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                    <text>ISSN: 3061-7405

Vol. 03 SeptiembreN. 07 Diciembre 2025

�Universidad Autónoma de Nuevo León

Dr. Santos Guzmán López
Rector

Dr. Mario Alberto Garza Castillo
Secretario General

MENSAJE DE
LA EDITORA

Dr. Jaime Arturo Castillo Elizondo
Secretario Académico

Dr. José Javier Villareal Álvarez Tostado
Secretario de Extensión y Cultura

Dr. César Morado Macías
Director de Humanidades e Historia

Lic. Dinorah Zapata Vázquez
Coordinadora del Centro de Información de Historia Regional
y Hacienda San Pedro

EQUIPO EDITORIAL

Este número de Cultura Regional abarca diversas temá�cas históricas, mismas que permiten aproximarnos a múl�ples facetas de
nuestra sociedad mexicana. El lector encontrará ar�culos sobre
polí�ca, música, arte, literatura y cultura popular, reflejo de las
inquietudes académicas de los inves�gadores que par�cipan en

El presente número cuenta con la valiosa colaboración de estudiantes del Colegio de Historia de la UANL, como Jireh Madai To-

Director de la revista

rres, Génesis Villarreal, Bryan Yair Ramírez, Martha Eugenia Ro-

Lic. Fátima Geraldy Aguillón Gutiérrez

dríguez Cornejo y Juan Andrés Zúñiga, jóvenes inves�gadores que,

Editora adjunta

desde sus años forma�vos, han comenzado a hacer aportes a la

Lic. Ana Cesira Alvarado Zapata

historiogra�a de nuestra región. Asimismo, aparecen contribuciones de estudiantes del Colegio de Letras, como Itzayanni Ayline

M.D.L. Myrna Karen Garza Cantú
Asesora jurídica

Hernández Mejía y Salma Ledesma Díaz, quienes nos presentan
cómo la historia también se puede estudiar a través de la literatu-

COMITÉ EDITORIAL

Kassandra Donají Sifuentes Zúñiga
Universidad Autónoma de Nuevo León

José Gabino Castillo Flores
Universidad Autónoma de Coahuila

Luis Enrique Pérez Castro
Universidad Autónoma de Nuevo León - Universidad de Monterrey

Diana Elizabeth Cepeda García
Universidad Autónoma de Nuevo León

Osvaldo Aguilar López
Vrije Universiteit Brussel-Université Libre de Bruxelles

Angélica Sánchez Hernández
Universidad Autónoma de Nuevo León

Pág i na 2
Mensaje de la editora - Fá�ma Geraldy Aguillón Gu�érrez
CRONOGRAFÍA
Pág i na 4
El costumbrismo en El Zarco de Ignacio Manuel Altamirano - Itzayanni Ayline Hernández Mejia

esta edición.

M.C.R. Emilio Machuca Vega

Editora técnica

Índice

ra. De igual forma contamos con la par�cipación del arquitecto Félix Torres Gómez, inves�gador del Centro de Información de Historia Regional de la UANL, quien introduce a la creación de los
primeros museos de nuestro estado.
Este número también es destacable porque en él se inaugura una
nueva sección, �tulada El arte invisible, misma que permanentemente estará a cargo del licenciado Jesús Gerardo Guerrero Cas�llo. A través de esta sección, su autor compar�rá con los lectores algunas miradas sobre una de las manifestaciones gráficas más

Pág i na 7
“El libro comunista”: preocupaciones en torno al libro de texto y sus contenidos en la ciudad de Monterrey, 1962
- Jireh Madai Torres Pacheco
Pág i na 1 0
La evolución de los conciertos en Monterrey y la apertura de Escena - Génesis Villarreal
Pág i na 1 4
Los efectos del Huracán Gilberto en la zona metropolitana de Monterrey - Bryan Yair Ramírez Garza
Pág i na 2 0
Historia de los museos en Monterrey. El Museo de Historia Mexicana a 30 años de su inauguración. - Félix
Torres Gómez
JOYAS DE LA HISTORIOGRAFÍA
Pág i na 2 6
Le�cia Dunay García Mar�nez (2024). La independencia en vilo: México y los proyectos españoles de reconquista (1822-1830). Ciudad Victoria, México: Universidad Autónoma de Tamaulipas; Ciudad de México,
México: Fontamara - Martha Eugenia Rodríguez Cornejo
GENIO Y FIGURA

representa�vas de la cultura popular en México y en el mundo,
como lo es la historieta.

José Ricardo Treviño Chavarría
Universidad Autónoma de Nuevo León

Sin duda alguna, el volumen 3, número 7 de Cultura Regional enri-

Cultura Regional CR., volumen 3, número 7, septiembre-diciembre
2025, es una publicación tetramestral electrónica editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través del Centro de Información de
Historia Regional, carretera a General Zuazua, km 4.5, General Zuazua,
Nuevo León, C.P. 65750. Tel: 01(82)52470500, culturaregional.uanl.mx,
culturaregional@uanl.mx. Editor responsable: Emilio Machuca Vega.
Reserva de Derechos al Uso Exclusivo: 04-2023-102314025800-102,
ISSN: 3061-7405, ambos ante el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Responsable de la última actualización de este número: Ana Cesira
Alvarado Zapata. Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son responsabilidad exclusiva de los autores y no necesariamente
reflejan la postura del editor de la publicación.

quece la historiogra�a de nuestra región, pues nos recuerda cómo
la historia está presente en cada rincón de la sociedad. Estamos
convencidos de que los lectores disfrutarán esta edición de Cultura Regional, publicación que está llamada a seguir divulgando el
conocimiento histórico a todos los públicos.

Pág i na 2 8
Óscar Abraham Rodríguez Cas�llo: “Estudiar la historia industrial es también una manera de alzar la voz y de
exigir mejores condiciones laborales” - Juan Andrés Zúñiga López
EPISTOLARIO
Pág i na 3 4
Ensayo de Benjamín Taborga sobre la dignidad de los oficios, 1922 - Salma Lilian Ledesma Díaz
EL ARTE INVISIBLE

Lic. Fá�ma Geraldy Aguillón Gu�érrez
Editora adjunta de la revista Cultura Regional

Se autoriza cualquier reproducción parcial o total de los contenidos o
imágenes de la publicación, incluido el almacenamiento electrónico,
siempre y cuando sea para usos estrictamente académicos y sin fines de
lucro, citando la fuente sin alteración del contenido y otorgando los créditos autorales.

Pág i na 3 8
Talento regiomontano en Marvel: Israel Silva - Jesús Gerardo Guerrero Cas�llo

Editado en México.

Todos los derechos reservados.
CULTURA
REGIONAL
culturaregional@uanl.mx

2

3

�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

El costumbrismo en El Zarco
de Ignacio Manuel Altamirano
Itzayanni Ayline Hernández Mejia 1
Universidad Autónoma de Nuevo León

Durante el siglo XIX en México surgió la necesidad de una
iden�dad colec�va a causa de los conflictos polí�cos y sociales. Es así como la literatura adoptó el papel de conducir
un proceso de reconstrucción moral en una sociedad víc�ma de la desesperación por la falta de una conciencia
nacional plenamente formada. Se habla del costumbrismo
como una aproximación al arte y la literatura para reflejar
y reformar la sociedad de la época. En el caso de El Zarco
de Ignacio Manuel Altamirano, esto se manifiesta en sus
personajes y discurso interno.

El costumbrismo también generó un debate acerca de
qué se consideraba hispanoamericano y qué español; de
este modo mantenía un cierto desagrado y alejamiento
hacia lo que recordara tradiciones europeas. Los autores de
este movimiento tenían fuertes raíces regionales; por esta
razón, la literatura del momento contenía amplias descripciones de paisajes y localidades rurales, así como de la vida
en el campo, de los oficios que se ejercían en estos lugares
apartados de las ciudades y del uso del caballo como medio
de transporte. Esto principalmente era una herencia del roman�cismo, tal y como lo asevera Rubio:

La relevancia del costumbrismo en la literatura
hispanoamericana radica en que esta corriente sentó las
bases de lo que se percibe como socialmente correcto. Por
ejemplo, en la obra de Altamirano encontramos la representación del pensamiento nacional y su función educa�va
hacia las personas. En este ar�culo, tomaré como base el
concepto y las caracterís�cas que proporciona Doris Sommer en su libro Ficciones fundacionales y Enrique Rubio
Cremades en su ar�culo “Costumbrismo. Definición, cronología y su relación con la novela”. A par�r de la conceptualización de Sommer y de Rubio, iden�ficaré pasajes del
libro de Ignacio Manuel Altamirano para comparar y
contrastar lo planteado por el autor con base en los
ma�ces que pueden presentar las novelas. Me enfocaré en
la primera parte del libro, cuando se retratan las ambiciones de Manuela, así como en el final de la obra, donde se
expresa el discurso moralizador. El obje�vo de este trabajo
consiste en describir qué es el costumbrismo y cómo se representa en la obra de Ignacio Manuel Altamirano.

Si el propósito de pintar a la sociedad tal como es se desarrolla
mediante la introducción de un mundo de ficción en el que no están
ausentes ciertos elementos �picamente román�cos —ascendencia
del protagonista, sus reacciones…—, el cuadro de costumbres hilvanado, engarzado a través de escenas, dará como resultado la
creación de una novela claramente realista3.

Otros puntos que se resaltaban en esta literatura era la
manera en que las personas festejaban sus costumbres,
los refranes que empleaban como método de comunicación coloquial y los nombres de los personajes, que
podían ser variaciones de sus nombres originales o apodos
que adquirieron por las caracterís�cas más dis�n�vas que
los iden�ficaban. Cómo Rubio detalla en el caso de algunas
obras costumbristas españolas, “no se limitan a la mera
pintura o descripción de �pos o escenas, sino al análisis de
cómo esta sociedad ha forjado sus ideales, sus costumbres, su forma de ser”4.

El México del siglo XIX estuvo caracterizado por diferentes eventos históricos. Quizá el más importante fue la
independencia, por lo que el sen�miento nacional empezó
como una idea a voces hasta transformarse en un discurso
capaz de mover masas. En este contexto, el costumbrismo
aparece como un movimiento que describe y retrata la
vida en México, sus costumbres, tradiciones y hasta el
lenguaje que u�lizaban las personas de los pueblos. “El
costumbrismo refleja la sociedad de su �empo y puede
incluso ser descrito como resultado de incer�dumbre polí�ca e inestabilidad, tanto en España como en
Hispanoamérica, a par�r de la década de 1820”2.

Las narraciones de los lugares en que estaban inspirados
permi�an que el lector se creara una imagen mental y visual parecida a la de la realidad en la que ellos mismos vivían, pues los poblados locales se parecían mucho entre sí.
Esto lograba que el mensaje llegara a percibirse como una
concepción nacional, moral y é�ca, y que fuese aceptado
y aprendido entre los pobladores. Según Brian Hamne�,
“el retrato costumbrista de lo �pico puede degenerar en el
estereo�po. Su énfasis rural se desvaneció frente a los
�empos cambiantes del final del siglo”5. Para los personajes de las novelas costumbristas eran importantes estos

1 Es estudiante de la licenciatura en Letras Hispánicas en la Facultad de Filoso�a y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León
2 Brian Hamne�, “Imagen, iden�dad y moralidad en la escritura costumbrista mexicana”, p. 13.
3 Enrique Rubio Cremades, “Costumbrismo. Definición, cronología y su relación con la novela”, disponible en: h�ps://www.cervantesvirtual.com/obra/costumbrismo-definicin-cronologa-y-su-relacin-con-la-novela-0/
4 Ídem.
5 Brian Hamne�, “Imagen, iden�dad y moralidad en la escritura costumbrista mexicana”, p. 19.

CULTURA REGIONAL

4

paisajes, la ambientación, el clima, las ves�mentas, los
comportamientos sociales y la representación de la vida
tradicional mexicana.

úl�mo pareciera más valioso. Es un mensaje de aceptación
de nuestra propia cultura na�va y mes�za.
Si reparamos en cuál fue el error de Manuela, resulta
simple: no eligió al indígena trabajador, sino que fue seducida por la brillante apariencia (las joyas) del ladrón. Rechaza el matrimonio, pues anhela una vida fuera de su origen sencillo, lo que ocasiona la enfermedad de su madre
y el desagrado de los campesinos. En contraste, Pilar es de
piel morena, sensata, tranquila, humilde y su voz apenas
se encuentra presente en la obra. Ella está deseosa de casarse con Nicolás, cuida a su madre cuando ésta se
enferma y le declara su amor desinteresado al héroe de la
novela. La diferencia entre ambas mujeres es evidente.
“Aquellas que pueden servir no actúan. Y aquellas que no
pueden servir son eliminadas”7. En este caso, la forma en
que la novela elimina a Manuela es con la muerte, por haberse conver�do en una mujer disrup�va incapaz de
seguir el molde social tradicional.

Tomando en cuenta la importancia que tenía para los
autores costumbristas la creación de una conciencia nacional, las obras debían mostrar comportamientos socialmente aceptables de forma clara y fácilmente deducible. Por
ejemplo, en El Zarco los personajes que obran mal son cas�gados como consecuencia de sus actos y los personajes
que actúan como ciudadanos decentes son recompensados posi�vamente con el reconocimiento de su pueblo.
La novela nos cuenta la historia de una joven llamada Manuela, quien vive junto a su madre y Pilar en Yautepec, Morelos, una localidad rural. A Manuela se le describe como
una joven bonita y de piel blanca. Su madre quiere casarla
con Nicolás, el herrero del pueblo, quien es un indio, moreno y humilde, pero Manuela parece estar en contra de
tal idea y rechaza al indio, pues lo considera feo e indigno
de ella. Más adelante nos enteramos de que Manuela está
enamorada de El Zarco, quien es un peligroso ladrón de
piel blanca encargado de aterrorizar localidades campesinas junto a su grupo llamado Los Plateados.

Por otro lado, Nicolás, el hombre devoto, que comparte
rasgos indígenas con Altamirano, es un hombre bondadoso, que obra en favor de la nación al ayudar a las autoridades y que incluso le cumple un favor a Manuela
después de cómo ésta lo trató. Es un hombre honrado y
héroe nacional, un ejemplo a seguir. Por úl�mo, es
importante reconocer la descripción detallada que se da
de Yautepec, lugar en el que está situada la novela.

La novela relata la ambición que persigue Manuela, que
desea escapar con El Zarco para tener mucho dinero y joyas, sin importarle las consecuencias que este deseo podría causarle. Nicolás, el joven humilde y enamorado,
dispuesto a dar todo por la mujer que amaba; su amada se
comporta salvaje e incivilizada y lo rechaza. Capítulos
después, descubre el verdadero amor en Pilar, quien está
perdidamente enamorada de él, su aspecto es de piel
morena y sencilla, su carácter es maternal y humilde. Al
final de la historia, Manuela se da cuenta de que realmente no amaba a El Zarco, sino que lo veía como una forma
de escapar de su pueblo hacia la ciudad, pues su deseo era
escalar en la sociedad lejos de las costumbres. El Zarco es
traicionado por un miembro de su grupo y es perseguido
por las autoridades del gobierno. Cuando éste escapa, la
persona que lo atrapa y lo deja herido de muerte es
Nicolás, quien se convierte en el héroe del pueblo tras su
acto. El Zarco recibe su cas�go y es colgado, y Manuela
muere de tristeza al ver al hombre muerto. Y es así como
el mensaje moralizador se cierra.

Yautepec es una población de �erra caliente, cuyo caserío se
esconde en un bosque de verdura. De lejos, ora se llegue de Cuernavaca por el camino quebrado de las Te�llas, que serpentea en
medio de dos colinas rocallosas cuya forma les ha dado nombre, ora
descienda de la fría y empinada sierra de Tepoztlán, por el lado Norte, o que se descubra por el sendero llano que viene del valle de
Amilpas por el Oriente, atravesando las ricas y hermosas haciendas
de caña de Cocoyoc, Calderón, Casasano y San Carlos, siempre se
contempla a Yautepec como un inmenso bosque por el que sobresalen apenas las torrecillas de su iglesia parroquial8.

El autor se esmera en la creación de una imagen visual
capaz de captar sus rasgos atrac�vos y pintorescos, describiendo la flora y la fauna del lugar, aterrizando la idea
de un lugar familiar para los lectores y campesinos de México. Bajo estas descripciones adquiridas del roman�cismo, donde la naturaleza es una parte esencial
para la creación de espacios, parte la idea de un reconocimiento cultural del territorio mexicano. Teniendo en
cuenta todos los aspectos analizados sobre el tema, el
costumbrismo del siglo XIX, cuyo valor recae en las lecciones que aporta al pensamiento nacional, fue relevante
para forjar la iden�dad del mexicano emancipado del
�rano español, colocando modelos civiles y morales a través de historias capaces de transmi�rse como moralejas
que mo�vaban los comportamientos sociales. Una vida
más allá de los límites de la ley no debía ser algo a lo que
el ciudadano promedio quisiera aspirar sin conocer las
consecuencias que esto conllevaba. Asimismo, el costumbrismo se extendió por el arte, la narra�va y el cine,
dejando su huella en la historia y costumbre mexicanas.

Doris Sommer nos habla de la representación román�ca
de los amantes en las novelas hispanoamericanas: “Pero en
México, al contrario, se realiza el deseo de quedarse con la
morena. El país se endereza y se funda sobre bases sólidas
al darse cuenta el galán na�vo de que la heroica e ingeniosa
mes�za vale mucho más que la degenerada blanca cuyo
amor había anhelado”6. El costumbrismo, vinculado a la admirable estabilidad y prosperidad del país, aspira a establecer un mensaje que se funda en las acciones del campesino, pues eran épocas de convulsión y se precisaba que los
poblados se mantuvieran tranquilos. Como menciona Sommer, exis�a un interés por exaltar a la mujer morena, lo que
iba más allá de la sola representación de la feminidad: representaba una ideología que ponderaba lo tradicional, el
aprecio por lo propio y no por lo extranjero, aunque esto

6 Doris Sommer, Ficciones fundacionales, p. 264.
7 Ibíd., p. 90.
8 Ignacio Manuel Altamirano, El Zarco, p. 5.

5

�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA
FUENTES DE INFORMACIÓN

“El libro comunista”: preocupaciones en
torno al libro de texto y sus contenidos
en la ciudad de Monterrey, 1962

Bibliogra�a
Altamirano, Ignacio Manuel. (2009). El Zarco. Ciudad de México: Ins�tuto La�noamericano de la Comunicación Educa�va.
Hamne�, Brian (2010). “Imagen, iden�dad y moralidad en
la escritura costumbrista mexicana, 1840-1900”, en: Signos Históricos, vol. 12, no. 24.

Jireh Madai Torres Pacheco 1
Universidad Autónoma de Nuevo León

Sommer, Doris (1993). Ficciones fundacionales. Las novelas nacionales de América La�na. Ciudad de México: Fondo de Cultura Económica.

reales de la población2. Es por ello que en 1959, con la
aprobación de López Mateos y siendo Jaime Torres Bodet
entonces secretario de educación pública, entró en vigor
el Plan Nacional para el Mejoramiento y la Expansión de la
Educación Primaria, el cual tenía el propósito de hacer
frente al rezago educa�vo en el que se encontraba el país.
Entre otras cosas, la creación y repar�ción de un libro de
texto gratuito y obligatorio fue una de las caracterís�cas de
este plan; a su vez esto respondía a ciertas incongruencias
del discurso sobre la gratuidad de la educación3.

Introducción
El reparto de libros de texto gratuitos, pero de carácter
obligatorio, por parte del gobierno de México significó un
cambio relevante para la enseñanza en el país. En un
contexto en el que la Revolución cubana y la propaganda
an�comunista estaban presentes en los medios y la prensa, la obligatoriedad de los libros dio mucho de qué hablar en una población que defendía sus intereses, ideologías y la libertad de enseñanza. Tal fue el caso de la
ciudad de Monterrey, en donde las opiniones tanto a favor como en contra, además de las preocupaciones en
torno al libro de texto, surgieron inicialmente por parte
de la industria editorial, la Iglesia y finalmente tomó
fuerza con los padres de familia.

Fuentes electrónicas
Rubio Cremades, Enrique (2008). “Costumbrismo. Definición, cronología y su relación con la novela”, en: Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. [En línea; consultado el
23 de junio de 2025]. Disponible en: h�ps://www.
cervantesvirtual.com/obra/costumbrismo-definicin-cronologa-y-su-relacin-con-la-novela-0/

Cabe mencionar que es de nuestro par�cular interés tomar como referencia únicamente la educación primaria y
la cues�ón con el libro de texto. En el mismo año de 1959,
se creó la Comisión Nacional de Libros de Texto, que desempeñaría el rol de creación y distribución del material de
texto gratuito para todos los grados escolares. Para el ciclo
escolar de 1960 en Monterrey, la pronta repar�ción de los
libros era un hecho. Esto desencadenó la disputa entre la
opinión pública, en la que se involucraron ciertos sectores
de la población, mientras que los mo�vos giraron en torno
a cues�ones ideológicas, polí�cas y económicas, según
avanzaban las fases del conflicto.

El presente ar�culo pretende tomar como punto de
par�da la protesta dirigida por la Unión Neoleonesa de
Padres de Familia en contra de la implementación del libro
de texto gratuito. El análisis se enfoca en las preocupaciones que abrumaban a las familias regiomontanas ante esta
reforma educa�va, además de que se realizará una
compara�va entre el contenido de los libros y la opinión
pública. Esta inves�gación se apoya en la revisión de fuentes hemerográficas, de los propios libros de texto originales (disponibles para su consulta en línea, en la página de
la Secretaría de Educación Pública) y de bibliogra�a de autoras que han revisado el tema.

De la inconformidad a la movilización
Para hablar de la disputa por el libro de texto en la ciudad de Monterrey, es posible dividir los acontecimientos
en dos momentos: de inconformidad a movilización. El debate y las opiniones sobre el libro de texto fueron publicados por los medios de prensa. La gratuidad y obligatoriedad fueron los principales aspectos de inconformidad,
más que el contenido en sí; es decir, estas dos caracterís�cas de libro afectaban a los intereses de ciertos sectores
dominantes, por lo que fueron vistos como una amenaza4.

La reforma educa�va de 1959
Primeramente, es importante referir un breve contexto
sobre la situación que originó el conflicto, lo que nos llevará a una mayor comprensión de las razones que impulsaron la disputa por el libro de texto. Para ello retrocedemos
en el �empo a 1940 en donde, en el ámbito educa�vo, estaba a discusión la formulación de un plan de enseñanza
que se acoplara a las necesidades de la población, según el
contexto de la época. Sin embargo, éste se extendió
durante once años, hasta que se concretó con la llegada de
Adolfo López Mateos a la presidencia.

Previo a la inicia�va de crear libros de texto gratuitos,
los textos que se u�lizaban en las escuelas eran adquiridos
por los padres de familia en editoriales privadas, según lo
indicara y aprobara la ins�tución a cargo. La repar�ción de
un libro obligatorio y único por parte del Estado significaba
una afectación en gran medida a los ingresos y producción
de esta industria editorial. Sin embargo, también se u�lizó
el discurso de que un libro de texto único “uniformaría a la
niñez”, es decir, dejaría de lado la variedad de ideas de
otros autores y temas5, como la historia local, por ejemplo.

En su discurso de toma de protesta, López Mateos
enfa�zó que la educación era una de las principales preocupaciones de la nación, además de que prome�ó que
promovería el mejoramiento de este rubro mediante la
adaptación de los planes de enseñanza a las necesidades

1 Es estudiante de la licenciatura en Historia en la Facultad de Filoso�a y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
.2“Discurso de toma de protesta de Adolfo López Mateos”, disponible en: h�ps://archivos.juridicas.unam.mx/www/bjv/libros/6/2720/4.pdf
3 Cecilia Greaves, “Polí�ca educa�va y libros de texto gratuitos. Una polémica en torno al control por la educación”, p. 2.
4 Norma Ramos, “Revisitando la manifestación en contra del libro de texto gratuito en la ciudad de Monterrey en 1962”, pp. 1-7.
5 Cecilia Greaves, “Polí�ca educa�va y libros de texto gratuitos. Una polémica en torno al control por la educación”, p. 5.

CULTURA REGIONAL

6

7

�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

Otro discurso relevante de la inconformidad giró en
torno a la cues�ón polí�ca de la educación. Esto debido a
que la repar�ción de libros de texto por parte del Estado
implicaba una mayor intervención gubernamental en la
educación y presuntamente obstruía lo conocido hasta entonces como “libre enseñanza”. Además, cabe mencionar
que en esta época el aparato polí�co estaba dominado por
el Par�do Revolucionario Ins�tucional, cuya hegemonía se
encontraba en pleno apogeo, por lo que se consideraba a
la educación un punto estratégico para la implementación
de ideologías polí�cas y de pensamiento6.

cues�ón definió prác�camente las dudas que exis�an sobre el contenido de los libros, porque si bien éstos no
exaltaban explícitamente al comunismo —omi�endo el
aspecto de los métodos de enseñanza-aprendizaje—, la
moralidad y los valores tradicionales en cambio sí podrían
verse afectados, dado que la polí�ca educa�va entrañaba
una nueva enseñanza nacional e igualitaria para todos los
estados, lo que desde el punto de vista de los inconformes
podría interferir con las tendencias regionales de enseñanza, ideología y formación de la niñez.
Sin embargo, llegado el 2 de febrero de 1962, la manifestación se llevó a cabo sin problemas y de forma pacífica,
teniendo como punto de reunión la Alameda Mariano
Escobedo y finalizando frente al Palacio de Gobierno9. En
la prensa se destacó el carácter pacífico de la manifestación, ya que no se trataba de una invitación a la violencia
sino de “entablar un diálogo en la búsqueda de un sistema
nacional para la educación”10. Sin embargo la repar�ción
del libro no se detuvo, por lo que la fuerza de las protestas
disminuyó con el paso del �empo. Por otra parte, las autoridades educa�vas permi�eron que los padres de familia
pudieran comprar otros textos complementarios al libro
oficial, siempre y cuando fueran aprobados por la SEP. Con
esta flexibilización, la movilización logró de forma parcial lo
que se había propuesto obtener11.

Pronto la opinión que tomó fuerza fue la de los padres
de familia. Para este punto, ya no se trataba únicamente
de la población expresando sus posturas sobre el libro de
texto, sino que el descontento cobró la forma de un ac�vismo, cuyo obje�vo era que los inconformes con la reforma educa�va pudieran recibir respuesta ante el silencio
de la Secretaría de Educación Pública y de las autoridades.
Con esto iniciaba la fase de movilización contra el libro de
texto, dirigida por la Unión Neoleonesa de Padres de
Familia como principal opositor.
La convocatoria para llevar a cabo una manifestación en
contra del libro de texto fue publicada el 1 de febrero de
1962. En esta nota, se evidenciaba otra cara de la protesta;
una que dejaba un poco de lado los intereses polí�cos y
económicos, y que enfa�zaba más bien la preocupación y
las dudas que surgían entre los padres de familia. Lo que
resalta de la nota fue la acusación de que los nuevos métodos de enseñanza y el libro de texto eran “francamente
comunizantes”, además del alegato de que éstos “atentaban en contra de la moral y de las buenas costumbres de
los hogares mexicanos”7. Es importante mencionar que,
en el contexto internacional, la Revolución cubana y la
condena al comunismo eran temas recurrentes en los
periódicos regiomontanos, lo que llevaba a adoptar posturas an�comunistas que influenciaron en la opinión pública.

Los libros de texto y su contenido
La opinión pública de los padres de familia bien pudo
haberse tratado de juicios sinceros, aunque basados en el
desconocimiento del contenido del libro de texto. Por lo
que este apartado retomará tres de esas valoraciones para
realizar un análisis compara�vo con los libros de los cuatro
primeros grados de educación primaria disponibles. Para
esto, se revisarán las áreas de estudio que pudieron ser
vinculadas con las acusaciones y opiniones emi�das, tales
como lengua nacional, historia y civismo.

Es posible que la propaganda an�comunista difundida
por los medios de comunicación fuera un factor relevante
a la hora de formular tal acusación, dado que, entre sus
preocupaciones, los padres de familia alegaban que en
Cuba la educación había sido un punto estratégico para la
infiltración de la ideología comunista. Los padres de
familia parecían preocuparse de que exis�era una especie
de adoctrinamiento en las infancias y de que esto fuese el
punto de no retorno para la llegada de nuevas ideas
tendenciosas8. Esta acusación “comunista” no desapareció
de la opinión pública, y se encontraba presente en los
medios; sin embargo, esta categorización de los libros
como “comunistas” difiere del contenido mismo de los
textos, al menos de manera explícita.

Como primera opinión emi�da, los padres de familia
acusaron al libro de ser comunista, además de que denunciaron que los métodos de enseñanza “fomentaban la
coopera�vidad, caracterís�co de países totalitarios”12. Si
bien los textos fomentaban el ser buen estudiante, amigo
y ciudadano, además de virtudes como el heroísmo en la
niñez13, éstos no mostraban una tendencia comunista explícita que condujera a las infancias a dicho pensamiento.
Sin embargo, la incer�dumbre de los padres con respecto
al comunismo fue hasta cierto punto entendible, ya que el
bombardeo de propaganda an�comunista, la religión y las
ideologías de los sectores hegemónicos de la época, jugaron un papel en la formulación de este pensamiento de
alerta ante el cambio en la educación.

Ambos informes de la Comisión de Padres de Familia,
publicados el 1 de febrero de 1962, dejan en evidencia dos
cues�ones relevantes que definieron la preocupación de
las familias regiomontanas. Estamos hablando del miedo o
bien del repudio a la doctrina comunista, así como del
asunto de la moralidad y de los buenos valores. Esta úl�ma

La segunda acusación se dirigió hacia la “uniformidad de
la niñez”. Al revisar los libros de los cuatro primeros grados,
es posible adver�r que en algunos momentos tendían a
caer en la repe�ción del contenido, además de la omisión
de ciertas temá�cas, hablando especialmente de la disciplina histórica. Durante mucho �empo, la niñez trabajó con

otro �po de textos por lo que, dada la impar�ción de un
solo libro para todos los estados, era comprensible que se
creyera que esto limitaría el conocimiento.

obtener respuestas a sus dudas y de que sus opiniones
fueran tomadas en cuenta. Si bien la repar�ción de libros
de texto no se detuvo, la manifestación de 1962 mostró la
gran influencia de los medios de comunicación y de las
asociaciones civiles.

En cuanto a la repe�ción de los temas, puede atribuírsele a que el discurso de la época del gobierno de López
Mateos fue el de “la unidad nacional”, por lo que el plan de
esta educación era formar a la ciudadanía mexicana bajo
el concepto del patrio�smo y la historia nacional. En los libros de texto, se menciona que el obje�vo para la niñez
mexicana era “prepararlos para una vida prác�ca, fomentar la conciencia de la solidaridad humana e inculcarles el
amor a la Patria, alimentándolo con el conocimiento de los
grandes hechos históricos que han dado fundamento a la
historia democrá�ca del país”14.

En cuanto al libro de texto aún queda mucho por abordar,
aunque en su primera edición no se trataba de un libro muy
completo, trajo un cambio en las formas de enseñanza para
los años posteriores. Y más adelante, algunas ediciones
volvieron a ser objeto de disputa para los padres de familia.
El libro de texto llegó para quedarse, pues el sistema de
elaboración, impresión y repar�ción gratuita aún se man�ene, lo mismo que el fenómeno de la oposición a la polí�ca
educa�va del Estado por parte de ciertos sectores.

Por tercera acusación se dijo que los libros de textos
atentaban contra “la moral y los valores de las familias mexicanas”. Sin embargo, el libro no pretendía inculcar valores o acciones inmorales, pues sus contenidos se guiaban
bajo el civismo y el sen�miento nacional, lo que podría haber entrado en disputa con los ideales de las familias regiomontanas, según sus tradiciones, principios y creencias15.
Algunos de sus contenidos, no obstante, podían ser objeto
de interpretaciones diversas, como el hecho de que se incluyera una “oración al libro de texto” y un apartado �tulado “mi servicio mexicano”, ya que la Unión podría haberlos considerado como un intento de adoctrinamiento o
una falta a la religión16.

FUENTES DE INFORMACIÓN

Hemerogra�a
El Porvenir. Monterrey, México.
Bibliogra�a
Barrón de Morán, Concepción (1960). Mi libro de cuarto
año. Historia y civismo. Ciudad de México: Secretaría de
Educación Pública.
Domínguez Aguirre, Carmen y Enriqueta León González
(1960). Mi cuaderno de trabajo de tercer año. Lengua
nacional y escritura. Ciudad de México: Secretaría de Educación Pública.

Podríamos definir esto como un conflicto de ideologías
entre los valores regiomontanos que habían sido
moldeados por años y la imposición de una nueva visión
nacionalista. Como se mencionaba en un apartado “este
libro propone ayudarte a conocer a tu patria, pues conociéndola sabrás mejor por qué la amas y cómo y por qué
debes de estar dispuesto a servirla”17. Esta cues�ón cívica
y patrió�ca se encontraba en la co�dianidad y les indicaba a las infancias los valores que debían adquirir y cómo
debían actuar.

Domínguez Aguirre, Carmen y Enriqueta León González
(1961). Mi libro de primer año. Ciudad de México: Secretaría de Educación Pública.
Galicia Ciprés, Paula (1960). Mi libro de segundo año. Ciudad
de México: Secretaría de Educación Pública.
Greaves Laine, Cecilia (2001). “Polí�ca educa�va y libros de
texto gratuitos. Una polémica en torno al control por la educación”, en: Revista Mexicana de Inves�gación Educa�va, no.
12, vol. 6, pp. 1-11.

Básicamente, la instrucción cívica y moral les mostraba
a los niños las aspiraciones que debían tener para que el
día de mañana se convir�eran en los futuros ciudadanos;
que fueran demócratas, leales y fieles a su patria, su
bandera y su historia. También se hablaba en los libros de
“la gran familia” en donde todas y todos los mexicanos se
encuentran incluidos, y dentro de ese concepto de
familia, la patria era caracterizada como la madre de todos, por lo que se inculcaba el deber de amarla y defenderla en caso necesario, bajo esa unión compar�da
de ser ciudadanos mexicanos18.

Fuentes electrónicas
“Catálogo histórico de libros de texto gratuitos 1960-2020.
Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos”, en: Gobierno de México. [En línea; consultado el 26 de marzo de
2025]. Disponible en: h�ps://historico.conaliteg.gob.mx/

Consideraciones finales

6 Ibíd., p. 3
7 “Por qué hacemos la manifestación”, en: El Porvenir, 1 de febrero de 1962. Monterrey, México, p. 9, primera sección.
8 “El Comité Organizador de la Unión Neoleonesa de Padres de Familia”, en: El Porvenir, 1 de febrero de 1962. Monterrey, México, p. 10, primera sección.
9 “Hoy gran manifestación de padres de familia”, en: El Porvenir, 2 de febrero de 1962. Monterrey, México, p. 9, segunda sección.
10 “Hoy manifestación en protesta por las reformas a la educación”, en: El Porvenir, 2 de febrero de 1962. Monterrey, México, p. 1, segunda sección.
11 Cecilia Greaves, “Polí�ca educa�va y libros de texto gratuitos. Una polémica en torno al control por la educación”, p. 7.
12 “Por qué hacemos la manifestación”, en: El Porvenir, 1 de febrero de 1962. Monterrey, México, p. 9, primera sección.
13 Carmen Domínguez Aguirre y Enriqueta León González, Mi libro de primer año.

CULTURA REGIONAL

8

Ramos Escobar, Norma (2017). “Revisitando la manifestación
en contra del libro de texto gratuito en la ciudad de
Monterrey en 1962”, en: Consejo Mexicano de Inves�gación
Educa�va. [En línea; consultado el 26 de marzo de 2025].
Disponible en: h�ps://comie.org.mx/congreso/memoriaelectronica/v14/doc/1023.pdf

La situación en la ciudad de Monterrey en 1962 es un
claro ejemplo de una movilización social. Fuera de las
cues�ones ideológicas y de los intereses que pudieron
influir en el rechazo de los padres de familia a los libros de
texto, es destacable por otra parte la firmeza de su postura
ante la polí�ca educa�va de las autoridades, con el fin de

14 Carmen Domínguez Aguirre y Enriqueta León González, Mi cuaderno de trabajo de tercer año. Lengua nacional y escritura, p. 6.
15 “Por qué hacemos la manifestación”, en: El Porvenir, 1 de febrero de 1962. Monterrey, México, p. 9, primera sección.
16 Paula Galicia Ciprés, Mi libro de segundo año, pp. 187.
17 Concepción Barrón de Morán, Mi libro de cuarto año. Historia y civismo, p. 9.
18 “Catálogo histórico de libros de texto gratuitos 1960-2020. Generación 1960”, disponible en: h�ps://historico.conaliteg.gob.mx/?g=1960&amp;a=1

9

�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

La evolución de los conciertos en
Monterrey y la apertura de Escena
Génesis Villarreal 1
Universidad Autónoma de Nuevo León

Introducción

te. La llegada de más ar�stas internacionales en la década
de 1980 y 1990 consolidó la idea de que Monterrey requería espacios modernos y funcionales que permi�eran realizar conciertos con mayor comodidad y calidad. La
creciente demanda por espectáculos en vivo, impulsada
por el crecimiento económico y cultural de la ciudad, hizo
evidente la necesidad de recintos adecuados para albergar
a miles de personas brindando la mejor experiencia posible.

Uno de los primeros grandes eventos que marcó un
cambio en la ciudad ocurrió el 21 de octubre de 1981,
cuando el cantante Rigo Tovar reunió a más de cincuenta
mil personas en el Puente del Papa en Monterrey2. Este
evento no sólo destacó por su magnitud, sino también
porque consolidó a Monterrey como un lugar atrac�vo
para recibir a ar�stas populares con un gran número de
asistentes. Rigo Tovar fue un ícono de la música en México
y para entonces ya gozaba de una inmensa popularidad. Su
presentación en Monterrey evidenció la gran demanda de
espectáculos masivos en la ciudad. La mul�tud que se reunió en el Puente del Papa reflejaba el entusiasmo del público regiomontano por disfrutar de eventos en vivo, un
ascenso que con�nuaría en los años siguientes3.

Así pues, se dio importancia al desarrollo de una infraestructura adecuada para eventos de gran escala y se sentaron las bases para la apertura de nuevos recintos en los
años siguientes. Monterrey se fue posicionando como una
de las ciudades más importantes de México en cuanto a la
realización de conciertos, y se preparó el terreno para la
llegada de espacios icónicos como Escena y, posteriormente, otros foros de gran capacidad que definirían la oferta
de entretenimiento en la región.

Apenas unos días antes, el 9 de octubre de 1981, la banda británica Queen, una de las agrupaciones más influyentes en la historia del rock, se presentó en el Estadio Universitario ante treinta y cinco mil personas4. Este concierto
representó un hito en la evolución de los conciertos en
Monterrey, pues marcó una de las primeras visitas de una
banda de talla mundial a la ciudad5. Queen en ese momento ofreció un espectáculo con una producción de primer
nivel, y afianzó la idea de que Monterrey tenía la capacidad
de albergar eventos de gran magnitud con estándares
internacionales.

La inauguración de Escena: un nuevo concepto en
Monterrey
A medida que la demanda por conciertos de gran magnitud aumentaba en Monterrey, la ciudad se vio en la
necesidad de contar con recintos especializados que pudieran ofrecer una experiencia más cómoda y exclusiva
tanto para los asistentes como para los ar�stas. Hasta ese
momento, los principales conciertos en Monterrey se realizaban en estadios, auditorios o foros temporales que, si
bien podían albergar a grandes mul�tudes, no siempre
ofrecían las condiciones apropiadas en cuanto a acús�ca,
comodidad y producción escénica. Ante este panorama,
surgió la inicia�va de crear un espacio que no sólo
atendiera la creciente necesidad de espectáculos en vivo,
sino que también ofreciera una experiencia innovadora y
mul�funcional para el entretenimiento en la ciudad.

La llegada de Queen también fue un parteaguas en términos de infraestructura y organización de eventos. Hasta ese
momento, la mayoría de los conciertos en Monterrey se realizaban en espacios al aire libre o en lugares que no estaban
diseñados específicamente para espectáculos musicales. La
necesidad de garan�zar un sonido adecuado, una logís�ca
eficiente y un ambiente seguro para los asistentes llevó a
que se comenzara a considerar la creación de recintos
especializados. Estos eventos demostraron que Monterrey
no sólo era un punto clave en la escena musical, sino que
tenía el potencial de conver�rse en un des�no atrac�vo
para las giras de ar�stas internacionales.

Fue así como el 11 de marzo de 1994 se inauguró Escena,
un centro de espectáculos ubicado en Ocampo 433, frente
al Banco Internacional. Desde su apertura, este recinto
destacó por su concepto vanguardista, diseñado para
adaptarse a diferentes �pos de eventos y atraer tanto a los
seguidores de la música en vivo como a quienes buscaban

A par�r de estos acontecimientos, la industria del entretenimiento en la ciudad comenzó a expandirse rápidamen-

1 Es estudiante de la licenciatura en Historia en la Facultad de Filoso�a y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Su principal interés es el desarrollo de la industria
del entretenimiento en Monterrey y la historia de la música en México. Su inves�gación se enfoca en los cambios socioculturales derivados de la apertura de nuevos recintos
para conciertos y su impacto en la ciudad.
2 Reséndiz, Edgardo, “¡Rigo!... ¡Por favor, voltea!”, en: El Norte, 22 de octubre de 1981. Monterrey, México.
3 Anza, Ana Luisa, “Esto será inolvidable por los siglos de los siglos”, en: El Norte, 22 de octubre de 1981. Monterrey, México.
4 Fuentes, Altagracia, “Queen en el Estadio Universitario”, en: El Norte, 10 de octubre de 1981. Monterrey, México.
5 Fuentes, Altagracia, “Viajan, «hacen cola» y faltan a exámenes”, en: El Norte, 10 de octubre de 1981. Monterrey, México.

CULTURA REGIONAL

10

una opción de entretenimiento nocturno. A diferencia de
otros espacios de la época, Escena combinaba la funcionalidad de una sala de conciertos con una discoteca y un bar, lo
que le otorgó una iden�dad única dentro de la oferta cultural y de ocio en Monterrey. Su arquitectura y distribución
permi�an que los asistentes disfrutaran de los eventos con
mayor cercanía a los ar�stas, en un ambiente en donde se
priorizaba la calidad del sonido y la ambientación del lugar.

innovación no sólo realzaba el ambiente de cada concierto,
sino que también permi�a a los ar�stas personalizar sus
shows para brindar una experiencia más envolvente y
espectacular. Además, el escenario contaba con una distribución estratégica que facilitaba la cercanía entre el público y los intérpretes, generando una conexión más ín�ma y
emocionante en cada presentación.
La estructura del recinto también fue pensada para maximizar la comodidad y la visibilidad del público. A diferencia de otros lugares donde la experiencia podía verse
afectada por la disposición del espacio, en Escena se priorizó un diseño en el que todos los asistentes pudieran disfrutar del espectáculo sin obstáculos visuales. Esto convir�ó al
foro en un referente dentro de la industria del entretenimiento en Monterrey, ya que estableció un estándar de
calidad en términos de infraestructura y comodidad para
los conciertos en vivo.

El evento inaugural del recinto estuvo a cargo de Miguel
Bosé, una de las figuras más importantes del pop en
español en ese momento. Su presentación con la gira Bajo
el Signo de Caín marcó un hito en la escena musical regiomontana, al demostrar que Escena era un lugar apropiado
para recibir a ar�stas de talla internacional con una producción de alto nivel6. La elección de Bosé encajaba perfectamente con la visión del nuevo espacio, que aspiraba a
conver�rse en un referente del entretenimiento de calidad
en la ciudad.
La apertura de Escena también reflejaba la evolución del
público regiomontano, que cada vez demandaba opciones
más exclusivas y versá�les para disfrutar de la música en
vivo. Su innovador concepto permi�ó que el recinto se consolidara rápidamente como un punto de encuentro para los
amantes de la música, atrayendo a ar�stas nacionales e
internacionales de diversos géneros. Además, su ubicación
estratégica en el centro de Monterrey facilitó el acceso a
una amplia audiencia, convir�éndolo en uno de los espacios
más emblemá�cos de la ciudad en la década de los 90 y
principios de los 2000.

La apertura de Escena no sólo significó un avance en la
calidad de los conciertos en Monterrey, sino que también
marcó un antes y un después en la evolución de la industria
del entretenimiento en la ciudad. La implementación de
nuevas tecnologías y estándares en infraestructura posicionó a Monterrey como un des�no clave para las giras de
ar�stas internacionales, lo que contribuyó al crecimiento
de conciertos en la región. Con el paso de los años, el
impacto de Escena se reflejó la necesidad de nuevos foros
y la profesionalización del sector, permi�endo que la ciudad se consolidara como una de las capitales musicales
más importantes de México.

Con el paso de los años, Escena no sólo se mantuvo como
un importante foro de conciertos, sino que también evolucionó para adaptarse a las tendencias y necesidades del
mercado, ofreciendo una programación variada que incluía
presentaciones de rock, pop, música electrónica y otros géneros emergentes. Su impacto en la escena musical de
Monterrey fue innegable, pues abrió las puertas a nuevas
formas de disfrutar la música en vivo y contribuyó a la consolidación de la ciudad como un des�no clave para giras y
espectáculos en México.

Gracias a estos avances, Escena se convir�ó en un modelo a seguir para otros recintos de espectáculos en el país,
demostrando que la combinación de innovación tecnológica, diseño estratégico y una oferta ar�s�ca de primer nivel era clave para atraer tanto a ar�stas locales e internacionales, como a audiencias exigentes. Su legado
perdura como un símbolo de la transformación de
Monterrey en un epicentro musical de gran relevancia,
influyendo en la manera en que se conciben y disfrutan los
conciertos en la actualidad.

Innovación técnica y el impacto de Escena

El legado de Escena y su influencia en la industria

Lo que hizo a Escena verdaderamente innovador fue su
enfoque en la excelencia técnica y el uso de tecnología
avanzada para ofrecer una experiencia inmersiva tanto a los
ar�stas como al público. Desde su inauguración, el recinto
fue diseñado con un sistema de sonido de alta fidelidad que
garan�zaba una acús�ca óp�ma en todos los rincones del
lugar. A diferencia de otros espacios que adaptan su infraestructura para conciertos, Escena fue concebido desde el
principio como un foro especializado en espectáculos en
vivo, lo que le permi�ó integrar de manera eficiente tecnología de audio y luces que estaban a la vanguardia de la
época.

Escena dejó una huella profunda en la industria del entretenimiento en Monterrey, transformando la manera en
que se concebían y organizaban los espectáculos en vivo.
Su impacto trascendió más allá de ser un simple recinto, ya
que estableció un nuevo modelo de negocio para la realización de conciertos y eventos de alto nivel en la ciudad.
Gracias a su innovador concepto, muchos promotores y
empresarios del entretenimiento comenzaron a apostar
por la creación de espacios especializados en la música en
vivo, lo que permi�ó una mayor diversificación en la oferta
de espectáculos en Monterrey.
El éxito de Escena sirvió como punto de referencia para
la creación de otros recintos con infraestructura de
vanguardia, entre ellos la Arena Monterrey, que abrió sus
puertas en 2003 y se consolidó como uno de los foros más
importantes de América La�na. Además, influyó en la mo-

Uno de los aspectos más destacados de Escena era su sistema de iluminación dinámica, compuesto por un conjunto
de luces robó�cas y efectos visuales que podían adaptarse
a dis�ntos géneros musicales y es�los de presentación. Esta

6 Silva, María, “Miguel Bosé saldrá a «Escena» el 11 de marzo aquí”, en: El Norte, 26 de febrero de 1994. Monterrey, México.

11

�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

dernización y expansión de otros espacios dedicados a la
música, como el Auditorio Banamex (antes Auditorio CocaCola y Auditorio Ci�banamex), que siguieron la línea de
ofrecer instalaciones de primer nivel, con tecnología
avanzada en sonido e iluminación, así como una mayor comodidad para el público y los ar�stas.
Pero el impacto de Escena no sólo se reflejó en la infraestructura, sino también en el crecimiento del mercado
musical y en la profesionalización de la industria del entretenimiento en la ciudad. La llegada de ar�stas nacionales e
internacionales atrajo a más promotores, productores y
técnicos especializados en la organización de eventos en
vivo. Esto impulsó tanto a bandas emergentes como a promotores independientes, quienes encontraron en la ciudad un terreno fér�l para desarrollar sus carreras.
Otro aspecto clave del legado de Escena fue su papel en
la consolidación de Monterrey como un punto estratégico
dentro de las giras internacionales. Antes de su apertura,
la mayoría de los ar�stas extranjeros se presentaban exclusivamente en la Ciudad de México y, en menor medida, en
Guadalajara. Sin embargo, Escena demostró que exis�a
una demanda sólida en el norte del país, lo que incen�vó
a más ar�stas a incluir a Monterrey en sus i�nerarios. Con
el �empo, esto permi�ó que la ciudad se posicionara como
un des�no musical de primer nivel, atrayendo a algunos de
los nombres más importantes de la industria.
A nivel cultural, Escena también desempeñó un papel
fundamental en la diversificación del panorama musical de
Monterrey. Al abrirse a una amplia gama de géneros, desde
el pop y el rock hasta la electrónica y la música alterna�va,
el recinto contribuyó a la creación de una audiencia más
abierta y recep�va a diferentes es�los musicales. Esto, a su
vez, influyó en el surgimiento de fes�vales como el Hellow
Fest, Pa’l Norte y el Live Out, que han reforzado la posición
de Monterrey como una de las ciudades más importantes
para la música en vivo en México y América La�na.
En defini�va, el impacto de Escena fue mucho más allá
de ser un simple recinto de conciertos. Su legado sigue vigente en la industria del entretenimiento en Monterrey, no
sólo por haber abierto el camino para la creación de nuevos
foros, sino también por haber transformado la manera en
que se conciben y disfrutan los espectáculos en la ciudad.
Su influencia se puede ver reflejada en la infraestructura,
en la profesionalización del sector y en el crecimiento de la
oferta musical, consolidando a Monterrey como una de las
capitales del entretenimiento más importantes del país.

Out, Machaca, entre muchos otros, han crecido exponencialmente, atrayendo a miles de asistentes y posicionando a Monterrey como una de las principales plazas
para la música en vivo en La�noamérica.

con una acús�ca de alta calidad y tecnología de punta. Este
�po de eventos permi�ó que Monterrey fuera visto como
un lugar clave en la industria musical, al atraer a ar�stas
internacionales y posicionarse como un referente cultural.

La evolución de la infraestructura ha jugado un papel
crucial en este desarrollo. Actualmente, la ciudad cuenta
con recintos de primer nivel como la Arena Monterrey, el
Auditorio Banamex, Foro Tims y Escenario GNP Seguros,
los cuales han sido sede de presentaciones de ar�stas de
talla mundial. Además, el auge de espacios más ín�mos,
como el Café Iguana y el Nandas, ubicados en Barrio
An�guo, ha permi�do el florecimiento de la escena musical alterna�va e independiente, ofreciendo oportunidades para bandas emergentes y propuestas innovadoras.

Monterrey ha evolucionado de ser una ciudad con un
incipiente mercado musical en los años 80 y 90, a conver�rse en uno de los principales centros de espectáculos de
México y América La�na. Su capacidad para atraer a ar�stas
internacionales, la calidad de su infraestructura y la pasión
de su público han hecho de la ciudad un des�no imperdible
para los amantes de la música en vivo. Con una industria en
constante crecimiento y nuevas generaciones de músicos y
empresarios del entretenimiento, Monterrey como epicentro musical sigue siendo prometedor.

Otro factor clave en la consolidación de Monterrey
como des�no musical ha sido el crecimiento del turismo
cultural. Cada año, miles de personas viajan a la ciudad ya
sea de otros estados u otros países con el propósito de
asis�r a conciertos y fes�vales, generando un impacto posi�vo en la economía local. La industria hotelera, los restaurantes y otros sectores del entretenimiento han visto
un incremento en la demanda durante estos eventos, lo
que ha llevado a una mayor inversión en infraestructura
turís�ca y en la mejora de los servicios para los visitantes.

La creación de Escena y otros espacios para conciertos
en Monterrey impulsaron la profesionalización de la industria del entretenimiento, llevando a la ciudad a conver�rse
en uno de los principales centros musicales de México. Estos avances no sólo contribuyeron al crecimiento de la
oferta cultural local, sino que también promovieron un
sen�do de iden�dad y pertenencia entre los habitantes de
la ciudad, quienes, a través de su par�cipación en estos
eventos, reforzaron su vínculo con las expresiones ar�s�cas y la música en vivo.

El legado de Escena sigue presente en la manera en que
se organizan los espectáculos en Monterrey. Su impacto se
refleja en la calidad de los eventos, la diversidad de géneros que se presentan y el profesionalismo con el que se
llevan a cabo los conciertos. La ciudad ha mantenido un estándar alto en la producción de eventos en vivo, lo que ha
permi�do que ar�stas de renombre con�núen eligiéndola
como un des�no imprescindible en sus giras.

Además, Monterrey se ha destacado por su diversidad
musical, que va más allá de los géneros tradicionales del
rock o la música pop, e incluye una variedad de propuestas
que atraen a dis�ntos públicos, como fes�vales de música
electrónica, indie, y música regional mexicana. Esta pluralidad ha consolidado a la ciudad como un epicentro de
cultura y entretenimiento, tanto a nivel nacional como en
el ámbito internacional.

A nivel cultural, Monterrey se ha conver�do en un
epicentro para la música en México, no sólo por la can�dad de eventos que alberga, sino también por el impacto
que estos �enen en la comunidad. La escena local ha crecido significa�vamente, con una mayor can�dad de bandas
y solistas emergiendo en dis�ntos géneros, desde el rock y
el pop hasta el hip-hop y la música electrónica. Diferentes
espacios han sido clave en la promoción de nuevas propuestas musicales, brindando una plataforma para ar�stas
nacionales e internacionales que buscan darse a conocer
en un público más amplio.

Se puede decir que el crecimiento de los conciertos y
fes�vales en Monterrey ha sido un factor determinante en
la consolidación de la ciudad como un referente cultural,
transformando el panorama de la música en vivo y posicionando a la ciudad como un importante actor en la industria del entretenimiento en México y América La�na.

Conclusión

El Norte. Monterrey, México.

FUENTES DE INFORMACIÓN

Hemerogra�a

La evolución de los conciertos en Monterrey refleja el
desarrollo cultural, social y económico de la ciudad a lo
largo de las úl�mas décadas. Desde sus inicios con
conciertos más pequeños, Monterrey comenzó a consolidarse como un des�no importante para las giras nacionales e internacionales, abriendo el camino para una infraestructura más robusta y profesional. Un ejemplo clave de
esta transformación fue la inauguración de Escena en
1994, un espacio que no solo marcó un hito en la organización y logís�ca de eventos masivos, sino que también mejoró significa�vamente la experiencia del público, al contar

La actualidad de Monterrey como des�no musical
Hoy en día, Monterrey sigue siendo un referente en la
organización de conciertos y en la realización de fes�vales
de música que han ganado reconocimiento a nivel nacional e internacional. Desde el inicio de estos eventos en
2008, la ciudad ha desarrollado una sólida industria musical que abarca diversos géneros y públicos, consolidándose como un des�no clave en el circuito de espectáculos
en México7. Fes�vales como Hellow Fest, Pa’l Norte, Live

7 Riquejo, Fabían y Corpus, Lorena, “Prenden La Huasteca”, en: El Norte, 25 de agosto del 2008. Monterrey, México.

CULTURA REGIONAL

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�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

Los efectos del Huracán Gilberto en
la zona metropolitana de Monterrey

otros donadores fueron unos actores que formaron parte
del Primer Encuentro del Teatro Independiente de
Monterrey mediante obras de teatro. Actores, como Isaac
Alcorta, se encargaron de dar un show a los niños y lo que
se recaudó se donó a los damnificados. Se complementaron
las ganancias con la venta de gorras y botones6.

lecimiento. Entre más tor�llerías aptas, mejor para agilizar
el apoyo. El 23 de sep�embre de 1988, José Carrillo de El
Norte reportó que el senador Alfonso Mar�nez Domínguez,
con el apoyo de un grupo de 300 personas, formó parte de
la reconstrucción de la colonia Plan de Ayala, ubicada en
Santa Catarina, en donde también se donaron víveres y se
implementó un servicio gratuito proporcionado por médicos, es�listas y den�stas, entre otros, para sa�sfacer las
necesidades de los habitantes. Asimismo, colaboraron ingenieros en la reconstrucción de las viviendas9.

Bryan Yair Ramírez Garza 1
Universidad Autónoma de Nuevo León

El trayecto del Huracán Gilberto
El estado de Nuevo León no fue el único lugar que sufrió las
consecuencias del Huracán Gilberto en sep�embre de 1988,
sino que otras partes del mundo también fueron víc�mas de
este fenómeno natural. Es importante conocer los
antecedentes previos a la llegada de este fenómeno meteorológico al territorio nuevoleonés. Se originó el 8 de sep�embre como una depresión tropical que surgió por decimosegunda ocasión en ese año, cerca de las Islas de
Barlovento. Un día después fue llamado Gilbert. Y otro día
después, el huracán se convir�ó en un huracán de categoría
3, por lo que era probable que provocaría desastres al tocar
�erra. El 12 de sep�embre llegó a Jamaica, ya con categoría
4, y destruyó todo a su paso; el huracán sorprendió a los habitantes por su intensidad. Posteriormente, llegó a las Islas
Caimán. Después, arribó a México el 14 de sep�embre, por
la península de Yucatán, lo que obligó a la industria avionera
y turís�ca a suspender ac�vidades para evitar tragedias2.

El 19 de sep�embre de 1988, El Porvenir reportó que el
presidente de México, Miguel de la Madrid, visitó la ciudad
de Monterrey luego de que el Huracán Gilberto provocara
serios desastres. El mandatario se comprome�ó a reubicar
a los damnificados en lugares mejores, así como a reconstruir la ciudad mediante una división de sectores, como
vialidad metropolitana y estatal, agua y drenaje, electricidad, vivienda, salud, entre otros. La labor de Jorge Trevino
y de Na�vidad Parás, gobernador de Nuevo León y secretario de gobierno respec�vamente, fue importante, pues
proporcionaron información sobre la situación al mandatario federal para que éste tuviera un plan de cómo reparar la ciudad.
En su visita a Monterrey, el presidente fue acompañado
de funcionarios de CONASUPO, CFE y SCT, entre otras dependencias gubernamentales4, lo que sirvió para que los
miembros del gobierno supervisaran los daños ocasionados en la ciudad y para que éstos pudieran saber cómo
resolver los problemas que les compe�an a ellos. Fue indudable que se necesitó mucho dinero para reconstruir la
ciudad. Pero, como ya estaba por terminar la ges�ón de
Miguel de la Madrid, cabe preguntarse si los proyectos de
reparación con�nuaron durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari. El 20 de sep�embre de 1988, El Diario de
Monterrey reportó que la Cruz Roja había recibido mil
millones de pesos en despensa para distribuirla entre los
afectados, mediante el programa del Tele-maratón. En los
canales 2 y 12 se hizo un llamado a la población para que
donaran lo que pudieran, y de esa manera, se obtuvieron
los productos básicos. No sólo la población en general hizo
dona�vos, sino también empresas como Alfa y Visa, y personalidades del mundo polí�co, como Sócrates Rizzo5.

Una vez que el huracán pasó por dicha península, los pronós�cos decían que disminuiría su intensidad al llegar al noreste mexicano. En realidad no fue así, pues luego de que
atravesó el Golfo de México, pasó por la Carbonera, Tamaulipas, con una fuerza considerable. Después llegó a Nuevo
León. Esto fue una muestra de que, si el huracán causó destrucción en los territorios mencionados, sucedería lo mismo
en la úl�ma en�dad mencionada3. Puede suponerse que la
población no fue lo suficientemente precavida por confiar
en que el fenómeno no impactaría de forma catastrófica.
Que haya pasado por la península de Yucatán no significó
que fue el fin de su trayectoria. Es indispensable conocer los
antecedentes, para conocer cuál fue el trayecto y la evolución del huracán y, al mismo �empo, para adver�r cuál fue
el impacto que este fenómeno tuvo en las localidades, previo a su llegada a Monterrey.

La población de Monterrey que no fue afectada y que
tuvo las posibilidades de donar víveres a los damnificados
manifestaron su solidaridad y empa�a. Pero hubo heterogeneidad en los donadores, ya que también par�ciparon
las industrias y polí�cos mencionados. Esto fue una muestra de que, en momentos di�ciles, la televisión se convierte en una herramienta para la filantropía. El 26 de sep�embre de 1988, Petra Hernández de El Norte reportó que

Las avenidas y carreteras de Monterrey se deterioraron rápidamente, sobre todo
las que colindaban con ríos. Imagen: El Porvenir, 19 de sep�embre de 1988.

1 Es estudiante de la licenciatura en Historia y Estudios de la Humanidades en la Facultad de Filoso�a y Letras en la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Ha publicado los ar�culos “Fábricas Apolo. Patrimonio industrial” en A�sbo, y “Monterrey en el Mundial de México 1986” en Academia Semper.
2 San�ago González, Sobrevivientes del Huracán Gilberto, p. 31.
3 Ibíd., p. 37.
4 “Ofrece MMH ayuda para reconstruir NL”, en: El Porvenir, 19 de sep�embre de 1988. Monterrey, México, p. 1B.
5 “La Cruz Roja ob�ene mil millones de pesos”, en: El Diario de Monterrey, 20 de sep�embre de 1988. Monterrey, México, p. 1A.

CULTURA REGIONAL

Si bien esto representó un a�sbo de esperanza de que esta
colonia podría levantarse y gozar de una calidad de vida favorable, parece que sólo se le dio prioridad a un único sector,
por lo que los habitantes de las comunidades aledañas no dudaron en solicitar apoyo a las personas que colaboraron en la
reconstrucción. Se �ene que recordar que fueron muchas las
colonias que fueron dañadas de forma seria y todas requerían algún �po de apoyo. Sin embargo, cuando no eran escuchados, las únicas opciones que tenían eran solicitar apoyo a
otro funcionario público o esperar a que llegara apoyo de ciudadanos que no fueron afectados o de empresarios.

La solidaridad por parte de polí�cos, actores de teatro,
personas del exterior de Nuevo León y empresarios

14

Las calles de las colonias estuvieron bloqueadas por diversos obstáculos, como
postes de luz. Imagen: El Porvenir, 19 de sep�embre de 1988.

Indudablemente, las ac�vidades de los actores de teatro
tenían la intención de ayudar a los damnificados, pues estaba claro que por esta ocasión los ingresos no serían para los
ar�stas sino para los afectados. Para que se obtuviera le
mayor can�dad de ganancias, fue necesario que los actores
dieran su mayor esfuerzo para diver�r al público. Otro
indicio de que hubo ayuda fue cuando, el 24 de sep�embre
de 1988, El Porvenir reportó que los damnificados del municipio de Santa Catarina recibieron ayuda de parte de los
habitantes de Houston, Texas, bajo la inicia�va de Everardo
Morales, director de la emisora de radio La Ranchera. Morales enfa�zó que se entregarían los víveres directamente a los
afectados y preferentemente en especie y no en efec�vo7.

Asimismo, el 21 de sep�embre de 1988 El Porvenir reportó que el ayuntamiento de Monterrey recibió catorce toneladas de víveres, des�nados a los damnificados, de parte
del ayuntamiento de Tampico, Tamaulipas. El alcalde de
Monterrey, Luis M. Farías, enfa�zó que desde que ocurrió el
desastre, la de Tampico fue la primera ayuda que se recibió
de otra localidad del país. Asimismo, la ciudad de Tampico
envió esta muestra de solidaridad como respuesta a la generosidad que, en varias ocasiones, había mostrado
Monterrey hacia esa localidad tamaulipeca10. Además, fue
probable que se recibiera ayuda de Europa y de Estados
Unidos, ya que el alcalde se mantuvo en comunicación
constante con diversas en�dades internacionales. Esto fue
una evidencia de que el noreste del país se ha mostrado
unido cuando surge un desastre natural y que esta no�cia
se difundió de tal modo que llegó a otros horizontes, lo cual
generó un sen�do de empa�a y de solidaridad.

Las medidas mencionadas por Morales tenían la finalidad
de que las donaciones no llegaran a las manos equivocadas.
A manera de hipótesis, puede suponerse que las personas
que contribuyeron con la donación de los víveres eran mexicanos radicados en Houston, quienes de esa manera mostraron su solidaridad con sus compatriotas. Un indicio de lo
anterior es que el nombre de la estación de radio se
encontraba en castellano, por lo que posiblemente la audiencia estaba cons�tuida mayormente por mexicanos.
Ahora bien, el 22 de sep�embre de 1988, El Diario de
Monterrey reportó que los funcionarios de la CTM y de la
CNOP, Eugenio Álvarez y Porfirio Garza respec�vamente,
comunicaron que contribuirían con la donación de tor�llas
a las familias afectadas. Asimismo, CONASUPO y Maseca
proporcionaron harina nixtamalizada. Se le dio prioridad a
los municipios metropolitanos que disponían de la mayor
can�dad posible de tor�llerías, mediante una mano de obra
que se comprome�ó a ayudar8.
La donación de tor�llas fue sin duda un acto solidario,
pues muchas personas afectadas no tenían acceso a este
alimento. En las tor�llerías que se comprome�eron a producir, primero que nada, a manera de hipótesis, tuvieron
que ser evaluadas para ver si no tuvieron serias afectaciones por el Huracán Gilberto en la maquinaria o en el estab-

Los damnificados recibieron ayuda por parte de donantes texanos. Imagen: El Porvenir, 24 de sep�embre de 1988.

6 Petra Hernández, “Teatristas independientes dan funciones a afectados”, en: El Norte, 26 de sep�embre de 1988, p. 3D.
7 Texanos reparten ayuda directa a damnificados”, en: El Porvenir, 24 de sep�embre de 1988. Monterrey, México, p. 11B.
8 “Repar�rán tor�llas a damnificados”, en: El Diario de Monterrey, 22 de sep�embre de 1988. Monterrey, México, p. 5B.
9 José Carrillo, “Envía Don Alfonso a damnificados alimentos, ropa y hasta colchones”, en: El Norte, 23 de sep�embre de 1988. Monterrey, México, p. 1B.
10 “Envían víveres de Tampico”, en: El Porvenir, 21 de sep�embre de 1988. Monterrey, México, p. 10-B.

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�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

Asimismo, El Porvenir reportó, el 20 de diciembre de
1988, que diecisiete mil habitantes tuvieron complicaciones
para recibir el servicio de energía eléctrica. El huracán dejó
a su paso muchos postes de luz y cables �rados, por lo que
el servicio se interrumpió. Una dificultad para hacer las reparaciones fue que las calles estaban obstaculizadas, por lo
que fue di�cil que entraran los camiones para reparar en los
lugares indicados16. Era necesario que se empleara la mayor
can�dad posible de trabajadores de la CFE, quienes laboraron sin descanso, ya que muchas personas necesitaban de
la electricidad para enfriar y calentar sus alimentos, para
usar la televisión y la radio para estar al pendiente de las
no�cias, e incluso había personas enfermas que tenían
equipo que funcionaba con energía eléctrica o que necesitaban consumir medicamentos a una temperatura baja.

El 23 de sep�embre de 1988, El Porvenir dio a conocer
que la distribución de ayuda no había sido equita�va, pues
habitantes del municipio de Apodaca, específicamente de
las colonias Pueblo Nuevo y Emiliano Zapata, mostraron su
inconformidad al ser afectados por el huracán y al no recibir
apoyo de ningún �po. La jefa de la colonia Pueblo Nuevo dijo
que la ayuda había sido insuficiente por parte de la administración municipal, mientras que el apoyo estatal no apareció
por aquellos rumbos. Por su parte, el jefe la colonia Emiliano
Zapata acudió al palacio de gobierno de Nuevo León para
que el ejecu�vo estatal interviniera11. Ésto fue evidencia de
que no toda la zona metropolitana recibió apoyos para levantarse de las ruinas provocadas por el fenómeno natural.
Ante la falta de ayuda, estos pobladores experimentaron
una disminución en su calidad de vida, por lo que se movilizaron a diferentes lugares para ser escuchados.

Los damnificados de la colonia Plan de Ayala recibieron ayuda por parte del
senador Alfonso Mar�nez Dominguez, como asistencia médica, cortes de
pelo, despensa y ropa, entre otras cosas más. Imagen: El Norte, 23 de sep�embre de 1988.

El 25 de sep�embre de 1988, Miguel Vargas de El Diario
de Monterrey reportó que Carlos Rivera Salinas, presidente
de la Asociación de Industriales Regiomontanos del Poniente de la Caintra, afirmó que se iba a construir un conjunto
de doscientas viviendas en beneficio de las personas que se
habían visto afectadas por el fenómeno y que, por consiguiente, no tuvieron más alterna�va que la de asentarse en
las orillas del río Santa Catarina. Asimismo, los empresarios
que integraban este grupo buscaron la colaboración del gobierno del estado para el otorgamiento de un terreno para
la construcción de las viviendas. Además, se enfa�zó que se
haría una supervisión de la construcción y que posiblemente podrían haber más zonas para la construcción una mayor
can�dad de hogares. El hecho de que los afectados se establecieran en la zona comentada implicaba no sólo que no
podrían tomar posesión legal de los terrenos que habitaban, sino también que corrían el riesgo de ser llevados por
la corriente de este río. A manera de suposición, puede sugerirse que la supervisión buscaba asegurar que estuvieran
bien hechos los patrimonios. Es posible que aumentara la
can�dad de zonas para la construcción de casas, pues los
afectados fueron muchos.

El llenado de las presas Cerro Prieto y La Boca
El 18 de sep�embre de 1988, David Ibarra de El Diario de
Monterrey reportó que un efecto del paso del Huracán
Gilberto por Nuevo León fue el llenado de las presas Cerro
Prieto y La Boca, pues el intenso fenómeno natural trajo
consigo una gran can�dad de agua, lo que reforzó la capacidad de las citadas obras hidráulicas. El llenado de las presas
generó el riesgo de que éstas se desbordaran y pudieran
invadir carreteras y poblaciones14. Sin embargo, el aspecto
posi�vo fue que pronto la población ya no tendría problemas con el suministro de agua, pues estos concentradores son los encargados de abastecer del vital líquido a
la zona metropolitana. De forma paralela, las presas han
abastecido de este recurso a las áreas ganaderas y agrícolas,
que también han necesitado de este líquido.
Una infraestructura débil
El 19 de sep�embre de 1988, El Porvenir reportó que el
Huracán Gilberto dejó a su paso una infraestructura débil
en muchos puntos de la zona metropolitana de Monterrey.
Por ejemplo, los habitantes de trece colonias, tanto de San
Nicolás de los Garza como de Santa Catarina, como La
Fortaleza, Nueva Fortaleza, San Isidro, Loma Pelona, Las
Palmas, Ildefonso Vázquez, Jesús Garza, La Barrica, López
Mateos, Trabajadores, la cabecera municipal de Santa Catarina, Roble San Nicolás y Residencial Roble, vieron
interrumpidos los servicios de agua, electricidad y transporte, este úl�mo debido a que las calles se encontraban obstaculizadas15. Los habitantes no podían moverse de sus
barrios a otro punto de la ciudad; además, los proveedores
de los productos básicos no podían sur�r las �endas de la
esquina. La ausencia de estos servicios representó una
disminución en la calidad de vida y un estado de desesperación por parte de los habitantes, quienes decidieron
dar a conocer la situación para ser escuchados.

Más ayuda llegó del exterior de Nuevo León. Por ejemplo,
desde la Ciudad de México llegó ayuda de parte de diversas
asociaciones, como el Centro Neoleonés de México, la Asociación de Profesionistas Neoleoneses en el Distrito Federal
y el Ins�tuto de Economistas Neoleoneses. Asimismo, del exterior del país prestaron su ayuda organizaciones e instancias como el Comité de Beneficencia Mexicana de Los
Ángeles, el equipo de los Astros de Houston y la empresa
General Motors, entre otros13. Esto fue muestra de que el
impacto de este huracán fue tan fuerte, que la no�cia llegó
a todo el país y a otras partes del mundo. Hubo ayuda por
parte de neoleoneses que radicaban en el exterior del estado, ya que sen�an empa�a por sus paisanos y decidieron
que lo mejor era ayudar a su propia gente. Pero también grupos estadounidenses y empresas ayudaron, quizá como una
muestra de agradecimiento por la generosidad que la población de Nuevo León había mostrado en otros momentos.

El 24 de sep�embre de 1988, El Porvenir dio a conocer
que, a causa del huracán, en diversas áreas del municipio de
San Pedro se reportó una falta de señalamientos viales en
las calles y avenidas. La directora de Urbanismo y Planeación del municipio comentado, Bertha Laura Plascencia,
comentó que esperaban que el gobierno estatal apoyara a
dicha localidad proporcionando lo necesario (en este caso,
señalamientos)20. Era urgente que se instalara este �po de
infraestructura lo más pronto posible, sobre todo en las
avenidas más transitadas, ya que la ausencia de señalamientos podía provocar accidentes viales. Sin embargo, de
manera provisional, elementos de tránsito hicieron
indicaciones a los automovilistas, como marcar altos o
hacer señas para pedir la disminución de la velocidad en
puntos indicados. Es probable que en otros municipios de la
metrópoli se presentaran situaciones similares.

El mismo día, Zenón Escamilla y Gabriela González de El
Norte reportaron que las autoridades estatales y municipales habían sugerido usar lo menos posible el automóvil para
evitar entorpecer el tráfico. En avenidas como Gómez Morín, Cons�tución, Pino Suárez y Cuauhtémoc, entre otras,
hubo embotellamientos, ya que se presentaron daños en las
arterias que ocasionaron la lenta circulación de los automovilistas. Sin embargo, las autoridades correspondientes trabajaron sin descanso para habilitar puentes y agilizar el tránsito17. No obstante, puede suponerse que hubo daños serios
que tardaron en ser reparados, por lo que el problema del
tráfico con�nuó en algunos puntos. Por ello, las autoridades
recomendaron que viajaran más personas en un auto, pues
si viajaba una sola persona por vehículo, y se reportaban
muchos casos así, podían obstaculizar el tránsito. Otra buena opción fue usar el transporte público, pues así circularían
menos vehículos. Fue inevitable que la gente saliera de casa,
ya fuese para dirigirse al trabajo o para adquirir alimentos.

La reconstrucción
El 20 de sep�embre de 1988, El Diario de Monterrey dio
a conocer que se hicieron labores de reconstrucción y rehabilitación, como la limpieza de carreteras que conectaban a
Monterrey con Sal�llo, Reynosa, Miguel Alemán, Linares,
Ciudad Victoria y Ciudad de México. Asimismo, se habilitaron diversos puentes, como Revolución, Corregidora,
Azteca y El Obispo21, además de que se trabajó sin descanso
en la reconstrucción del vado sobre el arroyo El Obispo, en
los límites entre San Pedro y Santa Catarina, para conectar
con barrios como Fomerrey, Revolución, Vista Montaña y El
Obispo. La reconstrucción fue necesaria para que hubiera
una comunicación eficaz, de ser posible, mediante todo
�po de vehículos, ya que los vehículos de carga, encargados
de trasladar productos esenciales, habían sido vitales para
proveer a los comercios, sobre todo a los ubicados en los
barrios que se encontraron aislados por troncos, postes
�rados, lodo y puentes quebrados, entre otros obstáculos.

El 23 de sep�embre de 1988, El Porvenir dio a conocer
que los daños causados por el Huracán Gilberto ascendían
a una cifra de doscientos catorce mil millones de pesos,
pues en todos los aspectos hubo daños, como en los sectores educa�vo, vial, de salud, de vivienda, de electricidad y
de gas, entre otros más. Fue una can�dad grande de dinero
la que se tuvo que inver�r para reconstruir el estado, pues
su infraestructura se encontraba dañada y era vital que estos servicios estuvieran en óp�mas condiciones para sa�sfacer las necesidades de los habitantes y, al mismo
�empo, una buena calidad de vida. El Porvenir reportó, el
19 de sep�embre de 1988, que el entonces gobernador de
Nuevo León, Jorge Treviño, manifestó que no se volverían a
plantar árboles en las orillas del río Santa Catarina, ya que
éstos podían provocar desastres en los ríos19.

Asimismo, el 23 de sep�embre de 1988, Humberto Castro de El Norte dio a conocer que, como parte de la reconstrucción, fueron inspeccionados puentes que atravesaban
el río Santa Catarina, quizá con la intención de que si se detectaban daños se les hiciera una reparación. Se hizo limpieza en cuarenta y cinco kilómetros de calles, y se hicieron reparaciones en las avenidas Morones Prieto, Cons�tución,
Díaz Ordaz y Revolución. Además, las obras se proyectaron
para incluir el reabastecimiento normal de electricidad y de
agua, la reparación de seis kilómetros de la autopista
Monterrey-Cadereyta y apoyo psicológico para los damnificados22. Se tenía el propósito de habilitar lo antes posible
las vialidades de la metrópoli para evitar los embotellamientos y para lograr que los automovilistas pudieran llegar
a su des�no más rápido. La atención psicológica era una
muestra de que la reconstrucción no debía abarcar sólo lo
material, sino también el ámbito de la salud, incluyendo la
salud mental.
El 24 de sep�embre de 1988, El Porvenir dio a conocer
que el cronista de Monterrey, José P. Saldaña, presentó un
proyecto al gobierno del estado, que consis�a en la

Los principales medios de comunicación de Monterrey animaron a donar a los
damnificados. Imagen: El Diario de Monterrey, 20 de sep�embre de 1988.
11 “Damnificados de Apodaca se quejan por falta de ayuda”, en: El Porvenir, 23 de sep�embre de 1988. Monterrey, México, p. 11B.
12 Miguel Vargas, “Industriales darán casa a damnificados”, en: El Diario de Monterrey, 25 de sep�embre de 1988. Monterrey, México, p. 1B.
13 Abraham Nuncio et al., Las huellas del Huracán Gilberto en Nuevo León, p. 176.
14 David Ibarra, “Gilberto llena Cerro Prieto y La Boca”, en: El Diario de Monterrey, 18 de sep�embre de 1988. Monterrey, México, p. 6B.
15 “Sin servicios públicos miles de habitantes”, en: El Porvenir, 19 de sep�embre de 1988. Monterrey, México, p. 10B.

CULTURA REGIONAL

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16 “Siguen sin luz 17 mil usuarios”, en: El Porvenir, 20 de sep�embre de 1988. Monterrey, México, p. 12B.
17 Zenón Escamilla y Gabriela González, “Recomiendan evitar el uso del auto”, en: El Norte, 20 de sep�embre de 1988. Monterrey, México, p. 1B.
18 “Daños causados por Gilberto ascienden a 214 millones”, en: El Porvenir, 23 de sep�embre de 1988. Monterrey, México, p. 11B.
19 “Ya no se plantarán árboles sobre el lecho del río Santa Catarina”, en: El Porvenir, 19 de sep�embre de 1988. Monterrey, México, p. 10B.
20 “Faltan señalamientos viales en San Pedro”, en: El Diario de Monterrey, 24 de sep�embre de 1988. Monterrey, México, p. 5B.
21 “Estructuran nuevas rutas viales para evitar los embotellamientos”, en: El Porvenir, 20 de sep�embre de 1988. Monterrey, México, p. 16B.
22 Humberto Castro, “Arranca por fin reconstrucción”, en: El Norte, 23 de sep�embre de 1988. Monterrey, México, p. 1B.

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�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

creación de dos ciudades depor�vas al poniente y al oriente
del río Santa Catarina, cuya intención era que se generara
convivencia entre los jóvenes de las colonias aledañas al río
y, al mismo �empo, un ambiente sano, donde se desarrollaran los talentos de los jóvenes23. Con esta infraestructura,
podrían organizarse torneos entre equipos de diferentes
colonias y los jóvenes aspirarían no sólo a la obtención de
campeonatos, sino también a proyectos más ambiciosos,
como el jugar en equipos profesionales. El Huracán Gilberto
había destruido las canchas que exis�an en el lecho del río,
por lo que se buscó reconstruir espacios depor�vos,
aunque bajo ciertas precauciones.

tos fue la escasez de vigilancia. Increíblemente, hubo heterogeneidad en las personas que come�eron estos robos:
niños, adolescentes, adultos y adultos mayores. Sin
embargo, la Academia Estatal de Policía llegó para impedir
estos actos25.
El 24 de sep�embre de 1988, El Diario de Monterrey reportó que habitantes damnificados de las colonias Flor del
Río y Pinos, en San Pedro, se instalaron en un terreno,
aunque posteriormente llegaron las autoridades correspondientes para desalojarlos. Éstos hicieron un nuevo
intento por asentarse en un terreno privado, pero nuevamente fueron re�rados. Las autoridades de San Pedro
hicieron el proceso correspondiente para facilitar la reconstrucción de los inmuebles de los damnificados26. Es posible
que el gobierno municipal apoyara a las personas afectadas,
entre otras cosas, para evitar que come�eran robos o que
se instalaran en terrenos privados. Lo ideal era que todos
los barrios afectados de la metrópoli recibieran el apoyo
necesario para que tuvieran una buena calidad de vida.
Labores de rescate
El 18 de sep�embre de 1988, El Porvenir reportó un
hallazgo de vein�séis víc�mas mortales en el río San Juan.
De esa cifra, vein�dós eran hombres y cuatro mujeres. Esto
fue muestra de la potencia de este fenómeno y de la fuerte
corriente de este río, que seguramente fue similar en los
otros cauces del estado27. Luego de hacer estos hallazgos,
las autoridades correspondientes posiblemente siguieron
con la búsqueda de más cuerpos.

El Huracán Gilberto dejó graves consecuencias, y convir�ó en un peligro la
corriente de los ríos. Imagen: El Porvenir, 18 de sep�embre de 1988.

El 24 de sep�embre de 1988, Francisco Betancourt de El
Norte reportó que en siete días serían reparadas nueve mil
quinientas líneas telefónicas que habían sido dañadas por el
Huracán Gilberto, y cuya compañía responsable era TELMEX.
Asimismo, se informó que se tendrían que inver�r alrededor
de quince mil millones de pesos, una can�dad considerable
de dinero. Cabe señalar que esa can�dad de líneas en mal
estado y fuera de servicio estaban ubicadas en la zona metropolitana de Monterrey, de las más de doscientas mil que
se encontraban registradas24. Sin embargo, a pesar de que
era una can�dad menor de líneas las descompuestas, era
urgente arreglar este problema ya que había personas o
familias que querían comunicarse con sus familiares, amigos
o compañeros de trabajo para saber cómo estaban tras este
desastre o por cualquier otro asunto igualmente importante. Además, era conveniente el uso de este medio porque,
seguramente, aún había calles o avenidas bloqueadas y, por
ende, tráfico que impedía transitar.

Asimismo, el 18 de sep�embre de 1988, El Porvenir reportó el rescate de un niño, mismo que se encontraba en
peligro en el río Santa Catarina. Se trataba de Pedro
Contreras, un infante que se encontraba varado sobre una
pipa, y los resca�stas tardaron ocho horas en rescatarlo.
Aunque el papá del niño había intentado resis�r a las corrientes, el agua se lo había llevado. Entonces solamente
quedó Pedro y los socorristas lo animaron. Fue rescatado y
llevado a la Cruz Verde para ser examinado, pues tenía hipotermia28. El rescate fue largo, quizá porque los resca�stas
esperaban el momento indicado para poner a salvo al niño,
pues un mal momento podía ser riesgoso tanto para la víc�ma como para ellos. Este fue un caso más en el que automovilistas fueron víc�mas de este fenómeno natural, pero
a diferencia de otros sucesos, aquí una persona fue
rescatada con vida.
El 19 de sep�embre de 1988, El Porvenir dio a conocer
que una gran can�dad de ins�tuciones apoyaron en lo que
podían. Por ejemplo, la Preparatoria No. 12 de la UANL y el
comité del PRI sirvieron temporalmente como albergues
para recibir víveres por parte de los habitantes que deseaban ayudar. Pero también hicieron su trabajo ins�tuciones
como la Cruz Verde, que realizaron tareas de rescate en el
río Santa Catarina. Además la Policía Judicial del Estado pro-

Algunos robos
Hubo una rapiña en el río Santa Catarina, ya que el cauce
del río bajó y algunos habitantes de las colonias aledañas
come�eron ciertos robos. El 19 de sep�embre de 1988,
Francisco Cobos de El Norte reportó que muchos habían tomado todo lo que pudieron de lo que había en los automóviles o camiones. Uno de los factores que mo�vó estos ac-

23 “Presenta proyectos para dos ciudades depor�vas”, en: El Porvenir, 24 de sep�embre de 1988. Monterrey, México, p. 11B.
24 Francisco Betancourt, ‘’Repararán teléfonos en siete días’’, en: El Norte, 24 de sep�embre de 1988. Monterrey, México, p. 7B.
25 Francisco Cobos, “Actos de rapiña en el río”, en: El Diario de Monterrey, 19 de sep�embre de 1988. Monterrey, México, p. 6B.
26 “Invaden terrenos en San Pedro”, en: El Diario de Monterrey, 24 de sep�embre de 1988. Monterrey, México, p. 6B.
27 “Rescatan 26 víc�mas en el San Juan”, en: El Porvenir, 18 de sep�embre de 1988. Monterrey, México, p. 14B.
28 “Salvan a niño de las aguas del río Santa Catarina”, en: El Porvenir, 18 de sep�embre de 1988. Monterrey, México, p. 13B.
29 “Cadereyta: todos colaboran en tareas de rescate”, en: El Porvenir, 19 de sep�embre de 1988. Monterrey, México, p. 9B.

CULTURA REGIONAL

18

porcionó información de los cuerpos iden�ficados29. Todas
las instancias públicas colaboraron, de una forma u otra,
para que la metrópoli saliera adelante. También se emprendieron labores de búsqueda de las personas desaparecidas, para terminar con la preocupación de los familiares
que no tenían no�cias sobre los extraviados. Los resca�stas
se arriesgaron debido a la corriente del río. Sin embargo,
ello fue reflejo del compromiso que tenían con la ciudadanía para ayudar en los momentos complicados.

que padecían alguna enfermedad gastrointes�nal, recibían
más34. Si bien, por ese �empo tenían que u�lizar una can�dad restringida de agua, fueron can�dades razonables para
sa�sfacer las necesidades de cada individuo, si se toma en
cuenta que cada vein�cuatro horas recibían la misma
can�dad.
Conclusión
Como conclusión, el Huracán Gilberto ha sido uno de los
desastres naturales más severos que ha experimentado la
zona metropolitana de Monterrey, pues se manifestaron
consecuencias de todo �po. La mancha urbana fue devastada. Sin embargo, logró salir adelante con el paso del
�empo, pues al ser una de las concentraciones demográficas más grandes del país, se rehabilitaron sus avenidas y
carreteras, así como el transporte y la infraestructura de luz
y agua, entre otras cosas más. Las nuevas generaciones no
vivieron este fenómeno natural, pero al leer este ar�culo, es
importante que tomen conciencia de que �enen que estar
preparados ante este �po de situaciones, de que sus vidas
son importantes y de que �enen que buscar un lugar seguro
en caso de un desastre natural.

El 20 de sep�embre de 1988, El Norte reportó el hallazgo
de dos víc�mas mortales a orillas del río Santa Catarina,
cerca de un puente de Santa Bárbara que se destruyó. Las
autoridades correspondientes trabajaron sin parar, ya que a
las 13:30 horas fueron localizados, pero los trabajos con�nuaron hasta después de las 19:00 horas, pues encontraron
un camión con los neumá�cos llantas para arriba. Entonces,
para levantar el vehículo, excavaron en los lados30.
Además, el 20 de sep�embre de 1988 El Norte reportó que
llegó a Monterrey el resca�sta Marcos Efrén Zuriñama “La
Pulga”, quien anteriormente había colaborado en el rescate
de personas en diversos desastres, como en el terremoto de
la Ciudad de México en 1985 y en El Salvador en 1986. Al
llegar a las �erras regiomontanas, fue asignado a la búsqueda
de autos y cuerpos en el lecho del río Santa Catarina en
colaboración con el ejército. Estuvo por el Puente Miravalle,
pero se enteró de que unos niños encontraron un auto enterrado por los Condominios Cons�tución, de modo que se
dirigió junto con los soldados a desenterrar el vehículo31.

FUENTES DE INFORMACIÓN

Hemerogra�a
El Diario de Monterrey. Monterrey, México.
El Norte. Monterrey, México.

La falta de albergues, la insalubridad y la donación de
agua potable

El Porvenir. Monterrey, México.

En muchos barrios de la metrópoli fue posible la instalación de algún albergue para atender a las personas que
perdieron sus casas debido al huracán. Sin embargo, Absalón Amaro afirma que, en el caso de las comunidades de
San Juan y Tepehuaje, debido a ciertas circunstancias no
hubo un lugar apto para resguardar a suficientes damnificados y en los posibles si�os no se contaba con los
servicios básicos para atender las necesidades de los afectados. Además, algunos no quisieron abandonar sus cosas,
por lo que armaron viviendas provisionales con lo que pudieron, lo que no estaba exento de riesgos32.

Bibliogra�a
Amaro Tirado, Absalon (1989). El Huracán Gilberto en el estado de Nuevo León. México: Programa de Prepara�vos para
Situaciones de Emergencia, Coordinación de Socorro para Casos de Desastre de la Organización Panamericana de la Salud.
González Soto, San�ago (2013). Sobrevivientes del Huracán
Gilberto. México: Universidad Autónoma de Nuevo León.
Nuncio, Abraham, Arnulfo Vigil, Luis Garza, Sandra Arenal,
Alicia Aguilera y Erick Estrada (1989). Gilberto. Las huellas del
huracán en Nuevo León. México: Ediciones Cas�llo.

El mismo autor dijo que en estas comunidades hubo un
problema de salubridad. Debido a la suspensión de
servicios, como el drenaje, los habitantes se vieron
obligados a hacer sus necesidades en la calle, lo que provocó la presencia de mosquitos. Asimismo, como el camión
recolector de basura dejó de pasar, las calles se convir�eron
en lugares para �rar la basura33. Amaro asevera que, para
acceder al agua potable, los habitantes recogían quince litros para consumo humano y treinta para aseo personal
proveniente de cisternas; lo hacían todos los días. Las personas que necesitaban más de este vital líquido, como los

30 “Rescatan dos cadáveres de un camión enterrado en el río”, en: El Porvenir, 20 de sep�embre de 1988. Monterrey, México, p. 16B
31 “Llega ‘La Pulga’ ayuda en rescate”, en: El Norte, 20 de sep�embre de 1988. Monterrey, México, p. 1B.
32 Absalon Amaro Tirado, El Huracán Gilberto en el estado de Nuevo León, p. 13.
33 Ídem.
34 Ibíd., p. 14.

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�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

Melchora Hernández, en la entonces calle de San Francisco, hoy Padre
CRONOGRAFÍA

Historia de los museos en Monterrey.
El Museo de Historia Mexicana a 30 años
de su inauguración.
Félix Torres Gómez 1
Universidad Autónoma de Nuevo León

“zoológico” por albergar colecciones de animales disecados, aunque también se exhibían otros objetos, como
los cristales que donó Eduardo Bremer meses antes:

Raymundo Jardón 855, entre Dr. Coss y Diego de Montemayor, construcción que todavía se conserva y es conocida como Calicanto, en
este espacio se realizó también la primera exposición fotográfica de
Monterrey ya que señalaba “donde podrán verse las muestras”2.

Regalo. El Sr. Eduardo Bremer ha obsequiado al Colegio Civil de
Monterrey una colección de setenta modelos cristalográficos he-

En 1853 es cuando vemos la primera intención de crear
un museo en Monterrey. El gobernador del estado, Pedro
de Ampudia, y su secretario general, San�ago Vidaurri, por
medio de una circular expedida el 21 de noviembre de 1853
convocaron a la población para que enviaran “objetos
interesantes y curiosos”. Dicha circular fue recibida en el cabildo de Monterrey y fue reproducida en el acta de la sesión
ordinaria del 28 del mismo mes y año:

chos en Flint-glass5.

Este museo estuvo en funcionamiento probablemente
hasta sep�embre de 1923, cuando se derrumbó el salón de
actos del Colegio Civil, que estaba con�guo y debajo del
museo. Una nota del periódico El Porvenir del 11 de sep�embre de 1923 dice lo siguiente:
Remojados por las lluvias se derrumbaron ayer los vetustos paredo-

Introducción
El 16 de noviembre de 2024, durante la sesión de la Sociedad Nuevoleonesa de Historia, Geogra�a y Estadís�ca A.C.
(en adelante: SNHGE) y con mo�vo del trigésimo aniversario del Museo de Historia Mexicana, tuve el honor de hablar sobre los museos de Monterrey y sobre el propio Museo de Historia Mexicana, como antesala de la conferencia
que impar�ó el doctor Sócrates Rizzo García, exgobernador de Nuevo León y gestor de ese museo. El presente
texto es una versión corregida y mejorada de lo que presenté ese día.

Mandando se inviten a los ciudadanos amantes de la propiedad

nes del salón de actos del Colegio Civil. Por fortuna no hubo que

patria a que remitan al museo que se va a establecer en esta capi-

lamentar desgracias personales, pues aún no llegaban los alumnos.

tal, los objetos interesantes y curiosos de los tres reinos: animal,

Providencialmente se escapó de ser destruido el Museo Zoológico

vegetal y mineral y las an�güedades que se encuentren anteriores

del Colegio, que se encuentra situado en la planta baja y sobre el

a la conquista las que se mandaron cumplir respec�vamente por

cual se halla el salón.

quien corresponde3.

Si bien no se derrumbó el salón que alojaba al museo, es
posible que éste haya sufrido algunos daños, lo que causó su
clausura temporal o permanente. Aquí cabe señalar la figura
del licenciado Nemesio García Naranjo, nuevoleonés dis�nguido el cual fue el encargado de zoología y botánica en el
Museo de Colegio Civil. Posteriormente trabajó en la Ciudad
de México en el Museo Nacional de Historia y Arqueología,
primero como bibliotecario y después como secretario6.

Sin embargo, el proyecto de ese museo no logró concretarse. En cambio, en la Ciudad de México desde 1825 el primer presidente de la república había decretado la creación
del Museo Nacional Mexicano, que se ubicó en un salón de
la Universidad Nacional y Pon�ficia. Posteriormente, el
emperador Maximiliano de Habsburgo implementó un
cambio de organización, nombre y sede, y durante el periodo de Porfirio Díaz se otorgó un gran apoyo para la antropología, la cultura y los museos. En medio de esa polí�ca
cultural del gobierno federal, a Monterrey le llegó el momento de tener su museo.

El Museo Histórico de la Ciudadela
El segundo museo que exis�ó en Monterrey fue el Museo
Histórico de La Ciudadela, que fue inaugurado el 31 de
diciembre de 1940. En ese año, el empresario José Calderón
Muguerza donó los terrenos donde se encontraban los restos de lo que iba a ser la nueva catedral de Monterrey y que
sirvió de for�n durante la batalla de Monterrey de 1846 y
que era conocida como La Ciudadela. Calderón realizó esta
donación con el obje�vo de que se difundiera su historia.
Así lo expresaba en una carta que le escribió al presidente
municipal de Monterrey y que fue leída en la sesión ordinaria verificada el viernes 22 de noviembre de 1940. Este documento expone las condiciones que estableció José
Calderón para efectuar tal donación:

El Museo Zoológico del Colegio Civil

Dando cuenta del Museo Regional de Historia. Periódico El Porvenir, 31 de enero
de 1957

Primeros antecedentes

Museo Regional de Historia fotografiado por Manuel M. López y Museo de Historia Mexicana

Se dice que el Museo El Obispado fue el primer museo
en la ciudad de Monterrey y en el estado de Nuevo León.
Yo mismo lo pensaba así, pero al revisar las evidencias documentales con mayor profundidad, tanto de periódicos
como del Archivo Histórico de Monterrey, me percaté de
que no es así. La referencia más an�gua de una exposición
en Monterrey es la de una muestra de fotogra�as que realizó el primer fotógrafo que llegó a la ciudad, Eduard (o
Eduardo) Wilder:

¿Recuerdan cuál fue el primer museo que visitaron?
¿Cuál fue el primer museo que conocieron? El mío fue el
Museo Regional de Nuevo León El Obispado. Debí de conocerlo entre 1980 y 1985. Recuerdo que en ese museo esperaba encontrar alguna referencia sobre mi bisabuelo, el general
Félix U. Gómez, pero no encontré nada. Muchos años
después, para mi sorpresa y alegría, en el an�guo Museo
Nacional de la Revolución, ubicado en la Ciudad de México,
encontré su fotogra�a y la bandera con la que le hicieron honores, aunque esa es otra historia. Al Obispado fui infinidad
de veces, en su mayoría de noche, especialmente cuando
hacía mucho calor y era refrescante pasear entre esos viejos
cañones que nos hablan de la batalla de Monterrey de 1846.
Durante muchos años, viví rela�vamente cerca del Obispado.

El terreno citado debe des�narse en todo �empo únicamente a
exhibición y conservación de las ruinas que en ella existen, de lo que

El Museo Zoológico de Colegio Civil se fundó el 5 de mayo
de 1889, según la nota que encontramos en el periódico La
Voz de México del 19 de mayo de ese año:

fuera La Ciudadela, en que se defendiera esta ciudad cuando la invasión norteamericana y exhibición al descubierto de cualesquiera
otras reliquias históricas que allí se coloquen. En cualquier �empo
que dejare de darse este uso exclusivo a la porción de terreno expre-

Al norte llegaron los daguerro�pos por medio de Eduardo Wilder, si
bien estas imágenes están perdidas o no han sido localizadas aún,
queda la evidencia escrita de El Semanario Polí�co del Gobierno de
Nuevo León donde anunció sus servicios en noviembre de 1842, señalando que permanecería un corto �empo en Monterrey sacando
retratos con una asombrosa exac�tud de la semejanza en casa de

1 Arquitecto, inves�gador y fotógrafo. Es licenciado en Arquitectura y candidato al grado de maestro en Artes por la Universidad Autónoma de Nuevo León,y
profesional medio en Artes Plás�cas por el CEDART Alfonso Reyes. Actualmente es inves�gador del Centro de Información de Historia Regional de la UANL,
donde también es responsable de la museogra�a y montaje de exposiciones.

CULTURA REGIONAL

El llamado Museo Zoológico del Colegio Civil se creó en
1889, insertado en los llamados “gabinetes de curiosidades
o maravillas”, los cuales eran colecciones que algunas personas iban formado mediante el coleccionismo de dis�ntos
artefactos de diversos �pos, como minerales, fósiles, insectos, animales disecados y piezas antropológicas, entre otras
cosas. Dichos artefactos se exhibían en casas par�culares,
en muebles o gabinetes, de ahí el nombre. Muchas de estas
primeras colecciones llegaron a formar museos. Al igual que
el primer museo de la Ciudad de México, el de Monterrey
tuvo como sede una ins�tución educa�va: el Colegio Civil.

20

Museo zoológico. El 5 del actual quedó inaugurada esta importante

sado volverá automá�camente al dominio y posesión del señor José

mejora en el Colegio Civil de Monterrey, por el señor gobernador

Calderón7.

del estado4.

Este museo no tenía salas específicas para exhibición,
sino que únicamente limpiaron el terreno y los muros de
sillar existentes, y los únicos objetos expuestos fueron los

Por la fecha es posible saber que la inauguración estuvo
a cargo del gobernador Lázaro Garza Ayala. Fue llamado

2 Félix Torres Gomez, “La fotogra�a en el noreste”, p. 22.
3 Archivo Histórico de Monterrey (en adelante AHM), fondo Par�do del Departamento, sección Actas, colección Actas de Cabildos, vol. 999, expediente 1853/065,
28 de noviembre de 1853.
4 La Voz de México, 19 de mayo de 1889. Ciudad de México, México, p. 3, sección Miscelánea.
5 El Tiempo, 5 de noviembre de 1887. Ciudad de México, México, p. 2, sección Metempsicosis.
6 El Tiempo Ilustrado, 2 de mayo de 1909. Ciudad de México, México, p. 18, sección Gente Nueva.
7 AHM, fondo Monterrey Contemporáneo, sección Actas, colección Actas de Cabildo, vol. 999, expediente 1940/011, 22 de noviembre de 1940.

21

�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

cañones que se u�lizaron en la batalla de 1846 a los cuales
se les colocó una placa alusiva. Por esta razón, podríamos
considerarlo como un “museo de si�o”. Así, en la sesión del
cabildo de Monterrey del 26 de diciembre de 1940 se asentó lo siguiente:

En lo que se refiere a Monterrey, algunos espacios
sirvieron como museos o galerías temporales. Por ejemplo,
el Colegio Civil, ya en su etapa como Universidad de Nuevo
León, en la llamada Escuela de Verano acogía exposiciones
de ar�stas reconocidos, quienes a su vez venían a impar�r
cursos y talleres. También el palacio de gobierno de Nuevo
León fue sede de exposiciones temporales, como la Exposición Gráfica de la Revolución de 1940 y 1947. En la de
1947 mi familia prestó fotogra�as y el sombrero del general
Félix U. Gómez, siendo tes�go de esa exposición mi buen
amigo el arquitecto Juan Ruiz Anguiano (QEPD).

Informó el presidente municipal, Prof. Manuel Flores, que el día 31
de diciembre, a las 16 horas, se llevará a cabo la inauguración del
Museo Histórico de La Ciudadela, construido por esta administración con el propósito de perpetuar un recuerdo para nuestros
antepasados, que dentro de aquellos muros venerables, defendieron la soberanía y la integridad del territorio nacional y del estado de Nuevo León, habiéndose colocado como ornamentación varios cañones convenientemente arreglados, que estaban enclavados
en las esquinas de la Alameda y otros lugares de la población, las
que, tuvieron grande significación en la defensa de la patria en
con�endas extranjeras, colocándose además una placa alusiva,
indicando la importancia histórica del lugar, debiendo llevarse a
cabo la ceremonia solemne de inauguración con la presencia del C.
gobernador cons�tucional del estado, general de brigada Bonifacio

Jalisco (76), Guanajuato (59) y Coahuila (57), pero Nuevo
León registra más visitas pese a su baja can�dad de museos9.

Rangel Guerra. Ambos museos, cada uno en su �empo,
fueron trascendentales para la ciudad.

Indudablemente, la Ciudad de México es la capital de los
museos, independientemente de la can�dad, pues por ser
sede del poder polí�co nacional, concentra en sus museos
una gran riqueza cultural, que siempre es un gran placer
recorrer. Así cuando yo viví en esa ciudad, los domingos yo
no iba a misa, sino que me la pasaba en los museos. Pero
igualmente en Monterrey, no me perdía las inauguraciones
del Museo de Arte Contemporáneo MARCO, aunque aquí la
misa no era en domingo, sino los miércoles (en México muchos museos �enen entrada gratuita los domingos y en
MARCO las cortesías son los miércoles). Y no se diga el desaparecido Museo Monterrey. Siempre era un placer recorrer
sus salas llenas de historia de la an�gua cervecería y de arte
contemporáneo, para terminar con una buena cerveza en
su jardín. Un dato para la anécdota: el día que cerraron el
museo, yo fui el úl�mo visitante que abandonó sus salas.
Salí y cerraron sus puertas, mientras afuera su directora y
muchos ar�stas, visitantes y algunos periodistas presenciaban los úl�mos momentos de ese legendario recinto.

Marcela Guerra fue la encargada general del proyecto del
Museo de Historia Mexicana; el diseño arquitectónico corrió a cargo de los arquitectos Óscar Bulnes y Augusto F. Álvarez, quienes crearon un edificio muy escultórico y funcional, fabricado con estructura metálica y cubierto con
paneles blancos. Su planta es rectangular, casi cuadrada, y
en tres de sus lados resaltan tres prismas triangulares, que
le dan un atrac�vo juego de volúmenes, y sirvieron para
ubicar escaleras, oficinas, módulos sanitarios y �enda, teniendo una perfecta armonía con la Plaza de los 400 años y
las fuentes que representan el ojo de agua de Santa Lucía
donde se fundó la ciudad.

Salinas Leal8.

Años después, el ayuntamiento rompió la condicionante
de la donación, que señalaba que era de uso exclusivo para
“exhibición y conservación de las ruinas que en ella existen”,
o quizás con la autorización del propio señor Calderón, en
1962 construyó en ese lugar la Unidad Cultural La Ciudadela
y la biblioteca Felipe Guerra Castro, desapareciendo aquellas ruinas. Esta unidad cultural se convir�ó también en un
museo al organizar diversas exposiciones ar�s�cas.

Avances de los trabajos del Museo de Historia Mexicana. La nota refiere que el
gobernador Sócrates Rizzo García advir�ó que falta un museo especializado en
la historia de Monterrey. Periódico El Porvenir, 10 de noviembre de 1994

El Museo Panamericano

El Museo Regional de Nuevo León

Después del Museo Histórico de La Ciudadela, el tercer
museo que apareció fue el Museo Panamericano en 1942.
Por medio de una carta enviada a Eliseo B. Sánchez, presidente municipal de Monterrey, nos enteramos de la inauguración del Museo Panamericano y del monumento del general Francisco Morazán, ceremonia realizada el 15 de
sep�embre de 1942. Nuestro amigo, el inves�gador Antonio Guerrero Aguilar, afirmaba que “el primer museo de historia de Nuevo León estuvo en Santa Catarina”, aunque no
tenemos más datos de dicho museo, sobre qué exhibía,
quiénes lo patrocinaron o cuánto duró. Sólo queda el
edificio, y nos dice nuestro amigo que “exis�ó la intención
de dedicarlo como un templo en honor a nuestra señora de
Guadalupe” pero no se concluyó ese obje�vo. Por esta
razón, el inmueble �ene el aspecto de iglesia con su campanario, pero con relieves de inspiración prehispánica; asimismo, el monumento al general Morazán, quien fue un
militar y polí�co que nació en Honduras y dirigió a la República Federal Centroamericana antes de su división al independizarse de España.

El cuarto museo es el Museo Regional de Nuevo León o
Museo El Obispado. Este an�guo edificio fue restaurado
con el proyecto del arquitecto Joaquín A Mora e inaugurado
el 20 de sep�embre de 1956 por el gobernador Raúl Rangel
Frías, en el marco del 360 aniversario de la ciudad. Su primer director fue Jorge Rangel Guerra, quien tenía como
colaboradores en el museo a dos personajes que más adelante fueron presidentes de la Sociedad Nuevoleonesa de
Historia, Geogra�a y Estadís�ca: Israel Cavazos Garza, como
asesor e historiador, y Felipe García Campuzano, como conservador de piezas. Muchos de estos elementos son joyas
de nuestra historia: la imprenta de fray Servando Teresa de
Mier, un an�guo carruaje del porfiriato, objetos que formaron parte del an�guo templo de San Francisco y convento
de San Andrés, vestuarios, pinturas, esculturas y demás
objetos que podemos admirar.
Si hacemos una compara�va de la oferta cultural de museos que hay en la Ciudad de México y en Monterrey, vemos
que indudablemente tanto por el número de museos, como
por la calidad e importancia, los de la capital llevan una
amplia ventaja desde 1825, cuando se creó el primer museo. Actualmente, la Ciudad de México �ene 140 museos y
Nuevo León sólo 40. Sin embargo, los museos capitalinos
�enen una asistencia de casi 16 millones de visitantes, y en
segundo lugar se encuentran los museos nuevoleoneses,
que anualmente son visitados por casi 5 millones de personas. Es de destacar que hay estados con más museos, como

Algunas exposiciones temporales
Otros datos que encontré fue que en 1927 el gobierno
del estado planeaba recolectar y enviar ejemplares minerales para ser exhibidos en la Ciudad de México, en el Museo
de Historia Natural. Igualmente se da cuenta de la intención
del piloto aviador Roberto Fierro de donar dos grandes
cuadros al Museo Nacional de Aviación en 1933.

8 AHM, fondo Monterrey Contemporáneo, sección Actas, colección Actas de Cabildo, vol. 999, expediente 1940/014, 26 de diciembre de 1940.

CULTURA REGIONAL

Estas obras, junto con el proyecto de rescate del Barrio
An�guo, fueron sólo la primera etapa de lo que sería el Paseo Santa Lucía, que conectaría la Macroplaza con el Parque
Fundidora, convir�éndose en el principal atrac�vo turís�co
de la ciudad. A la par que se avanzaba en la construcción, el
gobernador Sócrates Rizzo logró la donación del an�guo Palacio de Correos por parte de la federación, con el obje�vo
de que en el futuro pudiera conver�rse en un espacio cultural, como lo es ahora.

Ar�culo de los detalles del nuevo Museo Regional de Historia. Periódico El
Porvenir, 20 de sep�embre de 1956

22

Se señala que el Museo de Historia Mexicana será un museo sorprendente. Periódico El Porvenir, 10 de diciembre de 1993

El Museo de Historia Mexicana
Los museos son importantes porque son custodios, conservadores y difusores de la historia, el arte y la cultura. Incluso el mismo edificio puede ser algo relevante por su arquitectura; muchos museos se han instalado en an�guos
edificios, rescatándolos al darles esa nueva función, como
es el caso del Museo El Obispado. Otro ejemplo es el
an�guo edificio del ayuntamiento de Monterrey, que en
1989 se rescató como Museo de Historia de Nuevo León,
para posteriormente pasar a ser el Museo Metropolitano
de Monterrey. También hay museos edificados con ese propósito, como el Museo de Arte Contemporáneo MARCO o
el Museo de Historia Mexicana, cuyo 30 aniversario en el
2024 fue mo�vo de este texto.

La museogra�a la llevó el arquitecto Jorge Agostoni, pero
también colaboraron Rocio Garza Leonard, Carlos Velázquez, Ingrid Silva y Silvia Zapata. El gran reto fue la colocación de la máquina 2501, locomotora de 1907, y un vagón
de 1910 que fueron donados por Ferrocarriles Nacionales.
Para ello se u�lizaron dos pesadas grúas; la locomotora y el
vagón fueron restaurados por personal de INAH, así como
todas las piezas que formaron parte de la exposición permanente, restauración en la que ayudaron estudiantes de la
UANL y de la UDEM.

El Museo de Historia Mexicana es la con�nuidad de lo
que hizo en 1956 el gobernador Raúl Rangel Frías con el
Museo Regional de Historia El Obispado. En ese momento,
El Obispado sirvió para conmemorar los 360 años de la fundación de la ciudad. Del mismo modo, el gobernador Sócrates Rizzo con su museo se preparaba para el festejo de los
400 años de Monterrey. En 1956 el director del Museo El
Obispado fue Jorge Rangel Guerra; en 1994 el director del
Museo de Historia Mexicana sería su hermano, Alfonso

Publicidad del Museo de Historia Mexicana con el slogan del gobierno de Sócrates
Rizzo García. Periódico El Porvenir, 22 de noviembre de 1994

9 “Estadís�ca de museos” (2023), en: Ins�tuto Nacional de Estadís�ca y Geogra�a. [En línea consultado el 14 de sep�embre del 2025]. Disponible en: h�ps://
www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/bole�nes/2024/EstMuseos/EstMuseos2023.pd

23

�CRONOGRAFÍA

El INAH se dio a la tarea de seleccionar de bodegas y museos muchas de las piezas, otras fueron donaciones o préstamos de par�culares. Así, podemos mencionar un carruaje
an�guo, similar al que posee el Museo El Obispado, así
como pinturas an�guas de personajes y maquinarias de las
industrias. Algo en lo que se diferenciaba de la mayoría de
los museos de ese �empo, era la u�lización de la tecnología
con proyecciones, pantallas y computadoras para dar una
experiencia más interac�va, convir�éndose en un ejemplo
de museo a nivel nacional e internacional.

carruaje an�guo. Pero algo que llamó mi atención de estos
anuncios fue la frase o slogan que se usaba para publicitar
las obras del gobierno de Sócrates Rizzo, que era: “Estamos
construyendo un nuevo Nuevo León”. ¿Les suena conocida?
El museo fue inaugurado el 30 de noviembre de 1994,
por el presidente Carlos Salinas de Gortari (un día antes de
terminar su sexenio) y por el gobernador Sócrates Rizzo
García. Finalmente, volviendo a la pregunta inicial (¿recuerdan cuál fue el primer museo que visitaron?), estoy seguro
que, para muchos de quienes nacieron a par�r de los años
ochentas, su primer museo fue el de Historia Mexicana.

El Museo de Historia Mexicana brinda una visión nacional
de la historia. Por eso el gobernador Sócrates Rizzo, el 10 de
noviembre de 1994, a pocos días de que se inaugurara el
museo, declaraba “hace falta un museo similar que se
especialice en Monterrey”. Trece años después, justo a un
lado se construyó un museo gemelo, Museo del Noreste
(MUNE), enfocado en la historia regional.

Felicidades a los amigos de 3 Museos: Elvira Ramos, jefa
de comunicación; Blanca Muñoz, jefa de biblioteca; Alejandro Morales, jefe de eventos; Lupita Piedra, de la jefatura
de programas y par�cipación social; Mabel Barrera, que
está en conservación de acervo; y Javier López de Arriaga,
director del museo. ¡Muchas felicidades!
FUENTES DE INFORMACIÓN

Archivos
Archivo Histórico de Monterrey (AHM). México.
Hemerogra�a.
El Porvenir. Monterrey, México.
El Tiempo. Ciudad de México, México.
La Voz de México. Ciudad de México, México
Bibliogra�a

El presidente de México, Carlos Salinas de Gortari, acompañado del gobernador Sócrates Rizzo García en la inauguración del Museo de Historia Mexicana. Periódico El Porvenir, 1 de diciembre de 1994

Tobías Chavarría, Rosa Elia (2007). Análisis de la oferta cultural
en Monterrey. Museos. Tesis para obtener el grado de maestría en Artes con Especialidad en Educación en el Arte.
Monterrey, México: Universidad Autónoma de Nuevo León.

Dos meses antes de que fuera inaugurado el Museo de
Historia Mexicana, fue designado Alfonso Rangel Guerra
como director y se mandó al congreso del estado la inicia�va de ley para la creación del Museo de Historia Mexicana
como organismo público descentralizado y de la junta de
gobierno que lo regiría, misma que incluía un lugar para el
presidente de la Sociedad Nuevoleonesa de Historia, Geogra�a y Estadís�ca, A.C. (SNHGE). Sin embargo, en la discusión de la ley, el diputado Américo Ramírez del PAN se opuso a que la SNHGE tuviera un lugar en la junta de gobierno,
por ser una asociación civil, a lo que el diputado César Lucio
Coronado del PRI argumentó que la UANL y el ITESM par�cipan en la toma de decisiones de varios organismos. De este
modo, se respetó el espacio de la SNHGE, y Fernando
González Quintanilla Vázquez quedó como el primer representante de esa asociación ante la junta de gobierno del
Museo de Historia Mexicana. Actualmente, el licenciado
César Lucio Coronado es miembro de esa asociación que en
su momento defendió.

Torres Gómez, Félix (2014). “La fotogra�a en el noreste de
México”, en: Imaginario Visual, vol. 33, no. 6.
Fuentes electrónicas
“Estadís�ca de museos” (2023), en: Ins�tuto Nacional de Estadís�ca y Geogra�a. [En línea consultado el 14 de sep�embre del 2025]. Disponible en: h�ps://www.inegi.org.mx/
contenidos/saladeprensa/bole�nes/2024/EstMuseos/EstMuseos2023.pdf

En la publicidad que aparecería en los periódicos para
anunciar las varias obras del gobierno, entre ellas la inauguración del Museo de Historia Mexicana, aparecían imágenes de las piezas más destacadas del acervo, como el

CULTURA REGIONAL

24

25

�fig

JOYAS DE L A
HISTORIOGR A FÍA

01

Leticia Dunay García Martínez (2024). La independencia en vilo: México y los proyectos
españoles de reconquista (1822-1830). Ciudad Victoria, México: Universidad Autónoma de
Tamaulipas; Ciudad de México, México: Fontamara
Martha Eugenia Rodríguez Cornejo 1
Universidad Autónoma de Nuevo León
Como es bien sabido, la independencia de México se consumó en

desde la isla de Cuba (p. 38) y que el desembarco se produciría en

control de la zona, pues el pueblo se encontraba desierto, ya que

algún punto entre Veracruz, Yucatán, Campeche o Tampico (p. 39).

los habitantes de la localidad se habían internado en los bosques
(p. 65). Por lo general, la historiogra�a confiere a Santa Anna el

Francisco Viado y Zavala, o los cincuenta y nueve artículos de
Por entonces, México enfrentaba problemas para su defensa.

mérito de haber logrado expulsar a los invasores (p. 71). Sin

1836 mediante el Tratado de Calatrava, mismo que en parte fue

García menciona que el si�o en el que incursionaría la expedición

embargo, la autora subraya que fueron clave en las diversas

posible gracias a las negociaciones de la regenta de España, María

La autora subraya los puntos en común que tenían todos estos

española era ignoto. Otra gran dificultad era la crisis económica por la

batallas Manuel Mier y Terán, Javier Valdivieso e incluso Felipe de

Cris�na de Borbón. Dicho reconocimiento sucedió a tres años de la

planes de reconquista. Por ejemplo, las creencias de que la po-

que atravesaba el naciente país, pues sin recursos no era posible reu-

la Garza, pese a que algunos contemporáneos suyos lo llegaron a

muerte de Fernando VII (1833) quien, junto con varios españoles

blación mexicana de clase alta los apoyaría (p. 21); de que no sería

nir víveres, for�ficar puertos, abastecer de uniformes y cubrir gastos

calificar de traidor por haberse re�rado de la con�enda al percatar-

exiliados de México y aliados del gobierno español, buscaron inf-

di�cil encontrar simpa�zantes en México que reconocerían la au-

de salarios para las milicias. Es decir, el gobierno no contaba con la

se de que el enemigo lo superaba en número y disciplina (p. 67).

1821. Sin embargo, España no la reconoció sino hasta diciembre de

Joaquín de Miranda.

ructuosamente durante los años de 1822 a 1830 recuperar los

toridad del rey; e incluso de que los españoles expulsados del

territorios americanos que el Imperio español había perdido.

país estarían a favor del restablecimiento de la colonia. De

solvencia necesaria como para proteger efec�vamente las costas
del golfo de México (p. 50).

Hacia el final de la expedición española, hubo un intercambio
de cartas entre Santa Anna y Barradas, y aunque este úl�mo estaba

igual forma, dichos planes mencionaban las dificultades que
las expediciones de reconquista afrontarían al llegar a la

La ges�ón del presidente Vicente Guerrero solicitó do-

prác�camente derrotado (p. 69), no llegaron a un acuerdo y se pro-

libro La independencia en vilo: México y los proyectos españoles de

costa mexicana, dadas las condiciones climá�cas calurosas

na�vos, voluntarios y forzosos, para cubrir gastos de guerra.

dujo un úl�mo enfrentamiento el 10 de sep�embre de 1829. Al día

reconquista (1822-1830), publicado en 2024 por Le�cia Dunay

y la insalubridad que expondría a todos al peligro del vómito

Lo anteriormente descrito forma parte de la introducción del

García Mar�nez, profesora-inves�gadora de la Facultad de Ciencias

negro. Por ello, se recomendaba llegar en fechas en que el

de la Educación y Humanidades de la Universidad Autónoma de

calor no alcanzara altas temperaturas (p. 19) o con hombres

Tamaulipas. En este apartado introductorio, la autora refiere de

acostumbrados a un clima caluroso (p. 25).

Según refiere la autora, Santa Anna realizó un plan de defensa

siguiente, sin embargo, los españoles capitularon. Según García, la

y exigió equipos de ar�llería para la construcción de for�nes.

victoria mexicana fue efecto del calor, de las enfermedades, de la

Aun así, pese a que se tomaron medidas por parte de los estados,

falta de refuerzos españoles y del apoyo que generales mexicanos

ninguna fue suficiente como para impedir que los españoles des-

prestaron a la causa de la defensa de la soberanía territorial (p. 71).

embarcaran sin problema alguno (p. 51).

forma concisa el cambio de régimen, en un recuento de los primeros años de México como país independiente bajo los gobiernos

En su inves�gación, la autora demuestra que exis�eron varios

Para 1828, ya una expedición española se encontraba en La Habana. Sin embargo, no se conocía entonces cuál sería la estrategia

García también puso atención en las confrontaciones que se

planes para la reconquista de México, pero que ninguno se pudo

de su incursión en el territorio mexicano. El 4 de abril de ese año se

produjeron entre las logias, pues por un lado la logia masónica de

llevar a la prác�ca a cabalidad. El contexto internacional, especial-

expidió la Real Orden para autorizar la reconquista de México. Como

York consideraba que los españoles eran enemigos de la inde-

mente desfavorable para España, impidió que el rey Fernando VII

se dedica a describir los planes del gobierno español para

García señala, este documento estaba dirigido a Dionisio Vives, capi-

pendencia de México, mientras que la logia escocesa era pro-mo-

ordenara la invasión del territorio mexicano (p. 74). García deduce

reconquistar México. La segunda parte estudia los prepara�vos

tán general de La Habana, y establecía que la empresa de reconquis-

nárquica. Esto tuvo como resultado que el par�do escocés negara

que el monarca ordenó más bien una expedición, pues estaba

ta estaría a cargo de Isidro Barradas (p. 24). Pese a las reco-

la llegada de españoles a las costas, con todo y que éstos se

convencido de que ésta tendría una bienvenida cordial en el país y

hallaban ya en el golfo (p. 42).

que el territorio se recuperaría de forma pacífica.

de Guadalupe Victoria y Vicente Guerrero.
El libro se encuentra dividido en tres partes. La primera parte

del gobierno mexicano y de las en�dades del golfo de México ante la invasión española de 1828-1829. En la

mendaciones realizadas por la mayoría de los planes

tercera parte, se examina la expedición española que

encontrados, la expedición llegó a las costas mexicanas
Los planes de la invasión a costas mexicanas se retrasaron debi-

Para México, la invasión española siempre fue un peligro laten-

do a que la situación económica de España no era favorable: la

te (p. 74). La defensa del territorio fue complicada, pues al no cono-

En el segundo apartado del libro, la autora

guerra contra Francia, las revoluciones de independencia en los

cerse el lugar exacto por el que llegarían los expedicionarios españo-

menciona que en México se tomaron acciones ante la po-

territorios americanos y la suspensión del comercio entre la penín-

les, no podía organizarse una estrategia para hacerles frente. Por

sible invasión de España. En primera instancia, Guadalupe

sula y América tenían a España en ruinas. Incidió también la falta de

otro lado, la autora deja en claro que si bien Santa Anna desempeñó

tificación la recuperación de la economía peninsular, puesto

Victoria amenazó con invadir Cuba. Dicha isla era un punto estraté-

apoyo por parte de Estados Unidos y de Inglaterra, pues estos países

un papel fundamental en la defensa del territorio, la victoria mexica-

que parte importante de la solvencia económica de España se

gico para la corona española, pues le podría permi�r desplazar a su

comenzaron a tener comercio con México y no les favorecía la inva-

na no habría sido posible si no se hubiesen atravesado factores

encontraba en las minas de México (p. 23). Varios fueron los

ejército hacia las an�guas colonias. Por otro lado, aunque se cono-

sión, pues no querían que España tuviese de nueva cuenta el control

como el clima, las enfermedades y la falta de refuerzos españoles.

planes que se realizaron. Entre ellos se mencionan: los de Luis

cía sobre la existencia de movimientos que buscaban la reconquis-

absoluto en América (p. 56).

En defini�va, el libro de García Mar�nez, editado por la Universidad

Galabert, los de Juan Bautista Topete y Ángel Laborde, “La paci-

ta, los informes no eran siempre confiables (p. 37). Lo que sí se te-

ficación de las Américas” de Pascual de Churruca, los planes de

nía más o menos claro es que la incursión necesariamente llegaría

se produjo en Tamaulipas en 1829.

en época de gran calor, el 27 de julio de 1829 (p. 29).

En la primera parte del libro, García argumenta que los diversos planes de reconquista por parte
de la corona española tenían como principal jus-

1 Es estudiante de la licenciatura en Historia en la Facultad de Filoso�a y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Fue ponente en el XLV Encuentro Nacional de Historia en
2023 con el tema: “Y tuvímoslos por hombres de más razón…” Del impacto y esplendor en el ves�r. Indumentaria de los habitantes de Mesoamérica a la llegada de los españoles. Fue
también ponente en el XII Encuentro Regional de Estudiantes de Historia en 2025 con el tema: Incendios en Nuevo León a principios del siglo XX.

CULTURA REGIONAL

26

Autónoma de Tamaulipas y por Editorial Fontamara, permite adenLos hechos en torno al arribo de los expedicionarios españoles

trarse en un periodo temprano de la historia de México, en el que la

a México son confusos. García menciona que se conocen dos si�os

integridad territorial de la joven nación estuvo sujeta al peligro que

(Cabo Rojo y Punta de Jerez) en donde la expedición desembarcó el

representaban las posibles invasiones de potencias extranjeras.

27 de julio de 1829. Al llegar a Tampico, Isidro Barradas tomó fácil

27

�GENIO
Y FIGURA
Óscar Abraham Rodríguez Castillo:

y al final uno regresa a casa tranquilo, sin ningún problema. En

Con respecto a sus publicaciones, me llama mucho la atención que varias son referentes a la historia industrial. Quería saber, ¿cómo nació este
interés por dicha ver�ente?

“ESTUDIAR LA HISTORIA INDUSTRIAL ES TAMBIÉN
UNA MANERA DE ALZAR LA VOZ Y DE EXIGIR
MEJORES CONDICIONES LABORALES”

cambio, al hacer historia oral, se genera una empa�a, un vínculo
con los entrevistados, con los informantes clave, al grado de que
esta relación perdura una vez concluido el mo�vo que dio origen a
ese acercamiento. Te he de decir que desde antes de Diario de un

1

Yo empecé primero con historia polí�ca. De hecho, mi tesis de

fundidor, mi colega Fidel Camacho y un servidor tuvimos la oportu-

Universidad Autónoma de Nuevo León

licenciatura, �tulada Elecciones, rebelión y transición polí�ca en Nue-

nidad de hacer otro libro que se llama Voces de la vieja Maes-

vo León durante el año de 1923, fue sobre un conflicto electoral que

tranza, también basado en entrevistas. Todavía tengo cercanía con

se presentó en la en�dad en los años veinte. Sin embargo, a raíz de

los extrabajadores que entrevistamos; de hecho, en las reuniones

Juan Andrés Zúñiga López

Óscar Abraham Rodríguez Cas�llo es licenciado en Historia y Estu-

Está di�cil, porque ya pasó mucho �empo. Recuerdo que en la

que mi primera oportunidad laboral fue en el Centro Eugenio Garza

que hacen, suelen invitarme y con gusto los acompaño y a veces

dios de Humanidades por la Universidad Autónoma de Nuevo

secundaria tuve un maestro de apellido Echavarría, que tenía una

Sada, gracias al licenciado César Salinas Márquez, donde estuvimos

nos enviamos mensajes. Entonces se genera este vínculo que va

León, maestro en Educación con acentuación en Tecnología Educa-

manera par�cular de explicar los temas de historia: no nada más te

trabajando en un proyecto que consis�a en reunir documentación re-

más allá del proyecto de inves�gación.

�va por la Universidad Ciudadana de Nuevo León, maestro en Hu-

ponía a leer, sino que él creaba narraciones muy interesantes y que

lacionada con el tema industrial, me fui familiarizando con los fondos

manidades por la Universidad Autónoma de Zacatecas y cuenta con

despertaron en mí la curiosidad por la historia. Más adelante, me

del archivo y fui conociendo más acerca de la cues�ón obrera. De he-

una especialidad en Polí�cas Culturales y Ges�ón Cultural por la

ponía a leer esos libros de secundaria simplemente por gusto.

cho, en ese periodo fue cuando me topé con unos expedientes sobre

Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa. Es inves�gador,

También creo que influyó el hecho de que mi hermano es contador.

accidentes laborales en Fundidora y, con base en ellos, hice toda una

catedrá�co, escritor, editor y promotor cultural. Actualmente se

Entonces, como él me lleva un año, casi siempre busqué di-

tabla en Excel donde pude iden�ficar cuáles eran los más comunes.

Soy muy inquieto, porque ando en muchas cosas a la vez. Tra-

Entonces empecé a incursionar en el tema de la seguridad industrial.

bajo en Capilla Alfonsina y pues las bibliotecas representan un tra-

desempeña como Jefe de Procesos Técnicos de Capilla Alfonsina Bi-

ferenciarme de él. Como él era contador, yo quería hacer algo dis-

blioteca Universitaria y es profesor del Colegio de Edición y Ges�ón

�nto y seguir mi propio camino. En eso se me atravesó la historia y

de la Cultura en la Facultad de Filoso�a y Letras de la UANL.

pues de ahí me agarré y sigo enamoradísimo de la carrera.

