su·enorme fn~rza do d1lflta·; ,cons1gu1ente, orígen á un mov1m1ento . . 3 .
ciotnj~tce .una pMion t,em7nd!l oootta lat 'pare-, nl de· los barcos ~n tl tnnr, que por es~a ~11 ~ion 86
dt s que la cncierrnn. Su acc10n sobre la super6.- llama. ondulatorio. . .
. .., ..
, .
rlll extérná dli la tiezra, ea eausa do los tenemotoa.
El m·ovimionto f!ruptwo, va_siempre acoµipaf1aEsos gases tienden á ~n~rsalilfu. rE~ujan l~ ~o .de .g~a;d'es catás'trQfes. 'SUa, c,t_Ib1érta de l~ ,
córteza de )11, tierta. en d1reio1on porp~nd1eular. ~1 ~9rnaJla es muy homogén~-~ .J re~1st~nto, nQ se .
estf\ corLez•. ca·resistente y compues.tp de mt.terla· pÍJ\épa ni se levanta. R:~e1ste .el ,mp_uJeido l.oe g~- ,
)es hoJl!og,oeue que. la haoen elástiea, ocurren ter~ ,es tue la percuten; p~ro la sup.erflc1e exter1o_r re: .,
retnotós y ltvantl1mientmJ .de tenenos,·como·'~ o k11 ¡fente el efect_o; ee verifica lo m1s:zio que cuando .
obeewliGo eri todo tihmpo. Si,!~ corteza no es.boa· ftl le. clá u~ f~ci:~~,gf l.~· por de~a~o á .1~. t~bla de
tante r68iltentc, wecabre un nue!o br,ter y·ae for.. un1:1 me$: la ti;J¡,l~)·c~~t~, p~r9)9s ohJe,to~ que eema un volean. Despues de arroJar todos loi~asee tán .soqre ella eo.Q.,qr~p~~d&lt;i_s ~al ,ihre•. L~.~l~llad ~~ ,
que enc~rra, desapqreoen muchas ve~e 1011 ,olea- Ríobambá. fü_é_ 4es.tr91q~ p&lt;µi uno .de..e,.t.~.s ~9,Y1- ~
ues, como sucedi6 con-.cl de Musalla, c~rca de tnientos .erúptjvps,.'én ~l añ?, de 17971 y loé cutrGranada, ett ~~~ar~gua, que ha ~il~pareb1do por pos de ~lgunps d~ ª11!' ~a~1.tant~~ ~uerq~, l,a_i;i~~doe r
con'lpleto, Jespues d.e. la-!legada}e loa espo.lloles. á la. ci.t;n~ d~\Jm~: ~olm~ .~~ ,+80. P.1éa ~e; e~,vat_1on.
Los desastres oca&amp;1on&amp;dos po# los terremotoil, La ciua~ do.:tlfenao~lloJué de¡tru1da en, t.~61,, Pº!u
deben, ¡,ues,. atribuirse 4 la ~orsi&amp;tenoi~ y. hímon:¡ovimic;to de' ese género, .
~ .1.: r···· ,, .
gcneidad de-las capas de terléno, que 1~p1~en la I El tercer mo.vimiilnto ,ea el~rote.toriq 16.ci~cul&amp;r-L,1
apertura Mcrátere~ ·
. . ·· . : ·
En iS6S ocurfiÓi u.n .terrea¡oto ·d'3 en n~tur-aleza. ·
Hasta donde el ~oabrtt ha. po~1do. desc.ender :e en· California, we~ ~ :\~ser.vó .per~ociam9nt~; ~
ha enco?trad9 1.J!.. t¡,qq~ . ~g~Jera .~ ,1r¡,tmpr":fen e hapves del. ti:,t. rem&lt;l't'4 de Valpa:a¡po 1 en . 1,,~0 , ·
por zanJaB, cq~qlJ,C~.os y cav1d!!-4Js qu~ cont1one~ lre.i palmei::if,q,1ie ~a~ban situada.a á cqr~: d1sgrandes1~ep.P~tos.dc..agua, t'o.rm»~oJ.,;.gAA] ohai · io.n~io.' e&amp;tl~·iÍ,.~., ~ng~ltraroo;entrel-azadaaj;~ hacos, y or1gma.ndo.~tf9[C?ª y r1os 1.ubter1 áneos. Es- biéodosc conservado así desdo ent6nces. P~~o c6-:
tas ca vi.dados ~rtá,~; ~~P.ar,~as¡PP~';_pa¡.ed~a,l~fª 6 . -0 fP YJr,ifio•; e¡¡p ,~X~~ijo,,.mov.ifP.ie~tqZ J&gt;11t ..un
ménos gr':1;~~9,s, . y . ~~~· á1endo. rpénos :es1stentes tnóm(Wo :análog . aj.. ,qllQ. ¡»·od~e ~ll rre!llohno,¡
9
por la corteza .su¡i~p9r, c7den á la pte¡1on .~ los euard ;· dos corrientes de aire en direc.clOncs o.rue~· ~
gsses, ab:iendo paso .á.su_escap~. Tal es la causa tas 80 encuenb"an. Üllando dce -0otriente, ~pucsde loe rm_dos !l.l,ronaijres que se_JJ.!~n desde afne- tas de gases subterráneos ae chocan, ol [W)VlUllenro, _forotád~11 por los g_aacs al prec1p1tarse ~n las to ue imprimen á la tierra debe ~er exact6µJentcav1dadcs mt~rna!; ru1dus que pre:e.d~n siempre él .!i¡¡me que prodoee loa tornados en trom~ae soe
en Lalgudnos m~ttoid-~llb• ta-rdelbotba.
l bro tilma, que, como es sabido, dan una ip¡pul·ª estrucc1on , e ~s-pare
es que separan ..as
. ¡ 11. todos loa o.bietos pr6,ximoe.
'd d · :¡ .r · · ·
·
á ¡·
·
•· s1on
caY1 a es, 'ftoJ a !1n- soporte o~ terreno11 su_pertt&gt;, c.JTou·
· d
· este nrtfoures t de a11í provienen los hmdimientos fo &lt;fes...· · A.qui debemos_ etenllt~l!, pues ya .
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1
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· -' · d'imen
· :a·'?º
el!' el't'r&amp;'O'rdinat1as;
ues-••
apar1eíon!de
nlgunos c11reoa
de ~gua; la rlpat1~on
· o· a tp'!lª"º
.,
b
de'ótrol ·y todos' fos eatiibidi qtfe t7eneri1ugar-tn ~ro~ at -cond81lsir.r en pocas f&gt;ª111 ~ali 1•. ~eo
la eonH~úr,uiion de lós
eii tjúe ocme la •tía d~·toa-tb?rtmQ~,: ?Onforme Jo exphca la:olencatáJhirt . , : · ·, J. , .i ! · i . · · · ' ,, : tia, i&amp; llt.lMI! ·1._ a téoo1on' á nu~~to~ le~ores so·to{gu~;~-n1· bife~ rilidá; ih¿llaft ·tlfráe ~t;eV~ ~l'-6~.~untQl 4! ta~ta fm~orlán01a Y. .so~r~- el
tut'M eti'1t¡Ue átf J&gt;l'e'e9pílati: éue füihlzms!'se dé'fülittn
?&gt;!~Ataéia., ei11teulidti8.~tl'4neash. N1&gt; hay •
rn1B l1il rlfis 'iSóhf'brttie encneri tfan mls~t~?í&amp;ir po adt. (\~ meNat .4 •)M.obsétn.otones·ya e~bae, Y
.J
'
•
prel4ntirte
· la_
donde
eseaP,ar,
y conforq¡e se a.leJan
de su centro-: ~r. ¡as. n~evae 9ue se hagan' podd
. ánd
• md.
gtfükador' •~·ro ta 'ta horñall1i'. Michas de estas pronmitdad: de l·os- tf):'~emolOfl, evat . ose • di
ocuhéh eio:'\léda ~g'rltJ~, qué1p_or t~oét coañin-icd- chas desgr_a?ias. Po~rá__a~aso 1BM?~are~ !De, ~
·~ · ..i.Lfiw ,,, , u. .. , h · ,
1•. : ..._ .. 1~ ~ ,., ¡· ermanento ® 'J)ll()W®1dD,··Ct'm&lt;&gt; 1os Oó.l{tto pe&gt;-zos
CJlln
v0tJ' T1111iQnc,, UJ,f ~0 aeen Sentl? '-~1 í1l IJU.
•
l ..i ., ..¡, ' "ab'llUIJ
·ffi ·e:1·.~ :1 -11
• .
,
· · · ·
.·, • . · · . .Wqi«tbl,.,bse1&amp;.p&lt;&gt;oo11ilolert •11oua... ov..., 1
l'~L:i -~eéWt{ h~ ·J. · · 'J..11 - • 1·· .. f derrame i&amp;i d•·la:oj~}!citfl·llitttt,•y·q@ perfor'ad&lt;&gt;&amp; áh•eoons:-·
·p
«C111 nn .a, exp 1ea e ·
,. .
. .!. . d ,..,i;. de ú ·d ffl'l1Qoion'l!or el·
las aguas d~' lo'k poztd. y 1u .cambio: de nWeli 't~ ~raita• et·- winp1f1i 4:'P~1· 8 : e
. m-u~·
n6furl;'i,izi éiffii!'Os~!&gt;~f f.oil gas~H:xplica~lf~ feti~e~ ~er,remoto de 168'{, .¡! han p,e,eerv=~~:1:trttcqte líe ob!ervn. en loff uguas !suMertánees .en· la~ c~asvsacud:idas pól!d WnoNi~deel~:!ioid&amp; la tiudad.
cuevas.
·
c1on experimenta a por OocuS
V

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paí~es'

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�LA;ABEJA!

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m,·sL ~ , :

r.i:J. • ~ ,.,,.. ,.,.

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Prieta .·

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, ''Mire,.diJ.o ·116tu ·.en haés..cortwe y ácen-

to sombrío, yo sabia que babia ha.bido fiebre en la
casa de donde vino eso; lá' seflora que me lo di6
me recomend6 muoho q\lc lo dutru.yosc, ó _que
por l.o mérioe, le quemara el pelo "! la ropa y &amp;t\hamase bien lo dem11s, Me fil6 pooa de echarla
á perder;·yo Ba.bia·quo ellos hab:ian estado cona- .
tanrernente !ffihumando Ja caía. No peose mii1:1 en
que hubiese peligro, y-como;11obes....:.yo, yo mie- .
lle so la dí. ·
_· ·:
·
Susana lo oyó, y á cada palabra·se aum,ntnba
sú palidez y creara su expresíon de horror; pern·
tooo l~ q11e ·dijo, con ,voz de agonía,:Jué;-:;¡Oh;
J.ua\11
. , •
_No ngreg6 oh:a sílaba, pero sin duda habia más
Ci ol tQno quo án las palabras.
. - ,
P6ten se dirigió lentamente á.Ja puerta y eali6
a~ la e.as~•. ~o.vol,i6 aquel~ noahe,. y ~.11 .mujer
áe all\rmó. Tampoco vino el otro día ni la otra
ll~e, y los v.ocinos tarribien se alnrm-aron~ •· Pen· .
aaron, con razon_, que el houilire estaba fuera .de .
-~- por la i_dea de haber sidoi cawia de l"Jnuor~ .
d~ au hija. Efeotj,,a.mentc, lll ,tercer dia, J~ po.licí~ J.e- 1mco11tr6 entexamenw p~rdido el s.entido1

·

~

._.'. tUR fABEIA.

1

.. a~.mi r · f, (OONCLUYI.)
' 1 e•'
'
·
1:. A,¡-11eJÁ: mi~m~ noche cuan.do volvió P&amp;ten, á
qu,ien ~•µ.!l !'&gt;PI\J)*P.ÍOn.es doteni8n fuera d~ la e.as
todo el.üia y ~.laba por tanto Ill\lY rara oaaaion
_do ver I(~, juegos. y ,~iver~ollOS do JU hija,. tuvo
el gu~w ser espcctaclo1· de ooo .pequet!a comedia;
que cncoq tró 'IA48 in:toresan-te · que la de to·doa
los teMroe '.lel D1Un&lt;lo. Lia es~ab~ -inquieta,)' se
despert-0. µi_i.éntr~s su padi:e be~1a ~u cor~z~ y fu·
maba. su ptpa.
,
Lia, .ín~fsti1_en h_ac~r beber ceneza y fumar, á.
la neghta, lu. -~bal ,Jecrn, &lt;;_Hi f!UO estaba muy acos·
tumbr~da en su tierra 'al. tabacó. AJ· éfecto la
seutó. sohrc la mesa -apoyada ·ea un cande1e_ro, y
en len.gua.jo mudo, interpretado por Lía, c,óilt6
sus iinp~csiones y exit6 la hi!arídad de' los espectadorei: .' .
. . . . " • . . . .•
.
-1)10a mala bendiga, dIJO P6tén, ChJugán~oeo
las l~irl_a(as do a_l~~rl~ q11e babfa dernunacfo, y aI
ve1~1~ -~ormj~ee o~ra vez,.;_J~l!a ci'uJtec, ha sido una
fortuna para to.do.a. ¡Qué contenta e•t1f ·
Lo. _l}oche !liguie~tc no pas6 del mismo modo. ,1.1
FWRES DEL.ALMA · ', • ·v
Lía ha}i~.
caloa!rios "Y so durm_í6 respiran.:..
Ir: )'}
dq diffcíl-~pnté, UlOVfJndose,sin CéSár y con }a piel
.
~n~DA, Y FJl.
·•. [
seca y ardiente como una bta.8Íl, · Pero la gente ' '.t Negro .est».lnl y sombrío .el fümn~onoo .. ~')fi
pobre, e'!'it¡l, cuanto puede, ga1tar en médicos1 y
Y tú mo lo m~strahns, ,
1·i;1
rcsolviMotr'Ver t6mo segnia-&amp;l otro dia. Amane·
"Así tengo-digiste-el pe11amíonto''
,:ll!fl
ci6 con '· la garganta hinchada, · con :&amp;fntomás de
'Y era porque dudabas. ; . rr
ahogarse, y fué pr.eciao'· 11,rtlat' á lll1 ~octor. El
Dé bella tarde en apaaibl-e ea~ma J ' · '·' 1• !
doctot vino y frun,ej6 la frente. "Recet6 y dijo ·
Otra vez me deciné: ·
que _volv~ria á la 11oehe. Volvi6 y. estaba peor.
·• "C.olifü ~se cielo azul tengo yo el alrtia'' 1•''.!'.}
- -¿Qtté 'tienef le-preguntó eon vo:dnuy trémula , , ~ ·' ' ·
Y' en porque ereias. i · ·
,'! 'l
el padre. - .
U
•
t&lt;.11
?. a
--Bien, respondi6 el-tlootor. lo mejor es deciros . • Luz·es la té, mi bien; eo~bra la dudo;
•
Con mi amóroso anhelo
la" verdad: para que estei1 prevenido. Es un
; 1
· Xo le daré, ·si tu pa&amp;ion. me ayuda, ·
sério de escarlatina.
Luz á tu ci·eto.
~
· P6ten dí6 un ·hondo gemido, cay6 at pié de la
.
' 1,
"
'
•
.
llosA
EsrINO.
cama y se cubri6 el rostro con las manos.
l i'
11 1
-l..V~oe, téne.t nlor, dijo el doctor ponién• : 1
·, '
.,ü ',. ~
dole la mano ea el hombro. No desespereit; yo
NOTICIAS LITERARIAiS-• . •u~ 't n~
he viat-e curarse oasos peores.
. · ·
P6ten se Jevant6 y lo· tnir6 con los ojo1 de un ·.El númerQ do ;libros publicados e~ .Ruaia · duhombre.que ~s.t4 Ju~a ~ eí. ·. · . ..
,
l'ant(f el mc,11 4e J,~li9, fuá 17~; dos ~~·· e\101J en
AQ01;.cá,baso 11i ~Yo. dia do eiiferined&amp;d, y Lia. rr4J)P4e, tres en ~leµiaµ y 168 ep rµeq. 4 oficidefüaba • . No h•bir, en 1quel aposento
na. ~e c~n11ura._di6 ~l siguien~e resultado en ~l mis- .
violetat ·para ~mbalsa:nar. el air~; ,u ,UIJll .li na::-. !p.Q: m,~ ,.examin~ .176: oJ&gt;r!t alemana$ J dip el
ranjas para retiee~r los aeooa.y OQllt. . 1,bio, tase á 164, prQhibiendo las demas; proh_ibjó.i eQ
d~ la IJIOONJcita ·Li~. :Y cada v*i que JIU, padrG1(r~~s .J ~daj~j~ ·l~;. 49. .J16 en ipgJ4a ,s61.9 .~9
so ~o~ia cer~, de;au a!Dli)hftda tu&amp;Ddo l1eka~~ eL ji,~~Qiim~n B!J. ,~roba~iqfü y ~ .8:en lii~¡wi, ~- .
de!Jr10, Yolv1a ella la e.me m.urmil.udo: 'wt.lo M ·4 quedaron., sp~etid.as á : ~r~ ;-D}~Fp~negro;. qníMtti· nagro,: .. ,.: .. • t,, ,;,, v.. •i~n:
. .,·
~ ¡· ..· ,¡_ ·.,
Eto~v4 dl• lleg.6 y paaó, ¡J1á la bQ~_dtl ere~ 1 r.~s~i de v.~ actu.lmo~•e ~ Pek1!•, segun .
• pú84ulo I.i, .etfUÓ. • ,, 1 ~
~a cli.W:!Pt iAgl_epq~ 1UJi!Iª ~~r}J-.gue :O§ ,ull" v~r~Pó~Q BJ)ÓQl\8 bab•:profllwlo Ull6·p.alAbra.1Qié1, 4er,_.., &lt;;lll'iQSid~d.,. &lt;Jone~w de t10~l ,y~lúmqo~s .y
tr;aa ,:dp1~ ,l! _fi.ebre1.mae aiora,ffiliMl~Jíll'ha: ~? tit.ula ''Co!ecci?n. Imperial de Lit?ratur~ ~fl... .
con r,oair1:&gt;. ll,ti® '1 OJOS·!IBPl\liJd~~tli~ver¡;dt 41,Ha., J.; ,!Pq~~;n~.' .· ,.Se CJilpezó su lllijlf911Ion ,n
su h~,1&gt;tjjt~ Jto~Q .-.len'.ki,.;•l~o, 4Qlibel'Jl"~
b~9 .el 1i9~:4R•.4.eí)ñp.~~ador .K1\íg,~e, y
Sueana,,y.o ,ho aseiS10.~ ,á m1 ;h1J1.
. ,,., ., ..lJ ~~en tnUJ' poo.oa-,. eJemplare~. c~pleto.s,, .~J .
~Suearfl} 9U8~
. odi6. UJl fastau~-·~ f.ól~JOI lo wqio.- del qqe: ff AJll.a
qe Y~itt~ eq fe*iJt 1
pllr~ Oefl D5J)rt•iQn.qf J,tOffi)Llq, • -·· w•, '. 1 ,IO, 2q,9QQ¡
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COMP~:oL~t:C~~~HOS

. part_es integrantes de. lt.1'édera,:ion, y ;además el
de las islaa ad¡aoon.tes del Pacifico y .del .A.tlánn ROMBRl{Y tm:t·CltID.A.DANb. · tico.· .
. ..
.
·
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- .·
.· ·,.-,; :,i1:-.:q ¡"'-'-" -- ,_._ .·. ·;; .'(., S11ept~s1ntegtantesdel111·f•rac10,td.Qa~~
·, ·
SEGUNt,A FiME; · . ,,., •. · ' tadós d'e·Agu*3lienteli, Oampeohe,.Co._buil~, Qo
1• 1, · ·
• ·}: f ·
·o· , _j , lima, Obispas,- Chibuahpa,,Durango, (han~'IAto,
Derecnos y Ob 1ga01ones del ·lUdiM.lano. G~erlero; Hidalgo, Jalisco, Méxio&lt;l,' Mi4hoacan,
,..
sírocto* TElt'CgltA,'
Mi0rel09y·Nu&amp;Y~ ~ · Oaisca, Puebla, .Querétir,
-111.- Ion ,
·
~ tbri Luja P.otlolfl Sína.loa, 811nor1t1 Xaba~o,
dc1 •11 1. ·
icoJ1Tm11..1..,
Tamaulipas, Tlucala, Veraoruzt Yuca.lM); ~aoa.•- •
•,11
- .
• III.
teéae; al territorio de la Baja Oalifor¡jl}·j :ol Dis' !4; ·E1 púeblo cje~pdix sdbmnfa·por·mmlio de trito federal (Arlo 43 Coou,.)~·
, .. 'l _,' . ,, •
tos _po~~re1 :de la Union eli lo'B ca11ifa-dé lt(I ·c ~.~ · · '-Los' Estados ~ Cam~11che; r.Oo_ah~~, ~1dajg()
petenera, y J&gt;ó'l'' lcia de- lor Esto.tlos por lo que to~, "! Mor.el.os, son ~~ er.eo~o~ pDll~erior á l~,Ca,i:t~ ~e
á su régime11 interior, -erflos iérminoe reepectiV'1'- 1857; pero ~d_m;ttdos.en· lá U~on r~dftl'itl ~@ ~
t:qeüté' eet'af&gt;lecidó's ·p·or la: Oóhstitttcion fedetál y dus lo~ r11qtm1t~ qoe.a Onn9'ttuc~ ·· ~ ~
iis1p~rticularé11 de los Est'ádoe, las que, en ningun tablee1ó, io» tnt1dade1110bei:"'.a&amp; ' ~P800!0fl~8
ba~ó 'po.d'táti: contra.venir !t lu estipulaciones d"el C&amp;l\to como 1111 que, .et ,n.d~1U1., ~brarpn el
páctó fed~r·a1 (Art. 41 Conat.). pacto feder~l. . ·
- · ..
·
Satltlio'nado· por Ja ley fondament•l dél país el
L~ Co1lSl:ítue1on habl&amp; del Estado _del_ V•lle de
gta~ principio de" Ja soberaiia del pueblo·, era_con- Méx~co, _que se- formará con_ el_.territorio
en
veniente hacer ·constar la manera. con que se hu- h!. •ct~Mad comprende el D1strJto Fe~era, pero
bia· de ejerc\tnr esa soberania y esto e,g fo que con- la erecc1on de este Estado solo wn~rá efocto, ouan·
aigná ei anterior articuló.
do loe supremos poderes federales se trasladen á
Los pueblos den1ocrátfooa de la ántigüedad ll11- otro lugar (Art. 46, Const.).
,
taban cons:tituidos de tal euorte, que los negocios .Para formar. nuevos Estados d~ntro de 1011 hpúblicos erau resueltos por el pueblo mismo, en m1tee de los e:ustentes, es neoeaano, segun I~ ~~­
ásá~bleá! ~opularee, cuya forma, composieion y remos des.pues, que el Co~greso de la Un_1on lo
ceremonias (S solemnidades variaban segun los tiem- declare, s~empr~ que 1~ p1_da una poblac1on de
pos y 1011 lugares. La sobera.nia, pues, se ej ercia ochenta ·mil ha-~1tantes, Just1ficarulo tener ..loe el~de un modo casi enteramente directo fecundo en mento&amp; neee,ar1os para. proveer á. en ex1s~n?1a
dHiimitade8 y en furbulentaa agitacio~es.
política: Y como se trata ~e que á la as?c.1ac1on
En la actualidad, Jo.s pueblos constituidos con federal mgreae un nuevo unembro,--es precito oongobiernos · representativos, ejercen la s.oherania. s~ltar la voluntad de loe que la forman, para que
por medio de una. verdadera JielegacioP. Sien- s1 la m!yoría lo _acepta, fortl}e pinte de los Esta-..
d?,}~posi~!e que el servici_o J)Úblico· sea di_rigido dos Unidos Mex1oa11os. . . ..
.
...
cl1tec'tamen~e· por el pueblo, este se hace represen·
Adem4s, c@mo la Conatituc1on h~l~ .dct ~ta .
tar por maµditarios que él mismo elige, con cier- do? que se formen de~tro· de }os bm1tea ~ _los
fas formaHd~des que asegure!\ fa pureza. en la. clec· exutentes, era ne~e~ar10, y as1 está es4i,ble_ordo,
cion, la. cxpo~a.neida.d en ernotnbramiento y la que _se oyese la opmt?n del Estado &lt;4uo. ~abi$ ~ J
capacidád: ~ega.1 deJ ·ropresontante. He aquí por ,sufrir la ~esmembr~CJon, oomultanilo ,~·,;plunt~d
qu~ la Cpnstitucíon establece que "el pueblo ejer- de su.leg_1sl~tura que)o representa leg1t1mamente.
ce 11u sobera.nia por inedío de los poderes de la (Art. 72, fra~. Ill.)
tt~ion y por la de loe :Est~d~s" .cada uno dentro · Con estas formalidades, segun .lo. liémol apufidé la.6rb1ta legal &lt;te sus atribuciones, .
tado .ya., sa llev6 4 cabo la erecc1on _de .los -Esta5. La dana federal es ehipo, por·decirlo así, dos de Campeche, Hidalgo y Motelos, y de.esa
el ~delo .al cual deben ajustarse las constitucio- suerte quedaron admitidos en Is T:Tnion· Federlll.
nijs de ros .Estados.
. •_
· ·
]R Estado·de Ooahuila ingresó &amp; la Federacion
Libree son éstos pnra organizarse en la ,forma 'tltt virtua de decreto expedido por el Ejecutivo eñ
~ue mej?r º?adre á sus intereses, pero como eu· uso de fa&lt;ftdtades ormímodas; por el mismo demdependenora es relittiva, como no por ser enti- creto (26 de Febrero de 1864) mandó que se co- ·
dados soberr.nás · 1m cuanto á su régimen 'interior mutiicase á las legislaturas para· la ratificMion de
dejan de f~rm-ar pafü~ ~e la asociacion federat~.va, 1011 demos Estados.
P.or eso ti?ne'n qunjústa1· sus le-yes y sus instlt'u- 1 ', El terrUorio nacional puede aumentar oéh nue,.
c1ones d · gtán Tllodéfo de la 81lprema ley federal. vos !istados 6 territorio11 qut1, incort)Qrados , 1- ·
De otra manera, se origina.risn forrnidsbles "éob:ftfo. Naeion, ingtésen ., l&amp;- Union Federal (Art, 72,
tos y 1eria impoeiblé la al'tlloilia de la federAcion. ftae, I.);' -·
· ·
·
to11 territorios pueden tli.ñ1ibfon oambi1u1 de 01·
Pára ll!égtti'ar la. eficacia práctica de este principio
11e eetableci6 como uria de las estipulacioneé de1 rácter erigiéndose en Est\dO; cuando tengan una
pa~to federa~ l~~e la~ e~nstitucio.nes locales n&lt;fpo- pobl~cion d.e ochenta mil habitantés? y lo~ eleme~dr~-~ nuu.c~ eii ~na c_on ~~
tos neceear1os para proveer , eu e:x1~tenc1a poli~
JiV. ·
• ca. (Art. 32, frac. II.)
·
~. El territorio nacional c~mprende el de las
( Ooit#itiuará.)
'&gt;; ,

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h tnAl /ABEJA.

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El ,1amantol~e 6 .~ rua~ante en bruto. •
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- --

.::=::::::

Ba.i,ñi .de•&amp;leohol ó Bsptótn de vino: .
•

El fliamantoíde e'i. lina nueva esptcit de piedra
El alcohol es el ver,la~ró-disolvente de las re·
recientemente descubierta en el Brasil, y qu.e 10J3. si,la11; 1011 barl)ici!S 'luer,produoen esta disolucion
Iapid&amp;Tiol ~mpleim:hoy 111'. l1gfll' .cl~l-pi&gt;b~ d.a.eia- 1sori brillantes y se ee_c~tj _prohto: solo tienen el 1nmante p,ttd-a puliq¡eat.t.cioo.-.de;l~piotlr..s ~pre-: conveniente ~ J~ifr, quebr!'4iE~ 6Í ~o se mezcla á
ciost1.~.:1~ ·El 1diaman1Jeid.o -¡roeee tódoa loa.otrateree su CQIDROBicion trementina. ú otro cuerpo que 1,os
f.i~Cii'll'~l diamante, tnéB:01 el ee.tado oriatalmo;'. ~ ;el~wtieidad. - · '. - _'.,•I , ..,(1:1,,' j ; · , .·:-,' t_:
tieh~rla misma ph:mtez. esp.eoíita, -y,!4mia.$~Al!· · La eandarnc,:. ó g&lt;&gt;n1a de pjijl.pro, ce la base de
reza, rayando , todoa.loif.otwt ,·cuerpQf sm tod.ff !Q, mayor parto de los barnices de al cohol.-Anser ~a.ylld&amp; 'pl&gt;i ninguno; ofNoe las m~as r~o- tes de servirse de ella, debe limpiarse do todo
ciorieiJ;f'feiüe ya·aea por la via seo-, ,é por. la ví• cuerpo estrailo, apartal' los pedazos que . no S!Jn
húme~a, es decir, que ea'.inaoluhlo en,.. ki ~i1;iot• ~F.ª.BP,!»;~~e11, .• :1iJ~v.~r .varia~~:yecea ¡pe ,~cogidos
Quema1.ao .f1l ,ef oiilgend';p"'r.o, po, el proC,ffdtQl~n- ~ffil leg_ia -m~y _efe.o: . est~ legia se ~otnp,one ·u~~
'to qb1! 'Mr.: Damaai!b~;empleado par~ )a· ~1Jlb\18T V~ns.de pptas~ puesta. á. r(\~oj O. (l)l ;rn cunrtil1os
tion del dünnahte,-ao.ijá, eo.mo.eate 6ltnn.G ~u'fr~ d.e ag~~; se filtra.la. leg10, y se lave. la ~a.pdar.uci,-,
sino ~O'eatbdnie~·ndn .ui\ corbo n~i~ue oine.tí-, se vuelv~ á eab,ar la.-.potasa cp"o,ros 16 cúartiJlo~
fomufqtte' ee :púede supon• ..~ proviene;de;iin-i, me&lt;4• 4e agu~ se.filtra de nueve y a13 :vuelve..á. la.v-~i,J~
cla dé'~aí·.extraftaafiJú'Jlompoaicion q'llÍ1DWII s.and~rac¡3-: esta opcracion se hace va_r1as vec~.'. 4
como su constituciori física son,· pues id,fotic&amp;Si á fin de que la sanda~aca. qµeiie bien liw__ei~:...,.Asj
las -del diamante y eomo espeoje-mineraheilrnente lavada., se ,&lt;leja ,secar, y .luego so fava. CO).l a)coliol.
·no se Je p~e_de separa; de est&amp; otra .sust_ancia: peL ~Es;ii ,?s el mQdo ,do prepar_a~ 11). ,Ran~Úl\&lt;;a p~{a
ro,· conformell111m'o8 dicho, no ·cs,ct'lstalmo, y l)Ol' los barnlCeS claros 6 d~ alcohol. _ .. _ _, . , . ,
cOMlgu.iifn~e éa-tece do briflo y '.de limpi¡¡za qu~ es _' Esta.-oÍe.!e de barnices Sil ~apen al b.~ñp -~frfa,'•
}o qh~ ·~onstituye ei válor· d6 le. ma,or parte do teniendo cuida.do de que eUuego.~?aa,iomp~~
la11 piedras preoioeae.
·
·
'
.
y totl8a. bastante fuerza para, d1_aolverJae ~~feEt diamantoido se enoúentra. en el comercio en rías. _ .
1
masas informes, cuyas aristas desaparecen con· el
La vasija qu&lt;i contenga el alcohol y las_rcijÍn~,
frote-; est~ ma8as son un pe&gt;co arrugadas en la ~o ~b~ l).op~reo más que hasta las tr~ 01,1'8.J:tas
itupetfieie, de oolor negrusco, 6 negro _o.scuro ge- partes,. dejando la otra para. /1~º el líq\}i.ao pue.i ,
neralmente empariado: algunas veóes, ~mem.bargo, libremente hervir, y h~ya suñcrnnte c~pa9idad pa·
son · resptandécierttet1 · CO?)O el·gr-afito¡. y ent6nces ra. contener la trementina; a.demás, sin_esta pretienen·hasta. cierto punto 'el brillo de este mineral; caucion, el alcohol sii sa.ldria &amp;l. ponerse en ebusu · fotura no ,eg,igtial, y ,e:xBtDma.ds con un lEmte, llicion. .· · ·
· - •··
.)
deja vér un,·infinidád. de pe'queifos cavidades seLa. s~~daraca y.4emas materias, ·d,11 soli~ei 4
parad~s poi h~jitas itngb~aree, ligeram?nte ~ris" los barnices a.kohplicos, y la trementina les -~~
ta.linas: su volumen es vana.ble: la.iColeoc1on mme~ brilli¡.ntez. .
.
"'
ra16kiba- del l\ueecr do Paria ·p.oseo uno.~lffl es' un . A1 h~cer el b~rn}z conv~éne c~narAe una vez
poéo ~yo'r:que una nuez.~
-. ' .
. la ca11~~1ad de líquido necesa.ti~ y 1:i,e ma~erias dJ
:Ntr ee:.sabe 11,ún rle una manen, pr&lt;Wtea, los- s1- que se debe corpl)01'or,:-Sc deia ca.lel\tar la vas11
tíos en qbe .s t enouent~a'el d!a.~ntoide; s_e dice ja. ~asta que fo.s.~ndarac~·c~t_é eotnpl etamen~o áerqtte se utt'ile de los mlBDlo&amp; s1t1os que el d1ama.n- ,ret1da, _lo que .se .observa, ;cuando a.1 m!lnear la
te: tampoco sé concee su e~ad -verdadera., y por cornposícion con -~a esp~tul!I. no se ericuenha recr,naiguiente se ignora su orígen; los geólogos de- sistercia, y ·que el lÍ'luido, que se desprende de e1~4
berian -.dquirir conocimientos sobre este asunto; al saca.ria. está algo ~speso.-En este estado ~
Qui!'~S .haya sido formado en las ¡nisma~ circuns- echa la trementina. .en éan_tidad suficiente, la que
ta»ciae que el dia.ma.nte, su identidad casi comple- áutes. se ·bar, derretir con alcohol 'al bailó de 1n~
ta ooll esta 11uat11-ncia, induciria á cre~rlo. ~í en ría..
.
cate último caso, admitiendo con algunos ge6log9s,
Hecha esta operºaoion, se deja que loa ingredien·
que eldiamante provenga de una tránsformacion tes den diez 6 doce hervores, á fin de que cuezan
. (por el calórico 6 las conientes electro+-químicas) juntos y se incorporen b.ieo; su estado de cocion
de m&amp;-terias orgánicas c1i.rbonizadas desprendidas se eonope cuando la. espátula. encuentra una reaiade la.a roc11,a eq que se encuentra, el diamantoide tencia igual, lo que indica qtJe los fogredienteá eatendrá el mismo orígen; solamente habrá aufrido tán en un tatado. de fluidez perfcct~_, _ ·
una iaft.uenqia mános directa. de· lQa .ag~t1t~s dt
Hecho _el barniz BQ filtra para. sepa~ar los cuá-.
t,-neformacion; no .hwrá podido Ueg&amp;r has~ el pos extu~oe y deml.\B mater1ae no di,meltas, sepa.estado criste.lino,_qued~ngo~. po~ s~ co~titueioQ rán4olas. e~tera~ente,-.Ee deja reposar á lo memolecular como un cuerpo intermedio entre ~l c~r· nos 24 horas ántes de servirse de él.
·
bono 1&gt;el'íecta.1X1eijt~ oriat~}.izado, ~s decier,~l. d~No conviene hacer barniz alcoh61iéo pl\ra _guarmaiu~ y el carbPAO.
dal' largo tie.mpo.
.
. ,
Sor, lo que se qu.ierit, . e esta.interpretacion cienEditor, J. M. Aguilar O.rtiz. • , 11 • ,t
tí6.é$, ~l diamantoide es.un ~e~11brimiento precio•
.
eo para el lapidario.
,•
Tip. de F, .Monsalve.
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                <text>La Abeja : Revista bisemanal de conocimientos útiles, dedicada a la clase obrera e industrial, , 1875. Tomo 2, No. 5. Julio 17</text>
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                <text>Publicación bisemanal dirigida a obreros y artesanos. Trata temas generales sobre mutualismo, historia, costumbres extranjeras, economía doméstica, fisionomía y cuentos de aparecidos y duendes; además, contiene un directorio de artesanos de renombre como el litógrafo Hesiquio Iriarte. </text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>•
MEXICO.-JULTO 2t DE 1875.

LA
Precio: u.na ouarti11a. e1 n.11.mero.
EL DUELO.
(EPI SO O I O SEG U NO O )

l.
- Vaublanc, sírveme vino y unos bizcochos.
-A mi tambien.
- Al instante, repuso el mozo apresurándose á llevar lo que le habian pedido dos
caballeros nobles que entraron á la tabor·
na del "Dios Júpiter," situada en la calle
de la F·erronier.
-No sé por qué me causa una tristeza
inexplicable, dijo uno de nuestros interlocu·
tores á su compañero, una tarde como esta,
fria y lluviosa.
-A.caso os inspira pensamientos contra.
dictorios, marqués?
-No, á fé mia, cuando me decido á una
amia, es porque ántes la he meditado mucho, y si vos no quereis acompañarme, tiem·
po es aún de que vol vais atrás vuestra palabra.
. -No digais eso, mi querido Felipe, no
hay cosa que me encante más, que una
a;rentura de este género, y aunque no voy
como vos, animado de.los mismos sentimien·
tos, pero, ¡qué diablo! decís que la doncella
es guapa, y esto me basta. He dado tantas
veces estocadas sin saber por qué, que ahora al ménos sé á qué atenerme en este punto. Lo único que me desanima, es que la
chica no quiera aceptar el amor y los obsequios mios.
-Vaya, vaya, baron; no es Ketty tan mo,
gigata para no plegarse á una sitnacion
dada.
-¿Decis que es hermosa?
-A fé mia: ya vereis, os juro qne no quedareis disgustado. Ketty es hermosa, discre
ta é hija de padres nobles ......
. - ~ n cuanto á discrecion, no lo dudo, diJO el mterlocutor del marqués apurando de
dos pequeños sorbos el contenido de su copa.. La conducta de esa fiel doncell¡i. para
con :'"ºs y su ama, es una prueba más que
suficiente.
- Y a lo creo. ¡Diablo! No habeis repara

do, baron, cómo absorven vifio estos bizcóchosT
.
-Sí, repuso el baron, sonriendo de aques·
ta salida, pero vos estais absorvido del todo
en vuestr&lt;IB pensamientos.
-Es verdad; mil veces he leído su carta
que me hace entrever un paraíso futuro. ·
-¡La traeis con vos?
.- Sí.
-Vamos, Felipe, mostradmela, conoceré
la literatura de vuestra amada.
•
-Mirad.
Y el jóven marqués desabotonó su jubon,
sac&amp;.ndo un .billet" perfumado que desdobló
y leyó en seguida.
1
''Felipe: ·
No pudiendo soportar por más tiempo la
severidad con que me trata mi tutor, estoy
resuelta á huir contigo mañana en la noche.
Todo está listo. Ketty, mi doncella, me
acompañará.
Tt1 honor será el de tu
4"lbettina."
r

1

-La chica es compendiosa.
-Sí, pero expresiva.
-Maldita lluvia! Mirad, baron, si esto
continúa nos vamos á divertir.
-No sé de qué os podais qnejar cuando
todo se reune para el mejor éxito de vnestra empresa. La noche será. oscura y lluviosa, y por lo tanto, no encontramos ni curioso.! siquiera que puedan informarse si
algo pudiesen ver, digo ......
-Vaublanc!
-Señor marqués.
-Renueva esas copas y trae de esos bizcochos que parecen esponjas.
No temo la lluvia por mi, baron, ni por
vos, sino por Albertina y Ketty.
-Bah, con nuestras capas ......
-Hola!
1
-¡Qué es eso?
-Mirad.
Los dos jóvenes se fijaron en c::iatro caballeros que pasaban en aquel instante, cubierto el rostro con sus capas y enoasqaeta-

dos los sombreros.

�i.._Tl[Jl

.

,. ,

,.¡,

LA ABEJA.

LA MANO DE MI MADRE.

EL GATO Y LA LIMA,

-.--

FABULA.

'·

.

Por qué ós admttais, jo.-encitoe, al ver mis cabellos blancos? Tambien á vo1rntros os saldrán las
canas con los trabajos y los años.
Antes, fuí j6ven como vosotros; como vosotros
tuve una madre que velaba á la cabecera de mi
cama, que enjugaba. mis lágrimas con sus lábios,
que me enseñaba á balbucear las primeras sílabas.
Y cuando llegaba la noche me hacia · poner de
rodillas , su _lado, J 1 poniendo su mano sobre mi
cabeza oraba, de rodillas tflmbien, y oraba por mí.
y -en tanto qüe- sentía su mano sobre mi frente,
volvía á ver los ángeles con sus alas desplegadas,
y me parecía. hábita~ aún el mundo radiante de
donde habiá bajado.
· · :Pero lleg6 un die. .terrible, un día en que me se·
pararon de ella; un dia, ay! en que muri6!
Me lo dijeron, pero no lo comprendí; cojí una
rosa 'l:&gt;lanca, me deslicé en su aposento. Mi m&amp;.dre
dormía con un sueño extraño, y·i:or primera vez
sus lábios no se abrieron para responderme. •
Aqueila noche ·me arrodillé tristemente y mo
puse á¡ezar. Su mano no descansaba ya sobre mi
frente, y sin embargo, la sentía aún; pero en vez
de loa rostros radiantes de loa ángeles, veía la pá·
}ida Y. descompuesta. fisonomía de ll!Í querida madre.
Los años se pasaron rápidamente, y crecí en
medio de una salv:i.je y caprichosa. independencia;
luego me maltrataron mucho las pasiones y me
quedé abatido hasta el su~lo por el huracan. Pero
en medio do la calma de las noches sentía el contacto de aquella dulce y poderosa mano y oraba y
!lora.ha sin cea ar.
Con la.juventud llegaron los atractivos y los
escollos del placer; pero cuando estaba al borde
del abismo, la ¡uano do mi madre me detenia en él.
Como antiguamente., me parecía que aquella
mano enredada en mi cabellera, y una voz lejana
me dccia:-Hijo mio, guárdate de caer; no peques
contra tu Dios, contra tu madre!
Lo. edad ha debilita.Jo mi memoria;.me ha vela·
do los objetos y embotado los sonidos, pero aquel
sagrado contacto ha permanecido presente como
el primer dia; en mis cabellos blancos por los hielos de los afios, siento aún la mano bienhechora de
mi madre. Y cuando al traspasar el oscuro pasage de la
tumba, entrevea el cielo, la mano de mi madre, me
guiará hácia ella y hácia Dios.

J. J.
ti

o
----------

ARNOU.X,

I

AGUA CONTRA LA JAQUECA.
Amoniaco...... .. .. .. .. .. .. .. . .. .. .. 4 onzas.
Alcanfor ............................. 2 id.
Aceite de anís ...................... 1 id.
Alcohol .............................. 1 libra.

Er.tre las lenguas de lamer ingrato,
La que más incomoda. y más lastima,
Como bien lo sabeis, es la. del gn.to.
Un gato se encontr6 con una lima .
Y á lamerla empez6 con ánsia fiera,
Creyendo hacerle sangre y darle grima.
Pero por ruda que· su lengua fuera,
Eralo el hierro más, y al fin ... es claro,
Fué su lengua en dafiarse la primera.
El, de 1~ sangre de la lime. avaro, _
Juzga que es de ella la que triste vierte,
Y lame y chupa con empello raro.
Poco rato despues eu error advierte;
Y su afan de dañar con ánsia extraña,
Por desangrarle acaba y darle muerte.
.A.sí al malvado si, ilusion engaña,
Y de mal,dntencion haciendo acopio,
Juzga d las veces que d los otros daña,
Ouando labra no mds su daño propio.
MIGUEL ÁGUSTIX PRÍNCIPE.

SOMBREROS DE PAPEL. .
De un periódico americano tomamos lo siguiente:
«De América se recibieron los primeros cuellos
y puños de papel para las camisolas, de loa que
se hace mucho uso en loa Estados-Unidos. Aho·
ra han empezado á fabricar sombreros de papel,
que se confunden con los de paja, y que están
destinados á reemplazar á estos últimos. Con
auxilio de la galvanoplastía se cubre un sombrero
de paja de Panamá de una capa metálica, que
pasa á ser el molde de los sombreros de papel; en
este molde se hecha la pasta líquida lle papel; que
en seguida se prensa y se pone á secar. Los sombreros de papel se desprenden en seguida. con mucha facilidad unos de otros. Un bailo que se les
dá despuee, los vuelve imperme~bles, y se les dá
el color que se quiere: estos sombreros pesan muy
poco, y son de una flexibilidad y de una suo.vidad
extremada. Más elásticos aún que los llamados
panamás, _están ménos expuestos á romporse; el
precio es muy económico.»

Anécdotas.
Preguntábale un aguador á un barbero nmbu~
!ante en qué consistia el ser el aire t nn frío en el
invierno, y el rapa-barbas contestó:
En que ha .de consistir? En que como todo el
mundo cierra las puertas y ventanos, el pobre se
hiela de dormir al raso.

Confesábase un ayuda de cámara, y al llegar
al !étimo mandamiento, el cura le pregunt6 con
Se dia-uelve el alcanfor y el aceito de anís en el insistencia si babia hurtado alguna cosa.
-No, sefior; contestó él: porque aunque un día
alcohol, y luego 50 afiade el amoniaco.
Cuando ataca la jaqueca se respira esta compo· me guardé dos onzas que me encontré en el cha·
loco de mi umo, fué porque Jo rozaban el bolsillo,
eicion y ~e ponen pafios en la frente.

LA ABEJA.
CJUC hacer, que tomar ~asas cualesquiera de
·estos dos cueI1pos y deJarlas caer.
Mas, si procedemos así, hállamos que una
bala
de plomo, un trozo de corcho, una pluEXTRACTADAS
ma que dejemos caer al mismo tiempo, desde
DE LAS OBRAS
una altura de dos 6 treii metros, emplean p~
DE B. BOUTET DE MONVEL ríodos diversos para llegar al suelo. El pl~..
mo es el primero en llegar, despur...s el corcho, y al fin la plm~a. .
..
Y A. GANOT.
¿Debemos conclmr desde luego que la ac"'
ccdNTINUA &gt;
cion de la pesantez varía con _la 1iatt.1raleza
No sucede lo mismo si tomamos,· sobre la de las sustancüts?-La conclus1on sel'la pre-.
superficie de la tierra, dos puntos noJable~e~- matura, porque pudi~ra. suceder que Jas &lt;lifete distantes uno de otro, como Pa.r1s y Mex1- rencias de estos movimientos procediesen de
co, cuyas verticales distan mucho de ser pa- circunstancias extrañas, de causas retardadoralelas y forman entre sí un angulo muy apro- ras que obras~n d~sigualmente ·sobre los cuerciable.
pos en experiencia. Y .en efecto! cuando tleSecrun esto admitimos cruc las direcciones jamos cae~ una hoja de papel ho:1zontalmen~
de lanpesantez, para todos los puntos de un te extendida ~n todo su. ta.mano:, eae muy
mismo cuerpo, son paralelas; y como todas lentamente y con un mo-virniento muy irrBlas moléculas de, lill c~~rpo homogéneo son gular. Si al contr~ri~ la._enrollamos cowg
idénticas entre s1, adrrntimos tambien que la una bola apretada, o s1 la disponemos de m.a,
pesantez obra igualmente sobre todas ellas. nera que presente su canto al aire, _entónces
7.-LEYES DE LA CAIDA.-Despues de ha- cae incomparablemente con más rapidez. No
ber establecido sucesivamente que la pesan- se necesita mucha reflexion j:)~ra comprentez obra sobre todos los puntos &lt;le un cuerpo der que es el aire el que_ ha modificado el ID:º~
y caracterizado su direccion por la del hilo á vimiento, y que este fhndo opone \ma res1s- ·
plomo en reposo, ocupémon-0s de detern.inar tencia semejante á la que ~l agua ofrece .al
su modo de accion sebre los cuerpos y la na- movimiento de un remo sobre l~ parte _plana.
turaleza del movimiento que les comup.ica.
.
Puesto que el aire modifica eVIdenteSupongamos dos locomotorlts colocadas so-, mente el movimiento de los cuerpos que
bre dos carriles paralelos, y calentadas amcaen, no llegaremos. á resotver la cues·
bas de manera que puedan recorrer el mistion que nos ocupa, smo haciendo caer,o}
mo número de metros en el mismo tiempo.
,¡ plomo, el corcho_y la pluma en el vac10 ..
Es evidente que si se las hace partir simulTomemos para esto un larso tubo de
· táneamente, caminaran una al lado de la otra,
cristal de 2 á 3 metros (fig. 7). En una
sin que el movimiento de la una sea influido
de las dos monturas de cobré que le
por la vecindad de la ·otra; y si se atan entre
cierran en sus extremidades, se halla
sí, esta ligaiura permanecera de todo' punto
una llave que se pu~de enros~~r sobre
indiferente y en nada cambiará las condiciola platina de la máquma neumat1ca. Esnes de su movimiento.
·.
te tubo contiene diferentes cuerpos:·ploEsto es lo que precisamente acontece en
mo estaño, madera, pluma, médula de
las moléculas de un cuerpo homogéneo. Cada
sal{co, etc. Se empieza por manif~star
una de ellas obedece separadamente á la accion
las diferencias de tiempo de las caidas,
de la pesantez que es la misma para todas.
enderezando bruscamente el tubo en la
Las ligazones que las unen no tienen influ~n·direccion. vertical. Despucs, obrando
cia sobre su movimiento. Una molécula de
sobre los émbolos, se extrae el airo del
plomo cae exactamente como mil moléculas.
tubo y se hace el vacío. Si entónces
Esto se expresa diciendo, que la velocidad
se separa el tubo de la rp.áquina, ~esdel movimiento es independiente de ht rnasa.
pues de haber cerrado la llave, y s1 se.
llamando masa la suma de las moléculas, la
le dan vueltas repetidas veces, se verá
cantidad de materia contenida en el cuerpo.
que todos .los cuerpos en 61 contenidos
Hemos admitido que la pesantez obraba de
caen al mismo tiempo. Si se deja on~
la misma manera sobre todas las moléculas
trar un poco el aire, las diferencias vuelde un mismo cuerpo. ¿Sucederá otro tanto
ven á mostrarse, y son tanto más no-.
con respecto a moléculas de natfi.raleza divertables cuanto más considerable es la
sa?-Una molécula de plomo ¿caerá como una
porcion de aire que se ~a d~jado cntl'~~molécula de corcho?-Aquí no podemos decidir Fig. 7. Despues de una experiencia tan dec1s1la cuestian á prio,·i, pues la experiencia es va, no puede quedar duda alguna. Lll;_ pela que debe decidir. Tenemos que procurar- santez obra igual1ne1ite sobre toda especierik
nos los medios de hacer la experiencia sobre materia. Obra sobre una molécula de plprrwi
una molécula de plomo y una de corcho, pues- lo mismo que sobre una mo~éc~la ,do corcho,
to que una masa cuak1uiera de plomo cae co- y el movimiento que com.umcaria a una 1~1asa
mo una sola de sus moléculas, y lo mismo de cien moléculas de corcho, será el mismo
con respecto al corcho. o tendremos más
[Continuam.]
"

NOCIONES

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¡·

�4

LA ABEJA.