Una vez terminada su licenciatura, ¿qué estudios
de posgrado realizó?

bajo muy noble, en el sen�do de que uno trabaja siete horas y sale
Al finalizar el trabajo con César Salinas, ingresé a la Universidad Autónoma de Nuevo León y me di cuenta de que había un

Entre su vasta producción académica, destacan los siguientes

congreso sobre procesos de industrialización en México que orga-

libros: Voces de la vieja Maestranza (2018, en coautoría con Luis Fi-

nizaba el INAH. Mandé mi ponencia, fuimos a exponer, y de manera

del Camacho Pérez), Oficio y memoria ferroviaria. Divisiones

circunstancial, ahí coincidimos varios colegas de Monterrey: los

Monterrey y Golfo (2019, en coautoría con José Eugenio Lazo Frey-

maestros Jacobo Cas�llo, Enrique Pérez y Jacobo Cleto. Entonces,

mann) y Diario de un fundidor. Entre el acero, el oficio y la camarade-

sin querer, nos juntamos en San Luís Potosí donde fue el congreso,

ría (2021). Asimismo, ha coordinado obras colec�vas, como

y ya con compañeros del INAH que traían la organización de los

Monterrey: patrimonio e industria. Seis estudios históricos (2021) y

seminarios de procesos de industrialización, se nos invitó a formar

Salud pública y ocupacional en el espacio urbano. Ocho estudios his-

nuestro propio seminario. Años más tarde, cons�tuimos el Semina-

tóricos (2025, en cocoordinación con Alberto Casillas Hernández).

rio de Procesos de Industrialización de Nuevo León y pues ya me

En entrevista, el maestro Rodríguez refiere cómo surgió su interés

me� de lleno a este tema. Ya no lo solté y seguimos en él, pero aho-

por la historia industrial, qué perspec�va �ene sobre la evolución de

ra con el aspecto más del patrimonio industrial.

los estudios históricos en torno a este tema y cuáles son las más

Entre otros libros, usted publicó Diario de un
fundidor, cuya principal fuente de información
fueron tes�monios orales recabados mediante
entrevistas con personas que estuvieron vinculadas con la Fundidora. ¿Cuál ha sido su experiencia con el uso de la historia oral?

recientes líneas que se han comenzado a explorar en la historiogra�a contemporánea sobre los procesos de industrialización.

¿Cómo inició su inclinación por la historia?
¿Cuáles fueron los factores decisivos que hicieron
que se interesara por estudiar esta disciplina?

Te diré que ha sido una experiencia muy grata. Cuando uno va
1 Es estudiante de la licenciatura en Historia en la Facultad de Filoso�a y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

CULTURA REGIONAL

28

al archivo, extrae la información que se requiere, se hacen apuntes

29

�fresco como lechuga, no sale uno cansado, aparte de que estás
donde se encuentran los libros. Primero realicé estudios en edu-

bado, porque dice que la interpretación no es información sino un acto

cación: una maestría en Tecnología Educa�va en la Universidad Ciu-

de provocación. Esto significa que un recorrido en un si�o patrimonial

dadana de Nuevo León, aprovechando que era a distancia y gratui-

debe despertar algo en las personas, algo que las mo�ve incluso a

ta. Al mismo �empo, me inscribí a una especialidad en Polí�cas

volver a visitar el lugar. Yo creo que ese ha sido el reto. Ahora hay más

Culturales y Ges�ón Cultural que imparte la Universidad Autónoma

herramientas. Por ejemplo, en el Laboratorio Cultural Ciudadano acaba-

Metropolitana, unidad Iztapalapa. Entonces prác�camente termi-

mos de imprimir en 3D la an�gua estación de ferrocarril de la colonia

né la maestría y la especialidad al mismo �empo y recientemente

Industrial, que ahora es sede de la Academia de Policía de Monterrey, y

acabo de concluir otra maestría, pero ahora en Humanidades, en el

estamos incorporando algunos audios para que sea un poco más diná-

eje de patrimonio cultural, por la Universidad Autónoma de Zaca-

mico y para que pueda interesar también a las nuevas generaciones.

tecas. Así, he podido seguir trabajando estos temas que me apasio-

Además de la historia industrial, ¿qué otras líneas
de inves�gación son de su interés?

nan, la historia oral y el patrimonio ferroviario.

¿Cómo incursionó en la docencia a nivel universitario?

Bueno, empecé con la polí�ca y me gustó, pero eso ya lo di por
cerrado. Ahora he estado trabajando procesos de industrialización. Co-

sindicato. En defini�va, era otro �po de formas de producción y de relaciones obrero-patronales.

mencé con seguridad industrial, y aunque he tenido un poquito aban-

Con el viraje hacia el modelo neoliberal, a finales de los ochenta y

Pérez, del entonces recién fundado Colegio de Edición y Ges�ón de

donado el tema, tengo una libreta llena de apuntes de expedientes ju-

principios de los noventa, se verifica un quiebre que reconfigura las re-

la Cultura de la UANL, para impar�r asignaturas relacionadas con la

diciales relacionados con percances dentro de instalaciones fabriles y

laciones laborales. Con el tecnicismo, ya no veo a personas que aspiren a

especialidad que había estudiado, tales como antropología cultu-

mineras, que estoy reservando para un mejor momento. Me imagino

ser obreros y a formar parte de una empresa por el resto de sus vidas.

ral, diversidad cultural, proyectos culturales e interculturalidad.

una historia del cuerpo, porque los documentos con�enen descripcio-

Como que ha habido un desapego, producto también de las mismas diná-

Acepté la invitación y ahí sigo hasta la fecha. También en ocasiones

nes del cuerpo humano. Por ejemplo, cuando hay un fallecido por un

micas industriales. Ahora se instala una fábrica, y si esa fábrica no da para

apoyo con una asignatura en el Colegio de Letras Hispánicas: la

accidente laboral, el forense hace descripciones detalladas. Yo tengo

más, se va a otro lugar donde tenga mejores condiciones o simplemente

materia de ges�ón cultural.

una hipótesis, que es necesario desarrollar, referente a que los acci-

fracasa el proyecto industrial y cierra sus puertas, lo que ocasiona que la

dentes laborales han provocando que nos familiaricemos con otro �po

gente se quede sin empleo. Vemos fenómenos como la apertura de una

internacional sobre patrimonio industrial. Creo que ya se han organi-

de muerte: no es la muerte apacible o la muerte del campesino que

fábrica en un determinado municipio, en el que los obreros cambian sus

zado diez ediciones, siempre en el mes de mayo, que coincide con el

cayó de un caballo, sino la muerte de un cuerpo vulnerado, quizá con

puntos para adquirir una vivienda, y luego resulta que esa misma fábrica

aniversario del cierre de la Fundidora. Tenemos espacios como

laceraciones muy fuertes, que también genera un impacto en la

cierra y los trabajadores �enen que buscar empleo en otros lados, quizá

La verdad es muy enriquecedora la experiencia de estar

Cervecería Cuauhtémoc que �ene un museo aunque es de di�cil acce-

familia. En algún momento, voy a estudiar eso. Y úl�mamente trabajo

en un municipio más lejano. De esta manera, vemos cómo la calidad de

compar�endo en el aula. Yo no digo que voy a dar clases: yo coinci-

so, pues al ser privado, �ene otras dinámicas de acceso, lo mismo que

mucho la historia del ferrocarril, temas sobre las estaciones, el patri-

vida se va deteriorando debido a los largos traslados.

do con los estudiantes. Coincidimos en un mismo espacio y dialoga-

Vidriera. Tenemos el Horno 3. En fin, yo creo que hay espacios que han

monio ferroviario y la memoria ferroviaria.

mos. Claro que yo soy el que habla más, pero me parece que es

sido reacondicionados y puestos a disposición de la población. Tan solo

importante generar esa confianza, para que los estudiantes par�ci-

el Día del Patrimonio de Nuevo León 2025, en la Hacienda San Pedro

pen y den sus opiniones. Y también para que yo igual pueda refle-

par�cipamos en una mesa de diálogo sobre patrimonio industrial.

En 2020 recibí una invitación de parte de la maestra Tzitel

¿Cómo ha sido su experiencia como profesor universitario?

xionar en directo con ellos. La docencia es una manera de mante-

También vemos el fenómeno, no de la desindustrialización, sino

¿Cómo ha cambiado su panorama sobre la historia
industrial al formar parte del Seminario de Procesos
de Industrialización de Nuevo León?

de la descentralización de la industria. Cada vez somos más los que
decimos: “ya no podemos coexis�r con las industrias, hay que irlas replegando hacia la periferia”, y pues nosotros padecemos índices de
contaminación muy elevados. Todos estos son fenómenos que desde

nerse ac�vo y actualizado también. Yo procuro cada semestre

Creo que ha habido difusión, aunque no sé qué tan efec�va. Es

incluir lecturas nuevas en los programas que imparto. No cambio

cues�ón de valorar la interpretación que se hace del patrimonio indus-

Desde mi punto de vista, es una manera de resignificar o de

el seminario se están discu�endo. De hecho, tenemos planeado abor-

todo, porque se supone que el plan de estudios no debe reformar-

trial, porque si bien hay estudios que jus�fican el valor patrimonial de

reinterpretar, a par�r del seminario, la historia obrera. A lo mejor hasta

dar las inversiones asiá�cas en Nuevo León, yo creo que va a ser nues-

se en cinco años, pero sí añado por lo menos un par de lecturas. Lo

los edificios, el siguiente paso es la interpretación. Es decir, cómo de-

los ochenta era todo muy claro, porque era la industria tradicional, la

tro siguiente proyecto como seminario: incursionar en la llegada de ca-

que voy leyendo en vacaciones, lo voy incorporando. Esa es una

mostrar la importancia de los si�os patrimoniales a un visitante que no

industria donde una persona entraba y, por medio de un escalafón, iba

pital asiá�co a Monterrey.

manera de mantenerse a la vanguardia con lo que se está discu-

necesariamente �ene interés de conocer el lugar que visita, sino que a

ascendiendo gradualmente hasta que a cierta edad ya alcanzaba un

�endo en el momento.

lo mejor sólo está ahí porque forma parte de su i�nerario turís�co.

puesto de jefatura. Mucho de la contratación se hacía por medio del

¿Cómo hacer para que al final de un recorrido, una persona se lleve algo

Volviendo a lo que mencionaba hace rato acerca
del patrimonio histórico, me gustaría saber, ¿cuál
es su perspec�va sobre la divulgación del patrimonio industrial en Nuevo León?

que lo mo�ve a pensar: “qué bueno que esto se conserva”? Ese es el
reto de la interpretación. Hay un autor, creo que es inglés, que escribió

Con respecto a la colección editorial AMM 24. Estudios Históricos que usted coordina, quisiera saber,
¿cuáles han sido los principales retos a los que se ha
enfrentado como editor?

los principios de la interpretación y uno de ellos se me quedó muy graHa habido varios. El primer reto siempre es el económico. La realidad es que me animé y nos animamos a comenzar este proyecto,

Pues yo creo que ha cobrado fuerza, aunque nos tardamos. En

porque siempre tenemos la impresión de que los costos editoriales son

general, el patrimonio industrial �ene poco de ser considerado

estratosféricos como para que personas de a pie los puedan solventar;

como tal, desde los años 2000, comenzó a emplearse esta catego-

que únicamente ins�tuciones, como la universidad, las facultades o las

ría de “patrimonio industrial” y pues hay eventos que úl�mamente

editoriales reconocidas, �enen la capacidad económica para producir.

lo vienen impulsando. Está el congreso de Fundidora, que nació así,

Sin embargo, desde hace un �empo, antes de presentar el proyecto,

como un congreso sobre Fundidora, y que hoy es un congreso

empecé a familiarizarme con los procesos editoriales y me di cuenta de

CULTURA REGIONAL

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31

�que realmente los costos no son tan inalcanzables; si bien no son

en la categoría de trabajos de inves�gación, en el Premio Museo de

ver a la industria tradicional, nos daremos cuenta de que ésta tenía

licenciatura, en algún momento quise estudiar la rebelión de-

baratos, tampoco implican una can�dad completamente inaccesi-

Historia Mexicana, con un estudio que no ha sido publicado y que va a

prestaciones sociales además de las económicas. ¿Cuáles eran estas

lahuer�sta por medio de la prensa, pero resulta que no había perió-

ble.

formar parte de esta colección de AMM 24. Estudios Históricos. Se

prestaciones sociales? Las clínicas, los centros recrea�vos, los

dicos de ese periodo, de 1923 a 1924. Está la colección hemerográ-

Así pues, el primer paso fue obtener un capital semilla, gracias

�tula: El otro lado del progreso. Condiciones laborales y disciplina fa-

espacios depor�vos, las escuelas. Espacios para que los hijos de los

fica resguardada en la biblioteca Raúl Rangel Frías, pero se

a la aportación de todos los autores y autoras que estuvieron de

bril en Monterrey, 1880-1909. Si bien la formación del obrero ha sido

trabajadores pudieran prac�car gimnasia, pintura o música. Eso ya

encuentra fragmentada, por lo que era imposible darle seguimiento

acuerdo en entregar una can�dad, y de ese modo fue posible sacar

muy estudiada, aquí yo trato de ver el proceso de formación y de

no existe, o son contadas las empresas que ofrecen esas prestacio-

a ese acontecimiento por medio de la prensa. Sencillamente no

a la luz el primer número. A su vez, nos dimos a la tarea de ges�onar

integración del nuevo obrero al mundo fabril.

nes sociales. Entonces, una forma de cues�onar por qué ya no tene-

exis�an las suficientes fuentes o éstas no se conservaron.

otros apoyos en los municipios: principalmente recibimos mucho

mos estas prestaciones, es ver que anteriormente sí las teníamos.

¿Por qué seguir estudiando la historia industrial
en Nuevo León?

apoyo de los ayuntamientos de Cadereyta Jiménez y de General
Escobedo, así como de la revista A�sbo y de sus editores, Edmundo
Derbez y Ahmed Val�er. Ellos nos han ayudado con los costos de
impresión, lo que nos ha permi�do tener hasta el momento seis

¿Por qué se perdieron? ¿Por qué ya no las ofrecen las empresas?

También aconsejo a los interesados en el tema que se

Estudiar todo esto es una manera también de alzar la voz y de exigir

acerquen a los seminarios, que presenten sus avances, que dialo-

mejores condiciones laborales.

guen y que no tengan miedo. A veces les da pena par�cipar, pero

Hay tantas cosas que faltan por estudiarse desde el ámbito

�tulos ya impresos y uno que está por salir de la imprenta.

regional. Al final de cuentas, surgen nuevas metodologías, nuevas
formas de hacer historia y nuevos intereses. El interés que tenían

presentar algo y recibir retroalimentación ha sido una de las cosas

¿Qué consejos le puede compar�r a un inves�gador que desea estudiar la historia industrial?

Quizá nuestro mayor reto ahora es la comercialización, el po-

los historiadores que nos precedieron, en los años setenta y ochen-

der colocarlos en las diferentes librerías, porque eso incrementa el

ta, posiblemente se basaba más en la búsqueda, desde la teoría

Primero, que lea la bibliogra�a básica. Yo creo que ese sería un

costo del libro y nosotros queremos que siga siendo accesible. Si yo

marxista, de la lucha de clases en el mundo obrero. Luego en los no-

buen consejo, dependiendo de qué está estudiando. Autores que

llevo los libros a cualquier librería, se va a encarecer mínimo un cua-

ventas, con la historia cultural, comenzaron a buscar otro �po de

no podemos obviar son Mario Ceru� y Javier Rojas Sandoval, que

renta por ciento. Entonces preferimos tratar de venderlos mediante

cosas. Los estudios históricos están siempre reinterpretándose. Tie-

son pioneros en temas de industria. Con respecto a los movimientos

las presentaciones, aunque esto también ha sido un reto. Por cues-

nen esa caracterís�ca de que podemos siempre voltear a verlos con

obreros, tenemos a Lylia Palacios, mientras que el tema de la de-

�ones personales, en mi caso por el �empo, a veces tenemos varias

otros ojos, con otras miradas, con otras herramientas y a par�r de

sindustrialización ha sido trabajado por Eleocadio Mar�nez. Es

ac�vidades y se nos dificulta llevar a cabo esta comercialización.

ahí responder a algunas preguntas que nos surgen en la actualidad.

importante tratar de familiarizarse con lo que se ha escrito sobre el

Pero al final de cuentas, nosotros esperamos con el retorno, al

En los ochenta era muy común ser obrero, y entre más cerca de tu

proceso de industrialización.

vender los libros, seguir produciendo los demás. Con respecto a la

casa estuviera el centro laboral, pues mejor. De hecho, era muy co-

producción académica como tal, afortunadamente los autores que

mún que los barrios obreros estuvieran justo en la periferia de las

Un segundo consejo es definir qué es lo que más le interesa de

están par�cipando le están dando salida a trabajos que ya tenían

fábricas. Ahora regularmente quien �ene un trabajo, lo �ene a una

todas las aristas posibles que hay en el ámbito industrial. Una cosa es

avanzados o incluso ya concluidos, como trabajos de tesis o ar�cu-

distancia alejada de su domicilio. Estamos ante el fenómeno de la

estudiar la empresa, otra cosa es la técnica, otra cosa es el patrimonio,

los que ampliaron, y en ese sen�do ya �enen un trabajo de revisión

descentralización de la industria, por lo que en este momento

otra cosa la historia oral. Definir con cuál de las metodologías y con cuál

bien consolidado, por lo que es poco lo que se modifica. De todas

surgen nuevas preguntas o interrogantes y, a través de la reinterpre-

de las aristas se siente más cómodo, es fundamental.

maneras, se realiza una revisión del texto y de la forma de citación.

tación de la historia industrial, podemos hallar respuestas.

responder, me las llevo de tarea y desde ahí empiezo a trabajar.

Otro consejo: al final, todos somos rehenes de las fuentes.

¿Qué reconocimientos ha recibido usted por sus
aportes a la historiogra�a nuevoleonesa?

Además, el proceso de industrialización abarca muchas cosas,

Creo que eso lo dijo Marc Bloch. Si no hay documentos, no los pode-

cosas que traspasan los muros de la fábrica. Me da gusto, por

mos construir. Es verdad que la historia oral nos permite crear nues-

ejemplo, que ahora hay una compañera, egresada del Colegio de

tras propias fuentes, pero si quiero saber acerca de la vida co�diana

He par�cipado en algunos certámenes de inves�gación. Por

Historia de la UANL, que está estudiando el deporte femenil en

en 1900, pues obviamente la historia oral no es una opción. En-

ejemplo, obtuve una mención honorífica en un concurso que organizó

Fundidora. También me enteré de que alguien está estudiando el

tonces tendríamos que buscar otras maneras de interrogar a los do-

la Comisión Estatal Electoral de Nuevo León, con un trabajo derivado

teatro en Fundidora. Entonces realmente hay muchas cosas que en

cumentos. Habrá cosas que no se podrán desentrañar defini-

de mi tesis de licenciatura. Con esta tesis además obtuve el Premio a

el pasado no se estudiaron porque no se consideraron importantes.

�vamente, o por lo menos no ahora con las herramientas que

mejor tesis de licenciatura, que otorgaba la Universidad Autónoma de

Ahora las empresas te pueden ofrecer un buen salario, pero

tenemos, pero sí debemos tratar de sacudir los documentos lo más

Nuevo León y que desafortunadamente, de un �empo para acá, dejó

desa�enden las prestaciones sociales. Una cosa son las prestacio-

que se puedan y hacerlos hablar. Las fuentes nos van a limitar o nos

de entregarse. Más recientemente, obtuve una mención honorífica,

nes laborales y otra cosa las prestaciones sociales. Si volteamos a

van a abrir el panorama. Esto me recuerda un caso: para mi tesis de

CULTURA REGIONAL

que más me han ayudado. Cuando me hacen preguntas que no sé

32

33

�Epistola r io

Ensayo de Benjamín Taborga sobre la dignidad de los oficios, 1922

Los an�guos y aún los hombres medievales, sin�eron muy hondamente esa dignidad del oficio. En la Atenas clásica era
cosa común que hasta los más esclarecidos filósofos y hombres públicos ejerciesen, privadamente, alguna profesión
liberal. Sócrates era estatuario. En las admirables repúblicas italianas del Renacimiento, de organización sindicalista,
nadie podía residir sin hallarse inscripto en cualquiera de los gremios o corporaciones que dividían entonces la total
ac�vidad de los ciudadanos. Y así—cuando el Dante hubo de trasladarse a Florencia donde imperaba aquel gran
ejemplo de civilidad, cuéntase que tuvo que inscribirse en la categoría de los bo�carios, porque Dante en su juventud
había sido aprendiz de bo�cario. Hoy mismo parece que supervive tan noble tradición en las cortes imperiales de
Alemania. Ín�mos de aquellas cortes refieren que el kaiser es un encuadernador excelente. Nuestro juicio sobre muchos
soberanos sería, en el transcurso de la historia, más indulgente, si de ellos, como del kaiser, pudiéramos decir que
fueron excelentes encuadernadores.

Salma Lilian Ledesma Díaz 1
Universidad Autónoma de Nuevo León

Introducción
A principios del siglo XX, el periodismo en Nuevo León alentaba el desarrollo industrial y presumía el gran funcionamiento administra�vo
dentro de las industrias, dando en cambio poca cobertura a las inconformidades de los trabajadores2. El 11 de junio de 1922, la revista
regiomontana Azteca, dirigida por David Alberto Cossío y Mauricio Yáñez, reprodujo un ensayo del periodista español Benjamín Taborga
(1889-1918), en el cual abordaba algunas ideas con respecto al trabajo y los oficios.

Claro que en tales casos no se da al término de oficio la la�tud, la extensión que nosotros le damos. Según la
comprensión moderna del término, el verdadero oficio de Sócrates era enseñar filoso�a a los atenienses, el de Dante
escribir la Divina Comedia, del kaiser atender a la organización y progreso de su pueblo.

De acuerdo con Taborga, la raíz de casi todos los problemas que aquejaban a los pueblos del mundo no era la explotación o la distribución inequita�va de la riqueza, sino que tenía que ver con el buen desempeño de los oficios. Para el autor, el trabajo dignifica y jus�fica
la vida misma y, por esa razón, según él, tanto en la An�güedad como en la Edad Media, hasta los grandes filósofos y pensadores ejercían
algún oficio. Taborga reconoce la existencia de dos clases sociales, a las que llama “los de arriba” y “los de abajo”, pero también asevera
que las personas pueden alcanzar un nivel de “excelsitud social” una vez que ejercen su oficio con verdadero dominio.

Ahora, resulta fácil establecer en nuestro medio que los hombres que mejor saben su oficio son, precisamente, los
colocados en las zonas más inferiores del plano jerárquico a que antes se aludió. Si es cosa de milagro encontrar por ahí
el profesor que domina su materia, el jefe de repar�ción compenetrado con los intereses cedidos a su custodia, el
escritor que siente el peso de las responsabilidades intelectuales y morales que como escritor �ene, en cambio, no lo
es tanto dar con el industrial o el agricultor o el obrero o el simple peón que verdaderamente saben su oficio y que por
saberlo bien y consagrarse a él en cuerpo y alma se alzan sobre un nivel de excelsitud social infinitamente superior al de
los primeros. Sin embargo, las gentes no lo piensan así: y al desdén que muestran por los hombres modestos que saben
su oficio corresponde en éstos una ac�tud de aquiescencia, de resignación. Ellos no �enen conciencia de la dignidad
que les confiere el saber bien su oficio. Si la tuviesen, pasaría junto a los otros con más orgullo que el emperador de las
Indias, junto a los esclavos de su real séquito. Y no reclamaran los fueros de esa dignidad por la misma razón que los
esclavos no fueron los primeros en reclamar la suya de hombres. La manumisión vino cuando alguien libre que sen�a
vivamente los derechos inalienables de la persona humana proclamó el crimen de la esclavitud. La dignificación de los
hombres que saben su oficio, comienzo de una era renovadora para las sociedades modernas, �ene que venir cuando
exista una aristocracia gobernante encargada de procurar que en cada ciudadano de la nación haya un hombre que sepa
su oficio; de proclamar que el hombre que no sabe su oficio ni se esfuerza por saberle es indigno de figurar en una
sociedad cualquiera. Sociedad es sinónimo de colaboración. El des�no de cada hombre es tomar parte en esa obra de
colaboración común hacia el acrecentamiento de los bienes materiales y culturales de la Humanidad; y tomar parte en
ella equivale, simplemente, a tener un oficio, a saberle bien y desempeñarle con aquel renovado celo que da la medida
de su dignidad.

Por úl�mo, Taborga argumentaba que “la dignificación de los hombres que saben su oficio” debía ser resultado de una élite aristocrá�ca responsable de que todos los miembros de la sociedad aprendan a desenvolverse bien en sus respec�vos oficios. Esta aristocracia
proclamaría que “el hombre que no sabe su oficio ni se esfuerza por saberlo es indigno de figurar en una sociedad cualquiera”. Como se
puede adver�r, tres indicios sugieren que el ar�culo no afectaba los intereses de la clase capitalista y, por esta razón, se habría reproducido en la prensa regiomontana sin ningún inconveniente: 1) la ausencia de conceptos como “lucha de clases”, “emancipación” o “explotación”, 2) el papel preponderante que el autor asigna a las élites aristocrá�cas, y 3) el hecho de que el ensayo concentre su atención en
la ejecución de los oficios y no en la cues�ón social.
El ar�culo de Taborga puede encontrarse en Azteca. Revista selecta para todos, vol. 1, no. 120, primera época, 11 de junio de 1922,
p. 6, disponible para su consulta gratuita en la Hemeroteca Nacional Digital de México.
El documento

La dignidad del oficio
El problema del progreso de los pueblos es, en cierto modo, muy sencillo: se reduce al problema de que todos los
hombres lleguen a saber bien su oficio. ¿Habéis pensado alguna vez en lo que sería un pueblo donde todos los hombres
supieran bien su oficio? ¿Donde los industriales fuesen perfectos industriales, los profesores excelentes profesores, los
polí�cos acabados polí�cos y así sucesivamente todos los gremios que integran el complejo organismo de una nación?
Y por el mismo orden sería muy fácil demostrar que la mayoría de los males que agobian a los pueblos son causados
exclusivamente por hombres que no saben su oficio ni �enen conciencia de la dignidad del oficio. Abundan entre
nosotros esta clase de hombres, sin que para comprobarle se necesite de excesiva perspicacia. Abunda el industrial que
no está al corriente de la técnica de su industria y el escritor sin humanidades y el ministro de hacienda que ignora la
economía polí�ca y el profesor de literatura que no sabe griego ni la�n. Y así infinitos otros que tampoco saben su oficio
aunque están en potencia de ejercerle con grave daño de los demás. Pero, ¿qué es el oficio para estos hombres? Para
unos, los de arriba, el oficio se convierte acaso en pedestal de relumbrón, apto para disfrutar de cierto relieve social y
mundano. Para otros, los de abajo, el oficio es un tributo doloroso que se paga al co�diano menester. Exterioridad para
los primeros; necesidad para los segundos. Si el relieve mundano se juzgase superfluo, si el tributo no fuese de
necesidad imperiosa, sobraría también el oficio. Es decir, sobraría lo único que es capaz, no sólo de dignificar nuestra
vida sino también de jus�ficarla; porque, en rigor, el hombre que no �ene un oficio no gana su vida: la usufructúa.

Benjamín Taborga

FUENTES DE INFORMACIÓN

Bibliogra�a
Bárcenas García, Felipe (2016). “Prensa y revolución en Monterrey: el surgimiento del diario El Porvenir (1919-1922)”, en: Caleidoscopio, nos. 35-36.
Fuentes electrónicas
Benjamín Taborga (1922). “La dignidad del oficio”, en: Hemeroteca Nacional de México. [En línea; consultado el 25 de agosto de 2025]. Disponible en: h�ps://www.hndm.unam.mx/consulta/publicacion/visualizar/558075bd7d1e63c9fea1a147

1 Es estudiante de la licenciatura en Letras Hispánicas por la Facultad de Filosofía y Letras.
2 Bárcenas García, Felipe (2016). “Prensa y revolución en Monterrey: el surgimiento del diario El Porvenir (1919-1922)”, en: Caleidoscopio, nos. 35-36, p. 216.
3 Benjamín Taborga, “La dignidad del oficio”, disponible en: https://www.hndm.unam.mx/consulta/publicacion/visualizar/558075bd7d1e63c9fea1a147

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El arte

Talento regiomontano en
Marvel: Israel Silva
Jesús Gerardo Guerrero Castillo 1
Universidad Autónoma de Nuevo León
Créditos fotográficos
Israel Silva es uno de los ar�stas regiomontanos que cuentan
con el honor de trabajar para Marvel Comics, donde colorea las
historias de muchos personajes icónicos y queridos por el público. Su pasión por el cómic inició desde temprana edad, pues estando una vez hospitalizado, su madre le compró revistas para
entretenerlo, con lo que adquirió cariño por estos personajes
desde los 5 años de edad. Fue así como conoció a personajes de
renombre como el Hombre Araña o los X-men, a la vez que forjaba una clara preferencia por las historias de Marvel por encima
de su compe�dora, DC Comics.
Asimismo, su pasión por el arte secuencial nació gracias a la
influencia de su madre, quien primero le enseñó a dibujar a sus
personajes favoritos, como las Tortugas Ninja, y posteriormente
contribuyó a desarrollar su talento con cursos y talleres de dibujo. Estos primeros pasos fueron decisivos para él, ya que le
permi�eron saber a qué se quería dedicar en el futuro: trabajar
haciendo cómics.
En 2009 dio el salto al cómic profesional, dibujando el �tulo
Mack Turner Slayer of the Dead para la editorial Timeless Journey Comics. Silva se encargó de todo el trabajo visual, pues dibujó, en�ntó y coloreó cada página y portada presentada a lo largo
de tres números. Los primeros años en el ambiente profesional
fueron cruciales para que el colorista Marte Gracia notara su
arte y le ofreciera la oportunidad de trabajar como su asistente
para las páginas de Marvel. No fue acreditado hasta la serie
Uncanny X-force del 2013, misma que fue escrita por Sam
Humphries, dibujada por Ron Garney, y en la que su nombre figuraba como “Israel Gonzalez”.
Esta etapa de trabajo junto a Marte Gracia fue de gran crecimiento para su formación profesional. Él mismo llegó a afirmar
que gracias a ello logró mejorar su trabajo y más importante
aún, pudo aprender cómo acelerar su proceso ar�s�co para entregar más páginas en menos �empo; como muestra, llegó a
terminar diez páginas en una semana. Mientras enviaba pruebas
de color a Marvel, esperando una respuesta para ser contratado,
también trabajó como asistente para David Curiel, ar�sta mexicano originario de Guadalajara, Jalisco.
En 2012 fue aceptado para trabajar en el �tulo Wolverine: Japan's Most Wanted, que inició su publicación el 9 de julio del
2013. A lo largo de los doce números que duró esta miniserie,
comenzó a ser acreditado como “Israel Silva”. Podría decirse que
su trabajo en este �tulo fue como la tesis que le demostró a
Marvel su capacidad como colorista principal, ya que por primera vez trabajó sin la guía de Marte Gracia o de David Curiel.

Finalmente, tras terminar Wolverine: Japan's Most Wanted,
Marvel le ofreció un contrato de exclusividad el 30 de abril del
2013, fecha que nunca olvidará, ya que afirmó que fue “el día del
niño más grande de su vida”. A par�r de ese momento, comenzó
a recibir todo �po de trabajos dentro de la editorial, y se encargó
también, bajo pedido, de en�ntar y colorear las portadas de Ron
Lim, conocido principalmente por su trabajo en personajes
cósmicos como Silver Surfer. Aunque la paga inicialmente no era
muy buena, su obje�vo era que Marvel viera y valorara sus capacidades para que le pudieran ofrecer más trabajos. Hasta la
fecha sigue trabajando como colorista y en�ntador para la casa
de las ideas, con la esperanza de algún día tener la oportunidad
de trabajar como dibujante de interiores o portadista.
Entre sus trabajos, destaca la miniserie de Ben Reilly: Spiderman, escrita por J.M DeMa�eis y dibujada por David Baldeón. En
esta historia, Silva tuvo la oportunidad de colorear al Hombre
Araña con el que creció leyendo la famosa Saga de los Clones.
También destaca su trabajo con el personaje Silver Surfer en la
miniserie Silver Surfer Rebirth, escrita por Ron Marz y dibujada
por Ron Lim. Silva ha comentado que este personaje le parece de
los más complejos de Marvel, por todos los pensamientos que
maneja y por la soledad que lo caracteriza; en sus propias palabras, considera que sus rasgos lo hacen sen�rse iden�ficado.

Imagen de portada: paisaje de la Hacienda San Pedro, fotogra�a de Ana Cesira Alvarado Zapata; p. 14: río Santa Catarina, imagen de El
Porvenir, 19 de sep�embre de 1988; p. 15a: calles obstaculizadas, imagen de El Porvenir, 19 de sep�embre de 1988; p. 15b: donaciones
para damnificados, imagen de El Porvenir, 24 de sep�embre de 1988; p. 16: cortes de pelo para los damnificados, imagen de El Norte, 23
de sep�embre de 1988; p. 17: donaciones de parte de los medios de comunicación de Monterrey, imagen de El Diario de Monterrey, 20
de sep�embre de 1988; p. 18: río Santa Catarina, imagen de El Porvenir, 18 de sep�embre de 1988; p. 20a: Museo Regional de Historia
fotografiado por Manuel M. López y Museo de Historia Mexicana, imágenes proporcionadas por Félix Torres Gómez; p. 20b: nota sobre
el Museo Regional de Historia, imagen de El Porvenir, 31 de enero de 1957; p. 22: ar�culo sobre los detalles del nuevo Museo Regional
de Historia, imagen de El Porvenir, 20 de sep�embre de 1956; p. 23a: nota sobre el Museo de Historia Mexicana, imagen de El Porvenir,
10 de diciembre de 1993; p. 23b: nota sobre los trabajos del Museo de Historia Mexicana, imagen de El Porvenir, 10 de noviembre de
1994; p. 23c: publicidad del Museo de Historia Mexicana, imagen de El Porvenir, 22 de noviembre de 1994; p. 24: nota sobre la inauguración del Museo de Historia Mexicana por el presidente de México, Carlos Salinas de Gortari, y el gobernador Sócrates Rizzo García,
imagen de El Porvenir, 1 de diciembre de 1994; p. 25: palmillo en la Hacienda San Pedro, fotogra�a de Ana Cesira Alvarado Zapata; p. 27:
libro La independencia en vilo: México y los proyectos españoles de reconquista (1822-1830) de Le�cia Dunay García Mar�nez, editado
por la Universidad Autónoma de Tamaulipas y por Fontamara: p. 28a: Óscar Abraham Rodríguez Cas�llo, fotogra�a de Ana Cesira Alvarado
Zapata; p. 28b: portada del libro Salud pública y ocupacional en el espacio urbano. Ocho estudios históricos coordinado por Óscar Abraham Rodríguez Cas�llo y Alberto Casillas Hernández, y editado por la Universidad Autónoma de Nuevo León; p. 29a: ganadores del Premio
a la Mejor Tesis de Licenciatura 2014, fotogra�a de Efraín Aldama Villa y Carmen Garza Arangua; p. 29b: portada del libro Diario de un
fundidor de Óscar Abraham Rodríguez Cas�llo, editado por Fides Ediciones; p. 30a: portada del libro Voces de la Vieja Maestranza de
Óscar Abraham Rodríguez Cas�llo y Luis Fidel Camacho Pérez, editado por Editorial Analfabeta y Conarte; p. 30b: miembros del Seminario
de Procesos de Industrialización de Nuevo León, fotogra�a tomada de Facebook; pp. 31a y 31b: Óscar Abraham Rodríguez Cas�llo en
eventos académicos, fotogra�as de Ana Cesira Alvarado Zapata; p. 32: presentación del libro Javier Rojas. Inves�gador, docente, promotor
de la historia coordinado por Óscar Abraham Rodríguez Cas�llo y editado por la Universidad Autónoma de Nuevo León, fotogra�a de Félix
Torres Gómez; p. 33a: Óscar Abraham Rodríguez Cas�llo en ceremonia de entrega del Premio a la Mejor Tesis de Licenciatura 2014, fotogra�a de Efraín Aldama Villa y Carmen Garza Arangua; p. 33b: amigos y usuarios de la Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria, fotogra�a
tomada de Facebook; p. 33c: presentación del libro Diario de un fundidor de Óscar Abraham Rodríguez Cas�llo, fotogra�a tomada de
Facebook; p. 36: ensayo de Benjamín Taborga, reproducido en Azteca. Revista selecta para todos, vol. 1, no. 120, primera época, 11 de
junio de 1922; p. 37: Hacienda San Pedro, fotogra�a de Ana Cesira Alvarado Zapata; p. 38: ar�sta Israel Silva, fotogra�a proporcionada
por Jesús Gerardo Guerrero Cas�llo.

Otro �tulo importante para Israel Silva es X-men 92: House of
XCII, escrito por Steve Foxe y dibujado por Salva Espin. Esta serie
es significa�va para Silva, porque es la con�nuación de la caricatura de X-men de los años noventa, de la cual éste era faná�co, por lo que X-men 92: House of XCII le dio la oportunidad
de trabajar con los personajes de su infancia.
Sin embargo, el parteaguas de su carrera ar�s�ca tuvo lugar en
2017 con Ant-man and the Wasp, escrita por Mark Waid y dibujada por Javier Garrón. Gracias a esta miniserie, Silva pudo salir de
su zona de confort y aplicó colores que jamás había u�lizado. Destaca en ello el color verde debido a la intensidad, a la ampliación
de la gama de colores que le ofreció el u�lizar este color y a la experimentación que hubo durante la producción de esta historia.

1 Escritor, editor y letrerista de cómics. Es licenciado en Lenguaje y Producción Audiovisual por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Fue ganador del concurso de cómic
y novela gráfica de la UANL por tres años consecu�vos. Fue encargado de la edición del cómic independiente Onírico, publicado por editorial Trazo: Narra�va Gráfica y es
fundador del club de cómic de la Facultad de Artes Visuales de la UANL, mismo que coordina desde 2019.

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                <text>San Nicolás de los Garza, Nuevo León</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Conciertos en Monterrey</name>
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        <name>Historia industrial</name>
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                    <text>ISSN: 3061-7405

Vol. 03 EneroN. 05 Abril 2025

�EDITORIAL

Índice
Universidad Autónoma de Nuevo León

CRONOGRAFÍA

Una parte muy importante del quehacer historiográfico es la divulgación. A diferencia del acto de difundir trabajos dentro de la propia
comunidad de conocedores de la materia, la divulgación supone dirigir

Pági n a 4
Constan�no de Tárnava y los orígenes de la radio en México, 1923-1925 - Dinorah Zapata Vázquez
Pági n a 8
Informe de significancia de la Ruta de Vinos y Dinos como patrimonio cultural de Coahuila - Ana Carolina
Campos López y María José Somohano Torres

Dr. Santos Guzmán López
Rector

Pági n a 1 6
El inicio de la movilidad eléctrica en Monterrey, Nuevo León, y el proceso de concesiones para el desarrollo
del tranvía eléctrico, 1901-1907 - René Arnoldo Hernández Moreno
Pági n a 2 2
El Día de Muertos y el Mictlán: apuntes e imágenes de una tradición mexicana - Félix Torres Gómez

rados, opuestos o incompa�bles, sino que más bien una es consecuencia
natural de la otra: para que un estudioso divulgue es preciso que dis-

Secretario General

ponga antes de una inves�gación qué divulgar.

Dr. Jaime Arturo Castillo Elizondo

Pági n a 2 6
Azucena Garza (2023). Colonia Cuauhtémoc. Vida co�diana de una colonia obrera en Monterrey (19572020). Monterrey, México: Centro de Estudios Humanís�cos, Universidad Autónoma de Nuevo León. Ubaldo Rodríguez Flores
Pági n a 2 8
Thomas Calvo y Gabino Cas�llo (coords.) (2024). Apostólicos trabajos en las fronteras del imperio. Iglesia y
misiones, siglos XVI-XVIII. Zamora, Michoacán: El Colegio de Michoacán, Universidad Autónoma de Coahuila.
- Alina Naomi Hernández González
GENIO Y FIGURA

Las revistas son espacios idóneos tanto para difundir como para divulgar los trabajos de inves�gación. Entre las revistas pioneras de la di-

Dr. José Javier Villareal Álvarez Tostado

vulgación histórica regional, cabe mencionar el anuario Humanitas, que

Secretario de Extensión y Cultura

comenzó a publicarse en 1960 bajo los auspicios del Centro de Estudios

Dr. César Morado Macías

Humanís�cos de la entonces Universidad de Nuevo León, y cuya sección

Director de Humanidades e Historia

de historia era editada por el maestro Israel Cavazos Garza. Del mismo

Lic. Dinorah Zapata Vázquez

modo, puede señalarse el bole�n Roel, publicado por la Sociedad Nue-

Coordinadora del Centro de Información

voleonesa de Historia, Geogra�a y Estadís�ca a par�r de 1964, siendo su

de Historia Regional y Hacienda San Pedro

primer director el señor Apolinar Núñez de León. Por úl�mo, cabe referir
la primera época de la revista Actas. Historia, Letras y Arte, editada por
la Dirección General de Inves�gaciones Humanís�cas de la Universidad

M.C.R. Emilio Machuca Vega
Director de la revista

JOYAS DE LA HISTORIOGRAFÍA

especializado. La inves�gación y la divulgación no son caminos sepa-

Dr. Juan Paura García

Secretario Académico

Pági n a 1 4
“Vamos de roll a las Chispas”: el Centro Comercial Gran Plaza en el Monterrey de los noventa - Frida Ixchel
González Hernández

los resultados de las inves�gaciones cien�ficas hacia un público no

Autónoma de Nuevo León (UANL) a par�r de 1977, bajo el empuje e
inicia�va del maestro Israel Cavazos.

Lic. Ana Cesira Alvarado Zapata
Editora técnica

La revista Cultura Regional del Centro de Información de Historia Regional (CIHR) de la Máxima Casa de Estudios, busca hacerse un lugar propio

Cultura Regional CR., volumen 3, número 5, enero-abril
2025, es una publicación tetramestral electrónica editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a
través del Centro de Información de Historia Regional,
carretera a General Zuazua, km 4.5, General Zuazua,
Nuevo León, C.P. 65750. Tel: 01(82)52470500, culturaregional.uanl.mx, culturaregional@uanl.mx. Editor responsable: Emilio Machuca Vega. Reserva de Derechos
al Uso Exclusivo: 04-2023-102314025800-102, ISSN:
3061-7405, ambos ante el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Responsable de la última actualización de
este número: Ana Cesira Alvarado Zapata. Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son responsabilidad exclusiva de los autores y no necesariamente reflejan la postura del editor de la publicación.

dentro de la larga saga editorial que comenzó a gestarse hace más de
medio siglo con las publicaciones ya comentadas. Fundada en 2023, desde
el principio ha contado con la par�cipación de reconocidos especialistas, a
lado de jóvenes estudiantes o egresados de la Facultad de Filoso�a y Letras
de la UANL. El presente número no es la excepción: el lector podrá encontrar colaboraciones de Dinorah Zapata Vázquez, coordinadora del CIHR, y
de Félix Torres Gómez, inves�gador adscrito a dicha dependencia universitaria, así como de estudiantes de los colegios de Historia y de Letras de la
UANL: Ana Carolina Campos López, María José Somohano Torres, Frida Ixchel González Hernández, René Arnoldo Hernández Moreno, Ubaldo Rodríguez Flores, Alina Naomi Hernández González, Marianne del Carmen Be-

Pági n a 3 0
Eduardo Cázares Puente: “A los historiadores nos falta enfocarnos más en llegar a los públicos no especializados” - Marianne del Carmen Benítez Rodríguez
EPISTOLARIO
Pági n a 35
Reglamento de panaderías expedido por el ayuntamiento de Monterrey, 1910 - So�a Guajardo Acosta

Se autoriza cualquier reproducción parcial o total
de los contenidos o imágenes de la publicación,
incluido el almacenamiento electrónico, siempre y
cuando sea para usos estrictamente académicos y
sin fines de lucro, citando la fuente sin alteración
del contenido y otorgando los créditos autorales.
Editado en México.
Todos los derechos reservados.
culturaregional@uanl.mx

nítez Rodríguez y So�a Guajardo Acosta.
Ojalá que esta edición de Cultura Regional, correspondiente al volúmen 3, número 5, cumpla por ahora con una de las misiones principales
de la revista: proporcionar un espacio divulga�vo que pueda ser aprovechado por las diferentes generaciones de historiadoras/es.

M.C.R. Emilio Machuca Vega
Director de la revista Cultura Regional

�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

Bermúdez, fabricante de acumuladores¹⁰.
CRONOGRAFÍA

Cabe señalar que como el fenómeno de la radio no estaba contemplado dentro de la Cons�tución mexicana, Tárnava comenzó a redactar ciertas reglas de transmisión
desde 1921, mismas que luego enviaba a la Ciudad de México para que fueran aceptadas y su estación tuviera carácter
oficial. El programa con el que inició emisiones fue en vivo,
y él fungía como locutor. Para 1923, sin embargo, el concepto cambió, según el tes�monio del propio Tárnava:

Constantino de Tárnava y los orígenes de
la radio en México, 1923-1925
Dinorah Zapata Vázquez 1
Universidad Autónoma de Nuevo León

Con mi hermano Luis iniciamos en forma las transmisiones culturales. Abandonamos la pianola y el fonógrafo de “perrito” e instalamos un “Steinway”, gemelo del que usaba el maestro Daniel
Zambrano. El estudio fue instalado en la sala de mi casa (1923),
colaboraban en nuestros programas: la pianista-compositora Leo-

Introducción

Constan�no de Tárnava: formación y primeras transmisiones

La tecnología que hizo posible la invención de la radio se
desarrolló durante el siglo XIX. Desde la pila eléctrica fabricada por Alessandro Volta en 1800 hasta el telégrafo de
Samuel Morse que apareció en 1835, todos los avances
técnicos asociados a la segunda revolución industrial allanaron el camino para la introducción de modernas formas
de comunicación, incluyendo el teléfono y la radio. Sobre
este úl�mo invento, en general no existe consenso acerca
de a quién se le puede atribuir su paternidad. Guillermo
Marconi obtuvo en 1897 una patente en Reino Unido por
su sistema de radiotelegra�a², y en 1909 recibió, junto con
Carl Ferdinand Braun, el Premio Nobel de Física “por su
contribución al desarrollo de la comunicación inalámbrica”. Otros autores, sin embargo, ponderan las
aportaciones que hicieron Heinrich Rudolf Hertz, Nikola
Tesla y Aleksandr Popov al estudio de las ondas de radio y
al desarrollo de las tecnologías de radiocomunicación.

¿Quién era Constan�no de Tárnava? Considerado “pionero
de la radio en América La�na”⁶, Constan�no de Tárnava
Garza nació en Monterrey, Nuevo León, el 26 de febrero de
1898, siendo hijo de Constan�no de Tárnava de Llano y de
Octavia Garza Ayala. Procedía de una familia de la élite local
regiomontana, pues su padre fue subdirector y tesorero de
la Compañía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey⁷.

nor Flores, que era la directora de los programas ar�s�cos, par�cipando los noveles aficionados: Srita. María Yturria, delicada
sical”; la Srita. Florinda de Lachica, destacada pianista; el tenor
Aubrey Saint John Clerque, que trabajaba en la Casa Wagner; el Sr.
Guangorena, acordeonista; la notable declamadora María Garza;
Alberto Ferriño, barítono; Daniel Treviño Guajardo; Olga Frías; “El
Constan�no de Tárnava

Aguacate”; Guillermo Urquijo y Poncho Ballí, T. Figueroa; Pancho
Núñez; “Los Arrieros”, el trío de guitarras dirigidas por el Dr. Fer-

En 1919, ya de vuelta en Monterrey, comenzó a instalar
una estación radiofónica, en un momento en que no exis�a
reglamentación alguna, dado que la radio no había sido introducida en América La�na. Tárnava aprovechó el equipo
más avanzado de la RCA Víctor, diseñado por él y aprobado
por la Compañía de Chicago, donde ya comenzaban a fabricarse los transmisores para su venta en todo el mundo. Por
ese �empo, un agente de la RCA Víctor, llamado Walter Buchanan, viajaba a Monterrey con el fin de percatarse de los
avances técnicos alcanzados por Tárnava. De acuerdo con el
tes�monio de Horacio Alvarado Or�z:

Del mismo modo, es di�cil determinar quién fue el primero en introducir la tecnología radiofónica en México.
Gabriel Sosa Plata y Perla Olivia Rodríguez aseveran que “a
diferencia de lo ocurrido en otros países, en México no hay
un pionero único de la radio ni una ciudad que pueda considerarse como la cuna de este medio de comunicación”³.
Las dos primeras transmisiones par�culares de radio que
se llevaron a cabo en México son bien conocidas. La primera tuvo lugar el 27 de sep�embre de 1921, cuando los
hermanos Pedro y Adolfo Enrique Gómez Fernández iniciaron la transmisión de un programa ar�s�co entre el Teatro
Ideal y el Teatro Nacional (hoy Palacio de Bellas Artes)⁴. La
segunda fue el 9 de octubre de 1921, cuando el ingeniero
Constan�no de Tárnava transmi�ó un programa en la ciudad de Monterrey, el cual fue escuchado “solamente por
un fabricante de acumuladores y el gerente del Banco
Regional de aquella ciudad”⁵.

nando Valdéz Villarreal ¹¹.

Tárnava además se dedicó a la venta de aparatos radiofónicos, los cuales vendía de casa en casa para posteriormente establecer en la calle Morelos, frente al Banco
Mercan�l de Monterrey, un negocio llamado La Casa del
Radio, anexa a la relojería La Perla. Comenzó como distribuidor de General Electric, y después lo sería también de
Cosley y de Kennedy.
En 1923 Tárnava recibió por parte del gobierno mexicano la autorización para transmi�r. Dejó entonces de
u�lizar las siglas TND (que significaban: Tárnava Notre
Dame), para iden�ficarse como la 24 Experimental. Posteriormente se llamó CYO y finalmente, en 1929, se
convir�ó en la XEH, luego de haberse efectuado la Primera Conferencia Internacional de Telecomunicaciones
en Washington, donde se le otorgaron a México las siglas
XE y XF¹².

Este señor venía a ver qué novedades tenía el ingeniero Constan�no
de Tárnava: qué más había hecho, qué modificaciones se pudieron
Acta de nacimiento de Constan�no de Tárnava, 28 de febrero de 1898

En �empos de la Revolución mexicana, Tárnava realizó
sus estudios medio superiores en Saint Edwards, Texas, y
posteriormente ingresó a la Universidad de Notre Dame
en Indiana, donde estudió ingeniería eléctrica. Su
formación profesional en un país como Estados Unidos,
que por entonces vivía un auge radiofónico sin precedentes, despertó en él inquietudes por la radiodifusión. Siendo estudiante en Saint Edwards, introdujo una mejora en
uno de los tubos del radiotransmisor, y al egresar como
ingeniero eléctrico, regresó a México con la concesión de
los aparatos RCA Víctor⁸.

1 Inves�gadora, historiadora y periodista. Es licenciada en Ciencias de la Comunicación con especialidad en Periodismo por la Universidad Autónoma de Nuevo León, y actualmente es coordinadora del Centro de Información de Historia Regional y Hacienda San Pedro de la misma Casa de Estudios.
2 Irma Lombardo García, Los orígenes de la radio en México, p. 10.
3 Gabriel Sosa Plata y Perla Olivia Rodríguez, “Hacia los cien años de la radio mexicana”, p. 13.
4 Irma Lombardo García, Los orígenes de la radio en México, p. 28.
5 Ídem.
6 Gabriel Sosa Plata, “Las primeras transmisiones”, p. 57.
7 Castro, J. Jus�n, Radio in Revolu�on. Wireless Technology and State Power in Mexico, p. 108.
8 Dinorah Zapata Vázquez, La radio de Tárnava, p. 4.

CULTURA REGIONAL

cantante; Dr. José Barragán, hijo, con el programa “Serrucho Mu-

4

hacer. Porque empezaron a encontrarse en México que en cada en�dad tenía su propio problema, problemas que ahorita parecen de
niños, pero que entonces eran grandes problemas⁹.

Tárnava siempre estuvo involucrado en el estudio cien�fico de la radio. Con su estación de radio, lo que buscaba
era establecer una especie de laboratorio, para dar salida
a todas sus inquietudes tecnológicas. Así pues, aunque su estación era comercial, lo que pretendía más bien era desarrollar inves�gaciones cien�ficas para mejorar lo que ya tenía.

La radio como fenómeno local
Desde un principio, aparecieron una gran can�dad de
radioaficionados, mo�vados por la curiosidad y por el deseo de experimentar con la novedad que era la radio.
Algunos construían su propio equipo gracias a la
información que recibían de la prensa, donde se exponía
cómo hacerlo. Por ejemplo, en el periódico El Porvenir
exis�ó una sección �tulada “Radio” que, entre otras
cosas, publicaba ar�culos con instrucciones para fabricar
receptores, los cuales incluso mostraban diagramas de los
aparatos para no dejar lugar a dudas.

Su primera comunicación la llevó a cabo el 9 de octubre
de 1921, cuando realizó una emisión desde la sala de su
casa –acondicionada como cabina–, transmi�endo desde
las 20:30 hasta las 24:00 horas. Su primer auditorio se
reducía a dos personas, a las cuales Tárnava había entregado previamente receptores de galena construidos
por él mismo. Estas personas fueron el ingeniero Rodolfo
M. Garza, gerente del Banco de Nuevo León, y el señor R.

9 Citado por: Ibíd., p. 5.
10 Ibíd., p. 6.
11 “Medio siglo XEH, primera radiodifusora de México”, en: El Porvenir, 15 de octubre de 1971. Monterrey, México, p. 20.
12 Ibíd., p. 8.

5

�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

Esta sección también dejaba constancia de la magnitud
que estaba cobrando el fenómeno radiofónico. Sus ar�culos mostraban cómo poco a poco la radio se iba transformando en un medio que acarreaba beneficios no sólo para
el público en general, sino también para el gobierno, la
industria y el comercio.

Consideraciones finales
La llegada de la radiodifusión a Monterrey no fue accidental. Tárnava, desde que concluyó sus estudios en Estados
Unidos, regresó a Nuevo León con el convenio de ser distribuidor de una compañía fabricante de aparatos receptores, bajo la condición de con�nuar su labor de experimentación cien�fica y tratar así de consolidar nuevos avances
tecnológicos.

Rápidamente este aparato logró captar una buena
can�dad de lectores, no sólo de Monterrey, sino también
de diferentes ciudades del norte del país. A través de la
sección de preguntas y respuestas, éstos cues�onaban
desde cómo lograr mayor alcance en sus receptores, hasta
el horario de transmisiones de programas en español.
Gracias a esta sección, se sabe que los martes, jueves y sábados se escuchaban estaciones como la Dallas News de
Texas, que ofrecían magníficos conciertos con explicaciones en español y que su horario era de las 22:00 a las 23:00
horas, �empo de México. También que las estaciones de
La Habana, Cuba, ofrecían transmisiones los miércoles y
sábados, desde las 19:00 hasta las 22:00 horas.

Para 1925, la estación de Tárnava aumentó su potencia,
pues pasó de cincuenta wa�s iniciales a doscientos
cincuenta y, hacia los años cuarenta, llegó a contar con mil
wa�s. Por estas fechas, Tárnava además ofrecía plá�cas
sobre radio des�nadas al público interesado, ya fuesen
profesionales o aficionados. Estas conferencias gozaron de
gran éxito y se llevaron a cabo en la Quinta Calderón. Era
común ver incluso en las colonias de escasos recursos que
las casas, hechas de madera u otros materiales, contaban
con sus respec�vas antenas de radio, fabricadas por los
propios vecinos.

En 1922, en la Ciudad de México un grupo de
radioaficionados comenzaron a agruparse y formaron la
Liga Nacional de Radio, que tenía como finalidad el desarrollo e intercambio de experiencias. Posteriormente, el 6
de marzo de 1923, la organización se fusionó con el Centro
de Ingenieros y con el Club Central Mexicano de Radio, y
en conjunto pasaron a formar la Liga Central Mexicana de
Radio, antecedente histórico de la Cámara Nacional de la
Industria de la Radio y Televisión.

Lombardo García, Irma (1984). Los orígenes de la radio en
México y la influencia de la XEW en los años treinta. Tesis
para optar por el �tulo de licenciada en Ciencias de la Comunicación. México: Facultad de Ciencias Polí�cas y Sociales, Universidad Nacional Autónoma de México.
Sosa Plata, Gabriel (2016). “Las primeras transmisiones.
Constan�no de Tárnava, el pionero de la radio mexicana”,
en: Gabriel Sosa Plata (coord.). Días de radio. Historias de
la radio en México. México: Productora de Contenidos
Culturales Sagahón Repoll, Secretaría de Cultura.
Sosa Plata, Gabriel y Perla Olivia Rodríguez (2016). “Hacia
los cien años de la radio mexicana”, en: Gabriel Sosa Plata
(coord.). Días de radio. Historias de la radio en México.
México: Productora de Contenidos Culturales Sagahón
Repoll, Secretaría de Cultura.
Zapata Vázquez, Dinorah (2002). La radio de Tárnava. México: Centro de Información de Historia Regional, Universidad Autónoma de Nuevo León.

Muchas dificultades técnicas enfrentaron los experimentadores de las radios. Basta con mencionar el hecho
de que no podían transmi�r todos los días de todos los
meses del año. Había dos temporadas: la de verano y la de
invierno. La transmisora México Music, Co. día con día ganaba terreno en detrimento de la de Tárnava. Por esta
razón, La Casa del Radio agregó a su publicidad la leyenda:
“En radio exclusivamente desde 1921”. En respuesta, México Music, Co. se promocionaba con el lema: “Somos la
casa más popular de Monterrey”.

En ese mismo año, el Club Central de Radiotelefonía y la
Liga Nacional de Radio propusieron al presidente Álvaro
Obregón una legislación en materia de radiofonía. La primera reglamentación de la radio, publicada en el mes de
sep�embre, legislaba el uso de aparatos receptores, clasificaba las estaciones de radio (en cuatro �pos: gubernamentales, comerciales, las de servicio al público y las de
aficionados) y sentaba las bases para el otorgamiento de
concesiones, así como los requisitos técnicos que debían
cumplirse para tal fin. Por otra parte, la Liga Nacional de
Radio ges�onó con el presidente las facilidades para llevar
a cabo la Primera Feria de la Radio, misma que tuvo lugar
en la Ciudad de México en el mes de junio de ese año.

Tárnava falleció el 6 de febrero de 1974. En ese mismo
año, se le impuso el nombre de Ing. Constan�no de Tárnava
a una calle ubicada en el centro de Monterrey. Más tarde,
el 9 de octubre de 1986, el gobierno de Nuevo León le
rindió un homenaje póstumo. Y en 1996, la imagen de Tárnava apareció en los boletos de la Lotería Nacional, gracias
a la inicia�va de la Cámara Nacional de la Industria de Radio
y Televisión¹³. Sus restos fueron inhumados en el Panteón
del Carmen, donde se encuentran hasta el día de hoy.

Entretanto, Tárnava seguía ofreciendo sus aparatos en
Monterrey, aunque para entonces habían aparecido en la
ciudad otros negocios que también vendían radios, tales
como la Casa Wes�nghouse y José V. Garza Sucs. Para
1923, exis�an en todo México catorce estaciones difusoras, entre ellas: la CYO de Tárnava; la CYB de la Compañía
Tabaquera El Buen Tono; la estación de la Liga Central Mexicana de Radio; las estaciones gubernamentales CYZ, CYA,
CZZ y CZA; la estación El Mundo de Mar�n Luis Guzmán; la
estación de la Confederación Regional Obrera Mexicana; la
XICE del gobierno de Chihuahua; la 26-A en Tamaulipas y
la Eagle Pass Lumber Co. en Coahuila.

FUENTES DE INFORMACIÓN

Castro, J. Jus�n (2016). Radio in Revolu�on. Wireless Technology and State Power in Mexico, 1897-1938. Estados
Unidos: University of Nebraska Press.
Jocirin Auguste, Patricia (2006). La radio en la Ciudad de
México, 1939-1945. Tesina para optar por el grado de
licenciada en Historia. México: Universidad Autónoma
Metropolitana-Iztapalapa.

13 Gabriel Sosa Plata, “Las primeras transmisiones”, p. 57.

CULTURA REGIONAL

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�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

Informe de significancia de la Ruta de Vinos
y Dinos como patrimonio cultural
de Coahuila
Ana Carolina Campos López 1
Universidad Autónoma de Nuevo León
María José Somohano Torres 2
Universidad Autónoma de Nuevo León
Vino, enséñame el arte de ver mi propia historia,
como si esta ya fuera ceniza en la memoria.

La Ruta de Vinos y Dinos, tal y como lo explica Saul Rodríguez⁸, fue creada en 2019 por el gobernador del estado, Miguel Ángel Riquelme Solís, y por el alcalde de
Sal�llo, Manolo Jiménez Salinas, y desde un inicio supuso
un gran atrac�vo turís�co, debido a la combinación de la
vi�cultura con la paleontología, cosa que nunca se había
visto en el país. La ruta fue parte de la campaña “Sal�llo
sorprende al mundo” que tenía como obje�vo difundir las
tradiciones, gastronomía y cultura �pica de la capital de
Coahuila, con el fin de que la ciudad se posicionara como
un lugar de turismo a nivel nacional e internacional.

Ante esta situación las autoridades municipales de Sal�llo tomaron
conciencia del patrimonio paleontológico y vi�vinícola de Coahuila
y decidieron coordinarse con productores locales e ins�tuciones
estatales, con el fin de retomar un programa donde la mezcla de
estos dos elementos revela campo fér�l para el turismo y el
ejercicio iden�tario. Por lo que surge la Ruta Vinos y Dinos¹³.

Es interesante el discurso que plantea la frase “las autoridades municipales de Sal�llo tomaron conciencia del patrimonio paleontológico y vi�vinícola de Coahuila”. Varias
fuentes consultadas indican que el gobierno tomó la inicia�va de aprovechar dos elementos patrimoniales representa�vos de la en�dad al vincularlos cuando vieron una
oportunidad de desarrollo económico, pero no se había
hecho nada por preservarlos antes de saber que podían lucrar con ellos. El actor principal en la creación de esta ruta
es el gobierno de Coahuila. Aunque se afirme que existe
coordinación y colaboración con productores locales, los
ejidatarios de las áreas involucradas en el proyecto �enen
una opinión completamente dis�nta.

La creación de la ruta se llevó a cabo por medio de la
colaboración entre el gobierno del estado –a través de la
Secretaría de Turismo y Desarrollo de Pueblos Mágicos–,
los municipios de Sal�llo, Arteaga, General Cepeda y
Parras de la Fuente, y la inicia�va privada como los integrantes del Comité Vi�vinícola de Coahuila. Esta ruta obtuvo el premio Excelencias 2021 de la Feria Internacional de
Turismo. Aunque los comienzos de la ruta son rela�vamente recientes, el viaje que ofrece se remonta a
millones de años atrás. Según Rodríguez:

La problema�zación de la Ruta
Esto es posible gracias a que la región sureste de Coahuila es reco-

Jorge Luis Borges

Se realizó una entrevista a José Luis García, ac�vista de General Cepeda por los derechos del agua, quien explicó que
el sustento económico de los habitantes de la región del
sudeste de Coahuila es la producción de sus propios alimentos y la venta de los excedentes. Sin embargo, fue
durante el famoso milagro mexicano cuando se comenzó a
procurar que el país fuera autosuficiente, por lo que
surgieron los viñedos como centro de atracción turís�ca,
además de que el campo ejidal salió del mercado y las
�erras fueron divididas.

nocida por los arqueólogos como “el cielo de los fósiles”, siendo
uno de los cinco puntos más destacados del mundo en términos
de riqueza paleontológica. En este estado se encontraban las
playas del Cretácico, donde la vida marina se estableció en diver-

La Ruta de Vinos y Dinos se presenta como una propuesta
integral que construye la narra�va iden�taria de Coahuila.
Ésta abarca desde sus orígenes prehistóricos hasta su destacada industria vi�vinícola, que invita a los turistas a sumergirse en la esencia misma de esta �erra rica en historia
y ciencia.

La ruta ofrece dos paquetes denominados “todo incluido”, que se basan en una travesía de tres días que incluye
comidas y traslado. Ambos paquetes pertenecen a la ruta
de la montaña. El paquete número uno comprende la visita a San Juan, Bodegas del Viento y el traslado al MUDE,
mientras que el paquete número dos incluye la visita a San
Juan, Los Cedros y el traslado al MUDE⁵.

La ruta consta de dos recorridos principales –uno hacia la
montaña y otro en dirección al desierto– con el obje�vo de
destacar la diversidad de Coahuila. Esto es posible gracias a
la par�cipación ac�va de once bodegas productoras de
vino, entre las que se destacan San Juan de la Vaquería, Viñedos Don Leo, Casa Madero, Rivero González, Hacienda
Florida, Vinícola Rancho El For�n, Barro Viejo, Hacienda El
Marqués, Vinícola Parvada, Bodegas del Viento y Los
Cedros. También se incluyen lugares emblemá�cos como el
Museo del Desierto (MUDE), Bosques de Monterreal y
Rincón Colorado. Además, se espera que siete viñedos más
se sumen a la ruta próximamente³.

Para explorar otros viñedos que forman parte de la
ruta y descubrir experiencias diferentes a las proporcionadas por los paquetes mencionados, la ruta ofrece
otras seis opciones para el recorrido del desierto, tales
como: de Rivero González a Don Leo (sin visitar el museo), de Rivero González a Casa Madero, de Don Leo a
Casa Madero, de San Juan de la Vaquería a Don Leo, del
MUDE a Don Leo y del MUDE a Rivero González⁶. Mientras tanto, en la ruta de la montaña se disponen de tres
recorridos, que son los siguientes: del MUDE a San Juan
de la Vaquería y a Bodegas del Viento, del MUDE a San
Juan de la Vaquería y a Los Cedros, y del MUDE a Bodegas del Viento, a Los Cedros y Monterreal⁷.

Para llevar a cabo estos recorridos, se ofrecen diversos
paquetes que incluyen desde transporte hasta hospedaje,
para que los turistas tengan la oportunidad de disfrutar
plenamente de la ruta a los viñedos y demás lugares. Esta
experiencia, que el gobierno intenta mostrar como única
para conocer Coahuila, se inicia en Sal�llo y abarca los municipios de Parras, Arteaga y General Cepeda⁴.

La ruta es rica en buenas vistas y lugares para visitar,
pero al revisar las descripciones de los viñedos en la página
oficial de la ruta, parece que, aparte de ser viñedos, no poseen ninguna cualidad que los una a todos o los haga destacar de otros viñedos que no pertenecen a la ruta.

1 Originaria de Sal�llo, Coahuila, es estudiante de la licenciatura en Historia en la Facultad de Filoso�a y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Becaria del Centro de Estudios Humanís�cos de la UANL en su anualidad 2024.
2 Es estudiante de la licenciatura en Historia en la Facultad de Filoso�a y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León, donde también estudia la licenciatura en Letras Hispánicas.
3 “Se consolidó el turismo con la ruta Vinos y Dinos”, disponible en: h�ps://sal�llo.gob.mx/web/se-consolido-el-turismo-de-sal�llo-con-la-ruta-vinos-y-dinos/
4 Alba Velasco, “Vinos y Dinos, la ruta para descubrir los tesoros de Coahuila”, disponible en: h�ps://descubreenmexico.com/vinos-y-dinos-la-ruta-para-descubrir-los-tesoros-de-coahuila/
5 “Vinos y Dinos”, disponible en: h�ps://www.vinosydinos.com
6 Ídem.
7 Ídem.

CULTURA REGIONAL

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sos esteros, convir�éndose en un lugar propicio para descubrir fósiles de flora y fauna pertenecientes a esos an�guos ecosistemas.

Cuando los españoles llegaron al “Nuevo Mundo” en
1521, trajeron consigo a numerosos colonizadores. A
medida que se establecieron más, surgía la necesidad de
aprovechar diversos recursos, entre ellos el vino, tanto
para su disfrute personal como para ceremonias religiosas.
Como resultado, gran parte de la producción vinícola se
concentró en manos de la Iglesia. Sin embargo, no se limitó únicamente a ese ámbito, ya que también abastecía a
conventos y a la nobleza criolla de Durango, Zacatecas,
Guadalajara, Ciudad de México y parte de la actual Texas,
extendiéndose incluso hasta España¹¹.

Coahuila es un estado árido; el promedio anual de lluvia
en la región es de 300ml, por lo que el gobierno, al permi�r que las empresas extrajeran agua de los pozos, ocasionó y con�núa ocasionando grandes problemas, como la
sequía de arroyos y pozos, ya que no hay suficiente agua
para solventar estas prác�cas. Además, el único obje�vo
de esto es el crecimiento económico que solo favorece a
los empresarios al promover la priva�zación.

Una vez que el vino llegó a España, su notable calidad
causó preocupación entre las autoridades ibéricas, lo que
mo�vó al rey Carlos II en 1699 a emi�r una orden que
prohibía el cul�vo de la vid y la producción de vino con fines comerciales en las colonias americanas, principalmente en México y Perú (sin afectar a Chile ni Argen�na). De
esta manera, la creciente industria vi�vinícola quedó limitada a la producción exclusiva para la Iglesia. Esta medida
se tomó debido al temor de que esta industria vi�vinícola
adquiriera demasiado poder económico y polí�co, suceso
que provocó que en México no se es�pulara una cultura
del vino y que los viñedos de Coahuila resultaran como
algo novedoso¹².

El gobierno, al no tomar en cuenta la cultura ni las necesidades del pueblo, promueve el crecimiento desmesurado
de la sociedad y de las áreas urbanas sin tener en cuenta
que no hay agua suficiente para sustentar a la población y
a las empresas, por lo que se deja de lado el beneficio local,
se pone en riesgo la supervivencia de los campesinos y se
ve únicamente por el crecimiento industrial.
José Luis terminó su explicación con la conclusión de
que la ruta es para el gobierno una fuente de desarrollo y
progreso, pero es importante cues�onarnos: ¿para quién
es ese progreso? Además de explicar que esta es solo una

8 Saul Rodríguez, “Ruta Vinos y Dinos: enoturismo apoyado en el pasado”, disponible en: h�ps://www.siglonuevo.mx/nota/2820.ruta-vinos-y-dinos-enoturismoapoyado-en-el-pasado
9 Ídem.
10 Ídem.
11 Ídem.
12 Ídem.
13 Ídem.

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�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

parte de la verdad, la de los ejidatarios y gente del campo,
sin embargo, el punto de vista del gobierno y de los empresarios es que la ruta brinda empleos y ayuda al crecimiento económico y turís�co del estado. Y aunque esto
puede sonar posi�vo es necesario poner en duda: ¿a
quién se le está dando empleo y a qué costo? Y ¿a quién
se representa en la ruta si los ciudadanos no la conocen y
ésta afecta a los campesinos?

Aunque puede parecer di�cil, ambos elementos se unen
gracias a las ciencias naturales. Jasso comentó que la gran
can�dad de vid en la región es la manera en la que la vi�vinicultura y la paleontología se relacionan, ya que la planta
de la uva crece en gran medida en lugares donde abunda la
piedra caliza, y es debido a esta misma piedra que se facilita
de manera exponencial el proceso de fosilización.
Lo que comenta el estudiante muestra cómo el obje�vo
del gobierno de resaltar ambos elementos y darle una
iden�dad a Coahuila es fruc�fero. Por otro lado, el tes�monio de José Luis García evidencia que el principal interés del gobierno es el dinero, como se señala en sus obje�vos: “Impulsar y diversificar el potencial socioeconómico
de las zonas agrícolas de la Ruta Vinícola y Paleontológica”¹⁴.
Ya que promueven esta ruta para obtener beneficios económicos sin importar a quien afecte, lo interesante aquí es
a quién se dirige esta ruta, especialmente si los coahuilenses no la conocen.

Ante este cues�onamiento, se realizó un sondeo general entre ciudadanos de Sal�llo sobre los conocimientos
que poseen acerca de dicha ruta y qué tanto los representa como coahuilenses. Las respuestas en su mayoría señalan que los sal�llenses conocen la ruta únicamente por los
espectaculares de la ciudad o anuncios en la radio; sin
embargo, desconocen los municipios que la abarcan, así
como los viñedos y las zonas paleontológicas que ofrecen.
No saben cuál es su discurso o su propósito, únicamente
saben que la deberían de conocer por las ocasiones en las
que han visto publicidad sobre ella. Una respuesta impactante fue la de Luis Enrique Campos quien respondió:
“porque se muestran dos aspectos importantes de
Coahuila, yo creo que sí es relevante", pero no sabía más
allá del nombre de la Ruta de Vinos y Dinos.

El falso precio del patrimonio
Al consultar los paquetes que la página ofrece para los
recorridos, se inves�garon los precios de todas las opciones disponibles en la ruta para evaluar su accesibilidad
para la población y determinar si lo económico era un factor que contribuía a la falta de difusión entre los habitantes del estado. El rango de precios es muy impactante,
con la ruta más económica teniendo un costo de $2,500
por persona (en caso de comprar 8 boletos a la vez), y la
más cara siendo de $36,000 pesos por el paquete todo incluido. Es importante resaltar que el paquete todo incluido
comprende hospedaje, transporte, comidas y una visita a
dos viñedos y al Museo del Desierto.

Por otro lado, se buscó la opinión de alguien involucrado directamente con la ruta. En una entrevista realizada
a Jesús Jasso, estudiante de bachillerato en Sal�llo (quien
realiza su servicio social en el Museo del Desierto), cuando
se le preguntó en qué consis�a la ruta, él comentó que la
ruta de Vinos y Dinos es la forma en la que el gobierno de
Coahuila unió dos elementos representa�vos de la en�dad, como son la vi�vinicultura y la paleontología. Explicó
ambos elementos por separado y luego señaló la razón por
la cual actúan juntos en el discurso de la ruta.

Cuando se habló sobre el tema económico con los entrevistados, Tania López comentó: “la ruta no fue creada
pensando en los coahuilenses, ya que nosotros no vamos
a pagar $2000 pesos o más por ir a un lugar al que hemos
ido muchas veces antes, y al que podemos seguir yendo
con $200 pesos”, el precio úl�mo si se toma en cuenta el
precio de entrada del Museo del Desierto.

Mencionó también que el proceso de fosilización que
ocurre en el estado es el de permineralización; en otras
palabras, los huesos o cualquier evidencia de vida, al estar
en contacto con ciertas sales minerales y algún flujo de humedad, provoca que los minerales prác�camente sean absorbidos por el hueso, convir�éndose así en rocas, pero
estas conservan algunas par�culas como el ADN. Debido a
la presencia de piedra caliza en la región, es posible encontrar restos de una gran variedad de rep�les marinos,
voladores y dinosaurios terrestres fosilizados. E incluso se
comenzó a u�lizar el término alemán lagerstä�en para referirse a Coahuila, el cual hace alusión a los lugares donde
se encuentran muchos fósiles en buenas condiciones.

¿El tequila es mejor que el vino?
Al buscar comprender más a fondo el modus operandi de la
Ruta de Vinos y Dinos, se inves�garon otras rutas turís�cas
en la región, hecho que destaca que esta no es la única opción de este es�lo en México. Un ejemplo de una alterna�va
similar es la Ruta del Tequila en Guadalajara. Su fundación
se remonta al 2006, cuando la UNEzSCO declaró como patrimonio cultural de la humanidad los paisajes agaveros y las
an�guas instalaciones industriales del tequila, por lo que
ese mismo año surgió la inicia�va de crear la Ruta del Tequila, la cual estuvo financiada por el Fondo Mul�lateral de
Inversiones del Banco Interamericano de Desarrollo y la
Fundación José Cuervo, hoy Fundación Beckmann¹⁵.

En cuanto a la vi�vinicultura, señaló que “Casa Madero”,
la principal casa exportadora de vinos del país, se encuentra
en Coahuila. Jasso también explicó que este pres�gio comenzó cuando llegaron los españoles a la región y empezaron a producir vino y exportarlo a España, por lo que obtuvo
una gran reputación, evento que provocó que más casas
productoras de vino abrieran sus puertas en Coahuila.

14 Vinos y Dinos”, disponible en: https://www.vinosydinos.com
15 “La Ruta del Tequila: te llevamos a vivirla”, disponible en: h�ps://www.rutadeltequila.mx

CULTURA REGIONAL

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Mientras que la Ruta de Vinos y Dinos guía al turista
hacia des�nos específicos, combina la paleontología y la
vi�vinicultura y ofrece recorridos por Coahuila, la Ruta del
Tequila se refiere a un conjunto de prestadores de
servicios, cuyo obje�vo común es promover y es�mular el
progreso sostenible de la zona de agave a través de una
propuesta turís�ca de alta calidad que salvaguarda tanto el
entorno natural como el patrimonio cultural de los ocho
municipios que rodean al Volcán de Tequila, como: El Arenal, Ama�tán, Tequila, Magdalena, San Juanito de Escobedo, Etzatlán, Ahualulco de Mercado y Teuchitlán¹⁶. Esta
ruta “pone en valor sus atrac�vos culturales y la cultura del
tequila a través de un programa integrador de una red de
152 empresas y artesanos que ofertan sus servicios para
sa�sfacer la demanda del visitante”¹⁷.

La Ruta de Vinos y Dinos �ene una significancia histórica
siempre que se retome el discurso que ésta propone para
jus�ficar los viñedos, es decir, que estos surgieron en la
época colonial. Sin embargo, como mencionó el ac�vista
José Luis García, los viñedos tal y como los conocemos hoy
en día surgieron hasta finales del siglo XX con el obje�vo
de mejorar la economía, por lo que no contarían con una
relevancia histórica.
Desde el punto de vista de su relevancia cien�fica, la
presencia de piedra caliza en la �erra de Coahuila facilita la
formación de fósiles, lo que representa un hecho cien�fico
significa�vo que ha posibilitado la creación de fósiles y ha
contribuido a preservar la historia del mundo enterrada
bajo la �erra, ahora accesible gracias a la combinación de
la cien�ficidad de la piedra caliza y la paleontología. Es
importante señalar que este elemento está relacionado
con la zona paleontológica, no directamente con la Ruta de
Vinos y Dinos.

Otra diferencia que se puede encontrar entre ambas rutas es que la de Coahuila fue propuesta por el gobierno estatal y autoridades municipales, a diferencia de la de
Guadalajara que fue hecha por empresas turís�cas privadas. La Ruta de Vinos y Dinos abarca únicamente cuatro
municipios del estado de Coahuila, mientras que la del
Tequila al ser más grande atraviesa ocho. De la misma manera, esta úl�ma es más visitada debido a su an�güedad,
con un total de 1.4 millones de visitantes por año según
Ortega¹⁸. A diferencia de la de Vinos y Dinos en la que en
tres años acudieron 90 mil turistas.

En el caso de la representa�vidad, la ruta combina los
dos elementos que caracterizan a Coahuila, por lo que ésta
debería ser de gran importancia. Sin embargo, los ciudadanos nunca han ido y conocen vagamente de ella, e
incluso su subsistencia se ve afectada por la misma, por lo
que no consideran que los represente como coahuilenses.
De tal manera, no puede representar al estado si oprime y
perjudica a una parte de su población.

Mientras que la Ruta del Tequila presenta un manual sobre cómo experimentar el espacio, la Ruta de Vinos y Dinos
es una guía ya construida de lo que se va a observar. La primera rodea y comprende la zona del paisaje de agaves y
an�guas instalaciones industriales de tequila. Alrededor de
eso, se crea una ruta con un conjunto de des�nos turís�cos
a los cuales uno puede acudir individualmente; no se presentan paquetes ni un orden que sea obligatorio seguir. Por
otro lado, la Ruta de Vinos y Dinos se sos�ene por sí sola,
�ene recorridos creados por un camino y determina lo que
el turista puede y debe observar. Tiene un discurso creado
que busca transmi�r a través de este recorrido. Al ser homogéneo (es decir, que �ene un discurso planeado), definir
su significancia es algo individual, mientras que la Ruta del
Tequila, al no ser algo homogéneo, hace que evaluar su significancia sea algo más complejo y di�cil de definir.

Si se descompone la Ruta de Vinos y Dinos en dos
elementos separados –los viñedos y las zonas paleontológicas– perdemos la conexión entre ellos y el sen�do del
recorrido. Los viñedos, vistos de manera aislada, carecen
de un relato que resalte quién está detrás de la producción
del vino y podrían ser percibidos simplemente como
espacios que carecen de relevancia histórica. Además, si
se examina la ges�ón del agua en la región y cómo afecta
a la comunidad, se puede cues�onar la é�ca detrás de tales prác�cas, restándole significancia a estos elementos.
En contraste, la zona paleontológica, como se mencionó
anteriormente, destaca por su cien�ficidad, su rica historia
y su representa�vidad. Estos aspectos le otorgan un estatus de patrimonio, ya que la presencia de fósiles y la
narra�va relacionada con los dinosaurios capturan el interés del público y no implican ningún daño para la comunidad. En este contexto, la zona paleontológica se dis�ngue
como un ac�vo valioso que puede enriquecer la experiencia cultural y educa�va de las personas, por lo que
proporciona una razón clara para su consideración como
patrimonio significa�vo.

Dinos si los Vinos �enen significancia
Adjudicarle significancia a la Ruta de Vinos y Dinos no es algo
complicado, debido a que el discurso está construido tan a la
perfección que parece que lo hicieron para cumplir con estos
criterios. Lo sorprendente fue hablar con las personas, quienes fueron los que ofrecieron otra perspec�va de lo que realmente significa la Ruta de Vinos y Dinos para los coahuilenses.
Esto es importante porque una ruta que exalta la iden�dad de
Coahuila debería de ser apreciada por los ciudadanos de esta
en�dad federa�va. Sin embargo, no sucede así.

A pesar de ello, la significancia de la ruta debe unirse a
ella como recorrido, y después de analizar lo estudiado, se
podría afirmar que ésta genera problemas para los más
vulnerables, a la par que únicamente proporciona ingresos

16 Ídem.
17 Martha Irene Venegas Trujillo, La Ruta del Tequila en el paisaje agavero, p. 162.
18 Patricia Ortega, “Ruta de Tequila en Jalisco, un viaje a la mexicanidad y el orgullo cultural”, disponible en: h�ps://www.eleconomista.com.mx/los-especiales/Ruta-de-Tequila-en-Jalisco-un-viaje-a-la-mexicanidad-y-el-orgullo-cultural-20230724-0131.html#
19 “Se consolidó el turismo con la ruta Vinos y Dinos”, disponible en: h�ps://sal�llo.gob.mx/web/se-consolido-el-turismo-de-sal�llo-con-la-ruta-vinos-y-dinos/

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�CRONOGRAFÍA

y beneficios al gobierno. La pregunta fundamental surge:
¿fue la ruta diseñada con el propósito de representar genuinamente a los coahuilenses, o más bien para sa�sfacer
intereses turís�cos y gubernamentales? Es evidente que la
ruta, en su conjunto, no parece estar des�nada a servir a
la comunidad local.

FUENTES DE INFORMACIÓN

Bibliogra�a
Venegas Trujillo, Martha Irene (2006). “La Ruta del Tequila
en el paisaje agavero”, en: Bruno Aceves (ed.). Patrimonio
cultural y turismo. Cuadernos 18. Turismo Cultural. Ciudad
de México: Consejo Nacional para la Cultura y las Artes.

No obstante, es crucial reconocer que la falta de relevancia para la mayoría no desacredita automá�camente su
valor. La aparente carencia de significado para los
coahuilenses no impide que ciertos elementos individuales de la ruta posean caracterís�cas patrimoniales. Sin
embargo, persiste el cues�onamiento de si la ruta debiera
ser considerada patrimonio al carecer de importancia para
la mayoría de los ciudadanos, además de perjudicar a otra
parte de la población y a los recursos naturales del estado.

Fuentes electrónicas
“La Ruta del Tequila: te llevamos a vivirla” (2024), en: Ruta
del Tequila. [En línea; consultado el 8 de julio de 2024]. Disponible en: h�ps://www.rutadeltequila.mx
Ortega, Patricia (2023). “Ruta de Tequila en Jalisco, un viaje
a la mexicanidad y el orgullo cultural”, en: El Economista. [En
línea; consultado el 8 de julio de 2024]. Disponible en: h�ps://www.eleconomista.com.mx/los-especiales/Ruta-deTequila-en-Jalisco-un-viaje-a-la-mexicanidad-y-el-orgullocultural-20230724-0131.html#

En este análisis, se destaca la dis�nción entre los
elementos aislados de la ruta, que pueden tener valor patrimonial, y la ruta en sí misma, que parece limitarse a ser
simplemente un paseo turís�co. La pregunta sobre la significancia de la ruta como patrimonio cultural merece una
reflexión profunda, considerando tanto su impacto en la
comunidad como su capacidad para representar autén�camente la iden�dad y la historia de Coahuila.

Rodríguez, Saúl (2021). “Ruta Vinos y Dinos: enoturismo
apoyado en el pasado”, en: Siglo Nuevo. [En línea; consultado el 8 de julio de 2024]. Disponible en: h�ps://www.
siglonuevo.mx/nota/2820.ruta-vinos-y-dinos-enoturismoapoyado-en-el-pasado

En resumen, la Ruta de Vinos y Dinos no debería ser
catalogada como patrimonio debido a la carencia de significancia. No obstante, esta situación contrasta con las zonas paleontológicas y los fósiles presentes en el estado, los
cuales cumplen con diversos criterios de relevancia. Por
ende, se sos�ene la opinión de que debería ponerse un
mayor énfasis en la conservación y difusión de estos
elementos, en lugar de centrarse en una ruta que no fue
diseñada pensando en los coahuilenses.

“Se consolidó el turismo de Sal�llo con la ruta Vinos y Dinos”
(2018), en: Municipio de Sal�llo. [En línea; consultado el 8
de julio de 2024]. Disponible en: h�ps://sal�llo.gob.mx/web/se-consolido-el-turismo-de-sal�llo-con-la-ruta-vinos-y-dinos/
Velasco, Alba (2022). “Vinos y Dinos, la ruta para descubrir
los tesoros de Coahuila”, en: Descubre México. [En línea;
consultado el 8 de julio de 2024]. Disponible en: h�ps://
descubreenmexico.com/vinos-y-dinos-la-ruta-paradescubrir-los-tesoros-de-coahuila/
“Vinos y Dinos” (2024), en: Viajes San�ago. [En línea; consultado el 8 de julio de 2024]. Disponible en: h�ps://www.
vinosydinos.com

CULTURA REGIONAL

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�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

“Vamos de roll a las Chispas”: el Centro
Comercial Gran Plaza en el Monterrey
de los noventa
Frida Ixchel González Hernández 1
Universidad Autónoma de Nuevo León

promover el turismo y la comercialización de la zona. Para
hacer posible la creación de la Macroplaza, en el proceso
se derribaron edificaciones emblemá�cas como el Teatro
Rex, el Cine Elizondo y el Edificio de Sears³.
El Centro Comercial Gran Plaza fue inaugurado junto
con la Macroplaza en 1984. Con colores pasteles y techo
de espejos, fue uno de los centros comerciales pioneros en
Monterrey y el único de su �po, ya que su emplazamiento
subterráneo atraía la atención de los peatones. Ubicado
entre las calles Zaragoza y Zuazua, este centro comercial
rápidamente se convir�ó en el punto de reunión de jóvenes y adultos. Patricia H. indica que “llegaba por Morelos,
ingresaba por las escaleras que estaban sobre la calle. Era
la única entrada que había”⁴.
Entre los ochenta y los noventa, el centro comercial se
posicionó como uno de los si�os más populares de
Monterrey. Patricia comparte que “casi siempre iba los sábados en la noche con mi hermana. Era casi lo único que
había para diver�rnos, algo accesible por la edad que teníamos y porque no costaba mucho ir ahí”⁵. Al revelar esta experiencia de una adolescente que creció en la ciudad
durante esos años, comenta que “íbamos a comer ahí,
porque también había lugares de comida, y después íbamos a Las Chispas”. Entre los locales más conocidos,
además de las �endas de ropa y joyería, se encontraba Las
Chispas, un local de maquinitas concurrido y la dulcería que
vendía palomitas. Para los mayores de edad, estaba Homero’s Bar, donde acostumbraban a pedir tarros de cerveza; funcionaba para azuzar el ambiente fiestero antes de
trasladarse a otro bar en el centro⁶.

Señalamiento Centro Comercial Gran Plaza, 1 de febrero de 2024. Fotogra�a: Frida González

Al recorrer las �endas de la famosa calle Morelos, arteria
localizada en el corazón del centro de Monterrey, el cruce hacia la Macroplaza por Ignacio Zaragoza se convierte
en una parada obligatoria. Entre los puestos llama�vos y
las áreas verdes, destaca un señalamiento casi desapercibido que invita a descubrir un lugar único: “Centro
comercial”, con una indicación hacia el suelo. Se trata –o
se trató hace más de treinta años– del Centro Comercial
Gran Plaza, un espacio ubicado justo debajo de la gran
explanada, entonces considerado un referente de modernidad en la ciudad.
A principios de la década de los ochenta, la zona centro
de Monterrey fue descrita por el entonces gobernador
Alfonso Mar�nez Domínguez como “una ciudad fea y chaparra”². El interés por cambiar la fisonomía del centro para
atraer inversionistas privados derivó en la construcción de
la Gran Plaza en 1983, con lo cual además se pretendió

FUENTES DE INFORMACIÓN

Bibliogra�a
Zúñiga, Rebeca Moreno y Mario Alberto Jurado Montelongo (2019). “El proceso de renovación urbana en el centro metropolitano de Monterrey. Ar�stas y ac�vistas: habitar el centro como una forma de resistencia social”, en:
Julio Calderón Cockburn y Sebas�án Aguiar An�a (coords.).
Segregación socio-espacial en las ciudades la�noamericanas. Argen�na: CLACSO.

En 1997, Gran Plaza comenzó a experimentar un
marcado deterioro. La falta de inversión para su adecuado
funcionamiento, sumada a la creciente pérdida de atención
para turistas y comerciantes, hizo que se volviera insostenible. Con el �empo, dejó de ser un des�no popular y comenzó a ser olvidado, lo que llevó a su abandono.

Fuentes electrónicas
Con la llegada de Luis Donaldo Colosio Riojas a la alcaldía
de Monterrey, se intentó promover la reapertura de Gran
Plaza bajo el programa “Revive el centro”⁸. El plan consis�a
en revitalizar el lugar como un espacio de recreación para la
juventud y reubicar a los puesteros, como se le llama a los
comerciantes ambulantes de Monterrey. No obstante, debido al alto costo de las reparaciones estructurales necesarias, el proyecto fue finalmente descartado⁹.

Amaro, Víctor (2023). “Descarta Monterrey reac�var centro
comercial Gran Plaza”, en: ABCNo�cias.mx. [En línea; consultado el 3 de noviembre de 2024]. Disponible en: h�ps://abcno�cias.mx/local/2023/11/23/descarta-monterrey-reac�var-centro-comercial-gran-plaza-203631.html
Amaro, Víctor (2023). “Restauración en la Gran Plaza sigue sin
realizarse; comerciantes sufren las consecuencias”, en: ABCNo�cias.mx. [En línea; consultado el 3 de noviembre de
2024]. Disponible en: h�ps://abcno�cias.mx/local/
2023/11/5/restauracion-en-la-gran-plaza-sigue-sin-realizarse-comerciantes-sufren-las-consecuencias-202254.html

La historia de Gran Plaza es un claro reflejo de la evolución
urbana de Monterrey, marcada por el nacimiento, auge y
eventual decadencia de un espacio que, en su momento, representó un ícono de la innovación. Este centro comercial,
que en 1983 se mostró como una propuesta renovadora
para el centro de la ciudad, simbolizaba la transformación de
Monterrey en una urbe que buscaba modernizarse y adaptarse a las nuevas tendencias comerciales.

Espinosa Benavides, Leopoldo (2019). “Las Plazas de
Monterrey. La Macroplaza o Gran Plaza”, en: ElRegio.com. [En
línea; consultado el 4 de noviembre de 2024]. Disponible en:
h�ps://www.elregio.com/No�cia/58a�60d-eef3-4d71-a9f23587aa4a229d

A pesar de esto, con el paso de los años y el cambio en las
necesidades de la población, Gran Plaza quedó rezagada
frente a las nuevas opciones que surgieron en el centro de
Monterrey. Estos nuevos centros ofrecían una experiencia
más cómoda, espacios más amplios, mejor clima�zación y
servicios más variados, lo que hizo que Gran Plaza fuera
incapaz de lidiar con la competencia y que perdiera su
atrac�vo en comparación con las nuevas alterna�vas que
respondían mejor a las expecta�vas de los consumidores.

“La Gran Plaza: Resisten ruinas de centro comercial bajo la
Macroplaza” (2022), en: YouTube. [En línea; consultado el 2
de noviembre de 2024]. Disponible en: h�ps://www.youtube
.com/watch?v=qt1tAHgyKGc
“Sede para comerciantes está en ruinas. Monterrey” (2023),
en: YouTube. [En línea; consultado el 4 de noviembre de
2024]. Disponible en: h�ps://www.youtube.com/watch?v=IdU-26F2tDA

Gran Plaza, a pesar de haber sido un lugar de encuentro
para muchas generaciones, terminó por ser desplazado por
el paso del �empo y las inevitables exigencias del mercado.
No obstante, su legado perdura en la memoria colec�va,
pues fue tes�go de un momento clave en la historia de
Monterrey, dejando una huella imborrable en quienes acostumbraban a visitarlo. Incluso hoy, el letrero que señalaba su
ubicación sigue siendo un recordatorio de aquel espacio que
alguna vez marcó un punto de referencia en la ciudad.

Entrevistas
Entrevista realizada a Patricia Hernández por Frida González.
Monterrey, México, 3 de noviembre de 2024.
Entrevista realizada a Rogelio González por Frida González.
Monterrey, México, 3 de noviembre de 2024.

Al ser Gran Plaza uno de los primeros centros comerciales, con el �empo sus instalaciones comenzaron a mostrarse insuficientes ante necesidades no previstas, como el
calor que se acumulaba en el lugar durante el verano y las

1 Es estudiante de la licenciatura en Historia en la Facultad de Filoso�a y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
2 Leopoldo Espinosa Benavides, “Las Plazas de Monterrey. La Macroplaza o Gran Plaza”, disponible en: h�ps://www.elregio.com/No�cia/58a�60d-eef34d71-a9f2-3587aa4a229d.
3 Ídem.
4 Patricia Hernández, entrevista personal realizada por Frida González, 3 de noviembre de 2024.

CULTURA REGIONAL

filtraciones de humedad. Rogelio González comenta que
con�nuó visitando el centro comercial hasta su clausura:
“Lo quitaron porque se filtraba agua cuando llovía. Se inundaba. Por eso ya no les salía a los locatarios y pues mejor
comenzaron a abandonarlo y ya, lo cerraron”⁷.

14

5 Ídem.
6 Rogelio González, entrevista personal realizada por Frida González, 3 de noviembre de 2024.
7 Ídem.
8 Víctor Amaro, “Restauración en la Gran Plaza sigue sin realizarse; comerciantes sufren las consecuencias”, disponible en: h�ps://abcno�cias.mx/local/
2023/11/5/restauracion-en-la-gran-plaza-sigue-sin-realizarse-comerciantes-sufren-las-consecuencias-202254.html
9 Víctor Amaro, “Descarta Monterrey reac�var centro comercial Gran Plaza”, disponible en: h�ps://abcno�cias.mx/local/2023/11/23/descarta-monterrey-reac�var-centro-comercial-gran-plaza-203631.html

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�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

El inicio de la movilidad eléctrica en Monterrey, Nuevo León, y el proceso de concesiones
para el desarrollo del tranvía eléctrico,
1901-1907
René Arnoldo Hernández Moreno 1
Universidad Autónoma de Nuevo León

Introducción

La movilidad por tracción de sangre

La electrificación de las ciudades ha sido fundamental en
el desarrollo urbano y social a lo largo de la historia. En el
caso de Monterrey, Nuevo León, el inicio de la movilidad
eléctrica a principios del siglo XX, durante el gobierno del
general Bernardo Reyes, marcó un hito significa�vo en la
modernización de la infraestructura y el transporte público. Este ar�culo se centra en el proceso de concesiones
para el desarrollo del tranvía eléctrico, un sistema que no
sólo transformó la movilidad en la ciudad, sino que
también impulsó el crecimiento económico y la llegada de
ingenieros y contra�stas de otros países.

El tranvía de tracción de sangre² o tranvía de mulitas consis�a en unos carromatos con asientos, �rados por caballos o mulas, que transportaban pasajeros de un punto a
otro de la ciudad, deslizándose sobre raíles metálicos. Este
�po de transporte se estableció por primera vez con una
concesión otorgada por el gobierno de Nuevo León el 21
de febrero de 1882 a Modesto Villarreal y Enrique Reiss.
Según los términos de la concesión, debían concluir los primeros tres kilómetros de vía en un plazo de ocho meses, y
el pasaje sería de seis centavos por un viaje de tres kilómetros, con un costo reducido para los menores de diez años.
Posteriormente, el 1 de marzo de 1883, Villarreal y Reiss
pasaron su concesión al señor Tileston, quien representaba a varios accionistas de Nueva York. Para principios de
1884, esta empresa había establecido una línea que par�a
de Puente Nuevo y Comercio, extendiéndose hasta el pie
del cerro del Obispado para mediados de ese año³.

En 1902, el gobierno del estado de Nuevo León propuso
un proyecto para la instalación de alumbrado eléctrico en
las escuelas normales, lo que reflejaba su compromiso con
el progreso tecnológico y la mejora de la infraestructura
pública. Este primer paso hacia la electrificación sentó las
bases para la posterior implementación de un sistema de
tranvías eléctricos, que se conver�ría en un elemento clave para la movilidad urbana. Asimismo, los ingenieros
Mackin y Dillon jugaron un papel crucial en este proceso,
presentando proyectos innovadores que aprovecharon las
redes eléctricas emergentes. Su propuesta de construir
una línea de tranvía que conectara puntos estratégicos de
la ciudad no sólo buscaba facilitar el transporte, sino
también fomentar el desarrollo de áreas residenciales y
comerciales a lo largo de su trayecto.

en la visión de la infraestructura urbana, pues buscaba
adaptarse a las necesidades de una población en crecimiento y a las demandas de una economía en expansión.
Asimismo, a medida que la ciudad con�nuaba creciendo
y modernizándose, surgió la necesidad de un sistema de
transporte más eficiente. En 1890 se inició la operación de
una pequeña locomotora por la vía del ferrocarril que
conducía de Monterrey al Topo, aunque el uso de la tracción animal no se abandonó de inmediato. Este cambio
hacia la locomotora marcó el inicio de una transición hacia
un sistema de transporte más mecanizado y eficiente, que
eventualmente llevaría a la implementación de tranvías
eléctricos en años posteriores⁷. Ambas concesiones reflejan un periodo de transformación en Monterrey, donde la
necesidad de mejorar la infraestructura de transporte se
hacía cada vez más evidente. La concesión de 1882 sentó
las bases para el desarrollo del transporte urbano, mientras
que la evolución hacia la locomotora en 1890 indicaba un
cambio hacia la modernización y la industrialización.

El recorrido original del tranvía de mulas comenzaba en el
lado norte de la plaza Zaragoza y serpenteaba por la calle del
Puente Nuevo (hoy Zuazua) hasta la plaza 5 de Mayo, por la
calle 15 de Mayo hasta la calle del Roble (hoy Juárez, luego
se dirige a Washington), luego Alameda Nueva (hoy Mariano
Escobedo) y norte (hoy Pino Suárez) hasta la Estación Nacional de Ferrocarriles. Además, el 1 de marzo de 1883, en representación de varios accionistas de Nueva York, los señores Villarreal y Reyes trasladaron su oferta a Tileston. A
principios de 1884, este úl�mo establecimiento par�a de
Puente Nuevo y Comercio (hoy Zuazua y Morelos) y con�nuaba hacia el oeste hasta la plaza de la Llave (o plaza de la
Purísima), giraba por su lado oeste y regresaba por la calle
Dr. Mier a la calle Puente Nuevo. A mediados del mismo año,
la línea se extendió hasta la base del cerro del Obispado⁵.

En ese sen�do, aunque muchas concesiones fueron
aprobadas en los úl�mos veinte años del siglo XIX en cues�ón de la movilidad, muchas otras fueron canceladas o
fueron denominadas como “caducas”. Tal fue el caso de la
concesión otorgada a los señores Felipe Sánchez y Felipe
Garza Cantú, ya que el estado no recibió no�ficación alguna sobre la explotación de la línea de tranvía en los �empos
correspondientes. Por este incumplimiento de la concesión
otorgada, la tesorería general del estado hizo efec�vo el cobro de mil pesos como garan�a para que se extendiera la
concesión y se cumpliera con lo es�pulado⁸. Estas acciones
demuestran la importancia que tenía el garan�zar el desarrollo de la infraestructura de movilidad en los plazos es�pulados, así como el interés gubernamental en proteger
los recursos públicos frente a los incumplimientos.

En agosto de 1886, se otorgó al señor A. C. Schryver una
concesión para establecer un tranvía, lo que representó un
avance significa�vo en el desarrollo del transporte urbano
en la región. Esta concesión se inscribe en un contexto histórico donde la infraestructura de transporte estaba en plena expansión y buscaba sa�sfacer las crecientes necesidades de movilidad de la población⁶. La concesión a
Schryver se produjo en un periodo en el que ya exis�an
esfuerzos previos para mejorar el sistema de transporte; sin
embargo, la concesión de 1886 destacó por su potencial
para modernizar y expandir el servicio de transporte, en un
momento en que la ciudad comenzaba a experimentar un
crecimiento industrial y demográfico significa�vo.

El alumbrado eléctrico como preámbulo de la movilidad
eléctrica
En el año de 1902 el gobierno del estado había levantado una propuesta a los señores Van Voorhis para la
instalación de alumbrado eléctrico en el edificio de las
escuelas normales del estado en Monterrey. El gobierno
estatal se comprome�a a facilitar todos los materiales de
primera clase necesarios, según lo expresaban los planos
que proporcionaron los señores Voorhis, por el precio de
cuatrocientos ochenta y cinco pesos, los cuales se pagarían
a la tesorería del estado una vez que los señores Voorhis
terminaran los trabajos correspondientes en las escuelas y
sus alrededores⁹. Esta propuesta mostraba el interés que
tenía el gobierno estatal en la introducción de mejoras tecnológicas en la infraestructura. Este �po de proyectos mar-

Aunque los detalles específicos sobre la implementación
de la concesión no están claramente documentados, es evidente que la inicia�va de Schryver se alineaba con las
tendencias de la época, donde se buscaba no sólo mejorar
la movilidad urbana, sino también fomentar el desarrollo
económico a través de mejores comunicaciones. La concesión a A. C. Schryver, por lo tanto, representó un paso hacia
adelante en el transporte, además de que reflejó un cambio

A lo largo de este ar�culo se explorarán los detalles de
las concesiones otorgadas, los desa�os enfrentados en la
construcción de las líneas de tranvía y el impacto que este
sistema tuvo en la vida co�diana de los habitantes de
Monterrey. La historia de la movilidad eléctrica en la ciudad de Monterrey es un relato de avances tecnológicos, así
como un tes�monio del dinamismo y la adaptabilidad de
una ciudad en constante evolución.

Plano del trayecto del tranvía, 1882. Fuente: AGENL

1 Es estudiante de la licenciatura en Historia en la Facultad de Filoso�a y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
2 El concepto de “tranvía de tracción de sangre” es u�lizado por: Eva María Ramos Frendo, “Los orígenes del tranvía en Málaga”, p. 217.
3 Isidro Vizcaya Canales, Los orígenes de la industrialización de Monterrey, p. 23.

CULTURA REGIONAL

Si bien la construcción y la concesión ya habían sido aprobadas empezaron a surgir varias dificultades con la construcción del tranvía de mulitas, debido a que se suscitaron
varios contra�empos que impidieron a los concesionarios
concluir la obra en el �empo es�pulado. Uno de los problemas fue que el puente internacional del ferrocarril sobre
el río Bravo fue destruido por una avenida, lo que causó que
parte del equipo no llegara a �empo⁴. Además, había
incer�dumbre sobre la ubicación defini�va de la estación
del ferrocarril, que era parte de la primera línea en construcción; sin embargo, estos contra�empos no bastaron
para detener las obras de construcción, ya que pasados tres
meses después de la fecha es�mada se concluyeron los primeros tres kilómetros de las líneas.

16

4 Ídem.
5 Ídem.
6 Ibíd., p. 23-24.
7 Ibíd., p. 24-25.
8 Archivo General del Estado de Nuevo León (en adelante: AGENL), Fondo de Tranvías, Luz y Fuerza Motriz, caja 1, 1884-1890, documento publicado por el Gobierno Libre y Soberano de Nuevo León, que denomina como caduca e insubsistente la concesión otorgada a los señores Felipe Sánchez y Felipe Garza Cantú.
9 AGENL, Fondo de Tranvías, Luz y Fuerza Motriz, caja 3, carta dirigida a los señores Van Voorhis referente al contrato de instalación eléctrica en las escuelas
normales y sus alrededores.

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�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

caban un avance significa�vo en la modernización de los
espacios públicos, y servían como antecedentes para la futura concesión del alumbrado eléctrico y la instalación de
las líneas eléctricas del tranvía.
La electrificación de la ciudad de Monterrey, aunque
inicialmente estaba centrada en el alumbrado público,
permi�ó redes eléctricas que podían adaptarse para otros
fines, como alimentar sistemas de tranvías eléctricos.
Gracias a esto, llegaron a la ciudad ingenieros contra�stas
de otros países que comenzaron a residir en la capital del
estado. En ese sen�do, y con el propósito de instaurar una
línea de tranvía eléctrico en un punto céntrico de la ciudad, los ingenieros Mackin y Dillon presentaron un proyecto de movilidad en el cual se aprovecharían los recientes
trabajos de alumbrado público. La propuesta consis�a en
una línea de tranvía que pasaría por la plaza Juárez, por los
establecimientos metalúrgicos de la Compañía Minera
Fundidora y Afinadora de Monterrey, por la Gran
Fundición de Fierro y Acero (donde se contemplaba una
estación) y que atravesaría el río Monterrey para pasar por
la plaza principal del municipio de Guadalupe y terminar su
recorrido en la hacienda La Pastora¹⁰.
Los concesionarios Mackin y Dillon
Como ya se mencionó previamente, los ingenieros Mackin
y Dillon habían presentado ante el gobierno del estado una
propuesta para llevar a cabo la construcción de una línea
de tranvía eléctrico, misma que fue aprobada en 1901. Asimismo, los ingenieros se plantearon la construcción de residencias par�culares a las que proveerían de los servicios
de agua, luz y sanidad. Del mismo modo, contemplaron la
construcción de un teatro de verano, salones de baile y
pa�naje, gimnasios y un parque, con el fin de procurar un
tráfico constante de personas que u�lizaran el sistema de
tranvía eléctrico¹¹.

De igual manera, los concesionarios estaban obligados a
reponer en buen estado las calles que llegaran a deteriorarse por la construcción o explotación de las vías. El gobierno puso como condición que los tranvías no debían
transitar a una velocidad mayor a quince kilómetros por
hora dentro de los límites de la ciudad. Sin embargo, el
tranvía eléctrico dentro del municipio de Guadalupe no debía exceder los diez kilómetros por hora. Por lo demás, la
minuta del contrato también especificaba los precios que
tendría el sistema de tranvía, el cual cobraría tres centavos
a los niños y adultos y, fuera de los límites de la ciudad, cobraría diez centavos a los adultos y cinco a los niños¹³.

indispensable hacer modificaciones, ya que la estructura
de los tranvías de mulitas era más sencilla¹⁶ y exigían
cambios más apropiados para la tracción eléctrica¹⁷.

Cabe mencionar que el estado recalcó que la empresa
que llevara a cabo las obras debía ser siempre mexicana,
además de que se debía comprometer a rendir al poder
ejecu�vo un informe anual sobre todas las acciones llevadas a cabo. También se especificó que ni los concesionarios ni la compañía podrían traspasar o vender la concesión
otorgada a un gobierno extranjero ni podrían admi�rlos
como socios. Tampoco podían vender, hipotecar o traspasar el ferrocarril ni sus dependencias o propiedades a un
gobierno extranjero, considerándose nulo automá�camente cualquier pacto acordado. Finalmente, la minuta culminaba con la posibilidad de una caducidad cuando no se
cumplieran los acuerdos mencionados anteriormente (rela�vos al traspaso, cesión o venta de la concesión)¹⁴.

Revisión de la concesión de 1902

No obstante, debido a causas de fuerza mayor, las líneas
del tranvía eléctrico no pudieron llevarse a cabo en el
�empo es�pulado, puesto que al adquirirse nuevas líneas,
se tuvo que disponer de nuevas sumas de inversión para la
compra de vagones (los de primera clase cobrarían diez
centavos, mientras que los de segunda clase cobrarían cinco). Esto se hizo para poder recuperar la inversión debido
a que ésta ascendía a un millón de pesos¹⁸.

Revisión de concesión en 1903 y prórrogas de 1904
Durante el transcurso del año de 1903 los ingenieros entablaron conversaciones con dis�ntas casas financieras de
Estados Unidos para poder ges�onar el capital necesario
para llevar a cabo las construcciones de las líneas de
tranvía eléctrico. Al final, llegaron a un acuerdo con la casa
de los señores Sperry, Jones y Co., de Bal�more, lo que les
permi�ó ajustar los preliminares para el cumplimiento del
contrato en las fechas es�puladas. Este acuerdo se logró
debido a que dicha casa financiera era la que más garan�as
ofrecía. Gracias a ella, se logró efectuar un gasto de
cincuenta mil pesos en obras de construcción. Sin
embargo, más tarde esta casa informó que le era materialmente imposible seguir apoyando económicamente la
construcción del tranvía²³ debido a los cambios que el gobierno federal estaba efectuando en el sistema monetario
de entonces²⁴.

En 1902, después de aplazar las construcciones, los concesionarios tuvieron que pagar una multa de trescientos pesos en la tesorería general del estado para garan�zar el
cumplimiento del compromiso que hicieron con el gobierno de Nuevo León. Sin embargo, los ingenieros consiguieron mover el plazo de construcción que se les dio al
principio (que era de seis meses) a un año, es decir, el
congreso estatal concedió un aumento en el plazo hasta el
tres de diciembre de 1903. También se agregaron nuevas
condiciones, como el que todos los vagones de clase
inferior tendrían que estar siempre en óp�mas condiciones, de manera que dispusieran de todas las comodidades
necesarias para su funcionamiento¹⁹.

Concesión para segunda línea en Cervecería Cuauhtémoc
El 24 de sep�embre de 1901 los ingenieros Mackin y Dillon
presentaron el proyecto de expansión de las líneas de
tranvía más allá de los términos acordados. La ampliación
par�a de la calle Guerrero, esquina con la calle Reforma, y
pasaba por las vías del ferrocarril de Monterrey al Golfo de
México y luego el camino que seguía hacia la villa de General Escobedo hasta la Gran Fundición Nacional. Allí, viraba al oeste, por la avenida que estaba cruzando los terrenos
de la Cervecería Cuauhtémoc y los terrenos del señor
Adolfo Larralde. Esta nueva línea estaba planeada para que
concluyera en el Topo Chico; sin embargo, esta concesión
sería agregada al acuerdo anterior, la cual incluyó que los
concesionarios se harían cargo de arreglar el pase de la vía
por las propiedades privadas a través de medios legales¹⁵.

Una vez aprobado el proyecto de los ingenieros, acordaron con el estado que las líneas serían construidas en las
calles y lugares designados, atravesando las principales
calles de la ciudad, como Dr. Mier, Reforma, Colegio de Niñas, Hospital y Arteaga, entre otras. Además, a los concesionarios se les otorgó una exención de impuestos durante
diez años por el capital que invir�eron en la ciudad, así
como una exención de �tulos que representaban una hipoteca o cualquier otra obligación impuesta sobre el capital¹².
En la minuta del contrato se especificaba que los concesionarios tendrían que colocar los postes y alambrado necesarios para el establecimiento del servicio eléctrico con el
permiso del ayuntamiento de Monterrey.

En esta misma concesión se agregaron nuevos
apartados en los que se es�pulaba que los concesionarios
o la compañía adquirirían el total o una parte del total de
las vías de tracción animal para sus�tuirlas por vías de tracción eléctrica. Así, los concesionarios presentaron un plan,
en el que se designaron las líneas que se iban a conservar
o descartar. Los concesionarios plantearon que era

10 AGENL, Fondo de Tranvías, Luz y Fuerza Motriz, caja 3, documento con la propuesta de los ingenieros Mackin y Dillon de realizar una línea de tranvía
eléctrico de la plaza Juárez hacia la hacienda La Pastora.
11 Ídem.
12 AGENL, Fondo de Tranvías, Luz y Fuerza Motriz, caja 3, minuta de contrato donde se autoriza la construcción del tranvía eléctrico a los señores Mackin y
Dillon.
13 Ídem.
14 AGENL, Fondo de Tranvías, Luz y Fuerza Motriz, caja 3, minuta de contrato donde se autoriza la construcción del tranvía eléctrico a los señores Mackin y
Dillon y ar�culos respecto a la concesión.
15 AGENL, Fondo de Tranvías, Luz y Fuerza Motriz, caja 3, duplicado del documento presentado por Mackin y Dillon para la elaboración de una línea de tranvía
que pase por Cervecería Cuauhtémoc.

CULTURA REGIONAL

Aunque esta concesión no presentó grandes cambios en
cuanto a las rutas, ya que sólo cambiaron algunas calles, el
entonces gobernador interino Pedro Benítez Leal²¹
condicionó a los concesionarios para que realizaran las líneas, siempre y cuando éstos tuvieran un representante
que residiera en la ciudad, mismo que estaría autorizado
para dialogar con las autoridades correspondientes. En
caso de que dicho representante no se encontrara en la
ciudad, se les impondría una multa a los concesionarios
que no excedería los veinte pesos²².

18

Cabe mencionar que en esta concesión se hicieron nuevos reconocimientos para el trazo defini�vo de los tranvías
eléctricos y para su puesta en marcha en condiciones que
sa�sficieran las necesidades del tráfico. Para los concesionarios, fue indispensable hacer modificaciones en el trayecto
que las líneas iban a recorrer. Primero pidieron permiso para
colocar rieles sobre la calle Centroamérica, desde Matamoros hasta la línea del ferrocarril urbano de Monterrey. En
segunda instancia, pidieron construir un ramal en la calle
Aramberri, mismo que llegaría hasta el nuevo panteón del
Carmen. En tercer lugar, solicitaron que se les permi�era
sus�tuir la línea que debía pasar por la calle Arteaga hasta la
Calzada Progreso (hoy Pino Suárez), para que de ahí par�era
hacia la Fundición de Fierro y Acero²⁰.

Así pues, debido a estos inconvenientes, los ingenieros
Mackin y Dillon se vieron en la obligación de solicitar al gobernador del estado, el general Bernardo Reyes (que
cumplía su quinto mandato al frente de Nuevo León), una
prórroga de un año sobre el plazo es�pulado. Sin embargo,
al recibir esta prórroga, los ingenieros devolvieron el favor
haciendo un dona�vo de mil pesos para apoyar la construcción del palacio de gobierno²⁵. Del mismo modo, a esta prórroga le siguió otra extensión hasta el mes de diciembre de
1904, debido a que los ingenieros no pudieron traer capitales extranjeros a causa de una epidemia de fiebre amarilla
que se desarrolló en los meses posteriores a la úl�ma prórroga solicitada, lo que causó que se suspendieran temporalmente las construcciones en torno al tranvía eléctrico²⁶.

16 Las vías de los tranvías de tracción animal eran más simples y solían usar rieles más livianos, ya que estaban diseñadas para soportar vehículos más ligeros
y velocidades más bajas.
17 AGENL, Fondo de Tranvías, Luz y Fuerza Motriz, caja 3, duplicado del documento presentado por Mackin y Dillon para la elaboración de una línea de tranvía
que pase por Cervecería Cuauhtémoc.
18 AGENL, Fondo de Tranvías, Luz y Fuerza Motriz, caja 3, documento con fecha del 4 de diciembre de 1901 en el que se plantea la necesidad de una prórroga
debido a la fuerte suma de inversión, así como el aumento de precios y la adición de vagones de primera clase.
19 AGENL, Fondo de Tranvías, Luz y Fuerza Motriz, caja 3, minuta con fecha del 7 de abril de 1902 en la que se explica el cas�go monetario que recibieron
los concesionarios por aplazar el �empo de construcción y las nuevas condiciones en la concesión.
20 AGENL, Fondo de Tranvías, Luz y Fuerza Motriz, caja 3, documento que expone todas las nuevas exigencias de los ingenieros Mackin y Dillon con fecha del
28 de octubre de 1902.
21 Pedro Benítez Leal fue el gobernador interino del estado de Nuevo León durante los años de 1900 a 1902.
22 AGENL, Fondo de Tranvías, Luz y Fuerza Motriz, caja 3, documento que con�ene los cambios propuestos por los ingenieros y las nuevas secciones de las
concesiones.
23 AGENL, Fondo de Tranvías, Luz y Fuerza Motriz, caja 3, documento dirigido al gobernador del estado en donde se informa de la búsqueda de casas financieras que apoyen la construcción de las líneas de tranvía, así como del apoyo económico para la construcción del palacio de gobierno con fecha del 28 de
abril de 1903.
24 En febrero de 1903 el presidente Porfirio Díaz, a través de su ministro de finanzas, José Yves Limantour, designó una comisión de cuarenta y cuatro personas para inves�gar las condiciones monetarias prevalecientes en México. De acuerdo con el resultado de sus estudios, se diseñó un plan de transformación
del sistema monetario del país, mismo que culminó en la reforma monetaria de 1905.
25 AGENL, Fondo de Tranvías, Luz y Fuerza Motriz, caja 3, documento dirigido al gobernador del estado en donde se informa de la búsqueda de casas financieras que apoyen la construcción de las líneas de tranvía, así como del apoyo económico para la construcción del palacio de gobierno con fecha del 28 de
abril de 1903.
26 AGENL, Fondo de Tranvías, Luz y Fuerza Motriz, caja 3, carta dirigida al secretario de gobierno del estado, el ciudadano Ramón García Chavarri.

19

�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

No obstante, como consecuencia de las constantes prórrogas y del incumplimiento de los ingenieros Mackin y
Dillon, el estado de Nuevo León se vio en la obligación de
enviar al recaudador de renta de la ciudad a cobrar una
multa de dos mil ciento sesenta pesos, más quinientos
cuarenta pesos en estampillas de contribución federal.
Este cobro se hizo por no haber establecido los primeros
tres kilómetros de línea de tranvía eléctrico según el compromiso que se tenía acordado, habiéndo incumplido así
con los �empos establecidos en las dis�ntas concesiones
otorgadas por el gobierno estatal²⁷.
Traspaso de la concesión a la empresa Mackenzie Mann
y Cía., S.A.
Después de varias prórrogas otorgadas a los ingenieros
Mackin y Dillon, este úl�mo par�ó hacia Filadelfia, Estados
Unidos, para formalizar un acuerdo con el señor Edward F.
Walker, representante de la Monterrey Electric Railway,
Light and Power Company. El acuerdo consis�a en el
traspaso de la concesión que el gobierno del estado había
otorgado a los ingenieros. Asimismo, el señor Edward F.
Walker hizo un convenio para adquirir la propiedad de la
Compañía de Ferrocarriles Urbanos de Monterrey. En
respuesta, el señor James McLaughlin fue enviado como
representante de la ins�tución financiera del señor Walker
para asegurar la ges�ón de los fondos suficientes para pagar y comprar las líneas de tranvías eléctricos²⁸.

Cabe mencionar que a finales de 1904 el señor William
Laidlaw, procedente de Canadá y representante del señor
William Mackenzie, llegó a la ciudad de Monterrey con el
propósito de comprar la Compañía de Ferrocarriles
Urbanos de Monterrey, S.A. junto con todas sus concesiones y sus posesiones. Al ver las dificultades por las que
atravesaban los señores Mackin y Dillon, el señor Laidlaw
negoció la compra de la concesión otorgada para la construcción de las líneas de tranvía eléctrico en la ciudad³¹. La
negociación de las concesiones y de las propiedades de la
Compañía de Ferrocarriles Urbanos de Monterrey se dio
por finalizada a principios de 1905³².

dad de ciento sesenta y cinco mil pesos; y la Empresa Mexicana, adquirida por el precio de quinientos cuatro mil pesos. Cada una incluía todas sus propiedades y sus líneas de
tranvía. Finalmente, tras varios años de espera, el 25 de julio de 1907 se llevó a cabo la inauguración de la primera línea de tranvía eléctrico, misma que se extendía desde la
plaza Zaragoza hasta el Topo Chico. Los precios del recorrido
eran de vein�cinco centavos en primera clase (precio más
elevado conforme a la concesión original) y de quince centavos en segunda clase³⁷.

Para garan�zar la compra de esta empresa y de las
concesiones de los señores Mackin y Dillon, el señor
Mackenzie realizó un depósito de quince mil pesos en el
Banco de Norte América Británica (Bank of Bri�sh North
America) para que las negociaciones no declinaran.
Gracias a esto, la Empresa Mexicana y los ingenieros
Mackin y Dillon llegaron a un acuerdo accesible para la adquisición de todas las concesiones³³. Sin embargo, para
que el proyecto del tranvía eléctrico pudiera construirse
era necesaria la adquisición de la Compañía de Tranvías
Slayden³⁴. Pese a ello, el dueño subía el precio de la
compañía constantemente³⁵.

Archivo

La nueva concesión otorgada a la Compañía Mackenzie
Mann y Cia. S.A.

Tras la llegada del señor James McLaughlin a la ciudad
de Monterrey, y después de haber revisado detalladamente las líneas del tranvía, quedó sa�sfecho con el estado que
éstas guardaban y dispuso un adelanto de capital para
hacer que el tranvía eléctrico de Monterrey estuviera a la
altura de cualquier otro en el país. A la par de este adelanto, el señor McLaughlin llegó a un acuerdo con la Empresa Mexicana, en el que se acordó que la compraría y pagaría en un transcurso de treinta días. Por otro lado,
McLaughlin pidió que se les otorgara nuevamente una extensión de �empo a los señores Mackin y Dillon, a fin de
que éstos pudieran cumplir con los tres primeros kilómetros del tranvía eléctrico²⁹.

Archivo General del Estado de Nuevo León (AGENL). México.
Bibliogra�a
Montemayor Hernández, Andrés. (1971). Historia de
Monterrey. México: Asociación de Editores y Libreros de
Monterrey.
Ramos Frendo, Eva María (2005). “Los orígenes del tranvía
en Málaga”, en: Isla de Arriarán: revista cultural y cien�fica,
no. 25, pp. 217-238.
Vizcaya Canales, Isidro. (2006). Los orígenes de la industrialización de Monterrey. México: Fondo Editorial Nuevo León.

Para poner en marcha las líneas del tranvía eléctrico era
sumamente necesario formar una sola compañía a cargo
de su construcción. Por lo tanto, la compañía del señor
Mackenzie llegó a resolver el problema y firmó la concesión del 11 de marzo de 1905. Con esta firma quedaron las
cláusulas similares a la concesión que se les otorgó a los
ingenieros Mackin y Dillon, con algunas variaciones. Por
ejemplo, una de las nuevas cláusulas, la número cinco, establecía que si se llegara a descubrir otra fuerza motriz diferente a la eléctrica, se le permi�ría a la compañía sus�tuirla por completo. Además, la cláusula vein�dós
mencionaba que no se es�pularía un �empo de entrega
del tranvía, pues éste dependería de la entrega de materiales y maquinaria³⁶. Terminaron así los �empos de las constantes prórrogas y de los cambios en la concesión.

Como garan�a de que cumplirían con la construcción de
los tres kilómetros de tranvía que se habían propuesto, los
señores Mackin y Dillon hicieron un depósito de cuatro mil
pesos en la tesorería estatal. En caso de que los ingenieros
no cumplieran con lo pactado, la sanción consis�ría en la
no devolución de dicha can�dad³⁰.

Tras la firma de la concesión de 1905, en ese mismo año
la Compañía Mackenzie Mann compró las dos empresas
de transporte urbano que operaban en la ciudad de
Monterrey: la compañía Slayden, comprada por la can�-

27 AGENL, Fondo de Tranvías, Luz y Fuerza Motriz, caja 3, documento con fecha del 17 de junio de 1904 en el que el recaudador de renta avisa el ingreso de
dos mil setecientos pesos en favor del estado tras el incumplimiento de los señores Mackin y Dillon de establecer el tranvía eléctrico.
28 AGENL, Fondo de Tranvías, Luz y Fuerza Motriz, caja 3, oficio con no�ficación sobre la búsqueda de nuevos fondos y la adquisición de Compañía de
Ferrocarriles Urbanos de Monterrey por parte del señor Edward F. Walker.
29 AGENL, Fondo de Tranvías, Luz y Fuerza Motriz, caja 3, segunda hoja del oficio con no�ficación sobre la búsqueda de nuevos fondos y la adquisición de
Compañía de Ferrocarriles Urbanos de Monterrey por parte del señor Edward F. Walker.
30 AGENL, Fondo de Tranvías, Luz y Fuerza Motriz, caja 3, documento que no�fica sobre el depósito de cuatro mil pesos en la tesorería del estado como
garan�a de la construcción de los tres primeros kilómetros de la red de tranvía eléctrico.
31 AGENL, Fondo de Tranvías, Luz y Fuerza Motriz, caja 4, documento con fecha del 31 de diciembre de 1904 que expresa la llegada de William Laidlaw a la
ciudad de Monterrey con mo�vo de la compra de la Compañía de Ferrocarriles Urbanos de Monterrey, S.A. y de la obtención de las concesiones rela�vas a
la construcción del tranvía eléctrico.
32 AGENL, Fondo de Tranvías, Luz y Fuerza Motriz, caja 4, documento presentado por la Compañía de Ferrocarriles Urbanos de Monterrey Empresa Mexicana, que expone al gobernador Bernardo Reyes la compra de la compañía anteriormente mencionada y sus concesiones.
33 AGENL, Fondo de Tranvías, Luz y Fuerza Motriz, caja 4, documento enviado al gobernador Bernardo Reyes que expresa los avances de las negociaciones
con la Empresa Mexicana y con los ingenieros Mackin y Dillon para la adquisición de las concesiones sobre la construcción del tranvía eléctrico.
34 La Compañía Slayden era una de las varias compañías que estaban a cargo de los tranvías de la ciudad de Monterrey. Sin embargo, para principios del siglo
XX varias de estas compañías ya no exis�an. Una excepción fue la Compañía Slayden que siguió operando hasta su adquisición por la compañía del señor
James McLaughlin.
35 AGENL, Fondo de Tranvías, Luz y Fuerza Motriz, caja 4, documento enviado al gobernador Bernardo Reyes que expresa los avances de las negociaciones
con la Empresa Mexicana y con los ingenieros Mackin y Dillon para la adquisición de las concesiones sobre la construcción del tranvía eléctrico.
36 AGENL, Fondo de Tranvías, Luz y Fuerza Motriz, caja 4, documento con la nueva concesión que con�ene un total de vein�cinco cláusulas.

CULTURA REGIONAL

FUENTES DE INFORMACIÓN

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37 Andrés Montemayor Hernández, Historia de Monterrey, p. 287.

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�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

El Día de Muertos y el Mictlán: apuntes
e imágenes de una tradición mexicana
Félix Torres Gómez 1
Universidad Autónoma de Nuevo León

El Día de Muertos en México es una de las tradiciones que
más llama la atención de extranjeros y aun de nacionales
como yo. Dado que soy originario de Monterrey en el norte de México, pude ver con ojos de turista esta tradición en
el pueblo de San Andrés Mixquic, en la zona rural de la Ciudad de México, así como en Tetela del Volcán, Morelos.

Llegará pues un momento –si no es que ya llegó– en el que
los actuales habitantes de Mixquic sólo tendrán en esos sepulcros a bisabuelos y tatarabuelos que no conocieron y
con quienes no tuvieron ningún vínculo, como en el caso
de los padres y abuelos. ¿Será que entonces seguirán visitando el panteón? ¿Seguirán siendo parte de la escenogra�a? ¿O quizá se cambiará el recorrido turís�co hacia los
panteones de más reciente creación?

El primer pueblo es famoso mundialmente por la cobertura televisiva y de los medios de comunicación, por lo
que es muy visitado por los turistas extranjeros y nacionales. Yo estuve en Mixquic una noche del 1 de noviembre,
cuando según la tradición ya estaban presentes los niños
difuntos y a unas horas de que llegaran los difuntos
adultos. Para mí fue impresionante ver el panteón repleto
de gente que arreglaba las tumbas con flores de cempasúchitl, prendía cirios y velas y llevaba comidas, teniendo de
fondo su an�gua iglesia. Las personas hacían enormes filas
para subir sobre un puente de andamios, el cual fue instalado por las autoridades para contemplar desde la calle –
pegado a la barda del lugar– la impresionante vista del
interior del panteón. Además de hacer filas para entrar a la
iglesia y al panteón, presencié una fiesta familiar donde
pude tomar varias fotogra�as.

Panteón de Mixquic, 2006. Fotogra�a Félix Torres Gómez

Tiempo después, en el 2007, como habitante de Tetela
del Volcán, Morelos, fui tes�go del festejo de Día de
Muertos, uno más real o menos explotado turís�camente.
En casi todas las casas se colocan altares de muertos y días
previos se instala un �anguis o mercado rodante, donde se
ofrece todo lo necesario para el festejo: incienso, resina de
copal, velas, cirios, flores de cempasúchitl y juguetes de
barro para los niños difuntos, entre otras cosas. También se
manda a elaborar un pan de muerto totalmente diferente
al que se conoce, pero suele ser demasiado caro, no
porque esté fabricado con ingredientes sofis�cados o
porque tenga algún relleno especial, pues es un pan en extremo sencillo. Lo que lo hace tan costoso es que tradicionalmente el pan debe de ser recién hecho por los panaderos del lugar (es decir, no vale traer el pan de muerto
del Walmart de Cuautla), por lo que el panadero �ene tanto
por hornear que las personas deben separar sus pedidos
con an�cipación.

Panteón de Mixquic, 2006. Fotogra�a: Félix Torres Gómez

Supe que el gobierno municipal repar�a cirios, que son
velas grandes, pues es importante que luzca el panteón y
que se vean las familias de los difuntos. Me pregunto qué
tanto podrá sostenerse esta tradición a largo plazo, al menos en ese panteón, pues es un camposanto muy an�guo,
donde supongo que ya no se reciben nuevos muertos.

Las tradiciones van transformándose, no son está�cas. A
veces surgen de una forma y se van modificando por diversas influencias, por necesidad o por economía. Por
ejemplo, la rosca de reyes originalmente llevaba acitrón,
pero debido a que su uso pone en peligro de ex�nción a la
biznaga de donde se ob�ene, se prohibió su empleo. Así, el
Día de Muertos se ha transformado también, para hacerlo
más espectacular, más llama�vo, más turís�co. El desfile de
Día de Muertos de la Ciudad de México surgió debido a una
película extranjera. Asimismo, la instalación de altares en el
norte de México se suscitó por películas y por polí�cas
culturales que lo fomentaron, aunque es verdad que en
municipios nuevoleoneses del sur, como General Zaragoza,
ya exis�a la tradición de los altares en las casas, según nos
dice la cronista Elvira Reyna.

Huehuenches en plaza de Hueyapan, Morelos, 2007. Fotogra�a: Félix
Torres Gómez

Otra costumbre, al parecer también muy an�gua, es la
llamada de los huehuenches, que consiste en que las personas se caractericen de personajes ya difuntos. Antes se
hacía para burlarse de los hacendados españoles o para
recordar a personajes de la comunidad. En principio se
trataba de imitarlos; ya fuesen campesinos, carniceros,
soldados o polí�cos, se buscaban prendas, herramientas y
accesorios según el personaje. También los huehuenches
se colocan caretas o máscaras genéricas, que se venden
también en el �anguis o mercado. Cualquier persona es libre de disfrazarse y de par�cipar en recorridos por las
calles hasta terminar en el panteón, trayecto que siguen
bailando al ritmo de la música del grupo Acapulco Tropical
(agrupación del vecino estado de Guerrero que surgió en
1970), que en algún momento se integró para acompañar
a los huehuenches. Esta tradición de imitar a algún difunto
se ha diluido un poco con el �empo, ya que muchos de los
par�cipantes ya no caracterizan a personas reales sino que
buscan disfrazarse de algunos personajes de películas.
También abundan los hombres que se caracterizan con
tacones, medias, faldas y pelucas, aunque no sabemos si
realmente representan a algunas mujeres difuntas.

Panteón Jardín de la Ciudad de México, 2006. Fotogra�a: Félix Torres
Gómez

Panteón Jardín de la Ciudad de México, 2006. Fotogra�a: Félix Torres
Gómez

También, como lo señala el maestro Emilio Machuca, la
celebración del Día de Muertos, aunque �ene sus orígenes
en el virreinato, “durante el sexenio de Lázaro Cárdenas
(1934-1940), el régimen desacralizó las fes�vidades en honor a los difuntos, fomentando la idea de que éstas en realidad tenían orígenes prehispánicos, y que servían para promover el nacionalismo y la iden�dad mexicana”.
Indudablemente, en esta celebración de Día de Muertos se
fusionaron las culturas prehispánicas con la española. Por lo
tanto, es per�nente referir aquí las creencias de los mexicas.

Los altares aunque sencillos –pues no están compi�endo por un premio ni pretenden ser monumentales o esce-

1 Arquitecto, inves�gador y fotógrafo. Es licenciado en Arquitectura y candidato al grado de maestro en Artes por la Universidad Autónoma de Nuevo León,
y profesional medio en Artes Plás�cas por el CEDART Alfonso Reyes. Actualmente es inves�gador del Centro de Información de Historia Regional de la UANL,
donde también es responsable de la museogra�a y montaje de exposiciones.

CULTURA REGIONAL

nográficos– �enen alma. La familia se preocupa y esmera
en recibir a sus muertos: quemar copal es relajante e
indispensable para guiar a casa a los difuntos, como lo es el
cempasúchitl, cuyas flores decoran el altar y cuyos pétalos
forman un camino entre el altar y la calle. Como la tradición
marca que el camino de pétalos debe llegar hasta el
panteón, sólo quienes viven cerca de ahí o quienes �enen
más recursos logran hacer el camino completo. Se supone
que este camino sirve para que los difuntos no se pierdan;
incluso al día siguiente se acompaña y se regresa simbólicamente al difunto visitante a su tumba.

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Panteón Jardín de la Ciudad de México, 2006. Fotogra�a: Félix Torres
Gómez

Huehuenches en plaza de Hueyapan, Morelos, 2007. Fotogra�a Félix Torres
Gómez

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�CRONOGRAFÍA

El Mictlán es el lugar de los muertos, el inframundo de la
mitología mexica. El dios Quetzalcóatl obtuvo de allí los huesos con los que creó al hombre y allí es a donde regresan las
personas al morir, con las siguientes excepciones: a Tona�uh
ichan (casa del sol) llegaban los guerreros muertos en
combate o las mujeres que fallecían durante su primer
parto; a Cincalco (casa del maíz) llegaban los suicidas o estrangulados; y a Tlalocan (lugar de Tláloc) llegaban los ahogados, enfermos de la piel o mordidos por serpientes. Al
Mictlán sólo iban aquellos que morían de muerte natural o
de enfermedades que no tenían un carácter sagrado, fueran
señores (nobles) o macehuales (peones), sin dis�nción de
rango ni riquezas.

5. Pancuetlacaloyan (lugar donde se �embla como
bandera). Residencia de Mictlampaehecatl, dios del viento
del norte. Es la segunda región del extenso complejo
Itzehecayan, al pie del úl�mo cerro de los ochos cerros de
piedras cortantes, donde empezaba un extenso desierto
que contaba con ocho páramos donde no exis�a la gravedad. Los muertos aquí estaban a merced de los vientos, que
próximos a salir, los regresaban o los llevaban de un lado a
otro como banderas, hasta que finalmente lograban salir del
sendero.
6. Temiminaloyan (lugar donde se flecha a la gente).
Sendero que se debía cruzar, esquivando flechas (perdidas en
batallas) que manos invisibles lanzaban, para no desangrarse.

Para llegar al Mictlán, los fallecidos debían atravesar nueve regiones. Simbólicamente al pasar cada una de estas
regiones descendían como el sol (dios Tona�uh) hasta
ocultarse o introducirse en la �erra. Estas regiones son:

7. Teyollocualoyan (lugar donde se come el corazón de la
gente). Residencia de Tepeyóllotl, dios de las montañas y los
ecos, señor de los jaguares. Esta es la región donde habitaban fieras salvajes que abrían los pechos de los muertos
para comerles el corazón, por lo que, al salir del sendero, el
muerto se encontraría con un jaguar que le comería el corazón.

1. Itzcuintlan (lugar donde están los perros). Residencia
de Xólotl, dios del ocaso y los xoloitzcuintles son sus perros
consagrados. Allí la frontera entre los vivos y los muertos es
el río Apanohuacalhuia. Para cruzarlo era necesario ser ayudado por un perro xoloitzcuintle. Éste detectaba si el difunto
era digno de cruzar, pues si en vida maltrató perros no obtendría su ayuda para cruzar. Los mexicas acostumbraban
tener estos perros llamados xoloitzcuintles.

8. Apanohualoyan (lugar donde se �ene que cruzar agua).
Región donde se encontraba la desembocadura del río
Apanohuacalhuia, una masa acuá�ca de aguas negras
donde el muerto, ya sin corazón, se deba�a por largo rato en
las aguas negras para salir. Ahí no acabarían sus penas, pues
el difunto tendría que atravesar un extenso valle lleno de
nueve hondos ríos, los nueve ríos adyacentes del ancho río
Apanohuacalhuia, los ríos Chiucnahuapan, de los nueve estados de la conciencia.

2. Tepetl Monamicyan (lugar en que se juntan las
montañas). Residencia de Tepeyóllotl, dios de las montañas
y los ecos, señor de los jaguares. En este lugar dos cerros se
juntaban o chocaban para inmediatamente separarse y
formar un paso antes de volver a chocar, el reto era cruzar el
paso sin ser aplastado por los cerros.

9. Chiucnauhmictlan (lugar de las nueve regiones de los
muertos). Finalmente se alcanzaba el final del trayecto en
una zona de niebla donde los muertos ya no podían ver a
su alrededor. Su estado de cansancio provocaría la reflexión de las decisiones y movimientos de la historia del
muerto, y éste se conectaría con todo lo que le sucedió en
vida, con todo lo que le rodeaba. Los fallecidos se volvían
así uno con todo. Dejaban de padecer y entraban en el
Mictlán, la residencia de la pareja de dioses de los
muertos: Mictlantecuhtli (señor de los muertos) y Mictecacíhuatl (señora de los muertos).

3. Itztepetl (montaña de obsidiana). Residencia de Itztlacoliuhqui, dios de la aurora y de la obsidiana, señor del cas�go. Al cruzar esta montaña, fuertes vientos despojaban a
los fallecidos de sus pertenencias, ropas, joyas y armas.
Después el viento levantaba piedras y puntas de pedernal
que los herían, pues era la casa del señor del cas�go.
4. Itzehecayan (lugar de los vientos de obsidiana). Residencia de Mictlampaehecatl, dios del viento del norte. Se
tenía que atravesar una gran área congelada de ocho cerros
de piedras cortantes.

Panteón Jardín de la Ciudad de México, 2006. Fotogra�a: Félix Torres Gómez

CULTURA REGIONAL

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JOYAS DE L A
HISTORIOGR A FÍA

01

Azucena Garza (2023). Colonia Cuauhtémoc. Vida cotidiana de una colonia obrera en
Monterrey (1957-2020). Monterrey, México: Centro de Estudios Humanísticos, Universidad
Autónoma de Nuevo León.
Ubaldo Rodríguez Flores 1
Universidad Autónoma de Nuevo León

Al hacer un viaje por el pasado de Nuevo León, irremediablemente

que además del costo accesible, tenían cerca iglesias, parques, clí-

nos encontraremos con la colonia Cuauhtémoc, misma que sin

nicas y mercados en un ambiente apacible. Este fue sin duda uno

duda forma parte importante de la historia de las formas de previ-

de los mayores proyectos urbanos que se llevaron a cabo en Nuevo

sión social y de paternalismo en Monterrey. La razón es que la colo-

León durante el gobierno del entonces presidente Adolfo Ruiz

nia Cuauhtémoc fue fruto del interés de la clase patronal de la

Cor�nes, quien de hecho estuvo presente en la inauguración de la

Cervecería Cuauhtémoc por facilitar viviendas asequibles a los tra-

colonia (p. 18).

bajadores de dicha empresa.
La colonia se construyó en el municipio de San Nicolás
Es interesante conocer detalles de cómo era la vida en esa

de los Garza, a poca distancia de la Universidad de Nuevo

época desde la perspec�va de Azucena Garza, autora de la obra

León, en un terreno despoblado rodeado de naturaleza,

Colonia Cuauhtémoc, vida co�diana de una colonia obrera en

pues en los alrededores se encontraba un bosque y un

Monterrey. Garza es licenciada en relaciones internacionales por El

ojo de agua (p. 45). En ese �empo, el lugar ofrecía un

Colegio de México y actualmente es estudiante del doctorado en

ambiente atrac�vo y agradable para cualquier familia,

literatura en la Universidad de Chicago. Esta obra, producto de su

aunque con el paso de los años, la tranquilidad se fue desva-

tesis de licenciatura, fue reconocida en 2022 con una mención ho-

neciendo ante el ritmo de vida cada vez más bullicioso y ace-

norífica en el Premio Nacional Luis González y González a la mejor

lerado de la mancha urbana de Monterrey,

tesis de licenciatura en Ciencias Sociales y Humanidades.
La colonia Cuauhtémoc fue pues resultado de un capítulo en
Garza parte adscribiendo su inves�gación al género de la

la historia de Nuevo León, en el cual el sector privado buscó

microhistoria, pues lejos de pretender retomar la narra�va

atender las necesidades de los trabajadores en lugar del Estado, al

impuesta por los industriales regiomontanos, busca más bien

mismo �empo que mantenía a la clase obrera ajena de los movi-

rescatar “las vidas de los obreros o las mujeres, de los

mientos sociales o de los conflictos polí�cos suscitados con mo�vo

sujetos ensombrecidos por los arrolladores hombres

de los cambios sexenales (p. 175). A juzgar por los tes�monios

de traje” (pp. 24 y 25). Asimismo, refiere las fuentes

recabados por la autora, puede decirse que la primera ge-

de información que tuvo a su disposición, pues no

neración de habitantes de la colonia recuerda con gra-

solamente consultó documentos del Acervo Histó-

�tud la forma en que la Cervecería Cuauhtémoc pro-

rico de FEMSA, del Archivo Histórico de las Misio-

porcionó vivienda, seguridad y estabilidad a sus

neras Clarisas del San�simo Sacramento y del

trabajadores. En otros casos, como en el de la

Acervo Histórico de la Sociedad Cuauhtémoc y Fa-

Compañía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey,

mosa, sino que también recabó una gran can�dad de

sus trabajadores tuvieron que ates�guar el cierre de la

tes�monios orales de an�guos vecinos de la comunidad.

empresa en 1986, lo que trajo consigo el desempleo y la
incer�dumbre económica para cientos de personas. En compa-

En su libro, Garza explica que la colonia Cuauhtémoc se creó

ración con dicho final abrupto, Garza considera que “para la gente

con la finalidad de proporcionar a los trabajadores de la cervecería

que creció en el seno de Cervecería Cuauhtémoc, el fin ha sido len-

un lugar cómodo para que pudieran habitar con sus familias, ya

to, ambiguo y complejo” (p. 177).

Actualmente, a más de medio siglo de distancia, la colonia Cuauhtémoc y sus alrededores lucen totalmente transformados. Se man�enen
empero la parroquia de San José Obrero, el Colegio La Salle, el Colegio Isabel La Católica y las an�guas casas de lo que en su momento fue como
una “pequeña ciudad”, un rincón nostálgico para quienes vivieron ahí una una especie de vida de ensueño, y un ves�gio de lo que seguirá siendo
el mejor recuerdo de una sociedad en calma.

1 Es estudiante de la licenciatura en Historia en la Facultad de Filoso�a y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Es profesor del Ins�tuto SEKKAN, asociado ac�vo del
Consejo de Historia y Cultura de San�ago y Custodio del Archivo Histórico Municipal de San�ago, Nuevo León.

CULTURA REGIONAL

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�fig

JOYAS DE L A
HISTORIOGR A FÍA

El sistema propuesto por el fraile Anto-

01

nio de los Reyes y la creación de las custodias
en la diócesis de Sonora representó un
intento de adaptar la organización de la Iglesia a las condiciones fronterizas y a la falta de
recursos en una región aún en proceso de integración. Sin embargo, el modelo eclesiás�co híbrido,
que combinaba elementos de la jerarquía episcopal con estructuras

Thomas Calvo y Gabino Castillo (coords.) (2024). Apostólicos trabajos en las fronteras

misioneras franciscanas, fracasó principalmente por falta de apoyo lo-

del imperio. Iglesia y misiones, siglos XVI-XVIII. Zamora, Michoacán: El Colegio de

gís�co y humano, así como por la resistencia de los propios religiosos
(p. 31). Aunque ambiciosa, esta experiencia demostró las dificultades

Michoacán, Universidad Autónoma de Coahuila.

opera�vas y financieras de administrar una iglesia parroquial en un
campo misionero, dadas las permanentes carencias económicas.

Alina Naomi Hernández González

1

Universidad Autónoma de Nuevo León

La situación de la diócesis de Sonora era pues precaria. La lejanía
geográfica, la vasta jurisdicción diocesana y la constante violencia de
rebeliones indígenas complicaron su funcionamiento (p. 34). A comien-

En este libro, coordinado por Thomas Calvo y Ga-

ligioso a las regiones de Sinaloa y Sonora, iniciando las labores de ca-

bino Cas�llo, trece autores nos presentan e ilustran la his-

tequesis del pueblo. En el año de 1589, los jesuitas dieron por iniciadas

toria de la Iglesia católica virreinal en el norte y sur de la

sus labores como misioneros en dicha región por una pe�ción precisa

Nueva España, regiones remotas caracterizadas por una geo-

de Rodrigo del Río y Loza, conquistador de gran importancia en la labor

gra�a di�cil y una dinámica social y polí�ca compleja. Dora Elvia

de las órdenes religiosas, que en esos �empos no lograban dominar las

misiones (p. 22). Este proceso se sustentó en las nuevas ideas de la

del siglo, la sede sonorense no sólo perdió el poder del cobro del

Enríquez Licón, José Gustavo González Flores, Sergio Rosas, Thomas

lenguas indígenas para su evangelización. A decir de los coordinadores

Ilustración, que promovieron la centralización del poder estatal y la

diezmo, sino que además se vio imbuida por la crisis económica circun-

Calvo, Carlos Manuel Valdés, Adriana Rocher, Víctor Hugo Medina

del libro, “todavía a finales del siglo XVIII se lucha por consolidar el po-

sus�tución del dominio de la Iglesia por la autoridad polí�ca. La secu-

dante, lo que elevó aún más los problemas. Sonora sólo logró consoli-

Suárez, Rodolfo Aguirre Salvador, Roberto Baca, Chantal Cramaussel,

blamiento de la �erra, la presencia de ‘indios bárbaros’ ha impedido

larización no se realizó de manera repen�na, sino a través de una

darse como diócesis hasta finales del siglo XIX, en el marco de la tensa

José Gabino Cas�llo Flores, José Gabriel Domínguez Reyes y Virginia

durante tres siglos el aseguramiento de la frontera” (p. 9).

serie de medidas que se remontan al siglo XVI (p. 23).

relación entre la Iglesia y el poder polí�co en la región fronteriza, aque-

zos del siglo XIX, el problema de estabilidad relacionado al ambiente
polí�co, así como la frágil economía, agravaron a la Iglesia sonorense,
por más que se realizaron intentos para paliar la situación. A mediados

jada a su vez por la inestabilidad social y económica (p. 36).

Margarita López Tovilla ofrecen una serie de estudios históricos
Las ac�vidades realizadas por los misioneros proporcionaron

El libro examina crí�camente el impacto de las reformas borbó-

dentro de ese contexto una estrategia amplia de labores y de la nueva

nicas en el noroeste de la Nueva España, par�cularmente la

Por otro lado, se encuentra el caso de Parras, valle que comenzó

polí�ca hispana, que no sólo incluía fines religiosos, sino también de

transformación del sistema misionero y el levantamiento de la autori-

a tener relevancia en la región desde finales del siglo XVI, pues los je-

civilización y pacificación desde una perspec�va eclesiás�ca. Los

dad monás�ca. Centrándose en la expulsión de los jesuitas y en la

suitas realizaron ahí esfuerzos para el establecimiento de su misión.

A lo largo del libro, los autores exploran cómo la historia de la Igle-

evangelizadores de la Compañía de Jesús rápidamente se dieron

llegada de los frailes franciscanos, destaca la influencia en la organi-

Después de que fracasaran los primeros proyectos evangelizadores de

sia se entrelazó con los planes de colonización y de evangelización en

cuenta de que un modelo misionero basado en visitas periódicas a

zación polí�ca y religiosa de la Iglesia en el siglo XVIII, y el desarrollo

los franciscanos hacia 1560, los jesuitas llegaron a la región en 1598,

regiones con una temprana presencia española y una estructura social

comunidades dispersas no era eficaz. Esto les dio la mo�vación

de estructuras misioneras autónomas. El proceso de conver�r misio-

enfrentando adversidades naturales y sociales (p. 39). La resistencia

en constante cambio. Además de las peculiaridades del episcopado en

requerida para adoptar el método del “reduccionismo”, el cual consis-

nes en parroquias dependió fundamentalmente de dos factores

de los originarios y los problemas de la vida diaria dificultaron la exis-

sus primeras décadas, resaltan los desa�os que enfrentó la Iglesia en

�a en buscar indígenas y “reducirlos” en una comunidad para evange-

importantes: por un lado, el costo de un sacerdote y la capacidad eco-

tencia de comunidades cris�anas fuertes. Un aspecto clave para la su-

áreas de contacto y conflicto y cómo la estrategia evangelizadora de la

lizarlos. Con este método, se verificaba la congregación de grupos de

nómica de los na�vos para sufragar sus servicios; por otro lado, la dis-

peración de las adversidades fue el envío de indígenas tlaxcaltecas

Iglesia se adaptó a las condiciones sociales y polí�cas de la época.

na�vos en un lugar específico, lo que propiciaba el desarrollo de ac-

ponibilidad adecuada de clérigos seculares para efectuar el

conver�dos al cris�anismo (p. 44). Estos grupos indígenas fueron lle-

�vidades produc�vas como la agricultura (p. 18). Asimismo, se busca-

reemplazo de los misioneros (p. 26 y 27).

vados desde regiones ya evangelizadas con el fin de que colaboraran

acerca de las ac�vidades de las órdenes religiosas durante la época
novohispana, poniendo así de relieve su importante papel en la difusión del evangelio dentro y alrededor del Imperio español.

Uno de los puntos que resulta de mayor interés es el análisis de

ba eximir a los indígenas del pago del diezmo y restringir la presencia

la misión desde la mirada jesuita, como especial baluarte de la

de los españoles, generando así un sen�do de protección que podría

fortaleza fronteriza, punto donde se destaca la colonización de las

interpretarse mejor como control social.

en la obra misional. Su papel fue decisivo no sólo en el ámbito religioso
sino también en el orden social de la nueva misión, pues contribu-

La obra explora el importante papel que llevó a cabo fray Anto-

yeron notablemente a la estabilidad de la ac�vidad misionera.

nio de los Reyes en la transformación de la Iglesia en el norte de la
Nueva España a través de su visión de ir más allá de los métodos

regiones del norte del Imperio español. Este fue un proceso largo y
complejo que duró desde 1529 hasta 1570 (p. 17). En dicha época, los

Otro punto a destacar es la relación conflic�va entre los civiles y

tradicionales y de organizar una Iglesia secular en la región. Su visión

En defini�va, este libro nos ofrece una visión completa sobre los

misioneros, especialmente los franciscanos y más tarde los jesuitas,

los misioneros religiosos. En el siglo XVIII, la creciente vitalidad po-

y plan de cuidado de las parroquias independientes marcaron una in-

trabajos de cris�anización realizados en regiones concretas del norte

jugaron un papel fundamental en la exploración y evangelización de

blacional y la expansión del gobierno civil aumentaron enormemente

novación en el espíritu del reformismo borbónico, que buscaba

y del sur de México, así como de sus implicaciones sociales, econó-

extensas áreas. En par�cular, se refiere el controver�do papel del

las tensiones entre los intereses polí�cos y la Iglesia, así como el

fortalecer el gobierno y la misión de la Iglesia en las zonas fronterizas.

micas, culturales e históricas. Es pues un texto que analiza un capítulo

monje Marcos de Niza y la expedición realizada por él al norte en

planteamiento de la secularización dentro de las misiones. En 1722,

A pesar de las re�cencias, su propuesta condujo a la creación de la

en la historia de la Iglesia que bien puede ser desconocido para mu-

1539, en lo que hoy es el sur de los Estados Unidos.

una conferencia convocada por autoridades locales y representantes

diócesis de Sonora y de una nueva organización eclesiás�ca que de-

chos y no sólo para quienes se man�enen ajenos a la vida religiosa

de la provincia española de Sonora discu�ó la pe�ción de los jesuitas

finiría la estructura de la Iglesia en el norte de Nueva España durante

católica. Aunque su principal objeto de estudio es la Iglesia y sus pro-

Con gran detalle podemos notar que el comienzo de la obra es lo

de reducir el número de indígenas des�nados a las minas, y el

las úl�mas décadas del período virreinal (p. 29). Este proceso ilustra

yectos de evangelización en el periodo virreinal, es una obra que

que llevó la pauta de la profundización de la llegada de dicho grupo re-

desacuerdo entre ambas partes culminó con la secularización de las

la tensión entre las estructuras polí�cas y eclesiás�cas tradicionales,

puede resultar de interés incluso para lectores no especializados en la

así como la secularización de las misiones y la creación de nuevas ju-

materia. Sin duda, nos ayudará a conocer lo que fuimos para recono-

risdicciones eclesiás�cas que fueron fundamentales para dar forma a

cernos a nosotros mismos en el presente.

1 Es estudiante de la licenciatura en Letras Hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León, así como técnica en logística. Su
principal interés es la corrección y edición de textos.

CULTURA REGIONAL

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los estados que hoy son parte del norte de México.

29

�GENIO
Y FIGURA
Eduardo Cázares Puente:
“A LOS HISTORIADORES NOS FALTA ENFOCARNOS MÁS
EN LLEGAR A LOS PÚBLICOS NO ESPECIALIZADOS”.
Marianne del Carmen Benítez Rodríguez

1

tonces era parte de México. Cuando Texas pasó a ser estadouni-

cascada los reconocimientos. Yo creo que no es necesario. En 2024

Universidad Autónoma de Nuevo León

dense, la frontera se acercó al río Bravo y ahí es cuando empezó

tuve el privilegio de recibir la Medalla al Mérito Histórico “Capitán

otro escenario geopolí�co. De manera personal me interesó la eta-

Alonso de León” de parte de la Sociedad Nuevoleonesa de Historia,

pa de la guerra entre México y Estados Unidos, la batalla de

Geogra�a y Estadís�ca, una sociedad de historiadores y de gente a

Monterrey de 1846 y todo lo que sucedió en los dos años de ocu-

la que nos gusta la historia (pues no solamente hay historiadores,

pación estadounidense. He escrito alrededor de cuatro libros sobre

también profesionistas de otras especialidades). Yo considero que

esta etapa y ahora acabamos de terminar una par�cipación en un

esta sociedad es la más importante de Nuevo León. Tengo entendi-

libro colec�vo, con maestros del Colegio de Historia, como

do que los únicos guadalupenses en la historia que han recibido

aportación por el bicentenario de Nuevo León. Esperamos pronto

esta medalla son el maestro Israel Cavazos y un servidor, por lo que

ir a presentarlo a la universidad.

es un gran privilegio para mí. A veces los reconocimientos llegan en

El maestro Eduardo Cázares Puente es licenciado en Historia por la

niño, pero ya cuando estuve en el colegio tuve muy buenos maes-

Universidad Autónoma de Nuevo León y maestro en Educación por

tros que hacían lo que yo quería hacer. A mí me encanta estar en

la Universidad Tec Milenio. Se ha desempeñado como archivista y

un archivo, trabajé un �empo en el Archivo Municipal de

como profesor universitario, y en el ámbito de la inves�gación se

Monterrey, y es un placer, un regocijo entrar en un archivo, revisar

ha especializado en historia de Nuevo León durante el siglo XIX. En-

un documento, transcribirlo, leerlo, interpretarlo, ver que es un do-

tre otros reconocimientos a su trayectoria, el pasado 2024 recibió

cumento de hace cien, doscientos o trescientos años, que lo escri-

la Medalla de Acero al Mérito Histórico “Capitán Alonso de León”,

bió alguien como yo en un momento y en una circunstancia di-

que otorga anualmente la Sociedad Nuevoleonesa de Historia,

ferente. A los que nos gusta la historia, publicar siempre va a ser un

Geogra�a y Estadís�ca a estudiosos destacados en las ciencias his-

privilegio, cada publicación es como un hijo. Yo tengo dos hijos

tóricas. En entrevista, el maestro Cázares refiere algunos aspectos

naturales, pero tengo diez hijos editoriales, siempre los presumo,

de su historia personal, de su experiencia como paleógrafo, de sus

porque me costaron mucho trabajo y no es fácil hacer lo que hace-

inves�gaciones históricas y de su enfoque de divulgación.

mos. Es un orgullo, pero también es una gran responsabilidad.

Me gustaría empezar esta entrevista con algunas
preguntas referentes a su trayectoria como inves�gador y paleógrafo. En primer lugar, ¿qué fue lo que
lo inspiró a conver�rse en paleógrafo e historiador?

Vemos que usted se especializa en la historia del
noreste de México. ¿Qué fue lo que lo llevó a usted hacia esta línea de inves�gación?
A mí me encantaba siempre la historia del noreste, en especial

Tuve muy buenos maestros en mi época de estudiante. Soy

de Nuevo León, en el siglo XIX, porque yo veía de qué forma se fue

egresado del Colegio de Historia de la Facultad de Filoso�a y Letras

forjando el Nuevo León del siglo XX. Me tocó la transición del siglo

de la Universidad Autónoma de Nuevo León, generación 1993-

XX al siglo XXI y algunos acontecimientos de este �empo como los

1998, y tuve muy buenos compañeros. Somos una generación muy

festejos del Monterrey 400 en 1996. Entonces yo me preguntaba

prolífica, en ese �empo era una generación grande y teníamos muy

cómo se había originado Nuevo León, y para ello tuve que

buenos maestros. Yo tuve de profesores al doctor Mario Ceru�, al

trasladarme al pasado. Yo siento que en el siglo XIX se forjó gran

maestro Miguel Ángel González Quiroga, al maestro José Antonio

parte de lo que hoy es el estado así como la ciudad de Monterrey,

Olvera, al maestro Javier Rojas, al maestro Nicolás Duarte, al maes-

sobre todo en la época de la Reforma liberal y en la época del re-

tro José Reséndiz y a la maestra Rocío Rodríguez. Yo veía que ellos,

yismo, cuando vino el despegue de la gran industrialización. Yo veía

aparte de dar cátedra, publicaban constantemente sobre historia

en el proceso del cambio de frontera una gran coyuntura. Antes

regional. El gusto primero por la historia me surgió desde que era

Nuevo León no tenía frontera, por estar pegado a Texas, que en-

1 Es estudiante de la licenciatura en Historia en la Facultad de Filoso�a y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

CULTURA REGIONAL

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etapa tardía; yo tengo 48 años, no soy tan mayor, pero tampoco tan

¿Cómo ha cambiado la disciplina histórica de esta
región en los úl�mos años para usted?

joven. Yo soy originario de Guadalupe, Nuevo León, y en 2011 se
me otorgó una dis�nción por lo que había hecho hasta ese momento. Los reconocimientos a mí siempre me impulsan a seguir adelan-

Demasiado. En mi época cuando yo era estudiante, hice mi te-

te, a renovar los pergaminos, a estar en constante producción e ir

sis de licenciatura sobre la guerra entre México y Estados Unidos.

mejorando. El día que ya no me sienta con capacidades intelectua-

Tenías que ir presencialmente a los archivos porque no había archi-

les o �sicas, me voy a re�rar, porque no quiero ser un estorbo para

vos digitalizados; ahora hay muchos archivos que están en línea,

las generaciones nuevas. Sé que las nuevas generaciones que vie-

por lo que ya no es necesario viajar. Yo necesitaba ir a Monclova, a

nen van a estar mucho mejor preparadas que yo, van a tener más

Linares, a Tamaulipas, a San Luis Potosí y a Ciudad de México. Yo

habilidades, más conocimientos, por lo que me he planteado que

creo que el joven historiador en la actualidad �ene muchas más

quizá los 60 años sean una buena edad para re�rarme. Sé que se va

herramientas que nosotros, pero no somos tan diferentes, porque

a quedar una muy buena generación, muy preparada, que viene

todas las generaciones tenemos el mismo afán de inves�gar, de sa-

empujando fuerte y que van a seguir inves�gando. Me quedan to-

car nuevas ideas. Tenemos diferentes desa�os, son otras las nece-

davía varios años para seguir cosechando, publicando y, si se

sidades, otras situaciones polí�cas y sociales. Yo estoy valorando

puede, consiguiendo más méritos.

las nuevas herramientas, especialmente en mi otra faceta como ge-

¿Cómo ha evolucionado su enfoque en la inves�gación a lo largo de los años?

nealogista (es decir, como historiador familiar), porque sin esas
herramientas electrónicas yo no podría hacer mi trabajo. Muchos
archivos parroquiales y archivos civiles están disponibles en línea.

Muchas veces, uno inves�ga con base en la inercia de lo que

¿Nos podría hablar un poco sobre los reconocimientos que ha recibido a lo largo de su trayectoria?

aprendiste en la universidad y de tus intelectuales preferidos. Lo
que escribía de recién egresado era muy técnico, más teórico. Y
ahora a mí me gusta escribir con fines de divulgación, para que la

En junio de 2024 cumplí 26 años de haber egresado de la

gente me lea y no solamente los colegas. No soy tanto de academia

licenciatura en Historia, porque yo me gradué en junio de 1998. Ya

ahora, antes sí lo era. Modifiqué mucho la manera en cómo debía

voy a cumplir mis 30 años ahora en 2028, primeramente llegue con

de publicar y publicitar mis libros. Mi esposa, que conoce de fi-

bien. No sé por qué hay un sesgo, en el sen�do de que casi necesi-

nanzas y de negocios, me fue asesorando y me ayuda con los tex-

tas llegar a una etapa de re�ro para que te empiecen a caer en

tos, es muy crí�ca con mi trabajo. Ella es mi lectora, y como no es

31

�historiadora, me puede dar una idea desde el punto de vista del
público no especializado en historia. Eso me ayuda mucho a hacer
que a la gente le guste lo que estoy escribiendo y eso es muy
importante. A los historiadores nos falta enfocarnos más en llegar
a la gente para que nos puedan comprender. Tenemos que entender que ahora los públicos ponen atención de manera muy diferente, los �empos han cambiado, hoy mucha gente lee libros en
internet en formato electrónico.

Con respecto a su trabajo como paleógrafo, ¿qué
papel cree que juega la paleogra�a en la comprensión de la historia?
Una mala comprensión de un texto puede llevar a una mala
tesis o una mala hipótesis. Yo considero que un elemento
importante del historiador es el archivo, es la fuente primaria y ahí
encontrará la comprensión. Mi primer contacto con los archivos
fue allá por 1996, cuando se conmemoró el 400 aniversario de la
fundación de Monterrey. En el Colegio de Historia nos involucraron

¿Cómo aborda la interpretación de documentos
an�guos y qué metodologías u�liza?

en un foro en que par�ciparon profesores de la universidad y nos
dejaron como tarea ingresar a un archivo y transcribir algún documento. En ese �empo nosotros no teníamos herramientas, no teníamos una clase de paleogra�a, así que leíamos los documentos
como podíamos. Pero para leer un documento necesitas estar
familiarizado con muchas abreviaturas, con muchas formas de escritura que se usaban en los siglos XVII y XVIII. Ahora no me cuesta
nada leer un documento del siglo XIV o del siglo XIII en España que
nos llegan a veces. Es fundamental para el historiador entrar a
transcribir, porque los documentos son su materia prima. Nosotros
aprendimos a paleografiar en un curso cuando entré a trabajar en
el Archivo Municipal de Monterrey en el 2001 con la maestra Juana
Margarita Domínguez y varios colegas. Nos dio un curso intensivo
la maestra Ludivina Cantú, con lo que comprendimos muchas cues�ones técnicas de la transcripción de documentos an�guos. Todavía tengo mi manual de abreviaturas y cuando tengo algún problema, lo busco y me ayuda. Creo que es vital que el historiador
sepa transcribir bien documentos de siglos anteriores.

Al principio, interpretaba los documentos como podía. Después
aprendí otras técnicas para transcribir un documento. La filología con-

un día oficial de la batalla. Falta más promoción, ya hay un museo pero

la guerra entre México y Estados Unidos en Nuevo León. La revista Ac-

siste en analizar la escritura de un documento para poder interpre-

faltan visitas guiadas. Uno de mis sueños es que haya un congreso

tas sacó varios números especiales, con ar�culos de Ahmed Val�er, Pa-

tarlo. Creo que es necesario tener una preparación técnica, aunque

anual sobre la batalla de Monterrey, que reúna a especialistas locales,

blo Ramos, Raúl Mar�nez y otros autores. En 2009 publiqué el libro

sea básica, para poder consultar un archivo. En el Archivo Municipal de

nacionales y extranjeros, pues en Estados Unidos toman muy en serio

Nuevo León durante la guerra México-Estados Unidos. También escribí

Monterrey hay documentos de principios del siglo XVII. En esa época,

el tema de la batalla, �enen libros especializados en la batalla de

Laberintos de muerte. La batalla de Monterrey de 1846, publicado por

muchas veces los escribanos eran personas que sabían leer y escribir,

Monterrey. Cuando uno ya no esté, el legado debe permanecer para

la Universidad Autónoma de Nuevo León en 2013. Al principio había

no eran gente especializada, sino que tenían alguna formación mínima

futuras generaciones. Creo que eso es muy importante.

una resistencia hacia el tema, incluso de figuras como el maestro Israel

en letras. Los que escribían los oficios, los contratos de compra-venta,
los protocolos, las actas de cabildo, etc. Esos primeros escribanos que
llegaron eran portugueses y hablaban portuñol, por lo que escribían

Cavazos. Él sostenía la interpretación anterior, que aseveraba que la

¿Cómo se ha reinterpretado este evento en la historiogra�a actual?

interesante revisar esos documentos no solamente por su contenido

Yo considero que el parteaguas de esta nueva historiogra�a son

sino por cómo estaban escritos y en qué contexto. Los escribanos rea-

dos textos del maestro Miguel Ángel González Quiroga que publicó en

les muchas veces apenas sabían leer y escribir y no tenían tan bonita

dos libros colec�vos diferentes: uno coordinado por Laura Serna y otro

letra, pero tenían cierta fluidez al momento de escribir. Yo recomiendo

por Josefina Zoraida Vázquez. Esos textos del maestro Miguel González

que los jóvenes historiadores vayan a los archivos; revisar los docu-

abordan la situación polí�ca de la ocupación estadounidense. Para mí,

mentos les puede servir mucho como experiencia.

fueron inspiración para el tema y yo creo que desde ahí empezó una

Pertenezco a una asociación llamada Amigos de la Batalla de
Monterrey, somos promotores de la inves�gación y divulgación sobre
la batalla. Está integrada por historiadores, amas de casa, periodistas,
comunicólogos, abogados y médicos y nos gusta mucho este tema.
Una de las cosas que desde el principio nos planteamos fue la difusión
de este acontecimiento histórico. La batalla de Monterrey, si bien fue
una derrota para el ejército mexicano, destacó porque ahí se defendió

mucho respeto y creo que fue muy valioso lo que él aportó. Pero las
posteriores inves�gaciones vinieron a ampliar nuestra comprensión

muchas palabras en castellano y otras en portugués. Entonces era

Con respecto a sus libros sobre la guerra entre México y
Estados Unidos tengo dos preguntas: ¿cómo surgió este
interés? y ¿cuáles son los aspectos más importantes de
la batalla de Monterrey de 1846 que deberían enseñarse en la educación primaria o secundaria?

batalla había sido un si�o. Nosotros siempre dialogamos con él con

sobre el tema. Yo tengo unos textos inéditos sobre la guerra entre México y Estados Unidos que no he podido publicar.

¿Qué recuerda de su experiencia trabajando en el
Archivo Histórico de Monterrey?

nueva historiogra�a. Antes se negaba el tema, se hablaba muy poco, le

Nosotros entramos a trabajar ahí en el 2001. Entramos histo-

dedicaban apenas un pequeño espacio, pero creo que a par�r de las

riadores profesionales e inicialmente fue muy duro porque nos cri�ca-

interpretaciones del maestro Miguel González empezó una nueva his-

ron mucho. Decían que éramos personas sin experiencia, pero las crí-

toriogra�a, empezaron a surgir nuevas plumas. Yo hice mi tesis sobre

�cas nos sirvieron para forjarnos carácter y para mo�varnos a trabajar.
Yo estuve ahí alrededor de siete años y luego me cambié, pero el trabajo se quedó, pues el archivo fue completamente clasificado. Era un
archivo muy grande y muy an�guo, pero estaba clasificado solamente
en un veinte por ciento, debido a que el maestro Israel Cavazos había
estado trabajando solo. Cuando llegamos, éramos un grupo de personas y logramos clasificar el archivo al cien por ciento. Ahora está todo
completamente digitalizado. Esa es una herramienta que las nuevas
generaciones deben valorar. Nosotros estábamos bien convencidos de
lo que estábamos haciendo, y a pesar de las crí�cas, nunca bajamos la
guardia y nos fue muy bien.

la soberanía nacional. Antes era un hecho olvidado y ahora incluso hay

CULTURA REGIONAL

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�Epistolar io

¿Qué consejo podría darle a quienes desean
seguir una carrera en historia?

Reglamento de panaderías expedido por el ayuntamiento de Monterrey, 1910

Que se preparen emocionalmente porque no es una carrera fá-

Sofía Guajardo Acosta 1
Universidad Autónoma de Nuevo León

cil. Eso sí, es una carrera que te va a dejar mucha sa�sfacciones. Yo
creo que es la mejor decisión que tomé en mi vida, mi papá quería
que yo fuera maestro como él, pero yo no le seguí, jamás le hice
caso. Si su pasión es la historia, si quieren realmente dejar su huella,
agregar un granito de arena a lo que hemos construido varios histo-

Introducción

riadores, que se lo tomen en serio. Va a ser una decisión para toda la
A principios del siglo XX, durante la época del primer auge industrial de Monterrey, el comercio en la ciudad era sumamente diverso.
Entre los negocios comerciales se encontraban bo�cas, imprentas, talleres de fotogra�a, si�os de coches, madererías, carnicerías, sastrerías, mueblerías, depósitos de cerveza, vinos y licores, �endas de ropa, abarrotes, lavanderías, restaurantes y panaderías². Éstas úl�mas
han tenido una interesante historia dentro de la ciudad regiomontana.

vida. Y que nunca dejen de ejercer, porque a veces hay frustración
porque no hay oportunidades de trabajo, a veces piensas que no hay
espacios. Pero mi recomendación mayor es que no se detengan, que
con�en en sus talentos y que sigan preparándose. La carrera no
termina cuando terminas la licenciatura, hay maestrías y doctorados,

En realidad, la industria alimen�cia en Monterrey se había comenzado a configurar desde varias décadas atrás, pues hacia 1830
hicieron su aparición pequeñas fondas como La Catedral, El Mesón de San Carlos, El Mercado de la Carne y El Parián. Además de diversos
guisos como el arroz y el asado de puerco, dichos lugares ofrecían a los consumidores tamales de dulce, gorditas de manteca y tor�llas
de maíz y de harina³. Para este momento ya exis�an algunas panaderías, que vendían pan tradicional, salado o de dulce. Estos establecimientos fueron importantes para el desarrollo comercial de la ciudad. De hecho, hasta el día de hoy perdura una panadería fundada en
1814 y que, por tanto, se trata quizá del negocio más an�guo de Monterrey: El Nopal⁴.

hay que estar actualizando el conocimiento y las habilidades. En mi
caso, yo he vivido de mi profesión durante vein�siete años. Si eres
profesional, si eres perseverante, podrás vivir bien y hacer carrera.
Creo que esa es la mayor recomendación que yo les podría dar.

Ya para finalizar, ¿qué proyectos o inves�gaciones
futuras �ene planeados en relación con el noreste
de México?

Posteriormente, entre los años de 1846 a 1848, Nuevo León atravesó por la ocupación del ejército invasor de Estados Unidos. De tal
manera, durante esos años, entre mil y dos mil quinientos invasores requirieron de servicios que los regiomontanos les proporcionaron,
incluyendo lo relacionado a la alimentación⁵. Los soldados estadounidenses gustaban de las comidas callejeras. Su mayor aportación
culinaria fueron los sándwiches, que al principio, eran parecidos a las tortas, pero luego surgió el llamado pan pullman sandwich loaf
—pan a rebanadas—, que comenzó a producirse en las panaderías locales y que solía ser rellenado con carnes y embu�dos⁶.

Estoy trabajando ahora con la línea de la historia familiar, de las
raíces genealógicas del estado. Quiero hacer un libro sobre los

Para finales de siglo XIX e inicios del XX los locales de panaderías con�nuaron surgiendo en la ciudad. Otro negocio importante fue
La Superior, ubicada en el centro de Monterrey desde 1923 cuando fue fundada por José del Pilar Villarreal. En 1970 el local quedó a
cargo de Jesús Montemayor González hasta su muerte en 1998. Desde entonces el lugar man�ene una esté�ca de restaurante de los
sesentas y setentas⁷.

orígenes de los primeros pobladores de Nuevo León, no tanto para
ver si eran judíos o no, sino para entender un poco a estos pobladores que, procedentes de León o de Cas�lla, llegaron aquí en el
siglo XVII. Me gustaría también terminar dos libros que tengo

A con�nuación, se presenta la transcripción del Reglamento de Panaderías de 1910, por el que establecimientos como La Superior
debieron regirse para su correcto funcionamiento. Este documento se encuentra en la Colección Digital de la Universidad Autónoma de
Nuevo León y fue expedido originalmente por el ayuntamiento de Monterrey con autorización del ejecu�vo del estado.

pendientes sobre la batalla de Monterrey de 1846. Hay mucho trabajo en el área biográfico-industrial. Con frecuencia, me buscan
dueños de empresas o sus descendientes para la elaboración de

El documento

inves�gaciones sobre sus ancestros. Y algo que me gustaría en un
futuro inves�gar tal vez sería la historia del ferrocarril para analizar

Reglamento de panaderías

cómo impactó a la economía regional. Además, recuerdo a nuestro
amigo Antonio Peña Guajardo, con quien pla�caba mucho antes de

Expedido por el R. Ayuntamiento de esta capital, con autorización del Ejecu�vo del Estado:

que él nos abandonara de este mundo, porque él me visitaba en el
Archivo Municipal de Monterrey cuando estaba haciendo su maest-

I.- Los edificios en donde existen o se establezcan panaderías en lo sucesivo, tendrán sus paredes pintadas al óleo,
siempre en perfectas condiciones de aseo, sus techos blanqueados, y los pisos de cemento, ladrillo u otro material que
facilite su lavado y, a la vez, impida las filtraciones de materias orgánicas.

ría en el Ins�tuto Mora. Ambos queríamos hacer un libro biográfico
sobre los caudillos nuevoleoneses de los siglos XVIII y XIX. Él estaba
interesado en Vidaurri y en Naranjo, y finalmente publicó un libro
sobre Naranjo. Yo le propuse que hiciéramos un libro, pero se quedó
en borrador y me gustaría, por respeto a él, terminar ese proyecto.
Indudablemente le dedicaría el libro a Antonio, pues con él surgió la
idea. Esperemos que la vida nos de el �empo, porque también

1 Es estudiante de la licenciatura en Historia en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Fue becaria del Centro de Estudios Humanísticos de la UANL, donde desarrolló la investigación: “Contracultura en la identidad juvenil a través de la moda en Monterrey, 1960-1970”.
2 Isidro Vizcaya Canales, Los orígenes de la industrialización de Monterrey, p. 97.
3 Leopoldo Espinosa Benavides, “Los restaurantes y cafeterías de Monterrey. Segunda parte”, disponible en: https://elregio.com/Noticia/effc696f-60ff-4922-81bab891684f9509#
4 Isidro Vizcaya Canales, Los orígenes de la industrialización de Monterrey, p. 97
5 Leopoldo Espinosa Benavides, “Los restaurantes y cafeterías de Monterrey. Segunda parte”, disponible en: https://elregio.com/Noticia/effc696f-60ff-4922-81bab891684f9509#
6 Ídem.
7 Emilio Ibarra, “Panadería ‘La Superior’. Un delicioso paseo por la historia”, disponible en: https://www.horaceronl.com/cultura/panaderia-la-superior-un-deliciosopaseo-por-la-historia/

quiero hacer un doctorado, pero no sé si tenga el �empo. Quiero ver
qué más sorpresas nos da la vida.

CULTURA REGIONAL

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35

�II.- Los mostradores o mesas de despacho de las panaderías serán de mármol, piedra ar�ficial, fierro galvanizado o vidrio; quedando terminantemente prohibido para el caso el empleo de la madera, si no lleva la cubierta de los materiales
expresados.
III.- No podrán servir en las panaderías, con ningún carácter, individuos que adolezcan de enfermedades infecto-contagiosas o repugnantes.
IV.- Todo dueño de panadería está obligado a tener en su establecimiento ar�culos de buena calidad. Si quisiera u�lizar
mantecas adulteradas, cuya venta esté autorizada por el Superior Consejo de Salubridad del Estado, lo hará saber así
por medio de cartelones que fijará en los lugares más visibles del mismo establecimiento.
V.- En todo establecimiento de panadería habrá un lugar separado del departamento de amasijos y demás labores anexas, para que los operarios puedan cambiar ropa y guardar ésta.
VI.- Los departamentos des�nados a la elaboración del pan deberán conservarse siempre en estado de perfecto aseo,
quedando prohibido se tenga en ellos costales, barricas u cualesquiera otros objetos que no sean necesarios para los
trabajos del día. También se prohíbe que permanezcan en los referidos departamentos personas que no desempeñen
algún trabajo relacionado con el objeto a que están des�nados.
VII.- Todos los operarios dedicados a la elaboración del pan, quedan obligados a presentarse a la hora de trabajo perfectamente aseados y con la cabeza cubierta con una gorra, de la que no podrán prescindir mientras permanezcan en el
departamento de amasijos.
VIII.- Por ningún concepto permi�rán los dueños de panaderías, que trabajen en éstas individuos que se presenten en
estado de embriaguez.
IX.- Queda terminantemente prohibido que los operarios de panaderías hagan uso de bebidas embriagantes mientras
estén entregados a sus trabajos.
X.- Al frente del mostrador o mesas de despacho de cada panadería, se pondrá un cartel que exprese el peso de cada
pieza de pan y su valor.
XI.- Los dueños de panadería que tengan o quieran tener en sus establecimientos expendios de leche, quedan obligados
a hacerlo así saber a la Recaudación de Rentas Municipales, para que ella les asigne la cuota correspondiente.
XII.- La infracción a lo prevenido en los ar�culos del 1° al 6° de este Reglamento, será cas�gada, en cada caso, por la
Comisión de Fiel Contraste y Panaderías, o por el Alcalde 1°, en su defecto, con multa de $ 2.00 a $10.00, sin que ésto
releve a los dueños de panaderías de dar el debido cumplimiento a aquellas disposiciones. Las infracciones de los
ar�culos VII, VIII, IX y X, serán penadas por el Alcalde 1° con multa de $5.00 a $25.00, a su juicio. En caso de reincidencia
se duplicarán esas multas.
TRANSITORIOS
I.- Quedan derogadas todas las demás disposiciones vigentes sobre el par�cular en este Municipio.
II.- Este Reglamento, previa aprobación del Ejecu�vo del Estado, comenzará a regir desde el día de su publicación.
Monterrey, 6 de agosto de 1910.
Ildefonso Zambrano.
E. Villarreal,
Srio.

FUENTES DE INFORMACIÓN

Bibliogra�a
Reglamento de Panaderías, expedido por el R. Ayuntamiento de esta capital, con autorización del Ejecu�vo del Estado (1910). México: Tipogra�a Económica.
Vizcaya Canales, Isidro (2006). Los orígenes de la industrialización de Monterrey. México: Fondo Editorial de Nuevo León, Ins�tuto Tecnológico y de
Estudios Superiores de Monterrey.
Fuentes electrónicas
Espinosa Benavides, Leopoldo (2022). “Los restaurantes y cafeterías de Monterrey. Segunda parte”, en: Regio.com [En línea; consultado el 29 de
febrero de 2024]. Disponible en: h�ps://elregio.com/No�cia/effc696f-60ff-4922-81ba-b891684f9509#
Ibarra, Emilio (2023). “Panadería ‘La Superior’. Un delicioso paseo por la historia”, en: Hora Cero. [En línea; consultado el 29 de febrero de 2024].
Disponible en: h�ps://www.horaceronl.com/cultura/panaderia-la-superior-un-delicioso-paseo-por-la-historia/

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�Créditos fotográficos
Imagen de portada: plancha de carbón exhibida en el Museo Hacienda San Pedro, fotogra�a de Ana Cesira Alvarado Zapata; p. 4:
acta de nacimiento de Constan�no de Tárnava, 28 de febrero de 1898, documento reproducido de Archivo del Registro Civil de
Monterrey, oficialía no. 2, nacimientos 1898, acta no. 178; p. 5: Constan�no de Tárnava, fotogra�a tomada de Zapata Vázquez,
Dinorah (2002). La radio de Tárnava. México: Centro de Información de Historia Regional, Universidad Autónoma de Nuevo León,
p. 1; p. 13: portal de la Hacienda San Pedro, fotogra�a de Ana Cesira Alvarado Zapata; p. 14: Señalamiento Centro Comercial Gran
Plaza, 2024, fotogra�a de Frida Ixchel González Hernández; p. 16: plano del trayecto del tranvía de Monterrey, 1882, documento
reproducido del Archivo General del Estado de Nuevo León, Fondo de Tranvías, Luz y Fuerza Motriz; pp. 22a y 22b: panteón de
Mixquic, 2006, fotogra�as de Félix Torres Gómez; pp. 23a y 23b: huehuenches en plaza de Hueyapan, Morelos, 2007, fotogra�as
de Félix Torres Gómez; pp. 23c, 23d, 23e y 24: panteón Jardín de la Ciudad de México, 2006, fotogra�as de Félix Torres Gómez; p.
25: reloj solar ubicado a la entrada de la Hacienda San Pedro, fotogra�a de Ana Cesira Alvarado Zapata; p. 27: portada del libro
Colonia Cuauhtémoc. Vida co�diana de una colonia obrera en Monterrey (1957-2020) de Azucena Garza, editado por la Universidad
Autónoma de Nuevo León; p. 29: portada del libro Apostólicos trabajos en las fronteras del imperio. Iglesia y misiones, siglos XVIXVIII, coordinado por Thomas Calvo y Gabino Cas�llo, editado por El Colegio de Michoacán y la Universidad Autónoma de Coahuila;
p. 30: maestro Eduardo Cázares Puente, fotogra�a tomada de Facebook; p. 31: maestro Eduardo Cázares Puente luego de recibir
la Medalla de Acero al Mérito Histórico “Capitán Alonso de León”, 2024, fotogra�a tomada de Facebook; p. 32a: doctor Mario
Ceru� y maestro Eduardo Cázares Puente, 2024, fotogra�a tomada de Facebook; p. 32b: maestro Miguel Ángel González Quiroga
y maestro Eduardo Cázares Puente, 2024, fotogra�a tomada de Facebook; p. 33a: licenciado Jesús Ávila Ávila, maestro Eduardo
Cázares Puente y maestro José Antonio Olvera Sandoval, 2013, fotogra�a tomada de Facebook; p. 33b: maestro Eduardo Cázares
Puente dirigiendo un discurso con mo�vo de la inauguración de la Plaza Histórica de la Batalla de Monterrey de 1846, 2012, fotogra�a tomada de Facebook; p. 34a: portada del libro Nuevo León durante la guerra México-Estados Unidos, 1846-1848 de Eduardo
Cázares Puente, editado por la Universidad de Monterrey; p. 34b: portada del libro Laberintos de muerte: la batalla de Monterrey
de 1846 de Eduardo Cázares Puente, editado por la Universidad Autónoma de Nuevo León; pp. 37-39: Reglamento de panaderías,
1910, documento reproducido de la Colección Digital de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

CULTURA REGIONAL

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�CULTURA REGIONAL

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>El día de muertos y el Mictlán</name>
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        <name>Inicios de la movilidad electrica</name>
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        <name>Origenes de la radio en México</name>
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        <name>Patrimonio cultural de Coahuila</name>
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                    <text>ISSN: 3061-7405

Vol. 03 MayoN. 06 Agosto 2025

�Índice

Índice

EDITORIAL
Pági n a 4
Editorial - Emilio Machuca Vega
CRONOGRAFÍA
Pági n a 6
Archivo General del Estado de Nuevo León. Su origen - Héctor Jaime Treviño Villarreal
Pági n a 1 0
Descubriendo el Archivo Histórico de Monterrey - Juana Margarita Domínguez Mar�nez
Pági n a 1 5
El Acervo Histórico del Poder Judicial del Estado de Nuevo León - Leonardo Marrufo Lara
Pági n a 1 8
Archivo Histórico de la Arquidiócesis de Monterrey - José Raúl Mena Seifert
Pági n a 2 0
Archivo Histórico de Fundidora - Alberto Casillas Hernández
Pági n a 2 3
Archivo Fílmico del Noreste - Gil Morales
Pági n a 2 6
Casa de la Memoria Sampetrina. Archivo Histórico Municipal de San Pedro Garza García - Abril Ameyal Loyola Nuño
Pági n a 3 0
Una perspec�va del Archivo Municipal de Apodaca - Vicente Esparza Jiménez

Pág i na 3 2
Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL: la recuperación como medida de memoria - Edmundo
Derbez García
Pág i na 4 0
Memoria documental del Hospital-Escuela de la UANL - José Antonio Olvera Sandoval
JOYAS DE LA HISTORIOGRAFÍA
Pág i na 4 6
Luis Alberto García García, Edson Abraham Salvador Soto Espinosa, Moisés Alberto Saldaña Mar�nez y Alberto Barrera Enderle (2024). Nuevo León. 200 años de historia. Monterrey, México: Fondo Editorial de
Nuevo León. - Bryan Yair Ramírez Garza
Pág i na 4 8
Antonia Heredia Herrera (2008). Memoria, archivos y archivís�ca: iden�dad y novedad. Ciudad de México:
Apoyo al Desarrollo de Archivos y Bibliotecas de México, A. C. - Karla González Nava
GENIO Y FIGURA
Pág i na 5 0
Erika Flor Escalona On�veros: “Un archivo es algo que todas las ins�tuciones públicas deben tener porque
así lo marca la ley” - Ana Teresa Jasso Saucedo
EPISTOLARIO
Pág i na 5 6
Nota cultural sobre el Archivo General del Estado de Nuevo León (1997) - So�a Goerne Villarreal

�EDITORIAL

Universidad Autónoma de Nuevo León

Dr. Santos Guzmán López
Rector

El presente número de Cultura Regional marca un parteaguas en

Dr. Juan Paura García
Secretario General

la trayectoria de esta novel publicación universitaria. En primer lugar, porque al equipo editorial de la revista se ha integrado como

Dr. Jaime Arturo Castillo Elizondo
Secretario Académico

Dr. José Javier Villareal Álvarez Tostado
Secretario de Extensión y Cultura

Dr. César Morado Macías

editora adjunta la licenciada Fá�ma Aguillón Gu�érrez, recién egresada del Colegio de Historia de la Universidad Autónoma de
Nuevo León y con un futuro promisorio dentro de la inves�gación
y la divulgación de las cosas históricas.

Director de Humanidades e Historia

Lic. Dinorah Zapata Vázquez
Coordinadora del Centro de Información de Historia Regional
y Hacienda San Pedro

En segundo lugar, porque ha sido conformado el comité editorial
de la revista, es decir, un consejo consul�vo externo integrado por
destacados especialistas y cuyas funciones principales son: 1) ase-

M.C.R. Emilio Machuca Vega

sorar, orientar y retroalimentar al equipo editorial para garan�zar

Director de la revista

el buen desarrollo de la publicación, así como su calidad acadé-

Lic. Fátima Geraldy Aguillón Gutiérrez

mica; 2) canalizar a posibles autores con el equipo editorial, para

Editora adjunta

que sean evaluadas sus propuestas de colaboración; y 3) promo-

Lic. Ana Cesira Alvarado Zapata

ver y difundir la revista en los círculos y ámbitos en que se des-

Editora técnica

envuelven los miembros del comité. A par�r de este número,

M.D.L. Myrna Karen Garza Cantú
Redactora

Cultura Regional �ene un comité editorial conformado por: Kassandra Donají Sifuentes Zúñiga (UANL), José Gabino Cas�llo Flores

COMITÉ EDITORIAL

Kassandra Donají Sifuentes Zúñiga
Universidad Autónoma de Nuevo León

José Gabino Castillo Flores
Universidad Autónoma de Coahuila

(Universidad Autónoma de Coahuila), Luis Enrique Pérez Castro
(UANL-Universidad de Monterrey), Diana Elizabeth Cepeda García
(UANL), Osvaldo Aguilar López (Vrije Universiteit Brussel-Université Libre de Bruxelles), Angélica Sánchez Hernández (UANL) y José
Ricardo Treviño Chavarría (UANL).

Luis Enrique Pérez Castro
Universidad Autónoma de Nuevo León - Universidad de Monterrey

Diana Elizabeth Cepeda García
Universidad Autónoma de Nuevo León

Osvaldo Aguilar López
Vrije Universiteit Brussel-Université Libre de Bruxelles

Angélica Sánchez Hernández

Y en tercer lugar, porque este número de la revista es, hasta la fecha,
el más extenso que se ha publicado, dada la gran can�dad de
colaboraciones recibidas. En esta edición, correspondiente al volumen 3, número 6, Cultura Regional ofrece un dossier dedicado a los
archivos históricos de Nuevo León. La revista ha reunido las plumas

Universidad Autónoma de Nuevo León

de un buen número de responsables de archivos regionales, para

José Ricardo Treviño Chavarría

par�cipar con ellos en la divulgación del patrimonio documental.

Universidad Autónoma de Nuevo León

Nutren este número las aportaciones de Héctor Jaime Treviño

Cultura Regional CR., volumen 3, número 6, mayo-agosto 2025, es una
publicación tetramestral electrónica editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través del Centro de Información de Historia
Regional, carretera a General Zuazua, km 4.5, General Zuazua, Nuevo
León, C.P. 65750. Tel: 01(82)52470500, culturaregional.uanl.mx, culturaregional@uanl.mx. Editor responsable: Emilio Machuca Vega. Reserva
de Derechos al Uso Exclusivo: 04-2023-102314025800-102, ISSN: 30617405, ambos ante el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Responsable de la última actualización de este número: Ana Cesira Alvarado
Zapata. Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son responsabilidad exclusiva de los autores y no necesariamente reflejan la
postura del editor de la publicación.

Villarreal, Juana Margarita Domínguez Mar�nez, Leonardo Marrufo

Se autoriza cualquier reproducción parcial o total de los contenidos o
imágenes de la publicación, incluido el almacenamiento electrónico,
siempre y cuando sea para usos estrictamente académicos y sin fines de
lucro, citando la fuente sin alteración del contenido y otorgando los créditos autorales.

archivos nuevoleoneses y a sus abnegados custodios.

Lara, José Raúl Mena Seifert, Alberto Casillas Hernández, Gil Morales, Abril Ameyal Loyola Nuño, Vicente Esparza Jiménez, Edmundo
Derbez García, José Antonio Olvera Sandoval y Erika Flor Escalona
On�veros. Se suman las colaboraciones de Bryan Yair Ramírez Garza,
Karla González Nava, Ana Teresa Jasso Saucedo y So�a Goerne
Villarreal, con lo cual este número rinde un merecido homenaje a los

M.C.R. Emilio Machuca Vega
Director de la revista Cultura Regional

Editado en México.
Todos los derechos reservados.
culturaregional@uanl.mx

CULTURA REGIONAL

4

5

�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

una en�dad federa�va con el nombre de Nuevo León.
Poco a poco, se fue conformando el Archivo General del
Estado con la documentación emanada del poder ejecu�vo estatal. Los municipios nuevoleoneses también
fueron integrando sus propios repositorios; en algunos de
ellos existen fuentes documentales muy interesantes para
la historia de Nuevo León.

de lo obrado y sucedido. El conservar con esmero y cuidado los documentos an�guos en un edificio donde se depositaran a imitación
de lo que se prac�ca en algunas naciones cultas, tendría, así, un doble beneficio: desahogarán piezas y estantes que ocupan con
CRONOGRAFÍA

Archivo General del Estado de
Nuevo León. Su origen.

perjuicio de las oficinas y de su conservación propia, porque se les
trata como inú�les, sin considerar que muchos encierran y guardan
resoluciones y providencias exquisitas que hacen la veneración de
las leyes y de los legisladores que han precedido y tal vez los mo�vos

Las vicisitudes por las que han pasado el Archivo General del Estado y los archivos municipales son dignas de
escribirse. Enseguida acotamos tan solo unas muestras de
un sinnúmero que hemos recogido.

originales que ilustrarían la ignorancia de ellos y su época. Todo ello
se resolvería —subraya Revillagigedo— formando un Archivo General bien ordenado y asis�do, a donde pueda acudirse y hallar fácilmente el documento que se requiere3.

Héctor Jaime Treviño Villarreal 1
Gobierno del Estado de Nuevo León

te a su manejo, generalmente el an�guo burócrata cuyo
escalafón y an�güedad no le permi�a escalar otros puestos o removido por diversas circunstancias de su departamento y cuyo des�no como cas�go era terminar acomodando papeles.

Introito
El Archivo General del Estado resguarda y custodia el patrimonio documental generado por el poder ejecu�vo a través de los años. La memoria histórica de los nuevoleoneses de los siglos XIX y XX integra el acervo de esta ins�tución
y cons�tuye un recurso fundamental para la inves�gación
social. Desentrañar el todo que forman los acontecimientos históricos, analizar sus causas y efectos para comprender la realidad regional pasada y actual, sólo es posible
mediante el uso e interpretación de este rico y variado repositorio documental.

Pero poco a poco se fue viendo la necesidad de crear
una sección exclusiva o un departamento con personalidad propia; la explosión documental rebasó a la administración, entonces fue imperioso tener un archivo ordenado. A nivel nacional, el ejemplo a seguir fue la creación
del Archivo General de la Nación; en el año de 1790, el
virrey Juan Vicente de Güemes Pacheco, segundo conde
de Revillagigedo, elaboró un “plan necesario y urgente”
para reorganizar administra�vamente la Secretaría de Cámara del Virreinato, “a la que Revillagigedo consideraba el
eje, el tallo de todo lo que conduce el gobierno”.2 La medida obedeció a la búsqueda de hacer más eficiente la
atención de los asuntos gubernamentales.

Antecedentes históricos
Pero, ¿cómo se generó el Archivo General del Estado de
Nuevo León (AGENL)? La guarda y conservación de protocolos, mercedes, memoriales y otros muchos instrumentos jurídicos, económicos, militares y sociales ha sido una
preocupación constante de los nuevoleoneses. Esta noble
y callada labor está presente desde la génesis del Nuevo
Reino de León, sobre todo, con el propósito de tener a la
mano los documentos importantes y necesarios para transacciones mercan�les, juicios civiles y penales, administración gubernamental y demás ac�vidades propias de
mandatarios, alcaldes, jueces, escribanos y la ciudadanía
en general.

Entrega de archivo

No es extraño que el virrey con tal antecedente hiciera
lo posible por crear el archivo de la Nueva España. Estos
antecedentes nos llevan a considerar que en el Nuevo
Reino de León, también a imagen y semejanza, se dieron a
la tarea de organizar su archivo. Aunque nos falta documentación para reafirmar ese hecho, hay un tes�monio
que podemos tomar como punto de par�da y es un informe de Juan Erasmo Garza Flores, jefe del Archivo del Estado de Nuevo León, fechado en Monterrey el 1° de enero
de 1899, dirigido al gobernador del estado, general Bernardo Reyes. En su parte inicial afirma Garza Flores:

El 26 de octubre de 1825, hizo la entrega a Manuel
Garza de Porras, sargento comisionado al efecto de “todos los papeles del archivo militar del estado de Tamaulipas, bajo el más exacto y escrupuloso inventario por
disposición del Presidente de la República, transcrita por
el Ministerio de Guerra el 17 de agosto de ese año”.

Joaquín Palou, con 21 años de servicio militar, estuvo a
cargo del Archivo General de la ex comandancia de las
Provincias Internas de Oriente, integrada por las hoy en�dades federales Nuevo León, Tamaulipas, Coahuila y Texas. En misiva enviada al gobernador el 14 de noviembre
de 1825, sobre consultas que se le hacen acerca de la habilitación de la Bahía de San Bernardo, Texas, Puerto de
Guaymas, Sonora, y la concesión de una feria anual en el
Sal�llo, remite “los únicos antecedentes que existen en el
Archivo General de mi cargo”.

Arreglo de archivos
El 23 de junio de 1826, el primer gobernador cons�tucional de Nuevo León, José María Parás y Ballesteros,
después de consumada la independencia, presentó al
Congreso del Estado un proyecto de reglamento sobre el
gobierno interior de los distritos municipales, en donde se
establecieron cabalmente todas las funciones, obligaciones y derechos de los ayuntamientos y sus integrantes. La
cues�ón archivís�ca no estuvo exenta y por vez primera
los legisladores nuevoleoneses manifestaron su inquietud
sobre los archivos municipales.

Hasta hoy primero de enero de 1899 y desde julio de 1897, he arreg-

Ante tal situación y viendo que la documentación era
mucha, Güemes Pacheco solicitó la creación del Archivo
General de la Nueva España, enviando el 27 de marzo de
1790 el proyecto respec�vo, ya que la documentación se
encontraba en “archivos sumamente confusos por
impericia o por desorden en su colocación y en todos,
crecidos volúmenes de papeles an�guos”. Para las personas que nos movemos alrededor de los archivos, resulta
de sumo interés la preocupación del segundo conde de
Revillagigedo por ordenar los acervos documentales;
meditemos sobre algunas de sus ideas insertas en el proyecto. La propuesta para la creación del Archivo General
planteaba con claridad las tareas que debían emprenderse, así como los resultados que se alcanzarían en provecho
de las oficinas y de los propios documentos an�guos, que

A pesar de su valía, algunos macizos documentales se
perdieron por diversos mo�vos: inundaciones, revueltas
intes�nas, sin olvidar el saqueo (innoble y fur�va ac�vidad
prac�cada por personas sin escrúpulos que venden al extranjero o a coleccionistas locales el producto de su pillaje).
Podemos considerar que los archivos nuevoleoneses son
de los más ricos y bien conservados de toda la República.
El origen de esa mís�ca y filoso�a de la conservación documental la encontramos en el cariño y amor que muchas
personas con el modesto �tulo de archivistas han demostrado por los viejos y amarillentos papeles. Del simple cuidado bajo la vigilancia del secretario del ayuntamiento, se
pasó a la atención de una persona dedicada exclusivamen-

separados de los más modernos y depositados por orden y con
índices de lo que en ellos se conserva, sería más fácil el hallazgo de

lado 210 legajos del archivo an�guo, comprendiendo el periodo de
la fundación de dicho archivo (1791), hasta la terminación del año
de 18325.

Justo es considerar la cita que David Alberto Cossío hace
en su Historia de Nuevo León: “Era indispensable ya el establecimiento de un archivo general del reino; y en el año
de 1818, el entonces síndico del ayuntamiento José Antonio Rodríguez manifestó en una asamblea del cabildo que
por falta de escribanos públicos y reales, todos los papeles
habían estado siempre en manos de los receptores, en sus
propias casas”6. De la lectura completa del escrito de
Cossío, se extrae la conclusión de que se refiere al archivo
municipal y no al general. Aún sin precisar con exac�tud la
fecha de fundación del AGENL, ya sea en 1791, como lo
afirma Garza Flores o posteriormente, la ins�tución cuenta
con más de dos centurias al servicio de la administración
pública estatal.

Según el Decreto No. 82, dentro del capítulo sexto, correspondiente a las facultades y atribuciones de los
ayuntamientos, en el ar�culo 79 se lee textualmente:
“Cuidar de la conservación y arreglo del archivo público
de su distrito. A este efecto hará que los alcaldes formen
exacto inventario de él, dónde no lo hubiere; este requisito se observará indefec�blemente en las entregas y recibos de archivos”.
Disposición

antecedentes que se necesiten, no servirían de estorbo a los que
cada año se producen, y quedarían más libres de extracciones, pues,
se han perdido, —señalaba Revillagigedo— por esta incuria o abandono muchos que no se encuentran y podrían rendir ú�les no�cias

1 Es profesor de instrucción primaria por la Escuela Normal Pablo Livas, maestro de educación secundaria con especialidad en Ciencias Sociales por la Escuela Normal Superior
del Estado y licenciado en Historia por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Actualmente se desempeña como director del Archivo General del Estado de Nuevo León.
2 Archivo General de la Nación, México: guía general, p. 24.

CULTURA REGIONAL

El momento para dicha solicitud fue propicio, tomando
en cuenta que la capital del virreinato ilustrado exigía la
consulta rápida y expedita de la documentación. Ahora
bien, la tradicional polí�ca administra�va colonial repe�a
los modelos a escala más pequeña. La anterior afirmación
�ene su base en la fundación del Archivo General de Indias
en Sevilla, cuando al cosmógrafo real Juan Bau�sta Muñoz
se le encargó la tarea de redactar una Historia de las
Indias. Realizó entonces, de manera paralela, la labor de
formar con papeles dispersos en diversas ciudades
españolas el Archivo General de Indias, cuyas ordenanzas
se redactaron en 17904.

6

Al lograrse la independencia polí�ca del país en 1821 y
tras el interregno iturbidista, México se cons�tuyó en una
república federal con el nombre de Estados Unidos Mexicanos y el an�guo Nuevo Reino de León se convir�ó en

Aprobada la Cons�tución Polí�ca del Estado de Nuevo
León el 5 de marzo de 1825, documento básico para la en�dad federal decretada el año anterior por el Congreso de
la Unión, la reorganización administra�va fue un impera-

3 Ibíd., pp. 24 y 25.
4 Ibíd., p. 25.
5 Archivo General del Estado de Nuevo León, Secretaría General, caja correspondiente al año de 1899.
6 David Alberto Cossío, Historia de Nuevo León. Tomo IV, pp. 261 y 262.

7

�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

García. El texto habla por sí solo:
¡Ratas!

�vo para el primer gobernador cons�tucional, licenciado
José María Parás y Ballesteros. Los municipios respondieron a ese esfuerzo y así en la memoria presentada
por el ayuntamiento de Sabinas Hidalgo en el año de 1826,
se asentó lo siguiente: “La Secretaría del Ayuntamiento se
halla arreglada conforme a lo dispuesto en el oficio de 28
de febrero de 1826, por el Excmo. Señor Gobernador, por
el cual se le asignó para su despacho un secretario dotado
con sesenta pesos, al que se le �ene encargado el cuidado
y arreglo del archivo”.

starme para mis necesidades personales y la subsistencia
de mi familia el sueldo de que actualmente he venido disfrutando como escribiente extra en el arreglo técnico del
archivo de este gobierno, teniendo propuesto otro
empleo de mayor remuneración”. La sus�tuyó su hermana Sara Mancha Macías.

Teniendo no�cia el gobierno, de que en algunos pueblos del estado,
los archivos de los ayuntamientos están en un completo desarreglo,

El 4 de enero de 1847, durante una sesión ordinaria del
ayuntamiento de Sabinas Hidalgo, Nuevo León, presidida
por el alcalde don Pablo Ancira, se acordó lo siguiente:
“Que se mande hacer un estante seguro para el archivo
público o conservarlo de la manera que es debido, pues,
hasta ahora por más cuidado que han tenido los jueces
anteriores, no los han podido librar de los ratones y
tacascuanes, que se han comido de las orillas, hasta el estado de dejar inú�les varios documentos importantes”.
Notoria preocupación de los ediles sabinenses, lo que hizo
posible la conservación del acervo municipal.

Conservación y arreglo

dando por resultado la pérdida de documentos importantes y el extravío de leyes, circulares y decretos del gobierno general y del estado, que deben conservarse cuidadosamente para velar sobre su

Lo escrito anteriormente sobre incidencias del Archivo
General del Estado de Nuevo León son apenas unas
cuantas. Hay muchas más que luego daremos a conocer.

estricta observancia. En tal virtud, el ciudadano gobernador y comandante militar, se ha servido disponer se recuerde a los ayuntamientos de los referidos pueblos, como tengo el honor de hacerlo,
el cumplimiento del ar�culo 23, capítulo VI, de la ley cons�tucional
sobre gobierno interior de los distritos y se prevenga que el término
de dos meses, contados desde hoy, hagan que sus respec�vos secre-

FUENTES DE INFORMACIÓN

tarios, arreglen escrupulosamente y bajo minucioso inventario, los

Archivos

expresados archivos; dando cuenta a esta Secretaría de haberlo así
verificado7.

El 1 de enero de 1827, don José María Parás y Ballesteros
expidió una circular a los alcaldes nuevoleoneses, comunicándoles que debían cuidar “de la conservación y arreglo
del archivo público, para que le entreguen el inventario al
alcalde entrante, siendo éste firmado por el que lo entrega
y el que lo recibe, para evitar el extravío de papeles”.

Archivo General del Estado de Nuevo León (AGENL). México.

Voluminoso archivo
Displicencia
En el informe rendido ante el Congreso Local, el 25 de
abril de 1850, don San�ago Vidaurri, a la sazón secretario
de gobierno, encargado de la gubernatura por la muerte
del �tular licenciado José María Parás, expresó la preocupación sobre el crecimiento del archivo y propuso la
creación de dos plazas de escribientes para coadyuvar a las
tareas de la Secretaría. Textualmente escribió:

Responsabilidad
Años más tarde se dispuso lo siguiente: “La custodia,
conservación y orden del archivo correrá a cargo y responsabilidad del secretario de ayuntamiento, quien recibirá y
entregará precisamente con arreglo al mismo inventario”,
según el ar�culo 74 de las Ordenanzas Generales de Policía
en el Decreto No. 181, publicado el 2 de agosto de 1828 y
aprobado el 28 de abril de 1828.

A proposición que se desarrolla y se hace efec�vo el sistema polí�co
en todos sus pormenores, así crecen los trabajos de esta oficina. La

Bibliogra�a

El 6 de julio de 1889 el jefe del Archivo General del Estado de Nuevo León, señor Juan Erasmo Garza Flores, comunicó a la Secretaría General de Gobierno, la falta de
cumplimiento de las órdenes giradas por la autoridad estatal, por parte de diversos alcaldes, al no enviar con
oportunidad “los libros del Registro Civil” del año anterior;
igual recriminación se hizo a sus encargados, por lo que el
gobernador urgió a los munícipes a que cumplieran con
sus obligaciones.

Archivo General de la Nación, México: guía general
(1994). México: Archivo General de la Nación.
Cossío, David Alberto (1925). Historia de Nuevo León.
Tomo IV. México: Ed. Jesús Cantú Leal.

Guardia Nacional, la erección de nuevos distritos, la instrucción pública, no obstante que es administrada en forma separada, la defen-

Exige devolución de documentos

sa de la frontera, el arreglo minucioso que debe llevarse en el archivo que ya es demasiado voluminoso y la circunstancia de entenderse

Reacomodo de documentos

el gobierno con cada una de las autoridades polí�cas, han hecho
muy laboriosa su secretaría, hasta el grado de haber sido indispen-

El diputado local Joaquín García propuso en el seno del
Congreso del Estado, en la sesión efectuada el 14 de abril
de 1828, lo siguiente: “Los alcaldes y ayuntamientos cuidarán de remi�r los expedientes que haya en sus archivos
pertenecientes a par�culares o corporaciones a los dis�ntos distritos a que pertenecen; lo mismo prac�carán
con todos los demás instrumentos que sean fáciles de separarse de sus dichos archivos, tomando de todo la más
exacta razón en sus libros de gobierno”.
Lo anterior surgió en la discusión sobre el reglamento
de distritos, pero fue reba�do por otros diputados, objetándole que ya se había reglamentado sobre la materia,
por lo cual García re�ró su propuesta.

sable proponer en el úl�mo presupuesto la creación de dos escribientes para expeditar las tareas, metodizándolas de una manera
que vayan con el día y no se rezaguen los negocios. Los actuales
empleados de la oficina han llenado completamente sus respec�vos
deberes a sa�sfacción.

Prefecto lisonjero
El 27 de diciembre de 1865, el ministro de gobernación
del gabinete del emperador Maximiliano envió una comunicación al prefecto polí�co de Nuevo León, señor José
María García, “alabando su celo por haber recogido y
remi�do a la superioridad los documentos de los archivos
de don Benito Juárez, además del gran sello”.

A recoger documentos
Franceses destruyen archivo
En las Ordenanzas Generales de Policía, aprobadas por
el Congreso Local, en sesión del 29 de febrero de 1832, se
dispuso en el ar�culo 88 lo siguiente: “Si actualmente se
hallan algunos protocolos, autos y expedientes concluidos
en poder de par�culares se recogerán en el archivo público, apuntándose en inventario”.

El 4 de febrero de 1868, el alcalde primero del municipio
de Doctor Arroyo, Nuevo León, informó al gobernador que
las fuerzas francesas y traidores mexicanos, cuando tomaron la población, durante “la pasada intervención, extrajeron los archivos de los juzgados, reduciéndolos a mismísimos pedazos”, por cuya razón no pueden dar cuenta de
diversas cues�ones que les solicitan.

Encargado

El 28 de octubre el 1898, el gobernador del estado, general Bernardo Reyes, envió un oficio a su homólogo de
Coahuila, Miguel Cárdenas, en el que solicita “la devolución de unas cajas marcadas como pertenecientes al Archivo de Nuevo León, y que quedaron allí desde el �empo del
Imperio, dejadas por algún jefe que las llevó a esa capital”.
La respuesta de Cárdenas no se hizo esperar y el 1 de noviembre de ese año, replicó: “He mandado hacer un minucioso reconocimiento en el archivo de este gobierno para
ver si encontraban las cajas a que usted alude, y no se
encuentra nada que parezca ser perteneciente a ese estado de su digno mando”. Posteriormente, el día 10, Reyes
contestó de estar enterado y pidió excusara las moles�as.
Rótulo
Los primeros días del mes de abril de 1920, fuertes vientos se aba�eron sobre la ciudad de Monterrey. La sólida
construcción del palacio de gobierno resis�ó los embates,
resin�endo sólo daños menores en cristales y cables. El rótulo del Archivo General fue derribado por el viento. El administrador del palacio, Francisco Gómez de Castro, quien
se había iniciado como burócrata en el archivo con
nombramiento de escribiente, puso rápidamente atención
al asunto y para el día 20 de ese mismo mes ya estaba reparado el daño.
¡Bajo sueldo!

Elocuente circular

“La plaza del oficial 1° se halla ahora encargada con el
despacho de la Secretaría del Consejo de Gobierno y �ene
también anexo el manejo del archivo; su arreglo y orden”.
Esto apareció en la memoria del gobernador Joaquín
García del año 1832.

El 1 de enero de 1872, Julio Olvera, secretario de gobierno, envió una elocuente circular a los alcaldes de los
municipios nuevoleoneses, por indicaciones del gobernador y comandante militar, licenciado Genaro Garza

Josefina Mancha Macías laboró en el Archivo del Estado
desde el 8 de enero de 1920 hasta el 20 de agosto de ese
mismo año, fecha en que renunció, “en virtud de no ba-

7 Las anteriores referencias y las siguientes se obtuvieron en diferentes documentos que hemos reunido en una caja �tulada: AGENL. Su historia.

CULTURA REGIONAL

8

9

�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

cargado del archivo. En ese �empo, el cabildo autorizó al
alcalde la remodelación del archivo de la ciudad:
CRONOGRAFÍA

Descubriendo el Archivo Histórico
de Monterrey

de Juan José Palos (coordinador), Rodolfo Medina (responsable de crear el nuevo sistema) y Juana Margarita Domínguez (responsable de la parte histórica y archivís�ca).
Cabe señalar que en ese �empo se creó un sistema similar
al portal de archivos españoles de la actualidad (muy
vanguardista para la época) y se digitalizaron a color más de
tres millones de imágenes. La digitalización se hizo en el primer escáner bookeye a color que llegó a América La�na.

Un escrito del señor Brígido Rodríguez Ramos, escribiente archivero de la Secretaría de este H. Ayuntamiento, pidiendo autorización para formular el reglamento que deba sujetarse el encargado del archivo, con el �n de ordenar todos los documentos
que se encuentran en desorden, y suplica la vez se le aumente el
sueldo, en virtud de no estar bien recompensado con $25.00 cen-

A la par con la digitalización, se clasificó y catalogó la documentación de acuerdo a la norma internacional de clasificación catalogación ISAD(G). En este mismo año, se
trasladó el acervo de la presidencia municipal a su sede
original por centurias: el an�guo palacio municipal, hoy
Museo Metropolitano de Monterrey. También en el año de
2001 se rescató una de las colecciones más extensas del
acervo, la cual alberga diversos trabajos de las dependencias municipales durante el período 1936-1990.
Entre ellas se encuentra documentación sobre: panteones, tor�llerías, centros de vicio, can�nas, billares, tránsito, acuerdos, prensa, espectáculos, etc.

tavos mensuales que le asigna el presupuesto correspondiente. Se
autorizó al Ciudadano Presidente para que mande arreglar el archi-

Juana Margarita Domínguez Martínez 1
Ayuntamiento de Monterrey

vo de la ciudad, de la manera que lo juzgue más conveniente, pudiendo recomendar dicho trabajo al mismo solicitante o nombrar
otra persona con la asignación que le parezca prudente: y mandar
hacer los estantes y dem[á]s muebles que se necesiten [sic]5.

Hace mucho, mucho �empo se empezó a formar un archivo histórico… Así como dan inicio los deliciosos cuentos
que disfrutamos tanto, así quiero iniciar este breve recorrido por la historia del Archivo Histórico de Monterrey
porque, al igual que en los cuentos, en el archivo podemos
adentrarnos a un mundo maravilloso de memorias, personajes y hechos históricos. Pero a diferencia de los cuentos,
el archivo histórico existe en nuestra realidad y a través de
sus fondos, secciones y colecciones, podemos ir desvelando poco a poco la historia de nuestra ciudad.

gobernador de esta situación en la que pidió a los vecinos
que regresaran los documentos. Incluso, se dio a conocer
la problemá�ca existente para recuperar el archivo que un
gobernador tenía en su casa:

Otro importante personaje, Miguel Nieto, se hizo
cargo de cuidar el acervo histórico, como se constata en
la documentación:
Miguel Nieto: cer�fico en debida forma que el archivo que es a mi

El Concejo, Jus�cia y Regimiento de esta ciudad de Monterrey, por

cargo, desde el año de 1794 al de 1796 en que funcionó en esta capi-

Su Majestad. Por cuanto murió y pasó de esta presente vida a la

tal el Sr. Lic. D. Mathías Lozano y dado este úl�mo año hasta el de

eterna, el general don Ciprián de Pruneda, gobernador y capitán

1897 todos los instrumentos son constantes en los diversos registros

general que fue de este reyno, ab intestato, sin disposición alguna

que obraron en aquel y que han pasado por los antes excelen�simos

y el archivo de papeles perteneciente a este reyno, está en las ca-

alcaldes y gobernadores. Monterrey, 26 de junio de 1843 [sic]6.

Es importante señalar que, el nuevo milenio también
presentó y presenta una nueva problemá�ca y nuevos retos, como la preservación digital, la conservación del patrimonio �sico, la recuperación de la memoria histórica etc.

sas de su morada que eran de dicho difunto y habita su esposa viu-

El Archivo Histórico de Monterrey (AHM) surgió formalmente en las primeras décadas de vida de la ciudad, cuando se comenzaron a resguardar los documentos generados por los primeros gobiernos y que se usaban en la
co�dianidad. Este resguardo fue después de “haberse
perdido muchos papeles el año [1611] que murió el [...]
gobernador [Diego de Montemayor]”2. La documentación
en esos �empos la integraban las actas de cabildo, los testamentos, registros, denuncias y ventas de minas, etc.

da en ella y aunque entregó la llave de él, no se puede abrir sin que
asista el fiador o fiadores de la residencia que ha de dar de el

Actualmente, el acervo del archivo histórico lo integran
26 fondos y 27 colecciones con un total de 354 metros lineales clasificados de acuerdo a la Norma Internacional
ISAD(G). Las descripciones del acervo, así como los instrumentos de control archivís�co se encuentran en un portal
de búsqueda en línea al servicio de la comunidad internacional. Asimismo, la mayor parte de su acervo se
encuentra digitalizado y está disponible para los usuarios
vía solicitud a través del correo electrónico ins�tucional

�empo que gobernó y persona que nombre la dicha doña María de
León, a quienes mandamos se les requieran estén pronto todos,
para cada y cuando que sea necesario abrir el archivo y buscar en
él los instrumentos que por alguna parte o partes fueren pedidos
para la prosecución de la jus�cia que pretendieren a su favor, por
que no cese la buena administración de jus�cia y distribución de
ella a las partes, para lo cual y para que en todo �empo conste, lo
mandamos poner y pusimos por auto ante nos en nuestra sala ca-

Uno de los pioneros en el ordenamiento de la documentación fue el gobernador Mar�n de Zavala quien, junto con
Juan de Ábrego en 1626, mandó a Alonso Lucas “El bueno”
que res�tuyera al archivo la documentación que elaboró
como jus�cia mayor. Recordemos que los funcionarios debían entregar los documentos creados durante su ges�ón
a su sucesor. En ese mismo siglo, Juan Bau�sta Chapa
también ayudó a la preservación documental de la ciudad:

pitular, por no haber escribano público ni real en este reyno ni en
el término que el derecho dispone, de que doy fe.

Sin embargo, no se hallaron registros de que esto
hubiera sucedido. Uno de los responsables del archivo fue
el licenciado D. Mathías Lozano. Entre los documentos que
se solicitaron, pero que no se encontraron, figuraba una
pe�ción del licenciado Baldo Cortés a Diego de
Montemayor.

Entre esos documentos que Alonso Lucas “El bueno” no había en-

Ya en el siglo XIX, desde sus inicios, encontramos una
preocupación constante por el archivo, como lo podemos
observar en José Ruíz de Aguirre, quien por orden del
virrey solicitó fondos para reformarlo4, o en Juan Bau�sta
de Arizpe, quien elaboró un inventario de toda la documentación existente y presentó informes sobre el manejo
de los documentos, o en Brígido Rodríguez, uno de los trabajadores del archivo, quien solicitó autorización para
elaborar el reglamento bajo el que debía conducirse el en-

tregado, exis�a un expediente sobre las acciones de Diego Rodríguez que ocasionaron una rebelión indígena. Otro de ellos fue un
expediente contra Diego de Montemayor por el cual se le apresó.
También en el siglo XVII Juan Bau�sta Chapa ayudó a la preservación
de la documentación de Monterrey.3

Para la segunda mitad del siglo XVIII se hablaba ya de
una problemá�ca: mucha de la documentación del archivo
estaba en poder de par�culares por lo que se le informó al

1 Es licenciada en Historia por la Universidad Autónoma de Nuevo León, maestra en Educación Superior por la Universidad de Monterrey y doctora en Artes
y Humanidades por el Ins�tuto de Comunicación, Artes y Humanidades de Monterrey. Actualmente se desempeña como jefa del Archivo Histórico de Monterrey y también ejerce la docencia y la inves�gación.
.2 Archivo Histórico de Monterrey (en adelante AHM), fondo Ciudad Metropolitana, capital del Nuevo Reino de León, sección Tierras, serie Mercedes,
colección Civil, volumen 25, expediente 10, folio 4, 26 de sep�embre de 1616.
3 AHM, fondo Ciudad Metropolitana, capital del Nuevo Reino de León, colección Actas de Cabildo, 1708.
4 AHM, fondo Ciudad Metropolitana de Monterrey (segunda época), sección Ordenanzas reales, serie Decretos y disposiciones, colección Correspondencia,
volumen 7, expediente 1, folio 38, 17 de marzo de 1818.

CULTURA REGIONAL

Nieto también colaboró en la realización de inventarios
del acervo, aunque de manera más modesta.

10

Durante el siglo XX diversos factores sociales y naturales
hicieron mella en el acervo. Cuando se elaboró un segundo inventario, se constata que mucha de la documentación que estaba realizada por Arizpe ya no exis�a. Ese
inventario lo realizó el profesor Alejandro Valadez, quien
estuvo al frente del archivo de Monterrey gran parte del
siglo XX en el cual realizó una gran organización y descripción documental. En la segunda mitad de ese siglo, se determinó que se encuadernaran los documentos para tener
un mejor control.

En los úl�mos años se ha trabajado en la descripción
documental, en la corrección de la misma, en la creación
de un portal de búsqueda que facilite el trabajo de inves�gación, en la preservación de la documentación y en la
difusión del acervo. Asimismo, se están realizando inves�gaciones para acrecentar los fondos.

Más adelante, bajo el mando del profesor Israel Cavazos
Garza, se publicaron los primeros catálogos e índices de diferentes colecciones con las que cuenta el archivo, como
son: El Nuevo Reino de León y Monterrey a través de 3,000
documentos existentes, Catálogo y síntesis de los Protocolos del Archivo Municipal de Monterrey (en seis volúmenes), un catálogo de las Causas Criminales, el primer volumen de las Actas de Cabildo 1596-1690 y un libro sobre los
Testamentos, este úl�mo de autoría de la profesora Lilia
Villanueva de Cavazos. El catálogo de Causas Criminales
fue autoría de Eugenio del Hoyo y el resto de las publicaciones del profesor Israel Cavazos Garza.

Esperamos que, en un futuro próximo, el archivo histórico se cons�tuya en un lugar donde todas las generaciones de una manera lúdica, puedan comprender su presente mediante la inves�gación del pasado, que puedan
acceder fácilmente al conocimiento histórico de
Monterrey, que todos puedan preservar el acervo como su
patrimonio histórico-cultural y acrecentar el acervo con la
escritura de sus historias de vida.
Recordemos que, una forma de preservar la historia de los
hombres y mujeres en el transcurso de los �empos es preservar los archivos, de allí que éstos deban ser considerados
como patrimonio de la humanidad.

Ya en el nuevo milenio, fue evidente la necesidad de modernizar el archivo histórico, es decir, de aplicar las nuevas
tecnologías en la preservación documental y en la difusión
del acervo. Este proyecto de modernización estuvo a cargo

5 AHM, fondo Monterrey Contemporáneo, sección Actas, colección Actas, 10 de febrero de 1890.
6 AHM, fondo Capital del Departamento, sección Asuntos Legales, serie Cer�ficados, colección Misceláneo, volumen. 20, expediente 8, folio 173, 26 de junio
de 1843.

11

�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

Un poco sobre nuestras colecciones

• Guerra México-Estados Unidos: esta es la más
pequeña de nuestras colecciones, pero en ella se
puede encontrar documentación sobre la intervención
norteamericana en Monterrey, desde los primeros
conflictos con Texas, hasta la situación existente años
después de la guerra. En ella también se puede encontrar a personajes muy conocidos como Zacarías Taylor
o Pedro de Ampudia, entre otros. Esta es la única colección que está descrita tanto en inglés como en español.

• Actas de Cabildo: en estos textos se encuentran los
acuerdos de los ayuntamientos, elecciones, reglamentos, asuntos diversos en más de cuatrocientos años de
Monterrey, lo que permite explicar el desarrollo de la
ciudad.
• Asuntos Hacendarios: esta colección resguarda todo
lo relacionado a impuestos, contribuciones, donaciones, etc., sobre todo de los úl�mos años del siglo XIX a
la primera mitad del siglo XX.

• Impresos: la integran sobre todo, la publicación de
los acuerdos y disposiciones de las cortes españolas
ante la ausencia del rey español. Los diarios de las
cortes se ubican especialmente al inicio del siglo XIX,
durante el periodo de la independencia (1820-1822).

• Bandos: en ésta se pueden encontrar las disposiciones gubernamentales (municipal, estatal y nacional)
desde la época colonial hasta el siglo XIX. Algunas de
ellas se encuentran en náhuatl.

• Impresos II: aquí se pueden encontrar diversas publicaciones enviadas al cabildo regiomontano, los primeros periódicos del país (incluyendo algunos donde
par�ciparon mujeres) y documentos oficiales impresos
como circulares, oficios, avisos de ferias, fiestas, etc.

• Causas Criminales: en la colección se encuentran los
expedientes delic�vos de la ciudad del siglo XVII al XIX.
Allí podemos encontrar robos, asesinatos, violaciones
o delitos que ahora ya no están catalogados como tales, como el amancebamiento o el nefando.

• Informes de gobierno: aquí se pueden encontrar
algunas memorias e informes de algunos gobernadores del estado como Bernardo Reyes.

• Ciudades hermanas: en ella se pueden encontrar los
hermanamientos de Monterrey con diversas ciudades
del mundo. La mayoría de estos hermanamientos ocurrieron al inicio de los años noventa del siglo XX.

• Informes municipales: esta colección está integrada
por algunos informes de los alcaldes de Monterrey
desde finales del siglo XIX hasta el siglo actual.

• Civil: una de las colecciones más vastas en documentación y representa una tercera parte de todo el
acervo. Entre sus fojas podemos encontrar la vida co�diana de Monterrey en el transcurso de los �empos,
como denuncias y registros de minas, oficios de
par�culares, planos, registro de templos, censos, solicitudes de habilitación de edad, etc.

• Inventarios: en la colección se encuentran diversos
inventarios par�culares, estatales y de diversas dependencias municipales.
• Misceláneo: es una de las más abundantes colecciones. La documentación es variada y diversa: circulares,
oficios, gacetas, avisos, invitaciones a verbenas, corridas de toros, avisos de ferias, cartas, comunicados
oficiales y personales, entre otros.

• Contemporáneo: ésta es la más grande de las colecciones. En ella se encuentra la documentación más
reciente y variada. Con�ene oficios de las diversas secretarías del municipio durante el período 1930-1994.

• Nóminas: se encuentran las nóminas de los trabajadores municipales.

• Correspondencia: la integran cartas enviadas al
ayuntamiento de la ciudad por diversas dependencias
locales, estatales y nacionales. En estas cartas lo mismo
se puede leer a un ciudadano anónimo que a personajes connotados de la historia nacional como Ignacio Zaragoza.

• Periódico Oficial: la integran los periódicos oficiales
fechados en la segunda mitad del siglo XIX a principios
del siglo XX. Todos están encuadernados.
• Porvenir: la integran algunos ejemplares del periódico El Porvenir de dis�ntas fechas.

• Diarios oficiales: como su nombre lo indica, son los
diarios oficiales de algunas décadas del siglo XX

• Planos: aquí se pueden encontrar mapas de
Monterrey y planos de diversas construcciones en la
ciudad. La mayoría datan del siglo XX.

• Fotogra�as: en ella se pueden encontrar diversas
escenas de la co�dianidad de Monterrey en el siglo XX,
sobre todo el trabajo de las autoridades de los años
cuarentas.

• Principal: esta colección la integran los documentos
que por su trascendencia para la ciudad de Monterrey
y para el país requieren mayor resguardo. La integran
documentos de la época colonial al siglo XIX. Entre ellos
se encuentran las cartas de Fray Servando Teresa de
Mier, censos, documentos de la intervención francesa,
algunos documentos de Juárez, el libro de cuentas de

• Gran Plaza: esta colección la integran diez libros
encuadernados que con�enen recortes de periódicos
sobre la construcción de la Gran Plaza también llamada
Macroplaza.

los insurgentes, traslados realizados por Mar�n de Zavala, cartas de José de Gálvez y los hermanamientos de
ciudades (Monterrey con otras ciudades), etc.

• Catalogación, clasificación, limpieza, restauración,
elaboración de guardas de la colección Fotogra�as.
• Elaboración del disco compacto “Colección Guerra
México-Unidos”.

• Protocolos: se pueden encontrar todos los documentos jurídicos donde intervenía el ayuntamiento de la ciudad, como compras, ventas, donaciones, tutorías, testamentos, nombramientos de albaceas, cartas poder,
cesiones, préstamos, hipotecas, entre otros documentos los cuales datan desde la época colonial hasta 1853.

• Creación y ejecución de las charlas sobre historia
“Jueves de Historia y algo más”.
• Inves�gación y elaboración de la historia del Archivo
Histórico de Monterrey.

• Registro de Extranjeros: se pueden encontrar las
filiaciones, pasaportes y diversa documentación personal
de los extranjeros residentes en Monterrey durante el período 1930-1950. Dichos documentos enriquecen la
colección con las fotogra�as que �enen cada uno de ellos.

• Visitas de estudiantes (UANL, FLD, ITESM, etc.).
• Asesorías a estudiantes en sus trabajos de inves�gación (UANL, FLD, ITESM, etc.).

• Reglamentos: esta colección con�ene diversos reglamentos municipales desde el siglo XIX al siglo XX.
Alberga reglamentos de panteones, reglamentación
para las corridas de toros, entre otros documentos de
esa índole.

• Asesorías especializadas a tesistas de diversos lugares tanto locales, como nacionales e internacionales.

• Tesorería: documentación de los ingresos y egresos
del municipio y de cada dependencia municipal. En ella
se pueden encontrar recibos por multas, para exhumar
un cadáver o bien registros de las contribuciones para
la guerra con Estados Unidos, así como otros documentos referentes a los dineros.

• Impar�ción de cursos sobre archivos.

Algunas de las ac�vidades del AHM durante las
úl�mas décadas han sido:

• Coordinación y apoyo a las reuniones de grupos de
historiadores como los Amigos de la Batalla de
Monterrey.

• Asesorías en la inves�gación de nuestro acervo para
obtener la nacionalidad española y portuguesa.

• Conferencias a dis�ntas ins�tuciones y organizaciones sobre el archivo.
• Organización de presentaciones de libros.

• Catalogación y clasificación del acervo de acuerdo a
la norma ISAD(G).

• Asesoría especializada a diversos inves�gadores.

• Creación de fondos, secciones y series.

• Par�cipación ac�va en las reuniones de Asociación
Noreste de Archivos (ANA).

• Rescate de documentación municipal sobre el siglo
XX.

• Conferencias sobre el acervo y la historia a estudiantes y grupos diversos.

• Creación de la nueva página de consulta del acervo
con doscientas consultas diarias en promedio (h�ps://
www.monterrey.gob.mx/ArchivoHistorico/).

• Par�cipación en diversos foros sobre archivos, la Ley
General de Archivos, Mujer en la Historia, etc.

• Publicación en la red de la nueva página de consulta
del acervo.

• Publicación de una fan page con historias de divulgación fundamentadas con alcance de cuatrocientos lectores diarios en promedio (h�ps://www.facebook.com/archivohistoricomonterrey).

• Creación del primer sistema (REPISA) y la primera
página de búsqueda documental.
• Descripción y
Contemporáneo.

catalogación

de

la

Sin duda que el trabajo que ahora presentamos ha sido
posible gracias a la preocupación de hombres y mujeres
por resguardar la historia de nuestras administraciones en
el transcurso de más de cuatrocientos años; logramos
conformar lo que ahora tenemos como acervo en el archivo histórico de la ciudad: Mar�n de Zavala, Juan de
Ábrego, Juan Bau�sta Chapa, Juan Bau�sta de Arizpe, Miguel Nieto, Alejandro Valadez, Juana Margarita Domínguez
y, muy en especial, el profesor Israel Cavazos Garza, quien
durante más de cincuenta y cinco años dedicó su vida no
sólo a resguardar y ordenar el acervo que recibió, sino
también a incrementarlo con la documentación que las
nuevas administraciones generaban.

colección

• Limpieza y fumigación del acervo.
• Traslado del acervo a la nueva sede del archivo.
• Organización topográfica del acervo.
• Realización del inventario.
• Digitalización del 98% del acervo.

CULTURA REGIONAL

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13

�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

A manera de epílogo…

FUENTES DE INFORMACIÓN

Archivos

En 2001 tuvimos un sueño. Digitalizar el archivo histórico municipal, ponerlo al servicio de la sociedad y cumplir
así con la apenas conocida Ley de Transparencia. Queríamos cumplir una ley nueva en un archivo histórico. Pareciera incongruente.

El Acervo Histórico del Poder Judicial del
Estado de Nuevo León

Archivo Histórico de Monterrey (AHM). México.

Le apostábamos al pasado para mejorar nuestro presente. Cambiar la mentalidad del desorden por la del orden y
la regulación. La cosmovisión del caos por la organización
y armonía. En ese entonces soñábamos con comenzar por
clasificar, catalogar y clasificar el archivo histórico para
luego hacer lo mismo con el archivo de concentración y el
del trámite. Nuestro obje�vo era crear una administración
que supiera exactamente dónde estaba un documento
solicitado, en qué fase se encontraba la pe�ción de un ciudadano, cuáles habían sido los planes y programas de las
dis�ntas administraciones en el transcurso de la historia
de nuestra ciudad, los proyectos, los cambios en cada
ámbito, etc.

Leonardo Marrufo Lara 1
Consejo de la Judicatura del Estado de Nuevo León

Primera etapa del acervo histórico

recinto que tuviera las condiciones para la preservación de
documentación histórica.

Durante mucho �empo, los archivos judiciales estuvieron
de alguna manera “ocultos” al ojo del público e inclusive
del inves�gador. La única manera de poder consultarlos
era a través de dos vías: la primera si el solicitante estaba
involucrado en un proceso judicial, y la segunda a través de
publicaciones en donde se u�lizara algún expediente judicial como fuente.

De aquel rescate no solamente se localizaron procesos
judiciales en materia civil y penal, sino que también fueron
encontrados actas del Pleno del Tribunal Superior de Jus�cia, escritos, oficios, periódicos, planos, fotogra�as y
colecciones de leyes, decretos y circulares, entre otros
materiales. Lo anterior brindó un panorama mucho más
amplio de lo que se pensaba. Esta primera recuperación de
documentación histórica arrojó un universo de alrededor
de 45 mil unidades documentales.

Por otra parte, en el caso específico de Nuevo León, los
únicos accesos a expedientes judiciales históricos eran
mediante la consulta en el Archivo General del Estado, el
Archivo Municipal de Monterrey, la Casa de la Cultura Jurídica de la Suprema Corte de Jus�cia o a través de novelas
históricas sobre casos muy específicos; y esto fue durante
muchos años la única manera de poder consultar sucesos
judiciales que fueron relevantes para la población.

Mientras soñábamos, observamos la realidad y lo que vimos nos desconcertó un poco: en el mejor de los casos había archivos desorganizados, en condiciones deplorables.
En el peor de los casos, desaparecidos, inexistentes o
vendidos a par�culares. ¿Por qué sucedió esto? La respuesta era muy simple: no había una Ley que regulará los archivos. A nivel municipal, ni siquiera teníamos un reglamento
interno o un registro ante el Archivo General de la Nación.

La Unidad de Inves�gación y Difusión Histórica
Aquella primera etapa se extendió hasta 2018, año en
que entró en vigor la Ley General de Archivos, misma que
compromete a todas las ins�tuciones a formar un archivo
histórico. Esto hizo que el Poder Judicial del Estado de Nuevo León ampliara los servicios del Archivo Judicial,
convir�éndola en una Dirección, la cual no solo vería los
asuntos archivís�cos sino también de atención al ciudadano, además de ser el área responsable de tener bajo
su directriz un espacio dedicado a la preservación de unidades documentales históricas.

Abonando a lo anterior, también fue por una falta de
organización sobre los expedientes muy an�guos que se
encontraban en el Poder Judicial. Tal fue la situación, que
entre los años ochentas y noventas, gran parte de los expedientes históricos fueron trasladados al Archivo General
del Estado, ya que el órgano de jus�cia no tenía los medios
para poder resguardar y preservar la información.

Armados solamente con nuestro obje�vo y compromiso, comenzamos a adentrarnos al estudio de la archivís�ca, al análisis de las necesidades de los archivos y, apoyados por el Archivo General de la Nación (AGN) y el
Archivo General del Estado de Nuevo León (AGENL), comenzamos una catalogación y clasificación de acuerdo a
una norma�vidad internacional: ISAD(G). También comenzamos un proceso de digitalización de todo el acervo.

Por consiguiente, fue creada la Unidad de Inves�gación y
Difusión Histórica, no sólo como el archivo custodio de la
historia judicial de Nuevo León, sino también con el obje�vo
de incen�var la inves�gación y la difusión del patrimonio de
la ins�tución. Con esto también se buscó quitar aquella caracterís�ca muy apegada al imaginario colec�vo de la gente,
y de los propios empleados del órgano de jus�cia, que se
�ene sobre un archivo histórico: ese lugar en donde
solamente se empolvan los expedientes y que casi nadie
consulta. Con las caracterís�cas antes señaladas se reinterpretó lo que debía ser un archivo histórico dentro del Poder
Judicial del Estado de Nuevo León, dando las herramientas
necesarias para actuar como archivo, centro de inves�gación y también como promotor del patrimonio cultural.

Asimismo, la percepción que se ha tenido de los archivos de los poderes judiciales estatales ha cambiado con el
paso del �empo, sobre todo aquí en Nuevo León. Desde el
2010 se han hecho esfuerzos por organizar y preservar no
solo la historia del Poder Judicial sino también la del noreste de México.

Cabe señalar que nadie apostaba por nuestro proyecto.
Pero se comenzaron a ver los resultados: un archivo organizado, clasificado y al servicio de la sociedad. No
solamente los historiadores, cronistas y expertos inves�gadores comenzaron a consultar el acervo, sino también
los jóvenes, los niños, las amas de casa. Incluso, los abogados que tenían algún li�gio de �erras comenzaron a consultarlo para sus juicios.

Esto nos lleva a aquel año cuando se iniciaron los trabajos para localizar y revisar la documentación de más de
cincuenta años que se tenía en los diferentes archivos de
concentración con los que cuenta el órgano de jus�cia. Por
lo cual, se inició con el proyecto llamado “Archivo Histórico
Judicial”; en aquella primera etapa, la intención fue
rescatar los expedientes más an�guos de la ins�tución y
separarlos de aquellas unidades documentales en etapa
semiac�va y así proceder a darles un espacio independiente dentro del archivo de concentración, mientras se reunían las condiciones adecuadas para trasladar todo a un

Lo que pareciera que nunca veríamos era la existencia
de una ley que regulara los archivos. Pero en 2018 fue una
realidad. A siete años de su emisión y a seis de su puesta
en vigor, podemos esperar que la Ley General de Archivos
(LGA), en conjunto con la Ley de Archivos para el Estado de
Nuevo León y la Ley de Transparencia y Acceso a la
Información, podrán ayudar a seguir preservando la
memoria de nuestra ciudad, pero organizada y clasificada.

Ahora bien, si ya estaba plasmada en una ley la directriz
para que el órgano de jus�cia tuviera un área especializada
en expedientes históricos, el reto fue que ésta no quedara
en letra muerta y para esto, entre el 2018 y 2019, se fue
buscando un espacio �sico que fuera ideal para la pre-

1 Es licenciado en Historia y Estudios de Humanidades por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Actualmente es el encargado de la Unidad de Inves�gación y Difusión Histórica de la Dirección de Archivo Judicial del Consejo de la Judicatura del Estado de Nuevo León.

CULTURA REGIONAL

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15

�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

servación de la memoria del Poder Judicial. Considerando lo
anterior, los trabajos para obtener aquella área se fueron
reforzando con la construcción del edificio del Ins�tuto de
la Judicatura durante 2019, y fue gracias a esto que se tuvo
la visión de dedicar un lugar para el acervo histórico,
concentrándose así dos zonas dedicadas a la inves�gación
jurídica y a la educación.

siones, actas del Pleno del Tribunal Superior de Jus�cia, administración de jus�cia, entre otras.
Simultáneamente a la nueva estructuración del acervo
documental, se fue buscando la difusión de los expedientes,
por lo que todo el 2021 se consolidó, a través de la digitalización y preservación, el material histórico para poder dar
a conocer al público el trabajo que se estaba realizando.

Una vez concluida la edificación del Ins�tuto de la Judicatura de Nuevo León en noviembre de 2020 (cabe señalar que fue la remodelación de un an�guo cine), encontrándose a espaldas del Edificio La�no, se integró a éste el área
de la Unidad de Inves�gación y Difusión Histórica, compuesta de dos zonas: la primera, el sector de la sala de consulta
y preservación del acervo histórico; y la segunda, el de
análisis documental.

La apertura del acervo histórico no fue inmediata, ya que
al mismo �empo de lo anteriormente descrito, se iniciaron
mesas de trabajo con el Ins�tuto de Transparencia, Acceso
a la Información y Protección de Datos Personales de Nuevo León (InfoNL), con el fin de no caer en contradicciones
en la protección de datos que se fueran hacer públicos. Estas mesas de trabajo estuvieron alrededor de 4 meses, logrando con éxito la publicación de los Lineamientos para
préstamo y consulta del Acervo Histórico bajo resguardo de
la Unidad de Inves�gación y Difusión Histórica de la Dirección de Archivo Judicial del Consejo de la Judicatura del Estado de Nuevo León.

La Unidad de Inves�gación y Difusión Histórica como custodia del Acervo Histórico del Poder Judicial
Apertura al público
Fue en diciembre de 2020 cuando la Unidad de Inves�gación y Difusión oficialmente inició sus trabajos como
custodio del acervo histórico del Poder Judicial del Estado
de Nuevo León y como impulsor de la inves�gación y difusión del patrimonio de la ins�tución.

Del documento destacan los criterios de la valoración
histórica para aquellas unidades documentales con más de
setenta años de an�güedad:

Igualmente, es per�nente volver a señalar que el trabajo
de aquel primer proyecto presentado en 2010 ante el Consejo de la Judicatura de Nuevo León, llamado “Archivo Histórico Judicial”, sirvió como base para la nueva forma de trabajar dentro de la Unidad, pues en ese entonces el rescate
de acervos documentales trajo consigo una ventaja
importante que era conocer de manera general el universo
de expedientes que se tenían y a par�r de eso elaborar una
nueva formación del acervo histórico.

2. Procesos de principio del siglo XX, correspondientes al
periodo previo y durante la Revolución mexicana, hasta
llegar al 16 de diciembre de 1917, fecha de publicación de
la Cons�tución Polí�ca del Estado Libre y Soberano de Nuevo León.

1. Asuntos del siglo XVI al XIX (1521 a 1900)

3. Unidades documentales con valor social. Cuando se
trate de personas trascendentes en la historia nacional,
regional o local, así como sucesos impactantes para la sociedad.

Entre diciembre de 2020 y enero de 2021, el Archivo de
Concentración envió a la Unidad los 45 mil expedientes
aproximados considerados históricos que se habían
rescatado desde 2010. Se presentó entonces la tarea de diseñar un plan de trabajo en donde el primer paso fue revisar aquel lote de unidades documentales para darle un
tratamiento mucho más adecuado, mediante el cual la
organización fuera de nivel jerárquico como se señala en la
norma internacional ISAD (G), esto consiste en estructurar
la clasificación en fondos, secciones, series y subseries.

4. Expedientes con valor histórico-jurídico. Procesos judiciales que marquen una evidente evolución en la
impar�ción de jus�cia y que de estos se propongan
precedentes jurídicos que sirvieron para cambios en los
procesos civiles o penales.
5. Por úl�mo, asuntos rela�vos a violaciones graves de
Derechos Humanos. Aquellos que contengan resoluciones
en las que se aborde el tema de los Derechos Humanos,
además de impugnaciones ante instancias internacionales.

De esta nueva forma de trabajo y organización del acervo
histórico se iden�ficaron, hasta el momento, seis fondos
documentales:

La consecuencia de la publicación de los Lineamientos
fue la apertura del Acervo Histórico del Poder Judicial del
Estado de Nuevo León, esto durante marzo de 2022

1. Nuevo Reino de León
2. Par�do del Real San Pedro Boca de Leones
3. Segundo Imperio Mexicano
4. Gobierno de los Estados Unidos Mexicanos
5. Gobierno del Estado de Nuevo León
6. Poder Judicial del Estado de Nuevo León

Inves�gación, difusión y consolidación del Acervo Histórico
del Poder Judicial del Estado de Nuevo León
Con la apertura al público del acervo se presentaron
nuevos retos. Uno de ellos fue la difusión. La Unidad de
Inves�gación y Difusión Histórica ha estado en constante
búsqueda de la difusión del patrimonio documental del Poder Judicial, y como lo subrayamos en líneas pasadas, no
sólo en ser el repositorio final de los expedientes

Destacan las series documentales: procesos civiles, procesos penales, colonia, conciliaciones, legislaciones,
cer�ficados, tratados, reformas, decretos, circulares, conce-

CULTURA REGIONAL

16

“an�guos”. Esto ha traído consigo el ir perfeccionando
constantemente los procesos de consulta y de difusión,
con el apoyo de la Dirección de Archivo Judicial y del Consejo de la Judicatura, se ha podido hacer “marke�ng” a través de las redes sociales del Archivo Judicial, pero también
mediante par�cipación en foros, congresos y eventos de
corte educa�vo y cultural.

jenl.gob.mx/ArchivoJudicial/Unidad-Inves�gacion-Difusion-Historica/), en donde el público interesado puede acceder al acervo histórico del Poder Judicial sin ningún costo. Además, también se �ene habilitado un portal con
material hemerográfico (h�ps://www.pjenl.gob.mx/
Hemeroteca/) que poco a poco se va actualizando.
Úl�mo apunte

Centrándonos en las redes sociales del Archivo Judicial
(h�ps://bit.ly/m/Dirección-de-Archivo-Judicial), la difusión
que se realiza es mediante reseñas publicadas cada viernes
sobre alguna unidad documental, así como a través de videos cortos drama�zando o explicando algún caso en
par�cular; inclusive incorporando el apoyo de la inteligencia ar�ficial.

En vista de lo anterior, la Unidad de Inves�gación y Difusión Histórica ha buscado que el acervo histórico del Poder
Judicial del Estado de Nuevo León sea una nueve fuente de
inves�gación y que ayude al entendimiento de los procesos históricos de nuestra en�dad. Explora nuevas formas
de inves�gación, difusión y preservación de la memoria de
Nuevo León que está escrita en las unidades documentales
que posee el Poder Judicial.

El primer caso de éxito fue la obtención del cer�ficado
de Registro de la Memoria del Mundo México UNESCO por
el expediente “Ejercer la medicina sin �tulo: El caso del
niño Fidencio, 1929”, siendo el primer proceso judicial del
siglo XX en recibir esta importante dis�nción. Además, el
registro hace al Poder Judicial de Nuevo León uno de los
pocos poderes judiciales estatales en tener un reconocimiento por parte de la UNESCO en este rubro.

El acervo histórico judicial está al alcance de todos y el
personal de la unidad, siempre está disponible para orientar tanto a los servidores públicos de la ins�tución como al
público en general, con una vocación profesional de servir
a la comunidad. Habría que decir también que el lugar en
donde se encuentra, al interior del Ins�tuto de la Judicatura, es un espacio en donde se pueden realizar inves�gaciones y consultar sin distracciones. Además, lo céntrico de su
ubicación (Juan I. Ramón y Zaragoza) y su cercanía con la
Macroplaza de Monterrey, hace que sea accesible para
todo el público. Aunado a esto, su horario de 8:30 a 16:00
hrs. es un acierto para que todo el público pueda conocer
el acervo histórico.

Por otra parte, en el mismo tema de difusión, se ha podido ingresar a la plataforma MEMÓRICA (h�ps://memoricamexico.gob.mx/), gracias a un convenio de
colaboración con el Archivo General de la Nación. Aquí se
han podido registrar diez unidades documentales que van
desde fotogra�as, expedientes y periódicos, haciendo posible la visualización nacional del acervo histórico. De igual
modo, se ha estado haciendo difusión en las plataformas
de la Asociación La�noamericana de Archivos, tanto en sus
redes sociales como en el sistema SIDRA, aportando no�cias y reseñas de unidades documentales de interés para
el público a nivel internacional.

A la accesibilidad, hay que sumarle la disponibilidad del
acervo a través del microsi�o del Archivo Judicial, ya que
de este modo se ha conseguido que inves�gadores y público ajeno a la historia jurídica puedan acceder al material
histórico desde cualquier rincón del mundo (h�ps://www.
pjenl.gob.mx/ArchivoJudicial/Unidad-Inves�gacion-Difusion-Historica/).

Hay que mencionar además la par�cipación en el “Día
del Patrimonio de Nuevo León”, donde la Unidad de Inves�gación y Difusión Histórica coadyuva en la difusión del patrimonio cultural y sobre todo documental del Poder Judicial, dando grandes resultados en la captación de nuevo
público que no conocía ese “otro lado” del órgano de jus�cia. Así pues, las personas adquieren una nueva percepción del trabajo que se hace dentro de la ins�tución y sobre todo de la historia de nuestro estado.

Como apunte final, la Unidad de Inves�gación y Difusión
Histórica está en constante crecimiento y esto se refleja en
las diferentes acciones realizadas, buscando seguir divulgando la historia del noreste haciéndolo cada vez más dinámico.
Así que invitamos a los lectores a conocer el acervo histórico
del Poder Judicial del Estado de Nuevo León.

En cuanto a la inves�gación, se ha publicado la colección
�tulada Memoria Judicial en donde el equipo de la unidad
relata el contexto histórico de algunas de las unidades documentales que se encuentran ya disponibles al público,
resultando en una inves�gación donde la documentación
histórica del Poder Judicial es la pieza central del texto. Actualmente se han publicado cinco números y se pueden
encontrar en el microsi�o del Archivo Judicial (h�ps://
www.pjenl.gob.mx/ArchivoJudicial/Publicaciones/).
Todo lo anterior es el resultado del arduo trabajo que
hace el personal de la Unidad y que se ve reflejado en la
publicación de los catálogos de consulta (h�ps://www.p-

17

�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

Archivo Histórico de la Arquidiócesis
de Monterrey
José Raúl Mena Seifert 1
Arquidiócesis de Monterrey

La Iglesia católica ha estado presente en el noreste de México desde la llegada de los primeros españoles. La colonización de esta considerable zona del país es ampliamente
tratada por muchos especialistas en muchas obras bibliográficas. Y por supuesto, en todas ellas, se habla de la presencia de la Iglesia en todo este proceso, que fue lento y
di�cil, pero que al final perduró siendo éste la cimentación
de nuestra región.

recientes señores arzobispos.
Lo que sí hay que considerar, en todo caso, es que el archivo no nos llegó íntegro, es decir, antes de su
conformación hace casi 40 años, el archivo episcopal
además del catedralicio e incluso los de las parroquias,
fueron saqueados y mu�lados. Además, por las condiciones propias del país, hubo mucha pérdida de material por
situaciones adversas, bien conocidas por todos y relacionadas con la historia de nuestra región.

Desde este inicio la Iglesia, siempre presente, ha generado documentos. No únicamente lo relacionado con el
culto y los sacramentos, como lo son los libros de bau�smos, confirmaciones y matrimonios, sino también cartas,
documentación pastoral, etc.

Especial importancia �enen en nuestro archivo las bulas
que son conservadas con especial cuidado, ya que marcan
eventos importantes en la comunidad eclesial, como por
ejemplo, nombramientos de obispos y arzobispos además
de otros importantes momentos eclesiales.

El Archivo Histórico de la Arquidiócesis de Monterrey
(AHAM), próximo a cumplir sus primeros 40 años de existencia el 30 de agosto de este año 2025, conserva la documentación an�gua de la arquidiócesis de Monterrey desde
sus inicios en la época colonial hasta finales del siglo XX.

de este acervo musical.
Además, se prepara para este aniversario la publicación
del índice de las actas del cabildo. El cabildo catedralicio
tuvo una larga existencia desde la llegada de los primeros
obispos hasta la muerte del úl�mo miembro, el deán monseñor José Ochoa quien falleció en el año 2000. Este índice
fue elaborado por muchas personas a lo largo de la existencia del cabildo y será un instrumento muy ú�l para el estudio de esta importan�sima ins�tución eclesiás�ca.
El AHAM está localizado en la calle Arista 230 sur, entre
las calles Washington y Modesto Arreola. Abre usualmente
al público de lunes a viernes, de 8:00 a 14:00 hrs. Para consultar material de obispos, del cabildo metropolitano y para
proyectos de inves�gación de maestrías y doctorados, es
imprescindible comunicarse con nuestro personal antes de
acudir para detallar la solicitud del material que se
requerirá. El contacto puede ser por el correo electrónico:
direccion.archivo@arquinetmty.com o al teléfono 81-83408033. El AHAM está presente además en las redes sociales:
puede encontrarse en Facebook como “Archivo Histórico de
la Arquidiócesis de Monterrey”, y a través de ese medio se
comparten algunas novedades, hallazgos e inclusive
material fotográfico de nuestro acervo.

Además de lo ya mencionado, es de destacar la presencia en nuestro acervo de documentación de las visitas
episcopales realizadas por los señores obispos, parte de la
documentación rela�va al Seminario de Monterrey,
información sobre las cofradías de las parroquias an�guas
y material impreso importante, como cartas de los obispos
y arzobispos de nuestra Iglesia.

El documento más an�guo que se conserva es un manuscrito de 1611, realizado a pocos años de la fundación
defini�va de la ciudad de Monterrey. Y es un documento
que en un primer momento pareciera no tener relación
con la Iglesia y con sus fines evangelizadores: se trata de
una ejecutoria de hidalguía; el hombre al cual alude el documento, de apellido Colón, gozó precisamente de ese
rango y de sus privilegios.

Se trabaja constantemente en nuestro acervo. Así, el
AHAM ha conformado en los úl�mos años una fototeca de
miles de imágenes impresas, algunas de finales del siglo
XIX hasta algunas imágenes de este siglo XXI. En los úl�mos
años, el repositorio archivís�co se ha enriquecido especialmente con los acervos de monseñor For�no Gómez (arzobispo de Oaxaca), monseñor Aureliano Tapia Méndez, el
padre Ausencio Rivera, el padre San�ago Cavazos e inclusive de la señorita Adriana García Fidalgo, entre otros. Destaca por su importancia la colección de las fotogra�as del
Siervo de Dios, monseñor Guillermo Tritschler y Córdova,
VII arzobispo de Monterrey en proceso de bea�ficación.

En términos generales podemos decir que el AHAM posee la documentación eclesiás�ca hasta el año 1900 aproximadamente, pero habría que hacer varias precisiones al
respecto. En lo que respecta a las parroquias, posee sólo lo
cercano a esa fecha; el AHAM posee sus libros sacramentales, libros de gobierno, libros de fábrica, libros de en�erros,
correspondencia, etc.

En los úl�mos años también se ha venido trabajando en
la catalogación del acervo musical; el maestro Abel Mar�nez ha ordenado y clasificado cientos de par�turas, que
datan desde finales del siglo XIX hasta nuestro siglo y que
básicamente provienen de la Catedral de Monterrey, del
Seminario de Monterrey y de la Basílica del Roble. Se
espera, con ocasión del aniversario 40, publicar el catálogo

Pero en lo relacionado con los señores obispos y arzobispos, primero del obispado y arzobispado de Linares y
posteriormente del arzobispado de Monterrey, se cuenta
con la documentación desde el primer obispo, el señor
Juan Antonio de Jesús Sacedón Sánchez, llegado a finales
del siglo XVIII, hasta algunos documentos de los más

1 Es ingeniero civil por el Ins�tuto Tecnológico y de Estudios Superiores Monterrey y licenciado en Teología y Ciencias Patrís�cas por el Ins�tuto Augus�nianum de Roma. Actualmente es presbítero de la arquidiócesis de Monterrey, director del Museo Arquidiocesano de Arte Sacro, director del Archivo Histórico
y del Centro de Inves�gación Histórica de la Arquidiócesis de Monterrey y coordinador de la Comisión de Bienes Culturales de la Iglesia.

CULTURA REGIONAL

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�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

A con�nuación, el cuadro de clasificación general de
mapoteca:
CRONOGRAFÍA

Archivo Histórico de Fundidora
Alberto Casillas Hernández 1
Archivo Histórico de Fundidora

Antecedentes de la conformación del acervo

Actualmente, el Archivo Histórico de Fundidora es un
órgano perteneciente al Archivo General de la Nación,
pero dependiente del Parque Fundidora encargado de
conservar, clasificar, catalogar y facilitar la consulta de documentos históricos de lo que fue la primera industria siderúrgica de México.