5
LA ABEJA.
__..-,..,
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~ . . . . .·.·-- ~ . - -.. . . - -_._
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~
·
-___.__...
·-·- ---- - · ~-- - - - --- -- ·- órdenes de v&lt;l., señ.or, dcLia enterrarse ~on
CUENTOS
él. No hay alma viviente que le haya visto
DE DUENDES Y Af AR.ECIDOS. volver á la posada, ni oído abrir la puerta, la
cerradura estaba intacta; y el criad.o. esta
EL MANTO VERDE DE VENECIA • . pronto a jurar ~ue el P!1Pel no e?taba 3:ntes
en la manga; él lo cogió, lo abrió, y vió la
firma de vd.; pero no pudo leer lo domas por
.
),.'
HI ST,ORI A VERDAOERA , e •
estar escrito de un modo ininteligible.
(CONTINUJ..)
-Porque, segun creo, temblaba algun t3:n·
El jóven, con arreglo á las órdenes dadas, to cuando lo escribí, respondió el Sr. Melmfué enterrado con la mayor magnificencia, y ger en voz baja.
,
despues de concluido el funeral, el Sr. Stipps -¡Por el amor de Dios! exclamó el honrase presentó á dar cuenta de todo. Cristina, do Stipps interrumpién~ole, ¿era re_a~mente
que le estuvo escuchando con la mayor aten- letra de vd? ¿Dónde, si me es permitido hacion, le preguntó así que acabó su relacion: cer esta pregunta, dónde encontr:ó vd. á ese
-¿Qómo dispuso vd. que se le vistiera, Sr. terrible Manto Verde? No se enfade vd., se·
Stipps? De negro, ¿es verdad?-Esa era nues-:- ílor, pues cierta~ent~ hay algunas miste~otra mtencion, contestó el dependiente; pero sas circunstancias ligadas con este senor
habiendo encontrado un papC'l que expresaba. Sponseri.
su deseo de ser enterrado con el manto ver- -No me pregunte vd. nada, contestó el
de que siempre habia llevado, cumplimos su Sr. Melinger c.on una voz trém1:1la que descp.~
voluntad. En el ataud había un papel, y lo bria su ao-itac10n; no puedo, m me atre':o a
dejamos allí porque el mozo de la posada me responderle, amigo _Stipps.· Pidamos á D10s,
aseguró que vd., señor, lo había leido y man- pues todos somos miserables pe~adores, para
dado expresamente que se dejase donde es- que nos tenga en su santa gracia y para que
taba.
·
nunca, nunca, jamás volvamos á 01r nada de
-¿Era bien parecido el jóven? preguntó este tremendo Manto Verde.
-No tenga vd. miedo de eso, señor; la bóCristina.
" ·
-Ciertamente debió serlo cuando vivia, veda donde ha sido puesto el ataud, se há
contestó el dependiente; pero cuando una cerrado- muy bien; es imposible que humana
persona está muerta, cuando se han hundido criatura pueda salir de allí, mucho ménos un
los ojos, cuando las mejillas están pálidas y muerto.
descarnadas, la faz lívida, fria y tiesa, regu- Entre las diferentes personas que se pre:larmente no suele parecer muy bien. Pero sentaron de resultas del aviso puesto en l\,s
hay cosas tan extraordinarias en lo que per- papeles públicos, hubo un jóven, natural de
tenece al jóven Sponseri, que las gentes no Bremen llamado Wilmsem., recomendado po·
' por una de las primeras
.
saben lo que pensar acerca de él.
derosamente
casas
-¿Pues qué hay? r&gt;reguntaron á un mismo d,J comercio de Basiléa, donde habia estado
emplead.o. Dijo que le ofrecian acomod~rle
tiempo el padre y la hija.
.
.
-Perdone vd., señor, J.?.O qmero decir que bien en Napoles; pero con tal que pudiese
yo pienso nada malo, sino q:1e no sé lo que entrar en casa del Sr. Melinger, preferiria eslas gentes ·pueden pensar. Este caballero, to porque su casa pasaba en todas partes por
hijo de su amigo de vd,, mm·ió por la maña- la' más eminente, y es_p~raba, a~e~ás, t~~r
na: púsosele fuera de la cama con el manto mil ocasiones de adqumr conocimientos mas
verde sobre él, y una sabana encima, y des- extensos en negocios mercantiles. Tal ~ué la
pues .se cerró el cuarto. A las once en punto moJestia con que habló, que el Sr. Melmger
de la noche, la cerradura de la puerta empe- quedó prendado del cumplimiento, y le .d!jo,
zó á sentirse; el criado oyó el ruido claramen- que no tendria inconveniente en admitirle
te; tambien ~e despertó el mozo de la cuadra, con tal que fuer:a á propósito para .el desemy creyendo que alguno andaba á la puerta de peño de las obligaciones que tendr:ia que lle·
la calle, se levantó. En aquel momento el nar, y si al mismo tiempo conveman ambos
Manto Verde pasó á oscuras por su lado, y en el estipendio.
con.voz ronca y sepulcral, fo dijo: ¡Abre la -No sé yo, contestó el jóven Wilmsen,
puerta! El mozo, medio dormido y lleno de que era de hermosa figura, qué ramo de comiedo, obedeció, y el Manto Verde salió con mercio se confiará á la persona que v.d. ne·
paso mesurado á la calle. ¿Qué dicen vdes. cesita; pero en la casa q1:1e acabo de depr, yo
á ésto?
dirigía la correspondencia en aler_nan, mglés,
-¡Dios tenga misericordia de su alma! pro- francés é italiano, y puedo decir que hablo
rumpió el Sr. Melinger.
todas estas lenguas con bastante soHura, En
-Está bien, y a la mañan,1, siguiente ¿qué caso de necesid,ad tambien puedo explicarme
e_s lo que sace&lt;lió? preguntó asombrada Cris- algun tant? en ruso; por lo que ha.9e ami letma?
tra pcrmitame vd. que le enseue alguna
-Por la mañana el cada.ver estaba en el mu~stra; no se rUferenciaba del grabado.
ataud, corno ántes, cubierto con el manto
verde, y en la manga el -papel 1 que segu~ las I e 1 1r i J I u;i (Ü()ntirt1Ul'Nt.)
~

•¡

LA EDUC.A.OION.

presidio; y otros no abrazan ni esa vida honro~a
ni esa vida degradada, pero hacen lo que aun es
L11i educacion, ese poderoso elemento de la. vi· peor que todo ...... se suicidan!
Y es muchísimo peor, sí, esta. determinacion,
da, esa tabla salvadora en loa naufragios del desindigna
de séres racionales: es peor porque Dios
tino, ea en mucha11 ocasiones desatendida por los
suele
perdonar
al crimínal más endurecido, pero
que no conocen 6 no quieren conocer sus indispuno perdcma nunca. al hombre sin té que con cotables beneficios.
¡Lamentable ignorancia que tantos perturba- l}ardía., vil se mata por faltarle valor 6 abnegacioo
para cumplir la mision que le estaba confiada. en
ciones ha producido y produce en la sociedad!
La palabra ed1tcacion es admitida en distintas la tierra.
No tratamos, sin embargo, de hacer lus reglas
aecpciones, pero, sin embargo, no se le debe recogenerales,
porque no las puede haber, y por connocer más quo una: la educacion determina el fu.
siguiente,
consignaremos
que existen muchas oxcop·
tuto de las personas, con ella so combaten los
ciones
honrosas
de
lo
que
acabamos de decir, pero
malos instintos, y mal aplicada puede conducir á
tambien
abundan
mil
ejemplos
de lo que q~eda
la miseria, h la dogradacion, al erímon v aun al
expresado.
.
•
patíbulo.
,
Véamos
ahora
cuál
es
la
causa
de
que unos
T~l vez alguno de nuestros lectore.s, al pasar
séres,
dichosos
por
su
riqueza,
una
vez
perdida
su vista por &lt;Stas líneas, sonría cort desdon . ere·
éeta,
hayan
concluido
de
una.
manera
lamentable.
yend~ algo exajera?a nuestra asevern&lt;:ion, p~ro no
La causa ea la educacion que.recibieron.
es as), p-0r dt&gt;sgra.cm, como lo vnmos á demostrar
Sí, porque si les hubieran dado una cJucacion
en breve.
·
·
moral,
religíos:\ y s61ida, 6 mejor dicho, compren·
II.
siva de todos los conocim1entos neceas rios pr,ra
Pasemos una ro vista á .todas las clases do la adquirir una posicion distinguida; cuando se les
sociedad, y veamos los i~convenientes de la edu- acabara su fortuna, podrían asirse á esto recurso,
cacion que ee dá por algunas familias de esns cla- qut1 dura eiompre, y la perspectiva de la indepen·
ses, á los nifios.
denci1 que gozarían, aunque algo más limita.da
. Empezaremos por aquellos padres que lison- que ántes, eclipsaría algun hnto la del trabajo,
Jeados por fort~na, creen inútil dará ;us hijos á que no cataban acostumbrados: ejerciendo su
una educac1?n s6hda que moleste su imaginacion, profesion 6 carrera, se veria.n apartados de la
y solo se cuidan de que puedan lucir en la socie- senda del crimen los unos, y los otros, teniendo
dad s~s. conocimientos en distintas materias, que presentes sus creen~iM reUgiosaa y la moraliJad
todas Juntas no constituyen las necesa.rins para que aconipe.f16 á su educacion, mirarían con horror
poseer una carrera que los libre de las adversida- el suicidio que la religíon reprueba y ataco. á la
des del destino en los aciagos días que tal vez moral. Téngase presento que á los niños se les
p~edan cernirse sobro su frente; y cuyos conocí· puede guiar por el camino que se quiera, y que
m1entoe solo forman entre a,, pcrmítasenos la. fra. ];is pnsioneP, así buenas como malas que so arraise, una educacion de adorno, que aun cuando se gan en su corazon desde la infancia, le duran
la. califica ~e brillante por la sociedad, es efímera siempl'e, y por ellas logra 6 ser virtuoso 6 crimié innecesaria cuando se pierden los bienes de for- nal toda su vido.
tuna, y se necesita adquirir una posicion -con el
Otro moti,o hay tambien que ocasiona estas'
trabajo y los elementos que presta una cducncion sensibles desgracias. Todos aquellos qne se ,én
bien entendida.
·
dueñ.os de una fortuna cuantiosa, y que viven en
No es un caso poco comun la pérdida repentina la ociosidad, suelen buscar distracciones con el
do una fortuna considerable, y por ol contrario vicio, y en poco tiempo derrochan sumas coneide. con frecuencia: una perso·'
es tos sucesos so r;;p1ten
rables hasta. que se vén reducidos á la miseria y
no acost~mlirada ti la comodidad y al 6cio, cuando concluyen, por fin, lamentablemente. Pues bien:
le sobreviene este golpe, si la cducacion que ha si eus padres les hubieran apartado del camino dol
recibido no es suficiente para que pueda ejercer vicio, dándoles una carrera y acostumbrándolos á
una carrera que le asegure, aunque en menor es- vivir con el producto de sus ttegocios, quitando de
cala, su antigua indepandencia, ¿qué puede hacer? su mente toda idea de que pudieran ser poseedoAceptar un empleo modesto, si lo encuentra. Sin res de una caudalosa herencia hasta que su rcembargo, si lo hicieran oeí todos aquellos á quie- flexion los indicara el empleo que debían dar á
nes tal desgracia les sucede, no se habría perdido sus riquezas, siJ!cgaban á. poseerlas; si sus padres,
todo; pero la mayor parte, careciendo de la sufi- apartándolos así del 6cio, y quitándoles así tarociente abnega"cion y valor, sin conocer que el da- bien los medios de disipar locamente su fortuna,
fio cae sobre sus propias cabe.zas, no pueden nco- les hubieran puesto en la sonda del deber, habrían
moda~se á una vida laborio1a, y la perspectiva del hecho todo cuanto podian hacer y evitado la» tris·
trabaJo les aterra., habituados como están á lt1 tes comccucncias de otrn conducta distinta.
ociosidad, y tal vez al vicio, inseparable compaMalos y buenos siompro han &lt;le existir, pero
flero de aquella. Rehusan, pues, una vida honrosa concedamos que si se hiciera siempre lo que decuyas penalidades !lo se sienten dispuestos á eo- cimos, disminuirían los primeros y aumentarian
portat, y abraznn algunos otra vida de deshonra los segundos,
.., degradacion que al fin los )leva. 4 un infamante
(Continuará,)
,,~

l.

!ª

�6

LA ABEJA.
Fosforescencia de las liuciétnagas,

COiUPENDIO DE LOS DERECHOS

yee.fundamentales de la mayor parte de los pueblos cultos, es la. sancionada. por el artículo 50 de
Y OBLIGACIONES
la Consti tucion, que · no solamen te estableci6 la
'•
DEL
rc~la general sino qUJl, con la mira de asegurar
HOMBRE Y DEL CIUDADANO. la mdependencia. recíproca de los tres poderes 6
"
más b~en de las tres partes del supremo poder 'es·
tab1eci6 que, !'nunca podrán reunirse dos 6 'más
de es~os p'ilderes ~n u?a persona 6 corporacion, ni
SEGUNDA PARTE.
depositarse el leg1slat1vo en un individuo." (Art.
50, Const.).
Derec~os YObligaciones del Ciudadano. 9.. ¿La observancia. de la Constitucion en esta
materia es susceptible de dispensa 6 suspension en
SECCION TERCBRA,
algun caso?
·
1
Si para contestar esta pregunta no hubiéramos
de consultar más que la historia del país á con·
',
(CONTINl7.1..)
tar de~de la Constitucion de 1857, la r;apuesta
?º
se~1a dudosa. Con frecue:ncia fas agitaciones
&lt;l fúndase esta restriccion en la absoluta. necesia q~e hay ~e reprimir un deseo que con fre- mtestmaa 6 la necesidad de atender oportuna y
cuencia .será mmoderaJo, de aspirar á ser en la eficazmente á la defensa de 11\ soberanía nacional
Fe1'lra.c1on una entidad soberana é independiente han_ obligado al Congreso á investir de faculta~
que, ~m contar con ilementos bastantes ara des más 6 méoos amplias 6 limitadas al ejecutivo.
cumplir cv~ 1.as obligaciones que ese c~ráctc/im- ~tras vece.e, e~ des.e~ de repri~ir enérgicamente
por.r, no h1c~era más que debilitar y enervar las ciertos delitos, facilitando la mstruccion do los
;ucrzas de un Estado existente ya, y que hubiera procesos y asegurando oportu~idad del castigo~
t3ned1tobel problema~ para muchos de ellos bien ár- ha h~cho q?e las autondades pohticas 6 militarea
sean investidas de funciones judiciales, y que de
&lt; uo, e astarse á stmismos.
esta suert• se vean perturbadas y confundidas
7. Circunstancia dignl\ &lt;re obscrvaeion es
seg-un parece, las islas adyacentes do ambo's mque, de un modo lamentable las 6rbitas legahis de
l~s tres poderes; esa eituacion ha sido casi
perter.ecen
. • noa.res,
; d · excJuairnm&lt;mte á. la. F ederac1on
to. siempre. el resultado de una necesidad iqeludible
n.e~ o m e1 carácter rle Estados ni el d' t . .
tonos.
,
e ern- h.a estado justificada por las circunatancias, h~
sido reclamada por la suprema de las exigencias
Puede funaaree cata afüma&lt;iion en
I
49 le 1 C · .
que e art. q.ue puede tener un pueblo: conservar sus i".lstitun:c:onaf lo o;st1tuc1oln establee? que el territorio c~ones y ~efender su autonomía; p()rv no es ni ha
F d . orman as partes integrantes de la sido constitucional.
re}e;;d:c~~~laeq~~ys:;c~~:sEqauteadoa (art. 43é), y las
L~s fa~ultades omnímodas, la investidura de
'd d
' como se v están f~nc1onesJ11diciales á los ajentes del poder Ejecuconsi era as como pal'tcs del territ .
, d
y distintas de loa Estado!!
or10 separa ae tivo,. podr~n encontrar muy legítima. defensa en
cia, corresponden á I F,dy 'l~e, en. consecuen- consideraciones muy atendibles· pero no deducid?s
-~
.,
a e erac1on !lll tener un de la Constitucion.
'
caractor pohtico bien determinado,
La
divi~ion.
de
loe
poder~s
y
la prohibicion &lt;le
· d~l artículo constitucional
·
r L!Ji ~o daoci_on
se que sean e¡erc1.dos dos 6 más de ellos por unn perp ;,3ta a seme3ante mterpretaoion que por lo de sona 6 corporacion, no son susceptibles de dispensa
m,1s,I está en pu~n.a.con los anteccdent;á bi&amp;t6ricos6 suspe.ne~on, ni de una manera general y absolucon a ª.ctual d1vis10n territorial y hasta con el ta, m limitada 6 especial.
texto mismo de la Constitucion ' ,
·
artículos de ¡
.
, que en diversos
10. Sin embargo, la regla general establecida
]'
a eeccion segunda, título se undo por el. art. 50 de la Constitucíon tiene ciertas
~ ict que .loa Estados conservarán loe límit!s qu; eeoepc1ones que ella misma detalla, y de lae cua,tn ea teman salvo los modifioaciones quo la mis·
l~s. tendr-emos ocasion de ocuparnos mád tarde,
ma le! fundamental cstableci6. Ahora. bien en hm1tándonos por ahora á. su somera indicacion
nntcrio;es épocat1, las islas adyacontes de a~bos
El poder legi~lat~vo, ~or ejemplo, tiene en v.irmares ormaban parte de J¡a Estados Jitorale1 y
tud de la Const1t~cio~ .ciertas funciones judiciales
~01~0 ~obr~ .est~ no se introdujo novedad alg~na tratándoee de los rndmduoe que disfrutan del • _
1
·n a onstitu.c1on, continuaron formando arte to fuero constitucional.
ª
de s~s respectivos Estados, sujetas á su ad!inis- EJ poder Ejec~tivo puede por su parto legislar
tracion Y leyes locales.
en ciertas materias, como para la habilita.cien de
puerto~, establecimie~to de aduanas marítimas y
fronterizas, y para designar su abdicncion.
~olamente el poder judicial no tiene más atri. 8. El Sup~cm~ ~oder do la Federacion se di· buciones que la.11 que á su carácter corresponden
vide para su CJcrc1cio c-n legislativo . t'
judicial (art. 50, Oonst.).
, eJecu ivo y El legislativo y el ejecutivo, más allá de la. 6rbit~
natural de sus funciones, no tienen más que las
La teoría de la division do los poderes ad .t' d enumeradas expresamente en la Constitueion.
por todos los publioistaei y reconocida por ~s \:.
· ( Oo11tinuará.)

!ª

v.

7

LA ABEJA.
1

sucediendo lo mismo cuan.do se hace la operacion
con las luciérnagas intactas.
1 M. Mattencci, al analizar el gas oxígeno en que
Todo el mundo conoce esos pequeño, insectos había sido puesta la. materia. fosforescente durante
que aparecen sobre la yerba. en el verano poco algun tiempo, advirti6 un cambio en la naturále·
tiempo despues de ponerse el sol, y que vulgar- za del gas, que consistía en una absorcion de oxímente se llaman luciérnagas á causa de su fosfo· geno y una produccion do ácido· carb6nico, sucerescencia. La luciérnaga, simple objeto hoy día\-diendo lo mismo en el am, atmosférico.
de la curiosidad de los niños, ha tenido un lugar
Las luciérnagas 6 la materia fosforescente quo
marcado, como todos los seres singulares, en la. ee extrae de los puntos gaseosos, que no contie- .
mitología. de la edad media.. Ese insecto figurabll. ne oxígeno, solo brillan poco tiempo, pues si ,ie
en otro tiempo con los fuegos fatuos y las almas . opera. con precaucion se advierte que la. fosforesdel otro mundo; de modo que, cuando el viajero le\ cen~ia éesa al cabo de algunós minutos. M. Matencontraba por la noche en 1u tránsito metido en · tencci hizo la experiencia con el hidr6geno puro
los matorrales y en las orillas del camino, eolia\ en el que meti6 varias luciérnagas durante vointire.zar devotamente por las almas en pena.. 1'l~go cuatro horas; teniendo por resultado el que la
que perdi6 la luciérnaga su carácter simb6lico, fosforescencia solo persisti6 algunos instantes, de
ocup6 diferentes veces la atencion de los físicos y modo que hecho el análisis se vi6 que la naturanaturalistas, distinguiéndose entre ellos M. Ma.t- leza. y el volúmen del gas no babia variado sensitenc3i que public6 nrias observaciones interesan- blemente.
tes sobre este insecto.
.
Esas diferentes experiencias nos hacen ver claEn la vasta gerarquía. de los diferentes eém ramente la rratura.leza del fenómeno, que produce •
clasific~dos por los naturalistas, la luciérnaga for· la fosforescencia. en la luciérnaga, debida á una
ma el tipo de un grupo de insectos análogo~, que verdadera. conbinncion entre el oxígeno y el aire,
foi:ma.n un género del 6rden de los co1e6pteres, y cierta cantidad de carbono contenido en esa maba,o el nombre de Lampiros; pues éstos, entre teria amarillenta que contienen los últimos segotros ca:acteres comunes de organizacion, tienen mentes del insecto; explicándc,se por este medio
l~ propiedad de lucir como las luciérnagas: todos por qué las luciérnagas no despiden luz en los
tienen el ~bd6men muy blando y compuesto de espacios gas.cosos sino oxígeno, y c6mo en loe otro!
muc~os a.mllot!!, que' forman otros tantos plieguee absorven ese gas desarrollando el ácido carb6nillo..
t«rmmados lateralmente en ángulos agudos, ha- Resulta, pues, que hay allí una combustion lenta,
llándos~ colocado el 6rgano luminoso en los últi- parecida á fa de la madera en putrefaccion, á la
moa. am11os.
.
del algodon·que tiene grasa, á la de,1 csrbon diviSi se coge una luciérnaga. y se coloca vuelta dido, etc. A la vérdad, esa combustion no está
sob_rc una mesa para. obs~rvarla mejor, se advierte acompaiiada dc:,1 des1.1rrollo de calor que caractea~ mstante que solo despide la. luz por intermiten- riza. Ja11 combustiones ordinarias; pero la combina·
cia! algu~as veces se apaga enteramente, y en se- cion se opera entre dos masas tan pequefias que.
guida brilla de nuevo. Algunos naturalistas ha· el desarrollo de calor si existe puede muy bien
b'1an crei'do, segun esa obs.ervacion, que- la emision ser tan solo parcial; puee
'
' duda. que tamno hay
do. la luz estaba. eubord~nada á la voluntad del bien se ven otros cambios químicos en los que se
ammal; pero esta conclus1on es err6nea como va- efectúan la emision de la. luz sin aumento sensible
moa. á ver. -1~ fopforeseencia de los segmentos de calor. Admitimos, pues, y convenimoa con M.
lummosos contm.úa en efecto aun deepues de se- Mattencci que la fosforescencia. de la luciérnaga
parados. del ammal; pues aplastando. 6 chafando se produce por la combinacion del oxígeno con el
una luciérnaga se ven d~sarrolla~ee diferentes ra- carbono contenido en la materia amarillenta que
yoa de !u~ en una. materia amarillenta contenida contienen sus últimos anillos.
en lo~ ult1~os amllo~, ~ esa lu~ dur~ má~ 6 méPero cómo se produce esa combustion..en el innos t1emp.o, por consiguiente 1.a mtegndad y la vi- secto cuando está vivo ,Y c6mo se establece el cond~ del animal no son ~ecesanos para la produc- tacto nece&amp;ario para que haya cQmbinacion, entre
cion de l.a fosfores~enc1a: .
.
el aire y la materia que aquel hace fosforescente?
~sa. circunstanc1.a faci~ita el estudio y la obserCuando se examina con el microscopio la navac1~n de la materia lummosa separada del cuerpo turaleza. del 6rgano luminoso despues de haberle
d~l msecto, Y el po.der exponerla. á diversas ac- despojado de las membra.n;e, ee ve una materia
c1ones para. determmar las propiedades; de modo granularía de color amarillo en medio de la cual
qu~, som~tiendo á la misma observacion de la roa.· aparecen varios grupos de gi6bulos rojos y numo·
tena luminosa contenida en el animal vivo é in- rosas ramificaciones y diversos tubos vacio1 cuyo
tacto, se ~uede llegar á conocer exactamente por aspecto es parecido al de la fibra. muscular; ~iendo
paracion la naturaleza del fen6meno produ- de advertir de esa materia. granularia es do donde
ci ~ié
,
sale la luz, como puede verse observándola por la
. aqu1 1os resu 1.ta.dos obtenidos por M. \!at- noche.
.
ten,i°i su doble sistema de observaciones.
Esa materia, en el insecto vivo está contenido.
ª uzí que despide la materia fosforescente en entre las dos membranas ventral y dorsal las que
e.1 gas ox geho P?ro, separada del insecto, es más son trasparente11 y cubierta de pelo· y l~ últillla
viva que en el aire y brilla mucho más tiempo, tiene, además, sobre su superfioie int;rna., gran nl
¡

l

¡

º?f

t

•

�8

LA ABEJA.

mero de tubos 6 traqueas que penetran en la materia fosforescente, y es precisamente por medio
de esas traqueas por donde el oxígeno del aire se
encuentra. en contacto coIJ'"la sustancia carburada,
cuya combustion produce la luz-. Por otra parte,
los numerosos glóbulos sanguíneos que están distribuidos en medio de esa sustancia, prueban que
los segmentos que la contienen son el centro de
un órgano particular do secrecion. Bajo este punto de vista meteco llamar la atencion de loe naturalietas una vejiguita roja, ob~érvada por primera
vez por M. Mat.tencci. La materia granularill.
amarillenta, producto de esa secrecion, está renovada incesantemente y. conservada en sus propiedades por la operacion de nutricion que se opera
igualmente en todas las partes de los cuerpos vivos.

USO DEL ALCANFOR EN LAS TOSES
NERVIOSAS.

El doctor Alquié prevenido contra el alcanfor
por el a!:mao que hacen lo.s personas no médicas,
no recurrió á este medicamento sino despuos de
haber agotado sin ningun resultado la mayor parte de los medios aconsejados contra. la tos nerviosa. La primera persona que le proporcionó ocasion de observar la influencia pronta y radiral de
la administracio11 de los granos de alcanfor fué
una seílorita jóven y sumamente nerviosa que ha··
cía una. semana sufria una tos pertinaz, seca, que
p10vocaba vivos dolores de pecho y que la había
producido bastante postra.cien. El autor aconsej6
•. ! •
• 1
diez granos de alcanfor: por la mañana. la tos ha·
' 1' V
•
bia
desaparecido: diez granos más completaron la
iM.I .A.NGELXTO!
curacion. Semejante resultado sorprendió más
bien que convenció al· doctor Alquié respecto á la
Aunque soy tan desgr~ciado
virtud real· del medicamento empleado. A poco
Y ea tari negro mi destino,
tiempo fué llamado para. asistir á una sellora ataYo tengo un ángel divino
·cad'a de una violenta congestion celebra! y unn
Que vela síempre á mi lado.
tos fuertísimn á consecuencia de un enfrilimonto.
El ahuyenta. mis enojos,
t,'
Una sangría copi;:sa, sinapismos en l9s piés,. un
No siento penas ni agravios
vejigatorio en un Lrazo disiparon rápidamente los
Al SODl'eir de SUB labios
síntomas cefálicos, pero permanecieron los golpes
Y al fulgurar de sus ojos•
de tos y la perturba.cion en la reepiracion. La tos
De ensueiios eB dulce nido
seca, pertinaz, doloro11a y éon un poco de fiebre.
Y de mis penas un puerto;
El doctor Alquié ordenó pedacitos de alcanfor coCuando despiota, despierto,
mo en la enferma anterior: ni dia siguiente so haY cuando duerme; dormido.
bía disipado la. tos y no se reprodujo.
Venid á amarlo conmigo:
No multiplicaremos los ejemplos, pues que de
Si sonríe, es una aurora-,
!os dos casos observados por el doctor Alquié reY es un dolor cuando llora:
sulta que el alcanfor disipa rápidamente, no solo
Soy su abrigo y ee mi abrigo.
las simples toses nerviosas, sino tambien las toses
Entre car.cía y caricia
dolorosa~ con un poco ó nada de polvo, produciMi alma en sus labios 'derramo:
das por una irritacion catarral do loe bronquios
¡ei vieras cuánto le amo!
,.
sin
leeion apreciable por la auscultacion del tegiSupieras Jo que es delicia.
do
pulmonar.
El alcanfor no produce ningun efecDe mi cielo es lumbre clara,
to
cuando
la
tos
siendo se«Ja se vuelve húmedo, con
De mi flor púdico broche:
esputos
espesos
amarillentos,
ni en los casos en que
¡Alborada de mi noche,
hay
lesiones
materiales
del
pulmon.
Fuguitiva, dulce, rara!
La. administracion del alce.nfor es sumamente
Sal á contemplarlo, luna,
sencilla. Se aplasta un pedacito do dicha sustan·
Dalo tu nombre galana,
cia y !e tragan lo~ partículas con muchas horns
Símbolo que ser se afana
1 .,
de intervalo.
Do placer y de fortuna.
&amp;!·
Hemos tenido ocasion de comprobar una vez los
Máxbnas Morales.
buenos resultados del alcanfor tomado del modo
que indica el doctor AlquiJ y efectivamente el re-La vida del avaro es una comedia en que so- sultado ha sido la dcsnparicion de la tos.
,
lo se aplaude la escena quo la termina.
-La pobreza carece de muchas cosas y la avaricia de todas. .
.,
El tener dinero es Gloria,
-No olvides nunca loe beneficios que recibes;
.Purgatorio el no tenerlo,
pero olvida pronta.mente los que haces.
Comer pan ajeno, Limbo,
-La calumnia· se extiende como la mancha de
Y tener deudas, Infierno.
aceite, que mientras más esfuerzos so hacen para
quitarla, más se conoce la señal.
Editor, J. M. Aguilar Ortiz.
-No hay gentes más vacías que las que están
llenas de sí mismas.
·
-Los Ínás justos resentimientos deben sedar
, Tip. ele F. Mon•alve,

-

•

...

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,, ,¡

.

~nte ol Drrepentimiento,

PERl'Wf\74 ~'ÓMltRO 81 ,

1'

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                <text>La Abeja : Revista bisemanal de conocimientos útiles, dedicada a la clase obrera e industrial,  1875. Tomo 2, No. 6. Julio 21</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>TOMO Il.

MEXICO.-JULIO 24 DE 1875.

. LA- AEEJ .a:. 'ºi.,~

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lte vis tit Bisc1uauál tle Con ocimieu tos Utites,
dedicada á Ja clase obrera é industrial.
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Precio: una ou.ai•tilla. el :n:ú.n:1ero.

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t~s, yéndose á para.1· á h puerta clo la ~f\berna.
Los cna.tro embozados llegaron á la es(EP1SO DIO SEGUNDO)
quina, y montiuon en los caballos que les
(CONTINU! )
teni~ por la brida un lacayo, que ae clescu-Qué mirada nos han dirijido á través bri6 al punto que reconoció á los embozados.
,le su embozo, dijo el baron.
-Ouánto siento habernos sentado jnnto Los gin.etes echaron á andar dando vuel·
ta á la calle, y nuestros dos personajes volá estos cristale&amp;.
·
vieron á. ocupar sus asientos , haciendo
-Observémoslos.
comentarios
sob1-e 101 onatt'O desconoctdós
El ma~qnés y, el baron cleja1·011 aus asien·EL DUELO.

�!

1 }.

que les habian inspirado, á lo que parece, Dos fogonazos alumbraron el campo, y el
sérios temores.
caballero- desmontado cayó en tierra.
-Al galope, gritó el marqués ...
II.
El baron metió la espuela en los hijares
de su caballo, pero éste se balanceaba y dió
La noche estaba oscura como la pez.
en tierra.
La 11uvia y la opaca luz &lt;lo los reverberos -Rayo! han muerto á Ynlcano.
ele entónces, aumentaba Jo lóbrego ele las -lfo perdamos tiempo, repuso el marcalles de París.
qués, montad en este otro cab:tllo qne tengo
Dos embozaios, caballeros ·en dos brido- de la brida, y que es botín de guerra.
neij de raza pura, salían del último puesto Obedeció el baron, y los do!; audaces jó&lt;le guardia, y prosegnian su marcha hácia venes siguieron al galope.
Saint-Oloud.
Quince minutos despues, y cuando pen·
Despues de un cuarto de legua de cami- saban detener á sus caballos para que tono, nuestros ginetes se &lt;letuviel'Ou.
mf!sen aliento, &lt;los sombr~s se destacaron
-¿Qué os pasn, marqués?
en ruita&lt;l del camino.
-Ofs?
En esta ocasion, fueron el marqués y el
-Sí tal, el cierzo qne ngita las bojas de baron los que tomaron la iniciativa.
los árboles.
-Paso, gritaron á un tiempo sin detenei·
-Aguzad el oido, baron.
á sns caballos.
-¡Ah! esperad, me parece que el viento Por toda contestacion, obtuvieron dos
&lt;le la noche me trae al•oído el confnso rn- pistoletazos á lr~inta pasos de dii;tancia.
mor del galope de caballos.
El caballo de Felipe cayó al suelo, y el
-¿Qué hacemos?
marqués apénas tuvo tiempo de sacar las
-Esperar.
pistolas, é hincando una rodilla sobre sn
-No tal, acometamos, repuso el 1i1ai·qués caballo espirante, hizo fuego.
adoptando súbitamente nna medida exSu adversario quedó desmontado . .
tremC.omo quemis.
-I~a, caballero, repus~ aquel desenvai.
-Pues en marcha.
.
naudo la espada, estamos para matar caba
Los dos caballeros comenzaron á trotar, llos ó para batirnos nosotros!
no sin llevar ántes la diestra. á las pisto- -Estoy á vuestras órdenes, repuso Felipe
leras.
sacando á su vez la espada.
Diez minutos despues, dos sombras á ca- De dos saltos se pusieron ambos conten·
dientes á d1stancia.
· hallo se destacaron del fondo negro do en- Felip. e eiecntó dos ataques falsos, y tiró
tre los árboles.
~
A cierta distancia se detuvieron nnos de tros estocadas rápidas Y viol('ntas. Su adotros. ·
versario las paró.
-¿Quién vá? dijo nna voz sonora, aunque -Hola! dijo Fólipe satisfecho.
algo agitada.por la precipitacion do la car- En el mismo momento·le tir6 su a&lt;iversa
rera.
rio dos golpes repetidos. Felipe los paró"
-Dos caballeros, contestó el Liaron, pues quedándose en quinta.
,
Felipe no quiso responder.
· Por su parte, el baron y su adversario, se
-¿Vais á Saint-Cloud?
habían disparado dos tiros, sin uiás éxito,
. -¿Qué os importa?
que matar el·barou el caballo de sn contra
-Oaballeros, preferid contestar con llf· rio. Ambos cargaban apresuradamente.
banidad, pues de lo contrario os pesaria......
El baron disparó, y el fogonazo alumbró
-Vamos al infierno, contestó Felipe..
el campo de la contienda.
·-Si es así, pronto llegareis á él.
Felipe y sn adversitrio dieron uu gl'ito:
La calma nocturna vino á ser interrum, · el primero alzó sn espada; el segundo la
pida por el chasquido que producen las ar- baj6.
mas &lt;le fuego al montarse.
-Felipe!
El ll)arqnés y el baron se separaron un -Hermano mio!
tanto, y casi al mismo tiempo se, oyeroO Se habian abrazado.
'·l
cuatro detonaciones simultáneas, que fne- -1~fo tireis conde.
ron á repetirse en la 11anura.
-Hola, baron, suspended el fnego.
-¡A quién defiendes LuisT preguntó FeUno de los ginetes enemigos cayó al suo
lo, y el otro quedó desmontado, pues su_ ca· lipe á su hermano.
ballo bahia recibido la bala del baron en el -Defiendo á mi amada, á qnien supe que
encuentro, y luchaba con la agonía, mien- querian robar esta noche.
,, '
,.tra11 el caballero
d
· desmoutado avanzaba so- -A Albertina?
H , o ••. , ur&amp; su. a versario.
-Sí, tal.
•1 •
-Fn~go, baron, gritó Felipe, compren- -06mol
~~
diendo por instint0 lo q~e iba. á pasar.
((Jontúma1·á.) m

-

3

LA ABEJA.

LA ABEJA.

} •U':

NOCIONES
1,

,¡ ¡ , ,

DE -FIS:CO.A.
EXTRACTADAS

DE LAS OBUAS

DE B. BOUTET DE MONVEL

Y ·A. GANOT.
.1 :

(CONT!NU.\.)

de sacarse del conocimiento de esta ley, supongamos que se deje caer .una piedra de ~o
alto de una torre, y que la piedra emplea se~s
segundos en llegár al suelo; se podrá deducir
que la altura de la torre es de 4m,9x(6X6),
=4,9X36.

4,9
36

294

'147

,

qne trasmitirá á una masa de cincnenla, de
•• fl,.l,
cien, ele mil moléculas de plomo, puesto qt~e
176,4
,I . , .U'1
el número de éstas nada hace para el movimiento que esta fuerza dá.
Altura '176 metros 4 decímetrcs.
¿Cuál es este movimiento?-Primer.a1~ente En el movimiento uniforme, el espacio reexaminemos, de qué manera un mov~m~ento corrido en un segund~, ~s el mism~ en todos
rectilíneo puede diferir de otro movimiento los periodos del movimiento, y ·mide lo que
rectilíneo.
se llama la volocidad del móvil. La unidad
Si un móvil recorre espacios iguales en de velocidad seria la de un móvil que recortiemp?s igual?s, cualquiera que sea el valor _ri~se un m.etro por seg_undo. En el movidado a estos t.1empos, de suerte que lo~ espa- miento variado, la veloc1d~d es, por el ~oncios recorridos en diez segundos, en cien se- trario, incesantemente variable, sea creciengundos, sean diez veces, cien veces el espa- do, sea decreciend?, Cuand? s~ habla. de la
cío recorrido en un seg.nudo, entónces el mo- velocidad en semepnte movmuento, es -previmiento es llamado inovimiento 1tni(o1·,nie. ciso entender la velocidad en tal ó cual msSi los es2acios no son proporcionale~ a los tante determinado. Para .no confur~,4'irla ~º'!1
tiempos, lo gue sup~ne que los espacios re- la velocidad constan1e del movimi~nto umcorridos en tiempos iguales sucesivos, van foeme, se le da el nombre de velocidad adaumentando ó disminuyendo, ontónces el mo- q1tfricla.
.
vimiento se llama movimiento 1Jariado. ¿A El movimiento acelerado ó relardado ;no
cuál de estos dos movimientos referiremos el puede proceder evidentemente, más que del
de los cuerpos que ca~1;1,?~Hé. a~tú una e~pe- efecto de una fner~a que obra ~in interruprie.ncia que nos permitira dec1du la cuest10n. cion 5obre el móv~l. P~rque s1 esta c.esase
Dejemos caer sobre una· mesa, y de un~ de obrar durante cierto tiempo,, TI? pudie:r:ido
corta altura, un trozo de yeso y permanecera el cuerpo cambiar nada por s1 m1srno al. 1mintacio. Despues, dejémosle caer de la altu- pulso recibido 1 'Continuaria durante este tiemra de un 1!1etro,. Y. ~e romperá. El choque, po su~archa con 1;tn m~vimi~nto unifor~e.
pues, ha sido ~as violento e~ el segt~ndo ca- Si la fuerza es de mt~ns1dad co~st.ante, anaso que en el primero, aunq~1e produc1~0 .ror de ~in cesar á la velocidad del movil~ aumenel mismo cuerpo. Es preciso de cons1gme~- tos iguales, de suerte que esta velomdad ere.te admitir que el trozo de yeso iba más á pri·· ce proporcionalmente al ti~~po. Para darse
sa al instante en que halló la mesa en la se- cuenta de lo que es la velocidad en un m?gunda expe:iencia, que. cuando cayó sobre mento dado, es preciso suponer que á part.n'
ella en la primera: Sabemos, ~1 efecto~ que de este momento, cesa de obra: la fuerza ac~el choque prod~cido por un mIS~no .et~erpo, leratriz, y entónccs la vcl~cidacl, d~l movics tant~ J?áS v10leuto cuanto 1:1ª? rap1do es miento un~fofme que tom~ra el movil, (velo·su movimiento. Luego el mov1m10ntQ de un cidad medida por el esP.ac10 gue. el movll r~cuerpo al c~er, va acele~ándose.
corre entónces en la u:r:i1dad 4e tl~~po) seria
Por los metodos experimentales, expuestos precisamente la velocidad adquirida que se
en los cursos de mecanica, se ~stablece que aeseaba averiguar.
. .
.
un cuerpo que cM por la .accion de la sola Demuéstrase en .mecamca, que s1 ~a velopesantez, recorre) en el pruner segundo de cidad crece proporc10nalmente a los tie1;1pos,
su movimiento, cerca de 4m ,9.
lQs espacios recorridos cre~en proporci~nalQue en los d0s primeros segundos) recorre mente á los cuafüados del tiempo, y rec1pro4 veces este espacio:
.
camente. El movimiento d.e los cuerpos BeQue en los tr~s primeros) 1•ccorre 9 veces sados se halla, pues, some~id_? á dos l~yes, Y
4'n,9.
es lo que se llama un mov1m1ento 'lmifm·nieQue en los cuatro.-pri.::nel'os, recorre '16 ve- 1nente v(wiado. La pesantez es una fue~za
ces 4m,9; y así sucesivamente. .
aceleratriz constante. Se le dá por. medida
De un modo general puede decirse, que el la velocidad adquirida al fin del p_rimer seespacio recorrido en cierto número de segun- gundo cfel movimiento: esta velocidad~ de
llos, es igual á 4°\9 multiplicado por .el cua- 9'" ·8 doble del espacio recorrido en el primer
.drado aritmético. del número ele segundos.
segt{ndo.
• .l
[Continuará.] r ')
,1 •
Para f[Ue ~e comprenda el partido que pue-

�LA ABEJA.

5

LA ABEJA.

---=·-·/---·----========~~:::::::=::::::::::::::::::::::::::::::==~

CUENTOS

mente hablando, parsimónia con que se hahia
distinguido toda su vida.
.
DE
. DUENDES Y APARE I DO S. El jóven Wilmsen volvióº al dia siguiente,
supo con bastante alegría que sus condiciones habian sido admitidas, tomó posesion de
EL MANTO VERDE DE VENECIA.
su empleo, y se puso en ·el sitio que le correspondía en el escritorio. Lo primero que
HISTORIA VERDADERA.
tuvo que hacer fué dar parte al viejo Sponseri
de
la muerte repentina de su hijo, con arre(CONTU.UA.)
glo á las instmcciones que le d1ó el Sr. MeNo pido salario alguno, añadió él, porque linger, el cual se abstuvo de hacer la más
los conocimientos que adquiriré en casa de mínima alusion á la aventura nocturna, pero
vd., me recompensarán bastante; además de encargó al nuevo dependiente que asegurase
que en los escritorios donde he trabajado he á su corresponsal el profundo dolor que hapodido ahorrar lo bastante para pasarlo tal bia sentido por esta ine~timable pérdida. Secual algunos años. Solamente deseo una_ ~o- gun su carta, el jóv~n Sponseri le man~ó
sa, y es que tenga vd. la bondad de aclmll1r- llamar á la posada, mas por presto que llego,
me á su mesa, J darme un cuarto en su ca- ya le cn?ontró ~ue~to; . Proseguía diciendo,
sa. Los dependientes de vd., segun me han que habiendo sido mutiles todos los esfuerdicho, comen y duermen en otra parte; por zos hechos para volverle á la vida, dispuso
esta razon los jóvenes muchas veces tropie- fuera enterrado al tercer dia con todas las dezan; sin poderlo remediar, con malas compa.: mostraciones de respeto debidas á su familia;
ñías. En todos partes me han concedido este y por último, le incluía la nota de los gastos,
privilegio y me han tratado perfectamente. en la cual no había olvidado un maravedí.Estoy seguro cpie en Nápoles con?e_gniria es- Yo quisiera, Sr. Wilmsen, añadió el viejo
to y mucho mas; pero yo preforma acomo- Melinger, separarme algun tanto en esla cardarme aquí.
ta de nuestro estilo ordmario; que fuese un
. No agradó mucho la condicio!-1 ~l Se. }Ic- poco patético, ¿entiende vd.? El viejo ~ponlmger, porque desde el establecimiento do su scri se pagará mucho de esto; es dueno de
casa ninguno de sus dependientes habia co- dos millones de duros, y ecreedor á que Je
mido on su mesa, excepto el dia de Navidad, demos gusta, particularmente cuando no cuesen que tenia costumbre de convidar á todos ta nada.
sus émpleados; pero el jóven instruido ex- En l!.Il santia.men acabó Wilmsen el borratranjero, cuyos servicios le salían tan bara- dor de la carta en italiano, y lo presentó lletos, era demasiado apreciable para dejarlo ir no do desconfianza á su amo. Empezó á leerlo,
por la sola condicio1;1 que exijia.-Co~o qlúe- y fué tal el placer que probó~ que iba Earánra que sea, respondió, que co.nsultana con su &lt;lose á cada cláusula para dec1r.-¡Escelente!
hija; á quien había dejado el gobicroo do la ¡Bravo! ¡Perfectamente!-:-En fin, no pudo
.casa, y que le haría saber su doterminacion. ménos de confesar secretamente que carta
A la hora de comer contó a Cristina el igual jamas había salido de su escritorio.
caso.
Cuando llegó la hora de comer, el S.r. Me-Véamoslo primero~ dijo la hija del rico linger se llevó á Wilmsen consigo y lo preMelinger con cierta especie de nnidad mer- sentó. á su hija. El rostro de ésta se puso
cantil.-¡Oh! te gustará, no lo dudes, repuso como un carmín así que él Ja saludó, porque
el padre, sin figurarse el peligro al cual ex- hacia memoria de haberle visto en la catedral,
ponia á Cristina introduciendo á su lado al donde se había arrodillado y rezado al lado de
Jóven extranjero, y considerando $ola.mente ella en el altar mayor. Tenia muy presente
por cuán poco precio podia asegurar el bene- la im~gen del hermoso jóven, sin saber cuán
ficio de sus talentos é industria.-Tiene todo hondamente impresa estaba en su tierno ~oel aire de un caballero, añadió luego; no se razon, ~iendo esta la causa por qué ahora
parece á la generalidad do nuestros jóvenes; quedó sorprendida á la vista del original.
su modestia es tan grande como su mérito Wilmsen se sentó enfrente de ella, y no perpersonal. Habla bien, y servirá para formar dia ocasion de contemplar su amable i,emuna alegre tertulia en nuestra casa.
blante; más siempre que olla le miraba, él
-Como vd. quiera padre, dijo Cristina; solia b~jar la vista al plato, y parecía absorpronto podemos arreglarlo todo. Le daremos to en mil pensamientos.
el cuarto yerde (que en algunJiempo fué de -Algo tosco me parece el jóven, fuélo que
los mejores de la casa), a mi me parece que dijo el viejo á la hiJa despues de comer; dos
será. bastante bueµo. ¡,Piensa vd. así?
veces dejó caer el tenedor, y la mancha de
-¡Muy bien, hija mia! Su manutenciou no vino tinto que echó en el mantel cuando le
podrá costar mucho; lo darás siempre un va- alargaste el pastelillo, no saldrá fácilmente
sito de vino despues de comer, no más, por- en el lavado.
que le enardecert(la sangre. De este modo -Falta de educa:cion, padre, repuso Criscontinuó el viejo arreglando lo demás de la tina, queriendo excusarle.
comida con aquella frugalidad, ó más propia·(Oontirmard.)

e

..

-

- ---I-..1A- EDUO.A.OION.
1CONTINU,\,)

III.
Pasemos ahora revisto. á la clase opuesta, esto
eí!, á la clase pobr(', en lu. cual no arrojaremos toda la culpabilidud sobre los padres sobre lo. educacacion que eus liijo'l reciben, si no s0br~ los Gobiernos ineptos 6 indignos quo no se ocupan do ~cformur el pésimo sistema (le enseñanza. que ngo
en nueetro país.
Por rC&gt;gln general c¡¡trc la dasc obrero, L1s 9_uc
no tienen más qne su trabajo no dan á sus h1JoB
otra cdncacion (y nnn eso tampoco) que lo que
aprenden en la Cfictieln del lng1H.
Algunos logrnn nprcnd61· todo aquello que com
prende In primera enseñanza, aunque esto no suicede más qua en los pueblos importantes; otros soo aprenilcn parte &lt;le 1{1 que los anteriores, y otroe,
muy poco 6 narln.
·
En los pueblos de alguna importancia, á pesar
de quo hay mncstn;B gratnilos para los pobres co
mo en los demás, la nsignacion que reciben es
mezquinii y admiten discípulos &lt;le pega: en n.lgu·
nos cxijen los maestros el pago de la enecfianza,
no solo .á los discípulos repttados como de familias más pudientes sino á aquellos que pertenecen
á laR el asee jornaleras verdaderamente pobres, pe·
ro cujas familias pueden vivir en una honrosa mouianÍB con el excesivo trabajo de sus gefes. Tan
solo se libran del pago aqurllos r1uo no pueden
materialmente abonar nada.
Algunos mnestro11, y espccialmcnto loa que viven ('fl los lugares y pueblos pequcl'ioP, que son,
como es natural, los menos retribuidos, atendiendo solo (¡, la gnnancia se csmcrn.n más en· la cducacion de loa que mnyor suma lee pagan por su
asistencia ni colegio, escasean loa castigos y son
dulces en aus reprenaiones con ellos, amen de dispensarles muchas faltas que cerrijen con dureza
en loa demás, á los cunlcs tru tan del modo invcrrn,
descuidando cusí por completo su educacion y s.embrnntlo C'n P.11 tiorno pecho una venenosa semilla
que les puede producir maléficos frutos, la envidia_.
Estn con1lucta, rlignn de la mayor reprob,lcioJ1
es perjudicial, tanto para unos como para otros
diecípuloe. Los que tratados benignamente por
aus ma('stros ven r¡ue aus faltas no so corrijen,
que en sus disputas con los demás pagan otrns
por ello~, que el delator do unt\ falta suya es cns
tigado cerno si la hu hiera cometido; y en u_na. palabro, )09 que ven qu~ son preferidos en todo y
Jior to lo á sus condiscípulos ignoren 6 no el móvil de la conducta &lt;lo su profesor, se envanecen,
los c¡uc lo ignoran porque se creen superiores á los dernáJ en penctracion y dotes morales
y llegan á despreciar á loe otros, 6 cuando ménog
los miran con superioridad; y los que penetran la
causa de lo preferench de que son obj ctos por
parte de sus maestros, es aun peor, porque a(kmás de envanel'orse con la ridícula presuncjon
que los anterior&lt;'¡i, 80 envanecen ta.mbien con el
superior concepto que á los ojos de sus maestros
merecen sus riqueza~ mayores 6 menores sobro-sus
demás discípulos q11e carecen de ellas. El 'f!lll~IJ-

ª\

1ro, pues, comete uno gran imprnisJon
tr~lnr
á unos Jiscípulos con esa preferenc1a Y , o. ros
con tal injusticia, pues no tan _sol? les dá pés1mn
educacion y mal ejemplo, cons1gu1endo que ar1ucllos no se apliquen ni nprendan, ~adoa en _la excesiva indulgencia que ven en él, smo. qu~ rn'.mbru 11 ·
en su cornzon el gérmcn de una pas1on indigna Y
que les puedo acarrear funestos resul ta&lt;los rn lo
sucesivo. el org·ullo.
Los otros discípulos que, tratados c~n ,lurcz:i,
ven que aunque sean ino,ientes pagan s1e:mpr~ por
los cnlpables solo porque estos poseen más bienes
de fortuna quu ellos; que el maestro se ocupa de
su cducacion, y cuando lo hace ce para ent.orpeccrloa más con sus duros reconvenc1on('s; y en una
palabra, que so ven siempre postergado~, á los
máe favcrccidos que ellos por la suerte, les tomnn
un odio instintivo que el profesor en vez ele corre·
gir con la imparcialidad lo aviva por grados .con
su mal ejemplo y pésimo régimen de cdu~nc1on,
haciendo nacer en sus infantiles pechos, ilrstma.d~s
tal vez, solo. para el bie? y la virt11•l, la t•nrnl1~
que va creciendo á medida que sµ edad es rnayoi
y produce esa irreeonciliacion que se nota cnt:e las
clases acomodadas y las clases pobres, 11.ct.J\'nda
por el orgullo do unos y el 6Jio Y la cnrnl.a de
otros.

IV .

No prl'lendemos, sin embargo, arrojnr to1la la
culpabilidad de esto sobro los maestros de eacnelas do los pueblo11, y mucho ménos sobre los pu-:
dres do los niños que á ellas concurren, porque ~1
estos tienen la culpa JP, que los profe~or_cs n~ccsitan apelar á. ciertos medios para sub~1st1.r, m los
profesores la. tienen iie estar mal retnbu1do~.
La. culpa, como ya. hemos dicho, es t?dl\ rtc loe
Gobiernos que pudiendo poner remocho ~ estos
males no tratan de evitarloQ. En una cueat1on tan
traac:ndental como es la do la primcrn cnscifanza
que s._uelc determinar los_más vcc~s el futuro de
los hombres, debían fijar su atcnc1on los vadrcs de
la patria.
. . á
Algunos jornaleros, no los mandan 81'luwrn 1ª
escuela· otros los hacen salir cuando apénas han
crnpezn'do á aprender para que \os_nyu'lcn en sus
fo.en ns~ y en medio del campo, destrnn.~os á 1011 ru ·
dos trabajos del labrador, se les ol VHlii todo lo
qué aprendieron.
.
Pues bien si hubiera ~estros bien dotados é
intclijentes, destina.dos solo á la ~n~eñanza _rl~ los
pobres y á. los cuales so lee prolub1cra a•lm1t1r &lt;1~
sus discípulo¡¡ retribucion alg~na que p~r otra Pª1•
te no necesitarían tomar, pudiendo vmr desnho1Yadamentc con el sueldo quo. percibieran del Era~io· si además se obligara. á todos los jornaleros ~
llo~ar sua hijos á las escuelas, imponiendo ~ulto.
á los que a.sí ne lo hicieron Y fijando un tiempo
para su salida. de ellas, calculando el q~o tar,lnl'io.n en aprender lo.e materias que cinstJtuyc_n In.
primera enseilanza, y duranto ol cual tuv1cr~n
que concurrir asídumente á las nulaR, resultn11a
un beneficio palpable para todos Y muchos IT!ºlee
evitados.

( Continuará.)

�LA ABEJA.

LA ABEJA.

6

7

--- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - ~ - - - - - -

FLORES DEL ALMA
APOLOGO.
EL SOL Y EL ATOM'.O,

..

'

(

11

{

h,

..'

111

-....
l

'

,,

'.

11.

•

J•

Entro rl raudo torbellino
Un átomo arreb:itado
Vul'la ignoto y peregrino
Por el incierto· camino
Del humean desatado.
Y al sentir la inmensidad,
Lo infinito, en su presencia,
Exclama. con humildad:
-¿Qué es a11tc la majel!tntl
Dol sol, mi pobre existcneio?
Desconoci1io y errante
Me alzan en incierto giro,
Así el humean gigante
Como el aliento abrasantc
r
Do apasionado suspiro.
¿De qué proccJ&lt;•? ¿qué soy?
¿06010 existo, y para qué?
¿De d6ndo VCJ1go? ¿116 \'OJ?
¿Mafiana St·ré !o que hoy, ·
O mañana 'no seré?
, ,
¡Sol cuya luz csplontlento
Alumbra lejanos mu,1'1011,
Que giras eternamente
Como antorcha. indoficiente
En los abismos profund0s!
Si en tu rápida carrera
Llegas á mirar aquí,
Sobro eRta perdida esfern
Donde tu luz reverbera,
Dímc, ¿r¡ué soy jnnto á tí?
-Tambien un átomo soyDijo el sol-vuelo perdillo
Sin saber á donde VfiJ,
No tengo mañana ni hoy,
N'i sé de dondE1 h.e venido.
Si eres nada junto á mí
Y envidias mis resplandores,
Atomo, subo hasta aquí,
D6 me ven como yo á tí,
Atorno, mundos mayoroP.
No preguntes tu destino,
Atomo soy yo tambien
Que ignorante y peregrino
Cruzando voy el camino
Donde mil !oles se ven.
Y si hasta allá á preguntar
Vas en tu constante anhelo,
Alcanzará's á mirar
Atomos siempre al llegar,
Que átomos pueblan el cielo. • '
Y en infinita carrera
Hallarás siempre lo mismo,
Y do una e¡fera á otra esfera,
Siempre con la duda. fiera
Irás de abismo en abismo.
No ncat.es mi majestad,
Iguales somos los dos; .
Que el sér en la inmensidad
Eii siempre la realidad
Del pensamiento de Dios.
RosA EsPJNO.

HISTORIA DE LAS nmrnAS DE AGUA.
Dice el Miuero Mexicano:
El profesqr Rnhlmana., ha publicado un
extenso é interesan te artículo en un periódico de Hanno,·cr, acerca do la i nvencion é
historia .de la,s hombns &lt;le agua. Asegura
..que la bomba de hoy en dia, es inrnncion

griega, y fné probablemente inlit·odnci(la,
durante el reinado &lt;le los Ptolomeos, Iriladelfes, etc., por los aúos &lt;le 283 á 221, ántes
do la era cristiana. El nombre, que es casi
igual en todos los idiomas, és &lt;leriv.a,lo ele
la palabra griega pempo, que quiere deci1·,
enviar ó arrojar. La &lt;lescripcion más antigua qne tenemos &lt;le las bombas e1 hcclm
por Hero, oriundo &lt;le Al~jaHdrí.1. No existen datos auténticos de qnn se hnhiese ge
noralizado el nso (le l:t bomlm en Alcmauia
ántos de principios del siglo diei y sei~. Eu
la misma época empezaron á, riwmplazar las
bombas al sistrm:~ do In cadena con tí n na, y
de los baldes en el desagüe do 1-as minas.
En el siglo diez y siet11 llegaron á conocerse
en Alemania las IJombas rotatorias, como
la máquina de dos ém lJolos de Pa-ppeulteim,
y la bomba llamada del PríneipP Rnperto

de nu émbolo. La bornl&gt;a de émbolos prolongados fué iuveutada en 1674 por un in·
glés apellidado l\Iorland, y la homoa do
doble accion, por un académico fraucé:i.
EGOISMO.
En otros tiempos tenias un alma granJt', ..ardient&lt;', inmensa; el universo entero cabía on tu coraze,n ..... ¡Oh Cárlo·! Qué pequeño y miserable
te has vuelto desde r¡ne 110 amas ,Í na1lic sino ,Í tí!