El maestro Héctor Jaime Treviño Villarreal, ex-delegado
INAH-Nuevo León y actual director del Archivo General del
Estado de Nuevo León, comparte su anécdota sobre los
intentos que hubo para recuperar la memoria documental
de la acerera una vez clausurada la siderúrgica de
Monterrey:

Sin embargo, la creación del Archivo Histórico de la
Fundidora (AHF) surgió a inicia�va e intereses de la Facultad de Filoso�a y Letras de la UANL por conducto del
director Bernardo Flores Flores y del Dr. Mario Ceru�; seleccionando en 1991 a un grupo de estudiantes del
Colegio de Historia para dicha encomienda. Sus nombres:
Martha Loaiza Becerra, Adrián Salazar Ventura, Gabriela
Márquez y José Óscar Ávila Juárez; este úl�mo quedó a
cargo del acervo junto con don Manuel González Caballero, ex trabajador de Fundidora Monterrey, como asesor histórico3. En entrevista con el Dr. Óscar Ávila Juárez, de
la Universidad de Querétaro, narra los inicios de la
conformación documental del Archivo Histórico Fundidora
cuando estuvo en el periodo 1991 a 1995:

El 9 de mayo de 1986, el gobierno mexicano ordenó el cierre de la
emblemá�ca empresa regiomontana Compañía Fundidora de Fierro
y Acero de Monterrey, S.A., hecho que marcó con huella indeleble a
la sociedad nuevoleonesa, por todo lo que la compañía representó
para la historia industrial del estado; el impacto social de este hecho
fue de tal magnitud que muchos talleres subsidiarios, negocios y
familias se vieron afectados. Los terrenos que ocupó “La Maestranza”, como también era conocida la empresa, fueron cedidos al
gobierno del estado de Nuevo León para la construcción del Parque
Fundidora, que dotó a la ciudad de un amplio espacio recrea�vo y
cultural. La arborización del terreno formó un bosque urbano que
dio pie a la reconversión de un gigante industrial en un parque ecoló-

Primer logo�po del Archivo Histórico de Fundidora. Imagen: proporcionada por Alberto Casillas Hernández

toda la documentación industrial fueron los sótanos del
inmueble Oficinas Generales, interior Parque Fundidora,
ocupando un área de 638.57m², los cuales se dividían en
diecisiete salas, con una superficie de 409.57m² y una altura de 2.30 mts². En diez de esas salas se albergaron los
acervos de Fundidora; las restantes se encontraban des�nadas para uso de oficinas, sanitarios, bodega y archivo administra�vo de Parque Fundidora6. Se presenta la clasificación documental de dicho acervo:

Poco �empo después, los trabajos de remodelación de
algunos inmuebles históricos de la ex�nta siderurgia de
Monterrey tuvieron que ser restaurados (2005-2007) al
acercarse el magno evento del Fórum Universal de las Culturas Monterrey 2007, lo que ocasionó que el Archivo Histórico de Fundidora iniciara un camino errante, pues en 2005 las
Oficinas Generales fueron reparadas contra filtraciones de
agua y el acervo documental fue trasladado temporalmente
al inmueble denominado “Almacén de Aceite y Gasolina”, el
cual permaneció hasta mediados de 2006.
Nunca fue intención de Erik Jurgüensen, director del Fideicomiso Parque Fundidora, colocar el acervo histórico en
un espacio adecuado para su preservación y en cambio, lo
embaló y trasladó temporalmente al inmueble denominado “Almacén de Aceite y Gasolina”, un edificio que no estaba restaurado y tenía filtraciones de humedad y lluvia.
Héctor Jaime Treviño Villarreal, en su momento representante del Centro INAH-NL, señaló que por este mo�vo, el
Parque “recibió crí�cas de parte de las autoridades regionales del INAH-Nuevo León, la Academia Mexicana de
Ciencias Históricas y el Archivo General del Estado de Nuevo León (AGENL), al cues�onar públicamente el riesgo que
representaba la integridad y conservación del Archivo Histórico de Fundidora en dicho lugar”7. A sugerencia del
AGENL, el Parque Fundidora cambió la sede del acervo documental a la Escuela “Adolfo Prieto”, interior Parque
Fundidora, donde permanece actualmente, ocupando tres
salones del citado espacio en su planta baja.

gico. El Archivo General del Estado de Nuevo León, ante la posible
migración de la documentación histórica y administra�va de la

Nosotros [estudiantes del Colegio de Historia] desde agosto de 1990

Fundidora hacia la Ciudad de México, se volcó al rescate de este

hicimos la concentración de la documentación histórica en Aceros

acervo y durante una visita de inspección a las instalaciones abando-

Planos, Internacional de Aceros y Centro de Procesamiento

nadas de la siderúrgica, la directora de esa ins�tución, Le�cia

Informá�co (CPI) en la avenida Churubusco. Luego, se hicieron dos

Mar�nez Cárdenas, acompañada de los historiadores Jesús Ávila Ávi-

archivos, el de concentración y el histórico. El primero se quedó en

la, Héctor Jaime Treviño Villarreal y el síndico de la quiebra, Jaime

el edificio de Internacional de Aceros y en el CPI. El histórico pasó al

Carretero Puga, encontraron en desorden y mal conservada la docu-

Parque Fundidora luego del convenio con el Archivo General de la

mentación referente al tema. Durante la revisión, se percataron de

Nación (AGN)4.

la existencia de material gráfico con diversas imágenes, las cuales

Para ello, el Archivo General de la Nación (AGN) realizó
el 6 de mayo de 1991, con el Fideicomiso Parque Fundidora, un convenio de colaboración con el objeto del depósito en comodato, organización, descripción y difusión del
Archivo de Fundidora Monterrey, SA., que forma parte del
patrimonio histórico de la nación bajo custodia de “el
AGN”. Posteriormente, ya con el acervo histórico cons�tuido, el Fideicomiso Parque Fundidora contrató los servicios
profesionales de las historiadoras Nancy Hernández Ruiz,
Guadalupe Mauricio Hernández y Magdalena Peña Becerra. Finalmente, en 1999 se incorporaron el arquitecto
Víctor Alejandro Cavazos y el historiador Alberto Casillas
Hernández como con�nuadores del trabajo que habían estado realizando la primera generación de estudiantes5.
Originalmente el espacio �sico des�nado para albergar

resguardaron y conminaron a la salvación de todo el macizo documental, con la pe�ción de que se quedara en Monterrey2.

Sentados, de izquierda a derecha: Dr. Mario Ceru� Pignat y Ricardo César
Villarreal Arrambide, director de la Facultad de Filoso�a y Letras. Atrás, los
jóvenes José Óscar Ávila, Adrián Salazar, Martha Loaiza y Carmen García.
Fotogra�a: No. Inv. 55245. Fondo: Fundidora. Fototeca NL-Conarte

1 Es licenciado en Historia por la Universidad Autónoma de Nuevo León y estudiante del programa de maestría en Humanidades en la Universidad
Autónoma de Zacatecas. Actualmente es jefe del Archivo Histórico de Fundidora y responsable del patrimonio industrial del Parque Fundidora.
2 Héctor Jaime Treviño Villarreal, entrevista personal realizada por Alberto Casillas Hernández, 22 de junio de 2024
3 José O. Ávila Juárez, entrevista personal realizada por Alberto Casillas Hernández, 29 de junio de 2024.
4 Ídem.
5 Magdalena Peña Becerra, entrevista personal realizada por Alberto Casillas Hernández, 07 de julio de 2024.

CULTURA REGIONAL

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Inspección de la integridad del acervo histórico, 23 de mayo de 2006.
Fotogra�a: Alberto Casillas Hernández

6 Archivo Histórico de Fundidora (en adelante: AHF), Dictamen Técnico Archivís�co sobre las condiciones del Archivo Histórico de la Fundidora Monterrey,
Archivo General del Estado de Nuevo León, 09 de julio de 2004, p. 3.
7 Héctor Jaime Treviño Villarreal, entrevista personal realizada por Alberto Casillas Hernández, 22 de junio de 2024.

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�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

Entre los proyectos más destacados que se han hecho en
el Archivo Histórico de Fundidora, resalta la estabilización,
catalogación y digitalización de la Fototeca (con apoyo de
Conarte), así como la digitalización de algunas series con
auxilio del Archivo General del Estado de Nuevo León.

piación del espacio por parte de los asiduos visitantes del
Parque Fundidora.
Como generador de trabajos de inves�gación de
arqueología industrial y difusión del conocimiento, el
licenciado Alberto Casillas, jefe del Archivo Histórico de
Fundidora, ha publicado una serie de libros impresos y digitales, la mayoría sobre temas de arqueología y patrimonio industrial relacionados a la siderurgia regiomontana,
tales como: El Molino de Combinación Lewis. Un ejemplo
de modernización en Monterrey 1944-1981; El Departamento de Aceración. Un caso de arqueología industrial; Guillermo Kahlo: Fotógrafo de Fundidora; El Departamento de Fuerza Motriz y su reconversión
arquitectónica. El caso de la Planta Conver�dora y Planta
Generadora de Energía Eléctrica de la Compañía Fundidora
de Monterrey; Accidentes, Enfermedades laborales, Cultura de la prevención social y los equipos de seguridad industrial en la Compañía Fundidora de Fierro y Acero de
Monterrey, S.A. 1900-1985 y Management y tecnología
alemana: Produciendo Acero para México. El caso de la
Compañía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey, S.A.
1906-1940. Asimismo, ha publicado infinidad de ar�culos
en revistas locales y nacionales.

En octubre de 2010 se efectuó un convenio de
colaboración entre la Fototeca Nuevo León y el Parque
Fundidora para resguardar, estabilizar y digitalizar el
acervo fotográfico compuesto por poco más de 43 mil imágenes entre posi�vos y nega�vos8. La conclusión de los trabajos de digitalización de las 43,342 imágenes del Fondo
Fundidora se efectuó en enero de 2019, en parte, gracias
al apoyo de la empresa siderúrgica Ternium, sin cuya cooperación dicho proyecto no estuviese terminado. Ahora,
cualquier persona puede consultar el Fondo Fundidora a
través de internet, a través del portal: fototecanl.org
En 2013, a inicia�va del AGENL, arrancó el proyecto de
digitalizar una sección del Archivo Histórico de Fundidora,
contando con el apoyo de autoridades de la Escuela Adolfo
Prieto (Conarte), quienes proporcionaron un espacio �sico
para el proyecto, mientras que el Parque Fundidora facilitó
materiales y la compra de seis planeros. Una vez redefinido el Cuadro General de Clasificación del Archivo Histórico
de Fundidora se procedió a seleccionar y a organizar los
planos más an�guos de la mapoteca, digitalizándose por
parte del equipo de Kodak 3,563 planos de los 47,637 planos que comprenden los años de 1900 a 1985, así como
algunas secciones hemerográficas y documentales de Dirección y Administración —selección de 117 libros que van
desde revistas, folletos, libros, periódicos, contratos colec�vos de trabajo y actas de consejo del Fondo Fundidora—,
mismas que se concluyeron a finales de agosto de 2013.
Este proceso de digitalización, al final, arrojó un es�mado
de poco más de 110 mil imágenes de invaluables documentos originales que se resguardan en el AGENL.

Las ac�vidades en favor de la difusión de la historia de la
siderurgia regiomontana a través de la arqueología y patrimonio industrial tuvo como efecto que el Archivo General
del Estado de Nuevo León, a lo largo de los años 19992020, analizara la importancia histórica, social y cultural
del Archivo Histórico de Fundidora y su compromiso social.
De acuerdo a la Ley de Archivos para el Estado de Nuevo
León, aprobada por el H. Congreso del Estado y publicada
en el Periódico Oficial el 4 de noviembre de 2019, bajo el
Decreto N° 127, el Archivo Histórico de Fundidora fue declarado como Patrimonio Documental del Estado de Nuevo
León el 15 de diciembre de 2021.

El Archivo Histórico de Fundidora y su contribución al
patrimonio industrial

Lo anterior obedece a que la misión del Archivo Histórico de Fundidora ha sido:

El Archivo Histórico Fundidora cobró auge en 2014, al
tender lazos con el Archivo General del Estado de Nuevo
León y con la Escuela Adolfo Prieto/Conarte para iniciar un
seminario sobre memoria obrera e inves�gación y difundir
a la comunidad en general el patrimonio industrial, dentro
del marco conmemora�vo del cierre de Fundidora, acaecido en mayo de 1986. Ocho años después, dicho seminario
se fue transformando en un congreso que ha ido sumando
a ins�tuciones de gobierno y a instancias públicas y privadas, aportando infraestructura, organización, financiamiento y colaboración nacional e internacional. El proyecto alcanzó un punto culminante con la formación del
Comité para la Conservación del Patrimonio Industrial de
Nuevo León, integrado por la Secretaría de Cultura del Gobierno del Estado de Nuevo León, El Colegio de la Frontera
Norte, el Centro de Estudios Humanís�cos de la UANL, el
Museo del Acero Horno 3, el Archivo General del Estado de
Nuevo León y el Parque Fundidora.

1. Ayudar a preservar los componentes �sicos de la primera industria siderúrgica en el norte de México.
2. Interpretar los aspectos históricos, culturales y tecnológicos del si�o y de las colecciones para incrementar la
conciencia sobre la importancia del lugar y del desarrollo
histórico de Fundidora Monterrey.
FUENTES DE INFORMACIÓN

Archivos
Archivo Histórico de Fundidora (AHF). México.
Entrevistas
Entrevista realizada a Héctor Jaime Treviño Villarreal por
Alberto Casillas Hernández. Monterrey, México, 22 de junio
de 2024.

Los recorridos guiados por parte del Archivo Histórico
de Fundidora a grupos de estudiantes, asociaciones,
medios de comunicación nacional y extranjera y funcionarios de gobierno por las instalaciones y áreas de la ex�nta
Cía. Fundidora de Monterrey han impactado posi�vamente, al generar una importancia cultural, turís�ca y de apro-

Entrevista realizada a José O. Ávila Juárez por Alberto Casillas
Hernández. Monterrey, México, 29 de junio de 2024.
Entrevista realizada a Magdalena Peña Becerra por Alberto
Casillas Hernández. Monterrey, México, 07 de julio de 2024.

CRONOGRAFÍA

Archivo Fílmico del Noreste
Gil Morales 1
Archivo Fílmico del Noreste

Hace unos 15 años, escuché a una persona decirle a su amigo, un reconocido conductor y actor regiomontano, durante el estreno de un cortometraje que este úl�mo protagonizaba: “El cine inmortaliza, Javier”. En ese momento, creí
entender a qué se refería: la pantalla grande no sólo permite permanecer más �empo en la memoria de las personas
y, por supuesto, en su corazón, sino que también por un
encanto que �ene el mismo celuloide a través de la imagen
creada a par�r de una acción fotoquímica. Desde hace
aproximadamente tres años, durante el proceso de
conformación del Archivo Fílmico del Noreste (AFN), le he
dado un nuevo significado a esta frase que escuché.

filmados por el cineasta Antero Escamilla Ornelas desde la
década de 1940 y posteriormente con�nuados por su hijo, el
también cineasta Jorge Escamilla de Isla, hasta los años 2000.
Lo más cerca que habíamos estado del material �lmico
fue cuando rodamos nuestros cortometrajes en 16 mm;
fuera de eso, desconocíamos cómo iniciar una inspección,
limpieza y catalogación de películas. Decidimos entonces
invitar a expertos en la materia como Tzutzumatzín Soto,
archivista independiente y programadora de cine; Mar�n
Montes, jefe del acervo de Cineteca Nuevo León; y Fernando del Moral, cineasta, inves�gador y especialista en preservación �lmica; además de que también recibimos el
apoyo de Carlos G. Campillo, coordinador de la Cineteca
Nuevo León. Ellos se convir�eron en aliados clave de un
proyecto que en ese momento no tenía nombre ni rumbo
claro, pero sí la convicción de salir adelante. Gracias a su
orientación, aprendimos métodos para estabilizar materiales �lmicos, formas de clasificación, administración de
acervos y sentamos las bases de lo que vendría después.

A inicios de 2022, después de haber comenzado la
inves�gación y el rodaje de un documental que buscaba
una película perdida, filmada en el Monterrey de la década
de los cincuenta, el equipo de producción supo, de manera
fortuita, de alguien en Ciénega de Flores, Nuevo León, que
quería deshacerse de más de medio millar de latas con
material �lmico almacenadas en una bodega. Cruzaron
muchas ideas por nuestra cabeza: primero, que la película
perdida podría estar ahí; y segundo, que si no estaba entre
esos materiales, al menos debíamos ayudar a darles un
buen des�no. La región noreste de México es probablemente uno de los lugares del país donde menos ves�gios
�lmicos de inicios y mediados del siglo XX se han
encontrado, así que era fundamental evitar que estos
materiales se desecharan de manera inadecuada.

Iniciamos un proceso de prueba que le llamamos “piloto” con recursos propios limitados, lo que nos impidió ser
completamente metódicos. No sólo enfrentábamos restricciones económicas, sino también técnicas: los equipos para
trabajar con celuloide son di�ciles de conseguir, pues ya no
se fabrican. A pesar de ello, logramos revisar un primer grupo de materiales y evaluar su estado de conservación. El
diagnós�co reveló que muchas películas aún podían recuperarse, aunque algunas presentaban un avanzado grado
de deterioro y requerían atención urgente.

El equipo de producción estaba entusiasmado ante la
posibilidad de encontrar la película, así que acudimos a la
bodega con ciertas esperanzas. Al llegar, notamos un fuerte aroma a vinagre; era casi verano y la lámina del techo
intensificaba el calor. En aquel entonces no sabíamos nada
sobre preservación �lmica y desconocíamos que uno de
los primeros síntomas de degradación del material es justamente su aroma a ácido acé�co, es decir, a vinagre, y que
las temperaturas inestables aceleran el deterioro de las
películas. Aunque ignorábamos lo que implicaba preservar
materiales �lmicos, teníamos un fuerte compromiso con la
memoria cinematográfica de nuestra región. Así que, por
convicción moral y ante el escaso legado �lmico del noreste, decidimos adoptar estos materiales. Actualmente sabemos que estas películas corresponden a documentales y
no�cieros �lmicos sobre Monterrey y la región noreste de
México, en formatos de 35 y 16 milímetros. Fueron

Durante ese proceso, encontramos rollos de película con
casi cien años de an�güedad, como el rollo 3 de El úl�mo día
de un torero (1925) en soporte de nitrato, un material
altamente inflamable y responsable de incendios en muchos
cines an�guos. Esta película, que documenta la despedida
del matador Rodolfo Gaona, no fue filmada por Escamilla,
pero creemos que formaba parte de su colección personal.
También iden�ficamos el Primer Centenario del municipio de
General Terán, N.L. 1851-1951 (1951), filmado por Antero
Escamilla en soporte de nitrato, el cual registra las fes�vidades del pueblo; incluye la coronación de la reina y la presencia del gobernador de Nuevo León, Ignacio Morones Prieto, y de un joven historiador de nombre Israel Cavazos Garza.

1 Es cineasta, fundador y actual director general del Archivo Fílmico del Noreste.

8 AHF, Convenio de Colaboración para ceder, guardar y custodiar el Archivo Gráfico, Archivo Histórico de Fundidora, 28 de mayo de 2010, p. 2.

CULTURA REGIONAL

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�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

Monterrey (1963), en 35 mm en blanco y negro, donde
quedó registrada la inauguración de un incipiente
complejo vial Gonzalitos.

Reinas de las fiestas del centenario, 1951. Fotograma del cortometraje
documental Primer Centenario de General Terán, 1851-1951, de Antero Escamilla Ornelas.

En ese momento, ya funcionábamos como un archivo
�lmico: resguardábamos materiales y teníamos una incipiente base de datos con los primeros rollos del proceso
piloto. Sin embargo, el proyecto aún no tenía un nombre.
Dado que la mayoría de los materiales eran de Nuevo
León, pero también habíamos hallado registros de Coahuila y Tamaulipas, decidimos dedicar el repositorio a la documentación del noreste mexicano y lo nombramos Archivo
Fílmico del Noreste (AFN). Su obje�vo es especializarse en
imágenes en movimiento de esta región y, en el futuro,
recibir otras colecciones para integrarlas a su acervo.
En 2023, con la experiencia adquirida el año anterior,
emprendimos un nuevo proceso con mayor alcance.
Además de estabilizar más materiales, queríamos iniciar la
digitalización. Postulamos a la convocatoria del Apoyo a la
Conformación y Preservación de Acervos Cinematográficos del Programa Fomento al Cine Mexicano (FOCINE) del
Ins�tuto Mexicano de Cinematogra�a (IMCINE) y tras su
evaluación, recibimos apoyo para recuperar parte de la
colección Escamilla. La importancia histórica de este
material radica en que captura una parte de la memoria de
Nuevo León en el siglo XX; esto adquiere mayor relevancia
debido a lo raro que son estos registros �lmicos en esta
región. Asimismo, al preservar estos materiales, revaloramos la figura de Antero Escamilla como un cineasta regiomontano hasta el momento desconocido, en una cinematogra�a local sin un legado consolidado a mediados
del siglo pasado. Para nosotros, como realizadores cinematográficos, el descubrimiento de Antero Escamilla se
vuelve un referente en este oficio pues, al voltear al pasado, lo veíamos desolado, sin una herencia �lmica, con
pocos personajes en la historia del cine regional de la primera mitad del siglo XX.
El apoyo de FOCINE nos dio la oportunidad de con�nuar
preservando la colección Escamilla en mejores condiciones y descubrir imágenes que nos sorprendían día con día,
al revelarnos un Monterrey desconocido para nosotros,
tan dis�nto al de hoy. En 2023, pudimos recuperar 150 películas cortas a través de un proceso de limpieza,
acondicionamiento y catalogación de los materiales. Asimismo, digitalizamos en 4K, en un laboratorio especializado de la Ciudad de México, una hora de material. Entre
los materiales más destacados de ese año están el Primer
informe del Gobernador de Nuevo León, Raúl Rangel Frías
(1956), en formato de 16 mm a color, que muestra un
desfile por una irreconocible calle Zaragoza y una serie de
inauguraciones encabezadas por el gobernador. También
destaca la Visita del presidente Adolfo López Mateos a

CULTURA REGIONAL

El archivo comenzó a resonar en dis�ntas la�tudes,
principalmente al hacer comunidad a través de las redes
sociales, donde compar�mos el proceso, los avances y los
hallazgos que se producen progresivamente durante este
desarrollo. Nos sorprendió el interés de muchas personas
por el trabajo que realizamos y confirmamos que esta labor
es realmente importante para la memoria e iden�dad de la
región. Eso nos comprome�ó aún más con estos materiales
y, dado que cumplimos con éxito los obje�vos que nos
trazamos, decidimos postularnos para un segundo año en
la convocatoria de FOCINE, la cual fue aprobada por el consejo evaluador en 2024.
El Archivo Fílmico del Noreste ha recuperado hasta el
momento poco más de 300 materiales �lmicos de la
colección Escamilla y ha digitalizado dos horas de
material, lo que nos ha permi�do iniciar la difusión de estos filmes en proyecciones acompañados de charlas
donde buscamos ac�var su esencia y compar�r con las
audiencias la experiencia de traerlos al presente. Algunos
de los espacios donde se han presentado son: la Cineteca
Nuevo León, dentro del evento Preserva, organizado por
el IMCINE, y el ciclo Lo Fugi�vo Permanece; el Colegio de
Historia de la Facultad de Filoso�a y Letras de la UANL; la
Facultad de Artes Visuales de la UANL, dentro de la Semana de la Preservación Audiovisual; y el LabNL, en el
Encuentro de Cine, Foto y Video 2024. La trascendencia
del trabajo del AFN ha traspasado la región noreste del
país, pues ha recibido invitaciones para formar parte de
ciclos como la Gira de Documentales Ambulante 2025, en
su sección Retrovisor, y la Muestra por el Día Mundial del
Patrimonio Audiovisual 2024, organizada por IMCINE y
Filmoteca UNAM, exhibiéndose en cines y espacios culturales a lo largo del país, en televisoras estatales y en
streaming a través de Nuestro Cine MX.
Si bien nuestro archivo con�núa en pleno proceso de
conformación y sus recursos siguen siendo limitados, por
el momento no está disponible para consulta abierta. Sin
embargo, es posible agendar citas en ciertos meses del
año, pues actualmente trabajamos por temporadas debido a restricciones presupuestarias. Este 2025 lanzaremos
una convocatoria al público en general a través de nuestras redes sociales para par�cipar en las sesiones de Archivo Abierto, donde los invitamos a conocer más sobre
nuestro trabajo, experimentar los procesos de preservación que llevamos a cabo, interactuar con el material
�lmico y los equipos, así como disfrutar de una proyección de nuestros materiales. El cupo será limitado, pero se
espera organizar varios grupos de visitas.

Uno de los objetivos del AFN para los próximos años es,
además de con�nuar con la preservación y difusión de estos materiales mediante charlas y proyecciones, poner a
disposición del público un si�o web donde puedan ser
consultados a través de un sistema enlazado a nuestra
base de datos. Este sistema permi�rá realizar búsquedas
por épocas, personajes, lugares, etc., e incluirá fragmentos
en video del material �lmico. Sabemos de antemano que
es un proyecto ambicioso, pero creemos que puede ser
alcanzable con el apoyo de otras ins�tuciones interesadas
en colaborar en favor de la memoria de nuestra región.
Esto permi�ría que el trabajo del AFN tenga un mayor
alcance para inves�gadores, historiadores, cineastas, estudiantes y para el disfrute del público en general.
Este 2025 esperamos concluir con la iden�ficación total
de los materiales de la colección Escamilla, aunque quedarán pendientes procesos de preservación y digitalización
para los próximos años. Es importante destacar que, hasta
el momento, no hemos encontrado la película perdida de
la década de 1950 que nos llevó hasta estos materiales.
Esperamos tener no�cias al respecto en futuras publicaciones, charlas o a través de nuestras redes sociales.

FUENTES DE INFORMACIÓN

Archivos
Archivo Fílmico del Noreste (AFN). México.
Filmogra�as
Escamilla Ornelas, Antero (1951). Primer Centenario de General Terán 1851-1951. México.
Escamilla Ornelas, Antero (1956). Primer informe del Gobernador de Nuevo León, Raúl Rangel Frías. México.
Escamilla Ornelas, Antero (1963). Visita del presidente
Adolfo López Mateos a Monterrey. México.
Trujillo, Rafael (1925). El úl�mo día de un torero. México.

Lo que escuché hace quince años en aquella frase, “el
cine inmortaliza”, ha cobrado un nuevo sen�do tras mi
involucramiento en la preservación del material �lmico.
Existe una magia en torno al celuloide que logra guardar
las imágenes, las historias, los personajes en el recuerdo
de las personas, pero también el soporte �lmico ha demostrado ser más fiable que cualquier otro desarrollado
hasta ahora. Ni las cintas de video ni los archivos digitales
han probado perdurar los más de cien años que la historia
del filme lleva, pues su invención aún no es tan longeva.
Habrá que reflexionar en las próximas décadas si estos
soportes logran superar al celuloide en términos de conservación. En la industria del cine, el soporte �lmico sigue
considerándose el más seguro para preservar las imágenes
en movimiento y, con el �empo, su costo de preservación
podría resultar más bajo en comparación con la preservación digital, debido a los costos derivados de la migración de formatos por obsolescencia y sus respaldos en
servidores, discos, cintas digitales o en la nube. Sobre el
encanto que �enen las imágenes en película versus los
demás soportes audiovisuales, lo dejo hasta aquí también
para la reflexión.
Finalmente, deseo hacer una mención especial al engranaje del AFN, que son nuestros colaboradores y quienes,
desde su proceso piloto, han apoyado esta labor: Myrna
Silva, fundadora, coordinadora de operaciones; Meynardo
Vázquez, fundador, coordinador de inves�gación y catalogación; Luis Macías, fundador, jefe de preservación y
acervo; Karina Sánchez y Abigail Gámez, asistentes de preservación y acervo; así como Andrea Lozano y Antonio
Salas, quienes par�ciparon en las primeras etapas de iden�ficación y estabilización de materiales. A todas ellas y
ellos, gracias por su incansable apoyo durante estos años y
por creer firmemente que el cine también es memoria.
- Instagram, Facebook, TikTok: @archivofilmicodelnoreste
- Correo electrónico: archivofilmicodelnoreste@gmail.com

Myrna Silva y Karina Sánchez en el proceso de revisión e iden�ficación de
materiales del Archivo Fílmico del Noreste, 2024.
Fotogra�a: Gilberto Morales Garza

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�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

Casa de la Memoria Sampetrina.
Archivo Histórico Municipal de
San Pedro Garza García
Abril Ameyal Loyola Nuño 1
Ayuntamiento de San Pedro Garza García

Dichas obras se desarrollaron bajo el control y observación correspondientes del Ins�tuto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de Nuevo León, de la mano
del equipo asignado al municipio de San Pedro. Rela�vo a
ello, el 15 de agosto de 2023 se estableció el folio real correspondiente al inmueble histórico, producto de la ges�ón del departamento de Proyectos Educa�vos y de Inves�gación Histórica de la actual Dirección de Patrimonio
Cultural con sede en el Museo El Centenario, convir�éndolo en uno de los primeros proyectos de colaboración entre ambos recintos. Así pues, el inmueble conocido como
la casa Miguel F. Mar�nez ahora se encuentra catalogado
bajo la secuencia 2HMO000090929.

Sobre la calle Independencia, en el casco urbano de San
Pedro Garza García, entre la calle Los Aldama y la avenida Corregidora, marcado con el número 207, se ubica el edificio
que resguarda el acervo histórico de su administración pública municipal. Al igual que muchos otros de su �po, éste
ofrece los servicios de consulta y reproducción digital, así
como una agenda de ac�vidades educa�vas y culturales a
todo público. La también conocida como Casa de la Memoria Sampetrina abrió sus puertas oficialmente el 11 de mayo
del 2022 en un encuentro entre vecinos, autoridades y
medios de comunicación. Desde entonces ha emprendido
proyectos con el obje�vo de insertarse en la vida pública
tanto de las y los sampetrinos, como de los grupos y colec�vos de inves�gadores, difusores, ar�stas y estudiantes de
las humanidades y ciencias sociales de la región.

ponsable de hacer los primeros levantamientos del municipio bajo encargo del entonces presidente municipal,
Diego Saldívar Ábrego3. El cronista municipal, Carlos
González Rodríguez, sugiere lo anterior y añade que en la
primera sesión de cabildo del ayuntamiento de 1884 “se
acordó solicitar al Ing. Miguel F. Mar�nez hiciera el levantamiento del plano municipal con calles y [200] manzanas”4, servicio por el que cobró cien pesos de la época.
Además, en inves�gaciones posteriores5 refiere que la casa
pudo haber pertenecido a las hermanas de Mar�nez. Lo
que es un hecho es que formó parte elemental en la vida
pública del joven municipio, sobre todo durante los
veranos, según lo relata él mismo en sus memorias6, fuente indispensable para el levantamiento de la placa alusiva
en la fachada actual.

Como archivo joven, este es el segundo año en el que se
elabora e implementa un Plan Anual de Desarrollo Archivís�co que establece acciones concretas en los niveles estructural, documental y norma�vo. Y como tal, su Informe
de Cumplimiento también es consultable en el portal de
Transparencia de la administración10. La Casa de la Memoria Sampetrina comienza sus funciones con un reto sin
precedentes: la pandemia COVID-19. Por otro lado, el levantamiento de medidas de la misma no implicó un mayor
registro en visitas o ac�vidades, pues empató con el inicio
de las obras de revitalización de calles y parques en el corazón del casco urbano de San Pedro, comprome�endo el
ingreso al recinto por segunda ocasión. No obstante, esto
es�muló el desarrollo de una ges�ón documental virtual
efec�va desde la digitalización de series como las actas de
cabildo, hasta la instauración de canales para la consulta
en línea.

Su apertura no sólo implicó un proyecto de selección y
organización de las series documentales históricas; también
supuso un proyecto completo de restauración del inmueble que lo resguarda. Diseñado por Olinka Arquitectos e
implementado por Kabatas S.A. de C.V, el inicio de obra se
verificó el 9 agosto de 2021 y concluyó oficialmente el 12
noviembre de 2022, con su inauguración de por medio. El
antecedente más reciente previa restauración, indica que
el recinto funcionaba bajo la administración de la Secretaría de Seguridad Pública (nótese la cercanía �sica con el
C4i). En cambio, el registro más an�guo con el que se
cuenta, sugiere que la casa fue construida por el matrimonio de don Jesús García Urdiales y Celes�na Amaro Or�z
sobre el siglo XIX. Antes de la inauguración como archivo
histórico, se le conocía también como la Casa Miguel F.
Mar�nez, benemérito de la educación del siglo XX de
nuestro estado.

Regresando al tema del proyecto de restauración, se
declara en su oficio de adecuación y remodelación7, que la
adecuación y remodelación contó con preliminares,
terracerías y albañilerías como la construcción de firmes
muros y losa de concreto, acabados como la liberación de
grietas en muros, resane de grietas y orificios con argamasa, resane de oquedades, aplanados en muros de sillar con
cal y arena, pisos y zoclo de mosaico, pintura a la cal y más,
además del arreglo de elementos de madera como vigas,
tablones, puertas y ventanas con la aplicación de aceite de
linaza y mancha a la gasolina. El proyecto también incluyó
la instalación de un equipo de aire acondicionado de precisión para el correcto resguardo de las series documentales. En otra entrada del si�o web Patrimonio Cultural
puede leerse:

Afortunadamente, a inicios del 2024 con la reapertura
del casco histórico con la celebración del 24 de febrero y el
Día del Patrimonio de Nuevo León el domingo 10 de marzo
se incen�varon las visitas y consultas, pero antes de volver
a la esfera pública de manera significa�va, comenzó la
veda electoral a finales de esa misma semana, concluyendo hasta el ejercicio de las elecciones el domingo 2 de junio del mismo año. Sobra decir que las ac�vidades del
segundo semestre fueron más exitosas. No obstante, de
inmediato se presenta otro obstáculo: el cambio de administración. Y con ello, las complicaciones técnicas por las
que suelen pasar los recintos culturales dependientes de
la ges�ón pública.

El par�do arquitectónico responde a crujías con�nuas en una sola
planta de forma rectangular, la estructura es de muertos de adobe y

Miguel Filomeno Mar�nez Pérez (1850-1919) antes de
volverse una de las figuras más prominentes de Nuevo
León en la materia, se formó en el Colegio Civil como ingeniero en Topogra�a e Hidromensor2 y se cree que fue res-

techumbre de viguería. Al acceder nos recibe un ves�bulo de gran
tamaño, ya que abarca toda la fachada principal, en él se �ene acceso a las demás salas donde cada una �ene un cambio de desnivel8.

1 Es licenciada en Historia y Estudios de Humanidades por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Actualmente se desempeña como jefa de departamento
del Archivo Histórico Municipal de San Pedro Garza García, también llamado Casa de la Memoria Sampetrina.
2 Información facilitada por el cronista municipal y consultable en la entrada “Casa de la Memoria Sampetrina” del microsi�o Patrimonio Cultural: Casco
Urbano del Municipio de San Pedro Garza García, disponible en: h�ps://sanpedro.gob.mx/patrimonio-casa-de-la-memoria
3 “Casa de la Memoria Sampetrina. Ex-alcaldes”, disponible en: h�ps://sanpedro.gob.mx/casa-de-la-memoria-sampetrina-exalcaldes
4 Carlos González Rodríguez, San Pedro de los Nogales, p. 78.
5 Carlos Gonzáles Rodríguez, San Pedro ayer y hoy 1596-2006, p. 112
6 Miguel F. Mar�nez, Memorias de mi vida.
7 Documento disponible para su consulta en: h�ps://minio-spgg-api.sanpedro.gob.mx/spgg//files/530e3685-18b0-4270-884b-771a08218b03.pdf

CULTURA REGIONAL

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rico. Para su hemeroteca se han conservado los números
del semanario Sierra Madre desde 1992 hasta 2008.
Además, cuentan con una videoteca de CDs y VHS de finales de los noventas a inicios del siglo XXI; la mayoría de
ellos son registros de reportes de avances sobre programas sociales, ac�vidades culturales y obras públicas de
las administraciones correspondientes, así como spots televisivos de campañas de concien�zación como an�alcohólica, proyectos educa�vos, seguridad pública, etc. En resumidas cuentas, su acervo cuenta con la memoria
documental original desde finales del siglo XX y algunas
décadas previas; para temporalidades anteriores en su
mayoría resguardan reproducciones realizadas por el
mismo municipio.
Cabe destacar que la organización del acervo fue diseñada
e implementada dentro del programa de rescate de archivos
del Consejo para la Cultura y las Artes de Nuevo León (Conarte), cuyo catálogo es consultable libremente en línea para las
y los usuarios interesados vía Google Drive.
Gracias a ello, se reciben solicitudes de consultas y de
reproducción digital del patrimonio documental que se
resguarda, a través del formulario consultable en su portal
web, o directamente aquí. No obstante, las puertas se
man�enen abiertas a todo público asiduo a conocer al
respecto en un horario de lunes a viernes de 8:00 a las
16:00 horas. Además, los usuarios pueden recibir no�ficaciones de los eventos culturales y educa�vos registrando sus datos en el siguiente formulario.
Al momento, las vías de contacto tanto para visitas
guiadas como para consultas se man�enen disponibles en
los mismos horarios que el recinto presencialmente, a través del correo electrónico casadelamemoria@sanpedro.
gob.mx, cuyo número 81 8400 4535 corresponde a la jefatura del departamento de archivo histórico (consultas,
difusión y ges�ón documental) y el 81 2127 2794 para
asuntos rela�vos a la administración del espacio.
Por otro lado, dichas ac�vidades educa�vas y culturales
en su mayoría están dirigidas a todo público y comprenden
desde conferencias, presentaciones de libros y mesas de
diálogo hasta talleres y exhibiciones ar�s�cas alusivas a la
historia local, así como convocatorias donde todo interesado puede par�cipar en la publicación de ar�culos de divulgación a través de su bole�n archivís�co, o bien,
colaborar implementando ac�vidades de difusión desde
colec�vos, vecinos, grupos académicos y ar�s�cos, etc. Dicha información se man�ene actualizada en el apartado
de ac�vidades del si�o web oficial, anteriormente mencionado.

En lo que concierne al acervo histórico, la serie más robusta es, sin duda, la iden�ficada como Presidencia B del
periodo independiente, la cual comprende desde 1918 hasta 2018. No obstante, la fecha extrema corresponde a la
primera acta de cabildo del 4 de abril de 1883. Asimismo,
cuenta con una fototeca que comprende las administraciones desde 1989 hasta 2001. Ejemplares de la Gaceta
Municipal desde 1992 hasta 2022, planos originales de desarrollo urbano y obras públicas desde los noventas, así
como algunas reproducciones de los primeros planos correspondientes a las doscientas manzanas del casco histó-

En lo que concierne al futuro cercano, es verdad que no
se descartan proyectos de reubicación o ampliación en próximos años que puedan implicar cambios en el domicilio
o complicaciones al acceso presencial. No obstante, los

8 “Casa de la Memoria Sampetrina. Descripción arquitectónica”, disponible en: h�ps://sanpedro.gob.mx/patrimonio-casa-de-la-memoria
9 Según el Registro Público de Monumentos y Zonas Arqueológicos e Históricos, citado en: “Casa de la Memoria Sampetrina. Información técnica”, disponible
en: h�ps://sanpedro.gob.mx/patrimonio-casa-de-la-memoria
10 Portal de Transparencia del Municipio de San Pedro Garza García: h�ps://transparencia.sanpedro.gob.mx/transparencia/

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�CRONOGRAFÍA

medios virtuales referidos se sostendrán en todo momento y el acceso a la información contenida en su acervo no
se verá comprome�do en ningún momento, tal como lo
exige el marco norma�vo aplicable. Dicho de otra manera,
la Casa de la Memoria Sampetrina man�ene siempre sus
puertas abiertas. Sean todas y todos bienvenidos.

FUENTES DE INFORMACIÓN

Bibliogra�a
González Rodríguez, Carlos (1993). San Pedro de los Nogales. México: Editorial Nogales.
González Rodríguez, Carlos (2006). San Pedro ayer y hoy
1596-2006. México: Editora Sierra Madre.
González Rodríguez, Carlos (2002). Desde el Valle de San
Pedro. Historia y Crónica 1596-2003. Tomo I. México:
Ayuntamiento de San Pedro Garza García.
Mar�nez, Miguel F. (1997). Memorias de mi vida. México:
Fondo Editorial de Nuevo León.
Fuentes electrónicas
“Casa de la Memoria Sampetrina” (2022), en: Municipio de
San Pedro Garza García. [En línea; consultado el 27 de
marzo de 2025]. Disponible en: www.sanpedro.gob.mx/casa-de-la-memoria-sampetrina
“Patrimonio Cultural: Casa de la Memoria Sampetrina”
(2024), en: Municipio de San Pedro Garza García [En línea;
consultado el 27 de marzo de 2025]. Disponible en: h�ps://
sanpedro.gob.mx/patrimonio-casa-de-la-memoria

CULTURA REGIONAL

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�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

Una perspectiva del Archivo Municipal
de Apodaca
Vicente Esparza Jiménez 1
Ayuntamiento de Apodaca

Un archivo es un repositorio que almacena un conjunto de
datos para su posterior uso. Estos datos no son visibles a
simple vista para el usuario y no son ú�les por sí solos; un
archivo es como un contenedor que guarda información
en �sico y en digital.

Carvajal y de la Cueva en favor del capitán don Gaspar Castaño de Sosa. En este territorio, se erigió una estancia denominada Castaños o Estancia Castaños a orillas del ojo de
agua, mismo que a su vez servía como lugar de descanso
para los viajeros que iban de Cerralvo a Sal�llo o viceversa.
Debemos seguir la historia hacia atrás, para llegar a conocer más sobre quién estableció el primer asentamiento de
lo que hoy es la ciudad de Apodaca: Gaspar Castaño de
Sosa. De su vida se conocen pasajes trágicos, en los que el
sufrimiento y la ingra�tud golpearon al valeroso hombre;
no se han localizado no�cias fidedignas acerca de su lugar
de origen, de las familias de las que descendía, de la fecha
de su nacimiento, de su juventud o de a qué edad llegaría
a la Nueva España.

Luego de haber sido promulgada la Ley General de Archivos, vigente desde el 15 de junio de 2019, el texto cons�tucional le da mayor procuración e importancia al cuidado y protección a los acervos documentales en todas las
en�dades federa�vas, incluyendo los archivos municipales. “Los archivos son como tes�monios vivos en silencio,
que si no se les interroga, no hablan”. Son la memoria del
quehacer co�diano ya vivido por nuestros antepasados y
demuestran hechos importantes en cada una de las civilizaciones habidas en el mundo.

Otro dato histórico significa�vo es que San Francisco de
Abajo se estableció en área del panteón municipal Santa
Lucía y posteriormente, por lo malsano del terreno y por
las constantes inundaciones, la población se trasladó a lo
que llamarían San Francisco de Arriba, que actualmente
corresponde al primer cuadro de la ciudad, que minuto a
minuto se expande de oriente a poniente y de norte a sur.

En el caso del municipio de Apodaca, se ha hecho, pero
falta mucho más. Se ha elaborado un catálogo que comprende 6,587 expedientes y se procedió a la digitalización
de los fondos documentales, que abarcan desde la época
colonial, además de que su material hemerográfico se
remonta a 1937 y comprende varios años.

74 cajas que con�enen documentación diversa correspondiente a procedimientos administra�vos generados
por el municipio.
• Junio de 2009. Oficio enviado por el Secretario del
Ayuntamiento al director de Recursos Humanos en el que
se informa que ya habrá un encargado del archivo.
• Enero de 2010. La Asociación Estatal de Cronistas Municipales de Nuevo León “José P. Saldaña” felicita al alcalde
y le ex�ende su reconocimiento por las acciones que ha
emprendido en beneficio de la comunidad; igualmente,
por haber dado apertura al Archivo Histórico de Apodaca,
evento al que fueron invitados la mayoría de sus socios.
• Mayo de 2010. El alcalde solicita apoyo al director del Archivo General del Estado de Nuevo León para que brinde
asesoría en la depuración y clasificación archivís�ca.
• Julio de 2014. El Secretario del Ayuntamiento informa
de un convenio entre Conarte y el municipio para intervenir el archivo de Apodaca, a través de su programa de
rescate de archivos municipales.
Todos tenemos un origen, una raíz, un dis�n�vo. Apodaca nació como una modesta estancia, pero en los úl�mos
años ha sido la localidad de mayor crecimiento en Nuevo
León (en términos poblacionales e industriales), lo que mucho enorgullece a sus habitantes. No obstante, aunque su
paisaje está ahora poblado de grandes empresas con tecnología de la más alta generación, el municipio aún conserva tradiciones familiares, como sus ferias, así como el
trabajo amoroso de la �erra y del ganado. El Archivo Municipal de Apodaca resguarda tes�monios importantes que
dan cuenta de esta transformación metropolitana, por lo
que bien vale la pena su conservación y preservación.

Documentos tes�moniales sobre los intentos de rescate
y creación del Archivo de Apodaca

Al municipio de Apodaca, con sus ya alrededor de 800
mil habitantes, le es apremiante que su archivo cuente con
una base ins�tucional, con su propio inmueble, aunque
sea modesto y austero, pero funcional. Su archivo municipal debe cons�tuirse en un centro de inves�gación y de
consulta para los estudiantes de dis�ntos grados, para el
público en general y para el sector académico universitario. En virtud de lo anterior, las actuales autoridades ya trabajan para que, a su debido momento, el archivo pueda
disponer de un inmueble propio como su sede oficial. Ahí
se resguardará el acervo documental, que con�ene
información histórica valiosa, tanto de los procesos de
descubrimiento y colonización, como de la conformación
del territorio apodaquense a lo largo de los años.

• Julio de 1983. El Secretario del Ayuntamiento da instrucciones a su asistente para que el archivo ordenadamente
sea reubicado en el local que ocuparía en adelante, y para
que acuda con el jefe de personal para recibir indicaciones
sobre las personas que le auxiliarían en el traslado.
• Enero de 2007. Comunicado en el que se hace saber que
en la tercera sesión ordinaria del R. Ayuntamiento de Apodaca, celebrada el 12 de diciembre de ese año, se acordó
lo siguiente: la creación de un espacio que dé cabida al Archivo Municipal de Apodaca y que sirva como punto de referencia para el mayor conocimiento del pasado apodaquense, así como de legí�mo rescate de la historia
documental de una de las poblaciones con mayor
abolengo en el estado de Nuevo León.

Un pequeño resumen histórico
El municipio de Apodaca comenzó a vislumbrarse con
una labor de �erra, siendo esta una de las primeras
mercedes otorgadas en el año de 1583 por don Luis de

• Sep�embre de 2007. La directora de cultura remite al
coordinador de Comunicación Ciudadana la can�dad de

1 Originario del estado de Durango, reside en el municipio de Apodaca desde hace 59 años, por lo que se considera hijo adop�vo de Nuevo León. Realizó sus
estudios básicos y medio superiores en Apodaca, y desde 1983 ha trabajado en la función pública en dicho municipio. Actualmente se desempeña como
coordinador del Archivo Histórico Municipal de Apodaca.

CULTURA REGIONAL

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CRONOGRAFÍA

comité, para ser posteriormente entregado como patrimonio histórico a la Secretaría General de la Universidad4.

como hubiera terminado una acción de guerra, al ser ocupado el Colegio por tropas federales que desalojaron a los
estudiantes”10.

CRONOGRAFÍA

Centro de Documentación y
Archivo Histórico de la UANL:
la recuperación como medida de memoria
Edmundo Derbez García 1
Universidad Autónoma de Nuevo León

El archivo universitario, según la definición de la Conferencia
de Archiveros de las Universidades Españolas (CAUE), es el
conjunto de documentos de cualquier fecha, formato o
soporte material, producidos, recibidos o reunidos en el
desarrollo de las funciones y ac�vidades de los diferentes
miembros y órganos universitarios, organizados y conservados con finalidades administra�vas, docentes,
inves�gadoras y culturales2.

dades ins�tucionales universitarias, como elementos
indispensables para generar líneas de inves�gación y como
bienes de interés cultural como tes�monio histórico.
Antecedentes del Centro de Documentación y Archivo
Histórico de la UANL
La Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) no posee los siglos de historia como las de Bolonia, la más an�gua
de Europa, o la de San Marcos de Lima, Perú, la primera en
América en 1551, aunque algunas de sus dependencias fundadoras hunden sus raíces en el siglo XIX como son los casos
del Colegio Civil, la Escuela de Medicina y la Escuela de Jurisprudencia, actuales Preparatoria 1, Facultad de Medicina
y Facultad de Derecho y Criminología.

Mientras la documentación aún vigente se encontraba
en sus respec�vas unidades administra�vas, la documentación an�gua o histórica de las secretarías generales y de
las facultades y escuelas universitarias pasaba a resguardo
del Archivo Histórico, donde formaron conjuntos preservados por su valor.
La Universidad de Salamanca conserva documentación
an�gua donde se refleja la realidad universitaria salaman�na en la Edad Media; la de Sevilla inicia a principios
del siglo XVI, pero incluye papeles anteriores pertenecientes al fundador del siglo XV, siguiendo los avatares de su
historia hasta el momento actual; la de Alcalá de Henares
posee escritos e inventarios desde 1512; la de Valencia
conserva riquísimos fondos documentales cuyo interés por
organizarlos se remonta a 1779; el primer manuscrito del
Archivo Histórico de la Universidad del Rosario de Colombia
data de 1646.

Cuando la UANL decidió crear su archivo histórico el 11
de enero de 2010, debería remontarse, sin duda alguna, a
sus orígenes fundacionales en 1933, por ser un elemento
fundamental de la maquinaria ins�tucional y administra�va
universitaria y, por tanto, con una función predominantemente jurídico-polí�ca. Cuando se inauguró la Universidad, una de las atribuciones de la Secretaría General
de la ins�tución era, como lo estableció la Ley Orgánica del
31 de mayo de 1933, en su ar�culo 19 del capítulo V: ser
jefe “del archivo general de la Universidad”3; reafirmada en
la Ley Orgánica del 13 de sep�embre de 1948, en su ar�culo vigésimo primero del capítulo tercero, y suprimida en la
vigente ley del 5 de junio de 1971.

En nuestro país, el Archivo Histórico de la Universidad
Nacional Autónoma de México (AHUNAM), creado en
1964, con�ene tes�monios emanados de los colegios novohispanos, empezando con el Colegio de San Ildefonso
desde 1524; de las escuelas nacionales, posteriormente
incorporadas a ésta en 1910, de las escuelas y facultades,
ins�tutos, centros de inves�gación y, en general, de las dependencias cons�tuidas a lo largo del siglo XX.

Desde la misma fundación de la UANL, se tuvo la
conciencia de conformar el Archivo Histórico por el Comité
Organizador. A esta labor se dedicó la Comisión de Archivo,
encargada de conformar, organizar y conservar en “legajos
bien coleccionados” los documentos oficiales, de prensa,
publicidad, informes de sesiones y planes de estudio generados por el Comité Organizador.

Las universidades par�cipan de manera cada vez
más percep�ble de la preocupación por mantener en
buenas condiciones los documentos y archivos como
componentes esenciales del conocimiento de las ac�vi-

Como acto oficial de clausura de sus trabajos, el 3 de octubre de 1933, el Dr. Pedro de Alba entregó al gobernador
del estado, Francisco A. Cárdenas, el archivo completo del

1 Es licenciado en Historia y licenciado en Ciencias de la Comunicación con especialidad en Periodismo por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Actualmente se desempeña como coordinador del Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL.
2 Joaquim Borrás Gómez, Joaquim Llanos Sanjuán y Ángeles Moreno López, “Los archivos de las universidades españolas: entre la historia y la sociedad de la
información”, pp. 11-12.
3 Universidad de Nuevo León. Documentos y datos rela�vos a su creación, recopilados y recogidos por la Comisión de Publicidad del Comité Organizador,
primera parte, p. 16.

CULTURA REGIONAL

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El archivo del Comité Organizador constaba del libro de
actas, legajos con las minutas de las sesiones, libro de
registro de asistencia, nombramientos honorarios y de la
mesa direc�va y comunicaciones de aceptaciones de los
mismos; expediente de solicitudes y sus trámites, correspondencia recibida, la ley orgánica y su exposición de mo�vos, los planes de estudio de las escuelas fundadoras, expediente sobre el concurso del lema y escudo e inicia�va
de la creación de la Facultad de Comercio5.

En la toma efectuada en octubre de 1948 en demanda
de la renuncia del rector Enrique C. Livas, este informó personalmente al gobernador que el grupo de estudiantes en
ac�tud rebelde se apoderó del edificio de la Universidad,
“donde había documentos en los archivos y dineros en la
Tesorería”11. Durante un �empo prolongado, las oficinas de
la Rectoría y de diversos departamentos universitarios estuvieron sustraídas a la autoridad de la misma. Cuando se
recuperó el edificio y se hizo un recorrido el 22 de noviembre hubo que “informar, con el dolor que esto implica,
que edificio, muebles, instrumental de laboratorios se
encontraron en condiciones tales que representan la mayor
desvergüenza para los estudiantes que estuvieron apoderados de los edificios universitarios”12.

Buena parte de este material fue publicado en el libro
Universidad de Nuevo León. Documentos y datos rela�vos
a su creación, recopilados y recogidos por la Comisión de
Publicidad del Comité Organizador, impreso en los talleres
�pográficos del gobierno del estado en octubre de 1933,
del cual el CDyAH conserva un ejemplar en sus acervos. La
impresión de esta documentación resultó en úl�ma instancia, la forma de preservar la información al perderse en
algún �empo, sin conocerse en cuál, los originales.

Durante la época de transición hacia la autonomía universitaria, Rectoría fue tomada innumerables veces en un
periodo de cuatro años. En mayo de 1969 por alumnos de
la Facultad de Ciencias Químicas, en octubre de ese año
por los de Físico Matemá�cas (en ambos casos en demanda de sus edificios nuevos), en diciembre de 1970 por el
sindicato de trabajadores, en 1971 por estudiantes de
Derecho, en abril por las autoridades que no reconocieron
la designación de Arnulfo Treviño Garza como rector, luego
éste se posesionó del edificio sacando por la fuerza al Comité de Lucha y enseguida recuperado por el Comité de
Lucha13. Entre junio y diciembre de 1972, fue ocupada por
maestros y alumnos de Ingeniería Mecánica y Eléctrica en
demanda de la renuncia del rector Héctor Ulises Leal Flores. Durante siete meses mantuvieron en su poder las dependencias administra�vas, incluyendo las oficinas del
rector, secretario general y Escolar y de Archivo, donde el
profesor Rodolfo A. Rosas fue desalojado no sin antes dejar éste “constancia de la documentación contenida en el
departamento”14.

No fue la única merma. A lo largo de su existencia, en la
UANL se fueron produciendo pérdidas relacionadas con la
prác�ca administra�va del momento, con descuidos, malas decisiones y otro �po de eventos como los conflictos
polí�cos no exclusivos de una ins�tución de educación superior como la nuevoleonesa.
A lo largo de la historia pueden citarse muchos casos de
destrucción de libros y documentos con ocasión de conflictos. Por ejemplo, libros y papeles de la biblioteca de la Facultad de Filoso�a y Letras en la Ciudad Universitaria de
Madrid, donde los combates resultaron durísimos durante la
Guerra Civil Española, fueron u�lizados como parapetos6.
En la UANL ocurrió algo no muy alejado de esta situación. Como refiere Armando V. Flores Salazar el
edificio del Colegio Civil como sede de la Universidad y
como símbolo de poder, fue tomado y regresado a sus autoridades de manera intermitente al dirimirse en él diferencias de variada índole7. Tan temprano como sep�embre de 1934, los estudiantes huelguistas contra la
educación socialista, clausuraron sus accesos, “encerrándose en él –dice Héctor González– como una fortaleza si�ada”8. Aunque aseguraron no haber tocado las oficinas
de la Rectoría9, su interior ofrecía la imagen de un
campamento militar con fogatas encendidas para cocinar
y el sonido de clarines y tambores y en uno de los balcones atado un esqueleto humano, seguramente extraído
de los laboratorios. Y agrega González: “terminó la huelga

Las imágenes de archiveros abiertos y papeles regados
en el suelo en el transcurso de estos recurrentes conflictos, son elocuentes como un reflejo de la cita de Cabañas:
“la mejor forma de aniquilar la cultura del enemigo es, sin
duda, acabar con sus tes�monios escritos y el papel, como
su principal soporte, será objeto de ese afán por hacerlo
desaparecer”15. En ese sen�do es especialmente notorio
el caso de la inexistencia de las actas del Consejo Universitario que contenían las decisiones tomadas por el órgano
supremo de la ins�tución durante el periodo del rector
Leal Flores entre el 20 de febrero de 1971 y 12 de
diciembre de 1972.

4 Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL (en adelante CDyAH), Acta de Consejo Universitario No. 15, año escolar 1933-1934/1, 3 de octubre
de 1933, p. 3.
5 Documentos y datos rela�vos a su creación, recopilados y recogidos por la Comisión de Publicidad del Comité Organizador, quinta parte, p. 10.
6 Miguel Cabañas Bravo, Arte en �empos de guerra: la Guerra Civil Española, p. 503.
7 Armando V. Flores Salazar, Memorial. Lectura arquicultural del edificio Colegio Civil, p. 151.
8 Héctor González, Historia del Colegio Civil.
9 El Porvenir, 28 de sep�embre de 1934. Monterrey, México, p. 4.
10 Héctor González, Historia del Colegio Civil.
11 CDyAH, Acta del Consejo Universitario No. 6, año escolar 1948-1949/11, octubre de 1948, p. 2.
12 CDyAH, Acta del Consejo Universitario No. 14, año escolar 1948-1949/11, sesión extraordinaria, 22 noviembre 1948, p. 2.
13 El Porvenir, 1 de junio de 1971. Monterrey, México, p. 1, segunda sección, citado en: Óscar Flores Torres, La autonomía universitaria, 1968-1971, p. 125.
14 Edmundo Derbez García, Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica. Fortaleza educa�va, p. 300.
15 Miguel Cabañas Bravo, Arte en �empos de guerra: la Guerra Civil Española, p. 501.

33

�CRONOGRAFÍA

Debe añadirse, además, al haber interés en la historia
universitaria, las obras generales realizadas, publicadas y
dadas a conocer, evidenciaron la falta de referencias a
fuentes provenientes de un archivo general de la Universidad, otras, la inexistencia de cualquier aparato crí�co o
bien carecieron de información descrip�va básica. La
conclusión de todo ello era la inexistencia de un acervo
disponible en el cual los historiadores pudieran consultar.
El trabajo pionero sobre la historia de la Universidad de
Tomás Mendirichaga Cueva, publicado en el anuario Humanitas a par�r de 1968, al margen de su concepción
ideológica, refiere valioso material básicamente bibliográfico y hemerográfico, propiedad par�cular del autor. En
1983, con mo�vo del aniversario 50 de la UANL, Genaro
Salinas Quiroga publicó la Reseña histórica de la Universidad Autónoma de Nuevo León y Gerardo de León realizó
una historia documental de la UANL en Medio siglo de
trayectoria universitaria, publicada tres años después de
su muerte en 1990. En ambos casos se advierte el acceso
a los libros de actas del Consejo Universitario y del Consejo
de Cultura Superior que señala De León “obran en el Archivo de la Secretaría General”. De ello se deduce que para
ese año exis�an los originales antes de que se hiciera una
transcripción mecanografiada en los años noventa, suponemos, en ocasión del aniversario 60 de la Casa de Estudios.
El Ing. J. Guadalupe Lozano Alanís en Ciudad Universitaria. Crónica de su fundación (1990), Apuntes para la
historia de la Universidad Autónoma de Nuevo León
(1998) y Ciudad Universitaria: urbanización del terreno y
construcción de edificios (2009) refiere una bibliogra�a
básica pero no documentos de archivo; su principal fuente es su privilegiado tes�monio como tes�go y actor de
los hechos narrados.
Ya se ha hablado de los conflictos polí�cos, pero
también es necesario aclarar que la prác�ca administra�va
del momento a la que se ha referido, consiste en conservar
los papeles en las oficinas por el �empo que tenían validez
administra�va. Esta prác�ca y otras han entrañado siempre riesgos como la marginalización o el abandono de papeles en rincones en malas condiciones e inseguros, las constantes mudanzas de oficinas, la desocupación,
reu�lización o readecuaciones de espacios, la desaparición de dependencias o fusión de unas en otras y la idea
generalizada de entender el archivo como de usufructo
priva�vo de la en�dad generadora.
Un ejemplo de traslado fue el de “los expedientes y documentos rela�vos a becas para posgraduados” que manejaba el Departamento de Extensión Universitaria, hacia el
Ins�tuto de Inves�gaciones Cien�ficas, que en lo sucesivo
habría de administrarlos16. Una y otra dependencia, desaparecieron. Todas estas situaciones fueron, entre otras,
razones por las que buena o gran parte de la historia de la
UANL se fue borrando al paso de los años y no se contara
con fuentes primarias para realizar inves�gación histórica.

Se piensa, por ejemplo, en casos como el Departamento de Extensión Universitaria, el Depor�vo, el Ins�tuto de
Inves�gaciones Cien�ficas, la Oficina Técnica de Ciudad
Universitaria, el Taller de Artes Plás�cas, la Escuela de
Teatro, el Ins�tuto de Artes, el Centro Electrónico de Cálculo, el Centro Universitario de Cardiología, el Centro Regional de Informá�ca, el programa de futbol americano, Estadio Universitario, Club Depor�vo Universitario, Orquesta
Sinfónica, la Pinacoteca de la Universidad, los oficios y correspondencia de rectores como Enrique C. Livas, Raúl
Rangel Frías, Roberto Treviño González, José Alvarado
Santos, Héctor Fernández, Héctor Ulises Leal Flores, sólo
por mencionar algunos. O de instancias relacionadas a la
ins�tución como la Federación de Estudiantes Universitarios, el Centro Universitario “Alfonso Reyes”, el Sindicato de
Trabajadores, el Patronato Universitario, el Patrimonio de
Beneficio Universitario. En suma, un número ingente de
documentos generados e incrementados con la consiguiente expansión de la ins�tución de acuerdo con la ru�na diaria del quehacer de un centro de educación superior se perdió de manera paula�na e irremediable.
Como resultado de esta realidad, no parecía que el
Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL
(CDyAH) pudiera encontrar documentos an�guos
especialmente relevantes, ni de su fundación y primeros
años de existencia, mucho menos de sus más emblemá�cas dependencias. Par�endo de este vacío, el
CDyAH inició una recuperación de la memoria ins�tucional mediante una búsqueda, permanente y constante, en
partes dentro y fuera de la ins�tución de documentación
referente a su funcionamiento académico y orgánico, sin
pretensión por supuesto, de encontrar lo que la propia
Universidad había perdido. En ese sen�do, las palabras de
Miguel Ángel Jaramillo en referencia a la Universidad de
Salamanca se ajustan bastante bien a la UANL: “En realidad tenemos tan poco como pudiera parecer o es que lo
que queda es un reflejo más o menos fiel de lo que fue la
ins�tución durante años”17.
Lo cierto fue que el CDyAH priorizó la búsqueda y recolección de fuentes que pudieran formar fondos contemporáneos y permi�r realizar inves�gaciones serias sobre la historia de la ins�tución. La tarea no resulta menor porque no se
limita a la administración central, sino que abarca escuelas,
preparatorias, facultades, dependencias, programas y personajes. Según el desarrollo teórico y metodológico, es
necesario reunir en un solo lugar todos los documentos y
para autores como Ángeles Moreno López resulta una “situación bicéfala” y “casos insólitos” la existencia de archivos
de facultades o escuelas universitarias totalmente desvinculados del archivo general o central18.
El CDyAH ha reunidos leyes, decretos y reglamentos
promulgados en la ins�tución; folletos y pliegos impresos,
informes y memorias, publicaciones periódicos, revistas,
periódicos y bole�nes, libros y obras académicas, cien�ficas, literarias y ar�s�cas; materiales gráficos: catálogos,
invitaciones, programas de mano, posters, carteles, afi-

16 Universidad, publicación quincenal de la Universidad de Nuevo León, no. 10, 30 de junio de 1970. Monterrey, México, p. 2.
17 Miguel Ángel Jaramillo Guerreira, “Documentación medieval en el Archivo Universitario Salaman�no”, p. 323.

CULTURA REGIONAL

34

ches y convocatorias; materiales audiovisuales (videograbaciones, películas y grabaciones sonoras); recursos visuales en formatos �sicos y virtuales (fotogra�as en papel, nega�vos en 35 mm, diaposi�vas y digitales
conservadas en cualquier �po de soporte); planos y mapas, algunos objetos como placas, trofeos, souvenirs,
camisetas, entre otros.
Las fuentes hemerográficas resultan, a falta de otra documentación escrita, importantes para seguir la vida de la
ins�tución. Esta aseveración resulta necesario subrayarla
por ser muchas veces desvalorizadas. Cabe señalar, para
dimensionar su valor, que el Fondo de No�cias Universitarias forma parte de las colecciones universitarias del Archivo Histórico de la UNAM. En el caso del CDyAH, es uno
de los fondos más grandes conformado por recortes de
no�cias, ar�culos de opinión, editoriales, inserciones pagadas, anuncios y programaciones. Mientras en la UNAM
los más an�guos datan de 1937, en el CDyAH de 1987,
con unos volúmenes de 1968 donados por el Dr. Roberto
Moreira Flores.
Fondos y colecciones
Los documentos conseguidos se han agrupado siguiendo
un orden lógico dentro del marco de la organización universitaria. Así, hay grandes apartados. Uno es el Fondo de Facultades y Preparatorias con el conjunto documental que
pretenden dar tes�monio de sus tareas sustan�vas como
son la docencia, la inves�gación y la difusión cultural.
Otro fondo universitario es el de la Secretaría de Extensión y Cultura, con documentación desde su creación en
mayo de 1996, y con las colecciones formadas con sus dependencias a ella adscritas como Difusión Cultural (ahora
Desarrollo Cultural), Publicaciones (actual Editorial Universitaria), Orquesta Sinfónica, bibliotecas Rangel Frías y Capilla Alfonsina, Centro de Estudios Humanís�cos, Centro
de Información de Historia Regional y Hacienda San Pedro,
Colegio Civil Centro Cultural Universitario y Centro de Documentación y Archivo Histórico.
Otros fondos esenciales reunidos para la historia de las
universidades son el acervo de informes de rectores y directores y los documentos técnicos como estatutos, actas
de los diferentes órganos de la Universidad y demás documentación legisla�va, pues permite conocer la estructura,
organización y funcionamiento de la ins�tución en las dis�ntas épocas.
Asimismo, se ha formado una Hemeroteca Universitaria
cons�tuida por las publicaciones bibliohemerográficas
oficiales y/o periódicos y revistas editados por escuelas, facultades y dependencias de la Universidad; más de
doscientos �tulos diferentes, que aportan información del
quehacer de cada una de ellas.
Otra colección hemerográfica es el Fondo Abel Moreno
López formado por incorporaciones realizadas por el ma-

estro, el cual comprende en su mayor parte revistas impresas de corte informa�vo general, de contenido histórico, polí�co, social, cultural y depor�vo, algunas de ellas
representa�vas de la cultura y sociedad regiomontana
desde inicios del siglo XX. Incluye la Revista Contemporánea (1909), Trabajo y Ahorro, Ac�vidad, El Viajante y muchas otras. Su más reciente donación, el viernes 4 de abril
de 2025, consis�ó en una valiosa colección de la revista
Mul�color de 1911, editada en la Ciudad de México por el
nuevoleonés San�ago R. de la Vega.
La Hemeroteca Histórica es otro importante archivo de
periódicos encuadernados donde se conservan, entre
otros, algunos que están fuera de circulación como los
vesper�nos El Tiempo que pertenecía a El Porvenir; El Sol
de El Norte y El Extra de Grupo Mul�medios; los matu�nos Más No�cias, El Tribuna de Monterrey y El Radar de
Guadalupe, N. L.
Otro conjunto documental importante, ges�onado y
recibido para su custodia, conservación y difusión, lo
integran las colecciones incorporadas, que aunque están
conformadas por documentos externos a la Universidad,
fueron producidos por personajes en el desarrollo de sus
ac�vidades profesionales, ar�s�cas, culturales y depor�vas, por lo que dan un valor añadido al archivo. Con
ellas se formó el Fondo Personajes, conformado por los de
Alfredo Gracia Vicente, Silvino Jaramillo Osorio, Lucila Sabella y Enrique Mar�nez Torres, entre otros. Estos acervos
con�enen documentos personales, correspondencia, manuscritos, apuntes, ar�culos, fotogra�as, entre otros
materiales.
También mediante colecciones incorporadas de personajes se formó el Fondo Movimientos Sociales con la
intención de documentar la historia de los movimientos estudian�les, sociales, polí�cos y sindicales desarrollados en
Nuevo León y México durante el siglo pasado. Incluye los
acervos de Meynardo Vázquez Esquivel, Jesús Ibarra Salazar,
Eduardo Benavides, Tomás Okusono Mar�nez y la Sección 67
del Sindicato de Fundidora.
De este fondo se han separado de sus grupos documentales de origen las publicaciones periódicas, entre las
que se cuentan periódicos, revistas, bole�nes, hojas
volantes –siempre que cuenten con un orden cronológico
bajo un �tulo común y número definido–, para formar la
Hemeroteca Militante. Por supuesto, se trata de una separación sólo �sica, pues de manera conceptual se man�ene
unida a la colección documental a la cual pertenecen,
conservando su filiación original a través de la correspondiente referencia.
Otros fondos importantes son la colección de posters,
carteles, convocatorias y afiches que ofrecen un registro
gráfico de ac�vidades universitarias de diversa índole; la
Videoteca con videograbaciones, películas y grabaciones
sonoras recibidas como dona�vos con sistemas de grabación como el U-ma�c, Beta, VHS, microcasete. Uno de

18 Ángeles Moreno López, “Los servicios de archivo en las universidades: retos y oportunidades”, disponible en: h�ps://cau.crue.org/wp-content/uploads/
retos-aauu_1999-copia.pdf

35

�CRONOGRAFÍA

FUENTES DE INFORMACIÓN

los grandes desa�os del CDyAH consis�rá no sólo en la
preservación de los formatos electromagné�cos, sino en la
digitalización de las cintas, que como tal han dejado de
exis�r, y su almacenamiento. En este fondo se creó una
Colección de Historia Oral con un acervo en audio y video
mediante entrevistas realizadas por el Centro a personajes
relacionados con la historia de la ins�tución y sus dependencias en las que se representan las experiencias, los
recuerdos y las persepec�vas.
La Fototeca se propuso desde el primer día de creación
del CDyAH, des�nada a preservar la memoria gráfica histórica y contemporánea de la ins�tución. En estos quince
años, ha reunido un importante acervo de fotogra�as de
un amplio abanico de técnicas como impresas en papel,
nega�vos de 35 mm, diaposi�vas y digitales conservadas
en diversos soportes que ya cons�tuye un relato visual en
torno a episodios de la historia de la Universidad.
Sus principales fuentes de acopio son las imágenes producidas por Prensa de Rectoría y la actual Dirección de Comunicación Ins�tucional, Vida Universitaria, Centro de Documentación y las aportaciones de dependencias y de la
comunidad universitaria, y muy par�cularmente de egresados y par�culares. El registro gráfico de la historia de la
UANL, se debe a un nutrido grupo de fotógrafos que realizó la cobertura de eventos y ac�vidades que permi�ó la
producción de un gran número de imágenes, entre ellos
Manuel Mar�nez de Ita en los años cincuenta, Álvaro Ríos
Leos en los sesenta, Roberto Quiroga en los setenta,
Deimbler Rivera, Efraín Aldama Villa y Pablo Cuéllar Zárate
en los noventas y dos mil, José Luis Macías Nicanor y Ricardo Rodríguez en los úl�mos años, cuyo trabajo es indica�va de la labor de muchos otros fotógrafos. Debido a la riqueza histórica e iconográfica de esta documentación
visual, la Fototeca del CDyAH es uno de los acervos más
valiosos con los que cuenta.
Una forma de enriquecer los acervos consiste en conseguir copias de la documentación de la Universidad que
por razón de su historia se halla en otros archivos. La
creación de las escuelas fundadoras en el siglo XIX y el carácter gubernamental de la Máxima Casa de Estudios, es
decir, por la atribución oficial en asuntos como los de gobierno con los nombramientos de rector y directores, y las
asignaciones presupuestales, se halla en los repositorios
como el Archivo General del Estado, Archivo del Congreso,
Archivo de la Normal Superior, Archivo General de la
Nación, entre otros.

El CDyAH aspira a conver�rse en un centro ac�vo de
información eficaz dirigido a los miembros de la comunidad universitaria y a los ciudadanos en general. En ese
camino ha colaborado en temas de exposiciones históricas, en videos, videomapping, libros, informes y ar�culos de difusión. Un ejemplo de sus posibilidades lo ofrece
el hecho de que una de las imágenes de su Fototeca alimenta una de las obras que el reconocido ar�sta Adrián
Procel presentó el 20 de marzo de 2025 en la exposición
Punto de Par�da en el CEIIDA, además, ofrece servicios de
información o referencia, apoyo y asesoría a estudiantes
de licenciatura y posgrado en la realización de sus inves�gaciones para obtener la elaboración de tesis. Gracias a
ello, el Centro ya �ene citación en obras impresas y digitales, tanto de divulgación como académicas.
La falta de una departamentalización de procesamiento
archivís�co, organización y descripción, se convierte en
una oportunidad para la colaboración con el Colegio de
Historia de la Facultad de Filoso�a y Letras, cuyos estudiantes llevan a cabo estas labores técnicas mediante la
prestación del servicio social y las prác�cas profesionales,
como complemento a su formación en los cursos de
iniciación a la archivís�ca.
Llegado a este punto, a pesar de los esfuerzos realizados, la tarea nunca puede darse por acabada. Es una
labor permanente recuperar y amparar la memoria universitaria. Como muchas otras ins�tuciones de memoria
que sobre los retos –como la ges�ón del archivo histórico,
construcción de infraestructura, incorporación tecnológica, recursos económicos y humanos–, hacen una contribución des�nada a contrarrestar la desmemoria que deviene en una amnesia histórica y en un elemento
disgregador. Como la función insus�tuible del CDyAH es la
recuperación de la memoria, en ese sen�do, su preservación en tanto ins�tución que conserva elementos
materiales, asume una importancia capital en un contexto
en que predominan entornos cambiantes, la valoración
de lo e�mero y la voluntad de borrar y manipular la historia y la memoria.
El material contemporáneo que hoy se preserve será en
el futuro una base de fuentes para el estudio de la Universidad y la historia de la Universidad es uno de los campos
donde mejor se registra la historia social y cultural de la
en�dad con sus cambios a lo largo del �empo, porque la
Casa de Estudios no está aislada del medio donde se desenvuelve19.

El CDyAH ha elaborado, fruto de una labor de inves�gación colabora�va con otras dependencias universitarias, casi medio centenar de libros enfocados a la historia
de la ins�tución, de sus unidades académicas y personajes, en su obje�vo de la recuperación de la memoria universitaria, así como de historia y cultura en general;
también edita la revista Memoria Universitaria y hace
labor de difusión por Facebook de temas que pueden consis�r en dar a conocer una conmemoración de la Universidad o de una facultad o escuela, u homenajear a algún
profesor o profesora.

Archivos
Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL
(CDyAH). México.
Hemerogra�a
El Porvenir. Monterrey, México.
Universidad, publicación quincenal de la Universidad de
Nuevo León. Monterrey, México.
Bibliogra�a
Borrás Gómez, Joaquim, Joaquim Llanos Sanjuán y Ángeles Moreno López (2000). “Los archivos de las universidades españolas: entre la historia y la sociedad de la
información”, en: Bole�n ANABAD, no. 2.
Cabañas Bravo, Miguel (2009). Arte en �empos de guerra:
la Guerra Civil Española. España: Consejo Superior de
Inves�gaciones Cien�ficas.
Derbez García, Edmundo (2007). Facultad de Ingeniería
Mecánica y Eléctrica. Fortaleza educa�va (1947-2007).
México: Universidad Autónoma de Nuevo León.
Flores Salazar, Armando V. (2017). Memorial. Lectura
arquicultural del edificio Colegio Civil. México: Centro de
Documentación y Archivo Histórico, Universidad Autónoma de Nuevo León.
Flores Torres, Óscar (2013). La autonomía universitaria,
1968-1971. México: Centro de Documentación y Archivo
Histórico, Universidad Autónoma de Nuevo León.
González, Héctor (1945). Historia del Colegio Civil.
México: DASU.
Jaramillo Guerreira, Miguel Ángel (2010). “Documentación medieval en el Archivo Universitario Salaman�no”,
en: Salamanca y su universidad en el primer renacimiento:
siglo XV. España: Ediciones Universidad de Salamanca.
Lluch Adelantado, Ascensión (2003). “Los fondos universitarios para la historia de las universidades”, en: José
Ramón Cruz Mundet (coord.). Archivos Universitarios e
historia de las universidades. España: Universidad Carlos
III de Madrid.
Universidad de Nuevo León. Documentos y datos rela�vos
a su creación, recopilados y recogidos por el Comisión de
Publicidad del Comité Organizador (1933). México:
Talleres �pográficos del Gobierno del Estado.
Fuentes electrónicas
Moreno López, Ángeles (2010). “Los servicios de archivo
en las universidades: retos y oportunidades”, en:
Conferencia de Archiveros de las Universidades Españolas.
[En línea; consultado el 20 de abril de 2025]. Disponible
en: h�ps://cau.crue.org/wp-content/uploads/retos-aauu_1999-copia.pdf

19 Ascensión Lluch Adelantado, “Los fondos universitarios para la historia de las universidades”, p. 15.

CULTURA REGIONAL

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�CULTURA REGIONAL

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�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

su custodia. Sin embargo, al ser dependencias adscritas al gobierno estatal, el �tular del ejecu�vo conservó originales y
minutas de la correspondencia girada tanto con el hospital
como con la escuela médica, por lo tanto, los reservorios estatales son una de las principales vetas para explorar el origen
y el desarrollo del hospital-escuela; binomio que por largos
períodos se mantuvo separado y hasta confrontado.

CRONOGRAFÍA

Memoria documental del
Hospital-Escuela de la UANL
José Antonio Olvera Sandoval
Universidad Autónoma de Nuevo León

1

gurada formalmente por Miguel Alemán, presidente de la
república, Raúl Rangel Frías, rector de la universidad y
Serapio Muraira, director de la facultad. Meses después,
materialmente integrados hospital y facultad, el gobernador Dr. Ignacio Morones Prieto, decreta el acuerdo por
el que el estado cede a la Universidad de Nuevo León, vía
facultad, el manejo del Hospital Civil “Dr. José Eleuterio
González”, desde entonces “Hospital Universitario”.

A par�r de que la Facultad de Medicina se incorporó a la
Universidad de Nuevo León (1933) y el Hospital Civil se
convir�ó en Universitario (1952), la documentación generada desde estas ins�tuciones se incrementó notablemente y su preservación se organizó sistemá�camente. La
mayor parte de la información contenida en el Archivo Histórico de la Facultad de Medicina (AHFM-UANL) es la que
ges�onaron sus autoridades y personal docente y técnico;
la rela�va al nosocomio es escasa —hay que tomar en cuenta que hasta 1952 era administrado como dependencia estatal—, aunque la disponible resulta valiosa para tener un
registro de sus ac�vidades más trascendentes.
Archivo médico i�nerante

Develación de la placa por parte del presidente de la república Miguel
Alemán Valdés y el gobernador Ignacio Morones Prieto.
Fotogra�a: Archivo Histórico Fotográfico de la Facultad de Medicina, UANL

El 30 de octubre de 1859, es la fecha oficial del nacimiento de la actual Facultad de Medicina —como parte del
Colegio Civil—, cuya dirección estuvo a cargo del Dr.
Gonzalitos. Inició con 15 alumnos y seis profesores, en un
local situado en las actuales calles de Morelos y Zaragoza,
meses después se trasladó a una sala provista en el Hospital
Civil, inaugurado en 1860, por las actuales calles de 15 de
Mayo y Cuauhtémoc3.

Hospital Universitario y Facultad de Medicina, 1960. Consolidación académica e ins�tucional del binomio hospital-escuela. Fotogra�a: Archivo Histórico
Fotográfico de la Facultad de Medicina, UANL

Arqueología de papeles

González “Gonzalitos” (1813-1888) el más descollante—
comenzó a madurar no sin al�bajos y claroscuros,
convir�éndose en uno de los pilares básicos del desarrollo
social, cien�fico y cultural de Nuevo León2.

El flujo documental rela�vo a la historia de la Escuela de
Medicina (1859) y del Hospital Civil (1860) se remonta hasta los inicios del estado libre y soberano de Nuevo León
(1824), cuando la élite provincial encargada de impulsar la
modernidad polí�ca se planteó la necesidad de establecer
ins�tuciones de educación superior para formar los
cuadros profesionales encargados de atender las necesidades esenciales en materia de administración y salud públicas. Para tal efecto, se dieron a la tarea de fundar las primigenias cátedras de Jurisprudencia (1824) y de Medicina
y Farmacia (1828). La escasez de recursos económicos, la
inestabilidad polí�ca por el conflicto entre centralistas y
federalistas, las intervenciones extranjeras, las sequías y
las epidemias, entre otros factores adversos, evitaron que
los planes educa�vos en materia de salud pública llegaran
a buen puerto. Sin embargo, los intentos que afanosamente emprendieron algunos médicos con la anuencia del poder ejecu�vo local dieron sus frutos en la segunda mitad
del siglo XIX. Desde entonces, el binomio hospital-escuela
acuñado por varios gestores —siendo el Dr. José Eleuterio

En este sen�do, la actual Facultad de Medicina y el
Hospital Universitario (anteriormente Civil) son ins�tuciones centenarias, cuya evolución generó copiosa documentación que da cuenta de la atención y la educación médicoquirúrgica, así como de la infraestructura, el equipamiento
y los inmuebles donde se ubicaron a través del �empo.
Afortunadamente, buena parte de los documentos girados
en el intervalo de 1828 a 1980 —en copia u originales— se
conservan en el actual Archivo Histórico de la Facultad de
Medicina de la UANL, cons�tuyendo su memoria y patrimonio documental.
El trajinar de estas ins�tuciones en el paisaje urbano de
Monterrey durante los siglos XIX y XX, así como su reorganización en el ámbito de la administración pública hasta la
década de los 50, provocaron que la documentación estuviera depositada en diferentes acervos, poniendo en riesgo

1 Historiador, editor y gestor. Ha sido profesor-inves�gador en la Universidad Autónoma de Nuevo León y catedrá�co del Ins�tuto Tecnológico y de Estudios
Superiores de Monterrey. Sus principales líneas de inves�gación son la historia económica regional, la historia de la salud pública y el patrimonio histórico.
Actualmente es el coordinador de la Sala Histórica de la Facultad de Medicina y Hospital Universitario “Dr. José Eleuterio González” de la UANL.
2 El contexto y pormenores de la primera cátedra de Medicina lo hemos expuesto en: José Antonio Olvera. “Arqueología de la UANL…”, pp. 4-8.

CULTURA REGIONAL

40

Papeles en el �empo
Una de las acciones más importantes de las autoridades
universitarias para el resguardo y clasificación de sus archivos ocurrió meses antes de que la facultad se trasladara al
inmueble que hoy ocupa. El 13 de agosto de 1951, el rector Raúl Rangel Frías, solicitó a todos los directores de facultades y preparatorias de la universidad que proporcionaran al profesor Israel Cavazos Garza, entonces oficial
mayor de la Sociedad Nuevoleonesa de Historia, Geogra�a
y Estadís�ca, un informe sobre el estado que guardaban
los archivos y las bibliotecas de cada una de las dependencias universitarias. Con el propósito de que la Facultad de Medicina sistema�zara sus acervos, el 12 de sep�embre de ese año, el rector comisionó a la señorita
Concepción Tijerina para que auxiliara en la reorganización
del archivo, ac�vidad que se consideraba prioritaria debido al poco �empo que disponía la facultad para cambiarse
a su nuevo edificio4.

La Escuela de Medicina —como se le denominaba entonces— se normó por un plan de estudios semejante al de
la Ciudad de México, tanto en asignaturas como en obras de
texto. El 19 de sep�embre de 1877, el gobierno de Nuevo
León expidió un decreto que reorganizó el sistema educa�vo de la en�dad; entre otras novedades, determinó la separación de la escuela médica del Colegio Civil y su adscripción al Consejo de Salubridad. Tuvo edificio propio hasta
1891, construido con el dinero legado por Gonzalitos al morir, con�guo al Hospital Civil; una construcción modesta,
ubicada en un predio que daba a las actuales calles de
Matamoros y Cuauhtémoc; se inauguró en 1892.

El 16 de octubre, el director de la facultad Dr. Serapio
Muraira informó al rector que la señorita Tijerina había
cumplido su comisión y que había quedado concluida la
reorganización del archivo y la biblioteca. El 13 de noviembre de 1951, el Dr. Antonio Torres, secretario de la facultad, informó al profesor Cavazos que: “El archivo con
que cuenta la facultad (…) data aproximadamente del año
1850, el cual se encuentra debidamente ordenado”5.
Respecto a la biblioteca, aclaró que estaba clasificada y
compuesta por 1,673 volúmenes y 1,488 revistas y tesis.
Escuela de Medicina de Nuevo León. Fotogra�a: Archivo Histórico Fotográfico de la Facultad de Medicina, UANL

A mediados de diciembre de 1951, comienza la mudanza hacia las nuevas instalaciones, las cuales se inauguran el 9 de noviembre de 1952. Aunque es de suponer que
el archivo formó parte importante de ese traslado, no existe información que permita establecer su ubicación y las
condiciones en que se resguardó. Según el profesor Ar-

En 1948, inició la construcción del actual edificio de la
facultad, a cargo de los ingenieros Manuel Mar�nez
Carranza y Leobardo Elizondo, así como del arquitecto
Joaquín A. Mora. A finales de 1951 se inició el traslado a las
nuevas instalaciones y el 9 de noviembre de 1952 fue inau3 Véase: José Antonio Olvera, “Breve narra�va del Hospital-Escuela”, pp.33-42.
4 Esto lo consignamos en: José Antonio Olvera, “Papeles de Medicina”, pp. 1-13.
5 Ibid., p. 4.

41

�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

resguardadas en 82 cajas de polipropileno, cubriendo un
periodo de 62 años: 1892-1954. Por consiguiente, las
carpetas archivadoras dejaron de usarse, teniendo ahora
los documentos mayor seguridad, aislamiento de polvo,
humedad y gérmenes, así como mejor desplazamiento �sico y menos presión, que provocaban los broches de dichas carpetas. La segunda etapa, en la que se trabajaron
las 37 cajas de archivo de plás�co tamaño oficio, se realizó
entre 2013 y 2015; esta documentación cuyo intervalo
comprende de 1955 a 1980, se integró en 213 cajas archivadoras. Posteriormente, se acondicionó un espacio en el
sótano, que reúne las condiciones básicas para el resguardo documental, a los que se han sumado otros documentos provenientes de archivo par�culares que han sido donados a la Facultad de Medicina6.

mando Hugo Or�z, primer coordinador de la Sala Museo
de la Facultad, responsable también del acervo documental, es muy probable que durante el periodo de 1960 a
1990 la documentación haya estado en un cuarto con techo de lámina, en el tercer piso de la facultad. A par�r de
1990, el profesor Or�z, advir�endo el peligro que corría el
acervo, lo trasladó a unas bodegas del sótano de la facultad y una pequeña parte de los documentos, principalmente manuscritos alusivos a tesis de alumnos de Medicina, informes de la Tesorería, entre otros, los resguardó en
la Sala Museo, además de clasificarlos y digitalizarlos en su
mayor parte. La documentación que se quedó en los sótanos de la facultad representaba más del 90 por ciento de
la información.
En febrero de 2010, el director de la facultad Dr. Donato
Saldívar, nos encomendó realizar el diagnós�co y dictamen
técnico del Archivo Histórico de la Facultad de Medicina de
la UANL, así como iniciar la reorganización de dicho
acervo. Uno de los puntos medulares del diagnós�co fue
que después de valorar y rescatar la documentación y
antes de proponer un nuevo espacio para el archivo, primero se realizaría un inventario y posteriormente un
catálogo, para que de esta forma la información se almacenara debidamente. Es importante señalar que, �sicamente, los documentos referidos se encontraban en dos locales ubicados en el sótano, unos resguardados en 83
carpetas archivadoras tamaño carta y otros en 37 cajas de
archivo de plás�co tamaño oficio, que en conjunto rebasan
los 30 metros lineales.

en un librero de la Sala Histórica. Entre los documentos más
relevantes se encuentra el Libro de la Tesorería de la Escuela
de Medicina (1878-1893), cuando estuvo administrado por
el Dr. González, en el que se �ene registradas las entradas y
salidas de recursos, sobre todo, el pago de honorarios a los
profesores y personal, así como las cuotas de los estudiantes. Se dispone del original (encuadernado en 192 fojas)
y de una copia digital, la mayor parte de los documentos están firmados por el sabio médico.

En 2009, el Dr. Carlos Medina de la Garza y el Prof. Armando Hugo Or�z publicaron una recopilación y transcripción de las disertaciones presentadas por los egresados de
Medicina. Con el �tulo de Tesis del siglo XIX. Primeros egresados de la Facultad de Medicina…, los autores hacen
una relación de los primeros egresados y en especial de
sus tesis, que por reglamento presentaban por escrito al
momento de su examen profesional. Transcriben 45 disertaciones, presentadas entre 1857 y 1878, las cuales se
agrupan en seis ejes temá�cos: patología interna (medicina interna), cirugía, gineco obstetricia, venereología, terapéu�ca y enfermedades nerviosas7.
Las denominadas “tesis” no sólo correspondieron a alumnos de la Escuela de Medicina local, sino que también se
incluyeron médicos extranjeros que realizaban este trámite para obtener permiso del Consejo de Salubridad para
ejercer en la en�dad, como fue el caso de Thomas Kearny,
quien el 19 de agosto de 1857 —dos años antes de que se
fundara la escuela— presentó: The causes and treatment
of Typhoid fever (“Las causas y tratamiento de la fiebre
�foidea”). También es relevante la disertación de Ygnacio
Mar�nez ¿Hay o no fiebres esenciales?, presentada el 7 de
agosto de 1865; fue el primer alumno que cursó la carrera
completa en el Colegio Civil y se examinó el 8 y 9 de agosto de 1865.

Libro de la Tesorería de la Escuela de Medicina, 1878-1893. Fotogra�a:
Archivo Histórico Fotográfico de la Facultad de Medicina, UANL

El actual Archivo Histórico de Medicina. Fotogra�a: Archivo Histórico Fotográfico de la Facultad de Medicina, UANL

Otro grupo importante de documentos los cons�tuyen
los Expedientes de Exámenes Profesionales de Medicina,
Farmacia, Odontología y Enfermería, 1857-1929, los cuales se integran con: la solicitud de examen en papel sellado; cer�ficado de estudios; constancia de prác�cas profesionales (hospital o bo�ca); recibo de pago por derecho
a examen profesional y la disertación manuscrita. Estos documentos están resguardados en nueve cajas-estuche y
una caja de polipropileno. Son los documentos, en �sico,
más an�guos que resguarda el AHFM-UANL, manuscritos
en su totalidad, los cuales presumiblemente fueron recogidos por la facultad al momento de su separación del
Colegio Civil en 1877, cuando pasa a la tutela del Consejo
de Salubridad. Todo parece indicar que este grupo documental fue el núcleo inicial del archivo escolar médico.

Tesis de Thomas Kearny, 1857. Imagen: Archivo Histórico Fotográfico de la
Facultad de Medicina, UANL

Los acervos y sus contenidos
La mayor parte de los fondos documentales del AHFMUANL están preservados en 300 cajas archivadoras de polipropileno, una pequeña en cajas-estuches y los materiales
fotográficos en siete estuches de gran formato y siete cajas
de archivo tamaño carta. También se dispone de un respaldo digital que incluye además de las imágenes, documentos
y textos an�guos, muchos de éstos solamente se disponen
en este formato. Toda la gama de documentos está registrada en inventarios y catálogos que agilizan su búsqueda.

Estado en que se encontraban los documentos hasta 2010. Fotogra�a:
Archivo Histórico Fotográfico de la Facultad de Medicina, UANL

El nuevo acervo

Como se señaló anteriormente, a principios de los 90 se
seleccionó una serie de documentos de las cajas y carpetas
ubicadas en el sótano de la facultad, los cuales debido a su
an�güedad fueron clasificados, digitalizados y conservados

El inventario y la catalogación se llevaron a cabo en dos
fases. La primera concluida en 2012, en la que se integró
toda la documentación de las carpetas archivadoras,

Expedientes de exámenes profesionales de ciencias médicas, 1857-1929.
Fotogra�a: Archivo Histórico Fotográfico de la Facultad de Medicina, UANL

Ygnacio Mar�nez, primer egresado de la carrera de Medicina, 1865. Fotogra�a: Archivo Histórico Fotográfico de la Facultad de Medicina, UANL

7 Carlos Medina de la Garza y Armando Hugo Or�z Guerrero (comps.), Tesis del siglo XIX.
6 Cfr. César Morado (coord.), Los Archivos Históricos de Nuevo León, pp. 81-88.

CULTURA REGIONAL

42

43

�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

14.Estadís�ca de la Escuela de Medicina
15.Historias clínicas
16.Horarios de clase
17.Inventario de bienes de los diversos departamentos
18.Informe que rinde el Director al Gobierno del Estado
o a la Rectoría de la Universidad
19.Informe que rinde el Secretario General al Gobierno
del Estado o a la Rectoría de la Universidad
20.Informe que rinde el Tesorero al Gobierno del Estado
o a la Rectoría de la Universidad
21.Informes de comisiones (profesores o alumnos)
22.Informes de los preparadores de prác�cas médicas
23.Invitaciones
24.Listas de asistencia
25.Lista de libros que se u�lizan en el año escolar
26.Lista de �tulos expedidos
27.Licencias para el personal técnico y docente
28.Lista de médicos que ejercen en el Estado
29.Nombramientos, ceses y renuncias
30.Nómina de personal docente y administra�vo
31.Planes de estudio
32.Programas de estudio de las materias de Medicina
33.Presupuestos
34. Reglamentos de la Escuela de Medicina y el Hospital Civil
35.Reportes de guardias y de servicio social
36.Reportes de médicos residentes, internos y prac�cantes
37.Solicitud de examen profesional
38.Solicitud de exención de cuotas
39.Solicitud de revalidación de estudios
40.Sociedad de alumnos
41.Tesis

Complementan esta sección que está resguardada en la
Sala Histórica, seis cajas de polipropileno con fotocopias
de documentos originales localizados en el Archivo General del Estado en el ramo de Salud Pública, del Periódico
Oficial del Estado, de los informes y memorias de los gobernadores de Nuevo León y de los rota�vos locales con
referencias a la Escuela de Medicina y/o el Hospital Civil en
el intervalo de 1810 a 1952. A este grupo documental se le
denominó Correspondencia con el Gobierno del Estado,
material que fue compilado en 1988, durante la ges�ón
del Dr. Alfredo Piñeyro López, como parte del proyecto Historia de la Medicina, el cual consis�ó en recuperar la
información documental y gráfica dispersa en los archivos
oficiales de la en�dad, la bibliogra�a existente sobre la
medicina local, acopio de instrumental médico an�guo y
tes�monios sobre la historia reciente del hospital-escuela.
Para tal efecto se contrató temporalmente a un grupo de
inves�gadores, entre los que se encontraba el referido
profesor Armando Hugo Or�z.
Los aspectos más recurrentes de este apartado documental se refieren a: los reglamentos de vacunación en la
Nueva España, el combate a la viruela de 1815, proyecto
de creación de la policía médica del estado en 1850, sobre
el cólera morbus de 1849, la creación del Consejo de Salubridad en 1851, recomendaciones para el combate de la
fiebre amarilla en 1898, estadís�cas del hospital-escuela,
planes de estudio de la carrera de Medicina, reglamentos
de la Escuela de Medicina y el Hospital Civil, arbitrios aprobados para el sostenimiento de estas ins�tuciones, lista de
alumnos y profesores, reporte de enfermos, entradas, salidas y muertos del hospital, informes sobre mejoras
materiales, informes de directores y de la Beneficencia Pública del Estado, la construcción de los nuevos edificios
después de la década de los treinta, el establecimiento del
servicio social, entre otros temas.

Complementan esta larga lista dos breves secciones
compuestas por cinco cajas archivadoras: los fondos
par�culares de los doctores Eusebio Guajardo Zambrano
(1870-1939)8 y Hernán Salinas Cantú (1918-2006)9. En el
caso del primero, se recibieron publicaciones —sobre todo
de pediatría de la cual era pionero a nivel regional—, documentos y fotogra�as, materiales proporcionados por la Sra.
Myriam Mar�nez Guajardo. Respecto al segundo, el dona�vo consis�ó en varias colecciones de bole�nes médicos,
folletos, revistas, un diario de apuntes y, principalmente,
carpetas con los borradores mecanografiados de sus principales obras históricas y literarias, tales como La Escuela de
Medicina y el Hospital Civil, Biogra�a del Dr. Pascual Costanza, Historia y Filoso�a Médica, entre otras, textos facilitados por la Biblioteca del Museo de Historia Mexicana.

Los documentos que se preservan en el espacio provisto
para el AHFM-UANL —ubicado en el sótano de la Facultad
de Medicina— representan el 90% del flujo documental,
datan desde finales del siglo XIX hasta principios de los
ochenta. La información está escrita a mano y mecanográficamente, con algunos impresos, en lenguaje español la
mayoría, y varios en inglés y francés. Originalmente estaba
organizada de manera incipiente, cronológicamente y por
apartados muy generales. Después de analizar y valorar la
información se establecieron varios ejes temá�cos sobre
los que se agruparía todo el universo documental, estableciéndose los siguientes grupos documentales:

Archivo Histórico Fotográfico
Es una de las secciones con mayor demanda por parte
de inves�gadores, ins�tuciones y público en general. Su
origen se remonta a 1944, cuando en la facultad se instaló
un laboratorio de fotogra�a, luego se convir�ó en Departamento de Fotogra�a, siendo su función primordial
registrar los acontecimientos más relevantes y brindar
apoyo gráfico a los diferentes servicios del hospital-escuela. En 1975, es nombrado jefe del departamento el pintor
y fotógrafo Eliézer Alanís Rodríguez (1938-2006)10, quien
desempeñó una labor importante en el acrecentamiento
y actualización del material gráfico; permaneció en el
puesto hasta 2005, año en el que también desapareció
este departamento. Entre 1993 y 1999, Alanís realizó 28
retratos para formar la galería de ex directores de la Fa-

1.Actas de la Junta Direc�va
2.Avisos a los profesores y/o alumnos
3.Cues�onarios de las materias que se imparten
4.Correspondencia del Director
5.Correspondencia con proveedores o casas comerciales
6.Cortes de Caja de la Tesorería
7.Conferencias y ponencias
8.Constancias de estudio y de validez de títulos
profesionales
9.Circulares enviadas a profesores y /o alumnos
10.Correspondencia de la Tesorería
11.Cuadro de exámenes
12.Decretos emi�dos por el H. Congreso del Estado
13.Directorio de profesores

8 Su trayectoria ha sido abordada por: Armando H. Or�z, José Antonio Olvera, Gilberto Treviño Mar�nez y Carlos Medina de la Garza, “Eusebio Guajardo
Zambrano…”, pp.131-135.
9 Su perfil biográfico aparece en: Jair García Guerrero y Jorge Valadez García, “Médico y poeta…”, pp. 40-43.

CULTURA REGIONAL

44

cultad y el Hospital Universitario —los cuales se exhiben
en la Sala Histórica—, así como varias pinturas del an�guo
Hospital González y la primera Escuela de Medicina.

FUENTES DE INFORMACIÓN

Bibliogra�a
Gallegos, Nancy Verónica (2022). Lo visto y lo no visto, el
uso de la imagen en medicina. El caso del Archivo Histórico
Fotográfico de la Facultad de Medicina de la UANL. Ponencia. México: I Coloquio Internacional de Humanidades
Médicas: pasado y presente.
García Guerrero, Jair y Jorge Valadez García (2007).“Médico y poeta: el Dr. Hernán Salinas Cantú (1918-2006)”, en:
Bole�n Mexicano de Historia y Filoso�a de la Medicina,
vol. 10, no. 1, pp. 40-43.
Medina de la Garza, Carlos y Armando Hugo Or�z
Guerrero (comps.) (2009). Tesis del siglo XIX. Primeros egresados de la Facultad de Medicina de la UANL. México:
Universidad Autónoma de Nuevo León.

Galería del Dr. Gonzalitos. Fotogra�a: Archivo Histórico Fotográfico de la
Facultad de Medicina, UANL

El acervo está compuesto por más de cinco mil fotogra�as, las cuales dan cuenta del quehacer educa�vo,
cien�fico y humanís�co de la Escuela de Medicina y el
Hospital Civil, en un intervalo de más de siglo y medio. Los
materiales están contenidos en siete cajas de plás�co de
uso pesado para archivos; entre las imágenes más recurrentes están: fotos de Gonzalitos, las diversas etapas de
los inmuebles de la facultad y el hospital, inauguraciones
de los diversos espacios, láminas de libros de medicina,
los departamentos clínicos, salas y auditorios, eventos
académicos y culturales, las colecciones del museo de
medicina, el fron�spicio de la facultad y el hospital a través de los años, las nuevas edificaciones, espacios y remodelaciones de inmuebles, los murales, monumentos y
vegetación, galería de directores, poses de trabajadores,
personal técnico y docente, alumnos y visitantes, así
como nega�vos (sobre eventos, efemérides y espacios diversos de los edificios), entre otras11.

Montemayor Jáuregui, Ma. del Carmen (2017). “Dr. Ángel
Óscar Ulloa Gregori (F.A.C.S.), 1919-2015: In memoriam”,
en: Medicina Universitaria, vol. 19, no. 74, pp. 40-42.
Olvera Sandoval, José Antonio (2010). “Papeles de Medicina. Reorganización del archivo histórico de la Facultad de
Medicina (1884-1954)”, en: Memoria Universitaria, año 1,
no. 10, pp. 3-13.
Olvera Sandoval, José Antonio (2012). “Reorganización del
Archivo Histórico de la Facultad de Medicina (18841954)”, en: César Morado Macías (coord.). Los Archivos
Históricos de Nuevo León. México: Universidad Autónoma
de Nuevo León, Grupo de Inves�gadores sobre el Noreste
de México y Texas (GENTE).
Olvera Sandoval, José Antonio (2022). “Breve narra�va del
Hospital-Escuela: 70 años del Hospital Universitario,” en:
Revista Academia Semper, nos. 12-13, pp. 33-42.

Otra de las secciones que forma parte de este archivo
es una colección de 133 fotogra�as en gran formato de las
generaciones de las licenciaturas de Médico Cirujano y
Partero, y Químico Clínico Biólogo, que datan desde 1937
al 2011. Durante mucho �empo estuvieron colgadas en el
pór�co de la Biblioteca, en 2010 se desmontaron y fueron
colocadas en cajas estuches para ser resguardadas en la
Sala Histórica de la facultad.

Olvera Sandoval, José Antonio (2023). “Arqueología de la
UANL: primera cátedra de medicina, 1828”, en: Cultura
Regional, vol. 1, no. 1, pp. 4-8.
Or�z Guerrero, Armando H., José A. Olvera Sandoval,
Gilberto Treviño Mar�nez y Carlos Medina de la Garza
(2020). “Eusebio Guajardo Zambrano (1870-1939): Visionary of modern medicine in Mexico”, en: Medicina Universitaria, vol. 22, no. 3, pp. 131-135.

Cierre
Actualmente el AHFM-UANL está adscrito a la Sala Histórica “Dr. Ángel Óscar Ulloa Gregori”, espacio cultural
inaugurado en 1993, el cual integra un museo de Medicina, con más de mil piezas entre estuches, aparatos e instrumental médico quirúrgico y una colección de dos mil
300 libros an�guos de ciencias médicas, concentrados en
el siglo XIX y escritos en varios idiomas. Este espacio se
localiza en el primer piso del edificio del Centro Regional
de Información y Documentación en Salud “Dr. Alfredo Piñeyro López” (CRIDS) de la Facultad de Medicina.

Patrimonio Cultural de la Universidad Autónoma de Nuevo
León (2013). México: Universidad Autónoma de Nuevo León.

La misión de la Sala Museo es coadyuvar al conocimiento, iden�dad, inves�gación, preservación y difusión del
patrimonio cien�fico y humanís�co relacionado con el desarrollo histórico de las ciencias médicas y de la salud en
el noreste de México.

CRIDS de la Facultad de Medicina donde se localiza la Sala Histórica. Fotogra�a: Archivo Histórico Fotográfico de la Facultad de Medicina, UANL

10 Dos pinturas de él y un breve perfil biográfico se incluyen en: Varios, Patrimonio Cultural de la Universidad…, pp. 158, 159 y 248.
11 Los contenidos y apartados de esta sección han sido abordados por Nancy Verónica Gallegos, “Lo visto y lo no visto, el uso de la imagen en medicina”.

45

�ligado con ideas de esa facción. Así se sucedieron gobiernos

fig

JOYAS DE L A
HISTORIOGR A FÍA

carrancistas y villistas, cada uno con polí�cas propias como el

01

an�clericalismo y los préstamos forzados (pp. 165-187).
La siguiente década se caracterizó por ser un periodo de mayor
estabilidad, pues la Revolución mexicana había dejado como saldo,
entre otras cosas, una importante crisis económica. Por consiguien-

Luis Alberto García García, Edson Abraham Salvador Soto Espinosa, Moisés Alberto

te, los gobernadores de Nuevo León, con la ayuda de los presiden-

Saldaña Martínez y Alberto Barrera Enderle (2024). Nuevo León. 200 años de historia.

tes revolucionarios Álvaro Obregón y Plutarco Elías Calles, se comprome�eron a reconstruir la en�dad con obras de infraestructura.

Monterrey, México: Fondo Editorial de Nuevo León.

Bajo el gobierno de Lázaro Cárdenas hubo roces con los empresarios regiomontanos, ya que éstos vieron en riesgo sus intereses ante

Bryan Yair Ramírez Garza 1
Universidad Autónoma de Nuevo León

las polí�cas cardenistas que muchos caracterizaban como socialistas. Cárdenas hizo lo posible porque los obreros recibieran mejores
que fue necesario el reclutamiento de hombres, pero muchas personas

sueldos, condiciones laborales dignas y protección, pese a las resis-

se excusaban de mil maneras con tal de no par�cipar (pp. 38-39).

tencias por parte de la clase empresarial (pp. 190-193).

Nuevo León. 200 años de historia es un libro escrito por cuatro

la mira puesta sobre la América española. Evidencias de lo anterior

reconocidos historiadores nuevoleoneses, cuyos trabajos han sido

fueron los intentos de conquista y ocupación de territorios

Por otro lado, a gran parte de la población del Nuevo Reino de

En el cuarto y úl�mo capítulo, �tulado “Nuevo León, de 1940

de referencia obligada para conocer más de la historia de Nuevo

americanos bajo soberanía española y el robo de mercancías de ex-

León no le interesaba que el territorio se independizara, contrario a los

al siglo XXI”, Alberto Barrera Enderle estudia las implicaciones del

León y de México: Luis Alberto García García (UDEM), Edson

portación (p. 18).

habitantes de regiones como el Bajío, en donde el conflicto fue más

segundo auge industrial de Nuevo León, como el incremento des-

constante. A los reineros lo que en verdad les preocupaba era sobrevi-

enfrenado de población y la construcción de nueva infraestructura

vir. Hallaron en el contrabando una estrategia para evadir las trabas

en Monterrey. Asimismo, se ocupa de comentar la situación de la

comerciales impuestas por la Corona, con lo que pudieron comerciar

Universidad de Nuevo León y el movimiento por la autonomía uni-

Abraham Salvador Soto Espinosa (UDEM), Moisés Alberto Saldaña
Mar�nez (UANL) y Alberto Barrera Enderle (CIESAS-Noreste).

Por consiguiente, los reyes de la dinas�a Borbón, cuyo primer
monarca fue Felipe V, se encargaron de implementar reformas

Este libro se publicó con dos finalidades. La primera de ellas

económicas, polí�cas, militares y territoriales, con la finalidad

fue conmemorar el bicentenario de la declaración de Nuevo León

de fortalecer al Imperio español. Así pues, mediante una

como estado libre y soberano de la federación mexicana. La segun-

milicia sólida y el poblamiento de regiones inexploradas, se

da es proporcionar un estudio histórico de dos siglos para difundir

procuró la recuperación de posesiones arrebatadas por las

la importancia del pasado de dicha en�dad, que a lo largo de su

potencias imperiales anteriormente mencionadas. Del

desarrollo ha atravesado por transformaciones significa�vas con

mismo modo, se establecieron nuevos impuestos, se reorga-

implicaciones de diversa naturaleza para su población.

nizó la administración territorial en intendencias y provincias

versitaria (pp. 216-244).

con el norte mediante precios bajos y productos que no se podían
comprar en el estado (pp. 40-46).

Después de haber experimentado un buen auge económico
Por otra parte, ya en los primeros años de vida inde-

de 1940 a 1970, en el gobierno de Luis Echeverría varios grupos de

pendiente, se promulgó la primera cons�tución polí�ca de

guerrilla urbana operaron en Monterrey, uno de los cuales prota-

Nuevo León en 1825, con leyes que permi�an garan�zar el bien-

gonizó el intento de secuestro y posterior asesinato del empresario

estar de la población y el buen funcionamiento del estado. El autor,

Eugenio Garza Sada. La polí�ca de José López Por�llo trajo con-

internas, y se crearon nuevos cargos polí�cos como los intendentes

además de estudiar la par�cipación de Nuevo León en la invasión es-

secuencias adversas en el ámbito económico, por lo que la repu-

y los comandantes (pp. 18-28).

tadounidense, la reforma liberal y la intervención francesa, se aproxi-

tación del PRI se deterioró más. Por otra parte, el autor rescata la

ma a la vida co�diana de los nuevoleoneses en el siglo XIX, revisando

cues�ón depor�va, al explicar cómo el fútbol y el béisbol se

A pesar de que el Imperio español hizo lo posible para consoli-

los objetos que se solían u�lizar en las casas de la época, así como las

convir�eron en deportes por excelencia para el público regio-

ral, social y religiosa, sino que también, en el primer apartado, pro-

dar su dominio territorial y militar, al menos en la región noreste

herramientas con las que las personas de clases bajas realizaban sus

montano hasta el día de hoy. Además, también se destaca el aspec-

porcionan una contextualización de lo que sucedió antes de que

del Virreinato de la Nueva España no hubo una buena organización

labores diarias (pp. 57-58 y 96-123).

to de la música, par�cularmente el rock y la cumbia colombiana

esta en�dad se considerara un estado libre y soberano, para que el

en estos aspectos, pues la llegada de grupos rebeldes como el de

lector pueda darse una idea del por qué sucedieron estos cambios

los comanches representó una amenaza para la estabilidad del

En el tercer capítulo, �tulado “De la era de los caudillos a la con-

espacio y de la economía. El establecimiento de una defensa

solidación de la modernidad polí�ca”, Moisés Alberto Saldaña

militar en lo que actualmente es Lampazos de Naranjo y

Mar�nez apunta que en Nuevo León la República restaurada fue una

con lo que en esos mismos años ocurría a nivel estatal.

el traslado de una can�dad importante de soldados a

época de transición previa a la etapa de industrialización. En estos

Defini�vamente, el libro Nuevo León. 200 años de historia

De esta manera, el lector puede establecer una di-

las Provincias Internas del Oriente no ayudaron mucho

años, el estado se encontraba controlado principalmente por tres

cons�tuye una completa historia de los antecedentes, inicios, des-

a la pacificación de estos grupos, pues los desacuerdos

caudillos, quienes se encargaron de poner orden: Mariano Escobe-

arrollos y cambios que ha experimentado el estado de Nuevo León.

polí�cos impidieron una estrategia fuerte para impo-

do, Jerónimo Treviño y Francisco Naranjo (pp. 132-137). Ya durante

Asimismo, la obra incluye materiales visuales como fotogra�as,

el gobierno de Bernardo Reyes, comenzó la gran industrialización de

mapas y notas periodís�cas, con la finalidad de ilustrar los lugares

rio, poblamiento y consolidación”, Luis Alberto García

Monterrey. Tanto Porfirio Díaz como Reyes hicieron lo posible por fo-

y los procesos que se estudian, y de facilitar la comprensión por

García ofrece un repaso de las relaciones entre el Nuevo Reino

En el segundo capítulo, �tulado “Conformación de Nuevo

mentar la inversión privada, con polí�cas como la exención de

parte de los lectores. Con este extraordinario trabajo que Luis

León en el marco del México independiente”, Edson Abraham

impuestos. Además, el autor enfa�za el crecimiento demográfico

García, Edson Soto, Moisés Saldaña y Alberto Barrera han sacado a

durante el siglo XVIII. Argumenta cómo el reinado de Carlos II,

Salvador Soto Espinosa aborda cómo durante la guerra de inde-

que se produjo a raíz del auge fabril (pp. 142-149 y 156).

la luz, seguramente se despertará el interés hacia la historia del es-

úl�mo miembro de la dinas�a de los Habsburgo, ates�guó un

pendencia, el gobierno del Nuevo Reino de León no contaba con fon-

A través de cuatro capítulos, los autores proporcionan
información sobre una temporalidad específica de Nuevo León. No
solamente estudian su transformación económica, polí�ca, cultu-

a lo largo de doscientos años. Asimismo, mencionan primero lo que sucedió a nivel nacional para relacionarlo

ferencia sobre el impacto entre estos dos niveles.
En el primer capítulo, �tulado “Orígenes: territo-

ner el orden (pp. 28-33).

de León, el Virreinato de la Nueva España y el Imperio español

que, pese a que son géneros que no surgieron en Nuevo León,
influyeron en el surgimiento de bandas locales que supieron ganarse la aceptación del público (pp. 244-273).

tado de Nuevo León, incluso de parte de aquellos públicos que no
estén tan familiarizados con la materia. Al leer este libro, el lector

periodo de inestabilidad económica y territorial, ya que las otras

dos suficientes para la compra de armamento para comba�r al bando

No obstante, la Revolución mexicana en contra de la dictadura

potencias del momento (Francia, Gran Bretaña y Portugal) tenían

insurgente. Además, había pocos militares bien entrenados, por lo

de Díaz estalló en 1910. Nuevo León no se mantuvo ajeno al conflic-

podrá reflexionar sobre los sucesos del pasado, sobre sus efectos

to, pues cons�tucionalistas y convencionistas se disputaron el poder

posi�vos o nega�vos en el presente, y sobre la importancia de la

sobre la en�dad en varias ocasiones. Una vez que un bando revolu-

cooperación social en la construcción de una en�dad ver-

cionario tomaba el control del estado, llegaba a gobernar un polí�co

daderamente próspera para todos.

1 Es estudiante de la licenciatura en Historia en la Facultad de Filoso�a y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

CULTURA REGIONAL

46

47

�fig

JOYAS DE L A
HISTORIOGR A FÍA

01

Antonia Heredia Herrera (2008). Memoria, archivos y archivística: identidad y novedad.
Ciudad de México: Apoyo al Desarrollo de Archivos y Bibliotecas de México, A. C.
Karla González Nava

1

Universidad Autónoma de Nuevo León

La memoria es un tema de interés, especialmente en

rea de rescatar la memoria. Los archivos son parte de la memoria y no

el mundo contemporáneo. La existencia de un fragmento

al revés, lo que tampoco significa que la presencia de los archivos no

temporal que vive en nosotros nos resulta como un mis-

sea vital para tener un panorama amplio.

terio. Antonia Heredia Herrera expone a través de este libro la conexión entre el concepto de memoria y los archivos

Por otro lado, el monopolio de los archivos puede representar

y la archivís�ca.

una gran dificultad si consideramos la prioritaria tarea de rescatar la
memoria de los grupos marginados. La existencia del trabajo archivís-

En una sociedad como la nuestra, donde la prisa es un elemento

�co resalta por la necesidad de conservar los textos en el mejor es-

inherente a la vida co�diana y el �empo nada más que una distorsión,

tado posible, para evitar que lo que se encuentre plasmado en ellos

la memoria �ene una carga disrup�va y el acceso a ella es una ex-

sufra alteraciones que puedan distorsionar la percepción o el entendi-

periencia equiparable a un acto revolucionario. Heredia Herrera nos

miento de la memoria por parte de cualquier usuario de los archivos.

proporciona un acercamiento a esto, en parte desde su visión como
historiadora, pero principalmente como una persona cuya pasión es

Heredia Herrera expone con lujo de detalles que la priorización

el archivo y su labor, la archivís�ca. Definido el archivo como todo

del archivo se basa en el acceso al mismo. La principal preocupación,

aquel repositorio que con�ene información acerca de algún tema

además de la conservación, es la accesibilidad a los documentos, y

especial y que ofrece un recuento de ciertos hechos, la existencia de

quienes se dedican a la labor archivís�ca �enen una gran respon-

los archivos es un pilar para la memoria y el entendimiento de

sabilidad a la hora de facilitar el acceso abierto. Si bien an�guamente

cualquier fenómeno en el mundo posmoderno.

este �po de materiales estaban sólo al alcance de unos pocos (por
ejemplo, de las personas e ins�tuciones que podían costear el colec-

Por ejemplo, es imposible entender una cultura si no se �enen

cionismo de estos documentos), la labor del archivo, no como texto

archivos sobre ésta. En otras palabras, si uno carece de archivos, es

sino como ins�tución, es el poner estos documentos al alcance de to-

decir, de textos mediante los cuales uno sea capaz de recuperar la

dos, en especial de los grupos marginados que �enen con frecuencia

memoria, no es posible entender el presente de cualquier cultura.

dificultades para encontrar su iden�dad asegurada o protegida desde

Una frase célebre (atribuida a George Santayana, en su obra La vida

un punto de vista histórico o polí�co.

de la razón, aunque distorsionada a lo largo del �empo), extendida
durante la úl�ma década, reafirma la necesidad de los archivos:

No es de extrañar que muchas veces estos documentos sean

“quien no conoce la historia, está des�nado a repe�rla”. Es de esta

objeto de estudios o de análisis con fines de inves�gación histórica.

forma que Heredia expone cómo la naturaleza de los archivos y de la

Sin embargo, Herrera explica que, a pesar de que esta es una de las

labor archivís�ca es necesaria como un método para salvaguardar la

razones para mantener los documentos en buen estado y con fideli-

memoria de dis�ntos grupos, entre éstos resaltando la prioridad

dad a su contenido original, la principal misión del archivo es la con-

necesaria para los sectores históricamente marginados.

servación de la memoria. Los archivos �enen en su campo inicial de
interés el apelar a la necesidad humanís�ca de poder ver hacia el pa-

Antonia Herrera explica que los archivos no son sinónimo de

sado con lentes obje�vos, de ahí la importancia de la accesibilidad.

memoria, sino más bien una parte de ésta. De tal forma, un archivero
no puede ser el responsable de construir la memoria. Si bien la autora

La autora sos�ene que la época del monopolio de los archivos ha

resalta que las dis�ntas funciones archivís�cas �enen grados dis-

acabado, por lo que ahora hay espacio para que florezca un carácter

�n�vos de importancia, puntualiza que es imposible asignarles la ta-

de libertad y accesibilidad, tan disrup�vo y revolucionario como lo fue

en su momento la disponibilidad de la universidad para los jóvenes que no eran adinerados. No obstante, los archivos �enen menor visibilidad,
en parte como consecuencia de la falta de conocimiento acerca de la existencia del trabajo archivís�co. Los sistemas que se han aplicado y adaptado a estos documentos existen con la finalidad de organizar y facilitar el alcance de estos contenidos para quien los necesite.
Heredia Herrera finaliza con una explicación de un úl�mo punto, que además conecta todos los contenidos previamente explicados: la función
del archivo responde a una necesidad social de disponer de información con la finalidad de construir conocimiento. Es por esto mismo que la accesibilidad es necesaria en los documentos de esta naturaleza. Sin duda alguna, este libro sinte�za la importancia de todo aquello que rodea el concepto de archivo, explicándolo de manera que incluso quienes no están familiarizados con estos términos encuentren cierta facilidad en su comprensión.

1 Es estudiante de la licenciatura en Letras Hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

CULTURA REGIONAL

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Una vez más, esto ilustra perfectamente la posición de Heredia Herrera: la información debe estar al alcance de quien pueda necesitarla.

49

�GENIO
Y FIGURA
Erika Flor Escalona Ontiveros:
“UN ARCHIVO ES ALGO QUE TODAS LAS INSTITUCIONES
PÚBLICAS DEBEN TENER PORQUE ASÍ LO MARCA LA LEY”
Ana Teresa Jasso Saucedo

1

Universidad Autónoma de Nuevo León

La historiadora Erika Flor Escalona On�veros es licenciada en Histo-

Yo nací aquí, pero mis padres son de San Luis Potosí, de las ranche-

ria y Estudios de Humanidades por la Universidad Autónoma de

rías que son parte de Matehuala. Mi familia está integrada por mi

Nuevo León. A lo largo de su trayectoria profesional se ha des-

papá José Salomé Escalona Oliva, mi mamá María Cruz On�veros

empeñado como docente, inves�gadora y archivista, y su principal

Cárdenas, mi hermana mayor Jessica Escalona, la segunda de mis

línea de estudios ha sido la historia de la Universidad Autónoma de

hermanas Sandra Escalona (quien es solamente un año mayor que

Nuevo León. Es coautora de varios libros, entre ellos: Medio siglo

yo), después sigo yo y enseguida mi hermana menor Gris Escalona

de lucha sindical. Sindicato de Trabajadores de la Universidad Autó-

(quien es cuatro años menor que yo). Entonces, durante cuatro

noma de Nuevo León, 1964-2014 (2014), Crisol de Técnicos. Escuela

años, fui la bebé de la familia, hasta que llegó ella. De manera que

Industrial y Preparatoria Técnica Álvaro Obregón (2015), Prepara-

somos puras mujeres en la familia, somos cuatro mujeres, y en mi

toria 7 de la UANL. 50 años de excelencia educa�va (2016), Fa-

entorno familiar siempre fue mi papá quien toda la vida nos dijo

cultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia. 45 años de trayectoria,

que había que estudiar, que había que echarle ganas, que como

1973-2019 (2019), Escuela Industrial y Preparatoria Técnica Pablo

mujeres nunca dependieramos de nadie, que siempre fuéramos

Livas. Pilar del progreso social, 1921-2021 (2021) y La evolución de

trabajadoras. Entonces siempre, desde niñas, tuvimos esa idea de

la educación media en la UANL (2025).

que teníamos que estudiar, aunque no sabíamos exactamente qué.

Mi papá nos lo decía porque él tuvo una forma de vida

Nunca pensé que me fuera a dedicar a la historia, ni siquiera

complicada en la infancia; ellos solamente estudiaron hasta prima-

sabía que exis�a una carrera en historia, porque yo inves�gaba

ria, pero aun así mi papá ha logrado salir adelante por sus propios

solamente para mis tareas, lo que me pedían, pero nunca buscaba

medios, y él siempre tenía esa idea de que teníamos que estudiar,

más información. Eso sí, me gustaban mucho los documentales y

para que no batallaramos con lo que él había sufrido. Mi infancia

mi papá también se ponía a verlos conmigo y pla�cábamos acerca

fue una infancia bastante feliz, rodeada de mis padres, mis herma-

de lo que veíamos. El gusto por la historia siempre lo tuve. Cuando

nas, fue puro juego. La colonia donde yo viví está llena de niños de

terminé la prepa, me pregunté: “¿qué voy a hacer? ¿Qué sigue para

todas las edades, entonces todo el �empo estábamos

mí?” No sabía realmente qué hacer y me acuerdo muy bien que mis

acompañadas. Desde que salíamos de la escuela nada más llegába-

amigas sí tenían claro lo que querían estudiar más adelante, todas

mos, comíamos, hacíamos la tarea y salíamos a jugar hasta que nos

tenían una idea clara y yo no. Al terminar la preparatoria empecé a

hablaran para dormir, y al día siguiente lo mismo. Fue una infancia

trabajar, y mi hermana mayor, que estaba en la Facultad de Filoso-

sin cas�gos, la adolescencia fue bastante tranquila, no fui una

�a y Letras estudiando educación, me decía: “te voy a presentar a

adolescente rebelde, fui muy tranquila siempre. Estaba en una

un amigo mío, que estuvo conmigo en los primeros semestres, y

secundaria donde teníamos unos controles de tareas muy estric-

que es de historia, te vas a llevar bien con él”. Entonces empecé a

tos, nos mandaban el control de tarea mensual, y ahí nos decían

juntarme con sus amigos que estaban en la carrera de historia, y

qué tareas teníamos que entregar y qué día (lo que ahora hace por

me empezaron a contar al respecto. Así fue como decidí, después

ejemplo Nexus). Después estudié en la Preparatoria 16 de la UANL.

de un año de salir de la preparatoria, que presentaría el examen

Como en mi casa siempre nos dijeron que había que estudiar, en-

para ingresar a la carrera de historia. Tampoco tenía muy claro

tonces había que hacer las tareas sin fallar.

cómo iba a ser, qué iba a ser de mí si estudiaba historia, pero sí me
gustaba mucho. Me inscribí, pasé, y empecé a estudiar. Yo soy ge-

¿Cómo comenzó su interés por la historia?
¿Desde qué etapa de su vida?

Actualmente, es profesora de la Escuela Industrial y Preparatoria Técnica Pablo Livas de la UANL, donde también se desempeña

neración 2008-2013 del Colegio de Historia.

¿Por cuáles líneas de inves�gación comenzó a
interesarse en la facultad?

como jefa de departamento del archivo histórico del plantel. En enFue desde niña. Yo recuerdo muy bien el libro de historia de

trevista, la licenciada Escalona explica cómo se comenzó a interesar

cuarto año de primaria, donde aparecía el cura Miguel Hidalgo en

por la historia universitaria, y comenta cuáles son, desde su punto de
vista, los principales retos y perspec�vas con respecto al trabajo archivís�co.

Quisiera que nos pla�cara un poco sobre su vida.
¿Dónde nació? ¿Quién es su familia y a qué se
dedican? ¿Cómo describiría su infancia y parte de
su adolescencia?
Yo nací aquí en Nuevo León, en San Nicolás de los Garza, el 20
de mayo de 1990. Mi familia está compuesta por seis integrantes.

1 Es estudiante de la licenciatura en Historia en la Facultad de Filoso�a y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

CULTURA REGIONAL

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la portada. A mí me encantaban esas clases de historia. Tuve un ex-

A mí la historia de México siempre me ha gustado, aunque

celente maestro en la primaria que se llamaba José Luis Torres Za-

también me interesa la historia de otros lugares. Muchos de mis

pata, y me gustaba mucho cómo nos contaba la historia, de forma

trabajos estaban relacionados con aspectos de la historia de Méxi-

muy amena, era mi momento favorito de las clases. Me gustaba ver

co. En algún momento empecé también a trabajar historia de re-

cómo el libro de historia tenía en la parte de abajo una línea del

ligiones, pero ya para finales de la carrera, en el año 2013 (que

�empo y las ilustraciones. Fue a par�r de ese año con ese maestro

coincidió con el 80 aniversario de la Universidad Autónoma de

que empecé a tener mejores calificaciones, porque tenía un buen

Nuevo León), hice un trabajo sobre la autonomía universitaria para

método de enseñanza. Después en quinto año ya no tuvimos clase

la asignatura de historia oral. Recuerdo que mi compañera, amiga

de historia y en sexto otra vez. Ahí ya no me llamaba tanto la

y colega Susana Julieth Acosta Badillo trabajó el tema del sindicato

atención, porque la maestra no me agradaba tanto, pero me seguía

de trabajadores de la universidad. A par�r de ahí ambas nos re-

gustando la materia. Después vino la secundaria, también tuve

lacionamos con la historia de la universidad. Para ese trabajo, como

muy buenos maestros, y ya después en preparatoria siguió siendo

Susana había hecho su servicio social en el casi recién creado Cen-

mi materia favorita.

tro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL, me decía:

51

�“vamos a inves�gar en el centro, �ene libros sobre la historia de la
universidad, así que vamos a ver qué nos prestan y cómo nos

convir�eron en una sola para resguardar el archivo histórico. El direc-

pueden ayudar”. Entonces empezamos a ir, pues aunque ella ya ha-

tor quería que el archivo se quedara en el área de la biblioteca para

bía terminado su servicio social, seguía en contacto con el centro.

que ambos espacios de consulta estuvieran ligados. Poco a poco se fue

Al final elaboramos un trabajo que nos ayudó a ligarnos a la historia

armando el archivo y nos fueron proporcionando lo que se requería.

de la universidad. Básicamente, desde que egresé de la universidad, este ha sido mi tema, todo lo relacionado con la universidad,

El estar aquí se sigue ligando con mi línea de inves�gación que es la

pero fue a par�r de ese trabajo que nos encargaron de historia oral.

historia de la Universidad Autónoma de Nuevo León, porque este archivo no solamente con�ene información de la Preparatoria Pablo Livas. En

Pues bien, cuando nosotros estábamos por egresar de la

los libros de correspondencia se encuentra absolutamente todo lo que

carrera, nos contactaron del Centro de Documentación y Archivo

llegaba: si llegaba un oficio desde rectoría, el oficio está aquí; si algún

Histórico de la UANL, debido a que el sindicato de trabajadores es-

departamento central como tesorería o escolar enviaba algún documen-

taba por cumplir 50 años y estaban buscando hacer una pub-

to, se encuentra aquí; y también si alguna facultad o preparatoria emi�a
oficios para presentar a sus nuevos directores o para presentar un nuevo

licación conmemora�va. Como Susana justo había trabajado ese
tema, nos preguntaron si nosotras podríamos hacer ese trabajo.
Todavía no egresábamos, estábamos en los úl�mos meses para egresar, pero aceptamos par�cipar. Como todo aquel que está por eg-

Dentro de la Preparatoria Pablo Livas ha trabajado
también en su archivo histórico. ¿Cómo ha relacionado su gusto por la inves�gación con la conservación de los documentos vinculados a su línea
de estudios?

tor Gerardo Gustavo Morales Garza, y le comentamos que la prepara-

plan de estudios, los enviaban para acá. Entonces, en esos libros de co-

toria tenía documentación que no exis�a en otros lugares y que debían

rrespondencia hay mucha historia de la universidad.

buscar la mejor forma para resguardarla y cons�tuir un archivo histórico. Y como el doctor Gerardo era un apasionado de la historia en ge-

Por ejemplo, aquí está toda la organización de la propia universi-

neral y también de la historia de la preparatoria, él decidió que se de-

dad, porque la preparatoria Pablo Livas se fundó en 1921 y la Universi-

bía formar un archivo histórico. Así es como yo llegué aquí. Nos

dad de Nuevo León en 1933. Toda la información sobre la formación de

pero estábamos recién por egresar, y buscando una oportunidad.

Siempre he trabajado con la historia de la Universidad Autónoma

plantearon que para el centenario ellos querían presentar un archivo

la universidad está aquí, todos los oficios que se empezaron a enviar

Fue muy poco �empo el que tuvimos para la inves�gación y redac-

de Nuevo León. Entonces, en el Centro de Documentación y Archivo

histórico, pero no se pudo en ese momento. Empezaron también a

cuando se pedían los nombramientos de los maestros y directores, to-

ción, pero finalmente salió esa publicación. A par�r de ahí es que

Histórico de la UANL también se hizo un trabajo de recuperación,

preguntarnos acerca de lo que se necesitaba para tener un archivo; por

dos los nombramientos están aquí. También hay documentos de otras

nos empezaron a ligar con la historia de la Universidad Autónoma

porque a diferencia de otros repositorios documentales, el archivo de

ejemplo, sobre qué instalaciones eran las más adecuadas, y buscaron

facultades. Por ejemplo, de los años sesenta y setenta, de cuando

de Nuevo León, y esa ha sido mi línea de inves�gación.

la universidad no es un lugar donde ya estén los documentos listos

la asesoría de quienes en ese momento estábamos trabajando con la

emergen los movimientos estudian�les que también estaban buscando

para su clasificación. Aquí sucede a la inversa: nosotros trabajábamos

realización del libro conmemora�vo, que éramos Susana Acosta

crear nuevos espacios educa�vos. Un documento importante que

en una inves�gación y de ahí recuperábamos documentación y

Badillo, Myrna Guadalupe Gu�érrez y yo. Así, les fuimos comentando

resguarda este archivo es la copia del acta cons�tu�va de la Facultad de

después la clasificábamos. Este es un centro que empezó de la nada y

acerca de qué �po de instalaciones deberían de tener para formar su

Veterinaria. Cuando trabajamos el libro sobre dicha facultad, nunca

que ha coadyuvado al rescate del patrimonio documental de la univer-

archivo, aunque esto ocurrió en plena pandemia, por lo que algunos

encontramos un acta, la propia facultad no �ene una copia de su acta

sidad. Ahí fue cuando empecé a interesarme no solamente por la his-

procesos se paralizaron un poco.

fundacional, pero sí el archivo de la Escuela Pablo Livas. Hay mucha

resar de la carrera está buscando un área de trabajo, pues dijimos
que sí, no lo pensamos mucho. Era un trabajo de tres meses de
inves�gación y de redacción, es decir, fue un trabajo muy rápido,

Además de su trabajo como inves�gadora, se ha
desarrollado también como docente. Por favor,
pla�quenos un poco de su experiencia dentro de
este ámbito.

información acerca de la universidad, pero también de otros fenómenos

toria del STUANL, sino también por las historias de otras preparatorias
Yo como docente empecé de hecho antes de egresar también.

y de algunas facultades.

Empecé a trabajar para Walmart, que tenía una preparatoria para

Después de la pandemia, el director nos pidió que armaramos ese

sociales. Al ser una escuela industrial, hay mucha información sobre las

archivo y empezamos a trabajar las tres en el proyecto. Una vez que lo

industrias de la región y también a nivel nacional e internacional. Por
ejemplo, aquí está la correspondencia que la escuela sostenía con casas

sus trabajadores, y yo laboraba en el que está en Centrika. Yo salía

Lo menciono porque nuestra llegada al archivo histórico de la

entregamos, me acuerdo que me llamó el director y yo le pregunté que

de la facultad y me iba a impar�r las clases por la tarde. Empecé en

Escuela Pablo Livas fue todo un proceso. Cuando la Pablo Livas estaba

a quién teníamos que asesorar para lo que debía seguir para este archi-

de moda de Nueva York. Asimismo, por ser una escuela que empezó

2011 y después terminó mi contrato con ellos. Para el 2013, cuando

por cumplir su centésimo aniversario, a través del Centro de Documen-

vo. Me contestó que todo el �empo había pensado que yo me que-

como femenil, también hay bastante información que permite abordajes

estábamos trabajando para el sindicato de la universidad, empecé

tación y Archivo Histórico nos contactaron y nos solicitaron la

daría a trabajar para la Escuela Pablo Livas, por lo que acepté su pro-

desde la historia de las mujeres y los estudios de género. Se pueden

a impar�r clases de preparatoria para adultos. Más adelante, en el

elaboración de un libro conmemora�vo del centenario. Así fue como

puesta laboral y aquí me quedé. En ese �empo, todavía no teníamos

hacer análisis bastante interesantes de todo lo que se encuentra aquí.

2017 empecé a trabajar en la Universidad Humanista de las

empecé a tener contacto con la preparatoria. Empecé a trabajar en el

instalaciones formales para el archivo, sino que estábamos en una par-

Américas, donde impar� clases a los alumnos de arqueología, to-

plantel para la realización de la inves�gación histórica y afortu-

te de la biblioteca que nos habían prestado provisionalmente. Después

das las asignaturas que tenían sobre civilizaciones an�guas, Edad

nadamente ellos ya tenían localizada alguna información, principal-

nos entregaron unas oficinas con estantes, que es donde estamos ac-

Media y África. Estuve ahí hasta el 2019, y en el 2022 entré a la

mente libros de los años cincuenta y sesenta, compendios de corres-

tualmente en el tercer piso de biblioteca, pero se tuvieron que hacer

Escuela Industrial y Preparatoria Técnica Pablo Livas de la UANL. En

pondencia y libros de inscripciones. Todo este material lo tenían

algunas adecuaciones, porque originalmente eran tres oficinas que se

todos estos centros educa�vos, he trabajado siempre en el área de

resguardado en un lugar, pero no exis�an entonces las condiciones de

ciencias sociales y humanidades.

un archivo. No puede decirse que fuera un archivo histórico, sino más
bien un espacio para almacenar documentos y evitar que fueran desechados. Cuando empezamos a trabajar en el libro, algunos maestros
nos comentaron de los documentos que conocían, así que nos dimos a
la tarea de solicitar los permisos para ir a buscar en esas bodegas. Fuimos, buscamos y rescatamos los libros de los años veinte, casi desde
su fundación. Encontramos los libros de correspondencia y muchos
documentos sueltos.
De tal manera, hablamos con el director, que entonces era el doc-

CULTURA REGIONAL

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�Por úl�mo, ¿qué consejo le puede dar a los futuros historiadores y encargados de los archivos
históricos?

muy ambiguos en cues�ones de archivo. La propia universidad todavía no �ene nada que dicte qué es lo que se debe de hacer en esta
materia, pero sí hay algunos ar�culos que se pueden relacionar y
deben u�lizarse a favor para ir ins�tucionalizando estos departamentos de archivo. A veces se crean departamentos y llegan

A los futuros historiadores, yo creo que siempre deben de-

nuevas administraciones, nuevos directores, y se corre el riesgo de

fender su trabajo. Esto es esencial para todos, porque cuando va-

que se deshaga el trabajo que se logró en muchos años. Conocer las

mos iniciando, par�cipamos en ciertos proyectos para adquirir ex-

leyes en materia de archivos va a ayudar a que los archivos per-

periencia, y porque sabemos que en el área de la historia hay muy

duren. Lo principal para todo aquel que está frente a un archivo es

pocos lugares en los que podemos desempeñarnos. Un historiador

conocer las leyes y seguirlas al pie de la letra.

puede ser docente y muchos se encasillan en esa faceta, pero si
quieres ser inves�gador, pues siempre debes proponer lo que

¿Cuáles son los principales retos a los que se enfrenta usted como responsable del archivo de la Escuela
Industrial y Preparatoria Técnica Pablo Livas?
Yo creo que uno de los retos más grandes que he tenido es la
difusión, es decir, el dar a conocer el propio archivo. Mucha gente no
lo conoce, pues es un archivo reciente, de modo que cuando se
menciona el archivo histórico de la Escuela Industrial y Preparatoria

La ley de archivos a nivel nacional establece que todo sujeto

quieres hacer, sin quedarte callado. Si te invitan a algún proyecto,

obligado (sean autoridades, organismos públicos, órganos autóno-

de cualquier manera es importante proponer las ideas que tengas.

mos, par�dos polí�cos, autoridades estatales y municipales, así

Al hacer buenas inves�gaciones, es necesario que éstas se paguen

como personas �sicas, morales o sindicatos que reciban recursos

bien. Cuando yo llegué aquí y empecé a proponer cosas, me di

públicos) �ene la responsabilidad de crear un archivo, y nuestra uni-

cuenta que la gente sí escucha, y que todas las veces que tenemos

versidad es un sujeto obligado, porque recibe presupuesto de la

buenas ideas y que no las decimos, éstas nunca se van a lograr. En-

nación. Un archivo es algo que todas las ins�tuciones públicas de-

tonces esos serían mis consejos para los futuros historiadores:

ben tener porque así lo marca la ley. Se menciona que los sujetos

siempre defiendan su trabajo y siempre propongan las ideas que

obligados deben tener un sistema ins�tucional de archivos, con un

tengan. Creo que eso es esencial.

archivo histórico, un archivo de trámite y un archivo de concen-

Técnica Pablo Livas, se piensa que con�ene solamente documentos

tración. Conocer esto es esencial para poder defender tu área de

de la escuela y no es así. Eso ha sido uno de los mayores retos, la difu-

trabajo, es algo que nos ha servido bastante aquí en la preparatoria.

sión de este archivo, el que volteen a verlo, el que sepan que existe.

Los direc�vos deben saber que la ins�tución es un sujeto obligado
y, por lo tanto, �ene que disponer de su propio sistema ins�tucional

Lo primero que hicimos también cuando ya se cons�tuyó el ar-

de archivos, algo en lo que ya estamos trabajando. No nada más nos

chivo fue integrarnos a la Asociación Noreste de Archivos y eso nos

quedamos en el archivo histórico, sino que estamos en la formación

ha ayudado, porque ahora por lo menos otros archivos saben que

de ese sistema ins�tucional que abarque también los archivos de

exis�mos. Creo que fue algo acertado el habernos unido a esta aso-

trámite y de concentración.

ciación. Pero el otro gran reto es que el archivo se conozca hacia

¿Qué es lo que más y menos disfruta como historiadora y como responsable de archivo?
Como historiadora sí puedo decir que ha habido muchos momentos en los cuales he tenido mis crisis existenciales, en los que
me he preguntado por qué estudié esto o por qué estoy haciendo
esto. Principalmente �ene que ver con la cues�ón de cómo ubicarte
en un lugar de trabajo. Muchos nos hemos enfrentado a trabajos
mal pagados en algún momento, a muchos nos han pedido proyec-

adentro de la propia escuela, pues se ha tenido que trabajar bastan-

Las leyes también garan�zarán que en el futuro, aunque no

te para que el archivo se dé a conocer dentro de la misma ins�tu-

esté yo o no esté un director interesado en la historia, el archivo

ción. Hay maestros que �enen muchos años trabajando aquí y que

igual perdurará, pues siempre tendrá que haber algún responsable

no conocían toda la información que se encuentra en este archivo.

al frente del archivo histórico, alguien que esté capacitado para eso.

Gracias a compañeros egresados de la Facultad de Filoso�a y Letras

Aquí en la escuela se han encargado de capacitarme cada vez más.

de la UANL se ha ido conociendo poco a poco, porque ellos conocen

He tomado cursos constantes, algunos de ellos por parte de la Aso-

cómo se empezó a formar este archivo y lo han dado a conocer. Po-

ciación Noreste de Archivos y otros han sido cubiertos por parte de la

demos mencionar a la doctora Claudia Domínguez, a la maestra Su-

escuela, porque están muy interesados en que este archivo perdure.

sana Acosta, al doctor Luis Enrique Pérez y al maestro Óscar Ro-

tos pero a cambio de nada. ¿Por qué? Porque no se reconocen ni el
propósito ni la función de la historia, y por eso se piensa que no
merece un buen pago. Es una de las cosas a las que me he enfrentado. Ahora, ya con algo de experiencia, puedo aceptar o no par�cipar en determinados proyectos, dependiendo de las condiciones.
Esa es pues una de las cosas que a mí no me han gustado de ser
historiadora: el que se presenten proyectos mal pagados y con muy
poco �empo para llevarlos a cabo.

dríguez, quienes nos han ayudado a difundir este acervo
En el área de la archivís�ca aquí en la preparatoria no he tenido

documental. Los retos más grandes han sido la difusión, tanto al

complicaciones, en el sen�do de que se nos proporcionó un espacio

interior como hacia el exterior.

con las caracterís�cas requeridas, y si se necesita algún material,

Con base en su experiencia, ¿qué recomienda
para la correcta organización y conservación de
un archivo histórico universitario?

nos lo facilitan. Por ejemplo, disponemos de legajos de algodón, libres de ácidos y otras sustancias. Entonces aquí en la escuela nunca
me han dicho que no, por lo que no me he enfrentado a nada nega�vo en verdad. Yo siento que dentro del archivo, estoy en el lugar en

Para empezar, hay que conocer las leyes, lo que nos dictan

el que siempre he querido estar. He tenido la oportunidad de hacer

acerca de qué se debe hacer en un archivo, tanto las leyes federales

varios proyectos, de proponer muchas cosas, y no se me ha dicho

como las leyes locales, así como lo que dicen nuestras propias leyes

nunca que no. Me encuentro en un lugar en el que siento que traba-

dentro de la universidad. Hay que conocer qué dicen los estatutos,

jé para estar. Todo lo que había estado buscando durante mucho

qué dice la ley orgánica acerca de las cues�ones culturales y

�empo, logré cristalizarlo en este lugar.

también saber cómo u�lizar esa información. Estos estatutos son

CULTURA REGIONAL

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�Epistola r io

Nota cultural sobre el Archivo General del Estado de Nuevo León (1997)

Sofía Goerne Villarreal 1
Universidad Autónoma de Nuevo León

sorpresa de muchos, el Archivo General del Estado está abierto a todo público interesado en conocer nuestra región y
su pasado.
Nuestra llegada realmente fue un tanto sorpresiva al mencionado lugar y me agradó mucho que nos abrieran las puertas
con toda amabilidad y nos recibió en forma muy atenta y cordial la licenciada Le�cia Mar�nez Cárdenas, quien es la
directora del archivo.
Ella nos explicó el funcionamiento de cada uno de los departamentos allí existentes, asimismo hizo un breve pero
conciso comentario sobre la historia del archivo en donde dejó muy en claro que es uno de los mejores en México y
cuenta con los mejores acervos, por lo cual ya se le ha premiado en repe�das ocasiones por excepcional trabajo.

Introducción
La presente nota cultural se encuentra dentro del tercer número del periódico Voces. Un vehículo del estudiantado para presentar nuestros valores, en la edición de agosto-sep�embre de 1997. Este diario fungía, según muestra la leyenda de la portada, como órgano de
difusión de la Preparatoria No. 1, y se publicaba de manera bimestral, teniendo como director y editor a Eliud Efraín Gallardo Barbosa.
Bajo el �tulo “El Archivo General del Estado: un universo de libros y documentos”, Joao Quiroz Mar�nez nos relata su breve pero
enriquecedora visita a la ins�tución donde se resguardan tes�monios documentales de la historia del estado de Nuevo León. Su principal
obje�vo era darle promoción al lugar y mo�var a los lectores a interesarse por conocer las instalaciones.
Quiroz Mar�nez menciona que, a pesar de su nombre formal y solemne, el Archivo General del Estado de Nuevo León no es un
recinto aburrido sino todo lo contrario, pues ya para los años noventa contaba con un número variado de departamentos. Para nuestro
narrador sobresalía principalmente el archivo donde se encuentran resguardados los casse�es de vídeo y audio, mismos que contenían
entrevistas que los colaboradores realizaban para recabar tes�monios orales.
El autor describe al archivo estatal como “un espacio para la cultura y el conocimiento de nuestra región y de nuestro país”, y es
principalmente esta idea lo que lo hace sumamente importante para el público general. También comenta sobre su llegada al recinto, que
parece haber sido sorpresiva, lo cual no obstó para que los integrantes del archivo le abrieran las puertas y para que fuera recibido por
la propia directora, la licenciada Le�cia Mar�nez Cárdenas (1944-2014), quien cabe decir fue la primera mujer en dirigir dicha dependencia gubernamental. Ella fue la guía durante su visita, y relató el funcionamiento de todos los departamentos existentes, además
de que habló sobre la historia de la ins�tución y reconoció la excepcional labor por la cual el archivo había recibido diversos premios. De
igual manera, la directora extendió una invitación a todos los estudiantes de nivel superior para que acudieran a la ins�tución para realizar su servicio social.
Por su parte, Quiroz Mar�nez invitó de nuevo a sus lectores a visitar el lugar, principalmente promocionando la consulta de documentos an�guos que ahí se encuentran resguardados. Con sus descripciones sensoriales acerca de las hojas amarillentas que conforman
los documentos que se preservan en el archivo, así como con la mención de las hazañas de Agapito Treviño o la historia de los primeros
pobladores de la región, el autor resalta la importancia y lo beneficioso que puede ser este lugar para aquellos interesados en la lectura
y en la historia regional.

Exhortó a través de “Voces” de la Preparatoria No. 1 a todas aquellas personas que actualmente estudien una carrera
universitaria, que de ser posible y si así es su deseo que acudan a esta ins�tución a hacer su servicio social.
Yo los invito a que se adentren al universo de libros y documentos sumamente importantes, a que vengan a sen�r ese
olor a papel viejo… sabio y sobre todo a que incrementemos nuestros conocimiento a través de los libros sobre nuestra
�erra.
Sin lugar a dudas, un misterio son esos papeles provenientes del siglo pasado y algunos hasta más viejos. Sorpresa
agradable es lo que se encuentra entre los rincones de hojas amarillentas, bien cuidadas, protegidas por profesionales
y sobre todo que son documentos que en cualquier momento pueden ser consultados.
Resulta realmente emocionante enterarte de las hazañas del famoso Agapito Treviño, o de los primeros pobladores de
nuestra región, de sus primeras publicaciones así como de tantas y tantas cosas di�ciles de enumerar.
Pero de una cosa sí estamos seguros: si tú eres un “ratón de biblioteca” como comúnmente nos llaman a aquellos que
nos gusta la lectura, un lugar ideal es el Archivo General del Estado.
Ya estando allí, los segundos, los minutos y las horas parece que se de�enen. De hecho, se podría decir que el único
inconveniente o “enemigo” es precisamente el �empo, pero si te formas una disciplina y fomentas la lectura, aprendes
a sacarle par�do al �empo y exprimirlo lo más posible y de paso incrementas tus conocimientos.

FUENTES DE INFORMACIÓN

Voces. Un vehículo del estudiantado para presentar nuestros valores. Monterrey, México.

El documento

El Archivo General del Estado: un universo de libros y documentos
Por Joao Quiroz Mar�nez
En una constante lucha contra la insuficiencia de conocimientos de nuestras raíces mexicanas y nuevoleonesas en
par�cular, nos rondamos por el Archivo General del Estado a echar un vistazo a los libros que allí se resguardan así como
a sus instalaciones en general.
Una cosa sí les quiero comentar: que aunque el simple nombre suene aburrido no es como parece ya que en sus
variados departamentos siempre hay algo interesante que hacer, como el archivo de los casse�es de vídeo y de audio
donde la gente que allí labora hace entrevistas a personas que puedan aportar información valiosa.
Archivo General del Estado, su nombre lo dice todo, un espacio para la cultura y el conocimiento de nuestra región y de
nuestro país y viéndolo como ese tesoro de la cultura, la gente debería acercarse más a estos lugares ya que para

1 Es estudiante de la licenciatura en Letras Hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

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�Créditos fotográficos
Imagen de portada: informe sobre el techado y for�ficación de La Ciudadela previo a la Batalla de Monterrey, tomado del Archivo General
del Estado de Nuevo León, serie Militares, caja 91, 1846; p. 5: entrada principal de la Hacienda San Pedro, fotogra�a de Ana Cesira Alvarado Zapata; p. 20: Mario Ceru�, Ricardo César Villarreal, José Óscar Ávila, Adrián Salazar, Martha Loaiza y Carmen García, fotogra�a
no. inv. 55245, fondo: Fundidora, Fototeca NL-Conarte, proporcionada por Alberto Casillas Hernández; p. 21a: primer logo�po del Archivo
Histórico de Fundidora, imagen proporcionada por Alberto Casillas Hernández; p. 21b: inspección de la integridad del acervo histórico,
23 de mayo de 2006, fotogra�a proporcionada por Alberto Casillas Hernández; p. 24a: reinas de las fiestas del centenario, 1951, fotograma del cortometraje documental Primer Centenario de General Terán, 1851-1951 de Antero Escamilla Ornelas, proporcionado por
Gilberto Morales Garza; p. 24b: Myrna Silva y Karina Sánchez en el proceso de revisión e iden�ficación de materiales del Archivo Fílmico
del Noreste, 2024, fotogra�a de Gilberto Morales Garza; p. 29: capilla de la Hacienda San Pedro, fotogra�a de Ana Cesira Alvarado Zapata;
pp. 38 y 39: reloj solar de la Hacienda San Pedro, fotogra�a de Ana Cesira Alvarado Zapata; p. 40: Hospital Universitario y Facultad de
Medicina, 1960, fotogra�a del Archivo Histórico Fotográfico de la Facultad de Medicina, UANL (AHFFM-UANL), proporcionada por José
Antonio Olvera Sandoval; p. 41a: Escuela de Medicina de Nuevo León, fotogra�a del AHFFM-UANL, proporcionada por José Antonio
Olvera Sandoval; p. 41b: develación de la placa por parte del presidente Miguel Alemán Valdés y el gobernador Ignacio Morones Prieto,
fotogra�a del AHFFM-UANL, proporcionada por José Antonio Olvera Sandoval; p. 42a y 42b: estado en que se encontraban los documentos hasta 2010, fotogra�a del AHFFM-UANL, proporcionada por José Antonio Olvera Sandoval; p. 42c y 42d: actual Archivo Histórico
de Medicina, fotogra�a del AHFFM-UANL, proporcionada por José Antonio Olvera Sandoval; p. 43a: libro de la Tesorería de la Escuela de
Medicina, 1878-1893, fotogra�a del AHFFM-UANL, proporcionada por José Antonio Olvera Sandoval; p. 43b: expedientes de exámenes
profesionales de ciencias médicas, 1857-1929, fotogra�a del AHFFM-UANL, proporcionada por José Antonio Olvera Sandoval; p. 43c: tesis
de Thomas Kearny, 1857, fotogra�a del AHFFM-UANL, proporcionada por José Antonio Olvera Sandoval; p. 43d: Ygnacio Mar�nez, primer
egresado de la carrera de Medicina, 1865, fotogra�a del AHFFM-UANL, proporcionada por José Antonio Olvera Sandoval; p. 45a: galería
del Dr. Gonzalitos, fotogra�a del AHFFM-UANL, proporcionada por José Antonio Olvera Sandoval; p. 45b: CRIDS de la Facultad de Medicina donde se localiza la Sala Histórica, fotogra�a del AHFFM-UANL, proporcionada por José Antonio Olvera Sandoval; p. 47: portada del
libro Nuevo León. 200 años de historia de varios autores, editado por el Fondo Editorial de Nuevo León; p. 49: portada del libro Memoria,
archivos y archivís�ca: iden�dad y novedad de Antonia Heredia Herrera, editado por Apoyo al Desarrollo de Archivos y Bibliotecas de
México, A. C.; p. 50a: historiadora Erika Flor Escalona On�veros, fotogra�a tomada de Facebook; p. 50b: ciclo de conferencias “Patrimonio
Histórico Cultural del Noreste” organizado por el Centro de Información de Historia Regional y Hacienda San Pedro de la UANL, con el
maestro José Reséndiz al frente, aparecen al fondo Susana Julieth Acosta Badillo, Myrna Guadalupe Gu�érrez Gómez y Erika Flor Escalona
On�veros, junio 2015, fotogra�a proporcionada por Erika Flor Escalona On�veros; p. 51: presentación de los libros Crisol de Técnicos.
Escuela Industrial y Preparatoria Técnica Álvaro Obregón, Voces de un recuerdo inquebrantable. Personajes visionarios de la Álvaro
Obregón (1930-2015) e Historia Gráfica de la Escuela Industrial y Preparatoria Técnica Álvaro Obregón, aparecen de izq. a der. Sergio
Loredo Macías, Susana Julieth Acosta Badillo, Fernando Rodríguez Gu�érrez, Rogelio Garza Rivera (rector), Erika Flor Escalona On�veros,
Edmundo Derbez García y Héctor Jaime Treviño Villarreal, mayo 2015, fotogra�a proporcionada por Erika Flor Escalona On�veros; p. 52a:
presentación del libro Historias, anécdotas y reseñas de la Escuela Álvaro Obregón, 2019, fotogra�a proporcionada por Erika Flor Escalona
On�veros; p. 52b: presentación de los libros en la Escuela Industrial Alvaro Obregón, al frente Rogelio Garza Rivera (rector), al fondo Erika
Flor Escalona On�veros, Lázaro Vargas Guerra y Héctor Jaime Treviño Villarreal, mayo 2016, fotogra�a proporcionada por Erika Flor Escalona On�veros; p. 53a: presentación de libro Preparatoria 7 UANL. 50 años de excelencia educa�va, sep�embre 2016, fotogra�a proporcionada por Erika Flor Escalona On�veros; p. 53b: Erika Flor Escalona On�veros al centro, acompañada de alumnos de la Universidad
Humanista de las Américas, y el ingeniero Víctor Hugo Peña Ponce, compañero docente, diciembre 2017, fotogra�a proporcionada por
Erika Flor Escalona On�veros; p. 53c: presentación del libro Escuela Industrial y Preparatoria Técnica Pablo Livas. Pilar del progreso social
(1921-2021), noviembre 2021, fotogra�a proporcionada por Erika Flor Escalona On�veros; p. 54a: concurso de altares de muertos, al
frente Alicia Vázquez González, directora de la Universidad Humanista de las Américas, así como maestros y alumnos de la carrera de
arqueología, noviembre 2017, fotogra�a proporcionada por Erika Flor Escalona On�veros; p. 54b: presentación del libro Historias, anécdotas y reseñas de la Escuela Álvaro Obregón, 2019, fotogra�a proporcionada por Erika Flor Escalona On�veros; p. 55a: exposición de
documentos históricos de la Preparatoria Pablo Livas ante autoridades universitarias, fotogra�a proporcionada por Erika Flor Escalona
On�veros; p. 55b: inauguración del Archivo Histórico de la Preparatoria Pablo Livas, abril 2023, fotogra�a proporcionada por Erika Flor
Escalona On�veros; p. 55c: presentación del libro Medio siglo de lucha sindical. Sindicato de Trabajadores de la Universidad Autónoma de
Nuevo León (1964-2014), de izq. a der. Mauricio Villa Amezcua, Jesús Ancer Rodríguez (rector), Erika Flor Escalona On�veros y Óscar de
la Garza Castro, 2014, fotogra�a proporcionada por Erika Flor Escalona On�veros; p. 55d y 55e: inauguración del Archivo Histórico de la
Preparatoria Pablo Livas, abril 2023, fotogra�a proporcionada por Erika Flor Escalona On�veros; p. 58: nota periodís�ca reproducida en
Voces. Un vehículo del estudiantado para presentar nuestros valores, agosto-sep�embre de 1997. Monterrey, México, p. 3.

CULTURA REGIONAL

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�CULTURA REGIONAL

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                    <text>ISSN: 3061-7405

Vol. 04 Mayo-agosto
N. 09 2026

�Universidad Autónoma de Nuevo León

Dr. Santos Guzmán López
Rector

Dr. Mario Alberto Garza Castillo
Secretario General

MENSAJE
DEL EDITOR

Dr. Jaime Arturo Castillo Elizondo
Secretario Académico

Dr. José Javier Villareal Álvarez Tostado
Secretario de Extensión y Cultura

Dr. César Morado Macías
Director de Humanidades e Historia

Lic. Dinorah Zapata Vázquez
Coordinadora del Centro de Información de Historia Regional
y Hacienda San Pedro

EQUIPO EDITORIAL

Cultura Regional se ha consolidado como la revista del Centro de
Información de Historia Regional de la Universidad Autónoma de
Nuevo León. Con cada número publicado, su experiencia como
laboratorio para la inves�gación y divulgación de la historia se
acrecienta, siempre bajo la visión de cons�tuirse en una
importante plataforma para la historiogra�a regional.
En esta edición, colaboran egresados y estudiantes de la

M.C.R. Emilio Machuca Vega

Licenciatura en Historia de la Facultad de Filoso�a y Letras de la

Director de la revista

UANL. Desfilan por sus páginas los siguientes autores: Luis A.

Lic. Fátima Geraldy Aguillón Gutiérrez

Vallebueno, Bryan Yair Ramírez Garza, Monica Daniela Muñoz

Editora adjunta

Miramontes, Manuel Rodríguez González, Luis Enrique Pérez Cas-

Lic. Ana Cesira Alvarado Zapata

tro, Génesis Nahara Villarreal Hurtado, Leonardo Guzmán Garza,

Editora técnica

Índice
Pág i na 2
Mensaje del editor - Emilio Machuca Vega
CRONOGRAFÍA
Pág i na 4
Un vikingo entre los tarascos. La expedición de Carl Lumholtz en Michoacán, 1890-1898 - Luis A. Vallebueno
Pág i na 1 0
Cómo era trabajar en la Fundidora de Monterrey. Tes�monio del extrabajador Andrés Castro Amaya - Bryan Yair
Ramírez Garza
Pág i na 1 6
Problemá�cas en el sistema de agua y drenaje de Linares, Nuevo León. La pe�ción de la señora María del
Refugio Cienfuegos al presidente Pascual Or�z Rubio, 1932 - Monica Daniela Muñoz Miramontes
Pág i na 2 0
¿Cómo acercarse por primera vez a la historia de África? Análisis de algunos materiales para el estudio del
con�nente africano - Manuel Rodríguez González

Alberto Arévalo Coronado, Mariana Aidé García Gasca y Jesús

M.D.L. Myrna Karen Garza Cantú
Asesora jurídica

Gerardo Guerrero Cas�llo. Los temas son muy variados, pues
abarcan desde guerra y religión en el siglo XIX, hasta industria,

COMITÉ EDITORIAL

Kassandra Donají Sifuentes Zúñiga

servicios públicos y patrimonio fabril en el siglo XX, y aun ar�culos
situados en otras espacialidades fuera del noreste de México.

Universidad Autónoma de Nuevo León

José Gabino Castillo Flores
Universidad Autónoma de Coahuila

Deseamos que este volumen 4, número 9 de Cultura Regional sea

Universidad Autónoma de Nuevo León - Universidad de Monterrey

Diana Elizabeth Cepeda García
Universidad Autónoma de Nuevo León

Osvaldo Aguilar López
Vrije Universiteit Brussel-Université Libre de Bruxelles

Angélica Sánchez Hernández

Pág i na 24
Juan Jacobo Cas�llo Olivares (2024). Del taller a la fábrica: historia social del trabajo artesanal a la industria
tex�l en Nuevo León. México: AMM24. Estudios Históricos, Seminario de Procesos de Industrialización
Nuevo León, Ayuntamiento de Cadereyta, A�sbo, Fides - Luis Enrique Pérez Castro

hecho posible la edición del presente número con sus ar�culos,

Pág i na 2 6
Alberto Casillas Hernández (2024). Escuelas Adolfo Prieto. Memorias de una grandeza educa�va de la Compañía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey, S.A. México: Universidad Autónoma de Nuevo León Génesis Nahara Villarreal Hurtado

reseñas y transcripciones. La diversidad de temas no es sino una

GENIO Y FIGURA

evidencia de que la historiogra�a de Nuevo León se encuentra

Pág i na 2 8
Alberto Casillas Hernández: “Detrás del Parque Fundidora exis�ó una de las experiencias industriales más
importantes de América La�na” - Leonardo Guzmán Garza

una edición que enriquezca el conocimiento de la historia, que foLuis Enrique Pérez Castro

JOYAS DE LA HISTORIOGRAFÍA

mente la discusión y que siga despertando la curiosidad en los lectores. Como siempre, agradecemos a los inves�gadores que han

siempre en constante renovación.

Universidad Autónoma de Nuevo León

M.C.R. Emilio Machuca Vega
Director de la revista Cultura Regional

José Ricardo Treviño Chavarría
Universidad Autónoma de Nuevo León

EPISTOLARIO
Pág i na 3 6
Manuel F. Valdés: el origen del autor de las Memorias de la Guerra de Reforma - Alberto Arévalo Coronado

Cultura Regional CR., volumen 4, número 9, mayo-agosto 2026, es una
publicación tetramestral electrónica editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través del Centro de Información de Historia
Regional, carretera a General Zuazua, km 4.5, General Zuazua, Nuevo
León, C.P. 65750. Tel: 01(82)52470500, culturaregional.uanl.mx, culturaregional@uanl.mx. Editor responsable: Emilio Machuca Vega. Reserva
de Derechos al Uso Exclusivo: 04-2023-102314025800-102, ISSN: 30617405, ambos ante el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Responsable de la última actualización de este número: Ana Cesira Alvarado
Zapata. Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son responsabilidad exclusiva de los autores y no necesariamente reflejan la
postura del editor de la publicación.

Pág i na 4 0
Regulación del obispado de Linares en la aplicación de sacramentos a personas “indignas”, 1875 - Mariana
Aidé García Gasca
EL ARTE INVISIBLE

Se autoriza cualquier reproducción parcial o total de los contenidos o
imágenes de la publicación, incluido el almacenamiento electrónico,
siempre y cuando sea para usos estrictamente académicos y sin fines de
lucro, citando la fuente sin alteración del contenido y otorgando los créditos autorales.

Pág i na 4 6
El mundo onírico de Royer Díaz - Jesús Gerardo Guerrero Cas�llo

Editado en México.

Todos los derechos reservados.
CULTURA
REGIONAL
culturaregional@uanl.mx

2

3

�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

Un vikingo entre los tarascos.
La expedición de Carl Lumholtz
en Michoacán, 1890-1898
Luis A. Vallebueno 1
Instituto de Investigaciones Históricas
Universidad Michoacana de San Nicolás Hidalgo

1887. Su idea era viajar en busca de los úl�mos habitantes
de las casas de acan�lado, que en su imaginación serían los
úl�mos cavernarios3. Y ese fue el puntapié inicial de una
serie de cuatro giras por México entre sep�embre de 1890
y agosto de 1898, que lo llevaron a lo largo de la ver�ente
occidental de la Sierra Madre y por las vastas regiones de lo
que el propio Lumholtz llamó El país de los tarascos.

Introducción
Carl Lumholtz (1850-1922) forma parte de una generación
dorada para la exploración geográfica y cien�fica en Noruega, donde figuran nombres de grandes exploradores,
tales como: Roald Amundsen, conquistador del Polo Sur;
Fridtjof Nansen, expedicionario de la isla de Groenlandia y
ganador del Premio Nobel de la Paz en 1922, además de
Thor Heyerdahl quien demostró la posible navegación
incaica por el Océano Pacífico. Este interés cultural que llevó a los diversos viajeros noruegos por el mundo es fruto
del espíritu del conocimiento de la época, pues las teorías
evolucionistas de Darwin y los experimentos de Gregorio
Mendel formaron las ideas del insigne explorador noruego
acerca del mundo exterior.

Durante estos múl�ples viajes a través de la amplia y diversa geogra�a mexicana, Lumholtz registró una serie de
tes�monios botánicos como el famoso “pino triste” cuyo
nombre cien�fico es pinus lumholzil, siguiendo una larga
tradición iniciada por el viajero Alejandro de Humboldt a
su paso por México4. Sin embargo, la aportación más
importante de Carl Lumholtz se dio en el ámbito de la antropología con el gran acervo de recursos fotográficos,
tanto del paisaje y la orogra�a mexicana como de la población indígena del país. Lumholtz retrató su fisionomía,
vestuario, costumbres y fiestas, además de un conjunto de
cilindros de cera en los que grabó una serie de tes�monios
sonoros, desde el mitote de los tepehuanos en la sierra
más profunda de Durango hasta las canciones de los músicos purépechas de Paracho, de los que afirma: “Everybody here is musical and has his guitar, as in Italy, indeed
as musician the indians of Paracho have no equals”5.

Carl Lumholtz vio la luz por primera vez en Faaberg –una
villa rural ubicada en el corazón de Noruega– en el seno de
una familia luterana muy interesada por la naturaleza y el
mundo. Estos elementos marcaron a fuego el des�no del
famoso antropólogo nórdico. Por ejemplo: durante su
paso por el pueblo de San Juan Parangaricu�ro, México, al
presenciar la Fiesta del Señor de los Milagros, informó que
ni siquiera los sacerdotes de lugar eran capaces de detener
la adoración tan exaltada de la imagen: “‘He wants to see
the dancing’ they declare, and this peculiar Indian no�on
has been adopted even by apparently intelligent Mexicans
whom one would consider incapable of such absurdity”².

Este repositorio alberga las imágenes y sonidos más
an�guos que registran el pasado del medio rural e
indígena, tanto de Michoacán como de México en general.
Este es precisamente uno de los mayores valores de la crónica de Carl Lumholtz para los anales de la historia, toda
vez que su mirada fotográfica es a la vez una mirada antropológica que observa al otro con curiosidad, asombro y
algunas veces con admiración. Es así que las fotogra�as del
explorador noruego retratan el “modelo ideal” de los
indígenas mexicanos, considerando que uno de los principales motores de su expedición fue la búsqueda de las
“razas puras” que habitaron entre los indígenas de México.

La visión luterana que Lumholtz absorbió por su familia
y sus estudios en teología en la Universidad de Chris�ania
le impedía penetrar tanto en la cosmovisión católica como
en la de los pueblos originarios que visitó. Es así como Lumholtz se interesó por conocer los modos de vida de las
comunidades na�vas del orbe, lo mismo del inhóspito desierto australiano que de la exó�ca isla de Borneo o de
nuestras montañas del Eje Neovolcánico Transversal.
Fue por este espíritu de aventura que la mente de Lumholtz concibió su primer viaje por la nación azteca durante una breve estancia en Londres durante el verano de

Durante su periplo, Lumholtz contó con un amplio
respaldo de las autoridades en todos los lugares que visitó,

1 Maestro en Historia de América por la Universidad Michoacana de San Nicolás y actualmente doctorante en Historia por la misma casa de estudios. Ha realizado una
especialidad en Historia de Corea por la Universidad de California en Los Ángeles. Actualmente es inves�gador de medio �empo en el Ins�tuto de Ciencias Sociales de la
Universidad Juárez del Estado de Durango.
2 Carl Lumholtz, Unknown Mexico, p. 383.
3 José Iturriaga de la Fuente, Anecdotario de viajeros extranjeros en México, p. 202.
4 Gerardo Sánchez Díaz, “Michoacán en la obra de Humboldt. Reconocimientos y rec�ficaciones”, p. 101.
5 Carl Lumholtz, Unknown Mexico, p. 387.
6 Bajo el ciclo de los trópicos: el gran explorador noruego Carl Lumholtz, p. 55.

CULTURA REGIONAL

4

gracias a una pequeña carta autografiada por el general
Porfirio Díaz, lo que le evitó problemas en las aduanas.
Esto ha sido recogido por varios autores6.

se publicó en Nueva York en noviembre de 1902, bajo el
sello comercial de los hijos de Charles Scribner. La obra
está dedicada a Morris K. Jessup, quien ostentaba el cargo
de presidente del Museo Estadounidense de Historia
Natural: “As a token of gra�tude and regard”10.

Sobre la preparación del viaje y el libro
Como ya se ha mencionado aquí, el flogisto de la visita
de Lumholtz a México, se hizo en la capital de Reino Unido.
Sin embargo, gran parte de sus expediciones por la Sierra
Madre se financiaron con fondos recaudados por donantes privados, además del Museo de Historia Natural en
Nueva York7, ins�tución con la que trabajó por más de una
década y que también financió sus proyectos de expedición por la isla de Borneo8.

Debido al interés que provocaron los viajes de Carl Lumholtz entre las autoridades mexicanas, tales como el
canciller Ignacio Mariscal y el mismo general Porfirio Díaz,
el gobierno de México promovió la publicación de una
versión en español de manera paralela a la versión original. La traducción estuvo a cargo del diplomá�co colimense Balbino Dávalos11 y seguramente, como apuntan algunas fuentes, la versión de Dávalos fue grandemente
distribuida y comentada por los círculos intelectuales y
polí�cos de México, siendo una pieza de especial interés
en las bibliotecas personales de algunos gobernadores y
secretarios de Estado12.

Entre los mecenas par�culares que aportaron a la empresa de nuestro explorador, se puede mencionar al magnate Andrew Carnegie, pionero de la filantropía contemporánea, quien suministró un fondo de dos mil dólares.
Carnegie por ese entonces fue un gran benefactor de la
ciencia, las artes y especialmente de las expediciones geográficas, pues apoyó las excursiones de Robert E. Peary y
Roald Amundsen alrededor de las regiones polares de
nuestro planeta.

Otra de las grandes fortalezas del trabajo mexicano de
Carl Lumholtz es la gran can�dad de personas que en un
principio lo acompañaron: un enorme con�ngente de
especialistas, técnicos, porteadores, guardias y peones
que entorpecieron el progreso de la primera expedición
es�val de 1890. Antes de emprender este primer viaje, el
mismo Lumholtz se informó con expertos sobre dis�ntos
rubros de la geogra�a mexicana como el geólogo W. Libbey de la Universidad de Princeton y el arqueólogo A. M.
Stephen de la misma casa de estudios y los botánicos F.
Robine�e de la Universidad de Rochester13.

La concesión de los fondos por parte de estas ins�tuciones y personas para la exploración cien�fica estaba
condicionada al aporte de piezas y variados materiales que
engrosaran las colecciones de los diversos museos estadounidenses, especialmente para este caso el Ins�tuto Smithsoniano y el ya mencionado Museo de Historia Natural de
Nueva York. Así, los diversos elementos de flora, fauna, piezas arqueológicas, placas fotográficas, cilindros sonoros de
cera y un largo etcétera recogidos por Carl Lumholtz a través
del territorio mexicano terminaron expuestos en las vitrinas
de las principales galerías neoyorquinas.

Sin embargo, para 1895 el explorador noruego viajaba
prác�camente en solitario. En el caso michoacano, sus
principales informantes sobre la historia y cultura tarasca
fueron el presbítero de Cherán, Sebas�án Olivares, el sabio nacido en Paracho, Eduardo Ruiz y el historiador
Nicolás León, quien por ese entonces preparaba su Historia general de México14.

Tras sus varias expediciones, Carl Lumholtz preparó varios trabajos sobre México, siendo el más notable Unknown México (“El México desconocido”), un texto enciclopédico compuesto por dos volúmenes que en su conjunto
suman más de mil páginas, además de una serie de mapas
que muestran las zonas territoriales de los principales grupos indígenas de nuestro país. La obra con�ene un
apéndice que muestra un pequeño vocabulario que consigna algunas palabras en las principales lenguas habladas
en la ver�ente occidental de la Sierra Madre9.

El cuidado con el que se planearon las expediciones del
naturalista noruego, así como el apoyo incondicional que
recibió tanto del régimen porfirista como de la élite económica de los Estados Unidos, como del propio Departamento de Estado, nos revelan dos aspectos interesantes de la época. En primer lugar, el afán de
coleccionismo y de interés geográfico ligado a ambiciones
expansionistas tan propias de la época victoriana y en
segundo orden, la necesidad de los Estados Unidos por
conocer el territorio más allá del Río Grande para explotar
oportunidades comerciales y polí�cas de interdependencia con sus vecinos del sur.

Sin duda, el atrac�vo más importante del trabajo de Lumholtz es el grupo de más de cien fotogra�as y grabados
que documentan la vida material de los grupos na�vos de
los lugares que visitó. El material ofrecía, con enfoque antropológico, la mirada de un extranjero que puso en el
mapa de mexicanos y estadounidenses la existencia de las
culturas indígenas, mostrando una imagen de las formas
de vida de estos grupos. El libro que se inició hacia 1898,

En 1898, Carl Lumholtz hizo su úl�ma expedición por
las estribaciones de la Sierra Madre, esta vez acompañado
por el antropólogo de origen checo, Ales Hrdlicka. Durante este período, el viajero afinó sus apuntes sobre los pue-

7 Carl Lumholtz, Unknown Mexico, p. VIII.
8 Bajo el ciclo de los trópicos: el gran explorador noruego Carl Lumholtz, p. 101.
9 Carl Lumholtz, Unknown Mexico, p. 487.
10 Ibid., p. VI.
11 Luis Romo Cedano, “Carl Lumholtz y el México desconocido”, p. 335.
12 Jessica A. Tello Balderas, “Par en grandeza: Lumholtz y Balbino Dávalos”, pp. 51-61.
13 Carl Lumholtz, Unknown Mexico, p. X.
14 Nicolás León, Historia general de México, p. 117.

5

�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

blos rarámuri y odam15. Por primera vez se precipitó en su
trato con los indígenas y eso le causó grandes problemas
durante su paso por el pueblo de Cherán, generando
conflictos con sus habitantes y también generando una
imagen maligna entre las principales comunidades de la
meseta tarasca de Michoacán.

ted at 20 �mes the usual rate. My hotel became crowded
to its utmost capacity”20. Este mismo fenómeno puede
constatarse en las crónicas recogidas por Nicolás León, uno
de los principales informantes de Lumholtz durante sus andanzas michoacanas. De hecho, las observaciones de
ambos hombres coinciden en muchos puntos21.

Lumholtz y Hrdlicka ingresaron a territorio michoacano
procedentes de Jilotlán, Jalisco, después de haber pasado
un largo período con las poblaciones wirarika, y tuvieron
un paso fugaz por la región de Tierra Caliente. Este recorrido se amplió hacia la meseta purépecha, la Ciénega de
Zacapu y la cuenca lacustre de Pátzcuaro, pasando brevemente por la ciudad de Morelia, en tránsito hacia la Ciudad de México, después de una estancia de cinco meses16.

El aire de la fiesta tenía el perfume del milagro. Los
vendedores de exvotos anunciaban los prodigios del Cristo, que eran señales de agradecimiento por el alivio de
enfermedades o haber evitado un peligro cierto. Para Lumholtz, el mayor acto de fe era el baile muy singular que
consiste en dos pasos para adelante y uno hacia atrás, hasta
arrodillarse ante la santa imagen con un ritmo que en la
mul�tud �ene algo de éxtasis22. Estos danzantes son
llamados por el autor como “matachines” pero son el
antecedente decimonónico de los kúrpites, pues la descripción que Lumholtz hizo de su ves�menta es la siguiente:
“They were dressed in their finest a�re, and adorned with
flowers, ribbons, pieces of cloth. Some had belts fastened to
their clothing, others wore crowns of gilded pasteboard”23.

Un aporte muy interesante del trabajo bibliográfico de
Lumholtz es la traducción al inglés de todos los toponímicos purépechas de los pueblos que visitó. Esto solamente fue posible gracias a la colaboración prestada por el
presbítero Sebas�án Olivares, párroco de Cherán y hablante de la lengua purépecha. Es así como, después de una
breve estancia por la región de Tierra Caliente, Carl Lumholtz y Ales Hrdlicka arribaron al pueblo de Peribán el 11
de agosto de 1895. Referente a la población indígena que
habitaba esta comunidad apuntó: “I found the indians
living here all civilized and busy, for the Bishop of Zamora
was paying the place one of his periodical visits”17.

El 18 de sep�embre, la escasa comi�va que presidía Carl
Lumholtz llegó al pueblo de Paracho, un pueblo que él
encontró habitado tanto por purépechas como por mes�zos
y, por lo tanto, con su legado indígena prác�camente ex�nto.
A lomos de mula conquistó la cima del Pico del Quinceo
donde recolectó especímenes de fauna, botánica y geología
como ejemplos de la exuberante naturaleza michoacana.

En Peribán, Lumholtz escuchó los sones abajeños propios de Tierra Caliente, para luego seguir su camino rumbo
a San Juan Parangaricu�ro, no sin antes hacer una pequeña escapada por el Pico de Tancítaro. Nada más llegar al
pueblo de San Juan, Lumholtz se admiró por la confección
artesanal de cobijas y gabanes de lana y algodón, vivamente coloreados con figuras geométricas que eran
ampliamente u�lizados en toda la geogra�a michoacana18.

Una vez más, el aventurero noruego apreció el valor ar�s�co de los purépechas de la región, tanto en la habilidad
para diseñar rebozos bellamente adornados como por el
talento musical de la gente, al declarar que: “The orchestra
leader a pure blooded Tarasco, is a composer of no mean
ability. He plays any instrument you may give him”24. Al valorar las capacidades musicales de los purépechas, que son
tan caracterís�cas, la mirada de Lumholtz en este punto es
un tanto sesgada: “many an indian here is capable of
composing music that would delight civilised audiences”25.

En general, los espacios en que se hospedó Lumholtz
durante su periplo purépecha fueron muy incómodos, pobremente equipados y carentes de luminosidad. En pocas
palabras, barracas muy alejadas de la realidad lujosa de
Europa. Al respecto de su refugio en el pueblo de San Juan,
el propio viajero apuntó: “here the furniture consisted of a
large dirt-laden table in one corner, and an old door res�ng
on two boxes. In other words, a bedstead in another”19.

Para con�nuar su ruta, Carl Lumholtz prosiguió a la
cercana población de Cherán, poblada con mayor can�dad
de hablantes purépechas de “raza pura”, donde Lumholtz
vivió uno de los momentos más tensos de todo el viaje. Entre las virtudes que el viajero nórdico resaltó entre los habitantes de Cherán se encontraban su laboriosidad y la
modesta riqueza de su población, por lo que en su percepción carecían de ambición. A diferencia de la paciencia que
exis�ó entre Lumholtz y las comunidades rarámuri de sus
primeros internamientos en territorio mexicano, la relación con los purépechas de Cherán fue cuanto menos
agresiva, solamente mediada por los buenos oficios del
párroco Sebas�án de Olivares, que además de actuar
como intérprete, salvó la integridad �sica de Lumholtz de
un intento frustrado de linchamiento.

A mediados de sep�embre de 1895, el explorador noruego fue tes�go ocular de las fiestas dedicadas al Señor de
los Milagros, imagen largamente venerada en San Juan y
que también �ene su patronato de Lima, capital de Perú.
Con admiración, Lumholtz recorrió la plaza que hierve de
ac�vidad comercial, con can�nas que sirven licor y organizan juegos de azar en medio de un jolgorio que perturba la
habitual tranquilidad del poblado. Al respecto, el propio
viajero recordaba que: “every room that had a key was ren-

15 Bajo el ciclo de los trópicos: el gran explorador noruego Carl Lumholtz, p. 87. Aunque este libro maneja la fecha de 1898, yo coincido con la fecha dada por el doctor Gerardo
Sánchez (1895), ya que para 1898 ya se habían publicado las observaciones arqueológicas de Lumholtz. Lumholtz recorre los caminos de Michoacán.
16 Gerardo Sánchez Díaz, “Michoacán en la obra de Humboldt. Reconocimientos y rec�ficaciones”, p. 102.
17 Carl Lumholtz, Unknown Mexico, p. 360.
18 Ibid., p. 362.
19 Ibid., p. 363.
20 Ibid., p. 376.
21 Nicolás León, “Los tarascos notas históricas, étnicas y antropológicas”.
22 Juana Mar�nez Villa, “Siluetas del volcán. Crónica viajera y memoria en la construcción del paisaje del Paricu�n”, p. 113.
23 Carl Lumholtz, Unknown Mexico, p. 379.
24 Ibid., p. 388.
25 Idem.

CULTURA REGIONAL

6

El trabajo arqueológico de Carl Lumholtz

La necesidad de llevar restos materiales a los Estados
Unidos, lo llevaron a enfrentarse a la oposición de varios
locales, pues llevó adelante sus planes para realizar excavaciones en el cementerio y exhumar osamentas. Al insis�r tercamente en comprar el cadáver de un indio recientemente fallecido, se ganó la an�pa�a de la población,
aunado a un miedo general a Lumholtz al considerarlo un
ser demoníaco y antropófago. Lo anterior culminó con un
zafarrancho que el propio huésped consideró un linchamiento que no impide que su sen�do antropológico se
mantenga atento26.

Después de pasar unas semanas en Cherán, la expedición cien�fica remontó la sierra para acceder a la
región de la Ciénega de Zacapu, an�gua capital del imperio
tarasco donde, sin embargo, según Lumholtz, la lengua y
las an�guas tradiciones ya para los estertores del siglo XIX
estaban prác�camente ex�ntas. Un antecedente
importante que situó los trabajos del antropólogo noruego
y de su compañero Ales Hrdlicka fueron las excavaciones
arqueológicas del doctor Nicolás León, principal informante de estos viajeros durante su empresa michoacana.

Pasados los años, al escribir El México desconocido y
rememorar los acontecimientos de sus peripecias por
Cherán, Lumholtz mismo ofrece su tes�monio de los hechos: “I did not know it at the �me, the Tarascos of the
Sierra when thoroughly aroused would have been fully capable of making a corpse of me or any other objec�onable
stranger. Even as it was, this incident so prejudiced the
people against me that during the en�re �me of my stay
among them I had to contend with constant opposi�on
and at last was threatened with bodily harm”27.

Entre 1888 y 1890, el doctor León prac�có varias excavaciones para obtener piezas arqueológicas en la zona
serrana. De ella surgió una amplia colección de cráneos
humanos que León estudió, clasificó y presentó en forma
de ponencia en el Congreso de Americanistas en 189030.
De la larga ruta michoacana, Lumholtz extrajo piezas de
cobre, esculturas de piedra, una serie de vasijas y numerosos ejemplares hoscos que describió a detalle en el catálogo gráfico de su libro México Desconocido.
En cuanto a las excavaciones realizadas en un lugar conocido como El Palacio, situado al occidente de Zacapu,
Lumholtz informó: “I selected for my excava�ons a level
spot about 25 yards square, among erup�ve rocks just at
the foot and to the northeast of the palacio. Almost immediately we came upon several skeletons, and for five
days I con�nued digging, so that before my departure I had
thoroughly exhausted the place. The skeletons were found
huddled together without any order whatever, lying two
and three deep, those uppermost covered with scarcely
three feet of earth. I secured more than a hundred skulls,
most of them of Tarascos, but there were at least two
other types intermixed with them”31.

Para el 4 de octubre, Carl Lumholtz todavía se encontraba en el pueblo de Cherán. Presenció las fiestas dedicadas
a San Francisco y al día siguiente hizo una pequeña excursión a la comunidad de Tangancícuaro del que no guardó
un grato recuerdo por la ac�tud esquiva de su población.
Al regresar a su campamento base de Cherán, Lumholtz
dedicó los días siguientes a hacer una serie de observaciones antropológicas sobre las prác�cas sociales de la comunidad purépecha, centrando su atención en las costumbres de noviazgo, cortejo y matrimonio entre los
jóvenes cheranenses. El viajero nórdico centró su mirada
en las formas de coqueteo y las interacciones román�cas
de las señoritas con sus contrapartes masculinas, y las
comparó con la historia bíblica de Rebeca, mostrando la
formación religiosa que recibió en su juventud.

Lumholtz describió con lujo de detalle los trabajos
arqueológicos que realizó en otros si�os y cuyo análisis nos
muestra la aportación metodológica que hizo al entendimiento de la arqueología regional en zonas que tardarían
algunas décadas en llamar la atención de los expertos, teniendo como base la información provista por el aventurero
noruego. Además de los artefactos descritos en los párrafos
anteriores, el equipo de Lumholtz y Hrdlicka desenterró un
conjunto de huesos llenos de cortes e incisiones, principalmente �bias y fémures, que según la teoría de los antropólogos, se trataban de trofeos de guerra del Imperio Tarasco.
Así lo informaron en un pequeño folleto publicado en 1898
por el Museo Estadounidense de Historia Natural32. Este
breve estudio presenta de manera ordenada las conclusiones antropométricas de los hallazgos arqueológicos de Lumholtz y Hrdlicka en los si�os de la Ciénega de Zacapu,
principalmente los si�os de El Palacio y Malpaís.

Sobre las maneras de galanteo entre adolescentes, el
propio Lumholtz refirió: “Courtship is carried on at the
spring whence the girls fetch water, or on the way to and
fro, and in Cherán I observed scores of boys going early
in the a�ernoons meet their sweethearts on their
aqua�c expedi�ons”28.
La desconfianza de carácter demoníaco que exis�a entre los purépechas y el antropólogo venido de ultramar era
bidireccional. Lumholtz adivinó la presencia del diablo en
las comunidades próximas a Cherán. Este es el caso de Cocucho, población situada a 23 kilómetros al occidente de
Cherán, en el que se rendía culto al mí�co señor con poderes para vencer el mal por medio del fuego, representado en una procesión de antorchas. Al respecto, el propio
Lumholtz apuntó: “The people un�l recently adored the
Devil. He was represented by an armadillo tricked out with
horns and claws, and his worshippers sacrificed part of
their booty to him”29.

Otro aspecto muy interesante de las inves�gaciones del
explorador noruego en torno a la arqueología michoacana
es la tesis de la influencia ar�s�ca y lingüís�ca de las culturas andinas sobre la cultura purépecha (principalmente las

26 Aäron Moszowski Van Loon, Los ojos imperiales de un coleccionista mercenario, p. 35.
27 Carl Lumholtz, Unknown Mexico, p. 394.
28 Ibid., p. 416.
29 Ibid., p. 411.
30 Gerardo Sánchez Díaz, “Una aproximación a la historia de los hallazgos arqueológicos y los registros etnográficos y lingüís�cos en el Michoacán del siglo XIX”.
31 Carl Lumholtz, Unknown Mexico, p. 427.
32 Carl Lumholtz y Ales Hrdlicka, Marked human bones from a prehistoric Tarasco Indian burial place in the state of Michoacan, p. 61.

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�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

del Imperio Wari y Chimú), seguramente por las
informaciones recibidas por el doctor Eduardo Ruiz.
Además del importante foco arqueológico desarrollado en
Zacapu, Lumholtz exploró los ves�gios arqueológicos en
las riberas del Lago de Pátzcuaro, adicionalmente, exploró
las conocidas yácatas de Tzintzuntzan y describió otra yácata en el pueblo de Parangaricu�ro.

rrió el lago en barca y reconoció el territorio de las islas de
Janitzio y Pacanda. En Pátzcuaro, el antropólogo europeo
terminó su viaje por Michoacán al abordar el ferrocarril
rumbo a la Ciudad de México, pasando fugazmente por
Morelia que no le mereció ningún comentario importante.
Al final de su colosal libro de viajes por México, Lumholtz dedicó unas páginas para alabar el gobierno liberal, encabezado por el general Díaz, asociando el agitado progreso que México experimentaba por entonces con el origen
indígena de Benito Juárez y don Porfirio, comprome�endo
la polí�ca de entendimiento internacional propia de la
época y silenciando los hechos de la rebelión de Tomóchic
y otras injus�cias que vivían las poblaciones indígenas que
vivían en México, afectados por las capitales industriales
que inver�an en la nación azteca y justamente financiaron
los viajes de Carl Lumholtz por México.

Prosigue la ruta de Lumholtz
Una fría noche de otoño, Carl Lumholtz llegó a la capital
de la Tierra Caliente, Uruapan, pequeña ciudad que imprimió una honda impresión en el ánimo del viajero noruego
por la existencia de las primeras lámparas de luz eléctrica
que alumbraban la población. Así lo registró en sus
apuntes: “I was not a li�le astonished to find the streets
lighted by electricity, it was a great contrast to the domain
of the wild mountaineers I just le� behind”33.

A manera de balance final
Tras recorrer la ciudad, Lumholtz disfrutó de las atracciones naturales de la región, bañándose en las aguas de
la cascada de la Tzaráracua, además se agasajó con los productos de la región: aguacate, plátanos y los granos de
café introducidos por Mariano Michelena setenta años
atrás. Entre los espacios que recorrió con interés están la
Plaza de los Már�res, el casino y el mercado municipal, lugar donde tuvo la posibilidad de conocer el trabajo artesanal del lugar, especialmente los mates laqueados, mismos
que fotografió generando así el registro más an�guo que
se �ene de esta �pica artesanía local.

El breve paso de Carl Lumholtz por el territorio michoacano estuvo caracterizado por una desconfianza mutua,
fruto del afán coleccionista que impulsó la empresa del explorador noruego y los socios capitalistas que aportaron
los recursos que posibilitaron su inves�gación. El interés
de este hombre cubrió una variedad de asuntos, desde la
botánica y la geología hasta la antropología y la naciente
arqueología. Esta mul�plicidad de preocupaciones fue
consecuencia de la generación única de aventureros a la
que Lumholtz perteneció.

En conjunto con el abundante fes�n gastronómico que
saboreó, hizo que Lumholtz calificará a Uruapan como un
verdadero paraíso. Como podemos constatar, el viajero no
economizó las alabanzas para la ciudad y su gente. Al final
de su amplio comentario sobre la ciudad, Lumholtz deslizó
un comentario de apoyo a la polí�ca de “civilidad” emprendida por el gobierno porfirista, lo que nos revela los
prejuicios que conservaba a pesar de su dilatada pero
incomprendida convivencia con los purépechas. “The Tarascos of Uruapan long ago became Mexicanised, that is,
they are now without land, spend all the money they earn
by their labour in feasts for the saints, and have acquired
quite a taste for the white man’s brandy”34.

Los trabajos de Lumholtz colocaron en el mapa mental
de los ciudadanos de México y también de los Estados Unidos, la lejana realidad de los pueblos indígenas que habitaban la ver�ente occidental de la Sierra Madre. El material
recabado a lo largo de los años, durante sus viajes, ha sido
la base fundamental de inves�gaciones antropológicas por
más de un siglo. Este conjunto de fotogra�as y grabados
que ilustran las páginas del México Desconocido ya �enen
un alto valor cultural en sí mismos, pero se complementan
con los comentarios de Lumholtz sobre los secretos que le
reveló su mirada. La construcción intelectual que sustenta
el amplio trabajo de Carl Lumholtz se respalda con la
colaboración mul�disciplinaria de varios expertos. Para el
caso michoacano, son claves los nombres de Eduardo Ruiz,
Nicolás León y Sebas�án de Olivares.

Finalmente, el explorador noruego llegó a la úl�ma estación de su recorrido, al entrar a la población de Pátzcuaro donde vendió todos sus animales de carga, algunos de
los cuales lo habían acompañado por más de seis años en
los �empos de su primera incursión por la sierra de
Chihuahua. Su ingreso a la ciudad de lago se da en un
contexto de violencia, los caminos estaban acechados por
bandidos, por lo que entró acompañado por una pequeña
escolta conformada por un sargento y dos soldados de caballería. Todos los halagos ver�dos en la descripción de la
vida en Uruapan se transforman en crí�cas y quejas hacia
Pátzcuaro. Por ejemplo, cerca del lago y su fauna acuá�ca,
Lumholtz aseguró: “From the neighborhood one get a fine
view over the lake with its dirty, green, gregish in which thrives the famous ugly salamandre, the axolotl”35.

Otro hito en la cultura implantado por Lumholtz se
encuentra en la esfera de la arqueología, llevada a cabo en
la Ciénega de Zacapu y la zona de San Juan Parangaricu�ro.
Lumholtz fue el pionero en tener un método de trabajo y
describir ampliamente las piezas funerarias y de arte que
fue recolectando. Sin duda, el trabajo de Lumholtz �ene
sus falencias y es innegable que su visión está mediada por
los pesados prejuicios del eurocentrismo. Así lo demuestran los hechos de violencia ocurridos durante su estancia
en Cherán. Pese a ello, el trabajo de Lumholtz nos permite
valorar el pasado indígena y analizarlo a la luz del presente.

arrollo de los Pueblos Indígenas, Museo de Historia Cultural
de la Universidad de Oslo.
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de los visitantes extranjeros. México: Universidad Nacional
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FUENTES DE INFORMACIÓN

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Lumholtz (2006). México: Comisión Nacional para el Des-

En las costas lacustres de Pátzcuaro, Lumholtz fue tes�go de la caza de patos y palomas con arco y flecha, reco-

33 Carl Lumholtz, Unknown Mexico, p. 441.
34 Ibid., p. 443.
35 Ibid., p. 448.

CULTURA REGIONAL

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�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

Cómo era trabajar en la Fundidora de
Monterrey. Testimonio del extrabajador
Andrés Castro Amaya
Bryan Yair Ramírez Garza 1
Universidad Autónoma de Nuevo León

¿Y a qué edad llegó a la ciudad de Monterrey?

Andrés Castro Amaya estudió en la Facultad de Ciencias
Biológicas de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Comenzó a trabajar en la Compañía Fundidora de Fierro y
Acero de Monterrey desde 1983 hasta que la planta cerró
sus puertas en 1986. Actualmente es estudiante del
Colegio de Historia en la Facultad de Filoso�a y Letras de la
UANL, generación 2023-20282. En el presente 2026 se
cumplieron cuarenta años del cierre de la Fundidora de
Monterrey y, en ese marco, Castro Amaya comparte su experiencia como trabajador en el departamento de aguas
industriales de dicha compañía.

Mira, mis papás trabajaban en un rancho llamado San
Francisco, cerquita de San Fernando. Mi papá es de Tamaulipas y mi mamá es de Michoacán, de un pueblito llamado
Panindícuaro. En aquel �empo estaba en auge el algodón,
entonces la familia de mi mamá se la trajo a Tamaulipas,
pues vinieron a la pizca de algodón a Matamoros, al Valle
de San Fernando, lo que es Valle Hermoso y Matamoros.
Entonces ahí anduvieron pizcando algodón y en esas pizcas
se conocieron mis papás y se casaron. Primero nació mi
hermana. Mi hermano nació en Matamoros, Tamaulipas.
Yo nací en el mero rancho de San Francisco.
Como mis papás no tuvieron la oportunidad de ir a la
escuela, ellos aprendieron a leer y a escribir ya grandes, ya
de jóvenes. Su ilusión era que sus hijos estudiaran, que se
prepararan. Entonces a mi hermana Juanita, que es cuatro
años mayor que yo, la enviaron a Monterrey con una �ahermana de mi papá a estudiar. Posteriormente, ya cuando cumplí cinco años, me mandaron también con mi �a
Linda, aquí en Monterrey, en la colonia Industrial, también
a iniciar mis estudios, porque antes no había kinder. A los
seis años entrabas a la primaria. Yo llegué de cinco años y
me tuvieron en una guardería. Le llamaban guardería
porque entrábamos a las ocho de la mañana y salíamos hasta las seis de la tarde que iban a recogernos. ¿Por qué?
Porque mi �a trabajaba y mi hermana estudiaba, entonces
me dejaban en la mañana ahí. Ahí me daban de desayunar,
de comer y de merendar y en la tarde iban por mí. Así me
la pasé como unos seis meses.
Ya cuando cumplí los seis años, entré a la primaria en la
Escuela Monumental de la Revolución de la colonia Industrial. Me quedaba la escuela a una cuadra de distancia. Ahí
terminé mi primaria y ya de ahí, mi papá compró un terrenito en Guadalupe, en la colonia Nueva Libertad y ahí hizo
mi papá primero un tejabancito. Él seguía trabajando en el
rancho, pero venía seguido y, posteriormente también vino
mi mamá, pues ya éramos dos los hijos que tenía acá. Entonces, cuando ella vino a cuidarnos, fue cuando mi papá
compró la casa y el terreno. Y nos quedamos en Guadalupe
y estudié la secundaria en la Escuela Federal Reforma, que
está ubicada aquí en la Y Griega, en la colonia Fierro. Posteriormente terminé el bachillerato en la Preparatoria 9, fui
de la primera generación. Hoy en día, el plantel de la preparatoria se encuentra en Mitras, pero cuando yo estudiaba,
apenas estaban construyendo las instalaciones. Entonces

Andrés Castro Amaya

Primero que nada, le agradezco mucho por acceder a
esta entrevista y por regalarme un poco de su �empo
para proporcionarme esta información. Me gustaría comenzar preguntándole, ¿dónde nació usted?
Nací el 5 de marzo de 1954 en el municipio de San Fernando, en el estado de Tamaulipas. Nací en un ranchito
que pertenece a San Fernando, no a Matamoros ni a
Valle Hermoso.

1 Es licenciado en Historia por la Facultad de Filoso�a y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Ha publicado ar�culos en las revistas A�sbo y
Reforma Siglo XXI.
2 “A sus casi 70 años, don Andrés iniciará semestre como estudiante”, disponible en: h�ps://www.nmas.com.mx/nmas-local/programas/las-no�cias-monterrey/videos/a-sus-casi-70-anos-don-andres-iniciara-semestre-como-estudiante/

CULTURA REGIONAL

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nosotros tomábamos las clases en la Facultad de Contaduría Pública y Administración de la UANL.

Había otro tratamiento que se llamaba lagunas de oxidación. Este proceso era muy lento y se u�lizaba mucho en
los pueblos y en los ejidos que no tenían mucha tecnología.
Pero nosotros en Fundidora teníamos esa tecnología, que
era muy buena. Incluso PEMEX vino a copiar el proceso y
luego hizo una planta de tratamiento de aguas en San Rafael, pero tomando como base el sistema de la Fundidora.

Posteriormente, ¿cursó estudios superiores?
Sí. Estuve en la Facultad de Ciencias Biológicas de la
UANL. Mi matrícula sorprende a muchas personas porque
es 4077. Pagábamos el semestre en 600 pesos. En ese
�empo la universidad era muy diferente, porque había
más jardines y más áreas verdes, y claro, menos alumnos.
Las ciencias naturales siempre me han gustado, lo mismo
que las ciencias sociales. Entonces mi dilema era estudiar
leyes, biología o ciencias naturales. Elegí biología y fue algo
sensacional. Cabe decir que me casé jóven, formé pronto
una familia y asumí esa responsabilidad. Tuve que trabajar
y estudiar y ese fue precisamente uno de los mo�vos por
los que entré a trabajar a Fundidora, donde tenía turnos
de trabajo. Trabajaba día, tarde y noche.

El agua tratada no era apta para consumo humano, pero
sí para uso industrial. Lo usábamos tanto en Fundidora
como en Aceros Planos, en las torres de enfriamiento, para
enfriamiento de planchones, para calderas y para regar los
jardines. Había un tanque de almacenamiento grande y
nos hablaban por teléfono a la planta cuando era requerida cierta can�dad de agua. Incluso llegaron a mandar
camiones-pipas solicitando agua de parte del gobierno
municipal para el mantenimiento de los jardines públicos
de la ciudad de Monterrey. También iban estudiantes de la
Facultad de Ciencias Biológicas, de la Licenciatura en Químico Biólogo Parasitólogo (QBP), los cuales iban a hacer el
servicio social o prác�cas profesionales.

Debido a que trabajaba y estudiaba al mismo �empo,
empecé a faltar a los laboratorios, los cuales son muy
importantes y a veces no podía llegar a �empo. Hablaba
con los maestros, pero cada vez era más di�cil. No obstante, gracias a mis estudios tuve la facilidad de desarrollarme
en Fundidora. Cuando un amigo mío me dijo que estaban
ocupando gente para el laboratorio de tratamiento de
aguas industriales, llevé una solicitud en el Condominio
Acero. Me aceptaron, hice unas pruebas y logré entrar al
departamento de aguas industriales.

¿En qué año comenzó a trabajar en la Fundidora?
Entré en 1982 y estuve tres años y medio ahí. Fundidora
cerró en el 86 creo. Como te dije, un compañero mío me
dijo que estaban necesitando laboratoristas en el área de
agua industrial de Fundidora. Yo ya había llevado algunas
materias sobre química, bioquímica, histología, varios
�pos de laboratorio y botánica. De manera que no se me
dificultaba el manejo del laboratorio, pues veíamos microorganismos e histología comparada. Cuando ingresé, me
hicieron pruebas que consis�an en revisar los PHs, los nitritos, los nitratos, los fosfatos y los sólidos totales, hacíamos una demanda química de las demandas bioquímicas
y químicas de oxígeno; se hacían una vez por semana, me�amos una de las muestras en una caja de petri en un refrigerador a cierta temperatura para que los microorganismos crecieran. Luego revisábamos cuánto oxígeno
consumían, si estaban bien o si se tenían que aumentar las
dosis de oxígeno para que hicieran mejor su trabajo.

Mi jefe inmediato era el ingeniero Miguel Ángel Azcasio
y el jefe de toda el área del departamento de aguas industriales era el ingeniero Zabroqui, no recuerdo su nombre.
El ingeniero Azcasio era de Zacatecas. Empecé haciendo
análisis al agua, me traían muestras cada dos horas de la
bocatoma. Teníamos dos bocatomas y las muestras procedían de los tanques de sedimentación secundarios, primarios y de la influente final. Yo hacía una demanda química de oxígeno, una demanda bioquímica. Son procesos
de limpieza del agua industrial, que nosotros u�lizábamos
en el proceso de lodos ac�vados. Esos lodos ac�vados, a
grosso modo, traen unas bacterias que se alimentan de la
materia orgánica. Esos microorganismos necesitan la presencia de oxígeno para poder hacer un trabajo más rápido.
Y nosotros, para agilizar el proceso, les inyectábamos
oxígeno puro. Así el microorganismo tenía las condiciones
ideales para vivir y para comer rápido. ¿Qué hacía esto?
Hacía que el agua se limpiara mejor y más rápido. Aceleraba el proceso.

Todo eso era ru�nario, yo trabajaba ocho horas y entregaba mi turno. Durante el día estaba el ingeniero, que era el
jefe de la planta. Había también un responsable de mantenimiento general, los operadores primarios, operadores
secundarios, jardineros y ayudantes de mecánico. Había
bastante gente, pero a las seis de la tarde se iban todos los
del turno mixto o de día. Los de día salían y entraban los de
tarde, pero a las seis se iban todos los que trabajaban de 8
a 6, entre ellos el jefe de la planta. Entonces el laboratorista se quedaba como el jefe de planta, en este caso yo o
algún otro compañero, porque éramos tres laboratoristas
y nos íbamos turnando y había un relevo para alguna
emergencia o algún descanso. Nos encargábamos de revisar cuando había un problema debido a que llegaba agua
de las gasolineras con aceite o gasolina, entonces teníamos que tener cuidado de no dejar pasar esa agua porque
podía provocar algún incendio.

El agua negra llegaba por unos canales, donde habían
unas parrillas que cumplían con una función de limpieza,
pues detenían todo los sólidos grandes que dichas aguas
trajeran, como plás�cos, botellas y vidrios. Las parrillas
mecánicas eran controladas por operadores primarios,
quienes las movían con botones y sacaban el material. Así,
el agua se iba quedando sin esos restos, pero seguía teniendo sólidos. Entonces, por medio de canales, entraba el
agua a unos reactores, primero por la bocatoma, caía a
unos tanques que se llamaban primarios de sedimentación, donde los sólidos más pesados se iban cayendo y
llegaban hasta el fondo de los tanques, unos tanques muy
grandes. Ahí era expulsado ese lodo con más bombas. Y
entonces el agua iba pasando a otros tanques de sedimentación secundarios. Y se repe�a el mismo proceso. El agua
se iba limpiando y, por úl�mo, se le daba una sani�zación
por medio de ácido clorhídrico.

Como yo venía de una facultad en donde se u�liza mucho el laboratorio, eso me ayudó a desempeñar mis
funciones en el departamento de aguas industriales. Yo
entré como empleado, no era sindicalizado, pero sí conviví
con mucha gente sindicalizada y pla�qué con muchos
compañeros. Sobre todo me gustaba mucho pla�car con la
gente que tenía muchos años trabajando en Fundidora y

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�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

en Aceros Planos. Los trabajadores de Aceros Planos
pertenecían a la sección 68 del Sindicato de Trabajadores
Mineros, los de Fundidora a la sección 67 y los de Peñoles
a la sección 66. El edificio de la sección 68 estaba ubicado
en Félix U. Gomez, entre Calzada Madero y Reforma. Estuvo ahí un �empo y después cambió a la Y Griega. Y la sección 67 estaba ubicada en frente de Cintermex. Ahí hacían
sus reuniones y también sus pleitos, porque se vivían peleando en las elecciones. Nosotros como empleados estábamos ajenos a todos los problemas sindicales, pero sí nos
comunicaban cualquier evento o cualquier novedad.

Había área de ves�dores para los obreros. Había un proceso de sani�zación, nada más nos daban alcohol, pero nosotros teníamos batas o chaque�nes, guantes, zapatones
y uniformes. Y los obreros traían sus botas, sus uniformes
de mezclilla, sus cascos, sus guantes y también u�lizaban
cubrebocas. Aparte de todo eso, a todos nos vacunaban
del tétanos y contra la fiebre �foidea, porque trabajábamos con bacterias, muchas veces patógenas, que podían
causar alguna enfermedad, sobre todo coliformes y amebas. Se hacían campañas de vacunación para todos los
empleados, obreros, laboratoristas y hasta para el ingeniero que estaba ahí, el jefe de la planta. Las bombas no
dejaban de trabajar, día, tarde y noche. ¿Por qué? Porque
Fundidora no dejaba de trabajar, ni Aceros Planos dejaba
de trabajar.

Con respecto a la tecnología de la compañía, cabe decir
que se han conservado muchas máquinas y actualmente
se encuentran en exhibición en el Parque Fundidora,
pues forman parte del patrimonio industrial de la fábrica
y de Monterrey. Derivado de esto, me gustaría
preguntarle: ¿usted recuerda qué �po de maquinarias o
herramientas tenían que usar en el departamento de
aguas industriales?

Los procesos de sani�zación hablan muy bien de la
Fundidora pues eran una obligación.
En el laboratorio había sani�zantes para manos y papel.
Se les daba a los obreros e ingenieros que querían sani�zante, porque se lavaban las manos antes de ir a comer. El
comedor estaba en un área re�rada, cerca de la puerta de
entrada, en el área norte, casi en la orilla, porque la brisa
podía llevar bacterias patógenas que podían afectar a los
trabajadores. A los obreros se les daba capacitación y vacunas. Se les recalcaba siempre que se lavaran las manos. Los
mecánicos también ya sabían, porque a veces se tenían que
meter a sacar una bomba o arreglarla en los tanques de sedimentación y pues siempre habían lodos que traían bacterias patógenas. Tenías que tener mucho cuidado.

Con respecto al material que se usaba, eran las parrillas
mecanizadas y los tanques de sedimentación (los cuales
tenían sus motores que contaban con una especie de pala
o rehilete en la parte superior, para arrastrar lo que estuviera flotando en el tanque). Aparte, los trabajadores tenían que hacer funciones de limpieza en el tanque, a veces
los vaciaban y hacían limpieza en las paredes. Los trabajadores tallaban las paredes con cepillos manuales de
alambre. Se u�lizaban mucho las bombas de lodos y
bombas de agua. Y los reactores eran también bombas,
pero como de aire, para inyectar el oxígeno. Además los
tanques secundarios también eran bombas de lodo y
bombas de agua. Porque las bombas eran las que mandaban el agua a presión y aparte había un área en donde se
almacenaban los cilindros grandes, como de 10,000 litros
de cloro que se les inyectaba al proceso como sani�zación.

También estaba en cada trabajador y laboratorista poner
de su parte para protegerse, ¿no?
Había un mayordomo en el turno de día-tarde, porque el
ingeniero de la planta salía seguido, ya sea para pasar a
Aceros Planos o a Fundidora. Entonces, él y los laboratoristas siempre teníamos la obligación de decirles a los trabajadores que se pusieran los guantes, que se lavaran bien,
que se sani�zaran y que usaran cubrebocas en la bocatoma.
Teníamos la obligación de darles a ellos esas indicaciones.

Los problemas que enfrentaban los mecánicos tenían
que ver con bombas que se descomponían o motores que
se quemaban, los cuales se tenían que reparar o sus�tuir
con maquinaria nueva. Los tanques de sedimentación
secundarios tenían un área de bombas grandísimas. Esas
bombas se u�lizaban para enviar el agua a Aceros Planos
o a Fundidora. Me hablaban por teléfono, me pedían
tantos miles de litros, y yo le decía al operador, al que manejaba el tanque de reserva de agua. Él iba y abría la
válvula y mandaba el agua por medio de las bombas. De
rato te podían hablar para que bajaras la can�dad, y ya le
decías al operador que le bajara o le subiera según el
caso. Él también se encargaba de la expulsión de los lodos. Teníamos un rango para manejar los lodos, no podían
estar ni muy altos ni muy bajos, era cierto rango nada
más. Los lodos ac�vados, que eran la parte importante del
proceso para limpiar el agua, eran bien cuidados porque
no podíamos dejar que se murieran las bacterias porque
eran las que se alimentaban de la materia orgánica. Y no
podíamos enviar agua que no reuniera los requisitos de
agua industrial.

¿De qué forma se evaluaba su desempeño en la fábrica?
Mira, más que evaluación era que la planta funcionara.
Tú hacías un reporte y recibías a los trabajadores de cada
turno. Nosotros tratábamos de relevarnos antes, sobre
todo para que los trabajadores del turno de la tarde o de
la noche salieran temprano y no batallaran con los camiones para irse. Sólo dos compañeros traían carro, pero los
demás andábamos en camión. Pero antes de terminar el
turno, tú tenías que llenar un reporte extenso, completo,
con los resultados de los análisis. ¿Por qué? Porque en los
análisis te van a decir cómo dejaste la planta, cómo está
funcionando, de qué calidad estás mandando el agua y si
está cumpliendo con los requisitos de agua industrial. En
los reportes indicabas la hora a la que te trajeron la muestra, qué PH tenía, cuántos sólidos totales tenía, qué sulfitos y sulfatos tenía y así todos los rangos que te pedían en
el proceso. ¿Para qué? El agua tenía que reunir los requisitos como agua industrial, desde el PH hasta cuánto cloro
tenía, si era ácida o si no era ácida. Ese reporte tú lo entregabas o lo recibía el que llegaba. Si yo andaba de día, el
que llegaba en la tarde lo recibía. Y luego, al que llegaba en
la tarde le llegaban otras muestras, porque el agua llegaba

Había mecánicos, especialistas en la bomba. Manejamos compresores, había un área de compresores y había
también un área donde manejaban toda la energía de la
planta. En el laboratorio en donde yo trabajaba estaban los
controles de las bombas grandes, dos oficinas y los baños.

CULTURA REGIONAL

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constantemente. Podía llegar agua aceitosa o con gasolina,
y los aceites eran siempre peligrosos. A veces se cerraba
una bocatoma, porque el agua venía muy mala. Como teníamos otro emisor, entonces éste se abría y entraba otro
flujo de agua. Cuando la otra agua se limpiaba, se volvía a
abrir y ya.

no te contrataban en ninguna parte y yo necesitaba el
recurso para mi familia. Acá nos liquidaron con muy poco.
Mucha gente la vimos muy di�cil, pero gracias a Dios todo
salió bien.

Con esos reportes ibas viendo cómo iba el proceso en la
planta, si iba bien o si le faltaba algo. Por eso se hacían los
análisis con�nuamente, para saber la calidad de agua que
se enviaba, si el proceso estaba bien, si había que subir el
oxígeno, sí había que purgar, si habían muchos lodos, si
faltaba agua, etc. Esa era la evaluación, nuestros reportes
que se iban viendo. Esos reportes se mandaban a la jefatura de agua industrial, donde estaba el ingeniero Miguel
Ángel Azcasio y él tenía que responderle al ingeniero del
área de agua industrial que era el ingeniero Zabroqui. El
proceso siempre estaba monitoreado, por eso los análisis
eran cada dos horas, cuatro por turno: cuatro en la mañana, cuatro en la tarde, cuatro en la noche. Cabe decir que
esta planta de tratamiento de aguas se hizo porque
aunque Fundidora tenía unos pozos de agua, éstos no tenían la capacidad necesaria para poder abastecer a ese
monstruo que era Fundidora y Aceros Planos, que también
consumía mucha agua.

Fíjate que ya no me acuerdo, pero a veces nos iba muy
bien. Había muchachos que faltaban seguido en el laboratorio. Y si no venía el relevo, el laborista que estaba se tenía que quedar, sobre todo de tarde a noche o de noche a
día. En ese aspecto, por el �empo extra te pagaban muy
bien. Fundidora pagaba bien, pero ya no tengo los sobres.
Nos pagaban por semana. Las horas extras eran acumulables. Podías trabajar ocho horas extras, y a la novena hora
extra ya era triple, ya no era doble, te la pagaban triple a
par�r de ahí. Fundidora pagaba bien, porque esa prestación era del sindicato y a nosotros también nos las pagaban. Teníamos la mayoría de las prestaciones del sindicato,
pero en lo que sí nos fue mal fue en la liquidación, pues no
teníamos ningún apoyo de nadie. El jefe de la planta nos
dijo: “Miren, esto se acabó, nos van a liquidar como ellos
quieren’’. Porque Fundidora pertenecía ya al gobierno, ya
no era de la inicia�va privada. Decían: “El que no esté a
gusto con su liquidación, que vaya a México”. No nos liquidaron conforme a la ley. Quién sabe a los jefes departamentales y gerencias, pero a nosotros no.

¿Puedo saber cuál era su sueldo en la Fundidora?

¿Qué aprendió al trabajar en esta factoría?
Esto me abrió el campo para el área de control de calidad. Cuando cerró Fundidora, los trabajadores estaban
protegidos por el Sindicato de Mineros a nivel nacional,
que era dirigido por Napoleón Gómez Sada, y fueron bien
remunerados, en comparación con los empleados. Sin
embargo, nadie quería contratar a gente de Fundidora. Yo
me fui de ahí cuando cerró, y llegué a una empresa de
fundición. No analizaba el agua, analizaba el control de
calidad del aluminio. U�lizaba un aparato llamado espectrómetro para leer el vapor del fierro, el aluminio o el magnesio y, si incidía en esa nube, le llamábamos nube atómica. El aparato te decía cuánto aluminio traía o cuánto le
faltaba. Ese era otro análisis. Entonces yo tuve que capacitarme en el análisis de materia prima en control de calidad. Los análisis eran en vía húmeda y eran diferentes a los
del agua, pero no nos costó tampoco mucho trabajo
porque ya teníamos mucha experiencia en el agua. Nada
más que ahora el metal lo diluíamos, se hacía líquido y lo
leíamos en el espectro. El rango del aluminio tenía que ser
más puro. Cuando se cumplían los rangos, se vaciaba el
material, salían unos lingotes como de unos 50 cen�metros y se iban a enfriarse para Puebla, para Volkswagen.

Me imagino que todos los empleados pasaron por diversas situaciones. Fundidora tenía muchos trabajadores.
Y eso les afectó a todos. Además de Fundidora, había
muchas pequeñas empresas o talleres que trabajaban
para Fundidora. Entonces, al cerrarse la compañía, pues le
afectó a todos. Yo creo que el cierre afectó a más de cinco
mil gentes.
En febrero del año pasado, como parte de una asignatura llamada Patrimonio Histórico y Museográfico, visitamos la Cineteca-Fototeca en el Parque Fundidora. Había
una exhibición sobre los materiales de protección que se
usaban en la empresa y vi que se conservaban unas
camillas para transportar a los heridos, por si sufrían un
accidente. Lo que más me llamó la atención fue la propaganda que difundían en los periódicos de la compañía y
en muchos de los edificios que pintaban. Por lo que vi, se
hacían dibujos y se acompañaban con mensajes, con el
propósito de aconsejar a los trabajadores que tuvieran
cuidado porque podían sufrir algún accidente. ¿Usted
sufrió algún accidente en ese periodo en que trabajó en
Fundidora?

Pero ya te estoy hablando de Fundiciones Pecor. De
Fundiciones Pecor me fui a Electrodos Monterrey. Esta es
una planta que está ubicada en Diego Díaz de Berlanga y
Nogalar. Ahí entré a control de calidad también para revisar la materia prima que entraba y la que salía. Toda la experiencia me la dio el haber trabajado en la Fundidora,
porque de ahí par�. Entonces, ya fui creciendo en experiencia como laboratorista en control de calidad.

Fíjate que sí. Una vez se reventó un tanque de hipoclorito de sodio, de más de tres metros, grande y redondo. Entonces nosotros teníamos máscaras para respirar oxígeno
con una cajita porque se estaba escapando el cloro y el gas
se iba esparciendo. Es más, llegó hasta la avenida Pablo de
la Garza. Entonces nos pusimos las máscaras y cerramos el
tanque, pero llegaba el vapor del gas. Como tronó, hablamos y alertamos, pero nosotros teníamos un protocolo de
urgencia, entonces pudimos cerrar la válvula y se reportó
el incidente. Al otro día vinieron los proveedores y se llevaron los tanques. A mí me tocó ese accidente, pero gracias
a Dios nadie salió herido, pero sí muy asustados. Incluso la
gente que iba pasando por la avenida se re�raba y corría
porque hasta allá llegó el gas.

Pero usted me había comentado que pasó por un momento complicado al cerrar Fundidora y que batallaron
para conseguir un empleo, ¿no?
Sí, en ese �empo trabajé un mes en una bodega subiendo cosas a unos camiones de entregas. Trabajé ahí porque

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�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

Como consecuencia de este suceso, ¿la empresa se
aseguró de que ustedes no tuvieran problemas de salud
o les indicaron que fueran a una consulta médica o a
hacerse algún exámen por su cuenta?

te y desconectaban todo lo eléctrico del motor de la
bomba. Y luego te decía: “Oye ingeniero, ya quedó”. Le respondíamos: “¿Y ya la arreglaste?’’ “No, no, yo nomás lo
eléctrico. Ahora sigue el mecánico otra vez, porque yo nomás soy el eléctrico”. Y ya, otra orden al mecánico para
que volviera a venir, y así consecu�vamente.

Fíjate que no. Cuando me dijeron del accidente, yo
seguí el protocolo de seguridad. Pero los que estaban ahí,
no dejaban de toser, y a ellos se les indicó que no asis�eran
a laborar al día siguiente, y que fueran al seguro social a
consultar. Una vez que se revisaron, al parecer estaban
bien, supuestamente. Aparte de ese accidente, algunos
trabajadores llegaron a las�marse algún dedo o a sufrir
alguna caída. Los operadores estaban siempre limpiando
los tanques con un cepillo para que no se formaran lamas
y lodos. Todo el día tenían que limpiar los tanques, aparte
de hacer sus otras funciones.

Ahora bien, si tú ya los conocías o ya sabías cómo era el
proceso, lo que hacías era una orden de trabajo para el
mecánico y le decías: “Necesito que me arregles esto rápido, porque el proceso no puede parar y esta bomba es súper importante. No empieces con que tú no eres eléctrico,
te voy a poner unas horas extras”. Te respondían: “Bueno,
¿cuántas horas me vas a poner?’’ “No, pues te voy a poner
tantas”. “No, son muy poquitas, y luego mi ayudante”.
“Bueno, tantas a � y tantas a él’’. Total que arreglabas de
volada para que ellos hicieran tanto lo eléctrico como lo
mecánico. Entonces había una corrupción de ese �po en
todos los departamentos.

Tengo entendido que esta compañía tenía ac�vidades
recrea�vas. ¿Usted formó parte de algún equipo depor�vo o cultural?

Había además problemas sindicales, luchas entre los
“charros” que estaban con la empresa y los “espartacos” y
“carranclanes” que eran grupos de izquierda que iban a luchar por los derechos de los trabajadores. En el edificio de
la sección de Fundidora, que estaba en frente de Cintermex, cuando era época de elecciones a veces hasta balazos
se oían. Y acá en Aceros Planos nada más los pleitos, se peleaban cuando habían elecciones, se hacían sus planillas y
se perdían las amistades entre esos grupos. Como te digo,
al manejarla el gobierno, hubo mucha corrupción en la
Fundidora, aparte de los problemas sindicales. Se acabaron
al elefante. Se acabaron al elefante de Fundidora.

Fundidora siempre se dis�nguió por darle mucha prioridad al deporte. Contaba con gimnasio, canchas depor�vas
y además estaba el Parque Acero, que era de béisbol y de
fútbol y tenía una pista de atle�smo alrededor de la cancha. Fundidora tenía equipos depor�vos muy fuertes,
pues la empresa tenía mucha gente. A mí me invitaron de
cal mezcla y derivados, un departamento de la compañía,
para jugar fútbol en un torneo interno entre los diferentes
departamentos de toda la planta. Jugábamos en el Parque
Acero. Había otros muchos departamentos, y cada uno
formaba su equipo de fútbol, de béisbol, de atle�smo y de
otros deportes. Tanto en Fundidora como en Aceros Plano.
Había torneos de lucha libre, de fútbol, de béisbol, de atle�smo, etc. En ese aspecto hubo mucho apoyo.

Era una lás�ma porque la Fundidora era un símbolo,
como lo fue Cervecería. Fue la primera siderúrgica de La�noamérica. Empezaron fabricando varillas, rieles y hasta
utensilios de cocina de acero, como esos pequeños hornitos. Empezaron así y �jate cómo creció. Las personas que
trabajaban en Fundidora, Ferrocarriles o Cervecería eran
lo máximo. Ganaban muy bien, tenían todo, por eso no era
fácil entrar a Fundidora. A veces la gente buscaba cubrir un
turno, vacaciones o alguna falta, pero batallaban para ganarse la planta. Ya estando en planta, les pagaban muy
bien y tenían buenas prestaciones. Inclusive se crearon
colonias para los trabajadores: la Obrerista, la Fierro, la
Buenos Aires, la Adolfo Prieto, etc. Las casas de Fundidora
tenían de frente 10 metros y de fondo también, eran de
dos pisos, muy bonitas y muy amplias. Como te digo, era
un privilegio trabajar en esas empresas, mucha gente deseaba trabajar ahí.

¿Cómo cambió la dinámica de la compañía cuando pasó
a ser administrada por el gobierno?
Aceros Planos siguió funcionando porque se vendió a
Ternium. Pero por un �empo la manejó el gobierno. Tanto
Fundidora como Aceros Planos fueron administradas por
el gobierno, cuando los Prieto ya no las quisieron tener
porque sufrían pérdidas. Pero el gobierno, como todos sabemos, es mal administrador. Solamente le me�an dinero,
pero no obtenían beneficios, puros números rojos. Y con el
gobierno empezó una corrupción en todos los niveles. Yo
pla�caba con personas que tenían muchos años en Fundidora y decían: “Nomás empezó esto y los ingenieros y jefes
de departamento �enen sus camionetas, como si fueran
de ellos y en realidad eran del gobierno’’.

servicios o de materia prima. Era el símbolo de la industria
regiomontana y me siento bien porque me dio la experiencia para seguir trabajando en control de calidad.
Aparte conocí a muchas personas que eran leales y que
traían la camiseta bien puesta de Fundidora. También hubo
muchos accidentes, no nada más murieron muchas gentes,
también hubo otros accidentes también fuertes. Hay cosas
que no salían en la prensa. Pero estoy sa�sfecho y orgulloso
de haber trabajado ahí, de haber conocido a esas personas
y de ser par�cipe (aunque fuera los úl�mos años) de la
empresa. Me siento bien y sa�sfecho.
Le agradezco mucho que me haya regalado su �empo para
esta entrevista. Pienso que cada tes�monio de cada extrabajador es único, porque Fundidora fue una empresa muy
grande, cons�tuida por muchos departamentos, por lo
que la experiencia de una persona que trabajó en el departamento de laminación es dis�nta a la de quien trabajó
en el departamento de carpintería. Y en su caso, que trabajó en el departamento de aguas industriales, también
�ene un tes�monio único. Además, no es lo mismo el tes�monio de alguien que trabajó en los úl�mos años de
Fundidora que los de quienes trabajaron en otra etapa.
Estamos contentos por haber par�cipado y algo quedó ahí
con nosotros en Fundidora, algo nos dejó Fundidora también.
FUENTES DE INFORMACIÓN

“A sus casi 70 años, don Andrés iniciará semestre como estudiante” (2023), en: Nmas. [En línea; consultado el 22 de julio
de 2025]. Disponible en: h�ps://www.nmas.com.mx/nmaslocal/programas/las-no�cias-monterrey/videos/a-sus-casi70-anos-don-andres-iniciara-semestre-como-estudiante/

Hasta escuelas construían.
Entró una corrupción muy fea, incluso entre los trabajadores. Había mecánicos de primera y tenían su ayudante
de primera. Había mecánicos de segunda, tenían su gente
de segunda. Había mecánicos de tercera, tenían sus ayudantes de tercera. Lo mismo con los electricistas. Te voy a
poner un ejemplo. En la planta a veces se descomponía
una bomba. Hacíamos una orden de trabajo para que viniera el mecánico. Entonces venía el mecánico con su ayudante, aflojaban las tuercas, y luego te decían: “ya aflojé
las tuercas, pero lo eléctrico no me toca a mí, yo soy mecánico. Lo eléctrico le toca al eléctrico, así que háblale’’.
Hacíamos la orden de trabajo para el eléctrico para que viniera a seguirle. Entonces venía el eléctrico con su ayudan-

CULTURA REGIONAL

Sí, escuelas. Aquí está la Escuela Adolfo Prieto y aparte
tenían escuela también en la colonia Acero. Los Prieto
fueron los úl�mos que estuvieron como inicia�va privada,
antes del gobierno. Pero, como comenté antes, había muchos problemas.
¿Hay algo que desee añadir?
Fue una empresa muy fuerte en su momento, que dio
empleo a muchas personas y cuyo quiebre afectó no nada
más a sus trabajadores, sino también a pequeñas empresas que giraban alrededor de ella como proveedores de

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�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

Problemáticas en el sistema de agua y
drenaje de Linares, Nuevo León. La petición
de la señora María del Refugio Cienfuegos
al presidente Pascual Ortiz Rubio, 1932
Monica Daniela Muñoz Miramontes 1
Universidad Autónoma de Nuevo León

Introducción

lluvias. Para enfrentar la sequía, desde la época novohispana los habitantes de la región construían casas con noria y
aljibe para almacenar el agua de lluvia, y también obtenían
el líquido de los veneros circundantes2. Sin embargo, esta
forma de abastecerse de agua era algo laboriosa porque se
tenían que recorrer grandes distancias hasta los manan�ales y trasladar el líquido de regreso. Del mismo modo era un
proceso tardado debido a que dependía de la naturaleza y
las temporadas lluviosas. Vale la pena considerar aquí el
tes�monio del capitán Alonso de León acerca de la calidad
del agua de los ríos, ciénagas y manan�ales de la región:

El agua es un elemento esencial para los seres vivos, por lo
que el tener un buen suministro de este líquido es fundamental para la sociedad y un factor indispensable para
el desarrollo urbano e industrial. Sin embargo, desarrollar
una infraestructura eficiente para el suministro de agua
puede resultar algo complejo debido a múl�ples factores
polí�cos, económicos, sociales, culturales y sobre todo
naturales. Estudiar el crecimiento de los suministros de
agua y sus sistemas en la historia ayuda a comprender su
desarrollo, las problemá�cas que la engloban y cómo es
que impacta e influye en la sociedad.

Los ríos son claros; el agua buena, sin color, sabor ni olor, como
dicen los filósofos que ha de ser. Corren siempre por piedras con

En el presente ar�culo se abordará la historia y los
antecedentes de la forma en que se ha suministrado el
agua en Nuevo León, y también se analizará un caso
específico mediante el análisis de un documento recuperado, de su contexto y de las dificultades que se exponen en él relacionadas con el suministro de agua y drenaje
sanitario. Este escrito nos permite visibilizar algunas de las
problemá�cas que tenían las personas que vivían en Nuevo León, especialmente las que estaban ubicadas en los
municipios de los alrededores como Linares, en una época
de transición en todas las áreas del país.

rápido curso; son de mucha frescura; poblados de arboledas, sabinos, sauces, álamo y otros muchos géneros; excepto los dos que llaman Pesquería Grande y Chica, que es agua salobre y carecen de
todo lo que arriba está dicho. [...] Hay muchas ciénegas muy ú�les
y ojos de agua; y en especial el que sale de la ciudad de Monterrey,

De cualquier modo, Reyes buscó la ayuda de inversionistas para la construcción de un sistema de agua y drenaje.
En 1901 hizo una oferta al ingeniero Andrés Garza Galán y
a la firma de arquitectos Mackin y Dillón, pero debido al
brote de fiebre amarilla de 1903 el proyecto quedó inconcluso. En 1904 otorgó la concesión a los empresarios James
D. Stocker y William Walker para el establecimiento de un
sistema de agua y drenaje en la ciudad. Al poco �empo, en
1905, dicha concesión fue adquirida por el empresario canadiense William Mackenzie y, “como resultado de la
úl�ma operación se organizó una nueva compañía: The
Monterrey Water Works &amp; Sewer Co., que con el �empo
vino a dar origen a la actual compañía que administra y distribuye el agua de la ciudad”15.

Por otro lado, Sifuentes Espinoza refiere la existencia de
varias fuentes de agua dulce en los alrededores de
Monterrey, además de los citados ríos Santa Catarina y
Santa Lucía, tales como el río la Silla y los ojos de agua de
Los Nogales, El Jagüey, Topo Chico, El Nogalar y Lourdes10.
Del mismo modo, eran rela�vamente comunes las norias,
pues hacia 1791 “se contabilizan 75 pozos o norias existentes en la ciudad”11. No debe pensarse, sin embargo, que la
presencia de estos ríos, manan�ales y norias significó que
Monterrey no enfrentó problemas de abastecimiento de
este líquido. Nicolás Duarte Ortega apunta que no encontró
“pruebas de esa abundancia de agua y sí por el contrario,
entre 1904 y 1945, concluimos con la ayuda de las estadís�cas de aforo de San Jerónimo y la Estanzuela, que siempre
hubo déficit”12.

Durante los primeros años de operación de dicha
compañía, según San�ago Roel, “no había en toda la república, efec�vamente, un servicio tan perfecto y tan eficiente como el instalado en Monterrey”16. Sin embargo, rápidamente la empresa dejó de cumplir con el compromiso de
ir ampliando la red de servicios conforme fuera creciendo
la población urbana. Esto provocó que el agua y el drenaje
se introdujeran de forma desigual entre la población, de
modo que para 1945, según Nicolás Duarte Ortega, alrededor de quince colonias carecían completamente de estos
servicios17. En ese mismo año, la Compañía de Servicio de
Agua y Drenaje de Monterrey fue finalmente adquirida por
el gobierno de Nuevo León18.

A par�r de 1890, durante el gobierno del general Bernardo Reyes y como consecuencia del primer auge industrial
de Monterrey, empezaron a surgir otras necesidades en la
ciudad: el crecimiento demográfico, urbano, económico e
industrial fueron factores que mo�varon a un nuevo desarrollo del sistema de suministro de agua, pero sin que se
verificara en un primer momento el mejoramiento de la infraestructura para el uso y aprovechamiento del vital líquido.
De acuerdo con Luis Esparza, Ciro Valdés, Pedro César
Cantú y Gabriela de la Mora:

El caso de Linares: la carta de la señora María del Refugio
A principios de los años treinta vivían en Linares 25,136
personas, de las cuales 12,411 eran hombres y 12,725 eran
mujeres19. Los servicios de agua potable y drenaje sanitario
habían llegado al municipio por primera vez en 1928,
gracias a la ges�ón del entonces gobernador interino de
Nuevo León, José Benitez Mar�nez20. Sin embargo, según
señala Armando Leal Ríos, en 1932 la Junta de Mejoras
Materiales responsable de la introducción de estos
servicios tuvo que hacer frente a “la iracundia de doña
María Cienfuegos Vda. de Espinosa, quien hace saber al
presidente de la república, Ing. Pascual Or�z Rubio, las
irregularidades an�cons�tucionales que se darán en el cobro de la introducción de dichos servicios lo que considera
atentatorio para su deteriorada economía”21.

de quien tomó nombre los ojos de Santa Lucía; tan abundante y
rico, que en otra parte adquiriera nombre de caudaloso río3.

Se afianzó la estrategia de la búsqueda de fuentes de agua superficiales ubicadas en subcuencas cada vez más lejanas, como La Estanzue-

En efecto, cuando Diego de Montemayor fundó la ciudad de Monterrey en 1596, lo hizo cerca de dos corrientes
de agua: los ríos Santa Catarina y Santa Lucía4. Aunque los
vecinos de Monterrey tenían así fuentes cercanas de agua,
establecerse cerca de dos ríos conllevó varios problemas:
las fuertes inundaciones provocadas por los desbordamientos que tendían a arrasar con todo en su camino, los
estancamientos de agua en las calles y la contaminación
por aguas residuales y desechos de las personas en los
cauces de los ríos y de las acequias5. Estos factores provocaron frecuentes crisis hídricas y de salubridad e hicieron
necesario el establecimiento de un sistema de suministro
de agua6.

Para el estudio sobre la provisión de agua potable en
Nuevo León, han sido fundamentales el ar�culo “Historia
de las crisis del agua en el área metropolitana de
Monterrey (AMM), previa a la llegada de las grandes represas (1597-1955)” de Luis G. Esparza Hernández, Ciro G. S.
Valdés Lozano, Pedro César Cantú Mar�nez y Gabriela de
la Mora de la Mora, el libro Historia del agua en Nuevo
León, siglo XIX de Daniel Sifuentes Espinoza y el ar�culo
“La esta�zación del agua en Monterrey” de Nicolás Duarte
Ortega. Por su parte, para el contexto histórico del municipio de Linares, los trabajos de Armando Leal Ríos fueron de
obligada consulta.

El bajo presupuesto municipal no permi�ó en estos momentos que se pudiera atender la situación a fondo y la
salud pública se vio gravemente afectada7. El obispo fray
Rafael José Verger, en la década de 1780, construyó un sistema eficaz para almacenar y trasladar el líquido desde la
loma del Obispado hasta el centro de la ciudad8. Sin
embargo, Monterrey todavía no contaba con un sistema

El suministro de agua en Nuevo León, 1582-1930
Los primeros colonizadores del Nuevo Reino de León se
establecieron en una región semidesér�ca y con escasas

1 Estudiante de la licenciatura en Historia en la Facultad de Filoso�a y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
2 Luis G. Esparza Hernández, Ciro G. S. Valdés Lozano, Pedro César Cantú Mar�nez y Gabriela de la Mora de la Mora, “Historia de las crisis del agua en el área
metropolitana de Monterrey (AMM)”, p. 39.
3 Alonso de León, Historia de Nuevo León, p. 123.
4 Luis G. Esparza Hernández, Ciro G. S. Valdés Lozano, Pedro César Cantú Mar�nez y Gabriela de la Mora de la Mora, “Historia de las crisis del agua en el área
metropolitana de Monterrey (AMM)”, p. 39.
5 Idem.
6 Ibid., p. 40.
7 Ibid., pp. 40-41

CULTURA REGIONAL

de drenaje sanitario que recolectara las aguas negras. Este
modelo estuvo vigente hasta finales del siglo XIX y aunque
no era un sistema perfecto, respondía a las necesidades de
la población en ese momento. De acuerdo con Daniel Sifuentes Espinoza, en 1878 se construyó “el primer sistema
de agua entubada que exis�ó en Monterrey”9.

16

la y su depósito elevado en la Loma Larga o la obtención de agua subterránea, al construir la galería filtrante de San Jerónimo y la
perforación de pozos hacia el poniente por el lecho del Río Santa
Catarina hasta la confluencia del Arroyo “El Obispo”13.

Durante la administración del general Bernardo Reyes
(1889-1909) parece que se presentó la posibilidad de corregir la ubicación del centro de Monterrey para evitar
más inundaciones. Sin embargo, el financiamiento de
obras públicas como el Palacio de Gobierno repercu�ó en
una considerable baja de los recursos des�nados al abasto, distribución de agua y al inicio del sistema de alcantarillado14. Aunque fue un período de modernización para el
país, no se le dio vital importancia a inver�r en un mejor
sistema de agua que era una necesidad básica para la sociedad nuevoleonesa.

En efecto, en ese año de 1932 llegó a la Oficialía de
Partes de la Presidencia de la República, ubicada en el Distrito Federal, un oficio dirigido al presidente Pascual Or�z
Rubio desde la capital de Nuevo León. El documento fue
enviado por la vecina linarense María del Refugio
Cienfuegos viuda de Espinosa y en él le suplica al presiden-

8 Ibid., p. 41.
9 Daniel Sifuentes Espinoza, Historia del agua en Nuevo León, siglo XIX, p. 13.
10 Ibid., pp. 5-8.
11 Ibid., p. 13.
12 Nicolás Duarte Ortega, “La esta�zación del agua en Monterrey”, p. 182.
13 Luis G. Esparza Hernández, Ciro G. S. Valdés Lozano, Pedro César Cantú Mar�nez y Gabriela de la Mora de la Mora, “Historia de las crisis del agua en el área metropolitana
de Monterrey (AMM)”, p. 41.
14 Ibid., p. 43.
15 Nicolás Duarte Ortega, “La esta�zación del agua en Monterrey”, p. 182.
16 San�ago Roel, Nuevo León. Apuntes históricos, p. 259.
17 Nicolás Duarte Ortega, “La esta�zación del agua en Monterrey”, p. 186.
18 Ibid., p. 200.
19 Armando Leal Ríos, Linares: ayer y hoy, p. 17.
20 Armando Leal Ríos, Linares: visión del siglo XX, p. 54.
21 Ibid., pp. 61 y 62.

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�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

te que la ayude porque a pesar de que ha escrito tres
oficios al gobernador del estado de Nuevo León, es decir a
Jerónimo Siller Gómez, éste no le ha dado contestación
alguna y en consecuencia no ha atendido su caso. La carta
dice lo siguiente:

naturaleza”, lo que sugiere que ella contaba con un ingreso
limitado y que si cubría los gastos por la introducción del
agua y drenaje, corría el riesgo de perder su propiedad.

FUENTES DE INFORMACIÓN

Archivos
Archivo General del Estado de Nuevo León (AGENL).
Monterrey, México.

De acuerdo con Leal Ríos, la Junta de Mejoras de Linares
realizó varias aclaraciones con respecto a los señalamientos de la señora Cienfuegos y finalmente se estableció una
cuota más equilibrada por los servicios de agua potable y
drenaje sanitario27.

Sr. Ing. Don Pasqual Or�z Rubio,
Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos,
México, D.F.-

Bibliogra�a
Duarte Ortega, Nicolás (1988). “La esta�zación del agua en
Monterrey”, en: Mario Ceru� (ed.). Monterrey. Siete estudios contemporáneos. México: Universidad Autónoma de
Nuevo León.

Respetable Señor Presidente:

Conclusión
Me refiero a la atenta de Ud. girada por su Secretario Par�cular

Gracias a la carta de la señora Refugio podemos conocer
la situación que vivían algunas personas con relación al suministro del agua y cómo a pesar de ser algo esencial para
el desarrollo de la vida co�diana, aún había grupos de la
población que no tenían el poder económico para tener
este �po de servicios en sus casas. También, es importante
señalar que la crisis que afectaba al estado o al país tenía
un fuerte impacto en las personas al grado de que les provocaban problemas incluso legales.

con fecha 31 de marzo próximo pasado, No. 1744.-T rela�va a mi escrito de fecha 24 de marzo próximo pasado. He esperado pacientemente que el Sr. Gobernador de este estado me dé contestación a
alguno de mis tres escritos que he presentado pero ni siquiera por
atención a un ciudadano contribuyente al sostenimiento del Gobierno, he merecido contestación.
Lejos de tener atención en este caso se trata de aplicar indebidamente el procedimiento económico-coac�vo que sólo es aplicable

Esparza Hernández, Luis G., Ciro G. S. Valdés Lozano, Pedro
César Cantú Mar�nez, Gabriela de la Mora de la Mora
(2014). “Historia de las crisis del agua en el área metropolitana de Monterrey (AMM), previa a la llegada de las
grandes represas (1597-1955)”, en: Ciencia UANL, año 17,
no. 67, pp. 37-51.
Leal Ríos, Armando (1989). Linares: ayer y hoy. México:
Universidad Autónoma de Nuevo León.

a deudores-morosos al Fisco y no lo soy. Ahora se ha autorizado que
la Junta de Mejoras de Linares, cuando la crisis está más fuerte nos
obligue a poner servicio de agua y drenaje aun en la casa que nada
produce, y no puedo hacer gasto de ninguna naturaleza, y temo
perder mi propiedad y con ello mi serenidad, mi calma y mi cerebro.
Conmigo, o en las mismas condiciones mías está más de medio
pueblo en Linares, y en bien de esta región suplicaría que se sirviera

Carta de la señora María del Refugio Cienfuegos al presidente de la república.

informar con persona sincera y que no tuviera ligas con este go-

Leal Ríos, Armando (2000). Linares: visión del siglo XX. México: Universidad Autónoma de Nuevo León.
León, Alonso de, Juan Bau�sta Chapa y Fernando Sánchez
de Zamora (2017). Historia de Nuevo León con no�cias sobre Coahuila, Tamaulipas, Texas y Nuevo México. México:
Fondo Editorial Nuevo León.

un servicio en una época donde “la crisis está más fuerte”.
Para entender este enunciado, hay que contextualizar el
caso. México atravesaba por entonces por un proceso histórico que se desarrolla al final de la Revolución y durante
los años posteriores, una etapa de reconstrucción material
y de reconfiguración polí�ca en el país24. En par�cular, de
1928 a 1934 tuvo lugar el periodo conocido como el Maximato, donde bajo la figura de Plutarco Elías Calles, el régimen revolucionario se centralizó y unificó alrededor de un
par�do único25. Por otro lado, el gobierno revolucionario
emprendió una reforma en el sistema fiscal y financiero
para definir la polí�ca económica del país. El estado contaba en realidad con un presupuesto deficitario para promover el crecimiento económico26.

bierno, que no nos oye para que levante información y Ud. se sirva
poner remedio a estas cues�ones. Muy atentamente suplico se sirva
poner atención a este caso que de seguro será recompensado y muy
agradecida por todos los afectados en Linares y especialmente por su
a�a. y S. A.
María del Refugio C. Vda. de Espinosa22

La señora Refugio expuso en su escrito que el gobernador, en vez de brindarle la atención que debería proporcionarle a un ciudadano que “contribuye con el sostenimiento del gobierno”, trataba en cambio de aplicarle
indebidamente el procedimiento económico-coac�vo que
sólo es aplicable a los deudores morosos al fisco, grupo al
que ella afirmaba no pertenecer. El procedimiento que se
le quería aplicar a la señora María del Refugio era la facultad económico-coac�va del gobierno, que se define
como:

Medina Peña, Luis (2010). Hacia el nuevo Estado. México,
1920-2000. México: Fondo de Cultura Económica.
Quijano Méndez, Manuel (1956). La Facultad EconómicoCoac�va. Tesis de Licenciatura. México: Escuela Nacional
de Jurisprudencia.
Roel Melo, San�ago (1977). Nuevo León. Apuntes históricos. México: Ediciones Cas�llo.
Sifuentes Espinoza, Daniel (2002). Historia del agua en
Nuevo León, siglo XIX. México: Universidad Autónoma de
Nuevo León.

Analizando la carta también se puede ver que la señora
Refugio era una ciudadana de Linares, es decir, un municipio muy alejado de Monterrey, donde había mayor urbanización y donde era posible tener los servicios de la
Compañía de Agua y Drenaje. Por otro lado, vale la pena
señalar que la señora Refugio era una mujer viuda, por lo
que es posible que su propiedad haya sido heredada de su
difunto esposo.

El derecho que �ene el Estado para hacer efec�vos por sí mismo y
en uso de su autoridad, toda clase de créditos fiscales que no sean
cubiertos voluntariamente por sus deudores, aplicando en contra
de éstos los medios de apremio que establezcan las leyes23.

En el documento se menciona que la quieren obligar a
introducir el servicio en una “casa que nada produce”, y
que por lo tanto no era necesario ni indispensable que contara con estos suministros. Ella menciona que podía prescindir
de estos servicios, ya que no podía “hacer gasto de ninguna

Por otro lado, la señora Refugio señalaba que medio
pueblo de Linares había estado padeciendo las mismas
condiciones que ella. Al analizar este documento podemos
iden�ficar varias problemá�cas. En primera instancia, que
a los ciudadanos se les imponía la obligación de contratar

22 Archivo General del Estado de Nuevo León, fondo Agua y Drenaje, Obras Públicas, 1932.
23 Manuel Qujano Méndez, “La Facultad Económico-Coac�va”, p. 14.
24 Luis Medina Peña, Hacia el nuevo Estado. México, 1920-2000, pp. 78 y 79.
25 Ídem.
26 Luis Medina Peña, Hacia el nuevo Estado. México, 1920-2000, pp. 88-120.

CULTURA REGIONAL

Es interesante reflexionar sobre cómo la Compañía de
Agua y Drenaje no pudo cumplir con su parte del acuerdo
con el gobierno de Nuevo León, pero el caso de la señora
Refugio nos permite entender que esto no era tan fácil. La
compañía tenía que ofrecer a la población los servicios, sin
embargo, no se adecuaba a la situación socioeconómica
de cada municipio.

18

27 Armando Leal Ríos, Linares: visión del siglo XX, p. 62.

19

�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

¿Cómo acercarse por primera vez a la historia
de África? Análisis de algunos materiales para
el estudio del continente africano
Manuel Rodríguez González 1
Universidad Autónoma de Nuevo León

Introducción

Un documentalista en África
Rubén Díez es un youtuber español de 28 años que se
dedica a realizar proyectos audiovisuales sobre viajes en su
canal de YouTube: Lethal Crysis. Actualmente su canal
cuenta con setecientos dieciocho videos y shorts (videos
en formato corto), de los cuales alrededor de treinta o cuarenta videos están dedicados al con�nente africano. Este
youtuber ha colaborado con BBVA y en un video muy
reciente estuvo con el médico español Diego González-Rivas4, quien realizó la primera operación torácica en Somalia bajo la técnica VATS uniportal5. También ha par�cipado en proyectos con especialistas y miembros de
organizaciones no gubernamentales que colaboran en los
lugares que Diez documenta.

El estudio de la historia de África ha sido una omisión que
los historiadores todavía no han terminado de cubrir
completamente. Para John Iliffe, el pueblo africano ha sido
capaz de asentarse en una región arisca y de enfrentar una
serie problemá�cas a lo largo de la historia, por lo que es
imprescindible estudiar la dinámica humana en el con�nente africano2.
El presente ar�culo pretende poner el foco sobre opciones no convencionales que proporcionan información para
la inves�gación de la historia de África. Actualmente la tecnología ha permi�do difundir con mayor alcance y casi en
�empo real lo que ocurre en África. En años recientes, muchos de los mayores divulgadores del con�nente suelen
ser youtubers, quienes han visitado países africanos y documentado sus experiencias. Si bien es cierto que en ocasiones estos materiales de divulgación no obedecen a criterios
cien�ficos,
sino
que
refuerzan
ideas
sensacionalistas, tampoco deberían descartarse completamente, pues pueden emplearse como fuentes de
información siempre que se manejen con reservas y se tomen en cuenta sus limitaciones.

Rubén Díez, a diferencia de otros youtubers, se ha
dedicado a hacer reportajes sobre diversos conflictos
internos de varios países y de este modo ha visibilizado
realidades complejas y hos�les, por lo que no puede considerarse que su labor sea equiparable al de los creadores
de contenido de viajes turís�cos. Él ha documentado las
competencias de cetrería de halcones de las tribus mongolas y ha visitado la República Centroafricana, en donde fue
perseguido (junto con su amigo y camarógrafo Nil Medina)
por un grupo mercenario de origen ruso y con una alta
presencia en el país6. También se ha escabullido de grupos
islámicos extremistas como Al Qaeda en Tombuctú, donde
tuvo que estar completamente cubierto y escondido para
no ser iden�ficado como europeo y así evitar secuestros o
cualquier altercado con grupos armados.

Este ar�culo retomará algunos textos que se u�lizan en
el curso de Seminario de Historia de África de la Facultad
de Filoso�a y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo
León y los contenidos del youtuber Rubén Díez (Lethal Crysis) como una recomendación de recurso audiovisual, tomando en cuenta su trabajo como periodista de guerra y
cómo ha mostrado las diversas situaciones de alto riesgo
por las que ha atravesado para dar a conocer la situación
de las personas en los países que ha visitado3. No se propone que el trabajo de los documentalistas independientes
sus�tuya a las inves�gaciones académicas; la idea más
bien es que puede complementarlas y arrojar nuevas luces
sobre los fenómenos históricos abordados por especialistas en la materia.

Aunque no permanece mucho �empo en los países que
visita, sí trata de hablar con personas locales e incluso
busca entrevistarse con las autoridades de la zona. En algunos países africanos todavía es posible encontrar sistemas
de gobierno tribales. Además, este documentalista hace
uso de tecnología, como drones, micrófonos ligeros y cámaras de alta definición. En sus entrevistas, busca dis�ntos
puntos de vista para ma�zar posturas que otros medios de

1 Estudiante de la licenciatura en Historia en la Facultad de Filoso�a y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
2 John Iliffe, África. Historia de un con�nente, p. 9.
3 Rubén Díez, Lethal Crysis (canal de YouTube), disponible en: h�ps://www.youtube.com/@lethalcrysis
4 Rubén Díez, “Somalia: el Estado fallido más peligroso de África”, disponible en: h�ps://www.youtube.com/watch?v=eIGvstqnh-c
5 Esta técnica, impulsada por González-Rivas, permite operar el cáncer de pulmón a través de una única incisión.
6 José Naranjo, “La solidez de Wagner en África se pone a prueba tras la muerte de Prigozhin”, disponible en: h�ps://elpais.com/internacional/2023-08-25/
la-solidez-de-wagner-en-africa-se-pone-a-prueba-tras-la-muerte-de-prigozhin.html

CULTURA REGIONAL

20

comunicación manejan de forma absoluta. Esto tampoco
quiere decir que este �po de medios estén exentos de censura, aunque se puede notar porque hay una tendencia entre los youtubers de grabar con cámara oculta o tapando
solamente la lente, dejando que se escuche el audio y poniendo sub�tulos en la edición.

1969 y traducido al español en 19729. La portada originalmente era de color negro (en ediciones más recientes aparece en color rojo) y contenía varios recuadros, uno de los
cuales era de contorno naranja, lo que parece ser una reminiscencia de la bandera de la an�gua Unión Sudafricana en
�empos del apartheid. Es de inferir que la portada obedecía
a que África era conocida coloquialmente como “el con�nente negro”.

Lo que hace mayormente Rubén Díez es un registro de lo
que pasa en el país y sus problemas sociales, pero también
se remonta a su historia an�gua o reciente y busca las voces
de la gente local. Hay un claro interés por retratar aspectos
poco abordados por otros periodistas. En un reciente video
en Nigeria se dedicó a cubrir el supuesto genocidio contra
los cris�anos y, cuando estaba realizando una entrevista,
una mujer de la ACNUR (Agencia de la ONU para los Refugiados) lo interrumpió y le comentó que no debería
preguntar sobre eso. Asimismo, Díez y su acompañante
Alfonso Masoliver, periodista y experto en África, comentaron que no hay medios de comunicación cubriendo lo que
pasa en ese país y refirieron que nadie del exterior había visitado la zona para ver lo que está sucediendo. La misma
mujer les respondió que, por temas de seguridad, la misión
del día tenía que terminar.

¿Estaba familiarizado este autor con los procesos del
con�nente africano? Bertaux estuvo presente en África
como senador en el Sudán francés (hoy Malí), por lo que era
un representante del sistema colonial de Francia. Hasta
donde ha sido posible inves�gar, parece que Bertaux no
salió de Malí y sólo estuvo ahí por un �empo. Cierta
información de su libro hoy en día está desactualizada,
aunque él mismo reconocía las limitaciones de sus fuentes
de información: “la documentación escrita, materia prima y
base de la técnica historiográfica, es prác�camente inexistente en lo que se refiere al período que ha precedido a la
llegada de los europeos”10. Asimismo, confería especial
importancia a los tes�monios orales: “la crónica, transmi�da generalmente por vía oral, es un recurso del que no
puede prescindir el historiador. Por incierto que sea su
valor, no puede pasarse sin su auxilio”11.

En sus interacciones con los pueblos autóctonos, Rubén
Díez ha podido ates�guar los conflictos contemporáneos
que existen entre ellos. En Nigeria, visitó una comunidad
llamada Kwi y entrevistó a su líder, así como a otras personas. Los entrevistados hicieron mención de los problemas
que �enen internamente con los fulani, ya que éstos son ganaderos y tenían frecuentes conflictos con los berom,
mayoritariamente agrícolas. En el poblado de Kwi, un
imam8 y otros vecinos le informaron a Rubén que no han
visto a un polí�co poner un pie en la zona desde 2001. Los
polí�cos sencillamente no interfieren en los conflictos entre
los fulani y los berom.

Por otro lado, antes de pasar al siguiente autor, cabe
subrayar la sensación de abandono de muchos africanos
frente a la explotación de la que aún son objeto por parte de
los países europeos. Adekeye Adebajo, profesor de la Universidad de Pretoria en Sudáfrica, comentó en 2026 lo siguiente:
Es cierto que la Unión Europea ha aportado generosamente más de
3,500 millones de euros (4,000 millones de dólares) en financiación
para la seguridad de África desde 2004. Sin embargo, la mano dura
que el bloque adoptó al negociar acuerdos de asociación económica
con los países africanos entre 2002 y 2016, y la revocación de las pre-

Ahora bien, puede decirse que lo que hacen documentalistas como Rubén Díez es una especie de historia oral,
pues aunque no aplican las técnicas de un historiador profesional, abordan las entrevistas como fuentes importantes de
información, con lo cual compensan la ausencia de datos
confiables acerca de la realidad de dis�ntos países africanos.

ferencias comerciales no recíprocas en 2007, han dejado a los africanos con la sensación de estar atrapados en una relación desigual
y paternalista, donde sus preocupaciones sobre el desarrollo han
sido repe�damente ignoradas. Las polí�cas migratorias cada vez más
draconianas de la UE no han hecho sino reforzar este sen�miento12.

El panorama descrito por Adebajo es consecuencia del
control colonial que durante siglos se ejerció sobre el
con�nente africano. Aunque la mayoría de los países africanos obtuvieron su independencia a mediados del siglo
XX, debido al momento histórico y a las presiones de la
ONU, en la prác�ca los territorios mantuvieron sus relaciones de dependencia económica con Europa.

Algunos autores y sus libros
Expuesto todo lo anterior, cabe ahora revisar algunos de
los libros empleados en el Seminario de Historia de África,
asignatura impar�da en la Licenciatura en Historia de la Facultad de Filoso�a y Letras de la Universidad Autónoma de
Nuevo León. Es de señalarse que la situación polí�ca y social de África es muy volá�l, por lo que las inves�gaciones
históricas pueden volverse obsoletas en poco �empo.
Pierre Bertaux es autor del libro África. Desde la prehistoria
hasta los Estados actuales, publicado por primera vez en

Debe tomarse esto en cuenta al hablar sobre un historiador africano, Joseph Ki-Zerbo, originario de Burkina Faso
y autor de la Historia de la África negra (1972) y de la Historia general de África (1991)13. Las discusiones en el Semina-

7 Los fulani son descendientes de nómadas procedentes del norte de África o de Asia occidental que se dedicaban al pastoreo. Por su parte, los berom son
un grupo étnico con gran presencia en el norte de Nigeria. Véanse: “Proyecto Fulani”, disponible en: h�ps://afmsa.org/project/fulanies/; y “History of the
Berom people”, disponible en: h�ps://www.beromcommunityna.org/
8 En el islam, un imam es un líder que dirige la oración en una mezquita.
9 Pierre Bertaux, África: desde la prehistoria hasta los Estados actuales.
10 Ibid., p. 1.
11 Ibid., p. 2.
12 Adekeye Adebajo, “Las cicatrices en las relaciones África-Europa”, disponible en: h�ps://www.laprensani.com/2026/04/07/opinion/3667829-las-cicatrices-en-las-relaciones-africa-europa

21

�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

africano es un gran productor de bienes de consumo como
el cacao, el café o el cacahuate, además de materias primas
de vital importancia para el desarrollo de tecnologías.
También debe mencionarse la contribución cultural, pues la
danza y la música de los pueblos africanos ha influido en
muchas expresiones ar�s�cas alrededor del mundo. Asimismo, importantes figuras históricas son de origen africano
o �enen ancestros africanos, debido a los movimientos migratorios (muchos de ellos forzados) a lo largo de la historia.

rio de Historia de África nos llevaron a sugerir que, en algunos momentos, este autor parece que �ende a exaltar a los
estados africanos del occidente, en contraste con los del
oriente. De cualquier manera, debe reconocerse que la obra
de Ki-Zerbo representa un punto de inflexión en la historiogra�a africana, pues este autor destacó por su rigor, por su
propuesta novedosa y por su interés en analizar la historia
del con�nente sin tener que recurrir a categorías o puntos
de vista eurocéntricos. Tal y como lo plantea Nelson Javier
García Pernía, “el obje�vo de este pensador era iniciar un
proceso de descolonización de la historia de África”15.

A pesar de que todavía queda mucho por estudiar del
con�nente africano, muchas veces se piensa que el tema ha
sido ya suficientemente explorado o que no resulta interesante en comparación con la historia europea o asiá�ca. La
información disponible sobre África muchas veces no es tan
variada y completa como se quisiera. Sin embargo, el trabajo de documentalistas como Rubén Díez llena un vacío que
los medios de comunicación no alcanzan a cubrir. Aunque
Díez no es historiador, su trabajo ayuda a visibilizar la voz de
las poblaciones del con�nente, por lo que sus contenidos
podrían u�lizarse como una fuente de información –adicional a la historiogra�a especializada– para poder estudiar y
complementar los conocimientos sobre África.

Otro autor destacado es François-Xavier Fauvelle, arqueólogo y autor del libro África sí �ene historia. Reivindicación
del con�nente que occidente eligió olvidar16. La relevancia de
su obra consiste en que, a diferencia de otros autores que no
lo enfa�zan tanto, Fauvelle apunta que África �ene una gran
can�dad de ves�gios arqueológicos de civilizaciones
an�guas. Según este autor, África no solamente es la cuna de
la humanidad, sino también un con�nente al que se le ha
negado su derecho a ser visto como una parte importante
del mundo. El imaginario generalizado es que África sólo es
una masa de �erra enorme que está ahí para estorbar, para
viajes marí�mos y que es una sentencia de muerte para los
extranjeros, ya sea por sus climas extremos, por las enfermedades o incluso por su fauna. Fauvelle argumenta que las
civilizaciones que estaban en África tenían diferentes prioridades sobre cómo construir y mantenerse en el área. Incluso
hoy en día siguen exis�endo nómadas en muchos países de
África que �enen que moverse para sobrevivir y que se ven
envueltos en conflictos con los agricultores.