Pensamientos de Ocampo.
La publicidad ca 1:1 mejor de las garantías en
los gobiernos. Si ,:ada hom brc público diese cncn-·
ta de sus actos, la t)pinion no se extraviaría too
fácilmente sobre los hombres y sobro las cos11s.
Recordad que si todas las virtuues son útiles e11
su caso, la beneficencia lo CA &lt;'ll todos; que ella
nos vivifica y es la que nos ascnwja (i la Divi11ithl.
Hay quien cuestione~¡ la irnlepcndencia de México fué un beneficio pnm nosotros. Deci&lt;llo que
no, si es do los que apetecen un amo, por que estos lo necesitan: no se EÍClltcn capaces do obrnr
por sí, ea reconocen pupilo~, confiesun que aú11
no son hombrea.

Se necesita un fond0 gc1\crc,so 1 una gran vcnéracion por la ,;ust icia. y cicl"ta. nbncgacion p~ra.
reconocer todos los beneficios y cMJcsnrlos en tolda su magnitud.
¿Quereis ser independientes? Aprended. trabajad, economizad. ¿Quercis quo México lo siga.
siendo? ¡Uniosf

despues del movimiento do Ayutla. Existia, es
el peligro consiguiente á la omnipotencia
I
DL
legislativa,
á los arrebatós de un solo cuerpo eo1
HOMBR~ Y DEL CIUDADANO. legiado, á la falta de igual representacion de las
'. &lt;Jiversas entidades que fotmaron la fcderacion de
SEGUNDA PAR'fE.
! !os l!]stndos Unidos Mexicanos; pero era mayor el
, h Obl' ·
d 1 d d i peligro de que llll'.lZ!ida un&amp;. \'eZ la República al
Derno
os y 1gac10nes e 1U a ~no. terreno de la reforma, se viese contenido. en ese
.
SECCION TERCERA.
generoso movimiento .por las..ri validadea de los
cuerpos
co-legisladorea 6 por la lentitud de los
(CONTL.'WA.)
trámites y procedimientos necesarios para la cxCo[U'Íene observar quo en esta materia no pedicion de las leyes. ,.
pueden tener eficacia. legal las delegaciones que
Plantead(l la reforma, alca11zados lt,e fines de
de sus funciones propias hag(l el poder legislativo la revolucion, el peligro que áutes existía de quti
en favor de cualquiera otro de los poderes ccnsti- el país no se reformara con facilidad y prontitud,
. tucionalcs, porque la reprcsentacion nacional no cambi6 en el no. ménos temible de que so aventu·
tiene más facultudcs que las expresamente con· rase á temerarias innovaciones, y para conjurarlo,
signadas· en la Constitucion y entre ellas so para establecer un cuerpo legislador en el cual
buscarll. en vano alguna que le' confiera autori- los Estados estuvieran i~ualmente representados,
zacion pura dcsp&lt;,jarse de sus propias funciones, se inid6 la réforma constitucional coresp.ondien te
para im•estir con ellas á cualquiera otro de los que, bien acogida por el país, por el 6rgano de
poderes de !ir U nion.
las legislaturas &lt;.le los Estado81 qucd6 definitivaPero si el poder legislativo de la Union careoo mente planteada en la ley de 13 de Noviembre,
de facultades para delegar sas funcionea, mucho de 187 4 cuyas disposiciones, de cuyo comentario
ménos estará autorizado para privar de las que detallado nos ocuparemos más tarde, son las sicorresponden á los otros, con el fin de quC&gt;, las guientes:
arrebatadas al uno aumenten bs del otro. En
TITULO XJ:J:..
otros términos, la repreeentacion Mcional no pueSECCION PRIMERA.
de conferir al Ejecutivo ni a.1 poder judicial la fa
culto.d de legislar, ni tampoco puede arrogarse
Del Pode1· Legisiativo.
funciones judiciales ó propias tlel ejecutivo, ni investir á uno de estos poderes con las facultades
12. El Poder Lcgislativode la Na.cion so dedel otro.
posita en un Congreso general, que se dividirá
Semejante usurpacion 6" uespojo, pugnnria de en dos Cámo.rns, una de Diputo.dos y otra de 8efrente con el texto claro y explícito del art. 50 nndores.
do la Constituéion.
PARRAFO l.
''El Supremo poder de lo. Federacion se divide
.fü l&lt;t eleccion é instalaci~n del Oongre~o.
para su ejercicio en legislativo, rjccuti,·o y ju.dicial. N unea podrán reunixse dos 6 más de estos
La Cámaro. de Diputados ee compondrá de repoderes en una pe~sona ó corporn0ic11, ni deposi- preaeñtanteg de lo Nacion, electos, en su totatarse el legislativo en un individuo." ·
lido.d cada dos años, por los ciudo.danos mexicaEn la ámplia generalidad de esta prevencion nos.
éonstitucional; no solamente están comprendidas
Los cargos de diputa.do y de senador son incom ·
las delegaciones de facultades generale, 6 absolu· patibles con cualquiera comiaion 6 empleo de la
tas, sino tambien, segun lo hemos clicho ya, las par- Union por el que se disfrute sueldo.
cia.les 6 limitadas.
Los diputados y loa senadores propietarios deado
el dia de su eleccion hasta el. dia. en que con·
VI.
cluya su encargo, no pueden aceptar ninguna
11. Abordemos ya el exámen &lt;le ias prcsc1,ip- comision ni empleo de nombra.miento del Ejecuticiones constitucionalca que organizan los tres po- vo Eederal, por el cual Be disfrute aneldo, ein pre·
deros públicos, y comenzaremos por el legislador. via. licengia de su respectiva Cim1m. El mismo
La Constitucion &lt;le 1857, obra de la revolucion, requisito es ·necesario para los diputados y sena·
cre6 una sola cámara que represen'tase á la Na- dores suplentes en ejercicio.
A. El Senado se compondrá de dos .senadores
c1on
en. la delicada tarea de leoislar.
La cámara
.
o
um.tana era en aquella época uno. verdadera ne- por cada Estado y dos por el Distrito Federal.
cesidad, porque, encarrilado el país en la senda La e!e(.'cion de senadores sorá indirecta en primer
de la. reforma, convenia que esta pudiese llevarse grado. La Legislo.tura de cada Esta.do declarará
á cabo pronto y enérgicamente sin tropiezos ni electo al que hubiere obtenido la mayoría absoluº?stáculos. Por _otra. parte, les precedentes hist6, ta de los votos emitidos, 6 elegirá. entre los que
ricos se pronunciaban en contra de la. segunda hubieren obtenido mayoría. relativa, en los térmicámara, que por su carácter representaría un ele· nos que disponga la ley olee toral. Por cada sena·
~ent? conservador, formida~le 6bice pal'~ la rea- dor rropietario eo elegirá un suplente.
(Oontinuard.)
1lzac1on de las grandes iñn8~acié&gt;ne~ emprendidas
COMPENDIO DE LOS DERECHOS
y OBLIGACIONES

· verdad,

e·

1

J

�LA ABEJA.

8

La Conciencia.

LETIULLA.

r.

e,
,,

Cuando una ilusion se fu,ja
algun infeliz mortal,
sin eober, para su mal,
que es IR ilusion desvarío,
rne río.

"

-r

v•

1

Pero cunndo al desengai1o
cedo el puesto la ilusion,
marchitamlo el corazon,
esta desgracia deplorn,
y lloro.

.

(

,!

'J

Si algun quitlam mentecato,
con frase pomposa y necia,
cl.ice que al mundo desprecia
y apenas tiene eam~a,
me dd risa.
Mas si un hombre inteligente
mira con dolor profundo
que es despreciado del mundo.,
uno el mio á su quebranto,

y vferto llanto.

1,

De la fea solterona
que dieo que ha despreciado
á todo aquel que la ha amado,
y nadie la pretendi6,
l
t.1
me rio yo.
,:
Más si una. j6ven virtuosa
por pobre no está casada,
y la veo abandonada
su .suerte sin deplorar,
vuelvo d llora1'.

I
·1
l.

•

•1

'i

11

A'luel pollo almibarado
que porque para la vista
alguna en él, que os conquista
suyo, {i. todos va á. decir,
me hace reir.
'I

)

.

)

CONDICIONES DE SUSCRICION

Mas al que veo que en silencio
ama, y no tiene esperanza
y divisa en lontananza
¡;
el deeengafio cruel,
i ,. ' •
lloro c0tf él.
11
('f ( •
Y en fin, del presuntuoso
que se cree hombre eminente,
y ni dos dedos de frente
concedi6le el hado impío,
de él me río.
J,

Y si veo un hombre modesto

.,

Qué tesoro wás dulce que el de una buena con·
ciencia que, como un espejo fiel, no nos refleja nada que pu eda entristecernos 6 hacernos padecer!
Qué alegría. tan íntima y victoriosa se esperimen·
ta cuando no se vé en toda la. vida más que un
solo y mismo punto, y cuando uno no ha sido cau
sa de la desgracia 6 de las lágrimas de su pr6jimu! Hay, sin eluda, debilidades y flaquezas inseparables de la humanidad; pero cuarnlo no se ha
ofendido á nadie en este mundo, el recuerdo de
estas faltas no destruye en lo más mínimo la paz
interior! El hombre de bien se. absuelve y forma
el designio de perfeccionarse. Compárese &lt;&gt;ste
venturoso estado á 1~ tempestad de los remordimientos, al temor, al espanto que traen en pos do
eí, y se verá realizada la terrible y verdadera imá·
gen do las furias pcrsiguiedo n.l criminal, infundiendo en su corazon todos los terrores y deeespo·
raciones del infierno.
_Conciencia deriva do cwn y llcfre, saber consigo
6 ell' sí. En efrct0, ]&lt;1, conciencia es ese murmullo
interior que noE indica si una accion es justa 6
injusta, buena ó mala. Una de las prop1cda.dea
más patentes de la naturaleza del hombro, y qu(
más atestigua su alta ~uperiorioad sobre los animales; es la del conocimiento del bien y ol mal
moral relativamente iÍ. loa Jcmas sér€s y á sus semejantes. La principal neccsitladdo la vida intelectual paro. ser feliz, es la de exi,3tir ein remordí·
mientas.
.
''Conciencia! conciencio! csclnma un gran escritor; instinto divino, inmortal y celeste voz, guía
seguro de un ser i¡noranto y limitado, aunque inte)ijcntc y librr; juez infalible del bien y del mal,
que hace al Lornbrc semejante á Dios, tú en!s
quien dirijcs la moralidad de sus acciones; sin tí
no siento en mi interior nada que me lt'llga superior á los animales, á no ser el triste privilegio de
perderme de errores en enores con lB ayuda do
un entendimiento sin regla, y de una. rnzon sin
base y sin principio." ·

A " LA ABEJA."

r

que apenas ce conocido,

y el Selior le ha concedido
imaginacion sin par, tomo d llorar.

La suscricion al mes en esta Capital, 2 reales.
En los Estados franco de porte, 3 reales.
Al que abone un trimestre anticipa.do se le cobrará solamente un pe8o.
Los que quicnm inscribirse en el l)irectorio de
LA ABEJA, ptisarán á laAdministracionau aviso.
Toda. reforma, invento 6 mejora que se practique en cualquiera ro.rilo industrial, puede remitirse á eeta redaccion, la cuo.l se ocupará do darla
á conocer al público.
•
En todo Jo relativo á la. Administracion de
"La ABEJA," dirijirse á J. M. Aguilar Ortiz,
Editor, Librería H de Santo Domingo núm. 5.
Editor, J. M. Aguilar Ortiz.

Tip. de F, Monsalve.
ÜIRIAoO C.AMA.RGO,

f.RRPE'fVA N-0-MERO Bt

�</text>
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                <text>Publicación bisemanal dirigida a obreros y artesanos. Trata temas generales sobre mutualismo, historia, costumbres extranjeras, economía doméstica, fisionomía y cuentos de aparecidos y duendes; además, contiene un directorio de artesanos de renombre como el litógrafo Hesiquio Iriarte. </text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Cuentos de duendes y aparecidos</name>
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                    <text>NU}IERO 8.

Ml!:XICÓ.-JULTO 28 DE 1875.

TOMO U.

.r:------: :_ _ _::::::_-_-:r _--_-_-.:.-:..-:...-:..-::..-_-·-_ ....------~
--=---------.-.---:=====--.-----

LA.

EL DUELO.
(E P I S O O I O}S E

a ·u N

O O)

(CONCLUYE.)

-En mi ropilla traigo su carta avisándome de esto.

-Es posible!
-Te la enseñaré.
-Sí, Ia· veremos, p~ro no aquí; el ruido
del combate puede atraer hácia nosotros á
los guardias del rey. Señores, alejémonos
&lt;le este sitio, hay un caballo para cuatro, y
como no podemos ir en él todos, marcharemos á pié.
- Aceptado, dijeron todos.
Y abandonando el baron el caballo que
montaba, se dirijieron todos cuatro á SaintOloud, p·oco distante del sitio de la refriega.

III.

la misma mujer, y &lt;lespues de comparar las
letras, le díó lectura en alta voz.
Los cuatro caballeros se miraron con
asombro, prorrtünpiendo al fin tn una rui&lt;l.osa carcajada.
-Lo qne me admira, dijo 1!1 elipe dirijiéndose 'á su hermano, es que, si tú fuiste el
que esta tarde pasó por la tal.Jer1rn, del ''Dios
Júpiter, no me hubieras reconocido.
-Confieso que apénas volví el rostro,
contestó Luis; ·mis amigos fueron los qne
miraron hácia adentro.
-Cenemos alegremente, dijo el baron, y
á la media noche pondremos en claro este
misterio, desenmascarando ·á esa Albertina:
¿quereis?
·
-Sea, contestaron todos.

***

Dejemos á nuestros cuatro personajes
cenM alegrementa y despues aclarar quién
era Albertina; nosotros ya lo sabemos, y
nuestros lectores tambien: ¿será. preciso aplicar un ca1ificati vo á una mujer de aqnella
calidad?
....................................... ................ .
. ....................... ...................... .. ........ ..
A la orilla del camino de Saint-Cloud,
.con una noche oscura qúe no se distinguía
á cuatro pasos d0 distancia miéntras más
avanzaba la hora, lloviendo, y heridos gravemeute dos hombres se quejaba.u con ayes
lastimer¿s, sin poderse prestar uno al otro
ningun auxilio, porque no se los permitía
su situacion análoga y desgraciada.
¡Y toclo por quéY
Por una. mujer infame y caprichosa, indigna de representar en ·1a tierra á la mujer; á la mnjer, símbolo ele la plegal'ia; paño
con el que se enjugan 1westras. Iágrimas.
Y aquellos hombres acaso tenian séres
parte un acto de vio.l_encia, íá á hacerme que los amasen, ¡y qné iba á sor do ellos si
robar esta noche, fiDJtemlo que es nn aman- sucumbian á consecuencia de sus heridas?
te quien me lleva.
Defiéndeme:
puerlo decirte más
¡Oh! me dirán, eran las costumbres de
por. aq:iella época.
.
no
ahora......
é
O) o· l'
Tu amanto
¡De aquella pocaa 3a a; ya 11 egaremos
á nuestros dias, para probarles á nuestros
A.lbertina."
lectores que aun hay .locos quo dén su vida
Despues de la lectura.de esta carta, Fe- por una ...... Albertina.
VIOTOR,
lipe sacó de su ropilla la que á él le dirijiera

Eran las ocho y media de la noche, en el
momento en que nuestros cuatro personajes
entraban en la taberna d&lt;!l ''Gran Snltan."
Pidieron botellas de vino, y se encerraron
con llave en la pieza que ocupaban.
-Vamos, explícate, dijo Felipe á su hern1ano.
-Es muy sencillo, replicó éste: hace seis
meses que tengo relaciones amorosas con
Albertina, y ayer, prevenido por uoa carta
suya, he venido al camino de Saint-Oloud
para estorbar el paso á sus raptores, que sé·
gun me indicaba. ella, eran hechuras de su
tutor que no quiere que se case conmigo.
-Venga esa carta.
-Aquí está.
Felipe abrió la carta y leyó en voz alta,
lo que sigue:
"Luis:
Mi tutor, receloso de tí, y temiendo de tu

'

�LA ABEJA.
LA EDUOAOION.

' Inculcad en vuestros hijos desde pequeños el

amor á la virtud; instruidles en las máximas salLos padres que sacan á s h'' d 1
i vadora.s del cris_tianismo; sembrad en su corazon
gios cuando casi nada han us
e osd cole: ! la scm1lla del bien, y no tardareis en recojer excecomprender tampoco lo que I po 1 o~ apren er m ¡lentes frutos. De lo contrario nado. conseguireis.
zon á su corta edad mereccnºªt cnsb~naron, en ra-1 Al niño que desde pequeño se le deja abando,
am 1cn nuestra re- nado á sus propios
· ·rns t'1~1 t os, como estos generalprobicion por su conducta.
EBtos mismos adres haciend .
. . mente son malofl, á medida que BU edad avanza,
tanto más loable c~anto 'que en é¡° u~ :acrifici~ crece en su pecho el gérmen del mal que no se ha
porvenir de Bus hiios deberian pas se ián eredsal e c~mbatido desde un principio con la semilla del
. .,
ar m s a e on. bien.
.
te en su educac1on, enseflándoles un oficio con el
S 1.
t.
.
.
que pudieran vivir honradamente
't .
,
en eJante ,1 un campo sm cultivo que en vez
muchos males que con frecu"n . , y ev1 _arian as1 do producir buenos frutos, por falta de aquel solo
, c1a se repiten.
dá verbas m Jéfi
1 '!i
·
1·
.J
•
• a . cas; e m o necesita que se cu t1P oseyendo un oficio no temerian tanto el .
1
bajo viéndole algo productivo é ind
t tia- ve su magmac10n desde la cuna, y despues, desabrigari&amp; la sociedad ménos criminal!;:: ien e Y arrolladas sus facultades en el bien, s~ arraiga essu seno. te e~ su coraion y echa profundas ra1ces.
V.
Si_ no se hac~ así desde luego, cuando se quiere
La educacion moral
r.
acudir ~ remediar el mal, no ea tiempo, y no obsla que ménos influ e y r~ ig1fªª no es tampoco tante, s1 se remediara cual se debia, quiz4 se conLa clase 'ornale~a en es acaso de¡~ sociedad. siguiern rl multado apetecido; pero se quiero evile sufrir n;cesita el aq~e
advers1d~des sue- tar de un modo con el que nada so logra. Los goltriunfar 'del mal en I p dY_ e ?ua cr,eencias pi&gt;rn pes no persuauen tí nadie para variar de conducta
os 1as aciagos
y
l
t
1
·
~o basta el amor al traba· ue.
.
, · genera me~ e este es e correctivo que so emplea
0
go, una de las más bellas v}t 'd;. es, s~n embar- por la. clase Jornalera, y aun por la que no lo es.
seer: el traboio fa.Ita á veces u vS tque ebe po¿Cuáles son los resultados de esta errada con.
., .
, Yen onces es nece- ducta?
sar10 constancia, es necesario fé, son necesarios
Ver.
J
.
en fin los
T
d
,
,irnos os.
' .auxi iares e nuestra divina religion pa·
VI.
r~ combatir_ la adversi~ad y todos los males que
Por regla general los mayores criminales salen
vienen reum~os á cermrse sobre la frente de los
de
la clase pobre. Hay muchas excepciones pero
séres desgraciados. La resignacion, esa virtud que
lo
repetimos,
faltando estas, hablamos en g;neral'.
consuela al que la posee, esa virtud hija de
Empezando
por el robo concluyen muchos de
a fe y de la esperanza, ayuda poderosamente á
esos
sércs
desgraciados
por el asesinato, por los
soportar todas las desgracias que puedan sucemayores horrores.
demos.
nos acaban _su .carrera en un presidio, perseLaáeducacion moral y religiosa está encomendada las madres.
guidos por el grito de su conciencia y otros la conl Nadíe mejor 9ue ellas sabe inspirar á los niños cluyen en un afrentoso patíbulo.
Se ven tambicn en esta clase de la sociedad críe r,,ª11:ºr á. las virtudes . é inculcarles las divinas
m xima~ .d~l cristianismo: nadie mejor que ellas menes horribles_, cuyo relato se niega á trazar la
p)uma. Horr?r_iz~ en ef:cto, oír hablar de parricipu~de dmg1rloe por )a recta senda del bien
guiar por este hermoso ean1ino sus primeras pis!. ?1os, de frat:1c1d1os, de infanticidios, de asesinatos
das. Esta tarea no está encomendada al profesor: infames meditados cruel y friamente.
¿Qué impresion produce en el ánimo la relocion
el profesor habla al entendimiento· la madre h
bla al corazon.
'
•
a- de un asesinato cometido por un hijo contra. su
Por desgracia no- todas las madres eompr~nden' padre 6 por un hermano contra su hermano? ¿Qué
palabras bastarán á expresar el horror que esto
sus sagrados deberes y muchas t I
las suyas no se los e~scfiaron,,,
a vez porque produce?
Estos actos que, por fortuna son poco frecuen..Muchas madres descuidan la educacion de sus
tes,
nos hacen remgar á veces de nuestra sociedad
h1Jo8 hasta el punto ge hacerlos insufrib)ep
y
llegamos.
á creer cuando se veriffoan que vivimo~
á sus mismas familias. Comprenden el dafio 'cuªa:~
entre
salvaJes.
do ya está hecho, y quieren remediarlo pero
Y ¿cnál es el motivo de estos horrores?
¡es tarde!
.
'
·· ·· ..
La
mala educacion.
·
Tratan de evitar el mal que ellas mismas han
Aquel
que
recibe
una
educacion
que además
acarreaJo, Y¿c6mo lo evitan?
de asegurarle hasta cierto punto la subsistenci:i le
· Del peor modo posible. .
ºrrrigen dutamento aquellas faltas que ven en haga conocer~ fah moral·a y. la roligi,:,n·' aquel que
sus IJOS con la 16jica de los golpes, y ellos en d?ª de pequei10 :i.ya o1 o mceaanterncnte &lt;lo los laenmendarse, con este medio persevera~ en biosd~ su madre 6 ;le.la persona que haya estado á
su cuidado, las m,mmas del E,·angelio· aquel
' muy ma~
que
haya crem'do enme d"10 del bien; 6 ha de ser
Lo repetimos: lc,s malos instintos ee e .
desd J
·
orr1gen lo 6 ha d~ estar muy desesperado para retroceder
e ha cunf, pero con dureza: la persuasfon haen el cammo por donde guiaron sus· primeros pasos.
ce mue a m~s fuerza que los golpo1:1.
"'

&lt;CoNTrnu..1..¡

a·

;ª¡tªª

fªºt?

y

',,

:t_~~f.

[Continuará.]

Con mucho gusto oyó la relacion el Sr. Melinger; jamás había tenido un dependiente
DÉ DUENDES Y APARECIDOS. igualensuescritorio;jamásseechóunbríndis á la salud suya y de su hija al ruido ,te
trompetas y tambores.
·
EL MANTO VERDE DE VENECIA.
-Hoy le darás dos vasos de vino, dijo á
Cristina) cuando se retiró Stipps, pues ciertamente algo le habrá costado el hacernos tal
HISTORIA VERDADERA,
honor, y toda la vecindaa estará aturdida al
{CONTINUA.)
saber que eran los dependientes de mi casa
-¿Y cómo conciliar eso, replicó su padre) los que estaban tratándose como príncipes.
con tantos y tan extensos conocimientos como A la hora de comer) Wilm~en estuvo este
tiene? Escribe como Stirling, y en materias día ménos distraído: pero. con todo, no resde comercio puede apostárselas á cualquiera. pondió siempre á las preguntas del viejo, en
Estoy muy contento con él, aunque á decir tanto que Cristina no abrió siquiera una vez
verdad; las manchas de vino me incomodan los labios; m~s sin poderlo remediar, sus ojos
mucho. Creo 4ue seria mejor pagarle su ma- se encontraban á menudo con los del jóven
nutencion; por otra parte: su con versacion extranjero. El Sr. :Melinger le dió las gracias
no es de las más interesantes; y me acuerdo por el bríndis de la noche anterior, y Wilmsen
que he tenido que pt'eguntarle dos veces án- trató·de disculparse por haberse tomado la lites que respondiese á la pregunta que le hice bertad de proponerlos.-El pequeño convite
aeerca del cambio corriente en Bas1léa, tanto que he dado con el fin de adquirir la amistad
es lo que escasea sus palabras.
de mis compañeros, que tienen la dicha de
-El se corregirá con el tiempo) padre, estar sirviendo á vd., no se convirtió en fiescontestó Cristina, que no podía adivinar la ta general y en puro regocijo hasta que nos
causa del embarazo de Wilmsen cuando dejó pusimos en pié con el vaso en mano para pecaer el tenedor. y manchó el mantel. El con dir á la Providencia que no~ habfa. reumdo
su distraccion pagaba el más tiemo homena- allí, todo género de dichas para nuestra jóven
ge á Cristina, que estaba mirándole con la señorita, y para v&lt;l. mismo. Satisfecho en
mayor atencion cuando su padre principió á extremo se mostraba con estas cosas el Sr.
hablar de Basiléa y del cambio corriente. Un Melinger, y no pudo contenerse hasta llenar
sentimiento que jamás había experimentado con su propia mano por tercera vez, el vaso
ella hasta entónces, se apoderó de su inocen- del jóven orador. Tambien deseó Cristina
te corazon; quería reírse y llorará un mismo mostrarse agradecida por haberse acordado
tiempo. Habló á su padre en términos favo- de ella en el convite; perc le faltó la fuerza
rables, y tuvo la saL1sfa:cciou. de gozar de su para abrir sus hermosos lábios; estaba tan
primer triunfo sobre 41. El bello jóven de- aturdida) que se figuraba hacia un papel rivendiente, había estado ~tts_ at~nto. á ella que dículo,, y miéntras batalla~a consigo misma,
a su padre, y esto no deJo de hsonJear su va- se paso el momento de decir alguna cosa linidad, y producir una tierna aficion en favor sonjera al jóven extranjero; cuando quiso redel extrai:ijero, á quien todo demostraba que parar ~u fal~_a, ya era_-demasiado tarde. ¿Qué
no le era mdeferente.
·
pensaria Wilmsen? 81 es que ella no se equiPor la noché Wilmsen rehusó cortesmente vocaba, 61 la había dirigido una mirada como
concurrir á la cena que el Sr. Melinger dis- esperando alguna cosa de su parte, y no obspuso se le sirviese. por cuanto había convi- tanLe se mantuvo silenciosa: lo cierto es que
dado á cenar en la fonda principal de la ciu- tocb el dia se lo echó en cara á sí misma.
dad) á todos los dependientes de la casa. Al Por la noche, la misma cena frugal de pan
dia siguient~ Stipps contó á su amo todas las y manteca servida poi'. la atenta Rosa permenudencias del convite, en el cual se sir- maneció intacta, porque Wilmsen cenó ~uera
vieron los· manjares más~ delicados. A los y así continuó muchas nocfües.
postres propuso Wilmsen tres bríndis, el pri- Una tarde presentóse· á la puerta del Sr.
mero á la salud del Sr. M:elinger, el segundo Melinger un correo extraordinario de Veneá la de ~a Srita. Melinger, y el tercero,. a la cia con la sigui.ente. carta del viejo S_ponseri:
prosP.er1dad de la casa; los cuales se beb1~ron «Estoy muy mqmeto. Ayer recib1 _su caral rmdo de trompetas y tambores. Los vmos ta de vd., por la cual vengo en conocimiento
más costosos, partict~larmente el champaña~ ~e que aun . no ha llegado mi hijo. Anoche
rodar~n en abundancia por la mesa; pero as1 soñé que m1 Anselmo, embozado en su capa
que dieron las diez, Wil_msen se le_vantó dis- verde que solía llevar aquí_, se me presentaba
culpándose con que tema que retirarse por como s1 fuera un aparecido, y me decía al
no causar ninguna incomodidad á la familia de oido:-Padre, estoy ·muerto; pero he entregasu amo. Los &lt;lemas permanecieron bebiendo do la carta de vd. al Sr. Melinger, y ahí pon
hasta muy ~a!de, pues el fondista tenia ór- go el recibo encima de la mesa. Me ha enterden de summ1strarles todo cuanto deseasen, rado decentemente) y déle vd. la-s gracias por
con lo c1:_al el buen viejo Tobías sacó la tripa los tiltimos honores hechos Ipis ~espoJos.
de mal ano.
(Continuara.)
CUENTOS

:

l~ª

I~·

3

LA ABEJA.

.
'

ª·

�LA ABEJA.

LA ABEJA.

APUNTES ESTADISTICOS.

,.

El hombre es cosmopolita. y existe en todas las
temperaturas y climas. Se valúa en mil.millones el número de habitantas en la tierra.
Se encu~ntran tres generaciones por siglo, supo·
niendo 6. ca&lt;la una de 33 años, desde el principio
del mundo hasta. a.hora ha habido 175 geuoracionefl, y 55 desde la era vulgar.
Para un espacio de terreno igual, en que exista
un hombre en Si!&gt;erin; existen 3 en Noruega, 14
en Suecia, 36 en_ Turquía, 52 en Polonia, 63 en
España, 99 en Irlan&lt;la, 114 en Suiza, 127 en Alemania, 152 en la Italia septentrional, 192 en la
Italia meri~ionnl, 22! en Holancla, 1,103 en
Malta.
.
Se !tablan 3,064 lengur.s sobre la tierra, á saber: 587 en Europa, 9H7 en Asia, 276 en Africa,
y 1,264 en América. Les hombres profesan más
&lt;le 1,000 sectas 6 religiones.
El número de hombres y mujeres es casi igual:
ea verdad que sobn, '10 niños nacen 21 varcnes;
pero tambien guarda la misma proporcion la mortalidad de la niilez.
La cuarta parte de los ha bitantcfl del globo vive en las grandes poblaciones.
La vida media .ool hombre es de unos 33 años.
De las personas que nacen, la cuarta parte muere
ántes de los 7 años y h mitatl ántcs de los 17:
de modc, que la mitad de las perGon!ls que sobreviven á esta época., gozan de una dicha rehusada
á }a mitad del género humano.
Sobr1J 10,000 hombres suelen lleg~r uno á los
100 afios. Sobre 100 solo hay 6 qne lleguen ñ.
66; por cada 500 ll&lt;'ga uno á 80.
Contando sobre la tierra mil millones de habitantes -mueren cada aíio 33.333,333 poco más 6
ménos; cada dia 91,324, cado. hora 3,880 cada
minuto 63, y cada segundo 1: esta pérdid~ es~á
compensada con los. nacimientos, cuyo número sobrepuja en un vigésimo al de las muertes.
El menor grado de Yitalidatl es do 1 por 60.
Los cnsados viven más tiempo que le,s solteros.
Lo¡ que tienen una vidn activa y sobria viv&lt;;n
mucho tiempo.
Los hombres de elevada estatur:i suelen vivir
más que los pequeños.
L'ls mujeres mueren más que los hombres l1asta los 60 afloe pasa.do este tiempo Úcncn más probabilidadee do vida. .
El número de matrimonios c·s en relacion al de
los habitantes de un país como 27 5 á 1 .000.
El maycr número de nacimiel\to~ se verifica en
el mes noveno despucs del equinoccio 6 del otoño,
es docir, Diciembre y Junio. Los que Meen en
la primavera se h.accn más fuertes y más sanos.
Los partos son más frecuentes de noche que de
dia en la rolacion de 5 á 3.
Mueren mayor número de personas dnrantc la
noche que dutantc el día, en la rclacion de diez
á seis.
En toda poblacion puede evaluarse la cuarta
parte de los hombres on estado de llevar las armas
y soportar el•trabnj&lt;&gt; de la guerra.

---------

·-------····-·-----====-· -~echado en la Cáma.ta. Je su 0rígen, ántes de
UN REMEDIO CONTRA LA IRA.

En una aldea de Alemania. vivía en otros tiempos un matrimonio que no se queria mal pero que ·
siempre estaba en guerra. abierta. A la primera
palabra. un poco agria, venia una contestacion
peor, . Juego una injuria y tras de la injuria los
porrazos. El marido decía{¡, la mujer:-Es'l. sopa está sosa, y hace veinte dias que te lo oRtoy diciendo.
L&amp; mujer responde:-Para mí tiene bastante
sal.
El marido encolerizado exclama:-¿Es así como
la mujer debe re5ponder á su marido? ¿Tengo yo
que conformarme con tu gusto?
La mujer añade:-Allí tienes el bote de la snl;
y otra vez hazte tú mismo la sopa.
El mar¡uo fuera de sí coje el plato y lo tira al
suelo, y ent6nces l:i. mujer, sin poder contenerse,
grita, se incomoda y dirige á su marido toda especie de palabras duma de oir:-¡Ah! ¡Ah! dice
el marido, veo que hay que tomar la. tr:i.nca y tlarto un poco en bs costillas.
La mujer desconsolada se va á. buscar nl cura
para pedirle su ayuda y sus ci:&gt;nsejos; éste recono:
ce que muchas veces la mujer tiene la culpa de
eso mal trato de que so queja y la dicc:-¿No os
habl6 mi predecesor de un agua maravillosa que
tenemos aquí que todo lo cura?
-No, responde la. mujer.
-Pues volved dentro de una hora. y os daré
una poca.
El cura, despues que se ha ido, llena. un frasquito de agua fresco, le echa un poco de azúcar y
unas cuantas gotas do esencia de rosa pan dulcificarla y perfuma.rl.a, y despues dice á la es.posa:
-Cuando vuestro marido éntre por la. noche de la
taberna, y que se os figure que está de mal humo1·
tomad un poquito de esta agua y conservadla en
la boca hasta que so calmo, y yo os respondo de
que se acabarán vuestras Jisputas.
Así lo hizo, y la casa, ántes alborotada, estuvo
tan sosegada que los vecinos decian:-¿En qué
consiste que nuestros amigos no disputan más'?

El Flaoer del Desprecio de los Placeres.
¿Qué mayor placer que el do tlesyrociar aq ucllos mismos placeres, que, sin pod~r contentarnos,
no nos tlejan nunca quietos y tranquilos?
¡Cuándo podremos satisfacernos con cae placer
sublime, siempre igual, siempre uniforme que na.ce no de la, turbacion del alma, sino de s~ paz, no
de su enfermedad, sino de su salud, no de sus pasiones, sino de su deber, no del fervor inquieto y
variable de sus deseos, sino de la. rectitud ina.lterablé dé su conciencia, placer verdadero que no
ajita la voluntad, sino que la calma, y que no sor·
prende la razon, sino que fa esclarece!
BossuET,

•

PROVERBIO INDIO.

Más vale estar sentad~ que de pié, y más que
senta1o en la cama; pero lo mejor es estar muerto·

pasar á la. revisora., no podrá volverá presontarso
en laa sesiones del año.
.
DL
El dia, penúltimo del primer período Je Ee~io HOMBRE Y DEL OJUDADANO. nes presentará el Ejecutivo á la Cámar~ de d1p~tados el proyecto de presupuest01 del ano pr6xiSEGUNDA PARTE.
mo siguiente y lus cuentus del ante'.ior. Estas Y
de cmco represenDerechos Obligaciones del Ciudadano. ªquel pasarán á una comision
·
d.ul, Ja cual' t P,n dr~"
tantes nombra.da en el tmsmo
SECCION TERCÉRA,
obliga~ion do exa.minor dichos documentos Y P:e·
sentar dictá.men sobro ellos, en la segunda scs1011
(CO:-!TINUA..)
del segun&lt;lo período.
. .
B. El senado 80 renovará por mitad dcad a dos Lll formacion de las leyes y do los decr~tos
aflo11. Loa senadores nombrados en segun o 1
. ugar, pueden comenzar indistintamen.te en cualqu1:.ra
cesarán al fin del primor bienio, y en lo snces1 vo los do las dos Cámaras, con excepcton do lo~ proyuctos que versaren sobro emprés~itoe, contnbuc10n('!!
más antiguos.
.
C. Para. se1· sen!\dor se requieren la~ mlSlnas impuestos 6 sobre reclutamiento de tropas, to6
, deberán discutirse
• primero
·
calidades que para ser diputado, oxcept.o la do ~a dos los cuales
en 1a Cá•
edad, que será la d~ trei~ta años cumplidos el d1a mara de diputados..
~
de la apertura de las sesiones.
Todo proyecto de ley 6 de decreto cuya r"aoLos diputados y senadores son inviol~b1es por lucion no sea exclusiva de una de las Cámaras, se
sus opiniones manifestadas en el desempe~o de 11us discutirá sucesivamente en úmbas, obse~vándose
encargos, y jamás podrán ser reconvem&lt;los por el regbmento ele debates sobre l~ for.ma, rntervalos y modo de proceder en las d1scus1ones y votaellas.
d
.
Cada Cámara califica las elecciot1es e sus m1em·
Cá
.d
bro1J y resuelve las dudas que hubiere sob1:e ellas:· ciones.
A. Aprobado un proy~cto ~n la 'mara e
Las Cámaras no pueden abrir su~ scs10nes m su orí gen, pasará parn su d1scui;1on. á. otr~ Cá·
ejercer 811 encargo sin la concurrcncrn, en la de mara. Si ést'l\ lo a.probare, se re~mt1M al CJecu11enadores de las dos torcer as partee,· y en la de tivo quien, si no tuviere observaciones que hacer,
diputados, do más de la mitad del número total lo ;ublicará inmediatamente.
. ·
de sus miembros; pero los presentes de una Y otra.
B. Se rep1ttará aprobado por el Poder E~ecudeberán reunirse el día. señalado por la ley, Y~om- tivo, todo proyecto no devuelto con obser.vac1o~os
peler á los ausentes bajo las penas que la misma á la Cámara de su orígen, dentro da d1.ez tl1as
ley designe.
,
útiles; á no ser que, corriendo este .térmmo, h_uEl Congreso tendrá cada año ~os periodos de biere el Congreso cerra.do 6 s~spend1do sus sesiosesiones ordinarias; el primero prorogab)e hasta nes, en cuyo caso la devoluc1~n tleber~ hacerse
por treinta dias útiles, comenzará e~ ~1a. 16 de ol primer dia útil en que estuviere reunido.
Setiembre y te1·minar{L el dia 15 de _D1c1e:11br~; .Y
C. El proyecto de ley ~ de_ ~ocreto desechad,º
el segundo, prorogable hast~ por qu1~ce d1as utl~ en todo 6 en parte por el eJecut1vo, deberá ser delee comenzará el 19 de Abnl y termrnará el últ1· vuelto con sus observacioneR á la Cámara de su
mo' dia del mes de Mayo.
orígen. Deberá ser discutido tl; nuevo por és~a,
Toda. resolucion del congreso tendrá el carác- y si fuere confirro11odo por mayona abso~nta de V&lt;&gt;~
ter de ley 6 do deeretJ. Las leyes y decretos ~e tos, pasará otre. vez á la Cámara.. revisora. Ji
comunicarán al Ejecutivo firmados por los p~es1- por ésta fuere sancionado con la misma ma~ona,
dentcs de ámbas Cámaras y por un secretano de el proyecto es ley 6 decreto, y volver~ al EJecucada una do ellas, y se promulgarán e~·esta fo~- tivo para su promulgacion. Las votaciones de ley
ma: ''El Congreso de los Estados Umdos Mexi- 6 de decreto serán nominales.
canos decreta:" ( Texto. de la ley ó decreto).
D. Si algun proyecto ~e ley 6 de decreto fuer6
desechado en su totalidad por l:i. Cámara de
PARRAFO II.
revision, volverá á la dé su_orígen con l~~ obser.De la iniciat-iva y forrnacion de las leyes.
vaciones que aquella le hubiere hecho. S1 e~am1El derecho de iniciar leyes é decretos, coro- na.do de nuevo fuere aprobado por la. mayona absoluta. de los miembro~ presente!!, volverá á la
pete:
Cámara que lo desech6, la. cual lo tomará _otra
l. Al presidente de la Uníon.
II. A loa diputados y senadores_al Congreso vez en,consideracion, y si lo aprobase por la mu1ma
mayoría, pasará al e~ ecuti vo para los efectos de
general.
la.
fracdon A; pero 111 lo repro~nso, n~ p~drá volIII. A. laa legislaturas de los Estados.
vor
á presentarse husta las sesiones siguientes.
Las iniciativas presentadns por el presidente de
E.
Si un proyecto de ley de decret~ !uera
la República, por las Legislaturas de los Estados
solo
desechado
en parte, 6 modificado ~ adi~1ona.6 por las diputaciones de loe mismos, pasarán desdo
por
la
Cámara
revi&amp;ora, la nueva d1scus1on en
de luego á _comision. Laa que presentaron les
la
Cámara.
de
1u
orígen
versará única~lp,te sob~e
diputados 6 los _senadores, se sujetarán á los trálo
desechado
6
sobre
las
reformas 6 adiciones, sm
mites que designe el reglamento de debates.
(Oontinuard,)
Todo proyecto de ley 6 de decreto qu" fuere
COMPENDIO DE LOS DERECHOS
y OBLIGACIONES

y

1:

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.

�7

LA ABEJA.
LA ABEJA.

6

1'.lodo de dar una DJ.ala noticia.

Un rico propietario de la Suabia onvi6 á su h1·.
• !. p , á
Jº
a ans , es~udiar el francés y los buenos modales. Algun tiempo despues uno do los criados
de la casa tin~ á buscar al j6von, quien le pregunt6 con áns1a qué era lo que habia ocurrido en
la casa paterna.
· Poca cosa,-respo11di6 el criado pasándose
la mano por la frente,-poca .cosa; ¿os acordais
de aquel hermoso cuervo que os regal6 un amigo?
Pues se ha muerto.
-¡Pobre animal! ¿Y c6mo?
-Por haberse encar.nizado demasiado en los
cadá~eres d~ nuestros hermosos caballos que se
han ido murrnndo uno tras otro.
-¿Qué dices7 ¿Se han muerto los cuatro caballos de mi padre? ¿Y porqué accidente ...... ·
-Porque los hicieron trabajar mucho C!"! traer
agua el dia que se incendi6 vuestra casa.
. -¿Que estás diciendot ¿N ucstra. casa ha sido
mcendiada7 ¿y c6moY
-Porque no iuviaron cuidado con los hachones, la noche que fueron á amortajar á vuestro
padre.
-¡Des5raeiado! ¿te has vuelto loco! ¿Mi padre
ha muerto?
-Sí, señor; por lo &lt;lemas no ha ocurrido nada
de nuevo en la aldea ni en vuestra casa.
•
'

..

- •

.' .

..

HEBEL,

4

J: R ~ L I G I O N ..

Religion viene de un.a voz latina que ei{7nifica
0
religar 6 atar con fuertes lazos.
Y qué es lo que se i.ta con la religion?
Se atan con nudos eternos, que r.o corta ni la
sQgur de la muerte, las almas los co.razones los
. .
'
sentimientos,
las vidas.
La~ tinieblas huyen en precipitada confusion á
los primeros destellos de la-rosada aurora.
Otras tiniebks p_cores, las del alma y el cora·
zon, van á sepultarse en el caos, apéna.a brilla en
alguno de_ los senos del corazon 6 en alguna de
las potencial} del a!ma la luz vivificante de la
religion.
'

'

'

La Perdiz y las Gallinas.

''

FABULA,

Un labrador saliendo á cacería
Una perdiz cogi6, y no la Ji6 mu;rte
Antes pensando mejorar llu suerte '
~
Con las gallinas juntas la tenia. '
• j
Mae, desde el primer dia
Desconten'to el ganado con la extraifa
Que ve en su compañía
En la infeliz so ensaña'
Una la vilipendia, otra '¡a ~raña,
Aquella &lt;lála un fuerte picotazo,
Y el sustento le niega:
Y entristecida la infeliz se ontregl\
A la pena y angustia.
· r,
Ya aponeada y mustia
~ •
So retir6 á un rincon del gallinero;
Mas_ viendo que el gonado,
i_
Habiéndola dejado,
Trababan entre sí comb:\te fiero
D_ijo, alivian1lo ya toda su pen/
S! e:ita gente entre sí so da la muerto
Srn perdonar siquiera 6. su lino.ge '
No extraüo me tratara de esta su~rte
Ni ~xtrañaré de hoy más ningun ultr;je.
Quien d buenas no suele estar consigo
Potlrd estm·lo jamás con el amigo. '

..,

¡No1:1~re que todo lo dice, que todo lo llena!
¡R~hgton! palabra mágica que ha hecho latir tantea millones de corazones!
.
Sin tí no hay paz para el alma abatida ni con·
suelo para el corazon afligido.
'
. Tú lo vivific~s todo al soplo del áura purísima
que te rodea; tu haces brotar de las apiñadas nubes la estrella consoladora de lo. bonanza
¡Religíon! ¿quién late, que por tí no l;te?
Ay de los que te mcnospreci!m! ay de los que
ª? atreven á hollar á. la hij n. predilecta de lo"
ESTADISTICA CONYUGAL.
c1elos!
b
. La gracia, la bendicion, el consuelo, la abnega· . Probabilidades que á cada edad tienen las mu·
crnn ...... en vano. será
buscarlas fuera del seno Jeres para casarse.
.
·
am an;
t de 1a rel1g1on.......
.
De mil mujeres se cusan:
Alh están cobijados por su manto de O
t 11
11' b ·
ro Y es- 32 de catorce á quiMe años.
re as:. a ~ r1.ndan al h?mbre con una co a de 102 de d~ez y seis á diez y siete.
suaves msp1rac1ones.
P
219 de d1~z y ocho á diez y nueve.
A esa copa aoudcn todos los dias millare~ de 232 de vemto á veintiuno.
almas, y,. allí fortalecidas, cobran nuevos ánimos 265 de veintidos á veinti&amp;res.
para camrna.r por los tristes senderos de la vidA 102 de veinticuatro á -veinticinco.
~Cuán ~ezqíno Y miserable es el impío! · · .... 60 de veintieeis á veintisiete.
,Cu áfn digno de lástima quien no calienta su pe- 45 de veintiocho á veintinueve. •
eho a1 uego do la religionl
12 de tre(nta á treinta y uno.
·
¡Qué· frío debe tener el co1·azon el d·esgraciMo
. l
14 de tre~nta y dOR. ú treinta y tres.
que meg~ con su lengua iÍ Dios y una reli ion
8 de tre!nta Y cuatro á treinta y oinco.
po~~: :1smo rogada con su prcciosísima sanire!
2 de tre~nta Y seis á 'treinta y siete.
is ~ o se verá sobre la -tierra, sin uo.. ha a
1 de tremta Y ocho á .treint:i. y nueve.
.
otrol cto~atzon con el que pueda contar p~rn el Jia
De. los 40 en adelante '11\B probabilidacfes favode a. ns eza.
rables se expresan por fracciones insignificantes.
¡

J .
\•

I

'

poder divino de la inteligencia y la. libertad. Este ·
esfuerzo es doloroso en un principio; pero como
nos conduce hácia el 6rclen mora.!, para el que es·
La verdadera filosofía no es más que la expre- tamos hechoB, termina por el mayor bien del alma,
sion más elevada de la sensatez. La sensatez es y nos dá la paz para con nosotros mismos, y con
ya una filosofía limitada, pero s6lida, 6 más bien los demás. Lo honrado difiero esencialmente do
completl\ en su género, y á la cual solo falta el lo útil, habiendo casos en que es menester escojer
desarrollo de la refiexion. El mayor de torios los entre ámbos, pero la mayor parte de las veces, se
filósofos no saca de los estudios de toda su vida,
encuentran juntoa, y concurren á la. srmonía gey no tiene, al fin y al c¡¡,bo, otra creencia esencial
que la del labrador y el obrero un poco instruidos; nera'..
7~ El mundo tiene un autor que· lo hizo con
y el mal fil6sofo, que no ha sabido triunfar de la peso y medida, con un perfecto conocimiento de
dudo, y no ha llegado á una cienci,i superior, pe- su obra y la libre voluntad de cumplirla. Si aún
ro conforme con el sentido comun, pucrl.e haber queda para nosotros más de un punto oscuro en
perdido más de una buena creencia que poseen el 6rder, universal, sabemos, sin emb:ngo, &lt;lue esintacta y pura el obrero y el labrador. Dcj ando
te 6rden existe; las íeyes que conocemos, nos haá un lado los procedimientos particulares que ero· cen presumir casi con certeza, que existen leyes
ple:i. la filosofía, para detenernos en los resultados tambi-en allí donde aun no. las vemos, y nuestra
que ha obtenido, qne es la única cosa importante ciencia sostiene nuestra ignorancia. Cada siglo
para el género _humano, icuáles son los que le aumenta la una y disminuye la otra. El univerpresentan con más confianza lo!! fi16sofos más ilus- so es una geometría en accio11 cuyos secretos no
, tres1 Preguntad á S6crates y á Platon, á Des- hemos penetrado todavía, paro que revelan por
cartes y á Leibnitz, á Reid y á Kant, qué es lo
todas partee un admirable ge6metra.
que desearían que hubiéseis _aprendido en la me8~ Todo cuanto encierra el universo, principianditacion de inmortales obras, y todos os responde· do por el hombre, es una prueba de la existencia
rán que os habeis o.provechado de ellas lo bastan- de Dios. El hombre es la obra. ma"stra del unite con solo haber arraigado vuestra fé con un cor· verso, y valo más que el universo. El universo .
to número de V'erdadee, que voy á recordar aqui tiene sus leyes, que no conoco, miéntras que el
brevemente despojándolas de su o.para.to cientí- hombre si. Además, el hombre tiene leyes de que
fico.
el universo carece y son las leyes morales, incom1~ El hombre no se halla todo en sus sentidos; parablemente superiores á todas las de la física.,
tiene una alma que es distinta en sí del cuerpo y de la mecánica y de la ioomctría. Así como tie·
Je la naturaleza,
ne sus leyes particulares las cuales haeen de él
2&lt;!- El hombre no es tampoco una parte ordina- un sér aparte, una maravilla en el universo, el
ria de este mundo, una de las ruedas, uno de loe hombre es libre y capiz de la virtud; está hecho
. resortes de la mecánica universal, moviéndo9e co· pafa la justicia; y su corazon puede dar ca~ida al
mo los astros, lail plantas 6 las piedras, en virtud
y á la caridad. ·
de ciertas leyes que no conoce y á las cuales amor
9~ Así el hombre no es una obra del acaso sin
cede y de que se eirve; como tamhien se resiste á otras cos¡s sobre él, más que un mundo inflexible,
ellas con frecuencia. Es un sér que dispone de mudo y sordo, hácia el cual tiende en va.no sus
sí mismo escogiendo á su antojo entre m6viles con- ojos durante algunos momentos, ántes de sepultrarios; lucha contra sus inclinaciones, y algunas tarse en la noche eterna, ne: el hombre tiene un
veces sacrifica el placer, la fortuna, y todo lo que padre que lo ha hecho á su ~mágen, lo _ha cread~
~e llama felicidad, á una i'dea-, en virtud de la li- y por consiguiente lo soetrnne, y le sigue en ei
bertad de que disfruta.
desarrollo de su eér, con la inteligencia, ia justi3~ El hombre pertenece poi· su cuerpo 1i. la tier·
cia y la bondad cuyo principio inagotable reside
ra, tiene un pensamiento que abraza el universo,
él.
se lanza en lo infinito, se recoge en su propia esen· en 10.
Dios es una inteligenci:i. quo nos oye, una
cía y en ese punto del tiempo y del espacio ~onci·
justicia que nos juzga, un corazon qu~ nos ama,
be la inmensidad y la eternidad.
habiéndonos dado un alma que se sJente hecha
4~ No solamente el hombre está dotado de una
por la inmortalidad, y que la reclama con. todas
inteligencia que tiene rela.cion con lo infinito, sino las f uer¡1.as de sus más íntimos sentimientos. El
que tiene un corazon capaz de amará su prójimo,
hombre conoce que eua alma le viene de Dios,
á la patria y á fa humanidad, con un afecto proagradeciéndole con efusion el haberlo dado con
fundo y desinteresado.
ella algo de divino, y en esta gracia primera funda
M Así como el hombre distingue lo verdadero la esperanza de que no le habrá sido a.corda.da en
de lo falso, y lo bello de lo feo, distingue taro bien vano y sin un fin digno de su autor, prometiéndoel bien del mal, y concibe una. ley que domina. se así que despues del cultivo imperfecto do este
nuestros más fuertes y dulces instintot1, una ley mundo, las facultades que ha recibido encontraque es difícil Je seguir sin destrozará veces nues- rán más tarde el desarrollo que les falta, y que
. tros corazones, y c11ya violacion es imposible por·
misma naturaleza encierro. y reclama..
que toda nuestra Paturaleza intelectual y moral su ¿Qué
hombre, en efecto, á sabiendas 6 no, no
s~ opondria á ello, ley rn fin que nos impone la posee todas las verda&lt;ies que acabamos de recorv1rtud.
dar? Si quereis convenceros de ello, tomad a1
6~ La virtud ea llll r,fµ~rzo ~ue ~testigua el

Filosofía Popu1ar.

•

�LA ABEJA.

8

más pobre de espíritu con ta.1 de que esté dotado lugar á ese hombre atormentado por la adversidad
de un entendimiento ea.no, y que las preocupacio- entregado á un profundo disgusto, sintiendo que
nes del vicio y del !:rÍmen no hayan corrompido 6 su espíritu se abate y desfallecen sus fuerza!.', y
apagado su luz natural; mira.die obrar, escuchad vereis como BU mira.da, que so dirige al cielo, precuando habla, recojed fielmente los juicios instin- senta un carácter particular. Desesperando de to
tivos que salen á cada momento de su boca, y que clo apoyo en este mundo, su dolor silencioso parece buscar allá arriba el socorro que le falta, sinse manifiestan en sus actos.
Así pues, si cree en su libertad, si se arrepien- tiendo subir de su corazon á sus lábioR estas sente muchas v~ces de haber hecho tal 6 cuál cosa, cillas y anotas palabras: -¡Padre nuestro que o'itás
6 si ee acusa á menudo de haber obra.Jo de tal 6 en los cielos!
cuál manera,·es por que cree que, tanto él como los
De este modo hay pues, una filosofía. natural,
demás, disfrutan de Bu libertad. Ved ahí por qué hijo. del corazon y de la inteligencia del hombre,
tan pronto les alaba como les vitupera, porque y el presentarle fielmente esa filosofía expresa.da
cree que han obrado bien 6 mal, y que hay algu- en un Íenguaje sencillo y verd!l.dero que haga dena cosa que está mal, y alguna otra que está bien, cir al que lo oye-«cso mismo pensaba yo»-cs
que tal accion ce justa y tal otra injusta. Si os restituir al hombre lo que se le ha tomado.
queda la menor duda con respecto á esto, haced la
Pongamos al alcance de todos los sombres los
prueba siguiente; poned delante del hombre de
puros manantiales de la verdadera y buena. cienque hablamos, á un hombre vigoroso buscando ricia, 6 más bien hagamos que se desprendan Jo
llas á otro más débil, maltratándolo é insultándoolios por eí miamos, puesto que residen en eu seno.
lo, y al instante vereis estallar la indignacio11 en
sus ojoe, maldiciendo al opresor, y abrazando el
partido de la víctima, y hasta con perjuicio proEL.HUESO.
pio alguna vez, sin reflexion ni cálculo, por un
atolondramiento generoso, tomará por su cueuta
Un niilo muerde una. cereza, y arroj 11 el hu eso
IA causa. del injuriarlo, y se nrrc,j ará en la. lucon
la boca; un anciano recoj e el hueso y le encha, exponiéndose á sor mal tratado y á padecer
tierra
á la vista del mozuelo.
por ello. Padece pero protesta, y como Caton,
opone la justicia á la fuerza, y no dobla la rodiAlgun tiempo despuos, este último pnsa. por
lla delante de la iniquidad triunfante. Cambiemos aquel sitio y ve ya que el hueso era un arbusto;
la escena: vedlo en presencia de la j6ven que ama; el anciano estaba á su lado mondándole y resla mira l ce feliz. No reflexion \ en que consiste guardándole de todo lo que podría dafiarle.-¡Y
la. belleza; la ve, la sie:1te y se conmuevo.
para qué se toma ese trabajo?-dijo para. sí el jo·
Presentadla un miserable sediento, hambriento vcncito.
y de8fa.llecido, reclamando con amenazas, como Mas cuantlo ya era hombre, al pasar por el casi tuviese derecho para ello, los socorros do que mino lleno de polvo, encuentra el árbol cubierto
ha menester: nuestro hombro se indigna. y lo re- do fruta que le refresca, y comprende por fin -la
r.hazo, pero si le pide esa. limosna con amabilidad, prudencia del anciano.
la dará ~i puede, sintiendo amargamente cuando
Todos hemos sido ese niño. ¡Cuántos proyectos
no puede hacerla, puta en el fondo de su corazon
abando~ados,
que una mano prudente se encarga
sabe que la caridad libre es muchas veces un ele'.
de
recoJer!
1~
mayor parte de loa hombres viven
ber tan sagrado como la justicia. No ha leido el
á
la.
casualidad
sin pensar que el gérmen recojiFedon ni las Meditaciones ni la. Teodicea; pero á
do
da
una
cosecha,
y que la menor de nuestras
la vista ~el sol que ee levanta y ea pone, delante
acciones
es
el
hueso
de un cerezo.
del mar mmenso y de la estrellada bóveda del
cielo. que brilla sobro en cabeza, suspira y so abis = = ======== =======ma: interrogad á eee hombre, evitando las pala.- CONDICIONES DE SUSCRICION
brus de &lt;'scuela, y aun sin i11terrogarle sabed com·
A "LA ABEJA."
prenderlo, desgarrad el velo que lo oculta. hasta
La suscricion nl mes en esta Capital, 2 reales.
lo que pasa dentro &lt;le sí mismo, y presenciareis
En los Estados franco de porte, 3 reales.
una. e'Scena. grnnde y patética.
Al que abone un trimestre anticipado se le co~ensa~ient~s c~nfusos y sublimes, que le es imbrará
solamente un peso.
pos!ble _d1sce~mr m expresar, atrnviesan y agitan
Toda
reforma, invento 6 mejora que se practi·
su mtehgenc1a errante al través de lo infinito haque
en
cualquiera
ramo industrial, puede remillándose s~mergido en loe abismos donde se a:pultirse
á
e8ta
redaccion,
la cual se ocupará de darla
tan y ee pierden á menudo IM meditaciones de loa
á
conocer
al
público.
11ábioa. No dice una sola palabra no obstante
En todo lo relativo á la Administrncion &lt;le ·
confieea é i~voca á Dios, ornndo co~ sus lágrimas.
"L.a
AB~JA( dirijirse á J. M. Aguilar Ortiz,
Este es el himno primitivo y eterno que se eleva
Librena H de Santo Domingo núm. 5.
Editor,
na~u~.nlmcnte del fondo del alma, y que todas las
rehg1ones, como todas las· filosofías recejen y desEditor, J. M. Aguilar Ortiz.
arrollan.
Quereis un espectáculo tan verdadero como esTip. do F. Monsalvc.
~e y más grande todavÍB, conducid á oso mismo
PERPETUA.

•

NúM:ImO

8t

�</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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J

'I

•I

F.ABRIOAOION DEL P.APEL.

pasta molida, las encolan y las dan diversas pro paracionea necesarias para que tomen la hermosa
apariencia que tienen.
Hace muchos siglos que se conoce la importanEl papel de China es muy bueno para la imcia de Jo. fabricacion del papel, y .seria inútil di- presion, y se emplea mucho en Europa para las
aertar sobre su orígen, porque pocas personas ig- ediciones de lujo, pórque tanto su calidad como
noran que el papel ha tomado eu nombre de una su color ·ceniciento realzan en gran manera loa
planta célebre en la antigiiedad que crecía en Egip- grabados.
to en las riberas del Nilo.
.Papel de trapo: La primera materia que sirve
En efecto, loe egipcios fueron loe primeros q11e en el dia para la fabricacion do papel, es, como
imaginaron servirse do! Papiro para trasmitir eu ya· hemos dicho, el trapo viejo. Los trapos cuan·
letra singular . sobre n_n tejido de una forma co- do van á casa del fabricante, se depositan en un
mercial, por deéirlo .así; y al ~lcance de todos: án- vasto almacen, donde so loe separa segun su finutes las piedras pulidas, las hojas y cortezas de los ra, su composicion y blancura, operncion que se
árboles sin preparacion, los metales, y un·a porcion hace comunmente sobro un enrejado de alambre
de diferentes sustancias inc6modas todas, se l1alla- par~ que caiga. toda. la tierra y demas éuerpos csban destinadas al mismo uso, aunque no las fué tranos, y luego se llevan á otra pieza, donde so
dable el alcanzar los mismos resultados. El pa- cortan á lo largo, ya con un cuchillo mecánico 6
piro que !ns ree~plaz6, e~ una. CSfecie do caHa cu- ya á la mano con hoces cortantes.
yo tronco de forma· triangular de 7 á 10 codos de
Despuos de cortado el trapo se le dá una mano
altura, tiene una raíz tortuosa, y está coronado de lejfa en grandes cubas do madera calientes por
con una copa elegante; el medio de que so valian medio del vapor, lavándolo despues en agua pupara extraer el papel egipcio, no consistía más ra, despues do cuya oporacion le meten en cajones
que en separar con una aguja. las capas concéntri- herméticamente c~rrados donde se lo dan vapores
cae de la caña para sacar diez 6 doce hojas muy de cloro para que se blanq·uee, y al cabo de una
delgadas y estrechas, que pegadas y sobrepuestas re_accion de 24 á 36 horas, el trapo blanco ya lo
daban un papel bastante grande aunque do poco m111mo que la nieve, se pone en máquinas de doscuerpo.
hacer tejidos, máquinas movidas por una fuerza.
. En este estado bruto se enviaba el papel egip- de cuatro 6 cinco caballos, que se componen do
c10 á todos los puntos del mundo CÍiilizado. En un cilindro de madern g_uarneoiclo de hojas corItalia...sobre t-odo, en tiempo del emperador Auaus- t~ntes en d?rredor, y colocado encima de una plato se ~ecjbian cantidades considerables, y en
trna metú.hca acanalada: entre este cilindro quo
ma, &amp;1rv1endv de objeto para. una nueva industria, se mueve con una grande velocidad, y la platina
modificaron cuanto pudieron este papel dándole inm6vil, el trapo, nadando en el agua y colocado
más fuerza, átension y hermosura. A pesar do en la ar.tesa de hierro colado quo sostiene el cilincsta.s yentajaa el papiro egipcio tenia defectos qµe dro, está obligado por el movimiento do rotacion
le lucieron abandonar por nuevos descubrimientos, quo se lo da, á pasar repetidas veces hasta que so
hasta q?e en la edad media. desapareci6 completaw destroza.
•
mento s1e~do re.emplazado por un nuevo tejido cuDe esta máquina, que air.vo tambicn para lavar
y~ materia pnme~a, el algodon, exijia. procedi- el trapo por medio de una corriente de agua pura,
~1entos más complicados que los del papiro egip- la pasta que reeulh, que no está aun mas que
t10, puesto que se trataba de inventar un tejido groseramente machacada, pasa tl los artesones,
que en este último so hallaba formado pot Ja na~ donde se refina, que son poco más 6 menos como
turalcza. En el undécinio siglo el papel de algo· los ~tros, Y allí so acaba la opcracion, sictnpre en
· don 110 esparci6 muchísimo en Oriente donde la medio de una cantidad de agua considerable, de
fabricacion, aun en nuestros &lt;lias, no basta para donde sale en pasta. líquida pa1·a formar el papel.
el consumo.
De dos modos se fabrica el papel; á la mano y
En_ nuestros tiempos el papel se fabrica en la á pre~sa mecánica; en tJl primer caso, que es el
. may?r parte de Europa y América, con pedazos mad antiguo, so toma. en uifa forma guarnecida
de hilo y algodon, con trapos viejos, en una pa- cou un encerado metálico una cierta cnntidad do
labrn. Antes de descubrir cata industria que ha pasta que, _clespuca de escu.rrida, da una hoja do
hecho tan. grandes progresos, hablaremos &lt;lo] pa- p_oca cstc~illion; pero, sometiendo estas hojas á va·
pel do Chma; tan notable por su finura belleza rias preawn~s,.se _ácaba. por obtener, despues &lt;le
y plateado brillo, cualidades quo no h~n podidi mucho traba;o, ph-0gos tlo papel quo salen ya dis obtonerse aun en Europa con tanta perfeccion.
puestos para el uso.
Este método, quo ae emplea en todas las fábri .
Los chinos han sido los primeros que han fa- cas pequeñas, es el mejor que conoce para cierb_ricado _el p_apel con una pasta, que hacen desde tas clases de papel superior. 86
tiempo mmemorial con diferentes sustancias, sienPapel eontinuo.-En el día en la mayor parto
do una las que más Be emplean el bambu; para do las grandes fábricas se emplean para Ja concxtraer e. papel, t~f an solo la segunda película fcccion dél papel, hermosas múquin~s cuyo traba.
que es tierna Y anca, la maccr11n dentro dol jo regular equivale á un considerable números de
agua y la machacan hasta que se vuelvo pasta· brazos.
despues secan las hojas tejidas que resultan de es~

Ro-

Caminando vá Consuelo
' '•
por una senda fl'orida,
"
con el pl~cer en el al~a.
y en los Iábios la sonma.
Flore.a recoge i su pas? .
por darres sin d1~da, env1drn,
que son más bollas ~uo tod~s
bs florea de sus meJ1l!M.
Párase á veces, y al cic.lo
radiante eleva la vista,
•,
que sabe que es m~y dic~10s:i. •
la que siempre al cielo mira.
Por el azul trasparente
so mece su fantasía,
contemplando el cielo hcr~r.otio
que es ]a mansion de la d1c_lrn.
Su madre, en tiempos lc.1:inos
cuando Consuelo cm. niiiu,
entre Ilorosa·y alegre
rnuchas veces Je dccia:
"No es de los justos el mundo
de fa ventura, el qua habitas,
la patria de los que buscan
la dicha eterna, está arriba.''
Y el ciolo le sei!aluba
la madre á su tierna hija;
por eso constantemente ·
Consuelo á los ciclos mirn.

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(Ooncluird.)

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¿D6nde se fué aqu?l contento,
&lt;l6ndo las dulces sonnsas
que en el alma y en loe lábios
llevara Consuelo un dia?
¿D6nde están las bellas go.las
de aquella. senda florida .
por donde Consuelo un tie.npo
feliz caminar solia? .
¡Ay! quo ya al cielo no eieva
con entusiasmo la vista~
ni en el azul trasparente
se mece su fantasía!
Ahora. su débil cabeza
cae sobre el cuello abo.tida,
como la mústia azucena
que sobre el tallo se i.nclina .
Perdida, por los halagos
del mundo, que no se cuida,
de conservar la inocencia
de la juventud sencilla.
Consuelo en silencio viurtr.
tristes lágrimas, perdidas
las ilusiones dol alma
que noariciara d; niña..
J6venes puras y bellas,
nunca. olvideie en la vida
solo es feliz, quien al cielo
dirige siempre la vista.

J. PrmEZ EcnEVERRiA.

En qué estamos pensando cuando nos. d~sgarramos mútuamentc con tantas sospechas mJustas?
Ay' El género humano es n11turalmentc muy cu·
. • 1 Cad·• cual desea ver lo quo está. 1oculto Y
1'1080.
~
juzgar sobró las intenciones. Esto afan rn.ce que
l . . 0 lo q·uc no sé vé' Jw como nunca querosc ac1vm
b'n
mos engafüu nos, sucede que la sospecha RO cam i;,
bieu luego en certidumbre hasta._ que. llegamos ,t
llamar conviccion lo que no o~ smo rngularmente
una conjetura, y esta invonckm'" de nuestra mento
la a Jaudimos y las acrecentamos desmosuradamonpte, 81. en me,1¡
"' 0 d'e estas i¡ospechael llega ár
desr&gt;Crta.rse nuestra c6lora; \'!O hac~moe a. ~eno
coa~ pr1ra apagarlo., porque « n~die cree lnJUEfta
su c61cra » como dice San Agustm. Lue~o llegan
las inquiotudcs alimentadas por la. desconfianza,
muchas veces nos batimos ~ontra uno. aombr3,
más bien la. sombra nos hace atacar al cuerp?·
Quiero aprender á no pensar nunca. ~a~, ~ ~er s1~
adiviu;.r y á no ser precipitado en mis JU1c1c.,s. S1
á esto se me dice que todos me enga~an en este
mundo resDondoré, quo esto ea preferible á agu·
zar el inge;io para butla.rse del honor ! de la rcputacion de h,s demás. Más va.le ser ª'~.mpro er.·
gañado que vivir en la desconfianza, h1Ja ~e la
cobardía y madre de las disensio~cs .. ~eJadmo
ues en ese error inocente quo me msp1ra la _hupmam"d ad, la verdad y la (ll"Utlencia: la humanidad
¡
mo manda creer en el bien y ~10-en º.1ma1i 3 pru·
dencia me onseüa á no precipitar mis fallos, .Y. la
verdail me enset1a. tambion á no aventurar opm10nes temerarias para condenar á los,,,culp~bhis, de
miedo que, sin pensarlo, no hiera. ,L los mocentes
con injuria11 mortales.

J

Bossu1T,

't

EL PASEO DEL POETA.

No nH, creas con un corazon salvaje porque me
asco solita.río á lo léjoa en .el ~alle y en la selva
~ombríñ;-voy á escuchar al Di.os de los bosgues
para repetir á los hombres sus palabras. .
No me llamea perezoso, porqu~ me veas mm6vil con los brazos cruzados á orlll_as d~l arroyo;.
-esa superficie tan pura es una pág1~a en que ;ada.
nube que pasa por ol ciclo deja escrita una !mea.
No reas que pierdo las horas pasadas en cog~r,.
las flores de los campos;-cada una d~ esas bn· •
llantes corolas, al entrar. en mi casn, eo doblega
bojo el peso de un pensamiento.
.
No hay misterio que no se halle figurado en las
flores, ni histo~ia, por secreta, que sea, que no ·la
canten h&gt;B pájaros en los bosquee. r.•
Los buoy¡s del labrador Jle;an ,L su casa los
haces do mioscs; pero·quoaa aun otra co~echa. en
los campos _que me llevo yo en una. canc1on.

,~

R. W. EM~R~~N;

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LA ABEJA.
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ba trastornada. Se había vuelto enteramente
un hombre de bien aunque es verdad que
buen tr1ajo vencer sus invetera..,
DE• DUENDES Y APAR EOID OS• ledoscostaba
hábitos. Poco tiempo ántes, cuando algun labrador, estrechado por el recaudador
EL MANTO VERDE DE VENECIA.
de contríbuciones, se veía obligado á vender
sus granos, y se los ofrecía, le trataba iníÍ
cuamente, empezaba á declamar contra b
.., c. r.il HISTORIA VERDADERA,
calidad de los granos, concluyendo con que
a~énas valían para. alimentar c~rdos .. Propo:
(CONTJ!;lJA,)
Adios; es más de media noche, y debo vol- m~le d~spues fa mitad del P.recio p~d1do, y s1
ver á mi teuebroso y frio sepulcro. El se- el mfehz _vendedor se atr~via á pedir un poco
pulc~o es un sitio bien t}'iste: padre. ·Pres- más, al. mstante le ensenaba con el maY,or
to 01rá vd. hablar de mi.-Despertéme la desprecio la p~erta. fero ahora compadecrnfigura de mi hijo ya se habia ido. Recobra- ~e del do~grac1ado, 01a afablemente sus _quedo del susto, estaba pensando que todo era J~s, le ammaba con la ~speranza de m~Jores
un sueño, y diciéndome á mí mismo: ¿Có- tiempos, no menosprec1aEa los ~éneros m.jusmo es posible -gue la muerte haya arrebatado ta~ei:te, Ylos pagaba al precio que vahan.
tan presto á m1 robusto y vigoroso Anselmo Asimismo, cuando algunos honra~os. labraen lo más florido ele su juventud? Exforzába- d,ores s_e hallaban en apuro? pecumarios, sorne por acallar mis temores; pero las palabras ha ~emrl~s: «Guardad el trigo, yo os adelanconcernientes al recibo de vl, se presentaron tare el dmero que os ~ace f~lta; puede. ser
claramente á mi memoria: volví los ojos há- que pasando algunos d~as meJore el precio, y
cía la mesa que está cerca de mi cama, y veo en tal caso, me pagareis;.~) P~gaba á los poallí, sin du~a algu.na, un pedazo de papel. bres ar~esanos sus salar10s ~1.n descuentos;
Apénas. podia respirar; soné la campanilla fundó una_escuela ~ara l?s hiJO~ de los pocomo s1 la casa estuviera abrazándose- un bres, Y s~naló pensiones a las viudas de los
sudor frio cubria todo mi cuerpo.-¡Ltlcest que habian estado, ~mp~eado~ en su casa.
¡Lúces cuanto ántes! dije á mis criados en _i\yudaba con su cr~ito a los Jóvenes comeruna agonía de terror. Los. criados las traje- c~antes? Y se rego~iJaba de co:azon. cuando
ron al momento: co~í el pa]?el de encima de ?ia dec1;r que recog1an el premio debido a su
la mesa; era un recibo escrito por vd., aun- mdustria.
CJ.Ue al parecer con el pulso trémulo: mis sen- De aquí resultó, que tanto como había sit1dos me abandonaron. ~o pu~do decir á vd. do ántes aborrecido, ahora era amado y resm~s; pero le -r~ego, a?11g~ m10, qu~ me ex- petado. Andab~n de boca en boca mil raseros
phquc este terrible mISteno. Yo mismo iria de su gen.eros1dad; y se conducía en titles
á saberlo: más guardo cama de resultas del términos, que muy en breve adquirió en totrastorno que acaba .ele esperiment.ar mi na- das las plazas de comercio la reputacion de
turaleza. No comumgue vd. á nadie esta car- uno de los más honrados é íntegros comerta. R~spó1;1-dame yd. mmediatamente por ex- ciantes ..
traorclin&amp;.r10, y sm resel"\:'a, pues estoy pre- . Poco tiemP.~ desp~es de la catástrofe menparado para lo peor. ¡Ad1os!»
c10nada, sufrio pérdidas de bastante considcEsta carta llenó de asombro al viejo Melin- racion. En una ciudad, fueron éonsumidos
ger. Segun la fecha, Anselmo debió haber por el fuego g4neros pert~necientes á él hasen;tregad~ el recibo la noche primera despues ta el valo~ de cincuenta mil duros; y un cuerue su entierro. Poi' ningun medio humano po .enemigo se apoderó de. la tablazon qne
ni aun con el vuelo de un pájaro, se pud¿ tema en ur_i puerto de,l Báltico, y que valía
~aber alraves~o semejante distancia en aquel oc~ent~ mil duros mas. Un cargamento de
tiempo. «Darc cuenta de todas tus acciones)) tngo, Jlmtam~nte con el ~ar_cQ, cayó en mafueron las palabras del misterioso Manto Ver- nos de corsar10s; Y por ultimo, de resultas
de; y que tenia un poder sobrenatural que- de haber quebrado dos casas de Ilambu:rgo y
dó demostrado claramente con esta carta.
Amsterdan, Rerdió ~urnas conside!a~les. No
Sentóse en seguida el Sr. Melinger ara pudo mén~s ( e mamfestar su senti:rnento .por
escribir al desconsolado padre, y darle cRen- estas pérdidas á su~ empleados, ?1Cn que cota exacta de todos los pormenores ligados con mo pr.udente negociante, na4a d1Jo ace~ca de
la horrible aparicion. Desde este día empezó el~as los. &lt;lemas. En semeJantes ocas10nes,
á ser más escrupuloso en sus tratos y nego- t1f psdis~ltdit?ge;se dd homhr~s, y consocios, .Y no con poca sorpresa de cuantos le ar e ci ,n o~---:- ras e un. tleD;lPº malo
conocian en la ciudad, se mostró tan afable vendra otro meJor', cuando más aprisa llueva
tan humano y generoso e e muchas erso~ más pronto a~abara d~ llover, en los mayonas bien enteradas de s' ru t.
t :e_ . res apuros D10s no olvida á los suyos: y así
. b.
u an igna acaneria, por este estilo pro b. l W'l
de su aspereza con los pobres artesanos y
. d
ver 1a , 1msen tam i~n
c~uel tratamiento á los que le debían, c;tu- se cncog1a e howbros.
(Oontinu,wd.)
vieron tentados de creer que su cabeza estaCUENTOS

1

claeo y no calculan loe perjuicios que pueden .. so·
brevenirles por su conducta. á ellos y á sus h1JOB,
Por muy bueno que sea un j6ven al cual se le
trasl,ada repentinamente. de la tranquilidad do su
(CONTINU!,J
pueblo al bullicio de la. corte, cuando so ve en ésEl hombre que puede vivir con su trabajo nunta empieza por·perder su ignora.ncia en muchas
c:i. se precipita en el abismo de la maldad; el que
cosas
y nunca le faltan compañeros que le _p~rha sido educado cristianamente, sus mismas creenvicrten por completo, encenegáudole en los v1c10s.
cias Je sostienen en los más terribles momentos.
Supongamos que dudo entro el bien y el mal: Derrochan entonces locamente el dinero que devé los inconvenientes do este, y comparámlolos con bían emplear en sus estudios y subsistencia, se
crean infinitos acreedores y acaban de arruinar (t
loa beneficios de aquel, elije.
sus
pg,dres sin haber aprendielo otra cosa que á
El hombre que no ha recibido una cducacion
ser
viciosos.
Siguen despucs en esta perniciosa vi
que le asegure la. subsistencia; el que no conoce la
da,
acabando
Juego, sabe Dios cómo, y haciendo
religion más que por la doctrina que tal voz lo
desgraciada
á
su honrada familia, ántes feliz.
cnsefiaron en la. escuela, é ignora las cxccl~ncias
La causa do esto e~, sin duda alguna, la pocade Jas virtudes cristianas, de la moral y buenas
costumbres; en una palabra el que no sabe lo que prevision do sus padres.
Aquel que, aunque vea en su hijo las mejores
os el bien y vé que con el trabajo no puede vivir,
inclinaciones,
r.o tengo. en la ciudad algun pnrien·
busco. el mal, cnmedio, del cual ha vivido desde ni·
te
6
pe1·sona
do
su entera confürnza á 'luien encariio, vé que siguicmlo en este camino, que conoce,
garlo,
no
debo
en
manera alguna enviarle (t espuede pasar una c6moda existencia, y sin pararso á reflexionar los resultados de su conrlucta, tudiar.
Se pervierte el j6ven más virtuoso, si se ve
empieza por el robo más levo y concluye por el
nbanclenado
á sí mismo é instiga.do por los conseasesinato mas infame, subiendo, por fin, las grajos
~e
m~los
amigos y por sus ejemplos de disidas del patíbulo. Ent6nccs comprende, aunque
tarde, lo errado de eu conducta al optar por el pa.c1on.
El j6ven inexperto que no tenga mucho tacto
mal, abandonando el bien, cuya recta senda Je en~
en la cleccion de sus amigos siempre está. cxpues·
desconocida completamente.
No so nos negará quo esto es una gran veruad. to á tales peligros, y la experiencia no es por cierEl quo conoce dc~de niño las ventajas del bien to una de las cualidades do la juventud, y es mu·
y las inconveniencias uel mal, muy pocas voces cho más· rara en el que viene de una aldea en
· opta por el segu¡ido 1 aun en los momentos más donde ha vivido hasta ent6nces, é ignora, por Jo
tanto, los peligros de una. gran capital, acostumcríticos de su vida.
Se nos dirá que hay crimina.les empedernidos á bra.do á la paz do su pueblo.
Seria mucho mejor para esos padres pensar un
los cuales do nada serviría haber conocido el bien
poco
más y dedicar á sus hijos á un oficio en el
&lt;lesde un principio.
Algunos habrá á quienes esto_ pase, pero serán que forzosamente han do estar más sujetos y en
el cual pueden vigilar sus acciones más do cerca ..
muy pocos. ·
Lo que uesdc la niticz queda impreso en nues- A la vez que así los a.costumbran al trabajo, evitra. monte, nos dura toda la vida, y por ello se tarían verse arruinados por ellos y verlos perdidos completamente, como sucede con frecuencia
guian todas nuestras acciones.
No pasaremos en silencio la inconveniencia do cuando los dedican á una carrera. en los casos indejar á los niños que tome11 dinero para satisfacer dicados. Sin salirse de su esfera lograrian ver á
sus hijos con una o_cupacion que les aseguraba
cualquier capricho.
Por poco se empieza en todo, y el nifio que se una existencia tranquila y no los precipitarían en
acostumbra á robar, aun cuando sea á su propia el abismo del vicio, que lo que hacen enviándolos
familia, no tarda. en hacer lo mismo con los ex- solos y dejándolos abandonados á su voluntad.
El juego es el primer paso que dan en la tortratios.
tuosa
senda por la quo le guian sus compat1eros,
Del robo al crímen hay muy pocos pasos y mucho ménos si el ejemplo de otros sirvo do incentivo y el juego es uno de los peores vicios do lo. sociey ee han dado ya lns primeras pisadas en la sen- dad que acarrea otros muchos tan malos, 6 si ca·
íla Jol vicio; y en fin, el crímen conduce cuando be, peo.tes que él.
ménos al presidio.
Repetimos, pues, quo los padree acomodados
pertenecientes á la clase obrera no deben dar {t
sus hijos, si no en las circunstancias que hemos
Sin salir de la clase vamos á ocuparnos ahora expuesto más arriba, una oducacion superior á su
do aquellos quo, aunque incluidos en ella, poseen chlse, porque con la m~jor y más noble idea solo
riquezas 6 bienes suficientes adquiridos con su consiguen su propia desgracia y 11\ de sus inex·
trabajo 6 ~l do sus mayores.
.
pertos hijos.
Contando con bienes suficientes par::i. dar á sus
Deben, por lo tinto, fijar ID\lcho su utcncion en
hijos una educacion aupcrior á su clase, los cnvian este punto, pues do ello dependo su perdici:m ó
:'Í. las grandes capitales para quo estudien una ú eu dicha.
otra carrera.
( Oonti11uará,.)
Esos padres hacen mal en querer ealirso de su

LA EDUOA.OION.

.

______·_-·_·-----= -·._· ~_·::- -~=-=:t::::A:::A:=B::::EJ:::A.:::::::::•·~·::::::::''":::
·_~:ct::::::~~=5:::::

vu.

I

f

ª

�LA ABEJA.

MODO DE ll!ULTIPLICAR EL TRIGp

LA ABEJA.

ra sembrarse: déjesela macerar en esta composicion
por tres dias á fin de .que se inche y que los jérmcnes se abran, dilaten 6 desenvuelvan, y por último, sáquescle del agua y déjeselo enjugar un
poco ántes-do sembrarlo. Como por este método
se necesita una tercera parte ménos de grano para la siembra que por el método comun, cortan
algunos paja muy menuda y suplen c-0n ella aquollo. tercera parte de gtano, y sembrándolo todo
junto cenaiguen con tan poco trabajo unas cosecho.e
muy abundantes.

19 Toménsc hortigas, hieigóS, cardos, helechos, agallas do enebró, y otras plantas do esta
calidad, y despucs ele puestas á secar, quémense
en parájes do'n",fo se puedan rccójer las cenizas.
Mézclese coñ ci11co libras de estil otra tanta éantidad de cacr(mcnto de carnero, y p6ngase á cocer el todo en dos bhenos cubos do agua hasta que
quedo ésta reducida á la mitad. Cuélese semejante lejía por un lienzo á fin de que res-ulte bien
EL P .ANIOEUM.
claro, y p6nga1,e á calentar hasta. el grado de po·
der mantener la mano dentro. Echense ent6nces
·¡
en ell~ hasta sesenta libras del grano que quisiere
Así so llama una máquina para hacer pan, in·
sembrarse, cuidando de re-volver el todo muy bien ventada en Inglaterra por Mr. R. E. Lee.
con un palo y de neparar cuanto nadare en. el JiEsta máquina quita casi ·toda la necesidad de
cor. Drjcsc remojar d grano por cuatro horas, manipuhicion en hacer el pan, y toda 1-a mbor del
y dcspucs do sacado y csten&lt;lido para que se orce, hombre de0&lt;le el momento que ealga la harina del
continúesc regánnolc con la misma agua de lejía. saco hasta que el pan 6 bizcocho esté pronto pat':t
hasta consun1irln tolla. Cuela dfa .podrá rogárselo eJ horno; y eso un muchacho puede háccrlo eti un
por dos 6 tres veces, y al cabo de tres 6 cuatro diaa instante.
c¡ue será el mayor tiempo que el licor ta.rdari en
La diferencia pri .. cipal entre el modo actual y
consumirse, se verá que ol trigo ha hinchado y en- la adaptacion do esta máquina para hacer pan,
gruesado. En estra·ndo el trigo enjuto siémbreso consiste en el uso do agua prepara.da 6 cncarhvsegun costumbre, y -con -solo renovar esto. lejía de nada que tiene calentado el gas pata esponjar la
tres en tre~ aflos, so sacará- un provecho considc- masa ántes de mezclarla. con la harina, lo que exrable.
cluye toda necesidad de la. lavadura, al paso que
29 En Inglaterra hay lábradorcs que para. féI·. ocóMmiza un quino() por ciento en láS propiodatilizar sus campos emplean todo el cuidado en la des nutritivas, y que salo el pan más sabroso y
tierra, sin preparar los granos. Para ello rccojen saludáble. Para complacerá los panaderos y otros
en el mes de Junio toda clase de yerbas, y dcspues preocupados en favor do la levadura, tiene hi. máde secas y quemadas, mezclan sus cenizas con are- quina tambien su aparato distinto, en el cual se
na del mar, y que cuánto mús adentro de esto se van mezclando igúal y menudamente la! partfoutoma, tanto más rica es la cosecha. ·
las do la levadura con sus cantidades correspon8? T6mesc zumo del mejor cstiercol que puo- dientes do harina y agua, en vez de gastar no poco
da conaeguirso, y para ello llénese una gran cuba tiempo en esperar hasta que una pequefia porcion
6 tina de cstiercol de carneros, caballos y otros de la lavadura lo esponje todo. Nada más satis·
animl!,lcs hasta las dos terceras partes de su cavi- factorio que el aparato tan completo é ingenioso
dad, y acábesela de llenar con agtm de lluvia, 6 á por el que la. harina y el agua están alimentadas
lo ménos de rio; dójeEo el estiercol en remojo por en la máquina con igual grado do velocid11d; arredoi! días, y al cabo de ellos extráigase el agua, la glándoso la cantidad del fluido pdr un gobernador,
cual saldrá impregna.da de las sales del estiercol, que señala siempre las ·proporciones entro los dos
quedando éste descargado de ollas. Hecho esto elementos, la harina y el agua.
p6ngase el trigo ú otra cualquiera semilla á reHay tambien una disposicion sumamente ingemojar en dicho zumo por veinticuatro horas: sá- niosa pa_ra igualar el peso de cada pan, la que
quese pasado esto tiempo y p6ngase -á aocar á la impide toda posibilidad de vo.riacion, facilitand0
sombra., porque si se pusieso al calor del sol le en el mismo acto de hacer el pán, el afladir 6 dis
chuparía las sales; siémbrese al instante que esté minuir hasta una fraccion de onza, más 6 minos.
enjuto, pues de lo contrario podría alterarse su Mr. Lee l:a demos~rado la utiiitfa.d do esta máquifucrza, y repitiendo todos los afios la. misma ma- na para eJecutar todas las operac10nos del oficio
niobra, se conseguirá diez 'J ocho 6 veinte voces de panadero, tanto separada como simult~ncamenmás trigo que por el método ordinario.
te: moler ol trigo, aderezar la harina, mezclar la
4&lt;l Júntese en un grande hoyo cantidad de pasta, amasar la. mo.sa, amoldar el pan, cortar el
csticNol puro de caballo y échese encima agua con bizcocho, llenar el horno y cocer la. hornada por
frecuencia: en habiéndose podrido b'icn aquella medio del vaho que impele la máquina de vapor.
materia por algunas semanas, sáquese el agua,im- !l punto do sacarse el pan del hcrno, se excluye
pregnada ya de k s sales del cstiorcol: p6ngni!e á el váho y se sustituye el aire. Otro aparato indicocer por un rato en una caldera grando y añá- ca y arregla el ca.l or, de modo que el pafladcro
dasela una corta cantidad do nitro 6 do salitre, puedo asegurarse de que la hornada no saldrá ni
que son una misma coso: ap4rteso luego la caldo- cruda, ni poco cocida, ni quemada. Una mfquina
ra del fuego, y cuando el licor no estuvierf? más para producir 600 panes en un-a hora, cuesta 150
que tibio Jchese á remojar en él el trigo quo quia- libras esterlinas, 750 pesos poco más lméno&amp;.

COMPENDIO DE LOS DERECHOS

PARRA FO III.

-

7

Y OBLIGACIONES

... '

DEI, '

De las facultades del Oon91·eso General.

.HOMBRE Y DEL CIUDADANO.

El congreso tiene facultad:
I. Pan formar nuevos Estados dcntr~ do
los
límites de los existentes, si 1mdo necesano al
SEGUNDA PARTE.
cThc~
·
.
.
Derechos y Obligaoiones del Ciudadano. 19 Que la frnccfon 6 frn&lt;:cionos qu~ pidan ?TI·
girse en Estado, cuenten oon una poblac1on de c10n·
SECCION TERCERA,
to vente mil habitantes por lo ménos.
.
fJ
29
Que
se
compruebo
ante
el
Congreso
que
tie(" 'l' ' t r,
nen los elementos bastantes para proveer á. su
'
(CONTINUA./
existencia política•
poderse a1terar en manera alguna los artículos
8? Que sean oídas las Lrgisfaturns de los Es·
aprobados. Si las adiciones 6 reforma! licc)las por tados de cuyo tcrritcrio so trate, ªº?re la. ,convela Cámara revisora fueren aprobadas por la. ma- niencia 6 inconveniencia de la ereccwn dc1 nuevo
yorit\ absoluta de loa·votos presentes en la Cáma- Estado, quedando obligadas á d~r su i_nforme denra de su orígen, se pasará todo el proyecto al eje- tro do seis meses contados desde el dia en que se
cutivo para los efectos de la fraccion A. Pero ei les remita la com'unicacion relativa.
las adiciones 6 reformas bochas por la Cámara
49 Que igualmente se oiga. al ejecutivo de la
revisora fueren desechadas por la mayoria do vo- Federacion, el cual enviará su informe dentro do
tos en la Oámara de su orígen, volverán á tiquclla siete dias, contados desde la fecha en que le sea
para que tome en consideracion las razones do éspedido.
.
E
ta; y si por la mayoría absoluta de los votos pre59 Que sea Yvtada la crccc1on del nuevo i ata·
sentes se desecharon en esta segunda revision di- do por dos tercios da los diputados Y .senadores
chas adiciones 6 reformas, el proyecto, en lo que presentes en sus respectivas Cámaras.
_
haya sido aprobado por ámbas Cámaras, se pasa69 Qué la resolucion ílel Congreso sea rectifirá al ejecutivo para los efectos de la fraccion .A.;
cada
por la mayoría. de las Le~islatu: as do. los
má1111i la Cámara. revisora insistiere por la mayoEsta.dos
con vista Jo la copia del expeJiente, SIC~ría absoluta de votos presentes en dichas adiciones
pre
que
hayan
dado su consentirnie~to .las Legis6 reformas, to~o el proyecto no podrá volver á
de
los
Eetados,
de cuyo tem tono se trato.
la.turas
presentarse sino hasta las sesiones siguientes, á no
79 Si Jas Legislaturas tlo los'Est:nlos de cu~o
ser que ámbas Cámaras acuerden por 1~ mayoría
absoluta de sus miembros presentes, que .se oxpida. territorio so trate no hubieron dado su coi'.sontila ley 6 decreto solo con los artículos aprobados, miento, la ratificac-ion de que habla. la fr~ccion an
y que se reserven los adicionados 6 reformados tcrior, deberá sor hecha por los doa tercios do las
para su exámen y votacion en las sesiones siguien· Legislaturas do los domas Estallos.
tes.
A. Son facultndca exclusivas do la Cámara.
F. En la intorpretacioo, rofo1·ma 6 dorogacion do diputados.
.
de las leyes 6 decretos, se observarán los mismos
J. ErigirS'o en colegio electoral p-ara o3crccr
trámites establecidos para sú formacion.
l3ra facultades que la ley lo sefi~le, :especto al nom
G. Ambas Cámaras_ rcsiderán en un mismo bramicnto de Presidente const1tuc1onal do b Relugar, y no podrán traslaJarse á ott'o, sin que án- pública 6 los ',Tagis.tra~os de la Suprema Corto y
tcs ccnvcngan en la traslacion y en el tiempo y Senadores por el Distrito Federal.
.
modo de ve!ificarla, designando up mismo punto
II. Calificar y decidir sobro las denunc1!\_s q.uo
para .la rcumon do ámbas. Pero si conviniendo ha(Yan el presidonto do la República -0 los mn.gislas dos en la trasiaoioñ, difieren en oua-nto al tie~- trados de la Suprern!\ Corto de J usti?in. . Igual
po, modo 6 lugar, el ejecutivo terminará la dife- atribución Jo compete, tratándoso de hconciaa so1·encia, eligiendo uno do los extremos en cuestion. licitadas por el primero.
.. .
Ninguna Oámara podrii suspender sus sesiones . III. Vigilar por modio do una con11s1on ms.Por más do tres Jias, sin consentimiento do la pectora. do su ~enó, el cxácto desempeño do las
otrn.
.
_
füncionea el.e hl, contaduría mayor.
TI. Cuando el Congreso general -so reuna·en IV. NomJmlr á los jefea y demua· empleados
sesiones oxt.raorclinarins, se ocupará exclusivamen- de la miS'má.
.
te ~ol obj.eto ú objetos dosignados en la. convooaV; Erigirse onjurado de acusa.e!ºº para los altom; y ~1 no los hubiere·llel)ado el dia on que de- tos funcionarjos do quo trata el articulo 103 do la
ban abrirse las sesiones ordinari1111 cerrará sin Constitucion.
•
' pendientes
'
em bargo, a,¡ uc1las, doJando
los puntos
VI. Examinar la cuenta que anualmonte debo
para ser trPtados en estas. .
·
presentarle el ejecutivo, aprobar ic! pr.csupucsto
~1 ejc~ut; rn do fa nion no puedo hacer obsor· anual de gastos, é iniciar las contr1Lu.01onos que
vac1ones a l11d resoluciones del congreso cuando á su juicio deban deorctarsc para cubm aquel.
'
'
éª te prorogua ' sus scs1onos
ó ejerza funciones
do
B•. Son facultades cxolueivas del Senado:
0 ucrpo eleotwal 6 do jurado•

.

•

'f!

( (Jontim,a1'd,)

•

'

�8

---

LA ABEJA.

yos restos arden á mis piés, ha visto pasearse á su
sombra al propietario, á su mujer, sus hijos 6 sus
amigos. ¡Quién sabe, si, habitante solitario de
Es un hecho eingular que el primor libro que nuestras montañas no ha cobijado bajo sus hojas
so imprimi6 desde el deecubrimiento de los cara.e dulces sueños do amor! Sinceras lágrimas acomtéres de imprenta, fué la Biblia, lo cual ee veri- pañaron su caida, porque siempre es amado el ár·
fic6 por los años de 1450 á 1455. Guttenberg bol que so ha vjsto desde la infancia; siempre hay
inv~nt6 el arte, y Faustus, un platero do aquella ligado á él algun recuerdo; es un conocimiento
época, proporcion6 los fondos necesarios para. tan que so vuelvo á hallar con placer, y que no se piel'·
árdua empresa. Si hubiese sido una. pigina. 6 un de sin sentimiento: forma una parto necesaria Je
pliego de impresion, el suceso seria de poca enti- los sitios en que hemos vivido, y el dominio padad; pero una obra de tanta magnitud como la ternal se pone tristemente desconocido, cuando se
Biblia, no puede ménos de llamar la atencion. La arranca el manzano do la huerta, el álamo de la
obra so imprimi6 en dos volúmenes de á folio, y verja, la encina granile, 6 el alto abeto del parque.
siempre se ha admirado en ella la correccion ti· Este madero, casi entera:mente consumido ya ¿ha
pográfica, no ménos que la buena calidad del pa· representado su papal on las costumbres y en las
pel y el lustre de la tinta. Constaba do 1282 pá· amistades do la familia? ¿6 so ha116 confundido
gínas, que por ser las primeras que se imprimie- como los hombres en sociedad, entre los árboles
ron, costaron un trabo.jo inmenso, y despues de oscuros qno han sido útiles y n11,da más? Más cueetar en circulaoion por mucho tiempo, nadie, con riosos serian sus anales que las memorias de muexcepcion de los artistas, sabia la manera en que chas personas que se creen importantes.
¿Qué se han hecho- todos aquellos cuya vida esse habia efectuado la impresion. De la primera
cdicion que se imprimi6 de la. Biblia, se cree exis- tá ligada á la de eso ~rbol por algun interés 6 alten actuo.lmento solo diez y seis ejemplares, entre gun recuerdo? Aca'so todos reposan ya. reducidos
los cuales hay cuatro ejemplares iro.presos en per· á frio polvo, como eso madero que dentr~ de un
gaminot y éstos, dos se hallan en Inglaterra, y instante no será más que un poco de ceniza y de
los dos resta.ntes, uno en la biblioteca real de Pa- humo.
A. GRUN. f,
rís, y el otro en la do Berlín. De los. doce ejem:-,
. ..,,,
plares restantes, diez están en Inglaterra, distriMáx.hnas
Morales.
buidos en esta forma: un ejemplar en cada una de
las bibliotecas de Oxford, Edimburgo y L6ndres,
La mujer ce el sér físico más perfecto que exisy los otros en las bibliotecas particulares de la.
te
en la creacion, sus forma.e delicadas, sus pennobleza inglesa. Se cree que el único ejemsamientos
sublimes nos la recomiendan á nuestró
plar que existe en América, os el que obtuvo M.
cariño.
James Lenox, en L6ndres, por la suma de 2,200
Tened á la mujer el respeto que merece eu pu·
pesos fuertes.
dor y será buena hija, buena esposa y buena ma~
dro de familia.

EL PRIMER LIBRO QUE SE IMPRIMIO.

4

El Destino tle un Arbt'l.

El hombre da. la vida material á la familia; la
Sobre todo cuanto toca, 6 so le acerca, el hom· mujer la educa; ámbos reunidos, enselian los 1,&gt;ribl·e deposita algo de su propia existencia; yo no meros rudimento!! á su prole.
eé qué misteriosa cadena. enlaza nuestros destinos
con los de los objetos materiales: diríase que éra-Ilablat• poco y bien, es el cat'ácter del sabio.
mos todos pasajeros de un mismo viaje.
-Ilablar mucho y mal, es la. manía del fatuo .
.¡Cuántos hechos de la vida humana pueden re·
-!fablar poco y mal, es la desgracia del necio.
fedrse á eso madero ardiendo, ahí; en la chimenea
&lt;1uc me calienta é ilumina con su brillan.te resplandor! ¡Cuántos intereses, cuántos sentimientos, CO;N'DICIONES DE SUSORIOION
so agrupan en torno do su historia, si pudiera seA. "LA ABEJA.''
gwraele desde su nacimiento hasta este día. en que
La suscricion al mos en esta. Capital, 2 reales.
lrn vcni4o á consumirse á mis piésl Primeramen·
En los Estados franco de porte, 3 reales.
te fué aserrado y cortado por desgraciados trabaAl que abone un trimestre anticipado se lo co~
j:.ldo1·es que esperAban acaso el m6dico salario del brará solamente un peso.
clit\ para llevar un pedazo de pan á su familia.
Toda reforma, invento 6 mejora. quo so practiUn pobre carretero, otro esclavo del trabajo, le que en cualquiera ramo industria.1, puede remicondujo desde el almacen liasta mi puerta, nece- tirso á esta. redaccion, la. cual se ocupará de darla
sitando tambien el producto del día para. preser- á conocer al público.
· vareé del hambre. El carbonero, especulador, vi6
En todo lo relativo á la Administracion de
en lns pilas de caos maderos los elementos de s11 "La ABEJA," dirijirso á J. M. Aguilar Ortiz,
fortuna y los escudos de la dote de sus hijas. El Editor, Librería H de Santo Domingo núm. 5.
1Jropicta-rio que vcnui6 la corta do leh, contaba! - - --- - -- - -- - -- - -- co.n su producto para colocar su dinero, componer
Editor, J . M. Aguilar Ortiz.
su caso, comprar una heredad 6 un pedazo do
Tip. de F. Monsa,l:vo,
boaquc _contiguo al suyo. A veceo ese árbol CttPlmri'l:UA ~Or-mno 8!

I

-

•

�</text>
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                <text>La Abeja : Revista bisemanal de conocimientos útiles, dedicada a la clase obrera e industrial,  1875. Tomo 2, No. 9. Julio 31</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>MEXICO.-AGOSTO 4 DE f 875.

NUMERO 10.

---------- - -------------- ----··- ---·------ -TOMO 11.

LA A.EEJ A.
Revista Bisemanal de Conocimientos Utiles,
dedica.da á la clase obrera é industrial.
LABOR ÜllNL\ VINCIT,

Precio: u.na. oua.r'ti11a e1 n.ümero.

EL DUELO.
o I o T E Re E Ro&gt;

'EPI so

ccoNCLuvs.J

presentó en la alcoba nupcial, Herminia le
recibió aputándole al pecho con una pistola.
-Ni un paso más, Felipe, ó eres muerto.
Has logrado tu intento, pero jamás te perteneceré ......
Pálido y dando traspiés, 'Felipe abauclonó
la alcoba de su esposa.
La puerta se cerró tras él y para siempre ......

La baronesa se indignó, llenando &lt;le improperios á Felipe, y diciéndole que su pro
ceder babia sido abominable, que los tribunales conocerian del asunto, y que el matrimonio quedaria anulado.
*•*
Herminia, con sn discrt;icion y buen juicio,
disuadió á la baronesa, y sumisa se dispuso Milord duque, al llegará Lóndres, se sorá seguir al conde sn esposo, tratando de prendió al saber que aqúel pariente nada le
evitar el escándalo y 9ar lugar á interpre- babia escrito.
taciones y comentarios desfavorables á su Al otro dia supo por una carta de la bahonra.
ronesa, cuanto habia pasado.
Felipe no quedó poco sorprendido de Otro cualquiera habria volado á Paris,
· aquella sumis,on de Herminia, llegando á ocurrido á los tribunales y hecho Dios sabe
pensar el pérfido jóven, que su prima le qué. Milord, dejó pasar un año.
amaba 'Y que en secreto se babia alegrado -"Herminia será mi esposa un dia ú otro,
de aquella superchería.
. se decia, quiero que acabe do conocer de lo
La noche de la boda-, cuando Jfelipe se 1que es capaz su primo."

�2

LA ABEJA.

((

Al ~ñ~ r,egres6_á Pa1:is: buscó~ Felipe, y EL MANANTIAL DE !HU.A. VIVA.
le enwD.;ro al salir del ·ooatro; ob1Ig6le á suTres caminantes se encontraron junto á un m11i·
bir en su carruaje de camino, arrastrándolo nantial que brotaba al lado de un camino. A ori·.
hasta Oalais.
llas do la_.fue~te .había un ancho vaso. do piedra
· -Cab3:,llero, le dijo, á unas c'\lantas· bracon esta mscnpc1on:
•
zadas del puerto, se eleva un pequeño isloPROCURJ. PARECERTlf J. ESTE JUNA.NTIAL,
te: entiendo que estaríamos allí á las mil
µrnravillas, y podria~os tirar de la espada,
Los tres caminantes, despues de apagar la sed
leyeron la inecripcion y se • pusieron á. discurri~
L ue os pareceT
.
-:Que estoy á -vuestras órdenes, duque; sobro· el ~entido.
os hice · na mala pasada y fuerza es que to·
-Es un consejo,-dijo el primero, que parecia
meis desquite. Vamos, así coL.iO me veis mi ser un rico mercader, por sus polaina.a de cuero y
vida no es nada agradable.
'
e~ fardo. que llevaba al hombro-el agua vá cor-Los dos adversarios se embarcaron en nendo siempre aumentándose en el camino con
una lancha, y pronto llegaron al islote.
mil arroyuelos que forman un rio, q,ue nos dice
La r,i_arna subia, . mojándoles los piés: el con el ejemplo: Sé activo, no te detengas nunca
/,
sol pomente .alumbraba. con sus últimos ra· y. ae1, prosperaras.
.
yos, los cuerpos de los dos adversarios qne
El anciano que llevaba en la mano un libro
parecian dos fantasmas marinos.
roene6 la. cabeza con aire de duda.
'
El duque, despues de quitarse la ropilla
-Aquí ha.y una leccion más elevada -dijoaccion que imitó Felipe, presentó.su boj~ esa. fuente que está ahí para todos los 'sedientos
en sexta, guardia que era muy de su agra- sin pedirles ninguna especie de re~ribucion, die;
do. Felipe hizo un ataque falso sobre la ho- cl_arame_nte á los hombres: Practica el bien por el
ja, y despues de un paso se fué á fondo: el bien .mismo, y no busques nii.guna recompensa
inglés par6 el golpe, alcanzando á Felipe ex tenor.
en ur hombro al tiempo de responder. La
Los dos caminantes 80 callaron· el tercero guarfriald' d del acero encolerizó al conde que daba silencio. Era- éste un adole;cente de cabellos
fintó tres estocadas peligrosas tei1dié~dose rubios que se separaba por primera vez del lado
~ fondo en_ segunda, pero tan baja, que hi- d~ su madre. Sus compafieros le suplicaron que
nó l duque en un mu~o: éste, sin dar lu o·ar die.se tambien su explicacicn, y entóncee exclam6
al conde á reponers~, le atravesó el pecho. baJando lo! ojos _Y sonrojándose algun tanio:
Felipe cayó en la agua salada, e,ibalando . -.A :mi me dice otra cosa muy diferento la
un último quejido.
rnscnpc1on de ese manantial. ¿De qué seniria el
Babia muerto ..... .
eterno movimiento de esa onda, siempre dispuesta
Media hora despues, la barca conducia á ap~5ar nuestra sed,' 8~ estuviese _turbia y corun cadáver á Oalais, miéntras el duque rompida? Lo que constituye todo su nlor ea su
abandonaba la Francia.
trasparencia y claridad. El que procuremos Wlrecernos á esa ondo, no quiere decir qu'e seamos
•••
diligentes ó pródigos, eino que conservemos nuesSeis meses despues, milord duque de Oastra alma bastante pura para que refleje como ese
tel'ily, pedia -en matrimonio la mano ele
manantial de agua vira todas las flores de la. tierHerminia, condésa viuda de 'Mery.
Aquel dia coronaron sus deseos Hermi- ra, y todos los rayos del cielo_.

'

r

1.
1

•,

nia ·y el duque.

UN CONSEJO•

•••

•

Hemos presentado este cuadro, conse~uentes con nuestro prop·ósito de dar una
idea de las costwnbres de aqueilos tiempos.
·Aunque Felipe fuó un miserable, el castigo que el duque le impuso no fué merecido, pues nadie tiene derecho de privar de
la existencia á otro, y mucho menos aquel
que tiene dolo. Ademas, el conde bastante
castigado estaba con ser el esposo sin ser el
dneño de una mujer á quien amaba.
Por otra. parte, y sea como fuere, ¡no les
paree~ á. mis lectores altamente inmoral que
~ermmia se h~biera desposado ~on el ases!ºº d" su marido, aunque éste lo hubiera
si~o p~r sorpresa y violencia?
:Ansiamos por llegar á nuestros dias, y
demostrar que por causas bastante fútiles,
se derrama la sangre de los hombres.
VIOTOR,

LA ABEJA.

---

·--~·-·-··...

Es la inocencia, pura
Flor perfumada,
Que al hálito del hombre
Su brillo empalia.
No escuches_, nifia,
Del que te brinda amores
Falaz· caricfo.
LAG-RIMAS· SILENCIOSAS.

Te levantas por lo. moflana bajas al valle y
vés r,or ~oda~ partes un permo~o horizonte de un
claro Y h~pido azul, pero no sabea que· miéntras
has dormido, .las nubes que acabar. de desaparecer ,han vertido sobro la tierra una abundante
lluvia.
¡Ay! ¡Cuántos infelices muestran. por la mafiona. un rostro tranquile, y han pasado•llorando
toda la. noche.

''

J.