Díez, Rubén (2026). “Somalia: el Estado fallido más peligroso
de África”, en: YouTube. [En línea; consultado el 3 de abril de
2026]. Disponible en: h�ps://www.youtube.com/watch?v=eIGvstqnh-c
“History of the Berom people” (2026), en: Berom Community
North America. [En línea; consultado el 3 de abril de 2026].
Disponible en: h�ps://www.beromcommunityna.org/
Naranjo, José (2023). “La solidez de Wagner en África se pone
a prueba tras la muerte de Prigozhin”, en: El País. [En línea;
consultado el 3 de abril de 2026]. Disponible en: h�ps://
elpais.com/internacional/2023-08-25/la-solidez-de-wagneren-africa-se-pone-a-prueba-tras-la-muerte-de-prigozhin.html
“Proyecto Fulani” (2024), en: AFM South America. [En línea;
consultado el 3 de abril de 2026]. Disponible en: h�ps://afmsa.org/project/fulanies/

FUENTES DE INFORMACIÓN

Bibliogra�a
Bertaux, Pierre (1972). África: desde la prehistoria hasta
los Estados actuales. España: Siglo XXI Editores.

Lamentablemente, a África no se le ve a menos que sea
por algún desastre natural, por su inestabilidad polí�ca, por
las crisis humanitarias o por conflictos, masacres o también
genocidios, como el caso de los Tutsis y Hutus o el supuesto
genocidio contra cris�anos en Nigeria. El documental sobre
el conflicto nigeriano que el youtuber Rubén Díez estrenó
en abril de 2026 cons�tuye una fuente independiente de
información y es sumamente valiosa dados los tes�monios
de primera mano que logró recuperar. Así pues, puede
plantearse que aunque la historiogra�a especializada en
África es imprescindible y sus interpretaciones proceden de
análisis me�culosos de la evidencia histórica disponible,
una posible fuente para actualizar el conocimiento sobre los
procesos sociales actuales del con�nente son los contenidos de documentalistas independientes, que con sus propios medios ofrecen una mirada dis�nta de la realidad en
esa región del mundo.

Fauvelle, François-Xavier (2023). África sí �ene historia.
Reivindicación del con�nente que occidente eligió olvidar.
Madrid: Siglo XXI Editores.
García Pernía, Nelson Javier (2015). “Joseph Ki-Zerbo: su
legado polí�co e historiográfico en África”, en: Presente y
Pasado. Revista de Historia, vol. 20, no. 40, pp. 57-78.
Iliffe, John (2013). África. Historia de un con�nente.
España: Akal.
Ki-Zerbo, Joseph (1972). Historia del África negra. España:
Alianza Editorial.
Fuentes electrónicas
Adebajo, Adekeye (2026). “Las cicatrices en las relaciones
África-Europa”, en: La Prensa. [En línea; consultado el 3 de
junio de 2026]. Disponible en: h�ps://www.laprensani.com/
2026/04/07/opinion/3667829-las-cicatrices-en-las-relaciones-africa-europa

Consideraciones finales
En conclusión, puede decirse que varios textos que hoy
en día se u�lizan para aproximarse a la realidad africana
proceden de autores que no viven en el con�nente o que
rápidamente quedan desactualizados frente a la vola�lidad
de los procesos africanos. África es cuna de la humanidad y
ha sido parte clave del desarrollo económico de Europa.
Además, no podemos negar que hoy en día el con�nente

Díez, Rubén (2026). “Lethal Crysis” (canal), en: YouTube. [En
línea; consultado el 3 de abril de 2026]. Disponible en: h�ps:/
/www.youtube.com/@lethalcrysis

13 Joseph Ki-Zerbo, Historia de la África negra.
14 Nelson Javier García Pernía, “Joseph Ki-Zerbo: su legado polí�co e historiográfico en África”, p. 66.
15 Ibid., p. 67.
16 François-Xavier Fauvelle, África sí �ene historia.

CULTURA REGIONAL

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23

�JOYAS DE L A
HISTORIOGR A FÍA
Juan Jacobo Castillo Olivares (2024). Del taller a la fábrica: historia social del trabajo artesanal
a la industria textil en Nuevo León. México: AMM24. Estudios Históricos, Seminario de Procesos

Sobre este úl�mo aspecto, el estudio de Juan Jacobo Cas�llo se inscribe en la corriente de la historia social –la cual declara desde el propio
�tulo–, dándole mayor originalidad a su estudio. En términos generales, la historia social se preocupa por analizar la interacción entre integrantes
de diversas comunidades, colocando especial atención en las influencias producidas y recibidas entre los agentes involucrados; en este caso, los
trabajadores que pasaron del ámbito rural al urbano, del campo a la fábrica, su relación con las máquinas, la incidencia en el trazado urbano, así
como la dinámica sociocultural de los habitantes de esa pequeña comunidad, los cuales se autodenominaron fameños.
De esta forma, se rebasa la forma tradicional de la historia económica con la cual se había tratado el tema de la industria de Nuevo León,
visibilizando las relaciones sociales inscritas en torno a la planta fabril y la relevancia para el devenir histórico regional. Finalmente hay que destacar
el hecho de que Del taller a la fábrica es parte de la colección AMM24. Estudios Históricos, esfuerzo editorial colec�vo desarrollado por las y los
integrantes del Seminario Procesos de Industrialización Regional Nuevo León.

de Industrialización Nuevo León, Ayuntamiento de Cadereyta, Atisbo, Fides
Luis Enrique Pérez Castro 1
Universidad Autónoma de Nuevo León
fig
El más reciente texto presentado por el historiador Juan Jacobo Cas�llo Olivares es parte de su inves�gación doctoral, la cual implicó
todo un proceso sistemá�co de consulta de fuentes documentales
con su respec�vo análisis. Lo anterior garan�za la validez del contenido registrado en esta importante obra historiográfica.

una economía de autoconsumo basada en la explotación individual,
a una de mediana escala que permi�ó la distribución de productos
manufacturados más allá de las pequeñas villas y poblaciones de la
en�dad. Por tanto, la aparición de la primera planta fabril del estado
en el municipio de Santa Catarina cons�tuye, simbólica y materialmente, la manifestación directa de esta coyuntura histórica.

En este sen�do, el texto de Cas�llo Olivares señala que se ha
dado preferencia a los trabajos sobre la industria pesada –la siderurgia, la producción cementera, vidrio y otros productos–, la
cual despegó en 1890. Sin embargo, la premisa principal de su
inves�gación considera que, pese a las limitantes en el estudio de la
industria tex�l, ésta representa el verdadero detonante de la ac�vidad fabril en el estado de Nuevo León, par�cularmente con el caso
de la Fábrica de Hilados y Tejidos La Fama, fundada en el municipio
de Santa Catarina en 1854. De esta forma, a lo largo de los tres capítulos que integran el libro, el autor se preocupa por realizar un
análisis retrospec�vo de los elementos que permi�eron la instalación de esta factoría y de algunos recursos teórico-metodológicos
para su abordaje como problema histórico.

01

En el tercer y úl�mo capítulo, examina las condiciones directas
e indirectas que propiciaron el establecimiento de esta fábrica de
hilados y tejidos a unos cuantos kilómetros de la ciudad de
Monterrey: la ubicación geográfica marcada por el acceso a los
recursos hídricos, los proyectos polí�cos liberales de la época a
favor de la propiedad y la modernización económica, la revolución económica a nivel nacional y regional, la unión de
capitales privados para solventar los gastos de instalación y
el aumento en la demanda de productos manufacturados,
entre otros.
A fin de cuentas, el historiador no aborda este fenómeno
de una manera apologé�ca –pues aclara que La Fama no fue el
único caso en la región– sino como el síntoma de un fenómeno global que ya permeaba gradualmente en occidente. Sin embargo, Cas�llo Olivares apuesta por un acercamiento especializado a un caso
singular dentro del proceso de industrialización de Nuevo León.

En el primero de estos apartados, el destacado historiador lleva
a cabo una serie de reflexiones en las que problema�za el estado en
el cual se encuentra la industria tex�l dentro del panorama historiográfico regional. Asimismo, esboza una mirada crí�ca a las obras producidas a nivel local que reducen u omiten el papel de esta ac�vidad
económica dentro de una larga trayectoria fabril en la en�dad. A
par�r de esa revisión establece diversas posibilidades analí�cas –
siendo La Fama una de ellas–, para lo cual sugiere considerarlo
como un fenómeno social producto de la modernidad occidental.

Tras esta breve descripción del contenido de la obra, también
es per�nente señalar algunos elementos que caracterizan dicho estudio. En primera instancia, Del taller a la fábrica se construyó a
par�r de la pormenorizada consulta de fuentes documentales
ubicadas en el Archivo Histórico Municipal de Santa Catarina. Lo
anterior permite una mayor riqueza interpreta�va, pues a través
de estos fondos fue posible reconstruir una parte de dicha
historia, aunque el propio autor establece que aún es posible presentar nuevas preguntas a estos documentos y
obtener otra perspec�va del mismo acontecimiento.

Seguidamente, el segundo capítulo profundiza sobre los
antecedentes históricos de la industria tex�l nuevoleonesa,
la cual está asociada directamente con el funcionamiento
de obrajes, talleres y otros establecimientos dedicados
a la producción de autoconsumo en lo que denomina
una protoindustria. El autor apunta que el concepto de
protoindustrialización “es una forma de caracterizar al
desenvolvimiento industrial que precedió a la Revolución Industrial” asociado “a un conjunto de rasgos comunes que definen una etapa del proceso industrial y que nos
ayuda a explicar mejor su desarrollo” (p. 38).

Por otro lado, es per�nente señalar que tanto la
estructura como los argumentos fundamentales de este
estudio distan considerablemente de las versiones presentadas en el siglo pasado por Eugenio del Hoyo, Israel Cavazos Garza e Isidro Vizcaya Canales, siendo esta la situación
que otorga per�nencia a la obra revisada. Empero, no niega los
aportes realizados por estos textos consagrados de la historiogra�a
local, pues recurre a ellos con cierta frecuencia, sino que problema�za el fenómeno desde un ángulo diferente.

Para el caso del estado de Nuevo León, Cas�llo Olivares refiere
que la fase de protoindustria se puede ubicar desde el inicio de la
época colonial a finales del siglo XVI hasta mediados del siglo XIX,
siendo este úl�mo momento en que se presentó la transición de

1 Licenciado en Historia y Estudios de Humanidades, Maestro en Ciencias Polí�cas y Doctor en Filoso�a con acentuación en estudios de la cultura por la Universidad Autónoma de
Nuevo León. Actualmente es catedrá�co en la UANL y la UDEM.

CULTURA REGIONAL

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25

�JOYAS DE L A
HISTORIOGR A FÍA
Alberto Casillas Hernández (2024). Escuelas Adolfo Prieto. Memorias de una grandeza
educativa de la Compañía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey, S.A. México:
Universidad Autónoma de Nuevo León
Génesis Nahara Villarreal Hurtado 1
Universidad Autónoma de Nuevo León
El libro Escuelas Adolfo Prieto. Memorias de una grandeza educa�va
de la Compañía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey, S.A., del
historiador Alberto Casillas Hernández, nos transporta a los inicios
de la formación de mano de obra calificada en Monterrey en 1911,
un esfuerzo entonces liderado por la Compañía Fundidora de Fierro
y Acero. Esta inicia�va surgió como respuesta a la necesidad de
contar con personal más capacitado, reduciendo la dependencia de
trabajadores extranjeros y reafirmando las competencias de la
fuerza laboral local bajo una ideología de progreso y superación.

por la industrialización, tuvo un impacto posi�vo en la vida co�diana, promoviendo el desarrollo urbano y fortaleciendo la organización social de Monterrey. En resumen, Escuelas Adolfo Prieto nos
muestra cómo la educación técnica, en conjunto con el crecimiento
industrial, transformó a Monterrey en una ciudad resiliente, moderna y comprome�da con el desarrollo de su gente, consolidando un
legado que sigue siendo relevante en la historia de la educación y la
industria de México.

La obra está estructurada de forma cronológica y aborda el desarrollo de un sistema educa�vo más pragmá�co y alineado con las
necesidades del contexto industrial y social de la época. En un México marcado por la Revolución de 1910 y la consecuente crisis educa�va, empresas como la Cervecería Cuauhtémoc y la Compañía
Fundidora desempeñaron un papel importante al fundar escuelas
técnicas des�nadas a capacitar a los hijos de obreros. Esto fortaleció
la educación técnica y cobró gran relevancia al impulsar la
formación de niños y jóvenes para el predominante entorno industrial de Monterrey.

fig

01

El libro de Casillas resalta a figuras clave que contribuyeron significa�vamente al éxito de este modelo educa�vo, como José G.
García, quién implementó un sistema más riguroso en la selección
del personal docente, asegurando la calidad de la enseñanza. Asimismo, Simón Salazar Mora introdujo asignaturas innovadoras
como música, taquigra�a y periodismo, ampliando el horizonte
educa�vo. Y por su parte, José Guadalupe Sauceda, con su experiencia previa como director de ins�tuciones como el Colegio Pío
X y el Colegio Renacimiento, fortaleció la dirección de las escuelas,
impulsando programas nocturnos, becas para educación superior y cursos de capacitación.
Una de las ideas centrales que se consolidaron a
lo largo del �empo fue la noción de “La Gran Familia
Acero”, un concepto que fomentó un sen�do de
pertenencia entre los empleados de la Fundidora y
sus familias. Los hijos de los trabajadores asis�an a estas escuelas con la expecta�va de integrarse posteriormente al entorno laboral de la empresa, asegurando así
una con�nuidad generacional en el ámbito industrial.
El libro también aborda los desa�os enfrentados en este proceso, destacando cómo fueron resueltos con estrategias que generaron resultados favorables. Este modelo educa�vo, impulsado

1 Estudiante de la licenciatura en Historia en la Facultad de Filoso�a y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

CULTURA REGIONAL

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27

�GENIO
Y FIGURA
Alberto Casillas Hernández:
“DETRÁS DEL PARQUE FUNDIDORA EXISTIÓ
UNA DE LAS EXPERIENCIAS INDUSTRIALES

né que terminaría dedicando gran parte de mi vida profesional al

sería algo provisional, pero han pasado ya más de vein�cinco años.

estudio de la historia industrial.

Con el �empo, mis intereses iniciales se fueron desplazando y terminé concentrando mi trabajo en la historia industrial y en la memoria

MÁS IMPORTANTES DE AMÉRICA LATINA”
Cuando entré al archivo me encontré con un universo comple-

obrera de Monterrey. Hubo además un momento clave en esta

1

tamente dis�nto al que había imaginado. Me mostraron documen-

transformación intelectual. En 2003, la arquitecta Ana Cris�na

Universidad Autónoma de Nuevo León

tos, libros, planos y fotogra�as vinculadas con una empresa si-

Mancillas Hinojosa, quien trabajaba como coordinadora de museolo-

derúrgica sobre la cual yo prác�camente no tenía referencias.

gía del parque, me mostró un libro sobre patrimonio industrial. Hasta

Leonardo Guzmán Garza

Recuerdo que me preguntaron si sabía que en Monterrey había

ese momento yo desconocía por completo ese concepto. La lectura

El maestro Alberto Casillas Hernández es inves�gador, archivista y

Cultura de México al Patrimonio Cultural, otorgado por la Universi-

exis�do una compañía acerera y respondí honestamente que no.

me abrió una nueva perspec�va para comprender la importancia his-

escritor. Es licenciado en Historia por la Universidad Autónoma de

dad Autónoma de Nuevo León y la Coordinación de Memoria Histó-

Esa pregunta me hizo reflexionar sobre algo muy importante: duran-

tórica, tecnológica y cultural de la Fundidora. Posteriormente me

Nuevo León y maestro en Humanidades por la Universidad Autóno-

rica y Cultural de México en 2022; así como el Reconocimiento a la

te mi formación universitaria había estudiado historia de América

invitó a integrarme al TICCIH México, el Comité Internacional para la

ma de Zacatecas. Actualmente se desempeña como jefe del Archivo

Excelencia Profesional otorgado por la UANL en 2024. En esta entre-

La�na, historia de Europa e historia de Estados Unidos, pero nunca

Conservación del Patrimonio Industrial, y desde entonces comencé a

Histórico de Fundidora, espacio desde el cual ha impulsado no

vista, el maestro Casillas reflexiona sobre la preservación del patri-

había profundizado en la historia regional de Nuevo León ni en los

involucrarme de manera más profunda en los estudios sobre

solamente la catalogación y preservación del acervo documental de

monio industrial, el valor histórico de la an�gua Fundidora de

procesos industriales que transformaron a Monterrey.

arqueología industrial y conservación patrimonial.

la an�gua Compañía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey, sino

Monterrey, la importancia de la memoria obrera y los desa�os que

también la difusión del patrimonio industrial y de la memoria obrera

implica conservar y difundir uno de los espacios industriales más

del noreste de México.

significa�vos de la historia contemporánea de México.

Maestro, en ocasiones anteriores usted ha comentado que cuando entró al Archivo Histórico
de Fundidora no tenía tanto conocimiento sobre
la historia de la compañía. Me gustaría
preguntarle qué fue lo que ocurrió en esa primera etapa en el Archivo de Fundidora para que
usted se viera atraído por la labor que se desempeñaba ahí.

Entre sus principales publicaciones destacan El Molino de
Combinación Lewis: un ejemplo de modernización en Monterrey,
1944-1981 (2009), El departamento de aceración de la Compañía
Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey: un caso de arqueología
industrial (2011), Guillermo Kahlo: fotógrafo de Fundidora (2017), El
Departamento de Fuerza Motriz y su reconversión arquitectónica: el
caso de la Planta Conver�dora y Planta Generadora de Energía Eléctrica de la Compañía Fundidora de Monterrey (2019), Management

Mi primera tarea consis�ó en ordenar una enorme can�dad de

Mirando en retrospec�va, puedo decir que mi ingreso al Archi-

fotogra�as que estaban acumuladas sobre una mesa. Para alguien

vo Histórico de Fundidora transformó completamente mi vida pro-

que desconocía completamente el tema, aquello era abrumador.

fesional y mi manera de entender la historia. Lo que comenzó como

Veía rostros, maquinaria, talleres y edificios, pero no lograba en-

un trabajo temporal terminó convir�éndose en una vocación.

tender qué representaban. Poco a poco comencé a leer los libros
ins�tucionales de Fundidora y algunos materiales publicados por
an�guos trabajadores y encargados del departamento de relaciones
públicas. Aquellas lecturas fueron fundamentales porque me permi�eron empezar a iden�ficar a las personas que aparecían en las imágenes, comprender los departamentos produc�vos y reconocer la
compleja estructura organiza�va de la empresa.

y tecnología alemana. Produciendo acero para México. El caso de la
Compañía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey, 1906-1940

Mi llegada al Archivo Histórico de Fundidora ocurrió en 1999

Fue un proceso lento. Me tomó varios meses empezar a

(2023), Accidentes, enfermedades laborales, cultura de la pre-

gracias a la invitación de la licenciada Marcela Guerra, quien en ese

familiarizarme con el lenguaje industrial, con la tecnología si-

vención social y los equipos de seguridad industrial en la Compañía

momento fungía como directora de proyectos de conservación del

derúrgica y con la vida co�diana de los trabajadores. En un principio

Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey, S.A. (2023) y Escuelas

Parque Fundidora. Inicialmente fui contratado para cubrir de ma-

yo solamente pensaba permanecer ahí unos cuantos meses mien-

Adolfo Prieto. Memorias de una grandeza educa�va de la Compañía

nera temporal a la licenciada Magdalena Peña Becerra, encargada

tras surgía una oportunidad para dedicarme a la docencia o con�-

Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey (2025).

del archivo en aquel entonces. Debo reconocer que llegué prác-

nuar mis estudios sobre historia eclesiás�ca. Sin embargo, conforme

�camente sin saber cuál sería la dimensión del trabajo que iba a rea-

avanzaba en el trabajo, la Fundidora comenzó a atraparme intelec-

A lo largo de su trayectoria ha recibido reconocimientos como

lizar. Mi formación académica dentro de la Facultad de Filoso�a y

tualmente. Descubrí que detrás de aquellas máquinas exis�an histo-

la Medalla de Acero al Mérito Histórico “Capitán Alonso de León”,

Letras de la UANL estaba orientada hacia la historia eclesiás�ca;

rias humanas extraordinarias: procesos produc�vos complejos,

otorgada por la Sociedad Nuevoleonesa de Historia, Geogra�a y Es-

par�cularmente me interesaban los estudios sobre el clero regular

trayectorias laborales, conflictos sindicales, transformaciones urba-

tadís�ca en 2021; el Reconocimiento UANL-Memoria Histórica y

y la presencia de los jesuitas en la Comarca Lagunera. Nunca imagi-

nas y una cultura obrera profundamente rica.
Cuando terminó mi contrato temporal, la licenciada Marcela

1 Estudiante de la licenciatura en Historia en la Facultad de Filoso�a y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Forma parte del comité editorial de Bloch. Revista Estudian�l
de Historia de la UANL.

CULTURA REGIONAL

28

Guerra me invitó a permanecer en el archivo. Acepté pensando que

29

�¿Qué es lo que más le ha gustado de sus ya más de 25
años trabajando en el Archivo Histórico de Fundidora?

de Ladrillos Industriales y Refractarios, conocida como FLIR. Me parece
un tema fascinante porque prác�camente no ha sido estudiado desde
una perspec�va histórica. La creación de FLIR representó un intento es-

Lo que más sa�sfacción me ha generado a lo largo de estos

tratégico de la Fundidora por sus�tuir importaciones y producir sus pro-

años ha sido la posibilidad de rescatar y visibilizar historias que per-

pios materiales refractarios, indispensables para los hornos si-

manecieron ocultas durante décadas. La Fundidora no fue solamen-

derúrgicos. Detrás de esos ladrillos existe toda una historia de

te una empresa acerera; fue un universo complejo donde convi-

tecnología industrial, innovación empresarial y adaptación de conoci-

vieron procesos tecnológicos, experiencias laborales, innovaciones

mientos técnicos provenientes de Estados Unidos. Estudiar estos proce-

industriales y múl�ples formas de vida obrera. Muchas de esas his-

sos permite comprender que la industrialización no dependía

torias quedaron relegadas o invisibilizadas después del cierre de la

únicamente de la producción de acero, sino también de toda una red de

compañía, y una de mis mayores mo�vaciones ha sido precisamen-

industrias complementarias que sostenían el funcionamiento del

te devolverles presencia dentro de la memoria colec�va.

complejo siderúrgico.

Una parte importante de mi trabajo consiste en estudiar los

Otro tema que me ha interesado recientemente �ene que ver con

departamentos produc�vos, las máquinas, las herramientas y los

el patrimonio inmaterial y las narra�vas sobrenaturales vinculadas al

procesos tecnológicos que hicieron posible el funcionamiento de la

Parque Fundidora. Aunque pueda parecer un tema inusual, considero

empresa. Pero también me interesa profundamente la dimensión

que las leyendas sobre aparecidos, fantasmas y presencias obreras for-

humana. Yo suelo decir que mis inves�gaciones nacen muchas

man parte importante de la memoria colec�va del espacio. Muchas

veces de las inquietudes de los propios usuarios del archivo. No es-

personas afirman haber visto figuras relacionadas con an�guos traba-

cribo libros únicamente porque un tema me parezca atrac�vo en

jadores o con accidentes ocurridos dentro de la empresa. Más allá de

abstracto; generalmente las inves�gaciones surgen a par�r de

discu�r si esos relatos son reales o no, lo importante es comprender

preguntas, encuentros y conversaciones.

qué representan simbólicamente.

Un ejemplo muy significa�vo fue el proyecto relacionado con
las Escuelas Adolfo Prieto. En 2017 llegó al archivo un grupo de
an�guas maestras y exalumnas interesadas en consultar periódicos
y documentos relacionados con su etapa escolar. Mientras revisaban las publicaciones, comenzaron a recordar a sus compañeras,
sus experiencias y sus vivencias dentro de las escuelas de Fundidora. Escuchar aquellas conversaciones me hizo comprender que
exis�a una memoria femenina profundamente importante que había sido poco estudiada.

Desde una perspec�va antropológica, estas narra�vas expresan
Fundidora. Cada documento, fotogra�a o tes�monio oral representa

formas de duelo, memoria traumá�ca y apropiación simbólica del

una puerta hacia una experiencia humana dis�nta, y poder ar�cular

espacio industrial. Los edificios, las máquinas y las estructuras cargan

Uno de los principales desa�os �ene que ver con la manera en que

esas memorias dentro de una narra�va histórica más amplia es, sin

consigo una dimensión emocional que también forma parte del patri-

las autoridades y gran parte de la sociedad conciben actualmente el

duda, una de las mayores sa�sfacciones que me ha dejado el archivo.

monio. Mi intención es desarrollar en el futuro una inves�gación más

Parque Fundidora. Muchas veces el espacio es visto principalmente como

amplia sobre este tema, integrando elementos de antropología, memo-

un lugar de recreación, espectáculos y eventos masivos, mientras que su

ria social y patrimonio cultural. En general, me interesa con�nuar explo-

dimensión histórica y patrimonial queda relegada a un segundo plano.

rando aquellos aspectos de la historia industrial que han permanecido

Esa tensión entre el parque como espacio recrea�vo y el parque como

poco estudiados y que permiten comprender la complejidad tecnoló-

museo de si�o cons�tuye uno de los grandes problemas que enfrenta-

gica, social y cultural de Fundidora.

mos quienes trabajamos en la conservación del patrimonio industrial.

¿Tiene algún otro proyecto de inves�gación en
mente? ¿Algo que le gustaría hacer, o algo en lo que
esté trabajando actualmente?

A par�r de ahí surgió la idea de desarrollar una inves�gación
más amplia sobre las escuelas y sobre las mujeres vinculadas con la
empresa. Durante mucho �empo, la historiogra�a de Fundidora se
concentró principalmente en los trabajadores varones y en los
grandes procesos industriales, mientras que la par�cipación femen-

Siempre estoy trabajando en varios proyectos simultáneamente.
Mi forma de inves�gar �ene mucho que ver con la curiosidad constante

Las nuevas generaciones suelen reconocer las chimeneas, las

y con las necesidades que surgen tanto de los usuarios del archivo como

naves industriales o los hornos como elementos visuales atrac�vos,

de los diálogos académicos que mantengo con otros inves�gadores.

pero pocas veces se preguntan cuál fue su función original, qué procesos tecnológicos ocurrieron ahí o qué �po de experiencias humanas es-

ina quedó prác�camente borrada de los relatos ins�tucionales.
Inves�gar a las maestras, enfermeras, secretarias y demás mujeres
relacionadas con la compañía me permi�ó descubrir otra dimensión
de la historia de Fundidora.
Ese trabajo me ha dado enormes sa�sfacciones personales y
académicas. He podido entrevistar a descendientes de mujeres que
ya fallecieron y reconstruir, a través de la memoria oral y documental,
trayectorias que habían permanecido olvidadas. De alguna manera,
estas inves�gaciones también representan un acto de jus�cia histórica, porque permiten devolverles voz y presencia a personas que

Actualmente estoy desarrollando un estudio relacionado con las

tuvieron asociadas a esos espacios. Existe el riesgo de que el patrimonio

calderas de vapor, a par�r de una invitación realizada por el doctor Gus-

industrial termine reducido a una escenogra�a urbana desprovista de

tavo Becerril dentro del Seminario de Procesos de Industrialización de

contenido histórico.

México. Este trabajo busca analizar la importancia tecnológica de las
calderas dentro del desarrollo industrial mexicano y par�cularmente

Por ello considero fundamental fortalecer los mecanismos de

dentro de los sistemas energé�cos u�lizados por Fundidora. Aunque

interpretación patrimonial: recorridos guiados, cédulas museográficas,

para muchas personas estos temas pueden parecer demasiado téc-

inves�gaciones accesibles al público y programas educa�vos que

nicos, en realidad detrás de ellos existe una historia muy rica sobre

permitan reconstruir el significado histórico del lugar. La conservación

transferencia tecnológica, modernización industrial y transformación

no consiste solamente en mantener en pie una estructura �sica; implica

del trabajo.

también preservar y transmi�r el conocimiento asociado a ella.

fueron fundamentales dentro del entramado social de la empresa.
Lo que más disfruto de mi labor es precisamente eso: la posibilidad de reconstruir historias, generar conciencia patrimonial y
compar�r con las nuevas generaciones la complejidad histórica de

CULTURA REGIONAL

¿Cuál diría usted que es la mayor dificultad con la
que se ha encontrado a la hora de difundir, inves�gar y conservar el patrimonio industrial?

Asimismo, recientemente fui invitado por el doctor Leonardo

Otro desa�o importante �ene que ver con el carácter interdiscipli-

Santoyo, de la Universidad Autónoma de Zacatecas, a par�cipar en una

nario de la arqueología industrial. Los historiadores formados en las hu-

publicación coordinada por la Universidad de Guanajuato. En ese pro-

manidades muchas veces debemos adentrarnos en áreas técnicas

yecto abordaré el tema del ladrillo refractario y la historia de la Fábrica

complejas: ingeniería, metalurgia, química, electricidad, medicina

30

31

�conver�do en un símbolo de la ciudad contemporánea y en uno de
los espacios públicos más representa�vos de Monterrey. Sin
embargo, ese reconocimiento no siempre implica una comprensión
profunda de su dimensión histórica e industrial.
La an�gua Compañía Fundidora fue mucho más que una fábrica
de acero. Representó uno de los proyectos industriales más ambiciosos del país y ar�culó redes económicas, tecnológicas, ferroviarias y
laborales fundamentales para el desarrollo del noreste mexicano.
Comprender verdaderamente ese legado requiere una alfabe�zación histórica y tecnológica mucho más amplia.
industrial o mecánica. Para comprender verdaderamente cómo

Con frecuencia el patrimonio industrial es apreciado desde su

cons�tuían una fuente histórica invaluable.

funcionaba la Fundidora es necesario entender tanto las relaciones

dimensión esté�ca o arquitectónica. Se valoran las chimeneas, los

sociales como los procesos tecnológicos.

A par�r de 2015 decidí impulsar con mayor claridad la creación

hornos o las naves industriales como elementos visuales emb-

de un archivo de memoria obrera dentro del Archivo Histórico de

lemá�cos, pero pocas veces se explica el sistema produc�vo que les

Cuando inves�gué sobre seguridad industrial, por ejemplo, tuve

Fundidora. Consideré que no bastaba con conservar documentos ad-

daba sen�do. Detrás de cada estructura exis�a una compleja organi-

que estudiar enfermedades laborales, efectos químicos sobre el

ministra�vos o fotogra�as; también era necesario preservar las vo-

zación energé�ca, tecnológica y humana.

cuerpo humano y procesos médicos relacionados con la exposición

ces de quienes vivieron la experiencia industrial desde dentro.

industrial. En ese camino fue indispensable dialogar con ingenieros,

No diría que existe un desconocimiento absoluto, sino más bien

médicos y an�guos trabajadores. Muchas veces ellos corrigen o

Con apoyo del Departamento de Relaciones Públicas del Parque

una lectura incompleta. El gran reto consiste en profundizar la narra-

complementan nuestra interpretación histórica. La conservación del

Fundidora y gracias a los contactos establecidos por Minerva Ovalle

�va patrimonial para incorporar la historia empresarial, tecnológica,

patrimonio industrial exige precisamente esa capacidad de diálogo

a través de la página “Somos La Maestranza”, comenzamos a reunir

obrera y urbana de manera ar�culada.

interdisciplinario. No basta con estudiar los documentos; es necesa-

a extrabajadores para realizar entrevistas más sistemá�cas. Las

rio comprender las máquinas, los materiales, las técnicas y las ex-

conversaciones abordaban temas tecnológicos, laborales, sindicales,

periencias humanas asociadas al trabajo industrial.

familiares y emocionales.

El Parque Fundidora representa una experiencia histórica excepcional porque en él convergen memoria industrial, reconversión
urbana y patrimonio cultural. Pero para comprender plenamente su

Finalmente, también existe una dificultad estructural relacio-

A través de esos tes�monios pude comprender aspectos que

nada con los recursos ins�tucionales. Los archivos históricos

muchas veces no aparecen en los documentos escritos: las relacio-

requieren infraestructura adecuada, personal capacitado y polí�cas

nes de compañerismo, el orgullo obrero, las tensiones laborales, las

públicas de largo plazo. Durante muchos años el Archivo Histórico de

experiencias de riesgo dentro de la planta y el impacto emocional

Fundidora atravesó situaciones muy complicadas debido al aban-

que produjo el cierre de la empresa en 1986.

importancia es necesario ir más allá de la contemplación visual del
espacio y entender los procesos históricos que lo hicieron posible.

Me gustaría retomar el tema del archivo y
preguntarle más o menos de qué tratan los documentos que uno puede encontrar en el Archivo
Histórico de Fundidora.

dono ins�tucional y a la falta de condiciones apropiadas para
resguardar el acervo. Afortunadamente en los úl�mos años ha co-

Por supuesto, la historia oral también requiere un trabajo crí�-

menzado a exis�r una mayor conciencia sobre la importancia de pre-

co. La memoria humana es compleja; a veces existen olvidos, confu-

servar este patrimonio documental.

siones o reconstrucciones parciales del pasado. Por ello siempre

El Archivo Histórico de Fundidora resguarda una parte fun-

trato de contrastar los tes�monios con documentación escrita y con

damental de la memoria industrial del país. El acervo pertenece al

otras fuentes históricas. Pero incluso esas contradicciones resultan

Archivo General de la Nación y con�ene documentación producida

valiosas porque muestran cómo las personas reinterpretan su ex-

por la Compañía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey desde

periencia a lo largo del �empo.

principios del siglo XX hasta el cierre de la empresa en 1986. La his-

¿Cómo el rescate de tes�monios orales de los an�guos
trabajadores de la Fundidora ha marcado su labor
como historiador?

toria del archivo ha sido compleja. Durante muchos años los docuLa memoria oral ha sido absolutamente fundamental en mi

Hoy considero que el acervo de memoria obrera cons�tuye una

mentos estuvieron dispersos en dis�ntos espacios y atravesaron pe-

trabajo. Gran parte de mi acercamiento hacia los trabajadores es-

de las partes más importantes del archivo, porque permite acercar-

ríodos de abandono ins�tucional. Hubo etapas en las que el acervo

tuvo influido por la arquitecta Ana Cris�na Mancillas, quien comp-

nos a la dimensión humana de la industrialización regiomontana. Las

permaneció almacenado en condiciones poco adecuadas, situación

rendía muy bien que el patrimonio industrial no podía limitarse

máquinas y los edificios son fundamentales, pero sin las voces de los

que generó preocupación entre inves�gadores y especialistas en pa-

únicamente a las estructuras �sicas. Ella elaboró directorios, loca-

trabajadores el patrimonio industrial queda incompleto.

trimonio documental. Con el �empo comenzó un proceso más serio

lizó an�guos obreros y comenzó a establecer vínculos con ellos

de recuperación, clasificación y catalogación. Actualmente el archivo

¿Usted considera que la sociedad reconoce el
valor que posee el patrimonio industrial regiomontano o piensa que está infravalorado?

mucho antes de que exis�era un interés más amplio por la memoria obrera.
Durante los primeros años yo me acercaba a los trabajadores

conserva informes anuales, expedientes administra�vos, publicaciones periódicas internas, planos industriales, películas y un enorme
fondo fotográfico.

más desde una perspec�va de convivencia y aprendizaje informal.
Escuchaba sus historias, observaba cómo recordaban los de-

Pienso que existe un reconocimiento importante, aunque toda-

Los informes anuales permiten estudiar la produc�vidad de los

partamentos produc�vos y trataba de familiarizarme con su ex-

vía parcial. La sociedad regiomontana valora profundamente el

dis�ntos departamentos de la empresa: hornos altos, aceración,

periencia co�diana. Con el �empo comprendí que esos tes�monios

Parque Fundidora como espacio urbano, recrea�vo y cultural. Se ha

laminación, materias primas, energía, transporte y productos terminados. Estos documentos son fundamentales para comprender el

CULTURA REGIONAL

32

33

�funcionamiento económico y tecnológico de la compañía.
El fondo hemerográfico incluye publicaciones como Colec�vi-

empresarial, sino toda una cultura obrera y una configuración urba-

dad, Previ, Di-fundidor, No�creto y No�cias de Fundidora, las cuales

na vinculada directamente con la industria siderúrgica. Resulta

permiten reconstruir aspectos relacionados con la vida co�diana de

indispensable comenzar desde ahora procesos de rescate documen-

los trabajadores, la cultura empresarial y las dinámicas sindicales.

tal, memoria oral e inventario patrimonial.

Por otra parte, el fondo fotográfico –integrado por más de cua-

Muchas veces las sociedades reaccionan demasiado tarde,

renta y cinco mil imágenes– cons�tuye uno de los acervos industria-

cuando gran parte de los archivos, las máquinas o las memorias ya

les más importantes del país. Las fotogra�as documentan procesos

se han perdido. La experiencia de Fundidora nos enseñó preci-

produc�vos, maquinaria, trabajadores, instalaciones, ceremonias,

samente la importancia de actuar oportunamente. El noreste me-

accidentes y transformaciones urbanas vinculadas con Fundidora.

xicano posee una historia industrial extraordinariamente rica y todavía insuficientemente estudiada. Existen numerosos complejos

También contamos con aproximadamente tres mil trescientos

industriales, ferroviarios, mineros y energé�cos cuya memoria corre

planos industriales digitalizados que representan una fuente extra-

el riesgo de desaparecer si no se desarrollan proyectos de con-

ordinaria para inves�gaciones sobre arquitectura industrial, ingenie-

servación e inves�gación.

ría y arqueología del paisaje.

En 2026 se cumplen 40 años del cierre de Fundidora. ¿Usted considera que este trágico cierre de
la compañía aún cons�tuye una especie de trauma en la memoria de la ciudad?

Además del trabajo documental, el archivo par�cipa ac�vamente en el inventario y diagnós�co de las piezas industriales que permanecen dentro del Parque Fundidora. Actualmente existen más de

importante a Monterrey en cuanto a la difusión y
conservación de la historia, así como del patrimonio industrial?

doscientas piezas catalogadas entre máquinas, herramientas y estructuras industriales. Cada una de ellas requiere inves�gación histó-

Sí, considero que el cierre de Fundidora sigue siendo una herida

rica, análisis técnico y estrategias de conservación.

importante dentro de la memoria colec�va de Monterrey, aunque esa

El cierre de Fundidora coincidió con un momento de profunda

memoria ha cambiado con el paso del �empo. Todavía persiste una

transformación urbana y económica en Monterrey. La ciudad atrave-

El archivo, por tanto, no es únicamente un depósito documen-

fuerte es�gma�zación hacia los trabajadores. Con frecuencia se repite

saba cambios relacionados con movilidad, expansión territorial y

tal. Funciona también como un centro de inves�gación, interpre-

la idea de que la empresa quebró únicamente por culpa del sindicato

reconfiguración de espacios públicos. En ese contexto surgió la idea

tación patrimonial y memoria industrial.

o por supuestas prác�cas de irresponsabilidad laboral. Sin embargo,

de conver�r los an�guos terrenos industriales en un parque urbano.

esa explicación simplifica demasiado un proceso mucho más comple-

La creación del Parque Fundidora representó una decisión

jo, relacionado con polí�cas económicas nacionales, endeudamiento,

trascendental porque evitó la desaparición total de un complejo

transformaciones tecnológicas y reestructuración industrial.

industrial que formaba parte esencial de la iden�dad regiomontana.

Ahora que habla sobre la información disponible
en el Archivo de Fundidora, ¿cuáles son los vacíos
historiográficos de la Fundidora?

Sin embargo, la reconversión también implicó nuevos desa�os.
Muchas veces la opinión pública se construyó a par�r de imáge-

Aunque la historiogra�a sobre Fundidora ha crecido considera-

de accidentes, prác�cas culturales obreras, creencias y formas simbó-

nes parciales difundidas por algunos medios de comunicación. Foto-

Con el paso de los años, el parque se consolidó como un

blemente en las úl�mas décadas, todavía existen importantes vacíos

licas de apropiación del espacio. Estos elementos también forman par-

gra�as de trabajadores descansando dentro de la planta eran u�li-

espacio recrea�vo y cultural de enorme relevancia. Se integró al teji-

de inves�gación. Se ha trabajado bastante sobre la fundación de la

te de la historia industrial y ayudan a comprender cómo las comuni-

zadas para reforzar la idea de que “no trabajaban”, sin explicar las

do urbano mediante proyectos como el Paseo Santa Lucía y detonó

empresa, su papel en la industrialización regiomontana, las relacio-

dades construyen memoria alrededor de los procesos produc�vos.

condiciones reales de producción, las jornadas extenuantes o los sis-

procesos de transformación inmobiliaria y valorización territorial.

temas de trabajo por destajo. Como historiadores, nuestra respon-

Desde el punto de vista urbano, el impacto ha sido enorme.

nes obrero-patronales y la crisis que condujo a su cierre. Sin
embargo, aún hay muchas áreas poco exploradas.

Asimismo, hace falta desarrollar inves�gaciones más profundas

sabilidad consiste precisamente en contextualizar esos fenómenos y

sobre transferencia tecnológica, circulación internacional de conoci-

recuperar la experiencia obrera desde una perspec�va más humana

Uno de los principales vacíos �ene que ver con las empresas

mientos industriales y relaciones entre industria y medio ambiente. La

subsidiarias y satélites vinculadas al consorcio industrial. Empresas

Fundidora no puede entenderse únicamente como una empresa local;

filiales como Gas Industrial Monterrey, la Fábrica de Ladrillos Indus-

formó parte de redes globales de tecnología, capital y modernización.

triales y Refractarios, Concreto Procesado S.A., Cerro del Mercado o

La Fundidora ha destacado bastante a nivel local
y nacional. ¿Usted considera que aquí en el noreste hay algún otro complejo industrial del cual sea
necesario documentar su historia al nivel de
Fundidora?

Hullera Mexicana han sido poco estudiadas desde perspec�vas de
historia tecnológica y arqueología industrial.
También considero que falta profundizar mucho más en la
par�cipación de las mujeres dentro de la estructura de Fundidora.
Durante décadas, gran parte de la narra�va histórica privilegió la figura masculina del obrero siderúrgico e ingenieros y dejó en segun-

Defini�vamente sí. Uno de los casos más urgentes es el de Altos

do plano otros actores fundamentales.

y compleja.

rescate arquitectónico o paisajís�co. Es indispensable preservar y diPor otro lado, para muchas familias el Parque Fundidora con�-

fundir también la memoria histórica, tecnológica y obrera asociada

núa siendo un espacio profundamente emocional. Los descendien-

al espacio. El riesgo de cualquier reconversión urbana es conver�r el

tes de an�guos trabajadores visitan el lugar con sen�mientos de nos-

patrimonio en un simple escenario vacío, despojado de significado

talgia, duelo y orgullo. Muchos de ellos reconocen en las estructuras

histórico. Por ello considero fundamental encontrar un equilibrio en-

industriales el esfuerzo y el sacrificio de sus familiares. Cada año se

tre las funciones recrea�vas del parque y su dimensión patrimonial.

realizan homenajes y ceremonias en memoria de los obreros fallecidos. Estas prác�cas muestran que la memoria de Fundidora sigue

Fundidora nos enseñó que la historia industrial forma parte es-

viva y que el espacio con�núa funcionando como un lugar de iden-

encial de la iden�dad de Monterrey y que preservar esa memoria

�dad y recuerdo para amplios sectores de la sociedad regiomontana.

requiere inves�gación, difusión, educación y compromiso ins�tucional constante. El verdadero desa�o consiste en lograr que las nuevas

Hornos de México, en Monclova. La situación actual de esa empresa
abre una enorme área de oportunidad para la inves�gación histórica

Otro aspecto insuficientemente explorado es el patrimonio

y para la preservación del patrimonio industrial. Así como ocurrió

inmaterial asociado al espacio industrial: memorias populares, relatos

con Fundidora, AHMSA representa no solamente una experiencia

CULTURA REGIONAL

No obstante, la gran lección que deja Fundidora es que la conservación del patrimonio industrial no puede limitarse únicamente al

34

Maestro, muchas gracias por toda la información
que nos ha ofrecido. ¿Usted cree que el cierre de
Fundidora en 1986 le dejó alguna lección

generaciones comprendan que detrás de esos hornos, chimeneas y
edificios exis�ó una de las experiencias industriales más importantes
de México y de América La�na.

35

�Epistola r io

Manuel F. Valdés: el origen del autor de las Memorias de la Guerra de Reforma

Alberto Arévalo Coronado 1
Universidad Autónoma de Nuevo León

Rúbrica de Manuel F. Valdés. Fotogra�a tomada por Alberto Arévalo Coronado

El documento

Introducción

9163

En la historiogra�a concerniente a las con�endas del siglo XIX, el diario del coronel Manuel Valdés, publicado en 1913 bajo el nombre de
Memorias de la Guerra de Reforma, destaca por ser una de muy pocas fuentes sobrevivientes que describieron los hechos mientras estos
se fueron desarrollando. El manuscrito de Valdés ha sido y con�nuará siendo de u�lidad para el historiador por presentar las apreciaciones
y las vivencias de un hombre que comba�ó por convicción propia en el bando liberal durante la que quizá fue la guerra más destruc�va en
la historia del país, sólo superada por las de la Independencia y Revolución.

Monterrey, abril 23 de 1856
Sr. D. Manuel F. Valdés
Matamoros

Sin embargo, de Manuel Valdés se conocía muy poco en realidad. Únicamente se sabía que fue fusilado en octubre de 1860 gracias a
una nota en el manuscrito original, hecha por alguien que tuvo en su poder el diario luego de la muerte del autor. Alberto M. Carreño,
secretario de la Sociedad Mexicana de Geogra�a y Estadís�ca, intentó dar con algunos datos sobre el coronel Valdés al publicarse la obra.
De esto, pudo averiguar que el coronel fue capturado a mediados de 1860 luego de un combate en Chihuahua2. Sin embargo, no se pudo
obtener más datos sobre el autor aparte de los que aparecen en el diario que nos indican que antes de ser militar, fue corresponsal para
diversos diarios en Estados Unidos y que muy probablemente nació en Coahuila, Nuevo León o Tamaulipas por las relaciones que tenía con
personas de importancia de aquellos lugares.

Mi muy es�mado amigo.
Cuando escribí a U. mi anterior no tenía la menor no�cia de quién era U. ni por consiguiente de su origen natal, pues
solo había oído su nombre y apellido y ninguna otra cosa. Hoy es diferente. Sé que es U. de Coahuila, nacido en Santa
Rosa, y recuerdo que la familia de U. vivía frente a la casa de mi �o D. Pedro Vidaurri, y que a U. lo despachó la señora su
Madre siendo aún muy chico con un extranjero que lo llevó a educar a los [Estados Unidos]. He tenido no�cias muy
circunstanciadas de las bellas cualidades que adornan a U., y como es natural, de ahora para lo sucesivo nuestras
relaciones serán correspondientes a estos antecedentes.

Sería hasta 1980 cuando Pablo M. Cuéllar Valdés aportaría más datos acerca del personaje que nos ocupa, información que publicó
en el no. 12 de la Revista Coahuilense de Historia. De acuerdo con la información del señor Cuéllar, transmi�da a él por su abuelo, quién a
su vez era nieto de Timoteo Valdés, hermano del coronel, este úl�mo nació en Coahuila y vivió por un �empo en Santa Rosa, antes de ser
enviado a los Estados Unidos donde estudió leyes luego de la muerte de su madre3. De aquí se explica la experiencia de Valdés como
corresponsal para periódicos norteamericanos y que debido a su preparación en la carrera de la abogacía, fuera elegido por personalidades
como San�ago Vidaurri, Manuel Doblado y Santos Degollado para desempeñar comisiones especiales.

Puede U. desde luego establecer el periódico independiente de que me habla en su citada, bau�zándole con el
nombre que le parezca más adecuado a su objeto o a las circunstancias: en el concepto de que sólo tendrá U. que decirme
a cuánto ascienden los gastos que cause su establecimiento, incluso, por supuesto, el trabajo de U., y librar cada mes en
mi contra el importe de ellos. Yo mandaré a U. datos y algunos materiales y le suplico me mande 100 ejemplares del
prospecto para agenciar suscriptores que presten su auxilio a los gastos.

Hablando de manera personal, por cues�ones del azar recordé este úl�mo dato mientras me encontraba una mañana en el Archivo
General del Estado de Nuevo León (AGENL). Un hombre como el coronel Valdés debió dejar constancia de su estancia en las fuerzas cons�tucionalistas del estado. En efecto, el AGENL resguarda un expediente que con�ene trece documentos cuya autoría corresponde al coronel Manuel Valdés en el archivo personal del gobernador de Nuevo León y Coahuila, que datan de los años 1855 a 1857. La correspondencia valida casi punto por punto la contribución de Pablo M. Cuéllar. Las ligeras discrepancias que pudiera haber por la naturaleza de
la información que en su momento presentó, producto de los recuerdos personales de su abuelo, son minúsculas.

Conozco que me ha de ser muy ú�l la publicación expresada para los objetos benéficos a esta frontera a [los] que
aspiro, y que excederán en bien de toda la Nación, pero que para caminar a ellos encuentro con mil tropiezos a cada paso
que me ponen mis enemigos los conservadores y los liberales de poca experiencia que con facilidad se dejan alucinar con
las supercherías de aquellos. ¡Dios quiera que el Sr. García y la comisión de esa Ciudad que le acompaña para Tampico
consigan algún alivio en sus aflicciones y hagan recordar al Sr. García que la Heroica Matamoros y sus pueblos
beneméritos de la frontera pertenecen también a Tamaulipas!

Presentamos aquí uno de los documentos que nos da a conocer mayores detalles personales sobre el coronel Valdés y el modo en el
que inició su relación con San�ago Vidaurri. Antes de pasar a la transcripción de dicha correspondencia, resumiremos muy someramente
el contenido del expediente para dar a conocer los datos que éstos nos aportan: Manuel F. Valdés, como firmaba su correspondencia, nació
en Santa Rosa, Coahuila, y fue enviado por su madre a Estados Unidos a educarse antes de que ésta falleciera; Valdés vivió en la casa que
estaba frente a la de Pedro Vidaurri, �o de don San�ago; otro documento nos dice que durante su infancia, Valdés tuvo una amistad cercana con Félix y Felipe Vidaurri, primos del gobernador de Nuevo León y Coahuila4.

Siendo la cues�ón del día mi decreto sobre la unión de Coahuila a Nuevo León, recomiendo a U. la lectura de los nos.
40 y 41 del Restaurador y el Alcance a este úl�mo, y en especial la del acta de Parras que corre en el Alcance.

Por otro lado, Manuel Valdés apoyó abiertamente la polí�ca de Vidaurri e incluso le propuso iniciar con la publicación de un diario
para dar a conocer sus ideas en Tamaulipas; estuvo muy de acuerdo con la anexión de Coahuila a Nuevo León y con la conformación de la
Coalición de Estados para la defensa de la frontera5. Las úl�mas de las cartas datan de febrero de 1857, mismas fechas en las que don
Manuel Valdés comenzó a escribir su diario. Sobrevive también una solicitud de Timoteo Valdés a San�ago Vidaurri para recibir la liquidación del pago por el servicio militar de su hermano Manuel tras enterarse de su muerte meses después de su fusilamiento, en febrero
de 18616.

[Así] que Sr. Valdés, desde hoy debe U. considerar en mí un amigo franco, leal y bueno: y como tal puede darme sus
órdenes para probarle en este acierto, y que además soy su [afec�simo y seguro servidor que besa su mano].
San�ago Vidaurri
[Rúbrica]

FUENTES DE INFORMACIÓN

Archivos
Archivo General del Estado de Nuevo León (AGENL). México.

1 Licenciado en Historia y Estudios de Humanidades por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Su principal interés es el estudio del noreste de México enfocado en
la historia militar de la región en el siglo XIX.
2 Introducción de Alberto M. Carreño en: Manuel Valdés, Memorias de la Guerra de Reforma. Diario del coronel Manuel Valdés, pp. III-XII.
3 Pablo M. Cuéllar Valdés, “Don Manuel Valdés, un soldado e historiador de la Reforma”, pp. 127-133.
4 Archivo General del Estado de Nuevo León (en adelante AGENL), fondo: Correspondencia de Santiago Vidaurri, folio no. 9163, Santiago Vidaurri a Manuel F. Valdés, 23
de abril de 1856; y folio no. 9164, Manuel F. Valdés a Santiago Vidaurri, 27 de abril de 1856.
5 AGENL, fondo: Correspondencia de Santiago Vidaurri, fragmento de carta de Manuel F. Valdés a Ponciano Arriaga (sin folio), 23 de abril de 1856.
6 AGENL, fondo Correspondencia de Santiago Vidaurri, folio no. 9171, Timoteo Valdés a Santiago Vidaurri, 18 de febrero de 1861.

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Bibliogra�a
Cuéllar Valdés, Pablo M. (1980). “Don Manuel Valdés, un soldado e historiador de la Reforma”, en: Revista Coahuilense de Historia, no. 12.
Valdés, Manuel (1913). Memorias de la Guerra de Reforma. Diario del coronel Manuel Valdés. Precedido de una introducción por Alberto M.
Carreño. México: Sociedad Mexicana de Geogra�a y Estadís�ca.

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�El documento

Epistola r io

Regulación del obispado de Linares en la aplicación de sacramentos a personas “indignas”, 1875

Mariana Aidé García Gasca 1
Universidad Autónoma de Nuevo León

[Nota lateral izquierda:]
Sagrario San Fran[cis]co
Marín
Cerralvo
Agualeguas

Introducción

Curato del Sagrario de esta S(an)ta Yglesia Catedral. Monterrey, Julio 2 de 1875.

En 1875 los párrocos de diversas iglesias bajo la jurisdicción del obispado de Linares, en Nuevo León, consultaron al entonces obispo
Francisco de Paula Verea acerca de la administración de sacramentos a personas que hubiesen come�do faltas de acuerdo a la doctrina de
la Iglesia católica. En respuesta, el prelado emi�ó una lista de ocho prevenciones acerca de cómo actuar ante diversas situaciones.

Con esta fecha se recibió la siguiente circular:

La primera prevención señalaba que los curas o vicarios debían avisar a los padres de las parejas que quisieran casarse que tenían que
pagar su debido diezmo. Asimismo, los conminaba a cerciorarse de que los pretendientes no profesaran el protestan�smo, no pertenecieran a ninguna logia masónica, y no se rigieran a par�r de las disposiciones de la Cons�tución de 1857 y de sus respec�vas Leyes de
Reforma. En caso de que así fuera, los sacerdotes debían inquirir a los pretendientes para saber si estaban dispuestos a retractarse públicamente o ante tes�gos (que no fuesen los mismos curas o vicarios), acto que debía quedar debidamente registrado.
La segunda disposición hacía saber que no se debían permi�r padrinos considerados herejes o pecadores que hayan sido acusados
de ebriedad, tahurismo, amancebamiento, de estar registrados sólo ante el gobierno estatal o que profesaran otra religión. El tercer
precepto establecía que no se podía oficiar un matrimonio si la pareja contrayente necesitara dispensa y ésta no se hubiese obtenido
todavía. La cuarta prevención prohibía los matrimonios donde sus integrantes pertenecieran a otras diócesis y no contaran con la licencia
del obispo. La quinta disposición establecía que si un sacerdote que no fuera el párroco quería oficiar un matrimonio, el párroco debía dar
su licencia para validar el sacramento.
Este manuscrito, copiado y cer�ficado por José L. de la Peña en el curato del sagrario de la Catedral de Monterrey el 2 de julio de 1875,
es de importancia para el análisis histórico debido a que con�ene una serie de disposiciones religiosas que rigieron a las parroquias de la
diócesis de Linares en lo que respecta a algunas de las especificaciones necesarias para oficiar el matrimonio de los fieles católicos. Las
disposiciones anteriormente explicadas dan a conocer el control de la Iglesia en Nuevo León y los parámetros que debían seguir los fieles
católicos para poder casarse. Asimismo, se puede conocer la posición que tenía el obispo Paula Verea acerca del gobierno civil, de la reforma liberal y de las religiones no católicas.
Las Leyes de Reforma, promulgadas a mediados del siglo XIX, se fueron aplicando en Nuevo León progresivamente. El registro civil
inició cuando Benito Juárez decretó que el matrimonio era un contrato civil y que se debía registrar el estado civil de las personas. En 1874,
dichos decretos se convir�eron en leyes inscritas en la Cons�tución, durante la presidencia de Sebas�án Lerdo de Tejada. Sin embargo,
San�ago Vidaurri las había oficializado en Nuevo León y Coahuila desde agosto de 18592.
Las Leyes de Reforma establecieron la libertad de culto, lo que permi�ó la introducción del protestan�smo en México. De esta manera, con el apoyo de Melchor Ocampo, en 1859 se creó en México la primera iglesia independiente de Roma3. De acuerdo con Israel
Cavazos Garza, los principales factores que permi�eron el establecimiento del protestan�smo en Nuevo León, además de la libertad de
culto sancionada por la Cons�tución, fueron la cercanía de la en�dad con Estados Unidos y el creciente número de extranjeros que se
avecindaban en Monterrey4.
En defini�va, se puede considerar que este manuscrito es un documento de gran importancia para revisar la evolución histórica de la
ins�tución social del matrimonio y, en general, de la religión en Nuevo León. Se encuentra resguardado en el Archivo Histórico de la Arquidiócesis de Monterrey, en el fondo de Cuadernos de Gobierno5.

1 Estudiante de la licenciatura en Historia en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
2 Erasmo E. Torres López, “Hace 165 años se creó el Registro Civil”, p. 16.
3 Jean-Pierre Bastian, “Protestantismo y política”, p. 1950.
4 Emilio Machuca Vega, “Aportaciones de Israel Cavazos”, p. 64.
5 Archivo Histórico de la Arquidiócesis de Monterrey (AHAM), fondo: Cuadernos de Gobierno, Catedral Gobierno, 1861-1914, 1875.

CULTURA REGIONAL

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“Para uniformar la disciplina eclesiás�ca en la Diócesis y resolver las diversas consultas que suelen hacer los Párrocos sobre la administración de los Sacramentos
[Nota lateral izquierda:]
Los Aldamas
China
G(ene)ral Teran,
quien la transcribirá
a Montemorelos,
Cadereita.
Secretaria
á personas que se han hecho indignas de
recibirlos, he tenido á bien decretar las prevenciones siguientes.
1ª Que los curas y vicarios al prac�car
las diligencias matrimoniales declaren siempre
al contrayente y tes�gos sobre si los padres de
los pretensos, ó el mismo pretendiente siquiera
por sí, han pagado ó no los diezmos comprobando su pago con el recibo del diezmero.
Sobre si el pretendiente ha abjurado su religion alistándose en el protestan�smo ó
en alguna logia masónica; sobre si ha
jurado la cons�tución ó protestado sin reserva las leyes de reforma, y si está dispuesto á hacer su retractación pública ó
en presencia de dos tes�gos que no sea el
cura ó sus vicarios, debiendo hacerse en
esta Ciudad ante el Gobierno Eclesiás�co, autorizándola el Secretario, y en los pueblos ante el Párroco, quien remi�rá la retractación
original á nuestra Secretaria.
2ª Que no deben admi�rse como padrinos
los herejes y públicos pecadores, como son
los ebrios, tahures, amancebados, los que solo
se conforman con el registro civil, los que
profesan otra religión, los que han abjurado sus creencias, C. C., todo lo cual
deberán averiguar los Curas ó notarios
al templo de asentar la par�da para no causar escándalo después re�rando

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�del acto mismo de la administración á las
personas indignas.

FUENTES DE INFORMACIÓN

Archivos
Archivo Histórico de la Arquidiócesis de Monterrey (AHAM). México.

3ª No se procederá á los matrimonios que
requieran dispensa sin haber obtenido esta
y haber cumplido los contrayentes con la penitencia que les fuera impuesta. Los curas no están facultados para celebrar matrimonios definiendo la relación para después, si no es que
pidan autorización al superior para cada
caso que se ofrezca.

Bibliogra�a
Bas�an, Jean-Pierre (1981). “Protestan�smo y polí�ca en México”, en: Revista Mexicana de Sociología, vol. 43, pp. 1947-1966.
Machuca Vega, Emilio (2016). “Aportaciones de Israel Cavazos al estudio de la historia de las religiones en Nuevo León”, en: Humanitas: Anuario del
Centro de Estudios Humanís�cos, vol. 4, no. 43, pp. 43-75.
Torres López, Erasmo E. (2024). “Hace 165 años se creó el Registro Civil en Nuevo León”, en: Reforma Siglo XXI, no. 120, pp. 16-17.

4ª Los S[eño]res Curas están obligados sub gravi á no proceder á los matrimonios de los vagos, ultramarinos y de agena diócesis sin
licencia del obispo, remi�endo las diligencias ó para conceder la dispensa de acceso ó para dirigir suplicatorio al ordinario de la diócesis que corresponda, si no
está probada la libertad del forastero. Frid
si vero parochus hoc non facit, peccat graviter quia facit contra legem ecclesiae in re
gravi. Es doctrina [ilegible] de San Ligorio, Scavini, [ilegible], Guri y otros.
5ª Cuando tenga que celebrar el matrimonio otro Sacerdote que no sea el Párroco,
deberá este dar su licencia in scriptes para asegurar la validez del matrimonio
y observar la disciplina de la Yglesia.
6ª Como á las fábricas de muchas
Parroquias se han aplicado algunos capitales de obras pías que tenían cargas de Misas ó funciones religiosas, deberán informar los Párrocos, registrando primero el archivo, cuales son esas cargas y si han
cumplido con ellas los Párrocos ó Sacerdotes que se van sucediendo en una Yglesia.
7ª Para que cumplan más fidelidad la prevención anterior, escribirán
los S[eño]res Curas esas cargas de Misas o funciones que reporta la Parroquia en el libro
de Gobierno en la misma y en la parte
final del inventario que trasladarán
desde luego al libro de Gobierno.
8ª Copiada que sea esta circular en
el propio libro, se le dará prontamente
el curso marginal, tomando antes razon en ella del día en que se recibe
y la fecha en que se despacha=Dios
Nuestro Señor guarde á U. V. muchos
años= Monterrey Julio 2 de 1875Encarnacion Gonzalez Lozano rubricado.”
Es copia que cer�fico.
[Rúbrica]
José L. de la Peña
Antonio Zúñiga

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�El arte

El arte

El mundo onírico de

Royer Díaz
Jesús Gerardo Guerrero Castillo 1
Universidad Autónoma de Nuevo León

Rogelio Montoya Díaz es un ar�sta originario de Monterrey, Nuevo
León, cuyo interés por el arte empezó con la idea de crear algo desde
cero. Fue gracias a sus amigos de preparatoria que encontró la
respuesta a esos impulsos en el manga, fascinado por el potencial
mediá�co que estas historias tenían en la gente y en cómo podían
hacerlos sen�r dis�ntas emociones a través de la pluma de un solo
ar�sta.
historia puede empezar lento debido a que es el primer intento de Royer por contar algo más extenso, logra adaptarse rápidamente a este
nuevo formato de publicación para entregar capítulos mejor trabajados conforme avanza la historia, lo cual es notable en el salto de calidad que da la obra a par�r del cuarto número donde la evolución de
este autor de cómic se puede ver comparada al pasado.

Mo�vado a lograr el obje�vo, debutó en 2016 con el cómic �tulado
Las aventuras de Somy, una historia autoconclusiva que nos habla sobre la iden�dad y las dificultades de forjar una personalidad propia en
la adolescencia a través de un estudiante recién llegado a una nueva
escuela que no sabe si debe ser él mismo o tratar de ser alguien más
para encajar. Este cómic corto ya presentaba indicios del es�lo que
adoptaría el ar�sta para sus futuras producciones, tomando gran
inspiración del manga.

El valor de Onírico en la carrera de Royer no se encuentra exclusivamente en su evolución como ar�sta en el dibujo, sino también como
emprendedor, ya que a través de esta publicación el autor inició su sello editorial Trazo: Narra�va Gráfica, bajo el cual todos sus cómics son
publicados para asegurar que la calidad sea digna del trabajo que deseaba entregar. Aprendió a realizar dis�ntos trabajos de impresión y curación que le permi�eron llevar su obra al siguiente nivel en calidad
editorial, entregando constantes reimpresiones donde se nota la
evolución, pues pasó de imprimir cómics con portadas forradas en
contact a realizar publicaciones más profesionales y de mejor calidad
tanto en sus portadas como en sus colores.

Un año después, en 2017, decidió lanzar su segunda historia, �tulada 15 años de libertad, un western sobre la búsqueda de un obje�vo
en la vida que nos narra las aventuras de Dany, joven forajido que
asalta bancos para reunir dinero y escapar junto a su novia, quien es
hija de un peligroso criminal y jefe de la banda a la que Dany pertenece. Si en Las aventuras de Somy Royer aún estaba buscando un es�lo más marcado y personal que tuviera iden�dad y se mantuviera firme a sus raíces del manga, en 15 años de libertad es donde refina su
es�lo y consigue plasmar su iden�dad ar�s�ca a través de poses más
trabajadas y ángulos refinados que recuerdan a los de sus inspiraciones japonesas.

El valor de Onírico, al final del día, no se encuentra únicamente en
la dedicación que Royer pone a su obra para con�nuar trabajando día
con día (al punto de que es una de las publicaciones independientes
en la actualidad con más números, algo poco usual ya que la mayoría
suelen ser miniseries de no más de cinco números o directamente son
publicaciones autoconclusivas); sino también en lo que representa
como publicación independiente, siendo un ejemplo claro de la pasión
y dedicación que los ar�stas ponen en su obra y del esfuerzo que algo
así implica. La lección es que con perseverancia se pueden alcanzar
grandes obje�vos. En realidad, son pocos los autores que pueden presumir que sobrepasan sus límites y van más allá de mejorar su trabajo,
y Royer es uno de ellos. Lejos de quedarse únicamente en el papel,
aprendió lo necesario para encargarse personalmente de sus cómics y
de que la obra fuera 100% suya. Hoy goza de miles de lectores alrededor del país que disfrutan de sus cómics y que son conmovidos por su
trabajo (de la misma forma en que los mangas originalmente lo
inspiraron a él a emprender el camino de la narra�va secuencial),
junto a todas las historias que ha publicado su sello editorial, tanto
propias como de otros autores.

Sin embargo, el punto más importante de su carrera inició en el año
2018 con el estreno de su obra más conocida hasta la fecha: Onírico,
una serie de misterio sobrenatural acerca de la iden�dad (tema recurrente hasta ahora en su obra y crecimiento personal) que nos cuenta
la historia de Ian, un joven que sueña con el mismo hombre todas las
noches, así que empieza a inves�gar la razón y descubre que su sueño
es más real de lo que parece.
A diferencia de las primeras dos historias, en esta Royer da finalmente el salto hacia una narra�va más compleja que se va desenvolviendo poco a poco mientras explora un nuevo género muy diferente a sus obras pasadas, en el que debe mantener un misterio
constante a través de cada número mientras va revelando poco a poco
las piezas del enorme rompecabezas que se arma alrededor de los
sueños de Ian. Esta es su obra más longeva hasta ahora, teniendo ya
nueve capítulos en publicación con más números por venir y si bien la

Créditos fotográficos
Imagen de portada: vista del Obispado de Monterrey, 2025, fotogra�a de Luis Enrique Pérez Castro; p. 10: Andrés Castro Amaya,
fotogra�a proporcionada por Bryan Yair Ramírez Garza; p. 18: carta de la señora María del Refugio Cienfuegos al presidente de la
república, fotogra�a proporcionada por Monica Daniela Muñoz Miramontes; p. 25: portada del libro Del taller a la fábrica: historia
social del trabajo artesanal a la industria tex�l en Nuevo León de Juan Jacobo Cas�llo Olivares, editado por el Seminario de Procesos de Industrialización de Nuevo León, AMM24. Estudios Históricos; p. 26: portada del libro Escuelas “Adolfo Prieto”. Memorias de una grandeza educa�va de la Compañía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey, S.A. de Alberto Casillas Hernández,
editado por la Universidad Autónoma de Nuevo León; p. 27: Hacienda San Pedro de la UANL, fotogra�a de Ana Cesira Alvarado
Zapata; p. 28: Alberto Casillas Hernández, fotogra�a de Ana Cesira Alvarado Zapata; p. 29a: Alberto Casillas catalogando documentos en el Archivo Histórico de Fundidora (en adelante: AHF), fotogra�a proporcionada por el entrevistado; p. 29b: Alberto
Casillas catalogando el fondo fotográfico del AHF, fotogra�a proporcionada por el entrevistado; p. 30: Alberto Casillas junto a Juan
Gregorio García Rodríguez, encargado de concentración del Archivo General del Estado de Nuevo León (en adelante: AGENL),
fotogra�a proporcionada por el entrevistado; p. 31a: Alberto Casillas impar�endo una conferencia, fotogra�a proporcionada por
el entrevistado; p. 31b: Alberto Casillas armando una caja de polipropileno para preservación de documentos, fotogra�a proporcionada por el entrevistado; p. 32: Alberto Casillas impar�endo una conferencia, fotogra�a proporcionada por el entrevistado; p.
33a: Alberto Casillas conversando con asistentes de conferencia, fotogra�a proporcionada por el entrevistado; p. 33b: Alberto
Casillas impar�endo una conferencia, fotogra�a proporcionada por el entrevistado; p. 33c: Alberto Casillas impar�endo un recorrido por el AHF, fotogra�a proporcionada por el entrevistado; p. 33d: Alberto Casillas impar�endo un recorrido por las instalaciones del Parque Fundidora, fotogra�a proporcionada por el entrevistado; p. 34a: Alberto Casillas junto a los miembros del Seminarios de Procesos de Industrialización de Nuevo León, fotogra�a proporcionada por el entrevistado; p. 34b: Alberto Casillas en
su ingreso a la Sociedad Nuevoleonesa de Historia, Geogra�a y Estadís�ca, fotogra�a proporcionada por el entrevistado; p. 34c:
portada del libro El Molino de Combinación Lewis. Un ejemplo de modernización en Monterrey 1944-1981 de Alberto Casillas,
editado por la Universidad de Monterrey; p. 34d: portada del libro Guillermo Kahlo. Fotógrafo de Fundidora de Alberto Casillas,
editado por Ek Editores para la colección El Tiempo; p. 35: Alberto Casillas junto a Jesús Ávila Ávila, fotogra�a proporcionada por
el entrevistado; p. 37: rúbrica de Manuel F. Valdés, fotogra�a de Alberto Arévalo Coronado; p. 38: carta de San�ago Vidaurri a
Manuel F. Valdés, disponible en el AGENL, fotogra�a de Alberto Arévalo Coronado, p. 39: con�nuación de la carta de San�ago
Vidaurri a Manuel F. Valdés, disponible en el AGENL, fotogra�a de Alberto Arevalo Coronado; pp. 43-45: regulación del obispado
de Linares en la aplicación de sacramentos a personas “indignas”, 1875, disponible en el Archivo Histórico de la Arquidiócesis de
Monterrey (AHAM), fotogra�a de Mariana Aidé García Gasca; p. 46: Royer Díaz, fotogra�a de Ana Cesira Alvarado Zapata.

1 Escritor, editor y letrista de cómics. Es licenciado en Lenguaje y Producción Audiovisual por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Fue ganador del Concurso de Cómic y Novela Gráfica
de la UANL por tres años consecu�vos. Fue encargado de la edición del cómic independiente Onírico, publicado por Editorial Trazo: Narra�va Gráfica y es fundador del club de cómic de la
Facultad de Artes Visuales de la UANL, mismo que coordina desde 2019. En 2025 fue ganador del VII Concurso Nacional de la Fortaleza Cómics con la obra Desidium.

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                <text>Cultura Regional es una revista publicada por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través del Centro de Información de Historia Regional y Hacienda San Pedro. Tiene una periodicidad tetramestral, y su objetivo es poner al alcance de todos el conocimiento de la historia regional, mediante la publicación de artículos, reseñas, entrevistas y transcripciones documentales.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>ISSN: 3061-7405

Vol. 04 Enero-abril
N. 08 2026

�Universidad Autónoma de Nuevo León

Dr. Santos Guzmán López
Rector

Dr. Mario Alberto Garza Castillo
Secretario General

MENSAJE DE
LA EDITORA

Dr. Jaime Arturo Castillo Elizondo
Secretario Académico

Dr. José Javier Villareal Álvarez Tostado
Secretario de Extensión y Cultura

Dr. César Morado Macías
Director de Humanidades e Historia

Lic. Dinorah Zapata Vázquez
Coordinadora del Centro de Información de Historia Regional
y Hacienda San Pedro

EQUIPO EDITORIAL

El presente número de Cultura Regional es un monográfico
dedicado a las mujeres en la historia del noreste, tanto a la forma
en que éstas han contribuido con sus conocimientos, trabajos y
ac�vismos al desarrollo de nuestra región, como a sus luchas
contra la desigualdad, la discriminación y la violencia. Esta edición
invita a reflexionar sobre diversos temas que involucran a las mujeres y a reconsiderar el lugar que socialmente se les ha asignado
a través de la historia.

M.C.R. Emilio Machuca Vega
Director de la revista

Esta publicación cuenta con la valiosa par�cipación de estudiantes

Lic. Fátima Geraldy Aguillón Gutiérrez

del Colegio de Historia de la Facultad de Filoso�a y Letras de la

Editora adjunta

UANL, como Angela Michel Cardona de León, Melissa Fernanda

Lic. Ana Cesira Alvarado Zapata

Puentes Maldonado, Germán De La Garza Pérez, Juan Andrés Zú-

Editora técnica

ñiga López y Diana Laura Benavides Hernández. Del mismo modo,

M.D.L. Myrna Karen Garza Cantú
Asesora jurídica

la publicación se nutre de las colaboraciones de las historiadoras
Susana Julieth Acosta Badillo y Ana Carolina Campos López y del

COMITÉ EDITORIAL

Kassandra Donají Sifuentes Zúñiga
Universidad Autónoma de Nuevo León

José Gabino Castillo Flores
Universidad Autónoma de Coahuila

historiador Alberto Casillas Hérnadez. Como podemos observar, el
número cuenta con la par�cipación de estudiosos con amplia

Universidad Autónoma de Nuevo León - Universidad de Monterrey

Diana Elizabeth Cepeda García
Universidad Autónoma de Nuevo León

Osvaldo Aguilar López

Pág i na 2
Mensaje de la editora - Fá�ma Geraldy Aguillón Gu�érrez
CRONOGRAFÍA
Pág i na 4
Escuela de Artes y Labores Femeniles “Pablo Livas”: discurso y prác�ca de sus primeros planes de estudio
(1921-1934) - Susana Julieth Acosta Badillo
Pág i na 1 2
Las profesionistas en Fundidora Monterrey: prejuicios, resistencias y transformaciones en el sistema patriarcal
(1968-1986) - Alberto Casillas Hernández
Pág i na 1 6
Pionera de la diversidad: vida y ac�vismo de Vicky Ponce - Ana Carolina Campos López
Pág i na 2 0
Denuncias penales en contra de mujeres por adulterio en Nuevo León, 1867-1899 - Angela Michel Cardona
de León, Melissa Fernanda Puentes Maldonado y Germán De La Garza Pérez
Pág i na 2 5
La Universidad Autónoma de Nuevo León, la historia de las mujeres y el ciclo “Mujeres en la historia” Dinorah Zapata Vázquez

trayectoria, así como de inves�gadores en formación, cuyas

JOYAS DE LA HISTORIOGRAFÍA

aportaciones mo�van el diálogo divulga�vo y académico de la his-

Pág i na 2 8
Michelle Monter Arauz (2021). Narradoras del norte: estudio de la obra de Adriana García Roel, Irma Sabina
Sepúlveda y So�a Segovia. Monterrey, México: Universidad Autónoma de Nuevo León - Diana Laura
Benavides Hernández

toria y las humanidades. Por otra parte, en su sección El arte inviLuis Enrique Pérez Castro

Índice

sible, el ar�sta Jesús Gerardo Guerrero Cas�llo nos presenta la
trayectoria de una mujer regiomontana destacada en el campo
del cómic: Miryam Jahuey, también conocida por su nombre ar�s�co, Olindart.

Vrije Universiteit Brussel-Université Libre de Bruxelles

GENIO Y FIGURA

Universidad Autónoma de Nuevo León

ra Regional, con la que empezamos este año, apuntala la historio-

José Ricardo Treviño Chavarría

gra�a femenina del noreste. Agradecemos a todos los

Pág i na 3 0
Denisse Alisa Palomo Ligas: “En la historiogra�a del noreste hay muy pocas menciones sobre el papel que
desempeñaban las mujeres” - Juan Andrés Zúñiga López

Universidad Autónoma de Nuevo León

colaboradores de este número de Cultura Regional y esperamos

EPISTOLARIO

Cultura Regional CR., volumen 4, número 8, enero-abril 2026, es una
publicación tetramestral electrónica editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través del Centro de Información de Historia
Regional, carretera a General Zuazua, km 4.5, General Zuazua, Nuevo
León, C.P. 65750. Tel: 01(82)52470500, culturaregional.uanl.mx, culturaregional@uanl.mx. Editor responsable: Emilio Machuca Vega. Reserva
de Derechos al Uso Exclusivo: 04-2023-102314025800-102, ISSN: 30617405, ambos ante el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Responsable de la última actualización de este número: Ana Cesira Alvarado
Zapata. Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son responsabilidad exclusiva de los autores y no necesariamente reflejan la
postura del editor de la publicación.

que nuestros lectores disfruten de la edición y que los mo�ve a

Angélica Sánchez Hernández

Sin duda, la propuesta editorial del volumen 4, número 8 de Cultu-

seguir indagando sobre estos tópicos.

Lic. Fá�ma Geraldy Aguillón Gu�érrez
Editora adjunta de la revista Cultura Regional

Pág i na 3 6
Nota sobre la trayectoria de las mujeres en el periodismo, 1906 - Melissa Fernanda Puentes Maldonado
Pág i na 39
Par�da de bau�zo de Aurelia Ochoa Sapién, 1854 - Fá�ma Geraldy Aguillón Gu�érrez
EL ARTE INVISIBLE

Se autoriza cualquier reproducción parcial o total de los contenidos o
imágenes de la publicación, incluido el almacenamiento electrónico,
siempre y cuando sea para usos estrictamente académicos y sin fines de
lucro, citando la fuente sin alteración del contenido y otorgando los créditos autorales.

Pág i na 4 2
La trayectoria ar�s�ca de Miryam Jahuey - Jesús Gerardo Guerrero Cas�llo

Editado en México.

Todos los derechos reservados.
CULTURA
REGIONAL
culturaregional@uanl.mx

2

3

�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

Escuela de Artes y Labores Femeniles
“Pablo Livas”: discurso y práctica de sus
primeros planes de estudio (1921-1934)
Susana Julieth Acosta Badillo 1
Universidad Autónoma de Nuevo León

reformas posteriores, la elección de los cursos ofertados y
los discursos de jus�ficación en torno a estas acciones, a
modo de reflexionar sobre los propósitos que esta escuela
tenía y las formas en que las autoridades en turno buscaron mejorar las oportunidades profesionales de las mujeres, pero sin dejar atrás el modelo tradicionalista de la
educación femenil que insis�a en formarlas desde su naturaleza de madres y esposas.

Como estado libre y soberano, Nuevo León declaró
obligatoria la educación primaria por medio de la primera
Ley de Instrucción Pública de 1826. Su ar�culo 13 estableció que la educación primaria sería “para niños y niñas, y
se les enseñará a leer, escribir y contar, así como el catecismo”, pero para la niña la formación también atendería
otros importantes rubros de acuerdo con el ar�culo 15, el
cual a la letra expresaba:

La Escuela Superior de Señoritas surgió al seno de la
Escuela Normal para Maestros en 1892 como una necesidad inminente tanto para la sociedad como para el gobierno, pues eran múl�ples las quejas o inconformidades
de padres de familia de que sus hijas recibieran la instrucción primaria de un varón⁸. Las escuelas para niñas proliferaron durante las úl�mas dos décadas del siglo XIX y ello
aumentó la demanda de maestras capacitadas, porque hasta entonces recibían una formación rudimentaria como
“preceptoras” que, básicamente, consis�a en tomar clases
en la Normal separadas de grupo, para aprender lo básico
de la instrucción primaria: leer, escribir y contar.

enfermera y secretaria comercial se relacionaron siempre
con la función familiar¹³ de formar, cuidar y asis�r ciudadanos, discurso que se manifestó en la jus�ficación de
creación de ambas escuelas aquí mencionadas y también,
en el proceso de la Femenil “Pablo Livas”.
El 20 de diciembre de 1920, el comisionado del ramo
de Instrucción Pública, Anastasio Treviño, presentó la propuesta del sép�mo año para niñas mediante un programa
compuesto de la siguiente manera: conocimientos generales de cocina prác�ca, corte, confección y costura,
bordado, pintura, cerámica, flores y economía domés�ca;
labores que Treviño consideraba de mayor importancia
para contribuir no solo a la instrucción y educación de la
mujer, sino también a “su preparación para la lucha por la
vida y pueda […] bastarse a sí misma y no estar sujeta
como lo está ahora a las veleidades del des�no que en
muchas ocasiones la arrastra a la desgracia”¹⁴. Además,
los cursos contemplados eran tradicionales en cualquier
escuela femenil de la época.

También, durante años, se acostumbró que las esposas
de los profesores se hicieran cargo de grupos de niñas⁹.
Desde su primer año en funciones, la Superior de Señoritas aventajó con creces la demanda estudian�l de la Escuela Normal, lo que consolidó la presencia femenil en el magisterio nuevoleonés, un proceso exitoso de feminización
que respondió, de acuerdo con las autoridades, a las cualidades de la mujer como educadora:

El discurso de Treviño se inserta en un contexto donde
se buscaba reformar el papel de la mujer en la sociedad,
que ésta fuera más ac�va, pero sin desvincularla de sus
rasgos “considerados como inherentes a las mujeres”, es
decir, “su rol como madres, esposas y cuidadoras del hogar”¹⁵. De allí que los oficios contemplados fueran todos
ac�vidades relacionadas a cualidades femeninas y que,
además, contribuían a crecer industrias emergentes en el
estado, como la tex�l y la manufacturera, donde se
abrieron oportunidades laborales para las mujeres como
obreras asalariadas¹⁶. Asimismo, el hincapié que Treviño
hizo en las posibilidades de la “desgracia”, en clara referencia a la viudez o la soltería, contempló una versión
del feminismo de principios del siglo XX que:

Salta a la vista el aumento que registra este plantel [Escuela Superior de Señoritas] en el número de educandas, en el de Profesores y en el costo de su mantenimiento, debiéndose esto a la inclinación de la mujer nuevoleonesa hacia las tareas docentes, de las

1921: el primer plan de estudios

Como de las madres se reciben necesariamente las ideas y la educación primera, importa mucho que se a�enda en cuanto sea posi-

des �sicas y mentales los capacitan para las labores de otra índole¹⁰.

La Escuela de Artes y Labores Femeniles “Pablo Livas”⁵
fue consecuencia de una primera idea centrada en establecer un sép�mo año de primaria para niñas, pues para las
autoridades era preocupante el hecho de que la niña
terminara su instrucción a edad tan temprana y, en muchos casos, sin concluir la primaria superior⁶. Para la época
también era inusual que la niña o mujer ingresara a estudios de bachillerato o, menos aún, estudios superiores.

ble la buena crianza de las niñas (sobre la cual hay un tratadito de
Fenelón) y su enseñanza en la doctrina en la moral, en los ejercicios
domés�cos aún de la casa de campo, en el hilar, tejer cintas, cordones, telas, medias, coser, lavar bien y demás labores proporcionadas a sus fuerzas, prolijidad, paciencia, curiosidad y delicadeza en
leer, escribir y contar, y en conocer y explicar las colecciones de estampas morales e históricas de que abajo se ablará [sic]².

El currículum sexuado³ o aquella tendencia de diferenciar la educación de acuerdo con el sexo del estudiante no era novedad en 1826, ni antes, durante la época novohispana, ni después, entrado el siglo XX. Por ejemplo, en
1904 un grupo de mujeres de Monterrey buscó que se
creara una escuela industrial femenil –hecho que también
sirve como antecedente de la escuela que nos ocupa– y al
momento de anunciarlo, el diario Renacimiento resaltó el
deseo de superación del “grupo de entusiastas por el adelanto intelectual de su sexo, del sexo débil […]”⁴.

En Nuevo León, para 1921, las únicas vías de profesionalización para la mujer eran la Escuela Superior de Señoritas
y la Escuela Profesional de Enfermeras, así como un puñado de escuelas comerciales donde se ofertaban cursos
de taquigra�a, telegra�a y contabilidad. Las otras escuelas
profesionales existentes, Jurisprudencia y Medicina, no
eran contempladas por la población femenina, no porque
se les prohibiera la inscripción de manera formal o legal,
sino porque socialmente así estaba determinado: “[…]
eran profesiones de pres�gio, generalmente bien remuneradas, y a las que la sociedad decimonónica definía
como ámbitos de acción masculina. Su ejercicio se consideraba ajeno a la sensibilidad, las capacidades y las inclinaciones consideradas propias de las mujeres […]”⁷.

A par�r del estudio de caso de la Escuela de Artes y
Labores Femeniles “Pablo Livas”, actual Escuela Industrial
y Preparatoria Técnica “Pablo Livas” de la UANL, se analizan la formulación del primer programa de estudios y dos

1 Historiadora, catedrá�ca e inves�gadora. Es licenciada en Historia y maestra en Arquitectura por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Actualmente es profesora de la
Preparatoria No. 3 de la UANL y editora adjunta de la revista Reforma Siglo XXI, publicada por dicha dependencia.
2 Gazeta Cons�tucional de Nuevo León, 28 de diciembre de 1826. Monterrey, México, p. 1.
3 Véase: Oresta López, “Currículum sexuado y poder: miradas a la educación liberal diferenciada para hombres y mujeres durante la segunda mitad del siglo XIX en México”,
pp. 33-68.
4 Renacimiento, 11 de sep�embre de 1904. Monterrey, México, p. 6.
5 ¿Por qué el nombre de un profesor para una escuela femenil? Pablo Livas Montemayor fue director por años de la Escuela Superior de Señoritas y recientemente había
fallecido en 1915, por lo que sus expupilas, integrantes de la comisión organizadora, tomaron la decisión de rendirle homenaje ins�tuyendo el nombre de su exprofesor a la
nueva escuela.
6 Véase: Norma Ramos Escobar, La niñez en la educación pública nuevoleonesa, 1891-1940.
7 Gabriela Cano, “Ansiedades de género en México frente al ingreso de las mujeres a las profesiones de Medicina y Jurisprudencia”, p. 14. En Nuevo León, la primera egresada
de Medicina fue hasta 1935: Catalina Olivo Villarreal. En 1923 también fue la primera alumna de Colegio Civil y para ambas inscripciones, como bachiller y estudiante de Medicina, tuvo que solicitar permiso al gobernador. Su inserción en ámbitos “no propios para la mujer” abrió las puertas a otras aspirantes, pues para 1928 se registró una población
de 29 señoritas en Colegio Civil y en 1940 egresaron cinco mujeres de Medicina, con dos antecedentes previos además de Olivo. Véase: “Primeras mujeres en la Escuela de
Medicina”, disponible en: h�ps://www.medicina.uanl.mx/no�cias/historia/primeras-mujeres-en-la-escuela-de-medicina/

CULTURA REGIONAL

que ha ido eliminando a los seres del sexo masculino, cuyas ap�tu-

4

Por su parte, la Escuela Profesional de Enfermeras se
creó en 1915 en un contexto posbélico, donde la necesidad de asistencia médica se hizo patente. La figura de la
enfermera estaba también relacionada con la cualidad
femenina de cuidado maternal, aunque en Nuevo León la
reglamentación del Hospital Civil de 1897 nos permite conocer que la enfermería era una rama atendida tanto por
hombres como mujeres: “Para ser Enfermero o Enfermera
se necesita: I. Saber leer, escribir y presentar a la administración un conocimiento de buena conducta”¹¹.

Enraizado en el pensamiento liberal […] veía en la educación laica
y racional de las mujeres el camino que permi�ría alcanzar sus metas principales: la dignificación del papel de esposa y madre, y la
ampliación de la influencia de las mujeres en la familia y de los

Una vez que la escuela de Florence Nigh�ngale se expandió en América La�na, la figura de la enfermera como
“mujer que cuida” se consolidó en el programa médico
moderno. Así, cuando se presentó el proyecto de una
escuela de enfermería para Nuevo León se hizo bajo el
nombre específico de Escuela Profesional de Enfermeras,
que tenía por objeto “la enseñanza Médico-Quirúrgica
necesaria para que puedan las alumnas ser verdaderas auxiliares de los médicos en sus trabajos”¹². Al respecto, Patricia Galeana menciona que los perfiles de maestra,

márgenes de su autonomía individual¹⁷.

Para discu�r el plan del sép�mo año se organizó una
comisión dictaminadora conformada por directoras de
escuelas primarias: Agapita Flores, como presidenta;
Herlinda E. viuda de Reyes, como secretaria; y Alejandrina
Garza Almaguer y Refugio A. viuda de Calvo como asesoras. Asimismo, se integró a otras dis�nguidas profesoras
especializadas en cada una de las labores que se buscaba
implementar: Delfina Flores, Margarita Elizondo,

8 Archivo General del Estado de Nuevo León (en adelante AGENL), fondo Memorias de Gobierno, Memoria que sobre los diversos ramos de la administración pública
presenta a la XXV Honorable Legislatura el ciudadano General Lázaro Garza Ayala gobernador cons�tucional del Estado de Nuevo León, 1889.
9 Norma Ramos Escobar, El trabajo y la vida de las maestras nuevoleonesas, pp. 39-40.
10 AGENL, fondo Memorias de Gobierno, Informe rendido por el C. gobernador cons�tucional subs�tuto de Nuevo León a la H. XL Legislatura del Estado, 1923.
11 AGENL, fondo Hospital González, Reglamento Interior del Hospital González, 1897. Cabe aclarar que el personal de enfermería, en ese entonces, no requería de una formación académica específica y eran, más bien, asistentes del médico o prac�cante, sin injerencia directa en el cuidado médico del paciente y únicamente se aseguraban que
éste se mantuviera cómodo en su estancia y, además, atendían requerimientos de limpieza, así como recibimiento y acomodo de medicamentos y utensilios, sin mayores
responsabilidades.
12 AGENL, fondo Salud, Ley de la Escuela de Enfermeras, 1916.
13 Patricia Galeana, “De madres y esposas a profesionistas emancipadas. Las maestras mexicanas”, p. 15.
14 Archivo Histórico de la Escuela Industrial y Preparatoria Técnica “Pablo Livas” (en adelante AHEIPTPL), revista Bodas de Plata, 1946.
15 Ileana Cris�na Gómez Ortega, “No queremos ser ni más ni menos que los varones”. Las mujeres en el Par�do Revolucionario Ins�tucional, p. 54.
16 Ramos, El trabajo y la vida…, p. 50.
17 Gabriela Cano, “Más de un siglo de feminismo en México”, p. 345.

5

�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

Francisca Garza Ochoa, Juana Cas�llo Leal, Juan Villarreal,
Paula M. García, So�a Mar�nez, Consuelo Gracia y Dolores
Garza¹⁸. La mesa direc�va, por su parte, estaba
conformada por tres profesores: Emeterio Lozano, director general de Instrucción Primaria; Plinio D. Ordoñez, comisionado del ramo; y Treviño. La comisión sesionó en seis
ocasiones y en el proceso acordó que la mejor opción,
alterna al sép�mo año para niñas, era la creación de una
escuela femenil de oficios.

III. Confección de sombreros o bonetería
Elaboración de sombreros de diferentes materiales,
como paja o seda, así como para diferentes temporadas o
usos, como sombreros de primavera, invierno, de niña, de
señora o de fiesta²².
IV. Confección de flores

Aunque no se �ene registro de esto, se infiere que la comisión tomó esta decisión por los altos índices de deserción escolar infan�l, acentuada en niñas, pues con regularidad abandonaban la primaria una vez adquiridos los
conocimientos básicos de leer y escribir, para regresar al
hogar y con�nuar siendo asistencia de la madre hasta su
propio casamiento¹⁹. Si era inusual que la niña terminara la
primaria superior (quinto y sexto grado), sería aún más
complicado que concluyera un sép�mo año. Por lo
anterior, se decidió por la organización de una nueva
escuela exclusivamente femenil que, además, diversificaría la limitada oferta educa�va presente en el estado y
aceptaría tanto niñas de 12 años como mujeres solteras,
casadas y viudas. Fue en la úl�ma sesión, celebrada el 14
de enero de 1921, cuando la comisión estableció formalmente el primer programa académico de la escuela femenil, el cual se conformó de los siguientes cursos de
duración de un año:

Fue el curso que suplió a Cerámica –propuesto originalmente por Treviño– porque la comisión consideró que el
oficio de florista era más prác�co. Un manual de 1914 lo
reafirma: “En el templo, en el teatro, en toda clase de
solemnidades […] son necesarias las flores ar�ficiales […]
Con la venta de flores para adornar templos, salones,
sombreros de señoras, etc., se ob�ene gran ganancia”²³. El
curso consis�a en la elaboración de flores ar�ficiales de diferentes �pos y materiales como seda y terciopelo, y de
los, hasta entonces, tradicionales azahares en diferentes
materiales como porcelana, vidrio, polvo metálico y conchitas; este �po de flor era de uso común en bodas por su
significado de pureza y fidelidad²⁴.
V. Pintura
Las cualidades ar�s�cas, como el canto, la música y la
pintura eran bien vistas por la sociedad como un sello de
“buen gusto” y educación. En este curso se instruía en el
uso de diferentes técnicas, como acuarela, pastel y óleo,
entre otras²⁵.

I. Corte y confección de ropa
La costura ocupaba un papel protagónico en el control
curricular de las escuelas para niñas, por lo que el diseño
de este programa se planeó para una alumna con conocimientos básicos que debió adquirir en la primaria elemental y/o superior. El contenido se dividía por grupos de sexo
y edad: a) fabricación de una canas�lla completa para
bebé, con prendas como camisa, gorro, faja y babero,
chaqueta y calzón, cubre man�lla, fondo y ves�do, capa y
capucha, y zapa�tos; b) canas�lla de ropa interior para
dama, con prendas como camisa de ves�r, combinación de
calzón y bloomer o combinación de calzón y corpiño, brasier, bata de dormir, fondo y refajo; c) canas�lla de prendas
para niñas y niños de tres a doce años; y d) canas�lla de
ropa para caballero, con camiseta, camisa y calzoncillo²⁰.

VI. Cocina, repostería y economía domés�ca
Junto con costura, la cocina era otra cualidad que una
mujer “bien educada” tenía que dominar. El programa incluía la elaboración de muy diversos pla�llos, entre guisos,
dulces y panes, y se les instruía para dominar el proceso de
preparación de alimentos, desde la selección de los ingredientes, atendiendo las recomendaciones para la economía familiar, hasta su presentación, no solo para la in�midad del hogar sino también para eventos públicos²⁶.
Una vez establecido el programa, la conformación de la
planta docente fue de especial atención, pues se buscó
integrar a reconocidas profesoras que contaran con años
de experiencia y con una intachable reputación en el
medio educa�vo. Para esto, se llamó a un grupo de egresadas de la Escuela Superior de Señoritas. Como directora
se designó a Francisca Ramírez Anguiano, pionera en la
educación de párvulos en Nuevo León al dirigir el primer
kindergarten de la en�dad en 1906 y a quien, además, se
le asignó el curso de Cocina, pues era costumbre que la directora de un plantel femenil impar�era dicha clase. Como
profesora de Pintura, entró María Luisa Treviño Sada; de

II. Bordado a máquina
En este curso se aprendía a elaborar lo que comúnmente se conoce como accesorios, tanto para ves�menta
como para el hogar, así como arreglos o ajustes de prendas. Se instruía, por ejemplo, en la elaboración de cordones, deshilado de sábanas, alforzas (pliegues), bas�llas,
servilletas, bordados sobre tela en diferentes es�los y parchado, etcétera²¹.

18 Lamentablemente de muchas de estas profesoras se carece de datos biográficos que nos permitan elaborar un perfil de cada una de ellas e inferir los
aportes que cada una pudo realizar. Sólo de Almaguer se puede asegurar que contribuyó en el diseño del plan de Corte y Confección, pues estaba especializada en el “arte de la aguja” y, además, fue autora del manual de corte más u�lizado en las escuelas primarias y femeniles de primera mitad del siglo XX. Y sobre
Agapita Flores se �ene registro de que fue directora de las escuelas “Lázaro Garza Ayala” y “Héroes de Nacozari”, y que ejerció el magisterio por más de 50
años. Véase Héctor Franco Saénz y Mar�n Cepeda Obregón, Maestros de Nuevo León.
19 Norma Ramos, La niñez en la educación pública…, pp. 49-51.
20 AGENL, fondo Educación, Departamento de Artes y Labores. Programa de Corte y C. de Ropa, 1928.
21 AGENL, fondo Educación, Departamento de Artes y Labores. Programa de Bordado en Máquina, 1928.
22 AGENL, fondo Educación, Departamento de Artes y Labores. Programa de Bonetería, 1928.
23 Aureliano Abenza, citado por Oresta López Pérez, Educación, lectura y construcción de género, p. 127.
24 AGENL, fondo Educación, Departamento de Artes y Labores. Programa de C. de Flores, 1928.
25 AGENL, fondo Educación, Departamento de Artes y Labores. Programa de Dibujo y Pintura, 1928.
26 AGENL, fondo Educación, Departamento de Artes y Labores. Programa de Cocina, 1928.

CULTURA REGIONAL

6

1928: la primera reforma académica

Confección de flores, Teresa Conh; de Confección de
sombreros, Eduviges Flores; de Bordado en máquina, Trinidad Gómez; y de Corte y confección de ropa, Alejandrina
Garza Almaguer, integrante de la comisión organizadora
de la escuela²⁷. Además de los cursos y sus respec�vos
contenidos, también se implementaron tres materias
complementarias: Prác�cas sociales, impar�da también
por la directora; Educación �sica, por la profesora Flores; y
Dibujo, por la maestra Treviño.

El año 1927 marcó el inicio de una reforma educa�va
integral a nivel estatal, primero bajo la administración de
Jerónimo Siller (1925-1927) y después bajo Aarón Sáenz
Garza (1927-1931), con quién se publicó la reforma de ley.
En preparación, el 22 de julio de 1927 salieron rumbo a
Ciudad de México las profesoras María Guevara, Jovita
Guerra, Bertha González Mar�nez y la directora en turno,
Carmen Mancilla, para atender cursos de perfeccionamiento de habilidades: Guevara en Pintura, Guerra en
Conservación de alimentos, González en Dibujo y Mancilla
en Pequeñas industrias, el equivalente al curso de Repujado, que recientemente se había integrado a la oferta
educa�va de la escuela. Siller destacó entonces la
importancia de apoyar por todos los medios la escuela,
como lo fue este viaje con gastos pagados, al ser la Femenil
una “magnífica oportunidad para la joven nuevoleonesa
que adquiere en ese establecimiento todas las enseñanzas
que debe poseer una buena esposa y una buena madre”³¹.

Debido a las condiciones económicas y polí�cas
imperantes en la época, la escuela inició labores en salones prestados de la Escuela Normal para Maestros y
después en ala norte del Colegio Civil que, entonces, era
sede de la Escuela de Bachilleres. Su primer año escolar
transcurrió con normalidad y el 26 de junio de 1922 se
montó la primera exposición de trabajos de fin de curso,
acto que se conver�ría en tradición anual y que, en su primera edición, fue elogiado por la prensa: “Esta exposición
basta por sí sola para pres�giar la labor desarrollada por el
profesorado de la incipiente ins�tución […] en trabajos de
bonetería existen ejemplares que podrían compe�r ventajosamente con sus similares de Europa y Estados Unidos
[…]”²⁸. De acuerdo con el informe de gobierno, la primera
generación de cada uno de los seis cursos se conformó de
la siguiente manera: Corte y confección de ropa, 70;
Sombreros, 30; Cocina, 45; Flores, 25; Bordado en máquina, 19; y Pintura, 16; que en sumatoria dan 205 estudiantes cer�ficadas²⁹.

La nueva Ley de Instrucción Pública, publicada el 12 de
noviembre de 1927, reconoció a la Escuela de Artes y
Labores Femenil “Pablo Livas” como un plantel de educación secundaria al incluirla en el capítulo III del documento, donde se es�puló lo siguiente: “La Instrucción Secundaria Oficial se impar�rá en el Colegio Civil del Estado, en la
Escuela Femenil de Artes y Labores ‘Pablo Livas’ y en los
planteles que cree la ley en el futuro”. A raíz de esto, su jurisdicción pasó de la Dirección de Instrucción Primaria al
Departamento de Enseñanza Secundaria y Profesional.

La matrícula de las primeras generaciones de la escuela
femenil es di�cil de rastrear por la ausencia de informes de
la administración interna de 1922 a 1925 y también
porque la información otorgada por gobierno fue presentada de manera ambigua o irregular, aunque se puede es�pular que por año la escuela atendió una población
escolar promedio de 350 estudiantes³⁰, algunas de ellas
con intención de concluir el curso formalmente, y muchas
otras con intención de solamente cursar temas de interés
para después abandonar la escuela sin la necesidad personal de obtener un cer�ficado, lo que ocasionó irregularidades en la matrícula anual con altas y bajas con�nuas.
Aunque la población escolar variara tanto durante el
transcurso del año, es innegable la alta demanda que la
escuela experimentó desde su primer año, fenómeno que
replicó el éxito de la Escuela Normal [Superior o Profesional] para Señoritas.

Tras la publicación de la nueva ley, el 24 de noviembre
de 1927 las escuelas Normales para varones y señoritas se
fusionaron en una sola: la Escuela Normal para Maestros.
Esta unión atendió una crí�ca del maestro Enrique T. Westrup, pionero de la enseñanza del inglés en el estado, que
cues�onó la razón por la que las escuelas Normales no se
hacían una sola: “¿le tenemos tanto miedo a la coeducación?”³². Para mediados de los años veinte las escuelas
mixtas ya habían tomado delantera en los índices de
escuelas oficiales. Por ejemplo, en el informe de 1924 de
las 295 primarias públicas, 66 eran de niños, 60 de niñas y
169 mixtas. El gobierno de Sáenz favoreció este �po de
planteles principalmente por razones económicas, al representar mayor ahorro una escuela mixta, pero también
por adopción de costumbres de uso en “los demás países”,
al ser la coeducación la nueva apuesta en el sistema de
educación moderno.
Con la organización de una sola Normal, el director de la
escuela de varones, el profesor Celso Flores Zamora, fue
designado director de la Femenil “Pablo Livas” el 28 de noviembre y como un cambio significa�vo –aunque temporal– la escuela de Comercio de varones se incorporó a la
administración de la Escuela Femenil, únicamente para el
año escolar 1927-1928. Un año antes, en 1926, también se
había trasladado el departamento de Comercio que co-

Figura 1. Demostración de Peinado, 1930. Fuente: AHEIPTPL.

27 Nelda Le�cia Gu�érrez Mar�nez, De un milenio a otro, p. 22.
28 El Porvenir, 27 de junio de 1922, Monterrey, México, p. 4.
29 AGENL, fondo Memorias de gobierno, Informe rendido por el C. gobernador cons�tucional subs�tuto de Nuevo León a la H. XXXIX Legislatura del Estado,
1922.
30 El promedio se establece a par�r de notas de prensa de la época, que informaron sobre la matrícula anual, así como de los informes de gobierno de 1922
a 1925.
31 AGENL, fondo Memorias de gobierno, Informe leído ante la H. XLII Legislatura del Estado de Nuevo por el Srio. Gral. De Gobierno, C. David A. Cossío, en
representación del Gobernador Cons�tucional Subs�tuto del Estado, C. Jerónimo, 1927.
32 El Porvenir, 31 de octubre de 1926. Monterrey, México, p. 4.

7

�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

rrespondió a la Normal para señoritas³³. Ambos departamentos comerciales se unificaron en uno solo en
seguimiento del modelo de coeducación, referido como
“la Comercial anexa” de la Femenil.

Los completos eran de duración obligatoria de dos años y
comprendían los programas de Corte y confección de
ropa, y Cocina y repostería. A diferencia de la academia capitalina, aquí no se implementó el año “prevocacional”
pero, como se observa, se seleccionaron los mismos cursos esto, simplemente, porque Corte y Cocina eran los de
mayor demanda como en todas las escuelas femeniles del
país. Por su lado, en los cursos libres la alumna era –como
su nombre lo indica– libre de cursar los temas o materias
que deseara de cada uno de los programas bajo esta modalidad, sin compromiso a concluirlo en su totalidad. Los
cursos eran: Bordado en máquina, Corte y confección de
ropa [versión libre], Sombreros, Cocina y repostería [versión libre], Flores, Industrias varias –plan renovado de Repujado– y dos nuevos, Peinado y corte de pelo, y Conservación de frutas y legumbres³⁵. Si la alumna decidía
cursar la totalidad de temas de cada curso libre, completaría un año, al igual que la escuela capitalina.

A raíz de la nueva ley educa�va, la escuela fue some�da
a una profunda reforma interna. Con Siller, en primera instancia, los programas de estudio fueron estudiados por
una comisión externa para detectar irregularidades y proceder a una reorganización global, misma que se
implementó con Sáenz. Como acto inaugural de la reforma
académica, hacia inicios de 1928 se designó una profesora
externa a la “Pablo Livas” para que atendiera la Escuela de
Arte Industrial para Mujeres “La Corregidora de Querétaro” en Ciudad de México, plantel inaugurado en 1910 y que
para 1927 contaba con alto pres�gio nacional. La profesora
seleccionada fue Belén Garza Chavarría, normalista con 17
años de trayectoria que fue recomendada por el entonces
director general de Educación del Estado, profesor Andrés
Osuna, para emprender la necesitada labor de, primero,
conocer a profundidad el funcionamiento de la más pres�giosa escuela femenil del país y, segundo, implementar
los conocimientos adquiridos en la ins�tución local.

Además de ambas modalidades de cursos, se
implementaron las denominadas “materias intelectuales”,
clases comunes que todo alumnado regular de ambas modalidades atendía durante su estancia en el programa de
su elección. Las materias eran: Español, Aritmé�ca, Economía domés�ca, Dibujo, Canto y Educación �sica. Como se
recordará, Economía domés�ca era parte del curso de Cocina y repostería, pero con la reforma se estableció como
materia individual y su programa permaneció igual, en
cuanto a conceptos básicos de la economía del hogar se
refiere. Por su parte, el curso de Pintura desapareció y en
su lugar, Dibujo se estableció como materia intelectual;
asimismo, Canto y Educación �sica reafirmaron su posición
como clases regulares, y Español y Aritmé�ca se integraron por vez primera a la currícula de la escuela, a modo de
ofrecer una mejor y más completa preparación³⁶.

Una aproximación al programa de estudios que “La Corregidora de Querétaro” ofrecía en el ciclo 1927-1928 nos
permite observar la adaptación que la Femenil “Pablo
Livas” implementó un año después. El plan estaba dividido
en dos modalidades: los cursos completos y los cursos libres. Los completos eran dos, Corte y confección de ropa
y Cocina y repostería, ambos con una duración de tres
años, dos del curso y uno previo denominado “prevocacional” que estaba des�nado a adquirir conocimientos básicos de materias cien�ficas e histórico-sociales y para que
la alumna observara durante un año el contenido de
ambos cursos, a modo de seleccionar el que mejor se
adaptara a sus habilidades y necesidades³⁴.

Sobre la evaluación, para ambas modalidades se establecieron los exámenes trimestrales y en el caso de los cursos libres, la alumna que así lo deseara podía concluir su
formación por medio de estos, a través de un examen público ante las autoridades de la Dirección de Instrucción
Pública, como era la costumbre, para demostrar las habilidades adquiridas. No obstante, es necesario aclarar que si
la alumna aprobaba la evaluación final aún no era candidata a su respec�vo cer�ficado porque, como otro cambio
sustancial por la reforma, toda egresada de ambas modalidades debía cumplir con un periodo de seis meses de prác�ca profesional y una vez completado, la alumna podía acceder a su respec�vo documento, cer�ficado para cursos
libres y diploma para cursos completos. Este requisito ocasionó que el registro de cer�ficados y diplomas fuese de
un promedio mucho menor al de término. Por ejemplo,
durante la ges�ón de Garza, la escuela registró un promedio de 250 alumnas terminales cada año escolar, pero
solo la entrega de una media de 60 cer�ficados por ciclo,
ante la imposibilidad, desinterés o nega�va de muchas egresadas de cumplir con la prác�ca profesional³⁷.

En cuanto a los libres, eran de duración de un año y estaban especializados en atender a amas de casa que no tuviesen el �empo necesario para asis�r a un curso completo o el interés de ejercer un oficio, sino simplemente
adquirir nuevas habilidades o perfeccionarlas. Los cursos
bajo esta modalidad eran: Bordado a mano, Bordado en
máquina de coser común, Bordado en máquina especial,
Sombreros, Fabricación de cajas y estuches, Encuadernación, Peinados, Pintura en porcelana, Salchichonería,
Trabajos en mimbre, Cocina y repostería, Conservación de
frutas y legumbres, Confección con pieles, Lencería, Fotogra�a, Industrias domés�cas, Tintorería, y Corte y confección de ropa. Por un semestre, Garza estuvo como comisionada en la ins�tución capitalina y a su regreso a Nuevo
León, para el inicio del ciclo escolar 1928-1929, la reforma
académica de la Escuela Femenil “Pablo Livas” se
implementó con cambios sustanciales.
En primer lugar, el 1 de sep�embre de 1928 Garza fue
designada directora en sus�tución de Flores Zamora y fue
bajo su regencia cuando se implementó esta primera reforma académica. Al igual que en “La Corregidora” se establecieron dos �pos de cursos: los completos y los libres.

Aunque para el ciclo 1928-1929 el plan entró tal y como
se expone, pronto algunos cambios fueron implementados. Por ejemplo, el curso completo de Corte y confec-

33 El Porvenir, 27 de abril de 1926. Monterrey, México, p. 3.
34 Gabriela Hernández Medina. “La educación técnica para la mujer como un proceso de innovación educa�va en la Ciudad de México”, pp. 77-80.
35 AHEIPTPL, revista Bodas de Plata, 1946.
36 AHEIPTPL, fondo Correspondencia administra�va, “Informe general correspondiente a la Escuela Industrial Femenil ‘Pablo Livas’ durante el año escolar
1928 a 1929”, libro 1928-1929.
37 El promedio se ob�ene de los informes de Belén Garza Chavarría, disponibles en el fondo Correspondencia administra�va del AHEIPTPL.

CULTURA REGIONAL

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ción de ropa cambió su nombre a Curso de modas –en modalidad libre con�nuó como CyCR– al integrar entre las
materias el curso de Lencería. También, Cocina emigró a
curso libre exclusivamente, lo que estableció a Modas
como el único curso completo. Por su parte, el curso libre
de Peinado y corte de pelo cambió su nombre a Calicultura, al agregar otros aspectos de belleza en el programa,
como manicure. En su primer informe de labores, leído el
14 de junio de 1929, Garza definió este nuevo programa
integral como una necesidad social “no sólo para formar
buenas amas de casa, sino suministrar una profesión a la
mujer preservándola de los infortunios que la vida les depara”,³⁸ parafraseando las palabras que el profesor Treviño
pronunció ante el Ayuntamiento de Monterrey durante la
organización de la escuela en 1920, cuando mencionó “las
veleidades del des�no que en muchas ocasiones la arrastra [a la mujer] a la desgracia”.

media superior y superior. Por su parte, la Escuela de Bachilleres se oficializó como escuela preparatoria tras la reforma a la Ley de Instrucción Pública del estado que dividió
la educación secundaria de cinco años en dos niveles:
secundaria de tres años y preparatoria de dos. Mientras,
las escuelas de oficios se establecieron como escuelas anexas –categoría establecida para dependencias cuyo alumnado no aspiraba a grados superiores– y su función fue definida en la Ley Orgánica de la Universidad de Nuevo León
como: “IV. Formar técnicos y expertos en varias ac�vidades cuya preparación se inicie después de la educación
primaria o de la secundaria”⁴¹.
La Escuela Industrial Femenil “Pablo Livas” –así denominada formalmente a raíz de la reforma universitaria– some�ó de nueva cuenta a una reforma íntegra cada uno de sus
programas educa�vos, a modo de adecuarlos a su nueva
realidad: una escuela universitaria. En primer lugar, la renovada Ley de Instrucción Pública de 1933 estableció la
creación de un Departamento de Higiene y Educación Física, lo que definió la importancia de establecer una clase
de higiene en los planteles educa�vos. La Femenil acató la
nueva disposición y para el año escolar 1933-1934
implementó las materias intelectuales Higiene y Puericultura, la primera con abordaje en aspectos básicos de higiene
y salud personal, y la segunda en aspectos del cuidado y
crianza del infante, para asegurar un sano desarrollo.
En segundo lugar, se diseñó un reglamento interior. Al
iniciar el año escolar, el Consejo Universitario solicitó a todas las dependencias universitarias promover las reformas
necesarias a reglamentos y planes vigentes con el fin de
actualizarlos de acuerdo con los términos de la Ley Orgánica. Todo indica que la Femenil tenía un reglamento
interno desde 1930, pero el Consejo exigía una documentación mucho más detallada y apegada a la nueva situación, lo que la Femenil se abocó a cumplir. Así, el 16 de
febrero de 1934, la directora Garza presentó ante el Consejo la propuesta del Reglamento de la Escuela Industrial
Femenil “Pablo Livas” que contempló aspectos como obje�vos de la escuela, requisitos de ingreso, estancia y egreso,
sobre la disciplina de las alumnas, del personal, horarios y
programas de estudio⁴².

Figura 2. Exposición de fin de cursos, 1939. Fuente: AHEIPTPL.

1934: la reforma universitaria
El 25 de febrero de 1933 se celebró la primera sesión del
Comité Organizador de la Universidad de Nuevo León, ins�tución de enseñanza superior que venía proyectándose
desde la administración de Sáenz (1927-1931)³⁹. El comité
fue encabezado por el gobernador en turno, Francisco A.
Cárdenas (1931-1933), y por el Dr. Pedro de Alba, comisionado de la Secretaría de Educación Pública como asesor de
organización y quien, en esa calidad de asesor, fungió
como secretario general. El comité fue el encargado de
todo lo relacionado con la creación de la primera universidad pública de Nuevo León, de seleccionar las escuelas superiores y secundarias que integrarían la nueva ins�tución,
así como de las reformas necesarias a los planes de estudio de dichas dependencias para su integración a la Universidad y de la Ley de Instrucción Pública.

Aprobado en su totalidad, el nuevo reglamento definió
a la Escuela Femenil como un recinto escolar más estricto
en sus requisitos de ingreso y permanencia, pero manteniendo la libertad que implementó en su primera reforma
de 1928 y que le caracterizaba como escuela de oficios
para mujeres de todas las edades, sectores y condiciones
sociales. En su ar�culo 1º, la Femenil restableció su obje�vo como centro de enseñanza:

La Femenil “Pablo Livas” fue una de las escuelas secundarias que se integró a la ins�tución, junto con la Escuela
de Bachilleres y la Escuela Industrial “Álvaro Obregón”, otra
escuela de oficios creada en 1930 con una oferta educa�va
dirigida a la industria pesada: mecánica, electricidad,
herrería, automotriz, carpintería y fundición⁴⁰. Las escuelas secundarias tuvieron que someterse a una serie de reformas internas para adaptarse a la calidad de enseñanza

La Escuela Industrial Femenil “Pablo Livas” �ene por objeto impar�r
una enseñanza adecuada a los dis�ntos trabajos a que puede dedicarse la mujer, para ponerla en ap�tud de gobernar con acierto el
hogar y a la vez, adquirir un medio honesto de vivir.

Sobre los requisitos de ingreso, la edad mínima se elevó
de 12 a 13 años y el cer�ficado de primaria superior

38 El Porvenir, 15 de junio de 1929. Monterrey, México, p. 4.
39 Véase: Lydia Espinosa Morales, Creación de la Universidad de Nuevo León (1931-1933).
40 Sobre esta escuela no está de más mencionar que, aunque su reglamentación no es�pulaba que era exclusivamente varonil –como si lo hacía la Femenil
“Pablo Livas”–, sus primeras tres alumnas se inscribieron hasta 1968, en el curso de Electricidad y sólo concluyó una en 1971. Véase: Susana Acosta Badillo y
Erika Flor Escalona On�veros, “Ana María Garza González. Primera alumna egresada de la EIAO”, pp. 11-21.
41 Periódico Oficial del Estado de Nuevo León, 7 de junio de 1933. Monterrey, México, p. 2.
42 AHEIPTPL, fondo Correspondencia administra�va, “Reglamento de la ley en lo rela�vo a la Escuela Industrial Femenil ‘Pablo Livas’”, libro 1933-1934.

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�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

con�nuó como el único documento solicitado. Como primer cambio, se establecieron los exámenes de admisión,
los cuales básicamente consis�an en medir el conocimiento de la candidata en Lengua Nacional y Aritmé�ca,
aunque no se especifica qué pasaba con las aspirantes reprobadas en dicho examen. Como cambio más acentuado,
la Femenil renovó de nueva cuenta todos sus planes de estudio para el año escolar 1934-1935.
Con el reto de elevar su nivel cultural, la oferta de cursos
completos se expandió y los programas bajo esta modalidad se complementaron con una equilibrada distribución
entre clases intelectuales e industriales. El Curso de Modas, por ejemplo, se extendió de dos a tres años y se asignaron como cursos completos Cocina y Repostería (dos
años), Sombreros (1 año) y Calicultura (3 años), además de
diseñarse uno nuevo: Amas de Casa (3 años). Este úl�mo
curso completo se presentó bajo la primicia siguiente:
Esperamos ver la realización de nuestros propósitos para que la
mujer desempeñe mejor su come�do, que la sociedad se beneficie
y que nuestra Patria sonría contenta y feliz abrigando en su seno

Industrial y Panadería Industrial, pertenecientes al curso
completo de Cocina y Repostería, también se presentaron
como cursos libres, al igual que Manicure y Peinados, que
eran parte de Calicultura.

Además, se destaca la intención de las autoridades educa�vas de que la mujer moderna se hiciera de un oficio para
enfrentar las desgracias de la vida, en clara referencia a la
viudez, en primer lugar, pero también a la soltería.

Sobre �tulos a obtener, este aspecto también se reformó. Los cursos completos con�nuaron otorgando diploma, mientras que los cursos libres siguieron con la entrega
de cer�ficado, pero como novedad, se acordó entregar
una constancia al alumnado que optara por atender
materias aisladas. Mediante estas disposiciones se atendió
lo dispuesto en la Ley Orgánica de la Universidad que, en
su respec�vo capítulo X, declaró que: “los diplomas acreditarán los estudios de carreras cortas sin bachillerato y los
que se hagan en escuelas técnicas y se expedirán
únicamente cuando el interesado haya hecho la carrera
completa” y con�núa en su ar�culo 50: “Los cer�ficados
acreditarán los estudios de materias aisladas o de cursos
especiales”. Sobre la prác�ca profesional es�pulada en la
reforma de 1928, esta se suprimió ante la extensión de los
programas de estudio y el claro rechazo o imposibilidad
por parte del alumnado egresado.

Las reformas académicas de 1928 y 1934 perpetuaron
el discurso de género diferencial y con�nuaron destacando
las cualidades entonces consideradas propias de la mujer,
como el cuidado del hogar y la atención del marido e hijos,
aspectos que se reafirmaban y perfeccionaban en la currícula de la escuela. La escuela femenil con�nuó con este
perfil mujeril hasta pasada la primera mitad del siglo XX,
cuando en la década de 1970 se some�ó a su, tal vez, reforma interna más radical al abrirse, por vez primera en su
historia, a la población masculina, mediante la creación de
cursos “atrac�vos” para el género, como Técnico en Deportes. No obstante, se �ene registro de que hubo alumnado varonil que se inscribió a los cursos de Corte y
Confección o Cocina, acciones que tanto con�nuaron el
discurso diferencial por sexo, pero también, rompieron
con los prejuicios de género.

seres preparados para la lucha, que en completa armonía hombres

Galeana, Patricia (2015). “De madres y esposas a profesionistas emancipadas. Las maestras mexicanas”, en: Lucrecia
Infante Vargas (coord.). Las maestras de México, vol. I. México: Secretaría de Educación Pública, Ins�tuto Nacional de
Estudios Históricos de las Revoluciones de México.
Gómez Ortega, Ileana Cris�na (2020). “No queremos ser ni
más ni menos que los varones”. Las mujeres en el Par�do
Revolucionario Ins�tucional: Prác�cas polí�cas y representaciones discursivas, 1946-1943. Tesis de doctorado en
Historia. México: El Colegio de Michoacán.
Gu�érrez Mar�nez, Nelda Le�cia (2013). De un milenio a otro.
Cronología de la Escuela Industrial y Preparatoria Técnica “Pablo Livas”. México: Universidad Autónoma de Nuevo León.
Hernández Medina, Gabriela (2014). La educación técnica
para la mujer como un proceso de innovación educa�va en
la Ciudad de México: La Escuela de Arte Industrial ‘La Corregidora de Querétaro’ (1920-1930). Tesis de licenciatura.
México: Universidad Pedagógica Nacional.
Jaiven, Ana Lau (2015). “La historia de las mujeres. Una
nueva corriente historiográfica”, en: Historia de las mujeres en México. México: Secretaría de Educación Pública,
Ins�tuto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México.

FUENTES DE INFORMACIÓN

y mujeres la hagan sen�rse grande, fuerte y respetada⁴³.

Archivos
Amas de Casa era, en prac�cidad domés�ca, el curso
más completo de los ofertados en la Femenil, pues abarcaba prác�camente todos los ámbitos básicos de los demás
cursos desde corte, cocina, lencería, bordado, sombreros,
conservación de alimentos, flores, trabajos manuales y
una variedad de clases sobre salud que ningún otro programa cubría (ver tabla 1). Todo indica que el curso entró
en funciones. Sin embargo, no se encontró documentación que sustente la conclusión de por lo menos un año
de ac�vidades y menos, el egreso de alguna generación;
asimismo, en informes posteriores, el curso Amas de Casa
no vuelve a ser mencionado.

Archivo General del Estado de Nuevo León (AGENL). México.

López Pérez, Oresta (2016). Educación, lectura y construcción de género en la Academia de Niñas de Morelia (18861915). México: El Colegio de San Luis.

Archivo Histórico de la Escuela Industrial y Preparatoria
Técnica “Pablo Livas” (AHEIPTPL). México.
Hemerogra�a

López Pérez, Oresta (2008). “Currículum sexuado y poder:
miradas a la educación liberal diferenciada para hombres
y mujeres durante la segunda mitad del siglo XIX en México”, en: Relaciones. Estudios de historia y sociedad, vol. 29,
no. 113, pp. 33-68.

El Porvenir. Monterrey, México.
Gazeta Cons�tucional de Nuevo León. Monterrey, México.
Periódico Oficial del Estado de Nuevo León. Monterrey,
México.

Sobre este programa, también se debe comentar que,
como consecuencia de la reforma organizacional de la Universidad a raíz de la educación socialista en 1934, se crearon los denominados Centros de Cultura Popular, ges�onados por el Departamento de Extensión Universitaria y
cuyo obje�vo general era: “Realizar acción social en la comunidad, difundir ampliamente las nuevas doctrinas del
Estado en materia educa�va y establecer relación estrecha
entre la escuela y el hogar”⁴⁴. Entre los cursos ofertados,
diseñados para hombres y mujeres mayores de edad,
especialmente trabajadores, había uno especial para niñas
de 8 a 14 años llamado “Pequeñas amas de casa”, donde
se les inculcaba un programa similar al de la Femenil,
aunque mucho más acotado, atendiendo aspectos básicos
de aseo general, preparación de alimentos, primeros auxilios, cuidados de la ropa y cuidados del infante.

Ramos Escobar, Norma (2007). El trabajo y la vida de las
maestras nuevoleonesas. Un estudio histórico de finales
del siglo XIX y principios del XX. México: Centro de Inves�gaciones y Estudios Superiores en Antropología Social,
Consejo para la Cultura y las Artes de Nuevo León, Universidad Autónoma de Nuevo León.

Renacimiento. Monterrey, México.
Bibliogra�a

Consideraciones finales
Los discursos observados durante la creación de la
Escuela de Artes y Labores Femeniles “Pablo Livas” y cada
una de las dos reformas aquí presentadas, confirman lo dicho en previas inves�gaciones⁴⁵, que las autoridades buscaban mejorar e incluso “igualar” las oportunidades de estudio entre mujeres y hombres, pero con un claro discurso
diferencial entre ambos sexos, al insis�r en las cualidades
femeninas de cuidado maternal, mismas que las alumnas
perfeccionarían en los cursos ofertados por la escuela.

Por su parte, los cursos libres igualmente extendieron su
oferta educa�va con opciones de uno o dos años de
duración (ver tabla 2), aunque para cualquier curso libre la
alumna estaba obligada a atender las materias intelectuales. Como novedades en la modalidad libre, Lencería regresó como un curso individual además de permanecer
como materia industrial en los cursos de Modas y Amas de
Casa, mientras que las materias industriales de Dulcería

Acosta Badillo, Susana y Erika Flor Escalona On�veros (2015).
“Ana María Garza González. Primera alumna egresada de la
EIAO”, en: Memoria Universitaria, no. 61, pp. 11-21.

Ramos Escobar, Norma (2014). La niñez en la educación
pública nuevoleonesa, 1891-1940. México: Fondo Editorial
Nuevo León.

Cano, Gabriela (2012). “Ansiedades de género en México
frente al ingreso de las mujeres a las profesiones de Medicina y Jurisprudencia”, en: Projeto História, no. 45, pp. 13-28.

Fuentes electrónicas
“Primeras mujeres en la Escuela de Medicina” (2022), en: Facultad de Medicina, Universidad Autónoma de Nuevo León.
[En línea; consultado el 1 de diciembre de 2025]. Disponible
en:
h�ps://www.medicina.uanl.mx/no�cias/historia/primeras-mujeres-en-la-escuela-de-medicina/

Cano, Gabriela (1996). “Más de un siglo de feminismo en
México”, en: Debate feminista, vol. 14, pp. 345-359.
Espinosa Morales, Lydia (2013). Creación de la Universidad de
Nuevo León (1931-1933). México: Centro de Documentación y
Archivo Histórico, Universidad autónoma de Nuevo León.
Franco Saénz, Héctor y Mar�n Cepeda Obregón (2014). Maestros de Nuevo León. México: Fondo Editorial de Nuevo León.

43 AHEIPTPL, fondo Correspondencia administra�va, “Informe de la labor desarrollada en la Escuela Industrial Femenil “Pablo Livas” durante el año escolar
de 1933 a 1934”, libro 1933-1934.
44 AGENL, fondo Educación, caja Universidad de Nuevo León, 1933-1955.
45 Se recomienda leer la introducción de la tesis doctoral citada de Ileana Cris�na Gómez Ortega.

CULTURA REGIONAL

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�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

jeres obreras fic�cias –pues no exis�an en la realidad, véase figura 3– y oficinistas que, en la prác�ca, eran minoría
en el Condominio Acero de la empresa¹².

CRONOGRAFÍA

Las profesionistas en Fundidora Monterrey:
prejuicios, resistencias y transformaciones
en el sistema patriarcal (1968-1986)
Alberto Casillas Hernández 1
Archivo Histórico de Fundidora

Figura 1. Convivencia de trabajadores de Fundidora Monterrey en la Navidad de
1968. Cortesía Archivo Histórico Fundidora

Estrategias para superar los prejuicios
Introducción

En términos legales, las mujeres contratadas por la
empresa estuvieron protegidas por la Ley Federal del Trabajo. El 1 de abril de 1970 se publicó y entró en vigor la
Ley Federal del Trabajo (LFT)⁶ que sus�tuyó a la anterior
ley de 1931. En el caso de las mujeres trabajadoras, la LFT
de 1970 las protegió principalmente a través de un enfoque conocido como “protección a la maternidad” y
mediante la prohibición inicial de la discriminación por
sexo. Si bien estas medidas eran consideradas una forma
de protección en esa época, estaban enmarcadas en una
visión de la mujer trabajadora más centrada en su rol reproduc�vo y con algunas limitaciones sobre el �po de
trabajo que podía desempeñar.

El ingreso de mujeres profesionistas a la Compañía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey, S.A.² en 1968
marcó un parteaguas en la historia laboral de la siderurgia regiomontana. Aunque su par�cipación en la
empresa fue minoritaria, ésta reflejó tensiones entre la
tradición patriarcal y el proceso de modernización de
Fundidora Monterrey (1955-1977). Esta síntesis se deriva
de Mujeres del Acero: orgullo y prejuicio en la industria
siderúrgica regiomontana, trabajo de inves�gación actualmente en proceso de publicación, y analiza los factores que propiciaron su incorporación, los prejuicios enfrentados, las estrategias para superarlos, la influencia del
cine en la representación de género y el papel de las secretarias en los procesos organiza�vos.

Prejuicios en el sistema patriarcal

Aunque se trató de una ficción, contribuyó a instalar en
el imaginario colec�vo la idea de que la siderurgia podía
incluir a mujeres en diversas funciones. El valor de este
�po de representaciones radica en que antecedieron a
cambios más profundos, funcionando como herramienta
simbólica de legi�mación cultural más que como reflejo
fiel de la realidad obrera.
Las secretarias y los cambios en la organización administra�va
El papel de las secretarias resulta fundamental para
comprender la feminización parcial de Fundidora
Monterrey. Durante los primeros cincuenta años, las labores
administra�vas eran desempeñadas principalmente por
hombres; sin embargo, a par�r de 1949 las mujeres comenzaron a ocupar esos espacios de manera sistemá�ca¹³.

El Archivo Histórico de Fundidora resguarda el Fondo
IMSS 1950-1986, el cual consta de 11,598 expedientes de
obreros y empleados de la acerera. De esos legajos, solo
614 registros corresponden a mujeres que laboraron en diversas áreas de la empresa, como docentes, secretarias,
ingenieras, auditoras, laboratoristas, enfermeras y programadoras de sistemas, y cubren un periodo de 1965 a
1986; es decir, comprenden los úl�mos 21 años antes del
cierre de la siderurgia regiomontana⁷.

Factores que propiciaron la llegada de mujeres profesionistas
La incorporación de las profesionistas no fue un fenómeno aislado, sino resultado de procesos sociales, religiosos, económicos y jurídicos. Por un lado, la doctrina
social de la Iglesia católica, a través de la encíclica Pacem
in terris (1963) del papa Juan XXIII, y de la cons�tución
pastoral Gaudium et spes (1965) del Concilio Va�cano II,
legi�maron la par�cipación de la mujer en la vida pública
como una alterna�va para frenar la influencia del comunismo en los trabajadores industriales.

El sistema patriarcal condicionó fuertemente la inserción femenina en Fundidora. Durante décadas, las mujeres contratadas por la siderurgia regiomontana se habían
limitado a empleos vinculados con la asistencia y el cuidado: enfermeras, maestras o afanadoras⁸. En la empresa,
el sindicato de la Sección 67 dudaba de la capacidad técnica de las profesionistas, considerando que el trabajo siderúrgico “no era propio de una mujer”. Aun en puestos
administra�vos o de laboratorio, su presencia era vista
como excepcional, como lo ilustra la fotogra�a de 1968
donde solo dos mujeres (Figura 1) aparecen en la posada
navideña entre decenas de trabajadores. Además, la
mayoría fue contratada como “personal de confianza” por
la propia empresa, lo que las dejó fuera de la protección
sindical, reforzando su condición de subordinación.

Asimismo, la expansión de la Fundidora Monterrey entre 1955 y 1977 requirió personal especializado en áreas
técnicas y administra�vas. Esto abrió las puertas a profesionistas en química, ingeniería y arquitectura, formadas
en ins�tuciones como el Ins�tuto Tecnológico de
Durango, la Universidad Autónoma de Nuevo León, la
Universidad Nacional Autónoma de México y el Ins�tuto
Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey. En
este contexto, la contratación de mujeres como Esther
Navarro Montenegro, química (1968-1973)³ o Bertha
Garza, ingeniera química (1970-1984)⁴ obedeció tanto a
las necesidades de modernización como a las recomendaciones de direc�vos varones⁵.

1 Es licenciado en Historia por la Universidad Autónoma de Nuevo León y maestro en Humanidades en la Universidad Autónoma de Zacatecas. Actualmente
es jefe del Archivo Histórico de Fundidora y responsable del patrimonio industrial del Parque Fundidora.
.2 En adelante, se referirá también como Cía. Fundidora, acerera regiomontana, Fundidora Monterrey, Fundidora, siderurgia regiomontana, Elefante de acero
regiomontano y/o Maestranza.
3 Archivo Histórico de Fundidora (en adelante AHF), fondo 123 IMSS 1968, caja 41, expediente 101, Ma. Esther Navarro Montenegro (1968-1973).
4 AHF, fondo 123 IMSS 1970, caja 48, expediente 137, Bertha Garza de Hayes (1970-1984).
5 AHF, fondo 125, Producción, sección: Cerro de Mercado, S.A., caja 3, expediente 95, correspondencia del Ing. Raúl Mejía Chávez, jefe de Relaciones Industriales, para: Ing. Enrique M. González, director general de Cerro de Mercado, S.A. Monterrey, México, 7 de febrero de 1969.
6 “Ley Federal del Trabajo”, disponible en: h�ps://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/ref/l�/LFT_orig_01abr70_ima.pdf
7 Alberto Casillas Hernández, Mujeres del Acero: orgullo y prejuicio en la industria siderúrgica regiomontana, p. 11. [En proceso de publicación].
8 Alberto Casillas Hernández, Mujeres del Acero: orgullo y prejuicio en la industria siderúrgica regiomontana, p. 45. [En proceso de publicación].

CULTURA REGIONAL

Figura 3. Fotograma tomado de la película Al rojo vivo (1969) en donde se
recrea un área de trabajo femenil dentro del Molino Desbastador de 46”. Al
centro, la actriz Norma Lazareno quien carga una tabla, después de haber
entregado un reporte de trabajo al mayordomo (Min. 53:19). Disponible en
Youtube: h�ps://www.youtube.com/watch?v=X8uzX6928HI

Frente a esta resistencia, las profesionistas apelaron a la
competencia técnica y a la visibilidad pública. Ingenieras
como Blanca Esthela Cadena asumieron responsabilidades
complejas en el control de aceros y en instalaciones eléctricas en minas, logrando con ello el reconocimiento de
sus pares⁹. Algunas aprovecharon entrevistas en el bole�n
interno de la empresa, Di-Fundidor, para denunciar las resistencias masculinas y reivindicar la preparación académica como vía para superar prejuicios, como lo hizo Libertad Rivadeneyra en los años setenta¹⁰. Otras, como
Esther Navarro, enfrentaron el dilema entre permanecer
en la empresa o asumir roles familiares tradicionales, lo
que evidencia que la conciliación entre vida laboral y expecta�vas sociales seguía siendo un obstáculo¹¹.

12

Figura 2. Edificaciones Monterrey, S.A., filial de Fundidora Monterrey. Departamento de Ingeniería y Construcción. Al centro, la Ing. Blanca Esthela
Cadena rodeada de ingenieros. Fotógrafo: Lauro Leal S. junio 16, 1977.
Cortesía Archivo Histórico Fundidora

El papel del cine en la construcción de imaginarios
El cine también jugó un papel en la representación de
género dentro de la industria siderúrgica. La película Al
rojo vivo (1969), dirigida por Gilberto Gazcón y producida
por Cinematográfica Jalisco, S.A. y Productora Fílmica México, filmada en varias locaciones de Monterrey –incluyendo instalaciones de Fundidora Monterrey– mostró mu-

Figura 4. Secretarios administra�vos laboran en una sección de las Oficinas
Generales. Fotógrafo: Mar�nez. Ca. 1930. Fondo: Fundidora. Archivo
Histórico de Fundidora (AHF).

9 AHF, fondo 121, “¡Paso a las ingenieras de Fundidora!”, en: Revista Di-fundidor (1-24), año 1, no. 16, 16 de sep�embre de 1978. Monterrey, México, p. 12.
10 Ibid., p. 12.
11 Entrevista realizada a María de Jesús Gómez G. por Alberto Casillas Hernández en el Museo del Acero Horno 3. México, 27 de sep�embre de 2023.
12 “Al rojo vivo”, disponible en: h�ps://www.youtube.com/watch?v=X8uzX6928HI
13 AHF, “Festejan a secretarias de Fundidora y premian a las de mayor an�güedad”, en: Revista Di-Fundidor (104-113), año 8, no. 109, 31 de julio de 1985.
Monterrey, México, sección: Somos Así..

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�CRONOGRAFÍA

FUENTES DE INFORMACIÓN

Archivos
Archivo Histórico de Fundidora (AHM). México.
Fototeca Nuevo León (FNL). México.
Bibliogra�a
Casillas Hernández, Alberto (2026). Mujeres del Acero: orgullo y prejuicio en la industria siderúrgica regiomontana. México: Universidad Autónoma de Nuevo León. [En proceso de
publicación].
Figura 5. Secretarias laboran en una oficina, Condominio Acero, ca. 1970.
No. Inv. 63869. Fototeca-Centro de las Artes, CONARTE, Fondo: Fundidora

Entrevistas

Con la introducción de nuevas tecnologías como IBM y
Telex, las secretarias dejaron de ser vistas como “ayudantes” para conver�rse en piezas clave de la burocracia
empresarial, encargadas de coordinar flujos de
información y asis�r en procesos de ingeniería y finanzas¹⁴.
No obstante, su ascenso se limitó a puestos intermedios,
sin alcanzar posiciones de liderazgo, lo que confirma que
la inclusión femenina no cues�onó del todo la jerarquía
patriarcal.

Entrevista realizada a María de Jesús Gómez G. por Alberto
Casillas Hernández en el Museo del Acero Horno 3. México, 27 de sep�embre de 2023.
Fuentes electrónicas
“Al rojo vivo” (1969), en: Youtube. [En línea; consultado el 11
de julio de 2025]. Disponible en: h�ps://www.youtube.com/
watch?v=X8uzX6928HI

Conclusión

“Cons�tución pastoral Gaudium et spes” (1965), en: Santa
Sede. [En línea; consultado el 11 de julio de 2025]. Disponible
en: h�ps://www.va�can.va/archive/hist_councils/ii_va�can_
council/documents/vat-ii_const_19651207_gaudium-etspes_sp.html

El ingreso de mujeres profesionistas a la Compañía
Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey en 1968 no significó una ruptura con el orden patriarcal, sino más bien
una adaptación de éste a las exigencias de la modernización industrial. La Iglesia, la élite empresarial y el cine
contribuyeron a legi�mar esta presencia femenina, aunque
de manera controlada. Mientras las ingenieras, arquitectas
y químicas enfrentaban el reto de ser reconocidas en
espacios masculinizados, las secretarias consolidaron una
presencia indispensable en la administración de Fundidora
Monterrey. En ambos casos, la par�cipación femenina
abrió camino a futuras generaciones, aunque bajo
condiciones de subordinación y desigualdad estructural.

Juan XXIII (1963). “Encíclica Pacem in terris”, en: Santa Sede.
[En línea; consultado el 11 de julio de 2025]. Disponible en:
h�ps://www.va�can.va/content/john-xxiii/es/encyclicals/documents/hf_j-xxiii_enc_11041963_pacem.html
“Ley Federal del Trabajo” (1970), en: Cámara de diputados.
[En línea; consultado el 11 de julio de 2025]. Disponible en:
h�ps://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/ref/l�/LFT_orig_01abr70_ima.pdf

14 AHF, No�cias de Fundidora, año 1, no. 5, 15 de agosto de 1973. Monterrey, México, p. 4.

CULTURA REGIONAL

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15

�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

Pionera de la diversidad:
vida y activismo de Vicky Ponce
Ana Carolina Campos López 1
Universidad Autónoma de Nuevo León

Para 1973 se unió al equipo de atle�smo de la UANL, en
el que también asis�ó a dis�ntas competencias organizadas
por la Federación Mexicana de Atle�smo¹³, y ganó el tercer
lugar en salto de altura en una competencia nacional¹⁴.
Después formó parte en equipos de basquetbol y voleibol¹⁵.
Su involucramiento en múl�ples grupos depor�vos demostró su disciplina y constancia en la realización de ac�vidades �sicas.
Para 1977 se convir�ó en entrenadora, junto con su hermano Enrique Ponce, del equipo de fútbol infan�l El
Salvador, así como del club Alemania en San Nicolás, equipo
de fútbol infan�l. Según Ponce, fue uno de los equipos más
galardonados, aunque ella explicó: “cuando se dieron cuenta de mi orientación me dejaron de querer, hay entrevistas
en el periódico en el que a mí no me mencionan para nada,
ponían a mi hermano como el entrenador, pero yo no aparezco”¹⁶. La lesbofobia que Ponce sufrió a pesar de su trabajo significa�vo, demostró que los prejuicios hacia las personas de la comunidad LGBTQ+ tenían más impacto que sus
aportes a la sociedad, some�éndoles a la invisibilización.

Una vez que Ponce terminó la carrera técnica, comenzó a
trabajar como repar�dora, en ventas de libros; luego como
secretaria en la Universidad Autónoma de Nuevo León
(UANL); después en oficinas de gobierno; y por úl�mo en la
Comisión Federal de Electricidad (CFE), donde laboró por
26 años hasta su jubilación⁶. Sus múl�ples labores permiten
reiterar la tenacidad y convicción de Ponce en salir adelante
por ella misma.

Al hablar de diversidad sexual no es correcto asumir que
las experiencias y formas de vivir de todas las personas son
iguales, debido a que hay múl�ples factores que afectan la
manera en la que se experimenta y se perciben las diversas
preferencias sexoafec�vas existentes, como lo es la cues�ón del género. El ac�vismo lésbico ha sido, en este sen�do, una ac�vidad esencial para el reconocimiento de dicha orientación sexual, en vista de que ésta es
comúnmente invisibilizada y minimizada.

Los primeros años de vida de la ac�vista, a pesar de
contar con la presencia y apoyo de su familia, estuvieron
marcados por múl�ples situaciones que la obligaron a posicionarse en contra de ideologías que limitaban su par�cipación en la sociedad a ac�vidades “propias para las mujeres”, como que no se le diera la oportunidad de estudiar
la preparatoria y por el contrario le ofrecieran capacitarse
en belleza o corte y confección. Por este mo�vo, resulta
importante resaltar su nega�va a adaptarse a aquellas
imposiciones.

La sociedad regiomontana no fue la excepción al propiciar un trato desigual y violento hacia las lesbianas, en
donde su existencia fue ignorada y tampoco se veló por
sus necesidades. Por este mo�vo, el acercamiento de mujeres al ac�vismo homosexual de Nuevo León durante la
década de 1990 facilitó la posterior conformación de agrupaciones femeniles, cuyo obje�vo fuese brindar un
espacio para que las mujeres se sin�eran cómodas al
aprender sobre su orientación sexual.

Otro de los deportes en los que Ponce se desempeñó fue
el so�bol, el cual comenzó a jugar en 1984 al formar parte
de la Liga Regiomontana¹⁷; posteriormente también tuvo la
oportunidad de ser ampáyer, cuando Alfonso Rojo de la
Vega, presidente del Comité Olímpico Mexicano, y Roberto
Mansur Galán, presidente de las Ligas de So�bol a nivel
nacional, la conocieron y quedaron impresionados con su
trabajo, por lo que la invitaron a par�cipar en torneos
nacionales y luego en los Juegos Centroamericanos y del
Caribe. Ante esto Ponce mencionó:

La depor�sta que venció las barreras de género

Una de las ac�vistas principales fue Virginia Ponce, mejor conocida como Vicky Ponce, quien fue una de las fundadoras del primer colec�vo lésbico en Monterrey
llamado Grupo de Estudios de Mujeres con Alterna�vas
Sexuales (GEMAS), el cual para 2001 cambió de nombre a
Lesbianas en Estrategias Sociales en Monterrey A.C.
(LesMty A.C.). Aunque previo a la creación de la agrupación fue una destacada depor�sta, así como trabajadora, madre y abuela.

Vicky Ponce, 2007. Imagen: Labrys LesMty A.C.

to de su infancia y adolescencia². Durante su niñez disfrutó
de realizar dis�ntas ac�vidades �sicas y le gustaba pasar
mucho �empo con su hermano y diver�rse con dis�ntos
juegos como el fútbol, pero esto solo lo podía realizar una
vez que hubiese terminado sus tareas del hogar, las cuales
incluían barrer, trapear, lavar el baño y cambiar los pañales
de su hermana menor³.

El presente ar�culo �ene la finalidad de brindar un
acercamiento a la vida y trayectoria de Vicky Ponce, lo que
permi�rá comprender cómo su orientación sexual y su
llegada al ac�vismo influyeron en su desempeño profesional, su carrera depor�va y sus relaciones interpersonales.
Además de resaltar su incidencia en la comunidad lésbica
de Nuevo León, puesto que sin importar la lesbofobia y
prejuicios a los que se enfrentó, ella decidió resis�r, visibilizarse y movilizarse en contra de un sistema que no estaba
interesado en reconocer sus derechos.

Pese a su situación económica complicada, Ponce
mencionó que nunca le hizo falta nada y que sus padres
siempre se esforzaron en darle lo necesario. Sin embargo,
un suceso que causó impacto en ella fue cuando le dijeron
que no entraría a la preparatoria puesto que solo había dinero para que uno lo hiciera y este sería su hermano, ya
que ella se casaría y no necesitaría de estudios⁴. Esta situación evidenció el sexismo de la sociedad regiomontana
de ese entonces, la cual únicamente consideraba per�nente brindar educación a los varones, puesto que a las mujeres se les relegaba al trabajo domés�co.

Vida personal
Virginia Ponce Castañeda nació en Monterrey, Nuevo
León en 1956, pero vivió en San Nicolás de los Garza el res-

1 Es licenciada en Historia por la Facultad de Filoso�a y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Fue becaria del Centro de Estudios Humanís�cos de la UANL en su
anualidad 2024.
2 Entrevista realizada a Virginia Ponce por Ana Carolina Campos López en Apodaca, Nuevo León. México, 15 de enero de 2024. (Inédita).
3 Nochebuena, “Hay más �empo que vida”, pp. 147-166.
4 Entrevista realizada a Virginia Ponce por Ana Carolina Campos López en Apodaca, Nuevo León. México, 28 de mayo de 2024. (Inédita).

CULTURA REGIONAL

Ante esta situación sus padres le dieron la opción de estudiar belleza o corte y confección, pero ella no estuvo
conforme con ninguna de las dos opciones, por lo que decidió estudiar la carrera técnica, la cual nunca ejerció. Se le
realizó una entrevista a Ponce en la que mencionó: “fue un
parteaguas en mi vida, defini�vamente, porque me di cuenta de que yo me tenía que hacer cargo de mí, no iba a depender de alguien más”⁵. La forma de pensar de la ac�vista
reflejó su determinación y su arduo trabajo por superarse y
dejar de lado los estereo�pos impuestos.

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Ponce indicó que desde muy chica fue apasionada de los
deportes. En 1970 se unió a la primera oleada de mujeres
futbolistas en Nuevo León como defensa en el equipo Albinegras del Independencia, el cual se reunía a entrenar en el
Parque Vista Hermosa⁷. Ahí hizo algunas amistades significa�vas como Magda Dávalos, enfermera del Ins�tuto Mexicano del Seguro Social (IMSS)⁸. La integración de Ponce al
primer grupo de fútbol femenil en Monterrey, resulta en
este sen�do, pionera, al formar parte de una ac�vidad comúnmente considerada exclusivamente varonil.

Fui la primera y única mujer ampáyer de so�bol en esos juegos […]
tuve dificultades por ser mujer, cuando llegas a un espacio que
siempre ha estado gobernado por hombres, nada más ellos caben y
sólo ellos le saben. Para ellos las mujeres no tenemos esa habilidad,
por lo que no me querían ahí. Aunque siempre tuve mucho apoyo
por parte de algunos compañeros¹⁸.

A la par de su desarrollo en el deporte, Ponce junto con
su pareja de ese entonces, tomaron la decisión de adoptar
una niña, por lo que tuvo cierta dificultad para balancear su
trabajo, el deporte y el cuidado de su hija, pero con organización y disciplina logró salir adelante. Ella expresó: “la niña
traía una sabanita y una almohada en el carro, andaba
conmigo muchas veces, yo ampayaba y ella tenía que estar
cerquita de donde yo estaba, entre bola y bola volteaba a
checarla”¹⁹. Resulta esencial destacar su maternidad, ya
que de esta manera es posible cues�onar el discurso machista que considera que las mujeres que son madres
únicamente se deben de dedicar a ello. Ponce, en este sen-

Al pertenecer al equipo ganó diversos torneos como el
Relámpago⁹, las Jornadas de Fútbol de Primera Fuerza¹⁰, e
incluso par�cipó en el primer Campeonato Nacional de Futbol femenil¹¹. A pesar de su gran condición, la depor�sta
sufrió una lesión en la rodilla por lo que no pudo conver�rse
en atleta de alto rendimiento¹², debido a lo cual la priorización de su salud resultó ser un factor determinante en su
carrera depor�va.

5 Idem.
6 Idem.
7 “Crece el interés por el Fútbol Femenino”, en: El Porvenir, 26 de julio de 1970. Monterrey, México. El parque mencionado ya no existe, se encontraba dentro del área médica
de la universidad, sobre la avenida José Eleuterio González, en Monterrey, Nuevo León.
8 Entrevista realizada a Virginia Ponce por Ana Carolina Campos López en Apodaca, Nuevo León. México, 15 de enero de 2024. (Inédita).
9 “Independencia es campeón en Torneo de Fut Femenil”, en: El Porvenir, 27 de abril de 1971. Monterrey, México.
10 “Albinegras hoy contra C.D. Independencia en fut Femenil”, en: El Porvenir, 15 de mayo de 1971. Monterrey, México.
11 “Selección NL al Torneo Nacional de fut Femenil”, en: El Porvenir, 10 de octubre de 1971. Monterrey, México.
12 Entrevista realizada a Virginia Ponce por Ana Carolina Campos López en Apodaca, Nuevo León. México, 15 de enero de 2024. (Inédita).
13 “Entrenan los Atletas de la UANL”, en: El Porvenir, 5 de abril de 1973. Monterrey, México.
14 “Nuevo León por segundo año es campeón de Atle�smo”, en: El Porvenir, 29 de sep�embre de 1973. Monterrey, México.
15 “El Salvador es Campeón del Torneo Pre-Mundial Infan�l”, en: El Porvenir, 30 de octubre de 1977. Monterrey, México.
16 Entrevista realizada a Virginia Ponce por Ana Carolina Campos López en Apodaca, Nuevo León. México, 28 de mayo de 2024. (Inédita).
17 “Viajan so�bolistas”, en: El Porvenir, 10 de junio de 1984. Monterrey, México.
18 Entrevista realizada a Virginia Ponce por Ana Carolina Campos López en Apodaca, Nuevo León. México, 28 de mayo de 2024. (Inédita).
19 Idem.

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�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

�do, es un ejemplo de una mujer que además de ser
madre, también trabajó y fue depor�sta.

compañeras de equipo, aunque poco a poco de una forma
�mida comenzaron a expresar sus dudas y experiencias,
pero no se enfocaron en el crecimiento o aprendizaje. Por
consiguiente, a Vicky Ponce le surgió la idea de hacer un
grupo para mujeres donde pudieran reunirse para verbalizar sus experiencias e inquietudes, y ver posibles soluciones para mejorar su calidad de vida y que su sexualidad no
fuera un impedimento. Empero, sus amigas nunca la quisieron apoyar con el proyecto y la incitaron a apartar sus
ideas y enfocarse en otros proyectos²². Ante esta ac�tud,
es posible afirmar que la lesbofobia y el miedo juegan un
rol importante en el nulo interés de las mujeres en reconocer y aprender sobre su orientación sexual.

Vicky Ponce a lo largo de su trayectoria en las múl�ples
ac�vidades �sicas que realizó, se enfrentó a diversos �pos
de discriminación tales como la misoginia y la lesbofobia.
Al encontrarse en un espacio comúnmente ocupado por
hombres se propiciaron estereo�pos de género, los cuales
provocan que las mujeres con�núen sin tener las mismas
oportunidades y una representación digna en esta área.
Sin embargo, su tenacidad y arduo trabajo propiciaron la
inclusión de las mujeres en los deportes.

Por el mo�vo anteriormente explicado, Vicky Ponce
decidió acudir el 22 de marzo de 1995 a las primeras Jornadas Culturales Gay-Lésbicas, las cuales fueron realizadas
por el Colec�vo Nancy Cárdenas, grupo creado por el químico farmacobiólogo y ac�vista Abel Quiroga, con el obje�vo de tener un primer acercamiento a las dis�ntas organizaciones que trabajaban por los derechos de las lesbianas
y homosexuales en Monterrey en ese entonces. Al par�cipar en éstas conoció a múl�ples ac�vistas como Mariaurora Mota, maestra en Sistemas Computaciones; Norma
González, sexóloga; Tere Ruvalcaba, abogada; Abel Quiroga y Joaquín Hurtado, maestro normalista y escritor²³.
Ponce con�nuó asis�endo al grupo debido a su interés
por aprender, ya que era un espacio donde se podía trabajar en favor de la comunidad con talleres, plá�cas o
conferencias. Uno de los eventos que fue de suma
importancia en su formación personal fue cuando Quiroga
convocó a una plá�ca con Paty Nava, ac�vista abiertamente lesbiana de la Ciudad de México. Vicky Ponce quedó
impactada ante los consejos que ella dio en aquella ocasión: “entre menos vulnerables sean, menos las van a
dañar [...] se �enen que preparar para dar este paso y así
puedan tener una mejor calidad de vida”²⁴. Comentarios
que, según Ponce, fueron muy enriquecedores.

Vicky Ponce, 6ta Marcha Lésbica 2013. Imagen: archivo personal Vicky Ponce

Pionera del ac�vismo lésbico regiomontano
Vicky Ponce hizo hincapié en que desde joven notó que
no tenía los mismos gustos que otras mujeres. Ella prefería
hacer ac�vidades estereo�picamente correspondientes a
niños y no se sen�a tan cómoda con faldas y ves�dos, prefería pantalones o shorts y camisas. También comentó que
descubrió su orientación sexual a los 14 años cuando jugaba fútbol, fue ahí donde tuvo su primera novia, lo que fue
un gran paso para ella al poder tener una mayor conciencia
y aceptación del lesbianismo²⁰.

Para 1997 Vicky Ponce junto con su pareja Paty Vázquez,
tomaron la decisión de formar un grupo exclusivo para
lesbianas y mujeres bisexuales debido a que, en los colec�vos ya existentes de Monterrey, como el Colec�vo Nancy
Cárdenas y Movimiento Abrazo, no había suficiente presencia femenina y tampoco había información dirigida a
este sector de la población²⁵. La decisión de crear un
espacio donde se abogara por la visibilización y representación del lesbianismo en la ciudad fue de gran
importancia, puesto que de esta forma las mujeres tuvieron un lugar a donde acercarse al querer aprender más
sobre su orientación sexual.

Otro de los sen�mientos que experimentó la ac�vista en
un principio con respecto a su orientación sexual fue el
miedo, ya que ella no tenía en ese momento las herramientas para abordar el tema con su familia y amistades,
aunque también sen�a curiosidad de aprender y poder
comprenderse mejor a ella misma²¹. La falta de una representación posi�va de lo que significaba ser lesbiana en
Monterrey durante la década de los 70, fue un factor determinante en los sen�mientos nega�vos que experimentó Ponce, así como un retraso en su autoaceptación.

El colec�vo llevó por nombre Grupo de Estudios de Mujeres con Alterna�vas Sexuales (GEMAS) y su obje�vo
principal fue brindar asesoramiento psicológico, legal y
emocional, por medio de la realización de múl�ples
talleres enfocados en cumplir estas tres necesidades²⁶. Las
ac�vidades fueron realizadas en la casa de Magda Dávalos

El tema de la orientación sexual no se hablaba entre sus

20 Entrevista realizada a Virginia Ponce por Ana Carolina Campos López en Apodaca, Nuevo León. México, 15 de enero de 2024. (Inédita).
21 Entrevista realizada a Virginia Ponce por Ana Carolina Campos López en Apodaca, Nuevo León. México, 28 de mayo de 2024. (Inédita).
22 Entrevista realizada a Virginia Ponce por Ana Carolina Campos López en Apodaca, Nuevo León. México, 15 de enero de 2024. (Inédita).
23 Idem.
24 Idem.
25 Archivo Acodemis A.C. (AHA A.C.), Paty Vázquez (ed.), “Aviso”, en: Lesbi-guía de mujeres para mujeres con diversidad sexual, año 2 núm. 4, s.f., p. 12.

CULTURA REGIONAL

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en el municipio de General Escobedo, Nuevo León²⁷. El
enfoque y el propósito con el que se creó el espacio fue de
gran importancia, puesto que previamente no había un lugar al que las mujeres pudieran acercarse a expresar sus
dudas y a recibir orientación.

te, Joaquín es emblemá�co, y que el premio lleve su nombre y me

La agrupación con�nuó su trabajo y en enero del 2001
se cambió la residencia a una oficina ubicada en el centro
de Monterrey, Nuevo León, además de que Vicky Ponce y
Paty Vázquez tomaron la decisión de registrar al colec�vo
como asociación civil, puesto que de esta forma tendrían
un soporte jurídico. Finalmente, se optó por cambiar el
nombre de GEMAS a Lesbianas en Estrategias Sociales en
Monterrey A.C. (LesMty A.C.)²⁸.

Vicky Ponce es una mujer que ha enfrentado dis�ntas
dificultades y retos de diversas índoles a lo largo de su vida,
como lesbofobia, sexismo y misoginia, por lo que es
importante resaltar que nunca se dio por vencido y siempre trabajó arduamente para salir adelante ante las adversidades. La presente biogra�a permi�ó un acercamiento a
su vida personal, y de esta forma, comprender cómo sus
vivencias la impulsaron a entrar en el ac�vismo y conver�rse en pionera de la militancia lésbica regiomontana.

lo otorguen a mí, me siento muy contenta y muy honrada, es algo
que no me esperaba. Todo lo que en un momento hicimos dentro
de la asociación conllevaba también una especie de sacrificio, por
lo que significó mucho para mí este reconocimiento.³²

Una vez dentro del ac�vismo y con su hija más grande,
Ponce tomó la decisión de terminar la preparatoria en el
Centro de Estudios Interdisciplinarios (CEDEI), y al mismo
�empo estar en el Ins�tuto de las Mujeres de María Helena Chapa, para posteriormente comenzar a estudiar
psicología en la misma ins�tución donde culminó sus estudios de bachillerato²⁹. Su interés en culminar una
licenciatura es muestra de su deseo de superación personal, el cual estuvo presente desde su infancia.

A manera de conclusión, es posible afirmar que las ac�vidades que realizó Vicky Ponce a lo largo de su vida reflejan su compromiso y resistencia ante las múl�ples adversidades que enfrentó. Su posicionamiento como depor�sta
y ac�vista permiten visibilizar a las mujeres en éstas dos
áreas, las cuales al estar dominadas por hombres, supusieron un mayor esfuerzo. El conocimiento de su historia
resulta esencial, al ser una mujer que rompió estereo�pos,
desafió prejuicios y a su vez buscó una sociedad más justa.

El colec�vo llegó a su fin en 2012 cuando Vázquez y
Ponce terminaron su relación. Sin embargo, esta úl�ma
con�nuó en el ac�vismo con la realización de algunas ac�vidades como presentaciones de libros, y posteriormente
con la vinculación de mujeres que necesitaran ayuda a diversos centros de apoyo³⁰. Que Ponce siguiera inmersa en
la militancia lésbica y feminista evidencia su compromiso
con apoyar a dis�ntas mujeres para que éstas no tengan
que vivir sus procesos personales en solitario.

FUENTES DE INFORMACIÓN

Archivos
Archivo de Acodemis A.C. (AHA A.C.). México.
Hemerogra�a
El Porvenir. Monterrey, México.

Actualmente el ac�vismo que Vicky Ponce realiza está
encaminado a canalizar a las mujeres que requieren ayuda
específica con otras ac�vistas o asociaciones, así como dar
contención a aquellas que lo requieran. En la misma línea,
con�núa en contacto con compañeras feministas como
Mariaurora Mota, Maricruz Flores y Lídice Ramos, mujeres
con las que expresa que ha aprendido y enriquecido sus
conocimientos en áreas de humanidades, así como el
fortalecimiento de la sororidad³¹.

Bibliogra�a
Nochebuena (2008). “Hay más �empo que vida”, en: Patricia
Benitez y colaboradoras (coords.). Tejedoras de historias Tomo
II. México: Ins�tuto Estatal de las Mujeres de Nuevo León.
Grisales, Fernanda (2013). “Montegay”: La lucha del movimiento por la diversidad sexogenérica en la ciudad de
Monterrey. Tesis de licenciatura. México: Escuela Nacional
de Antropología e Historia.

El arduo trabajo realizado por Vicky Ponce en su
búsqueda de brindar una representación y visibilidad
lésbica fue reconocido en la XXIII Marcha del Orgullo LGBTIQ+ en Nuevo León que se llevó a cabo el 25 de mayo de
2024 con el Premio Joaquín Hurtado como ac�vista histórica. Destacar el ac�vismo de aquellas personas que se
movilizaron con el obje�vo de crear espacios y luchar por
los derechos de las personas con orientaciones sexuales
diversas, es una forma de reconocer su esfuerzo y el
impacto de sus acciones. Ante esto Ponce expresó:

Entrevistas
Entrevista realizada a Virginia Ponce por Ana Carolina
Campos López en Apodaca, Nuevo León. México, 15 de
enero y 28 de mayo de 2024.

Yo conocí a Joaquín, yo lo vi cuando salía en la televisión las primeras veces asumiéndose como persona con VIH, contestando correctamente lo que le decían, tenía muchas tablas para salir adelan26 Luisa Fernanda Grisales, “Montegay”: La lucha del movimiento por la diversidad sexogenérica en la ciudad de Monterrey”, pp. 60 y 61.
27 Entrevista realizada a Virginia Ponce por Ana Carolina Campos López en Apodaca, Nuevo León. México, 15 de enero de 2024. (Inédita).
28 Idem.
29 Entrevista realizada a Virginia Ponce por Ana Carolina Campos López en Apodaca, Nuevo León. México, 28 de mayo de 2024. (Inédita).
30 Idem.
31 Idem.
32 Idem.

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�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

Denuncias penales en contra de mujeres
por adulterio en Nuevo León, 1867-1899
Angela Michel Cardona de León 1
Universidad Autónoma de Nuevo León
Melissa Fernanda Puentes Maldonado 2
Universidad Autónoma de Nuevo León
Germán De La Garza Pérez 3
Universidad Autónoma de Nuevo León

Introducción

Analizar estas denuncias también permite observar el
papel que jugaban la familia, los vecinos, los médicos y los
propios jueces en la construcción del delito. Más allá del
acto en sí, lo que importaba era la percepción pública, el
escándalo y la posibilidad de que una mujer rompiera con
el modelo femenino idealizado. Por ello el obje�vo de este
escrito es conocer la manera en que se llevaban a cabo las
denuncias contra el adulterio hacia las mujeres, cuáles
eran las consecuencias y cuál era la diferencia entre el
trato con los hombres, para comprender la legislación y las
ideas que sustentaban el control social sobre las mujeres.

Durante el siglo XIX en México, la sociedad era completamente devota a la religión católica y al cumplimiento de
normas morales. Sobre las mujeres estaban expecta�vas
profundamente arraigadas en la vida co�diana, en la moral
religiosa y en los discursos públicos. Incluso cuando
surgieron los primeros espacios para su par�cipación intelectual, la sociedad con�nuó colocando a las mujeres en
una posición subordinada, donde su comportamiento era
visto como un reflejo directo del honor familiar.
A par�r de la creación de leyes y la conformación de los
estados se establecieron norma�vas para llevar un orden
para todos los ciudadanos, y aunque muchas veces sólo se
mencionara a los hombres en las leyes, a las mujeres
también se les aplicaba dentro de las norma�vas. El
adulterio era un crimen para ambos sexos, pero que no tenía las mismas consecuencias. La situación de las mujeres
en este periodo no sólo se explicaba por las leyes, sino por
toda una estructura social que las mantenía dentro del hogar y bajo vigilancia constante.

El presente documento �ene la intención de recopilar
las causas legales de la penalización del adulterio, así como
el contexto en el que se daban las li�gaciones legales con
respecto a esta prác�ca, con la finalidad de reconocer las
condiciones y diferencias que aplicaban a la mujer en su
moralidad, la cual durante ese periodo en México y gran
parte del mundo se encontraba fuertemente influida por
conceptos morales provenientes de la religión. Pese a la
laicidad del Estado, el catolicismo poseía una fuerte
influencia dentro de la sociedad mexicana y de las pautas
bajo las que ésta se regía.

Cualquier acción o cualquier conflicto privado entre
esposos tendría graves consecuencias, no sólo en el ámbito moral, social y espiritual sino también en lo legal. Así,
ponían en juego su reputación, su libertad y su derecho a
permanecer con sus hijos. Es por esto que estudiar las denuncias por adulterio en Nuevo León entre 1867 y 1899
permite comprender cómo funcionaban los mecanismos
de control sobre las mujeres y cómo estos reflejan la mentalidad de la época.

Dentro de las conclusiones que esperamos obtener de
los casos analizados es que las leyes guardaban mayor rigor para con las mujeres, aunque los hombres fueran
culpables de los mismos crímenes, ya que en una sociedad
con prác�cas patriarcales tan arraigadas no esperaríamos
nada más que un trato preferencial sistemá�co hacia los
varones en la aplicación de la ley.
Nuestro apartado teórico se compone de aquellos
conceptos acuñados por las ciencias sociales, como lo son
el sexo, sexualidad y género. En este caso, tomaremos
prestado el concepto de sistema de sexo-género, acuñado
por la antropóloga cultural estadounidense Gayle Rubin, y
que se define como “el conjunto de disposiciones por el
que una sociedad transforma la sexualidad biológica en
productos de la ac�vidad humana y en el cual se sa�sfacen

Los casos judiciales muestran que los hombres recurrían
a la ley no sólo como cas�go moral, sino también como
una herramienta para resolver disputas personales, proteger su imagen o reafirmar su autoridad. Las mujeres, por
su parte, quedaban sujetas a interpretaciones ajenas sobre
su cuerpo, su conducta y su palabra, lo que evidencia una
clara desigualdad en la aplicación de la jus�cia.

1 Es estudiante de la licenciatura en Historia en la Facultad de Filoso�a y Letras en la Universidad Autónoma de Nuevo León.
2 Es estudiante de la licenciatura en Historia en la Facultad de Filoso�a y Letras en la Universidad Autónoma de Nuevo León.
3 Es estudiante de la licenciatura en Historia en la Facultad de Filoso�a y Letras en la Universidad Autónoma de Nuevo León.

CULTURA REGIONAL

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esas necesidades humanas transformadas”⁴. Para Rubin, la
opresión de las mujeres está ligada a las relaciones que producen y organizan el sexo y el género. Esta definición que nos
da nos es ú�l para poner en contexto la relación de poder
conforme a la ley entre las mujeres, sus delitos y los hombres.

misma que transmite un código de valores que reafirma su
condición domés�ca y se reproduce en las generaciones siguientes”⁷. El matrimonio, los hijos, el hogar y la obediencia
hacia sus esposos seguía siendo el pensamiento predominante dentro de la sociedad.

Si bien esta temá�ca no es nueva y ha sido estudiada por
diversos autores en mul�plicidad de espacios geográficos,
consideramos per�nente la aplicación de modelos de similares en la historia del estado de Nuevo León durante el siglo XIX. Para la selección del objeto de estudio, ha sido revisada la tesis de San�ago Morcillo, �tulada Sexo por dinero.
Experiencias e iden�ficaciones de mujeres que hacen sexo
comercial. Su obra consiste en un análisis de las experiencias de trabajadoras sexuales en Argen�na, y aunque
aborda el fenómeno desde una temporalidad más actual,
�ene elementos que nos resultaron per�nentes para desarrollar este ar�culo⁵. Del mismo modo, son fundamentales
los trabajos de las historiadoras Carmen Ramos Escandón y
Sonia Calderoni, quienes aportan claves históricas y analí�cas para comprender mejor la situación legal de la mujer
mexicana y nuevoleonesa en el periodo aquí estudiado.

Durante el porfiriato, la moralidad era primordial en la
conducta y los privilegios entre hombres y mujeres, solo
que no eran iguales, porque los hombres tenían más libertades en su conducta, salidas al exterior, convivencia,
etc. Por su parte, las mujeres debían seguir siendo morales
y obedientes, pero como menciona la historiadora Carmen
Ramos Escandón, “la medida de la moralidad femenina es
el juicio masculino, que establece el parámetro de lo moral
y lo inmoral”⁸.
Desde temprana edad a las mujeres se les preparaba para
el matrimonio, para ser puras, para las tareas de esposa y
madre, para ser sumisas, para no cues�onar ni hacer acciones de hombres como leer de polí�ca o asuntos sociales,
para sólo pensar y aprender acerca de cómo mantener un
hogar adecuadamente. Aunque la mayoría de la población
seguía recurriendo al matrimonio religioso, había parejas
que sólo se unían, pero muy pocos estaban registrados
legalmente por cues�ones económicas. Ramos Escandón
explica lo siguiente:

Sociedad y mujeres en el siglo XIX
México atravesaba por dis�ntos periodos de gobierno y
quienes estaban en el poder cambiaban constantemente,
pero de las mujeres se seguían esperando las mismas cosas.
La religión era un tema que siempre estuvo muy ligado con
las mujeres porque eran consideradas las protectoras y promotoras de los principios religiosos y los valores morales del
hogar. La iglesia era un lugar en el que podían convivir con
la sociedad, pues podían formar parte de muchas de sus ac�vidades: cofradías, hermandades y actos religiosos⁶. En
cambio, su par�cipación en lo polí�co era considerada poco
apropiada, pues eso era para hombres.

Sobre todo en cues�ones de moral sexual, el comportamiento de la
mujer estaba minuciosamente reglamentado y codificado, y es a través de las propias mujeres en su carácter de madres, maestras, suegras o patronas, que se transmite el mensaje de respetabilidad sobre
el que se edifica el ideal femenino aceptado. La fórmula de la
decencia �ene sin embargo, sus fisuras y no se impone con el mismo
rigor para hombres que para mujeres⁹.

El divorcio era un tema impensable para las mujeres
puesto que ellas podían salir más perjudicadas cuando su
marido las dejara sin hogar ni seguridad, por eso trataban
de ser lo más obedientes posibles y evitar cualquier malentendido con otros, porque por cualquier disgusto con su
marido podrían ser acusadas de cometer actos indebidos
como el adulterio. “Sin embargo la gravedad del hecho difería según la percepción femenina o la masculina; se trataba
de una evaluación genérica marcada por las pautas culturales de una sociedad patriarcal”¹⁰.

Los cambios de gobierno permi�eron que se promulgaran leyes que mencionaban a las mujeres, aunque también
limitaban su par�cipación en lo polí�co. Sin embargo, esto
no quiere decir que las mujeres no tuvieran la capacidad
para par�cipar durante los procesos de cambios y conflictos
en el país, de la administración de sus hogares o negocios
de su familia. Ahora bien, el siglo XIX trajo al país cambios
primordiales para las mujeres. A mediados de esta centuria,
las mujeres comenzaron a escribir en periódicos como
Violetas de Anáhuac para animar a otras mujeres a estudiar
e involucrarse en la sociedad (sin dejar de lado sus hogares),
a comenzar a ser más fuertes en su conocimiento e involucrarse en la vida intelectual para todas las clases sociales y
a dejar de lado esa creencia de que las mujeres no eran tan
inteligentes como los hombres.

Aunque los esposos fueran infieles decenas de veces, las
mujeres lo soportaban para no tener problemas ni ocasionar
escándalos. Pero los hombres, a la primera sospecha de que
la mujer estaba incumpliendo los votos matrimoniales, de
manera inmediata las denunciaban ante un juez y, como explica la historiadora Sonia Calderoni, “la acusación de
adulterio significaba para la mujer una serie de cas�gos, �sicos (la cárcel), afec�vos (la pérdida de sus hijos) y sociales
(la quiebra de la honra)”¹¹. La mujer recibía rechazo familiar
y social, y tenía entonces que buscar la manera de sobrevivir
después de todo lo ocurrido en su contra.

Pero a pesar de esos escritos, aún “la mujer queda enclaustrada en la esfera domés�ca que se le designa como su
ámbito natural, como el único en donde puede expresarse
plenamente. Resulta evidente que casi siempre es la mujer
4 Gayle Rubin, El tráfico de mujeres, p. 97.
5 San�ago Morcillo, Sexo por dinero.
6 Raúl González Lezama, Historia de las mujeres en México, p. 94.
7 Carmen Ramos Escandón, Señoritas porfirianas, p. 153.
8 Ibid., p. 155.
9 Ibid., p. 155.
10 Sonia Calderoni, Los límites de lo tolerable, p. 132.
11 Ibid., p. 256.

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�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

• Segundo caso.Pedro levantó una denuncia el 27 de octubre de 1872 contra su esposa Guadalupe y contra
Francisco por adulterio. Vivía en una vecindad y Francisco
era su vecino Se pidió a Guadalupe que diera su versión.
Ella admi�ó que come�ó el acto carnal con Francisco
porque éste se me�ó a su casa cuando su familia la dejó
sola y que el día después de eso comenzó a sen�r comezón en su zona ín�ma. En el archivo se encuentran los resultados de un estudio que le hizo el médico, quien
confirmó que Guadalupe fue contagiada hace no mucho
�empo. A Francisco se le interrogó, y aceptó que hizo el
acto con Guadalupe, pero que no fue forzada, dando a
entender que pudo haber pasado más de una vez, pues la
esposa de Francisco estaba enferma y no podía estar con
ella. Él sabía que tenía una enfermedad “inmoral”, la gonorrea, pero no hacía nada al respecto. El caso terminó
cuando Pedro, el esposo de Guadalupe, decidió perdonar
a su esposa y re�ró los cargos en su contra.

Leyes sobre la penalización del adulterio
Calderoni refiere que “el adulterio fuera del domicilio
conyugal, era cas�gado con un año de prisión si lo come�a
el marido y con dos años si lo realizaba la esposa”¹². La denuncia penal la iniciaba el marido –lo que explica que en la
mayoría de los casos encontrados sean hombres quienes comienzan la demanda–, mientras que la esposa sólo podía
demandar cuando el esposo come�a adulterio dentro del
hogar o cuando la relación causaba un escándalo¹³. Es claro
que los delitos femeninos eran considerados como una falta
grave de moral y conducta puesto que ellas debían ser el
mejor ejemplo de conducta.
Los mo�vos de las demandas de adulterio. Tres casos judiciales
En Nuevo León, de los casos que se revisaron en el Acervo
Histórico del Poder Judicial del Estado de Nuevo León (en
adelante AHPJENL) sobre acusaciones de adulterio, salta a la
vista que quienes hacían las denuncias eran hombres que
habían descubierto a sus esposas o hermanas en el “acto
carnal” en sus casas o en lugares públicos.
• Primer caso. El hermano de Gerónima la acusa de estar
con otro hombre haciendo el “acto” cerca del “río de esta
ciudad” el 21 de agosto de 1867. Aseveró que el hombre
tenía tapada su cara, y que su hija estaba a una distancia
cercana. Por lo anterior, acusa a su hermana de adulterio,
mencionando que estaba faltando a la moral y que en
consecuencia el cas�go que se le debía de imponer era
quitarle a su hija, para que la pusieran en una casa de probidad y honradez. Se pidió el tes�monio de Gerónima,
quien afirmó que era inocente. Ella menciona que sí estaba en el río, pero que lo que en verdad pasó fue que el
hombre con capucha le preguntó que si se podía casar
con su hija, a lo que ella respondió que no, que ella no
podía darle ese permiso, que debía ir con su marido. El
hombre de capucha se fue y no dijo más nada. La hija de
Gerónima fue cues�onada sobre si estuvo con su mamá
en el río, a lo que ella respondió que no. Otra mujer y un
hombre dijeron que vieron pasar a Gerónima, pero sin su
hija, sólo al hombre encapuchado. El caso no �ene una
resolución, pues al parecer la hoja con el cierre del caso
no se encuentra en el archivo. Lo úl�mo que se menciona
en lo escrito es que se proseguiría el caso buscando al
hombre encapuchado y que le quitarían la hija a Gerónima hasta que se dictara una sentencia.

Foja del expediente sobre el segundo caso, 1872. Imagen: AHPJENL.

• Tercer caso. El padre de María denuncia a On�veros de
rapto de su hija. Conforme va avanzando la inves�gación,
dice que éste se llevó a su hija sin consen�miento y a la
fuerza cuando él no se encontraba en la casa. La gente de
alrededor vio esa situación y le contaron lo sucedido. Por
esa razón, fue a hacer la denuncia para recuperar a su
hija. On�veros declaró que sabía que su padre se negaba
a la relación que tenía con su hija y por ello se la llevó a la
fuerza. Además mencionó que ya hace �empo que ellos
estaban unidos porque lo deseaban y ella estaba esperando un bebe de él, por lo que tomó la decisión precipitada
de llevársela de inmediato. Al final la denuncia no procedió y no hubo ningún cas�go, sólo se hizo legal el matrimonio entre María y On�veros.

Conclusión
El análisis de las denuncias por adulterio en Nuevo León
durante la segunda mitad del siglo XIX revela que la jus�cia
no actuaba de manera igualitaria para hombres y mujeres.
Aunque la ley establecía que el adulterio era un delito para
ambos, en la prác�ca las mujeres enfrentaban consecuencias más severas y un escru�nio moral mucho más
rígido. Esto se debía a que su conducta estaba estrechamente vinculada con el honor familiar y con un ideal femenino
basado en la obediencia, la pureza y la dedicación absoluta
al hogar.
Los casos revisados muestran cómo las acusaciones
surgían con frecuencia a par�r de rumores, observaciones
parciales o tensiones familiares, y cómo la palabra de las mujeres era puesta en duda incluso cuando ofrecían explicaciones claras. Además, la intervención de médicos, vecinos o
familiares reforzaba la idea de que la vida privada de las mujeres era un asunto público que debía ser regulado.
A pesar de que exis�an situaciones en las que los acusadores re�raban los cargos, esto dependía más de la
voluntad masculina que de una verdadera defensa de los
derechos de las mujeres. En la mayoría de los casos, ellas
quedaban expuestas a perder su libertad, sus hijos o su reputación, lo cual deja ver una estructura legal y cultural profundamente desigual. Estos expedientes muestran que el
control sobre las mujeres era una prác�ca normalizada y
respaldada tanto por la moral religiosa como por la ley civil.
Reconocer estas dinámicas permite comprender mejor las
raíces históricas de la desigualdad de género y valorar la
importancia de los avances posteriores en materia de derechos y autonomía femenina. Aunque las mujeres del siglo
XIX tenían pocas herramientas para defenderse, su presencia en los documentos judiciales demuestra que, incluso
en contextos adversos, eran actores fundamentales en la
historia social y legal del país.
FUENTES DE INFORMACIÓN

Archivos
Acervo Histórico del Poder Judicial del Estado de Nuevo León
(AHPJENL). México.
Bibliogra�a
Calderoni, Sonia (2008). Los lı ́mites de lo tolerable. El divorcio en Nuevo León, 1850 -1910. México: Fondo Editorial
de Nuevo León.
González Lezama, Raúl (2015). Historia de las mujeres en México. Las mujeres durante la Reforma. México: Ins�tuto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México.
Morcillo, San�ago (2021). Sexo por dinero. Experiencias e
iden�ficaciones de mujeres que hacen sexo comercial.
Argen�na: Teseo.
Ramos Escandón, Carmen (1987). “Señoritas porfirianas:
mujer e ideología en el México progresista, 1880-1910”, en:
Carmen Ramos Escandón (ed.). Presencia y transparencia. La
mujer en la historia de México. México: El Colegio de México.

Foja del expediente sobre el tercer caso, 1871. Imagen: AHPJENL.

Foja del expediente sobre el primer caso, 1867. Imagen: AHPJENL

Rubin, Gayle (1986). “El tráfico de mujeres: notas sobre la
economía polí�ca del sexo”, en: Nueva Antropología, vol. 8,
no. 30, pp. 95-145.

12 Ibid., p. 133.
13 Ibid., p. 134.

CULTURA REGIONAL

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23

�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

La Universidad Autónoma de Nuevo León,
la historia de las mujeres y el ciclo
“Mujeres en la historia”
Dinorah Zapata Vázquez 1
Universidad Autónoma de Nuevo León

Michelle Perrot abre su libro Mi historia de las mujeres con
una frase que resuena en la actualidad: “hoy en día [...]
una historia ‘sin mujeres’ parece imposible”.² Con dicha
afirmación, la historiadora señalaba la tradicional exclusión de las mujeres en la historiogra�a y cómo hoy en día
esto resulta injus�ficable. La obra de Perrot fue publicada
en los primeros años del siglo XXI, cuando la historiogra�a
había dejado de marginar a las mujeres como sujeto de estudio, pero relata todos los años de lucha y trabajo para
profesionalizar la historia de las mujeres como un campo
de análisis propio. Perrot, como otras intelectuales de su
época, abrió el camino para los estudios de la mujer.

Conferencia inaugural: “Agencia y saberes femeninos:
un acercamiento a la formación de la cultura del trabajo
de las mujeres en Nuevo León (siglos XVII al XIX)”
Esta conferencia, con la que se inauguró el ciclo, fue
impar�da por la maestra Haydeé Patricia Cantú Elizondo el
5 de sep�embre de 2025 en la Sala Las Trojes de la Hacienda San Pedro. La conferencista, quien es profesora de la Facultad de Filoso�a y Letras de la UANL, comenzó su exposición explicando que gracias a la documentación histórica
disponible, hoy estamos conscientes que las mujeres han
ejercido un papel ac�vo como agentes sociales a lo largo
del �empo, par�cipando de manera constante en la construcción de la cultura del trabajo y no solo relegadas al
ámbito domés�co, sino que también se desarrolla en
espacios públicos y produc�vos. Durante su conferencia, la
expositora propuso repensar el trabajo de las mujeres a
través de la problema�zación de la noción del trabajo, de
la valorización de los saberes tradicionalmente femeninos
y de su agencia en lo privado y en lo público.

La Universidad Autónoma de Nuevo León reconoce las
luchas femeninas que han revolucionado el pensamiento
humano, y apoya a las inves�gadoras e inves�gadores para
difundir el trabajo que han realizado las mujeres y los estudios sobre cómo éstas han marcado un precedente en la
historia del noreste y en la de nuestro país. Bajo esta consigna es que la Secretaría de Extensión y Cultura, a través
del Centro de Información de Historia Regional, y la Secretaría de Igualdad e Inclusión de la UANL decidieron organizar el ciclo de conferencias “Mujeres en la historia”, mismo
que reunió a cinco historiadoras, inves�gadoras y catedrá�cas universitarias con el obje�vo de visibilizar el papel
que las mujeres han tenido en dis�ntos procesos históricos
de Nuevo León y de México.

Cantú Elizondo también presentó un registro que abarca
de 1885 a 1905 y donde figuran diez propietarias de fábricas. Este documento demuestra que las mujeres tuvieron una importante par�cipación en la dirección de
talleres de ixtle, fábricas de azúcar y fábricas de piloncillo
ubicados en dis�ntos municipios de Nuevo León. La
conferencista explicó que la cultura del trabajo femenino
fue invisibilizada por mucho �empo, pese a que los saberes femeninos cons�tuyeron un pilar para el desarrollo.
La inves�gación de Haydeé Cantú Elizondo recuerda la
importancia de estos saberes y cómo a día de hoy son el
soporte de nuestra sociedad.

Con esta inicia�va, el Centro de Información de Historia
Regional promueve la inves�gación histórica y aprovecha
su condición de eje de vinculación cultural con los municipios de Nuevo León para difundir el trabajo que realizaron
las historiadoras y para invitar al público en general a reflexionar sobre diversos temas que involucran a las mujeres.
Los municipios que fueron sedes de este ciclo de
conferencias, y que brindaron su colaboración para el
buen desarrollo de las jornadas, son General Zuazua, Ciénega de Flores, Hidalgo y Marín. En el presente ar�culo, se
referirán brevemente las principales aportaciones y reflexiones que las conferencistas expusieron en cada una de
sus intervenciones.

Segunda sesión: “Mujeres universitarias ilustres. A 92
años de historia de la UANL”
Esta segunda conferencia fue impar�da por la maestra
Susana Julieth Acosta Badillo el 25 de sep�embre del 2025,
en el auditorio de la Preparatoria 17 de la Universidad Autónoma de Nuevo León, en el marco del 92 aniversario de

1 Inves�gadora, escritora y periodista. Es licenciada en Ciencias de la Comunicación con especialidad en Periodismo por la Universidad Autónoma de Nuevo
León, y actual coordinadora del Centro de Información de Historia Regional, dependencia de la misma ins�tución de educación superior.
2 Michelle Perrot, Mi historia de las mujeres, p. 13.

CULTURA REGIONAL

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�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

la Máxima Casa de Estudios. Acosta Badillo, quien es profesora de la Preparatoria 3 de la UANL, explicó que en la historiogra�a sobre la educación existe la tendencia de que las
experiencias y aportes par�culares de profesores varones
sean difundidos y homenajeados, mientras que se deja de
lado toda la historia que han construido las mujeres. Lo
anterior resulta paradójico, pues han sido las mujeres quienes han dominado el ejercicio del magisterio a lo largo de la
historia. Esta situación se ex�ende hasta el nivel universitario, como se refleja en la denominada Plaza de Universitarios Ilustres de la UANL, donde hasta el momento sólo se
han revelado bustos de seis maestros.

que “las mujeres fueron representadas a través de dos
arque�pos contrastantes. La mujer virtuosa y abnegada con
el rol de madre y esposa. Por otra parte, la mujer transgresora, vinculada a la sexualidad y al deseo”. Para mostrar
ambos arque�pos, la historiadora recurrió a las películas La
diosa arrodillada (1947) de Roberto Gavaldón, Santa (1952)
de Antonio Moreno y La cucaracha (1958) de Ismael Rodríguez, donde las mujeres aparecen representadas o como
abnegadas amas de casa o como personajes transgresores
que incitan el deseo y que �enen finales trágicos.
Sifuentes Zuñiga concluyó que el estudio �lmico-historiográfico contextualiza las circunstancias históricas y sociales
que se expresaron a través de las pantallas. En el caso de
México, varias de las películas más famosas del Cine de Oro
se desarrollaron durante el periodo de mayor crecimiento
económico y procesos de modernización que vivió el país
en mucho �empo. El cine logró reflejar todos estos procesos de industrialización y el auge de la clase media, misma
que pudo permi�rse nuevos es�los de vida. Así, estas películas, como muchas otras, reforzaron las ideologías
tradicionales y se convir�eron en eje simbólico de tensiones
en la formación de la feminidad y los valores que las mujeres tenían que seguir si no querían tener un trágico final.

La conferencista planteó que la plaza de los ilustres no
debería ser exclusivamente masculina y presentó las trayectorias de varias mujeres universitarias que considera
merecedoras de ser reconocidas también en dicho espacio:
María W. Benavides Garza, Lilia Hantuch Rodríguez, Julia
Garza Almaguer, Elva Nora Bazán Baracio, Francisca Marroquín, Ana María Garza González y María Magdalena Alonso
Cas�llo. Todas ellas fueron pioneras en dis�ntos hitos de la
historia educa�va de la universidad, tanto como profesoras
como en el ámbito administra�vo, estudian�l y sindical.
Acosta Badillo culminó su conferencia con un mensaje
para las alumnas y alumnos de la Preparatoria 17, donde expresa que aun a día de hoy es común escuchar que hay
ciertas carreras diseñadas para un género en específico y
esto es un total mito. Gracias a estas mujeres y a muchas
más, quienes se atrevieron a romper los es�gmas comunes
a mediados del siglo pasado, actualmente muchas jóvenes
�enen la oportunidad de estudiar sin prejuicios y es común
la convivencia con compañeras, alumnas, trabajadoras, maestras y sindicalistas. Acosta Badillo mo�vó a las alumnas y
alumnos a no dejarse llevar por estos prejuicios y a estudiar
lo que ellos libremente decidan.

Cuarta sesión: “Sindicalismo magisterial y par�cipación
polí�ca de las maestras nuevoleonesas, 1930-1950”
La cuarta conferencia fue impar�da por la maestra Ana
Laura Ceballos Mar�nez el 5 de noviembre de 2025 en el
Auditorio del Ins�tuto de las Mujeres en Marín, Nuevo
León. De acuerdo a Ceballos Mar�nez, quien es doctoranda
en Historia Moderna y Contemporánea en el Ins�tuto
Mora, a par�r de que las mujeres obtuvieron la ciudadanía
polí�ca a nivel municipal en 1947 y federal en 1953, quienes más se destacaron como candidatas a cargos de elección popular y como militantes del Par�do Revolucionario
Ins�tucional (PRI) fueron las profesoras. Nuevo León no fue
la excepción. Durante la década de 1950, se observa que
una parte considerable de las regidoras, dirigentes de las
secciones femeniles y en general de las militantes ac�vas
del PRI, provenían del ámbito docente.

Tercera sesión: “Mujeres en pantalla: representaciones
femeninas en el cine mexicano de la Época de Oro”
La tercera conferencia fue impar�da por la maestra Kassandra Donají Sifuentes Zúñiga el 8 de octubre de 2025 en el
Auditorio DIF Municipal Don Ventura Mar�nez Serna en Hidalgo, Nuevo León. Según la conferencista, quien es profesora de la Facultad de Filoso�a y Letras de la UANL, la Época
de Oro del cine mexicano fue una etapa clave en la consolidación de la iden�dad cultural nacional a través de la
pantalla. En su exposición, a par�r del análisis de personajes, narra�vas y esté�cas recurrentes, Sifuentes Zúñiga
iden�ficó los estereo�pos y roles de género asignados a las
mujeres en el cine, así como los valores sociales, morales y
familiares que estas figuras encarnan. Su inves�gación parte del reconocimiento del cine como una herramienta
formadora de ideologías y modelos de comportamiento,
por lo que se propone reflexionar sobre cómo estas representaciones contribuyeron a moldear el imaginario colec�vo sobre la feminidad en México.

Conferencia de clausura: “Sin rostro ni voz. Mujeres
indígenas migrantes en la ciudad”
La quinta y úl�ma sesión del ciclo fue impar�da por la
doctora Adela Díaz Meléndez el 3 de diciembre de 2025, en
la Sala Las Trojes de la Hacienda San Pedro. Según la
conferencista, quien es profesora del Tecnológico de
Monterrey, la migración en México es una problemá�ca social compleja, que en los úl�mos años ha cobrado mayor
significancia. Argumenta que en Monterrey la migración
indígena no �ene rostro ni voz, pues no es parte de la agenda polí�ca, no aparece en los medios de comunicación ni en
las estadís�cas económicas y tampoco es tema en las redes
sociales. Menos visibles aun son las mujeres indígenas. La
migración adquiere un ma�z par�cularmente complejo
cuando se entrelaza con el género, pues las mujeres enfrentan discriminación, vulnerabilidad y acceso limitado a
servicios básicos.
El estudio de Díaz Meléndez muestra registros ins�tucionales en los cuales las mujeres aparecen como un porcentaje importante de los flujos migratorios internacionales y
nacionales, y su tránsito por las ciudades no sólo refleja una
búsqueda de oportunidades, sino también la persistencia de
las desigualdades sociales. Las ciudades suelen ser escenarios de discriminación y xenofobia, y las mujeres migrantes
son percibidas como ajenas al tejido social local. El trabajo de
la conferencista, sin embargo, también es un recordatorio de
la resiliencia de la población migrante ante las dificultades
que imponen los procesos migratorios, pues mediante entrevistas y estudios demográficos y urbanos explica las problemá�cas que enfrentan las mujeres migrantes.
FUENTES DE INFORMACIÓN

Bibliogra�a
Perrot, Michelle (2008). Mi historia de las mujeres. Argen�na:
Fondo de Cultura Económica.

Según Ceballos Mar�nez, el magisterio fue uno de los
ámbitos donde las mujeres se pudieron desenvolver libremente. La docencia encaminó a las mujeres a ser parte
de los espacios públicos, pues al establecerse en las ins�tuciones educa�vas comenzaron a ser tomadas en cuenta. Al
mismo �empo, al sen�rse responsables de la instrucción de
la población, las maestras vieron necesario introducirse en
la polí�ca. Ceballos Mar�nez argumentó que la par�cipación polí�ca de las profesoras fue muy amplia y no sólo
se limitó al acto de votar. No obstante, la estructura del sistema polí�co condicionaba a las mujeres a actuar en las localidades, pues se consideraba que era el espacio en donde
las mujeres podían desenvolverse mejor polí�camente. La
inves�gación de Ceballos Mar�nez reconoce los nombres
de las profesoras nuevoleonesas que estuvieron involucradas en la polí�ca y sentaron las bases de la par�cipación
de las mujeres en espacios públicos.

El cine fomentó la construcción de un modelo de iden�dades y de difusión de valores. Sifuentes Zúñiga comentó

13 Ibid., p. 134.

CULTURA REGIONAL

26

27

�fig

JOYAS DE L A
HISTORIOGR A FÍA

01

Michelle Monter Arauz (2021). Narradoras del norte: estudio de la obra de Adriana García
Roel, Irma Sabina Sepúlveda y Sofía Segovia. Monterrey, México: Universidad Autónoma
de Nuevo León
Diana Laura Benavides Hernández 1
Universidad Autónoma de Nuevo León
Como estudiante de Historia, siempre he sen�do un interés par�cular por los trabajos que, desde una perspec�va interdisciplinaria, logran conectar la literatura con los procesos históricos y sociales.
Narradoras del norte: estudio de la obra de Adriana García Roel,
Irma Sabina Sepúlveda y So�a Segovia es una obra de Michelle
Monter Arauz, la cual ejemplifica de manera tan precisa lo antes
mencionado. Publicado en 2021 como parte de la colección
Cuadernos del Centro de Estudios Humanís�cos de la UANL, este
libro no sólo se propone rescatar del olvido a tres escritoras fundamentales para la literatura de Nuevo León, sino que también analiza la relación dialéc�ca entre espacio, memoria, iden�dad y género en sus narra�vas.

• Adriana García Roel: su novela El hombre de barro (1943),
ganadora del premio Lanz Duret, fue recibida con una crí�ca sexista
que la tachó de “reportaje” y no de novela, subes�mando su valor.
Monter Arauz contradice estas reseñas iniciales con lecturas
contemporáneas que reivindican la obra como un tes�monio histórico y cultural fundamental del Montemorelos posrevolucionario.
• Irma Sabina Sepúlveda: la primera regiomontana en obtener
una beca del Centro Mexicano de Escritores (1964-1965), y elogiada por figuras como Juan Rulfo y Juan José Arreola. Sin embargo,
sus obras Agua de las verdes matas (1963), Los cañones de Pancho Villa (1969) y El agio�sta (1970) cayeron en el olvido.
Monter Arauz analiza su narra�va, anclada en su Villaldama
natal, destacando su “predilección por las minucias” y su
aguda observación del mundo rural.

El libro se divide en tres capítulos principales, que se presentan
después de un prefacio teórico y una introducción que contextualizan la problemá�ca central que trata la obra: la ausencia de las mujeres en el canon literario del norte de México, haciendo un énfasis
en la categoría de los “narradores del desierto”.

• So�a Segovia: como autora contemporánea, Segovia
representa un diálogo intergeneracional. Su exitosa novela El
murmullo de las abejas (2014) ficcionaliza Linares y la
transformación de su paisaje agrícola durante la Revolución y la
reforma agraria. Monter Arauz la sitúa como heredera de una
tradición que reconstruye el espacio a par�r de la memoria familiar.

Monter Arauz adopta la “geocrí�ca” como su mayor herramienta de análisis. Esta perspec�va le permite estudiar las interacciones entre el espacio real (el Nuevo León rural) y su representación literaria, evitando caer en simplificaciones que reducen la
literatura a solamente un reflejo literal de la realidad. La autora
complementa este enfoque con la ginocrí�ca, lo que le permite
incorporar la variable de género, reconociendo las condiciones sociohistóricas que marcaron las trayectorias y recepciones de las escritoras que estudia.

El segundo y tercer capítulo son lo principal del análisis. En “La
reconstrucción del espacio referencial a par�r de los sen�dos”, la
autora u�liza el concepto de “mul�focalización” de Westphal para
analizar cómo se construye el espacio en las obras:
• Mirada endógena: la perspec�va na�va y familiar, como la de
los personajes de Sepúlveda que interpretan el paisaje como sabiduría ancestral.

El primer capítulo, “Entre el canon y el olvido. ¿Dónde están las
narradoras del norte?”, es una revisión historiográfica en la
que se hace una crí�ca necesaria. Monter Arauz explica la
categoría “narradores del desierto” (creada en el centro
del país), definiéndola cómo una e�queta que homogeneizó y masculinizó la producción literaria norteña,
excluyendo a las mujeres.

• Mirada exógena: la visión del forastero que exo�za,
como el narrador de El hombre de barro, que inicialmente observa con distancia y condescendencia a los
campesinos.

A través de un análisis literario y una perspec�va
feminista, la autora señala la problemá�ca en la construcción del canon y la doble marginalización que sufren
las escritoras del norte: tanto por ser mujeres como por producir fuera del centro hegemónico.

• Mirada alógena: la del migrante o transeúnte,
como Anselmo Espiricueta en El murmullo de las abejas,
un personaje sureño que nunca logra integrarse en Linares
y que encarna el conflicto centro-periferia.
La autora también presta especial atención a la polisensorialidad (olores, sonidos, texturas) como elemento clave para construir
lo que John D. Porteous denomina el “paisaje interior” de los personajes y los espacios.

Uno de los mayores aportes de este libro es la reconstrucción
de las biogra�as y trayectorias literarias de García Roel, Sepúlveda y
Segovia. Monter Arauz no solo se basa en sus obras publicadas, sino
que acude a archivos históricos, hemerotecas y entrevistas,
rescatando datos invaluables:

1 Es estudiante de la licenciatura en Historia en la Facultad de Filoso�a y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

CULTURA REGIONAL

28

En el tercer capítulo, “La estra�gra�a del espacio”, Monter Arauz
emplea la metáfora geológica de Henri Lefebvre para analizar las capas
superpuestas de �empo, memoria e iden�dad en las narra�vas (p.
107). Introduce el concepto de “transgresión” para examinar cómo los
personajes, a través de sus cuerpos, sus migraciones y sus memorias,
cruzan límites geográficos, sociales y simbólicos, desestabilizando la
homogeneidad del espacio rural. El análisis del “cuerpo vivido” de personajes como Simonopio (el niño con paladar hendido en El murmullo) o la nana Reja, permite a la autora explorar cómo la discapacidad
y la etnicidad configuran experiencias espaciales diferenciadas.

Finalmente, la obra de Monter Arauz es un gran aporte a los
estudios de género. Al historizar las condiciones de producción y
recepción de estas escritoras (los prejuicios sexistas, las dificultades
para publicar, el centralismo, entre otros), este libro ofrece un panorama concreto de los obstáculos que enfrentaron las mujeres intelectuales en México.
Narradoras del norte es más que un estudio literario; es un
acto de jus�cia historiográfica. Michelle Monter Arauz no se limita
a “añadir” nombres de mujeres a un canon preexistente. Por el contrario, expande la noción del canon al demostrar que su construcción ha sido un proceso polí�co y excluyente. Su inves�gación construye un puente entre la historia, la geogra�a y la literatura,
ofreciendo un modelo metodológico para analizar la producción
cultural regional.

Desde la perspec�va de una estudiante de Historia, el valor de
Narradoras del norte es innegable. En primer lugar, realiza una
especie de microhistoria literaria que ilumina un segmento olvidado
de la cultura neoleonesa. Al rescatar a estas autoras, Monter Arauz no
solo amplía el panorama literario, sino que aporta fuentes valiosas
para comprender la historia social de Nuevo León en el siglo XX (la
vida en el agro posrevolucionario, el impacto del Programa Bracero,
la reforma agraria junto con las transformaciones económicas y culturales de la región).

Al concluir la lectura, queda claro que bajo lo superficial de la
narra�va del desierto yacen, como en la metáfora de Westphal que
recupera la autora, “múl�ples narra�vas congeladas en espera de ser
descubiertas”. Este libro es, en sí mismo, la herramienta que permite
acceder a lo oculto, invitándonos a repensar la historia literaria de
México desde una perspec�va más inclusiva, compleja y dialéc�ca. Es
una lectura indispensable para cualquier estudiante o académico
interesado en la historia cultural del norte de México, los estudios de
género y las intersecciones entre espacio, poder y representación.

En segundo lugar, el libro es un ejercicio de historia cultural
aplicada. Demuestra cómo la literatura es un agente ac�vo en la construcción de imaginarios regionales y no un simple reflejo. Las obras
de García Roel, Sepúlveda y Segovia se convierten en “artefactos
culturales” que, como sugiere Denis Cosgrove, asignan significado al
mundo. Al ficcionalizar Montemorelos, Villaldama y Linares, estas autoras se presentan como “fundacionales” de sus pueblos, proporcionando una alterna�va literaria.

29

�GENIO
Y FIGURA
Denisse Alisa Palomo Ligas:

lo que era el estudio como tal. Pero la maestría es bastante noble,

ridad y la beneficencia, y estudiar a un grupo trabajador, a una cla-

“EN LA HISTORIOGRAFÍA DEL NORESTE HAY

pues inicias con algunas asignaturas para obtener los créditos, al

ses obrera, me representó muchos desa�os, tanto en fuentes como

MUY POCAS MENCIONES SOBRE EL PAPEL

mismo �empo que elaboras la tesis. Llevas seminarios de inves-

en la historiogra�a. Fue, pues, gracias a estos doctores, y también a

�gación, los cuales también se me hacen muy enriquecedores,

mi decisión de trabajarlas, que llegué al tema. Creo que ha sido una

porque en esos seminarios �enes la oportunidad de conocer a mu-

de mis mejores decisiones y la verdad es que me ha gustado mucho

chísimos historiadores e historiadoras que te van a dar una retroali-

estudiar las cues�ones de historia de las mujeres. Posteriormente

mentación sobre tus proyectos de inves�gación. Gracias a estos

ya incluí conceptos sobre historia de género y también fui profundi-

seminarios, mi tesis se fue enriqueciendo con diferentes puntos de

zando más para el análisis.

QUE DESEMPEÑABAN LAS MUJERES”
Juan Andrés Zúñiga López

1

Universidad Autónoma de Nuevo León

vista, y me armé de valor para no tener tanto miedo a la crí�ca.

En noviembre de 2024 recibió un importante
reconocimiento en Monterrey. ¿Cómo fue su experiencia como ganadora del segundo lugar en la
categoría de Tesis de Posgrado del Premio del
Museo de Historia Mexicana?

Denisse Alisa Palomo Ligas es licenciada en Historia y maestra en

Ya durante la carrera, quizá los primeros semestres sí se me

Historia del Noreste Mexicano y Texas por la Universidad Autónoma

hicieron un poquito complicados, porque era aprender de muchos

de Coahuila. El pasado mes de octubre de 2025 recibió el Premio

temas. La verdad es que durante mi formación académica básica –

Salvador Azuela en Inves�gación Histórica sobre la Revolución y Pos-

podríamos decirlo– no tuve muy buenos maestros. Fue hasta la pre-

revolución en México, por su tesis de maestría �tulada Telares, hilos

paratoria que conocí a un docente que impar�a ciencias sociales. Él

y agujas: la fuerza de trabajo femenina en la industria tex�l de

también me mo�vó a estudiar la carrera de historia. De hecho, me

Durante la licenciatura, mis primeros acercamientos a la inves-

Coahuila y Nuevo León (1890-1940). Este galardón, otorgado por el

presentó a un alumno que era estudiante (y ya egresó), quien

�gación se relacionaban más con la historia de la vida privada y co-

La verdad fue muy sa�sfactorio. Creo que, independientemen-

Ins�tuto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de Mé-

también me habló mucho sobre lo excelente que era la facultad y lo

�diana. Me gustaba mucho conocer la moda de la época, las inno-

te del premio o algún monto que recibas, el hecho de que reco-

xico, se suma a su novel pero consolidada trayectoria dedicada a la

bien preparados que estaban los maestros. Entonces digamos que

vaciones, y eventualmente me fui interesando más por la historia de

nozcan tu esfuerzo y todo lo que representó el haber realizado la

inves�gación de la historia de las mujeres en el mundo laboral en

ya cuando estuve estudiando me fui apasionando más, fui buscando

las mujeres, porque notaba que en la historiogra�a que revisaba, so-

tesis de posgrado, valió la pena. Fue un poco caó�co como me ente-

Coahuila y Nuevo León durante los siglos XIX y XX. En entrevista, la

los temas que me agradaban y posteriormente egresé de la

bre todo en el noreste, había muy pocas menciones sobre el papel

maestra Palomo comparte aspectos de su formación como histo-

licenciatura y entré a la maestría, que fue cuando me volví a enamo-

que desempeñaban. Creo que a par�r de ahí fui notando el po-

riadora, los retos que enfrentó al reconstruir la historia laboral de las

rar de la carrera.

tencial que tenía para esta línea de inves�gación. Los úl�mos

Retomando justamente el tema de su tesis de
posgrado, ¿cómo surgió su interés sobre la historia
de las mujeres?

semestres de mi licenciatura me enfoqué en la historia de la Iglesia,

mujeres en el noreste mexicano y algunos consejos para las nuevas

¿Qué podría comentarnos sobre su paso como estudiante en la licenciatura en Historia y su posgrado
en la Maestría en Historia del Noreste Mexicano y
Texas de la Universidad Autónoma de Coahuila?

generaciones de inves�gadoras/es.

¿De qué manera comenzó su interés por la Historia?

pero sin dejar de lado los grupos de mujeres. En la licenciatura, trabajé un poco sobre la caridad y la beneficencia y las asociaciones
religiosas de mujeres que estuvieron presentes en los siglos XIX y
XX. A par�r de ahí, mi pasión por la historia de las mujeres se fue
incrementando. Ya en la maestría, estaba muy enfocada en estos

Fíjate que el interés inició justamente cuando entré a la
licenciatura en Historia en 2013. La verdad me enteré de la carrera

Fue un paso bastante grande. La verdad es que al principio,

temas. Recuerdo que para mi proyecto de inves�gación presenté un

de una forma bastante curiosa. La Universidad Autónoma de

como cualquier estudiante, �enes miedo a los nuevos conocimien-

estudio que se acercaba un poco a las organizaciones mutualistas o

Coahuila, año con año, realiza una feria para dar a conocer sus

tos, a este nuevo reto al que te vas a enfrentar. Sin embargo, afortu-

sindicalistas pero en diferentes rubros. Era un proyecto bastante

carreras. En esa ocasión recuerdo haber visto a un montón de chicos

nadamente cuando egresé de la licenciatura tuve algunos trabajos

ambicioso, pero que específicamente se centraba en las mujeres,

y chicas disfrazados de personajes históricos, lo cual se me hizo ba-

como asistente de inves�gación y gracias a ellos no me desvinculé

porque quería ver cómo se estaban organizando, cuáles eran sus

stante gracioso, muy peculiar. Entonces me acerqué a ellos, me ha-

tanto de lo que es la inves�gación de la historia. En 2021 se abrió la

intereses y, a par�r de ahí, entender por qué estaban luchando, por

blaron un poco del plan de estudios, de lo que podía hacer como

convocatoria para la Maestría en Historia del Noreste Mexicano y

qué se afiliaban a este �po de organizaciones.

historiadora, ya sea como docente, en la difusión, trabajando como

Texas y afortunadamente fui parte de su segunda generación, en la

inves�gadora, y realmente me convencieron sobre estudiar esta bo-

que había personas a quienes admiro mucho y les tengo bastante

Cuando presenté el proyecto, el doctor Gabino Cas�llo y el

nita carrera que muchos consideran como un oficio: el oficio del his-

cariño. Como te digo, fue un proceso di�cil, pues si bien había traba-

doctor David Adán Vázquez me dijeron que por qué no estudiaba a

toriador, de la historiadora.

jado como asistente de inves�gación, ya no estaba tan vinculada a

las mujeres, en este caso a las obreras tex�les o de la industria de
hilados y tejidos, lo cual me pareció bastante interesante. De alguna
forma me retó, porque yo estaba acostumbrada a estudiar a clases

1 Es estudiante de la licenciatura en Historia en la Facultad de Filoso�a y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

CULTURA REGIONAL

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medias y altas, que eran las que estuvieron más presentes en la ca-

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�ré. Yo me postulé para la convocatoria desde que inició. Recuerdo
que era la primera vez que iba al museo, iba con un poquito de mie-

descendencia o familiares que podríamos entrevistar, pero creo que ha

do. Me presenté también con mi papelería y en ese entonces estaba

sido bastante complicado en ese sen�do, el poder localizar fuentes. Yo

indecisa sobre si hacerlo o no, pero al final me arriesgué y creo que

la verdad u�licé muchos censos de población. También en las actas de

valió muchísimo la pena. Mi asesor de tesis me dijo que era mejor

los sindicatos a veces aparecían las firmas de estas mujeres. Entonces

que me postulara a todas las convocatorias: a fin de cuentas, si no

fui haciendo una lista y fui comparando las fuentes para ver cómo se

ganabas, ya tenías a alguien que te había leído, que había tenido la

relacionaban. Leí muchísima historiogra�a al respecto para ver en qué

oportunidad de que se conociera más tu trabajo. Eso fue bastante

áreas trabajaban las mujeres, cuáles eran las limitaciones que tenían

importante para que yo decidiera postularme.

como trabajadoras tex�les y también en qué otras fábricas laboraban,
ya no solo nacionales sino también, por ejemplo, en Estados Unidos.

Cuando se publicó la lista de los ganadores, recuerdo que una
de mis mejores amigas –y también compañera de la maestría– me

Eventualmente también me topé un poco con la teoría. Por su-

mandó un mensaje y me informó acerca de que había sido seleccio-

puesto, hacer una tesis de maestría necesitaba un análisis crí�co de las

nada como segundo lugar. Me sorprendió muchísimo. La verdad es

fuentes. También empecé a u�lizar muchos conceptos de la historia de

que yo no me la creía y pensé: “no me voy a esperar hasta que den

género para ayudarme a la interpretación de las fuentes y ligarlo con

el comunicado oficial”. Al siguiente día se publicó una no�cia, que

nuestro presente. Entonces creo que sí fueron bastantes obstáculos.

también publicó 3 Museos, entonces se me hizo bastante diver�da

También el �empo: mi tesis no es muy extensa en su temporalidad,

la forma en que me enteré. Como te digo, caó�co, pero aún así fue

pero sí lo suficiente como para tener que analizar mucho las diferentes

algo surreal. Cuando se me empezó a informar un poquito más

coyunturas que hubo. Sabemos que la historia no es lineal y que no

acerca de cómo iba a ser la premiación, ese día también estuve muy

siempre va haber estabilidad sino que hubo muchos acontecimientos

feliz de haber obtenido el premio, también de conocer a los otros

importantes que transformaron la vida de estas trabajadoras. No es lo

ganadores, que no había tenido la oportunidad de conocerlos, y de

mismo hablar de cómo era el ambiente para las obreras tex�les de fi-

representar a mi universidad y sobre todo a mi facultad. Creo que

nales de siglo XIX a cómo cambió para los años treinta, sobre todo cuan-

fue bastante sa�sfactorio y me llenó de muchísimo orgullo y espero

do empezaron a organizarse en agrupaciones mutualistas que lucharon

que a mis profesores igual.

por sus derechos. Entonces sí tuve que solventar algunos obstáculos,

Derivado de su trabajo de inves�gación usted publicó
un libro. ¿Cómo fue el proceso de edición de
“Puntadas en la historia del trabajo femenino: las
obreras tex�les de la fábrica El Porvenir (1871-1940)”?

¿Qué otras líneas de inves�gación son de su interés
además de la historia de las mujeres?

interesarse un poquito por el tema. De hecho, los ensayos no son muy

pero agradezco en ese sen�do mucho a mis sinodales, quienes también

Bueno, como te mencionaba, al principio me interesé mucho por

extensos, son cor�tos, entonces creo que eso también ayuda mucho a

fueron mis lectoras de tesis durante los cuatro semestres que duró la

la historia de la vida co�diana, la historia de la vida privada. Este �po de

que se difundan este �po de materiales.

maestría. Gracias a su retroalimentación fue que pude construir lo que

historias suelen adentrarse un poco más en cómo se vivía y creo que

sería mi historia de las obreras tex�les.

también es importante destacar esta co�dianidad, la vida que desarro-

¿Cuáles fueron los principales retos a los que se enfrentó en la realización de su inves�gación?

La verdad es que a mí también me tomó por sorpresa que me

¿Qué otros reconocimientos ha recibido a lo
largo de su trayectoria como historiadora?

llaban las personas. Me interesa también la historia social, pues es bastante relevante. Recuerdo que en la facultad estaba muy marcado el
estudio de grupos subalternos, y creo que como estudiante uno se va

invitaran a este proyecto, que parte del Seminario de Procesos de

Bastante complicado. Quisiera decir que no fueron tantos, pero sí

Industrialización de Nuevo León, coordinado por el compañero Ós-

fueron muchos, comenzando por las fuentes. Creo que siempre he des-

Me gustaría decir que fueron muchos, pero no. Aún así estoy muy

interesarme más. También la historia de la Iglesia me gusta bastante. El

car Abraham Rodríguez Cas�llo. Entré a este seminario gracias a otro

tacado mucho esto: lamentablemente no hay tantas fuentes que

orgullosa de ellos. En 2017 la Universidad Autónoma de Coahuila me

siglo XX me gusta mucho trabajarlo, sobre todo por el aspecto iconográ-

compañero que se llama Isaí, quien me dijo que él también era uno

mencionen la par�cipación de las mujeres en la industria. Si bien pode-

otorgó la Presea Lobo en la categoría de ac�vidades académicas. Al año

fico de las fotogra�as. Ya tenemos otro �po de fuentes que podemos

de los asistentes. La primera ocasión que par�cipé fue justo hablan-

mos encontrarlas en informes de las fábricas o en alguna que otra pe-

siguiente, gané la Medalla Juan Antonio de la Fuente al Mérito Universita-

u�lizar para nuestras inves�gaciones, y creo que entre más fuentes

do un poco sobre el segundo capítulo de mi tesis. Supongo que ahí

�ción que realizaban, no logré encontrar su voz, sobre todo ya para

rio. Estas dos premiaciones permi�eron que se me reconociera como his-

tengamos para el análisis, nuestras inves�gaciones van a ser más fruc-

les agradó mucho el tema y sobre todo porque estaba incorporando

principios del siglo XX. Creo que es un poquito más complicado ya en-

toriadora y que pudiera par�cipar en otros proyectos como asistente de

�feras y se van a complementar mucho mejor.

a las mujeres a la historia de la industria en Nuevo León.

trando en el siglo XX, los treintas y cuarentas. Encontraremos más bien

inves�gación. Gracias a ellos, comencé a hacer mi carrera de historiadora

enamorando de estos temas. Ese �po de líneas son las que suelen

y finalmente en 2024 gané el Premio Museo de Historia Mexicana.
De modo que cuando surgió el proyecto editorial de AMM24

¿Qué autoras aconsejaría revisar a una persona que
esté interesada en estas líneas de inves�gación?

me invitaron a par�cipar. En este caso, querían abocarse un poquito
más a cues�ones relacionadas con Nuevo León, por lo que les pro-

En la maestría me acerqué muchísimo a este �po de historia. En-

puse trabajar la fábrica de El Porvenir. Este ensayo es un pequeño

tonces recuerdo que empecé a leer a Susie S. Porter. El úl�mo estudio

extracto de mi tesis. Agregué algunas cositas, pero la verdad me dio

que publicó, Del ángel del hogar a oficinista. Iden�dad de clase media y

mucha felicidad haber sido seleccionada y que el trabajo finalmente

conciencia femenina en México, 1890-1950, se me hace bastante escla-

haya sido publicado, aunque todavía no se ha presentado. Espero

recedor. También encontramos a Kassia St. Clair, en especial su libro El

que pronto se organice la presentación del libro y también para

hilo dorado. Cómo los tejidos han cambiado la historia de la humani-

darle difusión a los otros ensayos que también han sido muy intere-

dad. Ella no es tanto especialista en historia de las mujeres, pero su libro

santes, los temas son bastantes variados, lo cual enriquece mucho.

es muy interesante y la forma en que escribe es bastante clara y

Creo que uno de los obje�vos de publicar este ensayo y los demás

sencilla. De historiadoras mexicanas, yo recomendaría a Susana Sosen-

era hacer una historia que fuera de divulgación, no tan académico,

ski, a María Teresa Fernández y a Carmen Ramos Escandón, quienes

sino que fuera de fácil lectura, y que las personas empezaran a

han trabajado sobre la historia laboral y la historia de las mujeres.

CULTURA REGIONAL

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�De teoría, una de las autoras principales es Joan Sco�, sobre

De igual forma, les aconsejaría que disfrutaran del proceso de

todo cuando vamos a abordar desde las fuentes las cues�ones de

inves�gación. Creo que es importante que no tengan tanto miedo a

género. Otra autora que recomiendo muchísimo, y de hecho

la incer�dumbre. Muchas veces a mí me ocurría que no sabía en

también fue recomendación de una de mis lectoras, sobre todo en

dónde buscar información o qué escribir, y me agobiaba mucho la

cues�ón de antropología, es Marcela Lagarde y de los Ríos. Ella me

idea de no poder terminar o de equivocarme. Pero con el �empo me

ayudó bastante para el concepto de la división sexual. Inclusive yo

di cuenta de que la mayoría nos enfrentamos a ello. Lo importante

recomendaría leer a mis sinodales, es decir, a Elizabeth Cejudo y a

es ser constante en la medida de tus posibilidades. Con el estudio de

Cris�na Alvizo, pues son historiadoras que se han especializado ba-

la historia, aunque escribas un párrafo o leas un poquito sobre histo-

stante en este �po de temas. También recomendaría no sólo a histo-

ria, siempre y cuando lo hagas a conciencia de la mejor forma, creo

riadoras sino también revistas. Women’s Journal, por ejemplo, se en-

que es un avance del cual deberías enorgullecerte. También aconse-

carga de recabar la mayor parte de estudios que hablan sobre

jaría visitar muchos archivos. Durante la licenciatura recuerdo que yo

historia de las mujeres. Revisar este �po de publicaciones puede

iba por hobby. Entonces no tenía ningún tema en específico,

ayudar a las y los interesados en esta línea a ver cómo se está escri-

simplemente me gustaba ir, abrir el catálogo o pedir documentos o

biendo la historia, qué metodologías se están u�lizando, cuáles son

periódicos de cierta temporalidad, y estar hojeando para ver qué es

las fuentes, cuáles son los temas que ahorita están en boga. Creo

lo que me llamaba la atención. Y te encuentras cosas bastante intere-

que es importante estar constantemente actualizándonos en la his-

santes, inclusive graciosas, sobre cómo se pensaba en aquella época.

toriogra�a que se está realizando.

Es importante no perder este vínculo. Es bastante relevante que leamos la historiogra�a que se ha hecho, que tengamos un bagaje ba-

Para finalizar, ¿podría compar�r algún consejo
para las y los inves�gadores interesados en estudiar algún tema rela�vo a historia de las mujeres?

stante numeroso de teorías y de la metodología que podemos u�lizar para la interpretación de nuestras fuentes. Pero también es
importante acercarnos un poquito a nuestras fuentes, incluso a las
personas. Pla�car con personas mayores, con nuestros abuelos o con

Bueno, en ese sen�do, un primer consejo sería no dejar de

personas que están interesadas en la historia pero que no son histo-

aprender y ser respetuosos con quien te brinda su conocimiento y su

riadores, también te enriquece bastante y te vincula de otra forma

�empo para orientarte en ciertos temas. Lo importante es mantener-

con el oficio de historia. Esos serían algunos de mis consejos.

se ac�vos en el mundo de la academia y estar constantemente leyendo revistas y ar�culos, asis�endo a conferencias, escuchando podcasts. Eso nos puede ayudar mucho a estar en sintonía con la historia.
Hay historiadoras que se han interesado por estas áreas de difusión.

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�Epistola r io

de la colonia, proveyendo de folletos, etc., a las oficinas coloniales. También imprimió las leyes coloniales sobre damas,
de 340 páginas.

Nota sobre la trayectoria de las mujeres en el periodismo, 1906

En 1773 publicó Isabel Timothy, y lo dirigió, un diario de Charleston. Después de la revolución fue su directora Ana
Timoteo, y fue nombrada impresora del Estado, cuyo puesto ocupó diez y siete años.

Melissa Fernanda Puentes Maldonado 1
Universidad Autónoma de Nuevo León

María Chouch publicó un diario en Charleston por esa misma época, en oposición especial contra el acta de Sellos.
Después estableció su diario en Salem Mass, y con�nuó publicándolo por varios años.

Introducción

En 1776 imprimió en Newport un periódico Sarah Goddard, dirigiéndolo hábilmente, habiéndose asociado después a ella
Juan Carter. La firma social era Sarah Goddard Co., siendo ella la principal, como era [...] y justo.

El siglo XIX acarreó diversas transformaciones sociales y polí�cas revolucionarias, que en muchas formas sentaron las bases del mundo de
hoy. La integración de la mujer en el periodismo fue una de las innovaciones fundamentales en el desarrollo de la educación femenina. El
periodismo abrió oportunidades para la formación de la mujer lectora e incorporó mensajes ideológicos y polí�cos que aportaron al pensamiento crí�co. Aunque hoy en día es común que las mujeres se desenvuelvan en el campo de las letras, todavía persisten crí�cas reduccionistas y una comparación constante con la escritura varonil.

En 1772 publicó Clemen�na Reid un diario en Virginia, que favorecía la causa colonial y hería seriamente á los realistas,
y de años después se publicó otro diario que defendía los intereses de la Corona, por la señora H. Boyle, usando el
nombre del diario de la señora Reid, que se llamaba Virginia Gazze�e, pero que vivió poco �empo. Ambos diarios fueron
publicados en el pueblo de Williamsburgo. El diario Colonia fue el primer periódico en que se publicó el Acta de
Independencia de los Estados Unidos.

Pero, ¿qué ocurría con las mujeres escritoras en el siglo XIX? La académica Donna Marie Kabalev menciona que las autoras regiomontanas de la época comenzaron a distanciarse del discurso patriarcal sobre la mujer, que pretendía educarlas únicamente en temas
relacionados con el hogar, la ves�menta y la crianza de las infancias². Este �po de imaginarios resultaban beneficiosos para los hombres,
ya que perpetuaban el ideal de esposa que imperaba en la época. En cambio, los textos escritos o editados por mujeres en periódicos como
La Violeta, aunque muchas veces reproducían valores o creencias morales tradicionales sobre el matrimonio y la familia, también ampliaban “su postura respecto al papel social de la mujer como voz ac�va para el cambio en la sociedad decimonónica”³. Así, estas autoras
elaboraron y difundieron ar�culos sobre diversos temas de interés para transmi�rlos al público en general, sin caer en la visión estereo�pada predominante.

FUENTES DE INFORMACIÓN

Bibliogra�a
Kabalen Vanek, Donna Marie (2023). “La mujer del norte y su par�cipación en la prensa periódica en Monterrey: La Violeta, 1887-1894”, en: Bibliographica, vol. 6, no. 1, pp. 155-184.
Fuentes electrónicas

Pues bien, El Tiempo Ilustrado era un semanario procedente de la Ciudad de México, que tenía como obje�vo informar sobre las
no�cias más relevantes a nivel nacional e internacional, además de que daba cobertura a diversos temas de interés para el público. En el
número que apareció el 20 de mayo de 1906, El Tiempo Ilustrado publicó un ar�culo anónimo �tulado “Mujeres en el periodismo”, el cual
presenta a varias mujeres directoras y autoras de diversos periódicos en Estados Unidos y en el Reino Unido durante el siglo XVIII. El ar�culo
esbozó un pequeño contexto de cómo se trabajó en la edición de los periódicos, así como un breve apunte histórico sobre la trayectoria
laboral de estas mujeres y lo que las llevó a estar al frente de estos proyectos editoriales.

“Las mujeres en el periodismo”, en: Hemeroteca Digital UANL. [En línea; consultado el 7 de octubre de 2025]. Disponible en: h�ps://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/3151

De tal manera, dicho semanario mostró al público mexicano la importante par�cipación femenina en el periodismo internacional y
aunque no se sabe a ciencia cierta cuál fue el posible impacto que tuvo dicho ar�culo, puede señalarse que su contenido era original para
la época y seguramente muy inspirador para las mujeres que comenzaban a familiarizarse con la lectura periódica. El ar�culo aquí transcrito puede encontrarse en El Tiempo Ilustrado, año 6, no. 21, 20 de mayo de 1906, vol. 1, no. 120, p. 256, disponible para su consulta gratuita
en la Hemeroteca Digital de la UANL.

El documento

La dignidad del oficio
El primer diario que se ha impreso en el mundo fue establecido y redactado por una mujer: Isabel Mallete, en Londres,
1721, hace casi dos siglos. En su ar�culo primero decía que había establecido un diario para ahorrar al público la mitad
de la imper�nencia que con�ene el diario ordinario. Muy conforme con la índole de la mujer, su diario fue reformador.
El primer periódico publicado en América, de que tengamos conocimiento, fue el Massachusse�s Gaziteand News Leter.
Después de la muerte del redactor, la viuda lo dirigió del modo más espiritual por dos o tres años. Fue el único diario que
no suspendió su publicación cuando Boston fue si�ado por ingleses. El nombre de la viuda era Margarita Carper.
En 1722 Rhode Island publicó su primer diario. Fue propietaria y directora Anna Franklin. Ella y sus dos hijas hacían la
composición y el �ro lo hacían sus sirvientes. La historia nos dice que por su rapidez y corrección fue nombrada impresora

1 Es estudiante de la licenciatura en Historia en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
2 Donna Marie Kabalen Vanek, “La mujer del norte y su participación en la prensa periódica de Monterrey”, pp. 163 y 164.
3 Ibid., p. 181.

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�Epistolar io

Partida de bautizo de Aurelia Ochoa Sapién, 1854

Fátima Geraldy Aguillón Gutiérrez 1
Universidad Autónoma de Nuevo León
Introducción
“Doña Aurelia Ochoa de Reyes, esposa del gobernador, con aire de gran dama como corresponde a su jerarquía, fue la primera en presentar sus respetos al general Díaz”². Con estas palabras, el historiador José P. Saldaña presenta a María Maximiana Aurelia Ochoa Sapién,
esposa del general Bernardo Reyes y una de las mujeres más influyentes de la élite regiomontana de finales del siglo XIX. Ochoa nació en
Zapotlán, Jalisco, el 19 de agosto de 1854, pero creció en la ciudad de Guadalajara. A los dieciocho años se casó con Bernardo Reyes, el 4
de noviembre de 1872³.
Aurelia Ochoa fue representante destacada de la clase alta de la época, modelo de cómo debía comportarse una mujer de su posición,
así como del apoyo que debía brindar a su esposo. Con su ac�vidad y presencia, cumplió el rol de sostener el orden social y simbólico que
el poder polí�co quería afianzar. Y fungió como referente aspiracional para las mujeres de su clase social. Fue anfitriona de diversos eventos
sociales en Monterrey a finales del siglo XIX, donde les daba un lugar propio a sus invitadas en el cual se podía dialogar. Cabe recordar que
la par�cipación de la mujer estaba muy restringida y Ochoa, al proporcionar estos espacios, actuaba como una red de apoyo en un sistema
en el cual la mujer no se debía desempeñar en los espacios públicos.
A pesar de que las mujeres de la clase alta no enfrentan las mismas dificultades que las de clase trabajadora, no significa que este �po
de experiencias históricas deban ser ignoradas. A con�nuación se reproduce la par�da de bau�zo de Aurelia Ochoa Sapién, que se encuentra resguardada en el Archivo de la Parroquia de Zapotlán el Grande, vol. 50, 1854-1856.
El documento

Ma. Maximiana Aurelia Ocha
En veinte y dos de agosto de mil ochocientos cincuenta y cuatro, yo el Presbo. Dr. D. Marcos R. Lozano, ministro de esta
parroquia de Zapotlán, bau�cé solemnemente y puse crisma a Ma. Maximiana Aurelia de tres días de nacida, hija natural
de D. Apolonio Ochoa y Da. Josefa Sapién A. P. D. Ygnacio Ochoa y Da. Franca. Ríos. Mat. D. Calletano Sapién y Da. Luz
Álvarez P.P. D. Manuel Sapién y Da. Manuela Ochoa cónyuges a quienes adver� su obligación y parentesco. Y pa. que
conste lo firmé con el Sor. cura
Antonio Zúñiga

FUENTES DE INFORMACIÓN

Bibliogra�a
Niemeyer, E. V. (1966). El general Bernardo Reyes. México: Gobierno del Estado de Nuevo León, Centro de Estudios Humanís�cos, Universidad de
Nuevo León.
Saldaña, José P. (1970). “El Gral. Don Porfirio Díaz en Monterrey”, en Humanitas, no. 11.
Fuentes electrónicas
“México, Jalisco, registros parroquiales, 1590-2022”, en: FamilySearch. [En línea; consultado el 3 de diciembre de 2025]. Disponible en: h�ps://
www.familysearch.org/ark:/61903/1:1:684X-Y6WB

1 Historiadora. Es licenciada en Historia por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León y estudiante del programa de maestría en
Humanidades en la Universidad Autónoma de Zacatecas. Actualmente es investigadora del Centro de Información de Historia Regional de la Universidad Autónoma de
Nuevo León.
2 José P. Saldaña, “El Gral. Don Porfirio Díaz en Monterrey”, p. 420.
3 E. V. Niemeyer, El general Bernardo Reyes, p. 17.

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�El arte

El arte

La trayectoria artística
de Miryam Jahuey
Jesús Gerardo Guerrero Castillo 1
Universidad Autónoma de Nuevo León
Miryam Jahuey, conocida en sus redes como Olindart, es una ar�sta
nacida en Monterrey, Nuevo León, el 2 de noviembre de 1998 y quien
desde temprana edad ya mostraba interés por dibujar y por contar sus
propias historias a través del noveno arte.

abuela en un pueblo de México y cómo tuvo que sacar adelante a sus
hijas con mucho esfuerzo. Fue la primera historia en que contó algo
más real y aterrizado a nuestro mundo, alejándose del enfoque de
fantasía y ciencia ficción que sus historias previas manejaban, además
de los elementos que podrían llegar a ser sensibles para algunas personas. Un parteaguas en la forma en que Miryam cuenta historias.

Mucho antes de siquiera saber lo que era un cómic, Miryam ya realizaba sus propios dibujos en secuencia para posteriormente graparlos y
contar pequeñas historias con ellos. De tal manera, realizó sus primeros
pasos en este medio ar�s�co antes de saber incluso qué era. Posteriormente encontró interés en la pintura y la animación, pero tras probar
otras formas de arte, fue el cómic la que más alimentó su interés tanto
por comodidad como por gusto.

En 2021 salió a la luz La chica del barril, cómic ganador del tercer
lugar del concurso internacional de la Editorial Familia Usaka. Aquí, se
narra la historia de un muchacho que se enamora de una joven que se
encuentra dentro de un barril, mientras descubre que detrás de su
nuevo interés amoroso hay más misterio del que esperaba. Con esta
historia, la autora destaca que lo más valioso que consiguió fue integrarse a la editorial donde fue publicada, sin�endo un enorme apoyo y
respaldo de su parte en la carrera que ha forjado hasta ahora.

Sin embargo, fue durante su ingreso a la Universidad Autónoma de
Nuevo León cuando dos cosas la hicieron decantarse por u�lizar el cómic como su medio de expresión predilecto. En primer lugar, eventos
importantes en su familia, junto con la pérdida de un familiar cercano,
cambiaron su forma de pensar y la impulsaron a dar el paso de expresar todo lo que sen�a y pensaba en ese momento a través del arte,
u�lizando el cómic como un medio para desahogarse y expresar lo que
en palabras no le era posible. Y en segundo lugar, la comodidad y afinidad que ya tenía con el noveno arte.
Sus primeros cómics durante ese �empo eran muy caó�cos, reflejo
de sus pensamientos desordenados que dejaban ver lo que pasaba
por su interior, pero que expresaban de forma genuina su sen�r y el
estado emocional por el que atravesaba mientras creaba sus historias.
Esta circunstancia hace que cada historia se sienta genuina, personal
y con capacidad de generar una conexión más cercana entre la ar�sta
y sus lectores. En defini�va, un medio de expresión de la forma más
pura.

En 2022 se graduó de la universidad y publicó dos cómics: Vingt de
las estrellas y Desde mi lugar. Con el primero, par�cipó en el Concurso
de Cómic-Historieta de la UANL y obtuvo el segundo lugar. Aquí nos
cuenta la historia de Vingt, un ser espacial con el sueño de conver�rse
en una estrella fugaz capaz de explorar el espacio, pero cuya vida en
cau�verio a causa de su pareja le impide lograr su sueño, llevándolo a
un viaje de exploración y autodescubrimiento para cambiar su vida y
cumplir su sueño. Con el segundo cómic, par�cipó en la segunda
edición del Concurso Nacional de Historietas por la Igualdad, organizado por el Ins�tuto Estatal Electoral de Nuevo León, y obtuvo el primer lugar. Este cómic narra la historia de una chica que desde temprana edad lucha por cumplir su sueño de volverse gobernadora y que
también busca oportunidades para que todas las mujeres puedan
cumplir sus metas de la misma forma en que lo hace ella, la protagonista de esta historia.

Después de muchos intentos fallidos por terminar un cómic, logró
concluir y publicar en 2018 su primer cómic, �tulado Desde otra luna, una
historia de romance y ciencia ficción sobre una chica que tenía el sueño
de ser astronauta y que conoce a un extraterrestre tras confundir la caída
de su nave espacial con la de una estrella fugaz. Esto provocó que comenzaran a interactuar juntos con la esperanza de que la chica pudiera
acercarse más al espacio y eventualmente terminaron enamorándose. Se
trata de una historia autoconclusiva que par�cipó en el Concurso de Cómic-Novela Gráfica de la UANL y que recibió una mención honorífica.

A par�r de 2023, su tradición por realizar historias autoconclusivas para
concursos desaparece para enfocar sus esfuerzos en realizar �ras digitales
para redes sociales y en realizar mercancía para eventos con el obje�vo de
generar ingresos con su arte. Encontró comodidad en este nuevo formato
que le permite realizar obras breves pero igual de impactantes e interesantes y que atraen a un público más amplio a través de internet. Su nivel
de reconocimiento ha llegado al punto de que ha sido entrevistada en
radio y en revistas, y ha tenido como resultado la oportunidad de viajar a
otros estados del país para par�cipar en convenciones y realizar talleres.

Un año después, en 2019, publicó la historia Y van a gritar victoria,
de acción y ciencia ficción, que nos habla sobre la opresión, la búsqueda de libertad y lo que estamos dispuestos a hacer por conseguirla. La
historieta cuenta la aventura de Iván y Victoria, dos jóvenes a los que
incluso cuando el mundo se les viene encima, no dejan de luchar por
salir adelante y cumplir sus metas. Nuevamente, su autora fue par�cipante en el Concurso de Cómic-Novela Gráfica de la UANL y en esta
ocasión ganó el segundo lugar, con lo que pudo notarse una evolución
en su es�lo ar�s�co al igual que en su dominio para narrar una historia
a través del noveno arte.

Su es�lo sencillo pero reconocible y cómodo para su creación le ha
permi�do a lo largo de los años forjar una legión de seguidores que
esperan sus historias, emocionados por ver qué nueva aventura les
brindará. En cada una de las páginas que plasman las viñetas, sus historias pueden llevarnos desde la fantasía a la ciencia ficción y aun a
relatos más realistas, donde la expresión de su autora y la invitación a
la reflexión sobre quiénes somos y lo que hacemos es el pan de cada
día. En la obra de Olindart podemos encontrar a una autora que nos
demuestra cómo con pasión, dedicación y mucho esfuerzo se pueden
lograr muchas cosas y que la sinceridad en el arte es la mejor forma de
conectar con miles de lectores. No en vano, al día de hoy, muchos siguen iden�ficándose con sus historias.

En 2020 publicó la historia que, para ella, marcó un antes y un
después en su carrera ar�s�ca: Dorali. Este cómic aborda la vida de su

Créditos fotográficos
Imagen de portada: ballet folclórico del municipio de Higueras en Fiesta de la Cultura Regional, 2023, fotogra�a de Ana Cesira Alvarado
Zapata; p. 7: demostración de peinado, 1930, Archivo Histórico de la Escuela Industrial y Preparatoria Técnica Pablo Livas (en adelante
AHEIPTPL); p. 9: exposición de fin de cursos, 1939, AHEIPTPL; p. 13a: convivencia de trabajadores de Fundidora Monterrey en la Navidad
de 1968, Archivo Histórico Fundidora (en adelante AHF); p. 13b: Edificaciones Monterrey, S.A., filial de Fundidora Monterrey, departamento de Ingeniería y Construcción, al centro la ingeniera Blanca Esthela Cadena rodeada de ingenieros, fotogra�a de Lauro Leal, 1977,
AHF; p. 13c: fotograma tomado de la película Al rojo vivo (1969) en donde se recrea un área de trabajo femenil dentro del Molino Desbastador de 46”, disponible en Youtube: youtube.com/watch?v=X8uzX6928HI; p. 13d: secretarios administra�vos laboran en una sección
de las Oficinas Generales, fotogra�a de Mar�nez, ca. 1930, AHF; p. 14: secretarias laboran en una oficina, Condominio Acero, ca. 1970,
no. inv. 63869, Fototeca-Centro de las Artes, CONARTE, Fondo: Fundidora, p. 15: nopales de la Hacienda San Pedro de la UANL, fotogra�a
de Ana Cesira Alvarado Zapata; p. 16: Vicky Ponce, 2007, fotogra�a de Labrys LesMty A.C.; p. 18: Vicky Ponce, 6ta Marcha Lésbica 2013,
fotogra�a del archivo personal de Vicky Ponce; p. 22a: foja de expediente sobre caso judicial, 1867, Acervo Histórico del Poder Judicial
del Estado de Nuevo León (en adelante AHPJENL); p. 22b: foja de expediente sobre caso judicial, 1872, AHPJENL; p. 22c: foja de expediente sobre caso judicial, 1871, AHPJENL; p. 24: Hacienda San Pedro de la UANL, fotogra�a de Ana Cesira Alvarado Zapata; p. 29: portada
del libro Narradoras del norte: estudio de la obra de Adriana García Roel, Irma Sabina Sepúlveda y So�a Segovia de Michelle Monter
Arauz, editado por la Universidad Autónoma de Nuevo León; p. 30: Denisse Alisa Palomo Ligas, fotogra�a proporcionada por la entrevistada; p. 31a: entrega del Premio Museo de Historia Mexicana 2024, fotogra�a proporcionada por Denisse Alisa Palomo Ligas; p. 31b:
Denisse Alisa Palomo Ligas frente a la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Coahuila, fotogra�a proporcionada
por Denisse Alisa Palomo Ligas; p. 32a: compañeros de generación de la maestría en Historia del Noreste Mexicano y Texas, fotogra�a
proporcionada por Denisse Alisa Palomo Ligas; p. 32b: defensa de tesis de maestría, fotogra�a proporcionada por Denisse Alisa Palomo
Ligas; p. 33a: defensa de tesis de maestría, fotogra�a proporcionada por Denisse Alisa Palomo Ligas; p. 33b: Denisse Alisa Palomo Ligas
en la fábrica El Porvenir de San�ago, Nuevo León, fotogra�a proporcionada por Denisse Alisa Palomo Ligas; p. 34: portada de la tesis
Telares, hilos y agujas: la fuerza de trabajo femenina en la industria tex�l de Coahuila y Nuevo León (1890-1940), fotogra�a proporcionada
por Denisse Alisa Palomo Ligas; p. 35a y 35b: entrega del Premio Museo de Historia Mexicana 2024, fotogra�as proporcionadas por Denisse Alisa Palomo Ligas; p. 35c y 35d: viaje con compañeros de generación, fotogra�as proporcionadas por Denisse Alisa Palomo Ligas; p.
38: nota sobre “Las mujeres en el periodismo”, en: Hemeroteca Digital UANL, disponible en: h�ps://hemerotecadigital.uanl.mx/items/
show/3151; p. 40: “México, Jalisco, registros parroquiales, 1590-2022”, en:
, disponible en: h�ps://www.familysearch.org/ark:/61903/1:1:684X-Y6WB; p. 41: palma pita en la Hacienda San Pedro de la UANL, fotogra�a de Ana Cesira Alvarado Zapata; p. 42: ilustración de Miryam Jahuey, fotogra�a proporcionada por Jesús Gerardo Guerrero Cas�llo.

1 Escritor, editor y letrista de cómics. Es licenciado en Lenguaje y Producción Audiovisual por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Fue ganador del Concurso de Cómic y Novela Gráfica
de la UANL por tres años consecu�vos. Fue encargado de la edición del cómic independiente Onírico, publicado por Editorial Trazo: Narra�va Gráfica y es fundador del club de cómic de la
Facultad de Artes Visuales de la UANL, mismo que coordina desde 2019. En 2025 fue ganador del VII Concurso Nacional de la Fortaleza Cómics con la obra Desidium.

CULTURA REGIONAL

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�CULTURA REGIONAL

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                    <text>ll■tomovil

V1aGl1lor

En 111. Carrera

B. CURRO MELOJA.

IOntcrrcu•Gon¡¡epc;ión t - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - i
IIGHU,lfaul Gueva
DIARIO SIN COMPROMISOS
,lltr84.Monwn:u Afio 1,
Monterrey, N, L., 12 de Mayo de 1911.
Número 10.

L08 111..,0llt:8

SOMBR~ROS

y tr■J•• •••r•nt••
HN

''El PreGIO filo,•'
Z•••cou
1
TelMono 931.

¿El arma decisiva?

entre un "Curro Meloja ir y "Fri\'OJi.•
dades, 1 1 pongo por cuo.
Aquí uos gustan las burlas y lu
ironías, pero siempre con su migajita
de decencia eu el tono y en el lengnaSi hemos de creer en las informatralladoras; y hay quien opine que en je; porque precisaIUente lo que hemoe
ciones tle 10-'I periódicos, las ametra- breve se pondrá en juego otra arma,
querido hacer, desde que fundamoe N
lladoras han sido hasta ahora ti armR
cuyo nombre es ya conociclo, pero la te diario, fué un peri6diro que no se
que mlis eficazmente ha conseg-uido ~ual no se ha puesto en naio hasta ahoruborizara de andar en menos de gen ..
iapmdone!i y derrotas en lM partidas ra por el ejército.
tes bien nacidu; que to entendieran
•ldes, ya que no su total aoiquilaDe la efectividad de esa arma, du- los espiritas un poquito cultivados;
ieuto. Laf «metralladoras, según
dan los pesimistas¡ pero esto es natu- c¡u~ no se parocíera II esas hojill .. poeau informaciones, causan estragos
pulacheras y otdínarias, &lt;!ostinadu lí
lu filas rc,·olucionaria!'-;barren tua- ral. F.I pesimismo hace ver todo negro, como si nada ruás se tuviera de- ser vebfculo de indecencias y á oatislalruente con masas compactas de
lante á los camareros del Pullman. facer baja■ pasiones,
rrectos; y ante el nutrido fuego de
Nuestro público no es, ni aspiramos
Los optimistAS, al contrario, tienen
iro de esos temibles instrumená que sea, aquel que para leer periógrnnde.s
esperanzas
de
que
e.e.a
arma
de muerte, cunde el terror en las
deletreando. Hemos he,
sea la cl,cisiva en nuestra actual con• dicos 101
tienda.
cho salir á la calle l este "Curro" pa·
Hasta se da el caso, tnteramente
Por si los lectores de este "Curro" raque se pong-a al babia con personas
vo, rle que sembrado de cadáveres
ya bien educaditas: y no es mucha ,·a•
campo insurrecto. algu10s de esos no están enterndos de ello, les diré
nidad decir aquí que ídizmente lo he•
vttts- ya qne no todos, porque que e!-;a arma se llama la pistola-samos
conseguirlo.
futra pedir gollerías--quedan sin ble, A fuerza la conocen, de nombre,
Sabemos que en el Puente de San
cuando
menos.
seg6n acaba de descubrir el
Luisito, por ejemplo, l1ay buen golpe
'llews. 11 Ya se verá 1i hay 6 no tfi• ¿Qu~ opinan ustedes? ¿Setá, en efi:cde gente propia para la explotaci6n
en la acción de esa arrua.
to, de una eficacia comrlc:ta para la
de hojas populacheias. Lectoreaabun-trauquili&lt;lad
de ln ReJJública, el em- dantes y asíriuo~ los tendríamos ahí,
8m embargo, no parece que: se ha
t,cado todavía al máximum de poten pleo de la pistola .sahle contra los ma con sólo hacer de este diario UNa pumoJtífera con el uso de las ame- deristas?
blicaciln qut hablara t:n lenjuajc dd
que se , stila entte ellos, y salpicado
de epigramas al alcanct:" de e!'-OS cale•
tres. Pero no qubimos ir por ese CD•
mino, ni peusawos andarlo en lo que
lt- que&lt;le dt \'Í&lt;la al • ~urro Meloja.··
Con esto y con &lt;lt:cir al remitenk &lt;le
esas lepcradas que he ha e&lt;1uivocado
de puerta.. y que del,e llamar á otra
para lp1e lt dtn hospedaje, quedamos
tn comlicioue~ &lt;lt:: pouer punto final.

"ª

equivocó

de puerta.

Ayer hablftbamos rlt: 1os orig-inalts
más burdo que da 1.i mata, le decimos
óninaos que nos han cstatlo 1emi;, ndn,maniÍfstando este' Curro'' que
tntraa no vengnn los c~critos con
conot~ida rara fl, 1eri inútil
le hagan tales en dos.
~ al inñividno &lt;¡ne ahora nos rtunas cuanta:-. chocarrería~ de lo

ROTUbOS BltN ~SGIUTOS.

A l.:u pt:rsonas que quieran 1,a~ar
que, no sólo \'lfliendo, como vient-n.
uu
ratu alegremente:, lf'yendo rótulo:-t
sin firm:1 alguna,~ino ni con e11a, en•
e~crítos
&lt;..'On toda propit-dad, lc:s acon·
tificarla por Notario. le concerltdamo~
sejamos que se den una vuelta por la
hospitalirlad
estación d~ la.,.; 1.íllca'S ~acinnalts.
E!-te caballtro-le h;¼remos el houor
Coa seguridad que no eucontra,án
de llamado ~1sí-110 snbe distinguir
ni un s61o l~tn:ro disparatado.

�EL CURRO MELOJA.

2

ffdS\d Qll6 6~tU·
Nonau auB
vimos 06 aGuBrOo.
6on1una1r1os

''

. ,,, .
¡, •

CONDICIONES:
"El Curro Meloja" se publica dia-

•n•

u

Otro 61Ub
oolítt6o.

D6 0011 á G0~6Gh6f0.

1 "

1

:

•

,

11

~

La opinión que hemos dado respec-

"lo de los Diputados propuestos por
los ºcinco" de marras-que también

se separaron su curul-.,no ha sido
. bien recibida por algunos de lo~ ciuda~an06 que se disputan la h:inra de
ser de los primeros en comprar ejemplares de ''El Curro Meloja."
Se esperaba, probablemente, que
nosotros nos fuéramos á andar con me
dias tazas ,cu~ndo se trataba nada
menos qne de juzgar imparcialmente,
y con toda serenidad de criterio, á
~iudadanos á quienes se pretende dar
la investidura de representantes dd
pueblo.
Y de ahí el disgusto que nuestras
palabrae causaron.
Lo cual, lejos de apenarnos, nos
llena de satisfacción .
Así nos queremos ver siempre: con
s amigos 1 si t!I que no se nos con
cede conseguir algunos fuera del rebaño de Panurgo.
'Nuestra independencia no tiene precio, y esta franqueza con que 1e deci
mos tuerto al que le falta un oje, no
IC la cederíamos á nadie por Dada de
este mundo.
"E) Curro Meloja,·' lo decimos muy
alto, porque nosotros podemos hablar
así, ya que no tenemos cola que
nos pisen, ha venido al campo del periodismo á hacer obra honrada, rom¡,iendC,_
ffrancaruente con los conven.
c1ouahsmos que tan de moda han es•
tado, por mucho tiempo, desgraciadamente, entre el hombre que piensa y
1 que cree que hac:.e mu cho con pa•
garle dos centavos para que siga pensando.
Que nuestro juicio acerca de la candidatu1a para Diputados no fué del
agracio de muchos?
Pues mejor.
F.so prueba que nqní pensamos con
c~bna propia, que no te andamos pidt~ndo prestadas á nadie sus ideas; y
nos 1;&gt;ar,ce que ya es bastante,
V viendo las cosas por otro lado,
;qué culpa tenemos nosotros de que
a candidatura para Di¡,utados que ya

,.

r~ri ~atiil6IltOi.
1

ÍH

El interés de un periódico debe esNo se admiten subscripciones.
tar en la utilidad de su lectura, no en
Número suelto. dos centavos.
La frecuencia conque hablamos en que los efectos de ésta se revelen en
A los pa-peleros, á setenta y cinco
este periódico-y no siempre para elo escándalo é intranquilidad para los
centavos el ciento.
giarlo■- de algunos sujetos que has- lectores."
l\dministraGión de:;paGho:
ta 1~ primeros días de Abril se hicie•
Ese parrafito-¡pásmense ustedes!ron puar por recalcitrantes rceleccio •• el final de un artículo que publicó Callejón de San Francisco Núm. 23.
uistas, ha ht:cho creer á varios lecto• el •1 News 11 en su itdici6n de ayer
ADMIN18TRAD0Rt
ns de ··Curre Meloja" que nosotros
Cierto que el periódico ese, aunque
DAGOBERTO SOllOHANO .
somos enemigos jurados de cuantoa no lo dice, parece referirse á la "La
individuos figuraron 6 figuran en laa Prensa, n que en estos días lo ha dejalilas de la redetción; y -esto requiere do atrás en el tamino del escándalo;
una ezpllcacióa de parte nuestra, ya pero no porque hayan sido dictadas
que no queremos cargar con la nota por la envidia, son para nuestro objeto
de intraasigentH.
menos apreciablessus palabras.
INosotros, que, t Dios gracias, nunca
Algún dla las podremo1 aprovechar.
fuimos reeleccioni1tas, contamos enEntretanto, felicitamos al • 'News; 1 '
tre éstoa con muchos y buenos ami- porque
'
. .
s1qu1era
una vez pudo pensar
.~
gos que permanecen firmes á sus como nosotros.
Se nos informa que varios comerprincipios, y á q•ienes, por lo tanto,
.......,._,
ciantes, industriales, banqueros y projamás les haríamos la ofensa de con•
pietarios, trabajan activamente para
fundirlo■ con 101 que, para cambiar
organizar, en esta ciudad, una agrupa
de opinión, no necesitaron 1u§.s que en•
ci6n política que tomará activa p1trte
tcrar■ e de qu• en México se hab!a11 fi.
en la próxilu:.t campaña electoral del
jada, como uno de tantos medios de
Estado.
llegar á la paz, en cierta candidatura
Ya no puede salir 6 llegar un pique Si hemos de creer lo que á este respecto
que quis.icron ser los primero■ en hate de soldados sin que la llamada pren se nos dice, el nuevo club político pre
cer pública.
sa de información de la noticia y los sentará muy pronto sus candidaturas,
Los reeleccionistas de buena fe,
mal entretenidos hagan sobre el he- que serán, se asegura, completamente
pueden, pues, estar seguros de que
cho los más extravagantei comenta- d~:stintas de las que ya circulan por
siempre sabremos respetarlos.
ahí bajo el patrocinio de una Junta Di
No así los traficantes que viven rios.
En
esta
capital,
donde
tiene
asiento
rectiva cuyes niiembros fueron de
A caza de oportunidado para ex•
la
jefatura
de
una Zona Militar, pare- los primeros en postularse.
hibir su!! ridícula~ personillas y que
--o-se prtstan dócilmente á servir de ins- ce que no debiera llamar la atención
el
ir
y
venir
de
pequeños
,
grupos
de
trumentos á cuantos quieren utilizarlos para llevar recados que no siempre aoldados.
Pero ¡quía! apenas se enteran de estos
los recomiendan.
sucesos en las redacciones de algunos
Durante los días aquellos en que
Al lado de estos mercachi!les de la de nuestro colegas locales, y flll~ va
llegó á rreerse que se abrazarían caripolítica resulta colosal la figura de ta noticia, como si se tratara dt taco- ñosamente el doctor Vá7qmtz G6111ez
aquel su antiguo compaiiero que les sa más natural del mundo, sin c·o m • y el licenciado Carbajal , y Pascual
contestó el otro día, cuando fueron á prender que con ello no hacen mAs Orozco y el general Navarro, •·El Imque dar material á los.que gozan sem- parcial" le daba á Paco Madero eltra•
proponerle un nuevo cambie;, de chabrando la alarma entre las familias.
tamiento de ·don, con d ruayúscula 1
queta: "yo no almito, ya basta de
Hay épocas en las que los perió- para que sonara mejor,
maromas!··
dicos de información deben meditar
Ahora que ya escampa, y que 'pareConste, pues, que: para 11 Curr• Me• mucho sus noticias. y ésta que atra- ce que las a:metralladoras podrán ser
loja O hay dos clases de r•eleccionis- vesamos es una de ellas.
más expresivas que los abrazos¡, "El
Ojalá
que
no
lo
olviden
nuestros
coImparcial" vuelve á llamará Madero
tas: los de ideas firmes, y por lo mislegas de la localidad, ahora que se co- el cosechero de, Parras.
mo respetables, y 101 vividores, los
mienza. i hablar &lt;le revuelta en el Es·
La eterna historia de "RI Imparque anda11 á ver cuál se hace,
tado.
cial•• ..... ,

-~

EL CURRO MELOJA_::_·"'--'-' ___e__ _' :...."':....·----ª=---

\lt,

BUENfl Lfl
·" Una .notiGla
T~NEMOSI ·• " muu-GOnOGIOa.

riamente, por ta mañana.

11

., . '

z.

A•los stl!oreo M. H., A.
G. y
R. ·L YM.~ &lt;jue ' tlOs pi4cn que publiqnernos, 'd&amp;Jli~'ntándolos como llJU
Curro Meloja'' sabe hacerlo/' uaos
pensamientq í¡ue\le fuerou dedicados,
11en su día onomástico."' al
Gobernador Mier, sentimos manifestarles que
no podeniO, -~bseq111.iar aus deseo,,
sencillame·n t~ porque DO coaocemOI
"esas jQyas" á que te refieren.

. ·•\~~un,c1~ El ~,;nparcial 11 que - fallec16 en 'l'epcxpa la seiiorita María Fagoaga\. l, ,1reg1 e,n párrafo•aparte:
"La noticia ha cau1adopenaen Mé:i:ico, en dondt;. era muy conocida en
nueS t ros Mt'jores ctrculos .. '
Supongo 1ue á e~11 noticia, que, según "El Impkrci~I,"
era muy conoci1
Si tanto es.1 el'1· empello que tienen
da en los ruejóres círculos metropoli- quienes tal solicitud
" •
nos haC&lt;'n, slrtanos, 1~ darían et t,ra~aipicnto4e_dofia vanac manda~nos esos ••peaiamiensus am1~tades y ha~a }t haríau-iegalos el día de su santo.
t~t" y11 y,a nvcremos si nos quedan
. .
,
tle¡nno.,; .hli¡nor para aprovecharlos.
Paraescnbtras1noseoecc-sitavivir 1· 1 1 ,: • 1 ·
en México.
- ,,
Ni pedirle propina al Gobierno.

... 1 •

·\J
r.o·

mo Yl6Il6

1

Un estimado amigo nuestro nos pide \a publicación de lo siguiente:

1vaua una
acsara61al
Uno de esos gacetilleros aficionados
á gastar retóricas, aun para hablar

de la, cosas más tri viales, da cuenta
de la renuncia de cierto jefe político
avecindado en una población del interior del país; y eaclama, en et paroxismo de su dolor:
'' ¡Cuánto habri.amos esperado de su
fecunda gestión! nesgraciadamente,
pasó por la jefatura;como un meteoro.' '
¡ Hombre, y á esto le llama usted
desgracia! ¡ Eso es gana de soltar el
moco por culquiera simpleza.
Desgracia sería que'hnbiera pa~ado,
no como un meteoro, sino como uu
saca plata.

tonQce ti público se• tan pobre de
b
uow res q~te lleven en su pus prestigio
Y significación?
¿Acaso carece Nuevo León rte ci udadanos que puedan formar un Congreso
digno de su cultura y del progreso de
que llegó á sentir orgullo?

f.l ID6tll0 d6 ffl6drar 600

mauor proveGho á IIIBrza di!
arra5trar56•
Interesantísima é instructiva obra ,
que contiene sabios consejos prácticos
é ideas ori¡inales, para g'aharse ampliamente la vida con mfoimo esfuerzo, por medio del ta!cnto bien dirigido, haciendo abstracción de la ver•
giienza y de la honradez.
Esta obra en µreparación, profusamente ilustrada en el tc... xto, con SU·
gestivos grabados, está tscrita en español y traducida á diversas lenguas, _•.
por un prominente científico mexicano; cu ella se enseña, con toda clari•
dad, el sistema empleado por el grupo, desde su creación hasta nuestros
días.
Se ha dedicad() especialmente á los
ncocientíficos; neoloneses (ahora neoanti rretleccionista&lt;;)
Contiene datos curiosísimos acerca

de la fácil y rápida •&lt;laptación al medio ambiente; presenta asombrosos
ejemplos de mimetismo; ensefia á ha•
cer flexible la conciencia, á. perder los
princi pios, á dar elasticidad á la vértebra; en fin. es;dc tal manera instruc.tivo y ameno, este libro, que ~e hace
verdaderamente indispensable á to1o=i
los hombres dúctiles.
Esto no lo. podemos admitir ni.:,so•
Edición de lujo. Bspéren condi ·
tr0s como cierto.
ciones .

�4

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EL CURRO MELOJA

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                  <text>Diario regiomontano de principios de siglo XX. Contiene noticias locales, nacionales e internacionales, editoriales y notas de interés cultural sobre literatura, arte y política. Incluye también propaganda política y publicidad de las principales empresas y casas comerciales de la ciudad.</text>
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                    <text>Mol

"

Nál.100,

�2

EL CURRO MELOJA.

6f;ff VEZI\S

GflUHUTE,M OG.

ayu{la que le prestaron las "dignas
autoridades'' á que usted se refiere?
Pues los mismos procedimientos
que emplearon para nombrará. Alva•
rado, están empleando ahora para sacar triunfantes sus candidaturas mu•
nicipales.
No se pasarán muchos días sin que
le pueda dar á usted pruebas que Jo
confundan, si es que el gobierno no
interviene para evitar abuso~.

EL CURRO MELOJA
Después de todo, yo no veo nada de
malo en i,:1í saludará ese muchacho.
Hoy por hoy es él el dueño de la batuta. Así como rue htce ?Orfirista, cuan ..
do ya no había otro á quién se~uir.
bien me puedo hacer ahora maderista.
Los hombres de juicio debemos
del lado del que manda.