KO:ERNJ:R,

LA EDUC.A.OION.
(CONCLUYE,)

VIII.

en su casa. Molestan su imajinacion con miles de
conocimientos, que. no nos atrevemos á calificar
de inútiles porque mientras má11 se sepa es mejor,
pero que, sin embargo, debian estar pospuestos á
los que constituyen los deberes de una ama de,

Tócalo su vez á la claáe media, y aunque no te- casa.
nemos mucho que decir de olla, sin embargo, algo
La mujer q\le, ignorando estoe, contrae matridiremós sobro la conducta que observan en la odu· monio con un hombre cuya poeicion social no le
cacion do sus hijos muchos de los que la componen. permite tener ciertos gastos, qui, la ineptitud de
No hablaremos mucho del sexo feo, porque si su esposa Te ocasionará, no puede ser feliz en el
bien es verdad que algunos salen malos y viciosos matrimonio, y on vez de pasar una existencia deseo esta· clase de la sociedad como en todas, es el ahogada vivirá en continuo desasosiego.
resultado de haber descuido.do BU oducacion des·
Supongamos que su marido, si es empleado, que·
de un principio y de no haberles hecho mirar el da cesante y que merced á sus buenas relaciones
vicio con horror desde ni!1oe.
ú otras causas se emplea de nuevo, pero con mé.Loe. individuos de la clase media más acomodo.- nos sueldo que ántes. La mujer en este caso: de- ·
' dos, y aun los que no lo eotán, haciendo un loa- be arreglarse á las circunetancias, y algunas lo
ble sacrificio estos últimos, dcdiean á aus hijog á hacen, pero otras no pudiendo 6 no queritndo
una car~era más 6 ménos costosa con la cual pueden vencerse á eí mismas continúan con el mísmo gévivir cómodamente. Escusaro,os consignar que eel.a. nero de .vida rtue anteriormente, con las mismas
conducta mereco nuestra aprobacion, pero, sin cm- costumbres, y acaban porque sus maridos contraibargo, por las causas que ya. hemos expuesto, no gan deuda.e que luego tal vez no pueden pagar.
podemos mén9B de encarecer la neceeidad de que
Por otra parte, puede llegar el c~so de que una
los padres ejerzan una. esquisita vigilancia. sobre hija, por las adversidades del destino, se vea preeus hijoa micntra.s siguen sus estudios, i fin de eisada á ayudar y aun mantener á su madre con
apartarlos del vicio, y que si viven léjoe do la. ca- su trabajo. ¿De qué le sirven ent6nces ta.utos copital donde !IUS hijos estudien, deleguen en otras ·nocimientos fútiles como adquirió cuando era bue_pereonas este cuido.do, caso do no poder ir ellos á na. su posicion? De nada absolutamente; y dejaejercer su vigilancia; poro que nunca los dejen mos á la consideracion del lector los funestos reabandonados á sí mismos en una capital populosa, sultados qúe puedo acarrear á una mujer sumida.
porque se pervertirán.
en la desgracia y la miseria, el no saber Bervir110
Hay algunos padres, aunque pocos, que viéndo· de 11us manos para soportar la una y salir de la
se con algunas riqueEaS no dan á sus hijos una. otra. •
Por el contrario; la mujer que ha sido instruida
cárrera, como debían, y ocasionan los mismos funestoe resultados que igual conduda produce en por su madre, de los altos deberes que le impone
la clase rica. Estos padrt.s aun tienen ménos dis· · su sexo y que tiene que cumplir en el mundo; que
oulpa que los que más ricos que ellos, obran del ha recibido de esta. una cuidadQsa educacion basamiemo mtdo.
da en las virtudes cristianas, que son el mayo~
Otros, no permitiéndoselo sus biel\eS de fortuna, atractivo que debe poeeer, no puede ménos de ha
no dan tampoco carrera á sus hijos, pero en cam· cer la felicidad del que la tome por esposa, y de
bio hagan lo posible por instruirles, á costa de sa· hacer felices á SUB padres, si no se casa.
orificios en varias materias para .el desempeño de
Téngase presente la gran c~ñveniencia de esta
cualquier cargo con el que puedaq vivir modes- conducta, pues la mujer es la que guía lo~ primotamente.
ros pasos de sus hijos .en el viaje de la vida y la
Como suele suceder que algunos j6venee por encargada de hacerles conocer las excelencias de
desaplica.cion ó malas disposiciones para el estu- la virtud. Si á c1la no se le han hech') comprendio1 nadn. aprenden, creemos conveniente nconee- der estos deberes, mal puede ejercerlos, y de aquí
jar á los ·padrea cuyos hijos se hallen en este ca- provienen muchos malea.
ao que los dediquen á cualquier oficio para que no
Debemos tambien recomendar mucho á las ma·
so vean desamparndos en el porvenir. .
dres que repriman en sus hijas con energía ese
Recoméndaremos tambien á los padres que ro· deseo inmoderado de lujo que las conduce muchas
priman en sus hijos osa inmoderada ambician que veces á la mayor degradacion_.
conduce á muchos al precipicio, y que tan peliEl lujo es el mayor enemigo del hogar domés~
grosa es en la clase mcdin-. Ea el modo de evitar tico, y la mujer, ya casada ó soltera, que sea o.r&gt;a·
infinitas desgracias.
sionada de él, n_o puede menos de hacer la infeliIX.
cida.d de su familiu.. Muchas porh~s~e v,icio de
nuestra sociedad dirigen sus pasos ac1a 1a. perOcupémonos ahora del bello sexo de la elaso dicion para poder lucir conforme á su deseo, y lo
media.
logran, pero ¿c6mo? Con la. deshonra. Consiguen
Muohu.a madres, en vez de dar á sus hiias los su objeto, pero tambien la sociedad las desprecia.
deberes sagrndos de la mujer, ya como esposa, ya altamente, y los hombres so sirven de ellas como de
como madre, solo se ocupan en darles una educa- un instrumento cualquiera que les &lt;deleita: cuando
cacion que llama.!1 brillante, en la cual para nada ya no les sirve lo arrojan.
fi~uran los traJ?aJOS quo·toda mujer debe practicar
Esas mujeres, cegadas por el lujo, arrastran una

�LA ABEJA.

y

,1

vida desgraciada miserable y cierran su pecho á . en la tumba. ¡Ah! De sus regiones viene lo. maltodos loe a_fectos tiernos ·y ~oblea. Sufren y pade· j dicion de Dios, el terror, el hambre y la peste. ¡Y
cen en su JUVen_Lud y la VElJez las sorprende sin sin embargo, de esa misma region viene tambien
que hayan servido en el mundo mas que de jugue· la clara' y hermosa luz del sol! ·
~ymo~
.
•
~s, pues una nocesidad alejar de la mente de
EL CAMPO DE BATALLA:
las J6,enes el deseo del lujo para &lt;¡vitar estas desLa llanura está devastada por los p1és de loe
gracias. Este deber está encomendado á las ma- caballos; loa surcos do los campos se hallan semdres, y ellas deben cumplirlo religiosameiite en brados de. c~dáveres, y el ~uelo todo inundado de
vez de fomentar aquel vicio en el peclio do sus hi· ~angre cr1s~1ana. En medio de los cadáveres un
jas, como algunas hacen.
JÓve~ polaco cubierto de heritlae, siente las convulsiones de la muerte; mira en derredor suyQcon
X.
ojos estravtados, y no vé más que los cuerpos sanVamos á terminar este artículo, demasiado lar- grientos de su11 hermanos.
Ni su padre ni eu madre están á su lado paro.
g?, Y, ~on el que tal vez impacientemos ya al paasistirle
en su última hora; no tiene un amigo que
c1entis1mo lector, con algunas breves observaciones.
La educarion como base del porvenir del hom- le lleve á. la tumba, vertiendo una lágrimá sobro •
bre y la principal cosa que determina eu buena 6 ~u f~rctro, ni qu~ mande tocar la campat.a.de la
·
mala vida, debe aplicarse cuidarlosamento y con iglesia.
A lo léjos oye aún el galope de los caballos y
el celo con quo los.padree deben mirar todo aquello que tenga relacion con la suerte de sus hijos. el ruido de las armlte. Los cuervos cruzan en los
El padre está en el deber do estudiar las incli- aires, cayendo de golpe sobre las víctimas de fo
·
naciones do 1us hijos, y segun sean estae obrar guerra.
.
'
.' Una pobre madre desolada aspira el viento que
en consecuencia •
. La madre que con un cariño mal entendido des viene de la llanura lejana, y. exclama tendiendo
virtúa por compl_eto éon eu debilidad los CI\Stigos l~s bra~·ºª háci:L uria nube paaajera:-¡Ohl díme,
que el padre ha impuesto á su hijo, obro. errada· dime, hJern nube, ¿has visto á mi hij o?
~a n~.bo responde:-Pobre mujer, he visto á tu
mente y le dá pésima cducacion· de la. que no tardarán en hacerse sentir los resultados. Mucho mé· úmco h1Jo en las riberas del Dnieeter; estaba solo
nos d~be-cunndo su esposo está castigando ·6 re- tendido en la húmeda tierra, y á -su lado tenia
·prend1endo á su hijo, disculparle. Téngase, pues, su cabal!o fiel. Cuando ví su pálido rostro, traté
flsto muy presente, y que cuando unj6ven elija su de proteJerle contra los ardores del sol, haciendo
carrera, que lo pieneo muy maduramen• ántes do c~e~ sobre su frente un fresco rocío, pero despues
emprenderla, pues de esto depende su bienestar 6 vm1eron los cuervo~ que deegarraron sus miembros,
y devoraron &amp;ue OJOS azules.
·
su desgracia. perpétus.

á

Y con esto, querido lector, damos por conclui-

RECETAS UI'ILE8.

da. nuestra tarea, creyendo habe1· conseguido deA gua sanita ria. para la boca,
mostrar qu~ la educacion mal aplicada, en su ver3 gramos.
dadero sentido, es la causa. de todos los vicios de Raiz de pelifre...... ...... ...... ......
tod?s loe crímenes.y de todos los horrores d¿ la Palo guayaco.... ................ ...... 30 ídem.
Sasafras.. ... .. .. .. .. .. .. ... .. .. .. •..... 15 ídem.
sociedad.
Tomillo ................................. li ídem.
Ornuco CAMARGo
Clavo de especia... ....................
1 ídem.
Esencia de Menta..................... ¡ ídem.
CANTICOS POPULARES DE LA POLONIA. Alcohol de 30° ...... . ..... ........ .... 500 idt-ro.
Mézclese é infúndase.
.
·
EL ALAMO.

, -AJamo l!gero y elegante, ¿por qué te mues.ras tan abatido? ¿Te ha helado el frío del invierno? ¿Acaso has padecido mucho con el viento del
N~rte, 6 (il torre~te ha robado la tierra ti tus
ra1cee?
-:-No,-:esponde el. álamo,-no me ha helado
el fr10 del mvierno, m he padecido con el viento
del Norte, ni el torrente mo ha llevad&lt;i la tierra.
de I~ raíces. Loe tártaros, vc:nidos de lejanas 00 •
marcas, me han arrancado las ramas, encendiendo
con ellas una hoguera en la yerba. -que me rodea.
Y donde los tártaros encienden lumbre la yerb
queda agostada para siempre; donde ~e detiene~
no s~lón más cosechas; los arroyos que atraviesan
no sirven más para dal' de beber á los aniillales
Yel dolor que causan sus flechas no 60 calma sin~

q

--~-·----------- ------------ ------·

LA ABEJA.

Lic or para em.pastar los dientes.

Etcr s~lfúrico do 56°..... ...... ...... 15 gramos.
Almác1g_a .. .. .. .... . .. .. .. .. .. .. .... ••
1 idem.
Se agita esta mezcla en un frasco bien tapado
hasta perfecto. disolucion.
P?ra usarlo ee empapa un algodone~ el líquido
Yse mtroduce en la cavidad producida por la carie11 •
Polvos pt.1•a los dientes.

Crémor ... · .. · .. ... ·..... ... •.. •.• .. .. .. 30 gramos.
Alumbre................................
l! ídem.
Cochinilla...................... . ..... .. .. ..
1 ídem.
Canela de Holanda
6 ídem.
A.z~car cande...... .'::::::::::::::::~·: 45 idcm.
Lmo de Floren ia.... ... .. ........ ...... 50 idelfl
Todo reducido á P?lvo fino, se mezcla perfec·
tamente y so aromatiza con esencia de menta 6
de rosas.

•

presó despues, no pudo sabe1se, por cuanto
le pusieron sin comunicacion en un calabo2.o.
En estos momentos de general consternaDE DUENDES Y APARECIDOS. cion,
el jóven Wilmsen se conduj? con tal
discrecion
y to~ó :un interés tan -yiv_o en el
. EL MANTO VERDE DE VENECIA.
neg~cio, que.Cristma no. pudo reprimir lapasion que hacia mucho tiempo ahmentaba en
su
pecho á favor del jóven. Ella ignoraba la
HI ST ORl;A VERDAD ERA•
verdadera causa que produjo la total revolu&lt;coNTINoA.&gt;
• •
• cion que habia visto en s~ padre; pero ~e
-Las buen~s obras de vd. diarias,. ~ec1a persua~ia que est? era dep~do á la m~uencia
él, l~ dan uu Justo derecho á las bendiciones que Wilmsen ha~1~ adqm~1do sobre el; pues
del cielo, y más de una vez he estado para siempre que el vieJO mamfestaba la m~nor
creer que estas desgracias eran otras tantas intencion de hacer alguna obra buena, Wilmvisitas del cielo; más por otra parte, empiezo sen, lleno de alegre celo, se apresuraba á pocasi á dudar de la justicia de la Providencia. nerlo en ejecucion; y así con su t~lento y
El viejo Melinger no quería apoyar esta atre- excelentes consejos, logró tal ascendiente S?vida conclusion.-Luego estoy obligado á bre su amo, que éste insensiblemente hacia
creer, pr?siguió :Wilmsen grav:emente, q~e todo lo &lt;Jll:e queria el otro. Mil _v~ces le col;D,ó
Dios castiga á qmen ama. Melinger sacu~a de bendiciones la hermosa 9r;stma; µego á
la cabeza, sin decir un~ palabra, ¡ se V?lv11 respetar~e y á amarle; y el .umco séntimien!o
aotro 1ad9 pa:ca que el Joven no viese pmt&lt;0.- que -vema á empañar el brillo de la alegria
da en su cara la angustia que sentía al oir que esperimentaba en·el fondo de su corazon.
hablar de las visitas divinas.
nacia de la idea de que Wilmsen obraba solo
Por este tiempo, cuando la Alemania esta- por deber, &amp;in sentir ningun inter~s verdadeba reducida al más deplorable estado de hu- ro á favor de su padre, y nada mas que con
millacion, un gran cuerpo ,de troJ&gt;as_v_ino á una perfecla indeferencia háci~ ella. .
acuartelarse en ·las cercamas de la ciudad Sabia, á pesar de su modestia, qu~ nmgudonde residia el Sr. Melinger. Un. correo, na la igualaba en hermosura en. la ciudad, Y
que se esperaba hacia algun tiempo, se ha- que su educacion y demas prendas eran. .de
bia echado de ménos despues de dejar lapa- un 6rden superior. Centenares ~e hab1an
rada más próxima, sin P?der averig_uars~ 1:a- arrojado á sus pi~s; solamente este Jóven per;
da de su paradero. En vista de la dispos1cion manecia á la misma re~petuo?a d~stanc1a a
general de.los habitantes en eontra del cuer- que se puso desde el primer dia; m u:na sola
po enemigo al cual pertenecía este correo, palabra amistosa se escapó d_e sus lábios. _La
era muy probable que algun desesperado le vanidad solia susurrar á su oido, para decirle
hubiera áado pasaporte para el otro barrio. que las miradas de él manifestaban frec?eD:-:Tompoco se. oyó hablar nada del postillon que temente algo más que la _atenci~n de_la md1condujo el correo á la última parada. Los ferencia; p~ro él no rompia su silencio. Las
gendarmes andaban más listos que nunca en circunstancias cambiaron ya enteramen,te.
oler algo que pudiese conducir á la averigua- Wilmsen estaba fuera. de sí co~ la rep~n!ma
cion del caso; ·y' en ménos de una semana, prision del padre de ella, á quien cre1a mocon la mayor consternacion de toda la ciu- cente y consideraba todo el asunto. como una
dad, el Sr. Melinger fué cogido por ellos á tram~ diabólica para robarle sus bienes, que
mediodía en su propia casa, asegurado ~on á pesar de las pér~idas recientes, eran muy
esposas, y ll~vado á la cárcel como el asesmo considerables. As1 que ?e . serenó un poco,
del correo que faltaba.
corrió á presentarse á Cnstma y á ofrecerla
Era bien sabido que este viejo caballe~o todos los.consuelos que estaba~ e1; su poder.
aborrecía de muerte al ene~ igo que ha~1a Empeñó su palabra que salyaria a su p_adre
cortado las alas de su comercio, y esparcido costase lo que costase; suplicándola al ID1smo
la mayor miseria por todo su país; pero que tiempo quo le dejase el Ill:~nejo de fos negosu rencor fuera hasta el extremo de matar al cios~-Confíe vd. en mí, d1JO el con vehemeneorreo en un camino real, nadie lo creía. Te- cia, mi conducta será el mejor garante. . .
nía muchos enemigos en la plaza; más nin- - Sí, Wilmsen, respondió llorando Crist1guno suponia que su animosidad contra él los na, profundamente conmovida co~ los suceobligara á ser autores de esa falsa acusacion, sos del dia, confío en vd.; y sm pensarlo
ora con intencion de conducirle á una muer- puso su mano sobre la de Wilmsen. El la
te ignominiosa, ora para reducirle á la ncce- llevó á sus lábios, y á no haber estado el ?ºsidad de comprar la vida y libertad á expen- razon de ella oprimido de dolo~, y sus. OJOS
sas de un. inmenso sacrificio. El mismo acu- oscurecidos con lágrimas, hubiera percibida
sado, cuando fué puesto .en la cárcel, perdió en las miradas del jóven el éxtasis en que se
toda su preser~ia de espíritu, de mo~o que veía engolfado a.pesar d~ l~ parte que tomapor ~1;1. ~ondt;tc:Lct -e:1 estas apuradas c1rcuns- ba en el dolor filial de Cristma.
tan~, no se p0~1rn, formar idea exacta de su
(Oontinua1·á.)
~ul~ 9f~ofe~,ci~ .En qué términos se exCUENTOS

•

�•

Yo ví por Mayo las flores
Muy ge.lanas,
.
Sobre el tallo alzarse ufanas
Y cantar los ruiseñores
Sus amores
En puríeimas mañanas;
Y ví tambien aguas puras,
Bulliciosas,
Por la pradera seguras,
Yerbas besando oloroiias;
Ví las rosas
En guirnald11s de v.erduras.
· Niña de escasos abriles
Ví tambien;
Ví que era el mundo un éden,
A sus ojos infantiles;
Juveniles
. Los albores rle su sien.
Y la niña se paraba
Y á las llores
Decia: «mostrad cMores:»
Y en seguida las besaba;
Y contemplaba
Sü rico cáliz de olores.
Y luego al agua decia
Que sonora
Cual plata murmuradora
Por entre flores huia:
11Agua mía,
¡No es verdad que soy tu aurora?
«¿No es verdad que tus cristales
Destrenzados
Pintarán siempre corales
De mis labios encarnados,
• Sin cuidados,
Cándidos y virginales?»
Y el agua en tanto corrio,
Y las flores
Al aire daban olores,
Y la niña sonrreia;
Que no veia
Dosengaiios ni dolores.

LAMUJEB.. 1
Algunos afios pasaron
Y el Eneró

1'

COMPENDIO DE LOS DEUECIIOS

Las visiones del placer

LA N:tNA..

Cubre con manto severo
Las flores que perfomaron
El sendero
.Que las vírgenes cruzaro.11.
Carámbanos aprisionan
Las corrientes,
Que bulliciosas é hirvientes
Quiaá de libres blasonan:
Ya no entonan
Sus sílfides traspatentcs
Trovas de amor
Apagadae, falleciontes
De dulcísimo l'Umor.
Pálida está una mu}er
Contemplando
Tal desmayo y suspirando:

Fueron ayer:
Hoy las contempla llorando.
Y así la. triste décia,
Mientras su llanto corria:
«Espíritus de las flores
Esplendentes:
Arroyos que ibais lucientes
Coronados de vapores,
De colores
'Tan bellos y trasparentes;
Mis imágenes pueriles
¿Dónde están?
¡Suefios cave el arrayan
En encantados pensil es! ......
¡Mis abriles
Son hojas en el huracanl
Tambien vosotras viudas
Flores bellas,
Como apagadas estrellas;
Estais dolientes y mudas,
Y desnudo.e
De vuestras suaves centellas.
Pero alfin llegará Mayo .
Carifioso, ·
Y con el seno oloroso
Os alzareis del desmayo,
Tibio rayo
Os dará el sol caluroso.
Y otra vez vi»tosas galas
Y primores,
ºTendreis y vagos albores,
Y los pájaros cantores
Con sus alas
Os han cie acariciar, flores.
Y vosotras correreis,
Aguas puras, .
Cantando nuevas venturas~
Porque libres cantareis;
Y vereis
Solo en mi frente amai:guras.
Pero mi amor que pasó,
Quo muri6 ya,
¡Quién, ¡~y! me lo volverá?
¡Ll6rele en las aguas yo,
Que murió,
Que ya nunca tornará!,&gt;

Y OBLIGACIONES

..

..............................

........ ~' ................ .... .
Era la. niña arcangel que del cielo ·
Cay6, pero que aún vaga entre las nubes:
Es la mujer el ángel en el suelo,
que recuerda. el amor de los querubes.

Pensamientos de Hombres Célebres.
-Vhjando á pié, más vale un compailero ale,
gre que unp, buena c11rrosa.
-Cua.ndo luce el sol, hasta el lodo se pono bri·
liante.
.
-Las flaquezas retrasan, las pasiones estravian
Y los vicios destruyen,
'
. r

DEL

HOMBRE Y DEt CIUDADANO.

IIL Nombrar los emplendos de su secretaría
hacer el reglamento· interior '&lt;le la misma.
IV. Expedir convocatorio. para o.lecciones extraordinarias, con el fin do cubrir láil vacantes de
sus respectivos miembros.

y

PARRAFO IV.
SEGUNDA PARTE.

Dere.chos y Obligaciones del Úiudadano.

De la Diputacion Pe?'m_anente. ·

·Durante los recesos del Congreso habrá. una
comision permanente compuesta de veintinueve
miembros, &lt;le los que quince serán diputados y
catorce·
senaJores, nombrados por sus respectivas
(CONTINUA,)
Cámar&amp;s la vísp-era de la clausura de las sesiones.
Son atribuciones do la comision permanente.
I. Aprobar lós tr.atados Y.convenciones dip1;&gt;II. Acúrdar por sí 6 á propuesta. del ejecuti·
máticas que celebre el Ejecutivo con las potencrns
vo,
oyéndolo en el primer caso, Jo. convocatoria
extranjeras..
II. · Ratificar los nombramientos que el presi- del Congreso, ó de una sola Cámara, á sesiones
dente de la República haga de ministros, agentes extra(1rdinariae, siendo nccesa1;.io en ámboa casos
diplomáticos, cónsules generales, empleailos supe· el voto de las· dos terceras partes de los individuos
riores de hacienda, coroneles y de mas jefes supe- presentes. La convocatori; se!1a.lará el objeto ú
riores del ~jército y artnada nacional en Ioúér- objetos do las sesiones extraordinarias.
El artículo 103 de la Con'stitucion quedará en
minos que la le:, disponga.
·
III. Autorizar al Ejecutivo para que pueda estos tél'minos:
permitir la salida de tropas nacionales fuera de
"Los senadores, los diputados, los individuo~ de
los límites de la República, el paeo de tropas ex- la Suprema C9rte de Justicia y los secretarios del
tranjeras por el territorio naci_onal ~ la estacion despacho, son r~sponsables p0r los delitos · comu-.
de escuadras ·de otra potencia por mas de un mes nes que cometan durante el tiempo de su encargo.
en las aguas de la República. ·
Loa gobernadores de los Estados lo eon igualmen·
IV. Dar su conJentimiento para que el ejecu te por infraccion de la Constitucion y leyes fedetivo pueda disponer de la guardi~ n~cion~l fuera rales. Lo os tambien el presidente de la Repúde sus respectivos Estados ó territorios, fiJand9 la blica; pero durante el tiempo de. su encargo, solo
fuerza necesaria.
podrá ser acusado por los delito.a de troicion á la
V. Declarar cuando haya.n desaparecido los patria, violacion expresa de la Constitueion, atapoderes constitucionales Leg\slativo y Ejecutivo que ·á la libertad electoral y delitos graves del 6rde un Estado, que es llegado el caso de nombrarle den comun."
Se agt·egnrá al artíc~lo anterior, 103 de la Cons·
un gobernador provisionalJ quien convocará á elec·
ciones conforme á 1.aa leyes constitucionales del titucion, lo siguiente:
".Ño gozan de fuero constitueiono.l los altos fon·
mismo Estado. El nombramiento de gobernador
cionaribs
do la Federacion, por los delitos oficiales,
se ha.rá por el ejecutivo federal con aprobacion del
faltas
ú
omisiones
en que incurran en el desempe·
Senado, y en sus recesos, con la de la comision
ilo
de
algun
empleo,
cargo 6 comision pública que
. permanente. Dicho funcionario no podrá ser elec·
to gobernador conetitucional en las eh,cciones que hayan aceptado durafite el período en que co.nfor·
se verifiquen en virtud de la convocaroria. que él me á la ley, se disfruta de aquel fuero. Para que
la causa pueda inicia.rea cuando el alto funcionaexpidiera.
·
VI. Resolver las cuestiones políticas que sur· rio haya vuelto á ejercer sus funciones propias,
jan entre los po.deres do un Estado, cuando algu- deberá procederse con arreglo á lo dispuesto en el
no de olios ocurra con ese fin al Senado, ó cuando art. 104 de la Constitucion.
.
Los arts. 104 y 105 de la Consfüucion, queda·
con motivo de dichas cuestiones, se haya interrumpido el 6rden constitucional, mediando un c0n- rán en estos término11:
flicto de armas. En este caso el ~enado dictará
104. Si el delito fuere comun, la Cámara de
su resolucion, sujetándose á. la Constitucion ge- representantes, erigida en gran jurado, declarará.
neral de la República y á la pel Estado.
á mayoría absoluta de votos, si ha. ó no lugar á
La ley reglamentará el ejercicio do esta facul- procede1· contra el acusado, En caso negativo, no
tad y el ·de la. anterior.
habrá lugar á ningun procedimiento ulterior. En
VII. Erigirse en jurado de sentencia confor- el afirmativo, ol acusado queda, por el mismo hecho, separado do eu encargo y sujeto á la occion
me al art. 105 de la Constitucion.
C. Cada una de las Oámaras puede, ein la in, de los tribunales comunes·
105. De los delitos oficiales conocerán: la Cá·
tervencion de la otra:
I. Dictar resoluciones económicas relativas á mara de diputados. como jurado de acusacion, y
eu régimen interior.
la do senadores como jurado de sentencia.
II. Comunicarse entre eí y con 111 ejecutivo
(Oontinuard.}
de la Union por medio de ·eoinisiones de su seno.
SECCION. TERC:ERA,

\

•

"l

LA ABEJA.

LA ABEJA.

6

.

�LA ABEJA.

8

FABRICACION :PEL PAPEL.
(CONCLUYI.)

El trapo ya molido y lavado,· se mete en una
grande tina elevada á cierta altura en el suelo,
sobre un bastidor de madera, y se queda suspendido dentro del agua clara por medio de un agita·
• dor, formado por dos brazos de hieno colado que
11ostiene cada uno un cuadro de madera. Este
agitador recibe un movimiento de rotacion de un
árbol que atraviesa la tina en un cono buceo de
hierro colo.do, destinado á impedir que se marche
el líqido por la abertura. practicada para que pa·
se el árbol, sirviendo tambien para sostener este
último en su parte irnperior.
·
En esta. tina so hace la encoladura del papel,
para &lt;¡ uo no se cmpap"; y la. pasta, pasa por él á
un compartimiento do un gran cajon que ocupa
· to&lt;la la anchura dQ. la máquina. De este cornpar
timier,to, el líquido pastoso movido por un agitador í8Sa por un enrejado metálico, muy apretado,
de anchurn del cajon, en el cual se quedan todos los cuerpos duros que podrinn perjudicará la
belleza del papel; la pasta cuya. filtracion so opern
por un_ movimiento 6 ,·.ai,e11 q~o _se imprimo-~¡
enréjaclo; cae en el otro compartimiento, y baJu
hácia un segundo agitador; luego subo hasta una
placa metálica, aguje~ca.da c? toda su lonjitud, se
sostiene siempre al mismo mvel, y dcspueo pasa
por un conducto de la anchura del papel, hasta
caer en un encerado metálico muy tupido, formado de alambres de la.ton muy finos, y que rocibion·
do su movimieuto do dos cilindros se mueve de
izquierda. á derecho, errastran_do la past~; se a.po·
ya. sucesivamente sobre dos clases de rod1)los pasa
por encima do una larga cnja muy cetrecha y aban·
dona ent6nces el papel.
La oasta so separa, en el camino quo recorre, de
una gian parte de su agua, operacion que ee verifica. mediante el temblor contínuo del cuadro que
sostiene los pequeflos cilindros en que se apoyan
el encerado y el papel, y por esta rar;on los piés
do ese cuadro están construidos en su parto inferior de modo que puedan inclinarse sobre eue ejes.
Una cnja aplnetada sostenida por piés, recibi el
agua do la pasta escurrida.
En la caja que ocupa toda la anchura del encerado 110 opera y se sostiene el vacío por medio
de un ~pinato que se ~alla separado de l~ máquina; la especie de succ1on que resulta, aplico. fuertemente el papel contra el encero.do, y hace precipitar una gran parte del agua que con tenia aun.
Dos correas que se hallan colocadas por ámboa
lados do la máquina, están aplicadas contra el en·
cerado metálico cuyo movimiento siguen, sirviendo
pará determinar'la anoh~ra. del .papel en el. espacio que guardan entre e1: un pllon lleno de agua
sirvo para limpiarlas.
Como la anchura del papel no es 11iempre igual,
es ne~eaario poder cambiar la distancia comprendida entre ámbae correas, y con este objeto todas
las carruchas que sostienen la correa, se hallan
fijadas sobre una sola pieza ~~ Jaton 1 do, barras

r;

'11

1

11

•

.,

de hierro, corriendo sobre las barras fijas, que pue·
de acercarlas más 6 ménos, segun la anchura del
papel.
El papel despues de haber recibido una presionlij era entre los dos cilindros de cobre, abandona
el encerada metálico, como hemos dicho, teniendo
yo. la consistencia suficiente · para recorrer por sí
el corto espacio que lo falta para caer en un fieltro más ancho que la dimension del papel, sostenido en cilindros de madera, y que conduce sucesivamente el papo! entre dos prensas, forma_das
cada una de dos cilindros do hierro colado, pudiéndose dar más 6 ménos prcsion, por medio de tornillos; en l~ segunda prensa, mucho más enérgica
el papel no toca al cilindro superior; un segundo
fieltro so arrolla sobre ese cilindro, como tambien
sobre otro colocado á una altura de ocho á nueve
piéa.
El primer fieltro, des pues &lt;le la segunda pre11sll,
vucho sobre sí mismo al cabo de muchos rodeos
parn secarse, so npoyll. succeivn~ento en todo~ los
rodillos, y vuelve á recorrer sm cesar ol mismo
camino.
El pupe) al sa!ir de la prenso, se apoya en dos
rodillos, se nrrol!a sucesivamente en trc'l gr81l,lee
cilindros parn scrorse, luego en otro pequeflo y so
devana en fin en la devanadera 6 cilindro do madera.
Los tres grondcs cili11dros secadores son de hierro colado y huecos, ruedan por una reaccion de
lo. fuciza motriz, y se hallan calicn tea ni vapor
con un calor de cerca de 100 grndos, ele modo quo
el papel se seca con la mayor r~pidez. Pero no
recorre por e1 solo este camino, sino que se mantiene sobre los tres calentadores de abnjo, por medio del fieltro, apoyándose en rodillos do madero.
La devo.nera en que se arrolla el papel es doble,
y cuando la. primera contiene ya bastante, la sustituyen rápidamente con una segunda.
El papel se eaca de la devanadera cortándola,
segun la morca que debe tener, y enseguida le eo·
meteri 6. la aocion de la prensa hidráulica, en la
cual se acaba la operacion.
UN PENSAMIENTO.

Es la humanidad la prenda
Del alma pura,
Y sin ella la. gracia
No brilla nunca.;
Ponla en tu seno,
Nillo, si las caricias
Buscas del cielo.
l\.1áxhnns Mornles.

-La burla es el relámpago de lo cahimnia.
-La terquedad es la energía. de los necios.
-La más vergonzosa bajeza es la adulaoion.
Editor, J. M. Aguilar Ortiz.

Tip. de F. Monsalve.
Flm:srn NúKDo s¡

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                  <text>Publicación bisemanal dirigido a obreros y artesanos. Trata temas generales sobre mutualismo, historia, costumbres extranjeras, economía doméstica, fisionomía y cuentos de aparecidos y duendes; además, contiene un directorio de artesanos de renombre como el litógrafo Hesiquio Iriarte. </text>
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                <text>Cultura de México</text>
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                <text>Publicación bisemanal dirigida a obreros y artesanos. Trata temas generales sobre mutualismo, historia, costumbres extranjeras, economía doméstica, fisionomía y cuentos de aparecidos y duendes; además, contiene un directorio de artesanos de renombre como el litógrafo Hesiquio Iriarte. </text>
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                <text>Aguilar Ortiz, JM, (José María)</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Cuentos de duendes y aparecidos</name>
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                    <text>TO!fO Il.

-LA
•

Revista Bise111anál de Conocimientos
dedicadit á la clase obrera é industrial.
Precie&gt;: un.a. cuartil.1a e1 :n:u.x:nero.
1
-Gracias, me retiro.
·
i
-¡Cómo! ¿n.o quereis beber por el ptfoci
IEPISOO'IO CU ART Q.)
pe Alfonso?
hay tal, sino que estoy enfermo.
I -No
,
.
.
-Pues beberemos por la república, oo,
.
.
Nada más uuprop10 y ~as néc10, quo rn- ahora somos republicanos.
tentar convencer-por m~dw de argument?s -Repito que mil graci&amp;.s.
c?ntundentes y que estan fuera de toda lo- -No, pues no babeis de marcharos asi
-gica.
nada más, sin haber ántes tomado un vaso
En toda cuestion en que no preside la de vino.
·
razon, la lógica, cierto reposo moderado y Comprendiendo el teniente Arcís que to.
gran dósis de urbanidad, unida á conoci- da resistencia no valdria, decidióse por fin
mient~s exactos de Ja cuestion que se &lt;lis- á aceptar, aunque con repugnancia, aquel
ente, tiene que declinar ésta forzosamente vaso de vino y acercándose á su contrario
á las pers?nalidades, de és~as á los insultos, le dijo:
'
y en segmda á casos parecidos al que va- -Venga el vino, y apurémoslo por nues·
mos á narrar.
tra salud.
No hace mucho tiempo por cierto, á me· Los vasos se tocaron, y Arcís ofreció un
diados del año pasado, se hallaron sin sa- cigarro á Arrioja; éste echó la lumbre, y hé
her cómo y por una de esas casualidades aquí á nuestros dos militares fumando distan frecuentes en la vida, reunidos en una que tranquilamente:
taberna de las afueras de Madrid, dos mili- -Os acordais qué bien os zurramos la.
tares, antiguos adversarios en política.
pavana en la accion de**, dijo A.rrioja
Uno de ellos era subteniente de artilieria echando una bocanada de humo.
y. partidario de la ex-reina doña Isabel II. -Est~vo reñida la ac_cion.
.
. .
.
-¡Ah! pero perdíste1s, porque siempre
El otro habia sido teniente de ~aballerí:i, hemos triunfado nosotros, porque eso sí, los
en la~ ~ropas de D. Oárlos, Y habiendo cai- alfonsinos somos tan esforzados como leado pr1s1onero en uno del.os combates dados les.
c?ntra las ~ropas del. gobierno, alcanzó gr:1· . -No siempre la victoria ha coronado ese
cia de la vida y babia q:iedádose ~~ Madri_d válor que reconozco. Por otra parte, voso e~ espera de sanar de algunas hendas rec1· tros sois republicanos y no monarquistas.
b1das en el campo de batalla.
-¿Republicanos? Qué sabeis, la repúbliA} entrar en la taberna, D. Pascual de ca no es.más que una sombra de gobierno
A:rc1s, que. este es el nombre de nues~r? te. que no tardará mucho en entregar la sitttamen~e, m1r6_de soslayo á su adv~rsario, Y cion al legítimo rey de España, al denodado
queriendo evitar una camorra, h1zo como príncipe Alfonso. Vamos, bebed conmigo á,
que buscaba á álguien que no se hallaba su salud.
allí, y enderezó sus pasos vacilantes hácia -¿Y vos bebereis á la de D. Oárlosi
la puerta.
-¿Yo? No, en mis días.
No era el subteniente Arrioja, quien de- -Pues éntónces respetad la opinion de
jaba pasar ciertas oportunidades, asi es que, los otro~, beb~mos como hasta aqui, por
al ver que su contrario iba á marcharse, le nosotros mismos, y punto conclnido.
gritó con fuerza:
.
-No tal, ahora babeis de beber por a.J
-Eh, camada, qué tal vá esa salud Y
príncipe, Alfonso.....
-Asi, así, contestó Arcís, mis piernas -Me retiro, dijo Arcís levantándose.
flaquean aún.
-¿Huis? No me extraña, siempre babeis
-Pues venid, vaciaremos juntos una bo- huido.
tena de Oariñena á la salud del príncipe -Oaballero! reportaos!
Alfonso.
(Oontin~flrd~)

EL DUELO.

�_______

LA ABEJA.

..,

__

Ai:oa de
la or&amp; cr~~iana

Aiíoo do
1A era. cri1ti.ana

~rincipales descubrimientos

ti

"'

II

El estrecho de Berig, por Vitus Be-

.

Rio-Janeiro, por Diaz de Solía, en . 1516
Río do la Plata, por el mismo, en. . 1516
.Alios de
La China, por el portugués FernanlB era cr.istla.n~
do Añdrada, en. • • . • • • • . . 1517
México fué descubierto por el espaLa. Isla.nda la descubri6 el pirata esñol lfernando de C6rdova, en... 1518
candinav&amp; Naddod en , . • . . . • 861
La lfierra. del Fuego, descubierta por
La Groenlandia. el irlandés Gumbiord
el portugués Magallanes, en .•.• 1520
hácia el año. . • . • . . . . . . . 97 O
Las Islas de los Ladrones y las FiliLas Islas Canarias varios navegantfB
pinall, por el mismo, en •...•• 1521
catalanes y genoveses en • . . . , 1345
La América Septentrional fué desLa. Isla. de Madera fué descubierta
cubierta por el español Juan Bepúr los portugueses en . . . . . . 1420
baatian de Elcano, el primero que
El Cabo Blanco, por el portugués
ui6 'la vuelta al mundo en. . . . . 1523 y 24
Nui1o Tristan en ••...••.• 1440
La Nueva Holanda fué descubierta ·
Las Azores, por el portugués Gonzapor los portugueses_, en • . • . . . 1525
lo Bello en. . • . . . . . . • . . . 1448
La Bermuda, por el español Juan
La.e Islas del Cabo Verde., por el geBermudez, en . . . . . . . . • . . 1527
novés Antonio Nolli en . . • . . . 1449
La Nueva Guinea, por el ospaii.ol
Las costas de Guinea, por los portu·
Andrés Vinadeta, en . . . • . . . 1528
gueses San taren y Escobar en . • 1471
El Canadá, por el francés Santiago
El Congo, por el portugués Diego
Cartier, en • . • • . . . . . . • . 1534 y 35
Caro, en• • • . . • . . . . • . . . 1484
La California, por Fernando Cortés
El Cabo de Buena Esperanza, por el
en•••.•••••..••••.• 1535
portugués Diaz, tn ..•••.••. 1487
Chile, por Diego de Almagro, en . . 1536 y 37
La Isla de San Satvador, fué la priCamboya, por los portugueses Sousa.
mera. que descubri6 en América el
y Mindez, en • • • . • . . . . . . 1641
gran Cristóbal Colon, en ••... 1492
El Japon, por Jamoto, Borellp y Min·
Las Antillas fueron descubiertas por
dez Pinton, en .•.••••.... 1542.
el mismo, en •••••••.••. 1492 y 93 El Missisipí, por Mol!coso de AlvaLa. Trinidad y el Continente amerirado, en•..••••.••••.. 1543
cano, por el mismo, en.••.••. 1498
El Mar Blanco, por Chancelor, en.. 1553
Las Costas orientales de Africa. y las
El estrecho de Waigats, por Steven
Indias oricntaks, por Vnaco de
Bourrough, en. . • • . . . . • • . 1559
Gama, en . • • • . • . . . . . • . 1498
Las Islas d~ Salomon, por Mendana
Las Costas orientales de AmJrica, .
en . . . • . . . . • . . • • . • . . 1567
por Ojeda, acompafiado de AméEl estrecho de Frosbisher, por Marrico V espucio, que di6 eu nombre
tín Frosbisher, en.••.•.••. 1576
á aquella region. segun varios auEl de Dávis, por Jhon Dávis, en •. 1687
tores, en 1497, y segun otros, en. 1499
Las costas de Qhile, por Pedro. Sar- ·
El Río de las Amazonas, por Vicen.
miento, en. • . . . · . • . . • . . . 1589
te Pinzon, en ..••.••••.. 1500
Las Islas Malvinas, por Ha.wkins,
El Brasil, por el portugués A.lvarez ·
en ...••.•••... ·..••• 1594
Oabral, en •. · . • . • • . . • . . . 1500
Las Marquesas, por Mandana, en, . 1595
Torre-Nova, por Corterea.1, portuTierras del Espíritu Santo, por Quigués, en. • • • • . . , . . • . • • 1500
r6s, en. . . . . . • • . . • • ._ • . 1607
La Isla de Santa Elena, por el por- . ·
El estrecho de Hudson, por Enrique
tuguée Jne.n de Nova, en .•.•. 1502
Hudson, en . . . . . . . . • . . . 1610
La de Ceilan, por Lorenzo Al~eida
La Babia. de Ba:ffi.n, por Wille Bafen ••.•. , • . . . . . . . . . . 1506
:fin, en. • • . . . . . ·. • . . • . . 1616
La de Madagascar, por Trietan de
.El Cabo de Hornos, por Lcmaire, en 1616
Cunha, en• . • • • . • . . . . . . 1506
La Tierra de Diemen, por Abel Tas
Sumatra y Mala.ca, por el portugués
man, en. • • . . • • . • . . • . . 1624
Signeyra, en .•••.•...••.• 1508
La Nue,•a. Zelandi11, por el mismo, en 1643
Las Islas de Sonda, por Abreu, por·
Las Islas de los Amigos, por el mistugués, en .• , •...••.••. 1511
mo, en ••••.•••..•••• 16.43
Las MolucaP, por Abreu y Serrano,
La Isla de Borbon, po~ los fra.ncoees .
en.••••••.•••••••.. 1511
en •• ·, .•••...•••••.. 1654
La Florida, por el cspailol Juan PonLa Luisia.na, por los mismos en . • . ~673
oe de Leon, e.i . . • . . . . . . . . 1512
La Kamuschatka, por Moro~ko, jefe
El mar del Sur, por Nuñez Balboa,
cosaco, en . • . . • • . • . • . . • 1690
en •• ••.•••••.•...•• 1513
La Nueva Breta.fia, por Dampier, en 1700.
El Perú, por. Perez do la Rúll, en, • 1515
~

.LA ABEJA.

GEOGB.A.FICOS.

. rig, en . . . , • . . . . . . . • .
La Isla de Taiti, por Bougainville en
El Archipiélago de los Navegantes
y el ds la LuisianR, por el mismo
en. . . . . . , • . . . . . • . . .
La Nueva Caledonia, por Cook, en .
Y lae Islas de Sandwick, por el mis·
mo, en el año de•. , . . . . • . .

1728
1767
176i
1774
1778

La Inocencia.

J

¡

Niña inocente y hermosa
que la maldad ignorando
de la infancia. vas pasando
tranquila, feliz-, dichosa;
niña pura y candorosa,
quiern el Ser Omnipotente
que no marchiten tu frente
los amargos desengat1os,
y que tus floridos anos
pasar veas dulcemente. ·
Que es muy triste la esperiencia
cuando se llega á tener,
y es muy dulce poseer
la encantadora. inocencia:
es la primera una ciencia
y su escuela es el dolo1·:
el tiempo es el profesor,
más ¡ay! ¿qué puede ensefiar?
eDacña á desconfi~r
de amistad, dicha y amor.
Dichoso aquel que ignorando
el engalio y la maldad,
solo la felicidad
vaya por do quier buscando:
cabida en su pecho dando
á la. fé y á fa esperanza,
no tendrá desconfianza
pues quo,.no tieCtc esperiencía,
más, feliz con tsu inocencia,
verá el bien en lontananza.
¡Y no logran encontrar
muchos la dicha inheladal.. ....
Si por ellos fué buscada,
no la supieron buscar:
es muy difícil hallar
en el suelo la alegría.
mientr¡1s que se desconfía
de lo que dá la ventura,
y solo hallará amargura
quien en la esperiencia fia.
Nífia, tmpiezas á vivir
y aun no has prQbado el dolor;
ignoras lo que es amor,
lo que ea gozar y sufrir;
sabes, sí, al Seii.or rendir
homenajes fervorosos;
á tus padres virtuosos
con entusiasmo querer,
y sabes ...... compadecer
á los tristes y llorosos.

Y los pobres desvalidos
1 ' q
que por 'tí son encontro.doa,
con aulzura consolados
por tí son, y socorridoe:
por ellos, agrndecidos,
ves tu nombre bendecir:
¡1ué placer debes sentir
cuando esa virtud hermosa
practiques! A ella, gozos
tu pecho debos abrir.
En la iglesia, á la oracion · '
con fervor abandona-da,
de una dicha incomparada
•J
se llena tu corazon:
{.
hallas en la religion
d
tu placer y tu alegría:
,
la pura vírgen María
es lu cele11tial patrona,
y la. vírgen no abandor,a.
á quien en ella confía.
De virtudes adornada
niña hermosa, se te vé,
y está, entre todas, la fé
en tí más desarrollada:
esa virtud tan preciada,
do tu inocencia á la par
crece, y to hace confiar
en todo; serás dichosa
mientras virtud tan hermosa
veas en tu pecho abrigar.
Así pues quiera el Sefior
para siempre conservarte,
y nunca, niña, quitarte
la inocencia y el candor:
J
desengaños y dolor
no apures, y la esperiencia.
nu.nca araargue tu oxist~ncia;
y por fin, niiia. querida,
que duren lo que tu vida.
tu candor y tu inocencia.

.

'

.
I

r

;

CIRIACO CAliARGO,

DESCUBRIMIENTO DE LA FABRICACION DEL PAPEL

A los árabes de Espafia se debo el arte de la
fabricacion del papel que, ántes que la invencion
de la. imprenta, ha contribuido tan esencialmente
á la ripida circulacion de los conocimientos. Ca.siri hall6 en c1 Escorial diferentes manuscritos de
papel de algodon que llegaban ~ año 1009 y de
papel de hilo de fecha dé Il07, que prueba? cuán
sin razon ha atribuido Tiraboschi fa in vene1on di:l
último á un italiano de Trivigi' que vivió á mediados del siglo XIV.
:Máximas Morales.

-El verdadero bien solo se encu6ntra en la
tranquilidad de fo conciencia.
-Es necesario tener tanta. discrecion para dar
consejos, como docilidad para recibirlos.
-En va.no el malvado huye del castigo de su
crímen, porque le lleva. consigo.
·

�4

LA ABEJA.
CUENTOS

/

l.

1.

mitiesen hablar con s~ amo algunos minutos
DE ])UENDES y AP AR.E CID OS. en presencia de ellos; pero todo fué en vano.
Cristina volvió otra vez á casa, extraordinariamente abatida. Wilmsen, de quien es-:
EL MANTO VERDE DE VENECIA.
peraba algun consejo y alivio, estaba triste y
desasosegado, y evita'ba á propósito todas sus
p~~guntas, ora tendiesen á ver si ~abia posi:
HI STO R1.A VEROAOER A,
bihdad..de salvar á su padre, ora a saber si
(CONTINUA.)
ofrecería la mitad ó todos sus bienes al comandante, ora si seria bueno echarse aquella
Eslando en esto llegó Stipps con la noticia misma noche á los piés del mariscal, que,
que el. crímen del Sr.. Melinger habia sido vivía allí cerca, par.a pedir la vida de su padescubierto por una criatura. El buen señor dre.
tenia la costumbre de dar algunos paseos por Al fin llegó la terrible noche; nada se halas cerca.nías de la ciudad en un birloche ma- bia dispuesto aún para salvar al desgraciado,
nejado por él y tirado por un caballo. Regu- y en la opinion general, inocente anciano,
larmente iba solo; pero en esta ocasion lleva- de la suerte que le amenazaba á la mafiana
ha en su compañía una criatura de seis años siguiente.
hija de un dependiente suyo, en cuya charl; Cristina mandó nueva.mente un recado á
hállaba muclio entretenimiento. Llamábase los padres de Carlota, los cuales contestaron,
Carlota.
que la criatura estaba todavia en la casa del
Carlota, así que volvió aquella tarde á ca- comandante; que la madre había implorado
sa, con~ó á una amiga suya, _que. al pa~ar el de rodillas le volviesen la hija, ó la concedieSr. Melmger por un bosquecito mmediato a sen permanecer con ella, pero que su petiU!J.a represa de molino,· des?ubrió á cierta cion había sido. recibida con mofa y risa~
distancia un correo que vema todo vestido ~nguieta y de?osega_da fu~ la noche pa~a
de verde; el tal pasó tan velozmente} que Cristma; y no bien el mvencible sueño habia
ella ca~i le habia perdido de vista; pero el cerrado sus cansados ojos, cuando mil horroSr. Melmger saltó fuera del birloche á tiempo rosas visivnes vinieron á despertarla. Una
de poder alcanzarle, y á fin de no hacerle su- vez veía l su anciano padre, con el semblanfrir den;i.asiado, le atravesó de parte á parte. le pálido y las.manos atadas, sentado en la
Justamente cuandolaniñacontabaesto, acer- fatal banqueta; otra vez parecíale oír su últó á estar cerca de allí sentado en el pollo de timo adios, y el ruido de los mortales tiros
una puerta, un gendd1·me, y despucs de ha- dirigidos a su corazon. Al fin recurrió á la
ber 01do con la mayor atencion la relacion oracion, y poniendo toda su confianza en el
de la criatura, fué corriendo á dar parte a Altísimo, quedóse dormida hácia el fin de la
sus jefes.
noche; mas tan pronto como un ligero sueño
. Cristina al momento se dirigió á la casa de esparció sobre ella su dulce influencia, la
los padres deseosa de examinar á la criatura· despertó un ruido extraordinario de la casa.
pero ya habia sido llevada por los gendarme; Enmedio de su sobresalto vió entrar en su
ante el comandante, y á nadie, ni aún a su aposento á Rosa con semblante alegre.y fal~isma madre, se permitió que la acompa- tánJole tiempo para decir:-« ¡Mi amo está
libre! ¡Se ha escapado!&gt;)
,
nase.
Con esto volvió desconsolada, y encontró á No tardó un momento en vestirse Cristina
Wilmsen sumamente ocupado en arreglar los temblando de gozo; tolos los de la casa se
papeles de su padre, y en remover todo el reunieron; tambien Wilmsen se despertó de
dinero y billetes de entidad á un sitio seguro. un profundo sueño, y oyó toda la relacion coLuego. corrió_111; horrible ~?ticia de que sn mo una fábula; pero Marta, hija del carcelepadre iba á ser Juzgado 1mhtarmente al dia ro, fué la que comunicó desde la calle esta
siguiente por la mañana; lo cual; como todo agradable noticia á Rosa, que no pudiendo
el mundo sabe, era en aquellos dias igual á plegar los ojos se había asomado a la venun decreto de muerte. .
tana.
Así que la criatura fué puesta en custodia, No pasó mucho tiempo sin verse rodeada
el bosque que ella habia mencionado se re- la casa por un destacamento mitilar. Muchos
gistró por todas partes, y en efecto, se en- oficiales, con el comandante á la cabeza de
eontró allí el cadáver del correo; no por cierto ellos, hicieron de arriba á. abajo la más escon el corazon atravesado, sino con muchas crupulosa pesquisa, y a.ín cuando el Sr. Meheridas mortales en l~ cabez~. .
.
. linge_r no ~ubicra sido mayor que una mosca,
En yano la desgraciada Cristn~a lnzo nul habna caido en sus manos á estar escondido
tentativa~ par~ tener una entrevista con su Ien ella. El chasqueado comandante g;ue enpadre; m el dmero, ni las süplicas pudieron tre más de cien presos de esta clase mnguno
recabar nada de los bárbaros que le custodia- se le había escapado jamas y ql~e cuanto
han. ~l honrado Tobías que solía muchas: más meditaba sobre esto, ta~to más inexpliveces 1r á l~ taberna con los soldados y el¡ cable se le hacia la fuga del Sr. Melinger.
carcelero, hizo cuanto pudo para que le per- · -Insisto, pues, continuó él con un tono de

5

:~~~L~A~A~B~EJ~A~·:::::=====-=~==-~~-~~-_- _- . --:_-.:::·-_-:_
. t Ienterrada con el n~mbre dci jóvcn Sponseri.
autoridad, insisto, pues, en quf Je ~e
1En seguida mande ·vd. ~lamar al carcelero ~
me si alguno de vdes. conoce a -ªno
al sargento de la guardia, y ponga vd. pof
de Venecia.
.
·~r
escrito lo que digan despues quB, vean e
A una pregunta tan mesperada, Cr~::;
cuerpo Se me olvidaba prevcrnr a vd. que
Stipps y Rosa, perdieron el color ta~ v1s1 e- i el carc~lero lleve el boton verde.
mente, que e~ comandante que expiaba cot Presentóse luego Rosa y contó lo que sa:
ojos de lince a cuantos. se hallaban presenie ' bia· las tres declaraciones estaban conformes,
creyó lograr algunos mformcs de c~tas res er~ solo Sti ps habia ·visto _al ~a?-Lo Verde
personas, Y. Pº! de con\ad~, mando &lt;J.UC ds! Ruando tuvo pque hacer las d1spos1ciones para
quedasen, haciendo salir a los domas
el entierro
cuarto. Stipps y Rosa, medio ~uertos e C ando . reguntaron á Rosa cómo supo la
miedo fueron puestos en dos gahmetes sepal1: · Pel Manto Verde citó á Tobías. Con
. , á e,· r a que le con- aparic1011 dE
'
,
J..
rados; dcspues sup1wo e ns m.
d l este motivo se traló de llamar1e; ~c.Ls. no patase con toda verdad lo que sabia acerca e ec· a en ninP-una parte y los emisarios qt~c
Manto Verde. La trémula muchacha lo pr~- ~e dospacha~on para traerle, yolvicron sm
guntó ¿qué podia tener.de comun esta apa:i; ~ oder dar con él.- Vdes. me lo han de prccion misteriosa con la liberta~ de su pdd1 e. entar grit. el comandante, aunque les cuesSorprendido en extrem~ q~edo el coman ante te tod; lo ue tienen. Como una _pren.~a deal observar que una senorita que pasaba por
itaran ides, inmediatamente diez mil dula mejor educada de toda la ciudad, hablase pos ue se ao-arán de multa caso de no
del Manto Verde como de ~na co~a sobrena- r~ise1tarse viv~ ó muerto ese ho~iliro dentro
tural· pero la recordó al mis~o tiempo, que ~
atro semanas á lo sumo. Wilmsen, ~o.n
no á 'ella, sino á él, pertenecia hacer pregun- ~iusonrisa forzada, contestó que e~ y1eJO
tas, y r~iteró la suya á fin de que contase l~ Tobías no servia para nad_a, y que s1 :e teque supiese en un ~sunto en el c~al e1:1peza nian en la casa era p~r c~ndad; .que por conba á sospechar habia algo .d~ reahda~.,
si uiente nunca habia sido estimado en ta?Sobrecogida de temor Cristma, refir10 cuan0 Por lo que hace aprontar el d1to habia oido acerca de lo qu~, se le pregu~- ~1 i/~icsr·. Melinger guardó siempre las llataba. _El comandante ~ª~~~10 la ca~eza s1~ v:s del arca de hierro, y a~í no ~stab~ en s.~
proferir una pala~ra; dmgi~ una mn-ada
poder el pagar la suma pedida,, m podia decu
presiva á sus oficiales, qu~ igu~lmente es. s· habia semejante cantidad en la casa.
ban asombrados; y per1:1it1? retirayse· á Cr1?- l -·Auqí están las llaves! gritó el .~omantina, que llena de agitac10n apenas tema dant~ c~ cierto aire de triunfo, pomendolas
fuerzas para dejar el cuarto. .
d 1 nte de los ojos de Wilmscn, ~on no poco
Stipps fué llamad.o en segmda,. y su _re.1ato \}imiento su o.- 8eñor mocito, cuand~ nos
convmó enteramente con el que iizo. Cr1s~nf' -~:aen algun pieso solemos regístrarle s1emlo cual sirvió para aumentar. to J:7rn., ~ sl : pre· y guardar lo'que lleva encima. Vamos,
sorpresa del comandante, '11:110n u¡;Seo -ve~
·dó~de está el arca?
cartas que recibió el Sr. Melmger, en el tie~: ¿ Esto acabó de trastornar á Wilf!lscn, á
po de que se trataba, de la C!Sª de Sponser
.en el comandante dccia conforme iban ande Venecia. Stipps, acompan~do de un o d ·- Vd creyó que el comandante era alcial, bajó al escritorio, y traJO el. Ptquete ª~ ~~p.cnc~ .eh? Luego pondré at~dos ,~es;
marcado con la letra S, que c_ontcrna a car- ~ás blandos¿ ue una breva; y les e~1senar~
ta misteriosa, &lt;le cuyo contemdo el ledtor
á er sumisos\ las autoridades. Cechendo a
está enterado. El corp.andantc y los os o - 1 s 0 . "dad Wilmsen condujo al cm:?,au_danciales superiores ~oyeron la carla, Y 1espue~ t~ ; ¡º!1gun'os de los oficiales al cscritor10, Y
dijeron en voz ba3a:-En este caso, e caree1
mu mal humor le enseñó el arcon de
lero y la guardia no .s.on tan culpables .. E, 11.1~rro. YEl comandante mismo lo abrió, lediablo me lleve, añad10 el comandante, s1 se
t' la osada tapa y al momento retrocclo que hubiera yo hcc~10 puesto en su
~
fres ~asos. pue~ lo primero que dcscuStipps tuvo que de~;r el paragc ,~on
ª- b~ieron sus oj'os codiciosos, fué ¡un manto
bia sido enterrado el Joven Sponsen,-;--¿ ono
dI
ceria vd. ahora el" cuerpo? p~eg1;rny gr,a1e- ve~e~etrado de horror excla1-r:1ó:- ¡Seguramente el comandan~e,. que prmcipia ª e= mente a uí anda el demonio _mismo! Y prener algunos prescntim1cntos acerca del asuh
tó á \'ilmseu si habia visto alguna otra
to.-Con tal que no se hay~ alterado mue o gun 1 manto en el arca.-Nadie smo el Sr.
la cara, resp~ndió Slipps, ciertamente {~.co; ~cli~o-Cl' guardaba las Uave_s del are.a, connoceré: y la idea sola de tc~er que vo 'er ª l t, 61 y los dependientes 3amás nos hemos
ver aquellas terribles faCCl?nes que ,tanr O~ ºom~tl.do en escudriñar lo &lt;JUC nuestro
horror le habian inspirado tiempo atras, , ~ e~i~ci al tenia en ella.-Saq_ue vd. afuera ese
coagulaba la R~ngre.-¡Abraso el ~epulcrn. P ld"Í manto ritó el comandante, como no
dijo el éomandanle á su ayudante, ll~v.ese vd. ~a ié~dose a't~car la vestidura del cspec;
·consigo á este sr.ño1', señalando á Stipps, y a rev ·1
obedeció
tómele vd. una declara~ion jurada para sabe~ tro. Wi msen
· (Oontinua1·á.)
si e$ el cuerpo de la misma pers??.ª que fue

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6
LA ABEJA.-------------------------·-----·---·-·
·

LAS PEREGRINACIONES DE UN ALMA

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•,

1.