F.t PASTOR DE Ff,ORENCJA.

rBnsamlBntos 08·Rsí Sfl flSGri~fl
h
,
la hlStOrl~.
ho ffiuF8S G8-

Uu periódico local que hasta ahora

l80f8S.
i bl\S MEJORES

Bn amBrlGa·

•

¡

1 l.

hubiera venido á ocupar una curul en lo quiere para él, nada más él quiere
el Cougreso si no hubiera sido por la brillar; y por eso voy á tener que de-

1

,,

,,
1

1

n

1

¡

1'

}

yo, como ellos, fui corralista puro: que :permanezca jndjferente á los fes•·
pero siquiera tuve la prudencia de tejos que se hacen ¡.iara recibir á. tao
ocultarlo, mientras ellos se llenaban bello sujeto. 11

~

'

que alguna vez llegó á parecer reyista
puro, llama en su edición de esta fo.

cha esclarecido patriota y conspícuo
En realidad á mi me correspondía
haber sido uno de-los designados para ciudadano á Panchito Madero y dice
1
irá encontrar al caudillo. Cierto que que no hay aqu{ ' una seta persona

la boca con el nombre de don Ramón.
Huele usted /i naranjista desde le- Ya me voy convencienclo de que nun•
jo:~ y por eso no w~ merece ningún ca har~ papel entre esta gente.
crédito la ddensa que hace de las
PEDRO VEl,AS
"dignas autoridades de Villaldama y
11
demás pueblos del distrito norte •
*
**
Yo conozco á aquella gente quizá
Si no_fuera tan en\'idioso el paisano,
mucho mejor que usted y sé que cual.
quiera de los ciudadanos que me die- yo le dedicaría ahora algunos pensaron iuformes, vale más, sin compara- mientos al señor ).ladero, como aqueción mucho más que los alc.Wdes que
llos que le consagré á don José Maria
impuso Pancho Naranjo.
De que lai tales autoridarles proce- el día de su ono~ástico,cnando le dije
den con toda honrarl.ez y uo se mez- que des~aba que fuera eterna su per•
clan para nada en los asuntos electo- manencia en el poder, para que nirrales, tenemos la prueba en la "elec- viE:ra de ejemplo á los que lo sucedieción" de Crescenciu Al varado como
ran. ¡Qué pensamiento ese! Cómo rue
&lt;liputado
Cree usted que ese pobre hombre lo aplaudieron!-Pero el paisano todo

,.

t,

fl "BGSTEIRO".

va dando color polítbo, no obstante

jar estos pensamientos que ahora se
Al cumplir nuestra patria los cien
(años, we ocurren para otra vez que venga
Con "CUAUHTEMOC" brindaron el seüor Madero.
(los extraños.
IJRUTIFACIO.

Eso se tia ma meterse de lleno y á
tiempo!
Y ya dentro no importa mentir.

La iílSD6GGlón 06 DOIIGía
En ·•Gil Blas 1 C, de M\!xico,
consignada la noticia de que se trata
de suprimir la inspección de polid&lt;l
de esta ciudad.
De desearse sería que se confirmara
la noticia de "Gil Blas 11 , pues la bll
inspección nunca sinió para nada de
provecho en los seis años que lleva de
estable&lt;:ida.
Sirvió sí, de estorbo muchas veces
para el buen servicio ele policía.y esto
lo demostraremos oosotros en artículo
especial que publicaremos un día de
estos.
Ojalá que el gobernador, se!ior Vi•
Barreal, piense, como asegura el diario metropolitaoo mencionado, t&gt;n sn ..
primir tan inútil oficina.

rasGUill Or0ZG0.
En un periódico de México encuentro lo siguiente, que encierra un bu'en
reproche para ciertos farsantes bien
conoddos:
Una de las figuras más salientes y
mtis simpáticas de la revolución ar~
mada que contribuyó eficazmente ...á
derrocar al antiguo régimen, es A no
dudarlo. el señor General Don Pas•
cual Orozco, que acaba de abandonar
esta m&lt;::trópoli.
El señor General Orozco, así como
supo conquistarse los laureles del heroísmo en los campos de batalla, ha
sabido con su conducta posterior, captarse el respeto y la estimación de
propios y extraños.
Enemigo de frivolidades: de vanas
ostentaciones; y, llevando sólo por di•
visa el amor á su Patria, por la que ha
demostrado estar siempre dispuesto A
sacrificar uo sólo sus intereses, sino
sus más c::1ros a[ertos y aun su Tida.
Su paso por esta capital foé como el
de un simple ciudadano; no admitió
en su modtstia netamente democráti•
ca, ninguno de aquellos festejos con
qne pensáb,1mos halagar'.o sus nume•
rosos admiradores¡ y sólo sí, tuvo al
alejarse, frases de sincera gratitud para todos.
Muy pocos hombre de la revolnción
han dado pruebas de tanto patriotis•
mo, t::into valor y tanto desinterés, como el General Orozco.
1.fuy al contrario: hemos visto, que
sin habercontraí.rlo ningunos méritos,

Peliculas.

Ahora voy de preferencia á recortar
algunos parrafillos que roe encuentro
en la prensa capitalina.
En la orgullosa prensa que no es de
Cualltitlán.
Abre la marcha don Manuel M.
Alegre, uno de los políticos promi•
nentes, quien se descuelga por boca
de 1 'El Heraldo :Mexicano'' ... . y ne.
"El expediente que beruos forma•
do con todos estos fraudes y que está
en estudio por varios aboga-los, es
interminable''.
Olé por el triste alegre!
Lo que está ta estudio por varios
abogados vale la plata.
Cualquier provinciano diría con en
vez de por.
Y luego expediente de fraudes.
Pero e-n donde. está lo mejor, es en
lo de lo INTERMINABCE y FOR·
l\IADO.
Porque 1 una de dos: ó el expedien.
te quedó formado, y por lo mismo
oonclu{do 1 y ya no es interminable, ó
es esto, y entonces 110 pueden haberlo
concluido y pasado al estudio de esos
abogados, qu" si son el furioso Vasconcelos y el conspicuo Gor.zález Gar•
za, ya producirán un dictamen tan luª
minvso que nos dejarán á obscuras.
"El Demócrata Mexicano", hablando de una manifestación verifi•
cada en Putbla, de una de tantas ma•
nifestaciones corno se organizan en
estos tiempos de democracia, dice:
·•Durante la manifestación, QUE
ha habido muthos, muchísimos, que ERA MUY NUMEROSA, se han prose han presentado en demanda de re- nunr.iado vehementes discursos, pi•
compensas Y de honores que nunca diendo la inmediata renuncia del repensaron conquistar.
ferid0 juez.
Los 1Uexicanos debemos seutirno3
Por todas partes se escuchan exorg111losos de que nuestra Patria sea clamaciones de '' Ab:i.jo las consignas'', ''Mueran los CÓIUplices de Muª
la cuna de hombres como el valiente cio Martinez"'.
Los maniftstantes se han manteniGeneral Orozco 1 pues hombres así, dan
do en perfecta corrección. ''
lustre á la Nación.
No hay qlle dudarlo, ¿verdad?
Le mientan á cualquier ciudadano
la venerable autora de sus días y con
esto logran el colmo de la corrección.
En "El Surtidor" Hidal 6 o y Jllá
rez: 1 se compra más barato que en nin- Nada, que esa corrección novísima
está corriendo parejas con la gramáti•
runa otra parte.
ca de los párrafos trascritos.

3
Esa ensalada de todos los tiempos:
La manifestación era, se han pro·
nunf'iado y 8e escuchan, es un ruonu..
mento de rnrrección ...... gramati•
cal.
\' ahora en 11 Diógenes 11 1 semana•
rio que no es de la capital, ~ino de To•
rreón, leo la noticia de que uno de los
gobernadores de Chiapas,porque parece que ha habido varios y actualmente
cu'enta con dos que .;e d1spntan tl car•
go, tuvo á bien expedir un decreto cu•
ya parte final voy á copiar literalmen•
te:
11
Primero·-El Gobernador Provisional del Estado de Chiapas procla•
ma Benemérito de la Patria el C.
Francisco I. Madero. 11
1
·Segundo.-Los Ayuntamientos ele
las Cabeceras Departamentales y los
de los pueblos de sus dependencias,
secundando este acuerdo, colocarán
con las debidas solemnidades en lu•
gar preferente de sus Salones de Cabildos, el retrato del Sr. Madero y un
ejemplar de "El Plan de San Luis"
con sus marcos respectivos, levantanª
do acta, de la que enviarán copia al
gobierEO, para iniciar ante rtuien co,
rresponda la sanción y forma legal
del presente acuerdo''.
Lo primero que se ocurre, es
ese ·cobernador podría muy bien
de periodista á Mexico.
Porque lo que es andar á mogicones con la gramática, anda.
Mereceria la dirección del moderno
IMPAC!AL, 6 sea "Nueva Era".
Y eu cmrnto á la declaración que
hace, hay para reir.
Con certeza que ha de ser de la es•
cuela de Sánchez Azcona, que en la
Cámara pedía votos de confianza y
admiración para Limantour, y ahora
lo menos que desearía era qlie lo fusi•
laran.
Si es fácil que hasta tenga S\\ lllJla
chote de decretos semejantes, con el
nombre del benemérito de turno ctt
blanco.
Y que otras veces lo haya emplea•
do para iguales declaraciones en favor
de Rabasa y del Gral. Dfaz y Corral.
Así es la, vida.
El ridículo no significa nada para
ciertas gentes.
En la inteligencia'.de que no podría•
mos decir quién• en el presente caso.
carga con la µiayor parte.
Si el adulador ... 6 el benem~rito.
R~GIONAL,

��</text>
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                <text>Diario regiomontano de principios de siglo XX. Contiene noticias locales, nacionales e internacionales, editoriales y notas de interés cultural sobre literatura, arte y política. Incluye también propaganda política y publicidad de las principales empreas y casas comerciales de la ciudad.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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        <name>Crescencio Alvarado</name>
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                    <text>�........................-

EL CURRO MELOJA.

GE.RVEZf\S

flUHU Tt M06.

S8 ID8)0ra lil

DOllGla .
En estos últimos días se han he•
cho en el cuerpo de policía de esta
ciudad algunos cambios que no podrán por menos que ser btnéficos para el servicio de tan importante ramo.
El capitán Garza Cantú, antiguo y
cumplido empleado, se ha hecho cargo del mando ael cuerpo, con las fa.

1bf\S MEJORES

8n arner1Ga·
El ~ronmtnto d6 la
Ol6dra.

Peliculas.
La ocasión nos ha brin&lt;laclo otro botón de literatura vicep1esidencial ó
pioiSt$l,
Hemos encontrado otro soneto dt:1
Sr, Pino Su5.rez.
Tan malejo como el dedicado al
11 Usuwacinta''t al pobre río que anda
besando las faldas del pueblo natal
d,el futuro vice.
Nue~tros lectores poclrAn dt:cir ~i

cultades que le corresponden y que
mentimos.
nunca tuvieron susla,ntecesores,debido
Prepárense para el chaparr6n ele dea que at antiguo inspector se le habla satinos rimados.
Coruienta don Pepe,
nntojedo meter la mano en todo y no
"No
me arrt:dra la lucha gigantea"
dejar que nadie obrara sin consulta
Ya lo estamos "Yiendo.
suya.-EI inspector, probablemente
Porque en verdad es gigantea la
ya lo sabe el mayor Aguirre y por eso lucha que est~ librando contra la opiprocede así, tiene á. su cargo los ser- nión que no lo quiere.
Como también vemos que en el rea•
vicios generales de policia, pero no
g16n
usó dos asonantes, cuya vecintiene na&lt;la que ver con el servicio indad es un agravio á la rt'.tóriC'a y deterior del cuerpo: para eso está el jefe,
muestra el abundante léxico del vale.
A quien deberá dar diariamente las
Además, debemos advertir á don
instrucciones que crea necesarias.
Pepe que no es gigantla, sino gigioParece ser que se han suprimido 6 tea.
se van A suprimir algunas plazas
"de la batalla de la vida al toque·•:
inútiles que figur4ban en las u6111inas
¿De ániruas?, ¿de refectorio?, ¿c\e

desde hace varios años y que se ¡.,ro. queda/ ..... .
curar~ que la contabilidad, tan defi•
Porque malhaya si hay quien en,
Se dice por ah{ que algunos de los
ciente
y
embrollada
hasta
ahora,
se
tienda ese renglón.
1 muy tscaso~ cowerciautesque han ofre
lleve en el ru~s perfecto orden y con
A pesar del matraqueo "de la, de
~ido cerrar sus establecimientos pasa• 1 do mafiana, dijeron que lo hacían' no toda claridadad .
la'' ..... .
Se nos ha hablado de otros proyec•
Como si don Pepe hubiera estado
para honrará Madero, sino para evitos que se tienen actualmente en es- penSJndo eu disparar alg6n adjetivo
tar&amp;e las consecuencias de una pedrea.
tud · o para mejorar, hasta donde las sobre Moreno Cantón.
Posible es que no pequen de previcircunstancias lo permitan,el personal
11 del duro hierro al palpitante cbosores los comerciantes que tal cosa
de la policla.
[que"
han dicho.
Ojalá que tan buenos propósito, Después de dos puntos se escnbe ge•
En estos tiempos de democracia ya
sean pronto una realidad, pues quid. neralmente may&lt;iscula.
se sabe que la piedra juega importanningíin servicio p6blico ba estado en
Pero ¡no carguemos esto A ta cuenta
tísimo papel en ciertas ruanifestacio•
Monterrey tan de,iatendido, durante del probable vice, pues bien puede denes.
lo• últimos afies, como el de policfa.
j
I

Al cumplir nuestra patria los cien
Si quieres ser feliz toda la vida
(años,
En "El Surtidor" Hidal 6 o y Juá•
Aclopta la "CUAUHTEMOC" por rez, se compra más barato que en nin- Con "CUAUHTEMOC" brindaron
(los extraños.
(bebida.
¡una otra parte.

...
___
..._......,--"""~;;;.:b;L!;!._~C,:;_U!;;__RR:;;O ME_L..,,.o_JA
_ _ _ _ _ __ _.....
s_

l colaboración del cajista.

CHISPEA, reconoce táci taD1ente el

En los bosques se usan, ordinaria•
mente, las hachas, no los cinceles.

disparate de la EXCELSA LUZ, pues
" .••... y al gentil retoque
si aquél significa echar chispas, no
esor, es el empleo ele calificativos
puede decirse semejante cosa de una del augusto pincel, brota la idea,"
nuevos y exactos como los usados.
¡rielo santo, cuánto desatino d~
LUZ EXCELSA, que deberla, no
creemos.
echar chispas, sino brillar poderosa~ Pino!
mb ni menos que como las cabemente como el sol en el cenit.
No hagamos caso del gentil, que
de ciertos poetastros que parecen
¡Verdad que anda atrasadillo de es un completo bodoque para retacar
gonescs.
gramática don Pepe Pino/
el renglóu.
Palpitante choque! Por este ep!telo
Put:s aun hay más que ver.
t que merece c\on Pepe una corona 11 No el embate sufrir en la pelea".
Lo que importa es la forma novtsialfalfa. No dudamos que si algún
Le haremos la concesión de que ·maque don Pepe inventa para la ~·

i{a cualquier gomizta

le da una bofe-

~•• la califique de amable. No hay

se sobrentienda el 11 •0 me arredra 11 neraci6n de la idea.
Y no tanto porque la cosa sea paEscaso como él anda de ellas. no

"'°

~,.. ADJETIVAR, señor Pino.
sadera gramaticalmi::nte, sino porque cabe dudn que as{ ba de sacarlas,
Coa usted s! que tiene aplicación lo nos constn que en verdad no le arre- tirándolas de los pelos ...... de un
d&amp;Blas Urrea.
dran los embates.
pincel.Este insigne ciudadano, Ministro
Porque entre gente de bn•na con•
~¡ así no fuera, después de su viaJ:nu;tradu, puso una pica en Flandes
ciencia con el poder del pincel brota·
je inolvidable á es a ciudad, babr!a
coa aquello de que "La :revolución
rá un cuadro, la belleza mi,ma ~ncarrenunciado á ser candidato con apaa la revolución'',
nada en la concepción grandiosa del
riencias de candidote,
Una mlxima sentenciosa y profunartista: pero la idea .... por ninguna
da, que ha originado choteo y medio. Adewás de que fuera goller{a pe· de estas nueve cosas.
dir que en la pelea no hubiera embaPues bien, parodiando 6. Cabrera,
Por otra parte, el retoque intplica la
tes
dir~mos: Pino es piuo . • • , •.
Esta perogrullada de Pino nos hace existencia de la obra, supuesto que
Y estamr,s seguros de que no babr~
suponer que sea de los que juegan al sin-e para corregir, para dar ta 61tiquien se atteva á desmentirnos.
ma mano, de suerte que es un diapa•
toro sentados.
Pero si gaJUoS:
"Del cincel á los golpes en el bos· rate también decir que el retoque
,la exelsa luz del ptdernal chis•
produzca la creaci6n.
que 11
Aqu! dejaremos por bey II don Pe;Quien serA ese sefior cincel que
Monumental, monumental, amigo
pe,
que ya mañana continnaremOI
anda á golpes con el bosque?
madera.
exhibiéndolo como t1n versero infuma
iy qué orejas de, ..... piuo!
A excelsa le falta una C; pero la
Soportar esos dos asonantes tan ble é ignorante, que ae.~conoce basta
cargaremos otra vez al cajista.
juntos, es cosa grave; pero suponer los rudimentos gramaticales.
Y vamos á r.uentas.
Mientras tanto, creemos que nttes•
que BOSQUE pueda ser consonante
En prtmer lugar, hay su diferencia
Iros
lectores seguirán confirmlndose
de TOQUE y CHOQUE, no tiene perentre GOLPE y CHOQUE.
en la creencia de que Pino .•••. es
El primero si logrará producir la dón de Dios.
pino.
•'stuge la estatua . ..... • ·
cliispa del pedernal; el segundo, si
REGIONAL.
Aqul tienen ustedes, por obra y
no es muy brusco, nones.
graciR de un versificador ignaro, un
El segundo, no producirá nunca
bosque convertido en tallt:r de escullttz.. y mucho menos excelsa, sino un
Los comerciantes en pequello qne
tura, al frente del cual funge un sefuego breve, una chispa fugitiva.
ñor cincel.
quieran hacer buenos negocios, de•
Excelso quiere decir eminente, muy
alto, supremo. Ya dirá usted si pu•• Si siquiera hubiera tenido necesi- ben establecerse en el mercado Juám,
de aplicarse con verdad tal epfteto á dad del consonante BOSQUE, pasara;
lacbispa que brota del golpe entre el pero cuando no lo n.e cesitaba, resulta
11 El Bazar, 11 Jubez 37, es donde
imperdonable la mentira colosal que
hierro y la piedra.
consiguen mu~bles baratos.
Al emplear don Pepe el ve r b o nos suelta,

�r~n
a:
.
ZIV

,.
--~

itllMi,

*1'- ~

ClljlfflaJ-,,Wla hlitit!flli

W&gt;-.a~m

!lb&amp;·'.

•

-.e,ll,

�</text>
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                    <text>Diario sin GO~misos. \

Monterrey Concep-

A;~~~E: 1~ 1

RAUL CUEVA.

Dr. Mier S4.

¡

~º~~~~

Mont6rf6U, N, L, h\BK-

1

Vale un Gentavo,

0GtuDr6 20 á6 l9ll,

.

,___
A_ñ_o_L____G""_tl_ _ _,_N_u_'m_._l_O_z._ _.

egunda carta
á Madero.

l
1

EN

:

'El i'rscio fiio'

:¡

Zaragoza 3.

~.·.

L::.:: _~:~J
9

•

te del pueblo, y fué para ti
un desengaño.
¿Verdad que esperabas
muchos vivas y aplausos?
Yo me supongo que sí tenías deseos de oírte aclamado, cada vez que ibas de un
lado para otro quitándote el
sombrero y haciendo caravaM'
'd p
nas.
, i queri o aco:
Ja afl_1:encia d_? gente en la y sin embargo, el pueblo
Me supongo que no has de estacion, que a c~usa de las no se daba por entendido y
estar muy contento con las apreturas, ~stu':e:on á pun- tus genuflexiones y meneos
fiestas que aqui te está ha- to _de morir asfixiadas dos apenas si de los limpiabociendo tu apreciable familia senoras devotas.
· tas merecieron uno que otro
es colaboración con media De las llegadas de Ro- aplauso.
doeena de distinguidas per- dolfo Gaona, no se diga.
El pueblo de Monterrey,
sorras..
Bien sabido es que siem- el que piensa y trabaja, el
A tu llegada verías en la pre que llega ese chico, se pueblo honrado, se ha portastación mucha gente, pero va medio Monterrey á la es- do contigo de mala manera,
tú, que ya has corrido la le- tación.
amigo Paco.
a bastante, echando disEsto te probará que la No te_ ha qu~rido dar la
ursas y pidiendo aplausos, tente que viste ayer allí, fué alternativa de heroe de verno habrás olvidado que eso por pura curiosidad, por co- dad.
pasa con mucha frecuencia, nocerte, como hubiera ido Pareee e o m o que no
sin ~ecesidad de que se si en lugar de ser tú quien te quiere tomar en serio y se
anuncie la llegada de un hé- arribaba, fuese un ministro resiste á creer que puedas
~o de tus tamañoe.
chino ó un cazador de la tú hacer el papel de presi·
En los buenos tiempo¡; de. casta de los Roosevelt.
dente.
Ponciano Díaz1 se ponía in- Curiosidad Paco 1 curiosi- Habrás leido esta maña'transitable la estación, cada dad, y nada ~ás.
na que dos ó tres periódicos
v_ez que él nos hacía una vi- La ·seren ta de anoche en de aqui. mintiéndo sin ninita• • , , ?
· ª Porfirio Díaz, gun
' e~cru¡i~fr
., ' ln l~ablan de los
la Alameda
-¿Que mas.
.
. ya lo viste, estuvo muy con- grand10 sos ~~eJos.
Una ve21 que vmo el obis- curricla sobre todo por o·en- Esos periódicos lo mismo
Montes de Oca, fué tal
'
"
.han hecho siempre que se

�EL CURRO MELOJA.

Gf,RVEZf\S

~flUHUTE,M 06.

•

que dejó tu amigo don Pepe
Ives.
Que olvides los malos ratos que estás pasando, son
los deseos de tu afmo.

El otro día publicó don Leandro
Aguilar, adml □ istrador ael timbre en
esta ciudad, una circular en la queponía de oro y azul á un se.flor Aureliano
Ramos, que siendo su empleado se le

en amer1Ga·

•

había ido sin desptdirse ni liquidar
ciertos piquillos, según claramente
lo daba á entender y ahora el rui smo
Aguilar avisa que ha nombrado á dicho Ramos oficial mayor de 1a oficina
de su ca1go. ·

,

isenta en escena alguna
¡:sona que puede llegar á

ura.
.,

3i te piden alguna cosa los
' es, no se la niegues.
,&gt;rimero, porque la nece' · ''m mucho.
'-, \ )espués, porque la nega. il te ~xpone á echártelos
· 1imem1gos.
lo sé lo que te digo, Pan-

ha sucedido ya en muchas poblaciones del Estado
De todas maneras, es conveniente
que surjan muchas candidaturas, porque asi podrá escojer el pueblo de
entre todas, aquellos ciudadanon que
le presten mé.s garantías.

roGo BntuslasmoA las per5onas de razón que fueron

anoche á la Alameda Porfirio Diaz, les

sorprendió que cuando se quemaron
Cualquiera entiende esto! .
los fuegos artificiales y apareció la ePara ello se necesita estar en el anfigie de Madero, no hubiese aplausos
tecedente de que Aguilar y Ramos son
para éste.
maderistas desde la cafda de don PorEs la primera vez que se da uu caso
firio.
semejante entre nosotros.
Al cumplir nuestra patria los cien

.

(años,
Con "CUAUHTEMOC" brindaron
(los extraños.

YA SON DOS.

Tl6mpo ma I m6dldo.

Están ustedes enterados de que un
club católico postula al doctor Fermí11
Martfnez para el cargo de alcalde pri•

'):

: ~sos periódicos, con la mis1. · , facilidad con que te de1 ran héroe, te declararán
" ,. 1ñana el peor de los hijos
n 'I mujer.
IE
)áles, Paco, dáles, que atunadamente todavía que
1 algunos cuartos de los

Mas Gandldaturas.

Ultimamente han aparecido en esta
capital dos nuevas candidaturas de
funcionarios municipales para 1912.
CURRO MELOJA. Al frente de una figura el doctor
Gregario D. Martínez y de otra un
seíior Alfredo de León.
Si quieres ser feliz toda la vida
Va á estar, pues, reñida la próxima
Adopta la . "CUAUHTEMOC'• por
campaña electoral en este Municipio,
(bebida.
si es que á última hora no hay algún
acuerdo entre todos los partidos, como

CURIOSO,

-· bflS !fiEJORES

EL CURRO MELOJA

mero en el próximo afio.
Haciendo crónica de la llegada de
Panchito Madero, dice un colega local
que el héroe habló en el Palacio de
Gobierno como cuarenta minutos.
Mentira!

Bueno; pues ahora han de saber
que acaba de fundarse otro club que
hace igual postulación,aunque no con
tan buenos regidores como los del ca-

tólico.
Habló como cuarenta y uno.
De suene que nuestro actual inmeEs necesario que rectifique el co- jorable alcalde primero está en pelilega.
gro de que lo reelijan .•.... y no.
"

6nsami8ntos 08
nomnres -GB-

3

Yo quería haber sido el primero en devuelto. Su redacción es grandilocuente en una de ellas; en la otra, lasaludar á Panchito, para decirle que
cónica.
no haga caso de los que le vayan á
Al baile invitan los sefi.orea.Ingecontar cine siendo treviñista cobré niero Don Marcos Hernández (primo
sueldo durante el gobierno de Reyes de Don Francisco· l. Madero); Don
y que ahora tengo esta breva gracias Domingo Valdés Llano (primo de Don
á José María, pues lo cierto e.s qtte Francisco l. Madero) Y Don Valeut1n
toda rui vida he sido antirreleccionista E. Treviflo (prjmo de Don Francisco
e pesa una y mil vec-es haber hecho
y que para mi no ha habido ni habrá l. Madero).
e viaje. Desde que llegné á héroe,
hombre más grande que el jefe de la
Al banquete invitan Don Domingo
ninguna parte se me había recibitriunfante revolución. Pero estos adu- Valdés Llano (priwo de Don Frauciso con tanta frialdad. Gracias á mi
ladores que le rodean no Jlle han per- co I. Madero) ; Don Valentín E Treviaruilia, que sino, esto hubie¡a sido
mitido todavía hablarle á Panchito. ño (primo de Don Francisco l. Made1 gran desastre para tuí.-Aunque
No rue va á quedar más recurso que ro) y el Ingeniero Don Lorenzo L.
e lo han querido ocultar, yo sé bien
mandar primero á las muchachas. Hernández [primo de Don Francisco
e han sido muchas, y de la.; de más
l. Madero.]
leudas, desgraciadamente, las per- Siempre me han servido de mucho en
Come se ve, los señores parientes
as que devolvieron las invitacio- ocasiones como esta.
del
leader, han tomado de él el ejem·
UN TIPO BIEN CONOCIDO.
es que mis parientes les enviaron
plo de invitar antes que todo á la fa·
ra que asistieran al banquete que
milia, cuando se trata de agasajos.
i meofreció.-Por no dejar, hasta el
Ahora sí, que vengan todos ]os La- Recuérdese el ,agasajo• hecho ~ don
ueblo se muestra poco eutusiasmado. rreas q11e quieran. Yo ya me aseguré.
Gustavo, cuando se le nombró Minis'i no fuera per los limpiabotas y Nadie ha abrazado y besuqueado á Pan
tro de Hacienda en Ciudad JuArez, Y
os que creen que mi aguardiente ho chito tanto como yo.,¡Si nos .viera
el "agasajo" hecho á don Ernesto
mborracha. no habría habido un viva don Roberto cuando nos damos palcuando se le di6 el mismo cargo por
ra mí, pues claro está que mis pa- maditas y buscamos nuevos L"arreas
el G0bierno interino. Quizá podría·entes, por delicadeza-• porque eso que mejoren al suyo! ..... .
mos citar otros ejemplos ....
í tienen mis parientes, mucha deliDON LIENDRES.
En la tarjeta de invitación al bancadeza,- no habían de gritar en la
=============-- quete, :hay todavía otras cosas que
lle que viviera yo.-Lo repito: si
En "Bl Surtidor" Hidalgo y Juá- observar. Los señores que la suscrie hubiese imaginado que me iban á
rez, se compra más barato que en nin- ben se nombran á sí mismos 1 'repr~cibir de esta ruanera 1 no hago el
guna otra parte.
sentantes de los intereses dt la Baniaje.
EL PADRINO DE PINn.
ca, la Industria, el Comercio, la Mi•
nería, la AÍ-ricultura, la Intelectuali*
dad y el trabajo.•' Sou modestos.,
No dirá Panchito que no he estado
como
se ve.
rifioso con él. Hasta de policfa la
f'IESTAS
OASERITAS
En la misma tarjeta se dice á don
·ce ayer en su presencia, para que
era que tengo buen ojo y que se me
Francisco 11 Iluslre y distinguido visik:anza que los rateros pued:n s_er Caseritas como su deruocracio, co- tante.'' ¡Qué tal si no fuera de la
arquistas.-Este resultó un 1nfel1z;
mo sus discursos, como su heroicidad, familia!
ro qué tal si hubiera sido un Ravacamo su saber, van á resultar las dos
y ...... ¡para qu é más comentaoll-Yo espero que Panchito no ol fiestas preparadas en honor d e Don
· , 1o: riosf
"dará. todas estas atenciones y me las Francisco I. Madero para agasajar
EL ESPECTADOR.
brá pagar á buen precio. -Porque el banquete que se servirá en la Quinta
Calderón
y
el
baile
que
se
le
dará
ien ha de saber Panchito que yo,
nque oo sea más que por hacerle en el Casino.
Los comerciantes en pequeño que
Las invitaciones han circulado ya
or á Marín, nunca la brinco sin
entre· iis- -P!i~CfPates- faintlias •. de· la quieran harec bttt"nos ne¡ociol,. dearache.
EL QUE PIDE APLAUSOS· ciudad, muchas de las cuales las han ben estableeerse en el mercado Juárez,

l6DrBs.

ººº

**

EntrB orlmos anaa
61 6U6ílt0.

�4

EL CURRO MELOJA •

.EL SURTIDOlt'
El mejor de la ciudad, por
su situación, su amplitud y la
bien combinada distribución
de sus lotes.
Ya es el preferido del pú~Üco.
·
Todos los comerciantes establecidos en el Mercado Juárez están haciendo buen negocro.
Quedan pocos lotes desocupados y ahora es tiempo
de temarios á bajo precio.
La administración del Mercado Juárez se hal!a establecida en el mismo local, al lado Sur.
Francisco Saldaña y Hno.

OPA, CALZADO Y NOVEDADEH.

Galles tlidalgo uJmírez,

@

DANIEL

MONTERO,

f1orelos rn5 • 107.
Apartado 256.
r
TELF,FONO 789.
J :3 l\1ar1terrey 1 N. León, l\léxico.
~apelería, EstaIDpería, Objetos de Es.
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critorio, ~faterial Escolar .
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. l )

-

, 1 US PRECIOS Y SURTIDO NO
.' '1 ADMITEN CO.lvfPETENCIA.

CONDICIONES

j'{

, { •·El Curro
\

t

'

~

'

·:

.

1-t~dos

1,

,

1

Meloja"

se publica

los días 1 excepto los Domingos. ·

~ No se admiten subscripciones.

Número sue1to, nn centavo,

t

t ,: 't' A los papeleros, á e u a r e n t a
;. .
D · . Jl,ntavos el ciento.

t,

) ·'.: l\dminilitrauión u despaullo:
t ' Ja.nej6n de San FranciSco Núm. 23.

i''

t

AD.11,llNlSTRADOR:

1 DAGOBERTO SOMOHANO

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Te sk10 número 1309-

B Juárez número 37.

compra y venta de toda clase de muebles, nuevos y deuso.
La casa que ruás conviene á los pobrei:::
Los qne tengan ne~esidad de empefiai- algún objeto, harái.1 bien
en proponerlo antes en venta e:n el Bazar.
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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¡ Diario sin GOmoromisos,

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MontBrrnu, N, L, M6X- 0GtUllr6· 21 dfl 1911,

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Núm.

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Zaragoza 3,

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Teléfono 931.

Tercera carta
á Madero.

culo, que es cosa terrible pa.
ra los que suben con faciliqad y sin méritos y luego se
creen de buena fe que se
merecen el aplauso de las
multitudes.
Si no eres muy cerrado de
cabeza, ya te habrás dado
cuenta de que cada d 1a se te
aplaude menos, y esto no
Mí querido Paco:
ír las personas de juicio.
presagia nada bueno para
A pesar de que traes vola- Pero nada, que sientes la t1.
da la cabeza desde que las necesidad de exhibirte y ahí Si ahora que andas cochusma1:, te han declarado vas paradito, dirigiendo mi- rriendo la legua sin otro obel grande hombre y te vito- radas á todas partes y como jeto que el de exhibirte y pe- ,
rean por donde quiera que diciendo: ¡aquí va Madero, dir aplausos, ya el pueblos· ·
vas, bien habrás comprendi- vengan aplausos!
muestra frio, ¿qué se espera
do que yo, con estas cartas, Esa costumbre de viajar para dentro de unos cuantos
escritas en estilo liso Y lle- parado en el automóvil, te meses, cuando seas presiden
no, al alcance de tu caletre, la critican aquí todas las per- te y vayan algunos millares
no t: ato de mortificarte, sino sonas de razón, porque con- de desarrapados á pedirte
de hacerte algunas ad ver- sideran que eso no es de hom- el cumplimiento de las protencias que de algo te pue- bres juiciosos.
mesas que les has hecho?
den servir.
Procura, pues, amigo Paco, Te digo, amigo Paco, que
Mareado como andas, tú ser menos presumido, no o!- para entonces no quisiera yo
no te puedes dar cuenta exac· vides que los automóviles, estar en tu pellejo.
ta de muchas cosas, y por tienen asientos y no implo- El populacho, que ha foreso creo yo que hag.o obra de res tanto los aplausos, por- mado hasta ahora el grueso
misericordia al tomarme el que á ese paso se va á llegar de tu partido, te partirá por
trabajo de enviarte estos re- d1a en que nadie te haga el eje si no le cumples la
cados.
caso, ó, lo que será peor, si promesa de repartir las tieSi no fuera por el mareo, te lo hace, no ha de ser con rras y hacer otras gracias copor ejemplo, tú irías sen- buen fin.
mo esas.
tadito muy tranquilamente Cuídate del ridículo, Pan- Y qué dices, amigo Paco,
en tu automóvil,como suelen cho amigo, cuídate del ridí- le meterás tú al problema

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>ri

Mol.

oqucacaba,

mos 4e ver.

Se puede~
no se le vi6 un
hombre eeriO.
EnSUi4ietli

tienen~ ..

expresa flna .•11--..MI
go que rev.i
al socliSlogo ó
Pura bojari·~~
~inslWWQ■.11

La visita de Madero i es- Tal fué aquf el caso de llas personae·qú4l~
tia ciudad ha servido para Madero.
cho, muchi~
lnuchas cosas.
Hasta Femanda, la de los y á quienes tiebe
A las mujeres que no loco- chinos, se sin~ó av~~nza- invencible.
nocian. les eaus6 una desi- da de haber. mdo maderista. Un individuo que Jf'
lusión de 1}18
tristes.
De-~ª de los hombr~s la se~ridad de ~
Ellas: probablemente, se le tamb1en hubo muchos desi- dente de l a ~
babian figúrado mi hombra· lusionados.
de unos cuantos diill
ch6n de !ormas hercúleas No encontraron en el de todavía habla con
mostacho á lo Kaiser y v;_ San Pedro de las Coloni~s plan!ecomo cuando
-arrón de trueno.
nada da eso_~~ se neces~ lengua haciendo .nrui:-.
Y al contemplar su ridfcu- tener~ dtngH" los deeti- d~ ideas que yaba
la ftgmilla y oir su voz ati- nos de un pueblo. .
.
no puede ser TAJDatlll&gt;.illl•
pJada y rfspida. se acabó la "!endo ' Panchito Jr de por nin~ petson&amp;
admiraci6n.
a~ p~~ allá_, -~do en su .zón.
. automovil y dirigiendo sulu- y esto últi"mo ea lo
o que es entre e1 muJe • d ,, todo e1 mundo, Vtene
.
í L erdió artid p chi· os a
tá pasando.
0 an
r 0, P
~
la duda de que en su rara.
f.o d~e. la ~~ vez que cabeza andan revueltos los Viendo e_stas C0884,
se exhib16 en publico y ~as- sesos ó faltan algunas pie- !!1º se exphca uno- et
tid é i ést.e con su pnmer zas
no de los Madero
discurso. no puede ser un hom- se trans!ifiera la.
Y cuidado _cuando }j8 mu- bre-equilibrado quien hace las ~leceiones.
pes le com1~ l.' pon~ rodas las extravagancias Bien sabían ella1 cMi
tíchas á un SUJeto: acaban que son la caract,eristiea de vuelta de cuatro 6
por dejarlo hechQ un mfeliz. Pinchiti&gt;.
· ses, y si segáis Pllldit

más

No,

��EL SURTIDOlf
OPA, OALZADÓ Y NOVEDADES

Tslttono 1480,

Galle&amp; HklalaO u Juárez,

@
coaaerciantes esel Men:ado Ju!•
buen ne~

lotes deao-

.-bara es 1iempo
• '. ba¡o
aci6nprecia.
del Mer~ •e baila establei!I mismo local, al la-

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Apartado 256,
118,(&gt;NO

¡89.
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EUGENIO RIVERO. ~

Reservado.

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                    <text>�EL CURRO MELOJA.

6f.RVEZI\S

GflUHUTr,M 06.

Frutos 061 naran]lsmo.

EL CURRO MELOJA
Facilito el desarrollo de
..elemento..c. de la riqueza

de la individual.
Mantiene el orden como fuerza in.
"Vox Pópuli''. periódico de Villaldarua, dice en su último número que dispensable de la vida soc;al.
el secretario del ayuutaruieto de aquel
Asegura la paz como generadora
municipio, un tal.Fidencio Marroquín, del progreso.
hechura de Pancho Naranjo y del ex-Sus mandatos son el decálogo de
a1calde Mauro Martínez, acostumbra los pueblos cultos.

embriagarse con frecuencia, y ya fueOrdena que la ley sea igual
ra de sus cabales, hace en la vía pú- todos Sín distinción de sexos ni
blica cochinada y media, sin respeto sonas.
l nadie.
Que la manifestación de las ideas
Refiere el semanario villaldawense, no sea objeto de previa censura, te-

que el tal secretario, que, como buen niendo por única taxativa el respeto
naranjista, no cesa de criticar al ac á la vida privada, á la moral y á la
tual gobierno, tuvo la otra noche la paz pública.
osadía de reprocharle su conducta, pú-

Que el hombre puede dedicarse á

blicaruente, al nuevo juez de Letras la clase de trabajo que más le acomo•
de la 6 ~ fracción, señor licenciado de, siendo útil y honesto,á fin de qne

- bl\S MEJORES

Bn amérlGa·
UN ORRDOR
flTRt;VIDO.
."

.,

El señor David A.Cossío, que pronun
ci6 un discurso en el teatro Independencia la tarde del último dfa que
Panchito Madero estuvo en Monterrey, le di6 una buena lección al andariego de San Pedro de las Colonias,
cuando dijo 1 ya para terminar su perorata, PUES QUE TIEMPO ES YA
DE OLVIDAR APLAUSOS Y FESTINES PARA ACORDARNOS DE
LA PATRIA ADOLORIDA Y ENFERMA.

Alonso Hinojosa.
se aproveche de sus productos.
Es de stntirse que el sefior lkenQue pacíficamente se reuna el pueciado Hinojosa no mandara á la cár~ blo para dtliberar sobre tos asuntos
ce! al borrachín que asi le faltaba al políticos: que el voto espontáneo de
respeto.

'ieue á la patria y á la familia.
Hay que acatar sus preceptos por
medio del cumplimiento del deber y
aprovechar los inmensos beneficios
que sabe derramar á manos llenas.
Con razón se dice que el pueblo
más grande es el pueblo más libre.
Libertad es para toda sociedad civilizada un rayo de luz, un destello
de fe y un aceuto de vida.
Y por último, la libertad es el más
rico don que el cielo regala á la especie humana.
JACOBO C. DAVALOS.

Al cumplir nuestra patria los cien
(años,
Con ''CUAUI-ITEMOC" brindaron
(los extraños.

Una EXDIIGaGIÓil

á sus mandatarios, y que se respeten
Si quieres ser feliz toda la vida
la vida, domicilio é intereses de toAdopta la "CUAUHTEMOC" por
dos
los cinda1anos.
(bebida.
La libertad quiere ante todo que se
mantengan incólumes los derechos
del hombre, ya que ella tiene su prin.
cipio en la propia naturaleza del ser
humano.
Corresponde á los gobiernos cuidar,
como de un depósito sagrado, de que
no se restrinjan ni excedan los fueros de la libertad.
En senlir d~l príncipe ae los oradoDe la restricción de la libertad se
res romanos, i "consiste en hacer todo
originan
los motines y levantamienaquello que no está prohibido por las
11
tos armados que trastornan el orden
leyes.
De manera que se disfrutará la ma- público, quebrantando los deberes.
Del exceso de la libertad nace la liyor libertad en cuanto se cumpla exac
ta,.ueote con lo prec-eptuado por la ley. cencia con todo su cortejo de injusti•
Así es que el hombre será más libre cias y torpes ataques á todos los derechos.
en cuanto sea más justo.

~ª LIOBrtaa

DeoB ser bien ententllda para
no Gonvertlrse en
L!Oertlna1e.

No estuvo malo el soplamocos que
recibió Panchito.
Porque claro está que á él, que lleva cuatro meses de correr la legua
recogiendo los laureles que ganó Pascual Orozco, se quiso referir el orador
La libertad es la base de los engranHay, pues, que amar á la libertad
al decir que ya e~ tiempo de olvidar
decimientos
de
los
pueblos.
aplausos y festioes.
con el miswo intenso amor que se le

rBnsamiBntos 06 auB BSDBr6
nomnrBs Géun 0060.
l60F6S.

Esta mañana estuvo en nuestra ofiSiento que los periódicos, con su cina un individuo á. quien conocemos
acostumbrada indiscrección,hayan pu
blicado los nombres de las personas
qne asistimos al banquete dado en ho.
nor de Madero. Esos periódicos pneden llegará manos de don Rbmón.
¿Qué dirá nuest,o protector de hace
un año cuando vea que le fuimos á hacer cara otoñas á E.U mortal enemigo,
á comerle los frijoles, los principales
miembros del club central reeleccionis
ta?-Por supuesto qne no va á decir
nada favorable para nosotros. Con se•
guridad que uo nos baja de .. .. se me
hace duro pronunciar la palabra.
HENRY.

*

**

ese mismo putblo sea el que designe

3

de vista hace tiempo. pero cuyo nom•
bre ignoramos. Venía el hombre muy
enojado reclamando por un 11 pensa•
miento" que salió en estas columnas
ayer y qu• no se refiere á él. De esto estamos seguros 1 pues nosotros sabemos bien quién habla en aquel pen•
samiento.
No le hicimos esta explicación

~

nuestro visitante, que, entre paréntisis, Ee mostró bastante mal educado,
porque no Io creimos nece!,arío y por
que, debido al mal estado de nuestra
salud, no podemos entrar en averiguaciones con nadie.
Tenemos Jaesperanza de aliviarnos

Afortunada-mente no fuí yo el único pronto, en un mes poco más ó menos1
reyista que se vi6 en el banquete. A- y para entonces esperamos qu~ se ser•
una correspondencia de General Teli! había muchos que pudieron haber- virá hacernos otra visita nuestro 'ViSi•
rán, que apareció en el número de
se excusado mejor que yo. A mí me tante de hoy, á quien no obstante
''Curro Meloja" correspondiente al 21 pescaron obligado por aquello de las
nuestros achaques, le habríamos dado
de Agosto último, nos dice, &lt;.:onte5tan- relaciones de famiha Y por el dinero una lección de decencia, si tan pron·
do carta nuestra, qne él jamás tavo la que me quitaron casi á la fuerza.- tn y demudado no se hubiera salido A
intención de rtferirse al señor David ¡Como no se hayan echado esta cuen- la calle, antes de darnos tiempo de
Dávila Cantú, distinguido vecino de ta los dem§.s reyistas, es decir,que ha- abandonar la silla en que nos encon·
aquella villa que siempre le ha mere• yan ido á desq'uitar el dinero... .
tró sentados.
cido el mejor concepto, lo mismo co~
Le suplicamos, pues, á. ese sujeto,
UNO QUE FUE A MEXICO.
mo hombre público que como partique ruegue á Dios por nuestra salud.
cular.
Así tendremos el gusto de volverlo
¡Qué honra para el distrito que reComo se recordará, la corresponden~
á
ver
pronto.
presentx&gt;! Asistí al banquete que se
cía del señor Fuentes dió motivo á
le ofreció al Sr. Madero. Me pasé uu
una queja contra "Curro Meloja" y buen rato entre puras personas de PO•
Los comerciantes en pequefio que
como nosotros, en el caso no lleva• lendas.-A este paso me aseguro la quieran hacer buenos negocios, de:•
mas ningun interés, pues que ni si- reelección. ¡Ah! también asistió mi
ben establecerse en el mercado J uárez.
quiera conocemos á las personas de compañero el sefior de Roure. Y esto
quienes se trata, publicamos con gus- no dejó de llamarme la atención. PorEn "El Surtidor" Hidal 6 o y Juáto la aclaración del señor Fuentes, que yo sabía que el c0mpañero era corez, se compra más barato que en njn.
que esperamos dejará satisfecho al rralista hace aun pocos meses.
g-una otra parte.
quejoso Dávila.
CRENCHO EL DE LA VARA.
El señor Benito Fuentes, autor de

ººº

===========

1

�•

4

EL CURRO MELOJA.

MflrGaOo Juárflz.
El mejor de la ciudad, por
su situación, su amplitud y la
bien combinada distribución
de sus lotes.
Ya es el preferido del pú-

EL SURTIDOll'
OPA, CALZADO Y NOVEDADES,

TeltWono 1480,

Galles Hidalgo u Juárnz.

®

ltlico.

EUGENIO RIVERO, ~

Tocios los comerciantes establecidos en el Mercado Juárez están haciendo buen ne·
goc10,
Quedan pocos lotes deso•
cupados y ahora es tiempo
de tomarlos á bajo precio.
La administración del Mercado Juárez se halla establecida en el mismo local, al lado Sur.
Francisco Saldaña y Hno.

Te ék10 numero 1309,

B Juárez número 37.

.I

compra y venta de toda clase de muebles, nuevos y deuso.
La casa que más conviene á los pobrefló
Los que tengan necesidad de empeñar algtín objeto, harán bien
en proponerlo antes en venta en el Bazar.
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"El Curro Meloja''

se publica

todos los días, excepto los Domingos.
No se admiten subscripciones.
Número suelto, un centavo.
A los papeleros, á. e u a r e n t a
centavos el ciento.

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DAGOBERTO SOMOHANO

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                  </elementText>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>P5!~ \EL CIJ!RO MELOJA
•
1

RA~1E~~~vA.

1

Mont6rreu, N. L. Mtíx- 0Gtubr6 25 dB 1911,

rL;S·;~J~~~;;;,•·~
ti
l¡
¡
SOIV'BREROS

; y Trajes Elegantes

l

¡

1 ~

¡

EN

'El r'reGiO fijo' ji
Zaragoza

s. ~

1
l
•. ~ont:~~j ,___A_ñ_o_1.____c;-_v______N_ú_m_._l_0_6_._...1 L,.,_~--~J
Dr. Mie1 84.

Teléfono 931,

-t
LeyendOUna 1Is a.

ro, lo colgaba, sin darle
tiempo á confesión, del árbol más alto que encontra·
ra.- Ese jefe politico le
Tengo delante la lista de su calidad de extranjeros ó debía el ,nombramiento á
las personas que asistieron por que no les gusta el jue- Garza Galan.
.
al banquete que le fué ofre- go, y que quizá si asistieron . Y entre los m:smos pacido á Panchito Madero el al ,banquete fué para desqui- riente~ del andariego Pan·
1
viernes de la semana pasada tar algo de la contribución cho, figuraron algunos que
'por sus parientes y algunos que se vieron obligados á l:llabam~n "lo,co"yquedeamigos de éstos.
dar, eran muy contados.
cian qu~ el habia d~. ser la
Para los que conocemos á Entre los reyistas-y que desgracia de la _famiha.
"' Monterrey y estamos ente- lo son sin que quepa lugar De los exti_:anJeros ? de los
rados de la política qúe aquí á duda-figuraban persona- que f~er~~ a de~qmtar la
8e-Sigue desde hace varios lidades de alta significación contr1buc10n, no diremos na.
años, la lectura de esa lista social y política, que no han da' porque en todos ellos
resulta por todo "Xtremo
d e camb'iar de i'd eas por ban- fqueremos reconocer buena
"
agradable.
quete de más ó de menos.
e.
Se nota desde luego que Entre los corralistas esta- Resulta, pues, que en. el
entre los asistentes domina- ban verdaderos enemigos de banquete con que_ se qmso
ha
• d'ivi'duos que hace honrar
á Madero, v1Sto por el
, por su número y calidad Madero, m
d
IT
.
e1e:emento reyi~ta.
un año dirigian á su antojo Ia. o ~o 1 1co, est~viero~ e~
Siguen despues los corra- los destinos de Nuevo Léon mmona los maderistas, o d1li~~as ó científicos, que tam- y que todavía en Abril últi- gamos sus parientes, _Y que
b_1en llevaron un buen con - mo tenía n clubs que tra los comensal.:s de mas alta
tmgente de bocas.
bajaban coo empeño para es- repr~sentac10n, ~n todos
Los maderistas figuraron torbar la obra de la revo- sentidos, era.n reyistas.
en lamentable minoría, y es- lucÍón::.,Repasando la lista ¿Verdad que esto es muy
to ~uponiendo que sean ma- á que me vengo refiriendo, curioso?
derista ahora-pues antes me encuentro con el nom- Pues también es muy cier
no lo eran-todos los parien· bre de cierto sujeto que sien· to, y quien lo dude que se
tes del ilustre hijo de · San do jefe politico en Coahui- procure la lista que me ha
Pedro de las Colonias.
la, poco después de iniciada servido á mí para forjar e~te
Los indiferentes, los que la revolución, dijo que si lo- articulejo, que irá mal escrino se meten en politica, por graba coJer al ''loco" Made· to, como todos los míos, pe-

��4

EL CURRO MELOJA.

EL SURTIDOK'
El mejor de la ciudad, por
su situación, su amplitud y la
bien combinada distribución
de sus lotes.
Ya es el preferido del púliilico.
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de tomarlos á bajo precio.
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                    <text>l teutllrr6U. M, L- 161- 06lillllre
; /

Mol

t

f S E

I

t

?&amp; dt.1911-

Núm.

1Q7-

�2

EL CURRO MELOJA.
entonces, me preguntó: ¿y usted es•
cribi6 esto también?-Ya le he dicho
á usted que escribo todo el periódico,
y cuando esto le decía volví la cara
para ver qué articulo me señalaba.
Pues miré, y sin más ui más me pegó en el pecho, no sé si con uh fuete
Dándole al asuutp una impo,tan6 una cuatta. En v i s ta de
cia mucho más grande que la que noes ta cobarde agresión,
sotros le concedemos, el "Diario Po•
yo hice el impulso para po!lerme en
pular' 1 publica en su edici6n de ayer
pie, y mientras esto lograba, recibí
un reportazgo lleno de falsedades,
otro fuetazo. Al ver mi agresor que
acerca de un incidente que pasó hace
yo me paraba y que al hacerlcl' había
dos días en es~a ofici'na, que al mismo
empuñado una cosa blanca que tal
tiempri es casa de familia.
vez él; creyó. pistola, echó á correr
El mismo dia del suceso vino á vercon tanta velocidad, que al hacer denos un reportero del colega. y á él le
sesperados esfuerzos pata salir, se le
dijo muy claramente nuestro director
1;nred6 el saco en la puerta y esto
lo sigujente, que es la verdad neta y
ocasionó que rompiera la cerradura
destarada de cuanto pasó: 11 esta made la misma. Yo no intenté seguir al
ñana, entre nueve y diez, tocó á la
miserable aquél, porque, como dejo
puerta un individuo á quien se le direferido, no puedo andar1 y además,
jo que pasara, cosa que hubo necesiporque dada la velocidad con que corlad de repetirle tres 6 cuatro vt:ces.
rría el tal sujeto, no le habrían dado
Yo estaba escribiendo frente á. la rué.alcance ni los más acreditados perros
quina y no me quise levantar, tanto
de caza,-Esta carrera loca y aquel
por que los cajistas me urgían por
semblante demudado, ocasionaron las
material como por que la enfermedad
risas de ocho 6 diez señoras que vi•·
de que sufro desde hace un afio y que
ven frente á esta oficina y que tí la
de un mes á la fecha se ha agravado,
sazón estaban paradas en .. las ventano me permite estar parado. Ya en nas.,,
mi presencia el individuo 1 á quien conoc.ía de vista desde hace tiempo, pe- Lo anterior fué lo que se le dijo al re
ro cuyo nombre me era desconocido, portero del 11 Diatio Popular' y no nos
lo invité a que se sentara 1 cosa á que explicamos cómo es que este colega,
se negó mientras sacaba un ejemplar que dice querer proceder con impar· l'd
d d'6 b'd
1
del "Curro Meloja" que'tembla.ba en cia
1 a ., t ca 1 a en sus co umnas

UNfl fflLSfl INGflUHUTE,M 06. FORMflGION.
G~rtVEZf\S

-1.oflS h\EJORES

6TI

amérlGa·

1echo de que Madero no puede pro-

!unciar dos discursos sin acordarse
el general Reyes, ni má.s ni menos
ne si llevara constantemente sobre
l

roma nariz la figura del divisiona-

io jalisciense.

Aquí, ustedes lo saben, todavía

1

!

uando estaba con un pie en el estrito, hizo mención del gen_eral Reyes·,

ero procurado disimular el miedo y sus ruanos y me preguntaba que si á tantas inexactitudes, pues nl es
ue no se hiciera contagioso entre las yp escribía dicho periódico, á lo eual Clerto que hubiera testigo presencial
ocas personas que lo escuchaban, di- le-contesté que sí, al mismo tiempo del hecho, ni que nuestr? director sa-::, que aquí quedaba el general Trevi- que terminaba un párrafo, pues debo iiera á la puerta ni menos que piense
o, viejo glorioso que sabrá guardar advertir que yo seguí escribiendo, acusar al miserable que tan cobarde•
:· orden en esta parte de la república. tanto porque estaba apurado como pa- mente lo agredió.
Nuestro director no acostumbra ruo~
El miedo, dice el dicho vulgar, ra corresponderá la poca atención con
que se presentaba mj visitante. Este, lcstar á las autoridades _con esa clase
empre ha sido mal consejero.
de asuntos. -Siempre los ha arreglaPues, si siguen tan miedosos Pan•
En "El Surtidor" Hidal 6 o y Juá- do particularmente, durante su larga
lito y los suyos, ¿qué irá /i pasar?
rez, se compra más barato que en ninvida de periodista.
guna
otra parte.
Esperemos, que pronto se sabrá.
Hemos escrito lo que antecede, que

EL CURRO MELOJA

3

tiene ningún interéfi para el públi- política mexicana, pero sin precisalie vertirme 11
.- co, obligados por la Jlilsa información en que forma.
Mr. Edison cumplió hace poco 64
del "Diario Popular 11 1 que si no está
años de edad.
animado en el caso por alguna baja
Al cumplir nuestra patria los cien
(años,
pasión, deberá hacer la rectificación
En el "Bazar'', Juárez 37,
qu~ corresponde. ,
Con "CUAUHTEMOC" brindaron
se venden camas de todas
(los extraños.
1:10

clases.

Si quieres ser feliz toda la vida
Adopta la "CUAUHTEMOC" por
(~ebida.

bil I GIB~Glil 06 r6TISilffil6TitOS O6
ª viaa.
nomnrBs 68Ltmantour Y Id
DOlltlGa 06
160r8s.
MBXIGO. .

~

No ha mucho se embarcó para Europa, en el vapor inglés "Maurotania,'' Mr. Thomas Alva Edison,
el popularisimo inventor, siendo esta
la primera vacación que se permite en

La neticia de que L.imantour vie- 22 afias. Por cierto que cuande estuvo
ne á tomar parte en la política mexi- en Europa en aquella ocasión, el Rey
Humberto lo hizo caballero de San
cana, no ha sido desmentida,

El-Gobierno interino, según lo declaró el Ministro de Gobernación, no
tiene ningún compromiso con el licenciado José !ves Limantour; pero,
(siguió diciendo el señor García Granados) ignoro en lo absoluto si el seflor Madere tiene alguno con el exMinistro.

Mauricio y San Lázaro, con el título
de Conde, lo que sirvió de bastante
diversi6n al público de ambos mun•
dos. Antes de tomar el vapor esta
vez, habló largamente de StlS planes
y métodos de vida, con periodistas y

Ya estoy bien enterado de la gue
rra- que me hacen los liberalotes desarrapados, para evitarme el placer
de seguir haciendo felíz al pueblo.
Afortunadamente los hermanos de la
·vela perpétua no se duermen. Ellos
que tau de lleno le estáu metiendo á
la política, necesitaw, hoy más que
nunca, de un hombre Qe mi temple.Por eso estoy seguro del triunfo.
EL QUE PIDE APLAUSOS.

otros que fueron á despedirlo: y dijo
000
entre otras cosas:
"Con mi sistema de vida espero viDesde qué vino Panchito y lo abraEl '·Financia! América, 11 que puezó
mi papá, ya yo toso recio y escupo
de considerarse como órgano de los vir r50 afios:
por
el co1millo.-Por supuesto que nebanqueros norteamericanos, dice qne
Mi sistema !e basa en comer, vestir
resito
ensayar otras gracias; pero eso
¡iuede asegurase demu y buena fuente y dormir con propiedad.
será
poco
á poco.
que naaa hay de verdad en el rumor
En la cama estoy seis horas, pero
EL HIJO DE SU PAPA •
.de que Limautour regresa á México á seis horas de buen sueño que me hasencargarse de la Cartera de Hacienda,
en el gabite de Madero, en vista de
que los banqueros extranjeros se negaban á subscribir el empréstito del
Gobierao 1 ámenos que el stñor Limantour fignrara al frente del Ministerio de Hacienda.

ta.

000

¿Retirarme yo del trabajo? Nunca.
Si acaso Madero no me sale con
El trabajo ha hecho de la tierra un
domingo
siete, como dicen que les ha
paraíso para mí, y no creo en más pasalid o A o t ros , mi papá está
raíso ni cielo que éste.
seguro
por ahora y hasta puede ser
En las 24 horas del día, trabajo
que mis compañer'oe alcancen algo
unas 18 y rara vez me canso.
También se sabe que el señor LiTrabajo ahora 1:¡on tnás vigor que á digno .de ellos.
mantour no forma parte de la Direc•
EL YERNO DE SU SUEGRO.
los 25 años de edad. No soy-un indivl
ción de las Líneas Nacionales ,de feduo sino un conjunto de células: En
rrocarríl.
Los comerciantes en pequeño que
la~ horas de -vagar estudio música..
En resumen, que subsiste el rumor
quieran
hacer buenos negocios, deFuí hombre de negocios por más de
ele qué Liman tour tomará parte en la medio siglo. Ahora no hago sino di- ben establecerse en el mercado Juárez.

�EL CuRRO MELoJA.

4

M«rGado Juár6z.
El mejor de la ciudad, por
'.11 ei!veci6a, -u amplitud y la
•
combinada distribución

de 1111 lotes.

EL SURTIDO«•
OPA, CALZADO Y NOVEDADES.

@

Ya es el preferido del pú• •
;¡.Jico.
Tocios loa comerciantes es11Llecidos en el Mercado JuáelUD haciendo buen ne-

*

®

~

Quedan pocos lotes desocupadoa y ahora es tiempo
de tomarlos á bajo precio.
La administración del Mercado Juárez se halla establecida en el mismo local, al la-

T&amp;ltlono 1480.

Galla ttldaloo u Ju~rez,

EUGENIO RIVERO, ~

BAZAh. ®
Te étc10 numero 1309·

8 Ju4rez número 37.

compra y venta de tod¡i clase de muebles, nuevos y deuso.
La caaa que mAs conviene l los pob
Los que tengan necesidad de empellar algún objeto, harh bien
en proponerlo antea en venta en el Bazar.

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do Sur.
Francisco Saldalla y Hno.
Arrendatario..

Reservado.

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DANIEL MONTERO,

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SUS l'llECIOS V SURTIDO NO
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"El Curro Meloja" se publica

tQdos los d!as, excepto los Domingos.

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Invitación eapecial á todas las familias para que pasen II nues-

N6mero snelto, un centavo.

(4)

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                <text>Diario regiomontano de principios de siglo XX. Contiene noticias locales, nacionales e internacionales, editoriales y notas de interés cultural sobre literatura, arte y política. Incluye también propaganda política y publicidad de las principales empreas y casas comerciales de la ciudad.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>cámam ltmlcs
y él f...
Guata'fO ~ ~her- El IUBOCli
omaa mano muy querido, del lea· aolament.e

- - • ·llilª111•1al de

_

ai qué d.....,dieran~e~J' rar.ón mo élta pu
(\e Já el&amp; algullCI -millooaejos pie elevado
han aalfdo del UIIOfó naéie- cibir tan ~'.-~lil!
no le~ ne1 por con~ que no son que si lo fue
.....
~ y se &amp;O: loe mtunibradot.
ru&gt; habí'ia,
. mal'• Ya con esto t.enfa el hétOe nianifeatael6n ·J&gt;OPQ
tle Oaalis ~ e s para 11en- guido 4!Q su em
diputa- tme ofendido y dej~se de nuto mu.
dúqlJI· ccnrer la•ª en busca de A.qui la falta
d•·aplauSOIJhacia ~
Pero ao fa64sf.
de la~ de,,• •
medida, El homlneillo• se qu.ed6. Bino del puebl
mes- 11an :fie,eo, C!OJllO si :la cma culto; DO dé1ál1-d!IC•j:
hay no iet.ar« c!ii&gt;n él.
~ pMeta
e • Mas fos clip1iµld91, quepa- pulque son
ne recen abwa ~elf.oi'l ha- -tarle vivas ,
d Naoio- aer ~ lf,e pl'Qvechó, se di~ t.e·~
-apretarle ron eaenta de laa p1]ladaa Y
d lt
lª 1 cío- que esti conl$tiendo Zapa... ao: que no ' espl• Yaeordalonque ae im•anta- s1ao el paéblo
• Oo- ra ente tllue/i----• ~ s&amp;
Sil ~ conhet., • &amp;181, lo
1p-:o:iJ4•.. :DIJ¡ustro'Cle Ja ~ pa• "aeGIIÍ8.
~ y "ñltte del de San Pedro.

�Gf.RVEZI\S

UHUTG M06

la dictadura, pretenderán Don f ranGl~GO G, Sada 60
que los ministros sean hom- 6I GODOr6~0 IDt6roaGIODal
bres gratos para ellos.
66fV066rO d6 GhlGaooCon todas esas contrarias
circunstancias, podrá Panc?hi- Por donde quiera se abre paso y se
to hacer algo de provecho. hace aplaudir la Cervecería CuaubteDejamos la respuesta á moc, verdadero timbre de orgullo pa•
los lectores.
ra la industria regiomontana.
No ha habido certamen internacio•
Si quieres ser feliz toda la vida
na! al que baya asistido la CuaubteAdopta la "CUAUHTRMOC" por moc, en donde sus productos dejaran
(bebida.
de merecer altas distinciones.

es y celos entre unos y otras van á prestar servicios de guarnición
'1 que i esto se debe el que no en una mina de los Madero,cuyos tra-

podido verse j un toa todav{a.
bajos estb suspensos desde el princide eentirse que pe,¡ueileces de pio de la revolución.
rben trabajos que pudieran

fos ha sido la vida de nuestra gran f~brica cervecera desde que lanzó al

El dorctor Gregorio D. Martfnez, 4
quien postulan varios clubs para alcalde primero d• esta dudad, ha dec1arado1 segdn vemos publicado en un
colega local, que juzga incompatible
el ejercicio de la medicina con el de•
sempefio del caigo de presidente del
De que algunos ex-jefes ayuntamiento, y que, por lo tanto,
no acepta su candidatura,
olucionarios le pidieron á En vista de esa franca y honrada
que no admita en su declaración del seiior doctór Gregario
inete, su amigo Calero Martínez, el p6blico dt:Sea saber lo que
SUS parientes Ernesto opina sobre el particular el acLual al•
yRafael.Hernández, calde primero, doctor Fermín Mari!-

- loftS MEJORES

6D amérl6a·

mercado sus productOi.
Ahora leemos que en el grao con•
greso internacional que se acaba de
Cf'lebrar de Chicago, donde se vieron
reunidas ¡ personalidades de la más
alta representación en el mundo de
lan finanzas y de la industria, se hizo
A don Francisco G. Sada, Gerente General de la C~rvecería Cuauhtemoc,

ero

lá .

Bstro a!Gal-

06 alarmaoo

'.J•Miero
está enterada la nación
ntlra.
• d

d

o esto no emuestra
.ie
el
de
san Pedro va de dedamos ayer, apoyando ideas de un
•
1pa calda, que baje Dios Y colega, sobre que el alcaUe,primero no
' Sl to

¡' diga.
J subirá al poder y se encon'8l'á con un congreso hostil;
i

debe sor profesional; debirndo •liml.
narse para ese cargo, de preferencia.

~ los médicos, que son regularmente

pueblo medianamente cu!- los que tienen menos tiempo disponi) que hasta ahora ha segui- b!Es de aplaudirse la conducta del
o SU causa, Jo mirará con doctor Gregorio D. MarUnez.
J ¡
-============
!Ice o, Y os que empuñaron
Enrel "Bazar'' Juárez 37
IS armas sin .más
mira
que
•
' de todas'
t l d
se venden
camas
L de reconqu_1s ar OS ere- clases.
aos que hab1a hecho nulos

• armada de punta en blan1 alcalde primero á la cabenuestra policfa.
dicho que llegadan en el

h habla

ente armados . ..... y bam-

toa . .•.. . esto es, con ganas de
crudo á cuanto bicho vivien-

ntraran.

daraciones.
El seúor Sada, entre otras glorias,
obtuvo la de ser nombrado vicepresi•
dente del Congreso, habiendo en la

discurso que le fué rnuy aplaudido.
ne•·
As{ es como la Cervecer{a CuauhteEsa declaración del candidato mis ruoc le da honra y prestigio i Montepapular hasta ee,tos m o m en tos,
coi n c id e con algo que nosotros rrey.

LO~ GIUbS oolítlGOS
IOGol6S.
No les ha sido posible hasta ahora
á los clubs poHticos locales reunirse
en convención para encauzar sus tra•
bajos de manera que se les haga mrui
fkil la designación de f?ncionarios
91nicipales para el próximo afio.
Parece ser que hay de por medio ri•

""""'""""""""""""""""""""""""""'""""""~
En "El Surtidor" Hidal,¡-o y Juárez, se compra más barato que en nin•
¡una otra parte.

volución, no puedo creer lo que me
dice el tonto de mi chamaco y 1igo
con el temor de que de un d!a á otro
me echen á la calle,
EL DEL REGISTRO.

objeto de las más distinguidas consi -

sesión oficial d• éste pronunciado un

Como mi muchachito es tan
de meollo, me resisto á creer eao que
me dijo de que el tal Madero no me
guarda rencor por mis ligas con La•
rrea ni porque yo baya sido el corra•
lista que más trabajó en unión de An•
dresito Garza GalU. -No, yo que he

Ya con esto volvió la calma al pe·
útiles para la cho de nuestro inmejorable y hasta
valiente alcalde primero y la polic!a
se fui! á cubrir los puestos que habla visto lo que el tal Pancho ha hecho
con los que más lo ayndaron en la redejado abandonados.

============= ·Una no interrumpida serie de triun-

1moortant6
OBGlaraGtón.

3

EL CURRO MELOJA

EL CURRO MELOJA.

P6nsaml6UtOS -06
nomnrBs 66- Junta 061 oartíOo
K6tormlsta.
IBOrBs.
Me espanta el pensar lo que sería
el Con groso sino estuviéramos ali{
el compaftero Cbencho y yo. Solamente yo y el compaftero Chencho pre
sentamos iniciativas y discutimos.
Cierto 4.ue basta ahora no hemos ga nado ninguna cuestión; pero eso no

Para esta noche están citados loe
miembros del Partido Refornitsta In·
dependiente de Nuevo Le6n ! una junta general que se celebrará en la casa
del seftor Jesú1 R. Flores, con ebjeto
de escojer la candidatura que para
funcionarios municipales en el pr6xl,
es porque nosotros no tengamos ta- mo afio habrá de sostener dicho par•
lento, sino por la envidia que nos tie· ti"de.

erm{n ya me lo imagino yo
•
nen los compatleros. A mi nadie me
Heruos 0 ,-do c,·tar ¡- nomb- de
....,.rreos militares, dirigiendo
""
,i-lRlullSB furiosas en todas direcciones quita de la cabeza que yo Y el compa• algunos distinguirlos caballero• como
ndole á nuestra señora del Ro· fiero Chencbo somos el alma del Con- candidatos del Partido Reformista,
y bien puede darse por seguro, desde
qne lo ayudase en aquel terrible greso.
JOSE DE ROURE.
ahora, que de ellos sera el triunfo ea
ce, el más dnro de cuantos •• le
los comicios de Noviembre.
000
bfan presentado en su gloriosa vida
Todnía no se compra la limeta de
Mafiana, si nos es posible, daremos
~ alcalde.
" ..1...

Bueno; pues llegó el esperado tren tinta que yo popuse se adquiriera para cuenta del resultado de la interesante
\Y se averiguó, sin ninguna dificultad, uso de la secretaría. Esto parece co- junta á. que nos referim01, pues ya
eso prueba que los partidos serios, loa
'qt¡e loa qne venían en él eran sesenta mo indicar que no se atienden mis ini•
que cuentan en su seno con penona1 cinco maderistas bien armados que ciativas. Pues que no se descuiden los lidodes de alta significaeión polltica y
compañeros, porque el insigne cuen• social, ee aprestan á la lucha.

Al cnmplir nuestra patria los cien tista sefior de Roure y yo, somos ca- """"""""""""""""""""""""""""""""""""""'•
(años, paces de hacer que se compren hasLos comerciantes en pequello que
"CUAURTEMOC" brindaron ta diez limetas,
quieran hacer buenos negocioe, de(los extrafios,

CHENCHO EL DE LA VARA,

ben establecerse en el mercado Juárez.

�4

M6r6aOo Juár6Z.
El mejor de la ciudad, por
111 situación, su amplitud y la
bien combinada distribución
de sus lotes.
Ya es el preferido del pú-

EL CURRO MELOJA.

EL SURTIDOK'

'

OPA, CALZADO Y NOVEDADES.

Telélono 1480,

Galle5 Hidalgo u Jmírez,

®

ltlico.

EUGENIO RIVERO. ~

Todos los comerciantes establecidos en el Mercado Juárez están haciendo buen negocio.
Quedan pocos lotes desocupados y ahora es tiempo
de tomarlos á bajo precio.
La administración del Mer·
cado Juárez se hal!a establecida en el mismo local, al lado Sur.
Francisco Saldaña y Hno.

Te élé10 numero 1309.

B Juárez número 37.

compra y venta de toda clase de muebles, nuevos y deuso .
La casa que más conviene á los pobre.q
Los que tengan necesidad de empeñar algún objeto, barilu bien
en proponerlo antes en venta en el Bazar.
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Reservado.

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El Curro Meloja 11 se publica

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�</text>
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                  <text>Diario regiomontano de principios de siglo XX. Contiene noticias locales, nacionales e internacionales, editoriales y notas de interés cultural sobre literatura, arte y política. Incluye también propaganda política y publicidad de las principales empresas y casas comerciales de la ciudad.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>R CURRO
MELOJ~
!
Diario sin Gomoromisos,

,-Val6 un Gentavo.

Monterrnu, N. L. Méx. 06tubr6 2s tl6 l9Jl.

r:;~~~~;;,
SOl'f.BREROS l'.l

y Trajes Elegantes (
F.N

,l

. 'El rrCGÍO filo'

;¡

Zaregoze 3,

(

'

(

Teláfono 931.
,
1
.
~
~ ~- = = - ' ,.,,.w,,J
.

.

GanOiOatura 061 rartiOo RBtorm1sta Ind6D6íl016ílt6 06 N. L6Óíl
rara FunG!onarios MuniGiDal6S 06 Mont6rr6U
6íl 1912.

La candidatura 061
rartlao R6lormista.
En las dos primeras columnas de

este peri6dico, publicamos hoy la can•
didatura del Pa,rtido Reformista Independiente de Nuevo Le6n para funcionarios municipales de Monterrey en

f\16altl6SAlcalde ro
Suplente

C. Manuel E. G6111ez.
C· Feri'.lando Zambrano.

JU666S·

1912.

Como se sabe, el Partido Reformis-

ta Independiente está formado por los
elementos más prestigiosos con que
cuenta Nuevo León, lo inismo en este

Juez 2° Menor, C. Lic. Carlos_Sepúlveda.
Suplente, C. Lic. Rafael D, Martínez.

triunfo, por lo tanto 1 en las próximas

Juez 3 ° Menor, C. Lic. Antonio C. El!zondo.

elecciones, parece indudable.

Suplente, C. Lic. Rodolfo Hinojosa.

La candidatura que se le ofrece al
público de esta capital, por el Partido

RBaitloros.
Rigidor 1 ° C.
2º C.
3º C.
4º C.
sº C·

.

..
..
..
."
"
.

.
.

.

.,

Lic. S. Botello.
Alfonso de Tárnava.
C. Dr. Eusebio Guajardo,
José E. Rivero.
Dr. Francisco R. Garza.

6º

C. Arturo Olivares.

7º

e, Jesús R. Flores.

go

II o

C.
C.
C.
C.
C.

13 o

C. Antonio Garza Elizoudo.

gº
roº
ll

o

Prof. Jesús Garza.
Ing. Gouzalo Garza González.
Juan F. Farfas.
Eutimio López Zambrano.
Macariu Guzm§.n,

~íntllGOS·

°

Síndiro .1 C. Ing. Florentino Arroyo.
.,
2 o C. José Ma. Cantú.
3 C. Eugenio Z, Cantú.

"

°

municipio que en los foráneos.\. y su

Reformista, no pudo haber sido mejor

seleccionada.
La encabezan dos ciudadanos, los
seiiores Manuel E. G6mez y Fernando Zambrano, que cnentan con las
simpatías de todo Monterrey.
Ambos son jóvenes, honrados y
trabajadores y han llevado siempre
una vida independiente,
Hombres como los señores G6mez
y Zambrano son los que necesita
Monterrey al frente de sus destinos .
Y lo que se dice de les alcaldes primeros, se puede decir, con toda justicia, de todos y cada uno de los cil1dadanos que figuran en la candidatn"
ra ~del Partido Reformista Independiente .
En pr6ximos n6.meros hablaremos
más extensa~ente sobreel particular.

�EL CURRO MELOJA.

2

GHuHUTe'.SM 06

Dos Panchos
al habla.
•

Habiendo averiguado el periódico que "Curro Melo más hábil de nuestros r e- ja", al que elogió con tanto
porteros que en San Pedro entusiasmo, que aquí estade las Colonias iban á cele- mos temiendo que nos venbrar una larga conferencia fill una fuerte subvencióndos de las notabilidades del estilo "Nueva Era "-cuandía: Panchito Madero y Pan- do menos dispuestos estechito Naranjo, vino á la ca- mos á recibir sorpresas.
rrera á pedirnos autorizac_ión En esto llegaba el hijo de
para ~ma~ un tren espec!al, héroes, que quería una entre
- bl\S M'EJORES
con v1a hbre, pa~a sahr!e vista, pero era ya tal el cari~delant_e en el cammo al h1- ño que el de San Pedro senJO de heroes.
tía por "Curro Meloja", que
--====""""="""'"""" Nosotros, que, naturalmen- no quiso dejar solo á nuestro
te, le concedimos gran representante, sino que, muy
1!f1portancia á la ~l entre- por el contrario, le sup~icó,
' VISta, otorgamos a nuestro de la manera más rendida,
1
•.'
empleado la autorización que honrara con su presenSe ha formado por ahi un club que que solicitaba y le recomen- cia el acto que se iba á ce\Je llama ind ~rend iente Y post ula P•· damos que no perdiera una lebrar y que tomara nota
lª alcalde pnmero al doctor Ferm(n
.• ,
i;[artlnez, es decir, al mismo que hoy sola palabra de las que cam- taqmgraficante, de cuanto
'lesempeña el carguito.
biaran entre sí los dos Pa- allí se iba á decir.
,tcna!quiera va á creer la en indepen cos.
Accedió el reportero y co1lencia de ese Club.
N t
rt
m '1
t · ta
ta
' Aunque ya no será necesario, pues
ues r_o repo ero, que es enzo a e~ rev1s , en es
';• asegura que Fermin, acordandose, d~ lo meJ0r de la clase, lle- forma, segun los apuntes _de
, in duda, de lo que le pasó en Junio, go abrazando á Madero y fe- nuestro empleado,
qmen
,'nando le tiraba á la diputación, ya licitándolo por sus discursos asegu1;a que no quitó ni
1'o quiere figurar como candidato pab tod.
d
fº ' agrego coma á lo que habla,'a nada.
so re . , 0 _cuan se re ie- ron los dos Panchos:
; Si la noticia se confirma, será su re• re al eJercito.
--.Madero.-Hombre, si no
·:uncia lo mejor que ha hecho en todo Madero correspondió con me hubieran pasado tu tar~ afio nuestro actual alcalde primero. otro abrazo y algunos bellos jeta, no te hubiera conocido.
si quieres ser feliz toda la vida
en la nuca• Y ya desde a:- Tal vez te hizo daño la cam1~dopta la "CUAUHTEM0C" por quel momento no hubo para paña que emprendiste contra
1
(bebida.
el futuro presidente mejor los maderista!!, cuando te

Bn amertGa·

INDErf,NDt;NGIR

°

3

EL CURRO MELOJA

las echabas de guapo allá que nos obligó á nosotros á
en las sierras de Sabinas Hi· tomar tren especial con vía

~os oBnaarmci

dalgo.
libre para que fuera á San PeNaranjo.~Me permito su- dro de las Colonias el más
plicar á usted, señor presi- hábil denuestros reporteros,
dente, que no ~me hable de quien publicará en uno de los
esas cosas que me aver- próximos números del ''Cu- Ahora, cuando nuestro contento era
giienzan y de las que bastan- rro" las impresiones que le mayor, nos resultan conque no hobo
1ie arrepentido estoy.
dejó ese viaje.
tal; que todavla sigue en Mont~ay
1
,
===========
el
odioso s e r v i c i o de la pohc!a
hizo
Ma dero.-Ah . segun eso
·
h
h
En "BI Surtidor" Hida1 6o y Juá• secreta, pues que lo único que se
vienes
a
ora
como
ace
.
.
tú _
d
l A] • rez, se compra más barato que en nin- el otro dla y mereció nuestros ap1audOS anos, cuan Oen a a ¡:una otra parte.
sos, fué cambiar unos gendarmes por
meda de Monterrey te me --========== otros, Ya nosotros conocemos á algupresentaste como un leal par•
nos de los nuevos, y podemos asegutidario del anti·rreeleccio·
rer que si no son tan malos como los
nismo, juntamente C0n Un
U UU U
antiguos, si son peores.-Algunos de
.tiyejo ridículo que pronunestos nuevos agentes de la lla'.nada
ClÓ un mal discurso, y á quien
u (!), reservada, ya en diversas ocasiones
segq.n pude oir, llamaban US·
___
han desempeliado empleos del munitedes José de Roure.
cipio, y siempre fueron dados de baja
Naranjo~Yo, respetable Si hemos de creer lo que cuenta la ¡,or Ineptos.
•
señor presidente, no traigo crónica callejera, son pocas las sesio- Lo que parece que hay _de cierta en
ahora más objeto que el de nes que celebran algunos clubs de los esto, es que al alcalde pr1mero no le
jurade á usted que• no hay de por ahí, que no terminen como el ins¡,iraban confianza algu~os de los
.t
fi l
rosario de Amozoc.
antiguos "secretos", á quienes nun•
otr o madens a más
e
que
. exclusiva.
.
, Se cuenta que apenas dos oradores. ca conoció y que depend1an
yo Y_que, estoy d!Spuesto a -algún nombre hay que darles-,di- mente del inspector Morelos; v de ahí
Bel'V1r alh donde usted me fieren de opinión ,obre tal 6 cual co• ese movimiento de alta y baja, pero
ordene.
. sa, asl se trate de la comp1a de una sin que se acabara, por innecesario,
Madero.-A tu mader1s- escoba, comienzan á oirse las palabras con el tal servicio.
mo como al de otros muchos, d•stempladas y siguen subiendo de Tenemos, pues, que retirar el aplan
de tu tierra, tengo necesi- tono hasta que DO queda otro recurso 80 que el otro d(a enviamos á los sedad de ponerlo en la colada que el muy acreditado de los puñeta- liores Aguirre y Carza Cantú, puesto
durante mucho tiempo; por zos.
que va el pobre pueblo á seguir aguan
que ya sé del pie de que co !IS de esperarse que en esos clubs y tando la calamidad de la pollcla rejean todos ustedes.-Por con tal sistema de discusiones, apren- servada, que aqu{ maldito si alguna
ahora déjame en paz y vete da el pueblo todas las prácticas de la vez ha servido para cosa buena.
.·
• democracia y sabrá el día de los coque ya sabr ás de m1 por e1
micios ejercer el derecho de sufragio
correo.
con tanta propiedad como cuentan En el "Bazar'', Jua'rez 37,
se venden camas de todas
que lo hacen en Suiza.
·
,
1
t
•
t
¡Olé
por
la
democracia
estilo
Madeclases.
As i termmo a en reVJs a
,
ro=Suárez. .. . ...
Al cumplir nuestra patria los cien ===========
Los mejores sombrero, en
(afios, Los comerciantes en pequeño que
Coa "CUAUHTEM0C" brindaron quieran hacer buenos negocios, de- "El Precio Fijo, Zarago-

S66f6tOS.

D6mor.r;ir.¡A U
oorrA zoc

----------=====

===========

(los extralios. ben establecerse en el mercado Juárez za 3.

�...,
•

_..,Mea,..

Pl!it•pecio.

.......

leeaJ; al la-

BQUlDAD BN LOS PRECIOS.

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-••- Resávalt•
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~Gran Baraial
1

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LOZ.ft YGR1$Tfu;,f.JA
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. ~Iit.I'lilH.tAENG~
JHPLBHUTOS l'ARA LA A'9]t1clit'Jotti.

,,lllllUIMIIII y WIIJOi flllrll lll fÜIG~o.
4dtaci~ !fpeeid, -.iu w íaaillu para qu. JlUtll A
troa •111111-es.

11-

AT.EbtOION' EBMr'Cl¡j'TelliP~OA.

Gía, fflr1'618ra d6 IOntflma "El BftlGW' $.¼.
-Dr. t,lier,y-a..,obala.

&lt;ret. 38.

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MONTl!!RAEY. N, L.

�</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>A1&amp;omovllVtnGedor
En 111 Carrer,1

EL CURRO MELOJA.
DIARIO SIN CO MPR OMISO S
Aiio l.

Monterrey, N. L., 13 de Mayo de 1911.

Número 11.

L O&amp; IU~OR E8

SOMBRJ.&lt;...ROS
y t,aJ•• el-a-ente•

EN

''El PrCGIO fijo.•'
Z•ra•oza 1
Tel'1ono 931,

dad-que en este preciso momenta
histórico estoy con pocaa ganas de
poner cara de verdugo mal paga do,
Hay días en que la risa me hace
mucho provecho.
Y como éste es uno _deellos, no
quiero dejar de reir para hacer comen•
tarios que por fuerza teadtlan que corresponder fi la gravedad del asunto
que trata mi ami¡-o . .
Ahí será en otra ocasión.
Entre tan to, que le· busque:n la éua
dratura al círculo los "ci:a,co 1' de ttia •
tado satisfactorio, á lo que entiendo.
rras, que serían, al fin li y ,la -postre,
Tenemos, pues, que, por circunstanloa más comprometidos, en el c•so de
cias muy especiales, las negociaciouna contra-orden.
nes de paz, que, A lo que parece, se
han reanudado ya, resultan para nosotros doblemente interesantes que Para
el resto del país; pues está fuera de
duda que si con ellas se llega á conseguir que cese la revuelta maderista,
no !-ie dará el caso á que hemos aludiEn un poriódieo de Aguascalientes,
do, en tanto que si desgraciadamtnte
suC?.ede lo contrario, muy bien pudiera que siempre se ha distinguido por la
ser que los directores de nuestros a- independencia y bue11 juicio con qut
suntos políticos se vieran obligados A trata los asuntos ele interés general,
cambiar de opinión una vez más, co- he leído un excelente artículo en el
mo indicaba usted en el artículo que que patrióticarutnte se clami,, por la
me ha dado kma pnra escribir e~tas paz, sin recurrir para ello á las cursi•
líneas, que podrá utilizar usted !Si es lt:rías y {l lns frases de estampilla de
que no le parecen demasiado insulsas las hojas gob1ern ist as.
He a&lt;JUÍ algunos párrafos de ese
para el delicado gusto de los lectmes
artículo, que no reproduzco integro
de "Cum.&gt; Meloja."
por ser c:lemasiado largo para ''.Cuiro
SEGISMUNDO.
Meloja : "

íl orooósito 06 un artíGulo
DE

El Curro Meloja. "
'
Su casa, 12 de Mayo ele 191 t.
go Meloja:
So artículo de ayer, en que expone
sus dudas y hace comentarios
el caso de que no se llegase á firla paz con Madero antes &lt;le que

'ficj_uen entre nosotros las eleccio11,, Gobernador del Estado, es para

lo más detenidamente de lo que
•mera vista pudiewm creer algu-

~prendo y respeto las razones
asted ha tenido para 1h&gt; ser más
~!cito sobre el particular. Nunca
demás la prudencia en el perio, sobre todo cuantlo llt--ga á tocar
ltos tan clelica1ioli como el señalado
usted

41: dt-jar entender

usted que. en el
aciado evento de no pactarst: b

pudíern im¡:,onerse la necesiclid

un cambio de candidatura, abre
inte, rogación pavorosa para toq ne con bu1:nas intenciones nos
pamos por el porvenir del R!')•
: y 110 porque escaseen entre no~o108 ciudadanos dignos de ser t'le A los más altos puestos de la
'nistrnci6n pública, que esos, u~8. ha el icho ya, abundan en Nutvo
n; sino porque, dado el caso de un
~ante cambio, no que&lt;la1ía ti~mflra señalar nue,·o derrotero á 1rt
n, á no s~r c¡ue se C'onceclitra
prórroga para las elecciones, colegún parere. se llegó á •olicitar

ror ta paz

•·l'recisa que ya tenga fin esta prolongada contienda, que á l!n grandes
peligros expone la Patria; es necesario que la unión de todos sus hijos sea
un hecho, si queremos n~conquistar
brevemente el puesto de uación patriota y progresista que han asignado
á México las demás nacione~.
" Bien está que se sigan ponicn,lo á
discusión los problemas palítioo."t y
económicos, que en tor111a tan &amp;Írecta
afectan al porvenir oacimal; ~ que
esa
discusión sea serena y repou.dn,
Yo de mí le sé decir-y conste que
sin
convulsione•
de rebeldía ni et,
e~to no es para reprocharle su S('iie-

El buen amigo nuestro qu~ nos ha
enviado los renglones que anteceden,
se muestra mny prtocupado, eomo
ustedes ven, por la suerte qui.'.' pueda
correr cierta candidatura eu el caso
de que no lleguen (t ponerse de acu~rdo los comi;-.ionado1 µara pactar la paz
Bien hace SF.GlSMUNDO i:n ponerse
serio al pensar en esas cos.1s, si cree
que al hacerlo no ie t:xpone á sufri r
alg(¡n quebranto en su salud.

�··~_2___________E_L_C_U_RRO_l,1:=EL
=-cO
:.:.J:.:.
A:.· - - - - -- - - - - -

CONDICIONES:

QU6 18~ Da~ó á

"El Curro Meloja" se publica d ía•

10~ 8~tuo1ant8~?

Mo se admiten subscripciones.
Se recordará que los t~tudiantes de

N6mero suelto. dos ctntavos .
esta ciudad, según lo hicieron púhliA loe papeleroa, A setenta y cinco

,1uieren tanta dicha, y cumienza 11 5. escoger candidato por otra parte:
Eutrt! esos candidatcs ffguran, h,1s•
ta ahora, el doctor Mntienzo,tt.-rnhh.:
enem igo dt: la fiebre a1111rilla, ,\cm
Pedro Argiíelles, un buen a,1núnístr:t•
dar de ad tia nas, y Ocmelrú.i Sala1..1r,
amigo y conq&gt;afü:ro inseparahle f\d
famoso coronel Tovar.
Quizá no seat? esos. y así lo deseamos, los unicos canJidatos 1111~ se \e:,
ocurran á tos tamaulipecos

co, tenían pensado fo rm ar un cl ub para to mar par te en las pró xim as elecciones de fu ncionari os dd Hstado, y ha~l\dmlnl&amp;\raGlón Ud115paGho:
ta co nvocaron para una junta que .de
de San Franciseo Nínn . 23. h iera de ct:h:brar~e en laEscue1a dt&gt; Ju
ri ~pruclencia el domingo últ imo y que,
s
eg ú u !=.Upimos rlespués, se efectuli en
ADM.IJrfaaTRAOOR1
las
ofici nas &lt;le "La Prensn. 1 ,.
Apro,·teh mdo un t'-lt•grnma ckl i,;il'm
DAGOBERTO SOIIOHANO .
Bueno; pue~ como nada se ha ,·uel pre bien inform:i.,lu '' Monh.•nt·y
to á dt:ci r de los est udiantes, sit:ndo News.'' hubiiuos de &lt;lar n,,~ntros la
entoe al desorden. Es un deberá
q ue de ellos se eftperaba que h icieran grata noticia de q11e strh cam!i,iato
- llaman laasta los mismos ex• s us coi.as pro nto y hien1 como lo acos¡jeroe, c117a &lt;ODilanza en nosotros tumbra siempre y en tod as partes al Gobierno de cstt: Esta,lu, en la-; prt&gt;•
xi mas etcccim1es, el honorable s1:ñ• ,r
illO poclrlamoa defraudar sin menosca•
esa si m pática clase social. el público licenriado don EnH:terio de l;i t~ar1.:l,
te a11estra repatación como pals
está con la cur iosidad de saber qui! ra· hijo
i'flW - - 1111 obligaciones morales. zones ha habido para ese silencio .
Cua ntas personas de buen critL•tio
.. La pu, es, pues, una necesidad de
Si parn ell o se necesi ta un periódico, tuvieron la fortuna de enterarse tle
~ o patriotisruo, que se im pone
aquí está "Curro Meloja''. dispuesto a&lt;¡uella m1c:-.tra noticia, dieron pm he•
i•perativamente l todoa. ¿H abrá alsit.·mpr~ á sl'n·ir ñ to lmt no.
cho el triunfo de la candidatur:1 &lt;ld
pao que rechace este llamamiento al
probo(: incorruptible señor de laGanft
co,u6a y l la conciencia de los mt:xi•
y anguraron para Nuevo Leó n pln•
-¡
ccnttros días dt: prog1eso y 111ornlida1\
,_,..,..
l..,;1 rccomf'mlac1&lt;Jn r¡ue nosotros nos
permitimos hacer de dicha candidatu•
--- o- ra--- no siu interés, porque vre\· fauws
!\il triunfo••-, contribuyó de alguna
Ba increíble el interés que por aues
En otro lugar de este n &lt;i mero de manera á h:1c. ria m(1s popular. si E"!&gt;!
tNle aauntos le toman del otro lado "Curro Meloja" apa recerá hoy un arq11t: mayor pupularidart cabía ya
del Bravo.
tícul o que no es de la redacción. refeIIabíamOs, pues, c1nvet11lo y:t •;1
Si las autorid?de1 estin pendientes
rt:nte á ba ncas en los t ranvías.
&lt;pe d rtspi;tnble señor &lt;lf' la Gar1-a
de lo que no, pasa, el pueblo no lo es- Ese artículo, que esU bast an te bien
st-ría d 1::ncar~a1\o de h,1ccrnos fc.:li•
JIA weno•.
escr ito y se ajusta al programa ele es• ct:s en da~e de J'Oberr.aclor; pero \u
Pocas y muy contadas han de ser t e &lt;liario, nos h1 si-lo enviado por su
,-tquí qne ··El Kcw~·• hal•nmuclecido,
laa personal que en yankylandia pue •
a utor. amigo n ue-ilro qut! quiere re~er- que ahora que máR necesitados nos
dan conciliar el sutfteactualmeote sin
varse tocla la re-.ponsabiliclad, des,le ha1\am1&gt;S clt: sus alentadores ;wentus,
antes haber pasado la vista por varias
luego que puso al calce s u nomhre, no public1. otú&gt; t ·le'i{r;HU 1 C,)?11,) a p1 1
repletas columaas de tele¡¡ramas refe.
si n q ucnosutros se lo pid ié ra mos.
en que st: nos anunciaba la salvado•
rentes á los sucel08 de México.
ra candidatura del perseguidor, digo
Y Cl!que nuestros ezcelentes, 6 la par
del dden~or de Vi rg inia Ffi.brcgas; y
que desinterHados vecinos, nos quie•
nu?stra dt-silusiGn, natúrnl men te, no
rea mucho.
puedi! tn estas circunstancias s er
Dios les pague tauto cariño y nos
mfü; tt:rriblt.
permita algún dla corresponder á ~¡
Haber teni1l,1. ro:uo qn'.en dict:, 111e •
en debida forma.
ti.Jo t:n 1.1 raloner.t al c111lllhlal o iclt'al.
Nuestros butno; vect uos. l&lt;lS tnmnu- y \'t'r que st! nos esc:tp:·t porqn~ ··F.1
tipecos, se prcpara11 como nos1tros, á N•·\\'S" no p•.1hlica otro telegrama acor
cantbiar de gobernarlor.
&lt;l.ín lu'.'&gt;t· 1k él, ¿.-.e explican ustedes
Los hace felice , actu:ll• nente u11 tío rnnyor desgracia~
político dsl General Día~: pero ya no

D6S\IU~\Óíl.

Oh, Gartno~o~ V6Glnosl

e

=Vale 2cts.

DB GOldOOraGlóíl

ror Tamaunoa~

----

3

EL CURRO MELOJA

T6160rama5 al &lt;JBnBral

va das bancas , no sean istas retiradas
de los carros, sino que co ntinuen en
ellos pa ra nuestro regalo y comodidad,
Ya estoy viendo fi mis de cuatro
lectores, ansiosos por co•ocer cuáles
Se cuentall ya por doceau los tele•
~on esns razones 11 de p(1blica conve• gramas que de e1ta ciuiad le han •i,_,._,,...
nkncia" q ue det erminaron la coloca• do dirigidos al sefior Pr.. ident• de la
[co1,ABORACIOS.]
ci6n de las bancas.
República, desde el momento en que
1
11 Hemo~ sabido con g usto que en la
A ell o voy, q ue no es otro mi deseo. fué conocido su Manifie1to A la Na•
"ón 1le c:stP. tarde, varios Reg idores
Como que así tri buto un p6.blico
ción .
losas de-1 bien procomn nal, presen • bomenr,je de gratitu d á la Catnpañia
Rso le probarA A Don Porfirio que
rAn
Ay untamien to una moci6n de 1'ranvías. por el decidido empefio toda v(a le quedan amigos.
ara qnc se exija á ta Compa11ín de que clt.! w uestra por mejorar mfi.s cada
Aunque, si he de aer frnco, le diré
ranvía s qu e ret ire las bancas coloca• vez este servi cio pú blico, uno de los que no todos loe que haa firmado esos
as 61tima ruente en el ~ntro ,le los más eficaces y económi cos que t ene- t elegramas hablan siemptt biea de él.
, por str sumamente molestas
¡Qué felices serian los goberaaatea
Voy á ello, d~cia , y en efecto, voy á si no hubiera quiea los e■gaflara coa
ralo~ p:isajeros."
Asf , m ás bien más r1ue me uM, 1c:za- informar Í1 los que sólo por mala vo- falsas promesas de adhesión y retl·
un J,árrnfo r¡ ue leí pocos días lrn. en luntad y no por otra causa , pretenden peto!
n diari o loc31, de cuyo nomhrt:: no enemi star con el público la Compañía.
uetlo arordnrme sin encono.
que ésta no ha colocado aquellas ban •
Porque eso &lt;le alegrarse ele que el , cts ron el deseo insano de medrar i
ynntam ien to prde nd a quitar "dt:: en• ftH::rza de conducirnOS como borregas,
edio· 'lu na cosa· que es de in d iscuti • .,,egú n ha tenido alguien la audacia
le y púhlica util idad, no puede me- de decirlo, s ino precisamente por todo
lo contrario: por ¡,rocurarnos que viaSi fuéramos i dar crédito A los chis:
qu e provoca r encono.
jemos
con
comodidades
y
holgura
;
por
mes
de comadres que circulan por ahí,
Y revela que qnient·S tal medida
u,lcn. 6 son incapaces de poder que t eng amos dónde deo;cansar los tendriamos que- convenir en que ya
preciar lR huena di5po,ici611 que an i piés ó colocar la cesta de pro\'isiones, nos llegó la hora de echar nuewtra bar•
6 {l la Empre:-;a á C'olorar fü,lU(•1\as d cana:-.to de la ropa, las flore~ que ba á remojar, ea punto A revuelta.
No hay un don Petate, de esos que
ílUC'a s, ó no han t1::ni&lt;lo nunca el gu~ 1lesde las Quintas traemos al Marcado,,
llegan en carretas. qae se sienta excu .
11lt- ,·iajar t:n los dqmrtallll",,tos el!! etc .. etc.
aado de dar noticias esptluznantes.
unóa clase.
V por ol1a consideraci6n es pecial
Basta 11,garde un pueblo, aun q n•
Pero como ·¡uit:rn qnt- la mociún pn rn nosotrns, ya q ue de ella se ven
sea de la 11 jNlionda 11 , para que cualrrlit' ntada al ay1111t:1111it"nto e~té en ¡.&gt;1i,·ados nuest ros vecinos , los p:1s11jequiera se crea obligado á soltar un a
tn&lt;li o y por una torci,la int~rprela• ro:-:. rit: pdmera clase: porque vayamos
noticia que apeste.
i(m JJtt&lt;lil'ra ser akndida, k~;ionándo tndos juntos, tan cerca unos de otros ,
Y a11i van A recibirla los curiosos ,
r· ::t!-Í ~rnve y ,tire1 tault'nle los inte1e- qu~ podamos departir sabrosa y aruiesos empecatados ciudadanos para
~ &lt;ld put-hlo 1-ohf'íano, que contri. gablenu: nte, sin necesidad de levnntar quienes toda digestión es dificil si no
uyc al o~tcnimiento (le la Fmpn,·sa la v111, h,ista gritar , como s uele sucedtr va ayudada de un susto.
1u.• me •)Cupa,) t·n11w pr,r otra partt·, {¡ los acaudalados, q ur por el inmodeEs así como entre nosotros, que no
i hil'n éS \'L·r&lt;la&lt;l &lt;Jlll' c•x1stl'n tn111e- ra&lt;lo lujo dt' ocupar tres as ientos cada hemos olido, ni esperamor oler 11 yól •
io ,te \M ean,s los :1siedo" qué St' uno, n11 puedtn o ir:-e unos á otros, vora de la revolución, hallan prete~to
ta 1\ e quirn r , 11&lt;1 es menos cierto que cnn el moleslO rui1lo &lt;le lo~ t re nes,
ciertos suj etos- á quienes rua1 rayo
610 lo.; hay In los clepartame nto"&gt; ele
Ya ven, ¡me:'&gt;, lo~ gacet illeros ele parta---para traer fuera de quicio l
111111n l'lase y q,1e 111&gt; lrnbrfí. un s6- qm:: hihle :\ I principio, :-.i tendremos mucha s personas de natural pacífico.
pas;¡jero ,JescontentJ rlt: los que hn
Hemos insistido mucho sohre los
itualmente viaja mos al lí. yo qut- me rnzones ¡,ara o¡,flm•rno~ f1 q ue se q ui
ten lo~ asit-ntos del ce ntm de lM trt - inconve nientes de esos chismes calleucncut,o bie n cltcnm entado v con lllS
jero~ qu~ ca\l~an inmotivada alarma
mplí:,;im a autori z:lci6 n de u n nume•
Ya ve n que nosotros, los q ue &lt;leb ié• en mucho(II hogares, y no cejartn10s
oso grupo de pai;ajeros, pido 1c:spe- ramos protu-.t.11, s6lo teuc,mos moti - en uuestra~ cenau1a1 basta qu e no
uosa me nte en d nombre &lt;le to·los y v11s 1lc gratitud para la Compañía y veamos que nuestras utoddades die•
el mi o propio, al h,,nor;ihlt' seiio,
tan enérgicas medidas para rt:piimir
sn lh·presentante
uckes. Represt ntante Gt'nt'ral dl' l,t
tan grave mal.
Lo dic ho, señor Lur kes.
ía clt' Tra n\'ÍaS, c¡nc !-Ub .... is\ Ít&gt;t1 lo
Contra esos alarmistas que hablan
Que no se q uiten h s ba ncas
mo subsisten las razone~ de púhli1~,1
por hablar, na hay mejor ae&lt;:i6n que
u,·enie ncia q ue se tu vieron p1e~1.:nl'eo fecto Cu tupi id , y Cuit(s. la de la policía.
va ra col1.car la~ tan traida, y llt:-

U6 no S8 QUit8íl
las bilíl6ilS.

Díaz.

,,1

Hablar por bah tar.

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                  <text>Diario regiomontano de principios de siglo XX. Contiene noticias locales, nacionales e internacionales, editoriales y notas de interés cultural sobre literatura, arte y política. Incluye también propaganda política y publicidad de las principales empresas y casas comerciales de la ciudad.</text>
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                <text>Diario regiomontano de principios de siglo XX. Contiene noticias locales, nacionales e internacionales, editoriales y notas de interés cultural sobre literatura, arte y política. Incluye también propaganda política y publicidad de las principales empreas y casas comerciales de la ciudad.</text>
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                    <text>,r·;;~~n ~6;;¡;1
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Monterrey Concepci6n.
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~ 1

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Mont6rr6U, N, L, M6X· 0Gtubr6 30 d61911, 1
. Año l.

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Núm. 110.

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Tel.Sfono 9S1 •

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Gancttctatura ct61 rart1ao R6tor- flsuntos mu-

mista Ind6D6fial6fit6 06 N. L6ón
nl61 Da 16 s.
rara FunGionarlos MunlGIDal6s 06 Mont6rrBu Ya, por fin, contamos con
una candidatura seria para
60 1912.

funcionarios municipales en
- - - - - - - - - - - - - - - · - - - - - - - el próximo año. ·
El Partido Reformista In1\1Gald65dependiente de Nuevo León,
Alcalde , o
C. Manuel E. Gómez.
que,-como decíamos en núC· Fernando Zambrano.
Suplente
mero anterior, cuenta en su
JU6665·
seno con los mejores elemen
Juez 2 o Menor, C. Lic. Carlos Sepúlveda.
tos_del Estado, fué el último
Suplente, C. ¡:.ic. Rafael D. Mart[nez.
en hacer pública su candidaJue, 3 o Menor, C. Lic. Antonio C. Elizondo.
tura, pero también fué el
Suplente, C. Lic. Rodollo Hinojosa.
que tuvo la atingencia de esff6Qldorc~coger la mejor.
Rigidor I o é. Lic. S. Botella.
No se encuentra, en la
C. Alfonso de Tárnava.
•º
candidatura del Partido Re"
C. Dr. Eusebio Guajardo.
3º
formista,
un solo ctudadano
"
4º C. José E. Rivero.
cuyo nombre no signifique
"
C· Dr. Franr.isco R. Garza.
sº
honradez y patriotismo.
" 6º C. Arturo Olivares.
"
Comerciantes de antece7º C. Jesús R. Flores,
"
dentes litnpisimos, propieta8º C. Prof. Jesús Garza.
"
rios progresistas, profesio90 C. Ing. Gonzalo Garza González.
" 10º C. Juan F . Farías.
nales de clara inteligencia y
" II O
C. Eutlmio López Zambrano.
de una honorabilidad jamás
" II O
C. Macario Guzmán.
puesta en duda: esos son los
"
., 13 o C. Antonio Garza Elizondo.
candidatos del Partido Reformista
de Nuevo León y
SíndlG05por eso desde ahora afirSíndico , ° C. Ing. Florentino Arroyo.
mamas con toda seguridad
.,
, o C. José Ma, Catítú.
que esa candidatura será la
3 ° C. Eugenio Z. Cantú,
"

.

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_ . . , Yiejedtos qneya apeaa1 II Pam:hitP
liada mayqr lü~ pnea ~ llaWar y la campletallaa llll po el tal ~ o ya IObn el putica- ble diablo , 'IDM!ll llldt ha.aMtido ea eltado &amp;te, habrfa
ieamlD D. lla&amp;tfw, la clJotta qae ■ad6 para dlplom&amp;tieo
ol'erta
hoandameate ha de- J llll J1111u·t.üu qae áo parece lino aclanat tocli,. l'elol
ere ~~lacom¡atl- qaellt&amp;vnl1r:!1o,.-m■ICII pa• aemeba~
el 1J$1tlQ!tJa, ,.._ 1111• , - ~ qalera qa -n.
_.....J!lPc1a■drlllitirttaM•-t-,.i-"'
leo y el c\elempeBo de laa H1 pueblo de Geaea1 Teria, lejol
,81,
alcalde primero.
de e■~uae pm lo mal qae lo hicieron
~m,!1!!1!!!111!!!!!!!!1~""'"'""'"' llll caml~ le ha alepado,
.H~ qa ~ i . - . . 1 1 e q,- uu
aep,loa. de- llac1eri&gt; bneaoe estaban a q ~ le- . ABllllda llll lllptl~""1

-•tu

llos.

~ A I.0,9TIJ,o8 DBSPO'J'A&amp; V A

TAS.

--

Le preraat6 au reportero,~

ftll, el tern1ile Sllviliilpnllder uaa obra atroz.

.., medio de la terrible fermenta.
¡j; r1"••1.
cl6a de pasloaca polftlcaa que haD
el ~
, Sftvfno ea' agitado' aaestra patria, y cuyo mal,
11·üt
dea¡racla4'mente, . amenaza
Gaftal'- 6 maderlaiM, cr6alco ea n or¡au111110, la 1 - de
alh lildde l!llol .. tiilaa- la patria parece que ae ha
dt
. . . . . _ _ ,.~
.... •J'II- loe
de los mext.,.aoa, IIO
"'-. . . . ~ 6 4' qiae.B o1-tante que 'eada -eato ae fno.
- ~ IIF,I: q.1111 calo Jlti• ca pana •111da de mina J)erllOaaliatu.
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V la juventud, cea ns ntnnjn

:.:c,-áW
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.w.!6do

/

lúrtfnec que al jnzpba 1 ble el ejercicio de 1a profeollla m

con el deaempello del cargo de atea!
de primero, Y coatató et hcia¡lne
no, -.no- aatual que lo •Id
qalea nha dejÁdo ea todo el alo
vlaltar UD emermo por atendlr

■lll!!!!i!,,,111!!!!!!!!!"""'!1!!!!!!1!1!1!!!!!!1!-,.. .
. S. •'BJ Sdrtidor"' Bldal,o

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>l'~..: t. ia~ ~·¡i 1111911. t
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81lpleatie

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C· Peruado z.mkane,

Ju868iJues ,ti lteaor, C. Lle. &gt;Carloll Sep61ftda.
81i¡llente. C. Lic. Rafael D. l¡wtfaes.
Jaez J O Menor, C. Lle. Antonio é. Elbondo.
' Sapiente, C. Lle. Rodelfo. maojoea.

R80ldom.
Rigidor ¡O C. Lic. S. Botel1ó.
20 C. Alf- de TAruava.
30 C. l)r. Buaebio G1aajardo.
4 li C. JCJl!é E. Rlvero •
sº C· Dr. Praacllco ll. Gua.

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C.Artmo-Ollvana.
C. Jes6s R. Plorei.
C. Prof. Jeads Gana.
C. Iag. Gonzalo Garza ,GoazAtes.

C. Juan P. Patfaa.
C. Butlmlo I.6pez 1.ambraao.
C. K11Urio Gasmla .
13 I&gt; C. .\IIIOll!o G.- W1%oado•

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fueran dichas fuerzas dirigidas por
Madero, cómo ve la situación
otro Jefe; pero tampoco se tuvo en
país.
cnellta mi indicación".
Mañero.-Admirable, amigo
De manera que los soldados de Jí.
admirable, y para que sea mejor,
nea son unos infelices flue no sirven
esto cabe, no falta más que mi he
para perseguir á los zapatistas, y el
mano, el insigne dcm6crata, se:: encar-.
general Huerta un bribón que no sugue de una vez del poder.
po cumplir con su deber.
Reportero.-Pues nos dicen qtte
¡Qué les parecen á ustedes esas pa- Zapata . .... .
labras en boca del que dentro de quinMadero-Zapata es uno de los más
ce dias, 6 quizá antes, será presidente
leales a~igos de mi hermano. Ah{
de la república?
verá usted cómo tan pronto como el
¿Qué confianza tendrá el ejército en sin par demócrata sea jefe de la nael indiviouo que no sabe más que deción, va Zapata,todo arrempentido, á.
turparlo, y con qué voluntad le ayu- darle un abrazo y á jurarle que en lo
dari el dfa en que su gobierno se vea sucesi·vo no 1llat ar á ya nt· á una
amenazado?
mosca.
Ya ven ustedes por qué no se equiReportero-Y de un dinero que se
vocaron los cajistas 6 el corrector de
dice en público que recibió usted, ¿qué
r,ruebas al dejarle á este articulejo el
quiere que digamos, sefior Madeencabezado que yo Je puse?.
ro? ..... .

,

Madero=¡Oh!de eso no digan uste•
(años, des nada; es co5a que no vale la pena.
Así, por el estilo, son todas las conCon "CUAUHTEMOC" brindaron
sintaxis, xaturalmente, en los que no
(los extraños. ferencia, que han publicado los periótenga frases ofensivas para una instidicos locales que tuvieron la honra
tución tan útil á la patria.
de que sus reporteras fueran recibiNada más que ahora no se trata
dos por el hombre que de la noche á
de ningún discurso.aunque lo parece,
la maña:tta mereció ser apodado "El
sino de un telegrama dirigido á JuaNuevo Pineda."
nito Sánchez Azcona, el de la 11 NueTal Tez uno de estos dias procurava EÍa''. que tan cara le está costanremos naso.t ras una entrevista con el
do al pais.
Apenas supiero·n algunos de los s~ñor Madero, para preguntarle, anDe e■e teltgrama C(lpio este parrachicos de In prensa local que el señor tes que otra cosa, ¿qué pitos toca él
fito. que no tiene desperdicio:
Gustavo Madero se dejaba entrevistar cerca del gobierno y por qué?
1
' Si las fuerzas federales no han poLe haremos otras preguntillas, pero
y hasta trataba los más graves asundido obrar contra Zapata, es, en pri- tos nacionales con la suficiencia que la principal va á ser esa.
mer lugar, porque es muy difícil que pudiera esperarse de los ciudadanos
tropas de linea persigan á partidas co- que se han hecho viejos en los minisLos comerciantes en pequeño que
mo las de Zapata, y en segundo por- terios, se fueron sobre él armados de
1
que el Jefe que estuvo la mayor parte lápiz y papel, para hacerle preguntas quieran hacer buenos negocios, dedel tiempo al frente de las fuerzas fe. trascendentales que eran contestadas ben establecerse en el mercado J uárez
derales 1 lo era el General Huerta, por el grande hombre inwediatamen•
quien observó una conducta verdade- te.
Si quieres ser feliz toda la vida
ramente inexplicable, por cuyo motiVaya uno de tantos diálogos,
Arlopta la "CUAUHTEMOC" por
vo desde un principio propuse yo qne
Reportero.-Y diga usted 1 señor
(bebida,
Al cumplir nuestra patria los cien

E,I ílU6VO rln60a U
IOS F600Ft6FOS.

3

EL CURRO MELOJA

Iurlependiente de Nuevo
por tierra á todas las demás randi&lt;la.turas,-Contra esa ni modo de luchar,
UNO QUE VA A MENOS.

Yo no sé por qué ha dado ami pa•

ESPERESE LA
Gf\U\VERfl DE ''6URRO MELOJfl''
Circulará mañana y pasado mañana. Valdrá dos centavos para el público y uno para 1os pape1eros.

r6nsaml6ntos 06
Gosas 06
v111a1oama. nomnrBs 66
l60f6S.

Copio de una carta que no publico
iutegra por ser demasiado larga.
"Los naranjistas siguen cada vez
Aun no salgo del asombro que me
mAs envalentonados, atenidos á que
causó Fermin con su declaración de
ellos son los dueños del poder. Ahora
andan sacando convite con la entrevis- qoe siempre ha sido liberal. ¡Cómo se
ta que, dicen, celebró Pancho Naran- equivoca uno con las personas! ..... .
jo con el jefe de ¡,la revolució~. y Fermín liberal ...... Dios mío!, .. .
UNO DE LA VELA.

dicen, que el tal Pancho será
quien mande en lo absoluto, dentro
de poco, en Coahuila, Nuevo León y
Tamaulipas.

000

pá en llamarme retazo de adoquín. Se
mP- figura que el compañero Chencho,
envidioso de mi talento 1 le ha llevado
algún chisme contra mi , ... .. Falta
que los elogios que hace de mis cuen•
tos, sean en son de burla=¡Así son
estos rancheros! ...•
JOSE DE ROURE.

ººº

Yo ya estoy asegurado.
esto debía de suponerse. Porque, vamos á ver, ¿qué hacen en el congreso
si falto yof.. Nada, nada, que yo
tendré que ser de la permanente. Si,
para lA. permanente se necesitan los
más avisados. I[ para eso ahi esta•
mos yo y mi compafiero de Roure,
aunque de éste, si be de decir la ver,
dad, ya voy entrando en dudas. Los
cuentos que me ha ensefiado no tiene~
ningún parecido coa los escritos que
Je he ayudado á terminar.-Sea de
ello lo que fuere, lo que no admite
duda, es que yo voy á quedar en la
permanente.
CRENCHO EL DE LA VARA.

**
*

No, con gallones como esos queaca-

Me dicen los que me vienen á visi-

ban de salir, no lucho yo. Como Juego dicen, cada oveja con su pareja.
A mi que me los echen de mi peso, y
ya se verá con qué ganas le mete al
juego. Pero así, estando tan despaFigúrense ustedes el porvenir que
reja la pelea, la verdad, no le entro.
les espera á estos pobres pueblos del
norte con los tales naranjisLas ....
UN CANDIDATO QUE; VA NO QUIF.R&gt;;
Jurados enemigos como son de nues
QUESO.
tro digno gcbernador, el honorable
000
lícenoiado don Viviano L. Villarreal,
difícilmente se llegarán á sentir aquí .Aunque nos duela y nos cause ver.
los efectos de su honrada administra• giienza1 tenemos que confesar honradamente que el Partido Reformista
ción.

tar que se van á empeflar por mi.Lo mejor sería que me enpef\aran alguna cosa. De esa manera me demostrarían qne, en efecto, les era sim~
pático como candidato.-A dios ro•
gando y con el mazo dando-O en otros términos: al mismo tiempo que
consiguen votos 1 consíganme quien
venga á pedir pre!::itado sobre una
prenda. -De esta manera es como se
podrá decir que existe completa soll•
daridad entre el candidato y sus par•
tidarios.
UN CANDIDATO POPULAR.

Estos tales hablan sin ningún respeto del señoi gobernador del Estado
y al general Trevifio lo tieuen en
nada,

,

�...
.. tiempo

'pecio.

BAZA

B Judrsz náan&gt; 37.

·

'ti: ji,¡fi

tlOmp1a y'flllitadé kldadaadem~lillftl!íl , : ~_:....• :.:.

I.ataa'qae . ._

!ílít!f~'l!lidel Mer-

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A'l'ENOION l1BM~ADA
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Tel. 38.

,\p.,h,ql.,13.

MONTEJIREY. N, L.

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>Dlarló BID GORllll"OIIIIIOI.

Mont6rr6U, N, L, Mú- Novl6mbr6 3 d61911,.
Año l.

Núm. 112.

no1oatura d6I rarttoo R6tor-

011sta 1Dd6P6Dal6Dt6 d6 K. L6óll
r~ funGlonartos MunlGIPal6S d6 MontGrrcu El Imro..
amar el libro,
60 1912.
"-_ _ _ _ _ _,_;.._ _ _ _ _ _ _ _ _ _ es como el tistll1D
los siglos y el pact.o

f\1Gald6i•
Alcalde
Suplente

1

°

C. Manuel E, G6mez.
C· Fernando Zambraua.

JU666&amp;·
Juez • o Menor, C. Lic. Carlos Sep6lveda.
Suplente, C. Lic. Rafael D. Martluez.
Juez 3 Menor, C. Lic. Antonio C. Etizondo.

°

Suplente, C. Lic. Rodolfo Hinojosa.

,,,,
Rigidor

.

"

o

I
2

R.6QldOrO&amp;·
C. Lic. S. Botello.

o C. Alfouao de TArnava.

°

.,
., ,

3
4o
5o

C. Dr. Eusebio Guajardo.
C. José B. Rivero.
C· Dr. Pranrisco R. Garza.

"
,.

6o
7o

C. Arturo Olivatt11.
C. Jea6s R. Florea.

.,
.,

8o

c. Prof. Jesda Garza.

o
9

C. lng, Gonzalo Garza Gomiloz.

°
n°

.,

11

o

C. Juan F. Faríaa .
C. Eutimlo L6pez Zambrauo.
C. Macarlo GUZ1Dán.

.,

13

°

C. Antonio Gana. Elizoudo,

., •

.,

10

iindlGo¡,
Slndlro I o C. lng, Plorentino Arroyo.

"
,.

, o C. José Ma; Cantli.
3 o C. Eúgeu~ Cantd.

z.

venir.
Guttemberg ten[a¡91
rebro algo 6 mu

luz del Sinai.
El libro es una 1
fuego que brilla s
beza de los homb
Es Jesús en
muriendo por la h
Es Copérnico
explicando el ·
tario; es la mmúk
lo Flammari6n qu
ñando los es '
de Lutero y ·
Lerbet. ·
Es la ninfa de N
la iruipiracién deí

Sócrates, es PlatASn.
goras, es Descart;eg
ton, Colón, Miguel
Murillo ....

El lib~, euandQ
carcajada de
un quejido de

Sa

�EL CURROMELOJA

6~ffVEZI\S

6UflUHU TE, M06

Es Demóstenes, es Cice- Para demostrar que serla Incoa
rón, es Castelar.
niente lareelecci6a de Formin lfart{
Es Thomas Alba Edison. no ha y cosa más fácil que probar
El libro es el espíritu del como alcslde primero ha sido él
maestro de escuela que pre oulidad más grande que hemos
do en Monterrey de más de tref
para al porvenir.
anos á la fecha.
B. P. Molina.
Contra hechos no hay

GrBao MaOBrlsta.
Creo en dios Pueblo, libre y soberano, creador de huelgas, revoluciones,
Y en Madero, su hijo predilecto, se
flor de muchos, que fué concebido por
obra de Sánchez Azcona, y nació de
Santa Democracia Virgen; padeció
llajo el poder de Porfirio D{az; fué per-

~bl\S MEJORES

6n amBrlGaf

EL CURRO MELOJA
López, unas hojas sueltas en las que cholla, le hubiera mandado
loa jefes de algunos clubs poUtlcos y rra 11 estos admirabtea .er101:
"El gallardo Sanmi¡ael
otros que van para jefes, se hacen rese nos largó de este mundo
cuerdos de familia y se dicen unas
y con dolor muy profundo
cosas tan horribles, que atneritan la
Larrea llora por '1."
iomediata intervención de los tres puLALO.
Uno de estos rústicos entró por es- dorosos regidores con que cueuta nues

Llenos de curiosidad circundaban
lal torast,ros por por calles y plazas é
U,,adlan las tiendas y los almacenes
tara enterarse de todo, contemplarlo
't admlradlo.
IO en

la tienda da un óptico en el
punto de hallarse alll una seílora anciana que quer!a cowprar unas ¡alas.
Tenía muchas sobre el mostrador, se
las lbs poniendo sucasivamedte, miaba Juego un periódico, y decfa,

ttlstorlGO
Cuando el asesino de la Princesa
Austria, supo que aquella su victi
era mujer llenad~ virtude!I, exclam

"si yo lo hubiera sabido, no le babi
matado; á mi me dijeron que todos 1
seguido, preso y ene.a usado; pero fué ricos, por el hecho de ser ricos, era•
&lt;á¡uilao y al tercer día se fugó de en- malos. 11
tre los presos. Bajó al Norte, suhió
Este asesino, que era un italiano,
á México y dentro de poco estará stn- fué un pobre á quiéu corrompieron y
tado á la ainiestra de Reyes, su "con- engañaron los socialistas.

-------======

No BS oara tanto.

l,flS GflfflS.
-

fiaa poblaciones y aldeas de ambas

•

tro progresista ayuntamiento.
Eso de que un cabecilla de partido
le diga l otro de la misma graduacióa: usted es casi un sinvergiienza,
porqne no se acuerda de que yo an d uve con una lista en la mano, pidiendo

-Con estas no veo.
para que se pagara la renta de la casa
Siete 6 ocho veces repitió la opera- de la familia de usted y asegurando
lo necesario j&gt;ara que la misma famiponease otras gafas, miró en el p,rió- lia no se muriera de hambre, usted,
db, y dijo muy contenta:
repito. es ahora un mal sujeto, por.
11
-=Coa estas leo perfectamente.
que me ama ingrato.
Al ver el rústico lo que habla hecho Tal es el tratamiento que se dan

-1a aeflora, quiso Imitarla y empezó á
mismo

No tenla

un poema de Byron un tlapacbe," y de slll ha de venir l l?•trucción, y se aprovecharon de su
confidencia de Lam'artine,ª juzgará loa caciques y cient!Jicos. ignorancia para hacerlo cometer el houn behada d W !te
tt. Creo en los sofismas de Urrea, en las rrendo crimen que lo privó de su lla
fu
e
¡ª
rdScod
y lo llevó á la c/ircel.
La erza y e po er . e1• convicciones
. de Sánchez. Santos' en la bertad
y
b
, • !1'bJ es1 son resurecc16n de la Dictadura y en i como
oste po re, hay muchos
libro son 1rres1S
b
•
,
el perdón de los pecados de Zapata y m sera les engallados por los sociaBupenores a toda otra fuerza. en la vida del eterno banqueteo.- listas,
Murallas que resistieron el Amén.
Aprendan de este ejemplo los obrepeso de los siglos, no pudieros, y entiendan que tras las riquezas
ron So portar el razonamien· Al cumplir nuestra patria los cien tambien hay corazones muy genero-to de la hoja de un libro.
(anos, sos, csritativos y que aman mucho á
El l1"bro halló en GioJ·a la Con "CUAUHTEMOC" brindaron Jos pobres; y qne entre los ricos hay
(los extrafios.
..1 dirección de un derrotero sin
muchos que tienen una alma llena de
1 limites; hizo concebir á
virtudes Y que aman á Dios y á sus
,\ Cheppe un maravilloso inprójimos.
'' vento; idealizó la bell
humana en Murillo, y ha palpitado en el pincel del Ticia- Algún colega local dice que recba,
no.
za la reelección de Fertnin Mart{nez,
nuestro inmejorable alcalde prl9 El libro es Plinio, es Les,. seps, es Víctor Hugo, es tnero, porque es csndldato del partido _Cerno se acercaba el dla de San
católico,
Isldro, multitud de gente • úslica ha1· Franklin, es Catón, es Hora- Nosotros
creeino.s qu• el colega )&gt;ía acudido ti Maddd de,de las peque¡ ifo 1 Juvenal.
ezajera.

a

-Con éstas no veo.
As! se pasó más de media hora:
el
r6atico; ensayó tres 6 cuatro docenas
de gafas, y como no lograba leer con
aln¡uaa, las desechaba todas, repl-No veo coa estas,
¿Pero sabe Ud. leer?
•Pues sí yo supiera Jcer, ¿para
qaé habla de mercargafas?

000

y 0 slempra habla creido t loe Ka,

dero buenos para el ■egocio; pent
nunca tan finos como han oalldo; Todavfa no gobiernan, Y ya lo tienea
monopolizado todo. ¿Pues qué aeri
dentro de seis meses, si es que llepa
alli?
Un Antiguo negociante con el Gobler•
no,

Ahora que Panchito ae ha aae¡un•
de bien,á los de la familia no nos toca
más q¡,e ver en donde esti el negocio.
-Yo veo bien claro-para uo 111D
lentes-que esto es faraa y que ao ha
ahora los principales ¡efecitos de al- de ser Panchito quien dore mucho ea
gunos grupos polltlcos que han toma- el sillón; y por no, prtcisameate,
do á lo serio su papel.
tendremos necesidad ti primo Pineda
¿Qué dicen ustedes de tales grupos y yo de no dormir un 1610 rato.-Metal
lit' ?
goclo, negocio y mis ae¡ocie. Para
Y es po tcos
nosotroa no debe haber mu diYiaa.
¿Llegarán 4 alguna parte?
UNO DE TAMTOS PAU&amp;MTBS.

r6D~Offil6Dto~, 06 Una Gíln~:~i; popular.

homOr6s
66
h

Con general aplauso ha aido recihlda la candidatura que euca"'-aa lol
distinguidos y populares ciudadanoa
SI quieres ser feliz toda la vida
'
Manuel E. Gómez y Feraaudo 1am,
Adopta la "CUAUHTEMOC" por
brauo, como alcalde primero y 1nplta•
(bebida,
te, respectivamente, por el Partido
Me extrana mucho que mi buen Independiente de Nuevo Leóu.
Dados los buenos antecedentea de
amigo "Curro Meloja'\ que jamás se
olvida de mi, no me haya dedicado los seffores Góme,: y Zambrano, el alto aprecio en que se les tiene en nuualgún ven,ito en su 11 e:alaYera''-St
tros más cultos clrculos sociales y las
fué por dificultad para versificar, ha- relaciones que desde su juventud lleb&lt;rme hablado i mi y allá le habrían van, por los negocios A que han estaido ~uatro versos sin comparación do entregados, con ciudadanoa diatiu•
Ban cotnezado ya á circular, con mucho mejores y más llenos de lnten- guidos de toda la reptlbllca, loa candidatoa del Partido Reformista utia,
llna profusión encantadora, y una cióo que todos los que el tal "Curro"
mejor que ningunos otros en concitio•
Jllntaxis que todavía no se conocla en di6 á luz.
nes de hacer mucho por el bita da
ti. tiempos de don Pedro l\fartlnez YO, sin necesidad de esprlmlrme la Monterrey.

NuBstros
DO l ltlGO~.
--:

16urBS

�4

EL CURRO MELOJA.

-=========e"""""'~~=~========

MBrGado Juár6z.

EL SURTIDOir

El mejor de la ciudad, por
su situación, su amplitud y la
bien combinada distribución
de sus lotes.
Ya es el preferido del pú-

OPA, CALZADO Y NOVEI)ADES.

Galles Hidalao u Juárcz,

@

ltlico.
Todos los comerciantes establecidos en el Mercado Juárez están haciendo buen negocio.
Quedan pocos lotes desocupados y ahora es tiempo
de tomarlos á bajo precio.
La administración del Mercado Juárez se halla establecida en el mismo local, al lado Sur.
Francisco Saldaña y Hno.
Arrendatarios.

LIBRfütll\ Gf.NERl\l.
DANIEL MONTERO,

Morelos 105 - 107.
Apartado 256.
TELF,FONO 789.
Manterrey, N. León, México.
Papelería, F;starupería, Objetos de Escritorio1 .Material Escolar.
SUS PRECIOS Y SURTIDO NO
ADMITEN COMPETENCIA.

CONDICIONES
"El Curro Meloja" se publica
todos los días, exc~pto lus Domingos.
No se admiten subscripciones.
Número suelto, un centavo.

A los papeleros, á e u a re n ta
centavos el ciento.

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®@®@®@11®@®@®(11.¡

�</text>
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                  <text>Diario regiomontano de principios de siglo XX. Contiene noticias locales, nacionales e internacionales, editoriales y notas de interés cultural sobre literatura, arte y política. Incluye también propaganda política y publicidad de las principales empresas y casas comerciales de la ciudad.</text>
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                <text>Diario regiomontano de principios de siglo XX. Contiene noticias locales, nacionales e internacionales, editoriales y notas de interés cultural sobre literatura, arte y política. Incluye también propaganda política y publicidad de las principales empreas y casas comerciales de la ciudad.</text>
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                <text>Samohano, Dagoberto,  Administrador</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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