Pensamientos de Hombres Célebres.

LEYENDA,
-Mas le gusta á un pedante hablar de lo que
El hijo de Dios estaba sentado en su tribunal sabe, que de lo que nosotros ignoramos
y en su derredor se oía el ruido sordo del trueno;
-No nos aoombremos de la prosperidad del
&lt;letras estaban los arcángeles armados con la es- malvado ni do las desgracias del justo, porque la
pada resplandeciente y á sus piés la sombra de viaa es un libro cuyas erratas están a.l fin.
los recien nacidos muertos despues de bautizados, -En otro mundo mejor volveremos á hallar nuca·
inocentes almas que ni aun siquiera habian sido tros años juveniles y nuestros antiguos amigos.
juzgadas, habiendo volado por sí mismas al cielo,
-El charla.tan á fuerza. de ponderar su pomadonde se amontonaban en torno del trono de luz da, acaba. por creer en su virtud, y por hacer uso
como osos torbellinos de hojas secas desprendidas de ella.
Je los árboles en otolio, que la brisa hace revoloJ. PETIT-SENN
lotear á los primeros resplandores de la aurora.
Sin embargo, una de ellao, la más delícada y
blanca de todas, estaba un poco separada de las
Vivimos con nu.est1·os defectos como con los perdem.as; era el alma. de un ~1ifio muerto en el mis-. fumes que acostumbramos . llevar; ya no los sen·
mo mstante en que se abrieron sus oJes á }!} luz. timos, y solo incomodan á los que están á nuestro
Su existencia sobre la. tierra habiá durado casi el lado.
misaio tiempo que tarda en concebirse un pensaMADAMA DE LAMBERT,
miento, muriendo aun ántes do haber podido sen·
tir lo que es la vida.
La imagin:i.cion y el talento no son, como se
Por eso no sabia nada de los hombres, aunque
supone, las bases del verdadero talento literario,
sin embargo brillaba en ella lá celeste inteligenque consiste únicamente en la sensatez, junta. con
cia quo nos sirve á todos para recorrer el camino
la. belleza de la forma. Ninguna obra, aunque sea
de la vida.
puramente de imaginacion, puedo existir, si las
El Supromo juez se preparaba en aquel moideas carecen de cierta l6gica que las encadene y
mento á juzgar las nuevas almas que la muerte
y que proporcione al lector el placer de la razon,
habia traido al pié de su tribunal, las cuales sor·
aun en medio de la locura. Examinando deteniprendidas é inciertas esperaban á algunos pasos
damente las principales obras de literatura, se vé
la sentencia que debía asignar á cada una la reque su superioridad consiste en su sensatez, en
compensa 6 el castigo; pero tres de ellas, que esuna razon admirable, que es como el armazon del
taban las últimas, dejaban escapar á mtdia voz
edificio. Lo falso acaba. siempre por disgustar,
sus dolorosas quejas.
porque el hombre tiene en sí mismo un principio
-¡Ahl-decia la primera.-¿qué pena podrá de rectitud con el cual no se puede chocar impuimponer la Justicia Divina. á un desgrnciado que nemente, y por eso sucede que las obras de los
ha estado condenado á. vivir siempre á costa. de
sofistas no obwenen más que un triunfo pasajero;
sus sudores, y lleno de cuidados? Mi mism-1 vida,
brillan un insta.nto, con un brillo facticio, y des¿no ha sido ya bastante castigo? ¿Qué otra cosa
pues caen para siempre en el olvido.
he recibido, al nacer, más que la. facultad de padecer y prolongar mis padecimientos con mis tra·
ÜHATEAUBRIAND.
bajos? Nuestros primeros padres fueron castigados con justicia, porque probaron voluntariamen·
Las luces- no hacen más que aclarar tl camino,
te y con grandes delicias el fruto da! árbol prohiG pero no le dan a\ hombre las fuetzas suficientes
bido; pero yo he roiio dolorosamente, y sin que- para andarle todo.
·
rerlo el amargo fruto del trabajo y del pecado.
B. CONSTANT,
-¡Ay! ¡ayl-esclamaba la segunda voz,-¿qué
puedo temer de la c6lera del Omnipotente~ ¿No
El hombre debo tener siempre algo que prefeme ha. tenido ya veinte años metido en las fatigas, rir á la vida, porque do otro modo esta le parelas privaciones y los to1·mentos de la guerra? Mi cería larga y fastidiosa.
brazo ha peleado contra las uaciones armadas,
habiendo derramadp mi sangre gota á gota por
El aprecio que hacemos de nuestras virtudes
cincuenta heridas.· Me he separado de mi ma- está en razon de lo que por ellas hemos pidecidre en la edad en que so sabe quererla, nunca. he do. Lo mismo sucede con nuestros hijos. Todo
dado mi nombre á una. . mujer, y no dejo on .. el cariño profundo supone un sacrificio.
mundo hijo ninguno. El mismo Dios no puede in·
William Temple ha comparado la verdad con
ventar un suplicio comparado con semejante vida.
-:-¡Ay! ¡ay! ¡a.yl-decia. la tercera voz,-¿qué el corcho, que sobrenada. siempre, por más esva.len todas esas pruebas al lado de Iaa miasT Los fuerzoa qué se hagan para sumergirlo.
dolores de la tierra os han hecho tristes; pero yo
me he vuelto más triste aun con sus alegrías! Poder,
-Los hombres pueden ser inconsecuentes, po·
gloria, riqueza, todo lo he ~onocido; y todo probado, ro la humanidad no lo es, y la. 16gica, tan necesahabiendo visto que todo era vanidad y miseria.
ria. á la. inteligencia continúa. sieuipre su camino.

(Ooncluirá.)

~

YlN.1$?
'

7

LA ABEJA.

Por otra parto, é .
iablemente las mismas.
no son constante mvar t do cada dia nuevas
y 081...IGACIONES
En su vida. so van presen a.n
. te mañana
. l
era convemen '
'
DEL
exigencias; o que ayer
reciso que cese; Y
HOMBRE y DEL CIUDADANO. carecerá de razo? de ser, ~ ea las necesidades de
como no es lo mismo aprcc1.rr .
nfunun pueblo desde la altura del po~er? qdue co él
.
ueblo y smtien o con .,
dido entre ?ªe mis~o P , itiera la manifestacion
SEGUNDA PARTE.
era convenrnnte que se pe1m
"cesidades puar.a que esas n..
.
l
P
voto popu a~,
do ollas hubieran
Derechos y ·obligaciones del Ciudadano. del
1
dieran ser atendidas, por 'dos que h obscrvacion
habido formarse esacta i ea . con. '
i
SECCION TERCiRA,
inmediata y aun con la exper1enc1a. persona,.
Si á lo que va expuesto se agr ega el .t&gt;rrrave pe·
(CONTINUA,)
1a
.
tades públicas corronan conpoligro que l as l'b
I er ·
- El jurado de acusacion tendrá por objeto
inmuta.ble del parlamento; ya no .
t ab'lidad
i .
. .
bre las convemen1 ar á. roa. oría absoluta de votos, si el acusa o es
1
ta.blcéi6 la
e a6r &lt; lpayble Si la declaracion fuere absoluta, drá quedar vac1lac1on ~ gu.na so
8
es rio cu
•
· · · d u en· cía d~l precdoptod con~Ol~U~~or:; /!;;ee: ntt\ntea de
el funcionario continuará en el eJerc1c1~ . e s d'
eleccion ca a os an
cargo Si fuere condenatoria, quedara mme
la Nacion.
d d'
tame~to separado de dicho encargo, y será pEues o ·15 La incompatibilidaJ do loa cargos . ~ i-6
L dº
.. n de la Cámara. de
·
l ·º 'ª otra com1s1on
~ 1spos1c10
· . Senadores. d' sta,
·
eri ida en jurado de sentencia. ! con au iencia putaldo yd srena.udonr1·~:opno::f :::v~e disfrute sueld~,
eo e a
·
· · úbhaireo y del.acusador, si lo hubiere, proceder\! emp
está fundada en principios de conve01e~cia pd de
aplicar á. mayoría. absoluta. de votos, la pena q
ca de la mái elevada cat~&amp;º:ía. Recon °:::d:sde
la ley aesigne.
luego que esa incompatibilidad es una p t d
inJe ~ndencia por parte de los representan es e
VII.
.
El diputado 6 el senador empleado y
l a. Npac1on.
·
· d l poder
. '
13. Expuestos ya los preceptos con.stituciona: á sueldo está expuesto á las e~1genc1as e
su
impalcialidad
corre
grave
peligro
y
en
cualquier
les sobre el poder legislativo de la. Umon,á pase
moa á. examinar y á explicar !os quo e~ roen ca9o podria parecer sospec~osa_. h querido que
p
t la Constituc1on a
ex licacion requieran, por la imp.ort~nc1a de
el
re;r:st;;tr:;e
edel pueblo se dedique úni~:;ce:~~
eto, lo trascendental de su exphcacio~ pr:ctt'
t.
las
árduas
labores
de su encargo, que d d'
y por su influencia en la marcha arm6n1ca e as
.
l .
norque esa e ica.ªsagre una a.tenc1on,
exc usi~a, r
instituciones. ·
.
·6d' d
tibilidad
El art. 52 establece la renovac1on per.1 ica o cion es una garantia. d~ acierto. ·
No
fueron
comnrend1dos
en
la
meo~?ª
los representantes de la. Nacion por me~~.del ~u:
• 1
. 6 comisiones pura·
os cMgo8
llos
fragio popular. Si todos loe pode~es pu icos e· á que nos ocupamos
.
·mer lugar porque en e
ben ser derivacion del pueblo, en nmg~na ª.Parece mente gratuitas, en pn .
d' 1 poJer y la in·
más enérgicamente formula.da. .esa _ex1genc~a qu~ no son temibles las s~gest1ones e
en el legislativo. El tiene que mspira.rse directa dependencii del representante no apare;: ~~m~:e.
mente en la opinion pública; atender á las nece- metida; ·en segundo lugar ~orquc, 1::nteghon~rifi·
son p~r~
. sidades generales y á una gran parte de/ªª lo~r- r al , esa clase de encargos
d l
dic1on que no im
1s
or lo mismo su contacto con e pue. o, c~s y cuando mén~s l:s t~ar:: del p~rlamento la
Ieti!s~r de lo.más directo é inmediat_o. ~an _cier· piden consagrar
aclaman
"UD
los
países
cuyas
mst1t11ciones
atencion
preferente
~ue
ellals
r
Oonstit~cion al esto es es t o, que "
,
16 Se observarif¡ que a.
d'
no son las democráticas, aun en las monarqu1as,
1 arlamento el cuerpo legislativo rec?noce un table~er la incompatibilida~ de los car~rai~: 61~::
eorie1en
,P más 6 'ménos pr6ximn. en la elecc1on
popu· ta.do 6 sen.ad?r con cu;;1:1;:i~~.~1Quiere decir
.
1 º Ahora bien la República. Mexicana que pu~- cargo, la limita t.án lf!compatibles aquellas funcio;:·envaneceree de estar constituidai con la or~am·
;:: ~~t:;~ultantes á un cargoP:ri~~~::
zacion más democrática que en nuestros ~ias ~e
seguramente.
conoce no podia hacer derivar al poder_ leg1slat1- 1os Estados?:-.No
.
.
'b.lidad real no füé
este caso ex1etma una impos1 lºde ella· ~ato por
vo sini del sufragio univer~al..
14. La renovacion per16dica.. de las Cámara~ necesario que la ley se ocupara.natural ;onsidera.r
so funda en consideraciones fáctlmente perceph una parte; por. la. otra, era mismos Estados
bles.
·
d' do la que á. las c.onst1tuc1ones de J~~om atibilida.d del
Desde luego encontramos que, canee ien . d º?rre~~cmarn.f est~bleoerint:r:ntcs los empleos 6
suprema ley á todos loe ciudadanos,hla. s.pt1tu eJerc1c10 de unciodnes
de la Federacion,
s de los Esta os con 1o5
ara ocupar loe puestos públicos, no ab1a. mane·
más eficaz de h.acei: enteramente prác.t1ca. esa ~~~i:e en establecerla. están más interesa.dos aquefranquicia, que la de establecer la. renovacton. com· llos que esta última.,
pleta del Copgreao {le la. U nion en determinado
COMPENDIO DE LOS DERECHOS

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io.

perio.~o.

�8

LA ABEJA.

LA GOTA DE AGUA.
• ' CONSIDERADA EN SU ACQION SOBRm LA LUZ,

'1

La gota de agua de que vamos á hablar no es
de aquella que cayendo incesantemente sobre la piedra logra hacer en ella un agujern; no es tampoco
de la. que filtrando á travcs de las b6vedas calcáreas de las grutas las adorna con preciosas etallictitas, 6 con pirámides y grupos fantásticos de
alabastro, y no es en fin de la que puede sacarse
de un pantano 6 de una infusion para ser someti·da al microscopio. No; vamos á hablar de la gota
de agua formada por la condensacion de las nubes
6 de los vapores, que toma por sí misma la forma
globulosa; de la. gota de agua producida corno una
límpida y brillante perla por el rocío sobre las
flore! y sobre la ligera tela de la araña; es do la
gota. de agua que procede del salto de una cascada; del choque de las olas 6 del movimiento de una
máquina hidráulica.
Sabido ea que el agua existe en tres estados
diferentes: so vuelve a6lida por el frío, se liquida
en el estado ordinario, 6 se cambia en vapor invisible como el aire por la accion del calor 6 por
medio de una lt!nta evaporacion, y en este último
estallo constituye una porcion notable de la atm6sfera en la que se disuelve en cantidad más 6
ménos granue segun la intensidad del calor.
Cuando por causa del frio, hay mucho vapor en
las regiones elevadas de la atm6sfera, entónces ese
vapor vuelve á pasar al estado de líquido, y forma una Jnfinidad de gl?bulillos que no pueden llamarse gotas de agua, á causa. de au extre~ada pe·
quellez, pue3 parecen un finísimo poivo. El cristal
muy molido tiene diferente aspecto que ese mismo
cuerpo en granos perceptibles. Esos globulillos
primitivos producidos por la condensacion del vapor, constituyen las nubes en lo alto de los aires,
y las nieblas en las regiones más bajas de la atmósfera. Se sostienen entre sí por la misma causa
que impiden que se separen las partículas de una
emuh;ion, 6 las materias terrosas que enturbian
el agua despues de una. tempestad; es el mismo
fen6meno que los micr6grafos llaman movimiento
br~wniano. Poro quizá hay ta.mbien otra causa
quo ayuda á que se mantengan en los aires los
globulillos do agua que componen las nubes. Lo
mismo que un pájaro en su vuelo aumenta su ligereza específica alzando sus plumas sobre todo
su cuerpo de manera que se encuentra entre ellas
un volúmen considera.blo de aire calentado y por
consiguiente más ligero, aeí tambien so concibe
que cada globulillo de agua, se vuelva específicamente más ligero si permanece rodeado de una
misma capa de vapor, la cual no tendrá influencia. ninguna sobre los glob'ulilos mayores. Por no
haber comprendido estas causas de la ligereza. ea-.
pecífica de las nubes, como tambien por esplicar
su diferente modo de accion sobre la luz, algunos
físicos han admitido la estraiio. hip6tcsis de que el
vapor al condensarse, constituía vesículas formadas de una capita de agua muy delgada, con U!)
'-1

_

._ ........ _w-- ... .,¡_.

espacio céntrico vacio ú ocupado por nn tenue
fluido.
Sin embargo, los globulillos de agua de las nu·
bes, acaban por reunirse en gotitas primero muy
finas, pero que van creciendo hasta formar lluvia;
solo ent6nces influyen sobre la luz produciendo
lo&lt;: vivos colores del iris que nQ pueden producir
los globulillos.
El vapor disuelto en demasía. durante el dia 1m
las capas inferiores de la atmósfera se condensa á
lo último de la noche para producir el rocío; pero
ent6nces se forman las gotitas desde,luego porque
los primeros globulos de agua condensada sobre
las partes salientes de los vegetales, se vuelven
un centro de atraccion para las nuevas moléculas
de líquido. Estas gotas de rocío brillan al salir
el sol como piedras preciosas sobre las hojas y las
flores y sobre los hilos tendidos por las arafias.
Algunas de esas gotas se reunen tambien sobre las
hojas, como en las del mastuerzo que no se mojan
á. causa de su superficie grasosa, rodando por ella
como globulos de mercurio, cuyo brillo tienen tambion, reconociéndose muy bien cnt6nces que esoa
g16bulos se forman lo mismo y que se reunen entre sí de la misma manera, por efecto de la atraccion de las molé,:ulas; porque obrando igualmente
esa fuerza en to&lt;la!3 direcciones, debe dar esa forma esférica en que todos los puntos eatremos se
hallan situados á la misma distancia del centro, y
por consecuencia se equilibran entre sí.
(Ooncluird.)
EN EL TEMPLO.

No sé qué inquieta amargura.
O extraña melancolía,
Me. hacen buscar la hermosura
·Que de los templos fulgura
Bajo la nave sombría.
Inclino allí mi cabeza
Abatida y sofiadora,
Y con amarga tristeza.
El altar me dice: ¡reza!
Y la cruz me grita: ¡llora!
Apénas brilla la luz
En los altares desierto~,
Y entre fúnebre capuz
Se alza medrosa la cruz
Con los dos br02os abiertos ...... ..
¡La cruz! árbol salvador
Del Gólgota solitario,
¿Refugio del pecador,
Que sostuvo en el Calvario
El cadáver del Soiiorl
Me finjo allí la agonía.
Del Señor de loa Seiiores,
Y llorando, el alma mía
Se olvida· de sus dolores
Ante el dolor de María.

F. A. G1·iÍlo.
Editor, J, M. Aguilar Ortiz.

Tip. de F. Monsalve,
PEIU'.ETU4 ~VIIIERO

8t

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                    <text>---·----NUMERO i!.

MEXICO.-AGOStO H DE f 875.
TOMO Íl.
...-- -- - _. . ~-------_-_--:,_'":._-_-__ -==---~-=-=-==::-:::::::=:=:

·:c.:&amp;
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EL DUELO.
'E p 1 so o 1o e u A R T o .)
ccoNctunJ

-Lo dicho, los Oarlistas sois unos mentecatos ...... Partidarios del rey sin corona~
visionarios que soñais aún con el derecho
di villo; el legitimó rey es Alfonso y......
.Arcis no pudo contenerse y arrojó á su
contrario un vaso en la cara.
Arrioja. iba á hacer u~o de su sable, cuan·
do otros parroquianos se interpusieron.
Un duelo era i.Qminente.
Arrioj a' pidió una satisfaccion, y Arcís se
negó á dársela.
Dos dias despues, pasados los prelimina·
res para ese sangriento homicidio que llaman duelo, Arcis y Arrioja acompafiados
de sus respectivos padrinos, se hallaban en
el terreno á propósito para esta clase de
lances.
Por la notoria debilidad de Arcís, princi·
palmen.te de las piernas, habíase arreglado
el lance de este modo:
Los dos adversarios, montarían á caballo
á voluntad; á distancia de cien pasos, dispararían á una voz dada la señal y a vanzando ó permaneciendo á pié firme segun
les conviniese. Si disparados dos tiros por

•

,¡ .

ámbas partes, no hahia habido sangre, Jqs
combatientes barian uso d~ sus sables, hasta que uno de los dos quedara. fuera de com·
bate.
Oonvenidos de esta suerte, A.reís y Ardoja fueron colocados en sus puestos; Q.DO de
los padrinos de .A,rcis, fué á colocarse al la- .
do de Arrioja, _pistola e1;1 mano, par~ dispararle si él no cumplia lealmente lo pacta.do
para el combate, otro de los p.adrinos de
Arrioja, fué á ocupar su pu0$to al h¡do de .
Arcís, con igual designio, y los otros doa '
padrinos, pues eran cuatro, dos de cada. .
parte, ocupaban el c~ntrQ del trayecto me..
dido, donde deberia, efectuarse el combate á
sable.
,.,
, .
1
Uno de los padrinos que ocupaba el can..
tro, dió la f¡eñal.
•
Arcís mont:¡t.ba un caballo prieto, sup)a:- .
mente brioso, y Arrioja por su muta jba ·
montado en un ~lazan de gran alzada.
Arcis, al oir la señal, partió rápidamenoo
en direccion á su contrario, creyendo que
éste si le disparaba, no le acertaría por la
ondulacioo de la carrera. A dos tercios del
camino, Arcís se detuvo y disparó: su bala
fué á incrustarse en la montura de su con~
trario. Arcis tiró al suelo su pistola, y echó
mano de la segunda. En aquel momento,
Arrioja le envió una bala que hirió al cabP,•

�! . 0/LH, .•

¡

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....

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...

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·'-·•

LA ABElA.

llo de ~re~; el caballo herido hizo un b,us- -Qué· se me dá, responde el aludido con
co movimiento d~ dolor, y este;fu~ causa de tono dramático, si ese señC\r llega á tener
que el s•ndo-d1spMo del temente no fue- algo conmigo no le he de tener miedo porra á herir á. Arrioja.
..
.
que haya mu¿rto á dos 6 tres.
Al no poder disparar otro ttro-Arcis, pues· Si alguno se acercaba al subteniente Ar·
t-0 que dos eran los pactad9s, echó mano á rioja, era de cierta manera, para decirle con
su sable y se lanz6 eomo :fl.ecba, disparada meliflna voz:
s?bre Arríoia, .comprerldie~do, que la c~~- -Me ale.gro. que haya.is salido con bien,
t10n se . redu~1a ~ gán~r tiempo. Arrio;a pero evitad esa clase de lances.....
esperó impas1ble, .Y casi á quema ropa d1s· -Qué q·uereis, responde el aludido con
p~~ su:segundo t1~0.
. cierta modestia t-an vanidosa, que empala. Este segundQ .. d•&amp;P.~!~ le_i1¡1_é fatal al te- gaba, yo hice por evitar!~ p.ero el honor.....
mente ~rois: la balaJe..-:penetró-por el pooho en fin, no puede imo evitar, yo deploro su
y le sah6 por-la espalda. El sable huyó de mnerte etc., etc.
·
¡Y el honor preguntamos nosetros no le
su mano y cay6 al suelo..... .
El te~i~nte Arcis ~bia muerto, pero D. rescribiria á ~ste modesto homicid~ susOárlo~ v1v1~, y e! prinm~e Alfonso pudo.ha· tentará la ,·iuda y á los pobres huérfanos?
ber dicho s1 h~b!era. sa~1do .el lance refir1én· Si nosotros tnésemos legisladores, comen·
dose á su t.err!b1e part1dar10, V lo que Na- :taríamoli por sentenciar al duelista á manpoleon al mariscal Ney, cuand.o al desem- tener á l.a familia de aquel á quien privase
barcar ~n P-1 ~olfo. Juan, se umó á sn paso de la vida, además de ser juzgado y senun labriego v1ctoriándole:-"Hé aquí un gran tenciado como asesino con premeditacion
refuer;,.'' .
.
. y acaso con ventaja.
Al caer al suelo Arcís, hab1a P!ommm~- En cuanto á la sociedad, cómo quereis
d? u~ n?mbre., un nomb~.e de muJer, babia que deje de haber duelos, cuando ella aplaud1cbo.- 'Te ... re ... sa...
de lo que condena enfáticamente si le ha. Era el nom~re de su esposa, una bella blan de. moral. Si esa misma sociedad en
J6ven..:.. valenciana, madre de ~~ niño ~e lugar de decir:-•'Aquel es el duelista, es
tres ~os de edad, Y de,_una nma de ano nu hon,hre terrible, etc.," -dijera, recio,
y me(lio escasos; doa nmQ~ que á esa bo- muy recio-''¡AI asesinof apmhendedle!"ra eran huérfanoi,. _lmér.fanos _porque Don ¡Ohl en~~foces yo os aseg.uro que el duelo
Oár~os y Alfonso v1v1eran, buér~anos porque 80 t=xtirparia de nuestras costumbres .......
hab1an encontrado cQn dos nemos que por Nosotros confiamos en que alguna vez
V?Derar . SUS nombre8' habian expuesto ~U pasará asi.
vida. deJa manera más·insulsa.
VICTOR
¡Y- qué, no p~sais en la jóven viuda!
..,
·
¿No oalcnla.is su ·grait sorpresa· cuando le
llevaron su marido muerto por una bala,
PAPEL A PRUEBA DE AGUA,
ella que creía seguro á s:u esposo en Madrid
y que trabajaba acMvam-ente para queja- ,Los periódicos franceses hablan de un sistema
más volviese á la campaña? .
por medio, a.el cual se hace que ol papel quede e/
Y pa.sado aqn~l-g.!ªP dolo:,..¡qué seria del trema~amente duro y tenaz, sujetando la pluma á
pó;vemr de a~ue)la. ~J-esg1·~1ada? ¿Se ten_- la acc1on del éloruro de ~inc. Despues de habérdl'Ja que ·prostltmr para ahwentar- á sns b1· sele sometido á la acción del ~loruro ee le compri·
jos!_ · ¡El gobi~rllo 1~ daria algo? No, im- roe firmemente, y queda tan uuro como la ma·
poSt'ble, ·el gobierno NO PODRlA favorecerá dera y tan'tieso como el cuero. Su dureza varía
la ·viudá' de un enemigo, como si Arcis por segun la fuerza de la eolucion metálica. Al mateser ·mrlists. .ºº fu6!á1. español.....
.rial q_~e a~í se produce puede dársele el ,color que
En camb10, ~rtrnJa s~ p~voneaba por las ae _qmera._ Puede emplearse con ventaja para cuoalles de M~dr1d, y na~l1e 1gnorab~ sn dne bm los pisos y pued.:: tambien reempJazar al cue·
1?; ~ las muJér~ le· ve~an con creme.n te cu- r? 6 cordoba.n en l~ manufactura de zapa.tos cor•
r10s1d,ad y con me~ta ,s11!1patía mal d1s.traza r1e~tes, y es buen materi!il para hacer mangos de
da,',)'.l?s. ~onibr~s ·?t1eh1~beaban al mu3:rle, _l~t1gos, ~onturas d~·a~rruchos. botones, peines y
y ·11tt11ca·faltaba qmeo d11era en nn corrillo. 'otros a.rtrnulos de distintas clases. Puede tambien
-aiuet:~8· el·qt1e.a~at6 al Cll,rhsta en duelo. usarse con prevech_o para techar casas. El papel
¡Oh.-es-todo uu \Jahente; ·
_
ya fab.r1cado adquiere I~ mis.ma. consistencia cuan·
-Si¡·be oid6 deeir, Eiñadia otro que ni·si- do se :le sumerge, sin cQrtar, en una. solucipo de
g,iera conooia ·at héroe ·de: seowjante b~"" Qloruro. ·
:
záña, he otdo·deeir, que es un j6ven que ha.
te}!ido -tnüebos lan·ées:.•..&gt; ·
•' · He -cono~ido hombres dotados de buenas cuali~(l)uidádi~o,"dicl:f~ tHderc~ro, dándo;J~.:!dades1 m~:f úti1es P!l'ª los domas, y sin utilidad
mihlirmen-te una pal:n,áda en el- hombro de para sí mtBt'Dos, lo.mt.Smo aue un rclox de sol eti
al~n .J6v~n del ci~nto, '!º~·que sois. a~í; l~s fa~~ad~:s tl~ un~ ;baM¡.qüe indica las. borás' á
nie&lt;1io atrábancádó, "ólltdaillto ean AntoJa.- loa ve&lt;lttioB ·y á loé tl-airse-unt'ce, pero no al dueñ6f

LA. ·ABEJA,

_. ._. . ,. . . .-:...---~--=--·--=====~;;:::::==::::::::=::::::::::::::::::::::::::=~========
---~~-- ··
NOCIONES
., .
ga el resorte. &amp;i despr~ndemos las dos. bal~s'
i, m F :J s x o ~ ~- ..
y si las en~anchamos _Ju1+tas, una encima de
otra, en el punto medio (fig.10), veremos el
EXTRA(TADAS

, '

DE.LASOBRA:S

h

'

I

r¡,

DE B. BOUTE'l DE MONVEL

resorte extenderse la misma oantidad. Ade, más; este alargamiento es jusla-

mente
doble dadel
que le el
habían
y 'A. GANO
.e=:=:=~::::::::::~ do cada una de las
•
1
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···-····
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balas engancha,¡
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(CON'lNUA-)
,,
,
'
r.( · "
das fiis)a,Qá,mente
En el primer pyqbbma que dii:rws ~ á1;1Jes?
r ,'I ,
.
JJ l.i ,J
en·el mismo punto
la velocidad _adqumd~p.or .e~ móvil al ;pie_d~
Fig. to.
Luego 7 d{•s ·fuerla torre seria qe 9,: ;x 6=58_. 8. As17 s1 al zas l)aralelas ?·igú~l6s, ·olJt'áfitlo ~ohye dos
cabo d; seis segundOl la -pesap.tez C~Sa~e de puntos ligados mvar1ablem~te entre Sl, pue.obrar, el móvil cbnti\uana ~ mov1m:ento1 den ser r(;lemplazadas por 11na :sola.fu~rza
hecho uniforme con ma velocidad constante igual á la suma de ámbas,.y_ por con,st¡uten~
o8 , por segundo.
{e dupla ·de ~ada. .una de ellas, a.ph&lt;frui~ en
8.-PESo.-Cuandc_un cuerpo se halla en- medio de 'la distancia .de sus -propios puntos
cima de una mesa hon.zontal ó sobre l~ mano, de apli.ca:eíon.
.
.
¡.,
ejerce sobre .este obaáculo una pre~10n, que
· · ·
Tomemos ahol'tVUiJ.'.'diét'aumenta e"1~entemo'lte con ~l numero de
po~cualqu.iera' {fig. t1).· Si
moléculas de q_Ü(;lel cierpo se CóIDpone,. p~~SconsidetátriOS i({Ué doa '.ttiql'éto que cada una}e elas¡ hall4?-dose solicrta-·culas A ·y B d~ ;gu :masa,
da por la pesail~Z', opnme d1rsctamen~e, 9
·son .solicitad&amp;.s . pór füetzas
~r él intérmed.10 di ?tras moleculas dicho
paralelas · é ig~~l~,,-cuyas
obsta.culo. Esta pr1s1on es lo que se llama
.
L
fuerzas ·son acc10nés ·de la
peso del cuerpo. Si il cuerpo se hallase s.u~~ ,. - pesantez, p&amp;iremos, -pu~s,
1
pendido de una cu~·da, el peso P!º d~cma
Fig.11.
!eemplazarlas por ~ñ~ sola
una traccion en lu¡ar de t~na. pres1on, pero fuerza dupla aph~da ~l _punto m~1o·de su
aunque el efecto ha:a camb1~0 de naturale- distancia. Tomant!.o as1 todos ·los.-p~n~os del
za la fuerza p~rma1ece la mrnma.
·cuerpo d ')S a dos, podremos sustí:tutr; pun9.-CENTRO DE &amp;AVEDAD:-Va~os li de- tos en ' número de la mitad, péro pshsando
mostrar que esta fterza es 1gu~l á la suma cada uno de ellos dos v-eces tanto·oon:i,o cad:a
de todas las ,péc¡ueías fuerza~. 1g.uale1, i ue mia de las moléculas del cuerpo. . S1 c.ont1obran sobre los pu1tos materia.les de que se nuamos de la misma manera po.r ~~~e nuevo
componen los cuerJJ??·
sistema de puntos, _vemos que podr1amos lleTomemos una re{h:t,a de madera Y suspen- gar á sustituir el cuerpo todo entero, dos pundá.mosla por su m&lt;dio, de manera que per- tos pesados, despues uno solo, pesando tanto
manezca "horizontal á un resorte en espiral. como el conjunto de todas las molécula$, Es.
Suspendamos una te punto le- llamaremos centro de g?'a,1)edaa
·i , ,
bala d-e l)~omo á un del cuerpo· y la fuerza que le es·aphca.da, y
· 1
gan~ho fiJado e1:1 el cru:e es la ~uma de las acciones de la p~santez
iá:::::::::=::::::s~=::::::=::::::=g, m~dio de la regla sobre todas las moléculas .de la roa~, es ,prebaJo. el punto de m- cisamente lo mismo que ya ·denommamós el
sere10µ del resort~ eso.
. · , '.
•
•
Fi.g. s.,
y notemos cuanto P Podríamos, pue~, á. voluntad, 1 seg,u~ 110
se ha alargado est( (fig. 8). Separemos en exigiesen las necesidades de la dernostraorn,11,
seguida la bala. S ~a carga no fué muy fuer- suponer, lo que es en realid~! pesados todbs
te, el resorte, en vu:tud ele st1 .elasticidad, los puntos de un cuerpo; adm1t1r un solo punvolverá su P!i~a-a longítuo. Suspendaro9s to pes~o, el centro de gravedad, coh tal que
en el mismo sitio ma segunda ba~a que al~- no olvidemos que este ~unto debe pesar por
gue el resorte exm~arr1e.nle \a DllSIJU' can\1- sí 'solo tan«&gt; como toi:las las moléeulas del
dad. Podemos, tV1denlemente, mirar estas cuerpo. Esto es lo q_ue á veces so e-rf)resa
dos balas ~orno d3 .igual peso? .puesto que diciendo que se considera la masa. pesada de
obrando baJo · las msmas coJ).d1c10nes y por un cuerpo como concenttta:da en. el centro de
sus pesos, produj1ron el mi?mo tf~.cto .. Ve- gravedad.' .
.
·
.
rificada. la i gual.. Este centro de gravedad puede ,muy bien
. J, _,..,
dad do estos peso~, 110 coincidir con una, de ·las me1eculas del
,
i\, 1,
ongane¡hémolossi- cuerpo. Puede muy bien no ser más·que µn
-;::::::::::::::::::;;:==s::=::b:i=Q, mriltaneament~ .á punto geométrico é ideal, pero ~~ f.re.clso e~n:,..
las dos ex,trem1~a- sidera.tlo como un punto materia ~ ligado m. des de la reglita variablemente con las moléculas del cuerpo.
(fig. 9), -y notemos
.
.
, . -..
en cuanto se alar. , 1• \ \ ., • , ·: , ( Oontinuard..)
Fig. 9:
{ )

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1V

1 •

')' ,

1

_

•

.ª

.

,

l,

�f

CUENTOS

-¡Mil rayos y centellas te artan!. ..... lo
demas murió en los labios . de comandante.
UE DUtN.DES Y, AP AREOIDOS. Coteje usted el escrito. Wilmsen io comparó
con lo que estaba escrito por el otro lado, y
,! ·JL :MANTO VERDE D~ VENECIA.
halló que todo era de la misma mano. Ha-.sJ .
hiendo aproximado algo más á su cara los dos
Iób fül1uJJ r
· L.
pedazos de papel, volvió'la cabeza á un lado
·.nh ·nrilr · · Hl$TORIA VERDAÓtRA,
con muestras de descontento. Preguntó la
1 •• r: .
razon el comandante, y le contestó diciendo
,e/ . . . ,
&lt;CONTINUA.)
con un gesto que expresaba horr?r Ydisgus:
. , ¡ _,.;¡Qué ·es esto? preguntó el comandante, to:-Tienen cierto olor cadavérico como s1
tocand¡:¡ co~ su baston un_papel que cayó del acabasen de sacarlos de algun sepulcro. El
:manto. W1lmsen lo recogió, y e~taba á pun- comandante dió tres 6 ct1-atro pitsos hacia atrás
to 4e.le~rlo cuando el comandante arrebatán- percibiendo tambien el olor sepulcral; y emdoselo de la mano le dijo:
pezó a manifestarse tan blando y humano,
..;.;Esto no está eserito para usted, y empe- como bravo y orgulloso había estado poco ánzó. a_ mirarlo con la. mayor atencion.
tes.
:ffL'tt. un fragmento de papel escrito. Sacó
Uno de los ·oficiales le trajo a la memoria
otro papel d~ ,su cartera, y desp11e.s de cote- el objeto de su visita, y los diez mil duros
jarlos, declaró, ec.hand_o un jurai;n~nto, que_que debían depositarse hasta la pre~.enta?ion
ei;i.tra~};&gt;&lt;&gt;s e~ab~~u~,cr,.tos ~r la misma ma- del viejo Tobías.-El comandan~e, d1Jo Wilmno,. qn1q Joi dos .pedazos y vio que se corres- sen con mucho respeto, sé ha apoderado del
pondiétll. pe.rfect~ente, de 1'!1º~º _que no ~a- arca; por lo tanto, ya no debe tratarse de dar
h~.d®a haber $1dO en. un prmc1p10 una mis- sino solamente le tomar. ·yo no sélo que.hay
me..pieza; pe.ro,faltaba todavía un tercer pe- en el arca· si hay mucho dinero, el señor toda.eo pa,ra ~ol)lpletar el todo d~l papel. .
mará lo q{ie le dicte su conciencia, aco;rdán. El asom_oJ.'9 del comandante iba a cada ms- dose empero. g:ue Dios perseguirá en s'?-s. intante c!efuen~o ~ás y 3:1?ás.-Parece que es- sondables jmc10s á los que son reos de mJy..stá e8'.Cr1to en,-\ta.liano, d1Jo él; ¿hay aqm algu- ticia.
. ·
no qu~ entienda el it~ano? Wilmsen o~eció Un temible fin, dijo entre diente~ el cotrad.~41:i:lo; pero un. 06.c1al que estaba ~ res- mandante, acordándose al oir las alus10nes de
pond.1l&gt; que entend1a algo aquella lengua, en Wilmsen, de los geroglí.ficos, á manera de
virtud de lo cual el comandante le alargó los oráculos del Manto Verde: Juicío final, tiemdos pedazo~, y el oficial leyó lo que sigue: ola, noche eterna de la muerte. No tocaré ni
"
conciencia. ])ios
~n mara~edí de lo que hay ~n el arca; reba. alcancen
un temible /hi.
Jaré l~ ~ntad .d~ la suma .P!ld1~a, y ~sta la he
··
j 1cicio final; J'iem- de !Jcib1~ pos1t1vamen~, anad16 haciendo u?a
Ma~--noclie eterna de la mtterte.' gumad,a ~ los dos .oficiales, p_a'ra las atenc10nes publicas. W1lmsen registró el arca, y
-¡Va! ¡va! dijo el comandante con afecta- viendo que no llegaba lo que había á cuatro
da indiferencia; sin embargo, en aquel mo- mil duros, ofreció la mitad como en depósíto,
mento su mandíbula inferior temblaba de ma- con tal que"' el comandante le diese su palanera que nó podía articular una palabra.
bra de lionor de devolvérsela así que fuese
-Algo más hay, observó otro oficial, se- presentado vivo Tobías, 6 se probase de un
ñalando el dorso del papel. Su compañero modo indudable que había muerto. El comanvolvió los dos pedazos; el dorso de uno dante dió su palabra de honor, y los oficiales
de elloe estaba en blanco; pero el de aquel se hicieron cargo de los dos mil duros. . ·
que-babia caido del manto verde contenía es- Entretanto, Stipfs volvió del cementerio
.tas palabras:
con el ayu~ante, e carcelero y el sargento
"Palascki '!! Wolma1·
"
de la ~uardia. El ayudante presentó Ias·de---¡Alto a.hí! gritó el comandante al oficial clar!3-c10nes, P?r las cuales aparecia que Stipps
al oir esos dós nombres; eso leámelo usted á habia reconocido el cadáver desentc~rrado ser
mí sola.mente. El oficial se acercó á él, y le- el :mismo jóven Sponseri de Vene~ia; l&gt;alas~
yó en voz baja como sigue:
'
cki el carcelero y el sargento Wolmar decla.JPalasclz,i y Wolmar están inocentes . .El raron igualmente que era la. mi~ma persona
Om?l!ipotente lJios en sus juicios perseguirá aparecida la noche anteriQ'r que puso 'en líal que les dañe en un pelo de sus cabezas." bertad al Sr. Melinger.-Parece estar usted
-Venga usted -acá, amigo mio, y tradúz- sorprendido, dijo el comandante al jóven
camelo; dijo el comandante, casi sin saber lo Wilmsen, que a1 oir esta declaracion apénas
que le pasaba, alargando el papel á Wilmsen. podia dar crédito á sus oidos)-Ahora podrá
Este Jo tradujo así:
usted observar los motivos de mi sorpresa al
HPalaschi y Wolmar están inocetites . .El hallar aquí en el arca este manio infernal: no
,Or;inipotente:JJi~ en s1.1,s insondables juicios hay reinedio, ó Dios 6 el diablo anflal'l en esperteuufref, al que se atreva á daña,· d algu- te negocio1
no ilt ellos e·n ·un pelo de sits cabezas "
·~
I

r

l

,,

(l

LA ABEJA.

LA ABEJA.

( O~ntinuard.)

..

5

uo á causa de su

. d

LA GOTA DE AGUA. tella con la sola diferencia e dq .d deepues de
..CONSIDERADA EN SU .A.CCION SQDRIÍJ LA 1:UZ,
, •

. .

_

forma esf~ric~, loe. ra,yos :~rane~r:p:estoe c1rcuuna refiex1on interior, se a
de 82
J I
erficíe d&lt;&gt; un cono
larmente en to ª sup
ue parte del sol
grados, teniendo por CJO el rrlyo q

ª

(CONCLUjE.)

ma otas entoratnente redondita el á la gota de agua.

V

d'ferentcmente coloreados

,;:ro!:1:!: ?º~:f1.~:,~::,.:.•:~: ¡f.~:':~:,~ un~•;;;;,~git:id:~~if,:,. d~t~!:\:i~;;;;;
\':'.:~.~'.";;:;g,t., des;,~:;:•¡:1
°:~~:t;:•;. ::t;: :~!::~; :,'a:;?:';,¡,;., º~[;:!;',1;
\~ª
te

te cuando llegan
euprodar eóbre }11, supetfiéie
veees ~~~:~o:ªd:ªm;l:c!rio, como gotas de rocío
como g
sobre todo cuapdo ensobre gotas de mttuers~~ un lago y se activa la
tl'a el r~~o en
agua ardiente 'una ligera brievapoLae:fa!:r e~:e~:\uando
viento muy vivo
ea.
.º
erficie de las olas del mar,
se desliza sobr;.~: ª:fribuit'se á la capa •le vapofen6meno que t envuelto cada glóbulo. Una gota
~es en qu:os;r;eun hierro encendido conserva .su
e agua h
rote"gida contra la evaporac1on
forma
y
se
b~y~t
pdfl
,apor haeta que bajando la
por una cu 1e1 a
h'
des
d l metal el líquido ierve y ,ea cual fuere el on·
temperatura e

siciones intermedias. Por es~a rozo~;icion de ojo,
ta de rocío, vista en
s~:m~aiiz que cambia
no muestra mas que
1 . mo que varias
coñ la poeicion que se ¡°°upa,
sobre difegotas de rocío vistas a _m1sT.o i lnta estando basrentes puntos de unt :1;~:r:S'ªdife'rentes. Si se
tante cerca, presen a
' , tas al mismo tiemhallaoen un _gran ~~mero. d~;i\o y en igual aipo y á la m1ama 111to.ncrn. darían' todas el mismo
tuacion co~ resptto ~l :~~o se ve perfectamente,
color al mismo iemp
l l se coloca uno desi, volviendo la espaldda •ªh?d\á.ulica cuyo movil t d una gran rue a i
.
b
an e e
á · 1 para p1~ouucir a unmiento sea bastante r pH o
d
ua ue pro1

la luz es la que. v_amos es delante de las casiris y todos los lfl~ que se ven ua 6 de las ruedas
c~das, ~e los eur~d::e\!:/;or dctraa el sol, se
hidráuhcas cuan º. de la descoroposicion de la.
pl'oducen pord::~tvecee su superficie y refleján·
luz, atravesan1,s veces en el interior.
dosluna. m¿ rocío que brilla con los más vivos

este caso, en efecto, tiene uno e an . ~is de corlas
tros de distancia, un vcrdad~ro arco ~1 s se combidimensiones, cuyos col:es m:er~:tfanca. Una
nan de modo que repro ucen a ua sostenitlas mobanda circular de rºt:-: d~ :~yendo lentamente,
mentáneamente c: e. n1r 'trema de esto pequoflo
prod~c~ la banfa ~ºPascscolore~ que deberian ver-

la explicadcion de e:t·:!e:~:~:~;lla de cristal lletérmino e compara l
d l I La ma~
na de aguad y hetridlúa.zpto:~~/:: a;ra~~sa, refracyor parte o es a
· t J
ád
l líqnido y las dos superficies del cns a '
t ni:;:, á\razar sobre la mesa detrae_ do la boteláa
y v fi
vivamente alumbrada casi en punta . e
uflnáh gu~;oteada con una línea mucho más lumiec a, n
d (
que es el re·
nosa todavía que llaman ? us ica, y
. Además

de los colore~ produódos. por la:eg~~:e~~e que en
na banda mcular contu1ua,
. l l)' la
~l sitio donde debia h.i.lJarse, t~ermbpi·ogret:~~o a
·1i Jl
al mismo 1e
J
·
aman a, ~g.l
I color violado de otra. mlÍs
banda más mter~\fes~n visto separa0amente con
exte~na, que se u
!quiera luz. Sin embargo,
solo mtercepdtar otra cul:res es lo ·que produce la
la. mezclti. e esos co
..
a blanca mediit del pequeiio nrct' ms.

.º

uf

p

u::

~·:~~o

i,:'~:'ir;:::~:•:;~.ti:~:~::- :~:i"i"Ei':!:: :::::i·'t:~bi::·1::r::::¡1:,:; ;¡f'e;:,~1~.
!

ID~~

'

eolortsgJ los primeros royos del '°\,,';:,~!:';:: :;',: 'h:/1;':',:,::,id:: á la influencia de lar,:::~

1
:: !~!:r!: ~:ec;r :::: ~:~d~ed!ªe~~=d·eánati~· :~ . bar••
0

a::~a

ª".t:'.~:.::n::~ ':Jaº:,1~u1:'1:~:~: 1 ::

co enrojecido á causa e una e mencionar
,;
t do aoua· ha.y una
presenta
~: la luz análoga la que se efectúa la luz recibida_ por un~ l gou: se verifica' en el pun~~m:;t:~a de cristal. Pero no toda la .luz atrn-;- seg;n!a rfl::;~~ Ío:r~:yo~ coloreados que forman
bieea do este modo la botella; una porc1on menor to e o~ .e
ue -acabamos lle hablar. Esta
se refleja sobre la superficie inte1:na do~dé yega los arco m~ de. q arcial va. seguida de una terco- oblicnamente; esta porcion reíleJada ª:,X por ~~: segunda r~cf;1;:rrial que produce rayos colorcE;u erficie curva y ·refractada de nuevo ,t su sa i
ra emerge .
mucho más manifiestes. se p tt u erfieie curvn deberá presentar un gra- dos más débiles, peroé
v1'vos son muy visibles
por o as p
'
.
.
l más
os aunque ro nos
,
. 1·
do de descomposieion 6 de d1spernou mue io
toe ro.y ,
ío concurren á roult1p icar s~s
considerable, es decir, que los co.tores sobre loi e;i:· ~n laB g¡!ªfu!e ro'fa~tcn esta ter~era emcrgen_c1.a.
les la luz solar puede ser descoll'.lpuceta_p~r e P • Juegos
· es de dos re:fkxioncs, el arco ms
ma se mt&gt;strarán aquí más claros y d1stl\1tos que produdce,. despu
,e ordinariamente cncirna del
al ~ededor &lt;le la. cáustica directa; además,. estos secun. ~r10 ~uc ~o ' ue tiene loe colores dispues. rayos reílej1!dos en el interior t endrán tamb1en un arco flB or~n~rio, y qes decir el rojo por dentro
máximum d,· sesgo al que corresponderá una cona tos en ~en~1 o mve~:;n Cuat;o 6 cinco rcfler io_• á una qpínta e;nerge~cie. .
centracion ,! 1 luz blanca. 6 colorada.- Por .esto hay con ~na triple anc
ciertas posic1oi.1 e en que se distingu,m obhcuamen· nea internas dan¡(1u~:~ilea y ei;os últimos son los
te en la hotel¡ a matices ricamente tolore~tlos. do rayos má.s Y mas iriB tl~ una C!pecie moe rara.
Ahor». bien, cada goti. de rocío, obra colllO la bo- que producen un arco
.
.

i~~

~

�LA

6

LA ABEJA.

/
1
1

' 1
•

1,

sal comun en cantidad suficiente para. q~? ui° ~ae·
vo de gallina. pueda sobrenadar en la I~~ uc10n,
U na vez colocados los tomat~a en la vdas1Ja coln-s
.
obJ e.to r,esa o que e
DJ
viene ponerles encima un
.
r
1 1' uido·
bl' e á estar siempre cubiertos por e iq
,
o igu
.
tán del todo eu- ·
sin esta precauc10n los que no es .
roer idos se suelen podrir. Do esta ma~era. ~e
Blu
g
los tomates durante muchos anos sin
•
conservan
.
'ed d Cuando
Pepinillos en v1nagl'e.
que pierdan ninguna de sull prop1 a .e8.
.
'n'1llos se deben elegir verdes: 11e les se quieren comer basta tenP.rlos un rato en agua
. d
.
¡ sal y dejarlos con eu co...
1 os pep1
corta un poco de las dos extrem1da es, Y se ~o- fresca para quitar1es ~
.
,; en agua. fresca por algunas horas. 1or sabor y forma habitual,
nen en remoJ 0
t
tar
'
d mas
Despuee de lavados y escurridos _se .me en en . .
Oesinfeccion de las carnes. Y e
en los que se echa. vinagre h1rv1endo. Enfr1a·
sustancias de
~o:,la vasija se debe encorchar: tres día~ despuos .
uaturara.leza auunal
se sacará eÍ vinagre, que se hará rervir 7~~!oª;
Se toma earbon de leña. reduoida al tama.í\o do
mente y se vuelve á. echar sobre os pep n
,
de triao· con esto objeto se pasa por una
O
'
· se h aee por tres veces
grano
•
do,· so
cuya. operac1on
el • t
de- un'ba.
dé aaujeros' del tamal1o proporciona.
En la última ee afiade un poco e es r~gon . en
"'se ararle del polvo y se pone á secar.
pimpjnela, pimienta larga, algunas c~beza.9 de iªJº, tva pa.r~o s!mergida. la carne deteriorada en un
diez 6 doce clavps de especia, cebollino y sda,,.dy elsdpues
gua hirviendo so la.va on ngui\ free.
..
ge.mino hume ec1 o ca ero con a
,
.
. p6n
se cierran las vaa1Jas l)OU per
ca para. quitarle el mo.ho y de~as un purezas,
.
ántes.
ase luego en un lienzo limp10, sobre el cual. se '
Alcaparrones en Vinagre,
abrá extendido una capa del cisco, del carbon
Se cortan los botones tiernos, se ponen en u~ re ara.do, y se envuelve de modo que 1.a carne
vaso de vidrio ron buen vinagre y un poco de sa :ufde toda cubierta por él, atándose reu;1d~ con
y se les deja en un sitio fresco.
un bramante para que no se desarregle; ec o es·
Judias verdes en Vinagre.
to se pone ol envoltorio qn un pucherof sobre uta
de ragmen os
Ca Pa de carbon menudo, rodeado
Lo mismo que los pepinillos.
'd l fuego con el
'Nota.)-En lugar de pepinillos, se puede tam· del mismo popiéndolo en segu1 ª ª
d
bi~necharmanojos de rábanos tiernos, blancos 6 en- agua correspondiente. Trascurridas dos horas ~
carnados brotes de maiz, pimpollos de melon q~e hervor se saca la carne y se lava con. agua ~re{ica,
se corta; d6 su cubo, ciruelas damascen~, endr1- ent6nces no le queda el menor resabio de m
6 ec:nas cebolletas y cereza.e, siguiendo las mismas re· cion y será servible para.dar un buen caldo gul·
sarse romo se apetesca. .
gla; dadas para los pepiníllos.
El ja.mon, cecina, sa.lch1chones, av~s, pes~ados
Cebollitas en Vinagre.
en general, toda especie de susta.nc1~s an1maSe tomarán cebollitas tiernas y blancas ~ue ec Tes, pueden rec~perar sus buenas cualidades por
despellej a.n, cuidando de quitarles lo 'lu~ impro- los mismos medios, ·
píamente se tlama cabeza, pues más bien es el Para hacer volver bue~os los vinos ág1·ios
pié 6 raiz que brota cuando se la.e planta: he~ho
sin peligro
. est~ pondran en vinagre hasta. que se llene.b1~n .
de que vuelvan á desmejorar.
la vasija., cubriéndolas luego con estr~gon, hmoJO
T6mese piedra de cal viva 6 marmol fino, ma·
y pimpinela; se salan despues, Y se c~erran her- chaquese bien y pádese por un cedazo Y. :c~ense
méticamente hasta el instante de servirlas. ~s un los· polvos en el vino aumentando la c~nt1 a seintermedio apetitoso pan muchoe, Y muy diges- gun et grado de ágrio que tenga el vmo q:e se
tivo.
desea. componer, á cuyo fin se podrá ~acer e an~
Pimentoncillos en Vinagre,
tema.no la prueba con un porron de vmo, Y se verá la cantidad que admite para lograrlo:
Se elegirán los más pequeños, 11e les quitará el Si el vino delJe guardarse, es necesario qu~ al
rabo y se lee pondrá un buen puñailo de sal m.o· cabo de dos 6 tres dias que se halla hecho dicha
rene.: estragon ,hinojo y dos? t~es cabezas de ªJº· operacion, en cuyo tiempo ya se habrá vubelto á
Este intermedio 11e come en mvierno, con ternera clarificar se traslade á otra cuba que sea. uena,
6 costillas de carnero á la parrilla.
poniendo' ántee un porron de azufre en la.a pare·
des de dicha cuba.
RECETAS DOMESTICAS DE COCINA.
Arros á la murciana.

NOCIONES

EOONONIA DOMESTIOA.

-¡Y c6mo tu delicado cuerpo ha podido soportar los asaltos de la guerra?~¡c6m.o no ha cedir.
lli! tu .alma. al contagio de la violencia. 6 de la co1coNcLuv11:.J
bardia?
Rey de los hombres, los miraba. deade mi ele-Tu mismo, ¡oh Soberano Seflor! babias prevacion para ver mejor su ingratitud, su bajeza. y visto esta desgracia, encomendándome la defensa.
avaricia. La desgracia. y la. ma.lllad gobernaban de mi ·país. ¡No me eonfiaete por ventura una mi·
ol mundo; yo he caminado conservándolas contra sion de 'jeneroeidad y de valor! El hombre que
mi voluntad á mi derecha y á mi izquierda como combate por sí mismo es duei1o de seguir loe imdos ángeles esterminadoree. Dios no rno podrá pulsos de su pasion; pero el que combate por los
castigar porque si me dió el poder no me conce- derechos que Dios le confia para 4efenderlos, no
di6 un consejero ·que me consolase.
~
obedece á la ira ni al interee, sino que cumple un
De este modo murmuraban las tres sombras deber y lo hace con serenidad. Lo que padece, es
rilalditas presiu ticrido el anatema que iba á horir· por aquellos que viven á la sombra de su bandera,
b~. El n!ma. j6ven les escucha.ha con asombro, y y lo que aventura., es para qua otros vivan con
conmovida de lástima sentia quebrantarse su con- seguridad. Animado oon estos pensamientos, las
fianza en la equidad del Eterno Juez, pregnntán- fatig ..s son rob lijera.s, y ménos d~lorosas las hedoso con espanto Ai era verdad quo babia impues- ridas, y el hombre anda con seguridad por el cato á aquellas criaturas tareas tan imposibles, y mino verdadero, guarecido con una coraza impesi la vida humana no era inas que una serie do netrable qu~ se llama la Fé.
.
varios tormentos.
-Falta la tercera prU1lba,-dijo Jesue,-porEl hijo de Dios, que de una sola ruit•ada. lee en· que tambien hae vivido en un palacio con una cv·
las almas, adivinó sus dudas, y llamándola á sí ron a en la frente y los piés sobre la multitud. Es·
con un ademan la dijo dulcemente:
ta vez al ménos no has tenido que soportar las
-La q11eja d•) los réprobos te ha turbado, y heridas de la batalla ni las tentaciones de la. pocstás bratando de saber lo que es la vida terrenal breza.
que se da al hombro como prueba, temiendo que
-No,-respondi6 el alma,-pcro tenia en su
el Padre haya enviado á sus híjoe á las tinieblas Jugar la indolencia. del reposo y las tentaciones de
eubtcriánea.s sin lámparas para guiarse en el ca- la opulencia. Como vivia léjos de las miserias, no
mino. V as á juzgar pór tí misma, para que tu me cuidaba de ellas, y los g.oces que me rodeaban
experiencia sirva de juicio á esos réprobos. Des- me parecían tan desabridos ct1mo el agua de la
ciende entre los hombres á vivir sucesivamente en corriente. Colocado á tanta altura sobrQ los homesas tres condiciones, y concluida la prueba vol- brea, los vefa tan débiles y mezquinos, que insyer:á8 a.qui para. decidir de su suerte.
tintivamente se iba aminoratido mi cstimacion; me
Apénas acab6 Dios de decir esto, cuonclo ya su parecia un hormiguero que hubiera. podido desvoluntad estabrL cumplida: el alma inocente prin- truir con el pié, y mi corazon, hastiado de los
cipi6 la tx:iple peregrinrLcion que se le impusiera, placeres permitidos, hubiera. acaso proba.1lo el mal
en tanto que )qs muertos que debia perder 6 sal- si tu bondad no hubiljra coloca.do á mi lado un
var esperaban en el limbo el resulta•lo de la ángel que ocupaba. mis ocios, dulcificaba mi orprueba.
gullo, y me recordaba. que hasta los más humildes
Por fin lleg6 el dio señalado, y el alma viajera y más débiles eran hermanos mios, y esto ángel
compareció ante el trono del Señor.
se llama · Caridad.
A su lado se hallaban las asustadas y trémulas
El alma se ca.116. Ent6nceB el Juez Supremo
sombras del pob1e, del soldado y del· monarca.
alzando su pálida frente, dijo:
-Habla,-le dijo ol Juez Supremo,-y da un
-Ahora habrán aprendido los pecadores que
ejemplo patente de la justicia. 6 de la iniquidad do mi Padre, no deja nunca al hombre sin recursos
mi Padre. Has vivido de tu trabajo cuotidiano co- en modio de los obstáculo!! de la vida. Si esos
mo esa prim~ra sombra; díno!, pues, si has pade- tres sucumbieron, es porque renunciaron da loe
eido todo lo que ella ha dicho que ha sufrido.
tres dones que debian sostenerles y. salvarles, y
-Sí,-reapondi6 el ali:na,-y acaso más aun; allí donde no hallaron más que desgracias, un alpero por encima de todas mis miserias ha brillado ma sencilla ha sabido encontrar mil a.legría.s. La
siempre una estrella, una estrella que ha alum- vida terrestre dada. por mi Padre se parece al
brado en nosot.ro~, ¡oh Supremo Hacedor! y que agua del cielo: recojiéndola en un cornzon firme y
me ha dado fuerzas para soportarlo todo sin desa· puro como la roca, so encuentra dulce como la
liento. Cuando mis fuerzas se acaban con el frio, miel, pero recibiéndola en el fango, se vuelve en
el cansancio y la pobrezo, y no veía en mi derre- un brebaje envenenado. No hay paz en la tierra
dor más que un desierto, elevábase poco á poco sino para las almas de buena voluntad.
su resplandor para mostrarme en lontaríanza, cot l
mo en un espejo, eso mundo en que cada cual es
recompensa.do segun sus obras, y donde "Dios nos
U j6,en in.dio á quien preguntaron que cualea
paga. por su mano nuestros atrazos de felicidad. eran, en su opinion, las dos cosas más hermosas
Ent6nces cada privacion me parecía un a.borro ho· del universo, respondi6, La estrellada. b6veda del
cho para el cielo, y la. resignacion aliviaba mis cielo sobre ~uestras cabezas, y el sentimiento del
dolores. Esa estrella se·llama Esperanza.
deber en nuestros corazones.

LAS PEREGi:UNACIONES DE UN ALMA

•r

ABEJA.

f

Vndo de conservar verduras en vinaire.

f

se

Procedimiento para. Jo. consel'Va.éion
de los tomates.
Se eligen los tomates maduros, de un tamai'1o
regular 6 más bien pequelioe quo grandes, Y se
colocan en una vasija de cristal, porcelana 6 barro•. que deberá est11or llena de agua sazonada con

Tómese una ca.suela, p6ngase al fuego _con 1su
oco de manteca. y media. libra de arroz bien a~a.do. Hága.sele tC'mar color y despu~s ~e le aiia-.
de una cantidad 6Uficiente ue agui h1.rviendo. con
salsa. de tomate. Cuando est.~_.á medio ~erv1r se
le a.iiade ademáa algunas lónJltas de ~ocmo.
( Oont;m,Má.)

�LA ABlJA.
LAS CARTAS DE MI MADRE.
Non omn!1 moriar,
,1

. I.

I'¡

1'

I1 ''

1

devor~n en flor la Juventud ......
l.,·"Que
''Solo una vez al corazon le es dado

¡

j' "Con inocencia y heroísmo

amar:
''i·S1 alguien tu corazon me ha arrebatado
. d sm
. par.......
1
" l.
{I "Que sea un ángel de ·v1rtu

¡Preciosas cartas do mi madre amada,
Pedazos de su tierno corazon:
!l.
1
Vosotras sois mi hérencia más preciada,
I
III.
·
El eolo bien que encuentro en ~i afliccionl
I
Engendrada
por
tristes
desengafios
Era muy nií'lo: do su lado un dia
1
Nacllr la. angustia en mi ~nterior sentí, .
p J
La auerte caprichosa mu apart6:
1Y la paz que np hallaba á los veinte años rr t ~
Mientras que yo gozaba ella. sufría,
,A mi madre en mía v.erso~ le pedí.
.
,.
Y así por vez primera me escribi6:
-"Húmedo
el
suelo
de
este.
hogar
,
q
uerido/'
-"Como la .sombra que á tu cuerpo sigue
Me escdbi6 ent6nces, ''c,orr mi llanto esM;
"¡Hijo d~I alma! yo contigo estoy;
"¡Tanto he pensado en tí, tanto he sufrido
"¡Con luz de amor q'1e todo lo consigue
''Que
ni yo n;iism~ me conozco ya! ......
"Do quiera vayas tú, contigo voy!
"No
me esoribas con versos tu ternura:
"Yo pier.so en tí desde que nace el día
''¡Tus versos de dolor me hacen llorar!
''Hasta qnc elevo mi última oracion,
"La herencia de1 poeta es la amargura,
"Y dormir en mis noches no podría
"Su
anhelo un bien que nunca puede hallar ......
"Sin enviarte mi tierna bendicion ......
"Si
la fé no te alienta, on lo terreno
''Por la primera vez de mí te apartas
'&lt;Sie~pre
será un engaíio tu ideal;
"¡Solo y tan niño, qué de tí será! ......
"Solo
serás
dichoso si eres bu~no,
''¡En mis hondos suspiros y en mis cartae,
"Solo
buscando
el bien se aleja. el mal.
;'Hijo, mi alma á acariciarte va ......
"Nada
to
ha.ga
tero blar ni nada esperes; ,.. ,
"Eres mi único bien desde que al cielo
''El
miedo
es
vil,
suplicio
la. ambician;
"Tu padre con los justos fué á morar,
''No
te
fascinen'
nunca
los
placeres
·
"Si no endulzaras tú mi desconsuelo
''Ni
te
humilles
jam6s
á
la
afliccion.
''¿Quién podría mis _Penas mitigarT....... . ·.
''Busca en todc, la a.tn:\ble medianía,
''¿Eres siempre virtuoso? iEs tu conciencia
"¡Mas, solo á Dios doblega tu cerviz!
1.,.
"Siempre tan pura cuál la creo yo?
"Naciste honra.do, vive de hidalguía, . , . . l I
''¿Sigue siendo un encanto tu existeneiaT
"Ama, perdona, y moriré feliz ......
"¿Nadie, dime, tu amo~ me arrebat6T ......
"La. ausencia hoy corta que de tí me aparta
"Si aun c.uando apuro mi sin par cariño
''Pron;o
larga. s~rá .. ... .¡Tu bien loe ve!I. ..... "
"No me posible el porvenir leer,
Así
concluye
su postrera carta ......
"¡Quién pudiera mirarte 8iempre nifiol
alma.
á
los
cielos se vol6 despues! ......
Su
"¡Quién pudiera tus aiios detener!''
J. A. SoFFÍ.A
II.
Pronto en mis venas infiltrarse actins
Máximas Morales.
Sentí lns llamas del primer amor,
Y cansado de lágrimas furtivas
-La experiencia es un maestro que hace. pa~
Conté al fin á mi madre mi dolor;
gar caras sus lecciones; pero eu escuela es la Úm·
Y al conocer mis íntimos tormentos,
ca donde ·pueden aprender los insensatos.
Que con llantos del alml\ le escribí,
-El mejor consejo es el de la experiencia; pe·
Como repite el eco loa lamentos
ro siempre lo recibimos demasiado tarde.
En dulces frasee conteet6me así:
-"El mismo día y en el mismo instante
''En que tu me escribías tu dolor
CONDICIONES DE SCTSCRICION
"Tambien lo hacia. yo, que aunque distante
A . "LA ABEJA~"
''Solo en tí pienso con creciente amor.
, · La. suscricion al mes en esta Capital, 2 reales.
"Esa. inquietud que tu desgraciit labra
En loe Estados franco da porte, 3 reales.
''Acaso es solo desvarío y n6 .•.••• ''
Al que a~one un trimestre anticipado se le coFalta en este renglon una palabra
brará solamente un peso.
Que tal vez una lágrim_a borr61 ..... .
Toda reforma, invento 6 mejora que se practi·
¿Amor, decia? ...... ¡Amor! ...... ¡Ella temblaba que en cualquiera. ramo industrial, puede iemiPensando en mi eterno padecer!
tir¡¡e á esta redaccion, la cual se ocupará de darla
¡Ella mi sentimiento adivinaba
á conocer al público.
Y no podía. mi pasion vencer! ......
En todo lo relativo á la. Administracion de
Y deeia despues:-''Pronto la calma
"La ABEJA," dirijir~e á J. M. Aguilar Ortiz,
"En recia tempestad se convirtió ......
Editor, Librería Ul de Santo Domingo núm. 5.
"¡Luz y fuerza el amor preste á tu alma
"En cambio de la paz que te rob61
Editor, J. lU. A¡;uilar Ortiz,
''Si quieres ser feliz, piensa y aprende
Tip. de F, Mon~ve •
."Que hermana del amor es la virtud
PERPETUA NúHimo s¡

"ª

1,

(Ho'x.) ·

I'·Y que sin ella hogueras .solo enciende

�</text>
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                <text>Publicación bisemanal dirigida a obreros y artesanos. Trata temas generales sobre mutualismo, historia, costumbres extranjeras, economía doméstica, fisionomía y cuentos de aparecidos y duendes; además, contiene un directorio de artesanos de renombre como el litógrafo Hesiquio Iriarte. </text>
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                <text>Tipografía F. Monsalve</text>
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                <text>Aguilar Ortiz, JM, (José María)</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Cuentos de duendes y aparecidos</name>
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        <name>Papel a prueba de agua</name>
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                    <text>o·.r o n.

NUMERO t3.

MEXICO.-AGOSTO l4 DE 1875.
- 7... - - -

LA
Revista Biseinanal de Conoci!fiient~s Utiles,
dedicada á la clase obrera é 1ndustr1al.
Lé.SOR

OIINLl VINClT,

Precio: u.na. cu.artilla e1 n.ü:m.ero.
EL DUELO.
y uL TIMO EPISODIO,)

• 'Q.UINTO

Oonsecuentes con lo que ofrecimos á. uues·
tros lectores hemos descrito algunos duolos, ó como diri1,t nn partidario de semej~ntes actos, lances de honor.
Cuando pensamos qne átales homicidios,
llcY-ados á cabo con la más grande de las
premeditaciones, veri~c~dos m_u?ha.s horas
despnes de hecha 6 rec1b1da la rn1ur1~, pre~
parados y ~jercitaclos ambos coru_bat.ientes
para destruirse con to&lt;la calma, srn cólera,
pero con nn profundo resentimient2 qu0 les
corr6e á ambos el corazon, se les da el nombre de ':Ian~es d'e honor," ganas nos dá_t\
no de reu, srno de llorar, al ver tan trast~:rnado el seutido·de la más sublime de las
palabras.
.
El honor! voz divina, que despues de
Dios, es lo más sagrado que debe venernr
ol hombre; pero so supone el honor bien en·
tendido, el honor que hace hombres hopra·
dos, virtuosos padres &lt;le fa~ilia, hombre~
en fin, incapaces de calummar, censurar o
provocar una contienda personal por el solo
placer do l.ncir unn. h~bili&lt;lad harto.funesta,
y ver tendido ~ sus p1és á un semeJ~n~e suyo baiíado en una sangre que está pHhendo
venganza.
.
Los hombres de '!erd~dero honor, tien~n
ante todo nna conciencia recta, costumbres
morigeradas_y puras. Si alguna. vez.ofenden
á otro hombre por un rasgo de viveza de
carácter ó violencia, pfden per&lt;lon á aquel
á quien ofendieron, que nunca deshonró á
nadie pedir perdon si sn conciencia así se
lo dicta.
.
.
Esos hombres que hemos bosqueJado, no
son por eso unos cobardes, á ménos que
penseis q~e el grn.n 'J~ureua lo era porqu~
rehusó batirse en duelo alegando que su Y-1da le pertenecia á su patria. lié aqui á d6n.
de se tlebe ejercer el valor, en arrostrar
~ranquilo y content? el plomo de lo~ extranJeros cuando éstos mvaden lapa.tria, pero
~o yendo á. ~ar muerte á un lt~mbre quo
fué rnénos listo que su contra.no al p~rar
una estocada, 6 tuvo menos tiempo en fiJarse en el punto de mira de Ru pistol&amp;. y no lo
fué posil}le hacer un tiro certero.

Para cerrar la cuestion que venimos tratando vamos á referir un lance de lm,or, en
que d~sgraciadamente ~uimos espectadores,
aunque sin tener voz m voto.
.
Los jóvenes mexicanos, de la. culta some·
dad son más fanfarrones &lt;le vicios que vicios~s. .El maldito espíritu de imitpcion de
todo lo malo, los pierde, pero á ellos poco
les importa con tal de estar á la moda en
todo y poder calcar á e_sos execrables tipos
parisienses. El f~~ro mte~n~ de tales mosalrntes como dma un Jtmsconsulto, es
bueno, pero el exterior inspira asco y horror. Hacen gal:l tle los vicios más deprava,
dos y vergonzosos, y se jactan de ser hombres gastados y prácticos eB to.do lo que hay
de más reprochable eu esta triste vía dolorosa que llaman vida.
Hecha la anterior aclaracion, entremos en
materia.
Luis Palma era un j6ven con cuya amistad nos honramos. De gallarda presencia.,
de una instmccion poco coruuo, aunque
deslustrada por un charlatanismo inaguanta,
ble y una fatuidad que más de una vez, y
codio sus verdaderos amigos, le echamos en
cara. Elegante por naturalez~ y poseyendo
ese don especial de la simpat1a.
llé aqui á nuestro amigo.
En cierta ocasion, hace unos -cuantos meses por cierto, nos conv!dó á ?enar á. !ª
"Ooncordia" con grande mstancm. Qms1mos en obs~qnio de nuestro amigo, abandonar por una nbche nuestros estudios al frente de nuestro escritorio, é ir á. continuar
nuestro aprendizaje entre esa turba de frivolos pollitos.
Cenábamos alegremente, y Luis para hafogar nuestros instintos nos hablaba de
historia de poesfo, de pintura, de música,
etc., etd., y todo con gran juicio, y si no con
profundos conocimientos si al ménos con
exquisito gusto.
'
Acertaron á pasar frente al gabinete en
que cenábamos, dos j~venos elegantes, amigos dé Luis.
.
-Eh! Palma, ¡qu6 to hacesf
-Aqni cenando con esto amigo mio.
Los jóvenes saludaron.
(Concluirá.)

�LA ABEJA.

LA ABEJA.

UN RECUERDO;

Es uñ recuerdo dulce pero triste
De mi temprana edad;
Mi madre me llevaba de la mano
Por la. orilla. del mar.
1'

Alzábanse las sombrna tle la tarde
Como pardo cendal,
Y á gritar comenza.ba. en la cañada
• El guaco pertinaz.
Cantaban las tropialea en el bosque
. Con dulce suavidad,
Loe penachos del mangle caballero
Agitaba el terral.

Y de la. balsa. entre loa verdes musgos
Se adormecía. el caiman,
Y bajaban los peces á sús nidos
De concha y de coral.

]:

Zumbaban los insectos en el bosque
En su contínuo afsn,
Y en medio á los rumoree, dominando
Loe tumbos de la mar.

Mas de improviso atravesando el viento

)
•,r1~I
1

:~·'

.Escuch6se fugaz
De las campanas de la aldea vecina
Taflido' funeral.
Detúvose mi madre y en silencio
La contemplé rezar,
Y de llanto llenáronee sus ojos
Y se inmutó su faz.

1¡ 1

l .

'1

-¿Por qué lloras, mi madre! la decía
Con dulce ingenuidad,
Y ella me contestó dándome un beso:
-Es preC'iso llorar.

NOCIONES

EL LUJO.

FLORES DEL ALMA

El lujo supone en nosotros el deseo de hacernos superiores á nuestros semejantes, y á veces
hasta la idea da humillarlos con nuestro brillo, de ·
oscurecerlos y picar BU amor propio... ... El lujo
es una fuente de mil injusticias positiva.e y directas; sus consecuencias inmediatas son las de aislar
a.l hombre, y romper los !azoe de la caridad, por·
que estendiendo desmesuradamente aue necesidades y deseos, haoe que las personas se concentrf'n
en sí, y no se ocupan más que de sí mismas. El
que posee piensa. demasiado en sus goces y place·
res, para que se acuerde de los infortunios ac,enos;
0
léjos de reservar alguna cosa. pata. aliviar al índigente, léjos de hacer por él un sacrificio, encuen.
tra. que nunca tiefle lo bastante para sí. El lujo
destruye esa seguridad sobre el porvenir, tan necesaria. á la. tranquilidad Je ~nimo. Metidos en
un tren de vida en acsacuerdo con nuestros medios,
conocemos esta verdad secretamente, y bien á pesar nuestro, lo cual es una espina a.tra.vesaJa que
ca.da día nos hace sufrir mas. El afio presente, léjos de preparar recursos al q110 debe seguirle, se
lleva lo que á este corresponde y á veces Jo devora todo. La pérdida de la independencia. es uno.
eoneecuencía necesaria de esta peno!la. situacion,
feliz independencia, tan cara pn.m toda alma noble! Aquel que la posee no teme el encuentro de
sus semejantes, no baja los ojos en su presencia,
y conserva toda la dignidad de su naturaleza, pe·
r"o el imprudente perdido por el lujo, da derecho
para que le humillen al artesano, al jornalero, y
hasta á los mismos que le sirven sin recibir salario.

.

Pensamientos de Hombres Célebres.

-Nada es inteligible para aquel que tiene miedo de las ideas.
-El hombre más dichoso es aquel que sabe esQue .con lúgubre toque las campanas
tablecer
una íntima relacion entre el principio y
Anunciándome están
el
fin
de
BU vida.
Que un hombre, eomo todos, do esta vida
-La
verdad
ea una antorcha, pero una antor·
Pasó á la eternidad.
cha inmensa; así, cuando pasamos á su hdo cer·
¡Y tú te has de morirT la dije entónce11, ramos loe ojos por miedo de quematnos.
¡Tu amor me faltar:ít
GoETIIB.
,
Y ella ein contestar no más lloraba
Y yo lloraba más.
-El abuso que ee ha.ce de la. palabra n~cesario,
es cau11a de la. ruina de muchas familiaA, y
Sobre su seno recliné mi rostro
aun de la de muchos Estadoll. Los niños y los loY ella con dulce afan.
cos todo lo desean, todo les es necesario y nunca
Enjugando mie lágrimas, decía:
saben
distinguir las cosas. Se dá una prueba de
-Vamos, ya está, ya está.poco juicio, haciéndose una lista demasiado larga
Pocos años despues perdí á mi madre:
de cosas necesarias.
HALIFAX,
No ceeo de llorar
Y en sueños la contemplo cada dia;
No hableie nunca. de vuestra dicha. á un homDel cielo viene ya.
bre
infortunado.
Llega., y !e acerca hasta tocar mi frente
Su rostro celestial,
Y con acento tierno me repite:
- «Vamos, ya está, ya está.»

RosA.

E sPINO,

PLVTARCO,

El exceso de los abusoe se conoce siempre por
el exceso de loe esfuerzos que ee hacen para ocul-

tarlos.

3

hilo aplo1;110 _es la verti_cal; lue~o _para que ha~
ya equihbr10 es preciso y sunciente que. el
'DE F X S X O .A.
(}entro de gravedad y el, punto d~ suspens1011
se hallen en la misma lmea vertical.
EXTRACTA.DAS
• Notemos qué estos &lt;los puntos pu~den estar,
DE LAS OBUAS
uno respecto al otr_o, en dos pos1c10nes 3:1u:r
diferentes: G debaJO de A, como en ~l hilo a
DE B. BOUTET DE MONVEL plomo, y G encima d~ _A _como un Jugador
Liene una silla en eqmhbrio sobre su &lt;l.edo.
Y A, GANOT~
En el seaundo caso el equilibrio es posible,
········· ········ · ····· ················ ··
puesto q~e la fuerza obra to.davía en la d!r~cccoNT !NUA.&gt;
cion del punto fijo; pero hay una gra?-. fü~eEsta condicion de una ligazon invariable, rencia entre estos dos casos. de equ1~b.r10.
puede parecer contradictoria con la naturale- Cuando el cuerpo esta en l~prun~ra p~s1c10~,
za de los líquidos 6 de los gases. Pero ha~e- el centr? de gra~edad esta lo mas ?ªJº pos1mos observar que cuando una -masa fl/uula ble, y si se desv1a el cuerpo, se aleJa necesaestá en reposo, se puede, segun lo que se ~ia riamente el ccntr? de graYe~ad, que se alza
dicho algunas paginas ántes, supone! la ex1s- del centro de la tle~r~. Entone~~ la_ pesan_tez
tencia de estas lígazones, sin cambiar en na- le llama a su pos1c1on de eq_u1hbr10. 81 al
da el modo de accion de la pesantez sobre la_s contrario se llega a dar al cuerpo la segunda
moléculas; y entónces puede admitirse la h1- posicion, el centro de ~ravedad se hallaráenpótesis sin dificultad.
tónces lo mas alto po~1ble, y ~ roo por la _acLa posi·cion del centro de gravedad con re- cion de la pesantez tiende s1emp~e á baJar,
lacion á los puntos materi~les ~e~ cuerpo, _110 por. poco que ~l. c~10rpo sea desviado de su_
depende más que de la dispos1c10n relativa pos1c10n de ec1mlibr10 y que se sep~re el, ce~de las moléculas, pero en manera alguna de tro de la verhcal, el cuerpo contmuara _g1la posiciou del mismo cue!po.-N~ 0~1slante, raudo en tomo de su punto, d~ suspens1on
como los animales tienen hbre moy1miento, el hasta que el punto G venga a slluarse debacentro de gravedad varía de rosicion segun jo del punto A.
.
. . ..
Empléase la cxpr.e_s~on de equ_i~ibno estab_l~,
las diferentes actitudes que toman.
10.-EQUILIBRIO DE LOS CUERPOS P ESADOS. para designar _la primera pos1c1on de eqmh-Si un cuerpo sólid~ tie11e su cenlro de gra- brio? Y. ?e _a11lica á 1a segunda el nombre de
vedad fijo, de cualqmer modo que e~te resu!- eq_uilib1'W inestable.
tado se obtenga, el cuerpo se hallara en eqm- La mecánica dá en un corto número de calibrio en todas las posiciones que puedan dár- sos simples, el medio de de1erminar el centro
sele al rededor de su centro de gravedad, pues- de gravedad. Así demuestra, que en una
to que podemos suponer reemplazadas t~das esfera homo(Jénea. es decir, que conserva la
las acciones de la p~sanlez sobre sus molecu- misma densidad en todos los puntos de su
las; por el peso aplicado. _al centro de grave- masa, el centro de gravedad se halla en el
dad y que ·este se halla fiJo ,
.
.
centro de la figura. En un cubo, este cen\ro
Pero sabemos que no. es preClSO fiJar un se halla en el punto de encuentro de las. d1acuerpo por su centro. i:_msmo de. ~ra'.Vedad, .gonales. En un cilindro recto, en medio de
para que tome una pos1c1on de eq_uihlmo. Un la recta que una los centros de las bases. En
cuerpo _suspendido por ~mo ~e su~ pun~os., un triangulo, a los do~ tercios de!ª línea que
cualqt~1~r-a que sea: ~e d_etiene s1~mpre en 01.e1.- une un vértice cualquiera a la mitad del lado
t~t pos1c~on de e~uhbrio: . Aqm no hay eqm- opuesto. En un círculo, e~ su centro. En
libno smo en cierta pos1c10n dada, mientras un anillo en el centro del mismo, etc. Pero
que ant es, cnando el m~s.mo. cent1~0 de grave- en realid~d es sumamente grande el número
dad estaba ~j?, el equ~hbrw tema lugar en de casos en que la geometrí~ ~10 puede dar,
todas la~ pos1c10nes pos1l.Jl~s. Hay, pues, una bajo una forma simple, la posic1011 del centro
diferencia marcada entre ambos casos.
de gravedad sea a causa de la falla de homo¿Cuál es actualmente la co~1~ic~on que 9eb_e geneidad. p¿r esto hay que recurrir casi s~e~llcnarse para, que haya equihbr10?- ~s facil pre á un método experimental. Lu.s prmmde hallar. Sea A el punto de susp~ns10n; G píos que acabamos de sentar nos sumiD:istran
el centro de grav~dad (fig. 12). 81 supon~· el método siguiente que dist~ mucho, sm emmos todas las acc10nes de la pesantez_ retm1- bargo, de ser siempre practicable.
:,:f'-~).!~~~
das en el punto G, como hemos Suspendamos el cuerpo por uno de sus pun;·
,, .. convenido .h~cerlo, entónces el tos, y cuando cst~ en equilibrio, tiremos, si
:, cuerpo sera un verdadero plomo ef: posible, la vertical que pasa por el punto
~ ~el cual G será la masa p_esada, de suspension. El centro de gravedad debe
: ~1gad~ al punto A por el s1Stema hallarse sobre esta línea. Tomemos ahora,
; 11,1vanahle de las molé~'\tlas mate- fuera de esta línea, uu segundo punto del cuer. riales de los cuerpos. sistema que po y suspendámosle por este punto.
reeml)laza el hilo. Más sabemos '
.
Fig. 1z.
que la posicion de equilibrio del
(Oontinuard.)

�LA ABEJA.

LA: ABEJA.

4

el dia primero de los tormentos del infierno!
repitió muy despacio el comandante. ¡Ter.riDE DUENDES Y APARECIDOS. ble idea! ¿Cuándo es pues su noche? ¿Cuándo
su segundo dia?. ¿Cuándo su fin? Cuidado,
añadió en seguida, con que todo lo que ha
ocurrido
aquí quede sepultado en el más proEL!MANTO VERDE DE VENECIA.
fundo olvido. Puede ser qu~ llegue un tiem'
po en que se descubra lo que nuestros limitados entendimientos no pueden penetrar.
HII STORIA VERDAD ERA•
Diciendo esto se retiró seguido de los &lt;le•
mas,
habiendo entregado primeramente las
• (CONTINU.\.)
llaves del arcon de hierro á Stipp!, y manSantigu!tronse al oir esto todos los que so dando á un soldado que llevase á su casa los
hallaban presentes; y los dos oficiales que dos mantos.
·
•
estaban enterados de los acontecimientos de Así que el honrado Stipps se vió solo con
la noche anterior, no las tenian todas co.usi- Wilmsen, no pudo contener sus lágrimas.go.-IIe despojado al cadáver, continuó el ¡Oh amigo mio! exclamó él, ¡qué dia este!
ayudante, del manto verde. A estas palabras, Estoy agobiado por lá afliccion y el horror.
no sin horror de todos los .circunsümtes, un ¿Dónde está nuestro buen amo?-Bl cielo le
s~ldado presentó la vestidura medio destruirla. a:compañe, contestó Wilmsen, cruzando de-El boton del manto, prosiguió el ayu- vot~mente sus manos sobre el .~echo: mu~ho
dante, que el aparecido perdió anoche, falta. me mtereso por é~.-lero qmen ha podido
justamente én esto otro sacado del arcon, y s~v~rle? pre 9unto SL1pps. En es.te momento
es enteramente igual a los que se hallan en Cr1stma. en.~ro en el cuarto, seguida d~. Ma~ta
él. Estremecióse el comandante. Al cotejar P~lasck1, hiJa del ~arcelero,--:-Ahora, h1Jamia,
los dos mantós se vi6 que eran de un mismo d1Jo ella, que nadie pue&lt;le 01rnos, cuéntanos
. paño; que ámbos tenian igual clase de boto- aquí á los tres todo lo q~e S~JJaS. ,Dílo to~o,
nes, y en ámbos habia un boton de ménos. habla la verdad, y ~endras d~ncro ? cualqu!e_-No oiga yo hablar más de esta historia ra otra cosa q~ie qmeras.-D1gan lo gue qmeinfernal; excla~ó el comandante: cuanto más ran, re~pond16 la m.uchach~, á. m1 .
me
examina tanto mas impenetrable se hace 1 persuadirán que el diablo ha temdo parte .en
mistorio.~Permít~me vd., s~üor, dijo el ay~- esto,. ~o puedo méno~ de creer que ha s1do
dante para convlmr su relacwn, que le pre- T?,bias, po:,que entre diez y once do la no~he
sente este pedacito &lt;le papel. En el ataud dio tanto vm.o, á lo.s s?ldados, gu~ no pod1an
babia un recibo que servia para hacer ver la tenerse. en pie. I_Iabia echado primera!riente
entrega de una carta. Stipps declaró que el e~1 el vmo rom, o ram, ó alguna be~1da de
recibo estaba escrito de mano del Sr. Melin- diablos, que no me acuerdo como la llamaba,
ger. El otro papel estaba on un bols·u
1 0 d 1 de modo que solo ~l olor era, capaz de. emmanto ·
e borrachar á cualqmera. ·Deciales el mismo
· ,
.
Tobías que beberian á la salud de su amo, y
Desdoblose el papel; pero ¡qmén será ca- tendrían tres veces más vino cuando fuera
paz de pintar el asombr? de todos los circuns- 1puesto en libertad. Reíanse los soldados ditantes al ver que se·uma perfectamente cc,n ciendo que ,u amo seria sin duda alguna fulos otros dos pedazos, uno de los cuales cayó silado .mañana, y que vendria mejor entónces
~l qacar el manto del ª~'ca, y ~~ otro s~ ~n- la bebida que les prometia para un Liempo
contró en el suelo donde s;1ce.d10 la arar1c10n j que nunca babia de llegar. Tobías se marchó
la noche an~ecedente! Ape!}aS se podian leer c~:ntando, me ~ió las buenas noches, y me
las palabras, pero no ha11a &lt;luda_ en que fa·I d1Jo:-Marta, s1 sucede lo que espero, nunea
letra de .l~s tres pe~azos era la mISma. U1:o me volverás á ver. Cerré b puerta y llevé la
de los ofi.ciale~ y Wilmsen trataron de. desci- llave á mi padre; pero la conversacion que
frar e~ contemdo,. y despu~s de emplear al- habian tenido Tobías y los soldarlos, me tenia
gun tiern;1)0, s: v16 qu_o decia como s~gue:
tan inquieta, que no podia ir á la cama, pues
. «¡~h. i1t(~liz! despiertct, tit dormida con- á todas partes á donde iba, se me figuraba
ciericia. ])ios te al~anza1'.a en _la senda del que fusilaban al Sr. Melinger, y que el pobre
crimen; te pronos,~ic? un ternible (in.:, Lo~ viejo Tobías andaba errante por el mundo ..
larnentos de tit1 ~i9tirnas se p_resentar·qri a Yo estaba junto á mi padre, el cual hablaba
acusa:•te eíi el J'lticio ft.nal. ¡J'iembZa! ¡aiOte con el sargento de cosas de la guena, y condel genero !tu1na1io! La noche eterna de la taron los dos tales cuentos de muertes asemuerte no e~ sfoo el dia pr¡·iJnero de los t01·- si~atos y aún duondes 1 que estuye par~ momentos J:el i1~fte1·no. ~&gt; .
•
rirme de miedo. El sargento fué á -ver á los
-¿Qu!én d~ce eso? gr1_t6 el comandante con soldados, y los halló onteramenle dormidos;
un rec~ip.amie~to de dient~s.-El sepul?ro1 1entretanto .mi p·adre me dijo por dos _veces
respond10 enfáticamente W1lmsen. S1gu10se que me fuese a la cama; pero yo tema tal
á esto una larga pausa.
·
. miedo que no me·atrevia.
-¡La noche eterna de la muerte no es smo
(úonti1iuará.)
CUENTOS

. ·¡

n?

1

'•

,. t

NOCIONES
DE

ECONONIA DOMESTICA.
-

RECETAS DOMESTICAS DE COCINA.

Chuletas de ternera empanadas.

Se ponen en adobo por dos horas . con a.c~ite~
erba!! finas pimienta sal, zumo de hmon 6 vma
Y
'
. de pan Y se
gre• despues' se las envuelve
en miga
po;en á. tostar á fuego lento, sirviéndolas con salsa 6 sin ella.

(CONTINUJ..)

Chuletas de ternera mechada.
· Bittbeks.
Se aplana.n y mechan con tocino cortad? en tr?·
C6rtcnse algunas tajaditas·de buey, de la altu·
ra de un dedo, aplánense con el ~ango de un eu· zos delga.dítos haciéndolas cocer. con har~na, pichillo y quítense los _h~esoa y la ~1eJ, há~anse em· mienta, a.jo y perejil, por .espacio de dos horas.
papar con m~nteca tibia, sal ! p1m10,r,ta., p6nga.n· Puede servirse con cualquier clase de salsa.
Chuletas· con vino.
8e á las parrillas con fuego vivo, y s1.~vanse en se·
guida con manteca en que halla pereJ1l y un poco
Se ponen al fuego con un vaso de vino de M~de zumo de limon.
laga y otro tanto de caldo, y _cuando estén cociA estos biftheka ee les puede afio.dir patatas,
das se ponen en un plato, rociánd?las con su pro·
anchoas etc., fritas de antemano.
pía salsa.
·
· Mazapanes de fruta.
Ternerµ.
estofada,
Luego de habtr hecho una pasta de maza.pan
Deberá cortarse en pe.¡ueñod trozos _la carne
comun, ae exprimirá fruta, ya. sean cerezas, grosellas 6 fresas, y, luego de haber pasado el zumo magra ·del lomo 6 pierna, se frie con tocmo Y s_u.
por un tamiz, se afiadirá á la. pasta, secándol~ misma grasa; se echan en la olla ~on l~ que hubie
re quedado y ae frie con cebolla bien picada; échedespues en el fuego.
sele en la carne un poco de vino blanco, a.jo, sal,
Becadas al asador•
perejil, especias y unas hojas de laurel; cuézase á
Méchese pero sin sacarle la tripa, p6ngase en fuego lento impidiendo que pueda ~vaporarse, Y
el asador y en unas cortezf\S de pan en la grasera
á la.e dos horas de cocer pu.:de servirse.
para que se.impregnen en su ju¡o, y se saca con
ellas á la mesa.
Cocretas d~ conejo.
Vaca mechada,
.
Picada}:¡. carne con tocino, sal, pi~ienta, meP6ngaee en remojo la carne y despues de bten nudillos de ternera. y un poco de harma se hac~n
quitados los pelltjos, se coloc~n dentro de unas: porciones pequeija.s y estas se envuel~n en m1calítas trozos pequeifos de toomo de trecho en tre- gas de pan 80 re¡nojan en huevos batidos y se les
cho; se pone manteca en una ca.zuela, y cuando vuelve á p~ner pzn; fritas, se sacan á la mesa.
esté caliente échese la carne que r.o debe revolGallina dorada,
verse· se cubre con una tapadera de hierro y se
proc;ra que á dos fuegos lentos ee vaya hacienDespueB de cocida un poco en la oll~ 6 en el
do; despues se dispone una salsa de acederas co- caldo con sal pimi~nta, cebolla y espec1a1, ee en·
cidas, que se echará en los costados de la carne, vuelve en lonJae de tocino y se pone en el a.~a.dor
y se sirvo.
á fuego lento; se quitan las lonjas y se dcJa el
a.ve hasta. que tome color; ent6noes º.ª unta con
Lomo de vaca mechado en asador.
Quítese el pellejo nervioso y el gordo, prepá- yemas de huevos batidas, y para servJrla. 11e hace
rese limpia.mente cortándole la. punta, méchese con un poco de azúcar ;¡ canela.
con tocino por encíma. en los dos extremos y aePollos con anchoas.
jando el medio sin _mechar; póngase ?.n adobo alSe machacan y mezclan los hígados con tocino,
gunos dias con ace1te, cebollas, pereJ1l, zumo de
perejil,
cebollas y anchoas; ee mezcla un poco de
limon y canela; disp6nga.se en forma de S 6 en repimienta;
se les introduce esta m~zcla. ent~e el
dondo 6 como herradura. y p6ngase en el asad.or
pellejo
y
la
carne; se cubre con lonJaB de, tocmo y
á. buen fuego hasta que tome buen color, y ~e siruna
hoja
de
papel dado ~e mantec11o y as1 se P?ve con la salsa conveniente.
nen
en
el
asador;
se servirán con una ealsa de JB·
Sesos de carnero fritos•
mon
6
ternera,
y
se
ponen las anchoa.a ·corta.da.&amp;
Se les quitan las telas y membranas, lavándolos en tres aguas: despues ae deslie un poco de ha.· en pequefios pedazos.
rina en a.gua tibia, en la que se des~a.ce un poco
Pollos en vino.
do manteca. y dos 6 más huevos batidos; se cueTómese un pollo bien ceba.do y deapues da lim~en los sesos, se cortan en pedacitos, y se frien pio se rehoga. á fuego activo en una cacerola con
rebozándolos con harina. y huevo batido, y cuan- aceite, en lo general con .un poco de ternera.. pardo estén dorados se sirven, echándoles por encima tida. en lonjas delgadas; éc~osele despues vmo Y
un poco de azucar y canela.
cuando el ave esté en sazon se aparta. y se pasa
Chuletas de ternera.
pór un tamiz la. salsa, echándola. un poco de féou·
• Se untan de manteca, ae espolvorean con sal y la disuelta en manteca de vaca.
pimienta.; se asan en panilla por los do~ la.dos,
(O~ntinuard.) .
sirviéndola.a deapuea sin salea,
;

�7

LA ABEJA.
6

LA ABEJA.
COMPENDIO DE LOS DERECHOS
Y OBLIGACIONES

,.

DF..L

HOMBRE Y DEL CIUDADANO.
SEGUNDA PARTE.

Derechos y Obligaciones del Oiudadanr.
SECCION T~RCÉR.A,

/
1
f

.!

·¡, .

.

:.. ..

De esta suerte, asegurada la representacion rigurosamente democrática y popular con la Cámara de diputados, se aseguraban loa intereses de la
Federacion con la cámara de senadores. Hé aquí
por qué la fraccion A del artículo 58 de la Constitucion adicionada. y reformada, previno que el
Senado se compondría de dos senadores por cada
Estado y doa por el Distrito Federal. .

17, La necesidad de que la respectiva cámara conceda. licencia á uno de sus miembros para
aceptar comision 6 empleo de nombramiento ema.·
nado del Ejecutiro federal, y por ol cual haya
derecho á percibir un suelde, se funda en con!ideraciones análogas á las que anteriormente ISO
. han apuntado. A las veces ptdrán ser interesantea á la causa pública los servicios de un diputado
6 de un senador, en otro lugar 6 en otra comision
quo no sea en el seno de la representacion na·cional; para esos casos era preciso establecer una
exceP,cion á la incompatibilidad general estableci
da por el artículo 57 d1r la Constitucion adicionada, garantizando la independencia de loe repreeentautee de la Nacion con el requisito (le quepara ser ocupados en otro ramo del servicio público
fuera preciso que la respectirn c.imare. concediera
al efecto la licencia correspondiente á aquel de
sus. miembros cuyos servicios fuesen convenientes
6 necesarios en .otra parte.
Esta.bleci6 la Oonstitucion que el mismo requieito fµera necesario para los diputados 6 senadores suplentes en ejercicio, porque éstos 80 oncuentran e11 idéntica situacion que los diputados 6 aenadores propietarioil.

Cuando de la ley electoral nos ocupemos, tendremos ocasion de estudiar sus proscripciones para la ele\lcion de los -individuos que deben desempefiar los poderes de la Union; por ahora haremos
notar solamente una diferencia esencial entre la
manera de elegirá los senadores y á los diputo.dos. La elcccion es para ambos cargos indirecta
on primer grado; pero para los primeros estableci6
la Constitucion adicionada, que fuesen laa Legislat.urns de loe Estados las que declarasen electos
á los que hubieren obtenido la mayoría absoluta
de loa votos emitidos, 6 eligieren entre loa que
hu hieren obtenido mayoría relativa. No sucede
otro tanto en lae elecciones de diputados; los ·colegios electorales terminan, por decirlo así, la
eleccion del diputado, y la Cámara decide 11obre
esa éleccion aprobándola 6 desechándola segun loe
casos, sin que en esa série de actos electorales intervengau las Lt&gt;gislaturas de los Estados. La oxplicacion de esta difer-encia. se encuentra en la diveraidad de la mision que tienlln la Cámara de
diputados y la de 8enndoree. Aquella,-lo hemos
dicho ya,-ee la representncion democrática y po·
pular, y por eso la eleccion de sus miembros es
extralla á las legislaturas de los Estados; la sogunda es la representacion federal, y por eso towan parte en su eloccion los congresos de las entidades que forman la Federacion mexicana.

18. El senado ea la .repree~ntacion genuina
de la Federacion, En su seno deben tener igual
poder é idéntica influencia la.e diversas entidadcis
que J:. forman; porque con iguales dqrechos iotervinieron en el pacto federal, y sea la que fuere su
importancia respectiva, bajo eete punto de mira
no existe entre ellas diferencia alguna, ni debe
haber la. más pequeña de8igualdad. Con la cámara
unitaria formada de individuos electos á mayoría
de votos en los términos ~e la ley ele~toral y tomando por punto de partida. la poblamon, los _Estados estaban representados desigualmente. M1:ntra~ los más poblados enviaban á la repreeentac10n
nac1o~al un gran n~mero, d~ represe~tantes, los
que tienen un reducido nu~ero de habitantes eran
r~prese~tados en proporc1on, resultando de esta
~1ferenc~s, una muy _trascendental_ en el poder é
mfluenc1a de las entidades fo.derat1vaa. En otros
términos, existia una repre_sentacion democráti1:a;
por.o fa~taba la repr~sentac1on federal en el poder
leg1slativo de la U~1on.

19. La fraccion B. del artículo 58 de la Constitucion adicionada, establece un·a nue,a cliferencia
entro el Senado y la Cámara de diputados. Mientras ésta so renueva en su totalidad cada dos sfi.05,
aquella ee renueva en el mismo período por mitad
solamente, cesando en el primer bicni.:, los Mnadores ele9tos en segundo lugar y en lo sucesivo los
más antiguos.
¿En qué se funda esa diferencia? A decir verdad no ee descubre otra razon que no 11ea la deriva.da de la mayor dificultad que hay para elegir
·senadores. Independientemente de quo la intervencion de las legislaturas reclama tiempo y formalidades que no son necesarios paru. la eloccion
de diputados, hay la consideracion muy importante
de que es mucho más difícil conseguir la mayoría
de votos entre el gran número de olectoree que
concurren á la eleccion de loe miembros del Senado, que la misma. mayorr.i. para la eleccion de un·
diputado~ á cuyo nombramiento concurre un número de electores considerablemente menor.

&lt;coNT1NvA.&gt;

-1

El Senado tenia que poner remedio á esa de11igualdad, viniendo á ser un cuerpo legislador en el
cual loa Estados tuvieren una representacion igual,
independiente lle l11e diferencias en el número de
habitantes.

d l en realidad de verdad, un cuarto poder que se enEn el sistema adoptado para la formaoion e carga.ria á un individuo, á un tribunal, 6 á ~na.
Senado, se han combinado neces_idad~s que recla- asamblea. más 6 ménoe numerosa. Ahora b_ien,
man !atisfaccion con igual exigencia. Por una esc6iase uno de esos tres extremos y el peligro
ue en esa alta cámara haya hombres aoos·
J
t..
d t. l á
B
Pªrte, q
·
que se quiere conjurar arre .. atan .º a as e m~ra
tumbrados é instruidos en los negocios y conserya- la facultad de decidir sobre la elecc1on de sus m1~mdorcs de las tradiciones y prácticas pa~lamentanae; broa, será el mismo 6 tomará mayores proporc:opor la otra, que la N acion pueda enviar al cuerpo nea. Depositándose en una sola. _p_er~ona hn_ mlegiele.tivo hombres nuevos que hayan observado meneo poder, se dest~ui~ia el ~qu1hbrio cons_t1tude cerca sus necesidades y se hayan formado ca- cional; el funcionario mvestido de. tan debc~da.
bal concepto do la diversidad de circunstancias.
como trascendental atribucion, seria el ár~itro
20. ÍJa. inviolabilidall parlamentaria ea la me- supremo de la República entera•. Con~ado a un
jor garantía. de la. independencia. de los represen- tribunal la influencia política. se eJercer1a con ma·
tante11 del pueblo, y prenda. segura de 811 libertad yor facilidad por ser menor el número de personas
de accion. Esa. inviolabilidad que para ser eficaz á ella sujetas. Por último, encomendado á una.
debe aer absoluta, proteje la manífostacion de to· asamblea vendría á resultar supérfluo, porque exdss \as opiniones, siempre que tenga lugar en el poridria peligros de la misma naturaleza que los
desempefio del cargo de diputado 6 sonador.. El que son de t~mer~e si ca~a una. de las c_ámaras
representante del pueblo no puede ser sometido ~ decide en última instancia. sobre las elecciones d
juicio ni perseguido de otra manera por sus opi- sus miembros. Así, pues, el extremo aceptado en
nionee manifestadas en la cámara.
la Constitucion 08 el más conveniente, el mé~os
Lo absoluto de esta inviolabilidad que es una peligroso y el más democrático de loa que putheverdadera. excepoion al derecho comun, o~rece á ra.n presentarse.
primera vist~ aJgo que parece exage:ado é mncce22. Hemos indica.do ya, valiéndonos de una.
ea.río· pero e1 bien se mira, la ampl~tud que la dá frase que traduce bien nuestra id,ea! qu~ el oo~el pe.'cto fundamental era ineludible.
c,reso resuelve en Jefinitiva-en ultima. mstanc1a
Una de dos cosas habría sucedido; 6 la. l_iberta._o ~sobre las elecciones de sus miembros. Vol vem?B
·
sobre este punto para hacér notar que la Const1y l&amp; independencia parlamentarias era~ I~,P?si- tuoion, al dar semeiante facultad á las cá_m_a.ras,
bles; 6 la ley tenia que entrar en un~ ~1fi~1hsn~~
.i
d
enuroeracion de ·casos en que no habna m~1ola?1h· implícitamente declar6 irrevisables sus. ecis10nes~
dad· enumeracion que, por complota y mmuc1osa porque si a.sí no fuera, en vano las habria, encarg~que' se la suponga, siempre dej ari"~ mu~ho que de· do do resol ver dudas sobre las cuales fuera pos1soar y abriria ancha puerta á arbitrariedades y á ble nuevo deba.te·
abusos, más temible" aún que los que puede co•
23. Para la legitimidad de las ~eliberaciones
met.ir el diputa.do 6 el senador escudándose co_n de los cuerpos legisladores, se necesita lo que en
la inviolabilidad. Por eeo el art. 59 de la. Consti- términos parlamentarias se llama quorum; es de·
tucion adicionada establece que "lo¡ diputados Y cir, la. reunion del número de personas_ co_n 011ya
senadores son inviolables por sus opiniones maní- presencia segun la ley, se reputa ccmatitu1da una
fe! tadas en el élesem peilo de BU8 encargos, Yj a- asamblea~ La falta de ese r. úmero qui ta. á la reu'
más podrán ser reconvenidos por ellos."
nion su c~rácter pú?lico ! hace imposible una
21. A las dos Cámaras que forman el Qon- decieion eficaz y obltgatoria.
graso General corresponde calificar las eleccio_nes· El quorum para la Cámara de seMdoro~ e~ ?l
de sua miembros y resolver las dudas que hubiere de las dos terceras partes del número de mdmsobre ellas.
duos de que, conforme á la estadística electora.!,
Esa. calificacion y la docision que se pronuncie debe estar formado el Senado.
.
en caso de duda, deben ser la última palabra que
Para que haya quorum _en la Cám~ra de dipusobre asuntos semejantes se pronuncie. Palabra te.dos, basta la concurrencia de la mitad del nÚ·
irrevocable é indiscutible, porque ella asegura el mero total do eue miembros.
respeto al poder constituido ! porque ~i aun_ P~Esta. diferencia. se fun~a en que sien.d~ muy nudiera volverse sobre esas declBlonea, Dl admm1s- merosa. la asamblea. do diputados, ex1grr para el
tracion ni gobierno serian posibles.
quvrum la presencia. de las dos terceras p~r~es del
Se ha indicado alguna vez -la conveniencia. de número tot~l de representa~tes, ~orno requmto .P~·
que no fuese la misma. Cámara la que resolviera ra la legalidad de las dehberaci_ones, producma
sobre la eleccion de sus miembros, porque se teme graves traetorno11 por la frecnencia con que falta.que la. influencia política, el prop6sito de secundar ria ese quorum. No eucede otro tanto con el Se,
á todo trance las miras del poder ejecutivo 6 de nado que, teniendo p_oro~ra parte á su cargo funponerle obetáculos con una. oposicion tcna1 y ~is- ciones má11 árd~as y delicada.e JUe la Cáma.ra. de
temática, fuesen más bien que la verdad y la JUB· diputados, necesita contar con numero bastante _de
ticia. los m6viles de esas resoluciones. Se ha que- sus miembros para 1ue los asuntos cuya reso~ucion
rido encontrar la manera. de conjurar ese temor, le corresponda, sean concienzudimente meditados
encomendando á cierto cuerpo organizado como ~n y prudentemento resueltos.
tribunal, la mieion de decidir en última instancia
en las contiendas electorales. Se propone, pues,
(Oon,tinuard.1

i

�. LA ABEJA.

8

JENNER.

,l

.,

bras Jo elogio con que le fué votado el premio na·
cional. Esas palabras valian mucho ?nás que todas las riquezas, y Jenner se retir6 al campo,
desembarazado de las inquietudes de la vida. material.
El re11to de su vida lo pas6 Jenner en Chelten~
ham, ocupado en estudios de ornitología y otros
trabajos cientHicos, publicando algunos oecritos
notables sobre el mundo de los pájaros. En Cheltenham murió en 1823 modestamente, como babia
sido su vidn., legando al universo, como lrcrencia
universal, el único preservativo eficaz contra. la
más terrible de }a(I enfermedades.
Antes de morir tuvo Jenner la satisfa.ccion do
vér la. vacuna. introducida en el inundo entero con
algunas modificaciones felices en el modo d.e inocular el vírus. Así, en vez de tomar la vacuna
de la vaca enferma, se introdujo dtfinitivamente
el sistema de tomarlo de la especie humana, y aun·
que se not6 que la eficacia disminuye en algunos
casos, á causa ein duda de la debilidad del vírus,
el médico ha podido siempre renovarlo tomándolo
de la vaca como lo hacia J enner. En estos úl timos años se ha descubierto que la pús ula del vírus existe tambien en el caballo y entotros animales, de modo· que no hay temor de quo nunca
llegue á faltar tan valioso específico.
No es este el lugar de tratar la cuestion de la.
vacuna modicalmente, pero baste decir que hoy la.
mayoría. de los profesores aconseja. que no !le vacunen niños de ménos de seis años de edad, que
solo ee haga ullt\ incision, en las tres ó seis usadas
hasta el dia, y que ántes de tomar vírus de una
persona. se examine si ésta goza de buena salud.
En cuanto á la época de la. revacunacion lo más
prudente os efectuarla cada diez años por lo m6nos, pues aunque las personas :vacunadas nunca
tienen la viruela de un modo grave, es prudente
que ee renueve en ellas el preservativo. En fin,
durante las epidemias y aun en el cureo mismo de
la enfermedad la inoculacion tiene incontestablemente poder preservativo ó por lo ménos disminuyo la inteneida.d y gravedad de la erupcion.
La ciencia, el arte y la literatura. tratan de popularizar el nombre de J enner. Varios monumen·
tos cuenta Inglaterra erigidos en honor del inventor de la vacuna, otros hay en Francia y otros
países dedic~dos á la memoria del sábio inglés;
pero entre lae estatuas, pocas habrá del mérito
de la del artista Monte\'orde, de Roma, que lla- ·
m6 tanto la a.tencion en la última exposiciou do
Viena.

El nombre de Eduardo Jenner merece ser citado como uno de los más grandes bienhechores de
la humanidaq. Cierto es que hoy día, fuera. del
círculo relativa.mente estrecho de lae personas
científicas; muy pocos son los que conocen la vida,
ni aun el nombre, del ilustre médico que con su
inmortal descubrimiento ha salvado tantos millones de vidas de los estragos de la viruela; al paso
que las hazaiias de loa guerreros célebres., que han
cubierto al mundo do sangre, son conocidas y celebrada8 por la multitua. Per-0 sirva al menos de
consuelo, á los que más estiman los trabajos hechos para. el perfeccionamiento físico y moral del
hombre, que la gloria de todos los conquistadores
del mundo, ver á la humanidad crecer J qesarrollarse libre del tremendo azote que la diezmaba
ántes de recibir, como don celeste, el precioso descubrimiento de Jenner.
El Dr. Eduardo Jenner nació en Berkeley, po•
blacion de Inglaterra., en 1749 y hasta 1776 vivi6 allí modestamente entregado 11,l estudio y á la
práctica de la medicina. En el citado añ'o obaerTÓ Jonner por primera vez que una niña ordeñadora de vacas habia escapado á una epidemia de
viruelas por el hecho do haberse inoculado vírus
del pezon dti los animales en una ligera herida
que tenia en un dedo. Continu6 sus observaciones y notó que todas las personas que están e~
contacto, con vacas pustulosas escapaban al contagio de las viruelas, 6 solo las tenían de un modo
muy benigno.
·
Al cabo de veinte afios de experimentos y observaciones que confirmaban cada dia sus primeros trabajos, venciendo con constancia y resignacion las oposiciones de la incredulidad y la preocupacion, hall6 el modo de inocular el vírus vacuno
sin peligro, y public6 ~n 1798 el resultado de su
práctica en un libro inmortal intitulado Inquiry
into the causes and ejfects oj the vario.lce,vaccina&lt;E
or cow-pox. (Investigacion sobre las causas de
la variola vacuna 6 pústula de la vaca).
Ese libro produjo inmensa sensacion en el mundo científico, pero su autor tuvo que luchar duran·
te mucho tiempo contra las prevenciones, la rutina y la ignoranci~. Muchos fueron los ataques
y los insultos que se le prodi6aron, no ya por el
vulgo, sino por las person9s más reputadas de sabias, pero J enner tenia confianza on su doscubrimien to, no so desalent6 ni un solo instante y opu·
so á sus adversarios hechos incontestables, pruebas
evidentes de la utilidad del vírus.
El pueblo inglés reconoci6 al fin la grandeza
Máxhnas Morales.
del iTavento de Jenner, y el Parlamento le votó
una recompensa. nacional de veinte mil libras es-Solamente los que son despreciables temen
terlinas, 6 sean $100,000. La suma era mínima ser de8preciados.
en co:nparacion del servicio presta.do á la huma-Nada. hay en el mundo más fuerto ni más
nidad y hasta insignificante si ee tenia en cuenta frágil que el honor.
lo mucho que Jenner habria podido ganar reservándose s.u secreto y explct4nc1olo como especialiEditor, J. M. Aguilar Ortiz.
dad médica. Sin·embargo, el sabio doctor inglés
que nada había solicitado, eolia decir que habia
Tip. do F. Mousolvc.
s~~~ ~~com_pensndo su~c!~~~emen~e ~on las pala• • Pm.u-.1m¡A NV.MlilRO s;

�</text>
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                <text>Publicación bisemanal dirigida a obreros y artesanos. Trata temas generales sobre mutualismo, historia, costumbres extranjeras, economía doméstica, fisionomía y cuentos de aparecidos y duendes; además, contiene un directorio de artesanos de renombre como el litógrafo Hesiquio Iriarte. </text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>MEXlCO.-AGOSTO f8 DE 1875.

TOHO Il. ·

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Ueyista Bisen1anal do Conocimientos Ut

. . dedicada á la clase pbrera é industrial.

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L.AlJOR Ü.n(l.L VlllCIT.

Precio: u.na cuarti1la e1 n.11D1ero.

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·, ceño desde el instante en que Palma dió el
nombre de bautismo ge aquella á qtlien de
'~UINTO Y ULTIMO EPISODIO·l
¡ sacreditaba sin piedad, pero cuál seria la
· sorpresa y el asombro ~e todos nosotros,
~
&lt;00No~uyz.,
,
cuando con el descaro mas grande del mun-Hombre, espero que nos dara.s un lu- do, Luis pronunció el apellido'~de la jóven,
gar en tu mesa.
·
y aquel á que nos referimos, sélevantó co-Oon mucho gusto.
lérico, demudado el semblante y exclaLuego que los dos amigos de Luis ocn- mando:
paron sus asientos frente á la mes~) c.o~en- -Mientes! esa señorita es mi prometida,
zar?n á beber c~ampagne, y prmmp1~ la y jamas ha faltado á lo que se debe á si
critica. más desapiadada y la mnrmurac1011 misma.
más insolente.
-Chico, no te enfades,·si es tu no-vía me
Los va~ores del cha~pagn~ .Y aquel!a alegro, así te evitará~ un chasco.
conversac1on que nos tema homp1l~dos, d16 A estas palabras dichas por Luis siguié·
márgen á que nuestras ideas no fuesen muy ronse horribles injurias, concluyendo la ceclaras. Supimos por boca de aquellqs caba- na por una de botellazos, que el escándalo
llerit.os, que ya no babia mujer ho!1rada 01' atrajo á. la policía y tuvimos que salir más
México, y que, las q1;te no les habian otor-- que de prisa del restaurant.
; '1
gado á. ellos sus favores, lo habían hecho
(
1 (
•
con sus amigos.
•••
Despues de hablar en· tales términos de Cambio de decoracion.
muchas desgraciadas mujeres, á qu¡enes · Una mañana fresca y pura. Un sol vivifiacaso ni oonocian aquellos frívolos jóvenes~ c:;tdor que ilumina un espléndido pais~je.
ocurtlósele á Luis contar una historia estul Hétenos aquí en camino pata Mixcoac,
penda de cierta señorita.
tea_tro escogido para lances de honor.
Uno de los oyentes comenzó á fruncir el Rodando por la c~rretera, dos coches: en
EL DUELO.

�LA ABEJA.

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~;1~Ó'1~amos ~Palma~ sus tl~s. padrinos y un duelo! Avergonzaos homicidas á sangre fria:
:nédico; en el otro, ol novio ofendido y sus mirad on ose locho el triste resultado de
1
· dos padrinos.
·
vuestras doctrinas .•...•.
•
Nosotros íbamos pensativos y silenciosos, ¡Ouál es Jamás terrible de las ofensas on
-· reflexionando sobre aquel gran absurdo, al vuestro vocab~1lario d~ honor! ¡Un~ bofeta\~ cua1, sin saberporqné, babiamos vaticinado da! Pues vemd á ~erir nuostrameJ1ll:i,,.qt~o
' un desastroso {in.
aunque se ponga cardena, nunca recib1reis
Hubimos de llegar al terreno: jug6se á la on c~mbio una !?ala i:etar1ada Ycon ?lapasuerte los lugares, las armas, otc. Palma. f~é rato mmoral y venta1oso ,t que llam~1s duocolocado en sn puesto, y nosotros le mua- 1(): los horµbres honrados no·se baten. outonbamos con estupefacoion, creyéndonos el dodlo!-VlCTOR.
juguete de alguna pesadilla, pero ¡ah! des~
------graciadamento aquello era una realidad hor- Modo de dar al cuerno Bl aSDBCtO de la concha 6carey,
rorosa.
El testigo que debia dar 1a señal, dijo án· 1&lt;? Se prepara una pasta cou dos partos de cal
tes en v.oz al.ta y en cumplimionto del arti- viva, una do litargirio y la suficiente cantidad do
culo 16 &lt;lel duelo á pistola y á la señal 6 lejía de sosa cáustica, y se aplica sobro todas las
mando del código del conde do Chatean- partes &lt;lcl cuerno que deben._sor coloradas. Seca
villard, do que ya hablamos on nuostm in- ya dicha pasta so separa con u11a brocha, y el
troduccion:-"A.cordaos, seíiores, qno el ho- cuffno so halla sembrado de manchas negruzcas
nor (¡¡¡!!!) exige qne ambos tiren ?.l mismo más 6 ménoa oscuras que imitan muy bien la con·
Uempo y á ]a torcer palmacla, no tendiendo cha, especialmente si sobro el cuerno osí prepara.el arma :íntcs ele la primera, ni ha.cor fuego do so coloca una lámina ú hoja do laton.
úntes do ]a tercera. Voy á dar la señal."
2&lt;? Para obtener manchas máa claras y do co
Dicho esto, y ·on modio del más proftmdo lor rojizo, so mezcla la. pasta anterior con creta 1~
silencio, se oyeron las tres palmadas.
arena en polvo fino. Estas manchas rojizas mezDos detonaciones simultáneas fueron á cladas con las negruzcas producen un excelontc
intorrumpir ]a soledad de los campos, y al cfocto, especialmente si so hallan en los bordeo de
ver á nuestro amigo Palma. vacilar, corri- Jas partes oscuras.
mos á él, pero füó más rápido :-u adversario 39 Tambien se puede Jisolvcr propimonto en
que le recibió en sus brazos, y llorando co~ agua do cal clara y aplicar la disolucion con una
mo nn niño lo decia:
brocha, reitorándoso máll 6 ménos veces las ma-Palma, hormano mio, perdóname .. :... nos segun el efecto quo se &lt;losea obtener.
Luis pudo sonroirse, lanzó á su matador 49 Se emplea i~ual~~nto :í. veces un~ m.::zcla
nna triste mirada, arrojó una poca do san. de. dos parte~ do htar_gmo,. una ~e cal v1v.a y su;
gro por la boca y espiró.
fic!ento cant1tl~d Jo una d1soluc1on amonrn.ca.l u
El matador se deshacia en lágrimas: los on~a corro_mp1da, par~ formar u~a pasta quo se
padrinos tuvieron que apartarlo del cadáver aphca y doJa por espacio do tres a _cuatro horas.
de sn víctima á qoion habia abrazado y en- 59 Para colorar el cuorno de roJO so emplea
bria de J:ígrimas sinceras.
una dis~lucion do oro en el agua régfa; pa_ra. el no·
Eu un arranque do dolor, y trastornado gro el ~itrato de plata; para ~l pardo ol mtrato de
nuestro cerebro, nos apoderamos clo mm mercuno. Con estos tres mordientes se }lacen, ade·
pistoJa., y 6U nuestra demoncia y queriendo más, vári~e m~z~Jas segun el co!Ol' do la concha
vengar {L nuestro amigo, ibamos á disparar que se quiere nnitar.
1. •
sobre el pobro doctor quo reconocía á Pal- 6&lt;? A fin de endereza\' las planchas 6 !aromas
ma, esforzá11d0se 011 vano por prestarle au- de conchas que C6n fre~uen&lt;rrn. so oncorvan, so rexilios de que ya no necesitaba. Afortunada- blandecon en aguo. cahonte. y colocan o~tro ~los
mento uno do los testigos &lt;le Palma ovit6 t~~las que _se han -,man:cmdo por ospa_c10 de un
nuestro insensato arranque.
mmuto en dicha agua caliente, y so apneta el toMontamos en el cocho con nuestra san- do en un torno, dol cual no so separan hasta que
grienta carga.
estén frias y eecas1 á fin do que conservo la concha la. forma que so lo ha. dado por m~dio do cata
•• •
operacion~
.
Oorramos la cortina, y apresurémonos á ,
, .
.
&lt;lar á esta historia el ú} tjroo toque dratnÚ· Receta para ho.ccr el agun do Uolonm de Godex
tieo:
So toman 2 onzas de esencia de bergamota, 2
Un lecho, en el cual reposa ol simp{itico id. de limon, 2 id. do lima, 1 id. de naranja, 1 id.
Palma, y adondo una madre infeliz y una de toronja 6 azAmboa, 1 id. de rnmoro, l id. de
pobre h&lt;umana llor_an siR consuelo, cnbrion- la.banda, ! id. de flor de Hahar, 1 adarme ict. do
do- &lt;le besos y lágrimas, ya su rostro pálido, canela, 8 onzas de espíritu do romero, 3 libras
ya su helatla·mano... ...... ...... ...... ...... ...... agua de melisa, 12 libras··de alcohol do 32°.-So
. ...... ...... ...... ... ...... ... ...... ... .... ... ...... ...... destila el todo al bailo maría. hasta qúe no quedo
· .. :.............................. ........... :•............ nada on la vasija, y luego ec ailade una libra do
' ¡Y así alzáis aún la voz, partidarios del agua de mil floree.

t

~

..

NOCIONES
DE FJ:SJ:OA
EXTRACTADAS

· ,

DE LAS OBRAS
1

DE B. .BOUTE1 DE MONVEL

angosta sea la base de ~~st~ntacion, ~ás difícil será obtener el equilibrio para.. sostenerse. Por ésto es casi imposibl-0 el .manteD;erso
derecho con los. piés situados en una misma
línea recta., sea como lo indica la fig. 14 ó
.
·como lo representa la fig.
.• · ,
Cuando un hombre lleva un
fardo un poco pesado, el peso de
esta. masa adicional, desvía sen-

1·

rn.

J

I

Y A~ ·--~ ~~.OJ".

.i ,,

~i~l:nj:ti: ~!t~~t~ecrí~C:i~:
se inclina clol lado opuesto al del
peso que n_cva. Se inclinará há.cia
cuando el cuerpo haya lomado su ~meva
¡JOsicion de equilibrio, llevemo~ la vertical al
adelante, si carga so~r.olaa ~spa.1puµta actual de suspcn_sion; el centro ~e g:a. ·i¡,. das, y hácia atrá~, s1 _ompuJ~ pave&lt;lad se hallará tamb1en sobre esta linea. Y
t ra adelante; ú la 1zqmerda s1 llecomo el cuerpo tiene nc_,ccsariamenle un ce,n· • va un peso en la mano derecha
tro do gmvcdad, las dos rectas se c1,1contrn,. ~
(fig. 16); y en caso nec~8ari?, serán, y el punto en que se crucen sera el con- li ig. h
para el braz.o del lado 1zqruerdo,
tró buscad.o.
.
para inclinar, con más s~~.
Si en lugar de hallarse suspendido un cuei:- guridaJ todavía, ol centro
'
po; se hallase colocado sobre un plano hori- de gra'Vedad ~obre la ~aso
zontal y lo tocase por uno ~e sus pun~~' ~e- do sustcntac1on; y s1 se
ria preciso, para que cstuvwse en ec¡mhbrw, halla cargado sobre las
que el centro de gravedad se hallara sobre la espaldas, tomará un baslín{la vertical que pasa por .e~ p:unto do apo~ ton con ol fin d~ tener un
yo. La estabilidad del equ1hbr10 dependera punlo más de apoyo y enac1uí clo ¡a forma del cuerpo ~n la parte &lt;JU? sancha1' otro tanto la hase
toca. ai plano. Si la clesviamon que se .daª de suslenlacion.
,.
un cuerpo hácia una direccion cualqmera, Cu.ando un earrnajc ruc-tiene por fin alejar de la ~asa el .ce~tro &lt;l? Ja sobre la calzada de un
gravedad el cuerpo volvera por s1 mismoª camino, el centro ele g.ra_
su prii;ne;a posicion, puesto que el cen~ro de vedad pór¡n,:mece siempre
. 16 .
f;!avcdad debe :e~ta~ sic~prc lo más
po- comprendido en el polígo-.
Fig. :.
·
sihlo y el eqmhhr10 sera osLable. S1 a con- no formado por los puntos de apoyo üe . las
lrari~1 la des-yiaci~n ha.ce descc!1d?r el ccnLr~ ruedas: . Pero ~i este carro sa~e de l~ ealz.q.fla
de gravedad,
entonces el mov1m10nto. contl- y se dmge há.cia fa parte }ªJª vccma, .Sl el
núa en este sentido y el .ct?-erpo se aleJ~.m~s desnivel es grande (fig. 11) po~ poco que el
y má~ de su primera pos1c1011. El oqüih~r10
.
carruaJe s~ elove sorcsulta inestalJlo. Esto explica el que sea un. _
·_ ·
brc .las ruedas, .que
uosiblo mal).tcner un huevo d.ercch~ sobre.su
·
el cJe sea corto, 6 la
mayor eje, mientras que so mantiene bwn
carg~ deyada, volcuando éste so halla horizontal.
carámfahblcmente,
Cuando ol cuerpo reposa sobre el plano l!~r
porque su ?entro-de
mucliospuntos, basta pn;i:a quo haya cquihgravedad saldrá de
búo, flUe el verd~dero dcsccn~o de~centro _de
I~ baso de; suslentagraveclad halle al plano en lo mtcrior del P?- ,·
c10n.
.
ligonQ oonvQX.o, e mas sim1üe, que tomari,a
,. , .
Notemos 1~10n,que
por; vórtices los puntos de apoyo. Este p_oh1'1g. 11. .
to~o lo cluc aqm de.gono es lo que se llama base de sustentacion. cimos, no se aphc~ ~as que á .os fuer.po:
Así, cuando ui1a mesa descansa º!1.el suelo, que, como la torre mclmada de Pisa o de Bo
su base J.e sustentacion es el curulrilatero que lonia, Licncn una parto, de su !fiasaJ°ntcJ!rl"~ª
tiene por vértices los puntos en que los cua- en una masa fija. Alh, la soh&lt;l.eµ ~le 11c~~
tl'o piés tocan al Lerreno. Para el hombre, procede de la cohesion de l?s malerw.~es. . ~
la 1msc de sustcnt.acion está formada por el el carro de que hahla!llos antes, por mclma
,,
do que estuviese, tuv1em las ruedas cnterra·
das hasla el ojo en i;urcos. profun,dos a:ngos{ ' .· . . .
)':i·~•• _· - . :"'1¿¡
tos, y escavados en una. ticrr_a b1011 ies1sten_.,. .. w
~¿,¡ .
te, probablemente no volfaria. .
,
Terminaremos este capüulo sohre el cent10
do gravedafl, demostrando que á veces., por
.
la accion de la pcs~nte~, un cuerpo puMe
l!'ig. 13.
F1g. 14.
subir por un plano mclmado~ en lugar de
cuadrilátero c1uc p~sa por los dos talones Y bajar.
[Continuará.)
·
las puntas de los piés (fig. 13). Cuanto más
(CONTINUA&gt;

-~

7

~&gt;ªlº

;

r,

�..
LA ABEJA.
ner que dar parte al comandante.-Si el cqmandante llega á saber, dijo el sargento á los
DE DUENDES Y AP A.R.ECIDQS, soldados, que ustedes estaban borrachos, todos serán fusilados. No puedo ménos de creer
que el profundo sueño en que ustedes yacían,.
EL MANTO VERDE nE VENECI
. ha sido alguna pasada que les. ha jugado el
,.
·
·
~
. A· . maldito Manto Verde de Venecia; porque an. tes de ahora, amigos mios, siempre han hecho ustedes el servicio con toda puntualidad,
HISTORIA VERDADERA.
en la paz y en la guerra. Yo creo que aquí
&lt;ººNTr..u.q
· andan duendes.
Cuando me lo mandó por tercéi'a vez, me! Los sol.dados estaban muy cont~ntos al oir
eché sobre el banco é hice como que me dor.i que el mismo sargento les proporc10naba una
mi~: Juego. oí que decia el sargento, que su-! 'E.uenn. escus~; y todos próte_staron que habían
puesto ql'le era ya tan tarde, .bien podia estar: sid~ mal~fic1ades; pero lo cierto es que, ellos
echada ~llí, y que a~í yo podría servirles de¡ teman, aun las cab~zas ~an trastornadas, _que
compañia. En seguida acercó el oido á la, no veian nada, m sabian lo q~e se decia1_1.
puerta del ·ealabozo donde estaba el Sr. Me- Uno de ellos hubo, que aseguro, con media
linger, y dió tres golpecitos .......El buen señor docena de juramen!os, haber visto pasar por
de];)e tener muy tranquila su conciencia dijo el cuerpo de guardia al Manto Verde con el
él, porque está bien dormido:
'
preso, y hubiera llamado á sus c~m~r.adas á
No bien habia acabado de decir esto, cuan- poder ~a~erlo, pues .algD:n sér mY1s1ble lo
do el relox de la cárcel dió las doce; y cuando compeha a gua~~ar silencio.
.
acabó de dar la última campanada, una figu- . El sargento d10 un parte muy circunstanra pálida y. espantosa, embozada en un man- ~1ado de t?do esto al coman~ante; más como
to verde, se presentó fuera de la puerta del este estmo ayer en un convite .muy suntu?calabozo, seguida del Sr. Melinger. Fué tal se,,
se~un cuentan s~s criados, volvió
el sobresalto .y terror que nos causó á noso- bom. .cho a casa, no trato de levantarse entros tres, que ni siquiera pudimos dar un gri- tónces.,
to. El espectro nos dirigió sus ojos más ne ros . Dos nora.s. despues se relevó tod~ la guarque el carbon, y con una vóz ~orrorosa 8ijo: d~a 1 el cen~mela de la puerta babia des_apaYo soy el Manto Verde de Venecia. Mi mora- r..,cido.
.
da es el sepulcro. Este hombre está libre· El sargen~o, mi padre y yo, y todos los
cualquiera que lo toque morirá. En seguid~. soldado~, fmmoJ ar~estados y pre~entados al
pasaron por nuestro pequeño cuarto, v atra- comandante, Y. el. mismo nos exam.mó. Todos
vesando el cuerpo de guardia, donde todos d~claram?s baJo.Juramento todo lo q.ue ha~
estaban dormidos, desaparecieron.
b1a~os oido Y. v1st?. Los ~oldados decian que
·P d , . é h 'd
.,
temendo los OJOS abi.ertos vieton pasar al Man-, a re. 1,qu a si o ~sto? grite yo llena to Verde con el preso, y que le hubieran
de ~orror Y miedo:. ¿Ha v1~to vd. su car.a? No agarrado y muerto á hallarse en otra dis~o~
hab1a la menor senal de vida en ella Era la · ·
· · '·
d'
misma mue ·e , al
h ibl · . . .
s1e10n, pues m s1qu1era po ian mover un e~
.
n , o guna ~rr e apanc1011. do, y cuando quisieron dar gritos, sus voces
Mi padre te!Dblª~.ª de _arriba abajo.-Esto quedaban ahogadas en sus gargantas; gue el
es algun sueno, h1Ja mia, algun espantosa, Manto Verde tenia un enorme pié hendido y
sueño. No puede ~er ~tra cosa, porque el ca- una targa co_la :odeada de llamas;· que' la
haµero preso esta aun con sus cadenas y puerta. se ~br1ó sm tocarla, y que así que .so
grillos.
marcho deJ6 un olor endemoniado de azufre.
Con mano trém~a cogió una luz y fué al Bi~n sabia yo que todo esto no e,ra cierto y
calabozo. ¡Los grillos estaban en tierra y el que Juraban en falso; pero como v1 que el cocalabozo vacío!:-Estamos perdidos, exclamó II;andante e~pezaba á estar perplejo, y á conel sar~e:nto, es imposible que no ande aqtú el s1derar á m1 p~re ménos reo, dejé que jurademomo. Esto es alguna treta del infierno sen cuanto les diese la gana, y que vendiesen
¡Hola guardias! {A las armas! ¡Santo Diosi sus al~as al diablo; porque vdes. saben que
¿ha tapado tambien Belzebut vuestros oídos el. que Jura en falso va derecho al infierno.
con algun encantamiento diabólico?
Bien que todos ellos son unos pícaros, ménos
Los soldados no oían ni una palabra de lo Wolmar! que e~ un buen mozo muy honrado,
que él decía; y lo ménos pasó un cuarto de Yde quien nadie habla mal. Cuando presenliora ántes que pudiese ponerlos en pié á fuer- taron el manto verde que se encontró á la
za de porrazos y empellones. Reg1stróse in- pne:t: de la casa, el comandan!e y todos los
mediatamente la casa desde las uardilla$ ofici~l.;s apar~ron la cara haciendo gestos,
hasta la bodega; per¿ no se pud/hallar
porque, ~es]?edia un o!or pútrido como de c~rmenor vestigio del duendo m de su compa- ne coriombpida. Se ca1a á pedazos de podrido
ñero.
'
que esta a: un boton fué rodando á los piés
.·
del comandante.
Al fin el sargento se v1ó en el caso de te(Oontinua 1·á.)
CUENTOS

!

f!

'1

el

5

LA ABEJA.

---=======:::::::::======~=::::::::===::===:===::::::::::=::::=;::=:::::
NOCIONES .,
DE

'

.

ECONONIA DOMESTICA.· '/

· do de ajo cr~do, perejil, aceita y pan rayado 6
,con carrie muy picadita, se las pone en ella~ fuego lento, cubriendo la cazuela con una tapadera
. do hierro con rescoldo, hasta que se tuestan.
Al~achofa.s e:11 dulce. ,

RECETAS l.lOMESTIOAS DE COOI!fA.

11

1

i·

Despuntadas y mot\dad~!! se cue&amp;m &lt;ln caldo _Y
sal· despues se eticurren, echando so'bre ellas toe1'no 'frito man te-ca y cebolla picaJa y frita; échese
p ava en asador.
'
d
,
lé 1
s
,
.
. .
, por encima. un poco e o.zucar y que u a. guoo
Qmtenselo. las tripas, se limpia y ~ompone, cu- hervores á fuego manso.
' i
braso con una capa de pellas de tocino, si está
· méehese con tJri· ·
Alcaclaofas heladas. ·
muy gor da y en caso contrario
.
tns de tocino bien sazonado y cúbrase con un paC6rtense en cuatro 6 eeis partes, se les quitan
p~l engraso.do que se quita cuando ~sté tnedio ce- los cogollós y se pasan por mante~a en ~na cacec1dn, para que tome buen color: s1rvaae regada rola espolvotoorldol&amp;!! con sal mohda de31mdo que
de caldo.
. cue;an p.or fu ego por encima y debajo, y cu anclo
Pa'i'o relleno. , .
estén en sazon y tomen color, se coloco.n eón la. .
cabeza p&amp;ra abajo, y por encim,n se les er.h¡z.,m::mHágaso un picado de carne y jamon, srtl, pi- teca y parecerán muy b!:.ncas.
. 1;mienta y un par de huevos con perejil y ajos, po·
'
.r · •
'é d
b'
·
·
. ll!élocotoncs .rellenos.
DJ · o ose tam 1cn oreJonés 6 em1elas pas11S; se
fríe con manteca. y se rellena con ello el pavo,
Mondados y horadados do modo que sa.Jga el
a1iándolo des pues.
hueso so les introduce el relleno, que so hace con
carn/ huevos y azúcar y se cuecen con vino bl!\n·
Perdices estofadas.
co, además del caldo do los huevos . .Se_sirven con
Despues de límpia'B se eobrco.sar: en las pimillas la misma salsa.
y se acomodan en una cazuela. con perejil y piBuñuelos de patatas.
mienta, Ral, aceite crudo, hojas de laurel, unas
Se cuecen enteras y so mondan, se majan en ol
ruedas de Jimon 6 naranja, ajos y agua 6 vino que
las cubra. Cuando estén cocidas se apartan y so mortero y se hace una masa cspesita con_ leche,
agua do flor de naranja, azúcar y un ~at1do de
sirven,
Perdices escabechadas.
yemas de huevo~ Despuee se hacen bolitas y se
. .
. .frien eirviéndolas con azúcar y canela.
Despues de limpias se hacen trozos y se fnen
'
.
en 11.ccitc; á medio freír so echan en vinagre con
Leche de gallim:, ,1
hojas de laurél, ajo maja.do y especias; se pone
Mézclens~ dos yemas de huevo, uri~.. onza do
en una vasija, echándole salmuera, y por encima azúcar en polvo y agua de íl.or de naranJa, hasta
aceite; se tapa hermética.mente y so coloca en si- que los huevos blanqueen; viértase un vas~ de
tio fresco.
agua. caliente, mezclándolo con presteza, Jiaeiéni\Ierluza escabechada.
dolo beber despues.
&lt;CONTINUA..&gt;

Se limpia y parto en rajas, friéndolas dcap~es
en aceite; cuando esté ya frito se ooloca en una
olla. grande limpia. que no esté vidriada, la cual
debe llenarse de agua y vinagre fuerte, unas rajas
de Jimon y hojas de laurel verde; á l~s 24 h~ras
que esté en esta salmuera puede servirse, 6 deJarla hasta que sea necesario.

Torrijas de patatas.

Despues de peladas las patatas, se cuecen cntoras majándolas despues hasta que hagan una
masa' cspeoa; so echa un poco de lecho, agu~ do
flor de naranja., azúcar y yema. de h~ovo batidas;
·a~ toda esta masa 11e hacen unas bolitas, que se
fi·ien, sirviéndolas con azúcar.
Pastel de patatas.
Torrijas de guinda!.
Se asan patatas sobre lo. ceniza,. so pelan y reT6mense barquillos pllquetios rellenándolos do
ducen á masa.. Se deslíe esta en seis yemas de guindas en dulce y cerrándolos con los extrem~s
huevo por libra de masa y cuatro onzas de azúcar con su propia pasta: báñense despues en un batien polvo. So amasa todo junto, se echa en segui- do db huev-0s y harina y fríanse. Pu¡,do echar~e
da la. cáscara. de un limon royada, su zµmo y cla- tambien en el batido vino do i\iálag~. Al serv;r
ras de huevo; hecho esto se pone en una tortera estas torrijas sa espolvorean por encima con azuligeramente unta.da. de manteca de vacas, se le hii· car 6 gragea.
ce formar la corteza. y tomar coh&gt;r bajo el horno
Puding de pan.
de campaña,
Se hace con miga de pan, huevos, leche en. cor·
Alcachofas rellenas.
ta. cantidad, un polvo de canela, clavo1•espccrns Y
Se despoj ;.¡ n de las hojas exteriores y se les ha· manteca de vacas: póngase en una vasip, todo Y
co dar un he, vol' en agua y 1101: se ponen en un cuézaae á. gran fuego •
tablero á que escurran bien, se tiene manteca. en
( Oont·inuará.)
~na ca.zuela., y despue.s da rolknarlas con un pica·

�LA ABEJA.

6

EL LIRIO.

LA ABEJA.
Simplifioaoion de la Vida.

¿Quereis ser dichosos en cete mundo? Trntall
do
simplificar vuestra. vida.
A~ ~brigo naci6 de vioja encina
marcheis con los ojos fijos hácia, muchos
Un lmo de pureza peregrina,
obJ~toe
ú. la vez. Aplicaos á escojer el mejor es
A~nque so hallaba on un lugar desierto
decir,
aquel
que os designen como más adec~ado
Aislado en un rincon de hermoso huert~·
á
vuestros
alcances,
los consejos de las personas
Y con voz acuitada y lastimera
'
q~c
os
amen,
las
circunstancias
y vuestras proSe puso á lamentar do cata manera:
prns
fuerzas;
y
d?spues
de
haberlo
elegido, persc''Ay do mí! ¡qué me sirve mi hermosura
vcr~d
en
él,
c_ammad
para
alcanzo.de,
sin prccipi,
Si nadie mi verdor gozar prccura1
'
t~c1on,
poro
sm
tregua
y
sin
emplear
otros me·
¿~ &lt;iué el ciclo mo di6 tan grato aroma
d1~s
que
los
quo
dicta
una
conciencia
pura,
y si·
81 nmguno en su mano .aquí mo toma?
gmondo
un
solo
camir.io,
el
más
directo.
Triste de mí! on el fondo do este pr~do
No perrnitais, en tanto quo os a~a posible, que
Me encuentro oscurecido y olvidado
penetren
en vuestra alma largas mcortidumbreir
Y solo el jardinero, cuando riega ,
a9uellos
que
ªº. mecen en Jas I\Ubea, no pueden se;
A este lugar de maldicion so ]tog'a.
dichosos.
Considerad
con atcncion, y una por una
¡~uán otra fuora acaso mi fortuna,
t?das
vuestras
dudas,
y no dej.cis .pasar ninguna
Si en vez de estar aquí en tan triste cuna
sm
ha?er
apurado
t~dos
los ;neuios de disiparla y
Gozara la feliz y dulce estrella
'
dcstrmrla;
ateneos
s10mpre
a las causas.
De adornar el retrete do una bella!
Reducid
el
número
do
vuestros
deseos y pasio..
Allí en un fresco vaao entre otras flores
nea
lo
más
que
os
se~
~o~ible.
Cojccl
el hacha y
Y~ venciéndolas luogo en mis freecorcP,'
arrancad
toda
rama
mutll,
que
el
tiempo
so en·
M1 hermosura gallarda ostentaría
cargará de cicatrizar sus heridas.
Y la envidia do todas yo seria. '
. No bu¡¡queis vuestros placeres sino en las coS!.8
¡Ay! cuanto cnt6ncce mi beldad gozara
simples, profundas y eternas. Amad á la naturaY cuanto mi existencia fuera cara!" '
leza; ¡dichoso aquel que no se cansa de admirar
Así la flor hallándose desierta
la. he~mosur~ do los campos y de laa selvas, las
So lament1}ba loca é inexperta·
~agmficenciaa de la luz y do las nubes, y los apa·
Pero quiso su euerto que el Ja~ento
c1blcs esplendores de un estrellado ciclo! No ameis
El jardinero oyera, y al momento
en las artes ni en las letras, nada que no sea verObedeciendo alegre á au reclamo
dadoram~nte bello, No os alucinois con los aplauC6rtala y pone en un hermoso r;mo
sos Pª!ªJeros ~uu un gusto. e1uívoco concede 6.
Que por la tarJe siempre hacer solía
vece~ a lo mediano, ú I~ amanerndó_y á lo falso.
Y en la ciudad aolfoito vondia·
~ultivad en vuestro interior laa gencrósas curio·
~ héte~c al lirio ya en lujos; estancia
s1dades do fa inteli~onc.ia. Conservad con un pru·
Esparc1cndo su aroma y su fragancia.
dente respeto el misterioso hogar del entusiasmo
Llc~ada que es la noche, entro las flores
por
lo b_ello, lo justo y lo. verdadero, porquo en
Su J6ven nma. escojo las méjorcs
esto
reside nuestra real é magotable riqueza.
Y para el bailo al punto ae ader~za,
No
tengais más que un corto número do amiY con ellas adorna su rabeza.
gos,
Y
soportad sus imperfecciones Gomo olloa so·
El lirio, que lucir solo apetece
portan
las vuestras. Queredlos con sinceridad y
Al mirarse en su fronte, se cn;,mece;
sedl~s
fieles.
La m~s s6lida base de la felicidad,
Maa pasada no era media hora
estnba
en
las
afocc10ncs honradas y experimento.Cuando el lirio ya mustio so desflora
das.
Y entr~ el calor y bulla van cayend;
,., l
Sus hoJas, y su gracia feneciendo;
..
'
CANTO DE LA CUNA. • r. '"'
Y~ en el trance angustioso do la muerto
1c~n que habl6 la flor de aquesta suerte:
. Ducr~e, hijo ~e mi corazon, duerm.e, .vida mía,
¡B:en merezco la pena que el destino
cierra bien tus 0;1tos, todo cetlÍ. meno y silenéioIIa impuesto á mi orgulloso desatino
so como la tumba; duermo en paz, queaquí estoy
Pues queriendo lucir mis gracias fina;
yo para espantarte los mosquitos. · '
Donde goces buscaba, encontré espinas!.. .. ,,
La vid~ es ~ion hermosa ahora para tí; dias
¡Oudntas jóvenes ¡ay! lte1·m-0sas flores
vendrán bien diferentes; cuando te .sigan tus cui,
Eran de candidez, '!J en los rigores
dado~ ~asta, la cama, querido mio, cnt6nces no
Del m~ndo, ~ que i~iexpertas se entrega,·on, dorm1ras as1., Los ~ngcles del cielo, tan encantaSu cáliz de inocencia marchitaron!
dores como tu, so ciernen sobro su euna sonrién· ··· · ·· ·······
doee con dulzura. Más tarde vendrán tambien
Mú.."timas Mor~lcs.
pero será par~ enj~gar tus lágrimas.
'
Para adquirir la rcputacion de saber 1
1 Duhme, h1Jo mio de mi corazon; va llegando
O
ignora basta muchas veces
que ~e III noo e, Y tu madre está sentada á tu lado v~que se sabo.
aparentar ignorar lo !ando tu sueno.. Sea tarde 6 mañana, amado híJO, el amor de una madre no se duerme jamás.

!fo

•

?i

de' sesiones más 6 ménos pr6ximo, so estableci6,
como deepues veremos, que durante los recesos
Y OBLIGACIONES
del parlamento, funcione una diputacion permaDEL
nente que, on caso neccsario1 convocara á. sesioHOMBRE Y DEL CIUDADANO. nes extraordinarias.
De esta. suerte no hay quo te;:ner ni la funesta
SEGUNDA PARTE.
multiplicacion de las leyes, ni una inaccion que
á la prosperidad nai;ional.
Derechos y Obligaciones del Ciudadano. sea.25.una amenaza.
El artículo 64 de la Constitucion a&lt;liSECCION TERCJnRA,
ciona&lt;la establece que toda rosúlucion del Congreso tendrá el carácter do ley 6 decreto; que las
Joyos 6 decretos so comunicorán al ej ecutivo fir(CONTINUA.)
madas por los presidentea &lt;le ámbaa cámaras y
24. Dos periodos de sesiones debe tener el por un secretario de cada una de ellas, promulcongreso gcnora1 7 segun el art. 62 de la Consti- gándose en esta formo.: ''El Congreso de los Es·
tucion adicionaua.1 el primero prorogablo hasta por tadoa Unidos dec1·eta: [ Texto de la ley ó decretreinta días útHos, comenzará el dia 16 do Setiem- to.,,] Estas dispoaicion.cs son do tal suerte claras,
bre y terminará el 15 de Diciembre; el segundo, es tan perceptible la razon en que se fundan, c1uo
prorogable por quince dias útiles, comenzará el
parece inútil insistir sobre ollas. Pasemos, pues,
19 de Abril y terminará el último de Mayo.
Parecerá extraño, á primera vista, que, funcio- aJelantc.
26. La Constitucion reserva al Presidente de
nando sin interrnpcion loa poderes ej ecutivo y ju· la Union, 11 los diputados y senadores al Congre·
t\ioial, sufra recesos uc tanto tiempo el legislativo so general y á las legislaturas do los Estados, el
on c1 ejercicio do sus funciones. Pero esa extraderecho ile iniciar leyes y docr~tos.
ficza desaparecerá cuando se pienso en que los peEsto no quiere decir quo los domas ciuJadanos
riodos legialativos coinciden casi siempre con una tengan prohibido o!- acceso á la representacion na·
ogitaoion política y á J.as veces econ6mica que, cioual; todos pueden acudir á ella, ejercitando el
prolongámloeo demasiado podría dcterminor crisis derecho inviolable quo la Constitucion sancion6 al
peligrosas.
proclamar como garantía individual el derecho do
Por otra parte, conviene que el poder Jegialatipcticion; ¡,ero si bien puetlen pedir, no estú.n autovo tenga tiempo limitado en el ejercicio do sus rizados para iniciar !oyes; pues esta atribucion
funciones, (~ fin de que la fiebre Je legislar que con corresponde al poder ejecutivo, á los inilividuos do
frecuencia se o.podera do los parlamentos, no alte- la reproscntacion nacional y á loA que formen la
ro á cada paso lo ya establecido y perturbo con de los Estados. De otra manera, ol intcrét1 priva·
innovaciones no justificadas por las circunstancias, do que tan fácilmente ciega y cx truvfa, multiplila armonía de las instituciones é interrumpa la carm extraordinariamente las atenciones del Con·
observancia do las leyes.
greso, y seria- gérmcn fecumlo de con(usion y
Es, además, en alto grado conveniente, que baya
tiempo para meditar y preparar las iniciativas que des6rdcn.
27. No es una misma. lo. importancia que anto
J.obon presentarse al congreso; porquo oe bien sa· la ley tienen las iniciativas do quo nos ocupamos.
iiido que en los periodos de sesionco, las zozobras Todas son atendibles y objeto de cxámcn; pero
y alternativas do la vida parlamentaria no dejan ni unas están sometidas á requisitoB ele quo ostán
oportunidad ni reposo para. pensar en lo que· re· exentas las otros. Aaí, las iniciativas del Ejecutiquiere observacion detenida, escrupuloso y madu- vo, lM do las legislaturas de los Estados y las do
ro cxámon.
las diputaciones de los mismos, pasan desdo luego
No so encuentran on igual situacion los otros
á la. comision respectiva del Congreso para qu¡;
dos poderes: ejecutivo y judicial, que, en verdad, sobre ollas se abra un dictámen que justifique la
son las dos partes integrantes de un solo poder: el proposioion de ser 6 n6 aceptable la iniciativa pro· ·
administrativo; pero que cstin separados porque sonta.da. No sucedo lo mismo con las iniciativas
incumbe á cada uno una atribucion que, análoga
do los diputados 6 senadores, que están sujetas,
en el fondo-hil.ccr fa aplicacion do la ley-difie- &lt;ffln las formalidades establecidas por el Reglare esenciilmento en la forma.
mento do debates, á ur1a votacion prévia. en que
En efecto, constantemente es necesario que sea
so decide si se toma 6 n6 en consideracion la ley 6
ojccutada la ley y que so cuide do au fiel obser- decreto iniciado. Fúndase esta diferencia en convancia; esta tarea no permite interrupciones y re·
bien perceptibles.
clama una atencion incesante, encomendada á los sideraciones
Prescindiendo de que las iniciativas derivadas
poderes ejecutivo y judicial, cada. uno en su es- do uno ao los poderes de la Union, 6 do los Esta·
fera. ·
.
dos, 6 de su diputacion, merecen, por oso solo mo·
IIo aqui por qué es conveniente y necesario quo
tivo, quo desde luego sean sometidas al exámen de
ol poder legislativo tenga en el ejercicio de sus fun·
una comision, hay que tener en cuenta que esas
eiones ciertos rcoesos que serian funestos para los
iniciativas por haber sido discutidas ya entro vaotros uos poderes.
rias personas, tienen á su favor la presuncion do
Sin embargo, como los asuntos del país pueden
no sor obra de la liger@za 6 de la impreviaion.
ro~lama.r á las veces, que el congreso decida algo
(Oontinuard,)
importante y que qo permita esperar un periodo
COMPENDIO DE LOS DERECIIOS

FABULA.

J

'1

�8

LA ABEJA.
UNA LECC10N DE PACIENCL\.

REFLEXIONES DE LA LUZ

,.

• • (!1'1UG1l&lt;"'ENTO DE HE!W.L'i Y 1&gt;0.IIOTEA )

&lt;'

¡1
1

,,

Acaba de hacerse una utilísima y curiosa. apli-Siempl'o me alegraré de que mi padre haya cacion de las leyes de la retlex1on de la luz, utideaterro.do de mí todo sentimiento de impaciencia, !izándose de ella para dar claridad á la.s inmensas
habiéndome enseñado á. esperar.
,·uevas y edificios_ de explotacion, de la casa Jac-¿Y de qué medio se ha valido para logrado? quesaon é hijo, negociantes en vino do Oham-Voy á' decíroslo,-respondi6 el formacéu.tico, pague.
y para que todo el mundo pueda ~n.-0ar algun pro- Diez y ocho pozos vcrticalea de 15 metros do
vecho. Un Domingo, cuando yo era niño todavía, profundidad y de 4 de seccion, alumbran diez y
estaba. espernndo con impaciencia. el carruaje que ocho galerías de una lonjitud media de 120 me·
debia llevarnos á la fuente junto á los tilos; pero tros, por medio de 18 reverberos metálico;¡ de 6
ci coche no llegaba, y yo corría de un lado' á. otro metros de superficie.
·
por la casa y por las escaleras, asomándome á la.
Otros diez pozos de la misma profundidad, y
puerta y á las ventaHas, y tal era la rábia que de 8 á 10 metros de seccion, alumbran otras diez
sentía, que daba golpes en las mesas, pegaba pa- galerías do 180 metros do lonjitud, por medio de
tadaa en el suelo, y estaba á·punto ele echará llo- diez reverberos de una superficie de 12 á 18
rar. Mi padre me miraba tranquilamente, pero metros.
.
cuando ya me vió tan anebntado, me cogió del
Un haz de luz igual á la secciun del poz0, viebrazo y llevándome á la ventana me dijo:-Vés ne á entrar por ella. directamente de J~ bóveda
la tienda del carpintero que está cerrada hoy? celeste. Dicho haz cae on el fondo del pozo sobro
·Pues mañann. fo abrirá y todo el dia hasta. por la un reverbern plano, inclinado á 45 grado~, reficn-0che mientras esté trabajan,io, no se. oirtí otra j:índose en s.eguida formando un ángulo de 90
cosa más que el ruido del cepillo y la sierra..Píen· grados C&lt;'n su direccion primitiva, paralelamente
s:i bien en esto que te digo: un dia llegará en que al eje de la galería que inunda de luz.
el carpintero se pondrá á trabajar con mucha
Estos reverberos son de simples hojas de h.ta
prisa él y todos sus obreros, para hacerte l:1 caja. que se corta y traeformn. en cápsulas 6 Va3ij ae
en que te han de enterrar, y luego traerán aquí cuando han perdido su brillo.
t,Ba caja ele tablas en que se encierra :ti hombre
Cuatro lflil metros de cueras, d~ todo punto os·
impaciente lo mismo que a.l que no lo es y despuea se curas anteriormente, se lrnllan alumbrados hace
cubre CM1 un pesado techo. Al oir estas palabra~, cuatro años por este procedimiento que reemplaza
mi imaginacion me rcprescnt6 tod~ aquello que con una. luz décupla un gran número &lt;lll reverberni puilre me decia; ví las tablas clavadas de color ros y ele luces, ·cuyo coste anual asciende á 45,000
negro, y ent6nces esperé con paciencia :í. que lle- francos.
garn el coche, y desde aquel dia que veo á alguno
La luz dirijida de esta suerte en las cuevas,
que está esperando alguna. cosa con mucha. agi- permite en lo jeneral leer un peri6dico á 100 metacion, so me ocurre siempre la idea del féretro de tros do los reverberos y distinguir todos los obj oque me habl6 mi padre.
tos en relieve hasta. 200 metros.
-La, irnájen do la muorte,-dijo el pastor sonNo dudamos que semejante aplicacion de las
riendo,-no se presel1ta al hombre prudente como leyes más sencillas de la retlexion de la luz se
un objeto de espanto, ni al piadoso como ol últi- aplfoará ventfijosamente al alumbrado de las tnimo término; esta imájcn conduce al primero al nas, de las canteras, de los túneles, y en genera.],
estudio de la vida, enseñándole á aprovechar sus á las partes oscuras de los monumentos 6 habita1-0cciones' y 9.l segundo se le ofrece como un se- ciones en que no puede penetrar la luz dit'écta..
-gundo porvenir de felicidad, dándole la. esperanza· mente.
en sus días de tristeza: en una. palabra, piira ambos, la muerte ¡¡e vuelve la vida. Vuestro padre
hizo mal en mostrar á vuestro corazon de niño ]a CONDICIONES DE SUSCRICION
muerte en la muerte; es necesario presentarle al
A "LA ABEJA."
j6von el cuadro de una noble vejez, y al anciano
La suscricion al mes en esta. O~pital, 2 reales.
el de la. juventud, á fin de que los dos se oompla!En los Estados franco de porte, 3 reales.
can en ver ese cítculo eterno, y que fa vida se
Al que abone qn trimeotro anticipa.do se le eoacabe en ]e, vida.
brará solamente un peso.
·
Toda reforma, invento 6 mejora que se practi·
que en cualquiera ramo industrial, puede remiPensamientos de Hombres Célebres. tirse á esta redaccion, la cual se ocupará de darla
á conocer al público.
·
Las dos palabras más cortns de pronunciar 8t
En todo Jq relativo á la .A.dministracion de
y nd, son las que oxijen un más maduro y dete- ";La ABEJA," dirijirse á J. M. Aguilar Ortiz,
ri.ido exámen.-PrTÁGORAS.
Editor, Librería 1~ de Santo Domingo núm. 5.
Los viajes en país extranjero, forman parte en
la edu&lt;lacion de la juventud, y en la edad madura

constituyen una parte de· Ja experiencia.-BACON.

Editor, J, M. Aguilar Ortiz1

.

Tip. de F. Monsalve.
PERPETUA. NÚMERO Si .

.'

�</text>
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                <text>La Abeja : Revista bisemanal de conocimientos útiles, dedicada a la clase obrera e industrial,  1875. Tomo 2, No. 14. Agosto 18</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Cuentos de duendes y aparecidos</name>
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        <name>Una lección de paciencia</name>
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